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diff --git a/41575-h/41575-h.htm b/41575-h/41575-h.htm index 41659e5..7b28c69 100644 --- a/41575-h/41575-h.htm +++ b/41575-h/41575-h.htm @@ -3,10 +3,10 @@ <html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml" lang="es" xml:lang="es"> <head> <meta http-equiv="Content-Type" - content="text/html;charset=iso-8859-1" /> + content="text/html;charset=UTF-8" /> <meta http-equiv="Content-Style-Type" content="text/css" /> <title> - The Project Gutenberg eBook of Juvenilia, by Fr. Miguel Cané </title> + The Project Gutenberg eBook of Juvenilia, by Fr. Miguel Cané </title> <link rel="coverpage" href="images/cover.jpg" /> <style type="text/css"> @@ -165,45 +165,7 @@ table { </style> </head> <body> - - -<pre> - -The Project Gutenberg EBook of Juvenilla; Prosa ligera, by Miguel Cané - -This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with -almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or -re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included -with this eBook or online at www.gutenberg.org - - -Title: Juvenilla; Prosa ligera - -Author: Miguel Cané - -Release Date: December 7, 2012 [EBook #41575] - -Language: Spanish - -Character set encoding: ISO-8859-1 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK JUVENILLA; PROSA LIGERA *** - - - - -Produced by Adrian Mastronardi, Carlos Colon and the Online -Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This -file was produced from images generously made available -by The Internet Archive) - - - - - - -</pre> - +<div>*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 41575 ***</div> <h1> JUVENILIA</h1> @@ -211,51 +173,51 @@ by The Internet Archive) <p class="center xlarge"> PROSA LIGERA</p> -<p class="center large p2"><a name="MIGUEL_CANE" id="MIGUEL_CANE">MIGUEL CANÉ</a></p> -<p>Nació en Montevideo, en 1851, durante la emigración. -Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires y se -graduó en Derecho en la Universidad el año 1872. Perteneció -al grupo de espíritus selectos que formó la "generación +<p class="center large p2"><a name="MIGUEL_CANE" id="MIGUEL_CANE">MIGUEL CANÉ</a></p> +<p>Nació en Montevideo, en 1851, durante la emigración. +Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires y se +graduó en Derecho en la Universidad el año 1872. Perteneció +al grupo de espÃritus selectos que formó la "generación del ochenta", en momentos en que la cultura argentina se renovaba substancialmente en el orden -científico y literario.</p> +cientÃfico y literario.</p> -<p>Su actividad fué solicitada alternativamente por la política, +<p>Su actividad fué solicitada alternativamente por la polÃtica, la diplomacia y la vida universitaria; pero siempre se mantuvo fiel cultor de las buenas letras, con aticismo -exquisito. Nadie pudo ser más representativo para ocupar -el primer decanato de nuestra Facultad de Filosofía y -Letras, a cuya existencia quedó para siempre vinculado +exquisito. Nadie pudo ser más representativo para ocupar +el primer decanato de nuestra Facultad de FilosofÃa y +Letras, a cuya existencia quedó para siempre vinculado su nombre.</p> -<p>Inició su carrera de escritor en "La Tribuna" y "El -Nacional". En 1875 fué diputado al Congreso; en 1880 -director general de correos y telégrafos; después de +<p>Inició su carrera de escritor en "La Tribuna" y "El +Nacional". En 1875 fué diputado al Congreso; en 1880 +director general de correos y telégrafos; después de 1881 ministro plenipotenciario en Colombia, Austria, Alemania, -España y Francia. En 1892 fué Intendente de -Buenos Aires y poco después Ministro del Interior y de +España y Francia. En 1892 fué Intendente de +Buenos Aires y poco después Ministro del Interior y de Relaciones Exteriores.</p> -<p>Publicó los siguientes libros, que le asignan un puesto +<p>Publicó los siguientes libros, que le asignan un puesto eminente en nuestra historia literaria: "Ensayos" (1877), "Juvenilia" (1882), "En viaje" (1884), "Charlas literarias" -(1885), Traducción de "Enrique IV" (1900), "Notas e impresiones" +(1885), Traducción de "Enrique IV" (1900), "Notas e impresiones" (1901), "Prosa ligera" (1903). Ha dejado numerosos "Escritos y Discursos" que pueden ser reunidos en un volumen tan interesante como los anteriores.</p> -<p>Con excelente gusto crítico y ductilidad de estilo, cualidades -que educó en todo tiempo, logró ser el más leído +<p>Con excelente gusto crÃtico y ductilidad de estilo, cualidades +que educó en todo tiempo, logró ser el más leÃdo de nuestros "croniqueurs", igualando los buenos modelos -de este género esencialmente francés. Más se preocupó de +de este género esencialmente francés. Más se preocupó de la gracia sonriente que de la disciplina adusta, prefiriendo -la línea esbelta a la pesada robustez, como que fué en -sus aficiones un griego de París.</p> +la lÃnea esbelta a la pesada robustez, como que fué en +sus aficiones un griego de ParÃs.</p> -<p>Falleció en Buenos Aires el 5 de Septiembre de 1905.</p> +<p>Falleció en Buenos Aires el 5 de Septiembre de 1905.</p> <p class="p2 center large"><b>"LA CULTURA ARGENTINA"</b></p> -<p class="p2 center large">MIGUEL CANÉ</p> +<p class="p2 center large">MIGUEL CANÉ</p> <p class="p4 center xlarge"><b>JUVENILIA</b></p> @@ -265,14 +227,14 @@ sus aficiones un griego de París.</p> <hr class="tb" /> -<p class="p2 center medium">Textos completos, con un prólogo de</p> -<p class="center medium">HORACIO RAMOS MEJÍA</p> +<p class="p2 center medium">Textos completos, con un prólogo de</p> +<p class="center medium">HORACIO RAMOS MEJÃA</p> <div class="figcenter"><img src="images/title.jpg" width="70" height="91" alt="image1" title="" /></div> <p class="p2 center medium">BUENOS AIRES</p> -<p class="center medium">«La Cultura Argentina»—Avenida de Mayo 646</p> +<p class="center medium">«La Cultura Argentina»—Avenida de Mayo 646</p> <p class="center medium">1916</p> <p class="p6 center large"><a name="ADVERTENCIA" id="ADVERTENCIA"> @@ -280,184 +242,184 @@ alt="image1" title="" /></div> <hr class="tb" /> -<p>Por indicación del Dr. Miguel Cané (hijo) se -ha preferido para la reimpresión de "Juvenilia" el -texto de la edición de 1901, que ha sido objeto de +<p>Por indicación del Dr. Miguel Cané (hijo) se +ha preferido para la reimpresión de "Juvenilia" el +texto de la edición de 1901, que ha sido objeto de retoques y adiciones del autor; para la de "Prosa Ligera" se sigue el texto de 1903.—L.C.A.</p> -<h2><a name="PROLOGO" id="PROLOGO">PRÓLOGO</a></h2> +<h2><a name="PROLOGO" id="PROLOGO">PRÓLOGO</a></h2> <hr class="tb" /> <p class="center">I</p> -<p>Nos separan algunos lustros de la época en que -Miguel Cané actuaba; poco tiempo, sin duda, en -la evolución moral de un país, aunque el nuestro, +<p>Nos separan algunos lustros de la época en que +Miguel Cané actuaba; poco tiempo, sin duda, en +la evolución moral de un paÃs, aunque el nuestro, por causas complejas, realiza la propia a saltos. -En fantástica carrera los hechos se suceden, cambiando -nuestra fisonomía colectiva a cada instante. +En fantástica carrera los hechos se suceden, cambiando +nuestra fisonomÃa colectiva a cada instante. Aquel lapso de tiempo equivale en la vida -europea al correr de muchos años, quizá varias -décadas. Entre nosotros la duración de una existencia -humana representa una época. Así, al hablar -de Cané, casi tenemos que referirnos a un +europea al correr de muchos años, quizá varias +décadas. Entre nosotros la duración de una existencia +humana representa una época. AsÃ, al hablar +de Cané, casi tenemos que referirnos a un momento completamente diverso del actual.</p> -<p>Ocurrió su nacimiento en 1851, en vísperas de -la organización nacional. Contemporáneo de Sarmiento, -Vicente F. López y Alberdi, perteneció a -la generación de Pellegrini, Lucio V. López, del +<p>Ocurrió su nacimiento en 1851, en vÃsperas de +la organización nacional. Contemporáneo de Sarmiento, +Vicente F. López y Alberdi, perteneció a +la generación de Pellegrini, Lucio V. López, del Valle y Avellaneda. Todos se han ido y con ellos sus modalidades, sus virtudes, sus vicios y sus costumbres. -Hubo entonces más personalidades descollantes, -ya porque el término medio fuera más +Hubo entonces más personalidades descollantes, +ya porque el término medio fuera más bajo o porque existe actualmente un nivel superior de cultura general efectuado a expensas de la individualidad sobresaliente. De todas maneras, -pudo en aquel tiempo existir, y existió, una <i>élite</i> +pudo en aquel tiempo existir, y existió, una <i>élite</i> <span class="pagenum"><a name="Page_10" id="Page_10">[10]</a></span> en cierto modo reducida, directora absoluta -en todos los órdenes de la actividad: política, artística +en todos los órdenes de la actividad: polÃtica, artÃstica y social, inconcebible en estos tiempos de -actividades antagónicas y en que la mayor población, +actividades antagónicas y en que la mayor población, o mejor, la necesidad de dividir el trabajo -social, ha originado esferas de acción diversas, sin -más punto de contacto que el del choque.</p> - -<p>Aquel grupo director, a que perteneció Cané por -méritos propios, constituyó en política el gobierno -y la oposición simultáneamente, por no decir que fué -siempre y únicamente lo primero, no existiendo la -segunda; pues si bien actuó en estos dos aspectos de -la vida pública, lo hizo sin que existieran más divergencias +social, ha originado esferas de acción diversas, sin +más punto de contacto que el del choque.</p> + +<p>Aquel grupo director, a que perteneció Cané por +méritos propios, constituyó en polÃtica el gobierno +y la oposición simultáneamente, por no decir que fué +siempre y únicamente lo primero, no existiendo la +segunda; pues si bien actuó en estos dos aspectos de +la vida pública, lo hizo sin que existieran más divergencias entre sus componentes que las nacidas de la -simpatía personal o de los rumbos circunstanciales +simpatÃa personal o de los rumbos circunstanciales tomados por cualquiera de ellos. Chocaron hombres, -no ideas. Los negocios públicos se manejaron -así, en acuerdo íntimo, aunque en el detalle, o en -la forma, se pudiera diferir. De tal modo, más que -una causa de discordia, la política fué para ellos -un nuevo lazo de unión, que hizo más fuerte y eficaz +no ideas. Los negocios públicos se manejaron +asÃ, en acuerdo Ãntimo, aunque en el detalle, o en +la forma, se pudiera diferir. De tal modo, más que +una causa de discordia, la polÃtica fué para ellos +un nuevo lazo de unión, que hizo más fuerte y eficaz su influencia, hasta por el hecho mismo de dar -la cómoda apariencia de un rodaje político completo, -sin sus notorios inconvenientes. En arte fué -el grupo avanzado que gustaba de la música, del +la cómoda apariencia de un rodaje polÃtico completo, +sin sus notorios inconvenientes. En arte fué +el grupo avanzado que gustaba de la música, del teatro y de las letras modernas, mientras la generalidad -se emocionaba todavía con la lírica ingenua -y las trovas románticas; y llegado el caso, en noble -complot, provocaba por medio de vigorosos artículos +se emocionaba todavÃa con la lÃrica ingenua +y las trovas románticas; y llegado el caso, en noble +complot, provocaba por medio de vigorosos artÃculos o en propagandas de club y casas de familia, -una corriente simpática para salvar del desamparo -a Rossi, el estupendo intérprete de Shakespeare, -que se debatía en el Politeama entre la olímpica -frialdad de las butacas vacías.</p> +una corriente simpática para salvar del desamparo +a Rossi, el estupendo intérprete de Shakespeare, +que se debatÃa en el Politeama entre la olÃmpica +frialdad de las butacas vacÃas.</p> <p>En el aspecto social de la vida, tuvieron el doble prestigio de su nacimiento y de su talento. La estrecha comunidad de afectos y de ideales, <span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[11]</a></span> favoreciendo la tertulia amable de la fiesta de familia -y del club, ocasión para el trato continuo y obligadamente +y del club, ocasión para el trato continuo y obligadamente chispeante, hizo de ellos esos "causeurs" inimitables, persuasivos sin aparentarlo y entretenidos hasta sin quererlo; supieron usar de ese don -con eficacia, y de ellos salió el conjunto de oradores -que ha tenido la República.</p> +con eficacia, y de ellos salió el conjunto de oradores +que ha tenido la República.</p> -<p>Esa fué la influencia de la "élite" en los tres -órdenes de la actividad de ese tiempo. En retribución, -el medio los hizo así: Hombres de mundo, decidores, +<p>Esa fué la influencia de la "élite" en los tres +órdenes de la actividad de ese tiempo. En retribución, +el medio los hizo asÃ: Hombres de mundo, decidores, caballerescos y delicados hasta en el insulto -al adversario; escritores de afición, entretenidos +al adversario; escritores de afición, entretenidos y sueltos, casi ninguno dedicado totalmente a la -literatura, como a nada; políticos de alma—cargando -el prejuicio de que sólo el puesto público +literatura, como a nada; polÃticos de alma—cargando +el prejuicio de que sólo el puesto público exalta la personalidad y aleja la perspectiva del -fracaso—francos, cariñosos y nobles; conjunto de +fracaso—francos, cariñosos y nobles; conjunto de cualidades y defectos que puede resumirse en una -sola palabra: el <i>porteño</i>, prototipo de nuestra psicología -social. A su acervo habría que agregar, -redondeando el retrato, ese convencimiento íntimo, +sola palabra: el <i>porteño</i>, prototipo de nuestra psicologÃa +social. A su acervo habrÃa que agregar, +redondeando el retrato, ese convencimiento Ãntimo, tan suyo, de superioridad respecto del provinciano, -cuya silueta, de contornos inesperados por la traición -alevosa del sastre del terruño, en impensada -conjura con una capilosidad que tenía reminiscencias +cuya silueta, de contornos inesperados por la traición +alevosa del sastre del terruño, en impensada +conjura con una capilosidad que tenÃa reminiscencias de bosque,—al que no le faltaban ni los trinos -zorzaleños,—ocultaba todo ese caudal de voluntad, -honda instrucción y solidez de pensamiento,—intransparentable +zorzaleños,—ocultaba todo ese caudal de voluntad, +honda instrucción y solidez de pensamiento,—intransparentable por la reserva de su temperamento,—para ofrecerse sin defensa exterior de -ninguna clase al comentario risueño e incisivo. Me -viene el recuerdo de una de sus páginas tan felices +ninguna clase al comentario risueño e incisivo. Me +viene el recuerdo de una de sus páginas tan felices de Juvenilia, en la que su autor nos refiere uno de los muchos incidentes a que daba lugar este antagonismo de los dos caracteres:</p> -<p>"Habíamos pillado un trozo de diálogo entre -dos de ellos (dos provincianos)—cuenta Cané—uno +<p>"HabÃamos pillado un trozo de diálogo entre +dos de ellos (dos provincianos)—cuenta Cané—uno <span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[12]</a></span> -que decía, con una palangana en la mano: -¡Agora no más la vo a derramar! y el otro que -contestaba en voz de tiple: ¡No la derramís! Lo -convertimos en estribillo que les ponía fuera de sí, +que decÃa, con una palangana en la mano: +¡Agora no más la vo a derramar! y el otro que +contestaba en voz de tiple: ¡No la derramÃs! Lo +convertimos en estribillo que les ponÃa fuera de sÃ, como los rebuznos del uno y del otro alcalde de la aldea de Don Quijote". La viveza y el indiscutible -brillo del porteño, hízole aprovechar de esa ventaja -de su temperamento—que era la única—y -le asignó injustamente un valor que no tenía...</p> +brillo del porteño, hÃzole aprovechar de esa ventaja +de su temperamento—que era la única—y +le asignó injustamente un valor que no tenÃa...</p> -<p>Si se quisiera una muestra de lo que decíamos al -comenzar, ninguna sería mejor, posiblemente, que -ésta: los pocos años transcurridos han bastado para +<p>Si se quisiera una muestra de lo que decÃamos al +comenzar, ninguna serÃa mejor, posiblemente, que +ésta: los pocos años transcurridos han bastado para borrar aquellas creencias, aunque una falsa exterioridad pretenda ocultarlo, en algunos casos.</p> -<p>El porteño tenía el complemento de su personalidad +<p>El porteño tenÃa el complemento de su personalidad en la calle Florida. Los coches en interminable -hilera desfilaban, a la caída de la tarde, +hilera desfilaban, a la caÃda de la tarde, de regreso de Palermo, con todo lo elegante que en nuestra sociedad contaba, entre la doble fila de muchachos. El saludo amplio y largo, en el que -el sombrero parecía añorar el penacho caballeresco, -señalaba el encuentro de la gente conocida, que +el sombrero parecÃa añorar el penacho caballeresco, +señalaba el encuentro de la gente conocida, que era toda.</p> <p>Luego los famosos bailes del Club del Progreso...</p> -<p>¿No parece que estuviéramos hablando de otro -país? Tan diferente fué esa época de la actual, que -de ella sólo queda el recuerdo, formado, para nosotros, +<p>¿No parece que estuviéramos hablando de otro +paÃs? Tan diferente fué esa época de la actual, que +de ella sólo queda el recuerdo, formado, para nosotros, de las conversaciones de aquellos que fueron -actores, cuando en días de invierno propicios al +actores, cuando en dÃas de invierno propicios al calor del fuego, o en noches de serenidad estival, -bajo el amplio techo de estrellas y de una melancolía +bajo el amplio techo de estrellas y de una melancolÃa que era un repique lejano, gustaban relatar a media voz sus tiempos de juventud, con esa elocuencia -tan evocadora, aun para los que nada habíamos -visto y que sólo hemos sentido en ellos...</p> +tan evocadora, aun para los que nada habÃamos +visto y que sólo hemos sentido en ellos...</p> -<p>Miguel Cané fué todo eso. Tuvo, asimismo, otras -condiciones de que carecieran la mayoría de sus +<p>Miguel Cané fué todo eso. Tuvo, asimismo, otras +condiciones de que carecieran la mayorÃa de sus <span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[13]</a></span> -contemporáneos, o que en ellos estuvieron mitigadas +contemporáneos, o que en ellos estuvieron mitigadas por sus temperamentos.</p> -<p>Señaló en el diapasón general una tendencia que -resulta grata para las almas afines: el afán de la -cultura intelectual superior, artística. La fundación -de la Facultad de Filosofía y Letras fué una -de sus aspiraciones, y fué creada, en mucha parte, -por los trabajos que él hiciera en su favor. Aunque -ella, más que una solución,—la Facultad de +<p>Señaló en el diapasón general una tendencia que +resulta grata para las almas afines: el afán de la +cultura intelectual superior, artÃstica. La fundación +de la Facultad de FilosofÃa y Letras fué una +de sus aspiraciones, y fué creada, en mucha parte, +por los trabajos que él hiciera en su favor. Aunque +ella, más que una solución,—la Facultad de Derecho o de Medicina, pueden haber abogados y -médicos; la de Filosofía y Letras no hace un filósofo -ni un literato,—es índice que señala un derrotero, -y a Cané debemos nuestro agradecimiento -por eso. Hay otro hecho que lo señala también a -una consideración especial en este mismo sentido. +médicos; la de FilosofÃa y Letras no hace un filósofo +ni un literato,—es Ãndice que señala un derrotero, +y a Cané debemos nuestro agradecimiento +por eso. Hay otro hecho que lo señala también a +una consideración especial en este mismo sentido. En un momento de la vida intelectual argentina, -en que su prestigio de hombre de letras le permitió +en que su prestigio de hombre de letras le permitió ejercer un cierto tutelaje paternal sobre los nuevos, supo ser un protector decidido e inteligente. Y saber alentar es como ser bueno: no se aprende, @@ -465,117 +427,117 @@ se nace.</p> <p class="p2 center">II</p> -<p>De toda su generación y aun de las anteriores, -Cané ha sido, como escritor, el tipo representativo, -como lo fuera Echeverría bajo otro concepto, +<p>De toda su generación y aun de las anteriores, +Cané ha sido, como escritor, el tipo representativo, +como lo fuera EcheverrÃa bajo otro concepto, y lo es Lugones de nuestro momento actual.</p> <p>Su tipo representativo, desde este punto de vista: -de lo que pudieron dar la mayoría de nuestros -hombres con vocación literaria. De lo que dieron -es Echeverría, posiblemente el más talentoso de -todos, imitador, en poesía y cuyas ideas, sino mal -asimiladas, representaban con algún atraso el movimiento -ideológico del mundo. Este ejemplo expresa +de lo que pudieron dar la mayorÃa de nuestros +hombres con vocación literaria. De lo que dieron +es EcheverrÃa, posiblemente el más talentoso de +todos, imitador, en poesÃa y cuyas ideas, sino mal +asimiladas, representaban con algún atraso el movimiento +ideológico del mundo. Este ejemplo expresa claramente el juicio que nos merece la obra intelectual argentina pre-actual.</p> <p><span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[14]</a></span> En otro tiempo, cuando el entusiasmo ciego y <i>a priori</i> por nuestros escritores nos hizo leerlos con -asiduidad y cariño, nos aburrimos. Sucedió tal -cosa, sin embargo, porque un falso criterio presidió +asiduidad y cariño, nos aburrimos. Sucedió tal +cosa, sin embargo, porque un falso criterio presidió nuestra lectura.</p> -<p>La labor constructiva del país encomendada a -aquellos hombres, obligólos a una acción múltiple, +<p>La labor constructiva del paÃs encomendada a +aquellos hombres, obligólos a una acción múltiple, que tuvo la eficacia del conjunto, pero que llevaba -forzosamente implícita una ineficiencia cierta en -cada una de las actividades parciales. Cané afirmaba +forzosamente implÃcita una ineficiencia cierta en +cada una de las actividades parciales. Cané afirmaba que el mal de nuestra estructura era la vaguedad -del ideal. Más preciso hubiera sido decir: +del ideal. Más preciso hubiera sido decir: la pluralidad de ideales. "En el principio era la -Acción". Acción resultó para ellos la literatura, el -arte, como la política y la guerra. Como tal debemos +Acción". Acción resultó para ellos la literatura, el +arte, como la polÃtica y la guerra. Como tal debemos considerar todos los frutos de su pensamiento. -Tener otro criterio para juzgarlos, sería equivocar -la verdadera intención—subconsciente—que animó +Tener otro criterio para juzgarlos, serÃa equivocar +la verdadera intención—subconsciente—que animó a nuestros hombres. No contradice todo esto -lo que dijéramos al principio, de que Cané fué -el tipo representativo de su generación y de las -anteriores, en el sentido de que señaló una pauta -respecto a lo que pudieron dar los que, como él, -tuvieron vocación por las letras. Con un criterio +lo que dijéramos al principio, de que Cané fué +el tipo representativo de su generación y de las +anteriores, en el sentido de que señaló una pauta +respecto a lo que pudieron dar los que, como él, +tuvieron vocación por las letras. Con un criterio que no es el caso de analizar minuciosamente, en -bien o en mal, la mayoría de nuestros escritores +bien o en mal, la mayorÃa de nuestros escritores pre-actuales, buscaron hacer "obras definitivas". Las circunstancias que hemos indicado hicieron que -ellas resultasen trasuntos de teorías y pensamientos +ellas resultasen trasuntos de teorÃas y pensamientos ajenos, no siempre bien asimilados y concretados -en un amontonamiento de páginas ilegibles y +en un amontonamiento de páginas ilegibles y tremendamente aburridas.</p> -<p>Los libros de Cané, en cambio,—salvo Juvenilia, -que es un recuerdo,—están formados casi en -su totalidad de artículos sueltos, que aparecieran -en diarios y revistas sin ningún plan de compilación +<p>Los libros de Cané, en cambio,—salvo Juvenilia, +que es un recuerdo,—están formados casi en +su totalidad de artÃculos sueltos, que aparecieran +en diarios y revistas sin ningún plan de compilación ulterior. Verdaderamente amenas, superficiales, <span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[15]</a></span> -escritas con fluidez y señalando siempre una +escritas con fluidez y señalando siempre una tendencia superior de cultura y un ideal de arte, ellas son como el espejo normal donde se refleja -lo que hubieran podido ser aquéllas, a haber tenido -sus plumas, como la de Cané, la célebre divisa +lo que hubieran podido ser aquéllas, a haber tenido +sus plumas, como la de Cané, la célebre divisa de las espadas florentinas: "<i>Non ti fidar di me, se il cor ti manca</i>".</p> <hr class="tb" /> <p>Hemos dudado mucho antes de fijar la creencia -de que Cané no hubiera podido ser más de lo que -fué: un amateur de talento y gusto refinado. ¡Quién +de que Cané no hubiera podido ser más de lo que +fué: un amateur de talento y gusto refinado. ¡Quién sabe si en su primera juventud no hubo pasta para -un gran escritor! Hicimos esta observación después -de leer un artículo de "Ensayos", su primer libro, -que no conocíamos, a pesar de haber gustado ya +un gran escritor! Hicimos esta observación después +de leer un artÃculo de "Ensayos", su primer libro, +que no conocÃamos, a pesar de haber gustado ya algunos de los posteriores: En viaje, Juvenilia, Prosa -Ligera, de los cuales había nacido aquel concepto.</p> +Ligera, de los cuales habÃa nacido aquel concepto.</p> -<p>¡Quién sabe! Se siente en ese artículo, en ese +<p>¡Quién sabe! Se siente en ese artÃculo, en ese cuento, como que su mano, transmutada en garra, -se aleja de esa superficie de las cosas que él tanto -amara, e hiciera valer también con su prosa leve y -fluida—para cuya calificación exacta tendríamos -que valernos de la expresión con que Sainte Beuve -define el estilo de Madame de Sevigné: "deja trotar +se aleja de esa superficie de las cosas que él tanto +amara, e hiciera valer también con su prosa leve y +fluida—para cuya calificación exacta tendrÃamos +que valernos de la expresión con que Sainte Beuve +define el estilo de Madame de Sevigné: "deja trotar su pluma con la brida al cuello"—para penetrar -en lo hondo y sacudir con vibración de clarinada +en lo hondo y sacudir con vibración de clarinada las fibras de la esperanza, de la angustia y -del dolor, como las tristes cañas, habladoras y gemebundas, -cuando por entre ellas sopla el huracán. +del dolor, como las tristes cañas, habladoras y gemebundas, +cuando por entre ellas sopla el huracán. Hay una sugerencia muy grande en "El Canto de -la Sirena". Surge de él un espíritu que no es el -que luego fuera habitual en Cané.</p> +la Sirena". Surge de él un espÃritu que no es el +que luego fuera habitual en Cané.</p> -<p>Pero, ¿no fué más hombre después? ¿No debió -sufrir más? Y el dolor es la sombra y la fuente -del genio... ¿Fracasado? Alguna vez hemos pensado, +<p>Pero, ¿no fué más hombre después? ¿No debió +sufrir más? Y el dolor es la sombra y la fuente +del genio... ¿Fracasado? Alguna vez hemos pensado, <span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[16]</a></span> si no seremos todos, una vez entrados en la -madurez, una esperanza más o menos frustrada de +madurez, una esperanza más o menos frustrada de la juventud.</p> -<p>¿Cuántas veces ha hablado, después, Cané, de +<p>¿Cuántas veces ha hablado, después, Cané, de esos mismos sentimientos? Muchas veces y ninguna.</p> <p>Entre esos renunciamientos continuos que dice -Renan constituyen la vida, quizá exista ese, inconsciente, -que tomaría la forma de una desgastación +Renan constituyen la vida, quizá exista ese, inconsciente, +que tomarÃa la forma de una desgastación imperceptible de nuestra alma.</p> <p>Y lo terrible es que es muy leve, con levedad que aleja la desconfianza y con ella la defensa de -sí misma<a name="FNanchor_1" id="FNanchor_1" href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a>. Entonces he comprendido aquel párrafo +sà misma<a name="FNanchor_1" id="FNanchor_1" href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a>. Entonces he comprendido aquel párrafo de la carta de Beethoven a Bettina Brentano: "Los artistas son de fuego, ellos no lloran". No deben llorar ni vivir la vida de los otros... @@ -583,122 +545,122 @@ Defenderse, defenderse siempre y de todo...</p> <hr class="tb" /> -<p>La obra literaria de Miguel Cané comprende siete -volúmenes: "Ensayos", "En viaje", "Charlas literarias", -"Juvenilia", la hermosísima traducción +<p>La obra literaria de Miguel Cané comprende siete +volúmenes: "Ensayos", "En viaje", "Charlas literarias", +"Juvenilia", la hermosÃsima traducción del "Enrique IV" de Shakespeare, "Notas e Impresiones" -y por último "Prosa Ligera"<a name="FNanchor_2" id="FNanchor_2" href="#Footnote_2" class="fnanchor">[2]</a>.</p> +y por último "Prosa Ligera"<a name="FNanchor_2" id="FNanchor_2" href="#Footnote_2" class="fnanchor">[2]</a>.</p> -<p>"Ensayos" es la obra de la juventud. Fué publicada +<p>"Ensayos" es la obra de la juventud. Fué publicada <span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[17]</a></span> -en 1877, cuando su autor tenía 26 años. -Hay artículos, sin embargo, que llevan la fecha de -1872. Nada mejor que el prólogo para dar una -idea del contenido del volumen: "Decía al principio -que no me hacía ilusiones sobre el mérito de +en 1877, cuando su autor tenÃa 26 años. +Hay artÃculos, sin embargo, que llevan la fecha de +1872. Nada mejor que el prólogo para dar una +idea del contenido del volumen: "DecÃa al principio +que no me hacÃa ilusiones sobre el mérito de estos ligeros trabajos, destinados casi todos a la -vida efímera de un diario. Desde luego, no hay -plan ninguno, ni ilación entre ellos. Una lectura, -una impresión, un recuerdo o una esperanza, he ahí -de dónde han salido, incompletos, desaliñados, sin -soñar jamás el honor de ser encuadernados". Tiene -el interés, sin embargo, de mostrar a Cané en el +vida efÃmera de un diario. Desde luego, no hay +plan ninguno, ni ilación entre ellos. Una lectura, +una impresión, un recuerdo o una esperanza, he ahà +de dónde han salido, incompletos, desaliñados, sin +soñar jamás el honor de ser encuadernados". Tiene +el interés, sin embargo, de mostrar a Cané en el comienzo de su vida literaria. Estos primeros libros de los hombres de letras tienen un sabor especial -para el que quiere conocer sus almas. Está allí -más abierta que en ninguna parte; tienen siempre +para el que quiere conocer sus almas. Está allà +más abierta que en ninguna parte; tienen siempre la ingenuidad juvenil de cuando se cree en todo y la vida es verdaderamente "un arduo deseo". -El primer libro es quizá la única ocasión de conocer -de cerca y en lo posible un alma y un corazón. -Ya hemos hablado de un artículo: "El Canto de la -Sirena". No hay para qué volver sobre él.</p> +El primer libro es quizá la única ocasión de conocer +de cerca y en lo posible un alma y un corazón. +Ya hemos hablado de un artÃculo: "El Canto de la +Sirena". No hay para qué volver sobre él.</p> <p>"En Viaje" es el relato de su visita a Colombia -y Venezuela, con ocasión de su investidura diplomática. -Observador perspicaz y amable, no es extraño +y Venezuela, con ocasión de su investidura diplomática. +Observador perspicaz y amable, no es extraño que este libro sea una de sus mejores producciones. -Tuvo, al tiempo de su aparición, el mérito -de hacer conocer países totalmente ignorados +Tuvo, al tiempo de su aparición, el mérito +de hacer conocer paÃses totalmente ignorados por nuestros hombres.</p> -<p>"Charlas Literarias" es una colección de artículos -de crítica sobre autores argentinos y extranjeros, +<p>"Charlas Literarias" es una colección de artÃculos +de crÃtica sobre autores argentinos y extranjeros, donde se destacan sus dos predilecciones literarias: -Shakespeare y Dickens. Aparece también -allí un estudio sobre Falstaff, que puede considerarse -como la base del que más tarde hiciera, precediendo -su traducción del "Enrique IV". Tanto el +Shakespeare y Dickens. Aparece también +allà un estudio sobre Falstaff, que puede considerarse +como la base del que más tarde hiciera, precediendo +su traducción del "Enrique IV". Tanto el <span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[18]</a></span> -uno como el otro son de los más bellos y acertados -que escribiera Cané.</p> +uno como el otro son de los más bellos y acertados +que escribiera Cané.</p> <p>"Notas e Impresiones" y "Prosa Ligera", su -última publicación, pertenecen a la misma categoría +última publicación, pertenecen a la misma categorÃa de "Charlas Literarias", aunque con una -tendencia argentinista más acentuada. A "Notas +tendencia argentinista más acentuada. A "Notas e Impresiones" lo componen correspondencias que -Cané envió desde París al diario "La Prensa" y -que fueron firmadas con el seudónimo de Travel. +Cané envió desde ParÃs al diario "La Prensa" y +que fueron firmadas con el seudónimo de Travel. En "Prosa Ligera" aparecen dos o tres estudios que tuvieron en un principio aspiraciones a obras -orgánicas. Tal los titulados: "El arte español", -base de un libro sobre Velázquez, y "En el fondo -del río", "De cepa criolla" y "A las cuchillas", -trío destinado a formar parte de "un estudio de -nuestra sociabilidad en aquel momento" y que comenzó +orgánicas. Tal los titulados: "El arte español", +base de un libro sobre Velázquez, y "En el fondo +del rÃo", "De cepa criolla" y "A las cuchillas", +trÃo destinado a formar parte de "un estudio de +nuestra sociabilidad en aquel momento" y que comenzó a escribir en 1884.</p> -<p>Por último "Juvenilia", su más grande acierto.</p> +<p>Por último "Juvenilia", su más grande acierto.</p> -<p>Forman el pequeño libro sus recuerdos de estudiante, -época feliz que, de todo el caudal acumulado +<p>Forman el pequeño libro sus recuerdos de estudiante, +época feliz que, de todo el caudal acumulado de ciencia, de arte y de experiencia que la vida -da para aplacar sus asperezas, constituye lo único +da para aplacar sus asperezas, constituye lo único suave y consolador, como mano de madre sobre una frente agitada.</p> -<p>¿Eran diferentes a nosotros los contemporáneos -de Cané? Quizá no, con la salvedad de que eran -más muchachos. No recuerdo haber robado nunca -unos melones a ningún vasco. Y lo siento, sinceramente.</p> +<p>¿Eran diferentes a nosotros los contemporáneos +de Cané? Quizá no, con la salvedad de que eran +más muchachos. No recuerdo haber robado nunca +unos melones a ningún vasco. Y lo siento, sinceramente.</p> -<p>Cané calificó a esas páginas como de las más -felices que había escrito, y tampoco se equivocó +<p>Cané calificó a esas páginas como de las más +felices que habÃa escrito, y tampoco se equivocó esta vez.</p> <p>Hay hombres que tienen un subjetivismo especial, precursor de una cierta inmortalidad, que -aumenta lógicamente en proporción a su talento. +aumenta lógicamente en proporción a su talento. De esos temperamentos han salido las confesiones -o memorias íntimas, que siempre han sido interesantes +o memorias Ãntimas, que siempre han sido interesantes <span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[19]</a></span> y que han asegurado la fama de su autor, porque la vida del hombre, en esa parte que escapa -a los demás porque es un monólogo, según Amiel, -tiene la atracción de lo desconocido, al mismo tiempo -que de lo inmutable, a través de los tiempos.</p> +a los demás porque es un monólogo, según Amiel, +tiene la atracción de lo desconocido, al mismo tiempo +que de lo inmutable, a través de los tiempos.</p> <p>"Juvenilia" posee algo de esas cualidades. Sin -ser una memoria ni una confesión,—es un recuerdo, +ser una memoria ni una confesión,—es un recuerdo, como dijimos,—tiene algo de ambas cosas.</p> <p>Es contraproducente hablar de los recuerdos. -Ellos, como el cariño, como el amor, no se analizan, +Ellos, como el cariño, como el amor, no se analizan, sino que se sienten. El que esto escribe, ha -gustado con delicia las páginas suavemente melancólicas +gustado con delicia las páginas suavemente melancólicas de "Juvenilia", escritas en una sencillez de estilo que no es una de sus menores cualidades. -Muchos debemos a ese alto espíritu una hora íntima, +Muchos debemos a ese alto espÃritu una hora Ãntima, proporcionada por ese libro delicioso. De pocos -escritores, y más si ellos son argentinos, podríase +escritores, y más si ellos son argentinos, podrÃase decir tal cosa. Y este es el mejor elogio a su vida -y a su obra. A "Juvenilia" estará siempre unido -el nombre de Cané, como el perfume de una flor +y a su obra. A "Juvenilia" estará siempre unido +el nombre de Cané, como el perfume de una flor evoca la imagen de la planta, que por darle vida es estimada.</p> -<p class="p2 smcap right indenr5">Horacio Ramos Mejía.</p> +<p class="p2 smcap right indenr5">Horacio Ramos MejÃa.</p> <p class="i4">1916.</p> @@ -706,42 +668,42 @@ estimada.</p> <p class="p4"><a name="Footnote_1" id="Footnote_1" href="#FNanchor_1"> <span class="label">[1]</span></a> Es por eso que siento un horror piadoso por los -chicos precoces a quienes tengo simpatía o cariño. Se me -figura—y aquí hago mío un pensamiento de José María -Ramos Mejía—que los retardados poseen como una capa +chicos precoces a quienes tengo simpatÃa o cariño. Se me +figura—y aquà hago mÃo un pensamiento de José MarÃa +Ramos MejÃa—que los retardados poseen como una capa preservadora que mantiene en una especie de fanal, sus almas delicadas.</p> <p><a name="Footnote_2" id="Footnote_2" href="#FNanchor_2"> -<span class="label">[2]</span></a> A esto hay que agregar algunos artículos sueltos -aparecidos en diversas revistas. Véase "La Biblioteca" y +<span class="label">[2]</span></a> A esto hay que agregar algunos artÃculos sueltos +aparecidos en diversas revistas. Véase "La Biblioteca" y la "Revista de Buenos Aires", entre otras. "A la distancia", que algunos diccionarios y publicaciones consideran como otro volumen, es un folleto en el que se han reunido -dos artículos que se encuentran en "Charlas literarias": -Carlos Encina—recuerdos íntimos—y "Tedium Vitae".</p> +dos artÃculos que se encuentran en "Charlas literarias": +Carlos Encina—recuerdos Ãntimos—y "Tedium Vitae".</p> </div> <hr class="chap" /> <h2><a name="JUVENILIA" id="JUVENILIA">JUVENILIA</a></h2> -<p><i><a name="AUTOR" id="AUTOR">Si modificara</a> una sola línea de estas páginas, las -más afortunadas de las que he escrito, creería +<p><i><a name="AUTOR" id="AUTOR">Si modificara</a> una sola lÃnea de estas páginas, las +más afortunadas de las que he escrito, creerÃa destruir el encanto que envuelve el mejor momento -de la existencia, introduciendo, en la armonía +de la existencia, introduciendo, en la armonÃa de sus acordes juveniles, la nota grave de las impresiones -que acompañan el descenso de la colina.</i></p> +que acompañan el descenso de la colina.</i></p> <p><i>Las reproduzco hoy, porque no se encuentran ya y muchos de los que entraban a la vida cuando se publicaron, desean conocerlas.</i></p> <p><i>De nuevo, pues, abren sus alas esos recuerdos infantiles; -que vuelen hoy en atmósfera tan simpática +que vuelen hoy en atmósfera tan simpática y afectuosa como aquella que cruzaron por -primera vez, evocando a su paso imágenes sonrientes -y serenas, son los votos de quien los escribió +primera vez, evocando a su paso imágenes sonrientes +y serenas, son los votos de quien los escribió con placer y acaba de releerlos con cierta suave tristeza.</i></p> <p class="p2 right indenr5"><i>M. C.</i></p> @@ -749,69 +711,69 @@ con placer y acaba de releerlos con cierta suave tristeza.</i></p> <p class="i4">Enero 1901.</p> <p class="p6 indenl60 medium"><a name="INTRO" id="INTRO"> -"Toutes ces premières impressions...</a> -ne peuvent nous toucher que médiocrement; -il y a du vrai, de la sincerité; -mais ces peintures de l'enfance, recommencées +"Toutes ces premières impressions...</a> +ne peuvent nous toucher que médiocrement; +il y a du vrai, de la sincerité; +mais ces peintures de l'enfance, recommencées sans cesse, n'ont de prix que lorsqu'elles ouvrent la vie d'un -auteur original, d'un poète célèbre."</p> +auteur original, d'un poète célèbre."</p> <p class="smcap right indenr5">SAINTE-BEUVE.</p> -<p>Tal era el epígrafe que había puesto en la primera -hoja del cuaderno en que escribí las páginas -que forman este pequeño volumen. Quería tener +<p>Tal era el epÃgrafe que habÃa puesto en la primera +hoja del cuaderno en que escribà las páginas +que forman este pequeño volumen. QuerÃa tener presente el consejo del maestro del buen gusto, releerlo -sin cesar, para no ceder a esa tentación ignorada +sin cesar, para no ceder a esa tentación ignorada de los que no manejan una pluma y que impulsa a la publicidad, como la savia de la tierra pugna por subir a las alturas para que la vivifique el sol. Lo confieso y lo afirmo con verdad; -nunca pensé al trazar esos recuerdos de la vida de +nunca pensé al trazar esos recuerdos de la vida de colegio, en otra cosa que en matar largas horas de tristeza y soledad, de las muchas que he pasado -en el alejamiento de la patria, que es hoy la condición -normal de mi existencia. Horas melancólicas, -sujetas a la presión ingrata de la nostalgia, pero +en el alejamiento de la patria, que es hoy la condición +normal de mi existencia. Horas melancólicas, +sujetas a la presión ingrata de la nostalgia, pero que se iluminaban con la luz interior del recuerdo, a medida que evocaba la memoria de mi infancia y que los cuadros serenos y sonrientes del pasado iban apareciendo bajo mi pluma, haciendo huir las sombras como huyen las aves de las ruinas al venir -la luz de la mañana. Creo que me falta una fuerza +la luz de la mañana. Creo que me falta una fuerza esencial en el arte literario, la impersonalidad, en <span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[26]</a></span>tendiendo -por ella la facultad de dominar las simpatías -íntimas y afrontar la pintura de la vida con -el escalpelo en la mano que no hace vacilar el rápido -latir del corazón. Cuantas veces be intentado -apartarme de mi inclinación, escribir, en una palabra, +por ella la facultad de dominar las simpatÃas +Ãntimas y afrontar la pintura de la vida con +el escalpelo en la mano que no hace vacilar el rápido +latir del corazón. Cuantas veces be intentado +apartarme de mi inclinación, escribir, en una palabra, sobre asuntos que no amo, no he conseguido -quedar satisfecho. Cada uno debe seguir la vía que -su índole le impone, porque es la única en que -puede desenvolver la fuerza relativa de su espíritu. +quedar satisfecho. Cada uno debe seguir la vÃa que +su Ãndole le impone, porque es la única en que +puede desenvolver la fuerza relativa de su espÃritu. La perseverancia, el arte y el trabajo pueden hacer un versificador elegante y fluido; pero cada estrofa -no será un pedazo de alma de poeta, y el que así +no será un pedazo de alma de poeta, y el que asà horada el ritmo rebelde para engastar una idea, -tendrá que descender de las alturas para elegir su -símbolo, dejando al pelícano cernirse en el espacio -o desgarrarse las entrañas en el pico de una roca. +tendrá que descender de las alturas para elegir su +sÃmbolo, dejando al pelÃcano cernirse en el espacio +o desgarrarse las entrañas en el pico de una roca. Entre una herida que chorrea sangre y una jaqueca, hay la distancia... de Byron a Tennyson.</p> <p>Nada he escrito con mayor placer que estos recuerdos. Mientras procuraba alcanzar el estilo -que me había propuesto, sonreía a veces al chocar +que me habÃa propuesto, sonreÃa a veces al chocar con las enormes dificultades que se presentan al que quiere escribir con sencillez. Es que la sencillez -es la vida y la verdad y nada hay más difícil +es la vida y la verdad y nada hay más difÃcil que penetrar en ese santuario. La palabra es rebelde, la frase pierde la serenidad de su marcha y todos los recursos de nuestro idioma admirable suelen quedar inertes para aquel que no sabe comunicarles -la acción.</p> +la acción.</p> <p>No he conseguido por cierto ni aun acercarme a mi ideal, pero estoy contento de mi esfuerzo, porque @@ -820,986 +782,986 @@ buen camino.</p> <p class="center medium">J'aurai du moins l'honneur de l'avoir entrepris.</p> -<p>Ahora, ¿por qué publico estos recuerdos, destinados -a pasar sólo bajo los ojos de mis amigos? En +<p>Ahora, ¿por qué publico estos recuerdos, destinados +a pasar sólo bajo los ojos de mis amigos? En <span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[27]</a></span> -primer lugar, porque aquellos que los han leído +primer lugar, porque aquellos que los han leÃdo me han impulsado a hacerlo, a llamarlos a la vida -después de dos años de sueño... Pero, con lealtad, -en el fondo hay esta razón suprema que los hombres -de letras comprenderán: los publico porque +después de dos años de sueño... Pero, con lealtad, +en el fondo hay esta razón suprema que los hombres +de letras comprenderán: los publico porque los he escrito.</p> <p>Mucho he suprimido, poco he agregado. Ciertas -páginas íntimas han desaparecido porque, para ser -comprendidas, era necesaria la luz intensa del cariño +páginas Ãntimas han desaparecido porque, para ser +comprendidas, era necesaria la luz intensa del cariño que da cuerpo y vida a la forma vaga del recuerdo. -Pero mientras corregía, pensaba en todos mis -compañeros de infancia, separados al dejar los claustros, +Pero mientras corregÃa, pensaba en todos mis +compañeros de infancia, separados al dejar los claustros, a quienes no he vuelto a ver y cuyos nombres se han borrado de mi memoria. A veces me complazco -en hacer biografías de fantasía para algunos -de mis condiscípulos, fundándome en las probabilidades -del carácter y sin saber si aun existen. -¡Cuántos desaparecidos! ¡Cuánta matemática, cuánta -química y filosofía inútil! No hace mucho tiempo, -al entrar en una oficina secundaria de la administración -nacional, ví a un humilde escribiente +en hacer biografÃas de fantasÃa para algunos +de mis condiscÃpulos, fundándome en las probabilidades +del carácter y sin saber si aun existen. +¡Cuántos desaparecidos! ¡Cuánta matemática, cuánta +quÃmica y filosofÃa inútil! No hace mucho tiempo, +al entrar en una oficina secundaria de la administración +nacional, và a un humilde escribiente cuyo cabello empezaba a encanecer, gravemente ocupado en trazar rayas equidistantes en un pliego de papel. Como tuve que esperar, pude observarle. -Cada vez que concluía una línea, dejaba la regla -a un lado, sujetándola para que no rodara, con +Cada vez que concluÃa una lÃnea, dejaba la regla +a un lado, sujetándola para que no rodara, con un pan de goma; levantaba la pluma e inclinando -la cabeza como el pintor que después de un golpe -de pincel se aleja para ver el efecto, sonreía con -satisfacción. Luego, como fascinado por el paralelismo +la cabeza como el pintor que después de un golpe +de pincel se aleja para ver el efecto, sonreÃa con +satisfacción. Luego, como fascinado por el paralelismo de sus rayas, tomaba de nuevo la regla, la -pasaba por la manga de una levita raída, cuyo -tejido osteológico recibía con agrado ese apunte de -negrura, la colocaba sobre el papel y con una presión +pasaba por la manga de una levita raÃda, cuyo +tejido osteológico recibÃa con agrado ese apunte de +negrura, la colocaba sobre el papel y con una presión de mano, serena e igual, trazaba una nueva -paralela con idéntico éxito.—Ese hombre, allá -en los años de colegio, me había un día asombrado<span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[28]</a></span> -por la precisión y claridad con que expuso, tiza -en mano, el binomio de Newton. Había repetido -tantas veces su explicación a los compañeros más -débiles en matemáticas, que al fin perdió su nombre +paralela con idéntico éxito.—Ese hombre, allá +en los años de colegio, me habÃa un dÃa asombrado<span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[28]</a></span> +por la precisión y claridad con que expuso, tiza +en mano, el binomio de Newton. HabÃa repetido +tantas veces su explicación a los compañeros más +débiles en matemáticas, que al fin perdió su nombre para no responder sino al apodo de "Binomio". -Le contemplé un momento, hasta que levantando -a su vez la cabeza, naturalmente después de una -paralela <i>réussie</i>, me reconoció. Se puso de pie, en -una actitud indecisa; no sabía la acogida que recibiría -de mi parte. ¡Yo había sido nombrado ministro! -no sé dónde, ¡y él!... Me enterneció y lancé -un: ¡Binomio!! abriendo los brazos, que habría -contentado a Orestes en labios de Pílades. Me -abrazó de buena gana y nos pusimos a charlar.</p> - -<p>—¿Y qué tal, Binomio, cómo va la vida?</p> - -<p>—Bien; estuve cinco años empleado en la aduana -del Rosario, tres en la policía, y como mi suegro, -con quien vivo, se vino a Buenos Aires, busqué -aquí un empleo y en él me encuentro desde que +Le contemplé un momento, hasta que levantando +a su vez la cabeza, naturalmente después de una +paralela <i>réussie</i>, me reconoció. Se puso de pie, en +una actitud indecisa; no sabÃa la acogida que recibirÃa +de mi parte. ¡Yo habÃa sido nombrado ministro! +no sé dónde, ¡y él!... Me enterneció y lancé +un: ¡Binomio!! abriendo los brazos, que habrÃa +contentado a Orestes en labios de PÃlades. Me +abrazó de buena gana y nos pusimos a charlar.</p> + +<p>—¿Y qué tal, Binomio, cómo va la vida?</p> + +<p>—Bien; estuve cinco años empleado en la aduana +del Rosario, tres en la policÃa, y como mi suegro, +con quien vivo, se vino a Buenos Aires, busqué +aquà un empleo y en él me encuentro desde que llegamos.</p> -<p>—¿Y las matemáticas? ¿Cómo no te hiciste ingeniero -o algo así? Tú tenías disposiciones...</p> +<p>—¿Y las matemáticas? ¿Cómo no te hiciste ingeniero +o algo asÃ? Tú tenÃas disposiciones...</p> -<p>—Sí, pero no sabía historia.</p> +<p>—SÃ, pero no sabÃa historia.</p> <p>—Pero no veo, Binomio, la necesidad de saber si Carlos X de Francia era o no hijo de Carlos IX para hacer un plano.</p> -<p>—Desengáñate, el que no sabe historia no hace -camino. Tú eras también bastante fuerte en matemáticas; -dime, ¿cuántas veces, desde que saliste -del colegio, has resuelto una ecuación o has pronunciado +<p>—Desengáñate, el que no sabe historia no hace +camino. Tú eras también bastante fuerte en matemáticas; +dime, ¿cuántas veces, desde que saliste +del colegio, has resuelto una ecuación o has pronunciado solamente la palabra <i>coseno</i>?</p> <p>—Creo que muy pocas, Binomio.</p> -<p>—Y en cambio (¡oh! ¡yo te he seguido!) en artículos -de diario, en discursos, en polémicas, en libros, +<p>—Y en cambio (¡oh! ¡yo te he seguido!) en artÃculos +de diario, en discursos, en polémicas, en libros, creo, has hecho flamear la historia. Si hasta una -cátedra has tenido con sueldo, ¿no es así?</p> +cátedra has tenido con sueldo, ¿no es asÃ?</p> -<p>—Sí, Binomio.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[29]</a></span></p> +<p>—SÃ, Binomio.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[29]</a></span></p> -<p>—¡Con qué placer te oigo! ¡Ya nadie me dice -Binomio! Y ¿sabes quién tuvo la culpa de que yo +<p>—¡Con qué placer te oigo! ¡Ya nadie me dice +Binomio! Y ¿sabes quién tuvo la culpa de que yo no supiera historia? Cosson, tu amigo Cosson, que -tenía la ocurrencia de enseñarnos la historia en -francés.</p> +tenÃa la ocurrencia de enseñarnos la historia en +francés.</p> <p>—No seas injusto, Binomio; era para hacernos practicar.</p> <p>—Convenido, pero no practica sino el que algo -sabe, y yo no sabía una palabra de francés. Así, -la primera vez que me preguntó en clase, se trataba -de un rey cuyo nombre sirvió más tarde de +sabe, y yo no sabÃa una palabra de francés. AsÃ, +la primera vez que me preguntó en clase, se trataba +de un rey cuyo nombre sirvió más tarde de apodo a un correntino que para decirlo estiraba -los labios una vara. Era muy difícil.</p> +los labios una vara. Era muy difÃcil.</p> <p>—Ya me acuerdo: <i>Tulius Hostilius</i>.</p> -<p>—Eso es: quise pronunciarlo, la clase se rió, -creo que con razón, porque, a pesar de habértelo -oído, no me atrevería a repetirlo; yo me enojé, -no contesté nunca y por consiguiente no estudié -historia. ¡Animal! Así, mi hijo, que tiene seis -años, empieza a deletrear un Duruy. No hay como -la historia, y sino mira a todos los compañeros que +<p>—Eso es: quise pronunciarlo, la clase se rió, +creo que con razón, porque, a pesar de habértelo +oÃdo, no me atreverÃa a repetirlo; yo me enojé, +no contesté nunca y por consiguiente no estudié +historia. ¡Animal! AsÃ, mi hijo, que tiene seis +años, empieza a deletrear un Duruy. No hay como +la historia, y sino mira a todos los compañeros que han hecho carrera.</p> -<p>—Y ¿qué puedo hacer por tí, Binomio?</p> +<p>—Y ¿qué puedo hacer por tÃ, Binomio?</p> <p>Se puso colorado y al fin de mil circunloquios -me pidió que tratara de hacer pasar en la Cámara +me pidió que tratara de hacer pasar en la Cámara un aumento que iba propuesto; ganaba cuarenta y -tres pesos y aspiraba a cincuenta<a name="FNanchor_3" id="FNanchor_3" href="#Footnote_3" class="fnanchor">[3]</a>. ¡Pobre Binomio!</p> +tres pesos y aspiraba a cincuenta<a name="FNanchor_3" id="FNanchor_3" href="#Footnote_3" class="fnanchor">[3]</a>. ¡Pobre Binomio!</p> -<p>¡Cuántos como él, perdidos en el vasto espacio -de nuestro país!</p> +<p>¡Cuántos como él, perdidos en el vasto espacio +de nuestro paÃs!</p> -<p>Una tarde había ido a comer a un cuartel donde -estaba alojado un batallón cuyo jefe era mi amigo. -A los postres me habló de un curioso recluta que -la ola de la vida había arrojado, como un resto +<p>Una tarde habÃa ido a comer a un cuartel donde +estaba alojado un batallón cuyo jefe era mi amigo. +A los postres me habló de un curioso recluta que +la ola de la vida habÃa arrojado, como un resto de naufragio, a las filas de su cuerpo. Pasaba el <span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[30]</a></span> -tiempo leyendo y el comandante tuvo más de una -vez la idea de utilizarle en la mayoría; pero ¡era +tiempo leyendo y el comandante tuvo más de una +vez la idea de utilizarle en la mayorÃa; pero ¡era tan vicioso! En ese momento pasaba por el patio y el jefe le hizo llamar; al entrar, su marcha era -insegura. Había bebido. Apenas la luz dió en su -rostro, sentí mi sangre afluir al corazón y oculté -la cara para evitarle la vergüenza de reconocerme. -Era uno de mis condiscípulos más queridos, con -el que me había ligado en el colegio. Una inteligencia -clara y rápida, una facilidad de palabra +insegura. HabÃa bebido. Apenas la luz dió en su +rostro, sentà mi sangre afluir al corazón y oculté +la cara para evitarle la vergüenza de reconocerme. +Era uno de mis condiscÃpulos más queridos, con +el que me habÃa ligado en el colegio. Una inteligencia +clara y rápida, una facilidad de palabra que nos asombraba, un nombre glorioso en nuestra -historia, buena figura, todo lo tenía para haber -surgido en el mundo. Había salido del colegio -antes de terminar el curso y durante diez años no -supe nada de él.—¡Cómo habría sido de áspera -y sacudida esa existencia, para haber caído tan -bajo a los treinta años! Poco después dejó de ser -soldado. Le encontré, traté de levantarle, le conseguí -un puesto cualquiera que pronto abandonó -para perderse de nuevo en la sombra; todo era inútil: -el vicio había llegado a la médula.</p> - -<p>¿Recordaré otra inteligencia brillante, apta para -la percepción de todas las delicadezas del arte, fina -como el espíritu de un griego, auxiliada por una +historia, buena figura, todo lo tenÃa para haber +surgido en el mundo. HabÃa salido del colegio +antes de terminar el curso y durante diez años no +supe nada de él.—¡Cómo habrÃa sido de áspera +y sacudida esa existencia, para haber caÃdo tan +bajo a los treinta años! Poco después dejó de ser +soldado. Le encontré, traté de levantarle, le conseguà +un puesto cualquiera que pronto abandonó +para perderse de nuevo en la sombra; todo era inútil: +el vicio habÃa llegado a la médula.</p> + +<p>¿Recordaré otra inteligencia brillante, apta para +la percepción de todas las delicadezas del arte, fina +como el espÃritu de un griego, auxiliada por una palabra de indecible encanto y un estilo elegante y -armonioso? ¿Recordaré ese hombre que sólo encontró +armonioso? ¿Recordaré ese hombre que sólo encontró flores en los primeros pasos de su vida, que -marchaba en el sueño estrellado del poeta, al amparo -de una reputación indestructible ya? Era -bueno y era leal; amaba la armonía en todo y la -mujer pura le atraía como un ideal; pero la delicadeza +marchaba en el sueño estrellado del poeta, al amparo +de una reputación indestructible ya? Era +bueno y era leal; amaba la armonÃa en todo y la +mujer pura le atraÃa como un ideal; pero la delicadeza de su alma exquisita se irritaba hasta la -blasfemia, porque la naturaleza le había negado -la forma, el cuerpo, el vaso cincelado que debió +blasfemia, porque la naturaleza le habÃa negado +la forma, el cuerpo, el vaso cincelado que debió contener el precioso licor que chispeaba en sus venas. -De ahí las primeras amarguras, la melancolía +De ahà las primeras amarguras, la melancolÃa precursora del escepticismo. Sin ambiciones violen <span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[31]</a></span>tas que hubieran sepultado en el fondo de su ser -los instintos artísticos, refugiado en ellos sin reserva, -pronto cayó en el abandono más absoluto. De -tiempo en tiempo hacía un esfuerzo para ingresar +los instintos artÃsticos, refugiado en ellos sin reserva, +pronto cayó en el abandono más absoluto. De +tiempo en tiempo hacÃa un esfuerzo para ingresar de nuevo en la vida normal y unirse a nuestra marcha ascendente, desenvolverse a nuestro lado. -¡Con qué júbilo le recibíamos! Era el hijo pródigo -cuyo regreso ponía en conmoción todo el hogar. -Aquel cráneo debía tener resortes de acero, porque -su inteligencia, en sus rápidas reapariciones -después de largos meses de atrofia, resplandecía -con igual brillo. ¿De atrofia he dicho? No, y esa -fué su pérdida.</p> - -<p>La bohemia le absorbió, le hizo suyo, le penetró -hasta el corazón. Pasaba sus noches, como el -"hijo del siglo", entre la densa atmósfera de una -taberna, buscando la alegría que las fuentes puras -le habían negado, en la excitación ficticia del vino, -rodeado de un grupo simpático, ante el que abría -su alma, derramaba los tesoros, de su espíritu y se -embriagaba en sueños artísticos, en la paradoja -colosal, la teoría demoledora, el aliento revolucionario, -que es la válvula intelectual de todos los +¡Con qué júbilo le recibÃamos! Era el hijo pródigo +cuyo regreso ponÃa en conmoción todo el hogar. +Aquel cráneo debÃa tener resortes de acero, porque +su inteligencia, en sus rápidas reapariciones +después de largos meses de atrofia, resplandecÃa +con igual brillo. ¿De atrofia he dicho? No, y esa +fué su pérdida.</p> + +<p>La bohemia le absorbió, le hizo suyo, le penetró +hasta el corazón. Pasaba sus noches, como el +"hijo del siglo", entre la densa atmósfera de una +taberna, buscando la alegrÃa que las fuentes puras +le habÃan negado, en la excitación ficticia del vino, +rodeado de un grupo simpático, ante el que abrÃa +su alma, derramaba los tesoros, de su espÃritu y se +embriagaba en sueños artÃsticos, en la paradoja +colosal, la teorÃa demoledora, el aliento revolucionario, +que es la válvula intelectual de todos los que han perdido el paso en las sendas normales -de la tierra. El bohemio de Murger, con más delicadeza, -con más altura moral.—El pelo largo y -descuidado, el traje raído, mal calzado, la cara fatigada +de la tierra. El bohemio de Murger, con más delicadeza, +con más altura moral.—El pelo largo y +descuidado, el traje raÃdo, mal calzado, la cara fatigada por el perpetuo insomnio, los ojos con una -desesperación infinita en el fondo de la pupila, tal -le ví por última vez y tal quedó grabado en mi -memoria. ¿Vive aún? ¿Caerán estas líneas bajo su -mirada? No lo sé; en todo caso, la entidad moral -pasó, si la forma persiste. ¡Nunca se impone a mi -espíritu con más violencia el problema de la vida +desesperación infinita en el fondo de la pupila, tal +le và por última vez y tal quedó grabado en mi +memoria. ¿Vive aún? ¿Caerán estas lÃneas bajo su +mirada? No lo sé; en todo caso, la entidad moral +pasó, si la forma persiste. ¡Nunca se impone a mi +espÃritu con más violencia el problema de la vida que cuando pienso en ese hombre!...<a name="FNanchor_4" id="FNanchor_4" href="#Footnote_4" class="fnanchor">[4]</a>.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[32]</a></span></p> -<p>Hará doce o catorce años publiqué un cuento -que últimamente releí con placer, haciendo oídos -sordos a las imperfecciones de estilo con que está +<p>Hará doce o catorce años publiqué un cuento +que últimamente releà con placer, haciendo oÃdos +sordos a las imperfecciones de estilo con que está escrito. El principal personaje del "Canto de la Sirena" es una simple reminiscencia de colegio; me -sirvió de tipo para trazar la figura de Broth, un -condiscípulo que sólo pasó un año en los claustros, +sirvió de tipo para trazar la figura de Broth, un +condiscÃpulo que sólo pasó un año en los claustros, extraordinariamente raro y al que no he vuelto a -ver ni oído nombrar jamás. De una imaginación -dislocada, por decir así, nerviosa, estremeciéndose -en una gestación incesante de sueños y utopías, -vivía lejos de nuestro mundo normal, fácil, claro, +ver ni oÃdo nombrar jamás. De una imaginación +dislocada, por decir asÃ, nerviosa, estremeciéndose +en una gestación incesante de sueños y utopÃas, +vivÃa lejos de nuestro mundo normal, fácil, claro, infantil. En vez de ser un portento de ciencia, como pinto a Broth, estudiaba poco los textos y, por lo -tanto, sabía poco. La experiencia me ha hecho poner -en cuarentena esos prodigios que jamás abren un +tanto, sabÃa poco. La experiencia me ha hecho poner +en cuarentena esos prodigios que jamás abren un libro y dejan atontados a los circunstantes en el examen.</p> <p>Hay dentro de los muros del colegio, como en la -penumbra del <i>boudoir</i>, coqueterías intelectuales exquisitas, -jóvenes que se ocultan para estudiar, que -durante las horas de instrucción colectiva leen asiduamente +penumbra del <i>boudoir</i>, coqueterÃas intelectuales exquisitas, +jóvenes que se ocultan para estudiar, que +durante las horas de instrucción colectiva leen asiduamente una novela, pero que se levantan al alba y trabajan con furor en la soledad. Cuando Horacio -Vernet recibía numerosos visitantes en su taller, -cogía febrilmente los pinceles, en una hora remataba +Vernet recibÃa numerosos visitantes en su taller, +cogÃa febrilmente los pinceles, en una hora remataba una tela, la firmaba y pasaba a otra cosa. -Alguien ha dicho, refiriéndose a esa coquetería del -pintor, que escribía las cartas en la soledad y les -ponía el sobrescrito en público. Algo así pasa -con los prodigios escolares. Lo que distinguía a -Broth, es decir, al condiscípulo que me dió la idea -primera del soñador, era su manera curiosísima -de ver las cosas más triviales. Fantaseaba como un -maniático inventor combina. Hablaba con facilidad, -pero él mismo reconocía que cuanto escribía era, +Alguien ha dicho, refiriéndose a esa coqueterÃa del +pintor, que escribÃa las cartas en la soledad y les +ponÃa el sobrescrito en público. Algo asà pasa +con los prodigios escolares. Lo que distinguÃa a +Broth, es decir, al condiscÃpulo que me dió la idea +primera del soñador, era su manera curiosÃsima +de ver las cosas más triviales. Fantaseaba como un +maniático inventor combina. Hablaba con facilidad, +pero él mismo reconocÃa que cuanto escribÃa era, no solamente incorrecto, como todos nuestros en<span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[33]</a></span>sayos, -sino incoloro. Me sostenía que yo estaba destinado -a tener estilo y me lo decía con un aire tan +sino incoloro. Me sostenÃa que yo estaba destinado +a tener estilo y me lo decÃa con un aire tan complacido y solemne como si me augurara la fortuna o una corona, a la manera de los cuentos -árabes. Para entonces me proponía una colaboración; -él me daría el esqueleto y yo le pondría la +árabes. Para entonces me proponÃa una colaboración; +él me darÃa el esqueleto y yo le pondrÃa la carne. Pues bien, cuando recuerdo, vagamente y -sin detalles, su confusa concepción de la vida de -un médico en plena edad media, creyente en la +sin detalles, su confusa concepción de la vida de +un médico en plena edad media, creyente en la magia de todos los colores, asistente asiduo y convencido al sabbat, inventor de un palo de escoba -más ligero para llegar primero, fabricante de <i>homúnculus</i> -(no había por cierto leído a Goethe aún) -discípulo de Alberto el Grande; cuando recuerdo -esas creaciones enfermizas de su imaginación, me -persuado que había nacido para seguir con brillo -la tradición de Hoffmann o Poé. Más de una vez +más ligero para llegar primero, fabricante de <i>homúnculus</i> +(no habÃa por cierto leÃdo a Goethe aún) +discÃpulo de Alberto el Grande; cuando recuerdo +esas creaciones enfermizas de su imaginación, me +persuado que habÃa nacido para seguir con brillo +la tradición de Hoffmann o Poé. Más de una vez he procurado rehacer en mi memoria los cuentos -estrambóticos que me hacía; me queda algo confuso, +estrambóticos que me hacÃa; me queda algo confuso, y si no he ensayado escribirlos, es en la seguridad -de que les daría mi nota personal, lo que no +de que les darÃa mi nota personal, lo que no era mi objeto.</p> -<p>Otra existencia caída en la sombra impenetrable +<p>Otra existencia caÃda en la sombra impenetrable del olvido; en cuanto a ese, tengo la certeza de -que ha muerto. Viviendo, habría surgido o habría -hecho hablar de él. ¡Sabe el cielo, sin embargo, si +que ha muerto. Viviendo, habrÃa surgido o habrÃa +hecho hablar de él. ¡Sabe el cielo, sin embargo, si las miserias y las dificultades de la vida no lo han -hundido en la anestesia moral más obscura que la +hundido en la anestesia moral más obscura que la tumba!</p> <p>No todos se han desvanecido y algunos brillan con honor en el cuadro actual de la patria. Si -estas páginas caen bajo sus ojos, que el vínculo -del colegio, debilitado por los años, se reanime un +estas páginas caen bajo sus ojos, que el vÃnculo +del colegio, debilitado por los años, se reanime un momento y encuentren en estos recuerdos una fuente de placer al ver pasar las horas felices de la infancia.</p> -<p>Nuestros hijos vienen atrás y sus cabecitas sonrientes +<p>Nuestros hijos vienen atrás y sus cabecitas sonrientes asoman en el dintel de la vida, con la mira<span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[34]</a></span>da llena de inconsciente aplomo, chispeando de inteligencia -y de acción latente. A los diez años saben +y de acción latente. A los diez años saben lo que nosotros alcanzamos imperfectamente a los quince;—no olvidemos que son los nietos de nuestros -padres y que el cariño del abuelo es de los más +padres y que el cariño del abuelo es de los más profundos que vibran sobre la tierra. Paguemos -la deuda filial, haciendo felices a los nietos, encaminándoles +la deuda filial, haciendo felices a los nietos, encaminándoles en la vida.</p> -<p>Todos, por un esfuerzo común, levantemos ese -Colegio Nacional que nos dió el pan intelectual, +<p>Todos, por un esfuerzo común, levantemos ese +Colegio Nacional que nos dió el pan intelectual, desterremos de sus claustros las cuestiones religiosas, y si no tenemos un Jacques que poner a su frente, elevemos al puesto de honor un hombre de -espíritu abierto a la poderosa evolución del siglo, +espÃritu abierto a la poderosa evolución del siglo, con fe en la ciencia y en el progreso humano.</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_3" id="Footnote_3" href="#FNanchor_3"> -<span class="label">[3]</span></a> Estas líneas fueron escritas en 1882: se trata pues, de pesos fuertes.</p> +<span class="label">[3]</span></a> Estas lÃneas fueron escritas en 1882: se trata pues, de pesos fuertes.</p> <p><a name="Footnote_4" id="Footnote_4" href="#FNanchor_4"> -<span class="label">[4]</span></a> Poco tiempo después de escritas estas líneas, Matías -Behety encontró el reposo eterno.</p></div> +<span class="label">[4]</span></a> Poco tiempo después de escritas estas lÃneas, MatÃas +Behety encontró el reposo eterno.</p></div> <h2><a name="I" id="I">I</a></h2> -<p>Debía entrar en el Colegio Nacional tres meses -después de la muerte de mi padre; la tristeza -del hogar, el espectáculo constante del duelo, el +<p>DebÃa entrar en el Colegio Nacional tres meses +después de la muerte de mi padre; la tristeza +del hogar, el espectáculo constante del duelo, el llanto silencioso de mi madre, me hicieron desear -abreviar el plazo, y yo mismo pedí ingresar tan +abreviar el plazo, y yo mismo pedà ingresar tan pronto como se celebraran los funerales.</p> <p>El Colegio Nacional acababa de fundarse sobre -el antiguo Seminario, con una nueva organización +el antiguo Seminario, con una nueva organización de estudios, en la que el doctor Eduardo Costa, -ministro entonces de Instrucción Pública, bajo la -presidencia del general Mitre, había tomado una +ministro entonces de Instrucción Pública, bajo la +presidencia del general Mitre, habÃa tomado una parte inteligente y activa. Sin embargo, el establecimiento -que quedaba bajo la dirección del doctor -Agüero, se resentía aún de las trabas de la enseñanza -escolástica y sólo fué más tarde, cuando -M. Jacques se puso a su frente, que alcanzó el -desenvolvimiento y el espíritu liberal que habían +que quedaba bajo la dirección del doctor +Agüero, se resentÃa aún de las trabas de la enseñanza +escolástica y sólo fué más tarde, cuando +M. Jacques se puso a su frente, que alcanzó el +desenvolvimiento y el espÃritu liberal que habÃan concebido el Congreso y el Poder Ejecutivo.</p> <p>Me invade en este momento el recuerdo fresco -y vivo de los primeros días pasados entre los obscuros +y vivo de los primeros dÃas pasados entre los obscuros y helados claustros del antiguo convento. No -conocía a nadie y notaba en mis compañeros, aguerridos -ya a la vida de reclusión, el sordo antagonismo -contra el <i>nuevo</i>, la observación constante de -que era objeto, y me parecía sentir fraguarse contra +conocÃa a nadie y notaba en mis compañeros, aguerridos +ya a la vida de reclusión, el sordo antagonismo +contra el <i>nuevo</i>, la observación constante de +que era objeto, y me parecÃa sentir fraguarse contra mi triste individuo los mil complots que, entre -nosotros, por el suave genio de la raza, sólo se -traducen en bromas más o menos pesadas, pero que<span class="pagenum"><a name="Page_36" id="Page_36">[36]</a></span> +nosotros, por el suave genio de la raza, sólo se +traducen en bromas más o menos pesadas, pero que<span class="pagenum"><a name="Page_36" id="Page_36">[36]</a></span> en los seculares colegios de Oxford y de Cambridge -alcanzan a brutalidades inauditas, a vejámenes, -a servidumbres y martirios. Me habría encontrado, +alcanzan a brutalidades inauditas, a vejámenes, +a servidumbres y martirios. Me habrÃa encontrado, no obstante, muy feliz con mi suerte, si hubiera conocido entonces el "Tom Jones" de Fielding.—Silencioso y triste, me ocultaba en los rincones para -llorar a solas, recordando el hogar, el cariño de mi +llorar a solas, recordando el hogar, el cariño de mi madre, mi independencia, la buena comida y el -dulce sueño de la mañana.—Durante los cinco -años que pasé en esa prisión, aun después de haber -hecho allí mi nido y haberme connaturalizado con -la monotonía de aquella vida, sólo dos puntos negros -persistieron para mí: el despertar y la comida. +dulce sueño de la mañana.—Durante los cinco +años que pasé en esa prisión, aun después de haber +hecho allà mi nido y haberme connaturalizado con +la monotonÃa de aquella vida, sólo dos puntos negros +persistieron para mÃ: el despertar y la comida. A las cinco en verano, a las seis en invierno, infalible, fatal, como la marcha de un astro, la maldita campana empezaba a sonar. Era necesario -dejar la cama, tiritando de frío casi siempre, -soñolientos, irascibles, para ir a formarnos en -fila en un claustro largo y glacial. Allí rezábamos +dejar la cama, tiritando de frÃo casi siempre, +soñolientos, irascibles, para ir a formarnos en +fila en un claustro largo y glacial. Allà rezábamos un "Padre Nuestro", para pasar en seguida al -claustro de los lavatorios.—¡Cuántas conspiraciones, -cuántas tramas, qué gasto de ingenio y fuerza +claustro de los lavatorios.—¡Cuántas conspiraciones, +cuántas tramas, qué gasto de ingenio y fuerza hicimos para luchar contra la fatalidad, encarnada a nuestros ojos en el portero, colgado de la -cuerda maldecida! Aquella cuerda tenía más nudos -que la que en el gimnasio empleábamos para trepar -a pulso. La cortábamos a veces hasta la raíz del -pelo, como decíamos, junto al badajo, encaramándonos +cuerda maldecida! Aquella cuerda tenÃa más nudos +que la que en el gimnasio empleábamos para trepar +a pulso. La cortábamos a veces hasta la raÃz del +pelo, como decÃamos, junto al badajo, encaramándonos hasta la campana, con ayuda de la parra y las rejas, a riesgo de matarnos de un golpe. Muy -a menudo la expectativa nos hacía despertar en -la mañana, antes de la hora reglamentaria. De -pronto oíamos una campana de mano, áspera, estridente, +a menudo la expectativa nos hacÃa despertar en +la mañana, antes de la hora reglamentaria. De +pronto oÃamos una campana de mano, áspera, estridente, manejada con violencia por el brazo irritado -del portero, eterno <i>préposé</i> a las composturas +del portero, eterno <i>préposé</i> a las composturas de la cuerda. Se vengaba entrando a todos los dormitorios y sacudiendo su infernal instrumento -en los oídos de sus enemigos personales, entre los<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[37]</a></span> -cuales tenía el honor de contarme.—Atrasar el -reloj era inútil por dos razones tristemente conocidas: +en los oÃdos de sus enemigos personales, entre los<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[37]</a></span> +cuales tenÃa el honor de contarme.—Atrasar el +reloj era inútil por dos razones tristemente conocidas: la primera, la proximidad del Cabildo, que -escapaba a nuestra influencia; la segunda, el tachómetro +escapaba a nuestra influencia; la segunda, el tachómetro de plata del portero que, bien remontado, velaba fielmente bajo su almohada. Algunas noches -de invierno, la desesperación nos volvía feroces y -el ilustre cerbero amanecía no sólo maniatado, sino +de invierno, la desesperación nos volvÃa feroces y +el ilustre cerbero amanecÃa no sólo maniatado, sino un tanto rojiza la faz, a causa de la dificultad para -respirar a través de un aparato, rigurosamente aplicado -sobre su boca y cuya construcción, bajo el -nombre de "pera de angustia", nos había enseñado -Alejandro Dumas en sus "Veinte años después", -al narrar la evasión del duque de Beaufort -del castillo de Vincennes. Todo era efímero, todo -inútil, hasta que estuve a punto de inmortalizarme, +respirar a través de un aparato, rigurosamente aplicado +sobre su boca y cuya construcción, bajo el +nombre de "pera de angustia", nos habÃa enseñado +Alejandro Dumas en sus "Veinte años después", +al narrar la evasión del duque de Beaufort +del castillo de Vincennes. Todo era efÃmero, todo +inútil, hasta que estuve a punto de inmortalizarme, descubriendo un aparato sencillo, pero cuyo -éxito, si bien pasajero, respondió a mis esperanzas. -En una escapada ví una carreta de bueyes +éxito, si bien pasajero, respondió a mis esperanzas. +En una escapada và una carreta de bueyes que entraba al mercado; debajo del eje colgaba un cuero, como una bolsa ahuecada, amarrado de las -cuatro puntas; dentro, dormía un niño. Fué para -mí un rayo de luz, la manzana de Newton, la -lámpara de Galileo, la marmita de Papin, la rana +cuatro puntas; dentro, dormÃa un niño. Fué para +mà un rayo de luz, la manzana de Newton, la +lámpara de Galileo, la marmita de Papin, la rana de Volta, la tabla de Rosette de Champollion, la -hoja enroscada de Calímaco. El problema estaba -resuelto; esa misma noche tomé el más fuerte de +hoja enroscada de CalÃmaco. El problema estaba +resuelto; esa misma noche tomé el más fuerte de mis cobertores, una de esas pesadas cobijas tucumanas -que sofocan sin abrigar, la amarré debajo +que sofocan sin abrigar, la amarré debajo de mi cama, de las cuatro puntas y cubriendo el -artificio con los anchos pliegues de mi colcha, esperé -la mañana. Así que sonó la campana, me sumergí -en la profundidad y allí, acurrucado, inmóvil -e incómodo, desafié impunemente la visita del celador, -que, viendo mi lecho vacío, siguió adelante. -Me preguntaréis quizá qué beneficio positivo reportaba, -puesto que, de todas maneras, tenía que despertarme. -Respondo, con lástima, que el que tal<span class="pagenum"><a name="Page_38" id="Page_38">[38]</a></span> -pregunta hiciera ignoraría estos dos supremos placeres +artificio con los anchos pliegues de mi colcha, esperé +la mañana. Asà que sonó la campana, me sumergà +en la profundidad y allÃ, acurrucado, inmóvil +e incómodo, desafié impunemente la visita del celador, +que, viendo mi lecho vacÃo, siguió adelante. +Me preguntaréis quizá qué beneficio positivo reportaba, +puesto que, de todas maneras, tenÃa que despertarme. +Respondo, con lástima, que el que tal<span class="pagenum"><a name="Page_38" id="Page_38">[38]</a></span> +pregunta hiciera ignorarÃa estos dos supremos placeres de todos los tiempos y todas las edades: el -amodorramiento matinal y la contravención.</p> +amodorramiento matinal y la contravención.</p> -<p>Mi invención cundió rápidamente y al quinto -día, al primer toque, las camas quedaron todas -vacías. El celador entró: vió el cuadro, quedó inmóvil, -llevó un dedo a la sien y después de cinco -minutos de grave meditación, se dirigió a una cama, -alzó la colcha y sonrió con ferocidad.</p> +<p>Mi invención cundió rápidamente y al quinto +dÃa, al primer toque, las camas quedaron todas +vacÃas. El celador entró: vió el cuadro, quedó inmóvil, +llevó un dedo a la sien y después de cinco +minutos de grave meditación, se dirigió a una cama, +alzó la colcha y sonrió con ferocidad.</p> -<p>¡Era la mía!</p> +<p>¡Era la mÃa!</p> <h2><a name="II" id="II">II</a></h2> -<p>El segundo obstáculo insuperable fué la comida, +<p>El segundo obstáculo insuperable fué la comida, invariable, igual, constante. En los primeros tiempos, -apenas entrábamos al refectorio, un alumno -trepaba a una especie de púlpito y así que atacábamos +apenas entrábamos al refectorio, un alumno +trepaba a una especie de púlpito y asà que atacábamos la sopa, comenzaba con voz gangosa a leernos -una vida de santo o una biografía de la Galería -Histórica Argentina, siendo para nosotros obligatorio +una vida de santo o una biografÃa de la GalerÃa +Histórica Argentina, siendo para nosotros obligatorio el silencio y, por tanto, el fastidio.</p> <p>No puedo vencer el deseo de dar una idea sucinta -del <i>menú</i>; lo tengo fijo, grabado en el estómago -y el olfato. Dentro de un líquido incoloro, +del <i>menú</i>; lo tengo fijo, grabado en el estómago +y el olfato. Dentro de un lÃquido incoloro, vago, misterioso, algo como aquellos caldos precipitados -que las brujas de la Edad Media hacían a +que las brujas de la Edad Media hacÃan a media noche al pie de una horca con su racimo, para beberlo antes de ir al sabbat, navegaban audazmente -algunos largos y pálidos fideos. Un mes llevé -estadística: había atrapado tres en treinta días, y +algunos largos y pálidos fideos. Un mes llevé +estadÃstica: habÃa atrapado tres en treinta dÃas, y eso que estaba en excelentes relaciones con el grande -que servía, médico y diputado hoy, el Dr. Luis -Eyzaguirre, uno de los tipos más criollos y uno -de los corazones más bondadosos que he conocido +que servÃa, médico y diputado hoy, el Dr. Luis +Eyzaguirre, uno de los tipos más criollos y uno +de los corazones más bondadosos que he conocido en mi vida.—Luego, siempre flotando sobre la -onda incolora, pero siquiera en su elemento, venía -un sábalo, el clásico sábalo que muchas veces, contra -nuestro interés positivo, había muerto con dos -días de anticipación.</p> +onda incolora, pero siquiera en su elemento, venÃa +un sábalo, el clásico sábalo que muchas veces, contra +nuestro interés positivo, habÃa muerto con dos +dÃas de anticipación.</p> <p>En seguida, carnero. Notad que no he dicho cordero; carnero, carnero respetable, anciano, cor<span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[40]</a></span>tado -en romboides y polígonos desconocidos en el -texto geométrico, huesosos, cubiertos de levísima -capa triturable y reposando, por su peso específico, -en el fondo del consabido líquido, que para -el caso se revestía de un color parduzco. Cuando -Eyzaguirre hundía la cuchara en aquel mar, clavábamos -los ojos en la superficie, mientras hacíamos -el tácito y rápido cálculo sobre a quién tocaría -el trozo saliente. De ahí amargas decepciones y -júbilos manifiestos.—Hacía el papel de pieza de +en romboides y polÃgonos desconocidos en el +texto geométrico, huesosos, cubiertos de levÃsima +capa triturable y reposando, por su peso especÃfico, +en el fondo del consabido lÃquido, que para +el caso se revestÃa de un color parduzco. Cuando +Eyzaguirre hundÃa la cuchara en aquel mar, clavábamos +los ojos en la superficie, mientras hacÃamos +el tácito y rápido cálculo sobre a quién tocarÃa +el trozo saliente. De ahà amargas decepciones y +júbilos manifiestos.—HacÃa el papel de pieza de resistencia un largo y escueto asado de costillas, cubierto de una capa venosa impermeable al diente. -Habíamos corrido todo el día en el gimnasio, éramos +HabÃamos corrido todo el dÃa en el gimnasio, éramos sanos, los firmes dientes estaban habituados a -romper la cáscara del coco y triturar el confite -de Córdoba, el sábalo había tenido un éxito de -respeto, debido a su edad; sin embargo, jamás vencimos -la córnea defensa paquidérmica del asado de +romper la cáscara del coco y triturar el confite +de Córdoba, el sábalo habÃa tenido un éxito de +respeto, debido a su edad; sin embargo, jamás vencimos +la córnea defensa paquidérmica del asado de tira!</p> <p>Cerraba la marcha, con una conmovedora regularidad, ya un plato de arroz con leche, ya una fuente de orejones.—La leche, en su estado normal, -es un elemento líquido; ¿por qué se llamaba -aquello: "arroz con leche?" Era sólido, compacto -y las moléculas, estrechándose con violencia, le daban -una dureza de coraza. Si hubiéramos dado -vuelta la fuente, la composición, fiel al receptáculo, -no se habría movido, dejando caer sólo la versátil +es un elemento lÃquido; ¿por qué se llamaba +aquello: "arroz con leche?" Era sólido, compacto +y las moléculas, estrechándose con violencia, le daban +una dureza de coraza. Si hubiéramos dado +vuelta la fuente, la composición, fiel al receptáculo, +no se habrÃa movido, dejando caer sólo la versátil capa de canela.—En general, el color del -orejón tira a un dorado intenso, que se comunica -al líquido que lo acompaña. Además, es un manjar -silencioso. Aquél no sólo afectaba un tinte negro +orejón tira a un dorado intenso, que se comunica +al lÃquido que lo acompaña. Además, es un manjar +silencioso. Aquél no sólo afectaba un tinte negro y opaco, sino que, arenoso por naturaleza, sonaba al ser triturado.</p> -<p>Luego al gimnasio, a correr, a hacer la digestión!</p> +<p>Luego al gimnasio, a correr, a hacer la digestión!</p> <h2><a name="III" id="III">III</a></h2> -<p>He dicho ya que mis primeros días de colegio -fueron de desolación para mi alma. La tristeza +<p>He dicho ya que mis primeros dÃas de colegio +fueron de desolación para mi alma. La tristeza no me abandonaba y las repetidas visitas de mi -madre, a la que rogaba con el acento de la desesperación -que me sacara de allí y que sólo me contestaba +madre, a la que rogaba con el acento de la desesperación +que me sacara de allà y que sólo me contestaba con su llanto silencioso, sin dejarse doblegar -en su resolución, aumentaban aún mis amarguras.</p> +en su resolución, aumentaban aún mis amarguras.</p> -<p>La reacción vino de un recurso inesperado. Una +<p>La reacción vino de un recurso inesperado. Una noche que nos llamaban a la clase de estudio, se me -ocurrió abrir uno de los cajones de mi cómoda para +ocurrió abrir uno de los cajones de mi cómoda para tomar algunas galletitas con que combatir las consecuencias -del <i>menú</i> mencionado. Maquinalmente -tomé un libro que allí había y me fuí con él. Una -vez en clase, y cuando el silencio se restableció, me -puse a leerlo. Era una traducción española de "Los -tres Mosqueteros" de Dumas. Decir la impresión -causada en mi espíritu por aquel mundo de aventuras, +del <i>menú</i> mencionado. Maquinalmente +tomé un libro que allà habÃa y me fuà con él. Una +vez en clase, y cuando el silencio se restableció, me +puse a leerlo. Era una traducción española de "Los +tres Mosqueteros" de Dumas. Decir la impresión +causada en mi espÃritu por aquel mundo de aventuras, amores, estocadas, amistades sagradas, brillo -y juventud, mundo desconocido para mí; decir -la emoción palpitante con que seguí al hidalgo gascón -desde su llegada a París hasta la noche sombría -del juicio, el odio al cardenal, mi júbilo por -los fracasos de éste, mi ilusión maravillosa, es hoy +y juventud, mundo desconocido para mÃ; decir +la emoción palpitante con que seguà al hidalgo gascón +desde su llegada a ParÃs hasta la noche sombrÃa +del juicio, el odio al cardenal, mi júbilo por +los fracasos de éste, mi ilusión maravillosa, es hoy superior a mis fuerzas. Toda esa noche, con un -cabo de vela, encendido a hurtadillas, me la pasé -leyendo. Al día siguiente no fuí a los recreos, no -salí de mi cuarto y, cuando al caer la tarde concluí<span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[42]</a></span> -el libro, sólo me alentaba la esperanza de la continuación. -Escribí a mi madre, vinieron los "Veinte -años después", "El Vizconde de Bragelonne" -que me costó lágrimas a raudales, un "Luis XIV y -su siglo", también de Dumas, crónica hecha sobre -las memorias del tiempo, cuyo único defecto era +cabo de vela, encendido a hurtadillas, me la pasé +leyendo. Al dÃa siguiente no fuà a los recreos, no +salà de mi cuarto y, cuando al caer la tarde concluÃ<span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[42]</a></span> +el libro, sólo me alentaba la esperanza de la continuación. +Escribà a mi madre, vinieron los "Veinte +años después", "El Vizconde de Bragelonne" +que me costó lágrimas a raudales, un "Luis XIV y +su siglo", también de Dumas, crónica hecha sobre +las memorias del tiempo, cuyo único defecto era a mis ojos no ver figurar en ella a D'Artagnan, -principal personaje de la época, en mi concepto,—y -multitud de novelas españolas, cuidadosamente +principal personaje de la época, en mi concepto,—y +multitud de novelas españolas, cuidadosamente recortadas en folletines, unidos por alfileres y de -algunos de cuyo título me acuerdo todavía, aunque -después no los haya vuelto a ver. "El Espía del +algunos de cuyo tÃtulo me acuerdo todavÃa, aunque +después no los haya vuelto a ver. "El EspÃa del Gran Mundo", novela francesa, en la cual hay una especie de Caliban, pero bueno y fiel, que -chupa en una herida el veneno de una víbora; "La -gran Artista y la gran Señora", que después he -sabido fué por un año la <i>coqueluche</i> de las damas +chupa en una herida el veneno de una vÃbora; "La +gran Artista y la gran Señora", que después he +sabido fué por un año la <i>coqueluche</i> de las damas de Buenos Aires; "La verdad de un epitafio", donde -el héroe roba de un sepulcro a su amada, aletargada +el héroe roba de un sepulcro a su amada, aletargada como Julieta y le abre la mejilla de un feroz tajo para desfigurarla a los ojos de sus enemigos; "El Clavo", un individuo a quien le perforan el -cráneo, durante el sueño, con un clavo invisible a -la autopsia, pero que algunos años después aparece +cráneo, durante el sueño, con un clavo invisible a +la autopsia, pero que algunos años después aparece gravemente incrustado en su calavera, sobre la que -un romántico medita en un cementerio, como Hamlet -con el cráneo del <i>poor Yorick</i>; los "Monges de +un romántico medita en un cementerio, como Hamlet +con el cráneo del <i>poor Yorick</i>; los "Monges de las Alpujarras" y "Men Rodrigo de Sanabria", -dos de los mejores, tal vez los únicos romances -realmente históricos de Fernández y González, con -una brutalidad de acción, propia de la época; el -"Hijo del Diablo", cuya primera parte me enloqueció, -haciéndome soñar un mes entero con mantos +dos de los mejores, tal vez los únicos romances +realmente históricos de Fernández y González, con +una brutalidad de acción, propia de la época; el +"Hijo del Diablo", cuya primera parte me enloqueció, +haciéndome soñar un mes entero con mantos encarnados, caballos galopando bajo la noche -y el trueno, viejos alquimistas calvos, y sombríos, -etcétera; "Dos cadáveres", un salvaje romance de -Soulié, que pasa en Inglaterra, bajo el efímero +y el trueno, viejos alquimistas calvos, y sombrÃos, +etcétera; "Dos cadáveres", un salvaje romance de +Soulié, que pasa en Inglaterra, bajo el efÃmero protectorado de Ricardo Cromwell y cuyos dos per<span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[43]</a></span>sonajes principales son los cuerpos de Carlos I y -de Oliverio Cromwell, con sus féretros respectivos, +de Oliverio Cromwell, con sus féretros respectivos, sobre los que pasan cosas inauditas, etc., etc. Uno -de los recuerdos más vigorosos que he conservado, -es la impresión causada por los "Misterios del Castillo -de Udolfo", de Ana Radcliff, que cayó en -mis manos en una detestable edición española, en +de los recuerdos más vigorosos que he conservado, +es la impresión causada por los "Misterios del Castillo +de Udolfo", de Ana Radcliff, que cayó en +mis manos en una detestable edición española, en tres tomos con <i>x</i> en vez de <i>j</i> y <i>j</i> en vez de <i>i</i>. No -pegué los ojos en una semana, y era tal la sobreexcitación -de mi espíritu, que me figuraba que esos +pegué los ojos en una semana, y era tal la sobreexcitación +de mi espÃritu, que me figuraba que esos insomnios mortificantes eran un castigo por el robo -sacrílego que había cometido, deslizándome al templo +sacrÃlego que habÃa cometido, deslizándome al templo de San Ignacio, durante un funeral por el alma -de un ciudadano, para mí desconocido,—y metídome +de un ciudadano, para mà desconocido,—y metÃdome bajo el chaleco, en varios trozos, la vela -de cera clásica, que debía iluminar mis trasnochadas +de cera clásica, que debÃa iluminar mis trasnochadas de lectura.</p> <p>Por medio de canjes y <i>razzias</i> en mis salidas de -los domingos, más o menos autorizadas por los parientes -que tenían bibliotecas, todo Dumas pasó, -Fernández y González (un saludo al "Cocinero de -Su Majestad", que cruza mi memoria!), Pérez Escrich, -que había ya ofendido el sentido común y el +los domingos, más o menos autorizadas por los parientes +que tenÃan bibliotecas, todo Dumas pasó, +Fernández y González (un saludo al "Cocinero de +Su Majestad", que cruza mi memoria!), Pérez Escrich, +que habÃa ya ofendido el sentido común y el arte con unos veinte tomos, y una infinidad -de novelas que no recuerdo ya. Un día supe que -un compañero tenía la "Hermosa Gabriela" de -Maquet. Me precipité a pedírsela, reclamando derechos +de novelas que no recuerdo ya. Un dÃa supe que +un compañero tenÃa la "Hermosa Gabriela" de +Maquet. Me precipité a pedÃrsela, reclamando derechos de reciprocidad; pero Juan Cruz Ocampo -se había anticipado y estaba a punto de conseguirla. -Confieso que mi primer movimiento fué disputársela, -aun en el terreno de los hechos; pero después -de la simple reflexión de que mis fuerzas -físicas, no igualando mi arrogancia, me habrían +se habÃa anticipado y estaba a punto de conseguirla. +Confieso que mi primer movimiento fué disputársela, +aun en el terreno de los hechos; pero después +de la simple reflexión de que mis fuerzas +fÃsicas, no igualando mi arrogancia, me habrÃan hecho quedar sin el libro y con varias contusiones, -acepté el temperamento del sorteo, que como un +acepté el temperamento del sorteo, que como un anticipo sobre mi suerte constante en el <i>alea</i> de la -vida, favoreció a Ocampo. Durante una semana le -espié, le aseché sin reposo y cuando le veía hablar,<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[44]</a></span> +vida, favoreció a Ocampo. Durante una semana le +espié, le aseché sin reposo y cuando le veÃa hablar,<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[44]</a></span> jugar o comer, en vez de leer a prisa, me indignaba, -pareciéndome que aquel hombre no tenía la -menor noción del honor rudimental. A más, el cruel -solía hablarme de las hazañas de Pontis y me decía -esta frase que me estremecía de impaciencia: "Chicot +pareciéndome que aquel hombre no tenÃa la +menor noción del honor rudimental. A más, el cruel +solÃa hablarme de las hazañas de Pontis y me decÃa +esta frase que me estremecÃa de impaciencia: "Chicot figura!"...</p> <p>Las novelas, durante toda mi permanencia en -el Colegio, fueron mi salvación contra el fastidio, +el Colegio, fueron mi salvación contra el fastidio, pero al mismo tiempo me hicieron un flaco servicio como estudiante. Todo libro que no fuera romance -me era insoportable y tenía que hacer doble -esfuerzo para fijar en él mi atención. ¿A cuál de -nosotros no ha pasado algo análogo más tarde en -el estudio de la historia? ¿Quién no recuerda la +me era insoportable y tenÃa que hacer doble +esfuerzo para fijar en él mi atención. ¿A cuál de +nosotros no ha pasado algo análogo más tarde en +el estudio de la historia? ¿Quién no recuerda la perseverancia necesaria para leer un tratado cualquiera, -después de las páginas luminosas de Macaulay, +después de las páginas luminosas de Macaulay, Prescott o Motley?...</p> <h2><a name="IV" id="IV">IV</a></h2> -<p>El Colegio, que más tarde debía ser uno de los -primeros establecimientos de América, era por entonces -un caos como organización interna. Cuando -me incrusté bien y ví claro, comprendí que +<p>El Colegio, que más tarde debÃa ser uno de los +primeros establecimientos de América, era por entonces +un caos como organización interna. Cuando +me incrusté bien y và claro, comprendà que tras las sombras ostensibles de la vida claustral -había <i>des acommodements</i>, no sólo con el cielo, sino +habÃa <i>des acommodements</i>, no sólo con el cielo, sino con las autoridades temporales de la tierra. Durante -un año y siendo ya mocitos, nos hemos escapado +un año y siendo ya mocitos, nos hemos escapado casi todas las noches, para hacer una vida -de vagabundos por la ciudad, en los cafés, en aquellos -puntos donde Shakespeare pone la acción de su +de vagabundos por la ciudad, en los cafés, en aquellos +puntos donde Shakespeare pone la acción de su Pericles, y, sobre todo, en los bailes de los suburbios, -de los que algunos condiscípulos, ignoro por -arte de quién, tenían siempre conocimiento.</p> +de los que algunos condiscÃpulos, ignoro por +arte de quién, tenÃan siempre conocimiento.</p> <p>Toda la variedad infinita de los medios de escapatoria, -podía reducirse a tres sistemas principales: -la portería, la despensa y el portón.—La -portería, que da sobre el atrio de San Ignacio, -requería, o elementos de corrupción para el portero -o vías de hecho deplorables. La despensa y -cocinas tenían una pequeña puerta a la calle Moreno +podÃa reducirse a tres sistemas principales: +la porterÃa, la despensa y el portón.—La +porterÃa, que da sobre el atrio de San Ignacio, +requerÃa, o elementos de corrupción para el portero +o vÃas de hecho deplorables. La despensa y +cocinas tenÃan una pequeña puerta a la calle Moreno que a veces quedaba abierta hasta tarde. El -portón, una de esas portadas deformes de la colonia, -daba a la calle de Bolívar, donde hoy se encuentra +portón, una de esas portadas deformes de la colonia, +daba a la calle de BolÃvar, donde hoy se encuentra la entrada principal del Colegio. Las hojas, en vez de llegar hasta el suelo, terminaban en unas puntas de hierro que dejaban un espacio libre entre -ellas y el pavimento.—Por allí había que pasar,<span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[46]</a></span> +ellas y el pavimento.—Por allà habÃa que pasar,<span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[46]</a></span> pegado el cuerpo a la tierra, en mangas de camisa -para no estropear el único jacquet de lujo y sintiendo +para no estropear el único jacquet de lujo y sintiendo muchas veces que las fieles puntas guardianes se insinuaban ligeramente en la espalda como -una protesta contra la evasión. A pesar de todas -sus dificultades, era el medio más generalmente -elegido.—Pero aquí debo recordar una de esas -curiosidades de colegio, que todos mis compañeros +una protesta contra la evasión. A pesar de todas +sus dificultades, era el medio más generalmente +elegido.—Pero aquà debo recordar una de esas +curiosidades de colegio, que todos mis compañeros de entonces deben tener presente.</p> -<p>Se educaba allí desde tiempo inmemorial un tipo +<p>Se educaba allà desde tiempo inmemorial un tipo acabado de <i>bohemio</i>, lleno de buenas condiciones -de corazón, haragán como una marmota, dormilón -como el símil, con una cabeza enorme, cubierta de -una melena confusa y tupida como la baja vegetación -tropical, reñido con los libros que no abría -jamás y respondiendo al nombre de "Galerón", +de corazón, haragán como una marmota, dormilón +como el sÃmil, con una cabeza enorme, cubierta de +una melena confusa y tupida como la baja vegetación +tropical, reñido con los libros que no abrÃa +jamás y respondiendo al nombre de "Galerón", sin duda por las dimensiones colosales del sombrero -que tenía la función obligatoria y difícil de -cubrir aquella cabeza ciclópea. Más tarde le he +que tenÃa la función obligatoria y difÃcil de +cubrir aquella cabeza ciclópea. Más tarde le he encontrado varias veces en el mundo ya en buena -situación, ya bajo el peso de serias desgracias; le -he conservado siempre un cariño inalterable. Le -encontré en Arica, entre el ejército bloqueado de +situación, ya bajo el peso de serias desgracias; le +he conservado siempre un cariño inalterable. Le +encontré en Arica, entre el ejército bloqueado de Montero, como corresponsal de un diario de Lima; -estaba a bordo de la "Unión" el día sombrío de -Angamos en que murió Grau.—Luego volví a -verle en Lima; Piérola, cuya fortuna política había -seguido y que estaba entonces en el poder, le ofreció -empleos bastante lucrativos; sólo quiso aceptar -un pequeño mando militar y un puesto en la vanguardia.—Esa +estaba a bordo de la "Unión" el dÃa sombrÃo de +Angamos en que murió Grau.—Luego volvà a +verle en Lima; Piérola, cuya fortuna polÃtica habÃa +seguido y que estaba entonces en el poder, le ofreció +empleos bastante lucrativos; sólo quiso aceptar +un pequeño mando militar y un puesto en la vanguardia.—Esa conducta honrosa compensa muchas -faltas. Había hecho también la campaña del +faltas. HabÃa hecho también la campaña del Paraguay.</p> <p>He hablado de Benito Neto.—Era un misterio -profundo cómo Benito había conseguido, allá en -épocas remotas y sin duda a favor de algún sacudimiento, -de alguna convulsión caótica, nada menos -que una llave del portón de la calle Bolívar! Nadie<span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[47]</a></span> -sabía dónde la guardaba y todas las empresas organizadas -para robársela dieron siempre un fiasco +profundo cómo Benito habÃa conseguido, allá en +épocas remotas y sin duda a favor de algún sacudimiento, +de alguna convulsión caótica, nada menos +que una llave del portón de la calle BolÃvar! Nadie<span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[47]</a></span> +sabÃa dónde la guardaba y todas las empresas organizadas +para robársela dieron siempre un fiasco completo. Benito la cuidaba, la aceitaba con frecuencia -y tenía un aparato especial para extraer -del caño todas las pelusas y migajas parásitas que -iban allí a alojarse. Era para él el caballo del árabe +y tenÃa un aparato especial para extraer +del caño todas las pelusas y migajas parásitas que +iban allà a alojarse. Era para él el caballo del árabe o del gaucho, el fusil del cazador, la mandolina -del provenzal errante, el instrumento y el sustentáculo -de su vida.—Como con el rastreador Calíbar +del provenzal errante, el instrumento y el sustentáculo +de su vida.—Como con el rastreador CalÃbar todos los prisioneros que tentaban evadirse, -éranos forzoso contar con Benito cuando nos animaban -iguales designios. Benito oía en silencio y -luego preguntaba tranquilamente: "¿Dónde vamos?" -Porque él no prestaba la llave jamás, no -la alquilaba, no la vendía. El era siempre de la +éranos forzoso contar con Benito cuando nos animaban +iguales designios. Benito oÃa en silencio y +luego preguntaba tranquilamente: "¿Dónde vamos?" +Porque él no prestaba la llave jamás, no +la alquilaba, no la vendÃa. El era siempre de la partida, fuere cual fuese el objetivo. En vano se -le observaba: "Benito, ¡estamos los tres invitados -a un baile!—Me presentarán.—¡Vamos a una -comida a casa de Fulano!—Comeré.—¡Una tía -mía está muy enferma!—La velaré.—Tengo una +le observaba: "Benito, ¡estamos los tres invitados +a un baile!—Me presentarán.—¡Vamos a una +comida a casa de Fulano!—Comeré.—¡Una tÃa +mÃa está muy enferma!—La velaré.—Tengo una cita y....—Ha de haber alguna chinita sirviente."—A -todo tenía respuesta, y le hemos visto asistir +todo tenÃa respuesta, y le hemos visto asistir gravemente, con su eterno jacquet canela, a entierros -de lejanos parientes de algún estudiante cuya -conducta no había merecido un permiso de salida -y que acudía al arte de Benito. Era el Lord Flamborough -de Sandeau, pegado al joven homeópata -como la ostra a la peña.</p> +de lejanos parientes de algún estudiante cuya +conducta no habÃa merecido un permiso de salida +y que acudÃa al arte de Benito. Era el Lord Flamborough +de Sandeau, pegado al joven homeópata +como la ostra a la peña.</p> <h2><a name="V" id="V">V</a></h2> -<p>A más de las escapadas nocturnas, había las cenas +<p>A más de las escapadas nocturnas, habÃa las cenas furtivas y algunas calaveradas soberbias de los -<i>grandes</i> que nos llenaban de admiración.</p> +<i>grandes</i> que nos llenaban de admiración.</p> -<p>El doctor Agüero estaba ya muy viejo; bueno y -cariñoso, vivía en un optimismo singular respecto a -los estudiantes, ángeles calumniados siempre, según -su opinión.</p> +<p>El doctor Agüero estaba ya muy viejo; bueno y +cariñoso, vivÃa en un optimismo singular respecto a +los estudiantes, ángeles calumniados siempre, según +su opinión.</p> <p>Recuerdo un carnaval en que hicimos atrocidades en el atrio; los chicos, con las manos llenas de -carmín, azul molido y harina, asaltábamos de improviso -a los paseantes, les llenábamos los ojos y +carmÃn, azul molido y harina, asaltábamos de improviso +a los paseantes, les llenábamos los ojos y el rostro con la mezcla, y cuando aquellos hombres -enfurecidos se nos venían encima, nos poníamos -a cubierto, por medio de una ágil retirada, detrás -del sólido baluarte de los puños de Eyzaguirre, -Pastor, Julio Landívar, Dudgeon, el tranquilo Marcelo -Paz que sólo levantaba el brazo cuando veía -pegar a un débil, etc. El pugilato comenzaba, guardándose -estrictamente las reglas de caballería; pero +enfurecidos se nos venÃan encima, nos ponÃamos +a cubierto, por medio de una ágil retirada, detrás +del sólido baluarte de los puños de Eyzaguirre, +Pastor, Julio LandÃvar, Dudgeon, el tranquilo Marcelo +Paz que sólo levantaba el brazo cuando veÃa +pegar a un débil, etc. El pugilato comenzaba, guardándose +estrictamente las reglas de caballerÃa; pero el asaltante, olvidado del noble ejercicio, no llevaba -la mejor parte.—Uno de ellos, un francés que -tenía una peluquería frente al Colegio y que nos -profesaba suma antipatía por nuestro escaso consumo -de sus artículos, fué preparado por mí y +la mejor parte.—Uno de ellos, un francés que +tenÃa una peluquerÃa frente al Colegio y que nos +profesaba suma antipatÃa por nuestro escaso consumo +de sus artÃculos, fué preparado por mà y ribeteado por Eyzaguirre; justamente enfurecido, -se precipitó a llevar la queja al doctor Agüero. Un -chico le previno y presentándose llorando ante el -anciano, le dijo que aquel hombre le había pegado<span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[50]</a></span> -y que Eyzaguirre le había defendido. ¡Decir el furor -del buen Rector! Quería mandar preso al peluquero, -que ante aquella amenaza quedó estupefacto; -pero la denuncia surtió su efecto, porque, para que -no nos pegaran más (y lo decía sinceramente) nos +se precipitó a llevar la queja al doctor Agüero. Un +chico le previno y presentándose llorando ante el +anciano, le dijo que aquel hombre le habÃa pegado<span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[50]</a></span> +y que Eyzaguirre le habÃa defendido. ¡Decir el furor +del buen Rector! QuerÃa mandar preso al peluquero, +que ante aquella amenaza quedó estupefacto; +pero la denuncia surtió su efecto, porque, para que +no nos pegaran más (y lo decÃa sinceramente) nos hizo abandonar el atrio.</p> <h2><a name="VI" id="VI">VI</a></h2> -<p>Había la vieja costumbre, desde que el doctor -Agüero se puso achacoso, de que un alumno le velara +<p>HabÃa la vieja costumbre, desde que el doctor +Agüero se puso achacoso, de que un alumno le velara cada noche. No se acostaba; sobre un inmenso -sillón Voltaire (no sospechaba el anciano la denominación!) +sillón Voltaire (no sospechaba el anciano la denominación!) dormitaba por momentos, bajo la fatiga. -Teníamos que hacerle la lectura durante un par -de horas para que se adormeciera con la monotonía +TenÃamos que hacerle la lectura durante un par +de horas para que se adormeciera con la monotonÃa de la voz y tal vez con el fastidio del asunto. -¡Cuán presente tengo aquel cuarto, débilmente iluminado -por una lámpara suavizada por una pantalla -opaca, aquel silencio sólo interrumpido por el +¡Cuán presente tengo aquel cuarto, débilmente iluminado +por una lámpara suavizada por una pantalla +opaca, aquel silencio sólo interrumpido por el canto del sereno y, al alba, por el paso furtivo de -algún fugitivo que volvía al redil! Leíamos siempre +algún fugitivo que volvÃa al redil! LeÃamos siempre la vida de un santo en un libro de tapas verdes, -en cuya página ciento uno había eternamente un +en cuya página ciento uno habÃa eternamente un billete de veinte pesos moneda corriente, que todos -los estudiantes del colegio sabíamos haber sido colocado -allí expresamente por el buen Rector, que cada -mañana se aseguraba ingenuamente de su presencia -en la página indicada y quedaba encantado de la +los estudiantes del colegio sabÃamos haber sido colocado +allà expresamente por el buen Rector, que cada +mañana se aseguraba ingenuamente de su presencia +en la página indicada y quedaba encantado de la moralidad de sus hijitos, como nos llamaba.</p> -<p>Más de una noche me he recordado en el sofá -al alcance de su mano, donde me tendía vestido; -me daba una palmadita en la cabeza y me decía -con voz impregnada de cariño: "duerme, niño, todavía +<p>Más de una noche me he recordado en el sofá +al alcance de su mano, donde me tendÃa vestido; +me daba una palmadita en la cabeza y me decÃa +con voz impregnada de cariño: "duerme, niño, todavÃa no es hora". La hora eran las cinco de la -mañana, en que pasábamos a una pieza contigua, -hacíamos fuego en un brasero, siempre con leña<span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[52]</a></span> -de pino y le cebábamos mate hasta las siete. Luego -nos decía: "ve a tal armario, abre tal cajón y -toma un plato que hay allí. Es para tí". Era la -recompensa, el premio de la velada y lo sabíamos +mañana, en que pasábamos a una pieza contigua, +hacÃamos fuego en un brasero, siempre con leña<span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[52]</a></span> +de pino y le cebábamos mate hasta las siete. Luego +nos decÃa: "ve a tal armario, abre tal cajón y +toma un plato que hay allÃ. Es para tÃ". Era la +recompensa, el premio de la velada y lo sabÃamos de memoria: un damasco y una galletita americana, -que nos hacía comer pausada y separadamente, -el damasco el último.</p> +que nos hacÃa comer pausada y separadamente, +el damasco el último.</p> -<p>Jamás se nos pasó por la mente la idea de protestar -contra aquella servidumbre; tenía esa costumbre -tal carácter afectuoso, patriarcal, que la considerábamos +<p>Jamás se nos pasó por la mente la idea de protestar +contra aquella servidumbre; tenÃa esa costumbre +tal carácter afectuoso, patriarcal, que la considerábamos como un deber de hijos para con el -padre viejo y enfermo.—Sólo uno que otro desaforado -aprovechaba el sueño del anciano, durante su +padre viejo y enfermo.—Sólo uno que otro desaforado +aprovechaba el sueño del anciano, durante su velada de turno, ya para escaparse, ya para darse -una indigestión de uvas, trepado como un mono en +una indigestión de uvas, trepado como un mono en las ricas parras del patio.</p> -<p>El doctor Agüero fué un hombre de alma buena, -pura y cariñosa; sobrevivió muy pocos meses a su -separación del Colegio y hoy reposa en paz bajo -las bóvedas de la Catedral de Buenos Aires.</p> +<p>El doctor Agüero fué un hombre de alma buena, +pura y cariñosa; sobrevivió muy pocos meses a su +separación del Colegio y hoy reposa en paz bajo +las bóvedas de la Catedral de Buenos Aires.</p> <h2><a name="VII" id="VII">VII</a></h2> <p>El estado de los estudios en el Colegio era deplorable, -hasta que tomó su dirección el hombre más -sabio que hasta el día haya pisado tierra argentina. +hasta que tomó su dirección el hombre más +sabio que hasta el dÃa haya pisado tierra argentina. Sin documentos a la vista para rehacer su -biografía de una manera exacta, me veo forzado a +biografÃa de una manera exacta, me veo forzado a acudir simplemente a mis recuerdos, que por otra parte, bastan a mi objeto.</p> -<p>Amedée Jacques<a name="FNanchor_5" id="FNanchor_5" href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a> pertenecía a la generación -que al llegar a la juventud, encontró a la Francia -en plena reacción filosófica, científica y literaria.</p> +<p>Amedée Jacques<a name="FNanchor_5" id="FNanchor_5" href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a> pertenecÃa a la generación +que al llegar a la juventud, encontró a la Francia +en plena reacción filosófica, cientÃfica y literaria.</p> -<p>La filosofía se había renovado bajo el espíritu +<p>La filosofÃa se habÃa renovado bajo el espÃritu liberal del siglo, que, dando acogida imparcial a todos los sistemas, al lado del cartesianismo estudiaba a Bacon, a Spinoza, a Hobbes, Gassendi y Condillac, como a Leibnitz y a Hegel, a Kant y a -Fichte, como a Reid y Dugald-Stewart.—De ahí -había nacido el eclecticismo ilustrado por Cousin, +Fichte, como a Reid y Dugald-Stewart.—De ahà +habÃa nacido el eclecticismo ilustrado por Cousin, sistema cuya vaguedad misma, cuya falta de doctrina -fundamental, respondía maravillosamente a -las vacilaciones intelectuales de la época. Jouffroy -había abierto un surco profundo con sus estudios -sobre el destino humano, algunas de cuyas páginas -están impregnadas de un sentimiento de desesperanza, -de una desolación más profunda, alta y +fundamental, respondÃa maravillosamente a +las vacilaciones intelectuales de la época. Jouffroy +habÃa abierto un surco profundo con sus estudios +sobre el destino humano, algunas de cuyas páginas +están impregnadas de un sentimiento de desesperanza, +de una desolación más profunda, alta y sincera que las paradojas de Schopenhauer o los<span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[54]</a></span> -sistemas fríamente construídos de Hartmann. Maine +sistemas frÃamente construÃdos de Hartmann. Maine de Biran dejaba aquellas observaciones sobre -nuestra naturaleza moral, que admirarán siempre +nuestra naturaleza moral, que admirarán siempre como los grandes caracteres de Shakespeare. Villemain -hacía cuadros inimitables de estilo y erudición, -Guizot enseñaba la historia, que Thiers escribía, -la pléyade hacía versos, dramas y novelas, -Delacroix, Scheffer y Jerôme, pintura; Clésinger y +hacÃa cuadros inimitables de estilo y erudición, +Guizot enseñaba la historia, que Thiers escribÃa, +la pléyade hacÃa versos, dramas y novelas, +Delacroix, Scheffer y Jerôme, pintura; Clésinger y Pradier, estatuaria; Lamartine, Berryer, Thiers, -etcétera, discursos; Rossini, Meyerbeer, Halèvy, música, -y Arago, Ampère, Gay-Lussac, C. Bernard, +etcétera, discursos; Rossini, Meyerbeer, Halèvy, música, +y Arago, Ampère, Gay-Lussac, C. Bernard, Chevreul, daban a la ciencia vida, movimiento y -alas. Amedée Jacques había crecido bajo esa atmósfera -intelectual y la curiosidad de su espíritu le +alas. Amedée Jacques habÃa crecido bajo esa atmósfera +intelectual y la curiosidad de su espÃritu le llevaba al enciclopedismo. A los treinta y cinco -años era profesor de filosofía en la Escuela normal -y había escrito, bajo el molde ecléctico, la psicología -más admirable que se haya publicado en Europa. +años era profesor de filosofÃa en la Escuela normal +y habÃa escrito, bajo el molde ecléctico, la psicologÃa +más admirable que se haya publicado en Europa. El estilo es claro, vigoroso, de una marcha viva y -elegante; el pensamiento sereno, la lógica inflexible -y el método perfecto. Hay en ese manual, que corre -en todas las manos de los estudiantes, páginas de +elegante; el pensamiento sereno, la lógica inflexible +y el método perfecto. Hay en ese manual, que corre +en todas las manos de los estudiantes, páginas de una belleza literaria de primer orden, y aun hoy, -quince años después de haberlo leído, recuerdo con -emoción los capítulos sobre el método y la asociación +quince años después de haberlo leÃdo, recuerdo con +emoción los capÃtulos sobre el método y la asociación de ideas.—Al mismo tiempo, el joven profesor -se ocupaba en las ediciones de las obras filosóficas -de Fénelon, Clarke, etc., únicas que hoy tienen curso -en el mundo científico.</p> +se ocupaba en las ediciones de las obras filosóficas +de Fénelon, Clarke, etc., únicas que hoy tienen curso +en el mundo cientÃfico.</p> -<p>Pero Jacques no era uno de esos espíritus fríos, -estériles para la acción, que viven metidos en la -especulación pura, sin prestar oído a los ruidos del +<p>Pero Jacques no era uno de esos espÃritus frÃos, +estériles para la acción, que viven metidos en la +especulación pura, sin prestar oÃdo a los ruidos del mundo y sin apartar su pensamiento del problema, como Kant, en su cueva de Koenigsberg, levantando -un momento la cabeza para ver la caída de la -Bastilla y volviéndola a hundir en la profundidad -de sus meditaciones, como el fakir hindú que, per<span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[55]</a></span>dido -en la contemplación de Brahma y susurrando -su eterno e inefable monosílabo, ignora si son los -Tártaros o los Mongoles, Tamerlán o Clive, los que -pasan como un huracán sobre las llanuras regadas -por el río sagrado. Jacques era un hombre y tenía -una patria que amaba; quería que, como el espíritu +un momento la cabeza para ver la caÃda de la +Bastilla y volviéndola a hundir en la profundidad +de sus meditaciones, como el fakir hindú que, per<span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[55]</a></span>dido +en la contemplación de Brahma y susurrando +su eterno e inefable monosÃlabo, ignora si son los +Tártaros o los Mongoles, Tamerlán o Clive, los que +pasan como un huracán sobre las llanuras regadas +por el rÃo sagrado. Jacques era un hombre y tenÃa +una patria que amaba; querÃa que, como el espÃritu individual se emancipa por la ciencia y el estudio, -el espíritu colectivo de la Francia se emancipara -por la libertad. Hasta el último momento, al frente +el espÃritu colectivo de la Francia se emancipara +por la libertad. Hasta el último momento, al frente de su revista "La libertad de pensar", como al pie -de la última bandera que flamea en el combate, -luchó con un coraje sin igual.</p> +de la última bandera que flamea en el combate, +luchó con un coraje sin igual.</p> <p>El 2 de Diciembre, como a Tocqueville, como a -Quinet, como a Hugo, lo arrojó al extranjero, pobre, -con el alma herida de muerte y con la visión horrible +Quinet, como a Hugo, lo arrojó al extranjero, pobre, +con el alma herida de muerte y con la visión horrible de su porvenir abismado para siempre en aquella bacanal.</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_5" id="Footnote_5" href="#FNanchor_5"> -<span class="label">[5]</span></a> Nació en 1813, murió en 1865.</p></div> +<span class="label">[5]</span></a> Nació en 1813, murió en 1865.</p></div> <h2><a name="VIII" id="VIII">VIII</a></h2> -<p>Tomó el camino del destierro y llegó a Montevideo, -desconocido y sin ningún recurso mecánico de -profesión; lo sabía todo, pero le faltaba un diploma -de abogado o de médico para poder subsistir.—Abrió -una clase libre de Física experimental, dándole -el atractivo del fenómeno producido en el acto; -aquello llamó un momento la atención.—Pero se -necesitaba un gabinete de física completo y los +<p>Tomó el camino del destierro y llegó a Montevideo, +desconocido y sin ningún recurso mecánico de +profesión; lo sabÃa todo, pero le faltaba un diploma +de abogado o de médico para poder subsistir.—Abrió +una clase libre de FÃsica experimental, dándole +el atractivo del fenómeno producido en el acto; +aquello llamó un momento la atención.—Pero se +necesitaba un gabinete de fÃsica completo y los instrumentos son caros.—Jacques los reemplazaba -con una exposición luminosa y por trazados gráficos; -fué inútil. La gente que allí iba quería ver +con una exposición luminosa y por trazados gráficos; +fué inútil. La gente que allà iba querÃa ver la bala caer al mismo tiempo que la pluma en el aparato de Hood, sentir en sus manos la corriente -de una pila, hacer sonar los instrumentos acústicos +de una pila, hacer sonar los instrumentos acústicos y deleitarse en los cambiantes del espectro, sin importarle -un ápice la causa de los fenómenos. Dejaban -la razón en casa y sólo llevaban ojos y oídos +un ápice la causa de los fenómenos. Dejaban +la razón en casa y sólo llevaban ojos y oÃdos a la conferencia.</p> -<p>Un momento, Jacques fué retratista, uniéndose -a Masoni, un pariente político mío, de cuyos labios -tengo estos detalles. Florecía entonces la daguerreotipía, -que, con razón, pasaba por una maravilla. Fué -en esa época que llegó, en un diario europeo, una -noticia muy sucinta sobre la fotografía, que Niepce +<p>Un momento, Jacques fué retratista, uniéndose +a Masoni, un pariente polÃtico mÃo, de cuyos labios +tengo estos detalles. FlorecÃa entonces la daguerreotipÃa, +que, con razón, pasaba por una maravilla. Fué +en esa época que llegó, en un diario europeo, una +noticia muy sucinta sobre la fotografÃa, que Niepce acababa de inventar, siguiendo las indicaciones de Talbot. Jacques se puso a la obra inmediatamente y al cabo de un mes de tanteos, pruebas y ensayos, -Masoni, que dirigía el aparato como más práctico,<span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[58]</a></span> -lleno de júbilo mostró a Jacques, que servía de -objetivo, sus propios cuellos blancos, única imagen -que la luz caprichosa había dejado en el papel. -Pero ni la fotografía, que más tarde perfeccionaron, -ni la daguerreotipía, que le cedía el paso, como -el telégrafo de señales a la electricidad, daban medios +Masoni, que dirigÃa el aparato como más práctico,<span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[58]</a></span> +lleno de júbilo mostró a Jacques, que servÃa de +objetivo, sus propios cuellos blancos, única imagen +que la luz caprichosa habÃa dejado en el papel. +Pero ni la fotografÃa, que más tarde perfeccionaron, +ni la daguerreotipÃa, que le cedÃa el paso, como +el telégrafo de señales a la electricidad, daban medios de vivir.</p> -<p>Jacques se dirigió a la República Argentina, se -hundió en el interior, casóse en Santiago del Estero, -emprendió veinte oficios diferentes, llegando +<p>Jacques se dirigió a la República Argentina, se +hundió en el interior, casóse en Santiago del Estero, +emprendió veinte oficios diferentes, llegando hasta fabricar pan, y por fin tuvo el Colegio Nacional -de Tucumán el honor de contarlo entre sus -profesores. Fueron sus discípulos los doctores Gallo, -Uriburu, Nougués y tantos otros hombres distinguidos -hoy, que han conservado por él una veneración +de Tucumán el honor de contarlo entre sus +profesores. Fueron sus discÃpulos los doctores Gallo, +Uriburu, Nougués y tantos otros hombres distinguidos +hoy, que han conservado por él una veneración profunda, como todos los que hemos gozado -de la luz de su espíritu.</p> +de la luz de su espÃritu.</p> <h2><a name="IX" id="IX">IX</a></h2> <p>Llamado a Buenos Aires por el Gobierno del General -Mitre, tomó la dirección de los estudios en +Mitre, tomó la dirección de los estudios en el Colegio Nacional, al mismo tiempo que dictaba -una cátedra de física en la Universidad.—Su +una cátedra de fÃsica en la Universidad.—Su influencia se hizo sentir inmediatamente entre nosotros. -Formuló un programa completo de bachillerato +Formuló un programa completo de bachillerato en ciencias y letras, defectuoso tal vez en un -solo punto, su demasiada extensión. Pero M. Jacques, -habituado a los estudios fuertes, sostenía que -la inteligencia de los jóvenes argentinos es más viva +solo punto, su demasiada extensión. Pero M. Jacques, +habituado a los estudios fuertes, sostenÃa que +la inteligencia de los jóvenes argentinos es más viva que entre los franceses de la misma edad y que -por consiguiente podíamos aprender con menor esfuerzo.—Era -exigente, porque él mismo no se -economizaba; rara vez faltó a sus clases y muchas, -como diré más adelante, tomó sobre sus hombros -robustos la tarea de los demás.</p> +por consiguiente podÃamos aprender con menor esfuerzo.—Era +exigente, porque él mismo no se +economizaba; rara vez faltó a sus clases y muchas, +como diré más adelante, tomó sobre sus hombros +robustos la tarea de los demás.</p> <p>Mis recuerdos vivos y claros en todo lo que al maestro querido se refiere, me lo representan con @@ -1809,294 +1771,294 @@ y aquellos amplios y enormes cuellos abiertos, rodeando un vigoroso pescuezo de gladiador.—La cabeza era soberbia; grande, blanca, luminosa, de rasgos acentuados. La calvicie le tomaba casi todo -el cráneo, que se unía, en una curva severa y perfecta, +el cráneo, que se unÃa, en una curva severa y perfecta, con la frente ancha y espaciosa, surcada de arrugas profundas y descansando, como sobre dos arcadas poderosas, en las cejas tupidas que som<span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[60]</a></span>breaban los ojos hundidos y claros, de mirar un tanto duro y de una intensidad insostenible; la nariz casi recta, pero ligeramente abultada en la -extremidad, era de aquel corte enérgico que denota +extremidad, era de aquel corte enérgico que denota inconmovible fuerza de voluntad.—En la boca, -de labios correctos, había algo de sensualismo;—no -usaba más que una ligera patilla que se unía +de labios correctos, habÃa algo de sensualismo;—no +usaba más que una ligera patilla que se unÃa bajo la barba, acentuada y fuerte, como las que se ven en algunas viejas medallas romanas.</p> -<p>M. Jacques era áspero, duro de carácter, de una -irascibilidad nerviosa, que se traducía en acción con -la rapidez del rayo, que no daba tiempo a la razón +<p>M. Jacques era áspero, duro de carácter, de una +irascibilidad nerviosa, que se traducÃa en acción con +la rapidez del rayo, que no daba tiempo a la razón para ejercer su influencia moderadora. "No puedo -con mi temperamento", decía él mismo, y más de +con mi temperamento", decÃa él mismo, y más de una amargura de su vida provino de sus arrebatos -irreflexivos. No conseguía detener su mano y entre -todos los profesores fué el único al que admitíamos +irreflexivos. No conseguÃa detener su mano y entre +todos los profesores fué el único al que admitÃamos usara hacia nosotros gestos demasiado expresivos. -Un profesor se había permitido un día dar un -bofetón a uno de nosotros, a Julio Landívar, si -mal no recuerdo, y éste lo tendió a lo largo de un -puñetazo de la familia de aquel con que Maubreil -obsequió a M. de Talleyrand; otra vez desmayamos +Un profesor se habÃa permitido un dÃa dar un +bofetón a uno de nosotros, a Julio LandÃvar, si +mal no recuerdo, y éste lo tendió a lo largo de un +puñetazo de la familia de aquel con que Maubreil +obsequió a M. de Talleyrand; otra vez desmayamos de un tinterazo en la frente a otro magister que -creyó agradable aplicarnos el antiguo precepto escolar; -pero jamás nadie tuvo la idea sacrílega de +creyó agradable aplicarnos el antiguo precepto escolar; +pero jamás nadie tuvo la idea sacrÃlega de rebelarse contra Jacques. Bajo el golpe inmediato, -solíamos protestar, arriesgando algunas ideas sobre -nuestro carácter de hombres libres, etc. Pero -una vez pasado el chubasco, nos decíamos unos a +solÃamos protestar, arriesgando algunas ideas sobre +nuestro carácter de hombres libres, etc. Pero +una vez pasado el chubasco, nos decÃamos unos a otros, los maltratados, para levantarnos un poco -el ánimo: "¡Si no fuera Jacques!"... ¡Pero era +el ánimo: "¡Si no fuera Jacques!"... ¡Pero era Jacques!</p> <h2><a name="X" id="X">X</a></h2> -<p>Recuerdo una revolución que pretendimos hacer -contra D. José M. Torres, Vice-Rector entonces y -de quien más adelante hablaré, porque le debo mucho. -La encabezábamos un joven Adolfo Calle, de +<p>Recuerdo una revolución que pretendimos hacer +contra D. José M. Torres, Vice-Rector entonces y +de quien más adelante hablaré, porque le debo mucho. +La encabezábamos un joven Adolfo Calle, de Mendoza, y yo.—Al salir de la mesa lanzamos -gritos sediciosos contra la mala comida y la tiranía -de Torres (las escapadas habían concluído!) y otros -motivos de queja análogos. Torres me hizo ordenar -que me le presentara, y como el tribuno francés, -a quien plagiaba inconscientemente, contesté que sólo -cedería a la fuerza de las bayonetas. Un celador +gritos sediciosos contra la mala comida y la tiranÃa +de Torres (las escapadas habÃan concluÃdo!) y otros +motivos de queja análogos. Torres me hizo ordenar +que me le presentara, y como el tribuno francés, +a quien plagiaba inconscientemente, contesté que sólo +cederÃa a la fuerza de las bayonetas. Un celador y dos robustos gallegos de la cocina se presentaron -a prenderme, pero hubieron de retirarse con pérdida, -porque mis compañeros, excitados, me cubrieron +a prenderme, pero hubieron de retirarse con pérdida, +porque mis compañeros, excitados, me cubrieron con sus cuerpos, haciendo descender sobre aquellos infelices una espesa nube de trompadas. El celador -que, como Jérges, había presenciado el combate -de lo alto de un banco, corrió a comunicar a -Torres, plagiando él a su vez a Lafayette en su respuesta +que, como Jérges, habÃa presenciado el combate +de lo alto de un banco, corrió a comunicar a +Torres, plagiando él a su vez a Lafayette en su respuesta al conde de Artois, que aquello no era ni un -motín vulgar, ni una sedición, sino pura y simplemente -una revolución. El señor Torres, no por -falta de energía por cierto, sino por espíritu de -jerarquía, fué inmediatamente a buscar a M. Jacques, -Rector entonces del Colegio y que vivía en +motÃn vulgar, ni una sedición, sino pura y simplemente +una revolución. El señor Torres, no por +falta de energÃa por cierto, sino por espÃritu de +jerarquÃa, fué inmediatamente a buscar a M. Jacques, +Rector entonces del Colegio y que vivÃa en una casa amarilla en la esquina de Venezuela y -Balcarce. Pero nosotros creíamos que había ido a -traer la policía y empezamos los preparativos de de<span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[62]</a></span>fensa.—Recuerdo +Balcarce. Pero nosotros creÃamos que habÃa ido a +traer la policÃa y empezamos los preparativos de de<span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[62]</a></span>fensa.—Recuerdo haber pronunciado un discurso sobre la ignominia de ser gobernados, nosotros republicanos, -por un español monárquico, con citas -de la Independencia, San Martín, Belgrano, y creo -que hasta la invasión inglesa.—Otros oradores me +por un español monárquico, con citas +de la Independencia, San MartÃn, Belgrano, y creo +que hasta la invasión inglesa.—Otros oradores me sucedieron en la tribuna, que era la plataforma de -un trapecio, y la resistencia se resolvió. En esto -oímos una detonación en el claustro, seguida de varias +un trapecio, y la resistencia se resolvió. En esto +oÃmos una detonación en el claustro, seguida de varias otras, matizadas de imprecaciones. Algunos -conjurados habían esparcido en los corredores esas -pequeñas bombas Orsini que estallan al ser pisadas. +conjurados habÃan esparcido en los corredores esas +pequeñas bombas Orsini que estallan al ser pisadas. Era M. Jacques que entraba, irritado como Neptuno -contra las olas. Desgraciadamente, no creyó -que convenía primero calmar el mar, sino que puso -el <i>quos ego</i>.... en acción. Al aparecer en la puerta -del gimnasio, un estremecimiento corrió en las filas -de los que acabábamos de jurar ser libres o morir.—No +contra las olas. Desgraciadamente, no creyó +que convenÃa primero calmar el mar, sino que puso +el <i>quos ego</i>.... en acción. Al aparecer en la puerta +del gimnasio, un estremecimiento corrió en las filas +de los que acabábamos de jurar ser libres o morir.—No de otra manera dejaron los persas penetrar el espanto en sus corazones, cuando vieron a Pallas -Athenea flotar sobre el ejército griego, armada de -la espada dórica, en el llano de Marathon.—Vino -rápido hacia mí y....! Luego me tomó del brazo y -me condujo consigo. No intenté resistir y echando -a mis compañeros una mirada que significaba claramente: -"¡Ya lo veis! ¡Los dioses nos son contrarios!" -seguí con la cabeza baja a mi vencedor. -Llegados a la sala del Vice-Rector, recibí nuevas +Athenea flotar sobre el ejército griego, armada de +la espada dórica, en el llano de Marathon.—Vino +rápido hacia mà y....! Luego me tomó del brazo y +me condujo consigo. No intenté resistir y echando +a mis compañeros una mirada que significaba claramente: +"¡Ya lo veis! ¡Los dioses nos son contrarios!" +seguà con la cabeza baja a mi vencedor. +Llegados a la sala del Vice-Rector, recibà nuevas pruebas de la pujanza de su brazo y un cuarto de -hora después me encontraba ignominiosamente expulsado, +hora después me encontraba ignominiosamente expulsado, con todos mis penates, es decir, con un -pequeño baúl, del lado exterior de la puerta del +pequeño baúl, del lado exterior de la puerta del Colegio.—Eran las ocho y media de la noche: -medité. Mi familia y todos mis parientes en el -campo, sin un peso en el bolsillo,—¿qué hacer? -Me parecía aquella una aventura enorme y encontraba +medité. Mi familia y todos mis parientes en el +campo, sin un peso en el bolsillo,—¿qué hacer? +Me parecÃa aquella una aventura enorme y encontraba que David Copperfield era un pigmeo a mi -lado; me creía perdido para siempre en el con<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[63]</a></span>cepto -social. Vagué una hora, sin el baúl, se entiende, -que había dejado en depósito en la sacristía -de San Ignacio y por fin fuí a caer sobre un banco -de la plaza Victoria. Un hombre pasó, me conoció, -me interrogó y tomándome cariñosamente de la mano, -me llevó a su casa, donde dormí en el cuarto +lado; me creÃa perdido para siempre en el con<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[63]</a></span>cepto +social. Vagué una hora, sin el baúl, se entiende, +que habÃa dejado en depósito en la sacristÃa +de San Ignacio y por fin fuà a caer sobre un banco +de la plaza Victoria. Un hombre pasó, me conoció, +me interrogó y tomándome cariñosamente de la mano, +me llevó a su casa, donde dormà en el cuarto de sus hijos, que eran mis amigos.—Era D. Marcos -Paz, Presidente entonces de la República y uno de -los hombres más puros y bondadosos que han nacido +Paz, Presidente entonces de la República y uno de +los hombres más puros y bondadosos que han nacido en suelo argentino.</p> <p>Varios enemigos de Jacques quisieron explotar mi -expulsión violenta y vieron a mi madre para intentar -una acción criminal contra él. Mi madre, -sin más objetivo que mi porvenir, resistió con energía, -vió a Jacques, que ya había devuelto desgarrada +expulsión violenta y vieron a mi madre para intentar +una acción criminal contra él. Mi madre, +sin más objetivo que mi porvenir, resistió con energÃa, +vió a Jacques, que ya habÃa devuelto desgarrada una solicitud del Colegio entero por nuestra -readmisión (Calle había seguido mi suerte) y después -de muchas instancias, consiguió la promesa de -admitirme externo, si en mis exámenes salía <i>regular</i>. +readmisión (Calle habÃa seguido mi suerte) y después +de muchas instancias, consiguió la promesa de +admitirme externo, si en mis exámenes salÃa <i>regular</i>. La suerte y mi esfuerzo me favorecieron y habiendo -obtenido ese año, que era el primero, el -premio de honor, volví a ingresar en los claustros +obtenido ese año, que era el primero, el +premio de honor, volvà a ingresar en los claustros del internado.</p> <h2><a name="XI" id="XI">XI</a></h2> -<p>Nada mortificaba más a Jacques que ver un alumno +<p>Nada mortificaba más a Jacques que ver un alumno dormido durante sus explicaciones; el desdichado -tenía siempre un despertar violento. Los cuchicheos, -la novela debajo del banco, leída a hurtadillas, -le ponían fuera de sí. Entraba en la clase +tenÃa siempre un despertar violento. Los cuchicheos, +la novela debajo del banco, leÃda a hurtadillas, +le ponÃan fuera de sÃ. Entraba en la clase con su paso reposado y durante media hora, con -un enorme pedazo de tiza en la mano, que solía +un enorme pedazo de tiza en la mano, que solÃa limpiar negligentemente en la solapa de la levita, explicaba la materia con su voz grave y sonora. A medida que se animaba, sacaba un cigarrillo de papel, lo armaba y lo colocaba sobre la mesa. Pero -mientras buscaba fósforos se olvidaba del cigarro, -sacaba otro y así sucesivamente, hasta que, agotada -su provisión, se dirigía a uno de nosotros y -nos pedía uno, que nos apresurábamos a darle, encendido -el rostro, pero sin hacerle la menor indicación +mientras buscaba fósforos se olvidaba del cigarro, +sacaba otro y asà sucesivamente, hasta que, agotada +su provisión, se dirigÃa a uno de nosotros y +nos pedÃa uno, que nos apresurábamos a darle, encendido +el rostro, pero sin hacerle la menor indicación hacia los que estaban enfilados sobre la mesa.</p> <p>Luego nos dictaba nuestros cuadernos, pero con una rapidez tal de palabra, que, siendo casi imposible -seguirle, habíamos adoptado con mi vecino -del primer banco y amigo, Julián Aguirre, hijo de +seguirle, habÃamos adoptado con mi vecino +del primer banco y amigo, Julián Aguirre, hijo de Jujuy y actualmente magistrado distinguido, un -sistema de signos abreviativos. Así las voces largas, +sistema de signos abreviativos. Asà las voces largas, como <i>circunferencia</i>, <i>perpendicular</i>, etc., eran reemplazadas por el signo del infinito, ∞, las letras<span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[66]</a></span> -griegas α, π, etc.—Un día, habiéndose interrumpido -para reñir a alguno, me tocó la mala +griegas α, π, etc.—Un dÃa, habiéndose interrumpido +para reñir a alguno, me tocó la mala suerte de que eligiera mi cuaderno para reanudar -el hilo de la exposición.—Aquel galimatías de -signos le puso furioso y me tiró con mi propio manuscrito.</p> +el hilo de la exposición.—Aquel galimatÃas de +signos le puso furioso y me tiró con mi propio manuscrito.</p> <h2><a name="XII" id="XII">XII</a></h2> <p>Otra vez, Corrales... No puedo resistir al deseo -de presentar a mi condiscípulo Corrales. Es uno +de presentar a mi condiscÃpulo Corrales. Es uno de esos tipos eternos del internado que todo aquel -que haya pasado algunos años dentro de los muros -de un colegio, reconocerá a primera vista.—Es -el cabrión, el travieso, el mal estudiante, el reo +que haya pasado algunos años dentro de los muros +de un colegio, reconocerá a primera vista.—Es +el cabrión, el travieso, el mal estudiante, el reo presunto de todas las contravenciones, faltas y delitos.—De -un espíritu lleno de iniciativa, inventando +un espÃritu lleno de iniciativa, inventando a cada instante una treta nueva para burlarse -del maestro o procurarse alguna satisfacción, +del maestro o procurarse alguna satisfacción, gritando como veinte en el recreo, dejando grabado su nombre en todas las mesas, gracioso, chispeante -en la conversación, llena de la sal gruesa de colegio, +en la conversación, llena de la sal gruesa de colegio, es al mismo tiempo incapaz de aprender, de -asimilarse una noción científica cualquiera.—Corrales +asimilarse una noción cientÃfica cualquiera.—Corrales inventaba trampas, aparatos para robar uvas, lazos corredizos admirables para tomar delicadamente del cuello, desde una altura de diez metros, -las botellas simétricamente colocadas sobre una mesa +las botellas simétricamente colocadas sobre una mesa en el patio del cura de San Ignacio, sobre el que daban las ventanas de algunos dormitorios, botellas -que su dueño destinaba a festejar la fiesta -del patrono;—Corrales sabía abrirse la puerta -del encierro sin fractura visible, pero Corrales jamás +que su dueño destinaba a festejar la fiesta +del patrono;—Corrales sabÃa abrirse la puerta +del encierro sin fractura visible, pero Corrales jamás pudo comprender ni creer que el valor de los -ángulos se midiera por el espacio comprendido entre -los lados y no por la longitud de éstos.</p> +ángulos se midiera por el espacio comprendido entre +los lados y no por la longitud de éstos.</p> -<p>Las matemáticas, como toda noción racional por<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[68]</a></span> -lo demás, eran para él abismos sin fondo en los -que su cráneo de chorlo se mareaba. Era feísimo, +<p>Las matemáticas, como toda noción racional por<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[68]</a></span> +lo demás, eran para él abismos sin fondo en los +que su cráneo de chorlo se mareaba. Era feÃsimo, picado de viruelas, con un pelo lacio, duro y abundante, obedeciendo sin trabas el impulso de veinte -remolinos. Sus libros, jamás abiertos, eran los más +remolinos. Sus libros, jamás abiertos, eran los más sucios y deshechos del colegio. Algunas veces, cuando -la cosa apuraba, venía a que le explicáramos un -teorema, con claridad, sin prisa y dándole el derecho -de preguntar, sin límites. Era inútil; no -tenía la noción del ángulo recto.—En clase pasaba +la cosa apuraba, venÃa a que le explicáramos un +teorema, con claridad, sin prisa y dándole el derecho +de preguntar, sin lÃmites. Era inútil; no +tenÃa la noción del ángulo recto.—En clase pasaba el tiempo en tallar su banco, que se iba convirtiendo -en un escaño digno del Berruguete,—en +en un escaño digno del Berruguete,—en fumar a escondidas, a favor de su facultad envidiada de retener el humo en el pecho durante cinco minutos, en hacer flechas, cuerdas de goma -de botín que, fijadas en el índice y el pulgar, lanzaban +de botÃn que, fijadas en el Ãndice y el pulgar, lanzaban al techo una bola de papel mascado que se -adhería a él, sosteniendo por un hilo un retrato +adherÃa a él, sosteniendo por un hilo un retrato de perfil del profesor; en fabricar gallos perfectos, -navíos primitivos y en mil otros pasatiempos igualmente -conexos con el curso.—No había casi día, +navÃos primitivos y en mil otros pasatiempos igualmente +conexos con el curso.—No habÃa casi dÃa, en la clase de Jacques, que Corrales escapara a las vigorosas arremetidas del sabio.—Pero Corrales, -familiarizado ya con ese procedimiento, había +familiarizado ya con ese procedimiento, habÃa resuelto emplear en su defensa una de sus artes -más estudiadas: Corrales <i>canchaba</i> maravillosamente. +más estudiadas: Corrales <i>canchaba</i> maravillosamente. Un pie adelante, con el cuerpo encorvado, durante -los recreos, ni los <i>grandes</i> conseguían tocarle -el rostro; tenía la agilidad, la vista del compadrito -y sus mismos dichos especiales.—Así, cierto día -que Jacques nos explicaba que los tres ángulos de -un triángulo equivalen a dos rectos, Corrales, oyendo -como el ruido del viento la explicación, desde -los últimos bancos de la clase, estaba profundamente -preocupado en construir, en unión con su +los recreos, ni los <i>grandes</i> conseguÃan tocarle +el rostro; tenÃa la agilidad, la vista del compadrito +y sus mismos dichos especiales.—AsÃ, cierto dÃa +que Jacques nos explicaba que los tres ángulos de +un triángulo equivalen a dos rectos, Corrales, oyendo +como el ruido del viento la explicación, desde +los últimos bancos de la clase, estaba profundamente +preocupado en construir, en unión con su vecino el cojo Videla, que le ayudaba eficazmente, un garfio para robar uvas de noche. De pronto<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[69]</a></span> Jacques se detiene y con voz tonante exclama: "Corrales, -tú eres un imbécil y tu compadre Videla -otro: ¿cuánto valen los dos juntos?"—"¡Dos rectos!"—contestó -Corrales, que tenía en el oído -esas dos palabras tan repetidas durante la explicación +tú eres un imbécil y tu compadre Videla +otro: ¿cuánto valen los dos juntos?"—"¡Dos rectos!"—contestó +Corrales, que tenÃa en el oÃdo +esas dos palabras tan repetidas durante la explicación y sin darse cuenta, en su sorpresa, de la -pregunta de Jacques. Este se le fué encima y nos -fué dado presenciar uno de los combates más reñidos -del año.</p> +pregunta de Jacques. Este se le fué encima y nos +fué dado presenciar uno de los combates más reñidos +del año.</p> -<p>Corrales se echó para atrás, enroscó el cuerpo, -hundió la cabeza entre los hombros y mirando a +<p>Corrales se echó para atrás, enroscó el cuerpo, +hundió la cabeza entre los hombros y mirando a su adversario con sus ojos chiquitos, llenos de malicia, -esperó el ataque con las manos en postura.—Jacques -<i>debutó</i> por un revés, que fué hábilmente +esperó el ataque con las manos en postura.—Jacques +<i>debutó</i> por un revés, que fué hábilmente parado; una finta en tercia, seguida de un amago -al pelo, no obtuvo mayor éxito. Entonces Jacques, -despreciando los golpes artísticos, comenzó lisa y +al pelo, no obtuvo mayor éxito. Entonces Jacques, +despreciando los golpes artÃsticos, comenzó lisa y llanamente a hacer llover sobre Corrales una granizada de trompadas, bifes, reveses, de filo, de plano, de punta, todo en confuso e inexplicable torbellino. -El calor de la lucha enardeció a Corrales; se multiplicaba, -se retorcía y cada buena parada decía -con acento jadeante: "¡Diande!"—"¡Cuándo, mi -vida!" y otros gritos de guerra análogos. Jacques, -más irritado aún, hizo avanzar la artillería -y una nube de puntapiés cayó sobre las extremidades -del intrépido agredido.—Corrales, que no -sabía canchar con las piernas, se puso de rodillas -sobre el banco; esta simple evolución hizo efímeros -los estragos del cañón y el combate al arma blanca -continuó.—Pero Corrales era un simple montonero, -un Paez, un Güemes, un Artigas; no había -leído a César, ni al gran Federico, ni las memorias -de Vauban, ni los apuntes de Napoleón, ni los libros +El calor de la lucha enardeció a Corrales; se multiplicaba, +se retorcÃa y cada buena parada decÃa +con acento jadeante: "¡Diande!"—"¡Cuándo, mi +vida!" y otros gritos de guerra análogos. Jacques, +más irritado aún, hizo avanzar la artillerÃa +y una nube de puntapiés cayó sobre las extremidades +del intrépido agredido.—Corrales, que no +sabÃa canchar con las piernas, se puso de rodillas +sobre el banco; esta simple evolución hizo efÃmeros +los estragos del cañón y el combate al arma blanca +continuó.—Pero Corrales era un simple montonero, +un Paez, un Güemes, un Artigas; no habÃa +leÃdo a César, ni al gran Federico, ni las memorias +de Vauban, ni los apuntes de Napoleón, ni los libros de Jomini.—Su arte era instintivo y Jacques -tenía la ciencia y el genio de la estrategia.</p> +tenÃa la ciencia y el genio de la estrategia.</p> -<p>De idéntica manera los persas valerosos no supie<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[70]</a></span>ron +<p>De idéntica manera los persas valerosos no supie<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[70]</a></span>ron defender sus empalizadas contra los atenienses -de Platea.—El banco de la batalla había sido +de Platea.—El banco de la batalla habÃa sido abandonado por los vecinos de Corrales; Jacques -vió la ventaja de una mirada y amagando una +vió la ventaja de una mirada y amagando una carga violenta, mientras Corrales en el movimiento -defensivo perdía un tanto el equilibrio, su adversario, -de un golpe enérgico, dió en tierra con el banco -y con Corrales.—Antes de que éste pudiera levantarse, -Jacques le asió del cuello de la camisa, -no saltando el botón correspondiente por la costumbre +defensivo perdÃa un tanto el equilibrio, su adversario, +de un golpe enérgico, dió en tierra con el banco +y con Corrales.—Antes de que éste pudiera levantarse, +Jacques le asió del cuello de la camisa, +no saltando el botón correspondiente por la costumbre inveterada en Corrales de no usarlo nunca.—No -brilló en manos del vencedor la daga de misericordia, -pero sí sonó, uno solo, soberbio bofetón.</p> +brilló en manos del vencedor la daga de misericordia, +pero sà sonó, uno solo, soberbio bofetón.</p> -<p>Así concluyó aquel memorable combate, que habíamos +<p>Asà concluyó aquel memorable combate, que habÃamos presenciado silenciosos y absortos, a la manera de los indios de Manco Capac las batallas de Almagro y de Pizarro, como luchas de seres superiores @@ -2105,995 +2067,995 @@ al hombre!...</p> <h2><a name="XIII" id="XIII">XIII</a></h2> <p>Jacques llegaba indefectiblemente al Colegio a -las nueve de la mañana; averiguaba si había faltado -algún profesor y en caso afirmativo, iba a -la clase, preguntaba en qué punto del programa -nos encontrábamos, pasaba la mano por su vasta +las nueve de la mañana; averiguaba si habÃa faltado +algún profesor y en caso afirmativo, iba a +la clase, preguntaba en qué punto del programa +nos encontrábamos, pasaba la mano por su vasta frente como para refrescar la memoria y en seguida, -sin vacilación, con un método admirable, nos -daba una explicación de química, de física, de matemáticas -en todas sus divisiones, aritmética, álgebra, -geometría descriptiva o analítica, retórica, historia, -literatura, hasta latín! El único curso, de todo +sin vacilación, con un método admirable, nos +daba una explicación de quÃmica, de fÃsica, de matemáticas +en todas sus divisiones, aritmética, álgebra, +geometrÃa descriptiva o analÃtica, retórica, historia, +literatura, hasta latÃn! El único curso, de todo aquel extenso programa, que no le he visto dictar -por accidente, era el de inglés, dado por mi buen -amigo David Lewis, que nos hacía leer a Milton y a +por accidente, era el de inglés, dado por mi buen +amigo David Lewis, que nos hacÃa leer a Milton y a Pope, a Addison y a todos los buenos prosistas del "Spectator".</p> -<p>Debe estar fija en la memoria de mis compañeros +<p>Debe estar fija en la memoria de mis compañeros aquella admirable conferencia de M. Jacques sobre -la composición del aire atmosférico.—Hablaba hacía -una hora, y ¡fenómeno inaudito en los fastos del +la composición del aire atmosférico.—Hablaba hacÃa +una hora, y ¡fenómeno inaudito en los fastos del Colegio! al sonar la campana de salida, uno de -los alumnos se dirigió, arrastrándose hasta la puerta, -la cerró para que no entrara el sonido y por medio -de esta estratagema, ayudada por la preocupación -de Jacques, tuvimos media hora más de clase. -Había venido de buen humor ese día y su palabra -salía fácil, elegante y luminosa.—En ciertos momentos -se olvidaba y nos hablaba en francés, que<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[72]</a></span> -todos entendíamos entonces. ¡Qué pintura inimitable -de ese maravilloso fenómeno de la vegetación, -de aquellas plantas con corazón de madre, absorbiendo -el leal carbono de la atmósfera y esparciendo -a raudales el oxígeno, la esencia de la vida! ¡Cómo +los alumnos se dirigió, arrastrándose hasta la puerta, +la cerró para que no entrara el sonido y por medio +de esta estratagema, ayudada por la preocupación +de Jacques, tuvimos media hora más de clase. +HabÃa venido de buen humor ese dÃa y su palabra +salÃa fácil, elegante y luminosa.—En ciertos momentos +se olvidaba y nos hablaba en francés, que<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[72]</a></span> +todos entendÃamos entonces. ¡Qué pintura inimitable +de ese maravilloso fenómeno de la vegetación, +de aquellas plantas con corazón de madre, absorbiendo +el leal carbono de la atmósfera y esparciendo +a raudales el oxÃgeno, la esencia de la vida! ¡Cómo nos hablaba de la bajeza miserable del hombre que -pisotea una planta o abate un árbol para coger un -fruto! Aún suena en mis oídos su palabra, y al -recordarla, aún se apodera de mi alma aquella emoción -nueva e inexplicable entonces para mí!</p> - -<p>Cuando empezó a dictar el curso de filosofía, -que debía concluir tan brillantemente Pedro Goyena, -dió como texto el manual en colaboración +pisotea una planta o abate un árbol para coger un +fruto! Aún suena en mis oÃdos su palabra, y al +recordarla, aún se apodera de mi alma aquella emoción +nueva e inexplicable entonces para mÃ!</p> + +<p>Cuando empezó a dictar el curso de filosofÃa, +que debÃa concluir tan brillantemente Pedro Goyena, +dió como texto el manual en colaboración con Simon y Saisset. En la primera conferencia -dijo bien claro que aquélla era la filosofía eléctica; -más tarde añadió a algunos compañeros: "el -día que yo escriba mi filosofía, comenzaré por +dijo bien claro que aquélla era la filosofÃa eléctica; +más tarde añadió a algunos compañeros: "el +dÃa que yo escriba mi filosofÃa, comenzaré por quemar ese manual".</p> <p>No ha dejado nada al respecto; pero si es posible rehacer sus ideas personales con el estudio -de su naturaleza intelectual y sus opiniones científicas, -no es arriesgado afirmar que, discípulo directo -de Bacon, pertenecía a la escuela positivista, -que hasta entonces no había tenido divulgadores -como Littré, pero que, antes de haberla -formulado Augusto Comte, ha sido la filosofía de +de su naturaleza intelectual y sus opiniones cientÃficas, +no es arriesgado afirmar que, discÃpulo directo +de Bacon, pertenecÃa a la escuela positivista, +que hasta entonces no habÃa tenido divulgadores +como Littré, pero que, antes de haberla +formulado Augusto Comte, ha sido la filosofÃa de los hombres de ciencia, realmente superiores, en todos los tiempos.</p> -<p>Adorábamos a Jacques a pesar de su carácter, -jamás faltamos a sus clases, y nuestro orgullo mayor, +<p>Adorábamos a Jacques a pesar de su carácter, +jamás faltamos a sus clases, y nuestro orgullo mayor, que ha persistido hasta hoy, es llamarnos sus -discípulos. A más, su historia, conocida por todos -nosotros y pintorescamente exagerada, nos hacía -ver en él, no sólo un mártir de la libertad, como -lo fué en efecto, sino un hombre que había luchado -cuerpo a cuerpo con Napoleón, nombre simbólico -de la tiranía.</p> +discÃpulos. A más, su historia, conocida por todos +nosotros y pintorescamente exagerada, nos hacÃa +ver en él, no sólo un mártir de la libertad, como +lo fué en efecto, sino un hombre que habÃa luchado +cuerpo a cuerpo con Napoleón, nombre simbólico +de la tiranÃa.</p> <h2><a name="XIV" id="XIV">XIV</a></h2> -<p>Una mañana vagábamos en el claustro, asombrados +<p>Una mañana vagábamos en el claustro, asombrados que hubiese pasado un cuarto de hora del momento infalible en que M. Jacques se presentaba. -De pronto un grito penetrante hirió nuestros -oídos; conocí la voz de Eduardo Fidanza, uno -de los discípulos, más distinguidos del Colegio. Corrí -a la portería y encontré a Fidanza pálido, desencajado, -repitiendo como en un sueño: "¡M. Jacques -ha muerto!" La impresión fué indescriptible; +De pronto un grito penetrante hirió nuestros +oÃdos; conocà la voz de Eduardo Fidanza, uno +de los discÃpulos, más distinguidos del Colegio. Corrà +a la porterÃa y encontré a Fidanza pálido, desencajado, +repitiendo como en un sueño: "¡M. Jacques +ha muerto!" La impresión fué indescriptible; se nos hizo un nudo en la garganta y nos miramos -unos a otros con los rostros blancos, lívidos, +unos a otros con los rostros blancos, lÃvidos, como en el momento de una desventura terrible.</p> -<p>El portero había recibido orden de no dejarnos +<p>El portero habÃa recibido orden de no dejarnos salir; le echamos violentamente a un lado y muchos, sin sombrero, desolados, corrimos a casa de M. Jacques.</p> -<p>Estaba tendido sobre su cama, rígido y con la +<p>Estaba tendido sobre su cama, rÃgido y con la soberbia cabeza impregnada de una majestad indecible.—La -muerte le había sorprendido al llegar -a su casa después de una noche agitada. El -rayo de la apoplejía le derribó vestido, sin darle -tiempo para pedir ayuda.—Pendía su mano derecha +muerte le habÃa sorprendido al llegar +a su casa después de una noche agitada. El +rayo de la apoplejÃa le derribó vestido, sin darle +tiempo para pedir ayuda.—PendÃa su mano derecha fuera de la cama; uno por uno, por un -movimiento espontáneo, nos fuimos arrodillando y -posando en ella los labios, como un adiós supremo -a aquel a quien nunca debíamos olvidar. Su -espíritu liberal, abierto a todas las verdades de -la ciencia, libre de preocupaciones raquíticas, ha<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[74]</a></span> +movimiento espontáneo, nos fuimos arrodillando y +posando en ella los labios, como un adiós supremo +a aquel a quien nunca debÃamos olvidar. Su +espÃritu liberal, abierto a todas las verdades de +la ciencia, libre de preocupaciones raquÃticas, ha<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[74]</a></span> ejercido su influencia poderosa sobre el de todos -sus discípulos.</p> +sus discÃpulos.</p> <p>Le llevamos a pulso hasta su tumba y levantamos en ella un modesto monumento con nuestros -pobres recursos de estudiantes. Duerme el sueño -eterno al abrigo de los árboles sombríos, no lejos -del sitio donde reposan mis muertos queridos. Jamás -voy a la tumba de los míos sin pasar por el +pobres recursos de estudiantes. Duerme el sueño +eterno al abrigo de los árboles sombrÃos, no lejos +del sitio donde reposan mis muertos queridos. Jamás +voy a la tumba de los mÃos sin pasar por el sepulcro del maestro y saludarle con el respeto -profundo de los grandes cariños.</p> +profundo de los grandes cariños.</p> <h2><a name="XV" id="XV">XV</a></h2> -<p>El retiro del doctor Agüero no mejoró la disciplina +<p>El retiro del doctor Agüero no mejoró la disciplina interna del Colegio.—Estaba reservada -esa difícil tarea a D. José M. Torres, que, con -mano de hierro y cargando con la más franca y +esa difÃcil tarea a D. José M. Torres, que, con +mano de hierro y cargando con la más franca y abierta odiosidad que es posible dedicar a un hombre, -nos metió en vereda, nos domó a fuerza de +nos metió en vereda, nos domó a fuerza de castigos, transformando el encierro en la morada -habitual de algunos de nosotros, privándonos de +habitual de algunos de nosotros, privándonos de salida, levantando en alto, en fin, el principio de -autoridad. De un carácter desgraciado, pues a la -primera contradicción se ponía fuera de sí, dudo -que haya tenido apetito un solo día durante su -permanencia en el Colegio; oíamos a cada instante +autoridad. De un carácter desgraciado, pues a la +primera contradicción se ponÃa fuera de sÃ, dudo +que haya tenido apetito un solo dÃa durante su +permanencia en el Colegio; oÃamos a cada instante su voz de trueno rebotar en el eco de los claustros, -vibrante e inflamada. En cuanto a mí, creo -haber contribuído no poco a hacerle la vida amarga -y le pido humildemente perdón, porque sin su -energía perseverante, no habría concluído mis estudios, -y sabe Dios si el sér inútil que bajo mi nombre +vibrante e inflamada. En cuanto a mÃ, creo +haber contribuÃdo no poco a hacerle la vida amarga +y le pido humildemente perdón, porque sin su +energÃa perseverante, no habrÃa concluÃdo mis estudios, +y sabe Dios si el sér inútil que bajo mi nombre se agita en el mundo no hubiera sido algo peor.</p> -<p>Pero antes de su ingreso, el Colegio fué regido -algún tiempo por un sacerdote de quien tengo +<p>Pero antes de su ingreso, el Colegio fué regido +algún tiempo por un sacerdote de quien tengo forzosamente que hablar tan mal, que me limito -a designarle sólo por iniciales. D. F. M. era extranjero -e ignoro por qué circunstancia un hom<span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[76]</a></span>bre -como él, sin moralidad, sin inteligencia y desprovisto -de ilustración, había conseguido hacerse +a designarle sólo por iniciales. D. F. M. era extranjero +e ignoro por qué circunstancia un hom<span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[76]</a></span>bre +como él, sin moralidad, sin inteligencia y desprovisto +de ilustración, habÃa conseguido hacerse nombrar Vicerrector del Colegio Nacional.</p> -<p>Antes de su entrada las pasiones políticas que -habían agitado la República desde 1852 se reflejaban +<p>Antes de su entrada las pasiones polÃticas que +habÃan agitado la República desde 1852 se reflejaban en las divisiones y odios entre los estudiantes. -Provincianos y porteños formaban dos bandos, +Provincianos y porteños formaban dos bandos, cuyas diferencias se zanjaban a menudo en duelos parciales.</p> <p>Los provincianos eran dos terceras partes de la -totalidad en el internado, y nosotros, los porteños, -ocupábamos modestamente el último tercio; -eran más fuertes, pero nos vengábamos ridiculizándoles -y remedándoles a cada instante.—Habíamos -pillado un trozo de diálogo entre dos de -ellos, uno que decía, con una palangana en la -mano: "¡Agora no más la vo a derramar!" y el -otro que contestaba en voz de tiple: "¡No la derramís!"—Lo +totalidad en el internado, y nosotros, los porteños, +ocupábamos modestamente el último tercio; +eran más fuertes, pero nos vengábamos ridiculizándoles +y remedándoles a cada instante.—HabÃamos +pillado un trozo de diálogo entre dos de +ellos, uno que decÃa, con una palangana en la +mano: "¡Agora no más la vo a derramar!" y el +otro que contestaba en voz de tiple: "¡No la derramÃs!"—Lo convertimos en un estribillo que -les ponía fuera de sí, como los rebuznos del uno +les ponÃa fuera de sÃ, como los rebuznos del uno y del otro alcalde de la aldea de Don Quijote.</p> -<p>Eran mucho más graves, serios y estudiosos que +<p>Eran mucho más graves, serios y estudiosos que nosotros.—Con igualdad de inteligencia y con -menor esfuerzo por nuestra parte obteníamos mejores -clasificaciones en los exámenes. El fenómeno -consistía simplemente en nuestra mayor viveza de -imaginación, desparpajo natural y facilidad de -elocución.—Recuerdo que Pedro Goyena, hablando +menor esfuerzo por nuestra parte obtenÃamos mejores +clasificaciones en los exámenes. El fenómeno +consistÃa simplemente en nuestra mayor viveza de +imaginación, desparpajo natural y facilidad de +elocución.—Recuerdo que Pedro Goyena, hablando de un joven correntino, Carlos Harvey, dotado -de una inteligencia sólida y profunda, de una -laboriosidad incomparable, repetía las palabras de -Sainte-Beuve, aplicándoselas: "le falta la arenilla -dorada". Esa arenilla dorada constituía nuestra -superioridad.—Dábamos una conferencia de historia, -filosofía o retórica con sin igual botaratería, +de una inteligencia sólida y profunda, de una +laboriosidad incomparable, repetÃa las palabras de +Sainte-Beuve, aplicándoselas: "le falta la arenilla +dorada". Esa arenilla dorada constituÃa nuestra +superioridad.—Dábamos una conferencia de historia, +filosofÃa o retórica con sin igual botaraterÃa, mientras ellos, en general, poseyendo la materia<span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[77]</a></span> tal vez mejor que nosotros, se limitaban a una -exposición sucinta, pálida y difícil. Había, por +exposición sucinta, pálida y difÃcil. HabÃa, por ejemplo, otro bohemio en el Colegio, enorme, pesado, indolente, pero de una inteligencia clara y meditativa. Era un joven Aberastain, de San -Juan, hijo del mártir del Pocito; yo me había -ligado a él porque nuestros padres fueron amigos -y le había aplicado el mismo apodo de "buey" -que el suyo había recibido en la Universidad. -Goyena, que era nuestro profesor de filosofía, se -había empeñado en hacerle hablar, porque en dos -o tres contestaciones en clase le llamó la atención -la claridad con que comprendía ciertos puntos +Juan, hijo del mártir del Pocito; yo me habÃa +ligado a él porque nuestros padres fueron amigos +y le habÃa aplicado el mismo apodo de "buey" +que el suyo habÃa recibido en la Universidad. +Goyena, que era nuestro profesor de filosofÃa, se +habÃa empeñado en hacerle hablar, porque en dos +o tres contestaciones en clase le llamó la atención +la claridad con que comprendÃa ciertos puntos obscuros. Al fin hubo de renunciar, vencido por -la apatía invariable de aquel carácter. El pobre -Aberastain fué una de las primeras víctimas del -cólera de 1867.</p> +la apatÃa invariable de aquel carácter. El pobre +Aberastain fué una de las primeras vÃctimas del +cólera de 1867.</p> -<p>He nombrado a uno; nombraré otro, el primero +<p>He nombrado a uno; nombraré otro, el primero de todos, Patricio Sorondo, arrebatado por la fiebre amarilla, cuando era ya conocido por su inteligencia extraordinaria, unida, lo que no es -común, a una laboriosidad perseverante y tenaz. -Era el primer discípulo de su clase; hablaba con +común, a una laboriosidad perseverante y tenaz. +Era el primer discÃpulo de su clase; hablaba con maravillosa facilidad, era espiritual, chispeante, y -como estudiaba enormemente, sus exámenes fueron -siempre aclamados.—Jacques le tenía gran cariño, -sentimiento que habíamos descubierto, no por -manifestaciones externas, sino por un fenómeno negativo: -jamás le reprendió.—Patricio se entretenía +como estudiaba enormemente, sus exámenes fueron +siempre aclamados.—Jacques le tenÃa gran cariño, +sentimiento que habÃamos descubierto, no por +manifestaciones externas, sino por un fenómeno negativo: +jamás le reprendió.—Patricio se entretenÃa en decir negligentemente, delante de mi amigo -Valentín Balbín, hoy ingeniero distinguido, que -la noche anterior había estudiado hasta tal punto—y -le señalaba medio tomo de un enorme tratado -de física o matemáticas.—Valentín, animado -de una emulación digna y de un gran orgullo, -volvía al día siguiente pálido y con los ojos +ValentÃn BalbÃn, hoy ingeniero distinguido, que +la noche anterior habÃa estudiado hasta tal punto—y +le señalaba medio tomo de un enorme tratado +de fÃsica o matemáticas.—ValentÃn, animado +de una emulación digna y de un gran orgullo, +volvÃa al dÃa siguiente pálido y con los ojos marchitos, habiendo estudiado hasta el punto indi<span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[78]</a></span>cado, -tragándose un centenar de páginas que Patricio -no había ni aun recorrido.</p> +tragándose un centenar de páginas que Patricio +no habÃa ni aun recorrido.</p> -<p>La muerte de Sorondo fué una pérdida real para -el país; habríamos tenido en él un hombre de estado, -liberal, lleno de ilustración y con un carácter +<p>La muerte de Sorondo fué una pérdida real para +el paÃs; habrÃamos tenido en él un hombre de estado, +liberal, lleno de ilustración y con un carácter firme y recto.</p> <h2><a name="XVI" id="XVI">XVI</a></h2> -<p>Estudiábamos seriamente en el Colegio, sobre -todo los tres meses que precedían los exámenes, -en los que el gimnasio y los claustros perdían su -aspecto bullicioso, para no dejar ver sino pálidas -caras hundidas en el libro, pizarras llenas de fórmulas -algebraicas, y en los rincones pequeños Sócrates +<p>Estudiábamos seriamente en el Colegio, sobre +todo los tres meses que precedÃan los exámenes, +en los que el gimnasio y los claustros perdÃan su +aspecto bullicioso, para no dejar ver sino pálidas +caras hundidas en el libro, pizarras llenas de fórmulas +algebraicas, y en los rincones pequeños Sócrates ocupados en discutir con los ateos venidos, no ya de la Jonia, sino de los Andes o del Aconquija. -Los exámenes eran duros y sabíamos que -serían tomados por profesores de la Universidad.</p> +Los exámenes eran duros y sabÃamos que +serÃan tomados por profesores de la Universidad.</p> <p>Ahora bien; entre el Colegio y la Universidad -existía el mismo antagonismo, la misma lucha que -entre los discípulos de Guillermo de Champeaux -y los de Abelardo, la misma emulación que -entre Oxford y Cambridge. Despreciábamos esos +existÃa el mismo antagonismo, la misma lucha que +entre los discÃpulos de Guillermo de Champeaux +y los de Abelardo, la misma emulación que +entre Oxford y Cambridge. Despreciábamos esos petimetres que iban paquetes al aula una vez por mes, a hacer barullo en las clases de Larsen o -Gigena y que no leían sino el Balmes o el Gérusez, -mientras nosotros nos alimentábamos de la médula -de león del electicismo (!)—A más, ¿por -dónde la Universidad era capaz de presentar un +Gigena y que no leÃan sino el Balmes o el Gérusez, +mientras nosotros nos alimentábamos de la médula +de león del electicismo (!)—A más, ¿por +dónde la Universidad era capaz de presentar un cuadro de aventuras, de diabluras, como las que ilustraban los anales del Colegio?—De tiempo en tiempo nos llegaba la noticia de un aparato -que, regido por un hilo, ponía de punta una aguja +que, regido por un hilo, ponÃa de punta una aguja en las sillas de Larsen, Gigena o Ramsay, en el -momento de sentarse,—la transformación de una -galera profesional en acordeón silencioso, etc. Pero<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[80]</a></span> -acogíamos esa materia parva con la benévola sonrisa -de los magos de Faraón ante los primeros -milagros de Moisés.—Una cosa nos disgustaba: +momento de sentarse,—la transformación de una +galera profesional en acordeón silencioso, etc. Pero<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[80]</a></span> +acogÃamos esa materia parva con la benévola sonrisa +de los magos de Faraón ante los primeros +milagros de Moisés.—Una cosa nos disgustaba: que Jacques no nos perteneciera de una manera -completa y exclusiva. Habríamos dado algo por -verle renunciar su cátedra de física en la Universidad.</p> +completa y exclusiva. HabrÃamos dado algo por +verle renunciar su cátedra de fÃsica en la Universidad.</p> <p>En los primeros tiempos quise reaccionar un -tanto contra ese espíritu, y recordando que antes -de entrar en el Colegio había pasado un año en -la Universidad, intenté iniciar, sin éxito, la política -de conciliación. Y, sin embargo, no eran de -los más gratos mis recuerdos universitarios. Para -ingresar a la clase de primer año de latín, debí -rendir un impalpable examen de gramática castellana, -en el que fuí ignominiosamente reprobado +tanto contra ese espÃritu, y recordando que antes +de entrar en el Colegio habÃa pasado un año en +la Universidad, intenté iniciar, sin éxito, la polÃtica +de conciliación. Y, sin embargo, no eran de +los más gratos mis recuerdos universitarios. Para +ingresar a la clase de primer año de latÃn, debà +rendir un impalpable examen de gramática castellana, +en el que fuà ignominiosamente reprobado por la mesa compuesta de Minos, Eaco y Radamanto, bajo la forma de Larsen, Gigena y el doctor -Tobal. Me dieron un trozo de la "Eneida", traducción +Tobal. Me dieron un trozo de la "Eneida", traducción Larsen, para analizar gramaticalmente; -era una invocación que empezaba por: "¡Diosa!"—"Pronombre -posesivo!" dije, y bastó; porque -con voz de trueno, Larsen me gritó: "¡Retírate, +era una invocación que empezaba por: "¡Diosa!"—"Pronombre +posesivo!" dije, y bastó; porque +con voz de trueno, Larsen me gritó: "¡RetÃrate, animal!"</p> -<p>Esto era en Diciembre; en Marzo arremetí de -nuevo, pasé regular, con recomendación de mayor -estudio para el año venidero e ingresé en la famosa -clase de latín donde Pirovano hacía sus raras -y memorables apariciones. Nada más soberbio que -los diálogos que se entablaban entre él y Larsen.</p> +<p>Esto era en Diciembre; en Marzo arremetà de +nuevo, pasé regular, con recomendación de mayor +estudio para el año venidero e ingresé en la famosa +clase de latÃn donde Pirovano hacÃa sus raras +y memorables apariciones. Nada más soberbio que +los diálogos que se entablaban entre él y Larsen.</p> <p>Era en vano que Larsen interrogara a Pirovano sobre el I, II, IV o VI libro de la "Eneida", sobre -el "De Viris" o el "Epitome"; Pirovano sabía +el "De Viris" o el "Epitome"; Pirovano sabÃa un solo verso de memoria, ordenado y traducido, -que amaba con pasión y que lanzaba con una voz -eufónica cada vez que Larsen pulsaba su erudición: +que amaba con pasión y que lanzaba con una voz +eufónica cada vez que Larsen pulsaba su erudición: <i>Amor insano Pasiphae!</i></p><p><span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[81]</a></span></p> -<p>De ahí no salía, sino a la calle.—Es al doctor +<p>De ahà no salÃa, sino a la calle.—Es al doctor Larsen a quien el pueblo de Buenos Aires debe -el tener ese médico que le honra. Harto de Pirovano -y para verse libre de él, le hizo pasar contra -viento y marea en el examen de primer año, en +el tener ese médico que le honra. Harto de Pirovano +y para verse libre de él, le hizo pasar contra +viento y marea en el examen de primer año, en el que hubiera quedado eternamente; tal era su -afición al Nebrija.</p> +afición al Nebrija.</p> <h2><a name="XVII" id="XVII">XVII</a></h2> -<p>Conocíamos también en el Colegio la existencia -de un café clandestino, donde se reunían a jugar +<p>ConocÃamos también en el Colegio la existencia +de un café clandestino, donde se reunÃan a jugar al billar Pellegrini, Juan Carlos Lagos, Lastra, -Quirno y Terry, a quien Pellegrini corría todas +Quirno y Terry, a quien Pellegrini corrÃa todas las noches hasta su casa, sin faltar una sola a esta -higiénica costumbre.—Los combates homéricos -del mercado no nos eran desconocidos, ni las pindáricas +higiénica costumbre.—Los combates homéricos +del mercado no nos eran desconocidos, ni las pindáricas escenas de la clase de griego, de Larsen, -donde éste y su único discípulo, el pobre correntino -Fernández, muerto en plena juventud, se +donde éste y su único discÃpulo, el pobre correntino +Fernández, muerto en plena juventud, se disputaban la palma de los juegos Pythios, recitando con sin igual entusiasmo los versos de la -"Ilíada".—En la Universidad se sostenía calumniosamente +"IlÃada".—En la Universidad se sostenÃa calumniosamente que el sueldo de la clase de griego -se dividía entre Larsen y Fernández, pero el hecho -curioso es que Fernández, solo en clase, conseguía +se dividÃa entre Larsen y Fernández, pero el hecho +curioso es que Fernández, solo en clase, conseguÃa armar unos barullos colosales, respondiendo imperturbablemente a las imprecaciones de -Larsen: "¡No soy yo!"—Recuerdo que más tarde, +Larsen: "¡No soy yo!"—Recuerdo que más tarde, cuando fuimos estudiantes de derecho, Patricio Sorondo nos invitaba a entrar en masa en la -clase de griego, como oyentes. Cuando Larsen leía -algún verso, Patricio sonreía con lástima. Interpelado, -aseguraba al buen profesor que su pronunciación -helénica era deplorable; que, a lo sumo, -sólo podía compararse al dialecto de los porteros -de Atenas en tiempo de Pericles.—Fernández se<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[84]</a></span> -indignaba y encarándose con Patricio, le dirigía -una alocución en griego que ni él mismo, ni Larsen, -ni nadie entendía.—La escena concluía siempre -poniéndonos Larsen a todos en la puerta y -encerrándose de nuevo con Fernández, que a todo -trance quería saber el griego...</p> +clase de griego, como oyentes. Cuando Larsen leÃa +algún verso, Patricio sonreÃa con lástima. Interpelado, +aseguraba al buen profesor que su pronunciación +helénica era deplorable; que, a lo sumo, +sólo podÃa compararse al dialecto de los porteros +de Atenas en tiempo de Pericles.—Fernández se<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[84]</a></span> +indignaba y encarándose con Patricio, le dirigÃa +una alocución en griego que ni él mismo, ni Larsen, +ni nadie entendÃa.—La escena concluÃa siempre +poniéndonos Larsen a todos en la puerta y +encerrándose de nuevo con Fernández, que a todo +trance querÃa saber el griego...</p> <h2><a name="XVIII" id="XVIII">XVIII</a></h2> -<p>La pluma ha corrido inconscientemente; quería -hablar del antagonismo entre porteños y provincianos, -y heme aquí bien lejos de mi objeto!</p> +<p>La pluma ha corrido inconscientemente; querÃa +hablar del antagonismo entre porteños y provincianos, +y heme aquà bien lejos de mi objeto!</p> <p>El hecho es que el nuevo Vicerrector, por una -u otra razón, decidió gobernar con un partido, -sistema como cualquier otro, aunque para él tuvo +u otra razón, decidió gobernar con un partido, +sistema como cualquier otro, aunque para él tuvo consecuencias deplorables.</p> -<p>Creíamos entonces, exageradamente, que todos los +<p>CreÃamos entonces, exageradamente, que todos los castigos nos estaban reservados, mientras los provincianos -(nosotros éramos del <i>Estado</i> de Buenos -Aires!) tenían asegurada la impunidad absoluta. +(nosotros éramos del <i>Estado</i> de Buenos +Aires!) tenÃan asegurada la impunidad absoluta. Las conspiraciones empezaron, los duelos parciales -entre los dos bandos se sucedían sin interrupción, +entre los dos bandos se sucedÃan sin interrupción, hasta que la conducta misma de Don F. M. -justificó la explosión de la cólera porteña. Don F. +justificó la explosión de la cólera porteña. Don F. M. nos organizaba bailes en el dormitorio antiguamente -destinado a capilla, en el que aun existía +destinado a capilla, en el que aun existÃa el altar y en el que, en otro tiempo, bajo el doctor -Agüero, se hacían lecturas morales una vez por -semana.—No fué por cierto el sentimiento religioso -el que nos sublevó ante aquella profanación; -pero como en esos bailes había cena y se bebía +Agüero, se hacÃan lecturas morales una vez por +semana.—No fué por cierto el sentimiento religioso +el que nos sublevó ante aquella profanación; +pero como en esos bailes habÃa cena y se bebÃa no poco vino seco, que por su color reemplazaba -el Jerez a la mirada, sucedía que muchos chicos -se embriagaban, lo que era no solamente un espectáculo +el Jerez a la mirada, sucedÃa que muchos chicos +se embriagaban, lo que era no solamente un espectáculo repugnante, sino que autorizaba ciertos rumores infames contra la conducta de Don F. M., que hoy quiero creer calumniosos, pero sobre cuya<span class="pagenum"><a name="Page_86" id="Page_86">[86]</a></span> -exactitud no teníamos entonces la menor duda. +exactitud no tenÃamos entonces la menor duda. El simple hecho del baile revelaba, por otra parte, en aquel hombre, una condescendencia criminal, -tratándose de un Colegio de jóvenes internos, -régimen abominable por sí mismo y que sólo puede +tratándose de un Colegio de jóvenes internos, +régimen abominable por sà mismo y que sólo puede persistir a favor de una vigilancia de todos los momentos y de una disciplina militar.</p> -<p>A la conspiración vaga sucedió una organización +<p>A la conspiración vaga sucedió una organización de carbonarios. Yo no tuve el honor de ser -iniciado; era muy chico aún y pertenecía a los -<i>abajeños</i>; es decir, a los que vivíamos en el piso +iniciado; era muy chico aún y pertenecÃa a los +<i>abajeños</i>; es decir, a los que vivÃamos en el piso bajo del colegio, mientras el alto era ocupado por -los mayores, los <i>arribeños</i>.—Nuestros prohombres -lo habían organizado todo, sin dar cuenta a -la gente menuda. Pero yo tenía un buen amigo +los mayores, los <i>arribeños</i>.—Nuestros prohombres +lo habÃan organizado todo, sin dar cuenta a +la gente menuda. Pero yo tenÃa un buen amigo en Eyzaguirre, que tuvo la bondad de ilustrarme ligeramente.</p> <p>Mis relaciones con Eyzaguirre eran de una naturaleza especial; le incomodaba a cada instante, -le remedaba, le llamaba <i>Del País</i>, que era su aborrecido +le remedaba, le llamaba <i>Del PaÃs</i>, que era su aborrecido apodo, zumbaba a su alrededor como un mosquito, le desafiaba, le echaba pelo de cepillo entre -las sábanas, le mortificaba, en fin, de cuantas maneras -me sugería mi imaginación, tendida a ese +las sábanas, le mortificaba, en fin, de cuantas maneras +me sugerÃa mi imaginación, tendida a ese solo objeto. Eyzaguirre era un hombre robusto, -fuerte y bravo; más de una vez levantó el brazo -sobre mí, pero vencía su generosidad ingénita y -comprendiendo que de un golpe me habría suprimido, +fuerte y bravo; más de una vez levantó el brazo +sobre mÃ, pero vencÃa su generosidad ingénita y +comprendiendo que de un golpe me habrÃa suprimido, lo dejaba caer ahogando un rugido, como -Jean Taureau delante de Fifine. Sólo en una ocasión -la cólera le cegó; me dió a mano abierta un -cogotazo que me tendió a lo largo y antes que -hubiere iniciado a patadas desde el suelo un estéril -sistema defensivo, ya Eyzaguirre me había +Jean Taureau delante de Fifine. Sólo en una ocasión +la cólera le cegó; me dió a mano abierta un +cogotazo que me tendió a lo largo y antes que +hubiere iniciado a patadas desde el suelo un estéril +sistema defensivo, ya Eyzaguirre me habÃa levantado en sus robustos brazos y llevado junto -a la fuente para ponerme agua en la cabeza, pre<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[87]</a></span>guntándome, -con la voz trémula por la emoción, si -me había hecho daño.</p> +a la fuente para ponerme agua en la cabeza, pre<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[87]</a></span>guntándome, +con la voz trémula por la emoción, si +me habÃa hecho daño.</p> -<p>Tanta generosidad me venció, y sea por ese motivo -o porque el primer cogotazo había roto el -cómodo prisma de la impunidad, el hecho es que +<p>Tanta generosidad me venció, y sea por ese motivo +o porque el primer cogotazo habÃa roto el +cómodo prisma de la impunidad, el hecho es que nos hicimos amigos para siempre. Aun hoy es uno de los hombres cuya mano estrecho con mayor placer.</p> <h2><a name="XIX" id="XIX">XIX</a></h2> -<p>Eyzaguirre me había dicho que si sentía algún +<p>Eyzaguirre me habÃa dicho que si sentÃa algún gran ruido de noche, en los claustros de arriba, acometiera valerosamente al provinciano que tuviera -más próximo de mi cama y que lo pusiera -fuera de combate. Que éramos pocos y sólo podría -salvarnos el valor y la rapidez en la acción. En -fin, después de algunos días de expectativa, una -noche, de una a dos de la mañana, saltamos todos +más próximo de mi cama y que lo pusiera +fuera de combate. Que éramos pocos y sólo podrÃa +salvarnos el valor y la rapidez en la acción. En +fin, después de algunos dÃas de expectativa, una +noche, de una a dos de la mañana, saltamos todos sobre el lecho, al sacudimiento espantoso de una -detonación que conmovió las paredes del Colegio.</p> +detonación que conmovió las paredes del Colegio.</p> -<p>Arremetí ciego a mi vecino, que no puedo recordar +<p>Arremetà ciego a mi vecino, que no puedo recordar bien si era un joven llamado Granillo, de la -Rioja, o Cossio, de Corrientes, dí y recibí algunos -moquetes; pero la curiosidad pudo más, y todos +Rioja, o Cossio, de Corrientes, dà y recibà algunos +moquetes; pero la curiosidad pudo más, y todos corrimos, casi desnudos, a los claustros superiores.—Aun -había mucho humo; las puertas del -cuarto del Vicerrector habían sido sacadas de quicio -por la explosión de dos bombas Orsini, sin -proyectiles, se entiende, pues el objeto no fué otro +habÃa mucho humo; las puertas del +cuarto del Vicerrector habÃan sido sacadas de quicio +por la explosión de dos bombas Orsini, sin +proyectiles, se entiende, pues el objeto no fué otro que dar un susto de dos yemas a Don F. M.—Este -había hecho una barricada en la puerta.</p> +habÃa hecho una barricada en la puerta.</p> <p>En medio del claustro y solo, frente a su cuarto, -ví a Eyzaguirre en soberbia apostura de combate, +và a Eyzaguirre en soberbia apostura de combate, con un viejo sable en la mano izquierda y una bola de plomo, unida a una cuerda, en la derecha.</p> -<p>De todos los dormitorios afluían estudiantes, muchos -de ellos armados. Aquél iba a ser un campo<span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[90]</a></span> -de Agramante; el Vicerrector, viéndose rodeado de -sus fieles, salvó la barricada y comenzó a vociferar, +<p>De todos los dormitorios afluÃan estudiantes, muchos +de ellos armados. Aquél iba a ser un campo<span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[90]</a></span> +de Agramante; el Vicerrector, viéndose rodeado de +sus fieles, salvó la barricada y comenzó a vociferar, abriendo sus vestidos, mostrando el pecho desnudo, desafiando a la muerte, etc. Los conocedores -sostuvieron siempre que esa manifestación de valor -había sido un poco tardía.</p> +sostuvieron siempre que esa manifestación de valor +habÃa sido un poco tardÃa.</p> -<p>Así como los franceses de Sicilia, repuestos de -su sorpresa, arremetían enfurecidos a sus adversarios, +<p>Asà como los franceses de Sicilia, repuestos de +su sorpresa, arremetÃan enfurecidos a sus adversarios, los provincianos se preparaban a caer sobre nuestra vanguardia, formada por Eyzaguirre y dos -o tres compañeros, cuando vimos aparecer al venerable -Dr. Santillán, cura párroco de San Ignacio; +o tres compañeros, cuando vimos aparecer al venerable +Dr. Santillán, cura párroco de San Ignacio; sus cabellos blancos, su palabra mansa y persuasiva, -desarmaron los ánimos.—Cada uno se -retiró a su cuarto y él llevó consigo a Don F. M., -que jamás volvió a pisar el suelo del Colegio.</p> - -<p>El sumario al día siguiente fué terrible; M. -Jacques, pálido de cólera, tomaba las declaraciones -principales. El punto capital era éste: ¿quién -había prendido fuego a las bombas?—La respuesta -fué unánime y sincera: "no lo sé". Y -era la verdad; por largos años ha permanecido +desarmaron los ánimos.—Cada uno se +retiró a su cuarto y él llevó consigo a Don F. M., +que jamás volvió a pisar el suelo del Colegio.</p> + +<p>El sumario al dÃa siguiente fué terrible; M. +Jacques, pálido de cólera, tomaba las declaraciones +principales. El punto capital era éste: ¿quién +habÃa prendido fuego a las bombas?—La respuesta +fué unánime y sincera: "no lo sé". Y +era la verdad; por largos años ha permanecido oculto el nombre del nuevo Guy Fawkes, del atrevido -estudiante que, con más éxito que aquél, llevó -a cabo ese rasgo de audacia. Más tarde, cuando -hacía ya mucho tiempo que había salido del Colegio, +estudiante que, con más éxito que aquél, llevó +a cabo ese rasgo de audacia. Más tarde, cuando +hacÃa ya mucho tiempo que habÃa salido del Colegio, uno de los <i>grandes</i> de entonces me hizo la -confidencia, murmurando a mi oído un nombre que +confidencia, murmurando a mi oÃdo un nombre que callo hoy, no porque a mi juicio pueda menoscabar -en lo mínimo la relación de esta aventura al -que la dió acabado fin, sino por un curiosísimo +en lo mÃnimo la relación de esta aventura al +que la dió acabado fin, sino por un curiosÃsimo resto de aquel culto del estudiante de honor por -la discreción y el secreto. Es pueril, pero lo siento -así.</p> +la discreción y el secreto. Es pueril, pero lo siento +asÃ.</p> <h2><a name="XX" id="XX">XX</a></h2> <p>Dos o tres expulsados, tres meses sin salida los domingos a casi todos e interminables horas de encierro a muchos de nosotros volvieron a poner -las cosas en su estado normal, afirmándose definitivamente +las cosas en su estado normal, afirmándose definitivamente la disciplina con el ingreso de Don -José M. Torres.</p> +José M. Torres.</p> <p>El encierro es un recuerdo punzante que no me abandona; eterno candidato para ocuparlo, su -huésped frecuente, conocía una por una sus condiciones, +huésped frecuente, conocÃa una por una sus condiciones, sus escasos recursos, sus numerosas inscripciones -y aquel olor húmedo, acre, que se me -incrustaba en la nariz y me acompañaba una semana +y aquel olor húmedo, acre, que se me +incrustaba en la nariz y me acompañaba una semana entera. La puerta daba a un descanso de la -escalera que se abría frente al gimnasio.—Era -una pieza baja, de bóveda: cuatro metros cuadrados. -Tenía un escaño de cal y canto, demasiado +escalera que se abrÃa frente al gimnasio.—Era +una pieza baja, de bóveda: cuatro metros cuadrados. +TenÃa un escaño de cal y canto, demasiado estrecho para acostarse y que daba calambres en -la espalda a la hora de estar sentado en él. Una +la espalda a la hora de estar sentado en él. Una luz insignificante entraba por una claraboya lateral -y muy alta, por donde los compañeros solían -tirar con maestría algunos comestibles con que -combatir el clásico régimen de pan y agua.</p> +y muy alta, por donde los compañeros solÃan +tirar con maestrÃa algunos comestibles con que +combatir el clásico régimen de pan y agua.</p> -<p>¡Oh! las horas mortales pasadas allí dentro, +<p>¡Oh! las horas mortales pasadas allà dentro, tendido en el suelo, llena de tierra la cabeza, el -cuerpo dolorido, los oídos tapados para no oir el +cuerpo dolorido, los oÃdos tapados para no oir el ruido embriagador de la partida de rescate, en la que yo era famoso por mi ligereza, la vela de sebo, mortecina y nauseabunda, pegada a la pared, de<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[92]</a></span>bajo de una caricatura de Paunero con tricornio y con una cinta saliendo de su boca, a manera de -las ingenuas leyendas brotando de labios de vírgenes +las ingenuas leyendas brotando de labios de vÃrgenes y santos, en el arte cristiano primitivo, pero -cargada aquí con un dístico cojo y expresivo; la +cargada aquà con un dÃstico cojo y expresivo; la enorme hoja de la puerta, tallada, quemada de arriba abajo, horadada y recompuesta, como un -pantalón de marinero; la cerradura claveteada y +pantalón de marinero; la cerradura claveteada y cosida, fiel e incorruptible, virgen de todo atentado, -desde la solemne declaración de Corrales sobre +desde la solemne declaración de Corrales sobre la ineficacia de nuevas tentativas al respecto; el hambre frecuente, los proyectos de venganza negra -y sombría, lentamente madurados en la obscuridad, +y sombrÃa, lentamente madurados en la obscuridad, pero disipados tan pronto como el aire de la libertad entraba en los pulmones!...</p> <p>He conservado toda mi vida un terror instintivo -a la prisión; jamás he visitado una penitenciaría +a la prisión; jamás he visitado una penitenciarÃa sin un secreto deseo de encontrarme en la -calle. Aun hoy las evasiones célebres me llenan -de encanto y tengo una simpatía profunda por -Latude, el barón de Trenck y Jacques Casanova. +calle. Aun hoy las evasiones célebres me llenan +de encanto y tengo una simpatÃa profunda por +Latude, el barón de Trenck y Jacques Casanova. No he podido comprender nunca el libro de Silvio Pellico, ni creo que el sentimiento de conformidad religiosa, unido a un imperio absoluto -de la razón, basten para determinar esa placidez -celeste, si no se tiene una sangre tranquila y fría, -un espíritu contemplativo y una atrofia completa +de la razón, basten para determinar esa placidez +celeste, si no se tiene una sangre tranquila y frÃa, +un espÃritu contemplativo y una atrofia completa del sistema nervioso.</p> <h2><a name="XXI" id="XXI">XXI</a></h2> -<p>Las autoridades del Colegio habían comenzado +<p>Las autoridades del Colegio habÃan comenzado a preocuparse seriamente en dar mayor ensanche -a los dormitorios destinados a enfermería, en vista -del número de estudiantes, siempre en aumento, +a los dormitorios destinados a enfermerÃa, en vista +del número de estudiantes, siempre en aumento, que era necesario alojar en ella. Una epidemia -vaga, indefinida, había hecho su aparición en los -claustros. Los síntomas eran siempre un fuerte -dolor de cabeza, acompañado de terribles dolores -de estómago. <i>¡Vas-y-voir!</i></p> +vaga, indefinida, habÃa hecho su aparición en los +claustros. Los sÃntomas eran siempre un fuerte +dolor de cabeza, acompañado de terribles dolores +de estómago. <i>¡Vas-y-voir!</i></p> -<p>El hecho es que la enfermería era una morada +<p>El hecho es que la enfermerÃa era una morada deliciosa; se charlaba de cama a cama; el caldo, -sin elevarse a las alturas del <i>consommé</i>, tenía un +sin elevarse a las alturas del <i>consommé</i>, tenÃa un cierto gustito a carne, absolutamente ausente del -líquido homónimo que se nos servía en el refectorio; -pescábamos de tiempo en tiempo un ala de -gallina, y sobre todo... no íbamos a clase!</p> +lÃquido homónimo que se nos servÃa en el refectorio; +pescábamos de tiempo en tiempo un ala de +gallina, y sobre todo... no Ãbamos a clase!</p> -<p>La enfermería era, como es natural, económicamente +<p>La enfermerÃa era, como es natural, económicamente regida por el enfermero. Acabo de dejar la pluma para meditar y traer su nombre a la memoria sin conseguirlo; pero tengo presente su -aspecto, su modo, su fisonomía, como si hubiera -cruzado hoy ante mis ojos. Había sido primero sirviente +aspecto, su modo, su fisonomÃa, como si hubiera +cruzado hoy ante mis ojos. HabÃa sido primero sirviente de la despensa, luego segundo portero, y, -en fin, por una de esas aberraciones que jamás -alcanzaré a explicarme, enfermero. "Para esa plaza +en fin, por una de esas aberraciones que jamás +alcanzaré a explicarme, enfermero. "Para esa plaza se necesitaba un calculador, dice Beaumarchais: -la obtuvo un bailarín".</p> +la obtuvo un bailarÃn".</p> -<p>Era italiano y su aspecto hacía imposible un<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[94]</a></span> -cálculo aproximativo de su edad. Podía tener treinta -años, pero nada impedía elevar la cifra a veinte -unidades más. Fué siempre para nosotros una grave -cuestión decir si era gordo o flaco.</p> +<p>Era italiano y su aspecto hacÃa imposible un<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[94]</a></span> +cálculo aproximativo de su edad. PodÃa tener treinta +años, pero nada impedÃa elevar la cifra a veinte +unidades más. Fué siempre para nosotros una grave +cuestión decir si era gordo o flaco.</p> -<p>Hay hombres que presentan ese fenómeno; recuerdo +<p>Hay hombres que presentan ese fenómeno; recuerdo que en Arica, durante el bloqueo, pasamos -con Roque Sáenz Peña largas horas reuniendo elementos, -para basar una opinión racional al respecto, -con motivo de la configuración física del -general Buendía.—Sáenz Peña se inclinaba a +con Roque Sáenz Peña largas horas reuniendo elementos, +para basar una opinión racional al respecto, +con motivo de la configuración fÃsica del +general BuendÃa.—Sáenz Peña se inclinaba a creer que era muy gordo y yo hubiera sostenido sobre la hoguera que aquel hombre era flaco, extremadamente -flaco.—Le veíamos todos los días, -le analizábamos sin ganar terreno. Yo ardía por -conocer su opinión propia; pero el viejo guerrero, -lleno de vanidad, decía hoy, a propósito de una -marcha forzada que venía a su memoria, que había -sufrido mucho a causa de su corpulencia.—Sáenz -Peña me miraba triunfante!—Pero al día siguiente, +flaco.—Le veÃamos todos los dÃas, +le analizábamos sin ganar terreno. Yo ardÃa por +conocer su opinión propia; pero el viejo guerrero, +lleno de vanidad, decÃa hoy, a propósito de una +marcha forzada que venÃa a su memoria, que habÃa +sufrido mucho a causa de su corpulencia.—Sáenz +Peña me miraba triunfante!—Pero al dÃa siguiente, con motivo de una carga famosa, que el general -se atribuía, hacía presente que su caballo, con tan -<i>poco peso</i> encima, le había permitido preceder las -primeras filas.—A mi vez, miraba a Sáenz Peña -como invitándole a que sostuviera su opinión ante -aquel argumento contundente. No sabíamos a quién -acudir, ni qué procedimiento emplear. ¿Pesar a -Buendía? ¿Medirle? No lo hubiera consentido. -¿Consultar a su sastre? No le tenía en Arica.—Aquello -se convertía en una pesadilla constante; -ambos veíamos en sueños al general.—Roque, que -era sonámbulo, se levantaba a veces pidiendo un +se atribuÃa, hacÃa presente que su caballo, con tan +<i>poco peso</i> encima, le habÃa permitido preceder las +primeras filas.—A mi vez, miraba a Sáenz Peña +como invitándole a que sostuviera su opinión ante +aquel argumento contundente. No sabÃamos a quién +acudir, ni qué procedimiento emplear. ¿Pesar a +BuendÃa? ¿Medirle? No lo hubiera consentido. +¿Consultar a su sastre? No le tenÃa en Arica.—Aquello +se convertÃa en una pesadilla constante; +ambos veÃamos en sueños al general.—Roque, que +era sonámbulo, se levantaba a veces pidiendo un hacha para ensanchar una puerta por la que no -podía penetrar Buendía.—Yo veía floretes pasearse +podÃa penetrar BuendÃa.—Yo veÃa floretes pasearse por el cuarto, en las horas calladas de la -noche y observaba que sus empuñaduras tenían -la cara de Buendía.—No encontrábamos compromiso +noche y observaba que sus empuñaduras tenÃan +la cara de BuendÃa.—No encontrábamos compromiso plausible, ni <i>modus vivendi</i> aceptable. Reco<span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[95]</a></span>nocer -que aquel hombre era <i>regular</i>, habría sido -una cobardía moral, una débil manera de cohonestar -con las opiniones recíprocas. En cuanto a mí, -la humillación de mis pretensiones de hombre observador -me hacía sufrir en extremo.—¿Cómo -podría escudriñar moralmente un individuo, si no +que aquel hombre era <i>regular</i>, habrÃa sido +una cobardÃa moral, una débil manera de cohonestar +con las opiniones recÃprocas. En cuanto a mÃ, +la humillación de mis pretensiones de hombre observador +me hacÃa sufrir en extremo.—¿Cómo +podrÃa escudriñar moralmente un individuo, si no era capaz de clasificarle como volumen positivo?—Al -fin, un rayo de luz hirió mis ojos o la reminiscencia +fin, un rayo de luz hirió mis ojos o la reminiscencia inconsciente del enfermero del Colegio vino a golpear en mi memoria. Vi marchar de -perfil a Buendía y, ahogando un grito, me despedí -de prisa y corrí en busca de Sáenz Peña, a quien -encontré tendido en una cama, silencioso y meditando, +perfil a BuendÃa y, ahogando un grito, me despedà +de prisa y corrà en busca de Sáenz Peña, a quien +encontré tendido en una cama, silencioso y meditando, sin duda ninguna, en el insoluble problema.—Medio -sofocado, grité desde la puerta: -"¡Roque!... ¡Encontré!—¿Qué?—Buendía...—¡Acaba!—¡Es -flaco y barrigón!"</p> - -<p>No añadiré una palabra más; si alguno de los -que estas líneas lean ha observado un hombre de -esas condiciones, habrá sin duda sentido las mismas -vacilaciones y dudas. Tal vez él, menos feliz, no ha +sofocado, grité desde la puerta: +"¡Roque!... ¡Encontré!—¿Qué?—BuendÃa...—¡Acaba!—¡Es +flaco y barrigón!"</p> + +<p>No añadiré una palabra más; si alguno de los +que estas lÃneas lean ha observado un hombre de +esas condiciones, habrá sin duda sentido las mismas +vacilaciones y dudas. Tal vez él, menos feliz, no ha encontrado la clave del secreto, que le abandono generosamente.</p> <h2><a name="XXII" id="XXII">XXII</a></h2> -<p>Nuestro enfermero tenía esa peculiarísima condición. +<p>Nuestro enfermero tenÃa esa peculiarÃsima condición. Empezaba su individuo por una mata de -pelo formidable que nos traía a la idea la confusa -y entremezclada vegetación de los bosques primitivos -del Paraguay, de que habla Azara; veíamos +pelo formidable que nos traÃa a la idea la confusa +y entremezclada vegetación de los bosques primitivos +del Paraguay, de que habla Azara; veÃamos su frente, estrecha y deprimida, en raras ocasiones y a largos intervalos, como suele entreverse el vago fondo del mar, cuando una ola violenta absorbe en un instante un enorme caudal de agua para levantarlo en el espacio. Las cejas formaban -un cuerpo unido y compacto con las pestañas, ralas +un cuerpo unido y compacto con las pestañas, ralas y gruesas, como si hubieran sido afeitadas desde -la infancia. La palabra mejilla era un sér de razón -para el infeliz, que estoy seguro jamás conoció -aquella sección de su cara, oculta bajo una barba, -cuyo tupido, florescencias y frutos nos traía a la -memoria un ombú frondoso.—El cuerpo, como +la infancia. La palabra mejilla era un sér de razón +para el infeliz, que estoy seguro jamás conoció +aquella sección de su cara, oculta bajo una barba, +cuyo tupido, florescencias y frutos nos traÃa a la +memoria un ombú frondoso.—El cuerpo, como he dicho, era enjuto; pero un vientre enorme despertaba -compasión hacia las débiles piernas por -las que se hacía conducir sin piedad. El equilibrio -se conservaba gracias a la previsión materna -que le había dotado de dos andenes de ferrocarril, +compasión hacia las débiles piernas por +las que se hacÃa conducir sin piedad. El equilibrio +se conservaba gracias a la previsión materna +que le habÃa dotado de dos andenes de ferrocarril, a guisa de pies, cuyo envoltorio, a no dudarlo, -consumía un cuero de baqueta entero. Un -día nos confió, en un momento de abandono, que +consumÃa un cuero de baqueta entero. Un +dÃa nos confió, en un momento de abandono, que nunca encontraba alpargatas hechas y que las que -obtenía, fabricadas a medida, excedían siempre los +obtenÃa, fabricadas a medida, excedÃan siempre los precios corrientes.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_98" id="Page_98">[98]</a></span></p> -<p>Debía haber servido en la legión italiana durante +<p>DebÃa haber servido en la legión italiana durante el sitio de Montevideo o haber vivido en -comunidad con algún soldado de Garibaldi en -aquellos tiempos, porque en la época en que fué +comunidad con algún soldado de Garibaldi en +aquellos tiempos, porque en la época en que fué portero, cuando le tocaba despertar a domicilio, -por algún corte inesperado de la cuerda de la campana, +por algún corte inesperado de la cuerda de la campana, entraba siempre en nuestros cuartos cantando a voz en cuello, con el aire de una diana militar, este verso (!) que tengo grabado en la memoria -de una manera inseparable a su pronunciación especial:</p> +de una manera inseparable a su pronunciación especial:</p> <div class="poetry-container"> <div class="poetry"><div class="stanza"> -<div class="line i1">Levántasi, muchachi,</div> +<div class="line i1">Levántasi, muchachi,</div> <div class="line">que la cuatro sun</div> <div class="line">e lo federali</div> -<div class="line">sun vení o Cordun.</div> +<div class="line">sun venà o Cordun.</div> </div> </div> </div> -<p>Perdió el gorjeo matinal a consecuencia de un -reto del señor Torres, que, haciéndole parar el pelo, +<p>Perdió el gorjeo matinal a consecuencia de un +reto del señor Torres, que, haciéndole parar el pelo, le puso a una pulgada de la puerta de la calle.—Sin -embargo, en la enfermería, cuando entraba -por la mañana o al participar, en la comida, del -vino que había comprado a hurtadillas para nosotros, -tarareaba siempre entre dientes: "Levántasi, +embargo, en la enfermerÃa, cuando entraba +por la mañana o al participar, en la comida, del +vino que habÃa comprado a hurtadillas para nosotros, +tarareaba siempre entre dientes: "Levántasi, muchachi", etc. Cuando le retaban o el doctor -Quinche, médico del Colegio, le decía que era un -animal, lo que ocurría con regularidad y justicia -todos los días, su único consuelo era, así que la +Quinche, médico del Colegio, le decÃa que era un +animal, lo que ocurrÃa con regularidad y justicia +todos los dÃas, su único consuelo era, asà que la borrasca se ausentaba bajo la forma del Dr. Quinche, entonar su eterno e inocente estribillo.</p> <p>Como prototipo de torpeza, nunca he encontrado -un <i>specimen</i> más completo que nuestro enfermero.—Su +un <i>specimen</i> más completo que nuestro enfermero.—Su escasa cantidad de sesos se petrificaba -con la presencia del doctor, a quien había tomado -un miedo feroz y de cuya ciencia médica hablaba +con la presencia del doctor, a quien habÃa tomado +un miedo feroz y de cuya ciencia médica hablaba pestes en sus ratos de confidencia.—Cuando -el médico le indicaba un tratamiento para un enfermo, +el médico le indicaba un tratamiento para un enfermo, inclinaba la cabeza en silencio y se daba -por enterado.—Un día había caído en el gimna<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[99]</a></span>sio -un joven correntino y recibido, a más de un -fuerte golpe en el pecho, una contusión en la rodilla.—El -Dr. Quinche recetó un jarabe que debía +por enterado.—Un dÃa habÃa caÃdo en el gimna<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[99]</a></span>sio +un joven correntino y recibido, a más de un +fuerte golpe en el pecho, una contusión en la rodilla.—El +Dr. Quinche recetó un jarabe que debÃa tomarse a cucharadas y un agua para frotar la -rodilla.—Una hora después de su partida, oímos +rodilla.—Una hora después de su partida, oÃmos un grito en la cama del pobre correntino, a quien -el enfermero había hecho tomar una cucharada de -un líquido atroz, después de haberle friccionado +el enfermero habÃa hecho tomar una cucharada de +un lÃquido atroz, después de haberle friccionado cuidadosamente la rodilla con el jarabe de que -tenía enmelada toda la mano. Fué su última hazaña; -el Dr. Quinche declaró al día siguiente que -uno de los dos, el enfermero o él, estaba de más -en el mundo o por lo menos en la enfermería, y -como el hilo se <i>curta</i> por lo más delgado, según -tuvo la bondad de comunicármelo confidencialmente, -el pobre enfermero cambió de destino, aunque +tenÃa enmelada toda la mano. Fué su última hazaña; +el Dr. Quinche declaró al dÃa siguiente que +uno de los dos, el enfermero o él, estaba de más +en el mundo o por lo menos en la enfermerÃa, y +como el hilo se <i>curta</i> por lo más delgado, según +tuvo la bondad de comunicármelo confidencialmente, +el pobre enfermero cambió de destino, aunque consolado un tanto de que sus funciones se limitaran -siempre a suministrar drogas; fué sirviente +siempre a suministrar drogas; fué sirviente de comedor.</p> <p>Sentimos su salida de todas veras; pero bien -pronto una catástrofe mayor nos hizo olvidar -aquélla. El Vicerrector, alarmado de la manera -cómo se propagaba la epidemia vaga de que he hablado, -celebró una consulta médica con el doctor, +pronto una catástrofe mayor nos hizo olvidar +aquélla. El Vicerrector, alarmado de la manera +cómo se propagaba la epidemia vaga de que he hablado, +celebró una consulta médica con el doctor, y ambos de acuerdo, establecieron como sistema -curativo la dieta absoluta, acompañada de una vigilancia +curativo la dieta absoluta, acompañada de una vigilancia extrema para evitar el contrabando. A las veinticuatro horas nos sentimos sumamente aliviados -y el germen de nuestro mal fué tan radicalmente +y el germen de nuestro mal fué tan radicalmente extirpado, que no volvimos a visitar la -enfermería en mucho tiempo.</p> +enfermerÃa en mucho tiempo.</p> <h2><a name="XXIII" id="XXIII">XXIII</a></h2> -<p>Fué un día bullicioso aquel en que se nos anunció -que en breve empezaría a funcionar la clase -de literatura regida por el señor Gigena. Teníamos -hambre de lanzarnos en esa vía del arte; -las novelas nos habían preparado el espíritu para -esa tarea y nos parecía imposible que al año -de curso no nos encontráramos en estado de escribir +<p>Fué un dÃa bullicioso aquel en que se nos anunció +que en breve empezarÃa a funcionar la clase +de literatura regida por el señor Gigena. TenÃamos +hambre de lanzarnos en esa vÃa del arte; +las novelas nos habÃan preparado el espÃritu para +esa tarea y nos parecÃa imposible que al año +de curso no nos encontráramos en estado de escribir a nuestra vez un buen romance, con muchos amores, estocadas, sombras, luchas, escenas todas de descomunal efecto. Ya para aquel entonces -había yo comenzado a borronear papel y -a más de dos cretinismos juveniles que mis parientes +habÃa yo comenzado a borronear papel y +a más de dos cretinismos juveniles que mis parientes de la "Tribuna" publicaron con sendas -laudatorias, tenía casi concluída una novela que +laudatorias, tenÃa casi concluÃda una novela que pasaba en una estancia durante las vacaciones, y -cuyo héroe principal era un gaucho cantor. Creo -que algo de eso se publicó después, bajo un pseudónimo, +cuyo héroe principal era un gaucho cantor. Creo +que algo de eso se publicó después, bajo un pseudónimo, como si temiera comprometer mi gravedad en tales ligerezas.</p> -<p>Mi compañero de trabajos literarios era Adolfo +<p>Mi compañero de trabajos literarios era Adolfo Lamarque, que me llevaba dos ventajas insuperables: -hacía versos y era externo. A pesar de -estar sentados juntos en clase, nos dirigíamos frecuentemente -cartas, las mías siempre en prosa, +hacÃa versos y era externo. A pesar de +estar sentados juntos en clase, nos dirigÃamos frecuentemente +cartas, las mÃas siempre en prosa, pero las suyas generalmente rimadas—Lamarque versificaba con suma facilidad.—Recuerdo que -una vez que debíamos hacer una composición en +una vez que debÃamos hacer una composición en <span class="pagenum"><a name="Page_102" id="Page_102">[102]</a></span> -clase sobre "El sueño de Aníbal", Lamarque, el -único, presentó la suya en verso. Para mí fué una -obra maestra y aún tengo en la memoria los primeros -versos. Empezaba así:</p> +clase sobre "El sueño de AnÃbal", Lamarque, el +único, presentó la suya en verso. Para mà fué una +obra maestra y aún tengo en la memoria los primeros +versos. Empezaba asÃ:</p> <div class="poetry-container"> <div class="poetry"><div class="stanza"> -<div class="line">Despierta, Aníbal, del letargo horrendo</div> -<div class="line">que aquí te tiene encadenado y vuela</div> +<div class="line">Despierta, AnÃbal, del letargo horrendo</div> +<div class="line">que aquà te tiene encadenado y vuela</div> <div class="line">a vengar de Duilio.....</div> </div> </div> </div> -<p>Lamarque me enloquecía, pintándome en verso, +<p>Lamarque me enloquecÃa, pintándome en verso, prosa y narraciones orales, los primores maravillosos -del "Orphée aux Enfers", que se daba +del "Orphée aux Enfers", que se daba entonces por primera vez en el Teatro Argentino. -La descripción del traje de la "Opinión Publique" -tomaba siete octavas partes de la narración, +La descripción del traje de la "Opinión Publique" +tomaba siete octavas partes de la narración, destinadas a pintar precisamente lo que no -cubría. Diana, Venus, la opulenta Juno, completaban -el cuadro. No tenía la menor noción de +cubrÃa. Diana, Venus, la opulenta Juno, completaban +el cuadro. No tenÃa la menor noción de esas grandezas; un deseo inmoderado de gozar -yo también de ese espectáculo soberano me impedía +yo también de ese espectáculo soberano me impedÃa estudiar, apartar un instante mi pensamiento -de ese Olimpo adorable. Así, un día que Gigena -nos dió por tema de disertación escrita este -cuadro de Suetonio: "Nerón, desde lo alto del +de ese Olimpo adorable. AsÃ, un dÃa que Gigena +nos dió por tema de disertación escrita este +cuadro de Suetonio: "Nerón, desde lo alto del Capitolio, rodeado de sus cortesanas, la lira en la -mano y ceñida la frente de guirnaldas, contempla -el incendio de Roma", no sé qué pasó por -mí. Me olvidé que el objeto primordial, retórico, -obligado, era vilipendiar a Nerón, ponerle por el -suelo en nombre de la moral más elemental y concluir -por una peroración vigorosa, en la que se +mano y ceñida la frente de guirnaldas, contempla +el incendio de Roma", no sé qué pasó por +mÃ. Me olvidé que el objeto primordial, retórico, +obligado, era vilipendiar a Nerón, ponerle por el +suelo en nombre de la moral más elemental y concluir +por una peroración vigorosa, en la que se ofreciera ese ejemplo abominable a los reyes todos -de la tierra. "Amor sonó la lira", como habría -dicho don J. C. Varela, y debuté por la pintura +de la tierra. "Amor sonó la lira", como habrÃa +dicho don J. C. Varela, y debuté por la pintura de un incendio durante la noche. En vez de -hablar de las madres, niños y ancianos víctimas +hablar de las madres, niños y ancianos vÃctimas del fuego, en vez de mencionar gravemente los -capitales perdidos y las obras de arte destruí<span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[103]</a></span>das, -no veía sino las llamas colosales jugueteando -en la atmósfera, el humo denso y abrillantado +capitales perdidos y las obras de arte destruÃ<span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[103]</a></span>das, +no veÃa sino las llamas colosales jugueteando +en la atmósfera, el humo denso y abrillantado por el resplandor, el rugido de las hogueras, la -muchedumbre humana en convulsión. Y allá en -la altura, Nerón, bello como un dios pagano, desnudo +muchedumbre humana en convulsión. Y allá en +la altura, Nerón, bello como un dios pagano, desnudo como un efebo, cantando versos sonoros y vibrantes, mientras mujeres de incomparable hermosura -sostenían su cabeza con sus blancos senos, -le escanciaban vinos selectos y humedecían +sostenÃan su cabeza con sus blancos senos, +le escanciaban vinos selectos y humedecÃan su sien con la guirnalda siempre fresca!... Insensiblemente -pasé por los límites verdosos de la -alusión discreta, llegué a las licencias de Petronius, -alcancé a Lucius, y al final, ciertas páginas -de Gautier habrían sido cartas de Chesterfield al -lado de mi composición. Gigena se alarmó y me +pasé por los lÃmites verdosos de la +alusión discreta, llegué a las licencias de Petronius, +alcancé a Lucius, y al final, ciertas páginas +de Gautier habrÃan sido cartas de Chesterfield al +lado de mi composición. Gigena se alarmó y me hizo suspender la lectura a la mitad a pesar de -las protestas de los compañeros, que, viendo aquel -"boccato", querían gozarlo íntegro.</p> +las protestas de los compañeros, que, viendo aquel +"boccato", querÃan gozarlo Ãntegro.</p> -<p>Por lo demás, forzoso me es declarar que aquella +<p>Por lo demás, forzoso me es declarar que aquella clase de literatura tuvo efectos funestos sobre nosotros. Fundamos diarios manuscritos, cuya -"impresión" nos tomaba noches enteras, en los -que yo escribía artículos literarios donde hablaba -del "festín de las brisas y los céfiros en el +"impresión" nos tomaba noches enteras, en los +que yo escribÃa artÃculos literarios donde hablaba +del "festÃn de las brisas y los céfiros en el palacio de las selvas", y en los que Lamarque, F. -Cuñado, D. del Campo y otros publicaban versos. -Esos diarios hicieron allí el mismo efecto que en -los pueblos de campaña; turbaron la armonía y -la paz, agitaron y agriaron los ánimos y más de -un ojo debió el obscuro ribete con que apareció -adornado a las polémicas vehementes sostenidas +Cuñado, D. del Campo y otros publicaban versos. +Esos diarios hicieron allà el mismo efecto que en +los pueblos de campaña; turbaron la armonÃa y +la paz, agitaron y agriaron los ánimos y más de +un ojo debió el obscuro ribete con que apareció +adornado a las polémicas vehementes sostenidas por la "prensa". Por mi parte, tuve un duelo -feroz. Ignoro hoy si mi adversario sufrió; pero -sí recuerdo que, aunque el honor quedó en salvo, -salí de la arena mal acontecido, sin ver claro, +feroz. Ignoro hoy si mi adversario sufrió; pero +sà recuerdo que, aunque el honor quedó en salvo, +salà de la arena mal acontecido, sin ver claro, con una variante en la forma nasal y un dedo -de la mano derecha fuera de su posición normal.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[104]</a></span></p> +de la mano derecha fuera de su posición normal.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[104]</a></span></p> -<p>Un joven romano habría jurado no ocuparse -más de prensa en su vida; pero las preocupaciones -se van y los instintos quedan. ¡Oh! ¡qué -himnos cantara hoy al periodismo si sólo golpes +<p>Un joven romano habrÃa jurado no ocuparse +más de prensa en su vida; pero las preocupaciones +se van y los instintos quedan. ¡Oh! ¡qué +himnos cantara hoy al periodismo si sólo golpes y magullones me hubiera costado!...</p> <h2><a name="XXIV" id="XXIV">XXIV</a></h2> -<p>Pasábamos las vacaciones en nuestra casa de -campo, como considerábamos legítimamente el -punto que hasta hace poco tiempo fué conocido +<p>Pasábamos las vacaciones en nuestra casa de +campo, como considerábamos legÃtimamente el +punto que hasta hace poco tiempo fué conocido con el nombre de "Chacarita de los Colegiales", -y que más tarde, al perder el último término de -su denominación, debía adquirir tanta fama por +y que más tarde, al perder el último término de +su denominación, debÃa adquirir tanta fama por los acontecimientos de Junio de 1880.</p> -<p>Pocos puntos hay más agradables en los alrededores +<p>Pocos puntos hay más agradables en los alrededores de Buenos Aires. Situado sobre una altura, a igual distancia de Flores, Belgrano y la capital, el viejo edificio de la Chacarita, monacal -en su aspecto, pero grande, cómodo, lleno de aire, +en su aspecto, pero grande, cómodo, lleno de aire, domina un paisaje delicioso, al que las caprichosas -ondulaciones del terreno dan un carácter no -común en las campiñas próximas a la ciudad. En -aquel tiempo poseíamos como feudo señorial no -sólo los terrenos que aún hoy pertenecen a la Chacarita, +ondulaciones del terreno dan un carácter no +común en las campiñas próximas a la ciudad. En +aquel tiempo poseÃamos como feudo señorial no +sólo los terrenos que aún hoy pertenecen a la Chacarita, sino los que en 1871 fueron destinados al -cementerio tan rápidamente poblado. Así, nuestros -límites eran extensos y no nos faltaba, por +cementerio tan rápidamente poblado. AsÃ, nuestros +lÃmites eran extensos y no nos faltaba, por cierto, espacio para llenar de aire puro los pulmones, organizar carreras y dar rienda suelta a la actividad juvenil que nos castigaba la sangre. A -pesar de la inmensidad de nuestros dominios, teníamos +pesar de la inmensidad de nuestros dominios, tenÃamos pleitos con todos los vecinos, sin contar el famoso proceso con la Municipalidad de Belgrano, especie de "Jarndyce versus Jarndyce"<a name="FNanchor_6" id="FNanchor_6" href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a>,<span class="pagenum"><a name="Page_106" id="Page_106">[106]</a></span> -del que habíamos oído hablar como de una -tradición vetusta, cuyo origen se perdía en la noche +del que habÃamos oÃdo hablar como de una +tradición vetusta, cuyo origen se perdÃa en la noche de los tiempos, proceso cuyos antecedentes -ignorábamos en absoluto, lo que no nos impedía +ignorábamos en absoluto, lo que no nos impedÃa declarar con toda tranquilidad que el municipio -de Belgrano era representado por una compañía +de Belgrano era representado por una compañÃa de ladrones, neta y claramente clasificados. Este -viejo pleito tenía para nosotros, sin embargo, +viejo pleito tenÃa para nosotros, sin embargo, algunas ventajas.</p> -<p>Cuando cruzábamos frente al juzgado de paz +<p>Cuando cruzábamos frente al juzgado de paz de Belgrano, a galope tendido, algunos honorables -miembros de la partida de policía, viendo +miembros de la partida de policÃa, viendo la traza arcaica de nuestros corceles (fuera de -funciones en esos momentos, por cuanto su profesión -habitual era arrastrar carradas de leña o +funciones en esos momentos, por cuanto su profesión +habitual era arrastrar carradas de leña o sacar agua), abandonaban el noble juego de la taba<a name="FNanchor_7" id="FNanchor_7" href="#Footnote_7" class="fnanchor">[7]</a> en que estaban absorbidos, y cabalgando -a su vez, emprendían animosos nuestra persecución. -Generalmente íbamos dos en cada caballo, +a su vez, emprendÃan animosos nuestra persecución. +Generalmente Ãbamos dos en cada caballo, lo que, como se supone, no aumentaba sus -condiciones de velocidad. Pero compensábamos -este inconveniente por una metódica y razonada -división del trabajo, "avant-góut" de nuestros -estudios económicos del futuro. La dirección del -cuadrúpedo estaba entera y absolutamente confiada +condiciones de velocidad. Pero compensábamos +este inconveniente por una metódica y razonada +división del trabajo, "avant-góut" de nuestros +estudios económicos del futuro. La dirección del +cuadrúpedo estaba entera y absolutamente confiada al que iba delante, tarea grave y trascendental, -no sólo por las veleidades fantásticas de +no sólo por las veleidades fantásticas de la bestia y por la necesidad de cortar campo, sino -por la preocupación incesante del jinete para -evitar la probable operación de la talla, practicada +por la preocupación incesante del jinete para +evitar la probable operación de la talla, practicada inconscientemente por la cruz pelada y puntiaguda, a favor del convulsivo movimiento de un manquera tradicional. El ciudadano colegial<span class="pagenum"><a name="Page_107" id="Page_107">[107]</a></span> -que ocupaba el anca desempeñaba las funciones -de foguista; él debía suministrar, con medios a +que ocupaba el anca desempeñaba las funciones +de foguista; él debÃa suministrar, con medios a su arbitrio, los elementos necesarios para producir -el movimiento. Por lo demás, se procedía siempre +el movimiento. Por lo demás, se procedÃa siempre de acuerdo con una tabla sancionada por la -estadística experimental; se sabía que el uso del -rebenque firme, apoyado por el talón incansable, -producía el trote; si el compañero de delante -podía distraerse hasta el punto de menear talón -a su vez, se obtenía un simulacro de galopito expirante, -y por fin el "máximum", esto es, un galope -normal, de tres cuadras exactas de duración, -se alcanzaba por la hábil combinación del rebenque, -cuatro talones y una pequeña picana, dirigida +estadÃstica experimental; se sabÃa que el uso del +rebenque firme, apoyado por el talón incansable, +producÃa el trote; si el compañero de delante +podÃa distraerse hasta el punto de menear talón +a su vez, se obtenÃa un simulacro de galopito expirante, +y por fin el "máximum", esto es, un galope +normal, de tres cuadras exactas de duración, +se alcanzaba por la hábil combinación del rebenque, +cuatro talones y una pequeña picana, dirigida con frecuencia hacia aquellos puntos que el -animal, en su inocencia, había dado muestras de -considerar como los más sensibles de su individuo.</p> +animal, en su inocencia, habÃa dado muestras de +considerar como los más sensibles de su individuo.</p> -<p>Se me dirá, tal vez, que con semejantes elementos +<p>Se me dirá, tal vez, que con semejantes elementos era una verdadera insensatez arrostrar las -iras policiales de la partida; pero esa crítica cesará -cuando se sepa que los medios de locomoción -de nuestros adversarios, eran de una fuerza análoga -a aquellos de que disponíamos. Iniciada la -persecución, oíamos un ruido confuso de latas y -denuestos tras de nosotros; silenciosos, como convenía -a hombres que tenían en juego, a más de -sus cinco sentidos, todas sus articulaciones, aspirábamos +iras policiales de la partida; pero esa crÃtica cesará +cuando se sepa que los medios de locomoción +de nuestros adversarios, eran de una fuerza análoga +a aquellos de que disponÃamos. Iniciada la +persecución, oÃamos un ruido confuso de latas y +denuestos tras de nosotros; silenciosos, como convenÃa +a hombres que tenÃan en juego, a más de +sus cinco sentidos, todas sus articulaciones, aspirábamos a llegar a los terrenos ya casi neutrales -del otro lado del Circo; en general, según -cálculo hecho y resultado previsto, rodábamos -tres veces antes de llegar allí. Pero sabíamos -también que el honorable miembro de la partida -a quien tal fracaso sucedía, no conseguía poner -en pie su cabalgadura, sino después de media +del otro lado del Circo; en general, según +cálculo hecho y resultado previsto, rodábamos +tres veces antes de llegar allÃ. Pero sabÃamos +también que el honorable miembro de la partida +a quien tal fracaso sucedÃa, no conseguÃa poner +en pie su cabalgadura, sino después de media hora de exhortaciones expresivas. Llegados a campo abierto, entre zanjas, arroyos y alambrados,<span class="pagenum"><a name="Page_108" id="Page_108">[108]</a></span> -habíamos vencido; porque, echando pie a tierra, -abandonábamos la bestia que partía con increíble +habÃamos vencido; porque, echando pie a tierra, +abandonábamos la bestia que partÃa con increÃble velocidad hacia la Chacarita, mientras nosotros -saltábamos un cerco, detrás del cual, por medio -de cascotes, rechazábamos con pérdida las cargas -efímeras de la caballería enemiga. Cuando una -hora más tarde el sargento de la partida osaba +saltábamos un cerco, detrás del cual, por medio +de cascotes, rechazábamos con pérdida las cargas +efÃmeras de la caballerÃa enemiga. Cuando una +hora más tarde el sargento de la partida osaba llegar a nuestro castillo y presentar sus quejas a -las autoridades del Colegio, ya éstas habían sido +las autoridades del Colegio, ya éstas habÃan sido informadas por nosotros de los desafueros que, -a causa del proceso pendiente, se habían permitido +a causa del proceso pendiente, se habÃan permitido los seides del juez de paz de Belgrano. El -sargento salía corrido y las hostilidades tomaban -un carácter feroz.</p> +sargento salÃa corrido y las hostilidades tomaban +un carácter feroz.</p> <div class="footnote"> @@ -3101,164 +3063,164 @@ un carácter feroz.</p> <span class="label">[6]</span></a> Dickens, "Bleak-House".</p> <p><a name="Footnote_7" id="Footnote_7" href="#FNanchor_7"> -<span class="label">[7]</span></a> Cuya antigüedad es bien respetable, pues hemos +<span class="label">[7]</span></a> Cuya antigüedad es bien respetable, pues hemos visto, con Emilio Mitre, en el "British Museum", dos figurinas -de Tanagra ejercitándose en él.</p></div> +de Tanagra ejercitándose en él.</p></div> <h2><a name="XXV" id="XXV">XXV</a></h2> <p>Buena, sana, alegre, vibrante aquella vida de -campo! Nos levantábamos al alba; la mañana -inundada de sol, el aire lleno de emanaciones balsámicas, -los árboles, frescos y contentos, el espacio -abierto a todos rumbos, nos hacían recordar +campo! Nos levantábamos al alba; la mañana +inundada de sol, el aire lleno de emanaciones balsámicas, +los árboles, frescos y contentos, el espacio +abierto a todos rumbos, nos hacÃan recordar con horror las negras madrugadas del Colegio, -el frío mortal de los claustros sombríos, el +el frÃo mortal de los claustros sombrÃos, el invencible fastidio de la clase de estudio. En la -Chacarita estudiábamos poco, como era natural; -podíamos leer novelas libremente, dormir la siesta, -salir en busca de "camuatís" y, sobre todo, -organizar con una estrategia científica, las expediciones +Chacarita estudiábamos poco, como era natural; +podÃamos leer novelas libremente, dormir la siesta, +salir en busca de "camuatÃs" y, sobre todo, +organizar con una estrategia cientÃfica, las expediciones contra los "vascos".</p> <p>Los "vascos" eran nuestros vecinos hacia el -Norte, precisamente en la dirección en que los -dominios colegiales eran más limitados. Separaba +Norte, precisamente en la dirección en que los +dominios colegiales eran más limitados. Separaba las jurisdicciones respectivas un ancho foso, siempre lleno de agua y de bordes cubiertos de una -espesa planta baja y bravía. Pasada la zanja, se -extendía un alfalfar de media cuadra de ancho, -pintorescamente manchado por dos o tres pequeñas -parvas de pasto seco. Más allá, el jardín de -las Hespérides, los campos Elíseos, el Edén, la -tierra prometida! Allí, en pasmosa abundancia, -crecían las sandías, robustas, enormes, cuyo solo +espesa planta baja y bravÃa. Pasada la zanja, se +extendÃa un alfalfar de media cuadra de ancho, +pintorescamente manchado por dos o tres pequeñas +parvas de pasto seco. Más allá, el jardÃn de +las Hespérides, los campos ElÃseos, el Edén, la +tierra prometida! AllÃ, en pasmosa abundancia, +crecÃan las sandÃas, robustas, enormes, cuyo solo aspecto apartaba la idea de la "caladura" previsora; -la sandía ajena, vedada, de carne roja como -el lacre, el "cucúrbita citrullus" famoso, cuya re<span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[110]</a></span>putación +la sandÃa ajena, vedada, de carne roja como +el lacre, el "cucúrbita citrullus" famoso, cuya re<span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[110]</a></span>putación ha persistido en el tiempo y el espacio; -allí doraba el sol esos melones de origen exótico, -redondos, incitantes en su forma ingénita de tajadas, +allà doraba el sol esos melones de origen exótico, +redondos, incitantes en su forma ingénita de tajadas, los melones exquisitos, de suave pasta perfumada y de exterior caprichoso, grabado como -un papiro egipcio! No tenían rivales en la comarca +un papiro egipcio! No tenÃan rivales en la comarca y es de esperar que nuestra autoridad sea reconocida en esa materia. Las excursiones a -otras chacras nos habían siempre producido desengaños; +otras chacras nos habÃan siempre producido desengaños; la nostalgia de la fruta de los vascos -nos perseguía a todo momento y jamás vibró en -oído humano, en sentido menos figurado, el famoso +nos perseguÃa a todo momento y jamás vibró en +oÃdo humano, en sentido menos figurado, el famoso verso de Garcilaso de la Vega.</p> <p>Pero debo confesar que los "vascos" no eran lo que en el lenguaje del mundo se llama personajes -de trato agradable. Robustos los tres, ágiles, vigorosos +de trato agradable. Robustos los tres, ágiles, vigorosos y de una musculatura capaz de ablandar el coraje -más probado, eternamente armados con sus +más probado, eternamente armados con sus horquillas de lucientes puntas, levantando una tonelada de pasto en cada movimiento de sus brazos -ciclópeos, aquellos hombres, como todos los mortales, -tenían una debilidad suprema; amaban sus sandías, +ciclópeos, aquellos hombres, como todos los mortales, +tenÃan una debilidad suprema; amaban sus sandÃas, adoraban sus melones! Dos veces ya los hados -propicios nos habían permitido hacer con éxito una -"razzia" en el cercado ajeno, cuando un día...</p> +propicios nos habÃan permitido hacer con éxito una +"razzia" en el cercado ajeno, cuando un dÃa...</p> <p>Eran las tres de la tarde y el sol de enero -partía la tierra sedienta e inflamada, cuando, saltando +partÃa la tierra sedienta e inflamada, cuando, saltando subrepticiamente por una ventana del dormitorio -donde más tarde debía alojarse el 1°. de -caballería de línea, nos pusimos tres compañeros -en marcha silenciosa hacia la región feliz de las -frescas sandías. Llegados al foso, lo costeamos -hasta encontrar el vado conocido, allí donde habíamos -tendido una angosta tabla, puente de campaña -no descubierto aún por el enemigo. Lanzamos +donde más tarde debÃa alojarse el 1°. de +caballerÃa de lÃnea, nos pusimos tres compañeros +en marcha silenciosa hacia la región feliz de las +frescas sandÃas. Llegados al foso, lo costeamos +hasta encontrar el vado conocido, allà donde habÃamos +tendido una angosta tabla, puente de campaña +no descubierto aún por el enemigo. Lanzamos una mirada investigadora: ni un vasco en el horizonte! Nos dividimos, y mientras uno se<span class="pagenum"><a name="Page_111" id="Page_111">[111]</a></span> -dirigía a la izquierda, donde florecía el "cantaloup", +dirigÃa a la izquierda, donde florecÃa el "cantaloup", dos nos inclinamos a la derecha, ocultando el furtivo paso por entre el alfalfar en flor. -Llegamos, y rápidos buscamos dos enormes sandías -que en la pasada visita habíamos resuelto dejar -madurar algunos días aún. La mía era inmensa, +Llegamos, y rápidos buscamos dos enormes sandÃas +que en la pasada visita habÃamos resuelto dejar +madurar algunos dÃas aún. La mÃa era inmensa, pero su mismo peso me auguraba indecibles delicias.</p> -<p>Cargué con ella y cuando bajé los ojos para -buscar otra pequeña con que saciar la sed sobre +<p>Cargué con ella y cuando bajé los ojos para +buscar otra pequeña con que saciar la sed sobre el terreno... un grito, uno solo, intenso, terrible, -como el de Telémaco, que petrificó el ejército de -Adrasto, rasgó mis oídos. Tendí la mirada al +como el de Telémaco, que petrificó el ejército de +Adrasto, rasgó mis oÃdos. Tendà la mirada al campo de batalla; ya la izquierda, representada -por el compañero de los melones, batía presurosa -retirada. De pronto, detrás de una parva, un -vasco horrible, inflamado, sale en mi dirección, -mientras otro pone la proa sobre mi compañero, +por el compañero de los melones, batÃa presurosa +retirada. De pronto, detrás de una parva, un +vasco horrible, inflamado, sale en mi dirección, +mientras otro pone la proa sobre mi compañero, armados ambos del pastoril instrumento cuyo solo -aspecto comunica la ingrata impresión de encontrarse -en los aires, sentado incómodamente sobre +aspecto comunica la ingrata impresión de encontrarse +en los aires, sentado incómodamente sobre dos puntas aceradas que penetran...</p> -<p>¡Cómo corría, abrazado tenazmente a mi sandía! -¡Qué indiferencia suprema por la gorra ingrata -que me abandonó en el momento terrible, +<p>¡Cómo corrÃa, abrazado tenazmente a mi sandÃa! +¡Qué indiferencia suprema por la gorra ingrata +que me abandonó en el momento terrible, quedando como trofeo sobre el campo enemigo! -Y, sobre todo, ¡cuán veloz me parecía aquel vasco, -cuyo respirar de fuelle de herrería creía sentir -rozarme los cabellos! Volábamos sobre la alfalfa: -¡qué larga es media cuadra!</p> +Y, sobre todo, ¡cuán veloz me parecÃa aquel vasco, +cuyo respirar de fuelle de herrerÃa creÃa sentir +rozarme los cabellos! Volábamos sobre la alfalfa: +¡qué larga es media cuadra!</p> -<p>Un momento cruzó mi espíritu la idea de abandonar +<p>Un momento cruzó mi espÃritu la idea de abandonar mi presa a aquella fiera para aplacarla. -Los recuerdos clásicos me autorizaban; pensé en -Medea, en Atalanta, pensé en los jefes de caballería +Los recuerdos clásicos me autorizaban; pensé en +Medea, en Atalanta, pensé en los jefes de caballerÃa que regaban el camino de la "retirada" -con las prendas de su apero; pensé... ¡No! Era +con las prendas de su apero; pensé... ¡No! Era una ignominia! Llegar al dormitorio y decir: "me<span class="pagenum"><a name="Page_112" id="Page_112">[112]</a></span> -ha corrido el vasco y me ha quitado la sandía!" -¡Jamás! Era mi escudo lacedemonio: ¡vuelve con -él o sobre él!</p> - -<p>Instintivamente había tomado la dirección del -vado; pero el vasco de mi compañero, por medio -de una diagonal habría llegado antes que yo, y -debo declarar que, a pesar de la persecución personal -del mío, los tres vascos me eran igualmente -antipáticos. Marché de cara al sol! como el Byron -de Núñez de Arce. Mi agilidad proverbial, aumentada -por las fatigas diarias del rescate, había -brillado en aquella ocasión; así, cincuenta pasos +ha corrido el vasco y me ha quitado la sandÃa!" +¡Jamás! Era mi escudo lacedemonio: ¡vuelve con +él o sobre él!</p> + +<p>Instintivamente habÃa tomado la dirección del +vado; pero el vasco de mi compañero, por medio +de una diagonal habrÃa llegado antes que yo, y +debo declarar que, a pesar de la persecución personal +del mÃo, los tres vascos me eran igualmente +antipáticos. Marché de cara al sol! como el Byron +de Núñez de Arce. Mi agilidad proverbial, aumentada +por las fatigas diarias del rescate, habÃa +brillado en aquella ocasión; asÃ, cincuenta pasos antes de llegar al foso, mi partido estaba tomado. -Puse el corazón en Dios, redoblé la ligereza -y salté... Una desagradable impresión de espinas -me reveló que había salvado el obstáculo: -pero ¡oh dolor! en el trayecto se me había caído -la sandía, que yacía entre las aguas cenagosas del +Puse el corazón en Dios, redoblé la ligereza +y salté... Una desagradable impresión de espinas +me reveló que habÃa salvado el obstáculo: +pero ¡oh dolor! en el trayecto se me habÃa caÃdo +la sandÃa, que yacÃa entre las aguas cenagosas del foso!</p> -<p>Me detuve y observé a mi vasco: ¿daría el salto? -Lo deseaba en la seguridad que iría a hacer -compañía a la sandía. Pero aquel hombre terrible -meditó, y plantándose del otro lado de la zanja, -apoyado en su tridente, empezó a injuriarme de -una manera que revelaba su educación sumamente +<p>Me detuve y observé a mi vasco: ¿darÃa el salto? +Lo deseaba en la seguridad que irÃa a hacer +compañÃa a la sandÃa. Pero aquel hombre terrible +meditó, y plantándose del otro lado de la zanja, +apoyado en su tridente, empezó a injuriarme de +una manera que revelaba su educación sumamente descuidada. Escapa a mi memoria si mi actitud -en aquellas circunstancias fué digna; sólo recuerdo +en aquellas circunstancias fué digna; sólo recuerdo que en el momento en que tomaba un cascote, sin duda para darle un destino contrario -a los intereses positivos de mi vasco, ví a mis dos -compañeros correr en dirección a "las casas" y +a los intereses positivos de mi vasco, và a mis dos +compañeros correr en dirección a "las casas" y al vasco de los melones despuntar por el vado y -dirigirse a mí. De nuevo en marcha precipitada, +dirigirse a mÃ. De nuevo en marcha precipitada, pero seguro ya del triunfo!...</p> <p>Eran las tres y media de la tarde y el sol de -Enero partía la tierra sedienta e inflamada, cuando +Enero partÃa la tierra sedienta e inflamada, cuando con la cara incandescente, los ojos saltados,<span class="pagenum"><a name="Page_113" id="Page_113">[113]</a></span> sin gorra, las manos ensangrentadas por los zarzales hostiles, saltamos por la ventana del dormitorio. -Me tendí en la cama y, mientras el cuerpo -reposaba con delicia, reflexioné profundamente +Me tendà en la cama y, mientras el cuerpo +reposaba con delicia, reflexioné profundamente en la velocidad inicial que se adquiere cuando se tiene un vasco irritado a retaguardia, armado de una horquilla.</p> @@ -3266,104 +3228,104 @@ una horquilla.</p> <h2><a name="XXVI" id="XXVI">XXVI</a></h2> <p>Viene a mi memoria, envuelto entre los recuerdos -de la Chacarita, el de uno de mis condiscípulos, -tipo curiosísimo que en aquellos tiempos felices, -ignorantes aún de los encuentros grotescos -que nos proporcionaría el mundo, clasificábamos +de la Chacarita, el de uno de mis condiscÃpulos, +tipo curiosÃsimo que en aquellos tiempos felices, +ignorantes aún de los encuentros grotescos +que nos proporcionarÃa el mundo, clasificábamos alternativamente con los nombres de "el loco Larrea" o "el loro Larrea". Queda entendido que he alterado su verdadero apellido, pues ignoro si -vive aún, en cuyo caso tal vez no le sería grato -figurar en estas páginas, a la manera de un coleóptero +vive aún, en cuyo caso tal vez no le serÃa grato +figurar en estas páginas, a la manera de un coleóptero de museo. Era riojano; aunque de gran -estatura, su cuerpo, sea por falta de armonía ingénita, +estatura, su cuerpo, sea por falta de armonÃa ingénita, sea por el corte de sus jacquets amplios, sin la menor curva en la espalda, presentando una -línea recta geométrica desde el cuello hasta el ribete -del faldón, ofrecía un conjunto tan desgraciado -como insípido. La cara de Larrea era una -obra maestra. En primer lugar, aquel rostro sólo +lÃnea recta geométrica desde el cuello hasta el ribete +del faldón, ofrecÃa un conjunto tan desgraciado +como insÃpido. La cara de Larrea era una +obra maestra. En primer lugar, aquel rostro sólo se conservaba a costa de incesante lucha contra la cabellera, tupida y alborotada, pero eminentemente -invasora. No puedo recordar la fisonomía +invasora. No puedo recordar la fisonomÃa de Larrea sin el arco verdoso que coronaba su -frente estrecha, precisamente en la línea divisoria +frente estrecha, precisamente en la lÃnea divisoria del pelo y el cutis libre. Era un depilatorio espeso, de insoportable olor, que Larrea se aplicaba, con una constancia benedictina, todas las noches, a fin de evitar los avances capilares de -que he hecho mención. Pero Larrea sostenía que<span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[116]</a></span> +que he hecho mención. Pero Larrea sostenÃa que<span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[116]</a></span> esa pasta era completamente ineficaz, a lo que alguno -de los compañeros replicaba que era natural +de los compañeros replicaba que era natural no ejerciera influencia sobre sus pelos de calabrote, habiendo sido fabricada para hacer desaparecer -el ligerísimo "duvet" del brazo de las -damas, según cantaba el prospecto. ¿Se echa acaso -abajo un bosque de ñandubays con la ligera +el ligerÃsimo "duvet" del brazo de las +damas, según cantaba el prospecto. ¿Se echa acaso +abajo un bosque de ñandubays con la ligera hoz que derriba los trigales? La nariz de Larrea -presentaba esa forma arquitectónica que la envidia -humana ha clasificado de "ñata"<a name="FNanchor_8" id="FNanchor_8" href="#Footnote_8" class="fnanchor">[8]</a>; más -abajo, de Este a Oeste, abarcando los límites visibles, -se desenvolvía la boca de Larrea, siempre -entreabierta, sin duda para dar ventilación a sus -dientes como teclas de piano viejo, en color y dimensión.</p> +presentaba esa forma arquitectónica que la envidia +humana ha clasificado de "ñata"<a name="FNanchor_8" id="FNanchor_8" href="#Footnote_8" class="fnanchor">[8]</a>; más +abajo, de Este a Oeste, abarcando los lÃmites visibles, +se desenvolvÃa la boca de Larrea, siempre +entreabierta, sin duda para dar ventilación a sus +dientes como teclas de piano viejo, en color y dimensión.</p> <p>Larrea hablaba sin reposo, a todas horas, con -todo motivo, lo que le había valido el ya mencionado -calificativo de "loro". Pero cuando llegó a +todo motivo, lo que le habÃa valido el ya mencionado +calificativo de "loro". Pero cuando llegó a la Chacarita, notamos, alarmados, que aquella facundia -inagotable había cesado y que Larrea, hosco, -huraño, evitaba los juegos, los placeres comunes, -no comía y pasaba todo el día tendido en su -cama, en la que nos parecía oir durante la noche +inagotable habÃa cesado y que Larrea, hosco, +huraño, evitaba los juegos, los placeres comunes, +no comÃa y pasaba todo el dÃa tendido en su +cama, en la que nos parecÃa oir durante la noche suspiros enormes como resoplidos de buey.</p> -<p>¡Larrea amaba! Una tarde me confió que había -entregado su corazón a una beldad cruel que no -quería apercibirse del fuego que le consumía. Me -pidió que no me burlara de él, porque era un -asunto serio, que le tocaba de cerca lo más íntimo +<p>¡Larrea amaba! Una tarde me confió que habÃa +entregado su corazón a una beldad cruel que no +querÃa apercibirse del fuego que le consumÃa. Me +pidió que no me burlara de él, porque era un +asunto serio, que le tocaba de cerca lo más Ãntimo del alma. Alentado por mi cara de confidente -de tragedia, de aquellos únicamente admitidos en -la escena para dar la réplica corta y hábil que -motiva una nueva tirada del héroe, Larrea llegó +de tragedia, de aquellos únicamente admitidos en +la escena para dar la réplica corta y hábil que +motiva una nueva tirada del héroe, Larrea llegó hasta leerme versos. Por fin, supe que el objeto -de su pasión era una niña, hija de una "modesta"<span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[117]</a></span> +de su pasión era una niña, hija de una "modesta"<span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[117]</a></span> familia que habitaba a veinte cuadras de la -Chacarita. ¡Ya lo creo! Era una chinita deliciosa -de diez y ocho años, de carita fresca y morena, -de grandes ojos negros como el pelo, sin más +Chacarita. ¡Ya lo creo! Era una chinita deliciosa +de diez y ocho años, de carita fresca y morena, +de grandes ojos negros como el pelo, sin más defecto que aquel pescuezo angosto y flaquito que -parece ser el rasgo distintivo de nuestra raza indígena. -Todos la conocíamos y más de uno hacía +parece ser el rasgo distintivo de nuestra raza indÃgena. +Todos la conocÃamos y más de uno hacÃa frecuentes pasadas a pie y a caballo, por delante de aquel rancho, alentado por locas esperanzas.</p> -<p>Animé a Larrea cuanto pude, le dí mis consejos -(porque los porteños éramos "censés" ser tenorios -consumados), y, por fin, me anunció un día -que había hecho relación con la familia y que habían -organizado, de acuerdo, un baile para el sábado -próximo, baile al que debíamos concurrir -siete u ocho de nosotros, siempre que nos hiciéramos -preceder por algunas libras de yerba y azúcar, +<p>Animé a Larrea cuanto pude, le dà mis consejos +(porque los porteños éramos "censés" ser tenorios +consumados), y, por fin, me anunció un dÃa +que habÃa hecho relación con la familia y que habÃan +organizado, de acuerdo, un baile para el sábado +próximo, baile al que debÃamos concurrir +siete u ocho de nosotros, siempre que nos hiciéramos +preceder por algunas libras de yerba y azúcar, algunas botellas de cerveza y ginebra, etc. -Larrea me abandonaba la elección de los convidados -y me pedía los acompañara al sitio de la -fiesta, donde él se encontraría desde la primera +Larrea me abandonaba la elección de los convidados +y me pedÃa los acompañara al sitio de la +fiesta, donde él se encontrarÃa desde la primera hora.</p> <p>Como se comprende, era necesario escaparse.</p> -<p>Comuniqué la nueva a Eyzaguirre, candidato nato -a una partida semejante, avisé también al cojo -Videla, uno de los muchachos más buenos y traviesos -que he conocido; y—como habíamos tenido -tiempo de prepararnos—el sábado, a las nueve de +<p>Comuniqué la nueva a Eyzaguirre, candidato nato +a una partida semejante, avisé también al cojo +Videla, uno de los muchachos más buenos y traviesos +que he conocido; y—como habÃamos tenido +tiempo de prepararnos—el sábado, a las nueve de la noche, dejando cada uno en la cama respectiva (felizmente no estaban todas en el mismo cuarto) -un muñeco con una peluca de crin, nos pusimos -silenciosamente en marcha, a través de los +un muñeco con una peluca de crin, nos pusimos +silenciosamente en marcha, a través de los potreros, llenos de un loco entusiasmo y forjando conquistas a millares.</p> @@ -3374,189 +3336,189 @@ conquistas a millares.</p> <h2><a name="XXVII" id="XXVII">XXVII</a></h2> -<p>Larrea estaba ya allí. Ebrio de gozo, radiante -dentro de su jacquet rectilíneo, había tomado la -dirección de la fiesta y servía de bastonero con -toda gravedad. Fuímos introducidos, agasajados, -y pronto, al compás de la orquesta, limitada a -una guitarra y un acordeón (los esfuerzos para -obtener un órgano habían sido vanos), nos hundimos -en un océano de valses, polkas y mazurkas, -pues las damas se negaban a una segunda edición -de la primera cuadrilla, que, a la verdad, había -permitido al cojo Videla desplegar calidades coreográficas -desconocidas y que después supimos -habían sido inspiradas por una representación de -"Orfeo" con que se había regalado en una noche +<p>Larrea estaba ya allÃ. Ebrio de gozo, radiante +dentro de su jacquet rectilÃneo, habÃa tomado la +dirección de la fiesta y servÃa de bastonero con +toda gravedad. FuÃmos introducidos, agasajados, +y pronto, al compás de la orquesta, limitada a +una guitarra y un acordeón (los esfuerzos para +obtener un órgano habÃan sido vanos), nos hundimos +en un océano de valses, polkas y mazurkas, +pues las damas se negaban a una segunda edición +de la primera cuadrilla, que, a la verdad, habÃa +permitido al cojo Videla desplegar calidades coreográficas +desconocidas y que después supimos +habÃan sido inspiradas por una representación de +"Orfeo" con que se habÃa regalado en una noche de escapada.</p> -<p>Después de cada pieza, obsequiábamos naturalmente -a las damas con un vaso de cerveza, acompañándolas +<p>Después de cada pieza, obsequiábamos naturalmente +a las damas con un vaso de cerveza, acompañándolas con una frecuencia alarmante para el -porvenir. Larrea irradiaba de contento; había recitado +porvenir. Larrea irradiaba de contento; habÃa recitado sus versos, prometido otros y nos dejaba entrever que una cita flotaba en lo posible. Un -gaucho viejo (le veo aún!), con una larga barba +gaucho viejo (le veo aún!), con una larga barba canosa, el sombrero en una mano y un vaso en la otra, gozaba como un bienaventurado desde la puerta donde se apoyaba. De tiempo en tiempo, -cuando nos lanzábamos a un vals o una polka y -que, obedeciendo a las necesidades de la armonía,<span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[120]</a></span> -llevábamos oprimidas a las compañeras, oíamos -la voz alegre del viejo que repetía varias veces:</p> +cuando nos lanzábamos a un vals o una polka y +que, obedeciendo a las necesidades de la armonÃa,<span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[120]</a></span> +llevábamos oprimidas a las compañeras, oÃamos +la voz alegre del viejo que repetÃa varias veces:</p> -<p>—¡Que se vea luz, caballeros!</p> +<p>—¡Que se vea luz, caballeros!</p> <p>La fiesta estaba en su apogeo y el italiano del -acordeón, despreciando profundamente a su acompañante -de la guitarra, hacía maravillas de ejecución, -bajo ritmos caprichosos y excéntricos que -llegaban vagamente a nuestros oídos, pues hacía -rato que bailábamos al compás de una música interior, -cuando, después de haber oído el galope -de un caballo vimos aparecer a uno de los condiscípulos +acordeón, despreciando profundamente a su acompañante +de la guitarra, hacÃa maravillas de ejecución, +bajo ritmos caprichosos y excéntricos que +llegaban vagamente a nuestros oÃdos, pues hacÃa +rato que bailábamos al compás de una música interior, +cuando, después de haber oÃdo el galope +de un caballo vimos aparecer a uno de los condiscÃpulos de la Chacarita en la puerta del rancho, -con la fisonomía pálida que debía tener Daniel +con la fisonomÃa pálida que debÃa tener Daniel al entrar de una manera tan intempestiva en -la sala del festín de Baltasar.</p> +la sala del festÃn de Baltasar.</p> -<p>—¡Muchachos, los han pillado! El celador me +<p>—¡Muchachos, los han pillado! El celador me ha dicho que los busque y que si dentro de media -hora no están en el dormitorio, va a dar cuenta +hora no están en el dormitorio, va a dar cuenta al vicerrector.</p> -<p>Todo esto, entrecortado por la fatigosa respiración. -El buen compañero había robado uno de los +<p>Todo esto, entrecortado por la fatigosa respiración. +El buen compañero habÃa robado uno de los caballos del quintero y por hacernos un servicio -se había puesto en camino por entre barriales espantosos, -pues los últimos días había llovido copiosamente. -No había tiempo que perder y era +se habÃa puesto en camino por entre barriales espantosos, +pues los últimos dÃas habÃa llovido copiosamente. +No habÃa tiempo que perder y era necesario ponernos en marcha sin demora. El -viejo nos ofreció su caballo, cuyas formas aéreas +viejo nos ofreció su caballo, cuyas formas aéreas revelaban una dieta de treinta y seis horas por lo menos; se lo aceptamos agradecidos y tratamos de organizar la partida. Eramos siete en todo; -dos treparon en las ancas del compañero que nos -había traído el aviso, después de darle tiempo a -que absorbiera una botella de cerveza íntegra—y +dos treparon en las ancas del compañero que nos +habÃa traÃdo el aviso, después de darle tiempo a +que absorbiera una botella de cerveza Ãntegra—y los otros cuatros procuramos arreglarnos sobre el -caballo del viejo que a todo trance pedía luz, como +caballo del viejo que a todo trance pedÃa luz, como Goethe moribundo. Larrea, por darse tono delante -de la chinita y sosteniendo que conocía una senda<span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[121]</a></span> -por donde nos llevaría sin embarrarnos, tomó la -dirección, colocándose gravemente en la cruz. Detrás -de él, un condiscípulo sumamente grueso, en -seguida Eyzaguirre, y allá, al fondo, en el remoto +de la chinita y sosteniendo que conocÃa una senda<span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[121]</a></span> +por donde nos llevarÃa sin embarrarnos, tomó la +dirección, colocándose gravemente en la cruz. Detrás +de él, un condiscÃpulo sumamente grueso, en +seguida Eyzaguirre, y allá, al fondo, en el remoto extremo, precisamente en aquel plano inclinado -que parece una invitación a resbalarse por la cola, +que parece una invitación a resbalarse por la cola, yo, prendido de Eyzaguirre, como un mono a una reja.</p> -<p>Cuando emprendimos la marcha, el dueño de casa, -la novia de Larrea, las niñas todas, el gaucho -viejo, hasta el italiano del acordeón, reían a carcajadas. -Contestamos alegremente y fué en este +<p>Cuando emprendimos la marcha, el dueño de casa, +la novia de Larrea, las niñas todas, el gaucho +viejo, hasta el italiano del acordeón, reÃan a carcajadas. +Contestamos alegremente y fué en este momento que hice dos descubrimientos, de orden -diferente, que me alarmaron; aquel caballo no tenía +diferente, que me alarmaron; aquel caballo no tenÃa anca, sino un techo de media agua por lomo, de -filoso mojinete, y Larrea poseía una <i>mona</i> gigantesca!</p> +filoso mojinete, y Larrea poseÃa una <i>mona</i> gigantesca!</p> <h2><a name="XXVIII" id="XXVIII">XXVIII</a></h2> <p>La noche era obscura y amenazaba llover; encandilados -aún, no sabíamos dónde estábamos, ni -qué dirección habíamos tomado. Si nuestro raciocinio +aún, no sabÃamos dónde estábamos, ni +qué dirección habÃamos tomado. Si nuestro raciocinio no hubiera sido alterado por causas conocidas, -la seguridad impasible con que Larrea dirigía -la bestia, nos habría estremecido.—Se me -había encargado castigar, pues según las tradiciones +la seguridad impasible con que Larrea dirigÃa +la bestia, nos habrÃa estremecido.—Se me +habÃa encargado castigar, pues según las tradiciones recibidas, el foguista era siempre el del anca; -hice presente que no había sujeto pasivo, por -cuanto mis golpes se perdían en el aire, y propuse -nos limitáramos, en las circunstancias, al sistema -del talón.</p> +hice presente que no habÃa sujeto pasivo, por +cuanto mis golpes se perdÃan en el aire, y propuse +nos limitáramos, en las circunstancias, al sistema +del talón.</p> <p>Aceptado el procedimiento, seguimos la marcha -en las tinieblas; yo me sentía resbalar, resbalar sin -descanso; aquel animal tenía en la punta de la -cola algo que me atraía. En mi desesperación me +en las tinieblas; yo me sentÃa resbalar, resbalar sin +descanso; aquel animal tenÃa en la punta de la +cola algo que me atraÃa. En mi desesperación me aferraba a Eyzaguirre, quien me observaba a menudo -que debía limitarme a agarrarle de la ropa, -no encontrando plausible, como me lo declaró terminantemente, +que debÃa limitarme a agarrarle de la ropa, +no encontrando plausible, como me lo declaró terminantemente, que mis dedos apretaran, a guisa -de género, una sección de la parte carnosa que -la naturaleza había previsoramente superpuesto a -sus costillas.—El compañero gordo bufaba, oprimido -entre Eyzaguirre y Larrea, y éste, sin cesar -de hablar, protestando que nadie conocía el camino -como él, aventuraba una que otra queja sobre -la osteología de aquel animal.</p> - -<p>No veíamos a dos dedos de distancia y los com<span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[124]</a></span>pañeros -del otro grupo habían desaparecido, sin -duda por la sencilla razón de haber tomado el buen -camino.—Habíamos conseguido—¡el cielo sabe -a costa de qué esfuerzos y sufrimientos!—hacer +de género, una sección de la parte carnosa que +la naturaleza habÃa previsoramente superpuesto a +sus costillas.—El compañero gordo bufaba, oprimido +entre Eyzaguirre y Larrea, y éste, sin cesar +de hablar, protestando que nadie conocÃa el camino +como él, aventuraba una que otra queja sobre +la osteologÃa de aquel animal.</p> + +<p>No veÃamos a dos dedos de distancia y los com<span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[124]</a></span>pañeros +del otro grupo habÃan desaparecido, sin +duda por la sencilla razón de haber tomado el buen +camino.—HabÃamos conseguido—¡el cielo sabe +a costa de qué esfuerzos y sufrimientos!—hacer tomar el trote a nuestra montura, cuando de pronto -me sentí en el suelo, con todo el volumen de Eyzaguirre -encima. Un choque se había producido y -jinete y caballos habían venido por tierra.—"¡No +me sentà en el suelo, con todo el volumen de Eyzaguirre +encima. Un choque se habÃa producido y +jinete y caballos habÃan venido por tierra.—"¡No es nada; es un alambrado!"</p> <p>Era la voz de Larrea, que estaba ya montado y nos invitaba a hacer otro tanto. Tratamos duramente -al pobre conductor, que nos anunció estar +al pobre conductor, que nos anunció estar <i>ahora</i> seguro del camino, y, un tanto mohinos y maltrechos, emprendimos de nuevo la marcha.</p> -<p>No habíamos andado media cuadra, cuando un +<p>No habÃamos andado media cuadra, cuando un grito sofocado de Larrea me hizo apercibir que me encontraba literalmente a <i>babuchas</i> de Eyzaguirre, quien, a su vez, aplastaba al gordo, que, entre gemidos, estaba tendido a lo largo sobre algo informe -que se debatía en el barro y que un ligero examen -posterior reveló ser el cuerpo de Larrea. Habíamos -caído en una zanja; el caballo, perdiendo -el pie, se fué de boca, Larrea salió por sobre las +que se debatÃa en el barro y que un ligero examen +posterior reveló ser el cuerpo de Larrea. HabÃamos +caÃdo en una zanja; el caballo, perdiendo +el pie, se fué de boca, Larrea salió por sobre las orejas como una flecha del canal de una arbaleta, -el gordo siguió la ley de la atracción y Eyzaguirre, -no menos rápido en el descenso, me arrastró -a la confusa masa. Había por lo menos dos -pies de barro; cuando salí y Eyzaguirre y el gordo +el gordo siguió la ley de la atracción y Eyzaguirre, +no menos rápido en el descenso, me arrastró +a la confusa masa. HabÃa por lo menos dos +pies de barro; cuando salà y Eyzaguirre y el gordo se pusieron en pie, nos precipitamos todos a sacar a Larrea, que no hablaba. Todas las soluciones de continuidad de su cara estaban revocadas por un -lodo espeso y negro. Fué necesario sacudirle, lavarle -el rostro con la última botella de cerveza que -el gordo no había soltado en la catástrofe y sacarle -el jacquet rectilíneo que pesaba dos arrobas.</p> +lodo espeso y negro. Fué necesario sacudirle, lavarle +el rostro con la última botella de cerveza que +el gordo no habÃa soltado en la catástrofe y sacarle +el jacquet rectilÃneo que pesaba dos arrobas.</p> <p>Entonces emprendimos a tanteo, a pie y en el horror de la profunda noche, aquella marcha le<span class="pagenum"><a name="Page_125" id="Page_125">[125]</a></span>gendaria, inaudita, en la que las zanjas eran endriagos, las tunas vestiglos y los ruidos de los insectos -nocturnos coros de Porríganos y Kobolds.—Puck -andaba por allí; nos parecía oir su risa silenciosa -entre las brumas, confundiéndonos los rumbos -y gozando a cada traspiés de la errante caravana... -El caballo había quedado en la zanja para -siempre. ¡Adiós las largas y melancólicas estadías -en el palenque de la pulpería! ¡Adiós la marcha -vacilante de la noche, cuando su dueño oscilaba -como un péndulo sobre el recado! Una ligera perturbación -en la línea del pescuezo le había hecho -encontrar el reposo eterno! ¡Sea leve su recuerdo +nocturnos coros de PorrÃganos y Kobolds.—Puck +andaba por allÃ; nos parecÃa oir su risa silenciosa +entre las brumas, confundiéndonos los rumbos +y gozando a cada traspiés de la errante caravana... +El caballo habÃa quedado en la zanja para +siempre. ¡Adiós las largas y melancólicas estadÃas +en el palenque de la pulperÃa! ¡Adiós la marcha +vacilante de la noche, cuando su dueño oscilaba +como un péndulo sobre el recado! Una ligera perturbación +en la lÃnea del pescuezo le habÃa hecho +encontrar el reposo eterno! ¡Sea leve su recuerdo a la conciencia de Larrea!</p> <p>Por fin, a las primeras claridades del alba, al canto de los gallos matinales, el cuerpo exhausto -y rendido, el alma agriada contra la pasión dantesca +y rendido, el alma agriada contra la pasión dantesca de Larrea, penetramos en nuestros cuartos y nos ayudamos fraternalmente a sacarnos la ropa. -Sólo una bota de Eyzaguirre, con una tenacidad -irritante, se resistió al empuje colectivo y es fama -que diez horas más tarde solamente soltó su presa, -vencida por la operación cesárea.</p> +Sólo una bota de Eyzaguirre, con una tenacidad +irritante, se resistió al empuje colectivo y es fama +que diez horas más tarde solamente soltó su presa, +vencida por la operación cesárea.</p> <h2><a name="XXIX" id="XXIX">XXIX</a></h2> @@ -3566,405 +3528,405 @@ presente en mi memoria con una clara persistencia. Me refiero al famoso 22 de Abril 1863, en que <i>crudos y cocidos</i> estuvieron a punto de ensangrentar la ciudad, los cocidos por la causa que los crudos -hicieron triunfar en 1880 y recíprocamente. -Yo era crudo y crudo <i>enragé</i>. Primero, porque mis +hicieron triunfar en 1880 y recÃprocamente. +Yo era crudo y crudo <i>enragé</i>. Primero, porque mis parientes, los Varela, uno de los cuales, Horacio, -era como mi hermano mayor, tenían esa opinión, -según leía de tiempo en tiempo, en la "Tribuna"—y +era como mi hermano mayor, tenÃan esa opinión, +según leÃa de tiempo en tiempo, en la "Tribuna"—y en segundo lugar, porque la mayor parte de los provincianos eran cocidos.—Queda entendido que yo me daba una cuenta muy vaga de -mi manera de pensar, pero como había tenido que -sostener mis opiniones a moquetes más de una vez, -la convicción había concluído por arraigarse en mi -espíritu.</p> +mi manera de pensar, pero como habÃa tenido que +sostener mis opiniones a moquetes más de una vez, +la convicción habÃa concluÃdo por arraigarse en mi +espÃritu.</p> -<p>El día citado había una excitación fabulosa en -el Colegio; después de muchas tentativas infructuosas, +<p>El dÃa citado habÃa una excitación fabulosa en +el Colegio; después de muchas tentativas infructuosas, conseguimos escaparnos dos o tres y nos -instalamos en la calle Moreno. Fué allí donde presencié +instalamos en la calle Moreno. Fué allà donde presencié por primera vez en mi vida un combate armado entre dos hombres, que me hizo el mismo -efecto que más tarde sentí en una corrida de toros, -de la que salió mal herido el primer espada. Los +efecto que más tarde sentà en una corrida de toros, +de la que salió mal herido el primer espada. Los dos combatientes eran hombres del pueblo y esta<span class="pagenum"><a name="Page_128" id="Page_128">[128]</a></span>ban armados, uno de una daga formidable, mientras -el otro manejaba con suma habilidad un pequeño -cuchillo que apenas conseguíamos ver: tal -era el movimiento vertiginoso que le imprimía.—Mi -primera intención fué huir, pero tuve vergüenza, -porque uno de mis compañeros, que tenía fama -de bravo en el Colegio, se había acercado, por el -contrario, para presenciar más cómodamente la -lucha. Duró poco tiempo, porque la habilidad triunfó +el otro manejaba con suma habilidad un pequeño +cuchillo que apenas conseguÃamos ver: tal +era el movimiento vertiginoso que le imprimÃa.—Mi +primera intención fué huir, pero tuve vergüenza, +porque uno de mis compañeros, que tenÃa fama +de bravo en el Colegio, se habÃa acercado, por el +contrario, para presenciar más cómodamente la +lucha. Duró poco tiempo, porque la habilidad triunfó de la fuerza y el hombre de la daga, dando un -grito desgarrador, cayó al suelo con el vientre -abierto de un enorme tajo.—El heridor huyó; -yo debía estar muy pálido, porque recuerdo que -durante un mes el grito del caído vibró en mi -oído.</p> +grito desgarrador, cayó al suelo con el vientre +abierto de un enorme tajo.—El heridor huyó; +yo debÃa estar muy pálido, porque recuerdo que +durante un mes el grito del caÃdo vibró en mi +oÃdo.</p> <p>Pronto nos mezclamos con unos hombres que -traían un pañuelo al cuello y que habían desalojado -a un pequeño grupo de cocidos que estaban -cerca de la confitería del "Gallo".—Pero el rumor -de lo que pasaba dentro, nos hacía arder por penetrar -en el recinto de la Legislatura.—¡Imposible!</p> - -<p>Entonces, de común acuerdo y comprendiendo -que era allí donde se desenvolvían las escenas más +traÃan un pañuelo al cuello y que habÃan desalojado +a un pequeño grupo de cocidos que estaban +cerca de la confiterÃa del "Gallo".—Pero el rumor +de lo que pasaba dentro, nos hacÃa arder por penetrar +en el recinto de la Legislatura.—¡Imposible!</p> + +<p>Entonces, de común acuerdo y comprendiendo +que era allà donde se desenvolvÃan las escenas más interesantes, resolvimos reingresar al Colegio y llegar a la Legislatura por las azoteas. Lo hicimos -así y a favor del tumulto que entre los claustros +asà y a favor del tumulto que entre los claustros se notaba, ganamos el techo y como gatos nos corrimos hasta dominar el patio de la Legislatura.</p> -<p>Al primero que ví fué a Horacio Varela, tranquilo, -sonriendo y apoyado en sus muletas. Así -que me conoció, me pidió fuera inmediatamente a -su casa a avisar a la familia que no volvería hasta +<p>Al primero que và fué a Horacio Varela, tranquilo, +sonriendo y apoyado en sus muletas. Asà +que me conoció, me pidió fuera inmediatamente a +su casa a avisar a la familia que no volverÃa hasta tarde, que no temieran, etc.—"Pero no puedo salir, Horacio; no me dejan". La verdad era que -había trabajado tanto por llegar a mi punto de<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[129]</a></span> -observación y esperaba que en aquel patio tuvieran +habÃa trabajado tanto por llegar a mi punto de<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[129]</a></span> +observación y esperaba que en aquel patio tuvieran lugar cosas tan memorables, que lanzaba ese -pretexto, harto plausible, para quedarme allí.—"Un +pretexto, harto plausible, para quedarme allÃ.—"Un estudiante a quien no dejan salir, pobrecito! -¿Entonces ustedes ya no saben escaparse?"—Yo -habría podido contestar que lo hacía con una frecuencia -que ponía a cubierto de semejante reproche; -pero preferí la acción y desaparecí.—Me -escapé con éxito, corrí a casa de Horacio, tranquilicé -la familia, volví al Colegio y, jadeante, extenuado, -ocupé nuevamente mi sitio de observación, -de donde dí cuenta a Horacio de mi comisión.—En -ese momento un gran número de diputados +¿Entonces ustedes ya no saben escaparse?"—Yo +habrÃa podido contestar que lo hacÃa con una frecuencia +que ponÃa a cubierto de semejante reproche; +pero preferà la acción y desaparecÃ.—Me +escapé con éxito, corrà a casa de Horacio, tranquilicé +la familia, volvà al Colegio y, jadeante, extenuado, +ocupé nuevamente mi sitio de observación, +de donde dà cuenta a Horacio de mi comisión.—En +ese momento un gran número de diputados salieron al patio; muchos abrazaban a un hombre calvo, de muy buena cara, con una gran barba -negra, el cual, después, supe había sido miembro -informante, desplegando una serenidad de ánimo -admirable.—Era el Dr. D. Manuel Aráuz, a quien -debíamos todos tener más tarde tanto cariño bajo +negra, el cual, después, supe habÃa sido miembro +informante, desplegando una serenidad de ánimo +admirable.—Era el Dr. D. Manuel Aráuz, a quien +debÃamos todos tener más tarde tanto cariño bajo el apodo afectuoso de "viejo Laguna".</p> -<p>Cuando leo en la historia la narración del entusiasmo -ardiente de los estudiantes en la Politécnica +<p>Cuando leo en la historia la narración del entusiasmo +ardiente de los estudiantes en la Politécnica y la Normal en 1815 y 1830, el arranque -impetuoso de los estudiantes españoles en la guerra +impetuoso de los estudiantes españoles en la guerra de la Independencia, abandonando Salamanca para unirse al Empecinado, a D. Juan Porlier, -el cura Merino, el heroísmo de los jóvenes -alemanes en 1813 y 1814, brotando de los subterráneos +el cura Merino, el heroÃsmo de los jóvenes +alemanes en 1813 y 1814, brotando de los subterráneos de la <i>Tugendbund</i> para caer en los campos de Leipzig, de la muerte gloriosa de Koerner, cuando leo esos rasgos, me los explico perfectamente.—Hay -en los claustros un ansia de acción indescriptible; +en los claustros un ansia de acción indescriptible; la savia hirviente de la juventud irrita -la sangre, empuja, excita, enloquece. Se sueña +la sangre, empuja, excita, enloquece. Se sueña con grandes hechos; la lucha enamora, porque implica la libertad.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_130" id="Page_130">[130]</a></span></p> -<p>También nosotros formamos parte de las gloriosas -filas del batallón Belgrano que fué a ofrecer +<p>También nosotros formamos parte de las gloriosas +filas del batallón Belgrano que fué a ofrecer su sangre y a pedir un puesto en la vanguardia del General Mitre, al estallar la guerra del Paraguay. -Yo fuí soldado del Dr. D. Miguel Villegas; -era cuanto podía exigirse de mi patriotismo: servir -a las órdenes de un profesor de la Universidad, -que enseñaba filosofía por Balmes y Gérusez!</p> +Yo fuà soldado del Dr. D. Miguel Villegas; +era cuanto podÃa exigirse de mi patriotismo: servir +a las órdenes de un profesor de la Universidad, +que enseñaba filosofÃa por Balmes y Gérusez!</p> <h2><a name="XXX" id="XXX">XXX</a></h2> <p>Es tiempo ya de dar fin a esta charla, que me ha hecho pasar dulcemente algunas horas de esta -vida triste y monótona que llevo.—Pero al concluir -me vienen al espíritu los últimos tiempos -pasados en la prisión claustral, cuando ya la adolescencia -comenzaba a cantar en el alma y se abría +vida triste y monótona que llevo.—Pero al concluir +me vienen al espÃritu los últimos tiempos +pasados en la prisión claustral, cuando ya la adolescencia +comenzaba a cantar en el alma y se abrÃa para nosotros de una manera instintiva un mundo -vago, desconocido, del que no nos dábamos cuenta -exacta, pero que nos atraía secretamente. No -nos lo confesábamos al principio unos a otros; -la vida de reclusión, las lecturas disparatadas y +vago, desconocido, del que no nos dábamos cuenta +exacta, pero que nos atraÃa secretamente. No +nos lo confesábamos al principio unos a otros; +la vida de reclusión, las lecturas disparatadas y sin orden, el alejamiento de la familia, de la sociedad y, sobre todo, cierto prurito de estudiantes, -nos inclinaba a un escepticismo amargo y sarcástico, -ante el cual no había nada sagrado.—Eramos -ateos en filosofía y muchos sosteníamos de buena -fe las ideas de Hobbes. Las prácticas religiosas -del Colegio no nos merecían siquiera el homenaje -de la controversia; las aceptábamos con suprema +nos inclinaba a un escepticismo amargo y sarcástico, +ante el cual no habÃa nada sagrado.—Eramos +ateos en filosofÃa y muchos sostenÃamos de buena +fe las ideas de Hobbes. Las prácticas religiosas +del Colegio no nos merecÃan siquiera el homenaje +de la controversia; las aceptábamos con suprema indiferencia.</p> -<p>En una confesión general, sin embargo, tuve la +<p>En una confesión general, sin embargo, tuve la veleidad de resistirme. Obligado a ir al confesionario, dije abiertamente al sacerdote que estaba tras -de la reja que no creía una palabra de esas cosas +de la reja que no creÃa una palabra de esas cosas y que, por lo tanto, era de su deber no obligarme -a mentir. El confesor dió cuenta inmediatamente; -fuí llamado, insistí y recogí por premio de mi lealtad -de conciencia pasar en el encierro los tres días<span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[132]</a></span> -de comilonas y huelga que sucedían a la comunión.</p> +a mentir. El confesor dió cuenta inmediatamente; +fuà llamado, insistà y recogà por premio de mi lealtad +de conciencia pasar en el encierro los tres dÃas<span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[132]</a></span> +de comilonas y huelga que sucedÃan a la comunión.</p> -<p>Al año siguiente mis ideas se habían hecho más -prácticas; nos reunimos unos cuantos y confeccionamos +<p>Al año siguiente mis ideas se habÃan hecho más +prácticas; nos reunimos unos cuantos y confeccionamos una lista de pecados abominables, estupendos, en que figuraba todo el repertorio de un libro -de examen de conciencia que nos habían dado para +de examen de conciencia que nos habÃan dado para prepararnos.—Nos dieron penitencias atroces, como ser levantarnos a media noche en invierno y salir desnudos al claustro, arrodillarnos sobre las losas y rezar una hora; esto durante tres meses. -A buen seguro que, en caso de obediencia, la pulmonía -habría dado bien pronto cuenta de nosotros.—Pero -aquí quiero hacer una declaración sincera +A buen seguro que, en caso de obediencia, la pulmonÃa +habrÃa dado bien pronto cuenta de nosotros.—Pero +aquà quiero hacer una declaración sincera que pinta bien esos escepticismos primaverales. -Llegado el día de la comunión, que se hacía con -gran pompa en el altar mayor, fuí obligado a ir -a hincarme con tres o cuatro compañeros y a esperar +Llegado el dÃa de la comunión, que se hacÃa con +gran pompa en el altar mayor, fuà obligado a ir +a hincarme con tres o cuatro compañeros y a esperar mi turno.</p> -<p>Un resto de altivez intelectual, una reacción -violenta dentro de mí mismo, me hizo considerar +<p>Un resto de altivez intelectual, una reacción +violenta dentro de mà mismo, me hizo considerar una repugnante apostasia de mis ideas y una burla -indigna de la religión, aceptar aquéllo.—Así, -cuando el sacerdote se inclinó sobre mí, le miré +indigna de la religión, aceptar aquéllo.—AsÃ, +cuando el sacerdote se inclinó sobre mÃ, le miré bien en los ojos y le dije quedo: "paso, padre". Hizo un ligero movimiento de sorpresa; pero cuando -se reincorporó, yo ya me había dado vuelta -y salido de la fila, llevando el pañuelo en la boca, +se reincorporó, yo ya me habÃa dado vuelta +y salido de la fila, llevando el pañuelo en la boca, como si realmente hubiera recibido la hostia. No -me delató.</p> +me delató.</p> <h2><a name="XXXI" id="XXXI">XXXI</a></h2> -<p>Pero la juventud venía y con ella todas las aspiraciones -indefinibles.—La música me cautivaba +<p>Pero la juventud venÃa y con ella todas las aspiraciones +indefinibles.—La música me cautivaba profundamente.—Recuerdo las largas tardes pasadas mirando tristemente las rejas de nuestras ventanas que daban a la libertad, a lo desconocido, y oyendo a Alejandro Quiroga tocar en la -guitarra las vidalitas del interior, los tristes y monótonos -cantos de la campaña y las pocas piezas -de música culta que conocía. Aun hoy me pasa +guitarra las vidalitas del interior, los tristes y monótonos +cantos de la campaña y las pocas piezas +de música culta que conocÃa. Aun hoy me pasa algo curioso que, en ciertos momentos, me lleva irresistiblemente a aquellos tiempos. Una tarde, Alejandro se puso a tocar, sentado en su cama, una -marcha lenta y plañidera, pero de un ritmo marcado -y cariñoso al oído. Yo me había colocado en -el borde de la ventana, aprovechando la última -luz del día, para continuar la lectura de la "Conquista -de Granada" de Florián, que me tenía encantado. -Había llegado en ese instante al momento +marcha lenta y plañidera, pero de un ritmo marcado +y cariñoso al oÃdo. Yo me habÃa colocado en +el borde de la ventana, aprovechando la última +luz del dÃa, para continuar la lectura de la "Conquista +de Granada" de Florián, que me tenÃa encantado. +HabÃa llegado en ese instante al momento en que Boabdil se despide con los ojos arrasados -en lágrimas, desde lo alto de una colina, de la dulcísima -ciudad de los mármoles y las fuentes, los -amores y los perfumes. Me pareció que la música -que llegaba a mis oídos era la voz misma del infortunado -monarca y dí a aquella melodía sollozante -el nombre de "el adiós del rey moro", que Alejandro -le conservó. Más tarde, hoy mismo, cada +en lágrimas, desde lo alto de una colina, de la dulcÃsima +ciudad de los mármoles y las fuentes, los +amores y los perfumes. Me pareció que la música +que llegaba a mis oÃdos era la voz misma del infortunado +monarca y dà a aquella melodÃa sollozante +el nombre de "el adiós del rey moro", que Alejandro +le conservó. Más tarde, hoy mismo, cada vez que en un libro encuentro una referencia al -mísero fin de la dominación árabe en España, los<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[134]</a></span> -acordes de la marcha pesarosa cantan en mi memoria.—Así +mÃsero fin de la dominación árabe en España, los<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[134]</a></span> +acordes de la marcha pesarosa cantan en mi memoria.—Asà se explica esa preferencia llena de misterio que algunos hombres sienten por ciertos -trozos de música, indiferentes para los demás. Los -han oído por primera vez en un momento especial, -la impresión se ha confundido con todas las que +trozos de música, indiferentes para los demás. Los +han oÃdo por primera vez en un momento especial, +la impresión se ha confundido con todas las que entonces se grabaron en el alma y por una afinidad -íntima y secreta, una sola fibra que se estremezca -en un rincón de la memoria, despierta a -todas aquellas con que está ligada. Un hombre, -sentado al piano, puede rehacer, para él solo, +Ãntima y secreta, una sola fibra que se estremezca +en un rincón de la memoria, despierta a +todas aquellas con que está ligada. Un hombre, +sentado al piano, puede rehacer, para él solo, toda la historia de su vida moral, haciendo brotar -del teclado una serie de melodías, escalonadas en +del teclado una serie de melodÃas, escalonadas en sus recuerdos...</p> <h2><a name="XXXII" id="XXXII">XXXII</a></h2> -<p>Sentíamos también necesidad de cariño; las mujeres +<p>SentÃamos también necesidad de cariño; las mujeres entrevistas el domingo en la iglesia, los rostros -bellos y fugitivos que alcanzábamos a vislumbrar +bellos y fugitivos que alcanzábamos a vislumbrar en la calle, desde nuestras altas ventanas, -por medio de una combinación de espejos, nos -hacían soñar, nos hundían en una preocupación +por medio de una combinación de espejos, nos +hacÃan soñar, nos hundÃan en una preocupación vaga e incierta, que nos alejaba de los juegos infantiles del gimnasio, de las viejas y pesadas bromas -de costumbre. Las amistades se habían estrechado -y circunscripto; solíamos pasar las horas -muertas, haciéndonos confidencias ideales, fraguando -planes para el porvenir, estremeciéndonos a la -idea de ser queridos como lo comprendíamos y por -una mujer como la que soñábamos.—Por primera -vez en estas páginas, nombro a César Paz, +de costumbre. Las amistades se habÃan estrechado +y circunscripto; solÃamos pasar las horas +muertas, haciéndonos confidencias ideales, fraguando +planes para el porvenir, estremeciéndonos a la +idea de ser queridos como lo comprendÃamos y por +una mujer como la que soñábamos.—Por primera +vez en estas páginas, nombro a César Paz, mi amigo querido, aquel que me confiaba sus esperanzas -y oía las mías, aquel hombre leal, fuerte y +y oÃa las mÃas, aquel hombre leal, fuerte y generoso, bravo como el acero, elegante y distinguido, -aquel que más tarde debía morir en el vigor +aquel que más tarde debÃa morir en el vigor de la adolescencia por uno de esos caprichos absurdos del destino, que arrancan del alma la blasfemia profunda!...</p> -<p>¡Qué vida de agitación! ¡Qué pesado era el libro -en nuestras manos y qué envidia se levantaba en -el corazón por el estudiante libre de la Universidad, -tan despreciado antes y que hoy veíamos pasar, -con el corazón sombrío, radiante en su elegancia,<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[136]</a></span> +<p>¡Qué vida de agitación! ¡Qué pesado era el libro +en nuestras manos y qué envidia se levantaba en +el corazón por el estudiante libre de la Universidad, +tan despreciado antes y que hoy veÃamos pasar, +con el corazón sombrÃo, radiante en su elegancia,<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[136]</a></span> en su traje, en la incomparable soltura de sus maneras!</p> -<p>Porque empezábamos tristemente a conocernos. -La mayor parte de nosotros éramos pobres y nuestras -madres hacían sacrificios de todo género por -darnos educación. Muchas veces nuestras ropas +<p>Porque empezábamos tristemente a conocernos. +La mayor parte de nosotros éramos pobres y nuestras +madres hacÃan sacrificios de todo género por +darnos educación. Muchas veces nuestras ropas eran cosidas por sus propias manos y por muchos -años hemos ostentado sacos como bolsas y el clásico +años hemos ostentado sacos como bolsas y el clásico jacquet <i>crecedero</i>, aquel que, despreciando el -efímero presente, sólo tiene en vista el porvenir.—Pero -¿qué nos importaba? Eramos filósofos descreídos -y un tanto cínicos, nos revolcábamos en -el gimnasio, y el eterno botín de doble suela, ancho -y largo, nos permitía correr como gamos en el rescate. -Usábamos el pelo largo y descuidado, teníamos, -en fin, esa figura desgraciada del muchachón -de quince años, que empieza a salir de la infancia, +efÃmero presente, sólo tiene en vista el porvenir.—Pero +¿qué nos importaba? Eramos filósofos descreÃdos +y un tanto cÃnicos, nos revolcábamos en +el gimnasio, y el eterno botÃn de doble suela, ancho +y largo, nos permitÃa correr como gamos en el rescate. +Usábamos el pelo largo y descuidado, tenÃamos, +en fin, esa figura desgraciada del muchachón +de quince años, que empieza a salir de la infancia, sin llegar a la virilidad. Eramos, con todo, felices y despreocupados.</p> <h2><a name="XXXIII" id="XXXIII">XXXIII</a></h2> -<p>Pero los diez y ocho años se acercaban. Los -días de salida hacíamos esfuerzos inauditos por +<p>Pero los diez y ocho años se acercaban. Los +dÃas de salida hacÃamos esfuerzos inauditos por arreglarnos lo mejor posible, abandonando muchas veces la empresa con desaliento, vencidos por la -exigüidad del guardarropa.—¡Qué amarguras, qué +exigüidad del guardarropa.—¡Qué amarguras, qué sufrimientos, aquellos domingos a la noche, cuando -al volver al Colegio pasábamos frente a los teatros -y veíamos en el peristilo una multitud de -jóvenes, algunos conocidos nuestros, los externos +al volver al Colegio pasábamos frente a los teatros +y veÃamos en el peristilo una multitud de +jóvenes, algunos conocidos nuestros, los externos felices, bien vestidos, con sus guantes flamantes, y saludando con una gracia, para nosotros insuperable, -a las bellas damas que venían al espectáculo!</p> +a las bellas damas que venÃan al espectáculo!</p> -<p>En cuanto a mí, recordaba bien que de los ocho -a los doce años no había faltado casi una noche +<p>En cuanto a mÃ, recordaba bien que de los ocho +a los doce años no habÃa faltado casi una noche a la Opera; mi padre me llevaba siempre consigo. -Era, pues, un <i>dilettante</i> de raza y tradición; -Tamberlik me había acariciado y la incomparable -Madame Lagrange, aquella artista con un corazón -a la Malibran, se había entretenido en hacerme -charlar durante los entreactos en su camarín, a -donde solía llevarme mi hermano Jacinto.—Y -hoy, que era hombre, que podía apreciar todas -aquellas bellezas que habían encantado a mi padre +Era, pues, un <i>dilettante</i> de raza y tradición; +Tamberlik me habÃa acariciado y la incomparable +Madame Lagrange, aquella artista con un corazón +a la Malibran, se habÃa entretenido en hacerme +charlar durante los entreactos en su camarÃn, a +donde solÃa llevarme mi hermano Jacinto.—Y +hoy, que era hombre, que podÃa apreciar todas +aquellas bellezas que habÃan encantado a mi padre y que flotaban en mi memoria como una nube, -tenía que volverme triste y solo al Colegio, dando +tenÃa que volverme triste y solo al Colegio, dando la espalda al mundo de la luz!</p> <p>Una noche no puede resistir al pasar frente al<span class="pagenum"><a name="Page_138" id="Page_138">[138]</a></span> -Colón; ví entrar a un pariente amigo con su familia; -comprendí que tenía un palco donde meterme -medio escondido y tomando mi entrada penetré -bravamente, un poco pálido, por la convicción profunda +Colón; và entrar a un pariente amigo con su familia; +comprendà que tenÃa un palco donde meterme +medio escondido y tomando mi entrada penetré +bravamente, un poco pálido, por la convicción profunda de que todo el mundo me observaba.</p> -<p>El pariente tenía felizmente un palco bajo y -obscuro de la ochava; llamé, me resistí con energía -a las sillas de adelante y acurrucándome en -el fondo, lancé una mirada investigadora a la platea. -Yo sabía que el Vicerrector era un melómano -decidido; en efecto, a poco le descubrí en las -tertulias. De un lado cierta irritación por su presencia, +<p>El pariente tenÃa felizmente un palco bajo y +obscuro de la ochava; llamé, me resistà con energÃa +a las sillas de adelante y acurrucándome en +el fondo, lancé una mirada investigadora a la platea. +Yo sabÃa que el Vicerrector era un melómano +decidido; en efecto, a poco le descubrà en las +tertulias. De un lado cierta irritación por su presencia, mientras nos confinaba en el claustro tan cruelmente y de otro el temor que me descubriese, me agitaron un momento. Pero bien pronto -todo eso desapareció y la luz, la música, ese curioso +todo eso desapareció y la luz, la música, ese curioso y penetrante ambiente de los teatros de buen tono, la proximidad de una criatura idealmente bella, que estaba en el palco, sus ojos dulces como -un pedazo de cielo, su voz tímida y armoniosa, -aquel color diáfano, transparente, sombreado a -cada instante por un tenue velo de púrpura, esa -emanación exquisita de la pureza, de la inocencia +un pedazo de cielo, su voz tÃmida y armoniosa, +aquel color diáfano, transparente, sombreado a +cada instante por un tenue velo de púrpura, esa +emanación exquisita de la pureza, de la inocencia y de la gracia, que subyuga en todas las edades, -todo en un encanto misterioso se apoderó de mí -por completo. Quince años han pasado sobre mi -cabeza desde aquella noche, quince años bien llenos -y agitados; pasarán veinte más y no perderé -ese recuerdo suave y melancólico, que trae a mi -alma la impresión fresca de las primeras emociones -puras de mi juventud.—Sonrío a veces al +todo en un encanto misterioso se apoderó de mà +por completo. Quince años han pasado sobre mi +cabeza desde aquella noche, quince años bien llenos +y agitados; pasarán veinte más y no perderé +ese recuerdo suave y melancólico, que trae a mi +alma la impresión fresca de las primeras emociones +puras de mi juventud.—SonrÃo a veces al recordar mi idilio adolescente, los entusiasmos de -mi espíritu, ese estado de sensibilidad enfermiza, -la necesidad imperiosa que sentía de hacer versos, -mi desesperación por no poder medir una cuarteta, -las páginas enteras desgarradas con desaliento, las -cartas ideales, que jamás debían llegar a su desti<span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[139]</a></span>no, -en las que derramaba todos mis sueños y esperanzas! -La veía en todas partes, en todas la buscaba. -Me parecía inútil obtener su cariño; el mío +mi espÃritu, ese estado de sensibilidad enfermiza, +la necesidad imperiosa que sentÃa de hacer versos, +mi desesperación por no poder medir una cuarteta, +las páginas enteras desgarradas con desaliento, las +cartas ideales, que jamás debÃan llegar a su desti<span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[139]</a></span>no, +en las que derramaba todos mis sueños y esperanzas! +La veÃa en todas partes, en todas la buscaba. +Me parecÃa inútil obtener su cariño; el mÃo me bastaba, me elevaba, me daba intensidad al -espíritu, fuerza a la voluntad, brillo a la imaginación, -nobleza al corazón. Cambié de carácter; -fuí dulce, afable, perdí la ironía amarga con -compañeros, dejé en paz los ridículos ajenos; me -observaba, me corregía, me mejoraba...</p> - -<p>De nuevo sonrío a través de los años; pero quisiera -volver a esas horas incomparables, a esa explosión -de la savia, trepando al árbol al son de -los cantos primaverales y desenvolviéndose en hojas, +espÃritu, fuerza a la voluntad, brillo a la imaginación, +nobleza al corazón. Cambié de carácter; +fuà dulce, afable, perdà la ironÃa amarga con +compañeros, dejé en paz los ridÃculos ajenos; me +observaba, me corregÃa, me mejoraba...</p> + +<p>De nuevo sonrÃo a través de los años; pero quisiera +volver a esas horas incomparables, a esa explosión +de la savia, trepando al árbol al son de +los cantos primaverales y desenvolviéndose en hojas, en flores, en perfumes! Quisiera volver a amar -como amé entonces y como sólo entonces se ama, -puro el corazón, celeste el pensamiento!...</p> +como amé entonces y como sólo entonces se ama, +puro el corazón, celeste el pensamiento!...</p> -<p>Todo pasó en el rápido correr del tiempo; pero -la figura deliciosa, a la que los años han circundado -de esa atmósfera vaporosa que da Murillo a -sus vírgenes, queda fija allá en el pasado, cerniéndose +<p>Todo pasó en el rápido correr del tiempo; pero +la figura deliciosa, a la que los años han circundado +de esa atmósfera vaporosa que da Murillo a +sus vÃrgenes, queda fija allá en el pasado, cerniéndose al principio de la ruta, como una luz ideal!...</p> <h2><a name="XXXIV" id="XXXIV">XXXIV</a></h2> <p>Hay que caer a la tierra y recordar que, de una -u otra manera, tenía que entrar en el Colegio.—Poco -antes del último acto salí, corrí a la puerta -que da sobre el atrio de San Ignacio, me saqué -el paletot, golpeé fuerte y cuando el viejo portero -preguntó quién era, imité la voz del Vicerrector y -una vez la puerta abierta, abatí la vela que el -cerbero traía en la mano con un golpe de mi -sobretodo, le eché una zancadilla que dió con él +u otra manera, tenÃa que entrar en el Colegio.—Poco +antes del último acto salÃ, corrà a la puerta +que da sobre el atrio de San Ignacio, me saqué +el paletot, golpeé fuerte y cuando el viejo portero +preguntó quién era, imité la voz del Vicerrector y +una vez la puerta abierta, abatà la vela que el +cerbero traÃa en la mano con un golpe de mi +sobretodo, le eché una zancadilla que dió con él en tierra, y antes que volviera de la sorpresa, ya -corría yo por esos claustros como una exhalación.</p> +corrÃa yo por esos claustros como una exhalación.</p> -<p>Pero la hora había sonado para mí. Los castigos -me irritaban, los consejos me ponían en un -estado de nervios insoportable: no podía continuar -en el Colegio. Pasaba los días enteros ideando medios +<p>Pero la hora habÃa sonado para mÃ. Los castigos +me irritaban, los consejos me ponÃan en un +estado de nervios insoportable: no podÃa continuar +en el Colegio. Pasaba los dÃas enteros ideando medios para escaparme, a veces con riesgo de la vida, -como cuando nos deslizábamos, con un compañero -fiel, por una cuerda flotante que los albañiles +como cuando nos deslizábamos, con un compañero +fiel, por una cuerda flotante que los albañiles dejaban durante la noche en el edificio que se -construía entonces sobre la calle Moreno.—Los -exámenes estaban encima y no abría un libro. Había -perdido la emulación por completo; las glorias de -clase me parecían ridículas y no habría dado un +construÃa entonces sobre la calle Moreno.—Los +exámenes estaban encima y no abrÃa un libro. HabÃa +perdido la emulación por completo; las glorias de +clase me parecÃan ridÃculas y no habrÃa dado un paso por recuperar el puesto de honor al que estaba -habituado y que sentía escapárseme de entre las -manos.—Al fin triunfé, y una mañana radiante +habituado y que sentÃa escapárseme de entre las +manos.—Al fin triunfé, y una mañana radiante se me abrieron para siempre aquellas puertas, en<span class="pagenum"><a name="Page_142" id="Page_142">[142]</a></span> cuyos umbrales hubiera entonces sacudido mi planta como el numida.</p> -<p>Y, sin embargo, ¡cuántas cosas dejaba allí dentro! +<p>Y, sin embargo, ¡cuántas cosas dejaba allà dentro! Dejaba mi infancia entera, con las profundas ignorancias de la vida, con los exquisitos entusiasmos -de esa edad sin igual, en la que las alegrías -explosivas, el movimiento nervioso, los pequeños -éxitos reemplazan la felicidad, que más tarde se -sueña en vano!</p> +de esa edad sin igual, en la que las alegrÃas +explosivas, el movimiento nervioso, los pequeños +éxitos reemplazan la felicidad, que más tarde se +sueña en vano!</p> <p>Abandonaba el Colegio para siempre y, abriendo valerosamente las alas, me dejaba caer del nido, @@ -3972,231 +3934,231 @@ en medio de las tormentas de la vida.</p> <h2><a name="XXXV" id="XXXV">XXXV</a></h2> -<p>Muchos años más tarde, volví a entrar un día +<p>Muchos años más tarde, volvà a entrar un dÃa al Colegio; a mi turno, iba a sentarme en la mesa temible de los examinadores. Al cruzar los claustros, al ver mi nombre al pie de algunos dibujos -que aun se mantenían fijos en la pared, con sus +que aun se mantenÃan fijos en la pared, con sus modestos cuadros negros; al pasar junto a mi antiguo dormitorio, teatro de tantas y tan renombradas -aventuras; al cruzar frente a la puerta sombría -del encierro, que por primera vez recibió una -mirada cariñosa de mis ojos; al ver el grupo de -estudiantes tímidos, callados, que en un rincón procuraban +aventuras; al cruzar frente a la puerta sombrÃa +del encierro, que por primera vez recibió una +mirada cariñosa de mis ojos; al ver el grupo de +estudiantes tÃmidos, callados, que en un rincón procuraban penetrar mi alma y leer en mi cara sus futuras clasificaciones; al estrechar la mano de mis -compañeros de hoy, mis maestros de otro tiempo; +compañeros de hoy, mis maestros de otro tiempo; al respirar, en una palabra, aquel ambiente que -había sido mi atmósfera de cinco años, sentí una -impresión extraña, grata y dulce, y una vaga melancolía -me llevó por un momento a vivir la vida +habÃa sido mi atmósfera de cinco años, sentà una +impresión extraña, grata y dulce, y una vaga melancolÃa +me llevó por un momento a vivir la vida del pasado.</p> -<p>Me lancé a todos los viejos rincones conocidos -y al pasar, bajo las bóvedas del claustro, se levantaban -mis recuerdos, obedientes a una evocación -simpática. Aquí, me decía, el buen Cosson, tan -afectuoso, tan justo, nos leía las elegías de Gilbert +<p>Me lancé a todos los viejos rincones conocidos +y al pasar, bajo las bóvedas del claustro, se levantaban +mis recuerdos, obedientes a una evocación +simpática. AquÃ, me decÃa, el buen Cosson, tan +afectuoso, tan justo, nos leÃa las elegÃas de Gilbert con un entusiasmo sincero o nos recitaba la -tirada de "Théramène" sin mirar el libro; aquí -fué donde el profesor Rossetti, encantado de mi -exposición, me predijo que sería un ingeniero dis<span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[144]</a></span>tinguido, -si perseveraba en las matemáticas, para -las que había nacido; en aquel banco expuse a +tirada de "Théramène" sin mirar el libro; aquà +fué donde el profesor Rossetti, encantado de mi +exposición, me predijo que serÃa un ingeniero dis<span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[144]</a></span>tinguido, +si perseveraba en las matemáticas, para +las que habÃa nacido; en aquel banco expuse a Puiggari mi deplorable conferencia sobre el iodo, -que destruyó todas sus esperanzas de verme convertido -en un Lavoisier; en este sitio memorable fuí +que destruyó todas sus esperanzas de verme convertido +en un Lavoisier; en este sitio memorable fuà sostenido por M. Jacques, cuando, habiendo sido llamado -a dar examen de francés ante el doctor -Costa, ministro de I. P., me tocó en suerte traducir +a dar examen de francés ante el doctor +Costa, ministro de I. P., me tocó en suerte traducir a primera vista el "Incendio de Moscou" de -M. de Ségur y me trabé en descomunal batalla -con Larsen sobre la significación de la palabra -"tôle"; aquí Jacques me dijo que era un imbécil, -pero que tenía razón, cuando sostuve ante él, en -una discusión con un compañero, que este título de -un capítulo de La Bruyére, "Les esprits forts", no -debía traducirse por: "Los espíritus fuertes"; en -aquel rincón me batí una tarde con denuedo contra -un muchacho Arriaza, quien, si bien sacó del combate +M. de Ségur y me trabé en descomunal batalla +con Larsen sobre la significación de la palabra +"tôle"; aquà Jacques me dijo que era un imbécil, +pero que tenÃa razón, cuando sostuve ante él, en +una discusión con un compañero, que este tÃtulo de +un capÃtulo de La Bruyére, "Les esprits forts", no +debÃa traducirse por: "Los espÃritus fuertes"; en +aquel rincón me batà una tarde con denuedo contra +un muchacho Arriaza, quien, si bien sacó del combate la nariz demolida y con una forma pintoresca, -me dejó ciego por una semana; en este escaño se +me dejó ciego por una semana; en este escaño se sentaba mi madre, me tomaba las manos, me acariciaba -con sus ojos llenos de lágrimas, me apretaba -contra sí, y al fin, cuando la noche caía y +con sus ojos llenos de lágrimas, me apretaba +contra sÃ, y al fin, cuando la noche caÃa y era necesario separarnos, me dejaba su alma en -un beso... y diez pesos en la mano, que yo corría -a convertir en cigarros en la portería; aquí fué -donde el padre Agüero pilló al alba a Adolfo Saldías, -que volvía de una escapada y a la luz de la +un beso... y diez pesos en la mano, que yo corrÃa +a convertir en cigarros en la porterÃa; aquà fué +donde el padre Agüero pilló al alba a Adolfo SaldÃas, +que volvÃa de una escapada y a la luz de la luna que entraba por los cristales del gimnasio, lo hizo arrodillar en el claustro helado y pedir -perdón de su delito, mientras yo, con el mate en +perdón de su delito, mientras yo, con el mate en la mano y tras la puerta entreabierta del dormitorio del anciano, contemplaba el cuadro, poniendo -la ausente barba en remojo; he aquí el -cuarto famoso donde fué introducida por engaño -la sirviente que traía la ropa limpia al "mono" -Latorre, sufriendo las excesivas galanterías de los<span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[145]</a></span> +la ausente barba en remojo; he aquà el +cuarto famoso donde fué introducida por engaño +la sirviente que traÃa la ropa limpia al "mono" +Latorre, sufriendo las excesivas galanterÃas de los<span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[145]</a></span> circunstantes, mientras el referido "mono", amarrado -al pie de un lecho, ofrecía el espectáculo -confuso de un sátiro enardecido llorando a lágrima +al pie de un lecho, ofrecÃa el espectáculo +confuso de un sátiro enardecido llorando a lágrima viva...</p> -<p>—Los exámenes van a comenzar, doctor. Sólo +<p>—Los exámenes van a comenzar, doctor. Sólo a usted se espera.</p> <p>—Voy al momento.</p> <h2><a name="XXXVI" id="XXXVI">XXXVI</a></h2> -<p>¡Ah! he aquí el cuarto de Eyzaguirre, aquel informe -"maremagnum" del que éramos pilotos expertos.</p> +<p>¡Ah! he aquà el cuarto de Eyzaguirre, aquel informe +"maremagnum" del que éramos pilotos expertos.</p> <p>En esa ventana asamos una noche memorable las aves robadas en el corral de la despensa, aves -sagradas para nosotros y que jamás figuraron en -la mesa del refectorio; allí el salón de los exámenes -escritos, donde algunos jóvenes valerosos entraban -llevando el enorme Ganot distribuído por -capítulos en todo el cuerpo y conociendo la topografía -del terreno como César los campos de +sagradas para nosotros y que jamás figuraron en +la mesa del refectorio; allà el salón de los exámenes +escritos, donde algunos jóvenes valerosos entraban +llevando el enorme Ganot distribuÃdo por +capÃtulos en todo el cuerpo y conociendo la topografÃa +del terreno como César los campos de Munda; la fuente me saluda, la fuente de pico recto, la fuente que era necesario conquistar a -puñetazos, porque el compañero que esperaba, interrumpía -a menudo la absorción haciéndola intermitente, +puñetazos, porque el compañero que esperaba, interrumpÃa +a menudo la absorción haciéndola intermitente, por medio de la broma llamada del -"ternero mamón"; aquí un condiscípulo querido -de todos nosotros, que temíamos no pasara en el -examen escrito, nos dió una minuciosa explicación -de cómo había repartido sus fuerzas para el combate; +"ternero mamón"; aquà un condiscÃpulo querido +de todos nosotros, que temÃamos no pasara en el +examen escrito, nos dió una minuciosa explicación +de cómo habÃa repartido sus fuerzas para el combate; en la nuca, entre camisa y camiseta, los -capítulos de "La Inteligencia", salvo "La Razón", +capÃtulos de "La Inteligencia", salvo "La Razón", que, muy bien doblada, se ocultaba bajo el cuello, unida a la corbata por un alfiler; entre el -elástico del botín derecho, "La Sensibilidad", -formando "pendant" en el izquierdo "La teoría +elástico del botÃn derecho, "La Sensibilidad", +formando "pendant" en el izquierdo "La teorÃa de las facultades del alma"; en un falso bolsillo -del pantalón, "La Voluntad", excepto el "Libre<span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[148]</a></span> -Albedrío" que ocupaba un sitio indigno de su importancia -filosófica; y allí, sobre el estómago, a -mano, como puñal de misericordia, como recurso -extremo, el "Discurso sobre el método", que, bien +del pantalón, "La Voluntad", excepto el "Libre<span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[148]</a></span> +AlbedrÃo" que ocupaba un sitio indigno de su importancia +filosófica; y allÃ, sobre el estómago, a +mano, como puñal de misericordia, como recurso +extremo, el "Discurso sobre el método", que, bien manejado, es un proteo multiforme, apto para satisfacer el programa entero...</p> -<p>—Señor doctor, le están esperando...</p> +<p>—Señor doctor, le están esperando...</p> <p>—Voy, voy al momento.</p> -<p>¡Cuánta sonrisa en aquellas caras juveniles, si -hubieran leído las cosas que llenaban mi alma y -dádose cuenta de las impresiones bajo las cuales +<p>¡Cuánta sonrisa en aquellas caras juveniles, si +hubieran leÃdo las cosas que llenaban mi alma y +dádose cuenta de las impresiones bajo las cuales ocupaba mi silla de examinador!</p> -<p>Decían las cosas que en otro tiempo yo había -dicho; usaban las mismas estratagemas que yo había +<p>DecÃan las cosas que en otro tiempo yo habÃa +dicho; usaban las mismas estratagemas que yo habÃa empleado y se lanzaban a cuerpo perdido en las partes de la bolilla que les eran conocidas, evitando con una habilidad de pilotos consumados las arcanas secciones no holladas por sus ojos infantiles. -¡Con qué elasticidad el compañero de -atrás hacía de mimbre su cuerpo, alargaba el pescuezo +¡Con qué elasticidad el compañero de +atrás hacÃa de mimbre su cuerpo, alargaba el pescuezo como una girafa y llamando en su auxilio -la voz más susurrante, "soplaba" con coraje! Yo -nada veía, nada quería ver. Mis preguntas envolvían -clara y precisa la respuesta cuando el discípulo +la voz más susurrante, "soplaba" con coraje! Yo +nada veÃa, nada querÃa ver. Mis preguntas envolvÃan +clara y precisa la respuesta cuando el discÃpulo era flojo, y con una sonrisa animadora, impulsaba a desenvolver su charla graciosa y ligera -al que, habiendo estudiado, quería lucir su -ciencia. Ciencia divina, superficial, epicúrea, ciencia +al que, habiendo estudiado, querÃa lucir su +ciencia. Ciencia divina, superficial, epicúrea, ciencia de un adolescente griego, explicando a su manera -infantil los mitos homéricos, ciencia deliciosa -que flota como un sueño en la región de la -teoría, borrándose al mes siguiente, porque no -tiene la mordiente áspera de la experiencia propia!</p> +infantil los mitos homéricos, ciencia deliciosa +que flota como un sueño en la región de la +teorÃa, borrándose al mes siguiente, porque no +tiene la mordiente áspera de la experiencia propia!</p> -<p>Y así pasaba ante mis ojos la filosofía y la historia, -serena, olímpica, a la manera de Hesiodo, +<p>Y asà pasaba ante mis ojos la filosofÃa y la historia, +serena, olÃmpica, a la manera de Hesiodo, saliendo de aquellos labios puros, como el reflejo<span class="pagenum"><a name="Page_149" id="Page_149">[149]</a></span> de leyendas de otros tiempos, en mundos distintos -del que nos rodea. ¡Con qué placer, entre mis -examinandos, encontraba un cartaginés endurecido, -ardiente admirador de Aníbal, que tal vez -había llegado, como yo en las horas pasadas, pesaroso -y triste a las páginas de Zama! ¡Cómo sonaba +del que nos rodea. ¡Con qué placer, entre mis +examinandos, encontraba un cartaginés endurecido, +ardiente admirador de AnÃbal, que tal vez +habÃa llegado, como yo en las horas pasadas, pesaroso +y triste a las páginas de Zama! ¡Cómo sonaba en mi alma el entusiasmo por las cruzadas, -y con qué viveza venía a mi memoria el largo -discurso de Pedro el Ermitaño, que yo había compuesto -en la clase de retórica!... Los muchachos -sonreían y corría la voz eléctrica de que yo era -un examinador insuperable. No sabían que les -habría abrazado a todos y que al más imbécil -hubiera dado el máximum con el alma contenta y +y con qué viveza venÃa a mi memoria el largo +discurso de Pedro el Ermitaño, que yo habÃa compuesto +en la clase de retórica!... Los muchachos +sonreÃan y corrÃa la voz eléctrica de que yo era +un examinador insuperable. No sabÃan que les +habrÃa abrazado a todos y que al más imbécil +hubiera dado el máximum con el alma contenta y la conciencia tranquila!</p> -<p>Más tarde dictaba una cátedra de historia en la +<p>Más tarde dictaba una cátedra de historia en la Universidad. Muchas veces, al final de mi conferencia, -notaba en las caras de mis discípulos, siempre -cultos y atentos conmigo, una ligera expresión -de cansancio que me contagiaba. Era una época -en que vivía agobiado por el trabajo; a más de -mi cátedra, dirigía el Correo, pasaba un par de -horas diarias en el Consejo de Educación, y sobre +notaba en las caras de mis discÃpulos, siempre +cultos y atentos conmigo, una ligera expresión +de cansancio que me contagiaba. Era una época +en que vivÃa agobiado por el trabajo; a más de +mi cátedra, dirigÃa el Correo, pasaba un par de +horas diarias en el Consejo de Educación, y sobre todo, redactaba "El Nacional", tarea ingrata, matadora -si las hay. Así, solía llegar a clase fatigado +si las hay. AsÃ, solÃa llegar a clase fatigado y cuando el tema no era interesante, mi palabra -salía pálida y difícil. Pero la campana del Colegio -Nacional estaba allí! Desde el aula la oía fácilmente +salÃa pálida y difÃcil. Pero la campana del Colegio +Nacional estaba allÃ! Desde el aula la oÃa fácilmente y a sus primeros ecos recordaba mis horas de estudiante, el ansioso anhelo por salir de la clase, miraba mis alumnos fatigados y cortaba familiarmente la conferencia. En otras ocasiones -el eco de la campana me servía de excitante y si -alguna vez salieron mis discípulos contentos, ignoraban -que lo debían al vago sonido que me traía -los más dulces recuerdos de mi infancia, mis ambiciones +el eco de la campana me servÃa de excitante y si +alguna vez salieron mis discÃpulos contentos, ignoraban +que lo debÃan al vago sonido que me traÃa +los más dulces recuerdos de mi infancia, mis ambiciones de estudiante, mi esfuerzo por ocupar el<span class="pagenum"><a name="Page_150" id="Page_150">[150]</a></span> primer puesto y la memoria del gran maestro que nos hizo amar el estudio y la ciencia.</p> -<p>Sí, amar el estudio; a esa impresión primera +<p>SÃ, amar el estudio; a esa impresión primera debemos todos los que en el Colegio Nacional nos -hemos educado, la preparación que nos ha hecho -fácil el acceso a todas las sendas intelectuales. Se +hemos educado, la preparación que nos ha hecho +fácil el acceso a todas las sendas intelectuales. Se pueden emprender los estudios superiores en cualquier edad; los preparatorios, no. Es necesaria la -disciplina que sólo se acepta en la infancia, la -dedicación absoluta del tiempo, el vigor de la memoria, -nunca más poderoso que en los primeros -años, la emulación constante y la ingenua curiosidad. -Mucho se olvida más tarde, el tecnicismo, -el detalle; pero a la menor concentración intelectual +disciplina que sólo se acepta en la infancia, la +dedicación absoluta del tiempo, el vigor de la memoria, +nunca más poderoso que en los primeros +años, la emulación constante y la ingenua curiosidad. +Mucho se olvida más tarde, el tecnicismo, +el detalle; pero a la menor concentración intelectual los caracteres perdidos en el fondo de la memoria -reaparecen con la claridad de las líneas de -un palimpsesto ante un reactivo que borra el último +reaparecen con la claridad de las lÃneas de +un palimpsesto ante un reactivo que borra el último trazado. En una semana, un hombre regularmente -dotado, puede estudiar a fondo una cuestión -de derecho; pero si no tiene una preparación -sólida, si no ha ejercitado su espíritu en los largos -años de bachillerato, la expondrá como un notario, -jamás como un jurisconsulto. Falta de ideas generales, +dotado, puede estudiar a fondo una cuestión +de derecho; pero si no tiene una preparación +sólida, si no ha ejercitado su espÃritu en los largos +años de bachillerato, la expondrá como un notario, +jamás como un jurisconsulto. Falta de ideas generales, mis amigos.</p> -<p>Yo diría al joven que tal vez lea estas líneas paseándose +<p>Yo dirÃa al joven que tal vez lea estas lÃneas paseándose en los mismos claustros donde transcurrieron -cinco años de mi vida, que los éxitos todos +cinco años de mi vida, que los éxitos todos de la tierra arrancan de las horas pasadas sobre -los libros en los primeros años. Que esa química -y física, esas proyecciones de planos, esos millares -de fórmulas áridas, ese latín rebelde y esa filosofía -preñada de jaquecas, conducen a todo a +los libros en los primeros años. Que esa quÃmica +y fÃsica, esas proyecciones de planos, esos millares +de fórmulas áridas, ese latÃn rebelde y esa filosofÃa +preñada de jaquecas, conducen a todo a los que se lanzan en su seno a cuerpo perdido.</p> -<p>Bendigo mis años de Colegio, y ya que he trazado -estos recuerdos, que la última palabra sea -de gratitud para mis maestros y de cariño para -los compañeros que el azar de la vida ha dispersado +<p>Bendigo mis años de Colegio, y ya que he trazado +estos recuerdos, que la última palabra sea +de gratitud para mis maestros y de cariño para +los compañeros que el azar de la vida ha dispersado a todos los rumbos.</p> <p class="i4">1881.</p> @@ -4207,373 +4169,373 @@ PROSA LIGERA</a></p> <p class="indenl60"><i>Gallicæ Constructiones</i></p> <p class="center p6 xlarge"> -ESPAÑA</p> +ESPAÑA</p> -<h2><a name="Una_visita_de_Nunez_de_Arce" id="Una_visita_de_Nunez_de_Arce">Una visita de Núñez de Arce</a></h2> +<h2><a name="Una_visita_de_Nunez_de_Arce" id="Una_visita_de_Nunez_de_Arce">Una visita de Núñez de Arce</a></h2> -<p>Hace doce años, era yo ministro argentino en -Madrid. Un día un criado me anunció que el señor -Presidente del Ateneo me hacía preguntar si podía -recibirle. En el acto dí orden de introducirle. Respetaba +<p>Hace doce años, era yo ministro argentino en +Madrid. Un dÃa un criado me anunció que el señor +Presidente del Ateneo me hacÃa preguntar si podÃa +recibirle. En el acto dà orden de introducirle. Respetaba al Ateneo de Madrid como se respetan las cosas que se temen y ese respeto de mi parte justificaba el origen presunto de todas las religiones humanas. A pesar de mis aficiones literarias, como -suponía honestamente que el gobierno argentino -no me habría nombrado su representante para -darme ocasión de desplegar mis talentos estéticos +suponÃa honestamente que el gobierno argentino +no me habrÃa nombrado su representante para +darme ocasión de desplegar mis talentos estéticos o mis facultades de estilo, sino para estudiar los -problemas políticos o económicos de interés nacional, -mis esfuerzos habían tendido a tener una -actuación eficaz y activa en el más alto mundo -social y en los círculos más influyentes de la política -del momento. Así es que conocía—o por lo +problemas polÃticos o económicos de interés nacional, +mis esfuerzos habÃan tendido a tener una +actuación eficaz y activa en el más alto mundo +social y en los cÃrculos más influyentes de la polÃtica +del momento. Asà es que conocÃa—o por lo menos trataba—a muy pocos de los representantes del mundo de las letras. Fuera de Castelar, -más político que literato y dulcemente afectuoso +más polÃtico que literato y dulcemente afectuoso siempre con todos nosotros los americanos,—de don Juan Valera, a quien encontraba con frecuencia -en el mundo diplomático al que él también -pertenecía,—de Menéndez Pelayo, con quien comía -a menudo en los clásicos jueves de nuestro buen +en el mundo diplomático al que él también +pertenecÃa,—de Menéndez Pelayo, con quien comÃa +a menudo en los clásicos jueves de nuestro buen amigo Bauer, muchas veces, por feliz azar para -mí, al lado uno del otro,—de Grilo, a quien conocí +mÃ, al lado uno del otro,—de Grilo, a quien conocà en casa de Tamames y que nos encantaba en<span class="pagenum"><a name="Page_156" id="Page_156">[156]</a></span> -nuestras deliciosas correrías por Sevilla,—no había -hablado, repito, ni conocía, tan sólo fuera -de vista, a los demás altos representantes del pensamiento -español.</p> +nuestras deliciosas correrÃas por Sevilla,—no habÃa +hablado, repito, ni conocÃa, tan sólo fuera +de vista, a los demás altos representantes del pensamiento +español.</p> -<p>"¿Quién será, me decía, este señor Presidente del -Ateneo de Madrid? Yo debía saberlo y precisamente +<p>"¿Quién será, me decÃa, este señor Presidente del +Ateneo de Madrid? Yo debÃa saberlo y precisamente por eso no le hago preguntar por su nombre. -El Ateneo, por lo demás, es la primera institución -literaria de España, y sus altibajos coinciden -con la exaltación o la depresión del espíritu -público de este país. No sé lo que este señor Presidente -vendrá a pedirme, pero hay que tratarle +El Ateneo, por lo demás, es la primera institución +literaria de España, y sus altibajos coinciden +con la exaltación o la depresión del espÃritu +público de este paÃs. No sé lo que este señor Presidente +vendrá a pedirme, pero hay que tratarle bien, porque..."</p> <p>En esto estaba de mi soliloquio, cuando la puerta -de mi escritorio se abrió, dando paso a un -hombre pequeño, delgado, tan distinguido en su -traje, en su fisonomía y en su expresión, que no +de mi escritorio se abrió, dando paso a un +hombre pequeño, delgado, tan distinguido en su +traje, en su fisonomÃa y en su expresión, que no pude, en el primer momento, darme cuenta ni de -cómo estaba vestido, ni de qué cara tenía, ni de -lo que era o podía ser.</p> +cómo estaba vestido, ni de qué cara tenÃa, ni de +lo que era o podÃa ser.</p> -<p>—Señor, me dijo con una voz reposada y serena, -a la que daba un valor que me sorprendió, la +<p>—Señor, me dijo con una voz reposada y serena, +a la que daba un valor que me sorprendió, la manera de mirar de sus ojos grandes, claros y tranquilos, soy Presidente del Ateneo y vengo a pedir. El Ateneo, entre otros achaques, tiene aquel -que más nos seduce a todos, el de acercar hasta -confundir el alma española con el alma hispanoamericana. +que más nos seduce a todos, el de acercar hasta +confundir el alma española con el alma hispanoamericana. Vamos en breve a celebrar una fiesta precursora de la gran solemnidad del centenario -de Colón y vengo a pedir a Vd. (aquí un par de -frases amables y muy lisonjeras para mí) que -quiera honrarnos encargándose de una de las conferencias -que se harán en el Ateneo con este motivo.</p> +de Colón y vengo a pedir a Vd. (aquà un par de +frases amables y muy lisonjeras para mÃ) que +quiera honrarnos encargándose de una de las conferencias +que se harán en el Ateneo con este motivo.</p> -<p>—Señor Presidente del Ateneo, antes de todo, -¿quiere Vd. tener la bondad de decirme con quién +<p>—Señor Presidente del Ateneo, antes de todo, +¿quiere Vd. tener la bondad de decirme con quién tengo el honor de hablar?</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_157" id="Page_157">[157]</a></span></p> -<p>—Gaspar Núñez de Arce, señor.</p> +<p>—Gaspar Núñez de Arce, señor.</p> <p>Me puse de pie como movido por un resorte y -un poco confuso, me incliné profundamente. A +un poco confuso, me incliné profundamente. A pesar de mi alejamiento voluntario de los centros -literarios de Madrid, había dos hombres que deseaba -vivamente conocer: Núñez de Arce y Pereda. -Al primero por su inspiración gentil, vibrante +literarios de Madrid, habÃa dos hombres que deseaba +vivamente conocer: Núñez de Arce y Pereda. +Al primero por su inspiración gentil, vibrante y generosa, por el ropaje suntuario de su lengua -opulenta, lengua mía, de mis padres y de mi -raza, por la nobleza tradicional de su carácter, por +opulenta, lengua mÃa, de mis padres y de mi +raza, por la nobleza tradicional de su carácter, por la pregonada sencillez de su vida armoniosa. A -Pereda, porque un día, allá por 1884, en la opaca -tristeza germánica de Carlsbad, había recibido un -paquete de libros acompañados por una grata carta -de Martín García Mérou, que enviaba a su antiguo -jefe y siempre amigo, algunos libros españoles, -entre otros la <i>Sotileza</i> del escritor de la Montaña; -lo había empezado a leer, lo había devorado -y había contestado al que tal regalo me había hecho, -una carta entusiasta y cariñosa que García -Mérou envió a Pereda, quien me hizo decir que -tenía en España dos brazos abiertos que me esperaban. +Pereda, porque un dÃa, allá por 1884, en la opaca +tristeza germánica de Carlsbad, habÃa recibido un +paquete de libros acompañados por una grata carta +de MartÃn GarcÃa Mérou, que enviaba a su antiguo +jefe y siempre amigo, algunos libros españoles, +entre otros la <i>Sotileza</i> del escritor de la Montaña; +lo habÃa empezado a leer, lo habÃa devorado +y habÃa contestado al que tal regalo me habÃa hecho, +una carta entusiasta y cariñosa que GarcÃa +Mérou envió a Pereda, quien me hizo decir que +tenÃa en España dos brazos abiertos que me esperaban. Pero mi hombre estaba constantemente metido en Santander (decir que en ese tiempo meditaba -<i>Peñas arriba</i>, esa maravilla, sin que yo lo supiera, +<i>Peñas arriba</i>, esa maravilla, sin que yo lo supiera, para ir a rogarle me hiciera visitar el teatro -de ese drama admirable!) y cuando venía a -Madrid, lo hacía tan callandito, que los diarios -anunciaban su llegada el día de su partida.</p> - -<p>Y ahora, de pronto, sin sospecharlo, tenía en mi -casa, a mi lado, <i>para mí solo</i>, a Núñez de Arce! -Le tomé la mano, le dije que hasta entonces, al -hablar conmigo, sólo había hablado con un particular, -pero que ahora me ponía el uniforme diplomático, +de ese drama admirable!) y cuando venÃa a +Madrid, lo hacÃa tan callandito, que los diarios +anunciaban su llegada el dÃa de su partida.</p> + +<p>Y ahora, de pronto, sin sospecharlo, tenÃa en mi +casa, a mi lado, <i>para mà solo</i>, a Núñez de Arce! +Le tomé la mano, le dije que hasta entonces, al +hablar conmigo, sólo habÃa hablado con un particular, +pero que ahora me ponÃa el uniforme diplomático, le recordaba que estaba reconocido en -mi carácter de representante de mi país por Su +mi carácter de representante de mi paÃs por Su Majestad (Q. D. G.), que en mis credenciales mi<span class="pagenum"><a name="Page_158" id="Page_158">[158]</a></span> -gobierno pedía al de España—y por consiguiente -a todos los españoles—que prestaran fe a mis palabras—y -que, por lo tanto, le pedía la suya al manifestarle +gobierno pedÃa al de España—y por consiguiente +a todos los españoles—que prestaran fe a mis palabras—y +que, por lo tanto, le pedÃa la suya al manifestarle la gratitud profunda de todos mis compatriotas -que habían tenido la fortuna de leerle, +que habÃan tenido la fortuna de leerle, por los puros y levantados goces de orden intelectual y moral, encontrados en las estrofas de sus cantos admirables, en los que, bajo formas -nuevas e impecables que hacían valer el viejo idioma, +nuevas e impecables que hacÃan valer el viejo idioma, se levantaban, sobre el chato horizonte moderno, todas las nobles ideas, todos los instintos generosos, todas las actitudes valientes, hasta la duda misma, que animan a pensar que el alma -humana es algo más que una resultante fisiológica. -Le hablé de sus poemas, de sus dramas, de sus trabajos +humana es algo más que una resultante fisiológica. +Le hablé de sus poemas, de sus dramas, de sus trabajos anunciados—y el poeta, ante mi acento sincero, -me escuchaba con placer, entretenido, quizá, +me escuchaba con placer, entretenido, quizá, en oir el elogio de su obra, hecho en algo, para -él, como un idioma extraño, en el que la construcción -de la frase, la cadencia del período, hasta -el valor de las consonantes, parecía dibujar vagamente, -no ya el español del pasado, petrificado -allá en Levante en labios de los descendientes de -moros y judíos, sino un castellano del porvenir, -ágil, vivo, un español americano, en una palabra, -listo siempre a jinetear, sin estribos, la mismísima -gramática.</p> +él, como un idioma extraño, en el que la construcción +de la frase, la cadencia del perÃodo, hasta +el valor de las consonantes, parecÃa dibujar vagamente, +no ya el español del pasado, petrificado +allá en Levante en labios de los descendientes de +moros y judÃos, sino un castellano del porvenir, +ágil, vivo, un español americano, en una palabra, +listo siempre a jinetear, sin estribos, la mismÃsima +gramática.</p> <p>Nos pusimos a charlar o, mejor dicho, le hice -hablar larga, afectuosa y abiertamente, suscitándole -nuevos temas, así que veía que el anterior -iba a agotarse. Así hablamos mucho de arte, un -poco de política, a raudales del pasado español y +hablar larga, afectuosa y abiertamente, suscitándole +nuevos temas, asà que veÃa que el anterior +iba a agotarse. Asà hablamos mucho de arte, un +poco de polÃtica, a raudales del pasado español y del porvenir americano. Y a medida que los juicios del poeta se condensaban en frases no cuidadas, pero claras y de elegante movimiento, me -abandonaba al placer de contemplar ese espíritu -ecuánime, cuyas raíces iban a beber la fresca savia<span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[159]</a></span> -que le animaba, allá en las regiones donde el corazón +abandonaba al placer de contemplar ese espÃritu +ecuánime, cuyas raÃces iban a beber la fresca savia<span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[159]</a></span> +que le animaba, allá en las regiones donde el corazón encierra la bondad, la ternura, el entusiasmo y la fe, sin que ninguna se extraviara para ir a -aspirar la ponzoña del odio o de la envidia.</p> +aspirar la ponzoña del odio o de la envidia.</p> -<p>Y el tiempo corría, la América y la España -misma se habían agotado y, desaparecidos los Pirineos, -entrábamos como conquistadores, a través del -Rosellón, en vieja tierra de Francia. La pléyade, -el cenáculo, los Parnasianos, los estéticos, los naturalistas, +<p>Y el tiempo corrÃa, la América y la España +misma se habÃan agotado y, desaparecidos los Pirineos, +entrábamos como conquistadores, a través del +Rosellón, en vieja tierra de Francia. La pléyade, +el cenáculo, los Parnasianos, los estéticos, los naturalistas, los decadentes, a todos los pasamos en -revista, él, conteniendo con su sonrisa moderadora +revista, él, conteniendo con su sonrisa moderadora mis juicios impetuosos, yo animando a veces, con un rasgo atrevido, la armoniosa mesura de sus opiniones. Hace poco, leyendo, con el trabajo que -mis hermanos en análoga tarea habrán apreciado, -un libro de Nietzsche, me encontré con esta gráfica -descripción del autor de <i>Naná</i>: "Zola, o el placer -de heder"<a name="FNanchor_9" id="FNanchor_9" href="#Footnote_9" class="fnanchor">[9]</a>. El juicio de Núñez de Arce era -casi idéntico, pero la forma exquisita en que se +mis hermanos en análoga tarea habrán apreciado, +un libro de Nietzsche, me encontré con esta gráfica +descripción del autor de <i>Naná</i>: "Zola, o el placer +de heder"<a name="FNanchor_9" id="FNanchor_9" href="#Footnote_9" class="fnanchor">[9]</a>. El juicio de Núñez de Arce era +casi idéntico, pero la forma exquisita en que se enunciaba, le quitaba la crudeza, sin disminuir la -eficacia. En cambio, como me seguía contento con -su mirada animosa, al oirme decir que había más +eficacia. En cambio, como me seguÃa contento con +su mirada animosa, al oirme decir que habÃa más naturalismo de verdad en <i>Fortunata y Jacinta</i>, de -Pérez Galdós, que en la obra entera de Zola, y -más belleza en la descripción que el mismo hace +Pérez Galdós, que en la obra entera de Zola, y +más belleza en la descripción que el mismo hace de Toledo en <i>Angel Guerra</i>, que en todos los celebrados cuadros descriptivos del autor de <i>L'Assommoir</i>! Y luego, de un salto sobre la Mancha, a -Inglaterra y allí, arriba, alto, a la cumbre y al +Inglaterra y allÃ, arriba, alto, a la cumbre y al honor, Dickens, Elliot y entre los poetas Keats, -Shelley, el mismo Byron, los que tienen entrañas, -sangre y vísceras; y luego... Se puso de pie, sacó +Shelley, el mismo Byron, los que tienen entrañas, +sangre y vÃsceras; y luego... Se puso de pie, sacó su reloj, gentilmente me hizo ver el largo tiempo -transcurrido y me repitió con mucha insistencia<span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[160]</a></span> -su amable invitación para el Ateneo. Entonces le -hablé con toda franqueza.</p> - -<p>—Ahora que conoce Vd. un poco mi espíritu, -señor, no le extrañará oirme afirmar que sólo puedo -hacer lo que hago con convicción y sinceridad. -Hacer un discurso o conferencia sobre Colón -y las relaciones históricas, hispano-americanas, de +transcurrido y me repitió con mucha insistencia<span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[160]</a></span> +su amable invitación para el Ateneo. Entonces le +hablé con toda franqueza.</p> + +<p>—Ahora que conoce Vd. un poco mi espÃritu, +señor, no le extrañará oirme afirmar que sólo puedo +hacer lo que hago con convicción y sinceridad. +Hacer un discurso o conferencia sobre Colón +y las relaciones históricas, hispano-americanas, de manera a que sea grato a mi auditorio (porque -nadie está obligado a escribir un poema épico ni +nadie está obligado a escribir un poema épico ni a decir, en materia de arte, cosas desagradables), -será para mí algo muy difícil, porque siempre he -pensado que dos de los hombres más fatales que -ha tenido España (y cuidado que no se ha quedado -atrás en la especie!) han sido Colón y Felipe +será para mà algo muy difÃcil, porque siempre he +pensado que dos de los hombres más fatales que +ha tenido España (y cuidado que no se ha quedado +atrás en la especie!) han sido Colón y Felipe el Hermoso, que la trajeron dos de las calamidades mayores que pueden caer sobre un pueblo, la -riqueza fácil y la gloria militar. El primero, con -su América y su oro, su espíritu romántico, aventurero, +riqueza fácil y la gloria militar. El primero, con +su América y su oro, su espÃritu romántico, aventurero, anti-industrial, con los sistemas absurdos -que el galeón esperado e indispensable impuso; el -segundo metiendo a España, con sus vinculaciones -germánicas y su imperial vástago alemán, en todas +que el galeón esperado e indispensable impuso; el +segundo metiendo a España, con sus vinculaciones +germánicas y su imperial vástago alemán, en todas las complicaciones de la Europa de entonces y a -la infeliz que salía de guerrear siete siglos con -árabes y moros, obligándola a desangrarse de nuevo +la infeliz que salÃa de guerrear siete siglos con +árabes y moros, obligándola a desangrarse de nuevo desde las costas de Argel hasta las dunas de -Holanda, sin olvidar los campos de Italia, de Nápoles +Holanda, sin olvidar los campos de Italia, de Nápoles a los Alpes, los llanos de Alemania y las -frescas colinas de Francia y Bélgica. ¿Qué quiere -Vd. que vaya a decir al Ateneo? ¿Que nosotros, -los del Río de la Plata, no teníamos derecho -a enviar a España más que uno o dos barcos -por año, con tantos cueros consignados a tal casa -de Cádiz? ¿Que se nos obligaba a ir a comprar -ropa, calzado y sombreros a Panamá o Portobelo, +frescas colinas de Francia y Bélgica. ¿Qué quiere +Vd. que vaya a decir al Ateneo? ¿Que nosotros, +los del RÃo de la Plata, no tenÃamos derecho +a enviar a España más que uno o dos barcos +por año, con tantos cueros consignados a tal casa +de Cádiz? ¿Que se nos obligaba a ir a comprar +ropa, calzado y sombreros a Panamá o Portobelo, que estaban a seis meses de distancia, ida y vuelta, -con cuyo motivo comprábamos todo lo que nos<span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[161]</a></span> -hacía falta, de contrabando, bien entendido, a los -portugueses de la Colonia? ¿Que todo eso, si bien -nos dejó en un estado de delicioso atraso, pues -no creo que haya habido pueblo más feliz que el +con cuyo motivo comprábamos todo lo que nos<span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[161]</a></span> +hacÃa falta, de contrabando, bien entendido, a los +portugueses de la Colonia? ¿Que todo eso, si bien +nos dejó en un estado de delicioso atraso, pues +no creo que haya habido pueblo más feliz que el colonial Buenos Aires, antes que los ingleses vinieran a hablarnos, a balazos, de ideas nuevas y -paparruchas liberales, que todo eso remató en la -triste España de Carlos II o en la dolorosa de -Fernando VII? ¡Fernando VII! Figúrese Vd. que +paparruchas liberales, que todo eso remató en la +triste España de Carlos II o en la dolorosa de +Fernando VII? ¡Fernando VII! Figúrese Vd. que se me cruce ese nombre en mi trabajo mental; -¿puede Vd. imaginarse todos los improperios que -van a salir de esta boca, por más mesura que le -imponga? El tratamiento de Macaulay a Barère -será de malvavisco y altea al lado del que, sin -poder resistirlo, propinaré al hijo infame de Carlos +¿puede Vd. imaginarse todos los improperios que +van a salir de esta boca, por más mesura que le +imponga? El tratamiento de Macaulay a Barère +será de malvavisco y altea al lado del que, sin +poder resistirlo, propinaré al hijo infame de Carlos IV. Y si, hablando de los autores principales -del hundimiento español, llegara a plantar, delante -de Cánovas del Castillo, que es Presidente del -Consejo de Ministros y que seguramente estará +del hundimiento español, llegara a plantar, delante +de Cánovas del Castillo, que es Presidente del +Consejo de Ministros y que seguramente estará en el Ateneo, las cuatro frescas que se merece el -Conde-Duque de Olivares, que él pretende rehabilitar, -¿a dónde irá a parar mi reputación diplomática?</p> +Conde-Duque de Olivares, que él pretende rehabilitar, +¿a dónde irá a parar mi reputación diplomática?</p> -<p>Núñez de Arce me oía sonriendo, pero como sus -ojos insistían, continué:</p> +<p>Núñez de Arce me oÃa sonriendo, pero como sus +ojos insistÃan, continué:</p> <p>—Pero como Vd. me ha hecho un honor muy grande y con ser de los mayores de mi vida, un placer que lo supera, viniendo a mi casa, quiero que salga Vd. en su empresa mejor de lo que -pensara. ¿Conoce Vd. al actual ministro del Uruguay -en Madrid? ¿No? Pues se llama Juan Zorrilla -de San Martín, vive aquí a la vuelta de mi +pensara. ¿Conoce Vd. al actual ministro del Uruguay +en Madrid? ¿No? Pues se llama Juan Zorrilla +de San MartÃn, vive aquà a la vuelta de mi casa y si Vd. le ve con sombrero no da un real por -él, ni mucho menos si le ve descubierto. Nadie le -conoce aún aquí, porque ha llegado hace poco; -pero el día que caiga en un cenáculo intelectual +él, ni mucho menos si le ve descubierto. Nadie le +conoce aún aquÃ, porque ha llegado hace poco; +pero el dÃa que caiga en un cenáculo intelectual en el que haya algunos poetas, uno que otro hom<span class="pagenum"><a name="Page_162" id="Page_162">[162]</a></span>bre -de pensamiento, un colorista y algún oído habituado +de pensamiento, un colorista y algún oÃdo habituado a oir sonar el cristal y el templado bronce, le van a sacar en andas. Para que Vd. no olvide esta visita, regalo a Vd. y al Ateneo, a mi -amigo y compañero Zorrilla de San Martín. Oiga +amigo y compañero Zorrilla de San MartÃn. Oiga Vd. un momento.</p> -<p>Tomé <i>Tabaré</i> en el armario vecino y le leí algunas -estrofas; cuando interrumpí mi lectura para -continuar, Núñez de Arce me tomó el libro de -las manos y continuó leyendo en silencio. Al fin +<p>Tomé <i>Tabaré</i> en el armario vecino y le leà algunas +estrofas; cuando interrumpà mi lectura para +continuar, Núñez de Arce me tomó el libro de +las manos y continuó leyendo en silencio. Al fin me dijo:</p> -<p>—¡Pero éste es un maestro!</p> +<p>—¡Pero éste es un maestro!</p> -<p>—¿Sabe Vd. lo que he dicho a Zorrilla de San -Martín, sobre <i>Tabaré</i>, en el álbum de su señora? +<p>—¿Sabe Vd. lo que he dicho a Zorrilla de San +MartÃn, sobre <i>Tabaré</i>, en el álbum de su señora? Que versos como esos valen la buena prosa.</p> -<p>Volvió a sonreir Núñez de Arce con aire de -dulce reproche por lo que parecía considerar una +<p>Volvió a sonreir Núñez de Arce con aire de +dulce reproche por lo que parecÃa considerar una mera paradoja.</p> -<p>Yo me defendí; le recordé que los primeros -balbuceos de la humanidad habían tomado la forma -métrica y que sólo en un estado de civilización -relativamente avanzada había hecho la prosa su -aparición. Que recordaba también cuántos poetas +<p>Yo me defendÃ; le recordé que los primeros +balbuceos de la humanidad habÃan tomado la forma +métrica y que sólo en un estado de civilización +relativamente avanzada habÃa hecho la prosa su +aparición. Que recordaba también cuántos poetas consagrados enumeraba la historia literaria, desde -los griegos, para no ir más arriba, hasta nosotros +los griegos, para no ir más arriba, hasta nosotros y que al lado de esa lista nutrida y numerosa, contara, con los dedos de la mano, que le iban a sobrar, -cuántos eran los prosistas de primera fila, aquellos -que nadie discute, como Platón entre los griegos, -Tácito entre los romanos, o, saltando al mundo +cuántos eran los prosistas de primera fila, aquellos +que nadie discute, como Platón entre los griegos, +Tácito entre los romanos, o, saltando al mundo moderno, del siglo XVI al presente, Montaigne, -Cervantes, Renán... Y para hacerme perdonar mi -osadía, le recité de memoria, que así las sabía -entonces, dos o tres estrofas de la <i>Lamentación de +Cervantes, Renán... Y para hacerme perdonar mi +osadÃa, le recité de memoria, que asà las sabÃa +entonces, dos o tres estrofas de la <i>Lamentación de Lord Byron</i>.</p> -<p>Aceptó que yo hablara a Zorrilla antes de que -él le invitara, y se retiró, quedando amigos ya.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[163]</a></span></p> +<p>Aceptó que yo hablara a Zorrilla antes de que +él le invitara, y se retiró, quedando amigos ya.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[163]</a></span></p> -<p>Vi y vió a Zorrilla, que, sumiso y contento, no -sin temor, se encargó de la conferencia en el Ateneo. -Esa noche fuí allí por primera vez y con -encanto respiré la culta atmósfera, tan afectuosa +<p>Vi y vió a Zorrilla, que, sumiso y contento, no +sin temor, se encargó de la conferencia en el Ateneo. +Esa noche fuà allà por primera vez y con +encanto respiré la culta atmósfera, tan afectuosa para nosotros. Llegado el momento, el alma vigorosa -y bien templada del poeta uruguayo, subió -hasta la tribuna su pequeña envoltura mortal. El -público miró con sorpresa aquel rostro invadido +y bien templada del poeta uruguayo, subió +hasta la tribuna su pequeña envoltura mortal. El +público miró con sorpresa aquel rostro invadido por la hirsuta y rebelde cabellera que, al avanzar -sobre la frente, parecía continuarla, para dar -ancho hogar al pensamiento. Cuando empezó a -hablar, el acento, la armonía de la palabra, la -vibración de la idea, la lujosa forma en que salía -envuelta y la gracia con que se movía, conquistaron -a poco andar al auditorio, que rompió en +sobre la frente, parecÃa continuarla, para dar +ancho hogar al pensamiento. Cuando empezó a +hablar, el acento, la armonÃa de la palabra, la +vibración de la idea, la lujosa forma en que salÃa +envuelta y la gracia con que se movÃa, conquistaron +a poco andar al auditorio, que rompió en aplausos calurosos. Por fin, cuando Zorrilla de -San Martín, de pie, en la cumbre que parte el -istmo americano, como Balboa, miró, no ya los dos -océanos que tendieron su inmensa majestad a los -ojos atónitos del rudo navegante, sino el cuadro -entero de esa colosal América latina, que empieza, +San MartÃn, de pie, en la cumbre que parte el +istmo americano, como Balboa, miró, no ya los dos +océanos que tendieron su inmensa majestad a los +ojos atónitos del rudo navegante, sino el cuadro +entero de esa colosal América latina, que empieza, en el continente austral, por las regiones que -baña el Orinoco y concluye en la glacial soledad -del último cabo del mundo habitado; cuando, como -Andrade en su canto, describió una a una las -naciones desprendidas del vigoroso cuerpo de España, +baña el Orinoco y concluye en la glacial soledad +del último cabo del mundo habitado; cuando, como +Andrade en su canto, describió una a una las +naciones desprendidas del vigoroso cuerpo de España, sus luchas feroces, herencia de su organismo pasional, sus esfuerzos por surgir a la luz, sus riquezas, sus esperanzas y su fe en el porvenir; -cuando ligó todo ese pasado al pasado de la madre -patria y confundió, en la imagen esplendorosa -del triunfo definitivo que reservan los días +cuando ligó todo ese pasado al pasado de la madre +patria y confundió, en la imagen esplendorosa +del triunfo definitivo que reservan los dÃas venideros, a la raza entera, entonces los ojos se -llenaron de lágrimas, los corazones se agitaron a +llenaron de lágrimas, los corazones se agitaron a romperse y las manos se buscaron instintivamente. -Núñez de Arce, que estaba a mi lado, murmuraba -a cada instante, a mi oído, palabras de gra<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[164]</a></span>titud, -y fué con un abrazo estrecho que recibió -a Zorrilla cuando éste descendió de la tribuna.</p> - -<p>Pocas veces, más tarde, tuve ocasión de encontrarme -con el ilustre poeta español; hacía poca -vida social y su delicada salud le imponía una -vida sedentaria. Pero mi admiración por su espíritu -crecía a medida que nuevas obras, cada vez -más perfectas y acabadas, venían a enriquecer los +Núñez de Arce, que estaba a mi lado, murmuraba +a cada instante, a mi oÃdo, palabras de gra<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[164]</a></span>titud, +y fué con un abrazo estrecho que recibió +a Zorrilla cuando éste descendió de la tribuna.</p> + +<p>Pocas veces, más tarde, tuve ocasión de encontrarme +con el ilustre poeta español; hacÃa poca +vida social y su delicada salud le imponÃa una +vida sedentaria. Pero mi admiración por su espÃritu +crecÃa a medida que nuevas obras, cada vez +más perfectas y acabadas, venÃan a enriquecer los tesoros de nuestra lengua, como se aumentaba mi -respeto y profunda estimación por su carácter, +respeto y profunda estimación por su carácter, a medida que rasgos incomparables de su noble naturaleza moral me eran conocidos. Con ser tan -admirado, no creo que hubiera entonces, en España, -nadie más estimado que Núñez de Arce.</p> +admirado, no creo que hubiera entonces, en España, +nadie más estimado que Núñez de Arce.</p> <p>Dos veces, desde entonces, la muerte, rugiendo -como una furia, se ha arrojado sobre él, y dos +como una furia, se ha arrojado sobre él, y dos veces la naturaleza tan amada del poeta, ha sostenido -por él la lucha, animosa siempre, triunfante +por él la lucha, animosa siempre, triunfante al fin. Hoy el peligro se ha alejado y vuelve -a su amplia y vigorosa plenitud el espíritu admirable -y delicado que envuelve, como finísimo encaje, -una de las almas más nobles y armoniosas venidas -a la luz en suelo español.</p> +a su amplia y vigorosa plenitud el espÃritu admirable +y delicado que envuelve, como finÃsimo encaje, +una de las almas más nobles y armoniosas venidas +a la luz en suelo español.</p> <p class="i4"> 1902.</p> @@ -4581,892 +4543,892 @@ a la luz en suelo español.</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_9" id="Footnote_9" href="#FNanchor_9"> -<span class="label">[9]</span></a> Nietzsche: "Le crépuscule des idoles", traducción -de Albert, pág. 172.</p></div> +<span class="label">[9]</span></a> Nietzsche: "Le crépuscule des idoles", traducción +de Albert, pág. 172.</p></div> <h2><a name="Por_montes_y_por_valles" id="Por_montes_y_por_valles">Por montes y por valles</a></h2> <p>Los diarios ingleses han publicado una curiosa -estadística de las hazañas cinegéticas de lord Grey, +estadÃstica de las hazañas cinegéticas de lord Grey, que ha de haber sido reproducida por la prensa -universal. En todo caso, hela aquí. Lord de Grey, -en 18 años, de 1877 a 1895, ha muerto la siguiente +universal. En todo caso, hela aquÃ. Lord de Grey, +en 18 años, de 1877 a 1895, ha muerto la siguiente cantidad de animales:</p> <p>111.190 faisanes, 89.401 perdices, 47.468 <i>grouses</i>, 24.147 conejos, 26.417 liebres, 2.735 becasinas, -2.077 <i>coqs de bruyère</i>, 1.363 patos silvestres, -381 ciervos rojos, 186 ciervos, 97 jabalíes, 94 aves -negras, 45 paletos, 12 búfalos, 11 tigres, 2 rinocerontes +2.077 <i>coqs de bruyère</i>, 1.363 patos silvestres, +381 ciervos rojos, 186 ciervos, 97 jabalÃes, 94 aves +negras, 45 paletos, 12 búfalos, 11 tigres, 2 rinocerontes y 8.450 piezas diversas: lo que hace, en -conjunto, 316.699 piezas, o sea un término medio +conjunto, 316.699 piezas, o sea un término medio de diez mil piezas anuales.</p> <p>Lord de Grey es indudablemente el primer cazador -de Europa y no me extrañaría que el sindicato +de Europa y no me extrañarÃa que el sindicato de fabricantes ingleses de armas y cartuchos -de caza, pensara, al día siguiente de su muerte, +de caza, pensara, al dÃa siguiente de su muerte, en levantarle un monumento que consagrara su -gratitud. La casualidad me hizo cazar un día en -compañía de lord de Grey: era en España y los -azares de la colocación hicieron que tuviese el puesto -contiguo al suyo en un ojeo. La estación de +gratitud. La casualidad me hizo cazar un dÃa en +compañÃa de lord de Grey: era en España y los +azares de la colocación hicieron que tuviese el puesto +contiguo al suyo en un ojeo. La estación de la caza estaba ya avanzada y las perdices rojas -españolas, difíciles siempre, flaconas y vigorosas, -hendían el aire, como saetas, generalmente fuera +españolas, difÃciles siempre, flaconas y vigorosas, +hendÃan el aire, como saetas, generalmente fuera del alcance del fusil. Yo, cazador mediocre, pero -sin vanidad, hacía un fuego de todos los diablos,<span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[166]</a></span> +sin vanidad, hacÃa un fuego de todos los diablos,<span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[166]</a></span> muchas veces con la conciencia de la inutilidad de mi tiro, pero sin poder resistir al placer de apretar -el gatillo cuando tenía el ave en línea. Lord -de Grey tiraba mucho menos; pero ese día no -le ví desperdiciar un solo tiro. Tenía dos hombres -detrás de él, que le pasaban una escopeta cargada -con una rapidez extraordinaria; concluído -el ojeo, los dos servidores no perdían una sola -pieza de las que había abatido su señor, merced +el gatillo cuando tenÃa el ave en lÃnea. Lord +de Grey tiraba mucho menos; pero ese dÃa no +le và desperdiciar un solo tiro. TenÃa dos hombres +detrás de él, que le pasaban una escopeta cargada +con una rapidez extraordinaria; concluÃdo +el ojeo, los dos servidores no perdÃan una sola +pieza de las que habÃa abatido su señor, merced a una perrilla gris, de pobre aspecto, pero admirable de olfato.</p> <p>Hay algunos cazadores que, sin ser de la fuerza de lord de Grey, no pierden generalmente un solo -tiro. El príncipe de Mónaco, el feliz soberano de -Monte Carlo, tiene esa reputación; pero parece +tiro. El prÃncipe de Mónaco, el feliz soberano de +Monte Carlo, tiene esa reputación; pero parece que la cuida de tal manera, que a veces transcurren horas enteras sin que haga un disparo. No tira sino lo seguro.</p> -<p>Como nunca he podido comprender ningún aspecto -de la vida a través de la vanidad, tampoco +<p>Como nunca he podido comprender ningún aspecto +de la vida a través de la vanidad, tampoco me ha sido dado entender la caza de esa manera. -He tenido gran afición por ella, afición que, con -los años, ya pasando, como tantas otras que son -el glorioso séquito de la juventud. Por ese motivo, +He tenido gran afición por ella, afición que, con +los años, ya pasando, como tantas otras que son +el glorioso séquito de la juventud. Por ese motivo, los puntos donde he encontrado mayor placer en -cazar han sido mi tierra y España. La marcha +cazar han sido mi tierra y España. La marcha en nuestras admirables praderas, sobre el tapiz -espeso y elástico, en la llana extensión que +espeso y elástico, en la llana extensión que prolonga hasta donde los ojos alcanzan, precedido -por un buen perro hecho a nuestros hábitos, +por un buen perro hecho a nuestros hábitos, bajo un cielo de una transparencia sin igual y -en medio de esos fugitivos fenómenos de la pampa +en medio de esos fugitivos fenómenos de la pampa que los hijos del suelo comprendemos y sentimos, la marcha en esas condiciones es una de las sensaciones -más gratas que pueden darse. En España -la empresa es más ruda. En primer lugar, la +más gratas que pueden darse. En España +la empresa es más ruda. En primer lugar, la temperatura; he cazado varias veces en las regio<span class="pagenum"><a name="Page_167" id="Page_167">[167]</a></span>nes de Avila y Segovia en el mes de Enero, y a pesar del calor natural de la marcha y de todas -las precauciones necesarias, el cañón de la escopeta +las precauciones necesarias, el cañón de la escopeta nos helaba las manos. Muchas veces el suelo es pedregoso y os destroza los pies. Otras, como en -San Bernardo, cerca de Toledo, la configuración +San Bernardo, cerca de Toledo, la configuración del terreno es de tal manera accidentada, que se -necesitan las piernas de acero que tenía nuestro -inolvidable Lucio López, uno de los primeros cazadores +necesitan las piernas de acero que tenÃa nuestro +inolvidable Lucio López, uno de los primeros cazadores de mi tierra, para resistir un par de horas. Pero al fin, es la caza, es la aventura, es -la lucha, con sus pequeñas mortificaciones, que son -recompensas. No olvidaré nunca nuestras largas +la lucha, con sus pequeñas mortificaciones, que son +recompensas. No olvidaré nunca nuestras largas excursiones, en pleno invierno, en Extremadura, -allá por las sierras de Guadalupe, a caza de jabalíes, -en tierras de mi amigo el marqués de la Romana.</p> +allá por las sierras de Guadalupe, a caza de jabalÃes, +en tierras de mi amigo el marqués de la Romana.</p> -<p>Teníamos una noche de camino de hierro, luego -un día de caballo y por fin empezábamos a trepar +<p>TenÃamos una noche de camino de hierro, luego +un dÃa de caballo y por fin empezábamos a trepar los montes, salvajes si los hay, precisamente por las mismas sendas, talladas en la piedra, que -se practicaron hace quinientos años, cuando don +se practicaron hace quinientos años, cuando don Pedro el Cruel, rey de Castilla, quiso emprender -cacerías en aquellas regiones desconocidas. Ya en -América había observado el mismo fenómeno, al +cacerÃas en aquellas regiones desconocidas. Ya en +América habÃa observado el mismo fenómeno, al subir los contrafuertes de los Andes por los mismos escalones socavados en la piedra por el rudo -brazo de los conquistadores: una vez que el español, -con su tesón y su ímpetu inicial, ha trazado +brazo de los conquistadores: una vez que el español, +con su tesón y su Ãmpetu inicial, ha trazado una ruta, las generaciones pueden sucederse infinitas, todas ellas han de tomar el mismo camino, en tanto que subsiste, pues nadie piensa en mejorarlo -ni en conservarlo. Por estas gargantas, ásperas -y sombrías como su carácter, subía, pues, don +ni en conservarlo. Por estas gargantas, ásperas +y sombrÃas como su carácter, subÃa, pues, don Pedro, camino del Hospicio, donde iba a pasar la -noche para ponerse en caza al día siguiente. En -el Hospicio dormimos también, vasto y tosco edifi<span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[168]</a></span>cio +noche para ponerse en caza al dÃa siguiente. En +el Hospicio dormimos también, vasto y tosco edifi<span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[168]</a></span>cio de piedra, elevado sin arte, pero para desafiar -los siglos. Los ojeadores, guías, peones y perreros, +los siglos. Los ojeadores, guÃas, peones y perreros, ocupaban la enorme cocina, que, con su colosal -fogón en el centro, era la única pieza habitable +fogón en el centro, era la única pieza habitable de la casa, porque en los cuartos destinados a los -señores el frío nos penetraba hasta los huesos. En -ella hicimos campamento, pues, en democrática +señores el frÃo nos penetraba hasta los huesos. En +ella hicimos campamento, pues, en democrática promiscuidad, y envueltos en nuestras mantas, esperamos la aurora para ponernos en movimiento. -Nos despertó un ruido infernal, una jauría de perros +Nos despertó un ruido infernal, una jaurÃa de perros que llegaba, nada menos que la <i>recova</i> del -marqués de la Conquista, el noble anciano descendiente +marqués de la Conquista, el noble anciano descendiente de Pizarro, que, impedido por un achaque -de su edad, de tomar parte en la cacería, nos +de su edad, de tomar parte en la cacerÃa, nos enviaba sus afamados perros, con una carta de -un tono de admirable hidalguía, en la que nos -pedía que no los economizáramos, porque, cuanto -más numerosos fueran los que quedaran en el campo, -más se colmarían sus votos de un éxito feliz. +un tono de admirable hidalguÃa, en la que nos +pedÃa que no los economizáramos, porque, cuanto +más numerosos fueran los que quedaran en el campo, +más se colmarÃan sus votos de un éxito feliz. Eran ochenta perros de primer orden, hechos al -combate, pequeños, fuertes y valientes, que unidos -a los cincuenta con que contábamos, nos formaban -una jauría de excepcional importancia.</p> +combate, pequeños, fuertes y valientes, que unidos +a los cincuenta con que contábamos, nos formaban +una jaurÃa de excepcional importancia.</p> -<p>La del marqués de la Conquista la dirigía el -perrero más afamado de aquellas regiones, un hombre +<p>La del marqués de la Conquista la dirigÃa el +perrero más afamado de aquellas regiones, un hombre alto, seco como un alambre, vestido de recio cuero de pies a cabeza, con el hablar lento y sentencioso, conociendo todos los perros de la comarca -por sus nombres y hazañas y las costumbres del -jabalí mejor que las de sus semejantes. Fué él -quien me inició en los hábitos, curiosos a veces, del -animal que por primera vez iba a combatir. Así, -mientras defendía al jabalí de ciertas imputaciones +por sus nombres y hazañas y las costumbres del +jabalà mejor que las de sus semejantes. Fué él +quien me inició en los hábitos, curiosos a veces, del +animal que por primera vez iba a combatir. AsÃ, +mientras defendÃa al jabalà de ciertas imputaciones desdorosas, confesaba la malicia y la prepotencia del <i>solitario</i> que, llegado a la venerable -edad de cuatro años, en el momento en que los -colmillos próximos a retorcerse y hacerse inofen<span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[169]</a></span>sivos, -son más temibles, hace vida aparte, aislado +edad de cuatro años, en el momento en que los +colmillos próximos a retorcerse y hacerse inofen<span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[169]</a></span>sivos, +son más temibles, hace vida aparte, aislado siempre, como su nombre lo indica, pero no sin hacerse preceder, tanto en marcha como en el reposo, -por un <i>javacho</i> de un año o diez y ocho meses, +por un <i>javacho</i> de un año o diez y ocho meses, al que ha aterrorizado hasta el punto de convertirlo en centinela avanzado de su seguridad, llamado a dar el alerta en caso necesario o a sufrir las consecuencias del primer encuentro desagradable. -Era tan curiosa la conversación de aquel +Era tan curiosa la conversación de aquel hombre, tan peregrinas las historias que contaba, -que todos, amos y criados, estábamos suspensos de +que todos, amos y criados, estábamos suspensos de sus labios, al calor del hogar alimentado por enormes troncos de encina. Por fin al amanecer de -un día radiante de sol, aunque muy frío en la mañana, +un dÃa radiante de sol, aunque muy frÃo en la mañana, nos pusimos en camino. Eramos ocho cazadores y seis <i>escopetas negras</i>. Se da este nombre a los guardas armados que cierran el circuito del -ojeo; ocupan los últimos puestos a ambos extremos -de la línea para tirar sobre los jabalíes que escapan +ojeo; ocupan los últimos puestos a ambos extremos +de la lÃnea para tirar sobre los jabalÃes que escapan a los cazadores o ultimar los heridos. Tienen -una reputación de tiradores extraordinarios, pero +una reputación de tiradores extraordinarios, pero yo creo que la deben a sus escopetas viejas y ordinarias, -con el cañón reforzado por cuerdas, composturas +con el cañón reforzado por cuerdas, composturas y remiendos primitivos por todos lados. -Yo les he visto errar con más frecuencia que nosotros +Yo les he visto errar con más frecuencia que nosotros mismos.</p> <p>Llegados al sitio del primer ojeo, nos numeramos -y, según la suerte, fuimos ocupando cada uno +y, según la suerte, fuimos ocupando cada uno nuestro puesto, separado del vecino lo menos por -trescientos metros. Cerrábamos un valle que se -extendía a lo lejos, entre dos montañas. El suelo -estaba cubierto de una <i>jara</i> espesa y bravía de más +trescientos metros. Cerrábamos un valle que se +extendÃa a lo lejos, entre dos montañas. El suelo +estaba cubierto de una <i>jara</i> espesa y bravÃa de más de dos metros de altura. El ojeo abarcaba cerca de una legua de valle: los ojeadores con los perros -habían partido en otra dirección al iniciar +habÃan partido en otra dirección al iniciar nuestra marcha. Tardamos cerca de una hora en ocupar nuestros puestos y cuando todos estuvimos<span class="pagenum"><a name="Page_170" id="Page_170">[170]</a></span> colocados, el guarda jefe, que nos mandaba a caballo, hizo un disparo de fusil. Un silencio de muerte -reinaba en ese instante en el sombrío valle; las -cumbres de los montes vecinos estaban ya bañadas +reinaba en ese instante en el sombrÃo valle; las +cumbres de los montes vecinos estaban ya bañadas por el sol, cuya luz dorada empezaba a bajar -por las laderas. A mí me había tocado una pequeña +por las laderas. A mà me habÃa tocado una pequeña hondonada; era un buen puesto, porque a mi frente, a cincuenta metros, clareaba por momentos -la <i>jara</i>, lo que indicaba que había un sendero -por allí, que probablemente tomaría el jabalí +la <i>jara</i>, lo que indicaba que habÃa un sendero +por allÃ, que probablemente tomarÃa el jabalà acosado. Pero entre ese punto, que era mi -campo de tiro probable y yo, corría un arroyo -de agua muy clara y muy fría, cuya profundidad -ignoraba. Tenía a mi lado al <i>secretario</i>, como llamábamos -al peón encargado de llevar, en la marcha, +campo de tiro probable y yo, corrÃa un arroyo +de agua muy clara y muy frÃa, cuya profundidad +ignoraba. TenÃa a mi lado al <i>secretario</i>, como llamábamos +al peón encargado de llevar, en la marcha, las armas, municiones y vituallas. A las ocho -y media de la mañana tomé posesión del puesto -que debía ocupar hasta las cuatro de la tarde y -los compañeros siguieron adelante. Con gran rapidez -y silencioso siempre, según los cánones, mi -secretario reunió leña para hacer fuego en el momento -necesario, para calentar agua. Me senté, -preparé mis armas y esperé. Tartarín se habría -mostrado satisfecho de mi arsenal. Tenía una carabina +y media de la mañana tomé posesión del puesto +que debÃa ocupar hasta las cuatro de la tarde y +los compañeros siguieron adelante. Con gran rapidez +y silencioso siempre, según los cánones, mi +secretario reunió leña para hacer fuego en el momento +necesario, para calentar agua. Me senté, +preparé mis armas y esperé. TartarÃn se habrÃa +mostrado satisfecho de mi arsenal. TenÃa una carabina <i>express</i>, austriaca, de dos tiros, de la que el -fabricante me había dicho maravillas, mi vieja -escopeta calibre 16, cargada a bala, mi revólver, y +fabricante me habÃa dicho maravillas, mi vieja +escopeta calibre 16, cargada a bala, mi revólver, y al cinto, lo que me daba un aspecto feroz, un enorme cuchillo de caza, de hoja ancha y filosa, que -ya había hecho jugar en la vaina, con cierto aire +ya habÃa hecho jugar en la vaina, con cierto aire de d'Artagnan antes de un duelo.</p> -<p>Me había provisto de un libro, sabiendo de antemano +<p>Me habÃa provisto de un libro, sabiendo de antemano las largas horas de la espera, pero estaba tan nervioso y excitado, tan penetrado por aquella -naturaleza salvaje y tan <i>empoigné</i> por la rudeza -de la caza, que no lo abrí un momento. Cuando -sonó el tiro de señal, me puse de pie preci<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[171]</a></span>pitadamente -y empuñé con decisión mi carabina. +naturaleza salvaje y tan <i>empoigné</i> por la rudeza +de la caza, que no lo abrà un momento. Cuando +sonó el tiro de señal, me puse de pie preci<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[171]</a></span>pitadamente +y empuñé con decisión mi carabina. Al poco tiempo empezamos a oir a lo lejos, como -un eco, el ladrar de los perros, que se fué acentuando, +un eco, el ladrar de los perros, que se fué acentuando, luego disminuyendo, hasta no oirse sino el aullar penetrante, como quejumbroso, de un solo perro. "Es el <i>latido</i> de Juanicho, me dijo -casi al oído el secretario. Ha olido algo". Juanicho -era la perla de la <i>recova</i> del marqués de la +casi al oÃdo el secretario. Ha olido algo". Juanicho +era la perla de la <i>recova</i> del marqués de la Conquista. A los veinte minutos, por entre la <i>jara</i>, a nuestro frente, silenciosos ahora, pero husmeando -con tesón, llegaron cuatro o cinco perros. Se cruzaban, -se detenían, levantaban la cabeza como para -aspirar aire fresco y de nuevo seguían rastreando. +con tesón, llegaron cuatro o cinco perros. Se cruzaban, +se detenÃan, levantaban la cabeza como para +aspirar aire fresco y de nuevo seguÃan rastreando. Llegaron hasta nosotros, los acariciamos un instante en silencio y volvieron a desandar el camino hecho, jadeantes y tenaces; de nuevo la calma -silenciosa volvió a reinar; volví a sentarme, pero -a cada movimiento de un arbusto, a cada ondulación +silenciosa volvió a reinar; volvà a sentarme, pero +a cada movimiento de un arbusto, a cada ondulación de la <i>jara</i>, saltaba sobre mis pies. Mi secretario, -más habituado que yo, sin embargo, saltaba -también, e instintivamente llevaba la mano a su -cuchillo, su única arma. Por fin, después de dos -horas de espera, oímos una algarabía muy lejos; -pronto cesó, los perros estaban despistados. Pero -a mi frente la <i>jara</i> se movía de un modo casi -imperceptible. Mi secretario me tocó suavemente -el hombro y me alcanzó municiones, como si mis +más habituado que yo, sin embargo, saltaba +también, e instintivamente llevaba la mano a su +cuchillo, su única arma. Por fin, después de dos +horas de espera, oÃmos una algarabÃa muy lejos; +pronto cesó, los perros estaban despistados. Pero +a mi frente la <i>jara</i> se movÃa de un modo casi +imperceptible. Mi secretario me tocó suavemente +el hombro y me alcanzó municiones, como si mis armas no estuvieran cargadas. Tendiendo la vista -anhelante, ví a unos cincuenta metros y cruzando -diagonalmente frente a mí, un jabalí que al trote -se deslizaba cauteloso entre la <i>jara</i>. Yo sabía que -debía esperar a que pasara por el punto más próximo. -La ví bien; era una jabalina regordeta, no -muy grande. Por un esfuerzo de voluntad conseguí -no hacer fuego, siguiendo con el cañón de +anhelante, và a unos cincuenta metros y cruzando +diagonalmente frente a mÃ, un jabalà que al trote +se deslizaba cauteloso entre la <i>jara</i>. Yo sabÃa que +debÃa esperar a que pasara por el punto más próximo. +La và bien; era una jabalina regordeta, no +muy grande. Por un esfuerzo de voluntad conseguà +no hacer fuego, siguiendo con el cañón de mi carabina la marcha del animal; pero en ese momento sonaron varios tiros a mi derecha e iz<span class="pagenum"><a name="Page_172" id="Page_172">[172]</a></span>quierda. Sin duda la banda de que formaba parte -mi jabalina se habría dispersado y puesto a tiro -de mis compañeros. Mi animal se detuvo, agachó -la cabeza y dió vuelta como para alejarse; en ese -momento tiré. La jabalina continuó su trote, que -no interrumpió el segundo tiro y se perdió entre -la espesa <i>jara</i>. Eché a un lado la carabina con cólera; +mi jabalina se habrÃa dispersado y puesto a tiro +de mis compañeros. Mi animal se detuvo, agachó +la cabeza y dió vuelta como para alejarse; en ese +momento tiré. La jabalina continuó su trote, que +no interrumpió el segundo tiro y se perdió entre +la espesa <i>jara</i>. Eché a un lado la carabina con cólera; yo no soy un gran tirador, ni mucho menos; pero no dar en aquel blanco, a cincuenta metros, -era demasiado. Abandoné, pues, la carabina y todas -sus <i>faramallas</i> y tomé mi vieja escopeta, compañera -tranquila y segura de cinco años de campaña.</p> - -<p>Un momento después se dejó oir gran aullar de -perros en la altura que tenía frente a mí y antes -de que nos diéramos cuenta, un jabalí enorme, un -solitario, bajó a escape la cuesta y se detuvo jadeante, -prestando el oído a los perros que se acercaban, -a treinta o cuarenta metros de mí, al otro -lado del arroyo. Apunté con toda la calma posible -e hice fuego; el jabalí se levantó casi en sus -dos patas traseras, se sacudió todo y como los perros -bajaban ya, frenéticos, dió dos pasos y se -espaldó en el tronco de un árbol para hacerles +era demasiado. Abandoné, pues, la carabina y todas +sus <i>faramallas</i> y tomé mi vieja escopeta, compañera +tranquila y segura de cinco años de campaña.</p> + +<p>Un momento después se dejó oir gran aullar de +perros en la altura que tenÃa frente a mà y antes +de que nos diéramos cuenta, un jabalà enorme, un +solitario, bajó a escape la cuesta y se detuvo jadeante, +prestando el oÃdo a los perros que se acercaban, +a treinta o cuarenta metros de mÃ, al otro +lado del arroyo. Apunté con toda la calma posible +e hice fuego; el jabalà se levantó casi en sus +dos patas traseras, se sacudió todo y como los perros +bajaban ya, frenéticos, dió dos pasos y se +espaldó en el tronco de un árbol para hacerles frente. Cuando los perros estaban ya casi encima -de él, le hice mi segundo tiro, que debió darle, -porque de nuevo se sacudió todo, pero no cayó. -"Juanicho, señor, Juanicho a la cabeza!" me decía -entusiasmado el secretario, señalándome un perrillo -pequeño, ensangrentado, bravo como las armas, -que del primer salto se había prendido a la oreja -del jabalí que lo sacudía en el aire, mientras a -colmillo limpio se defendía de los otros perros. -Uno de éstos (eran cinco o seis) yacía ya con el +de él, le hice mi segundo tiro, que debió darle, +porque de nuevo se sacudió todo, pero no cayó. +"Juanicho, señor, Juanicho a la cabeza!" me decÃa +entusiasmado el secretario, señalándome un perrillo +pequeño, ensangrentado, bravo como las armas, +que del primer salto se habÃa prendido a la oreja +del jabalà que lo sacudÃa en el aire, mientras a +colmillo limpio se defendÃa de los otros perros. +Uno de éstos (eran cinco o seis) yacÃa ya con el vientre abierto y otro malherido se retiraba del combate gimiendo. Sin darme cuenta, sin atinar -a cargar de nuevo la escopeta, como si el jabalí<span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[173]</a></span> -se me fuera a volar, tiré el arma, saqué el cuchillo -y a escape llegué al arroyo, me metí dentro con -el agua a la cintura y fría como el demonio y llegué -hasta el animal que se defendía desesperadamente. -"Por detrás, señorito, por detrás!", me gritaba +a cargar de nuevo la escopeta, como si el jabalÃ<span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[173]</a></span> +se me fuera a volar, tiré el arma, saqué el cuchillo +y a escape llegué al arroyo, me metà dentro con +el agua a la cintura y frÃa como el demonio y llegué +hasta el animal que se defendÃa desesperadamente. +"Por detrás, señorito, por detrás!", me gritaba el secretario desde el medio del arroyo. Pero -yo no le oía; a gritos y puntapiés trataba de alejar -los perros, que temía sucumbieran todos, incluso -Juanicho, si soltaba la oreja. Al verme, el jabalí -pretendió hacerme frente pero estaba muy malherido -y los perros le acosaban. Por fin, ganándole -el lado, conseguí meterle hasta el cabo el cuchillo -en el codillo. Cayó como una masa; pero +yo no le oÃa; a gritos y puntapiés trataba de alejar +los perros, que temÃa sucumbieran todos, incluso +Juanicho, si soltaba la oreja. Al verme, el jabalà +pretendió hacerme frente pero estaba muy malherido +y los perros le acosaban. Por fin, ganándole +el lado, conseguà meterle hasta el cabo el cuchillo +en el codillo. Cayó como una masa; pero Juanicho no soltaba, a pesar de los esfuerzos del -secretario por arrancarlo. Me decidí entonces a -cortar la oreja del jabalí y sólo cuando se encontró +secretario por arrancarlo. Me decidà entonces a +cortar la oreja del jabalà y sólo cuando se encontró con un pedazo de cuero inerte entre los dientes, -que no hacía resistencia, Juanicho soltó la presa. -Lo llevamos al arroyo y lo lavamos, así como +que no hacÃa resistencia, Juanicho soltó la presa. +Lo llevamos al arroyo y lo lavamos, asà como a los otros perros heridos, y echando una mirada -de cariño a los dos muertos en la lucha, arrastramos -al jabalí hasta la orilla del curso de agua. A -los tiros, y gritos, llegó el capitán (guarda-jefe); -el secretario le narró el combate mientras echaba -pie a tierra. Me saludó y diciéndome: "los derechos -del capitán!" convirtió al jabalí en émulo -del más desgraciado de los amantes de la Edad -Media. No ví otro jabalí ese día; pero cuando a +de cariño a los dos muertos en la lucha, arrastramos +al jabalà hasta la orilla del curso de agua. A +los tiros, y gritos, llegó el capitán (guarda-jefe); +el secretario le narró el combate mientras echaba +pie a tierra. Me saludó y diciéndome: "los derechos +del capitán!" convirtió al jabalà en émulo +del más desgraciado de los amantes de la Edad +Media. No và otro jabalà ese dÃa; pero cuando a la noche, en la gran cocina, llamamos al perrero -del marqués de la Conquista para charlar de la -jornada, éste se avanzó con las manos y la cara +del marqués de la Conquista para charlar de la +jornada, éste se avanzó con las manos y la cara destrozadas por las espinas de la <i>jara</i> y nos dijo -que habíamos perdido catorce perros, diez del marqués -y cuatro nuestros. Luego se adelantó hacia -mí y sacándose el sombrero, me dijo con cierta alteración +que habÃamos perdido catorce perros, diez del marqués +y cuatro nuestros. Luego se adelantó hacia +mà y sacándose el sombrero, me dijo con cierta alteración en la voz: "Pero nada se ha perdido, por<span class="pagenum"><a name="Page_174" id="Page_174">[174]</a></span>que -el señorito ha salvado a Juanicho. Dios se lo -pagará!"</p> +el señorito ha salvado a Juanicho. Dios se lo +pagará!"</p> -<p>Nos apretamos la mano y desde ese día somos buenos +<p>Nos apretamos la mano y desde ese dÃa somos buenos amigos, aunque no nos hemos vuelto a ver. -Yo no tenía gran conciencia de ser el salvador de -Juanicho; pero sin duda mi secretario debió haber -arreglado a su manera la narración de la hazaña. -Que no me disgustó la cosa, lo probó más tarde +Yo no tenÃa gran conciencia de ser el salvador de +Juanicho; pero sin duda mi secretario debió haber +arreglado a su manera la narración de la hazaña. +Que no me disgustó la cosa, lo probó más tarde la propina...</p> <p>Se me ha ido la pluma contando ese recuerdo -de mis gratas cacerías en España, porque acabo -de llegar de una partida de caza, aquí, a tres cuartos -de hora de París, en una gran propiedad, con +de mis gratas cacerÃas en España, porque acabo +de llegar de una partida de caza, aquÃ, a tres cuartos +de hora de ParÃs, en una gran propiedad, con un castillo enorme y de un lujo extraordinario. -Apenas bajamos del tren, subimos a un ómnibus -arrastrado por un <i>tractor</i> automóvil, que nos llevó -al castillo. Almorzamos allí, en un comedor con -tapicerías de cien mil francos. Luego, en un carruaje -cómodo, nos llevaron hasta el sito de la caza +Apenas bajamos del tren, subimos a un ómnibus +arrastrado por un <i>tractor</i> automóvil, que nos llevó +al castillo. Almorzamos allÃ, en un comedor con +tapicerÃas de cien mil francos. Luego, en un carruaje +cómodo, nos llevaron hasta el sito de la caza y los faisanes enormes como pavos, engordados a -grano, comenzaron a volar pausadamente. Se tiró -más o menos bien, pero el <i>tableau</i> fué soberbio. +grano, comenzaron a volar pausadamente. Se tiró +más o menos bien, pero el <i>tableau</i> fué soberbio. Nos vestimos de frac para comer, se hizo un poco -de música, se jugó al <i>whist</i> y a las 12 de la noche -estábamos de regreso en París. ¡Oh, mis ásperos -cerros de Extremadura! Recordaba una vez más +de música, se jugó al <i>whist</i> y a las 12 de la noche +estábamos de regreso en ParÃs. ¡Oh, mis ásperos +cerros de Extremadura! Recordaba una vez más la linda jornada, desde el Hospicio hasta el Monasterio de Guadalupe, aquella inesperada catedral -perdida entre las montañas, consagrada a la virgen -maravillosa, que, según la leyenda, talló el +perdida entre las montañas, consagrada a la virgen +maravillosa, que, según la leyenda, talló el mismo San Marcos en un tosco tronco y que por -siglos ha sido venerada en toda España. A ella -enviaba reverente don Juan de Austria, al día -siguiente de Lepanto, la soberbia lámpara de la -nave capitana, y Zurbarán cubría los muros y los +siglos ha sido venerada en toda España. A ella +enviaba reverente don Juan de Austria, al dÃa +siguiente de Lepanto, la soberbia lámpara de la +nave capitana, y Zurbarán cubrÃa los muros y los altares de la iglesia de telas admirables que el -tiempo empieza a destruir. Mientras mis compa<span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[175]</a></span>ñeros, +tiempo empieza a destruir. Mientras mis compa<span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[175]</a></span>ñeros, creyentes como buenos hidalgos, se arrastraban de rodillas en el misterioso santuario que -guarda a la virgen, yo, de rodillas también, admiraba -su magnífico manto cuajado de pedrerías, -las innumerables joyas que la cubrían y en la -sombra, su cara, su enigmática cara, casi negra, -toscamente tallada. Y después de nosotros los perreros, +guarda a la virgen, yo, de rodillas también, admiraba +su magnÃfico manto cuajado de pedrerÃas, +las innumerables joyas que la cubrÃan y en la +sombra, su cara, su enigmática cara, casi negra, +toscamente tallada. Y después de nosotros los perreros, los peones, los criados, con el rostro desencajado -por la emoción, prosternándose para besar +por la emoción, prosternándose para besar la orla del vestido de la imagen y pedirle alivio en sus vidas miserables!</p> -<p>Allí la naturaleza, el hombre libre, creyente y -fuerte; aquí la convención y el hombre raquítico, -escéptico y <i>snob</i>. ¡Buena y robusta tierra de España, +<p>Allà la naturaleza, el hombre libre, creyente y +fuerte; aquà la convención y el hombre raquÃtico, +escéptico y <i>snob</i>. ¡Buena y robusta tierra de España, que guardas en tu seno los huesos de mis abuelos y en medio de tus penas y dolores, en -este mundo chato que la civilización nivela y hace -cada día más banal, conservas aún tu altiva fisonomía -y los rasgos soberanos de tu enérgica personalidad, -yo te imploro, oh buena tierra de España, -resiste a la ola por largos años, para que +este mundo chato que la civilización nivela y hace +cada dÃa más banal, conservas aún tu altiva fisonomÃa +y los rasgos soberanos de tu enérgica personalidad, +yo te imploro, oh buena tierra de España, +resiste a la ola por largos años, para que nuestros hijos trepen gozosos tus montes salvajes y en tus rincones perdidos, que el riel de hierro -no cruza, sueñen, esperen y crean!</p> +no cruza, sueñen, esperen y crean!</p> <p class="i4"> -París, Enero 1897. +ParÃs, Enero 1897. </p> -<h2><a name="El_arte_espanol" id="El_arte_espanol">El arte español</a></h2> +<h2><a name="El_arte_espanol" id="El_arte_espanol">El arte español</a></h2> -<p class="smcap center"><b>ORIGEN Y CARÁCTER</b></p> +<p class="smcap center"><b>ORIGEN Y CARÃCTER</b></p> -<p>Al principiar el siglo XVII, la España, que en -el siglo anterior había alcanzado al apogeo de su +<p>Al principiar el siglo XVII, la España, que en +el siglo anterior habÃa alcanzado al apogeo de su grandeza, ejerciendo sobre la Europa entera, bajo -los dos primeros príncipes de la casa de Austria, +los dos primeros prÃncipes de la casa de Austria, una influencia incontrastable, marchaba ya -en la senda de su decadencia. Felipe III había +en la senda de su decadencia. Felipe III habÃa vivido con el reflejo de su predecesor y la falta -colosal de su reinado, aquella expulsión de judíos -y moriscos, que dejó una cicatriz jamás cerrada -en el corazón de España, no había hecho sentir -aún todas sus consecuencias. Pero ya la dilatación -de las fuerzas españolas que, sin la organización -de la Inglaterra actual, se extendían por -toda la Europa y el nuevo mundo en vías de colonización, -empezaba a debilitar la metrópoli, que -poco o nada había aprovechado de su grandeza pasajera.</p> +colosal de su reinado, aquella expulsión de judÃos +y moriscos, que dejó una cicatriz jamás cerrada +en el corazón de España, no habÃa hecho sentir +aún todas sus consecuencias. Pero ya la dilatación +de las fuerzas españolas que, sin la organización +de la Inglaterra actual, se extendÃan por +toda la Europa y el nuevo mundo en vÃas de colonización, +empezaba a debilitar la metrópoli, que +poco o nada habÃa aprovechado de su grandeza pasajera.</p> <p>Casi todos los pueblos que han dejado una memoria gloriosa en la historia humana, han aprovechado sus tiempos de esplendor y fuerza, para -darse una organización interna estable y vigorosa, +darse una organización interna estable y vigorosa, merced a la que han vivido independientes y respetados, -cuando la época extraordinaria hubo pasado. -No así España. Carlos V encontró la nacionalidad -española fresca y flojamente constituída; +cuando la época extraordinaria hubo pasado. +No asà España. Carlos V encontró la nacionalidad +española fresca y flojamente constituÃda; el provincialismo inveterado, que era el mo<span class="pagenum"><a name="Page_178" id="Page_178">[178]</a></span>do -de ser histórico en la Península, persistía en -los hábitos y leyes locales, aun después del triunfo -de unión obtenido por el enlace de los Reyes Católicos. -Cada región de la monarquía era tratada -según su derecho histórico; unas, como las tres -provincias del Norte, que pretendían haberse incorporado -voluntariamente, tenían condiciones de +de ser histórico en la PenÃnsula, persistÃa en +los hábitos y leyes locales, aun después del triunfo +de unión obtenido por el enlace de los Reyes Católicos. +Cada región de la monarquÃa era tratada +según su derecho histórico; unas, como las tres +provincias del Norte, que pretendÃan haberse incorporado +voluntariamente, tenÃan condiciones de nobleza y privilegio. Las accedidas por aporte -matrimonial, como Castilla y León, Aragón y Cataluña, -tenían fueros menos considerables, y otras, +matrimonial, como Castilla y León, Aragón y Cataluña, +tenÃan fueros menos considerables, y otras, como Valencia y Granada, sobre las que pesaba -aún la conquista, vivían literalmente en esclavitud. -De ese desquicio orgánico, Carlos V y Felipe -II habían exigido esfuerzos que aun a una constitución -nacional vigorosa hubiera sido difícil alcanzar. +aún la conquista, vivÃan literalmente en esclavitud. +De ese desquicio orgánico, Carlos V y Felipe +II habÃan exigido esfuerzos que aun a una constitución +nacional vigorosa hubiera sido difÃcil alcanzar. Constantes y aventuradas expediciones a -América, la flor de la juventud española enrolada -en los ejércitos que consumían las guerras de +América, la flor de la juventud española enrolada +en los ejércitos que consumÃan las guerras de Italia, de Flandes y de Francia; todos los recursos -del país agotados para atender a los vastos dominios -de la metrópoli, una política comercial +del paÃs agotados para atender a los vastos dominios +de la metrópoli, una polÃtica comercial estrecha e inconcebible, y en fin, por meta suprema, -un ideal teocrático, ¿cómo era posible que -España resistiera? El golpe de Felipe III la hirió -de muerte y desde entonces su historia es sólo la -de una lenta agonía, en la que el enfermo se debate +un ideal teocrático, ¿cómo era posible que +España resistiera? El golpe de Felipe III la hirió +de muerte y desde entonces su historia es sólo la +de una lenta agonÃa, en la que el enfermo se debate desesperadamente por momentos, asombrando -por energías pasajeras, que recuerdan su viril -constitución.</p> - -<p>Jamás un hombre que medite sobre las causas -generales de la decadencia española, dejará de -consignar en primera línea el fanatismo religioso -que circunscribió el horizonte moral de aquel pueblo, -y según Buckle, le hizo para siempre impenetrable -a toda idea de progreso. Ese hombre tendrá -razón; pero no se puede, no se debe olvidar, -que si bien la decadencia española es una conse<span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[179]</a></span>cuencia -del fanatismo religioso, éste lo es y fatal, -ineludible, de la historia de España. Una nación +por energÃas pasajeras, que recuerdan su viril +constitución.</p> + +<p>Jamás un hombre que medite sobre las causas +generales de la decadencia española, dejará de +consignar en primera lÃnea el fanatismo religioso +que circunscribió el horizonte moral de aquel pueblo, +y según Buckle, le hizo para siempre impenetrable +a toda idea de progreso. Ese hombre tendrá +razón; pero no se puede, no se debe olvidar, +que si bien la decadencia española es una conse<span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[179]</a></span>cuencia +del fanatismo religioso, éste lo es y fatal, +ineludible, de la historia de España. Una nación que se rehace heroicamente, reconquistando palmo a palmo su territorio invadido, durante una lucha -de siete siglos, sostenida única y exclusivamente -por el espíritu religioso, modela su organismo moral -bajo un ideal concreto, inspirado por la inflamación +de siete siglos, sostenida única y exclusivamente +por el espÃritu religioso, modela su organismo moral +bajo un ideal concreto, inspirado por la inflamación de un sentimiento especial, que la gloria y la gratitud han consagrado. Si la mayor parte -de las desventuras de España han venido de la -exacerbación de ese sentimiento, todas sus glorias -lo reconocen por origen. Sí, él encendió las hogueras -de Felipe II, él inspiró los decretos de expulsión, -él hizo condenar a muerte en masa al pueblo -flamenco, él ensangrentó las selvas americanas -con la hecatombe de indios, él clausuró el espíritu -español a toda idea de libertad intelectual; -pero ¿quién sino él, alentó el alma de aquel puñado +de las desventuras de España han venido de la +exacerbación de ese sentimiento, todas sus glorias +lo reconocen por origen. SÃ, él encendió las hogueras +de Felipe II, él inspiró los decretos de expulsión, +él hizo condenar a muerte en masa al pueblo +flamenco, él ensangrentó las selvas americanas +con la hecatombe de indios, él clausuró el espÃritu +español a toda idea de libertad intelectual; +pero ¿quién sino él, alentó el alma de aquel puñado de asturianos que principiaron con Pelayo la -obra de la Reconquista, qué otro guía llevaba San -Fernando, y quién condujo a los Reyes Católicos -a las puertas de Granada? El espíritu religioso -hizo la España, la hizo tal como podía hacerla y -no de otra manera. No se puede hacer la crítica +obra de la Reconquista, qué otro guÃa llevaba San +Fernando, y quién condujo a los Reyes Católicos +a las puertas de Granada? El espÃritu religioso +hizo la España, la hizo tal como podÃa hacerla y +no de otra manera. No se puede hacer la crÃtica de la vida secular de un pueblo, sin tener constantemente en vista las condiciones especiales de -su organismo propio. ¿Ha sido un bien o un mal -para la humanidad la ingerencia de España como +su organismo propio. ¿Ha sido un bien o un mal +para la humanidad la ingerencia de España como factor activo en su historia? Hay hombres que contemplando los restos soberbios que quedan de -la dominación árabe, o estudiando el estado de -las monarquías incásica y azteca en el momento +la dominación árabe, o estudiando el estado de +las monarquÃas incásica y azteca en el momento de la conquista americana, ven en esas formas del progreso humano, verdaderas civilizaciones avanzadas -y deploran la intervención de España y la -imposición de su fórmula propia aniquilando aquéllas. -Es una paradoja que seduce al espíritu, sobre<span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[180]</a></span> +y deploran la intervención de España y la +imposición de su fórmula propia aniquilando aquéllas. +Es una paradoja que seduce al espÃritu, sobre<span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[180]</a></span> todo en una blanca noche de luna, en el centro del patio de los Leones en la Alhambra o en el -ambiente perfumado de los jardines del Alcázar -de Sevilla. La civilización musulmana hizo su evolución +ambiente perfumado de los jardines del Alcázar +de Sevilla. La civilización musulmana hizo su evolución completa, alcanzando el apogeo de su desenvolvimiento -en el sentido único que el ideal del -pueblo árabe y su institución religiosa permitían. +en el sentido único que el ideal del +pueblo árabe y su institución religiosa permitÃan. Las maravillas arquitecturales que hoy contemplamos con asombro, parecen revelar un estado de -espíritu culto, pulido, lleno de movimiento y luz, -contrastando con la sombría órbita moral del -caballero cristiano que más tarde había de cubrir +espÃritu culto, pulido, lleno de movimiento y luz, +contrastando con la sombrÃa órbita moral del +caballero cristiano que más tarde habÃa de cubrir los mosaicos y arabescos de las mezquitas con los -símbolos de su culto ferviente. Es un error; fuera -de esa arquitectura característica de decadencia, -los árabes no tenían una sola idea que valiera el +sÃmbolos de su culto ferviente. Es un error; fuera +de esa arquitectura caracterÃstica de decadencia, +los árabes no tenÃan una sola idea que valiera el vigoroso y amplio ideal cristiano, susceptible de obscuridades transitorias, pero fecundo en su germen, -próximo a renacer de su prolongado letargo +próximo a renacer de su prolongado letargo de la Edad Media y a sacudir las cadenas del misticismo, para estallar soberbio en el <i>cinquecento</i>.</p> -<p>Organizada para la más larga y dura guerra -por la fe que registra la historia, la España era -una entidad moral lógica y entera, armónica en -todas sus manifestaciones. Todo en ella venía de -Dios y todo volvía a Dios, desde las manifestaciones -poéticas de sus más preclaros ingenios, hasta +<p>Organizada para la más larga y dura guerra +por la fe que registra la historia, la España era +una entidad moral lógica y entera, armónica en +todas sus manifestaciones. Todo en ella venÃa de +Dios y todo volvÃa a Dios, desde las manifestaciones +poéticas de sus más preclaros ingenios, hasta el brutal valor del soldado o el caballeresco arrojo -del señor. Concebida la vida nacional como -un culto perenne, en su seno no tenían cabida los +del señor. Concebida la vida nacional como +un culto perenne, en su seno no tenÃan cabida los que no participaban de ese ideal. En un estado -análogo de opinión, todas las conquistas morales -de la Reforma y la filosofía del siglo XVIII, habrían -sido impotentes para evitar la expulsión de -los heréticos. Jamás hubo en el mundo fanatismo -más sincero; no era más ilustrada y consciente la +análogo de opinión, todas las conquistas morales +de la Reforma y la filosofÃa del siglo XVIII, habrÃan +sido impotentes para evitar la expulsión de +los heréticos. Jamás hubo en el mundo fanatismo +más sincero; no era más ilustrada y consciente la fe de un fraile mendicante que la de Felipe II<span class="pagenum"><a name="Page_181" id="Page_181">[181]</a></span> -o la de su hijo. Felipe IV ve al francés posesionarse +o la de su hijo. Felipe IV ve al francés posesionarse de Barcelona, el Portugal segregarse de su -corona, los viejos tercios españoles aniquilados en -Rocroy; pero su preocupación principal es la resistencia +corona, los viejos tercios españoles aniquilados en +Rocroy; pero su preocupación principal es la resistencia del papa en proclamar el dogma de la -Inmaculada Concepción de María. Abandona el +Inmaculada Concepción de MarÃa. Abandona el gobierno en manos de Olivares o Haro, pero su -Egeria política, social, religiosa, íntima, es una -obscura monja perdida en un convento de Aragón, -cuyo cuerpo macerado y espíritu exaltado le dan -los caracteres que la época atribuía a la beatitud. +Egeria polÃtica, social, religiosa, Ãntima, es una +obscura monja perdida en un convento de Aragón, +cuyo cuerpo macerado y espÃritu exaltado le dan +los caracteres que la época atribuÃa a la beatitud. Como era natural en una sociabilidad semejante, -el arte nació bajo los auspicios de la religión. -El ideal primero no fué la tradición ni se -ayudó de la fantasía terrena; el arte bebió su -inspiración en la fe, y si el campo fué restringido, -ahí están las viejas catedrales góticas para -atestiguar de qué manera se explotó. Como el sacerdote +el arte nació bajo los auspicios de la religión. +El ideal primero no fué la tradición ni se +ayudó de la fantasÃa terrena; el arte bebió su +inspiración en la fe, y si el campo fué restringido, +ahà están las viejas catedrales góticas para +atestiguar de qué manera se explotó. Como el sacerdote que cumple los ritos del culto, como el -niño que en el coro eleva su voz argentina cantando -las alabanzas del Señor, como el soldado -que derriba moros en nombre de Dios, así el artista +niño que en el coro eleva su voz argentina cantando +las alabanzas del Señor, como el soldado +que derriba moros en nombre de Dios, asà el artista poniendo piedra sobre piedra, esculpiendo las sillas del coral o trazando en el lienzo las figuras -de los bienaventurados, todo acto, toda manifestación -intelectual tendía al mismo objeto. La vida -nacional entera era una oración colosal.</p> +de los bienaventurados, todo acto, toda manifestación +intelectual tendÃa al mismo objeto. La vida +nacional entera era una oración colosal.</p> -<p>Luego el artista, llamado a interpretar iconográficamente +<p>Luego el artista, llamado a interpretar iconográficamente los misterios del culto y los dogmas -revelados, ¿no llenaba acaso una misión sacerdotal, -abriendo, por su arte, el espíritu de los miserables -y desheredados, a la comprensión de las cosas -divinas? En esa aspiración constante del alma -española hacia el cielo, el artista que reflejaba en +revelados, ¿no llenaba acaso una misión sacerdotal, +abriendo, por su arte, el espÃritu de los miserables +y desheredados, a la comprensión de las cosas +divinas? En esa aspiración constante del alma +española hacia el cielo, el artista que reflejaba en sus telas las escenas de la vida futura o trazaba -los cuadros más intensos de la Pasión, era para -el clero un colaborador precioso. Así, desde que<span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[182]</a></span> +los cuadros más intensos de la Pasión, era para +el clero un colaborador precioso. AsÃ, desde que<span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[182]</a></span> el duro batallar contra infieles termina con la -conquista y que las primeras tentativas artísticas +conquista y que las primeras tentativas artÃsticas empiezan a producirse, se observa que nacen en el interior de los conventos, realizadas por obscuros frailes cuyo nombre ni aun ha conservado la historia. Figuraos un monje enterrado en un -obscuro claustro americano, sin tradición, sin modelos, -sin nociones prácticas del arte, luchando con +obscuro claustro americano, sin tradición, sin modelos, +sin nociones prácticas del arte, luchando con la impotencia de sus medios para traducir las -visiones de su alma. Tal debió ser la primitiva -pintura española, vigorosa de expresión como todo +visiones de su alma. Tal debió ser la primitiva +pintura española, vigorosa de expresión como todo lo que es sincero, pero de un tecnicismo infantil e ingenuo.</p> <p>Puede contarse entre los sucesos que mayor trascendencia -han tenido en la historia de España, +han tenido en la historia de España, igual en consecuencias de importancia al descubrimiento -de América o a la conquista de Granada, -el enlace de la hija única de los Reyes Católicos, -Doña Juana, a quien la historia vacila hoy +de América o a la conquista de Granada, +el enlace de la hija única de los Reyes Católicos, +Doña Juana, a quien la historia vacila hoy en calificar de loca, con el archiduque de Austria, -Felipe, llamado el Hermoso. El origen del príncipe -y su aporte matrimonial, aquellos Países Bajos que -tanta sangre y dinero costaron a España, arrancaron -a ésta de su aislamiento secular. Impelida -por el espíritu guerrero y los hábitos de aventura -contraídos en la larga lucha, volvió su energía +Felipe, llamado el Hermoso. El origen del prÃncipe +y su aporte matrimonial, aquellos PaÃses Bajos que +tanta sangre y dinero costaron a España, arrancaron +a ésta de su aislamiento secular. Impelida +por el espÃritu guerrero y los hábitos de aventura +contraÃdos en la larga lucha, volvió su energÃa al exterior y es desde ese momento que vemos sus -ejércitos recorrer la Europa entera, fundar y conquistar +ejércitos recorrer la Europa entera, fundar y conquistar reinos, sus naves surcar los mares y sus famosos capitanes fijar nombres gloriosos en la memoria humana.</p> -<p>Con Carlos V el espíritu europeo penetró en -España, y el advenimiento del Emperador puede +<p>Con Carlos V el espÃritu europeo penetró en +España, y el advenimiento del Emperador puede considerarse como el punto de partida de una -nueva era. Hasta entonces España había sido un -soldado, cuya vida recta y monótona está trazada +nueva era. Hasta entonces España habÃa sido un +soldado, cuya vida recta y monótona está trazada de antemano. Combatir al infiel era toda su<span class="pagenum"><a name="Page_183" id="Page_183">[183]</a></span> -misión; de hoy en adelante, entra en la vida colectiva, -necesita formarse una escuela política y +misión; de hoy en adelante, entra en la vida colectiva, +necesita formarse una escuela polÃtica y ensayar las artes del gobierno para armonizarlas con sus dotes militares. Los grandes capitanes -no le faltan: Gonzalo de Córdoba, Alba, Farnesio, -Spínola, Villafranca. Sus políticos habrían estado -a la altura de la situación, si la concentración del +no le faltan: Gonzalo de Córdoba, Alba, Farnesio, +SpÃnola, Villafranca. Sus polÃticos habrÃan estado +a la altura de la situación, si la concentración del poder y la omnipotencia de la voluntad real en unos casos y en otros la privanza de favoritos ineptos, no hubiera ahogado su iniciativa. Si el famoso -presidente La Gasca, cuya acción, desenvuelta +presidente La Gasca, cuya acción, desenvuelta en un mundo desconocido entonces, ha quedado en la historia borrada por la distancia, sin que no -obstante sea fácil encontrarle un rival en habilidad, +obstante sea fácil encontrarle un rival en habilidad, prudencia y perseverancia, si La Gasca, repito, hubiera estado al alcance de su soberano y -bajo su constante e inmediata inspiración, la España -habría perdido el Perú en el siglo XVI en +bajo su constante e inmediata inspiración, la España +habrÃa perdido el Perú en el siglo XVI en vez del XIX.</p> -<p>Pero todos los grandes señores que comandaban -por el rey en el extranjero ejércitos o provincias, -se habían ido iniciando lentamente, no sólo -a los hábitos más cultos y costumbres más dulces -que encontraban en los enemigos que combatían -o en los pueblos que gobernaban, sino también tomando -gusto por las cosas del arte. La imaginación -meridional, fácilmente accesible a la impresión +<p>Pero todos los grandes señores que comandaban +por el rey en el extranjero ejércitos o provincias, +se habÃan ido iniciando lentamente, no sólo +a los hábitos más cultos y costumbres más dulces +que encontraban en los enemigos que combatÃan +o en los pueblos que gobernaban, sino también tomando +gusto por las cosas del arte. La imaginación +meridional, fácilmente accesible a la impresión de la belleza y la fastuosidad tradicional del -magnate español hicieron el resto. Carlos V, al -recoger el pincel del Ticiano, fijó el rumbo, dió -el ejemplo y facilitó, ennobleciéndolo, el movimiento -artístico que alcanzó su apogeo en pleno siglo +magnate español hicieron el resto. Carlos V, al +recoger el pincel del Ticiano, fijó el rumbo, dió +el ejemplo y facilitó, ennobleciéndolo, el movimiento +artÃstico que alcanzó su apogeo en pleno siglo XVII.</p> -<p>El momento no podía ser más propicio: los ejércitos -españoles pasaban largos años en Italia, convulsionada -aún por el Renacimiento, o en los Países +<p>El momento no podÃa ser más propicio: los ejércitos +españoles pasaban largos años en Italia, convulsionada +aún por el Renacimiento, o en los PaÃses Bajos, donde brillaba ya la vieja escuela fla<span class="pagenum"><a name="Page_184" id="Page_184">[184]</a></span>menca, -a la que, renovada, tan grandes días estaban -reservados. Los nobles españoles que acompañaban +a la que, renovada, tan grandes dÃas estaban +reservados. Los nobles españoles que acompañaban a Carlos V formaban su gusto en las telas -de Leonardo, que había revolucionado el arte, abriéndole -surcos nuevos y fecundos, o en los mármoles +de Leonardo, que habÃa revolucionado el arte, abriéndole +surcos nuevos y fecundos, o en los mármoles del Buonarotti, y sea que entraran aclamados en -la Ciudad Eterna, o por la brecha con Borbón, +la Ciudad Eterna, o por la brecha con Borbón, se presentaban por primera vez ante sus ojos las maravillas del arte antiguo. Existen rudas relaciones -de soldados de aquella época que atestiguan -la impresión producida por esos espectáculos inesperados. -La inteligencia española no estaba aún -preparada para penetrarse del espíritu del Renacimiento -y las letras clásicas, puestas en boga por +de soldados de aquella época que atestiguan +la impresión producida por esos espectáculos inesperados. +La inteligencia española no estaba aún +preparada para penetrarse del espÃritu del Renacimiento +y las letras clásicas, puestas en boga por Petrarca y sus continuadores en el estudio de lo -antiguo, dejaban fríos a aquellos hombres, que no -concebían otro trabajo digno del espíritu que la -teología. Pero las bellas artes tienen la incomparable +antiguo, dejaban frÃos a aquellos hombres, que no +concebÃan otro trabajo digno del espÃritu que la +teologÃa. Pero las bellas artes tienen la incomparable ventaja de impresionar a los hombres de -más opuestas tendencias morales, sin exigirles una -preparación especial. No es necesario conocer y +más opuestas tendencias morales, sin exigirles una +preparación especial. No es necesario conocer y sentir a los griegos para extasiarse ante el dibujo de Miguel Angel o el color del Ticiano. La belleza -habla por sí misma.</p> +habla por sà misma.</p> -<p>Así, el desenvolvimiento de las bellas artes en -España fué debido al impulso dado por la aristocracia. -Los magnates más famosos por su cuna, +<p>AsÃ, el desenvolvimiento de las bellas artes en +España fué debido al impulso dado por la aristocracia. +Los magnates más famosos por su cuna, sus hechos o su hacienda, cifraron la gloria de sus -casas en acumular en ellas riquezas artísticas o -tesoros de erudición, como el reunido en Guadalajara +casas en acumular en ellas riquezas artÃsticas o +tesoros de erudición, como el reunido en Guadalajara por la ilustre casa de Mendoza.</p> <p>El duque de Alba, el grande y duro guerrero de Flandes, el soberbio conquistador de Portugal, -convirtió su casa de Alba de Tormes en un verdadero -museo de obras de arte, que más tarde completó +convirtió su casa de Alba de Tormes en un verdadero +museo de obras de arte, que más tarde completó su hijo, ordenando a Granelo y Castello celebraran -en lienzos las hazañas del padre. El gran<span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[185]</a></span> -capitán pasó los últimos años de su vida en la -Abadía, antiguo castillo de Templarios, en Extremadura, +en lienzos las hazañas del padre. El gran<span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[185]</a></span> +capitán pasó los últimos años de su vida en la +AbadÃa, antiguo castillo de Templarios, en Extremadura, creando sobre las riberas del Ambroy jardines que fueron famosos y dando hospitalidad -a Lope de Vega, que escribió allí su <i>Arcadia</i>, en la -que describía las magnificencias de la morada de -su huésped ilustre.</p> - -<p>Por fin Sevilla, que fué el emporio de la riqueza -y las artes españolas en el siglo XVII, teniendo -el monopolio de las comunicaciones con América, -por su Casa de Contratación, era el centro donde -afluían infinidad de extranjeros, deseosos de iniciar +a Lope de Vega, que escribió allà su <i>Arcadia</i>, en la +que describÃa las magnificencias de la morada de +su huésped ilustre.</p> + +<p>Por fin Sevilla, que fué el emporio de la riqueza +y las artes españolas en el siglo XVII, teniendo +el monopolio de las comunicaciones con América, +por su Casa de Contratación, era el centro donde +afluÃan infinidad de extranjeros, deseosos de iniciar negocios y cambios con aquellas fabulosas regiones americanas, de las que llegaba oro sin cesar -y que la imaginación popular se figuraba como el +y que la imaginación popular se figuraba como el tradicional Eldorado. Los italianos, holandeses y -alemanes que llegaban a Sevilla, traían una educación -más avanzada que los españoles y un gusto +alemanes que llegaban a Sevilla, traÃan una educación +más avanzada que los españoles y un gusto formado ya por las cosas del arte. Muchos de ellos, -sea por el éxito de sus negocios, sea por la razón -eterna que persiste aún en el día a fijar en aquel -suelo a muchos de los que llegan con ánimo transitorio, +sea por el éxito de sus negocios, sea por la razón +eterna que persiste aún en el dÃa a fijar en aquel +suelo a muchos de los que llegan con ánimo transitorio, la belleza de la tierra, la pureza de la -atmósfera y la suavidad del clima, concluían por -formar allí su hogar y adornarlo con los nacientes -productos del arte español. Su buen gusto contribuyó -en mucho a modificar el carácter de la pintura -sevillana, grosera hasta entonces, sin más clientela +atmósfera y la suavidad del clima, concluÃan por +formar allà su hogar y adornarlo con los nacientes +productos del arte español. Su buen gusto contribuyó +en mucho a modificar el carácter de la pintura +sevillana, grosera hasta entonces, sin más clientela que el populacho ininteligente de las ferias. Sus relaciones de los grandes maestros extranjeros, -de la sabiduría de sus composiciones, de la -corrección de sus dibujos y de la armonía de su +de la sabidurÃa de sus composiciones, de la +corrección de sus dibujos y de la armonÃa de su color, fueron modificando poco a poco la tendencia -dominante, cuyo último representante puede -decirse que fué Herrera el Viejo, pintando enormes +dominante, cuyo último representante puede +decirse que fué Herrera el Viejo, pintando enormes lienzos con brocha gorda y a distancia, verdadera -escenografía, absurda fuera de su aplica<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[186]</a></span>ción -natural. Las iglesias y catedrales de América, -especialmente de Méjico y el Perú, únicas regiones -que atraían entonces la atención de España, -deben estar aún llenas de cuadros de esa época. -Aun se han de encontrar algunos retratos de Sánchez +escenografÃa, absurda fuera de su aplica<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[186]</a></span>ción +natural. Las iglesias y catedrales de América, +especialmente de Méjico y el Perú, únicas regiones +que atraÃan entonces la atención de España, +deben estar aún llenas de cuadros de esa época. +Aun se han de encontrar algunos retratos de Sánchez Coello y de Pantoja y no pocas escenas religiosas de los Herreras, Pacheco, etc. Muchas de -esas riquezas se habrán perdido y entre ellas tal -vez aquellos cuadros que pintó Murillo a la carrera, +esas riquezas se habrán perdido y entre ellas tal +vez aquellos cuadros que pintó Murillo a la carrera, dividiendo un gran lienzo en compartimentos -iguales, llenándolos con su furia vertiginosa y vendiéndolos +iguales, llenándolos con su furia vertiginosa y vendiéndolos a mercaderes americanos, para con su importe trasladarse a la corte a perfeccionarse en -el arte del que más tarde fué una gloria.</p> +el arte del que más tarde fué una gloria.</p> -<p>Bajo el punto de vista artístico, a nadie debe -la España más que a dos hombres que para su +<p>Bajo el punto de vista artÃstico, a nadie debe +la España más que a dos hombres que para su felicidad y grandeza nunca debieron existir: Felipe IV y su favorito el conde-duque de Olivares. -Esos dos políticos ineptos, negligente el primero +Esos dos polÃticos ineptos, negligente el primero hasta la culpa, ciego y soberbio el segundo hasta el crimen, parecieron concentrar sus facultades todas de inteligencia y de buen gusto en fomentar -el desarrollo magnífico que el arte español tomó -bajo su impulso ilustrado, favorecido por una explosión +el desarrollo magnÃfico que el arte español tomó +bajo su impulso ilustrado, favorecido por una explosión de hombres admirables, grupo estupendo -que la Europa no había visto desde los días del +que la Europa no habÃa visto desde los dÃas del Renacimiento. Como en el reinado anterior las letras, -bajo Felipe IV brilló la pintura española +bajo Felipe IV brilló la pintura española de una manera incomparable. A Cervantes, Lope -de Vega, Góngora, etc., sucedieron en el cielo intelectual -de España, Velázquez, Murillo, Alonso +de Vega, Góngora, etc., sucedieron en el cielo intelectual +de España, Velázquez, Murillo, Alonso Cano, Ribera y tantos otros que hicieron para la -fama artística de su patria lo que sus grandes capitanes -habían hecho para su gloria militar.</p> +fama artÃstica de su patria lo que sus grandes capitanes +habÃan hecho para su gloria militar.</p> <p>Son esos grandes artistas, son sus obras inimitables y, en los dos primeros, la altura moral de su -vida, los únicos motivos de consuelo que encuentra<span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[187]</a></span> -el espíritu al recorrer la tristísima historia de -España en esa época, y al contemplar, con la melancolía +vida, los únicos motivos de consuelo que encuentra<span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[187]</a></span> +el espÃritu al recorrer la tristÃsima historia de +España en esa época, y al contemplar, con la melancolÃa que inspiran las grandes desventuras, esa -caída de un imperio colosal, levantado por el esfuerzo -de hombres cuya sangre fué la misma que +caÃda de un imperio colosal, levantado por el esfuerzo +de hombres cuya sangre fué la misma que corre en nuestras venas.</p> -<p>Entre todos los grandes artistas españoles, el más -personal, aquel cuyo genio propio brilla más vigoroso, -fué Velázquez. Esa personalidad poderosa, -tan rara en la historia del arte que sólo pueden -citarse dos o tres ejemplos, no lo fué sólo en la -manera o el estilo, sino en algo más profundo y -decisivo, en la concepción misma del arte y en la -liberación audaz de la tradición de la pintura española. -Puede decirse que Velázquez, el católico sincero, -el pintor de cámara de Felipe IV y su Aposentador -Mayor, procede más de la Reforma que -del Renacimiento. El Renacimiento emancipó la -imaginación, pero la Reforma emancipó el pensamiento. -Jamás ningún hombre que haya manejado +<p>Entre todos los grandes artistas españoles, el más +personal, aquel cuyo genio propio brilla más vigoroso, +fué Velázquez. Esa personalidad poderosa, +tan rara en la historia del arte que sólo pueden +citarse dos o tres ejemplos, no lo fué sólo en la +manera o el estilo, sino en algo más profundo y +decisivo, en la concepción misma del arte y en la +liberación audaz de la tradición de la pintura española. +Puede decirse que Velázquez, el católico sincero, +el pintor de cámara de Felipe IV y su Aposentador +Mayor, procede más de la Reforma que +del Renacimiento. El Renacimiento emancipó la +imaginación, pero la Reforma emancipó el pensamiento. +Jamás ningún hombre que haya manejado un pincel ha pintado con mayor libertad -de espíritu que Velázquez. Uno de los primeros -y con una intuición genial, comprendió el límite +de espÃritu que Velázquez. Uno de los primeros +y con una intuición genial, comprendió el lÃmite que la esencia misma de las bellas artes asignaba -a cada una. En pintura fué un librepensador y si -la actividad de su espíritu le hubiera empujado por -otra senda, mal se habrían avenido sus doctrinas -con las de la Santa Inquisición.</p> +a cada una. En pintura fué un librepensador y si +la actividad de su espÃritu le hubiera empujado por +otra senda, mal se habrÃan avenido sus doctrinas +con las de la Santa Inquisición.</p> -<p>Su maestro primero, constante y único, no fué -el brutal Herrera ni el afectuoso Pacheco, no fué +<p>Su maestro primero, constante y único, no fué +el brutal Herrera ni el afectuoso Pacheco, no fué aun el divino Buonarotti, cuyos frescos copiaba -reverente un día en la capilla Sixtina: fué la naturaleza, -a la que pidió todos sus secretos, y que -generosa le confió más que a ningún otro mortal. -No comprendió ni podía comprender a Rafael, que -"se servía de las ideas que pasaban por su mente". -Para él la forma, el color y la expresión no<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[188]</a></span> +reverente un dÃa en la capilla Sixtina: fué la naturaleza, +a la que pidió todos sus secretos, y que +generosa le confió más que a ningún otro mortal. +No comprendió ni podÃa comprender a Rafael, que +"se servÃa de las ideas que pasaban por su mente". +Para él la forma, el color y la expresión no<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[188]</a></span> estaban en el mundo imaginario, sino en las cosas -reales y los organismos vivos. Las vírgenes convencionales, -los querubes soñados, revoloteando entre -nubes tenues y transparentes, los éxtasis de -beatitud, el campo ideal de las deliciosas fantasías +reales y los organismos vivos. Las vÃrgenes convencionales, +los querubes soñados, revoloteando entre +nubes tenues y transparentes, los éxtasis de +beatitud, el campo ideal de las deliciosas fantasÃas de su amigo el poeta andaluz de las Concepciones, -no le decían nada, porque no los veía y la -sinceridad de su arte le exigía la verdad. Velázquez -llevó a cabo en pintura la misma revolución -que Kant hizo triunfar dos siglos más tarde en -filosofía. Como el solitario de Koenigsberg que cierra -los cielos a la fantasía humana y la invita -a buscar el reposo, limitándose a la ya vasta órbita -de las cosas creadas, Velázquez cree que el +no le decÃan nada, porque no los veÃa y la +sinceridad de su arte le exigÃa la verdad. Velázquez +llevó a cabo en pintura la misma revolución +que Kant hizo triunfar dos siglos más tarde en +filosofÃa. Como el solitario de Koenigsberg que cierra +los cielos a la fantasÃa humana y la invita +a buscar el reposo, limitándose a la ya vasta órbita +de las cosas creadas, Velázquez cree que el mundo visible contiene en su seno inagotable bellezas -de forma y expresión bastantes para nutrir -y levantar el arte a su más alta manifestación. +de forma y expresión bastantes para nutrir +y levantar el arte a su más alta manifestación. Es el gran naturalista de la historia del arte, es el precursor y el dechado de la escuela. Para reaccionar -no necesitó las brutalidades de Caravaggio -ni los horrores a que llegó Ribera siguiendo -su senda. Ha concebido, extrayendo del más vulgar +no necesitó las brutalidades de Caravaggio +ni los horrores a que llegó Ribera siguiendo +su senda. Ha concebido, extrayendo del más vulgar objeto que se ofrece a su vista, el tesoro de -expresión en él escondido, y pinta: la tela es un +expresión en él escondido, y pinta: la tela es un asombro, una maravilla, Mengs se detiene y dice: -"Esto no está hecho con el pincel, sino con el -pensamiento"; pero, con todo, no es más que el -reflejo de la verdad. Así debió ser Felipe IV, así +"Esto no está hecho con el pincel, sino con el +pensamiento"; pero, con todo, no es más que el +reflejo de la verdad. Asà debió ser Felipe IV, asà el Bobo de Coria, y si alguna vez hubo en el mundo un Aquiles, su retrato es ese soldadote vulgar.</p> -<p>Un día vagando como de costumbre en el Museo +<p>Un dÃa vagando como de costumbre en el Museo del Prado, me detuve largo rato delante de -la "Fragua de Vulcano", de Velázquez. Ninguna -de sus telas es, en mi opinión, más propia para +la "Fragua de Vulcano", de Velázquez. Ninguna +de sus telas es, en mi opinión, más propia para estudiar el estilo del maestro y revelar las debilidades -de su pincel cuando salía de la esfera trazada -por su concepción general. ¿De dónde pro<span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[189]</a></span>viene +de su pincel cuando salÃa de la esfera trazada +por su concepción general. ¿De dónde pro<span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[189]</a></span>viene que, al lado de aquellas admirables figuras de sus herreros, maravillas eternas que el artista -estudiará mientras persista el color sobre el lienzo, +estudiará mientras persista el color sobre el lienzo, desfallezca de tal manera el Apolo que trae la -ingrata nueva? ¿Cómo puede explicarse ese <i>specimen</i> -de convencionalismo, esa insipidez de expresión +ingrata nueva? ¿Cómo puede explicarse ese <i>specimen</i> +de convencionalismo, esa insipidez de expresión en un cuadro donde el vigor, la verdad y -la fuerza han sido llevadas a donde sólo alcanzó +la fuerza han sido llevadas a donde sólo alcanzó Miguel Angel con el cincel y Shakespeare con la pluma?</p> -<p>La vida de Velázquez y la histórica de esa tela -me dieron la solución. El cuadro fué pintado en +<p>La vida de Velázquez y la histórica de esa tela +me dieron la solución. El cuadro fué pintado en Italia, durante el primer viaje del maestro, y el -Apolo fué una concesión a la escuela dominante, -la única tal vez que Velázquez hizo al convencionalismo, -que debía producir el amaneramiento +Apolo fué una concesión a la escuela dominante, +la única tal vez que Velázquez hizo al convencionalismo, +que debÃa producir el amaneramiento mediocre de los Carlo Dolci, Guido Reni y tantos otros.</p> -<p>De ahí surgió en mi espíritu la idea de seguir -a Velázquez en sus viajes, de estudiar la influencia -producida en él por la atmósfera artística de -Italia, acompañarle a Venecia, Boloña, Roma, Nápoles +<p>De ahà surgió en mi espÃritu la idea de seguir +a Velázquez en sus viajes, de estudiar la influencia +producida en él por la atmósfera artÃstica de +Italia, acompañarle a Venecia, Boloña, Roma, Nápoles y observar las impresiones de esa alma soberana -ante las manifestaciones del viejo arte clásico, -cuyos restos veía por primera vez, y las del -Renacimiento, que tan poco le dirían.</p> +ante las manifestaciones del viejo arte clásico, +cuyos restos veÃa por primera vez, y las del +Renacimiento, que tan poco le dirÃan.</p> -<p>Ese fué el origen de este libro<a name="FNanchor_10" id="FNanchor_10" href="#Footnote_10" class="fnanchor">[10]</a>.</p> +<p>Ese fué el origen de este libro<a name="FNanchor_10" id="FNanchor_10" href="#Footnote_10" class="fnanchor">[10]</a>.</p> <p class="i4"> 1887. @@ -5475,273 +5437,273 @@ Renacimiento, que tan poco le dirían.</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_10" id="Footnote_10" href="#FNanchor_10"> -<span class="label">[10]</span></a> Ese libro, para el que había reunido abundantes +<span class="label">[10]</span></a> Ese libro, para el que habÃa reunido abundantes elementos, no ha sido escrito; cuando pienso en el placer -que habría sentido en vivir un año en compañía de Velázquez, +que habrÃa sentido en vivir un año en compañÃa de Velázquez, en la Italia del siglo XVII, siento un verdadero pesar por haber dejado de mano ese trabajo.</p> -<p>Otra pluma más autorizada que la mía lo ha llevado +<p>Otra pluma más autorizada que la mÃa lo ha llevado posteriormente a cabo con brillo; me refiero a la obra del -profesor Karl Justi, cuyo libro "Velázquez y su tiempo" -es lo mejor que se ha escrito sobre el príncipe de los pintores.—<b>M. +profesor Karl Justi, cuyo libro "Velázquez y su tiempo" +es lo mejor que se ha escrito sobre el prÃncipe de los pintores.—<b>M. C.</b></p></div> -<h2><a name="La_cuestion_del_idioma" id="La_cuestion_del_idioma">La cuestión del idioma</a></h2> +<h2><a name="La_cuestion_del_idioma" id="La_cuestion_del_idioma">La cuestión del idioma</a></h2> <p class="center">I</p> <p>Las primeras impresiones positivamente desagradables -que sentí respecto a la manera con que -hablamos y escribimos nuestra lengua, fué cuando +que sentà respecto a la manera con que +hablamos y escribimos nuestra lengua, fué cuando las exigencias de mi carrera me llevaron a habitar, -en el extranjero, países donde también impera +en el extranjero, paÃses donde también impera el idioma castellano. Hasta entonces, como supongo -pasa hoy mismo a la mayoría de los argentinos, -aun en su parte ilustrada, sentía en mí, al -par de la natural e instintiva simpatía por la -España (y al hablar así me refiero a los que tenemos -sangre española en las venas) cierta repulsión +pasa hoy mismo a la mayorÃa de los argentinos, +aun en su parte ilustrada, sentÃa en mÃ, al +par de la natural e instintiva simpatÃa por la +España (y al hablar asà me refiero a los que tenemos +sangre española en las venas) cierta repulsión a acatar sumisamente las reglas y prescripciones del buen decir, establecidas por autoridades peninsulares. -Era algo, también instintivo, como la defensa +Era algo, también instintivo, como la defensa de la libertad absoluta de nuestro pensamiento, como el complemento necesario de nuestra independencia. Eso nos ha llevado hasta denominar, en nuestros programas oficiales, "curso de idioma -nacional" a aquel en que se enseña la lengua castellana. -Tanto valdría nacionalizar el catolicismo, -porque es la religión que sostiene el estado, o argentinizar -las matemáticas, porque ellas se enseñan +nacional" a aquel en que se enseña la lengua castellana. +Tanto valdrÃa nacionalizar el catolicismo, +porque es la religión que sostiene el estado, o argentinizar +las matemáticas, porque ellas se enseñan en las facultades nacionales.</p> -<p>A mi juicio el estado de ánimo, por lo menos -de la generación a que pertenezco, respecto a esa -cuestión, provenía principalmente de la educación<span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[192]</a></span> +<p>A mi juicio el estado de ánimo, por lo menos +de la generación a que pertenezco, respecto a esa +cuestión, provenÃa principalmente de la educación<span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[192]</a></span> intelectual, recibida casi exclusivamente en libros -franceses y en el gusto persistente y legítimo por -la literatura de ese país, que por su criterio, su novedad +franceses y en el gusto persistente y legÃtimo por +la literatura de ese paÃs, que por su criterio, su novedad y la potencia de sus escritores, estaba entonces -muy arriba de la contemporánea española. +muy arriba de la contemporánea española. Empleado el tiempo de la lectura, bien corto en -nuestra agitada vida política, en leer novelas, versos -y libros de historia en francés, alejados con +nuestra agitada vida polÃtica, en leer novelas, versos +y libros de historia en francés, alejados con horror de las publicaciones hebdomadarias de la -prensa española, raro era aquel de entre nosotros +prensa española, raro era aquel de entre nosotros que conociera pasablemente el siglo de oro de la -literatura española y que poseyera la colección de -Rivadeneira más que como un simple adorno de +literatura española y que poseyera la colección de +Rivadeneira más que como un simple adorno de su biblioteca, a la manera con que figuran hoy -la "Historia Universal" de Cantú o la "Historia +la "Historia Universal" de Cantú o la "Historia de la Humanidad" de Laurent, venerables monumentos -que dan lustre y peso a los estantes, amén -de la consideración, <i>bona fide</i>, que recae sobre sus -propietarios. Por mí sé decir que fué bien entradito -en años que leí a Solís, a Melo, a Quintana +que dan lustre y peso a los estantes, amén +de la consideración, <i>bona fide</i>, que recae sobre sus +propietarios. Por mà sé decir que fué bien entradito +en años que leà a SolÃs, a Melo, a Quintana y a otros de los maestros que nos presentan el cuadro incomparable de nuestra lengua, bien manejada, apta y flexible para todo, a pesar de las deficiencias -que le encontraba aquel buen señor de -Ochoa, que declaraba haber pasado días enteros -para verter una página de la <i>Mariana</i> de Sandeau, -tan sutil era el tejido de los análisis psicológicos -del escritor francés. Echar la culpa a la lengua +que le encontraba aquel buen señor de +Ochoa, que declaraba haber pasado dÃas enteros +para verter una página de la <i>Mariana</i> de Sandeau, +tan sutil era el tejido de los análisis psicológicos +del escritor francés. Echar la culpa a la lengua en esos casos, vale romper los pinceles con los que no se alcanza a producir una obra maestra.</p> -<p>Era, pues, esa y lo es todavía, la causa principal +<p>Era, pues, esa y lo es todavÃa, la causa principal de nuestro abandono. Luego, las exigencias -de la Academia Española, la pobreza de su autoridad, +de la Academia Española, la pobreza de su autoridad, la sonrisa universal que han suscitado algunas de sus ingenuidades, el mandarinismo estrecho de sus preceptos, fueron y han sido parte no exigua -a mantener vivo el espíritu de oposición en las<span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[193]</a></span> -comarcas americanas. Don Juan María Gutiérrez, -mi maestro y amigo de ilustre memoria, fué el -representante más autorizado de ese espíritu, en -lo que a la Argentina toca. El planteó la cuestión -en su verdadero terreno: la lengua española, -una e indivisible, bien común de todos los que la -hablan y no petrificada e inmóvil, patrimonio exclusivo, -no ya de una nación, sino de una autoridad. -Nadie tal vez, en nuestro país, ha escrito el +a mantener vivo el espÃritu de oposición en las<span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[193]</a></span> +comarcas americanas. Don Juan MarÃa Gutiérrez, +mi maestro y amigo de ilustre memoria, fué el +representante más autorizado de ese espÃritu, en +lo que a la Argentina toca. El planteó la cuestión +en su verdadero terreno: la lengua española, +una e indivisible, bien común de todos los que la +hablan y no petrificada e inmóvil, patrimonio exclusivo, +no ya de una nación, sino de una autoridad. +Nadie tal vez, en nuestro paÃs, ha escrito el castellano con mayor pureza como nadie ha defendido las prerrogativas de una sociedad culta a -mejorar, enriquecer el lenguaje, adaptándolo a todas -las necesidades del progreso científico y del -desenvolvimiento intelectual. Prefería don Juan -María las formas arcaicas conservadas por los levantinos -de raza española, como un piadoso recuerdo +mejorar, enriquecer el lenguaje, adaptándolo a todas +las necesidades del progreso cientÃfico y del +desenvolvimiento intelectual. PreferÃa don Juan +MarÃa las formas arcaicas conservadas por los levantinos +de raza española, como un piadoso recuerdo de sus mayores inicuamente expulsados por Felipe III, a la jerigonza estrecha y purista que -pretendía implantar la Academia, sin dar oídas a -las exigencias naturales de este inmenso depósito -de sangre española, que se llama la América, y que +pretendÃa implantar la Academia, sin dar oÃdas a +las exigencias naturales de este inmenso depósito +de sangre española, que se llama la América, y que es la verdadera esperanza de gloria en el porvenir de la raza.</p> -<p>La acción del Dr. Gutiérrez ha sido generalmente +<p>La acción del Dr. Gutiérrez ha sido generalmente mal entendida; gentes hay que piensan de buena fe que sus preceptos llegaban hasta sancionar los barbarismos y galicismos de que nuestro lenguaje escrito y hablado rebosa y que los argentinos -debíamos regirnos por la gramática del <i>vení, -vos y tomá</i>. Nada más lejos de su pensamiento; -pedía, sí, y en eso aunaba su esfuerzo al de todos +debÃamos regirnos por la gramática del <i>venÃ, +vos y tomá</i>. Nada más lejos de su pensamiento; +pedÃa, sÃ, y en eso aunaba su esfuerzo al de todos los americanos competentes que se han ocupado -de la cuestión, que la lengua que hablamos no +de la cuestión, que la lengua que hablamos no considerara como espurios aquellos aportes que -los vigorosos rastros de los idiomas indígenas y las +los vigorosos rastros de los idiomas indÃgenas y las necesidades o diversos aspectos de la vida esencialmente -americana, traían para bien y comodidad<span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[194]</a></span> -de todos. ¿Por qué el castellano formado por las -diversas capas del fenicio, el céltico, el latino (con -sos raíces indoeuropeas), el árabe, etc., habría de -repudiar voces guaraníes o quichuas, que simplificaban -la dicción evitando perífrasis y rodeos? -¡Cuántas veces, en España, ante esos letreros de +americana, traÃan para bien y comodidad<span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[194]</a></span> +de todos. ¿Por qué el castellano formado por las +diversas capas del fenicio, el céltico, el latino (con +sos raÃces indoeuropeas), el árabe, etc., habrÃa de +repudiar voces guaranÃes o quichuas, que simplificaban +la dicción evitando perÃfrasis y rodeos? +¡Cuántas veces, en España, ante esos letreros de "casa de vacas" que se ven en todas partes, pensaba en nuestro <i>tambo</i>, tan neto y expresivo! -¡Cuántas voces, por otra parte, florecientes y usuales +¡Cuántas voces, por otra parte, florecientes y usuales en el siglo XIV y precisamente de aquellas -que más caracterizan nuestra lengua, están hoy +que más caracterizan nuestra lengua, están hoy relegadas por la Academia en ese enorme armatoste de "anticuadas" que revienta ya, mientras -en los países americanos conservan toda su eficacia +en los paÃses americanos conservan toda su eficacia y su verdad!</p> -<p>La cuestión no es, pues, hacer de la lengua un -mar congelado; la cuestión está en mantenerla pura +<p>La cuestión no es, pues, hacer de la lengua un +mar congelado; la cuestión está en mantenerla pura en sus fundamentos y al enriquecerla con elementos -nuevos y vigorosos, fundir a éstos en la masa -común y someterlos a las buenas reglas, que no -sólo son base de estabilidad, sino condición esencial +nuevos y vigorosos, fundir a éstos en la masa +común y someterlos a las buenas reglas, que no +sólo son base de estabilidad, sino condición esencial para hacer posible el progreso.</p> -<p>El Dr. Gutiérrez predicaba con el ejemplo; le -reputo el más puro y castizo de nuestros escritores +<p>El Dr. Gutiérrez predicaba con el ejemplo; le +reputo el más puro y castizo de nuestros escritores de nota. Sarmiento era demasiado impetuoso -para mantener una corrección inalterable y si bien -algunas de sus páginas tienen el exquisito sabor +para mantener una corrección inalterable y si bien +algunas de sus páginas tienen el exquisito sabor del fuerte y viejo castellano, al dar vuelta la hoja nos encontramos con verbos estrujados, sintaxis -de fantasía, construcciones propias, genuinas, como -si la originalidad de las ideas exigiera igual carácter +de fantasÃa, construcciones propias, genuinas, como +si la originalidad de las ideas exigiera igual carácter a la manera de expresarlas. El general Mitre -ha leído mucho, en muchos idiomas, y la influencia +ha leÃdo mucho, en muchos idiomas, y la influencia de esas lecturas se ve con frecuencia; en los -últimos tiempos, apurado por un trabajo de poderoso +últimos tiempos, apurado por un trabajo de poderoso aliento, ha tenido que ensanchar su vocabulario, buscando en la historia de nuestra lengua<span class="pagenum"><a name="Page_195" id="Page_195">[195]</a></span> ricos elementos olvidados, cuyo empleo le ha permitido, -si bien a costa de cierta impresión de extrañeza +si bien a costa de cierta impresión de extrañeza en el lector, traducir la Divina Comedia con -una paciencia de benedictino y una veneración de +una paciencia de benedictino y una veneración de sectario...</p> <p class="center p2">II</p> <p>Al recorrer el nuevo libro del Sr. Abeille, "El -idioma nacional de los argentinos", recordé que -entre mis viejos papeles debía haber algunas carillas +idioma nacional de los argentinos", recordé que +entre mis viejos papeles debÃa haber algunas carillas sobre la materia, escritas hace ya varios -años. Son las que acaban de leerse y en las que, a +años. Son las que acaban de leerse y en las que, a la verdad, encuentro tan exactamente reflejada mi -opinión actual, que en nada las he modificado.</p> +opinión actual, que en nada las he modificado.</p> -<p>El Sr. Abeille es un filólogo distinguido, aunque +<p>El Sr. Abeille es un filólogo distinguido, aunque hasta los profanos, como yo, echan de ver, desde -luego, que su erudición, si bien fresca y moderna, +luego, que su erudición, si bien fresca y moderna, no se ha formado en las fuentes originales y primitivas. Sabe muy bien lo que hombres como Darmesteter, -Bréal, Paris, Havet, Schleiger, Weil y -otros han escrito sobre la historia anatómica del +Bréal, Paris, Havet, Schleiger, Weil y +otros han escrito sobre la historia anatómica del lenguaje; pero no he notado en su libro rasgos que revelen un conocimiento directo de Bopp, Diez, -Dozy, Engelmann, Pott, etc. No es esta una crítica -que, por cierto, poca autoridad tendría viniendo +Dozy, Engelmann, Pott, etc. No es esta una crÃtica +que, por cierto, poca autoridad tendrÃa viniendo de quien, mucho menos que el Sr. Abeille, ha -llevado sus curioseos lingüísticos a esas profundidades. +llevado sus curioseos lingüÃsticos a esas profundidades. Pero creo poder atribuir los extremos a que llega el Sr. Abeille en el desenvolvimiento de su tesis, a las audacias atrayentes y licencias -extraordinarias que con la filología se han permitido +extraordinarias que con la filologÃa se han permitido los modernos escritores franceses. Y para terminar -con este punto, señalo también el desconocimiento +con este punto, señalo también el desconocimiento de un libro verdaderamente admirable y que, para el completo esclarecimiento del tema -abordado por el señor Abeille, era fundamental;<span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[196]</a></span> -me refiero a las "Apuntaciones críticas sobre el -lenguaje bogotano" de Rufino José Cuervo, libro -que, en ocho años (1876-1884) tuvo cuatro ediciones -y que mereció al autor, de parte de los más -eminentes filólogos de Europa, homenajes de real -admiración. Si el Sr. Abeille ha leído ya ese libro, -necesita releerlo, porque él le dará la nota exacta -y prudente en la manera de tratar esta cuestión.</p> +abordado por el señor Abeille, era fundamental;<span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[196]</a></span> +me refiero a las "Apuntaciones crÃticas sobre el +lenguaje bogotano" de Rufino José Cuervo, libro +que, en ocho años (1876-1884) tuvo cuatro ediciones +y que mereció al autor, de parte de los más +eminentes filólogos de Europa, homenajes de real +admiración. Si el Sr. Abeille ha leÃdo ya ese libro, +necesita releerlo, porque él le dará la nota exacta +y prudente en la manera de tratar esta cuestión.</p> <p>Indudablemente, si las lenguas, sin abandonar -el terruño, se transforman hasta el punto de que -tal vez Corbulón no habría entendido las voces -de mando de Escipión o Paulo Emilio, ¿cuánto mayor -no será ese cambio si ellas reviven en países +el terruño, se transforman hasta el punto de que +tal vez Corbulón no habrÃa entendido las voces +de mando de Escipión o Paulo Emilio, ¿cuánto mayor +no será ese cambio si ellas reviven en paÃses lejanos al de su origen, bajo diverso ambiente, -sirviendo de vehículo a nuevas ideas, expuestas a +sirviendo de vehÃculo a nuevas ideas, expuestas a todos los ataques de los idiomas encontrados en -el suelo conquistado, amén de los que de afuera -vienen, también ellos, en son de conquista? Pretender, +el suelo conquistado, amén de los que de afuera +vienen, también ellos, en son de conquista? Pretender, pues, fijar un idioma es tan absurdo, que -cuando se consigue, no ya el hecho en sí mismo, -lo que es imposible, sino la admisión de la idea +cuando se consigue, no ya el hecho en sà mismo, +lo que es imposible, sino la admisión de la idea como un postulado colectivo, se llega a una verdadera -deformación por el estancamiento del espíritu +deformación por el estancamiento del espÃritu nacional. Es el caso de la China: la lengua que hoy se habla en el imperio del Medio se parece -tanto a la que allí se hablaba cuando Fidias -esculpía en Atenas, como la de Pericles a la que +tanto a la que allà se hablaba cuando Fidias +esculpÃa en Atenas, como la de Pericles a la que hoy habla el rey Jorge de Grecia. La diferencia -está en que mientras el idioma de Pericles, nacido +está en que mientras el idioma de Pericles, nacido como todas las lenguas humanas del monosilabismo, -había llegado a su perfección, el chino, inmóvil -en su forma, si bien variable en su fonética, -era tan monosilábico, tan primitivo, tan "celular", +habÃa llegado a su perfección, el chino, inmóvil +en su forma, si bien variable en su fonética, +era tan monosilábico, tan primitivo, tan "celular", como dice muy bien el Sr. Abeille, entonces como hoy.</p> -<p>¿Puede nadie pretender que el castellano se petrifique -de esa suerte? ¿Puede el purista más em<span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[197]</a></span>pecinado +<p>¿Puede nadie pretender que el castellano se petrifique +de esa suerte? ¿Puede el purista más em<span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[197]</a></span>pecinado e inflexible pretender luchar contra las mil influencias que han de determinar las modificaciones -regionales que la lengua española sufrirá -en América, como las ha sufrido ya en las mismas -provincias peninsulares? ¿Es acaso sensato oponerse +regionales que la lengua española sufrirá +en América, como las ha sufrido ya en las mismas +provincias peninsulares? ¿Es acaso sensato oponerse a los neologismos necesitados por los progresos -de las ciencias y las artes o la adopción +de las ciencias y las artes o la adopción de nuevos usos, y si hoy, como dice Cuervo, "no -hacemos melindres a voces astrológicas como <i>sino</i>, -<i>estrella</i>, <i>desastre</i>, <i>desastrado</i>, <i>jovial</i>, <i>saturnino</i>, ¿por -qué hemos de negar a nuestros contemporáneos el -empleo oportuno de términos o imágenes suministrados -por las ciencias modernas, cuando más si -se considera su mayor vulgarización con respecto +hacemos melindres a voces astrológicas como <i>sino</i>, +<i>estrella</i>, <i>desastre</i>, <i>desastrado</i>, <i>jovial</i>, <i>saturnino</i>, ¿por +qué hemos de negar a nuestros contemporáneos el +empleo oportuno de términos o imágenes suministrados +por las ciencias modernas, cuando más si +se considera su mayor vulgarización con respecto a los siglos pasados?"</p> -<p>Lo que sí se puede y se debe sostener, es que +<p>Lo que sà se puede y se debe sostener, es que todos los aportes, los enriquecimientos, las adquisiciones por conquista, cambio, compra, violencia -y todo otro modo de adueñarse de lo ajeno, se +y todo otro modo de adueñarse de lo ajeno, se sometan a las reglas generales por las cuales se rige la comunidad. Si el quichua nos trae <i>charqui</i> -y en el acto formamos el verbo <i>charquear</i>, conjuguémoslo -según lo enseña la gramática castellana -y no otra. Si en virtud de esos fenómenos de -derivación que tan bien estudia el Sr. Abeille, +y en el acto formamos el verbo <i>charquear</i>, conjuguémoslo +según lo enseña la gramática castellana +y no otra. Si en virtud de esos fenómenos de +derivación que tan bien estudia el Sr. Abeille, de <i>cardo</i> sacamos el lindo y expresivo <i>cardal</i>, de -<i>bellaco</i>, <i>bellaquear</i>, o de <i>baquía</i>, <i>baqueano</i>, añadamos -sencillamente esas palabras a nuestro léxico -propio, como todos los otros países americanos -añadirán a los suyos las que formen por el mismo -procedimiento—y hagámoslo con la seguridad de +<i>bellaco</i>, <i>bellaquear</i>, o de <i>baquÃa</i>, <i>baqueano</i>, añadamos +sencillamente esas palabras a nuestro léxico +propio, como todos los otros paÃses americanos +añadirán a los suyos las que formen por el mismo +procedimiento—y hagámoslo con la seguridad de que al hacerlo en nada adulteramos los principios fundamentales de nuestra lengua que no es "el idioma de los argentinos", ni el "idioma nacional", @@ -5749,58 +5711,58 @@ sino simplemente y puramente el castellano.</p> <p>El Sr. Abeille, que es un entusiasta de nuestra tierra (uno no puede menos que conmoverse al<span class="pagenum"><a name="Page_198" id="Page_198">[198]</a></span> -verle entonar el himno nacional a propósito de lingüística) +verle entonar el himno nacional a propósito de lingüÃstica) tiene tal debilidad complaciente con la -que hablamos y que él rotula "idioma nacional de +que hablamos y que él rotula "idioma nacional de los argentinos", que llega hasta justificar los cambios -sintácticos que hemos introducido en el español, +sintácticos que hemos introducido en el español, sosteniendo que "el uso de algunos de ellos es realmente criticable en una lengua fijada", pero que ese uso "debe favorecerse en una lengua en -evolución como la nuestra".</p> +evolución como la nuestra".</p> <p>Me parece ver ijadear al Sr. Abeille en su esfuerzo para defender nuestro "<i>bajo</i> el punto de -vista", contra "<i>del</i> punto de vista" español. Trae -un ejemplo y una explicación al respecto que entretienen +vista", contra "<i>del</i> punto de vista" español. Trae +un ejemplo y una explicación al respecto que entretienen bastante. Nunca le hemos de aceptar al Sr. Abeille que se diga, cuando se empleen palabras -españolas, "me ha encargado <i>de</i> decirle" en +españolas, "me ha encargado <i>de</i> decirle" en vez de "me ha encargado decirle", porque, aunque -un niño esté en formación, no hay por que habituarle +un niño esté en formación, no hay por que habituarle a andar con las rodillas y no con los pies, -que es lo natural, lo sano y lo útil, sin contar -con que es esa la única manera (como en el idioma) +que es lo natural, lo sano y lo útil, sin contar +con que es esa la única manera (como en el idioma) que permite al cuerpo desplegar su esbeltez y su elegancia.</p> -<p>Entre las excursiones etimológicas que hace el +<p>Entre las excursiones etimológicas que hace el Sr. Abeille—que son frecuentes, agradables y generalmente fructuosas—hay algunas que me han dejado pensativo, precisamente porque se refieren -a voces que han echado raíces en nuestro suelo, -sin que se sepa de dónde vino la semilla primitiva. +a voces que han echado raÃces en nuestro suelo, +sin que se sepa de dónde vino la semilla primitiva. Una de ellas es <i>atorrante</i>. Esta palabra, puedo -asegurarle al Sr. Abeille, es de introducción +asegurarle al Sr. Abeille, es de introducción relativamente reciente en el "idioma nacional de -los argentinos". Después de haber vivido más de -un cuarto de siglo la oí por primera vez en mi -tierra, allá por el año 1884, de regreso de Europa, -donde había pasado algunos años. Y no es que -hubiera vivido en mi país entre académicos y pro<span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[199]</a></span>sistas, -pues hasta cronista de policía substituto había +los argentinos". Después de haber vivido más de +un cuarto de siglo la oà por primera vez en mi +tierra, allá por el año 1884, de regreso de Europa, +donde habÃa pasado algunos años. Y no es que +hubiera vivido en mi paÃs entre académicos y pro<span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[199]</a></span>sistas, +pues hasta cronista de policÃa substituto habÃa sido en la vieja <i>Tribuna</i>.</p> -<p>Pregunté qué significaba <i>atorrante</i> y de dónde -venía. Se me hizo la descripción del <i>gueux</i>, del +<p>Pregunté qué significaba <i>atorrante</i> y de dónde +venÃa. Se me hizo la descripción del <i>gueux</i>, del vagabundo, del <i>chemineux</i>, y se me dijo entonces -(no hay lomo como el de la etimología para soportar +(no hay lomo como el de la etimologÃa para soportar carga) que el vocablo tomaba origen en el hecho -de que los individuos del noble gremio así -denominado dormían en los caños enormes que -obstruían entonces nuestras calles, llamados de -<i>tormenta</i>. De ahí <i>atorrante</i>. Aunque sin forma -clásica, esa etimología me trajo a la memoria la +de que los individuos del noble gremio asà +denominado dormÃan en los caños enormes que +obstruÃan entonces nuestras calles, llamados de +<i>tormenta</i>. De ahà <i>atorrante</i>. Aunque sin forma +clásica, esa etimologÃa me trajo a la memoria la que da el maestro Alejo de Venegas, citado por Cuervo, de la voz <i>alquilar</i>.</p> @@ -5808,72 +5770,72 @@ Cuervo, de la voz <i>alquilar</i>.</p> que es <i>otro que la habita</i>, conviene a saber, la casa ajena". (!)</p> -<p>El Sr. Abeille es más científico; pero lo que -hay que admirar más, es la agilidad maravillosa +<p>El Sr. Abeille es más cientÃfico; pero lo que +hay que admirar más, es la agilidad maravillosa que despliega para extraer del verbo latino <i>torrere</i>, que significa secar, tostar, quemar, incendiar, inflamar, -el vocablo <i>atorrante</i>, <i>el que se hiela</i>, según -él, porque Varro emplea el verbo citado en el sentido -de quemar, hablando del frío. Yo consentiría +el vocablo <i>atorrante</i>, <i>el que se hiela</i>, según +él, porque Varro emplea el verbo citado en el sentido +de quemar, hablando del frÃo. Yo consentirÃa gustoso, porque estoy curado de espanto en esa -materia; pero desearía saber cómo—y poco más -o menos cuándo—se ha colado ese <i>torrere</i> en nuestro -país, y por qué causa ha hecho su evolución -tan rápida, pues lo repito, y apelo a la memoria -de todos los hombres de mi edad, hace veinte años, +materia; pero desearÃa saber cómo—y poco más +o menos cuándo—se ha colado ese <i>torrere</i> en nuestro +paÃs, y por qué causa ha hecho su evolución +tan rápida, pues lo repito, y apelo a la memoria +de todos los hombres de mi edad, hace veinte años, no era generalmente conocida la palabra "atorrante".</p> <p>Hubiera deseado que el Sr. Abeille, con su segura -información, nos hubiera dicho algo sobre el +información, nos hubiera dicho algo sobre el delicioso <i>guarango</i> de nuestro "idioma nacional", que si viene realmente de dos palabras quichuas que significan <i>varios colores</i>, es un hallazgo genial<span class="pagenum"><a name="Page_200" id="Page_200">[200]</a></span> del pueblo—y del odioso <i>macana</i>, que no se acierta a comprender como ha venido a significar <i>disparate</i>, -<i>despropósito</i>, de su acepción primitiva y aceptada, -aun en España, de "arma contundente usada +<i>despropósito</i>, de su acepción primitiva y aceptada, +aun en España, de "arma contundente usada por los indios". Y llegando a las profundidades del "idioma nacional de los argentinos", anda -por ahí un famoso <i>titeo</i>, muy campante, que amenazando +por ahà un famoso <i>titeo</i>, muy campante, que amenazando de desalojo al castizo <i>bochinche</i>, ha invadido ya los dominios de la <i>burla</i> y de la <i>broma</i>, -sin que sepamos aún qué derechos tiene, semánticamente -hablando, para conducirse así.</p> +sin que sepamos aún qué derechos tiene, semánticamente +hablando, para conducirse asÃ.</p> <p class="p2 center">III</p> -<p>La circunstancia especial de ser este un país de -inmigración, hace más peligrosa la doctrina que -informa el libro del Sr. Abeille y más necesaria -su categórica condenación. Sólo los países de buena +<p>La circunstancia especial de ser este un paÃs de +inmigración, hace más peligrosa la doctrina que +informa el libro del Sr. Abeille y más necesaria +su categórica condenación. Sólo los paÃses de buena habla tienen buena literatura y buena literatura -significa cultura, progreso, civilización. Pretender +significa cultura, progreso, civilización. Pretender que el idioma futuro de esta tierra, si admitimos -las teorías del Sr. Abeille y salimos de las rutas -gramaticales del castellano, idioma que se formará, -sobre una base de español, con mucho italiano, un -poco de francés, una migaja de quichua, una narigada -de guaraní, amén de una sintaxis <i>toba</i>, tiene +las teorÃas del Sr. Abeille y salimos de las rutas +gramaticales del castellano, idioma que se formará, +sobre una base de español, con mucho italiano, un +poco de francés, una migaja de quichua, una narigada +de guaranÃ, amén de una sintaxis <i>toba</i>, tiene un gran porvenir, es lo mismo que augurar los -destinos del griego o del latín a la jerga que +destinos del griego o del latÃn a la jerga que hablan los chinos de la costa o la jerigonza de los levantinos, verdadero volapuk sin reglas, creado -por las necesidades del comercio. Paréceme que -si el Sr. Abeille, a más de tener todo el cariño +por las necesidades del comercio. Paréceme que +si el Sr. Abeille, a más de tener todo el cariño que muestra por esta tierra y que creemos sincero, -fuera hijo de ella, sentiría en el alma algo -instintivo, que le enderezaría el razonamiento en +fuera hijo de ella, sentirÃa en el alma algo +instintivo, que le enderezarÃa el razonamiento en esta materia.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_201" id="Page_201">[201]</a></span></p> <p>Y ahora me voy a releer la muerte de Marco -Aurelio, de Renán, el discurso sobre la nobleza +Aurelio, de Renán, el discurso sobre la nobleza de las armas, de Cervantes, la pintura de Inglaterra al terminar el siglo XVII, de Macaulay o los coros del Adelghi, de Manzoni, para en seguida pedir al cielo conserve en nuestro suelo la pureza de la noble lengua que hablamos, a fin de que -algún día, si no nosotros, nuestros hijos, puedan -leer, de autores nacionales, páginas como aquéllas.</p> +algún dÃa, si no nosotros, nuestros hijos, puedan +leer, de autores nacionales, páginas como aquéllas.</p> <p class="i4"> 1900. @@ -5884,766 +5846,766 @@ leer, de autores nacionales, páginas como aquéllas.</p> <h2><a name="Tucumana" id="Tucumana"> Tucumana</a></h2> -<p>La hacienda del "Arrayán" dista de Tucumán -poco más de doce leguas, esto es, unas buenas +<p>La hacienda del "Arrayán" dista de Tucumán +poco más de doce leguas, esto es, unas buenas diez horas de marcha. Al abandonar el valle es necesario acudir a la mula o al caballo habituado -a la montaña. Así se asciende lentamente, se cruzan -los cuadros más bellos que pueden contemplarse +a la montaña. Asà se asciende lentamente, se cruzan +los cuadros más bellos que pueden contemplarse en suelo argentino; cuadros cuyo aspecto va -cambiando de carácter a medida que los caprichos -de la ruta conducen a una garganta de la que, más -que verse, se adivina el fondo, o llevan a una cúspide +cambiando de carácter a medida que los caprichos +de la ruta conducen a una garganta de la que, más +que verse, se adivina el fondo, o llevan a una cúspide desde la cual se abarca un paisaje dilatado. -Jamás la nieve cubrió esos montes, vírgenes +Jamás la nieve cubrió esos montes, vÃrgenes del helado abrigo bajo el cual se cobija la tierra en los duros climas del Norte. La Naturaleza desnuda, siempre alegre, viviendo sin cesar, arroja en todas las formas su savia desbordante. A veces cuando el sol vibra sobre ella con tal intensidad -que el suelo se entreabre, la acción generosa de +que el suelo se entreabre, la acción generosa de los bosques que cubren los cerros como un manto real, acumula las nubes y prepara la lluvia, que empieza en largas y anchas gotas, se acelera, se -enardece con el estruendo del trueno, se hace frenética, +enardece con el estruendo del trueno, se hace frenética, cae a torrentes, amenaza, va a herir... y se disuelve en una sonrisa de verano. El que no -conoce esas fantasías del trópico no puede darse +conoce esas fantasÃas del trópico no puede darse cuenta de la vida intensa y expresiva de la naturaleza...</p> <p><span class="pagenum"><a name="Page_206" id="Page_206">[206]</a></span></p> -<p>El "Arrayán", propiedad de don Juan Andrés +<p>El "Arrayán", propiedad de don Juan Andrés Segovia, ocupaba un extenso y lujoso valle completamente -rodeado por colinas de poca elevación -que lo defendían como una cadena de baluartes. -Bien patrimonial, había quedado abandonado hasta -1860, a la merced de todo el que quería llevar -allí su rebaño vagabundo. Sólo cuando la nacionalidad -se constituyó y que la paz hizo nacer la +rodeado por colinas de poca elevación +que lo defendÃan como una cadena de baluartes. +Bien patrimonial, habÃa quedado abandonado hasta +1860, a la merced de todo el que querÃa llevar +allà su rebaño vagabundo. Sólo cuando la nacionalidad +se constituyó y que la paz hizo nacer la esperanza, en ese momento digno de estudio en -nuestro país, cuando el pueblo argentino, como -al despertar de un largo sueño, empezó a palparse, +nuestro paÃs, cuando el pueblo argentino, como +al despertar de un largo sueño, empezó a palparse, a darse cuenta de las necesidades de la vida y a estudiar los recursos de nuestro suelo admirable, -sólo entonces Segovia, uno de los precursores en -su provincia de la implantación de la industria -que debía hacer su riqueza, comprendió el inmenso -valor del "Arrayán" y ensayó un pequeño plantío -de caña de azúcar. Poco a poco el campo del -arado se extendió y la tierra, atónita de recibir +sólo entonces Segovia, uno de los precursores en +su provincia de la implantación de la industria +que debÃa hacer su riqueza, comprendió el inmenso +valor del "Arrayán" y ensayó un pequeño plantÃo +de caña de azúcar. Poco a poco el campo del +arado se extendió y la tierra, atónita de recibir semilla de mano del hombre, gozosa de la aventura, -rindió opulenta el préstamo parsimonioso.</p> +rindió opulenta el préstamo parsimonioso.</p> -<p>Al rancho de paja sucedió bien pronto una habitación -<i>de material</i>, que cinco años más tarde cedió +<p>Al rancho de paja sucedió bien pronto una habitación +<i>de material</i>, que cinco años más tarde cedió el sitio no a un palacio, sino a uno de aquellos -vastos y cómodos edificios, sin arte ni belleza, pero -que el instinto del hombre más ignorante sabe +vastos y cómodos edificios, sin arte ni belleza, pero +que el instinto del hombre más ignorante sabe construir, de acuerdo con las exigencias del clima. -Sobre una pequeña altura, una masa cuadrada, +Sobre una pequeña altura, una masa cuadrada, flanqueada por anchos corredores y en el centro un patio enorme, cubierto de naranjales, limoneros, palmeras, arrayanes y laureles rosa.</p> -<p>Del mismo modo, el viejo trapiche primitivo había +<p>Del mismo modo, el viejo trapiche primitivo habÃa desaparecido ante la enorme maquinaria moderna, -esa maravilla de mecánica que toma el verde -tronco de la caña y lanzando el jugo que le -extrae a su peregrinación fantástica, lo transforma +esa maravilla de mecánica que toma el verde +tronco de la caña y lanzando el jugo que le +extrae a su peregrinación fantástica, lo transforma en oro.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_207" id="Page_207">[207]</a></span></p> <p>El ingenio propiamente dicho, se levantaba a -trescientos metros de la habitación—y a su pie, -una pequeña aldea se había formado, con sus casitas -limpias, cuidadas, rodeadas de árboles y flores, +trescientos metros de la habitación—y a su pie, +una pequeña aldea se habÃa formado, con sus casitas +limpias, cuidadas, rodeadas de árboles y flores, morada de los ingenieros y empleados extranjeros y sus ranchos casi abiertos, hogar transitorio -del criollo. En el centro, una pequeña iglesia levantaba +del criollo. En el centro, una pequeña iglesia levantaba su campanario blanco, frente a la escuela -modesta. Los dos edificios parecían mirarse con -cariño en su humildad recíproca; la una exigía una +modesta. Los dos edificios parecÃan mirarse con +cariño en su humildad recÃproca; la una exigÃa una fe serena y tranquila y la ciencia que en la otra -se enseñaba era bien tímida para levantar la cabeza. +se enseñaba era bien tÃmida para levantar la cabeza. Los peones miraban con envidia a sus hijos ir a la escuela y pasaban largas horas de la tarde, -al concluir las faenas, haciéndose enseñar los insondables -misterios del alfabeto por los niños encantados +al concluir las faenas, haciéndose enseñar los insondables +misterios del alfabeto por los niños encantados de lucir su ciencia ante sus padres.</p> -<p>Segovia tenía predilección por su hacienda del -Arrayán; no sólo era la base principal de su fortuna, -sino que encontraba dulce la vida allí, rodeado +<p>Segovia tenÃa predilección por su hacienda del +Arrayán; no sólo era la base principal de su fortuna, +sino que encontraba dulce la vida allÃ, rodeado de su familia y entregada el alma a esa profunda -satisfacción moral que da la conciencia de -ocupar útilmente el tiempo. Parecía que al descender +satisfacción moral que da la conciencia de +ocupar útilmente el tiempo. ParecÃa que al descender al valle, todas las contrariedades volaban de -su espíritu para dar lugar a un contento sereno e -igual. El día de su llegada era caro; todos los necesitados, -todos los que se habían comido anticipadamente -el beneficio de la estación, todos los que -se habían visto cortar el crédito por el implacable -pulpero, acudían a él y rara vez volvían descontentos. -Lo que le había costado más implantar, era el -régimen moral. A medida que su hija Clara crecía, -Segovia comprendía los inconvenientes de aquel +su espÃritu para dar lugar a un contento sereno e +igual. El dÃa de su llegada era caro; todos los necesitados, +todos los que se habÃan comido anticipadamente +el beneficio de la estación, todos los que +se habÃan visto cortar el crédito por el implacable +pulpero, acudÃan a él y rara vez volvÃan descontentos. +Lo que le habÃa costado más implantar, era el +régimen moral. A medida que su hija Clara crecÃa, +Segovia comprendÃa los inconvenientes de aquel estado social perfectamente primitivo, en el que -las teorías más avanzadas del <i>free love</i> americano -habían recibido una vigorosa aplicación inconsciente. -Rara era la pareja que había pasado por otro<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[208]</a></span> +las teorÃas más avanzadas del <i>free love</i> americano +habÃan recibido una vigorosa aplicación inconsciente. +Rara era la pareja que habÃa pasado por otro<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[208]</a></span> altar que el de la naturaleza antes de consumar su -unión. Segovia constataba que los resultados podían -luchar con éxito con los productos más canónicos +unión. Segovia constataba que los resultados podÃan +luchar con éxito con los productos más canónicos de las sociedades cultas y que esos muchachos rollizos y vigorosos, concebidos al azar de una noche de verano, bajo un cielo estrellado y la callada -protección de un naranjo dormido, nada tenían que -envidiar al pillete lívido de las ciudades, venido al +protección de un naranjo dormido, nada tenÃan que +envidiar al pillete lÃvido de las ciudades, venido al mundo con un pertrecho completo de sacramentos -y actos oficiales. En tanto que Clara fué pequeña, -Segovia sostuvo impávido su teoría contra los enérgicos +y actos oficiales. En tanto que Clara fué pequeña, +Segovia sostuvo impávido su teorÃa contra los enérgicos asaltos de su hermana, devota combatiente, y -los más flojos de su mujer; pero más tarde comprendió -que debía ceder y cedió. Fué entonces que -se levantó la capilla y que la aldea del Arrayán -presenció respetuosa la entrada solemne del señor -don Isidoro, nombrado capellán del establecimiento +los más flojos de su mujer; pero más tarde comprendió +que debÃa ceder y cedió. Fué entonces que +se levantó la capilla y que la aldea del Arrayán +presenció respetuosa la entrada solemne del señor +don Isidoro, nombrado capellán del establecimiento y encargado de poner un poco de orden en aquel -pequeño mundo que hasta entonces había crecido -bajo la mirada directa del Señor, sin intervención +pequeño mundo que hasta entonces habÃa crecido +bajo la mirada directa del Señor, sin intervención de su santa iglesia.</p> -<p>Era don Isidoro un mocetón de veintiséis o -veintiocho años, bien plantado, alto, robusto y -hecho a torno. Visto de espaldas, parecía un granadero -disfrazado, un hombre de acción y de pasiones. -De frente, el problema se resolvía: jamás una -cara más plácida, dulce, naturalmente tranquila y -alegre, había reflejado un alma más alejada de las +<p>Era don Isidoro un mocetón de veintiséis o +veintiocho años, bien plantado, alto, robusto y +hecho a torno. Visto de espaldas, parecÃa un granadero +disfrazado, un hombre de acción y de pasiones. +De frente, el problema se resolvÃa: jamás una +cara más plácida, dulce, naturalmente tranquila y +alegre, habÃa reflejado un alma más alejada de las concepciones turbadoras de la vida. Inocente a veces -hasta el exceso, se salvaba siempre no sólo de las -dificultades, sino del ridículo mismo, por su bondad -profunda y sana. Era español; muy niño, vino con -Su humilde familia a Buenos Aires, se educó en el -seminario y más tarde fué familiar de un prelado -que le tomó cariño, le dió las órdenes y trató de ayudarle. -Segovia le conoció en uno de sus viajes, rió -un poco de su inocencia, le intrigó ese rarísimo fe<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[209]</a></span>nómeno -de perfecta pureza y concluyó por llevársele -a Tucumán. Al mes de vida íntima le trataba -con afección paternal; pero jamás pudo privarse de -la clásica broma que hacía poner rojo a don Isidoro -y que consistía invariablemente en empezar por mirarle, -analizar sus formas atléticas, suspirar y lanzar -su eterno "¡Qué lástima!" Don Isidoro se ruborizaba, -murmuraba un "Señor don Juan Andrés!..." -y sonreía incómodo. Lo que daba lástima -a Segovia, era el desperdicio de un hombrón semejante, -que habría hecho tan feliz a una mujer y +hasta el exceso, se salvaba siempre no sólo de las +dificultades, sino del ridÃculo mismo, por su bondad +profunda y sana. Era español; muy niño, vino con +Su humilde familia a Buenos Aires, se educó en el +seminario y más tarde fué familiar de un prelado +que le tomó cariño, le dió las órdenes y trató de ayudarle. +Segovia le conoció en uno de sus viajes, rió +un poco de su inocencia, le intrigó ese rarÃsimo fe<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[209]</a></span>nómeno +de perfecta pureza y concluyó por llevársele +a Tucumán. Al mes de vida Ãntima le trataba +con afección paternal; pero jamás pudo privarse de +la clásica broma que hacÃa poner rojo a don Isidoro +y que consistÃa invariablemente en empezar por mirarle, +analizar sus formas atléticas, suspirar y lanzar +su eterno "¡Qué lástima!" Don Isidoro se ruborizaba, +murmuraba un "Señor don Juan Andrés!..." +y sonreÃa incómodo. Lo que daba lástima +a Segovia, era el desperdicio de un hombrón semejante, +que habrÃa hecho tan feliz a una mujer y dado tan vigorosa prole.</p> -<p>Lo que don Isidoro casó y bautizó en los primeros -tiempos, no está escrito. Al principio quiso hacer -una amonestación por separado a cada pareja; pero -eran tantas, que al fin resolvió casar de 10 a 12 a. m. +<p>Lo que don Isidoro casó y bautizó en los primeros +tiempos, no está escrito. Al principio quiso hacer +una amonestación por separado a cada pareja; pero +eran tantas, que al fin resolvió casar de 10 a 12 a. m. y luego proclamar por secciones de veinte. Aunque -don Isidoro tenía su casita junto a la capilla, comía +don Isidoro tenÃa su casita junto a la capilla, comÃa siempre en la mesa de Segovia durante la permanencia -de éste en la hacienda. A más de él, había +de éste en la hacienda. A más de él, habÃa dos comensales invariables: el ingeniero principal, -Mr. Barclay, un americano que había pasado casi +Mr. Barclay, un americano que habÃa pasado casi toda su vida en la Habana y que un mal azar de -fortuna arrojó al Plata. Tenía 50 años sonados, era -silencioso, trabajador y no se le conocían sino dos -pasiones: la música y Clara, o más bien sólo la -primera, que para él se encarnaba en la segunda. -Luego don Benito Morreón, español, maestro de primeras -letras, soltero, de cuarenta años, rubio, descolorido, -con anteojos, apasionado por la filología, pero -sin hablar jota de francés, ni de alemán, ni de inglés, -ni de nada, en una palabra, aunque hacía diez -años, según afirmaba, que se había entregado al estudio +fortuna arrojó al Plata. TenÃa 50 años sonados, era +silencioso, trabajador y no se le conocÃan sino dos +pasiones: la música y Clara, o más bien sólo la +primera, que para él se encarnaba en la segunda. +Luego don Benito Morreón, español, maestro de primeras +letras, soltero, de cuarenta años, rubio, descolorido, +con anteojos, apasionado por la filologÃa, pero +sin hablar jota de francés, ni de alemán, ni de inglés, +ni de nada, en una palabra, aunque hacÃa diez +años, según afirmaba, que se habÃa entregado al estudio de los idiomas eslavos, para empezar por lo -más difícil. Su sistema consistía en llevar un libro -enorme en el que copiaba, junto a la voz española, +más difÃcil. Su sistema consistÃa en llevar un libro +enorme en el que copiaba, junto a la voz española, la correspondiente en bohemio, en croata, en serbio,<span class="pagenum"><a name="Page_210" id="Page_210">[210]</a></span> -en rutheno, o en ruso, echando el alma en la transcripción -de los caracteres gráficos de cada idioma, -sin avanzar jamás en su conocimiento. El sueño de -don Benito era llegar a tener discípulos capaces de +en rutheno, o en ruso, echando el alma en la transcripción +de los caracteres gráficos de cada idioma, +sin avanzar jamás en su conocimiento. El sueño de +don Benito era llegar a tener discÃpulos capaces de comprender el curso de <i>bello ideal</i>, como llamaba a -la literatura, curso que pretendía dar, así que su -pan intelectual hubiera fortificado el espíritu de sus -educandos. Pero éstos, tan pronto como sabían leer, +la literatura, curso que pretendÃa dar, asà que su +pan intelectual hubiera fortificado el espÃritu de sus +educandos. Pero éstos, tan pronto como sabÃan leer, escribir y contar, tomaban el machete y se iban a -cortar caña. Don Benito presentaba sus quejas a +cortar caña. Don Benito presentaba sus quejas a Segovia, quien le demostraba pacientemente que un -peón no debe jamás tener una educación superior a -su posición en el mundo. D. Benito no se desanimaba -y esperaba con calma la explosión de un genio +peón no debe jamás tener una educación superior a +su posición en el mundo. D. Benito no se desanimaba +y esperaba con calma la explosión de un genio entre los chinitos descalzos que poblaban su escuela. -Católico ferviente, ayudaba invariablemente la misa -de don Isidoro, con quien mantenía excelentes relaciones.</p> +Católico ferviente, ayudaba invariablemente la misa +de don Isidoro, con quien mantenÃa excelentes relaciones.</p> -<p>Luego venía Toribio, el hombre de confianza de +<p>Luego venÃa Toribio, el hombre de confianza de Segovia, capataz del establecimiento en su ausencia, -pero sin jurisdicción sobre Barclay, rey y señor allá -en sus máquinas. Toribio no comía en la mesa; peón -había sido, peón había quedado. Decía a Clara -"niña Clarita", amansaba él mismo los caballos +pero sin jurisdicción sobre Barclay, rey y señor allá +en sus máquinas. Toribio no comÃa en la mesa; peón +habÃa sido, peón habÃa quedado. DecÃa a Clara +"niña Clarita", amansaba él mismo los caballos destinados a su silla, se sacaba el sombrero delante de don Isidoro o don Benito y trataba a los peones -como amigos, lo que no impedía que de tiempo en -tiempo demoliera uno o dos de un puñetazo. La hacienda, -durante las faenas, contaba más de doscientos -hombres entre los cortadores de caña y los adscriptos -a las máquinas, con otras tantas mujeres y -un sinnúmero de chiquillos. Manejar todo ese mundo -no era cosa sencilla y se necesitaba, a más de los -puños de Toribio, su aureola de soldado valeroso, -como lo atestiguaban las medallas que lucía su pecho, +como amigos, lo que no impedÃa que de tiempo en +tiempo demoliera uno o dos de un puñetazo. La hacienda, +durante las faenas, contaba más de doscientos +hombres entre los cortadores de caña y los adscriptos +a las máquinas, con otras tantas mujeres y +un sinnúmero de chiquillos. Manejar todo ese mundo +no era cosa sencilla y se necesitaba, a más de los +puños de Toribio, su aureola de soldado valeroso, +como lo atestiguaban las medallas que lucÃa su pecho, en las grandes fiestas de iglesia.</p> <p>Como Segovia, su mujer y Clara amaban la ha<span class="pagenum"><a name="Page_211" id="Page_211">[211]</a></span>cienda. -No sólo encontraban allí una vida de paz y -tranquilidad, sino también aquel secreto halago que +No sólo encontraban allà una vida de paz y +tranquilidad, sino también aquel secreto halago que tan profundamente han de haber sentido nuestros padres y que para nosotros se ha desvanecido por completo, arrastrado por la ola del cosmopolitismo -democrático: la expresión de respeto constante, la -veneración de los subalternos como a seres superiores, +democrático: la expresión de respeto constante, la +veneración de los subalternos como a seres superiores, colocados por una ley divina e inmutable en -una escala más elevada, algo como un vestigio vago -del viejo y manso feudalismo americano. ¿Dónde, -dónde están los criados viejos y fieles que entreví -en los primeros años en la casa de mis padres? -¿Dónde aquellos esclavos emancipados que nos trataban -como a pequeños príncipes, dónde sus hijos, +una escala más elevada, algo como un vestigio vago +del viejo y manso feudalismo americano. ¿Dónde, +dónde están los criados viejos y fieles que entrevà +en los primeros años en la casa de mis padres? +¿Dónde aquellos esclavos emancipados que nos trataban +como a pequeños prÃncipes, dónde sus hijos, nacidos hombres libres, criados a nuestro lado, llevando -nuestro nombre de familia, compañeros de +nuestro nombre de familia, compañeros de juego en la infancia, viendo la vida recta por delante, -sin más preocupación que servir bien y fielmente?... +sin más preocupación que servir bien y fielmente?... El movimiento de las ideas, la influencia -de las ciudades, la fluctuación de las fortunas -y la desaparición de los viejos y sólidos hogares, ha +de las ciudades, la fluctuación de las fortunas +y la desaparición de los viejos y sólidos hogares, ha hecho cambiar todo eso. Hoy nos sirve un sirviente europeo que nos roba, que se viste mejor que nosotros y que recuerda su calidad de hombre libre apenas se le mira con rigor. Pero en las provincias -del interior, sobre todo en las campañas, -quedan aún rastros vigorosos de la vieja vida patriarcal -de antaño, no tan mala como se piensa...</p> +del interior, sobre todo en las campañas, +quedan aún rastros vigorosos de la vieja vida patriarcal +de antaño, no tan mala como se piensa...</p> -<p>De pie con el sol, Segovia recorría la hacienda +<p>De pie con el sol, Segovia recorrÃa la hacienda a caballo, vigilaba el corte, charlaba con Toribio; rara vez, al volver, dejaba de encontrar a Clara, -habituada también a esos paseos matinales deliciosos, +habituada también a esos paseos matinales deliciosos, en los que el aire puro de los campos entra a raudales a vigorizar los pulmones. Padre e hija -se daban los buenos días, buscaban espacio para -galopar un momento y volvían contentos y pidiendo -a voces el almuerzo. Durante el día, Clara ponía<span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[212]</a></span> +se daban los buenos dÃas, buscaban espacio para +galopar un momento y volvÃan contentos y pidiendo +a voces el almuerzo. Durante el dÃa, Clara ponÃa<span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[212]</a></span> un poco de orden a sus numerosas preocupaciones -de caridad, cosía ropa para los chiquillos, visitaba +de caridad, cosÃa ropa para los chiquillos, visitaba a los enfermos, celebraba conferencias con D. Isidoro, -instándole para que se armara de los rayos -de la iglesia contra el peón Silvano, que bebía, contra -Ruperto, que había estado tres días ausente +instándole para que se armara de los rayos +de la iglesia contra el peón Silvano, que bebÃa, contra +Ruperto, que habÃa estado tres dÃas ausente sin decir nada a su mujer, o contra Santiago, que no enviaba sus hijos a la escuela. El momento de la -comida era la hora grata por excelencia. Parecía -increíble que la monotonía de aquella vida suministrara -tanto tema de conversación. Un observador -habría podido constatar que cada uno de los -interlocutores decía siempre la misma cosa; pero +comida era la hora grata por excelencia. ParecÃa +increÃble que la monotonÃa de aquella vida suministrara +tanto tema de conversación. Un observador +habrÃa podido constatar que cada uno de los +interlocutores decÃa siempre la misma cosa; pero como todos se encontraban en igual caso, nadie lo notaba. Cada uno, con la persistencia tenaz de la -pasión, pero sin salvar los límites de las conveniencias, -procuraba llevar la conversación al terreno -grato a su alma. D. Isidoro hacía un viaje al paraíso +pasión, pero sin salvar los lÃmites de las conveniencias, +procuraba llevar la conversación al terreno +grato a su alma. D. Isidoro hacÃa un viaje al paraÃso cada vez que Clara, por satisfacerle, recomenzaba -la narración de su recepción en Roma por el +la narración de su recepción en Roma por el papa; Barclay daba giros de veinte leguas para hacerle -repetir sus impresiones en las óperas de Wagner +repetir sus impresiones en las óperas de Wagner y D. Benito trabajaba como un benedictino -por traer a colación el viaje a Rusia, en el que encontraba +por traer a colación el viaje a Rusia, en el que encontraba conexiones con su estudio favorito. Clara -le había traído gramática y diccionarios de casi todas -las lenguas eslavas; el día que los recibió, don -Benito sintió un nudo en la garganta, rompió a +le habÃa traÃdo gramática y diccionarios de casi todas +las lenguas eslavas; el dÃa que los recibió, don +Benito sintió un nudo en la garganta, rompió a llorar y estuvo a punto de caer a sus pies. Desde -entonces miraba a Clara con una veneración profunda.—Después -de comer, Segovia hacía su eterna -partida de bésigue con su mujer, ésta asesorada +entonces miraba a Clara con una veneración profunda.—Después +de comer, Segovia hacÃa su eterna +partida de bésigue con su mujer, ésta asesorada por D. Isidoro y su marido por el maestro de escuela. -Barclay ocupaba su sillón no lejos del piano -e inmóvil, silencioso, oía con recogimiento a Clara, +Barclay ocupaba su sillón no lejos del piano +e inmóvil, silencioso, oÃa con recogimiento a Clara, asombrado de encontrar bello todo lo que tocaba,<span class="pagenum"><a name="Page_213" id="Page_213">[213]</a></span> sin darse cuenta muchas veces de que Clara tocaba -precisamente lo que él encontraba bello.</p> +precisamente lo que él encontraba bello.</p> <hr class="tb" /> -<p>Esa noche, la alegría general producida por los -huéspedes queridos, había determinado una fiesta +<p>Esa noche, la alegrÃa general producida por los +huéspedes queridos, habÃa determinado una fiesta magna.</p> <p>Los dos amigos, de regreso de su largo paseo, encontraron en el corredor sobre el que daban las -ventanas del salón, tranquilamente sentado, al capataz +ventanas del salón, tranquilamente sentado, al capataz Toribio, en actitud de paciente espera.</p> -<p>—Hola, amigo, ¿qué hace por aquí? dijo Pepe.</p> +<p>—Hola, amigo, ¿qué hace por aquÃ? dijo Pepe.</p> -<p>—Nada, Doctor; la niña Clara me ha dicho que +<p>—Nada, Doctor; la niña Clara me ha dicho que Don Benito va a tocar el <i>paine</i> y he venido a -ver cómo es.</p> +ver cómo es.</p> <p>Todo estaba ya organizado en la sala cuando los dos amigos entraron. Clara al piano, a su lado -su prima María, llegada esa mañana con los huéspedes; -Barclay en posesión de su sillón, Segovia, -la señora y el cura al lado de la mesa de bésigue, +su prima MarÃa, llegada esa mañana con los huéspedes; +Barclay en posesión de su sillón, Segovia, +la señora y el cura al lado de la mesa de bésigue, pero sin jugar—y en la pieza contigua, sin duda -D. Benito, porque se oía a cada instante una voz -que decía "¿Ya?", como si se tratara de hacer partir +D. Benito, porque se oÃa a cada instante una voz +que decÃa "¿Ya?", como si se tratara de hacer partir a un tiempo diez caballos o de disparar las armas en un duelo. En las ventanas que daban al -patio, una multitud de cabezas, cubiertas de pañuelos +patio, una multitud de cabezas, cubiertas de pañuelos de colores, dejando escapar trenzas de cabello -negro como el ébano y cubriendo fisonomías +negro como el ébano y cubriendo fisonomÃas sonrientes e iluminadas por ojos llenos de vida. -Eran las <i>chinitas</i> que se habían aglomerado para -oir también a D. Benito <i>tocar el paine</i>, invención +Eran las <i>chinitas</i> que se habÃan aglomerado para +oir también a D. Benito <i>tocar el paine</i>, invención de Clara, a falta de otro instrumento; todo aquel -pequeño mundo estaba alborotado por esa prodigiosa -aplicación de tan humilde utensilio.</p> +pequeño mundo estaba alborotado por esa prodigiosa +aplicación de tan humilde utensilio.</p> -<p>—Es la primera vez que el público hace esperar -a los artistas, dijo Clara. Vamos, colóquense -Vds. bien y prepárense a gozar. Atención D. Benito!</p> +<p>—Es la primera vez que el público hace esperar +a los artistas, dijo Clara. Vamos, colóquense +Vds. bien y prepárense a gozar. Atención D. Benito!</p> <p><span class="pagenum"><a name="Page_214" id="Page_214">[214]</a></span></p> -<p>—¡Ya! gritó el aludido desde la región ignota +<p>—¡Ya! gritó el aludido desde la región ignota donde procuraba convertirse en eco lastimero.</p> -<p>—¡No, hombre! Oiga bien el piano y entre en el +<p>—¡No, hombre! Oiga bien el piano y entre en el acorde que le hemos indicado.</p> -<p>—¡Perdón! dijo D. Benito asomando la cabeza +<p>—¡Perdón! dijo D. Benito asomando la cabeza por la puerta del cuarto y teniendo en las manos -el famoso peine envuelto en papel de seda. ¡Perdón! -¿Pero no sería posible hacerme saber por algún -medio visible, cuál es el acorde indicado? Hay +el famoso peine envuelto en papel de seda. ¡Perdón! +¿Pero no serÃa posible hacerme saber por algún +medio visible, cuál es el acorde indicado? Hay muchos que se parecen y me puedo confundir. -Además, de donde me han puesto no alcanzo a +Además, de donde me han puesto no alcanzo a verlas y...</p> -<p>—¿Pero no le queda el oído? Todos los eslavos -son músicos de nacimiento, señor Morreón, y usted, -por simpatía, debe tener oído.</p> +<p>—¿Pero no le queda el oÃdo? Todos los eslavos +son músicos de nacimiento, señor Morreón, y usted, +por simpatÃa, debe tener oÃdo.</p> -<p>El argumento pareció convencer a D. Benito, -que desapareció asegurando que pescaría el acorde.</p> +<p>El argumento pareció convencer a D. Benito, +que desapareció asegurando que pescarÃa el acorde.</p> -<p>Clara dibujó la melodía en el piano y María -empezó el triste recitativo de la serenata de Braga -con su vocecita débil pero afinada y simpática. -Todo el mundo había hecho silencio y el público -menudo de la ventana retenía el aliento para no +<p>Clara dibujó la melodÃa en el piano y MarÃa +empezó el triste recitativo de la serenata de Braga +con su vocecita débil pero afinada y simpática. +Todo el mundo habÃa hecho silencio y el público +menudo de la ventana retenÃa el aliento para no perder una nota. En el momento oportuno, justo -después del acorde indicado, D. Benito, puntual -bajo la excitación hecha a su honor panslavista, -rompió denodadamente el fuego con bastante precisión.—La -cosa no era muy fácil, porque la voz -llevaba una melodía y el piano acompañaba, mientras -D. Benito debía esgrimirse por su cuenta, +después del acorde indicado, D. Benito, puntual +bajo la excitación hecha a su honor panslavista, +rompió denodadamente el fuego con bastante precisión.—La +cosa no era muy fácil, porque la voz +llevaba una melodÃa y el piano acompañaba, mientras +D. Benito debÃa esgrimirse por su cuenta, concurriendo con el elemento principal al conjunto. -Había empezado bien; pero en el cambio +HabÃa empezado bien; pero en el cambio de tono, le era necesario llegar a un <i>si</i> bemol que -había sido uno de los primeros obstáculos en el ensayo, -hasta que María consiguió hacer apretar los +habÃa sido uno de los primeros obstáculos en el ensayo, +hasta que MarÃa consiguió hacer apretar los dientes al pedagogo sobre la parte unida del peine -y llegar así, por un esfuerzo que las venas del cuello +y llegar asÃ, por un esfuerzo que las venas del cuello revelaban, al <i>si</i> bemol deseado. D. Benito, todo a <span class="pagenum"><a name="Page_215" id="Page_215">[215]</a></span> -su tarea, apretó con tal frenesí, que la nota salió +su tarea, apretó con tal frenesÃ, que la nota salió vibrante, no muy justa, pero potente de sonoridad.</p> -<p>—<i>¡Mirá el paine!</i>—exclamó Toribio sin poderse +<p>—<i>¡Mirá el paine!</i>—exclamó Toribio sin poderse contener, con medio cuerpo dentro de la ventana.</p> -<p>Todos soltaron la carcajada, María la primera, -que interrumpió el canto—Toribio se puso como -una flor de amapola, y no sabiendo qué hacer, sonrió +<p>Todos soltaron la carcajada, MarÃa la primera, +que interrumpió el canto—Toribio se puso como +una flor de amapola, y no sabiendo qué hacer, sonrió humildemente, mientras D. Benito asomaba la cabeza con aire agitado, preguntando:</p> -<p>—¿Me he equivocado?</p> +<p>—¿Me he equivocado?</p> -<p>—Al contrario, señor Morreón, merece Vd. un -bravo, dijo la señora. Ha sido un acceso de entusiasmo -en el público.</p> +<p>—Al contrario, señor Morreón, merece Vd. un +bravo, dijo la señora. Ha sido un acceso de entusiasmo +en el público.</p> -<p>—<i>¡Da capo, da capo!</i>—gritó Pepe.</p> +<p>—<i>¡Da capo, da capo!</i>—gritó Pepe.</p> -<p>La serenata, por fin, se ejecutó a la satisfacción +<p>La serenata, por fin, se ejecutó a la satisfacción general, sobre todo del maestro de escuela que, agobiado por las felicitaciones y vislumbrando un -porvenir de gloria, preguntó a María muy seriamente -si no había música escrita para el peine. -La alegre criatura le aseguró que sí, prometiéndole -hacer venir la partitura de una ópera de Rubinstein, +porvenir de gloria, preguntó a MarÃa muy seriamente +si no habÃa música escrita para el peine. +La alegre criatura le aseguró que sÃ, prometiéndole +hacer venir la partitura de una ópera de Rubinstein, transcripta para ese amable instrumento.</p> -<p>Luego vino el esperado duo de D. Juan, por María -y Barclay. Barclay conocía la música y allá en -sus tiempos debía sin duda haber cantado. La +<p>Luego vino el esperado duo de D. Juan, por MarÃa +y Barclay. Barclay conocÃa la música y allá en +sus tiempos debÃa sin duda haber cantado. La verdad es que, con su voz sin timbre, pero sumamente afinada, supo dar al "la ci darem la mano" -una expresión tan característica y personal, que -Carlos lo miró asombrado. Algo le revelaba que en -aquel corazón silencioso y solitario pasaban cosas +una expresión tan caracterÃstica y personal, que +Carlos lo miró asombrado. Algo le revelaba que en +aquel corazón silencioso y solitario pasaban cosas que la calma aparente de la vida no dejaba ver. La -música es el lenguaje universal de todo lo que siente +música es el lenguaje universal de todo lo que siente y sufre; ella sola puede traducir con la vaguedad necesaria para no profanarlos, los sentimientos -más ocultos y profundos que se mueven en el -fondo del alma humana. Además, Mozart tiene este +más ocultos y profundos que se mueven en el +fondo del alma humana. Además, Mozart tiene este <span class="pagenum"><a name="Page_216" id="Page_216">[216]</a></span> -rasgo característico, que la excelencia de su interpretación +rasgo caracterÃstico, que la excelencia de su interpretación no depende exclusivamente del arte, sino de la inteligencia. A un artista sin talento se le -puede enseñar bien una ópera cualquiera, siempre +puede enseñar bien una ópera cualquiera, siempre que tenga voz y sepa usarla. Eso no basta para -Mozart o mejor dicho, Mozart, el único, puede pasarse +Mozart o mejor dicho, Mozart, el único, puede pasarse de esos elementos. Fuera de Faure, a nadie -he oído la serenata de D. Juan como a un hombre +he oÃdo la serenata de D. Juan como a un hombre de mundo, casi sin voz, que la murmuraba de una manera exquisita para las ocho o diez personas que rodeaban el piano...</p> -<p>Así corrían las noches en la alegría, como los -días en la serenidad.</p> +<p>Asà corrÃan las noches en la alegrÃa, como los +dÃas en la serenidad.</p> <h2><a name="La_primera_de_Don_Juan_en_Buenos_Aires" id="La_primera_de_Don_Juan_en_Buenos_Aires">La primera de "Don Juan" en Buenos Aires</a></h2> -<p>Después de un largo eclipse, nunca completo, +<p>Después de un largo eclipse, nunca completo, pues tras la penumbra brillaba siempre la tenue luz que muchos recordaban como una fuente deliciosa -de vida y armonía, reaparece en el cielo el +de vida y armonÃa, reaparece en el cielo el astro soberano en su calma serena y transparente.</p> -<p>¿De dónde viene el <i>engouement</i> actual por Mozart? -En primer lugar, de la pobreza de la producción -contemporánea y luego por su eterna belleza. -Mozart no será olvidado jamás, y mientras -la raza humana persista, continuará fascinándola. +<p>¿De dónde viene el <i>engouement</i> actual por Mozart? +En primer lugar, de la pobreza de la producción +contemporánea y luego por su eterna belleza. +Mozart no será olvidado jamás, y mientras +la raza humana persista, continuará fascinándola. En resumidas cuentas, Mozart, Beethoven, Wagner. -Todo lo demás son <i>poetae minores</i>, muy apreciables, -pero que al lado del trío majestuoso, gravitan -como partículas siderales innominadas.</p> +Todo lo demás son <i>poetae minores</i>, muy apreciables, +pero que al lado del trÃo majestuoso, gravitan +como partÃculas siderales innominadas.</p> <p>Pero a mis ojos, Mozart se mantiene, persiste y triunfa, precisamente por la ausencia de algunos de los caracteres que le han sido generalmente -atribuídos por la mayor parte de los escritores—y -son legión—que de él se han ocupado. Todos -sabéis que hasta hace diez o doce años, para el -vulgo, música alemana era sinónima de obscuridad, +atribuÃdos por la mayor parte de los escritores—y +son legión—que de él se han ocupado. Todos +sabéis que hasta hace diez o doce años, para el +vulgo, música alemana era sinónima de obscuridad, de impenetrable profundidad, de ciencia -abstrusa reservada únicamente a los iniciados, destinada -a no ser comprendida jamás por el buen -grueso público, a quien gusta salir del teatro tarareando -los motivos de la ópera que acaba de oir. -Recuerdo que en uno de los novelones de Pérez +abstrusa reservada únicamente a los iniciados, destinada +a no ser comprendida jamás por el buen +grueso público, a quien gusta salir del teatro tarareando +los motivos de la ópera que acaba de oir. +Recuerdo que en uno de los novelones de Pérez Escrich, ese ilustre predecesor de Onhet, que hizo<span class="pagenum"><a name="Page_218" id="Page_218">[218]</a></span> la delicia de nuestra infancia, dos personajes conversan al salir del Real de Madrid, antes de ir al -Café Fornos, que para Escrich era el <i>summum</i> -de la elegancia. Han oído... el <i>Fausto</i>, de Gounod, +Café Fornos, que para Escrich era el <i>summum</i> +de la elegancia. Han oÃdo... el <i>Fausto</i>, de Gounod, y uno de ellos, dilettante apasionado y con autoridad en la materia, declara que el arte musical -morirá a manos de esos armonistas maldecidos, -que desprecian la melodía y les da por hacer -música <i>sabia</i> e incomprensible. Y se trataba del +morirá a manos de esos armonistas maldecidos, +que desprecian la melodÃa y les da por hacer +música <i>sabia</i> e incomprensible. Y se trataba del <i>Fausto</i>!</p> -<p>Así, ¡cuánto se ha dicho de Mozart, de la profundidad -de su concepción, de lo intrincado de su -manera y de la preparación especial que se requiere +<p>AsÃ, ¡cuánto se ha dicho de Mozart, de la profundidad +de su concepción, de lo intrincado de su +manera y de la preparación especial que se requiere para entenderlo! Y, sin embargo, es el mayor portento de claridad, de nitidez cristalina que la historia del arte registra. Pero a su maravillosa -facilidad, al espontáneo torrente de melodía que +facilidad, al espontáneo torrente de melodÃa que brota de su cerebro, se unen dos condiciones tan -raras, que han hecho de él el único y el inimitable: -su instinto dramático, en primer lugar, que le permite, -con sin igual soltura, traducir la situación, -y en segundo, la elegancia, la distinción suprema -de su melodía. Se le acusaba de haber puesto la +raras, que han hecho de él el único y el inimitable: +su instinto dramático, en primer lugar, que le permite, +con sin igual soltura, traducir la situación, +y en segundo, la elegancia, la distinción suprema +de su melodÃa. Se le acusaba de haber puesto la estatua en la orquesta y el pedestal en la escena. -Es que fué de los primeros en comprender que +Es que fué de los primeros en comprender que una batalla debe darse con todas las fuerzas de -que se dispone y utilizó los pocos instrumentos con -que contaba, fundiéndolos con las voces, abriendo -así esa vía luminosa que Wagner debía recorrer +que se dispone y utilizó los pocos instrumentos con +que contaba, fundiéndolos con las voces, abriendo +asà esa vÃa luminosa que Wagner debÃa recorrer triunfalmente hasta agotarla.</p> <p>Es esa la maravilla del <i>Don Juan</i>; el drama -está en la música más que en la palabra y pienso -que hasta sin el juego escénico, se necesita ser muy +está en la música más que en la palabra y pienso +que hasta sin el juego escénico, se necesita ser muy lego en la materia para no sentir y comprender -la intención de la frase musical y no adivinar, tras -las melodías que Mozart hace cantar a su héroe,<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[219]</a></span> -el alma voluptuosa, ligera y escéptica del seductor...</p> +la intención de la frase musical y no adivinar, tras +las melodÃas que Mozart hace cantar a su héroe,<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[219]</a></span> +el alma voluptuosa, ligera y escéptica del seductor...</p> -<p>¡Pobre <i>Don Juan</i>! No hay cuaderno de pequeñas -melodías para el primer año de piano, que no +<p>¡Pobre <i>Don Juan</i>! No hay cuaderno de pequeñas +melodÃas para el primer año de piano, que no contenga, transcriptas con una ingenuidad de deletreo, el "<i>la ci darem la mano</i>", el "<i>Deh! vieni a la finestra</i>", el minuet "<i>signore maschere</i>" y el -rondó de Zerlina. Lo mismo pasa con Virgilio: nos +rondó de Zerlina. Lo mismo pasa con Virgilio: nos lo hacen <i>annoner</i> en la infancia, le tomamos horror y no lo volvemos a abrir en la vida, sin darnos -cuenta que el magnífico poema, leído sin obligación, -es una de las fuentes más puras en la -que el espíritu humano puede encontrar la belleza.</p> +cuenta que el magnÃfico poema, leÃdo sin obligación, +es una de las fuentes más puras en la +que el espÃritu humano puede encontrar la belleza.</p> -<p>Y a propósito de <i>Don Juan</i>, se agolpan a mi +<p>Y a propósito de <i>Don Juan</i>, se agolpan a mi memoria recuerdos lejanos que me es grato saludar, -como a una evocación de muchos seres queridos +como a una evocación de muchos seres queridos que reposan para siempre.</p> -<p>Hace veinticinco años o más, Ferrari<a name="FNanchor_11" id="FNanchor_11" href="#Footnote_11" class="fnanchor">[11]</a>, esa -columna lírico-argentina, sin sospechar aún los -altos destinos a que su estrella le llamaba, había -saltado, con más audacia que capital, del modesto -salón de la Sociedad Filarmónica que había fundado, -al escenario del Colón. Lo que había determinado -de vocaciones musicales esa Sociedad Filarmónica, +<p>Hace veinticinco años o más, Ferrari<a name="FNanchor_11" id="FNanchor_11" href="#Footnote_11" class="fnanchor">[11]</a>, esa +columna lÃrico-argentina, sin sospechar aún los +altos destinos a que su estrella le llamaba, habÃa +saltado, con más audacia que capital, del modesto +salón de la Sociedad Filarmónica que habÃa fundado, +al escenario del Colón. Lo que habÃa determinado +de vocaciones musicales esa Sociedad Filarmónica, no es decible. Como todas las coristas -eran niñas de las principales familias de Buenos +eran niñas de las principales familias de Buenos Aires, los coristas, naturalmente, se reclutaban entre -la flor de la juventud porteña. Se cantaban, en -los conciertos, piezas concertadas o, como decían -los pocos técnicos aficionados, <i>tuttis</i>.</p> - -<p>Pero había un antagonismo de criterio respecto -a la colocación, entre Ferrari y sus artistas. El -maestro quería que los tenores se colocaran detrás<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[220]</a></span> -de las sopranos, los barítonos de las mezzo y los -bajos de las contraltos. Tenía, es cierto, la conciencia -ancha y cuando se lo pedía con buen modo, algún -tenor enamorado, conseguía que declarara soprano, +la flor de la juventud porteña. Se cantaban, en +los conciertos, piezas concertadas o, como decÃan +los pocos técnicos aficionados, <i>tuttis</i>.</p> + +<p>Pero habÃa un antagonismo de criterio respecto +a la colocación, entre Ferrari y sus artistas. El +maestro querÃa que los tenores se colocaran detrás<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[220]</a></span> +de las sopranos, los barÃtonos de las mezzo y los +bajos de las contraltos. TenÃa, es cierto, la conciencia +ancha y cuando se lo pedÃa con buen modo, algún +tenor enamorado, conseguÃa que declarara soprano, a una modesta aficionada que trepaba a -duras penas tres escalones. Así, recuerdo que un -día apareció en los salones del Coliseo, para un ensayo, -un ex alférez "largo, lampiño y un poco desgoznado"<a name="FNanchor_12" id="FNanchor_12" href="#Footnote_12" class="fnanchor">[12]</a>, -me pidió que lo presentara a Ferrari, -porque quería tomar parte en el coro.—¿Qué -voce a?—No sé.—Allora, ¿come si fa?—Espérate. -Consulté al amigo, quien, después de +duras penas tres escalones. AsÃ, recuerdo que un +dÃa apareció en los salones del Coliseo, para un ensayo, +un ex alférez "largo, lampiño y un poco desgoznado"<a name="FNanchor_12" id="FNanchor_12" href="#Footnote_12" class="fnanchor">[12]</a>, +me pidió que lo presentara a Ferrari, +porque querÃa tomar parte en el coro.—¿Qué +voce a?—No sé.—Allora, ¿come si fa?—Espérate. +Consulté al amigo, quien, después de averiguar que una morochita que le interesaba era -soprano, se declaró tenor. Ferrari, un poco desconfiado, -debo declararlo, le colocó detrás de la -sopranito codiciada. El ensayo empezó; se trataba +soprano, se declaró tenor. Ferrari, un poco desconfiado, +debo declararlo, le colocó detrás de la +sopranito codiciada. El ensayo empezó; se trataba nada menos que del final del tercer acto de la <i>Traviata</i>.</p> <p>Astengo, un corredor de seguros que le jugaba -música para colocar pólizas, hacía de Alfredo, -mientras una niña rubia, simpática, con una voz -deliciosa y verdadero talento artístico<a name="FNanchor_13" id="FNanchor_13" href="#Footnote_13" class="fnanchor">[13]</a>, tenía -el papel de Violetta. Nosotros, el coro, los señores -y damas sin importancia, repetíamos hasta el +música para colocar pólizas, hacÃa de Alfredo, +mientras una niña rubia, simpática, con una voz +deliciosa y verdadero talento artÃstico<a name="FNanchor_13" id="FNanchor_13" href="#Footnote_13" class="fnanchor">[13]</a>, tenÃa +el papel de Violetta. Nosotros, el coro, los señores +y damas sin importancia, repetÃamos hasta el cansancio una sola frase: <i>Quanta pena fa al cor!</i> -Pero había que colocarla a tiempo, por lo menos. -Esa pena profunda que sentíamos por la desgracia -de la Traviata, debíamos expresarla oportunamente. -Pero apenas ésta había lanzado su <i>Alfredo, +Pero habÃa que colocarla a tiempo, por lo menos. +Esa pena profunda que sentÃamos por la desgracia +de la Traviata, debÃamos expresarla oportunamente. +Pero apenas ésta habÃa lanzado su <i>Alfredo, Alfredo!</i>, mi amigo, aprovechando el momento en -que Violetta tomaba aliento para añadir: <i>di questo -core</i>, etc., lanzó un <i>quanta pena fa al cor</i>, tan extemporáneo, -tan anacrónico, que Ferrari se sintió<span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[221]</a></span> -mal, dió un batutazo formidable, y dirigiéndose -a mí, que baritoneaba en un rincón, rugió agitando +que Violetta tomaba aliento para añadir: <i>di questo +core</i>, etc., lanzó un <i>quanta pena fa al cor</i>, tan extemporáneo, +tan anacrónico, que Ferrari se sintió<span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[221]</a></span> +mal, dió un batutazo formidable, y dirigiéndose +a mÃ, que baritoneaba en un rincón, rugió agitando los brazos: <i>ma fa tacere questo pero!</i> En aquella -época, Ferrari no podía decir <i>perro</i>. La escena -concluyó por una transacción: mi amigo continuaría +época, Ferrari no podÃa decir <i>perro</i>. La escena +concluyó por una transacción: mi amigo continuarÃa siendo tenor, pero sin cantar, <i>tenor seco</i>, como -le llamábamos.</p> +le llamábamos.</p> -<p>Cuando Ferrari tomó la dirección del Colón, no -le dejábamos vivir, pidiéndole que abandonara el +<p>Cuando Ferrari tomó la dirección del Colón, no +le dejábamos vivir, pidiéndole que abandonara el viejo repertorio italiano y nos hiciera conocer a Mozart, a Weber y Meyerbeer. Lo primero que -conseguimos de este último, fué <i>Roberto el Diablo</i>; -la impresión fué colosal y el éxito lucrativo para -Ferrari. El oía un poco entonces esa nueva música -con un airecito escéptico y creo que aún hoy, +conseguimos de este último, fué <i>Roberto el Diablo</i>; +la impresión fué colosal y el éxito lucrativo para +Ferrari. El oÃa un poco entonces esa nueva música +con un airecito escéptico y creo que aún hoy, en el fondo, sus gustos son los de su juventud. -Pero, en fin, nuestro consejo había sido bueno, le -ayudábamos cuanto nos era posible en la prensa, +Pero, en fin, nuestro consejo habÃa sido bueno, le +ayudábamos cuanto nos era posible en la prensa, en la propaganda social y en aquellas agarradas -musicales del Club del Progreso, que hacían poner +musicales del Club del Progreso, que hacÃan poner furioso al pobre don Juan Carranza, en su -eterno bezigue con Adolfo Alsina, su víctima ordinaria.</p> +eterno bezigue con Adolfo Alsina, su vÃctima ordinaria.</p> -<p>Teníamos entrada franca entre telones y ayudábamos +<p>TenÃamos entrada franca entre telones y ayudábamos a bien morir a Lelmi, en el <i>Ballo in -maschera</i>, bajo el disfraz del último acto. Recuerdo -que Adrián Arana quería salir una noche, de +maschera</i>, bajo el disfraz del último acto. Recuerdo +que Adrián Arana querÃa salir una noche, de casco y barba postiza, con una escopeta de dos -tiros, a cazar hugonotes en el último acto de la -ópera de Meyerbeer, que ahora se suprime siempre -y que tiene un hermosísimo terceto. Era íntimo +tiros, a cazar hugonotes en el último acto de la +ópera de Meyerbeer, que ahora se suprime siempre +y que tiene un hermosÃsimo terceto. Era Ãntimo amigo de un corista que se colocaba al lado -de la <i>avant-scéne</i> en que estaba Adrián y cantaba -sólo para éste, que le aplaudía con frenesí, en la -esperanza, según decía, de presenciar alguna vez -el estallido de la vena yugular que, allá por el +de la <i>avant-scéne</i> en que estaba Adrián y cantaba +sólo para éste, que le aplaudÃa con frenesÃ, en la +esperanza, según decÃa, de presenciar alguna vez +el estallido de la vena yugular que, allá por el <i>si</i> bemol, tomaba proporciones de cable en el pes<span class="pagenum"><a name="Page_222" id="Page_222">[222]</a></span>cuezo -del corista... ¡Esa <i>avant-scéne</i>! Eugenio +del corista... ¡Esa <i>avant-scéne</i>! Eugenio Cambaceres, con el atractivo de su talento, de su -gusto artístico, de su exquisita cultura, de su fortuna, -de su aspecto físico, pues todo lo tenía ese -hombre que parecía haber nacido bajo la protección +gusto artÃstico, de su exquisita cultura, de su fortuna, +de su aspecto fÃsico, pues todo lo tenÃa ese +hombre que parecÃa haber nacido bajo la protección de un hada bienhechora, era el jefe incontestado. -Luego venía <i>Patroclo</i>, el insigne Patroclo, +Luego venÃa <i>Patroclo</i>, el insigne Patroclo, senador por Jujuy, <i>s'il vous plait</i>, chiquito, tieso, -duro, malísimo, que no podía vivir sino entre nosotros. +duro, malÃsimo, que no podÃa vivir sino entre nosotros. En seguida, Icaza, el <i>gallego</i> Icaza, flaco, tenue, impalpable, exuberante, lleno de grandes designios, -siempre irrealizados, el músico técnico de -la compañía, anunciando eternamente un trabajo, -alguna crítica de arte, en la que pondría las peras -a cuarto y cantaría las verdades al hijo del sol, -pero que nunca veíamos. De los vivos, ¿a qué hablar? -Viejos magistrados unos, <i>fruits ratés</i> otros, -buenos padres de familia los más, todos vamos siguiendo, -con semblanza de conciencia, esta cómica -ruta cuyo final no está lejos...</p> +siempre irrealizados, el músico técnico de +la compañÃa, anunciando eternamente un trabajo, +alguna crÃtica de arte, en la que pondrÃa las peras +a cuarto y cantarÃa las verdades al hijo del sol, +pero que nunca veÃamos. De los vivos, ¿a qué hablar? +Viejos magistrados unos, <i>fruits ratés</i> otros, +buenos padres de familia los más, todos vamos siguiendo, +con semblanza de conciencia, esta cómica +ruta cuyo final no está lejos...</p> <p>Pero vuelvo a mi <i>Don Juan</i>, y si en el camino -me extravío por momentos, mirad esos <i>zig-zags</i> +me extravÃo por momentos, mirad esos <i>zig-zags</i> con indulgencia, porque me traen recuerdos de -la única época realmente feliz de la vida... Habíamos, +la única época realmente feliz de la vida... HabÃamos, por fin, resuelto a Ferrari a poner en escena -la anhelada ópera, aprovechando la contrata -de no sé qué barítono italiano que cantaba bien y -traía trajes pasables. Ferrari se había defendido -con energía. <i>Ma come si fa? Cinquanta mille pezzi +la anhelada ópera, aprovechando la contrata +de no sé qué barÃtono italiano que cantaba bien y +traÃa trajes pasables. Ferrari se habÃa defendido +con energÃa. <i>Ma come si fa? Cinquanta mille pezzi de decorazione!</i> (de los chicos, de entonces, pero -que se estaban quietos, sin subir ni bajar). <i>Se é +que se estaban quietos, sin subir ni bajar). <i>Se é un fiasco, come si fa?</i> Para destruir esa poderosa -argumentación empleamos todos los recursos imaginables, +argumentación empleamos todos los recursos imaginables, y Ferrari, que al fin y al cabo, es el -hombre que nos ha hecho conocer el teatro lírico -casi entero, cedió a nuestra instancia, los ensayos -comenzaron y nos pusimos en campaña. Se trataba,<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[223]</a></span> +hombre que nos ha hecho conocer el teatro lÃrico +casi entero, cedió a nuestra instancia, los ensayos +comenzaron y nos pusimos en campaña. Se trataba,<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[223]</a></span> como era natural, de hacer conocer la obra de Mozart, -en un artículo magistral, que arrebatara los -sufragios del público y que llenara, desde la primera -noche, la vasta sala del Colón, tan llorada -por todos los que a ella teníamos vinculada nuestra -juventud y nuestra alegría. ¿Quién había de +en un artÃculo magistral, que arrebatara los +sufragios del público y que llenara, desde la primera +noche, la vasta sala del Colón, tan llorada +por todos los que a ella tenÃamos vinculada nuestra +juventud y nuestra alegrÃa. ¿Quién habÃa de ser el designado para llevar a cabo la magna obra? Icaza, naturalmente, como en el grupo de -Pickwick, todo lo que se refería al amor tenía su -representante titular. Con tres meses de anticipación, -Icaza acometió la empresa. Pasaba tres o -cuatro horas encerrado, producía uno o dos párrafos, -los cepillaba, los limaba, les metía unas puntitas, -que él llamaba horadadoras, y cuando le -preguntábamos, con cierta reserva y misterio: "Y -aquéllo, ¿anda?", nos contestaba, más que con la -palabra, con la expresión, porque más que cara, -tenía fisonomía: "Tente tieso y ello será." Vivía -en su artículo y hasta había cesado de hablar de -una morena, más fea que una crisis, que le tenía -sorbido el seso. Por fin, a los tres meses, llegó una +Pickwick, todo lo que se referÃa al amor tenÃa su +representante titular. Con tres meses de anticipación, +Icaza acometió la empresa. Pasaba tres o +cuatro horas encerrado, producÃa uno o dos párrafos, +los cepillaba, los limaba, les metÃa unas puntitas, +que él llamaba horadadoras, y cuando le +preguntábamos, con cierta reserva y misterio: "Y +aquéllo, ¿anda?", nos contestaba, más que con la +palabra, con la expresión, porque más que cara, +tenÃa fisonomÃa: "Tente tieso y ello será." VivÃa +en su artÃculo y hasta habÃa cesado de hablar de +una morena, más fea que una crisis, que le tenÃa +sorbido el seso. Por fin, a los tres meses, llegó una noche al teatro, con aspecto fatigado, pero radiante, -colgó su sombrero, y en su lenguaje apocalíptico +colgó su sombrero, y en su lenguaje apocalÃptico no dijo sino estas palabras: "Abur y la de -vámonos!" Eso significaba, claro como el cristal -de roca para nosotros, que había terminado su artículo +vámonos!" Eso significaba, claro como el cristal +de roca para nosotros, que habÃa terminado su artÃculo sobre <i>Don Juan</i>. No hubo medio de que nos -lo leyera; ruegos, amenazas de pisotón (lo que -más temía físicamente en el mundo), todo fué -inútil.</p> +lo leyera; ruegos, amenazas de pisotón (lo que +más temÃa fÃsicamente en el mundo), todo fué +inútil.</p> -<p>Sin vacilación, todos resolvimos que el artículo -se publicaría en la <i>Tribuna</i>. La <i>Tribuna</i> era el -diario a la moda, el único, el indispensable. Cortado +<p>Sin vacilación, todos resolvimos que el artÃculo +se publicarÃa en la <i>Tribuna</i>. La <i>Tribuna</i> era el +diario a la moda, el único, el indispensable. Cortado y dirigido, instintiva e inconscientemente, en -el sentido de las preocupaciones porteñas, tenía +el sentido de las preocupaciones porteñas, tenÃa una autoridad absurda, pero incontestable, y ha sido necesario todo el talento comercial de los Va<span class="pagenum"><a name="Page_224" id="Page_224">[224]</a></span>rela, para haber dejado agotar esa fuente de fortuna. -Lo dirigía entonces, como un jinete, con +Lo dirigÃa entonces, como un jinete, con espuelas y sin riendas, puede dirigir un caballo, -Héctor Varela, que acababa de llegar de Europa -con la aureola del discurso de Ginebra que no había -pronunciado. Para él, artículos de fondo, información -política y financiera, todo eso era secundario; -toda su atención se concentraba en dos -folletines que aparecían diariamente, algo como +Héctor Varela, que acababa de llegar de Europa +con la aureola del discurso de Ginebra que no habÃa +pronunciado. Para él, artÃculos de fondo, información +polÃtica y financiera, todo eso era secundario; +toda su atención se concentraba en dos +folletines que aparecÃan diariamente, algo como unos <i>Misterios del Paraguay</i>, con Madama Lynch -por protagonista, y las <i>Cosas</i>, de Orión, que él redactaba -bajo ese pseudónimo. La novela ofrecía -pocas dificultades; Héctor había escrito los dos o -tres primeros folletines y una buena mañana se -había cansado; como el regente (¡oh vasto, redondo -y solemne don Saturnino Córdoba, te saludo al -pasar!) le pidiera materiales, tomó la primer novela -que le cayó a mano, la abrió al azar, encontró -un diálogo, le metió tijera y lo entregó a la composición. -Los lectores (tenía y muchos) se agarraban -la cabeza, no entendían una palabra, pero esperaban -pacientes que aquéllo se aclararía más -tarde. Esa publicación, en esa forma, duró meses -enteros, y lo que es más colosal, el primer tomo -apareció, se vendió y debe aún adornar alguna biblioteca.</p> - -<p>En cuanto a las "Cosas", allí cabía cuanto Dios -crió. <i>Virutinjis</i>, felpas, reclamos, bombos, anuncios, +por protagonista, y las <i>Cosas</i>, de Orión, que él redactaba +bajo ese pseudónimo. La novela ofrecÃa +pocas dificultades; Héctor habÃa escrito los dos o +tres primeros folletines y una buena mañana se +habÃa cansado; como el regente (¡oh vasto, redondo +y solemne don Saturnino Córdoba, te saludo al +pasar!) le pidiera materiales, tomó la primer novela +que le cayó a mano, la abrió al azar, encontró +un diálogo, le metió tijera y lo entregó a la composición. +Los lectores (tenÃa y muchos) se agarraban +la cabeza, no entendÃan una palabra, pero esperaban +pacientes que aquéllo se aclararÃa más +tarde. Esa publicación, en esa forma, duró meses +enteros, y lo que es más colosal, el primer tomo +apareció, se vendió y debe aún adornar alguna biblioteca.</p> + +<p>En cuanto a las "Cosas", allà cabÃa cuanto Dios +crió. <i>Virutinjis</i>, felpas, reclamos, bombos, anuncios, sablazos, disimulados o no, transcripciones, -cuentos, anécdotas, versos, cuanto es posible imaginar, -todo bajo la firma de Orión.</p> +cuentos, anécdotas, versos, cuanto es posible imaginar, +todo bajo la firma de Orión.</p> -<p>Nuestro buen Icaza puso en limpio su artículo +<p>Nuestro buen Icaza puso en limpio su artÃculo magistral, en buen papel, tinta negra y letra clara -y se lo llevó solemnemente a Héctor, que entendía -de música como de cualquier otra noción racional. -Este se lo recibió, agradeció al compadre Icaza -(todo el mundo era compadre de Héctor, no sé<span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[225]</a></span> -por qué) su valiosa colaboración y le pidió que esa +y se lo llevó solemnemente a Héctor, que entendÃa +de música como de cualquier otra noción racional. +Este se lo recibió, agradeció al compadre Icaza +(todo el mundo era compadre de Héctor, no sé<span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[225]</a></span> +por qué) su valiosa colaboración y le pidió que esa misma noche fuera a corregir las pruebas. Icaza -no faltó por cierto, espulgó su prosa, teniendo por -oidor al ñato Montes de Oca, de todos los errores -de caja, y luego se nos presentó en el teatro, más -misterioso que nunca. "Mañana y a callar!", nos +no faltó por cierto, espulgó su prosa, teniendo por +oidor al ñato Montes de Oca, de todos los errores +de caja, y luego se nos presentó en el teatro, más +misterioso que nunca. "Mañana y a callar!", nos dijo. Preparamos el alma a las grandes emociones, advertimos a Ferrari, nos fuimos al Club, en donde, de mesa en mesa, propalamos la buena nueva -y a la mañana siguiente, nos despertamos al alba -para pedir la <i>Tribuna</i>. En vano la recorríamos -desde la cruz a la fecha: ni sombra del artículo de +y a la mañana siguiente, nos despertamos al alba +para pedir la <i>Tribuna</i>. En vano la recorrÃamos +desde la cruz a la fecha: ni sombra del artÃculo de Icaza! Por fin, se me ocurre echar una mirada sobre -las "Cosas" de Orión. Lo primero que leo es +las "Cosas" de Orión. Lo primero que leo es lo siguiente: "El buen gringo, mi compadre Ferrari, -va a dar el Don Juan, de Mozart, ese alemán -de rechupete, en el teatro Colón". En seguida, sin -título ninguno, como consecuencia de esa frase -trascendental, el artículo de Icaza, menos la firma. +va a dar el Don Juan, de Mozart, ese alemán +de rechupete, en el teatro Colón". En seguida, sin +tÃtulo ninguno, como consecuencia de esa frase +trascendental, el artÃculo de Icaza, menos la firma. Al final, este parrafito, dedicado a Ferrari o a Mozart, el texto es confuso: "Ah, gringo lindo!" -Luego la firma: Orión.</p> +Luego la firma: Orión.</p> -<p>Me vestí de prisa y corrí a casa de Icaza; un -sirviente gallego me recibió, trastornado: "El señorito -me pidió los diarios a las 7, en seguida le -dió un ataque y ahí está sin sentido; le han puesto +<p>Me vestà de prisa y corrà a casa de Icaza; un +sirviente gallego me recibió, trastornado: "El señorito +me pidió los diarios a las 7, en seguida le +dió un ataque y ahà está sin sentido; le han puesto ventosas!"</p> <p class="i4"> @@ -6653,503 +6615,503 @@ ventosas!"</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_11" id="Footnote_11" href="#FNanchor_11"> -<span class="label">[11]</span></a> Aun vivía el buen maestro cuando fueron escritas -estas líneas.</p> +<span class="label">[11]</span></a> Aun vivÃa el buen maestro cuando fueron escritas +estas lÃneas.</p> <p><a name="Footnote_12" id="Footnote_12" href="#FNanchor_12"> -<span class="label">[12]</span></a> Así se ha dibujado él mismo, "Treinta años después", -en la deliciosa página que lleva ese título y que -publicó "La Biblioteca".</p> +<span class="label">[12]</span></a> Asà se ha dibujado él mismo, "Treinta años después", +en la deliciosa página que lleva ese tÃtulo y que +publicó "La Biblioteca".</p> <p><a name="Footnote_13" id="Footnote_13" href="#FNanchor_13"> -<span class="label">[13]</span></a> La señorita Genoveva Amadeo.</p></div> +<span class="label">[13]</span></a> La señorita Genoveva Amadeo.</p></div> -<h2><a name="En_el_fondo_del_rio14" id="En_el_fondo_del_rio14">En el fondo del río </a> +<h2><a name="En_el_fondo_del_rio14" id="En_el_fondo_del_rio14">En el fondo del rÃo </a> <a name="FNanchor_14" id="FNanchor_14" href="#Footnote_14" class="fnanchor">[14]</a></h2> -<p>El último día de cuarentena tocaba a su término. -Había a bordo un bullicio insólito. El piano, -golpeado con más rigor que en las melancólicas -noches de la última semana, exhalaba sus quejidos -ásperos con tal buena voluntad, que se creía adivinara -próximo el momento del reposo. Se había -instalado un <i>nueve</i> animadísimo en una de las mesas -del comedor y los maltratados en la travesía -trataban de rehacerse, tentando la suerte del último -día, postrera esperanza, engañosa como todas. -Un coro de señoras, un tanto enrojecidas por -la labor interna de la digestión, rodeaban el piano, -donde una escuálida criatura de veinte años -batía las teclas sin piedad, mientras su hermana -o algo así, soñaba en voz alta, más o menos afinada, -con bosques sombríos, claros de luna, citas de +<p>El último dÃa de cuarentena tocaba a su término. +HabÃa a bordo un bullicio insólito. El piano, +golpeado con más rigor que en las melancólicas +noches de la última semana, exhalaba sus quejidos +ásperos con tal buena voluntad, que se creÃa adivinara +próximo el momento del reposo. Se habÃa +instalado un <i>nueve</i> animadÃsimo en una de las mesas +del comedor y los maltratados en la travesÃa +trataban de rehacerse, tentando la suerte del último +dÃa, postrera esperanza, engañosa como todas. +Un coro de señoras, un tanto enrojecidas por +la labor interna de la digestión, rodeaban el piano, +donde una escuálida criatura de veinte años +batÃa las teclas sin piedad, mientras su hermana +o algo asÃ, soñaba en voz alta, más o menos afinada, +con bosques sombrÃos, claros de luna, citas de amor y mal de ausencia. Los corchos de cerveza y limonada gaseosa, con su falso ruido de champagne, saltaban a cada instante. Los sirvientes, al -pasar, solían poner la mano en el hombro a algunos<span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[228]</a></span> +pasar, solÃan poner la mano en el hombro a algunos<span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[228]</a></span> pasajeros y les deseaban, con un aire de superioridad incontestable, buena suerte en el piquet.<a name="FNanchor_15" id="FNanchor_15" href="#Footnote_15" class="fnanchor">[15]</a></p> <p>Arriba, sobre el puente, la luna, el espacio tranquilo, -el Plata dormido, meciendo sus olas pequeñas -y numerosas, que se extinguían sin rumor contra -los flancos del navío. A lo lejos, al frente, -en el confín del horizonte, una faja rojiza tenue, +el Plata dormido, meciendo sus olas pequeñas +y numerosas, que se extinguÃan sin rumor contra +los flancos del navÃo. A lo lejos, al frente, +en el confÃn del horizonte, una faja rojiza tenue, como el resplandor lejano de un incendio, visto a -través de una atmósfera cargada de vapores leves. -A la derecha, también distantes, los faros de las -costas y la imperceptible raya negra que el espíritu -adivinaba más de lo que los ojos veían. En -medio del río, vasto como un mar, multitud de +través de una atmósfera cargada de vapores leves. +A la derecha, también distantes, los faros de las +costas y la imperceptible raya negra que el espÃritu +adivinaba más de lo que los ojos veÃan. En +medio del rÃo, vasto como un mar, multitud de luces que oscilaban lentamente en lo alto de los -mástiles. De tiempo en tiempo el eco triste de +mástiles. De tiempo en tiempo el eco triste de una campana que daba las horas, como si recordaran -al que soñaba sobre el puente que aun en -el seno de esa paz silenciosa, la vida corría y las +al que soñaba sobre el puente que aun en +el seno de esa paz silenciosa, la vida corrÃa y las tristezas con ella.</p> <p>Estaba solo en cubierta, tendido sobre un banco, el brazo apoyado sobre la baranda y la cabeza -sostenida en la mano. La luna bañaba de lleno +sostenida en la mano. La luna bañaba de lleno su rostro de facciones regulares, joven aun, pero fatigado. Miraba al astro velado por la niebla ligera -con la persistencia de los soñadores y la vaga -expresión de sus ojos anunciaba que su alma recorría +con la persistencia de los soñadores y la vaga +expresión de sus ojos anunciaba que su alma recorrÃa el pasado.</p> -<p>Las horas corrían así, lentas e iguales. En el -comedor se había hecho el silencio; a popa, un -grupo que hablaba en voz baja, sólo revelaba su +<p>Las horas corrÃan asÃ, lentas e iguales. En el +comedor se habÃa hecho el silencio; a popa, un +grupo que hablaba en voz baja, sólo revelaba su presencia por el intermitente resplandor de los cigarros.</p> -<p>Varias veces ya un hombre había aparecido en<span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[229]</a></span> +<p>Varias veces ya un hombre habÃa aparecido en<span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[229]</a></span> lo alto de la escalera que daba al puente y luego -de mirar con interés cariñoso al joven inmóvil había -descendido. Al fin, en una de sus últimas subidas, -se acercó suavemente con un plaid en el -brazo y lo tendió al joven, diciéndole en francés +de mirar con interés cariñoso al joven inmóvil habÃa +descendido. Al fin, en una de sus últimas subidas, +se acercó suavemente con un plaid en el +brazo y lo tendió al joven, diciéndole en francés con respetuoso acento:</p> -<p>—La humedad de la noche puede hacerle mal, señor. -He traído este abrigo, por si el señor piensa -no recogerse todavía.</p> +<p>—La humedad de la noche puede hacerle mal, señor. +He traÃdo este abrigo, por si el señor piensa +no recogerse todavÃa.</p> -<p>—Gracias. No descenderé aún; no podría dormir. -Tráigame un poco de cognac con agua y cigarros.</p> +<p>—Gracias. No descenderé aún; no podrÃa dormir. +Tráigame un poco de cognac con agua y cigarros.</p> -<p>El criado reapareció un momento después, el -joven encendió un tabaco, se envolvió en la manta -y quedó mirando con una expresión de cariñosa +<p>El criado reapareció un momento después, el +joven encendió un tabaco, se envolvió en la manta +y quedó mirando con una expresión de cariñosa tristeza a su servidor.</p> -<p>—Mañana concluye la cuarentena, Pedro.</p> +<p>—Mañana concluye la cuarentena, Pedro.</p> -<p>Pedro se inclinó.</p> +<p>Pedro se inclinó.</p> -<p>—Y empiezan los días amargos de que le he hablado, -añadió el joven sonriendo.</p> +<p>—Y empiezan los dÃas amargos de que le he hablado, +añadió el joven sonriendo.</p> -<p>—Yo estoy bien en todas partes donde el señor +<p>—Yo estoy bien en todas partes donde el señor quiera tenerme consigo.</p> -<p>—Sí, pero usted no conoce la vida de nuestros +<p>—SÃ, pero usted no conoce la vida de nuestros campos, sobre todo a donde vamos. Es el desierto, -la soledad y el silencio constantes. Tendrá Vd. -poco o nada que hacer allí y el fastidio puede engendrar +la soledad y el silencio constantes. Tendrá Vd. +poco o nada que hacer allà y el fastidio puede engendrar la nostalgia. Le repito, pues, mis palabras -de París: no hay compromiso ninguno entre nosotros. -En el momento en que lo desee, regresará -Vd. a Europa o se instalará en Buenos Aires, a su -elección.</p> +de ParÃs: no hay compromiso ninguno entre nosotros. +En el momento en que lo desee, regresará +Vd. a Europa o se instalará en Buenos Aires, a su +elección.</p> -<p>—El señor es siempre bondadoso conmigo; sólo +<p>—El señor es siempre bondadoso conmigo; sólo le pido que me lleve consigo donde vaya y que me acepte a su lado mientras mis servicios le sean -útiles.</p> +útiles.</p> <p>—Bien, bien; tenemos tiempo de hablar. Prepa<span class="pagenum"><a name="Page_230" id="Page_230">[230]</a></span>re -todo para descender mañana temprano. ¿No ha +todo para descender mañana temprano. ¿No ha habido nuevos curiosos?</p> -<p>—No, señor; desde Río me dejan tranquilo.</p> +<p>—No, señor; desde RÃo me dejan tranquilo.</p> <p>El joven hizo un gesto de fastidio mientras el criado se retiraba. El hecho es que desde Burdeos -había vivido a bordo en una acechanza constante, -en una insoportable persecución de la curiosidad -ajena. Su retraimiento sistemático, sus respuestas -monosilábicas, dadas con glacial corrección a los -que intentaban abrir charla con él, su silencio en +habÃa vivido a bordo en una acechanza constante, +en una insoportable persecución de la curiosidad +ajena. Su retraimiento sistemático, sus respuestas +monosilábicas, dadas con glacial corrección a los +que intentaban abrir charla con él, su silencio en la mesa, el imperioso deseo de soledad que revelaba -su aspecto, le habían señalado al mundo de +su aspecto, le habÃan señalado al mundo de a bordo como un personaje original, orgulloso primero, -enigmático después, sospechoso más tarde. -Entre los pasajeros había pocos argentinos; la mayor +enigmático después, sospechoso más tarde. +Entre los pasajeros habÃa pocos argentinos; la mayor parte eran familias de extranjeros radicados -en el país y sin contacto con la alta sociedad porteña. -Así, había duda hasta sobre el nombre del +en el paÃs y sin contacto con la alta sociedad porteña. +AsÃ, habÃa duda hasta sobre el nombre del joven, que figuraba en sus maletas, en la lista de pasajeros, que no importaba misterio alguno, pero que el deseo de crear historias rodeaba de sombras -en el ánimo de esa buena gente. No pudiendo sacar -nada del amo se dió el asalto contra el criado, -llevando la voz los que hablaban francés, porque -Pedro no entendía una palabra de castellano. Pero -o Pedro tenía un natural poco comunicativo o cumplía +en el ánimo de esa buena gente. No pudiendo sacar +nada del amo se dió el asalto contra el criado, +llevando la voz los que hablaban francés, porque +Pedro no entendÃa una palabra de castellano. Pero +o Pedro tenÃa un natural poco comunicativo o cumplÃa instrucciones terminantes, el hecho es que tres o cuatro respuestas secas, dadas con su aire de -ceremonia, pusieron en derrota a los más audaces.</p> - -<p>Sólo se supo a punto fijo que el joven se llamaba -Carlos Narbal, que pertenecía a una distinguida -familia de Buenos Aires, que tenía fortuna -y que había estado muchos años ausente. Y esto, -gracias a tres o cuatro <i>cocottes</i> que venían a Río -contratadas para el Alcázar, según decían, que se +ceremonia, pusieron en derrota a los más audaces.</p> + +<p>Sólo se supo a punto fijo que el joven se llamaba +Carlos Narbal, que pertenecÃa a una distinguida +familia de Buenos Aires, que tenÃa fortuna +y que habÃa estado muchos años ausente. Y esto, +gracias a tres o cuatro <i>cocottes</i> que venÃan a RÃo +contratadas para el Alcázar, según decÃan, que se daban suntuosos aires de artistas, pero que el comi<span class="pagenum"><a name="Page_231" id="Page_231">[231]</a></span>sario -de a bordo, que debía conocerlas a fondo, +de a bordo, que debÃa conocerlas a fondo, amenazaba con enviarlas a perorar <i>sur le gaillard d'avant</i> cada noche que el alboroto promovido por -las ninfas se hacía insoportable. Cuando se les pasó -el mareo del golfo y entrando a las aguas más -tranquilas del Océano empezaron a recibir los +las ninfas se hacÃa insoportable. Cuando se les pasó +el mareo del golfo y entrando a las aguas más +tranquilas del Océano empezaron a recibir los galanteos de la gente de a bordo, que en general -ofrecía poco porvenir, sus miradas no tardaron en +ofrecÃa poco porvenir, sus miradas no tardaron en dirigirse sobre Carlos, cuyo aspecto auguraba un hombre de mundo. Si en alguna parte las mujeres tienen conciencia de su fuerza es indudablemente sobre la cubierta de un buque. Caras que no se han percibido en el momento del embarque, -adquieren cierto atractivo a los ocho días -de navegación, y a los quince, a menos de ser unos +adquieren cierto atractivo a los ocho dÃas +de navegación, y a los quince, a menos de ser unos monstruos, pasan con facilidad por bellezas acabadas. -El fenómeno se produce a favor de un -sinnúmero de circunstancias, de las que cuentan -en primera línea el aire vivificante del mar, la -fuerte alimentación, la inacción forzosa y la ausencia -absoluta de puntos de comparación. Pero todo -eso parecía hacer poco efecto sobre el hombre único -tal vez que no hacía avances. El repertorio estaba -agotado, las miradas tiernas, la pantalla caída -a propósito, el "<i>Mon Dieu, qu'il fait chaud!</i>" en -los trópicos, el insinuante y audaz "<i>est-ce que vous +El fenómeno se produce a favor de un +sinnúmero de circunstancias, de las que cuentan +en primera lÃnea el aire vivificante del mar, la +fuerte alimentación, la inacción forzosa y la ausencia +absoluta de puntos de comparación. Pero todo +eso parecÃa hacer poco efecto sobre el hombre único +tal vez que no hacÃa avances. El repertorio estaba +agotado, las miradas tiernas, la pantalla caÃda +a propósito, el "<i>Mon Dieu, qu'il fait chaud!</i>" en +los trópicos, el insinuante y audaz "<i>est-ce que vous connaissez Rio, monsieur?</i>", todo el arsenal de escaramuzas -femeninas. Una de ellas, más <i>crâne</i> que -las demás, había hecho jugar la gruesa artillería -y una noche, antes de llegar a Bahía, cuando ya -hacía rato que habían sonado las doce y que los -corredores estaban desiertos, se entró sencillamente +femeninas. Una de ellas, más <i>crâne</i> que +las demás, habÃa hecho jugar la gruesa artillerÃa +y una noche, antes de llegar a BahÃa, cuando ya +hacÃa rato que habÃan sonado las doce y que los +corredores estaban desiertos, se entró sencillamente al camarote que ocupaba Carlos, que a causa del -calor había dejado sólo la cortina corrida. Carlos, -que no dormía, se sentó en la cama. Entonces una -voz queda, pero muy queda, cuya entonación procuraba -infiltrar la persuasión de que los vecinos<span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[232]</a></span> -no se despertarían, murmuró: "<i>Pardon, monsieur, -je me suis trompée de cabine</i>". Carlos refunfuñó -algo, se dejó caer sobre el lecho y la poco orientada -artista declaró al día siguiente que aquello, -con el aspecto de un hombre, y <i>même pas mal</i>, +calor habÃa dejado sólo la cortina corrida. Carlos, +que no dormÃa, se sentó en la cama. Entonces una +voz queda, pero muy queda, cuya entonación procuraba +infiltrar la persuasión de que los vecinos<span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[232]</a></span> +no se despertarÃan, murmuró: "<i>Pardon, monsieur, +je me suis trompée de cabine</i>". Carlos refunfuñó +algo, se dejó caer sobre el lecho y la poco orientada +artista declaró al dÃa siguiente que aquello, +con el aspecto de un hombre, y <i>même pas mal</i>, no era tal.</p> <p>Luego, el aislamiento, las largas horas pasadas con los libros amigos, con el Dumas que no cansa -y que se relee con el placer que da la evocación +y que se relee con el placer que da la evocación de las impresiones de la primera lectura, los buenos -y sanos libros de historia, las revistas científicas, -las narraciones de viaje que llevan el espíritu +y sanos libros de historia, las revistas cientÃficas, +las narraciones de viaje que llevan el espÃritu a regiones remotas. Y por la noche el panorama de los cielos llenos de estrellas, del mar que -las refleja con cariño, de la estela que se desvanece -lentamente como un sueño, la blanca espuma +las refleja con cariño, de la estela que se desvanece +lentamente como un sueño, la blanca espuma que se apaga murmurando, la caprichosa fosforescencia de las aguas que se abrillantan por instantes -como el espíritu del que sufre, con un reflejo +como el espÃritu del que sufre, con un reflejo de esperanza, para caer en seguida en la sombra...</p> -<p>La última noche, pero frente a la patria, cuyo -amor se levanta espléndido sobre todas las ruinas -morales. Ahí estaba; bajo el crepúsculo incierto -del horizonte, dormía la ciudad madre, cuna de -su cuerpo, nodriza de su alma, fuente también sin +<p>La última noche, pero frente a la patria, cuyo +amor se levanta espléndido sobre todas las ruinas +morales. Ahà estaba; bajo el crepúsculo incierto +del horizonte, dormÃa la ciudad madre, cuna de +su cuerpo, nodriza de su alma, fuente también sin duda de todas las amarguras de su vida. Miraba, miraba intensamente el reflejo lejano y a medida -que su espíritu leía el pasado en la memoria, sus -ojos se impregnaban de lágrimas o adquirían una +que su espÃritu leÃa el pasado en la memoria, sus +ojos se impregnaban de lágrimas o adquirÃan una dureza de acero. Luego pasaba la mano por la frente -y quedaba inmóvil.</p> +y quedaba inmóvil.</p> <p>Un dolor profundo o un error inmenso pesaba -sobre el alma de ese hombre; o se había estrellado +sobre el alma de ese hombre; o se habÃa estrellado contra una desventura sin remedio, de las -que rompen la armonía interna y velan el porvenir +que rompen la armonÃa interna y velan el porvenir o bajo un fastidio colosal, el origen de su<span class="pagenum"><a name="Page_233" id="Page_233">[233]</a></span> -mal se había desenvuelto e invadido todo el ser +mal se habÃa desenvuelto e invadido todo el ser moral.</p> -<p>¿Quién, quién sabe las ideas que pasan por el -cerebro de un hombre joven que sueña bajo los -vientos dormidos, sin más horizonte a su mirada -que las aguas silenciosas y monótonas?...</p> +<p>¿Quién, quién sabe las ideas que pasan por el +cerebro de un hombre joven que sueña bajo los +vientos dormidos, sin más horizonte a su mirada +que las aguas silenciosas y monótonas?...</p> -<p>La campana de proa daba las dos de la mañana, -cuando el criado avanzó resueltamente y con cierto +<p>La campana de proa daba las dos de la mañana, +cuando el criado avanzó resueltamente y con cierto aire de autoridad y un "<i>Je vous en prie, monsieur</i>" -insistente y suave, pidió a Carlos que se -recogiera. El joven descendió; la luna continuaba -brillando a través de la niebla húmeda que se -aumentaba por momentos, el círculo amarillento que -la rodeaba se extendía y las aguas comenzaban a -moverse con más rapidez en la superficie del estuario +insistente y suave, pidió a Carlos que se +recogiera. El joven descendió; la luna continuaba +brillando a través de la niebla húmeda que se +aumentaba por momentos, el cÃrculo amarillento que +la rodeaba se extendÃa y las aguas comenzaban a +moverse con más rapidez en la superficie del estuario inmenso.</p> -<p>A la mañana siguiente, al alba, la inquieta expectativa +<p>A la mañana siguiente, al alba, la inquieta expectativa del desembarco animaba todo el mundo. -Parecía que la felicidad, abiertos sus cariñosos brazos, +ParecÃa que la felicidad, abiertos sus cariñosos brazos, esperara en tierra a los que tanto ansiaban pisarla. La mayor parte, sin embargo, iban a cambiar la vida libre de a bordo con la exigua existencia -detrás de un mostrador o la ingrata tarea -del jornalero. Los trajes nuevos habían hecho su -aparición; por todas partes cajas de sombreros, -jaulas con antipáticos loros dentro, maletas de viaje, +detrás de un mostrador o la ingrata tarea +del jornalero. Los trajes nuevos habÃan hecho su +aparición; por todas partes cajas de sombreros, +jaulas con antipáticos loros dentro, maletas de viaje, gorras, bultos.</p> <p>Por fin llegaron los vapores de desembarco, se llenaron las formalidades sanitarias y pronto el -buque quedó sólo con su tripulación y allá en la -proa, los emigrantes apiñados, mirando con ojos +buque quedó sólo con su tripulación y allá en la +proa, los emigrantes apiñados, mirando con ojos de ingenua curiosidad cuanto pasaba a su alrededor -y sintiendo pesar sobre su alma esa impresión +y sintiendo pesar sobre su alma esa impresión de abandono que gravita sobre el extranjero al pisar por primera vez las playas de una tierra desconocida. -Pronto la atmósfera fácil y cómoda de +Pronto la atmósfera fácil y cómoda de nuestra patria iba a borrar la nube de tristeza e<span class="pagenum"><a name="Page_234" id="Page_234">[234]</a></span> iluminar la vida de esos desgraciados con las perspectivas de un porvenir seguro.</p> -<p>Carlos había bajado sencillamente en el vapor de +<p>Carlos habÃa bajado sencillamente en el vapor de la agencia, seguido de Pedro, silencioso siempre y grave en su levita abotonada hasta el cuello. Cumplidas las formalidades de aduana, Carlos hizo -avanzar un carruaje y media hora después se encontraba +avanzar un carruaje y media hora después se encontraba alojado en un cuarto del hotel de Provence. -A su llegada se le habían entregado cinco o -seis cartas, que en ese momento leía con atención. +A su llegada se le habÃan entregado cinco o +seis cartas, que en ese momento leÃa con atención. Una de ellas, tres renglones escritos con una letra -de una pulgada y con una ortografía capaz de hacer -rugir de espanto a un académico español, parecía -haberle causado viva satisfacción. Traducida, -decía así:</p> +de una pulgada y con una ortografÃa capaz de hacer +rugir de espanto a un académico español, parecÃa +haberle causado viva satisfacción. Traducida, +decÃa asÃ:</p> <p>"Desde el martes estoy con los caballos en el -Azul, esperándole."</p> +Azul, esperándole."</p> -<p class="right indenr5"><i>Tobías</i>.</p> +<p class="right indenr5"><i>TobÃas</i>.</p> <p>Las otras cartas eran puramente de intereses, cuentas, etc.</p> -<p>Carlos comió solo en su cuarto y al caer la noche -encendió un cigarro y salió, después de indicar -a un sirviente hiciera acompañar a Pedro al +<p>Carlos comió solo en su cuarto y al caer la noche +encendió un cigarro y salió, después de indicar +a un sirviente hiciera acompañar a Pedro al teatro Variedades.</p> -<p>Carlos tomó la calle de Reconquista, llegó a la -plaza, la cruzó diagonalmente, entró por Victoria -hasta Perú, dió algunos pasos a la derecha, pero, -retrocediendo, tomó resueltamente hacia la izquierda. +<p>Carlos tomó la calle de Reconquista, llegó a la +plaza, la cruzó diagonalmente, entró por Victoria +hasta Perú, dió algunos pasos a la derecha, pero, +retrocediendo, tomó resueltamente hacia la izquierda. A cada instante, a pesar de la confianza -que tenía en no ser conocido, por el cambio completo -operado en su fisonomía en los últimos cinco -años, ocultaba el rostro al pasar junto a alguna +que tenÃa en no ser conocido, por el cambio completo +operado en su fisonomÃa en los últimos cinco +años, ocultaba el rostro al pasar junto a alguna de sus antiguas relaciones. Iba agitado por el tumulto -interior de sus sensaciones; echó una mirada +interior de sus sensaciones; echó una mirada vaga a los balcones iluminados del Club del -Progreso, sus ojos se llenaron de sombras, inclinó<span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[235]</a></span> -la cabeza y siguió marchando lentamente. Así vagó -cuatro horas, deteniéndose en un punto, mirando -con atención una casa, impregnando la mirada con -el espectáculo de la ciudad que tanto había querido +Progreso, sus ojos se llenaron de sombras, inclinó<span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[235]</a></span> +la cabeza y siguió marchando lentamente. Asà vagó +cuatro horas, deteniéndose en un punto, mirando +con atención una casa, impregnando la mirada con +el espectáculo de la ciudad que tanto habÃa querido y en la que marchaba hoy como un desconocido. A las 11 de la noche se encontraba en el -Retiro, frente al río sereno y resplandeciendo bajo -la luna. Uno que otro carruaje volvía de Palermo -o tomaba la calle de Charcas; a veces una explosión -de alegría llegaba a oídos del solitario.</p> +Retiro, frente al rÃo sereno y resplandeciendo bajo +la luna. Uno que otro carruaje volvÃa de Palermo +o tomaba la calle de Charcas; a veces una explosión +de alegrÃa llegaba a oÃdos del solitario.</p> -<p>Bien solo, por cierto. Esa alma debía estar enferma, +<p>Bien solo, por cierto. Esa alma debÃa estar enferma, rendida por una lucha sostenida tal vez -sin energía, pero no por eso menos agobiadora. -Y así, marchando en los sueños íntimos, llegó tristemente -a su hotel, se tendió en un sofá, tomó un -libro que pronto cayó de sus manos y quedó inmóvil, -con la mirada fija en el techo. Su cara fué -perdiendo la expresión adusta, sus ojos se llenaron -de lágrimas y un sollozo ahogado pasó por su garganta. -La reacción fué violenta, se puso de pie, -enjugó el rostro, sonrió con desprecio de sí mismo, -se paseó largo rato por la pieza y luego llamó a +sin energÃa, pero no por eso menos agobiadora. +Y asÃ, marchando en los sueños Ãntimos, llegó tristemente +a su hotel, se tendió en un sofá, tomó un +libro que pronto cayó de sus manos y quedó inmóvil, +con la mirada fija en el techo. Su cara fué +perdiendo la expresión adusta, sus ojos se llenaron +de lágrimas y un sollozo ahogado pasó por su garganta. +La reacción fué violenta, se puso de pie, +enjugó el rostro, sonrió con desprecio de sà mismo, +se paseó largo rato por la pieza y luego llamó a Pedro.</p> -<p>—El tren sale a las 7, Pedro. Que todo esté +<p>—El tren sale a las 7, Pedro. Que todo esté pronto.</p> -<p>Luego se acostó y empezó para él el infierno -cotidiano de los que han perdido el dulce sueño +<p>Luego se acostó y empezó para él el infierno +cotidiano de los que han perdido el dulce sueño reparador de la vida...</p> -<p>Corría el tren por los campos iguales y monótonos. -En el vagón que ocupaba Carlos iban dos o -tres personas desconocidas entre sí, lo que no impidió +<p>CorrÃa el tren por los campos iguales y monótonos. +En el vagón que ocupaba Carlos iban dos o +tres personas desconocidas entre sÃ, lo que no impidió que a partir del almuerzo trabaran una -larga conversación sobre los temas eternos de la -vida de campo, la lluvia que hacía falta, porque +larga conversación sobre los temas eternos de la +vida de campo, la lluvia que hacÃa falta, porque los pastos estaban flojos, el cardo que tardaba, las barbaridades de los jueces de paz de los partidos -respectivos a que pertenecían los viajeros, y por<span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[236]</a></span> -fin, la política, vista al microscopio, las profesiones -de fe grotescas, una estrechez de espíritu inconcebible. -Carlos oía con cierta atención la insípida +respectivos a que pertenecÃan los viajeros, y por<span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[236]</a></span> +fin, la polÃtica, vista al microscopio, las profesiones +de fe grotescas, una estrechez de espÃritu inconcebible. +Carlos oÃa con cierta atención la insÃpida charla; como los campos que atravesaba le -traían la perdida nota impresional de la patria, así -el palabreo que llegaba a sus oídos hacía revivir +traÃan la perdida nota impresional de la patria, asà +el palabreo que llegaba a sus oÃdos hacÃa revivir en su memoria el mundo normal en cuyo seno -pasó su juventud. Luego sus ojos se perdían en la -dilatada llanura, extensa como el mar y como él +pasó su juventud. Luego sus ojos se perdÃan en la +dilatada llanura, extensa como el mar y como él generadora de tristezas.</p> -<p>Pedro, solo y grave en un vagón de 2ª., miraba +<p>Pedro, solo y grave en un vagón de 2ª., miraba con asombro nuestros campos, buscando en ellos -el cultivo, la subdivisión, el canal de riego, el bosque, -el aspecto europeo, en una palabra. Una sensación -indefinible le oprimía y a veces sacaba la +el cultivo, la subdivisión, el canal de riego, el bosque, +el aspecto europeo, en una palabra. Una sensación +indefinible le oprimÃa y a veces sacaba la cabeza por la portezuela, ansioso, en la expectativa -de un cambio que no se producía.</p> +de un cambio que no se producÃa.</p> -<p>Por fin, a la caída del día, el tren llegó al Azul; -Carlos se dirigió a la posada. En la puerta del +<p>Por fin, a la caÃda del dÃa, el tren llegó al Azul; +Carlos se dirigió a la posada. En la puerta del gran patio donde llegan las diligencias, carruajes y gente de a caballo, se encontraba un hombre -recostado en un poste. Tendría de cuarenta a cincuenta -años; alto, delgado, barba canosa, ojos negros +recostado en un poste. TendrÃa de cuarenta a cincuenta +años; alto, delgado, barba canosa, ojos negros serenos. Su traje era el de nuestros gauchos, -chiripá, poncho, un modesto tirador viejo ya, un -sombrero de felpa entrado en años y unas fuertes +chiripá, poncho, un modesto tirador viejo ya, un +sombrero de felpa entrado en años y unas fuertes botas de baqueta, nuevas, compra sin duda de la -víspera. A pesar de haber visto a Carlos, no hizo -un movimiento. Este avanzó sonriendo hacia él y +vÃspera. A pesar de haber visto a Carlos, no hizo +un movimiento. Este avanzó sonriendo hacia él y le puso la mano en el hombro.</p> -<p>—¿No me reconoces, Tobías?</p> +<p>—¿No me reconoces, TobÃas?</p> -<p>—Niño Carlos...</p> +<p>—Niño Carlos...</p> -<p>No pudo decir más; se sacó el sombrero, empezó -a darlo vuelta entre las manos y se quedó mirando -a Carlos con tamaños ojos de asombro.</p> +<p>No pudo decir más; se sacó el sombrero, empezó +a darlo vuelta entre las manos y se quedó mirando +a Carlos con tamaños ojos de asombro.</p> -<p>—Sí, mi buen Tobías, estoy muy cambiado. Ade<span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[237]</a></span>más, -hace como diez años que no nos vemos. ¿Y -cómo va la salud? ¿Y los hijos?</p> +<p>—SÃ, mi buen TobÃas, estoy muy cambiado. Ade<span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[237]</a></span>más, +hace como diez años que no nos vemos. ¿Y +cómo va la salud? ¿Y los hijos?</p> -<p>—Buenos todos, señor; los muchachos andan en -tropa. Anselmo salió anteayer con una punta y -Gregorio debe llegar mañana o pasado.</p> +<p>—Buenos todos, señor; los muchachos andan en +tropa. Anselmo salió anteayer con una punta y +Gregorio debe llegar mañana o pasado.</p> -<p>—¿Y quiénes hay en la Quebrada?</p> +<p>—¿Y quiénes hay en la Quebrada?</p> <p>—Manuel Tabares, cuatro peones y la vieja Nicasia.</p> -<p>—¿Aún vive Nicasia?</p> +<p>—¿Aún vive Nicasia?</p> -<p>—Cuando ha sabido que el niño iba a venir +<p>—Cuando ha sabido que el niño iba a venir se ha puesto como loca.</p> -<p>—Bueno; tenemos tiempo de hablar. ¿Cuántos -caballos has traído?</p> +<p>—Bueno; tenemos tiempo de hablar. ¿Cuántos +caballos has traÃdo?</p> <p>—Cuatro, por si acaso, aunque ninguno hemos de tener que cambiar.</p> -<p>—¿Y el carro?</p> +<p>—¿Y el carro?</p> -<p>—Llegará mañana a la tarde. ¿Cuándo nos vamos, -señor?</p> +<p>—Llegará mañana a la tarde. ¿Cuándo nos vamos, +señor?</p> -<p>—Mañana bien temprano, para llegar con día.</p> +<p>—Mañana bien temprano, para llegar con dÃa.</p> <p>—Saliendo a las seis estamos a las cinco en la Quebrada.</p> -<p>—Tobías, este hombre (y señalaba a Pedro, que, -con un saco de noche en la mano, correcto e inmóvil, -había presenciado el diálogo sin entender una +<p>—TobÃas, este hombre (y señalaba a Pedro, que, +con un saco de noche en la mano, correcto e inmóvil, +habÃa presenciado el diálogo sin entender una palabra), este hombre es mi sirviente, pero no habla -español. Dice que aunque no es muy de a +español. Dice que aunque no es muy de a caballo, quiere ir montado, en vez de esperar el carro. Dale uno de buen andar y manso.</p> -<p>—El moro, señor.</p> +<p>—El moro, señor.</p> <p>—Vaya por el moro. A las 5 me recuerdas con todo listo.</p> -<p>Desfiló el clásico <i>menú</i> de los hoteles de campaña -en nuestra tierra. ¿Un buen puchero? ¿Un -buen asado? ¡Jamás! Frituras, guisos pseudo-franceses, +<p>Desfiló el clásico <i>menú</i> de los hoteles de campaña +en nuestra tierra. ¿Un buen puchero? ¿Un +buen asado? ¡Jamás! Frituras, guisos pseudo-franceses, combinaciones de un <i>chef</i> que, para elevarse al arte cree deber salir de la naturaleza. Carlos -recorrió la lista, recordó su experiencia pasada<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[238]</a></span> -y pidió un ingenuo bife con <i>dos de a caballo</i>, una -botella de cerveza inglesa y queso. ¡Ay de aquel -que sale de ese régimen higiénico!</p> - -<p>El cansancio del ferrocarril le dió algunas horas -de sueño. Pero cuando a las 5 de la mañana -Tobías vino a golpear su puerta, le encontró vestido +recorrió la lista, recordó su experiencia pasada<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[238]</a></span> +y pidió un ingenuo bife con <i>dos de a caballo</i>, una +botella de cerveza inglesa y queso. ¡Ay de aquel +que sale de ese régimen higiénico!</p> + +<p>El cansancio del ferrocarril le dió algunas horas +de sueño. Pero cuando a las 5 de la mañana +TobÃas vino a golpear su puerta, le encontró vestido y pronto a montar.</p> -<p>Así que dejaron el pueblo y que el espacio abierto -se presentó, Carlos sintió esa sensación deliciosa -que sólo los argentinos sabemos apreciar, cuando, +<p>Asà que dejaron el pueblo y que el espacio abierto +se presentó, Carlos sintió esa sensación deliciosa +que sólo los argentinos sabemos apreciar, cuando, sobre un buen caballo, se galopa por los campos -en la mañana. Una leve brisa, fresca, con un -olor sano e intenso, venía de oriente, donde el sol +en la mañana. Una leve brisa, fresca, con un +olor sano e intenso, venÃa de oriente, donde el sol se elevaba ya, pugnando por abrir camino a sus -rayos al través de un grupo de nubes. Las estancias -esparcidas en la extensión de la llanura, +rayos al través de un grupo de nubes. Las estancias +esparcidas en la extensión de la llanura, como islas en un mar inmenso, manchaban con sus -tonos obscuros la sábana de verde pálido en la -que la vista se perdía hasta el confín del horizonte. +tonos obscuros la sábana de verde pálido en la +que la vista se perdÃa hasta el confÃn del horizonte. Los caballos, contentos y briosos, resoplaban -con energía, levantando sobre el camino resecado +con energÃa, levantando sobre el camino resecado una nube de polvo, que iba a disolverse a la espalda en fugitivos remolinos. Un grupo de -ovejas que comía al borde de la ruta se precipitaba -al lado opuesto y detrás iba toda la majada, +ovejas que comÃa al borde de la ruta se precipitaba +al lado opuesto y detrás iba toda la majada, desatentada, como si corriera un peligro inmenso. Cuatro o cinco corderos quedaban rezagados, con la colita entre las piernas, enclenques, temblorosos bajo su cuero desnudo y arrugado, balando con -un quejido lastimoso. Diez o doce madres habían -dado vuelta cara y respondían al llamado sin cesar, -como sacando la voz de las entrañas para que +un quejido lastimoso. Diez o doce madres habÃan +dado vuelta cara y respondÃan al llamado sin cesar, +como sacando la voz de las entrañas para que sus hijos las reconocieran. Un perro, girando a -la carrera alrededor del rebaño, ladraba furioso +la carrera alrededor del rebaño, ladraba furioso al pasar junto al grupo de jinetes, cuyos caballos agachaban las orejas e hinchaban ligeramente el lomo. Luego, una manada de yeguas que sale a<span class="pagenum"><a name="Page_239" id="Page_239">[239]</a></span> -escape, se detiene a cincuenta varas y queda inmóvil, +escape, se detiene a cincuenta varas y queda inmóvil, las orejas rectas, los ojos grandes e ingenuos. -El sultán está a la cabeza, soberbio con su +El sultán está a la cabeza, soberbio con su larga crin y opulenta cola. Brilla su pelo inmaculado -como un tejido de acero. Un potrillo más +como un tejido de acero. Un potrillo más audaz se acerca, hace una cabriola, rompe a la carrera, se detiene al pie de la madre y se pone -tranquilamente a mamar. Las vacas son más reposadas; +tranquilamente a mamar. Las vacas son más reposadas; algunas levantan la cabeza, pero pronto la -inclinan sobre la tierra y continúan rumiando. Uno -que otro toro espléndido se cuadra noblemente, escarba +inclinan sobre la tierra y continúan rumiando. Uno +que otro toro espléndido se cuadra noblemente, escarba el suelo y mira con arrogancia.</p> <p>Los <i>teros</i> atronan el aire; parecen la bocina del @@ -7158,176 +7120,176 @@ contra la conquista europea. Avanzan audaces, cruzan a dos varas de los jinetes como una saeta y se pierden a lo lejos, dando la voz de alarma que hace poner en fuga a los patos que reposan en la -próxima laguna, rica en juncos y pobre en agua. -La lechuza, inmóvil sobre una viscachera o en la +próxima laguna, rica en juncos y pobre en agua. +La lechuza, inmóvil sobre una viscachera o en la punta de un palo de alambrado, abre el pico como -un resorte mecánico, lanza su grito gutural, que -en la noche inquieta los espíritus más serenos, -deja caer sus párpados amarillentos, que tienen más -expresión que sus ojos mismos y queda en su postura -egipcia. Multitud de pequeñas aves saltan +un resorte mecánico, lanza su grito gutural, que +en la noche inquieta los espÃritus más serenos, +deja caer sus párpados amarillentos, que tienen más +expresión que sus ojos mismos y queda en su postura +egipcia. Multitud de pequeñas aves saltan a cada instante de entre el pasto; por momentos, -una perdiz hiende el aire con su silbido característico +una perdiz hiende el aire con su silbido caracterÃstico y el ruido estridente de sus alas al batir precipitadas; otras se agachan, se disuelven entre -los tonos grises de la tierra y quedan inmóviles. -De tiempo en tiempo Tobías les lanza su rebenque, +los tonos grises de la tierra y quedan inmóviles. +De tiempo en tiempo TobÃas les lanza su rebenque, no siempre sin resultado, ante el asombro -de Pedro, que contempla atónito el nuevo sistema -cinegético.</p> +de Pedro, que contempla atónito el nuevo sistema +cinegético.</p> -<p>Y así avanzan en silencio, Carlos perdido en sus -reflexiones, el sirviente un tanto dolorido ya, To<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[240]</a></span>bías +<p>Y asà avanzan en silencio, Carlos perdido en sus +reflexiones, el sirviente un tanto dolorido ya, To<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[240]</a></span>bÃas con la indiferencia suprema del gaucho por -todas las cosas de la vida. Cada media hora, Tobías -da la señal de reposo deteniendo su caballo y -poniéndolo a un trote suave, pero que rinde camino. -Según él, el secreto para llegar pronto no está -en andar ligero, sino en andar seguido. Tobías +todas las cosas de la vida. Cada media hora, TobÃas +da la señal de reposo deteniendo su caballo y +poniéndolo a un trote suave, pero que rinde camino. +Según él, el secreto para llegar pronto no está +en andar ligero, sino en andar seguido. TobÃas nombra las estancias que aparecen a lo lejos, a -medida que se avanza y que las copas de álamos -que se veían suspendidas en el aire se unen a sus +medida que se avanza y que las copas de álamos +que se veÃan suspendidas en el aire se unen a sus troncos al cesar el miraje. A las doce se hace alto -junto a un jagüel rodeado de algunos sauces y -paraísos que ofrecen una sombra suficiente. Carlos -no ha querido ir a una pulpería que está a diez -cuadras, en una estancia donde indudablemente habría -sido muy bien recibido, pero en lo que habrían +junto a un jagüel rodeado de algunos sauces y +paraÃsos que ofrecen una sombra suficiente. Carlos +no ha querido ir a una pulperÃa que está a diez +cuadras, en una estancia donde indudablemente habrÃa +sido muy bien recibido, pero en lo que habrÃan tardado tres horas en matar algunos pollos -y donde habría tenido que hablar sobre cuanto -Dios crió. Tobías, que se ha avanzado, después de +y donde habrÃa tenido que hablar sobre cuanto +Dios crió. TobÃas, que se ha avanzado, después de manear cuidadosamente los dos caballos de repuesto, vuelve a la media hora con un carnero muerto y degollado, pan, vino y sal, hace fuego, fabrica un asador con una rama de sauce y a los veinte minutos se presenta con un asado color de oro, -chisporroteando aún y chorreando de jugo.</p> +chisporroteando aún y chorreando de jugo.</p> -<p>Diez, veinte años de París, comiendo en Bignon, -cenando en el café Anglais, no alcanzan jamás a +<p>Diez, veinte años de ParÃs, comiendo en Bignon, +cenando en el café Anglais, no alcanzan jamás a borrar en nosotros el tinte criollo, la tendencia -indígena, el amor a las cosas patrias... y el gusto +indÃgena, el amor a las cosas patrias... y el gusto por el cordero al asador. Se quema uno los dedos, -es cierto, queda en la boca cierto sabor <i>empaté</i>, -pero es esa una sensación posterior, altamente compensada +es cierto, queda en la boca cierto sabor <i>empaté</i>, +pero es esa una sensación posterior, altamente compensada por las delicias del primer momento.</p> -<p>La charla de sobremesa animó a Tobías, que -aprovechó una buena ocasión para echar fuera -lo que sin duda le estaba trabajando hacía tiempo.</p> +<p>La charla de sobremesa animó a TobÃas, que +aprovechó una buena ocasión para echar fuera +lo que sin duda le estaba trabajando hacÃa tiempo.</p> -<p>—Dígame, señor, ¿viene por mucho tiempo a +<p>—DÃgame, señor, ¿viene por mucho tiempo a la Quebrada?</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_241" id="Page_241">[241]</a></span></p> -<p>—Por mucho tiempo, Tobías; no pienso moverme -de allí hasta que vuelva a Europa.</p> +<p>—Por mucho tiempo, TobÃas; no pienso moverme +de allà hasta que vuelva a Europa.</p> -<p>—¡Pero cómo va a vivir en esos ranchos, señor! -¿Cómo no se ha ido más bien a las Tunas?</p> +<p>—¡Pero cómo va a vivir en esos ranchos, señor! +¿Cómo no se ha ido más bien a las Tunas?</p> -<p>—¿Te incomoda mi visita, mi buen Tobías?</p> +<p>—¿Te incomoda mi visita, mi buen TobÃas?</p> -<p>—¡Por dónde, señor!</p> +<p>—¡Por dónde, señor!</p> <p>—Entonces, no hay que hablar.</p> -<p>Tobías se rascó la nuca, ensilló de nuevo los +<p>TobÃas se rascó la nuca, ensilló de nuevo los caballos y pronto la partida estaba en marcha. -Fué ese el momento duro para Pedro. Al principio, +Fué ese el momento duro para Pedro. Al principio, el buen galope del moro recomendado por -Tobías le había seducido; pero pronto le dolió la +TobÃas le habÃa seducido; pero pronto le dolió la cintura, las rodillas le empezaron a arder en la -parte que frotaban la silla y cuando después del -reposo del almuerzo volvió a su postura de centauro, -todo el cuerpo protestó en un estremecimiento. -Se dominó, sin embargo, sonrió a Carlos -y partió heroicamente al galope.</p> - -<p>A las tres de la tarde, poco después de atravesar -el arroyo de Chapaleofú, algunas gotas de -agua empezaron a caer. El cielo se había cubierto +parte que frotaban la silla y cuando después del +reposo del almuerzo volvió a su postura de centauro, +todo el cuerpo protestó en un estremecimiento. +Se dominó, sin embargo, sonrió a Carlos +y partió heroicamente al galope.</p> + +<p>A las tres de la tarde, poco después de atravesar +el arroyo de Chapaleofú, algunas gotas de +agua empezaron a caer. El cielo se habÃa cubierto por completo y pronto un aguacero tremendo -cayó sobre los viajeros. La tierra parecía revivir -bajo la onda; un olor de humedad se desprendía -del suelo. El horizonte se había estrechado -y los montes de las estancias más próximas se +cayó sobre los viajeros. La tierra parecÃa revivir +bajo la onda; un olor de humedad se desprendÃa +del suelo. El horizonte se habÃa estrechado +y los montes de las estancias más próximas se iban disolviendo entre la bruma. La lluvia redoblaba de violencia a cada instante y los viajeros estaban empapados hasta la carne.</p> -<p>Así marcharon dos horas, lentamente, al paso, -porque el suelo se había hecho resbaladizo. Carlos, -rebelde a la fatiga física, había recibido con -placer la lluvia. En cuanto a Pedro, sólo Dios y -él saben lo que pasó en esos momentos por su alma -y la opinión que formó de nuestra tierra argentina +<p>Asà marcharon dos horas, lentamente, al paso, +porque el suelo se habÃa hecho resbaladizo. Carlos, +rebelde a la fatiga fÃsica, habÃa recibido con +placer la lluvia. En cuanto a Pedro, sólo Dios y +él saben lo que pasó en esos momentos por su alma +y la opinión que formó de nuestra tierra argentina y de sus modos de vialidad.</p> <p>A las 7 de la noche, profundamente obscura, bajo<span class="pagenum"><a name="Page_242" id="Page_242">[242]</a></span> la lluvia, un violento aullar de perros se hizo oir -y una luz mortecina apareció a unos cien pasos.</p> +y una luz mortecina apareció a unos cien pasos.</p> -<p>—Llegamos, señor, dijo Tobías.</p> +<p>—Llegamos, señor, dijo TobÃas.</p> -<p>El viejo capataz se avanzó, gritó a los perros, -que callaron al reconocer su voz y dió los caballos -a dos o tres hombres que habían salido de la cocina. +<p>El viejo capataz se avanzó, gritó a los perros, +que callaron al reconocer su voz y dió los caballos +a dos o tres hombres que habÃan salido de la cocina. Una viejecita, con la cabeza descubierta bajo -la lluvia, se avanzó mirando a uno y otro lado -y cuando hubo reconocido a Carlos, lo ayudó a bajar, -repitiendo sin cesar: "Niño Carlitos! Dios se +la lluvia, se avanzó mirando a uno y otro lado +y cuando hubo reconocido a Carlos, lo ayudó a bajar, +repitiendo sin cesar: "Niño Carlitos! Dios se lo pague!"</p> -<p>Carlos cortó el torrente de las expansiones y ganó -rápidamente la casa, seguido de Pedro, rígido como -un autómata. Cambió de ropa, comió y con inmensa -delicia se tendió en una cama.</p> +<p>Carlos cortó el torrente de las expansiones y ganó +rápidamente la casa, seguido de Pedro, rÃgido como +un autómata. Cambió de ropa, comió y con inmensa +delicia se tendió en una cama.</p> -<p>A la mañana siguiente se levantó temprano, tuvo -su conferencia con Nicasia, a quien pronto despachó -a la cocina y dió un vistazo sobre su morada. -He aquí lo que vió.</p> +<p>A la mañana siguiente se levantó temprano, tuvo +su conferencia con Nicasia, a quien pronto despachó +a la cocina y dió un vistazo sobre su morada. +He aquà lo que vió.</p> -<p>Una pequeña casa de material, con techo de +<p>Una pequeña casa de material, con techo de hierro de media agua, ocupaba el fondo de un cuadrado. A la derecha un rancho, cocina y cuarto -de peones. A la izquierda la habitación de -Nicasia, sin duda, un pequeño rancho de paja. Al +de peones. A la izquierda la habitación de +Nicasia, sin duda, un pequeño rancho de paja. Al frente un palenque para atar caballos y en el -centro del patio un ombú raquítico que se había -ido en raíces. Las tres piezas de su apartamento -consistían en un dormitorio casi desnudo de muebles, +centro del patio un ombú raquÃtico que se habÃa +ido en raÃces. Las tres piezas de su apartamento +consistÃan en un dormitorio casi desnudo de muebles, un comedor por el estilo y un gran cuarto -donde había algunas viejas sillas de montar, bolsas, +donde habÃa algunas viejas sillas de montar, bolsas, una romana, una pila de cueros secos en un -rincón, diarios viejos, un tercio de yerba, una damajuana -de aguardiente, barricas de azúcar, una +rincón, diarios viejos, un tercio de yerba, una damajuana +de aguardiente, barricas de azúcar, una bolsa de sal y en una pared un retrato del general -Mitre en 1860. Allí había dormido Pedro.</p> +Mitre en 1860. Allà habÃa dormido Pedro.</p> -<p>Carlos sacó una silla al corredor, puso sobre otra -las piernas y cayó en profunda meditación. El<span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[243]</a></span> -día estaba espesamente nublado y la lluvia caía +<p>Carlos sacó una silla al corredor, puso sobre otra +las piernas y cayó en profunda meditación. El<span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[243]</a></span> +dÃa estaba espesamente nublado y la lluvia caÃa por momentos. Un silencio de muerte reinaba sobre -los campos y el horizonte concluía a cien varas. +los campos y el horizonte concluÃa a cien varas. A lo lejos, el eco amortiguado de un cencerro o el apagado ladrido de un perro. Contra un pilar del corredor, el criado fiel, perdido en ese mundo -nuevo para él, dejaba vagar su mirada por el -cielo gris. Carlos sintió que el corazón se le oprimía; -temió que la paz tan buscada no estuviera -allí, comprendió que mientras durase la tormenta -intensa era inútil buscar la tranquilidad de las -cosas para darla a su espíritu conturbado y pasó -la mano por su frente. De nuevo miró a su alrededor; -un recuerdo pasó por su memoria, una +nuevo para él, dejaba vagar su mirada por el +cielo gris. Carlos sintió que el corazón se le oprimÃa; +temió que la paz tan buscada no estuviera +allÃ, comprendió que mientras durase la tormenta +intensa era inútil buscar la tranquilidad de las +cosas para darla a su espÃritu conturbado y pasó +la mano por su frente. De nuevo miró a su alrededor; +un recuerdo pasó por su memoria, una amarga noche en que inclinaba ya su cuerpo sobre -el Sena, en París, para buscar la calma en la -muerte. La lluvia caía, monótona, triste, sepulcral; -la llanura parecía envuelta en una mortaja. -Carlos inclinó la cabeza llena de sombras, murmurando:</p> +el Sena, en ParÃs, para buscar la calma en la +muerte. La lluvia caÃa, monótona, triste, sepulcral; +la llanura parecÃa envuelta en una mortaja. +Carlos inclinó la cabeza llena de sombras, murmurando:</p> -<p>—Heme en el fondo del río, con una piedra +<p>—Heme en el fondo del rÃo, con una piedra al cuello.</p> <p class="i4"> @@ -7337,611 +7299,611 @@ al cuello.</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_14" id="Footnote_14" href="#FNanchor_14"> -<span class="label">[14]</span></a> Este fragmento, así como los dos titulados "De +<span class="label">[14]</span></a> Este fragmento, asà como los dos titulados "De cepa criolla" y "A las cuchillas", formaba parte de un estudio de nuestra sociabilidad en aquel momento, que -empecé a escribir en 1884. Ese trabajo ha quedado definitivamente +empecé a escribir en 1884. Ese trabajo ha quedado definitivamente sin concluir porque esas cosas, cuando no se -publican de primera intención, dan más trabajo para +publican de primera intención, dan más trabajo para corregirlas, que para escribirlas de nuevo. Si publico -aquí esos fragmentos, es porque pueden leerse sin que -choque su incoherencia, refiriéndose cada uno a un cuadro +aquà esos fragmentos, es porque pueden leerse sin que +choque su incoherencia, refiriéndose cada uno a un cuadro o a un asunto particular.</p> <p><a name="Footnote_15" id="Footnote_15" href="#FNanchor_15"> <span class="label">[15]</span></a> Debe recordarse que en los vapores franceses -("Messageries Maritimes"), los pasajeros de 1.ª y 2.ª clases, +("Messageries Maritimes"), los pasajeros de 1.ª y 2.ª clases, viajan confundidos.</p></div> <h2><a name="De_cepa_criolla" id="De_cepa_criolla">De cepa criolla</a></h2> -<p>Carlos Narbal pertenecía a una familia de larga -data en tierra argentina y a la que no habían faltado -las ilustraciones patrióticas de la independencia -ni los mártires de las luchas civiles. Su -abuelo, el primer Narbal criollo, fué sorprendido -a los veinticinco años por la tormenta de 1810. +<p>Carlos Narbal pertenecÃa a una familia de larga +data en tierra argentina y a la que no habÃan faltado +las ilustraciones patrióticas de la independencia +ni los mártires de las luchas civiles. Su +abuelo, el primer Narbal criollo, fué sorprendido +a los veinticinco años por la tormenta de 1810. De la tranquila vida colonial, un momento interrumpida por el rechazo de las invasiones inglesas, -en el que había tomado una parte honorable -como oficial subalterno, se vió de pronto envuelto -en el torbellino de la revolución, al que le empujaban -más sus amistades y vinculaciones con las +en el que habÃa tomado una parte honorable +como oficial subalterno, se vió de pronto envuelto +en el torbellino de la revolución, al que le empujaban +más sus amistades y vinculaciones con las cabezas calientes de la juventud patricia, que sus inspiraciones propias. Rico, relativamente a la -época, hacendado y por lo tanto fanático por D. Mariano -Moreno, bastó la presencia de su ídolo en +época, hacendado y por lo tanto fanático por D. Mariano +Moreno, bastó la presencia de su Ãdolo en la primera junta para determinar el partido a que -había de afiliarse. Gritó: ¡abajo Cisneros! el 25 -de Mayo, sin ponerse ronco, formó parte de un -grupo que arrancaba carteles, aplaudió a Passo, hizo -una crítica razonable contra el discurso de recepción +habÃa de afiliarse. Gritó: ¡abajo Cisneros! el 25 +de Mayo, sin ponerse ronco, formó parte de un +grupo que arrancaba carteles, aplaudió a Passo, hizo +una crÃtica razonable contra el discurso de recepción de Saavedra y luego, entrada la noche, como -hacía frío y lloviznaba, abrió su paragua y se fué -tranquilamente a su casa, donde contó la jornada +hacÃa frÃo y lloviznaba, abrió su paragua y se fué +tranquilamente a su casa, donde contó la jornada a su vieja madre con la misma sencillez con que hubiera narrado una corrida de sortijas. No se daba cuenta de la importancia del movimiento, no -tenía ambiciones ni imaginación. Era, pues, un<span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[246]</a></span> -hombre feliz de la colonia, el tipo más completo +tenÃa ambiciones ni imaginación. Era, pues, un<span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[246]</a></span> +hombre feliz de la colonia, el tipo más completo de la especie que haya vivido sobre la tierra. Una -noche, en una sobremesa del café de Mallcos en -que se había apurado más de lo habitual el Valdepeñas +noche, en una sobremesa del café de Mallcos en +que se habÃa apurado más de lo habitual el Valdepeñas y el Jerez, varios de sus amigos declararon -su intención de ir a reunirse al ejército del -coronel Balcarce que operaba en el alto Perú, aprovechando +su intención de ir a reunirse al ejército del +coronel Balcarce que operaba en el alto Perú, aprovechando la partida de Castelli, el fugaz Saint-Just -de nuestra revolución. No sé cómo vendría -la cosa, pero nuestro hombre juró, se arrepintió -un poco a la mañana siguiente, se consoló al mediodía, -arregló su equipo a la noche, partió con -los compañeros, se unió a Balcarce la víspera de -Suipacha, se batió dignamente y se disgustó por -completo del oficio el día de la ejecución de Córdoba, -Nieto y Paula Sanz. En la primera ocasión -regresó a Buenos Aires, habiendo pagado su deuda -a la patria, se casó y pronto dos hijos le dieron el -corte definitivo del hombre de hogar. El primogénito -creció en aquella atmósfera ruidosa y vehemente -de la revolución, tan lejos hoy de nosotros, -que cada año transcurrido parece un siglo. Los +de nuestra revolución. No sé cómo vendrÃa +la cosa, pero nuestro hombre juró, se arrepintió +un poco a la mañana siguiente, se consoló al mediodÃa, +arregló su equipo a la noche, partió con +los compañeros, se unió a Balcarce la vÃspera de +Suipacha, se batió dignamente y se disgustó por +completo del oficio el dÃa de la ejecución de Córdoba, +Nieto y Paula Sanz. En la primera ocasión +regresó a Buenos Aires, habiendo pagado su deuda +a la patria, se casó y pronto dos hijos le dieron el +corte definitivo del hombre de hogar. El primogénito +creció en aquella atmósfera ruidosa y vehemente +de la revolución, tan lejos hoy de nosotros, +que cada año transcurrido parece un siglo. Los cuentos de los viejos sirvientes de la casa, que -todos habían servido, respiraban olor a combates. -La nota tosca del heroísmo, la habitud de la -idea de lucha se hundía en el cerebro del niño. +todos habÃan servido, respiraban olor a combates. +La nota tosca del heroÃsmo, la habitud de la +idea de lucha se hundÃa en el cerebro del niño. Luego las guerras civiles, los amargos momentos -del año veinte, el hogar inquieto, el padre meditabundo, -la madre llorosa. Tenía catorce años -el día de Ituzaingó y era ya un pequeño patricio, -exaltado, entusiasta, sediento de acción, la antítesis -del padre, a quien sólo debía la vida, pues su -alma era hija directa de la revolución. Cuando -abrió los ojos a la luz y con la virilidad llegó la -dignidad, vió a su padre consumirse lentamente en -la agonía moral de la dictadura, bajo el peso del -oprobio y la vergüenza. Rosas imperaba y la ju<span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[247]</a></span>ventud -se estremecía. Muerto su padre, casada su -hermana con un hombre de la situación que protegería -a la madre, logró una noche embarcarse y -pasó a Montevideo. La revolución del Sud le contó +del año veinte, el hogar inquieto, el padre meditabundo, +la madre llorosa. TenÃa catorce años +el dÃa de Ituzaingó y era ya un pequeño patricio, +exaltado, entusiasta, sediento de acción, la antÃtesis +del padre, a quien sólo debÃa la vida, pues su +alma era hija directa de la revolución. Cuando +abrió los ojos a la luz y con la virilidad llegó la +dignidad, vió a su padre consumirse lentamente en +la agonÃa moral de la dictadura, bajo el peso del +oprobio y la vergüenza. Rosas imperaba y la ju<span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[247]</a></span>ventud +se estremecÃa. Muerto su padre, casada su +hermana con un hombre de la situación que protegerÃa +a la madre, logró una noche embarcarse y +pasó a Montevideo. La revolución del Sud le contó entre sus soldados; batidos, deshechos, pocos lograron -salvar del desastre. Narbal escapó, se unió -a Lavalle, luego a Paz y de nuevo se encerró en -Montevideo con la ilusión perdida y el alma resuelta. -¡Cuán largos han sido para nuestros padres -esos días, esos años de eterna expectativa, en que -cada nueva luna traía la noticia de un nuevo desastre, -fijos los ojos en la dictadura granítica que -del otro lado del Plata se levantaba sombría, desafiando -el tiempo y el esfuerzo humano! En el día -la batalla estéril en la que se pierde la vida sin +salvar del desastre. Narbal escapó, se unió +a Lavalle, luego a Paz y de nuevo se encerró en +Montevideo con la ilusión perdida y el alma resuelta. +¡Cuán largos han sido para nuestros padres +esos dÃas, esos años de eterna expectativa, en que +cada nueva luna traÃa la noticia de un nuevo desastre, +fijos los ojos en la dictadura granÃtica que +del otro lado del Plata se levantaba sombrÃa, desafiando +el tiempo y el esfuerzo humano! En el dÃa +la batalla estéril en la que se pierde la vida sin esperanza de que el tiempo fugitivo traiga la libertad; en la noche, el insomnio que causa la conciencia del porvenir perdido y la amargura infinita de la patria deshonrada!</p> -<p>Tarde ya, pasados los treinta años, Narbal unió +<p>Tarde ya, pasados los treinta años, Narbal unió su suerte a la de la hija de un proscripto como -él, dulce criatura que había crecido atónita dentro +él, dulce criatura que habÃa crecido atónita dentro de un infierno de odios y de sangre. Carlos -nació en 1850 y desde ese día la fisonomía de su -padre se hizo más obscura aun. El porvenir de su +nació en 1850 y desde ese dÃa la fisonomÃa de su +padre se hizo más obscura aun. El porvenir de su hijo, sin patria desde la cuna, sin fortuna (sus -bienes habían sido confiscados por Rosas) le aterraba. -Por fin brilló el bendecido momento de Caseros. +bienes habÃan sido confiscados por Rosas) le aterraba. +Por fin brilló el bendecido momento de Caseros. Los que en ese instante grabaron el nombre -del Libertador en el alma, no lo olvidaron jamás. +del Libertador en el alma, no lo olvidaron jamás. Caseros lava la vida entera de Urquiza, como -Ituzaingó la de Alvear. No se da la libertad a un +Ituzaingó la de Alvear. No se da la libertad a un pueblo ni se salva la independencia de la patria, sin que la historia olvide las debilidades humanas y consagre el tipo de los hombres en el momento -trágico de su vida.</p> +trágico de su vida.</p> -<p>Narbal volvió a su patria y al ensanchar sus<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[248]</a></span> -pulmones, al empezar la vida a los cuarenta años, +<p>Narbal volvió a su patria y al ensanchar sus<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[248]</a></span> +pulmones, al empezar la vida a los cuarenta años, como si su organismo moral se hubiera renovado, de nuevo al destierro, empujado por muchos de los -que había combatido cuando doblaban la cabeza -servil bajo Rosas y por la agitación insensata de -una juventud ávida de ruido, sin conciencia del -pasado y sin visión del porvenir. El golpe fué rudo -y la tierra extraña más sola que en los amargos días -de la lucha. Una melancolía profunda se apoderó -de él, perdió la esperanza que un momento había -brillado ante sus ojos y se extinguió en silencio -en brazos de su fiel compañera, oprimiendo la mano +que habÃa combatido cuando doblaban la cabeza +servil bajo Rosas y por la agitación insensata de +una juventud ávida de ruido, sin conciencia del +pasado y sin visión del porvenir. El golpe fué rudo +y la tierra extraña más sola que en los amargos dÃas +de la lucha. Una melancolÃa profunda se apoderó +de él, perdió la esperanza que un momento habÃa +brillado ante sus ojos y se extinguió en silencio +en brazos de su fiel compañera, oprimiendo la mano de su hijo.</p> -<p>Carlos volvió a la patria; los bienes de su familia -le habían sido restituídos. Su primera educación -fué la de todos nosotros, superficial, arrancada +<p>Carlos volvió a la patria; los bienes de su familia +le habÃan sido restituÃdos. Su primera educación +fué la de todos nosotros, superficial, arrancada a trozos a la debilidad de la madre, con sus -largas estadías en el campo predilecto, los numerosos -años recomenzados en el curso universitario +largas estadÃas en el campo predilecto, los numerosos +años recomenzados en el curso universitario y en la adolescencia, la vida vagabunda, un tanto <i>compadre</i>, que hoy se ha perdido felizmente por -completo. Las hazañas de media noche, las asociaciones -para el escándalo nocturno, el prurito +completo. Las hazañas de media noche, las asociaciones +para el escándalo nocturno, el prurito del valor en las luchas contra el infeliz <i>sereno</i>, el -asalto a los cafés, a los bailes de los suburbios, el +asalto a los cafés, a los bailes de los suburbios, el contacto malsano de las bajas clases sociales cuyos -hábitos se toman, el lento desvanecimiento de las +hábitos se toman, el lento desvanecimiento de las lecciones puras del hogar. Los que han pasado en -esa atmósfera su primera juventud y han conseguido -rehacerse una ilusión de la vida y una concepción +esa atmósfera su primera juventud y han conseguido +rehacerse una ilusión de la vida y una concepción recta del honor, necesitan haber tenido de acero los resortes fundamentales del alma. La -guerra del Paraguay fué, en ese sentido, un beneficio -inmenso para nuestro país. Por afición a las -armas, por admiración a muchos oficiales de la época, +guerra del Paraguay fué, en ese sentido, un beneficio +inmenso para nuestro paÃs. Por afición a las +armas, por admiración a muchos oficiales de la época, pendencieros, decidores, eternos arrastradores de poncho, tal vez un poco por el palpitar de la<span class="pagenum"><a name="Page_249" id="Page_249">[249]</a></span> -<i>fibra salvaje</i> que jamás se extingue por completo, -muchos jóvenes de 18 a 25 años, de los que entonces -hacían esa vida ignominiosa, partieron a campaña +<i>fibra salvaje</i> que jamás se extingue por completo, +muchos jóvenes de 18 a 25 años, de los que entonces +hacÃan esa vida ignominiosa, partieron a campaña y se rehabilitaron cayendo noblemente en los campos de batalla o ilustrando su nombre por el valor y la buena conducta.</p> -<p>Carlos era muy joven aún. Por otra parte, su -índole recta y generosa, cierto amor <i>dilettante</i> al -estudio, sobre todo a la lectura, y por último un -largo viaje para terminar su educación en Europa, +<p>Carlos era muy joven aún. Por otra parte, su +Ãndole recta y generosa, cierto amor <i>dilettante</i> al +estudio, sobre todo a la lectura, y por último un +largo viaje para terminar su educación en Europa, que su madre, bien aconsejada, le hizo hacer, le -salvaron del peligro de una vida que habría destruído -su porvenir. Pasó tres años en un colegio -inglés, anexo a la Universidad de Oxford y allí -se operó la transformación radical de su organismo +salvaron del peligro de una vida que habrÃa destruÃdo +su porvenir. Pasó tres años en un colegio +inglés, anexo a la Universidad de Oxford y allà +se operó la transformación radical de su organismo moral.</p> -<p>Nada como la atmósfera inglesa para regularizar +<p>Nada como la atmósfera inglesa para regularizar este conflicto eterno que se llama el alma de -un latino y más aún el alma de un sudamericano. -Sea tradición de raza, atavismo revolucionario o -simple influencia etnográfica, el tipo general de -nuestros jóvenes se combina moralmente de excesos +un latino y más aún el alma de un sudamericano. +Sea tradición de raza, atavismo revolucionario o +simple influencia etnográfica, el tipo general de +nuestros jóvenes se combina moralmente de excesos y depresiones curiosas en sus diversos elementos. -La imaginación ocupa un espacio inmenso y -su constante acción determina una insoportable prisa +La imaginación ocupa un espacio inmenso y +su constante acción determina una insoportable prisa de vivir, de llegar, de gozar de entrada la plenitud del objetivo. Al mismo tiempo y por la misma influencia, el objetivo es vago e indefinible para los mismos que lo persiguen. El valor nos -sobra, el valor instintivo, el valor de empuje momentáneo, +sobra, el valor instintivo, el valor de empuje momentáneo, pero la voluntad persistente nos falta. Entre nosotros todo el que ha <i>querido</i> ha llegado. -Además, la vida de "Gran Aldea", el círculo relativamente +Además, la vida de "Gran Aldea", el cÃrculo relativamente circunscripto de nuestro mundo social, -las amistades de la infancia, que se perpetúan +las amistades de la infancia, que se perpetúan en el contacto tenaz y obligado de una vida -en común, las extensas vinculaciones de sangre que<span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[250]</a></span> +en común, las extensas vinculaciones de sangre que<span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[250]</a></span> son apoyos inconscientes, determinan en nuestra -juventud la atrofia de la individualidad, la pérdida -de la iniciativa propia y de esa reserva legítima +juventud la atrofia de la individualidad, la pérdida +de la iniciativa propia y de esa reserva legÃtima que aconseja hacer un fondo inviolable, personal, de fuerzas morales, en vista de la dura lucha que se prepara.</p> -<p>Como el gaucho de otros tiempos que vivía indolente +<p>Como el gaucho de otros tiempos que vivÃa indolente en la seguridad de la subsistencia, vivimos tranquilos, unos reposando en la fortuna heredada, -otros en el empleo infalible, los más en los recursos -de la política. Nos apoyamos unos a otros, -vamos rodando en común y muchas veces una fuerza +otros en el empleo infalible, los más en los recursos +de la polÃtica. Nos apoyamos unos a otros, +vamos rodando en común y muchas veces una fuerza individual que estalla en plena juventud con -carácter de <i>alguien</i>, se desilusiona en el primer -esfuerzo ante la necesidad de ceder a la apatía +carácter de <i>alguien</i>, se desilusiona en el primer +esfuerzo ante la necesidad de ceder a la apatÃa general para no marchar solo e impotente.</p> -<p>Tal era el corte moral de Carlos; la atmósfera -inglesa pesó sobre él como una pesada máquina -de nivelación. Los fuertes ejercicios físicos desenvolvieron -y dieron fuerza a su cuerpo, más aún, +<p>Tal era el corte moral de Carlos; la atmósfera +inglesa pesó sobre él como una pesada máquina +de nivelación. Los fuertes ejercicios fÃsicos desenvolvieron +y dieron fuerza a su cuerpo, más aún, si se quiere, acentuaron sus necesidades animales, en saludable detrimento de sus crisis morales perpetuas. -El limitado trabajo intelectual de la educación -inglesa permitió a su espíritu el lento y +El limitado trabajo intelectual de la educación +inglesa permitió a su espÃritu el lento y progresivo desarrollo, tan raro entre nosotros, donde la inteligencia marcha a saltos y procede por -aglomeraciones de difícil digestión que congestionan -el órgano. Luego, en aquella vida libre del -estudiante inglés, confiado a sus fuerzas, a sus recursos, -aprendió el valor de su propia individualidad, -adquirió el aspecto serio que oculta la prudente -reserva y se hizo un hombre de reflexión y -de voluntad. Al mismo tiempo, recuperó la pureza -moral de la adolescencia y cuando llegó la edad -de los cariños, se encontró con el alma preparada +aglomeraciones de difÃcil digestión que congestionan +el órgano. Luego, en aquella vida libre del +estudiante inglés, confiado a sus fuerzas, a sus recursos, +aprendió el valor de su propia individualidad, +adquirió el aspecto serio que oculta la prudente +reserva y se hizo un hombre de reflexión y +de voluntad. Al mismo tiempo, recuperó la pureza +moral de la adolescencia y cuando llegó la edad +de los cariños, se encontró con el alma preparada para querer y querer profundamente.</p> -<p>No es cierto que la juventud sea idéntica en<span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[251]</a></span> -todas partes, como la mañana no es igual en todo -el orbe. Hay en los jóvenes ingleses un reposo que +<p>No es cierto que la juventud sea idéntica en<span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[251]</a></span> +todas partes, como la mañana no es igual en todo +el orbe. Hay en los jóvenes ingleses un reposo que nos es desconocido, un residuo de infancia que a -los veinte años ha ido a reunirse, entre nosotros, +los veinte años ha ido a reunirse, entre nosotros, con los cuentos de la nodriza y los juegos de la gallina ciega. La precocidad con que se obtienen los honores viriles, la falta de un aprendizaje en -todo, la improvisación de competencias que acaba -por comunicar al que las alcanza una alta opinión -de sí mismo, son elementos desconocidos en Inglaterra, +todo, la improvisación de competencias que acaba +por comunicar al que las alcanza una alta opinión +de sà mismo, son elementos desconocidos en Inglaterra, donde la vida se desenvuelve lenta y regular.</p> -<p>Llegado a los 17 años a Oxford, Carlos se encontró -con un mundo nuevo que le sorprendió sin +<p>Llegado a los 17 años a Oxford, Carlos se encontró +con un mundo nuevo que le sorprendió sin atraerle. Sus placeres no eran los mismos a que -veía entregarse a sus compañeros. Su ingénita aristocracia +veÃa entregarse a sus compañeros. Su ingénita aristocracia latina repugnaba al ejercicio muscular -constante y violento que era el fondo de la ocupación -de sus <i>fellows</i>. Pero bien pronto la emulación, -cierto prurito patriótico (¿dónde no va a meterse?) +constante y violento que era el fondo de la ocupación +de sus <i>fellows</i>. Pero bien pronto la emulación, +cierto prurito patriótico (¿dónde no va a meterse?) le determinaron a esforzarse, a trabajar, a querer y tras largas y terribles horas pasadas al sol, inclinado sobre el remo o jadeante en el campo -del <i>cricket</i>, fué un día admitido a ocupar un puesto +del <i>cricket</i>, fué un dÃa admitido a ocupar un puesto en la canoa de honor.</p> -<p>Pronto tomó gusto a la vida independiente del -estudiante inglés, tuvo su apartamento, su servicio, -su caballo, el <i>valet de chambre</i> hábil y correcto, -invitó a <i>lunchs</i>, entró por las formidables <i>wines -partys</i>, y como era generoso y sus medios le permitían -ser espléndido, conquistó su carta de ciudadanía -en el difícil mundo estudiantil en el que +<p>Pronto tomó gusto a la vida independiente del +estudiante inglés, tuvo su apartamento, su servicio, +su caballo, el <i>valet de chambre</i> hábil y correcto, +invitó a <i>lunchs</i>, entró por las formidables <i>wines +partys</i>, y como era generoso y sus medios le permitÃan +ser espléndido, conquistó su carta de ciudadanÃa +en el difÃcil mundo estudiantil en el que se requiere un tino exquisito para no ser demasiado obsequioso con un hijo de Lord o seco en -demasía con el triste vástago de un cura de campaña.</p> +demasÃa con el triste vástago de un cura de campaña.</p> -<p>Introducido por sus compañeros o por medio +<p>Introducido por sus compañeros o por medio <span class="pagenum"><a name="Page_252" id="Page_252">[252]</a></span> de cartas venidas de Londres, en el seno de algunas familias, sus ideas artificiales sobre la mujer, formadas en los bailes de suburbio en Buenos Aires -o en sitios más característicos aún, empezaron -a transformarse en un respeto instintivo. La atmósfera +o en sitios más caracterÃsticos aún, empezaron +a transformarse en un respeto instintivo. La atmósfera de pureza moral que respira un hogar -inglés le penetró por completo y pronto, al ser +inglés le penetró por completo y pronto, al ser tratado como un hombre de honor por un padre -que le confiaba su hija, comprendió que no es necesaria +que le confiaba su hija, comprendió que no es necesaria una lucha tenaz con el instinto bestial que -inspira infamias, para vencerlo con nobleza. Así, +inspira infamias, para vencerlo con nobleza. AsÃ, lentamente, sus facultades de raza, aquellas que no debemos envidiar a pueblo alguno de la tierra, -se elevaron por la conciencia de sí mismas y acercaron +se elevaron por la conciencia de sà mismas y acercaron a Carlos al ideal de un hombre, esto es, el -hombre sereno, correcto, leal y reservado, cómodo -en la vida, preparado por la reflexión para el porvenir, +hombre sereno, correcto, leal y reservado, cómodo +en la vida, preparado por la reflexión para el porvenir, como la fortaleza prepara para la desgracia. -El rasgo fundamental de su carácter fué la -profundidad inalterable de sus afecciones. Quería -a pocos, pero quería bien. Era un amigo de novela -latente; más de una tarde, solo, pensando en la -patria lejana, sonreía al ver pasar por su espíritu +El rasgo fundamental de su carácter fué la +profundidad inalterable de sus afecciones. QuerÃa +a pocos, pero querÃa bien. Era un amigo de novela +latente; más de una tarde, solo, pensando en la +patria lejana, sonreÃa al ver pasar por su espÃritu la imagen seductora del sacrificio en obsequio -de un amigo. Todo habría hecho en caso necesario. -Con una concepción semejante de la amistad, los -pequeños rasguños duelen como heridas profundas.</p> +de un amigo. Todo habrÃa hecho en caso necesario. +Con una concepción semejante de la amistad, los +pequeños rasguños duelen como heridas profundas.</p> -<p>¿Amores? El ligero <i>flirtation</i> del estudiante, la -cinta recibida en una suave presión de mano para +<p>¿Amores? El ligero <i>flirtation</i> del estudiante, la +cinta recibida en una suave presión de mano para adornar su pecho en la regata, dos ojos azules -palpitantes de júbilo el día de triunfo en el cricket, -los paseos por la tarde o la lectura romántica -de Tennyson. Pero ninguna impresión honda +palpitantes de júbilo el dÃa de triunfo en el cricket, +los paseos por la tarde o la lectura romántica +de Tennyson. Pero ninguna impresión honda ni duradera.</p> -<p>A los veinte años, el primer rayo de la tormenta -cayó sobre su alma serena. Un telegrama lo<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[253]</a></span> -llamó a Buenos Aires, al lado de su madre gravemente -enferma. Era su única familia, su mundo, -su idolatría. Buena y dulce, no pudiendo habituarse -a la separación, pero con esa fuerza de sacrificio -en la que las madres concentran toda su energía, -su cuerpo se fué debilitando hasta que el primer -accidente la encontró sin vigor para la lucha.</p> - -<p>Carlos llegó a tiempo para pasar dos días al pie +<p>A los veinte años, el primer rayo de la tormenta +cayó sobre su alma serena. Un telegrama lo<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[253]</a></span> +llamó a Buenos Aires, al lado de su madre gravemente +enferma. Era su única familia, su mundo, +su idolatrÃa. Buena y dulce, no pudiendo habituarse +a la separación, pero con esa fuerza de sacrificio +en la que las madres concentran toda su energÃa, +su cuerpo se fué debilitando hasta que el primer +accidente la encontró sin vigor para la lucha.</p> + +<p>Carlos llegó a tiempo para pasar dos dÃas al pie de su lecho y recostar en su seno la cabeza querida -en el último momento.</p> +en el último momento.</p> -<p>Una desesperación honda y callada se apoderó -de él. En esos instantes, los amigos no bastan. El +<p>Una desesperación honda y callada se apoderó +de él. En esos instantes, los amigos no bastan. El alma aspira al dolor con una voluntad persistente e invencible. La vida de la ciudad se le hizo insoportable -y fué a pasar sus horas de amargura +y fué a pasar sus horas de amargura en uno de los establecimientos de campo que formaban su patrimonio.</p> -<p>Su vida de dos años, con raras apariciones en -la ciudad, pasada en la atmósfera serena y monótona -de los campos, borró la impresión aguda, dejando -sólo la melancolía del recuerdo que jamás -se olvida, pegado al corazón hasta la tumba. Ese +<p>Su vida de dos años, con raras apariciones en +la ciudad, pasada en la atmósfera serena y monótona +de los campos, borró la impresión aguda, dejando +sólo la melancolÃa del recuerdo que jamás +se olvida, pegado al corazón hasta la tumba. Ese aislamiento voluntario tiene el peligro del embrutecimiento, si no hay voluntad para resistir la -inerte tendencia animal que empuja a la vegetación, +inerte tendencia animal que empuja a la vegetación, al acuerdo inconsciente con todo lo que vive -y muere alrededor. La música, la lectura, las visitas +y muere alrededor. La música, la lectura, las visitas de sus amigos, la larga correspondencia subjetiva, -salvaron a Carlos. Un incidente le determinó -venir a Buenos Aires. En una campaña electoral -uno de sus amigos fué candidato a la diputación -nacional. El comité, conociendo las relaciones -de éste con Carlos y deseando atraer un hombre -que en tres partidos de campaña podría presentar +salvaron a Carlos. Un incidente le determinó +venir a Buenos Aires. En una campaña electoral +uno de sus amigos fué candidato a la diputación +nacional. El comité, conociendo las relaciones +de éste con Carlos y deseando atraer un hombre +que en tres partidos de campaña podrÃa presentar quinientos electores perfectamente alineados, -a caballo y con facón, sin más voluntad que -la de <i>Don Carlitos</i>, nombró secretario a Narbal.<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[254]</a></span> -Este, a pesar de no tener gran afición a la política, -aceptó en el acto, en obsequio de su amigo. -Además, la <i>plataforma</i> de la lucha del momento -era la cuestión clerical. En ese terreno Carlos, +a caballo y con facón, sin más voluntad que +la de <i>Don Carlitos</i>, nombró secretario a Narbal.<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[254]</a></span> +Este, a pesar de no tener gran afición a la polÃtica, +aceptó en el acto, en obsequio de su amigo. +Además, la <i>plataforma</i> de la lucha del momento +era la cuestión clerical. En ese terreno Carlos, hombre de ideas liberales y tolerantes hasta el extremo, opinaba, como toda la gente razonable, que lo mejor es <i>no meneallo</i>. Pero como cuando hay dos que pueden menear algo, no basta que -uno solo no quiera hacerlo, resultó que los clericales -menearon de tal manera que fué necesario -salirles al encuentro. Como siempre, el público, -el pueblo, quedó indiferente. Pero la emulación -intelectual, los pinchazos por la prensa, la polémica +uno solo no quiera hacerlo, resultó que los clericales +menearon de tal manera que fué necesario +salirles al encuentro. Como siempre, el público, +el pueblo, quedó indiferente. Pero la emulación +intelectual, los pinchazos por la prensa, la polémica que arrebata, acabaron por comunicar a los -combatientes la falsa convicción de que se encontraban -en presencia de uno de los más graves problemas -que se hubiera presentado desde el "día de -la organización". Un artículo cualquiera fué atribuído +combatientes la falsa convicción de que se encontraban +en presencia de uno de los más graves problemas +que se hubiera presentado desde el "dÃa de +la organización". Un artÃculo cualquiera fué atribuÃdo a Carlos por una hoja clerical. Como el -artículo no era bueno, la réplica fué sabrosa, sin -que faltara la alusión "a la gente que mide su -competencia por el número de vacas que posee" -o que cree "que basta saber inglés para entender +artÃculo no era bueno, la réplica fué sabrosa, sin +que faltara la alusión "a la gente que mide su +competencia por el número de vacas que posee" +o que cree "que basta saber inglés para entender de todo". En seguida, toda la guerrilla guaranga de los sueltistas que, a pesar de tener una idea muy vaga y difusa de lo que significa <i>patronato</i> -y que a veces dicen <i>cañones</i> por <i>cánones</i>, se tratan -unos a otros de <i>gran batata</i>, <i>monigote</i> y demás +y que a veces dicen <i>cañones</i> por <i>cánones</i>, se tratan +unos a otros de <i>gran batata</i>, <i>monigote</i> y demás gentilezas de un gusto perfecto.</p> -<p>Carlos se irritó. En su vida había publicado -nada, pero tenía los cajones de su escritorio repletos +<p>Carlos se irritó. En su vida habÃa publicado +nada, pero tenÃa los cajones de su escritorio repletos de todas esas cosas que se escriben en la juventud. -"Sueños", más o menos fantásticos, "Recuerdos", -conatos de novela, biografías de próceres, +"Sueños", más o menos fantásticos, "Recuerdos", +conatos de novela, biografÃas de próceres, versos, etc. La pluma no le era un instrumento -desconocido ni la cuestión tampoco, a cuyo -estudio había dedicado el último año de su vida<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[255]</a></span> -de campo. Replicó, la polémica se hizo más extensa -y levantada, creyó tener por adversarios, bajo -el anónimo de la prensa, a hombres del valor de -Goyena y Estrada y con el respeto de sí mismo -que jamás le abandonaba, resolvió suspender la improvisación -del momento que a veces desvirtúa la -idea, esparciendo los argumentos, y después de un -mes de laborioso esfuerzo publicó un nutrido folleto -titulado "La Iglesia ante la sociedad política".</p> +desconocido ni la cuestión tampoco, a cuyo +estudio habÃa dedicado el último año de su vida<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[255]</a></span> +de campo. Replicó, la polémica se hizo más extensa +y levantada, creyó tener por adversarios, bajo +el anónimo de la prensa, a hombres del valor de +Goyena y Estrada y con el respeto de sà mismo +que jamás le abandonaba, resolvió suspender la improvisación +del momento que a veces desvirtúa la +idea, esparciendo los argumentos, y después de un +mes de laborioso esfuerzo publicó un nutrido folleto +titulado "La Iglesia ante la sociedad polÃtica".</p> <p>El libro hizo efecto; escrito en un estilo simple y elevado, con una cultura no desmentida y un -verdadero respeto a la religión, quitó en la réplica +verdadero respeto a la religión, quitó en la réplica a sus adversarios el derecho a la invectiva, sin la cual un escritor clerical de la buena escuela no hace nunca nada que valga la pena. El nombre de Carlos, hasta entonces desconocido o poco menos, -tomó cierta celebridad. En la memoria del pueblo -se reavivó el recuerdo de su padre y de su -abuelo, hombres dignos y que habían servido bien -a su país y pronto sintió Carlos que se abría ante -él un porvenir que no había sospechado.</p> - -<p>A los veintitrés años se encontró en una de las -posiciones más envidiables que es posible alcanzar +tomó cierta celebridad. En la memoria del pueblo +se reavivó el recuerdo de su padre y de su +abuelo, hombres dignos y que habÃan servido bien +a su paÃs y pronto sintió Carlos que se abrÃa ante +él un porvenir que no habÃa sospechado.</p> + +<p>A los veintitrés años se encontró en una de las +posiciones más envidiables que es posible alcanzar en nuestra tierra y en muchas otras; un nombre -respetado, una fortuna sólida que crecía todos los -días en el movimiento progresivo del país, con -la estimación general y el cariño profundo de sus -amigos, inteligente e ilustrado y todo esto acompañado +respetado, una fortuna sólida que crecÃa todos los +dÃas en el movimiento progresivo del paÃs, con +la estimación general y el cariño profundo de sus +amigos, inteligente e ilustrado y todo esto acompañado de una figura elegante.</p> <p>Alto, delgado, grandes ojos pensativos y de mirar abierto y franco, culto y correcto, sin aquella -afectación inglesa que es la caricatura del género, +afectación inglesa que es la caricatura del género, un tanto callado, haciendo poco o nada por divertir la rueda, pero apreciando como el que -más los buenos rasgos de espíritu, con buenas costumbres +más los buenos rasgos de espÃritu, con buenas costumbres por exceso de lujo, su entrada en nuestra -sociedad porteña fué sembrada de flores.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[256]</a></span></p> +sociedad porteña fué sembrada de flores.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[256]</a></span></p> <p>Hay hombres que apenas llegan a la plenitud -de su fuerza moral, no tienen más pensamiento -fijo que el de encontrar una compañera para la -gran ruta de la vida. Carlos era uno de ellos; allá -en el fondo, había resuelto casarse, sin comunicar -su proyecto ni aun a sus más íntimos amigos, por -temor, no sólo del combate diario contra las presuntas +de su fuerza moral, no tienen más pensamiento +fijo que el de encontrar una compañera para la +gran ruta de la vida. Carlos era uno de ellos; allá +en el fondo, habÃa resuelto casarse, sin comunicar +su proyecto ni aun a sus más Ãntimos amigos, por +temor, no sólo del combate diario contra las presuntas suegras, sino sobre todo de perder, en la -caza implacable de que sería víctima, todas sus +caza implacable de que serÃa vÃctima, todas sus ilusiones y esperanzas.</p> -<p>Naturaleza seria y reposada, sentía una repugnancia +<p>Naturaleza seria y reposada, sentÃa una repugnancia instintiva por todas esas pueriles escaramuzas del amor, tan comunes en nuestra tierra.</p> -<p>—¿Pero qué tiene eso de particular, Carlos?—le -decía una noche uno de sus amigos, joven elegante, -sin más pensamiento que la mujer, de eterna -buena fe en sus entusiasmos, creyéndose sinceramente -enamorado de la última con quien hablaba, -escéptico contra el matrimonio, predestinado por -lo tanto a casarse con una contralto cualquiera.—¿Qué +<p>—¿Pero qué tiene eso de particular, Carlos?—le +decÃa una noche uno de sus amigos, joven elegante, +sin más pensamiento que la mujer, de eterna +buena fe en sus entusiasmos, creyéndose sinceramente +enamorado de la última con quien hablaba, +escéptico contra el matrimonio, predestinado por +lo tanto a casarse con una contralto cualquiera.—¿Qué tiene de particular que en vez de hablar de -nimiedades en un salón, se cante a una mujer joven -y linda la canción soñada cuya música adivina -sin que la letra haya llegado a su oído? Hay -una especie de convención social que sonríe ante +nimiedades en un salón, se cante a una mujer joven +y linda la canción soñada cuya música adivina +sin que la letra haya llegado a su oÃdo? Hay +una especie de convención social que sonrÃe ante esos amores primaverales y no les da importancia -alguna. A más, la pureza sale sin mancha de esa +alguna. A más, la pureza sale sin mancha de esa esgrima del sentimiento que sirve para conocerse -a sí mismo y no tomar por un afecto profundo la +a sà mismo y no tomar por un afecto profundo la veleidad de un atractivo pasajero.</p> <p>—Te equivocas, replicaba Carlos tristemente. -Esa convención social en cuya protección buscas +Esa convención social en cuya protección buscas la impunidad, no existe ni puede existir. Por lo -que a la mujer toca, ¿no comprendes que en eso +que a la mujer toca, ¿no comprendes que en eso que has llamado la esgrima del sentimiento pierde -toda la inmaculada inocencia que hacía su encanto? -¿No has oído mil veces a tus mismos ami<span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[257]</a></span>gos, +toda la inmaculada inocencia que hacÃa su encanto? +¿No has oÃdo mil veces a tus mismos ami<span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[257]</a></span>gos, en esas largas charlas del club, fijar su ideal de esposa en una criatura que hubiera abierto -para él solo y único la virginidad del alma? ¿Quieres -un ejemplo? Hace un año, en un gran baile -sumamente fastidioso, te dió a tí mismo que me +para él solo y único la virginidad del alma? ¿Quieres +un ejemplo? Hace un año, en un gran baile +sumamente fastidioso, te dió a tà mismo que me hablas, por enamorar a esa hermosa y buena criatura que se llama Julia X... Como de costumbre, esa noche te enamoraste perdidamente, lo que -no impidió que a la mañana siguiente te hubieras -olvidado por completo de tu campaña.—Tres -meses después, Jorge tuvo la inspiración de proceder -a la misma esgrima en circunstancias análogas. -¿Cuántas veces les he oído entregarse a la -eterna broma de las reconvenciones recíprocas y -tacharse, riendo, de deslealtad? ¿No crees que ese -incidente bastaría para detener a un hombre caviloso +no impidió que a la mañana siguiente te hubieras +olvidado por completo de tu campaña.—Tres +meses después, Jorge tuvo la inspiración de proceder +a la misma esgrima en circunstancias análogas. +¿Cuántas veces les he oÃdo entregarse a la +eterna broma de las reconvenciones recÃprocas y +tacharse, riendo, de deslealtad? ¿No crees que ese +incidente bastarÃa para detener a un hombre caviloso que hubiera pensado seriamente en hacer -de Julia la compañera de su vida? No es por +de Julia la compañera de su vida? No es por cierto porque la pobre criatura haya desmerecido ni que su pureza sea sospechada; pero la fuerza -de las cosas es así. El escepticismo fundamental -de ustedes en materia de mujeres, sólo puede +de las cosas es asÃ. El escepticismo fundamental +de ustedes en materia de mujeres, sólo puede ser vencido por la fuerza de la inocencia absoluta, indiscutible. Una mujer que ha tenido amores -con un hombre, por más ideales y castos que +con un hombre, por más ideales y castos que hayan sido, parece conservar sobre sus labios, a -los ojos extraños, el rastro de un beso furtivo. -Me dirás que un beso es nada; a veces es un +los ojos extraños, el rastro de un beso furtivo. +Me dirás que un beso es nada; a veces es un abismo.</p> <p>—Pero no se llega siempre al beso, Carlos.</p> -<p>—¿Quién lo sabe? ¿Quién va a preguntarlo? -¿Quién te creerá si niegas, como es tu deber? La -duda basta. ¿Además, por ustedes mismos, qué +<p>—¿Quién lo sabe? ¿Quién va a preguntarlo? +¿Quién te creerá si niegas, como es tu deber? La +duda basta. ¿Además, por ustedes mismos, qué necesidad tienen de ir a buscar en el mundo donde -se reclutan nuestras madres, que será el de +se reclutan nuestras madres, que será el de nuestras hijas, esas vanas satisfacciones del amor<span class="pagenum"><a name="Page_258" id="Page_258">[258]</a></span> propio que con un poco de dinero y audacia, -se obtienen tan fácilmente en otra parte?</p> +se obtienen tan fácilmente en otra parte?</p> -<p>—¿Quieres hacer entonces de nuestra sociedad +<p>—¿Quieres hacer entonces de nuestra sociedad un convento?</p> -<p>—No; quiero sólo una concepción vasta y completa -del honor: he ahí todo. Para ustedes, la +<p>—No; quiero sólo una concepción vasta y completa +del honor: he ahà todo. Para ustedes, la altura desinteresada en materia de dinero y la suceptibilidad exquisita que pone la espada en -la mano por una nimiedad, constituyen el código -completo. El engaño de una mujer joven +la mano por una nimiedad, constituyen el código +completo. El engaño de una mujer joven y candorosa, que cree cuanto le dices, porque no tiene razones para dudar, el desgarramiento -moral que sucede a la desilusión, el compromiso -de la felicidad de su vida entera, ¿no te parece +moral que sucede a la desilusión, el compromiso +de la felicidad de su vida entera, ¿no te parece un acto tan reprochable como el de dejar de pagar tres o cuatro mil pesos a uno de esos -barbones del Club, que apoyándose en su experiencia -y sangre fría, te ganan todas las noches -al <i>bésigue</i>?</p> +barbones del Club, que apoyándose en su experiencia +y sangre frÃa, te ganan todas las noches +al <i>bésigue</i>?</p> -<p>—¿Es decir, que no debemos ni aún ser sociables?</p> +<p>—¿Es decir, que no debemos ni aún ser sociables?</p> -<p>—¡Es curioso! ¡Parece que pretendieran ustedes -serlo! ¡Sociables! ¡Pero si ni idea tienen de +<p>—¡Es curioso! ¡Parece que pretendieran ustedes +serlo! ¡Sociables! ¡Pero si ni idea tienen de lo que es la sociedad! Pasan ustedes la vida en -el Club; jamás una visita, jamás esas atenciones +el Club; jamás una visita, jamás esas atenciones cordiales que son el encanto de la vida. En el -teatro, o metidos en el fondo de la <i>avant-scéne</i>, fumando -como en un café, o paseándose en el vestíbulo +teatro, o metidos en el fondo de la <i>avant-scéne</i>, fumando +como en un café, o paseándose en el vestÃbulo en los entreactos. Viene un baile; a amar -con la primera que cae, cuestión de tener a quien -clavar los anteojos en Colón.—Por el contrario, -les pediría más sociabilidad, más solidaridad -en el restringido mundo a que pertenecen, más -respeto a las mujeres que son su ornamento, más +con la primera que cae, cuestión de tener a quien +clavar los anteojos en Colón.—Por el contrario, +les pedirÃa más sociabilidad, más solidaridad +en el restringido mundo a que pertenecen, más +respeto a las mujeres que son su ornamento, más reserva al hablar de ellas, para evitar que el primer -guarango democrático enriquecido en el comercio +guarango democrático enriquecido en el comercio de suelas se crea a su vez con derecho a<span class="pagenum"><a name="Page_259" id="Page_259">[259]</a></span> -echar su manito de tenorio en un salón al que entra +echar su manito de tenorio en un salón al que entra tropezando con los muebles. No tienes idea -de la irritación sorda que me invade cuando veo +de la irritación sorda que me invade cuando veo a una criatura delicada, fina, de casta, cuya -madre fué amiga de la mía, atacada por un grosero -ingénito, cepillado por un sastre, cuando observo +madre fué amiga de la mÃa, atacada por un grosero +ingénito, cepillado por un sastre, cuando observo sus ojos clavarse bestialmente en el cuerpo virginal que se entrega en su inocencia... Mira, nuestro deber sagrado, primero, arriba de -todos, es defender nuestras mujeres contra la invasión -tosca del mundo heterogéneo, cosmopolita, -híbrido, que es hoy la base de nuestro país. -¿Quieren placeres fáciles, cómodos o peligrosos? -Nuestra sociedad múltiple, confusa, ofrece campo +todos, es defender nuestras mujeres contra la invasión +tosca del mundo heterogéneo, cosmopolita, +hÃbrido, que es hoy la base de nuestro paÃs. +¿Quieren placeres fáciles, cómodos o peligrosos? +Nuestra sociedad múltiple, confusa, ofrece campo vasto e inagotable. Pero honor y respeto a los restos puros de nuestro grupo patrio; cada -día, los argentinos disminuímos. Salvemos nuestro -predominio legítimo, no sólo desenvolviendo -y nutriendo nuestro espíritu cuanto es posible, -sino colocando a nuestras mujeres, por la veneración, +dÃa, los argentinos disminuÃmos. Salvemos nuestro +predominio legÃtimo, no sólo desenvolviendo +y nutriendo nuestro espÃritu cuanto es posible, +sino colocando a nuestras mujeres, por la veneración, a una altura a que no llegan las bajas aspiraciones de la turba. Entre ellas encontraremos -nuestras compañeras, entre ellas las encontrarán -nuestros hijos. Cerremos el círculo y velemos -sobre él.</p> +nuestras compañeras, entre ellas las encontrarán +nuestros hijos. Cerremos el cÃrculo y velemos +sobre él.</p> -<p>—¡El cuadro de la aristocracia austriaca!</p> +<p>—¡El cuadro de la aristocracia austriaca!</p> -<p>—No la critiques, que tiene su razón de ser. -Es la defensa de la naturaleza. Tú conoces mis -ideas y sabes que sólo acepto las aristocracias +<p>—No la critiques, que tiene su razón de ser. +Es la defensa de la naturaleza. Tú conoces mis +ideas y sabes que sólo acepto las aristocracias sociales. En las instituciones, en los atrios, en -la prensa, ante la ley, la igualdad más absoluta -es de derecho. Pero es de derecho natural también +la prensa, ante la ley, la igualdad más absoluta +es de derecho. Pero es de derecho natural también el perfeccionamiento de la especie, el culto de las leyes morales que levantan la dignidad -humana, el amor a las cosas bellas, la protección -inteligente del arte y de toda manifestación +humana, el amor a las cosas bellas, la protección +inteligente del arte y de toda manifestación intelectual. Eso se obtiene por una larga <span class="pagenum"><a name="Page_260" id="Page_260">[260]</a></span> -herencia de educación, por la conciencia de una -misión, casi diría providencial, en ese sentido. Tal -es la razón de ser de la aristocracia en todos -los países de la tierra, tenga o no títulos y -preocupaciones más o menos estrechas. Entre nosotros +herencia de educación, por la conciencia de una +misión, casi dirÃa providencial, en ese sentido. Tal +es la razón de ser de la aristocracia en todos +los paÃses de la tierra, tenga o no tÃtulos y +preocupaciones más o menos estrechas. Entre nosotros existe y es bueno que exista. No lo constituye -por cierto la herencia, sino la concepción +por cierto la herencia, sino la concepción de la vida...</p> -<p>Con semejantes ideas no era extraña por cierto -la reputación de aristócrata que Carlos adquirió. -Sonreía y dejaba decir, observándose con +<p>Con semejantes ideas no era extraña por cierto +la reputación de aristócrata que Carlos adquirió. +SonreÃa y dejaba decir, observándose con una rigidez implacable para poner de acuerdo sus actos con sus principios.</p> @@ -7951,713 +7913,713 @@ actos con sus principios.</p> <h2><a name="A_las_cuchillas" id="A_las_cuchillas">A las cuchillas</a></h2> -<p class="p0 indenl60"><i>A Eugenio Garzón.</i></p> +<p class="p0 indenl60"><i>A Eugenio Garzón.</i></p> <p class="p2 center">I</p> -<p>La idea de volver a la patria se había presentado -al espíritu de Narbal inseparable de la de -no vivir en Buenos Aires. ¿Por qué? No lo discutía, -no lo analizaba. Era una aprensión nerviosa -y tenaz, que le hacía considerar el retorno +<p>La idea de volver a la patria se habÃa presentado +al espÃritu de Narbal inseparable de la de +no vivir en Buenos Aires. ¿Por qué? No lo discutÃa, +no lo analizaba. Era una aprensión nerviosa +y tenaz, que le hacÃa considerar el retorno a la existencia de otro tiempo, como una fuente -de amarguras insoportables. Además, el grupo -simpático se había disuelto por los azares de la +de amarguras insoportables. Además, el grupo +simpático se habÃa disuelto por los azares de la vida y era muy tarde ya para pensar en crearse -nuevos cariños. Lorenzo se había casado hacía -cinco años y los tres hijos deliciosos que encantaban -su hogar, le habían convertido en el -burgués pacífico, trabajador y tranquilo, que era -a sus ojos, en épocas pasadas, el tipo perfecto +nuevos cariños. Lorenzo se habÃa casado hacÃa +cinco años y los tres hijos deliciosos que encantaban +su hogar, le habÃan convertido en el +burgués pacÃfico, trabajador y tranquilo, que era +a sus ojos, en épocas pasadas, el tipo perfecto del embrutecimiento humano. Muchos, la mayor -parte de sus antiguos camaradas, habían seguido +parte de sus antiguos camaradas, habÃan seguido el mismo camino, aunque algunos sin transformarse, continuando bajo la cadena conyugal, bien -ligera para ellos, sus viejos hábitos de club, de -sport, de juego y todo lo que acompaña la vida -fácil. A veces, Carlos, solo, por las mañanas, mecido +ligera para ellos, sus viejos hábitos de club, de +sport, de juego y todo lo que acompaña la vida +fácil. A veces, Carlos, solo, por las mañanas, mecido por el paso lento e igual de su caballo, evocaba -el recuerdo de los compañeros de juventud +el recuerdo de los compañeros de juventud y comparaba su vida actual a la que se presen<span class="pagenum"><a name="Page_262" id="Page_262">[262]</a></span>taba -ante él. Uno había abrazado con pasión la +ante él. Uno habÃa abrazado con pasión la carrera militar y acallando sus gustos sociales, -su amor a los placeres, vivía perdido, pero no -olvidado, allá en la remota frontera, batallando +su amor a los placeres, vivÃa perdido, pero no +olvidado, allá en la remota frontera, batallando obscuramente con los indios, conquistando palmo -a palmo comarcas enteras para entregar a la civilización, -soldado y explorador, desenvolviéndose +a palmo comarcas enteras para entregar a la civilización, +soldado y explorador, desenvolviéndose en la vida militar moderna, concebida con inteligencia. -¡Feliz él, que veía la ruta recta y luminosa +¡Feliz él, que veÃa la ruta recta y luminosa abrirse ante sus pasos! Otro, en un acto -de energía, se había arrancado a la patria y la -servía con toda la fuerza de su espíritu y el -amor de su alma, allá en lejanas tierras americanas, +de energÃa, se habÃa arrancado a la patria y la +servÃa con toda la fuerza de su espÃritu y el +amor de su alma, allá en lejanas tierras americanas, donde el nombre argentino estaba olvidado -y que él hacía sonar perseverante y respetuoso. -Aquel, joven, brillante, por quien Narbal había -sentido siempre una vivísima simpatía, dejaba +y que él hacÃa sonar perseverante y respetuoso. +Aquel, joven, brillante, por quien Narbal habÃa +sentido siempre una vivÃsima simpatÃa, dejaba correr la vida insensiblemente, como algo que le -fuera extraño, después de haber bebido también -su cáliz y buscado la muerte honrosa del combate... -Perdía, recorriendo así el pasado, la noción +fuera extraño, después de haber bebido también +su cáliz y buscado la muerte honrosa del combate... +PerdÃa, recorriendo asà el pasado, la noción del tiempo; las figuras se borraban en una -penumbra indecisa y le parecía que esos hombres -habían vivido largos años atrás y que él -mismo sobrevivía a un viejo mundo desvanecido. +penumbra indecisa y le parecÃa que esos hombres +habÃan vivido largos años atrás y que él +mismo sobrevivÃa a un viejo mundo desvanecido. A veces, una figura delicada, esbelta, cruzaba su -memoria e, involuntariamente, detenía su montura +memoria e, involuntariamente, detenÃa su montura y entrecerraba los ojos buscando el nombre de -la visión fugaz... ya había pasado y otra la reemplazaba. -La asociación de recuerdos bajo la actividad -del espíritu le hacía por momentos recorrer -su vida entera en un relámpago. Empezaba -la evocación sonriendo y concluía en un quejido.</p> - -<p>Narbal había buscado la existencia vegetativa y -la sentía a cada instante alejarse de él. Los trabajos -del campo a que se entregó con vehemencia, le +la visión fugaz... ya habÃa pasado y otra la reemplazaba. +La asociación de recuerdos bajo la actividad +del espÃritu le hacÃa por momentos recorrer +su vida entera en un relámpago. Empezaba +la evocación sonriendo y concluÃa en un quejido.</p> + +<p>Narbal habÃa buscado la existencia vegetativa y +la sentÃa a cada instante alejarse de él. Los trabajos +del campo a que se entregó con vehemencia, le fatigaron al cabo de un mes. Muerta la curiosidad<span class="pagenum"><a name="Page_263" id="Page_263">[263]</a></span> -intelectual, los libros no le decían nada, la pluma -le inspiraba repulsión, un cansancio mortal le -oprimía. Vencido a medio día por el sueño, se preparaba -largas noches de insomnio, de las que salía +intelectual, los libros no le decÃan nada, la pluma +le inspiraba repulsión, un cansancio mortal le +oprimÃa. Vencido a medio dÃa por el sueño, se preparaba +largas noches de insomnio, de las que salÃa profundamente quebrantado. A la verdad, el corte definitivo estaba ya adquirido, hasta el punto que, si un milagro hubiera hecho desaparecer el pasado, -el estado moral de ese hombre no se habría modificado. -Más que insoportable, la vida se había +el estado moral de ese hombre no se habrÃa modificado. +Más que insoportable, la vida se habÃa hecho indiferente para Narbal: todo le era igual, -nada le atraía. No hablaba, cesó de montar a caballo -y los interminables días de la campaña corrían +nada le atraÃa. No hablaba, cesó de montar a caballo +y los interminables dÃas de la campaña corrÃan lentos sin que se moviera de su cama, en la que, tendido, fumando, dormitando, pasaba las horas muertas.</p> -<p>Quince días después de su llegada había recibido +<p>Quince dÃas después de su llegada habÃa recibido una larga y afectuosa carta de Lorenzo, en la -que éste se quejaba con cariño de la conducta de -Carlos a su respecto. Narbal contestó, sin disculparse. -Una correspondencia seguida se estableció. -Lorenzo, que al principio no había querido hablar +que éste se quejaba con cariño de la conducta de +Carlos a su respecto. Narbal contestó, sin disculparse. +Una correspondencia seguida se estableció. +Lorenzo, que al principio no habÃa querido hablar de su mujer, de sus hijos, por un sentimiento de -exquisita delicadeza, abordó el tema con franqueza -un día. "Ven, le decía, mi hogar será el tuyo; estoy -seguro de que las caricias de mis hijos te calentarán -el corazón. Hay entre ellos un personaje -de tres años, rubio, alegre, preguntón, con unos +exquisita delicadeza, abordó el tema con franqueza +un dÃa. "Ven, le decÃa, mi hogar será el tuyo; estoy +seguro de que las caricias de mis hijos te calentarán +el corazón. Hay entre ellos un personaje +de tres años, rubio, alegre, preguntón, con unos ojos llenos de malicia que, si recuerdo bien tu -amor a las criaturas, te va a conquistar. Figúrate +amor a las criaturas, te va a conquistar. Figúrate que te apasiones por ese muchacho; la salud moral -no está lejos." Era tarde ya.</p> +no está lejos." Era tarde ya.</p> -<p>Hacía tres meses que Narbal se encontraba en -la Quebrada, cuando recibió una carta de Lorenzo -que produjo en él la primera impresión violenta -desde largo tiempo atrás. ¿La había escrito el amigo -en un momento de sincera indignación o ensayaba, +<p>HacÃa tres meses que Narbal se encontraba en +la Quebrada, cuando recibió una carta de Lorenzo +que produjo en él la primera impresión violenta +desde largo tiempo atrás. ¿La habÃa escrito el amigo +en un momento de sincera indignación o ensayaba, bajo esa forma, estremecer las fibras aneste<span class="pagenum"><a name="Page_264" id="Page_264">[264]</a></span>siadas -del corazón de Carlos? Tal vez ambas cosas. -La carta decía así:</p> +del corazón de Carlos? Tal vez ambas cosas. +La carta decÃa asÃ:</p> <p class="p2">"Mi querido Carlos: Te escribo en un momento, -de profunda agitación para todos nosotros. Los -diarios adjuntos te impondrán de lo que acaba de +de profunda agitación para todos nosotros. Los +diarios adjuntos te impondrán de lo que acaba de pasar en Montevideo. Las instituciones han sido -pisoteadas, los poderes constituídos derribados por -un motín de cuartel, el degüello, el viejo degüello +pisoteadas, los poderes constituÃdos derribados por +un motÃn de cuartel, el degüello, el viejo degüello salvaje, reaparecido en las calles, y, como siempre en ese desgraciado pedazo de tierra, la barbarie ha -triunfado de la civilización. Los hombres de pensamiento -y de honor, viejos y jóvenes, que no han +triunfado de la civilización. Los hombres de pensamiento +y de honor, viejos y jóvenes, que no han sido asesinados o metidos en un calabozo, han tomado el camino del destierro. La mayor parte han conseguido pasar a Buenos Aires y se encuentran -aquí sin recursos de ningún género y, por todo bagaje, +aquà sin recursos de ningún género y, por todo bagaje, con aquella enorme altivez que les conoces y que les impide aceptar el menor auxilio. Nuestra -prensa, felizmente, ha condenado unánime el atentado. -Nadie lo dice, porque sería absurdo, pero -está en todos los corazones el deseo de que el gobierno, +prensa, felizmente, ha condenado unánime el atentado. +Nadie lo dice, porque serÃa absurdo, pero +está en todos los corazones el deseo de que el gobierno, por los mil medios indirectos que tiene a su alcance, intervenga de una manera favorable a -la causa de la justicia. No se trata aquí de blancos -ni de colorados. La cuestión es entre los herederos -de las hordas semibárbaras de un López o un Carrera +la causa de la justicia. No se trata aquà de blancos +ni de colorados. La cuestión es entre los herederos +de las hordas semibárbaras de un López o un Carrera y los hijos de aquellos que combatieron contra -Rosas al lado de nuestros padres. O el año 20 +Rosas al lado de nuestros padres. O el año 20 o la marcha adelante!..."</p> -<p>"Anoche reuní algunos amigos en casa; no había +<p>"Anoche reunà algunos amigos en casa; no habÃa sino un oriental, Castellar, con quien, como sabes, me liga una vieja amistad. Llego anteayer, herido. Parece que ha salvado la vida milagrosamente -y que el cónsul inglés le embarcó por -la noche. No tiene más que un pensamiento: organizar -una expedición. Es un carácter entusiasta y<span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[265]</a></span> -generoso, que vive en la obediencia de un espíritu -soñador y visionario. Cree y afirma con una convicción -profunda que se comunica, que bastará la +y que el cónsul inglés le embarcó por +la noche. No tiene más que un pensamiento: organizar +una expedición. Es un carácter entusiasta y<span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[265]</a></span> +generoso, que vive en la obediencia de un espÃritu +soñador y visionario. Cree y afirma con una convicción +profunda que se comunica, que bastará la presencia de 200 hombres bien armados, en un punto cualquiera del litoral oriental, para determinar -un levantamiento del país entero. Todos -ellos, es decir, unos cincuenta jóvenes, están resueltos +un levantamiento del paÃs entero. Todos +ellos, es decir, unos cincuenta jóvenes, están resueltos a tentar la aventura y Castellar hablaba en su nombre anteanoche. Ellos, que por nada -aceptarían una invitación a comer, en la imposibilidad +aceptarÃan una invitación a comer, en la imposibilidad de devolverla, han jurado, si es necesario, ir de puerta en puerta, por las calles de Buenos Aires, para mendigar con el sombrero en la mano, pero la frente levantada, un fusil para sus manos inermes. No tienes idea del efecto que nos produjo la palabra inflamada de Castellar. Al principio, -esa declamación, natural a los orientales en el +esa declamación, natural a los orientales en el estilo y en la oratoria, que nos parece una falta de gusto, trajo sonrisas sobre muchos labios. Pero -cuando se empezó a sentir el calor real que los animaba, -cuando Castellar habló de mujeres insultadas, -de ancianos asesinados, del porvenir de toda una generación, +cuando se empezó a sentir el calor real que los animaba, +cuando Castellar habló de mujeres insultadas, +de ancianos asesinados, del porvenir de toda una generación, roto en esa bacanal de sangre y robo; cuando dijo, sencillamente esta vez, que todos ellos -preferían morir a la vida con el cuadro constante -de esa depresión profunda de la patria; cuando se -puso de pie, pidiéndonos armas, a nosotros, los felices, -que habíamos salido para siempre del lodo, -te aseguro que las sonrisas habían cesado y fué -con viril emoción que todos lo estrechamos entre +preferÃan morir a la vida con el cuadro constante +de esa depresión profunda de la patria; cuando se +puso de pie, pidiéndonos armas, a nosotros, los felices, +que habÃamos salido para siempre del lodo, +te aseguro que las sonrisas habÃan cesado y fué +con viril emoción que todos lo estrechamos entre nuestros brazos, como si en ese instante representara su pobre tierra escarnecida."</p> <p>"Por lo pronto, tenemos por base los cincuenta -rémington y que hace tres años reunimos para defendernos +rémington y que hace tres años reunimos para defendernos del famoso golpe de mano anunciado y -que felizmente nunca tomó forma. Cada uno de -nosotros va a ponerse en campaña y no dudamos<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[266]</a></span> +que felizmente nunca tomó forma. Cada uno de +nosotros va a ponerse en campaña y no dudamos<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[266]</a></span> reunir en una semana dos o trescientos fusiles. El embarque puede ofrecer dificultades; pero Jaramillo, que acaba de ser gobernador de La Rioja, que ha llegado hace un mes de senador al Congreso -y que asistió a la reunión, nos ha tranquilizado -al respecto. Es amigo particular y político +y que asistió a la reunión, nos ha tranquilizado +al respecto. Es amigo particular y polÃtico de los ministros de Relaciones Exteriores y de -Guerra y Marina y no cree difícil obtener de ellos, -ayudado por otra parte por el sentimiento público, +Guerra y Marina y no cree difÃcil obtener de ellos, +ayudado por otra parte por el sentimiento público, que no se fijen mucho si los subalternos hacen la vista gorda."</p> <p>"Pero no es eso todo; hay gastos indispensables y no hay un peso. Se trata de equipar unos cien -hombres, y lo más serio, de fletar un vapor por un +hombres, y lo más serio, de fletar un vapor por un precio que haga aceptar al armador todos los riesgos de una empresa semejante. Hemos iniciado una -lista de subscripción y tenemos ya cerca de dos -mil duros reunidos. No dudando que tú me enviarías +lista de subscripción y tenemos ya cerca de dos +mil duros reunidos. No dudando que tú me enviarÃas algo, pero deseando ponerte en guardia contra -tí mismo, te he apuntado por 200 duros, que te +tà mismo, te he apuntado por 200 duros, que te ruego des orden a tu apoderado para que me los remita."</p> -<p>"No puedo ser más largo, porque tengo la casa -llena. Mi mujer está asustada y anoche me ha hecho +<p>"No puedo ser más largo, porque tengo la casa +llena. Mi mujer está asustada y anoche me ha hecho jurar sobre la cabeza de mis hijos que no pienso -tomar parte en la expedición. Me eché a reir, -pero la verdad es que respiramos una atmósfera +tomar parte en la expedición. Me eché a reir, +pero la verdad es que respiramos una atmósfera que predispone a todas las locuras imaginables. -Por lo pronto, dos o tres de los muchachos (¡los -muchachos! ¡si vieras qué mal empieza a sentarnos -el nombre!) irán en la expedición, unos por curiosidad, -otros por hastío. Hubo un momento en que -Jaramillo, ¡un venerable padre de la patria!, casi -se compromete a acompañarlos. Me costó un triunfo -disuadirlo; quería a toda costa poner un reemplazante, +Por lo pronto, dos o tres de los muchachos (¡los +muchachos! ¡si vieras qué mal empieza a sentarnos +el nombre!) irán en la expedición, unos por curiosidad, +otros por hastÃo. Hubo un momento en que +Jaramillo, ¡un venerable padre de la patria!, casi +se compromete a acompañarlos. Me costó un triunfo +disuadirlo; querÃa a toda costa poner un reemplazante, pero Castellar ha declarado que no quieren gente mercenaria y que, por otra parte, lo que<span class="pagenum"><a name="Page_267" id="Page_267">[267]</a></span> -va a sobrar son hombres, así que pisen el suelo +va a sobrar son hombres, asà que pisen el suelo oriental."</p> -<p>"Excuso decirte que los huéspedes forzados son -los leones del día; la mecha de Eugenio está más -irresistible que nunca, cubriendo la frente sombría +<p>"Excuso decirte que los huéspedes forzados son +los leones del dÃa; la mecha de Eugenio está más +irresistible que nunca, cubriendo la frente sombrÃa y fatal del proscripto. Ha hecho la conquista de nuestro Vespasiano, a quien las graves ocupaciones curules no impiden, por cierto, mariposear como en los tiempos en que se levantaba una bailarina -del Colón como un atleta cien kilos."</p> +del Colón como un atleta cien kilos."</p> <p>"Te escribo a la carrera y nervioso; la expectativa -de la acción nos electriza. ¡Puedes figurarte -con qué ansiedad vamos a esperar los sucesos!"</p> +de la acción nos electriza. ¡Puedes figurarte +con qué ansiedad vamos a esperar los sucesos!"</p> -<p>"Cariños de mi mujer y un beso de mis hijos."</p> +<p>"Cariños de mi mujer y un beso de mis hijos."</p> <p class="right indenr5"> <i>Lorenzo.</i> </p> -<p class="p2">—"P. D. ¿Qué has hecho del Winchester de repetición -que tenías antes de tu partida a Europa? +<p class="p2">—"P. D. ¿Qué has hecho del Winchester de repetición +que tenÃas antes de tu partida a Europa? Si lo dejaste en Buenos Aires ordena que me lo -entreguen. Jamás la sangre que derrame correrá -más justamente."</p> +entreguen. Jamás la sangre que derrame correrá +más justamente."</p> <p class="right indenr5"> <i>V.</i> </p> -<p class="p2">La tarde empezaba a caer cuando Narbal concluyó -de leer los diarios que le había remitido Lorenzo. +<p class="p2">La tarde empezaba a caer cuando Narbal concluyó +de leer los diarios que le habÃa remitido Lorenzo. Nacido en Montevideo, conservaba por su -cuna casual ese afecto orgánico que liga al hombre +cuna casual ese afecto orgánico que liga al hombre como a la bestia al punto en que viene a la -vida—y sentía en su alma, ásperamente, la ignominia +vida—y sentÃa en su alma, ásperamente, la ignominia de ese gentil pedazo de suelo, tan bello, tan atrayente, tan hecho por la naturaleza para ser -hogar de un pueblo libre y feliz... Pasó la mano -por su frente, hizo ensillar su caballo y se echó a +hogar de un pueblo libre y feliz... Pasó la mano +por su frente, hizo ensillar su caballo y se echó a vagar por la llanura. El cielo, de una claridad admirable, empezaba a tachonarse de chispas brillantes y una calma profunda reinaba sobre los<span class="pagenum"><a name="Page_268" id="Page_268">[268]</a></span> -campos que se preparaban para el sueño. Y él, con +campos que se preparaban para el sueño. Y él, con la mirada perdida en ese portento de paz, pensaba en las familias que, a la misma hora, en el duelo y el llanto, temblaban por el hijo perseguido, por el viejo padre prisionero o lloraban sin esperanza -el hermano bárbaramente sacrificado. Levantó la -frente, una expresión viril se pintó en su rostro, -que una ráfaga interior iluminó, y a lento paso -volvió a su triste rancho.</p> +el hermano bárbaramente sacrificado. Levantó la +frente, una expresión viril se pintó en su rostro, +que una ráfaga interior iluminó, y a lento paso +volvió a su triste rancho.</p> <p class="p2 center">II</p> -<p>Lorenzo decía la verdad; los sucesos de Montevideo -habían producido una intensa agitación en -Buenos Aires. Una fibra del corazón común había -sufrido y las otras se estremecían. La política, los -partidos, los antagonismos personales, todo había +<p>Lorenzo decÃa la verdad; los sucesos de Montevideo +habÃan producido una intensa agitación en +Buenos Aires. Una fibra del corazón común habÃa +sufrido y las otras se estremecÃan. La polÃtica, los +partidos, los antagonismos personales, todo habÃa desaparecido ante la brutalidad de los hechos, que -hacían revivir, en la memoria de los viejos, los -cuadros sangrientos del pasado e inflamaban el espíritu -de los jóvenes, ardientes por probar, como -los mayores, que también ellos amaban la libertad +hacÃan revivir, en la memoria de los viejos, los +cuadros sangrientos del pasado e inflamaban el espÃritu +de los jóvenes, ardientes por probar, como +los mayores, que también ellos amaban la libertad y eran capaces de sacrificarse por ella.</p> -<p>No se hablaba de otra cosa; los diarios se habían -pasado la voz, los corrillos no salían del tema +<p>No se hablaba de otra cosa; los diarios se habÃan +pasado la voz, los corrillos no salÃan del tema obligado y hasta la rueda de la Bolsa, en los momentos -de reposo, parecía moverse como un trípode +de reposo, parecÃa moverse como un trÃpode espiritista, al eco de palabras generosas y maldiciones elocuentes a las que por cierto no estaba acostumbrada. El momento era propicio y -convenía batir el fierro mientras estaba caliente. -Así lo comprendió Castellar.</p> +convenÃa batir el fierro mientras estaba caliente. +Asà lo comprendió Castellar.</p> <p>Era el tipo completo del oriental, con todas sus aberraciones y sus virtudes. Inteligencia clara, tal vez un poco superficial, pero abarcando con el extraordinario -aplomo que da la inmisión prema<span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[269]</a></span>tura -en la vida pública, todas las cuestiones susceptibles -de determinar una opinión; fogoso, paradojal, +aplomo que da la inmisión prema<span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[269]</a></span>tura +en la vida pública, todas las cuestiones susceptibles +de determinar una opinión; fogoso, paradojal, armado de juicios hechos, definitivos y -casi ásperos en su forma intransigente, bravo, lírico +casi ásperos en su forma intransigente, bravo, lÃrico a fuerza de exaltado, girondino en la palabra, -digno del <i>cenáculo</i> en el estilo, a tres mil leguas -de la evolución positivista del espíritu moderno, +digno del <i>cenáculo</i> en el estilo, a tres mil leguas +de la evolución positivista del espÃritu moderno, leyendo y citando de buena fe los libros de -Pelletan, encantado del "París en América" de +Pelletan, encantado del "ParÃs en América" de Laboulaye, que acababa de leer y que hoy huele -a moho; entusiasta por Artigas, sobre cuya acción +a moho; entusiasta por Artigas, sobre cuya acción real estaba muy vagamente informado, pero que -la tradición de su país le presentaba como la encarnación -de la nacionalidad; colorado fanático, -pero orgulloso de la noble defensa de Paysandú; -adorando a Juan Carlos Gómez, pero atribuyendo -a una ofuscación del espíritu de su héroe la concepción +la tradición de su paÃs le presentaba como la encarnación +de la nacionalidad; colorado fanático, +pero orgulloso de la noble defensa de Paysandú; +adorando a Juan Carlos Gómez, pero atribuyendo +a una ofuscación del espÃritu de su héroe la concepción de la <i>patria grande</i>, tal era el corte intelectual del joven que probaba por primera vez las -amarguras de la proscripción. Entre sus compañeros -había, por cierto, hombres de autoridad considerable +amarguras de la proscripción. Entre sus compañeros +habÃa, por cierto, hombres de autoridad considerable y de pensamiento reposado; pero ellos -mismos habían comprendido que lo que se necesitaba +mismos habÃan comprendido que lo que se necesitaba en esos momentos no eran demostraciones -lógicas de que asesinar la gente y derrocar gobiernos +lógicas de que asesinar la gente y derrocar gobiernos a lanzadas es una barbaridad, sino corazones -calientes que, comunicando la indignación, +calientes que, comunicando la indignación, supieran utilizarla. Por otra parte, viejos aguerridos -de la política, diez veces desterrados, diez -veces batidos en empresas de reivindicación armada, -su preocupación principal era ocultar a los -jóvenes, llenos de entusiasmo, su invencible y fundamental +de la polÃtica, diez veces desterrados, diez +veces batidos en empresas de reivindicación armada, +su preocupación principal era ocultar a los +jóvenes, llenos de entusiasmo, su invencible y fundamental desesperanza.</p> -<p>Cómo y por qué la elección de jefe militar de -la expedición cayó en el Coronel Galindo, sería -cuestión difícil de resolver. En esos momentos de -exaltación, el deseo ardiente de encontrar un cau<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[270]</a></span>dillo +<p>Cómo y por qué la elección de jefe militar de +la expedición cayó en el Coronel Galindo, serÃa +cuestión difÃcil de resolver. En esos momentos de +exaltación, el deseo ardiente de encontrar un cau<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[270]</a></span>dillo favorable, hace que cada uno por una complicidad inconsciente y generosa, adorne al elegido con todas las virtudes ideales a que aspira. -Galindo "era un bravo, tenía una inmensa popularidad +Galindo "era un bravo, tenÃa una inmensa popularidad en los departamentos de la costa del -Uruguay, conocía palmo a palmo el terreno de las +Uruguay, conocÃa palmo a palmo el terreno de las futuras operaciones, era un hombre seguro, sobre -el que nada podrían ni las amenazas ni las +el que nada podrÃan ni las amenazas ni las promesas de los que mandaban en Montevideo, -tenía íntimas relaciones con muchos de los principales -jefes del ejército argentino, inspiraba confianza, +tenÃa Ãntimas relaciones con muchos de los principales +jefes del ejército argentino, inspiraba confianza, etc., etc." Tal lo pintaban los diarios que, -con la indiscreción propia del oficio y yendo contra +con la indiscreción propia del oficio y yendo contra los intereses de la causa por la que manifestaban -tanta simpatía, daban cuenta diariamente de todos -los preparativos de la expedición, poniendo +tanta simpatÃa, daban cuenta diariamente de todos +los preparativos de la expedición, poniendo en serios apuros al Ministerio de Relaciones Exteriores y sirviendo de bomberos inconscientes -a la gente que en Montevideo tenía la escoba por -el mango. Galindo mismo, que al principio leía -con asombro todos esos datos que refiriéndose a -él, ignoraba por completo, acabó por convencerse +a la gente que en Montevideo tenÃa la escoba por +el mango. Galindo mismo, que al principio leÃa +con asombro todos esos datos que refiriéndose a +él, ignoraba por completo, acabó por convencerse de su importancia. En realidad, su vida, si -bien confusa, era insignificante. Había servido -en la guerra del Paraguay como teniente, se había +bien confusa, era insignificante. HabÃa servido +en la guerra del Paraguay como teniente, se habÃa batido bien, luego, en la patria, en una y -otra revolución, había llegado a coronel, hasta -que, después de la última, salvado a uñas de +otra revolución, habÃa llegado a coronel, hasta +que, después de la última, salvado a uñas de buen caballo por la frontera del Brasil, cinco -años atrás, vino a caer a Buenos Aires. Naturalmente, -al cabo de tres meses, abrió su correspondiente -escritorio de comisiones, gestión de +años atrás, vino a caer a Buenos Aires. Naturalmente, +al cabo de tres meses, abrió su correspondiente +escritorio de comisiones, gestión de asuntos ante los dos gobiernos, despacho de -aduana, órdenes de Bolsa, remates, etc., pero cuyo -resultado positivo fué embrutecer por completo al +aduana, órdenes de Bolsa, remates, etc., pero cuyo +resultado positivo fué embrutecer por completo al joven dependiente que pasaba las horas muertas cebando mate y oyendo, dentro de una intolera<span class="pagenum"><a name="Page_271" id="Page_271">[271]</a></span>ble -atmósfera de tabaco negro, eternas discusiones -políticas en la que tomaban parte cuotidiana, -a más del coronel y su socio, un rematador de +atmósfera de tabaco negro, eternas discusiones +polÃticas en la que tomaban parte cuotidiana, +a más del coronel y su socio, un rematador de Buenos Aires fundido, todos los vagos de ambas orillas del Plata que el azar empujaba hacia la -calle San Martín, ubicación del famoso escritorio -de Galindo y Cía.</p> +calle San MartÃn, ubicación del famoso escritorio +de Galindo y CÃa.</p> <p>A los tres meses, Galindo, agobiado por el -peso del alquiler, se vió obligado a sacar las tablillas. +peso del alquiler, se vió obligado a sacar las tablillas. Un cobro imposible al gobierno nacional se arrastraba como antes de que la sociedad lo tomara en mano y el jefe de una casa inglesa que, -por una recomendación de Montevideo, había ido -al escritorio de Galindo a darle una comisión, regresó +por una recomendación de Montevideo, habÃa ido +al escritorio de Galindo a darle una comisión, regresó de la puerta asustado por el tumulto. El -bravo coronel fué a aumentar el número de despojos +bravo coronel fué a aumentar el número de despojos que flotan en las aguas turbias de la Bolsa, -pescando aquí y allí, una pequeña comisión, dada +pescando aquà y allÃ, una pequeña comisión, dada por un especulador en ansia de despistar al adversario, -practicando la <i>multa</i> con circunspección y +practicando la <i>multa</i> con circunspección y asiduidad, atando, en fin, los hilos de fin de mes -con tanto esfuerzo como necesitaba Fígaro para +con tanto esfuerzo como necesitaba FÃgaro para vivir. La palabra francesa <i>vivoter</i> explica muy -bien ese vaivén instable de la fortuna, esa angustia +bien ese vaivén instable de la fortuna, esa angustia perenne al principio, pero que pronto degenera (las pacientes dicen <i>se regenera</i>) en una indiferencia mezclada con la confianza indolente en una estrella, de poco brillo, pero que no se extingue -nunca. Así <i>vivoteó</i> cinco años el coronel Galindo -y en esa situación le encontraron los sucesos de -Montevideo. Castellar, que le conocía de larga -data, pero que sufría a su respecto la aberración -del momento, vió en él al hombre de las circunstancias -y le propuso ponerse al frente de la expedición. +nunca. Asà <i>vivoteó</i> cinco años el coronel Galindo +y en esa situación le encontraron los sucesos de +Montevideo. Castellar, que le conocÃa de larga +data, pero que sufrÃa a su respecto la aberración +del momento, vió en él al hombre de las circunstancias +y le propuso ponerse al frente de la expedición. Galindo, pronto a todas esas aventuras por -naturaleza, educación e instintos, aceptó en el acto, +naturaleza, educación e instintos, aceptó en el acto, poniendo, por la forma, algunas condiciones refe<span class="pagenum"><a name="Page_272" id="Page_272">[272]</a></span>rentes a la disciplina, a la absoluta independencia -en la dirección de las operaciones militares, que -acabaron por cimentar la confianza que se había -resuelto depositar en él. Originario de Fray Bentos, -aprovechó el azar para sostener sus <i>extensas</i> -relaciones en la costa. Pidió doscientos hombres -bien armados, un vapor a sus órdenes y completa -latitud de acción.</p> - -<p>A pedido de Castellar, Lorenzo facilitó el salón -de su casa, el mismo en que había tenido lugar la -reunión de que hablara a Narbal, para celebrar -todas las que fueran necesarias. Lo hacía con placer, +en la dirección de las operaciones militares, que +acabaron por cimentar la confianza que se habÃa +resuelto depositar en él. Originario de Fray Bentos, +aprovechó el azar para sostener sus <i>extensas</i> +relaciones en la costa. Pidió doscientos hombres +bien armados, un vapor a sus órdenes y completa +latitud de acción.</p> + +<p>A pedido de Castellar, Lorenzo facilitó el salón +de su casa, el mismo en que habÃa tenido lugar la +reunión de que hablara a Narbal, para celebrar +todas las que fueran necesarias. Lo hacÃa con placer, porque en realidad estaba profundamente indignado. -Además, ese movimiento, esa actividad -ajena a sus monótonas ocupaciones diarias, le había -galvanizado, haciéndolo volver a los viejos +Además, ese movimiento, esa actividad +ajena a sus monótonas ocupaciones diarias, le habÃa +galvanizado, haciéndolo volver a los viejos tiempos en que andaba siempre por los extremos, pensando en soluciones violentas a todas las cuestiones -de la vida. Su casa había tomado el aspecto -de un cuartel electoral, para desesperación de su -mujer, que veía fusiles en todos los rincones, a los +de la vida. Su casa habÃa tomado el aspecto +de un cuartel electoral, para desesperación de su +mujer, que veÃa fusiles en todos los rincones, a los chiquitos jugando con sables o arrastrando cartucheras, -al par que la descomponía el olor frío de +al par que la descomponÃa el olor frÃo de tabaco, pegado a las cortinas y a los muebles. No -comprendía bien ese <i>patriotismo</i> por asuntos de -tierra extraña, pero con una confianza absoluta en +comprendÃa bien ese <i>patriotismo</i> por asuntos de +tierra extraña, pero con una confianza absoluta en la nobleza de los sentimientos de su marido, se resignaba poniendo al mal trance la mejor cara posible. -Jaramillo, que comía todos los domingos -allí y quien tenía la viva simpatía que el abierto -riojano inspiraba generalmente, le repetía que los -orientales le deberían una buena parte de su libertad +Jaramillo, que comÃa todos los domingos +allà y quien tenÃa la viva simpatÃa que el abierto +riojano inspiraba generalmente, le repetÃa que los +orientales le deberÃan una buena parte de su libertad y la exhortaba a bordar con sus propias manos la bandera del cuerpo expedicionario. Herminia, -desarmada, sonreía.</p> +desarmada, sonreÃa.</p> <p><span class="pagenum"><a name="Page_273" id="Page_273">[273]</a></span></p> <p class="p2 center">III</p> -<p>La reunión que se celebraba esa noche tenía una -importancia capital, porque, a más de recapitular -los elementos de que se disponía, Castellar pensaba -proponer la realización inmediata de la empresa. -Cada uno debía dar cuenta de la comisión +<p>La reunión que se celebraba esa noche tenÃa una +importancia capital, porque, a más de recapitular +los elementos de que se disponÃa, Castellar pensaba +proponer la realización inmediata de la empresa. +Cada uno debÃa dar cuenta de la comisión que le fuera encomendada y el coronel Galindo, -por primera vez, sometería su plan de campaña.</p> +por primera vez, someterÃa su plan de campaña.</p> -<p>La reunión tenía lugar en el comedor, más -vasto y sobre todo, por la disposición de la casa, -más aislado que el salón. Estaban reunidas unas +<p>La reunión tenÃa lugar en el comedor, más +vasto y sobre todo, por la disposición de la casa, +más aislado que el salón. Estaban reunidas unas veinte personas, entre las que se encontraban cinco o seis personajes de Montevideo, otros tantos -jóvenes, algunos militares y sólo tres argentinos, +jóvenes, algunos militares y sólo tres argentinos, esto es, Lorenzo, Jaramillo y un amigo del primero, -que debía dar cuenta de su trabajo en el sentido -de obtener un vapor. Todos estaban más o menos -exaltados, pero la expresión era diferente. -Lorenzo hablaba poco pero se movía mucho, Jaramillo -se movía y hablaba con abundancia, los -jóvenes orientales dominaban mal su impaciencia, +que debÃa dar cuenta de su trabajo en el sentido +de obtener un vapor. Todos estaban más o menos +exaltados, pero la expresión era diferente. +Lorenzo hablaba poco pero se movÃa mucho, Jaramillo +se movÃa y hablaba con abundancia, los +jóvenes orientales dominaban mal su impaciencia, los viejos procuraban poner cara de palo y Galindo, -como los oficiales que le acompañaban, se -sentían incómodos.</p> +como los oficiales que le acompañaban, se +sentÃan incómodos.</p> -<p>Castellar habló primero.</p> +<p>Castellar habló primero.</p> <p>—El caballero, dijo, que nos da la hospitalidad y cuyo nombre recordaremos siempre los -orientales como el de uno de los más generosos y -desinteresados entre los amigos de nuestro país, +orientales como el de uno de los más generosos y +desinteresados entre los amigos de nuestro paÃs, va a exponer a ustedes el estado de las cosas. -Debo declarar, porque así me lo ha repetido con +Debo declarar, porque asà me lo ha repetido con frecuencia, que en todos aquellos de sus compatriotas a quienes ha acudido, ha encontrado una -acogida simpática, que se ha traducido en hechos. -Eso nos prueba una vez más, añadió,—no sin echar<span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[274]</a></span> -una rápida mirada a un hombre de hermosos cabellos -plateados y fisonomía abierta y expresiva, +acogida simpática, que se ha traducido en hechos. +Eso nos prueba una vez más, añadió,—no sin echar<span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[274]</a></span> +una rápida mirada a un hombre de hermosos cabellos +plateados y fisonomÃa abierta y expresiva, que lo miraba con sus ojos claros y dulces,—eso -nos prueba una vez más, que el destino ha hecho -a nuestros dos países para marchar y desenvolverse -en armonía, cada uno según su índole y las +nos prueba una vez más, que el destino ha hecho +a nuestros dos paÃses para marchar y desenvolverse +en armonÃa, cada uno según su Ãndole y las exigencias de su historia, pero unidos por los mil -vínculos en que el pasado nos liga y el porvenir -estrechará. Como se verá dentro de un momento, -podemos pensar ya en la realización inmediata de -nuestra empresa. Cada día que pasa es una vergüenza -más para nuestra patria y un peligro, porque +vÃnculos en que el pasado nos liga y el porvenir +estrechará. Como se verá dentro de un momento, +podemos pensar ya en la realización inmediata de +nuestra empresa. Cada dÃa que pasa es una vergüenza +más para nuestra patria y un peligro, porque el tiempo sanciona lentamente los hechos consumados. -Los elementos necesarios están reunidos, -tenemos confianza en el éxito y estamos dispuestos -a dar la vida con júbilo. Por mi parte, si en la +Los elementos necesarios están reunidos, +tenemos confianza en el éxito y estamos dispuestos +a dar la vida con júbilo. Por mi parte, si en la empresa la pierdo, estoy recompensado por la confianza -que no sólo mis amigos, sino también los +que no sólo mis amigos, sino también los hombres venerables que me escuchan, han depositado -en mí. Sólo me resta presentar a ustedes a +en mÃ. Sólo me resta presentar a ustedes a nuestro futuro jefe, el coronel Galindo, un patriota probado, cuyo valor y experiencia son una -garantía de éxito.</p> +garantÃa de éxito.</p> <p>—A mi vez, agradezco a Castellar sus palabras de gratitud, dijo Lorenzo. No las merecemos, porque -es difícil obrar bajo la idea de que los orientales +es difÃcil obrar bajo la idea de que los orientales nos son extranjeros. Por lo pronto, declaro que siento los dolores de su patria de ustedes -como los de la mía propia. Es un deber recíproco +como los de la mÃa propia. Es un deber recÃproco de ayudarnos en las horas amargas, en nombre -de la solidaridad de la civilización. Tendámonos +de la solidaridad de la civilización. Tendámonos la mano, pues, guardemos en el fondo del alma el sentimiento que nuestros actos nos inspiren y obremos.</p> -<p>Luego tomó algunos papeles y continuó:</p> +<p>Luego tomó algunos papeles y continuó:</p> -<p>—He aquí lo que hemos podido reunir hasta este -momento: 160 rémington, cuarenta carabinas,<span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[275]</a></span> -éstas como los primeros con su correaje correspondiente, +<p>—He aquà lo que hemos podido reunir hasta este +momento: 160 rémington, cuarenta carabinas,<span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[275]</a></span> +éstas como los primeros con su correaje correspondiente, ochenta sables y otras tantas lanzas. Se -han adquirido 20.000 cartuchos. Todo está depositado -en un corralón de mi propiedad. La suscrición, +han adquirido 20.000 cartuchos. Todo está depositado +en un corralón de mi propiedad. La suscrición, contando con lo gastado en las municiones, ha producido, por nuestra parte 7.500 pesos fuertes.</p> -<p>Agregue usted 5.000 más que he recibido de -una suscrición privada, hecha en Montevideo, dijo -uno de los <i>venerables</i>, como les había llamado Castellar.</p> +<p>Agregue usted 5.000 más que he recibido de +una suscrición privada, hecha en Montevideo, dijo +uno de los <i>venerables</i>, como les habÃa llamado Castellar.</p> -<p>Hubo un murmullo de satisfacción, Lorenzo iba -a continuar, cuando alguien golpeó la puerta del -comedor. Lorenzo abrió y un criado le entregó -una tarjeta. Apenas echó los ojos sobre ella, sintió -una emoción violenta, se puso pálido y dió un +<p>Hubo un murmullo de satisfacción, Lorenzo iba +a continuar, cuando alguien golpeó la puerta del +comedor. Lorenzo abrió y un criado le entregó +una tarjeta. Apenas echó los ojos sobre ella, sintió +una emoción violenta, se puso pálido y dió un paso hacia la puerta. Dos o tres personas corrieron -hacia él inquietas. Lorenzo se detuvo y, haciendo -un esfuerzo, se serenó rápidamente.</p> - -<p>—Pido a Vds. disculpa, señores. Pero un amigo, -el mejor de mis amigos, el hombre que más -estimo y quiero sobre la tierra y a quien no veía -hace cinco años, que para él han sido muy amargos, -acaba de llegar y me envía esta tarjeta de al +hacia él inquietas. Lorenzo se detuvo y, haciendo +un esfuerzo, se serenó rápidamente.</p> + +<p>—Pido a Vds. disculpa, señores. Pero un amigo, +el mejor de mis amigos, el hombre que más +estimo y quiero sobre la tierra y a quien no veÃa +hace cinco años, que para él han sido muy amargos, +acaba de llegar y me envÃa esta tarjeta de al lado de la cuna de uno de mis hijos: "Llego en este -momento y sé que tienes una reunión referente -al noble propósito sobre el que me escribes. Te +momento y sé que tienes una reunión referente +al noble propósito sobre el que me escribes. Te ruego pidas en mi nombre a esos caballeros me concedan el honor de combatir en sus filas por la -dignidad del país en cuyo suelo nací". ¿Quieren -Vds. permitirme, señores, presentar a Carlos Narbal?</p> +dignidad del paÃs en cuyo suelo nacÃ". ¿Quieren +Vds. permitirme, señores, presentar a Carlos Narbal?</p> <p>Todos asintieron calurosamente y antes que Lorenzo -hablara, Jaramillo, que estaba fuera de sí, -se precipitó hacia la puerta. El riojano había conservado +hablara, Jaramillo, que estaba fuera de sÃ, +se precipitó hacia la puerta. El riojano habÃa conservado un culto por Carlos; el alejamiento silencioso -de éste, sus propias preocupaciones políti<span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[276]</a></span>cas, -le habían impedido mantener correspondencia -con Narbal, como lo hubiera deseado. Pero jamás -le olvidó y quedó en su recuerdo como la personificación -del hombre elegante, generoso, aristocrático +de éste, sus propias preocupaciones polÃti<span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[276]</a></span>cas, +le habÃan impedido mantener correspondencia +con Narbal, como lo hubiera deseado. Pero jamás +le olvidó y quedó en su recuerdo como la personificación +del hombre elegante, generoso, aristocrático de gustos, robusto de ascendiente moral, que era -su tipo ideal, realzado aún por la circunstancia -de haber sido su introductor en el mundo porteño. -Cuando guiado por el sirviente, se halló de pronto +su tipo ideal, realzado aún por la circunstancia +de haber sido su introductor en el mundo porteño. +Cuando guiado por el sirviente, se halló de pronto frente a Carlos que hablaba con Herminia teniendo en sus rodillas un delicioso muchacho de tres -años que acababa de despertarse y que le había tendido +años que acababa de despertarse y que le habÃa tendido los brazos como a un viejo amigo, Jaramillo -tuvo que hacer un esfuerzo para ocultar la emoción -que el cambio de Carlos le producía. Se echó -en sus brazos con un ímpetu de cariño tan sincero, -que Narbal lo estrechó con verdadera afección. -Un instante después entró Lorenzo. Largo tiempo, +tuvo que hacer un esfuerzo para ocultar la emoción +que el cambio de Carlos le producÃa. Se echó +en sus brazos con un Ãmpetu de cariño tan sincero, +que Narbal lo estrechó con verdadera afección. +Un instante después entró Lorenzo. Largo tiempo, en silencio, sus corazones latieron unidos; -cuando Lorenzo apartó a Carlos para mirarle, teniéndole -de las manos, sus ojos estaban húmedos. -Herminia lloraba sencillamente y el niño, con los +cuando Lorenzo apartó a Carlos para mirarle, teniéndole +de las manos, sus ojos estaban húmedos. +Herminia lloraba sencillamente y el niño, con los ojos muy abiertos, miraba la escena con asombro. -Un nuevo afecto que echa su noble raíz en el corazón -o un viejo cariño que se despierta con -energía, aumentan la intensidad de todas nuestras +Un nuevo afecto que echa su noble raÃz en el corazón +o un viejo cariño que se despierta con +energÃa, aumentan la intensidad de todas nuestras afecciones, como, en el suelo tropical, la soberbia -robustez de un árbol, aumenta la lozanía de las -plantas que lo rodean, protegiéndolas con su sombra +robustez de un árbol, aumenta la lozanÃa de las +plantas que lo rodean, protegiéndolas con su sombra y dando a la tierra un impulso de vida. Lorenzo -oprimió las manos de Herminia, besó a su -hijo, dió un vigoroso shakehands a Vespasiano, +oprimió las manos de Herminia, besó a su +hijo, dió un vigoroso shakehands a Vespasiano, que lloraba como un becerro y tomando a Carlos del brazo, le dijo:</p> <p>—Vamos; nos esperan.</p> -<p>Narbal comprendió y siguió a su amigo en silencio.</p> +<p>Narbal comprendió y siguió a su amigo en silencio.</p> <p>Un momento antes de abrir la puerta del come<span class="pagenum"><a name="Page_277" id="Page_277">[277]</a></span>dor, Lorenzo, casi inconscientemente se detuvo.</p> -<p>—¿Es cosa resuelta? dijo.</p> +<p>—¿Es cosa resuelta? dijo.</p> -<p>Carlos sonrió tristemente. Lorenzo sintió la -puerilidad de su pregunta y abrió la puerta con -resolución.</p> +<p>Carlos sonrió tristemente. Lorenzo sintió la +puerilidad de su pregunta y abrió la puerta con +resolución.</p> -<p>Narbal fué acogido con respetuosa simpatía. Los -viejos habían conocido a su padre y para los jóvenes -tenía ese atractivo curioso que los contrastes -serios de la vida dan a los hombres. Respondió a -las manifestaciones cariñosas de que era objeto y -fué a colocarse silenciosamente en una silla al lado -de Jaramillo, que hacía esfuerzos enormes, pero -fructuosos, para no hablar de cosas que tenían una -conexión sumamente remota con los sucesos orientales.</p> +<p>Narbal fué acogido con respetuosa simpatÃa. Los +viejos habÃan conocido a su padre y para los jóvenes +tenÃa ese atractivo curioso que los contrastes +serios de la vida dan a los hombres. Respondió a +las manifestaciones cariñosas de que era objeto y +fué a colocarse silenciosamente en una silla al lado +de Jaramillo, que hacÃa esfuerzos enormes, pero +fructuosos, para no hablar de cosas que tenÃan una +conexión sumamente remota con los sucesos orientales.</p> -<p>Lorenzo continuó:</p> +<p>Lorenzo continuó:</p> <p>—Reuniendo, pues, las sumas obtenidas hasta -hoy, se puede disponer, a más de lo gastado, de +hoy, se puede disponer, a más de lo gastado, de diez mil patacones. He declarado ya a mi amigo -Castellar que mi intervención no tenía más alcance -que la reunión de fondos y elementos y que esperaba -que el sentimiento que me dictaba esa línea +Castellar que mi intervención no tenÃa más alcance +que la reunión de fondos y elementos y que esperaba +que el sentimiento que me dictaba esa lÃnea de conducta fuera bien comprendido. Es necesario no dar a los adversarios la enorme ventaja de -acusar a Vds. de apelar al extranjero. Sé que -sería un absurdo; pero nada hay más terrible que +acusar a Vds. de apelar al extranjero. Sé que +serÃa un absurdo; pero nada hay más terrible que el absurdo cuando toma una forma definitiva y -neta. Sólo me resta, rogar a nuestro amigo Martínez -quiera dar cuenta de la comisión que tuvo a +neta. Sólo me resta, rogar a nuestro amigo MartÃnez +quiera dar cuenta de la comisión que tuvo a bien aceptar.</p> -<p>—El vapor <i>Urano</i>, dijo el interpelado, está a -nuestra disposición, mediante cinco mil duros y +<p>—El vapor <i>Urano</i>, dijo el interpelado, está a +nuestra disposición, mediante cinco mil duros y los gastos de seguro. Es un buen buque, no muy -grande, pero que puede fácilmente transportar -trescientos hombres. Lo manda un italiano, el capitán +grande, pero que puede fácilmente transportar +trescientos hombres. Lo manda un italiano, el capitán Lamberti, que me parece un hombre digno de confianza. Como el seguro ofrece muy serias<span class="pagenum"><a name="Page_278" id="Page_278">[278]</a></span> dificultades, tal vez insuperables, he propuesto, -salva ratificación de parte de Vds., que los propietarios +salva ratificación de parte de Vds., que los propietarios mismos se encarguen de asegurarlo. Esto -importará un gasto considerable.</p> +importará un gasto considerable.</p> -<p>—¿Han aceptado?</p> +<p>—¿Han aceptado?</p> -<p>—Sí, pero piden diez mil duros.</p> +<p>—SÃ, pero piden diez mil duros.</p> -<p>—No será difícil encontrarlos, dijo Lorenzo.</p> +<p>—No será difÃcil encontrarlos, dijo Lorenzo.</p> -<p>—Bien. Ahora, ocupémonos un poco del plan general, -dijo Castellar. ¿Qué piensa el coronel Galindo?</p> +<p>—Bien. Ahora, ocupémonos un poco del plan general, +dijo Castellar. ¿Qué piensa el coronel Galindo?</p> -<p>El bravo coronel era un hombre de fisonomía -simpática y esencialmente criolla. A primera vista, +<p>El bravo coronel era un hombre de fisonomÃa +simpática y esencialmente criolla. A primera vista, se notaba la ausencia del golpe de cepillo social, -pero en cambio se veía el valor. Algo bajo y +pero en cambio se veÃa el valor. Algo bajo y grueso, el pelo bastante largo, bigote y pera entrecana, -brazos cortos y pies anchos. Se levantó, -pero, al hablar, juzgó sin duda que así era más -difícil y se volvió a sentar.</p> +brazos cortos y pies anchos. Se levantó, +pero, al hablar, juzgó sin duda que asà era más +difÃcil y se volvió a sentar.</p> <p>—Conozco dos o tres puntos en que el desembarque -será fácil, dijo. Escribiendo unos días antes +será fácil, dijo. Escribiendo unos dÃas antes a los amigos de la costa, estoy seguro que nos esperan quinientos hombres con caballada suficiente. -Luego se lanza el manifiesto, entramos en campaña +Luego se lanza el manifiesto, entramos en campaña y...</p> -<p>—¿Qué manifiesto? dijo uno de los ancianos.</p> +<p>—¿Qué manifiesto? dijo uno de los ancianos.</p> -<p>—¡Pues!... ¡el manifiesto... el manifiesto que +<p>—¡Pues!... ¡el manifiesto... el manifiesto que se lanza siempre! dijo Galindo mirando con asombro -al que le interrumpía.</p> +al que le interrumpÃa.</p> <p>—Es necesario ponernos de acuerdo sobre ese documento, dijo el viejo formulista.</p> -<p>—Cuatro líneas bastarán, señor, contestó Castellar. +<p>—Cuatro lÃneas bastarán, señor, contestó Castellar. Una vez presentados los hechos en toda su brutalidad, no creo necesario agregar una palabra -más.</p> +más.</p> -<p>—Sí, pero creo conveniente, creo indispensable +<p>—SÃ, pero creo conveniente, creo indispensable determinar de una manera fija el objetivo de la<span class="pagenum"><a name="Page_279" id="Page_279">[279]</a></span> -expedición y anunciar el uso que se piensa hacer +expedición y anunciar el uso que se piensa hacer del triunfo.</p> <p>—Es precisamente lo que pienso que debe evitarse, dijo Castellar con cierta impaciencia. Mi -pensamiento es éste: el manifiesto no debe ser ni +pensamiento es éste: el manifiesto no debe ser ni blanco ni colorado....</p> -<p>—Sin embargo, replicó el tenaz anciano, el atentado +<p>—Sin embargo, replicó el tenaz anciano, el atentado inicuo ha sido hecho en nombre del partido colorado....</p> @@ -8665,166 +8627,166 @@ colorado....</p> calma, cuando Narbal le previno.</p> <p>—Puesto que se juzga necesario un manifiesto -¿no creen Vds., señores, que el llamado a dirigirlo +¿no creen Vds., señores, que el llamado a dirigirlo al pueblo oriental, sea el Presidente constitucional -de la República, que acaba de ser depuesto de +de la República, que acaba de ser depuesto de una manera violenta? Nadie puede tener mayor -autoridad que él. Una palabra suya pondrá las +autoridad que él. Una palabra suya pondrá las cosas en su lugar: ellos los revolucionarios, nosotros los defensores del orden legal.</p> -<p>El silencio que siguió no era sólo consideración -por Narbal. Dos o tres personas sonrieron irónicamente -y la fisonomía de Castellar se obscureció.</p> +<p>El silencio que siguió no era sólo consideración +por Narbal. Dos o tres personas sonrieron irónicamente +y la fisonomÃa de Castellar se obscureció.</p> -<p>—A mí me parece que el señor tiene razón, dijo +<p>—A mà me parece que el señor tiene razón, dijo Galindo con franqueza.</p> -<p>—Conviene que Vd. sepa lo que sucede, señor +<p>—Conviene que Vd. sepa lo que sucede, señor Narbal, dijo Castellar con tristeza, puesto que tan noblemente nos trae su concurso. El doctor Erauzquin, -Presidente de la República Oriental, es un +Presidente de la República Oriental, es un hombre esencialmente inerte, sin ambiciones, sin -resolución para ser enérgico, teniendo todos los +resolución para ser enérgico, teniendo todos los elementos para conseguirlo y que llevamos al poder haciendo violencia a su voluntad. En su derrocamiento -sólo vió su liberación y el medio de +sólo vió su liberación y el medio de volver a la vida privada. Se encuentra actualmente -en el Brasil, donde su fortuna le permitirá vivir +en el Brasil, donde su fortuna le permitirá vivir tranquilamente, si es que no pasa a Europa en<span class="pagenum"><a name="Page_280" id="Page_280">[280]</a></span> breve. Se le ha escrito, se le ha instado, se han -tocado todas las cuerdas que suponíamos vibraran -aún en él para decidirle a venir a ponerse a nuestro -frente. Nos ha contestado ofreciéndonos dinero +tocado todas las cuerdas que suponÃamos vibraran +aún en él para decidirle a venir a ponerse a nuestro +frente. Nos ha contestado ofreciéndonos dinero para ayudar a los compatriotas proscriptos que se -encuentran sin recursos, pero añadiendo que por -ningún motivo tomaría parte en ningún movimiento -político. Es inútil contar con él. Me es doloroso -hablar así, no sólo porque comprendo la falta -que nos hará su adhesión moral, sino porque soy +encuentran sin recursos, pero añadiendo que por +ningún motivo tomarÃa parte en ningún movimiento +polÃtico. Es inútil contar con él. Me es doloroso +hablar asÃ, no sólo porque comprendo la falta +que nos hará su adhesión moral, sino porque soy amigo particular del Dr. Erauzquin.</p> -<p>Había algo de súplica en las últimas palabras +<p>HabÃa algo de súplica en las últimas palabras de Castellar; todos lo comprendieron.</p> -<p>Un hombre viejo, el último de su grupo, no había -abierto aún sus labios. Cuando el coronel Galindo -habló, algo como una expresión de ira o de -desprecio pasó por su cara. Al concluir Castellar, +<p>Un hombre viejo, el último de su grupo, no habÃa +abierto aún sus labios. Cuando el coronel Galindo +habló, algo como una expresión de ira o de +desprecio pasó por su cara. Al concluir Castellar, no pudo contenerse.</p> -<p>—Quieran los jóvenes aquí presentes, dijo, prestar -un poco de atención a un hombre cargado de -años y de experiencia. He estado encerrado ocho -años en Montevideo, durante el sitio que es y será -nuestra página de gloria nacional. Desde 1852 -hasta la fecha, he tomado parte activa en la política -del Río de la Plata, con los vencedores pocas +<p>—Quieran los jóvenes aquà presentes, dijo, prestar +un poco de atención a un hombre cargado de +años y de experiencia. He estado encerrado ocho +años en Montevideo, durante el sitio que es y será +nuestra página de gloria nacional. Desde 1852 +hasta la fecha, he tomado parte activa en la polÃtica +del RÃo de la Plata, con los vencedores pocas veces, muchas con los vencidos. No es esta la primera -vez que me encuentro en una reunión semejante. +vez que me encuentro en una reunión semejante. Como ustedes he sido joven, me he indignado, me he batido, he quedado tendido en los campos de batalla, he evitado el golpe de los asesinos, conozco bien nuestra triste vida nacional. Hoy, ante el derrumbe de todas mis ilusiones, ante la realidad repugnante que destruye en un minuto tantos -años de esfuerzo, siento que hablar es un deber, +años de esfuerzo, siento que hablar es un deber, aunque vaya a chocar contra el noble sentimiento que anima a ustedes. Pero ustedes son nuestros -hijos, ustedes son la esperanza única del país y no<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[281]</a></span> -puedo conformarme en silencio al sacrificio estéril -que van a imponerse. No, coronel Galindo, no encontrará +hijos, ustedes son la esperanza única del paÃs y no<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[281]</a></span> +puedo conformarme en silencio al sacrificio estéril +que van a imponerse. No, coronel Galindo, no encontrará usted quinientos hombres al desembarcar; -encontrará usted mil, dos mil, semibárbaros, guiados -por caudillos locales que sostendrán frenéticamente -el nuevo régimen de Montevideo, porque importa -la derogación de toda ley y sujeción. Aunque -no lo quiera, tendrá usted que hacer pie firme y -presentar combate, porque sus soldados se lo exigirán. -Y este puñado de jóvenes, lo más noble, lo más -digno del país, el grano del porvenir, caerán uno a +encontrará usted mil, dos mil, semibárbaros, guiados +por caudillos locales que sostendrán frenéticamente +el nuevo régimen de Montevideo, porque importa +la derogación de toda ley y sujeción. Aunque +no lo quiera, tendrá usted que hacer pie firme y +presentar combate, porque sus soldados se lo exigirán. +Y este puñado de jóvenes, lo más noble, lo más +digno del paÃs, el grano del porvenir, caerán uno a uno, luchando contra gauchos salvajes, cuya existencia -sólo tiene importancia vegetativa. Robustecidos -por un triunfo fácil e inevitable, los hombres -de Montevideo se afirmarán en el poder y toda esperanza -de volver a la libertad y al decoro se alejará -por muchos años!...</p> +sólo tiene importancia vegetativa. Robustecidos +por un triunfo fácil e inevitable, los hombres +de Montevideo se afirmarán en el poder y toda esperanza +de volver a la libertad y al decoro se alejará +por muchos años!...</p> -<p>Castellar había oído mordiéndose los labios.</p> +<p>Castellar habÃa oÃdo mordiéndose los labios.</p> -<p>—¡No puedo suponer que usted nos aconseje la -aceptación de los hechos consumados!—dijo.</p> +<p>—¡No puedo suponer que usted nos aconseje la +aceptación de los hechos consumados!—dijo.</p> -<p>—Lo que propongo a ustedes es el único temperamento +<p>—Lo que propongo a ustedes es el único temperamento que la historia de todos los pueblos que han -cruzado épocas análogas señala como eficaz: la expectativa, +cruzado épocas análogas señala como eficaz: la expectativa, la perseverancia. Los lobos acaban siempre por devorarse entre ellos, nuestros dictadores -crían siempre serpientes en su seno y en ese mundo -moral la traición es elemento normal. Esperemos: -dentro de seis meses, esos hombres se separarán en -dos bandos. ¡Entonces llevaremos nuestra fuerza -intelectual, nuestra autoridad, qué digo! toda la autoridad +crÃan siempre serpientes en su seno y en ese mundo +moral la traición es elemento normal. Esperemos: +dentro de seis meses, esos hombres se separarán en +dos bandos. ¡Entonces llevaremos nuestra fuerza +intelectual, nuestra autoridad, qué digo! toda la autoridad de la sociedad culta, a aquel de ambos que -ofrezca probabilidades de reacción contra la barbarie. -Y así, lentamente, favoreciendo a unos contra +ofrezca probabilidades de reacción contra la barbarie. +Y asÃ, lentamente, favoreciendo a unos contra otros, inoculando con paciencia nuestras ideas, -hemos de ver, verán ustedes, seguramente, el orden -definitivo imperando, porque se basará sobre el -cimiento de granito de una evolución pacífica y no<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[282]</a></span> +hemos de ver, verán ustedes, seguramente, el orden +definitivo imperando, porque se basará sobre el +cimiento de granito de una evolución pacÃfica y no<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[282]</a></span> sobre la sangre, que en nuestra tierra marea y enloquece...</p> -<p>—¡No!—exclamó con voz vibrante el hombre +<p>—¡No!—exclamó con voz vibrante el hombre de ojos claros y largos cabellos plateados a quien -Castellar había mirado con intención al hablar de -la independencia oriental. ¡No! también soy viejo, -también mi vida ha transcurrido en la lucha, también -he conocido la proscripción, puesto que vivo -en ella hace 20 años. Respeto el móvil de mi digno +Castellar habÃa mirado con intención al hablar de +la independencia oriental. ¡No! también soy viejo, +también mi vida ha transcurrido en la lucha, también +he conocido la proscripción, puesto que vivo +en ella hace 20 años. Respeto el móvil de mi digno amigo; pero no puedo consentir en silencio en que nuestras canas nos den derecho para venir a ahogar -esa explosión de viril indignación que inflama hoy -el alma de los jóvenes orientales. ¿Por qué ese -error de la sangre? Es el rocío sagrado sin cuyo -riego jamás un pueblo llegó a nada grande. Luchamos -contra bárbaros, luchamos contra fieras y -la palabra es inútil. Un pueblo que acepta silenciosamente -la opresión y que busca la redención en +esa explosión de viril indignación que inflama hoy +el alma de los jóvenes orientales. ¿Por qué ese +error de la sangre? Es el rocÃo sagrado sin cuyo +riego jamás un pueblo llegó a nada grande. Luchamos +contra bárbaros, luchamos contra fieras y +la palabra es inútil. Un pueblo que acepta silenciosamente +la opresión y que busca la redención en combinaciones bizantinas, es un pueblo que abdica. -Ustedes, jóvenes, son hoy el pueblo oriental, llevan -en su corazón el depósito de su dignidad y en sus +Ustedes, jóvenes, son hoy el pueblo oriental, llevan +en su corazón el depósito de su dignidad y en sus brazos el estandarte de su gloria. El movimiento que les impulsa a la lucha es la obediencia a la voz -de la patria que llama e implora. ¿Seréis vencidos? -Y bien, queda el ejemplo. No se pierden jamás los +de la patria que llama e implora. ¿Seréis vencidos? +Y bien, queda el ejemplo. No se pierden jamás los rastros de la sangre derramada por una causa santa -y como el polvo de los Gracos engendró a Mario, -así la sangre vertida en las hecatombes del año 40 -clamó al cielo y Caseros fué...</p> +y como el polvo de los Gracos engendró a Mario, +asà la sangre vertida en las hecatombes del año 40 +clamó al cielo y Caseros fué...</p> <p>De pie, con su elegante figura, con los ojos chispeantes, -todos le contemplaban bajo una atracción -misteriosa. Habló largo rato con palabra de fuego, -colorida, poco lógica, pero irresistible. El argumento -flameaba como una bandera de guerra y él -mismo creía sentir el olor del combate.</p> - -<p>¿Cómo rebatir esas cosas? ¿Cómo hacer oir la razón -cuando el corazón late a reventar? Las manos<span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[283]</a></span> +todos le contemplaban bajo una atracción +misteriosa. Habló largo rato con palabra de fuego, +colorida, poco lógica, pero irresistible. El argumento +flameaba como una bandera de guerra y él +mismo creÃa sentir el olor del combate.</p> + +<p>¿Cómo rebatir esas cosas? ¿Cómo hacer oir la razón +cuando el corazón late a reventar? Las manos<span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[283]</a></span> se estrecharon en un movimiento impetuoso que hizo -acallar todas las dudas, y la resolución suprema -se adoptó. El porvenir podía ser obscuro, los negros +acallar todas las dudas, y la resolución suprema +se adoptó. El porvenir podÃa ser obscuro, los negros vaticinios del anciano realizarse, el esfuerzo -ser inútil, pero, en el fondo, jamás un grupo de -hombres tuvo la conciencia más pura en el momento -de aceptar el sacrificio. Allá, a lo lejos, en el seno +ser inútil, pero, en el fondo, jamás un grupo de +hombres tuvo la conciencia más pura en el momento +de aceptar el sacrificio. Allá, a lo lejos, en el seno de las sociedades secularmente organizadas, hay una eterna sonrisa para nuestras asonadas americanas, -y, sin embargo, ¡cuánta virilidad, cuánta altura +y, sin embargo, ¡cuánta virilidad, cuánta altura de pensamiento importan muchas veces! Esa -fatalidad histórica es nuestra cruz; llevémosla sin +fatalidad histórica es nuestra cruz; llevémosla sin desesperar, porque, en el fondo del caos aparente, -se mueven ya los elementos de la organización definitiva.</p> +se mueven ya los elementos de la organización definitiva.</p> <p class="i4"> 1884. @@ -8833,245 +8795,245 @@ se mueven ya los elementos de la organización definitiva.</p> <h2><a name="Aguafuerte" id="Aguafuerte">Aguafuerte</a></h2> <p class="indenl60"> -<i>D'après</i> Zurbarán. +<i>D'après</i> Zurbarán. </p> -<p class="p2">....El corazón de Rejalte yace en silencio, había -dicho alguien del fraile. Tal era la impresión -que recibía el que por primera vez veía a ese +<p class="p2">....El corazón de Rejalte yace en silencio, habÃa +dicho alguien del fraile. Tal era la impresión +que recibÃa el que por primera vez veÃa a ese hombre, cuyo aspecto helado, seco, en vez de la -consunción por el fuego de una pasión íntima, revelaba +consunción por el fuego de una pasión Ãntima, revelaba la mediocridad de una naturaleza moral sin -resortes para la exaltación. Hijo de un obscuro +resortes para la exaltación. Hijo de un obscuro maestro de escuela de la colonia, cuya vida entera -había trascurrido en Córdoba, Rejalte había heredado +habÃa trascurrido en Córdoba, Rejalte habÃa heredado de su padre una inteligencia limitada, un -carácter porfiado hasta el absurdo y una moralidad +carácter porfiado hasta el absurdo y una moralidad circunscripta y severa. Educado en el seminario, -corrió allí su juventud fría, sin sentir una +corrió allà su juventud frÃa, sin sentir una sola vez el impulso de curiosidad por conocer lo que pasaba en el mundo fuera de las cuatro paredes -que formaban su horizonte. Cuando llegó la +que formaban su horizonte. Cuando llegó la adolescencia, la savia primaveral que trepa al -tronco de las palmeras más opulentas como al de -los arbustos más raquíticos, llenó un instante el -corazón y la cabeza del flaco seminarista. En la -estrechez de su devoción, Rejalte sintió con horror -esa agitación desconocida y con la tenacidad de un -sectario, la combatió por la abstinencia y la oración, +tronco de las palmeras más opulentas como al de +los arbustos más raquÃticos, llenó un instante el +corazón y la cabeza del flaco seminarista. En la +estrechez de su devoción, Rejalte sintió con horror +esa agitación desconocida y con la tenacidad de un +sectario, la combatió por la abstinencia y la oración, por el cilicio, las largas horas pasadas en el -claustro desnudo y la concentración del pensamien<span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[286]</a></span>to -en el Sér divino que su inteligencia le permitía +claustro desnudo y la concentración del pensamien<span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[286]</a></span>to +en el Sér divino que su inteligencia le permitÃa concebir, no un Dios de amor y de paz, manso -y perdonador, sino el Jehovah bíblico, oculto y +y perdonador, sino el Jehovah bÃblico, oculto y temible, reinando en el paroxismo de la ira, la -mano pronta a la venganza y rápida.</p> - -<p>Rejalte había perdido a su padre muy niño aún; -cuando al cumplir los veinte años salió del seminario -para recibir las órdenes y ejercer el sacerdocio, -su alma no había sentido un solo cariño humano, -una sola afección capaz de suavizar la rigidez -impresa en su espíritu por la tristeza de la -atmósfera en que había vivido. Era un hombre vulgar, -sin pasiones, sin luchas íntimas, sin exigencias -intelectuales. Jamás tuvo una duda, jamás se permitió +mano pronta a la venganza y rápida.</p> + +<p>Rejalte habÃa perdido a su padre muy niño aún; +cuando al cumplir los veinte años salió del seminario +para recibir las órdenes y ejercer el sacerdocio, +su alma no habÃa sentido un solo cariño humano, +una sola afección capaz de suavizar la rigidez +impresa en su espÃritu por la tristeza de la +atmósfera en que habÃa vivido. Era un hombre vulgar, +sin pasiones, sin luchas Ãntimas, sin exigencias +intelectuales. Jamás tuvo una duda, jamás se permitió una lectura que pudiera arrojar un germen -de turbación en él, no por temor, sino por falta +de turbación en él, no por temor, sino por falta de curiosidad y por la disciplina estricta que le -apartó toda su vida de los libros marcados en el -<i>Index</i>. Como un soldado, veía el camino recto ante -él. No aspiraba a ascender, no tenía ambiciones ni -necesidades. Los grandes problemas de la filosofía -religiosa, esa agitación moral que el estudio sincero -y venerado de la teología despierta en el alma de +apartó toda su vida de los libros marcados en el +<i>Index</i>. Como un soldado, veÃa el camino recto ante +él. No aspiraba a ascender, no tenÃa ambiciones ni +necesidades. Los grandes problemas de la filosofÃa +religiosa, esa agitación moral que el estudio sincero +y venerado de la teologÃa despierta en el alma de la mayor parte de los sacerdotes de buena fe, no -existían a sus ojos. Durante el curso de sus estudios -especiales, continuados en todo tiempo, no levantó +existÃan a sus ojos. Durante el curso de sus estudios +especiales, continuados en todo tiempo, no levantó una sola vez la cabeza del libro sagrado, para -perder la mirada en el espacio y caer en el sueño -penoso de la especulación. Sabía su oficio como un -buen oficial sabe la táctica. Para él, los nombres +perder la mirada en el espacio y caer en el sueño +penoso de la especulación. SabÃa su oficio como un +buen oficial sabe la táctica. Para él, los nombres de Lamennais, de Montalembert, de Falloux, del -mismo Ozanam, tenían idéntica significación que -los de Lutero, Calvino o Zwingle. No conocía uno +mismo Ozanam, tenÃan idéntica significación que +los de Lutero, Calvino o Zwingle. No conocÃa uno solo de los libros de controversia escritos en nuestro -siglo; jamás leyó una página de Renan, no +siglo; jamás leyó una página de Renan, no por temor, lo repito, sino por la ausencia absoluta, por la atrofia nativa de toda curiosidad intelec<span class="pagenum"><a name="Page_287" id="Page_287">[287]</a></span>tual. -Su religión era un conjunto de reglas claras, -concretas, definidas, cuya enumeración encontraba -en la historia canónica y cuya observancia -no permitía la menor desviación. Jamás se encontró +Su religión era un conjunto de reglas claras, +concretas, definidas, cuya enumeración encontraba +en la historia canónica y cuya observancia +no permitÃa la menor desviación. Jamás se encontró frente a un conflicto, porque el mundo de carne y pasiones, para cuyo gobierno moral se ha -hecho la religión, no existía en su concepto. La fe -no se revestía a sus ojos de los caracteres celestes -con que la cubrió la predicación inmaculada de -Jesús; era simplemente un deber, idéntico al del +hecho la religión, no existÃa en su concepto. La fe +no se revestÃa a sus ojos de los caracteres celestes +con que la cubrió la predicación inmaculada de +Jesús; era simplemente un deber, idéntico al del obrero honrado que en las horas de trabajo no escasea el esfuerzo ni la perseverancia. La palabra -fanatismo, que pesó constantemente sobre él, no le +fanatismo, que pesó constantemente sobre él, no le era aplicable. El fanatismo importa calor y -pasión, es capaz de crear, renovar, agitar -ideas y suscitar emociones. La religión de Rejalte -era fría, definida y sin ideal. Nunca sintió tampoco -rozar su alma, ni aun en los largos años pasados +pasión, es capaz de crear, renovar, agitar +ideas y suscitar emociones. La religión de Rejalte +era frÃa, definida y sin ideal. Nunca sintió tampoco +rozar su alma, ni aun en los largos años pasados en la tumba claustral de un convento boliviano, por las alas de aquel misticismo callado que -nace en las soledades y que, bajo la meditación, -consuela. No fué un acceso de amor divino, no -fué una necesidad moral la que le llevó al triste -convento; para él el mundo entero era un convento. -Ni en la sociedad ni en el claustro necesitó -jamás esfuerzo. No había metodizado su vida, ni -disciplinado su espíritu. Como la hoja que, al -brotar en el árbol en un botón imperceptible, tiene +nace en las soledades y que, bajo la meditación, +consuela. No fué un acceso de amor divino, no +fué una necesidad moral la que le llevó al triste +convento; para él el mundo entero era un convento. +Ni en la sociedad ni en el claustro necesitó +jamás esfuerzo. No habÃa metodizado su vida, ni +disciplinado su espÃritu. Como la hoja que, al +brotar en el árbol en un botón imperceptible, tiene ya marcada su forma y su color, la vida espiritual de Rejalte, por un capricho de la naturaleza, -se había sustraído a la ley de variación que +se habÃa sustraÃdo a la ley de variación que la influencia del mundo determina.</p> -<p>Pasó cinco años en el convento, simple fraile, -sin pretender a los pequeños honores que en aquella -existencia de desesperante monotonía y sordas +<p>Pasó cinco años en el convento, simple fraile, +sin pretender a los pequeños honores que en aquella +existencia de desesperante monotonÃa y sordas rivalidades, se persiguen con igual tenacidad que -las grandezas de la tierra. El no pensó en ellas<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[288]</a></span> -y nadie pensó en él. Cuando pasaba por el claustro -con su fisonomía yerta, sin un vestigio de pasiones, -pero también sin el reflejo soberano que +las grandezas de la tierra. El no pensó en ellas<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[288]</a></span> +y nadie pensó en él. Cuando pasaba por el claustro +con su fisonomÃa yerta, sin un vestigio de pasiones, +pero también sin el reflejo soberano que da la serenidad conquistada sobre el tumulto moral -vencido, los tristes frailes, jóvenes aún, que -morían lentamente, minados por el invencible recuerdo -de su vida destrozada, le miraban con cólera -y envidia. Rejalte no los veía, no los comprendía. -Nunca el aspecto de un hombre heló más la -expansión en el labio ajeno. El cumplimiento de -los deberes mecánicos del culto, llenaba gran parte -de su tiempo; durante el resto, leía siempre los -mismos libros sin que jamás una idea nueva se levantara. -Para su alma nada era sugestivo. Comprendía -la letra y la letra le bastaba. La vivificación -por el espíritu no tenía sentido para él. En +vencido, los tristes frailes, jóvenes aún, que +morÃan lentamente, minados por el invencible recuerdo +de su vida destrozada, le miraban con cólera +y envidia. Rejalte no los veÃa, no los comprendÃa. +Nunca el aspecto de un hombre heló más la +expansión en el labio ajeno. El cumplimiento de +los deberes mecánicos del culto, llenaba gran parte +de su tiempo; durante el resto, leÃa siempre los +mismos libros sin que jamás una idea nueva se levantara. +Para su alma nada era sugestivo. ComprendÃa +la letra y la letra le bastaba. La vivificación +por el espÃritu no tenÃa sentido para él. En el orden de las criaturas animadas, tal cual la naturaleza lo ha creado, Rejalte era un monstruo. -Esa frialdad, sin dolor y sin pesar, habría sido +Esa frialdad, sin dolor y sin pesar, habrÃa sido terrible como base de una inteligencia de vuelo -elevado. La mediocridad absoluta de ésta fué, en +elevado. La mediocridad absoluta de ésta fué, en este caso, la defensa del calor vital que se anida -en la aglomeración humana.</p> - -<p>Uno de sus viejos profesores, espíritu débil, sin -voluntad, vegetativo, fué hecho obispo y le llamó -a su lado. En 1870 acompañó al prelado a Roma. -La influencia que la atmósfera de la ciudad eterna -ejerció sobre Rejalte, puede compararse a la que -tendría un veneno o un bálsamo vivificante sobre +en la aglomeración humana.</p> + +<p>Uno de sus viejos profesores, espÃritu débil, sin +voluntad, vegetativo, fué hecho obispo y le llamó +a su lado. En 1870 acompañó al prelado a Roma. +La influencia que la atmósfera de la ciudad eterna +ejerció sobre Rejalte, puede compararse a la que +tendrÃa un veneno o un bálsamo vivificante sobre un cuerpo inanimado. En San Pedro, sus ojos no -vieron más que el altar durante el oficio y el libro. -Asistió a una sesión pública del concilio y no -volvió. Esperó el resultado sin premura, sin impaciencia, -sin agitación. Una vez conocido, lo anotó. +vieron más que el altar durante el oficio y el libro. +Asistió a una sesión pública del concilio y no +volvió. Esperó el resultado sin premura, sin impaciencia, +sin agitación. Una vez conocido, lo anotó. En adelante, el Papa era infalible, como Cristo -está presente en la hostia; era un dogma, sin época, -sin ubicación en el tiempo y el espacio, sin conexión<span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[289]</a></span> +está presente en la hostia; era un dogma, sin época, +sin ubicación en el tiempo y el espacio, sin conexión<span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[289]</a></span> con el estado de la iglesia; era un dogma. Vino el <i>Syllabus</i>: sus autores mismos pretendieron explicarlo, -atenuar la letra por el espíritu. Para -Rejalte el comentario no existía, su inteligencia -no lo necesitaba ni lo comprendía. Lo anotó como -había anotado la infalibilidad, como anotó el dogma -de la Inmaculada Concepción.</p> +atenuar la letra por el espÃritu. Para +Rejalte el comentario no existÃa, su inteligencia +no lo necesitaba ni lo comprendÃa. Lo anotó como +habÃa anotado la infalibilidad, como anotó el dogma +de la Inmaculada Concepción.</p> <p>Su vida material en Roma, en cuanto era posible, -fué la misma que en los Claustros del convento -boliviano. El espíritu luminoso de Esquiú, turbado -por la absorción en una sola idea, lanzó un grito +fué la misma que en los Claustros del convento +boliviano. El espÃritu luminoso de Esquiú, turbado +por la absorción en una sola idea, lanzó un grito de alarma al encontrarse por primera vez frente -al progreso humano, profético en su adivinación, -señalando en él el germen de muerte del catolicismo. -Rejalte no vió nada de eso; cruzó los mares -y media Italia sin adquirir una noción, sin el inquieto -germinar de una nueva idea. Vió y habló -un día al Papa; habituado al respeto mecánico de -la idea encarnada en el Pontífice, la forma visible -no le impresionó. Se arrodilló ante él como -al alba, allá en el convento lejano, sobre la dura -losa, para la oración de la mañana. Y nada más.</p> - -<p>Volvió a la tierra, quedó al lado del obispo durante -un año, y al vacar la vicaría de Tucumán -fué nombrado para desempeñarla. No la había -solicitado, no la rehusó. Se instaló en su nuevo -puesto, pobre y humildemente. Jamás había tenido -en su poder más dinero que el estrictamente necesario +al progreso humano, profético en su adivinación, +señalando en él el germen de muerte del catolicismo. +Rejalte no vió nada de eso; cruzó los mares +y media Italia sin adquirir una noción, sin el inquieto +germinar de una nueva idea. Vió y habló +un dÃa al Papa; habituado al respeto mecánico de +la idea encarnada en el PontÃfice, la forma visible +no le impresionó. Se arrodilló ante él como +al alba, allá en el convento lejano, sobre la dura +losa, para la oración de la mañana. Y nada más.</p> + +<p>Volvió a la tierra, quedó al lado del obispo durante +un año, y al vacar la vicarÃa de Tucumán +fué nombrado para desempeñarla. No la habÃa +solicitado, no la rehusó. Se instaló en su nuevo +puesto, pobre y humildemente. Jamás habÃa tenido +en su poder más dinero que el estrictamente necesario para la vida material. A los seis meses -vió que el curato de Tucumán era rico. La idea -de reunir una pequeña fortuna no pasó un instante -por su espíritu. La caridad era un precepto y lo -cumplió, sin sacrificio y sin placer. No tenía el +vió que el curato de Tucumán era rico. La idea +de reunir una pequeña fortuna no pasó un instante +por su espÃritu. La caridad era un precepto y lo +cumplió, sin sacrificio y sin placer. No tenÃa el secreto de aumentar, de centuplicar el valor de un don con la palabra generosa que lo realza y lleva el consuelo al alma, al par que el pan al cuerpo, como tampoco la facultad de gozar de esa pro<span class="pagenum"><a name="Page_290" id="Page_290">[290]</a></span>funda -y serenadora fruición que es el premio divino -del ejercicio de la caridad. Sabía que su guardarropa, -su cocina, su casa, consumían tanto al -año; tanto las exigencias del culto. Una vez reservada +y serenadora fruición que es el premio divino +del ejercicio de la caridad. SabÃa que su guardarropa, +su cocina, su casa, consumÃan tanto al +año; tanto las exigencias del culto. Una vez reservada la cantidad necesaria, daba el resto de -una manera mecánica. Todos los sábados la vieja +una manera mecánica. Todos los sábados la vieja ama de llaves formaba en fila, en el patio de la -vicaría, los pobres habituales y hacía el reparto. -Rejalte no aparecía jamás.</p> +vicarÃa, los pobres habituales y hacÃa el reparto. +Rejalte no aparecÃa jamás.</p> -<p>En aquella pequeña sociedad tucumana, llena de -movimiento, vida e imaginación, Rejalte cayó como +<p>En aquella pequeña sociedad tucumana, llena de +movimiento, vida e imaginación, Rejalte cayó como un soplo helado. Las mujeres se sobrecogieron y los hombres fruncieron el entrecejo. Durante un mes la sociedad y el vicario se miraron como dos adversarios que se estudian. Pero Rejalte no estudiaba -la sociedad; en la parroquia más mundanal -de París o en Burgos, en el siglo XVII, se habría -conducido lo mismo. Tenía una inflexibilidad orgánica +la sociedad; en la parroquia más mundanal +de ParÃs o en Burgos, en el siglo XVII, se habrÃa +conducido lo mismo. TenÃa una inflexibilidad orgánica que era su modo genial de ser, arriba de toda -contingencia. La reserva que se le manifestó, si es -que de ella se apercibió, no le hizo la menor impresión. -Al fin se habituaron a él. Las autoridades +contingencia. La reserva que se le manifestó, si es +que de ella se apercibió, no le hizo la menor impresión. +Al fin se habituaron a él. Las autoridades civiles desarmaron las primeras. Rejalte no -tomaba la menor ingerencia en la política militante, +tomaba la menor ingerencia en la polÃtica militante, que le era absolutamente indiferente, en tanto que no tocara en nada a los derechos de la iglesia, -el menor de los cuales formaba para él la base -y la esencia de la religión. En ese terreno habría -sido de una intransigencia de hierro. Así, las autoridades +el menor de los cuales formaba para él la base +y la esencia de la religión. En ese terreno habrÃa +sido de una intransigencia de hierro. AsÃ, las autoridades laicas huyendo y temiendo todo conflicto -de carácter religioso, se tranquilizaron al constatar -que Rejalte, el primero, no lo crearía. La sociedad -al mes no pensó más en el vicario, cuya vida -silenciosa se sustraía al comentario. El hecho de -su caridad, por otra parte, le hizo ganar en consideración, +de carácter religioso, se tranquilizaron al constatar +que Rejalte, el primero, no lo crearÃa. La sociedad +al mes no pensó más en el vicario, cuya vida +silenciosa se sustraÃa al comentario. El hecho de +su caridad, por otra parte, le hizo ganar en consideración, y ayudado por la insignificancia de su -personalidad, sintió pronto el tiempo correr sobre<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[291]</a></span> -él, sin que un día se distinguiera sobre otro. Las -tímidas criaturas, habituadas a abrir su alma al -viejo vicario muerto ya, que las había visto nacer -y que las acogía suavemente y con cariño, sentían, -sí, al aproximarse al confesionario en cuyo fondo -se dibujaba la rígida figura de Rejalte, cierto temor +personalidad, sintió pronto el tiempo correr sobre<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[291]</a></span> +él, sin que un dÃa se distinguiera sobre otro. Las +tÃmidas criaturas, habituadas a abrir su alma al +viejo vicario muerto ya, que las habÃa visto nacer +y que las acogÃa suavemente y con cariño, sentÃan, +sÃ, al aproximarse al confesionario en cuyo fondo +se dibujaba la rÃgida figura de Rejalte, cierto temor instintivo, justificado por la severidad del confesor que les quitaba todo el consuelo que las almas -religiosas encuentran en esa práctica católica. Las +religiosas encuentran en esa práctica católica. Las viejas beatas, por el contrario, nadaban en la gloria; Rejalte era para ellas el ideal y pronto su -nombre sonó en labios secos y descoloridos con la -unción con que pronunciaban los de los bienaventurados. -El vicario tenía la misma palabra, el mismo -acento e idéntica expresión para la virgen de diez -y seis años que venía temblorosa a mostrarle sus -tenues nubes morales, sus tímidas y secretas aspiraciones, +nombre sonó en labios secos y descoloridos con la +unción con que pronunciaban los de los bienaventurados. +El vicario tenÃa la misma palabra, el mismo +acento e idéntica expresión para la virgen de diez +y seis años que venÃa temblorosa a mostrarle sus +tenues nubes morales, sus tÃmidas y secretas aspiraciones, efluvios con que el aliento de la primavera llenaba sus pechos,—que para la devota solterona -que a los cuarenta años tenía el alma seca +que a los cuarenta años tenÃa el alma seca y arrollada como un pergamino...</p> <p class="i4"> @@ -9081,368 +9043,368 @@ y arrollada como un pergamino...</p> <h2><a name="RECORDANDO" id="RECORDANDO">RECORDANDO</a></h2> -<h2><a name="Mi_estreno" id="Mi_estreno">Mi estreno diplomático</a></h2> +<h2><a name="Mi_estreno" id="Mi_estreno">Mi estreno diplomático</a></h2> -<p class="p2">Los azares de la vida diplomática me han llevado -desde las capitales más recónditas de la América -Meridional hasta las cortes más brillantes de +<p class="p2">Los azares de la vida diplomática me han llevado +desde las capitales más recónditas de la América +Meridional hasta las cortes más brillantes de Europa. En los apuntes de viaje que he publicado, algo he contado de mi vida en las primeras; pero razones de un orden especial, relacionadas no -sólo con mi posición oficial en esa época, sino también +sólo con mi posición oficial en esa época, sino también con hombres, que por entonces ocupaban otras -quizás más elevadas, en sus respectivos países, me +quizás más elevadas, en sus respectivos paÃses, me han impedido contar, como me gusta hacerlo, con -la pluma suelta y el espíritu benevolente, pero libre, -algunas escenas características, en las que era -actor obligado y observador forzoso. Ocúrreseme -hoy, tras largos años pasados, recordar cómo he -sido recibido, en mi carácter diplomático, por los -diferentes gobiernos ante los cuales fuí acreditado.</p> - -<p>Habría deseado contar, pues, por su orden, cómo -fuí recibido en Venezuela, siendo presidente el -general Guzmán Blanco; en Colombia, siendo presidente -el doctor Rafael Núñez; en Alemania, reinando -el emperador Guillermo I; en Austria-Hungría, -por el emperador Francisco José; en Sajonia, -por el rey Alberto; en España, por la reina -regente María Cristina; en Suecia, por el rey Oscar; +la pluma suelta y el espÃritu benevolente, pero libre, +algunas escenas caracterÃsticas, en las que era +actor obligado y observador forzoso. Ocúrreseme +hoy, tras largos años pasados, recordar cómo he +sido recibido, en mi carácter diplomático, por los +diferentes gobiernos ante los cuales fuà acreditado.</p> + +<p>HabrÃa deseado contar, pues, por su orden, cómo +fuà recibido en Venezuela, siendo presidente el +general Guzmán Blanco; en Colombia, siendo presidente +el doctor Rafael Núñez; en Alemania, reinando +el emperador Guillermo I; en Austria-HungrÃa, +por el emperador Francisco José; en Sajonia, +por el rey Alberto; en España, por la reina +regente MarÃa Cristina; en Suecia, por el rey Oscar; en Francia, por el presidente Faure, y en<span class="pagenum"><a name="Page_296" id="Page_296">[296]</a></span> -Bélgica, por el rey Leopoldo II<a name="FNanchor_16" id="FNanchor_16" href="#Footnote_16" class="fnanchor">[16]</a>. Como se ve, -había para todos los gustos, desde la sencillez republicana -hasta la pompa monárquica. Algo tal -vez hubiera sido más interesante que ese tema: -la pintura de los diversos cuerpos diplomáticos +Bélgica, por el rey Leopoldo II<a name="FNanchor_16" id="FNanchor_16" href="#Footnote_16" class="fnanchor">[16]</a>. Como se ve, +habÃa para todos los gustos, desde la sencillez republicana +hasta la pompa monárquica. Algo tal +vez hubiera sido más interesante que ese tema: +la pintura de los diversos cuerpos diplomáticos de que me ha tocado en suerte formar parte. Pero, -además de que en el curso de aquellas páginas -se habrían ido acumulando rasgos y anécdotas suficientes -para caracterizar a esas amables y monótonas -colectividades, quizá me hubiera repetido, -porque nada he visto más parecido en el mundo -que un cuerpo diplomático a otro cuerpo diplomático. +además de que en el curso de aquellas páginas +se habrÃan ido acumulando rasgos y anécdotas suficientes +para caracterizar a esas amables y monótonas +colectividades, quizá me hubiera repetido, +porque nada he visto más parecido en el mundo +que un cuerpo diplomático a otro cuerpo diplomático. La larga lucha por el ascenso, la constante -sujeción, el temor de desagradar, no menos constante, -el campo restringido de los estudios, el hábito +sujeción, el temor de desagradar, no menos constante, +el campo restringido de los estudios, el hábito de cambiar de residencia, indiferentemente, el -egoísmo determinado por la falta de afección y -simpatía por todo lo que se mueve y vive alrededor, -el uniforme mismo, las distinciones honoríficas, +egoÃsmo determinado por la falta de afección y +simpatÃa por todo lo que se mueve y vive alrededor, +el uniforme mismo, las distinciones honorÃficas, casi nunca merecidas, anheladas siempre; las -rivalidades de oficio, desenvolviéndose sordamente; +rivalidades de oficio, desenvolviéndose sordamente; el amor a la patria que se agria por el alejamiento; -todo esto reunido, concluye por dar al espíritu del -diplomático un corte <i>sui generis</i>, análogo a la deformación -física que ciertos oficios mecánicos acaban +todo esto reunido, concluye por dar al espÃritu del +diplomático un corte <i>sui generis</i>, análogo a la deformación +fÃsica que ciertos oficios mecánicos acaban por imprimir al cuerpo del obrero.</p> -<p>Recuerdo que durante una de mis licencias fuí -a visitar, así que llegué a la patria, a mi jefe, el +<p>Recuerdo que durante una de mis licencias fuà +a visitar, asà que llegué a la patria, a mi jefe, el Ministro de Relaciones Exteriores, que era entonces el Dr. Eduardo Costa. Estaba en su gabinete -con uno de mis colegas en el extranjero, también -<i>en congé</i>, hombre penetrado de sus altas funciones, -acompasado, creyente en su misión, fijos los -ojos de su espíritu en un Talleyrand invisible, a<span class="pagenum"><a name="Page_297" id="Page_297">[297]</a></span> -cuyo criterio parecía someter todos sus actos y, -por lo demás, tan acabado imbécil, que se me figuraba, -despojado de su carácter diplomático, como -una mujer flaca y sin formas, una vez caídas las -artísticas ropas que disimulan sus áridos contornos. -Cuando mi colega se despidió, sin que yo hubiera +con uno de mis colegas en el extranjero, también +<i>en congé</i>, hombre penetrado de sus altas funciones, +acompasado, creyente en su misión, fijos los +ojos de su espÃritu en un Talleyrand invisible, a<span class="pagenum"><a name="Page_297" id="Page_297">[297]</a></span> +cuyo criterio parecÃa someter todos sus actos y, +por lo demás, tan acabado imbécil, que se me figuraba, +despojado de su carácter diplomático, como +una mujer flaca y sin formas, una vez caÃdas las +artÃsticas ropas que disimulan sus áridos contornos. +Cuando mi colega se despidió, sin que yo hubiera desplegado los labios, no pude menos que -echarme a reir. El Dr. Costa, que me había tratado -poco, me miró sorprendido y me dijo en voz -baja: "Veo que usted no cree en el <i>cuerpo diplomático</i>; -hágame Vd. el favor de cerrar la puerta +echarme a reir. El Dr. Costa, que me habÃa tratado +poco, me miró sorprendido y me dijo en voz +baja: "Veo que usted no cree en el <i>cuerpo diplomático</i>; +hágame Vd. el favor de cerrar la puerta y vamos a charlar".</p> -<p>Es la verdad, no creo en el cuerpo diplomático. +<p>Es la verdad, no creo en el cuerpo diplomático. La vida que la diplomacia impone, determina con tal rapidez un pliegue tan tenaz, que cuesta un verdadero esfuerzo deshacerlo y volver a la vida -normal, a la vida humana, con penas, alegrías, expansiones, -esperanzas, luchas, triunfos y caídas. +normal, a la vida humana, con penas, alegrÃas, expansiones, +esperanzas, luchas, triunfos y caÃdas. Bien feliz aquel que consigue desprenderse de ella antes que sus facultades se hayan cristalizado en -la estrecha órbita de una función idéntica y constante. -Hasta los cuarenta y cinco años o cincuenta, -con un régimen tonificante y vigoroso, empleando -remedios heroicos, en el último caso, se puede -volver a hacer un diplomático, un hombre; pasados -los cincuenta, un diplomático, que no ha sido +la estrecha órbita de una función idéntica y constante. +Hasta los cuarenta y cinco años o cincuenta, +con un régimen tonificante y vigoroso, empleando +remedios heroicos, en el último caso, se puede +volver a hacer un diplomático, un hombre; pasados +los cincuenta, un diplomático, que no ha sido otra cosa, salvo muy contadas excepciones, no sirve ya para nada, inclusive, a veces, sus mismas -funciones... ¡Pobres colegas, algunos tan bien dotados -<i>ab initio</i>, a lo que se traslucía por los hermosos -restos que solían vislumbrarse allá en las penumbras -de su fisonomía moral! Pero a la verdad, +funciones... ¡Pobres colegas, algunos tan bien dotados +<i>ab initio</i>, a lo que se traslucÃa por los hermosos +restos que solÃan vislumbrarse allá en las penumbras +de su fisonomÃa moral! Pero a la verdad, sus discusiones, sus cuestiones, sus disputas de rango, me hicieron siempre el efecto de aquella grave disidencia sobre la manera de romper el huevo, -por el lado grueso o por el puntiagudo, que dividía<span class="pagenum"><a name="Page_298" id="Page_298">[298]</a></span> +por el lado grueso o por el puntiagudo, que dividÃa<span class="pagenum"><a name="Page_298" id="Page_298">[298]</a></span> a los liliputienses... Me ha salido la palabra; -severa, pero no tengo ánimo para borrarla.</p> +severa, pero no tengo ánimo para borrarla.</p> <hr class="tb" /> -<p>Hice la corta travesía del Avila, montaña que +<p>Hice la corta travesÃa del Avila, montaña que separa Caracas de la Guayra, en la costa, en tres -o cuatro horas y en carruaje. Llegué a Caracas +o cuatro horas y en carruaje. Llegué a Caracas con mi secretario y, naturalmente, nos dirigimos al -único hotel que existía con reputación de decente. +único hotel que existÃa con reputación de decente. El hotel estaba lleno y a duras penas encontraron -alojamiento en él mi secretario y dos jóvenes -franceses con quienes habíamos hecho la travesía +alojamiento en él mi secretario y dos jóvenes +franceses con quienes habÃamos hecho la travesÃa desde Europa. No teniendo pieza que darme, -digna de mi jerarquía, como decía el hotelero, me -acordó magnánimamente el anexo del hotel, que +digna de mi jerarquÃa, como decÃa el hotelero, me +acordó magnánimamente el anexo del hotel, que parece se reservaba para las grandes circunstancias. Era este famoso anexo una pieza baja, contigua al hotel, con una sola puerta, enorme y maciza, que daba directamente del cuarto a la calle. No habiendo otra entrada, ni nicho ni cuartujo -alguno donde alojar un sirviente, el ocupante debía -servirse a sí mismo de portero: abrir, cerrar, +alguno donde alojar un sirviente, el ocupante debÃa +servirse a sà mismo de portero: abrir, cerrar, responder a los llamados y, para alcanzar los auxilios de un camarero, salir a la calle e ir en persona a buscarle al hotel.</p> -<p>Fatigado por el viaje, después de dar una vuelta -en compañía de nuestro cónsul general en Caracas, -me recogí, cerré mi puerta, me metí en cama -y traté inútilmente de dormir. La excitación nerviosa -de la llegada y las preocupaciones de mi misión +<p>Fatigado por el viaje, después de dar una vuelta +en compañÃa de nuestro cónsul general en Caracas, +me recogÃ, cerré mi puerta, me metà en cama +y traté inútilmente de dormir. La excitación nerviosa +de la llegada y las preocupaciones de mi misión me tuvieron desvelado hasta que, cerca ya -el alba, el cansancio me rindió. Estaba en lo mejor -de mi sueño, cuando desperté sobresaltado por +el alba, el cansancio me rindió. Estaba en lo mejor +de mi sueño, cuando desperté sobresaltado por unos rudos golpes dados en la puerta, desde la calle. -Miré el reloj: eran las 7 de la mañana. Después -de un "¿quién es?" mal humorado y una +Miré el reloj: eran las 7 de la mañana. Después +de un "¿quién es?" mal humorado y una <span class="pagenum"><a name="Page_299" id="Page_299">[299]</a></span> -respuesta que no entendí, por el espesor de la puerta, -como continuaran los golpes, salté de la cama +respuesta que no entendÃ, por el espesor de la puerta, +como continuaran los golpes, salté de la cama y en el mismo traje sumario en que me hallaba, -bajé los pasadores y entreabrí una hoja. Un hombre -pequeño, recién afeitado, rigurosamente vestido +bajé los pasadores y entreabrà una hoja. Un hombre +pequeño, recién afeitado, rigurosamente vestido de negro y con un enorme sombrero de copa, -me saludó con dignidad. La gravedad del personaje -me impuso y disminuí un poco la abertura, -a través de la que íbamos a parlamentar.</p> +me saludó con dignidad. La gravedad del personaje +me impuso y disminuà un poco la abertura, +a través de la que Ãbamos a parlamentar.</p> -<p>—¿Se puede ver al señor ministro argentino?</p> +<p>—¿Se puede ver al señor ministro argentino?</p> -<p>—¿Es algo urgente, señor? Me parece que la +<p>—¿Es algo urgente, señor? Me parece que la hora...</p> <p>—He querido apresurarme a saludarle. Soy el ministro de relaciones exteriores y...</p> -<p>—Mil perdones, señor. Yo soy el ministro argentino, -muy agradecido a su atención, pero, por -el momento, en un traje tan poco diplomático y -en una instalación tan exigua, que no me es posible -recibir su visita. Así que me vista, tendré -el honor de pasar a saludar al señor ministro.</p> +<p>—Mil perdones, señor. Yo soy el ministro argentino, +muy agradecido a su atención, pero, por +el momento, en un traje tan poco diplomático y +en una instalación tan exigua, que no me es posible +recibir su visita. Asà que me vista, tendré +el honor de pasar a saludar al señor ministro.</p> -<p>—No, vístase Vd. tranquilamente. Voy a dar +<p>—No, vÃstase Vd. tranquilamente. Voy a dar una vuelta y vuelvo. Hasta dentro de un momento, -señor ministro.</p> +señor ministro.</p> -<p>—¿Sería abusar de la amabilidad de Vd., señor +<p>—¿SerÃa abusar de la amabilidad de Vd., señor ministro, si le rogara que al pasar frente al hotel contiguo tuviera la bondad de enviarme un camarero?</p> <p>—Con mucho gusto. Hasta luego.</p> -<p>—Hasta luego y gracias, señor.</p> +<p>—Hasta luego y gracias, señor.</p> -<p>Supe más tarde que el señor ministro de relaciones -exteriores había tenido la deferencia de interponer +<p>Supe más tarde que el señor ministro de relaciones +exteriores habÃa tenido la deferencia de interponer sus buenos oficios a fin de conseguir fuera un camarero a servirme; pero, sea porque se le -desconociera jurisdicción o por causas que la historia +desconociera jurisdicción o por causas que la historia no pone en claro, el hecho es que no vino -nadie y que, cuando al cabo de una hora volvió -el señor ministro, casi me sorprende tendiendo con +nadie y que, cuando al cabo de una hora volvió +el señor ministro, casi me sorprende tendiendo con <span class="pagenum"><a name="Page_300" id="Page_300">[300]</a></span> -mis diplomáticas manos una colcha que ocultara +mis diplomáticas manos una colcha que ocultara el desorden de mi alborotado lecho.</p> -<p>Como había entrado de noche, recién me apercibí -que mi cuarto no tenía ventana, recibiendo +<p>Como habÃa entrado de noche, recién me apercibà +que mi cuarto no tenÃa ventana, recibiendo todo su aire y toda su luz por la puerta de calle. -Abrí ésta cuan grande era (el señor ministro -tuvo la bondad de ayudarme, encargándose -de la hoja más recalcitrante, cuyo pasador -inferior necesitó el empleo de una toalla +Abrà ésta cuan grande era (el señor ministro +tuvo la bondad de ayudarme, encargándose +de la hoja más recalcitrante, cuyo pasador +inferior necesitó el empleo de una toalla torcida, a guisa de tirador), acercamos dos sillas y nos pusimos amistosamente a platicar.</p> -<p>Era el señor ministro el decano de los funcionarios +<p>Era el señor ministro el decano de los funcionarios del ministerio de relaciones exteriores, en -el que había pasado su vida entera, hasta que -la alta dignidad que ocupaba, le sorprendió mientras -desempeñaba el puesto de archivero. Tenía -el título de general, como muchos centenares de -sus compatriotas civiles, pero lo había recibido -como una mera distinción, sin que abrigara el -menor propósito de cambiar su apacible existencia +el que habÃa pasado su vida entera, hasta que +la alta dignidad que ocupaba, le sorprendió mientras +desempeñaba el puesto de archivero. TenÃa +el tÃtulo de general, como muchos centenares de +sus compatriotas civiles, pero lo habÃa recibido +como una mera distinción, sin que abrigara el +menor propósito de cambiar su apacible existencia por la agitada vida militar. Era un hombre callado, taciturno, seguramente enfermo del -estómago y quizá con algunas perturbaciones en -el hígado. Nunca pude hablar con él sin tener +estómago y quizá con algunas perturbaciones en +el hÃgado. Nunca pude hablar con él sin tener que dominarme para no ofrecerle una botella de -agua de Vichy. Creo, aún hoy mismo, que le habría +agua de Vichy. Creo, aún hoy mismo, que le habrÃa hecho mucho bien.</p> <p>Respecto a los negocios de estado, especialmente -de aquellos de carácter esencialmente político, +de aquellos de carácter esencialmente polÃtico, como los que yo llevaba, su modestia llegaba a tal punto que, a pesar de su innegable y -reconocida competencia, no abría opinión nunca -sobre ellos y hasta evitó conmigo ese género -de conversación, fundándose en que todo eso tendría -que hablarlo más tarde con el "ilustre americano". -Como esta designación del primer magistrado +reconocida competencia, no abrÃa opinión nunca +sobre ellos y hasta evitó conmigo ese género +de conversación, fundándose en que todo eso tendrÃa +que hablarlo más tarde con el "ilustre americano". +Como esta designación del primer magistrado de Venezuela, volviera con insistencia, <span class="pagenum"><a name="Page_301" id="Page_301">[301]</a></span> -por su parte, en el curso de la visita, insistí -con igual tesón en llamar a dicho magistrado, -cada vez que a él me refería, "el señor presidente". -Por fin, mi distinguido visitante me comunicó, +por su parte, en el curso de la visita, insistà +con igual tesón en llamar a dicho magistrado, +cada vez que a él me referÃa, "el señor presidente". +Por fin, mi distinguido visitante me comunicó, que, si bien Su Excelencia estaba arriba -de las pequeñas vanaglorias de títulos y honores, -todos los funcionarios públicos, en gratitud -a los eminentes servicios prestados al país +de las pequeñas vanaglorias de tÃtulos y honores, +todos los funcionarios públicos, en gratitud +a los eminentes servicios prestados al paÃs por S. E., le daban siempre, en sus comunicaciones -oficiales y en el trato directo, el título de -"ilustre americano" que le había sido discernido -por el congreso de Venezuela. Ante esa insinuación -cortés, pero luminosa en su ingenua -claridad, contesté que yo trataría al señor presidente +oficiales y en el trato directo, el tÃtulo de +"ilustre americano" que le habÃa sido discernido +por el congreso de Venezuela. Ante esa insinuación +cortés, pero luminosa en su ingenua +claridad, contesté que yo tratarÃa al señor presidente exactamente de la misma manera como le -trataran mis colegas del cuerpo diplomático, para -lo que me apresuraría a conferenciar ese mismo -día con el decano.</p> +trataran mis colegas del cuerpo diplomático, para +lo que me apresurarÃa a conferenciar ese mismo +dÃa con el decano.</p> <p>Excuso decir, para terminar este punto, que -ningún diplomático dió nunca al presidente de -Venezuela tal título; más tarde, en plena confianza -ya, yo sostenía al mismo presidente, que -sólo la América entera, reunida en convención -especial, podía discernir ese honor. A ningún argentino -escapará la impresión penosa que ese título +ningún diplomático dió nunca al presidente de +Venezuela tal tÃtulo; más tarde, en plena confianza +ya, yo sostenÃa al mismo presidente, que +sólo la América entera, reunida en convención +especial, podÃa discernir ese honor. A ningún argentino +escapará la impresión penosa que ese tÃtulo me causaba, por la triste y odiosa reminiscencia -histórica que suscitaba.</p> +histórica que suscitaba.</p> -<p>El señor presidente estaba informado de mi +<p>El señor presidente estaba informado de mi llegada y, como se encontraba con su familia tomando -campo en Antímano, pequeña población +campo en AntÃmano, pequeña población en el mismo valle de Caracas, a dos horas de -ésta, me hacía invitar por el señor ministro a -pasar a verle en el día, a eso de las tres de la -tarde. Anuncié que lo haría, como era natural, -y nos despedimos cordialmente, prometiéndome -el señor ministro, en su inagotable bondad, darme +ésta, me hacÃa invitar por el señor ministro a +pasar a verle en el dÃa, a eso de las tres de la +tarde. Anuncié que lo harÃa, como era natural, +y nos despedimos cordialmente, prometiéndome +el señor ministro, en su inagotable bondad, darme cuenta de cualquier noticia que le llegara de <span class="pagenum"><a name="Page_302" id="Page_302">[302]</a></span> alguna casa amueblada, donde poder instalarme -con la legación, conviniendo conmigo en que, +con la legación, conviniendo conmigo en que, por poco que se contagiara su matinal amabilidad, me iba a extenuar en viajes, de la cama a la puerta, -sin contar con los resfriados, que hacía poco +sin contar con los resfriados, que hacÃa poco probables el bendecido clima de Caracas.</p> <p>Eran dos horas de viaje; a la una en punto, -con la puntualidad que caracteriza a los diplomáticos +con la puntualidad que caracteriza a los diplomáticos y cuya observancia, para los noveles, es ya un rasgo de vaga semejanza con Metternich, -tomamos un carruaje, el cónsul general y +tomamos un carruaje, el cónsul general y yo, y nos pusimos en camino. En efecto, el trayecto duraba el tiempo indicado, a lo largo del pintoresco valle, estrechamente encerrado por -dos líneas de montaña, bien cultivado y lujoso -en su vegetación tropical. Serían las tres cuando +dos lÃneas de montaña, bien cultivado y lujoso +en su vegetación tropical. SerÃan las tres cuando el carruaje se detuvo frente a una casa de antigua -construcción española, de un solo piso, pero -amplia y con vastos patios llenos de árboles y +construcción española, de un solo piso, pero +amplia y con vastos patios llenos de árboles y flores. Echamos pie a tierra y nos encontramos con el cuadro siguiente: En la puerta de la casa, cuatro o cinco soldados recostados contra la pared; en medio de la calle, otros soldados teniendo de la brida algunos caballos ensillados -ya. Dos niñas de 7 a 9 años de edad, de singular -belleza (una de ellas es la que fué más +ya. Dos niñas de 7 a 9 años de edad, de singular +belleza (una de ellas es la que fué más tarde duquesa de Morny y es hoy festejada en -la alta sociedad de París como una de sus -<i>beautés</i> más consagradas) y un niño, un poco mayor, +la alta sociedad de ParÃs como una de sus +<i>beautés</i> más consagradas) y un niño, un poco mayor, esperaban que se acabara de cinchar un petizo, de aire tranquilo, pero de enorme panza, -que se entregaba resignado a la operación. El -operador, o sea el que cinchaba, y que debía estar -dotado de una dentadura férrea, porque era -a colmillo limpio que pretendía reducir el abultado -abdomen del petizo, había echado hacia la -nuca su kepi, en el que se contaba el número +que se entregaba resignado a la operación. El +operador, o sea el que cinchaba, y que debÃa estar +dotado de una dentadura férrea, porque era +a colmillo limpio que pretendÃa reducir el abultado +abdomen del petizo, habÃa echado hacia la +nuca su kepi, en el que se contaba el número <span class="pagenum"><a name="Page_303" id="Page_303">[303]</a></span> de galones necesario para hacerme comprender que me encontraba en presencia de un coronel.</p> -<p>Yo había sacado una de mis flamantes tarjetas, -fabricadas expresamente en París, por -Stern, en finísimo bristol, vírgenes aún, pero anhelando -entrar en batalla. Después de mi nombre -se leía: "ministro de la República Argentina". -Si se me pregunta por qué no había puesto -mi título exacto, esto es, "ministro residente, -etc." diré que la supresión de la palabra "residente" -podía dar lugar a dudas, que nunca serían -resueltas para abajo y sí, algunas veces, -para arriba. Los diplomáticos, mis hermanos, me -comprenderán.</p> - -<p>Armado, pues, de mi tarjeta, me avancé hacia -el coronel, esperé hábilmente que un feliz golpe +<p>Yo habÃa sacado una de mis flamantes tarjetas, +fabricadas expresamente en ParÃs, por +Stern, en finÃsimo bristol, vÃrgenes aún, pero anhelando +entrar en batalla. Después de mi nombre +se leÃa: "ministro de la República Argentina". +Si se me pregunta por qué no habÃa puesto +mi tÃtulo exacto, esto es, "ministro residente, +etc." diré que la supresión de la palabra "residente" +podÃa dar lugar a dudas, que nunca serÃan +resueltas para abajo y sÃ, algunas veces, +para arriba. Los diplomáticos, mis hermanos, me +comprenderán.</p> + +<p>Armado, pues, de mi tarjeta, me avancé hacia +el coronel, esperé hábilmente que un feliz golpe de colmillo hiciera llegar el clavo de la hebilla al agujero ansiado y, si bien con correcta dignidad, con acento afable, dije al guerrero en reposo:</p> -<p>—¿El señor presidente está visible?</p> +<p>—¿El señor presidente está visible?</p> -<p>Debo decir que durante la operación, a la que +<p>Debo decir que durante la operación, a la que acababa de dar coronado fin, nuestra llegada, descenso -y avance, habían sido observados por el -señor coronel, a cuyo efecto había impreso a -su ojo izquierdo una desviación que, a ser definitiva, -habría introducido un elemento perturbador -de la armonía de su rostro; al oir mi voz, -cesó la desviación, pero los ojos se dirigieron -a un punto vago en el espacio, frente a él, -sin duda de un interés palpitante, porque no los -apartó un momento para fijarlos en nosotros. -Su silencio me hizo nacer la duda de una alteración -de sus órganos auditivos y repetí mi pregunta -en voz más alta. Entonces contestó:</p> +y avance, habÃan sido observados por el +señor coronel, a cuyo efecto habÃa impreso a +su ojo izquierdo una desviación que, a ser definitiva, +habrÃa introducido un elemento perturbador +de la armonÃa de su rostro; al oir mi voz, +cesó la desviación, pero los ojos se dirigieron +a un punto vago en el espacio, frente a él, +sin duda de un interés palpitante, porque no los +apartó un momento para fijarlos en nosotros. +Su silencio me hizo nacer la duda de una alteración +de sus órganos auditivos y repetà mi pregunta +en voz más alta. Entonces contestó:</p> <p>—S. E. no recibe a nadie.</p> <p>—Pero habiendo tenido el honor de ser citado <span class="pagenum"><a name="Page_304" id="Page_304">[304]</a></span> -por S. E., creo que hará una excepción en mi +por S. E., creo que hará una excepción en mi favor. Tenga usted la bondad de pasarle mi tarjeta.</p> -<p>—¿Qué tarjeta?</p> +<p>—¿Qué tarjeta?</p> -<p>—Este pequeño trozo de papel, en el que están +<p>—Este pequeño trozo de papel, en el que están escritos mi nombre y calidad.</p> <p>—Yo no le paso nada: a esta hora no le gusta -que le incomoden y después la bronca es para mí.</p> +que le incomoden y después la bronca es para mÃ.</p> <p>—Me parece que la bronca firme le va a venir si usted no hace lo que le digo. Soy el ministro @@ -9451,319 +9413,319 @@ a saludar a S. E., S. E. me espera y no es natural que por un capricho de usted deje de verle.</p> -<p>—¡Eche leguas! ¿Cuántas dijo? ¿Dos mil? y -echó una mirada a un soldado próximo que, ruborizado -de mi enormidad, sonrió subordinado.</p> +<p>—¡Eche leguas! ¿Cuántas dijo? ¿Dos mil? y +echó una mirada a un soldado próximo que, ruborizado +de mi enormidad, sonrió subordinado.</p> <p>En tanto, los chicuelos, a quienes el coronel -debía acompañar a caballo, le invitaban a cada -instante con sus <i>¡vamos!</i> apurados y se habían +debÃa acompañar a caballo, le invitaban a cada +instante con sus <i>¡vamos!</i> apurados y se habÃan puesto instintivamente en contra del que amenazaba aguarles la fiesta.</p> -<p>Una nueva tentativa no me dió mejor resultado. -Medité un momento y resolví, por si acaso aquel -síntoma revelaba un sistema completo, cortar por -lo sano desde el principio. Arrastré al coche al -cónsul, que quería penetrar hasta por la fuerza y -dí orden de volver a Caracas. Abandono a la penetración +<p>Una nueva tentativa no me dió mejor resultado. +Medité un momento y resolvÃ, por si acaso aquel +sÃntoma revelaba un sistema completo, cortar por +lo sano desde el principio. Arrastré al coche al +cónsul, que querÃa penetrar hasta por la fuerza y +dà orden de volver a Caracas. Abandono a la penetración del lector las reflexiones del camino. Era -mi primer acto diplomático, y el éxito, a la verdad, -prometía poco para el porvenir. Luego temía dos -cosas: o que la cólera me hiciera hacer una tontería +mi primer acto diplomático, y el éxito, a la verdad, +prometÃa poco para el porvenir. Luego temÃa dos +cosas: o que la cólera me hiciera hacer una tonterÃa o que la risa me impulsara a tomar el incidente con demasiada indiferencia. Debo recordar -que yo no había aún cumplido treinta años, y el -hecho es que me preocupaba enormemente la apreciación +que yo no habÃa aún cumplido treinta años, y el +hecho es que me preocupaba enormemente la apreciación futura de mi conducta en Buenos Aires, <span class="pagenum"><a name="Page_305" id="Page_305">[305]</a></span> cuando, a la noticia del incidente, dijeran los unos, -con esa suave benevolencia que es el rasgo característico -de mis congéneres: "¡claro! ¡de llegada, -se peleó con Guzmán Blanco!" o esta otra frase en -caso contrario: "¡de llegada hizo un barro, aceptando -en silencio una grosería de Guzmán Blanco!" Yo -no quería pelear, ni aceptar groserías de nadie. -Pedí, pues, a mi cónsul general que se entregara -durante el viaje a la contemplación del paisaje y -me hundí, durante el regreso, en una reflexión -honda y pareja que me suministró una resolución, -a la que me decidí sin vacilación. Así que llegamos -a Caracas, tomé la pluma y escribí una carta a mi +con esa suave benevolencia que es el rasgo caracterÃstico +de mis congéneres: "¡claro! ¡de llegada, +se peleó con Guzmán Blanco!" o esta otra frase en +caso contrario: "¡de llegada hizo un barro, aceptando +en silencio una groserÃa de Guzmán Blanco!" Yo +no querÃa pelear, ni aceptar groserÃas de nadie. +PedÃ, pues, a mi cónsul general que se entregara +durante el viaje a la contemplación del paisaje y +me hundÃ, durante el regreso, en una reflexión +honda y pareja que me suministró una resolución, +a la que me decidà sin vacilación. Asà que llegamos +a Caracas, tomé la pluma y escribà una carta a mi amable ministro de relaciones exteriores, en la que -le decía que, siguiendo su indicación y, de acuerdo -con los deseos que me había expresado en nombre -del señor presidente, me había trasladado a Antímano, +le decÃa que, siguiendo su indicación y, de acuerdo +con los deseos que me habÃa expresado en nombre +del señor presidente, me habÃa trasladado a AntÃmano, a la hora indicada, siendo recibido por un -jefe del ejército venezolano cuya tenacidad en no -querer anunciarme al señor presidente, bajo pretexto -de que éste estaba ocupado, sólo igualaba +jefe del ejército venezolano cuya tenacidad en no +querer anunciarme al señor presidente, bajo pretexto +de que éste estaba ocupado, sólo igualaba la mala crianza empleada con ese objeto. Que el -hecho de no haber dado orden el señor presidente -de introducirme, así que llegara, justificaba hasta +hecho de no haber dado orden el señor presidente +de introducirme, asà que llegara, justificaba hasta cierto punto la actitud del coronel y que en vista de las apremiantes ocupaciones que embargaban, -a lo que parecía, el ánimo del señor presidente, -aprovechaba la circunstancia de estar también -acreditado en Colombia y partiría a la mañana siguiente +a lo que parecÃa, el ánimo del señor presidente, +aprovechaba la circunstancia de estar también +acreditado en Colombia y partirÃa a la mañana siguiente para la Guayra, a tomar el vapor que me -acercaría a la ruta de mi nuevo destino.</p> +acercarÃa a la ruta de mi nuevo destino.</p> -<p>Entre tanto destaqué a mi cónsul general para -que explicara al señor ministro todo lo que había -pasado en Antímano. En el fondo, yo estaba persuadido +<p>Entre tanto destaqué a mi cónsul general para +que explicara al señor ministro todo lo que habÃa +pasado en AntÃmano. En el fondo, yo estaba persuadido de que el presidente era completamente -inocente de lo ocurrido, salvo de la omisión del -aviso previo de mi llegada. Sabía, por tanto, que +inocente de lo ocurrido, salvo de la omisión del +aviso previo de mi llegada. SabÃa, por tanto, que <span class="pagenum"><a name="Page_306" id="Page_306">[306]</a></span> el pato de la boda iba a ser el coronel; pero me encontraba -en una disposición de ánimo feroz, y esa -noche habría suscrito gustoso la sentencia de un +en una disposición de ánimo feroz, y esa +noche habrÃa suscrito gustoso la sentencia de un centenar de azotes en las robustas partes carnudas -del guerrero indígena.</p> +del guerrero indÃgena.</p> -<p>No habría pasado una hora del envío de mi epístola, -cuando recibí un telegrama del presidente, -datado en Antímano, en el que me pedía disculpara +<p>No habrÃa pasado una hora del envÃo de mi epÃstola, +cuando recibà un telegrama del presidente, +datado en AntÃmano, en el que me pedÃa disculpara lo ocurrido por pura imbecilidad de un subalterno -y me anunciaba que al día siguiente vendría -expresamente a Caracas para recibirme, esperándome +y me anunciaba que al dÃa siguiente vendrÃa +expresamente a Caracas para recibirme, esperándome a las dos de la tarde en su casa particular. -Así, cuando llegó alarmado el señor ministro de -relaciones exteriores encontró que el estado de ánimo, -que había determinado mi carta, real o fingido, -había cedido el sitio a cierta conformidad, sin entusiasmo, +AsÃ, cuando llegó alarmado el señor ministro de +relaciones exteriores encontró que el estado de ánimo, +que habÃa determinado mi carta, real o fingido, +habÃa cedido el sitio a cierta conformidad, sin entusiasmo, pero sin rencor.</p> -<p>Al día siguiente tuve el gusto de conocer al +<p>Al dÃa siguiente tuve el gusto de conocer al "ilustre americano". Un hombre alto, robusto, cargado de espaldas, algo miope, con una enorme -pera blanca, cariñosamente cuidada, sin duda, por -el carácter militar que su propietario pensaba deber -a ese apéndice. Cierta cultura nativa (por la -madre pertenecía a una antigua familia colonial); -barniz de una sola capa de ilustración general; -una colosal opinión de sí mismo, una soltura incomparable +pera blanca, cariñosamente cuidada, sin duda, por +el carácter militar que su propietario pensaba deber +a ese apéndice. Cierta cultura nativa (por la +madre pertenecÃa a una antigua familia colonial); +barniz de una sola capa de ilustración general; +una colosal opinión de sà mismo, una soltura incomparable para resolver, en frases sentenciosas y -estudiadas, los más arduos problemas sociales y políticos; -teorías constitucionales abundantes, pero -propias, exclusivas, que para nada tenían en cuenta +estudiadas, los más arduos problemas sociales y polÃticos; +teorÃas constitucionales abundantes, pero +propias, exclusivas, que para nada tenÃan en cuenta ni la experiencia de la historia, ni las dificultades -que el razonamiento podía oponerles. En política -americana, árbitro, materia propia, dominio +que el razonamiento podÃa oponerles. En polÃtica +americana, árbitro, materia propia, dominio inenajenable, indivisible de su inteligencia. Heredero, -continuador de Bolívar, no sin señalar con cierta -expresión de respetuosa compasión, los errores +continuador de BolÃvar, no sin señalar con cierta +expresión de respetuosa compasión, los errores cometidos por el Libertador. Un desprecio por <span class="pagenum"><a name="Page_307" id="Page_307">[307]</a></span> -los hombres análogo al que se atribuye a Tarquino; -no volteaba las cabezas de las plantas que sobrevivían, +los hombres análogo al que se atribuye a Tarquino; +no volteaba las cabezas de las plantas que sobrevivÃan, pero las islas contiguas al continente, las calles de Nueva York y de las capitales europeas, -contaban entre sus paseantes y vagos, más +contaban entre sus paseantes y vagos, más de un venezolano a quien el talento, la fortuna o -la audacia parecían ofrecer un porvenir brillante -en su país<a name="FNanchor_17" id="FNanchor_17" href="#Footnote_17" class="fnanchor">[17]</a>. Se aseguraba también, por aquel -entonces, que las cárceles estaban bien pobladas. -Tenía la reputación de no ser cruel, sino frío de +la audacia parecÃan ofrecer un porvenir brillante +en su paÃs<a name="FNanchor_17" id="FNanchor_17" href="#Footnote_17" class="fnanchor">[17]</a>. Se aseguraba también, por aquel +entonces, que las cárceles estaban bien pobladas. +TenÃa la reputación de no ser cruel, sino frÃo de alma. El cansancio de una larga e interminable -anarquía, había hecho aceptar el primer gobierno -fuerte que logró cimentarse en la agitación incesante -de las luchas intestinas. Guzmán Blanco ahogó -la libertad, llenó sus arcas e hizo bajar el nivel -moral del pueblo venezolano, pero dió diez años de -paz a su patria y no derramó sangre. "La paz de -Varsovia!" dirá un estudiante de retórica. Eh! -eh! diez años de paz representan muchos caminos -carreteros, muchas escuelas abiertas, muchas hectáreas -sembradas de cacao, tabaco, añil y cereales, -mucho hábito de orden. No sólo de eso vive el hombre, -convenido; pero si sólo se alimenta con el recuerdo -de los Gracos, la declaración de los derechos -del hombre y la lectura de una constitución -más libérrima que el estado primitivo, paréceme +anarquÃa, habÃa hecho aceptar el primer gobierno +fuerte que logró cimentarse en la agitación incesante +de las luchas intestinas. Guzmán Blanco ahogó +la libertad, llenó sus arcas e hizo bajar el nivel +moral del pueblo venezolano, pero dió diez años de +paz a su patria y no derramó sangre. "La paz de +Varsovia!" dirá un estudiante de retórica. Eh! +eh! diez años de paz representan muchos caminos +carreteros, muchas escuelas abiertas, muchas hectáreas +sembradas de cacao, tabaco, añil y cereales, +mucho hábito de orden. No sólo de eso vive el hombre, +convenido; pero si sólo se alimenta con el recuerdo +de los Gracos, la declaración de los derechos +del hombre y la lectura de una constitución +más libérrima que el estado primitivo, paréceme que se ha de crear un tantico entecado, con un cerebro diforme, para unas piernas muy flacas y un -vientre muy vacío<a name="FNanchor_18" id="FNanchor_18" href="#Footnote_18" class="fnanchor">[18]</a>.</p> +vientre muy vacÃo<a name="FNanchor_18" id="FNanchor_18" href="#Footnote_18" class="fnanchor">[18]</a>.</p> <p><span class="pagenum"><a name="Page_308" id="Page_308">[308]</a></span> Mi juicio de entonces (hablo de 1881) sobre el -"ilustre americano", ha persistido casi idéntico. -Nunca fué de una severidad cruel; nunca olvido +"ilustre americano", ha persistido casi idéntico. +Nunca fué de una severidad cruel; nunca olvido que esos hombres son productos de un estado social determinado, agentes inconscientes de la naturaleza -en la prosecución de sus fines. Es natural +en la prosecución de sus fines. Es natural que pensemos que la naturaleza se equivoca, si -juzgamos su acción con el criterio (bien estrecho, -hermanos míos!) de nuestra moral convencional. +juzgamos su acción con el criterio (bien estrecho, +hermanos mÃos!) de nuestra moral convencional. Mientras el hombre crea que lo bueno y lo malo -son y no pueden ser de otra manera, que como él -los concibe, Nerón será tratado como de acuerdo +son y no pueden ser de otra manera, que como él +los concibe, Nerón será tratado como de acuerdo con esas nociones merece, y Vespasiano ensalzado. -Pero si algún día (todo es posible, hasta Dios, dice -Renán), los hombres llegan a concebir la acción de -los personajes históricos, como el desenvolvimiento -de fuerzas análogas a las que hacen germinar +Pero si algún dÃa (todo es posible, hasta Dios, dice +Renán), los hombres llegan a concebir la acción de +los personajes históricos, como el desenvolvimiento +de fuerzas análogas a las que hacen germinar las plantas, girar los astros, subir las aguas o temblar -el suelo, todos nuestros anatemas históricos, +el suelo, todos nuestros anatemas históricos, han de hacerles sonreir. Puede muy bien que el -balance de Guzmán Blanco, hecho por esa remota +balance de Guzmán Blanco, hecho por esa remota posteridad, no le sea muy desfavorable, si es que su nombre llega hasta ella. Las acciones de Bacon -se han de cotizar más altas que las de Sócrates (a -esa distancia, casi contemporáneos), sin que influya, -en el juicio definitivo, ni la degradación del +se han de cotizar más altas que las de Sócrates (a +esa distancia, casi contemporáneos), sin que influya, +en el juicio definitivo, ni la degradación del primero, ni la cicuta del segundo. Me agita, a veces, -el espíritu, el esfuerzo por concebir la idea -que, dentro de dos o tres mil años, si no se queman +el espÃritu, el esfuerzo por concebir la idea +que, dentro de dos o tres mil años, si no se queman las bibliotecas o si nuestros idiomas actuales persisten siendo inteligibles para la comunidad, se <span class="pagenum"><a name="Page_309" id="Page_309">[309]</a></span> -tendrá de Byron o Víctor Hugo. Paréceme que no -estará distante de la que tenemos los hombres maduros +tendrá de Byron o VÃctor Hugo. Paréceme que no +estará distante de la que tenemos los hombres maduros de los juguetes que nos entretuvieron en la infancia...</p> -<p>La recepción oficial tuvo lugar de acuerdo con +<p>La recepción oficial tuvo lugar de acuerdo con la rutina—un coche de gala, un oficial de ministerio, -amable y sonriente, una pequeña escolta y +amable y sonriente, una pequeña escolta y al Capitolio. En el palacio de gobierno que lleva ese modesto nombre, perfectamente justificado porque recuerda las violencias y profanaciones de que -la augusta colina fué objeto, un par de discursos, -lo más breve posible el mío, verdadero trabajo -de benedictino para evitar la fraseología obligada +la augusta colina fué objeto, un par de discursos, +lo más breve posible el mÃo, verdadero trabajo +de benedictino para evitar la fraseologÃa obligada de solidaridad americana, lazos indisolubles, comunidad de origen y otras paparruchas que han de -concluir por cerrar herméticamente las puertas de -la diplomacia, en tierra de Colón, a los hombres +concluir por cerrar herméticamente las puertas de +la diplomacia, en tierra de Colón, a los hombres de buen gusto. Porque en esto de los discursos -diplomáticos pasa algo curioso; si los intereses de +diplomáticos pasa algo curioso; si los intereses de momento determinan en la sociedad a cuyo seno -se llega, una actitud de calurosa simpatía, instintiva -invitación para que el diplomático que llega, +se llega, una actitud de calurosa simpatÃa, instintiva +invitación para que el diplomático que llega, aconseje a su gobierno marchar en la senda que -conviene al país que lo recibe; si la acogida es -entusiasta, repito, el empleo del sentido común y +conviene al paÃs que lo recibe; si la acogida es +entusiasta, repito, el empleo del sentido común y del buen gusto, que aconseja discursos sobrios y moderados, resalta como una nota discordante en -la armonía del conjunto y parece deshacerse en un +la armonÃa del conjunto y parece deshacerse en un minuto todo el camino andado. En cambio, si el -diplomático, sea por contagio de la atmósfera ambiente, -sea por frío cálculo, se entrega a un ditirambo -desmelenado, con más retórica que una alocución +diplomático, sea por contagio de la atmósfera ambiente, +sea por frÃo cálculo, se entrega a un ditirambo +desmelenado, con más retórica que una alocución tribunicia, es casi seguro que el contragolpe -en el país que lo mandó, y que está lejos y frío, -puede costar al enviado extraordinario su reputación +en el paÃs que lo mandó, y que está lejos y frÃo, +puede costar al enviado extraordinario su reputación y su buen nombre.</p> -<p>Es por eso, hermanos del futuro, diplomáticos +<p>Es por eso, hermanos del futuro, diplomáticos <span class="pagenum"><a name="Page_310" id="Page_310">[310]</a></span> en cierne, a quienes el porvenir, reserva tal vez -recorrer los países americanos, que este viejo viajador +recorrer los paÃses americanos, que este viejo viajador en esos mares, os da el consejo sano de ser -siempre parcos en palabras, reemplazándolas, para -las efusiones, quizás indispensables del primer momento, +siempre parcos en palabras, reemplazándolas, para +las efusiones, quizás indispensables del primer momento, por la opulenta gama de gestos expresivos -que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición, -como ser los ojos húmedos, la mano sobre el corazón, +que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición, +como ser los ojos húmedos, la mano sobre el corazón, la mirada vuelta al cielo, en actitud reconocida, y cuando la cosa apura y la escena es <i>coram -populo</i>, la elección del más haraposo de los pilletes +populo</i>, la elección del más haraposo de los pilletes que os circundan, para estrecharle en vuestros -brazos y darle el ósculo de solidaridad americana. -Con lavaros más tarde, no queda rastro, mientras -que el colorete metafórico de un discurso bombástico, -no se borrará ni con todas las aguas que se +brazos y darle el ósculo de solidaridad americana. +Con lavaros más tarde, no queda rastro, mientras +que el colorete metafórico de un discurso bombástico, +no se borrará ni con todas las aguas que se desprenden de los Andes...</p> -<p>Al día siguiente de mi recepción oficial, el "ilustre +<p>Al dÃa siguiente de mi recepción oficial, el "ilustre americano", por un acto de deferencia especial, -se dignó visitarme en mi morada, que era ya -entonces una buena, hermosa y cómoda casa, llena -de luz, aire y árboles, que había tenido la fortuna -de arrendar amueblada. Recibíle con los honores -debidos y, mientras hablábamos, ví, a través de -los cristales del salón, todos los pilletes de Caracas, -a más de las mujeres del barrio, en asamblea +se dignó visitarme en mi morada, que era ya +entonces una buena, hermosa y cómoda casa, llena +de luz, aire y árboles, que habÃa tenido la fortuna +de arrendar amueblada. RecibÃle con los honores +debidos y, mientras hablábamos, vÃ, a través de +los cristales del salón, todos los pilletes de Caracas, +a más de las mujeres del barrio, en asamblea delante de mi puerta, contemplando la brillante -escolta a caballo que había acompañado al presidente, -así como un piquete de infantería que +escolta a caballo que habÃa acompañado al presidente, +asà como un piquete de infanterÃa que guardaba todo el frente de mi casa. La presencia -de esa gente de a pie me intrigó; a la despedida -acompañé al presidente hasta el umbral. -El coche, precedido por la escolta de jinetes, partió -a escape, y atrás, con el fusil en la mano, el kepi +de esa gente de a pie me intrigó; a la despedida +acompañé al presidente hasta el umbral. +El coche, precedido por la escolta de jinetes, partió +a escape, y atrás, con el fusil en la mano, el kepi en la nuca y la lengua de fuera, los infantes, desalados tras del coche, para no perder su contacto. -Si a turno todo el ejército venezolano hubiera sido +Si a turno todo el ejército venezolano hubiera sido <span class="pagenum"><a name="Page_311" id="Page_311">[311]</a></span> sometido a ese ejercicio, las marchas de Sylla, -Aníbal o Napoleón, hubieran quedado pequeñitas -ante las hazañas que aquél habría llevado a +AnÃbal o Napoleón, hubieran quedado pequeñitas +ante las hazañas que aquél habrÃa llevado a cabo.</p> -<p>Poco tiempo después de mi llegada, había ido a +<p>Poco tiempo después de mi llegada, habÃa ido a gozar, por la noche, del aire embalsamado de la -principal plaza pública de Caracas, sitio habitual -de reunión entonces. En el centro se levantaba la -estatua, en pie, del general Guzmán Blanco. Había -otra del mismo, ecuestre, enorme, de fabricación +principal plaza pública de Caracas, sitio habitual +de reunión entonces. En el centro se levantaba la +estatua, en pie, del general Guzmán Blanco. HabÃa +otra del mismo, ecuestre, enorme, de fabricación yankee; pero esa estaba en la cumbre del -próximo paseo, llamado el "Calvario". Esa noche -un movimiento inusitado me reveló la presencia -en la plaza del "ilustre americano". Así que -me vió vino hacia mí y me invitó a dar unos pasos. -Caminábamos lentamente por las anchas veredas +próximo paseo, llamado el "Calvario". Esa noche +un movimiento inusitado me reveló la presencia +en la plaza del "ilustre americano". Asà que +me vió vino hacia mà y me invitó a dar unos pasos. +Caminábamos lentamente por las anchas veredas que rodean la estatua. Vivo y perspicaz, -comprendió tal vez por la indiscreta dirección de -mi mirada, que mi espíritu estaba preocupado por -el peregrino caso que me ocurría.</p> +comprendió tal vez por la indiscreta dirección de +mi mirada, que mi espÃritu estaba preocupado por +el peregrino caso que me ocurrÃa.</p> -<p>—¿No le hace a usted, señor ministro, me dijo +<p>—¿No le hace a usted, señor ministro, me dijo con un acento especial, un curioso efecto pasearse con un hombre al pie de su propia estatua?</p> -<p>—A la verdad, señor, "es un caso original, que +<p>—A la verdad, señor, "es un caso original, que no me ha ocurrido nunca".</p> -<p>—Sí, añadió: y su fisonomía tomó una expresión -de <i>détachement</i> completo de las cosas terrenas, un -vago tinte de <i>más allá</i>; sí, es anómalo y admira +<p>—SÃ, añadió: y su fisonomÃa tomó una expresión +de <i>détachement</i> completo de las cosas terrenas, un +vago tinte de <i>más allá</i>; sÃ, es anómalo y admira al extranjero. No he podido evitarlo, o mejor dicho, no me he sentido ni con fuerzas ni con derecho para impedir que el pueblo glorifique su -propia acción, que la Providencia ha personificado -en mí. Por lo demás, yo he entrado ya a la posteridad -y ese homenaje es ya un juicio póstumo...</p> +propia acción, que la Providencia ha personificado +en mÃ. Por lo demás, yo he entrado ya a la posteridad +y ese homenaje es ya un juicio póstumo...</p> -<p>Yo miraba a aquel hombre con la admiración +<p>Yo miraba a aquel hombre con la admiración profunda que me inspiran las dotes de que carezco, -llevadas a su más esplendoroso desarrollo. +llevadas a su más esplendoroso desarrollo. <span class="pagenum"><a name="Page_312" id="Page_312">[312]</a></span> El buen gusto, el tacto, la delicadeza moral, el -sentido común, cual me aparecieron entonces como +sentido común, cual me aparecieron entonces como la triste <i>impedimenta</i> que nos obstruye a nosotros, los vulgares, el camino de las grandes situaciones -y de las ilustres denominaciones! Me sentí -pequeño; comprendí que no estaba predestinado, -que no se fundiría el bronce que había de dar -forma a la estatua que me inmortalizaría, ni aun +y de las ilustres denominaciones! Me sentà +pequeño; comprendà que no estaba predestinado, +que no se fundirÃa el bronce que habÃa de dar +forma a la estatua que me inmortalizarÃa, ni aun en la plaza de un pueblo de campo de las pampas -argentinas, y volví mis ojos reverentes, para admirarle -una vez más, al hombre que, tranquilo y -sonriente, se contemplaba a sí mismo, con cuerpo +argentinas, y volvà mis ojos reverentes, para admirarle +una vez más, al hombre que, tranquilo y +sonriente, se contemplaba a sà mismo, con cuerpo de metal, de pie, sobre granito, duras materias, resistentes al tiempo y al olvido!</p> <hr class="tb" /> -<p>Dos años más tarde, recibía en mi modesto cuarto -del Grand Hotel, en París, la visita del general -Guzmán Blanco, instalado en la capital francesa -con su familia, en virtud de un vuelco político +<p>Dos años más tarde, recibÃa en mi modesto cuarto +del Grand Hotel, en ParÃs, la visita del general +Guzmán Blanco, instalado en la capital francesa +con su familia, en virtud de un vuelco polÃtico ocurrido en Venezuela, con caracteres de terremoto, -por cuanto dió en tierra con las estatuas +por cuanto dió en tierra con las estatuas del "ilustre americano", teniendo la posteridad, por ese accidente, que rehacer su juicio sobre el distinguido personaje. A ella <i>l'ardua sentenza</i><a name="FNanchor_19" id="FNanchor_19" href="#Footnote_19" class="fnanchor">[19]</a>.</p> @@ -9775,136 +9737,136 @@ distinguido personaje. A ella <i>l'ardua sentenza</i><a name="FNanchor_19" id="F <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_16" id="Footnote_16" href="#FNanchor_16"> -<span class="label">[16]</span></a> De esos proyectos, sólo he realizado el primero, en las -páginas que van a leerse.</p> +<span class="label">[16]</span></a> De esos proyectos, sólo he realizado el primero, en las +páginas que van a leerse.</p> <p class="p4"><a name="Footnote_17" id="Footnote_17" href="#FNanchor_17"> <span class="label">[17]</span></a> Entre los que abandonaron la patria, buscando -aire libre que respirar, se contaban los señores Zárraga +aire libre que respirar, se contaban los señores Zárraga y Herrera Vega, muerto el primero entre nosotros, muy -joven aún, habiendo el segundo, médico insigne, conquistado -altísimo puesto en la consideración y el afecto de +joven aún, habiendo el segundo, médico insigne, conquistado +altÃsimo puesto en la consideración y el afecto de la sociedad argentina.</p> <p><a name="Footnote_18" id="Footnote_18" href="#FNanchor_18"> -<span class="label">[18]</span></a> El triste y desconsolador espectáculo que ofrece +<span class="label">[18]</span></a> El triste y desconsolador espectáculo que ofrece Venezuela en los momentos en que se imprimen estas -páginas, justifica aun más, si cabe, el juicio que precede.</p> +páginas, justifica aun más, si cabe, el juicio que precede.</p> -<p>Cuando se piensa en lo que, en los últimos años, han -hecho tres de los pueblos más cultos de la tierra, la +<p>Cuando se piensa en lo que, en los últimos años, han +hecho tres de los pueblos más cultos de la tierra, la Inglaterra en Sud Africa, los Estados Unidos en Filipinas y la Alemania en Venezuela, puede augurarse tranquilamente -la muerte del derecho público, aun en su -forma externa, en época no lejana.</p> +la muerte del derecho público, aun en su +forma externa, en época no lejana.</p> -<p>Pero hay que esperar también que la página vergonzosa -de Venezuela, dentro y fuera, sea única en la historia -de América.</p> +<p>Pero hay que esperar también que la página vergonzosa +de Venezuela, dentro y fuera, sea única en la historia +de América.</p> <p><a name="Footnote_19" id="Footnote_19" href="#FNanchor_19"> -<span class="label">[19]</span></a> El general Guzmán Blanco murió en París, en -Agosto de 1900. Hacía ya muchos años que había cesado -de figurar en la escena política de su país.</p></div> +<span class="label">[19]</span></a> El general Guzmán Blanco murió en ParÃs, en +Agosto de 1900. HacÃa ya muchos años que habÃa cesado +de figurar en la escena polÃtica de su paÃs.</p></div> -<h2><a name="Sarmiento" id="Sarmiento">Sarmiento en París</a></h2> +<h2><a name="Sarmiento" id="Sarmiento">Sarmiento en ParÃs</a></h2> <p class="p2">Salgo del taller de Rodin; la figura de Sarmiento va tomando vida y forma. El soberbio -viejo, que fué uno de los raros cultos individuales -de mi vida, me llena el espíritu; su memoria +viejo, que fué uno de los raros cultos individuales +de mi vida, me llena el espÃritu; su memoria suscita la de tantos otros seres queridos que la ola nos ha arrebatado, sin darles tiempo, como -a él, de cumplir la misión que sus cerebros luminosos +a él, de cumplir la misión que sus cerebros luminosos y sus almas levantadas les marcaban en -la tierra... Decididamente, es bueno que por algún +la tierra... Decididamente, es bueno que por algún tiempo deje de andar entre tumbas; bastan para echar sombras persistentes sobre mi alma los diarios -de la patria, que día a día me traen la noticia de -que uno más ha entrado al reposo eterno. Es el +de la patria, que dÃa a dÃa me traen la noticia de +que uno más ha entrado al reposo eterno. Es el lado negro de la espera del turno.</p> <p>De vuelta, me echo a vagar por las calles de -este París que entra a su vida normal, pasado el -síncope<a name="FNanchor_20" id="FNanchor_20" href="#Footnote_20" class="fnanchor">[20]</a> y de nuevo Sarmiento surge en mi +este ParÃs que entra a su vida normal, pasado el +sÃncope<a name="FNanchor_20" id="FNanchor_20" href="#Footnote_20" class="fnanchor">[20]</a> y de nuevo Sarmiento surge en mi memoria, como si su personalidad absorbente saltara de la tumba para imponerse a los vivos, como -en tiempo de la acción, por el vituperio o el entusiasmo, -por el cariño o el odio.</p> +en tiempo de la acción, por el vituperio o el entusiasmo, +por el cariño o el odio.</p> -<p>Y pienso que hace cincuenta años, justo medio -siglo, él también recorrió estas calles, allá en el -mes de Octubre de 1846. Tenía ya más de treinta -años, había publicado el <i>Facundo</i>, y hecho la +<p>Y pienso que hace cincuenta años, justo medio +siglo, él también recorrió estas calles, allá en el +mes de Octubre de 1846. TenÃa ya más de treinta +años, habÃa publicado el <i>Facundo</i>, y hecho la <span class="pagenum"><a name="Page_314" id="Page_314">[314]</a></span> -campaña periodística de Chile que, por el vigor, la -originalidad y la luz intensa que proyectó, no -sólo sobre las cuestiones de su tiempo, sino sobre -el porvenir y la ruta de salvación del mundo americano, -no tiene rival en los fastos de ningún país. -Al fin pudo realizar un sueño de su vida, y en -1845 se embarcó en Valparaíso para Europa, a -completar sus estudios sobre educación popular y, +campaña periodÃstica de Chile que, por el vigor, la +originalidad y la luz intensa que proyectó, no +sólo sobre las cuestiones de su tiempo, sino sobre +el porvenir y la ruta de salvación del mundo americano, +no tiene rival en los fastos de ningún paÃs. +Al fin pudo realizar un sueño de su vida, y en +1845 se embarcó en ValparaÃso para Europa, a +completar sus estudios sobre educación popular y, sobre todo, para ver, con los ojos de su cuerpo, -lo que los ojos de su espíritu habían admirado, -la tradición, el arte, la cultura de este viejo mundo.</p> +lo que los ojos de su espÃritu habÃan admirado, +la tradición, el arte, la cultura de este viejo mundo.</p> -<p>Vosotros, los que tenéis en vuestras bibliotecas +<p>Vosotros, los que tenéis en vuestras bibliotecas sin vida, los ocho o diez tomos publicados de las obras de Sarmiento<a name="FNanchor_21" id="FNanchor_21" href="#Footnote_21" class="fnanchor">[21]</a>, haced un esfuerzo sobre vuestro horror de la letra de molde y abrid, por cinco minutos, el volumen de <i>Viajes</i>. Y vosotros, -jóvenes, los que os quejáis dolientes de que no -hay atmósfera intelectual en nuestro país, hacedla +jóvenes, los que os quejáis dolientes de que no +hay atmósfera intelectual en nuestro paÃs, hacedla revivir, volviendo a las fuentes puras e incomparables del pasado. Leed esos Libros admirables, -escritos hace más de medio siglo y que, como +escritos hace más de medio siglo y que, como las telas de los grandes maestros, conservan en -sus líneas y en su color una frescura jamás igualada +sus lÃneas y en su color una frescura jamás igualada en el correr de los tiempos. Declaro que no conozco, en prosa castellana, ni aun en los grandes -modelos del género, páginas comparables a +modelos del género, páginas comparables a algunas de las de Sarmiento en sus <i>Viajes</i>, al retrato de don Domingo de Oro, en sus <i>Recuerdos de -Provincia</i>, o a esa armonía profunda con que el +Provincia</i>, o a esa armonÃa profunda con que el genio del escritor acaricia la memoria de la madre. -Leed, leed esos libros, jóvenes, y veréis con +Leed, leed esos libros, jóvenes, y veréis con <span class="pagenum"><a name="Page_315" id="Page_315">[315]</a></span> -qué orgullo sentiréis el alma de vuestra raza palpitar -en sus páginas. Son libros genuinamente +qué orgullo sentiréis el alma de vuestra raza palpitar +en sus páginas. Son libros genuinamente nuestros, que no han podido ser escritos en otra -parte y que constituyen, hoy por hoy, la nota más +parte y que constituyen, hoy por hoy, la nota más clara y luminosa para ayudarnos a comprender la -gestación caótica de nuestra nacionalidad. No os +gestación caótica de nuestra nacionalidad. No os hablo de moral, no os hablo de patriotismo, no os hablo de que esa lectura pueda determinaros a -ser pequeños Sarmientos, en lo que, por otra parte, -no perderíais nada ni vosotros ni el país: os hablo -de arte, os hablo de la única manera posible de -resucitar entre nosotros esa atmósfera intelectual -por la que lloráis; os invito a entrar a esos libros, -como empujo a todos los jóvenes argentinos que -hay en París, a ir al Louvre, al Colegio de Francia +ser pequeños Sarmientos, en lo que, por otra parte, +no perderÃais nada ni vosotros ni el paÃs: os hablo +de arte, os hablo de la única manera posible de +resucitar entre nosotros esa atmósfera intelectual +por la que lloráis; os invito a entrar a esos libros, +como empujo a todos los jóvenes argentinos que +hay en ParÃs, a ir al Louvre, al Colegio de Francia o a la Facultad de Letras, para que se den cuenta que hay otras cosas en el mundo que el oficio de -abogado, la chicana política, la operación de bolsa +abogado, la chicana polÃtica, la operación de bolsa o el casamiento ventajoso...</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_20" id="Footnote_20" href="#FNanchor_20"> -<span class="label">[20]</span></a> Estas líneas fueron escritas pocos días después -de la visita, a París, hecha por el tzar de Rusia.</p> +<span class="label">[20]</span></a> Estas lÃneas fueron escritas pocos dÃas después +de la visita, a ParÃs, hecha por el tzar de Rusia.</p> <p><a name="Footnote_21" id="Footnote_21" href="#FNanchor_21"> -<span class="label">[21]</span></a> Son hoy (Enero 1908) 51 y no contienen una página +<span class="label">[21]</span></a> Son hoy (Enero 1908) 51 y no contienen una página que no haya sido escrita por Sarmiento; hay muy -poco inédito, porque para Sarmiento, escribir era obrar. -Así, en esa publicación, en la que, como se debía, se -nos ha dado "todo" lo que en vida publicó ese espíritu +poco inédito, porque para Sarmiento, escribir era obrar. +AsÃ, en esa publicación, en la que, como se debÃa, se +nos ha dado "todo" lo que en vida publicó ese espÃritu extraordinario, no se encuentra, como en los "escritos -póstumos" de Alberdi, una sola línea que produzca la -impresión dolorosa de una profanación.</p></div> +póstumos" de Alberdi, una sola lÃnea que produzca la +impresión dolorosa de una profanación.</p></div> <p class="p4 center">I</p> @@ -9912,1269 +9874,1269 @@ impresión dolorosa de una profanación.</p></div> uno de esos barcos de vela que fueron el martirio de nuestros padres y que deben haber sacado de quicio y arrancado a su compostura colonial, -hasta a las personas más graves de nuestra revolución; -sólo concibo, después de diez días de calma +hasta a las personas más graves de nuestra revolución; +sólo concibo, después de diez dÃas de calma chicha y treinta de frejoles secos, igual, solemne, acompasado, abrochado y manteniendo su actitud con dignidad, por si los pescados le miran, a don Bernardino Rivadavia...</p> <p>Sarmiento descubre, al pasar, la isla de Robinson, -que describe en páginas inimitables, dobla +que describe en páginas inimitables, dobla el cabo de Hornos y, por fin, en medio de una -tormenta deshecha, entra en aguas del Río de la +tormenta deshecha, entra en aguas del RÃo de la <span class="pagenum"><a name="Page_316" id="Page_316">[316]</a></span> -Plata y desembarca en Montevideo. La descripción -de lo que allí ve, hecha con un brío y un color +Plata y desembarca en Montevideo. La descripción +de lo que allà ve, hecha con un brÃo y un color incomparables, salpicada de retratos que en tres -líneas dibujan una página para la posteridad, es -lo único que tenemos de real, de vívido, sobre esos -días de honor de nuestra historia. Un libro sobre -el Sitio, hecho, no al frío resplandor de los documentos -oficiales, sino iluminado por la vibración -del recuerdo, con toda la pasión viril y generosa -de la causa que se defendía, eso es lo que Lucio -V. López, poco antes de morir, pedía a su padre, +lÃneas dibujan una página para la posteridad, es +lo único que tenemos de real, de vÃvido, sobre esos +dÃas de honor de nuestra historia. Un libro sobre +el Sitio, hecho, no al frÃo resplandor de los documentos +oficiales, sino iluminado por la vibración +del recuerdo, con toda la pasión viril y generosa +de la causa que se defendÃa, eso es lo que Lucio +V. López, poco antes de morir, pedÃa a su padre, nuestro ilustre historiador, eso es lo que todos nosotros hemos pedido y pedimos al general Mitre, -en vez de la labor mecánica a que ha dedicado sus -últimos años de vigor intelectual.</p> - -<p>Sarmiento pasa rápidamente por Montevideo, pero -su sensación es tan fuerte y tan intensa, que -creo difícilmente que ningún libro del futuro nos -dé, con igual verdad, la impresión real del cuadro. -Hoy que nuestro país ha entrado definitivamente +en vez de la labor mecánica a que ha dedicado sus +últimos años de vigor intelectual.</p> + +<p>Sarmiento pasa rápidamente por Montevideo, pero +su sensación es tan fuerte y tan intensa, que +creo difÃcilmente que ningún libro del futuro nos +dé, con igual verdad, la impresión real del cuadro. +Hoy que nuestro paÃs ha entrado definitivamente en la ruta banal de la marcha de las sociedades modernas, para las que los problemas vitales -de hace cincuenta años se han convertido en +de hace cincuenta años se han convertido en axiomas de archivo, que no se discuten, ese sitio de Montevideo, con sus antecedentes y sus consecuencias, -toma cierto carácter de novela romántica +toma cierto carácter de novela romántica que nadie lee ya, que se recuerda en uno que otro texto de literatura, pero cuyo estudio, -como el de los poemas clásicos, tiene poca o ninguna -utilidad a los ojos de los que sólo ven, como +como el de los poemas clásicos, tiene poca o ninguna +utilidad a los ojos de los que sólo ven, como signos positivos de la grandeza de un pueblo, sus -estadísticas de aduana y el kilometraje de sus caminos +estadÃsticas de aduana y el kilometraje de sus caminos de hierro. Ese escepticismo, esa sonrisa despreciativa -para el recuerdo de los días de mayor +para el recuerdo de los dÃas de mayor sufrimiento y de mayor pureza moral de nuestro -pueblo, han permitido, han sugerido ya la publicación +pueblo, han permitido, han sugerido ya la publicación de libros, cuya buena fe no salva que sean <span class="pagenum"><a name="Page_317" id="Page_317">[317]</a></span> una injuria para la memoria de los que dieron o su vida o su juventud y su felicidad en holocausto -a su país.</p> +a su paÃs.</p> -<p>Los que hemos nacido en los últimos años de +<p>Los que hemos nacido en los últimos años de ese asedio inmortal, bajo la bandera y en las cuadras -casi de esa legión argentina que el plomo -enemigo acabó por reducir a un puñado de hombres, -hemos oído a nuestras madres, a los viejos -servidores de la familia, durante los años de la -infancia, las narraciones heroicas de aquellos días. -¡Qué desprecio por la vida! ¡Qué connaturalización -con aquella atmósfera de fuego, dentro de -la que se jugaba el porvenir de un pueblo, y más +casi de esa legión argentina que el plomo +enemigo acabó por reducir a un puñado de hombres, +hemos oÃdo a nuestras madres, a los viejos +servidores de la familia, durante los años de la +infancia, las narraciones heroicas de aquellos dÃas. +¡Qué desprecio por la vida! ¡Qué connaturalización +con aquella atmósfera de fuego, dentro de +la que se jugaba el porvenir de un pueblo, y más de cerca, no ya la existencia, sino el honor de -madres, hijas, mujeres y hermanas!... Podéis sonreir -del épico momento, escépticos satisfechos que -gozáis hoy, en la plena obesidad de vuestra atrofia +madres, hijas, mujeres y hermanas!... Podéis sonreir +del épico momento, escépticos satisfechos que +gozáis hoy, en la plena obesidad de vuestra atrofia moral, de la fortuna territorial amasada por -vuestros padres a favor del acatamiento y la adulación -del bárbaro sangriento que los nuestros combatían! -Podéis sonreir, que nadie ni nada borrará -de nuestro corazón ni de nuestro nombre el sello +vuestros padres a favor del acatamiento y la adulación +del bárbaro sangriento que los nuestros combatÃan! +Podéis sonreir, que nadie ni nada borrará +de nuestro corazón ni de nuestro nombre el sello de nobleza de ese abolengo...</p> -<p>Sarmiento venía de Chile, a donde los últimos +<p>Sarmiento venÃa de Chile, a donde los últimos rebotes de la ola de barbarie que asolaba al pueblo -argentino, le habían arrojado por sobre los Andes. -Su acción intelectual de Chile la volvía +argentino, le habÃan arrojado por sobre los Andes. +Su acción intelectual de Chile la volvÃa a encontrar en Montevideo, pero candente y desesperada, como el jadear de los pechos en la trinchera -perenne. ¿Cómo aquel apretón de manos -que dió entonces a Mitre, a Gutiérrez, a Mármol, -a Alsina, a Cané, no hizo sagrados, para la vida -entera, a esos hombres entre sí? ¿Cómo, más tarde, -la política pudo dividirlos y arrojarlos a campos +perenne. ¿Cómo aquel apretón de manos +que dió entonces a Mitre, a Gutiérrez, a Mármol, +a Alsina, a Cané, no hizo sagrados, para la vida +entera, a esos hombres entre sÃ? ¿Cómo, más tarde, +la polÃtica pudo dividirlos y arrojarlos a campos opuestos?...</p> <p>Al pisar la cubierta del barco que le llevaba -a Río de Janeiro, en rumbo a Europa, Sarmiento +a RÃo de Janeiro, en rumbo a Europa, Sarmiento <span class="pagenum"><a name="Page_318" id="Page_318">[318]</a></span> -debió sacudir su poderosa cabeza, como para disipar -el mal sueño y preparar su espíritu a la -esperanza. La bahía de Río, la estupenda aparición -de la región tropical, le inspiran páginas, entre +debió sacudir su poderosa cabeza, como para disipar +el mal sueño y preparar su espÃritu a la +esperanza. La bahÃa de RÃo, la estupenda aparición +de la región tropical, le inspiran páginas, entre otras aquella en que pinta la esclavatura y el canto de caridad con que los miserables se sostienen y se alientan en su faena, como quisiera que de tiempo en tiempo se escribieran en nuestra lengua. -¡Qué variedad de tonos en esa paleta admirable! -Todos los que en nuestra tierra leéis, -conocéis el estilo general de Sarmiento, ese ímpetu +¡Qué variedad de tonos en esa paleta admirable! +Todos los que en nuestra tierra leéis, +conocéis el estilo general de Sarmiento, ese Ãmpetu un tanto desordenado, aquel atropellarse de las ideas, que se quitan el sitio unas a otras para llegar primero, aquellas indicaciones bien vagas a -veces, que nos obligaban, a Del Valle y a mí, a +veces, que nos obligaban, a Del Valle y a mÃ, a ir metiendo en las frases los verbos ausentes<a name="FNanchor_22" id="FNanchor_22" href="#Footnote_22" class="fnanchor">[22]</a>. -Todos recordáis el látigo iracundo de la polémica, -el apóstrofe que aplastaba a un hombre o a una -camarilla para toda la siega, como también el movimiento +Todos recordáis el látigo iracundo de la polémica, +el apóstrofe que aplastaba a un hombre o a una +camarilla para toda la siega, como también el movimiento majestuoso de su verbo, cuando, en vuelo -soberano, postrándose ante la bandera, su espíritu -invocaba la bendición divina sobre su pueblo. Pues -bien, leed la página sobre la poesía, que le inspira -su encuentro con Mármol y la lectura que el poeta +soberano, postrándose ante la bandera, su espÃritu +invocaba la bendición divina sobre su pueblo. Pues +bien, leed la página sobre la poesÃa, que le inspira +su encuentro con Mármol y la lectura que el poeta proscripto le hace de sus cantos del <i>Peregrino</i>, y -veréis la inagotable fecundidad de esa paleta, de +veréis la inagotable fecundidad de esa paleta, de la que el artista arranca, al pasar y sin esfuerzo, todos los tonos, todos los colores para reflejar el mar y los cielos, la tierra y el alma.</p> -<p>Allí se topa también con el <i>pardejón</i> Rivera, +<p>Allà se topa también con el <i>pardejón</i> Rivera, el teniente de Artigas, el teniente de los portugueses, el teniente de Lavalleja, el teniente de todas las causas, buenas y malas, por las que se derramaba -sangre en las orillas del Uruguay. ¡Qué +sangre en las orillas del Uruguay. ¡Qué <span class="pagenum"><a name="Page_319" id="Page_319">[319]</a></span> -delicioso tipo de imbécil, guarango, soez y bruto, +delicioso tipo de imbécil, guarango, soez y bruto, de gaucho pretencioso! Nada comparable a aquella -comida en la que, delante del ministro francés +comida en la que, delante del ministro francés y otras personas cultas, Rivera cuenta, muy suelto de cuerpo, que don Pedro I del Brasil le quiso -casar con su hija doña María da Gloria, pero -que él se había resistido. Sarmiento le toma el -pelo en el acto y deplora que haya desdeñado de -ese modo la corona de Portugal! ¡Don Frutos I, -rey de los Algarbes!... Allí en mi juventud, con -Ricardo Gutiérrez, que acaba de terminar su misión +casar con su hija doña MarÃa da Gloria, pero +que él se habÃa resistido. Sarmiento le toma el +pelo en el acto y deplora que haya desdeñado de +ese modo la corona de Portugal! ¡Don Frutos I, +rey de los Algarbes!... Allà en mi juventud, con +Ricardo Gutiérrez, que acaba de terminar su misión de luz y caridad sobre la tierra, estuvimos a punto de persuadir a uno de nuestros compatriotas, -otra cuerda que Rivera, pero también tipo -genuino del país, que la impresión que había producido, +otra cuerda que Rivera, pero también tipo +genuino del paÃs, que la impresión que habÃa producido, en un teatro, a una reina, entonces joven, -le abría el acceso a un trono de Europa, pequeño, +le abrÃa el acceso a un trono de Europa, pequeño, pero confortable...</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_22" id="Footnote_22" href="#FNanchor_22"> -<span class="label">[22]</span></a> Cuando corregíamos en el «Nacional» las pruebas de los -artículos de Sarmiento.</p></div> +<span class="label">[22]</span></a> Cuando corregÃamos en el «Nacional» las pruebas de los +artÃculos de Sarmiento.</p></div> <p class="p4 center">II</p> <p>Al fin pisa Sarmiento tierra de Europa, remonta -el Sena y por Rouen, gana París.</p> - -<p>La carta que de allí escribe es dirigida a don -Antonio Aberastain, aquel mártir del Pocito, una -de las últimas víctimas de la barbarie argentina. -Siendo yo niño aun, recuerdo haber visto a mi -padre, con las lágrimas en los ojos y presa de una -indignación profunda, dictar uno de sus artículos -más enérgicos sobre aquel asesinato.—"¡Pobre -<i>Buey</i>! repetía mi padre a la noticia de la catástrofe: -¡el hombre más puro y más sano que he conocido!" -Ese apodo había sido dado a Aberastain -en el colegio (se había educado en Buenos Aires) +el Sena y por Rouen, gana ParÃs.</p> + +<p>La carta que de allà escribe es dirigida a don +Antonio Aberastain, aquel mártir del Pocito, una +de las últimas vÃctimas de la barbarie argentina. +Siendo yo niño aun, recuerdo haber visto a mi +padre, con las lágrimas en los ojos y presa de una +indignación profunda, dictar uno de sus artÃculos +más enérgicos sobre aquel asesinato.—"¡Pobre +<i>Buey</i>! repetÃa mi padre a la noticia de la catástrofe: +¡el hombre más puro y más sano que he conocido!" +Ese apodo habÃa sido dado a Aberastain +en el colegio (se habÃa educado en Buenos Aires) por su corpulencia obesa, pesada y la indiferencia -tranquila con que miraba todo. Algunos años más -tarde entraba yo al Colegio Nacional y tenía por +tranquila con que miraba todo. Algunos años más +tarde entraba yo al Colegio Nacional y tenÃa por <span class="pagenum"><a name="Page_320" id="Page_320">[320]</a></span> -condiscípulo en mi clase al hijo del mártir; era -idéntico al retrato que de su padre había oído -al mío, y pronto el apodo paterno le distinguió entre +condiscÃpulo en mi clase al hijo del mártir; era +idéntico al retrato que de su padre habÃa oÃdo +al mÃo, y pronto el apodo paterno le distinguió entre nosotros. Pedro Goyena, que empezaba, a los -veinte años, a dictarnos una clase de filosofía, descubrió +veinte años, a dictarnos una clase de filosofÃa, descubrió en el <i>Buey</i> una inteligencia de una claridad extraordinaria, pero de una lentitud curiosa para -ponerse en movimiento. El joven Aberastain fué -una de las primeras víctimas del cólera entre nosotros. -Cuando tuve el honor de ser compañero de -Sarmiento en el Consejo General de Educación de -la provincia de Buenos Aires, le hablé un día de -mi joven condiscípulo, tan prematuramente arrebatado -a la vida; su fisonomía se cubrió de una +ponerse en movimiento. El joven Aberastain fué +una de las primeras vÃctimas del cólera entre nosotros. +Cuando tuve el honor de ser compañero de +Sarmiento en el Consejo General de Educación de +la provincia de Buenos Aires, le hablé un dÃa de +mi joven condiscÃpulo, tan prematuramente arrebatado +a la vida; su fisonomÃa se cubrió de una tristeza profunda y sin duda pensando en el amigo -de los días amargos, pensaba también en su hijo -único y querido, que había dado su vida a la patria, -privándole a él del bastón de su vejez...</p> +de los dÃas amargos, pensaba también en su hijo +único y querido, que habÃa dado su vida a la patria, +privándole a él del bastón de su vejez...</p> -<p>La primera impresión de París que Sarmiento -comunica a Aberastain es característica; como el +<p>La primera impresión de ParÃs que Sarmiento +comunica a Aberastain es caracterÃstica; como el joven que llega a Edimburgo o a Verona, cree ver -por todas partes a María Estuardo o a Romeo y -Julieta, la generación de Sarmiento sólo veía a -París a través de los <i>Misterios</i> de Eugenio Sue. -La influencia del romanticismo francés había penetrado -y conquistado los espíritus americanos, -con más fuerza, ayudada por la imaginación, que -treinta años antes los enciclopedistas. A mis ojos, -esa influencia no pudo ser más perjudicial para +por todas partes a MarÃa Estuardo o a Romeo y +Julieta, la generación de Sarmiento sólo veÃa a +ParÃs a través de los <i>Misterios</i> de Eugenio Sue. +La influencia del romanticismo francés habÃa penetrado +y conquistado los espÃritus americanos, +con más fuerza, ayudada por la imaginación, que +treinta años antes los enciclopedistas. A mis ojos, +esa influencia no pudo ser más perjudicial para el porvenir de las letras argentinas. La lucha constante -y la excitación intelectual que traía habían -producido un núcleo de escritores que, librados -tal vez a su propia inspiración, habrían reflejado +y la excitación intelectual que traÃa habÃan +producido un núcleo de escritores que, librados +tal vez a su propia inspiración, habrÃan reflejado en sus libros el ambiente, el color, el sabor de -nuestra tierra y habrían dejado una base inconmovible +nuestra tierra y habrÃan dejado una base inconmovible a nuestra literatura nacional. Pero Byron, -Hugo, Lamartine, en la poesía; Dumas, Hugo, +Hugo, Lamartine, en la poesÃa; Dumas, Hugo, <span class="pagenum"><a name="Page_321" id="Page_321">[321]</a></span> -Sue, Féval, en el teatro y la novela, se apoderaron +Sue, Féval, en el teatro y la novela, se apoderaron de tal manera de la inteligencia argentina, que, -desdeñando o pasando al lado sin verla, la fuente +desdeñando o pasando al lado sin verla, la fuente viva y fecunda del suelo y la sociedad natal, los -jóvenes que manejaban una pluma, se limitaban a -copiar los poemas y reflejar el ideal de los románticos -en boga, como los poetas de la revolución -habían imitado, en sus odas de pesado vuelo, el -modelo de los poetas españoles de la decadencia. -Echeverría (salvo en algunos y no muchos momentos -de la <i>Cautiva</i>), Mármol, Gutiérrez, Domínguez +jóvenes que manejaban una pluma, se limitaban a +copiar los poemas y reflejar el ideal de los románticos +en boga, como los poetas de la revolución +habÃan imitado, en sus odas de pesado vuelo, el +modelo de los poetas españoles de la decadencia. +EcheverrÃa (salvo en algunos y no muchos momentos +de la <i>Cautiva</i>), Mármol, Gutiérrez, DomÃnguez (los de Rivera Indarte no eran versos, ni cosa -que se les pareciera) seguían el movimiento de -la lira francesa. Mitre traducía el <i>Ruy Blas</i> de -Hugo, que cincuenta años más tarde publicaba con -su valor habitual: V. F. López, lleno de Walter -Scott, escribía la <i>Novia del Hereje</i>, en vez de dar -forma a los cuadros de la Revolución, que concebía +que se les pareciera) seguÃan el movimiento de +la lira francesa. Mitre traducÃa el <i>Ruy Blas</i> de +Hugo, que cincuenta años más tarde publicaba con +su valor habitual: V. F. López, lleno de Walter +Scott, escribÃa la <i>Novia del Hereje</i>, en vez de dar +forma a los cuadros de la Revolución, que concebÃa ya bajo el molde de la novela; mi padre, a quien -la naturaleza había dotado de un gusto artístico +la naturaleza habÃa dotado de un gusto artÃstico exquisito y de un estilo de una galanura inimitable, doblemente impregnado por el romanticismo -francés y el <i>wertherismo</i> italiano, a lo Ugo Fóscolo, -fúnebre y sentimental, escribía su <i>bluette</i> de -<i>Esther</i> o imitaba, en la <i>Noche de boda</i>, las más románticas -concepciones de la época. Sólo dos hombres +francés y el <i>wertherismo</i> italiano, a lo Ugo Fóscolo, +fúnebre y sentimental, escribÃa su <i>bluette</i> de +<i>Esther</i> o imitaba, en la <i>Noche de boda</i>, las más románticas +concepciones de la época. Sólo dos hombres escaparon a esa influencia y, conservando su personalidad propia, buscaron en el suelo patrio -la fuente de su inspiración: Sarmiento, por ímpetu -interno y porque vivía, respiraba y soñaba +la fuente de su inspiración: Sarmiento, por Ãmpetu +interno y porque vivÃa, respiraba y soñaba dentro de un ideal exclusivamente americano, y Ascasubi, porque ignoraba la existencia del movimiento intelectual europeo; sintiendo como un gaucho -y sabiendo hablar como él, nos dejó en sus cantos, +y sabiendo hablar como él, nos dejó en sus cantos, en forma imperecedera, la nota moral de las masas argentinas de entonces...</p> -<p>¿Pero qué queréis? En Chile, en Montevideo, en +<p>¿Pero qué queréis? En Chile, en Montevideo, en <span class="pagenum"><a name="Page_322" id="Page_322">[322]</a></span> -Buenos Aires mismo, allá en los últimos rincones -donde se leía aún, el Churriador, la Lechuza, Rodolfo -y Flor de María, eran tan populares como -un momento lo fueron en Francia los héroes de +Buenos Aires mismo, allá en los últimos rincones +donde se leÃa aún, el Churriador, la Lechuza, Rodolfo +y Flor de MarÃa, eran tan populares como +un momento lo fueron en Francia los héroes de Madame Cottin o en Inglaterra Lovelace y Clarisse Harlowe. Por eso Sarmiento, frescamente -desembarcado en París, da noticia de Tortillard, +desembarcado en ParÃs, da noticia de Tortillard, Brazo-Rojo y la Rigoleta, sintiendo que, por los -barrios donde Rodolfo daba aquellos puñetazos fenomenales, -se haya "abierto por medio de la <i>Cité</i>, -una magnífica calle que atraviesa desde el Palacio -de Justicia hasta la plaza de Nuestra Señora, -iluminada a gas y bordada de estas tiendas de París, +barrios donde Rodolfo daba aquellos puñetazos fenomenales, +se haya "abierto por medio de la <i>Cité</i>, +una magnÃfica calle que atraviesa desde el Palacio +de Justicia hasta la plaza de Nuestra Señora, +iluminada a gas y bordada de estas tiendas de ParÃs, envueltas en cristales como gasas transparentes, graciosas y coquetas como una novia".</p> -<p>Luego se echa a vagar, a <i>flaner</i>, como él dice, -deteniéndose extasiado ante esta palabra que ninguna +<p>Luego se echa a vagar, a <i>flaner</i>, como él dice, +deteniéndose extasiado ante esta palabra que ninguna otra lengua posee y que tan bien expresa -ese dulce abandono del cuerpo y del espíritu, flotando +ese dulce abandono del cuerpo y del espÃritu, flotando entre los mil atractivos que lo solicitan al -pasar. "Ando lelo; paréceme que no camino, que +pasar. "Ando lelo; paréceme que no camino, que no voy, sino que me dejo ir, que floto sobre el asfalto de las aceras de los boulevares". Siento -consignar este detalle, ¡oh jóvenes <i>snobs</i> de todas +consignar este detalle, ¡oh jóvenes <i>snobs</i> de todas nacionalidades, inclusa y especialmente la nuestra, -que llegáis a París como si hubiérais visto la luz -en la ciudad ideal de todas las perfecciones y encontráis -todo común, vulgar, chato y despreciable! +que llegáis a ParÃs como si hubiérais visto la luz +en la ciudad ideal de todas las perfecciones y encontráis +todo común, vulgar, chato y despreciable! Siento daros ese mal rato: Sarmiento se quedaba "con un palmo de boca, contemplando la Maison -Dorée, el Café Cardinal o los Baños Chinescos". -¿Pero es un mal rato, en verdad, para los snobs, +Dorée, el Café Cardinal o los Baños Chinescos". +¿Pero es un mal rato, en verdad, para los snobs, esa reminiscencia? Para ellos, Sarmiento no figura, acaso, entre esas <i>cosas</i> vulgares, chatas e indignas -de atención? Por mi parte, tengo mi juicio hecho +de atención? Por mi parte, tengo mi juicio hecho bien pronto, a favor de esa piedra de toque invariable: -joven que, llegado a París, le juega indiferencia, +joven que, llegado a ParÃs, le juega indiferencia, <span class="pagenum"><a name="Page_323" id="Page_323">[323]</a></span> no se admira de nada y hasta mete <i>pullitas</i> -compadres al compañero que, como Sarmiento, -se queda lelo: imbécil.</p> +compadres al compañero que, como Sarmiento, +se queda lelo: imbécil.</p> <p>Sarmiento, vagando en las calles, se pierde a -cada momento y es de ver la admiración profunda +cada momento y es de ver la admiración profunda que le causa la hospitalaria cultura del -pueblo francés, la solícita atención con que el +pueblo francés, la solÃcita atención con que el primer viandante le pone en el buen camino, le -acompaña si es necesario, corre tras él si de +acompaña si es necesario, corre tras él si de nuevo toma una calle que no va—y todo dentro -de esas fórmulas exquisitas de: <i>Ayez la complaisance... +de esas fórmulas exquisitas de: <i>Ayez la complaisance... Soyez assez bon...</i> que son la menuda moneda de la urbanidad de esta gente. Hoy mismo -pasa el mismo fenómeno, y en todo tiempo los +pasa el mismo fenómeno, y en todo tiempo los viajeros que han recorrido la Francia han consignado -igual impresión. Pero a la verdad, fuera +igual impresión. Pero a la verdad, fuera de que en Alemania o en Inglaterra cualquier -pasante os pone en el buen camino (sólo entre +pasante os pone en el buen camino (sólo entre nosotros se suele encontrar al <i>chusco</i> que endereza al extranjero camino del Once, cuando quiere -ir al Retiro) ¿esa hospitalidad, en Francia, se -encuentra también de puertas adentro? Sarmiento -mismo, si la hubiera buscado ¿habría encontrado -en París una acogida del género de la -que recibió Gotinga, en aquel sereno centro intelectual, +ir al Retiro) ¿esa hospitalidad, en Francia, se +encuentra también de puertas adentro? Sarmiento +mismo, si la hubiera buscado ¿habrÃa encontrado +en ParÃs una acogida del género de la +que recibió Gotinga, en aquel sereno centro intelectual, perdido en el fondo de la Alemania y -al que no parecían llegar las brisas del mundo? -Cuando un inglés os recibe en su casa, veis -en su cara, sentís en la atmósfera de su hogar, -que aquel <i>accueil</i> es sincero, completo y sin límites. -Un francés os recibe sonriendo, os presenta -sonriendo a su familia, que sonríe toda, os +al que no parecÃan llegar las brisas del mundo? +Cuando un inglés os recibe en su casa, veis +en su cara, sentÃs en la atmósfera de su hogar, +que aquel <i>accueil</i> es sincero, completo y sin lÃmites. +Un francés os recibe sonriendo, os presenta +sonriendo a su familia, que sonrÃe toda, os da muy bien de comer, en un comedor abrigado, os brinda buenos vinos y malos cigarros y os despide sonriendo siempre, hasta la vista. Para -volver, necesitáis una nueva invitación, que reanude, -por así decir, la relación. Algunos prefieren +volver, necesitáis una nueva invitación, que reanude, +por asà decir, la relación. Algunos prefieren <span class="pagenum"><a name="Page_324" id="Page_324">[324]</a></span> -el sistema inglés, los que creen que la humanidad +el sistema inglés, los que creen que la humanidad puede ser sincera en algunos momentos y aman verla bajo ese aspecto; otros, que -creen saber a qué atenerse, piensan que todo lo +creen saber a qué atenerse, piensan que todo lo que debe y puede exigirse a los hombres, es la cultura externa, y se dan por satisfechos con la sonrisa francesa, que no exige en cambio sino otro pliegue de labios y que pone a todo el mundo -cómodo. Entre nosotros, el problema se ha +cómodo. Entre nosotros, el problema se ha resuelto por lo hondo: no se abre la puerta, no -se recibe a nadie: la señora no está!!</p> +se recibe a nadie: la señora no está!!</p> <p class="p4 center">III</p> -<p>Haciendo Sarmiento la enumeración de todos -los atractivos que ofrece París para el pensador, -el literato, el petimetre, el gastrónomo, el artista, -etcétera, habla de un tal Leverrier, que "anda +<p>Haciendo Sarmiento la enumeración de todos +los atractivos que ofrece ParÃs para el pensador, +el literato, el petimetre, el gastrónomo, el artista, +etcétera, habla de un tal Leverrier, que "anda persiguiendo en los espacios celestes y llamando -a todos los astrónomos que se aposten en tales -o cuales lugares que él señala, para cogerlo +a todos los astrónomos que se aposten en tales +o cuales lugares que él señala, para cogerlo al paso a un planeta que el dice que hay en el -cielo, porque debe haberlo, por requerirlo así -una demostración de las matemáticas". Neptuno +cielo, porque debe haberlo, por requerirlo asà +una demostración de las matemáticas". Neptuno estaba, en efecto, en el punto del cielo fijado -por la genial penetración de Leverrier y encuentro +por la genial penetración de Leverrier y encuentro admirable esa robusta fe en la ciencia -y la razón, por parte de un joven americano, +y la razón, por parte de un joven americano, como Sarmiento, sobre el que no hace mella la -burlona incredulidad del París de entonces.</p> +burlona incredulidad del ParÃs de entonces.</p> <p>Otra de las miradas penetrantes de Sarmiento, -en ese momento, atraviesa el caos de la situación -social y política de la Europa. "En medio -de la gendarmería de las ideas dominantes,—escribe—oficiales, +en ese momento, atraviesa el caos de la situación +social y polÃtica de la Europa. "En medio +de la gendarmerÃa de las ideas dominantes,—escribe—oficiales, moderadas, ve usted moverse figuras nuevas, desconocidas, pensamientos que tienen el aspecto de bandidos, escapados al <span class="pagenum"><a name="Page_325" id="Page_325">[325]</a></span> <i>bagne</i>, al presidio en que los han confundido con -los criminales de hecho, ellos que no son más -que revolucionarios". Más tarde, en Italia, su -visión se completará y poco le faltará para predecir -el trastorno profundo que, un año después +los criminales de hecho, ellos que no son más +que revolucionarios". Más tarde, en Italia, su +visión se completará y poco le faltará para predecir +el trastorno profundo que, un año después iba a sacudir la Europa entera y abrir las puertas, -por decir así, a las verdaderas corrientes modernas. -La revolución de 1848 estalló en París -y repercutió en Berlín, Viena, la Europa entera, +por decir asÃ, a las verdaderas corrientes modernas. +La revolución de 1848 estalló en ParÃs +y repercutió en BerlÃn, Viena, la Europa entera, cuando Sarmiento estaba ya de regreso en Chile. -Esta noticia debe haberle producido el mayor júbilo -de su vida, porque había regresado de Europa -con la convicción de que mientras imperaran +Esta noticia debe haberle producido el mayor júbilo +de su vida, porque habÃa regresado de Europa +con la convicción de que mientras imperaran como ideas dirigentes los residuos de la Santa-Alianza o el impuro y estrecho burguesismo -de Luis Felipe, no habría esperanza de regeneración +de Luis Felipe, no habrÃa esperanza de regeneración para el mundo americano.</p> -<p>Al pasar, Sarmiento da cuenta de que también -ha desaparecido, como las tabernas de la Cité, -otra fisonomía del pensamiento francés, el eclectismo, +<p>Al pasar, Sarmiento da cuenta de que también +ha desaparecido, como las tabernas de la Cité, +otra fisonomÃa del pensamiento francés, el eclectismo, que "ha muerto de muerte natural, como -todas las cosas caducas que no están fundadas -en la verdad". Para Sarmiento, que veía las cosas +todas las cosas caducas que no están fundadas +en la verdad". Para Sarmiento, que veÃa las cosas de arriba y que no iba a buscar en los programas -universitarios cuál era la corriente de ideas +universitarios cuál era la corriente de ideas imperante, el eclectismo, la pomada de M. Cousin, -había realmente muerto. Sin embargo, en -esos meses, Jacques y Simón trabajaban en el -manual que debía ser, hasta poco antes del 70, el -libro clásico de la enseñanza filosófica. Si en vez -de perder su tiempo en visitas inútiles y empresas -inspiradas por el más puro patriotismo, -algún amigo hubiera llevado a Sarmiento a la -bohardilla donde trabajaba Augusto Comte ¡qué -admirable retrato tendríamos del ilustre pensador -y con qué claridad Sarmiento habría valorado la +habÃa realmente muerto. Sin embargo, en +esos meses, Jacques y Simón trabajaban en el +manual que debÃa ser, hasta poco antes del 70, el +libro clásico de la enseñanza filosófica. Si en vez +de perder su tiempo en visitas inútiles y empresas +inspiradas por el más puro patriotismo, +algún amigo hubiera llevado a Sarmiento a la +bohardilla donde trabajaba Augusto Comte ¡qué +admirable retrato tendrÃamos del ilustre pensador +y con qué claridad Sarmiento habrÃa valorado la influencia de su doctrina sobre el desenvolvimiento <span class="pagenum"><a name="Page_326" id="Page_326">[326]</a></span> -de la ciencia! ¡Cómo habría reído también, -dentro de su barba, él, profundamente liberal, -pero profundamente práctico también, si -Comte le hubiera comunicado su visión de una +de la ciencia! ¡Cómo habrÃa reÃdo también, +dentro de su barba, él, profundamente liberal, +pero profundamente práctico también, si +Comte le hubiera comunicado su visión de una sociedad organizada sobre los principios de su -política! Después de la tiranía bestial de un -Rosas, nada ha detestado más Sarmiento en su +polÃtica! Después de la tiranÃa bestial de un +Rosas, nada ha detestado más Sarmiento en su vida que el <i>jacobinismo</i> en todas sus formas...</p> <p>Pero helo ya hecho un parisiense; un amigo, que -no debía de ser lerdo, le da de entrada una lección -de vida práctica, de gran valor para él. "No bien -hubimos llegado, dice, llevóme a los <i>Frères Provençaux</i>, +no debÃa de ser lerdo, le da de entrada una lección +de vida práctica, de gran valor para él. "No bien +hubimos llegado, dice, llevóme a los <i>Frères Provençaux</i>, donde cenamos ambos por 60 francos; al -día siguiente, por 30, almorzamos en el café de París; +dÃa siguiente, por 30, almorzamos en el café de ParÃs; en un restaurant comimos por 10, en un pasaje; -al día siguiente, fuimos a almorzar por 3 y -a comer por 32 sueldos al <i>Passage Choiseul</i>; últimamente -a una abominable pocilga, detrás de la -Magdalena, decorada con el nombre de <i>Hotel Inglés</i>, +al dÃa siguiente, fuimos a almorzar por 3 y +a comer por 32 sueldos al <i>Passage Choiseul</i>; últimamente +a una abominable pocilga, detrás de la +Magdalena, decorada con el nombre de <i>Hotel Inglés</i>, donde se sirve carne cruda de procedencia -más que sospechosa, porotos duros y cerveza infame, +más que sospechosa, porotos duros y cerveza infame, todo por un franco, para regalo de los que quieren -salvar el honor de la bolsa, afectando anglomanía. -Había, pues, en tres días, recorrido los siete +salvar el honor de la bolsa, afectando anglomanÃa. +HabÃa, pues, en tres dÃas, recorrido los siete escalones de la vida parisiense y conocido el camino -que va de la opulencia a la escasez, haciéndome +que va de la opulencia a la escasez, haciéndome mi mentor este curso para precaverme de -todo accidente. <i>Lá-dessus</i>, podía permanecer tranquilo; -en una crisis financiera, conocía ya el camino -del <i>soi-disant</i> Hotel Inglés".</p> +todo accidente. <i>Lá-dessus</i>, podÃa permanecer tranquilo; +en una crisis financiera, conocÃa ya el camino +del <i>soi-disant</i> Hotel Inglés".</p> -<p>He quedado pensativo después de este párrafo. -¡Cómo sería aquel Hotel Inglés, para haber hecho -esa impresión sobre un estómago como el de Sarmiento! +<p>He quedado pensativo después de este párrafo. +¡Cómo serÃa aquel Hotel Inglés, para haber hecho +esa impresión sobre un estómago como el de Sarmiento! Para darse una idea de la indiferencia -absoluta con que acometió—y eso hasta en su vejez—cualquier -plato que se le ponía por delante, +absoluta con que acometió—y eso hasta en su vejez—cualquier +plato que se le ponÃa por delante, y de la conciencia de su valor en esas refriegas, no <span class="pagenum"><a name="Page_327" id="Page_327">[327]</a></span> -puedo resistir a la tentación de transcribir este delicioso +puedo resistir a la tentación de transcribir este delicioso cuadro. Sarmiento viaja en Africa y es agasajado -por un jefe árabe bajo la tienda. En una -postura incómoda, que él trampea un poco, a pesar -de su origen árabe, levantando una rodilla a +por un jefe árabe bajo la tienda. En una +postura incómoda, que él trampea un poco, a pesar +de su origen árabe, levantando una rodilla a la altura de la cara, esperaba a pie firme la <i>diffa</i>, -el banquete obligado. Pero oigámosle:</p> +el banquete obligado. Pero oigámosle:</p> -<p>"La <i>diffa</i> se anunció al fin; precedíala un plato -de madera lleno de tortas fritas, colocadas simétricamente +<p>"La <i>diffa</i> se anunció al fin; precedÃala un plato +de madera lleno de tortas fritas, colocadas simétricamente para dar lugar y apoyo a una docena -de huevos durísimos que formaban una pirámide -hacia el centro. Un árabe se lavó sólo la punta de +de huevos durÃsimos que formaban una pirámide +hacia el centro. Un árabe se lavó sólo la punta de los dedos en una sucia y abollada vasija de cobre, -en la cual se nos sirvió en seguida agua para beber, -más tarde leche de oveja, y luego agua de huevo. -A cada ronda que la malhadada vasija hacía, -seguíanla mis ojos de mano en mano para llevar -cuenta de los puntos del borde donde los árabes -ponían sus labios. ¡Esfuerzo inútil! Al fin descubrí -una abolladura inaccesible que me reservé desde -entonces para mi uso personal. El árabe que se -había lavado dos dedos lo suficiente para alcanzarse -a discernir de lejos la costa firme que descubría -la parte <i>virgen</i> de la mano, me descascaró dos -huevos que engullí casi enteros, a fin de que pasase -cuanto antes aquel cáliz de mi boca."</p> +en la cual se nos sirvió en seguida agua para beber, +más tarde leche de oveja, y luego agua de huevo. +A cada ronda que la malhadada vasija hacÃa, +seguÃanla mis ojos de mano en mano para llevar +cuenta de los puntos del borde donde los árabes +ponÃan sus labios. ¡Esfuerzo inútil! Al fin descubrà +una abolladura inaccesible que me reservé desde +entonces para mi uso personal. El árabe que se +habÃa lavado dos dedos lo suficiente para alcanzarse +a discernir de lejos la costa firme que descubrÃa +la parte <i>virgen</i> de la mano, me descascaró dos +huevos que engullà casi enteros, a fin de que pasase +cuanto antes aquel cáliz de mi boca."</p> <p>"Tenga Vd. paciencia, mi querido amigo, ya ve -que cumplo con la promesa que a petición suya le -hice de describirle las costumbres árabes. Las tortillas +que cumplo con la promesa que a petición suya le +hice de describirle las costumbres árabes. Las tortillas fritas vinieron en seguida, y aunque crasas y espirituosas en fuerza de lo rancio de la mantequilla, -yo sostuve como un héroe mi posición, sin pestañear, +yo sostuve como un héroe mi posición, sin pestañear, sin titubear un momento, sin echar mano -siquiera de uno de tantos subterfugios y engañifas -de que en iguales casos se habría servido un gastrónomo -vulgar. Más hice todavía. Habiéndome revelado +siquiera de uno de tantos subterfugios y engañifas +de que en iguales casos se habrÃa servido un gastrónomo +vulgar. Más hice todavÃa. Habiéndome revelado algunos que aquel lago fangoso que se divisaba <span class="pagenum"><a name="Page_328" id="Page_328">[328]</a></span> -en el fondo del plato y que yo había respetado, -tomándolo por sebuno depósito de la fritanga, -era miel de abejas, descendí hasta él con los -pedazos de las tortillas, alzando una buena porción -en cada revuelco. Hasta aquí todo marchaba en el -mejor orden; pero aún faltaba lo más peliagudo -de la empresa, y nada se había hecho, si no lograba -hacer pasar el <i>cuscussú</i>, verdadero <i>quis vel -quid</i>, para estómagos europeos, de la regalada gastronomía -del desierto. Es el <i>cuscussú</i> una arenilla +en el fondo del plato y que yo habÃa respetado, +tomándolo por sebuno depósito de la fritanga, +era miel de abejas, descendà hasta él con los +pedazos de las tortillas, alzando una buena porción +en cada revuelco. Hasta aquà todo marchaba en el +mejor orden; pero aún faltaba lo más peliagudo +de la empresa, y nada se habÃa hecho, si no lograba +hacer pasar el <i>cuscussú</i>, verdadero <i>quis vel +quid</i>, para estómagos europeos, de la regalada gastronomÃa +del desierto. Es el <i>cuscussú</i> una arenilla confeccionada a mano, hecha con harina frita sin -sal y anegada después en leche. Confieso que cuando -se presentó el enorme plato que lo contenía, el +sal y anegada después en leche. Confieso que cuando +se presentó el enorme plato que lo contenÃa, el cuerpo me temblaba de pies a cabeza, no obstante que nunca he tenido miedo a manjar ninguno; un -sudor helado corría por mis sienes, y el estómago, -no que el corazón, me latía cual gime el niño a -quien el pedagogo manda al rincón. Lo peor del -caso era que yo debía principiar, como el héroe de +sudor helado corrÃa por mis sienes, y el estómago, +no que el corazón, me latÃa cual gime el niño a +quien el pedagogo manda al rincón. Lo peor del +caso era que yo debÃa principiar, como el héroe de la fiesta, sin lo cual nadie era osado de hundir su -cuchara de palo en la movible arena farinácea. Repentinamente, -como el que al bañarse en el mar se -precipita de cabeza después de haber vacilado largo -tiempo, presintiendo la impresión del frío, yo -enterré mi cuchara hasta el mango, y sacándola -llena de <i>cuscussú</i> y leche la sepulté en la boca. Lo -que pasó dentro de mí en ese momento resiste a -toda descripción. Cuando abrí los ojos, me pareció +cuchara de palo en la movible arena farinácea. Repentinamente, +como el que al bañarse en el mar se +precipita de cabeza después de haber vacilado largo +tiempo, presintiendo la impresión del frÃo, yo +enterré mi cuchara hasta el mango, y sacándola +llena de <i>cuscussú</i> y leche la sepulté en la boca. Lo +que pasó dentro de mà en ese momento resiste a +toda descripción. Cuando abrà los ojos, me pareció hallarme en un mundo nuevo; todos mis tendones -contraídos por el sublime esfuerzo de voluntad que +contraÃdos por el sublime esfuerzo de voluntad que acababa de hacer, se fueron estirando poco a poco, -y dispersándose con la alegría de soldados que -abandonan la formación después de disipada la +y dispersándose con la alegrÃa de soldados que +abandonan la formación después de disipada la alarma, hija de alguna noticia falsa. De todo ello -he concluído que, o el <i>cuscussú</i> no es abominablemente +he concluÃdo que, o el <i>cuscussú</i> no es abominablemente ingrato; o que Dios es grande y sus obras -maravillosas; o, en fin, que no se ha inventado todavía +maravillosas; o, en fin, que no se ha inventado todavÃa el potaje que me ha de hacer volver la cara."</p> <p><span class="pagenum"><a name="Page_329" id="Page_329">[329]</a></span></p> <p class="p4 center">IV</p> -<p>Un momento, Sarmiento se había halagado con -la idea de que la fuerza de la oposición contra el +<p>Un momento, Sarmiento se habÃa halagado con +la idea de que la fuerza de la oposición contra el ministerio Guizot, encabezada por M. Thiers y uno -de cuyos tópicos más formidables de ataque era la -cuestión del Río de la Plata, empujaría al gobierno -francés a tomar una actitud enérgica no sólo -en nombre de la civilización y la humanidad, sino -también de la dignidad de la Francia. Para dar -una idea de la indiferencia pública respecto a los +de cuyos tópicos más formidables de ataque era la +cuestión del RÃo de la Plata, empujarÃa al gobierno +francés a tomar una actitud enérgica no sólo +en nombre de la civilización y la humanidad, sino +también de la dignidad de la Francia. Para dar +una idea de la indiferencia pública respecto a los asuntos argentinos, indiferencia que reflejaba con -mayor vigor aún en las esferas del gobierno, Sarmiento -recuerda el folletín, que era el corte periodístico +mayor vigor aún en las esferas del gobierno, Sarmiento +recuerda el folletÃn, que era el corte periodÃstico literario a la moda, que acababa de escribir -León Gozlan, anunciando el establecimiento de -una casa donde todos los agitados de la política, -de las artes, de las letras y de la finanza, encontrarían, -tarifadas, las horas de sueño necesarias para +León Gozlan, anunciando el establecimiento de +una casa donde todos los agitados de la polÃtica, +de las artes, de las letras y de la finanza, encontrarÃan, +tarifadas, las horas de sueño necesarias para reparar sus insomnios caseros. Por el momento, la receta era hacer leer, en voz alta y entre bostezos, -por un empleado de la casa "noticias del Río... -de... ¡aah!... la... Plata! el Ge... ne... ral -¡aah!... Madari... aga ha derro... ta... do...!" -El remedio era infalible y todo el mundo dormía -a los cinco minutos. "Ese es el lugar que en la opinión -pública ocupan nuestros asuntos del Río de +por un empleado de la casa "noticias del RÃo... +de... ¡aah!... la... Plata! el Ge... ne... ral +¡aah!... Madari... aga ha derro... ta... do...!" +El remedio era infalible y todo el mundo dormÃa +a los cinco minutos. "Ese es el lugar que en la opinión +pública ocupan nuestros asuntos del RÃo de la Plata", agrega Sarmiento.</p> <p>Ya don Florencio Varela, a pesar de la acogida -personalmente simpática que recibió de altas notabilidades -francesas, había hecho la misma triste -experiencia, y antes que él, Rivadavia y don Valentín -Gómez, como después de todos ellos cuantos +personalmente simpática que recibió de altas notabilidades +francesas, habÃa hecho la misma triste +experiencia, y antes que él, Rivadavia y don ValentÃn +Gómez, como después de todos ellos cuantos han tenido por su desgracia que ocuparse de las -relaciones de nuestro país con esta Francia fantástica, -que ardía de entusiasmo por los griegos sometidos +relaciones de nuestro paÃs con esta Francia fantástica, +que ardÃa de entusiasmo por los griegos sometidos <span class="pagenum"><a name="Page_330" id="Page_330">[330]</a></span> -a la dominación, en el fondo mansa, de los +a la dominación, en el fondo mansa, de los turcos, y consideraba a Rosas como un gobierno conservador, estable y progresista. Lamartine, recuerda -Sarmiento, preguntaba a Varela qué idioma -hablábamos, y un periodista pedía al mismo +Sarmiento, preguntaba a Varela qué idioma +hablábamos, y un periodista pedÃa al mismo Sarmiento pormenores sobre nuestras luchas con -los mahometanos. Medio siglo más tarde, un ministro -de negocios extranjeros de una monarquía -europea, me preguntaba a mí si era cierto que la -República Argentina pensaba, con el Salvador, +los mahometanos. Medio siglo más tarde, un ministro +de negocios extranjeros de una monarquÃa +europea, me preguntaba a mà si era cierto que la +República Argentina pensaba, con el Salvador, Guatemala, Honduras, etc., formar un solo Estado... Hay que habituarse a estas cosas, trabajar -en silencio y orden, hasta que nuestro país se levante -tan alto sobre la línea del horizonte, que la +en silencio y orden, hasta que nuestro paÃs se levante +tan alto sobre la lÃnea del horizonte, que la distancia, como a los cuerpos celestes, no impida verlo y admirarlo. Si no me es permitido llevar, -como Sarmiento, piedras ciclópeas para la fundación, +como Sarmiento, piedras ciclópeas para la fundación, llevemos cada uno nuestro grano de arena; -nuestros hijos harán el resto, como nosotros hemos +nuestros hijos harán el resto, como nosotros hemos tratado de completar honradamente la obra de nuestros padres...</p> -<p>Sarmiento no se desanima, como no se desanimó -jamás, por ese estado de la opinión y emprende -su patriótica cruzada. Su primer choque es con -M. Dessage, jefe del departamento político del +<p>Sarmiento no se desanima, como no se desanimó +jamás, por ese estado de la opinión y emprende +su patriótica cruzada. Su primer choque es con +M. Dessage, jefe del departamento polÃtico del Ministerio del Interior y brazo derecho de M. Guizot. Sarmiento le explica: "Entre nosotros hay dos partidos, los hombres civilizados y las masas -semibárbaras.—El partido moderado, me corrige +semibárbaras.—El partido moderado, me corrige M. Dessage, esto es, el partido <i>moderado</i> que apoya a Luis Felipe, el mismo que apoya a Rosas.—No, -señor, son campesinos que llamamos gauchos.—¡Ah! -los propietarios, la <i>petite propriété</i>, la -burguesía...—Los hombres que aman las instituciones, -continúo...—La oposición, me rectifica -el ojo y el oído de M. Guizot, la oposición francesa -y la oposición a Rosas de esos que pretenden instituciones! +señor, son campesinos que llamamos gauchos.—¡Ah! +los propietarios, la <i>petite propriété</i>, la +burguesÃa...—Los hombres que aman las instituciones, +continúo...—La oposición, me rectifica +el ojo y el oÃdo de M. Guizot, la oposición francesa +y la oposición a Rosas de esos que pretenden instituciones! <span class="pagenum"><a name="Page_331" id="Page_331">[331]</a></span> Me esfuerzo en hacerle entender algo, -pero imposible! Es griego para él todo lo que hablo. +pero imposible! Es griego para él todo lo que hablo. En resumen, para ellos: Rosas igual Luis Felipe. La mazorca=el partido moderado.—Los gauchos==la -<i>petite propriété</i>.—Los unitarios=la oposición.—Paz, -Varela, etc.==Thiers, Rollín, Odilon-Barrot."</p> +<i>petite propriété</i>.—Los unitarios=la oposición.—Paz, +Varela, etc.==Thiers, RollÃn, Odilon-Barrot."</p> -<p>La conversación con M. Guizot es premeditadamente -banal por parte de éste, que afecta creer +<p>La conversación con M. Guizot es premeditadamente +banal por parte de éste, que afecta creer que Sarmiento, viniendo de Chile, donde ha pasado -seis años, no está interiorizado de los asuntos -del Río de la Plata.</p> +seis años, no está interiorizado de los asuntos +del RÃo de la Plata.</p> <p>La entrevista con el vicealmirante Mackau, ministro de marina, es uno de los buenos trozos de la -narración. Mackau es un imbécil acabado, de espeso +narración. Mackau es un imbécil acabado, de espeso cerebro al que no penetran las ideas ni a martillo. -Cuando no entiende, sonríe afablemente, lo +Cuando no entiende, sonrÃe afablemente, lo que hace que pase la vida sonriendo. Sarmiento, -más cómodo que con M. Guizot, le espeta un discurso +más cómodo que con M. Guizot, le espeta un discurso en tres partes, soberbio, admirable, el mejor -que haya pronunciado jamás, según él, y de pronto +que haya pronunciado jamás, según él, y de pronto se apercibe que el ruido de sus palabras llega al -oído del almirante como un "vago auvergnat" +oÃdo del almirante como un "vago auvergnat" que no ha escuchado ni comprendido. El rencor -de Sarmiento es formidable, y cuando más tarde -ve a Mackau ocupar su asiento en la Cámara, en +de Sarmiento es formidable, y cuando más tarde +ve a Mackau ocupar su asiento en la Cámara, en el banco de los ministros, le llama molusco!</p> -<p>Sarmiento va a buscar la opinión de los americanos -mismos, residentes en París y en todas partes +<p>Sarmiento va a buscar la opinión de los americanos +mismos, residentes en ParÃs y en todas partes encuentra "igual incapacidad de juzgar". -"San Martín es el ariete desmontado ya, que sirvió -a la destrucción de los españoles; hombre de +"San MartÃn es el ariete desmontado ya, que sirvió +a la destrucción de los españoles; hombre de una pieza; batido y ajado por las revoluciones americanas, ve en Rosas el defensor de la independencia -amenazada y su ánimo noble se exalta y -ofusca. Sarratea el compañero de orgía de Jorge -IV, antes de ser rey de Inglaterra, viejo escéptico, +amenazada y su ánimo noble se exalta y +ofusca. Sarratea el compañero de orgÃa de Jorge +IV, antes de ser rey de Inglaterra, viejo escéptico, <span class="pagenum"><a name="Page_332" id="Page_332">[332]</a></span> -Voltaire que no ha escrito, hoy todavía en -París mismo modelo de finura, de gracia noble y -de sencillez artística en el vestir, tiene, con más +Voltaire que no ha escrito, hoy todavÃa en +ParÃs mismo modelo de finura, de gracia noble y +de sencillez artÃstica en el vestir, tiene, con más talento y menos despilfarro, la gastada conciencia -de Olañeta. Rosales, el hombre más amable, el -cortesano de la monarquía, todo bondad para nosotros, +de Olañeta. Rosales, el hombre más amable, el +cortesano de la monarquÃa, todo bondad para nosotros, ha sido educado en este punto por Sarratea, -su Mephistópheles, el cual lo lanza a las confidencias +su Mephistópheles, el cual lo lanza a las confidencias con Luis Felipe, a quien pone miedo con la -indignación de la América."</p> +indignación de la América."</p> -<p>En fin, ve a M. Thiers. Este le escucha con atención, +<p>En fin, ve a M. Thiers. Este le escucha con atención, le pregunta por Varela, se muestra satisfecho -de sus datos, del nuevo aspecto de la cuestión +de sus datos, del nuevo aspecto de la cuestión que le presenta, mucha agua bendita, mucho jarabe -de pico, pero en el fondo, el egoísmo feroz del -orador y del político, que no ve sino temas de discursos -y argumentos de oposición, en la agonía de +de pico, pero en el fondo, el egoÃsmo feroz del +orador y del polÃtico, que no ve sino temas de discursos +y argumentos de oposición, en la agonÃa de un pueblo entero que perece bajo la bota de un -bárbaro. A la despedida, como un obsequio singular, +bárbaro. A la despedida, como un obsequio singular, Thiers comunica a Sarmiento, bajo la mayor -reserva, que en la próxima sesión de la Cámara, a +reserva, que en la próxima sesión de la Cámara, a la que le invita a asistir, va a hablar <i>tres horas</i>. -Me represento al petulante marsellés regocijándose -ya del efecto que va a producir sobre el espíritu +Me represento al petulante marsellés regocijándose +ya del efecto que va a producir sobre el espÃritu de ese joven americano, a quien ha descubierto -ilustración y talento y que se va a convertir, de +ilustración y talento y que se va a convertir, de regreso a su lejana patria, en trompeta de su fama.</p> -<p>Y Sarmiento va a la Cámara, contempla el curioso -espectáculo, sobre todo para un sudamericano -de entonces, de esas sesiones tumultuosas, vacías +<p>Y Sarmiento va a la Cámara, contempla el curioso +espectáculo, sobre todo para un sudamericano +de entonces, de esas sesiones tumultuosas, vacÃas y teatrales. Desde entonces me parece que -el régimen parlamentario está condenado a sus -ojos. Treinta años más tarde, redactaba yo <i>El Nacional</i> +el régimen parlamentario está condenado a sus +ojos. Treinta años más tarde, redactaba yo <i>El Nacional</i> de Buenos Aires y no era, por cierto, tierno -para la administración de Avellaneda. Sarmiento, +para la administración de Avellaneda. Sarmiento, como era natural, era siempre el primero en la -casa y los artículos que se le ocurría escribir, venían +casa y los artÃculos que se le ocurrÃa escribir, venÃan <span class="pagenum"><a name="Page_333" id="Page_333">[333]</a></span> directamente al Gerente, que los entregaba a -la composición, sin darme aviso, de acuerdo conmigo, +la composición, sin darme aviso, de acuerdo conmigo, sino en los casos en que era necesario mechar -de verbos el artículo o apuntalar una que -otra frase que había quedado en el aire. No recuerdo -a propósito de qué incidente en el que el -Ministerio había hecho un triste papel en el Congreso, +de verbos el artÃculo o apuntalar una que +otra frase que habÃa quedado en el aire. No recuerdo +a propósito de qué incidente en el que el +Ministerio habÃa hecho un triste papel en el Congreso, y tomando como base los estudios sobre la -Inglaterra en el siglo XVIII, de M. de Rémusat, -escribí un artículo convencido, entusiasta y, a mi -juicio, irrefutable, sobre las ventajas del régimen +Inglaterra en el siglo XVIII, de M. de Rémusat, +escribà un artÃculo convencido, entusiasta y, a mi +juicio, irrefutable, sobre las ventajas del régimen parlamentario y la necesidad de reformar nuestra -constitución en ese sentido. Al día siguiente, al -mismo tiempo que recibía cuatro líneas cariñosas -y aprobatorias del doctor Vicente F. López, llegó +constitución en ese sentido. Al dÃa siguiente, al +mismo tiempo que recibÃa cuatro lÃneas cariñosas +y aprobatorias del doctor Vicente F. López, llegó a mis manos... mi propio diario, <i>El Nacional</i>. En el sitio de honor, que era el que se reservaba siempre -a todo lo que Sarmiento escribía, porque el estilo -bastaba para firmarlo, se registraba la filípica -más furibunda que el redactor de <i>El Nacional</i> hubiera +a todo lo que Sarmiento escribÃa, porque el estilo +bastaba para firmarlo, se registraba la filÃpica +más furibunda que el redactor de <i>El Nacional</i> hubiera recibido hasta entonces. Iluso, ignorante, atrevido, -propagador de malas ideas, ¡qué no me decía -Sarmiento! Tuve un momento de indignación ante -esa falta de atención, de consideración para con un -hombre que desde que había empezado a pensar -por sí mismo, había sido un partidario decidido y -ardiente de Sarmiento. Tomé el diario y me fuí derechamente +propagador de malas ideas, ¡qué no me decÃa +Sarmiento! Tuve un momento de indignación ante +esa falta de atención, de consideración para con un +hombre que desde que habÃa empezado a pensar +por sà mismo, habÃa sido un partidario decidido y +ardiente de Sarmiento. Tomé el diario y me fuà derechamente a su casa, dispuesto a decirle todo lo -que tenía adentro y poner las cosas en su lugar. -Me recibió con su cordialidad un tanto uniforme +que tenÃa adentro y poner las cosas en su lugar. +Me recibió con su cordialidad un tanto uniforme para todo el mundo, y antes de darme tiempo de -tomar una actitud trágica y comenzar mi dolora, -tomó la palabra, como siempre, y debutó por esta -frase:—"¿Ha visto usted un artículo preconizando +tomar una actitud trágica y comenzar mi dolora, +tomó la palabra, como siempre, y debutó por esta +frase:—"¿Ha visto usted un artÃculo preconizando el sistema parlamentario en <i>El Nacional</i> de ayer?"—Ni una palabra del autor; y en el fondo, -no sé si sabía que era o no mío, ni le importaba +no sé si sabÃa que era o no mÃo, ni le importaba <span class="pagenum"><a name="Page_334" id="Page_334">[334]</a></span> -un bledo. De ahí partió para una carga a fondo -contra su <i>cauchemar</i>, tan completa, tan enérgica y +un bledo. De ahà partió para una carga a fondo +contra su <i>cauchemar</i>, tan completa, tan enérgica y tan decisiva, que mis convicciones tambalearon y ante aquella elocuencia, aquel saber y aquella experiencia, en vez de formular las recriminaciones -proyectadas, incliné la cabeza, hice la venia y salí.</p> +proyectadas, incliné la cabeza, hice la venia y salÃ.</p> -<p>Después he visto el régimen parlamentario en -acción, como todos los que han inventado los +<p>Después he visto el régimen parlamentario en +acción, como todos los que han inventado los hombres para gobernar las sociedades; lo que -he visto en Francia y especialmente en España, -país cuyas condiciones políticas y electorales se -acercan más a las nuestras, no ha sido por cierto +he visto en Francia y especialmente en España, +paÃs cuyas condiciones polÃticas y electorales se +acercan más a las nuestras, no ha sido por cierto como para debilitar las opiniones de Sarmiento. -Ningún sistema es bueno cuando no encarna la -tradición de un pueblo, sus costumbres y sus +Ningún sistema es bueno cuando no encarna la +tradición de un pueblo, sus costumbres y sus ideas. Por eso el gobierno parlamentario es una -maravilla en Inglaterra y un absurdo en España. -Por eso pienso que, hoy por hoy, el mejor régimen -político para la Rusia, es la autocracia. Nadie -me podrá quitar de la cabeza que es una -inspiración de insano dar derechos electorales a +maravilla en Inglaterra y un absurdo en España. +Por eso pienso que, hoy por hoy, el mejor régimen +polÃtico para la Rusia, es la autocracia. Nadie +me podrá quitar de la cabeza que es una +inspiración de insano dar derechos electorales a los negros de Dakar o a ciertos blancos del otro lado del agua...</p> <p>En el recinto, Sarmiento ve a "M. Mauguin, centro izquierdo, a Berryer, centro derecho, en -la izquierda a Barrot, Arago, Cormenín, Ledru-Rollin. -Lamartine, el <i>vizconde</i>, que tenía su +la izquierda a Barrot, Arago, CormenÃn, Ledru-Rollin. +Lamartine, el <i>vizconde</i>, que tenÃa su asiento en la extrema derecha, va caminando hacia la izquierda, como Beaumont y Duvergier -de Hauranne; Emilio de Girardin está en el -<i>beau milieu</i> del centro, es ministerial". La descripción +de Hauranne; Emilio de Girardin está en el +<i>beau milieu</i> del centro, es ministerial". La descripción del discurso de Thiers, a pesar de la -admiración que su facundia y su habilidad le -causan, revela en Sarmiento la triste impresión +admiración que su facundia y su habilidad le +causan, revela en Sarmiento la triste impresión que le produce la inanidad de esas paradas oratorias. El aplomo doctrinario, el soberbio -desdén de M. Guizot, la autoridad pedante de +desdén de M. Guizot, la autoridad pedante de <span class="pagenum"><a name="Page_335" id="Page_335">[335]</a></span> sus maneras de <i>magister</i>, la falta de honestidad que en el fondo hace ver la defensa de hechos -turbios, de verdaderos atentados a la moral pública, +turbios, de verdaderos atentados a la moral pública, la obediencia servil de aquella masa de elegidos del sufragio restringido, pero cuidadosamente escogido, todo hace comprender a Sarmiento -que aquel régimen está condenado y sus -días contados. Esa monarquía de Julio, que +que aquel régimen está condenado y sus +dÃas contados. Esa monarquÃa de Julio, que muchos conservadores en Francia consideran hoy -mismo como la época edénica de la libertad política, -fué uno de los sistemas más corrompidos +mismo como la época edénica de la libertad polÃtica, +fué uno de los sistemas más corrompidos y corruptores de la historia francesa. Entre otros -detalles, Sarmiento recuerda aquella donación a -Luis Felipe del corte de los bosques, que a razón -de un corte por siglo debía producir cuatro +detalles, Sarmiento recuerda aquella donación a +Luis Felipe del corte de los bosques, que a razón +de un corte por siglo debÃa producir cuatro millones de francos anuales y al que, por una talla devastadora, el rey ciudadano hizo producir -setenta y cinco millones el primer año!...</p> +setenta y cinco millones el primer año!...</p> <p class="p4 center">V</p> -<p>La narración de la visita de Sarmiento a San -Martín, es floja, o mejor dicho, la entrevista +<p>La narración de la visita de Sarmiento a San +MartÃn, es floja, o mejor dicho, la entrevista misma no responde a nuestra expectativa. Se -adivina que ha debido ser incómoda, poco cordial, +adivina que ha debido ser incómoda, poco cordial, a pesar de la deuda de gratitud que el ilustre -guerrero tenía para con el escritor que había -reivindicado en el corazón de Chile, el puesto -de honor que correspondía a San Martín. Podemos +guerrero tenÃa para con el escritor que habÃa +reivindicado en el corazón de Chile, el puesto +de honor que correspondÃa a San MartÃn. Podemos hoy hablar, con la reverencia que debemos a nuestros mayores, sobre todo a hombres como el vencedor de Maipo, con la verdad que la justicia -de la historia impone. Debía ser necesario +de la historia impone. DebÃa ser necesario todo el respeto y toda la gratitud inteligente de los hombres como Varela, Sarmiento y otros -argentinos ilustres que visitaban a San Martín +argentinos ilustres que visitaban a San MartÃn en su retiro, para rendirle ese homenaje. El <span class="pagenum"><a name="Page_336" id="Page_336">[336]</a></span> -envío de la espada de los Andes, símbolo vivo -de la más pura de nuestras glorias, al tirano +envÃo de la espada de los Andes, sÃmbolo vivo +de la más pura de nuestras glorias, al tirano brutal que condenaba ante los ojos del mundo el -esfuerzo por la independencia, debió herir mortalmente -el alma de los patriotas que hacía quince -años, en el destierro, en la prisión, en el -martirio, sostenían la causa de la libertad. Es -esa una triste página en la historia del gran -emancipador, tan triste como el abandono frío +esfuerzo por la independencia, debió herir mortalmente +el alma de los patriotas que hacÃa quince +años, en el destierro, en la prisión, en el +martirio, sostenÃan la causa de la libertad. Es +esa una triste página en la historia del gran +emancipador, tan triste como el abandono frÃo que hizo de su patria agonizante, para ir a buscar -en los campos de batalla, con un ejército que +en los campos de batalla, con un ejército que consideraba suyo a la manera de un <i>condottiere</i> italiano, la gloria militar que ambicionaba. No, -no es posible sostener que la adhesión de San -Martín a Rosas venía de su americanismo exaltado +no es posible sostener que la adhesión de San +MartÃn a Rosas venÃa de su americanismo exaltado y de su temor o su odio al extranjero. El -extranjero, para él, había sido el español, el -<i>godo</i>, y precisamente la única legión de extranjeros -que combatía por Rosas, era el cuerpo de -600 españoles que, a las órdenes de Oribe, estrechaba -el sitio de Montevideo. Lo que había -en el fondo era un odio, sí, pero contra los hombres +extranjero, para él, habÃa sido el español, el +<i>godo</i>, y precisamente la única legión de extranjeros +que combatÃa por Rosas, era el cuerpo de +600 españoles que, a las órdenes de Oribe, estrechaba +el sitio de Montevideo. Lo que habÃa +en el fondo era un odio, sÃ, pero contra los hombres del congreso de 1826, contra los <i>unitarios</i>, que -al pasar San Martín delante de Buenos Aires, +al pasar San MartÃn delante de Buenos Aires, no pudieron olvidar que a su desobediencia y al -indiferentismo con que miró las angustias de su +indiferentismo con que miró las angustias de su patria, bajo pretexto de no manchar sus laureles -en las luchas civiles, debimos los horrores del año +en las luchas civiles, debimos los horrores del año XX. Los unitarios pudieron equivocarse y la historia empieza ya a juzgar severamente los errores -de los más preclaros de entre ellos; pero la -pureza de intención de los que elevaron a Rivadavia -a la presidencia, será siempre un título +de los más preclaros de entre ellos; pero la +pureza de intención de los que elevaron a Rivadavia +a la presidencia, será siempre un tÃtulo de respeto para todas las generaciones de argentinos.</p> -<p>Nada encuentro más digno de veneración que -la figura y la acción de los hombres civiles de +<p>Nada encuentro más digno de veneración que +la figura y la acción de los hombres civiles de <span class="pagenum"><a name="Page_337" id="Page_337">[337]</a></span> -la lucha por la independencia, nada más noble +la lucha por la independencia, nada más noble y grande que el valor, la perseverancia inteligente, -la serena tenacidad de Pueyrredón. La -vida de campaña, la batalla, la victoria, la entrada -triunfal en las ciudades conquistadas ¿no es -acaso un sueño vivido para un militar? ¡Para -ellos, a quienes el mundo dió todo lo que el hombre +la serena tenacidad de Pueyrredón. La +vida de campaña, la batalla, la victoria, la entrada +triunfal en las ciudades conquistadas ¿no es +acaso un sueño vivido para un militar? ¡Para +ellos, a quienes el mundo dió todo lo que el hombre puede aspirar sobre la tierra, las estatuas, -las tumbas regias, los honores póstumos! ¡Para -el patriota abnegado que luchó, con el santo +las tumbas regias, los honores póstumos! ¡Para +el patriota abnegado que luchó, con el santo amor de la patria en el alma, en medio de la -asechanza, del odio, de la división y de la discordia, +asechanza, del odio, de la división y de la discordia, sacando de la miseria recursos para armar -ejércitos, con la Europa entera coaligada -contra su país, con Artigas en las selvas, los +ejércitos, con la Europa entera coaligada +contra su paÃs, con Artigas en las selvas, los portugueses en Montevideo y Morillo en el horizonte, -para él, para Pueyrredón, el olvido y -la ingratitud nacional! ¡No sé donde está su +para él, para Pueyrredón, el olvido y +la ingratitud nacional! ¡No sé donde está su tumba!</p> -<p>Fuera de las páginas consagradas a su acción -colosal en los trabajos históricos de López y +<p>Fuera de las páginas consagradas a su acción +colosal en los trabajos históricos de López y Mitre, no hay un libro en nuestra literatura sobre -el Directorio de Pueyrredón. Y sin embargo, -¿qué vida más preciosa y qué tema más -simpático puede encontrar la pluma de un escritor +el Directorio de Pueyrredón. Y sin embargo, +¿qué vida más preciosa y qué tema más +simpático puede encontrar la pluma de un escritor argentino? Las estatuas han empezado a -levantarse sobre nuestro suelo, símbolos vivos -de la gratitud nacional. No sé que exista ni un -busto de Pueyrredón. Nuestros partidos de campaña, +levantarse sobre nuestro suelo, sÃmbolos vivos +de la gratitud nacional. No sé que exista ni un +busto de Pueyrredón. Nuestros partidos de campaña, nuestros departamentos lejanos, van recibiendo el nombre de los hombres secundarios -de la revolución o las luchas civiles. A Pueyrredón -también se le asignó el suyo, pero como -si fuera por un propósito premeditado de olvido, -nadie llama al partido Pueyrredón, sino +de la revolución o las luchas civiles. A Pueyrredón +también se le asignó el suyo, pero como +si fuera por un propósito premeditado de olvido, +nadie llama al partido Pueyrredón, sino Mar del Plata. Por fin, en la misma ciudad de Buenos Aires, donde existe una plaza <span class="pagenum"><a name="Page_338" id="Page_338">[338]</a></span> "Lorea", pero no un habitante que pueda decir -quién fué ese ciudadano así glorificado, donde +quién fué ese ciudadano asà glorificado, donde dos de las calles principales se llaman de Buen -Orden y la Piedad, existe sólo una callejuela, -creo que es la más corta de todas, para conmemorar +Orden y la Piedad, existe sólo una callejuela, +creo que es la más corta de todas, para conmemorar la memoria del gran Director Supremo -de las Provincias Unidas del Río de la Plata.</p> +de las Provincias Unidas del RÃo de la Plata.</p> <p>Hago un llamado a la juventud argentina y -le entrego esa obra de reparación. Si ella estudia +le entrego esa obra de reparación. Si ella estudia esa vida, su entusiasmo por aquella nobleza -de alma, esa altura y esa distinción intelectual, -ese valor moral incomparable, la llevará a realizar +de alma, esa altura y esa distinción intelectual, +ese valor moral incomparable, la llevará a realizar lo que nosotros debimos hacer y no hemos -hecho, y pronto la soberbia figura de Pueyrredón -se levantará en una de nuestras plazas, +hecho, y pronto la soberbia figura de Pueyrredón +se levantará en una de nuestras plazas, para orgullo de nuestros ojos.</p> <p class="p4 center">VI</p> -<p>"Al despedirme de mi buen amigo el señor -Montt, refiere Sarmiento, le decía yo con aquella +<p>"Al despedirme de mi buen amigo el señor +Montt, refiere Sarmiento, le decÃa yo con aquella modestia que me caracteriza: la llave de dos -puertas llevo para penetrar en París, la recomendación +puertas llevo para penetrar en ParÃs, la recomendación oficial del gobierno de Chile y el "Facundo"; tengo fe en este libro. Llego, pues, -a París y pruebo la segunda llave. ¡Nada! Ni -para atrás, ni para adelante; no hace a ningún -ojo. La desgracia había querido que se perdiese -un envío de algunos ejemplares hecho de Valparaíso. -Tenía yo uno, pero ¿cómo deshacerme -de él? ¿Cómo darlo a todos los diarios, a -todas las revistas a un tiempo? Yo quería decir +a ParÃs y pruebo la segunda llave. ¡Nada! Ni +para atrás, ni para adelante; no hace a ningún +ojo. La desgracia habÃa querido que se perdiese +un envÃo de algunos ejemplares hecho de ValparaÃso. +TenÃa yo uno, pero ¿cómo deshacerme +de él? ¿Cómo darlo a todos los diarios, a +todas las revistas a un tiempo? Yo querÃa decir a cada escritor que encontraba: <i>anch'io</i>! Pero -mi libro estaba en mal español y el español es -una lengua desconocida en París, donde creen -los sabios que sólo se hablaba en tiempo de Lope -de Vega o Calderón; después ha degenerado en +mi libro estaba en mal español y el español es +una lengua desconocida en ParÃs, donde creen +los sabios que sólo se hablaba en tiempo de Lope +de Vega o Calderón; después ha degenerado en <span class="pagenum"><a name="Page_339" id="Page_339">[339]</a></span> dialecto inmanejable para las ideas; tengo, pues, -que gastar cien francos para que algún orientalista +que gastar cien francos para que algún orientalista me traduzca alguna parte."</p> -<p>Aquí empieza para Sarmiento la azarosa tribulación +<p>Aquà empieza para Sarmiento la azarosa tribulación del autor novel que con su manuscrito debajo del brazo se presenta a los dispensadores de gloria. Por consejo de un amigo, ve a M. Buloz, el <i>tuerto</i> director de la <i>Revista de Ambos -Mundos</i> y de la Opera Cómica, el hombre sobre -quien se ejercitaba con más furia la acerba -crítica de los escritores franceses, pero cuya perseverancia -creó la revista tipo, que durante tan -largos años ha mantenido su incontrastable autoridad +Mundos</i> y de la Opera Cómica, el hombre sobre +quien se ejercitaba con más furia la acerba +crÃtica de los escritores franceses, pero cuya perseverancia +creó la revista tipo, que durante tan +largos años ha mantenido su incontrastable autoridad sobre el mundo civilizado, hasta que muerto -el cíclope, y refractaria a la penetración de -las nuevas corrientes que debían refrescar y vivificar -su sangre, vió crecer a su lado émulos que -en otro tiempo habría despreciado y que le toman +el cÃclope, y refractaria a la penetración de +las nuevas corrientes que debÃan refrescar y vivificar +su sangre, vió crecer a su lado émulos que +en otro tiempo habrÃa despreciado y que le toman hoy una buena parte de su sitio al sol.</p> <p>Nuestro pobre americano, consciente del valor de su trabajo, vuelve todas las semanas a -conocer el destino que le espera. ¡Nada! No se -ha leído aún: hasta el otro jueves. Sarmiento +conocer el destino que le espera. ¡Nada! No se +ha leÃdo aún: hasta el otro jueves. Sarmiento persiste, porque quiere conocer a los hombres de letras y desea ser introducido por su "Facundo", para que le traten de igual a igual. Por fin, un -día, día radiante para él, "las puertas de la redacción -se me abren de par en par. ¡Qué transformación! +dÃa, dÃa radiante para él, "las puertas de la redacción +se me abren de par en par. ¡Qué transformación! M. Buloz tiene dos ojos esta vez, el uno que mira dulce y respetuosamente, el otro -que no mira, pero que pestañea y agasaja, como -perrito que menea la cola. Me habla con efusión, +que no mira, pero que pestañea y agasaja, como +perrito que menea la cola. Me habla con efusión, me introduce, me presenta a cuatro redactores -que esperan para solemnizar la recepción. Soy yo +que esperan para solemnizar la recepción. Soy yo el autor del manuscrito.... (una reverencia).... el americano... (una reverencia), el estadista, el historiador... me saludan, me hacen reverencias. <span class="pagenum"><a name="Page_340" id="Page_340">[340]</a></span> Se habla del libro. Hay un redactor encargado -del <i>Compte-rendu</i> de los libros españoles, que +del <i>Compte-rendu</i> de los libros españoles, que quiere ver la obra entera para estudiar el asunto. -M. Buloz me suplica que me encargue de la redacción -de los artículos sobre la América. La -<i>Revista</i> ha faltado a su título de <i>Ambos Mundos</i>, +M. Buloz me suplica que me encargue de la redacción +de los artÃculos sobre la América. La +<i>Revista</i> ha faltado a su tÃtulo de <i>Ambos Mundos</i>, por falta de hombres competentes; podemos arreglarnos. -Desgraciadamente, el artículo sobre mi libro -no puede aparecer sino en dos meses. Están -tomadas las columnas para muchos más; pero se -hará una alteración."</p> +Desgraciadamente, el artÃculo sobre mi libro +no puede aparecer sino en dos meses. Están +tomadas las columnas para muchos más; pero se +hará una alteración."</p> -<p>Contento con esa recepción y esa esperanza -(el artículo de la Revista apareció<a name="FNanchor_23" id="FNanchor_23" href="#Footnote_23" class="fnanchor">[23]</a> cuando +<p>Contento con esa recepción y esa esperanza +(el artÃculo de la Revista apareció<a name="FNanchor_23" id="FNanchor_23" href="#Footnote_23" class="fnanchor">[23]</a> cuando Sarmiento estaba en Barcelona, donde tanto por -cartas de introducción como por el éxito de su +cartas de introducción como por el éxito de su trabajo, M. de Lesseps, el futuro hombre de Suez, -cónsul de Francia entonces, le recibió muy cordialmente), +cónsul de Francia entonces, le recibió muy cordialmente), animado ya, pues, Sarmiento ve a algunas notabilidades de las letras, a Ledru-Rollin, -en casa de San Martín, de quien es vecino, a -Jules Janín, en su escritorio, saliendo encantado -de su trato familiar. Penetra en el salón de +en casa de San MartÃn, de quien es vecino, a +Jules JanÃn, en su escritorio, saliendo encantado +de su trato familiar. Penetra en el salón de madame Tastu, "donde puede entrar la mano muy <span class="pagenum"><a name="Page_341" id="Page_341">[341]</a></span> -adentro de las llagas de la Francia". Allí ve a -Cormenín, a Tissot, el diarista formidable que -tanto contribuyó a dar en tierra con los Borbones. -Por fin, sus estudios sobre educación primaria +adentro de las llagas de la Francia". Allà ve a +CormenÃn, a Tissot, el diarista formidable que +tanto contribuyó a dar en tierra con los Borbones. +Por fin, sus estudios sobre educación primaria le ponen en contacto con sabios y hombres profesionales.</p> -<p>Sarmiento, que viene de un mundo semibárbaro -aún, donde los restos de aquella civilidad +<p>Sarmiento, que viene de un mundo semibárbaro +aún, donde los restos de aquella civilidad estrecha y acompasada de la colonia se han refugiado -en un núcleo social bien restringido, -mientras la masa del pueblo, sumida en la anarquía, +en un núcleo social bien restringido, +mientras la masa del pueblo, sumida en la anarquÃa, parece retrogradar al salvajismo, queda encantado -ante la cultura de ese pueblo francés, -que lleva de frente los más arduos trabajos de -la inteligencia, las más delicadas creaciones del +ante la cultura de ese pueblo francés, +que lleva de frente los más arduos trabajos de +la inteligencia, las más delicadas creaciones del arte, sin decaer un punto de su virilidad ni en -la energía con que defiende su patrimonio histórico...</p> +la energÃa con que defiende su patrimonio histórico...</p> -<p>Los bailes públicos de París, mucho más en voga -entonces que medio siglo más tarde, pues la democracia +<p>Los bailes públicos de ParÃs, mucho más en voga +entonces que medio siglo más tarde, pues la democracia ha penetrado hasta ellos y hoy se confunden -allí no sólo todas las clases sociales, sino también -todos los gremios, entretenían a Sarmiento lo que +allà no sólo todas las clases sociales, sino también +todos los gremios, entretenÃan a Sarmiento lo que no es decible. Se asoma a ellos, dice, de vez en <span class="pagenum"><a name="Page_342" id="Page_342">[342]</a></span> cuando, "para curarme del mal de la patria, que me incomoda. No tengo ni gusto ni dinero para engolfarme en las costosas frivolidades cuyo goce -envidio a otros. ¡Ah! si tuviera cuarenta mil pesos -nada más, ¡qué año me daba en París! ¡Qué página -luminosa ponía en mis recuerdos para la vejez! +envidio a otros. ¡Ah! si tuviera cuarenta mil pesos +nada más, ¡qué año me daba en ParÃs! ¡Qué página +luminosa ponÃa en mis recuerdos para la vejez! Pero soy <i>sage</i> y me contento con mirar, en lugar de <i>pilquinear</i>, como hacen otros".</p> -<p>¿Cómo es eso? ¿No <i>pilquineamos</i> porque no nos +<p>¿Cómo es eso? ¿No <i>pilquineamos</i> porque no nos gusta o porque no tenemos cuarenta mil pesos? -Tengo para mí que la segunda razón ha de haber -influído más que la primera en la <i>sagesse</i> de Sarmiento, +Tengo para mà que la segunda razón ha de haber +influÃdo más que la primera en la <i>sagesse</i> de Sarmiento, a estar a la complacencia con que describe el baile del <i>Ranelagh</i>, donde ha visto a Balzac, Jorge Sand y otras notabilidades literarias; el -<i>Chateau-Rouge</i>, como iluminación, le fascina; <i>Mabille</i>, -que ostenta las bailarinas más afamadas, la -<i>Chaumière</i>, el edén del barrio latino, y a estar también +<i>Chateau-Rouge</i>, como iluminación, le fascina; <i>Mabille</i>, +que ostenta las bailarinas más afamadas, la +<i>Chaumière</i>, el edén del barrio latino, y a estar también al estilo inflamado con que describe las proezas -coreográficas de la <i>Rigolette</i>, precursora ancestral +coreográficas de la <i>Rigolette</i>, precursora ancestral de <i>Grille d'Egout</i> y la <i>Goulue</i>.</p> -<p>El <i>Hipódromo</i> le inspira una brillante descripción. +<p>El <i>Hipódromo</i> le inspira una brillante descripción. En fin, va a todas partes, mira, observa, se mueve y va haciendo piel nueva dentro de esta -atmósfera, sin acción para aquellos que han nacido +atmósfera, sin acción para aquellos que han nacido refractarios a todo progreso interno, pero incomparable para acelerar el desenvolvimiento de todo germen de luz que brille vacilante en el fondo de una conciencia humana.</p> -<p>Sarmiento se pone en camino para España y en -las duras e implacables páginas que consagra a la +<p>Sarmiento se pone en camino para España y en +las duras e implacables páginas que consagra a la madre patria, y cuyo estudio sale de ese cuadro, parece dar la pauta a Buckle para su inexorable juicio. La Italia le atrae en seguida "para educarme y poder hablar de bellas artes." Promete -volver a París después de estas correrías, pero sus +volver a ParÃs después de estas correrÃas, pero sus cartas de viaje no mencionan una nueva permanencia <span class="pagenum"><a name="Page_343" id="Page_343">[343]</a></span> en la capital francesa. Del otro lado del mar le esperan los Estados Unidos, cuya admirable naturaleza describe con la misma pluma que -trazó en el <i>Facundo</i> el cuadro inmortal de nuestra +trazó en el <i>Facundo</i> el cuadro inmortal de nuestra tierra. En aquel mundo nuevo desaparece el viejo -espíritu curioso; cuando Sarmiento abandone la patria -de Washington, será el hombre de Estado llamado +espÃritu curioso; cuando Sarmiento abandone la patria +de Washington, será el hombre de Estado llamado a tan altos destinos...</p> -<p>Bajo la impresión de mi respeto profundo por +<p>Bajo la impresión de mi respeto profundo por la memoria de ese hombre extraordinario y del -afecto que siempre me inspiró, he querido recorrer -de nuevo los sitios que él visitó en París. En el -andar vertiginoso de nuestro siglo, cincuenta años +afecto que siempre me inspiró, he querido recorrer +de nuevo los sitios que él visitó en ParÃs. En el +andar vertiginoso de nuestro siglo, cincuenta años son un espacio enorme. Todo ha cambiado en la faz del mundo, incluso la patria que Sarmiento -amó con toda su alma y a la que consagró, con -admirable esfuerzo de cerebro y corazón, su larga +amó con toda su alma y a la que consagró, con +admirable esfuerzo de cerebro y corazón, su larga y soberbia vida...</p> <p class="i4"> -París, Octubre, 1896.<br /> +ParÃs, Octubre, 1896.<br /> </p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_23" id="Footnote_23" href="#FNanchor_23"> -<span class="label">[23]</span></a> He tenido la curiosidad de leer el artículo que la -"Revista de Ambos Mundos" dedicó al "Facundo". Está -en el número del 15 de Noviembre de 1846, bajo el título -"De l'Americanisme et des républiques du Sud—La société -argentine. Quiroga et Rosas". Luego el título completo +<span class="label">[23]</span></a> He tenido la curiosidad de leer el artÃculo que la +"Revista de Ambos Mundos" dedicó al "Facundo". Está +en el número del 15 de Noviembre de 1846, bajo el tÃtulo +"De l'Americanisme et des républiques du Sud—La société +argentine. Quiroga et Rosas". Luego el tÃtulo completo del libro de Sarmiento y el de un folleto, "Cuestiones americanas", del mismo. Es un buen trabajo de M. -Charles de Mazade, un análisis completo de "Civilización -y barbarie". Se ve que el crítico ha aprendido el asunto -en el libro que analiza y que ha leído con conciencia. +Charles de Mazade, un análisis completo de "Civilización +y barbarie". Se ve que el crÃtico ha aprendido el asunto +en el libro que analiza y que ha leÃdo con conciencia. Las "Cuestiones americanas" le han ayudado mucho para -darse cuenta del estado de los países del Plata, que a la -verdad no debía ser muy fácil de entender para un francés +darse cuenta del estado de los paÃses del Plata, que a la +verdad no debÃa ser muy fácil de entender para un francés de 1846. Hablando de Montevideo, dice M. de Mazade: "se ha comparado Montevideo a Coblentz; Coblentz si se -quiere, pero es allí que se refugió la inteligencia argentina". +quiere, pero es allà que se refugió la inteligencia argentina". Sobre el libro, escribe: "obra nueva y llena de atractivo, instructiva como la historia, interesante como -una novela, brillante de imágenes y de color".</p> +una novela, brillante de imágenes y de color".</p> <p>"El libro del Sr. Sarmiento, agrega, es una de las obras -excepcionales de la nueva América, en el que brilla alguna -originalidad; es un estudio hecho sobre lo vivo, enérgico, -profundo, de todos los fenómenos de la sociedad +excepcionales de la nueva América, en el que brilla alguna +originalidad; es un estudio hecho sobre lo vivo, enérgico, +profundo, de todos los fenómenos de la sociedad americana y particularmente de la sociedad argentina. -El esplendor del estilo está a la altura del vigor del pensamiento".</p> +El esplendor del estilo está a la altura del vigor del pensamiento".</p> -<p>"El "americanismo", dice más adelante, representa la -holgazanería, la indisciplina, la pereza, la puerilidad salvaje, +<p>"El "americanismo", dice más adelante, representa la +holgazanerÃa, la indisciplina, la pereza, la puerilidad salvaje, todas las inclinaciones estacionarias, todas las pasiones -hostiles a la civilización; la ignorancia, la degeneración -física de las razas, así como su corrupción moral..... +hostiles a la civilización; la ignorancia, la degeneración +fÃsica de las razas, asà como su corrupción moral..... Obligando a las potencias europeas a emplear -las armas contra él, el americanismo ha puesto en claro +las armas contra él, el americanismo ha puesto en claro un hecho que resume las relaciones de ambos mundos: -es que la Europa se verá fatalmente empujada a hacer la -conquista material de la América, si no hace pacíficamente +es que la Europa se verá fatalmente empujada a hacer la +conquista material de la América, si no hace pacÃficamente su conquista moral".</p> -<p>El segundo término del vaticinio se va cumpliendo, -pero ¡cuán lentamente!</p></div> +<p>El segundo término del vaticinio se va cumpliendo, +pero ¡cuán lentamente!</p></div> <h2><a name="Nuevos_rumbos_humanos" id="Nuevos_rumbos_humanos">Nuevos rumbos humanos</a></h2> <p class="center">I</p> -<p>También yo, como la mayor parte de los que estas -líneas lean, he atravesado la edad soberana por +<p>También yo, como la mayor parte de los que estas +lÃneas lean, he atravesado la edad soberana por excelencia, aquella en la que se profesan ideas claras, netas y precisas sobre todas las cuestiones capitales de la vida humana, en la que poco se duda, todo se afirma, y en la que la voz de la experiencia -suena como nota falsa en los oídos habituados +suena como nota falsa en los oÃdos habituados a la rotundidad sonora de las afirmaciones absolutas. -Es un fenómeno que ocurre allá por los veinte -años y que dura más o menos tiempo, según la -previa posición individual para resistir, dentro del +Es un fenómeno que ocurre allá por los veinte +años y que dura más o menos tiempo, según la +previa posición individual para resistir, dentro del ideal, a los rudos y repetidos golpes de la vida positiva. Entre esas convicciones profundas, tan numerosas -como los deliciosos fenómenos de la naturaleza +como los deliciosos fenómenos de la naturaleza al venir la primavera, abrigaba una que, en -materia de sociología política, formaba un credo -definitivo y sobre el que nunca pensé, no diré cambiar -de criterio, pero ni aún dudar. No concebía, -no podía concebir otra forma legítima de gobierno, +materia de sociologÃa polÃtica, formaba un credo +definitivo y sobre el que nunca pensé, no diré cambiar +de criterio, pero ni aún dudar. No concebÃa, +no podÃa concebir otra forma legÃtima de gobierno, para las sociedades humanas, que el gobierno -republicano y representativo. A lo sumo, allá en -mis cavilosidades filosóficas sobre la materia, admitía +republicano y representativo. A lo sumo, allá en +mis cavilosidades filosóficas sobre la materia, admitÃa que se pudiera disentir sobre las ventajas de la -federación, y encontraba puesto en razón que hubiera +federación, y encontraba puesto en razón que hubiera gentes que sostuvieran la superioridad del<span class="pagenum"><a name="Page_346" id="Page_346">[346]</a></span> -régimen unitario. Pero, admitir la legitimidad, -menos aún, la conveniencia, en nombre de intereses -más o menos graves, de la institución monárquica, -me parecía tan absurdo entonces como no profesar +régimen unitario. Pero, admitir la legitimidad, +menos aún, la conveniencia, en nombre de intereses +más o menos graves, de la institución monárquica, +me parecÃa tan absurdo entonces como no profesar el libre cambio o sostener la necesidad de reglamentar la libertad de la prensa. Todo argumento -adverso a mi absolutismo democrático, se estrellaba +adverso a mi absolutismo democrático, se estrellaba contra la idea de la dignidad humana, en tal forma arraigada en mi conciencia, que no encontraba <i>modus vivendi</i> honorable entre ella y el privilegio antinatural de una familia sobre el resto -del pueblo. Más tarde, procuraba explicarme esa -preocupación, de la que participan todos los argentinos +del pueblo. Más tarde, procuraba explicarme esa +preocupación, de la que participan todos los argentinos que viven exclusivamente dentro de la conciencia nacional, recordando los antecedentes -políticos peculiares de nuestro país: aquel monarca -español, viviendo eternamente en el limbo para -nosotros; sus representantes aquí, insignificantes -cuando no ridículos, nulos en los momentos de acción -histórica; nuestra lenta y democrática formación +polÃticos peculiares de nuestro paÃs: aquel monarca +español, viviendo eternamente en el limbo para +nosotros; sus representantes aquÃ, insignificantes +cuando no ridÃculos, nulos en los momentos de acción +histórica; nuestra lenta y democrática formación colonial, y, por fin, la forma republicana de gobierno, surgiendo impetuosa en el suelo argentino, -imponiéndose a los patriotas inconscientes de +imponiéndose a los patriotas inconscientes de su fuerza irresistible, y arrastrando como hojarasca -todas las combinaciones de la política y los -cálculos de la diplomacia. Así procuraba explicarme, -repito, ese sentimiento de repulsión que continuaba -dominándome; y fué armado de esa inflexibilidad +todas las combinaciones de la polÃtica y los +cálculos de la diplomacia. Asà procuraba explicarme, +repito, ese sentimiento de repulsión que continuaba +dominándome; y fué armado de esa inflexibilidad moral, de ese convencimiento recio e inabordable, -que eché a rodar mi cuerpo y mi espíritu +que eché a rodar mi cuerpo y mi espÃritu por esos mundos de Dios, movido por un impulso -que creí durara un año y que me mantuvo casi tres, -lustros lejos de mi patria. Fué durante ese tiempo -y bajo la acción de los medios en que vivía, que +que creà durara un año y que me mantuvo casi tres, +lustros lejos de mi patria. Fué durante ese tiempo +y bajo la acción de los medios en que vivÃa, que mis ideas sobre el gobierno de los hombres, empezaron a recibir los primeros choques, a perder su -austeridad, por decirlo así, y a moverse de tal suer<span class="pagenum"><a name="Page_347" id="Page_347">[347]</a></span>te, +austeridad, por decirlo asÃ, y a moverse de tal suer<span class="pagenum"><a name="Page_347" id="Page_347">[347]</a></span>te, que aun hoy las siento crujir, presintiendo vagamente -que he de llegar al término de mi jornada +que he de llegar al término de mi jornada sin encontrar los medios de resolver el conflicto.</p> -<p>Ocúrreseme, pues, exponer sinceramente las -fases de esa crisis, augurando a mis jóvenes lectores -argentinos que, cual más, cual menos, pasarán -todos por la misma, por poco que la proyección -de su pensamiento alcance a la región de +<p>Ocúrreseme, pues, exponer sinceramente las +fases de esa crisis, augurando a mis jóvenes lectores +argentinos que, cual más, cual menos, pasarán +todos por la misma, por poco que la proyección +de su pensamiento alcance a la región de las ideas generales.</p> <p class="p4 center">II</p> -<p>Hace ya más de medio siglo que Tocqueville -reveló a la Europa el curioso fenómeno de la democracia -natural, que había encontrado en los +<p>Hace ya más de medio siglo que Tocqueville +reveló a la Europa el curioso fenómeno de la democracia +natural, que habÃa encontrado en los Estados Unidos; y digo natural, porque a mis -ojos el mérito extraordinario de ese pensador, hoy -un tanto olvidado y a cuyas obras sólo falta la -mortaja del pergamino, fué ver en la democracia +ojos el mérito extraordinario de ese pensador, hoy +un tanto olvidado y a cuyas obras sólo falta la +mortaja del pergamino, fué ver en la democracia americana un hecho social y no un hecho legal. -Vió que ese organismo político había surgido del -seno de ese pueblo, por causas tan lógicas como -las que determinan el clima de una región, y auguró -a la Europa, para época no lejana, el advenimiento -de la democracia triunfante, así que +Vió que ese organismo polÃtico habÃa surgido del +seno de ese pueblo, por causas tan lógicas como +las que determinan el clima de una región, y auguró +a la Europa, para época no lejana, el advenimiento +de la democracia triunfante, asà que las condiciones sociales que en ella predominaban, -se fueran acercando, bajo la acción de los progresos, -de la ciencia y de la educación popular, al +se fueran acercando, bajo la acción de los progresos, +de la ciencia y de la educación popular, al estado en que se hallaba la sociedad norteamericana. -Tocqueville fué más lejos aún, y en un -capítulo admirable dió la voz de alerta contra los -peligros que ese triunfo definitivo podría traer para -el progreso humano. Como acción general, la palabra -de Tocqueville cayó en el vacío; los Estados +Tocqueville fué más lejos aún, y en un +capÃtulo admirable dió la voz de alerta contra los +peligros que ese triunfo definitivo podrÃa traer para +el progreso humano. Como acción general, la palabra +de Tocqueville cayó en el vacÃo; los Estados Unidos eran para la Europa una nebulosa, interesante, -sin duda, pero extraña a su sistema; algo -así como los canales de Venecia, que se admiran sin<span class="pagenum"><a name="Page_348" id="Page_348">[348]</a></span> +sin duda, pero extraña a su sistema; algo +asà como los canales de Venecia, que se admiran sin<span class="pagenum"><a name="Page_348" id="Page_348">[348]</a></span> que por eso se le ocurra a nadie cavar y llenar de -agua las calles de París o Viena.</p> +agua las calles de ParÃs o Viena.</p> <p>Tocqueville estudiaba la marcha de la marea -desde los orígenes de la historia moderna, y al -determinar la ley de ascensión del número sobre -las clases, en los organismos sociales, predecía, tal -vez para una época más remota que la actual, el -ascendiente irresistible de las masas. Más tarde, -otro espíritu superior, tan noble y puro como el -de Tocqueville, pero quizá más apasionado y menos +desde los orÃgenes de la historia moderna, y al +determinar la ley de ascensión del número sobre +las clases, en los organismos sociales, predecÃa, tal +vez para una época más remota que la actual, el +ascendiente irresistible de las masas. Más tarde, +otro espÃritu superior, tan noble y puro como el +de Tocqueville, pero quizá más apasionado y menos sereno, Stuart Mill, llegaba, por el estudio del -desenvolvimiento humano, al que había aplicado -las reglas de una lógica por él dotada de nueva +desenvolvimiento humano, al que habÃa aplicado +las reglas de una lógica por él dotada de nueva vida y vigor, a ese socialismo vago, indeterminado -y temeroso, en el que caen los espíritus sinceros -que en la tensión especulativa, pierden el contacto -moderador de la tierra. Stuart Mill no cayó +y temeroso, en el que caen los espÃritus sinceros +que en la tensión especulativa, pierden el contacto +moderador de la tierra. Stuart Mill no cayó bajo aquella desesperanza triste y profunda que -invadió el alma de Tocqueville, el día del golpe -de Estado del 2 de Diciembre; pero la sorda irritación -de su espíritu, ante la lentitud de las reformas +invadió el alma de Tocqueville, el dÃa del golpe +de Estado del 2 de Diciembre; pero la sorda irritación +de su espÃritu, ante la lentitud de las reformas que reclamaba como indispensables para la -sociedad política de Inglaterra, le minaba sordamente. -Era inglés y conocía a su patria; sabía -que si ésta se había salvado de los horrores del -93, si no debía temerlos para lo futuro, como los -temía Heine para la Alemania, era precisamente +sociedad polÃtica de Inglaterra, le minaba sordamente. +Era inglés y conocÃa a su patria; sabÃa +que si ésta se habÃa salvado de los horrores del +93, si no debÃa temerlos para lo futuro, como los +temÃa Heine para la Alemania, era precisamente por ese andar pausado de la historia inglesa, ese respeto profundo a lo pasado, ese fetiquismo de -lo existente, que sólo se rinde a la innovación cuando -ésta ha penetrado ya en las costumbres. Nacía, -la prisa de Mill, de que sentía rugir sordamente -la ola; comprendía que nada ni nadie podría resistirla +lo existente, que sólo se rinde a la innovación cuando +ésta ha penetrado ya en las costumbres. NacÃa, +la prisa de Mill, de que sentÃa rugir sordamente +la ola; comprendÃa que nada ni nadie podrÃa resistirla y juzgaba que, de no allanarle el camino, -arrasaría todo.</p> +arrasarÃa todo.</p> <p>Y bien, el hecho se ha producido, antes de la -época predicha, y hoy nos encontramos con la de<span class="pagenum"><a name="Page_349" id="Page_349">[349]</a></span>mocracia +época predicha, y hoy nos encontramos con la de<span class="pagenum"><a name="Page_349" id="Page_349">[349]</a></span>mocracia triunfante en las ideas, en las costumbres y en las leyes. Veamos si la sociedad humana se va -acercando al ideal, al objetivo lógico de todo organismo, +acercando al ideal, al objetivo lógico de todo organismo, colectivo o individual, esto es, a su bienestar y su perfeccionamiento.</p> @@ -11182,143 +11144,143 @@ y su perfeccionamiento.</p> <p>Es indudable que las condiciones de la vida humana en el presente son infinitamente superiores -a las del pasado. Por un fenómeno curioso, a medida +a las del pasado. Por un fenómeno curioso, a medida que el sentimiento religioso se ha ido debilitando en la conciencia de los hombres, aquella -piedad que él proclamaba como elemento de salvación +piedad que él proclamaba como elemento de salvación y regla normal de la existencia, ha venido -desarrollándose, ya sea por las exigencias de la -defensa social, ya porque la cultura del espíritu +desarrollándose, ya sea por las exigencias de la +defensa social, ya porque la cultura del espÃritu determine un sentimiento de solidaridad, desconocido para aquellos que vivieron petrificados en -la legitimidad de la división por castas. En todos +la legitimidad de la división por castas. En todos los pueblos civilizados la caridad se ha organizado -y a más de los donativos espontáneos, una buena -parte de la renta pública está destinada a la manutención +y a más de los donativos espontáneos, una buena +parte de la renta pública está destinada a la manutención y abrigo de los desheredados. Hace cien -años cada cama de hospital era, más que lecho, -tumba de tres o más enfermos. Las gentes del -campo esperaban como una bendición el retorno +años cada cama de hospital era, más que lecho, +tumba de tres o más enfermos. Las gentes del +campo esperaban como una bendición el retorno de la primavera, para alimentarse de las yerbas, a la par de los animales que custodiaban. Las leyes penales, de una crueldad inexcusable, castigaban -los delitos del proletario con más rigor que los crímenes +los delitos del proletario con más rigor que los crÃmenes del grande. Las jurisdicciones especiales eran la regla, y la justicia era un mito que la -imaginación popular, sumida en la desesperanza, -colocaba en el pasado. Hoy, es tal la condición +imaginación popular, sumida en la desesperanza, +colocaba en el pasado. Hoy, es tal la condición material del obrero, del agricultor, del vago mismo,<span class="pagenum"><a name="Page_350" id="Page_350">[350]</a></span> -que habría sido un sueño ahora un siglo. Aquel -obrero que en su furia instintiva arrojó al Ródano -la máquina de tejer inventada por Jacquard, +que habrÃa sido un sueño ahora un siglo. Aquel +obrero que en su furia instintiva arrojó al Ródano +la máquina de tejer inventada por Jacquard, sin comprender que no hay ahorro de fuerza que -no aproveche a la humanidad entera, fué el último -representante de su tiempo. Con su grito de cólera -se hundió para siempre la esclavitud del hombre -y surgió el imperio de la ciencia sobre la naturaleza. -La Revolución francesa, con sus declaraciones, -sus derechos políticos, sus sacudimientos, sus -grandezas y sus horrores, habría sido estéril para +no aproveche a la humanidad entera, fué el último +representante de su tiempo. Con su grito de cólera +se hundió para siempre la esclavitud del hombre +y surgió el imperio de la ciencia sobre la naturaleza. +La Revolución francesa, con sus declaraciones, +sus derechos polÃticos, sus sacudimientos, sus +grandezas y sus horrores, habrÃa sido estéril para la humanidad, como lo fueron las de 1640 y 1688 de Inglaterra, si no hubiera precedido por pocos -años aquel esfuerzo de la inteligencia humana que, -con la física, la química y la mecánica, iba a transformar +años aquel esfuerzo de la inteligencia humana que, +con la fÃsica, la quÃmica y la mecánica, iba a transformar la faz del universo.</p> -<p>No es, pues, a las instituciones políticas que corresponde +<p>No es, pues, a las instituciones polÃticas que corresponde el honor del mejoramiento incontestable en las condiciones de la vida humana. La rapidez -en el transporte de los cuerpos, en la transmisión +en el transporte de los cuerpos, en la transmisión de las ideas y de la palabra, no es mayor en Suiza que en Rusia; los descubrimientos de Claudio Bernard, de Chevreul y de Pasteur son -la base de la industria así en Austria como en -Bélgica. Bajo el punto de vista del bienestar humano, -pues, ¿qué diferencia esencial hay entre los -pueblos que gozan de instituciones democráticas y -aquellos que se mantienen aún bajo el régimen monárquico? +la base de la industria asà en Austria como en +Bélgica. Bajo el punto de vista del bienestar humano, +pues, ¿qué diferencia esencial hay entre los +pueblos que gozan de instituciones democráticas y +aquellos que se mantienen aún bajo el régimen monárquico? Confieso que no la veo; diferencia la hay, indudablemente, pero responde a causas completamente -ajenas a este orden de ideas. Sería tan +ajenas a este orden de ideas. SerÃa tan absurdo atribuir la potencia industrial de la Francia a su sistema actual de gobierno, como responsabilizar -a la reyecía portuguesa de la decadencia +a la reyecÃa portuguesa de la decadencia de ese pueblo.</p> -<p>Por lo demás, la fuerza del sentimiento democrático -no radica en su incorporación a las leyes<span class="pagenum"><a name="Page_351" id="Page_351">[351]</a></span> -positivas, sino en su mayor o menor difusión en un +<p>Por lo demás, la fuerza del sentimiento democrático +no radica en su incorporación a las leyes<span class="pagenum"><a name="Page_351" id="Page_351">[351]</a></span> +positivas, sino en su mayor o menor difusión en un pueblo y en su imperio en las costumbres. Si se da a la democracia su sentido general, que es algo -más que el gobierno de todos para todos, que es +más que el gobierno de todos para todos, que es la igualdad de derechos, la conciencia de la dignidad -individual, sería absurdo suponer que un -ciudadano argentino o francés, es más demócrata -que un inglés. El hecho de ser nosotros o los +individual, serÃa absurdo suponer que un +ciudadano argentino o francés, es más demócrata +que un inglés. El hecho de ser nosotros o los franceses gobernados por un presidente electo, y los ingleses por un monarca hereditario, es tan insignificante para el desenvolvimiento de la sociabilidad -humana como las tempestades de la atmósfera +humana como las tempestades de la atmósfera terrestre para la marcha del astro en el -espacio. La monarquía hizo la Francia, la aristocracia -hizo la Inglaterra, la oligarquía ha hecho +espacio. La monarquÃa hizo la Francia, la aristocracia +hizo la Inglaterra, la oligarquÃa ha hecho a Chile, la democracia ha creado los Estados Unidos; -he ahí hechos históricos incontestables. Pero -¿quién puede negar que la monarquía mató a la -España, la aristocracia a la Polonia, la oligarquía +he ahà hechos históricos incontestables. Pero +¿quién puede negar que la monarquÃa mató a la +España, la aristocracia a la Polonia, la oligarquÃa a Venecia y la democracia a la vieja Italia? La -historia se ríe ante la virtud mirífica de las instituciones; -imitarlas, adaptarlas, todo es inútil. Se +historia se rÃe ante la virtud mirÃfica de las instituciones; +imitarlas, adaptarlas, todo es inútil. Se puede retardar el desarrollo de un pueblo con -tanta fuerza, dándole una constitución liberal, como -sujetándolo a un régimen absolutista. Las causas -del progreso son más hondas y complicadas; las -palabras, por más solemnemente que se escriban, no -cambian ni modifican los hechos. España tiene hoy +tanta fuerza, dándole una constitución liberal, como +sujetándolo a un régimen absolutista. Las causas +del progreso son más hondas y complicadas; las +palabras, por más solemnemente que se escriban, no +cambian ni modifican los hechos. España tiene hoy el juicio por jurados, el matrimonio civil, el sufragio -universal, códigos civil y penal que son -modelos del género; todas las conquistas de la -democracia, en fin, incorporadas a la legislación +universal, códigos civil y penal que son +modelos del género; todas las conquistas de la +democracia, en fin, incorporadas a la legislación positiva. En Inglaterra, el sufragio es restringido; -la legislación política, civil y criminal es un caos, +la legislación polÃtica, civil y criminal es un caos, en el que los mismos jurisconsultos se pierden. Sin embargo, medid el camino andado por los dos pueblos!</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_352" id="Page_352">[352]</a></span></p> <p class="p4 center">IV</p> -<p>Entonces, si el régimen de gobierno es un factor +<p>Entonces, si el régimen de gobierno es un factor despreciable en el problema de la felicidad -humana, ¿por qué esas luchas incesantes de los +humana, ¿por qué esas luchas incesantes de los pueblos, esos esfuerzos constantes por conquistar -la libertad bajo todas sus formas? ¿Es un error -general de la especie, y después de tantos siglos +la libertad bajo todas sus formas? ¿Es un error +general de la especie, y después de tantos siglos vamos a tener que constatar que toda esa enorme -fuerza ha sido inútilmente gastada? No; lo único +fuerza ha sido inútilmente gastada? No; lo único que el hombre comprueba es su absoluta incapacidad -para explicar las causas últimas; el día en -que se me revele la razón del organismo social -de las hormigas, me será permitido creer que la -ciencia positiva llegará en algún momento a explicar -la historia humana. Uno de los espíritus -más luminosos que han surgido en la humanidad, -nos acaba de dejar su testamento filosófico. Renan -piensa que Dios está en formación; que todo este -gigante esfuerzo de lo creado, desde el átomo que +para explicar las causas últimas; el dÃa en +que se me revele la razón del organismo social +de las hormigas, me será permitido creer que la +ciencia positiva llegará en algún momento a explicar +la historia humana. Uno de los espÃritus +más luminosos que han surgido en la humanidad, +nos acaba de dejar su testamento filosófico. Renan +piensa que Dios está en formación; que todo este +gigante esfuerzo de lo creado, desde el átomo que existe dentro de la piedra hasta la iniciativa genial del hombre, desde el movimiento solemne de los mundos desconocidos, hasta el crecimiento misterioso -de la yerba de los campos, todos estos fenómenos -múltiples del Universo, son notas aisladas -que un día llegarán a formar la armonía colosal +de la yerba de los campos, todos estos fenómenos +múltiples del Universo, son notas aisladas +que un dÃa llegarán a formar la armonÃa colosal e inconcebible a la que da el nombre de Dios. Voltaire -había propuesto ya inventarlo; tanto vale lo +habÃa propuesto ya inventarlo; tanto vale lo uno como lo otro.</p> <p>Dejemos, dejemos de lado ese problema de las -causas finales, arrojado a la curiosidad del espíritu -como un freno contra su infatuación. Pensemos, -sí, con reposo, que todo va a alguna parte, +causas finales, arrojado a la curiosidad del espÃritu +como un freno contra su infatuación. Pensemos, +sÃ, con reposo, que todo va a alguna parte, constatemos el movimiento sin pretender averiguar el objetivo y volvamos modestamente los ojos a la tierra.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_353" id="Page_353">[353]</a></span></p> @@ -11326,251 +11288,251 @@ a la tierra.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_353" id="Page_353">[353]< <p class="p4 center">V</p> <p>Y, pues que de movimiento hablamos, si no es -para la conquista de regímenes de gobierno determinados, -¿qué causas y qué fin tiene ese sacudimiento +para la conquista de regÃmenes de gobierno determinados, +¿qué causas y qué fin tiene ese sacudimiento pavoroso, extendido hoy por todo el mundo civilizado, esa protesta violenta contra el orden existente, que empieza a cubrir de sombras el porvenir?</p> -<p>La revolución social está en todas partes. A -los sueños de los enciclopedistas, a las pastorales +<p>La revolución social está en todas partes. A +los sueños de los enciclopedistas, a las pastorales del abate de Pradt, a los organismos teatrales de Saint-Simon y a los sofismas elocuentes de Proudhon, -ha sucedido un período de acción que, echando +ha sucedido un perÃodo de acción que, echando a un lado las especulaciones, entra resueltamente al combate y ataca de frente al enemigo que -la experiencia ha demostrado ser el único, si bien +la experiencia ha demostrado ser el único, si bien terrible en la defensa y poderoso. Ese enemigo es precisamente la base, la piedra angular de nuestro organismo social, es la idea madre sobre la que hemos levantado este palacio maravilloso de las convenciones humanas: idea tan fuerte y extraordinaria que, a partir del momento en que el hombre -cesó de ser una fiera salvaje, ha impuesto a +cesó de ser una fiera salvaje, ha impuesto a los millones de individuos de la especie que no tienen pan, el respeto por las vituallas de los que -se hartan; y que, extendiéndose con la ayuda de +se hartan; y que, extendiéndose con la ayuda de las convenciones morales, ha permitido que las mujeres -hermosas sólo tengan, algunas veces, un solo -dueño. Esa idea es la de la propiedad, y es contra +hermosas sólo tengan, algunas veces, un solo +dueño. Esa idea es la de la propiedad, y es contra ella que se ejercita el empuje del movimiento -de reacción que se observa en el mundo actual. -Revelaría un candor y una inocencia incomparables, +de reacción que se observa en el mundo actual. +RevelarÃa un candor y una inocencia incomparables, aquel que creyera que van en busca de reformas -políticas los nihilistas rusos, los anarquistas +polÃticas los nihilistas rusos, los anarquistas franceses, los socialistas alemanes, los <i>fasci</i> ita<span class="pagenum"><a name="Page_354" id="Page_354">[354]</a></span>lianos, -los huelguistas de Inglaterra y Norte América, -los cantonales españoles, todos los descontentos +los huelguistas de Inglaterra y Norte América, +los cantonales españoles, todos los descontentos que, bajo las mil denominaciones que las circunstancias locales les imponen, trabajan con una -unidad de acción quizá inconsciente, como instrumentos -fatales, a la destrucción de lo existente. -¿Pensáis que ese esfuerzo patente, profundo, como -que arranca de las entrañas mismas de la masa -humana, va tras el ideal del régimen representativo, +unidad de acción quizá inconsciente, como instrumentos +fatales, a la destrucción de lo existente. +¿Pensáis que ese esfuerzo patente, profundo, como +que arranca de las entrañas mismas de la masa +humana, va tras el ideal del régimen representativo, el cual empieza a tomar los contornos de -una superstición vetusta, o tras el sufragio universal, -más ilógico y absurdo, como criterio de -gobierno, que el viejo derecho divino que suplantó -por una aberración de que el mundo moderno empieza +una superstición vetusta, o tras el sufragio universal, +más ilógico y absurdo, como criterio de +gobierno, que el viejo derecho divino que suplantó +por una aberración de que el mundo moderno empieza a darse cuenta? No: si el nihilista ruso -busca la muerte del zar, es porque la autócrata -representa la propiedad y es la encarnación del -orden social establecido. El anarquista francés se -ríe de la democracia imperante, de la libertad electoral -o de las garantías individuales de que goza, -como el inglés, el italiano o el español.</p> - -<p>Es tal el progreso del espíritu humano en este +busca la muerte del zar, es porque la autócrata +representa la propiedad y es la encarnación del +orden social establecido. El anarquista francés se +rÃe de la democracia imperante, de la libertad electoral +o de las garantÃas individuales de que goza, +como el inglés, el italiano o el español.</p> + +<p>Es tal el progreso del espÃritu humano en este siglo y tan enorme la suma de datos reunidos y -clasificados, tanto en el orden científico como en +clasificados, tanto en el orden cientÃfico como en el orden moral, que el razonamiento general que -autoriza la previsión, empieza a ejercitarse sobre -materias que se confundían, hace cien años, con +autoriza la previsión, empieza a ejercitarse sobre +materias que se confundÃan, hace cien años, con los misterios impenetrables de las causas finales. -Un geólogo os dirá hoy cuánto tiempo durará la -provisión terrestre de hulla; un demógrafo la población +Un geólogo os dirá hoy cuánto tiempo durará la +provisión terrestre de hulla; un demógrafo la población probable de una ciudad dentro de un siglo; -un filósofo la época, quizá próxima, en la que se -extinguirán para siempre esas luces vagas y vacilantes -de los últimos dogmas sagrados, que fueron +un filósofo la época, quizá próxima, en la que se +extinguirán para siempre esas luces vagas y vacilantes +de los últimos dogmas sagrados, que fueron el sustento del alma de nuestros mayores. -Hace cincuenta años se predecía el triunfo de la +Hace cincuenta años se predecÃa el triunfo de la democracia para el fin de esta centuria, y ya,<span class="pagenum"><a name="Page_355" id="Page_355">[355]</a></span> para decenas de millones de hombres, las instituciones -democráticas parecen vetustas y anticuadas. +democráticas parecen vetustas y anticuadas. Puede, pues, preverse, no ya el triunfo de las nuevas ideas, sino la ruina de las actuales. -Porque el rasgo esencial de toda revolución general -y profunda en la historia, es precisamente su carácter +Porque el rasgo esencial de toda revolución general +y profunda en la historia, es precisamente su carácter destructor y su incapacidad absoluta para definir y precisar el ideal nuevo que encarna. Atila marchaba ciegamente sobre el mundo romano, como la piedra de una honda lanzada por una mano providencial. La Europa se echaba sobre el Asia en las Cruzadas, realizadas con un pretexto -pueril, y cuatro siglos más tarde sobre la América, -entre sueños de oro y de proselitismo. ¿Pensaba +pueril, y cuatro siglos más tarde sobre la América, +entre sueños de oro y de proselitismo. ¿Pensaba Alarico, pensaban Godofredo o Ricardo, Pizarro o -Cortés, en lo que iban a levantar sobre las ruinas -de lo que destruían? Directores de hombres o movimientos +Cortés, en lo que iban a levantar sobre las ruinas +de lo que destruÃan? Directores de hombres o movimientos colectivos inconscientes, todos son instrumentos fatales, que aparecen en el momento necesario, -bajo la acción de leyes desconocidas, pero +bajo la acción de leyes desconocidas, pero reales.</p> <p class="p4 center">VI</p> -<p>Ante ese problema pavoroso de una transformación -social, profunda e inminente, el espíritu -no puede ya apasionarse por las fútiles combinaciones -de la política ni por las excelencias de un -sistema de gobierno sobre otro. ¿Qué significado -pueden tener esas palabras mismas: qué puede entenderse +<p>Ante ese problema pavoroso de una transformación +social, profunda e inminente, el espÃritu +no puede ya apasionarse por las fútiles combinaciones +de la polÃtica ni por las excelencias de un +sistema de gobierno sobre otro. ¿Qué significado +pueden tener esas palabras mismas: qué puede entenderse por gobierno, libertad, orden, familia, derecho, -patria, el día que desaparezca el suelo que +patria, el dÃa que desaparezca el suelo que les da vida: esa idea de la propiedad que sustenta y sostiene todo nuestro mecanismo social? Ese desapasionamiento, -esa serena contemplación de las +esa serena contemplación de las corrientes generales que arrastran a la especie humana en busca de nuevos ideales, es altamente sa<span class="pagenum"><a name="Page_356" id="Page_356">[356]</a></span>ludable. -Enseña a creer y esperar, enseña a restringir +Enseña a creer y esperar, enseña a restringir el horizonte del esfuerzo intelectual y moral, -a mejorarnos para ser más útiles en la tarea +a mejorarnos para ser más útiles en la tarea transitoria que nos ha sido departida. Al correr -de los tiempos, cuando los últimos baluartes de la +de los tiempos, cuando los últimos baluartes de la sociedad actual hayan cedido; dentro de dos o tres -mil años, cuando se hable de la propiedad como -nosotros hablamos del feudalismo, que no hace aún -quinientos años fué una institución salvadora, tan -fuerte que parecía perdurable, ¿qué nuevos organismos -imperarán sobre los escombros de lo que +mil años, cuando se hable de la propiedad como +nosotros hablamos del feudalismo, que no hace aún +quinientos años fué una institución salvadora, tan +fuerte que parecÃa perdurable, ¿qué nuevos organismos +imperarán sobre los escombros de lo que hoy existe? La insolubilidad del problema no debe inquietarnos, firmes en nuestra fe inalterable en el destino de la especie, el cual es ir siempre adelante, -al mejoramiento y a la perfección. Si a la -milésima generación de nuestros descendientes se -le acaba el carbón, ya encontrarán cómo mover sus -máquinas y defenderse contra el frío; aun queda +al mejoramiento y a la perfección. Si a la +milésima generación de nuestros descendientes se +le acaba el carbón, ya encontrarán cómo mover sus +máquinas y defenderse contra el frÃo; aun queda bastante grasa sobre la tierra y no la usamos ya para alumbrarnos<a name="FNanchor_24" id="FNanchor_24" href="#Footnote_24" class="fnanchor">[24]</a>. Aun esconden los cerros -en sus entrañas bastante oro y ya lo hemos reemplazado -con tiras de papel, más o menos oscilantes -en su significación, pero que, por el momento, +en sus entrañas bastante oro y ya lo hemos reemplazado +con tiras de papel, más o menos oscilantes +en su significación, pero que, por el momento, constituyen pura y simplemente la base de -nuestra organización. Si los hombres del siglo 50 -estudian nuestros códigos civiles, como nosotros estudiamos -la legislación de los vedas, que fué tan -positiva en su época como nuestra reglamentación +nuestra organización. Si los hombres del siglo 50 +estudian nuestros códigos civiles, como nosotros estudiamos +la legislación de los vedas, que fué tan +positiva en su época como nuestra reglamentación edilicia actual, opongamos de antemano, a la sonrisa -de conmiseración que nos dedicarán, el asombro -con que constatarán el atraso de ellos mismos, -sus propios descendientes, allá por el siglo 150 +de conmiseración que nos dedicarán, el asombro +con que constatarán el atraso de ellos mismos, +sus propios descendientes, allá por el siglo 150 o 200.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_357" id="Page_357">[357]</a></span></p> <p>Si somos razonables, si admitimos que ese movimiento -de reacción general obedece a leyes desconocidas, -pero ineludibles, es lógico que nuestros +de reacción general obedece a leyes desconocidas, +pero ineludibles, es lógico que nuestros adversarios, los obreros ciegos del porvenir, reconozcan a su vez la existencia de leyes en virtud de las cuales nos oponemos a su tendencia. Ellos sostienen que la propiedad es un anacronismo y una injusticia monstruosa: nosotros pensamos que -sin ella no se habría organizado en sociedad la -raza humana, y que andaríamos aún, como en la +sin ella no se habrÃa organizado en sociedad la +raza humana, y que andarÃamos aún, como en la edad primitiva, a dentelladas y trancazo limpio. Ellos nos suprimen por la dinamita, nosotros los suprimimos por la ley. Debe ser necesario, para -los objetivos finales, ese carácter un tanto agrio +los objetivos finales, ese carácter un tanto agrio de la controversia. Si las instituciones sociales pudieran -modificarse tan fácilmente como las políticas, -bastaría con dos o tres jornadas <i>gloriosas</i>, como +modificarse tan fácilmente como las polÃticas, +bastarÃa con dos o tres jornadas <i>gloriosas</i>, como las de julio, para que un Ravachol durmiera en el Eliseo o en Windsor. Por el momento, no teniendo el honor de vivir en el siglo 50 y juzgando -que ese incidente no sería favorable a la felicidad -de los hombres, nos oponemos a él con todas nuestras +que ese incidente no serÃa favorable a la felicidad +de los hombres, nos oponemos a él con todas nuestras fuerzas y nos defendemos con todas nuestras armas.</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_24" id="Footnote_24" href="#FNanchor_24"> -<span class="label">[24]</span></a> Goethe, a principios del siglo pasado, decía que -uno de los mayores benefactores de la humanidad, sería -el que inventara una clase de velas que hiciera inútil +<span class="label">[24]</span></a> Goethe, a principios del siglo pasado, decÃa que +uno de los mayores benefactores de la humanidad, serÃa +el que inventara una clase de velas que hiciera inútil el uso de las despabiladeras.</p></div> <p class="p4 center">VII</p> -<p>Jamás una lucha entre los hombres se ha iniciado -con caracteres más horribles. Es precisamente +<p>Jamás una lucha entre los hombres se ha iniciado +con caracteres más horribles. Es precisamente en este momento de la historia humana, en que la conciencia general condena y maldice las hecatombes del pasado, las guerras sin cuartel de -la antigüedad, el martirio de los cristianos, los exterminios +la antigüedad, el martirio de los cristianos, los exterminios religiosos de los siglos XVI y XVII, -cuando la bestia que la civilización había conseguido -domeñar, se despierta más feroz que nunca y, -en nombre de pretendidos derechos, de sueños de<span class="pagenum"><a name="Page_358" id="Page_358">[358]</a></span> -ebrio, asesina ancianos, mujeres y niños, y elige -los corazones más nobles para partirlos con el puñal +cuando la bestia que la civilización habÃa conseguido +domeñar, se despierta más feroz que nunca y, +en nombre de pretendidos derechos, de sueños de<span class="pagenum"><a name="Page_358" id="Page_358">[358]</a></span> +ebrio, asesina ancianos, mujeres y niños, y elige +los corazones más nobles para partirlos con el puñal del asesino!</p> <p>La muerte de Carnot<a name="FNanchor_25" id="FNanchor_25" href="#Footnote_25" class="fnanchor">[25]</a> que ha conmovido al mundo entero, porque la altura moral de ese hombre -ennoblecía a la especie toda, parece indicar -que el período fatal se acerca y que el incendio -va a comunicarse a toda la tierra civilizada. ¡Triste -y sombría es la perspectiva! En cuanto a nosotros, +ennoblecÃa a la especie toda, parece indicar +que el perÃodo fatal se acerca y que el incendio +va a comunicarse a toda la tierra civilizada. ¡Triste +y sombrÃa es la perspectiva! En cuanto a nosotros, aquellos que crean que la riqueza de nuestro suelo y la facilidad de nuestra vida, van a eximir -a nuestro país de ser teatro de combates de ese -género, se equivocan, a mi juicio. Nada hay comparable -en el mundo actual a la condición del proletario -francés; la maravillosa feracidad de esa +a nuestro paÃs de ser teatro de combates de ese +género, se equivocan, a mi juicio. Nada hay comparable +en el mundo actual a la condición del proletario +francés; la maravillosa feracidad de esa tierra, su belleza, su desenvolvimiento industrial, la laboriosidad y la iniciativa de ese pueblo amable -e inteligente, su organización casi perfecta en +e inteligente, su organización casi perfecta en lo humanamente posible, dan con toda holgura al obrero, el pan, el salario y la tranquilidad necesarios para el viaje de la vida. En pocas partes -los salarios son más altos, en ninguna las asociaciones -de mutua protección más perfectas, ni la -autoridad más paternal para el desheredado. Y es -allí donde estalla con más fuerza esta reacción -iracunda contra la desigualdad social! Se creería +los salarios son más altos, en ninguna las asociaciones +de mutua protección más perfectas, ni la +autoridad más paternal para el desheredado. Y es +allà donde estalla con más fuerza esta reacción +iracunda contra la desigualdad social! Se creerÃa que esos hombres obran movidos por un atavismo -inconsciente, por el rencor acumulado en el corazón +inconsciente, por el rencor acumulado en el corazón de cien generaciones de parias, que ha venido a estallar precisamente en el momento en que el sufrimiento y el largo penar cesaban para sus descendientes!<span class="pagenum"><a name="Page_359" id="Page_359">[359]</a></span> -¿Qué remedio oponer? ¿Cómo hablar -de razón al demente enfurecido? El viejo papa, en +¿Qué remedio oponer? ¿Cómo hablar +de razón al demente enfurecido? El viejo papa, en este estertor de todas las viejas creencias humanas, habla un lenguaje ya muerto sobre la tierra, y hace un llamado a esos descarriados para que -vuelvan al seno de la Iglesia. Otros, los filósofos, -los teóricos, los que tienen fe en la eficacia de la +vuelvan al seno de la Iglesia. Otros, los filósofos, +los teóricos, los que tienen fe en la eficacia de la inteligencia humana, hablan del socialismo de Estado. -No es una novedad el nuevo específico y el -éxito de los ensayos hechos no anima por cierto a -recomenzarlos. Además, preconizar la omnipotencia +No es una novedad el nuevo especÃfico y el +éxito de los ensayos hechos no anima por cierto a +recomenzarlos. Además, preconizar la omnipotencia del Estado ante aquellos que buscan ciegamente -su aniquilamiento, paréceme realmente un ilogismo +su aniquilamiento, paréceme realmente un ilogismo candoroso.</p> <p>En 1836, cuando la democracia estaba lejos de triunfar sobre el mundo europeo, ante los peligros -que su victoria hacía entrever para el porvenir, +que su victoria hacÃa entrever para el porvenir, el noble escritor que antes he citado, exclamaba:</p> -<p>"¿Pensaré que el Creador ha hecho al hombre +<p>"¿Pensaré que el Creador ha hecho al hombre para dejarle agitarse en medio de las miserias intelectuales que nos rodean? No puedo creerlo: Dios prepara a las sociedades europeas un porvenir -más fijo y más tranquilo; ignoro sus designios, -pero no cesaré de creer en ellos porque no +más fijo y más tranquilo; ignoro sus designios, +pero no cesaré de creer en ellos porque no puedo penetrarlos y prefiero dudar de mis luces que de su justicia."</p> @@ -11582,55 +11544,55 @@ las batallas se ganan por la suma de los esfuerzos individuales, y que el deber del soldado es combatir y vencer al enemigo que tiene al frente, el deber de cada hombre es trazar su camino -con claridad y seguirlo con firmeza. Un país -será próspero y grande, no porque se desenvuel<span class="pagenum"><a name="Page_360" id="Page_360">[360]</a></span>va -bajo tal o cual régimen de gobierno, sino porque +con claridad y seguirlo con firmeza. Un paÃs +será próspero y grande, no porque se desenvuel<span class="pagenum"><a name="Page_360" id="Page_360">[360]</a></span>va +bajo tal o cual régimen de gobierno, sino porque sus hijos conciban bien sus deberes de patriotismo y los cumplan como buenos. El patriotismo -no está sólo en pelear en los combates al son del -himno y a la sombra de la bandera, no está sólo -en cantar las glorias patrias; está también y sobre +no está sólo en pelear en los combates al son del +himno y a la sombra de la bandera, no está sólo +en cantar las glorias patrias; está también y sobre todo en la prudencia, la fuerza de voluntad para contener las indignaciones violentas, la fe -en la evolución que cura, y no en el prurito -de la revolución que mata. "La verdad y el +en la evolución que cura, y no en el prurito +de la revolución que mata. "La verdad y el derecho legitiman algunas y raras revoluciones, -pero no acompañan, en todo lo que emprende, -al espíritu revolucionario. Lo que se llama -así, no es el noble espíritu que animaba a los +pero no acompañan, en todo lo que emprende, +al espÃritu revolucionario. Lo que se llama +asÃ, no es el noble espÃritu que animaba a los autores de las revoluciones necesarias; es el gusto de las revoluciones por ellas mismas; es el movimiento continuo de esas almas sin regla que -la imaginación gobierna a falta de la razón, aquellas +la imaginación gobierna a falta de la razón, aquellas para quienes las ideas innovadoras son las -solas verdaderas y las ideas extremas las únicas -lógicas. Los que juzgan todo permitido a la abnegación, -toman por abnegación al fanatismo y +solas verdaderas y las ideas extremas las únicas +lógicas. Los que juzgan todo permitido a la abnegación, +toman por abnegación al fanatismo y creen absueltas, y aun santificadas en sus excesos, las pasiones que hacen el mal en nombre del -bien. El espíritu revolucionario, no, no es la adhesión -de un Holandés a la revolución de 1579, de -un Inglés a la revolución de 1688, de un Americano -a la de 1776, de un Francés a la revolución +bien. El espÃritu revolucionario, no, no es la adhesión +de un Holandés a la revolución de 1579, de +un Inglés a la revolución de 1688, de un Americano +a la de 1776, de un Francés a la revolución de 1789; es el amor por las revoluciones -sin término. Harto ha sacudido nuestro país ese -genio de la agitación perpetua. Harto nos ha faltado +sin término. Harto ha sacudido nuestro paÃs ese +genio de la agitación perpetua. Harto nos ha faltado esa constancia que se apega a los bienes -adquiridos y sabe guardar sus conquistas. Soñarlo +adquiridos y sabe guardar sus conquistas. Soñarlo todo, tentarlo todo, es el medio de perderlo -todo." ¿No parecen, acaso, escritas para nosotros -esas palabras que el luminoso espíritu de Carlos -de Rémusat pone al frente de sus admirables estudios +todo." ¿No parecen, acaso, escritas para nosotros +esas palabras que el luminoso espÃritu de Carlos +de Rémusat pone al frente de sus admirables estudios sobre la <i>Inglaterra en el siglo XVIII</i>?</p> <div class="footnote"> <p class="p4"><a name="Footnote_25" id="Footnote_25" href="#FNanchor_25"> -<span class="label">[25]</span></a> En los seis años transcurridos desde que estas páginas -fueron escritas, nuevas víctimas no menos nobles, -no menos ilustres, han caído asesinadas. Cánovas, la +<span class="label">[25]</span></a> En los seis años transcurridos desde que estas páginas +fueron escritas, nuevas vÃctimas no menos nobles, +no menos ilustres, han caÃdo asesinadas. Cánovas, la emperatriz Isabel, el rey Humberto I, el Presidente Mackinley -continúan la serie, sin que las sombras que cubren +continúan la serie, sin que las sombras que cubren el horizonte nos permitan esperar que esta se haya cerrado para siempre.</p></div> @@ -11638,137 +11600,137 @@ para siempre.</p></div> <p class="p4 center">VIII<span class="pagenum"><a name="Page_361" id="Page_361">[361]</a></span></p> <p>En cuanto a nuestras sociedades nuevas y en -formación, la manera como en ellas repercuten -los fenómenos políticos y sociales de carácter general +formación, la manera como en ellas repercuten +los fenómenos polÃticos y sociales de carácter general que hemos apuntado, constituye un problema -especial, cuya solución no está en nuestras +especial, cuya solución no está en nuestras manos. No son las instituciones, no son las leyes, -lo hemos visto ya, las que fijarán y determinarán +lo hemos visto ya, las que fijarán y determinarán el rumbo deseado. El factor principal que, en el estado actual de la Europa, ejerce una influencia -poderosa e indiscutida en la gestación -que está elaborando los nuevos destinos humanos: -la raza, sufre entre nosotros una modificación +poderosa e indiscutida en la gestación +que está elaborando los nuevos destinos humanos: +la raza, sufre entre nosotros una modificación tan fundamental, que complica y da otro aspecto al problema.</p> -<p>¿Preponderará con el tiempo algún espíritu -especial de raza entre nosotros? ¿Los grandes -e irresistibles medios de asimilación que posee -el suelo americano, y en él el nuestro principalmente, -concluirán por hacer del pueblo que -habita la vasta región argentina, una sociedad -homogénea, con caracteres étnicos propios? Todo -parece indicarlo así; pero no está tampoco ahí el +<p>¿Preponderará con el tiempo algún espÃritu +especial de raza entre nosotros? ¿Los grandes +e irresistibles medios de asimilación que posee +el suelo americano, y en él el nuestro principalmente, +concluirán por hacer del pueblo que +habita la vasta región argentina, una sociedad +homogénea, con caracteres étnicos propios? Todo +parece indicarlo asÃ; pero no está tampoco ahà el problema del porvenir.</p> -<p>No se puede hacer que los ríos remonten su corriente, -y la vieja farmacopea es inútil ante la -patología actual. Reformar nuestra constitución, +<p>No se puede hacer que los rÃos remonten su corriente, +y la vieja farmacopea es inútil ante la +patologÃa actual. Reformar nuestra constitución, en el sentido de hacer desaparecer sus aberraciones -y arcaísmos, es como quitar la mancha de una -mosca en el disco de un telescopio para ver más +y arcaÃsmos, es como quitar la mancha de una +mosca en el disco de un telescopio para ver más cercanos los astros. Agregarle, en forma preceptiva, las tres o cuatro aspiraciones socialistas formuladas -en primer término, sería inhábil y peligroso: -la concesión de una parte nunca satisfizo -a los que piden el todo. Además, volvemos a lo<span class="pagenum"><a name="Page_362" id="Page_362">[362]</a></span> +en primer término, serÃa inhábil y peligroso: +la concesión de una parte nunca satisfizo +a los que piden el todo. Además, volvemos a lo<span class="pagenum"><a name="Page_362" id="Page_362">[362]</a></span> mismo: la ineficacia de la ley escrita, buena o mala. -Los ingleses, contentos y cómodos dentro de su -caos institucional, comparaban a la constitución +Los ingleses, contentos y cómodos dentro de su +caos institucional, comparaban a la constitución norteamericana con un aro de acero puesto a un -tronco joven, y auguraban que impediría el crecimiento -de éste. Los americanos contestaban que el -aro se haría flexible y se ensancharía armoniosamente -con el árbol. No, no es eso; el árbol crece -porque sus raíces están en tierra fecunda, y el -fenómeno del desenvolvimiento de ese pueblo responde -a causas ajenas a la influencia de su constitución -política.</p> +tronco joven, y auguraban que impedirÃa el crecimiento +de éste. Los americanos contestaban que el +aro se harÃa flexible y se ensancharÃa armoniosamente +con el árbol. No, no es eso; el árbol crece +porque sus raÃces están en tierra fecunda, y el +fenómeno del desenvolvimiento de ese pueblo responde +a causas ajenas a la influencia de su constitución +polÃtica.</p> <p>No, no reformemos nuestra carta. Con ella vamos -un poco a tropezones, pero vamos. Habría +un poco a tropezones, pero vamos. HabrÃa tanta justicia en atribuirle nuestras miserias, como -nuestros éxitos. Los que sueñan con el régimen -parlamentario como panacea, o los que desearían -ver sancionado por la ley política el unitarismo imperante +nuestros éxitos. Los que sueñan con el régimen +parlamentario como panacea, o los que desearÃan +ver sancionado por la ley polÃtica el unitarismo imperante de hecho, me hacen el efecto de los que -procuran resolver el problema de la aviación con -cuerpos más ligeros que el aire, cuando la experiencia -nos enseña que las aves pesan más que -aquél.</p> +procuran resolver el problema de la aviación con +cuerpos más ligeros que el aire, cuando la experiencia +nos enseña que las aves pesan más que +aquél.</p> -<p>¿Y el remedio, entonces? se nos dirá a los que +<p>¿Y el remedio, entonces? se nos dirá a los que arriesgamos pasar por pesimistas, al presentar sinceramente un cuadro de observaciones hechas serena y desapasionadamente. No vislumbramos -sino uno: la cultura moral del individuo, que determinará +sino uno: la cultura moral del individuo, que determinará la cultura y la inteligencia de la masa. -El átomo caracteriza al cuerpo, y si el átomo es -susceptible de perfeccionamiento, ahí está el remedio +El átomo caracteriza al cuerpo, y si el átomo es +susceptible de perfeccionamiento, ahà está el remedio supremo. La esperanza y el honor de la raza -humana, está en la noción innata del deber; ese es -el átomo que hay que cultivar y perfeccionar. Su -desenvolvimiento sano y vigoroso dará vida a las -virtudes necesarias para la armonía y el progreso +humana, está en la noción innata del deber; ese es +el átomo que hay que cultivar y perfeccionar. Su +desenvolvimiento sano y vigoroso dará vida a las +virtudes necesarias para la armonÃa y el progreso social.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_363" id="Page_363">[363]</a></span></p> <p>Es vulgar y nimio, pero el hombre no ha inventado -otra cosa. Tengamos siempre limpio el corazón, +otra cosa. Tengamos siempre limpio el corazón, cultivemos siempre la inteligencia: al resplandor -de esas luces, es difícil errar el buen camino. +de esas luces, es difÃcil errar el buen camino. Nunca alcanzaremos la conciencia de marchar en -él, pero es el único remedio de tener la de intentarlo.</p> +él, pero es el único remedio de tener la de intentarlo.</p> <h2><a name="Ocaso" id="Ocaso">Ocaso</a></h2> <p class="indenl60"> -París, Enero de 1902. +ParÃs, Enero de 1902. </p> -<p class="p2">La primera impresión, al pisar de nuevo el suelo -francés, es complicada y compleja: sin embargo, -dos rasgos característicos parecen desprenderse sobre -el confuso ondear del espíritu, que, curioso, -vuela de una sensación a otra, como buscando la +<p class="p2">La primera impresión, al pisar de nuevo el suelo +francés, es complicada y compleja: sin embargo, +dos rasgos caracterÃsticos parecen desprenderse sobre +el confuso ondear del espÃritu, que, curioso, +vuela de una sensación a otra, como buscando la clave de un enigma. El primero de esos rasgos, es la persistencia irreductible de los modos y formas -que esta mezcla de razas, cuya resultante es el francés, +que esta mezcla de razas, cuya resultante es el francés, se ha dado para vivir su vida. Todos los pueblos de la Europa, los del Extremo Oriente -mismo, el Japón ayer, tal vez mañana la China, +mismo, el Japón ayer, tal vez mañana la China, modifican su modalidad, incompatible ya con el concepto de la vida actual y la necesidad de luchar por ella; todos se adaptan flexiblemente a las exigencias de un ambiente diverso al que respiraron -durante siglos, todos cambian sus métodos de trabajo, -sus sistemas de producción, mostrándose así +durante siglos, todos cambian sus métodos de trabajo, +sus sistemas de producción, mostrándose asà dispuestos a disputar el terreno a todo competidor. -La Francia, única, ve que la rutina la está minando +La Francia, única, ve que la rutina la está minando como un mal sordo e inflexible; ve que, de la cumbre desde donde, no ha mucho, dominaba a la humanidad, va descendiendo con una rapidez que, medida con la vasta unidad de tiempo con que se computan los movimientos de los pueblos sobre la -tierra, es realmente vertiginosa. Su población dis<span class="pagenum"><a name="Page_366" id="Page_366">[366]</a></span>minuye; +tierra, es realmente vertiginosa. Su población dis<span class="pagenum"><a name="Page_366" id="Page_366">[366]</a></span>minuye; la cifra de su comercio baja anualmente, a medida que sube la de su deuda; los hombres todos del globo que, movidos por esa claustrofobia que echa a los seres humanos fuera de su casa y -de su patria—y que otrora no tenían más norte -que París,—se sienten hoy atraídos por muchos +de su patria—y que otrora no tenÃan más norte +que ParÃs,—se sienten hoy atraÃdos por muchos otros centros que, explotando las afinidades de raza y las facilidades del idioma, hacen esfuerzos de -todo género por acaparar una parte de la incomparable -clientela de París. La Francia sabe todo eso; -pero su concepción de la vida es tan armónica con +todo género por acaparar una parte de la incomparable +clientela de ParÃs. La Francia sabe todo eso; +pero su concepción de la vida es tan armónica con la estructura de la gente que la habita, que cambiarla -en este momento de su vida histórica, le es -poco menos que imposible. De ahí se desprende el -segundo rasgo característico de que antes hablé: la -impresión de decadencia.</p> +en este momento de su vida histórica, le es +poco menos que imposible. De ahà se desprende el +segundo rasgo caracterÃstico de que antes hablé: la +impresión de decadencia.</p> -<p>Decadencia innegable. Contra la ley de evolución +<p>Decadencia innegable. Contra la ley de evolución que hace desaparecer naciones enteras, imperios poderosos, ciudades estupendas, hasta no dejar de ellas ni rastros sobre la corteza del globo, @@ -11776,82 +11738,82 @@ algunos pueblos modernos parecen precaverse hasta donde la humana prudencia alcanza a ver. La Inglaterra a la cabeza, ha cubierto el mundo con ramas vigorosas de su tronco robusto; cuando la -isla, orgullosa como la Samos de Polícrates y como -ella guerrera y rica, haya desaparecido, como desapareció +isla, orgullosa como la Samos de PolÃcrates y como +ella guerrera y rica, haya desaparecido, como desapareció aquella maravilla del mar Egeo, nuevos -pueblos de habla y alma inglesas, surgirán triunfantes -y enérgicos, como surgen hoy esos Estados -Unidos de América, que son la pesadilla de la Europa.</p> - -<p>Pero esta dulce Francia, ¿cómo va a revivir en -el tiempo y el espacio? ¿Será acaso en su Argelia -más irreductible que el acero, tan árabe hoy como -el día de la conquista, tan cerrada a todo espíritu -que no arranque del Corán y sobre la que han -pasado, rozando apenas su epidermis, dos mil años<span class="pagenum"><a name="Page_367" id="Page_367">[367]</a></span> +pueblos de habla y alma inglesas, surgirán triunfantes +y enérgicos, como surgen hoy esos Estados +Unidos de América, que son la pesadilla de la Europa.</p> + +<p>Pero esta dulce Francia, ¿cómo va a revivir en +el tiempo y el espacio? ¿Será acaso en su Argelia +más irreductible que el acero, tan árabe hoy como +el dÃa de la conquista, tan cerrada a todo espÃritu +que no arranque del Corán y sobre la que han +pasado, rozando apenas su epidermis, dos mil años<span class="pagenum"><a name="Page_367" id="Page_367">[367]</a></span> de cultura greco-romana y otros tantos de cristianismo? -¿Será en las vastas regiones de la Indo-China, -donde su espíritu lucha, no ya con la tenacidad +¿Será en las vastas regiones de la Indo-China, +donde su espÃritu lucha, no ya con la tenacidad del semita africano, sino con la flexible y -moluscular blandura del ariano asiático, sobre cuya -alma ningún sello deja impresión durable? ¿Será +moluscular blandura del ariano asiático, sobre cuya +alma ningún sello deja impresión durable? ¿Será en el Africa obscura, tan impenetrable a su -espíritu luminoso, como sus bosques centrales al +espÃritu luminoso, como sus bosques centrales al paso del europeo?</p> <p>No, organismos como estos, a los que un capricho de la historia ha permitido, un momento de su vida, unir la fuerza y la riqueza a la inteligencia -y a la más alta cultura, no pueden persistir. Como -la madre admirable que la dió vida, como aquella +y a la más alta cultura, no pueden persistir. Como +la madre admirable que la dió vida, como aquella Grecia que, mientras engendraba todo lo grande, todo lo noble, todo lo bello que han conocido los hombres sobre la tierra, sacaba del inagotable fondo -de su energía, fuerzas para luchar contra el -Bárbaro o para desgarrarse en lucha fratricida, la -Francia terminará el corto ciclo de su hegemonía -política y guerrera, en la conciencia de perderla -para siempre. Sentirá que la atmósfera ha variado +de su energÃa, fuerzas para luchar contra el +Bárbaro o para desgarrarse en lucha fratricida, la +Francia terminará el corto ciclo de su hegemonÃa +polÃtica y guerrera, en la conciencia de perderla +para siempre. Sentirá que la atmósfera ha variado por completo para ella—y en la imposibilidad de -modificar su organismo, vivirá, como la vieja madre, -en la contemplación del pasado. Y a medida +modificar su organismo, vivirá, como la vieja madre, +en la contemplación del pasado. Y a medida que la nueva forma de Barbarie, el modo americano, vaya invadiendo la tierra entera, destruyendo -aquí una obra de arte, allí un recuerdo histórico, -más allá un monumento consagrado a perpetuar -un ridículo acto de sublime desinterés, a medida +aquà una obra de arte, allà un recuerdo histórico, +más allá un monumento consagrado a perpetuar +un ridÃculo acto de sublime desinterés, a medida que el pico demoledor del contratista de casernas de diez pisos en avenidas de cincuenta metros, derribe cuanto a su paso encuentre, de todos los rincones -de la tierra habitada, vendrán en peregrinación +de la tierra habitada, vendrán en peregrinación a esta nueva ciudad de Pallas Athenea, todos los hombres que conservan el alma enamorada del -arte. París ni será ya, quizá, el centro sensual de<span class="pagenum"><a name="Page_368" id="Page_368">[368]</a></span> -hoy; su epicureísmo se habrá refinado, inmaterializado +arte. ParÃs ni será ya, quizá, el centro sensual de<span class="pagenum"><a name="Page_368" id="Page_368">[368]</a></span> +hoy; su epicureÃsmo se habrá refinado, inmaterializado casi. Y como en el mundo romano, a partir -del segundo siglo del imperio, la atracción de -Atenas crecía a medida que la conquista se extendía, -así París, a medida que el espíritu penetre -más y más en los rincones hoy silenciosos del globo, -será la luz única que en medio de la opaca atmósfera -ambiente, vendrán a buscar todos los asfixiados +del segundo siglo del imperio, la atracción de +Atenas crecÃa a medida que la conquista se extendÃa, +asà ParÃs, a medida que el espÃritu penetre +más y más en los rincones hoy silenciosos del globo, +será la luz única que en medio de la opaca atmósfera +ambiente, vendrán a buscar todos los asfixiados de ese triste mundo.</p> -<p>Y quién sabe si el francés, de día en día más -cómodo en su rica y despoblada tierra y por tanto -más sedentario, acabará por ser, en el extranjero, -un objeto de curiosidad, al que se hará venir a -precio de oro, como los sátrapas persas a los artistas +<p>Y quién sabe si el francés, de dÃa en dÃa más +cómodo en su rica y despoblada tierra y por tanto +más sedentario, acabará por ser, en el extranjero, +un objeto de curiosidad, al que se hará venir a +precio de oro, como los sátrapas persas a los artistas griegos, para levantar un templo a los dioses, -para esculpir en mármol la figura de un triunfador -en la palestra, para enseñar el arte divino de -la música o el no menos olímpico de incrustar en -el verso rítmico y cadencioso, el alto pensamiento +para esculpir en mármol la figura de un triunfador +en la palestra, para enseñar el arte divino de +la música o el no menos olÃmpico de incrustar en +el verso rÃtmico y cadencioso, el alto pensamiento o el concepto gentil.</p> -<p>Y así la historia, como todo lo creado, continuará -renovándose eternamente, bajo la serena indiferencia -de la naturaleza, que es lo único inmutable.</p> +<p>Y asà la historia, como todo lo creado, continuará +renovándose eternamente, bajo la serena indiferencia +de la naturaleza, que es lo único inmutable.</p> <hr class="chap" /> @@ -11861,21 +11823,21 @@ de la naturaleza, que es lo único inmutable.</p> <table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="indice"> <tr> - <td class="tdr" colspan="2">Págs.</td> + <td class="tdr" colspan="2">Págs.</td> </tr> <tr> - <td class="tdl"><a href="#MIGUEL_CANE">Miguel Cané</a></td> + <td class="tdl"><a href="#MIGUEL_CANE">Miguel Cané</a></td> <td class="tdr">4</td> </tr> <tr> - <td class="tdl"><a href="#ADVERTENCIA">Advertencia de la presente reedición</a></td> + <td class="tdl"><a href="#ADVERTENCIA">Advertencia de la presente reedición</a></td> <td class="tdr">7</td> </tr> <tr> - <td class="tdl"><a href="#PROLOGO">Prólogo, por Horacio Ramos Mejía</a></td> + <td class="tdl"><a href="#PROLOGO">Prólogo, por Horacio Ramos MejÃa</a></td> <td class="tdr">9</td> </tr> @@ -11889,7 +11851,7 @@ de la naturaleza, que es lo único inmutable.</p> </tr> <tr> - <td class="tdl"><a href="#INTRO">Introducción</a></td> + <td class="tdl"><a href="#INTRO">Introducción</a></td> <td class="tdr">25</td> </tr> @@ -12079,11 +12041,11 @@ de la naturaleza, que es lo único inmutable.</p> </tr> <tr> - <td class="tdl large"><b>España</b></td> + <td class="tdl large"><b>España</b></td> </tr> <tr> - <td class="tdli"><a href="#Una_visita_de_Nunez_de_Arce">Una visita de Núñez de Arce</a></td> + <td class="tdli"><a href="#Una_visita_de_Nunez_de_Arce">Una visita de Núñez de Arce</a></td> <td class="tdr">155</td> </tr> @@ -12093,12 +12055,12 @@ de la naturaleza, que es lo único inmutable.</p> </tr> <tr> - <td class="tdli"><a href="#El_arte_espanol">El arte español</a></td> + <td class="tdli"><a href="#El_arte_espanol">El arte español</a></td> <td class="tdr">177</td> </tr> <tr> - <td class="tdli"><a href="#La_cuestion_del_idioma">La cuestión del idioma</a></td> + <td class="tdli"><a href="#La_cuestion_del_idioma">La cuestión del idioma</a></td> <td class="tdr">191</td> </tr> @@ -12117,7 +12079,7 @@ de la naturaleza, que es lo único inmutable.</p> </tr> <tr> - <td class="tdli"><a href="#En_el_fondo_del_rio14">En el fondo del río</a></td> + <td class="tdli"><a href="#En_el_fondo_del_rio14">En el fondo del rÃo</a></td> <td class="tdr">227</td> </tr> @@ -12141,12 +12103,12 @@ de la naturaleza, que es lo único inmutable.</p> </tr> <tr> - <td class="tdli"><a href="#Mi_estreno">Mi estreno diplomático</a></td> + <td class="tdli"><a href="#Mi_estreno">Mi estreno diplomático</a></td> <td class="tdr">295</td> </tr> <tr> - <td class="tdli"><a href="#Sarmiento">Sarmiento en París</a></td> + <td class="tdli"><a href="#Sarmiento">Sarmiento en ParÃs</a></td> <td class="tdr">313</td> </tr> @@ -12164,386 +12126,9 @@ de la naturaleza, que es lo único inmutable.</p> <hr class="tb" /> -<p class="box">Nota del Transcriptor: Errores obvios de imprenta han sido corregidos. Páginas en blanco +<p class="box">Nota del Transcriptor: Errores obvios de imprenta han sido corregidos. Páginas en blanco han sido eliminadas.</p> - - - - - - - -<pre> - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of Juvenilla; Prosa ligera, by Miguel Cané - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK JUVENILLA; PROSA LIGERA *** - -***** This file should be named 41575-h.htm or 41575-h.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/4/1/5/7/41575/ - -Produced by Adrian Mastronardi, Carlos Colon and the Online -Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This -file was produced from images generously made available -by The Internet Archive) - - -Updated editions will replace the previous one--the old editions -will be renamed. - -Creating the works from public domain print editions means that no -one owns a United States copyright in these works, so the Foundation -(and you!) can copy and distribute it in the United States without -permission and without paying copyright royalties. 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Redistribution is -subject to the trademark license, especially commercial -redistribution. - - - -*** START: FULL LICENSE *** - -THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK - -To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase "Project -Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full Project -Gutenberg-tm License available with this file or online at - www.gutenberg.org/license. - - -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg-tm -electronic works - -1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm -electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to -and accept all the terms of this license and intellectual property -(trademark/copyright) agreement. 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