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+The Project Gutenberg EBook of Segunda parte de la crónica del Perú, que
+trata del señorio de los Incas Yupanquis y de sus grandes hechos y gobernacion, by Pedro de Cieza de León
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+
+Title: Segunda parte de la crónica del Perú, que trata del señorio de los Incas Yupanquis y de sus grandes hechos y gobernacion
+
+Author: Pedro de Cieza de León
+
+Release Date: April 30, 2008 [EBook #25255]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: ISO-8859-1
+
+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA CRÓNICA DEL PERÚ ***
+
+
+
+
+Produced by Julia Miller, Chuck Greif and the Online
+Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
+file was produced from images generously made available
+by The Internet Archive/American Libraries.)
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+
+[Nota del transcriptor: la ortografía del original está conservada; no ha
+sido corregida ni actualizada.]
+
+
+
+
+DEL SEÑORÍO DE LOS INCAS.
+
+_ES PROPIEDAD._
+
+_Tomo V de la Biblioteca Hispano-Ultramarina._
+
+_BIBLIOTECA HISPANO-ULTRAMARINA._
+
+SEGUNDA PARTE
+DE LA
+CRÓNICA DEL PERÚ,
+
+QUE TRATA DEL SEÑORÍO
+DE LOS INCAS YUPANQUIS Y DE SUS GRANDES HECHOS
+Y GOBERNACION,
+
+ESCRITA POR
+PEDRO DE CIEZA DE LEON.
+
+LA PUBLICA
+_MÁRCOS JIMÉNEZ DE LA ESPADA._
+
+_MADRID._
+IMPRENTA DE MANUEL GINÉS HERNANDEZ,
+_Libertad, 16 duplicado, bajo._
+1880.
+
+
+Al dar á luz en el tomo segundo de la BIBLIOTECA HISPANO-ULTRAMARINA el
+TERCERO LIBRO DE LAS GUERRAS CIVILES DEL PERÚ, _el cual se llama_ LA
+GUERRA DE QUITO, _hecho por Pedro de Cieza de Leon_, uno de los que
+componen la _Cuarta parte_ de su gran CRÓNICA DEL PERÚ, expuse en largo
+prólogo cuanto sabia de este insigne historiador y se me alcanzaba de
+sus obras; pero además, dediqué por completo el apéndice 6.º de mi
+edicion á la _Segunda parte_ de aquélla, que hoy publico con el título
+que Cieza anunciaba en el Proemio de la _Primera_, al declarar que en la
+_Segunda_ trataria "Del señorío de los ingas yupangues, reyes antiguos
+que fueron del Perú, y de sus grandes hechos y gobernacion; qué número
+dellos hubo, y los nombres que tuvieron; los templos tan soberbios y
+suntuosos que edificaron; caminos de extraña grandeza que hicieron y
+otras cosas grandes que en este reino se hallan. Tambien en este libro
+se da relacion de lo que cuentan estos indios del Diluvio y de cómo los
+ingas engrandecen su orígen." Remitir simplemente á mis lectores al
+indicado apéndice, seria poco ménos que obligar al que no lo tuviera á
+que se procurase el tomo segundo de nuestra BIBLIOTECA, y como uno de
+los propósitos de los que la publicamos es que las obras de su
+repertorio puedan adquirirse y leerse separadamente, aunque me exponga á
+repetir textos ya en ella insertos, voy á copiar á la letra lo que allí
+decia y puede servir ahora de preliminares con añadir tan solamente dos
+rectificaciones indispensables.
+
+"Hace ya algunos años, habiéndome llamado la atencion la especie
+divulgada por Prescott en su _Conquista del Perú_, de que el Ilmo. Sr.
+Don Juan de Sarmiento, Presidente del Consejo de las Indias,--el cual
+jamás estuvo en ellas, y presidió este cuerpo, si acaso, veinte
+meses[1],--hubiese escrito la exacta y minuciosa _Relacion de la
+sucesion y gobierno de los incas, señores naturales que fueron del Perú,
+etc._, en este reino y recorriendo sus provincias con aquel carácter,
+traté de consultar una copia de ese documento conservada en la
+Biblioteca de la Academia de la Historia, y ya en el título ví que dicha
+Relacion se habia compuesto no _por_ sino _para_ aquel distinguido
+personaje. Y procurando averiguar por su lectura el nombre del verdadero
+autor, por cierto que no tardé en descubrirlo en multitud de referencias
+y alusiones que en ella se hacen á la Primera parte de la Crónica del
+Perú de Pedro de Cieza de Leon, tan claras, que parece imposible que
+aquel historiador no cayese en la cuenta. Pero no solamente no cayó,
+sino que hubo de emitir acerca de Sarmiento y el Tratado de los Incas, y
+de Cieza y su Crónica tales juicios, que por ellos resultan dos
+personalidades perfectamente definidas y dos autores completamente
+diversos[2]. No es ahora del caso citar uno por uno los pasajes donde se
+hallan dichas alusiones; basta el siguiente, que hace inútiles todos los
+demás. En el capítulo "que trata la riqueza del templo de Curicancha y
+de la veneracion que los incas le tenian" se dice textualmente: ".... y
+á una obra que ví en Toledo cuando fuí á presentar la Primera parte de
+mi corónica al príncipe don Felipe;" lo cual es poco ménos que la firma
+del autor, porque sólo hay una Primera parte de crónica relativa á
+Indias dedicada á ese príncipe, la de Cieza; y en acudiendo á ella con
+la guía de ese indicio, se encuentran tantas referencias á la Relacion
+de los Incas, como en esta á la Primera parte de la crónica.
+
+"Faltábanme, por el tiempo en que tuve la fácil fortuna de descubrir en
+la obra dedicada á Sarmiento la Segunda parte de la crónica del Perú del
+desgraciado Cieza de Leon, medios de darla á la estampa. Quedó el asunto
+en tal estado. Y más tarde, á poco de circular el prospecto de la
+BIBLIOTECA HISPANO-ULTRAMARINA, supe por el señor don Pascual de
+Gayangos que un distinguido peruano, el señor la Rosa, se ocupaba en
+publicarla, restituyéndola en su verdadero título y á quien le
+pertenece. A estas horas lleva ya más de un año de impresa, y hé aquí el
+motivo de que no aparezca ántes de la _Guerra de Quito_, conforme á lo
+que en dicho prospecto se anunciaba. Mas, como el señor la Rosa destina
+la edicion, si mis informes son exactos, única y exclusivamente á su
+patria, creo que no holgarán en esta nota las noticias del manuscrito,
+primero atribuido á don Juan de Sarmiento, despues anónimo y últimamente
+á quien le corresponde.
+
+"Guárdase en la Biblioteca del Escorial, códice L j 5, donde ocupa desde
+el fólio 1.º, que es la cubierta y portada de la Relacion, hasta el 130
+inclusive. Es una copia, detestable por todo extremo, de mediados ó
+fines del siglo XVI; de dos ó tres letras grandes y claras; bien
+conservada; fáltale la primera hoja, por lo cual el manuscrito comienza
+en el segundo de sus fólios--que están paginados al mismo tiempo que la
+copia se hizo,--y con estas palabras: ".... _dellos mas de lo que yo
+cuento va á un lugar deleitoso_, etc." Los capítulos carecen de
+numeracion, y no es fácil restablecerla, porque si bien la falta de sólo
+un fólio induce á suponer que la del manuscrito afecta nada más que á
+una parte del primero de sus capítulos, hay que tener presente que Cieza
+de Leon, la única vez que cita en la Primera parte de su Crónica
+capítulo determinado de la Segunda, dice: "Muchos de estos indios
+cuentan que oyeron á sus antiguos que hubo en los tiempos pasados un
+diluvio grande y de la manera que yo lo escribo en el tercero capítulo
+de la Segunda parte[3]." Y de tal acontecimiento no se habla poco ni
+mucho en ninguno de los que comprende el manuscrito del Escorial.
+
+"En la cubierta y primer fólio del códice, encima del título, se lee, de
+letra más moderna: "De las relaciones del tiempo de la visita;" lo cual,
+en mi entender, explica el error de haber tenido por anónimo este
+escrito de Cieza. El que puso esa nota lo encontraría--acaso falto ya
+del primer fólio ó sin nombre de autor--al lado de la copia de la _Suma
+y narracion de los incas de Juan de Betánzos_, encuadernada en el mismo
+códice L j 5, y de las mismas letras que la _Relacion de la sucesion y
+gobierno de los incas_,--y con la informacion ó relacion de Hernando
+Santillan acerca de las leyes y gobierno de esos soberanos, y quizá con
+las de Polo de Ondegardo y Bravo de Sarabia, hechas en tiempo de los
+vireyes don Antonio de Mendoza, conde de Nieva y marqués de Cañete, á
+consecuencia de varias cédulas reales ordenando visitar los
+repartimientos y encomiendas del Perú y averiguar si los indios
+tributaban más ó ménos que en tiempo de sus señores naturales; y viendo
+que trataba la misma materia que los otros, le atribuyó la misma
+procedencia; refiriéndose probablemente en aquella visita á la famosa
+que giraron en 1559 ó 60, gobernando el conde de Nieva, el licenciado
+Briviesca de Muñatones y Diego de Várgas Carvajal.
+
+"Este documento anónimo y mal titulado de la Biblioteca del Escorial, es
+lo único contemporáneo ó casi contemporáneo que se conserva de la
+Segunda parte de la Crónica del Perú de Pedro de Cieza de Leon.
+Traslados suyos son el que ha publicado el señor la Rosa, el que se
+guarda en la Academia de la Historia, hecho con bastante negligencia, y
+el que existia en la rica coleccion del lord Kingsborough, del cual á su
+vez procede el que envió Mr. Rich á Mr. Prescott con el _por_ en lugar
+de _para Don Juan de Sarmiento_. Creo que el manuscrito de dicha parte,
+propiedad de la persona á que me refiero en la nota de la página XXI de
+mi prólogo, tampoco es original.[4]
+
+"Herrera tomó tambien directamente de la copia escurialense, unas veces
+á la letra, otras en extracto, ordenando á su modo los asuntos,
+intercalando algunos trozos del libro sexto de la Historia natural y
+moral de las Indias del P. Acosta, pero dejando intactos muchos de los
+errores característicos de aquélla, el texto de los capítulos VI á XVII
+del libro III, y I al VIII inclusive del IV de su Década V."
+
+Las dos rectificaciones que los párrafos copiados necesitan son estas:
+
+Primera: que me parece anduve muy ligero al indicar que la visita á que
+se referia la nota puesta de otra mano y con posterioridad á la fecha
+del MS. dirigido á don Juan de Sarmiento, era la del conde de Nieva y
+comisarios, porque despues la he visto en documentos de la misma especie
+y en otros interesantes en su mayor parte á la historia y geografía del
+Nuevo Mundo, que de cierto proceden de la minuciosa y fructuosísima
+visita que hizo al Consejo de las Indias su verdadero organizador, el
+ilustre estadista Juan de Ovando, durante los años de 1568 á 1571, en
+que pasó á presidirle. Pero no dejaré de observar, que la remision del
+MS. de la _Segunda parte de la Crónica del Perú_, de Cieza--aunque en
+calidad de anónimo y con otro título que el suyo propio--á don Juan de
+Sarmiento, coincide con una órden que este presidente del Consejo de las
+Indias dirigió á 29 de noviembre de 1563 al inquisidor de Sevilla
+licenciado Andrés Gasco, mandándole "_que enviase al Consejo la Historia
+de Cieza que tenia de mano_ y otro libro de Gonzalo Fernández de
+Oviedo." Esta órden, incluida por Antonio de Leon Pinelo en los
+extractos, copias y apuntes que hizo de los libros de registro de dicho
+Consejo, siendo su relator, en un tomo voluminoso, que se conserva en la
+Biblioteca de nuestra Academia de la Historia, es otra explicacion, por
+lo ménos interina, del dudoso orígen del MS. del Escorial; pero da
+segura noticia del paradero, hasta hoy desconocido, de las obras del
+gran cronista del Perú, tres años despues de su muerte, en poder de una
+persona que acaso fué su amigo y escogiera por testamentario, fiando en
+su honradez y bondad públicas y notorias en Sevilla.
+
+Segunda y más importante: que en realidad no existen los motivos que yo
+creia para no publicar en esta BIBLIOTECA la Segunda parte de la crónica
+de Cieza; porque despues de escrito el apéndice 6.º he llegado á saber
+de una manera averiguada y positiva, que obstáculos muy sérios se oponen
+hoy y se opondrán en muchos años á que termine su edicion el sábio
+presbítero señor la Rosa; y no existiendo dichos motivos, era natural
+que yo volviese á mi antiguo propósito, como he vuelto, resolviéndome á
+reparar cuanto ántes el abandono que por unas cosas y otras padece la
+primera historia del Perú que de tiempos anteriores á su conquista se ha
+compuesto, y la vergüenza de que se siga atribuyendo por escritores de
+nuestros dias á otro que no es su autor. Cual si la adversidad que
+malogró la corta y trabajada vida del buen Cieza, se obstinase en
+perseguirle aún en sus obras, á los tres siglos y medio de una oscura
+muerte.
+
+Por desgracia, una reparacion que satisfaga enteramente su memoria es
+imposible. ¿Quién le devuelve ya el renombre que mereció gozar ántes que
+nadie y desde 1552, de primer analista de los Incas y sus hechos? ¿El
+inca Garcilaso de la Vega hubiera disfrutado hasta el presente el
+monopolio de la autoridad en materia de antigüedades peruanas é historia
+de aquellos monarcas, si la Segunda parte de la Crónica de Cieza hubiera
+aparecido, como pudo, medio siglo ántes que _Los Comentarios Reales_? De
+seguro que no.
+
+Pero aún hay más; para el que se interese y se apasione--como á mí me
+sucede--por la persona y los asuntos de Cieza, la pronta y completa
+publicacion de sus obras es de suma importancia. Ningun historiador de
+los que yo conozco ha sufrido en su fama de hombre honrado un entredicho
+como el que le ha puesto el tosco narrador Pedro Pizarro en su _Relacion
+del descubrimiento y conquista de los reinos del Perú_, acabada en 1571
+y publicada, aunque tarde[5], ántes que los escritos que pretendia
+desacreditar. "Porque he entendido, dice, hay otros coronistas que
+tratan de ellas [las guerras civiles del Perú] aprovechándose de las
+personas que en ellas se han hallado, de dos cosas: de informarse cómo
+pasaron y de pedir interese por que les pongan en la corónica,
+cohechándoles á doscientos y trescientos ducados porque les pusiesen muy
+adelante en lo que escribian. Esto dicen hacia Cieza en una corónica que
+ha querido hacer de oidas, y creo yo que muy poco de vista, porque, en
+verdad, yo no lo conozco, con ser uno de los primeros que en el reino
+entraron." Y si bien este ataque viene de quien, primero que atreverse á
+manchar honras agenas, no le hubiera estado del todo mal lavar la suya,
+con todo eso, el mejor abogado de Cieza es su crónica, y hasta que se
+conozca y se publique, á ser posible, como yo lo he hecho con la GUERRA
+DE QUITO, acompañada con documentos coetáneos que la justifiquen, la
+fama del primero de los historiadores del Perú no quedará completamente
+limpia.
+
+Dos palabras acerca del sistema que he seguido en la ilustracion del MS.
+que ve la luz en este tomo. El principal y casi exclusivo objeto de mis
+notas ha sido purgarle de los infinitos errores introducidos en su texto
+por un bárbaro copiante, sobre todo en los nombres geográficos y de
+personajes, particularmente indígenas, y en las frases redactadas en
+quíchua; pero dudo muy mucho haberlo alcanzado, así como me temo no
+haber suplido algunas veces lo necesario para restaurar ciertos pasajes
+faltos ó cuya lectura han hecho por extremo difíciles los yerros del
+amanuense. He dejado intactas las cuestiones de fondo. Los hechos y
+sucesos de los Incas y hasta sus nombres y genealogías varian
+notablemente en los autores que de ellos tratan, que no son pocos; una
+nota con pretensiones de ilustrar cualquier asunto de los que toca Cieza
+en su libro, hubiera equivalido á una extensa Memoria llena de largas
+citas y comentarios, y todas las notas juntas hubieran ciertamente
+sumado cuatro veces más que el texto del manuscrito.
+
+M. JIMÉNEZ DE LA ESPADA.
+
+
+
+
+ÍNDICE DE CAPÍTULOS.
+
+
+ Páginas.
+
+CAPÍTULO III 1
+
+CAP. IV.--Que trata lo que dicen los indios deste
+reino que habia ántes que los Incas fuesen
+conocidos, y de cómo habia fortalezas por los
+collados, de donde salian á se dar guerra los
+unos á los otros 2
+
+CAP. V.--De lo que dicen estos naturales de Ticiviracocha,
+y de la opinion que algunos tienen
+que atravesó un Apóstol por esta tierra,
+y del templo que hay en Cáchan, y de lo que
+allí pasó 5
+
+CAP. VI.--De cómo remanecieron en Pacarec
+Tampu ciertos hombres y mujeres, y de lo
+que cuentan que hicieron despues que de allí
+salieron 13
+
+CAP. VII.--Cómo estando los dos hermanos en
+Tampu Quiru, vieron salir con alas de pluma
+al que habian con engaño metido en la cueva,
+el cual les dijo que fuesen á fundar la gran
+ciudad del Cuzco, y cómo partieron de Tampu
+Quiru 19
+
+CAP. VIII.--Cómo despues que Manco Capac vió
+que sus hermanos se habian convertido en
+piedras, vino á un valle donde encontró algunas
+gentes, y por él fué fundada y edificada
+la antigua y muy riquísima ciudad del Cuzco,
+cabeza principal que fué de todo el imperio
+de los Incas 27
+
+CAP. IX.--En que se da aviso al lector de la
+causa por quel autor, dejando de proseguir
+con la sucesion de los reyes, quiso contar el
+gobierno que tuvieron, y sus leyes, costumbres
+qué tales fueron 29
+
+CAP. X.--De cómo el Señor, despues de tomada
+la borla del reino, se casaba con su hermana
+la Coya, ques nombre de reina, y cómo era
+permitido tener muchas mujeres, salvo que,
+entre todas, sola la Coya era la legítima y
+más principal 32
+
+CAP. XI.--Cómo se usó entre los Incas, que del
+Inca que hobiese sido valeroso, que hobiese
+ensanchado el reino ó hecho otra cosa digna
+de memoria, la hobiese dél en sus cantares y
+en los bultos; y no siendo sino remisio y cobarde,
+se mandaba que se tratase poco dél 34
+
+CAP. XII.--De cómo tenian coronistas para saber
+sus hechos, y la órden de los quipos cómo
+fué, y lo que dello vemos agora 39
+
+CAP. XIII.--Cómo los señores del Perú eran
+muy amados por una parte y temidos por
+otra de todos sus súbditos, y cómo ninguno
+dellos, aunque fuese gran señor muy antiguo
+en su linaje, podia entrar en su presencia
+si no era con una carga, en señal de grande
+obediencia 44
+
+CAP. XIV.--De cómo fué muy grande la riqueza
+que tuvieron y poseyeron los reyes del Perú,
+y cómo mandaban asistir siempre los hijos de
+los señores en su córte 48
+
+CAP. XV.--De cómo se hacian los edificios para
+los Señores, y los caminos reales para andar
+por el reino 51
+
+CAP. XVI.--Cómo y de qué manera se hacian las
+cazas reales por los Señores del Perú 56
+
+CAP. XVII.--Que trata la órden que tenian _en las
+conquistas_[6] los Incas, y cómo en muchos
+lugares hacian de las tierras estériles fértiles,
+con el proveimiento que para ello daban 59
+
+CAP. XVIII.--Que trata la órden que habia en el
+tributar las provincias á los reyes, y del concierto
+que en ello se tenia 64
+
+CAP. XIX.--De cómo los reyes del Cuzco mandaban
+que se tuviese cuenta en cada año con
+todas las personas que morian y nacian en
+todo su reino, y cómo todos trabajaban, y
+ninguno podia ser pobre con los depósitos 71
+
+CAP. XX.--De cómo habia gobernadores puestos
+en las provincias, y de la manera que tenian
+por armas unas culebras ondadas con unos
+bastones 74
+
+CAP. XXI.--Cómo fueron puestas las postas en
+este reino 79
+
+CAP. XXII.--Cómo se ponian los mitimaes, y
+cuantas suertes dellos habia y cómo eran estimados
+por los Incas 83
+
+CAP. XXIII.--Del gran concierto que se tenia
+cuando salian del Cuzco para la guerra los
+Señores, y cómo castigaban los ladrones 90
+
+CAP. XXIV.--Cómo los Incas mandaron hacer á
+los naturales pueblos concertados, repartiendo
+los campos en donde sobrello podrian
+haber debates, y cómo se mandó que todos
+generalmente hablasen la lengua del Cuzco 94
+
+CAP. XXV.--Cómo los Incas fueron limpios del
+pecado nefando y de otras fealdades que se
+han visto en otros príncipes del mundo 98
+
+CAP. XXVI.--De cómo tenian los Incas consejeros
+y ejecutores de la justicia, y la cuenta
+que tenian en el tiempo 101
+
+CAP. XXVII.--Que trata la riqueza del templo
+de Curicancha, y de la veneracion que los
+Incas le tenian 103
+
+CAP. XXVIII.--Que trata los templos que sin
+éste se tenian por más principales, y los
+nombres que tenian 108
+
+CAP. XXIX.--De cómo se hacia la Capaccocha,
+y cuanto se usó entre los Incas, lo cual se
+entiende dones y ofrendas que hacian á sus
+ídolos 114
+
+CAP. XXX.--De cómo se hacian grandes fiestas
+y sacrificios á la grande y solemne fiesta llamada
+Hátun Raimi 118
+
+CAP. XXXI.--Del segundo rey ó Inca que hobo
+en el Cuzco, llamado Sinchi Roca 124
+
+CAP. XXXII.--Del tercero rey que hubo en el
+Cuzco, llamado Lloque Yupanqui 127
+
+CAP. XXXIII.--Del cuarto Inca que hobo en
+el Cuzco, llamado Mayta Capac, y de lo que
+pasó en el tiempo de su reinado 131
+
+CAP. XXXIV.--Del quinto rey que hobo en el
+Cuzco, llamado Capac Yupanqui 133
+
+CAP. XXXV.--Del sexto rey que hubo en el
+Cuzco y lo que pasó en su tiempo, y de la
+fábula ó historia que cuentan del rio que
+pasa por medio de la ciudad del Cuzco 137
+
+CAP. XXXVI.--Del sétimo rey ó Inca que en el
+Cuzco hobo, llamado Inca Yupanqui 140
+
+CAP. XXXVII.--Cómo, queriendo salir este
+Inca á hacer guerra por la provincia del
+Collao, se levantó cierto alboroto en el Cuzco,
+y de cómo los Chancas vencieron á los Quíchuas
+y les ganaron su señorío 142
+
+CAP. XXXVIII.--Cómo los orejones trataron sobre
+quien seria Inca, y lo que pasó hasta que
+salió con la borla Viracocha Inga, que fué el
+octavo rey que reinó 145
+
+CAP. XXXIX.--De cómo Viracocha Inga tiró
+una piedra de fuego con su honda á Caitomarca,
+y cómo le hicieron reverencia 150
+
+CAP. XL.--De cómo en el Cuzco se levantó un
+tirano, y del alboroto que hobo, y de cómo
+fueron castigadas ciertas mamaconas, porque,
+contra su religion, usaban de sus cuerpos feamente,
+y de cómo Viracocha Ingavolvió al
+Cuzco 153
+
+CAP. XLI.--De cómo vinieron al Cuzco embajadores
+de los tiranos del Collao, nombrados
+Sinchi Cari y Zapana, y de la salida de Viracocha
+Inga al Collao 156
+
+CAP. XLII.--De cómo Viracocha Inga pasó por
+las provincias de los Canches y Canas, y anduvo
+hasta que entró en la comarca de los
+Collas, y lo que sucedió entre Cari y Zapana 160
+
+CAP. XLIII.--De cómo Cari volvió á Chucuito,
+y de la llegada de Viracocha Inga y de la paz
+que entre ellos trataron 164
+
+CAP. XLIV.--De cómo Inca Urco fué recebido
+por gobernador general de todo el imperio
+y tomó la corona en el Cuzco, y de cómo los
+Chancas determinaban de salir á dar guerra
+á los del Cuzco 167
+
+CAP. XLV.--De cómo los Chancas allegaron á
+la ciudad del Cuzco y pusieron su real en
+ella, y del temor que mostraron los que estaban
+ella, y del gran valor de Inca Yupanqui 170
+
+CAP. XLVI.--De cómo Inca Yupanqui fué rescebido
+por rey y quitado el nombre de Inca á
+Inca Urco, y de la paz que hizo con Hastu
+Guaraca 174
+
+CAP. XLVII.--De cómo Inca Yupanqui salió
+del Cuzco, dejando por gobernador á Lloque
+Yupanqui, y de lo que sucedió 176
+
+CAP. XLVIII.--De cómo el Inca revolvió sobre
+Vilcas y puso cerco en el peñol donde estaban
+hechos fuertes los enemigos 180
+
+CAP. XLIX.--De cómo Inca Yupanqui mandó á
+Lloque Yupanqui que fuese al valle de Xauxa
+á procurar de atraer á su señorío á los
+Guancas y á los Yauyos sus vecinos que
+caen en aquella parte 183
+
+CAP. L.--De cómo salieron de Xauxa los capitanes
+del Inca y lo que les sucedió, y cómo se
+salió de entre ellos Ancoallo 186
+
+CAP. LI.--De cómo fundó la casa real del sol en
+un collado que por encima del Cuzco está, á
+la parte del Norte, que los españoles comunmente
+llaman la Fortaleza, y de su admirable
+edificio y grandeza de piedras que en él
+se ven 191
+
+CAP. LII.--De cómo Inca Yupanqui salió del
+Cuzco hácia el Collao, y lo que le sucedió 196
+
+CAP. LIII.--De cómo Inca Yupanqui salió del
+Cuzco, y lo que hizo 199
+
+CAP. LIV.--De cómo hallándose muy viejo Inca
+Yupanqui, dejó la gobernacion del reino á
+Tupac Inca, su hijo 203
+
+CAP. LV.--De cómo los Collas pidieron paz, y de
+cómo el Inca se la otorgó y se volvió al Cuzco 206
+
+CAP. LVI.--De cómo Tupac Inca Yupanqui salió
+del Cuzco, y cómo sojuzgó toda la tierra
+que hay hasta el Quito, y de sus grandes hechos 208
+
+CAP. LVII.--Cómo el rey Tupac Inca envió á
+saber desde Quito cómo se cumplia su mandamiento,
+y cómo dejando en órden aquella
+comarca, salió para ir por los valles de los
+Yuncas 214
+
+CAP. LVIII.--De cómo Tupac Inca Yupanqui
+anduvo por Los Llanos, y cómo todos los
+más de los Yuncas vinieron á su señorío 218
+
+CAP. LIX.--Cómo Tupac Inca tornó á salir del
+Cuzco, y de la recia guerra que tuvo con los
+del Guarco, y cómo, despues de los haber
+vencido, dió la vuelta al Cuzco 222
+
+CAP. LX.--De cómo Tupac Inca tornó á salir
+del Cuzco, y cómo fué al Collao y de allí á
+Chile, y ganó y señoreó las naciones que hay
+en aquellas tierras, y de su muerte 228
+
+CAP. LXI.--De cómo reinó en el Cuzco Guayna
+Capac, que fué el doceno rey Inca 232
+
+CAP. LXII.--Cómo Guayna Capac salió del Cuzco,
+y lo que hizo 235
+
+CAP. LXIII.--De cómo el rey Guayna Capac
+tornó á mandar hacer llamamiento de gente,
+y cómo salió para lo de Quito 240
+
+CAP. LXIV.--Cómo Guayna Capac entró por
+Bracamoros y volvió huyendo, y lo que más
+le sucedió hasta que llegó á Quito 245
+
+CAP. LXV.--De cómo Guayna Capac anduvo por
+los valles de Los Llanos, y lo que hizo 249
+
+CAP. LXVI.--De cómo saliendo Guayna Capac
+de Quito, envió delante ciertos capitanes suyos,
+los cuales volvieron huyendo de los enemigos,
+y lo que sobre ello hizo 252
+
+CAP. LXVII.--Cómo, juntando todo el poder de
+Guayna Capac, dió batalla á los enemigos y
+los venció, y de la grand crueldad que usó
+con ellos 256
+
+CAP. LXVIII.--De cómo el rey Guayna Capac
+volvió á Quito, y de cómo supo de los españoles
+que andaban por la costa, y de su
+muerte 259
+
+CAP. LXIX.--Del linaje y condiciones de Guascar
+y de Atahuallpa 264
+
+CAP. LXX.--De cómo Guascar fué alzado por
+rey en el Cuzco, despues de muerto su padre 266
+
+CAP. LXXI.--De cómo se comenzaron las diferencias
+entre Guascar y Atahuallpa, y se dieron
+entre unos y otros grandes batallas 270
+
+CAP. LXXII.--De cómo Atahuallpa salió del
+Quito con su gente y capitanes, y de cómo
+dió batalla á Atoco en los pueblos de Ambato 273
+
+CAP. LXXIII.--De cómo Guascar envió de nuevo
+capitanes y gente contra su enemigo, y de
+cómo Atahuallpa llegó á Tomebamba, y la
+gran crueldad que allí usó, y lo que pasó entre
+él y los capitanes de Guascar 275
+
+NOTAS
+
+
+
+
+_CAPITULO III._
+
+
+ ..............................
+
+ ..............................
+
+dellos más de lo que yo cuento, va á un lugar deleitoso lleno de vicios
+y recreaciones, adonde todos comen, y beben y huelgan; y si por el
+contrario ha sido malo, inobediente á sus padres, enemigo de la
+religion, va á otro lugar oscuro y tenebroso. En el primer libro traté
+mas largo estas materias[7], por tanto, pasando adelante, contaré de la
+manera questaban las gentes deste reino antes que floresciesen los Incas
+ni dél se hiciesen señores soberanos, por lo que todos afirman que eran
+behetrias sin tener la órden, y gran razon, y justicia que despues
+tuvieron, y lo que hay que decir de Ticiviracocha, á quien llamaban y
+tenian por Hacedor de todas las cosas.
+
+
+
+
+_CAP. IV.--Que trata lo que dicen los indios deste reino que habia antes
+que los Incas fuesen conocidos, y de cómo habia fortalezas por los
+collados, de donde salian á se dar guerra los unos á los otros._
+
+
+Muchas veces pregunté á los moradores destas provincias lo que sabian
+que en ellas hobo antes que los Incas los señoreasen, y sobre esto dicen
+que todos vivian desordenadamente, y que muchos andaban desnudos, hechos
+salvages, sin tener casas ni otras moradas que cuevas de las muchas que
+vemos haber en riscos grandes y peñascos, de donde salian á comer de lo
+que hallaban por los campos. Otros hacian en los cerros castillos, que
+llaman pucara, desde donde, ahullando con lenguas estrañas, salian á
+pelear unos con otros sobre las tierras de labor, ó por otras causas, y
+se mataban muchos dellos, tomando el despojo que hallaban y las mugeres
+de los vencidos; con todo lo cual iban trunfando á lo alto de los
+cerros, donde tenian sus castillos, y allí hacian sus sacrificios á los
+dioses en quien ellos adoraban, derramando delante de las piedras é
+ídolos mucha sangre humana y de corderos. Todos ellos eran behetrias
+sin órden, porque cierto dicen no tenian señores ni mas que capitanes
+con los cuales salian á las guerras: si algunos andaban vestidos, eran
+las ropas pequeñas, y no como agora las tienen. Los llautos y cordones
+que se ponen en las cabezas para ser conocidos unos entre otros, dicen
+que los tenian como agora los usan. Y estando estas gentes desta manera,
+se levantó en la provincia del Collao un señor valentísimo llamado
+Zapana, el cual pudo tanto, que metió debajo de su señorio muchas gentes
+de aquella provincia; y cuentan otra cosa, la cual si es cierta ó no
+sábelo el altísimo Dios que entiende todas las cosas, porque yo lo que
+voy contando no tengo otros testimonios ni libros que los dichos de
+estos indios; y lo que quiero contar es, que afirman por muy cierto, que
+despues que se levantó en Hatuncollao aquel capitan, ó tirano poderoso,
+en la provincia de los Canas, questá entre medias de los Canches y
+Collao, cerca del pueblo llamado Chungara se mostraron unas mugeres como
+si fueran hombres esforzados, que, tomando las armas, compelian á los
+questaban en la comarca, donde ellas moraban, y questas, casi al uso de
+lo que cuentan de las amazonas, vivian sin[8] sus maridos haciendo
+pueblos por sí; las cuales, despues de haber durado algunos años y hecho
+algunos hechos famosos, vinieron á contender con Zapana, el que se
+habia hecho señor de Hatuncollao, é por defenderse de su poder, que era
+grande, hicieron fuerzas y albarradas, que hoy viven, para defenderse, y
+que despues de haber hecho hasta lo último de potencia, fueron presas y
+muertas, y su nombre deshecho.
+
+En el Cuzco está un vecino que ha por nombre Tomás Vázquez, el cual me
+contó que yendo él y Francisco de Villacastin al pueblo de Ayavire,
+viendo aquellas cercas y preguntando á los indios naturales lo que era,
+les contaron esta historia. Tambien cuentan lo que yo tengo escripto en
+la primera parte[9], que en la isla de Titicaca, en los siglos pasados
+hobo unas gentes barbadas, blancas como nosotros, y que saliendo del
+valle de Coquimbo un capitan que habia por nombre Cari, allegó á donde
+agora es Chucuito, de donde, despues de haber hecho algunas nuevas
+poblaciones, pasó con su gente á la isla, y dió tal guerra á esta gente
+que digo, que los mató á todos. Chirihuana, gobernador de aquellos
+pueblos, que son del Emperador, me contó lo que tengo escripto, y como
+esta tierra fuese tan grande, y en parte tan sana y aparejada para pasar
+la humana vida, y estobiese inchido de gentes, aunque anduviesen en sus
+guerrillas y pasiones, fundaron é hicieron muchos pueblos, y los
+capitanes que mostraron ser valerosos, pudieron quedarse por señores de
+algunos pueblos; y todos, segund es público, tenian en sus estancias ó
+fortalezas indios los más entendidos, que hablaban con el Demonio, el
+cual, permitiéndolo Dios todopoderoso por lo que él sabe, tuvo poder
+grandísimo en estas gentes.
+
+
+
+
+_CAP. V.--De lo que dicen estos naturales de Ticiviracocha, y de la
+opinion que algunos tienen que atravesó un Apóstol por esta tierra, y
+del templo que hay en Cáchan y de lo que allí pasó._
+
+
+Antes que los Incas reinasen en estos reinos ni en ellos fuesen
+conocidos, cuentan estos indios otra cosa muy mayor que todas las que
+ellos dicen, porque afirman questuvieron mucho tiempo sin ver el sol, y
+que padeciendo gran trabajo con esta falta, hacian grandes votos é
+plegarias á los que ellos tenian por dioses, pidiéndoles la lumbre de
+que carecian; y questando desta suerte, salió de la isla de Titicaca,
+questá dentro de la gran laguna del Collao, el sol muy resplandeciente,
+con que todos se alegraron[10]. Y luego questo pasó, dicen que de hácia
+las partes del Mediodía vino y remanesció un hombre blanco de crecido
+cuerpo, el cual en su aspecto y persona mostraba gran autoridad y
+veneracion, y queste varon, que así vieron, tenia tan gran poder, que de
+los cerros hacia llanuras y de las llanuras hacia cerros grandes,
+haciendo fuentes en piedras vivas; y como tal poder reconociesen,
+llamábanle Hacedor de todas las cosas criadas, Principio dellas, Padre
+del sol, porque, sin esto, dicen que hacia otras cosas mayores, porque
+dió sér á los hombres y animales, y que, en fin, por su mano les vino
+notable beneficio. Y este tal, cuentan los indios que á mí me lo
+dixeron, que oyeron á sus pasados, que ellos tambien oyeron en los
+cantares que ellos de lo muy antiguo tenian, que fué de largo hácia el
+Norte, haciendo y obrando estas maravillas, por el camino de la
+serranía, y que nunca jamás lo volvieron á ver. En muchos lugares diz
+que dió órden á los hombres cómo viviesen, y que les hablaba
+amorosamente y con mucha mansedumbre, amonestándoles que fuesen buenos y
+los unos á los otros no se hiciesen daño ni injuria, ántes, amándose, en
+todos hobiese caridad. Generalmente le nombran en la mayor parte
+Ticiviracocha, aunque en la provincia del Collao le llaman _Tuapaca_, y
+en otros lugares della _Arnauan_[11]. Fuéronle en muchas partes hechos
+templos, en los cuales pusieron bultos de piedra á su semejanza, y
+delante dellos hacian sacrificios: los bultos grandes questán en el
+pueblo de Tiahuanacu[12], se tiene que fué desde aquellos tiempos; y
+aunque, por fama que tienen de lo pasado, cuentan esto que digo de
+Ticiviracocha, no saben decir dél más, ni que volviese á parte ninguna
+deste reino.
+
+Sin esto, dicen que, pasados algunos tiempos, volvieron á ver otro
+hombre semejable al questá dicho, el nombre del cual no cuentan, y que
+oyeron á sus pasados por muy cierto, que por donde quiera que llegaba y
+hobiese enfermos, los sanaba, y á los ciegos con solamente palabras daba
+vista; por las cuales obras tan buenas y provechosas era de todos muy
+amado; y desta manera, obrando con su palabra grandes cosas, llegó á la
+provincia de los Canas, en la cual, junto á un pueblo que há por nombre
+Cacha, y que en él tiene encomienda el capitan Bartolomé de Terrazas,
+levantándose los naturales inconsideradamente, fueron para él con
+voluntad de lo apedrear, y conformando las obras con ella, le vieron
+hincado de rodillas, alzadas las manos al cielo, como que invocaba el
+favor divino para se librar del aprieto en que se veia. Afirman estos
+indios más, que luego pareció un fuego del cielo muy grande que pensaron
+ser todos abrasados; temerosos y llenos de gran temblor, fueron para el
+cual así querian matar, y con clamores grandes le suplicaron de aquel
+aprieto librarlos quisiese, pues conocian por el pecado que habian
+cometido en lo así querer apedrear, les venia aquel castigo. Vieron
+luego que, mandando al fuego que cesase, se apagó, quedando con el
+incendio consumidas y gastadas las piedras de tal manera, que á ellas
+mismas se hacian testigos de haber pasado esto que se ha escripto,
+porque salian quemadas y tan livianas, que aunque sea algo crecida es
+levantada con la mano como corcha. Y sobre esta materia dicen más, que
+saliendo de allí, fué hasta llegar á la costa de la mar, adonde,
+tendiendo su manto, se fué por entre sus ondas, y que nunca jamás
+paresció ni le vieron; y como se fué, le pusieron por nombre Viracocha,
+que quiere decir espuma de la mar. Y luego questo pasó, se hizo un
+templo en este pueblo de Cacha, pasado un rio que va junto á él, al
+Poniente, adonde se puso un ídolo de piedra muy grande en un retrete
+algo angosto; y este retrete no es tan crecido y abultado como los
+questán en Tiahuanaco hechos á remembranza de Ticiviracocha, ni tampoco
+parece tener la forma del vestimento que ellos[13]. Alguna cantidad de
+oro en joyas se halló cerca dél.
+
+Yo pasando por aquella provincia, fuí á ver este ídolo[14], porque los
+españoles publican y afirman que podria ser algun apóstol, y áun á
+muchos oí decir que tenia cuentas en las manos, lo cual es burla, si yo
+no tenia los ojos ciegos, porque aunque mucho lo miré, no pude ver tal
+ni más de que tenia puestas las manos encima de los cuadriles,
+enroscados los brazos, y por la cintura señales que debrian significar
+como que la ropa que tenia se prendia con botones. Si este ó el otro fué
+alguno de los gloriosos apóstoles que en el tiempo de su predicacion
+pasaron á estas partes, Dios todopoderoso lo sabe, que yo no sé que
+sobre esto me crea más de que, á mi creer, si fuera apóstol, obrara con
+el poder de Dios su predicacion en estas gentes, que son simples y de
+poca malicia, y quedara reliquia dello, ó en las Escrituras Santas lo
+halláramos escrito; mas lo que vemos y entendemos es, que el Demonio
+tuvo poder grandísimo sobre estas gentes, permitiéndolo Dios; y en estos
+lugares se hacian sacrificios vanos y gentílicos; por donde yo creo que
+hasta nuestros tiempos la palabra de Santo Evangelio no fué vista ni
+oida; en los cuales vemos ya del todo profanados sus templos, y por
+todas partes la Cruz gloriosa puesta.
+
+Yo pregunté á los naturales de Cacha, siendo su cacique, ó señor, un
+indio de buena persona y razon, llamado don Juan, ya cristiano, y que
+fué en persona conmigo á mostrarme esta antigualla, en remembranza de
+cuál Dios habian hecho aquel templo, y me respondió que de
+Ticiviracocha. Y pues tratamos deste nombre de Viracocha, quiero
+desengañar al lector del creer que el pueblo tiene que los naturales
+pusieron á los españoles por nombre Viracocha, ques tanto decir como
+espuma de la mar; y cuanto al nombre es verdad, porque _vira_ es nombre
+de manteca, y _cocha_ de mar; y así, pareciéndoles haber venido por
+ella, les habian atribuido aquel nombre, lo cual es mala interpretacion,
+segun la relacion que yo tomé en el Cuzco y dan los orejones; porque
+dicen que luego que en la provincia de Caxamarca fué preso Atahuallpa
+por los españoles, habiendo habido entre los dos hermanos Huascar Inca,
+único heredero del imperio, y Atahuallpa, grandes guerras y dándose
+capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas, hasta que en
+el rio de Apurimac, por el paso de Cotabamba, fué preso el rey Huascar y
+tratado cruelmente por Calicuchima, sin lo cual el Quízquiz en el Cuzco
+hizo gran daño y mató, segun es público, treinta hermanos de Huascar é
+hizo otras crueldades en los que tenian su opinion y no se habian
+mostrado favorables á Atahuallpa; y como andando en estas pasiones tan
+grandes hobiese, como digo, sido preso Atahuallpa y concertado con él
+Pizarro que le daria por su rescate una casa de oro, y para traelle
+fuesen al Cuzco Martin Bueno, Zárate y Moguer[15], porque la mayor parte
+estaba en el solene templo de Curicancha; y como llegasen estos
+cristianos al Cuzco en tiempos y coyunturas que los de la parte de
+Huascar pasaban por la calamidad dicha, y supiesen la prision de
+Atahuallpa, holgáronse tanto como se puede significar; y así, luego, con
+grandes suplicaciones imploraba su ayuda contra Atahuallpa, su enemigo,
+diciendo ser enviados por mano de su gran dios Ticiviracocha, y ser
+hijos suyos, y así luego les llamaron y pusieron por nombre Viracocha. Y
+mandaron al gran sacerdote, como á los demás ministros del templo, que
+las mugeres sagradas se estuviesen en él, y el Quízquiz les entregó todo
+el oro y plata. Y como la soltura de los españoles haya sido tanta y en
+tan poco hayan tenido la honra ni honor destas gentes, en pago del buen
+hospedage que les hacian y amor con que los servian, corrompieron
+algunas vírgenes y á ellos tuviéronlos en poco; que fué causa que los
+indios, por esto y por ver la poca reverencia que tenian á su sol, y
+como sin vergüenza ninguna ni temor de Dios violaban[16] sus mamaconas,
+que ellos tenian por gran sacrilegio, dijeron luego que la tal gente no
+eran hijos de Dios, sino peores que _Supais_, que es nombre del Diablo;
+aunque por cumplir con el mandado del señor Atahuallpa, los capitanes y
+delegados de la cibdad los despacharon sin les hacer enojo ninguno,
+enviando luego el tesoro[17]. Y el nombre de _Viracocha_ se quedó hasta
+hoy; lo cual, segun tengo dicho, me informaron ponérselo por lo que
+tengo escripto, y no por la significacion que dan de espuma de la mar. Y
+con tanto contaré lo que entendí del orígen de los Incas.
+
+
+
+
+_CAP. VI.--De cómo remanecieron en Pacarec Tampu ciertos hombres y
+mugeres, y de lo que cuentan que hicieron despues que de allí salieron._
+
+
+Ya tengo otras veces dicho[18], cómo, por ejercicio de mi persona y por
+huir los vicios que de la ociosidad se recrecen, tomé trabajo descrebir
+lo que yo alcancé de los Incas y de su regimiento y buena órden de
+gobernacion; y como no tengo otra relacion ni escriptura que la que
+ellos dan, si alguno atinare á escrebir esta materia mas acertada que
+yo, bien podia; aunque para claridad de lo que escribo no dejé pasar
+trabajo, y por hacerlo con más verdad vine al Cuzco, siendo en ella
+corregidor el capitan Juan de Sayavedra[19], donde hice juntar á Cayu
+Túpac, que es el que hay vivo de los descendientes de Huaina Capac,
+porque Sairi Túpac, hijo de Manco Inca, está retirado en Viticos, á
+donde su padre se ausentó despues de la guerra que en el Cuzco con los
+españoles tuvo, como adelante contaré[20], y á otros de los orejones,
+que son los que entre ellos se tienen por más nobles; y con los mejores
+intérpretes y lenguas que se hallaron les pregunté, estos señores Incas
+qué gente era y de qué nacion. Y parece que los pasados Incas, por
+engrandecer con gran hazaña su nacimiento, en sus cantares se apregona
+lo que en esto tienen, que es, questando todas las gentes que vivian en
+estas regiones desordenadas y matándose unos á otros, y estando
+envueltos en sus vicios, remanecieron en una parte que ha por nombre
+Pacarec Tampu, ques no muy lejos de la ciudad del Cuzco, tres hombres y
+tres mugeres. Y segun se puede interpretar, Pacarec Tampu quiere tanto
+decir como casa de producimiento. Los hombres que de allí salieron dicen
+ser Ayar Uchu el uno, y el otro Ayar Cachi Asauca, y el otro dicen
+llamarse Ayar Manco: las mugeres, la una habia por nombre Mama Huaco, la
+otra Mama Cora, la otra Mama Rahua[21]. Agunos indios cuentan estos
+nombres de otra manera y en más número, mas yo á lo que cuentan los
+orejones y ellos tienen por tan cierto me allegara (_sic_), porque lo
+saben mejor que otros ningunos. Y así, dicen que salieron vestidos de
+unas mantas largas y unas á manera de camisas sin collar ni mangas, de
+lana riquísima, con muchas pinturas de diferentes maneras, que ellos
+llaman _tucapu_, que en nuestra lengua quiere decir vestidos de reyes; y
+quel uno destos señores sacó en la mano una honda de oro, y en ella
+puesta una piedra; y que las mugeres salieron vestidas tan ricamente
+como ellos y sacaron mucho servicio de oro. Pasando adelante con esto,
+dicen más, que sacaron mucho servicio de oro, y quel uno de los
+hermanos, el que nombraban Ayar Uchu, habló con los otros hermanos
+suyos, para dar comienzo á las cosas grandes que por ellos habian de ser
+hechas, porque su presuncion era tanta, que pensaban hacerse únicos
+señores de la tierra; y por ellos fué determinado de hacer en aquel
+lugar una nueva poblacion, á la cual pusieron por nombre Pacarec Tampu;
+y fué hecha brevemente, porque para ello tuvieron ayuda de los
+naturales de aquella comarca; y andando los tiempos, pusieron gran
+cantidad de oro puro y en joyas, con otras cosas preciadas, en aquella
+parte, de lo cual hay fama que hobo mucho dello Hernando Pizarro y don
+Diego de Almagro el mozo.
+
+Y volviendo á la historia, dicen quel uno de los tres, que ya hemos
+dicho llamarse Ayar Cachi, era tan valiente y tenia tan gran poder, que
+con la honda que sacó, tirando golpes ó lanzando piedras, derribaba los
+cerros, y algunas veces que tiraba en alto, ponia las piedras cerca de
+las nubes, lo cual, como por los otros dos hermanos fuese visto, les
+pesaba, pareciéndoles que era afrenta suya no se igualar en aquellas
+cosas; y así, apasionados con la envidia, dulcemente le rogaron con
+palabras blandas, aunque bien llenas de engaño, que volviese á entrar
+por la boca de una cueva donde ellos tenian sus tesoros, á traer cierto
+vaso de oro que se les habia olvidado, y á suplicar al sol, su padre,
+les diese ventura próspera para que pudiesen señorear la tierra. Ayar
+Cachi, creyendo que no habia cautela en lo que sus hermanos le decian,
+alegremente fué á hacer lo que dicho le habian, y no habia bien acabado
+de entrar en la cueva, cuando los otros dos cargaron sobre él tantas
+piedras, que quedó sin más parecer; lo cual pasado, dicen ellos por muy
+cierto que la tierra tembló en tanta manera, que se hundieron muchos
+cerros, cayendo sobre los valles[22].
+
+Hasta aquí cuentan los orejones sobre el orígen de los Incas, porque
+como ellos fueron de tan gran presuncion y hechos tan altos, quisieron
+que se entendiese haber remanecido desta suerte y ser hijos del sol;
+donde despues, cuando los indios los ensalzaban con renombres grandes,
+les llaman _¡Ancha hatun apu, intipchuri!_, que quiere en nuestra lengua
+decir: ¡Oh muy gran señor, hijo del sol! Y lo que yo para mí tengo que
+se deba creer de esto questos fingen, será, que así como en Hatuncollao
+se levantó Zapana, y en otras partes hicieron lo mismo otros capitanes
+valientes, questos Incas que remanecieron, debieron ser algunos tres
+hermanos valerosos y esforzados y en quien hobiese grandes pensamientos,
+naturales de algun pueblo destas regiones, ó venidos de la otra parte de
+las sierras de los Andes; los cuales, hallando aparejo, conquistarian y
+ganarian el señorío que tuvieron; y aún sin esto, podria ser lo que se
+cuenta de Ayar Cachi y de los otros ser encantadores, que seria causa de
+por parte del Demonio hacer lo que hacian. En fin, no podemos sacar
+dellos otra cosa questo.
+
+Pues luego que Ayar Cachi quedó dentro en la cueva, los otros dos
+hermanos suyos acordaron, con alguna gente que se les habia llegado, de
+hacer otra poblacion, la cual pusieron por nombre Tampu Quiru, que en
+nuestra lengua querrá decir _dientes de aposento ó de palacio_; y así,
+débese entender questas poblaciones no eran grandes ni más que algunas
+fuerzas pequeñas. Y en aquel lugar estuvieron algunos dias, habiéndoles
+ya pesado con haber echado de sí á su hermano Ayar Cachi, que por otro
+nombre dicen llamarse Huanacaure.
+
+
+
+
+_CAP. VII.--Cómo estando los dos hermanos en Tampu Quiru, vieron salir
+con alas de pluma al que habian con engaño metido en la cueva, el cual
+les dijo que fuesen á fundar la gran ciudad del Cuzco; y como partieron
+de Tampu Quiru._
+
+
+Prosiguiendo la relacion que yo tomé en el Cuzco, dicen los orejones,
+que despues de haber asentado en Tampu Quiru los dos Incas, sin se pasar
+muchos dias, descuidados ya de más ver Ayar Cachi, lo vieron venir por
+el ayre con alas grandes de pluma pintadas, y ellos con gran temor que
+su visita les causó, quisieron huir; más él les quitó presto aquel
+pavor, diciéndoles: "No temais ni os acongojeis, que yo no vengo sino
+porque comience á ser conocido el imperio de los Incas; por tanto,
+dejad, dejad esa poblacion que hecho habeis, y andad más abajo hasta que
+veais un valle, adonde luego fundad el Cuzco, ques lo que ha de valer;
+porquestos son arrabales, y de poca importancia, y aquella será la
+ciudad grande, donde el templo suntuoso se ha de edificar y ser tan
+servido, honrado y frecuentado, quel sol[23] sea el más alabado; y
+porque yo siempre tengo de rogar á Dios por vosotros, y ser parte para
+que con brevedad alcanceis gran señorío, en un cerro questá cerca de
+aquí me quedaré de la forma y manera que me veis, y será para siempre
+por vos y por vuestros descendientes santificado y adorado, y llamarle
+heis Guanacaure; y en pago de las buenas obras que de mí habeis
+recibido, os ruego para siempre me adoreis por Dios y en él me hagais
+altares, donde sean hechos los sacrificios; y haciendo vosotros esto,
+sereis en la guerra por mí ayudados; y la señal que de aquí adelante
+teneis para ser estimados, honrados y temidos, será horadaros las orejas
+de la manera que agora me vereis." Y así, luego, dicho esto, dicen que
+les pareció verlo con unas orejas[24] de oro, el redondo del cual era
+como un geme.
+
+Los hermanos, espantados de lo que vian, estaban como mudos, sin hablar;
+y al fin, pasada la turbacion, respondieron que eran contentos de hacer
+lo que mandaba, y luego á toda prisa se fueron al cerro que llaman de
+Guanacaure, al cual desde entónces hasta ora tuvieron por sagrado; y en
+lo más alto dél volvieron á ver Ayar Cachi--que sin dubda debió de ser
+algun demonio, si esto que cuentan en algo es verdad, y permitiéndolo
+Dios, debajo destas falsas apariencias les hacia entender su deseo,
+quera que le adorasen y sacrificasen, ques lo quél más procura;--y les
+tornó á hablar, diciéndoles, que convenia que tomasen la bolrra ó corona
+del imperio los que habian de ser soberanos señores, y que supiese como
+en tal acto se ha de hacer para los mancebos ser armados caballeros y
+ser tenidos por nobles. Los hermanos respondiéronle que ya habian
+primero dicho que en todo su mandado se cumpliria, y en señal de
+obidiencia, juntas las manos y las cabezas inclinadas, le hicieron la
+mocha, ó reverencia, para que mejor se entienda; y porque los orejones
+afirman que de aquí les quedó el tomar de la bolrra y el ser armados
+caballeros, pornélo en este lugar, y servirá para no tener necesidad de
+lo tornar en lo de adelante á reiterar; y puédese tener por historia
+gustosa y muy cierta, por cuanto en el Cuzco Manco Inca tomó la bolrra
+ó corona suprema, y hay vivos muchos españoles que se halláron presentes
+á esta cirimonia, é yo lo he oido á muchos dellos. Es verdad que los
+indios dicen tambien quen tiempo de los reyes pasados se hacia con más
+solenidad y preparamientos y juntas de gentes y riquezas tan grandes,
+que no se puede inumerar.
+
+Segun parece, estos señores ordenaron esta órden para que se tomase la
+bolrra ó corona, y dicen que Ayar Cachi en el mismo cerro de Guanacaure
+se vistió de aquesta suerte: el que habia de ser Inca se vistia en un
+dia de una camisola negra, sin collar, de unas pinturas coloradas, y en
+la cabeza con una trenza leonada se ha de dar ciertas vueltas, y
+cubierto con una manta larga leonada ha de salir de su aposento é ir al
+campo á cojer un hace de paja, y ha de tardar todo el dia en traerlo sin
+comer ni beber, porque ha de ayunar, y la madre y hermanas del que fuere
+Inca, han de quedar hilando con tanta priesa, que en aquel propio dia se
+han de hilar y tejer cuatro vestidos para el mesmo negocio, y han de
+ayunar sin comer ni beber las que en esta obra estuvieren. El uno destos
+vestidos ha de ser la camiseta leonada y la manta blanca, y el otro ha
+de ser la manta y camiseta todo blanco, y el otro ha ser azul con
+flocaduras y cordones. Estos vestidos se ha de poner el que fuere inca,
+y ha de ayunar el tiempo establecido, que es un mes, y á este ayuno
+llaman _zaziy_[25], el cual se hace en un aposento del palacio real sin
+ver lumbre ni tener ayuntamiento con muger; y estos dias del ayuno las
+señoras de su linage han de tener muy gran cuidado en hacer con sus
+propias manos mucha cantidad de su chicha, ques vino hecho de maíz, y
+han de andar vestidos ricamente. Despues de haber pasado el tiempo del
+ayuno, sale el que ha de ser señor, llevando en sus manos una alabarda
+de plata y de oro, y va á casa de algun pariente anciano á donde le han
+de ser tresquilados los cabellos; y vestido una de aquellas ropas, salen
+del Cuzco, á donde se hace esta fiesta, y van al cerro de Guanacaure,
+donde decimos questaban los hermanos, y hechas algunas cirimonias y
+sacrificios, se vuelven á donde está aparejado el vino, donde lo beben;
+y luego sale el Inca á un cerro nombrado Anaguar, y desde el principio
+dél va corriendo, porque vean cómo es ligero y será valiente en la
+guerra, y luego baja dél trayendo un poco de lana atado á una alabarda,
+en señal que cuando anduviere peleando con sus enemigos, ha de procurar
+de traer los cabellos y cabezas dellos. Hecho esto, iban al mesmo cerro
+de Guanacaure á cojer paja muy derecha, y el que habia de ser rey, tenia
+un manojo grande della, de oro, muy delgada y pareja, y con ella iba
+otro á cerro llamado Yahuira[26], á donde se vestia otra de las ropas
+ya dichas, y en la cabeza se ponia unas trenzas ó llautu que llaman
+_pillaca_, ques como corona, debajo del cual colgaban unas orejas[27] de
+oro, y encima se ponia un bonete de plumas cosido como diadema, que
+ellos llaman _puruchuco_[28], y en la alabarda ataban una cinta de oro
+larga que llegaba hasta el suelo, y en los pechos llevaba puesta una
+luna de oro; y desta suerte, en presencia de todos los que allí se
+hallaban, mataba una oveja, cuya sangre y carne repartian entre todos
+los más principales, para que cruda la comiesen; en lo cual
+significaban, que si no fuesen valientes, que sus enemigos comerian sus
+carnes de la suerte que ellos habian comido la de la oveja que se mató.
+Y allí hacian juramento solene, á su usanza, por el sol, de sustentar la
+órden de caballería y por la defensa del Cuzco morir, si necesario
+fuese; y luego les abrian las orejas, poniéndolas tan grandes, que tiene
+un geme cada una dellas en redondo; y hecho esto, pónense unas cabezas
+de leones fieros, y vuelven con gran estruendo á la plaza del Cuzco, en
+donde estaba una gran maroma de oro, que la cercaba toda, sosteniéndose
+en horcones de plata y de oro: en el comedio desta plaza bailaban y
+hacian grandísimas fiestas á su modo, y andaban los que habian de ser
+caballeros cubiertos con las cabezas de leones, que tengo dicho, para
+dar á entender que serian valientes y fieros como lo son aquellos
+animales. Dando fin á estos bailes, quedan armados caballeros, y son
+llamados orejones, y tienen sus privilegios, y gozan de grandes
+libertades, y son dignos, si los eligen, de tomar la corona, ques la
+borla; la cual cuando se da al señor que lo ha de ser del imperio, se
+hacen mayores fiestas, y se junta gran número de gente, y el que ha de
+ser emperador ha primero de tomar á su misma hermana por muger, porquel
+estado real no suceda en linaje bajo, y hace el _zaziy_ grande, ques el
+ayuno. Y en el inter que estas cosas pasan, porque estando el Señor
+ocupado en los sacrificios y ayunos no sale á entender en los negocios
+privados y de gobernacion, era ley entre los Incas, que cuando alguno
+fallescia, ó se daba á otro la corona ó borla, que pudiese señalar uno
+de los principales varones del pueblo y que tuviese maduro consejo y
+gran autoridad, para que gobernase todo el imperio de los Incas, como el
+mesmo señor, durante aquellos dias; y á este tal le era permitido tener
+guarda y hablalle con reverencia. Y hecho esto, y recibidas las
+bendiciones en el templo de Curicancha, recibe la borla, que era grande
+y salia del llautu que tenia en la cabeza cubriéndole hasta caer encima
+de los ojos, y este era tenido y reverenciado por soberano. Y á las
+fiestas se hallaban los principales señores que habia en más de cinco
+leguas quellos mandaron, y parescia en el Cuzco grandísima riqueza de
+oro y plata, y pedrería, y plumajes, cercándole toda la gran maroma de
+oro, y la admirable figura del sol, que era todo de tanta grandeza, que
+pesaba, á lo que afirman por cierto los indios, más de cuatro mill
+quintales de oro; y si no se daba la borla en el Cuzco, tenian al que se
+llamaba Inca por cosa de burla, sin tener su señorío por cierto[29]; y
+así, Atahuallpa no es contado por rey, aunque como fué de tanto valor y
+mató tanta gente, por temor fué obedecido de muchas naciones.
+
+Volviendo á los questaban en el cerro de Guanacaure, despues que Ayar
+Cachi les hobo dicho de la manera que habian de tener para ser armados
+caballeros, cuentan los indios, que, mirando contra su hermano Ayar
+Manco, le dijo que se fuese con las dos mugeres al valle que dicho le
+habia, á donde luego fundase el Cuzco, sin olvidar de venir hacer
+sacrificios aquel lugar, como primero rogado le habian; y que como esto
+hobiese dicho, así él como el otro hermano se convirtieron en dos
+figuras de piedras, que demostraban tener talles de hombres, lo cual
+visto por Ayar Manco, tomando sus mugeres, vino á donde agora es el
+Cuzco, á fundar la ciudad, nombrándose y llamándose dende adelante Manco
+Capac, que quiere decir rey y señor rico.
+
+
+
+
+_CAP. VIII.--Cómo despues que Manco Capac vió que sus hermanos se habian
+convertido en piedras, vino á un valle donde encontró algunas gentes, y
+por él fué fundada y edificada la antigua y muy riquísima ciudad del
+Cuzco, cabeza principal que fué de todo el imperio de los Incas._
+
+
+Reídome he de lo que tengo escripto destos indios: yo cuento en mi
+escriptura lo que ellos á mí contaron por la suya, y antes quito muchas
+cosas que añido una tan sola. Pues como Manco Capac hobiese visto lo que
+de sus hermanos habia sucedido, y llegase al valle donde agora es la
+ciudad del Cuzco, alzando los ojos al cielo, dicen los orejones que
+pedia con grande humildad al sol que le favoreciese y ayudase en la
+nueva poblacion que hacer queria, y que, vueltos los ojos hácia el cerro
+de Guanacaure, pedia lo mesmo á su hermano, que ya lo tenia y
+reverenciaba por dios, y mirando en el vuelo de las aves y en las
+señales de las estrellas y en otros prodigios, lleno de confianza,
+teniendo por cierto que la nueva poblacion habia de florecer, y él ser
+tenido por fundador della y padre de todos los Incas que en ella habian
+de reinar. Y así, en nombre de su Ticiviracocha y del sol y de los otros
+sus dioses, hizo la fundacion de la nueva ciudad, el original y
+principio de la cual fué una pequeña casa de piedra cubierta de paja que
+Manco Capac con sus mugeres hizo, á la cual pusieron por nombre
+_Curicancha_, que quiere decir cercado de oro, lugar donde despues fué
+aquel tan célebre y tan riquísimo templo del sol, y que agora es
+monesterio de frayles de la órden de Santo Domingo; y tiénese por
+cierto, que en el tiempo questo por Manco Inca Capac se hacia, habia en
+la comarca del Cuzco indios en cantidad; mas como él no les hiciese mal
+ni ninguna molestia, no le impidian la estada en su tierra, antes se
+holgaban con él; y así, Manco Capac entendia en hacer la casa ya dicha,
+y era dado á sus religiones y culto de sus dioses, y fué de gran
+presuncion y de persona que representaba gran autoridad.
+
+La una de sus mugeres fué estéril, que nunca se empreñó; en la otra[30]
+hobo tres hijos varones y una hija: el mayor fué nombrado Inca Roca
+Inca, y la hija Ocllo, y los nombres de los otros dos no cuentan ni
+dicen más de que casó al hijo mayor con su hermana; á los cuales mostró
+lo que habian de hacer para ser amados de los naturales y no
+aborrecidos, y otras cosas grandes. En este tiempo, en Hatuncollao se
+habian hecho poderosos los descendientes de Zapana, y con tiranía
+querian ocupar toda aquella comarca. Pues como el fundador del Cuzco,
+Manco Capac, hobo casado á sus hijos y allegado á su servicio algunas
+gentes con amor y buenas palabras, con los cuales engrandeció la casa
+de Curicancha, despues de haber vivido muchos años, murió estando ya muy
+viejo, y le fueron hechas las obsequias con toda sumptuosidad, sin lo
+cual se le hizo un bulto para reverencialle como á hijo del sol.
+
+
+
+
+_CAP. IX.--En que se da aviso al lector de la causa porquel autor,
+dejando de proseguir con la sucesion de los reyes, quiso contar el
+gobierno que tuvieron, y sus leyes, costumbres qué tales fueron._
+
+
+Aunque pudiera escribir lo que pasó en el reinado de Sinchi Roca
+Inca[31], hijo que fué de Manco Capac, fundador del Cuzco, en este
+lugar, lo dejé, pareciéndome quen lo de adelante habria confusion para
+saber por entero la manera que se tuvo en la gobernacion destos señores,
+porque unos ordenaron unas leyes y otros otras, y así, pusieron unos los
+mitimaes y otros las guarniciones de gente de guerra en los lugares
+establecidos en el reino para la defensa dél; y porque son todas cosas
+grandes y dignas de memoria, y para que las repúblicas que se rigen por
+grandes letrados y varones, desto tomen aviso, y unos y otros conciban
+admiracion, considerando que pues en gente bárbara y que no tuvo letras
+se halló lo que de cierto sabemos que hobo, así en lo del gobierno como
+en sojuzgar las tierras y naciones, porque debajo de una monarquía
+obedesciesen á un Señor que sólo fuese soberano y digno para reinar en
+el imperio que los Incas tuvieron, que fueron más de mill é doscientas
+leguas de costas; así, por no variar en decir que unos dicen que ciertos
+dellos constituyeron lo uno, y otros lo otro, en lo cual muchos
+naturales varian, pondré en este lugar lo que yo entendí y tengo por
+cierto, conforme á la relacion que dello tomé en la ciudad del Cuzco y
+de las reliquias que vemos haber quedado destas cosas todos los que en
+el Perú habemos andado. Y no parezca á los letores que en tomar esta
+órden salgo de la que al libro conviene que lleve; para que ellos con
+más claridad lo entiendan se pone, como declaro; y esto haré con gran
+brevedad, sin querer ocuparme en contar cosas menudas, de que siempre
+huyo, y así, con ella misma proseguiré en tratar el reynado de los Incas
+y la sucesion dellos, hasta que con la muerte de Huascar y entrada de
+los españoles se acabó. Y quiero que sepan los que esto leyeren, que
+entre todos los Incas, que fueron once, tres salieron entre ellos
+bastantísimos para la gobernacion de su señorío, que cuentan y no acaban
+los orejones de loarlos; y estos no se parescieron en las condiciones
+tanto como en el juicio; los cuales son Huayna Capac, Tupac Inca
+Yupanqui, su padre, é Inca Yupanqui, padre del uno y agüelo del otro. Y
+tambien se puede presumir, que como estos fuesen tan modernos, que está
+el reyno lleno de indios que conocieron á Tupac Inca Yupanqui, y con él
+anduvieron en las guerras, y á sus padres oyeron lo que Inca Yupanqui
+hizo en el tiempo de su reinado, podria ser destas cosas, vistas[32]
+casi por los ojos, tener más lumbre para las poder contar, y lo sucedido
+á los otros señores, sus proxinitores, haberse dello mucho olvidado.
+Aunque, cierto, para lo tener en la memoria, y que no se pierda en
+muchos años, tienen grande aviso, para no tener letras, que estas ya
+tengo escripto en la primera parte desta Crónica[33], cómo no se han
+hallado en todo este reino, ni áun en todo este orbe de las Indias. Y
+con tanto prosigamos lo comenzado.
+
+
+
+
+_CAP. X.--De cómo el Señor, despues de tomada la borla del reino, se
+casaba con su hermana la Coya, ques nombre de reyna; y cómo era
+permitido tener muchas mugeres, salvo que, entre todas, sólo la Coya era
+la legítima y más principal._
+
+
+Conté brevemente en los capítulos pasados cómo los que habian de ser
+nobles se armaban caballeros, y tambien las cirimonias que se hacian en
+el tiempo que los Incas se coronaban por reyes, tomando la corona, que
+es la borla que hasta los ojos les caia; y fué por ellos ordenado, quel
+que hobiese de ser rey, tomase á su hermana, hija legítima de su padre y
+madre, por muger, para que la sucesion del reino fuese por esta vía
+confirmada en la casa real, pareciéndoles por esta manera, que aunque la
+tal muger, hermana del rey, de su cuerpo no fuese casta, y, usando con
+algun hombre, dél quedase preñada, era el hijo que nasciese della y no
+de muger extraña; porque tambien miraban, que aunque el Inca se casase
+con muger generosa, queriendo, podia hacer lo mismo y concibir con
+adulterio, de tal manera, que no siendo entendido, fuese tenido por hijo
+del señor y natural marido suyo. Por estas cosas, ó porque les paresció
+á los que lo ordenaron que convenia, era ley entre los Incas que el
+señor que entre todos quedaba por emperador, tornase á su hermana por
+muger, la cual tenia por nombre _Coya_, ques nombre de reyna, y que
+ninguna se lo llamaba,--como cuando un rey de España casa con alguna
+princesa que tiene su nombre propio, y entrando en su reyno, es llamada
+reyna, así llaman las que lo eran del Cuzco, Coya. Y si acaso el que
+habia de ser tenido por señor no tenia hermana carnal, era permitido que
+casase con la señora más ilustre que hobiese, para que fuese entre todas
+sus mugeres tenida por la más principal; porquestos señores, no habia
+ninguno dellos que no tuviese más de setecientas mugeres para servicio
+de su casa y para sus pasatiempos; y así, todos ellos tuvieron muchos
+hijos que habian en éstas que tenian por mugeres ó mancebas, y eran bien
+tratadas por él y estimadas de los indios naturales; y aposentado el rey
+en su palacio, ó por donde quier que iba, eran miradas y guardadas todas
+por los porteros y camayos, ques nombre de guardianes; y si alguna usaba
+con varon, era castigada con pena de muerte, dándole á él la misma pena.
+Los hijos que los señores habian en estas mugeres, despues que eran
+hombres, mandábanles proveer de campos y heredades, que ellos llaman
+chácaras, y que de los depósitos ordinarios les diesen ropas y otras
+cosas para su aprovechamiento, porque no querian dar señorío á estos
+tales, porque en habiendo alguna turbacion en el reyno, no quisiesen
+intentar de quedarse con él con la presuncion de ser hijos del rey. Y
+así, ninguno tuvo mando sobre provincia, aunque, cuando salian á las
+guerras y conquistas, muchos dellos eran capitanes y preferidos á los
+que iban en los reales; y el señor natural que heredaba el reyno los
+favorescia, puesto que si urdian algun levantamiento, eran castigados
+cruelísimamente; y ninguno dellos hablaba con el rey, aunque más su
+hermano fuese, que primero no pusiese en su cerviz carga liviana y fuese
+descalzo, como todos los demás del reyno, á le hablar.
+
+
+
+
+_CAP. XI.--Cómo se usó entre los Incas que del Inca que hobiese sido
+valeroso, que hobiese ensanchado el reyno ó hecho otra cosa digna de
+memoria, la hobiese dél en sus cantares y en los bultos; y no siendo
+sino remisio y cobarde, se mandaba que se tratase poco dél._
+
+
+Entendí, quando en el Cuzco estuve[34], que fué uso entre los reyes
+Incas, que el rey que entre ellos era llamado Inca, luego como era
+muerto, se hacian los lloros generales y continos, y se hacian los otros
+sacrificios grandes, conforme á su religion y costumbre; lo cual pasado,
+entre los más ancianos del pueblo se trataba sobre qué tal habia sido
+la vida y costumbres de su rey ya muerto, y qué habia aprovechado á la
+república, ó qué batalla habia vencido que dado se hobiese contra los
+enemigos; y tratadas estas cosas entre ellos, y otras que no entendemos,
+por entero, se determinaban, si el rey difunto habia sido tan venturoso
+que dél quedase loable fama, para que por su valentía y buen gobierno
+meresçiese que para siempre quedase entre ellos, mandaban llamar los
+grandes quiposcamayos, donde las cuentas se fenescen y sabian dar razon
+de las cosas que sucedido habian en el reyno, para que estos lo
+comunicasen con otros quentrellos, siendo escogidos por más retóricos y
+abundantes de palabras, saben contar por buena órden cada cosa de lo
+pasado, como entre nosotros se cuentan por romances y villancicos; y
+estos en ninguna cosa entienden que en aprender y saberlos componer en
+su lengua, para que sean por todos oidos en regocijos de casamientos y
+otros pasatiempos que tienen para aquel propósito. Y así, sabido lo que
+se ha de decir de lo pasado en semejantes fiestas de los señores
+muertos, y si se trata de guerra por el consiguiente, con órden galana
+cantaban de muchas batallas que en lugares de una y otra parte del reyno
+se dieron; y por el consiguiente, para cada negocio tenian ordenados sus
+cantares ó romances, que, viniendo á propósito, se cantasen, para que
+por ellos se animase la gente con lo oir y entendiesen lo pasado en
+otros tiempos, sin lo inorar, por entero. Y estos indios que por mandado
+de los reyes sabian estos romances, eran honrados por ellos y
+favorescidos, y tenian cuidado grande de los enseñar á sus hijos y á
+hombres de sus provincias los más avisados y entendidos que entre todos
+se hallaban; y así, por las bocas de unos lo sabian otros, de tal
+manera, que hoy dia entre ellos cuentan lo que pasó ha quinientos años,
+como si fueran diez.
+
+Y entendida la órden que se tenia para no se olvidar de lo que pasaba en
+el reyno, es de saber, que muerto el rey dellos, si valiente habia sido
+y bueno para la gobernacion del reyno, sin haber perdido provincia de
+las que su padre les dejó, ni usado de bajezas ni poquedades, ni hecho
+otros desatinos que los príncipes locos con la soltura se atreven á
+hacer en su señorío, era permitido y ordenado por los mismos reyes, que
+fuesen ordenados cantares honrados y que en ellos fuesen muy alabados y
+ensalzados, en tal manera, que todas las gentes admirasen en oir sus
+hazañas y hechos tan grandes, y que estos no siempre ni en todo lugar
+fuesen publicados ni apregonados, sino cuando estuviese hecho algun
+ayuntamiento grande de gente venida de todo el reyno para algun fin, y
+cuando se juntasen los señores principales con el rey en sus tiempos y
+solaces, ó cuando hacian los taquis[35] ó borracheras suyas. En estos
+lugares, los que sabian los romançes, á voces grandes, mirando contra el
+Inca, le cantaban lo que por sus pasados habia sido hecho; y si entre
+los reyes alguno salia remisio, cobarde, dado á vicios, y amigo de
+holgar sin acrescentar el señorío de su imperio, mandaban que destos
+tales hobiese poca memoria ó casi ninguna; y tanto miraban esto, que si
+alguna se hallaba, era por no olvidar el nombre suyo y la sucesion; pero
+en lo demás se callaba, sin contar los cantares de otros que de los
+buenos y valientes. Porque tuvieron en tanto sus memorias, que, muerto
+uno destos señores tan grandes, no aplicaba su hijo para sí otra cosa
+que el señorío, porque era ley entre ellos que la riqueza y el aparato
+real del que habia sido rey del Cuzco, no lo hobiese otro en su poder,
+ni se perdiese su memoria; para lo cual se hacia un bulto de mano[36],
+con la figura que ellos ponerle querian, al cual llamaban del nombre del
+rey ya muerto; y solian estos bultos ponerse en la plaza del Cuzco,
+cuando se hacian sus fiestas, y en rededor de cada bulto destos reyes
+estaban sus mugeres y criados, y venian todos, aparejándose allí su
+comida y bebida, porque el Demonio debia de hablar en aquellos bultos,
+pues que esto por ellos se usaba; y cada bulto tenia sus truanes ó
+decidores, questaban con palabras alegres contentando al pueblo; y todo
+el tesoro que el señor tenia siendo vivo, estaba en poder de sus criados
+y familiares, y se sacaba á las fiestas semejantes con gran aparato; sin
+lo cual, no dejaban de tener sus chácaras, ques nombre de heredades,
+donde cogian sus maízes y otros mantenimientos con que sustentaban las
+mugeres con toda la demás familia destos señores que tenian bultos y
+memorias, aunque ya eran muertos. Y cierto esta usanza fué harta parte
+para que en este reyno hobiese la suma tan grande de tesoros que se han
+visto por nuestros ojos; y á españoles conquistadores he oydo que,
+cuando, descubriendo las provincias del reyno, entraron en el Cuzco,
+habia destos bultos, lo cual paresció ser verdad, cuando dende á poco
+tiempo, queriendo tomar la borla Manco Inca Yupanqui, hijo de Huayna
+Capac, públicamente fueron sacados en la plaza del Cuzco, á vista de
+todos los españoles é yndios que en ella en aquel tiempo estaban.
+
+Verdad es, que habian ya habido los españoles mucha parte del tesoro, y
+lo demás se escondió y puso en tales partes, que pocos ó no ninguno debe
+saber dél; ni de los bultos ni otras cosas suyas grandes hay ya otra
+memoria que la que ellos dan y tienen en sus cantares[37].
+
+
+
+
+_CAP. XII.--De cómo tenian coronistas para saber sus hechos, y la órden
+de los quipos como fué, y lo que dello vemos agora._
+
+
+Fué ordenado por los Incas lo que ya habemos escripto acerca del poner
+los bultos en sus fiestas, y en que se escogiesen algunos de los más
+sábios dellos, para que en cantares supiesen la vida de los señores qué
+tal habia sido y cómo se habian habido en el gobierno del reyno, para el
+efecto por mí dicho. Y es tambien de saber, que, sin esto, fué costumbre
+dellos y ley muy usada y guardada, de escoger cada uno, en tiempo de su
+reynado, tres ó cuatro hombres ancianos de los de su nacion, á los
+cuales, viendo que para ello eran hábiles y suficientes, les mandaba que
+todas las cosas que sucediesen en las provincias durante el tiempo de su
+reynado, ora fuesen prósperas, ora fuesen adversas, las tuviesen en la
+memoria, y dellas hiciesen y ordenasen cantares, para que por aquel
+sonido se pudiese entender en lo foturo haber así pasado; con tanto
+questos cantares no pudiesen ser dichos ni publicados fuera de la
+presencia del Señor; y eran obligados estos que habian de tener esta
+razon durante la vida del rey, no tratar ni decir cosa alguna de lo que
+á él tocaba, y luego que era muerto, al sucesor en el imperio le decian,
+casi por estas palabras: "¡Oh Inca grande y poderoso, el Sol y la Luna,
+la Tierra, los montes y los árboles, las piedras y tus padres te guarden
+de infortunio y hagan próspero, dichoso y bienaventurado sobre todos
+cuantos nacieron! Sábete, que las cosas que sucedieron á tu antecesor
+son éstas." Y luego en diciendo esto, los ojos puestos al suelo, y
+bajadas las manos, con gran humildad le daban cuenta y razon de todo lo
+que ellos sabian; lo cual podrian muy bien hacer, porque entre ellos hay
+muchos de gran memoria, subtiles de ingenio, y de vivo juizio, y tan
+abastados de razones, como hoy dia somos testigos los que acá estamos é
+los oimos. Y así, dicho esto, luego que por el rey era entendido,
+mandaba llamar á otros de sus indios viejos, á los cuales mandaba que
+tuviesen cuidado de saber los cantares que aquéllos tenian en la
+memoria, y de ordenar otros de nuevo de lo que pasaba en el tiempo de su
+reynado, y que las cosas que se gastaban y lo que las provincias
+contribuian, se asentasen en los quipos, para que supiesen lo que daban
+y contribuyan muerto él y reynando su progenitor. Y si no era en un dia
+de gran regocijo, ó en otro que hobiese lloro ó tristeza por muerte de
+algun hermano ó hijo del rey, porque estos tales dias se permitia contar
+su grandeza dellos y su orígen y nascimiento, fuera destos, á ninguno
+era permitido tratar dello, porque estaba así ordenado por los señores
+suyos, y si lo hacian, eran castigados rigurosamente.
+
+Sin lo cual tuvieron otra órden para saber y entender cómo se habia de
+hacer en la contribucion, en las provincias, de los mantenimientos, ora
+pasase el rey con el ejército, ora fuese visitando el reyno, ó que sin
+hacer nada desto, se entendiese lo que entraba en los depósitos y pagaba
+á los súbditos, de tal manera, que no fuesen agraviados, tan buena y
+subtil, que ecede en artificio á los _carastes_ que usaron los mexicanos
+para sus cuentas y contratacion; y esto fué los quipos, que son ramales
+grandes de cuerdas anudadas, y los que desto eran contadores y entendian
+el guarismo destos nudos, daban por ellos razon de los gastos que se
+habian hecho, ó de otras cosas que hobiesen pasado de muchos años atrás;
+y en estos nudos contaban de uno hasta diez, y de diez hasta ciento, y
+de ciento hasta mill; y en uno destos ramales está la cuenta de lo uno,
+y en otro lo del otro; de tal manera esto, que para nosotros es una
+cuenta donosa y ciega, y para ellos singular. En cada cabeza de
+provincia habia contadores á quien llamaban quiposcamayos[38], y por
+estos nudos tenian la cuenta y razon de lo que habian de tributar los
+questaban en aquel distrito, desde la plata, oro, ropa y ganado, hasta
+la leña y las otras cosas mas menudas, y por los mismos quipos se daba á
+cabo de un año, ó de diez, ó de veinte, razon á quien tenia comision de
+tomar la cuenta, tan bien, que un par de alpargatas no se podian
+esconder.
+
+Yo estaba incrédulo en esta cuenta, y aunque lo oia afirmar y tratar,
+tenia lo más dello por fábula; y estando en la provincia de Xauxa, en lo
+que llaman Marcavillca[39], rogué al señor Guacarapora[40] que me
+hiciese entender la cuenta dicha de tal manera que yo me satisficiese á
+mí mismo, para estar cierto que era fiel y verdadera; y luego mandó á
+sus criados que fuesen por los quipos, y como este señor sea de buen
+entendimiento y razon para ser indio, con mucho reposo satisfizo á mi
+demanda, y me dijo, que para que mejor lo entendiese, que notase que
+todo lo que por su parte habia dado á los españoles desde que entró el
+gobernador don Francisco Pizarro en el valle, estaba allí sin faltar
+nada: y así ví la cuenta del oro, plata, ropa que habian dado, con todo
+el maíz, ganado y otras cosas, que en verdad yo quedé espantado dello. Y
+es de saber otra cosa, que tengo para mí por muy cierto, segun han sido
+las guerras largas, y las crueldades, robos y tiranías que los españoles
+han hecho en estos indios, que si ellos no estuvieran hechos á tan
+grande órden y concierto, totalmente se hubieran todos consumido y
+acabado; pero ellos, como entendidos y cuerdos y que estaban impuestos
+por príncipes tan sábios, entre todos determinaron que si un ejército de
+españoles pasase por cualquiera de las provincias, que si no fuere el
+daño que por ninguna vía se puede escusar, como es destruir las
+sementeras y robar las casas y hacer otros daños mayores questos, que en
+lo demás, todas las comarcas tuviesen en el camino real, por donde
+pasaban los nuestros, sus contadores, y éstos tuviesen proveimiento lo
+más ámplio que ellos pudiesen, porque con achaque no los destruyesen del
+todo; y así eran proveidos; y despues de salidos, juntos los señores,
+iban los quipos de las cuentas, y por ellos, si uno habia gastado más
+que otro, lo que ménos habian proveido lo pagaban, de tal suerte, que
+iguales quedasen todos.
+
+Y en cada valle hay esta cuenta hoy dia, y siempre hay en los aposentos
+tantos contadores como en él hay señores, y de cuatro en cuatro meses
+fenescen sus cuentas por la manera dicha; y con la órden que han tenido,
+han podido sufrir combates tan grandes, que si Dios fuese servido que
+del todo hobiesen cesado con el buen tratamiento que en este tiempo
+reciben, y con la buena órden y justicia que hay, se restaurarian y
+multiplicarian, para que en alguna manera vuelva á ser este reyno lo que
+fué, aunque yo creo que será tarde ó nunca. Y es verdad que yo he visto
+pueblos, y pueblos bien grandes, y de una sola vez que cripstianos
+españoles pasen por él, quedar tal, que no parecia sino que fuego lo
+habia consumido; y como las gentes no eran de tanta razon, ni unos á
+otros se ayudaban, perdíanse despues con hambres y enfermedades, porque
+entre ellos hay poca caridad, y cada uno es señor de su casa, y no
+quiere más cuenta. Y esta órden del Perú débese á los señores que lo
+mandaron y supieron ponerla en todas las cosas tan grande como vemos los
+que acá estamos, por estas y otras cosas mayores; y con tanto pasaré
+adelante.
+
+
+
+
+_CAP. XIII.--Cómo los Señores del Perú eran muy amados por una parte y
+temidos por otra de todos sus súbditos, y cómo ninguno de ellos, aunque
+fuese gran señor muy antiguo en su linage, podia entrar en su presencia,
+si no era con una carga en señal de grande obediencia._
+
+
+Es de notar, y mucho, que como estos reyes mandaron tan grandes
+provincias y en tierra tan larga, y en parte tan áspera y llena de
+montañas y de promontorios nevados, y llanos de arena secos de árboles y
+faltos de agua, que era necesario gran prudencia para la gobernacion de
+tantas naciones y tan distintas unas de otras en lenguas, leyes y
+religiones, para tenellas todas en tranquilidad y que gozasen de la paz
+y amistad con él; y así, no embargante que la ciudad del Cuzco era la
+cabeza de su imperio, como en muchos lugares hemos apuntado, de cierto
+en cierto término, como tambien diremos, tenian puestos sus delegados y
+gobernadores, los cuales eran los más sábios, entendidos y esforzados
+que hallarse podian, y ninguno tan mancebo que ya no estuviese en el
+postrer tercio de su edad. Y como le fuesen fieles y ninguno osase
+levantarse, y tenia de su parte á los mitimaes, ninguno de los
+naturales, aunque más poderoso fuese, osaba intentar ninguna rebelion, y
+si alguna intentaba, luego era castigado el pueblo donde se levantaba,
+embiando presos los movedores al Cuzco. Y desta manera eran tan temidos
+los reyes, que si salian por el reyno y permitian alzar algun paño de
+los que iban en las andas, para dejarse ver de sus vasallos, alzaban tan
+gran alarido, que hacian caer las aves de lo alto donde iban volando, á
+ser tomadas á manos; y todos los temian tanto, que de la sombra que su
+persona hacia no osaban decir mal. Y no era esto solo; pues es cierto,
+que si algunos de sus capitanes ó criados salian á visitar alguna parte
+del reyno para algun efecto, le salian á recibir al camino con grandes
+presentes, no osando, aunque fuese sólo, dejar de cumplir en todo y por
+todo el mandamiento dellos.
+
+Tanto fué lo que temieron á sus príncipes en tierra tan larga, que cada
+pueblo estaba tan asentado y bien gobernado como si el Señor estuviera
+en él para castigar los que lo contrario hiciesen. Este temor pendia del
+valor que habia en los señores y de su misma justicia, que sabian que
+por parte de ser ellos malos, si lo fuesen, luego el castigo se habia de
+hacer en los que lo fuesen, sin que bastase ruego ni cohecho ninguno. Y
+como siempre los Incas hiciesen buenas obras á los questaban puestos en
+su señorío, sin consentir que fuesen agraviados, ni que les llevasen
+tributos demasiados, ni que les fuesen hechos otros desafueros, sin lo
+cual, muchos que tenian provincias estériles y que en ellas sus pasados
+habian vivido con necesidad, les daban órden que las hacian fértiles y
+abundantes, proveyéndoles de las cosas que en ella habia necesidad; y en
+otras donde habia falta de ropa, por no tener ganados, se los mandaban
+dar con gran liberalidad. En fin, entendíase, que así como estos señores
+se supieron servir de los suyos y que les diesen tributos, así ellos les
+supieron conservar las tierras y traellos de bastos á muy pulíticos, y
+de desproveidos, que no les faltase nada; y con estas buenas obras, y
+con que siempre el Señor á los principales daba mugeres y preseas ricas,
+ganaron tanto las gracias de todos, que fueron dellos amados en estremo
+grado, tanto que yo me acuerdo por mis ojos haber visto á indios viejos,
+estando á vista del Cuzco, mirar contra la ciudad y alzar un alarido
+grande, el cual se les convertia en lágrimas salidas de tristeza,
+contemplando el tiempo presente y acordándose del pasado, donde en
+aquella ciudad por tantos años tuvieron señores de sus naturales, que
+supieron atraellos á su servicio y amistad de otra manera que los
+españoles.
+
+Y era usanza y ley inviolable entre estos señores del Cuzco, por
+grandeza y por la estimacion de la dignidad real, questando él en su
+palacio, ó caminando con gente de guerra, ó sin ella, que ninguno,
+aunque fuese de los más grandes y poderosos señores de todo su reyno, no
+habia de entrar á le hablar, ni estar delante de su presencia, sin que
+primero, tirándose los zapatos, que ellos llaman oxotas, se pusiese en
+sus hombros una carga para entrar con ella á la presencia del Señor, en
+lo cual no se tenia cuenta que fuese grande ni pequeña, porque no era
+por más de que supiesen el reconocimiento que habian de tener á los
+señores suyos; y entrando dentro, vueltas las espaldas al rostro del
+Señor, habiendo primero hecho reverencia, quellos llaman _mocha_, dice á
+lo que viene ó oye lo que les mandado, lo cual pasado, si quedaba en la
+Córte por algunos dias y era persona de cuenta, no entraba más con la
+carga; porque siempre estaban los que venian de las provincias en la
+presencia del Señor en convites y en otras cosas que por ellos eran
+hechas.
+
+
+
+
+_CAP. XIV.--De cómo fué muy grande la riqueza que tuvieron y poseyeron
+los reyes del Perú y cómo mandaban asistir siempre hijos de los señores
+en su Córte._
+
+
+Por la gran riqueza que habemos visto en estas partes, podremos creer
+ser verdad lo que se dice de las muchas que tuvieron los Incas; porque
+yo creo, lo que ya muchas veces tengo afirmado, que en el mundo no hay
+tan rico reyno de metal, pues cada dia se descubren tan grandes veneros,
+así de oro como de plata; y como en muchas partes de las provincias
+cogiesen en los rios oro, y en los cerros sacasen plata, y todo era por
+un rey, pudo tener y poseer tanta grandeza; y dello yo no me espanto de
+estas cosas, sino como toda la ciudad del Cuzco y los templos suyos no
+eran hechos los edificios de oro puro. Porque, lo que hace á los
+príncipes tener necesidad y no poder atesorar dineros, es la guerra, y
+desto tenemos claro ejemplo en lo que el Emperador ha gastado desdel año
+que se coronó hasta este; pues aviendo más plata y oro que ovieron los
+reyes d'España desde el rey don Rodrigo hasta él, ninguno dellos tuvo
+tanta necesidad como S. M. y si no tuviera guerras, y su asiento fuera
+en España, verdaderamente, con sus rentas y con lo que ha venido de las
+Indias, toda España estuviera tan llena de tesoros como lo estaba el
+Perú en tiempo de sus reyes.
+
+Y esto tráigolo á comparacion, que todo lo que los Incas habian, lo
+gastaban no en otra cosa que arreos de su persona y ornamento de los
+templos y servicio de sus casas y aposentos; porque en las guerras, las
+provincias les daban toda la gente, armas y mantenimientos que fuese
+necesario, y si [á] alguno de los mitimaes daban algunas pagas de oro en
+alguna guerra que ellos tuviesen por dificultosa, era poca y que en un
+dia lo sacaban de las minas; y como preciaron tanto la plata y oro, y
+por ellos fuese tan estimada, mandaban sacar en muchas partes de las
+provincias cantidad grande della, de la manera y con la órden que
+adelante se dirá.
+
+Y sacando tanta suma, y no podiendo el hijo dejar que la memoria del
+padre, que se entiende su casa y familiares con su bulto, estuviese
+siempre entera, estaban de muchos años allegados tesoros, tanto, que
+todo el servicio de la casa del rey, así de cántaros para su uso como de
+cocina, todo era oro y plata; y esto no en un lugar y en una parte lo
+tenia, sino en muchas, especialmente en las cabeceras de las provincias,
+donde habia muchos plateros, los cuales trabajaban en hacer estas
+piezas; y en los palacios y aposentos suyos habia planchas destos
+metales, y sus ropas llenas de argenteria y desmeraldas y turquesas y
+otras piedras preciosas de gran valor. Pues para sus mugeres tenian
+mayores riquezas para ornamento y servicio de sus personas, y sus andas
+todas estaban engastonadas en oro y plata y pedrería. Sin esto, en los
+depósitos habia grandísima cantidad de oro en tejuelos, y de plata en
+pasta, y tenian mucha chaquira, ques en estremo menuda, y otras joyas
+muchas y grandes para sus taquis y borracheras; y para los sacrificios
+eran más lo que tenian destos tesoros; y como tenian y guardaban aquella
+ceguedad de enterrar con los difuntos tesoros, es de creer que cuando se
+hazian los osequias y entierros destos reyes, que seria increible lo que
+meterian en las sepulturas. En fin, sus atambores y asentamientos y
+estrumentos de música y armas para ellos eran deste metal; y por
+engrandecer su señorío, paresciéndoles que lo mucho que digo era poco,
+mandaban por ley que ningun oro ni plata que entrase en la ciudad del
+Cuzco, della pudiese salir, sopena de muerte, lo cual ejecutaban luego
+en quien lo quebrantaba; y con esta ley, siendo lo que entraba mucho y
+no saliendo nada, habia tanto, que si cuando entraron los españoles se
+dieran otras mañas y tan presto no ejecutaran su crueldad en dar la
+muerte á Atahuallpa, no sé qué navíos bastaran á traer á las Españas tan
+grandes tesoros como están perdidos en las entrañas de la tierra y
+estarán, por ser ya muertos los que lo enterraron.
+
+Y como se tuviesen en tanto estos Incas, mandaron más, que en todo el
+año residiesen en su córte hijos de los señores de las provincias de
+todo el reino, porque entendiesen la órden della y viesen su magestad
+grande, y fuesen avisados cómo le habian de servir y obedecer, de que
+heredasen sus señoríos y curacazgos; y si iban los de unas provincias,
+venian los de otras. De tal manera se hacia esto, que siempre estaba su
+córte muy rica y acompañada; porque sin esto, nunca dejaban destar con
+él muchos caballeros de los orejones, y señores de los ancianos, para
+tomar consejo en lo que se habia de proveer y ordenar.
+
+
+
+
+_CAP. XV.--De cómo se hacian los edificios para los Señores, y los
+caminos reales para andar por el reino._
+
+
+Una de las cosas de que yo mas me admiré, contemplando y notando las
+cosas deste reino, fué pensar cómo y de qué manera se pudieron hacer
+caminos tan grandes y soberbios como por él vemos, y que fuerzas de
+hombres bastáran á los hacer, y con que herramientas y estrumentos
+pudieron allanar los montes y quebrantar las peñas, para hacerlos tan
+anchos y buenos como están; porque me parece que si el Emperador
+quisiese mandar hacer otro camino real, como el que va del Quito á
+Cuzco, ó sale de Cuzco para ir á Chile, ciertamente creo, con todo su
+poder para ello no fuese poderoso, ni fuerzas de hombres le pudiesen
+hazer, sino fuese con la órden tan grande que para ello los Incas
+mandaron que hobiese. Porque si fuera camino de cincuenta leguas, ó de
+ciento, ó docientas, es de creer, que aunque la tierra fuese más áspera,
+no se tuviera en mucho, con buena diligencia, hacerlo; mas estos eran
+tan largos, que habia alguno que tenia mas de mill y cien leguas, todo
+hechado por sierras tan ágras y espantosas, que por algunas partes,
+mirando abajo, se quitaba la vista, y algunas destas sierras drechas y
+llenas de piedras, tanto, que era menester cavar por las laderas en peña
+viva, para hacer el camino ancho y llano; todo lo cual hacian con fuego
+y con sus picos. Por otros lugares habia subidas tan altas y ásperas,
+que salian de lo bajo escalones para poder subir por ellos á lo más
+alto, haciendo entre medias dellos algunos descansos anchos para el
+reposo de las gentes. En otros lugares habia montones de nieve, que era
+más de temer, y esto no en un lugar, sino en muchas partes, y no así
+como quiera, sino que no va ponderado ni encarecido como ello es ni como
+lo vemos; y por estas nieves, y por donde habia montañas de árboles y
+céspedes, lo hacian llano, y empedrado, si menester fuese.
+
+Los que leyeren este libro y hobieren estado en el Perú, miren el camino
+que va desde Lima á Xauxa por las sierras tan ásperas de Huarochiri[41],
+y por la montaña nevada de Pariacaca[42], y entenderán, los que á ellos
+lo oyeron, si es más lo que ellos vieron, que no lo que yo escribo; y
+sin esto, acuérdense de la ladera que abaja al rio de Apurímac[43], y
+cómo viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayauacas[44]
+y otras partes deste reyno, por donde el camino va tan ancho como quince
+piés, poco más ó ménos; y en tiempo de los reyes estaba limpio, sin que
+hobiese ninguna piedra ni hierba nacida, porque siempre se entendia en
+lo limpiar; y en lo poblado, junto á él, habia grandes palacios y
+alojamiento para la gente de guerra, y por los desiertos nevados y de
+campaña, habia aposentos donde se podian muy bien amparar de los frios y
+de las lluvias; y en muchos lugares, como es en el Collao[45] y en otras
+partes, habia señales de sus leguas, que eran como los mojones d'España
+con que parten los términos, salvo que son mayores y mejor hechos los de
+acá. A estos tales llaman topos, y uno dellos es una legua y media de
+Castilla[46].
+
+Entendido de la manera que iban hechos los caminos y la grandeza dellos,
+diré con la facilidad que eran hechos por los naturales, sin que les
+recreciese muerte ni trabajo demasiado; y era, que determinado por algun
+rey que fuese hecho alguno destos caminos tan famosos, no era menester
+muchas provisiones ni requerimientos ni otra cosa que decir el rey,
+hágase esto, porque luego los veedores iban por las provincias marcando
+la tierra y los indios que habia de[47] una á otra, á los cuales mandaba
+que hiciesen los tales caminos; y así, se hacian desta manera, que una
+provincia hacia hasta otra á su costa y con sus indios, y en breve
+tiempo lo dejaban como se lo pintaba; y otras hacian lo mismo, y áun, si
+era necesario, á un tiempo se acababa gran parte del camino, ó todo él;
+y si allegaban á los despoblados, los indios de la tierra adentro
+questaban más cercanos, venian con vituallas y herramientas á los hacer,
+de tal manera, que con mucha alegría y poca pesadumbre era todo hecho;
+porque no les agraviaban en un punto, ni los Incas ni sus criados les
+metian en nada.
+
+Sin todo esto, se hicieron grandes calzadas de excelente edificio, como
+es la que pasa por el valle de Xaquixaguana, y sale de la ciudad del
+Cuzco, y va por el pueblo de Muhina. Destos caminos reales habia muchos
+en todo el reyno, así por la sierra como por los llanos. Entre todos,
+cuatro se tienen por los más importantes, que son los que salian de la
+ciudad del Cuzco, de la misma plaza della, como crucero, á las
+provincias del reino, como tengo escripto en la Primera parte desta
+Crónica, en la fundacion del Cuzco[48]; y por tenerse en tanto los
+señores, cuando salian por estos caminos, sus personas reales con la
+guarda convenible iban por uno, y por otro la demás gente; y áun en
+tanto tuvieron su poderío, que muerto uno de ellos, el hijo, habiendo de
+salir á alguna parte larga, se le hacia camino por sí mayor y más ancho
+que el de su antecesor; mas esto era si salia [á] alguna conquista el
+tal rey, ó á hacer cosa digna de tal memoria que se pudiese decir que
+por aquello era más largo el camino que para él se hizo. Y esto vemos
+claro, porque yo he visto junto á Vilcas tres ó cuatro caminos; y áun
+una vez me perdí por el uno, creyendo que iba por el que agora se usa; y
+á estos llaman, al uno camino del Inca Yupanqui, y al otro de Tupac
+Inca; y el que agora se usa y usará para siempre, es el que mandó hacer
+Huaina Capac, que llegó acerca del rio de Angasmayo, al Norte, y al Sur,
+mucho adelante de lo que agora llamamos Chile; caminos tan largos, que
+habia de una parte á otra más de mill y doscientas leguas.
+
+
+
+
+_CAP. XVI.--Cómo y de qué manera se hacian las cazas reales por los
+Señores del Perú._
+
+
+En la primera parte[49] conté ya cómo en este reino del Perú habia suma
+grandísima de ganado doméstico y bravo, urcos, carneros y pacos,
+vicunias y ovejas, llamas, en tanta manera, que así lo poblado como lo
+que no lo era andaba lleno de grandes manadas; porque por todas partes
+habia y hay excelentes pastos para que bien se pudiese criar. Y es de
+saber, que aunque habia tanta cantidad, era mandado por los reyes, que
+so graves penas, ninguno osase matar ni comer hembra ninguna, y si lo
+quebrantaban, luego eran castigados, y con este temor no lo osaban
+comer. Multiplicábanse tanto, ques de no creer lo mucho que habia en el
+reino cuando los españoles entraron en él; y lo principal porquesto se
+mandaba, es porque hobiese abasto de lanas para hacer ropas; porque,
+cierto, en muchas partes, si faltase del todo este ganado, no sé cómo
+podrian las gentes guarecerse del frio, por la falta que tenian de
+lanas para hacer ropas. Y así, con esta órden, eran muchos los depósitos
+que por todas partes habia llenos de ropa, así para la gente de guerra,
+como para los demás naturales; y la más desta ropa se hacia de la lana
+del ganado de los guanacos y vicunias.
+
+Y cuando el Señor queria hacer alguna caza real, es de oir lo mucho que
+se mataba y tomaba á manos de hombres; y tal dia hubo, que se tomó más
+de treinta mill cabezas de ganado; mas cuando el rey lo tomaba por
+pasatiempo y salia para ello de propósito, poníanle las tiendas en el
+lugar que á él le parescia; porque como fuese en lo alto de la serranía,
+en ninguna parte dejaba de haber este ganado y tanto como habemos dicho;
+de donde, habiéndose ya juntado cincuenta ó sesenta mill personas, ó
+cien mill, si mandado les era, cercaban los breñales y campañas de tal
+manera, que con el ruido que iban haciendo en el resonido de sus voces,
+bajaban de los altos á lo más llano; en donde poco á poco se vienen
+juntando unos hombres con otros, hasta quedar asidos de las manos, y en
+el redondo que con sus propios cuerpos hacian, está la caza detenida y
+represada, y el Señor puesto á la parte que á él más le place, para ver
+la matanza que della se hace; y entrando otros indios con unos que se
+llaman _ayllos_, ques para prender por los piés, y otros con bastones y
+porras, comienzan de tomar y matar; y como hay tan gran cantidad de
+ganado detenido y entre ellos tantos de los guanacos, que son algunos
+mayores que pequeños asnillos, largos de pescuezos, como camellos,
+procuran la salida, echando por la boca la roña que tienen[50], en los
+rostros de los hombres, y con hender por donde pueden con grandes
+saltos. Y cierto, se dice ques cosa despanto ver el ruido tan grande que
+tienen los indios por les tomar, y el estruendo que ellos hacen para
+salir, tanto, que se oye gran trecho de donde pasa. Y si el rey quiere
+matar alguna caza sin entrar en la rueda questá hecha, lo hace como á él
+le place[51].
+
+Y en estas cazas reales se gastaban muchos dias; y muerta tanta cantidad
+de ganado, luego se mandaba por los veedores llevar la lana de todo ello
+á los depósitos ó á los templos del sol, para que las mamaconas
+entendiesen en hacer ropas finísimas para los reyes, que lo eran tanto,
+que parescian de sargas de seda, y con colores tan perfectos cuanto se
+puede afirmar. La carne de esto que sacaban, della comian los que
+estaban allí con el rey, y della se secaba al sol[52], para tener puesta
+en los depósitos, para proveimiento de la gente de guerra; y todo este
+ganado se entiende que era de lo montesino, y no ninguno de lo
+doméstico. Tomábase entre ellos muchos venados y biscachas, raposas y
+algunos osos y leones pequeños.
+
+
+
+
+_CAP. XVII.--Que trata la órden que tenian los Incas, y cómo en muchos
+lugares hacian de las tierras estériles fértiles, con el proveimiento
+que para ello daban._
+
+
+Una de las cosas de que más se tiene envidia á estos señores, es
+entender cuán bien supieron conquistar tan grandes tierras y ponellas,
+con su prudencia, en tanta razon como los españoles las hallaron, cuando
+por ellos fué descubierto este nuevo reyno; y de questo sea así muchas
+veces me acuerdo yo, estando en alguna provincia indómita fuera destos
+reynos, oir luego á los mismos españoles: "Yo seguro, que si los Incas
+anduvieran por aquí, que otra cosa fuera esto;" es decir, no
+conquistaron los Incas esto como lo otro, porque supieran servir y
+tributar. Por manera, que, cuanto á esto, conocida está la ventaja que
+nos hacen, pues con su órden las gentes vivian con ella y crecian en
+multiplicacion, y de las provincias estériles hacian fértiles y
+abundantes, en tanta manera y por tan galana órden como se dirá.
+
+Siempre procuraron de hacer por bien las cosas y no por mal en el
+comienzo de los negocios; despues, algunos Incas hicieron grandes
+castigos en muchas partes; pero antes, todos afirman que fué grande la
+benevolencia y amicicia con que procuraban el atraer á su servicio estas
+gentes. Ellos salian del Cuzco con su gente y aparato de guerra y
+caminaban con gran concierto hasta cerca de donde habian de ir y querian
+conquistar, donde muy bastantemente se informaban del poder que tenian
+los enemigos y de las ayudas que podian tener y de qué parte les podrian
+venir favores, y por qué camino; y esto entendido por ellos, procuraban
+por las vías á ellos posibles, estorbar que no fuesen socorridos, ora
+con dones grandes que hacian, ora con resistencias que ponian;
+entendiendo, sin esto, de mandar hacer sus fuertes, los cuales eran en
+cerros ó laderas, hechos en ellos ciertas cercas altas y largas, con su
+puerta cada una, porque perdida la una, pudiesen pasarse á la otra, y de
+la otra hasta lo más alto. Y enviaban escuchas de los confederados para
+marcar la tierra y ver los caminos y conoscer del arte questaban
+aguardando, y por donde habia mas mantenimiento; y sabiendo por el
+camino que habian de llevar y la órden con que habian de ir, enviábales
+mensajeros propios, con los cuales les enviaba decir quel queria
+tenerlos por parientes y aliados, por tanto, que con buen ánimo y
+corazon alegre, saliesen á lo recebir y recibirlo en su provincia, para
+que en ella le sea dada la obediencia, como en las demás; y por que lo
+hagan con voluntad, enviaba presentes á los señores naturales.
+
+Y con esto, y con otras buenas maneras que tenian, entraron en muchas
+tierras sin guerra, en las cuales mandaba á la gente de guerra que con
+él iba, que no hiciesen daño ni injuria ninguna, ni robo, ni fuerza; y
+si en esta provincia no habia mantenimientos, mandaba que de otras
+partes se proveyese; porque á los nuevamente venidos á su servicio no
+les paresciese, desde luego, pesado su mando y conocimiento, y el
+conocelle y aborrecelle fuese en un tiempo. Y si en alguna destas
+provincias no habia ganado, luego mandaba que le diesen por cuenta
+tantas mill cabezas, lo cual mandaban que mirasen mucho y con ello
+multiplicasen, para proveerse de lana para sus ropas; y que no fuesen
+osados de comer ni matar ninguna cria por los años y tiempo que le
+señalaba. Y si habia ganado y tenian de otra cosa falta, era lo mismo; y
+si estaban en collados y breñales, bien les hacian entender con buenas
+palabras, que hiciesen pueblos y casas en lo más llano de las sierras y
+laderas; y como muchos no eran diestros en cultivar las tierras,
+avezábanles como lo habian de hacer, emponiéndoles en que supiesen sacar
+acequias y regar con ellas los campos.
+
+En todo lo sabian proveer tan acertadamente, que cuando entraba por
+amistad alguno de los Incas en provincias de estas, en breve tiempo
+quedaba tal, que parescia otra, y los naturales, le daban la obidiencia,
+consintiendo que sus delegados quedasen en ellas, y lo mismo los
+mitimaes. En otras muchas que entraron de guerra y por fuerza de armas,
+mandábase que en los mantenimientos y casas de los enemigos se hiciese
+poco daño, diciéndoles el Señor: "presto serán estos nuestros como los
+que ya lo son." Como esto tenian conocido, procuraban que la guerra
+fuese la mas liviana que ser pudiese, no embargante que en muchos
+lugares se dieron grandes batallas, porque todavía los naturales dellos
+querian conservarse en la libertad antigua, sin perder sus costumbres y
+religion por tomar otras extrañas; más durando la guerra, siempre habian
+los Incas lo mejor, y vencidos, no los destruyan de nuevo, antes
+mandaban restituir los presos, si algunos habia, y el despojo y ponerlos
+en posesion de sus haciendas y señorío, amonestándoles que no quieran
+ser locos en tener contra su persona real competencias ni dejar su
+amistad, antes quisieran ser sus amigos, como lo son los comarcanos
+suyos. Y diciendo esto, dábanles algunas mujeres hermosas y piezas ricas
+de lana ó de metal de oro.
+
+Con estas dádivas y buenas palabras, habia las voluntades de todos, de
+tal manera, que sin ningun temor los huidos á los montes se volvian á
+sus casas, y todos dejaban las armas; y el que mas vezes via al Inca, se
+tenia por bien aventurado y dichoso.
+
+Los señoríos nunca los tiraban á los naturales. A todos mandaban unos y
+otros que por Dios adorasen el sol; sus demás religiones y costumbres no
+se las proivian, pero mandábanles que se gobernasen por las leyes y
+costumbres que usaban en el Cuzco, y que todos hablasen la lengua
+general.
+
+Y puesto gobernador por el Señor con guarniciones de gente de guerra,
+parten para lo de adelante; y si estas provincias eran grandes, luego se
+entendia en edificar templo del sol, y colocar las mujeres que ponian
+en los demás, y hacer palacios para los señores; y cobraban los tributos
+que habian de pagar, sin llevarles nada demasiado, ni agravialles en
+cosa ninguna, encaminándoles en su pulicía y en que supiesen hacer
+edificios, traer ropas largas, y vivir concertadamente en sus pueblos; á
+los cuales, si algo les faltaba, de que tuviesen necesidad, eran
+proveidos y enseñados como lo habian de sembrar y beneficiar. De tal
+manera se hacia esto, que sabemos en muchos lugares que no habia ganado,
+lo hubo y mucho desdel tiempo que los Incas lo sojuzgaron; y en otros
+que no habia maíz, tenello despues sobrado. Y en todo lo demás andaban
+como salvages, mal vestidos y descalzos, y desde que conocieron á estos
+señores, usaron de camisetas, lazos y mantas, y las mujeres lo mismo, y
+de otras buenas cosas; tanto, que para siempre habrá memoria de todo
+ello. Y en el Collao y en otras partes mandó pasar mitimaes á la sierra
+de los Andes, para que sembrasen maíz y coca, y otras frutas y raíces,
+de todos los pueblos la cantidad conviniente; los cuales con sus mujeres
+vivian siempre en aquella parte donde sembraban, y cogian tanto de lo
+que digo, que se sentia poco la falta, por traer mucho destas partes y
+no haber pueblo ninguno, por pequeño que fuese, que no tuviese destos
+mitimaes. Adelante trataremos cuantas suertes habia destos mitimaes, y
+[que] hacian los unos y entendian los otros.
+
+
+
+
+_CAP. XVIII.--Que trata la órden que habia en el tributar las provincias
+á los reyes, y del concierto que en ello se tenia._
+
+
+Pues en el capítulo pasado escribí la manera que en sus conquistas los
+Incas tuvieron, será bien decir en éste cómo tributaban tantas naciones,
+y cómo en el Cuzco se entendia lo que venia de los tributos; pues es
+cosa muy notoria y entendida, ningun pueblo de la sierra ni valle de los
+llanos dejó de pagar el tributo de derrama que le era impuesto por los
+que para ello tenian cargo; y aun tal provincia hubo, que diciendo los
+naturales no tener con que pagar tributo, les mandó el rey que cada
+persona de toda ella fuese obligada de le dar cada cuatro meses un
+cañuto algo grande lleno de piojos vivos, lo cual era industria del
+Inca, para emponellos y avisallos en el saber tributar, y contribuir; y
+así, sabemos que pagaron su tributo de piojos algunos dias, hasta que,
+habiéndoles mandado dar ganado, procurar de lo criar, y hacer ropas, y
+buscar con que tributar para el tiempo de adelante.
+
+Y la órden que los orejones del Cuzco y los más señores naturales de la
+tierra dicen que se tenia en el tributar, era esta: que desde la ciudad
+del Cuzco, el que reinaba, enviaba algunos principales criados de su
+casa á visitar por el uno de los cuatro reales caminos que salen de
+aquella ciudad, que ya tengo escripto[53] llamarse Chincha Suyo el uno,
+en el cual entran las provincias que hay hasta Quito, con todos los
+llanos de Chincha para abajo hácia el Norte; y el segundo se llama Conde
+Suyo, ques donde se incluyen las regiones y provincias questán hácia la
+mar del Sur y muchas de la serranía; al tercero llaman Colla Suyo, ques
+por donde contaron todas las provincias que hay hácia la parte del Sur
+hasta Chile. El último camino llaman Ande Suyo[54]; por este van á todas
+las tierras questán en las montañas de los Andes, que se estiende en las
+faldas y vertientes dellas.
+
+Pues como el Señor quisiese saber lo que habian de tributar todas las
+provincias que habia del Cuzco hasta Chile, camino tan largo, como
+muchas veces he dicho, mandaba salir, como digo, personas fieles y de
+confianza, las cuales iban de pueblo en pueblo mirando el traje de los
+naturales y posibilidad que tenian, y la grosedad de la tierra, ó si en
+ellas habia ganados, ó metales, ó mantenimientos, ó de las demás cosas
+quellos querian y estimaban; lo cual mirado con mucha diligencia,
+volvian á dar cuenta al Señor de todo ello; el cual mandaba hacer Córtes
+generales y que acudiesen á ellas los principales del reino; y estando
+allí los señores de las provincias que le habian de tributar, les
+hablaba amorosamente, que pues le tenian por solo Señor y monarca de
+tantas tierras y tan grandes, que tuviesen por bien, sin recibir
+pesadumbre, de le dar los tributos debidos á la persona real, el cual él
+queria que fuesen moderados y tan livianos, que ellos fácilmente lo
+pudiesen hacer. Y respondídole conforme á lo que él deseaba, tornaban á
+salir de nuevo con los mesmos naturales algunos orejones á imponer el
+tributo que habian de dar; el cual era en algunas partes más que el que
+dan los españoles en este tiempo; pero con la órden tan grande que se
+tenia en lo de los Incas, era para no sentirlo la gente, y crecer en
+multiplicacion; y con la desorden y demasiada codicia de los españoles,
+se fueron disminuyendo en tanta manera, que falta la mayor parte de la
+gente, y del todo se acabara de consumir por su codicia y avaricia que
+los más, ó todos, acá tenemos, si la misericordia de Dios no lo
+remediara con permitir que las guerras hayan cesado, ques cierto se han
+de tener por azotes de su justicia, y que la tasacion se haya hecho de
+tal manera y moderacion, que los indios con ella gozan de gran libertad
+y son señores de sus personas y haciendas, sin tener más pecho ni
+subsidio que pagar cada pueblo lo que le ha sido puesto por tasa.
+Estotra de adelante. Un poco más largo[55].
+
+Visitando los que por los Incas son enviados las provincias, entrando
+en una, en donde ven por los quipos la gente que hay, asi hombres como
+mujeres, viejos é niños, en ella[56], y mineros de oro ó plata, mandaban
+á la tal provincia, que puestos en las minas tantos mill indios, sacasen
+de aquellos metales la cantidad que les señalaban, mandando que lo
+diesen y entregasen á los veedores que para ello ponian; y porque en el
+inter que andaban sacando plata los indios que eran señalados, no podian
+beneficiar sus heredades y campos, los mismos Incas ponian por tributo á
+otras provincias que les viniesen á les hacer la sementera á sus tiempos
+y coyuntura; de tal manera, que no quedase por sembrar; y si la
+provincia era grande, della mesma salian indios á cojer metales y á
+sembrar y labrar las tierras; y mandábase, que si estando en las minas
+adolesciese alguno de los indios, que luego se fuese á su casa y viniese
+otro en su lugar; mas que ninguno cojiese metales que no fuese casado,
+para que sus mujeres le adrezasen el mantenimiento y su brevaje; y sin
+esto, se guardaba de enviar mantenimientos bastantes á estos tales. De
+tal manera se hacia, que aunque toda su vida estuvieran en las minas, no
+lo tuvieran por gran trabajo; ni ninguno moria por darselo demasiado. Y
+sin todo esto, en el mes le era permitido dejar de trabajar algunos
+dias, para sus fiestas y solazes; y no unos [mismos] indios estaban á la
+continua en los mineros, sino de tiempo á tiempo los mandaban, saliendo
+unos y entrando otros.
+
+Tal manera tuvieron los Incas en esto, que les sacaban tanto oro y plata
+en todo el reino, que debió de haber año que les sacaron más de
+cincuenta mill arrobas de plata, y más de quince mill de oro, y siempre
+sacaban destos metales para servicio suyo. Y estos metales eran traidos
+á las cabeceras de las provincias, y de la manera y con la órden con que
+los sacaban en las unas, los sacaban en las otras, de todo del reino; y
+si no habia metal que sacar en otras tierras, para que pudiesen
+contribuir, echaban pechos y derramas de cosas menudas, y de mugeres y
+muchachos; los cuales se sacaban del pueblo sin ninguna pesadumbre,
+porque si un hombre tenia un solo hijo ó hija, este tal no le tomaban,
+pero si tenia tres ó cuatro, tomábales una para pagar el servicio.
+
+Otras tierras contribuian con tantas mill cargas de maíz como en ella
+habia casas, lo cual se daba cada cosecha[57] y á costa de la misma
+provincia. En otras regiones proveian por la mesma órden de tantas
+cargas de chuño[58] seco como los otros hacian de maíz; lo cual hacian
+otros, y contribuian de quínua[59] y de las otras raíces. En otros
+lugares daban cada uno tantas mantas como indios en él habia casados, y
+en otros tantas camisetas como eran cabezas. En otros se echaba por
+imposicion que contribuyesen con tantas mill cargas de lanzas, y otras
+con hondas y ayllos con todas las demás armas que ellos usan. A otras
+provincias mandaban que diesen tantos mill indios puestos en el Cuzco,
+para que hiciesen los edificios públicos de la ciudad y los de los
+reyes, proveyéndoles de mantenimiento necesario. Otros tributaban
+maromas para llevar las piedras; otros tributaban coca. De tal manera se
+hacia esto, que desde lo más menudo hasta lo más importante les
+tributaban á los Incas todas las provincias y comarcas del Perú; en lo
+cual hobo tan grande órden, que ni los naturales dejaban de pagar lo ya
+debido é impuesto, ni los que cojian los tales tributos osaban llevar un
+grano de maíz demasiado. Y todo el mantenimiento y cosas pertenecientes
+para el proveimiento de la guerra, que se contribuian, se despendia en
+la gente de guerra ó en las guarniciones ordinarias questaban puestas en
+partes del reino, para la defensa dél. Y cuando no habia guerra, lo más
+de todo lo comian y gastaban los pobres, porque estando los reyes en el
+Cuzco, ellos tenian sus anaconas[60], que es nombre de criado perpétuo,
+y tantos, que bastaban á labrar sus heredades y sus casas y sembrar
+tanto mantenimiento que bastase, sin lo que para su plato se traia de
+las comarcas siempre, muchos corderos y aves, y pescado, y maíz, coca,
+raíces, con todas las frutas que se cogen. Y tal órden habia en estos
+tributos que los naturales los pagaban, y los Incas se hallaban tan
+poderosos, que no tenian guerra ninguna que se recreciese.
+
+Para saber cómo y de qué manera se pagaban los tributos y se cogian las
+otras derramas, cada _guata_, que es nombre de año, despachaba ciertos
+orejones como juezes de comision, porque no llevaban poder de más de
+mirar las provincias y avisar á los moradores si alguno estaba agraviado
+lo dijese y se quejase, para castigar á quien le hubiese hecho alguna
+sinjusticia; y recibidas las quejas, si las habia, ó entendido si en
+alguna parte algo se dejaba por pagar, daba la vuelta al Cuzco, de donde
+salia otro con poder para castigar quien tuviese culpa. Sin esta
+diligencia, se hacia otra mayor, que era, que de tiempo á tiempo
+parecian los principales de las provincias, donde el dia que á cada
+nacion le era permitido hablar, proponia delante del Señor el estado de
+la provincia y la necesidad ó hartura que en ella habia, y el tributo si
+era mucho ó poco, ó si lo podian pagar ó no; á lo cual eran despachados
+á su voluntad, estando ciertos los señores Incas que no mentian, sino
+que les decian la verdad; porque si habia cautela, hacian gran castigo y
+acrecentaban el tributo. Las mugeres que daban las provincias, dellas
+las traian al Cuzco para que lo fuesen de los reyes, y dellas dejaban en
+el templo del sol.
+
+
+
+
+_CAP. XIX.--De cómo los reyes del Cuzco mandaban que se tuviese cuenta
+en cada año con todas las personas que morian y nacian en todo su reino,
+y cómo todos trabajaban y ninguno podia ser pobre con los depósitos._
+
+
+Para muchos efectos concuerdan los orejones que en el Cuzco me dieron la
+relacion, que antiguamente, en tiempo de los reyes Incas, se mandaba por
+todos los pueblos y provincias del Perú, que los señores principales y
+sus delegados supiesen cada año los hombres y mugeres que habian sido
+muertos, y todos los que habian nacido; porque así para la paga de los
+tributos, como para saber la gente que habia para la guerra y la que
+podia quedar por defensa del pueblo, convenia que se tuviese ésta; la
+cual fácilmente podian saber, porque cada provincia, en fin del año,
+mandaba asentar en los quipos por la cuenta de sus nudos todos los
+hombres que habian muerto en ella en aquel año, y por el [con] siguiente
+los que habian nacido. Y por principio del año que entraba, venian con
+los quipos al Cuzco, por donde se entendia, así los que en aquel año
+habian nacido, como los que faltaban por ser muertos. Y en esto habia
+gran verdad y certidumbre, sin en nada haber fraude ni engaños. Y
+entendido esto, sabian el Señor y los gobernadores los indios que
+destos eran pobres y las mugeres que eran viudas, y si bien podian pagar
+los tributos, y cuánta gente podia salir para la guerra; y otras muchas
+cosas que para entre ellos se tenian por muy importantes.
+
+Y como sea este reino tan largo, como en muchos lugares de esta
+escriptura tengo dicho, y en cada provincia principal habia número
+grande de depósitos llenos de mantenimientos y de otras cosas necesarias
+y provechosas para el provehimiento de los hombres; si habia guerra,
+gastábase, por donde quiera que iban los reales, de lo questaba en estos
+aposentos, sin tocar en lo que los confederados suyos tenian, ni allegar
+á cosa ninguna que en sus pueblos hobiese; y si no habia guerra, toda la
+multitud de mantenimientos que habia, se repartia por los pobres y por
+las viudas. Estos pobres habian de ser los que eran viejos
+demasiadamente, los que eran cojos, mancos ó tollidos, ó toviesen otras
+enfermedades; porque si estaban sanos, ninguna cosa les mandaban dar. Y
+luego eran tornados á hinchir los depósitos con los tributos que eran
+obligados á dar; y si por caso venia algun año de mucha esterilidad,
+mandaban así mesmo abrir los depósitos y prestar á las provincias los
+mantenimientos necesarios; y luego, en el año que hobiese hartura, lo
+daban y volvian por su cuenta y medida cierta. Aunque los tributos que á
+los Incas se daban no sirvieran para otras cosas que para las dichas,
+era bien empleado, pues tenian su reino tan harto y bien proveido.
+
+No consentian que ninguno fuese haragan y anduviese hurtando el trabajo
+de otros, sino á todos mandaban trabajar. Y así, cada señor, en algunos
+dias, iba á su chácara y tomaba el arado en las manos y aderezaba la
+tierra, trabajando en otras cosas. Y aún los mismos Incas lo hacian,
+puesto que era por dar buen ejemplo de sí; porque se habia de tener por
+entendido, que no habia de haber ninguno tan rico que por serlo quisiese
+baldonar y afrentar al pobre; y con su órden no habia ninguno que lo
+fuese en toda su tierra, porque, teniendo salud, trabajaba y no le
+faltaba, y estando sin ella, de sus depósitos le proveian de lo
+necesario. Ni ningun rico podia traer más arreo ni ornamento de los
+pobres, ni diferenciar el vestido y traje, salvo á los señores y
+curacas, que estos, por la dignidad suya, podian usar de grandes
+franquezas y libertades, y lo mesmo los orejones, que entre todas las
+naciones eran jubilados.
+
+
+
+
+_CAP. XX.--De cómo habia gobernadores puestos en las provincias, y de la
+manera que tenian los reyes, cuando salian á visitarlas, y cómo tenian
+por armas unas culebras ondadas con unos bastones._
+
+
+Por muy cierto se averigua de los reyes deste reino, en el tiempo de su
+señorio y reinado tuvieron en todas las cabeceras de las
+provincias,--como eran Vilcas, Xauxa, Bombon, Caxamalca, Guancabamba,
+Tomebamba, Latacunga[61], Quito, Carangui; y por la otra parte del
+Cuzco, hácia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquiabo,
+Chucuito, Paria, y otros que van hasta Chile,--sus delegados; porque en
+estos lugares habia mayores aposentos y mas primos que en otros muchos
+pueblos deste gran reino, y muchos depósitos; y eran como cabezas de
+provincias ó de comarcas, porque de tantas á tantas leguas venian los
+tributos á una destas cabeceras, y de tantas á tantas, iba á otra;
+habiendo en esto tanta cuenta, que ningun pueblo dejaba de tener
+conocido á donde habia de acudir. Y en todas estas cabeceras tenian los
+reyes templos del sol y casa de fundicion y muchos plateros, que no
+entendian en todo el tiempo en más que en labrar ricas piezas de oro, ó
+grandes vasijas de plata; y habia mucha gente de guarnicion, y, como
+dije, mayordomo mayor ó delegado que estaba sobre todos, y á quien venia
+la cuenta de lo que entraba, y el que era obligado á la dar de lo que
+salia. Y estos tales gobernadores no podian entremeterse en mandar en la
+jurisdiccion agena y que tenia á cargo otro como él; mas en donde él
+estaba, si habia algun escándalo y alboroto, tenia poder para
+castigarlo, y más si era cosa de conjuracion ó de levantarse algun
+tirano, ó de querer negar la obidiencia al rey; porque es cierto que
+toda la fuerza estaba en estos gobernadores. Y si los Incas no cayeran
+en ponerlos y en que hubiese los mitimaes, muchas veces se levantaran
+los naturales y esimieran de sí el mando real; pero con tantas gentes de
+guerra y tanto proveimiento de mantenimientos, no podian, si entre
+todos, los unos y los otros, no hobiese trama de traicion ó
+levantamiento; lo cual habia pocas veces, porque estos gobernadores que
+se ponian, eran de gran confianza, y todos orejones y que los más dellos
+tenian sus chácaras, que son heredades, en la comarca del Cuzco, y sus
+casas y parientes; y si alguno no salia bastante para gobernar lo que
+tenia á cargo, luego le era quitado el mando y puesto otro en su lugar.
+
+Y estos, si en algunos tiempos venian al Cuzco á negocios privados ó
+particulares con los reyes, dejaban en sus lugares tenientes, no á los
+que ellos querian, sino á los que sabian que harian[62] con más
+fidelidad lo que les quedaba mandado, y más á servicio de los Incas. Y
+si alguno destos gobernadores ó delegados moria en su presidencia, los
+naturales, cómo y de qué habia muerto con mucha presteza enviaban la
+razon ó probanza dello al Señor, y aun los cuerpos de los muertos
+llevaban por el camino de las postas, si vian que convenia. Lo que
+tributaba cada término destas cabeceras y contribuian los naturales, así
+oro, como plata, y ropa y armas, con todo lo demás que ellos daban, lo
+entregaban por cuenta á los camayos que tenian los quipos, los cuales
+hacian en todo lo que por este les era mandado en lo tocante á despender
+estas cosas con la gente de guerra, ó repartillo con quien el Señor
+mandaba, ó de llevallo al Cuzco; pero cuando de la ciudad del Cuzco
+venian á tomar la cuenta, ó á que la fuesen á dar al Cuzco, los mesmos
+contadores con los quipos la daban ó venian á la dar á donde no podia
+haber fraude, sino todo habia de estar cabal. Y pocos años se pasaban
+sin dar cuenta y razon de todas estas cosas.
+
+Tenian gran autoridad estos gobernadores y poder bastante para formar
+ejércitos y juntar gente de guerra, si súpitamente se recresciese alguna
+turbacion ó levantamiento, ó que viniese alguna gente extraña por alguna
+parte á dar guerra; y eran delante del Señor honrados y favorecidos; y
+desto se quedaron, cuando entraron los españoles, muchos dellos con
+mando perpétuo en provincias. Yo conozco algunos dellos y estar ya tan
+aposesionados, que sus hijos heredan lo que era de otros.
+
+Cuando en tiempo de paz salian los Incas á visitar su reino, cuentan que
+iban por él con gran magestad, sentados en ricas andas, armadas sobre
+unos palos lisos, largos, de maderas excelentes, engastonadas en oro y
+en argentería; y de las andas salian dos arcos altos, hechos de oro,
+engastonados en piedras preciosas, y caian unas mantas algo largas por
+todas las andas, de tal manera, que las cubrian todas; y si no era
+queriendo el que iba dentro, no podia ser visto, ni alzaban las mantas
+sino era cuando entraba y salia; tanta era su estimacion. Y para que le
+entrase aire y él pudiese ver el camino, habia en las mantas hechos
+algunos agujeros. Por todas partes destas andas habia riqueza, y en
+algunas estaban esculpidos el sol y la luna, y en otras unas culebras
+grandes ondadas, y unos como bastones que las atravesaban;--esto traian
+por insinia[63], por armas;--y estas andas las llevaban en hombros de
+señores los mayores y más principales del reino, y aquel que más con
+ellas andaba, aquel se tenia por más honrado y por más favorecido.
+
+En redor de las andas y á la hila iba la guarda del rey con los
+archeros y alabarderos, y delante iban cinco mill honderos, y detrás
+venian otros tantos lanceros, con sus capitanes, y por los lados del
+camino y por el mesmo camino, iban corredores fieles descubriendo lo que
+habia y avisando la ida del Señor; y acudia tanta gente por lo ver, que
+parecia que todos los cerros y laderas estaban llenos della; y todos le
+daban sus bendiciones alzando alaridos y grita grande á su usanza;
+llamándoles "_Ancha hatun apu, intipchuri, canqui zapallaapu tucuy pacha
+ccampa uyay sullull_[64]"; que en nuestra lengua dirá: "Muy grande y
+poderoso Señor, hijo del sol, tú sólo eres Señor, todo el mundo te oya
+en verdad." Y sin esto le decian otras cosas más alto; tanto, que poco
+faltaba para le adorar por Dios.
+
+Todo el camino iban indios limpiando, de tal manera, que ni yerba ni
+piedra no parescia, sino todo limpio y barrido. Andaba cada dia cuatro
+leguas, ó lo que él queria; paraba lo que era servido, para entender el
+estado de su reino; oia alegremente á los que con quejas le venian,
+remediando y castigando á quien hacian injusticia. Los que con ellos
+iban, no se desmandaban á nada ni salian del camino un paso. Los
+naturales proveian de lo necesario, sin lo cual lo habia tan cumplido en
+los depósitos, que sobraba, y ninguna cosa faltaba. Por donde iba,
+salian muchos hombres y mugeres y muchachos á servir personalmente en
+lo que les era mandado; y para llevar las cargas, los de un pueblo las
+llevaban hasta otro, de donde los unos las tomaban, y los otros las
+dejaban; y como era un dia, y cuando mucho dos, no lo sentian, ni dello
+recebian agravio ninguno. Pues yendo el señor desta manera, caminaba por
+su tierra el tiempo que le placia, viendo por sus ojos lo que pasaba, y
+proveyendo lo que entendia que convenia: que todo era cosas grandes é
+importantes; lo cual hecho, daba la vuelta al Cuzco, principal ciudad de
+todo su imperio.
+
+
+
+
+_CAP. XXI.--Cómo fueron puestas las postas en este reino._
+
+
+Era tan grande el reino del Perú, que mandaban los Incas lo ya muchas
+veces dicho desde Chile hasta Quito, y áun del rio de Maule hasta el de
+Angasmayo; y si estando el rey en el un cabo destos, hobiera de ser
+informado de lo que pasaba en el otro con quien anduviera por jornadas,
+aunque fueran grandes, fuera una cosa muy larga; porque, á cabo de haber
+andado mill leguas, ya seria sin tiempo lo que se habia de proveer, si
+conviniera, ó remediar otros negocios de gobernacion. En fin, por esto,
+é por en todo acertar á gobernar las provincias, los Incas inventaron
+las postas, que fué lo mejor que se pudo pensar ni imaginar; y esto á
+sólo Inca Yupanqui se debe, hijo que fué de Viracocha Inga, padre de
+Tupac Inca, segun dél publican los cantares de los indios, y afirman los
+orejones. No sólo lo de las postas inventó Inca Yupanqui, que otras
+cosas grandes hizo, como iremos relatando. Y así, desde el tiempo de su
+reinado, por todos los caminos reales fueron hechas de media legua á
+media legua, poco más ó ménos, casas pequeñas bien cubiertas de paja é
+madera, y entre las sierras estaban hechas por las laderas y peñascos de
+tal manera, que fueron los caminos llenos destas casas pequeñas de
+trecho á trecho, como es dicho de suso. Y mandóse que en cada una dellas
+estuviesen dos indios con bastimentos, y que estos indios fuesen puestos
+por los pueblos comarcanos, y que no estuviesen estantes, sino, de
+tiempo á tiempo, que fuesen unos y viniesen otros; y tal órden hobo en
+esto, que no fué menester más de mandarlo para nunca dejarlo de hacer
+mientras los Incas reinaron.
+
+Por cada provincia se tenia cuidado de poblar las postas que caian en
+sus términos, y lo mismo hacian en los desiertos campos y sierras de
+nieve los que estaban más cerca del camino. Y como fuese necesario dar
+aviso en el Cuzco ó en otra parte á los reyes de alguna cosa que hobiese
+sucedido ó que conviniese á su servicio, salian de Quito ó de Tomebanba,
+ó de Chile ó de Caranqui, ó de otra parte cualquiera de todo el reino,
+así de los llanos como de las sierras, y con demasiada presteza andaban
+al trote sin parar aquella media legua; porque los indios que allí
+ponian y mandaban estar, de creer es que serian ligeros y los más
+sueltos de todos. Y como llegaba junto á la otra posta, comenzaba á
+apellidar al que está en ella y á le decir: "Parte luego, y ve á tal
+parte, y avisa desto y esto que ha acaecido, ó desto y esto que tal
+gobernador hace saber al Inca." Y así como el que está lo ha oido, parte
+con mayor priesa, y entra, el que viene, á descansar en la casilla, y á
+comer y beber de lo que siempre en ella está, y el que va corriendo hace
+lo mesmo.
+
+De tal manera se hacia esto, que en breve tiempo sabian á trescientas
+leguas, y quinientas, y ochocientas, y más y ménos, lo que habia pasado
+ó lo que convenia proveer y ordenar. Y con tanto secreto usaban de sus
+oficios estos que residian en las postas, que por ruego ni amenaza jamás
+contaban lo que iban á avisar, aunque el aviso hobiese ya pasado
+adelante. Y por tales caminos, así de sierras ásperas como de montañas
+bravas, como de promontorios de nieves y secadales de pedregales llenos
+de abrojos y de espinas de mill naturas, ván estos caminos, que se puede
+tener por cierto y averiguado, que en caballos ligeros ni mulas no
+pudiera ir la nueva con más velocidad que estos correos de pié; porque
+ellos son muy sueltos, y andaba más uno de ellos en un dia, que
+anduviera en tres un correo á caballo ó á mula; y no digo siempre un
+indio, sino cómo y de la órden quellos tenian, que era andar uno media
+legua, y otro otra media legua. Y es de saber, que nunca por tormenta ni
+por cosa que sucediese, habia de estar posta ninguna despoblada, sino en
+ella los indios que digo, los cuales, ántes que de allí se fuesen, eran
+venidos otros á quedar en su lugar.
+
+Y por esta manera eran avisados los señores de todo lo que pasaba en
+todo su reino y señorío, y proveian lo que más les parescia convenir á
+su servicio. En ninguna parte del mundo no se lee que se haya hallado
+tal invençion, aunque sé que, desbaratado Xerxes el Grande, fué la nueva
+así, por hombres de pié, en tiempo breve. Y cierto fué esto de las
+postas, muy importante en el Perú, y que se vé bien por ello cuán buena
+fué la gobernacion de los señores dél. Y hoy dia están en muchas partes
+de las sierras, junto á los caminos reales, algunas casas destas en
+donde estaban las postas, y por ellas vemos ser verdad lo que se dice. Y
+aun tambien he visto yo algunos topos, que son, como atrás dije, á
+manera de mojones de términos, salvo que estos de acá son grandes y
+mejor hechos, y era por donde contaban sus leguas, y tiene cada uno
+legua y media de Castilla.
+
+
+
+
+_CAP. XXII.--Cómo se ponian los mitimaes, y cuántas suertes dellos
+habia, y cómo eran estimados por los Incas._
+
+
+En este capítulo quiero escrebir lo que toca á los indios que llaman
+mitimaes, pues en el Perú tantas cosas dellos se cuentan, y tanto por
+los Incas fueron honrados y privilegiados y tenidos, despues de los
+orejones, por los más nobles de las provincias; y esto digo, porque en
+la _Historia_, que llaman, _de Indias_, está escripto por el autor, que
+estos mitimaes eran esclavos de Huaina Capac[65]. En estos descuidos
+caen todos los que escriben por relacion y cartapacios, sin ver ni
+saber la tierra de donde escriben, para poder afirmar la verdad.
+
+En la mayor parte de las provincias del Perú, ó en todas ellas, habia y
+aun hay de estos mitimaes[66], y tenemos entendido que hobo tres maneras
+ó suertes dellos; lo cual convino grandemente para la sustentacion[67]
+dél y para su conservacion, y áun para su poblacion; y entendido cómo y
+de qué manera estaban puestos estos mitimaes y lo que hacian y
+entendian, conocerán los letores cómo supieron los Incas acertar en todo
+para la gobernacion de tantas tierras y provincias como mandaron.
+
+_Mitimaes_ llaman á los que son traspuestos de una tierra en otra; y la
+primera manera ó suerte de mitimaes mandada poner por los Incas, era,
+que despues que por ellos habia sido conquistada alguna provincia ó
+traida nuevamente á su servicio, tuvieron tal órden para tenella segura,
+y para que con brevedad los naturales y vecinos della supiesen cómo la
+habian de servir y de tener, y para desde luego entendiesen lo demás
+que entendian y sabian sus vasallos de muchos tiempos, y para que
+estuviesen pacíficos y quietos, y no todas veces tuviesen aparejo de se
+rebelar, y si por caso se tratase dello, hobiese quien lo
+estorbase,--trasmutaban de las tales provincias la cantidad de gente que
+della parecia convenir que saliese; á los cuales mandaban pasar á poblar
+otra tierra del temple y manera de donde salian, si fria fria, si
+caliente caliente, en donde les daban las tierras y campos y casas tanto
+y más como dejaron; y de las tierras y provincias que de tiempo largo
+tenian pacíficas y amigables y que habian conoscido voluntad para su
+servicio, mandaban salir otros tantos ó más y entremetellos en las
+tierras nuevamente ganadas y entre los indios que acababan de sojuzgar,
+para que dependiesen dellos las cosas arriba dichas, y los impusiesen en
+su buena órden y pulicía, para que, mediante este salir de unos y entrar
+de otros, estuviese todo seguro con los gobernadores y delegados que se
+ponian, segun y como digimos en los capítulos de atrás.
+
+Y conosciendo los Incas cuánto se siente por todas las naciones dejar
+sus patrias y naturalezas propias, porque con buen ánimo tomasen aquel
+destierro, es averiguado que honraban á estos tales que se mudaban, y
+que á muchos dieron brazaletes de oro y de plata y ropas de lana y de
+pluma y mugeres, y eran privilegiados en otras muchas cosas; y así,
+entre ellos habia espías que siempre andaban escuchando lo que los
+naturales hablaban é intentaban, de lo cual daban aviso á los
+delegados, ó con priesa grande iban al Cuzco á informar dello al Inca.
+Con esto, todo estaba seguro y los mitimaes temian á los naturales y los
+naturales á los mitimaes, y todos entendian en obedecer y servir
+llanamente. Y si en los unos ó en los otros habia motines ó tramas ó
+juntas, hacianse grandes castigos; porque los Incas, algunos dellos
+fueron vengativos y castigaban sin templanza y con gran crueldad.
+
+Para este efecto estaban puestos los unos mitimaes, de los cuales
+sacaban muchos para ovejeros y rabadanes de los ganados de los Incas y
+del sol, y otros para roperos, y otros para plateros, y otros para
+canteros y para labradores, y para debujar y esculpir y hacer bultos; en
+fin, para lo que más le mandaban y dellos requerian servir. Y tambien
+mandaban que de los pueblos fuesen á ser mitimaes á las montañas de los
+Andes, á sembrar maíz y criar la coca y beneficiar los árboles de fruta,
+y proveer de la[68] que faltaba en los pueblos donde con los frios y con
+las nieves no se pueden dar ni sembrar estas cosas.
+
+Para el segundo efecto que los mitimaes se pusieron, fué, porque los
+indios de las fronteras de los Andes, como son Chunchos y Moxos
+Cheriguanaes, que los más dellos tienen sus tierras á la parte de
+Levante á la decaida de las sierras, y son gentes bárbaras y muy
+belicosas, y que muchos dellos comen carne humana, y que muchas veces
+salieron á dar guerra á los naturales de acá y les destruyan sus campos
+y pueblos, llevando presos los que dellos podian; para remedio desto,
+habia en muchas partes capitanías y guarniciones ordinarias, en las
+cuales estaban algunos orejones. Y porque la fuerza de la guerra no
+estuviese en una nacion, ni presto supiesen concertarse para alguna
+rebelion ó conjuracion, sacaban para soldados destas capitanías,
+mitimaes de las partes y provincias que convenian, los cuales eran
+llevados á donde digo, y tenian sus fuertes, que son pucaraes, para
+defenderse, si tuviesen necesidad; y proveian de mantenimiento á esta
+gente de guerra, del maíz y otras cosas de comida que los comarcanos
+proveian de sus tributos y derramas que les eran echadas; y la paga que
+se les hacia, era, en algunos tiempos mandalles dar algunas ropas de
+lana y plumas ó braceletes de oro y de plata á los que se mostraban más
+valientes; y tambien les daban mujeres de las muchas que en cada
+provincia estaban guardadas en nombre del Inca; y como todas las más
+eran hermosas, teníanlas y estimábanlas en mucho. Sin esto les daban
+otras cosas de poco valor; lo cual tenian cargo de proveer los
+gobernadores de las provincias, porque tenian mando y poder sobre los
+capitanes á quien estos mitimaes obedecian. Y sin las partes dichas,
+tenian algunas destas guarniciones en las fronteras de los Chachapoyas y
+Bracamoros, y en el Quito, y en Caranque, que es adelante del Quito, al
+Norte, junto á la provincia que llaman de Popayan, y en otras partes
+donde seria menester, así en Chile como en los llanos y sierras.
+
+La otra manera de poner mitimaes era más extraña; porque, aunque esotras
+son grandes, no es novedad poner capitanes y gente de guarnicion en
+fronteras, puesto que hasta agora no ha faltado quien así lo haya
+acertado á hacer; y era, que si por caso, andando conquistando la tierra
+de sierras ó valles ó campaña ó en ladera aparejada para labranza y
+crianza, y que fuese de buen temple y fértil, que estuviese desierta y
+despoblada, que fuese como he dicho y teniendo las partes que he puesto,
+luego con mucha presteza mandaban que de las provincias comarcanas que
+tuviesen el mismo temple que aquellas, para la sanidad de los
+pobladores, que viniesen tantos que bastasen á poblarlas, á los cuales
+luego repartian los campos, proveyéndolos de ganados y mantenimientos
+todo lo que habian menester, hasta tener fructo de sus cosechas; y tan
+buenas obras se hacian á estos tales, y tanta diligencia en ello mandaba
+poner el rey, que en breve tiempo estaba poblado y labrado y tal, que
+era gran contento verlo. Y desta manera se poblaron muchos valles en los
+llanos y pueblos en la serranía de los que los Incas vian, como de los
+que por relacion sabian haber en otras partes; y á estos nuevos
+pobladores, por algunos años no les pedian tributo ni ellos lo daban,
+ántes eran proveidos de mujeres y coca y mantenimientos, para que con
+mejor voluntad entendieren en sus poblaciones.
+
+Y desta manera habia en estos reinos, en los tiempos de los Incas, muy
+poca tierra que pareciese fertil que estuviese desierta, sino todo tan
+poblado como saben los primeros chripstianos que en este reino entraron.
+Que por cierto no es pequeño dolor contemplar, que siendo aquellos Incas
+gentiles é idólatras, tuviesen tan buena órden para saber gobernar y
+conservar tierras tan largas, y nosotros, siendo chripstianos, hayamos
+destruido tantos reinos; porque, por donde quiera que han pasado
+chripstianos conquistando y descubriendo, otra cosa no parece sino que
+con fuego se va todo gastando. Y háse de entender, que la ciudad del
+Cuzco tambien estaba llena de gentes estranjeras, todo de industria;
+porque habiendo muchos linages de hombres, no se conformasen para
+levantamiento ni otra cosa que fuese deservicio del rey; y [de] esto hoy
+dia están en el Cuzco Chachapoyas y Cañares y de otras partes, de los
+que han quedado de los que allí se pusieron.
+
+Tiénese por muy cierto de los mitimaes, que [se] usaron desde Inca
+Yupanqui, el que puso las postas, y el primero que entendió [en]
+engrandecer el templo de Curicancha, como se dirá en su lugar; y aunque
+otros algunos indios dicen que fueron puestos estos mitimaes desde el
+tiempo de Viracocha Inga, padre de Inca Yupanqui, podrálo creer quien
+quisiere, que yo hice tanta averiguacion sobre ello, que torno [á]
+afirmar haberlo inventado Inca Yupanqui; y así lo creo y tengo para mí;
+y con tanto, pasemos adelante.
+
+
+
+
+_CAP. XXIII.--Del gran concierto que se tenia cuando salian del Cuzco
+para la guerra los Señores, y cómo castigaban los ladrones._
+
+
+Conté en los capítulos de atrás de la manera que salia el Señor á
+visitar el reino, para ver y entender las cosas que en él pasaban; y
+agora quiero dar á entender al lector cómo salian para la guerra y la
+órden que en ello se tenia. Y es, que como estos indios son todos
+morenos y alharaquientos y que en tanto se parecen los unos á otros,
+como hoy dia vemos los que con ellos tratamos; para quitar
+inconvenientes y que los unos á los otros se entendiesen, porque si no
+era cuando algunos orejones andaban visitando las provincias, nunca en
+ninguna dejaron de hablar en lengua natural, puesto que por la ley que
+lo ordenaba eran obligados á saber la lengua del Cuzco, y en los reales
+era lo mesmo, y lo que es en todas partes; pues está claro, que si el
+Emperador tiene un campo en Italia, y hay españoles, tudescos,
+borgoñones, flamencos é italianos, que cada nacion hablará en su
+lengua;--y por esto, se usaba en todo este reino, lo primero, de las
+señales en las cabezas diferentes las unas de otras; porque si eran
+Yuncas[69], andaban arrebozados como gitanos[70]; y si eran Collas,
+tenian unos bonetes como hechura de morteros, hechos de lana; y si
+Canas; tenian otros bonetes mayores y muy anchos; los Cañares traian
+unas coronas de palo delgado como aro de cedazo; los Guancas unos
+ramales que les caian por debajo de la barba, y los cabellos
+entrenchados; los Canchis[71] unas vendas anchas coloradas ó negras por
+encima de la frente; por manera, que así estos como todos los demás,
+eran conocidos por estas [señales] que tenian por insinia[72], que era
+tan buena y clara, que aunque hobiera juntos quinientos mill hombres,
+claramente se conoscieran los unos á los otros. Y hoy dia, donde vemos
+junta de gente, luego decimos, estos son de tal parte, y estos de tal
+parte; que por esto, como digo, eran unos de otros conocidos.
+
+Y los reyes, para que en la guerra, siendo muchos, no se embarazasen y
+desordenasen, tenian esta órden: que en la gran plaza de la cibdad del
+Cuzco estaba la piedra de la guerra, que era grande, de la forma y
+hechura de un pan de azúcar, bien engastonada y llena de oro; y salia el
+rey con sus consejeros y privados á donde mandaba llamar á los
+principales y caciques de las provincias, [para saber] de los cuales
+los que entre sus indios eran más valientes, para señalar por mandones y
+capitanes; y sabido, se hacia el nombramiento; que era, que un indio
+tenia cargo de diez, y otro de cincuenta, y otro de ciento, y otro de
+quinientos, é otro de mill, é otro de cinco mill, y otro de diez mill; y
+estos que tenian estos cargos, era cada uno de los indios de su patria,
+y todos obedecian al capitan general del rey. Por manera, que siendo
+menester enviar diez mill hombres [á] algun combate ó guerra, no era
+menester más de abrir la boca y mandarlo, y si cinco mill[73], por el
+consiguiente; y lo mesmo para descubrir el campo, y para escuchas y
+rondas, á los que tenian menos gente. Y cada capitanía llevaba su
+bandera, y unos eran honderos, y otros lanceros, y otros peleaban con
+macanas, y otros con ayllos y dardos, y algunos con porras.
+
+Salido el Señor del Cuzco, habia grandísima órden, aunque fuesen con él
+trescientos mill hombres; iban con concierto por sus jornadas de tambo á
+tambo, á donde hallaban proveimiento para todos, sin que nada faltase, é
+muy cumplido, é muchas armas y alpargates y toldos para la gente de
+guerra, y mugeres é indios para servirlos y llevarles sus cargas de
+tambo á tambo, á donde habia el mesmo proveimiento y abasto de
+mantenimiento; y el Señor se alojaba y la guarda estaba junto á él, y la
+demás gente se aposentaba en la redonda en los muchos aposentos que
+habia; y siempre iban haciendo bailes y borracheras, alegrándose los
+unos á los otros.
+
+Los naturales de las comarcas por donde pasaban, no habian de ausentarse
+ni dejar de proveer lo acostumbrado y servir con sus personas á los que
+iban á guerra, sopena de que eran castigados en mucho; y los soldados y
+capitanes, ni los hijos de los mismos Incas, eran osados á les hacer
+ningun mal tratamiento ni robo ni insulto, ni forzaban á muger ninguna,
+ni les tomaban una sola mazorca de maíz; y si salian deste mandamiento y
+ley de los Incas, luego les daban pena de muerte; y si alguno habia
+hurtado, lo azotaban harto más que en España, é muchas veces le daban
+pena de muerte. Y haciéndolo ansí, en todo habia razon y órden, y los
+naturales no osaban dejar de servir y proveer á la gente de guerra
+bastantemente, y los soldados tampoco querian roballos ni hacelles mal,
+temiendo el castigo. Y si habia algunos motines ó conjuraciones ó
+levantamientos, los principales y más movedores llevaban al Cuzco á buen
+recaudo, donde los metian en una cárcel que estaba llena de fieras, como
+culebras, víboras, tigres, osos, y otras sabandijas malas; y si alguno
+negaba, decian que aquellas serpientes no le harian mal, y si mentia,
+que le matarian; y este desvarío tenian y guardaban por cierto. Y en
+aquella espantosa cárcel tenian siempre, por delitos que hecho habian,
+mucha gente, los cuales miraban de tiempo á tiempo; y si su suerte tal
+habia sido que no le hobiesen mordido [á] algunos dellos, sacábanlos,
+mostrando grande lástima, y dejábanlos volver á sus tierras. Y tenian
+en esta cárcel carceleros los que bastaban para la guarda della, y para
+que tubiesen cuidado de dar de comer á los que se prendian, y áun á las
+malas sabandijas que allí tenian. Y cierto, yo me reí bien de gana
+cuando en el Cuzco oí que solia haber esta cárcel, y aunque me dijeron
+el nombre, no me acuerdo, y por eso no lo pongo[74].
+
+
+
+
+_CAP. XXIV.--Cómo los Incas mandaron hacer á los naturales pueblos
+concertados, repartiendo los campos en donde sobrello podrian haber
+debates, y cómo se mandó que todos generalmente hablasen la lengua del
+Cuzco._
+
+
+En los tiempos pasados, ántes que los Incas reinasen, es cosa muy
+entendida que los naturales destas provincias no tenian los pueblos
+juntos como ahora los tienen, sino fortalezas con sus fuertes, que
+llaman _pucaraes_[75], de donde salian á se dar los unos á los otros
+guerra; y así siempre andaban recatados y vivian con grandísimo trabajo
+y desasosiego. Y como los Incas reinaron sobre ellos, paresciéndoles
+mal esta órden y la manera que tenian en los pueblos, mandáronles,
+procurándolo en unas partes con halagos y en otras con amenazas, y en
+todos lugares con dones que les hacian, á que tuvieren por bien de no
+vivir como salvajes, mas ántes, como hombres de razon, asentasen sus
+pueblos en los llanos y laderas de las sierras juntos en barrios, como y
+de la manera que la disposicion de la tierra lo ordenase; y desta
+manera, los indios, dejados los pucaraes que primeramente tenian,
+ordenaron sus pueblos de buena manera, así en los valles de los llanos,
+como en la serranía y llanura de Collao; y para que no tuviesen enojo
+sobre los campos y heredades, los mismos Incas les repartieron los
+términos, señalando lo que cada uno habia de tener, en donde se puso
+límites, para conocimiento de los que habian y despues dellos nasciesen.
+Esto claro lo dicen los indios hoy dia, y á mí me lo dijeron en Xauxa, á
+donde dicen que uno de los Incas les repartia entre unos y otros los
+valles y campos que hoy tienen, con la cual órden se han quedado y
+quedarán. Y por muchos lugares destos que estaban en la sierra, iban
+echadas acequias sacadas de los rios con mucho primor y grande ingenio
+de los que las sacaron; y todos los pueblos, los unos y los otros,
+estaban llenos de aposentos y depósitos de los reyes, como en muchos
+lugares está dicho.
+
+Y entendido por ellos cuán gran trabajo seria caminar por tierra tan
+larga y á donde á cada legua y á cada paso habia nueva lengua, y que
+seria gran dificultad el entender á todos por interpretes, escogiendo
+lo más seguro, ordenaron y mandaron, so graves penas que pusieron, que
+todos los naturales de su imperio entendiesen y supiesen la lengua del
+Cuzco generalmente, así ellos como sus mujeres; de tal manera, que aun
+la criatura no hobiese dejado el pecho de su madre, cuando le comenzasen
+á mostrar la lengua que habia de saber. Y aunque al principio fué
+dificultoso, y muchos se pusieron en no querer deprender más lenguas de
+las suyas propias, los reyes pudieron tanto, que salieron con su
+intencion, y ellos tovieron por bien de cumplir su mandado; y tan de
+veras se entendió en ello, que en el tiempo de pocos años se sabia y
+usaba una lengua en más de mill y doscientas leguas; y aunque esta
+lengua se usaba, todos hablaban las suyas, que eran tantas, que aunque
+lo escribiese no lo creerian.
+
+Y como saliese un capitan del Cuzco ó alguno de los orejones á tomar
+cuenta ó residencia, ó por juez de comision, entre algunas provincias, ó
+para visitar lo que le era mandado, no hablaba en otra lengua que la del
+Cuzco, ni ellos con él. La cual es muy buena, breve y de gran
+comprehension y abastada de muchos vocablos, y tan clara, que en pocos
+dias que yo la traté, supe [lo] que me bastaba para preguntar muchas
+cosas por donde quiera que andaba. Llaman al hombre en esta lengua
+_luna_ [runa], y á la mujer _guarare_ [huarmi], y á el padre _yaya_, y
+al hermano[76] _guayqui_ [huauque], y á la hermana[77] _nana_ [ñaña], y
+á la luna _quilla_, y al mes por el consiguiente, y al año _guata_, y al
+dia _pinche_ [punchau], y á la noche _tota_ [tuta], y á la cabeza llaman
+_oma_ y á los orejas _lile_ [rinri], y á los ojos _naui_ [ñahui], y á
+las narices _sunga_ [zenca ó singa] y los dientes _queros_ [quiru], y á
+los brazos _maqui_ y á las piernas _chaqui_.
+
+Estos vocablos solamente pongo en esta Corónica, porque agora veo que
+para saber la lengua que antiguamente se usó en España, andan variando,
+atinando unos á uno y otros á otro; porque los tiempos que han de venir,
+es sólo para Dios saber los sucesos que han de tener; por tanto, para si
+algo viniere que enfrie ó haga olvidar lengua que tanto cundió y por
+tanta gente se usó, que no estén vacilando cuál fué la primera ó la
+general, ó de dónde salió, ó lo que sobre esto más se desea. Y con
+tanto, digo que fué mucho beneficio para los españoles haber esta
+lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las
+cuales ya se vá perdiendo.
+
+
+
+
+_CAP. XXV.--Cómo los Incas fueron limpios del pecado nefando y de otras
+fealdades que se han visto en otros príncipes del mundo._
+
+
+En este reino del Perú, pública fama es entre todos los naturales dél,
+cómo en algunos pueblos de la comarca de Puerto Viejo se usaba el pecado
+nefando de la sodomia,--y tambien en otras tierras habria malos cómo en
+las demás del mundo. Y notaré de esto una gran virtud destos Incas,
+porque, siendo señores tan libres y que no tenian á quién dar cuenta, y
+ni habia ninguno tan poderoso entre ellos que se la tomase, y que en
+otra cosa no entendian las noches y los dias que en darse á lujuria con
+sus mujeres, y otros pasatiempos;--y jamás se dice ni cuenta que ninguno
+dellos usaba el pecado susodicho, ántes aborrecian á los que lo usaban,
+teniéndolos en poco como á viles apocados, pues en semejante suciedad se
+gloriaban. Y no solamente en sus personas no se halló este pecado, pero
+ni áun consentian estar en sus casas ni palacios ningunos que supiesen
+que lo usaban; y áun sin todo esto, me parece que oí decir, que si por
+ellos era sabido de alguno que tal pecado hubiese cometido,
+castigaban[le] con tal pena, que fuese señalado y conocido entre todos.
+Y en esto no hay que dudar, sino ántes se ha de creer que en ninguno
+dellos cupo tal vicio, ni de los orejones, ni de otras muchas naciones;
+y los que han escripto generalmente de los indios, condenándolos en
+general en este pecado, afirmando que son todos sodométicos, han
+acargádose en ello y, cierto, son obligados á desdecirse, pues ansí han
+querido condenar tantas naciones y gentes, que son harto más limpios en
+esto de lo que yo puedo afirmar. Porque, dejando aparte lo de Puerto
+Viejo, en todo el Perú no se hallaron estos pecadores, sino como es en
+cada cabo y en todo lugar uno, ó seis, ó ocho, ó diez, y estos, que de
+secreto se daban á ser malos; porque los que tenian por sacerdotes en
+los templos, con quien es fama que en los dias de fiesta se ayuntaban
+con ellos los señores, no pensaban ellos que cometian maldad ni que
+hacian pecado, sino por sacrificio y engaño del Demonio se usaba[78]. Y
+aun que por ventura podria ser que los Incas inorasen que tal cosa en
+los templos se cometiese; [y] puesto que disimulaban algo, era por no
+hacerse mal quistos, y con pensar que bastaba que ellos mandasen por
+todas partes adorar el sol y á los más sus dioses, sin entremeterse en
+proibir religiones y costumbres antiguas, que es á par de muerte á los
+que con ellas nascieron quitárselas.
+
+Y aun tambien tenemos por entendido, que antiguamente, ántes que los
+Incas reinasen, en muchas provincias andaban los hombres como salvajes,
+y los unos salian á se dar guerra á los otros, y se comian como agora
+hacen los de la provincia de Arma y otros de sus comarcas; y luego que
+reinaron los Incas, como gente de gran razon y que tenian santas y
+justas costumbres y leyes, no solamente ellos no comian aquel manjar,
+porque de otros muchos ha sido y es muy estimado, pero pusiéronse en
+quitar tal costumbre á los que con ellos trataban, y de tal manera, que
+en poco tiempo se olvidó y totalmente se tiró, que en todo su señorío,
+que era tan grande, no se comian ya de muchos años ántes. Los que agora
+han sucedido, muestran que en ello les vino beneficio notable de los
+Incas, por no imitar ellos á sus pasados en comer aqueste manjar, en los
+sacrificios de hombres y niños.
+
+Publican unos y otros,--que aún, por ventura, algun escriptor destos que
+de presto se arroja lo escribirá,--que mataban, habia dias de sus
+fiestas, mill ó dos mill niños y mayor número de indios; y esto y otras
+cosas son testimonio que nosotros los españoles levantamos á estos
+indios, queriendo con estas cosas que dellos contamos, encubrir nuestros
+mayores yerros y justificar los malos tratamientos que de nosotros han
+recebido. No digo yo que no sacrificaban y que no matavan hombres y
+niños en los tales sacrificios; pero no era lo que se dice ni con mucho.
+Animales y de sus ganados sacrificaban, pero criaturas humanas menos de
+lo que yo pensé, y harto, segund contaré en su lugar.
+
+Así que, tengo sabido por dicho de los orejones antiguos, que estos
+Incas fueron limpios en este pecado, y que no usaban de otras costumbres
+malas de comer carne humana, ni andar envueltos en vicios públicos, ni
+eran desordenados, antes ellos á sí propios se corregian. Y si Dios
+permitiera que tuvieran quien con celo de chripstiandad, y no con ramo
+de codicia, en lo pasado les dieran entera noticia de nuestra sagrada
+religion, era gente en quien bien imprimiera, segund vemos por lo que
+agora con la buena órden que hay se obra. Pero, dejemos lo que se ha
+hecho, á Dios, quél sabe por que; y en lo que de aquí adelante se
+hiciere, supliquémosle nos dé su gracia, para que paguemos en algo á
+gentes que tanto debemos y que tan poco nos ofendió para haber sido
+molestados de nosotros, estando el Perú y las demás Indias tantas leguas
+d'España, y tantos mares en medio.
+
+
+
+
+_CAP. XXVI.--De cómo tenian los Incas consejeros y ejecutores de la
+justicia, y la cuenta que tenian en el tiempo._
+
+
+Como la ciudad del Cuzco era la más principal de todo el Perú, y en ella
+residian lo más del tiempo los reyes, tenian en la misma ciudad muchos
+de los principales del pueblo que eran entre todos los más avisados y
+entendidos, para sus consejeros; porque todos afirman, que ántes que
+intentasen cosa ninguna y de importancia, lo comunicaban con estos
+tales, allegando su parecer á los más votos; y para la gobernacion de la
+ciudad, y que los caminos estuviesen seguros, y por ninguna parte se
+hiciesen ningunos insultos ni latrocinios, de los más reputados[79]
+destos, nombraban para que siempre anduviesen castigando á los que
+fuesen malos; y para esto, andaban siempre mucho por todas partes. De
+tal manera entendian los Incas en proveer justicia, que ninguno osaba
+hacer desaguisado ni hurto. Esto se entiende cuanto á lo tocante á los
+que andaban hechos ladrones, ó forzaban mujeres, ó conjuraban contra los
+reyes; porque en lo demás, muchas provincias hobo que tuvieron sus
+guerras unos con otros, y del todo no pudieron los Incas apartallos
+dellas.
+
+En el rio que corre junto al Cuzco se hacia la justicia de los que allí
+se prendian ó de otra parte traian presos, á donde les cortaban las
+cabezas y les daban muerte de otras maneras, como á ellos les agradaba.
+Los motines y conjuraciones castigaban mucho, y más que á todos, los que
+eran ladrones y tenidos ya por tales; los hijos y mujeres de los cuales
+eran aviltados y tenidos por á rentados entre ellos mismos.
+
+En cosas naturales alcanzaron mucho estos indios, así en el movimiento
+del sol como en el de la luna; y algunos indios decian habia cuatro
+cielos grandes, y todos afirman que el asiento y silla del gran Dios
+Hacedor del mundo es en los cielos. Preguntándoles yo muchas veces si
+alcanzan quel Mundo se ha de acabar, se ríen; y sobre esto saben poco, y
+si algo saben, es lo que Dios permite quel Demonio les diga. A todo el
+Mundo llaman _Pacha_, conociendo la vuelta quel sol hace, y las
+crecientes y menguantes de la luna. Contaron el año por ello, al cual
+llaman _guata_, y lo hacen de doce lunas, teniendo su cuenta en ello; y
+usaron de unas torrecillas pequeñas, que agora están muchas por los
+collados del Cuzco algo cuidadas[80], para por la sombra quel sol hacia
+en ellas, entender en sementeras y en lo que ellos más sobre esto
+entienden. Y estos Incas miraban mucho en el cielo y en las señales dél,
+lo cual tambien pendia de ser ellos tan grandes agoreros. Cuando las
+estrellas corren, grande es la grita que hacen y el mormullo que unos
+con otros tienen.
+
+
+
+
+_CAP. XXVII.--Que trata la riqueza del templo de Curicancha y de la
+veneracion que los Incas le tenian._
+
+
+Concluido con algunas cosas que para mi propósito convienen que se
+escriban, volveremos luego con grand brevedad á contar la sucesion de
+los reyes que hobo hasta Guascar; y agora quiero decir del grande,
+riquísimo y muy nombrado templo de Curicancha, que fué el más principal
+de todos estos reinos.
+
+Y es público entre los indios, ser este templo tan antiguo como la mesma
+ciudad del Cuzco; más de que Inca Yupanqui, hijo de Viracocha Inga, lo
+acrescentó en riquezas y paró tal como estaba cuando los chrisptianos
+entraron en el Perú; y lo más del tesoro fué llevado á Caxamarca por el
+rescate de Atahuallpa, como en su lugar diremos. Y dicen los orejones,
+que despues de haber pasado la dudosa guerra que tuvieron los vecinos
+del Cuzco con los Chancas, que agora son señores de la provincia de
+Andaguaylas, que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase
+Inca Yupanqui tan estimado y nombrado, de todas partes acudian señores á
+le servir, haciéndole las provincias grandes servicios de metales de oro
+y plata; porque, en aquellos tiempos, habia grandes mineros y vetas
+riquísimas; y viéndose tan rico y poderoso, acordó de ennoblecer la Casa
+del Sol,--que en su lengua llaman _Indeguaxi_ [Intihuasi], y por otro
+nombre la llamaban _Curicancha_, que quiere decir cercado de oro,--y
+acrecentalla con riqueza. Y por que todos los que esto vieren ó leyeren
+acaben de conocer cuán rico fué el templo que hobo en el Cuzco y el
+valor de los que edificaron y en él hicieron tan grandes cosas, porné
+aquí la memoria dél, segund que yo ví é oí á muchos de los primeros
+chripstianos que oyeron á los tres[81] que vinieron desde Caxamarca,
+que [le] habian visto; aunque los indios cuentan tanto dello y tan
+verdadero, que no es menester otra probanza.
+
+Tenia este templo en circuito más de cuatrocientos pasos, todo cercado
+de una muralla fuerte, labrado todo el edificio de cantería muy
+excelente de fina piedra muy bien puesta y asentada, y algunas piedras
+eran muy grandes y soperbias; no tenian mezcla de tierra ni cal, sino
+con el betun que ellos suelen hazer sus edificios, y están tan bien
+labradas estas piedras, que no se le parece mezcla ni juntura ninguna.
+En toda España no he visto cosa que pueda compararse á estas paredes y
+postura de piedra, sino la torre que llaman la Calahorra, questá junto
+con la puente de Córdoba, y á una obra que ví en Toledo, cuando fuí á
+presentar la _Primera parte_ de mi _Corónica_ al príncipe don Felipe,
+ques el hospital que mandó hacer el arzobispo de Toledo Tavera[82]; y
+aunque algo se parecen estos edificios á los que digo, los otros son más
+primos, digo cuanto á las paredes y á las piedras estár primísimamente
+labradas y asentadas con tanta sotilidad; y esta cerca estaba derecha y
+muy bien trazada. La piedra me pareció ser algo negra y tosca y
+excelentísima[83]. Habia muchas puertas, y las portadas muy bien
+labradas; á media[84] pared, una cinta de oro de dos palmos de ancho y
+cuatro dedos de altor. Las portadas y puertas estaban chapadas con
+planchas de este metal. Más adentro estaban cuatro casas no muy grandes
+labradas desta manera, y las paredes de dentro y de fuera chapadas de
+oro, y lo mesmo el enmaderamiento, y la cobertura era paja que servia
+por teja. Habia dos escaños en aquella pared, en los cuales daba el sol
+en saliendo, y estaban las piedras sotilmente horadadas y puestas en los
+agujeros muchas piedras preciosas y esmeraldas. En estos escaños se
+sentaban los reyes, y si otro lo hacia, tenia pena de muerte.
+
+A las puertas destas casas estaban puestos porteros que tenian cargo de
+mirar por las vírgenes, que eran muchas hijas de señores principales,
+las más hermosas y apuestas que se podian hallar; y estaban en el templo
+hasta ser viejas; y si alguna tenia conocimiento con varon, la mataban ó
+la enterraban viva, y lo mesmo hacian á él. Estas mujeres eran llamadas
+_mamaconas_; no entendian en más de tejer y pintar ropa de lana para
+servicio del templo y en hacer _chicha_, que es el vino que hacen, de
+que siempre tenian llenas grandes vasijas.
+
+En la una destas casas, que era la más rica, estaba la figura del sol,
+muy grande, hecha de oro, obrada muy primamente, engastonada en muchas
+piedras ricas; y estaban en aquélla algunos de los bultos de los Incas
+pasados que habian reinado en el Cuzco, con gran multitud de tesoros.
+
+A la redonda deste templo habia muchas moradas pequeñas de indios
+questaban diputados para servicio dél, y habia un cercuito donde metian
+los corderos blancos y los niños y hombres que sacrificaban. Tenian un
+jardin que los terrones eran pedazos de oro fino, y estaba
+artificiosamente sembrado de maizales, los cuales eran [de] oro, así las
+cañas dello como las hojas y mazorcas; y estaban tan bien plantados, que
+aunque hiciesen recios vientos no se arrancaban. Sin todo esto tenian
+hechas más de veinte ovejas de oro con sus corderos, y los pastores con
+sus hondas y cayados, que las guardaban, hechos deste metal. Habia mucha
+cantidad de tinajas de oro y de plata y esmeraldas, vasos, ollas y todo
+género de vasijas, todo de oro fino. Por otras paredes tenian esculpidas
+y pintadas otras mayores cosas. En fin, era uno de los ricos templos que
+hubo en el mundo.
+
+El gran sacerdote, llamado _Vilaoma_ [Villac Umu], tenia su morada en el
+templo, y con los sacerdotes hacia los sacrificios ordinarios con
+grandes supersticiones, segund su costumbre. A las fiestas generales iba
+el Inca á se hallar presente á los sacrificios, y se hacian grandes
+fiestas. Habia dentro en la casa y templo más de treinta trojes de
+plata, en que echaban el maíz, y tenia este templo muchas provincias que
+contribuian con tributos para su servicio. En algunos dias era visto el
+Demonio por los sacerdotes, y daba respuestas vanas y conformes á el que
+las daba.
+
+Otras muchas cosas pudiera decir deste templo, que dejo, porque me
+parece que basta lo dicho para que se entienda cuán grande cosa fué;
+porque no trato de la argentería, chaquira, plumaje de oro y otras
+cosas, que si las escribiera, no fueran creidas. Y, lo que tengo dicho,
+aún viven chripstianos que vieron la mayor parte dello, que se llevó á
+Caxamaca para el rescate de Atahualpa; pero mucho escondieron los indios
+y está perdido y enterrado. Aunque todos los Incas habian adornado este
+templo, en tiempo de Inca Yupanqui se acrecentó de tal manera, que
+cuando murió y Tupac-Inca, su hijo, hobo el imperio, quedó en esta
+perficion.
+
+
+
+
+_CAP. XXVIII.--Que trata los templos que sin este se tenian por más
+principales, y los nombres que tenian._
+
+
+Muchos fueron los templos que hobo en este reino del Perú, y algunos se
+tienen por muy antiguos, porque fueron fundados ántes, con muchos
+tiempos, que los Incas reinasen, así en la serrania de los altos, como
+en la serrania (_así_) de los llanos; y reinando los Incas, se
+edificaron de nuevo otros muchos en donde se hacian sus fiestas é
+sacrificios. Y porque hacer mencion de los templos que habia en cada
+provincia en particular, seria cosa muy larga y prolija, determino de
+contar en este lugar solamente los que tuvieron por más eminentes é
+principales. Y así, digo, que despues del templo de Curicancha, era la
+segunda guaca de los Incas el cerro de Guanacaure, que está á vista de
+la ciudad, y era por ellos muy frecuentado y honrado por lo que algunos
+dicen quel hermano del primer Inca se convertió en aquel lugar en
+piedra, al tiempo que salian de Pacaritambo [Pacarec Tampu], como al
+principio se contó. Y habia en este cerro antiguamente oráculo por donde
+el maldito Demonio hablaba; y estaba enterrado á la redonda suma de
+grande tesoro, y en algunos dias se sacrificaban hombres y mujeres, á
+los cuales, antes que fuesen sacrificados, los sacerdotes les hacian
+entender que habian de ir á servir [á] aquel Dios que allí adoraban,
+allá en la gloria que ellos fingian con sus desvaríos que tenian; y así,
+teniéndolo por cierto los que habian de ser sacrificados, los hombres se
+ponian muy galanos y ataviados con sus ropas de lana fina, y llautos de
+oro, y patenas, y brazaletes, y sus oxotas con sus correas de oro; y
+despues de haber oido el parlamento que los mentirosos de los sacerdotes
+les hacian, les daban á beber mucho de su chicha con grandes vasos de
+oro, y solenizaban [con] cantares el sacrificio, publicando en ellos,
+que, por servir á sus dioses, ofrecian sus vidas de tal suerte, teniendo
+por alegre recebir en su lugar la muerte. Y habiendo bien endechado
+estas cosas, eran ahogados por los ministros, y puestos en los hombros
+sus _quipes_[85] de oro y un jarrillo de lo mesmo en la mano, los
+enterraban á la redonda del oráculo, en sus sepulturas. Y á estos tales
+tenian por santos canonizados entre ellos, creyendo sin duda ninguna que
+estaban en el cielo sirviendo á su Guanacaure. Las mujeres que
+sacrificaban iban vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de
+colores y de pluma, y sus topos de oro, y sus cucharas, y escudillas y
+platos, todo de oro; y así aderezadas, despues que han bien bebido, las
+ahogaban y enterraban, creyendo, ellas y los que las mataban, que iban á
+servir á su diablo ó Guanacaure. Y hacíanse grandes bailes y cantares,
+cuando se hacian semejantes sacrificios questos. Tenian este ídolo,
+donde estaba el oráculo, con sus chácaras, yanaconas, y ganados, y
+mamaconas, y sacerdotes que se aprovechaban de lo más dello.
+
+El tercero oráculo y guaca de los Incas era el templo de Vilcanota, bien
+nombrado en estos reinos, y á donde, permitiéndolo nuestro Dios y Señor,
+el Demonio tuvo grandes tiempos poder grande y hablaba por boca de los
+falsos sacerdotes, que para servicio de los ídolos en él estaban. Y
+estaba este templo de Vilcanota poco más de veinte leguas del Cuzco,
+junto al pueblo de Chungara; y fué muy venerado y estimado y que se
+ofrecieron muchos dones y presentes, así por los Incas y señores, como
+por los ricos hombres de las comarcas [de] donde venian á sacrificar; y
+tenia sus sacerdotes y mamaconas y sementeras, y casi cada año se hacian
+en este templo ofrendas de la capacocha, que es lo que luego diré.
+Dábase grande crédito á lo que el Demonio decia por sus respuestas, y á
+tiempos, se hacian grandes sacrificios de aves y ganados y otros
+animales.
+
+El cuarto templo estimado y frecuentado por los Incas y naturales de las
+provincias, fué la guaca de Ancocagua, donde tambien habia oráculo muy
+antiguo y tenido en gran veneracion. Estaba pegado con la provincia de
+Hátun Cana, y á tiempos iban de muchas partes con grand veneracion á
+este demonio á oir sus vanas respuestas; y habia en él grand suma de
+tesoros, porque los Incas y todos los demás los ponian allí. Y dícese
+tambien, que sin los muchos animales que sacrificaban á este diablo, que
+ellos tenian por dios, hacian lo mesmo de algunos indios é indias, así y
+como conté que se usaba en el cerro de Guanacaure. Y que hobiese en este
+templo la riqueza que se dice, tiénese por verdad, porque despues de
+haber los españoles ganado al Cuzco con más de tres años, y haber los
+sacerdotes y caciques alzado los grandes tesoros que todos estos templos
+tenian, oí decir que un español llamado Diego Rodríguez Elemosin (_así_)
+sacó desta guaca más de treinta mill pesos de oro; y sin esto se ha
+hallado más, y todavía hay noticia de haber enterrado grandísima
+cantidad de plata y oro en partes que no hay quien lo sepa, si Dios no,
+y nunca se sacarán si no fuera acaso ó de ventura.
+
+Sin estos templos, se tuvo otro por tan estimado y frecuentado como
+ellos, y más, que habia por nombre la _Coropuna_, que es en la provincia
+de Condesuyo, en un cerro muy grande cubierto á la contina de nieve que
+de invierno y de verano no se quita jamás. Y los reyes del Perú con los
+más principales dél visitaban este templo, haciendo presentes y ofrendas
+como á los ya dichos; y tiénese por muy cierto, que de los dones y
+capacocha que á este templo se le hizo, habia muchas cargas de oro y
+plata y pedrería enterrado en partes que dello no se sabe, y los indios
+escondieron otra suma grande que estaba para servicio del ídolo y de los
+sacerdotes y mamaconas, que tambien tenia muchos el templo[86]; y como
+haya tan grandes nieves, no suben á lo alto, ni saben atinar á donde
+están tan grandes tesoros. Mucho ganado tenia este templo, y chácaras y
+servicio de indios y mamaconas. Siempre habia en él gente de muchas
+partes, y el Demonio hablaba aquí más sueltamente que en los oráculos
+dichos, porque á la contina daba mill respuestas, y no á tiempos, como
+los otros. Y áun agora en este tiempo, por algun secreto de Dios, se
+dice que andan por aquella parte diablos visiblemente, que los indios
+los ven y dellos reciben grand temor. Y á chrisptianos he yo oido que
+han visto los mesmos en figura de indios y aparecérseles y
+desaparecérseles en breve espacio de tiempo. Algunas veces sacrificaban
+mucho en este oráculo, y así mataban muchos ganados y aves, y algunos
+hombres y mujeres.
+
+Sin estos oráculos, habia el de Aperahua, en donde por el troncon de un
+árbol respondia el oráculo, y que junto á él se halló cantidad de oro; y
+el de Pachacama, ques de los Yuncas, y otros muchos, así en la comarca
+de Andesuyo, como en la de Chinchasuyo y Omasuyo, y otras partes deste
+reino, de los cuales pudiera decir algo más; mas, pues que lo dije en la
+Primera parte[87], que trata de las fundaciones, no trataré desto más
+que de los oráculos, los que tenian más devocion todos los Incas con las
+demás naciones, sacrificaban algunos hombres y mujeres y mucho ganado; y
+á donde no habia este crédito, no derramaban sangre humana ni mataban
+hombres, sino ofrecian oro y plata. A las guacas que tenian en ménos,
+que eran como ermitas, ofrecian chaquira y plumas y otras cosas menudas
+y de poco valor. Esto digo, porque la opinion que los españoles tenemos
+en afirmar que en todos los templos sacrificaban hombres, es falsa; y
+esto es la verdad segund lo que yo alcancé, sin tirar ni poner más de lo
+que yo entendí y para mí tengo por cierto.
+
+
+
+
+_CAP. XXIX.--De cómo se hacia la Capaccocha y cuánto se usó entre los
+Incas, lo cual se entiende dones y ofrendas que hacian á sus ídolos._
+
+
+En este lugar entra bien, para que se entienda, lo de la capaccocha,
+pues todo era tocante al servicio de los templos ya dichos y de otros; y
+por noticia que se tiene de indios viejos que son vivos y vieron lo que
+sobre esto pasaba, escribiré lo que de ello tengo entendido que es
+verdad. Y así, dicen que se tenia por costumbre en el Cuzco, por los
+reyes, que cada año hacian venir á aquella ciudad á todas las
+estatuas[88] y bultos de los ídolos que estaban en las guacas, que eran
+los templos donde ellos adoraban; las cuales eran traidas con mucha
+veneracion por los sacerdotes y _camayos_ dellas, ques nombre de
+guardianes; y como entrasen en la ciudad, eran recebidas con grandes
+fiestas y procesiones y aposentadas en los lugares que para aquello
+estaban señalados y establecidos; y habiendo venido de las comarcas de
+la ciudad, y áun de la mayor parte de las provincias, número grande de
+gente, así hombres como mujeres, el que reinaba, acompañado de todos los
+Incas y orejones, cortesanos y principales de la ciudad, entendian en
+hacer grandes fiestas y borracheras y táquis.
+
+Ponian en la plaza del Cuzco la gran maroma de oro que la cercaba toda,
+y tantas riquezas y pedrería, cuanto se puede pensar por lo que se ha
+escripto de los tesoros questos reyes poseian; lo cual pasado, se
+entendia en lo que todos los años por ellos se usaba, que era, questas
+estátuas y bultos y sacerdotes se juntaban para saber por boca dellos el
+suceso del año, si habia de ser fértil, ó si habia de haber esterilidad;
+si el Inca tenia larga vida, ó si por caso moriria en aquel año; si
+habian de venir enemigos por algunas partes, ó si algunos de los
+pacíficos se habian de revelar. En conclusion, eran repreguntados destas
+cosas y de otras mayores y menores que va poco desmenuzarlas; porque
+tambien preguntaban si habria peste, ó si vernia alguna morriña para el
+ganado, y si habria mucho multiplico dél. Y esto se hacia y preguntaba,
+no á todos los oráculos juntos, sino á cada uno por sí; y si todos los
+años los Incas no hacian esto, andaban muy recatados y vivian
+descontentos y muy temerosos, y no tenian sus vidas por seguras.
+
+Y así, alegrado al pueblo y hechas sus solenes borracheras y banquetes y
+grandes táquis y otras fiestas que ellos usan, diferente en todo á las
+nuestras, en que los Incas están con gran triunfo y á su costa se hacen
+los convites, en que habia suma de grandes tinajas de oro y plata, y
+vasos de otras cosas, porque todo el servicio de su cocina, hasta las
+ollas y vasos de servicio, era de oro y plata;--mandaban á los que para
+aquello estaban señalados y tenian las veces del Gran Sacerdote, que
+tambien estaba presente á estas fiestas con tan grand pompa y triunfo
+como el mesmo rey, acompañado de los sacerdotes y mamaconas que allí se
+habian juntado,--que hiciesen á cada ídolo su pregunta destas cosas, el
+cual respondia por boca de los sacerdotes que tenian cargo de su bulto;
+y éstos, como estaban bien beodos, adivinaban lo que más vian que hacia
+al gusto de los que preguntaban, inventando por ellos y por el diablo,
+questaba en aquellas estátuas. Y hechas las preguntas á cada ídolo, por
+ser los sacerdotes tan astutos en maldades, pedian algund término para
+responder, para que con más devocion y crédito dellos oyesen sus
+desvarios; porque decian que querian hacer sus sacrificios, para que
+estando gratos á los altos dioses suyos, fuesen servidos de responder lo
+que habia de ser; y así, eran traidos muchos animales de ovejas y
+corderos, y cuis y aves, que pasaba el número de más de dos mill
+corderos y ovejas; y estos eran degollados, haciendo sus exorcismos
+diabólicos y sacrificios vanos á su costumbre; y luego denunciaban lo
+que soñaban ó lo que fingian, ó por ventura lo que el diablo les decia;
+y al dar de las respuestas, teníase gran cuenta en mirar lo que decian y
+cuantos dellos conformaban en un dicho ó suceso de bien ó de mal; y así
+hacian con las demás respuestas, para ver cuál decia verdad y acertaba
+lo que habia de ser en el dicho año.
+
+Esto hecho, luego salian los limosneros de los reyes con las ofrendas
+que ellos llaman _capaccocha_, y juntándose la limosna general, eran
+vueltos los ídolos á los templos; y si pasado el año habian acaso
+acertado alguno de aquellos soñadores, alegremente mandaba el Inca que
+lo fuese de su casa.
+
+La _capaccocha_, como digo, era ofrenda que se pagaba en lugar de diezmo
+á los templos, de muchos vasos de oro y plata y de otras piezas y
+piedras, y cargas de mantas ricas, y mucho ganado. Y á las que habian
+salido inciertas y mentirosas, no les daban el año venidero ninguna
+ofrenda, ántes perdian reputacion. Y para hacer esto, se hacian grandes
+cosas en el Cuzco, mucho más de lo que yo escribo. Y agora, despues de
+fundada la Audiencia y haberse ido Gasca á España[89], entre algunas
+cosas que se trataban en ciertos pleitos, se hacia mencion de esta
+_capaccocha_; y ello y todo lo demás que hemos escripto es cierto que se
+hacia y usaba. Y contemos agora de la gran fiesta de _Hátun Raimi_[90].
+
+
+
+
+_CAP. XXX.--De cómo se hacían grandes fiestas y sacrificios á la grande
+y solene fiesta llamada Hátun Raimi._
+
+
+Muchas fiestas tenian en el año los Incas, en las cuales hacian grandes
+sacrificios conforme á la costumbre dellos, y ponerlas todas en
+particular, era menester hacer de solo ello un volúmen; y tambien hacen
+poco al caso y ántes conviene que no se trate de contar los desvaríos y
+hechicerías que en ellas se hacian, por algunas causas; y solamente
+porné la fiesta de _Hátun Raimi_[91], porque es muy nombrada. En muchas
+provincias se guardaba, y era la principal de todo el año y en que más
+los Incas se regocijaban, y más sacrificios se hacian; y esta fiesta
+celebraban por fin de agosto, cuando ya habian cogido sus maices, papas,
+quinua[92], oca[93], y las demás semillas que siembran. Y llaman á esta
+fiesta, como he dicho, _Hátun Raimi_, que en nuestra lengua quiere decir
+fiesta muy solene, porque en ella se habian de rendir gracias y loores
+al gran Dios hacedor de los cielos y la tierra, á quien llamaban, como
+muchas veces he dicho, Ticiviracocha, y al Sol, y á la Luna, y á los
+otros dioses suyos, por les haber dado buen año de cosechas para su
+mantenimiento. Y para celebrar esta fiesta con mayor devocion y
+solenidad, se dice que ayunaban diez ó doce dias, abstiniéndose de comer
+demasiado y no dormir con sus mugeres, y beber solamente por la mañana,
+que es cuando ellos comen, chicha, y despues, en el dia, tan solamente
+agua, y no comer ají, ni traer cosa en la boca, y otras cirimonias que
+entre ellos se guardaban en semejantes ayunos. Lo cual pasado, habian
+traido al Cuzco mucha suma de corderos, y de ovejas, y de palomas y
+cuis, y otras aves y animales, los cuales mataban para hacer el
+sacrificio; y habiendo degollado la multitud del ganado, untaban con la
+sangre dellos las estátuas y figuras de sus dioses, ó diablos, y las
+puertas de los templos y oráculos, á donde colgaban las asaduras; y
+despues de estar un rato, los agoreros y adivinos miraban en los
+livianos sus señales, como los gentiles, anunciando lo que se les
+antojaban, á lo cual daban mucho crédito.
+
+Y acabado el sacrificio, el grand sacerdote con los demás sacerdotes
+iban al templo del sol, y despues de haber dicho sus salmos malditos,
+mandaban salir á las vírgenes mamaconas arreadas ricamente y con mucha
+multitud de chicha quellas tenian hecha, y entre todos los que se
+hallaban en la gran ciudad del Cuzco se comian los ganados y aves que
+para el sacrificio vano se habian muerto, y bebian de aquella chicha,
+que tenian por sagrada, dándosela á beber en grandes vasos de oro, y
+estando ella en tinajas de plata de las muchas que habia en el templo.
+
+Y habiendo comido y muchas veces bebido, estando, así el rey como el
+grand sacerdote, como todos los demás, bien alegres y calientes dello,
+siendo poco mas de mediodia, se ponian en órden y comenzaban los hombres
+á cantar con voz alta los villancicos y romances que para semejantes
+dias por sus mayores fué inventado, que todo era dar gracias á sus
+dioses, prometiendo de servir los beneficios recebidos. Y para esto
+tenian muchos atabales de oro engastonados algunos en pedreria, los
+cuales les tañian[94] sus mujeres, que juntamente con las mamaconas
+sagradas les ayudaban á cantar.
+
+Y en mitad de la plaza tenian puesto, á lo que dicen, un teatro grande
+con sus gradas, muy adornado con paños de plumas llenos de chaquira de
+oro, y mantas grandes riquísimas de su tan fina lana, sembrados de
+argenteria de oro y de pedreria. En lo alto de este trono ponian la
+figura de su Ticiviracocha, grande y rica; al cual, como ellos tenian
+por Dios soberano hacedor de lo criado, lo ponian en lo más alto y le
+daban el lugar más eminente; y todos los sacerdotes estaban junto á él;
+y el Inca con los principales y gente común le iban á mochár, tirándose
+los alpargates, descalzos, con grand humildad; y encogian los hombros y,
+hinchando los carrillos, soplaban hácia él, haciendo la mocha, que es
+como decir reverencia.
+
+Abajo deste trono se tenia la figura del sol, que no oso afirmar de lo
+que era hecha, y tambien ponian la de la luna y otros bultos de dioses
+esculpidos en palos y en piedras; y crean los letores, que tenemos por
+muy cierto, que ni en Jerusalem, Roma, ni en Persia, ni en ninguna parte
+del mundo, por ninguna república ni rey dél se juntaba en un lugar tanta
+riqueza de metales de oro y plata y pedreria como en esta plaza del
+Cuzco, cuando estas fiestas y otras semejantes se hacian; porque eran
+sacados los bultos de los Incas, reyes suyos, ya muertos, cada uno con
+su servicio y aparato de oro y plata que tenian, digo los que habiendo
+sido en vida buenos y valerosos, piadosos con los indios, generosos en
+les hacer mercedes, perdonadores de injurias; porque á estos tales
+canonizaba su ceguedad por sanctos, y honraban sus huesos, sin entender
+que las animas ardian en los infiernos, y creían questaban en el cielo.
+Y lo mesmo era de algunos otros orejones ó de otra nacion, que por
+algunas causas que en su gentilidad hallaban, los llamaban tambien
+sanctos. Y llaman ellos á esta manera de canonizar _ylla_, que quiere
+decir cuerpo del que fué bueno en la vida[95]; y en otro entendimiento,
+_yllapa_ significa trueno ó relámpago; y asi llaman los indios á los
+tiros de artilleria _yllapa_, por el estruendo que hace[96].
+
+Pues juntos el Inca y el grand sacerdote con los cortesanos del Cuzco y
+mucha gente que venia de las comarcas, teniendo sus dioses puestos en
+tálamo, los mochaban, que es hacerles reverencia, lo que ellos usaban
+ofreciéndoles muchos dones de ídolos de oro pequeños y ovejas de oro, y
+figuras de mujeres, todo pequeño, y otras muchas[97] joyas. Y estaban en
+esta fiesta de _Hátun Raimi_ quince ó veinte dias, en los cuales se
+hacian grandes táquis y borracheras y otras fiestas á su usanza; lo cual
+pasado, daban fin al sacrificio, metiendo los bultos de los ídolos en
+los templos, y los de los Incas muertos en sus casas.
+
+El sacerdote mayor tenia aquella dignidad por su vida, y era casado, y
+era tan estimado, que competia en razones con el Inca, y tenia poder
+sobre todos los oráculos y templos, y quitaba y ponia sacerdotes. El
+Inca y él jugaban muchas veces á sus juegos, y eran estos tales de grand
+linaje y de parientes poderosos, y no daban la tal dignidad á hombres
+bajos ni oscuros, aunque tuviesen mucho merecimiento.--Nobles se llaman
+todos los que vivian en la parte del Cuzco, que llamaban _orencuzcos_ y
+_anancuzcos_[98], y los hijos descendientes dellos, aunque en otras
+partes residiesen en otras tierras. Yo me acuerdo, estando en el Cuzco
+el año pasado de mill quinientos y cincuenta por el mes de agosto,
+despues de haber cogido sus sementeras, entrar los indios con sus
+mugeres por la ciudad con gran ruido, trayendo los arados en las manos y
+algunas pajas y maíz, hacer fiesta en solamente cantar y decir cuanto en
+lo pasado solian festejar sus cosechas. E porque no consienten los
+apos[99] y sacerdotes questas fiestas gentílicas se hagan en público,
+como solian, ni en secreto lo consintirian, si lo supiesen; pero como
+haya tantos millares de indios sin se haber vuelto chripstianos, de
+creer es, que, en donde no los vean, harán lo que se les antojare. La
+figura de Ticiviracocha, y la del sol y la luna, y la maroma grande de
+oro, y otras piezas conocidas, no se han hallado, ni hay indio, ni
+chripstiano que sepa ni atine á dónde están[100]; pero aunque mucho,
+esto es poco para lo que está enterrado en el Cuzco y en los oráculos y
+en otras partes deste grand reino.
+
+
+
+
+_CAP. XXXI.--Del segundo rey ó Inca que hobo en el Cuzco, llamado Sinchi
+Roca[101]._
+
+
+Pues con la más brevedad que pude escribí lo que entendí de la
+gobernacion y costumbre de los Incas, quiero volver con mi escriptura á
+contar lo que hobo desde Manco Capac hasta Guascar, como atrás prometí.
+Y así, deste como de otros no dan mucha noticia los orejones, porque, á
+la verdad, hicieron pocas cosas; porque los inventores de lo escripto y
+los más valerosos de todos ellos, fueron Inca Iupanqui y Tupac Inca, su
+hijo, y Guayna Capac su nieto; aunque tambien lo debe causar la razon,
+que ya tengo escripta, de ser éstos los más modernos.
+
+Luego, pues, que fué muerto Manco Capac y hechos por él los lloros
+generales y osequias, Sinchi Roca Inca toma la borla ó corona con las
+cirimonias acostumbradas, procurando luego de alargar la casa del sol y
+allegar á sí la más gente que pudo con halagos y grandes ofrecimientos,
+llamando, como ya se llamaba á la nueva poblacion, Cuzco. Y algunos de
+los indios naturales dél afirman, que á donde estaba la grande plaza,
+ques la misma que agora tiene, habia un pequeño lago y tremedal de agua
+que les era dificultoso para el labrar los edificios grandes que querian
+comenzar y edificar; mas, como esto fuese conocido por el rey Sinchi
+Roca[102], procura con ayuda de sus aliados y vecinos deshacer aquel
+palude, cegándolo con grandes losas y maderos gruesos, allanando por
+encima donde el agua solia estar, de tal manera, que quedó como agora lo
+vemos. Y aún cuentan más, que todo el valle del Cuzco era estéril y
+jamás daba buen fruto la tierra dél de lo que sembraron, y que de dentro
+de la grand montaña de los Andes trajeron muchos millares de cargas de
+tierra, la cual tendieron por todo él; con lo cual, si es verdad, quedó
+el valle muy fértil, como agora lo vemos.
+
+Este Inca hobo en su hermana y mujer muchos hijos: al mayor nombraron
+Lloque Yupanqui[103]. Y visto por los comarcanos al Cuzco la buena órden
+que tenian los nuevos pobladores que en él estaban, y cómo traian á su
+amistad las gentes más por amor y binivolencia que no por armas ni
+rigor, algunos capitanes y principales vinieron á con ellos tener sus
+pláticas, holgándose de ver el templo de Curicancha y la buena órden con
+que se regian; que fué causa que firmaron con ellos amistades de muchas
+partes. Y dicen más, que como hobiesen venido al Cuzco, entre estos que
+digo, un capitan del pueblo que llaman Zañu[104], no muy léjos de la
+ciudad, que rogó á Sinchi Roca[105], con gran veemencia que en ello
+puso, que tuviese por bien que una hija que él tenia muy apuesta y
+hermosa, la quisiese recibir para darla por mujer á su hijo. Entendido
+esto por el Inca, pesóle, porque era lo que se le pedia cosa, que si lo
+otorgaba, iba contra lo establecido y ordenado por su padre, y si no
+concedia al dicho deste capitan, quél y los demás los tenian por hombres
+inhumanos, publicando que no eran más de para sí. Y habiendo tomado
+consejo con los orejones y principales de la ciudad, paresció á todos
+que debia de recibir la doncella para la casar con su hijo, porque hasta
+que tuviesen más fuerza y potencia, no se habian de guiar en aquel caso
+por lo que su padre dejó mandado. Y así, dicen que respondió al padre de
+la que habia de ser mujer de su hijo, que la trajiesen; y se hicieron
+las bodas con toda solenidad, á su costumbre é modo, y fué llamada en el
+Cuzco Coya; y una hija que tenia el rey, que habia de ser mujer de su
+hermano, fué colocada en el templo de Curicancha, á donde ya habian
+puesto sacerdotes y se hacian sacrificios delante de la figura del sol,
+y habia porteros para guarda de las mujeres sagradas de la manera y como
+está contado. Y como este casamiento se hizo, cuentan los mismos indios
+que aquella parcialidad se juntó con los vecinos del Cuzco, y haciendo
+grandes convites y borracheras, confirmaron su hermandad y amistad de
+ser todos unos; y por ello se hicieron grandes sacrificios en el cerro
+de Guanacaure y en Tampuquiro y en el mesmo templo de Curicancha. Lo
+cual pasado, se juntaron más de cuatro mill mancebos, y hechas las
+cirimonias que para ello se habian inventado, fueron armados caballeros
+y quedaron tenidos por nobles, y les fueron rasgadas las orejas y
+puestos en ellas aquel redondo que usar solian.
+
+Pasado esto y otras cosas que sucedieron al rey Sinchi Roca, que no
+sabemos, despues de ser viejo y de dejar muchos hijos y hijas, murió y
+fué muy llorado y plañido, y le hicieron osequias muy suntuosas,
+guardando su bulto para memoria que habia sido bueno, creyendo que su
+ánima descansaba en los cielos.
+
+
+
+
+_CAP. XXXII.--Del tercero rey que hubo en el Cuzco, llamado Lloque
+Yupanqui._
+
+
+Muerto, de la manera que se ha contado, Sinchi Roca, Lloque Yupanqui, su
+hijo, fué recebido por Señor, habiendo primero ayunado los dias para
+ello señalados; y como por sus adivinanzas y pensamientos se tuviese
+grande esperanza que en lo futuro la ciudad del Cuzco habia de
+florescer, el nuevo rey comenzó á la ennoblecer con nuevos edificios que
+en ella fueron hechos, y rogó, á lo que cuentan, á su suegro, quisiese
+con todos sus aliados y confederados pasarse á vivir á su ciudad, á
+donde le seria guardado su honor y en ella ternia la parte que quisiese.
+Y el señor ó capitan de Zañu[106] haciéndolo asi, se le dió y señaló
+para su vivienda la parte más occidental de la ciudad, la cual, por
+estar en laderas y collados, se llamó Anancuzco; y en lo llano y mas
+bajo, quedóse el rey con su casa y vecindad; y como ya todos eran
+orejones, ques tanto como decir nobles, y casi todos ellos hobiesen sido
+en fundar la nueva ciudad, tuviéronse siempre por ilustres las gentes
+que vivian en los dos lugares de la ciudad, llamados Anancuzco y
+Orencuzco. Y aun algunos indios quisieron decir que el un Inca habia de
+ser de uno destos linajes, y otro del otro; mas no le tengo por cierto,
+ni que es mas de lo que los orejones cuentan, que es lo que ya está
+escripto. Por una parte y por otra de la ciudad habia grandes barrios en
+los collados, porque ella estaba atrazada en cerros y quebradas, como se
+contó en la Primera parte desta Corónica[107].
+
+No dan relacion que en estos tiempos hobiese guerra notable; ántes
+afirman, que los del Cuzco, poco á poco, con buenas mañas que para ello
+tenian, allegaban á su amistad muchas gentes de las comarcas de su
+ciudad y acrescentaban el templo de Curicancha, así en edificios como en
+riqueza; que ya buscaban metales de plata y oro, y dello venia mucho á
+la ciudad al tianquez[108] ó mercado que en ella se hacia; y metíanse en
+el templo mujeres para no salir dél, segund y como está dicho en otros
+lugares.
+
+Y reinando desta manera Lloque Yupanqui en el Cuzco, pasándosele lo mas
+de su tiempo, allegó á ser muy viejo, sin haber hijo en su mujer.
+Mostrando mucho pesar dello los vecinos de la ciudad, hicieron grandes
+sacrificios y plegarias á sus dioses, así en Guanacaure como en
+Curicancha, y en Tamboquiro; y dicen que por uno de aquellos oráculos
+donde iban [por] respuestas vanas, oyeron que el Inca engendraria hijo
+que le sucediese en el reino; de lo cual mostraron mucho contento, y
+alegres con la esperanza, ponian al viejo rey encima de su mujer la
+Coya, y con tales burlas, á cabo de algunos dias, claramente se conoció
+estar preñada, y á su tiempo parió un hijo.
+
+Lloque Yupanqui murió, mandando primero que la borla ó corona del
+imperio fuese puesta y depositada en el templo de Curicancha, hasta que
+su hijo tuviese edad para reinar, al cual pusieron por nombre Mayta
+Capac; y por gobernadores dicen que dejó á dos de sus hermanos, los
+nombres de los cuales no entendí.
+
+Muerto el Inca Yupanqui, fué llorado por todos los criados de su casa, y
+en muchas partes de la ciudad, conforme á la ceguedad que tenian, se
+mataron muchas mujeres y muchachos, con pensar que le habian de ir á
+servir al cielo, donde ya tenian por cierto que su ánima estaba; y
+santificándole por sancto, mandaron los mayores de la ciudad que fuese
+hecho bulto para sacar á las fiestas que se hiciesen. Y cierto, grande
+es el preparamiento que se hacia para enterrar á uno de estos reyes, y
+generalmente en todas las provincias le lloraban, y en muchas dellas se
+tresquilaban las mujeres, ciñéndose sogas de esparto; y al cabo del año
+se hacian unas lamentaciones y sacrificios gentílicos, mucho más de lo
+que se puede pensar. Y esto, los que se hallaron en el Cuzco el año de
+mill quinientos y cincuenta, verian lo que allí pasó sobre las honras de
+Paulo[109], cuando le hicieron su cabo de año; que fué tanto, que las
+más de las dueñas de la ciudad subieron á su casa á lo ver; y yo me
+hallé presente, y cierto era para concebir admiracion. Y háse de
+entender que era aquello nada en comparacion de lo pasado. Y diré agora
+de Mayta Capac.
+
+
+
+
+_CAP. XXXIII.--Del cuarto Inca que hobo en el Cuzco, llamado Mayta Capac
+y de lo que pasó en el tiempo de su reinado._
+
+
+Pasado, pues, lo que se ha escripto, Mayta Capac, se fué haciendo
+grande; el cual, despues de haber hecho las cirimonias que se requerian,
+le fueron abiertas las orejas; y siendo más hombre, en presencia de
+muchas gentes, así naturales como extranjeros, que para ello se
+juntaron, rescebió la corona ó borla del imperio; é porque no tenia
+hermana con quien casar, tomó por mujer á una hija de un[110] señorete ó
+capitan del pueblo de Oma, que estaba del[111] Cuzco hasta dos leguas;
+la cual por nombre habia Mama Cahua Pata.
+
+Hechas las bodas, estaba un barrio cerca de la ciudad, donde vivia un
+linaje de gente á quien llamaban Alcaviquiza[112], y estos no habian
+querido tener amistad con los del Cuzco ninguna, y estando llenos de
+sospechas unos de otros, dicen que yendo á tomar agua una muger del
+Cuzco á ciertas fuentes que por allí estaban, salió un muchacho del otro
+barrio y le quebró el cántaro y habló no sé qué palabras; la cual, dando
+gritos, volvió al Cuzco; y como estos indios son tan alharaquientos,
+salieron luego con sus armas contra los otros, que tambien habian tomado
+las suyas al ruido que oian, para ver en lo que paraba el negocio; y
+llegando el Inca con su gente cerca, se pusieron en órden de pelea,
+habiendo tomado por achaque cosa tan liviana como entre la india y
+muchacho habia pasado, para querer sojuzgar los de aquel linaje ó que la
+memoria dellos se perdiese.
+
+Y esto por los de Alcaviquiza bien era entendido; y como hombres de
+valor, salieron á la batalla con grand denuedo, que fué la primera que
+se dió en aquellos tiempos, y pelearon gran rato así los unos como los
+otros, porque habiendo sido el caso tan súpito, no habian podido allegar
+favores ni buscar ayudas los de Alcaviquiza; los cuales, aunque mucho
+pelearon, fueron vencidos despues de ser muertos todos los más, que casi
+no escaparon cincuenta con la vida. Y luego el rey Mayta Capac, tomando
+posesion en los campos y heredades de los muertos, usando de vencedor,
+lo repartió todo por los vecinos del Cuzco, y se hicieron grandes
+fiestas por la vitoria, yendo todos á sacrificar á los oráculos que
+tenian por sagrados.
+
+Deste Inca no cuentan los orejones más de que Mayta Capac reynó en el
+Cuzco algunos años; y estando allegando gente para salir á lo que
+llaman Condesuyo, le vino tal enfermedad, que hobo de morir, dejando por
+su heredero al hijo mayor, llamado Capac Yupanqui.
+
+
+
+
+_CAP. XXXIV.--Del quinto rey que hobo en el Cuzco, llamado Capac
+Yupanqui._
+
+
+Paréceme, que destos Incas que al principio de la fundacion del Cuzco
+reinaron en aquella ciudad, que los indios cuentan pocas cosas dello; y,
+cierto, debe ser lo que dicen, que entre los Incas, cuatro ó cinco
+dellos fueron [los que] tanto se señalaron y que ordenaron é hicieron lo
+que ya [he] escripto.
+
+Muerto Mayta Capac, le fueron hechas las osequias como se usaba entre
+ellos, y habiendo puesto su bulto en el templo, para lo canonizar por
+santo conforme á su ceguedad, Capac Yupanqui tomó la borla con grandes
+fiestas que para solenizar la coronacion fueron hechas; y para ello, de
+todas partes vinieron gentes. Y pasadas las alegrias, que lo más es
+beber y cantar, el Inca determinó de ir á hacer sacrificio al cerro de
+Guanacaure, acompañado del Gran Sacerdote y de los ministros del templo,
+y de muchos orejones y vecinos de la ciudad.
+
+Y en la provincia de Condesuyo se habia entendido cómo al tiempo que el
+Inca pasado murió, estaba determinado de él ir á dar guerra, [y]
+habianse apercebido, porque no los tomase descuidados; y dende á pocos
+dias tuvieron tambien noticias de su muerte y de la salida que queria
+hacer Capac Yupanqui, su hijo, á hacer sacrificios al cerro de
+Guanacaure, y determinaron de venir á le dar guerra, y á cojer el
+despojo, si con la victoria quedasen. Y así lo pusieron por obra, y
+salieron de un pueblo que está en aquella comarca, á quien llaman Marca,
+y así llegaron á donde ya era venido el Inca, que siendo avisado de lo
+que pasaba, estaba á punto aguardando lo que viniese; y sin se pasar
+muchos dias, se juntaron unos con otros y se dieron batalla; la cual
+duró mucho espacio, y que todos pelearon animosamente; mas al fin, los
+de Condesuyo fueron vencidos con muerte de muchos dellos; y así, el
+sacrificio se hizo con más alegría, matando algunos hombres y mugeres,
+conforme á su ceguedad, é mucho ganado de ovejas y corderos, en las
+asaduras de los cuales pronosticaban sus desvaríos y liviandades.
+Acabados estos sacrificios, el Inca dió la vuelta al Cuzco, á donde se
+hicieron grandes fiestas y alegrías por la victoria que habia habido.
+
+Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron á parar á
+su provincia, á donde de nuevo procuraron de allegar gente y buscar
+favores, publicando que habian de morir ó destruir la ciudad del Cuzco,
+matando todos los advenedizos que en ella estaban; y con mucha soberbia,
+inflamados en ira, se daban priesa á recoger armas, y sin ver el templo
+de Curicancha, repartian entre ellos mesmos las señoras que en él
+estaban. Y estando aparejados, se fueron hácia el [cerro] de Guanacaure,
+para desde allí entrar en el Cuzco; donde habia aviso destos movimientos
+y Capac Yupanqui habia juntado todos los comarcanos al Cuzco y
+confederados, y con los orejones aguardó á sus enemigos, hasta que supo
+estar cerca del Cuzco; á donde fueron á encontrarse con ellos, y entre
+los unos y los otros se dió la batalla, animando cada capitan á su
+gente. Mas, aunque los de Condesuyo pelearon hasta más no poder, fueron
+vencidos segunda vez con muerte de más de seis mill hombres dellos, y
+los que escaparon, volvieron huyendo á sus tierras.
+
+Capac Yupanqui los fué siguiendo hasta su propia tierra, donde les hizo
+la guerra de tal manera, que vinieron á pedir paz, ofreciendo de
+reconoscer al Señor del Cuzco, como lo hacian los otros pueblos que
+estaban en su amistad. Capac Yupanqui los perdonó y se mostró muy alegre
+con todos, mandando á los suyos que no hiciesen daño ni robasen nada á
+los que ya tenian por amigos. Y en aquella comarca fueron luego buscadas
+algunas doncellas hermosas para llevar al templo del sol que estaba en
+el Cuzco. Y Capac Yupanqui anduvo algunos dias por aquellas comarcas
+emponiendo á los naturales dellas en que viviesen ordenadamente, sin
+tener sus pueblos por los altos y peñascos de nieve; y así fué hecho
+como él lo mandó, y volviose á su ciudad.
+
+La cual se iba ennobleciendo más cada dia y se adornaba el templo de
+Curicancha; y mandó hacer una casa para su morada, que era la mejor que
+hasta en aquel tiempo se habia hecho en el Cuzco. Y cuentan que hobo en
+la Coya, su legítima muger, hijos que le sucedieron en el señorío; y
+como ya se extendiese la fama por todas las provincias comarcanas al
+Cuzco de la estada en ella de los Incas y orejones y del templo que
+habian fundado, y de cuanta razon y buena órden habia en ellos, y de
+cómo andaban vestidos y aderezados, de todo esto se espantaban, y la
+fama discurria por todas partes, dando pregones destas cosas.
+
+Y en aquellos tiempos, los que tenian señorío á la parte del Poniente de
+la ciudad del Cuzco, y se extendia hasta donde agora es Andaguaylas,
+como lo oyesen, enviaron á Capac Yupanqui sus embajadores con grandes
+dones y presentes, enviándole á rogar los quisiese tener por amigos y
+confederados suyos; á lo cual respondió el Inca muy bien, dándoles ricas
+piezas de oro y de plata que diesen á los que los enviaron. Y
+haciéndoles buen tratamiento y hospedage, estuvieron estos mensajeros
+algunos dias en la ciudad, paresciéndoles más lo que veian, que no lo
+que habian oido; y así lo contaron en sus tierras, desque allá fueron
+vueltos. Y algunos de los orejones del Cuzco afirman, que la lengua
+general que se usó por todas las provincias, que fué la que usaban y
+hablaban estos Quíchoas, los cuales fueron tenidos por sus comarcanos
+por muy valientes, hasta que los Chancas los destruyeron. Habiendo,
+pues, el Inca Capac Yupanqui vivido muchos años, [murió] siendo ya muy
+viejo; y habiendo ya pasado los lloros y dias de sus honras, su hijo
+fué recibido sin contraste ninguno por rey del Cuzco, como su padre lo
+habia sido; el cual habia por nombre Inca Roca Inca[113].
+
+
+
+
+_CAP. XXXV.--Del sexto rey que hubo en el Cuzco y lo que pasó en su
+tiempo, y de la fábula ó historia que cuentan del rio que pasa por medio
+de la ciudad del Cuzco._
+
+
+Muerto por la manera que se ha contado Capac Yupanqui, sucedió en el
+señorío Inca Roca Inca, su hijo, y para el tomar de la borla, vinieron,
+como lo solian hacer, de muchas partes número grande de gente á se
+hallar presentes á ello; y fueron hechos grandes sacrificios en los
+oráculos y templos, conforme á su ceguedad. Y cuentan estos indios, que
+al tiempo que le fueron rasgadas las orejas á este Inca, para poner en
+ellas aquel redondo que hoy en dia traen los orejones, que le dolió
+mucho la una dellas, tanto, que se salió de la ciudad con esta fatiga y
+fué á un cerro que está cerca de ella muy alto, á quien llaman Chaca, á
+donde mandó á sus mugeres y á la Coya, su hermana, Micai Coca[114], la
+cual en vida de su padre habia recibido por muger, que con el
+estoviese. Y cuentan en este paso, que sucedió un misterio fabuloso, el
+cual fué, que como en aquel tiempo no corriese por la ciudad ni pasase
+ningun arroyo ni rio, que no se tenia por poca falta y necesidad, porque
+cuando hacia calor se iban á bañar por la redonda de la ciudad en los
+rios que habia, y áun sin calor se bañaban, y para proveimiento de los
+moradores habia fuentes pequeñas, las que agora hay; y estando en este
+cerro el Inca desviado algo de su gente, comenzó á hacer su oracion al
+gran Ticiviracocha, y á Guanacaure y al sol y á los Incas sus padres y
+abuelos, para que quisiesen declararle cómo y por dónde podrian, á
+fuerzas de manos de hombre, llevar algun rio ó acequia á la ciudad; y
+que estando en su oracion, se oyó un trueno grande, tanto, que espantó á
+todos los que allí estaban; y quel mesmo Inca, con el miedo que recibió,
+abajó la cabeza hasta poner la oreja izquierda en el suelo, de la cual
+le corria mucha sangre; y que súpitamente, oyó un gran ruido de agua que
+por debajo de aquel lugar iba; y que, visto el misterio, con mucha
+alegria mandó que viniesen muchos indios de la ciudad, los cuales con
+priesa grande cavaron hasta que toparon con el golpe de agua que,
+habiendo abierto camino por las entrañas de la tierra, iba caminando sin
+dar provecho.
+
+Y prosiguiendo con este cuento, dicen más, que despues que mucho
+hobieron cavado y vieron el ojo de agua, hicieron grandes sacrificios á
+sus dioses, creyendo que por virtud de su deidad aquel beneficio les
+habia venido, y que con mucha alegría se dieron tal maña, que llevaron
+el agua por medio de la ciudad, habiendo primero enlosado el suelo con
+losas grandes, sacando con cimientos fuertes unas paredes de buena
+piedra por una parte y por otra del rio; y para pasar por él, se
+hicieron á trechos algunos puentes de piedra.
+
+Este rio yo lo he visto, y es verdad que corre de la manera que cuentan,
+viniendo el nacimiento[115] de hácia aquella sierra. Lo demás, no sé lo
+que es, más de escribir lo que sobre ello cuentan; y bien podria ir
+algun ojo de agua metido en la mesma tierra, sin ser visto ni oido el
+ruido del agua, hechálo por la ciudad, como agora lo vemos; porque en
+muchas partes deste gran reino van ó corren rios grandes y pequeños por
+debajo de la tierra, como ternan noticia los que por los llanos y
+sierras dél hubieren andado. En este tiempo, muladares grandes hay por
+la orilla deste rio, lleno de inmundicias y bascosidades, lo que no
+estaba en tiempo de los Incas, sino muy limpio, corriendo el agua por
+encima de las losas dichas; y algunas veces se iban á lavar los Incas
+con sus mugeres; y en diversas veces han algunos españoles hallado
+cantidad de oro, no puro, sino en joyas menudas, y de sus topos, que
+dejaban ó se les caian cuando se bañaban.
+
+Despues de pasado esto, Inca Roca salió, á lo que dicen, del Cuzco á
+hacer sacrificios, procurando con grandes mañas y buenas palabras
+atraer á su amistad las gentes que más podia; y salió y fué hácia lo que
+llaman Condesuyo; á donde, en el lugar que llaman Pomatambo, tuvo una
+batalla con los naturales de aquellas comarcas, de la cual quedó por
+vencedor y señor de todos; porque, perdonando con muchas liberalidades y
+comunicando con ellos sus cosas grandes, le tomaron amor y ofrecieron á
+su servicio, obligándose de le acudir con tributos. Despues de haber
+estado algunos dias en Condesuyo y visitado los oráculos y templos que
+hay por aquellas tierras, se volvió victorioso al Cuzco, yendo delante
+dél indios principales, guardando su persona con hachas y alabardas de
+oro.
+
+Tuvo este Inca muchos hijos y no hija ninguna; y habiendo ordenado y
+mandado algunas cosas grandes y de importancia para la gobernacion,
+murió, habiendo primero casado á su primogénito, que por nombre habia
+Inca Yupanqui, con una señora natural de Ayarmaca, á quien nombraban
+Mama Chiquia.
+
+
+
+
+_CAP. XXXVI.--Del séptimo rey ó Inca que en el Cuzco hobo, llamado Inca
+Yupanqui._
+
+
+Muerto que fué Inca Roca acudieron de Condesuyo, Vicos, de Ayarmaca, y
+de las otras partes con que habia asentado alianza y amistad, mucha
+gente, así hombres como mugeres, é fueron hechos grandes llantos por el
+rey difunto; é muchas mugeres de las que en vida le amaron y sirvieron,
+conforme á la ceguedad de los indios general, de sus mesmos cabellos se
+ahorcaron, y otras se mataron por otros modos, para, de presto, enviar
+sus ánimas para servir á la de Inca Roca; y en la sepoltura, que fué
+magnífica y suntuosa, echaron grandes tesoros y mayor cantidad de
+mugeres y sirvientes con mantenimientos y ropa fina.
+
+Ninguna sepoltura destos reyes se ha hallado; y para que se conozca si
+serian ricas ó no, no es menester más prueba que, pues se hallaban en
+sepolturas comunes á sesenta mill pesos de oro y más y ménos, ¿qué
+serian las que metian estos que tanto deste metal poseyeron y que tenian
+por cosa importantísima salir deste siglo ricos y adornados?
+
+Así mesmo le fué hecho bulto á Inca Roca, contándole por uno de sus
+dioses, creyendo que ya descansaba en el cielo.
+
+Pasados los lloros y hechas las osequias, el nuevo Inca se encerró á
+hacer el ayuno; y porque con su ausencia no recreciese alguna sedicion ó
+levantamiento de pueblo, mandó que uno de los más principales de su
+linage estuviese en público representando su mesma persona; al cual dió
+poder para que pudiese castigar al que hiciese por qué, y tener la
+ciudad en todo sosiego y paz, hasta que él saliese con la insinia real
+de la borla. Y este Inca, dicen que tienen por noticia que fué de gentil
+presencia, grave y de autoridad. El cual entró en lo más secreto de su
+palacio, á donde hizo el ayuno, metiéndole á tiempos el maíz con lo que
+más comia, y se estaba sin tener ayuntamiento carnal con muger. Acabado,
+se salió luego, mostrando con su vista las gentes gran contento; y se
+hicieron sus fiestas y sacrificios grandes; y pasadas las fiestas, mandó
+el Inca que se trajese de todas partes cantidad de oro y plata para el
+templo; y se hizo en el Cuzco la piedra que llaman de la guerra, grande,
+y las engastonadas en oro y piedras[116].
+
+
+
+
+_CAP. XXXVII.--Cómo, queriendo salir este Inca á hacer guerra por la
+provincia del Collao, se levantó cierto alboroto en el Cuzco, y de cómo
+los Chancas vencieron á los Quichuas, y les ganaron su señorío._
+
+
+Estando Inca Yupanqui en el Cuzco procurando de lo ennoblecer, determinó
+de ir á Collasuyo, que son las provincias que caen á la parte del Austro
+de la ciudad, porque tuvo aviso que los descendientes de Zapana, que
+señoreaban la parte de Atuncollao, eran ya muy poderosos y estaban tan
+soberbios, que hacian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y así,
+mandó apercibir sus gentes. Y como el Cuzco mucho tiempo no sufre paz,
+cuentan los indios, que como hobiese allegado mucha gente Inca Yupanqui
+para la jornada que queria hacer, estando ya para se partir, como
+hobiesen venido algunos capitanes de Condesuyo con gente de guerra,
+trataron entre sí de matar al Inca, porque si de aquella jornada salia
+con victoria, quedaria tan estimado, que á todos querria tener por
+vasallos y criados. Y así, dicen que estando el Inca en sus fiestas algo
+alegre con el mucho vino que bebian, allegó uno de los de la liga y que
+habian tomado el partido ya dicho, y alzando el brazo, descargó un golpe
+de baston en la cabeza real, y que el Inca turbado y con ánimo, se
+levantó diciendo: "¿Qué hiciste, traidor?" Y ya los de Condesuyo habian
+hecho muchas muertes; y el mismo Inca se pensó guarecer con irse al
+templo; mas fué en vano pensarlo, porque alcanzado de sus enemigos, le
+mataron, haciendo lo mesmo á muchas de sus mugeres.
+
+Andaba gran ruido en la ciudad, tanto que no se entendian los unos á los
+otros: los sacerdotes se habian recogido al templo y las mujeres de la
+ciudad, aullando, tiraban de sus cabellos, espantadas de ver al Inca
+muerto de sangre, como si fuera algun hombre vil. E muchos de los
+vecinos quisieron desamparar la ciudad, y los matadores la querian poner
+á saco, cuando, cuentan, que haciendo gran ruido de truenos y
+relámpagos, cayó tanta agua del cielo, que los de Condesuyo temieron, y
+sin proseguir adelante, se volvieron, contentándose con el daño que
+habian hecho.
+
+Y [cuentan ó dicen] los indios, que en este tiempo eran señores de la
+provincia que llamaban Andaguailas los Quíchuas[117], y que de junto á
+un lago que habia por nombre Choclococha[118], salieron cantidad de
+gente con dos capitanes llamados Guaraca y Uasco, los cuales vinieron
+conquistando por donde venian, hasta que llegaron á la provincia dicha;
+y como los moradores della supieron su venida, se pusieron á punto de
+guerra, animándose los unos á los otros, diciendo que seria justo dar la
+muerte á los que habian venido contra ellos; y así, saliendo por una
+puerta que va á salir hacia los Aymaraes, los Chancas con sus capitanes
+venian acercándose á ellos, de manera que se juntaron y tuvieron algunas
+pláticas los unos con los otros, y sin quedar avenidos, se dió la
+batalla entre ellos; que, cierto, segun la fama pregona, fué reñida y la
+victoria estuvo dudosa; mas, al fin, los Quíchuas fueron vencidos y
+tratados cruelmente, matando á todos los que podian á las manos haber,
+sin perdonar á los niños tiernos, ni á los inútiles viejos, tomando á
+sus mujeres por mancebas. Y hechos otros daños, se hicieron señores de
+aquella provincia y la poseyeron como hoy dia la mandan sus
+descendientes. Y esto hélo contado, porque adelante se ha de hacer mucha
+mencion de estos Chancas.
+
+Y volviendo á la materia, como los de Condesuyo se fueron del Cuzco,
+fué limpiada la ciudad de los muertos y hechos grandes sacrificios; y se
+dice por muy cierto, que á Inca Yupanqui no se le hizo en su entierro la
+honra que á los pasados, ni le pusieron bulto como á ellos, y no dejó
+hijo ninguno.
+
+
+
+
+_CAP. XXXVIII.--Cómo los orejones trataron sobre quien seria Inca, y lo
+que pasó hasta que salió con la borla Viracocha Inga, que fué el octavo
+rey que reinó._
+
+
+Pasado lo que se contó conforme á la relacion que los orejones del Cuzco
+dan de estas cosas, dicen más, que como se hobiese hecho grandes lloros
+por la muerte del Inca, se trató entre los principales de la ciudad
+quién seria llamado rey é merescia tener la tal dignidad. Sobre esto
+habia diversas opiniones; y porque tales hobo que querian que no hobiese
+rey, sino que gobernasen la ciudad los que señalasen, otros decian que
+se perdia sin tener cabeza.
+
+Sobre estas cosas habia gran ruido; y temiendo su porfía, se cuenta que
+salió una mujer de través de los Anancuzcos, la cual dijo: "¿En qué
+estais ahí? ¿Por qué no tomais á Viracocha Inga, pues lo merece tan
+bien?" Oida esta palabra, como son tan determinables estas gentes,
+dejando los vasos del vino, á gran priesa fueron por Viracocha Inga,
+hijo de Inca Yupanqui[119], diciéndole, como le vieron, que ayunase lo
+acostumbrado y recebiese la borla que darle querian. Viniendo Viracocha
+en ello, se entró á hacer el ayuno y encargó la ciudad á Inca Roca Inca,
+su pariente, y salió al tiempo con la corona, muy adornado, y se
+hicieron fiestas solenes en el Cuzco, y que muchos dias duraron,
+mostrando todos gran contento con la eleccion del nuevo Inca.
+
+Del cual algunos quisieron decir que este Inca se llamó Viracocha por
+venir de otras partes y que traia traje diferenciando, y que en las
+faiciones y aspecto mostró ser como un español, porque traia barbas.
+Cuentan otras cosas que más cansáran, si las hobiese de escribir. Yo
+pregunté en el Cuzco á Cayo Tupac Yupanqui y á los otros más principales
+que en el Cuzco me dieron la relacion de los Incas que yo voy
+escribiendo, y me respondieron ser burla y que nada es verdad; porque
+Viracocha Inga fué nascido en el Cuzco y criado, y que lo mesmo fueron
+sus padres y abuelos; y que el nombre de Viracocha se lo pusieron por
+nombre particular, como lo tiene cada uno.
+
+Y como le fué entregada la corona, se casó con él una señora principal,
+llamada Runtu Caya[120], muy hermosa. Y como la fiesta del regocijo
+hobiese pasado, determinó de salir á conquistar algunos pueblos de la
+redonda del Cuzco que no habian querido el amistad de los Incas pasados,
+confiados en la fuerza de sus pucaraes; y con la gente que quiso juntar,
+salió del Cuzco con sus ricas andas, con guarda de los más principales,
+y endrezó su camino á lo que llamaban Calca[121], á donde habian sido
+rescebidos sus mensajeros con mucha soberbia; más, como supieron los del
+Cuzco ya estaban cerca dellos, se juntaron, armándose de sus armas, y se
+ponian por los altos de los collados en sus fuerzas y albarradas, de do
+desgalgaban[122] grandes piedras encaminadas á los reales del Inca, para
+que matasen á los que alcanzasen. E los enemigos, poniéndolo por obra,
+subieron por la sierra, y apesar de los contrarios, pudieron ganarles
+una de aquellas fuerzas. Como los de Calca[123] vieron los del Cuzco en
+sus fuerzas, salieron á una gran plaza, á donde pelearon con ellos
+reciamente, y duró la batalla desde por la mañana hasta el medio dia, y
+murieron muchos de entrambas partes, y fueron más los presos. La
+victoria quedó por los del Cuzco.
+
+El Inca estaba junto á un rio, donde tenia asentados sus reales, y como
+supo la victoria, sintió mucha alegría. Y en esto, sus capitanes
+abajaban con la presa y cativos. Y los indios que habian escapado de la
+batalla con otros capitanes de Calca y de sus comarcas, mirando que
+pues tan mal les habia cuadrado el pensamiento, que el final remedio que
+les quedaba era tentar la fe del vencedor y pedirle paz con obligarse á
+servidumbre moderada, como otros muchos hacian; y así acordado, salieron
+por una parte de la sierra, diciendo á voces grandes: "Viva, para
+siempre viva el poderoso Inca Viracocha, nuestro Señor." Al roido que
+hacia el resonante de las voces, se pusieron en armas los del Cuzco, más
+no pasó mucho tiempo, cuando ya los vencidos estaban postrados por
+tierra delante de Viracocha Inga; á donde, sin levantar, uno que entre
+ellos se tenia por más sabio, alzando la voz, comenzó á decir: "Ni te
+debes, Inca, ensoberbecer con la vitoria que Dios te ha dado, ni tener
+en poco á nosotros por ser vencidos, pues á tí y á los Incas es
+permitido señorear las gentes, y á nosotros es dado con todas nuestras
+fuerzas defender la libertad que de nuestros padres heredamos, y cuando
+con ello salir no pudiéremos, obedecer y recibir con buen ánimo la
+subjecion[124]. Por tanto, manda que ya no muera más gente ni se haga
+daño, y dispon de nosotros á tu voluntad." Y como el indio principal
+hobo dicho estas palabras, los demás que allí estaban dieron aullidos
+grandes, pidiendo misericordia.
+
+El rey Inca respondió, que si daño venido les habia, que su ira habia
+sido la culpa, pues al principio no quisieron creer sus palabras ni
+tener su amistad, de que á él habia pesado; y liberalmente les otorgó
+que pudiesen estar en su tierra poseyendo, como primero, sus haciendas,
+con tanto que, á tiempo y conforme á las leyes, tributasen de lo que
+hobiese en sus pueblos al Cuzco; y que dellos mismos fuesen luego á la
+ciudad y le hiciesen dos palacios, uno dentro della y otro en
+Caqui[125], para se salir á recrear. Respondió que lo harian, y el Inca
+mandó soltar los cativos, sin que uno sólo faltase, y restituir sus
+haciendas á los que ya tenian por sus confederados; y para que
+entendiesen lo que habian de hacer y entre ellos no hobiese disensiones,
+mandó quedar un delegado suyo con poder grande, sin quitar el señorío al
+señor natural.
+
+Pasado lo que se ha scripto, Inca Viracocha envió un mensajero á llamar
+á los de Caitomarca[126], questaban de la otra parte de un rio hechos
+fuertes, sin jamás haber querido tener amistad con los Incas que habia
+habido en el Cuzco; y como llegó [el] mensajero de Viracocha Inga, le
+maltrataron de palabra, llamando al Inca loco, pues así creia que
+ligeramente se habian de someter á su señorío.
+
+
+
+
+_CAP. XXXIX.--De cómo Viracocha Inga tiró una piedra de fuego con su
+honda á Caitomarca, y cómo le hicieron reverencia._
+
+
+Luego que hobo enviado el mensajero Viracocha Inga, mandó á sus gentes
+que, alzado el real, caminasen para se acercar á Caitomarca. Y andando
+por el camino, llegó junto á un rio, á donde mandó que parasen para
+refrescar; y estando en aquel lugar, llegó el mensajero, el cual contó
+cómo los de Caitomarca habian burlado dél, y cómo decian que ningun
+temor tenian á los Incas. Y cómo fué entendido por Viracocha Inga, con
+gran saña subió en las andas, mandando á los suyos que caminasen á toda
+priesa; y así lo hicieron hasta ser llegados á la ribera de un rio
+caudaloso y de gran corriente, que creo yo debe ser el de Yucay[127]; y
+mandó poner sus tiendas el Inca, y quisiera combatir el pueblo de los
+enemigos, que de la otra parte del rio estaban; más iba el rio tan
+furioso, que no se pudo poner en efecto. Los de Caitomarca llegaron á la
+ribera, desde donde con las hondas lanzaban muchas piedras al real del
+Inca, y comenzaron de una y otra parte á dar voces y gritos grandes;
+porque en esto es estraña la costumbre conque las gentes de acá pelean
+unos con otros, y cuán poco dejan á sus bocas reposar.
+
+Dos dias cuentan questuvo en aquel rio el Inca sin pasarlo, que no habia
+puente ni tampoco se usaban las que agora hay ántes que hobiese Incas;
+porque unos dicen que sí y otros afirman que nó. Y como pasase el rio
+Viracocha Inga, dicen que mandó poner en un gran fuego una piedra
+pequeña, y como estuviese bien caliente, puesto en ella cierta mestura ó
+confacion, para que pudiese en donde tocase enprender la lumbre, la
+mandó poner en una honda de hilo de oro, conque, cuando á él placia,
+tiraba piedras, y con gran fuerza la echó en el pueblo de Caitomarca; y
+acertó á caer en el alar de una casa que estaba cubierta con paja bien
+seca, y luego con ruido ardió de tal manera, que los indios acudieron
+por ser de noche al fuego que vian en la casa, preguntándose unos á
+otros qué habia sido aquello y quién habia puesto el fuego á la casa. Y
+salió de través una vieja, la cual dicen que dijo: "Mirá lo que os digo
+y lo que os conviniere, sin pensar que de acá se haya puesto fuego á la
+casa, ántes creed que vino del cielo, porque yo lo ví en una piedra
+ardiendo, que, cayendo de lo alto, dió en la casa y la paró tal como la
+veis.
+
+Pues como los principales é mandones con los más viejos del pueblo
+aquello oyeron, siendo, como son, tan grandes agoreros y hechiceros,
+creyeron que la piedra habia sido enviada por mano de Dios, para
+castigarlos porque no querian obedecer al Inca; é luego, sin aguardar
+respuesta de oráculo ni hacer sacrificio ninguno, pasaron el rio en
+balsas, llevando presentes al Inca; y como fueron delante su presencia,
+pidieron la paz, haciéndole grandes ofrecimientos con sus personas y
+haciendas, así como lo hacian los confederados suyos.
+
+Sabido por Viracocha Inga lo que habian dicho los de Caitomarca, les
+respondió con gran disimulacion, que si aquel dia no hubieran sido
+cuerdos en venir, que el siguiente tenia determinado de dar en ellos con
+grandes balsas que habia mandado hacer. Y pasado esto, se hizo el
+asiento entre los de Caitamarca y el Inca; el cual dió al capitan ó
+señor de aquel pueblo una de sus mujeres, natural del Cuzco, la cual fué
+estimada y tenida en mucho.
+
+Por la comarca destos pueblos corria la fama de los hechos del Inca, y
+muchos, por el sonido della, sin ver las armas de los del Cuzco, se le
+mandaban á ofrescer por amigos y aliados del rey Inca, que no poco
+contento con ello mostraba tener, hablando á los unos y á los otros
+amorosamente y mostrando para con todos gran benivolencia, proveyendo de
+lo que él podia á los que veia tener necesidad. Y como vido que podia
+juntar grande ejército, determinó de hacer llamamiento de gente para ir
+en persona á lo de Condesuyo.
+
+
+
+
+_CAP. XL.--De cómo en el Cuzco se levantó un tirano, y del alboroto que
+hobo, y de cómo fueron castigadas ciertas mamaconas, porque, contra su
+religion, usaban de sus cuerpos feamente, y de cómo Viracocha Inga
+volvió al Cuzco._
+
+
+De todas las cosas que á Viracocha sucedian iban al Cuzco las nuevas; y
+como en la ciudad se contase la guerra que tenia con los de Caitamarca,
+dicen que se levantó un tirano hermano de Inca Yupanqui el pasado, el
+cual, habiendo estado muy sentido, porque el señorío y mando de la
+ciudad se habia dado á Viracocha Inga y no á él, y aguardaba tiempo
+oportuno para procurar de haber el señorío. Y este pensamiento tenia
+éste, porque hallaba favor en alguno de los orejones y principales del
+Cuzco del linaje de los Orencuzcos; y con la nueva desta guerra que el
+Inca tenia, paresciéndoles que tenia harto que hacer en la fenecer,
+animaban á este que digo, para que, sin mas aguardar, matase al que en
+la ciudad por gobernador habia quedado, para se apoderar della.
+
+Capac, que así habia por nombre, codicioso del señorío, juntados sus
+aliados, en un dia questaban en el templo del sol todos los más de los
+orejones y entre ellos Inca Roca, el gobernador del Inca Viracocha,
+tomando las armas, publicando libertad del pueblo y que Viracocha Inga
+no pudo haber el señorío, arremetieron para el lugarteniente y lo
+mataron así á él como á otros muchos; la sangre de los cuales regaba los
+altares donde estaban las aras y santuarios y las figuras del sol. Las
+mamaconas con los sacerdotes salieron con grand ruido, maldiciendo á los
+matadores, diciendo, que, tan grand pecado, grand castigo merecia. De la
+ciudad acudió grand golpe de gente á ver lo que era; y entendido, unos,
+aprobando lo hecho, se juntaron con Capac; otros, pesándoles, se
+pusieron en armas sin querer pasar por ello; y así, habiendo divison,
+caian muchos muertos de una parte y de otra. La ciudad se alborotó en
+tanta manera, que reendiendo por los aires el sonido de sus propias
+voces, no se oian ni entendian. En esto, prevaleciendo el tirano, se
+apoderó de la ciudad, matando á todas las mugeres del Inca, aunque las
+más principales habian ido con él. Huyéronse de la ciudad algunas, las
+cuales fueron á parar á donde Viracocha Inga estaba; y como por él fué
+entendido, disimulando el pesar que sintió, mandó á su gente que
+caminasen la via del Cuzco.
+
+Pues volviendo á Capac el tirano, como hobo tomado la ciudad en sí,
+quiso salir en público con la borla, para por todos ser tenido por rey;
+más como el primer ímpetu fuese pasado, y aquel furor conque los
+hombres, saliendo de su entero juicio, acometen grandes maldades, los
+mesmos que lo incitaron á que se levantase, riéndose de que quisiese la
+dignidad real, le injuriaron de palabra y le desampararon, saliendo á
+encontrarse con el verdadero Señor, á quien pidieron perdon por lo que
+habian cometido.
+
+A Capac no le faltó ánimo para llevar el negocio adelante; mas, viendo
+la poca parte que era, muy turbado, viendo la mudanza tan súpita,
+maldecia á los que le habian engañado y á sí propio, por fiarse dellos;
+y por no ver con sus ojos al rey Inca, castigó el mesmo su yerro,
+tomando ponzoña, [de que] cuentan que murió. Sus mujeres y hijos con
+otros parientes le imitaron en la muerte.
+
+La nueva de todo esto iba á los reales del Inca, el cual, como llegase á
+la ciudad y entrase en ella, fué derecho al templo del sol á hacer
+sacrificios. Los cuerpos de Capac y de los otros que se habian muerto,
+mandó que fuesen echados en los campos, para ser manjar de las aves, y
+buscando los participantes en la traicion, fueron condenados á muerte.
+
+Entendido por los confederados y amigos de Viracocha Inga lo sucedido,
+le enviaron muchas embajadas con grandes presentes y ofrecimientos,
+congratulándose con él; y á estas embajadas respondió alegremente.
+
+En este tiempo, dicen los orejones que habia en el templo del sol muchas
+señoras vírgenes, las cuales eran muy honradas y estimadas y no
+entendian en más de lo por mí dicho en muchas partes desta Historia. Y
+cuentan que cuatro dellas usaban feamente de sus cuerpos con ciertos
+porteros de los que las guardaban, y siendo sentidas, fueron presas y lo
+mesmo á los adulteradores, y el sacerdote mayor mandó que fuesen
+justiciados ellas y ellos.
+
+El Inca estaba con determinacion á lo de Condesuyo, mas, hallándose
+cansado y viejo, lo dejó. Por entónces, mandó que le fuesen hechos en el
+valle de Xaquixaguana unos palacios para salirse á recrear en ellos; y
+como tuviese muchos hijos y conosciese que el mayor de ellos, que habia
+por nombre Inca Urco, en quien habia de quedar el mando del reino, tenia
+malas costumbres y era vicioso y muy cobarde, deseaba privarlo del
+señorío, para lo dar á otro más mancebo, que por nombre habia Inca
+Yupanqui.
+
+
+
+
+_CAP. XLI.--De cómo vinieron al Cuzco embajadores de los tiranos del
+Collao, nombrados Sinchi Cari[128] y Zapana, y de la salida de Viracocha
+Inga al Callao[129]._
+
+
+Muchas historias y acaecimientos pasaron entre los naturales destas
+provincias en estos tiempos; mas, como yo tengo por costumbre de contar
+solamente lo que yo tengo por cierto segun las opiniones de los hombres
+de acá y la relacion que tomé en el Cuzco, dejo lo que inoro é muy
+claramente no entendí, y tratare lo que alcancé, como ya muchas veces he
+dicho. Y así, es público entre los orejones, que en este tiempo vinieron
+al Cuzco embajadores de la provincia del Collao; porque cuentan, que,
+reinando Inca Viracocha, poseia el señorío de Hátun[130] Collao un señor
+llamado Zapana, como otro que hobo deste nombre; y que como en el palude
+de Titicaca[131] hobiese islas pobladas de gente, con grandes balsas,
+entró en las islas, á donde peleó con los naturales dellas, y se dieron
+entre él y ellos grandes batallas, de las cuales el Cari[132] salió
+vencedor[133]; mas, que no pretendia otro honor ni señorío más que robar
+y destruir los pueblos, y cargado con el despojo, sin querer traer
+cautivos, dió la vuelta á Chucuito, á donde habia hecho su asiento y por
+su mandado se habian poblado los pueblos de Hilave, Xulli, [ó Chulli],
+Cepita, Pumata[134] y otros; y con la gente que pudo juntar, despues de
+haber fecho grandes sacrificios á sus dioses, ó demonios, determinó de
+salir á la provincia de los Canas; los cuales, como lo supieron,
+apellidándose unos [á otros], salieron á encontrarse con él y se dieron
+batalla, en la cual fueron los Canas vencidos con muerte de muchos
+dellos. Habida esta victoria por Cari, determinó de pasar adelante, y
+haciéndolo así, llegó hasta Lurocachi, á donde dicen que se dió otra
+batalla entre los mismos Canas y en la cual tuvieron la misma fortuna
+que en las pasadas.
+
+Con estas victorias estaba muy soberbio Cari, y la nueva habia corrido
+por todas partes; y como Zapana, el Señor de Hátun Collao, lo supiese,
+pesóle por el bien del otro, y mandó juntar sus amigos y vasallos, para
+le salir al camino y quitarle el despojo; mas, no se pudo hacer tan
+secreta la junta, que Cari no entendiese el designio que Zapana tenia, y
+con buena órden se retiró á Chucuito por camino desviado, de manera que
+Zapana no le pudiese molestar; y llegado á su tierra, mandó juntar los
+principales della, para que estuviesen apercebidos para lo que Zapana
+intentase, teniendo propósito de procurar su destruicion y que en el
+Collao uno solo fuese el Señor; y este mesmo pensamiento tenia Zapana.
+
+Y como se divulgase por todo este reino el valor de los Incas y su gran
+poder y la valentia de Viracocha Inga, que reinaba en el Cuzco, cada uno
+destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con embajadores que
+le enviaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su
+enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al
+Cuzco al tiempo quel Inca venia de los palacios ó tambos que para su
+pasatiempo habia mandado hacer en Xaquixaguana; y entendido á lo que
+venian, los oyó, mandando que los aposentasen en la ciudad y proveyesen
+de lo necesario; y tomando parescer con los orejones y ancianos de su
+consejo sobre lo que haria en lo tocante á las embajadas que habian
+venido del Collao, se acordó de pedir respuesta en los oráculos. Lo cual
+hacen delante de los ídolos los sacerdotes, y encojiendo sus hombros,
+meten la barba en los pechos, y haciendo grandes papos, que ellos mesmos
+parecen fieros diablos, comienzan hablar con voz alta y entonada.
+Algunas veces, yo, por mis ojos, ciertamente he oido hablar á indios con
+el Demonio; y en la provincia de Cartagena, en un pueblo marítimo
+llamado Bahayre, oí responder al Demonio en silvo tenorio, y con tales
+tenores, que yo no se cómo lo diga, mas que un chripstiano que estaba en
+el mesmo pueblo más de media legua de donde yo estaba, oyó el mesmo
+silvo, y despanto, estuvo algo mal dispuesto; y los indios dieron
+grandísima grita otro dia por la mañana publicando la respuesta del
+Diablo. Y en algunas partes desta tierra, como los defuntos los tengan
+en hamacas, entran en los cuerpos los demonios algunas veces y
+responden. A un Aranda oí yo decir, quen la isla de Cárex[135] vió
+tambien hablar á uno destos muertos, y es para reir las niñerias y
+embustes que les dice.
+
+Pues como el Inca determinase de haber respuesta de los oráculos, envió
+los que solian ir á tales casos, y dicen que supo que le convenia ir al
+Collao y procurar el favor de Cari; y como este hobo entendido, mandó
+parescer ante sí á los mensajeros de Zapana, á los cuales dijo que
+dijesen á su Señor, que él saldria con brevedad del Cuzco para ver la
+tierra del Collao, á donde se verian y tratarian su amistad. A los que
+de parte de Cari vinieron, dijo que le dijesen cómo él se quedaba
+adrezando para ir en su ayuda y favor, que presto seria con él. Y como
+esto hobiese pasado, mandó el Inca hacer junta de gente para salir del
+Cuzco, dejando uno de los principales de su linaje por gobernador.
+
+
+
+
+_CAP. XLII.--De cómo Viracocha Inga pasó por las provincias de los
+Canches y Canas, y anduvo hasta que entró en la comarca de los
+Collas[136] y lo que sucedió entre Cari y Zapana._
+
+
+Determinado por el Inca de ir al Collao, salió de la ciudad del Cuzco
+con mucha gente de guerra, y pasó por Móyna, y por los pueblos de Úrcos
+y Quiquixana. Como los Canches supieron la venida del Inca, acordaron de
+se juntar y salir con sus armas á le defender la pasada por su tierra; y
+por él entendido, les envió mensajeros que les dijesen que no tuviesen
+tal propósito, porque él no queria hacerles aquel enojo, ántes deseaba
+de los tener por amigos; y que si para él se venian los principales y
+capitanes, que les daria á beber con su propio vaso. Los Canches[137]
+respondieron á los mensajeros que no estaban por pasar por lo que
+decian, sino por defender su tierra de quien en ella entrase. Vueltos
+con la respuesta, encontraron con Viracocha Inga en Cangalla, y lleno de
+ira por lo poco que los Canches tuvieron su embajada, caminó con más
+priesa que hasta allí, y llegando á un pueblo que há por nombre
+Combapata, junto á un rio que por él pasa, halló á los Canches puestos
+en órden de guerra, y allí se dió entre unos y otros la batalla, donde
+de ambas partes murieron muchos, y fueron los Canches vencidos, y
+huyeron los que pudieron, y los vencedores tras ellos, prendiendo y
+matando. Y habiendo pasado gran rato, volvieron con el despojo, trayendo
+muchos cautivos, así hombres, como mujeres.
+
+Y como esto hobiese pasado, los Canches de toda la provincia enviaron
+mensajeros al Inca para que les perdonase y en su servicio recebiese, y
+como él otra cosa no desease, lo otorgó con las condiciones que solia,
+que era, que rescibiesen por soberanos señores á los del Cuzco y se
+rigiesen por sus leyes y costumbres, tributando con lo que en sus
+pueblos hobiese, conforme como lo hacian los demás. Y habiendo estado
+algunos dias entendiendo en estas cosas y en hacer entender á los
+Canches que los pueblos tuviesen juntos y concertados, y que entre ellos
+no se diese guerra ni hobiese pasion, y pasó adelante.
+
+Los Canas habíanse juntado número grande dellos en el pueblo que llaman
+Lurucachi[138], y como entendieron el daño que habian rescebido los
+Canches, y como el Inca no hacia injuria á los que se daban por sus
+amigos, ni consentia hacerles agravio, determinaron de tomar amistad con
+él. A esto, el rey Inca venia caminando, acercándose á Lurucachi[139], y
+entendió la voluntad que los Canas tenian, de que mostró holgarse mucho;
+y como estuviese en aquella comarca el templo de Aconcagua, envió
+grandes presentes á los ídolos y sacerdotes.
+
+Llegados los embajadores de los Canas, fueron bien recebidos por Inca
+Viracocha, y les respondió que fuesen los principales y más viejos de
+los Canas allá cerca, donde se verian, y que como hobiese estado algunos
+dias en el templo de Vilcanota, se daria priesa á verse con ellos. Y dió
+á los mensajeros algunas joyas y ropas de lana fina, é mandó á su gente
+de guerra que no fuesen osados de entrar en las casas de los Canas, ni
+robar nada de lo que tuviesen, ni hacellos daño ninguno; porque el buen
+corazon que tenian no se les turbase y tomasen otro pensamiento.
+
+Los Canas, oida la respuesta, mandaron poner mucho mantenimiento por los
+caminos y abajaban de los pueblos á servir al Inca, que con mucha
+justicia entendió en que no fuesen agraviados en cosa alguna, y eran
+proveidos de ganado y de _suvica_[140], que es su vino; y como hobiere
+llegado al vano templo, hicieron sacrificios conforme á su gentilidad,
+matando muchos corderos para el sacrificio. De allí caminaron para
+Ayavire, donde los Canas estaban con mucho proveimiento y el Inca les
+habló amorosamente, y con ellos asentó su asiento de paz como solia con
+los demás. Y los Canas, teniendo por provechoso para ellos el ser
+gobernados por tan santas y justas leyes, no reusaron pagar tributo ni
+el ir al Cuzco con reconocimiento.
+
+Esto pasado, Viracocha Inga determinó de se partir para el Collao, á
+donde ya se savia todo lo que por él habia sido hecho, así en los
+Canches como en los Canas, y estaban aguardándole en Chucuito, y lo
+mismo en Hátun Collao; á donde Zapana estaba ya entendiendo cómo Cari se
+habia gratulado con Viracocha, y que le estaba aguardando; y porque no
+se hiciese más poderoso, acordó de le salir á buscar y dar batalla ántes
+que el Inca se juntase con él; y Cari, que debia de ser animoso, salió
+con su gente á un pueblo que se llama Paucarcolla[141], y junto á él se
+afrontaron los dos más poderosos tiranos de la comarca, con tanta gente,
+que se afirma que se juntaron ciento y cincuenta guarangas[142] de
+indios: y entre todos se dió la batalla á su usanza, la cual cuentan que
+fué muy reñida y á donde murieron mas de treinta mill indios. Y habiendo
+durado gran rato, Cari quedó por vencedor, y Zapana y los suyos fueron
+vencidos con muerte de muchos; y el mismo Zapana fué muerto en esta
+batalla.
+
+
+
+
+_CAP. XLIII.--De cómo Cari volvió á Chucuito, y de la llegada de
+Viracocha Inga, y de la paz que entre ellos trataron._
+
+
+Luego que Zapana fué muerto, Cari se apoderó de su real y robó todo lo
+que en él habia, con la cual presa dió la vuelta á Chucuito; y estaba
+aguardando á Viracocha Inga, y mandó adreszar los aposentos y proveerlos
+de mantenimientos. El Inca supo en el camino el fin de la guerra y cómo
+Cari habia vencido, y aunque en lo público daba á entender haberse
+holgado, en lo secreto le pesó por lo sucedido, porque con haber
+diferencias entre aquellos dos, pensaba él fácilmente hacerse señor del
+Collao, y pensó de se volver con brevedad al Cuzco, porque no le
+sucediese alguna desgracia.
+
+Y como estuviese ya cerca de Chucuito, salió Cari con los más
+principales de los suyos á le recebir, y fué aposentado é muy servido; y
+como desease la vuelta al Cuzco con brevedad, habló con Cari, adulándole
+con palabras de lisonjas sobre lo mucho que se habia holgado de su buena
+andanza, y que venia á le ayudar con toda voluntad, y que para que
+estuviese cierto que siempre le seria buen amigo, le queria dar por
+muger á una hija suya. A lo cual respondió Cari, que era muy viejo y
+estaba muy cansado, que le rogaba que casase á su hija con mancebo, pues
+habia tantos en que escoger, y que supiese que él se habia de tener por
+señor y amigo y reconocerle en lo que él mandase; y así, le ayudaria en
+guerras y en otras cosas que se ofresciesen. Y luego, en presencia de
+los más principales que allí estaban, mandó traer Viracocha Inga un gran
+vaso de oro y se hizo el pleito homenaje entre ellos desta manera:
+bebieron un rato del vino que tenian las mujeres, y luego el Inca tomó
+el vaso ya dicho, y poniéndolo encima de una piedra muy lisa, dijo: "La
+señal sea esta, que este vaso se esté aquí y que yo no le mude ni tú le
+toques, en señal de ser cierto lo asentado." Y besando, hicieron
+reverencia al sol, y hicieron un gran taqui y areyto con muchos sones; y
+los sacerdotes, diciendo ciertas palabras, llevaron el vaso á uno de los
+vanos templos donde se ponian los semejantes juramentos que se hacian
+por los reyes y señores. Y habiéndose holgado algunos dias Viracocha
+Inga en Chucuito, se volvió al Cuzco, siendo por todas partes muy
+servido y bien recebido.
+
+E ya muchas provincias estaban asentadas, y usaban de mejoras ropas y
+tenian mejor costumbre y religiones que ántes, gobernándose por las
+leyes y costumbres del Cuzco. Adonde habia quedado por gobernador de la
+ciudad Inca Urco, hijo de Viracocha Inga, del cual cuentan que era muy
+cobarde, remiso, lleno de vicios y con pocas virtudes; mas, como era el
+mayor, habia de suceder en el imperio de su padre; quien dicen que,
+conociendo estas cosas, quisiera mucho privarlo del señorio y darlo á
+Inca Yupanqui, su segundo hijo, mancebo de muy gran valor y adornado de
+buenas costumbres, esforzado y animoso, y que tenia los pensamientos muy
+grandes y altos; mas, los orejones y principales de la ciudad no querian
+que fuesen quebrantadas las leyes y lo que se usaba y guardaba por
+ordenacion y estatuto de los pasados, y aunque conocian cuán mal
+inclinado era Inca Urco, querian que él y no otro fuese rey despues de
+la muerte de su padre. Y esto lo he dicho tan largo, porque dicen los
+que desto me avisaron, que desde Úrcos Viracocha Inga embió sus
+mensajeros á la ciudad para que lo tratasen, y no pudo concluir nada de
+lo que queria. Y como entró en el Cuzco, le fué hecho gran recebimiento;
+y como ya estuviese muy viejo y cansado, determinó de dejar la
+gobernacion del reino á su hijo y entregarle la borla y salirse al valle
+de Yucay y al de Xaquixaguana á recrear y holgar; y así lo comunicó con
+los de la ciudad, pues no pudo que le sucediese Inca Yupanqui.
+
+
+
+
+_CAP. XLIV.--De cómo Inca Urco fué recebido por gobernador general de
+todo el imperio y tomó la corona en el Cuzco, y de cómo los Chancas
+determinaban de salir á dar guerra á los del Cuzco._
+
+
+Los orejones, y áun todos los demás naturales destas provincias, se
+reyeron de los hechos deste Inca Urco. Por sus poquedades, quieren que
+no goce de que digan que alcanzó la dignidad del reino, y así vemos que
+en la cuenta que de los quipos y romances tienen de los reyes que
+reinaron en el Cuzco, callan este, lo cual yo no haré, pues al fin, mal
+ó bien, con vicios ó virtudes, gobernó y mandó el reino algunos dias. Y
+así, luego que Viracocha Inga se fué al valle de Xaquixaguana, envió al
+Cuzco la borla ó corona, para que los mayores de la ciudad la entregasen
+á Inca Urco, habiendo dicho que bastaba lo que habia trabajado y hecho
+por la ciudad del Cuzco, que lo que de la vida le quedaba queria gastar
+en holgarse, pues era viejo é no para la guerra. Y como se entendió su
+voluntad, luego Inca Urco sentró á hacer los ayunos y otras religiones
+conforme á su costumbre, y acabado, salió con la corona y fué al templo
+del sol á hacer sacrificios; y se hicieron en el Cuzco á su usanza
+muchas fiestas y grandes borracheras.
+
+Habiase casado Inca Urco con su hermana para haber hijo en ella que le
+sucediese en el señorío. Era tan vicioso y dado á lujurias y
+deshonestidades, que sin curar della, se andaba con mujeres bajas y con
+mancebas, que eran las que queria y le agradaban; y áun afirman que
+corrompió algunas de las mamaconas questaban en el templo, y era tan de
+poca honra, que no queria que se estimasen. Y andaba por las más partes
+de la ciudad bebiendo; y desque tenia en el cuerpo una arroba y más de
+aquel brebaje, provocándose al vómito, lo lanzaba, y sin vergüenza
+descubria las partes vergonzosas, y echaba la chicha convertida en
+orina; y á los orejones que tenian mujeres hermosas, cuando las via, les
+decia: "Mis hijos, ¿cómo están?" Dando á entender que habiendo con ellas
+usado, los que tenian eran dél y no de sus maridos. Edificio ni casa
+nunca lo hizo; era enemigo de armas; en fin, ninguna cosa buena cuentan
+del sino ser muy liberal.
+
+Y como hobiese tomado la borla, despues de ser pasados algunos dias,
+determinó de salirse á holgar á las casas de placer que para recreacion
+de los Incas estaban hechas, dejando por su lugar teniente á Inca
+Yupanqui, que fué padre de Tupac Inca, como adelante contaré.
+
+Estando las cosas del Cuzco de esta manera, los Chancas, como atrás
+conté, habian vencido á los Quíchuas y ocupado la mayor parte de la
+provincia de Andabailes, y como estuviesen victoriosos, oyendo lo que
+se decia de la grandeza del Cuzco y su riqueza y la majestad de los
+Incas, desearon de no estarse encojidos ni dejar de pasar adelante,
+ganando con las armas todo lo á ellos posible; y luego hicieron grandes
+plegarias á sus dioses ó demonios, y dejando en Andabailes, que es lo
+que los españoles llaman Andaguaylas[143], que está encomendada á Diego
+Maldonado el rico, gente bastante para la defensa della, y con la que
+estaba junta para la guerra, salió Hastu Huaraca y[144] un hermano suyo
+muy valiente, llamado Omoguara, y partieron de su provincia con muy gran
+soberbia, camino del Cuzco, y anduvieron hasta llegar á Curampa[145],
+donde asentaron su real, y hicieron gran daño á los naturales de la
+comarca. Mas como en aquellos tiempos muchos de los pueblos estuviesen
+en los altos y collados de las sierras, con grandes cercas, que llaman
+pucaraes, no se podian hacer muchas muertes, ni querian cativos, ni más
+que robar los campos. Y salieron de Curampa[146] y fueron al aposento de
+Cochacassa[147] y al rio de Amancay[148], destruyendo todo lo que
+hallaban, y así se acercaron al Cuzco, adonde ya habia ido la nueva de
+los enemigos que venian contra la ciudad; mas, aunque fué sabido por el
+viejo Viracocha no se le dió nada, mas ántes, saliendo del valle de
+Xaquixaguana, se fué al valle de Yucay con sus mujeres y servicio. Inca
+Urco tambien dicen que se reia, teniendo en poco lo que era obligado á
+tener en mucho; mas, como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser
+acrecentado por Inca Yupanqui y sus hijos, hobo él de ser el que libró
+de estos miedos, con su virtud, á todos; y no solamente venció á los
+Chancas, mas sojuzgó la mayor parte de las naciones que hay en estos
+reinos, como adelante diré.
+
+
+
+
+_CAP. XLV.--De cómo los Chancas allegaron á la ciudad del Cuzco y
+pusieron su real en ella, y del temor que mostraron los que estaban en
+ella, y del gran valor de Inca Yupanqui._
+
+
+Despues que los Chancas hobieron hecho sacrificios en Apurima, y
+llegasen cerca de la ciudad de Cuzco, el capitan general que llevaban, ó
+señor dellos, Hastu Guaraca[149], les decia que mirasen la alta empresa
+que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor
+ninguno de aquellos que pensaban espantar la gente con pararse las
+orejas tan grandes como ellos se ponian; y que si los vencian, habrian
+mucho despojo é mujeres hermosas con quien holgasen; los suyos le
+respondian alegremente que harian el deber.
+
+Pues como en la ciudad del Cuzco hobiesen sabido ya de los que venian
+contra ella, é Viracocha Inga ni su hijo Inca Urco no se diesen nada por
+ello, los orejones y más principales estaban muy sentidos por ello, y
+como ya supiesen los enemigos cuán cerca estaban, fueron hechos grandes
+sacrificios á su costumbre, y acordaron de rogar á Inca Yupanqui que
+tomase el cargo de la guerra, mirando por la salud de todos. Y tomando
+la mano uno de los más ancianos, habló con él en nombre de todos y él
+respondió, que cuando su padre queria á él darle la borla, no
+consintieron, sino que fuese Inca el cobarde de su hermano, y que él
+nunca con tirania ni contra la voluntad del pueblo pretendió la dignidad
+real, y que pues ya habian visto Inca Urco no convenir para ser Inca,
+que hiciesen lo que eran obligados al bien público, sin mirar la
+costumbre antigua no fuese quebrantada. Los orejones respondieron, que,
+concluida la guerra, entenderian en hacer lo que á la gobernacion del
+reino conviniese; y dicen que por la comarca enviaron mensajeros que
+todos los que quisiesen venir á ser vecinos del Cuzco, les serian dadas
+tierras en el valle y sitio, para casas, y serian privilegiados; y así
+vinieron de muchas partes. Y pasado esto, el capitan Inca Yupanqui
+salió á la plaza donde estaba la piedra de la guerra, puesta en su
+cabeza una piel de leon, para dar á entender que habia de ser fuerte
+como lo es aquel animal.
+
+En este tiempo llegaban los Chancas á la sierra de Villcacunga[150], y
+Inca Yupanqui mandó juntar la gente de guerra que habia en la ciudad,
+con determinacion de le salir al camino, nombrando capitanes los que más
+esforzados les pareció; mas, tornando á tomar parecer, se acordó de los
+aguardar en la ciudad.
+
+Los Chancas llegaron á poner su real junto al cerro de Carmenga, que
+está por encima de la ciudad, y pusieron luego sus tiendas. Los del
+Cuzco habian hecho por las partes de la entrada de la ciudad grandes
+hoyos llenos de piedra y por encima tapados sotilmente, para que cayesen
+los que allí anduviesen. Como en el Cuzco las mujeres y muchachos
+vieron[151] los enemigos, hobieron mucho espanto y andaba gran ruido.
+Inca Yupanqui envió mensajeros á Hastu Guaraca para que asentasen entre
+ellos, y no hobiese muerte de gentes. Hastu Guaraca, con soberbia, tuvo
+en poco la embajada, y no quiso mas de pasar por lo que la guerra
+determinase; aunque, importunado de sus parientes y más gente, quiso
+tener plática con el Inca y así se lo envió á decir.--La ciudad está
+asentada entre cerros en lugar fuerte por natura, y las laderas y cabos
+de sierras estaban cortados y por muchas partes puestas púas recias de
+palma, que son tan recias como de hierro y más enconosas y
+dañosas[152].--Llegaron á tener habla el Inca y Hastu Guaraca; y estando
+todos puestos en arma, aprovechó poco la vista, porque encendiéndose más
+con las palabras que el uno al otro se dijeron, allegaron á las manos,
+teniendo grandísima grita y ruido;--porque los hombres de acá son muy
+alharaquientos en sus peleas, y más se teme su grita que no su esfuerzo
+por nosotros;--y pelearon unos con otros gran rato; y sobreviniendo la
+noche, ceso la contienda, quedándose los Chancas en sus reales, y los de
+la ciudad por la redonda della, guardándola por todas partes, porque los
+enemigos no la pudiesen entrar; porque el Cuzco ni otros lugares destas
+partes no son cercados de muralla.
+
+Pasado el rebato, Hastu Guaraca animaba los suyos esforzándolos para la
+pelea, y lo mesmo hacia Inca Yupanqui á los orejones y gente que estaba
+en la ciudad. Los Chancas, denodadamente salieron de sus reales con
+voluntad de la entrar, y los del Cuzco salieron con pensamiento de se
+defender; y tornaron á la pelea, á donde murieron muchos de ambas
+partes; mas, tanto fué el valor de Inca Yupanqui, que alcanzó la vitoria
+de la batalla con muerte de los Chancas todos, que no escapó, á lo que
+dicen, sino poco más de quinientos, y ente ellos su capitan Hastu
+Guaraca, el cual con ellos, aunque con trabajo, llegó á su provincia. El
+Inca gozó el despojo y hobo muchos cativos así hombres como mujeres.
+
+
+
+
+_CAP. XLVI.--De cómo Inca Yupanqui fué rescebido por rey y quitado el
+nombre de Inca á Inca Urco, y de la paz que hizo con Hastu Guaraca._
+
+
+Desbaratados los Chancas, entró en el Cuzco Inca Yupanqui con gran
+triunfo y habló á los principales de los orejones sobre que se acordasen
+de cómo habia trabajado por ellos lo que habian visto, y en lo poco que
+su hermano ni su padre mostraron tener á los enemigos; por tanto, que le
+diesen á él el señorío y gobernacion del imperio. Los del Cuzco, unos
+con otros, trataron y miraron, así el dicho de Inca Yupanqui, como lo
+más que Inca Urco le (_así_) habia hecho, y por consentimiento del
+pueblo, acordaron de que Inca Urco no entrase más en el Cuzco y que le
+fuese quitada la borla ó corona y dada á Inca Yupanqui; y aunque Inca
+Urco, como lo supo, quiso venir al Cuzco á justificarse y mostrar
+sentimiento grande, quejándose de su hermano y de los que le quitaban de
+la gobernacion del reino, no le dieron lugar ni se dejó de cumplir lo
+ordenado. Y áun hay algunos que dicen que la Coya, mujer de Inca Urco,
+lo dejó sin tener hijo dél ninguno, y se vino al Cuzco, donde la recebió
+por mujer su segundo hermano Inca Yupanqui; que, hecho el ayuno y otras
+cirimonias, salió con la borla, haciéndose en el Cuzco grandes fiestas,
+hallándose á ellas gentes de muchas partes. Y á todos los que murieron
+de la parte suya en la batalla, los mandó el nuevo Inca enterrar,
+mandando hacerles osequias á su usanza; y á los Chancas, mandó que se
+hiciese una casa larga á manera de tumba en la parte que se dió la
+batalla, adonde, para memoria, fuesen desollados todos los cuerpos de
+los muertos, y que inchiesen los cueros de ceniza ó de paja, de tal
+manera, que la forma humana paresciese en ellos, haciéndoles de mil
+maneras; porque á unos, paresciendo hombres, de su mesmo vientre salia
+un atambor, y con sus manos hacia muestra de lo tocar; otros ponian con
+flautas en las bocas. De esta suerte y de otras estuvieron hasta que los
+españoles entraron en el Cuzco. Pero Alonso Carrasco y Juan de Pancorvo,
+conquistadores antiguos, me contaron á mí de la manera que vieron estos
+cueros de ceniza, y otros muchos de los que entraron con Pizarro y
+Almagro en el Cuzco.
+
+Y dicen los orejones que habia en este tiempo gran vecindad en el Cuzco,
+y que siempre iba en crecimiento, y de muchas partes vinieron mensajeros
+á congratularse con el nuevo rey; el cual respondió á todos con buenas
+palabras, y deseaba salir á hacer guerra á lo que llaman Condesuyo; y
+como por experiencia hobiese conocido cuán valiente y animoso era Hastu
+Guaraca, el señor de Andaguaylas, pensó de lo atraer á su servicio; y
+así, cuentan que le embió mensajeros, rogándole con sus hermanos y
+amigos se viniese á holgar con él; y entendiendo que le seria provechoso
+allegarse á la amistad de Inca Yupanqui, fué al Cuzco, donde fué bien
+recebido. Y como se hobiese hecho llamamiento de gente, se determinó de
+ir á Condesuyo.
+
+En este tiempo cuentan que murió Viracocha Inga, y se le dió sepultura
+con ménos pompa y honor que á los pasados suyos, porque en la vejez
+habia desamparado la ciudad y no querido volver á ella cuando tubieron
+la guerra con los Chancas. De Inca Urco no digo más, porque los indios
+no tratan de sus cosas sino es para reir; y dejando á él aparte, digo
+que Inca Yupanqui es el noveno rey que hobo en el Cuzco.
+
+
+
+
+_CAP. XLVII.--De cómo Inca Yupanqui salió del Cuzco, dejando por
+gobernador á Lloque Yupanqui, y de lo que sucedió._
+
+
+Como ya por mandado de Inca Yupanqui se hobiese juntado cantidad de más
+de cuarenta mill hombres, junto á la piedra de la guerra se hizo alarde
+y nombró capitanes, haciendo fiestas y borracheras; y estando adrezado,
+salió del Cuzco en andas ricas de oro y pedrería, yendo á la redonda dél
+su guarda con alabardas y hachas y otras armas; junto á él iban los
+señores; y mostrava más valor y autoridad este rey que todos los pasados
+suyos. Dejó en el Cuzco, á lo que dicen, por gobernador á Lloque
+Yupanqui, su hermano. La Coya y otras mujeres iban en hamacas, y afirman
+que llevaban gran cantidad de cargas de joyas y de repuesto. Delante
+iban limpiando el camino, que ni yerba ni piedra pequeña ni grande no
+habia de haber en él.
+
+Llegado al rio de Apurima, pasó por la puente que se habia echado, y
+anduvo hasta los aposentos de Curahuasi[153]. De la comarca salian
+muchos hombres y mujeres y algunos señores y principales, y cuando lo
+vian, quedaban espantados, y llamábanlo "Gran señor, Hijo del Sol,
+Monarca de todos," y otros nombres grandes. En este aposento dicen que
+dió á un capitan de los Chancas, llamado Tupac Uasco[154], por mujer,
+una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho.
+
+Pasando adelante el Inca por el rio de Apurima y Cochacassa, como los
+naturales de aquella parte estuviesen en los pucaraes fuertes y no
+tuviesen pueblos juntos, les mandó que viviesen ordenadamente sin tener
+costumbre mala ni darse la muerte los unos á los otros. Mucho se
+alegraron con estos dichos, y les fué bien de obedecer su mandamiento.
+Los de Curampa[155] reian dello, y entendido [de] Inca Yupanqui, y no
+bastando amonestaciones, los venció en batalla, matando á muchos y
+cativando á otros. Y porque la tierra era buena, mandó á un mayordomo
+suyo quedase á reformarla y á que se hiciesen aposentos y templo del
+sol.
+
+Ordenado esto con gran prudencia, el rey salió de allí y anduvo hasta la
+provincia de Andaguaylas, á donde le fué hecho solene recebimiento, y
+estuvo allí algunos dias determinando si iria á conquistar á los
+naturales de Guamanga, ó Xauxa, ó los Soras y Rucanas[156]; mas, despues
+de haber pensado, con acuerdo de los suyos, determinó de ir á los Soras.
+Y saliendo de allí, anduvo por un despoblado que iba á salir á los
+Soras, los cuales supieron su venida y se juntaron para se defender.
+
+Habia inviado Inca Yupanqui capitanes con gentes para otras partes
+muchas á que allegasen las gentes á su servicio con la más blandura que
+pudiesen, y á los Soras envió mensajeros sobre que no tomasen armas
+contra él, prometiendo de los tener en mucho sin les hacer agravio ni
+daño; mas, no quisieron paz con servidumbre, sino guerrear por no perder
+la libertad. Y así, juntos unos con otros, tuvieron la batalla, la cual,
+dicen los que della tuvieron memoria, que fué muy reñida, y que murieron
+muchos de ambas partes, mas quedando el campo por los del Cuzco. Los que
+escaparon de ser muertos y presos, fueron dando aullidos y gemidos á su
+pueblo, á donde pusieron algun cobro en sus haciendas, y sacando sus
+mujeres, lo desampararon y se fueron, segun es público, á un peñol
+fuerte, questá cerca del rio de Vilcas, donde habia en lo alto muchas
+cuevas y agua por naturaleza; y en este peñol se recogieron muchos
+hombres con sus mujeres; é hízose por miedo del Inca, proveyéndose del
+más bastimento que pudieron. Y no solo los Soras se recogieron á este
+peñol, que de la comarca de Guamanga y del rio de Vilcas y de otras
+partes se juntaron con ellos, espantados de oir que el Inca queria ser
+solo Señor de las gentes.
+
+Vencida la batalla, los vencedores gozaron del despojo, y el Inca mandó
+que no hiciesen daño á los cativos; antes los mandó soltar á todos
+ellos, y mandó ir un capitan con gente á lo de Condesuyo por la parte de
+Pumatampu[157]; y como entrase en los Soras y supiese haberse ido la
+gente al peñol ya dicho, recebió mucho enojo y determinó de los ir á
+cercar; y así, mandó á sus capitanes que con la gente de guerra
+caminasen contra ellos.
+
+
+
+
+_CAP. XLVIII.--De cómo el Inca revolvió sobre Vilcas y puso cerco en el
+peñol donde estaban hechos fuertes los enemigos._
+
+
+Muy grandes cosas cuentan los orejones deste Inca Yupanqui y de Tupac
+Inca, su hijo, y Guayna Capac, su nieto; porque estos fueron de los que
+se mostraron más valerosos. Los que fueren leyendo sus acaecimientos,
+crean que yo quito ántes de lo que supe, que no añadir nada, y que para
+afirmarlo por cierto, fuera menester lo que es causa que yo no afirme
+más de lo que[158] escribo por relacion destos indios; y para mí creo
+esto y más por los rastros y señales que dejaron de sus pisadas estos
+reyes, y por el su mucho poder, que da muestra de no ser nada esto que
+yo escribo para lo que pasó; la cual memoria durará en el Perú mientras
+hubiese hombres de los naturales.
+
+E volviendo al propósito, como el Inca tanto desease haber á las manos á
+los questaban en el peñol, andaba con su gente hasta llegar al rio de
+Vilcas. Los de la comarca, como supieron su estada allí, muchos vinieron
+á le ver, haciéndole grandes servicios, y firmaron con él amistad, y
+por su mandato comenzaron á hacer aposentos y edificios grandes en lo
+que agora llamamos Vilcas, quedando maestros del Cuzco para dar la traza
+y mostrar con la manera que habian de poner las piedras y losas en el
+edificio. Llegando, pues, al peñol, procuró con toda buena razon de
+atraer á su amistad á los que en él estaban hechos fuertes, enviándoles
+sus mensajeros; mas ellos se reian de sus dichos y lanzaban muchos tiros
+de piedra. El Inca, viendo su propósito, determinó de no partir sin
+dejar hecho castigo en ellos. Y supo cómo los capitanes que envió á la
+provincia de Condesuyo, habian dado algunas batallas á los de aquellas
+tierras y los habian vencido y metido en su señorío los más de la
+provincia; y porque los del Collao no pensasen que habian de estar
+seguros, conociendo ser valiente Hastu Guaraca, el señor de Andaguaylas,
+le mandó que con su hermano Tupac Uasco[159] se partiese para el Collao
+á procurar de meter en su señorío á los naturales. Respondieron que lo
+harian como lo mandaba, y luego partieron para su tierra, para desde
+ella ir al Cuzco á juntar el ejército que habian de llevar.
+
+Los del peñol, todavía estaban en su propósito de se defender, y el Inca
+los habia cercado, y pasaron entre unos y otras grandes cosas, porque
+fué largo el cerco; y al fin, faltando los mantenimientos, se hobieron
+de dar los que estaban en el peñol, obligándose de servir, como los
+demás, al Cuzco, y tributar y dar gente de guerra. Y con esta
+servidumbre quedaron en gracia del Inca, de quien dicen no hacerles
+enojo, ántes mandarles proveer de mantenimientos y otras cosas, y
+enviallos á sus tierras; otros dicen que los mató á todos sin que
+ninguno escapase. Lo primero creo, aunque de lo uno y de lo otro no sé
+más de decirlo estos indios.
+
+Acabado esto, cuentan que de muchas partes vinieron á ofrecerse al
+servicio del Inca, y que recibia graciosamente á todos los que venian; y
+que salió de allí para volver al Cuzco, y halló en el camino hechos
+muchos aposentos, y que en las más partes se habian abajado de las
+laderas los naturales, y tenian en lo llano pueblos concertados como lo
+mandaba y habia ordenado.
+
+Llegado al Cuzco, fué recebido á su usanza con gran pompa, y se hicieron
+grandes fiestas. Los capitanes que por su mandado habian ido á hacer
+guerra á los del Collao, habian andado hasta Chucuito, y tuvieron
+algunas batallas en partes de la provincia, y saliendo vencedores,
+sujetábanlo todo al señorío del Inca; y en Condesuyo fué lo mesmo. E ya
+era muy poderoso y de todas partes acudian señores y capitanes á le
+servir con los hombres ricos de los pueblos, y tributaban con grande
+órden, y hacian otros servicios personales, pero todo con gran concierto
+y justicia. Cuando le iban á hablar, iban cargados livianamente;
+mirávanle poco al rostro; cuando él hablaba, temblaban los que le oian,
+de temor ó de otra cosa; salia pocas veces en público, y en la guerra,
+siempre era el delantero; no consentia que ninguno, sin su mandamiento,
+tuviese joyas ni asentamiento ni anduviese en andas; en fin, este fué el
+que abrió camino para el gobierno tan excelente que los Incas tuvieron.
+
+
+
+
+_CAP. XLIX.--De cómo Inca Yupanqui mandó á Lloque Yupanqui que fuese al
+valle de Xauxa á procurar de atraer á su señorío á los Guancas y á los
+Yauyos[160], sus vecinos, con otras naciones que caen en aquella parte._
+
+
+Pasado lo que se ha escripto, cuentan los orejones que como se hallase
+tan poderoso el rey Inca, mandó hacer llamamiento de gente, porque
+queria comenzar otra guerra más importante que las pasadas; y cumpliendo
+su mandato, acudieron muchos principales con gran número de gente armada
+con las armas que ellos usan, que son hondas, hachas, macanas, aillos,
+dardos y lanzas pocas. Como se juntaron, mandó hacerles convites y
+fiestas, y por alegrarlos, cada dia salia con nuevo traje ó vestido, tal
+cual tenia la nacion que aquel dia queria honrar, y pasado, se ponia de
+otro, conforme á lo que tenian los que eran llamados al convite y
+borrachera. Con esto, holgábanse tanto cuanto aquí se puede encarescer.
+Cuando hacian estos grandes bailes, cercaba la plaza del Cuzco una
+maroma de oro que se habia mandado hacer de lo mucho que tributaban las
+comarcas, tan grande como en lo de atrás tengo dicho, y otra grandeza
+mayor de bultos y antiguallas.
+
+Y como se hobiesen holgado los dias que les paresció á Inca Yupanqui,
+les habló cómo queria que fuesen á los Guancas, y á los Yauyos[161], sus
+vecinos, y procurar de los traer[162] en su amistad y servicio sin
+guerra, y cuando nó, que, dándosela, se diesen maña de los vencer y
+forzar que lo hiciesen. Respondieron todos que harian lo que mandaba con
+gran voluntad. Fueron señalados capitanes de cada nacion, y sobre todos
+fué por general Lloque Yupanqui, y con él, para consejo, Tupac
+Yupanqui[163]; y avisándoles de lo que habian de hacer, salieron del
+Cuzco y caminaron hasta la provincia de Andaguaylas, á donde fueron bien
+recibidos por los Chancas, y salió con ellos un capitan Ancoallo con
+copia de gente de aquella tierra, para servir en la guerra al Inca.
+
+De Andaguaylas fueron á Vilcas, á donde estaban los aposentos y templos
+del sol que Inca Yupanqui habia mandado hacer, y hablaron con todo amor
+á los que entendian en aquellas obras. De Vilcas fueron por los pueblos
+[de] Guamanga, Azángaro, Párcos, Picoy, Ácos[164] y otros, los cuales ya
+habian dado la obediencia al Inca y proveian de bastimentos y de lo que
+más tenian en sus pueblos, y hacian el camino real que les era mandado,
+grande é muy ancho.
+
+Los del valle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos, mostraron
+temor y procuraron favor de sus parientes y amigos, y en el templo suyo
+de Guarivilca hicieron grandes sacrificios al demonio que allí
+respondia. Venídoles los socorros, como ellos fuesen muchos, porque
+dicen que habia más de cuarenta mill hombres á donde agora no sé si hay
+doce mill, los capitanes del Inca llegaron hasta ponerse encima del
+valle, y deseaban sin guerra ganar las gracias de los Guancas y que
+quisiesen ir al Cuzco á reconocer al rey por Señor; y así, es público
+que les enviaron mensajeros. Mas, no aprovechando nada, vinieron á las
+manos y se dió una gran batalla en que dicen que murieron muchos de una
+parte y otra, mas que los del Cuzco quedaron por vencedores; y que
+siendo de gran prudencia Lloque Yupanqui, no consintió hacer daño en el
+valle, evitando el robo, mandando soltar los cativos; tanto, que los
+Guancas, conocido el beneficio y con la clemencia que usaban teniéndolos
+vencidos, vinieron á hablar y prometieron de vivir dende en adelante por
+la ordenanza de los reyes del Cuzco, y tributar con lo que hobiese en
+su valle; y pasando sus pueblos por las laderas, los sembraron, sin lo
+repartir, hasta que el rey Guayna Capac señaló á cada parcialidad lo que
+habia de tener; y se enviaron mensajeros.
+
+
+
+
+_CAP. L.--De cómo salieron de Xauxa los capitanes del Inca y lo que les
+sucedió, y cómo se salió de entre ellos Ancoallo._
+
+
+Los naturales de Bonbon habian savido, segun estos cuentan, el desbarate
+de Xauxa, y cómo habian sido los Guancas[165] vencidos, y sospechando
+que los vencedores querian pasar adelante, acordaron de se apercibir,
+porque no los tomasen descuidados; y poniendo sus mujeres é hijos con la
+hacienda que pudieron en una laguna que está cerca dellos[166],
+aguardaron á lo que sucediese. Los capitanes del Inca, como hobieron
+asentado las cosas del valle de Xauxa, salieron y anduvieron hasta
+Bonbon, y como se metieron en la laguna, no les pudieron hacer otro mal
+que comerles los mantenimientos; y como esto vieron, pasaron adelante y
+allegaron á lo de Tarama, á donde hallaron á los naturales puestos en
+arma, y hobieron batalla en que fueron presos y muertos muchos de los
+Taramentinos, y los del Cuzco quedaron por vencedores; y como les
+dejasen en la voluntad del rey, [que] era que le sirviesen y tributasen
+como hacian otras muchas provincias, y que serian bien tratados y
+favorecidos, hicieron todo lo que les fué mandado, y envióse al Cuzco
+relacion de todo lo que se habia hecho en este pueblo de Tarama.
+
+Cuentan los indios Chancas, que como los indios que salieron de su
+provincia de Andaguaylas con el capitan Ancoallo hobiesen hecho grandes
+hechos en estas guerras, envidiosos dellos y con rancor que tenian
+contra el capitan Ancoallo de más atrás, cuando el Cuzco fué cercado,
+determinaron de los matar; y así, los mandaron llamar; y como fuesen
+muchos juntos con su capitan, entendieron la intencion que tenian, y
+puestos en arma, se defendieron [de los] del Cuzco, y aunque murieron
+algunos, pudieron los otros, con el favor y esfuerzo de Ancoallo, de
+(_así_) salir de allí; el cual se quejaba á sus dioses de la maldad de
+los orejones, é ingratitud, afirmando, que, por no los ver más ni
+seguir, se iria con los suyos en voluntario destierro; y echando delante
+las mujeres, caminó y atravesó las provincias de los Chachapoyas y
+Guánuco, y pasando por la montaña de los Andes, caminó por aquellas
+sierras hasta que llegaron, segun tambien dicen, á una laguna muy
+grande, que yo creo debe ser lo que cuentan del Dorado, á donde hicieron
+sus pueblos y se ha multiplicado mucha gente. Y cuentan los indios
+grandes cosas de aquella tierra y del capitan Ancoallo.
+
+Los capitanes del Inca, pasado lo que se ha escripto, dieron la vuelta
+al valle de Xauxa, donde ya se habian allegado grandes presentes y
+muchas mujeres para llevar al Cuzco, y lo mesmo hicieron los de Tarama.
+La nueva de todo fué al Cuzco, y como fué sabido por el Inca, holgóse
+por el buen suceso de sus capitanes, aunque hizo muestras [de] haberle
+pesado lo que habian hecho con Ancoallo. Mas era, segun se cree,
+industria, porque algunos afirman que por su mandado lo hicieron sus
+capitanes. Y como Tupac Uasco y los otros Chancas hobiesen ido á dar
+guerra á la provincia del Collao y hobiesen habido victoria de algunos
+pueblos, recelándose el Inca que, sabida la nueva de lo que habia pasado
+con Ancoallo, se volverian contra él y le harian traicion, les envió
+mensajeros para que luego viniesen para él, é mandó, so pena de muerte,
+que ninguno les avisase de lo pasado.
+
+Los Chancas, como vieron el mandado del Inca, vinieron luego al Cuzco, y
+como llegaron, el Inca les habló con gran disimulacion amorosamente,
+encubriendo la maldad que se usó con el capitan Ancoallo, y daba por sus
+palabras muestras de habelle dello pesado. Los Chancas, como lo
+entendieron, no dejaron de sentir el afrenta, mas, viendo cuán poca
+parte eran para satisfacerse, pasaron por ello, pidiendo licencia á Inca
+Yupanqui para volver á su provincia; y siéndoles concedido, se
+partieron, dándole privilegio al señor principal para que se pudiese
+sentar en el duho[167] engastonado en oro, y otras preminencias.
+
+Y entendió el Inca en acrescentar el templo de Curicancha con grandes
+riquezas, como ya está escripto. Y como el Cuzco tuviese por todas
+partes muchas provincias, dió algunas á este templo, y mandó poner las
+postas, y que hablasen una lengua todos los súditos suyos, y que fuesen
+hechos los caminos reales, y los mitimaes; y otras cosas inventó este
+rey, de quien dicen que entendia mucho de las estrellas y que tenia
+cuenta con el movimiento del sol; y así tomó él por sobrenombre Inca
+Yupanqui, que es nombre de cuenta y de mucho entender. Y como se hallase
+tan poderoso, no embargante que en el Cuzco habia grandes edificios y
+casas reales, mandó hacer tres cercados de muralla excelentísima y dina
+la obra de memoria, y tal paresce hoy dia, que ninguno la verá que no
+alabe el edificio y conozca ser grande el ingenio de los maestros que la
+inventaron. Cada cercado destos tiene más de trescientos pasos: al uno
+llaman Pucamarca, y al otro Hátun Cancha, y al tercero Cassana[168]; y
+es de piedra excelente y puesta tan por nivel, que no hay en cosa
+desproporcion, y tan bien asentadas las piedras y tan pegadas, que no se
+divisará la juntura dellas. Y están tan fuertes y tan enteros los más
+destos edificios, que si no los deshacen, como han hecho otros muchos,
+vivirán muchas edades.
+
+Dentro destas cercas ó murallas habia aposentos como los demás quellos
+usaban, donde estaban cantidad de mamaconas y otras muchas mujeres y
+mancebas de los reyes, y hilaban y tejian de la su tan fina ropa, y
+habia muchas piezas de oro y de plata y vasijas destos metales. Muchas
+destas piedras vi yo en algunas destas cercas, y me espanté cómo, siendo
+tan grandes, estaban tan primamente puestas.--Cuando hacian los bailes y
+fiestas grandes en el Cuzco, era hecha mucha de su chicha por las
+mujeres dichas y bebíanla.--Y como de tantas partes acudiesen al Cuzco,
+mandó poner veedores para que no saliese sin su licencia ningun oro ni
+plata de lo que entrase, y pusiéronse gobernadores por las mesmas partes
+del reino, y á todos gobernaba con gran justicia y órden. Y porque en
+este tiempo mandó hacer la fortaleza del Cuzco, diré algo della, pues es
+tan justo.
+
+
+
+
+_CAP. LI.--De cómo fundó la casa real del sol en un collado que por
+encima del Cuzco está, á la parte del Norte, que los españoles
+comunmente llaman la Fortaleza, y de su admirable edificio y grandeza de
+piedras que en él se ven._
+
+
+La ciudad del Cuzco está edificada en valle, ladera y collados, como se
+escribe en la primera parte desta historia[169], y de los mesmos
+edificios salen unas formas de paredes anchas, en donde hacen sus
+sementeras, y por compás salian unas de otras, que parescian cercas, de
+manera que todo estaba destos andenes, que hacia más fuerte la ciudad,
+aunque por natura lo es su sitio; y así, lo escogieron los Señores della
+entre tanta tierra. Y como ya se fuese haciendo poderoso el mando de los
+reyes, é Inca Yupanqui tuviese los pensamientos tan grandes, no
+embargante que tanto por él habia sido ilustrado y enriquecido el templo
+del sol, llamado Curicancha, é hobiese hecho otros grandes edificios,
+determinó que se hiciese otra casa del sol que sobrepujase el edificio á
+lo hecho hasta allí, y que en ella se pusiesen todas las cosas que
+pudiesen haber, así oro como plata, piedras ricas, ropa fina, armas de
+todas las que ellos usaban, municion de guerra, alpargates, rodelas,
+plumas, cueros de animales y los de aves, coca, sacas de lana, joyas de
+mill géneros; en conclusion, habia todo aquello de que ellos podian
+tener noticia. Y esta obra se comenzó tan soberbia, que si hasta hoy
+durara su monarquía, no estuviera acabada.
+
+Mandóse que viniesen de las provincias que señalaron veinte mill
+hombres, y que los pueblos le enviasen bastimento necesario, y si alguno
+adolesciese, entrando en su lugar otro, se volviese á su naturaleza,
+aunque estos indios no residian siempre en la obra sino tiempo limitado,
+y viniendo otros, salian ellos, por donde sentian poco el trabajo. Los
+cuatro mill destos quebrantaban las piedras y sacaban las piedras; los
+seis mill las andaban trayendo con grandes maromas de cueros y de
+cabuya[170]; los otros estaban abriendo la zanja y abriendo los
+cimientos, yendo algunos á cortar horcones y vigas para el
+enmaderamiento. Y para estar á su placer, estas gentes hicieron su
+alojamiento cada parcialidad por sí, junto á donde se habia de hacer el
+edificio.--Hoy dia parecen las más de las paredes de las casas que
+tuvieron.--Andaban veedores mirando como se hacian, y maestros grandes y
+de mucho primor; y así, en un cerro que está á la parte del Norte de la
+ciudad, en lo más alto della, poco más que un tiro de arcabuz, se
+fabricó esta fuerza que los naturales llamaron Casa del Sol, y los
+nuestros nombran la Fortaleza.
+
+Cavóse en peña viva para el fundamento y armar el cimiento, el cual se
+hizo tan fuerte, que durará mientras hobiere mundo. Tenia, á mi parecer,
+de largo trescientos y treinta pasos, y de ancho doscientos. Tenia
+muchas cercas tan fuertes, que no ay artillería que baste á romperlas.
+La puerta principal era de ver cuán primamente estaba y cuán concertadas
+las murallas para una no salir del compás de la otra; y en estas cercas
+se ven piedras tan grandes y soberbias, que cansa el juicio considerar
+cómo se pudieron traer y poner y quién bastó á labrallas, pues entre
+ellos se ven tan pocas herramientas. Algunas destas piedras son anchas
+como doce piés y más largas que veinte, y otras más gruesas que un buey,
+y todas asentadas tan delicadamente, que entre una y otra no podrán
+meter un real.--Yo fuí á ver este edificio dos veces: la una fué conmigo
+Tomas Vázquez, conquistador, y la otra Hernando de Guzman, que se halló
+en el cerco[171], y Juan de la Playa[172]; y creed los que esto
+leyerdes, que no os cuento nada para lo que ví. Y andándolo notando, ví
+junto á esta fortaleza una piedra que la medí y tenía doscientos y
+setenta palmos de los mios de redondo, y tan alta, que parescia que
+habia nacido allí, y todos los indios dicen que se cansó esta piedra en
+aquel lugar, y que no la pudieron mover más de allí[173]; y cierto, si
+en ella misma no se viese haber sido labrada, yo no creyera, aunque más
+me lo afirmaran, que fuerza de hombres bastara á la poner allí, adonde
+estará para testimonio de lo que fueron los inventores de obra tan
+grande, pues los españoles lo han ya desbaratado y parado tal, cual yo
+no quisiera ver la culpa grande de los que han gobernado en lo haber
+permitido, y que una cosa tan insigne se hobiese desbaratado y
+derribado, sin mirar los tiempos y sucesos que pueden venir y que fuera
+mejor tenerla en pié y con guarda[174].
+
+Habia muchos aposentos en esta fuerza, uno encima de otros, pequeños, y
+otros entre suelos, grandes; y hacíanse dos cubos, el uno mayor que
+otro, anchos y tan bien sacados, que no sé cómo lo encarecer, segun
+están primos y las piedras tan bien puestas y labradas; y debajo de
+tierra dicen que hay mayores edificios. Y cuentan otras cosas, que no
+escribo, por no las tener por ciertas. Comenzóse á hacer esta fuerza en
+tiempo de Inca Yupanqui; labró mucho su hijo Tupac Inca y Guayna Capac y
+Guascar, y aunque ahora es cosa de ver, lo era mucho más sin
+comparacion. Cuando los españoles entraron en el Cuzco, sacaron los
+indios de Quizquiz gran tesoro della, y los españoles aún hallaron[175]
+alguno, y se cree que hay á la redonda della mayor número de lo uno y lo
+otro. Lo que desta fortaleza y la de Guarco ha quedado seria justo
+mandar conservar[176] para memoria de la grandeza desta tierra y aun
+para tener en ellas tales dos fuerzas, pues á tan poca costa se las
+hallan hechas. Y con tanto, volveré á la materia.
+
+
+
+
+_CAP. LII.--De cómo Inca Yupanqui salió del Cuzco hácia el Collao y lo
+que le sucedió._
+
+
+Como estos indios no tienen letras ni cuentan sus cosas sino por la
+memoria que dellas queda de edad en edad y de sus cantares y quipos,
+digo esto, porque en muchas cosas varían, diciendo unos uno y otros
+otro, y no bastara juicio humano á escrebir lo escripto, sino tomara
+destos dichos lo que ellos mismos decian ser más cierto, para lo contar.
+Esto apunto para los españoles questán en el Perú que presumen de saber
+muchos secretos destos, que entiendan que supe yo y entendí lo que ellos
+piensan que saben y entienden y mucho más, y que de todo convino
+escribirse lo que verán, y que pasé el trabajo en ello que ellos mismos
+saben.
+
+Y así, dicen los orejones, que estando las cosas de Inca Yupanqui en
+este estado, determinó de salir del Cuzco con mucha gente de guerra á lo
+que llaman Collao y sus comarcas; y así, dejando su gobernador en la
+ciudad, salió della y anduvo hasta ser llegado al gran pueblo de
+Ayavire, adonde dicen que, no queriendo venir los naturales dél en
+conformidad, tuvo cautela como, tomándolos descuidados, mató á todos sus
+vecinos, hombres y mujeres, haciendo lo mesmo de los de Copacopa[177]; y
+la destruicion de Ayavire fué tanto, que todos los más perecieron, que
+no quedaron sino algunos que despues quedaban asombrados de ver tan
+grande maldad y como locos furiosos por las sementeras, llamando á los
+mayores suyos con grandes aullidos y palabras temerosas[178]. Y como ya
+el Inca hobiese caido en la invencion tan galana y provechosa de poner
+los mitimaes, como viese las lindas vegas y campañas de Ayavire y el rio
+tan hermoso que por junto á él pasa[179], mandó que viniesen de las
+comarcas la gente que bastase con sus mujeres á poblarlo; y así fué
+hecho, y se hicieron para él grandes aposentos y templo del sol, y
+muchos depósitos y casa de fundicion; de manera que, poblado de
+mitimaes, Ayavire quedó más principal que ántes, y los indios que han
+quedado de las guerras y crueldad de los españoles, son todos mitimaes
+advenedizos y no naturales, por lo que se ha escripto.
+
+Sin esto cuentan más, que habiendo ido por su mando ciertos capitanes
+con gente bastante á dar guerra á los de Andesuyo, que son los pueblos y
+comarcas questan en la montaña, toparon unas culebras tan grandes como
+maderos gruesos, las cuales mataban todos los que podian, tanto, que sin
+ver otros enemigos, hicieron ellas la guerra de tal arte, que vinieron
+pocos de los muchos que entraron; y que recebió enojo grande el Inca con
+saber tal nueva; y estando con su congoja, una hechicera le dijo que
+ella iria y pararia bobas y mansas las culebras susodichas, que mal á
+ninguno no hiciesen aunque en ellas mesmas se sentasen. Agradeciendo la
+obra, si conformaba con el dicho, le mandó lo pusiese en ejecucion, y lo
+hizo, al creer dellos y no al mio, porque parece burla; y encantadas las
+culebras, dieron en los enemigos, y subjetaron muchos por guerra y otros
+por ruego y buenas palabras que con ellos tuvieron.
+
+El Inca salió de Ayavire, dicen que por el camino que llaman Omasuyo, el
+cual para su persona real fué hecho ancho y como lo vemos; y caminó por
+los pueblos de Oruro[180], Asillo, Azángaro, en donde tuvo algunos
+recuentros con los naturales; mas, tales palabras les dijo, que con
+ellas y con dones que les dió, los atrajo á su amistad y servicio, y
+dende en adelante usaron de la pulicía que usaban los demás que tenian
+amistad y alianza con los Incas, y hicieron sus pueblos concertados en
+lo llano de las vegas.
+
+Pasando adelante Inca Yupanqui, cuentan que visito los más pueblos que
+confinan con la gran laguna de Titicaca, que con su buena maña los trajo
+todos á su servicio, poniéndose en cada pueblo del traje que usaban los
+naturales, cosa de gran placer para ellos y con que más se holgaban.
+Entró en la gran laguna de Titicaca y miró las islas que en ella se
+hacen, mandando hacer en la mayor de ellas templo del sol y palacios
+para él y sus descendientes; y puesta en su Señorío, y todo lo demás de
+la gran comarca del Collao, se volvió á la ciudad del Cuzco con grande
+triunfo; á donde mandó, luego que en ella entró, hacer grandes fiestas á
+su usanza, y vinieron de las más provincias á le hacer reverencia con
+grandes presentes; y los gobernadores y delegados suyos tenian gran
+cuidado de cumplir en todo su mandado.
+
+
+
+
+_CAP. LIII.--De cómo Inca Yupanqui salió del Cuzco, y lo que hizo._
+
+
+Volaba la fama de Inca Yupanqui en tanta manera por la tierra, que en
+todas partes se trataba de sus grandes hechos. Muchos, sin ver bandera
+ni capitan suyo, le vinieron á conocer, ofreciéndosele por vasallos,
+afirmando con sus dichos que del cielo habian caido sus pasados, pues
+sabian vivir con tanto concierto y honra. Inca Yupanqui, sin perder su
+gravedad, les respondió mansamente que no queria hacer agravio á nacion
+ninguna, sino viniesen á le dar la obediencia, pues el sol lo queria y
+mandaba. Y como hobiese tornado á hacer llamamiento de gente, salió con
+toda ella á lo que llaman Condesuyo y sujetó á los Yanaguaras y á los
+Chumbivilcas, y con algunas provincias desta comarca de Condesuyo tuvo
+recias batallas; mas, aunque le dieron mucha guerra, su esfuerzo y saber
+fué tanto, que con daño y muerte de muchos le dieron la obediencia,
+tomándolo por Señor, como lo hacian los demás; y dejando puesta en órden
+la tierra, y hechos caciques á los naturales, y mandándoles que no
+hiciesen agravio ni daño á estos súbditos, se volvió al Cuzco, poniendo
+primero gobernadores en las partes principales, para que impusiesen á
+los naturales la órden que habian de tener, así para su vivienda, como
+para le servir y para hacer sus pueblos juntos, y tener en todo gran
+concierto, sin que ninguno fuese agraviado, aunque fuese de los más
+pobres.
+
+Pasado esto, cuentan más, que reposó pocos dias en el Cuzco, porque
+quiso ir en persona á los Andes, á donde habia enviado sus adalides y
+escuchas para que mirasen la tierra y le avisasen del arte que estaban
+los moradores della; y como por su mandado estuviese todo el reino lleno
+de depósitos con mantenimientos, mandó que proveyesen el camino quél
+habia de llevar, é fué hecho así; y con los capitanes y gente de guerra
+salió del Cuzco, á donde dejó su gobernador para la administracion de la
+justicia, y atravesando las montañas y sierras nevadas, supo de sus
+corredores lo de adelante, y de la grande espesura de las montañas, y
+aunque hallaban de las culebras tan grandes que se crian en estas
+espesuras, no hacian daño ninguno, y espantábanse de ver cuan fieras y
+monstruosas eran.
+
+Como los naturales de aquellas comarcas supieron la entrada en su tierra
+del Inca, como ya muchos dellos por mano de sus capitanes habian sido
+puestos en su servicio, le vinieron á hacer la mocha, trayéndole
+presentes de muchas plumas de aves y coca y de lo más que tenian en su
+tierra, y á todos lo agradecia mucho. Los demás indios que habitaban en
+aquellas montañas, los que quisieron serle vasallos, enviáronle
+mensajeros, los que no, desampararon sus pueblos y metiéronse con sus
+mujeres en la espesura de la montaña.
+
+Inca Yupanqui tuvo gran noticia que, pasadas algunas jornadas, á la
+parte de Levante, habia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva,
+codicioso de descubrirlo, pasó adelante; mas, siendo avisado como en el
+Cuzco habia sucedido cierto alboroto, y habiendo allegado é un pueblo
+que llaman Marcapata, revolvió con priesa grande al Cuzco, donde estuvo
+algunos dias.
+
+Pasados estos, dicen los indios, que como la provincia de Collao sea tan
+grande y en ella hubiese en aquellos tiempos número grande de gente y
+señoríos de los naturales muy poderosos, como supieron que Inca
+Yupanqui habia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por
+allí seria muerto ó que vendria desbaratado, concertáronse todos á una,
+desde Vilcanota para adelante, á una parte y á otra, con muy gran
+secreto, de se rebelar y no estar debajo del señorío de los Incas,
+diciendo que era poquedad grande de todos ellos, habiendo sido libres
+sus padres y no dejándolos en cautiverio, sujetarse tantas tierras y tan
+grandes á un Señor solo. Y como todos aborreciesen el mando que sobre
+ellos el Inca tenia, sin les haber él hecho molestia ni mal tratamiento,
+ni hecho tiranías, ni demasías, como sus goberdadores y delegados no lo
+pudieron entender, juntos en Atuncollao y en Chucuito, donde se hallaron
+Cari, y Zapana, y Humalla, y el Señor de Azángaro, y otros muchos,
+hicieron su juramento, conforme á su ceguedad, de llevar adelante su
+intencion y determinacion; y para más firmeza, bebieron con un vaso[181]
+todos ellos juntos, y mandaron que se pusiese en un templo entre las
+cosas sagradas, para que fuese testigo de lo que se ha dicho; y luego
+mataron á los gobernadores y delegados que estaban en la provincia, y á
+muchos orejones que estaban entre ellos; y por todo el reino se divulgó
+la rebelion del Collao, y de la muerte que habian dado á los orejones; y
+con esta nueva intentaron novedades en algunas partes del reino, y en
+muchos lugares se levantaron; lo cual estorbó la órden que se tenia de
+los mitimaes y estar avisados los gobernadores, y sobre todo, el gran
+valor de Tupac Inca Yupanqui, que reinó desde este tiempo, como diré.
+
+
+
+
+_CAP. LIV.--De cómo hallándose muy viejo Inca Yupanqui, dejó la
+gobernacion del reino á Tupac Inca, su hijo._
+
+
+No mostró en público sentimiento Inca Yupanqui en saber la nueva del
+alzamiento del Collao, ántes, con ánimo grande, mandó hacer llamamiento
+de gente, para en persona ir á los castigar, enviando sus mensajeros á
+los Canas y Canches, para que estuviesen firmes en su amistad, sin los
+ensoberbecer la mudanza del Collao; y queriendo ponerse á punto para
+salir del Cuzco, como ya fuese muy viejo y estuviese cansado de las
+guerras que habia hecho y caminos que habia andado, sintióse tan pesado
+y quebrantado, que sintiéndose poco bastante para ello, ni tampoco para
+entender en la gobernacion de tan gran reino, mandó llamar al Gran
+Sacerdote y á los orejones y más principales de la ciudad, y les dijo,
+que ya él estaba tan viejo, que era más para estarse junto á la lumbre,
+que no para seguir los reales, y pues así lo conoscian y entendian decia
+en todo verdad, que tomasen por Inca á Tupac Inca Yupanqui, su hijo,
+mancebo tan esforzado como ellos habian visto en las guerras que habia
+hecho, y que le entregaria la borla, para que por todos fuese obedecido
+por Señor y estimado por tal; y quél se daria maña como los del Collao
+fuesen castigados por su alzamiento y muertes que habian hecho á los
+orejones y delegados que entre ellos quedaron. Respondieron á estas
+palabras, los que por él fueron llamados, que fuese hecho como lo
+ordenase, y en todo mandase lo quél fuese servido, porque en todo le
+obedecerian como siempre habian hecho. [En] el Collao y en las
+provincias de los Canches y Canas le hicieron grandes recebimientos con
+presentes ricos, y le habian hecho, en lo que llaman Cacha, unos
+palacios al modo de como ellos labran, bien vistosos.
+
+Los Collas, como supieron que Tupac Inca venia contra ellos tan
+poderoso, buscaron favores de sus vecinos, y juntáronse los más dellos
+con determinacion de le aguardar en el campo á le dar batalla. Cuentan
+que tuvo de todo esto aviso Tupac Inca, y como él era tan clemente,
+aunque conoscia la ventaja que tenia á los enemigos, les envió de las
+Canas, vecinos suyos, mensajeros que les avisasen cómo su deseo no era
+de con éllos tener enemistad ni castigallos conforme á lo mal que lo
+hicieron, cuando sin culpa ninguna mataron á los gobernadores y
+delegados de su padre, si quisiesen dejar las armas y dar la obediencia,
+pues para ser bien gobernados y regidos[182], convenia reconocer Señor y
+que fuese uno y no muchos.
+
+Con esta embajada envió un orejon con algunos presentes para los
+principales de los Collas, mas no prestó nada ni quisieron su
+confederacion, ántes, la junta questaba hecha, teniendo por capitanes
+los señores de los pueblos, se venieron acercando á donde estaba Tupac
+Inca; y cuentan todos, que en el pueblo llamado Pucara, se pusieron en
+un fuerte que allí hicieron, y como llegó el Inca, tuvieron su guerra
+con la grita que suelen, y al fin se dió batalla entre unos y otros, en
+la cual murieron muchos de entrambas partes, y los Collas fueron
+vencidos, y presos muchos, así hombres como mujeres; y fuéranlo más, si
+diera lugar á que el alcance se siguiera, el Inca, más esforzado[183]; y
+á Cari, señor de Chucuito, habló ásperamente, diciéndole, ¿cómo habia
+respondido á la paz que puso su abuelo Viracocha Inga?, y que no le
+queria matar, mas que lo enviaria al Cuzco, á donde seria castigado; y
+así á este como á otros de los presos mandó llevar al Cuzco con guardas;
+y en señal de la vitoria que hobo de los Collas, en el lugar susodicho,
+mandó hacer grandes bultos de piedra, y romper, por memoria, de un
+pedazo de una sierra, y hacer otras cosas que hoy dia, quien fuere por
+aquel lugar, verá y notará, como hice yo, que paré dos dias, para lo ver
+y entender de raíz[184].
+
+
+
+
+_CAP. LV.--De cómo los Collas pidieron paz, y de cómo el Inca se la
+otorgó y se volvió al Cuzco._
+
+
+Los Collas que escaparon de la batalla, dicen, que, muy espantados del
+acaecimiento, se dieron mucha prisa á huir, creyendo que los del Cuzco
+les iban á las espaldas, y así, andaban, con este miedo, volviendo de
+cuando en cuando los rostros á ver lo que ellos no vieron, por lo haber
+estorbado el Inca. Pasado el Desaguadero, se juntaron todos los
+principales y tomando su consejo unos con otros, determinaron de enviar
+á pedir paz al Inca, conque si los recebia en su servicio, pagarian los
+tributos que debian desde que se alzaron, y que para siempre serian
+leales. A tratar esto fueron los más avisados dellos, y hallaron á Tupac
+Inca que venia caminando para ellos, y oyó la embajada con buen
+semblante, y respondió con palabras de vencedor piadoso, que le pesaba
+de lo que habia hecho por causa dellos, y que seguramente podian venir á
+Chucuito, á donde se asentaria con ellos la paz de tal manera, que fuese
+provechosa para ellos. Y como lo oyeron, pusiéronlo por obra.
+
+Mandó proveer de muchos bastimentos, y el Señor Humalla fué á los
+rescebir, y el Inca le habló bien, así á él como á los demás señores y
+capitanes; y ántes que se tratase la paz, cuentan que se hicieron
+grandes bailes y borracheras, y que, acabados, estando todos juntos, les
+dijo que no queria que se pusiesen en necesidad en le pagar los tributos
+que le eran debidos, pues eran suma grande; mas, que pues sin razon ni
+causa se habian levantado, quél habia de poner guarniciones ordinarias
+con gente de guerra, [y] que proveyesen de bastimentos y mujeres á los
+soldados. Dijieron que lo harian, y luego mandó que de otras tierras
+viniesen mitimaes para ello, con la órden que está dicha; y asimismo
+entresacó mucha gente del Collao, poniendo la de unos pueblos en otros,
+y entre ellos quedaron gobernadores y delegados para coger los tributos.
+Esto hecho, dijo que habian de pasar por una ley que queria hacer para
+que siempre se supiese lo que por ellos habia sido hecho, y era que no
+pudiesen entrar jamás en el Cuzco más de tantos mill hombres de toda su
+provincia y mujeres, so pena de muerte si más osasen entrar de los
+dichos. Desto recibieron pena, mas concediéronlo como lo demás; y es
+cierto que si habia Collas en el Cuzco, no osaban entrar otros, si el
+número estaba cumplido, hasta que salian, y si lo querian hacer, no
+podian, porque los portazgueros y cogedores de tributos y guardas que
+habia para mirar lo que entraba y salia de la ciudad, no lo permitian ni
+consentian, y entre ellos no se usaba cohecho para poder hacer su
+voluntad, ni tampoco jamás se les decia á sus reyes mentira en cosa
+ninguna, ni descubrieron su secreto; cosa de alabanza grande.
+
+Asentada la provincia de Collao y puesta en órden, y hablándoles lo que
+habian de hacer los señores della, el Inca dió su vuelta al Cuzco,
+enviando primero sus mensajeros á lo de Condesuyo y á los Andes, y que
+particularmente le avisasen lo que pasaba, y si sus gobernadores hacian
+algunos agravios, y si los naturales andaban en algunos alborotos; y
+acompañado de mucha gente y principales, volvió al Cuzco, donde fué
+recebido con mucha honra, y se hicieron grandes sacrificios en el templo
+del sol, y [por] los que entendian en la labor del gran edificio de la
+Casa Fuerte que habia mandado edificar Inca Yupanqui; y la Coya, su
+mujer y hermana, llamada Mama Ocllo, hizo por sí grandes fiestas y
+bailes. Y como Tupac Inca tuviese voluntad de salir por el camino de
+Chinchasuyo á sojuzgar las provincias que están más adelante de Tarama y
+Bonbon, mandó hacer gran llamamiento de gente por todas las provincias.
+
+
+
+
+_CAP. LVI.--De cómo Tupac Inca Yupanqui salió del Cuzco, y cómo sojuzgó
+toda la tierra que hay hasta el Quito, y de sus grandes hechos._
+
+
+Esta conquista de Quito que hizo Tupac Yupanqui, bien pudiera yo ser más
+largo; pero tengo tanto que escribir en otras cosas, que no puedo
+ocuparme en tanto, ni quiero contar sino sumariamente lo que hizo,
+pues, para entenderlo, bastará lo divulgado por la tierra. La salida que
+el rey queria hacer de la ciudad del Cuzco, sin saber á qué parte ni
+dónde habia de ser la guerra;--porque esto no se decia sino á los
+consejeros,--juntáronse más de doscientos mill hombres, con tan gran
+bagaje y repuesto, que henchian los campos; y por las postas fué mandado
+á los gobernadores de las provincias que de todas las comarcas se
+trujesen los bastimentos y municiones y armas al camino real de
+Chinchasuyo, el cual se iba haciendo no desviado del que su padre mandó
+hacer, ni tan llegado que pudiesen hacerlo todo uno. Este camino fué
+grande y soberbio, hecho por la órden y industria que se ha escripto, y
+por todas partes habia proveimiento para toda la multitud de gente que
+iba en sus reales, sin que nada faltase, y con la haber, ninguno de los
+suyos era osado de coger tan solamente una mazorca de maíz del campo, y
+si la cogia, no le costaba ménos que la vida. Los naturales llevaban las
+cargas y hacian los otros servicios personales, mas, creed que cierto se
+tiene, que no las llevaban más de hasta el lugar limitado; y como lo
+hacian con voluntad y les guardaban tanta verdad y justicia, no sentian
+el trabajo.
+
+Dejando en el Cuzco gente de guarnicion con los mitimaes y gobernador
+escogido entre los más fieles amigos suyos, salió dél llevando por su
+capitan general y consejero mayor á Capac Yupanqui, su tio, no el que
+dió la guerra á los de Xauxa, porque éste dicen que se ahorcó por cierto
+enojo; y como salió del Cuzco, anduvo hasta llegar á Vilcas, adonde
+estuvo algunos dias holgándose de ver el templo y aposentos que allí se
+habian hecho, y mandó que siempre estuviesen plateros labrando vasos y
+otras piezas y joyas para el templo y para su casa real de Vilcas.
+
+Fué á Xauxa, á donde los Guancas le hicieron solene recebimiento, y
+envió por todas partes mensajeros haciéndoles saber cómo él queria ganar
+el amistad de todos ellos, sin les hacer enojo ni darles guerra, por
+tanto, que pues oian que los Incas del Cuzco no hacian tiranías ni
+demasías á los que tenian por confederados y vasallos, y que, en pago
+del trabajo y homenaje que les daban, recebian dellos mucho bien, que le
+enviasen sus mensajeros para asentar la paz con él. En Bonbon súpose la
+grand potencia con que el Inca venia, y como tuviesen entendido grandes
+cosas de su clemencia, le fueron á hacer reverencia; y los de Yauyo
+hicieron lo mismo, y los de Apurima y otros muchos, á los cuales recibió
+muy bien, dándoles á unos mujeres, y á otros coca, y á otros mantas y
+camisetas, y poniéndose del traje que tenia la provincia donde él
+estaba, que fué por donde ellos recibian más contento.
+
+Entre las provincias que hay entre Xauxa y Caxamalca, cuentan que tuvo
+algunas guerras y pendencias y mandó hacer grandes albarradas y fuertes
+para defenderse de los naturales, y que con su buena maña, sin mucho
+derramamiento de sangre, los sojuzgó, y lo mesmo lo de Caxamalca; y por
+todas partes dejaba gobernadores y delegados y postas puestas, para
+tener aviso y no salir de ninguna provincia grande sin primero mandar
+hacer aposentos y templo del sol y poner mitimaes. Cuentan, sin esto,
+que entró por lo de Guánuco y que mandó hacer el palacio tan primo que
+hoy vemos hecho; que yendo á los Chachapoyas, le dieron tanta guerra,
+que aina de todo punto los desbarataran; mas, tales palabras les pudo
+decir, que ellos mesmos se le ofrecieron. En Caxamalca dejó de la gente
+del Cuzco mucha, para que impusiesen á los naturales en cómo se habian
+de vestir y el tributo que le habian de dar, y sobre todo, cómo habian
+de adorar y reverenciar por dios al sol.
+
+Por todas las más de las partes le llamaban padre, y tenia gran cuidado
+en mandar que ninguno hiciere daño en las tierras por donde pasaba, ni
+fuerzas á ningund hombre ni mujer; al que lo hacia, luego por su mandado
+lo daban pena de muerte. Procuraba con los que sojuzgaba, que hiciesen
+sus pueblos juntos y ordenados y que no se diesen guerra unos á otros,
+ni se comiesen, ni cometiesen otros pecados reprobados en ley natural.
+
+Por los Bracamoros entró y volvió huyendo, porque es mala tierra aquella
+de montaña; en los Paltas y en Guancabamba, Caxas y Ayavaca y sus
+comarcas, tuvo gran trabajo en sojuzgar aquellas naciones, porque son
+belicosas y rebustas, y tuvo guerra con ellos más de cinco lunas; mas,
+al fin, ellos pidieron la paz, y se les dió con las condiciones que á
+los demás; y la paz se asentaba hoy y mañana estaba la provincia llena
+de mitimaes y con gobernadores, sin quitar el señorío á los naturales;
+y se hacian depósitos y ponian en ellos mantenimientos y lo que más se
+mandaba poner; y se hacia el real camino con las postas que habia de
+haber en todo él.
+
+De estas tierras anduvo Tupac Inca Yupanqui hasta ser llegado á los
+Cañares, con quien tambien tuvo sus porfías y pendencias, y siendo
+dellos lo que de los otros, quedaron por sus vasallos, y mandó que
+fuesen dellos mesmos al Cuzco, á estar en la misma ciudad, más de quince
+mill hombres con sus mujeres y el señor principal dellos, para los tener
+por rehenes, y fué hecho como se mandó. Algunos quieren decir questa
+pasada de los Cañares al Cuzco fué en tiempo de Guayna Capac. Y en lo de
+_Tomebamba_ mandó hacer grandes edificios y muy lustrosos. En la primera
+parte traté como estaban estos aposentos y lo mucho que fueron[185].
+Deste lugar envió diversas embajadas á muchas tierras de aquellas
+comarcas, para que le quisiesen venir á ver, y muchos, sin guerra, se
+ofrecieron á su servicio, y los que no, enviando capitanes y gente, les
+hacian hacer por fuerza lo que otros hacian de su voluntad.
+
+Puesta en órden la tierra de los Cañares, fuése para Tiquizambi,
+Cayambi, los Puruaes[186] y otras muchas partes, á donde cuentan del
+tantas cosas que hizo, ques de no creer, y el saber que tuvo para
+hacerse monarca de tan grandes reinos. En La Tacunga tuvo recia guerra
+con los naturales, y asentó paz con ellos despues que se vieron
+quebrantados, y mandó hacer tantos y tan insines edificios por estas
+partes, que excedian en perfeccion á los más del Cuzco. Y en La Tacunga
+quiso estar algunos dias, para que sus gente descansasen; y viníales
+casi cada dia mensajero del Cuzco del estado en que estaba lo de allá, y
+de otras partes siempre venian correos con avisos y cosas grandes que se
+ordenaban en el regimiento de las tierras por sus gobernadores. Y vino
+nueva de cierto alboroto que habia en el Cuzco entre los mesmos
+orejones, y causó alguna alteracion, recelándose de novedades; mas,
+seguido, vino otra nueva cómo estaba llano y asentado y se habian hecho
+por el gobernador de la ciudad castigos grandes en los que habian
+causado el alboroto.
+
+De La Tacunga anduvo hasta llegar á lo que decimos Quito, donde está
+fundada la ciudad de Sant Francisco del Quito, y pareciéndole bien
+aquella tierra, y que era tan buena como el Cuzco, hizo allí fundacion
+de la poblacion que hobo, á quien llamó Quito, y poblóla de mitimaes, y
+hizo hacer grandes cavas y edificios y depósitos, diciendo: "El Cuzco ha
+de ser por una parte cabeza y amparo de mi gran reino; por otra ha de
+ser el Quito."--Dió poder grande al gobernador de Quito; por toda la
+comarca del Quito puso gobernadores suyos y delegados; mandó que en
+Caranqui hobiese guarnicion de gente ordinaria para paz y guerra, y de
+otras tierras puso gente en éstas, y destas mandó sacar para llevar en
+las otras. En todas partes adoraban el sol y tomaban las costumbres de
+los Incas, tanto, que parecia que habian nacido todos en el Cuzco; y
+queríanle y amábanle tanto, que le llamaban Padre de todos, buen Señor,
+justo y justiciero.--En la provincia de los Cañares, afirman que nació
+Guayna Capac, su hijo, y que se hicieron grandes fiestas. Todos los
+naturales de las provincias que habia señoreado el gran Tupac Inca con
+su buena industria que les dió, ordenaron sus pueblos en partes
+dispuestas, y hacian en los caminos reales aposentos; entendian en
+aprender la lengua general del Cuzco, y en saber las leyes que habian de
+guardar. Los edificios, hacíanlos maestros que venian del Cuzco y
+emponian á los otros en ello; y así se hacian las demás cosas que por el
+rey eran mandadas.
+
+
+
+
+_CAP. LVII.--Cómo el rey Tupac Inca envió á saber desde Quito cómo se
+cumplia su mandamiento, y cómo, dejando en órden aquella comarca, salió
+para ir por los valles de los Yuncas._
+
+
+Como Tupac Inca Yupanqui hobiese señoreado la tierra hasta el Quito,
+segund se ha dicho, estando él en la mesma poblacion del Quito
+entendiendo que se cumpliesen y ordenasen las cosas por él mandadas, de
+donde mandó, á los que entre los suyos tenia por más cuerdos, que en
+hamacas fuesen llevados por los naturales, y unos por una parte y otros
+por otra, mirasen y entendiesen en la órden questaban las nuevas
+provincias que se hacian, y que tomasen cuenta á los gobernadores y
+cogedores de tributos y que mirasen cómo se habian con los naturales. A
+las provincias que llamamos de Puerto Viejo, envió sus orejones á
+algunas dellas para que les hablasen y quisiesen tener su confederacion,
+como los demás hacian, y que los impusiesen en cómo habian de sembrar, y
+servir, y vestir, y reverenciar al sol, y hacelles entender su buena
+órden de vivir y pulicia. Cuentan questos fueron muertos en pago del
+bien que iban á hacer, y que Tupac Inca invió ciertos capitanes con
+gente á castigarlos; mas, como lo supiesen, se juntaron tantos de los
+bárbaros, que mataron y vencieron á los que fueron, de que mostró
+sentimiento el Inca; mas, por tener negocios grandes entre las manos, y
+convenir en persona volver al Cuzco, no fué él propio á dalles castigo
+por lo que habian hecho.
+
+En Quito tuvo nueva cuán bien se hacia lo que por él habia sido mandado
+y cuánto cuidado tenian los delegados suyos de imponer aquellas gentes
+en su servicio, y cuán bien los trataban, y ellos cómo estaban alegres y
+hacian lo que les era mandado; y de muchos señores de la tierra le
+venian cada dia embajadores y le traian grandes presentes, y su córte
+estaba llena de principales, y sus palacios de vasijas y vasos de oro y
+plata y otras grandes riquezas.--Por la mañana comia, y desde medio dia
+hasta ser algo tarde, oia en público, acompañado de su guarda, á quien
+le queria hablar. Luego gastaba el tiempo en beber hasta ser noche, que
+tornaba á cenar con lumbre de leña, porque ellos no usaron sebo ni cera,
+aunque tenian harto de lo uno y de lo otro.
+
+En Quito dejó por su capitan general y mayordomo mayor á un orejon
+anciano, quien todos cuentan que era muy entendido y esforzado y de
+gentil presencia, á quien llamaban Chalco Mayta, y le dió licencia para
+que pudiese andar en andas y servirse con oro, y otras libertades que él
+tuvo en mucho. Mandóle, sobre todas cosas, que cada luna le hiciese
+mensajero que le llevase aviso particularmente de todas las cosas que
+pasasen, y del estado de la tierra, y de la fertilidad della, y del
+crecimiento de los ganados, con más lo que ordinariamente todos
+avisaban, que era, los pobres que habia, los que eran muertos en un año
+y los que nacian, y lo que se ha escripto en lo de atrás que sin esto
+sabian los reyes en el mesmo Cuzco; y con haber tan grande camino desde
+Quito al Cuzco, que es más que ir de Sevilla á Roma, con mucho, era tan
+usado el camino como lo es de Sevilla á Triana, que no lo puedo más
+encarecer.
+
+Dias habia que el grand Tupac Inca tenia aviso de la fertilidad de Los
+Llanos y de los hermosos valles que en ellos habia, y cuánto se
+estimaban los señores dellos, y determinó de les enviar mensajeros con
+dones y presentes para los principales, rogándoles que le tuviesen por
+amigo y compañero, por quél queria ser igual suyo en el traje cuando
+pasase por los valles, y no dales guerra si ellos quisiesen paz, y que
+daria á ellos de sus mujeres y ropas, y él tomarla de las suyas, y otras
+cosas destas. Y por toda la costa habia volado ya la nueva de lo mucho
+que habia señoreado Tupac Inca Yupanqui, y cómo no era cruel ni
+sanguinario ni hacia daño sino á los cavilosos y que querian oponerse
+contra él; é loaban la costumbre y religion de los del Cuzco, tenian los
+orejones por hombres sanctos, creyendo que los Incas eran hijos del sol,
+ó que en ellos habia alguna deidad. Y considerando estas cosas y otras,
+determinaron muchos, sin haber visto sus banderas, de tomar con él
+amistad, y asi se lo enviaron á decir con sus propios embajadores, con
+los cuales enviaron muchos presentes al mesmo rey, y le rogaban quisiese
+venir por sus valles á ser dellos servido y á holgarse de ver sus
+frescuras; y alabando el Inca tal voluntad, hablando de nuevo al
+gobernador de Quito lo que habia de hacer, salió de aquella ciudad para
+señorear los Yuncas.
+
+
+
+
+_CAP. LVIII.--De cómo Tupac Inca Yupanqui anduvo por Los Llanos, y cómo
+todos los más de los Yuncas vinieron á su señorío._
+
+
+Como el rey Tupac Inca determinase de ir á los valles de Los Llanos,
+para atraer á su servicio y obediencia los moradores dellos, abajó á lo
+de Túmbez y fué honradamente rescibido por los naturales, á quienes
+Tupac Inca mostró mucho amor, y luego se puso del traje quellos usaban
+para más contentarles, y alabó á los principales el querer sin guerra
+tomarle por Señor, y prometió de los tener y estimar como á hijos
+propios suyos. Ellos, contentos con oir sus buenas palabras y manera con
+que les trataba, dieron la obediencia con honestas condiciones, y
+permitieron quedar entre ellos gobernadores y hacer edificios; puesto
+que, sin esto que algunos indios afirman, tenian otros que Tupac Inca
+pasó de largo sin dejar hecho asiento en aquella tierra, hasta que
+Guayna Capac reinó; mas, si hemos de mirar estos dichos de los indios,
+nunca concluiremos nada.
+
+Saliendo de aquel valle, caminó el rey Inca por lo más de la costa,
+yendo haciendo el camino real tan grande y hermoso como hoy parece lo
+que dél ha quedado; y por todas partes era servido y salian con
+presentes á le servir; aunque, en algunos lugares, afirman que le dieron
+guerra; pero, no fué parte para quedar sin ser vasallos suyos. En estos
+valles se estaba algunos dias bebiendo y dándose á placeres, holgándose
+de ver sus frescuras. Hicieron por su mandado grandes edificios de casas
+y templos. En el valle de Chimo dicen que tuvo recia guerra con el Señor
+de aquel valle, y que teniendo su batalla, estuvo en poco quedar el Inca
+desbaratado de todo punto; mas, prevaleciendo los suyos, ganaron el
+campo y vencieron á los enemigos, á los cuales Tupac Inca, con su
+clemencia, perdonó, mandándoles, á los que vivos quedaron, en sembrar
+sus tierras entendiesen, y no tomasen otra vez las armas para él ni para
+otros. Quedó en Chimo su delegado; y lo más destos valles iban con los
+tributos á Caxamalca; y porque son hábiles para labrar metales, muchos
+dellos fueron llevados al Cuzco y á las cabeceras de las provincias,
+donde labraban plata y oro en joyas, vasijas y vasos, y lo que más
+mandado les era. De Chimo pasó adelante el Inca, y en Parmunquilla[187]
+mandó hacer una fortaleza, que hoy vemos, aunque muy gastada y
+desbaratada.
+
+Estos Yuncas son muy regalados, y los señores, viciosos y amigos de
+regocijos; andaban á hombros de sus vasallos; tenian muchas mujeres,
+eran ricos de oro y plata y piedras y ropa y ganados. En aquellos
+tiempos, servíanse con pompa; delante dellos iban truhanes y decidores;
+en sus casas tenian porteros; usaban de muchas religiones. Dellos, de
+voluntad se ofrecieron al Inca, y otros, se pusieron en armas contra él;
+mas, al fin, él quedó por soberano Señor dellos todos y monarca. No les
+quitó sus libertades ni costumbres viejas, conque usasen de las suyas,
+que de fuerza ó de grado se habian de guardar. Quedaron indios diestros
+que les impusieran en lo que el rey queria que supiesen, y en aprender
+la lengua general tuvieran cuidado grande. Pusiéronse mitimaes, y por
+los caminos, postas; cada valle tributaba moderadamente lo que dar de
+tributo podia que en su tierra, sin lo ir á buscar á la agena, hobiese;
+á ellos guardábase la justicia, mas cumplian lo que prometian; cuando
+nó, el daño era suyo y el Inca cobraba enteramente sus rentas. Señorío
+no se tiró á señor natural ninguno, pero sacáronse de los hombres de los
+valles muchos, poniéndose de los unos en los otros, y para llevar á
+otras partes para los oficios que dicho se han.
+
+Dióse el Inca á andar por los demás valles con el mejor órden que podia,
+sin consentir que daño ninguno fuese hecho en los pueblos ni en los
+campos de las tierras por do pasaban; y los naturales tenian mucho
+bastimento en los depósitos y aposentos que por los caminos estaban
+hechos. Y con esta órden, el Inca anduvo hasta que llegó al valle de
+Pachacama, donde estaba el templo tan antiguo y devoto de los Yuncas,
+muy deseado de ver por él; y como llegó á aquel valle, afirman que
+solamente quisiera que hubiera el templo del sol, más como aquel era tan
+honrado y tenido por los naturales, no se atrevió, y contentóse con que
+se hiciese casa del sol grande y con mamaconas y sacerdotes, para que
+hiciesen sacrificios conforme á su religion. Muchos indios dicen que el
+mesmo Inca habló con el demonio que estaba en el ídolo de Pachacama, y
+que le oyó como era el hacedor del mundo, y otros desatinos que no pongo
+por no convenir; y que el Inca le suplicó le avisase con qué servicio
+seria más honrado y alegre, y que respondió que le sacrificasen mucha
+sangre humana y de ovejas.
+
+Pasado lo sobredicho, cuentan que fueron hechos grandes sacrificios en
+Pachacama por Tupac Inca Yupanqui, y grandes fiestas; las cuales
+pasadas, dió la vuelta al Cuzco por un camino que se le hizo, que va á
+salir al valle de Xauxa, que atraviesa por la nevada sierra de
+Pariacaca, que no es poco de ver y notar su grandeza, y cuán grandes
+escaleras tiene, y hoy dia se ven por entre aquellas nieves, para la
+poder pasar. Y visitando las provincias de la serranía, y proveyendo y
+ordenando lo que más convenia para la buena gobernacion, allegó al
+Cuzco, á donde fué recebido con grandes fiestas y bailes, y se hicieron
+en el templo grandes sacrificios por sus victorias.
+
+
+
+
+_CAP. LIX.--Cómo Tupac Inca tornó á salir del Cuzco, y de la recia
+guerra que tuvo con los del Guarco, y cómo despues de los haber vencido,
+dió la vuelta al Cuzco._
+
+
+La provincia de Chincha fué en lo pasado gran cosa en este reino del
+Perú, y muy poblada de gente, tanto, que ántes deste tiempo habian con
+sus capitanes salido y allegado al Collao, donde, con grandes despojos
+que hobieron, dieron la vuelta á su provincia, donde estuvieron y fueron
+siempre estimados de los comarcanos, y temidos. El Inca padre de Tupac
+Inca, se dice que envió desde los Soras un capitan con gente de guerra,
+llamado Capac Inca, á que procurase atraer á los de Chincha al señorío
+suyo; mas, aunque fué y lo procuró, fué poca parte, porque se pusieron
+en arma, y de tal manera se querian defender, quel orejon, lo mejor que
+pudo, se volvió; y estuvieron sin ver capitan del Inca ninguno hasta que
+Tupac Inca los sojuzgó, á lo quellos mesmos cuentan; porque yo no sé en
+esto más de lo que ellos mismos cuentan.
+
+Volviendo al propósito, como Tupac Inca hobiese llegado al Cuzco, como
+se ha escripto, despues de se haber holgado y dádose á sus pasatiempos
+los dias que le pareció, mandó de nuevo hacer llamamiento de gente, con
+intencion de acabar de señorear los indios de Los Llanos. Su mandado se
+cumplió, y prestamente parecieron en el Cuzco los capitanes de las
+provincias con la gente de guerra que habian de traer, y despues de
+puesto en órden lo de la ciudad y lo que más el rey habia de proveer,
+salió del Cuzco y abajó á Los Llanos por el camino de Guaytaray.
+Sabiendo de su ida, muchos le aguardaban con intencion de le tomar por
+Señor, y muchos con voluntad de le dar guerra y procurar de conservar
+[se] en la libertad que tenian. En los valles de los Nazcas habia copia
+de gente y apercibidos de guerra.
+
+Llegado Tupac Inca, hobo embajadas y pláticas entre unos y otros, y
+aunque hubo algunas porfías y guerrilla, se contentaron con lo que el
+Inca dellos quiso por cimiento (_así_): que se hiciesen casas fuertes y
+que hobiese mitimaes, y pagar lo que de tributo les pusieron. Y de aquí
+fué el Inca al valle de Ica, á donde halló resistencia más que en lo de
+la Nazca; mas, su prudencia bastó [á] hacer, sin guerra, de los enemigos
+amigos, y se allanaron como los pasados. En Chincha estaban aguardando
+si el Inca iba á su valle, puestos más de treinta mill hombres á punto
+de guerra, y esperaban favores de los vecinos. Tupac Inca, como lo supo,
+les envió mensajeros, con grandes presentes para los señores y para los
+capitanes y principales, diciendo á los embajadores que de su parte les
+hiciesen grandes ofrecimientos, y quél no queria guerra con ellos, sino
+paz y hermandad, y otras cosas desta suerte. Los de Chincha oyeron lo
+que el Inca decia, y recibiéronle sus presentes, y fueron para él
+algunos principales con lo que habia en el valle, y hablaron con él y
+trataron el amistad, de tal manera, que se asentó la paz, y los de
+Chincha dejaron las armas y recibieron á Tupac Inca, que luego movió
+para Chincha. Esto cuentan los mesmos indios de Chincha y los orejones
+del Cuzco; otros indios de otras provincias he oido que lo cuentan de
+otra manera, porque dicen que hobo grande guerra; más yo creo que sin
+ella quedó por Señor de Chincha.
+
+Llegado el Inca á aquel valle, como tan grande y hermoso lo vió, se
+alegró mucho. Loaba las costumbres de los naturales, y con palabras
+amorosas les rogaba que tomasen de las del Cuzco las que viesen que les
+cuadraban, y ellos le contentaron y obedecieron en todo; y dado asiento
+en lo que se habia de hacer, partió para Ica, de donde fue á lo que
+llaman del Guarco, porque supo questaban aguardándole de guerra; y así
+era la verdad, porque los naturales de aquellos valles, teniendo en poco
+á sus vecinos porque así se habian amilanado y, sin ver porqué, dado la
+posesion de sus tierras á rey estraño, y con mucho ánimo se juntaron,
+habiendo hecho casas fuertes y pucaraes en la parte perteneciente para
+ello, cerca de la mar, en donde pusieron sus mujeres, y hijos. Y
+andando[188] el Inca con su gente en órden, allegó á donde estaban sus
+enemigos, y les envió sus embajadas con grandes partidos, y algunas
+veces con amenazas y fieros; mas, no quisieron pasar por la ley de sus
+comarcanos, que era reconoscer á extranjeros, y entre unos y otros, al
+uso destas partes, se trabó la guerra y pasaron grandes cosas entre
+ellos. Y como viniese el verano y hiciesen grandes calores, adolesció la
+gente del Inca, que fué causa que le convino retirar; y así, con la más
+cordura que pudo, lo hizo; y los del Guarco salieron por su valle, y
+cogieron sus mantenimientos y comidas, y tornaron á sembrar los campos,
+y hacian armas, y aparejábanse para, si del Cuzco viniesen contra ellos,
+que los hallasen apercebidos.
+
+Tupac Inca revolvió sobre el Cuzco; y como los hombres sean de tan poca
+constancia, como vieron que los del Guarco se quedaron con lo que
+intentaron, comenzó á haber novedades entre algunos dellos, y se
+rebelaron algunos y apartaron del servicio del Inca.--Estos eran
+naturales de los valles de la mesma costa.--Todo fué á oido del rey, y
+lo que quedaba de aquel verano, entendió en hacer llamamiento de gente y
+en mandar salir orejones para que fuesen por todas partes del reino á
+visitar las provincias, y determinó de ganar el señorio del Guarco,
+aunque sobre ello se le recreciese notorio daño. Y como viniese el otoño
+y fuese pasado el calor del estío, con la más gente que pudo juntar,
+abajó á Los Llanos y envió sus embajadores á los valles dellos,
+afeándolos su poca firmeza en presumir de se levantar contra él, y
+amonestóles que estuviesen firmes en su amistad, donde nó, certificóles
+que la guerra les haria cruel. Y como llegase al principio del valle del
+Guarco, en las haldas de una sierra, mandó á sus gentes fundar una
+ciudad á la cual puso por nombre Cuzco, como á su principal asiento, y
+las calles y collados y plazas tuvieron el nombre que las verdaderas.
+Dijo, que hasta quel Guarco fuese ganado y los naturales sujetos suyos,
+habia de permanecer la nueva poblacion, y que en ella siempre habia de
+haber gente de guarnicion; y luego que se hobo hecho lo que en aquello
+se ordenó, movió con su gente á donde estaban los enemigos, y los cercó,
+y tan firmes estuvieron en su propósito, que jamás querian venir á
+partido ninguno, y tuvieron su guerra, que fué tan larga, que dicen que
+duró tres años, los veranos de los cuales el Inca se iba al Cuzco,
+dejando gente de guarnicion en el nuevo Cuzco que habia hecho, para que
+siempre estuviese contra los enemigos.
+
+Y así, los unos por ser señores, y los otros por no ser siervos,
+procuraban de salir con su intencion; pero al fin, al cabo de los tres
+años, los del Guarco fueron enflaqueciendo, y el Inca, que lo conoció,
+les envió de nuevo embajadores que les dijiesen que fuesen todos amigos
+y compañeros, quel no queria sino casar sus hijos con sus hijas, y por
+el consiguiente, sustener en todo confederacion con gran igualdad; y
+otras cosas dichas con engaño, paresciéndole á Tupac Inca que merescian
+grand pena por haberle dado tanto trabajo; y los del Guarco,
+paresciéndoles que ya no podrian sustentarse muchos dias, y que con las
+condiciones hechas por el Inca sería mejor gozar de tranquilidad y
+sosiego, concedieron en lo que el rey Inca queria; que no debieran,
+porque dejando el fuerte, fueron los más principales á le hacer
+reverencia, y sin más pensar, mandó á sus gentes que los matasen á
+todos, y ellos con gran crueldad lo pusieron por obra, y mataron á todos
+los principales y hombres más honrados dellos que allí estaban, y en los
+que no lo eran, tambien se ejecutó la sentencia; y mataron tantos como
+hoy dia lo cuentan los descendientes dellos y los grandes montones de
+huesos que hay son testigos; y creemos, que lo que sobre esto se cuenta
+es lo que veis escripto.
+
+Hecho esto, mando hacer el rey Inca una agraciada fortaleza tal y de tal
+manera que yo conté en la Primera parte[189]. Asentado el valle y
+puestos mitimaes y gobernador, habiendo oido las embajadas que le
+vinieron de los Yuncas y de muchos serranos, mandó ruinar el nuevo Cuzco
+que se habia hecho, y con toda su gente dió la vuelta para la ciudad del
+Cuzco, donde fué recebido con gran alegria, y se hicieron grandes
+sacrificios con alabanza suya en el templo y oráculos, y por el
+consiguiente se alegró el pueblo con fiestas y borracheras y táquis
+solenes.
+
+
+
+
+_CAP. LX.--De cómo Tupac Inca tornó á salir del Cuzco y cómo fué al
+Collao y de allí á Chile, y ganó y señoreó las naciones que hay en
+aquellas tierras, y de su muerte._
+
+
+Como Tupac Inca hobiese llegado al Cuzco con tan grandes victorias como
+se ha escripto, estuvo algunos dias holgándose en sus banquetes y
+borracheras con sus mujeres y mancebas, que eran muchas, y con sus
+hijos, entre los cuales se criaba Guayna Capac, el que habia de ser rey,
+y salia muy esforzado y brioso. Pasadas las fiestas, el gran Tupac Inca
+pensó de dar vista al Collao y señorear la tierra que más pudiese de
+adelante; y para hacerlo, mandó que se apercebiesen en todas partes
+gentes, y se hiciesen muchos toldos para dormir en los lugares
+desiertos. Y comenzaron á venir con sus capitanes, y alojábanse á la
+redonda del Cuzco, sin entrar en la ciudad otros que los que la ley no
+proibia, y á los unos y á los otros proveian cumplidamente de todo lo
+necesario, teniendo en ello cuenta grande los gobernadores y proveedores
+de la mesma ciudad. Y como se hobiesen juntado todos los que habian de
+ir á la guerra, se hicieron sacrificios á sus dioses, conforme á su
+ceguedad, poniendo á los adivinos que supiesen de los oráculos el fin
+de la guerra; y hecho un convite general y muy espléndido, salió del
+Cuzco Tupac Inca, dejando en la ciudad su lugarteniente y su hijo mayor
+Guayna Capac, y con grand repuesto[190] y majestad, caminó por lo de
+Collasuyo, visitando sus guarniciones y tambos reales, y holgóse por los
+pueblos de los Canas y Canches.
+
+Entrando en lo de Collao, anduvo hasta Chucuito, donde los señores de la
+tierra se juntaron á le hacer fiesta; y habia con su buena órden todo
+recaudo y abasto de mantenimientos, sin que faltase á más de trescientas
+mill personas que iban en sus reales. Algunos señores del Collao se
+ofrecieron de ir por sus personas con el mesmo Inca, y con los que
+señaló, entró en el palude de Titicaca, y loó á los que entendian en las
+obras de los edificios que su padre mandó hacer, cuán bien lo habian
+hecho. En el templo hizo grandes sacrificios, y dió al ídolo y
+sacerdotes dones ricos, conforme á tan gran señor como él era. Volvió á
+su gente y caminó por toda la provincia del Collao hasta salir della;
+envió sus mensajeros á todas las naciones de los Charcas, Carangas y más
+gentes que hay en aquellas tierras. Déllas, unos le acudian á servir y
+otros á le dar guerra, mas, aunque se la dieron, su potencia era tanta,
+que bastó á los sojuzgar, usando con los vencidos de gran clemencia, y
+con los que se venian, de mucho amor. En Paria mandó hacer edificios
+grandes, y lo mesmo en otras partes. Y cierto debieron pasar á Tupac
+Inca cosas grandes, muchas de las cuales priva el olvido, por la falta
+que tienen de letras, y yo pongo sumariamente algo de lo mucho que
+sabemos, por lo que oimos y vemos, los que acá estamos, que pasó.
+
+Yendo victorioso adelante de los Charcas, atravesó muchas tierras é
+provincias y grandes despoblados de nieve, hasta que llegó á lo que
+llamamos Chile, y señoreó y conquistó todas aquellas tierras, en las
+cuales dicen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos
+edificios, y tributáronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos.
+Dejó gobernadores y mitimaes, y puesto en órden lo que habia ganado,
+volvió al Cuzco.
+
+Hácia la parte de Levante envió orejones avisados, en hábito de
+mercaderes, para que mirasen las tierras que hobiese y qué gentes las
+mandaban; y ordenadas estas otras cosas, volvió al Cuzco; de donde
+afirman que tornó á salir á cabo de algunos dias, y con la gente que
+convino llevar, entró en los Andes, y pasó grand trabajo por la espesura
+de la montaña, y conquistó algunos pueblos de aquella region, y mandó
+sembrar muchas sementeras de coca, y que la llevasen al Cuzco, donde él
+dió la vuelta.
+
+Y dicen que pasados pocos dias, le dió cierto mal que le causó la
+muerte, y que encomendando á su hijo la gobernacion del reino y á sus
+mujeres é hijos, y diciendo otras cosas, murió. Y se hicieron grandes
+lloros y tan notable sentimiento desde Quito hasta Chile, ques extraña
+cosa de oir á los indios lo que sobre ello cuentan.
+
+Adonde, ni en qué lugar está enterrado no lo dicen. Cuentan que se
+mataron grand número de mujeres y servidores y pajes para meter con él,
+con tanto tesoro y pedrería, que debió montar más de un millon; y seria
+poco, pues los señores particulares se enterraban algunos con más de
+cient mill castellanos. Sin la gente tanta que metieron en su sepultura,
+se ahorcaron y enterraron muchas mujeres y hombres en partes diversas
+del reino, y en todas partes se hicieron lloros por un año entero y se
+tresquilaron las más de las mujeres, poniéndose todas sogas de esparto;
+y acabado el año, se vinieron á hacer sus honras. Y lo que dicen que
+usaban hacer no lo quiero poner, porque son gentilidades; y los
+chripstianos questaban en el Cuzco el año de mill y quinientos y
+cincuenta, acuérdense de lo que vieron que se hizo por las honras y cabo
+de año de Paulo Inca, con se haber vuelto chripstiano, y sacarán lo que
+seria en tiempo del reinado de los reyes pasados, ántes que perdiesen su
+señorío.
+
+
+
+
+_CAP. LXI.--De cómo reinó en el Cuzco Guayna Capac que fué el dozeno rey
+Inca._
+
+
+Muerto que fué el gran rey Tupac Inca Yupanqui, se entendió en hacer sus
+obsequias y entierro al uso de sus mayores, con gran pompa. Y cuentan
+los orejones, que de secreto tramaban entre algunos de cobrar la
+libertad pasada y eximir de sí el mando de los Incas, y que de hecho
+salieran con lo que intentaban, si no fuera por la buena maña que se
+dieron los gobernadores del Inca con la gente de los mitimaes y
+capitanes, que pudieron sustentar en tiempo tan revuelto y que no tenia
+rey, lo quel pasado les habia encargado. Guayna Capac no descuidó ni
+dejó de conocer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su
+padre con tanto trabajo ganó. Luego se entró á hacer el ayuno, y el que
+gobernaba la ciudad le fué fiel y leal. No dejó de haber alguna
+turbacion entre los mesmos incas, porque algunos hijos de Tupac Inca,
+habidos en otras mujeres que la Coya, quisieron ponerse á pretender[191]
+la dignidad real, mas el pueblo, que vian estaba con Guayna Capac, no lo
+consintió, mas estorbó el castigo que se hizo. Acabado el ayuno, Guayna
+Capac salió con la borla muy galano y aderezado, y hizo las cirimonias
+usadas por sus pasados, con el fin de las cuales el nombre de rey le
+pusieron, y así, á grandes voces decian[192]: _Guayna Capac Inca Zapalla
+tucuillacta uya_; que quiere decir; "Guayna Capac solo es rey; á él oyan
+todos los pueblos."
+
+Era Guayna Capac, segun dicen muchos indios que le vieron y conocieron,
+de no muy grand cuerpo, pero doblado y bien hecho; de buen rostro y muy
+grave; de pocas palabras, de muchos hechos; era justiciero y castigaba
+sin templanza. Queria ser tan temido, que de noche le soñaran los
+indios. Comia como ellos usan, y así vivia vicioso de mujeres, si así se
+le puede decir; oía á los que le hablaban bien, y creíase muy de ligero:
+privaron con él mucho los aduladores y lisonjeros, que entre ellos no
+faltaban, ni hoy deja de haber; y daba oidos á mentiras, que fué causa
+que muchos murieron sin culpa. A los mancebos que tentados de la carne
+dormian con sus mujeres ó mancebas, ó con las que estaban en el templo
+del sol, luego los mandaba matar á ellos, y á ellas castigo igual. A los
+que él castigó por alborotos y motines, privó de las haciendas, dándolas
+á otros; por otras causas, era el castigo en las personas
+solamente.--Mucho desto disimulaba su padre, especial lo de las mujeres,
+que cuando se tomaba alguno con ellas, decia que eran mancebos.--Su
+madre de Guayna Capac, señora principal, mujer y hermana que fué de
+Tupac Inca Yupanqui, llamada Mama Ocllo, dicen que fué de mucha
+prudencia, y que avisó á su hijo de muchas cosas que ella vió hacer á
+Tupac Inca, y que le queria tanto, que le rogó no se fuese á Quito ni á
+Chile, hasta que ella fuese muerta; y así, cuentan que por le hacer
+placer y obedecer á su mandado, estuvo en el Cuzco sin salir hasta que
+ella murió y fué enterrada con grand pompa, metiéndose en su sepultura
+muchos tesoros y ropa fina y de sus mujeres y servidores. Los más
+tesoros de los Incas muertos y heredades, que llaman chácaras, todo
+estaba entero desde el primero, sin que ninguno osase gastarlo ni
+tocarlo, porque entre ellos no tenian guerras ni necesidades que el
+dinero hobiese de las remediar; por donde creemos que hay grandes
+tesoros en las entrañas de la tierra perdidos; y así estarán para
+siempre, si de ventura, alguno, edificando ó haciendo otra cosa, no
+topare con algo de lo mucho que hay.
+
+
+
+
+_CAP. LXII.--Cómo Guayna Capac salió del Cuzco y lo que hizo._
+
+
+Guayna Capac habia mandado parescer delante de sí á los principales
+señores de los naturales de las provincias, y estando su Córte llena
+dellos, tomó por mujer á su hermana Chimbo Ocllo, y por ello se hicieron
+grandes fiestas, dejando los lloros que por la muerte de Tupac Inca se
+hacian. Y acabadas, mandó que se saliesen con él hasta cincuenta mill
+hombres de guerra, con los cuales queria ir acompañado para ir á visitar
+las provincias de su reino. Como lo mandó, se puso por obra, y salió del
+Cuzco con más pompa y autoridad que su padre; porque las andas serian
+tan ricas, á lo que afirman los que llevaron el rey en sus hombros, que
+no tuvieran precio las piedras preciosas tan grandes y muchas que iban
+en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fué por las provincias de
+Xaquixaguana y Andaguaylas, y allegó á los Soras y Lucanas[193], donde
+envió embajadas á muchas partes de los llanos y sierras, y tuvo
+respuesta dellos y de otras, con grandes presentes y ofrecimientos.
+
+Volvió desde aquellos lugares al Cuzco, donde estuvo entendiendo en
+hacer grandes sacrificios al sol y á los que más tenian por dioses, para
+que le fuesen favorables en la jornada que queria hacer, y dió grandes
+dones á los ídolos de los guacas; y supo de los adivinos, por los dichos
+de los demonios, ó porque ellos lo inventaron, que le habia de suceder
+prósperamente en las jornadas que hacer queria, y que volveria al Cuzco
+con grande honra y provecho. Esto acabado, de muchas partes vinieron
+gentes con sus armas y capitanes, por su mandado, y alojados, de la
+ciudad eran proveidos.
+
+En el edificio de la fortaleza se entendia, sin dejar de labrar dia
+ninguno los para ello señalados. En la plaza del Cuzco se puso la grand
+maroma de oro, y se hicieron grandes bailes y borracheras, y, junto á la
+piedra de la guerra, se nombraron capitanes y mandones, conforme á su
+costumbre; y ordenándoles, hizo un parlamento Guayna Capac, bien
+ordenado y dicho con palabras vehementes, sobre que le fuesen leales así
+los que iban con él, como los que quedaban. Respondieron que de su
+servicio no se partirian, el cual dicho loó y dió esperanzas de les
+hacer mercedes largas. Y estando aparejado lo que para la jornada era
+menester, salió del Cuzco con toda la gente de guerra que se habia
+juntado, y por un camino grande, tan soberbio como hoy dia paresce, pues
+todos los de acá lo vemos y andamos por él, anduvo hácia el Collao,
+mostrando por las provincias donde pasaba tener en poco los grandes
+servicios que le hacian; porque dicen que decia que á los Incas todo se
+les debia. Entendia en saber lo que le daban de tributo, y la
+posibilidad de la provincia; recogió muchas mujeres, las más hermosas
+que se podian hallar; dellas tomaba para sí, y otras daba á sus
+capitanes y privados; las demás eran puestas en el templo del sol y allí
+guardadas.
+
+Entrando en el Collao, le trajeron cuenta de las grandes manadas que
+tenia de ganados, y cuántas mill cargas de lana fina se llevaban por año
+á los que hacian la ropa para su casa y servicio. En la isla de Titicaca
+entró y mandó hacer grandes sacrificios. En Chuquiabo[194], mandó que
+estuviesen indios estantes con sus veedores á sacar metal de oro con la
+órden y regimiento que se ha escripto. Pasando adelante, mandó que los
+Charcas y otras naciones hasta los Chichas, sacasen cantidad grande de
+pastas de plata, que se llevasen al Cuzco por su cuenta, sin que nada
+faltase; trasportó algunos mitimaes de una parte en otra, aunque habia
+dias que estaban alojados; mandaba que todos trabajasen y ninguno
+holgase, porque decia que la tierra donde habia holgazanes, no pensaban
+otra cosa sinó cómo buscar escándalos y corromper la honestidad de las
+mujeres. Por donde pasaba, mandaba edificar tambos y plazas, dando con
+su mano la traza; repartió los términos á muchas provincias y límite
+conocido, para que, por aventajallo, no viniesen á las manos. Su gente
+de guerra, aunque era tanta, iba tan corregida, que no salia de los
+reales un paso; por donde pasaban, los naturales proveian de lo
+necesario tan cumplidamente, que era más lo que sobraba que lo que se
+gastaba. En algunos lugares edificaron baños, y en otros cotos, y por
+los desiertos se hicieron grandes casas. Por todas partes quel Inca
+pasaba, dejaba hechas tales cosas, que es admiracion contarlas. Al que
+erraba castigaba sin dejar pasar por alto nada, y gratificaba á quien
+bien le servia.
+
+Ordenado estas cosas y otras, pasó de las provincias subjetas agora á la
+Villa de la Plata, y por lo de Tucuman[195] envió capitanes con gente de
+guerra á los Chiriguanaes; mas no les fue bien, porque volvieron
+huyendo. Por otra parte, hácia la mar del Sur, envió más gente con otros
+capitanes, á que señoreasen los valles y pueblos que del todo su padre
+no pudo conquistar. El fué caminando con toda su gente hácia Chile,
+acabando de domar, por donde pasaba, las gentes que habia. Pasó gran
+trabajo por los despoblados, y fué mucha la nieve que sobre ellos cayó;
+llevaban toldos con que se guarescer y muchos yanaconas y mujeres de
+servicio. Por todas estas nieves se iba haciendo el camino, ó ya estaba
+hecho, y bien limpio, y postas puestas por él.
+
+Allegó á lo que llamaban Chile, á donde estuvo más de un año entendiendo
+en refrenar aquellas naciones y asentarlas de todo punto; mandó que le
+sacasen la cantidad que señaló de tejuelos de oro; y los mitimaes
+fueron puestos, y trasportadas muchas gentes de aquellas de Chile de
+unas partes en otras. Hizo, en algunos lugares, fuertes y cercas á su
+uso, que llaman pucaraes, para la guerra que con algunos tuvo. Anduvo
+mucho más por la tierra que su padre, hasta que dijo que habia visto el
+fin della, y mandó hacer memorias por muchos lugares para que en lo
+futuro se entendiese su grandeza, y formas de hombres crecidos[196].
+
+Puesto en razon lo de Chile, y hecho lo que convino, puso sus delegados
+y gobernadores, y mandó que siempre avisasen en la córte del Cuzco lo
+que pasara en aquella provincia. Encargóles que hiciesen justicia y que
+no consintiesen motin ni alboroto que no matasen los movedores sin dar
+la vida á ninguno.
+
+Volvió al Cuzco, á donde fué recebido de la ciudad honradamente y los
+sacerdotes del templo de Curicancha le dieron muchas bendiciones, y él
+alegró al pueblo con grandes fiestas que se hicieron. Y nacíanle muchos
+hijos, los cuales criaban sus madres, entre los cuales nació Atahuallpa,
+segund la opinion de todos los indios del Cuzco, que dicen ser así, y
+llamábase su madre Tuta Palla, natural de Quillaco, aunque otros dicen
+ser del linaje de los Orencuzcos; y siempre, desde que se crió, anduvo
+Atahuallpa con su padre, y era de más edad que Guascar.
+
+
+
+
+_CAP. LXIII.--De cómo el rey Guayna Capac tornó á mandar hacer
+llamamiento de gente, y cómo salió para lo de Quito._
+
+
+Como Guayna Capac se hobiese holgado algunos meses en el Cuzco, y en él
+se hobiesen juntado los sacerdotes de los templos y adivinos de los
+oráculos, mandó hacer sacrificios, y la ofrenda de la capacocha se hizo
+bien grande y rica, y volvieron bien llenos de oro los burladores de los
+hechiceros. A cada uno daban respuesta como les parescia que el rey
+sería más contento. Lo cual con otras cosas pasado, mandó Guayna Capac
+que se entendiese en hacer un camino más real, mayor y más ancho que por
+donde fué su padre, que llegase hasta Quito, á donde tenia pensado de
+ir; y que los aposentos ordinarios y depósitos de las postas se pasasen
+á él. Para que por todas las tierras se supiese ser esto su voluntad,
+salieron correos á lo avisar, y luego fueron orejones á lo mandar
+cumplir, y se hizo un camino el más soberbio y de ver que hay en el
+mundo, y más largo, porque salia del Cuzco y allegaba á Quito y se
+juntaba con el que iba á Chile. Igual á él, creo yo que desde que hay
+memoria de gente, no se ha leido de tanta grandeza como tuvo este
+camino, hecho por valles hondos y por sierras altas, por montes de
+nieve, por tremedales de agua y por peña viva y junto á rios furiosos;
+por estas partes iba llano y empedrado, por las laderas bien sacado, por
+las sierras deshechado, por las peñas socavado, por junto á los rios sus
+paredes, entre nieves con escalones y descansos; por todas partes
+limpio, barrido, descombrado, lleno de aposentos, de depósitos de
+tesoros, de templos del sol, de postas que habia en este camino. ¡Oh!
+¿Qué grandeza se puede decir de Alexandre, ni de ninguno de los
+poderosos reyes que el mundo mandaron que tal camino hiciesen, ni
+inventasen el proveimiento que en él habia? No fué nada la calzada que
+los romanos hicieron, que pasa por España, ni los otros que leemos, para
+que con este se comparen. Y hízose hasta en más poco tiempo de lo que se
+puede imaginar; porque los Incas, más tardaban ellos en mandarlo, que
+sus gentes en ponerlo por obra.
+
+Hízose llamamiento general en todas las provincias de su señorío, y
+vinieron de todas partes tantas gentes, que hinchian los campos; y
+despues de haber hecho banquetes y borracheras generales, y puesto en
+órden las cosas de la ciudad, salió della Guayna Capac con
+_iscaypachaguaranga runas_, que quiere decir, con "doscientos mill
+hombres de guerra," sin los yanaconas y mujeres de servicio, que no
+tenia cuento el número dellos. Llevaba consigo dos mill mujeres y dejaba
+en el Cuzco más de cuatro mill.
+
+Habian proveido los delegados y gobernadores que asistian en las
+cabeceras de las provincias, que de todas las partes acudiesen [con]
+bastimentos y armas, y todo lo demás que siempre se recogia y guardaba
+para cuando se hacia guerra; y así hincheron todos los grandes aposentos
+y depósitos de todo ello, de manera, que de cuatro á cuatro leguas, que
+era la jornada, estaba entendido que se habia de hallar proveimiento
+para toda esta multitud de gente, sin que faltase, sino que sobrase más
+de lo que ellos gastasen y las mujeres, y muchachos y hombres que
+servian personalmente de lo que les era mandado, y que llevaban el
+repuesto del Inca y el bagaje de la gente de guerra de un tambo á otro,
+donde estaba el proveimiento que en el pasado.
+
+Como saliese Guayna Capac, por el camino que por su mandado se habia
+mandado hacer, del Cuzco, anduvo hasta que llegó á lo de Vilcas, donde
+paró algunos dias en los aposentos que le habian hecho pegados con los
+de su padre; y holgóse de ver que estaba el templo del sol acabado, y
+dejó cantidad de oro y pastas de plata para joyas y vasos; mandó que se
+tuviese grand cuidado del proveimiento de las mamaconas y sacerdotes.
+Sobióse á hacer oracion en un terrado galano y primo que para ello se
+habia hecho; sacrificaron, conforme á su ceguedad, lo que usaban, y
+mataron muchos animales y aves, con algunos niños y hombres, para
+aplacar á sus dioses.
+
+Esto hecho, salió de aquel lugar con su gente el rey, y no paró hasta el
+valle de Xauxa, donde habia alguna controversia y division sobre los
+límites y campos del valle, entre los mismos que dél eran señores. Como
+Guayna Capac lo entendió, despues de haber hecho sacrificios, como en
+Vilcas, mandó juntar los señores Alaya, Cucichuca, Guacaropa[197] y
+entre ellos con equidad repartió los campos de la manera que hoy dia lo
+tienen. A los Yauyos envió embajadas; lo mismo hizo á los Yuncas, y á
+Bonbon envió algunos dones á los señores naturales de aquella tierra;
+porque, como tenian fuerza en la laguna, en partes que nadaban, hablaban
+sueltamente, y por rigor no quiso hablar con ellos hasta ver la suya.
+Los señores de Xauxa le hicieron grandes servicios, y algunos de los
+capitanes y gente de guerra le fueron acompañando; y anduvo hasta
+Bonbon, donde paró poco, porque quiso ir á Caxamalca, más aparejado
+lugar para descansar y comarcano con provincias grandes y muy altas. Y
+por el camino siempre le venian gentes con grandes embajadas y
+presentes.
+
+Como llegó á Caxamalca, paró algunos dias para descansar del camino, y
+mandó que su gente de guerra se alojase á la redonda de aquella tierra,
+y que comiese lo que recogido en los depósitos estaba; y con la gente
+que le paresció entró por los Guancachupachos, y tuvo récia guerra,
+porque no del todo quedaron los naturales de allí en gracia de su padre
+y conformidad; mas, tanto pudo, que lo allanó y sojuzgó, poniendo
+gobernadores y capitanes, y eligiendo de los naturales señores, para que
+mandasen las tierras, los que más les paresció; porque ellos, de
+antigüedad, no conocian señores á otros que los que, siendo más
+poderosos, se levantaban y acaudillaban para hacer guerra, y otorgaban
+paz cuando ellos querian. En los Chachapoyas halló Guayna Capac gran
+resistencia; tanto, que por dos veces volvió huyendo desbaratado á los
+fuertes que para su defensa se hacian; y con favores que le vinieron, se
+revolvió sobre los Chachapoyanos y los quebrantó de tal manera, que
+pidieron paz, cesando por su parte la guerra. Dióse con condiciones
+provechosas al Inca, que mandó pasar muchos dellos á que residiesen en
+el mesmo Cuzco, cuyos descendientes hoy viven en la mesma ciudad; tomó
+muchas mujeres, porque son hermosas y agraciadas y muy blancas; puso
+guarniciones ordinarias con soldados mitimaes, para que estuviesen por
+frontera; dejó gobernador en lo principal de la comarca; proveyó lo que
+más ellos usaban; castigó á muchos de los principales, porque le dieron
+guerra; lo cual hecho, á Caxamalca se volvió, donde prosiguió su viaje,
+y puso en órden las provincias de Caxas, Ayahuaca, Guancabanba[198] y
+las demás que con ellas confinan.
+
+
+
+
+_CAP. LXIV.--Cómo Guayna Capac entró por Bracamoros y volvió huyendo, y
+lo que más le sucedió hasta que llegó á Quito._
+
+
+Público es entre muchos naturales de estas partes que Guayna Capac entró
+por la tierra que llamamos Bracamoros, y que volvió huyendo de la furia
+de los hombres que en ella moran; los cuales se habian acaudillado y
+juntado para defender á quien los fuese á enojar; y, sin los orejones
+del Cuzco, cuenta esto el señor de Chincha, y algunos principales del
+Collao y los de Xauxa. Y dicen todos, que yendo Guayna Capac acabando de
+asentar aquellas tierras por donde su padre pasó y que habia sojuzgado,
+supo de cómo en los Bracamoros habia muchos hombres y mujeres que tenian
+tierras fértiles, y que bien adentro de la tierra habia una laguna y
+muchos rios, llenos de grandes poblaciones. Cobdicioso de descubrir y
+ganoso de señorear, tomando la gente que le paresció, con poco bagaje,
+mandó caminar para allá, dejando el campo alojado por los tambos reales,
+y encomendado á su capitan general. Entrando en la tierra, iban
+abriendo[199] el camino con asaz trabajo, porque pasada la cordillera
+de los promontorios nevados, dieron en la montaña de los Andes y
+hallaron rios furiosos que pasar, y caian muchas aguas del cielo. Todo
+no fué parte para que el Inca dejase de llegar á donde los naturales por
+muchas partes puestos en sus fuertes le estaban aguardando, desde donde
+le mostraban sus vergüenzas, afeándole su venida; y comenzaron la guerra
+unos y otros, y tantos de los bárbaros se juntaron, los más desnudos sin
+traer ropas, á lo que se afirmaba, que el Inca determinó de se retirar,
+y lo hizo sin ganar nada en aquella tierra. Y los naturales que lo
+sintieron, le dieron tal priesa, que á paso largo, á veces haciendo
+rostro, á veces enviando presentes, se descabulló dellos y volvió
+huyendo á su reino, afirmando que se habia de vengar de los rabudos; lo
+cual decia, porque algunos traian las maures[200] largas que les
+colgaban por encima de las piernas.
+
+Desde estas tierras, donde ya habia reformado, se afirma tambien que
+envió capitanes con gente la que bastó, á que viesen la costa de la mar
+lo que habia á la parte del Norte, y que procurasen de atraer á su
+servicio los naturales de Guayaquil y Puerto Viejo; y que estos
+anduvieron por aquellas comarcas, en las cuales tuvieron guerra y
+algunas batallas, y en unos casos quedaban vencedores, y en otros no del
+todo; y ansí anduvieron hasta Collique, donde toparon con gentes que
+andaban desnudas y comian carne humana, y tenian las costumbres que hoy
+tienen y usan los comarcanos al rio de Sant Juan; de donde dieron la
+vuelta, sin querer pasar adelante, á dar aviso á su rey, que con toda su
+gente habia llegado á los Cañares; á donde se holgó en estremo, porque
+dicen nacer[201] allí, y que halló hechos grandes aposentos y tambos, y
+mucho proveimiento, y envio embajadas á que le viniesen á ver de las
+comarcas; y de muchos lugares le vinieron embajadores con presentes.
+
+Tengo entendido que, por cierto alboroto que intentaron ciertos pueblos
+de la comarca del Cuzco, lo sintió tanto, que, despues de haber quitado
+las cabezas á los principales, mandó expresamente que los indios de
+aquellos lugares trajiesen de las piedras del Cuzco la cantidad que
+señaló, para hacer en Tomebamba unos aposentos de mucho primor, y que
+con maromas las trujiesen; y se cumplió su mandamiento. Y decia muchas
+veces Guayna Capac, que las gentes destos reinos, para tenellos bien
+sojuzgados, convenia, cuando no tuviesen que hacer ni que entender,
+hacerles pasar un monte de un lugar á otro; y áun del Cuzco mandó llevar
+piedras y losas para edificios del Quito, que hoy dia tienen en los
+edificios que las pusieron.
+
+De Tomebamba salió Guayna Capac y pasó por los Puruaes, y descansó
+algunos dias en Riobamba, y en Mocha y en La Tacunga descansaron sus
+gentes y tuvieron bien que beber del mucho brebaje que para ellos
+estaba aparejado y recogido de todas partes. Aquí fué saludado y
+visitado de muchos señores y capitanes de la comarca, y envió orejones
+fué el de su linaje[202] á que fuesen por la costa de Los Llanos y por
+la serranía á tomar cuenta de los quiposcamayos, que son sus contadores,
+de lo que habia en los depósitos, y á que supiesen cómo se habian con
+los naturales los quel tenia puestos por gobernadores, y si eran bien
+proveidos los templos del sol y los oráculos y guacas que habia en todo
+lugar; y al Cuzco envió sus mensajeros para que ordenasen las cosas que
+dejaba mandadas y en todo se cumpliese su voluntad. Y no habia dia que
+no le venian correos, no uno ni pocos, sino muchos, del Cuzco, del
+Collao, de Chile y de todo su reino.
+
+De La Tacunga anduvo hasta que allegó á Quito, donde fué recebido, á su
+modo y usanza, con grandes fiestas, y le entregó el gobernador de su
+padre los tesoros, que eran muchos, con la ropa fina y cosas más que á
+su cargo eran; y honróle con palabras, loando su fidelidad, llamándole
+padre y que siempre le estimaria conforme á lo mucho que á su padre y á
+él habia servido. Los pueblos comarcanos á Quito enviaron muchos
+presentes y bastimento para el rey, y mandó que en el Quito se hiciesen
+más aposentos y más fuertes de los que habia; y púsose luego por obra, y
+fueron hechos los que los nuestros hallaron cuando aquella tierra
+ganaron.
+
+
+
+
+_CAP. LXV.--De cómo Guayna Capac anduvo por los valles de Los Llanos, y
+lo que hizo._
+
+
+Unos de los orejones afirman, que Guayna Capac desde el Quito volvió al
+Cuzco por Los Llanos hasta Pachacama, y otros que no, pues quedó en el
+Quito hasta que murió. En esto, inquerido lo que es más cierto, lo porné
+conforme á como lo oí á algunos principales que se hallaron por sus
+personas con él en esta guerra; que dicen, que estando en el Quito, le
+vinieron de muchas partes embajadores á congratularse con él en nombre
+de sus tierras; que teniendo, y habiendo tomado [de] seguro y por muy
+pacífico [modo] á las provincias de la serranía, pensó que sería bien
+hacer jornada á las provincias de Puerto Viejo y á lo que llamamos
+Guayaquil, y á los Yuncas, y tomando su consejo con sus capitanes y
+principales, aprobaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiera por
+obra. Quedaron en el Quito muchas de sus gentes; con la que convino
+salió, y entró por aquellas tierras, en donde tuvo con algunos moradores
+dellas algunas refriegas; pero, al fin, unos y otros quedaron en su
+servicio y puestos en ellas gobernadores y mitimaes.
+
+La Puná tenia recia guerra con Túmbez, y el Inca habia mandado cesar las
+contiendas y que le recebiesen en la Puná, lo cual Tumbalá sintió
+mucho, porque era Señor della; mas, no se atrevió á ponerse contra el
+Inca, ántes lo recebió y hizo presentes con fingida paz; porque, como
+salió, procurándolo con los naturales de la tierra firme, trataron de
+matar muchos orejones con sus capitanes que con unas balsas iban á salir
+á un rio para tomar la tierra firme; mas Guayna Capac lo supo y sobre
+ello hizo lo que yo tengo escripto en la Primera parte en el capítulo
+LIII; y hecho grand castigo, y mandando hacer la calzada, ó paso fuerte,
+que llaman de Guayna Capac[203], volvió y paró en Túmbez, donde estaban
+hechos edificios y templo del sol; y vinieron de las comarcas á le hacer
+reverencia con mucha humildad. Fué por los valles de Los Llanos
+poniéndolos en razon, repartiéndoles los términos y aguas, mandándoles
+que no se diesen guerra, y haciendo lo que en otros lugares se ha
+escripto. Y dicen dél, que yendo por el hermoso valle de Chayanta, cerca
+de Chimo, que es donde agora está la ciudad de Trujillo, estaba un indio
+viejo en una sementera, y como oyó que pasaba el rey por allí cerca, que
+cogió tres ó cuatro pepinos que con su tierra y todo se los llevó, y le
+dijo:--_Ancha Atunapu micucampa_; que quiere decir: "Muy gran Señor,
+come tú esto."--Y que delante de los señores y más gente, tomó los
+pepinos, y comiendo de uno de ellos, dijo delante de todos, por agradar
+al viejo: _Xuylluy, ancha mizqui cay_; que en nuestra lengua quiere
+decir: "En verdad que es muy dulce esto." De que todos recebieron
+grandísimo placer.
+
+Pues pasando adelante, hizo en Chimo y en Guañape, Guarmey, Guaura, Lima
+y en los más valles, lo quél era servido que hiciesen; y como llegase á
+Pachacama, hizo grandes fiestas y muchos bailes y borracheras; y los
+sacerdotes, con sus mentiras, le decian las maldades que solian,
+inventadas con su astucia, y aún algunas por boca del mesmo Demonio, que
+en aquellos tiempos es público hablaba á estos tales; y Guayna Capac les
+dió, á lo que dicen, más de cient arrobas de oro y mill de plata y otras
+joyas y esmeraldas, con que se adornó más de lo que estaba el templo del
+sol y el antiguo de Pachacama.
+
+De aquí, dicen algunos de los indios que subió al Cuzco, otros que
+volvió al Quito. En fin, sea desta vez, ó que haya sido primero, que vá
+poco, él visitó todos Los Llanos, y para él se hizo el grand camino que
+por ellos vémos hecho, y ansí, sabemos que en Chincha y en otras partes
+destos valles, hizo grandes aposentos y depósitos y templo del sol. Y
+puesto todo en razon, lo de Los Llanos y lo de la sierra, y teniendo
+todo el reino pacífico, revolvió sobre el Quito y movió la guerra á los
+padres de los que agora llaman Huambracunas[204], y descubrió á la parte
+del Sur hasta el rio de Augasmayu.
+
+
+
+
+_CAP. LXVI.--De cómo saliendo Guayna Capac de Quito, envió delante
+ciertos capitanes suyos, los cuales volvieron huyendo de los enemigos, y
+lo que sobre ello hizo._
+
+
+Estando en Quito Guayna Capac con todos los capitanes y soldados viejos
+que con él estaban, cuentan por muy averiguado, que mandó que saliesen
+de sus capitanes con gente de guerra á sojuzgar ciertas naciones que no
+habian querido jamás tener su amistad; los cuales, como ya supiesen su
+estada en el Quito, recelándose dello, se habian apercebido y buscado
+favores de sus vecinos y parientes para resistir á quien á buscarlos
+viniese; y tenian hechos fuertes y albarradas é muchas armas de las que
+ellos usan; y como salieron, Guayna Capac fué tras ellos para revolver á
+otra tierra que confinaba con ella, que toda debia de ser la comarca de
+lo que llamamos Quito; y como sus capitanes y gentes salieron á donde
+iban encaminados, teniendo en poco á los que iban á buscar, creyendo que
+con facilidad serian señores de sus campos y haciendas, se daban prisa
+andar; mas, de otra suerte les avino de lo que pensaban; porque al
+camino les salieron con grande vocería y alarido y dieron de tropel en
+ellos con tal denuedo, que mataron y cautivaron muchos dellos, y así
+los trataron, que los desbarataron de todo punto y les constriñeron
+volver las espaldas, y á toda furia dieron la vuelta huyendo, y los
+enemigos vencedores tras ellos, matando y prendiendo todos los que
+podian.
+
+Algunos de los más sueltos anduvieron mucho en grand manera, hasta que
+toparon con el Inca, á quien solamente dieron cuenta de la desgracia
+sucedida, que no poco le fatigó, y mirándolo discretamente, hizo un
+hecho de gran varon, que fué, mandar á los que se habian venido que
+callasen y á ninguna persona contasen lo que ya él sabia, ántes
+volviesen al camino y avisasen á todos los que venian desbaratados, que
+hiciesen en el primero cerro que topasen, cuando á él viesen, un
+escuadron, sin temor de morir el que la suerte les cayere; porque él,
+con gente de refresco, daria en los enemigos y los vengaría; y con esto
+se volvieron. Y no mostró turbacion, porque consideró que si en el lugar
+quel estaba sabian la nueva, todos se juntarian y darian en él, y se
+veria en mayor aprieto; y con disimulacion les dijo que se aparejasen,
+que queria ir á dar en cierta gente que verian cuando á ella llegasen. Y
+dejando las andas adelante de todos salió y caminó dia y medio, y los
+que venian huyendo, que eran muchos, [como] vieron la gente que venia,
+que era suya, á mal de su grado pararon en una ladera, y los enemigos
+que los venian siguiendo, comenzaron de dar en ellos, y mataron muchos;
+mas Guayna Capac, por tres partes dió en ellos, que no poco se turbaron
+de verse cercados, y de los que ya ellos tenian vencidos, aunque
+procuraron de se juntar y pelear, tal mano les dieron, que los campos se
+hinchian de los muertos, y queriendo huir, les tenia tomado el paso; y
+mataron tantos, que pocos escaparon vivos, sino fueron los cautivos, que
+fueron muchos; y por donde venian estaba todo alterado, creyendo que al
+mismo Inca habian de matar y desbaratar los que ya por él eran muertos y
+presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pié llano, mostrando
+todos grand placer.
+
+Guayna Capac recobró los suyos que eran vivos, y á los que eran muertos
+mandó hacer sepolturas y sus honras, conforme á su gentilidad, porque
+ellos todos conocen que hay en las ánimas inmortalidad; y tambien se
+hicieron, en donde esta batalla se dió, bultos de piedra y padrones para
+memoria de lo que se habia hecho; y Guayna Capac envió aviso de todo
+esto hasta el Cuzco, y se reformó su gente, y fué adelante de Caranque.
+
+Y los de Otavalo, Cayanbi, Cochasqui, Pifo[205], con otros pueblos,
+habian hecho liga todos juntos y con otros muchos, de no dejarse
+sojuzgar del Inca, sino ántes morir que perder su libertad y que en sus
+tierras se hiciesen casas fuertes, ni ellos ser obligados de tributar
+con sus presentes ir al Cuzco, tierra tan léjos como habian oido. Y
+hablado entre ellos esto, y tenido sus consideraciones, aguardaron á el
+Inca, que sabian que venia á les dar guerra; el cual con los suyos
+anduvo hasta la comarca destos, donde mandó hacer sus albarradas y
+cercas fuertes, que llaman pucaraes, donde mandó meter su gente y
+servicio. Envió mensajeros á aquellas gentes con grandes presentes,
+rogándoles que no le diesen guerra, porque él no queria sino paz con
+condiciones honestas, y que en él siempre hallarian favor, como su
+padre, y que no quería tomalles nada, sino dalles de lo que traia. Mas
+estas palabras tan blandas aprovecharon poco, porque la respuesta que le
+dieron fué, que luego de su tierra saliese, donde no, que por fuerza le
+echaban della; y así, en escuadrones vinieron para el Inca, que muy
+enojado, habia puesto su gente en campaña; y dieron los enemigos en él
+de tal manera, que se afirma, sino fuera por la fortaleza que para se
+guarescer se habia hecho, lo llevaran y de todo punto lo rompieran; mas,
+conociendo el daño que recebia, se retiró lo mejor que pudo al pucará,
+donde todos se metieron los que en el campo no quedaron muertos, ó, en
+poder de los enemigos, presos.
+
+
+
+
+_CAP. LXVII.--Cómo, juntando todo el poder de Guayna Capac, dió batalla
+á los enemigos y los venció y de la grand crueldad que usó con ellos._
+
+
+Como aquellas gentes vieron como habian bastado á encerrar al Inca en su
+fuerza, y que habian muerto á muchos de los orejones del Cuzco, muy
+alegres, hacian muy grand ruido con sus propias voces, tanto, que ellos
+mismos no se oian; y traidos atabales, cantaban y bebian enviando
+mensajeros por toda la tierra, publicando que tenian al Inca cercado con
+todos los suyos; y muchos lo creyeron y se alegraron y aún vinieron á
+favorescer á sus amigos.
+
+Guayna Capac tenia en su fuerte bastimentos, y habia enviado á llamar á
+los gobernadores de Quito con parte de la gente que á su cargo tenian, y
+estaba con mucha saña, porque los enemigos no querian dejar las armas; á
+los cuales muchas veces intentó, con embajadas que les envió y dones y
+presentes, atraerlos á sí; mas, era en vano pensar tal cosa. El Inca
+engrosó su ejército, y los enemigos hecho lo mesmo, los cuales
+determinadamente acordaron de dar en el Inca y desbaratarlo, ó morir
+sobre el caso en el campo; y así lo pusieron por obra, y rompieron dos
+cercas de la fortaleza, que á no haber otras que iban rodeando un
+cerro, sin duda por ellos quedara la victoria; mas, como su usanza es
+hacer un cercado con dos puertas, y más alto otro tanto, y así hacer en
+un cerro siete u ocho fuerzas, para si la una perdieren, subirse á la
+otra, el Inca con su gente se guaresció en la más fuerte del cerro,
+donde, al cabo de algunos dias, salió y dió en los enemigos con gran
+coraje.
+
+Y afirman, que llegados sus capitanes y gente, les hizo la guerra, la
+cual fué cruel, y estuvo la victoria dudosa; mas, al fin, los del Cuzco
+se dieron tal maña, que mataron, grand número de los enemigos, y los que
+quedaron fueron huyendo. Y tan enojado estaba dellos el rey tirano, que
+de enojo, porque se pusieron en arma, porque querian defender su tierra
+sin reconocer subjecion, mandó á todos los suyos que buscasen todos los
+más que pudiesen ser habidos; y con grand diligencia los buscaron y
+prendieron á todos, que pocos se pudieron dellos descabullir; y junto á
+una laguna, que allí estaba, en su presencia, mandó que los degollasen y
+echasen dentro; y tanta fué la sangre de los muchos que mataron, que el
+agua perdió su color, y no [se] via otra cosa que espesura de sangre.
+Hecha esta crueldad y gran maldad, mandó Guayna Capac parecer delante de
+sí á los hijos de los muertos, y mirándoles, dijo: _Campa mana, pucula
+tucuy huambracuna_[206]. Que quiere decir: "Vosotros no me hareis
+guerra, porque sois todos muchachos agora". Y desde entonces se les
+quedó por nombre hasta hoy á esta gente los _Guambracunas_[207], y
+fueron muy valientes; y á la laguna le quedó por nombre el que hoy
+tiene, que es _Yaguarcocha_, que quiere decir "lago de sangre". Y en los
+pueblos destos _Guambracunas_ se pusieron mitimaes y gobernadores como
+en las más partes.
+
+Y despues de se haber reformado el campo, el Inca pasó adelante hácia la
+parte del Sur, con gran reputacion por la victoria pasada, y anduvo
+descubriendo hasta el rio de Angasmayo, que fueron los límites de su
+imperio. Y supo de los naturales cómo adelante habia muchas gentes, y
+que todos andaban desnudos sin ninguna vergüenza, y que todos comian
+carne humana, todos en general, y hacian algunas fuerzas en la comarca
+de los Pastos; y mandó á los principales que le tributasen, y dijieron
+que no tenian que le dar, y por los componer, mandó que cada casa de la
+tierra fuese obligada á le dar tributo, cada tantas lunas, de un canuto
+de piojos algo grande. Al principio, riéronse del mandamiento; mas,
+despues, por muchos quellos tenian, no podian enchir tantos canutos.
+Criaron con el ganado que el Inca les mandó dejar, y tributaban de lo
+que se multiplicaba, y de la comida y raíces que hay en sus tierras. Y
+por algunas causas que para ello tuvo, Guayna Capac volvió al Quito, y
+mandó que en Caranqui estuviese templo del sol y guarnicion de gente con
+mitimaes y capitan general con su gobernador, para frontera de aquellas
+tierras y para guarda dellas.
+
+
+
+
+_CAP. LXVIII.--De cómo el rey Guayna Capac volvió á Quito, y de cómo
+supo de los españoles que andaban por la costa, y de su muerte._
+
+
+En este mesmo año andaba Francisco Pizarro con trece chripstianos por
+esta costa[208], y habia dellos ido al Quito aviso á Guayna Capac, á
+quien contaron el traje que traian, y la manera del navio, y cómo eran
+barbados y blancos y hablaban poco y no eran tan amigos de beber como
+ellos, y otras cosas de las que ellos pudieron saber. Y cudicioso de ver
+tal gente, dicen que mandó con brevedad le trujiesen uno de dos que
+decian haber quedado de aquellos hombres, porque los demás eran ya
+vueltos con su capitan á la Gorgona, donde habian dejado ciertos
+españoles con los indios é indias que tenian, como en su lugar
+contaremos[209]. Y dicen unos destos indios, que despues de idos, á
+estos dos, que los mataron, de que recebió mucho enojo Guayna Capac.
+Otros cuentan que soñó que los traian, y como supieron en el camino su
+muerte[210], los mataron. Sin esto, dicen otros que ellos se murieron.
+Lo que tenemos por más cierto es, que los mataron los indios dende á
+poco que ellos en su tierra quedaron[211].
+
+Pues, estando Guayna Capac en el Quito con grandes compañas de gentes
+que tenia, y los demás señores de su tierra, viéndose tan poderoso, pues
+mandaba desde el rio de Angasmayo al de Maule, que hay mas de mill y
+doscientas leguas, y estando tan crecido en riquezas, que afirman que
+habia hecho traer á Quito más de quinientas cargas de oro, y más de mill
+de plata, y mucha pedrería y ropa fina, siendo temido de todos los
+suyos, porque no se le osaban desmandar, cuando luego hacia justicia;
+cuentan que vino una gran pestilencia de viruelas tan contagiosa, que
+murieron mas de doscientas mill ánimas en todas las comarcas, porque fué
+general; y dándole á él el mal, no fué parte todo lo dicho para
+librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se
+sintió tocado de la enfermedad, mandó se hiciesen grandes sacrificios
+por su salud en toda la tierra, y por todas las guacas y templos del
+sol; mas yéndole agraviando, llamó á sus capitanes y parientes, y les
+habló algunas cosas, entre las cuales les dijo, á lo que algunos dellos
+dicen, que él sabia que la gente que habian visto en el navio, volveria
+con potencia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fábula, y
+si lo dijo, que fuese por boca del Demonio, como quien sabia que los
+españoles iban para procurar de volver á señorear. Dicen otros destos
+mismos, que conociendo la gran tierra que habia en los Quillacingas[212]
+y Popayaneses, y que era mucho mandarlo uno, y que dijo que desde Quito
+para aquellas partes fuese de Atahuallpa, su hijo, á quien queria mucho,
+porque habia andado con él siempre en la guerra; y que lo demás mandó
+que señorease y gobernase Guascar, único heredero del imperio. Otros
+indios dicen que no dividió el reino, ántes dicen que dijo á los que
+estaban presentes, que bien sabian cómo se habian holgado que fuese
+Señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chincha[213] Ocllo, su
+hermana, con quien todos los del Cuzco mostraban contento; y puesto que
+si él tenia otros hijos de grand valor, entre los cuales estaban Nanque
+Yupanqui, Tupac Inca, Guanca Auqui, Tupac Gualpa, Titu[214], Guaman
+Gualpa, Manco Inca, Guascar, Cusi Hualpa[215], Paullu Tupac[216]
+Yupanqui, Conono, Atahuallpa, quiso no dalles nada de lo mucho que
+dejaba, sino que todo lo heredase dél, como él lo heredó de su padre, y
+confiaba mucho guardaria su palabra, y que cumpliria lo que su corazon
+queria, aunque era muchacho; y que les rogó lo amasen y mirasen como era
+justo, y que hasta que tuviese edad perfeta y gobernase, fuese su ayo
+Colla Tupac[217], su tio. Y como esto hobo dicho, murió.
+
+Y luego que fué muerto Guayna Capac, fueron tan grandes los lloros, que
+ponian los alaridos que daban en las nubes, y hacian caer las aves
+aturdidas de lo muy alto hasta el suelo. Y por todas parte se divulgó la
+nueva, y no habia parte ninguna donde no se hiciese sentimiento notable.
+En Quito lo lloraron, á lo que dicen, diez dias arreo; y dende allí lo
+llevaron á los Cañares, donde le lloraron una luna entera; y fueron
+acompañando el cuerpo muchos señores principales hasta el Cuzco,
+saliendo por los caminos los hombres y mujeres llorando y dando
+aullidos. En el Cuzco se hicieron más lloros, y fueron hechos
+sacrificios en los templos, y aderezaron de le enterrar conforme á su
+costumbre, creyendo que su ánima estaba en el cielo. Mataron, para meter
+con él en su sepoltura y en otras, más de cuatro mill ánimas, entre
+mujeres y pajes y otros criados, tesoros, pedreria, y fina ropa. De
+creer es que seria suma grande la que pornian con él. No dicen en dónde
+ni cómo está enterrado, mas de que concuerdan que su sepoltura se hizo
+en el Cuzco. Algunos indios me dijeron á mí que lo enterraron en el rio
+de Angasmayo, sacándolo de su natural para hacer la sepoltura; mas no lo
+creo, y lo que dicen de que se enterró en el Cuzco, sí[218].
+
+De las cosas deste rey dicen tanto los indios, que no es nada lo que yo
+escribo ni cuento; y cierto, creo que dél y de sus padres y abuelos se
+dejan tantas cosas de escrebir, por no los alcanzar por entero, que
+fuera otro compendio mayor que el que se ha hecho.
+
+
+
+
+_CAP. LXIX.--Del linaje y condiciones de Guascar y de Atahuallpa._
+
+
+Estaba el imperio de los Incas tan pacífico cuando Guayna Capac murió,
+que no se halla que en tierra tan grande hobiese quien osase alzar la
+cabeza para mover guerra ni dejar de obedecer, así por el temor que
+tenian á Guayna Capac, como porque los mitimaes eran puestos de su mano,
+y estaba la fuerza en ellos. Y así como muerto Alexandre en Babilonia,
+muchos de sus criados y capitanes allegaron á colocarse por reyes y
+mandar grandes tierras, así, muerto Guayna Capac, como (_así_) luego
+hobo entre los dos hermanos hijos suyos guerras y diferencias; y tras
+ellas entraron los españoles. Muchos de estos mitimaes se quedaron por
+señores, porque siendo en las guerras y debates muertos los naturales,
+pudieron ellos granjear la gracia de los pueblos para que en su lugar
+los recibiesen de los pueblos (_así_).
+
+Bien tenía que decir en contar menudamente las condiciones destos tan
+poderosos Señores, mas no saldré de mi brevedad, por las causas tan
+justas que otras veces he dicho tener.--Guascar era hijo de Guayna
+Capac, y Atahuallpa tambien. Guascar de menos dias; Atahuallpa de más
+años. Guascar, hijo de la Coya, hermana de su padre, señora principal;
+Atahuallpa, hijo de una india Quilaco, llamada Tupac Palla[219]. El uno
+y el otro nacieron en el Cuzco, y no en Quito, como algunos han dicho y
+aun escripto para esto, sin lo haber entendido como ello es razon. Lo
+muestra, porque Guayna Capac estaba [estuvo?] en la conquista de Quito y
+por aquellas tierras aun nó doce años, y era Atahuallpa, cuando murió,
+[de] más de treinta años; y señora de Quito, para decir lo que ya
+cuentan que era su madre, no habia ninguna, porque los mesmos Incas eran
+reyes y señores del Quito;[220] y Guascar nació en el Cuzco, y
+Atahuallpa era de cuatro ó cinco años de más edad que no él. Y esto es
+lo cierto, y lo que yo creo.--Guascar era querido en el Cuzco, y en todo
+el reino, por los naturales, por ser el heredero de drecho; Atahuallpa
+era bien quisto de los capitanes viejos de su padre y de los soldados,
+porque anduvo en la guerra en su niñez, y porque él en vida le mostró
+tanto amor, que no le dejaba comer otra cosa que lo que él le daba de su
+plato. Guascar era clemente y piadoso; Atahuallpa, cruel y vengativo:
+entrambos eran liberales, y el Atahuallpa hombre de más ánimo y
+esfuerzo, y Guascar de más presuncion y valor. El uno pretendió ser
+único Señor y mandar sin tener igual: el otro se determinó de reinar, y
+por ello quebrantar las leyes que sobre ello á su usanza estaban
+establecidas por los Incas, que era que no podia ser rey sino hijo mayor
+del Señor y de su hermana, aunque otros de más edad hobiesen habido en
+otras mujeres y mancebas. Guascar deseoso [deseaba?] de tener consigo el
+ejército de su padre; Atahuallpa se congojó porque no estaba cerca del
+Cuzco, para en la mesma ciudad hacer el ayuno y salir con la borla para
+por todos ser recebido por rey.
+
+
+
+
+_CAP. LXX.--De cómo Guascar fué alzado por rey en el Cuzco, despues de
+muerto su padre._
+
+
+Como fuese muerto Guayna Capac y por él hechos los lloros y sentimiento
+dicho, aunque habia en el Cuzco más de cuarenta hijos suyos, ninguno
+intentó salir de la obediencia de Guascar, á quien sabian pertenecian el
+reino; y aunque se entendió lo que Guayna Capac mandó, que su tio
+gobernase, no faltó quien aconsejó á Guascar saliese con la borla en
+público y mandase por todo el reino como rey. Y como para las honras de
+Guayna Capac habian venido al Cuzco los más de los señores naturales de
+las provincias, pudo ser la fiesta de su coronacion grande y de presto
+entendida y sabida, y así lo determinó de hacer. Dejando el gobierno de
+la mesma ciudad á quien por su padre lo tenia, se entró á hacer el
+ayuno con la observancia que su costumbre requeria. Salió con la borla
+muy galano, y hiciéronse grandes fiestas, y pusiéronse en la plaza la
+maroma de oro con los bultos de los Incas, y conforme á la costumbre
+dellos, gastaron algunos dias en beber y en sus areytos; y acabados,
+fuéles nueva á todas las provincias y mandado del nuevo rey de lo que
+habian de hacer, enviando á Quito ciertos orejones, y que trujesen las
+mujeres de su padre y su servicio.
+
+Fué entendido por Atahuallpa cómo Guascar habia salido con la borla, y
+cómo queria que todos le diesen la obediencia; y no se habian partido de
+Quito ni de sus comarcas los capitanes generales de Guayna Capac, y
+habia entre todos pláticas secretas sobre que era bien procurar, por las
+vías á ellos posibles, quedarse con aquellas tierras de Quito sin ir al
+Cuzco al llamamiento de Guascar, pues era aquella tierra tan buena y á
+donde todos se hallaban tan bien como en el Cuzco. Algunos habia entre
+ellos que les pesaba, y decian que no era lícito dejar de reconocer el
+gran Inca, pues era Señor de todos. Mas Illa Tupac[221] no fué leal á
+Guascar, así como Guayna Capac se lo rogó y él se lo prometió, porque
+dicen que andaba en tratos y secretas pláticas con Atahuallpa, que entre
+los hijos de Guayna Capac mostró más ánimo y valor, causado por su
+atrevimiento y aparejo que halló, ó con lo que su padre mandó, si fué
+verdad, que gobernase lo de Quito y sus comarcas. Este habló á los
+capitanes Calicuchima[222] y Aclagualpa[223], Rumiñahui[224], el
+Quizquiz, Zopozopanqui[225] y otros muchos, sobre quisiesen favorecerle
+y ayudarle para que él fuese Inca de aquellas partes, como su hermano lo
+era del Cuzco; y ellos y el Illa Tupac[226], traidor á su señor natural
+Guascar, pues que habiendole dejado por gobernador hasta quél tuviese
+edad cumplida, le negó y se ofreció de favorescer á Atahuallpa, que ya
+por todo el real era tenido por Señor, y le fueron entregadas las
+mujeres de su padre, á quien él recibió como suyas, que era autoridad
+mucha entre estas gentes; y el servicio de su casa y lo demás que tenia,
+le fué dado para que por su mano le (_así_) fuese ordenado todo á su
+voluntad.
+
+Cuentan algunos, que algunos de los hijos de Guayna Capac, hermanos de
+Guascar y Atahuallpa, con otros orejones, se fueron huyendo al Cuzco y
+dieron dello aviso á Guascar; y así él como los orejones ancianos del
+Cuzco, sintieron lo que habia hecho Atahuallpa, reprobándolo por caso
+feo, y que habia ido contra sus dioses y contra el mandamiento y
+ordenanza de los reyes pasados. Decian que no habian de sufrir ni
+consentir que el bastardo tuviese nombre de Inca, ántes le habian de
+castigar por lo por él inventado, por el favor que tuvo de los capitanes
+y gente del ejército de su padre; y así, Guascar mandó que se
+apercibiesen en todas partes y se hiciesen armas, y los depósitos se
+proveyesen con las cosas necesarias, porque él habia de hacer guerra á
+los traidores, si juntos todos no le reconociesen por Señor. Y á los
+Cañares envió embajadores, esforzándoles en su amistad, y al mesmo
+Atahuallpa dicen que envió un orejon á que le amonestase que no
+intentase de llevar adelante su opinion, pues era tan mala, y á que
+hablase á Colla Tupac[227], su tio, para que le aconsejase se viniese
+para él. Y hechas estas cosas, nombró por su capitan general á uno de
+los principales del Cuzco, llamado Atoco[228].
+
+
+
+
+_CAP. LXXI.--De cómo se comenzaron las diferencias entre Guascar y
+Atahuallpa, y se dieron entre unos y otros grandes batallas._
+
+
+Entendido era por todo el reino del Pirú cómo Guascar era Inca, y como
+tal mandaba y tenia guarda y despachaba orejones á las cabeceras de las
+provincias á proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en
+tanto á los suyos, que fué, lo que reinó, querido en extremo dellos, y
+seria cuando comenzó á reinar, á lo que los indios dicen, de veinticinco
+años, poco más ó ménos. Y habiendo nombrado por su capitan general á
+Atoco, le mandó que tomando la gente que le pareciese de los lugares por
+donde pasase, mitimaes y naturales, fuese á Quito á castigar el alboroto
+que habia con lo que su hermano intentaba, y tubiese aquella tierra por
+él.
+
+Y estos indios cuentan las cosas de muchas maneras. Yo siempre sigo la
+mayor opinion, y la que dan los más viejos y avisados dellos, y que son
+señores; porque los indios comunes, en todo lo que saben, no se ha de
+tener, porque ellos lo afirmen, por verdad. Y así, unos dicen, que
+Atahuallpa, como hobo determinádose á no solamente no querer dar la
+obidiencia á su hermano, que ya era rey, mas aun pretendió haber el
+señorío para sí por la forma que pudiese, tenido, como ya tenia, de su
+parte á los capitanes y soldados de su padre, vino á los Cañares, á
+donde habló con los señores naturales y con los mitimaes, colorando, con
+razones que inventó, su deseo no era de hacer daño á su hermano por
+querer solamente el provecho para si, sino para tenellos á todos por
+amigos y hermanos y hacer otro Cuzco en el Quito, donde todos se
+holgasen; y pues él tenia tan buen corazon, que para cerciorarse que
+ellos le tenian para con él, diesen lugar que en Tomebamba fuesen hechos
+para él aposentos y tambos, para que, como Inca y Señor, pudiese holgar
+con sus mujeres en ellos, como hizo su padre y su abuelo; y que dijo
+otras palabras sobre esta materia que no fueron oidas tan alegremente
+como él pensó; porque el mensajero de Guascar era llegado y habia
+hablado á los Cañares y mitimaes cómo Guascar les pedia la fe de amigos,
+sin que quisiesen negar su fortuna, y que para ello imploraba el favor
+del sol y de sus dioses; que no consintiesen que los Cañares fuesen
+consentidores de tan mala hazaña como su hermano intentaba; y que
+lloraron con deseo de ver á Guascar, y alzando todos sus manos, que le
+guardarian lealtad prometieron.
+
+Y teniendo esta voluntad, Atahuallpa no pudo con ellos acabar nada;
+antes afirman que los Cañares con el capitan y mitimaes lo prendieron,
+con intento de lo presentar á Guascar; mas, poniéndolo en un aposento
+del tambo, se soltó y fué á Quito, donde hizo entender haberse vuelto
+culebra por voluntad de su Dios, para salir de poder de sus enemigos;
+por tanto, que todos se aparejasen para comenzar la guerra pública y al
+descubierto, porque así convenia. Otros indios afirman por muy cierto,
+que el capitan Atoco con su gente allegó á los Cañares, donde estaba
+Atahuallpa, y que él fué el que lo prendió, y se soltó como está dicho.
+Creo yo para mí, aunque podria ser otra cosa, que Atoco se halló en la
+prision de Atahuallpa, y muy sentido porque así se habia descabullido,
+sacando la más gente que pudo de los Cañares, se partió para Quito,
+enviando por todas partes á esforzar los gobernadores y mitimaes en la
+amistad de Guascar. Tiénese por averiguado, que Atahuallpa se soltó
+haciendo con una _coa_[229], y que es palanca, que una mujer Quella le
+dió, un agujero, estando los que estaban en el tambo calientes de lo que
+habian bebido, y pudo, dándose priesa, allegar al Quito, como está
+dicho, sin ser alcanzado de los enemigos, que mucho quisieran tornarlo
+haber á las manos.
+
+
+
+
+_CAP. LXXII.--De cómo Atahuallpa salió del Quito con su gente y
+capitanes, y de cómo dió batalla á Atoco en los pueblos de Ambato._
+
+
+Como las postas que estaban en los caminos reales fuesen tantas, no
+pasaba cosa en parte del reino que fuese oculta, ántes era pública por
+todo el lugar; y como se entendió Atahuallpa haberse escapado por tal
+ventura y estar en Quito allegando la gente, luego se conoció que la
+guerra seria cierta, y así, hobo division y parcialidades y novedades
+grandes y pensamientos enderezados á mal fin. Guascar, en lo de arriba,
+no tuvo quien no le obedeciese y desease que saliese del negocio con
+honra y autoridad. Atahuallpa tuvo de su parte los capitanes y gente del
+ejército, y muchos señores naturales y mitimaes de las provincias y
+tierras de aquella comarca; y cuentan que luego en Quito, con celeridad
+mandó salir la gente, jurando, como ellos juran, que en los Cañares
+habia de hacer castigo grande, por el afrenta que allí recibió. Y como
+supiese venir Atoco con su gente, que pasaria, á lo que dicen, de
+cuarenta guarangas, que eran millares de hombres, se dió priesa á se
+encontrar con él.
+
+Atoco venia marchando porque Atahuallpa no tuviese lugar de hacer
+llamamiento de gente en las provincias, y como supo que venia á punto
+de guerra, habló con los suyos, rogándoles que se acordasen de la honra
+del Inca Guascar, y que se diesen maña á castigar la desvergüenza con
+que Atahuallpa venia; y por justificar su causa, envióle, segun dicen,
+ciertos indios por mensajeros, amonestándole que se contentasen con lo
+que habia hecho y no diese lugar á que el reino se encendiese en guerra,
+y se conformase con el Inca Guascar, que seria lo más acertado. Y aunque
+eran principales orejones estos mensajeros, cuentan que se rió del dicho
+que Atoco le enviaba á decir, y que, haciendo grandes fieros y amenazas,
+los mandó matar, y prosiguió su camino en ricas andas que le llevaban á
+hombros de los principales y más privados suyos.
+
+Cuentan que encomendó la guerra á su capitan general Calicuchima y á
+otros dos capitanes, llamados el Quizquiz, y el otro Ucumari; y como
+Atoco no parase con la gente, pudieron encontrarse cerca del pueblo
+llamado Ambato, á donde, á la usanza del pueblo, comenzaron la batalla y
+la riñeron entre ellos bien; y habiendo tomado un collado Calicuchima,
+salió á tiempo convenible con cinco mill hombres holgados, y dando en
+los que estaban cansados, los apretaron tanto, que despues de muertos
+los más dellos, volvieron, los que no [lo] eran, las espaldas con gran
+espanto, y el alcance se siguió y fueron muchos los presos y el Atoco
+entre ellos. Lo cual, cuentan los que desto me informaron, que lo ataron
+á un palo, donde con gran crueldad ocultadamente lo mataron, y que del
+casco de su cabeza hizo un vaso Calicuchima, para beber, engastonado en
+oro. La opinion mayor y que debe ser más cierta, á mi juicio, de los que
+murieron en esta batalla de ambas partes, fueron quince ó diez y seis
+mill indios; y los que se prendieron, fueron los más dellos muertos sin
+piedad ninguna, por mandado de Atahuallpa.--Yo he pasado por este pueblo
+y he visto el lugar donde dicen questa batalla se dió; y, cierto, segun
+hay la osamenta, debieron aún de morir más gente de la que cuentan.
+
+Con esta victoria quedó Atahuallpa muy estimado, y fué la nueva
+divulgada por todo el reino, y llamáronle, los que seguian su opinion,
+Inca, y dijo que habia de tomar la borla en Tomebamba, aunque, no siendo
+en el Cuzco, teníase por cosa fabulosa y sin fuerza. De los heridos
+mandó curar; y mandaba como rey, y así era servido; y caminó para
+Tomebamba.
+
+
+
+
+_CAP. LXXIII.--De cómo Guascar envió de nuevo capitanes y gente contra
+su enemigo, y de cómo Atahuallpa llegó á Tomebamba, y la gran crueldad
+que allí usó, y lo que pasó entre él y los capitanes de Guascar._
+
+
+Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Ambato el capitan
+Atoco fué vencido y desbaratado, cuando, no solamente en el Cuzco se
+supo la nueva, mas en toda la tierra se extendió, y recibió Guascar
+grande espanto y temió más el negocio que hasta allí. Mas, sus
+consejeros le amonestaron que no desmamparase al Cuzco, sino que enviase
+de nuevo gentes y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los
+muertos, y en los templos y oráculos hicieron sacrificios conforme á lo
+que ellos usan; y envió á llamar Guascar muchos señores de los naturales
+del Collao, de los Canches, Cañas, Charcas, Carangas, y á los de
+Condesuyo, y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les
+habló lo que su hermano hacia y les pidió en todo le quisiesen ser
+buenos amigos y compañeros. Respondieron á su gusto los que se hallaron
+á la plática, porque guardaban mucho la religion y costumbre de no
+recebir por Inca sinó aquel que en el Cuzco tomase la borla, la cual
+habia dias Guascar tenia, y sabia el reino le venia derechamente. Y
+porque convenia con brevedad proveer en la guerra que tenia, nombró por
+capitan general á Guanca Auqui, hermano suyo, segun dicen algunos
+orejones, porque otros quieren decir ser hijo de Ilaquito. Con éste
+envió por capitanes otros principales de su nacion que habian por nombre
+Ahuapanti[230], Urco Guaranca é Inca Roca. Estos salieron del Cuzco con
+la gente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los
+naturales, y de los mitimaes, y por donde quiera que pasaba Guanca
+Auqui, sacaba la gente que quería con lo más que era necesario para la
+guerra; y caminó á mas andar en busca de Atahuallpa, que, como hobiese
+muerto y vencido á Atoco, como de suso es dicho, siguió su camino
+endrezado á Tomebamba, yendo con él sus capitanes y muchos principales
+que habian venido á ganalle la voluntad, viendo que iba vencedor. Los
+Cañares estaban temerosos de Atahuallpa, porque habian tenido en poco lo
+que les mandó y habian sido en la prision suya; recelaban no quisiese
+hacelles algun daño, porque lo conocian que era vengativo y muy
+sanguinario; y como llegase cerca de los aposentos principales, cuentan
+muchos indios á quien yo lo oí, que por amansar su ira, mandaron á un
+escuadron grande de niños y á otro de hombres de toda edad que saliesen
+hasta las ricas andas, donde venia con gran pompa, llevando en las manos
+ramos verdes y hojas de palma, y que le pidiesen la gracia y amistad
+suya para el pueblo, sin mirar injuria pasada; y que con tantos clamores
+se lo suplicaron y con tanta humildad, que bastara á quebrantar
+corazones de piedra. Mas, poca impresion hicieron en el cruel de
+Atahuallpa, porque dicen que mandó á sus capitanes y gente que matasen á
+todos aquellos que habian venido, lo cual fué hecho, no perdonando sino
+era algunos niños y á las mujeres sagradas del templo, que por honra del
+sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna.
+
+Y pasado esto, mandó matar algunos particulares en la provincia, y puso
+en ella capitan é mayordomo de su mano, y juntos los ricos de la
+comarca, tomó la borla y llamóse Inca en Tomebamba, aunque no tenia
+fuerza, como se ha dicho, por no ser en el Cuzco; mas, él tenia su
+drecho en las armas, lo cual tenia por buena ley. Tambien digo que he
+oido [á] algunos indios honrados, que Atahuallpa tomó la borla en
+Tomebamba ántes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco, y que
+Guascar lo supo y proveyó luego. Parésceme que lo que se ha escripto
+lleva más camino.
+
+Guanca Auqui dábase mucha priesa [á] andar, y quisiera llegar á los
+Cañares ántes que Atahuallpa pudiera hacer el daño que hizo. Y alguna de
+la gente que escapó de la batalla que se dió en Ambato, se habian
+juntado con él. Afirman todos que traeria más de ochenta mill hombres de
+guerra, y Atahuallpa llevaria pocos ménos de Tomebamba; á donde luego
+salió, afirmando que no habia de parar hasta el Cuzco. Mas, en la
+provincia de los Paltas, cerca de Caxabamba, se encontraron unos con
+otros, y despues de haber esforzado y hablado cada capitan á su gente,
+se dieron batalla; en la cual afirman que Atahuallpa no se halló, ántes
+se puso en un cerrillo á la ver; y siendo Dios dello servido, no
+embargante que en la gente de Guascar habia muchos orejones y capitanes
+que para ellos entendian bien la guerra, y que Guanca Auqui hizo el
+deber como leal y buen servidor á su rey, Atahuallpa quedó vencedor con
+muerte de muchos contrarios, tanto, que afirman que murieron entre unos
+y otros más de treinta y cinco mill hombres, y heridos quedaron muchos.
+
+Los enemigos siguieron el alcance, matando y cautivando y robando los
+reales; y Atahuallpa estaba tan alegre, que él decia que sus dioses
+peleaban por él. Y porque ya los españoles habian entrado en este reino
+habia algunos dias, y Atahuallpa lo supo, fué causa que él en persona no
+fuese al Cuzco.
+
+No daremos conclusion á estas guerras y batallas que se dieron entre
+estos indios, porque no fueron con órden, y por llevarla, se quedará
+hasta su lugar.
+
+Hasta aquí es lo que se me ha ofrecido escrebir de los Incas, lo cual
+hice todo por relacion que tomé en el Cuzco. Si acertare alguno á lo
+hacer más largo y cierto, el camino tiene abierto, como yo no lo tuve
+para hacer lo que no pude, aunque para lo hecho trabajé lo que Dios
+sabe; que vive y reina para siempre jamás. Que fué visto lo más de lo
+escripto por el doctor Brabo de Saravia, y el licenciado Hernando de
+Santillan, oidores de la Audiencia real de Los Reyes.
+
+
+FIN.
+
+ * * * * *
+
+
+
+
+NOTAS:
+
+[1] Véase su biografía en la HISTORIA DEL COLEGIO VIEJO DE SAN
+BARTOLOMÉ, MAYOR DE LA CÉLEBRE UNIVERSIDAD DE SALAMANCA.--2.ª
+edicion.--Primera parte, pág. 336.
+
+[2] LA CONQUISTA DEL PERÚ. Adic. á los lib. I y VI.
+
+[3] Primera parte de la Crónica del Perú, cap. C al principio.
+
+[4] El pasaje del prólogo á que aludo y la nota venian á decir, que la
+tercera parte de la crónica de Cieza, que se ocupa en la conquista de
+Nueva Castilla, y los libros primero y segundo de la cuarta, titulados
+_Guerra de Salinas_ y _Guerra de Chúpas_, aunque no los habia visto, me
+constaba de cierto que existian y dónde; que motivos de delicadeza me
+impedian ser en este punto más explícito; pero que el inteligente y
+activo bibliófilo que disponia de tan preciosos documentos contaba con
+medios de publicarlos como corresponde, y era de esperar que pronto se
+disfrutasen por los amantes de la historia patria.
+
+En efecto, la _Guerra de las Salinas_ apareció poco despues en el tomo
+LXVIII de la _Coleccion de documentos inéditos para la Historia de
+España_.
+
+[5] Vió la luz en 1844 en el tomo V de la _Coleccion de documentos
+inéditos para la Historia de España_.
+
+[6] Lo subrayado falta por equivocacion en el título de este capítulo en
+el texto.
+
+[7] _Primera parte de la Crónica del Perú_, especialmente en el cap.
+LXII.
+
+[8] _Con_ dice el original.
+
+[9] Cap. C.
+
+[10] Toca esta misma materia en el cap. CIII, de la citada _Primera
+parte_.
+
+[11] En el cap. LXXXIV dice que Ticiviracocha era el nombre que daban al
+Hacedor los Huancas, nacion del valle de Xauxa.
+
+[12] De estas estátuas habla en el cap. CV de la _Primera parte_ de su
+Crónica.
+
+[13] Escribe Cieza en el cap. XCVII de la _Primera parte de la Crónica
+del Perú_: "Y en el pueblo de Chaca (por Cacha) habia grandes aposentos
+hechos por Topainga Yupangue (Tupac Inca Yupanqui). Pasado un rio, está
+un pequeño cercado, dentro del cual se halló alguna cantidad de oro,
+porque dicen que á conmemoracion y remembranza de su dios Ticiviracocha,
+á quien llaman Hacedor, estaba hecho este templo y puesto en él un ídolo
+de piedra de la estatura de un hombre, con su vestimenta y una corona ó
+tiara en la cabeza; algunos dijeron que podia ser esta hechura á figura
+de un apóstol que llegó á esta tierra; de lo cual en la segunda parte
+trataré lo que desto sentí y pude entender y lo que dicen del fuego del
+cielo que abajó, el cual convirtió en ceniza muchas piedras."
+
+[14] "Yendo yo el año 1549 á los Charcas, á ver las provincias y
+ciudades que en aquella tierra hay..." (_Primera parte de la Crónica del
+Perú_, cap. CCV.)
+
+[15] Agustin de Zárate, bajo la fe de Rodrigo Lozano (_Historia del
+Perú_, lib. 2.º, cap. VII), y Garcilaso (_Com. re._, 2.ª parte, lib.
+1.º, cap. XXVIII) cuentan que los primeros castellanos que Francisco
+Pizarro envió al Cuzco fueron Hernando de Soto y Pedro del Barco,
+natural de Lobon; y Pedro Pizarro, testigo de vista, dice que los
+españoles mandados al Cuzco y primeros que entraron en esta ciudad,
+fueron sólo dos, Martin Bueno y Pedro Martin de Moguer. (_Relacion del
+descubrimiento y conquista de los reinos del Perú._) Don Juan de
+Santacruz Pachacuti, en su _Relacion de antigüedades del Perú_, escribe
+tambien que fueron dos; pero no Bueno y Martin de Moguer, sino Barco y
+Gandia (Pedro de). Yo creo que quien está en lo cierto es Pedro Pizarro.
+
+La partida de estos enviados al Cuzco fué de Cassamarca á 15 de febrero
+de 1533; permanecieron en la capital del imperio de los Incas una
+semana.
+
+[16] _Ynuocavan_, dice nuestro original.
+
+[17] _Enviando luego tesorero_, en n. orig.
+
+[18] En varios lugares del _Libro tercero de la Cuarta parte de la
+Crónica del Perú_, titulado _La guerra de Quito_.
+
+[19] A principios del año de 1550.
+
+[20] En los libros II y III de la _Cuarta parte de la Crónica del Perú_,
+titulados _Guerra de Chúpas_ y _Guerra de Quito_.
+
+[21] Miguel Cabello Balboa (_Miscelánea austral_, Tercera parte, cap. I)
+dice que salieron de Pacarec Tampu ó Tampu Toco cuatro hermanos y cuatro
+hermanas, llamados, los primeros, Manco Capac, Ayar Cacha, Ayar Auca y
+Ayar Uchi, y los segundos, Mama Guaca, Mama Cora, Mama Ocllo y Mama
+Arahua. El licenciado Fernando de Montesinos (_Memorias antiguas del
+Perú_, Lib. 2.º, cap. I) nombra á los ocho hermanos: Ayar Manco Tupac,
+Ayar Cachi Tupac, Ayar Sauca Tupac y Ayar Uchu Tupac, Mama Cora, Hipa
+Huacum, Mama Huacum y Pilco Huacum. Y Garcilaso (_Com. re._, Part. 1.ª,
+lib. 1.º, cap. XVIII) conviene tambien en que eran cuatro hermanos y
+cuatro hermanas: Manco Capac, Ayar Cachi, Ayar Uchu y Ayar Sauca, pero
+nombra solamente una de las hembras, Mama Ocllo, muger de Manco Capac.
+Juan de Betánzos (_Suma y narracion de los Incas_) nombra por el órden
+en que salieron de la cueva misteriosa las parejas siguientes: Ayarcache
+y Mamaguaco, Ayaroche y Cura, Ayarauca y Raguaocllo, Ayarmango (despues
+Mango Capac) y Mama Ocllo.
+
+Esta conformidad respecto del número y casi de los nombres de los
+fundadores del linaje imperial y la circunstancia de llamarse uno de los
+tres varones mencionados por Cieza Ayar Cachi Asauca (en el original
+_Ayar hache-arauca_), cual si se hubiesen refundido dos nombres en uno
+solo (_Ayar Cachi_ y _Ayar Sauca_), me inducen á sospechar ó que nuestro
+autor entendió mal á los intérpretes que le informaban en el Cuzco de
+estas cosas, ó que hay en el manuscrito escurialense grave error de
+copia; sin embargo de que esta segunda suposicion me parece ménos
+verosímil, atendiendo á que sólo se nombran tres hermanas y se calla la
+principal, Mama Ocllo. Además, cerca del fin de este capítulo, dice el
+mismo Cieza que eran _tres hermanos_.
+
+Hay un autor muy poco conocido, el mercedario Fray Martin de Morúa, que
+en su _Historia del orígen y genealogía de los Incas_, escrita por los
+años de 1590 y aún inédita, se expresa de muy diferente modo respecto á
+los nombres de aquellos hermanos y de sus primeros hechos relacionados
+con la fundacion del Cuzco.
+
+"El principio, dice, de los Incas no se puede saber cierto, por haber
+tantos años, más de que fabulosamente quieren decir, que de una cueva ó
+ventana, en cierto edificio en paraje del Cuzco que llaman Tambo Toco,
+por otro nombre Pacaric Tambo, que está cuatro leguas del Cuzco,
+salieron ocho hermanos ingas, aunque dicen otros que no más de seis; y
+la mejor opinion y la más verdadera que en esto hay, es de que fueron
+ocho, los cuatro varones, que se llamaban, el mayor Guanacauri, el
+segundo Cuzco Huanca, el tercero Mango Capac y el cuarto Tupa Ayar
+Cache; y las hermanas, la mayor Tupa Uaco, la segunda Mama Coya, la
+tercera Curi Ocllo y la cuarta Ipa Huaco. Y questos ocho hermanos juntos
+salieron de la dicha ventana á sus aventuras y á buscar tierra donde
+poder poblar, y ántes de llegar á esta dicha ciudad, pararon en un
+pueblo que se dice Apitay, que agora llaman Guanacauri; y questando la
+hermana tercera Curi Ocllo, como más entendida y sagaz, con parecer de
+los demás hermanos, dejándolos allí, salió á buscar tierra que fuese tal
+para poder poblar; y que llegando á los caseríos de esta ciudad del
+Cuzco, que entónces estaba poblada de indios Lares y Poques y Huallas,
+que era una gente baja y pobre, ántes de llegar á ella encontró un indio
+de los Poques y lo mató con cierta arma, llamada _raucana_, que llevaba
+secretamente, y le abrió y sacó los bofes, los cuales hinchó de viento y
+con ellos en la boca, toda ensangrentada, entró en el pueblo; y los
+indios, atemorizados de vella así, creyendo que comia gente,
+desampararon las casas y fueron huyendo. Y pareciendo buen asiento para
+poblar y que la gente era doméstica, volvió á donde estaban los hermanos
+y los trajo, excepto el hermano mayor, que quiso quedar allí en Apitay,
+donde murió, y en su nombre y memoria llaman á aquel asiento y cerro
+Guanacauri. Y luego en llegando, fueron recibidos sin resistencia, y
+nombraron, de conformidad, por principal del pueblo, al hermano segundo
+Cuzco Huanca, de cuya causa se nombró este asiento Cuzco, como cosa
+principal y cabeza del reino, que de ántes se llamaba Acamama. E muerto
+éste, que falleció en Curicancha, le sucedió el tercero hermano, llamado
+el gran Manco Capac."
+
+Esta historia ó leyenda se aproxima bastante á la verdad de lo que
+averiguó acerca del principio de los Incas y de su ciudad, el virey don
+Francisco de Toledo, segun documento que publicaremos, si nos queda
+espacio para ello.
+
+[22] Todas estas milagrosas hazañas y otras más, generalmente se
+atribuyen á Ayar Uchu y no á Ayar Cachi.
+
+[23] Así en el original, yo creo que debe decir: _que aquél_, ó _que él
+sólo sea el más alabado_.
+
+[24] Quizá _orejeras_.
+
+[25] _Coci_ ó _Çoçi_ en el original.
+
+[26] Ó Yavirá. En memoria de éste, pusieron los Incas conquistadores de
+Quito el mismo nombre á un cerro que tiene la ciudad al SO., llamado
+vulgarmente _Panecillo_, modificado, al parecer, artificialmente, y en
+cuya cima dicen que estaba el templo erigido al sol por los antiguos
+_Quitus_ ó _Caras_.
+
+[27] _Orejeras_ tal vez.
+
+[28] Esta palabra está borrada y enmendada de una manera casi
+ininteligible; pero se adivina que el principio de ella es _puru_,
+calabaza ó media calabaza, forma del bonete; y el final _chucco_,
+sombrero ó tocado.
+
+[29] _Por cierto ni ome_, dice en el original; pero habiéndome sido
+imposible interpretar el _ni ome_, me decido á suprimirlo, tanto más
+cuanto que no padece el sentido del texto.
+
+[30] Por nombre Mama Ocllo Huaco.
+
+[31] Antes le llama Inca Roca Inca, pero es conocido por esos dos
+nombres en las tradiciones ó memorias de los quipucamayoc ó analistas
+peruanos.
+
+[32] _Ca no vistas_ dice nuestro original.
+
+[33] Cap. XXXVIII, donde dice además, tres ó cuatro veces, que tenia ya
+compuesta esta _Segunda Parte de la Crónica_, consagrada á los Incas,
+sus hechos, gobierno, etc.
+
+[34] Por agosto de 1550.
+
+[35] _Triquis_, en nuestro original.
+
+[36] _Manto_, en n. orig.
+
+[37] Veinte años despues de escrito esto, el licenciado Polo de
+Ondegardo, daba con el escondrijo en que los indios ocultaron los dichos
+bultos, ó sea los cuerpos de los Incas y Coyas embalsamados y envueltos
+en ropas, para tributarles secretamente los homenajes y ceremonias de
+costumbre.
+
+[38] Propiamente _quippucamayoc_.
+
+[39] _Maycavilca_, en nuestro original, y _Maricabilca_ en el cap.
+LXXXIV de la _Primera Parte_.
+
+[40] En n. orig. _Guacoa_ (muy enmendado) _para que me_.
+
+[41] _Guayachire_, en nuestro original.
+
+[42] _Pavacaca_, en n. orig.
+
+[43] _Apurama_, en n. orig.
+
+[44] _Paltasçaxas Yayavacas_, en n. orig.
+
+[45] _Catlao_, en n. orig.
+
+[46] _Topo_ ó _Tupu_, es tambien medida en general y agraria,
+representando en este caso la porcion ó unidad de tierra que á cada
+vasallo mandaban repartir los incas. Dicha porcion era de sesenta pasos
+de largo por cincuenta de ancho; y como medida se conservó y admitió en
+algunas comarcas del Perú, hasta el siglo XVIII por lo ménos.
+
+[47] _Iba_, en n. orig.
+
+[48] Cap. XCII.
+
+[49] Cap. CXI, acompañado con un excelente dibujo grabado en madera, que
+quizá sea la primera representacion gráfica de estos animales que se ha
+publicado en Europa.
+
+[50] Escupiendo simplemente con fuerza la saliva. Aún hoy dia existe en
+Chile la preocupacion de que lo hacen por ser su saliva venenosa y
+ofender con ella al que los acosa ó molesta; y no faltan en Madrid
+personas que crean lo mismo de los que existen en el Parque del Retiro y
+yo traje de Santiago de Chile.
+
+[51] Esta cacería se llamaba _chaco_.
+
+[52] Es el _charqui_, que hoy se hace de llama, de huanacu y tambien de
+vaca.
+
+[53] Cap. XCII de la _Primera parte_.
+
+[54] _De suyo_, en n. orig.
+
+[55] Así en la copia del Escorial. Yo entiendo que debe decir: _esto
+trataré adelante un poco más largo_.
+
+[56] _Sin ella_, en n. orig.
+
+[57] _Cosa hecha_, en n. orig.
+
+[58] _Chumo_, en n. orig. Es la patata seca despues de helada.
+
+[59] _Quimia_, en n. orig. (_Chenopodium quinoa_).
+
+[60] Propiamente _Yanacunas_.
+
+[61] En nuestro original: _Bilcas_, _Xauxa_, _Bomboa_, _Caxamalca_,
+_Guanca_, _Bombacome_, _Bonba-Cata_, _Quraga_.
+
+[62] _Heran_, en n. orig.
+
+[63] _Encima_ en n. orig.
+
+[64] En n. orig.: _Ancha hatunapo yndichiri campa capalla apatuco pacha
+canba colla xulliy._ No se si habré acertado con la interpretacion.
+
+[65] El autor es Francisco López de Gomara, que en el capítulo de la
+citada historia, intitulado _La tasa que de los tributos hizo Gasca_,
+dice: "Tambien dejó muchos que llaman mitimaes y que son como esclavos,
+segun y de la manera que Guainacapa los tenia, y mandó á los demás ir á
+sus tierras; pero muchos dellos no quisieron sino estarse con sus amos,
+diciendo que se hallaban bien con ellos y aprendian, cristiandad con oir
+misa y sermones, y ganaban dineros con vender, comprar y servir." Por
+donde se ve que López de Gomara equivocó los mitimaes con los yanacunas,
+que no eran enteramente esclavos, sino criados perpétuos.
+
+Por lo demás, esta censura de Cieza prueba que retocaba y ampliaba esta
+Segunda parte de su Crónica despues del año de 1552, en que salió la
+primera edicion de la _Historia_ de Gomara.
+
+Y ya que el nombre del célebre autor de _Hispania victrix_ me sale al
+paso, y toda vez que son tan pocas las noticias que de su vida se
+tienen, daré aquí una, á mi juicio desconocida: que era vecino de
+Gomara, junto á Soria, y que habiendo muerto en su tierra (casi sin duda
+el mismo pueblo de cuyo nombre hizo su segundo apellido), se mandaron
+traer al Consejo de Indias los papeles que dejó tocantes á Historia, á
+16 de setiembre de 1572; fecha que no andaria muy léjos de la de su
+muerte, si es que habia de surtir efecto la ocupacion de sus papeles
+históricos.
+
+[66] Mucho despues de haberse escrito esto, todavía se diferenciaban las
+casas de mitimaes de las de los naturales de algunos pueblos de Quito,
+en la forma de sus techos y chimeneas.
+
+[67] _Sustancia_ en n. orig.
+
+[68] _Con la_ en n. orig.
+
+[69] _Ingas_, en nuestro original.
+
+[70] Especialmente los que vivian cerca de los grandes arenales.
+
+[71] _Chanchas_, en nuestro original. Y no interpreto Chancas, porque
+éstos usaban otro tocado muy diferente; mientras que las vendas son de
+los _Canchis_.
+
+[72] _Encima_, en n. orig.
+
+[73] En mi concepto, el original diria _cient mill_.
+
+[74] Llamábase _Samka huasi_ y _Samka cancha_.
+
+[75] _Puracaez_, en n. orig.
+
+[76] Pero hermano del hermano.
+
+[77] Hermana de la hermana.
+
+[78] Sobre este asunto véase tambien lo que dice el mismo Cieza en el
+Cap. LXIV de la _Prim. parte de su Crón._
+
+[79] _Reposados_ en n. orig.
+
+[80] Sospecho que no ha de ser esta la palabra del original, sino más
+bien _descuidadas_ ó _caidas_.
+
+[81] En otra parte los nombra, y fueron, segun él, Martin Bueno, Zárate
+Pedro de Moguer. Pedro Pizarro, testigo de vista, dice, sin embargo, que
+fueron sólo dos: Martin Bueno y Pedro Martin de Moguer.
+
+[82] El hospital de _Afuera_ ó de _San Juan Bautista_. Comenzóse á 9 de
+diciembre de 1541 y hasta 1624 no se dijo la primera misa en su capilla.
+Remitióse la actividad de la fábrica en 1545, por muerte de don Juan
+Tavera, y despues, en 1549, por haberse hecho jesuita el arquitecto que
+le ideó y dirigió, Bartolomé de Bustamante.
+
+En nuestro prólogo de _La Guerra de Quito_ (págs. CIX y CX) hemos
+demostrado que Cieza debió presentar la _Primera parte_ de su _Crónica_
+al príncipe, en Toledo, por los años de 1552.
+
+[83] En el ms. del Escorial:...algo _negritos cay eccelentísima_. Para
+que se vea por esta muestra qué cosa es la copia que interpretamos aquí,
+en algunos lugares, con tanto trabajo como incertidumbre.
+
+[84] _Maestra_, en n. orig.
+
+[85] _Kquepi_, significa hatillo ó maletilla de camino.
+
+[86] _Muchos templos_, en n. orig.
+
+[87] De su Crónica del Perú, _passim_.
+
+[88] _Todos los estatutos_, en n. orig.
+
+[89] Se fué por enero de 1550.
+
+[90] _Antinilayme_, en n. orig.
+
+[91] _Atrinlaisme_, en n. orig.
+
+[92] _Quina_, en n. orig.
+
+[93] _Acá_, en n. orig.
+
+[94] _Tenian_, en n. orig.
+
+[95] Más bien que bueno, venturoso, poderoso y rico.
+
+[96] Y tambien llamaban _Santiago_ al tiro y al arcabuz, por la voz de
+los españoles al dispararlos.
+
+[97] _Mugeres_, en n. orig.
+
+[98] _Orenacuzcos_ y _anacuzcos_, en n. orig.
+
+[99] _Chapos_, en n. orig.
+
+[100] La del sol la encontraron el año de 1572 los españoles en poder de
+Túpac Amarú en los Andes, al hacerse dueños de este inca y de su campo
+en la expedicion mandada por García de Loyola. (V. _Tres relaciones de
+antigüedades peruanas_, p. XIX y XX.)
+
+[101] _Ancharoca_, en n. orig.
+
+[102] _Anchiroca_, en n. orig.
+
+[103] _Quelloque Yapangue_, en n. orig.
+
+[104] _Çanono_, en n. orig.
+
+[105] _Cincheroca_, en n. orig.
+
+[106] _De Canono_, en n. orig.
+
+[107] Cap. XCII.
+
+[108] El nombre quíchua de mercado no es éste sino _Cattu_, de donde los
+españoles llamaron _Gato_ al mercado de indios de la plaza de Lima.
+
+[109] Paullu Tupac Yupanqui, hijo de Huaina Capac. Vivia en el Cuzco en
+las casas que fueron de su hermano Huascar, muy querido y considerado de
+españoles é indios. El licenciado Vaca de Castro consiguió que se
+bautizase con el nombre de Cristóbal. Murió en mayo de 1549.
+
+[110] _Su_, en n. orig.
+
+[111] _En el_, en n. orig.
+
+[112] _Allcay Villcas_, escribe Cabello Balboa; y _Alca Vieza_ y
+_Alca-yiza_, Juan de Betánzos (V. la anécdota de la pedrada que atribuye
+en otra forma, como Balboa, al dicho inca Mayta Capac); _Alcauizas_ ó
+_Alcahuizas_, en la informacion hecha por don Francisco de Toledo en el
+Cuzco el año de 1572, acerca de los primeros Señores de aquella ciudad.
+
+[113] _Ingaroqueynga_, en n. orig.
+
+[114] _Nicaycoga_, en n. orig.
+
+[115] _Cimiento_, en n. orig.
+
+[116] Así en la copia del Escorial, pero no me satisface el sentido.
+
+[117] V. el cap. XC de la _Prim. parte de la Crónica del Perú_.
+
+[118] _Sachoclococha_, en n. orig.
+
+[119] Así, aunque ántes dijo que Inca Yupanqui no dejó hijo ninguno. En
+esto, como en otras muchas cosas, Cieza se separa de todos los analistas
+inqueños.
+
+[120] _Rondo-caya_, en n. orig.
+
+[121] _Cale_, en n. orig.
+
+[122] _De donde ogalgaban_, en n. orig.
+
+[123] _Calua_, en n. orig.
+
+[124] _Subcesion_, en n. orig.
+
+[125] Así, por Caqui ó Xaqui; pero falta _Xahuana_, como puede verse más
+adelante en el capítulo que trata de los tiranos del Collao, _Cari y
+Zapana_.
+
+[126] _Cutomarca_, en n. orig.
+
+[127] Y lo es en efecto.
+
+[128] _Chinchipari_, en n. orig.
+
+[129] _El Collero_, en n. orig.
+
+[130] _Hatrin_, en n. orig.
+
+[131] _Tiraca_, en n. orig.
+
+[132] _Candi_, en n. orig.
+
+[133] V. Cap. C de la _Primera parte de la Crónica del Perú_.
+
+[134] _Ilabaxula é Itapumata_, en n. orig.
+
+[135] En la bahía de Cartagena de Indias.
+
+[136] Collaos, en n. orig.
+
+[137] _Chancas_, en n. orig.
+
+[138] _Cucacache_, en n. orig.
+
+[139] _Curucachi_, en n. orig.
+
+[140] Palabra casi ilegible en el ms. del Escorial, por estar enmendada
+dos ó tres veces. Puede decir _chicha_, _azúa_, _akha_, _huiñapu_, ó
+_sora_.
+
+[141] _Paucorcollao_, en n. orig.
+
+[142] _Huarancca_ es mil.
+
+[143] Es muy extraña esta distraccion de Cieza; pues el nombre de
+_Andabailes_, que él nos quiere dar por el propio y con más pureza
+pronunciado de la provincia peruana, es justamente el más distante de la
+pronunciacion indígena, _Antahuaylla_; mientras que el españolizado,
+_Andaguaylas_, suena casi como éste.
+
+[144] En n. orig., _salió hasta Guarancay_.
+
+[145] _Corumba_, en n. orig.
+
+[146] _Corumba_, en n. orig.
+
+[147] _Cocha Capa_, en n. orig.
+
+[148] _Ambacay_, en n. orig.
+
+[149] Hasta guaraca, en n. orig.
+
+[150] _Vilcayongas_, en n. orig.
+
+[151] _Vinieron_, en n. orig.
+
+[152] Este período parece que está fuera de su lugar y que vendria mejor
+seis renglones ántes, á seguida de _hobieron mucho espanto y andaba gran
+ruido_.
+
+[153] _Curaguaxe_, en n. orig.
+
+[154] _Topa Vasco_, en n. orig.
+
+[155] _Curacamba_, en n. orig.
+
+[156] _Chucanes_, en n. orig.
+
+[157] _Poniatambo_, en n. orig.
+
+[158] Quiza _de que lo_.
+
+[159] _Tipabasco_, en n. orig.
+
+[160] _Yayos_, en n. orig.
+
+[161] _Yayos_, en n. orig.
+
+[162] _Tratar_, en n. orig.
+
+[163] _Copa Yupangui_, en n. orig.
+
+[164] En n. orig., _Guamanga, á Camgaron, Parcospico y Ácos_.
+
+[165] _Chancas_, en n. orig.
+
+[166] La de _Bombon_ (_Pumpu_) ó _Chinchaicocha_.
+
+[167] _Uho_, en n. orig. Asiento bajo á modo de banquillo ó taburete;
+pero los Incas no le llamaban así, sino _tiyana_.
+
+[168] _Caxanca_, en n. orig.
+
+[169] Cap. XCII.
+
+[170] Fibra del _Agave tuberosa_ ó pita peruana.
+
+[171] El que puso al Cuzco Manco Inca el año de 1536.
+
+[172] Dudo que este apellido esté bien escrito; mucho será que no sea la
+Rea y no Playa.
+
+[173] Varias versiones hay del cuento ó tradicion indígena relativa á
+este monolito, llamado la _piedra cansada_ [_saicum_, _saicusca_] y
+tambien _Calla cunchu_; pero la más curiosa y ménos conocida es la que
+trae el P. Morúa en su _Hist. de los Incas MS_. Dice que un inca de
+sangre real, por nombre Urco ó Úrcon, gran ingeniero y arquitecto, fué
+el que dirigió la conduccion de la piedra cansada, y que al llegar al
+sitio donde se cansó, le mataron los indios que la arrastraban. Este
+Úrcon trazó y asentó la fortaleza del Cuzco, y además concibió la idea,
+y la puso por obra, de trasportar de Quito la mejor tierra de patatas
+para surtir de este tubérculo la mesa del emperador, con la cual tierra
+hizo el cerro llamado _Allpa Suntu_, que está al Oriente de dicha
+fortaleza.
+
+[174] De este no ménos generoso que apasionado arranque de indignacion
+tienen la culpa, no los españoles, sino la falta, muy natural, de
+conocimientos arqueológicos en Cieza y su excesiva credulidad en los
+relatos de las orejones y descendientes de los Incas, para los cuales
+todo lo bueno y grande que encontramos allí era obra exclusiva de estos
+soberanos. Hoy ya se sabe y se tiene por cosa averiguada que las
+ciclópeas y antiquísimas fábricas del Cuzco se erigieron por gentes muy
+anteriores á Inca Yupanqui áun á Manco Capac, si por ventura éste
+apareció por aquella comarca á principios del siglo XI; y no se ignora
+que los mismos Incas destruian unas veces y otras dejaban sin concluir
+edificios y monumentos de sus enemigos. No todas las ruinas del Perú
+deben cargar sobre nuestra conciencia. Además, es de saber que el virey
+don Francisco de Toledo y otros, léjos de contribuir á la destruccion de
+la fortaleza del Cuzco, trataron de conservarla y se opusieron en más de
+un caso á que la utilidad de particulares y de corporaciones coadyuvase
+á los estragos del tiempo, como sucedió el año de 1577 con los jesuitas
+del Cuzco, que pidieron que para su monasterio y casa se les dejase
+sacar la piedra que hubieran menester de la fortaleza del Inca.
+
+[175] En n. orig., _en hablar_. Dudo, no obstante, en haber acertado con
+la interpretacion. El que quiera enterarse con minuciosidad de lo que
+hallaron los conquistadores en los sótanos de la fortaleza, consulte la
+_Relacion de la conquista del Perú_ de Pedro Pizarro.
+
+[176] La de Huarco ya la mandó conservar y guarnecer pocos años despues
+el virey don Andrés Hurtado de Mendoza, marqués de Cañete.
+
+[177] _Coxacopa_, en n. orig.
+
+[178] Esta campaña sangrienta y cruel de Inca Yupanqui, la cuenta Cieza
+en el cap. XCVIII de la _Primera parte_.
+
+[179] El _Nanca_.
+
+[180] _Horaro_ en n. orig.
+
+[181] _Vinieron con un viejo_, en n. orig.
+
+[182] _Recogidos_, en n. orig.
+
+[183] La violenta trasposicion que dificulta la lectura de este pasaje,
+acaso no sea culpa del copista, sino más bien una prueba de que Cieza no
+acabó de limar su tratado de los Incas. Léase: _y fuéranlo más, si el
+Inca diera lugar á que el alcance se siguiera más esforzado_, ó con más
+esfuerzo.
+
+[184] En el cap. CII de la _Primera parte_, dice: "Yo estuve un dia en
+este lugar [Pucara] mirándolo todo."
+
+[185] Cap. XLIV.
+
+[186] _Tiacambe y Cayacombe, los Purares_, en n. orig.
+
+[187] _Panunquilla_, en n. orig.
+
+[188] _Haciendo_, en n. orig.
+
+[189] Cap. LXXIII; en donde se ocupa de esta guerra del Huarco, y dice,
+además, que la trata en la segunda parte de su Crónica.
+
+[190] Probablemente _respeto_.
+
+[191] _Prender_, en n. orig.
+
+[192] _De gran_, en n. orig.
+
+[193] _Lucas_, en n. orig.
+
+[194] _Chuaguabo_, en n. orig.
+
+[195] _Tuquimo_ en n. orig.
+
+[196] ¿No diria en el original _y fuera más de hombres creida_?
+
+[197] _Guacarapora_ lo llama en la _Primera parte_, cap. LXXXIV.
+
+[198] _Carcas_, _Yaboca_ y _Naucabamba_ en n. orig.
+
+[199] _Abreviando_, en n. orig.
+
+[200] _Pampanillas_, _taparrabos_ ó _tapavergüenzas_.
+
+[201] Es decir: _que nació allí ó haber nacido allí_.
+
+[202] Así en el MS. del Escorial. Quizá sobre _fué él_.
+
+[203] Por donde hoy está asentada la ciudad de Guayaquil, cuyo asiento
+conservaba aún en el siglo XVII el nombre de _Paso de Huaina Capac_.
+
+[204] _Guamabaconas_, en n. orig.
+
+[205] _Cayanla, Coches, Quiya, Pipo_, en n. orig.
+
+[206] En n. orig. _Cambamana pucula tucuy guamaracona_. No adivino lo
+que debió escribir el copiante en vez de _pucula_; sino es que esté por
+_puccuna_, que venga de _puccuni_, medrar, madurar, hacerse grande; en
+cuyo caso Cieza traduce mal, y lo que Guayna Capac quiso decir, es:
+"Vosotros, ó vuestra nacion, ya no es grande (ó fuerte ó viril), todos
+sois muchachos."
+
+[207] _Guamaracones_ en n. orig.
+
+[208] El de 1526. Los trece, llamados de la fama, cuyos nombres todavia
+no he visto escritos con propiedad en ninguno de los historiadores de
+Indias antiguos y modernos, eran: Bartolomé Ruiz, el piloto, Cristóbal
+de Peralta, Pedro de Candia, Domingo de Soraluce, Nicolás de Ribera,
+Francisco de Cuéllar, Alonso de Molina, Pedro Alcon, García de Jaren,
+Anton de Carrion, Alonso Briceño, Martin de Paz y Juan de la Torre.
+
+[209] En la _Tercera parte_ de su Crónica del Perú, aún inédita.
+
+[210] De _Huayna Capac_.
+
+[211] Sobre estos sucesos léase á Herrera (Déc. III, lib. X, cap. III á
+VI; y Déc. IV, lib. II, cap. VII y VIII), que es leer al mismo Cieza,
+pues de él _tomó_ todo lo que allí dice.
+
+[212] _Quilcangas_, en n. orig.
+
+[213] Debe de ser _Chimpu_ y todo el nombre Ciui Chimpu Runtu, segunda
+mujer legítima de Huaina Capac. Sin embargo, segun el parecer de la
+mayoría de los autores, el nombre de la madre de Huascar ó Inti Tupac
+Cusi Huallpa, es Rahua Ocllo.
+
+[214] _Topagual, Patito_; en n. orig.
+
+[215] _Cuxequepa_, en n. orig.
+
+[216] _Paulotilca_, en n. orig.
+
+[217] O Cayu Tupac? Cabello Balboa le llama tambien _Colla Tupa_.
+
+[218] Y creia bien. Por el año de 1571 averiguó el virey don Francisco
+de Toledo, mediante informacion, que Huayna Capac fué enterrado en la
+capital de su imperio en donde Polo de Ondegardo halló su momia con
+otros muchos de la estirpe inqueña. (V. _Tres relaciones de antigüedades
+peruanas._--Carta dedicatoria.)
+
+[219] _Topapalla_, en n. orig. Segun otros autores _Tocto Ocllo Cuca_.
+
+[220] Alude á López de Gomara y en especial al capítulo de su _Historia_
+titulado _Linaje de Atabaliba_. El P. Velasco, que en su _Historia de
+Quito_ siguió y amplificó la opinion de Gomara, dice que la reina de
+Quito se llamaba _Scyri Paccha_.
+
+[221] Antes le llama _Colla Tupac_. Yo sospecho que es el misma Cayu
+Tupac de quien Cieza se informaba en el Cuzco sobre el asunto de este
+tratado.
+
+[222] _Calicuchema_, en n. orig.
+
+[223] Es la primera vez que veo escrito este nombre. ¿Será
+_Acllahuallpa_?
+
+[224] _Uriminavi_, en n. orig.
+
+[225] _Sepocopagua_, en n. orig.
+
+[226] Ahora le nombra _Allitopa_. [_Alli Tupac._]
+
+[227] _Collapopa_ le llama ahora.
+
+[228] _Atoc_ en otros autores.
+
+[229] No acierto con la ortografía de esta palabra.
+
+[230] Así interpreto, no sé si acertadamente, el _Abante_ de n. orig.
+
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Segunda parte de la crónica del Perú,
+que trata del señorio de los Incas Yupanquis y de sus grandes hechos y gobernacion, by Pedro de Cieza de León
+
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+and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic
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+The Project Gutenberg EBook of Segunda parte de la crónica del Perú, que
+trata del señorio de los Incas Yupanquis y de sus grandes hechos y gobernacion, by Pedro de Cieza de León
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+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
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+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
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+Title: Segunda parte de la crónica del Perú, que trata del señorio de los Incas Yupanquis y de sus grandes hechos y gobernacion
+
+Author: Pedro de Cieza de León
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+Release Date: April 30, 2008 [EBook #25255]
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+Language: Spanish
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+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA CRÓNICA DEL PERÚ ***
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+Produced by Julia Miller, Chuck Greif and the Online
+Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
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+<table summary="note" border="0" cellpadding="10" style="background-color: #C0C0C0;">
+ <tr>
+ <td valign="top">
+ Nota del transcriptor: la ortograf&iacute;a del original est&aacute; conservada; no ha
+sido corregida ni actualizada.</td>
+ </tr>
+</table>
+
+<hr />
+<h3>DEL SE&Ntilde;OR&Iacute;O DE LOS INCAS.</h3>
+
+<p class="c"><i>ES PROPIEDAD.</i></p>
+
+<p class="c"><i>Tomo V de la Biblioteca Hispano-Ultramarina.</i></p>
+
+<hr />
+
+<h3><i>BIBLIOTECA HISPANO-ULTRAMARINA.</i></h3>
+
+<p class="c"><img src="images/001.png" alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<h2>SEGUNDA PARTE</h2>
+
+<p class="c">DE LA</p>
+
+<h1>CR&Oacute;NICA DEL PER&Uacute;,</h1>
+
+<p class="c">QUE TRATA DEL SE&Ntilde;OR&Iacute;O<br />
+DE LOS INCAS YUPANQUIS Y DE SUS GRANDES HECHOS<br />
+Y GOBERNACION,</p>
+
+<p class="c">ESCRITA POR</p>
+
+<h3>PEDRO DE CIEZA DE LEON.</h3>
+
+
+<p class="c">LA PUBLICA</p>
+
+<h3><i>M&Aacute;RCOS JIM&Eacute;NEZ DE LA ESPADA.</i></h3>
+
+<p class="c top15"><img src="images/002.png" alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<h3 class="top15"><i>MADRID.</i></h3>
+
+<p class="c">IMPRENTA DE MANUEL GIN&Eacute;S HERNANDEZ,<br />
+<i>Libertad, 16 duplicado, bajo.</i><br />
+1880.<br />
+</p>
+
+<table summary="toc" cellpadding="10" cellspacing="0">
+<tr><td align="center"><a href="#INDICE"><b>&Iacute;NDICE</b></a></td></tr>
+<tr><td align="center"><a href="#FOOTNOTES"><b>NOTAS</b></a></td></tr></table>
+
+<p>Al dar &aacute; luz en el tomo segundo de la <span class="smcap">Biblioteca Hispano-Ultramarina</span> el
+<span class="smcap">Tercero libro de las guerras civiles del Per&uacute;</span>, <i>el cual se llama</i> <span class="smcap">La
+Guerra de Quito</span>, <i>hecho por Pedro de Cieza de Leon</i>, uno de los que
+componen la <i>Cuarta parte</i> de su gran <span class="smcap">Cr&oacute;nica del Per&uacute;</span>, expuse en largo
+pr&oacute;logo cuanto sabia de este insigne historiador y se me alcanzaba de
+sus obras; pero adem&aacute;s, dediqu&eacute; por completo el ap&eacute;ndice 6.&ordm; de mi
+edicion &aacute; la <i>Segunda parte</i> de aqu&eacute;lla, que hoy publico con el t&iacute;tulo
+que Cieza anunciaba en el Proemio de la <i>Primera</i>, al declarar que en la
+<i>Segunda</i> trataria "Del se&ntilde;or&iacute;o de los ingas yupangues, reyes antiguos
+que fueron del Per&uacute;, y de sus grandes hechos y gobernacion; qu&eacute; n&uacute;mero
+dellos hubo, y los nombres que tuvieron; los templos tan soberbios y
+suntuosos que edificaron; caminos de extra&ntilde;a grandeza que hicieron y
+otras cosas grandes que en este reino se hallan. Tambien en este libro
+se da relacion de lo que cuentan estos indios del Diluvio y de c&oacute;mo los
+ingas engrandecen su or&iacute;gen." Remitir simplemente &aacute; mis lectores al
+indicado ap&eacute;ndice, seria poco m&eacute;nos que obligar al que no lo tuviera &aacute;
+que se procurase el tomo segundo de nuestra <span class="smcap">Biblioteca</span>, y como uno de
+los prop&oacute;sitos de los que la publicamos es que las obras de su
+repertorio puedan adquirirse y leerse separadamente, aunque me exponga &aacute;
+repetir textos ya en ella insertos, voy &aacute; copiar &aacute; la letra lo que all&iacute;
+decia y puede servir ahora de preliminares con a&ntilde;adir tan solamente dos
+rectificaciones indispensables.</p>
+
+<p>"Hace ya algunos a&ntilde;os, habi&eacute;ndome llamado la atencion la especie
+divulgada por Prescott en su <i>Conquista del Per&uacute;</i>, de que el Ilmo. Sr.
+Don Juan de Sarmiento, Presidente del Consejo de las Indias,&mdash;el cual
+jam&aacute;s estuvo en ellas, y presidi&oacute; este cuerpo, si acaso, veinte
+meses<a name="FNanchor_1_1" id="FNanchor_1_1"></a><a href="#Footnote_1_1" class="fnanchor">[1]</a>,&mdash;hubiese escrito la exacta y minuciosa <i>Relacion de la
+sucesion y gobierno de los incas, se&ntilde;ores naturales que fueron del Per&uacute;,
+etc.</i>, en este reino y recorriendo sus provincias con aquel car&aacute;cter,
+trat&eacute; de consultar una copia de ese documento conservada en la
+Biblioteca de la Academia de la Historia, y ya en el t&iacute;tulo v&iacute; que dicha
+Relacion se habia compuesto no <i>por</i> sino <i>para</i> aquel distinguido
+personaje. Y procurando averiguar por su lectura el nombre del verdadero
+autor, por cierto que no tard&eacute; en descubrirlo en multitud de referencias
+y alusiones que en ella se hacen &aacute; la Primera parte de la Cr&oacute;nica del
+Per&uacute; de Pedro de Cieza de Leon, tan claras, que parece imposible que
+aquel historiador no cayese en la cuenta. Pero no solamente no cay&oacute;,
+sino que hubo de emitir acerca de Sarmiento y el Tratado de los Incas, y
+de Cieza y su Cr&oacute;nica tales juicios, que por ellos resultan dos
+personalidades perfectamente definidas y dos autores completamente
+diversos<a name="FNanchor_2_2" id="FNanchor_2_2"></a><a href="#Footnote_2_2" class="fnanchor">[2]</a>. No es ahora del caso citar uno por uno los pasajes donde se
+hallan dichas alusiones; basta el siguiente, que hace in&uacute;tiles todos los
+dem&aacute;s. En el cap&iacute;tulo "que trata la riqueza del templo de Curicancha y
+de la veneracion que los incas le tenian" se dice textualmente: ".... y
+&aacute; una obra que v&iacute; en Toledo cuando fu&iacute; &aacute; presentar la Primera parte de
+mi cor&oacute;nica al pr&iacute;ncipe don Felipe;" lo cual es poco m&eacute;nos que la firma
+del autor, porque s&oacute;lo hay una Primera parte de cr&oacute;nica relativa &aacute;
+Indias dedicada &aacute; ese pr&iacute;ncipe, la de Cieza; y en acudiendo &aacute; ella con
+la gu&iacute;a de ese indicio, se encuentran tantas referencias &aacute; la Relacion
+de los Incas, como en esta &aacute; la Primera parte de la cr&oacute;nica.</p>
+
+<p>"Falt&aacute;banme, por el tiempo en que tuve la f&aacute;cil fortuna de descubrir en
+la obra dedicada &aacute; Sarmiento la Segunda parte de la cr&oacute;nica del Per&uacute; del
+desgraciado Cieza de Leon, medios de darla &aacute; la estampa. Qued&oacute; el asunto
+en tal estado. Y m&aacute;s tarde, &aacute; poco de circular el prospecto de la
+<span class="smcap">Biblioteca Hispano-Ultramarina</span>, supe por el se&ntilde;or don Pascual de
+Gayangos que un distinguido peruano, el se&ntilde;or la Rosa, se ocupaba en
+publicarla, restituy&eacute;ndola en su verdadero t&iacute;tulo y &aacute; quien le
+pertenece. A estas horas lleva ya m&aacute;s de un a&ntilde;o de impresa, y h&eacute; aqu&iacute; el
+motivo de que no aparezca &aacute;ntes de la <i>Guerra de Quito</i>, conforme &aacute; lo
+que en dicho prospecto se anunciaba. Mas, como el se&ntilde;or la Rosa destina
+la edicion, si mis informes son exactos, &uacute;nica y exclusivamente &aacute; su
+patria, creo que no holgar&aacute;n en esta nota las noticias del manuscrito,
+primero atribuido &aacute; don Juan de Sarmiento, despues an&oacute;nimo y &uacute;ltimamente
+&aacute; quien le corresponde.</p>
+
+<p>"Gu&aacute;rdase en la Biblioteca del Escorial, c&oacute;dice L j 5, donde ocupa desde
+el f&oacute;lio 1.&ordm;, que es la cubierta y portada de la Relacion, hasta el 130
+inclusive. Es una copia, detestable por todo extremo, de mediados &oacute;
+fines del siglo XVI; de dos &oacute; tres letras grandes y claras; bien
+conservada; f&aacute;ltale la primera hoja, por lo cual el manuscrito comienza
+en el segundo de sus f&oacute;lios&mdash;que est&aacute;n paginados al mismo tiempo que la
+copia se hizo,&mdash;y con estas palabras: ".... <i>dellos mas de lo que yo
+cuento va &aacute; un lugar deleitoso</i>, etc." Los cap&iacute;tulos carecen de
+numeracion, y no es f&aacute;cil restablecerla, porque si bien la falta de s&oacute;lo
+un f&oacute;lio induce &aacute; suponer que la del manuscrito afecta nada m&aacute;s que &aacute;
+una parte del primero de sus cap&iacute;tulos, hay que tener presente que Cieza
+de Leon, la &uacute;nica vez que cita en la Primera parte de su Cr&oacute;nica
+cap&iacute;tulo determinado de la Segunda, dice: "Muchos de estos indios
+cuentan que oyeron &aacute; sus antiguos que hubo en los tiempos pasados un
+diluvio grande y de la manera que yo lo escribo en el tercero cap&iacute;tulo
+de la Segunda parte<a name="FNanchor_3_3" id="FNanchor_3_3"></a><a href="#Footnote_3_3" class="fnanchor">[3]</a>." Y de tal acontecimiento no se habla poco ni
+mucho en ninguno de los que comprende el manuscrito del Escorial.</p>
+
+<p>"En la cubierta y primer f&oacute;lio del c&oacute;dice, encima del t&iacute;tulo, se lee, de
+letra m&aacute;s moderna: "De las relaciones del tiempo de la visita;" lo cual,
+en mi entender, explica el error de haber tenido por an&oacute;nimo este
+escrito de Cieza. El que puso esa nota lo encontrar&iacute;a&mdash;acaso falto ya
+del primer f&oacute;lio &oacute; sin nombre de autor&mdash;al lado de la copia de la <i>Suma
+y narracion de los incas de Juan de Bet&aacute;nzos</i>, encuadernada en el mismo
+c&oacute;dice L j 5, y de las mismas letras que la <i>Relacion de la sucesion y
+gobierno de los incas</i>,&mdash;y con la informacion &oacute; relacion de Hernando
+Santillan acerca de las leyes y gobierno de esos soberanos, y quiz&aacute; con
+las de Polo de Ondegardo y Bravo de Sarabia, hechas en tiempo de los
+vireyes don Antonio de Mendoza, conde de Nieva y marqu&eacute;s de Ca&ntilde;ete, &aacute;
+consecuencia de varias c&eacute;dulas reales ordenando visitar los
+repartimientos y encomiendas del Per&uacute; y averiguar si los indios
+tributaban m&aacute;s &oacute; m&eacute;nos que en tiempo de sus se&ntilde;ores naturales; y viendo
+que trataba la misma materia que los otros, le atribuy&oacute; la misma
+procedencia; refiri&eacute;ndose probablemente en aquella visita &aacute; la famosa
+que giraron en 1559 &oacute; 60, gobernando el conde de Nieva, el licenciado
+Briviesca de Mu&ntilde;atones y Diego de V&aacute;rgas Carvajal.</p>
+
+<p>"Este documento an&oacute;nimo y mal titulado de la Biblioteca del Escorial, es
+lo &uacute;nico contempor&aacute;neo &oacute; casi contempor&aacute;neo que se conserva de la
+Segunda parte de la Cr&oacute;nica del Per&uacute; de Pedro de Cieza de Leon.
+Traslados suyos son el que ha publicado el se&ntilde;or la Rosa, el que se
+guarda en la Academia de la Historia, hecho con bastante negligencia, y
+el que existia en la rica coleccion del lord Kingsborough, del cual &aacute; su
+vez procede el que envi&oacute; Mr. Rich &aacute; Mr. Prescott con el <i>por</i> en lugar
+de <i>para Don Juan de Sarmiento</i>. Creo que el manuscrito de dicha parte,
+propiedad de la persona &aacute; que me refiero en la nota de la p&aacute;gina XXI de
+mi pr&oacute;logo, tampoco es original.<a name="FNanchor_4_4" id="FNanchor_4_4"></a><a href="#Footnote_4_4" class="fnanchor">[4]</a></p>
+
+<p>"Herrera tom&oacute; tambien directamente de la copia escurialense, unas veces
+&aacute; la letra, otras en extracto, ordenando &aacute; su modo los asuntos,
+intercalando algunos trozos del libro sexto de la Historia natural y
+moral de las Indias del P. Acosta, pero dejando intactos muchos de los
+errores caracter&iacute;sticos de aqu&eacute;lla, el texto de los cap&iacute;tulos VI &aacute; XVII
+del libro III, y I al VIII inclusive del IV de su D&eacute;cada V."</p>
+
+<p>Las dos rectificaciones que los p&aacute;rrafos copiados necesitan son estas:</p>
+
+<p>Primera: que me parece anduve muy ligero al indicar que la visita &aacute; que
+se referia la nota puesta de otra mano y con posterioridad &aacute; la fecha
+del MS. dirigido &aacute; don Juan de Sarmiento, era la del conde de Nieva y
+comisarios, porque despues la he visto en documentos de la misma especie
+y en otros interesantes en su mayor parte &aacute; la historia y geograf&iacute;a del
+Nuevo Mundo, que de cierto proceden de la minuciosa y fructuos&iacute;sima
+visita que hizo al Consejo de las Indias su verdadero organizador, el
+ilustre estadista Juan de Ovando, durante los a&ntilde;os de 1568 &aacute; 1571, en
+que pas&oacute; &aacute; presidirle. Pero no dejar&eacute; de observar, que la remision del
+MS. de la <i>Segunda parte de la Cr&oacute;nica del Per&uacute;</i>, de Cieza&mdash;aunque en
+calidad de an&oacute;nimo y con otro t&iacute;tulo que el suyo propio&mdash;&aacute; don Juan de
+Sarmiento, coincide con una &oacute;rden que este presidente del Consejo de las
+Indias dirigi&oacute; &aacute; 29 de noviembre de 1563 al inquisidor de Sevilla
+licenciado Andr&eacute;s Gasco, mand&aacute;ndole "<i>que enviase al Consejo la Historia
+de Cieza que tenia de mano</i> y otro libro de Gonzalo Fern&aacute;ndez de
+Oviedo." Esta &oacute;rden, incluida por Antonio de Leon Pinelo en los
+extractos, copias y apuntes que hizo de los libros de registro de dicho
+Consejo, siendo su relator, en un tomo voluminoso, que se conserva en la
+Biblioteca de nuestra Academia de la Historia, es otra explicacion, por
+lo m&eacute;nos interina, del dudoso or&iacute;gen del MS. del Escorial; pero da
+segura noticia del paradero, hasta hoy desconocido, de las obras del
+gran cronista del Per&uacute;, tres a&ntilde;os despues de su muerte, en poder de una
+persona que acaso fu&eacute; su amigo y escogiera por testamentario, fiando en
+su honradez y bondad p&uacute;blicas y notorias en Sevilla.</p>
+
+<p>Segunda y m&aacute;s importante: que en realidad no existen los motivos que yo
+creia para no publicar en esta <span class="smcap">Biblioteca</span> la Segunda parte de la cr&oacute;nica
+de Cieza; porque despues de escrito el ap&eacute;ndice 6.&ordm; he llegado &aacute; saber
+de una manera averiguada y positiva, que obst&aacute;culos muy s&eacute;rios se oponen
+hoy y se opondr&aacute;n en muchos a&ntilde;os &aacute; que termine su edicion el s&aacute;bio
+presb&iacute;tero se&ntilde;or la Rosa; y no existiendo dichos motivos, era natural
+que yo volviese &aacute; mi antiguo prop&oacute;sito, como he vuelto, resolvi&eacute;ndome &aacute;
+reparar cuanto &aacute;ntes el abandono que por unas cosas y otras padece la
+primera historia del Per&uacute; que de tiempos anteriores &aacute; su conquista se ha
+compuesto, y la verg&uuml;enza de que se siga atribuyendo por escritores de
+nuestros dias &aacute; otro que no es su autor. Cual si la adversidad que
+malogr&oacute; la corta y trabajada vida del buen Cieza, se obstinase en
+perseguirle a&uacute;n en sus obras, &aacute; los tres siglos y medio de una oscura
+muerte.</p>
+
+<p>Por desgracia, una reparacion que satisfaga enteramente su memoria es
+imposible. &iquest;Qui&eacute;n le devuelve ya el renombre que mereci&oacute; gozar &aacute;ntes que
+nadie y desde 1552, de primer analista de los Incas y sus hechos? &iquest;El
+inca Garcilaso de la Vega hubiera disfrutado hasta el presente el
+monopolio de la autoridad en materia de antig&uuml;edades peruanas &eacute; historia
+de aquellos monarcas, si la Segunda parte de la Cr&oacute;nica de Cieza hubiera
+aparecido, como pudo, medio siglo &aacute;ntes que <i>Los Comentarios Reales</i>? De
+seguro que no.</p>
+
+<p>Pero a&uacute;n hay m&aacute;s; para el que se interese y se apasione&mdash;como &aacute; m&iacute; me
+sucede&mdash;por la persona y los asuntos de Cieza, la pronta y completa
+publicacion de sus obras es de suma importancia. Ningun historiador de
+los que yo conozco ha sufrido en su fama de hombre honrado un entredicho
+como el que le ha puesto el tosco narrador Pedro Pizarro en su <i>Relacion
+del descubrimiento y conquista de los reinos del Per&uacute;</i>, acabada en 1571
+y publicada, aunque tarde<a name="FNanchor_5_5" id="FNanchor_5_5"></a><a href="#Footnote_5_5" class="fnanchor">[5]</a>, &aacute;ntes que los escritos que pretendia
+desacreditar. "Porque he entendido, dice, hay otros coronistas que
+tratan de ellas [las guerras civiles del Per&uacute;] aprovech&aacute;ndose de las
+personas que en ellas se han hallado, de dos cosas: de informarse c&oacute;mo
+pasaron y de pedir interese por que les pongan en la cor&oacute;nica,
+cohech&aacute;ndoles &aacute; doscientos y trescientos ducados porque les pusiesen muy
+adelante en lo que escribian. Esto dicen hacia Cieza en una cor&oacute;nica que
+ha querido hacer de oidas, y creo yo que muy poco de vista, porque, en
+verdad, yo no lo conozco, con ser uno de los primeros que en el reino
+entraron." Y si bien este ataque viene de quien, primero que atreverse &aacute;
+manchar honras agenas, no le hubiera estado del todo mal lavar la suya,
+con todo eso, el mejor abogado de Cieza es su cr&oacute;nica, y hasta que se
+conozca y se publique, &aacute; ser posible, como yo lo he hecho con la <span class="smcap">Guerra
+de Quito</span>, acompa&ntilde;ada con documentos coet&aacute;neos que la justifiquen, la
+fama del primero de los historiadores del Per&uacute; no quedar&aacute; completamente
+limpia.</p>
+
+<p>Dos palabras acerca del sistema que he seguido en la ilustracion del MS.
+que ve la luz en este tomo. El principal y casi exclusivo objeto de mis
+notas ha sido purgarle de los infinitos errores introducidos en su texto
+por un b&aacute;rbaro copiante, sobre todo en los nombres geogr&aacute;ficos y de
+personajes, particularmente ind&iacute;genas, y en las frases redactadas en
+qu&iacute;chua; pero dudo muy mucho haberlo alcanzado, as&iacute; como me temo no
+haber suplido algunas veces lo necesario para restaurar ciertos pasajes
+faltos &oacute; cuya lectura han hecho por extremo dif&iacute;ciles los yerros del
+amanuense. He dejado intactas las cuestiones de fondo. Los hechos y
+sucesos de los Incas y hasta sus nombres y genealog&iacute;as varian
+notablemente en los autores que de ellos tratan, que no son pocos; una
+nota con pretensiones de ilustrar cualquier asunto de los que toca Cieza
+en su libro, hubiera equivalido &aacute; una extensa Memoria llena de largas
+citas y comentarios, y todas las notas juntas hubieran ciertamente
+sumado cuatro veces m&aacute;s que el texto del manuscrito.</p>
+
+<p class="r">
+<span class="smcap">M. Jim&eacute;nez de la Espada.</span><br />
+</p>
+
+
+
+<h3 class="top20"><a name="INDICE" id="INDICE"></a>&Iacute;NDICE DE CAP&Iacute;TULOS.</h3>
+
+<ul>
+
+<li><a href="#CAP_III"><span class="smcap">Capitulo III</span></a></li>
+
+<li><a href="#CAP_IV"><span class="smcap">Cap. IV.</span></a>&mdash;Que trata lo que dicen los indios deste
+reino que habia &aacute;ntes que los Incas fuesen
+conocidos, y de c&oacute;mo habia fortalezas por los
+collados, de donde salian &aacute; se dar guerra los
+unos &aacute; los otros</li>
+
+<li><a href="#CAP_V"><span class="smcap">Cap. V.</span></a>&mdash;De lo que dicen estos naturales de Ticiviracocha,
+y de la opinion que algunos tienen
+que atraves&oacute; un Ap&oacute;stol por esta tierra,
+y del templo que hay en C&aacute;chan, y de lo que
+all&iacute; pas&oacute;</li>
+
+<li><a href="#CAP_VI"><span class="smcap">Cap. VI.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo remanecieron en Pacarec
+Tampu ciertos hombres y mujeres, y de lo
+que cuentan que hicieron despues que de all&iacute;
+salieron</li>
+
+<li><a href="#CAP_VII"><span class="smcap">Cap. VII.</span></a>&mdash;C&oacute;mo estando los dos hermanos en
+Tampu Quiru, vieron salir con alas de pluma
+al que habian con enga&ntilde;o metido en la cueva,
+el cual les dijo que fuesen &aacute; fundar la gran
+ciudad del Cuzco, y c&oacute;mo partieron de Tampu
+Quiru</li>
+
+<li><a href="#CAP_VIII"><span class="smcap">Cap. VIII.</span></a>&mdash;C&oacute;mo despues que Manco Capac vi&oacute;
+que sus hermanos se habian convertido en
+piedras, vino &aacute; un valle donde encontr&oacute; algunas
+gentes, y por &eacute;l fu&eacute; fundada y edificada
+la antigua y muy riqu&iacute;sima ciudad del Cuzco,
+cabeza principal que fu&eacute; de todo el imperio
+de los Incas</li>
+
+<li><a href="#CAP_IX"><span class="smcap">Cap. IX.</span></a>&mdash;En que se da aviso al lector de la
+causa por quel autor, dejando de proseguir
+con la sucesion de los reyes, quiso contar el
+gobierno que tuvieron, y sus leyes, costumbres
+qu&eacute; tales fueron</li>
+
+<li><a href="#CAP_X"><span class="smcap">Cap. X.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo el Se&ntilde;or, despues de tomada
+la borla del reino, se casaba con su hermana
+la Coya, ques nombre de reina, y c&oacute;mo era
+permitido tener muchas mujeres, salvo que,
+entre todas, sola la Coya era la leg&iacute;tima y
+m&aacute;s principal</li>
+
+<li><a href="#CAP_XI"><span class="smcap">Cap. XI.</span></a>&mdash;C&oacute;mo se us&oacute; entre los Incas, que del
+Inca que hobiese sido valeroso, que hobiese
+ensanchado el reino &oacute; hecho otra cosa digna
+de memoria, la hobiese d&eacute;l en sus cantares y
+en los bultos; y no siendo sino remisio y cobarde,
+se mandaba que se tratase poco d&eacute;l</li>
+
+<li><a href="#CAP_XII"><span class="smcap">Cap. XII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo tenian coronistas para saber
+sus hechos, y la &oacute;rden de los quipos c&oacute;mo
+fu&eacute;, y lo que dello vemos agora</li>
+
+<li><a href="#CAP_XIII"><span class="smcap">Cap. XIII.</span></a>&mdash;C&oacute;mo los se&ntilde;ores del Per&uacute; eran
+muy amados por una parte y temidos por
+otra de todos sus s&uacute;bditos, y c&oacute;mo ninguno
+dellos, aunque fuese gran se&ntilde;or muy antiguo
+en su linaje, podia entrar en su presencia
+si no era con una carga, en se&ntilde;al de grande
+obediencia</li>
+
+<li><a href="#CAP_XIV"><span class="smcap">Cap. XIV.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo fu&eacute; muy grande la riqueza
+que tuvieron y poseyeron los reyes del Per&uacute;,
+y c&oacute;mo mandaban asistir siempre los hijos de
+los se&ntilde;ores en su c&oacute;rte</li>
+
+<li><a href="#CAP_XV"><span class="smcap">Cap. XV.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo se hacian los edificios para
+los Se&ntilde;ores, y los caminos reales para andar
+por el reino</li>
+
+<li><a href="#CAP_XVI"><span class="smcap">Cap. XVI.</span></a>&mdash;C&oacute;mo y de qu&eacute; manera se hacian las
+cazas reales por los Se&ntilde;ores del Per&uacute;</li>
+
+<li><a href="#CAP_XVII"><span class="smcap">Cap. XVII.</span></a>&mdash;Que trata la &oacute;rden que tenian <i>en las
+conquistas</i><a name="FNanchor_6_6" id="FNanchor_6_6"></a><a href="#Footnote_6_6" class="fnanchor">[6]</a> los Incas, y c&oacute;mo en muchos
+lugares hacian de las tierras est&eacute;riles f&eacute;rtiles,
+con el proveimiento que para ello daban</li>
+
+<li><a href="#CAP_XVIII"><span class="smcap">Cap. XVIII.</span></a>&mdash;Que trata la &oacute;rden que habia en el
+tributar las provincias &aacute; los reyes, y del concierto
+que en ello se tenia</li>
+
+<li><a href="#CAP_XIX"><span class="smcap">Cap. XIX.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo los reyes del Cuzco mandaban
+que se tuviese cuenta en cada a&ntilde;o con
+todas las personas que morian y nacian en
+todo su reino, y c&oacute;mo todos trabajaban, y
+ninguno podia ser pobre con los dep&oacute;sitos</li>
+
+<li><a href="#CAP_XX"><span class="smcap">Cap. XX.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo habia gobernadores puestos
+en las provincias, y de la manera que tenian
+por armas unas culebras ondadas con unos
+bastones</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXI"><span class="smcap">Cap. XXI.</span></a>&mdash;C&oacute;mo fueron puestas las postas en
+este reino</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXII"><span class="smcap">Cap. XXII.</span></a>&mdash;C&oacute;mo se ponian los mitimaes, y
+cuantas suertes dellos habia y c&oacute;mo eran estimados
+por los Incas</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXIII"><span class="smcap">Cap. XXIII.</span></a>&mdash;Del gran concierto que se tenia
+cuando salian del Cuzco para la guerra los
+Se&ntilde;ores, y c&oacute;mo castigaban los ladrones</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXIV"><span class="smcap">Cap. XXIV.</span></a>&mdash;C&oacute;mo los Incas mandaron hacer &aacute;
+los naturales pueblos concertados, repartiendo
+los campos en donde sobrello podrian
+haber debates, y c&oacute;mo se mand&oacute; que todos
+generalmente hablasen la lengua del Cuzco</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXV"><span class="smcap">Cap. XXV.</span></a>&mdash;C&oacute;mo los Incas fueron limpios del
+pecado nefando y de otras fealdades que se
+han visto en otros pr&iacute;ncipes del mundo</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXVI"><span class="smcap">Cap. XXVI.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo tenian los Incas consejeros
+y ejecutores de la justicia, y la cuenta
+que tenian en el tiempo</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXVII"><span class="smcap">Cap. XXVII.</span></a>&mdash;Que trata la riqueza del templo
+de Curicancha, y de la veneracion que los
+Incas le tenian</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXVIII"><span class="smcap">Cap. XXVIII.</span></a>&mdash;Que trata los templos que sin
+&eacute;ste se tenian por m&aacute;s principales, y los
+nombres que tenian</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXIX"><span class="smcap">Cap. XXIX.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo se hacia la Capaccocha,
+y cuanto se us&oacute; entre los Incas, lo cual se
+entiende dones y ofrendas que hacian &aacute; sus
+&iacute;dolos</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXX"><span class="smcap">Cap. XXX.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo se hacian grandes fiestas
+y sacrificios &aacute; la grande y solemne fiesta llamada
+H&aacute;tun Raimi</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXXI"><span class="smcap">Cap. XXXI.</span></a>&mdash;Del segundo rey &oacute; Inca que hobo
+en el Cuzco, llamado Sinchi Roca</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXXII"><span class="smcap">Cap. XXXII.</span></a>&mdash;Del tercero rey que hubo en el
+Cuzco, llamado Lloque Yupanqui</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXXIII"><span class="smcap">Cap. XXXIII.</span></a>&mdash;Del cuarto Inca que hobo en
+el Cuzco, llamado Mayta Capac, y de lo que
+pas&oacute; en el tiempo de su reinado</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXXIV"><span class="smcap">Cap. XXXIV.</span></a>&mdash;Del quinto rey que hobo en el
+Cuzco, llamado Capac Yupanqui</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXXV"><span class="smcap">Cap. XXXV.</span></a>&mdash;Del sexto rey que hubo en el
+Cuzco y lo que pas&oacute; en su tiempo, y de la
+f&aacute;bula &oacute; historia que cuentan del rio que
+pasa por medio de la ciudad del Cuzco</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXXVI"><span class="smcap">Cap. XXXVI.</span></a>&mdash;Del s&eacute;timo rey &oacute; Inca que en el
+Cuzco hobo, llamado Inca Yupanqui</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXXVII"><span class="smcap">Cap. XXXVII.</span></a>&mdash;C&oacute;mo, queriendo salir este
+Inca &aacute; hacer guerra por la provincia del
+Collao, se levant&oacute; cierto alboroto en el Cuzco,
+y de c&oacute;mo los Chancas vencieron &aacute; los Qu&iacute;chuas
+y les ganaron su se&ntilde;or&iacute;o</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXXVIII"><span class="smcap">Cap. XXXVIII.</span></a>&mdash;C&oacute;mo los orejones trataron sobre
+quien seria Inca, y lo que pas&oacute; hasta que
+sali&oacute; con la borla Viracocha Inga, que fu&eacute; el
+octavo rey que rein&oacute;</li>
+
+<li><a href="#CAP_XXXIX"><span class="smcap">Cap. XXXIX.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Viracocha Inga tir&oacute;
+una piedra de fuego con su honda &aacute; Caitomarca,
+y c&oacute;mo le hicieron reverencia</li>
+
+<li><a href="#CAP_XL"><span class="smcap">Cap. XL.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo en el Cuzco se levant&oacute; un
+tirano, y del alboroto que hobo, y de c&oacute;mo
+fueron castigadas ciertas mamaconas, porque,
+contra su religion, usaban de sus cuerpos feamente,
+y de c&oacute;mo Viracocha Ingavolvi&oacute; al
+Cuzco</li>
+
+<li><a href="#CAP_XLI"><span class="smcap">Cap. XLI.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo vinieron al Cuzco embajadores
+de los tiranos del Collao, nombrados
+Sinchi Cari y Zapana, y de la salida de Viracocha
+Inga al Collao</li>
+
+<li><a href="#CAP_XLII"><span class="smcap">Cap. XLII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Viracocha Inga pas&oacute; por
+las provincias de los Canches y Canas, y anduvo
+hasta que entr&oacute; en la comarca de los
+Collas, y lo que sucedi&oacute; entre Cari y Zapana</li>
+
+<li><a href="#CAP_XLIII"><span class="smcap">Cap. XLIII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Cari volvi&oacute; &aacute; Chucuito,
+y de la llegada de Viracocha Inga y de la paz
+que entre ellos trataron</li>
+
+<li><a href="#CAP_XLIV"><span class="smcap">Cap. XLIV.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Inca Urco fu&eacute; recebido
+por gobernador general de todo el imperio
+y tom&oacute; la corona en el Cuzco, y de c&oacute;mo los
+Chancas determinaban de salir &aacute; dar guerra
+&aacute; los del Cuzco</li>
+
+<li><a href="#CAP_XLV"><span class="smcap">Cap. XLV.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo los Chancas allegaron &aacute;
+la ciudad del Cuzco y pusieron su real en
+ella, y del temor que mostraron los que estaban
+ella, y del gran valor de Inca Yupanqui</li>
+
+<li><a href="#CAP_XLVI"><span class="smcap">Cap. XLVI.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui fu&eacute; rescebido
+por rey y quitado el nombre de Inca &aacute;
+Inca Urco, y de la paz que hizo con Hastu
+Guaraca</li>
+
+<li><a href="#CAP_XLVII"><span class="smcap">Cap. XLVII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui sali&oacute;
+del Cuzco, dejando por gobernador &aacute; Lloque
+Yupanqui, y de lo que sucedi&oacute;</li>
+
+<li><a href="#CAP_XLVIII"><span class="smcap">Cap. XLVIII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo el Inca revolvi&oacute; sobre
+Vilcas y puso cerco en el pe&ntilde;ol donde estaban
+hechos fuertes los enemigos</li>
+
+<li><a href="#CAP_XLIX"><span class="smcap">Cap. XLIX.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui mand&oacute; &aacute;
+Lloque Yupanqui que fuese al valle de Xauxa
+&aacute; procurar de atraer &aacute; su se&ntilde;or&iacute;o &aacute; los
+Guancas y &aacute; los Yauyos sus vecinos que
+caen en aquella parte</li>
+
+<li><a href="#CAP_L"><span class="smcap">Cap. L.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo salieron de Xauxa los capitanes
+del Inca y lo que les sucedi&oacute;, y c&oacute;mo se
+sali&oacute; de entre ellos Ancoallo</li>
+
+<li><a href="#CAP_LI"><span class="smcap">Cap. LI.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo fund&oacute; la casa real del sol en
+un collado que por encima del Cuzco est&aacute;, &aacute;
+la parte del Norte, que los espa&ntilde;oles comunmente
+llaman la Fortaleza, y de su admirable
+edificio y grandeza de piedras que en &eacute;l
+se ven</li>
+
+<li><a href="#CAP_LII"><span class="smcap">Cap. LII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui sali&oacute; del
+Cuzco h&aacute;cia el Collao, y lo que le sucedi&oacute;</li>
+
+<li><a href="#CAP_LIII"><span class="smcap">Cap. LIII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui sali&oacute; del
+Cuzco, y lo que hizo</li>
+
+<li><a href="#CAP_LIV"><span class="smcap">Cap. LIV.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo hall&aacute;ndose muy viejo Inca
+Yupanqui, dej&oacute; la gobernacion del reino &aacute;
+Tupac Inca, su hijo</li>
+
+<li><a href="#CAP_LV"><span class="smcap">Cap. LV.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo los Collas pidieron paz, y de
+c&oacute;mo el Inca se la otorg&oacute; y se volvi&oacute; al Cuzco</li>
+
+<li><a href="#CAP_LVI"><span class="smcap">Cap. LVI.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Tupac Inca Yupanqui sali&oacute;
+del Cuzco, y c&oacute;mo sojuzg&oacute; toda la tierra
+que hay hasta el Quito, y de sus grandes hechos</li>
+
+<li><a href="#CAP_LVII"><span class="smcap">Cap. LVII.</span></a>&mdash;C&oacute;mo el rey Tupac Inca envi&oacute; &aacute;
+saber desde Quito c&oacute;mo se cumplia su mandamiento,
+y c&oacute;mo dejando en &oacute;rden aquella
+comarca, sali&oacute; para ir por los valles de los
+Yuncas</li>
+
+<li><a href="#CAP_LVIII"><span class="smcap">Cap. LVIII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Tupac Inca Yupanqui
+anduvo por Los Llanos, y c&oacute;mo todos los
+m&aacute;s de los Yuncas vinieron &aacute; su se&ntilde;or&iacute;o</li>
+
+<li><a href="#CAP_LIX"><span class="smcap">Cap. LIX.</span></a>&mdash;C&oacute;mo Tupac Inca torn&oacute; &aacute; salir del
+Cuzco, y de la recia guerra que tuvo con los
+del Guarco, y c&oacute;mo, despues de los haber
+vencido, di&oacute; la vuelta al Cuzco</li>
+
+<li><a href="#CAP_LX"><span class="smcap">Cap. LX.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Tupac Inca torn&oacute; &aacute; salir
+del Cuzco, y c&oacute;mo fu&eacute; al Collao y de all&iacute; &aacute;
+Chile, y gan&oacute; y se&ntilde;ore&oacute; las naciones que hay
+en aquellas tierras, y de su muerte</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXI"><span class="smcap">Cap. LXI.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo rein&oacute; en el Cuzco Guayna
+Capac, que fu&eacute; el doceno rey Inca</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXII"><span class="smcap">Cap. LXII.</span></a>&mdash;C&oacute;mo Guayna Capac sali&oacute; del Cuzco,
+y lo que hizo</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXIII"><span class="smcap">Cap. LXIII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo el rey Guayna Capac
+torn&oacute; &aacute; mandar hacer llamamiento de gente,
+y c&oacute;mo sali&oacute; para lo de Quito</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXIV"><span class="smcap">Cap. LXIV.</span></a>&mdash;C&oacute;mo Guayna Capac entr&oacute; por
+Bracamoros y volvi&oacute; huyendo, y lo que m&aacute;s
+le sucedi&oacute; hasta que lleg&oacute; &aacute; Quito</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXV"><span class="smcap">Cap. LXV.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Guayna Capac anduvo por
+los valles de Los Llanos, y lo que hizo</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXVI"><span class="smcap">Cap. LXVI.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo saliendo Guayna Capac
+de Quito, envi&oacute; delante ciertos capitanes suyos,
+los cuales volvieron huyendo de los enemigos,
+y lo que sobre ello hizo</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXVII"><span class="smcap">Cap. LXVII.</span></a>&mdash;C&oacute;mo, juntando todo el poder de
+Guayna Capac, di&oacute; batalla &aacute; los enemigos y
+los venci&oacute;, y de la grand crueldad que us&oacute;
+con ellos</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXVIII"><span class="smcap">Cap. LXVIII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo el rey Guayna Capac
+volvi&oacute; &aacute; Quito, y de c&oacute;mo supo de los espa&ntilde;oles
+que andaban por la costa, y de su
+muerte</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXIX"><span class="smcap">Cap. LXIX.</span></a>&mdash;Del linaje y condiciones de Guascar
+y de Atahuallpa</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXX"><span class="smcap">Cap. LXX.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Guascar fu&eacute; alzado por
+rey en el Cuzco, despues de muerto su padre</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXXI"><span class="smcap">Cap. LXXI.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo se comenzaron las diferencias
+entre Guascar y Atahuallpa, y se dieron
+entre unos y otros grandes batallas</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXXII"><span class="smcap">Cap. LXXII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Atahuallpa sali&oacute; del
+Quito con su gente y capitanes, y de c&oacute;mo
+di&oacute; batalla &aacute; Atoco en los pueblos de Ambato</li>
+
+<li><a href="#CAP_LXXIII"><span class="smcap">Cap. LXXIII.</span></a>&mdash;De c&oacute;mo Guascar envi&oacute; de nuevo
+capitanes y gente contra su enemigo, y de
+c&oacute;mo Atahuallpa lleg&oacute; &aacute; Tomebamba, y la
+gran crueldad que all&iacute; us&oacute;, y lo que pas&oacute; entre
+&eacute;l y los capitanes de Guascar</li>
+</ul>
+
+<p class="c top20"><img src="images/003.png" alt="imagen no disponible" /></p>
+
+<h3 class="top15"><a name="CAP_III" id="CAP_III"> </a><i>CAPITULO III.</i></h3>
+
+
+<p class="dot">............................................................</p>
+
+<p class="dot">............................................................</p>
+
+<p class="n">dellos m&aacute;s de lo que yo cuento, va &aacute; un lugar deleitoso lleno de vicios
+y recreaciones, adonde todos comen, y beben y huelgan; y si por el
+contrario ha sido malo, inobediente &aacute; sus padres, enemigo de la
+religion, va &aacute; otro lugar oscuro y tenebroso. En el primer libro trat&eacute;
+mas largo estas materias<a name="FNanchor_7_7" id="FNanchor_7_7"></a><a href="#Footnote_7_7" class="fnanchor">[7]</a>, por tanto, pasando adelante, contar&eacute; de la
+manera questaban las gentes deste reino antes que floresciesen los Incas
+ni d&eacute;l se hiciesen se&ntilde;ores soberanos, por lo que todos afirman que eran
+behetrias sin tener la &oacute;rden, y gran razon, y justicia que despues
+tuvieron, y lo que hay que decir de Ticiviracocha, &aacute; quien llamaban y
+tenian por Hacedor de todas las cosas.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_IV" id="CAP_IV"></a><i>CAP. IV.&mdash;Que trata lo que dicen los indios deste reino que habia antes
+que los Incas fuesen conocidos, y de c&oacute;mo habia fortalezas por los collados, de donde salian &aacute; se dar guerra los unos &aacute; los otros.</i></h3>
+
+
+<p class="n"><span class="letra">M</span><span class="smcap">uchas</span> veces pregunt&eacute; &aacute; los moradores destas provincias lo que sabian
+que en ellas hobo antes que los Incas los se&ntilde;oreasen, y sobre esto dicen
+que todos vivian desordenadamente, y que muchos andaban desnudos, hechos
+salvages, sin tener casas ni otras moradas que cuevas de las muchas que
+vemos haber en riscos grandes y pe&ntilde;ascos, de donde salian &aacute; comer de lo
+que hallaban por los campos. Otros hacian en los cerros castillos, que
+llaman pucara, desde donde, ahullando con lenguas estra&ntilde;as, salian &aacute;
+pelear unos con otros sobre las tierras de labor, &oacute; por otras causas, y
+se mataban muchos dellos, tomando el despojo que hallaban y las mugeres
+de los vencidos; con todo lo cual iban trunfando &aacute; lo alto de los
+cerros, donde tenian sus castillos, y all&iacute; hacian sus sacrificios &aacute; los
+dioses en quien ellos adoraban, derramando delante de las piedras &eacute;
+&iacute;dolos mucha sangre humana y de corderos. Todos ellos eran behetrias
+sin &oacute;rden, porque cierto dicen no tenian se&ntilde;ores ni mas que capitanes
+con los cuales salian &aacute; las guerras: si algunos andaban vestidos, eran
+las ropas peque&ntilde;as, y no como agora las tienen. Los llautos y cordones
+que se ponen en las cabezas para ser conocidos unos entre otros, dicen
+que los tenian como agora los usan. Y estando estas gentes desta manera,
+se levant&oacute; en la provincia del Collao un se&ntilde;or valent&iacute;simo llamado
+Zapana, el cual pudo tanto, que meti&oacute; debajo de su se&ntilde;orio muchas gentes
+de aquella provincia; y cuentan otra cosa, la cual si es cierta &oacute; no
+s&aacute;belo el alt&iacute;simo Dios que entiende todas las cosas, porque yo lo que
+voy contando no tengo otros testimonios ni libros que los dichos de
+estos indios; y lo que quiero contar es, que afirman por muy cierto, que
+despues que se levant&oacute; en Hatuncollao aquel capitan, &oacute; tirano poderoso,
+en la provincia de los Canas, quest&aacute; entre medias de los Canches y
+Collao, cerca del pueblo llamado Chungara se mostraron unas mugeres como
+si fueran hombres esforzados, que, tomando las armas, compelian &aacute; los
+questaban en la comarca, donde ellas moraban, y questas, casi al uso de
+lo que cuentan de las amazonas, vivian sin<a name="FNanchor_8_8" id="FNanchor_8_8"></a><a href="#Footnote_8_8" class="fnanchor">[8]</a> sus maridos haciendo
+pueblos por s&iacute;; las cuales, despues de haber durado algunos a&ntilde;os y hecho
+algunos hechos famosos, vinieron &aacute; contender con Zapana, el que se
+habia hecho se&ntilde;or de Hatuncollao, &eacute; por defenderse de su poder, que era
+grande, hicieron fuerzas y albarradas, que hoy viven, para defenderse, y
+que despues de haber hecho hasta lo &uacute;ltimo de potencia, fueron presas y
+muertas, y su nombre deshecho.</p>
+
+<p>En el Cuzco est&aacute; un vecino que ha por nombre Tom&aacute;s V&aacute;zquez, el cual me
+cont&oacute; que yendo &eacute;l y Francisco de Villacastin al pueblo de Ayavire,
+viendo aquellas cercas y preguntando &aacute; los indios naturales lo que era,
+les contaron esta historia. Tambien cuentan lo que yo tengo escripto en
+la primera parte<a name="FNanchor_9_9" id="FNanchor_9_9"></a><a href="#Footnote_9_9" class="fnanchor">[9]</a>, que en la isla de Titicaca, en los siglos pasados
+hobo unas gentes barbadas, blancas como nosotros, y que saliendo del
+valle de Coquimbo un capitan que habia por nombre Cari, alleg&oacute; &aacute; donde
+agora es Chucuito, de donde, despues de haber hecho algunas nuevas
+poblaciones, pas&oacute; con su gente &aacute; la isla, y di&oacute; tal guerra &aacute; esta gente
+que digo, que los mat&oacute; &aacute; todos. Chirihuana, gobernador de aquellos
+pueblos, que son del Emperador, me cont&oacute; lo que tengo escripto, y como
+esta tierra fuese tan grande, y en parte tan sana y aparejada para pasar
+la humana vida, y estobiese inchido de gentes, aunque anduviesen en sus
+guerrillas y pasiones, fundaron &eacute; hicieron muchos pueblos, y los
+capitanes que mostraron ser valerosos, pudieron quedarse por se&ntilde;ores de
+algunos pueblos; y todos, segund es p&uacute;blico, tenian en sus estancias &oacute;
+fortalezas indios los m&aacute;s entendidos, que hablaban con el Demonio, el
+cual, permiti&eacute;ndolo Dios todopoderoso por lo que &eacute;l sabe, tuvo poder
+grand&iacute;simo en estas gentes.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_V" id="CAP_V"></a><i>CAP. V.&mdash;De lo que dicen estos naturales de Ticiviracocha, y de la
+opinion que algunos tienen que atraves&oacute; un Ap&oacute;stol por esta tierra, y
+del templo que hay en C&aacute;chan y de lo que all&iacute; pas&oacute;.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">A</span><span class="smcap">ntes</span>
+que los Incas reinasen en estos reinos ni en ellos fuesen
+conocidos, cuentan estos indios otra cosa muy mayor que todas las que
+ellos dicen, porque afirman questuvieron mucho tiempo sin ver el sol, y
+que padeciendo gran trabajo con esta falta, hacian grandes votos &eacute;
+plegarias &aacute; los que ellos tenian por dioses, pidi&eacute;ndoles la lumbre de
+que carecian; y questando desta suerte, sali&oacute; de la isla de Titicaca,
+quest&aacute; dentro de la gran laguna del Collao, el sol muy resplandeciente,
+con que todos se alegraron<a name="FNanchor_10_10" id="FNanchor_10_10"></a><a href="#Footnote_10_10" class="fnanchor">[10]</a>. Y luego questo pas&oacute;, dicen que de h&aacute;cia
+las partes del Mediod&iacute;a vino y remanesci&oacute; un hombre blanco de crecido
+cuerpo, el cual en su aspecto y persona mostraba gran autoridad y
+veneracion, y queste varon, que as&iacute; vieron, tenia tan gran poder, que de
+los cerros hacia llanuras y de las llanuras hacia cerros grandes,
+haciendo fuentes en piedras vivas; y como tal poder reconociesen,
+llam&aacute;banle Hacedor de todas las cosas criadas, Principio dellas, Padre
+del sol, porque, sin esto, dicen que hacia otras cosas mayores, porque
+di&oacute; s&eacute;r &aacute; los hombres y animales, y que, en fin, por su mano les vino
+notable beneficio. Y este tal, cuentan los indios que &aacute; m&iacute; me lo
+dixeron, que oyeron &aacute; sus pasados, que ellos tambien oyeron en los
+cantares que ellos de lo muy antiguo tenian, que fu&eacute; de largo h&aacute;cia el
+Norte, haciendo y obrando estas maravillas, por el camino de la
+serran&iacute;a, y que nunca jam&aacute;s lo volvieron &aacute; ver. En muchos lugares diz
+que di&oacute; &oacute;rden &aacute; los hombres c&oacute;mo viviesen, y que les hablaba
+amorosamente y con mucha mansedumbre, amonest&aacute;ndoles que fuesen buenos y
+los unos &aacute; los otros no se hiciesen da&ntilde;o ni injuria, &aacute;ntes, am&aacute;ndose, en
+todos hobiese caridad. Generalmente le nombran en la mayor parte
+Ticiviracocha, aunque en la provincia del Collao le llaman <i>Tuapaca</i>, y
+en otros lugares della <i>Arnauan</i><a name="FNanchor_11_11" id="FNanchor_11_11"></a><a href="#Footnote_11_11" class="fnanchor">[11]</a>. Fu&eacute;ronle en muchas partes hechos
+templos, en los cuales pusieron bultos de piedra &aacute; su semejanza, y
+delante dellos hacian sacrificios: los bultos grandes quest&aacute;n en el
+pueblo de Tiahuanacu<a name="FNanchor_12_12" id="FNanchor_12_12"></a><a href="#Footnote_12_12" class="fnanchor">[12]</a>, se tiene que fu&eacute; desde aquellos tiempos; y
+aunque, por fama que tienen de lo pasado, cuentan esto que digo de
+Ticiviracocha, no saben decir d&eacute;l m&aacute;s, ni que volviese &aacute; parte ninguna
+deste reino.</p>
+
+<p>Sin esto, dicen que, pasados algunos tiempos, volvieron &aacute; ver otro
+hombre semejable al quest&aacute; dicho, el nombre del cual no cuentan, y que
+oyeron &aacute; sus pasados por muy cierto, que por donde quiera que llegaba y
+hobiese enfermos, los sanaba, y &aacute; los ciegos con solamente palabras daba
+vista; por las cuales obras tan buenas y provechosas era de todos muy
+amado; y desta manera, obrando con su palabra grandes cosas, lleg&oacute; &aacute; la
+provincia de los Canas, en la cual, junto &aacute; un pueblo que h&aacute; por nombre
+Cacha, y que en &eacute;l tiene encomienda el capitan Bartolom&eacute; de Terrazas,
+levant&aacute;ndose los naturales inconsideradamente, fueron para &eacute;l con
+voluntad de lo apedrear, y conformando las obras con ella, le vieron
+hincado de rodillas, alzadas las manos al cielo, como que invocaba el
+favor divino para se librar del aprieto en que se veia. Afirman estos
+indios m&aacute;s, que luego pareci&oacute; un fuego del cielo muy grande que pensaron
+ser todos abrasados; temerosos y llenos de gran temblor, fueron para el
+cual as&iacute; querian matar, y con clamores grandes le suplicaron de aquel
+aprieto librarlos quisiese, pues conocian por el pecado que habian
+cometido en lo as&iacute; querer apedrear, les venia aquel castigo. Vieron
+luego que, mandando al fuego que cesase, se apag&oacute;, quedando con el
+incendio consumidas y gastadas las piedras de tal manera, que &aacute; ellas
+mismas se hacian testigos de haber pasado esto que se ha escripto,
+porque salian quemadas y tan livianas, que aunque sea algo crecida es
+levantada con la mano como corcha. Y sobre esta materia dicen m&aacute;s, que
+saliendo de all&iacute;, fu&eacute; hasta llegar &aacute; la costa de la mar, adonde,
+tendiendo su manto, se fu&eacute; por entre sus ondas, y que nunca jam&aacute;s
+paresci&oacute; ni le vieron; y como se fu&eacute;, le pusieron por nombre Viracocha,
+que quiere decir espuma de la mar. Y luego questo pas&oacute;, se hizo un
+templo en este pueblo de Cacha, pasado un rio que va junto &aacute; &eacute;l, al
+Poniente, adonde se puso un &iacute;dolo de piedra muy grande en un retrete
+algo angosto; y este retrete no es tan crecido y abultado como los
+quest&aacute;n en Tiahuanaco hechos &aacute; remembranza de Ticiviracocha, ni tampoco
+parece tener la forma del vestimento que ellos<a name="FNanchor_13_13" id="FNanchor_13_13"></a><a href="#Footnote_13_13" class="fnanchor">[13]</a>. Alguna cantidad de
+oro en joyas se hall&oacute; cerca d&eacute;l.</p>
+
+<p>Yo pasando por aquella provincia, fu&iacute; &aacute; ver este &iacute;dolo<a name="FNanchor_14_14" id="FNanchor_14_14"></a><a href="#Footnote_14_14" class="fnanchor">[14]</a>, porque los
+espa&ntilde;oles publican y afirman que podria ser algun ap&oacute;stol, y &aacute;un &aacute;
+muchos o&iacute; decir que tenia cuentas en las manos, lo cual es burla, si yo
+no tenia los ojos ciegos, porque aunque mucho lo mir&eacute;, no pude ver tal
+ni m&aacute;s de que tenia puestas las manos encima de los cuadriles,
+enroscados los brazos, y por la cintura se&ntilde;ales que debrian significar
+como que la ropa que tenia se prendia con botones. Si este &oacute; el otro fu&eacute;
+alguno de los gloriosos ap&oacute;stoles que en el tiempo de su predicacion
+pasaron &aacute; estas partes, Dios todopoderoso lo sabe, que yo no s&eacute; que
+sobre esto me crea m&aacute;s de que, &aacute; mi creer, si fuera ap&oacute;stol, obrara con
+el poder de Dios su predicacion en estas gentes, que son simples y de
+poca malicia, y quedara reliquia dello, &oacute; en las Escrituras Santas lo
+hall&aacute;ramos escrito; mas lo que vemos y entendemos es, que el Demonio
+tuvo poder grand&iacute;simo sobre estas gentes, permiti&eacute;ndolo Dios; y en estos
+lugares se hacian sacrificios vanos y gent&iacute;licos; por donde yo creo que
+hasta nuestros tiempos la palabra de Santo Evangelio no fu&eacute; vista ni
+oida; en los cuales vemos ya del todo profanados sus templos, y por
+todas partes la Cruz gloriosa puesta.</p>
+
+<p>Yo pregunt&eacute; &aacute; los naturales de Cacha, siendo su cacique, &oacute; se&ntilde;or, un
+indio de buena persona y razon, llamado don Juan, ya cristiano, y que
+fu&eacute; en persona conmigo &aacute; mostrarme esta antigualla, en remembranza de
+cu&aacute;l Dios habian hecho aquel templo, y me respondi&oacute; que de
+Ticiviracocha. Y pues tratamos deste nombre de Viracocha, quiero
+desenga&ntilde;ar al lector del creer que el pueblo tiene que los naturales
+pusieron &aacute; los espa&ntilde;oles por nombre Viracocha, ques tanto decir como
+espuma de la mar; y cuanto al nombre es verdad, porque <i>vira</i> es nombre
+de manteca, y <i>cocha</i> de mar; y as&iacute;, pareci&eacute;ndoles haber venido por
+ella, les habian atribuido aquel nombre, lo cual es mala interpretacion,
+segun la relacion que yo tom&eacute; en el Cuzco y dan los orejones; porque
+dicen que luego que en la provincia de Caxamarca fu&eacute; preso Atahuallpa
+por los espa&ntilde;oles, habiendo habido entre los dos hermanos Huascar Inca,
+&uacute;nico heredero del imperio, y Atahuallpa, grandes guerras y d&aacute;ndose
+capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas, hasta que en
+el rio de Apurimac, por el paso de Cotabamba, fu&eacute; preso el rey Huascar y
+tratado cruelmente por Calicuchima, sin lo cual el Qu&iacute;zquiz en el Cuzco
+hizo gran da&ntilde;o y mat&oacute;, segun es p&uacute;blico, treinta hermanos de Huascar &eacute;
+hizo otras crueldades en los que tenian su opinion y no se habian
+mostrado favorables &aacute; Atahuallpa; y como andando en estas pasiones tan
+grandes hobiese, como digo, sido preso Atahuallpa y concertado con &eacute;l
+Pizarro que le daria por su rescate una casa de oro, y para traelle
+fuesen al Cuzco Martin Bueno, Z&aacute;rate y Moguer<a name="FNanchor_15_15" id="FNanchor_15_15"></a><a href="#Footnote_15_15" class="fnanchor">[15]</a>, porque la mayor parte
+estaba en el solene templo de Curicancha; y como llegasen estos
+cristianos al Cuzco en tiempos y coyunturas que los de la parte de
+Huascar pasaban por la calamidad dicha, y supiesen la prision de
+Atahuallpa, holg&aacute;ronse tanto como se puede significar; y as&iacute;, luego, con
+grandes suplicaciones imploraba su ayuda contra Atahuallpa, su enemigo,
+diciendo ser enviados por mano de su gran dios Ticiviracocha, y ser
+hijos suyos, y as&iacute; luego les llamaron y pusieron por nombre Viracocha. Y
+mandaron al gran sacerdote, como &aacute; los dem&aacute;s ministros del templo, que
+las mugeres sagradas se estuviesen en &eacute;l, y el Qu&iacute;zquiz les entreg&oacute; todo
+el oro y plata. Y como la soltura de los espa&ntilde;oles haya sido tanta y en
+tan poco hayan tenido la honra ni honor destas gentes, en pago del buen
+hospedage que les hacian y amor con que los servian, corrompieron
+algunas v&iacute;rgenes y &aacute; ellos tuvi&eacute;ronlos en poco; que fu&eacute; causa que los
+indios, por esto y por ver la poca reverencia que tenian &aacute; su sol, y
+como sin verg&uuml;enza ninguna ni temor de Dios violaban<a name="FNanchor_16_16" id="FNanchor_16_16"></a><a href="#Footnote_16_16" class="fnanchor">[16]</a> sus mamaconas,
+que ellos tenian por gran sacrilegio, dijeron luego que la tal gente no
+eran hijos de Dios, sino peores que <i>Supais</i>, que es nombre del Diablo;
+aunque por cumplir con el mandado del se&ntilde;or Atahuallpa, los capitanes y
+delegados de la cibdad los despacharon sin les hacer enojo ninguno,
+enviando luego el tesoro<a name="FNanchor_17_17" id="FNanchor_17_17"></a><a href="#Footnote_17_17" class="fnanchor">[17]</a>. Y el nombre de <i>Viracocha</i> se qued&oacute; hasta
+hoy; lo cual, segun tengo dicho, me informaron pon&eacute;rselo por lo que
+tengo escripto, y no por la significacion que dan de espuma de la mar. Y
+con tanto contar&eacute; lo que entend&iacute; del or&iacute;gen de los Incas.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_VI" id="CAP_VI"></a><i>CAP. VI.&mdash;De c&oacute;mo remanecieron en Pacarec Tampu ciertos hombres y
+mugeres, y de lo que cuentan que hicieron despues que de all&iacute; salieron.</i></h3>
+
+
+<p class="n"><span class="letra">Y</span><span class="smcap">a</span> tengo otras veces dicho<a name="FNanchor_18_18" id="FNanchor_18_18"></a><a href="#Footnote_18_18" class="fnanchor">[18]</a>, c&oacute;mo, por ejercicio de mi persona y por
+huir los vicios que de la ociosidad se recrecen, tom&eacute; trabajo descrebir
+lo que yo alcanc&eacute; de los Incas y de su regimiento y buena &oacute;rden de
+gobernacion; y como no tengo otra relacion ni escriptura que la que
+ellos dan, si alguno atinare &aacute; escrebir esta materia mas acertada que
+yo, bien podia; aunque para claridad de lo que escribo no dej&eacute; pasar
+trabajo, y por hacerlo con m&aacute;s verdad vine al Cuzco, siendo en ella
+corregidor el capitan Juan de Sayavedra<a name="FNanchor_19_19" id="FNanchor_19_19"></a><a href="#Footnote_19_19" class="fnanchor">[19]</a>, donde hice juntar &aacute; Cayu
+T&uacute;pac, que es el que hay vivo de los descendientes de Huaina Capac,
+porque Sairi T&uacute;pac, hijo de Manco Inca, est&aacute; retirado en Viticos, &aacute;
+donde su padre se ausent&oacute; despues de la guerra que en el Cuzco con los
+espa&ntilde;oles tuvo, como adelante contar&eacute;<a name="FNanchor_20_20" id="FNanchor_20_20"></a><a href="#Footnote_20_20" class="fnanchor">[20]</a>, y &aacute; otros de los orejones,
+que son los que entre ellos se tienen por m&aacute;s nobles; y con los mejores
+int&eacute;rpretes y lenguas que se hallaron les pregunt&eacute;, estos se&ntilde;ores Incas
+qu&eacute; gente era y de qu&eacute; nacion. Y parece que los pasados Incas, por
+engrandecer con gran haza&ntilde;a su nacimiento, en sus cantares se apregona
+lo que en esto tienen, que es, questando todas las gentes que vivian en
+estas regiones desordenadas y mat&aacute;ndose unos &aacute; otros, y estando
+envueltos en sus vicios, remanecieron en una parte que ha por nombre
+Pacarec Tampu, ques no muy lejos de la ciudad del Cuzco, tres hombres y
+tres mugeres. Y segun se puede interpretar, Pacarec Tampu quiere tanto
+decir como casa de producimiento. Los hombres que de all&iacute; salieron dicen
+ser Ayar Uchu el uno, y el otro Ayar Cachi Asauca, y el otro dicen
+llamarse Ayar Manco: las mugeres, la una habia por nombre Mama Huaco, la
+otra Mama Cora, la otra Mama Rahua<a name="FNanchor_21_21" id="FNanchor_21_21"></a><a href="#Footnote_21_21" class="fnanchor">[21]</a>. Agunos indios cuentan estos
+nombres de otra manera y en m&aacute;s n&uacute;mero, mas yo &aacute; lo que cuentan los
+orejones y ellos tienen por tan cierto me allegara (<i>sic</i>), porque lo
+saben mejor que otros ningunos. Y as&iacute;, dicen que salieron vestidos de
+unas mantas largas y unas &aacute; manera de camisas sin collar ni mangas, de
+lana riqu&iacute;sima, con muchas pinturas de diferentes maneras, que ellos
+llaman <i>tucapu</i>, que en nuestra lengua quiere decir vestidos de reyes; y
+quel uno destos se&ntilde;ores sac&oacute; en la mano una honda de oro, y en ella
+puesta una piedra; y que las mugeres salieron vestidas tan ricamente
+como ellos y sacaron mucho servicio de oro. Pasando adelante con esto,
+dicen m&aacute;s, que sacaron mucho servicio de oro, y quel uno de los
+hermanos, el que nombraban Ayar Uchu, habl&oacute; con los otros hermanos
+suyos, para dar comienzo &aacute; las cosas grandes que por ellos habian de ser
+hechas, porque su presuncion era tanta, que pensaban hacerse &uacute;nicos
+se&ntilde;ores de la tierra; y por ellos fu&eacute; determinado de hacer en aquel
+lugar una nueva poblacion, &aacute; la cual pusieron por nombre Pacarec Tampu;
+y fu&eacute; hecha brevemente, porque para ello tuvieron ayuda de los
+naturales de aquella comarca; y andando los tiempos, pusieron gran
+cantidad de oro puro y en joyas, con otras cosas preciadas, en aquella
+parte, de lo cual hay fama que hobo mucho dello Hernando Pizarro y don
+Diego de Almagro el mozo.</p>
+
+<p>Y volviendo &aacute; la historia, dicen quel uno de los tres, que ya hemos
+dicho llamarse Ayar Cachi, era tan valiente y tenia tan gran poder, que
+con la honda que sac&oacute;, tirando golpes &oacute; lanzando piedras, derribaba los
+cerros, y algunas veces que tiraba en alto, ponia las piedras cerca de
+las nubes, lo cual, como por los otros dos hermanos fuese visto, les
+pesaba, pareci&eacute;ndoles que era afrenta suya no se igualar en aquellas
+cosas; y as&iacute;, apasionados con la envidia, dulcemente le rogaron con
+palabras blandas, aunque bien llenas de enga&ntilde;o, que volviese &aacute; entrar
+por la boca de una cueva donde ellos tenian sus tesoros, &aacute; traer cierto
+vaso de oro que se les habia olvidado, y &aacute; suplicar al sol, su padre,
+les diese ventura pr&oacute;spera para que pudiesen se&ntilde;orear la tierra. Ayar
+Cachi, creyendo que no habia cautela en lo que sus hermanos le decian,
+alegremente fu&eacute; &aacute; hacer lo que dicho le habian, y no habia bien acabado
+de entrar en la cueva, cuando los otros dos cargaron sobre &eacute;l tantas
+piedras, que qued&oacute; sin m&aacute;s parecer; lo cual pasado, dicen ellos por muy
+cierto que la tierra tembl&oacute; en tanta manera, que se hundieron muchos
+cerros, cayendo sobre los valles<a name="FNanchor_22_22" id="FNanchor_22_22"></a><a href="#Footnote_22_22" class="fnanchor">[22]</a>.</p>
+
+<p>Hasta aqu&iacute; cuentan los orejones sobre el or&iacute;gen de los Incas, porque
+como ellos fueron de tan gran presuncion y hechos tan altos, quisieron
+que se entendiese haber remanecido desta suerte y ser hijos del sol;
+donde despues, cuando los indios los ensalzaban con renombres grandes,
+les llaman <i>&iexcl;Ancha hatun apu, intipchuri!</i>, que quiere en nuestra lengua
+decir: &iexcl;Oh muy gran se&ntilde;or, hijo del sol! Y lo que yo para m&iacute; tengo que
+se deba creer de esto questos fingen, ser&aacute;, que as&iacute; como en Hatuncollao
+se levant&oacute; Zapana, y en otras partes hicieron lo mismo otros capitanes
+valientes, questos Incas que remanecieron, debieron ser algunos tres
+hermanos valerosos y esforzados y en quien hobiese grandes pensamientos,
+naturales de algun pueblo destas regiones, &oacute; venidos de la otra parte de
+las sierras de los Andes; los cuales, hallando aparejo, conquistarian y
+ganarian el se&ntilde;or&iacute;o que tuvieron; y a&uacute;n sin esto, podria ser lo que se
+cuenta de Ayar Cachi y de los otros ser encantadores, que seria causa de
+por parte del Demonio hacer lo que hacian. En fin, no podemos sacar
+dellos otra cosa questo.</p>
+
+<p>Pues luego que Ayar Cachi qued&oacute; dentro en la cueva, los otros dos
+hermanos suyos acordaron, con alguna gente que se les habia llegado, de
+hacer otra poblacion, la cual pusieron por nombre Tampu Quiru, que en
+nuestra lengua querr&aacute; decir <i>dientes de aposento &oacute; de palacio</i>; y as&iacute;,
+d&eacute;bese entender questas poblaciones no eran grandes ni m&aacute;s que algunas
+fuerzas peque&ntilde;as. Y en aquel lugar estuvieron algunos dias, habi&eacute;ndoles
+ya pesado con haber echado de s&iacute; &aacute; su hermano Ayar Cachi, que por otro
+nombre dicen llamarse Huanacaure.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_VII" id="CAP_VII"></a><i>CAP. VII.&mdash;C&oacute;mo estando los dos hermanos en Tampu Quiru, vieron salir
+con alas de pluma al que habian con enga&ntilde;o metido en la cueva, el cual
+les dijo que fuesen &aacute; fundar la gran ciudad del Cuzco; y como partieron
+de Tampu Quiru.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">rosiguiendo</span> la relacion que yo tom&eacute; en el Cuzco, dicen los orejones,
+que despues de haber asentado en Tampu Quiru los dos Incas, sin se pasar
+muchos dias, descuidados ya de m&aacute;s ver Ayar Cachi, lo vieron venir por
+el ayre con alas grandes de pluma pintadas, y ellos con gran temor que
+su visita les caus&oacute;, quisieron huir; m&aacute;s &eacute;l les quit&oacute; presto aquel
+pavor, dici&eacute;ndoles: "No temais ni os acongojeis, que yo no vengo sino
+porque comience &aacute; ser conocido el imperio de los Incas; por tanto,
+dejad, dejad esa poblacion que hecho habeis, y andad m&aacute;s abajo hasta que
+veais un valle, adonde luego fundad el Cuzco, ques lo que ha de valer;
+porquestos son arrabales, y de poca importancia, y aquella ser&aacute; la
+ciudad grande, donde el templo suntuoso se ha de edificar y ser tan
+servido, honrado y frecuentado, quel sol<a name="FNanchor_23_23" id="FNanchor_23_23"></a><a href="#Footnote_23_23" class="fnanchor">[23]</a> sea el m&aacute;s alabado; y
+porque yo siempre tengo de rogar &aacute; Dios por vosotros, y ser parte para
+que con brevedad alcanceis gran se&ntilde;or&iacute;o, en un cerro quest&aacute; cerca de
+aqu&iacute; me quedar&eacute; de la forma y manera que me veis, y ser&aacute; para siempre
+por vos y por vuestros descendientes santificado y adorado, y llamarle
+heis Guanacaure; y en pago de las buenas obras que de m&iacute; habeis
+recibido, os ruego para siempre me adoreis por Dios y en &eacute;l me hagais
+altares, donde sean hechos los sacrificios; y haciendo vosotros esto,
+sereis en la guerra por m&iacute; ayudados; y la se&ntilde;al que de aqu&iacute; adelante
+teneis para ser estimados, honrados y temidos, ser&aacute; horadaros las orejas
+de la manera que agora me vereis." Y as&iacute;, luego, dicho esto, dicen que
+les pareci&oacute; verlo con unas orejas<a name="FNanchor_24_24" id="FNanchor_24_24"></a><a href="#Footnote_24_24" class="fnanchor">[24]</a> de oro, el redondo del cual era
+como un geme.</p>
+
+<p>Los hermanos, espantados de lo que vian, estaban como mudos, sin hablar;
+y al fin, pasada la turbacion, respondieron que eran contentos de hacer
+lo que mandaba, y luego &aacute; toda prisa se fueron al cerro que llaman de
+Guanacaure, al cual desde ent&oacute;nces hasta ora tuvieron por sagrado; y en
+lo m&aacute;s alto d&eacute;l volvieron &aacute; ver Ayar Cachi&mdash;que sin dubda debi&oacute; de ser
+algun demonio, si esto que cuentan en algo es verdad, y permiti&eacute;ndolo
+Dios, debajo destas falsas apariencias les hacia entender su deseo,
+quera que le adorasen y sacrificasen, ques lo qu&eacute;l m&aacute;s procura;&mdash;y les
+torn&oacute; &aacute; hablar, dici&eacute;ndoles, que convenia que tomasen la bolrra &oacute; corona
+del imperio los que habian de ser soberanos se&ntilde;ores, y que supiese como
+en tal acto se ha de hacer para los mancebos ser armados caballeros y
+ser tenidos por nobles. Los hermanos respondi&eacute;ronle que ya habian
+primero dicho que en todo su mandado se cumpliria, y en se&ntilde;al de
+obidiencia, juntas las manos y las cabezas inclinadas, le hicieron la
+mocha, &oacute; reverencia, para que mejor se entienda; y porque los orejones
+afirman que de aqu&iacute; les qued&oacute; el tomar de la bolrra y el ser armados
+caballeros, porn&eacute;lo en este lugar, y servir&aacute; para no tener necesidad de
+lo tornar en lo de adelante &aacute; reiterar; y pu&eacute;dese tener por historia
+gustosa y muy cierta, por cuanto en el Cuzco Manco Inca tom&oacute; la bolrra
+&oacute; corona suprema, y hay vivos muchos espa&ntilde;oles que se hall&aacute;ron presentes
+&aacute; esta cirimonia, &eacute; yo lo he oido &aacute; muchos dellos. Es verdad que los
+indios dicen tambien quen tiempo de los reyes pasados se hacia con m&aacute;s
+solenidad y preparamientos y juntas de gentes y riquezas tan grandes,
+que no se puede inumerar.</p>
+
+<p>Segun parece, estos se&ntilde;ores ordenaron esta &oacute;rden para que se tomase la
+bolrra &oacute; corona, y dicen que Ayar Cachi en el mismo cerro de Guanacaure
+se visti&oacute; de aquesta suerte: el que habia de ser Inca se vistia en un
+dia de una camisola negra, sin collar, de unas pinturas coloradas, y en
+la cabeza con una trenza leonada se ha de dar ciertas vueltas, y
+cubierto con una manta larga leonada ha de salir de su aposento &eacute; ir al
+campo &aacute; cojer un hace de paja, y ha de tardar todo el dia en traerlo sin
+comer ni beber, porque ha de ayunar, y la madre y hermanas del que fuere
+Inca, han de quedar hilando con tanta priesa, que en aquel propio dia se
+han de hilar y tejer cuatro vestidos para el mesmo negocio, y han de
+ayunar sin comer ni beber las que en esta obra estuvieren. El uno destos
+vestidos ha de ser la camiseta leonada y la manta blanca, y el otro ha
+de ser la manta y camiseta todo blanco, y el otro ha ser azul con
+flocaduras y cordones. Estos vestidos se ha de poner el que fuere inca,
+y ha de ayunar el tiempo establecido, que es un mes, y &aacute; este ayuno
+llaman <i>zaziy</i><a name="FNanchor_25_25" id="FNanchor_25_25"></a><a href="#Footnote_25_25" class="fnanchor">[25]</a>, el cual se hace en un aposento del palacio real sin
+ver lumbre ni tener ayuntamiento con muger; y estos dias del ayuno las
+se&ntilde;oras de su linage han de tener muy gran cuidado en hacer con sus
+propias manos mucha cantidad de su chicha, ques vino hecho de ma&iacute;z, y
+han de andar vestidos ricamente. Despues de haber pasado el tiempo del
+ayuno, sale el que ha de ser se&ntilde;or, llevando en sus manos una alabarda
+de plata y de oro, y va &aacute; casa de algun pariente anciano &aacute; donde le han
+de ser tresquilados los cabellos; y vestido una de aquellas ropas, salen
+del Cuzco, &aacute; donde se hace esta fiesta, y van al cerro de Guanacaure,
+donde decimos questaban los hermanos, y hechas algunas cirimonias y
+sacrificios, se vuelven &aacute; donde est&aacute; aparejado el vino, donde lo beben;
+y luego sale el Inca &aacute; un cerro nombrado Anaguar, y desde el principio
+d&eacute;l va corriendo, porque vean c&oacute;mo es ligero y ser&aacute; valiente en la
+guerra, y luego baja d&eacute;l trayendo un poco de lana atado &aacute; una alabarda,
+en se&ntilde;al que cuando anduviere peleando con sus enemigos, ha de procurar
+de traer los cabellos y cabezas dellos. Hecho esto, iban al mesmo cerro
+de Guanacaure &aacute; cojer paja muy derecha, y el que habia de ser rey, tenia
+un manojo grande della, de oro, muy delgada y pareja, y con ella iba
+otro &aacute; cerro llamado Yahuira<a name="FNanchor_26_26" id="FNanchor_26_26"></a><a href="#Footnote_26_26" class="fnanchor">[26]</a>, &aacute; donde se vestia otra de las ropas
+ya dichas, y en la cabeza se ponia unas trenzas &oacute; llautu que llaman
+<i>pillaca</i>, ques como corona, debajo del cual colgaban unas orejas<a name="FNanchor_27_27" id="FNanchor_27_27"></a><a href="#Footnote_27_27" class="fnanchor">[27]</a> de
+oro, y encima se ponia un bonete de plumas cosido como diadema, que
+ellos llaman <i>puruchuco</i><a name="FNanchor_28_28" id="FNanchor_28_28"></a><a href="#Footnote_28_28" class="fnanchor">[28]</a>, y en la alabarda ataban una cinta de oro
+larga que llegaba hasta el suelo, y en los pechos llevaba puesta una
+luna de oro; y desta suerte, en presencia de todos los que all&iacute; se
+hallaban, mataba una oveja, cuya sangre y carne repartian entre todos
+los m&aacute;s principales, para que cruda la comiesen; en lo cual
+significaban, que si no fuesen valientes, que sus enemigos comerian sus
+carnes de la suerte que ellos habian comido la de la oveja que se mat&oacute;.
+Y all&iacute; hacian juramento solene, &aacute; su usanza, por el sol, de sustentar la
+&oacute;rden de caballer&iacute;a y por la defensa del Cuzco morir, si necesario
+fuese; y luego les abrian las orejas, poni&eacute;ndolas tan grandes, que tiene
+un geme cada una dellas en redondo; y hecho esto, p&oacute;nense unas cabezas
+de leones fieros, y vuelven con gran estruendo &aacute; la plaza del Cuzco, en
+donde estaba una gran maroma de oro, que la cercaba toda, sosteni&eacute;ndose
+en horcones de plata y de oro: en el comedio desta plaza bailaban y
+hacian grand&iacute;simas fiestas &aacute; su modo, y andaban los que habian de ser
+caballeros cubiertos con las cabezas de leones, que tengo dicho, para
+dar &aacute; entender que serian valientes y fieros como lo son aquellos
+animales. Dando fin &aacute; estos bailes, quedan armados caballeros, y son
+llamados orejones, y tienen sus privilegios, y gozan de grandes
+libertades, y son dignos, si los eligen, de tomar la corona, ques la
+borla; la cual cuando se da al se&ntilde;or que lo ha de ser del imperio, se
+hacen mayores fiestas, y se junta gran n&uacute;mero de gente, y el que ha de
+ser emperador ha primero de tomar &aacute; su misma hermana por muger, porquel
+estado real no suceda en linaje bajo, y hace el <i>zaziy</i> grande, ques el
+ayuno. Y en el inter que estas cosas pasan, porque estando el Se&ntilde;or
+ocupado en los sacrificios y ayunos no sale &aacute; entender en los negocios
+privados y de gobernacion, era ley entre los Incas, que cuando alguno
+fallescia, &oacute; se daba &aacute; otro la corona &oacute; borla, que pudiese se&ntilde;alar uno
+de los principales varones del pueblo y que tuviese maduro consejo y
+gran autoridad, para que gobernase todo el imperio de los Incas, como el
+mesmo se&ntilde;or, durante aquellos dias; y &aacute; este tal le era permitido tener
+guarda y hablalle con reverencia. Y hecho esto, y recibidas las
+bendiciones en el templo de Curicancha, recibe la borla, que era grande
+y salia del llautu que tenia en la cabeza cubri&eacute;ndole hasta caer encima
+de los ojos, y este era tenido y reverenciado por soberano. Y &aacute; las
+fiestas se hallaban los principales se&ntilde;ores que habia en m&aacute;s de cinco
+leguas quellos mandaron, y parescia en el Cuzco grand&iacute;sima riqueza de
+oro y plata, y pedrer&iacute;a, y plumajes, cerc&aacute;ndole toda la gran maroma de
+oro, y la admirable figura del sol, que era todo de tanta grandeza, que
+pesaba, &aacute; lo que afirman por cierto los indios, m&aacute;s de cuatro mill
+quintales de oro; y si no se daba la borla en el Cuzco, tenian al que se
+llamaba Inca por cosa de burla, sin tener su se&ntilde;or&iacute;o por cierto<a name="FNanchor_29_29" id="FNanchor_29_29"></a><a href="#Footnote_29_29" class="fnanchor">[29]</a>; y
+as&iacute;, Atahuallpa no es contado por rey, aunque como fu&eacute; de tanto valor y
+mat&oacute; tanta gente, por temor fu&eacute; obedecido de muchas naciones.</p>
+
+<p>Volviendo &aacute; los questaban en el cerro de Guanacaure, despues que Ayar
+Cachi les hobo dicho de la manera que habian de tener para ser armados
+caballeros, cuentan los indios, que, mirando contra su hermano Ayar
+Manco, le dijo que se fuese con las dos mugeres al valle que dicho le
+habia, &aacute; donde luego fundase el Cuzco, sin olvidar de venir hacer
+sacrificios aquel lugar, como primero rogado le habian; y que como esto
+hobiese dicho, as&iacute; &eacute;l como el otro hermano se convirtieron en dos
+figuras de piedras, que demostraban tener talles de hombres, lo cual
+visto por Ayar Manco, tomando sus mugeres, vino &aacute; donde agora es el
+Cuzco, &aacute; fundar la ciudad, nombr&aacute;ndose y llam&aacute;ndose dende adelante Manco
+Capac, que quiere decir rey y se&ntilde;or rico.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_VIII" id="CAP_VIII"></a><i>CAP. VIII.&mdash;C&oacute;mo despues que Manco Capac vi&oacute; que sus hermanos se habian
+convertido en piedras, vino &aacute; un valle donde encontr&oacute; algunas gentes, y
+por &eacute;l fu&eacute; fundada y edificada la antigua y muy riqu&iacute;sima ciudad del
+Cuzco, cabeza principal que fu&eacute; de todo el imperio de los Incas.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">R</span><span class="smcap">e&iacute;dome</span> he de lo que tengo escripto destos indios: yo cuento en mi
+escriptura lo que ellos &aacute; m&iacute; contaron por la suya, y antes quito muchas
+cosas que a&ntilde;ido una tan sola. Pues como Manco Capac hobiese visto lo que
+de sus hermanos habia sucedido, y llegase al valle donde agora es la
+ciudad del Cuzco, alzando los ojos al cielo, dicen los orejones que
+pedia con grande humildad al sol que le favoreciese y ayudase en la
+nueva poblacion que hacer queria, y que, vueltos los ojos h&aacute;cia el cerro
+de Guanacaure, pedia lo mesmo &aacute; su hermano, que ya lo tenia y
+reverenciaba por dios, y mirando en el vuelo de las aves y en las
+se&ntilde;ales de las estrellas y en otros prodigios, lleno de confianza,
+teniendo por cierto que la nueva poblacion habia de florecer, y &eacute;l ser
+tenido por fundador della y padre de todos los Incas que en ella habian
+de reinar. Y as&iacute;, en nombre de su Ticiviracocha y del sol y de los otros
+sus dioses, hizo la fundacion de la nueva ciudad, el original y
+principio de la cual fu&eacute; una peque&ntilde;a casa de piedra cubierta de paja que
+Manco Capac con sus mugeres hizo, &aacute; la cual pusieron por nombre
+<i>Curicancha</i>, que quiere decir cercado de oro, lugar donde despues fu&eacute;
+aquel tan c&eacute;lebre y tan riqu&iacute;simo templo del sol, y que agora es
+monesterio de frayles de la &oacute;rden de Santo Domingo; y ti&eacute;nese por
+cierto, que en el tiempo questo por Manco Inca Capac se hacia, habia en
+la comarca del Cuzco indios en cantidad; mas como &eacute;l no les hiciese mal
+ni ninguna molestia, no le impidian la estada en su tierra, antes se
+holgaban con &eacute;l; y as&iacute;, Manco Capac entendia en hacer la casa ya dicha,
+y era dado &aacute; sus religiones y culto de sus dioses, y fu&eacute; de gran
+presuncion y de persona que representaba gran autoridad.</p>
+
+<p>La una de sus mugeres fu&eacute; est&eacute;ril, que nunca se empre&ntilde;&oacute;; en la otra<a name="FNanchor_30_30" id="FNanchor_30_30"></a><a href="#Footnote_30_30" class="fnanchor">[30]</a>
+hobo tres hijos varones y una hija: el mayor fu&eacute; nombrado Inca Roca
+Inca, y la hija Ocllo, y los nombres de los otros dos no cuentan ni
+dicen m&aacute;s de que cas&oacute; al hijo mayor con su hermana; &aacute; los cuales mostr&oacute;
+lo que habian de hacer para ser amados de los naturales y no
+aborrecidos, y otras cosas grandes. En este tiempo, en Hatuncollao se
+habian hecho poderosos los descendientes de Zapana, y con tiran&iacute;a
+querian ocupar toda aquella comarca. Pues como el fundador del Cuzco,
+Manco Capac, hobo casado &aacute; sus hijos y allegado &aacute; su servicio algunas
+gentes con amor y buenas palabras, con los cuales engrandeci&oacute; la casa
+de Curicancha, despues de haber vivido muchos a&ntilde;os, muri&oacute; estando ya muy
+viejo, y le fueron hechas las obsequias con toda sumptuosidad, sin lo
+cual se le hizo un bulto para reverencialle como &aacute; hijo del sol.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_IX" id="CAP_IX"></a><i>CAP. IX.&mdash;En que se da aviso al lector de la causa porquel autor,
+dejando de proseguir con la sucesion de los reyes, quiso contar el
+gobierno que tuvieron, y sus leyes, costumbres qu&eacute; tales fueron.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">A</span><span class="smcap">unque</span> pudiera escribir lo que pas&oacute; en el reinado de Sinchi Roca
+Inca<a name="FNanchor_31_31" id="FNanchor_31_31"></a><a href="#Footnote_31_31" class="fnanchor">[31]</a>, hijo que fu&eacute; de Manco Capac, fundador del Cuzco, en este
+lugar, lo dej&eacute;, pareci&eacute;ndome quen lo de adelante habria confusion para
+saber por entero la manera que se tuvo en la gobernacion destos se&ntilde;ores,
+porque unos ordenaron unas leyes y otros otras, y as&iacute;, pusieron unos los
+mitimaes y otros las guarniciones de gente de guerra en los lugares
+establecidos en el reino para la defensa d&eacute;l; y porque son todas cosas
+grandes y dignas de memoria, y para que las rep&uacute;blicas que se rigen por
+grandes letrados y varones, desto tomen aviso, y unos y otros conciban
+admiracion, considerando que pues en gente b&aacute;rbara y que no tuvo letras
+se hall&oacute; lo que de cierto sabemos que hobo, as&iacute; en lo del gobierno como
+en sojuzgar las tierras y naciones, porque debajo de una monarqu&iacute;a
+obedesciesen &aacute; un Se&ntilde;or que s&oacute;lo fuese soberano y digno para reinar en
+el imperio que los Incas tuvieron, que fueron m&aacute;s de mill &eacute; doscientas
+leguas de costas; as&iacute;, por no variar en decir que unos dicen que ciertos
+dellos constituyeron lo uno, y otros lo otro, en lo cual muchos
+naturales varian, pondr&eacute; en este lugar lo que yo entend&iacute; y tengo por
+cierto, conforme &aacute; la relacion que dello tom&eacute; en la ciudad del Cuzco y
+de las reliquias que vemos haber quedado destas cosas todos los que en
+el Per&uacute; habemos andado. Y no parezca &aacute; los letores que en tomar esta
+&oacute;rden salgo de la que al libro conviene que lleve; para que ellos con
+m&aacute;s claridad lo entiendan se pone, como declaro; y esto har&eacute; con gran
+brevedad, sin querer ocuparme en contar cosas menudas, de que siempre
+huyo, y as&iacute;, con ella misma proseguir&eacute; en tratar el reynado de los Incas
+y la sucesion dellos, hasta que con la muerte de Huascar y entrada de
+los espa&ntilde;oles se acab&oacute;. Y quiero que sepan los que esto leyeren, que
+entre todos los Incas, que fueron once, tres salieron entre ellos
+bastant&iacute;simos para la gobernacion de su se&ntilde;or&iacute;o, que cuentan y no acaban
+los orejones de loarlos; y estos no se parescieron en las condiciones
+tanto como en el juicio; los cuales son Huayna Capac, Tupac Inca
+Yupanqui, su padre, &eacute; Inca Yupanqui, padre del uno y ag&uuml;elo del otro. Y
+tambien se puede presumir, que como estos fuesen tan modernos, que est&aacute;
+el reyno lleno de indios que conocieron &aacute; Tupac Inca Yupanqui, y con &eacute;l
+anduvieron en las guerras, y &aacute; sus padres oyeron lo que Inca Yupanqui
+hizo en el tiempo de su reinado, podria ser destas cosas, vistas<a name="FNanchor_32_32" id="FNanchor_32_32"></a><a href="#Footnote_32_32" class="fnanchor">[32]</a>
+casi por los ojos, tener m&aacute;s lumbre para las poder contar, y lo sucedido
+&aacute; los otros se&ntilde;ores, sus proxinitores, haberse dello mucho olvidado.
+Aunque, cierto, para lo tener en la memoria, y que no se pierda en
+muchos a&ntilde;os, tienen grande aviso, para no tener letras, que estas ya
+tengo escripto en la primera parte desta Cr&oacute;nica<a name="FNanchor_33_33" id="FNanchor_33_33"></a><a href="#Footnote_33_33" class="fnanchor">[33]</a>, c&oacute;mo no se han
+hallado en todo este reino, ni &aacute;un en todo este orbe de las Indias. Y
+con tanto prosigamos lo comenzado.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_X" id="CAP_X"></a><i>CAP. X.&mdash;De c&oacute;mo el Se&ntilde;or, despues de tomada la borla del reino, se
+casaba con su hermana la Coya, ques nombre de reyna; y c&oacute;mo era
+permitido tener muchas mugeres, salvo que, entre todas, s&oacute;lo la Coya era
+la leg&iacute;tima y m&aacute;s principal.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">ont&eacute;</span> brevemente en los cap&iacute;tulos pasados c&oacute;mo los que habian de ser
+nobles se armaban caballeros, y tambien las cirimonias que se hacian en
+el tiempo que los Incas se coronaban por reyes, tomando la corona, que
+es la borla que hasta los ojos les caia; y fu&eacute; por ellos ordenado, quel
+que hobiese de ser rey, tomase &aacute; su hermana, hija leg&iacute;tima de su padre y
+madre, por muger, para que la sucesion del reino fuese por esta v&iacute;a
+confirmada en la casa real, pareci&eacute;ndoles por esta manera, que aunque la
+tal muger, hermana del rey, de su cuerpo no fuese casta, y, usando con
+algun hombre, d&eacute;l quedase pre&ntilde;ada, era el hijo que nasciese della y no
+de muger extra&ntilde;a; porque tambien miraban, que aunque el Inca se casase
+con muger generosa, queriendo, podia hacer lo mismo y concibir con
+adulterio, de tal manera, que no siendo entendido, fuese tenido por hijo
+del se&ntilde;or y natural marido suyo. Por estas cosas, &oacute; porque les paresci&oacute;
+&aacute; los que lo ordenaron que convenia, era ley entre los Incas que el
+se&ntilde;or que entre todos quedaba por emperador, tornase &aacute; su hermana por
+muger, la cual tenia por nombre <i>Coya</i>, ques nombre de reyna, y que
+ninguna se lo llamaba,&mdash;como cuando un rey de Espa&ntilde;a casa con alguna
+princesa que tiene su nombre propio, y entrando en su reyno, es llamada
+reyna, as&iacute; llaman las que lo eran del Cuzco, Coya. Y si acaso el que
+habia de ser tenido por se&ntilde;or no tenia hermana carnal, era permitido que
+casase con la se&ntilde;ora m&aacute;s ilustre que hobiese, para que fuese entre todas
+sus mugeres tenida por la m&aacute;s principal; porquestos se&ntilde;ores, no habia
+ninguno dellos que no tuviese m&aacute;s de setecientas mugeres para servicio
+de su casa y para sus pasatiempos; y as&iacute;, todos ellos tuvieron muchos
+hijos que habian en &eacute;stas que tenian por mugeres &oacute; mancebas, y eran bien
+tratadas por &eacute;l y estimadas de los indios naturales; y aposentado el rey
+en su palacio, &oacute; por donde quier que iba, eran miradas y guardadas todas
+por los porteros y camayos, ques nombre de guardianes; y si alguna usaba
+con varon, era castigada con pena de muerte, d&aacute;ndole &aacute; &eacute;l la misma pena.
+Los hijos que los se&ntilde;ores habian en estas mugeres, despues que eran
+hombres, mand&aacute;banles proveer de campos y heredades, que ellos llaman
+ch&aacute;caras, y que de los dep&oacute;sitos ordinarios les diesen ropas y otras
+cosas para su aprovechamiento, porque no querian dar se&ntilde;or&iacute;o &aacute; estos
+tales, porque en habiendo alguna turbacion en el reyno, no quisiesen
+intentar de quedarse con &eacute;l con la presuncion de ser hijos del rey. Y
+as&iacute;, ninguno tuvo mando sobre provincia, aunque, cuando salian &aacute; las
+guerras y conquistas, muchos dellos eran capitanes y preferidos &aacute; los
+que iban en los reales; y el se&ntilde;or natural que heredaba el reyno los
+favorescia, puesto que si urdian algun levantamiento, eran castigados
+cruel&iacute;simamente; y ninguno dellos hablaba con el rey, aunque m&aacute;s su
+hermano fuese, que primero no pusiese en su cerviz carga liviana y fuese
+descalzo, como todos los dem&aacute;s del reyno, &aacute; le hablar.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XI" id="CAP_XI"></a><i>CAP. XI.&mdash;C&oacute;mo se us&oacute; entre los Incas que del Inca que hobiese sido
+valeroso, que hobiese ensanchado el reyno &oacute; hecho otra cosa digna de
+memoria, la hobiese d&eacute;l en sus cantares y en los bultos; y no siendo
+sino remisio y cobarde, se mandaba que se tratase poco d&eacute;l.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">ntend&iacute;,</span> quando en el Cuzco estuve<a name="FNanchor_34_34" id="FNanchor_34_34"></a><a href="#Footnote_34_34" class="fnanchor">[34]</a>, que fu&eacute; uso entre los reyes
+Incas, que el rey que entre ellos era llamado Inca, luego como era
+muerto, se hacian los lloros generales y continos, y se hacian los otros
+sacrificios grandes, conforme &aacute; su religion y costumbre; lo cual pasado,
+entre los m&aacute;s ancianos del pueblo se trataba sobre qu&eacute; tal habia sido
+la vida y costumbres de su rey ya muerto, y qu&eacute; habia aprovechado &aacute; la
+rep&uacute;blica, &oacute; qu&eacute; batalla habia vencido que dado se hobiese contra los
+enemigos; y tratadas estas cosas entre ellos, y otras que no entendemos,
+por entero, se determinaban, si el rey difunto habia sido tan venturoso
+que d&eacute;l quedase loable fama, para que por su valent&iacute;a y buen gobierno
+meres&ccedil;iese que para siempre quedase entre ellos, mandaban llamar los
+grandes quiposcamayos, donde las cuentas se fenescen y sabian dar razon
+de las cosas que sucedido habian en el reyno, para que estos lo
+comunicasen con otros quentrellos, siendo escogidos por m&aacute;s ret&oacute;ricos y
+abundantes de palabras, saben contar por buena &oacute;rden cada cosa de lo
+pasado, como entre nosotros se cuentan por romances y villancicos; y
+estos en ninguna cosa entienden que en aprender y saberlos componer en
+su lengua, para que sean por todos oidos en regocijos de casamientos y
+otros pasatiempos que tienen para aquel prop&oacute;sito. Y as&iacute;, sabido lo que
+se ha de decir de lo pasado en semejantes fiestas de los se&ntilde;ores
+muertos, y si se trata de guerra por el consiguiente, con &oacute;rden galana
+cantaban de muchas batallas que en lugares de una y otra parte del reyno
+se dieron; y por el consiguiente, para cada negocio tenian ordenados sus
+cantares &oacute; romances, que, viniendo &aacute; prop&oacute;sito, se cantasen, para que
+por ellos se animase la gente con lo oir y entendiesen lo pasado en
+otros tiempos, sin lo inorar, por entero. Y estos indios que por mandado
+de los reyes sabian estos romances, eran honrados por ellos y
+favorescidos, y tenian cuidado grande de los ense&ntilde;ar &aacute; sus hijos y &aacute;
+hombres de sus provincias los m&aacute;s avisados y entendidos que entre todos
+se hallaban; y as&iacute;, por las bocas de unos lo sabian otros, de tal
+manera, que hoy dia entre ellos cuentan lo que pas&oacute; ha quinientos a&ntilde;os,
+como si fueran diez.</p>
+
+<p>Y entendida la &oacute;rden que se tenia para no se olvidar de lo que pasaba en
+el reyno, es de saber, que muerto el rey dellos, si valiente habia sido
+y bueno para la gobernacion del reyno, sin haber perdido provincia de
+las que su padre les dej&oacute;, ni usado de bajezas ni poquedades, ni hecho
+otros desatinos que los pr&iacute;ncipes locos con la soltura se atreven &aacute;
+hacer en su se&ntilde;or&iacute;o, era permitido y ordenado por los mismos reyes, que
+fuesen ordenados cantares honrados y que en ellos fuesen muy alabados y
+ensalzados, en tal manera, que todas las gentes admirasen en oir sus
+haza&ntilde;as y hechos tan grandes, y que estos no siempre ni en todo lugar
+fuesen publicados ni apregonados, sino cuando estuviese hecho algun
+ayuntamiento grande de gente venida de todo el reyno para algun fin, y
+cuando se juntasen los se&ntilde;ores principales con el rey en sus tiempos y
+solaces, &oacute; cuando hacian los taquis<a name="FNanchor_35_35" id="FNanchor_35_35"></a><a href="#Footnote_35_35" class="fnanchor">[35]</a> &oacute; borracheras suyas. En estos
+lugares, los que sabian los roman&ccedil;es, &aacute; voces grandes, mirando contra el
+Inca, le cantaban lo que por sus pasados habia sido hecho; y si entre
+los reyes alguno salia remisio, cobarde, dado &aacute; vicios, y amigo de
+holgar sin acrescentar el se&ntilde;or&iacute;o de su imperio, mandaban que destos
+tales hobiese poca memoria &oacute; casi ninguna; y tanto miraban esto, que si
+alguna se hallaba, era por no olvidar el nombre suyo y la sucesion; pero
+en lo dem&aacute;s se callaba, sin contar los cantares de otros que de los
+buenos y valientes. Porque tuvieron en tanto sus memorias, que, muerto
+uno destos se&ntilde;ores tan grandes, no aplicaba su hijo para s&iacute; otra cosa
+que el se&ntilde;or&iacute;o, porque era ley entre ellos que la riqueza y el aparato
+real del que habia sido rey del Cuzco, no lo hobiese otro en su poder,
+ni se perdiese su memoria; para lo cual se hacia un bulto de mano<a name="FNanchor_36_36" id="FNanchor_36_36"></a><a href="#Footnote_36_36" class="fnanchor">[36]</a>,
+con la figura que ellos ponerle querian, al cual llamaban del nombre del
+rey ya muerto; y solian estos bultos ponerse en la plaza del Cuzco,
+cuando se hacian sus fiestas, y en rededor de cada bulto destos reyes
+estaban sus mugeres y criados, y venian todos, aparej&aacute;ndose all&iacute; su
+comida y bebida, porque el Demonio debia de hablar en aquellos bultos,
+pues que esto por ellos se usaba; y cada bulto tenia sus truanes &oacute;
+decidores, questaban con palabras alegres contentando al pueblo; y todo
+el tesoro que el se&ntilde;or tenia siendo vivo, estaba en poder de sus criados
+y familiares, y se sacaba &aacute; las fiestas semejantes con gran aparato; sin
+lo cual, no dejaban de tener sus ch&aacute;caras, ques nombre de heredades,
+donde cogian sus ma&iacute;zes y otros mantenimientos con que sustentaban las
+mugeres con toda la dem&aacute;s familia destos se&ntilde;ores que tenian bultos y
+memorias, aunque ya eran muertos. Y cierto esta usanza fu&eacute; harta parte
+para que en este reyno hobiese la suma tan grande de tesoros que se han
+visto por nuestros ojos; y &aacute; espa&ntilde;oles conquistadores he oydo que,
+cuando, descubriendo las provincias del reyno, entraron en el Cuzco,
+habia destos bultos, lo cual paresci&oacute; ser verdad, cuando dende &aacute; poco
+tiempo, queriendo tomar la borla Manco Inca Yupanqui, hijo de Huayna
+Capac, p&uacute;blicamente fueron sacados en la plaza del Cuzco, &aacute; vista de
+todos los espa&ntilde;oles &eacute; yndios que en ella en aquel tiempo estaban.</p>
+
+<p>Verdad es, que habian ya habido los espa&ntilde;oles mucha parte del tesoro, y
+lo dem&aacute;s se escondi&oacute; y puso en tales partes, que pocos &oacute; no ninguno debe
+saber d&eacute;l; ni de los bultos ni otras cosas suyas grandes hay ya otra
+memoria que la que ellos dan y tienen en sus cantares<a name="FNanchor_37_37" id="FNanchor_37_37"></a><a href="#Footnote_37_37" class="fnanchor">[37]</a>.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XII" id="CAP_XII"></a><i>CAP. XII.&mdash;De c&oacute;mo tenian coronistas para saber sus hechos, y la &oacute;rden
+de los quipos como fu&eacute;, y lo que dello vemos agora.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">F</span><span class="smcap">u&eacute;</span> ordenado por los Incas lo que ya habemos escripto acerca del poner
+los bultos en sus fiestas, y en que se escogiesen algunos de los m&aacute;s
+s&aacute;bios dellos, para que en cantares supiesen la vida de los se&ntilde;ores qu&eacute;
+tal habia sido y c&oacute;mo se habian habido en el gobierno del reyno, para el
+efecto por m&iacute; dicho. Y es tambien de saber, que, sin esto, fu&eacute; costumbre
+dellos y ley muy usada y guardada, de escoger cada uno, en tiempo de su
+reynado, tres &oacute; cuatro hombres ancianos de los de su nacion, &aacute; los
+cuales, viendo que para ello eran h&aacute;biles y suficientes, les mandaba que
+todas las cosas que sucediesen en las provincias durante el tiempo de su
+reynado, ora fuesen pr&oacute;speras, ora fuesen adversas, las tuviesen en la
+memoria, y dellas hiciesen y ordenasen cantares, para que por aquel
+sonido se pudiese entender en lo foturo haber as&iacute; pasado; con tanto
+questos cantares no pudiesen ser dichos ni publicados fuera de la
+presencia del Se&ntilde;or; y eran obligados estos que habian de tener esta
+razon durante la vida del rey, no tratar ni decir cosa alguna de lo que
+&aacute; &eacute;l tocaba, y luego que era muerto, al sucesor en el imperio le decian,
+casi por estas palabras: "&iexcl;Oh Inca grande y poderoso, el Sol y la Luna,
+la Tierra, los montes y los &aacute;rboles, las piedras y tus padres te guarden
+de infortunio y hagan pr&oacute;spero, dichoso y bienaventurado sobre todos
+cuantos nacieron! S&aacute;bete, que las cosas que sucedieron &aacute; tu antecesor
+son &eacute;stas." Y luego en diciendo esto, los ojos puestos al suelo, y
+bajadas las manos, con gran humildad le daban cuenta y razon de todo lo
+que ellos sabian; lo cual podrian muy bien hacer, porque entre ellos hay
+muchos de gran memoria, subtiles de ingenio, y de vivo juizio, y tan
+abastados de razones, como hoy dia somos testigos los que ac&aacute; estamos &eacute;
+los oimos. Y as&iacute;, dicho esto, luego que por el rey era entendido,
+mandaba llamar &aacute; otros de sus indios viejos, &aacute; los cuales mandaba que
+tuviesen cuidado de saber los cantares que aqu&eacute;llos tenian en la
+memoria, y de ordenar otros de nuevo de lo que pasaba en el tiempo de su
+reynado, y que las cosas que se gastaban y lo que las provincias
+contribuian, se asentasen en los quipos, para que supiesen lo que daban
+y contribuyan muerto &eacute;l y reynando su progenitor. Y si no era en un dia
+de gran regocijo, &oacute; en otro que hobiese lloro &oacute; tristeza por muerte de
+algun hermano &oacute; hijo del rey, porque estos tales dias se permitia contar
+su grandeza dellos y su or&iacute;gen y nascimiento, fuera destos, &aacute; ninguno
+era permitido tratar dello, porque estaba as&iacute; ordenado por los se&ntilde;ores
+suyos, y si lo hacian, eran castigados rigurosamente.</p>
+
+<p>Sin lo cual tuvieron otra &oacute;rden para saber y entender c&oacute;mo se habia de
+hacer en la contribucion, en las provincias, de los mantenimientos, ora
+pasase el rey con el ej&eacute;rcito, ora fuese visitando el reyno, &oacute; que sin
+hacer nada desto, se entendiese lo que entraba en los dep&oacute;sitos y pagaba
+&aacute; los s&uacute;bditos, de tal manera, que no fuesen agraviados, tan buena y
+subtil, que ecede en artificio &aacute; los <i>carastes</i> que usaron los mexicanos
+para sus cuentas y contratacion; y esto fu&eacute; los quipos, que son ramales
+grandes de cuerdas anudadas, y los que desto eran contadores y entendian
+el guarismo destos nudos, daban por ellos razon de los gastos que se
+habian hecho, &oacute; de otras cosas que hobiesen pasado de muchos a&ntilde;os atr&aacute;s;
+y en estos nudos contaban de uno hasta diez, y de diez hasta ciento, y
+de ciento hasta mill; y en uno destos ramales est&aacute; la cuenta de lo uno,
+y en otro lo del otro; de tal manera esto, que para nosotros es una
+cuenta donosa y ciega, y para ellos singular. En cada cabeza de
+provincia habia contadores &aacute; quien llamaban quiposcamayos<a name="FNanchor_38_38" id="FNanchor_38_38"></a><a href="#Footnote_38_38" class="fnanchor">[38]</a>, y por
+estos nudos tenian la cuenta y razon de lo que habian de tributar los
+questaban en aquel distrito, desde la plata, oro, ropa y ganado, hasta
+la le&ntilde;a y las otras cosas mas menudas, y por los mismos quipos se daba &aacute;
+cabo de un a&ntilde;o, &oacute; de diez, &oacute; de veinte, razon &aacute; quien tenia comision de
+tomar la cuenta, tan bien, que un par de alpargatas no se podian
+esconder.</p>
+
+<p>Yo estaba incr&eacute;dulo en esta cuenta, y aunque lo oia afirmar y tratar,
+tenia lo m&aacute;s dello por f&aacute;bula; y estando en la provincia de Xauxa, en lo
+que llaman Marcavillca<a name="FNanchor_39_39" id="FNanchor_39_39"></a><a href="#Footnote_39_39" class="fnanchor">[39]</a>, rogu&eacute; al se&ntilde;or Guacarapora<a name="FNanchor_40_40" id="FNanchor_40_40"></a><a href="#Footnote_40_40" class="fnanchor">[40]</a> que me
+hiciese entender la cuenta dicha de tal manera que yo me satisficiese &aacute;
+m&iacute; mismo, para estar cierto que era fiel y verdadera; y luego mand&oacute; &aacute;
+sus criados que fuesen por los quipos, y como este se&ntilde;or sea de buen
+entendimiento y razon para ser indio, con mucho reposo satisfizo &aacute; mi
+demanda, y me dijo, que para que mejor lo entendiese, que notase que
+todo lo que por su parte habia dado &aacute; los espa&ntilde;oles desde que entr&oacute; el
+gobernador don Francisco Pizarro en el valle, estaba all&iacute; sin faltar
+nada: y as&iacute; v&iacute; la cuenta del oro, plata, ropa que habian dado, con todo
+el ma&iacute;z, ganado y otras cosas, que en verdad yo qued&eacute; espantado dello. Y
+es de saber otra cosa, que tengo para m&iacute; por muy cierto, segun han sido
+las guerras largas, y las crueldades, robos y tiran&iacute;as que los espa&ntilde;oles
+han hecho en estos indios, que si ellos no estuvieran hechos &aacute; tan
+grande &oacute;rden y concierto, totalmente se hubieran todos consumido y
+acabado; pero ellos, como entendidos y cuerdos y que estaban impuestos
+por pr&iacute;ncipes tan s&aacute;bios, entre todos determinaron que si un ej&eacute;rcito de
+espa&ntilde;oles pasase por cualquiera de las provincias, que si no fuere el
+da&ntilde;o que por ninguna v&iacute;a se puede escusar, como es destruir las
+sementeras y robar las casas y hacer otros da&ntilde;os mayores questos, que en
+lo dem&aacute;s, todas las comarcas tuviesen en el camino real, por donde
+pasaban los nuestros, sus contadores, y &eacute;stos tuviesen proveimiento lo
+m&aacute;s &aacute;mplio que ellos pudiesen, porque con achaque no los destruyesen del
+todo; y as&iacute; eran proveidos; y despues de salidos, juntos los se&ntilde;ores,
+iban los quipos de las cuentas, y por ellos, si uno habia gastado m&aacute;s
+que otro, lo que m&eacute;nos habian proveido lo pagaban, de tal suerte, que
+iguales quedasen todos.</p>
+
+<p>Y en cada valle hay esta cuenta hoy dia, y siempre hay en los aposentos
+tantos contadores como en &eacute;l hay se&ntilde;ores, y de cuatro en cuatro meses
+fenescen sus cuentas por la manera dicha; y con la &oacute;rden que han tenido,
+han podido sufrir combates tan grandes, que si Dios fuese servido que
+del todo hobiesen cesado con el buen tratamiento que en este tiempo
+reciben, y con la buena &oacute;rden y justicia que hay, se restaurarian y
+multiplicarian, para que en alguna manera vuelva &aacute; ser este reyno lo que
+fu&eacute;, aunque yo creo que ser&aacute; tarde &oacute; nunca. Y es verdad que yo he visto
+pueblos, y pueblos bien grandes, y de una sola vez que cripstianos
+espa&ntilde;oles pasen por &eacute;l, quedar tal, que no parecia sino que fuego lo
+habia consumido; y como las gentes no eran de tanta razon, ni unos &aacute;
+otros se ayudaban, perd&iacute;anse despues con hambres y enfermedades, porque
+entre ellos hay poca caridad, y cada uno es se&ntilde;or de su casa, y no
+quiere m&aacute;s cuenta. Y esta &oacute;rden del Per&uacute; d&eacute;bese &aacute; los se&ntilde;ores que lo
+mandaron y supieron ponerla en todas las cosas tan grande como vemos los
+que ac&aacute; estamos, por estas y otras cosas mayores; y con tanto pasar&eacute;
+adelante.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XIII" id="CAP_XIII"></a><i>CAP. XIII.&mdash;C&oacute;mo los Se&ntilde;ores del Per&uacute; eran muy amados por una parte y
+temidos por otra de todos sus s&uacute;bditos, y c&oacute;mo ninguno de ellos, aunque
+fuese gran se&ntilde;or muy antiguo en su linage, podia entrar en su presencia,
+si no era con una carga en se&ntilde;al de grande obediencia.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">s</span> de notar, y mucho, que como estos reyes mandaron tan grandes
+provincias y en tierra tan larga, y en parte tan &aacute;spera y llena de
+monta&ntilde;as y de promontorios nevados, y llanos de arena secos de &aacute;rboles y
+faltos de agua, que era necesario gran prudencia para la gobernacion de
+tantas naciones y tan distintas unas de otras en lenguas, leyes y
+religiones, para tenellas todas en tranquilidad y que gozasen de la paz
+y amistad con &eacute;l; y as&iacute;, no embargante que la ciudad del Cuzco era la
+cabeza de su imperio, como en muchos lugares hemos apuntado, de cierto
+en cierto t&eacute;rmino, como tambien diremos, tenian puestos sus delegados y
+gobernadores, los cuales eran los m&aacute;s s&aacute;bios, entendidos y esforzados
+que hallarse podian, y ninguno tan mancebo que ya no estuviese en el
+postrer tercio de su edad. Y como le fuesen fieles y ninguno osase
+levantarse, y tenia de su parte &aacute; los mitimaes, ninguno de los
+naturales, aunque m&aacute;s poderoso fuese, osaba intentar ninguna rebelion, y
+si alguna intentaba, luego era castigado el pueblo donde se levantaba,
+embiando presos los movedores al Cuzco. Y desta manera eran tan temidos
+los reyes, que si salian por el reyno y permitian alzar algun pa&ntilde;o de
+los que iban en las andas, para dejarse ver de sus vasallos, alzaban tan
+gran alarido, que hacian caer las aves de lo alto donde iban volando, &aacute;
+ser tomadas &aacute; manos; y todos los temian tanto, que de la sombra que su
+persona hacia no osaban decir mal. Y no era esto solo; pues es cierto,
+que si algunos de sus capitanes &oacute; criados salian &aacute; visitar alguna parte
+del reyno para algun efecto, le salian &aacute; recibir al camino con grandes
+presentes, no osando, aunque fuese s&oacute;lo, dejar de cumplir en todo y por
+todo el mandamiento dellos.</p>
+
+<p>Tanto fu&eacute; lo que temieron &aacute; sus pr&iacute;ncipes en tierra tan larga, que cada
+pueblo estaba tan asentado y bien gobernado como si el Se&ntilde;or estuviera
+en &eacute;l para castigar los que lo contrario hiciesen. Este temor pendia del
+valor que habia en los se&ntilde;ores y de su misma justicia, que sabian que
+por parte de ser ellos malos, si lo fuesen, luego el castigo se habia de
+hacer en los que lo fuesen, sin que bastase ruego ni cohecho ninguno. Y
+como siempre los Incas hiciesen buenas obras &aacute; los questaban puestos en
+su se&ntilde;or&iacute;o, sin consentir que fuesen agraviados, ni que les llevasen
+tributos demasiados, ni que les fuesen hechos otros desafueros, sin lo
+cual, muchos que tenian provincias est&eacute;riles y que en ellas sus pasados
+habian vivido con necesidad, les daban &oacute;rden que las hacian f&eacute;rtiles y
+abundantes, provey&eacute;ndoles de las cosas que en ella habia necesidad; y en
+otras donde habia falta de ropa, por no tener ganados, se los mandaban
+dar con gran liberalidad. En fin, entend&iacute;ase, que as&iacute; como estos se&ntilde;ores
+se supieron servir de los suyos y que les diesen tributos, as&iacute; ellos les
+supieron conservar las tierras y traellos de bastos &aacute; muy pul&iacute;ticos, y
+de desproveidos, que no les faltase nada; y con estas buenas obras, y
+con que siempre el Se&ntilde;or &aacute; los principales daba mugeres y preseas ricas,
+ganaron tanto las gracias de todos, que fueron dellos amados en estremo
+grado, tanto que yo me acuerdo por mis ojos haber visto &aacute; indios viejos,
+estando &aacute; vista del Cuzco, mirar contra la ciudad y alzar un alarido
+grande, el cual se les convertia en l&aacute;grimas salidas de tristeza,
+contemplando el tiempo presente y acord&aacute;ndose del pasado, donde en
+aquella ciudad por tantos a&ntilde;os tuvieron se&ntilde;ores de sus naturales, que
+supieron atraellos &aacute; su servicio y amistad de otra manera que los
+espa&ntilde;oles.</p>
+
+<p>Y era usanza y ley inviolable entre estos se&ntilde;ores del Cuzco, por
+grandeza y por la estimacion de la dignidad real, questando &eacute;l en su
+palacio, &oacute; caminando con gente de guerra, &oacute; sin ella, que ninguno,
+aunque fuese de los m&aacute;s grandes y poderosos se&ntilde;ores de todo su reyno, no
+habia de entrar &aacute; le hablar, ni estar delante de su presencia, sin que
+primero, tir&aacute;ndose los zapatos, que ellos llaman oxotas, se pusiese en
+sus hombros una carga para entrar con ella &aacute; la presencia del Se&ntilde;or, en
+lo cual no se tenia cuenta que fuese grande ni peque&ntilde;a, porque no era
+por m&aacute;s de que supiesen el reconocimiento que habian de tener &aacute; los
+se&ntilde;ores suyos; y entrando dentro, vueltas las espaldas al rostro del
+Se&ntilde;or, habiendo primero hecho reverencia, quellos llaman <i>mocha</i>, dice &aacute;
+lo que viene &oacute; oye lo que les mandado, lo cual pasado, si quedaba en la
+C&oacute;rte por algunos dias y era persona de cuenta, no entraba m&aacute;s con la
+carga; porque siempre estaban los que venian de las provincias en la
+presencia del Se&ntilde;or en convites y en otras cosas que por ellos eran
+hechas.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XIV" id="CAP_XIV"></a><i>CAP. XIV.&mdash;De c&oacute;mo fu&eacute; muy grande la riqueza que tuvieron y poseyeron
+los reyes del Per&uacute; y c&oacute;mo mandaban asistir siempre hijos de los se&ntilde;ores
+en su C&oacute;rte.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">or</span> la gran riqueza que habemos visto en estas partes, podremos creer
+ser verdad lo que se dice de las muchas que tuvieron los Incas; porque
+yo creo, lo que ya muchas veces tengo afirmado, que en el mundo no hay
+tan rico reyno de metal, pues cada dia se descubren tan grandes veneros,
+as&iacute; de oro como de plata; y como en muchas partes de las provincias
+cogiesen en los rios oro, y en los cerros sacasen plata, y todo era por
+un rey, pudo tener y poseer tanta grandeza; y dello yo no me espanto de
+estas cosas, sino como toda la ciudad del Cuzco y los templos suyos no
+eran hechos los edificios de oro puro. Porque, lo que hace &aacute; los
+pr&iacute;ncipes tener necesidad y no poder atesorar dineros, es la guerra, y
+desto tenemos claro ejemplo en lo que el Emperador ha gastado desdel a&ntilde;o
+que se coron&oacute; hasta este; pues aviendo m&aacute;s plata y oro que ovieron los
+reyes d'Espa&ntilde;a desde el rey don Rodrigo hasta &eacute;l, ninguno dellos tuvo
+tanta necesidad como S. M. y si no tuviera guerras, y su asiento fuera
+en Espa&ntilde;a, verdaderamente, con sus rentas y con lo que ha venido de las
+Indias, toda Espa&ntilde;a estuviera tan llena de tesoros como lo estaba el
+Per&uacute; en tiempo de sus reyes.</p>
+
+<p>Y esto tr&aacute;igolo &aacute; comparacion, que todo lo que los Incas habian, lo
+gastaban no en otra cosa que arreos de su persona y ornamento de los
+templos y servicio de sus casas y aposentos; porque en las guerras, las
+provincias les daban toda la gente, armas y mantenimientos que fuese
+necesario, y si [&aacute;] alguno de los mitimaes daban algunas pagas de oro en
+alguna guerra que ellos tuviesen por dificultosa, era poca y que en un
+dia lo sacaban de las minas; y como preciaron tanto la plata y oro, y
+por ellos fuese tan estimada, mandaban sacar en muchas partes de las
+provincias cantidad grande della, de la manera y con la &oacute;rden que
+adelante se dir&aacute;.</p>
+
+<p>Y sacando tanta suma, y no podiendo el hijo dejar que la memoria del
+padre, que se entiende su casa y familiares con su bulto, estuviese
+siempre entera, estaban de muchos a&ntilde;os allegados tesoros, tanto, que
+todo el servicio de la casa del rey, as&iacute; de c&aacute;ntaros para su uso como de
+cocina, todo era oro y plata; y esto no en un lugar y en una parte lo
+tenia, sino en muchas, especialmente en las cabeceras de las provincias,
+donde habia muchos plateros, los cuales trabajaban en hacer estas
+piezas; y en los palacios y aposentos suyos habia planchas destos
+metales, y sus ropas llenas de argenteria y desmeraldas y turquesas y
+otras piedras preciosas de gran valor. Pues para sus mugeres tenian
+mayores riquezas para ornamento y servicio de sus personas, y sus andas
+todas estaban engastonadas en oro y plata y pedrer&iacute;a. Sin esto, en los
+dep&oacute;sitos habia grand&iacute;sima cantidad de oro en tejuelos, y de plata en
+pasta, y tenian mucha chaquira, ques en estremo menuda, y otras joyas
+muchas y grandes para sus taquis y borracheras; y para los sacrificios
+eran m&aacute;s lo que tenian destos tesoros; y como tenian y guardaban aquella
+ceguedad de enterrar con los difuntos tesoros, es de creer que cuando se
+hazian los osequias y entierros destos reyes, que seria increible lo que
+meterian en las sepulturas. En fin, sus atambores y asentamientos y
+estrumentos de m&uacute;sica y armas para ellos eran deste metal; y por
+engrandecer su se&ntilde;or&iacute;o, paresci&eacute;ndoles que lo mucho que digo era poco,
+mandaban por ley que ningun oro ni plata que entrase en la ciudad del
+Cuzco, della pudiese salir, sopena de muerte, lo cual ejecutaban luego
+en quien lo quebrantaba; y con esta ley, siendo lo que entraba mucho y
+no saliendo nada, habia tanto, que si cuando entraron los espa&ntilde;oles se
+dieran otras ma&ntilde;as y tan presto no ejecutaran su crueldad en dar la
+muerte &aacute; Atahuallpa, no s&eacute; qu&eacute; nav&iacute;os bastaran &aacute; traer &aacute; las Espa&ntilde;as tan
+grandes tesoros como est&aacute;n perdidos en las entra&ntilde;as de la tierra y
+estar&aacute;n, por ser ya muertos los que lo enterraron.</p>
+
+<p>Y como se tuviesen en tanto estos Incas, mandaron m&aacute;s, que en todo el
+a&ntilde;o residiesen en su c&oacute;rte hijos de los se&ntilde;ores de las provincias de
+todo el reino, porque entendiesen la &oacute;rden della y viesen su magestad
+grande, y fuesen avisados c&oacute;mo le habian de servir y obedecer, de que
+heredasen sus se&ntilde;or&iacute;os y curacazgos; y si iban los de unas provincias,
+venian los de otras. De tal manera se hacia esto, que siempre estaba su
+c&oacute;rte muy rica y acompa&ntilde;ada; porque sin esto, nunca dejaban destar con
+&eacute;l muchos caballeros de los orejones, y se&ntilde;ores de los ancianos, para
+tomar consejo en lo que se habia de proveer y ordenar.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XV" id="CAP_XV"></a><i>CAP. XV.&mdash;De c&oacute;mo se hacian los edificios para los Se&ntilde;ores, y los
+caminos reales para andar por el reino.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">U</span><span class="smcap">na</span> de las cosas de que yo mas me admir&eacute;, contemplando y notando las
+cosas deste reino, fu&eacute; pensar c&oacute;mo y de qu&eacute; manera se pudieron hacer
+caminos tan grandes y soberbios como por &eacute;l vemos, y que fuerzas de
+hombres bast&aacute;ran &aacute; los hacer, y con que herramientas y estrumentos
+pudieron allanar los montes y quebrantar las pe&ntilde;as, para hacerlos tan
+anchos y buenos como est&aacute;n; porque me parece que si el Emperador
+quisiese mandar hacer otro camino real, como el que va del Quito &aacute;
+Cuzco, &oacute; sale de Cuzco para ir &aacute; Chile, ciertamente creo, con todo su
+poder para ello no fuese poderoso, ni fuerzas de hombres le pudiesen
+hazer, sino fuese con la &oacute;rden tan grande que para ello los Incas
+mandaron que hobiese. Porque si fuera camino de cincuenta leguas, &oacute; de
+ciento, &oacute; docientas, es de creer, que aunque la tierra fuese m&aacute;s &aacute;spera,
+no se tuviera en mucho, con buena diligencia, hacerlo; mas estos eran
+tan largos, que habia alguno que tenia mas de mill y cien leguas, todo
+hechado por sierras tan &aacute;gras y espantosas, que por algunas partes,
+mirando abajo, se quitaba la vista, y algunas destas sierras drechas y
+llenas de piedras, tanto, que era menester cavar por las laderas en pe&ntilde;a
+viva, para hacer el camino ancho y llano; todo lo cual hacian con fuego
+y con sus picos. Por otros lugares habia subidas tan altas y &aacute;speras,
+que salian de lo bajo escalones para poder subir por ellos &aacute; lo m&aacute;s
+alto, haciendo entre medias dellos algunos descansos anchos para el
+reposo de las gentes. En otros lugares habia montones de nieve, que era
+m&aacute;s de temer, y esto no en un lugar, sino en muchas partes, y no as&iacute;
+como quiera, sino que no va ponderado ni encarecido como ello es ni como
+lo vemos; y por estas nieves, y por donde habia monta&ntilde;as de &aacute;rboles y
+c&eacute;spedes, lo hacian llano, y empedrado, si menester fuese.</p>
+
+<p>Los que leyeren este libro y hobieren estado en el Per&uacute;, miren el camino
+que va desde Lima &aacute; Xauxa por las sierras tan &aacute;speras de Huarochiri<a name="FNanchor_41_41" id="FNanchor_41_41"></a><a href="#Footnote_41_41" class="fnanchor">[41]</a>,
+y por la monta&ntilde;a nevada de Pariacaca<a name="FNanchor_42_42" id="FNanchor_42_42"></a><a href="#Footnote_42_42" class="fnanchor">[42]</a>, y entender&aacute;n, los que &aacute; ellos
+lo oyeron, si es m&aacute;s lo que ellos vieron, que no lo que yo escribo; y
+sin esto, acu&eacute;rdense de la ladera que abaja al rio de Apur&iacute;mac<a name="FNanchor_43_43" id="FNanchor_43_43"></a><a href="#Footnote_43_43" class="fnanchor">[43]</a>, y
+c&oacute;mo viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayauacas<a name="FNanchor_44_44" id="FNanchor_44_44"></a><a href="#Footnote_44_44" class="fnanchor">[44]</a>
+y otras partes deste reyno, por donde el camino va tan ancho como quince
+pi&eacute;s, poco m&aacute;s &oacute; m&eacute;nos; y en tiempo de los reyes estaba limpio, sin que
+hobiese ninguna piedra ni hierba nacida, porque siempre se entendia en
+lo limpiar; y en lo poblado, junto &aacute; &eacute;l, habia grandes palacios y
+alojamiento para la gente de guerra, y por los desiertos nevados y de
+campa&ntilde;a, habia aposentos donde se podian muy bien amparar de los frios y
+de las lluvias; y en muchos lugares, como es en el Collao<a name="FNanchor_45_45" id="FNanchor_45_45"></a><a href="#Footnote_45_45" class="fnanchor">[45]</a> y en otras
+partes, habia se&ntilde;ales de sus leguas, que eran como los mojones d'Espa&ntilde;a
+con que parten los t&eacute;rminos, salvo que son mayores y mejor hechos los de
+ac&aacute;. A estos tales llaman topos, y uno dellos es una legua y media de
+Castilla<a name="FNanchor_46_46" id="FNanchor_46_46"></a><a href="#Footnote_46_46" class="fnanchor">[46]</a>.</p>
+
+<p>Entendido de la manera que iban hechos los caminos y la grandeza dellos,
+dir&eacute; con la facilidad que eran hechos por los naturales, sin que les
+recreciese muerte ni trabajo demasiado; y era, que determinado por algun
+rey que fuese hecho alguno destos caminos tan famosos, no era menester
+muchas provisiones ni requerimientos ni otra cosa que decir el rey,
+h&aacute;gase esto, porque luego los veedores iban por las provincias marcando
+la tierra y los indios que habia de<a name="FNanchor_47_47" id="FNanchor_47_47"></a><a href="#Footnote_47_47" class="fnanchor">[47]</a> una &aacute; otra, &aacute; los cuales mandaba
+que hiciesen los tales caminos; y as&iacute;, se hacian desta manera, que una
+provincia hacia hasta otra &aacute; su costa y con sus indios, y en breve
+tiempo lo dejaban como se lo pintaba; y otras hacian lo mismo, y &aacute;un, si
+era necesario, &aacute; un tiempo se acababa gran parte del camino, &oacute; todo &eacute;l;
+y si allegaban &aacute; los despoblados, los indios de la tierra adentro
+questaban m&aacute;s cercanos, venian con vituallas y herramientas &aacute; los hacer,
+de tal manera, que con mucha alegr&iacute;a y poca pesadumbre era todo hecho;
+porque no les agraviaban en un punto, ni los Incas ni sus criados les
+metian en nada.</p>
+
+<p>Sin todo esto, se hicieron grandes calzadas de excelente edificio, como
+es la que pasa por el valle de Xaquixaguana, y sale de la ciudad del
+Cuzco, y va por el pueblo de Muhina. Destos caminos reales habia muchos
+en todo el reyno, as&iacute; por la sierra como por los llanos. Entre todos,
+cuatro se tienen por los m&aacute;s importantes, que son los que salian de la
+ciudad del Cuzco, de la misma plaza della, como crucero, &aacute; las
+provincias del reino, como tengo escripto en la Primera parte desta
+Cr&oacute;nica, en la fundacion del Cuzco<a name="FNanchor_48_48" id="FNanchor_48_48"></a><a href="#Footnote_48_48" class="fnanchor">[48]</a>; y por tenerse en tanto los
+se&ntilde;ores, cuando salian por estos caminos, sus personas reales con la
+guarda convenible iban por uno, y por otro la dem&aacute;s gente; y &aacute;un en
+tanto tuvieron su poder&iacute;o, que muerto uno de ellos, el hijo, habiendo de
+salir &aacute; alguna parte larga, se le hacia camino por s&iacute; mayor y m&aacute;s ancho
+que el de su antecesor; mas esto era si salia [&aacute;] alguna conquista el
+tal rey, &oacute; &aacute; hacer cosa digna de tal memoria que se pudiese decir que
+por aquello era m&aacute;s largo el camino que para &eacute;l se hizo. Y esto vemos
+claro, porque yo he visto junto &aacute; Vilcas tres &oacute; cuatro caminos; y &aacute;un
+una vez me perd&iacute; por el uno, creyendo que iba por el que agora se usa; y
+&aacute; estos llaman, al uno camino del Inca Yupanqui, y al otro de Tupac
+Inca; y el que agora se usa y usar&aacute; para siempre, es el que mand&oacute; hacer
+Huaina Capac, que lleg&oacute; acerca del rio de Angasmayo, al Norte, y al Sur,
+mucho adelante de lo que agora llamamos Chile; caminos tan largos, que
+habia de una parte &aacute; otra m&aacute;s de mill y doscientas leguas.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XVI" id="CAP_XVI"></a><i>CAP. XVI.&mdash;C&oacute;mo y de qu&eacute; manera se hacian las cazas reales por los
+Se&ntilde;ores del Per&uacute;.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">n</span> la primera parte<a name="FNanchor_49_49" id="FNanchor_49_49"></a><a href="#Footnote_49_49" class="fnanchor">[49]</a> cont&eacute; ya c&oacute;mo en este reino del Per&uacute; habia suma
+grand&iacute;sima de ganado dom&eacute;stico y bravo, urcos, carneros y pacos,
+vicunias y ovejas, llamas, en tanta manera, que as&iacute; lo poblado como lo
+que no lo era andaba lleno de grandes manadas; porque por todas partes
+habia y hay excelentes pastos para que bien se pudiese criar. Y es de
+saber, que aunque habia tanta cantidad, era mandado por los reyes, que
+so graves penas, ninguno osase matar ni comer hembra ninguna, y si lo
+quebrantaban, luego eran castigados, y con este temor no lo osaban
+comer. Multiplic&aacute;banse tanto, ques de no creer lo mucho que habia en el
+reino cuando los espa&ntilde;oles entraron en &eacute;l; y lo principal porquesto se
+mandaba, es porque hobiese abasto de lanas para hacer ropas; porque,
+cierto, en muchas partes, si faltase del todo este ganado, no s&eacute; c&oacute;mo
+podrian las gentes guarecerse del frio, por la falta que tenian de
+lanas para hacer ropas. Y as&iacute;, con esta &oacute;rden, eran muchos los dep&oacute;sitos
+que por todas partes habia llenos de ropa, as&iacute; para la gente de guerra,
+como para los dem&aacute;s naturales; y la m&aacute;s desta ropa se hacia de la lana
+del ganado de los guanacos y vicunias.</p>
+
+<p>Y cuando el Se&ntilde;or queria hacer alguna caza real, es de oir lo mucho que
+se mataba y tomaba &aacute; manos de hombres; y tal dia hubo, que se tom&oacute; m&aacute;s
+de treinta mill cabezas de ganado; mas cuando el rey lo tomaba por
+pasatiempo y salia para ello de prop&oacute;sito, pon&iacute;anle las tiendas en el
+lugar que &aacute; &eacute;l le parescia; porque como fuese en lo alto de la serran&iacute;a,
+en ninguna parte dejaba de haber este ganado y tanto como habemos dicho;
+de donde, habi&eacute;ndose ya juntado cincuenta &oacute; sesenta mill personas, &oacute;
+cien mill, si mandado les era, cercaban los bre&ntilde;ales y campa&ntilde;as de tal
+manera, que con el ruido que iban haciendo en el resonido de sus voces,
+bajaban de los altos &aacute; lo m&aacute;s llano; en donde poco &aacute; poco se vienen
+juntando unos hombres con otros, hasta quedar asidos de las manos, y en
+el redondo que con sus propios cuerpos hacian, est&aacute; la caza detenida y
+represada, y el Se&ntilde;or puesto &aacute; la parte que &aacute; &eacute;l m&aacute;s le place, para ver
+la matanza que della se hace; y entrando otros indios con unos que se
+llaman <i>ayllos</i>, ques para prender por los pi&eacute;s, y otros con bastones y
+porras, comienzan de tomar y matar; y como hay tan gran cantidad de
+ganado detenido y entre ellos tantos de los guanacos, que son algunos
+mayores que peque&ntilde;os asnillos, largos de pescuezos, como camellos,
+procuran la salida, echando por la boca la ro&ntilde;a que tienen<a name="FNanchor_50_50" id="FNanchor_50_50"></a><a href="#Footnote_50_50" class="fnanchor">[50]</a>, en los
+rostros de los hombres, y con hender por donde pueden con grandes
+saltos. Y cierto, se dice ques cosa despanto ver el ruido tan grande que
+tienen los indios por les tomar, y el estruendo que ellos hacen para
+salir, tanto, que se oye gran trecho de donde pasa. Y si el rey quiere
+matar alguna caza sin entrar en la rueda quest&aacute; hecha, lo hace como &aacute; &eacute;l
+le place<a name="FNanchor_51_51" id="FNanchor_51_51"></a><a href="#Footnote_51_51" class="fnanchor">[51]</a>.</p>
+
+<p>Y en estas cazas reales se gastaban muchos dias; y muerta tanta cantidad
+de ganado, luego se mandaba por los veedores llevar la lana de todo ello
+&aacute; los dep&oacute;sitos &oacute; &aacute; los templos del sol, para que las mamaconas
+entendiesen en hacer ropas fin&iacute;simas para los reyes, que lo eran tanto,
+que parescian de sargas de seda, y con colores tan perfectos cuanto se
+puede afirmar. La carne de esto que sacaban, della comian los que
+estaban all&iacute; con el rey, y della se secaba al sol<a name="FNanchor_52_52" id="FNanchor_52_52"></a><a href="#Footnote_52_52" class="fnanchor">[52]</a>, para tener puesta
+en los dep&oacute;sitos, para proveimiento de la gente de guerra; y todo este
+ganado se entiende que era de lo montesino, y no ninguno de lo
+dom&eacute;stico. Tom&aacute;base entre ellos muchos venados y biscachas, raposas y
+algunos osos y leones peque&ntilde;os.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XVII" id="CAP_XVII"></a><i>CAP. XVII.&mdash;Que trata la &oacute;rden que tenian los Incas, y c&oacute;mo en muchos
+lugares hacian de las tierras est&eacute;riles f&eacute;rtiles, con el proveimiento
+que para ello daban.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">U</span><span class="smcap">na</span> de las cosas de que m&aacute;s se tiene envidia &aacute; estos se&ntilde;ores, es
+entender cu&aacute;n bien supieron conquistar tan grandes tierras y ponellas,
+con su prudencia, en tanta razon como los espa&ntilde;oles las hallaron, cuando
+por ellos fu&eacute; descubierto este nuevo reyno; y de questo sea as&iacute; muchas
+veces me acuerdo yo, estando en alguna provincia ind&oacute;mita fuera destos
+reynos, oir luego &aacute; los mismos espa&ntilde;oles: "Yo seguro, que si los Incas
+anduvieran por aqu&iacute;, que otra cosa fuera esto;" es decir, no
+conquistaron los Incas esto como lo otro, porque supieran servir y
+tributar. Por manera, que, cuanto &aacute; esto, conocida est&aacute; la ventaja que
+nos hacen, pues con su &oacute;rden las gentes vivian con ella y crecian en
+multiplicacion, y de las provincias est&eacute;riles hacian f&eacute;rtiles y
+abundantes, en tanta manera y por tan galana &oacute;rden como se dir&aacute;.</p>
+
+<p>Siempre procuraron de hacer por bien las cosas y no por mal en el
+comienzo de los negocios; despues, algunos Incas hicieron grandes
+castigos en muchas partes; pero antes, todos afirman que fu&eacute; grande la
+benevolencia y amicicia con que procuraban el atraer &aacute; su servicio estas
+gentes. Ellos salian del Cuzco con su gente y aparato de guerra y
+caminaban con gran concierto hasta cerca de donde habian de ir y querian
+conquistar, donde muy bastantemente se informaban del poder que tenian
+los enemigos y de las ayudas que podian tener y de qu&eacute; parte les podrian
+venir favores, y por qu&eacute; camino; y esto entendido por ellos, procuraban
+por las v&iacute;as &aacute; ellos posibles, estorbar que no fuesen socorridos, ora
+con dones grandes que hacian, ora con resistencias que ponian;
+entendiendo, sin esto, de mandar hacer sus fuertes, los cuales eran en
+cerros &oacute; laderas, hechos en ellos ciertas cercas altas y largas, con su
+puerta cada una, porque perdida la una, pudiesen pasarse &aacute; la otra, y de
+la otra hasta lo m&aacute;s alto. Y enviaban escuchas de los confederados para
+marcar la tierra y ver los caminos y conoscer del arte questaban
+aguardando, y por donde habia mas mantenimiento; y sabiendo por el
+camino que habian de llevar y la &oacute;rden con que habian de ir, envi&aacute;bales
+mensajeros propios, con los cuales les enviaba decir quel queria
+tenerlos por parientes y aliados, por tanto, que con buen &aacute;nimo y
+corazon alegre, saliesen &aacute; lo recebir y recibirlo en su provincia, para
+que en ella le sea dada la obediencia, como en las dem&aacute;s; y por que lo
+hagan con voluntad, enviaba presentes &aacute; los se&ntilde;ores naturales.</p>
+
+<p>Y con esto, y con otras buenas maneras que tenian, entraron en muchas
+tierras sin guerra, en las cuales mandaba &aacute; la gente de guerra que con
+&eacute;l iba, que no hiciesen da&ntilde;o ni injuria ninguna, ni robo, ni fuerza; y
+si en esta provincia no habia mantenimientos, mandaba que de otras
+partes se proveyese; porque &aacute; los nuevamente venidos &aacute; su servicio no
+les paresciese, desde luego, pesado su mando y conocimiento, y el
+conocelle y aborrecelle fuese en un tiempo. Y si en alguna destas
+provincias no habia ganado, luego mandaba que le diesen por cuenta
+tantas mill cabezas, lo cual mandaban que mirasen mucho y con ello
+multiplicasen, para proveerse de lana para sus ropas; y que no fuesen
+osados de comer ni matar ninguna cria por los a&ntilde;os y tiempo que le
+se&ntilde;alaba. Y si habia ganado y tenian de otra cosa falta, era lo mismo; y
+si estaban en collados y bre&ntilde;ales, bien les hacian entender con buenas
+palabras, que hiciesen pueblos y casas en lo m&aacute;s llano de las sierras y
+laderas; y como muchos no eran diestros en cultivar las tierras,
+avez&aacute;banles como lo habian de hacer, emponi&eacute;ndoles en que supiesen sacar
+acequias y regar con ellas los campos.</p>
+
+<p>En todo lo sabian proveer tan acertadamente, que cuando entraba por
+amistad alguno de los Incas en provincias de estas, en breve tiempo
+quedaba tal, que parescia otra, y los naturales, le daban la obidiencia,
+consintiendo que sus delegados quedasen en ellas, y lo mismo los
+mitimaes. En otras muchas que entraron de guerra y por fuerza de armas,
+mand&aacute;base que en los mantenimientos y casas de los enemigos se hiciese
+poco da&ntilde;o, dici&eacute;ndoles el Se&ntilde;or: "presto ser&aacute;n estos nuestros como los
+que ya lo son." Como esto tenian conocido, procuraban que la guerra
+fuese la mas liviana que ser pudiese, no embargante que en muchos
+lugares se dieron grandes batallas, porque todav&iacute;a los naturales dellos
+querian conservarse en la libertad antigua, sin perder sus costumbres y
+religion por tomar otras extra&ntilde;as; m&aacute;s durando la guerra, siempre habian
+los Incas lo mejor, y vencidos, no los destruyan de nuevo, antes
+mandaban restituir los presos, si algunos habia, y el despojo y ponerlos
+en posesion de sus haciendas y se&ntilde;or&iacute;o, amonest&aacute;ndoles que no quieran
+ser locos en tener contra su persona real competencias ni dejar su
+amistad, antes quisieran ser sus amigos, como lo son los comarcanos
+suyos. Y diciendo esto, d&aacute;banles algunas mujeres hermosas y piezas ricas
+de lana &oacute; de metal de oro.</p>
+
+<p>Con estas d&aacute;divas y buenas palabras, habia las voluntades de todos, de
+tal manera, que sin ningun temor los huidos &aacute; los montes se volvian &aacute;
+sus casas, y todos dejaban las armas; y el que mas vezes via al Inca, se
+tenia por bien aventurado y dichoso.</p>
+
+<p>Los se&ntilde;or&iacute;os nunca los tiraban &aacute; los naturales. A todos mandaban unos y
+otros que por Dios adorasen el sol; sus dem&aacute;s religiones y costumbres no
+se las proivian, pero mand&aacute;banles que se gobernasen por las leyes y
+costumbres que usaban en el Cuzco, y que todos hablasen la lengua
+general.</p>
+
+<p>Y puesto gobernador por el Se&ntilde;or con guarniciones de gente de guerra,
+parten para lo de adelante; y si estas provincias eran grandes, luego se
+entendia en edificar templo del sol, y colocar las mujeres que ponian
+en los dem&aacute;s, y hacer palacios para los se&ntilde;ores; y cobraban los tributos
+que habian de pagar, sin llevarles nada demasiado, ni agravialles en
+cosa ninguna, encamin&aacute;ndoles en su pulic&iacute;a y en que supiesen hacer
+edificios, traer ropas largas, y vivir concertadamente en sus pueblos; &aacute;
+los cuales, si algo les faltaba, de que tuviesen necesidad, eran
+proveidos y ense&ntilde;ados como lo habian de sembrar y beneficiar. De tal
+manera se hacia esto, que sabemos en muchos lugares que no habia ganado,
+lo hubo y mucho desdel tiempo que los Incas lo sojuzgaron; y en otros
+que no habia ma&iacute;z, tenello despues sobrado. Y en todo lo dem&aacute;s andaban
+como salvages, mal vestidos y descalzos, y desde que conocieron &aacute; estos
+se&ntilde;ores, usaron de camisetas, lazos y mantas, y las mujeres lo mismo, y
+de otras buenas cosas; tanto, que para siempre habr&aacute; memoria de todo
+ello. Y en el Collao y en otras partes mand&oacute; pasar mitimaes &aacute; la sierra
+de los Andes, para que sembrasen ma&iacute;z y coca, y otras frutas y ra&iacute;ces,
+de todos los pueblos la cantidad conviniente; los cuales con sus mujeres
+vivian siempre en aquella parte donde sembraban, y cogian tanto de lo
+que digo, que se sentia poco la falta, por traer mucho destas partes y
+no haber pueblo ninguno, por peque&ntilde;o que fuese, que no tuviese destos
+mitimaes. Adelante trataremos cuantas suertes habia destos mitimaes, y
+[que] hacian los unos y entendian los otros.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XVIII" id="CAP_XVIII"></a><i>CAP. XVIII.&mdash;Que trata la &oacute;rden que habia en el tributar las provincias
+&aacute; los reyes, y del concierto que en ello se tenia.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">ues</span> en el cap&iacute;tulo pasado escrib&iacute; la manera que en sus conquistas los
+Incas tuvieron, ser&aacute; bien decir en &eacute;ste c&oacute;mo tributaban tantas naciones,
+y c&oacute;mo en el Cuzco se entendia lo que venia de los tributos; pues es
+cosa muy notoria y entendida, ningun pueblo de la sierra ni valle de los
+llanos dej&oacute; de pagar el tributo de derrama que le era impuesto por los
+que para ello tenian cargo; y aun tal provincia hubo, que diciendo los
+naturales no tener con que pagar tributo, les mand&oacute; el rey que cada
+persona de toda ella fuese obligada de le dar cada cuatro meses un
+ca&ntilde;uto algo grande lleno de piojos vivos, lo cual era industria del
+Inca, para emponellos y avisallos en el saber tributar, y contribuir; y
+as&iacute;, sabemos que pagaron su tributo de piojos algunos dias, hasta que,
+habi&eacute;ndoles mandado dar ganado, procurar de lo criar, y hacer ropas, y
+buscar con que tributar para el tiempo de adelante.</p>
+
+<p>Y la &oacute;rden que los orejones del Cuzco y los m&aacute;s se&ntilde;ores naturales de la
+tierra dicen que se tenia en el tributar, era esta: que desde la ciudad
+del Cuzco, el que reinaba, enviaba algunos principales criados de su
+casa &aacute; visitar por el uno de los cuatro reales caminos que salen de
+aquella ciudad, que ya tengo escripto<a name="FNanchor_53_53" id="FNanchor_53_53"></a><a href="#Footnote_53_53" class="fnanchor">[53]</a> llamarse Chincha Suyo el uno,
+en el cual entran las provincias que hay hasta Quito, con todos los
+llanos de Chincha para abajo h&aacute;cia el Norte; y el segundo se llama Conde
+Suyo, ques donde se incluyen las regiones y provincias quest&aacute;n h&aacute;cia la
+mar del Sur y muchas de la serran&iacute;a; al tercero llaman Colla Suyo, ques
+por donde contaron todas las provincias que hay h&aacute;cia la parte del Sur
+hasta Chile. El &uacute;ltimo camino llaman Ande Suyo<a name="FNanchor_54_54" id="FNanchor_54_54"></a><a href="#Footnote_54_54" class="fnanchor">[54]</a>; por este van &aacute; todas
+las tierras quest&aacute;n en las monta&ntilde;as de los Andes, que se estiende en las
+faldas y vertientes dellas.</p>
+
+<p>Pues como el Se&ntilde;or quisiese saber lo que habian de tributar todas las
+provincias que habia del Cuzco hasta Chile, camino tan largo, como
+muchas veces he dicho, mandaba salir, como digo, personas fieles y de
+confianza, las cuales iban de pueblo en pueblo mirando el traje de los
+naturales y posibilidad que tenian, y la grosedad de la tierra, &oacute; si en
+ellas habia ganados, &oacute; metales, &oacute; mantenimientos, &oacute; de las dem&aacute;s cosas
+quellos querian y estimaban; lo cual mirado con mucha diligencia,
+volvian &aacute; dar cuenta al Se&ntilde;or de todo ello; el cual mandaba hacer C&oacute;rtes
+generales y que acudiesen &aacute; ellas los principales del reino; y estando
+all&iacute; los se&ntilde;ores de las provincias que le habian de tributar, les
+hablaba amorosamente, que pues le tenian por solo Se&ntilde;or y monarca de
+tantas tierras y tan grandes, que tuviesen por bien, sin recibir
+pesadumbre, de le dar los tributos debidos &aacute; la persona real, el cual &eacute;l
+queria que fuesen moderados y tan livianos, que ellos f&aacute;cilmente lo
+pudiesen hacer. Y respond&iacute;dole conforme &aacute; lo que &eacute;l deseaba, tornaban &aacute;
+salir de nuevo con los mesmos naturales algunos orejones &aacute; imponer el
+tributo que habian de dar; el cual era en algunas partes m&aacute;s que el que
+dan los espa&ntilde;oles en este tiempo; pero con la &oacute;rden tan grande que se
+tenia en lo de los Incas, era para no sentirlo la gente, y crecer en
+multiplicacion; y con la desorden y demasiada codicia de los espa&ntilde;oles,
+se fueron disminuyendo en tanta manera, que falta la mayor parte de la
+gente, y del todo se acabara de consumir por su codicia y avaricia que
+los m&aacute;s, &oacute; todos, ac&aacute; tenemos, si la misericordia de Dios no lo
+remediara con permitir que las guerras hayan cesado, ques cierto se han
+de tener por azotes de su justicia, y que la tasacion se haya hecho de
+tal manera y moderacion, que los indios con ella gozan de gran libertad
+y son se&ntilde;ores de sus personas y haciendas, sin tener m&aacute;s pecho ni
+subsidio que pagar cada pueblo lo que le ha sido puesto por tasa.
+Estotra de adelante. Un poco m&aacute;s largo<a name="FNanchor_55_55" id="FNanchor_55_55"></a><a href="#Footnote_55_55" class="fnanchor">[55]</a>.</p>
+
+<p>Visitando los que por los Incas son enviados las provincias, entrando
+en una, en donde ven por los quipos la gente que hay, asi hombres como
+mujeres, viejos &eacute; ni&ntilde;os, en ella<a name="FNanchor_56_56" id="FNanchor_56_56"></a><a href="#Footnote_56_56" class="fnanchor">[56]</a>, y mineros de oro &oacute; plata, mandaban
+&aacute; la tal provincia, que puestos en las minas tantos mill indios, sacasen
+de aquellos metales la cantidad que les se&ntilde;alaban, mandando que lo
+diesen y entregasen &aacute; los veedores que para ello ponian; y porque en el
+inter que andaban sacando plata los indios que eran se&ntilde;alados, no podian
+beneficiar sus heredades y campos, los mismos Incas ponian por tributo &aacute;
+otras provincias que les viniesen &aacute; les hacer la sementera &aacute; sus tiempos
+y coyuntura; de tal manera, que no quedase por sembrar; y si la
+provincia era grande, della mesma salian indios &aacute; cojer metales y &aacute;
+sembrar y labrar las tierras; y mand&aacute;base, que si estando en las minas
+adolesciese alguno de los indios, que luego se fuese &aacute; su casa y viniese
+otro en su lugar; mas que ninguno cojiese metales que no fuese casado,
+para que sus mujeres le adrezasen el mantenimiento y su brevaje; y sin
+esto, se guardaba de enviar mantenimientos bastantes &aacute; estos tales. De
+tal manera se hacia, que aunque toda su vida estuvieran en las minas, no
+lo tuvieran por gran trabajo; ni ninguno moria por darselo demasiado. Y
+sin todo esto, en el mes le era permitido dejar de trabajar algunos
+dias, para sus fiestas y solazes; y no unos [mismos] indios estaban &aacute; la
+continua en los mineros, sino de tiempo &aacute; tiempo los mandaban, saliendo
+unos y entrando otros.</p>
+
+<p>Tal manera tuvieron los Incas en esto, que les sacaban tanto oro y plata
+en todo el reino, que debi&oacute; de haber a&ntilde;o que les sacaron m&aacute;s de
+cincuenta mill arrobas de plata, y m&aacute;s de quince mill de oro, y siempre
+sacaban destos metales para servicio suyo. Y estos metales eran traidos
+&aacute; las cabeceras de las provincias, y de la manera y con la &oacute;rden con que
+los sacaban en las unas, los sacaban en las otras, de todo del reino; y
+si no habia metal que sacar en otras tierras, para que pudiesen
+contribuir, echaban pechos y derramas de cosas menudas, y de mugeres y
+muchachos; los cuales se sacaban del pueblo sin ninguna pesadumbre,
+porque si un hombre tenia un solo hijo &oacute; hija, este tal no le tomaban,
+pero si tenia tres &oacute; cuatro, tom&aacute;bales una para pagar el servicio.</p>
+
+<p>Otras tierras contribuian con tantas mill cargas de ma&iacute;z como en ella
+habia casas, lo cual se daba cada cosecha<a name="FNanchor_57_57" id="FNanchor_57_57"></a><a href="#Footnote_57_57" class="fnanchor">[57]</a> y &aacute; costa de la misma
+provincia. En otras regiones proveian por la mesma &oacute;rden de tantas
+cargas de chu&ntilde;o<a name="FNanchor_58_58" id="FNanchor_58_58"></a><a href="#Footnote_58_58" class="fnanchor">[58]</a> seco como los otros hacian de ma&iacute;z; lo cual hacian
+otros, y contribuian de qu&iacute;nua<a name="FNanchor_59_59" id="FNanchor_59_59"></a><a href="#Footnote_59_59" class="fnanchor">[59]</a> y de las otras ra&iacute;ces. En otros
+lugares daban cada uno tantas mantas como indios en &eacute;l habia casados, y
+en otros tantas camisetas como eran cabezas. En otros se echaba por
+imposicion que contribuyesen con tantas mill cargas de lanzas, y otras
+con hondas y ayllos con todas las dem&aacute;s armas que ellos usan. A otras
+provincias mandaban que diesen tantos mill indios puestos en el Cuzco,
+para que hiciesen los edificios p&uacute;blicos de la ciudad y los de los
+reyes, provey&eacute;ndoles de mantenimiento necesario. Otros tributaban
+maromas para llevar las piedras; otros tributaban coca. De tal manera se
+hacia esto, que desde lo m&aacute;s menudo hasta lo m&aacute;s importante les
+tributaban &aacute; los Incas todas las provincias y comarcas del Per&uacute;; en lo
+cual hobo tan grande &oacute;rden, que ni los naturales dejaban de pagar lo ya
+debido &eacute; impuesto, ni los que cojian los tales tributos osaban llevar un
+grano de ma&iacute;z demasiado. Y todo el mantenimiento y cosas pertenecientes
+para el proveimiento de la guerra, que se contribuian, se despendia en
+la gente de guerra &oacute; en las guarniciones ordinarias questaban puestas en
+partes del reino, para la defensa d&eacute;l. Y cuando no habia guerra, lo m&aacute;s
+de todo lo comian y gastaban los pobres, porque estando los reyes en el
+Cuzco, ellos tenian sus anaconas<a name="FNanchor_60_60" id="FNanchor_60_60"></a><a href="#Footnote_60_60" class="fnanchor">[60]</a>, que es nombre de criado perp&eacute;tuo,
+y tantos, que bastaban &aacute; labrar sus heredades y sus casas y sembrar
+tanto mantenimiento que bastase, sin lo que para su plato se traia de
+las comarcas siempre, muchos corderos y aves, y pescado, y ma&iacute;z, coca,
+ra&iacute;ces, con todas las frutas que se cogen. Y tal &oacute;rden habia en estos
+tributos que los naturales los pagaban, y los Incas se hallaban tan
+poderosos, que no tenian guerra ninguna que se recreciese.</p>
+
+<p>Para saber c&oacute;mo y de qu&eacute; manera se pagaban los tributos y se cogian las
+otras derramas, cada <i>guata</i>, que es nombre de a&ntilde;o, despachaba ciertos
+orejones como juezes de comision, porque no llevaban poder de m&aacute;s de
+mirar las provincias y avisar &aacute; los moradores si alguno estaba agraviado
+lo dijese y se quejase, para castigar &aacute; quien le hubiese hecho alguna
+sinjusticia; y recibidas las quejas, si las habia, &oacute; entendido si en
+alguna parte algo se dejaba por pagar, daba la vuelta al Cuzco, de donde
+salia otro con poder para castigar quien tuviese culpa. Sin esta
+diligencia, se hacia otra mayor, que era, que de tiempo &aacute; tiempo
+parecian los principales de las provincias, donde el dia que &aacute; cada
+nacion le era permitido hablar, proponia delante del Se&ntilde;or el estado de
+la provincia y la necesidad &oacute; hartura que en ella habia, y el tributo si
+era mucho &oacute; poco, &oacute; si lo podian pagar &oacute; no; &aacute; lo cual eran despachados
+&aacute; su voluntad, estando ciertos los se&ntilde;ores Incas que no mentian, sino
+que les decian la verdad; porque si habia cautela, hacian gran castigo y
+acrecentaban el tributo. Las mugeres que daban las provincias, dellas
+las traian al Cuzco para que lo fuesen de los reyes, y dellas dejaban en
+el templo del sol.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XIX" id="CAP_XIX"></a><i>CAP. XIX.&mdash;De c&oacute;mo los reyes del Cuzco mandaban que se tuviese cuenta
+en cada a&ntilde;o con todas las personas que morian y nacian en todo su reino,
+y c&oacute;mo todos trabajaban y ninguno podia ser pobre con los dep&oacute;sitos.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">ara</span> muchos efectos concuerdan los orejones que en el Cuzco me dieron la
+relacion, que antiguamente, en tiempo de los reyes Incas, se mandaba por
+todos los pueblos y provincias del Per&uacute;, que los se&ntilde;ores principales y
+sus delegados supiesen cada a&ntilde;o los hombres y mugeres que habian sido
+muertos, y todos los que habian nacido; porque as&iacute; para la paga de los
+tributos, como para saber la gente que habia para la guerra y la que
+podia quedar por defensa del pueblo, convenia que se tuviese &eacute;sta; la
+cual f&aacute;cilmente podian saber, porque cada provincia, en fin del a&ntilde;o,
+mandaba asentar en los quipos por la cuenta de sus nudos todos los
+hombres que habian muerto en ella en aquel a&ntilde;o, y por el [con] siguiente
+los que habian nacido. Y por principio del a&ntilde;o que entraba, venian con
+los quipos al Cuzco, por donde se entendia, as&iacute; los que en aquel a&ntilde;o
+habian nacido, como los que faltaban por ser muertos. Y en esto habia
+gran verdad y certidumbre, sin en nada haber fraude ni enga&ntilde;os. Y
+entendido esto, sabian el Se&ntilde;or y los gobernadores los indios que
+destos eran pobres y las mugeres que eran viudas, y si bien podian pagar
+los tributos, y cu&aacute;nta gente podia salir para la guerra; y otras muchas
+cosas que para entre ellos se tenian por muy importantes.</p>
+
+<p>Y como sea este reino tan largo, como en muchos lugares de esta
+escriptura tengo dicho, y en cada provincia principal habia n&uacute;mero
+grande de dep&oacute;sitos llenos de mantenimientos y de otras cosas necesarias
+y provechosas para el provehimiento de los hombres; si habia guerra,
+gast&aacute;base, por donde quiera que iban los reales, de lo questaba en estos
+aposentos, sin tocar en lo que los confederados suyos tenian, ni allegar
+&aacute; cosa ninguna que en sus pueblos hobiese; y si no habia guerra, toda la
+multitud de mantenimientos que habia, se repartia por los pobres y por
+las viudas. Estos pobres habian de ser los que eran viejos
+demasiadamente, los que eran cojos, mancos &oacute; tollidos, &oacute; toviesen otras
+enfermedades; porque si estaban sanos, ninguna cosa les mandaban dar. Y
+luego eran tornados &aacute; hinchir los dep&oacute;sitos con los tributos que eran
+obligados &aacute; dar; y si por caso venia algun a&ntilde;o de mucha esterilidad,
+mandaban as&iacute; mesmo abrir los dep&oacute;sitos y prestar &aacute; las provincias los
+mantenimientos necesarios; y luego, en el a&ntilde;o que hobiese hartura, lo
+daban y volvian por su cuenta y medida cierta. Aunque los tributos que &aacute;
+los Incas se daban no sirvieran para otras cosas que para las dichas,
+era bien empleado, pues tenian su reino tan harto y bien proveido.</p>
+
+<p>No consentian que ninguno fuese haragan y anduviese hurtando el trabajo
+de otros, sino &aacute; todos mandaban trabajar. Y as&iacute;, cada se&ntilde;or, en algunos
+dias, iba &aacute; su ch&aacute;cara y tomaba el arado en las manos y aderezaba la
+tierra, trabajando en otras cosas. Y a&uacute;n los mismos Incas lo hacian,
+puesto que era por dar buen ejemplo de s&iacute;; porque se habia de tener por
+entendido, que no habia de haber ninguno tan rico que por serlo quisiese
+baldonar y afrentar al pobre; y con su &oacute;rden no habia ninguno que lo
+fuese en toda su tierra, porque, teniendo salud, trabajaba y no le
+faltaba, y estando sin ella, de sus dep&oacute;sitos le proveian de lo
+necesario. Ni ningun rico podia traer m&aacute;s arreo ni ornamento de los
+pobres, ni diferenciar el vestido y traje, salvo &aacute; los se&ntilde;ores y
+curacas, que estos, por la dignidad suya, podian usar de grandes
+franquezas y libertades, y lo mesmo los orejones, que entre todas las
+naciones eran jubilados.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XX" id="CAP_XX"></a><i>CAP. XX.&mdash;De c&oacute;mo habia gobernadores puestos en las provincias, y de la
+manera que tenian los reyes, cuando salian &aacute; visitarlas, y c&oacute;mo tenian
+por armas unas culebras ondadas con unos bastones.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">or</span> muy cierto se averigua de los reyes deste reino, en el tiempo de su
+se&ntilde;orio y reinado tuvieron en todas las cabeceras de las
+provincias,&mdash;como eran Vilcas, Xauxa, Bombon, Caxamalca, Guancabamba,
+Tomebamba, Latacunga<a name="FNanchor_61_61" id="FNanchor_61_61"></a><a href="#Footnote_61_61" class="fnanchor">[61]</a>, Quito, Carangui; y por la otra parte del
+Cuzco, h&aacute;cia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquiabo,
+Chucuito, Paria, y otros que van hasta Chile,&mdash;sus delegados; porque en
+estos lugares habia mayores aposentos y mas primos que en otros muchos
+pueblos deste gran reino, y muchos dep&oacute;sitos; y eran como cabezas de
+provincias &oacute; de comarcas, porque de tantas &aacute; tantas leguas venian los
+tributos &aacute; una destas cabeceras, y de tantas &aacute; tantas, iba &aacute; otra;
+habiendo en esto tanta cuenta, que ningun pueblo dejaba de tener
+conocido &aacute; donde habia de acudir. Y en todas estas cabeceras tenian los
+reyes templos del sol y casa de fundicion y muchos plateros, que no
+entendian en todo el tiempo en m&aacute;s que en labrar ricas piezas de oro, &oacute;
+grandes vasijas de plata; y habia mucha gente de guarnicion, y, como
+dije, mayordomo mayor &oacute; delegado que estaba sobre todos, y &aacute; quien venia
+la cuenta de lo que entraba, y el que era obligado &aacute; la dar de lo que
+salia. Y estos tales gobernadores no podian entremeterse en mandar en la
+jurisdiccion agena y que tenia &aacute; cargo otro como &eacute;l; mas en donde &eacute;l
+estaba, si habia algun esc&aacute;ndalo y alboroto, tenia poder para
+castigarlo, y m&aacute;s si era cosa de conjuracion &oacute; de levantarse algun
+tirano, &oacute; de querer negar la obidiencia al rey; porque es cierto que
+toda la fuerza estaba en estos gobernadores. Y si los Incas no cayeran
+en ponerlos y en que hubiese los mitimaes, muchas veces se levantaran
+los naturales y esimieran de s&iacute; el mando real; pero con tantas gentes de
+guerra y tanto proveimiento de mantenimientos, no podian, si entre
+todos, los unos y los otros, no hobiese trama de traicion &oacute;
+levantamiento; lo cual habia pocas veces, porque estos gobernadores que
+se ponian, eran de gran confianza, y todos orejones y que los m&aacute;s dellos
+tenian sus ch&aacute;caras, que son heredades, en la comarca del Cuzco, y sus
+casas y parientes; y si alguno no salia bastante para gobernar lo que
+tenia &aacute; cargo, luego le era quitado el mando y puesto otro en su lugar.</p>
+
+<p>Y estos, si en algunos tiempos venian al Cuzco &aacute; negocios privados &oacute;
+particulares con los reyes, dejaban en sus lugares tenientes, no &aacute; los
+que ellos querian, sino &aacute; los que sabian que harian<a name="FNanchor_62_62" id="FNanchor_62_62"></a><a href="#Footnote_62_62" class="fnanchor">[62]</a> con m&aacute;s
+fidelidad lo que les quedaba mandado, y m&aacute;s &aacute; servicio de los Incas. Y
+si alguno destos gobernadores &oacute; delegados moria en su presidencia, los
+naturales, c&oacute;mo y de qu&eacute; habia muerto con mucha presteza enviaban la
+razon &oacute; probanza dello al Se&ntilde;or, y aun los cuerpos de los muertos
+llevaban por el camino de las postas, si vian que convenia. Lo que
+tributaba cada t&eacute;rmino destas cabeceras y contribuian los naturales, as&iacute;
+oro, como plata, y ropa y armas, con todo lo dem&aacute;s que ellos daban, lo
+entregaban por cuenta &aacute; los camayos que tenian los quipos, los cuales
+hacian en todo lo que por este les era mandado en lo tocante &aacute; despender
+estas cosas con la gente de guerra, &oacute; repartillo con quien el Se&ntilde;or
+mandaba, &oacute; de llevallo al Cuzco; pero cuando de la ciudad del Cuzco
+venian &aacute; tomar la cuenta, &oacute; &aacute; que la fuesen &aacute; dar al Cuzco, los mesmos
+contadores con los quipos la daban &oacute; venian &aacute; la dar &aacute; donde no podia
+haber fraude, sino todo habia de estar cabal. Y pocos a&ntilde;os se pasaban
+sin dar cuenta y razon de todas estas cosas.</p>
+
+<p>Tenian gran autoridad estos gobernadores y poder bastante para formar
+ej&eacute;rcitos y juntar gente de guerra, si s&uacute;pitamente se recresciese alguna
+turbacion &oacute; levantamiento, &oacute; que viniese alguna gente extra&ntilde;a por alguna
+parte &aacute; dar guerra; y eran delante del Se&ntilde;or honrados y favorecidos; y
+desto se quedaron, cuando entraron los espa&ntilde;oles, muchos dellos con
+mando perp&eacute;tuo en provincias. Yo conozco algunos dellos y estar ya tan
+aposesionados, que sus hijos heredan lo que era de otros.</p>
+
+<p>Cuando en tiempo de paz salian los Incas &aacute; visitar su reino, cuentan que
+iban por &eacute;l con gran magestad, sentados en ricas andas, armadas sobre
+unos palos lisos, largos, de maderas excelentes, engastonadas en oro y
+en argenter&iacute;a; y de las andas salian dos arcos altos, hechos de oro,
+engastonados en piedras preciosas, y caian unas mantas algo largas por
+todas las andas, de tal manera, que las cubrian todas; y si no era
+queriendo el que iba dentro, no podia ser visto, ni alzaban las mantas
+sino era cuando entraba y salia; tanta era su estimacion. Y para que le
+entrase aire y &eacute;l pudiese ver el camino, habia en las mantas hechos
+algunos agujeros. Por todas partes destas andas habia riqueza, y en
+algunas estaban esculpidos el sol y la luna, y en otras unas culebras
+grandes ondadas, y unos como bastones que las atravesaban;&mdash;esto traian
+por insinia<a name="FNanchor_63_63" id="FNanchor_63_63"></a><a href="#Footnote_63_63" class="fnanchor">[63]</a>, por armas;&mdash;y estas andas las llevaban en hombros de
+se&ntilde;ores los mayores y m&aacute;s principales del reino, y aquel que m&aacute;s con
+ellas andaba, aquel se tenia por m&aacute;s honrado y por m&aacute;s favorecido.</p>
+
+<p>En redor de las andas y &aacute; la hila iba la guarda del rey con los
+archeros y alabarderos, y delante iban cinco mill honderos, y detr&aacute;s
+venian otros tantos lanceros, con sus capitanes, y por los lados del
+camino y por el mesmo camino, iban corredores fieles descubriendo lo que
+habia y avisando la ida del Se&ntilde;or; y acudia tanta gente por lo ver, que
+parecia que todos los cerros y laderas estaban llenos della; y todos le
+daban sus bendiciones alzando alaridos y grita grande &aacute; su usanza;
+llam&aacute;ndoles "<i>Ancha hatun apu, intipchuri, canqui zapallaapu tucuy pacha
+ccampa uyay sullull</i><a name="FNanchor_64_64" id="FNanchor_64_64"></a><a href="#Footnote_64_64" class="fnanchor">[64]</a>"; que en nuestra lengua dir&aacute;: "Muy grande y
+poderoso Se&ntilde;or, hijo del sol, t&uacute; s&oacute;lo eres Se&ntilde;or, todo el mundo te oya
+en verdad." Y sin esto le decian otras cosas m&aacute;s alto; tanto, que poco
+faltaba para le adorar por Dios.</p>
+
+<p>Todo el camino iban indios limpiando, de tal manera, que ni yerba ni
+piedra no parescia, sino todo limpio y barrido. Andaba cada dia cuatro
+leguas, &oacute; lo que &eacute;l queria; paraba lo que era servido, para entender el
+estado de su reino; oia alegremente &aacute; los que con quejas le venian,
+remediando y castigando &aacute; quien hacian injusticia. Los que con ellos
+iban, no se desmandaban &aacute; nada ni salian del camino un paso. Los
+naturales proveian de lo necesario, sin lo cual lo habia tan cumplido en
+los dep&oacute;sitos, que sobraba, y ninguna cosa faltaba. Por donde iba,
+salian muchos hombres y mugeres y muchachos &aacute; servir personalmente en
+lo que les era mandado; y para llevar las cargas, los de un pueblo las
+llevaban hasta otro, de donde los unos las tomaban, y los otros las
+dejaban; y como era un dia, y cuando mucho dos, no lo sentian, ni dello
+recebian agravio ninguno. Pues yendo el se&ntilde;or desta manera, caminaba por
+su tierra el tiempo que le placia, viendo por sus ojos lo que pasaba, y
+proveyendo lo que entendia que convenia: que todo era cosas grandes &eacute;
+importantes; lo cual hecho, daba la vuelta al Cuzco, principal ciudad de
+todo su imperio.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXI" id="CAP_XXI"></a><i>CAP. XXI.&mdash;C&oacute;mo fueron puestas las postas en este reino.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">ra</span> tan grande el reino del Per&uacute;, que mandaban los Incas lo ya muchas
+veces dicho desde Chile hasta Quito, y &aacute;un del rio de Maule hasta el de
+Angasmayo; y si estando el rey en el un cabo destos, hobiera de ser
+informado de lo que pasaba en el otro con quien anduviera por jornadas,
+aunque fueran grandes, fuera una cosa muy larga; porque, &aacute; cabo de haber
+andado mill leguas, ya seria sin tiempo lo que se habia de proveer, si
+conviniera, &oacute; remediar otros negocios de gobernacion. En fin, por esto,
+&eacute; por en todo acertar &aacute; gobernar las provincias, los Incas inventaron
+las postas, que fu&eacute; lo mejor que se pudo pensar ni imaginar; y esto &aacute;
+s&oacute;lo Inca Yupanqui se debe, hijo que fu&eacute; de Viracocha Inga, padre de
+Tupac Inca, segun d&eacute;l publican los cantares de los indios, y afirman los
+orejones. No s&oacute;lo lo de las postas invent&oacute; Inca Yupanqui, que otras
+cosas grandes hizo, como iremos relatando. Y as&iacute;, desde el tiempo de su
+reinado, por todos los caminos reales fueron hechas de media legua &aacute;
+media legua, poco m&aacute;s &oacute; m&eacute;nos, casas peque&ntilde;as bien cubiertas de paja &eacute;
+madera, y entre las sierras estaban hechas por las laderas y pe&ntilde;ascos de
+tal manera, que fueron los caminos llenos destas casas peque&ntilde;as de
+trecho &aacute; trecho, como es dicho de suso. Y mand&oacute;se que en cada una dellas
+estuviesen dos indios con bastimentos, y que estos indios fuesen puestos
+por los pueblos comarcanos, y que no estuviesen estantes, sino, de
+tiempo &aacute; tiempo, que fuesen unos y viniesen otros; y tal &oacute;rden hobo en
+esto, que no fu&eacute; menester m&aacute;s de mandarlo para nunca dejarlo de hacer
+mientras los Incas reinaron.</p>
+
+<p>Por cada provincia se tenia cuidado de poblar las postas que caian en
+sus t&eacute;rminos, y lo mismo hacian en los desiertos campos y sierras de
+nieve los que estaban m&aacute;s cerca del camino. Y como fuese necesario dar
+aviso en el Cuzco &oacute; en otra parte &aacute; los reyes de alguna cosa que hobiese
+sucedido &oacute; que conviniese &aacute; su servicio, salian de Quito &oacute; de Tomebanba,
+&oacute; de Chile &oacute; de Caranqui, &oacute; de otra parte cualquiera de todo el reino,
+as&iacute; de los llanos como de las sierras, y con demasiada presteza andaban
+al trote sin parar aquella media legua; porque los indios que all&iacute;
+ponian y mandaban estar, de creer es que serian ligeros y los m&aacute;s
+sueltos de todos. Y como llegaba junto &aacute; la otra posta, comenzaba &aacute;
+apellidar al que est&aacute; en ella y &aacute; le decir: "Parte luego, y ve &aacute; tal
+parte, y avisa desto y esto que ha acaecido, &oacute; desto y esto que tal
+gobernador hace saber al Inca." Y as&iacute; como el que est&aacute; lo ha oido, parte
+con mayor priesa, y entra, el que viene, &aacute; descansar en la casilla, y &aacute;
+comer y beber de lo que siempre en ella est&aacute;, y el que va corriendo hace
+lo mesmo.</p>
+
+<p>De tal manera se hacia esto, que en breve tiempo sabian &aacute; trescientas
+leguas, y quinientas, y ochocientas, y m&aacute;s y m&eacute;nos, lo que habia pasado
+&oacute; lo que convenia proveer y ordenar. Y con tanto secreto usaban de sus
+oficios estos que residian en las postas, que por ruego ni amenaza jam&aacute;s
+contaban lo que iban &aacute; avisar, aunque el aviso hobiese ya pasado
+adelante. Y por tales caminos, as&iacute; de sierras &aacute;speras como de monta&ntilde;as
+bravas, como de promontorios de nieves y secadales de pedregales llenos
+de abrojos y de espinas de mill naturas, v&aacute;n estos caminos, que se puede
+tener por cierto y averiguado, que en caballos ligeros ni mulas no
+pudiera ir la nueva con m&aacute;s velocidad que estos correos de pi&eacute;; porque
+ellos son muy sueltos, y andaba m&aacute;s uno de ellos en un dia, que
+anduviera en tres un correo &aacute; caballo &oacute; &aacute; mula; y no digo siempre un
+indio, sino c&oacute;mo y de la &oacute;rden quellos tenian, que era andar uno media
+legua, y otro otra media legua. Y es de saber, que nunca por tormenta ni
+por cosa que sucediese, habia de estar posta ninguna despoblada, sino en
+ella los indios que digo, los cuales, &aacute;ntes que de all&iacute; se fuesen, eran
+venidos otros &aacute; quedar en su lugar.</p>
+
+<p>Y por esta manera eran avisados los se&ntilde;ores de todo lo que pasaba en
+todo su reino y se&ntilde;or&iacute;o, y proveian lo que m&aacute;s les parescia convenir &aacute;
+su servicio. En ninguna parte del mundo no se lee que se haya hallado
+tal inven&ccedil;ion, aunque s&eacute; que, desbaratado Xerxes el Grande, fu&eacute; la nueva
+as&iacute;, por hombres de pi&eacute;, en tiempo breve. Y cierto fu&eacute; esto de las
+postas, muy importante en el Per&uacute;, y que se v&eacute; bien por ello cu&aacute;n buena
+fu&eacute; la gobernacion de los se&ntilde;ores d&eacute;l. Y hoy dia est&aacute;n en muchas partes
+de las sierras, junto &aacute; los caminos reales, algunas casas destas en
+donde estaban las postas, y por ellas vemos ser verdad lo que se dice. Y
+aun tambien he visto yo algunos topos, que son, como atr&aacute;s dije, &aacute;
+manera de mojones de t&eacute;rminos, salvo que estos de ac&aacute; son grandes y
+mejor hechos, y era por donde contaban sus leguas, y tiene cada uno
+legua y media de Castilla.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXII" id="CAP_XXII"></a><i>CAP. XXII.&mdash;C&oacute;mo se ponian los mitimaes, y cu&aacute;ntas suertes dellos
+habia, y c&oacute;mo eran estimados por los Incas.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">n</span> este cap&iacute;tulo quiero escrebir lo que toca &aacute; los indios que llaman
+mitimaes, pues en el Per&uacute; tantas cosas dellos se cuentan, y tanto por
+los Incas fueron honrados y privilegiados y tenidos, despues de los
+orejones, por los m&aacute;s nobles de las provincias; y esto digo, porque en
+la <i>Historia</i>, que llaman, <i>de Indias</i>, est&aacute; escripto por el autor, que
+estos mitimaes eran esclavos de Huaina Capac<a name="FNanchor_65_65" id="FNanchor_65_65"></a><a href="#Footnote_65_65" class="fnanchor">[65]</a>. En estos descuidos
+caen todos los que escriben por relacion y cartapacios, sin ver ni
+saber la tierra de donde escriben, para poder afirmar la verdad.</p>
+
+<p>En la mayor parte de las provincias del Per&uacute;, &oacute; en todas ellas, habia y
+aun hay de estos mitimaes<a name="FNanchor_66_66" id="FNanchor_66_66"></a><a href="#Footnote_66_66" class="fnanchor">[66]</a>, y tenemos entendido que hobo tres maneras
+&oacute; suertes dellos; lo cual convino grandemente para la sustentacion<a name="FNanchor_67_67" id="FNanchor_67_67"></a><a href="#Footnote_67_67" class="fnanchor">[67]</a>
+d&eacute;l y para su conservacion, y &aacute;un para su poblacion; y entendido c&oacute;mo y
+de qu&eacute; manera estaban puestos estos mitimaes y lo que hacian y
+entendian, conocer&aacute;n los letores c&oacute;mo supieron los Incas acertar en todo
+para la gobernacion de tantas tierras y provincias como mandaron.</p>
+
+<p><i>Mitimaes</i> llaman &aacute; los que son traspuestos de una tierra en otra; y la
+primera manera &oacute; suerte de mitimaes mandada poner por los Incas, era,
+que despues que por ellos habia sido conquistada alguna provincia &oacute;
+traida nuevamente &aacute; su servicio, tuvieron tal &oacute;rden para tenella segura,
+y para que con brevedad los naturales y vecinos della supiesen c&oacute;mo la
+habian de servir y de tener, y para desde luego entendiesen lo dem&aacute;s
+que entendian y sabian sus vasallos de muchos tiempos, y para que
+estuviesen pac&iacute;ficos y quietos, y no todas veces tuviesen aparejo de se
+rebelar, y si por caso se tratase dello, hobiese quien lo
+estorbase,&mdash;trasmutaban de las tales provincias la cantidad de gente que
+della parecia convenir que saliese; &aacute; los cuales mandaban pasar &aacute; poblar
+otra tierra del temple y manera de donde salian, si fria fria, si
+caliente caliente, en donde les daban las tierras y campos y casas tanto
+y m&aacute;s como dejaron; y de las tierras y provincias que de tiempo largo
+tenian pac&iacute;ficas y amigables y que habian conoscido voluntad para su
+servicio, mandaban salir otros tantos &oacute; m&aacute;s y entremetellos en las
+tierras nuevamente ganadas y entre los indios que acababan de sojuzgar,
+para que dependiesen dellos las cosas arriba dichas, y los impusiesen en
+su buena &oacute;rden y pulic&iacute;a, para que, mediante este salir de unos y entrar
+de otros, estuviese todo seguro con los gobernadores y delegados que se
+ponian, segun y como digimos en los cap&iacute;tulos de atr&aacute;s.</p>
+
+<p>Y conosciendo los Incas cu&aacute;nto se siente por todas las naciones dejar
+sus patrias y naturalezas propias, porque con buen &aacute;nimo tomasen aquel
+destierro, es averiguado que honraban &aacute; estos tales que se mudaban, y
+que &aacute; muchos dieron brazaletes de oro y de plata y ropas de lana y de
+pluma y mugeres, y eran privilegiados en otras muchas cosas; y as&iacute;,
+entre ellos habia esp&iacute;as que siempre andaban escuchando lo que los
+naturales hablaban &eacute; intentaban, de lo cual daban aviso &aacute; los
+delegados, &oacute; con priesa grande iban al Cuzco &aacute; informar dello al Inca.
+Con esto, todo estaba seguro y los mitimaes temian &aacute; los naturales y los
+naturales &aacute; los mitimaes, y todos entendian en obedecer y servir
+llanamente. Y si en los unos &oacute; en los otros habia motines &oacute; tramas &oacute;
+juntas, hacianse grandes castigos; porque los Incas, algunos dellos
+fueron vengativos y castigaban sin templanza y con gran crueldad.</p>
+
+<p>Para este efecto estaban puestos los unos mitimaes, de los cuales
+sacaban muchos para ovejeros y rabadanes de los ganados de los Incas y
+del sol, y otros para roperos, y otros para plateros, y otros para
+canteros y para labradores, y para debujar y esculpir y hacer bultos; en
+fin, para lo que m&aacute;s le mandaban y dellos requerian servir. Y tambien
+mandaban que de los pueblos fuesen &aacute; ser mitimaes &aacute; las monta&ntilde;as de los
+Andes, &aacute; sembrar ma&iacute;z y criar la coca y beneficiar los &aacute;rboles de fruta,
+y proveer de la<a name="FNanchor_68_68" id="FNanchor_68_68"></a><a href="#Footnote_68_68" class="fnanchor">[68]</a> que faltaba en los pueblos donde con los frios y con
+las nieves no se pueden dar ni sembrar estas cosas.</p>
+
+<p>Para el segundo efecto que los mitimaes se pusieron, fu&eacute;, porque los
+indios de las fronteras de los Andes, como son Chunchos y Moxos
+Cheriguanaes, que los m&aacute;s dellos tienen sus tierras &aacute; la parte de
+Levante &aacute; la decaida de las sierras, y son gentes b&aacute;rbaras y muy
+belicosas, y que muchos dellos comen carne humana, y que muchas veces
+salieron &aacute; dar guerra &aacute; los naturales de ac&aacute; y les destruyan sus campos
+y pueblos, llevando presos los que dellos podian; para remedio desto,
+habia en muchas partes capitan&iacute;as y guarniciones ordinarias, en las
+cuales estaban algunos orejones. Y porque la fuerza de la guerra no
+estuviese en una nacion, ni presto supiesen concertarse para alguna
+rebelion &oacute; conjuracion, sacaban para soldados destas capitan&iacute;as,
+mitimaes de las partes y provincias que convenian, los cuales eran
+llevados &aacute; donde digo, y tenian sus fuertes, que son pucaraes, para
+defenderse, si tuviesen necesidad; y proveian de mantenimiento &aacute; esta
+gente de guerra, del ma&iacute;z y otras cosas de comida que los comarcanos
+proveian de sus tributos y derramas que les eran echadas; y la paga que
+se les hacia, era, en algunos tiempos mandalles dar algunas ropas de
+lana y plumas &oacute; braceletes de oro y de plata &aacute; los que se mostraban m&aacute;s
+valientes; y tambien les daban mujeres de las muchas que en cada
+provincia estaban guardadas en nombre del Inca; y como todas las m&aacute;s
+eran hermosas, ten&iacute;anlas y estim&aacute;banlas en mucho. Sin esto les daban
+otras cosas de poco valor; lo cual tenian cargo de proveer los
+gobernadores de las provincias, porque tenian mando y poder sobre los
+capitanes &aacute; quien estos mitimaes obedecian. Y sin las partes dichas,
+tenian algunas destas guarniciones en las fronteras de los Chachapoyas y
+Bracamoros, y en el Quito, y en Caranque, que es adelante del Quito, al
+Norte, junto &aacute; la provincia que llaman de Popayan, y en otras partes
+donde seria menester, as&iacute; en Chile como en los llanos y sierras.</p>
+
+<p>La otra manera de poner mitimaes era m&aacute;s extra&ntilde;a; porque, aunque esotras
+son grandes, no es novedad poner capitanes y gente de guarnicion en
+fronteras, puesto que hasta agora no ha faltado quien as&iacute; lo haya
+acertado &aacute; hacer; y era, que si por caso, andando conquistando la tierra
+de sierras &oacute; valles &oacute; campa&ntilde;a &oacute; en ladera aparejada para labranza y
+crianza, y que fuese de buen temple y f&eacute;rtil, que estuviese desierta y
+despoblada, que fuese como he dicho y teniendo las partes que he puesto,
+luego con mucha presteza mandaban que de las provincias comarcanas que
+tuviesen el mismo temple que aquellas, para la sanidad de los
+pobladores, que viniesen tantos que bastasen &aacute; poblarlas, &aacute; los cuales
+luego repartian los campos, provey&eacute;ndolos de ganados y mantenimientos
+todo lo que habian menester, hasta tener fructo de sus cosechas; y tan
+buenas obras se hacian &aacute; estos tales, y tanta diligencia en ello mandaba
+poner el rey, que en breve tiempo estaba poblado y labrado y tal, que
+era gran contento verlo. Y desta manera se poblaron muchos valles en los
+llanos y pueblos en la serran&iacute;a de los que los Incas vian, como de los
+que por relacion sabian haber en otras partes; y &aacute; estos nuevos
+pobladores, por algunos a&ntilde;os no les pedian tributo ni ellos lo daban,
+&aacute;ntes eran proveidos de mujeres y coca y mantenimientos, para que con
+mejor voluntad entendieren en sus poblaciones.</p>
+
+<p>Y desta manera habia en estos reinos, en los tiempos de los Incas, muy
+poca tierra que pareciese fertil que estuviese desierta, sino todo tan
+poblado como saben los primeros chripstianos que en este reino entraron.
+Que por cierto no es peque&ntilde;o dolor contemplar, que siendo aquellos Incas
+gentiles &eacute; id&oacute;latras, tuviesen tan buena &oacute;rden para saber gobernar y
+conservar tierras tan largas, y nosotros, siendo chripstianos, hayamos
+destruido tantos reinos; porque, por donde quiera que han pasado
+chripstianos conquistando y descubriendo, otra cosa no parece sino que
+con fuego se va todo gastando. Y h&aacute;se de entender, que la ciudad del
+Cuzco tambien estaba llena de gentes estranjeras, todo de industria;
+porque habiendo muchos linages de hombres, no se conformasen para
+levantamiento ni otra cosa que fuese deservicio del rey; y [de] esto hoy
+dia est&aacute;n en el Cuzco Chachapoyas y Ca&ntilde;ares y de otras partes, de los
+que han quedado de los que all&iacute; se pusieron.</p>
+
+<p>Ti&eacute;nese por muy cierto de los mitimaes, que [se] usaron desde Inca
+Yupanqui, el que puso las postas, y el primero que entendi&oacute; [en]
+engrandecer el templo de Curicancha, como se dir&aacute; en su lugar; y aunque
+otros algunos indios dicen que fueron puestos estos mitimaes desde el
+tiempo de Viracocha Inga, padre de Inca Yupanqui, podr&aacute;lo creer quien
+quisiere, que yo hice tanta averiguacion sobre ello, que torno [&aacute;]
+afirmar haberlo inventado Inca Yupanqui; y as&iacute; lo creo y tengo para m&iacute;;
+y con tanto, pasemos adelante.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXIII" id="CAP_XXIII"></a><i>CAP. XXIII.&mdash;Del gran concierto que se tenia cuando salian del Cuzco
+para la guerra los Se&ntilde;ores, y c&oacute;mo castigaban los ladrones.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">ont&eacute;</span> en los cap&iacute;tulos de atr&aacute;s de la manera que salia el Se&ntilde;or &aacute;
+visitar el reino, para ver y entender las cosas que en &eacute;l pasaban; y
+agora quiero dar &aacute; entender al lector c&oacute;mo salian para la guerra y la
+&oacute;rden que en ello se tenia. Y es, que como estos indios son todos
+morenos y alharaquientos y que en tanto se parecen los unos &aacute; otros,
+como hoy dia vemos los que con ellos tratamos; para quitar
+inconvenientes y que los unos &aacute; los otros se entendiesen, porque si no
+era cuando algunos orejones andaban visitando las provincias, nunca en
+ninguna dejaron de hablar en lengua natural, puesto que por la ley que
+lo ordenaba eran obligados &aacute; saber la lengua del Cuzco, y en los reales
+era lo mesmo, y lo que es en todas partes; pues est&aacute; claro, que si el
+Emperador tiene un campo en Italia, y hay espa&ntilde;oles, tudescos,
+borgo&ntilde;ones, flamencos &eacute; italianos, que cada nacion hablar&aacute; en su
+lengua;&mdash;y por esto, se usaba en todo este reino, lo primero, de las
+se&ntilde;ales en las cabezas diferentes las unas de otras; porque si eran
+Yuncas<a name="FNanchor_69_69" id="FNanchor_69_69"></a><a href="#Footnote_69_69" class="fnanchor">[69]</a>, andaban arrebozados como gitanos<a name="FNanchor_70_70" id="FNanchor_70_70"></a><a href="#Footnote_70_70" class="fnanchor">[70]</a>; y si eran Collas,
+tenian unos bonetes como hechura de morteros, hechos de lana; y si
+Canas; tenian otros bonetes mayores y muy anchos; los Ca&ntilde;ares traian
+unas coronas de palo delgado como aro de cedazo; los Guancas unos
+ramales que les caian por debajo de la barba, y los cabellos
+entrenchados; los Canchis<a name="FNanchor_71_71" id="FNanchor_71_71"></a><a href="#Footnote_71_71" class="fnanchor">[71]</a> unas vendas anchas coloradas &oacute; negras por
+encima de la frente; por manera, que as&iacute; estos como todos los dem&aacute;s,
+eran conocidos por estas [se&ntilde;ales] que tenian por insinia<a name="FNanchor_72_72" id="FNanchor_72_72"></a><a href="#Footnote_72_72" class="fnanchor">[72]</a>, que era
+tan buena y clara, que aunque hobiera juntos quinientos mill hombres,
+claramente se conoscieran los unos &aacute; los otros. Y hoy dia, donde vemos
+junta de gente, luego decimos, estos son de tal parte, y estos de tal
+parte; que por esto, como digo, eran unos de otros conocidos.</p>
+
+<p>Y los reyes, para que en la guerra, siendo muchos, no se embarazasen y
+desordenasen, tenian esta &oacute;rden: que en la gran plaza de la cibdad del
+Cuzco estaba la piedra de la guerra, que era grande, de la forma y
+hechura de un pan de az&uacute;car, bien engastonada y llena de oro; y salia el
+rey con sus consejeros y privados &aacute; donde mandaba llamar &aacute; los
+principales y caciques de las provincias, [para saber] de los cuales
+los que entre sus indios eran m&aacute;s valientes, para se&ntilde;alar por mandones y
+capitanes; y sabido, se hacia el nombramiento; que era, que un indio
+tenia cargo de diez, y otro de cincuenta, y otro de ciento, y otro de
+quinientos, &eacute; otro de mill, &eacute; otro de cinco mill, y otro de diez mill; y
+estos que tenian estos cargos, era cada uno de los indios de su patria,
+y todos obedecian al capitan general del rey. Por manera, que siendo
+menester enviar diez mill hombres [&aacute;] algun combate &oacute; guerra, no era
+menester m&aacute;s de abrir la boca y mandarlo, y si cinco mill<a name="FNanchor_73_73" id="FNanchor_73_73"></a><a href="#Footnote_73_73" class="fnanchor">[73]</a>, por el
+consiguiente; y lo mesmo para descubrir el campo, y para escuchas y
+rondas, &aacute; los que tenian menos gente. Y cada capitan&iacute;a llevaba su
+bandera, y unos eran honderos, y otros lanceros, y otros peleaban con
+macanas, y otros con ayllos y dardos, y algunos con porras.</p>
+
+<p>Salido el Se&ntilde;or del Cuzco, habia grand&iacute;sima &oacute;rden, aunque fuesen con &eacute;l
+trescientos mill hombres; iban con concierto por sus jornadas de tambo &aacute;
+tambo, &aacute; donde hallaban proveimiento para todos, sin que nada faltase, &eacute;
+muy cumplido, &eacute; muchas armas y alpargates y toldos para la gente de
+guerra, y mugeres &eacute; indios para servirlos y llevarles sus cargas de
+tambo &aacute; tambo, &aacute; donde habia el mesmo proveimiento y abasto de
+mantenimiento; y el Se&ntilde;or se alojaba y la guarda estaba junto &aacute; &eacute;l, y la
+dem&aacute;s gente se aposentaba en la redonda en los muchos aposentos que
+habia; y siempre iban haciendo bailes y borracheras, alegr&aacute;ndose los
+unos &aacute; los otros.</p>
+
+<p>Los naturales de las comarcas por donde pasaban, no habian de ausentarse
+ni dejar de proveer lo acostumbrado y servir con sus personas &aacute; los que
+iban &aacute; guerra, sopena de que eran castigados en mucho; y los soldados y
+capitanes, ni los hijos de los mismos Incas, eran osados &aacute; les hacer
+ningun mal tratamiento ni robo ni insulto, ni forzaban &aacute; muger ninguna,
+ni les tomaban una sola mazorca de ma&iacute;z; y si salian deste mandamiento y
+ley de los Incas, luego les daban pena de muerte; y si alguno habia
+hurtado, lo azotaban harto m&aacute;s que en Espa&ntilde;a, &eacute; muchas veces le daban
+pena de muerte. Y haci&eacute;ndolo ans&iacute;, en todo habia razon y &oacute;rden, y los
+naturales no osaban dejar de servir y proveer &aacute; la gente de guerra
+bastantemente, y los soldados tampoco querian roballos ni hacelles mal,
+temiendo el castigo. Y si habia algunos motines &oacute; conjuraciones &oacute;
+levantamientos, los principales y m&aacute;s movedores llevaban al Cuzco &aacute; buen
+recaudo, donde los metian en una c&aacute;rcel que estaba llena de fieras, como
+culebras, v&iacute;boras, tigres, osos, y otras sabandijas malas; y si alguno
+negaba, decian que aquellas serpientes no le harian mal, y si mentia,
+que le matarian; y este desvar&iacute;o tenian y guardaban por cierto. Y en
+aquella espantosa c&aacute;rcel tenian siempre, por delitos que hecho habian,
+mucha gente, los cuales miraban de tiempo &aacute; tiempo; y si su suerte tal
+habia sido que no le hobiesen mordido [&aacute;] algunos dellos, sac&aacute;banlos,
+mostrando grande l&aacute;stima, y dej&aacute;banlos volver &aacute; sus tierras. Y tenian
+en esta c&aacute;rcel carceleros los que bastaban para la guarda della, y para
+que tubiesen cuidado de dar de comer &aacute; los que se prendian, y &aacute;un &aacute; las
+malas sabandijas que all&iacute; tenian. Y cierto, yo me re&iacute; bien de gana
+cuando en el Cuzco o&iacute; que solia haber esta c&aacute;rcel, y aunque me dijeron
+el nombre, no me acuerdo, y por eso no lo pongo<a name="FNanchor_74_74" id="FNanchor_74_74"></a><a href="#Footnote_74_74" class="fnanchor">[74]</a>.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXIV" id="CAP_XXIV"></a><i>CAP. XXIV.&mdash;C&oacute;mo los Incas mandaron hacer &aacute; los naturales pueblos
+concertados, repartiendo los campos en donde sobrello podrian haber
+debates, y c&oacute;mo se mand&oacute; que todos generalmente hablasen la lengua del
+Cuzco.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">n</span> los tiempos pasados, &aacute;ntes que los Incas reinasen, es cosa muy
+entendida que los naturales destas provincias no tenian los pueblos
+juntos como ahora los tienen, sino fortalezas con sus fuertes, que
+llaman <i>pucaraes</i><a name="FNanchor_75_75" id="FNanchor_75_75"></a><a href="#Footnote_75_75" class="fnanchor">[75]</a>, de donde salian &aacute; se dar los unos &aacute; los otros
+guerra; y as&iacute; siempre andaban recatados y vivian con grand&iacute;simo trabajo
+y desasosiego. Y como los Incas reinaron sobre ellos, paresci&eacute;ndoles
+mal esta &oacute;rden y la manera que tenian en los pueblos, mand&aacute;ronles,
+procur&aacute;ndolo en unas partes con halagos y en otras con amenazas, y en
+todos lugares con dones que les hacian, &aacute; que tuvieren por bien de no
+vivir como salvajes, mas &aacute;ntes, como hombres de razon, asentasen sus
+pueblos en los llanos y laderas de las sierras juntos en barrios, como y
+de la manera que la disposicion de la tierra lo ordenase; y desta
+manera, los indios, dejados los pucaraes que primeramente tenian,
+ordenaron sus pueblos de buena manera, as&iacute; en los valles de los llanos,
+como en la serran&iacute;a y llanura de Collao; y para que no tuviesen enojo
+sobre los campos y heredades, los mismos Incas les repartieron los
+t&eacute;rminos, se&ntilde;alando lo que cada uno habia de tener, en donde se puso
+l&iacute;mites, para conocimiento de los que habian y despues dellos nasciesen.
+Esto claro lo dicen los indios hoy dia, y &aacute; m&iacute; me lo dijeron en Xauxa, &aacute;
+donde dicen que uno de los Incas les repartia entre unos y otros los
+valles y campos que hoy tienen, con la cual &oacute;rden se han quedado y
+quedar&aacute;n. Y por muchos lugares destos que estaban en la sierra, iban
+echadas acequias sacadas de los rios con mucho primor y grande ingenio
+de los que las sacaron; y todos los pueblos, los unos y los otros,
+estaban llenos de aposentos y dep&oacute;sitos de los reyes, como en muchos
+lugares est&aacute; dicho.</p>
+
+<p>Y entendido por ellos cu&aacute;n gran trabajo seria caminar por tierra tan
+larga y &aacute; donde &aacute; cada legua y &aacute; cada paso habia nueva lengua, y que
+seria gran dificultad el entender &aacute; todos por interpretes, escogiendo
+lo m&aacute;s seguro, ordenaron y mandaron, so graves penas que pusieron, que
+todos los naturales de su imperio entendiesen y supiesen la lengua del
+Cuzco generalmente, as&iacute; ellos como sus mujeres; de tal manera, que aun
+la criatura no hobiese dejado el pecho de su madre, cuando le comenzasen
+&aacute; mostrar la lengua que habia de saber. Y aunque al principio fu&eacute;
+dificultoso, y muchos se pusieron en no querer deprender m&aacute;s lenguas de
+las suyas propias, los reyes pudieron tanto, que salieron con su
+intencion, y ellos tovieron por bien de cumplir su mandado; y tan de
+veras se entendi&oacute; en ello, que en el tiempo de pocos a&ntilde;os se sabia y
+usaba una lengua en m&aacute;s de mill y doscientas leguas; y aunque esta
+lengua se usaba, todos hablaban las suyas, que eran tantas, que aunque
+lo escribiese no lo creerian.</p>
+
+<p>Y como saliese un capitan del Cuzco &oacute; alguno de los orejones &aacute; tomar
+cuenta &oacute; residencia, &oacute; por juez de comision, entre algunas provincias, &oacute;
+para visitar lo que le era mandado, no hablaba en otra lengua que la del
+Cuzco, ni ellos con &eacute;l. La cual es muy buena, breve y de gran
+comprehension y abastada de muchos vocablos, y tan clara, que en pocos
+dias que yo la trat&eacute;, supe [lo] que me bastaba para preguntar muchas
+cosas por donde quiera que andaba. Llaman al hombre en esta lengua
+<i>luna</i> [runa], y &aacute; la mujer <i>guarare</i> [huarmi], y &aacute; el padre <i>yaya</i>, y
+al hermano<a name="FNanchor_76_76" id="FNanchor_76_76"></a><a href="#Footnote_76_76" class="fnanchor">[76]</a> <i>guayqui</i> [huauque], y &aacute; la hermana<a name="FNanchor_77_77" id="FNanchor_77_77"></a><a href="#Footnote_77_77" class="fnanchor">[77]</a> <i>nana</i> [&ntilde;a&ntilde;a], y
+&aacute; la luna <i>quilla</i>, y al mes por el consiguiente, y al a&ntilde;o <i>guata</i>, y al
+dia <i>pinche</i> [punchau], y &aacute; la noche <i>tota</i> [tuta], y &aacute; la cabeza llaman
+<i>oma</i> y &aacute; los orejas <i>lile</i> [rinri], y &aacute; los ojos <i>naui</i> [&ntilde;ahui], y &aacute;
+las narices <i>sunga</i> [zenca &oacute; singa] y los dientes <i>queros</i> [quiru], y &aacute;
+los brazos <i>maqui</i> y &aacute; las piernas <i>chaqui</i>.</p>
+
+<p>Estos vocablos solamente pongo en esta Cor&oacute;nica, porque agora veo que
+para saber la lengua que antiguamente se us&oacute; en Espa&ntilde;a, andan variando,
+atinando unos &aacute; uno y otros &aacute; otro; porque los tiempos que han de venir,
+es s&oacute;lo para Dios saber los sucesos que han de tener; por tanto, para si
+algo viniere que enfrie &oacute; haga olvidar lengua que tanto cundi&oacute; y por
+tanta gente se us&oacute;, que no est&eacute;n vacilando cu&aacute;l fu&eacute; la primera &oacute; la
+general, &oacute; de d&oacute;nde sali&oacute;, &oacute; lo que sobre esto m&aacute;s se desea. Y con
+tanto, digo que fu&eacute; mucho beneficio para los espa&ntilde;oles haber esta
+lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las
+cuales ya se v&aacute; perdiendo.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXV" id="CAP_XXV"></a><i>CAP. XXV.&mdash;C&oacute;mo los Incas fueron limpios del pecado nefando y de otras
+fealdades que se han visto en otros pr&iacute;ncipes del mundo.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">n</span> este reino del Per&uacute;, p&uacute;blica fama es entre todos los naturales d&eacute;l,
+c&oacute;mo en algunos pueblos de la comarca de Puerto Viejo se usaba el pecado
+nefando de la sodomia,&mdash;y tambien en otras tierras habria malos c&oacute;mo en
+las dem&aacute;s del mundo. Y notar&eacute; de esto una gran virtud destos Incas,
+porque, siendo se&ntilde;ores tan libres y que no tenian &aacute; qui&eacute;n dar cuenta, y
+ni habia ninguno tan poderoso entre ellos que se la tomase, y que en
+otra cosa no entendian las noches y los dias que en darse &aacute; lujuria con
+sus mujeres, y otros pasatiempos;&mdash;y jam&aacute;s se dice ni cuenta que ninguno
+dellos usaba el pecado susodicho, &aacute;ntes aborrecian &aacute; los que lo usaban,
+teni&eacute;ndolos en poco como &aacute; viles apocados, pues en semejante suciedad se
+gloriaban. Y no solamente en sus personas no se hall&oacute; este pecado, pero
+ni &aacute;un consentian estar en sus casas ni palacios ningunos que supiesen
+que lo usaban; y &aacute;un sin todo esto, me parece que o&iacute; decir, que si por
+ellos era sabido de alguno que tal pecado hubiese cometido,
+castigaban[le] con tal pena, que fuese se&ntilde;alado y conocido entre todos.
+Y en esto no hay que dudar, sino &aacute;ntes se ha de creer que en ninguno
+dellos cupo tal vicio, ni de los orejones, ni de otras muchas naciones;
+y los que han escripto generalmente de los indios, conden&aacute;ndolos en
+general en este pecado, afirmando que son todos sodom&eacute;ticos, han
+acarg&aacute;dose en ello y, cierto, son obligados &aacute; desdecirse, pues ans&iacute; han
+querido condenar tantas naciones y gentes, que son harto m&aacute;s limpios en
+esto de lo que yo puedo afirmar. Porque, dejando aparte lo de Puerto
+Viejo, en todo el Per&uacute; no se hallaron estos pecadores, sino como es en
+cada cabo y en todo lugar uno, &oacute; seis, &oacute; ocho, &oacute; diez, y estos, que de
+secreto se daban &aacute; ser malos; porque los que tenian por sacerdotes en
+los templos, con quien es fama que en los dias de fiesta se ayuntaban
+con ellos los se&ntilde;ores, no pensaban ellos que cometian maldad ni que
+hacian pecado, sino por sacrificio y enga&ntilde;o del Demonio se usaba<a name="FNanchor_78_78" id="FNanchor_78_78"></a><a href="#Footnote_78_78" class="fnanchor">[78]</a>. Y
+aun que por ventura podria ser que los Incas inorasen que tal cosa en
+los templos se cometiese; [y] puesto que disimulaban algo, era por no
+hacerse mal quistos, y con pensar que bastaba que ellos mandasen por
+todas partes adorar el sol y &aacute; los m&aacute;s sus dioses, sin entremeterse en
+proibir religiones y costumbres antiguas, que es &aacute; par de muerte &aacute; los
+que con ellas nascieron quit&aacute;rselas.</p>
+
+<p>Y aun tambien tenemos por entendido, que antiguamente, &aacute;ntes que los
+Incas reinasen, en muchas provincias andaban los hombres como salvajes,
+y los unos salian &aacute; se dar guerra &aacute; los otros, y se comian como agora
+hacen los de la provincia de Arma y otros de sus comarcas; y luego que
+reinaron los Incas, como gente de gran razon y que tenian santas y
+justas costumbres y leyes, no solamente ellos no comian aquel manjar,
+porque de otros muchos ha sido y es muy estimado, pero pusi&eacute;ronse en
+quitar tal costumbre &aacute; los que con ellos trataban, y de tal manera, que
+en poco tiempo se olvid&oacute; y totalmente se tir&oacute;, que en todo su se&ntilde;or&iacute;o,
+que era tan grande, no se comian ya de muchos a&ntilde;os &aacute;ntes. Los que agora
+han sucedido, muestran que en ello les vino beneficio notable de los
+Incas, por no imitar ellos &aacute; sus pasados en comer aqueste manjar, en los
+sacrificios de hombres y ni&ntilde;os.</p>
+
+<p>Publican unos y otros,&mdash;que a&uacute;n, por ventura, algun escriptor destos que
+de presto se arroja lo escribir&aacute;,&mdash;que mataban, habia dias de sus
+fiestas, mill &oacute; dos mill ni&ntilde;os y mayor n&uacute;mero de indios; y esto y otras
+cosas son testimonio que nosotros los espa&ntilde;oles levantamos &aacute; estos
+indios, queriendo con estas cosas que dellos contamos, encubrir nuestros
+mayores yerros y justificar los malos tratamientos que de nosotros han
+recebido. No digo yo que no sacrificaban y que no matavan hombres y
+ni&ntilde;os en los tales sacrificios; pero no era lo que se dice ni con mucho.
+Animales y de sus ganados sacrificaban, pero criaturas humanas menos de
+lo que yo pens&eacute;, y harto, segund contar&eacute; en su lugar.</p>
+
+<p>As&iacute; que, tengo sabido por dicho de los orejones antiguos, que estos
+Incas fueron limpios en este pecado, y que no usaban de otras costumbres
+malas de comer carne humana, ni andar envueltos en vicios p&uacute;blicos, ni
+eran desordenados, antes ellos &aacute; s&iacute; propios se corregian. Y si Dios
+permitiera que tuvieran quien con celo de chripstiandad, y no con ramo
+de codicia, en lo pasado les dieran entera noticia de nuestra sagrada
+religion, era gente en quien bien imprimiera, segund vemos por lo que
+agora con la buena &oacute;rden que hay se obra. Pero, dejemos lo que se ha
+hecho, &aacute; Dios, qu&eacute;l sabe por que; y en lo que de aqu&iacute; adelante se
+hiciere, supliqu&eacute;mosle nos d&eacute; su gracia, para que paguemos en algo &aacute;
+gentes que tanto debemos y que tan poco nos ofendi&oacute; para haber sido
+molestados de nosotros, estando el Per&uacute; y las dem&aacute;s Indias tantas leguas
+d'Espa&ntilde;a, y tantos mares en medio.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXVI" id="CAP_XXVI"></a><i>CAP. XXVI.&mdash;De c&oacute;mo tenian los Incas consejeros y ejecutores de la
+justicia, y la cuenta que tenian en el tiempo.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> la ciudad del Cuzco era la m&aacute;s principal de todo el Per&uacute;, y en ella
+residian lo m&aacute;s del tiempo los reyes, tenian en la misma ciudad muchos
+de los principales del pueblo que eran entre todos los m&aacute;s avisados y
+entendidos, para sus consejeros; porque todos afirman, que &aacute;ntes que
+intentasen cosa ninguna y de importancia, lo comunicaban con estos
+tales, allegando su parecer &aacute; los m&aacute;s votos; y para la gobernacion de la
+ciudad, y que los caminos estuviesen seguros, y por ninguna parte se
+hiciesen ningunos insultos ni latrocinios, de los m&aacute;s reputados<a name="FNanchor_79_79" id="FNanchor_79_79"></a><a href="#Footnote_79_79" class="fnanchor">[79]</a>
+destos, nombraban para que siempre anduviesen castigando &aacute; los que
+fuesen malos; y para esto, andaban siempre mucho por todas partes. De
+tal manera entendian los Incas en proveer justicia, que ninguno osaba
+hacer desaguisado ni hurto. Esto se entiende cuanto &aacute; lo tocante &aacute; los
+que andaban hechos ladrones, &oacute; forzaban mujeres, &oacute; conjuraban contra los
+reyes; porque en lo dem&aacute;s, muchas provincias hobo que tuvieron sus
+guerras unos con otros, y del todo no pudieron los Incas apartallos
+dellas.</p>
+
+<p>En el rio que corre junto al Cuzco se hacia la justicia de los que all&iacute;
+se prendian &oacute; de otra parte traian presos, &aacute; donde les cortaban las
+cabezas y les daban muerte de otras maneras, como &aacute; ellos les agradaba.
+Los motines y conjuraciones castigaban mucho, y m&aacute;s que &aacute; todos, los que
+eran ladrones y tenidos ya por tales; los hijos y mujeres de los cuales
+eran aviltados y tenidos por &aacute; rentados entre ellos mismos.</p>
+
+<p>En cosas naturales alcanzaron mucho estos indios, as&iacute; en el movimiento
+del sol como en el de la luna; y algunos indios decian habia cuatro
+cielos grandes, y todos afirman que el asiento y silla del gran Dios
+Hacedor del mundo es en los cielos. Pregunt&aacute;ndoles yo muchas veces si
+alcanzan quel Mundo se ha de acabar, se r&iacute;en; y sobre esto saben poco, y
+si algo saben, es lo que Dios permite quel Demonio les diga. A todo el
+Mundo llaman <i>Pacha</i>, conociendo la vuelta quel sol hace, y las
+crecientes y menguantes de la luna. Contaron el a&ntilde;o por ello, al cual
+llaman <i>guata</i>, y lo hacen de doce lunas, teniendo su cuenta en ello; y
+usaron de unas torrecillas peque&ntilde;as, que agora est&aacute;n muchas por los
+collados del Cuzco algo cuidadas<a name="FNanchor_80_80" id="FNanchor_80_80"></a><a href="#Footnote_80_80" class="fnanchor">[80]</a>, para por la sombra quel sol hacia
+en ellas, entender en sementeras y en lo que ellos m&aacute;s sobre esto
+entienden. Y estos Incas miraban mucho en el cielo y en las se&ntilde;ales d&eacute;l,
+lo cual tambien pendia de ser ellos tan grandes agoreros. Cuando las
+estrellas corren, grande es la grita que hacen y el mormullo que unos
+con otros tienen.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXVII" id="CAP_XXVII"></a><i>CAP. XXVII.&mdash;Que trata la riqueza del templo de Curicancha y de la
+veneracion que los Incas le tenian.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">oncluido</span> con algunas cosas que para mi prop&oacute;sito convienen que se
+escriban, volveremos luego con grand brevedad &aacute; contar la sucesion de
+los reyes que hobo hasta Guascar; y agora quiero decir del grande,
+riqu&iacute;simo y muy nombrado templo de Curicancha, que fu&eacute; el m&aacute;s principal
+de todos estos reinos.</p>
+
+<p>Y es p&uacute;blico entre los indios, ser este templo tan antiguo como la mesma
+ciudad del Cuzco; m&aacute;s de que Inca Yupanqui, hijo de Viracocha Inga, lo
+acrescent&oacute; en riquezas y par&oacute; tal como estaba cuando los chrisptianos
+entraron en el Per&uacute;; y lo m&aacute;s del tesoro fu&eacute; llevado &aacute; Caxamarca por el
+rescate de Atahuallpa, como en su lugar diremos. Y dicen los orejones,
+que despues de haber pasado la dudosa guerra que tuvieron los vecinos
+del Cuzco con los Chancas, que agora son se&ntilde;ores de la provincia de
+Andaguaylas, que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase
+Inca Yupanqui tan estimado y nombrado, de todas partes acudian se&ntilde;ores &aacute;
+le servir, haci&eacute;ndole las provincias grandes servicios de metales de oro
+y plata; porque, en aquellos tiempos, habia grandes mineros y vetas
+riqu&iacute;simas; y vi&eacute;ndose tan rico y poderoso, acord&oacute; de ennoblecer la Casa
+del Sol,&mdash;que en su lengua llaman <i>Indeguaxi</i> [Intihuasi], y por otro
+nombre la llamaban <i>Curicancha</i>, que quiere decir cercado de oro,&mdash;y
+acrecentalla con riqueza. Y por que todos los que esto vieren &oacute; leyeren
+acaben de conocer cu&aacute;n rico fu&eacute; el templo que hobo en el Cuzco y el
+valor de los que edificaron y en &eacute;l hicieron tan grandes cosas, porn&eacute;
+aqu&iacute; la memoria d&eacute;l, segund que yo v&iacute; &eacute; o&iacute; &aacute; muchos de los primeros
+chripstianos que oyeron &aacute; los tres<a name="FNanchor_81_81" id="FNanchor_81_81"></a><a href="#Footnote_81_81" class="fnanchor">[81]</a> que vinieron desde Caxamarca,
+que [le] habian visto; aunque los indios cuentan tanto dello y tan
+verdadero, que no es menester otra probanza.</p>
+
+<p>Tenia este templo en circuito m&aacute;s de cuatrocientos pasos, todo cercado
+de una muralla fuerte, labrado todo el edificio de canter&iacute;a muy
+excelente de fina piedra muy bien puesta y asentada, y algunas piedras
+eran muy grandes y soperbias; no tenian mezcla de tierra ni cal, sino
+con el betun que ellos suelen hazer sus edificios, y est&aacute;n tan bien
+labradas estas piedras, que no se le parece mezcla ni juntura ninguna.
+En toda Espa&ntilde;a no he visto cosa que pueda compararse &aacute; estas paredes y
+postura de piedra, sino la torre que llaman la Calahorra, quest&aacute; junto
+con la puente de C&oacute;rdoba, y &aacute; una obra que v&iacute; en Toledo, cuando fu&iacute; &aacute;
+presentar la <i>Primera parte</i> de mi <i>Cor&oacute;nica</i> al pr&iacute;ncipe don Felipe,
+ques el hospital que mand&oacute; hacer el arzobispo de Toledo Tavera<a name="FNanchor_82_82" id="FNanchor_82_82"></a><a href="#Footnote_82_82" class="fnanchor">[82]</a>; y
+aunque algo se parecen estos edificios &aacute; los que digo, los otros son m&aacute;s
+primos, digo cuanto &aacute; las paredes y &aacute; las piedras est&aacute;r prim&iacute;simamente
+labradas y asentadas con tanta sotilidad; y esta cerca estaba derecha y
+muy bien trazada. La piedra me pareci&oacute; ser algo negra y tosca y
+excelent&iacute;sima<a name="FNanchor_83_83" id="FNanchor_83_83"></a><a href="#Footnote_83_83" class="fnanchor">[83]</a>. Habia muchas puertas, y las portadas muy bien
+labradas; &aacute; media<a name="FNanchor_84_84" id="FNanchor_84_84"></a><a href="#Footnote_84_84" class="fnanchor">[84]</a> pared, una cinta de oro de dos palmos de ancho y
+cuatro dedos de altor. Las portadas y puertas estaban chapadas con
+planchas de este metal. M&aacute;s adentro estaban cuatro casas no muy grandes
+labradas desta manera, y las paredes de dentro y de fuera chapadas de
+oro, y lo mesmo el enmaderamiento, y la cobertura era paja que servia
+por teja. Habia dos esca&ntilde;os en aquella pared, en los cuales daba el sol
+en saliendo, y estaban las piedras sotilmente horadadas y puestas en los
+agujeros muchas piedras preciosas y esmeraldas. En estos esca&ntilde;os se
+sentaban los reyes, y si otro lo hacia, tenia pena de muerte.</p>
+
+<p>A las puertas destas casas estaban puestos porteros que tenian cargo de
+mirar por las v&iacute;rgenes, que eran muchas hijas de se&ntilde;ores principales,
+las m&aacute;s hermosas y apuestas que se podian hallar; y estaban en el templo
+hasta ser viejas; y si alguna tenia conocimiento con varon, la mataban &oacute;
+la enterraban viva, y lo mesmo hacian &aacute; &eacute;l. Estas mujeres eran llamadas
+<i>mamaconas</i>; no entendian en m&aacute;s de tejer y pintar ropa de lana para
+servicio del templo y en hacer <i>chicha</i>, que es el vino que hacen, de
+que siempre tenian llenas grandes vasijas.</p>
+
+<p>En la una destas casas, que era la m&aacute;s rica, estaba la figura del sol,
+muy grande, hecha de oro, obrada muy primamente, engastonada en muchas
+piedras ricas; y estaban en aqu&eacute;lla algunos de los bultos de los Incas
+pasados que habian reinado en el Cuzco, con gran multitud de tesoros.</p>
+
+<p>A la redonda deste templo habia muchas moradas peque&ntilde;as de indios
+questaban diputados para servicio d&eacute;l, y habia un cercuito donde metian
+los corderos blancos y los ni&ntilde;os y hombres que sacrificaban. Tenian un
+jardin que los terrones eran pedazos de oro fino, y estaba
+artificiosamente sembrado de maizales, los cuales eran [de] oro, as&iacute; las
+ca&ntilde;as dello como las hojas y mazorcas; y estaban tan bien plantados, que
+aunque hiciesen recios vientos no se arrancaban. Sin todo esto tenian
+hechas m&aacute;s de veinte ovejas de oro con sus corderos, y los pastores con
+sus hondas y cayados, que las guardaban, hechos deste metal. Habia mucha
+cantidad de tinajas de oro y de plata y esmeraldas, vasos, ollas y todo
+g&eacute;nero de vasijas, todo de oro fino. Por otras paredes tenian esculpidas
+y pintadas otras mayores cosas. En fin, era uno de los ricos templos que
+hubo en el mundo.</p>
+
+<p>El gran sacerdote, llamado <i>Vilaoma</i> [Villac Umu], tenia su morada en el
+templo, y con los sacerdotes hacia los sacrificios ordinarios con
+grandes supersticiones, segund su costumbre. A las fiestas generales iba
+el Inca &aacute; se hallar presente &aacute; los sacrificios, y se hacian grandes
+fiestas. Habia dentro en la casa y templo m&aacute;s de treinta trojes de
+plata, en que echaban el ma&iacute;z, y tenia este templo muchas provincias que
+contribuian con tributos para su servicio. En algunos dias era visto el
+Demonio por los sacerdotes, y daba respuestas vanas y conformes &aacute; el que
+las daba.</p>
+
+<p>Otras muchas cosas pudiera decir deste templo, que dejo, porque me
+parece que basta lo dicho para que se entienda cu&aacute;n grande cosa fu&eacute;;
+porque no trato de la argenter&iacute;a, chaquira, plumaje de oro y otras
+cosas, que si las escribiera, no fueran creidas. Y, lo que tengo dicho,
+a&uacute;n viven chripstianos que vieron la mayor parte dello, que se llev&oacute; &aacute;
+Caxamaca para el rescate de Atahualpa; pero mucho escondieron los indios
+y est&aacute; perdido y enterrado. Aunque todos los Incas habian adornado este
+templo, en tiempo de Inca Yupanqui se acrecent&oacute; de tal manera, que
+cuando muri&oacute; y Tupac-Inca, su hijo, hobo el imperio, qued&oacute; en esta
+perficion.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXVIII" id="CAP_XXVIII"></a><i>CAP. XXVIII.&mdash;Que trata los templos que sin este se tenian por m&aacute;s
+principales, y los nombres que tenian.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">M</span><span class="smcap">uchos</span> fueron los templos que hobo en este reino del Per&uacute;, y algunos se
+tienen por muy antiguos, porque fueron fundados &aacute;ntes, con muchos
+tiempos, que los Incas reinasen, as&iacute; en la serrania de los altos, como
+en la serrania (<i>as&iacute;</i>) de los llanos; y reinando los Incas, se
+edificaron de nuevo otros muchos en donde se hacian sus fiestas &eacute;
+sacrificios. Y porque hacer mencion de los templos que habia en cada
+provincia en particular, seria cosa muy larga y prolija, determino de
+contar en este lugar solamente los que tuvieron por m&aacute;s eminentes &eacute;
+principales. Y as&iacute;, digo, que despues del templo de Curicancha, era la
+segunda guaca de los Incas el cerro de Guanacaure, que est&aacute; &aacute; vista de
+la ciudad, y era por ellos muy frecuentado y honrado por lo que algunos
+dicen quel hermano del primer Inca se converti&oacute; en aquel lugar en
+piedra, al tiempo que salian de Pacaritambo [Pacarec Tampu], como al
+principio se cont&oacute;. Y habia en este cerro antiguamente or&aacute;culo por donde
+el maldito Demonio hablaba; y estaba enterrado &aacute; la redonda suma de
+grande tesoro, y en algunos dias se sacrificaban hombres y mujeres, &aacute;
+los cuales, antes que fuesen sacrificados, los sacerdotes les hacian
+entender que habian de ir &aacute; servir [&aacute;] aquel Dios que all&iacute; adoraban,
+all&aacute; en la gloria que ellos fingian con sus desvar&iacute;os que tenian; y as&iacute;,
+teni&eacute;ndolo por cierto los que habian de ser sacrificados, los hombres se
+ponian muy galanos y ataviados con sus ropas de lana fina, y llautos de
+oro, y patenas, y brazaletes, y sus oxotas con sus correas de oro; y
+despues de haber oido el parlamento que los mentirosos de los sacerdotes
+les hacian, les daban &aacute; beber mucho de su chicha con grandes vasos de
+oro, y solenizaban [con] cantares el sacrificio, publicando en ellos,
+que, por servir &aacute; sus dioses, ofrecian sus vidas de tal suerte, teniendo
+por alegre recebir en su lugar la muerte. Y habiendo bien endechado
+estas cosas, eran ahogados por los ministros, y puestos en los hombros
+sus <i>quipes</i><a name="FNanchor_85_85" id="FNanchor_85_85"></a><a href="#Footnote_85_85" class="fnanchor">[85]</a> de oro y un jarrillo de lo mesmo en la mano, los
+enterraban &aacute; la redonda del or&aacute;culo, en sus sepulturas. Y &aacute; estos tales
+tenian por santos canonizados entre ellos, creyendo sin duda ninguna que
+estaban en el cielo sirviendo &aacute; su Guanacaure. Las mujeres que
+sacrificaban iban vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de
+colores y de pluma, y sus topos de oro, y sus cucharas, y escudillas y
+platos, todo de oro; y as&iacute; aderezadas, despues que han bien bebido, las
+ahogaban y enterraban, creyendo, ellas y los que las mataban, que iban &aacute;
+servir &aacute; su diablo &oacute; Guanacaure. Y hac&iacute;anse grandes bailes y cantares,
+cuando se hacian semejantes sacrificios questos. Tenian este &iacute;dolo,
+donde estaba el or&aacute;culo, con sus ch&aacute;caras, yanaconas, y ganados, y
+mamaconas, y sacerdotes que se aprovechaban de lo m&aacute;s dello.</p>
+
+<p>El tercero or&aacute;culo y guaca de los Incas era el templo de Vilcanota, bien
+nombrado en estos reinos, y &aacute; donde, permiti&eacute;ndolo nuestro Dios y Se&ntilde;or,
+el Demonio tuvo grandes tiempos poder grande y hablaba por boca de los
+falsos sacerdotes, que para servicio de los &iacute;dolos en &eacute;l estaban. Y
+estaba este templo de Vilcanota poco m&aacute;s de veinte leguas del Cuzco,
+junto al pueblo de Chungara; y fu&eacute; muy venerado y estimado y que se
+ofrecieron muchos dones y presentes, as&iacute; por los Incas y se&ntilde;ores, como
+por los ricos hombres de las comarcas [de] donde venian &aacute; sacrificar; y
+tenia sus sacerdotes y mamaconas y sementeras, y casi cada a&ntilde;o se hacian
+en este templo ofrendas de la capacocha, que es lo que luego dir&eacute;.
+D&aacute;base grande cr&eacute;dito &aacute; lo que el Demonio decia por sus respuestas, y &aacute;
+tiempos, se hacian grandes sacrificios de aves y ganados y otros
+animales.</p>
+
+<p>El cuarto templo estimado y frecuentado por los Incas y naturales de las
+provincias, fu&eacute; la guaca de Ancocagua, donde tambien habia or&aacute;culo muy
+antiguo y tenido en gran veneracion. Estaba pegado con la provincia de
+H&aacute;tun Cana, y &aacute; tiempos iban de muchas partes con grand veneracion &aacute;
+este demonio &aacute; oir sus vanas respuestas; y habia en &eacute;l grand suma de
+tesoros, porque los Incas y todos los dem&aacute;s los ponian all&iacute;. Y d&iacute;cese
+tambien, que sin los muchos animales que sacrificaban &aacute; este diablo, que
+ellos tenian por dios, hacian lo mesmo de algunos indios &eacute; indias, as&iacute; y
+como cont&eacute; que se usaba en el cerro de Guanacaure. Y que hobiese en este
+templo la riqueza que se dice, ti&eacute;nese por verdad, porque despues de
+haber los espa&ntilde;oles ganado al Cuzco con m&aacute;s de tres a&ntilde;os, y haber los
+sacerdotes y caciques alzado los grandes tesoros que todos estos templos
+tenian, o&iacute; decir que un espa&ntilde;ol llamado Diego Rodr&iacute;guez Elemosin (<i>as&iacute;</i>)
+sac&oacute; desta guaca m&aacute;s de treinta mill pesos de oro; y sin esto se ha
+hallado m&aacute;s, y todav&iacute;a hay noticia de haber enterrado grand&iacute;sima
+cantidad de plata y oro en partes que no hay quien lo sepa, si Dios no,
+y nunca se sacar&aacute;n si no fuera acaso &oacute; de ventura.</p>
+
+<p>Sin estos templos, se tuvo otro por tan estimado y frecuentado como
+ellos, y m&aacute;s, que habia por nombre la <i>Coropuna</i>, que es en la provincia
+de Condesuyo, en un cerro muy grande cubierto &aacute; la contina de nieve que
+de invierno y de verano no se quita jam&aacute;s. Y los reyes del Per&uacute; con los
+m&aacute;s principales d&eacute;l visitaban este templo, haciendo presentes y ofrendas
+como &aacute; los ya dichos; y ti&eacute;nese por muy cierto, que de los dones y
+capacocha que &aacute; este templo se le hizo, habia muchas cargas de oro y
+plata y pedrer&iacute;a enterrado en partes que dello no se sabe, y los indios
+escondieron otra suma grande que estaba para servicio del &iacute;dolo y de los
+sacerdotes y mamaconas, que tambien tenia muchos el templo<a name="FNanchor_86_86" id="FNanchor_86_86"></a><a href="#Footnote_86_86" class="fnanchor">[86]</a>; y como
+haya tan grandes nieves, no suben &aacute; lo alto, ni saben atinar &aacute; donde
+est&aacute;n tan grandes tesoros. Mucho ganado tenia este templo, y ch&aacute;caras y
+servicio de indios y mamaconas. Siempre habia en &eacute;l gente de muchas
+partes, y el Demonio hablaba aqu&iacute; m&aacute;s sueltamente que en los or&aacute;culos
+dichos, porque &aacute; la contina daba mill respuestas, y no &aacute; tiempos, como
+los otros. Y &aacute;un agora en este tiempo, por algun secreto de Dios, se
+dice que andan por aquella parte diablos visiblemente, que los indios
+los ven y dellos reciben grand temor. Y &aacute; chrisptianos he yo oido que
+han visto los mesmos en figura de indios y aparec&eacute;rseles y
+desaparec&eacute;rseles en breve espacio de tiempo. Algunas veces sacrificaban
+mucho en este or&aacute;culo, y as&iacute; mataban muchos ganados y aves, y algunos
+hombres y mujeres.</p>
+
+<p>Sin estos or&aacute;culos, habia el de Aperahua, en donde por el troncon de un
+&aacute;rbol respondia el or&aacute;culo, y que junto &aacute; &eacute;l se hall&oacute; cantidad de oro; y
+el de Pachacama, ques de los Yuncas, y otros muchos, as&iacute; en la comarca
+de Andesuyo, como en la de Chinchasuyo y Omasuyo, y otras partes deste
+reino, de los cuales pudiera decir algo m&aacute;s; mas, pues que lo dije en la
+Primera parte<a name="FNanchor_87_87" id="FNanchor_87_87"></a><a href="#Footnote_87_87" class="fnanchor">[87]</a>, que trata de las fundaciones, no tratar&eacute; desto m&aacute;s
+que de los or&aacute;culos, los que tenian m&aacute;s devocion todos los Incas con las
+dem&aacute;s naciones, sacrificaban algunos hombres y mujeres y mucho ganado; y
+&aacute; donde no habia este cr&eacute;dito, no derramaban sangre humana ni mataban
+hombres, sino ofrecian oro y plata. A las guacas que tenian en m&eacute;nos,
+que eran como ermitas, ofrecian chaquira y plumas y otras cosas menudas
+y de poco valor. Esto digo, porque la opinion que los espa&ntilde;oles tenemos
+en afirmar que en todos los templos sacrificaban hombres, es falsa; y
+esto es la verdad segund lo que yo alcanc&eacute;, sin tirar ni poner m&aacute;s de lo
+que yo entend&iacute; y para m&iacute; tengo por cierto.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXIX" id="CAP_XXIX"></a><i>CAP. XXIX.&mdash;De c&oacute;mo se hacia la Capaccocha y cu&aacute;nto se us&oacute; entre los
+Incas, lo cual se entiende dones y ofrendas que hacian &aacute; sus &iacute;dolos.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">n</span> este lugar entra bien, para que se entienda, lo de la capaccocha,
+pues todo era tocante al servicio de los templos ya dichos y de otros; y
+por noticia que se tiene de indios viejos que son vivos y vieron lo que
+sobre esto pasaba, escribir&eacute; lo que de ello tengo entendido que es
+verdad. Y as&iacute;, dicen que se tenia por costumbre en el Cuzco, por los
+reyes, que cada a&ntilde;o hacian venir &aacute; aquella ciudad &aacute; todas las
+estatuas<a name="FNanchor_88_88" id="FNanchor_88_88"></a><a href="#Footnote_88_88" class="fnanchor">[88]</a> y bultos de los &iacute;dolos que estaban en las guacas, que eran
+los templos donde ellos adoraban; las cuales eran traidas con mucha
+veneracion por los sacerdotes y <i>camayos</i> dellas, ques nombre de
+guardianes; y como entrasen en la ciudad, eran recebidas con grandes
+fiestas y procesiones y aposentadas en los lugares que para aquello
+estaban se&ntilde;alados y establecidos; y habiendo venido de las comarcas de
+la ciudad, y &aacute;un de la mayor parte de las provincias, n&uacute;mero grande de
+gente, as&iacute; hombres como mujeres, el que reinaba, acompa&ntilde;ado de todos los
+Incas y orejones, cortesanos y principales de la ciudad, entendian en
+hacer grandes fiestas y borracheras y t&aacute;quis.</p>
+
+<p>Ponian en la plaza del Cuzco la gran maroma de oro que la cercaba toda,
+y tantas riquezas y pedrer&iacute;a, cuanto se puede pensar por lo que se ha
+escripto de los tesoros questos reyes poseian; lo cual pasado, se
+entendia en lo que todos los a&ntilde;os por ellos se usaba, que era, questas
+est&aacute;tuas y bultos y sacerdotes se juntaban para saber por boca dellos el
+suceso del a&ntilde;o, si habia de ser f&eacute;rtil, &oacute; si habia de haber esterilidad;
+si el Inca tenia larga vida, &oacute; si por caso moriria en aquel a&ntilde;o; si
+habian de venir enemigos por algunas partes, &oacute; si algunos de los
+pac&iacute;ficos se habian de revelar. En conclusion, eran repreguntados destas
+cosas y de otras mayores y menores que va poco desmenuzarlas; porque
+tambien preguntaban si habria peste, &oacute; si vernia alguna morri&ntilde;a para el
+ganado, y si habria mucho multiplico d&eacute;l. Y esto se hacia y preguntaba,
+no &aacute; todos los or&aacute;culos juntos, sino &aacute; cada uno por s&iacute;; y si todos los
+a&ntilde;os los Incas no hacian esto, andaban muy recatados y vivian
+descontentos y muy temerosos, y no tenian sus vidas por seguras.</p>
+
+<p>Y as&iacute;, alegrado al pueblo y hechas sus solenes borracheras y banquetes y
+grandes t&aacute;quis y otras fiestas que ellos usan, diferente en todo &aacute; las
+nuestras, en que los Incas est&aacute;n con gran triunfo y &aacute; su costa se hacen
+los convites, en que habia suma de grandes tinajas de oro y plata, y
+vasos de otras cosas, porque todo el servicio de su cocina, hasta las
+ollas y vasos de servicio, era de oro y plata;&mdash;mandaban &aacute; los que para
+aquello estaban se&ntilde;alados y tenian las veces del Gran Sacerdote, que
+tambien estaba presente &aacute; estas fiestas con tan grand pompa y triunfo
+como el mesmo rey, acompa&ntilde;ado de los sacerdotes y mamaconas que all&iacute; se
+habian juntado,&mdash;que hiciesen &aacute; cada &iacute;dolo su pregunta destas cosas, el
+cual respondia por boca de los sacerdotes que tenian cargo de su bulto;
+y &eacute;stos, como estaban bien beodos, adivinaban lo que m&aacute;s vian que hacia
+al gusto de los que preguntaban, inventando por ellos y por el diablo,
+questaba en aquellas est&aacute;tuas. Y hechas las preguntas &aacute; cada &iacute;dolo, por
+ser los sacerdotes tan astutos en maldades, pedian algund t&eacute;rmino para
+responder, para que con m&aacute;s devocion y cr&eacute;dito dellos oyesen sus
+desvarios; porque decian que querian hacer sus sacrificios, para que
+estando gratos &aacute; los altos dioses suyos, fuesen servidos de responder lo
+que habia de ser; y as&iacute;, eran traidos muchos animales de ovejas y
+corderos, y cuis y aves, que pasaba el n&uacute;mero de m&aacute;s de dos mill
+corderos y ovejas; y estos eran degollados, haciendo sus exorcismos
+diab&oacute;licos y sacrificios vanos &aacute; su costumbre; y luego denunciaban lo
+que so&ntilde;aban &oacute; lo que fingian, &oacute; por ventura lo que el diablo les decia;
+y al dar de las respuestas, ten&iacute;ase gran cuenta en mirar lo que decian y
+cuantos dellos conformaban en un dicho &oacute; suceso de bien &oacute; de mal; y as&iacute;
+hacian con las dem&aacute;s respuestas, para ver cu&aacute;l decia verdad y acertaba
+lo que habia de ser en el dicho a&ntilde;o.</p>
+
+<p>Esto hecho, luego salian los limosneros de los reyes con las ofrendas
+que ellos llaman <i>capaccocha</i>, y junt&aacute;ndose la limosna general, eran
+vueltos los &iacute;dolos &aacute; los templos; y si pasado el a&ntilde;o habian acaso
+acertado alguno de aquellos so&ntilde;adores, alegremente mandaba el Inca que
+lo fuese de su casa.</p>
+
+<p>La <i>capaccocha</i>, como digo, era ofrenda que se pagaba en lugar de diezmo
+&aacute; los templos, de muchos vasos de oro y plata y de otras piezas y
+piedras, y cargas de mantas ricas, y mucho ganado. Y &aacute; las que habian
+salido inciertas y mentirosas, no les daban el a&ntilde;o venidero ninguna
+ofrenda, &aacute;ntes perdian reputacion. Y para hacer esto, se hacian grandes
+cosas en el Cuzco, mucho m&aacute;s de lo que yo escribo. Y agora, despues de
+fundada la Audiencia y haberse ido Gasca &aacute; Espa&ntilde;a<a name="FNanchor_89_89" id="FNanchor_89_89"></a><a href="#Footnote_89_89" class="fnanchor">[89]</a>, entre algunas
+cosas que se trataban en ciertos pleitos, se hacia mencion de esta
+<i>capaccocha</i>; y ello y todo lo dem&aacute;s que hemos escripto es cierto que se
+hacia y usaba. Y contemos agora de la gran fiesta de <i>H&aacute;tun Raimi</i><a name="FNanchor_90_90" id="FNanchor_90_90"></a><a href="#Footnote_90_90" class="fnanchor">[90]</a>.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXX" id="CAP_XXX"></a><i>CAP. XXX.&mdash;De c&oacute;mo se hac&iacute;an grandes fiestas y sacrificios &aacute; la grande
+y solene fiesta llamada H&aacute;tun Raimi.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">M</span><span class="smcap">uchas</span> fiestas tenian en el a&ntilde;o los Incas, en las cuales hacian grandes
+sacrificios conforme &aacute; la costumbre dellos, y ponerlas todas en
+particular, era menester hacer de solo ello un vol&uacute;men; y tambien hacen
+poco al caso y &aacute;ntes conviene que no se trate de contar los desvar&iacute;os y
+hechicer&iacute;as que en ellas se hacian, por algunas causas; y solamente
+porn&eacute; la fiesta de <i>H&aacute;tun Raimi</i><a name="FNanchor_91_91" id="FNanchor_91_91"></a><a href="#Footnote_91_91" class="fnanchor">[91]</a>, porque es muy nombrada. En muchas
+provincias se guardaba, y era la principal de todo el a&ntilde;o y en que m&aacute;s
+los Incas se regocijaban, y m&aacute;s sacrificios se hacian; y esta fiesta
+celebraban por fin de agosto, cuando ya habian cogido sus maices, papas,
+quinua<a name="FNanchor_92_92" id="FNanchor_92_92"></a><a href="#Footnote_92_92" class="fnanchor">[92]</a>, oca<a name="FNanchor_93_93" id="FNanchor_93_93"></a><a href="#Footnote_93_93" class="fnanchor">[93]</a>, y las dem&aacute;s semillas que siembran. Y llaman &aacute; esta
+fiesta, como he dicho, <i>H&aacute;tun Raimi</i>, que en nuestra lengua quiere decir
+fiesta muy solene, porque en ella se habian de rendir gracias y loores
+al gran Dios hacedor de los cielos y la tierra, &aacute; quien llamaban, como
+muchas veces he dicho, Ticiviracocha, y al Sol, y &aacute; la Luna, y &aacute; los
+otros dioses suyos, por les haber dado buen a&ntilde;o de cosechas para su
+mantenimiento. Y para celebrar esta fiesta con mayor devocion y
+solenidad, se dice que ayunaban diez &oacute; doce dias, abstini&eacute;ndose de comer
+demasiado y no dormir con sus mugeres, y beber solamente por la ma&ntilde;ana,
+que es cuando ellos comen, chicha, y despues, en el dia, tan solamente
+agua, y no comer aj&iacute;, ni traer cosa en la boca, y otras cirimonias que
+entre ellos se guardaban en semejantes ayunos. Lo cual pasado, habian
+traido al Cuzco mucha suma de corderos, y de ovejas, y de palomas y
+cuis, y otras aves y animales, los cuales mataban para hacer el
+sacrificio; y habiendo degollado la multitud del ganado, untaban con la
+sangre dellos las est&aacute;tuas y figuras de sus dioses, &oacute; diablos, y las
+puertas de los templos y or&aacute;culos, &aacute; donde colgaban las asaduras; y
+despues de estar un rato, los agoreros y adivinos miraban en los
+livianos sus se&ntilde;ales, como los gentiles, anunciando lo que se les
+antojaban, &aacute; lo cual daban mucho cr&eacute;dito.</p>
+
+<p>Y acabado el sacrificio, el grand sacerdote con los dem&aacute;s sacerdotes
+iban al templo del sol, y despues de haber dicho sus salmos malditos,
+mandaban salir &aacute; las v&iacute;rgenes mamaconas arreadas ricamente y con mucha
+multitud de chicha quellas tenian hecha, y entre todos los que se
+hallaban en la gran ciudad del Cuzco se comian los ganados y aves que
+para el sacrificio vano se habian muerto, y bebian de aquella chicha,
+que tenian por sagrada, d&aacute;ndosela &aacute; beber en grandes vasos de oro, y
+estando ella en tinajas de plata de las muchas que habia en el templo.</p>
+
+<p>Y habiendo comido y muchas veces bebido, estando, as&iacute; el rey como el
+grand sacerdote, como todos los dem&aacute;s, bien alegres y calientes dello,
+siendo poco mas de mediodia, se ponian en &oacute;rden y comenzaban los hombres
+&aacute; cantar con voz alta los villancicos y romances que para semejantes
+dias por sus mayores fu&eacute; inventado, que todo era dar gracias &aacute; sus
+dioses, prometiendo de servir los beneficios recebidos. Y para esto
+tenian muchos atabales de oro engastonados algunos en pedreria, los
+cuales les ta&ntilde;ian<a name="FNanchor_94_94" id="FNanchor_94_94"></a><a href="#Footnote_94_94" class="fnanchor">[94]</a> sus mujeres, que juntamente con las mamaconas
+sagradas les ayudaban &aacute; cantar.</p>
+
+<p>Y en mitad de la plaza tenian puesto, &aacute; lo que dicen, un teatro grande
+con sus gradas, muy adornado con pa&ntilde;os de plumas llenos de chaquira de
+oro, y mantas grandes riqu&iacute;simas de su tan fina lana, sembrados de
+argenteria de oro y de pedreria. En lo alto de este trono ponian la
+figura de su Ticiviracocha, grande y rica; al cual, como ellos tenian
+por Dios soberano hacedor de lo criado, lo ponian en lo m&aacute;s alto y le
+daban el lugar m&aacute;s eminente; y todos los sacerdotes estaban junto &aacute; &eacute;l;
+y el Inca con los principales y gente com&uacute;n le iban &aacute; moch&aacute;r, tir&aacute;ndose
+los alpargates, descalzos, con grand humildad; y encogian los hombros y,
+hinchando los carrillos, soplaban h&aacute;cia &eacute;l, haciendo la mocha, que es
+como decir reverencia.</p>
+
+<p>Abajo deste trono se tenia la figura del sol, que no oso afirmar de lo
+que era hecha, y tambien ponian la de la luna y otros bultos de dioses
+esculpidos en palos y en piedras; y crean los letores, que tenemos por
+muy cierto, que ni en Jerusalem, Roma, ni en Persia, ni en ninguna parte
+del mundo, por ninguna rep&uacute;blica ni rey d&eacute;l se juntaba en un lugar tanta
+riqueza de metales de oro y plata y pedreria como en esta plaza del
+Cuzco, cuando estas fiestas y otras semejantes se hacian; porque eran
+sacados los bultos de los Incas, reyes suyos, ya muertos, cada uno con
+su servicio y aparato de oro y plata que tenian, digo los que habiendo
+sido en vida buenos y valerosos, piadosos con los indios, generosos en
+les hacer mercedes, perdonadores de injurias; porque &aacute; estos tales
+canonizaba su ceguedad por sanctos, y honraban sus huesos, sin entender
+que las animas ardian en los infiernos, y cre&iacute;an questaban en el cielo.
+Y lo mesmo era de algunos otros orejones &oacute; de otra nacion, que por
+algunas causas que en su gentilidad hallaban, los llamaban tambien
+sanctos. Y llaman ellos &aacute; esta manera de canonizar <i>ylla</i>, que quiere
+decir cuerpo del que fu&eacute; bueno en la vida<a name="FNanchor_95_95" id="FNanchor_95_95"></a><a href="#Footnote_95_95" class="fnanchor">[95]</a>; y en otro entendimiento,
+<i>yllapa</i> significa trueno &oacute; rel&aacute;mpago; y asi llaman los indios &aacute; los
+tiros de artilleria <i>yllapa</i>, por el estruendo que hace<a name="FNanchor_96_96" id="FNanchor_96_96"></a><a href="#Footnote_96_96" class="fnanchor">[96]</a>.</p>
+
+<p>Pues juntos el Inca y el grand sacerdote con los cortesanos del Cuzco y
+mucha gente que venia de las comarcas, teniendo sus dioses puestos en
+t&aacute;lamo, los mochaban, que es hacerles reverencia, lo que ellos usaban
+ofreci&eacute;ndoles muchos dones de &iacute;dolos de oro peque&ntilde;os y ovejas de oro, y
+figuras de mujeres, todo peque&ntilde;o, y otras muchas<a name="FNanchor_97_97" id="FNanchor_97_97"></a><a href="#Footnote_97_97" class="fnanchor">[97]</a> joyas. Y estaban en
+esta fiesta de <i>H&aacute;tun Raimi</i> quince &oacute; veinte dias, en los cuales se
+hacian grandes t&aacute;quis y borracheras y otras fiestas &aacute; su usanza; lo cual
+pasado, daban fin al sacrificio, metiendo los bultos de los &iacute;dolos en
+los templos, y los de los Incas muertos en sus casas.</p>
+
+<p>El sacerdote mayor tenia aquella dignidad por su vida, y era casado, y
+era tan estimado, que competia en razones con el Inca, y tenia poder
+sobre todos los or&aacute;culos y templos, y quitaba y ponia sacerdotes. El
+Inca y &eacute;l jugaban muchas veces &aacute; sus juegos, y eran estos tales de grand
+linaje y de parientes poderosos, y no daban la tal dignidad &aacute; hombres
+bajos ni oscuros, aunque tuviesen mucho merecimiento.&mdash;Nobles se llaman
+todos los que vivian en la parte del Cuzco, que llamaban <i>orencuzcos</i> y
+<i>anancuzcos</i><a name="FNanchor_98_98" id="FNanchor_98_98"></a><a href="#Footnote_98_98" class="fnanchor">[98]</a>, y los hijos descendientes dellos, aunque en otras
+partes residiesen en otras tierras. Yo me acuerdo, estando en el Cuzco
+el a&ntilde;o pasado de mill quinientos y cincuenta por el mes de agosto,
+despues de haber cogido sus sementeras, entrar los indios con sus
+mugeres por la ciudad con gran ruido, trayendo los arados en las manos y
+algunas pajas y ma&iacute;z, hacer fiesta en solamente cantar y decir cuanto en
+lo pasado solian festejar sus cosechas. E porque no consienten los
+apos<a name="FNanchor_99_99" id="FNanchor_99_99"></a><a href="#Footnote_99_99" class="fnanchor">[99]</a> y sacerdotes questas fiestas gent&iacute;licas se hagan en p&uacute;blico,
+como solian, ni en secreto lo consintirian, si lo supiesen; pero como
+haya tantos millares de indios sin se haber vuelto chripstianos, de
+creer es, que, en donde no los vean, har&aacute;n lo que se les antojare. La
+figura de Ticiviracocha, y la del sol y la luna, y la maroma grande de
+oro, y otras piezas conocidas, no se han hallado, ni hay indio, ni
+chripstiano que sepa ni atine &aacute; d&oacute;nde est&aacute;n<a name="FNanchor_100_100" id="FNanchor_100_100"></a><a href="#Footnote_100_100" class="fnanchor">[100]</a>; pero aunque mucho,
+esto es poco para lo que est&aacute; enterrado en el Cuzco y en los or&aacute;culos y
+en otras partes deste grand reino.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXXI" id="CAP_XXXI"></a><i>CAP. XXXI.&mdash;Del segundo rey &oacute; Inca que hobo en el Cuzco, llamado Sinchi
+Roca.</i><a name="FNanchor_101_101" id="FNanchor_101_101"></a><a href="#Footnote_101_101" class="fnanchor">
+<span class="pie">[101]</span></a></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">ues</span> con la m&aacute;s brevedad que pude escrib&iacute; lo que entend&iacute; de la
+gobernacion y costumbre de los Incas, quiero volver con mi escriptura &aacute;
+contar lo que hobo desde Manco Capac hasta Guascar, como atr&aacute;s promet&iacute;.
+Y as&iacute;, deste como de otros no dan mucha noticia los orejones, porque, &aacute;
+la verdad, hicieron pocas cosas; porque los inventores de lo escripto y
+los m&aacute;s valerosos de todos ellos, fueron Inca Iupanqui y Tupac Inca, su
+hijo, y Guayna Capac su nieto; aunque tambien lo debe causar la razon,
+que ya tengo escripta, de ser &eacute;stos los m&aacute;s modernos.</p>
+
+<p>Luego, pues, que fu&eacute; muerto Manco Capac y hechos por &eacute;l los lloros
+generales y osequias, Sinchi Roca Inca toma la borla &oacute; corona con las
+cirimonias acostumbradas, procurando luego de alargar la casa del sol y
+allegar &aacute; s&iacute; la m&aacute;s gente que pudo con halagos y grandes ofrecimientos,
+llamando, como ya se llamaba &aacute; la nueva poblacion, Cuzco. Y algunos de
+los indios naturales d&eacute;l afirman, que &aacute; donde estaba la grande plaza,
+ques la misma que agora tiene, habia un peque&ntilde;o lago y tremedal de agua
+que les era dificultoso para el labrar los edificios grandes que querian
+comenzar y edificar; mas, como esto fuese conocido por el rey Sinchi
+Roca<a name="FNanchor_102_102" id="FNanchor_102_102"></a><a href="#Footnote_102_102" class="fnanchor">[102]</a>, procura con ayuda de sus aliados y vecinos deshacer aquel
+palude, ceg&aacute;ndolo con grandes losas y maderos gruesos, allanando por
+encima donde el agua solia estar, de tal manera, que qued&oacute; como agora lo
+vemos. Y a&uacute;n cuentan m&aacute;s, que todo el valle del Cuzco era est&eacute;ril y
+jam&aacute;s daba buen fruto la tierra d&eacute;l de lo que sembraron, y que de dentro
+de la grand monta&ntilde;a de los Andes trajeron muchos millares de cargas de
+tierra, la cual tendieron por todo &eacute;l; con lo cual, si es verdad, qued&oacute;
+el valle muy f&eacute;rtil, como agora lo vemos.</p>
+
+<p>Este Inca hobo en su hermana y mujer muchos hijos: al mayor nombraron
+Lloque Yupanqui<a name="FNanchor_103_103" id="FNanchor_103_103"></a><a href="#Footnote_103_103" class="fnanchor">[103]</a>. Y visto por los comarcanos al Cuzco la buena &oacute;rden
+que tenian los nuevos pobladores que en &eacute;l estaban, y c&oacute;mo traian &aacute; su
+amistad las gentes m&aacute;s por amor y binivolencia que no por armas ni
+rigor, algunos capitanes y principales vinieron &aacute; con ellos tener sus
+pl&aacute;ticas, holg&aacute;ndose de ver el templo de Curicancha y la buena &oacute;rden con
+que se regian; que fu&eacute; causa que firmaron con ellos amistades de muchas
+partes. Y dicen m&aacute;s, que como hobiesen venido al Cuzco, entre estos que
+digo, un capitan del pueblo que llaman Za&ntilde;u<a name="FNanchor_104_104" id="FNanchor_104_104"></a><a href="#Footnote_104_104" class="fnanchor">[104]</a>, no muy l&eacute;jos de la
+ciudad, que rog&oacute; &aacute; Sinchi Roca<a name="FNanchor_105_105" id="FNanchor_105_105"></a><a href="#Footnote_105_105" class="fnanchor">[105]</a>, con gran veemencia que en ello
+puso, que tuviese por bien que una hija que &eacute;l tenia muy apuesta y
+hermosa, la quisiese recibir para darla por mujer &aacute; su hijo. Entendido
+esto por el Inca, pes&oacute;le, porque era lo que se le pedia cosa, que si lo
+otorgaba, iba contra lo establecido y ordenado por su padre, y si no
+concedia al dicho deste capitan, qu&eacute;l y los dem&aacute;s los tenian por hombres
+inhumanos, publicando que no eran m&aacute;s de para s&iacute;. Y habiendo tomado
+consejo con los orejones y principales de la ciudad, paresci&oacute; &aacute; todos
+que debia de recibir la doncella para la casar con su hijo, porque hasta
+que tuviesen m&aacute;s fuerza y potencia, no se habian de guiar en aquel caso
+por lo que su padre dej&oacute; mandado. Y as&iacute;, dicen que respondi&oacute; al padre de
+la que habia de ser mujer de su hijo, que la trajiesen; y se hicieron
+las bodas con toda solenidad, &aacute; su costumbre &eacute; modo, y fu&eacute; llamada en el
+Cuzco Coya; y una hija que tenia el rey, que habia de ser mujer de su
+hermano, fu&eacute; colocada en el templo de Curicancha, &aacute; donde ya habian
+puesto sacerdotes y se hacian sacrificios delante de la figura del sol,
+y habia porteros para guarda de las mujeres sagradas de la manera y como
+est&aacute; contado. Y como este casamiento se hizo, cuentan los mismos indios
+que aquella parcialidad se junt&oacute; con los vecinos del Cuzco, y haciendo
+grandes convites y borracheras, confirmaron su hermandad y amistad de
+ser todos unos; y por ello se hicieron grandes sacrificios en el cerro
+de Guanacaure y en Tampuquiro y en el mesmo templo de Curicancha. Lo
+cual pasado, se juntaron m&aacute;s de cuatro mill mancebos, y hechas las
+cirimonias que para ello se habian inventado, fueron armados caballeros
+y quedaron tenidos por nobles, y les fueron rasgadas las orejas y
+puestos en ellas aquel redondo que usar solian.</p>
+
+<p>Pasado esto y otras cosas que sucedieron al rey Sinchi Roca, que no
+sabemos, despues de ser viejo y de dejar muchos hijos y hijas, muri&oacute; y
+fu&eacute; muy llorado y pla&ntilde;ido, y le hicieron osequias muy suntuosas,
+guardando su bulto para memoria que habia sido bueno, creyendo que su
+&aacute;nima descansaba en los cielos.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXXII" id="CAP_XXXII"></a><i>CAP. XXXII.&mdash;Del tercero rey que hubo en el Cuzco, llamado Lloque
+Yupanqui.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">M</span><span class="smcap">uerto</span>, de la manera que se ha contado, Sinchi Roca, Lloque Yupanqui, su
+hijo, fu&eacute; recebido por Se&ntilde;or, habiendo primero ayunado los dias para
+ello se&ntilde;alados; y como por sus adivinanzas y pensamientos se tuviese
+grande esperanza que en lo futuro la ciudad del Cuzco habia de
+florescer, el nuevo rey comenz&oacute; &aacute; la ennoblecer con nuevos edificios que
+en ella fueron hechos, y rog&oacute;, &aacute; lo que cuentan, &aacute; su suegro, quisiese
+con todos sus aliados y confederados pasarse &aacute; vivir &aacute; su ciudad, &aacute;
+donde le seria guardado su honor y en ella ternia la parte que quisiese.
+Y el se&ntilde;or &oacute; capitan de Za&ntilde;u<a name="FNanchor_106_106" id="FNanchor_106_106"></a><a href="#Footnote_106_106" class="fnanchor">[106]</a> haci&eacute;ndolo asi, se le di&oacute; y se&ntilde;al&oacute;
+para su vivienda la parte m&aacute;s occidental de la ciudad, la cual, por
+estar en laderas y collados, se llam&oacute; Anancuzco; y en lo llano y mas
+bajo, qued&oacute;se el rey con su casa y vecindad; y como ya todos eran
+orejones, ques tanto como decir nobles, y casi todos ellos hobiesen sido
+en fundar la nueva ciudad, tuvi&eacute;ronse siempre por ilustres las gentes
+que vivian en los dos lugares de la ciudad, llamados Anancuzco y
+Orencuzco. Y aun algunos indios quisieron decir que el un Inca habia de
+ser de uno destos linajes, y otro del otro; mas no le tengo por cierto,
+ni que es mas de lo que los orejones cuentan, que es lo que ya est&aacute;
+escripto. Por una parte y por otra de la ciudad habia grandes barrios en
+los collados, porque ella estaba atrazada en cerros y quebradas, como se
+cont&oacute; en la Primera parte desta Cor&oacute;nica<a name="FNanchor_107_107" id="FNanchor_107_107"></a><a href="#Footnote_107_107" class="fnanchor">[107]</a>.</p>
+
+<p>No dan relacion que en estos tiempos hobiese guerra notable; &aacute;ntes
+afirman, que los del Cuzco, poco &aacute; poco, con buenas ma&ntilde;as que para ello
+tenian, allegaban &aacute; su amistad muchas gentes de las comarcas de su
+ciudad y acrescentaban el templo de Curicancha, as&iacute; en edificios como en
+riqueza; que ya buscaban metales de plata y oro, y dello venia mucho &aacute;
+la ciudad al tianquez<a name="FNanchor_108_108" id="FNanchor_108_108"></a><a href="#Footnote_108_108" class="fnanchor">[108]</a> &oacute; mercado que en ella se hacia; y met&iacute;anse en
+el templo mujeres para no salir d&eacute;l, segund y como est&aacute; dicho en otros
+lugares.</p>
+
+<p>Y reinando desta manera Lloque Yupanqui en el Cuzco, pas&aacute;ndosele lo mas
+de su tiempo, alleg&oacute; &aacute; ser muy viejo, sin haber hijo en su mujer.
+Mostrando mucho pesar dello los vecinos de la ciudad, hicieron grandes
+sacrificios y plegarias &aacute; sus dioses, as&iacute; en Guanacaure como en
+Curicancha, y en Tamboquiro; y dicen que por uno de aquellos or&aacute;culos
+donde iban [por] respuestas vanas, oyeron que el Inca engendraria hijo
+que le sucediese en el reino; de lo cual mostraron mucho contento, y
+alegres con la esperanza, ponian al viejo rey encima de su mujer la
+Coya, y con tales burlas, &aacute; cabo de algunos dias, claramente se conoci&oacute;
+estar pre&ntilde;ada, y &aacute; su tiempo pari&oacute; un hijo.</p>
+
+<p>Lloque Yupanqui muri&oacute;, mandando primero que la borla &oacute; corona del
+imperio fuese puesta y depositada en el templo de Curicancha, hasta que
+su hijo tuviese edad para reinar, al cual pusieron por nombre Mayta
+Capac; y por gobernadores dicen que dej&oacute; &aacute; dos de sus hermanos, los
+nombres de los cuales no entend&iacute;.</p>
+
+<p>Muerto el Inca Yupanqui, fu&eacute; llorado por todos los criados de su casa, y
+en muchas partes de la ciudad, conforme &aacute; la ceguedad que tenian, se
+mataron muchas mujeres y muchachos, con pensar que le habian de ir &aacute;
+servir al cielo, donde ya tenian por cierto que su &aacute;nima estaba; y
+santific&aacute;ndole por sancto, mandaron los mayores de la ciudad que fuese
+hecho bulto para sacar &aacute; las fiestas que se hiciesen. Y cierto, grande
+es el preparamiento que se hacia para enterrar &aacute; uno de estos reyes, y
+generalmente en todas las provincias le lloraban, y en muchas dellas se
+tresquilaban las mujeres, ci&ntilde;&eacute;ndose sogas de esparto; y al cabo del a&ntilde;o
+se hacian unas lamentaciones y sacrificios gent&iacute;licos, mucho m&aacute;s de lo
+que se puede pensar. Y esto, los que se hallaron en el Cuzco el a&ntilde;o de
+mill quinientos y cincuenta, verian lo que all&iacute; pas&oacute; sobre las honras de
+Paulo<a name="FNanchor_109_109" id="FNanchor_109_109"></a><a href="#Footnote_109_109" class="fnanchor">[109]</a>, cuando le hicieron su cabo de a&ntilde;o; que fu&eacute; tanto, que las
+m&aacute;s de las due&ntilde;as de la ciudad subieron &aacute; su casa &aacute; lo ver; y yo me
+hall&eacute; presente, y cierto era para concebir admiracion. Y h&aacute;se de
+entender que era aquello nada en comparacion de lo pasado. Y dir&eacute; agora
+de Mayta Capac.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXXIII" id="CAP_XXXIII"></a><i>CAP. XXXIII.&mdash;Del cuarto Inca que hobo en el Cuzco, llamado Mayta Capac
+y de lo que pas&oacute; en el tiempo de su reinado.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">asado</span>, pues, lo que se ha escripto, Mayta Capac, se fu&eacute; haciendo
+grande; el cual, despues de haber hecho las cirimonias que se requerian,
+le fueron abiertas las orejas; y siendo m&aacute;s hombre, en presencia de
+muchas gentes, as&iacute; naturales como extranjeros, que para ello se
+juntaron, rescebi&oacute; la corona &oacute; borla del imperio; &eacute; porque no tenia
+hermana con quien casar, tom&oacute; por mujer &aacute; una hija de un<a name="FNanchor_110_110" id="FNanchor_110_110"></a><a href="#Footnote_110_110" class="fnanchor">[110]</a> se&ntilde;orete &oacute;
+capitan del pueblo de Oma, que estaba del<a name="FNanchor_111_111" id="FNanchor_111_111"></a><a href="#Footnote_111_111" class="fnanchor">[111]</a> Cuzco hasta dos leguas;
+la cual por nombre habia Mama Cahua Pata.</p>
+
+<p>Hechas las bodas, estaba un barrio cerca de la ciudad, donde vivia un
+linaje de gente &aacute; quien llamaban Alcaviquiza<a name="FNanchor_112_112" id="FNanchor_112_112"></a><a href="#Footnote_112_112" class="fnanchor">[112]</a>, y estos no habian
+querido tener amistad con los del Cuzco ninguna, y estando llenos de
+sospechas unos de otros, dicen que yendo &aacute; tomar agua una muger del
+Cuzco &aacute; ciertas fuentes que por all&iacute; estaban, sali&oacute; un muchacho del otro
+barrio y le quebr&oacute; el c&aacute;ntaro y habl&oacute; no s&eacute; qu&eacute; palabras; la cual, dando
+gritos, volvi&oacute; al Cuzco; y como estos indios son tan alharaquientos,
+salieron luego con sus armas contra los otros, que tambien habian tomado
+las suyas al ruido que oian, para ver en lo que paraba el negocio; y
+llegando el Inca con su gente cerca, se pusieron en &oacute;rden de pelea,
+habiendo tomado por achaque cosa tan liviana como entre la india y
+muchacho habia pasado, para querer sojuzgar los de aquel linaje &oacute; que la
+memoria dellos se perdiese.</p>
+
+<p>Y esto por los de Alcaviquiza bien era entendido; y como hombres de
+valor, salieron &aacute; la batalla con grand denuedo, que fu&eacute; la primera que
+se di&oacute; en aquellos tiempos, y pelearon gran rato as&iacute; los unos como los
+otros, porque habiendo sido el caso tan s&uacute;pito, no habian podido allegar
+favores ni buscar ayudas los de Alcaviquiza; los cuales, aunque mucho
+pelearon, fueron vencidos despues de ser muertos todos los m&aacute;s, que casi
+no escaparon cincuenta con la vida. Y luego el rey Mayta Capac, tomando
+posesion en los campos y heredades de los muertos, usando de vencedor,
+lo reparti&oacute; todo por los vecinos del Cuzco, y se hicieron grandes
+fiestas por la vitoria, yendo todos &aacute; sacrificar &aacute; los or&aacute;culos que
+tenian por sagrados.</p>
+
+<p>Deste Inca no cuentan los orejones m&aacute;s de que Mayta Capac reyn&oacute; en el
+Cuzco algunos a&ntilde;os; y estando allegando gente para salir &aacute; lo que
+llaman Condesuyo, le vino tal enfermedad, que hobo de morir, dejando por
+su heredero al hijo mayor, llamado Capac Yupanqui.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXXIV" id="CAP_XXXIV"></a><i>CAP. XXXIV.&mdash;Del quinto rey que hobo en el Cuzco, llamado Capac
+Yupanqui.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">ar&eacute;ceme,</span> que destos Incas que al principio de la fundacion del Cuzco
+reinaron en aquella ciudad, que los indios cuentan pocas cosas dello; y,
+cierto, debe ser lo que dicen, que entre los Incas, cuatro &oacute; cinco
+dellos fueron [los que] tanto se se&ntilde;alaron y que ordenaron &eacute; hicieron lo
+que ya [he] escripto.</p>
+
+<p>Muerto Mayta Capac, le fueron hechas las osequias como se usaba entre
+ellos, y habiendo puesto su bulto en el templo, para lo canonizar por
+santo conforme &aacute; su ceguedad, Capac Yupanqui tom&oacute; la borla con grandes
+fiestas que para solenizar la coronacion fueron hechas; y para ello, de
+todas partes vinieron gentes. Y pasadas las alegrias, que lo m&aacute;s es
+beber y cantar, el Inca determin&oacute; de ir &aacute; hacer sacrificio al cerro de
+Guanacaure, acompa&ntilde;ado del Gran Sacerdote y de los ministros del templo,
+y de muchos orejones y vecinos de la ciudad.</p>
+
+<p>Y en la provincia de Condesuyo se habia entendido c&oacute;mo al tiempo que el
+Inca pasado muri&oacute;, estaba determinado de &eacute;l ir &aacute; dar guerra, [y]
+habianse apercebido, porque no los tomase descuidados; y dende &aacute; pocos
+dias tuvieron tambien noticias de su muerte y de la salida que queria
+hacer Capac Yupanqui, su hijo, &aacute; hacer sacrificios al cerro de
+Guanacaure, y determinaron de venir &aacute; le dar guerra, y &aacute; cojer el
+despojo, si con la victoria quedasen. Y as&iacute; lo pusieron por obra, y
+salieron de un pueblo que est&aacute; en aquella comarca, &aacute; quien llaman Marca,
+y as&iacute; llegaron &aacute; donde ya era venido el Inca, que siendo avisado de lo
+que pasaba, estaba &aacute; punto aguardando lo que viniese; y sin se pasar
+muchos dias, se juntaron unos con otros y se dieron batalla; la cual
+dur&oacute; mucho espacio, y que todos pelearon animosamente; mas al fin, los
+de Condesuyo fueron vencidos con muerte de muchos dellos; y as&iacute;, el
+sacrificio se hizo con m&aacute;s alegr&iacute;a, matando algunos hombres y mugeres,
+conforme &aacute; su ceguedad, &eacute; mucho ganado de ovejas y corderos, en las
+asaduras de los cuales pronosticaban sus desvar&iacute;os y liviandades.
+Acabados estos sacrificios, el Inca di&oacute; la vuelta al Cuzco, &aacute; donde se
+hicieron grandes fiestas y alegr&iacute;as por la victoria que habia habido.</p>
+
+<p>Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron &aacute; parar &aacute;
+su provincia, &aacute; donde de nuevo procuraron de allegar gente y buscar
+favores, publicando que habian de morir &oacute; destruir la ciudad del Cuzco,
+matando todos los advenedizos que en ella estaban; y con mucha soberbia,
+inflamados en ira, se daban priesa &aacute; recoger armas, y sin ver el templo
+de Curicancha, repartian entre ellos mesmos las se&ntilde;oras que en &eacute;l
+estaban. Y estando aparejados, se fueron h&aacute;cia el [cerro] de Guanacaure,
+para desde all&iacute; entrar en el Cuzco; donde habia aviso destos movimientos
+y Capac Yupanqui habia juntado todos los comarcanos al Cuzco y
+confederados, y con los orejones aguard&oacute; &aacute; sus enemigos, hasta que supo
+estar cerca del Cuzco; &aacute; donde fueron &aacute; encontrarse con ellos, y entre
+los unos y los otros se di&oacute; la batalla, animando cada capitan &aacute; su
+gente. Mas, aunque los de Condesuyo pelearon hasta m&aacute;s no poder, fueron
+vencidos segunda vez con muerte de m&aacute;s de seis mill hombres dellos, y
+los que escaparon, volvieron huyendo &aacute; sus tierras.</p>
+
+<p>Capac Yupanqui los fu&eacute; siguiendo hasta su propia tierra, donde les hizo
+la guerra de tal manera, que vinieron &aacute; pedir paz, ofreciendo de
+reconoscer al Se&ntilde;or del Cuzco, como lo hacian los otros pueblos que
+estaban en su amistad. Capac Yupanqui los perdon&oacute; y se mostr&oacute; muy alegre
+con todos, mandando &aacute; los suyos que no hiciesen da&ntilde;o ni robasen nada &aacute;
+los que ya tenian por amigos. Y en aquella comarca fueron luego buscadas
+algunas doncellas hermosas para llevar al templo del sol que estaba en
+el Cuzco. Y Capac Yupanqui anduvo algunos dias por aquellas comarcas
+emponiendo &aacute; los naturales dellas en que viviesen ordenadamente, sin
+tener sus pueblos por los altos y pe&ntilde;ascos de nieve; y as&iacute; fu&eacute; hecho
+como &eacute;l lo mand&oacute;, y volviose &aacute; su ciudad.</p>
+
+<p>La cual se iba ennobleciendo m&aacute;s cada dia y se adornaba el templo de
+Curicancha; y mand&oacute; hacer una casa para su morada, que era la mejor que
+hasta en aquel tiempo se habia hecho en el Cuzco. Y cuentan que hobo en
+la Coya, su leg&iacute;tima muger, hijos que le sucedieron en el se&ntilde;or&iacute;o; y
+como ya se extendiese la fama por todas las provincias comarcanas al
+Cuzco de la estada en ella de los Incas y orejones y del templo que
+habian fundado, y de cuanta razon y buena &oacute;rden habia en ellos, y de
+c&oacute;mo andaban vestidos y aderezados, de todo esto se espantaban, y la
+fama discurria por todas partes, dando pregones destas cosas.</p>
+
+<p>Y en aquellos tiempos, los que tenian se&ntilde;or&iacute;o &aacute; la parte del Poniente de
+la ciudad del Cuzco, y se extendia hasta donde agora es Andaguaylas,
+como lo oyesen, enviaron &aacute; Capac Yupanqui sus embajadores con grandes
+dones y presentes, envi&aacute;ndole &aacute; rogar los quisiese tener por amigos y
+confederados suyos; &aacute; lo cual respondi&oacute; el Inca muy bien, d&aacute;ndoles ricas
+piezas de oro y de plata que diesen &aacute; los que los enviaron. Y
+haci&eacute;ndoles buen tratamiento y hospedage, estuvieron estos mensajeros
+algunos dias en la ciudad, paresci&eacute;ndoles m&aacute;s lo que veian, que no lo
+que habian oido; y as&iacute; lo contaron en sus tierras, desque all&aacute; fueron
+vueltos. Y algunos de los orejones del Cuzco afirman, que la lengua
+general que se us&oacute; por todas las provincias, que fu&eacute; la que usaban y
+hablaban estos Qu&iacute;choas, los cuales fueron tenidos por sus comarcanos
+por muy valientes, hasta que los Chancas los destruyeron. Habiendo,
+pues, el Inca Capac Yupanqui vivido muchos a&ntilde;os, [muri&oacute;] siendo ya muy
+viejo; y habiendo ya pasado los lloros y dias de sus honras, su hijo
+fu&eacute; recibido sin contraste ninguno por rey del Cuzco, como su padre lo
+habia sido; el cual habia por nombre Inca Roca Inca<a name="FNanchor_113_113" id="FNanchor_113_113"></a><a href="#Footnote_113_113" class="fnanchor">[113]</a>.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXXV" id="CAP_XXXV"></a><i>CAP. XXXV.&mdash;Del sexto rey que hubo en el Cuzco y lo que pas&oacute; en su
+tiempo, y de la f&aacute;bula &oacute; historia que cuentan del rio que pasa por medio
+de la ciudad del Cuzco.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">M</span><span class="smcap">uerto</span> por la manera que se ha contado Capac Yupanqui, sucedi&oacute; en el
+se&ntilde;or&iacute;o Inca Roca Inca, su hijo, y para el tomar de la borla, vinieron,
+como lo solian hacer, de muchas partes n&uacute;mero grande de gente &aacute; se
+hallar presentes &aacute; ello; y fueron hechos grandes sacrificios en los
+or&aacute;culos y templos, conforme &aacute; su ceguedad. Y cuentan estos indios, que
+al tiempo que le fueron rasgadas las orejas &aacute; este Inca, para poner en
+ellas aquel redondo que hoy en dia traen los orejones, que le doli&oacute;
+mucho la una dellas, tanto, que se sali&oacute; de la ciudad con esta fatiga y
+fu&eacute; &aacute; un cerro que est&aacute; cerca de ella muy alto, &aacute; quien llaman Chaca, &aacute;
+donde mand&oacute; &aacute; sus mugeres y &aacute; la Coya, su hermana, Micai Coca<a name="FNanchor_114_114" id="FNanchor_114_114"></a><a href="#Footnote_114_114" class="fnanchor">[114]</a>, la
+cual en vida de su padre habia recibido por muger, que con el
+estoviese. Y cuentan en este paso, que sucedi&oacute; un misterio fabuloso, el
+cual fu&eacute;, que como en aquel tiempo no corriese por la ciudad ni pasase
+ningun arroyo ni rio, que no se tenia por poca falta y necesidad, porque
+cuando hacia calor se iban &aacute; ba&ntilde;ar por la redonda de la ciudad en los
+rios que habia, y &aacute;un sin calor se ba&ntilde;aban, y para proveimiento de los
+moradores habia fuentes peque&ntilde;as, las que agora hay; y estando en este
+cerro el Inca desviado algo de su gente, comenz&oacute; &aacute; hacer su oracion al
+gran Ticiviracocha, y &aacute; Guanacaure y al sol y &aacute; los Incas sus padres y
+abuelos, para que quisiesen declararle c&oacute;mo y por d&oacute;nde podrian, &aacute;
+fuerzas de manos de hombre, llevar algun rio &oacute; acequia &aacute; la ciudad; y
+que estando en su oracion, se oy&oacute; un trueno grande, tanto, que espant&oacute; &aacute;
+todos los que all&iacute; estaban; y quel mesmo Inca, con el miedo que recibi&oacute;,
+abaj&oacute; la cabeza hasta poner la oreja izquierda en el suelo, de la cual
+le corria mucha sangre; y que s&uacute;pitamente, oy&oacute; un gran ruido de agua que
+por debajo de aquel lugar iba; y que, visto el misterio, con mucha
+alegria mand&oacute; que viniesen muchos indios de la ciudad, los cuales con
+priesa grande cavaron hasta que toparon con el golpe de agua que,
+habiendo abierto camino por las entra&ntilde;as de la tierra, iba caminando sin
+dar provecho.</p>
+
+<p>Y prosiguiendo con este cuento, dicen m&aacute;s, que despues que mucho
+hobieron cavado y vieron el ojo de agua, hicieron grandes sacrificios &aacute;
+sus dioses, creyendo que por virtud de su deidad aquel beneficio les
+habia venido, y que con mucha alegr&iacute;a se dieron tal ma&ntilde;a, que llevaron
+el agua por medio de la ciudad, habiendo primero enlosado el suelo con
+losas grandes, sacando con cimientos fuertes unas paredes de buena
+piedra por una parte y por otra del rio; y para pasar por &eacute;l, se
+hicieron &aacute; trechos algunos puentes de piedra.</p>
+
+<p>Este rio yo lo he visto, y es verdad que corre de la manera que cuentan,
+viniendo el nacimiento<a name="FNanchor_115_115" id="FNanchor_115_115"></a><a href="#Footnote_115_115" class="fnanchor">[115]</a> de h&aacute;cia aquella sierra. Lo dem&aacute;s, no s&eacute; lo
+que es, m&aacute;s de escribir lo que sobre ello cuentan; y bien podria ir
+algun ojo de agua metido en la mesma tierra, sin ser visto ni oido el
+ruido del agua, hech&aacute;lo por la ciudad, como agora lo vemos; porque en
+muchas partes deste gran reino van &oacute; corren rios grandes y peque&ntilde;os por
+debajo de la tierra, como ternan noticia los que por los llanos y
+sierras d&eacute;l hubieren andado. En este tiempo, muladares grandes hay por
+la orilla deste rio, lleno de inmundicias y bascosidades, lo que no
+estaba en tiempo de los Incas, sino muy limpio, corriendo el agua por
+encima de las losas dichas; y algunas veces se iban &aacute; lavar los Incas
+con sus mugeres; y en diversas veces han algunos espa&ntilde;oles hallado
+cantidad de oro, no puro, sino en joyas menudas, y de sus topos, que
+dejaban &oacute; se les caian cuando se ba&ntilde;aban.</p>
+
+<p>Despues de pasado esto, Inca Roca sali&oacute;, &aacute; lo que dicen, del Cuzco &aacute;
+hacer sacrificios, procurando con grandes ma&ntilde;as y buenas palabras
+atraer &aacute; su amistad las gentes que m&aacute;s podia; y sali&oacute; y fu&eacute; h&aacute;cia lo que
+llaman Condesuyo; &aacute; donde, en el lugar que llaman Pomatambo, tuvo una
+batalla con los naturales de aquellas comarcas, de la cual qued&oacute; por
+vencedor y se&ntilde;or de todos; porque, perdonando con muchas liberalidades y
+comunicando con ellos sus cosas grandes, le tomaron amor y ofrecieron &aacute;
+su servicio, oblig&aacute;ndose de le acudir con tributos. Despues de haber
+estado algunos dias en Condesuyo y visitado los or&aacute;culos y templos que
+hay por aquellas tierras, se volvi&oacute; victorioso al Cuzco, yendo delante
+d&eacute;l indios principales, guardando su persona con hachas y alabardas de
+oro.</p>
+
+<p>Tuvo este Inca muchos hijos y no hija ninguna; y habiendo ordenado y
+mandado algunas cosas grandes y de importancia para la gobernacion,
+muri&oacute;, habiendo primero casado &aacute; su primog&eacute;nito, que por nombre habia
+Inca Yupanqui, con una se&ntilde;ora natural de Ayarmaca, &aacute; quien nombraban
+Mama Chiquia.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXXVI" id="CAP_XXXVI"></a><i>CAP. XXXVI.&mdash;Del s&eacute;ptimo rey &oacute; Inca que en el Cuzco hobo, llamado Inca
+Yupanqui.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">M</span><span class="smcap">uerto</span> que fu&eacute; Inca Roca acudieron de Condesuyo, Vicos, de Ayarmaca, y
+de las otras partes con que habia asentado alianza y amistad, mucha
+gente, as&iacute; hombres como mugeres, &eacute; fueron hechos grandes llantos por el
+rey difunto; &eacute; muchas mugeres de las que en vida le amaron y sirvieron,
+conforme &aacute; la ceguedad de los indios general, de sus mesmos cabellos se
+ahorcaron, y otras se mataron por otros modos, para, de presto, enviar
+sus &aacute;nimas para servir &aacute; la de Inca Roca; y en la sepoltura, que fu&eacute;
+magn&iacute;fica y suntuosa, echaron grandes tesoros y mayor cantidad de
+mugeres y sirvientes con mantenimientos y ropa fina.</p>
+
+<p>Ninguna sepoltura destos reyes se ha hallado; y para que se conozca si
+serian ricas &oacute; no, no es menester m&aacute;s prueba que, pues se hallaban en
+sepolturas comunes &aacute; sesenta mill pesos de oro y m&aacute;s y m&eacute;nos, &iquest;qu&eacute;
+serian las que metian estos que tanto deste metal poseyeron y que tenian
+por cosa important&iacute;sima salir deste siglo ricos y adornados?</p>
+
+<p>As&iacute; mesmo le fu&eacute; hecho bulto &aacute; Inca Roca, cont&aacute;ndole por uno de sus
+dioses, creyendo que ya descansaba en el cielo.</p>
+
+<p>Pasados los lloros y hechas las osequias, el nuevo Inca se encerr&oacute; &aacute;
+hacer el ayuno; y porque con su ausencia no recreciese alguna sedicion &oacute;
+levantamiento de pueblo, mand&oacute; que uno de los m&aacute;s principales de su
+linage estuviese en p&uacute;blico representando su mesma persona; al cual di&oacute;
+poder para que pudiese castigar al que hiciese por qu&eacute;, y tener la
+ciudad en todo sosiego y paz, hasta que &eacute;l saliese con la insinia real
+de la borla. Y este Inca, dicen que tienen por noticia que fu&eacute; de gentil
+presencia, grave y de autoridad. El cual entr&oacute; en lo m&aacute;s secreto de su
+palacio, &aacute; donde hizo el ayuno, meti&eacute;ndole &aacute; tiempos el ma&iacute;z con lo que
+m&aacute;s comia, y se estaba sin tener ayuntamiento carnal con muger. Acabado,
+se sali&oacute; luego, mostrando con su vista las gentes gran contento; y se
+hicieron sus fiestas y sacrificios grandes; y pasadas las fiestas, mand&oacute;
+el Inca que se trajese de todas partes cantidad de oro y plata para el
+templo; y se hizo en el Cuzco la piedra que llaman de la guerra, grande,
+y las engastonadas en oro y piedras<a name="FNanchor_116_116" id="FNanchor_116_116"></a><a href="#Footnote_116_116" class="fnanchor">[116]</a>.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXXVII" id="CAP_XXXVII"></a><i>CAP. XXXVII.&mdash;C&oacute;mo, queriendo salir este Inca &aacute; hacer guerra por la
+provincia del Collao, se levant&oacute; cierto alboroto en el Cuzco, y de c&oacute;mo
+los Chancas vencieron &aacute; los Quichuas, y les ganaron su se&ntilde;or&iacute;o.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">stando</span> Inca Yupanqui en el Cuzco procurando de lo ennoblecer, determin&oacute;
+de ir &aacute; Collasuyo, que son las provincias que caen &aacute; la parte del Austro
+de la ciudad, porque tuvo aviso que los descendientes de Zapana, que
+se&ntilde;oreaban la parte de Atuncollao, eran ya muy poderosos y estaban tan
+soberbios, que hacian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y as&iacute;,
+mand&oacute; apercibir sus gentes. Y como el Cuzco mucho tiempo no sufre paz,
+cuentan los indios, que como hobiese allegado mucha gente Inca Yupanqui
+para la jornada que queria hacer, estando ya para se partir, como
+hobiesen venido algunos capitanes de Condesuyo con gente de guerra,
+trataron entre s&iacute; de matar al Inca, porque si de aquella jornada salia
+con victoria, quedaria tan estimado, que &aacute; todos querria tener por
+vasallos y criados. Y as&iacute;, dicen que estando el Inca en sus fiestas algo
+alegre con el mucho vino que bebian, alleg&oacute; uno de los de la liga y que
+habian tomado el partido ya dicho, y alzando el brazo, descarg&oacute; un golpe
+de baston en la cabeza real, y que el Inca turbado y con &aacute;nimo, se
+levant&oacute; diciendo: "&iquest;Qu&eacute; hiciste, traidor?" Y ya los de Condesuyo habian
+hecho muchas muertes; y el mismo Inca se pens&oacute; guarecer con irse al
+templo; mas fu&eacute; en vano pensarlo, porque alcanzado de sus enemigos, le
+mataron, haciendo lo mesmo &aacute; muchas de sus mugeres.</p>
+
+<p>Andaba gran ruido en la ciudad, tanto que no se entendian los unos &aacute; los
+otros: los sacerdotes se habian recogido al templo y las mujeres de la
+ciudad, aullando, tiraban de sus cabellos, espantadas de ver al Inca
+muerto de sangre, como si fuera algun hombre vil. E muchos de los
+vecinos quisieron desamparar la ciudad, y los matadores la querian poner
+&aacute; saco, cuando, cuentan, que haciendo gran ruido de truenos y
+rel&aacute;mpagos, cay&oacute; tanta agua del cielo, que los de Condesuyo temieron, y
+sin proseguir adelante, se volvieron, content&aacute;ndose con el da&ntilde;o que
+habian hecho.</p>
+
+<p>Y [cuentan &oacute; dicen] los indios, que en este tiempo eran se&ntilde;ores de la
+provincia que llamaban Andaguailas los Qu&iacute;chuas<a name="FNanchor_117_117" id="FNanchor_117_117"></a><a href="#Footnote_117_117" class="fnanchor">[117]</a>, y que de junto &aacute;
+un lago que habia por nombre Choclococha<a name="FNanchor_118_118" id="FNanchor_118_118"></a><a href="#Footnote_118_118" class="fnanchor">[118]</a>, salieron cantidad de
+gente con dos capitanes llamados Guaraca y Uasco, los cuales vinieron
+conquistando por donde venian, hasta que llegaron &aacute; la provincia dicha;
+y como los moradores della supieron su venida, se pusieron &aacute; punto de
+guerra, anim&aacute;ndose los unos &aacute; los otros, diciendo que seria justo dar la
+muerte &aacute; los que habian venido contra ellos; y as&iacute;, saliendo por una
+puerta que va &aacute; salir hacia los Aymaraes, los Chancas con sus capitanes
+venian acerc&aacute;ndose &aacute; ellos, de manera que se juntaron y tuvieron algunas
+pl&aacute;ticas los unos con los otros, y sin quedar avenidos, se di&oacute; la
+batalla entre ellos; que, cierto, segun la fama pregona, fu&eacute; re&ntilde;ida y la
+victoria estuvo dudosa; mas, al fin, los Qu&iacute;chuas fueron vencidos y
+tratados cruelmente, matando &aacute; todos los que podian &aacute; las manos haber,
+sin perdonar &aacute; los ni&ntilde;os tiernos, ni &aacute; los in&uacute;tiles viejos, tomando &aacute;
+sus mujeres por mancebas. Y hechos otros da&ntilde;os, se hicieron se&ntilde;ores de
+aquella provincia y la poseyeron como hoy dia la mandan sus
+descendientes. Y esto h&eacute;lo contado, porque adelante se ha de hacer mucha
+mencion de estos Chancas.</p>
+
+<p>Y volviendo &aacute; la materia, como los de Condesuyo se fueron del Cuzco,
+fu&eacute; limpiada la ciudad de los muertos y hechos grandes sacrificios; y se
+dice por muy cierto, que &aacute; Inca Yupanqui no se le hizo en su entierro la
+honra que &aacute; los pasados, ni le pusieron bulto como &aacute; ellos, y no dej&oacute;
+hijo ninguno.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXXVIII" id="CAP_XXXVIII"></a><i>CAP. XXXVIII.&mdash;C&oacute;mo los orejones trataron sobre quien seria Inca, y lo
+que pas&oacute; hasta que sali&oacute; con la borla Viracocha Inga, que fu&eacute; el octavo
+rey que rein&oacute;.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">asado</span> lo que se cont&oacute; conforme &aacute; la relacion que los orejones del Cuzco
+dan de estas cosas, dicen m&aacute;s, que como se hobiese hecho grandes lloros
+por la muerte del Inca, se trat&oacute; entre los principales de la ciudad
+qui&eacute;n seria llamado rey &eacute; merescia tener la tal dignidad. Sobre esto
+habia diversas opiniones; y porque tales hobo que querian que no hobiese
+rey, sino que gobernasen la ciudad los que se&ntilde;alasen, otros decian que
+se perdia sin tener cabeza.</p>
+
+<p>Sobre estas cosas habia gran ruido; y temiendo su porf&iacute;a, se cuenta que
+sali&oacute; una mujer de trav&eacute;s de los Anancuzcos, la cual dijo: "&iquest;En qu&eacute;
+estais ah&iacute;? &iquest;Por qu&eacute; no tomais &aacute; Viracocha Inga, pues lo merece tan
+bien?" Oida esta palabra, como son tan determinables estas gentes,
+dejando los vasos del vino, &aacute; gran priesa fueron por Viracocha Inga,
+hijo de Inca Yupanqui<a name="FNanchor_119_119" id="FNanchor_119_119"></a><a href="#Footnote_119_119" class="fnanchor">[119]</a>, dici&eacute;ndole, como le vieron, que ayunase lo
+acostumbrado y recebiese la borla que darle querian. Viniendo Viracocha
+en ello, se entr&oacute; &aacute; hacer el ayuno y encarg&oacute; la ciudad &aacute; Inca Roca Inca,
+su pariente, y sali&oacute; al tiempo con la corona, muy adornado, y se
+hicieron fiestas solenes en el Cuzco, y que muchos dias duraron,
+mostrando todos gran contento con la eleccion del nuevo Inca.</p>
+
+<p>Del cual algunos quisieron decir que este Inca se llam&oacute; Viracocha por
+venir de otras partes y que traia traje diferenciando, y que en las
+faiciones y aspecto mostr&oacute; ser como un espa&ntilde;ol, porque traia barbas.
+Cuentan otras cosas que m&aacute;s cans&aacute;ran, si las hobiese de escribir. Yo
+pregunt&eacute; en el Cuzco &aacute; Cayo Tupac Yupanqui y &aacute; los otros m&aacute;s principales
+que en el Cuzco me dieron la relacion de los Incas que yo voy
+escribiendo, y me respondieron ser burla y que nada es verdad; porque
+Viracocha Inga fu&eacute; nascido en el Cuzco y criado, y que lo mesmo fueron
+sus padres y abuelos; y que el nombre de Viracocha se lo pusieron por
+nombre particular, como lo tiene cada uno.</p>
+
+<p>Y como le fu&eacute; entregada la corona, se cas&oacute; con &eacute;l una se&ntilde;ora principal,
+llamada Runtu Caya<a name="FNanchor_120_120" id="FNanchor_120_120"></a><a href="#Footnote_120_120" class="fnanchor">[120]</a>, muy hermosa. Y como la fiesta del regocijo
+hobiese pasado, determin&oacute; de salir &aacute; conquistar algunos pueblos de la
+redonda del Cuzco que no habian querido el amistad de los Incas pasados,
+confiados en la fuerza de sus pucaraes; y con la gente que quiso juntar,
+sali&oacute; del Cuzco con sus ricas andas, con guarda de los m&aacute;s principales,
+y endrez&oacute; su camino &aacute; lo que llamaban Calca<a name="FNanchor_121_121" id="FNanchor_121_121"></a><a href="#Footnote_121_121" class="fnanchor">[121]</a>, &aacute; donde habian sido
+rescebidos sus mensajeros con mucha soberbia; m&aacute;s, como supieron los del
+Cuzco ya estaban cerca dellos, se juntaron, arm&aacute;ndose de sus armas, y se
+ponian por los altos de los collados en sus fuerzas y albarradas, de do
+desgalgaban<a name="FNanchor_122_122" id="FNanchor_122_122"></a><a href="#Footnote_122_122" class="fnanchor">[122]</a> grandes piedras encaminadas &aacute; los reales del Inca, para
+que matasen &aacute; los que alcanzasen. E los enemigos, poni&eacute;ndolo por obra,
+subieron por la sierra, y apesar de los contrarios, pudieron ganarles
+una de aquellas fuerzas. Como los de Calca<a name="FNanchor_123_123" id="FNanchor_123_123"></a><a href="#Footnote_123_123" class="fnanchor">[123]</a> vieron los del Cuzco en
+sus fuerzas, salieron &aacute; una gran plaza, &aacute; donde pelearon con ellos
+reciamente, y dur&oacute; la batalla desde por la ma&ntilde;ana hasta el medio dia, y
+murieron muchos de entrambas partes, y fueron m&aacute;s los presos. La
+victoria qued&oacute; por los del Cuzco.</p>
+
+<p>El Inca estaba junto &aacute; un rio, donde tenia asentados sus reales, y como
+supo la victoria, sinti&oacute; mucha alegr&iacute;a. Y en esto, sus capitanes
+abajaban con la presa y cativos. Y los indios que habian escapado de la
+batalla con otros capitanes de Calca y de sus comarcas, mirando que
+pues tan mal les habia cuadrado el pensamiento, que el final remedio que
+les quedaba era tentar la fe del vencedor y pedirle paz con obligarse &aacute;
+servidumbre moderada, como otros muchos hacian; y as&iacute; acordado, salieron
+por una parte de la sierra, diciendo &aacute; voces grandes: "Viva, para
+siempre viva el poderoso Inca Viracocha, nuestro Se&ntilde;or." Al roido que
+hacia el resonante de las voces, se pusieron en armas los del Cuzco, m&aacute;s
+no pas&oacute; mucho tiempo, cuando ya los vencidos estaban postrados por
+tierra delante de Viracocha Inga; &aacute; donde, sin levantar, uno que entre
+ellos se tenia por m&aacute;s sabio, alzando la voz, comenz&oacute; &aacute; decir: "Ni te
+debes, Inca, ensoberbecer con la vitoria que Dios te ha dado, ni tener
+en poco &aacute; nosotros por ser vencidos, pues &aacute; t&iacute; y &aacute; los Incas es
+permitido se&ntilde;orear las gentes, y &aacute; nosotros es dado con todas nuestras
+fuerzas defender la libertad que de nuestros padres heredamos, y cuando
+con ello salir no pudi&eacute;remos, obedecer y recibir con buen &aacute;nimo la
+subjecion<a name="FNanchor_124_124" id="FNanchor_124_124"></a><a href="#Footnote_124_124" class="fnanchor">[124]</a>. Por tanto, manda que ya no muera m&aacute;s gente ni se haga
+da&ntilde;o, y dispon de nosotros &aacute; tu voluntad." Y como el indio principal
+hobo dicho estas palabras, los dem&aacute;s que all&iacute; estaban dieron aullidos
+grandes, pidiendo misericordia.</p>
+
+<p>El rey Inca respondi&oacute;, que si da&ntilde;o venido les habia, que su ira habia
+sido la culpa, pues al principio no quisieron creer sus palabras ni
+tener su amistad, de que &aacute; &eacute;l habia pesado; y liberalmente les otorg&oacute;
+que pudiesen estar en su tierra poseyendo, como primero, sus haciendas,
+con tanto que, &aacute; tiempo y conforme &aacute; las leyes, tributasen de lo que
+hobiese en sus pueblos al Cuzco; y que dellos mismos fuesen luego &aacute; la
+ciudad y le hiciesen dos palacios, uno dentro della y otro en
+Caqui<a name="FNanchor_125_125" id="FNanchor_125_125"></a><a href="#Footnote_125_125" class="fnanchor">[125]</a>, para se salir &aacute; recrear. Respondi&oacute; que lo harian, y el Inca
+mand&oacute; soltar los cativos, sin que uno s&oacute;lo faltase, y restituir sus
+haciendas &aacute; los que ya tenian por sus confederados; y para que
+entendiesen lo que habian de hacer y entre ellos no hobiese disensiones,
+mand&oacute; quedar un delegado suyo con poder grande, sin quitar el se&ntilde;or&iacute;o al
+se&ntilde;or natural.</p>
+
+<p>Pasado lo que se ha scripto, Inca Viracocha envi&oacute; un mensajero &aacute; llamar
+&aacute; los de Caitomarca<a name="FNanchor_126_126" id="FNanchor_126_126"></a><a href="#Footnote_126_126" class="fnanchor">[126]</a>, questaban de la otra parte de un rio hechos
+fuertes, sin jam&aacute;s haber querido tener amistad con los Incas que habia
+habido en el Cuzco; y como lleg&oacute; [el] mensajero de Viracocha Inga, le
+maltrataron de palabra, llamando al Inca loco, pues as&iacute; creia que
+ligeramente se habian de someter &aacute; su se&ntilde;or&iacute;o.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XXXIX" id="CAP_XXXIX"></a><i>CAP. XXXIX.&mdash;De c&oacute;mo Viracocha Inga tir&oacute; una piedra de fuego con su
+honda &aacute; Caitomarca, y c&oacute;mo le hicieron reverencia.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">L</span><span class="smcap">uego</span> que hobo enviado el mensajero Viracocha Inga, mand&oacute; &aacute; sus gentes
+que, alzado el real, caminasen para se acercar &aacute; Caitomarca. Y andando
+por el camino, lleg&oacute; junto &aacute; un rio, &aacute; donde mand&oacute; que parasen para
+refrescar; y estando en aquel lugar, lleg&oacute; el mensajero, el cual cont&oacute;
+c&oacute;mo los de Caitomarca habian burlado d&eacute;l, y c&oacute;mo decian que ningun
+temor tenian &aacute; los Incas. Y c&oacute;mo fu&eacute; entendido por Viracocha Inga, con
+gran sa&ntilde;a subi&oacute; en las andas, mandando &aacute; los suyos que caminasen &aacute; toda
+priesa; y as&iacute; lo hicieron hasta ser llegados &aacute; la ribera de un rio
+caudaloso y de gran corriente, que creo yo debe ser el de Yucay<a name="FNanchor_127_127" id="FNanchor_127_127"></a><a href="#Footnote_127_127" class="fnanchor">[127]</a>; y
+mand&oacute; poner sus tiendas el Inca, y quisiera combatir el pueblo de los
+enemigos, que de la otra parte del rio estaban; m&aacute;s iba el rio tan
+furioso, que no se pudo poner en efecto. Los de Caitomarca llegaron &aacute; la
+ribera, desde donde con las hondas lanzaban muchas piedras al real del
+Inca, y comenzaron de una y otra parte &aacute; dar voces y gritos grandes;
+porque en esto es estra&ntilde;a la costumbre conque las gentes de ac&aacute; pelean
+unos con otros, y cu&aacute;n poco dejan &aacute; sus bocas reposar.</p>
+
+<p>Dos dias cuentan questuvo en aquel rio el Inca sin pasarlo, que no habia
+puente ni tampoco se usaban las que agora hay &aacute;ntes que hobiese Incas;
+porque unos dicen que s&iacute; y otros afirman que n&oacute;. Y como pasase el rio
+Viracocha Inga, dicen que mand&oacute; poner en un gran fuego una piedra
+peque&ntilde;a, y como estuviese bien caliente, puesto en ella cierta mestura &oacute;
+confacion, para que pudiese en donde tocase enprender la lumbre, la
+mand&oacute; poner en una honda de hilo de oro, conque, cuando &aacute; &eacute;l placia,
+tiraba piedras, y con gran fuerza la ech&oacute; en el pueblo de Caitomarca; y
+acert&oacute; &aacute; caer en el alar de una casa que estaba cubierta con paja bien
+seca, y luego con ruido ardi&oacute; de tal manera, que los indios acudieron
+por ser de noche al fuego que vian en la casa, pregunt&aacute;ndose unos &aacute;
+otros qu&eacute; habia sido aquello y qui&eacute;n habia puesto el fuego &aacute; la casa. Y
+sali&oacute; de trav&eacute;s una vieja, la cual dicen que dijo: "Mir&aacute; lo que os digo
+y lo que os conviniere, sin pensar que de ac&aacute; se haya puesto fuego &aacute; la
+casa, &aacute;ntes creed que vino del cielo, porque yo lo v&iacute; en una piedra
+ardiendo, que, cayendo de lo alto, di&oacute; en la casa y la par&oacute; tal como la
+veis.</p>
+
+<p>Pues como los principales &eacute; mandones con los m&aacute;s viejos del pueblo
+aquello oyeron, siendo, como son, tan grandes agoreros y hechiceros,
+creyeron que la piedra habia sido enviada por mano de Dios, para
+castigarlos porque no querian obedecer al Inca; &eacute; luego, sin aguardar
+respuesta de or&aacute;culo ni hacer sacrificio ninguno, pasaron el rio en
+balsas, llevando presentes al Inca; y como fueron delante su presencia,
+pidieron la paz, haci&eacute;ndole grandes ofrecimientos con sus personas y
+haciendas, as&iacute; como lo hacian los confederados suyos.</p>
+
+<p>Sabido por Viracocha Inga lo que habian dicho los de Caitomarca, les
+respondi&oacute; con gran disimulacion, que si aquel dia no hubieran sido
+cuerdos en venir, que el siguiente tenia determinado de dar en ellos con
+grandes balsas que habia mandado hacer. Y pasado esto, se hizo el
+asiento entre los de Caitamarca y el Inca; el cual di&oacute; al capitan &oacute;
+se&ntilde;or de aquel pueblo una de sus mujeres, natural del Cuzco, la cual fu&eacute;
+estimada y tenida en mucho.</p>
+
+<p>Por la comarca destos pueblos corria la fama de los hechos del Inca, y
+muchos, por el sonido della, sin ver las armas de los del Cuzco, se le
+mandaban &aacute; ofrescer por amigos y aliados del rey Inca, que no poco
+contento con ello mostraba tener, hablando &aacute; los unos y &aacute; los otros
+amorosamente y mostrando para con todos gran benivolencia, proveyendo de
+lo que &eacute;l podia &aacute; los que veia tener necesidad. Y como vido que podia
+juntar grande ej&eacute;rcito, determin&oacute; de hacer llamamiento de gente para ir
+en persona &aacute; lo de Condesuyo.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XL" id="CAP_XL"></a><i>CAP. XL.&mdash;De c&oacute;mo en el Cuzco se levant&oacute; un tirano, y del alboroto que
+hobo, y de c&oacute;mo fueron castigadas ciertas mamaconas, porque, contra su
+religion, usaban de sus cuerpos feamente, y de c&oacute;mo Viracocha Inga
+volvi&oacute; al Cuzco.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">D</span><span class="smcap">e</span> todas las cosas que &aacute; Viracocha sucedian iban al Cuzco las nuevas; y
+como en la ciudad se contase la guerra que tenia con los de Caitamarca,
+dicen que se levant&oacute; un tirano hermano de Inca Yupanqui el pasado, el
+cual, habiendo estado muy sentido, porque el se&ntilde;or&iacute;o y mando de la
+ciudad se habia dado &aacute; Viracocha Inga y no &aacute; &eacute;l, y aguardaba tiempo
+oportuno para procurar de haber el se&ntilde;or&iacute;o. Y este pensamiento tenia
+&eacute;ste, porque hallaba favor en alguno de los orejones y principales del
+Cuzco del linaje de los Orencuzcos; y con la nueva desta guerra que el
+Inca tenia, paresci&eacute;ndoles que tenia harto que hacer en la fenecer,
+animaban &aacute; este que digo, para que, sin mas aguardar, matase al que en
+la ciudad por gobernador habia quedado, para se apoderar della.</p>
+
+<p>Capac, que as&iacute; habia por nombre, codicioso del se&ntilde;or&iacute;o, juntados sus
+aliados, en un dia questaban en el templo del sol todos los m&aacute;s de los
+orejones y entre ellos Inca Roca, el gobernador del Inca Viracocha,
+tomando las armas, publicando libertad del pueblo y que Viracocha Inga
+no pudo haber el se&ntilde;or&iacute;o, arremetieron para el lugarteniente y lo
+mataron as&iacute; &aacute; &eacute;l como &aacute; otros muchos; la sangre de los cuales regaba los
+altares donde estaban las aras y santuarios y las figuras del sol. Las
+mamaconas con los sacerdotes salieron con grand ruido, maldiciendo &aacute; los
+matadores, diciendo, que, tan grand pecado, grand castigo merecia. De la
+ciudad acudi&oacute; grand golpe de gente &aacute; ver lo que era; y entendido, unos,
+aprobando lo hecho, se juntaron con Capac; otros, pes&aacute;ndoles, se
+pusieron en armas sin querer pasar por ello; y as&iacute;, habiendo divison,
+caian muchos muertos de una parte y de otra. La ciudad se alborot&oacute; en
+tanta manera, que reendiendo por los aires el sonido de sus propias
+voces, no se oian ni entendian. En esto, prevaleciendo el tirano, se
+apoder&oacute; de la ciudad, matando &aacute; todas las mugeres del Inca, aunque las
+m&aacute;s principales habian ido con &eacute;l. Huy&eacute;ronse de la ciudad algunas, las
+cuales fueron &aacute; parar &aacute; donde Viracocha Inga estaba; y como por &eacute;l fu&eacute;
+entendido, disimulando el pesar que sinti&oacute;, mand&oacute; &aacute; su gente que
+caminasen la via del Cuzco.</p>
+
+<p>Pues volviendo &aacute; Capac el tirano, como hobo tomado la ciudad en s&iacute;,
+quiso salir en p&uacute;blico con la borla, para por todos ser tenido por rey;
+m&aacute;s como el primer &iacute;mpetu fuese pasado, y aquel furor conque los
+hombres, saliendo de su entero juicio, acometen grandes maldades, los
+mesmos que lo incitaron &aacute; que se levantase, ri&eacute;ndose de que quisiese la
+dignidad real, le injuriaron de palabra y le desampararon, saliendo &aacute;
+encontrarse con el verdadero Se&ntilde;or, &aacute; quien pidieron perdon por lo que
+habian cometido.</p>
+
+<p>A Capac no le falt&oacute; &aacute;nimo para llevar el negocio adelante; mas, viendo
+la poca parte que era, muy turbado, viendo la mudanza tan s&uacute;pita,
+maldecia &aacute; los que le habian enga&ntilde;ado y &aacute; s&iacute; propio, por fiarse dellos;
+y por no ver con sus ojos al rey Inca, castig&oacute; el mesmo su yerro,
+tomando ponzo&ntilde;a, [de que] cuentan que muri&oacute;. Sus mujeres y hijos con
+otros parientes le imitaron en la muerte.</p>
+
+<p>La nueva de todo esto iba &aacute; los reales del Inca, el cual, como llegase &aacute;
+la ciudad y entrase en ella, fu&eacute; derecho al templo del sol &aacute; hacer
+sacrificios. Los cuerpos de Capac y de los otros que se habian muerto,
+mand&oacute; que fuesen echados en los campos, para ser manjar de las aves, y
+buscando los participantes en la traicion, fueron condenados &aacute; muerte.</p>
+
+<p>Entendido por los confederados y amigos de Viracocha Inga lo sucedido,
+le enviaron muchas embajadas con grandes presentes y ofrecimientos,
+congratul&aacute;ndose con &eacute;l; y &aacute; estas embajadas respondi&oacute; alegremente.</p>
+
+<p>En este tiempo, dicen los orejones que habia en el templo del sol muchas
+se&ntilde;oras v&iacute;rgenes, las cuales eran muy honradas y estimadas y no
+entendian en m&aacute;s de lo por m&iacute; dicho en muchas partes desta Historia. Y
+cuentan que cuatro dellas usaban feamente de sus cuerpos con ciertos
+porteros de los que las guardaban, y siendo sentidas, fueron presas y lo
+mesmo &aacute; los adulteradores, y el sacerdote mayor mand&oacute; que fuesen
+justiciados ellas y ellos.</p>
+
+<p>El Inca estaba con determinacion &aacute; lo de Condesuyo, mas, hall&aacute;ndose
+cansado y viejo, lo dej&oacute;. Por ent&oacute;nces, mand&oacute; que le fuesen hechos en el
+valle de Xaquixaguana unos palacios para salirse &aacute; recrear en ellos; y
+como tuviese muchos hijos y conosciese que el mayor de ellos, que habia
+por nombre Inca Urco, en quien habia de quedar el mando del reino, tenia
+malas costumbres y era vicioso y muy cobarde, deseaba privarlo del
+se&ntilde;or&iacute;o, para lo dar &aacute; otro m&aacute;s mancebo, que por nombre habia Inca
+Yupanqui.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XLI" id="CAP_XLI"></a><i>CAP. XLI.&mdash;De c&oacute;mo vinieron al Cuzco embajadores de los tiranos del
+Collao, nombrados Sinchi Cari</i><a name="FNanchor_128_128" id="FNanchor_128_128"></a><a href="#Footnote_128_128" class="fnanchor"><span class="pie">[128]</span></a> <i>y Zapana, y de la salida de Viracocha
+Inga al Callao.</i><a name="FNanchor_129_129" id="FNanchor_129_129"></a><a href="#Footnote_129_129" class="fnanchor"><span class="pie">[129]</span></a></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">M</span><span class="smcap">uchas</span> historias y acaecimientos pasaron entre los naturales destas
+provincias en estos tiempos; mas, como yo tengo por costumbre de contar
+solamente lo que yo tengo por cierto segun las opiniones de los hombres
+de ac&aacute; y la relacion que tom&eacute; en el Cuzco, dejo lo que inoro &eacute; muy
+claramente no entend&iacute;, y tratare lo que alcanc&eacute;, como ya muchas veces he
+dicho. Y as&iacute;, es p&uacute;blico entre los orejones, que en este tiempo vinieron
+al Cuzco embajadores de la provincia del Collao; porque cuentan, que,
+reinando Inca Viracocha, poseia el se&ntilde;or&iacute;o de H&aacute;tun<a name="FNanchor_130_130" id="FNanchor_130_130"></a><a href="#Footnote_130_130" class="fnanchor">[130]</a> Collao un se&ntilde;or
+llamado Zapana, como otro que hobo deste nombre; y que como en el palude
+de Titicaca<a name="FNanchor_131_131" id="FNanchor_131_131"></a><a href="#Footnote_131_131" class="fnanchor">[131]</a> hobiese islas pobladas de gente, con grandes balsas,
+entr&oacute; en las islas, &aacute; donde pele&oacute; con los naturales dellas, y se dieron
+entre &eacute;l y ellos grandes batallas, de las cuales el Cari<a name="FNanchor_132_132" id="FNanchor_132_132"></a><a href="#Footnote_132_132" class="fnanchor">[132]</a> sali&oacute;
+vencedor<a name="FNanchor_133_133" id="FNanchor_133_133"></a><a href="#Footnote_133_133" class="fnanchor">[133]</a>; mas, que no pretendia otro honor ni se&ntilde;or&iacute;o m&aacute;s que robar
+y destruir los pueblos, y cargado con el despojo, sin querer traer
+cautivos, di&oacute; la vuelta &aacute; Chucuito, &aacute; donde habia hecho su asiento y por
+su mandado se habian poblado los pueblos de Hilave, Xulli, [&oacute; Chulli],
+Cepita, Pumata<a name="FNanchor_134_134" id="FNanchor_134_134"></a><a href="#Footnote_134_134" class="fnanchor">[134]</a> y otros; y con la gente que pudo juntar, despues de
+haber fecho grandes sacrificios &aacute; sus dioses, &oacute; demonios, determin&oacute; de
+salir &aacute; la provincia de los Canas; los cuales, como lo supieron,
+apellid&aacute;ndose unos [&aacute; otros], salieron &aacute; encontrarse con &eacute;l y se dieron
+batalla, en la cual fueron los Canas vencidos con muerte de muchos
+dellos. Habida esta victoria por Cari, determin&oacute; de pasar adelante, y
+haci&eacute;ndolo as&iacute;, lleg&oacute; hasta Lurocachi, &aacute; donde dicen que se di&oacute; otra
+batalla entre los mismos Canas y en la cual tuvieron la misma fortuna
+que en las pasadas.</p>
+
+<p>Con estas victorias estaba muy soberbio Cari, y la nueva habia corrido
+por todas partes; y como Zapana, el Se&ntilde;or de H&aacute;tun Collao, lo supiese,
+pes&oacute;le por el bien del otro, y mand&oacute; juntar sus amigos y vasallos, para
+le salir al camino y quitarle el despojo; mas, no se pudo hacer tan
+secreta la junta, que Cari no entendiese el designio que Zapana tenia, y
+con buena &oacute;rden se retir&oacute; &aacute; Chucuito por camino desviado, de manera que
+Zapana no le pudiese molestar; y llegado &aacute; su tierra, mand&oacute; juntar los
+principales della, para que estuviesen apercebidos para lo que Zapana
+intentase, teniendo prop&oacute;sito de procurar su destruicion y que en el
+Collao uno solo fuese el Se&ntilde;or; y este mesmo pensamiento tenia Zapana.</p>
+
+<p>Y como se divulgase por todo este reino el valor de los Incas y su gran
+poder y la valentia de Viracocha Inga, que reinaba en el Cuzco, cada uno
+destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con embajadores que
+le enviaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su
+enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al
+Cuzco al tiempo quel Inca venia de los palacios &oacute; tambos que para su
+pasatiempo habia mandado hacer en Xaquixaguana; y entendido &aacute; lo que
+venian, los oy&oacute;, mandando que los aposentasen en la ciudad y proveyesen
+de lo necesario; y tomando parescer con los orejones y ancianos de su
+consejo sobre lo que haria en lo tocante &aacute; las embajadas que habian
+venido del Collao, se acord&oacute; de pedir respuesta en los or&aacute;culos. Lo cual
+hacen delante de los &iacute;dolos los sacerdotes, y encojiendo sus hombros,
+meten la barba en los pechos, y haciendo grandes papos, que ellos mesmos
+parecen fieros diablos, comienzan hablar con voz alta y entonada.
+Algunas veces, yo, por mis ojos, ciertamente he oido hablar &aacute; indios con
+el Demonio; y en la provincia de Cartagena, en un pueblo mar&iacute;timo
+llamado Bahayre, o&iacute; responder al Demonio en silvo tenorio, y con tales
+tenores, que yo no se c&oacute;mo lo diga, mas que un chripstiano que estaba en
+el mesmo pueblo m&aacute;s de media legua de donde yo estaba, oy&oacute; el mesmo
+silvo, y despanto, estuvo algo mal dispuesto; y los indios dieron
+grand&iacute;sima grita otro dia por la ma&ntilde;ana publicando la respuesta del
+Diablo. Y en algunas partes desta tierra, como los defuntos los tengan
+en hamacas, entran en los cuerpos los demonios algunas veces y
+responden. A un Aranda o&iacute; yo decir, quen la isla de C&aacute;rex<a name="FNanchor_135_135" id="FNanchor_135_135"></a><a href="#Footnote_135_135" class="fnanchor">[135]</a> vi&oacute;
+tambien hablar &aacute; uno destos muertos, y es para reir las ni&ntilde;erias y
+embustes que les dice.</p>
+
+<p>Pues como el Inca determinase de haber respuesta de los or&aacute;culos, envi&oacute;
+los que solian ir &aacute; tales casos, y dicen que supo que le convenia ir al
+Collao y procurar el favor de Cari; y como este hobo entendido, mand&oacute;
+parescer ante s&iacute; &aacute; los mensajeros de Zapana, &aacute; los cuales dijo que
+dijesen &aacute; su Se&ntilde;or, que &eacute;l saldria con brevedad del Cuzco para ver la
+tierra del Collao, &aacute; donde se verian y tratarian su amistad. A los que
+de parte de Cari vinieron, dijo que le dijesen c&oacute;mo &eacute;l se quedaba
+adrezando para ir en su ayuda y favor, que presto seria con &eacute;l. Y como
+esto hobiese pasado, mand&oacute; el Inca hacer junta de gente para salir del
+Cuzco, dejando uno de los principales de su linaje por gobernador.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XLII" id="CAP_XLII"></a><i>CAP. XLII.&mdash;De c&oacute;mo Viracocha Inga pas&oacute; por las provincias de los
+Canches y Canas, y anduvo hasta que entr&oacute; en la comarca de los
+Collas</i><a name="FNanchor_136_136" id="FNanchor_136_136"></a><a href="#Footnote_136_136" class="fnanchor">
+<span class="pie">[136]</span></a> <i>y lo que sucedi&oacute; entre Cari y Zapana.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">D</span><span class="smcap">eterminado</span> por el Inca de ir al Collao, sali&oacute; de la ciudad del Cuzco
+con mucha gente de guerra, y pas&oacute; por M&oacute;yna, y por los pueblos de &Uacute;rcos
+y Quiquixana. Como los Canches supieron la venida del Inca, acordaron de
+se juntar y salir con sus armas &aacute; le defender la pasada por su tierra; y
+por &eacute;l entendido, les envi&oacute; mensajeros que les dijesen que no tuviesen
+tal prop&oacute;sito, porque &eacute;l no queria hacerles aquel enojo, &aacute;ntes deseaba
+de los tener por amigos; y que si para &eacute;l se venian los principales y
+capitanes, que les daria &aacute; beber con su propio vaso. Los Canches<a name="FNanchor_137_137" id="FNanchor_137_137"></a><a href="#Footnote_137_137" class="fnanchor">[137]</a>
+respondieron &aacute; los mensajeros que no estaban por pasar por lo que
+decian, sino por defender su tierra de quien en ella entrase. Vueltos
+con la respuesta, encontraron con Viracocha Inga en Cangalla, y lleno de
+ira por lo poco que los Canches tuvieron su embajada, camin&oacute; con m&aacute;s
+priesa que hasta all&iacute;, y llegando &aacute; un pueblo que h&aacute; por nombre
+Combapata, junto &aacute; un rio que por &eacute;l pasa, hall&oacute; &aacute; los Canches puestos
+en &oacute;rden de guerra, y all&iacute; se di&oacute; entre unos y otros la batalla, donde
+de ambas partes murieron muchos, y fueron los Canches vencidos, y
+huyeron los que pudieron, y los vencedores tras ellos, prendiendo y
+matando. Y habiendo pasado gran rato, volvieron con el despojo, trayendo
+muchos cautivos, as&iacute; hombres, como mujeres.</p>
+
+<p>Y como esto hobiese pasado, los Canches de toda la provincia enviaron
+mensajeros al Inca para que les perdonase y en su servicio recebiese, y
+como &eacute;l otra cosa no desease, lo otorg&oacute; con las condiciones que solia,
+que era, que rescibiesen por soberanos se&ntilde;ores &aacute; los del Cuzco y se
+rigiesen por sus leyes y costumbres, tributando con lo que en sus
+pueblos hobiese, conforme como lo hacian los dem&aacute;s. Y habiendo estado
+algunos dias entendiendo en estas cosas y en hacer entender &aacute; los
+Canches que los pueblos tuviesen juntos y concertados, y que entre ellos
+no se diese guerra ni hobiese pasion, y pas&oacute; adelante.</p>
+
+<p>Los Canas hab&iacute;anse juntado n&uacute;mero grande dellos en el pueblo que llaman
+Lurucachi<a name="FNanchor_138_138" id="FNanchor_138_138"></a><a href="#Footnote_138_138" class="fnanchor">[138]</a>, y como entendieron el da&ntilde;o que habian rescebido los
+Canches, y como el Inca no hacia injuria &aacute; los que se daban por sus
+amigos, ni consentia hacerles agravio, determinaron de tomar amistad con
+&eacute;l. A esto, el rey Inca venia caminando, acerc&aacute;ndose &aacute; Lurucachi<a name="FNanchor_139_139" id="FNanchor_139_139"></a><a href="#Footnote_139_139" class="fnanchor">[139]</a>, y
+entendi&oacute; la voluntad que los Canas tenian, de que mostr&oacute; holgarse mucho;
+y como estuviese en aquella comarca el templo de Aconcagua, envi&oacute;
+grandes presentes &aacute; los &iacute;dolos y sacerdotes.</p>
+
+<p>Llegados los embajadores de los Canas, fueron bien recebidos por Inca
+Viracocha, y les respondi&oacute; que fuesen los principales y m&aacute;s viejos de
+los Canas all&aacute; cerca, donde se verian, y que como hobiese estado algunos
+dias en el templo de Vilcanota, se daria priesa &aacute; verse con ellos. Y di&oacute;
+&aacute; los mensajeros algunas joyas y ropas de lana fina, &eacute; mand&oacute; &aacute; su gente
+de guerra que no fuesen osados de entrar en las casas de los Canas, ni
+robar nada de lo que tuviesen, ni hacellos da&ntilde;o ninguno; porque el buen
+corazon que tenian no se les turbase y tomasen otro pensamiento.</p>
+
+<p>Los Canas, oida la respuesta, mandaron poner mucho mantenimiento por los
+caminos y abajaban de los pueblos &aacute; servir al Inca, que con mucha
+justicia entendi&oacute; en que no fuesen agraviados en cosa alguna, y eran
+proveidos de ganado y de <i>suvica</i><a name="FNanchor_140_140" id="FNanchor_140_140"></a><a href="#Footnote_140_140" class="fnanchor">[140]</a>, que es su vino; y como hobiere
+llegado al vano templo, hicieron sacrificios conforme &aacute; su gentilidad,
+matando muchos corderos para el sacrificio. De all&iacute; caminaron para
+Ayavire, donde los Canas estaban con mucho proveimiento y el Inca les
+habl&oacute; amorosamente, y con ellos asent&oacute; su asiento de paz como solia con
+los dem&aacute;s. Y los Canas, teniendo por provechoso para ellos el ser
+gobernados por tan santas y justas leyes, no reusaron pagar tributo ni
+el ir al Cuzco con reconocimiento.</p>
+
+<p>Esto pasado, Viracocha Inga determin&oacute; de se partir para el Collao, &aacute;
+donde ya se savia todo lo que por &eacute;l habia sido hecho, as&iacute; en los
+Canches como en los Canas, y estaban aguard&aacute;ndole en Chucuito, y lo
+mismo en H&aacute;tun Collao; &aacute; donde Zapana estaba ya entendiendo c&oacute;mo Cari se
+habia gratulado con Viracocha, y que le estaba aguardando; y porque no
+se hiciese m&aacute;s poderoso, acord&oacute; de le salir &aacute; buscar y dar batalla &aacute;ntes
+que el Inca se juntase con &eacute;l; y Cari, que debia de ser animoso, sali&oacute;
+con su gente &aacute; un pueblo que se llama Paucarcolla<a name="FNanchor_141_141" id="FNanchor_141_141"></a><a href="#Footnote_141_141" class="fnanchor">[141]</a>, y junto &aacute; &eacute;l se
+afrontaron los dos m&aacute;s poderosos tiranos de la comarca, con tanta gente,
+que se afirma que se juntaron ciento y cincuenta guarangas<a name="FNanchor_142_142" id="FNanchor_142_142"></a><a href="#Footnote_142_142" class="fnanchor">[142]</a> de
+indios: y entre todos se di&oacute; la batalla &aacute; su usanza, la cual cuentan que
+fu&eacute; muy re&ntilde;ida y &aacute; donde murieron mas de treinta mill indios. Y habiendo
+durado gran rato, Cari qued&oacute; por vencedor, y Zapana y los suyos fueron
+vencidos con muerte de muchos; y el mismo Zapana fu&eacute; muerto en esta
+batalla.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XLIII" id="CAP_XLIII"></a><i>CAP. XLIII.&mdash;De c&oacute;mo Cari volvi&oacute; &aacute; Chucuito, y de la llegada de
+Viracocha Inga, y de la paz que entre ellos trataron.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">L</span><span class="smcap">uego</span> que Zapana fu&eacute; muerto, Cari se apoder&oacute; de su real y rob&oacute; todo lo
+que en &eacute;l habia, con la cual presa di&oacute; la vuelta &aacute; Chucuito; y estaba
+aguardando &aacute; Viracocha Inga, y mand&oacute; adreszar los aposentos y proveerlos
+de mantenimientos. El Inca supo en el camino el fin de la guerra y c&oacute;mo
+Cari habia vencido, y aunque en lo p&uacute;blico daba &aacute; entender haberse
+holgado, en lo secreto le pes&oacute; por lo sucedido, porque con haber
+diferencias entre aquellos dos, pensaba &eacute;l f&aacute;cilmente hacerse se&ntilde;or del
+Collao, y pens&oacute; de se volver con brevedad al Cuzco, porque no le
+sucediese alguna desgracia.</p>
+
+<p>Y como estuviese ya cerca de Chucuito, sali&oacute; Cari con los m&aacute;s
+principales de los suyos &aacute; le recebir, y fu&eacute; aposentado &eacute; muy servido; y
+como desease la vuelta al Cuzco con brevedad, habl&oacute; con Cari, adul&aacute;ndole
+con palabras de lisonjas sobre lo mucho que se habia holgado de su buena
+andanza, y que venia &aacute; le ayudar con toda voluntad, y que para que
+estuviese cierto que siempre le seria buen amigo, le queria dar por
+muger &aacute; una hija suya. A lo cual respondi&oacute; Cari, que era muy viejo y
+estaba muy cansado, que le rogaba que casase &aacute; su hija con mancebo, pues
+habia tantos en que escoger, y que supiese que &eacute;l se habia de tener por
+se&ntilde;or y amigo y reconocerle en lo que &eacute;l mandase; y as&iacute;, le ayudaria en
+guerras y en otras cosas que se ofresciesen. Y luego, en presencia de
+los m&aacute;s principales que all&iacute; estaban, mand&oacute; traer Viracocha Inga un gran
+vaso de oro y se hizo el pleito homenaje entre ellos desta manera:
+bebieron un rato del vino que tenian las mujeres, y luego el Inca tom&oacute;
+el vaso ya dicho, y poni&eacute;ndolo encima de una piedra muy lisa, dijo: "La
+se&ntilde;al sea esta, que este vaso se est&eacute; aqu&iacute; y que yo no le mude ni t&uacute; le
+toques, en se&ntilde;al de ser cierto lo asentado." Y besando, hicieron
+reverencia al sol, y hicieron un gran taqui y areyto con muchos sones; y
+los sacerdotes, diciendo ciertas palabras, llevaron el vaso &aacute; uno de los
+vanos templos donde se ponian los semejantes juramentos que se hacian
+por los reyes y se&ntilde;ores. Y habi&eacute;ndose holgado algunos dias Viracocha
+Inga en Chucuito, se volvi&oacute; al Cuzco, siendo por todas partes muy
+servido y bien recebido.</p>
+
+<p>E ya muchas provincias estaban asentadas, y usaban de mejoras ropas y
+tenian mejor costumbre y religiones que &aacute;ntes, gobern&aacute;ndose por las
+leyes y costumbres del Cuzco. Adonde habia quedado por gobernador de la
+ciudad Inca Urco, hijo de Viracocha Inga, del cual cuentan que era muy
+cobarde, remiso, lleno de vicios y con pocas virtudes; mas, como era el
+mayor, habia de suceder en el imperio de su padre; quien dicen que,
+conociendo estas cosas, quisiera mucho privarlo del se&ntilde;orio y darlo &aacute;
+Inca Yupanqui, su segundo hijo, mancebo de muy gran valor y adornado de
+buenas costumbres, esforzado y animoso, y que tenia los pensamientos muy
+grandes y altos; mas, los orejones y principales de la ciudad no querian
+que fuesen quebrantadas las leyes y lo que se usaba y guardaba por
+ordenacion y estatuto de los pasados, y aunque conocian cu&aacute;n mal
+inclinado era Inca Urco, querian que &eacute;l y no otro fuese rey despues de
+la muerte de su padre. Y esto lo he dicho tan largo, porque dicen los
+que desto me avisaron, que desde &Uacute;rcos Viracocha Inga embi&oacute; sus
+mensajeros &aacute; la ciudad para que lo tratasen, y no pudo concluir nada de
+lo que queria. Y como entr&oacute; en el Cuzco, le fu&eacute; hecho gran recebimiento;
+y como ya estuviese muy viejo y cansado, determin&oacute; de dejar la
+gobernacion del reino &aacute; su hijo y entregarle la borla y salirse al valle
+de Yucay y al de Xaquixaguana &aacute; recrear y holgar; y as&iacute; lo comunic&oacute; con
+los de la ciudad, pues no pudo que le sucediese Inca Yupanqui.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XLIV" id="CAP_XLIV"></a><i>CAP. XLIV.&mdash;De c&oacute;mo Inca Urco fu&eacute; recebido por gobernador general de
+todo el imperio y tom&oacute; la corona en el Cuzco, y de c&oacute;mo los Chancas
+determinaban de salir &aacute; dar guerra &aacute; los del Cuzco.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">L</span><span class="smcap">os</span> orejones, y &aacute;un todos los dem&aacute;s naturales destas provincias, se
+reyeron de los hechos deste Inca Urco. Por sus poquedades, quieren que
+no goce de que digan que alcanz&oacute; la dignidad del reino, y as&iacute; vemos que
+en la cuenta que de los quipos y romances tienen de los reyes que
+reinaron en el Cuzco, callan este, lo cual yo no har&eacute;, pues al fin, mal
+&oacute; bien, con vicios &oacute; virtudes, gobern&oacute; y mand&oacute; el reino algunos dias. Y
+as&iacute;, luego que Viracocha Inga se fu&eacute; al valle de Xaquixaguana, envi&oacute; al
+Cuzco la borla &oacute; corona, para que los mayores de la ciudad la entregasen
+&aacute; Inca Urco, habiendo dicho que bastaba lo que habia trabajado y hecho
+por la ciudad del Cuzco, que lo que de la vida le quedaba queria gastar
+en holgarse, pues era viejo &eacute; no para la guerra. Y como se entendi&oacute; su
+voluntad, luego Inca Urco sentr&oacute; &aacute; hacer los ayunos y otras religiones
+conforme &aacute; su costumbre, y acabado, sali&oacute; con la corona y fu&eacute; al templo
+del sol &aacute; hacer sacrificios; y se hicieron en el Cuzco &aacute; su usanza
+muchas fiestas y grandes borracheras.</p>
+
+<p>Habiase casado Inca Urco con su hermana para haber hijo en ella que le
+sucediese en el se&ntilde;or&iacute;o. Era tan vicioso y dado &aacute; lujurias y
+deshonestidades, que sin curar della, se andaba con mujeres bajas y con
+mancebas, que eran las que queria y le agradaban; y &aacute;un afirman que
+corrompi&oacute; algunas de las mamaconas questaban en el templo, y era tan de
+poca honra, que no queria que se estimasen. Y andaba por las m&aacute;s partes
+de la ciudad bebiendo; y desque tenia en el cuerpo una arroba y m&aacute;s de
+aquel brebaje, provoc&aacute;ndose al v&oacute;mito, lo lanzaba, y sin verg&uuml;enza
+descubria las partes vergonzosas, y echaba la chicha convertida en
+orina; y &aacute; los orejones que tenian mujeres hermosas, cuando las via, les
+decia: "Mis hijos, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;n?" Dando &aacute; entender que habiendo con ellas
+usado, los que tenian eran d&eacute;l y no de sus maridos. Edificio ni casa
+nunca lo hizo; era enemigo de armas; en fin, ninguna cosa buena cuentan
+del sino ser muy liberal.</p>
+
+<p>Y como hobiese tomado la borla, despues de ser pasados algunos dias,
+determin&oacute; de salirse &aacute; holgar &aacute; las casas de placer que para recreacion
+de los Incas estaban hechas, dejando por su lugar teniente &aacute; Inca
+Yupanqui, que fu&eacute; padre de Tupac Inca, como adelante contar&eacute;.</p>
+
+<p>Estando las cosas del Cuzco de esta manera, los Chancas, como atr&aacute;s
+cont&eacute;, habian vencido &aacute; los Qu&iacute;chuas y ocupado la mayor parte de la
+provincia de Andabailes, y como estuviesen victoriosos, oyendo lo que
+se decia de la grandeza del Cuzco y su riqueza y la majestad de los
+Incas, desearon de no estarse encojidos ni dejar de pasar adelante,
+ganando con las armas todo lo &aacute; ellos posible; y luego hicieron grandes
+plegarias &aacute; sus dioses &oacute; demonios, y dejando en Andabailes, que es lo
+que los espa&ntilde;oles llaman Andaguaylas<a name="FNanchor_143_143" id="FNanchor_143_143"></a><a href="#Footnote_143_143" class="fnanchor">[143]</a>, que est&aacute; encomendada &aacute; Diego
+Maldonado el rico, gente bastante para la defensa della, y con la que
+estaba junta para la guerra, sali&oacute; Hastu Huaraca y<a name="FNanchor_144_144" id="FNanchor_144_144"></a><a href="#Footnote_144_144" class="fnanchor">[144]</a> un hermano suyo
+muy valiente, llamado Omoguara, y partieron de su provincia con muy gran
+soberbia, camino del Cuzco, y anduvieron hasta llegar &aacute; Curampa<a name="FNanchor_145_145" id="FNanchor_145_145"></a><a href="#Footnote_145_145" class="fnanchor">[145]</a>,
+donde asentaron su real, y hicieron gran da&ntilde;o &aacute; los naturales de la
+comarca. Mas como en aquellos tiempos muchos de los pueblos estuviesen
+en los altos y collados de las sierras, con grandes cercas, que llaman
+pucaraes, no se podian hacer muchas muertes, ni querian cativos, ni m&aacute;s
+que robar los campos. Y salieron de Curampa<a name="FNanchor_146_146" id="FNanchor_146_146"></a><a href="#Footnote_146_146" class="fnanchor">[146]</a> y fueron al aposento de
+Cochacassa<a name="FNanchor_147_147" id="FNanchor_147_147"></a><a href="#Footnote_147_147" class="fnanchor">[147]</a> y al rio de Amancay<a name="FNanchor_148_148" id="FNanchor_148_148"></a><a href="#Footnote_148_148" class="fnanchor">[148]</a>, destruyendo todo lo que
+hallaban, y as&iacute; se acercaron al Cuzco, adonde ya habia ido la nueva de
+los enemigos que venian contra la ciudad; mas, aunque fu&eacute; sabido por el
+viejo Viracocha no se le di&oacute; nada, mas &aacute;ntes, saliendo del valle de
+Xaquixaguana, se fu&eacute; al valle de Yucay con sus mujeres y servicio. Inca
+Urco tambien dicen que se reia, teniendo en poco lo que era obligado &aacute;
+tener en mucho; mas, como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser
+acrecentado por Inca Yupanqui y sus hijos, hobo &eacute;l de ser el que libr&oacute;
+de estos miedos, con su virtud, &aacute; todos; y no solamente venci&oacute; &aacute; los
+Chancas, mas sojuzg&oacute; la mayor parte de las naciones que hay en estos
+reinos, como adelante dir&eacute;.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XLV" id="CAP_XLV"></a><i>CAP. XLV.&mdash;De c&oacute;mo los Chancas allegaron &aacute; la ciudad del Cuzco y
+pusieron su real en ella, y del temor que mostraron los que estaban en
+ella, y del gran valor de Inca Yupanqui.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">D</span><span class="smcap">espues</span> que los Chancas hobieron hecho sacrificios en Apurima, y
+llegasen cerca de la ciudad de Cuzco, el capitan general que llevaban, &oacute;
+se&ntilde;or dellos, Hastu Guaraca<a name="FNanchor_149_149" id="FNanchor_149_149"></a><a href="#Footnote_149_149" class="fnanchor">[149]</a>, les decia que mirasen la alta empresa
+que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor
+ninguno de aquellos que pensaban espantar la gente con pararse las
+orejas tan grandes como ellos se ponian; y que si los vencian, habrian
+mucho despojo &eacute; mujeres hermosas con quien holgasen; los suyos le
+respondian alegremente que harian el deber.</p>
+
+<p>Pues como en la ciudad del Cuzco hobiesen sabido ya de los que venian
+contra ella, &eacute; Viracocha Inga ni su hijo Inca Urco no se diesen nada por
+ello, los orejones y m&aacute;s principales estaban muy sentidos por ello, y
+como ya supiesen los enemigos cu&aacute;n cerca estaban, fueron hechos grandes
+sacrificios &aacute; su costumbre, y acordaron de rogar &aacute; Inca Yupanqui que
+tomase el cargo de la guerra, mirando por la salud de todos. Y tomando
+la mano uno de los m&aacute;s ancianos, habl&oacute; con &eacute;l en nombre de todos y &eacute;l
+respondi&oacute;, que cuando su padre queria &aacute; &eacute;l darle la borla, no
+consintieron, sino que fuese Inca el cobarde de su hermano, y que &eacute;l
+nunca con tirania ni contra la voluntad del pueblo pretendi&oacute; la dignidad
+real, y que pues ya habian visto Inca Urco no convenir para ser Inca,
+que hiciesen lo que eran obligados al bien p&uacute;blico, sin mirar la
+costumbre antigua no fuese quebrantada. Los orejones respondieron, que,
+concluida la guerra, entenderian en hacer lo que &aacute; la gobernacion del
+reino conviniese; y dicen que por la comarca enviaron mensajeros que
+todos los que quisiesen venir &aacute; ser vecinos del Cuzco, les serian dadas
+tierras en el valle y sitio, para casas, y serian privilegiados; y as&iacute;
+vinieron de muchas partes. Y pasado esto, el capitan Inca Yupanqui
+sali&oacute; &aacute; la plaza donde estaba la piedra de la guerra, puesta en su
+cabeza una piel de leon, para dar &aacute; entender que habia de ser fuerte
+como lo es aquel animal.</p>
+
+<p>En este tiempo llegaban los Chancas &aacute; la sierra de Villcacunga<a name="FNanchor_150_150" id="FNanchor_150_150"></a><a href="#Footnote_150_150" class="fnanchor">[150]</a>, y
+Inca Yupanqui mand&oacute; juntar la gente de guerra que habia en la ciudad,
+con determinacion de le salir al camino, nombrando capitanes los que m&aacute;s
+esforzados les pareci&oacute;; mas, tornando &aacute; tomar parecer, se acord&oacute; de los
+aguardar en la ciudad.</p>
+
+<p>Los Chancas llegaron &aacute; poner su real junto al cerro de Carmenga, que
+est&aacute; por encima de la ciudad, y pusieron luego sus tiendas. Los del
+Cuzco habian hecho por las partes de la entrada de la ciudad grandes
+hoyos llenos de piedra y por encima tapados sotilmente, para que cayesen
+los que all&iacute; anduviesen. Como en el Cuzco las mujeres y muchachos
+vieron<a name="FNanchor_151_151" id="FNanchor_151_151"></a><a href="#Footnote_151_151" class="fnanchor">[151]</a> los enemigos, hobieron mucho espanto y andaba gran ruido.
+Inca Yupanqui envi&oacute; mensajeros &aacute; Hastu Guaraca para que asentasen entre
+ellos, y no hobiese muerte de gentes. Hastu Guaraca, con soberbia, tuvo
+en poco la embajada, y no quiso mas de pasar por lo que la guerra
+determinase; aunque, importunado de sus parientes y m&aacute;s gente, quiso
+tener pl&aacute;tica con el Inca y as&iacute; se lo envi&oacute; &aacute; decir.&mdash;La ciudad est&aacute;
+asentada entre cerros en lugar fuerte por natura, y las laderas y cabos
+de sierras estaban cortados y por muchas partes puestas p&uacute;as recias de
+palma, que son tan recias como de hierro y m&aacute;s enconosas y
+da&ntilde;osas<a name="FNanchor_152_152" id="FNanchor_152_152"></a><a href="#Footnote_152_152" class="fnanchor">[152]</a>.&mdash;Llegaron &aacute; tener habla el Inca y Hastu Guaraca; y estando
+todos puestos en arma, aprovech&oacute; poco la vista, porque encendi&eacute;ndose m&aacute;s
+con las palabras que el uno al otro se dijeron, allegaron &aacute; las manos,
+teniendo grand&iacute;sima grita y ruido;&mdash;porque los hombres de ac&aacute; son muy
+alharaquientos en sus peleas, y m&aacute;s se teme su grita que no su esfuerzo
+por nosotros;&mdash;y pelearon unos con otros gran rato; y sobreviniendo la
+noche, ceso la contienda, qued&aacute;ndose los Chancas en sus reales, y los de
+la ciudad por la redonda della, guard&aacute;ndola por todas partes, porque los
+enemigos no la pudiesen entrar; porque el Cuzco ni otros lugares destas
+partes no son cercados de muralla.</p>
+
+<p>Pasado el rebato, Hastu Guaraca animaba los suyos esforz&aacute;ndolos para la
+pelea, y lo mesmo hacia Inca Yupanqui &aacute; los orejones y gente que estaba
+en la ciudad. Los Chancas, denodadamente salieron de sus reales con
+voluntad de la entrar, y los del Cuzco salieron con pensamiento de se
+defender; y tornaron &aacute; la pelea, &aacute; donde murieron muchos de ambas
+partes; mas, tanto fu&eacute; el valor de Inca Yupanqui, que alcanz&oacute; la vitoria
+de la batalla con muerte de los Chancas todos, que no escap&oacute;, &aacute; lo que
+dicen, sino poco m&aacute;s de quinientos, y ente ellos su capitan Hastu
+Guaraca, el cual con ellos, aunque con trabajo, lleg&oacute; &aacute; su provincia. El
+Inca goz&oacute; el despojo y hobo muchos cativos as&iacute; hombres como mujeres.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XLVI" id="CAP_XLVI"></a><i>CAP. XLVI.&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui fu&eacute; rescebido por rey y quitado el
+nombre de Inca &aacute; Inca Urco, y de la paz que hizo con Hastu Guaraca.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">D</span><span class="smcap">esbaratados</span> los Chancas, entr&oacute; en el Cuzco Inca Yupanqui con gran
+triunfo y habl&oacute; &aacute; los principales de los orejones sobre que se acordasen
+de c&oacute;mo habia trabajado por ellos lo que habian visto, y en lo poco que
+su hermano ni su padre mostraron tener &aacute; los enemigos; por tanto, que le
+diesen &aacute; &eacute;l el se&ntilde;or&iacute;o y gobernacion del imperio. Los del Cuzco, unos
+con otros, trataron y miraron, as&iacute; el dicho de Inca Yupanqui, como lo
+m&aacute;s que Inca Urco le (<i>as&iacute;</i>) habia hecho, y por consentimiento del
+pueblo, acordaron de que Inca Urco no entrase m&aacute;s en el Cuzco y que le
+fuese quitada la borla &oacute; corona y dada &aacute; Inca Yupanqui; y aunque Inca
+Urco, como lo supo, quiso venir al Cuzco &aacute; justificarse y mostrar
+sentimiento grande, quej&aacute;ndose de su hermano y de los que le quitaban de
+la gobernacion del reino, no le dieron lugar ni se dej&oacute; de cumplir lo
+ordenado. Y &aacute;un hay algunos que dicen que la Coya, mujer de Inca Urco,
+lo dej&oacute; sin tener hijo d&eacute;l ninguno, y se vino al Cuzco, donde la recebi&oacute;
+por mujer su segundo hermano Inca Yupanqui; que, hecho el ayuno y otras
+cirimonias, sali&oacute; con la borla, haci&eacute;ndose en el Cuzco grandes fiestas,
+hall&aacute;ndose &aacute; ellas gentes de muchas partes. Y &aacute; todos los que murieron
+de la parte suya en la batalla, los mand&oacute; el nuevo Inca enterrar,
+mandando hacerles osequias &aacute; su usanza; y &aacute; los Chancas, mand&oacute; que se
+hiciese una casa larga &aacute; manera de tumba en la parte que se di&oacute; la
+batalla, adonde, para memoria, fuesen desollados todos los cuerpos de
+los muertos, y que inchiesen los cueros de ceniza &oacute; de paja, de tal
+manera, que la forma humana paresciese en ellos, haci&eacute;ndoles de mil
+maneras; porque &aacute; unos, paresciendo hombres, de su mesmo vientre salia
+un atambor, y con sus manos hacia muestra de lo tocar; otros ponian con
+flautas en las bocas. De esta suerte y de otras estuvieron hasta que los
+espa&ntilde;oles entraron en el Cuzco. Pero Alonso Carrasco y Juan de Pancorvo,
+conquistadores antiguos, me contaron &aacute; m&iacute; de la manera que vieron estos
+cueros de ceniza, y otros muchos de los que entraron con Pizarro y
+Almagro en el Cuzco.</p>
+
+<p>Y dicen los orejones que habia en este tiempo gran vecindad en el Cuzco,
+y que siempre iba en crecimiento, y de muchas partes vinieron mensajeros
+&aacute; congratularse con el nuevo rey; el cual respondi&oacute; &aacute; todos con buenas
+palabras, y deseaba salir &aacute; hacer guerra &aacute; lo que llaman Condesuyo; y
+como por experiencia hobiese conocido cu&aacute;n valiente y animoso era Hastu
+Guaraca, el se&ntilde;or de Andaguaylas, pens&oacute; de lo atraer &aacute; su servicio; y
+as&iacute;, cuentan que le embi&oacute; mensajeros, rog&aacute;ndole con sus hermanos y
+amigos se viniese &aacute; holgar con &eacute;l; y entendiendo que le seria provechoso
+allegarse &aacute; la amistad de Inca Yupanqui, fu&eacute; al Cuzco, donde fu&eacute; bien
+recebido. Y como se hobiese hecho llamamiento de gente, se determin&oacute; de
+ir &aacute; Condesuyo.</p>
+
+<p>En este tiempo cuentan que muri&oacute; Viracocha Inga, y se le di&oacute; sepultura
+con m&eacute;nos pompa y honor que &aacute; los pasados suyos, porque en la vejez
+habia desamparado la ciudad y no querido volver &aacute; ella cuando tubieron
+la guerra con los Chancas. De Inca Urco no digo m&aacute;s, porque los indios
+no tratan de sus cosas sino es para reir; y dejando &aacute; &eacute;l aparte, digo
+que Inca Yupanqui es el noveno rey que hobo en el Cuzco.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XLVII" id="CAP_XLVII"></a><i>CAP. XLVII.&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui sali&oacute; del Cuzco, dejando por
+gobernador &aacute; Lloque Yupanqui, y de lo que sucedi&oacute;.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> ya por mandado de Inca Yupanqui se hobiese juntado cantidad de m&aacute;s
+de cuarenta mill hombres, junto &aacute; la piedra de la guerra se hizo alarde
+y nombr&oacute; capitanes, haciendo fiestas y borracheras; y estando adrezado,
+sali&oacute; del Cuzco en andas ricas de oro y pedrer&iacute;a, yendo &aacute; la redonda d&eacute;l
+su guarda con alabardas y hachas y otras armas; junto &aacute; &eacute;l iban los
+se&ntilde;ores; y mostrava m&aacute;s valor y autoridad este rey que todos los pasados
+suyos. Dej&oacute; en el Cuzco, &aacute; lo que dicen, por gobernador &aacute; Lloque
+Yupanqui, su hermano. La Coya y otras mujeres iban en hamacas, y afirman
+que llevaban gran cantidad de cargas de joyas y de repuesto. Delante
+iban limpiando el camino, que ni yerba ni piedra peque&ntilde;a ni grande no
+habia de haber en &eacute;l.</p>
+
+<p>Llegado al rio de Apurima, pas&oacute; por la puente que se habia echado, y
+anduvo hasta los aposentos de Curahuasi<a name="FNanchor_153_153" id="FNanchor_153_153"></a><a href="#Footnote_153_153" class="fnanchor">[153]</a>. De la comarca salian
+muchos hombres y mujeres y algunos se&ntilde;ores y principales, y cuando lo
+vian, quedaban espantados, y llam&aacute;banlo "Gran se&ntilde;or, Hijo del Sol,
+Monarca de todos," y otros nombres grandes. En este aposento dicen que
+di&oacute; &aacute; un capitan de los Chancas, llamado Tupac Uasco<a name="FNanchor_154_154" id="FNanchor_154_154"></a><a href="#Footnote_154_154" class="fnanchor">[154]</a>, por mujer,
+una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho.</p>
+
+<p>Pasando adelante el Inca por el rio de Apurima y Cochacassa, como los
+naturales de aquella parte estuviesen en los pucaraes fuertes y no
+tuviesen pueblos juntos, les mand&oacute; que viviesen ordenadamente sin tener
+costumbre mala ni darse la muerte los unos &aacute; los otros. Mucho se
+alegraron con estos dichos, y les fu&eacute; bien de obedecer su mandamiento.
+Los de Curampa<a name="FNanchor_155_155" id="FNanchor_155_155"></a><a href="#Footnote_155_155" class="fnanchor">[155]</a> reian dello, y entendido [de] Inca Yupanqui, y no
+bastando amonestaciones, los venci&oacute; en batalla, matando &aacute; muchos y
+cativando &aacute; otros. Y porque la tierra era buena, mand&oacute; &aacute; un mayordomo
+suyo quedase &aacute; reformarla y &aacute; que se hiciesen aposentos y templo del
+sol.</p>
+
+<p>Ordenado esto con gran prudencia, el rey sali&oacute; de all&iacute; y anduvo hasta la
+provincia de Andaguaylas, &aacute; donde le fu&eacute; hecho solene recebimiento, y
+estuvo all&iacute; algunos dias determinando si iria &aacute; conquistar &aacute; los
+naturales de Guamanga, &oacute; Xauxa, &oacute; los Soras y Rucanas<a name="FNanchor_156_156" id="FNanchor_156_156"></a><a href="#Footnote_156_156" class="fnanchor">[156]</a>; mas, despues
+de haber pensado, con acuerdo de los suyos, determin&oacute; de ir &aacute; los Soras.
+Y saliendo de all&iacute;, anduvo por un despoblado que iba &aacute; salir &aacute; los
+Soras, los cuales supieron su venida y se juntaron para se defender.</p>
+
+<p>Habia inviado Inca Yupanqui capitanes con gentes para otras partes
+muchas &aacute; que allegasen las gentes &aacute; su servicio con la m&aacute;s blandura que
+pudiesen, y &aacute; los Soras envi&oacute; mensajeros sobre que no tomasen armas
+contra &eacute;l, prometiendo de los tener en mucho sin les hacer agravio ni
+da&ntilde;o; mas, no quisieron paz con servidumbre, sino guerrear por no perder
+la libertad. Y as&iacute;, juntos unos con otros, tuvieron la batalla, la cual,
+dicen los que della tuvieron memoria, que fu&eacute; muy re&ntilde;ida, y que murieron
+muchos de ambas partes, mas quedando el campo por los del Cuzco. Los que
+escaparon de ser muertos y presos, fueron dando aullidos y gemidos &aacute; su
+pueblo, &aacute; donde pusieron algun cobro en sus haciendas, y sacando sus
+mujeres, lo desampararon y se fueron, segun es p&uacute;blico, &aacute; un pe&ntilde;ol
+fuerte, quest&aacute; cerca del rio de Vilcas, donde habia en lo alto muchas
+cuevas y agua por naturaleza; y en este pe&ntilde;ol se recogieron muchos
+hombres con sus mujeres; &eacute; h&iacute;zose por miedo del Inca, provey&eacute;ndose del
+m&aacute;s bastimento que pudieron. Y no solo los Soras se recogieron &aacute; este
+pe&ntilde;ol, que de la comarca de Guamanga y del rio de Vilcas y de otras
+partes se juntaron con ellos, espantados de oir que el Inca queria ser
+solo Se&ntilde;or de las gentes.</p>
+
+<p>Vencida la batalla, los vencedores gozaron del despojo, y el Inca mand&oacute;
+que no hiciesen da&ntilde;o &aacute; los cativos; antes los mand&oacute; soltar &aacute; todos
+ellos, y mand&oacute; ir un capitan con gente &aacute; lo de Condesuyo por la parte de
+Pumatampu<a name="FNanchor_157_157" id="FNanchor_157_157"></a><a href="#Footnote_157_157" class="fnanchor">[157]</a>; y como entrase en los Soras y supiese haberse ido la
+gente al pe&ntilde;ol ya dicho, recebi&oacute; mucho enojo y determin&oacute; de los ir &aacute;
+cercar; y as&iacute;, mand&oacute; &aacute; sus capitanes que con la gente de guerra
+caminasen contra ellos.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XLVIII" id="CAP_XLVIII"></a><i>CAP. XLVIII.&mdash;De c&oacute;mo el Inca revolvi&oacute; sobre Vilcas y puso cerco en el
+pe&ntilde;ol donde estaban hechos fuertes los enemigos.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">M</span><span class="smcap">uy</span> grandes cosas cuentan los orejones deste Inca Yupanqui y de Tupac
+Inca, su hijo, y Guayna Capac, su nieto; porque estos fueron de los que
+se mostraron m&aacute;s valerosos. Los que fueren leyendo sus acaecimientos,
+crean que yo quito &aacute;ntes de lo que supe, que no a&ntilde;adir nada, y que para
+afirmarlo por cierto, fuera menester lo que es causa que yo no afirme
+m&aacute;s de lo que<a name="FNanchor_158_158" id="FNanchor_158_158"></a><a href="#Footnote_158_158" class="fnanchor">[158]</a> escribo por relacion destos indios; y para m&iacute; creo
+esto y m&aacute;s por los rastros y se&ntilde;ales que dejaron de sus pisadas estos
+reyes, y por el su mucho poder, que da muestra de no ser nada esto que
+yo escribo para lo que pas&oacute;; la cual memoria durar&aacute; en el Per&uacute; mientras
+hubiese hombres de los naturales.</p>
+
+<p>E volviendo al prop&oacute;sito, como el Inca tanto desease haber &aacute; las manos &aacute;
+los questaban en el pe&ntilde;ol, andaba con su gente hasta llegar al rio de
+Vilcas. Los de la comarca, como supieron su estada all&iacute;, muchos vinieron
+&aacute; le ver, haci&eacute;ndole grandes servicios, y firmaron con &eacute;l amistad, y
+por su mandato comenzaron &aacute; hacer aposentos y edificios grandes en lo
+que agora llamamos Vilcas, quedando maestros del Cuzco para dar la traza
+y mostrar con la manera que habian de poner las piedras y losas en el
+edificio. Llegando, pues, al pe&ntilde;ol, procur&oacute; con toda buena razon de
+atraer &aacute; su amistad &aacute; los que en &eacute;l estaban hechos fuertes, envi&aacute;ndoles
+sus mensajeros; mas ellos se reian de sus dichos y lanzaban muchos tiros
+de piedra. El Inca, viendo su prop&oacute;sito, determin&oacute; de no partir sin
+dejar hecho castigo en ellos. Y supo c&oacute;mo los capitanes que envi&oacute; &aacute; la
+provincia de Condesuyo, habian dado algunas batallas &aacute; los de aquellas
+tierras y los habian vencido y metido en su se&ntilde;or&iacute;o los m&aacute;s de la
+provincia; y porque los del Collao no pensasen que habian de estar
+seguros, conociendo ser valiente Hastu Guaraca, el se&ntilde;or de Andaguaylas,
+le mand&oacute; que con su hermano Tupac Uasco<a name="FNanchor_159_159" id="FNanchor_159_159"></a><a href="#Footnote_159_159" class="fnanchor">[159]</a> se partiese para el Collao
+&aacute; procurar de meter en su se&ntilde;or&iacute;o &aacute; los naturales. Respondieron que lo
+harian como lo mandaba, y luego partieron para su tierra, para desde
+ella ir al Cuzco &aacute; juntar el ej&eacute;rcito que habian de llevar.</p>
+
+<p>Los del pe&ntilde;ol, todav&iacute;a estaban en su prop&oacute;sito de se defender, y el Inca
+los habia cercado, y pasaron entre unos y otras grandes cosas, porque
+fu&eacute; largo el cerco; y al fin, faltando los mantenimientos, se hobieron
+de dar los que estaban en el pe&ntilde;ol, oblig&aacute;ndose de servir, como los
+dem&aacute;s, al Cuzco, y tributar y dar gente de guerra. Y con esta
+servidumbre quedaron en gracia del Inca, de quien dicen no hacerles
+enojo, &aacute;ntes mandarles proveer de mantenimientos y otras cosas, y
+enviallos &aacute; sus tierras; otros dicen que los mat&oacute; &aacute; todos sin que
+ninguno escapase. Lo primero creo, aunque de lo uno y de lo otro no s&eacute;
+m&aacute;s de decirlo estos indios.</p>
+
+<p>Acabado esto, cuentan que de muchas partes vinieron &aacute; ofrecerse al
+servicio del Inca, y que recibia graciosamente &aacute; todos los que venian; y
+que sali&oacute; de all&iacute; para volver al Cuzco, y hall&oacute; en el camino hechos
+muchos aposentos, y que en las m&aacute;s partes se habian abajado de las
+laderas los naturales, y tenian en lo llano pueblos concertados como lo
+mandaba y habia ordenado.</p>
+
+<p>Llegado al Cuzco, fu&eacute; recebido &aacute; su usanza con gran pompa, y se hicieron
+grandes fiestas. Los capitanes que por su mandado habian ido &aacute; hacer
+guerra &aacute; los del Collao, habian andado hasta Chucuito, y tuvieron
+algunas batallas en partes de la provincia, y saliendo vencedores,
+sujet&aacute;banlo todo al se&ntilde;or&iacute;o del Inca; y en Condesuyo fu&eacute; lo mesmo. E ya
+era muy poderoso y de todas partes acudian se&ntilde;ores y capitanes &aacute; le
+servir con los hombres ricos de los pueblos, y tributaban con grande
+&oacute;rden, y hacian otros servicios personales, pero todo con gran concierto
+y justicia. Cuando le iban &aacute; hablar, iban cargados livianamente;
+mir&aacute;vanle poco al rostro; cuando &eacute;l hablaba, temblaban los que le oian,
+de temor &oacute; de otra cosa; salia pocas veces en p&uacute;blico, y en la guerra,
+siempre era el delantero; no consentia que ninguno, sin su mandamiento,
+tuviese joyas ni asentamiento ni anduviese en andas; en fin, este fu&eacute; el
+que abri&oacute; camino para el gobierno tan excelente que los Incas tuvieron.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_XLIX" id="CAP_XLIX"></a><i>CAP. XLIX.&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui mand&oacute; &aacute; Lloque Yupanqui que fuese al
+valle de Xauxa &aacute; procurar de atraer &aacute; su se&ntilde;or&iacute;o &aacute; los Guancas y &aacute; los
+Yauyos</i><a name="FNanchor_160_160" id="FNanchor_160_160"></a><a href="#Footnote_160_160" class="fnanchor"><span class="pie">[160]</span></a><i>, sus vecinos, con otras naciones que caen en aquella parte.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">asado</span> lo que se ha escripto, cuentan los orejones que como se hallase
+tan poderoso el rey Inca, mand&oacute; hacer llamamiento de gente, porque
+queria comenzar otra guerra m&aacute;s importante que las pasadas; y cumpliendo
+su mandato, acudieron muchos principales con gran n&uacute;mero de gente armada
+con las armas que ellos usan, que son hondas, hachas, macanas, aillos,
+dardos y lanzas pocas. Como se juntaron, mand&oacute; hacerles convites y
+fiestas, y por alegrarlos, cada dia salia con nuevo traje &oacute; vestido, tal
+cual tenia la nacion que aquel dia queria honrar, y pasado, se ponia de
+otro, conforme &aacute; lo que tenian los que eran llamados al convite y
+borrachera. Con esto, holg&aacute;banse tanto cuanto aqu&iacute; se puede encarescer.
+Cuando hacian estos grandes bailes, cercaba la plaza del Cuzco una
+maroma de oro que se habia mandado hacer de lo mucho que tributaban las
+comarcas, tan grande como en lo de atr&aacute;s tengo dicho, y otra grandeza
+mayor de bultos y antiguallas.</p>
+
+<p>Y como se hobiesen holgado los dias que les paresci&oacute; &aacute; Inca Yupanqui,
+les habl&oacute; c&oacute;mo queria que fuesen &aacute; los Guancas, y &aacute; los Yauyos<a name="FNanchor_161_161" id="FNanchor_161_161"></a><a href="#Footnote_161_161" class="fnanchor">[161]</a>, sus
+vecinos, y procurar de los traer<a name="FNanchor_162_162" id="FNanchor_162_162"></a><a href="#Footnote_162_162" class="fnanchor">[162]</a> en su amistad y servicio sin
+guerra, y cuando n&oacute;, que, d&aacute;ndosela, se diesen ma&ntilde;a de los vencer y
+forzar que lo hiciesen. Respondieron todos que harian lo que mandaba con
+gran voluntad. Fueron se&ntilde;alados capitanes de cada nacion, y sobre todos
+fu&eacute; por general Lloque Yupanqui, y con &eacute;l, para consejo, Tupac
+Yupanqui<a name="FNanchor_163_163" id="FNanchor_163_163"></a><a href="#Footnote_163_163" class="fnanchor">[163]</a>; y avis&aacute;ndoles de lo que habian de hacer, salieron del
+Cuzco y caminaron hasta la provincia de Andaguaylas, &aacute; donde fueron bien
+recibidos por los Chancas, y sali&oacute; con ellos un capitan Ancoallo con
+copia de gente de aquella tierra, para servir en la guerra al Inca.</p>
+
+<p>De Andaguaylas fueron &aacute; Vilcas, &aacute; donde estaban los aposentos y templos
+del sol que Inca Yupanqui habia mandado hacer, y hablaron con todo amor
+&aacute; los que entendian en aquellas obras. De Vilcas fueron por los pueblos
+[de] Guamanga, Az&aacute;ngaro, P&aacute;rcos, Picoy, &Aacute;cos<a name="FNanchor_164_164" id="FNanchor_164_164"></a><a href="#Footnote_164_164" class="fnanchor">[164]</a> y otros, los cuales ya
+habian dado la obediencia al Inca y proveian de bastimentos y de lo que
+m&aacute;s tenian en sus pueblos, y hacian el camino real que les era mandado,
+grande &eacute; muy ancho.</p>
+
+<p>Los del valle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos, mostraron
+temor y procuraron favor de sus parientes y amigos, y en el templo suyo
+de Guarivilca hicieron grandes sacrificios al demonio que all&iacute;
+respondia. Ven&iacute;doles los socorros, como ellos fuesen muchos, porque
+dicen que habia m&aacute;s de cuarenta mill hombres &aacute; donde agora no s&eacute; si hay
+doce mill, los capitanes del Inca llegaron hasta ponerse encima del
+valle, y deseaban sin guerra ganar las gracias de los Guancas y que
+quisiesen ir al Cuzco &aacute; reconocer al rey por Se&ntilde;or; y as&iacute;, es p&uacute;blico
+que les enviaron mensajeros. Mas, no aprovechando nada, vinieron &aacute; las
+manos y se di&oacute; una gran batalla en que dicen que murieron muchos de una
+parte y otra, mas que los del Cuzco quedaron por vencedores; y que
+siendo de gran prudencia Lloque Yupanqui, no consinti&oacute; hacer da&ntilde;o en el
+valle, evitando el robo, mandando soltar los cativos; tanto, que los
+Guancas, conocido el beneficio y con la clemencia que usaban teni&eacute;ndolos
+vencidos, vinieron &aacute; hablar y prometieron de vivir dende en adelante por
+la ordenanza de los reyes del Cuzco, y tributar con lo que hobiese en
+su valle; y pasando sus pueblos por las laderas, los sembraron, sin lo
+repartir, hasta que el rey Guayna Capac se&ntilde;al&oacute; &aacute; cada parcialidad lo que
+habia de tener; y se enviaron mensajeros.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_L" id="CAP_L"></a><i>CAP. L.&mdash;De c&oacute;mo salieron de Xauxa los capitanes del Inca y lo que les
+sucedi&oacute;, y c&oacute;mo se sali&oacute; de entre ellos Ancoallo.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">L</span><span class="smcap">os</span> naturales de Bonbon habian savido, segun estos cuentan, el desbarate
+de Xauxa, y c&oacute;mo habian sido los Guancas<a name="FNanchor_165_165" id="FNanchor_165_165"></a><a href="#Footnote_165_165" class="fnanchor">[165]</a> vencidos, y sospechando
+que los vencedores querian pasar adelante, acordaron de se apercibir,
+porque no los tomasen descuidados; y poniendo sus mujeres &eacute; hijos con la
+hacienda que pudieron en una laguna que est&aacute; cerca dellos<a name="FNanchor_166_166" id="FNanchor_166_166"></a><a href="#Footnote_166_166" class="fnanchor">[166]</a>,
+aguardaron &aacute; lo que sucediese. Los capitanes del Inca, como hobieron
+asentado las cosas del valle de Xauxa, salieron y anduvieron hasta
+Bonbon, y como se metieron en la laguna, no les pudieron hacer otro mal
+que comerles los mantenimientos; y como esto vieron, pasaron adelante y
+allegaron &aacute; lo de Tarama, &aacute; donde hallaron &aacute; los naturales puestos en
+arma, y hobieron batalla en que fueron presos y muertos muchos de los
+Taramentinos, y los del Cuzco quedaron por vencedores; y como les
+dejasen en la voluntad del rey, [que] era que le sirviesen y tributasen
+como hacian otras muchas provincias, y que serian bien tratados y
+favorecidos, hicieron todo lo que les fu&eacute; mandado, y envi&oacute;se al Cuzco
+relacion de todo lo que se habia hecho en este pueblo de Tarama.</p>
+
+<p>Cuentan los indios Chancas, que como los indios que salieron de su
+provincia de Andaguaylas con el capitan Ancoallo hobiesen hecho grandes
+hechos en estas guerras, envidiosos dellos y con rancor que tenian
+contra el capitan Ancoallo de m&aacute;s atr&aacute;s, cuando el Cuzco fu&eacute; cercado,
+determinaron de los matar; y as&iacute;, los mandaron llamar; y como fuesen
+muchos juntos con su capitan, entendieron la intencion que tenian, y
+puestos en arma, se defendieron [de los] del Cuzco, y aunque murieron
+algunos, pudieron los otros, con el favor y esfuerzo de Ancoallo, de
+(<i>as&iacute;</i>) salir de all&iacute;; el cual se quejaba &aacute; sus dioses de la maldad de
+los orejones, &eacute; ingratitud, afirmando, que, por no los ver m&aacute;s ni
+seguir, se iria con los suyos en voluntario destierro; y echando delante
+las mujeres, camin&oacute; y atraves&oacute; las provincias de los Chachapoyas y
+Gu&aacute;nuco, y pasando por la monta&ntilde;a de los Andes, camin&oacute; por aquellas
+sierras hasta que llegaron, segun tambien dicen, &aacute; una laguna muy
+grande, que yo creo debe ser lo que cuentan del Dorado, &aacute; donde hicieron
+sus pueblos y se ha multiplicado mucha gente. Y cuentan los indios
+grandes cosas de aquella tierra y del capitan Ancoallo.</p>
+
+<p>Los capitanes del Inca, pasado lo que se ha escripto, dieron la vuelta
+al valle de Xauxa, donde ya se habian allegado grandes presentes y
+muchas mujeres para llevar al Cuzco, y lo mesmo hicieron los de Tarama.
+La nueva de todo fu&eacute; al Cuzco, y como fu&eacute; sabido por el Inca, holg&oacute;se
+por el buen suceso de sus capitanes, aunque hizo muestras [de] haberle
+pesado lo que habian hecho con Ancoallo. Mas era, segun se cree,
+industria, porque algunos afirman que por su mandado lo hicieron sus
+capitanes. Y como Tupac Uasco y los otros Chancas hobiesen ido &aacute; dar
+guerra &aacute; la provincia del Collao y hobiesen habido victoria de algunos
+pueblos, recel&aacute;ndose el Inca que, sabida la nueva de lo que habia pasado
+con Ancoallo, se volverian contra &eacute;l y le harian traicion, les envi&oacute;
+mensajeros para que luego viniesen para &eacute;l, &eacute; mand&oacute;, so pena de muerte,
+que ninguno les avisase de lo pasado.</p>
+
+<p>Los Chancas, como vieron el mandado del Inca, vinieron luego al Cuzco, y
+como llegaron, el Inca les habl&oacute; con gran disimulacion amorosamente,
+encubriendo la maldad que se us&oacute; con el capitan Ancoallo, y daba por sus
+palabras muestras de habelle dello pesado. Los Chancas, como lo
+entendieron, no dejaron de sentir el afrenta, mas, viendo cu&aacute;n poca
+parte eran para satisfacerse, pasaron por ello, pidiendo licencia &aacute; Inca
+Yupanqui para volver &aacute; su provincia; y si&eacute;ndoles concedido, se
+partieron, d&aacute;ndole privilegio al se&ntilde;or principal para que se pudiese
+sentar en el duho<a name="FNanchor_167_167" id="FNanchor_167_167"></a><a href="#Footnote_167_167" class="fnanchor">[167]</a> engastonado en oro, y otras preminencias.</p>
+
+<p>Y entendi&oacute; el Inca en acrescentar el templo de Curicancha con grandes
+riquezas, como ya est&aacute; escripto. Y como el Cuzco tuviese por todas
+partes muchas provincias, di&oacute; algunas &aacute; este templo, y mand&oacute; poner las
+postas, y que hablasen una lengua todos los s&uacute;ditos suyos, y que fuesen
+hechos los caminos reales, y los mitimaes; y otras cosas invent&oacute; este
+rey, de quien dicen que entendia mucho de las estrellas y que tenia
+cuenta con el movimiento del sol; y as&iacute; tom&oacute; &eacute;l por sobrenombre Inca
+Yupanqui, que es nombre de cuenta y de mucho entender. Y como se hallase
+tan poderoso, no embargante que en el Cuzco habia grandes edificios y
+casas reales, mand&oacute; hacer tres cercados de muralla excelent&iacute;sima y dina
+la obra de memoria, y tal paresce hoy dia, que ninguno la ver&aacute; que no
+alabe el edificio y conozca ser grande el ingenio de los maestros que la
+inventaron. Cada cercado destos tiene m&aacute;s de trescientos pasos: al uno
+llaman Pucamarca, y al otro H&aacute;tun Cancha, y al tercero Cassana<a name="FNanchor_168_168" id="FNanchor_168_168"></a><a href="#Footnote_168_168" class="fnanchor">[168]</a>; y
+es de piedra excelente y puesta tan por nivel, que no hay en cosa
+desproporcion, y tan bien asentadas las piedras y tan pegadas, que no se
+divisar&aacute; la juntura dellas. Y est&aacute;n tan fuertes y tan enteros los m&aacute;s
+destos edificios, que si no los deshacen, como han hecho otros muchos,
+vivir&aacute;n muchas edades.</p>
+
+<p>Dentro destas cercas &oacute; murallas habia aposentos como los dem&aacute;s quellos
+usaban, donde estaban cantidad de mamaconas y otras muchas mujeres y
+mancebas de los reyes, y hilaban y tejian de la su tan fina ropa, y
+habia muchas piezas de oro y de plata y vasijas destos metales. Muchas
+destas piedras vi yo en algunas destas cercas, y me espant&eacute; c&oacute;mo, siendo
+tan grandes, estaban tan primamente puestas.&mdash;Cuando hacian los bailes y
+fiestas grandes en el Cuzco, era hecha mucha de su chicha por las
+mujeres dichas y beb&iacute;anla.&mdash;Y como de tantas partes acudiesen al Cuzco,
+mand&oacute; poner veedores para que no saliese sin su licencia ningun oro ni
+plata de lo que entrase, y pusi&eacute;ronse gobernadores por las mesmas partes
+del reino, y &aacute; todos gobernaba con gran justicia y &oacute;rden. Y porque en
+este tiempo mand&oacute; hacer la fortaleza del Cuzco, dir&eacute; algo della, pues es
+tan justo.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LI" id="CAP_LI"></a><i>CAP. LI.&mdash;De c&oacute;mo fund&oacute; la casa real del sol en un collado que por
+encima del Cuzco est&aacute;, &aacute; la parte del Norte, que los espa&ntilde;oles
+comunmente llaman la Fortaleza, y de su admirable edificio y grandeza de
+piedras que en &eacute;l se ven.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">L</span><span class="smcap">a</span> ciudad del Cuzco est&aacute; edificada en valle, ladera y collados, como se
+escribe en la primera parte desta historia<a name="FNanchor_169_169" id="FNanchor_169_169"></a><a href="#Footnote_169_169" class="fnanchor">[169]</a>, y de los mesmos
+edificios salen unas formas de paredes anchas, en donde hacen sus
+sementeras, y por comp&aacute;s salian unas de otras, que parescian cercas, de
+manera que todo estaba destos andenes, que hacia m&aacute;s fuerte la ciudad,
+aunque por natura lo es su sitio; y as&iacute;, lo escogieron los Se&ntilde;ores della
+entre tanta tierra. Y como ya se fuese haciendo poderoso el mando de los
+reyes, &eacute; Inca Yupanqui tuviese los pensamientos tan grandes, no
+embargante que tanto por &eacute;l habia sido ilustrado y enriquecido el templo
+del sol, llamado Curicancha, &eacute; hobiese hecho otros grandes edificios,
+determin&oacute; que se hiciese otra casa del sol que sobrepujase el edificio &aacute;
+lo hecho hasta all&iacute;, y que en ella se pusiesen todas las cosas que
+pudiesen haber, as&iacute; oro como plata, piedras ricas, ropa fina, armas de
+todas las que ellos usaban, municion de guerra, alpargates, rodelas,
+plumas, cueros de animales y los de aves, coca, sacas de lana, joyas de
+mill g&eacute;neros; en conclusion, habia todo aquello de que ellos podian
+tener noticia. Y esta obra se comenz&oacute; tan soberbia, que si hasta hoy
+durara su monarqu&iacute;a, no estuviera acabada.</p>
+
+<p>Mand&oacute;se que viniesen de las provincias que se&ntilde;alaron veinte mill
+hombres, y que los pueblos le enviasen bastimento necesario, y si alguno
+adolesciese, entrando en su lugar otro, se volviese &aacute; su naturaleza,
+aunque estos indios no residian siempre en la obra sino tiempo limitado,
+y viniendo otros, salian ellos, por donde sentian poco el trabajo. Los
+cuatro mill destos quebrantaban las piedras y sacaban las piedras; los
+seis mill las andaban trayendo con grandes maromas de cueros y de
+cabuya<a name="FNanchor_170_170" id="FNanchor_170_170"></a><a href="#Footnote_170_170" class="fnanchor">[170]</a>; los otros estaban abriendo la zanja y abriendo los
+cimientos, yendo algunos &aacute; cortar horcones y vigas para el
+enmaderamiento. Y para estar &aacute; su placer, estas gentes hicieron su
+alojamiento cada parcialidad por s&iacute;, junto &aacute; donde se habia de hacer el
+edificio.&mdash;Hoy dia parecen las m&aacute;s de las paredes de las casas que
+tuvieron.&mdash;Andaban veedores mirando como se hacian, y maestros grandes y
+de mucho primor; y as&iacute;, en un cerro que est&aacute; &aacute; la parte del Norte de la
+ciudad, en lo m&aacute;s alto della, poco m&aacute;s que un tiro de arcabuz, se
+fabric&oacute; esta fuerza que los naturales llamaron Casa del Sol, y los
+nuestros nombran la Fortaleza.</p>
+
+<p>Cav&oacute;se en pe&ntilde;a viva para el fundamento y armar el cimiento, el cual se
+hizo tan fuerte, que durar&aacute; mientras hobiere mundo. Tenia, &aacute; mi parecer,
+de largo trescientos y treinta pasos, y de ancho doscientos. Tenia
+muchas cercas tan fuertes, que no ay artiller&iacute;a que baste &aacute; romperlas.
+La puerta principal era de ver cu&aacute;n primamente estaba y cu&aacute;n concertadas
+las murallas para una no salir del comp&aacute;s de la otra; y en estas cercas
+se ven piedras tan grandes y soberbias, que cansa el juicio considerar
+c&oacute;mo se pudieron traer y poner y qui&eacute;n bast&oacute; &aacute; labrallas, pues entre
+ellos se ven tan pocas herramientas. Algunas destas piedras son anchas
+como doce pi&eacute;s y m&aacute;s largas que veinte, y otras m&aacute;s gruesas que un buey,
+y todas asentadas tan delicadamente, que entre una y otra no podr&aacute;n
+meter un real.&mdash;Yo fu&iacute; &aacute; ver este edificio dos veces: la una fu&eacute; conmigo
+Tomas V&aacute;zquez, conquistador, y la otra Hernando de Guzman, que se hall&oacute;
+en el cerco<a name="FNanchor_171_171" id="FNanchor_171_171"></a><a href="#Footnote_171_171" class="fnanchor">[171]</a>, y Juan de la Playa<a name="FNanchor_172_172" id="FNanchor_172_172"></a><a href="#Footnote_172_172" class="fnanchor">[172]</a>; y creed los que esto
+leyerdes, que no os cuento nada para lo que v&iacute;. Y and&aacute;ndolo notando, v&iacute;
+junto &aacute; esta fortaleza una piedra que la med&iacute; y ten&iacute;a doscientos y
+setenta palmos de los mios de redondo, y tan alta, que parescia que
+habia nacido all&iacute;, y todos los indios dicen que se cans&oacute; esta piedra en
+aquel lugar, y que no la pudieron mover m&aacute;s de all&iacute;<a name="FNanchor_173_173" id="FNanchor_173_173"></a><a href="#Footnote_173_173" class="fnanchor">[173]</a>; y cierto, si
+en ella misma no se viese haber sido labrada, yo no creyera, aunque m&aacute;s
+me lo afirmaran, que fuerza de hombres bastara &aacute; la poner all&iacute;, adonde
+estar&aacute; para testimonio de lo que fueron los inventores de obra tan
+grande, pues los espa&ntilde;oles lo han ya desbaratado y parado tal, cual yo
+no quisiera ver la culpa grande de los que han gobernado en lo haber
+permitido, y que una cosa tan insigne se hobiese desbaratado y
+derribado, sin mirar los tiempos y sucesos que pueden venir y que fuera
+mejor tenerla en pi&eacute; y con guarda<a name="FNanchor_174_174" id="FNanchor_174_174"></a><a href="#Footnote_174_174" class="fnanchor">[174]</a>.</p>
+
+<p>Habia muchos aposentos en esta fuerza, uno encima de otros, peque&ntilde;os, y
+otros entre suelos, grandes; y hac&iacute;anse dos cubos, el uno mayor que
+otro, anchos y tan bien sacados, que no s&eacute; c&oacute;mo lo encarecer, segun
+est&aacute;n primos y las piedras tan bien puestas y labradas; y debajo de
+tierra dicen que hay mayores edificios. Y cuentan otras cosas, que no
+escribo, por no las tener por ciertas. Comenz&oacute;se &aacute; hacer esta fuerza en
+tiempo de Inca Yupanqui; labr&oacute; mucho su hijo Tupac Inca y Guayna Capac y
+Guascar, y aunque ahora es cosa de ver, lo era mucho m&aacute;s sin
+comparacion. Cuando los espa&ntilde;oles entraron en el Cuzco, sacaron los
+indios de Quizquiz gran tesoro della, y los espa&ntilde;oles a&uacute;n hallaron<a name="FNanchor_175_175" id="FNanchor_175_175"></a><a href="#Footnote_175_175" class="fnanchor">[175]</a>
+alguno, y se cree que hay &aacute; la redonda della mayor n&uacute;mero de lo uno y lo
+otro. Lo que desta fortaleza y la de Guarco ha quedado seria justo
+mandar conservar<a name="FNanchor_176_176" id="FNanchor_176_176"></a><a href="#Footnote_176_176" class="fnanchor">[176]</a> para memoria de la grandeza desta tierra y aun
+para tener en ellas tales dos fuerzas, pues &aacute; tan poca costa se las
+hallan hechas. Y con tanto, volver&eacute; &aacute; la materia.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LII" id="CAP_LII"></a><i>CAP. LII.&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui sali&oacute; del Cuzco h&aacute;cia el Collao y lo
+que le sucedi&oacute;.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> estos indios no tienen letras ni cuentan sus cosas sino por la
+memoria que dellas queda de edad en edad y de sus cantares y quipos,
+digo esto, porque en muchas cosas var&iacute;an, diciendo unos uno y otros
+otro, y no bastara juicio humano &aacute; escrebir lo escripto, sino tomara
+destos dichos lo que ellos mismos decian ser m&aacute;s cierto, para lo contar.
+Esto apunto para los espa&ntilde;oles quest&aacute;n en el Per&uacute; que presumen de saber
+muchos secretos destos, que entiendan que supe yo y entend&iacute; lo que ellos
+piensan que saben y entienden y mucho m&aacute;s, y que de todo convino
+escribirse lo que ver&aacute;n, y que pas&eacute; el trabajo en ello que ellos mismos
+saben.</p>
+
+<p>Y as&iacute;, dicen los orejones, que estando las cosas de Inca Yupanqui en
+este estado, determin&oacute; de salir del Cuzco con mucha gente de guerra &aacute; lo
+que llaman Collao y sus comarcas; y as&iacute;, dejando su gobernador en la
+ciudad, sali&oacute; della y anduvo hasta ser llegado al gran pueblo de
+Ayavire, adonde dicen que, no queriendo venir los naturales d&eacute;l en
+conformidad, tuvo cautela como, tom&aacute;ndolos descuidados, mat&oacute; &aacute; todos sus
+vecinos, hombres y mujeres, haciendo lo mesmo de los de Copacopa<a name="FNanchor_177_177" id="FNanchor_177_177"></a><a href="#Footnote_177_177" class="fnanchor">[177]</a>; y
+la destruicion de Ayavire fu&eacute; tanto, que todos los m&aacute;s perecieron, que
+no quedaron sino algunos que despues quedaban asombrados de ver tan
+grande maldad y como locos furiosos por las sementeras, llamando &aacute; los
+mayores suyos con grandes aullidos y palabras temerosas<a name="FNanchor_178_178" id="FNanchor_178_178"></a><a href="#Footnote_178_178" class="fnanchor">[178]</a>. Y como ya
+el Inca hobiese caido en la invencion tan galana y provechosa de poner
+los mitimaes, como viese las lindas vegas y campa&ntilde;as de Ayavire y el rio
+tan hermoso que por junto &aacute; &eacute;l pasa<a name="FNanchor_179_179" id="FNanchor_179_179"></a><a href="#Footnote_179_179" class="fnanchor">[179]</a>, mand&oacute; que viniesen de las
+comarcas la gente que bastase con sus mujeres &aacute; poblarlo; y as&iacute; fu&eacute;
+hecho, y se hicieron para &eacute;l grandes aposentos y templo del sol, y
+muchos dep&oacute;sitos y casa de fundicion; de manera que, poblado de
+mitimaes, Ayavire qued&oacute; m&aacute;s principal que &aacute;ntes, y los indios que han
+quedado de las guerras y crueldad de los espa&ntilde;oles, son todos mitimaes
+advenedizos y no naturales, por lo que se ha escripto.</p>
+
+<p>Sin esto cuentan m&aacute;s, que habiendo ido por su mando ciertos capitanes
+con gente bastante &aacute; dar guerra &aacute; los de Andesuyo, que son los pueblos y
+comarcas questan en la monta&ntilde;a, toparon unas culebras tan grandes como
+maderos gruesos, las cuales mataban todos los que podian, tanto, que sin
+ver otros enemigos, hicieron ellas la guerra de tal arte, que vinieron
+pocos de los muchos que entraron; y que recebi&oacute; enojo grande el Inca con
+saber tal nueva; y estando con su congoja, una hechicera le dijo que
+ella iria y pararia bobas y mansas las culebras susodichas, que mal &aacute;
+ninguno no hiciesen aunque en ellas mesmas se sentasen. Agradeciendo la
+obra, si conformaba con el dicho, le mand&oacute; lo pusiese en ejecucion, y lo
+hizo, al creer dellos y no al mio, porque parece burla; y encantadas las
+culebras, dieron en los enemigos, y subjetaron muchos por guerra y otros
+por ruego y buenas palabras que con ellos tuvieron.</p>
+
+<p>El Inca sali&oacute; de Ayavire, dicen que por el camino que llaman Omasuyo, el
+cual para su persona real fu&eacute; hecho ancho y como lo vemos; y camin&oacute; por
+los pueblos de Oruro<a name="FNanchor_180_180" id="FNanchor_180_180"></a><a href="#Footnote_180_180" class="fnanchor">[180]</a>, Asillo, Az&aacute;ngaro, en donde tuvo algunos
+recuentros con los naturales; mas, tales palabras les dijo, que con
+ellas y con dones que les di&oacute;, los atrajo &aacute; su amistad y servicio, y
+dende en adelante usaron de la pulic&iacute;a que usaban los dem&aacute;s que tenian
+amistad y alianza con los Incas, y hicieron sus pueblos concertados en
+lo llano de las vegas.</p>
+
+<p>Pasando adelante Inca Yupanqui, cuentan que visito los m&aacute;s pueblos que
+confinan con la gran laguna de Titicaca, que con su buena ma&ntilde;a los trajo
+todos &aacute; su servicio, poni&eacute;ndose en cada pueblo del traje que usaban los
+naturales, cosa de gran placer para ellos y con que m&aacute;s se holgaban.
+Entr&oacute; en la gran laguna de Titicaca y mir&oacute; las islas que en ella se
+hacen, mandando hacer en la mayor de ellas templo del sol y palacios
+para &eacute;l y sus descendientes; y puesta en su Se&ntilde;or&iacute;o, y todo lo dem&aacute;s de
+la gran comarca del Collao, se volvi&oacute; &aacute; la ciudad del Cuzco con grande
+triunfo; &aacute; donde mand&oacute;, luego que en ella entr&oacute;, hacer grandes fiestas &aacute;
+su usanza, y vinieron de las m&aacute;s provincias &aacute; le hacer reverencia con
+grandes presentes; y los gobernadores y delegados suyos tenian gran
+cuidado de cumplir en todo su mandado.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LIII" id="CAP_LIII"></a><i>CAP. LIII.&mdash;De c&oacute;mo Inca Yupanqui sali&oacute; del Cuzco, y lo que hizo.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">V</span><span class="smcap">olaba</span> la fama de Inca Yupanqui en tanta manera por la tierra, que en
+todas partes se trataba de sus grandes hechos. Muchos, sin ver bandera
+ni capitan suyo, le vinieron &aacute; conocer, ofreci&eacute;ndosele por vasallos,
+afirmando con sus dichos que del cielo habian caido sus pasados, pues
+sabian vivir con tanto concierto y honra. Inca Yupanqui, sin perder su
+gravedad, les respondi&oacute; mansamente que no queria hacer agravio &aacute; nacion
+ninguna, sino viniesen &aacute; le dar la obediencia, pues el sol lo queria y
+mandaba. Y como hobiese tornado &aacute; hacer llamamiento de gente, sali&oacute; con
+toda ella &aacute; lo que llaman Condesuyo y sujet&oacute; &aacute; los Yanaguaras y &aacute; los
+Chumbivilcas, y con algunas provincias desta comarca de Condesuyo tuvo
+recias batallas; mas, aunque le dieron mucha guerra, su esfuerzo y saber
+fu&eacute; tanto, que con da&ntilde;o y muerte de muchos le dieron la obediencia,
+tom&aacute;ndolo por Se&ntilde;or, como lo hacian los dem&aacute;s; y dejando puesta en &oacute;rden
+la tierra, y hechos caciques &aacute; los naturales, y mand&aacute;ndoles que no
+hiciesen agravio ni da&ntilde;o &aacute; estos s&uacute;bditos, se volvi&oacute; al Cuzco, poniendo
+primero gobernadores en las partes principales, para que impusiesen &aacute;
+los naturales la &oacute;rden que habian de tener, as&iacute; para su vivienda, como
+para le servir y para hacer sus pueblos juntos, y tener en todo gran
+concierto, sin que ninguno fuese agraviado, aunque fuese de los m&aacute;s
+pobres.</p>
+
+<p>Pasado esto, cuentan m&aacute;s, que repos&oacute; pocos dias en el Cuzco, porque
+quiso ir en persona &aacute; los Andes, &aacute; donde habia enviado sus adalides y
+escuchas para que mirasen la tierra y le avisasen del arte que estaban
+los moradores della; y como por su mandado estuviese todo el reino lleno
+de dep&oacute;sitos con mantenimientos, mand&oacute; que proveyesen el camino qu&eacute;l
+habia de llevar, &eacute; fu&eacute; hecho as&iacute;; y con los capitanes y gente de guerra
+sali&oacute; del Cuzco, &aacute; donde dej&oacute; su gobernador para la administracion de la
+justicia, y atravesando las monta&ntilde;as y sierras nevadas, supo de sus
+corredores lo de adelante, y de la grande espesura de las monta&ntilde;as, y
+aunque hallaban de las culebras tan grandes que se crian en estas
+espesuras, no hacian da&ntilde;o ninguno, y espant&aacute;banse de ver cuan fieras y
+monstruosas eran.</p>
+
+<p>Como los naturales de aquellas comarcas supieron la entrada en su tierra
+del Inca, como ya muchos dellos por mano de sus capitanes habian sido
+puestos en su servicio, le vinieron &aacute; hacer la mocha, tray&eacute;ndole
+presentes de muchas plumas de aves y coca y de lo m&aacute;s que tenian en su
+tierra, y &aacute; todos lo agradecia mucho. Los dem&aacute;s indios que habitaban en
+aquellas monta&ntilde;as, los que quisieron serle vasallos, envi&aacute;ronle
+mensajeros, los que no, desampararon sus pueblos y meti&eacute;ronse con sus
+mujeres en la espesura de la monta&ntilde;a.</p>
+
+<p>Inca Yupanqui tuvo gran noticia que, pasadas algunas jornadas, &aacute; la
+parte de Levante, habia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva,
+codicioso de descubrirlo, pas&oacute; adelante; mas, siendo avisado como en el
+Cuzco habia sucedido cierto alboroto, y habiendo allegado &eacute; un pueblo
+que llaman Marcapata, revolvi&oacute; con priesa grande al Cuzco, donde estuvo
+algunos dias.</p>
+
+<p>Pasados estos, dicen los indios, que como la provincia de Collao sea tan
+grande y en ella hubiese en aquellos tiempos n&uacute;mero grande de gente y
+se&ntilde;or&iacute;os de los naturales muy poderosos, como supieron que Inca
+Yupanqui habia entrado en la monta&ntilde;a de los Andes, creyendo que por
+all&iacute; seria muerto &oacute; que vendria desbaratado, concert&aacute;ronse todos &aacute; una,
+desde Vilcanota para adelante, &aacute; una parte y &aacute; otra, con muy gran
+secreto, de se rebelar y no estar debajo del se&ntilde;or&iacute;o de los Incas,
+diciendo que era poquedad grande de todos ellos, habiendo sido libres
+sus padres y no dej&aacute;ndolos en cautiverio, sujetarse tantas tierras y tan
+grandes &aacute; un Se&ntilde;or solo. Y como todos aborreciesen el mando que sobre
+ellos el Inca tenia, sin les haber &eacute;l hecho molestia ni mal tratamiento,
+ni hecho tiran&iacute;as, ni demas&iacute;as, como sus goberdadores y delegados no lo
+pudieron entender, juntos en Atuncollao y en Chucuito, donde se hallaron
+Cari, y Zapana, y Humalla, y el Se&ntilde;or de Az&aacute;ngaro, y otros muchos,
+hicieron su juramento, conforme &aacute; su ceguedad, de llevar adelante su
+intencion y determinacion; y para m&aacute;s firmeza, bebieron con un vaso<a name="FNanchor_181_181" id="FNanchor_181_181"></a><a href="#Footnote_181_181" class="fnanchor">[181]</a>
+todos ellos juntos, y mandaron que se pusiese en un templo entre las
+cosas sagradas, para que fuese testigo de lo que se ha dicho; y luego
+mataron &aacute; los gobernadores y delegados que estaban en la provincia, y &aacute;
+muchos orejones que estaban entre ellos; y por todo el reino se divulg&oacute;
+la rebelion del Collao, y de la muerte que habian dado &aacute; los orejones; y
+con esta nueva intentaron novedades en algunas partes del reino, y en
+muchos lugares se levantaron; lo cual estorb&oacute; la &oacute;rden que se tenia de
+los mitimaes y estar avisados los gobernadores, y sobre todo, el gran
+valor de Tupac Inca Yupanqui, que rein&oacute; desde este tiempo, como dir&eacute;.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LIV" id="CAP_LIV"></a><i>CAP. LIV.&mdash;De c&oacute;mo hall&aacute;ndose muy viejo Inca Yupanqui, dej&oacute; la
+gobernacion del reino &aacute; Tupac Inca, su hijo.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">N</span><span class="smcap">o</span> mostr&oacute; en p&uacute;blico sentimiento Inca Yupanqui en saber la nueva del
+alzamiento del Collao, &aacute;ntes, con &aacute;nimo grande, mand&oacute; hacer llamamiento
+de gente, para en persona ir &aacute; los castigar, enviando sus mensajeros &aacute;
+los Canas y Canches, para que estuviesen firmes en su amistad, sin los
+ensoberbecer la mudanza del Collao; y queriendo ponerse &aacute; punto para
+salir del Cuzco, como ya fuese muy viejo y estuviese cansado de las
+guerras que habia hecho y caminos que habia andado, sinti&oacute;se tan pesado
+y quebrantado, que sinti&eacute;ndose poco bastante para ello, ni tampoco para
+entender en la gobernacion de tan gran reino, mand&oacute; llamar al Gran
+Sacerdote y &aacute; los orejones y m&aacute;s principales de la ciudad, y les dijo,
+que ya &eacute;l estaba tan viejo, que era m&aacute;s para estarse junto &aacute; la lumbre,
+que no para seguir los reales, y pues as&iacute; lo conoscian y entendian decia
+en todo verdad, que tomasen por Inca &aacute; Tupac Inca Yupanqui, su hijo,
+mancebo tan esforzado como ellos habian visto en las guerras que habia
+hecho, y que le entregaria la borla, para que por todos fuese obedecido
+por Se&ntilde;or y estimado por tal; y qu&eacute;l se daria ma&ntilde;a como los del Collao
+fuesen castigados por su alzamiento y muertes que habian hecho &aacute; los
+orejones y delegados que entre ellos quedaron. Respondieron &aacute; estas
+palabras, los que por &eacute;l fueron llamados, que fuese hecho como lo
+ordenase, y en todo mandase lo qu&eacute;l fuese servido, porque en todo le
+obedecerian como siempre habian hecho. [En] el Collao y en las
+provincias de los Canches y Canas le hicieron grandes recebimientos con
+presentes ricos, y le habian hecho, en lo que llaman Cacha, unos
+palacios al modo de como ellos labran, bien vistosos.</p>
+
+<p>Los Collas, como supieron que Tupac Inca venia contra ellos tan
+poderoso, buscaron favores de sus vecinos, y junt&aacute;ronse los m&aacute;s dellos
+con determinacion de le aguardar en el campo &aacute; le dar batalla. Cuentan
+que tuvo de todo esto aviso Tupac Inca, y como &eacute;l era tan clemente,
+aunque conoscia la ventaja que tenia &aacute; los enemigos, les envi&oacute; de las
+Canas, vecinos suyos, mensajeros que les avisasen c&oacute;mo su deseo no era
+de con &eacute;llos tener enemistad ni castigallos conforme &aacute; lo mal que lo
+hicieron, cuando sin culpa ninguna mataron &aacute; los gobernadores y
+delegados de su padre, si quisiesen dejar las armas y dar la obediencia,
+pues para ser bien gobernados y regidos<a name="FNanchor_182_182" id="FNanchor_182_182"></a><a href="#Footnote_182_182" class="fnanchor">[182]</a>, convenia reconocer Se&ntilde;or y
+que fuese uno y no muchos.</p>
+
+<p>Con esta embajada envi&oacute; un orejon con algunos presentes para los
+principales de los Collas, mas no prest&oacute; nada ni quisieron su
+confederacion, &aacute;ntes, la junta questaba hecha, teniendo por capitanes
+los se&ntilde;ores de los pueblos, se venieron acercando &aacute; donde estaba Tupac
+Inca; y cuentan todos, que en el pueblo llamado Pucara, se pusieron en
+un fuerte que all&iacute; hicieron, y como lleg&oacute; el Inca, tuvieron su guerra
+con la grita que suelen, y al fin se di&oacute; batalla entre unos y otros, en
+la cual murieron muchos de entrambas partes, y los Collas fueron
+vencidos, y presos muchos, as&iacute; hombres como mujeres; y fu&eacute;ranlo m&aacute;s, si
+diera lugar &aacute; que el alcance se siguiera, el Inca, m&aacute;s esforzado<a name="FNanchor_183_183" id="FNanchor_183_183"></a><a href="#Footnote_183_183" class="fnanchor">[183]</a>; y
+&aacute; Cari, se&ntilde;or de Chucuito, habl&oacute; &aacute;speramente, dici&eacute;ndole, &iquest;c&oacute;mo habia
+respondido &aacute; la paz que puso su abuelo Viracocha Inga?, y que no le
+queria matar, mas que lo enviaria al Cuzco, &aacute; donde seria castigado; y
+as&iacute; &aacute; este como &aacute; otros de los presos mand&oacute; llevar al Cuzco con guardas;
+y en se&ntilde;al de la vitoria que hobo de los Collas, en el lugar susodicho,
+mand&oacute; hacer grandes bultos de piedra, y romper, por memoria, de un
+pedazo de una sierra, y hacer otras cosas que hoy dia, quien fuere por
+aquel lugar, ver&aacute; y notar&aacute;, como hice yo, que par&eacute; dos dias, para lo ver
+y entender de ra&iacute;z<a name="FNanchor_184_184" id="FNanchor_184_184"></a><a href="#Footnote_184_184" class="fnanchor">[184]</a>.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LV" id="CAP_LV"></a><i>CAP. LV.&mdash;De c&oacute;mo los Collas pidieron paz, y de c&oacute;mo el Inca se la
+otorg&oacute; y se volvi&oacute; al Cuzco.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">L</span><span class="smcap">os</span> Collas que escaparon de la batalla, dicen, que, muy espantados del
+acaecimiento, se dieron mucha prisa &aacute; huir, creyendo que los del Cuzco
+les iban &aacute; las espaldas, y as&iacute;, andaban, con este miedo, volviendo de
+cuando en cuando los rostros &aacute; ver lo que ellos no vieron, por lo haber
+estorbado el Inca. Pasado el Desaguadero, se juntaron todos los
+principales y tomando su consejo unos con otros, determinaron de enviar
+&aacute; pedir paz al Inca, conque si los recebia en su servicio, pagarian los
+tributos que debian desde que se alzaron, y que para siempre serian
+leales. A tratar esto fueron los m&aacute;s avisados dellos, y hallaron &aacute; Tupac
+Inca que venia caminando para ellos, y oy&oacute; la embajada con buen
+semblante, y respondi&oacute; con palabras de vencedor piadoso, que le pesaba
+de lo que habia hecho por causa dellos, y que seguramente podian venir &aacute;
+Chucuito, &aacute; donde se asentaria con ellos la paz de tal manera, que fuese
+provechosa para ellos. Y como lo oyeron, pusi&eacute;ronlo por obra.</p>
+
+<p>Mand&oacute; proveer de muchos bastimentos, y el Se&ntilde;or Humalla fu&eacute; &aacute; los
+rescebir, y el Inca le habl&oacute; bien, as&iacute; &aacute; &eacute;l como &aacute; los dem&aacute;s se&ntilde;ores y
+capitanes; y &aacute;ntes que se tratase la paz, cuentan que se hicieron
+grandes bailes y borracheras, y que, acabados, estando todos juntos, les
+dijo que no queria que se pusiesen en necesidad en le pagar los tributos
+que le eran debidos, pues eran suma grande; mas, que pues sin razon ni
+causa se habian levantado, qu&eacute;l habia de poner guarniciones ordinarias
+con gente de guerra, [y] que proveyesen de bastimentos y mujeres &aacute; los
+soldados. Dijieron que lo harian, y luego mand&oacute; que de otras tierras
+viniesen mitimaes para ello, con la &oacute;rden que est&aacute; dicha; y asimismo
+entresac&oacute; mucha gente del Collao, poniendo la de unos pueblos en otros,
+y entre ellos quedaron gobernadores y delegados para coger los tributos.
+Esto hecho, dijo que habian de pasar por una ley que queria hacer para
+que siempre se supiese lo que por ellos habia sido hecho, y era que no
+pudiesen entrar jam&aacute;s en el Cuzco m&aacute;s de tantos mill hombres de toda su
+provincia y mujeres, so pena de muerte si m&aacute;s osasen entrar de los
+dichos. Desto recibieron pena, mas concedi&eacute;ronlo como lo dem&aacute;s; y es
+cierto que si habia Collas en el Cuzco, no osaban entrar otros, si el
+n&uacute;mero estaba cumplido, hasta que salian, y si lo querian hacer, no
+podian, porque los portazgueros y cogedores de tributos y guardas que
+habia para mirar lo que entraba y salia de la ciudad, no lo permitian ni
+consentian, y entre ellos no se usaba cohecho para poder hacer su
+voluntad, ni tampoco jam&aacute;s se les decia &aacute; sus reyes mentira en cosa
+ninguna, ni descubrieron su secreto; cosa de alabanza grande.</p>
+
+<p>Asentada la provincia de Collao y puesta en &oacute;rden, y habl&aacute;ndoles lo que
+habian de hacer los se&ntilde;ores della, el Inca di&oacute; su vuelta al Cuzco,
+enviando primero sus mensajeros &aacute; lo de Condesuyo y &aacute; los Andes, y que
+particularmente le avisasen lo que pasaba, y si sus gobernadores hacian
+algunos agravios, y si los naturales andaban en algunos alborotos; y
+acompa&ntilde;ado de mucha gente y principales, volvi&oacute; al Cuzco, donde fu&eacute;
+recebido con mucha honra, y se hicieron grandes sacrificios en el templo
+del sol, y [por] los que entendian en la labor del gran edificio de la
+Casa Fuerte que habia mandado edificar Inca Yupanqui; y la Coya, su
+mujer y hermana, llamada Mama Ocllo, hizo por s&iacute; grandes fiestas y
+bailes. Y como Tupac Inca tuviese voluntad de salir por el camino de
+Chinchasuyo &aacute; sojuzgar las provincias que est&aacute;n m&aacute;s adelante de Tarama y
+Bonbon, mand&oacute; hacer gran llamamiento de gente por todas las provincias.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LVI" id="CAP_LVI"></a><i>CAP. LVI.&mdash;De c&oacute;mo Tupac Inca Yupanqui sali&oacute; del Cuzco, y c&oacute;mo sojuzg&oacute;
+toda la tierra que hay hasta el Quito, y de sus grandes hechos.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">sta</span> conquista de Quito que hizo Tupac Yupanqui, bien pudiera yo ser m&aacute;s
+largo; pero tengo tanto que escribir en otras cosas, que no puedo
+ocuparme en tanto, ni quiero contar sino sumariamente lo que hizo,
+pues, para entenderlo, bastar&aacute; lo divulgado por la tierra. La salida que
+el rey queria hacer de la ciudad del Cuzco, sin saber &aacute; qu&eacute; parte ni
+d&oacute;nde habia de ser la guerra;&mdash;porque esto no se decia sino &aacute; los
+consejeros,&mdash;junt&aacute;ronse m&aacute;s de doscientos mill hombres, con tan gran
+bagaje y repuesto, que henchian los campos; y por las postas fu&eacute; mandado
+&aacute; los gobernadores de las provincias que de todas las comarcas se
+trujesen los bastimentos y municiones y armas al camino real de
+Chinchasuyo, el cual se iba haciendo no desviado del que su padre mand&oacute;
+hacer, ni tan llegado que pudiesen hacerlo todo uno. Este camino fu&eacute;
+grande y soberbio, hecho por la &oacute;rden y industria que se ha escripto, y
+por todas partes habia proveimiento para toda la multitud de gente que
+iba en sus reales, sin que nada faltase, y con la haber, ninguno de los
+suyos era osado de coger tan solamente una mazorca de ma&iacute;z del campo, y
+si la cogia, no le costaba m&eacute;nos que la vida. Los naturales llevaban las
+cargas y hacian los otros servicios personales, mas, creed que cierto se
+tiene, que no las llevaban m&aacute;s de hasta el lugar limitado; y como lo
+hacian con voluntad y les guardaban tanta verdad y justicia, no sentian
+el trabajo.</p>
+
+<p>Dejando en el Cuzco gente de guarnicion con los mitimaes y gobernador
+escogido entre los m&aacute;s fieles amigos suyos, sali&oacute; d&eacute;l llevando por su
+capitan general y consejero mayor &aacute; Capac Yupanqui, su tio, no el que
+di&oacute; la guerra &aacute; los de Xauxa, porque &eacute;ste dicen que se ahorc&oacute; por cierto
+enojo; y como sali&oacute; del Cuzco, anduvo hasta llegar &aacute; Vilcas, adonde
+estuvo algunos dias holg&aacute;ndose de ver el templo y aposentos que all&iacute; se
+habian hecho, y mand&oacute; que siempre estuviesen plateros labrando vasos y
+otras piezas y joyas para el templo y para su casa real de Vilcas.</p>
+
+<p>Fu&eacute; &aacute; Xauxa, &aacute; donde los Guancas le hicieron solene recebimiento, y
+envi&oacute; por todas partes mensajeros haci&eacute;ndoles saber c&oacute;mo &eacute;l queria ganar
+el amistad de todos ellos, sin les hacer enojo ni darles guerra, por
+tanto, que pues oian que los Incas del Cuzco no hacian tiran&iacute;as ni
+demas&iacute;as &aacute; los que tenian por confederados y vasallos, y que, en pago
+del trabajo y homenaje que les daban, recebian dellos mucho bien, que le
+enviasen sus mensajeros para asentar la paz con &eacute;l. En Bonbon s&uacute;pose la
+grand potencia con que el Inca venia, y como tuviesen entendido grandes
+cosas de su clemencia, le fueron &aacute; hacer reverencia; y los de Yauyo
+hicieron lo mismo, y los de Apurima y otros muchos, &aacute; los cuales recibi&oacute;
+muy bien, d&aacute;ndoles &aacute; unos mujeres, y &aacute; otros coca, y &aacute; otros mantas y
+camisetas, y poni&eacute;ndose del traje que tenia la provincia donde &eacute;l
+estaba, que fu&eacute; por donde ellos recibian m&aacute;s contento.</p>
+
+<p>Entre las provincias que hay entre Xauxa y Caxamalca, cuentan que tuvo
+algunas guerras y pendencias y mand&oacute; hacer grandes albarradas y fuertes
+para defenderse de los naturales, y que con su buena ma&ntilde;a, sin mucho
+derramamiento de sangre, los sojuzg&oacute;, y lo mesmo lo de Caxamalca; y por
+todas partes dejaba gobernadores y delegados y postas puestas, para
+tener aviso y no salir de ninguna provincia grande sin primero mandar
+hacer aposentos y templo del sol y poner mitimaes. Cuentan, sin esto,
+que entr&oacute; por lo de Gu&aacute;nuco y que mand&oacute; hacer el palacio tan primo que
+hoy vemos hecho; que yendo &aacute; los Chachapoyas, le dieron tanta guerra,
+que aina de todo punto los desbarataran; mas, tales palabras les pudo
+decir, que ellos mesmos se le ofrecieron. En Caxamalca dej&oacute; de la gente
+del Cuzco mucha, para que impusiesen &aacute; los naturales en c&oacute;mo se habian
+de vestir y el tributo que le habian de dar, y sobre todo, c&oacute;mo habian
+de adorar y reverenciar por dios al sol.</p>
+
+<p>Por todas las m&aacute;s de las partes le llamaban padre, y tenia gran cuidado
+en mandar que ninguno hiciere da&ntilde;o en las tierras por donde pasaba, ni
+fuerzas &aacute; ningund hombre ni mujer; al que lo hacia, luego por su mandado
+lo daban pena de muerte. Procuraba con los que sojuzgaba, que hiciesen
+sus pueblos juntos y ordenados y que no se diesen guerra unos &aacute; otros,
+ni se comiesen, ni cometiesen otros pecados reprobados en ley natural.</p>
+
+<p>Por los Bracamoros entr&oacute; y volvi&oacute; huyendo, porque es mala tierra aquella
+de monta&ntilde;a; en los Paltas y en Guancabamba, Caxas y Ayavaca y sus
+comarcas, tuvo gran trabajo en sojuzgar aquellas naciones, porque son
+belicosas y rebustas, y tuvo guerra con ellos m&aacute;s de cinco lunas; mas,
+al fin, ellos pidieron la paz, y se les di&oacute; con las condiciones que &aacute;
+los dem&aacute;s; y la paz se asentaba hoy y ma&ntilde;ana estaba la provincia llena
+de mitimaes y con gobernadores, sin quitar el se&ntilde;or&iacute;o &aacute; los naturales;
+y se hacian dep&oacute;sitos y ponian en ellos mantenimientos y lo que m&aacute;s se
+mandaba poner; y se hacia el real camino con las postas que habia de
+haber en todo &eacute;l.</p>
+
+<p>De estas tierras anduvo Tupac Inca Yupanqui hasta ser llegado &aacute; los
+Ca&ntilde;ares, con quien tambien tuvo sus porf&iacute;as y pendencias, y siendo
+dellos lo que de los otros, quedaron por sus vasallos, y mand&oacute; que
+fuesen dellos mesmos al Cuzco, &aacute; estar en la misma ciudad, m&aacute;s de quince
+mill hombres con sus mujeres y el se&ntilde;or principal dellos, para los tener
+por rehenes, y fu&eacute; hecho como se mand&oacute;. Algunos quieren decir questa
+pasada de los Ca&ntilde;ares al Cuzco fu&eacute; en tiempo de Guayna Capac. Y en lo de
+<i>Tomebamba</i> mand&oacute; hacer grandes edificios y muy lustrosos. En la primera
+parte trat&eacute; como estaban estos aposentos y lo mucho que fueron<a name="FNanchor_185_185" id="FNanchor_185_185"></a><a href="#Footnote_185_185" class="fnanchor">[185]</a>.
+Deste lugar envi&oacute; diversas embajadas &aacute; muchas tierras de aquellas
+comarcas, para que le quisiesen venir &aacute; ver, y muchos, sin guerra, se
+ofrecieron &aacute; su servicio, y los que no, enviando capitanes y gente, les
+hacian hacer por fuerza lo que otros hacian de su voluntad.</p>
+
+<p>Puesta en &oacute;rden la tierra de los Ca&ntilde;ares, fu&eacute;se para Tiquizambi,
+Cayambi, los Puruaes<a name="FNanchor_186_186" id="FNanchor_186_186"></a><a href="#Footnote_186_186" class="fnanchor">[186]</a> y otras muchas partes, &aacute; donde cuentan del
+tantas cosas que hizo, ques de no creer, y el saber que tuvo para
+hacerse monarca de tan grandes reinos. En La Tacunga tuvo recia guerra
+con los naturales, y asent&oacute; paz con ellos despues que se vieron
+quebrantados, y mand&oacute; hacer tantos y tan insines edificios por estas
+partes, que excedian en perfeccion &aacute; los m&aacute;s del Cuzco. Y en La Tacunga
+quiso estar algunos dias, para que sus gente descansasen; y vin&iacute;ales
+casi cada dia mensajero del Cuzco del estado en que estaba lo de all&aacute;, y
+de otras partes siempre venian correos con avisos y cosas grandes que se
+ordenaban en el regimiento de las tierras por sus gobernadores. Y vino
+nueva de cierto alboroto que habia en el Cuzco entre los mesmos
+orejones, y caus&oacute; alguna alteracion, recel&aacute;ndose de novedades; mas,
+seguido, vino otra nueva c&oacute;mo estaba llano y asentado y se habian hecho
+por el gobernador de la ciudad castigos grandes en los que habian
+causado el alboroto.</p>
+
+<p>De La Tacunga anduvo hasta llegar &aacute; lo que decimos Quito, donde est&aacute;
+fundada la ciudad de Sant Francisco del Quito, y pareci&eacute;ndole bien
+aquella tierra, y que era tan buena como el Cuzco, hizo all&iacute; fundacion
+de la poblacion que hobo, &aacute; quien llam&oacute; Quito, y pobl&oacute;la de mitimaes, y
+hizo hacer grandes cavas y edificios y dep&oacute;sitos, diciendo: "El Cuzco ha
+de ser por una parte cabeza y amparo de mi gran reino; por otra ha de
+ser el Quito."&mdash;Di&oacute; poder grande al gobernador de Quito; por toda la
+comarca del Quito puso gobernadores suyos y delegados; mand&oacute; que en
+Caranqui hobiese guarnicion de gente ordinaria para paz y guerra, y de
+otras tierras puso gente en &eacute;stas, y destas mand&oacute; sacar para llevar en
+las otras. En todas partes adoraban el sol y tomaban las costumbres de
+los Incas, tanto, que parecia que habian nacido todos en el Cuzco; y
+quer&iacute;anle y am&aacute;banle tanto, que le llamaban Padre de todos, buen Se&ntilde;or,
+justo y justiciero.&mdash;En la provincia de los Ca&ntilde;ares, afirman que naci&oacute;
+Guayna Capac, su hijo, y que se hicieron grandes fiestas. Todos los
+naturales de las provincias que habia se&ntilde;oreado el gran Tupac Inca con
+su buena industria que les di&oacute;, ordenaron sus pueblos en partes
+dispuestas, y hacian en los caminos reales aposentos; entendian en
+aprender la lengua general del Cuzco, y en saber las leyes que habian de
+guardar. Los edificios, hac&iacute;anlos maestros que venian del Cuzco y
+emponian &aacute; los otros en ello; y as&iacute; se hacian las dem&aacute;s cosas que por el
+rey eran mandadas.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LVII" id="CAP_LVII"></a><i>CAP. LVII.&mdash;C&oacute;mo el rey Tupac Inca envi&oacute; &aacute; saber desde Quito c&oacute;mo se
+cumplia su mandamiento, y c&oacute;mo, dejando en &oacute;rden aquella comarca, sali&oacute;
+para ir por los valles de los Yuncas.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> Tupac Inca Yupanqui hobiese se&ntilde;oreado la tierra hasta el Quito,
+segund se ha dicho, estando &eacute;l en la mesma poblacion del Quito
+entendiendo que se cumpliesen y ordenasen las cosas por &eacute;l mandadas, de
+donde mand&oacute;, &aacute; los que entre los suyos tenia por m&aacute;s cuerdos, que en
+hamacas fuesen llevados por los naturales, y unos por una parte y otros
+por otra, mirasen y entendiesen en la &oacute;rden questaban las nuevas
+provincias que se hacian, y que tomasen cuenta &aacute; los gobernadores y
+cogedores de tributos y que mirasen c&oacute;mo se habian con los naturales. A
+las provincias que llamamos de Puerto Viejo, envi&oacute; sus orejones &aacute;
+algunas dellas para que les hablasen y quisiesen tener su confederacion,
+como los dem&aacute;s hacian, y que los impusiesen en c&oacute;mo habian de sembrar, y
+servir, y vestir, y reverenciar al sol, y hacelles entender su buena
+&oacute;rden de vivir y pulicia. Cuentan questos fueron muertos en pago del
+bien que iban &aacute; hacer, y que Tupac Inca invi&oacute; ciertos capitanes con
+gente &aacute; castigarlos; mas, como lo supiesen, se juntaron tantos de los
+b&aacute;rbaros, que mataron y vencieron &aacute; los que fueron, de que mostr&oacute;
+sentimiento el Inca; mas, por tener negocios grandes entre las manos, y
+convenir en persona volver al Cuzco, no fu&eacute; &eacute;l propio &aacute; dalles castigo
+por lo que habian hecho.</p>
+
+<p>En Quito tuvo nueva cu&aacute;n bien se hacia lo que por &eacute;l habia sido mandado
+y cu&aacute;nto cuidado tenian los delegados suyos de imponer aquellas gentes
+en su servicio, y cu&aacute;n bien los trataban, y ellos c&oacute;mo estaban alegres y
+hacian lo que les era mandado; y de muchos se&ntilde;ores de la tierra le
+venian cada dia embajadores y le traian grandes presentes, y su c&oacute;rte
+estaba llena de principales, y sus palacios de vasijas y vasos de oro y
+plata y otras grandes riquezas.&mdash;Por la ma&ntilde;ana comia, y desde medio dia
+hasta ser algo tarde, oia en p&uacute;blico, acompa&ntilde;ado de su guarda, &aacute; quien
+le queria hablar. Luego gastaba el tiempo en beber hasta ser noche, que
+tornaba &aacute; cenar con lumbre de le&ntilde;a, porque ellos no usaron sebo ni cera,
+aunque tenian harto de lo uno y de lo otro.</p>
+
+<p>En Quito dej&oacute; por su capitan general y mayordomo mayor &aacute; un orejon
+anciano, quien todos cuentan que era muy entendido y esforzado y de
+gentil presencia, &aacute; quien llamaban Chalco Mayta, y le di&oacute; licencia para
+que pudiese andar en andas y servirse con oro, y otras libertades que &eacute;l
+tuvo en mucho. Mand&oacute;le, sobre todas cosas, que cada luna le hiciese
+mensajero que le llevase aviso particularmente de todas las cosas que
+pasasen, y del estado de la tierra, y de la fertilidad della, y del
+crecimiento de los ganados, con m&aacute;s lo que ordinariamente todos
+avisaban, que era, los pobres que habia, los que eran muertos en un a&ntilde;o
+y los que nacian, y lo que se ha escripto en lo de atr&aacute;s que sin esto
+sabian los reyes en el mesmo Cuzco; y con haber tan grande camino desde
+Quito al Cuzco, que es m&aacute;s que ir de Sevilla &aacute; Roma, con mucho, era tan
+usado el camino como lo es de Sevilla &aacute; Triana, que no lo puedo m&aacute;s
+encarecer.</p>
+
+<p>Dias habia que el grand Tupac Inca tenia aviso de la fertilidad de Los
+Llanos y de los hermosos valles que en ellos habia, y cu&aacute;nto se
+estimaban los se&ntilde;ores dellos, y determin&oacute; de les enviar mensajeros con
+dones y presentes para los principales, rog&aacute;ndoles que le tuviesen por
+amigo y compa&ntilde;ero, por qu&eacute;l queria ser igual suyo en el traje cuando
+pasase por los valles, y no dales guerra si ellos quisiesen paz, y que
+daria &aacute; ellos de sus mujeres y ropas, y &eacute;l tomarla de las suyas, y otras
+cosas destas. Y por toda la costa habia volado ya la nueva de lo mucho
+que habia se&ntilde;oreado Tupac Inca Yupanqui, y c&oacute;mo no era cruel ni
+sanguinario ni hacia da&ntilde;o sino &aacute; los cavilosos y que querian oponerse
+contra &eacute;l; &eacute; loaban la costumbre y religion de los del Cuzco, tenian los
+orejones por hombres sanctos, creyendo que los Incas eran hijos del sol,
+&oacute; que en ellos habia alguna deidad. Y considerando estas cosas y otras,
+determinaron muchos, sin haber visto sus banderas, de tomar con &eacute;l
+amistad, y asi se lo enviaron &aacute; decir con sus propios embajadores, con
+los cuales enviaron muchos presentes al mesmo rey, y le rogaban quisiese
+venir por sus valles &aacute; ser dellos servido y &aacute; holgarse de ver sus
+frescuras; y alabando el Inca tal voluntad, hablando de nuevo al
+gobernador de Quito lo que habia de hacer, sali&oacute; de aquella ciudad para
+se&ntilde;orear los Yuncas.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LVIII" id="CAP_LVIII"></a><i>CAP. LVIII.&mdash;De c&oacute;mo Tupac Inca Yupanqui anduvo por Los Llanos, y c&oacute;mo
+todos los m&aacute;s de los Yuncas vinieron &aacute; su se&ntilde;or&iacute;o.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> el rey Tupac Inca determinase de ir &aacute; los valles de Los Llanos,
+para atraer &aacute; su servicio y obediencia los moradores dellos, abaj&oacute; &aacute; lo
+de T&uacute;mbez y fu&eacute; honradamente rescibido por los naturales, &aacute; quienes
+Tupac Inca mostr&oacute; mucho amor, y luego se puso del traje quellos usaban
+para m&aacute;s contentarles, y alab&oacute; &aacute; los principales el querer sin guerra
+tomarle por Se&ntilde;or, y prometi&oacute; de los tener y estimar como &aacute; hijos
+propios suyos. Ellos, contentos con oir sus buenas palabras y manera con
+que les trataba, dieron la obediencia con honestas condiciones, y
+permitieron quedar entre ellos gobernadores y hacer edificios; puesto
+que, sin esto que algunos indios afirman, tenian otros que Tupac Inca
+pas&oacute; de largo sin dejar hecho asiento en aquella tierra, hasta que
+Guayna Capac rein&oacute;; mas, si hemos de mirar estos dichos de los indios,
+nunca concluiremos nada.</p>
+
+<p>Saliendo de aquel valle, camin&oacute; el rey Inca por lo m&aacute;s de la costa,
+yendo haciendo el camino real tan grande y hermoso como hoy parece lo
+que d&eacute;l ha quedado; y por todas partes era servido y salian con
+presentes &aacute; le servir; aunque, en algunos lugares, afirman que le dieron
+guerra; pero, no fu&eacute; parte para quedar sin ser vasallos suyos. En estos
+valles se estaba algunos dias bebiendo y d&aacute;ndose &aacute; placeres, holg&aacute;ndose
+de ver sus frescuras. Hicieron por su mandado grandes edificios de casas
+y templos. En el valle de Chimo dicen que tuvo recia guerra con el Se&ntilde;or
+de aquel valle, y que teniendo su batalla, estuvo en poco quedar el Inca
+desbaratado de todo punto; mas, prevaleciendo los suyos, ganaron el
+campo y vencieron &aacute; los enemigos, &aacute; los cuales Tupac Inca, con su
+clemencia, perdon&oacute;, mand&aacute;ndoles, &aacute; los que vivos quedaron, en sembrar
+sus tierras entendiesen, y no tomasen otra vez las armas para &eacute;l ni para
+otros. Qued&oacute; en Chimo su delegado; y lo m&aacute;s destos valles iban con los
+tributos &aacute; Caxamalca; y porque son h&aacute;biles para labrar metales, muchos
+dellos fueron llevados al Cuzco y &aacute; las cabeceras de las provincias,
+donde labraban plata y oro en joyas, vasijas y vasos, y lo que m&aacute;s
+mandado les era. De Chimo pas&oacute; adelante el Inca, y en Parmunquilla<a name="FNanchor_187_187" id="FNanchor_187_187"></a><a href="#Footnote_187_187" class="fnanchor">[187]</a>
+mand&oacute; hacer una fortaleza, que hoy vemos, aunque muy gastada y
+desbaratada.</p>
+
+<p>Estos Yuncas son muy regalados, y los se&ntilde;ores, viciosos y amigos de
+regocijos; andaban &aacute; hombros de sus vasallos; tenian muchas mujeres,
+eran ricos de oro y plata y piedras y ropa y ganados. En aquellos
+tiempos, serv&iacute;anse con pompa; delante dellos iban truhanes y decidores;
+en sus casas tenian porteros; usaban de muchas religiones. Dellos, de
+voluntad se ofrecieron al Inca, y otros, se pusieron en armas contra &eacute;l;
+mas, al fin, &eacute;l qued&oacute; por soberano Se&ntilde;or dellos todos y monarca. No les
+quit&oacute; sus libertades ni costumbres viejas, conque usasen de las suyas,
+que de fuerza &oacute; de grado se habian de guardar. Quedaron indios diestros
+que les impusieran en lo que el rey queria que supiesen, y en aprender
+la lengua general tuvieran cuidado grande. Pusi&eacute;ronse mitimaes, y por
+los caminos, postas; cada valle tributaba moderadamente lo que dar de
+tributo podia que en su tierra, sin lo ir &aacute; buscar &aacute; la agena, hobiese;
+&aacute; ellos guard&aacute;base la justicia, mas cumplian lo que prometian; cuando
+n&oacute;, el da&ntilde;o era suyo y el Inca cobraba enteramente sus rentas. Se&ntilde;or&iacute;o
+no se tir&oacute; &aacute; se&ntilde;or natural ninguno, pero sac&aacute;ronse de los hombres de los
+valles muchos, poni&eacute;ndose de los unos en los otros, y para llevar &aacute;
+otras partes para los oficios que dicho se han.</p>
+
+<p>Di&oacute;se el Inca &aacute; andar por los dem&aacute;s valles con el mejor &oacute;rden que podia,
+sin consentir que da&ntilde;o ninguno fuese hecho en los pueblos ni en los
+campos de las tierras por do pasaban; y los naturales tenian mucho
+bastimento en los dep&oacute;sitos y aposentos que por los caminos estaban
+hechos. Y con esta &oacute;rden, el Inca anduvo hasta que lleg&oacute; al valle de
+Pachacama, donde estaba el templo tan antiguo y devoto de los Yuncas,
+muy deseado de ver por &eacute;l; y como lleg&oacute; &aacute; aquel valle, afirman que
+solamente quisiera que hubiera el templo del sol, m&aacute;s como aquel era tan
+honrado y tenido por los naturales, no se atrevi&oacute;, y content&oacute;se con que
+se hiciese casa del sol grande y con mamaconas y sacerdotes, para que
+hiciesen sacrificios conforme &aacute; su religion. Muchos indios dicen que el
+mesmo Inca habl&oacute; con el demonio que estaba en el &iacute;dolo de Pachacama, y
+que le oy&oacute; como era el hacedor del mundo, y otros desatinos que no pongo
+por no convenir; y que el Inca le suplic&oacute; le avisase con qu&eacute; servicio
+seria m&aacute;s honrado y alegre, y que respondi&oacute; que le sacrificasen mucha
+sangre humana y de ovejas.</p>
+
+<p>Pasado lo sobredicho, cuentan que fueron hechos grandes sacrificios en
+Pachacama por Tupac Inca Yupanqui, y grandes fiestas; las cuales
+pasadas, di&oacute; la vuelta al Cuzco por un camino que se le hizo, que va &aacute;
+salir al valle de Xauxa, que atraviesa por la nevada sierra de
+Pariacaca, que no es poco de ver y notar su grandeza, y cu&aacute;n grandes
+escaleras tiene, y hoy dia se ven por entre aquellas nieves, para la
+poder pasar. Y visitando las provincias de la serran&iacute;a, y proveyendo y
+ordenando lo que m&aacute;s convenia para la buena gobernacion, alleg&oacute; al
+Cuzco, &aacute; donde fu&eacute; recebido con grandes fiestas y bailes, y se hicieron
+en el templo grandes sacrificios por sus victorias.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LIX" id="CAP_LIX"></a><i>CAP. LIX.&mdash;C&oacute;mo Tupac Inca torn&oacute; &aacute; salir del Cuzco, y de la recia
+guerra que tuvo con los del Guarco, y c&oacute;mo despues de los haber vencido,
+di&oacute; la vuelta al Cuzco.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">L</span><span class="smcap">a</span> provincia de Chincha fu&eacute; en lo pasado gran cosa en este reino del
+Per&uacute;, y muy poblada de gente, tanto, que &aacute;ntes deste tiempo habian con
+sus capitanes salido y allegado al Collao, donde, con grandes despojos
+que hobieron, dieron la vuelta &aacute; su provincia, donde estuvieron y fueron
+siempre estimados de los comarcanos, y temidos. El Inca padre de Tupac
+Inca, se dice que envi&oacute; desde los Soras un capitan con gente de guerra,
+llamado Capac Inca, &aacute; que procurase atraer &aacute; los de Chincha al se&ntilde;or&iacute;o
+suyo; mas, aunque fu&eacute; y lo procur&oacute;, fu&eacute; poca parte, porque se pusieron
+en arma, y de tal manera se querian defender, quel orejon, lo mejor que
+pudo, se volvi&oacute;; y estuvieron sin ver capitan del Inca ninguno hasta que
+Tupac Inca los sojuzg&oacute;, &aacute; lo quellos mesmos cuentan; porque yo no s&eacute; en
+esto m&aacute;s de lo que ellos mismos cuentan.</p>
+
+<p>Volviendo al prop&oacute;sito, como Tupac Inca hobiese llegado al Cuzco, como
+se ha escripto, despues de se haber holgado y d&aacute;dose &aacute; sus pasatiempos
+los dias que le pareci&oacute;, mand&oacute; de nuevo hacer llamamiento de gente, con
+intencion de acabar de se&ntilde;orear los indios de Los Llanos. Su mandado se
+cumpli&oacute;, y prestamente parecieron en el Cuzco los capitanes de las
+provincias con la gente de guerra que habian de traer, y despues de
+puesto en &oacute;rden lo de la ciudad y lo que m&aacute;s el rey habia de proveer,
+sali&oacute; del Cuzco y abaj&oacute; &aacute; Los Llanos por el camino de Guaytaray.
+Sabiendo de su ida, muchos le aguardaban con intencion de le tomar por
+Se&ntilde;or, y muchos con voluntad de le dar guerra y procurar de conservar
+[se] en la libertad que tenian. En los valles de los Nazcas habia copia
+de gente y apercibidos de guerra.</p>
+
+<p>Llegado Tupac Inca, hobo embajadas y pl&aacute;ticas entre unos y otros, y
+aunque hubo algunas porf&iacute;as y guerrilla, se contentaron con lo que el
+Inca dellos quiso por cimiento (<i>as&iacute;</i>): que se hiciesen casas fuertes y
+que hobiese mitimaes, y pagar lo que de tributo les pusieron. Y de aqu&iacute;
+fu&eacute; el Inca al valle de Ica, &aacute; donde hall&oacute; resistencia m&aacute;s que en lo de
+la Nazca; mas, su prudencia bast&oacute; [&aacute;] hacer, sin guerra, de los enemigos
+amigos, y se allanaron como los pasados. En Chincha estaban aguardando
+si el Inca iba &aacute; su valle, puestos m&aacute;s de treinta mill hombres &aacute; punto
+de guerra, y esperaban favores de los vecinos. Tupac Inca, como lo supo,
+les envi&oacute; mensajeros, con grandes presentes para los se&ntilde;ores y para los
+capitanes y principales, diciendo &aacute; los embajadores que de su parte les
+hiciesen grandes ofrecimientos, y qu&eacute;l no queria guerra con ellos, sino
+paz y hermandad, y otras cosas desta suerte. Los de Chincha oyeron lo
+que el Inca decia, y recibi&eacute;ronle sus presentes, y fueron para &eacute;l
+algunos principales con lo que habia en el valle, y hablaron con &eacute;l y
+trataron el amistad, de tal manera, que se asent&oacute; la paz, y los de
+Chincha dejaron las armas y recibieron &aacute; Tupac Inca, que luego movi&oacute;
+para Chincha. Esto cuentan los mesmos indios de Chincha y los orejones
+del Cuzco; otros indios de otras provincias he oido que lo cuentan de
+otra manera, porque dicen que hobo grande guerra; m&aacute;s yo creo que sin
+ella qued&oacute; por Se&ntilde;or de Chincha.</p>
+
+<p>Llegado el Inca &aacute; aquel valle, como tan grande y hermoso lo vi&oacute;, se
+alegr&oacute; mucho. Loaba las costumbres de los naturales, y con palabras
+amorosas les rogaba que tomasen de las del Cuzco las que viesen que les
+cuadraban, y ellos le contentaron y obedecieron en todo; y dado asiento
+en lo que se habia de hacer, parti&oacute; para Ica, de donde fue &aacute; lo que
+llaman del Guarco, porque supo questaban aguard&aacute;ndole de guerra; y as&iacute;
+era la verdad, porque los naturales de aquellos valles, teniendo en poco
+&aacute; sus vecinos porque as&iacute; se habian amilanado y, sin ver porqu&eacute;, dado la
+posesion de sus tierras &aacute; rey estra&ntilde;o, y con mucho &aacute;nimo se juntaron,
+habiendo hecho casas fuertes y pucaraes en la parte perteneciente para
+ello, cerca de la mar, en donde pusieron sus mujeres, y hijos. Y
+andando<a name="FNanchor_188_188" id="FNanchor_188_188"></a><a href="#Footnote_188_188" class="fnanchor">[188]</a> el Inca con su gente en &oacute;rden, alleg&oacute; &aacute; donde estaban sus
+enemigos, y les envi&oacute; sus embajadas con grandes partidos, y algunas
+veces con amenazas y fieros; mas, no quisieron pasar por la ley de sus
+comarcanos, que era reconoscer &aacute; extranjeros, y entre unos y otros, al
+uso destas partes, se trab&oacute; la guerra y pasaron grandes cosas entre
+ellos. Y como viniese el verano y hiciesen grandes calores, adolesci&oacute; la
+gente del Inca, que fu&eacute; causa que le convino retirar; y as&iacute;, con la m&aacute;s
+cordura que pudo, lo hizo; y los del Guarco salieron por su valle, y
+cogieron sus mantenimientos y comidas, y tornaron &aacute; sembrar los campos,
+y hacian armas, y aparej&aacute;banse para, si del Cuzco viniesen contra ellos,
+que los hallasen apercebidos.</p>
+
+<p>Tupac Inca revolvi&oacute; sobre el Cuzco; y como los hombres sean de tan poca
+constancia, como vieron que los del Guarco se quedaron con lo que
+intentaron, comenz&oacute; &aacute; haber novedades entre algunos dellos, y se
+rebelaron algunos y apartaron del servicio del Inca.&mdash;Estos eran
+naturales de los valles de la mesma costa.&mdash;Todo fu&eacute; &aacute; oido del rey, y
+lo que quedaba de aquel verano, entendi&oacute; en hacer llamamiento de gente y
+en mandar salir orejones para que fuesen por todas partes del reino &aacute;
+visitar las provincias, y determin&oacute; de ganar el se&ntilde;orio del Guarco,
+aunque sobre ello se le recreciese notorio da&ntilde;o. Y como viniese el oto&ntilde;o
+y fuese pasado el calor del est&iacute;o, con la m&aacute;s gente que pudo juntar,
+abaj&oacute; &aacute; Los Llanos y envi&oacute; sus embajadores &aacute; los valles dellos,
+afe&aacute;ndolos su poca firmeza en presumir de se levantar contra &eacute;l, y
+amonest&oacute;les que estuviesen firmes en su amistad, donde n&oacute;, certific&oacute;les
+que la guerra les haria cruel. Y como llegase al principio del valle del
+Guarco, en las haldas de una sierra, mand&oacute; &aacute; sus gentes fundar una
+ciudad &aacute; la cual puso por nombre Cuzco, como &aacute; su principal asiento, y
+las calles y collados y plazas tuvieron el nombre que las verdaderas.
+Dijo, que hasta quel Guarco fuese ganado y los naturales sujetos suyos,
+habia de permanecer la nueva poblacion, y que en ella siempre habia de
+haber gente de guarnicion; y luego que se hobo hecho lo que en aquello
+se orden&oacute;, movi&oacute; con su gente &aacute; donde estaban los enemigos, y los cerc&oacute;,
+y tan firmes estuvieron en su prop&oacute;sito, que jam&aacute;s querian venir &aacute;
+partido ninguno, y tuvieron su guerra, que fu&eacute; tan larga, que dicen que
+dur&oacute; tres a&ntilde;os, los veranos de los cuales el Inca se iba al Cuzco,
+dejando gente de guarnicion en el nuevo Cuzco que habia hecho, para que
+siempre estuviese contra los enemigos.</p>
+
+<p>Y as&iacute;, los unos por ser se&ntilde;ores, y los otros por no ser siervos,
+procuraban de salir con su intencion; pero al fin, al cabo de los tres
+a&ntilde;os, los del Guarco fueron enflaqueciendo, y el Inca, que lo conoci&oacute;,
+les envi&oacute; de nuevo embajadores que les dijiesen que fuesen todos amigos
+y compa&ntilde;eros, quel no queria sino casar sus hijos con sus hijas, y por
+el consiguiente, sustener en todo confederacion con gran igualdad; y
+otras cosas dichas con enga&ntilde;o, paresci&eacute;ndole &aacute; Tupac Inca que merescian
+grand pena por haberle dado tanto trabajo; y los del Guarco,
+paresci&eacute;ndoles que ya no podrian sustentarse muchos dias, y que con las
+condiciones hechas por el Inca ser&iacute;a mejor gozar de tranquilidad y
+sosiego, concedieron en lo que el rey Inca queria; que no debieran,
+porque dejando el fuerte, fueron los m&aacute;s principales &aacute; le hacer
+reverencia, y sin m&aacute;s pensar, mand&oacute; &aacute; sus gentes que los matasen &aacute;
+todos, y ellos con gran crueldad lo pusieron por obra, y mataron &aacute; todos
+los principales y hombres m&aacute;s honrados dellos que all&iacute; estaban, y en los
+que no lo eran, tambien se ejecut&oacute; la sentencia; y mataron tantos como
+hoy dia lo cuentan los descendientes dellos y los grandes montones de
+huesos que hay son testigos; y creemos, que lo que sobre esto se cuenta
+es lo que veis escripto.</p>
+
+<p>Hecho esto, mando hacer el rey Inca una agraciada fortaleza tal y de tal
+manera que yo cont&eacute; en la Primera parte<a name="FNanchor_189_189" id="FNanchor_189_189"></a><a href="#Footnote_189_189" class="fnanchor">[189]</a>. Asentado el valle y
+puestos mitimaes y gobernador, habiendo oido las embajadas que le
+vinieron de los Yuncas y de muchos serranos, mand&oacute; ruinar el nuevo Cuzco
+que se habia hecho, y con toda su gente di&oacute; la vuelta para la ciudad del
+Cuzco, donde fu&eacute; recebido con gran alegria, y se hicieron grandes
+sacrificios con alabanza suya en el templo y or&aacute;culos, y por el
+consiguiente se alegr&oacute; el pueblo con fiestas y borracheras y t&aacute;quis
+solenes.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LX" id="CAP_LX"></a><i>CAP. LX.&mdash;De c&oacute;mo Tupac Inca torn&oacute; &aacute; salir del Cuzco y c&oacute;mo fu&eacute; al
+Collao y de all&iacute; &aacute; Chile, y gan&oacute; y se&ntilde;ore&oacute; las naciones que hay en
+aquellas tierras, y de su muerte.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> Tupac Inca hobiese llegado al Cuzco con tan grandes victorias como
+se ha escripto, estuvo algunos dias holg&aacute;ndose en sus banquetes y
+borracheras con sus mujeres y mancebas, que eran muchas, y con sus
+hijos, entre los cuales se criaba Guayna Capac, el que habia de ser rey,
+y salia muy esforzado y brioso. Pasadas las fiestas, el gran Tupac Inca
+pens&oacute; de dar vista al Collao y se&ntilde;orear la tierra que m&aacute;s pudiese de
+adelante; y para hacerlo, mand&oacute; que se apercebiesen en todas partes
+gentes, y se hiciesen muchos toldos para dormir en los lugares
+desiertos. Y comenzaron &aacute; venir con sus capitanes, y aloj&aacute;banse &aacute; la
+redonda del Cuzco, sin entrar en la ciudad otros que los que la ley no
+proibia, y &aacute; los unos y &aacute; los otros proveian cumplidamente de todo lo
+necesario, teniendo en ello cuenta grande los gobernadores y proveedores
+de la mesma ciudad. Y como se hobiesen juntado todos los que habian de
+ir &aacute; la guerra, se hicieron sacrificios &aacute; sus dioses, conforme &aacute; su
+ceguedad, poniendo &aacute; los adivinos que supiesen de los or&aacute;culos el fin
+de la guerra; y hecho un convite general y muy espl&eacute;ndido, sali&oacute; del
+Cuzco Tupac Inca, dejando en la ciudad su lugarteniente y su hijo mayor
+Guayna Capac, y con grand repuesto<a name="FNanchor_190_190" id="FNanchor_190_190"></a><a href="#Footnote_190_190" class="fnanchor">[190]</a> y majestad, camin&oacute; por lo de
+Collasuyo, visitando sus guarniciones y tambos reales, y holg&oacute;se por los
+pueblos de los Canas y Canches.</p>
+
+<p>Entrando en lo de Collao, anduvo hasta Chucuito, donde los se&ntilde;ores de la
+tierra se juntaron &aacute; le hacer fiesta; y habia con su buena &oacute;rden todo
+recaudo y abasto de mantenimientos, sin que faltase &aacute; m&aacute;s de trescientas
+mill personas que iban en sus reales. Algunos se&ntilde;ores del Collao se
+ofrecieron de ir por sus personas con el mesmo Inca, y con los que
+se&ntilde;al&oacute;, entr&oacute; en el palude de Titicaca, y lo&oacute; &aacute; los que entendian en las
+obras de los edificios que su padre mand&oacute; hacer, cu&aacute;n bien lo habian
+hecho. En el templo hizo grandes sacrificios, y di&oacute; al &iacute;dolo y
+sacerdotes dones ricos, conforme &aacute; tan gran se&ntilde;or como &eacute;l era. Volvi&oacute; &aacute;
+su gente y camin&oacute; por toda la provincia del Collao hasta salir della;
+envi&oacute; sus mensajeros &aacute; todas las naciones de los Charcas, Carangas y m&aacute;s
+gentes que hay en aquellas tierras. D&eacute;llas, unos le acudian &aacute; servir y
+otros &aacute; le dar guerra, mas, aunque se la dieron, su potencia era tanta,
+que bast&oacute; &aacute; los sojuzgar, usando con los vencidos de gran clemencia, y
+con los que se venian, de mucho amor. En Paria mand&oacute; hacer edificios
+grandes, y lo mesmo en otras partes. Y cierto debieron pasar &aacute; Tupac
+Inca cosas grandes, muchas de las cuales priva el olvido, por la falta
+que tienen de letras, y yo pongo sumariamente algo de lo mucho que
+sabemos, por lo que oimos y vemos, los que ac&aacute; estamos, que pas&oacute;.</p>
+
+<p>Yendo victorioso adelante de los Charcas, atraves&oacute; muchas tierras &eacute;
+provincias y grandes despoblados de nieve, hasta que lleg&oacute; &aacute; lo que
+llamamos Chile, y se&ntilde;ore&oacute; y conquist&oacute; todas aquellas tierras, en las
+cuales dicen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos
+edificios, y tribut&aacute;ronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos.
+Dej&oacute; gobernadores y mitimaes, y puesto en &oacute;rden lo que habia ganado,
+volvi&oacute; al Cuzco.</p>
+
+<p>H&aacute;cia la parte de Levante envi&oacute; orejones avisados, en h&aacute;bito de
+mercaderes, para que mirasen las tierras que hobiese y qu&eacute; gentes las
+mandaban; y ordenadas estas otras cosas, volvi&oacute; al Cuzco; de donde
+afirman que torn&oacute; &aacute; salir &aacute; cabo de algunos dias, y con la gente que
+convino llevar, entr&oacute; en los Andes, y pas&oacute; grand trabajo por la espesura
+de la monta&ntilde;a, y conquist&oacute; algunos pueblos de aquella region, y mand&oacute;
+sembrar muchas sementeras de coca, y que la llevasen al Cuzco, donde &eacute;l
+di&oacute; la vuelta.</p>
+
+<p>Y dicen que pasados pocos dias, le di&oacute; cierto mal que le caus&oacute; la
+muerte, y que encomendando &aacute; su hijo la gobernacion del reino y &aacute; sus
+mujeres &eacute; hijos, y diciendo otras cosas, muri&oacute;. Y se hicieron grandes
+lloros y tan notable sentimiento desde Quito hasta Chile, ques extra&ntilde;a
+cosa de oir &aacute; los indios lo que sobre ello cuentan.</p>
+
+<p>Adonde, ni en qu&eacute; lugar est&aacute; enterrado no lo dicen. Cuentan que se
+mataron grand n&uacute;mero de mujeres y servidores y pajes para meter con &eacute;l,
+con tanto tesoro y pedrer&iacute;a, que debi&oacute; montar m&aacute;s de un millon; y seria
+poco, pues los se&ntilde;ores particulares se enterraban algunos con m&aacute;s de
+cient mill castellanos. Sin la gente tanta que metieron en su sepultura,
+se ahorcaron y enterraron muchas mujeres y hombres en partes diversas
+del reino, y en todas partes se hicieron lloros por un a&ntilde;o entero y se
+tresquilaron las m&aacute;s de las mujeres, poni&eacute;ndose todas sogas de esparto;
+y acabado el a&ntilde;o, se vinieron &aacute; hacer sus honras. Y lo que dicen que
+usaban hacer no lo quiero poner, porque son gentilidades; y los
+chripstianos questaban en el Cuzco el a&ntilde;o de mill y quinientos y
+cincuenta, acu&eacute;rdense de lo que vieron que se hizo por las honras y cabo
+de a&ntilde;o de Paulo Inca, con se haber vuelto chripstiano, y sacar&aacute;n lo que
+seria en tiempo del reinado de los reyes pasados, &aacute;ntes que perdiesen su
+se&ntilde;or&iacute;o.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXI" id="CAP_LXI"></a><i>CAP. LXI.&mdash;De c&oacute;mo rein&oacute; en el Cuzco Guayna Capac que fu&eacute; el dozeno rey
+Inca.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">M</span><span class="smcap">uerto</span> que fu&eacute; el gran rey Tupac Inca Yupanqui, se entendi&oacute; en hacer sus
+obsequias y entierro al uso de sus mayores, con gran pompa. Y cuentan
+los orejones, que de secreto tramaban entre algunos de cobrar la
+libertad pasada y eximir de s&iacute; el mando de los Incas, y que de hecho
+salieran con lo que intentaban, si no fuera por la buena ma&ntilde;a que se
+dieron los gobernadores del Inca con la gente de los mitimaes y
+capitanes, que pudieron sustentar en tiempo tan revuelto y que no tenia
+rey, lo quel pasado les habia encargado. Guayna Capac no descuid&oacute; ni
+dej&oacute; de conocer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su
+padre con tanto trabajo gan&oacute;. Luego se entr&oacute; &aacute; hacer el ayuno, y el que
+gobernaba la ciudad le fu&eacute; fiel y leal. No dej&oacute; de haber alguna
+turbacion entre los mesmos incas, porque algunos hijos de Tupac Inca,
+habidos en otras mujeres que la Coya, quisieron ponerse &aacute; pretender<a name="FNanchor_191_191" id="FNanchor_191_191"></a><a href="#Footnote_191_191" class="fnanchor">[191]</a>
+la dignidad real, mas el pueblo, que vian estaba con Guayna Capac, no lo
+consinti&oacute;, mas estorb&oacute; el castigo que se hizo. Acabado el ayuno, Guayna
+Capac sali&oacute; con la borla muy galano y aderezado, y hizo las cirimonias
+usadas por sus pasados, con el fin de las cuales el nombre de rey le
+pusieron, y as&iacute;, &aacute; grandes voces decian<a name="FNanchor_192_192" id="FNanchor_192_192"></a><a href="#Footnote_192_192" class="fnanchor">[192]</a>: <i>Guayna Capac Inca Zapalla
+tucuillacta uya</i>; que quiere decir; "Guayna Capac solo es rey; &aacute; &eacute;l oyan
+todos los pueblos."</p>
+
+<p>Era Guayna Capac, segun dicen muchos indios que le vieron y conocieron,
+de no muy grand cuerpo, pero doblado y bien hecho; de buen rostro y muy
+grave; de pocas palabras, de muchos hechos; era justiciero y castigaba
+sin templanza. Queria ser tan temido, que de noche le so&ntilde;aran los
+indios. Comia como ellos usan, y as&iacute; vivia vicioso de mujeres, si as&iacute; se
+le puede decir; o&iacute;a &aacute; los que le hablaban bien, y cre&iacute;ase muy de ligero:
+privaron con &eacute;l mucho los aduladores y lisonjeros, que entre ellos no
+faltaban, ni hoy deja de haber; y daba oidos &aacute; mentiras, que fu&eacute; causa
+que muchos murieron sin culpa. A los mancebos que tentados de la carne
+dormian con sus mujeres &oacute; mancebas, &oacute; con las que estaban en el templo
+del sol, luego los mandaba matar &aacute; ellos, y &aacute; ellas castigo igual. A los
+que &eacute;l castig&oacute; por alborotos y motines, priv&oacute; de las haciendas, d&aacute;ndolas
+&aacute; otros; por otras causas, era el castigo en las personas
+solamente.&mdash;Mucho desto disimulaba su padre, especial lo de las mujeres,
+que cuando se tomaba alguno con ellas, decia que eran mancebos.&mdash;Su
+madre de Guayna Capac, se&ntilde;ora principal, mujer y hermana que fu&eacute; de
+Tupac Inca Yupanqui, llamada Mama Ocllo, dicen que fu&eacute; de mucha
+prudencia, y que avis&oacute; &aacute; su hijo de muchas cosas que ella vi&oacute; hacer &aacute;
+Tupac Inca, y que le queria tanto, que le rog&oacute; no se fuese &aacute; Quito ni &aacute;
+Chile, hasta que ella fuese muerta; y as&iacute;, cuentan que por le hacer
+placer y obedecer &aacute; su mandado, estuvo en el Cuzco sin salir hasta que
+ella muri&oacute; y fu&eacute; enterrada con grand pompa, meti&eacute;ndose en su sepultura
+muchos tesoros y ropa fina y de sus mujeres y servidores. Los m&aacute;s
+tesoros de los Incas muertos y heredades, que llaman ch&aacute;caras, todo
+estaba entero desde el primero, sin que ninguno osase gastarlo ni
+tocarlo, porque entre ellos no tenian guerras ni necesidades que el
+dinero hobiese de las remediar; por donde creemos que hay grandes
+tesoros en las entra&ntilde;as de la tierra perdidos; y as&iacute; estar&aacute;n para
+siempre, si de ventura, alguno, edificando &oacute; haciendo otra cosa, no
+topare con algo de lo mucho que hay.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXII" id="CAP_LXII"></a><i>CAP. LXII.&mdash;C&oacute;mo Guayna Capac sali&oacute; del Cuzco y lo que hizo.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">G</span><span class="smcap">uayna</span> Capac habia mandado parescer delante de s&iacute; &aacute; los principales
+se&ntilde;ores de los naturales de las provincias, y estando su C&oacute;rte llena
+dellos, tom&oacute; por mujer &aacute; su hermana Chimbo Ocllo, y por ello se hicieron
+grandes fiestas, dejando los lloros que por la muerte de Tupac Inca se
+hacian. Y acabadas, mand&oacute; que se saliesen con &eacute;l hasta cincuenta mill
+hombres de guerra, con los cuales queria ir acompa&ntilde;ado para ir &aacute; visitar
+las provincias de su reino. Como lo mand&oacute;, se puso por obra, y sali&oacute; del
+Cuzco con m&aacute;s pompa y autoridad que su padre; porque las andas serian
+tan ricas, &aacute; lo que afirman los que llevaron el rey en sus hombros, que
+no tuvieran precio las piedras preciosas tan grandes y muchas que iban
+en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fu&eacute; por las provincias de
+Xaquixaguana y Andaguaylas, y alleg&oacute; &aacute; los Soras y Lucanas<a name="FNanchor_193_193" id="FNanchor_193_193"></a><a href="#Footnote_193_193" class="fnanchor">[193]</a>, donde
+envi&oacute; embajadas &aacute; muchas partes de los llanos y sierras, y tuvo
+respuesta dellos y de otras, con grandes presentes y ofrecimientos.</p>
+
+<p>Volvi&oacute; desde aquellos lugares al Cuzco, donde estuvo entendiendo en
+hacer grandes sacrificios al sol y &aacute; los que m&aacute;s tenian por dioses, para
+que le fuesen favorables en la jornada que queria hacer, y di&oacute; grandes
+dones &aacute; los &iacute;dolos de los guacas; y supo de los adivinos, por los dichos
+de los demonios, &oacute; porque ellos lo inventaron, que le habia de suceder
+pr&oacute;speramente en las jornadas que hacer queria, y que volveria al Cuzco
+con grande honra y provecho. Esto acabado, de muchas partes vinieron
+gentes con sus armas y capitanes, por su mandado, y alojados, de la
+ciudad eran proveidos.</p>
+
+<p>En el edificio de la fortaleza se entendia, sin dejar de labrar dia
+ninguno los para ello se&ntilde;alados. En la plaza del Cuzco se puso la grand
+maroma de oro, y se hicieron grandes bailes y borracheras, y, junto &aacute; la
+piedra de la guerra, se nombraron capitanes y mandones, conforme &aacute; su
+costumbre; y orden&aacute;ndoles, hizo un parlamento Guayna Capac, bien
+ordenado y dicho con palabras vehementes, sobre que le fuesen leales as&iacute;
+los que iban con &eacute;l, como los que quedaban. Respondieron que de su
+servicio no se partirian, el cual dicho lo&oacute; y di&oacute; esperanzas de les
+hacer mercedes largas. Y estando aparejado lo que para la jornada era
+menester, sali&oacute; del Cuzco con toda la gente de guerra que se habia
+juntado, y por un camino grande, tan soberbio como hoy dia paresce, pues
+todos los de ac&aacute; lo vemos y andamos por &eacute;l, anduvo h&aacute;cia el Collao,
+mostrando por las provincias donde pasaba tener en poco los grandes
+servicios que le hacian; porque dicen que decia que &aacute; los Incas todo se
+les debia. Entendia en saber lo que le daban de tributo, y la
+posibilidad de la provincia; recogi&oacute; muchas mujeres, las m&aacute;s hermosas
+que se podian hallar; dellas tomaba para s&iacute;, y otras daba &aacute; sus
+capitanes y privados; las dem&aacute;s eran puestas en el templo del sol y all&iacute;
+guardadas.</p>
+
+<p>Entrando en el Collao, le trajeron cuenta de las grandes manadas que
+tenia de ganados, y cu&aacute;ntas mill cargas de lana fina se llevaban por a&ntilde;o
+&aacute; los que hacian la ropa para su casa y servicio. En la isla de Titicaca
+entr&oacute; y mand&oacute; hacer grandes sacrificios. En Chuquiabo<a name="FNanchor_194_194" id="FNanchor_194_194"></a><a href="#Footnote_194_194" class="fnanchor">[194]</a>, mand&oacute; que
+estuviesen indios estantes con sus veedores &aacute; sacar metal de oro con la
+&oacute;rden y regimiento que se ha escripto. Pasando adelante, mand&oacute; que los
+Charcas y otras naciones hasta los Chichas, sacasen cantidad grande de
+pastas de plata, que se llevasen al Cuzco por su cuenta, sin que nada
+faltase; trasport&oacute; algunos mitimaes de una parte en otra, aunque habia
+dias que estaban alojados; mandaba que todos trabajasen y ninguno
+holgase, porque decia que la tierra donde habia holgazanes, no pensaban
+otra cosa sin&oacute; c&oacute;mo buscar esc&aacute;ndalos y corromper la honestidad de las
+mujeres. Por donde pasaba, mandaba edificar tambos y plazas, dando con
+su mano la traza; reparti&oacute; los t&eacute;rminos &aacute; muchas provincias y l&iacute;mite
+conocido, para que, por aventajallo, no viniesen &aacute; las manos. Su gente
+de guerra, aunque era tanta, iba tan corregida, que no salia de los
+reales un paso; por donde pasaban, los naturales proveian de lo
+necesario tan cumplidamente, que era m&aacute;s lo que sobraba que lo que se
+gastaba. En algunos lugares edificaron ba&ntilde;os, y en otros cotos, y por
+los desiertos se hicieron grandes casas. Por todas partes quel Inca
+pasaba, dejaba hechas tales cosas, que es admiracion contarlas. Al que
+erraba castigaba sin dejar pasar por alto nada, y gratificaba &aacute; quien
+bien le servia.</p>
+
+<p>Ordenado estas cosas y otras, pas&oacute; de las provincias subjetas agora &aacute; la
+Villa de la Plata, y por lo de Tucuman<a name="FNanchor_195_195" id="FNanchor_195_195"></a><a href="#Footnote_195_195" class="fnanchor">[195]</a> envi&oacute; capitanes con gente de
+guerra &aacute; los Chiriguanaes; mas no les fue bien, porque volvieron
+huyendo. Por otra parte, h&aacute;cia la mar del Sur, envi&oacute; m&aacute;s gente con otros
+capitanes, &aacute; que se&ntilde;oreasen los valles y pueblos que del todo su padre
+no pudo conquistar. El fu&eacute; caminando con toda su gente h&aacute;cia Chile,
+acabando de domar, por donde pasaba, las gentes que habia. Pas&oacute; gran
+trabajo por los despoblados, y fu&eacute; mucha la nieve que sobre ellos cay&oacute;;
+llevaban toldos con que se guarescer y muchos yanaconas y mujeres de
+servicio. Por todas estas nieves se iba haciendo el camino, &oacute; ya estaba
+hecho, y bien limpio, y postas puestas por &eacute;l.</p>
+
+<p>Alleg&oacute; &aacute; lo que llamaban Chile, &aacute; donde estuvo m&aacute;s de un a&ntilde;o entendiendo
+en refrenar aquellas naciones y asentarlas de todo punto; mand&oacute; que le
+sacasen la cantidad que se&ntilde;al&oacute; de tejuelos de oro; y los mitimaes
+fueron puestos, y trasportadas muchas gentes de aquellas de Chile de
+unas partes en otras. Hizo, en algunos lugares, fuertes y cercas &aacute; su
+uso, que llaman pucaraes, para la guerra que con algunos tuvo. Anduvo
+mucho m&aacute;s por la tierra que su padre, hasta que dijo que habia visto el
+fin della, y mand&oacute; hacer memorias por muchos lugares para que en lo
+futuro se entendiese su grandeza, y formas de hombres crecidos<a name="FNanchor_196_196" id="FNanchor_196_196"></a><a href="#Footnote_196_196" class="fnanchor">[196]</a>.</p>
+
+<p>Puesto en razon lo de Chile, y hecho lo que convino, puso sus delegados
+y gobernadores, y mand&oacute; que siempre avisasen en la c&oacute;rte del Cuzco lo
+que pasara en aquella provincia. Encarg&oacute;les que hiciesen justicia y que
+no consintiesen motin ni alboroto que no matasen los movedores sin dar
+la vida &aacute; ninguno.</p>
+
+<p>Volvi&oacute; al Cuzco, &aacute; donde fu&eacute; recebido de la ciudad honradamente y los
+sacerdotes del templo de Curicancha le dieron muchas bendiciones, y &eacute;l
+alegr&oacute; al pueblo con grandes fiestas que se hicieron. Y nac&iacute;anle muchos
+hijos, los cuales criaban sus madres, entre los cuales naci&oacute; Atahuallpa,
+segund la opinion de todos los indios del Cuzco, que dicen ser as&iacute;, y
+llam&aacute;base su madre Tuta Palla, natural de Quillaco, aunque otros dicen
+ser del linaje de los Orencuzcos; y siempre, desde que se cri&oacute;, anduvo
+Atahuallpa con su padre, y era de m&aacute;s edad que Guascar.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXIII" id="CAP_LXIII"></a><i>CAP. LXIII.&mdash;De c&oacute;mo el rey Guayna Capac torn&oacute; &aacute; mandar hacer
+llamamiento de gente, y c&oacute;mo sali&oacute; para lo de Quito.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> Guayna Capac se hobiese holgado algunos meses en el Cuzco, y en &eacute;l
+se hobiesen juntado los sacerdotes de los templos y adivinos de los
+or&aacute;culos, mand&oacute; hacer sacrificios, y la ofrenda de la capacocha se hizo
+bien grande y rica, y volvieron bien llenos de oro los burladores de los
+hechiceros. A cada uno daban respuesta como les parescia que el rey
+ser&iacute;a m&aacute;s contento. Lo cual con otras cosas pasado, mand&oacute; Guayna Capac
+que se entendiese en hacer un camino m&aacute;s real, mayor y m&aacute;s ancho que por
+donde fu&eacute; su padre, que llegase hasta Quito, &aacute; donde tenia pensado de
+ir; y que los aposentos ordinarios y dep&oacute;sitos de las postas se pasasen
+&aacute; &eacute;l. Para que por todas las tierras se supiese ser esto su voluntad,
+salieron correos &aacute; lo avisar, y luego fueron orejones &aacute; lo mandar
+cumplir, y se hizo un camino el m&aacute;s soberbio y de ver que hay en el
+mundo, y m&aacute;s largo, porque salia del Cuzco y allegaba &aacute; Quito y se
+juntaba con el que iba &aacute; Chile. Igual &aacute; &eacute;l, creo yo que desde que hay
+memoria de gente, no se ha leido de tanta grandeza como tuvo este
+camino, hecho por valles hondos y por sierras altas, por montes de
+nieve, por tremedales de agua y por pe&ntilde;a viva y junto &aacute; rios furiosos;
+por estas partes iba llano y empedrado, por las laderas bien sacado, por
+las sierras deshechado, por las pe&ntilde;as socavado, por junto &aacute; los rios sus
+paredes, entre nieves con escalones y descansos; por todas partes
+limpio, barrido, descombrado, lleno de aposentos, de dep&oacute;sitos de
+tesoros, de templos del sol, de postas que habia en este camino. &iexcl;Oh!
+&iquest;Qu&eacute; grandeza se puede decir de Alexandre, ni de ninguno de los
+poderosos reyes que el mundo mandaron que tal camino hiciesen, ni
+inventasen el proveimiento que en &eacute;l habia? No fu&eacute; nada la calzada que
+los romanos hicieron, que pasa por Espa&ntilde;a, ni los otros que leemos, para
+que con este se comparen. Y h&iacute;zose hasta en m&aacute;s poco tiempo de lo que se
+puede imaginar; porque los Incas, m&aacute;s tardaban ellos en mandarlo, que
+sus gentes en ponerlo por obra.</p>
+
+<p>H&iacute;zose llamamiento general en todas las provincias de su se&ntilde;or&iacute;o, y
+vinieron de todas partes tantas gentes, que hinchian los campos; y
+despues de haber hecho banquetes y borracheras generales, y puesto en
+&oacute;rden las cosas de la ciudad, sali&oacute; della Guayna Capac con
+<i>iscaypachaguaranga runas</i>, que quiere decir, con "doscientos mill
+hombres de guerra," sin los yanaconas y mujeres de servicio, que no
+tenia cuento el n&uacute;mero dellos. Llevaba consigo dos mill mujeres y dejaba
+en el Cuzco m&aacute;s de cuatro mill.</p>
+
+<p>Habian proveido los delegados y gobernadores que asistian en las
+cabeceras de las provincias, que de todas las partes acudiesen [con]
+bastimentos y armas, y todo lo dem&aacute;s que siempre se recogia y guardaba
+para cuando se hacia guerra; y as&iacute; hincheron todos los grandes aposentos
+y dep&oacute;sitos de todo ello, de manera, que de cuatro &aacute; cuatro leguas, que
+era la jornada, estaba entendido que se habia de hallar proveimiento
+para toda esta multitud de gente, sin que faltase, sino que sobrase m&aacute;s
+de lo que ellos gastasen y las mujeres, y muchachos y hombres que
+servian personalmente de lo que les era mandado, y que llevaban el
+repuesto del Inca y el bagaje de la gente de guerra de un tambo &aacute; otro,
+donde estaba el proveimiento que en el pasado.</p>
+
+<p>Como saliese Guayna Capac, por el camino que por su mandado se habia
+mandado hacer, del Cuzco, anduvo hasta que lleg&oacute; &aacute; lo de Vilcas, donde
+par&oacute; algunos dias en los aposentos que le habian hecho pegados con los
+de su padre; y holg&oacute;se de ver que estaba el templo del sol acabado, y
+dej&oacute; cantidad de oro y pastas de plata para joyas y vasos; mand&oacute; que se
+tuviese grand cuidado del proveimiento de las mamaconas y sacerdotes.
+Sobi&oacute;se &aacute; hacer oracion en un terrado galano y primo que para ello se
+habia hecho; sacrificaron, conforme &aacute; su ceguedad, lo que usaban, y
+mataron muchos animales y aves, con algunos ni&ntilde;os y hombres, para
+aplacar &aacute; sus dioses.</p>
+
+<p>Esto hecho, sali&oacute; de aquel lugar con su gente el rey, y no par&oacute; hasta el
+valle de Xauxa, donde habia alguna controversia y division sobre los
+l&iacute;mites y campos del valle, entre los mismos que d&eacute;l eran se&ntilde;ores. Como
+Guayna Capac lo entendi&oacute;, despues de haber hecho sacrificios, como en
+Vilcas, mand&oacute; juntar los se&ntilde;ores Alaya, Cucichuca, Guacaropa<a name="FNanchor_197_197" id="FNanchor_197_197"></a><a href="#Footnote_197_197" class="fnanchor">[197]</a> y
+entre ellos con equidad reparti&oacute; los campos de la manera que hoy dia lo
+tienen. A los Yauyos envi&oacute; embajadas; lo mismo hizo &aacute; los Yuncas, y &aacute;
+Bonbon envi&oacute; algunos dones &aacute; los se&ntilde;ores naturales de aquella tierra;
+porque, como tenian fuerza en la laguna, en partes que nadaban, hablaban
+sueltamente, y por rigor no quiso hablar con ellos hasta ver la suya.
+Los se&ntilde;ores de Xauxa le hicieron grandes servicios, y algunos de los
+capitanes y gente de guerra le fueron acompa&ntilde;ando; y anduvo hasta
+Bonbon, donde par&oacute; poco, porque quiso ir &aacute; Caxamalca, m&aacute;s aparejado
+lugar para descansar y comarcano con provincias grandes y muy altas. Y
+por el camino siempre le venian gentes con grandes embajadas y
+presentes.</p>
+
+<p>Como lleg&oacute; &aacute; Caxamalca, par&oacute; algunos dias para descansar del camino, y
+mand&oacute; que su gente de guerra se alojase &aacute; la redonda de aquella tierra,
+y que comiese lo que recogido en los dep&oacute;sitos estaba; y con la gente
+que le paresci&oacute; entr&oacute; por los Guancachupachos, y tuvo r&eacute;cia guerra,
+porque no del todo quedaron los naturales de all&iacute; en gracia de su padre
+y conformidad; mas, tanto pudo, que lo allan&oacute; y sojuzg&oacute;, poniendo
+gobernadores y capitanes, y eligiendo de los naturales se&ntilde;ores, para que
+mandasen las tierras, los que m&aacute;s les paresci&oacute;; porque ellos, de
+antig&uuml;edad, no conocian se&ntilde;ores &aacute; otros que los que, siendo m&aacute;s
+poderosos, se levantaban y acaudillaban para hacer guerra, y otorgaban
+paz cuando ellos querian. En los Chachapoyas hall&oacute; Guayna Capac gran
+resistencia; tanto, que por dos veces volvi&oacute; huyendo desbaratado &aacute; los
+fuertes que para su defensa se hacian; y con favores que le vinieron, se
+revolvi&oacute; sobre los Chachapoyanos y los quebrant&oacute; de tal manera, que
+pidieron paz, cesando por su parte la guerra. Di&oacute;se con condiciones
+provechosas al Inca, que mand&oacute; pasar muchos dellos &aacute; que residiesen en
+el mesmo Cuzco, cuyos descendientes hoy viven en la mesma ciudad; tom&oacute;
+muchas mujeres, porque son hermosas y agraciadas y muy blancas; puso
+guarniciones ordinarias con soldados mitimaes, para que estuviesen por
+frontera; dej&oacute; gobernador en lo principal de la comarca; provey&oacute; lo que
+m&aacute;s ellos usaban; castig&oacute; &aacute; muchos de los principales, porque le dieron
+guerra; lo cual hecho, &aacute; Caxamalca se volvi&oacute;, donde prosigui&oacute; su viaje,
+y puso en &oacute;rden las provincias de Caxas, Ayahuaca, Guancabanba<a name="FNanchor_198_198" id="FNanchor_198_198"></a><a href="#Footnote_198_198" class="fnanchor">[198]</a> y
+las dem&aacute;s que con ellas confinan.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXIV" id="CAP_LXIV"></a><i>CAP. LXIV.&mdash;C&oacute;mo Guayna Capac entr&oacute; por Bracamoros y volvi&oacute; huyendo, y
+lo que m&aacute;s le sucedi&oacute; hasta que lleg&oacute; &aacute; Quito.</i></h3>
+
+
+<p>P&uacute;blico es entre muchos naturales de estas partes que Guayna Capac entr&oacute;
+por la tierra que llamamos Bracamoros, y que volvi&oacute; huyendo de la furia
+de los hombres que en ella moran; los cuales se habian acaudillado y
+juntado para defender &aacute; quien los fuese &aacute; enojar; y, sin los orejones
+del Cuzco, cuenta esto el se&ntilde;or de Chincha, y algunos principales del
+Collao y los de Xauxa. Y dicen todos, que yendo Guayna Capac acabando de
+asentar aquellas tierras por donde su padre pas&oacute; y que habia sojuzgado,
+supo de c&oacute;mo en los Bracamoros habia muchos hombres y mujeres que tenian
+tierras f&eacute;rtiles, y que bien adentro de la tierra habia una laguna y
+muchos rios, llenos de grandes poblaciones. Cobdicioso de descubrir y
+ganoso de se&ntilde;orear, tomando la gente que le paresci&oacute;, con poco bagaje,
+mand&oacute; caminar para all&aacute;, dejando el campo alojado por los tambos reales,
+y encomendado &aacute; su capitan general. Entrando en la tierra, iban
+abriendo<a name="FNanchor_199_199" id="FNanchor_199_199"></a><a href="#Footnote_199_199" class="fnanchor">[199]</a> el camino con asaz trabajo, porque pasada la cordillera
+de los promontorios nevados, dieron en la monta&ntilde;a de los Andes y
+hallaron rios furiosos que pasar, y caian muchas aguas del cielo. Todo
+no fu&eacute; parte para que el Inca dejase de llegar &aacute; donde los naturales por
+muchas partes puestos en sus fuertes le estaban aguardando, desde donde
+le mostraban sus verg&uuml;enzas, afe&aacute;ndole su venida; y comenzaron la guerra
+unos y otros, y tantos de los b&aacute;rbaros se juntaron, los m&aacute;s desnudos sin
+traer ropas, &aacute; lo que se afirmaba, que el Inca determin&oacute; de se retirar,
+y lo hizo sin ganar nada en aquella tierra. Y los naturales que lo
+sintieron, le dieron tal priesa, que &aacute; paso largo, &aacute; veces haciendo
+rostro, &aacute; veces enviando presentes, se descabull&oacute; dellos y volvi&oacute;
+huyendo &aacute; su reino, afirmando que se habia de vengar de los rabudos; lo
+cual decia, porque algunos traian las maures<a name="FNanchor_200_200" id="FNanchor_200_200"></a><a href="#Footnote_200_200" class="fnanchor">[200]</a> largas que les
+colgaban por encima de las piernas.</p>
+
+<p>Desde estas tierras, donde ya habia reformado, se afirma tambien que
+envi&oacute; capitanes con gente la que bast&oacute;, &aacute; que viesen la costa de la mar
+lo que habia &aacute; la parte del Norte, y que procurasen de atraer &aacute; su
+servicio los naturales de Guayaquil y Puerto Viejo; y que estos
+anduvieron por aquellas comarcas, en las cuales tuvieron guerra y
+algunas batallas, y en unos casos quedaban vencedores, y en otros no del
+todo; y ans&iacute; anduvieron hasta Collique, donde toparon con gentes que
+andaban desnudas y comian carne humana, y tenian las costumbres que hoy
+tienen y usan los comarcanos al rio de Sant Juan; de donde dieron la
+vuelta, sin querer pasar adelante, &aacute; dar aviso &aacute; su rey, que con toda su
+gente habia llegado &aacute; los Ca&ntilde;ares; &aacute; donde se holg&oacute; en estremo, porque
+dicen nacer<a name="FNanchor_201_201" id="FNanchor_201_201"></a><a href="#Footnote_201_201" class="fnanchor">[201]</a> all&iacute;, y que hall&oacute; hechos grandes aposentos y tambos, y
+mucho proveimiento, y envio embajadas &aacute; que le viniesen &aacute; ver de las
+comarcas; y de muchos lugares le vinieron embajadores con presentes.</p>
+
+<p>Tengo entendido que, por cierto alboroto que intentaron ciertos pueblos
+de la comarca del Cuzco, lo sinti&oacute; tanto, que, despues de haber quitado
+las cabezas &aacute; los principales, mand&oacute; expresamente que los indios de
+aquellos lugares trajiesen de las piedras del Cuzco la cantidad que
+se&ntilde;al&oacute;, para hacer en Tomebamba unos aposentos de mucho primor, y que
+con maromas las trujiesen; y se cumpli&oacute; su mandamiento. Y decia muchas
+veces Guayna Capac, que las gentes destos reinos, para tenellos bien
+sojuzgados, convenia, cuando no tuviesen que hacer ni que entender,
+hacerles pasar un monte de un lugar &aacute; otro; y &aacute;un del Cuzco mand&oacute; llevar
+piedras y losas para edificios del Quito, que hoy dia tienen en los
+edificios que las pusieron.</p>
+
+<p>De Tomebamba sali&oacute; Guayna Capac y pas&oacute; por los Puruaes, y descans&oacute;
+algunos dias en Riobamba, y en Mocha y en La Tacunga descansaron sus
+gentes y tuvieron bien que beber del mucho brebaje que para ellos
+estaba aparejado y recogido de todas partes. Aqu&iacute; fu&eacute; saludado y
+visitado de muchos se&ntilde;ores y capitanes de la comarca, y envi&oacute; orejones
+fu&eacute; el de su linaje<a name="FNanchor_202_202" id="FNanchor_202_202"></a><a href="#Footnote_202_202" class="fnanchor">[202]</a> &aacute; que fuesen por la costa de Los Llanos y por
+la serran&iacute;a &aacute; tomar cuenta de los quiposcamayos, que son sus contadores,
+de lo que habia en los dep&oacute;sitos, y &aacute; que supiesen c&oacute;mo se habian con
+los naturales los quel tenia puestos por gobernadores, y si eran bien
+proveidos los templos del sol y los or&aacute;culos y guacas que habia en todo
+lugar; y al Cuzco envi&oacute; sus mensajeros para que ordenasen las cosas que
+dejaba mandadas y en todo se cumpliese su voluntad. Y no habia dia que
+no le venian correos, no uno ni pocos, sino muchos, del Cuzco, del
+Collao, de Chile y de todo su reino.</p>
+
+<p>De La Tacunga anduvo hasta que alleg&oacute; &aacute; Quito, donde fu&eacute; recebido, &aacute; su
+modo y usanza, con grandes fiestas, y le entreg&oacute; el gobernador de su
+padre los tesoros, que eran muchos, con la ropa fina y cosas m&aacute;s que &aacute;
+su cargo eran; y honr&oacute;le con palabras, loando su fidelidad, llam&aacute;ndole
+padre y que siempre le estimaria conforme &aacute; lo mucho que &aacute; su padre y &aacute;
+&eacute;l habia servido. Los pueblos comarcanos &aacute; Quito enviaron muchos
+presentes y bastimento para el rey, y mand&oacute; que en el Quito se hiciesen
+m&aacute;s aposentos y m&aacute;s fuertes de los que habia; y p&uacute;sose luego por obra, y
+fueron hechos los que los nuestros hallaron cuando aquella tierra
+ganaron.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXV" id="CAP_LXV"></a><i>CAP. LXV.&mdash;De c&oacute;mo Guayna Capac anduvo por los valles de Los Llanos, y
+lo que hizo.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">U</span><span class="smcap">nos</span> de los orejones afirman, que Guayna Capac desde el Quito volvi&oacute; al
+Cuzco por Los Llanos hasta Pachacama, y otros que no, pues qued&oacute; en el
+Quito hasta que muri&oacute;. En esto, inquerido lo que es m&aacute;s cierto, lo porn&eacute;
+conforme &aacute; como lo o&iacute; &aacute; algunos principales que se hallaron por sus
+personas con &eacute;l en esta guerra; que dicen, que estando en el Quito, le
+vinieron de muchas partes embajadores &aacute; congratularse con &eacute;l en nombre
+de sus tierras; que teniendo, y habiendo tomado [de] seguro y por muy
+pac&iacute;fico [modo] &aacute; las provincias de la serran&iacute;a, pens&oacute; que ser&iacute;a bien
+hacer jornada &aacute; las provincias de Puerto Viejo y &aacute; lo que llamamos
+Guayaquil, y &aacute; los Yuncas, y tomando su consejo con sus capitanes y
+principales, aprobaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiera por
+obra. Quedaron en el Quito muchas de sus gentes; con la que convino
+sali&oacute;, y entr&oacute; por aquellas tierras, en donde tuvo con algunos moradores
+dellas algunas refriegas; pero, al fin, unos y otros quedaron en su
+servicio y puestos en ellas gobernadores y mitimaes.</p>
+
+<p>La Pun&aacute; tenia recia guerra con T&uacute;mbez, y el Inca habia mandado cesar las
+contiendas y que le recebiesen en la Pun&aacute;, lo cual Tumbal&aacute; sinti&oacute;
+mucho, porque era Se&ntilde;or della; mas, no se atrevi&oacute; &aacute; ponerse contra el
+Inca, &aacute;ntes lo recebi&oacute; y hizo presentes con fingida paz; porque, como
+sali&oacute;, procur&aacute;ndolo con los naturales de la tierra firme, trataron de
+matar muchos orejones con sus capitanes que con unas balsas iban &aacute; salir
+&aacute; un rio para tomar la tierra firme; mas Guayna Capac lo supo y sobre
+ello hizo lo que yo tengo escripto en la Primera parte en el cap&iacute;tulo
+LIII; y hecho grand castigo, y mandando hacer la calzada, &oacute; paso fuerte,
+que llaman de Guayna Capac<a name="FNanchor_203_203" id="FNanchor_203_203"></a><a href="#Footnote_203_203" class="fnanchor">[203]</a>, volvi&oacute; y par&oacute; en T&uacute;mbez, donde estaban
+hechos edificios y templo del sol; y vinieron de las comarcas &aacute; le hacer
+reverencia con mucha humildad. Fu&eacute; por los valles de Los Llanos
+poni&eacute;ndolos en razon, reparti&eacute;ndoles los t&eacute;rminos y aguas, mand&aacute;ndoles
+que no se diesen guerra, y haciendo lo que en otros lugares se ha
+escripto. Y dicen d&eacute;l, que yendo por el hermoso valle de Chayanta, cerca
+de Chimo, que es donde agora est&aacute; la ciudad de Trujillo, estaba un indio
+viejo en una sementera, y como oy&oacute; que pasaba el rey por all&iacute; cerca, que
+cogi&oacute; tres &oacute; cuatro pepinos que con su tierra y todo se los llev&oacute;, y le
+dijo:&mdash;<i>Ancha Atunapu micucampa</i>; que quiere decir: "Muy gran Se&ntilde;or,
+come t&uacute; esto."&mdash;Y que delante de los se&ntilde;ores y m&aacute;s gente, tom&oacute; los
+pepinos, y comiendo de uno de ellos, dijo delante de todos, por agradar
+al viejo: <i>Xuylluy, ancha mizqui cay</i>; que en nuestra lengua quiere
+decir: "En verdad que es muy dulce esto." De que todos recebieron
+grand&iacute;simo placer.</p>
+
+<p>Pues pasando adelante, hizo en Chimo y en Gua&ntilde;ape, Guarmey, Guaura, Lima
+y en los m&aacute;s valles, lo qu&eacute;l era servido que hiciesen; y como llegase &aacute;
+Pachacama, hizo grandes fiestas y muchos bailes y borracheras; y los
+sacerdotes, con sus mentiras, le decian las maldades que solian,
+inventadas con su astucia, y a&uacute;n algunas por boca del mesmo Demonio, que
+en aquellos tiempos es p&uacute;blico hablaba &aacute; estos tales; y Guayna Capac les
+di&oacute;, &aacute; lo que dicen, m&aacute;s de cient arrobas de oro y mill de plata y otras
+joyas y esmeraldas, con que se adorn&oacute; m&aacute;s de lo que estaba el templo del
+sol y el antiguo de Pachacama.</p>
+
+<p>De aqu&iacute;, dicen algunos de los indios que subi&oacute; al Cuzco, otros que
+volvi&oacute; al Quito. En fin, sea desta vez, &oacute; que haya sido primero, que v&aacute;
+poco, &eacute;l visit&oacute; todos Los Llanos, y para &eacute;l se hizo el grand camino que
+por ellos v&eacute;mos hecho, y ans&iacute;, sabemos que en Chincha y en otras partes
+destos valles, hizo grandes aposentos y dep&oacute;sitos y templo del sol. Y
+puesto todo en razon, lo de Los Llanos y lo de la sierra, y teniendo
+todo el reino pac&iacute;fico, revolvi&oacute; sobre el Quito y movi&oacute; la guerra &aacute; los
+padres de los que agora llaman Huambracunas<a name="FNanchor_204_204" id="FNanchor_204_204"></a><a href="#Footnote_204_204" class="fnanchor">[204]</a>, y descubri&oacute; &aacute; la parte
+del Sur hasta el rio de Augasmayu.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXVI" id="CAP_LXVI"></a><i>CAP. LXVI.&mdash;De c&oacute;mo saliendo Guayna Capac de Quito, envi&oacute; delante
+ciertos capitanes suyos, los cuales volvieron huyendo de los enemigos, y
+lo que sobre ello hizo.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">stando</span> en Quito Guayna Capac con todos los capitanes y soldados viejos
+que con &eacute;l estaban, cuentan por muy averiguado, que mand&oacute; que saliesen
+de sus capitanes con gente de guerra &aacute; sojuzgar ciertas naciones que no
+habian querido jam&aacute;s tener su amistad; los cuales, como ya supiesen su
+estada en el Quito, recel&aacute;ndose dello, se habian apercebido y buscado
+favores de sus vecinos y parientes para resistir &aacute; quien &aacute; buscarlos
+viniese; y tenian hechos fuertes y albarradas &eacute; muchas armas de las que
+ellos usan; y como salieron, Guayna Capac fu&eacute; tras ellos para revolver &aacute;
+otra tierra que confinaba con ella, que toda debia de ser la comarca de
+lo que llamamos Quito; y como sus capitanes y gentes salieron &aacute; donde
+iban encaminados, teniendo en poco &aacute; los que iban &aacute; buscar, creyendo que
+con facilidad serian se&ntilde;ores de sus campos y haciendas, se daban prisa
+andar; mas, de otra suerte les avino de lo que pensaban; porque al
+camino les salieron con grande vocer&iacute;a y alarido y dieron de tropel en
+ellos con tal denuedo, que mataron y cautivaron muchos dellos, y as&iacute;
+los trataron, que los desbarataron de todo punto y les constri&ntilde;eron
+volver las espaldas, y &aacute; toda furia dieron la vuelta huyendo, y los
+enemigos vencedores tras ellos, matando y prendiendo todos los que
+podian.</p>
+
+<p>Algunos de los m&aacute;s sueltos anduvieron mucho en grand manera, hasta que
+toparon con el Inca, &aacute; quien solamente dieron cuenta de la desgracia
+sucedida, que no poco le fatig&oacute;, y mir&aacute;ndolo discretamente, hizo un
+hecho de gran varon, que fu&eacute;, mandar &aacute; los que se habian venido que
+callasen y &aacute; ninguna persona contasen lo que ya &eacute;l sabia, &aacute;ntes
+volviesen al camino y avisasen &aacute; todos los que venian desbaratados, que
+hiciesen en el primero cerro que topasen, cuando &aacute; &eacute;l viesen, un
+escuadron, sin temor de morir el que la suerte les cayere; porque &eacute;l,
+con gente de refresco, daria en los enemigos y los vengar&iacute;a; y con esto
+se volvieron. Y no mostr&oacute; turbacion, porque consider&oacute; que si en el lugar
+quel estaba sabian la nueva, todos se juntarian y darian en &eacute;l, y se
+veria en mayor aprieto; y con disimulacion les dijo que se aparejasen,
+que queria ir &aacute; dar en cierta gente que verian cuando &aacute; ella llegasen. Y
+dejando las andas adelante de todos sali&oacute; y camin&oacute; dia y medio, y los
+que venian huyendo, que eran muchos, [como] vieron la gente que venia,
+que era suya, &aacute; mal de su grado pararon en una ladera, y los enemigos
+que los venian siguiendo, comenzaron de dar en ellos, y mataron muchos;
+mas Guayna Capac, por tres partes di&oacute; en ellos, que no poco se turbaron
+de verse cercados, y de los que ya ellos tenian vencidos, aunque
+procuraron de se juntar y pelear, tal mano les dieron, que los campos se
+hinchian de los muertos, y queriendo huir, les tenia tomado el paso; y
+mataron tantos, que pocos escaparon vivos, sino fueron los cautivos, que
+fueron muchos; y por donde venian estaba todo alterado, creyendo que al
+mismo Inca habian de matar y desbaratar los que ya por &eacute;l eran muertos y
+presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pi&eacute; llano, mostrando
+todos grand placer.</p>
+
+<p>Guayna Capac recobr&oacute; los suyos que eran vivos, y &aacute; los que eran muertos
+mand&oacute; hacer sepolturas y sus honras, conforme &aacute; su gentilidad, porque
+ellos todos conocen que hay en las &aacute;nimas inmortalidad; y tambien se
+hicieron, en donde esta batalla se di&oacute;, bultos de piedra y padrones para
+memoria de lo que se habia hecho; y Guayna Capac envi&oacute; aviso de todo
+esto hasta el Cuzco, y se reform&oacute; su gente, y fu&eacute; adelante de Caranque.</p>
+
+<p>Y los de Otavalo, Cayanbi, Cochasqui, Pifo<a name="FNanchor_205_205" id="FNanchor_205_205"></a><a href="#Footnote_205_205" class="fnanchor">[205]</a>, con otros pueblos,
+habian hecho liga todos juntos y con otros muchos, de no dejarse
+sojuzgar del Inca, sino &aacute;ntes morir que perder su libertad y que en sus
+tierras se hiciesen casas fuertes, ni ellos ser obligados de tributar
+con sus presentes ir al Cuzco, tierra tan l&eacute;jos como habian oido. Y
+hablado entre ellos esto, y tenido sus consideraciones, aguardaron &aacute; el
+Inca, que sabian que venia &aacute; les dar guerra; el cual con los suyos
+anduvo hasta la comarca destos, donde mand&oacute; hacer sus albarradas y
+cercas fuertes, que llaman pucaraes, donde mand&oacute; meter su gente y
+servicio. Envi&oacute; mensajeros &aacute; aquellas gentes con grandes presentes,
+rog&aacute;ndoles que no le diesen guerra, porque &eacute;l no queria sino paz con
+condiciones honestas, y que en &eacute;l siempre hallarian favor, como su
+padre, y que no quer&iacute;a tomalles nada, sino dalles de lo que traia. Mas
+estas palabras tan blandas aprovecharon poco, porque la respuesta que le
+dieron fu&eacute;, que luego de su tierra saliese, donde no, que por fuerza le
+echaban della; y as&iacute;, en escuadrones vinieron para el Inca, que muy
+enojado, habia puesto su gente en campa&ntilde;a; y dieron los enemigos en &eacute;l
+de tal manera, que se afirma, sino fuera por la fortaleza que para se
+guarescer se habia hecho, lo llevaran y de todo punto lo rompieran; mas,
+conociendo el da&ntilde;o que recebia, se retir&oacute; lo mejor que pudo al pucar&aacute;,
+donde todos se metieron los que en el campo no quedaron muertos, &oacute;, en
+poder de los enemigos, presos.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXVII" id="CAP_LXVII"></a><i>CAP. LXVII.&mdash;C&oacute;mo, juntando todo el poder de Guayna Capac, di&oacute; batalla
+&aacute; los enemigos y los venci&oacute; y de la grand crueldad que us&oacute; con ellos.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> aquellas gentes vieron como habian bastado &aacute; encerrar al Inca en su
+fuerza, y que habian muerto &aacute; muchos de los orejones del Cuzco, muy
+alegres, hacian muy grand ruido con sus propias voces, tanto, que ellos
+mismos no se oian; y traidos atabales, cantaban y bebian enviando
+mensajeros por toda la tierra, publicando que tenian al Inca cercado con
+todos los suyos; y muchos lo creyeron y se alegraron y a&uacute;n vinieron &aacute;
+favorescer &aacute; sus amigos.</p>
+
+<p>Guayna Capac tenia en su fuerte bastimentos, y habia enviado &aacute; llamar &aacute;
+los gobernadores de Quito con parte de la gente que &aacute; su cargo tenian, y
+estaba con mucha sa&ntilde;a, porque los enemigos no querian dejar las armas; &aacute;
+los cuales muchas veces intent&oacute;, con embajadas que les envi&oacute; y dones y
+presentes, atraerlos &aacute; s&iacute;; mas, era en vano pensar tal cosa. El Inca
+engros&oacute; su ej&eacute;rcito, y los enemigos hecho lo mesmo, los cuales
+determinadamente acordaron de dar en el Inca y desbaratarlo, &oacute; morir
+sobre el caso en el campo; y as&iacute; lo pusieron por obra, y rompieron dos
+cercas de la fortaleza, que &aacute; no haber otras que iban rodeando un
+cerro, sin duda por ellos quedara la victoria; mas, como su usanza es
+hacer un cercado con dos puertas, y m&aacute;s alto otro tanto, y as&iacute; hacer en
+un cerro siete u ocho fuerzas, para si la una perdieren, subirse &aacute; la
+otra, el Inca con su gente se guaresci&oacute; en la m&aacute;s fuerte del cerro,
+donde, al cabo de algunos dias, sali&oacute; y di&oacute; en los enemigos con gran
+coraje.</p>
+
+<p>Y afirman, que llegados sus capitanes y gente, les hizo la guerra, la
+cual fu&eacute; cruel, y estuvo la victoria dudosa; mas, al fin, los del Cuzco
+se dieron tal ma&ntilde;a, que mataron, grand n&uacute;mero de los enemigos, y los que
+quedaron fueron huyendo. Y tan enojado estaba dellos el rey tirano, que
+de enojo, porque se pusieron en arma, porque querian defender su tierra
+sin reconocer subjecion, mand&oacute; &aacute; todos los suyos que buscasen todos los
+m&aacute;s que pudiesen ser habidos; y con grand diligencia los buscaron y
+prendieron &aacute; todos, que pocos se pudieron dellos descabullir; y junto &aacute;
+una laguna, que all&iacute; estaba, en su presencia, mand&oacute; que los degollasen y
+echasen dentro; y tanta fu&eacute; la sangre de los muchos que mataron, que el
+agua perdi&oacute; su color, y no [se] via otra cosa que espesura de sangre.
+Hecha esta crueldad y gran maldad, mand&oacute; Guayna Capac parecer delante de
+s&iacute; &aacute; los hijos de los muertos, y mir&aacute;ndoles, dijo: <i>Campa mana, pucula
+tucuy huambracuna</i><a name="FNanchor_206_206" id="FNanchor_206_206"></a><a href="#Footnote_206_206" class="fnanchor">[206]</a>. Que quiere decir: "Vosotros no me hareis
+guerra, porque sois todos muchachos agora". Y desde entonces se les
+qued&oacute; por nombre hasta hoy &aacute; esta gente los <i>Guambracunas</i><a name="FNanchor_207_207" id="FNanchor_207_207"></a><a href="#Footnote_207_207" class="fnanchor">[207]</a>, y
+fueron muy valientes; y &aacute; la laguna le qued&oacute; por nombre el que hoy
+tiene, que es <i>Yaguarcocha</i>, que quiere decir "lago de sangre". Y en los
+pueblos destos <i>Guambracunas</i> se pusieron mitimaes y gobernadores como
+en las m&aacute;s partes.</p>
+
+<p>Y despues de se haber reformado el campo, el Inca pas&oacute; adelante h&aacute;cia la
+parte del Sur, con gran reputacion por la victoria pasada, y anduvo
+descubriendo hasta el rio de Angasmayo, que fueron los l&iacute;mites de su
+imperio. Y supo de los naturales c&oacute;mo adelante habia muchas gentes, y
+que todos andaban desnudos sin ninguna verg&uuml;enza, y que todos comian
+carne humana, todos en general, y hacian algunas fuerzas en la comarca
+de los Pastos; y mand&oacute; &aacute; los principales que le tributasen, y dijieron
+que no tenian que le dar, y por los componer, mand&oacute; que cada casa de la
+tierra fuese obligada &aacute; le dar tributo, cada tantas lunas, de un canuto
+de piojos algo grande. Al principio, ri&eacute;ronse del mandamiento; mas,
+despues, por muchos quellos tenian, no podian enchir tantos canutos.
+Criaron con el ganado que el Inca les mand&oacute; dejar, y tributaban de lo
+que se multiplicaba, y de la comida y ra&iacute;ces que hay en sus tierras. Y
+por algunas causas que para ello tuvo, Guayna Capac volvi&oacute; al Quito, y
+mand&oacute; que en Caranqui estuviese templo del sol y guarnicion de gente con
+mitimaes y capitan general con su gobernador, para frontera de aquellas
+tierras y para guarda dellas.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXVIII" id="CAP_LXVIII"></a><i>CAP. LXVIII.&mdash;De c&oacute;mo el rey Guayna Capac volvi&oacute; &aacute; Quito, y de c&oacute;mo
+supo de los espa&ntilde;oles que andaban por la costa, y de su muerte.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">n</span> este mesmo a&ntilde;o andaba Francisco Pizarro con trece chripstianos por
+esta costa<a name="FNanchor_208_208" id="FNanchor_208_208"></a><a href="#Footnote_208_208" class="fnanchor">[208]</a>, y habia dellos ido al Quito aviso &aacute; Guayna Capac, &aacute;
+quien contaron el traje que traian, y la manera del navio, y c&oacute;mo eran
+barbados y blancos y hablaban poco y no eran tan amigos de beber como
+ellos, y otras cosas de las que ellos pudieron saber. Y cudicioso de ver
+tal gente, dicen que mand&oacute; con brevedad le trujiesen uno de dos que
+decian haber quedado de aquellos hombres, porque los dem&aacute;s eran ya
+vueltos con su capitan &aacute; la Gorgona, donde habian dejado ciertos
+espa&ntilde;oles con los indios &eacute; indias que tenian, como en su lugar
+contaremos<a name="FNanchor_209_209" id="FNanchor_209_209"></a><a href="#Footnote_209_209" class="fnanchor">[209]</a>. Y dicen unos destos indios, que despues de idos, &aacute;
+estos dos, que los mataron, de que recebi&oacute; mucho enojo Guayna Capac.
+Otros cuentan que so&ntilde;&oacute; que los traian, y como supieron en el camino su
+muerte<a name="FNanchor_210_210" id="FNanchor_210_210"></a><a href="#Footnote_210_210" class="fnanchor">[210]</a>, los mataron. Sin esto, dicen otros que ellos se murieron.
+Lo que tenemos por m&aacute;s cierto es, que los mataron los indios dende &aacute;
+poco que ellos en su tierra quedaron<a name="FNanchor_211_211" id="FNanchor_211_211"></a><a href="#Footnote_211_211" class="fnanchor">[211]</a>.</p>
+
+<p>Pues, estando Guayna Capac en el Quito con grandes compa&ntilde;as de gentes
+que tenia, y los dem&aacute;s se&ntilde;ores de su tierra, vi&eacute;ndose tan poderoso, pues
+mandaba desde el rio de Angasmayo al de Maule, que hay mas de mill y
+doscientas leguas, y estando tan crecido en riquezas, que afirman que
+habia hecho traer &aacute; Quito m&aacute;s de quinientas cargas de oro, y m&aacute;s de mill
+de plata, y mucha pedrer&iacute;a y ropa fina, siendo temido de todos los
+suyos, porque no se le osaban desmandar, cuando luego hacia justicia;
+cuentan que vino una gran pestilencia de viruelas tan contagiosa, que
+murieron mas de doscientas mill &aacute;nimas en todas las comarcas, porque fu&eacute;
+general; y d&aacute;ndole &aacute; &eacute;l el mal, no fu&eacute; parte todo lo dicho para
+librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se
+sinti&oacute; tocado de la enfermedad, mand&oacute; se hiciesen grandes sacrificios
+por su salud en toda la tierra, y por todas las guacas y templos del
+sol; mas y&eacute;ndole agraviando, llam&oacute; &aacute; sus capitanes y parientes, y les
+habl&oacute; algunas cosas, entre las cuales les dijo, &aacute; lo que algunos dellos
+dicen, que &eacute;l sabia que la gente que habian visto en el navio, volveria
+con potencia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser f&aacute;bula, y
+si lo dijo, que fuese por boca del Demonio, como quien sabia que los
+espa&ntilde;oles iban para procurar de volver &aacute; se&ntilde;orear. Dicen otros destos
+mismos, que conociendo la gran tierra que habia en los Quillacingas<a name="FNanchor_212_212" id="FNanchor_212_212"></a><a href="#Footnote_212_212" class="fnanchor">[212]</a>
+y Popayaneses, y que era mucho mandarlo uno, y que dijo que desde Quito
+para aquellas partes fuese de Atahuallpa, su hijo, &aacute; quien queria mucho,
+porque habia andado con &eacute;l siempre en la guerra; y que lo dem&aacute;s mand&oacute;
+que se&ntilde;orease y gobernase Guascar, &uacute;nico heredero del imperio. Otros
+indios dicen que no dividi&oacute; el reino, &aacute;ntes dicen que dijo &aacute; los que
+estaban presentes, que bien sabian c&oacute;mo se habian holgado que fuese
+Se&ntilde;or, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chincha<a name="FNanchor_213_213" id="FNanchor_213_213"></a><a href="#Footnote_213_213" class="fnanchor">[213]</a> Ocllo, su
+hermana, con quien todos los del Cuzco mostraban contento; y puesto que
+si &eacute;l tenia otros hijos de grand valor, entre los cuales estaban Nanque
+Yupanqui, Tupac Inca, Guanca Auqui, Tupac Gualpa, Titu<a name="FNanchor_214_214" id="FNanchor_214_214"></a><a href="#Footnote_214_214" class="fnanchor">[214]</a>, Guaman
+Gualpa, Manco Inca, Guascar, Cusi Hualpa<a name="FNanchor_215_215" id="FNanchor_215_215"></a><a href="#Footnote_215_215" class="fnanchor">[215]</a>, Paullu Tupac<a name="FNanchor_216_216" id="FNanchor_216_216"></a><a href="#Footnote_216_216" class="fnanchor">[216]</a>
+Yupanqui, Conono, Atahuallpa, quiso no dalles nada de lo mucho que
+dejaba, sino que todo lo heredase d&eacute;l, como &eacute;l lo hered&oacute; de su padre, y
+confiaba mucho guardaria su palabra, y que cumpliria lo que su corazon
+queria, aunque era muchacho; y que les rog&oacute; lo amasen y mirasen como era
+justo, y que hasta que tuviese edad perfeta y gobernase, fuese su ayo
+Colla Tupac<a name="FNanchor_217_217" id="FNanchor_217_217"></a><a href="#Footnote_217_217" class="fnanchor">[217]</a>, su tio. Y como esto hobo dicho, muri&oacute;.</p>
+
+<p>Y luego que fu&eacute; muerto Guayna Capac, fueron tan grandes los lloros, que
+ponian los alaridos que daban en las nubes, y hacian caer las aves
+aturdidas de lo muy alto hasta el suelo. Y por todas parte se divulg&oacute; la
+nueva, y no habia parte ninguna donde no se hiciese sentimiento notable.
+En Quito lo lloraron, &aacute; lo que dicen, diez dias arreo; y dende all&iacute; lo
+llevaron &aacute; los Ca&ntilde;ares, donde le lloraron una luna entera; y fueron
+acompa&ntilde;ando el cuerpo muchos se&ntilde;ores principales hasta el Cuzco,
+saliendo por los caminos los hombres y mujeres llorando y dando
+aullidos. En el Cuzco se hicieron m&aacute;s lloros, y fueron hechos
+sacrificios en los templos, y aderezaron de le enterrar conforme &aacute; su
+costumbre, creyendo que su &aacute;nima estaba en el cielo. Mataron, para meter
+con &eacute;l en su sepoltura y en otras, m&aacute;s de cuatro mill &aacute;nimas, entre
+mujeres y pajes y otros criados, tesoros, pedreria, y fina ropa. De
+creer es que seria suma grande la que pornian con &eacute;l. No dicen en d&oacute;nde
+ni c&oacute;mo est&aacute; enterrado, mas de que concuerdan que su sepoltura se hizo
+en el Cuzco. Algunos indios me dijeron &aacute; m&iacute; que lo enterraron en el rio
+de Angasmayo, sac&aacute;ndolo de su natural para hacer la sepoltura; mas no lo
+creo, y lo que dicen de que se enterr&oacute; en el Cuzco, s&iacute;<a name="FNanchor_218_218" id="FNanchor_218_218"></a><a href="#Footnote_218_218" class="fnanchor">[218]</a>.</p>
+
+<p>De las cosas deste rey dicen tanto los indios, que no es nada lo que yo
+escribo ni cuento; y cierto, creo que d&eacute;l y de sus padres y abuelos se
+dejan tantas cosas de escrebir, por no los alcanzar por entero, que
+fuera otro compendio mayor que el que se ha hecho.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXIX" id="CAP_LXIX"></a><i>CAP. LXIX.&mdash;Del linaje y condiciones de Guascar y de Atahuallpa.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">staba</span> el imperio de los Incas tan pac&iacute;fico cuando Guayna Capac muri&oacute;,
+que no se halla que en tierra tan grande hobiese quien osase alzar la
+cabeza para mover guerra ni dejar de obedecer, as&iacute; por el temor que
+tenian &aacute; Guayna Capac, como porque los mitimaes eran puestos de su mano,
+y estaba la fuerza en ellos. Y as&iacute; como muerto Alexandre en Babilonia,
+muchos de sus criados y capitanes allegaron &aacute; colocarse por reyes y
+mandar grandes tierras, as&iacute;, muerto Guayna Capac, como (<i>as&iacute;</i>) luego
+hobo entre los dos hermanos hijos suyos guerras y diferencias; y tras
+ellas entraron los espa&ntilde;oles. Muchos de estos mitimaes se quedaron por
+se&ntilde;ores, porque siendo en las guerras y debates muertos los naturales,
+pudieron ellos granjear la gracia de los pueblos para que en su lugar
+los recibiesen de los pueblos (<i>as&iacute;</i>).</p>
+
+<p>Bien ten&iacute;a que decir en contar menudamente las condiciones destos tan
+poderosos Se&ntilde;ores, mas no saldr&eacute; de mi brevedad, por las causas tan
+justas que otras veces he dicho tener.&mdash;Guascar era hijo de Guayna
+Capac, y Atahuallpa tambien. Guascar de menos dias; Atahuallpa de m&aacute;s
+a&ntilde;os. Guascar, hijo de la Coya, hermana de su padre, se&ntilde;ora principal;
+Atahuallpa, hijo de una india Quilaco, llamada Tupac Palla<a name="FNanchor_219_219" id="FNanchor_219_219"></a><a href="#Footnote_219_219" class="fnanchor">[219]</a>. El uno
+y el otro nacieron en el Cuzco, y no en Quito, como algunos han dicho y
+aun escripto para esto, sin lo haber entendido como ello es razon. Lo
+muestra, porque Guayna Capac estaba [estuvo?] en la conquista de Quito y
+por aquellas tierras aun n&oacute; doce a&ntilde;os, y era Atahuallpa, cuando muri&oacute;,
+[de] m&aacute;s de treinta a&ntilde;os; y se&ntilde;ora de Quito, para decir lo que ya
+cuentan que era su madre, no habia ninguna, porque los mesmos Incas eran
+reyes y se&ntilde;ores del Quito;<a name="FNanchor_220_220" id="FNanchor_220_220"></a><a href="#Footnote_220_220" class="fnanchor">[220]</a> y Guascar naci&oacute; en el Cuzco, y
+Atahuallpa era de cuatro &oacute; cinco a&ntilde;os de m&aacute;s edad que no &eacute;l. Y esto es
+lo cierto, y lo que yo creo.&mdash;Guascar era querido en el Cuzco, y en todo
+el reino, por los naturales, por ser el heredero de drecho; Atahuallpa
+era bien quisto de los capitanes viejos de su padre y de los soldados,
+porque anduvo en la guerra en su ni&ntilde;ez, y porque &eacute;l en vida le mostr&oacute;
+tanto amor, que no le dejaba comer otra cosa que lo que &eacute;l le daba de su
+plato. Guascar era clemente y piadoso; Atahuallpa, cruel y vengativo:
+entrambos eran liberales, y el Atahuallpa hombre de m&aacute;s &aacute;nimo y
+esfuerzo, y Guascar de m&aacute;s presuncion y valor. El uno pretendi&oacute; ser
+&uacute;nico Se&ntilde;or y mandar sin tener igual: el otro se determin&oacute; de reinar, y
+por ello quebrantar las leyes que sobre ello &aacute; su usanza estaban
+establecidas por los Incas, que era que no podia ser rey sino hijo mayor
+del Se&ntilde;or y de su hermana, aunque otros de m&aacute;s edad hobiesen habido en
+otras mujeres y mancebas. Guascar deseoso [deseaba?] de tener consigo el
+ej&eacute;rcito de su padre; Atahuallpa se congoj&oacute; porque no estaba cerca del
+Cuzco, para en la mesma ciudad hacer el ayuno y salir con la borla para
+por todos ser recebido por rey.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXX" id="CAP_LXX"></a><i>CAP. LXX.&mdash;De c&oacute;mo Guascar fu&eacute; alzado por rey en el Cuzco, despues de
+muerto su padre.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> fuese muerto Guayna Capac y por &eacute;l hechos los lloros y sentimiento
+dicho, aunque habia en el Cuzco m&aacute;s de cuarenta hijos suyos, ninguno
+intent&oacute; salir de la obediencia de Guascar, &aacute; quien sabian pertenecian el
+reino; y aunque se entendi&oacute; lo que Guayna Capac mand&oacute;, que su tio
+gobernase, no falt&oacute; quien aconsej&oacute; &aacute; Guascar saliese con la borla en
+p&uacute;blico y mandase por todo el reino como rey. Y como para las honras de
+Guayna Capac habian venido al Cuzco los m&aacute;s de los se&ntilde;ores naturales de
+las provincias, pudo ser la fiesta de su coronacion grande y de presto
+entendida y sabida, y as&iacute; lo determin&oacute; de hacer. Dejando el gobierno de
+la mesma ciudad &aacute; quien por su padre lo tenia, se entr&oacute; &aacute; hacer el
+ayuno con la observancia que su costumbre requeria. Sali&oacute; con la borla
+muy galano, y hici&eacute;ronse grandes fiestas, y pusi&eacute;ronse en la plaza la
+maroma de oro con los bultos de los Incas, y conforme &aacute; la costumbre
+dellos, gastaron algunos dias en beber y en sus areytos; y acabados,
+fu&eacute;les nueva &aacute; todas las provincias y mandado del nuevo rey de lo que
+habian de hacer, enviando &aacute; Quito ciertos orejones, y que trujesen las
+mujeres de su padre y su servicio.</p>
+
+<p>Fu&eacute; entendido por Atahuallpa c&oacute;mo Guascar habia salido con la borla, y
+c&oacute;mo queria que todos le diesen la obediencia; y no se habian partido de
+Quito ni de sus comarcas los capitanes generales de Guayna Capac, y
+habia entre todos pl&aacute;ticas secretas sobre que era bien procurar, por las
+v&iacute;as &aacute; ellos posibles, quedarse con aquellas tierras de Quito sin ir al
+Cuzco al llamamiento de Guascar, pues era aquella tierra tan buena y &aacute;
+donde todos se hallaban tan bien como en el Cuzco. Algunos habia entre
+ellos que les pesaba, y decian que no era l&iacute;cito dejar de reconocer el
+gran Inca, pues era Se&ntilde;or de todos. Mas Illa Tupac<a name="FNanchor_221_221" id="FNanchor_221_221"></a><a href="#Footnote_221_221" class="fnanchor">[221]</a> no fu&eacute; leal &aacute;
+Guascar, as&iacute; como Guayna Capac se lo rog&oacute; y &eacute;l se lo prometi&oacute;, porque
+dicen que andaba en tratos y secretas pl&aacute;ticas con Atahuallpa, que entre
+los hijos de Guayna Capac mostr&oacute; m&aacute;s &aacute;nimo y valor, causado por su
+atrevimiento y aparejo que hall&oacute;, &oacute; con lo que su padre mand&oacute;, si fu&eacute;
+verdad, que gobernase lo de Quito y sus comarcas. Este habl&oacute; &aacute; los
+capitanes Calicuchima<a name="FNanchor_222_222" id="FNanchor_222_222"></a><a href="#Footnote_222_222" class="fnanchor">[222]</a> y Aclagualpa<a name="FNanchor_223_223" id="FNanchor_223_223"></a><a href="#Footnote_223_223" class="fnanchor">[223]</a>, Rumi&ntilde;ahui<a name="FNanchor_224_224" id="FNanchor_224_224"></a><a href="#Footnote_224_224" class="fnanchor">[224]</a>, el
+Quizquiz, Zopozopanqui<a name="FNanchor_225_225" id="FNanchor_225_225"></a><a href="#Footnote_225_225" class="fnanchor">[225]</a> y otros muchos, sobre quisiesen favorecerle
+y ayudarle para que &eacute;l fuese Inca de aquellas partes, como su hermano lo
+era del Cuzco; y ellos y el Illa Tupac<a name="FNanchor_226_226" id="FNanchor_226_226"></a><a href="#Footnote_226_226" class="fnanchor">[226]</a>, traidor &aacute; su se&ntilde;or natural
+Guascar, pues que habiendole dejado por gobernador hasta qu&eacute;l tuviese
+edad cumplida, le neg&oacute; y se ofreci&oacute; de favorescer &aacute; Atahuallpa, que ya
+por todo el real era tenido por Se&ntilde;or, y le fueron entregadas las
+mujeres de su padre, &aacute; quien &eacute;l recibi&oacute; como suyas, que era autoridad
+mucha entre estas gentes; y el servicio de su casa y lo dem&aacute;s que tenia,
+le fu&eacute; dado para que por su mano le (<i>as&iacute;</i>) fuese ordenado todo &aacute; su
+voluntad.</p>
+
+<p>Cuentan algunos, que algunos de los hijos de Guayna Capac, hermanos de
+Guascar y Atahuallpa, con otros orejones, se fueron huyendo al Cuzco y
+dieron dello aviso &aacute; Guascar; y as&iacute; &eacute;l como los orejones ancianos del
+Cuzco, sintieron lo que habia hecho Atahuallpa, reprob&aacute;ndolo por caso
+feo, y que habia ido contra sus dioses y contra el mandamiento y
+ordenanza de los reyes pasados. Decian que no habian de sufrir ni
+consentir que el bastardo tuviese nombre de Inca, &aacute;ntes le habian de
+castigar por lo por &eacute;l inventado, por el favor que tuvo de los capitanes
+y gente del ej&eacute;rcito de su padre; y as&iacute;, Guascar mand&oacute; que se
+apercibiesen en todas partes y se hiciesen armas, y los dep&oacute;sitos se
+proveyesen con las cosas necesarias, porque &eacute;l habia de hacer guerra &aacute;
+los traidores, si juntos todos no le reconociesen por Se&ntilde;or. Y &aacute; los
+Ca&ntilde;ares envi&oacute; embajadores, esforz&aacute;ndoles en su amistad, y al mesmo
+Atahuallpa dicen que envi&oacute; un orejon &aacute; que le amonestase que no
+intentase de llevar adelante su opinion, pues era tan mala, y &aacute; que
+hablase &aacute; Colla Tupac<a name="FNanchor_227_227" id="FNanchor_227_227"></a><a href="#Footnote_227_227" class="fnanchor">[227]</a>, su tio, para que le aconsejase se viniese
+para &eacute;l. Y hechas estas cosas, nombr&oacute; por su capitan general &aacute; uno de
+los principales del Cuzco, llamado Atoco<a name="FNanchor_228_228" id="FNanchor_228_228"></a><a href="#Footnote_228_228" class="fnanchor">[228]</a>.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXXI" id="CAP_LXXI"></a><i>CAP. LXXI.&mdash;De c&oacute;mo se comenzaron las diferencias entre Guascar y
+Atahuallpa, y se dieron entre unos y otros grandes batallas.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">E</span><span class="smcap">ntendido</span> era por todo el reino del Pir&uacute; c&oacute;mo Guascar era Inca, y como
+tal mandaba y tenia guarda y despachaba orejones &aacute; las cabeceras de las
+provincias &aacute; proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en
+tanto &aacute; los suyos, que fu&eacute;, lo que rein&oacute;, querido en extremo dellos, y
+seria cuando comenz&oacute; &aacute; reinar, &aacute; lo que los indios dicen, de veinticinco
+a&ntilde;os, poco m&aacute;s &oacute; m&eacute;nos. Y habiendo nombrado por su capitan general &aacute;
+Atoco, le mand&oacute; que tomando la gente que le pareciese de los lugares por
+donde pasase, mitimaes y naturales, fuese &aacute; Quito &aacute; castigar el alboroto
+que habia con lo que su hermano intentaba, y tubiese aquella tierra por
+&eacute;l.</p>
+
+<p>Y estos indios cuentan las cosas de muchas maneras. Yo siempre sigo la
+mayor opinion, y la que dan los m&aacute;s viejos y avisados dellos, y que son
+se&ntilde;ores; porque los indios comunes, en todo lo que saben, no se ha de
+tener, porque ellos lo afirmen, por verdad. Y as&iacute;, unos dicen, que
+Atahuallpa, como hobo determin&aacute;dose &aacute; no solamente no querer dar la
+obidiencia &aacute; su hermano, que ya era rey, mas aun pretendi&oacute; haber el
+se&ntilde;or&iacute;o para s&iacute; por la forma que pudiese, tenido, como ya tenia, de su
+parte &aacute; los capitanes y soldados de su padre, vino &aacute; los Ca&ntilde;ares, &aacute;
+donde habl&oacute; con los se&ntilde;ores naturales y con los mitimaes, colorando, con
+razones que invent&oacute;, su deseo no era de hacer da&ntilde;o &aacute; su hermano por
+querer solamente el provecho para si, sino para tenellos &aacute; todos por
+amigos y hermanos y hacer otro Cuzco en el Quito, donde todos se
+holgasen; y pues &eacute;l tenia tan buen corazon, que para cerciorarse que
+ellos le tenian para con &eacute;l, diesen lugar que en Tomebamba fuesen hechos
+para &eacute;l aposentos y tambos, para que, como Inca y Se&ntilde;or, pudiese holgar
+con sus mujeres en ellos, como hizo su padre y su abuelo; y que dijo
+otras palabras sobre esta materia que no fueron oidas tan alegremente
+como &eacute;l pens&oacute;; porque el mensajero de Guascar era llegado y habia
+hablado &aacute; los Ca&ntilde;ares y mitimaes c&oacute;mo Guascar les pedia la fe de amigos,
+sin que quisiesen negar su fortuna, y que para ello imploraba el favor
+del sol y de sus dioses; que no consintiesen que los Ca&ntilde;ares fuesen
+consentidores de tan mala haza&ntilde;a como su hermano intentaba; y que
+lloraron con deseo de ver &aacute; Guascar, y alzando todos sus manos, que le
+guardarian lealtad prometieron.</p>
+
+<p>Y teniendo esta voluntad, Atahuallpa no pudo con ellos acabar nada;
+antes afirman que los Ca&ntilde;ares con el capitan y mitimaes lo prendieron,
+con intento de lo presentar &aacute; Guascar; mas, poni&eacute;ndolo en un aposento
+del tambo, se solt&oacute; y fu&eacute; &aacute; Quito, donde hizo entender haberse vuelto
+culebra por voluntad de su Dios, para salir de poder de sus enemigos;
+por tanto, que todos se aparejasen para comenzar la guerra p&uacute;blica y al
+descubierto, porque as&iacute; convenia. Otros indios afirman por muy cierto,
+que el capitan Atoco con su gente alleg&oacute; &aacute; los Ca&ntilde;ares, donde estaba
+Atahuallpa, y que &eacute;l fu&eacute; el que lo prendi&oacute;, y se solt&oacute; como est&aacute; dicho.
+Creo yo para m&iacute;, aunque podria ser otra cosa, que Atoco se hall&oacute; en la
+prision de Atahuallpa, y muy sentido porque as&iacute; se habia descabullido,
+sacando la m&aacute;s gente que pudo de los Ca&ntilde;ares, se parti&oacute; para Quito,
+enviando por todas partes &aacute; esforzar los gobernadores y mitimaes en la
+amistad de Guascar. Ti&eacute;nese por averiguado, que Atahuallpa se solt&oacute;
+haciendo con una <i>coa</i><a name="FNanchor_229_229" id="FNanchor_229_229"></a><a href="#Footnote_229_229" class="fnanchor">[229]</a>, y que es palanca, que una mujer Quella le
+di&oacute;, un agujero, estando los que estaban en el tambo calientes de lo que
+habian bebido, y pudo, d&aacute;ndose priesa, allegar al Quito, como est&aacute;
+dicho, sin ser alcanzado de los enemigos, que mucho quisieran tornarlo
+haber &aacute; las manos.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXXII" id="CAP_LXXII"></a><i>CAP. LXXII.&mdash;De c&oacute;mo Atahuallpa sali&oacute; del Quito con su gente y
+capitanes, y de c&oacute;mo di&oacute; batalla &aacute; Atoco en los pueblos de Ambato.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">C</span><span class="smcap">omo</span> las postas que estaban en los caminos reales fuesen tantas, no
+pasaba cosa en parte del reino que fuese oculta, &aacute;ntes era p&uacute;blica por
+todo el lugar; y como se entendi&oacute; Atahuallpa haberse escapado por tal
+ventura y estar en Quito allegando la gente, luego se conoci&oacute; que la
+guerra seria cierta, y as&iacute;, hobo division y parcialidades y novedades
+grandes y pensamientos enderezados &aacute; mal fin. Guascar, en lo de arriba,
+no tuvo quien no le obedeciese y desease que saliese del negocio con
+honra y autoridad. Atahuallpa tuvo de su parte los capitanes y gente del
+ej&eacute;rcito, y muchos se&ntilde;ores naturales y mitimaes de las provincias y
+tierras de aquella comarca; y cuentan que luego en Quito, con celeridad
+mand&oacute; salir la gente, jurando, como ellos juran, que en los Ca&ntilde;ares
+habia de hacer castigo grande, por el afrenta que all&iacute; recibi&oacute;. Y como
+supiese venir Atoco con su gente, que pasaria, &aacute; lo que dicen, de
+cuarenta guarangas, que eran millares de hombres, se di&oacute; priesa &aacute; se
+encontrar con &eacute;l.</p>
+
+<p>Atoco venia marchando porque Atahuallpa no tuviese lugar de hacer
+llamamiento de gente en las provincias, y como supo que venia &aacute; punto
+de guerra, habl&oacute; con los suyos, rog&aacute;ndoles que se acordasen de la honra
+del Inca Guascar, y que se diesen ma&ntilde;a &aacute; castigar la desverg&uuml;enza con
+que Atahuallpa venia; y por justificar su causa, envi&oacute;le, segun dicen,
+ciertos indios por mensajeros, amonest&aacute;ndole que se contentasen con lo
+que habia hecho y no diese lugar &aacute; que el reino se encendiese en guerra,
+y se conformase con el Inca Guascar, que seria lo m&aacute;s acertado. Y aunque
+eran principales orejones estos mensajeros, cuentan que se ri&oacute; del dicho
+que Atoco le enviaba &aacute; decir, y que, haciendo grandes fieros y amenazas,
+los mand&oacute; matar, y prosigui&oacute; su camino en ricas andas que le llevaban &aacute;
+hombros de los principales y m&aacute;s privados suyos.</p>
+
+<p>Cuentan que encomend&oacute; la guerra &aacute; su capitan general Calicuchima y &aacute;
+otros dos capitanes, llamados el Quizquiz, y el otro Ucumari; y como
+Atoco no parase con la gente, pudieron encontrarse cerca del pueblo
+llamado Ambato, &aacute; donde, &aacute; la usanza del pueblo, comenzaron la batalla y
+la ri&ntilde;eron entre ellos bien; y habiendo tomado un collado Calicuchima,
+sali&oacute; &aacute; tiempo convenible con cinco mill hombres holgados, y dando en
+los que estaban cansados, los apretaron tanto, que despues de muertos
+los m&aacute;s dellos, volvieron, los que no [lo] eran, las espaldas con gran
+espanto, y el alcance se sigui&oacute; y fueron muchos los presos y el Atoco
+entre ellos. Lo cual, cuentan los que desto me informaron, que lo ataron
+&aacute; un palo, donde con gran crueldad ocultadamente lo mataron, y que del
+casco de su cabeza hizo un vaso Calicuchima, para beber, engastonado en
+oro. La opinion mayor y que debe ser m&aacute;s cierta, &aacute; mi juicio, de los que
+murieron en esta batalla de ambas partes, fueron quince &oacute; diez y seis
+mill indios; y los que se prendieron, fueron los m&aacute;s dellos muertos sin
+piedad ninguna, por mandado de Atahuallpa.&mdash;Yo he pasado por este pueblo
+y he visto el lugar donde dicen questa batalla se di&oacute;; y, cierto, segun
+hay la osamenta, debieron a&uacute;n de morir m&aacute;s gente de la que cuentan.</p>
+
+<p>Con esta victoria qued&oacute; Atahuallpa muy estimado, y fu&eacute; la nueva
+divulgada por todo el reino, y llam&aacute;ronle, los que seguian su opinion,
+Inca, y dijo que habia de tomar la borla en Tomebamba, aunque, no siendo
+en el Cuzco, ten&iacute;ase por cosa fabulosa y sin fuerza. De los heridos
+mand&oacute; curar; y mandaba como rey, y as&iacute; era servido; y camin&oacute; para
+Tomebamba.</p>
+
+
+
+<h3 class="cabeza"><a name="CAP_LXXIII" id="CAP_LXXIII"></a><i>CAP. LXXIII.&mdash;De c&oacute;mo Guascar envi&oacute; de nuevo capitanes y gente contra
+su enemigo, y de c&oacute;mo Atahuallpa lleg&oacute; &aacute; Tomebamba, y la gran crueldad
+que all&iacute; us&oacute;, y lo que pas&oacute; entre &eacute;l y los capitanes de Guascar.</i></h3>
+
+<p class="n"><span class="letra">P</span><span class="smcap">ocos</span> dias se tardaron despues que en el pueblo de Ambato el capitan
+Atoco fu&eacute; vencido y desbaratado, cuando, no solamente en el Cuzco se
+supo la nueva, mas en toda la tierra se extendi&oacute;, y recibi&oacute; Guascar
+grande espanto y temi&oacute; m&aacute;s el negocio que hasta all&iacute;. Mas, sus
+consejeros le amonestaron que no desmamparase al Cuzco, sino que enviase
+de nuevo gentes y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los
+muertos, y en los templos y or&aacute;culos hicieron sacrificios conforme &aacute; lo
+que ellos usan; y envi&oacute; &aacute; llamar Guascar muchos se&ntilde;ores de los naturales
+del Collao, de los Canches, Ca&ntilde;as, Charcas, Carangas, y &aacute; los de
+Condesuyo, y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les
+habl&oacute; lo que su hermano hacia y les pidi&oacute; en todo le quisiesen ser
+buenos amigos y compa&ntilde;eros. Respondieron &aacute; su gusto los que se hallaron
+&aacute; la pl&aacute;tica, porque guardaban mucho la religion y costumbre de no
+recebir por Inca sin&oacute; aquel que en el Cuzco tomase la borla, la cual
+habia dias Guascar tenia, y sabia el reino le venia derechamente. Y
+porque convenia con brevedad proveer en la guerra que tenia, nombr&oacute; por
+capitan general &aacute; Guanca Auqui, hermano suyo, segun dicen algunos
+orejones, porque otros quieren decir ser hijo de Ilaquito. Con &eacute;ste
+envi&oacute; por capitanes otros principales de su nacion que habian por nombre
+Ahuapanti<a name="FNanchor_230_230" id="FNanchor_230_230"></a><a href="#Footnote_230_230" class="fnanchor">[230]</a>, Urco Guaranca &eacute; Inca Roca. Estos salieron del Cuzco con
+la gente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos se&ntilde;ores de los
+naturales, y de los mitimaes, y por donde quiera que pasaba Guanca
+Auqui, sacaba la gente que quer&iacute;a con lo m&aacute;s que era necesario para la
+guerra; y camin&oacute; &aacute; mas andar en busca de Atahuallpa, que, como hobiese
+muerto y vencido &aacute; Atoco, como de suso es dicho, sigui&oacute; su camino
+endrezado &aacute; Tomebamba, yendo con &eacute;l sus capitanes y muchos principales
+que habian venido &aacute; ganalle la voluntad, viendo que iba vencedor. Los
+Ca&ntilde;ares estaban temerosos de Atahuallpa, porque habian tenido en poco lo
+que les mand&oacute; y habian sido en la prision suya; recelaban no quisiese
+hacelles algun da&ntilde;o, porque lo conocian que era vengativo y muy
+sanguinario; y como llegase cerca de los aposentos principales, cuentan
+muchos indios &aacute; quien yo lo o&iacute;, que por amansar su ira, mandaron &aacute; un
+escuadron grande de ni&ntilde;os y &aacute; otro de hombres de toda edad que saliesen
+hasta las ricas andas, donde venia con gran pompa, llevando en las manos
+ramos verdes y hojas de palma, y que le pidiesen la gracia y amistad
+suya para el pueblo, sin mirar injuria pasada; y que con tantos clamores
+se lo suplicaron y con tanta humildad, que bastara &aacute; quebrantar
+corazones de piedra. Mas, poca impresion hicieron en el cruel de
+Atahuallpa, porque dicen que mand&oacute; &aacute; sus capitanes y gente que matasen &aacute;
+todos aquellos que habian venido, lo cual fu&eacute; hecho, no perdonando sino
+era algunos ni&ntilde;os y &aacute; las mujeres sagradas del templo, que por honra del
+sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna.</p>
+
+<p>Y pasado esto, mand&oacute; matar algunos particulares en la provincia, y puso
+en ella capitan &eacute; mayordomo de su mano, y juntos los ricos de la
+comarca, tom&oacute; la borla y llam&oacute;se Inca en Tomebamba, aunque no tenia
+fuerza, como se ha dicho, por no ser en el Cuzco; mas, &eacute;l tenia su
+drecho en las armas, lo cual tenia por buena ley. Tambien digo que he
+oido [&aacute;] algunos indios honrados, que Atahuallpa tom&oacute; la borla en
+Tomebamba &aacute;ntes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco, y que
+Guascar lo supo y provey&oacute; luego. Par&eacute;sceme que lo que se ha escripto
+lleva m&aacute;s camino.</p>
+
+<p>Guanca Auqui d&aacute;base mucha priesa [&aacute;] andar, y quisiera llegar &aacute; los
+Ca&ntilde;ares &aacute;ntes que Atahuallpa pudiera hacer el da&ntilde;o que hizo. Y alguna de
+la gente que escap&oacute; de la batalla que se di&oacute; en Ambato, se habian
+juntado con &eacute;l. Afirman todos que traeria m&aacute;s de ochenta mill hombres de
+guerra, y Atahuallpa llevaria pocos m&eacute;nos de Tomebamba; &aacute; donde luego
+sali&oacute;, afirmando que no habia de parar hasta el Cuzco. Mas, en la
+provincia de los Paltas, cerca de Caxabamba, se encontraron unos con
+otros, y despues de haber esforzado y hablado cada capitan &aacute; su gente,
+se dieron batalla; en la cual afirman que Atahuallpa no se hall&oacute;, &aacute;ntes
+se puso en un cerrillo &aacute; la ver; y siendo Dios dello servido, no
+embargante que en la gente de Guascar habia muchos orejones y capitanes
+que para ellos entendian bien la guerra, y que Guanca Auqui hizo el
+deber como leal y buen servidor &aacute; su rey, Atahuallpa qued&oacute; vencedor con
+muerte de muchos contrarios, tanto, que afirman que murieron entre unos
+y otros m&aacute;s de treinta y cinco mill hombres, y heridos quedaron muchos.</p>
+
+<p>Los enemigos siguieron el alcance, matando y cautivando y robando los
+reales; y Atahuallpa estaba tan alegre, que &eacute;l decia que sus dioses
+peleaban por &eacute;l. Y porque ya los espa&ntilde;oles habian entrado en este reino
+habia algunos dias, y Atahuallpa lo supo, fu&eacute; causa que &eacute;l en persona no
+fuese al Cuzco.</p>
+
+<p>No daremos conclusion &aacute; estas guerras y batallas que se dieron entre
+estos indios, porque no fueron con &oacute;rden, y por llevarla, se quedar&aacute;
+hasta su lugar.</p>
+
+<p>Hasta aqu&iacute; es lo que se me ha ofrecido escrebir de los Incas, lo cual
+hice todo por relacion que tom&eacute; en el Cuzco. Si acertare alguno &aacute; lo
+hacer m&aacute;s largo y cierto, el camino tiene abierto, como yo no lo tuve
+para hacer lo que no pude, aunque para lo hecho trabaj&eacute; lo que Dios
+sabe; que vive y reina para siempre jam&aacute;s. Que fu&eacute; visto lo m&aacute;s de lo
+escripto por el doctor Brabo de Saravia, y el licenciado Hernando de
+Santillan, oidores de la Audiencia real de Los Reyes.</p>
+
+
+<p class="c">FIN.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+
+<div class="footnotes">
+
+<h3><a name="FOOTNOTES" id="FOOTNOTES"></a>NOTAS:</h3>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_1_1" id="Footnote_1_1"></a><a href="#FNanchor_1_1"><span class="label">[1]</span></a> V&eacute;ase su biograf&iacute;a en la <span class="smcap">Historia del Colegio viejo de San
+Bartolom&eacute;, mayor de la c&eacute;lebre universidad de Salamanca.</span>&mdash;2.&ordf;
+edicion.&mdash;Primera parte, p&aacute;g. 336.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_2_2" id="Footnote_2_2"></a><a href="#FNanchor_2_2"><span class="label">[2]</span></a> <span class="smcap">La Conquista del Per&uacute;.</span> Adic. &aacute; los lib. I y VI.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_3_3" id="Footnote_3_3"></a><a href="#FNanchor_3_3"><span class="label">[3]</span></a> Primera parte de la Cr&oacute;nica del Per&uacute;, cap. C al principio.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_4_4" id="Footnote_4_4"></a><a href="#FNanchor_4_4"><span class="label">[4]</span></a> El pasaje del pr&oacute;logo &aacute; que aludo y la nota venian &aacute; decir,
+que la tercera parte de la cr&oacute;nica de Cieza, que se ocupa en la
+conquista de Nueva Castilla, y los libros primero y segundo de la
+cuarta, titulados <i>Guerra de Salinas</i> y <i>Guerra de Ch&uacute;pas</i>, aunque no
+los habia visto, me constaba de cierto que existian y d&oacute;nde; que motivos
+de delicadeza me impedian ser en este punto m&aacute;s expl&iacute;cito; pero que el
+inteligente y activo bibli&oacute;filo que disponia de tan preciosos documentos
+contaba con medios de publicarlos como corresponde, y era de esperar que
+pronto se disfrutasen por los amantes de la historia patria.
+</p><p>
+En efecto, la <i>Guerra de las Salinas</i> apareci&oacute; poco despues en el tomo
+LXVIII de la <i>Coleccion de documentos in&eacute;ditos para la Historia de
+Espa&ntilde;a</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_5_5" id="Footnote_5_5"></a><a href="#FNanchor_5_5"><span class="label">[5]</span></a> Vi&oacute; la luz en 1844 en el tomo V de la <i>Coleccion de
+documentos in&eacute;ditos para la Historia de Espa&ntilde;a</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_6_6" id="Footnote_6_6"></a><a href="#FNanchor_6_6"><span class="label">[6]</span></a> Lo subrayado falta por equivocacion en el t&iacute;tulo de este
+cap&iacute;tulo en el texto.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_7_7" id="Footnote_7_7"></a><a href="#FNanchor_7_7"><span class="label">[7]</span></a> <i>Primera parte de la Cr&oacute;nica del Per&uacute;</i>, especialmente en el
+cap. LXII.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_8_8" id="Footnote_8_8"></a><a href="#FNanchor_8_8"><span class="label">[8]</span></a> <i>Con</i> dice el original.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_9_9" id="Footnote_9_9"></a><a href="#FNanchor_9_9"><span class="label">[9]</span></a> Cap. C.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_10_10" id="Footnote_10_10"></a><a href="#FNanchor_10_10"><span class="label">[10]</span></a> Toca esta misma materia en el cap. CIII, de la citada
+<i>Primera parte</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_11_11" id="Footnote_11_11"></a><a href="#FNanchor_11_11"><span class="label">[11]</span></a> En el cap. LXXXIV dice que Ticiviracocha era el nombre que
+daban al Hacedor los Huancas, nacion del valle de Xauxa.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_12_12" id="Footnote_12_12"></a><a href="#FNanchor_12_12"><span class="label">[12]</span></a> De estas est&aacute;tuas habla en el cap. CV de la <i>Primera
+parte</i> de su Cr&oacute;nica.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_13_13" id="Footnote_13_13"></a><a href="#FNanchor_13_13"><span class="label">[13]</span></a> Escribe Cieza en el cap. XCVII de la <i>Primera parte de la
+Cr&oacute;nica del Per&uacute;</i>: "Y en el pueblo de Chaca (por Cacha) habia grandes
+aposentos hechos por Topainga Yupangue (Tupac Inca Yupanqui). Pasado un
+rio, est&aacute; un peque&ntilde;o cercado, dentro del cual se hall&oacute; alguna cantidad
+de oro, porque dicen que &aacute; conmemoracion y remembranza de su dios
+Ticiviracocha, &aacute; quien llaman Hacedor, estaba hecho este templo y puesto
+en &eacute;l un &iacute;dolo de piedra de la estatura de un hombre, con su vestimenta
+y una corona &oacute; tiara en la cabeza; algunos dijeron que podia ser esta
+hechura &aacute; figura de un ap&oacute;stol que lleg&oacute; &aacute; esta tierra; de lo cual en la
+segunda parte tratar&eacute; lo que desto sent&iacute; y pude entender y lo que dicen
+del fuego del cielo que abaj&oacute;, el cual convirti&oacute; en ceniza muchas
+piedras."</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_14_14" id="Footnote_14_14"></a><a href="#FNanchor_14_14"><span class="label">[14]</span></a> "Yendo yo el a&ntilde;o 1549 &aacute; los Charcas, &aacute; ver las provincias
+y ciudades que en aquella tierra hay..." (<i>Primera parte de la Cr&oacute;nica
+del Per&uacute;</i>, cap. CCV.)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_15_15" id="Footnote_15_15"></a><a href="#FNanchor_15_15"><span class="label">[15]</span></a> Agustin de Z&aacute;rate, bajo la fe de Rodrigo Lozano (<i>Historia
+del Per&uacute;</i>, lib. 2.&ordm;, cap. VII), y Garcilaso (<i>Com. re.</i>, 2.&ordf; parte, lib.
+1.&ordm;, cap. XXVIII) cuentan que los primeros castellanos que Francisco
+Pizarro envi&oacute; al Cuzco fueron Hernando de Soto y Pedro del Barco,
+natural de Lobon; y Pedro Pizarro, testigo de vista, dice que los
+espa&ntilde;oles mandados al Cuzco y primeros que entraron en esta ciudad,
+fueron s&oacute;lo dos, Martin Bueno y Pedro Martin de Moguer. (<i>Relacion del
+descubrimiento y conquista de los reinos del Per&uacute;.</i>) Don Juan de
+Santacruz Pachacuti, en su <i>Relacion de antig&uuml;edades del Per&uacute;</i>, escribe
+tambien que fueron dos; pero no Bueno y Martin de Moguer, sino Barco y
+Gandia (Pedro de). Yo creo que quien est&aacute; en lo cierto es Pedro Pizarro.
+</p><p>
+La partida de estos enviados al Cuzco fu&eacute; de Cassamarca &aacute; 15 de febrero
+de 1533; permanecieron en la capital del imperio de los Incas una
+semana.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_16_16" id="Footnote_16_16"></a><a href="#FNanchor_16_16"><span class="label">[16]</span></a> <i>Ynuocavan</i>, dice nuestro original.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_17_17" id="Footnote_17_17"></a><a href="#FNanchor_17_17"><span class="label">[17]</span></a> <i>Enviando luego tesorero</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_18_18" id="Footnote_18_18"></a><a href="#FNanchor_18_18"><span class="label">[18]</span></a> En varios lugares del <i>Libro tercero de la Cuarta parte de
+la Cr&oacute;nica del Per&uacute;</i>, titulado <i>La guerra de Quito</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_19_19" id="Footnote_19_19"></a><a href="#FNanchor_19_19"><span class="label">[19]</span></a> A principios del a&ntilde;o de 1550.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_20_20" id="Footnote_20_20"></a><a href="#FNanchor_20_20"><span class="label">[20]</span></a> En los libros II y III de la <i>Cuarta parte de la Cr&oacute;nica
+del Per&uacute;</i>, titulados <i>Guerra de Ch&uacute;pas</i> y <i>Guerra de Quito</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_21_21" id="Footnote_21_21"></a><a href="#FNanchor_21_21"><span class="label">[21]</span></a> Miguel Cabello Balboa (<i>Miscel&aacute;nea austral</i>, Tercera
+parte, cap. I) dice que salieron de Pacarec Tampu &oacute; Tampu Toco cuatro
+hermanos y cuatro hermanas, llamados, los primeros, Manco Capac, Ayar
+Cacha, Ayar Auca y Ayar Uchi, y los segundos, Mama Guaca, Mama Cora,
+Mama Ocllo y Mama Arahua. El licenciado Fernando de Montesinos
+(<i>Memorias antiguas del Per&uacute;</i>, Lib. 2.&ordm;, cap. I) nombra &aacute; los ocho
+hermanos: Ayar Manco Tupac, Ayar Cachi Tupac, Ayar Sauca Tupac y Ayar
+Uchu Tupac, Mama Cora, Hipa Huacum, Mama Huacum y Pilco Huacum. Y
+Garcilaso (<i>Com. re.</i>, Part. 1.&ordf;, lib. 1.&ordm;, cap. XVIII) conviene tambien
+en que eran cuatro hermanos y cuatro hermanas: Manco Capac, Ayar Cachi,
+Ayar Uchu y Ayar Sauca, pero nombra solamente una de las hembras, Mama
+Ocllo, muger de Manco Capac. Juan de Bet&aacute;nzos (<i>Suma y narracion de los
+Incas</i>) nombra por el &oacute;rden en que salieron de la cueva misteriosa las
+parejas siguientes: Ayarcache y Mamaguaco, Ayaroche y Cura, Ayarauca y
+Raguaocllo, Ayarmango (despues Mango Capac) y Mama Ocllo.
+</p><p>
+Esta conformidad respecto del n&uacute;mero y casi de los nombres de los
+fundadores del linaje imperial y la circunstancia de llamarse uno de los
+tres varones mencionados por Cieza Ayar Cachi Asauca (en el original
+<i>Ayar hache-arauca</i>), cual si se hubiesen refundido dos nombres en uno
+solo (<i>Ayar Cachi</i> y <i>Ayar Sauca</i>), me inducen &aacute; sospechar &oacute; que nuestro
+autor entendi&oacute; mal &aacute; los int&eacute;rpretes que le informaban en el Cuzco de
+estas cosas, &oacute; que hay en el manuscrito escurialense grave error de
+copia; sin embargo de que esta segunda suposicion me parece m&eacute;nos
+veros&iacute;mil, atendiendo &aacute; que s&oacute;lo se nombran tres hermanas y se calla la
+principal, Mama Ocllo. Adem&aacute;s, cerca del fin de este cap&iacute;tulo, dice el
+mismo Cieza que eran <i>tres hermanos</i>.
+</p><p>
+Hay un autor muy poco conocido, el mercedario Fray Martin de Mor&uacute;a, que
+en su <i>Historia del or&iacute;gen y genealog&iacute;a de los Incas</i>, escrita por los
+a&ntilde;os de 1590 y a&uacute;n in&eacute;dita, se expresa de muy diferente modo respecto &aacute;
+los nombres de aquellos hermanos y de sus primeros hechos relacionados
+con la fundacion del Cuzco.
+</p><p>
+"El principio, dice, de los Incas no se puede saber cierto, por haber
+tantos a&ntilde;os, m&aacute;s de que fabulosamente quieren decir, que de una cueva &oacute;
+ventana, en cierto edificio en paraje del Cuzco que llaman Tambo Toco,
+por otro nombre Pacaric Tambo, que est&aacute; cuatro leguas del Cuzco,
+salieron ocho hermanos ingas, aunque dicen otros que no m&aacute;s de seis; y
+la mejor opinion y la m&aacute;s verdadera que en esto hay, es de que fueron
+ocho, los cuatro varones, que se llamaban, el mayor Guanacauri, el
+segundo Cuzco Huanca, el tercero Mango Capac y el cuarto Tupa Ayar
+Cache; y las hermanas, la mayor Tupa Uaco, la segunda Mama Coya, la
+tercera Curi Ocllo y la cuarta Ipa Huaco. Y questos ocho hermanos juntos
+salieron de la dicha ventana &aacute; sus aventuras y &aacute; buscar tierra donde
+poder poblar, y &aacute;ntes de llegar &aacute; esta dicha ciudad, pararon en un
+pueblo que se dice Apitay, que agora llaman Guanacauri; y questando la
+hermana tercera Curi Ocllo, como m&aacute;s entendida y sagaz, con parecer de
+los dem&aacute;s hermanos, dej&aacute;ndolos all&iacute;, sali&oacute; &aacute; buscar tierra que fuese tal
+para poder poblar; y que llegando &aacute; los caser&iacute;os de esta ciudad del
+Cuzco, que ent&oacute;nces estaba poblada de indios Lares y Poques y Huallas,
+que era una gente baja y pobre, &aacute;ntes de llegar &aacute; ella encontr&oacute; un indio
+de los Poques y lo mat&oacute; con cierta arma, llamada <i>raucana</i>, que llevaba
+secretamente, y le abri&oacute; y sac&oacute; los bofes, los cuales hinch&oacute; de viento y
+con ellos en la boca, toda ensangrentada, entr&oacute; en el pueblo; y los
+indios, atemorizados de vella as&iacute;, creyendo que comia gente,
+desampararon las casas y fueron huyendo. Y pareciendo buen asiento para
+poblar y que la gente era dom&eacute;stica, volvi&oacute; &aacute; donde estaban los hermanos
+y los trajo, excepto el hermano mayor, que quiso quedar all&iacute; en Apitay,
+donde muri&oacute;, y en su nombre y memoria llaman &aacute; aquel asiento y cerro
+Guanacauri. Y luego en llegando, fueron recibidos sin resistencia, y
+nombraron, de conformidad, por principal del pueblo, al hermano segundo
+Cuzco Huanca, de cuya causa se nombr&oacute; este asiento Cuzco, como cosa
+principal y cabeza del reino, que de &aacute;ntes se llamaba Acamama. E muerto
+&eacute;ste, que falleci&oacute; en Curicancha, le sucedi&oacute; el tercero hermano, llamado
+el gran Manco Capac."
+</p><p>
+Esta historia &oacute; leyenda se aproxima bastante &aacute; la verdad de lo que
+averigu&oacute; acerca del principio de los Incas y de su ciudad, el virey don
+Francisco de Toledo, segun documento que publicaremos, si nos queda
+espacio para ello.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_22_22" id="Footnote_22_22"></a><a href="#FNanchor_22_22"><span class="label">[22]</span></a> Todas estas milagrosas haza&ntilde;as y otras m&aacute;s, generalmente
+se atribuyen &aacute; Ayar Uchu y no &aacute; Ayar Cachi.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_23_23" id="Footnote_23_23"></a><a href="#FNanchor_23_23"><span class="label">[23]</span></a> As&iacute; en el original, yo creo que debe decir: <i>que aqu&eacute;l</i>, &oacute;
+<i>que &eacute;l s&oacute;lo sea el m&aacute;s alabado</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_24_24" id="Footnote_24_24"></a><a href="#FNanchor_24_24"><span class="label">[24]</span></a> Quiz&aacute; <i>orejeras</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_25_25" id="Footnote_25_25"></a><a href="#FNanchor_25_25"><span class="label">[25]</span></a> <i>Coci</i> &oacute; <i>&Ccedil;o&ccedil;i</i> en el original.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_26_26" id="Footnote_26_26"></a><a href="#FNanchor_26_26"><span class="label">[26]</span></a> &Oacute; Yavir&aacute;. En memoria de &eacute;ste, pusieron los Incas
+conquistadores de Quito el mismo nombre &aacute; un cerro que tiene la ciudad
+al SO., llamado vulgarmente <i>Panecillo</i>, modificado, al parecer,
+artificialmente, y en cuya cima dicen que estaba el templo erigido al
+sol por los antiguos <i>Quitus</i> &oacute; <i>Caras</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_27_27" id="Footnote_27_27"></a><a href="#FNanchor_27_27"><span class="label">[27]</span></a> <i>Orejeras</i> tal vez.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_28_28" id="Footnote_28_28"></a><a href="#FNanchor_28_28"><span class="label">[28]</span></a> Esta palabra est&aacute; borrada y enmendada de una manera casi
+ininteligible; pero se adivina que el principio de ella es <i>puru</i>,
+calabaza &oacute; media calabaza, forma del bonete; y el final <i>chucco</i>,
+sombrero &oacute; tocado.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_29_29" id="Footnote_29_29"></a><a href="#FNanchor_29_29"><span class="label">[29]</span></a> <i>Por cierto ni ome</i>, dice en el original; pero habi&eacute;ndome
+sido imposible interpretar el <i>ni ome</i>, me decido &aacute; suprimirlo, tanto
+m&aacute;s cuanto que no padece el sentido del texto.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_30_30" id="Footnote_30_30"></a><a href="#FNanchor_30_30"><span class="label">[30]</span></a> Por nombre Mama Ocllo Huaco.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_31_31" id="Footnote_31_31"></a><a href="#FNanchor_31_31"><span class="label">[31]</span></a> Antes le llama Inca Roca Inca, pero es conocido por esos
+dos nombres en las tradiciones &oacute; memorias de los quipucamayoc &oacute;
+analistas peruanos.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_32_32" id="Footnote_32_32"></a><a href="#FNanchor_32_32"><span class="label">[32]</span></a> <i>Ca no vistas</i> dice nuestro original.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_33_33" id="Footnote_33_33"></a><a href="#FNanchor_33_33"><span class="label">[33]</span></a> Cap. XXXVIII, donde dice adem&aacute;s, tres &oacute; cuatro veces, que
+tenia ya compuesta esta <i>Segunda Parte de la Cr&oacute;nica</i>, consagrada &aacute; los
+Incas, sus hechos, gobierno, etc.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_34_34" id="Footnote_34_34"></a><a href="#FNanchor_34_34"><span class="label">[34]</span></a> Por agosto de 1550.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_35_35" id="Footnote_35_35"></a><a href="#FNanchor_35_35"><span class="label">[35]</span></a> <i>Triquis</i>, en nuestro original.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_36_36" id="Footnote_36_36"></a><a href="#FNanchor_36_36"><span class="label">[36]</span></a> <i>Manto</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_37_37" id="Footnote_37_37"></a><a href="#FNanchor_37_37"><span class="label">[37]</span></a> Veinte a&ntilde;os despues de escrito esto, el licenciado Polo de
+Ondegardo, daba con el escondrijo en que los indios ocultaron los dichos
+bultos, &oacute; sea los cuerpos de los Incas y Coyas embalsamados y envueltos
+en ropas, para tributarles secretamente los homenajes y ceremonias de
+costumbre.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_38_38" id="Footnote_38_38"></a><a href="#FNanchor_38_38"><span class="label">[38]</span></a> Propiamente <i>quippucamayoc</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_39_39" id="Footnote_39_39"></a><a href="#FNanchor_39_39"><span class="label">[39]</span></a> <i>Maycavilca</i>, en nuestro original, y <i>Maricabilca</i> en el
+cap. LXXXIV de la <i>Primera Parte</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_40_40" id="Footnote_40_40"></a><a href="#FNanchor_40_40"><span class="label">[40]</span></a> En n. orig. <i>Guacoa</i> (muy enmendado) <i>para que me</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_41_41" id="Footnote_41_41"></a><a href="#FNanchor_41_41"><span class="label">[41]</span></a> <i>Guayachire</i>, en nuestro original.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_42_42" id="Footnote_42_42"></a><a href="#FNanchor_42_42"><span class="label">[42]</span></a> <i>Pavacaca</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_43_43" id="Footnote_43_43"></a><a href="#FNanchor_43_43"><span class="label">[43]</span></a> <i>Apurama</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_44_44" id="Footnote_44_44"></a><a href="#FNanchor_44_44"><span class="label">[44]</span></a> <i>Paltas&ccedil;axas Yayavacas</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_45_45" id="Footnote_45_45"></a><a href="#FNanchor_45_45"><span class="label">[45]</span></a> <i>Catlao</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_46_46" id="Footnote_46_46"></a><a href="#FNanchor_46_46"><span class="label">[46]</span></a> <i>Topo</i> &oacute; <i>Tupu</i>, es tambien medida en general y agraria,
+representando en este caso la porcion &oacute; unidad de tierra que &aacute; cada
+vasallo mandaban repartir los incas. Dicha porcion era de sesenta pasos
+de largo por cincuenta de ancho; y como medida se conserv&oacute; y admiti&oacute; en
+algunas comarcas del Per&uacute;, hasta el siglo XVIII por lo m&eacute;nos.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_47_47" id="Footnote_47_47"></a><a href="#FNanchor_47_47"><span class="label">[47]</span></a> <i>Iba</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_48_48" id="Footnote_48_48"></a><a href="#FNanchor_48_48"><span class="label">[48]</span></a> Cap. XCII.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_49_49" id="Footnote_49_49"></a><a href="#FNanchor_49_49"><span class="label">[49]</span></a> Cap. CXI, acompa&ntilde;ado con un excelente dibujo grabado en
+madera, que quiz&aacute; sea la primera representacion gr&aacute;fica de estos
+animales que se ha publicado en Europa.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_50_50" id="Footnote_50_50"></a><a href="#FNanchor_50_50"><span class="label">[50]</span></a> Escupiendo simplemente con fuerza la saliva. A&uacute;n hoy dia
+existe en Chile la preocupacion de que lo hacen por ser su saliva
+venenosa y ofender con ella al que los acosa &oacute; molesta; y no faltan en
+Madrid personas que crean lo mismo de los que existen en el Parque del
+Retiro y yo traje de Santiago de Chile.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_51_51" id="Footnote_51_51"></a><a href="#FNanchor_51_51"><span class="label">[51]</span></a> Esta cacer&iacute;a se llamaba <i>chaco</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_52_52" id="Footnote_52_52"></a><a href="#FNanchor_52_52"><span class="label">[52]</span></a> Es el <i>charqui</i>, que hoy se hace de llama, de huanacu y
+tambien de vaca.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_53_53" id="Footnote_53_53"></a><a href="#FNanchor_53_53"><span class="label">[53]</span></a> Cap. XCII de la <i>Primera parte</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_54_54" id="Footnote_54_54"></a><a href="#FNanchor_54_54"><span class="label">[54]</span></a> <i>De suyo</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_55_55" id="Footnote_55_55"></a><a href="#FNanchor_55_55"><span class="label">[55]</span></a> As&iacute; en la copia del Escorial. Yo entiendo que debe decir:
+<i>esto tratar&eacute; adelante un poco m&aacute;s largo</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_56_56" id="Footnote_56_56"></a><a href="#FNanchor_56_56"><span class="label">[56]</span></a> <i>Sin ella</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_57_57" id="Footnote_57_57"></a><a href="#FNanchor_57_57"><span class="label">[57]</span></a> <i>Cosa hecha</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_58_58" id="Footnote_58_58"></a><a href="#FNanchor_58_58"><span class="label">[58]</span></a> <i>Chumo</i>, en n. orig. Es la patata seca despues de helada.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_59_59" id="Footnote_59_59"></a><a href="#FNanchor_59_59"><span class="label">[59]</span></a> <i>Quimia</i>, en n. orig. (<i>Chenopodium quinoa</i>).</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_60_60" id="Footnote_60_60"></a><a href="#FNanchor_60_60"><span class="label">[60]</span></a> Propiamente <i>Yanacunas</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_61_61" id="Footnote_61_61"></a><a href="#FNanchor_61_61"><span class="label">[61]</span></a> En nuestro original: <i>Bilcas</i>, <i>Xauxa</i>, <i>Bomboa</i>,
+<i>Caxamalca</i>, <i>Guanca</i>, <i>Bombacome</i>, <i>Bonba-Cata</i>, <i>Quraga</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_62_62" id="Footnote_62_62"></a><a href="#FNanchor_62_62"><span class="label">[62]</span></a> <i>Heran</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_63_63" id="Footnote_63_63"></a><a href="#FNanchor_63_63"><span class="label">[63]</span></a> <i>Encima</i> en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_64_64" id="Footnote_64_64"></a><a href="#FNanchor_64_64"><span class="label">[64]</span></a> En n. orig.: <i>Ancha hatunapo yndichiri campa capalla
+apatuco pacha canba colla xulliy.</i> No se si habr&eacute; acertado con la
+interpretacion.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_65_65" id="Footnote_65_65"></a><a href="#FNanchor_65_65"><span class="label">[65]</span></a> El autor es Francisco L&oacute;pez de Gomara, que en el cap&iacute;tulo
+de la citada historia, intitulado <i>La tasa que de los tributos hizo
+Gasca</i>, dice: "Tambien dej&oacute; muchos que llaman mitimaes y que son como
+esclavos, segun y de la manera que Guainacapa los tenia, y mand&oacute; &aacute; los
+dem&aacute;s ir &aacute; sus tierras; pero muchos dellos no quisieron sino estarse con
+sus amos, diciendo que se hallaban bien con ellos y aprendian,
+cristiandad con oir misa y sermones, y ganaban dineros con vender,
+comprar y servir." Por donde se ve que L&oacute;pez de Gomara equivoc&oacute; los
+mitimaes con los yanacunas, que no eran enteramente esclavos, sino
+criados perp&eacute;tuos.
+</p><p>
+Por lo dem&aacute;s, esta censura de Cieza prueba que retocaba y ampliaba esta
+Segunda parte de su Cr&oacute;nica despues del a&ntilde;o de 1552, en que sali&oacute; la
+primera edicion de la <i>Historia</i> de Gomara.
+</p><p>
+Y ya que el nombre del c&eacute;lebre autor de <i>Hispania victrix</i> me sale al
+paso, y toda vez que son tan pocas las noticias que de su vida se
+tienen, dar&eacute; aqu&iacute; una, &aacute; mi juicio desconocida: que era vecino de
+Gomara, junto &aacute; Soria, y que habiendo muerto en su tierra (casi sin duda
+el mismo pueblo de cuyo nombre hizo su segundo apellido), se mandaron
+traer al Consejo de Indias los papeles que dej&oacute; tocantes &aacute; Historia, &aacute;
+16 de setiembre de 1572; fecha que no andaria muy l&eacute;jos de la de su
+muerte, si es que habia de surtir efecto la ocupacion de sus papeles
+hist&oacute;ricos.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_66_66" id="Footnote_66_66"></a><a href="#FNanchor_66_66"><span class="label">[66]</span></a> Mucho despues de haberse escrito esto, todav&iacute;a se
+diferenciaban las casas de mitimaes de las de los naturales de algunos
+pueblos de Quito, en la forma de sus techos y chimeneas.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_67_67" id="Footnote_67_67"></a><a href="#FNanchor_67_67"><span class="label">[67]</span></a> <i>Sustancia</i> en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_68_68" id="Footnote_68_68"></a><a href="#FNanchor_68_68"><span class="label">[68]</span></a> <i>Con la</i> en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_69_69" id="Footnote_69_69"></a><a href="#FNanchor_69_69"><span class="label">[69]</span></a> <i>Ingas</i>, en nuestro original.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_70_70" id="Footnote_70_70"></a><a href="#FNanchor_70_70"><span class="label">[70]</span></a> Especialmente los que vivian cerca de los grandes
+arenales.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_71_71" id="Footnote_71_71"></a><a href="#FNanchor_71_71"><span class="label">[71]</span></a> <i>Chanchas</i>, en nuestro original. Y no interpreto Chancas,
+porque &eacute;stos usaban otro tocado muy diferente; mientras que las vendas
+son de los <i>Canchis</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_72_72" id="Footnote_72_72"></a><a href="#FNanchor_72_72"><span class="label">[72]</span></a> <i>Encima</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_73_73" id="Footnote_73_73"></a><a href="#FNanchor_73_73"><span class="label">[73]</span></a> En mi concepto, el original diria <i>cient mill</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_74_74" id="Footnote_74_74"></a><a href="#FNanchor_74_74"><span class="label">[74]</span></a> Llam&aacute;base <i>Samka huasi</i> y <i>Samka cancha</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_75_75" id="Footnote_75_75"></a><a href="#FNanchor_75_75"><span class="label">[75]</span></a> <i>Puracaez</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_76_76" id="Footnote_76_76"></a><a href="#FNanchor_76_76"><span class="label">[76]</span></a> Pero hermano del hermano.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_77_77" id="Footnote_77_77"></a><a href="#FNanchor_77_77"><span class="label">[77]</span></a> Hermana de la hermana.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_78_78" id="Footnote_78_78"></a><a href="#FNanchor_78_78"><span class="label">[78]</span></a> Sobre este asunto v&eacute;ase tambien lo que dice el mismo Cieza
+en el Cap. LXIV de la <i>Prim. parte de su Cr&oacute;n.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_79_79" id="Footnote_79_79"></a><a href="#FNanchor_79_79"><span class="label">[79]</span></a> <i>Reposados</i> en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_80_80" id="Footnote_80_80"></a><a href="#FNanchor_80_80"><span class="label">[80]</span></a> Sospecho que no ha de ser esta la palabra del original,
+sino m&aacute;s bien <i>descuidadas</i> &oacute; <i>caidas</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_81_81" id="Footnote_81_81"></a><a href="#FNanchor_81_81"><span class="label">[81]</span></a> En otra parte los nombra, y fueron, segun &eacute;l, Martin
+Bueno, Z&aacute;rate Pedro de Moguer. Pedro Pizarro, testigo de vista, dice,
+sin embargo, que fueron s&oacute;lo dos: Martin Bueno y Pedro Martin de
+Moguer.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_82_82" id="Footnote_82_82"></a><a href="#FNanchor_82_82"><span class="label">[82]</span></a> El hospital de <i>Afuera</i> &oacute; de <i>San Juan Bautista</i>.
+Comenz&oacute;se &aacute; 9 de diciembre de 1541 y hasta 1624 no se dijo la primera
+misa en su capilla. Remiti&oacute;se la actividad de la f&aacute;brica en 1545, por
+muerte de don Juan Tavera, y despues, en 1549, por haberse hecho jesuita
+el arquitecto que le ide&oacute; y dirigi&oacute;, Bartolom&eacute; de Bustamante.
+</p><p>
+En nuestro pr&oacute;logo de <i>La Guerra de Quito</i> (p&aacute;gs. CIX y CX) hemos
+demostrado que Cieza debi&oacute; presentar la <i>Primera parte</i> de su <i>Cr&oacute;nica</i>
+al pr&iacute;ncipe, en Toledo, por los a&ntilde;os de 1552.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_83_83" id="Footnote_83_83"></a><a href="#FNanchor_83_83"><span class="label">[83]</span></a> En el ms. del Escorial:...algo <i>negritos cay
+eccelent&iacute;sima</i>. Para que se vea por esta muestra qu&eacute; cosa es la copia
+que interpretamos aqu&iacute;, en algunos lugares, con tanto trabajo como
+incertidumbre.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_84_84" id="Footnote_84_84"></a><a href="#FNanchor_84_84"><span class="label">[84]</span></a> <i>Maestra</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_85_85" id="Footnote_85_85"></a><a href="#FNanchor_85_85"><span class="label">[85]</span></a> <i>Kquepi</i>, significa hatillo &oacute; maletilla de camino.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_86_86" id="Footnote_86_86"></a><a href="#FNanchor_86_86"><span class="label">[86]</span></a> <i>Muchos templos</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_87_87" id="Footnote_87_87"></a><a href="#FNanchor_87_87"><span class="label">[87]</span></a> De su Cr&oacute;nica del Per&uacute;, <i>passim</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_88_88" id="Footnote_88_88"></a><a href="#FNanchor_88_88"><span class="label">[88]</span></a> <i>Todos los estatutos</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_89_89" id="Footnote_89_89"></a><a href="#FNanchor_89_89"><span class="label">[89]</span></a> Se fu&eacute; por enero de 1550.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_90_90" id="Footnote_90_90"></a><a href="#FNanchor_90_90"><span class="label">[90]</span></a> <i>Antinilayme</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_91_91" id="Footnote_91_91"></a><a href="#FNanchor_91_91"><span class="label">[91]</span></a> <i>Atrinlaisme</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_92_92" id="Footnote_92_92"></a><a href="#FNanchor_92_92"><span class="label">[92]</span></a> <i>Quina</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_93_93" id="Footnote_93_93"></a><a href="#FNanchor_93_93"><span class="label">[93]</span></a> <i>Ac&aacute;</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_94_94" id="Footnote_94_94"></a><a href="#FNanchor_94_94"><span class="label">[94]</span></a> <i>Tenian</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_95_95" id="Footnote_95_95"></a><a href="#FNanchor_95_95"><span class="label">[95]</span></a> M&aacute;s bien que bueno, venturoso, poderoso y rico.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_96_96" id="Footnote_96_96"></a><a href="#FNanchor_96_96"><span class="label">[96]</span></a> Y tambien llamaban <i>Santiago</i> al tiro y al arcabuz, por la
+voz de los espa&ntilde;oles al dispararlos.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_97_97" id="Footnote_97_97"></a><a href="#FNanchor_97_97"><span class="label">[97]</span></a> <i>Mugeres</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_98_98" id="Footnote_98_98"></a><a href="#FNanchor_98_98"><span class="label">[98]</span></a> <i>Orenacuzcos</i> y <i>anacuzcos</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_99_99" id="Footnote_99_99"></a><a href="#FNanchor_99_99"><span class="label">[99]</span></a> <i>Chapos</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_100_100" id="Footnote_100_100"></a><a href="#FNanchor_100_100"><span class="label">[100]</span></a> La del sol la encontraron el a&ntilde;o de 1572 los espa&ntilde;oles en
+poder de T&uacute;pac Amar&uacute; en los Andes, al hacerse due&ntilde;os de este inca y de
+su campo en la expedicion mandada por Garc&iacute;a de Loyola. (V. <i>Tres
+relaciones de antig&uuml;edades peruanas</i>, p. XIX y XX.)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_101_101" id="Footnote_101_101"></a><a href="#FNanchor_101_101"><span class="label">[101]</span></a> <i>Ancharoca</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_102_102" id="Footnote_102_102"></a><a href="#FNanchor_102_102"><span class="label">[102]</span></a> <i>Anchiroca</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_103_103" id="Footnote_103_103"></a><a href="#FNanchor_103_103"><span class="label">[103]</span></a> <i>Quelloque Yapangue</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_104_104" id="Footnote_104_104"></a><a href="#FNanchor_104_104"><span class="label">[104]</span></a> <i>&Ccedil;anono</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_105_105" id="Footnote_105_105"></a><a href="#FNanchor_105_105"><span class="label">[105]</span></a> <i>Cincheroca</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_106_106" id="Footnote_106_106"></a><a href="#FNanchor_106_106"><span class="label">[106]</span></a> <i>De Canono</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_107_107" id="Footnote_107_107"></a><a href="#FNanchor_107_107"><span class="label">[107]</span></a> Cap. XCII.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_108_108" id="Footnote_108_108"></a><a href="#FNanchor_108_108"><span class="label">[108]</span></a> El nombre qu&iacute;chua de mercado no es &eacute;ste sino <i>Cattu</i>, de
+donde los espa&ntilde;oles llamaron <i>Gato</i> al mercado de indios de la plaza de
+Lima.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_109_109" id="Footnote_109_109"></a><a href="#FNanchor_109_109"><span class="label">[109]</span></a> Paullu Tupac Yupanqui, hijo de Huaina Capac. Vivia en el
+Cuzco en las casas que fueron de su hermano Huascar, muy querido y
+considerado de espa&ntilde;oles &eacute; indios. El licenciado Vaca de Castro
+consigui&oacute; que se bautizase con el nombre de Crist&oacute;bal. Muri&oacute; en mayo de
+1549.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_110_110" id="Footnote_110_110"></a><a href="#FNanchor_110_110"><span class="label">[110]</span></a> <i>Su</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_111_111" id="Footnote_111_111"></a><a href="#FNanchor_111_111"><span class="label">[111]</span></a> <i>En el</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_112_112" id="Footnote_112_112"></a><a href="#FNanchor_112_112"><span class="label">[112]</span></a> <i>Allcay Villcas</i>, escribe Cabello Balboa; y <i>Alca Vieza</i>
+y <i>Alca-yiza</i>, Juan de Bet&aacute;nzos (V. la an&eacute;cdota de la pedrada que
+atribuye en otra forma, como Balboa, al dicho inca Mayta Capac);
+<i>Alcauizas</i> &oacute; <i>Alcahuizas</i>, en la informacion hecha por don Francisco de
+Toledo en el Cuzco el a&ntilde;o de 1572, acerca de los primeros Se&ntilde;ores de
+aquella ciudad.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_113_113" id="Footnote_113_113"></a><a href="#FNanchor_113_113"><span class="label">[113]</span></a> <i>Ingaroqueynga</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_114_114" id="Footnote_114_114"></a><a href="#FNanchor_114_114"><span class="label">[114]</span></a> <i>Nicaycoga</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_115_115" id="Footnote_115_115"></a><a href="#FNanchor_115_115"><span class="label">[115]</span></a> <i>Cimiento</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_116_116" id="Footnote_116_116"></a><a href="#FNanchor_116_116"><span class="label">[116]</span></a> As&iacute; en la copia del Escorial, pero no me satisface el
+sentido.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_117_117" id="Footnote_117_117"></a><a href="#FNanchor_117_117"><span class="label">[117]</span></a> V. el cap. XC de la <i>Prim. parte de la Cr&oacute;nica del
+Per&uacute;</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_118_118" id="Footnote_118_118"></a><a href="#FNanchor_118_118"><span class="label">[118]</span></a> <i>Sachoclococha</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_119_119" id="Footnote_119_119"></a><a href="#FNanchor_119_119"><span class="label">[119]</span></a> As&iacute;, aunque &aacute;ntes dijo que Inca Yupanqui no dej&oacute; hijo
+ninguno. En esto, como en otras muchas cosas, Cieza se separa de todos
+los analistas inque&ntilde;os.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_120_120" id="Footnote_120_120"></a><a href="#FNanchor_120_120"><span class="label">[120]</span></a> <i>Rondo-caya</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_121_121" id="Footnote_121_121"></a><a href="#FNanchor_121_121"><span class="label">[121]</span></a> <i>Cale</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_122_122" id="Footnote_122_122"></a><a href="#FNanchor_122_122"><span class="label">[122]</span></a> <i>De donde ogalgaban</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_123_123" id="Footnote_123_123"></a><a href="#FNanchor_123_123"><span class="label">[123]</span></a> <i>Calua</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_124_124" id="Footnote_124_124"></a><a href="#FNanchor_124_124"><span class="label">[124]</span></a> <i>Subcesion</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_125_125" id="Footnote_125_125"></a><a href="#FNanchor_125_125"><span class="label">[125]</span></a> As&iacute;, por Caqui &oacute; Xaqui; pero falta <i>Xahuana</i>, como puede
+verse m&aacute;s adelante en el cap&iacute;tulo que trata de los tiranos del Collao,
+<i>Cari y Zapana</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_126_126" id="Footnote_126_126"></a><a href="#FNanchor_126_126"><span class="label">[126]</span></a> <i>Cutomarca</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_127_127" id="Footnote_127_127"></a><a href="#FNanchor_127_127"><span class="label">[127]</span></a> Y lo es en efecto.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_128_128" id="Footnote_128_128"></a><a href="#FNanchor_128_128"><span class="label">[128]</span></a> <i>Chinchipari</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_129_129" id="Footnote_129_129"></a><a href="#FNanchor_129_129"><span class="label">[129]</span></a> <i>El Collero</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_130_130" id="Footnote_130_130"></a><a href="#FNanchor_130_130"><span class="label">[130]</span></a> <i>Hatrin</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_131_131" id="Footnote_131_131"></a><a href="#FNanchor_131_131"><span class="label">[131]</span></a> <i>Tiraca</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_132_132" id="Footnote_132_132"></a><a href="#FNanchor_132_132"><span class="label">[132]</span></a> <i>Candi</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_133_133" id="Footnote_133_133"></a><a href="#FNanchor_133_133"><span class="label">[133]</span></a> V. Cap. C de la <i>Primera parte de la Cr&oacute;nica del Per&uacute;</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_134_134" id="Footnote_134_134"></a><a href="#FNanchor_134_134"><span class="label">[134]</span></a> <i>Ilabaxula &eacute; Itapumata</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_135_135" id="Footnote_135_135"></a><a href="#FNanchor_135_135"><span class="label">[135]</span></a> En la bah&iacute;a de Cartagena de Indias.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_136_136" id="Footnote_136_136"></a><a href="#FNanchor_136_136"><span class="label">[136]</span></a> Collaos, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_137_137" id="Footnote_137_137"></a><a href="#FNanchor_137_137"><span class="label">[137]</span></a> <i>Chancas</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_138_138" id="Footnote_138_138"></a><a href="#FNanchor_138_138"><span class="label">[138]</span></a> <i>Cucacache</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_139_139" id="Footnote_139_139"></a><a href="#FNanchor_139_139"><span class="label">[139]</span></a> <i>Curucachi</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_140_140" id="Footnote_140_140"></a><a href="#FNanchor_140_140"><span class="label">[140]</span></a> Palabra casi ilegible en el ms. del Escorial, por estar
+enmendada dos &oacute; tres veces. Puede decir <i>chicha</i>, <i>az&uacute;a</i>, <i>akha</i>,
+<i>hui&ntilde;apu</i>, &oacute; <i>sora</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_141_141" id="Footnote_141_141"></a><a href="#FNanchor_141_141"><span class="label">[141]</span></a> <i>Paucorcollao</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_142_142" id="Footnote_142_142"></a><a href="#FNanchor_142_142"><span class="label">[142]</span></a> <i>Huarancca</i> es mil.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_143_143" id="Footnote_143_143"></a><a href="#FNanchor_143_143"><span class="label">[143]</span></a> Es muy extra&ntilde;a esta distraccion de Cieza; pues el nombre
+de <i>Andabailes</i>, que &eacute;l nos quiere dar por el propio y con m&aacute;s pureza
+pronunciado de la provincia peruana, es justamente el m&aacute;s distante de la
+pronunciacion ind&iacute;gena, <i>Antahuaylla</i>; mientras que el espa&ntilde;olizado,
+<i>Andaguaylas</i>, suena casi como &eacute;ste.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_144_144" id="Footnote_144_144"></a><a href="#FNanchor_144_144"><span class="label">[144]</span></a> En n. orig., <i>sali&oacute; hasta Guarancay</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_145_145" id="Footnote_145_145"></a><a href="#FNanchor_145_145"><span class="label">[145]</span></a> <i>Corumba</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_146_146" id="Footnote_146_146"></a><a href="#FNanchor_146_146"><span class="label">[146]</span></a> <i>Corumba</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_147_147" id="Footnote_147_147"></a><a href="#FNanchor_147_147"><span class="label">[147]</span></a> <i>Cocha Capa</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_148_148" id="Footnote_148_148"></a><a href="#FNanchor_148_148"><span class="label">[148]</span></a> <i>Ambacay</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_149_149" id="Footnote_149_149"></a><a href="#FNanchor_149_149"><span class="label">[149]</span></a> Hasta guaraca, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_150_150" id="Footnote_150_150"></a><a href="#FNanchor_150_150"><span class="label">[150]</span></a> <i>Vilcayongas</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_151_151" id="Footnote_151_151"></a><a href="#FNanchor_151_151"><span class="label">[151]</span></a> <i>Vinieron</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_152_152" id="Footnote_152_152"></a><a href="#FNanchor_152_152"><span class="label">[152]</span></a> Este per&iacute;odo parece que est&aacute; fuera de su lugar y que
+vendria mejor seis renglones &aacute;ntes, &aacute; seguida de <i>hobieron mucho espanto
+y andaba gran ruido</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_153_153" id="Footnote_153_153"></a><a href="#FNanchor_153_153"><span class="label">[153]</span></a> <i>Curaguaxe</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_154_154" id="Footnote_154_154"></a><a href="#FNanchor_154_154"><span class="label">[154]</span></a> <i>Topa Vasco</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_155_155" id="Footnote_155_155"></a><a href="#FNanchor_155_155"><span class="label">[155]</span></a> <i>Curacamba</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_156_156" id="Footnote_156_156"></a><a href="#FNanchor_156_156"><span class="label">[156]</span></a> <i>Chucanes</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_157_157" id="Footnote_157_157"></a><a href="#FNanchor_157_157"><span class="label">[157]</span></a> <i>Poniatambo</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_158_158" id="Footnote_158_158"></a><a href="#FNanchor_158_158"><span class="label">[158]</span></a> Quiza <i>de que lo</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_159_159" id="Footnote_159_159"></a><a href="#FNanchor_159_159"><span class="label">[159]</span></a> <i>Tipabasco</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_160_160" id="Footnote_160_160"></a><a href="#FNanchor_160_160"><span class="label">[160]</span></a> <i>Yayos</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_161_161" id="Footnote_161_161"></a><a href="#FNanchor_161_161"><span class="label">[161]</span></a> <i>Yayos</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_162_162" id="Footnote_162_162"></a><a href="#FNanchor_162_162"><span class="label">[162]</span></a> <i>Tratar</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_163_163" id="Footnote_163_163"></a><a href="#FNanchor_163_163"><span class="label">[163]</span></a> <i>Copa Yupangui</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_164_164" id="Footnote_164_164"></a><a href="#FNanchor_164_164"><span class="label">[164]</span></a> En n. orig., <i>Guamanga, &aacute; Camgaron, Parcospico y &Aacute;cos</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_165_165" id="Footnote_165_165"></a><a href="#FNanchor_165_165"><span class="label">[165]</span></a> <i>Chancas</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_166_166" id="Footnote_166_166"></a><a href="#FNanchor_166_166"><span class="label">[166]</span></a> La de <i>Bombon</i> (<i>Pumpu</i>) &oacute; <i>Chinchaicocha</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_167_167" id="Footnote_167_167"></a><a href="#FNanchor_167_167"><span class="label">[167]</span></a> <i>Uho</i>, en n. orig. Asiento bajo &aacute; modo de banquillo &oacute;
+taburete; pero los Incas no le llamaban as&iacute;, sino <i>tiyana</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_168_168" id="Footnote_168_168"></a><a href="#FNanchor_168_168"><span class="label">[168]</span></a> <i>Caxanca</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_169_169" id="Footnote_169_169"></a><a href="#FNanchor_169_169"><span class="label">[169]</span></a> Cap. XCII.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_170_170" id="Footnote_170_170"></a><a href="#FNanchor_170_170"><span class="label">[170]</span></a> Fibra del <i>Agave tuberosa</i> &oacute; pita peruana.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_171_171" id="Footnote_171_171"></a><a href="#FNanchor_171_171"><span class="label">[171]</span></a> El que puso al Cuzco Manco Inca el a&ntilde;o de 1536.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_172_172" id="Footnote_172_172"></a><a href="#FNanchor_172_172"><span class="label">[172]</span></a> Dudo que este apellido est&eacute; bien escrito; mucho ser&aacute; que
+no sea la Rea y no Playa.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_173_173" id="Footnote_173_173"></a><a href="#FNanchor_173_173"><span class="label">[173]</span></a> Varias versiones hay del cuento &oacute; tradicion ind&iacute;gena
+relativa &aacute; este monolito, llamado la <i>piedra cansada</i> [<i>saicum</i>,
+<i>saicusca</i>] y tambien <i>Calla cunchu</i>; pero la m&aacute;s curiosa y m&eacute;nos
+conocida es la que trae el P. Mor&uacute;a en su <i>Hist. de los Incas MS</i>. Dice
+que un inca de sangre real, por nombre Urco &oacute; &Uacute;rcon, gran ingeniero y
+arquitecto, fu&eacute; el que dirigi&oacute; la conduccion de la piedra cansada, y que
+al llegar al sitio donde se cans&oacute;, le mataron los indios que la
+arrastraban. Este &Uacute;rcon traz&oacute; y asent&oacute; la fortaleza del Cuzco, y adem&aacute;s
+concibi&oacute; la idea, y la puso por obra, de trasportar de Quito la mejor
+tierra de patatas para surtir de este tub&eacute;rculo la mesa del emperador,
+con la cual tierra hizo el cerro llamado <i>Allpa Suntu</i>, que est&aacute; al
+Oriente de dicha fortaleza.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_174_174" id="Footnote_174_174"></a><a href="#FNanchor_174_174"><span class="label">[174]</span></a> De este no m&eacute;nos generoso que apasionado arranque de
+indignacion tienen la culpa, no los espa&ntilde;oles, sino la falta, muy
+natural, de conocimientos arqueol&oacute;gicos en Cieza y su excesiva
+credulidad en los relatos de las orejones y descendientes de los Incas,
+para los cuales todo lo bueno y grande que encontramos all&iacute; era obra
+exclusiva de estos soberanos. Hoy ya se sabe y se tiene por cosa
+averiguada que las cicl&oacute;peas y antiqu&iacute;simas f&aacute;bricas del Cuzco se
+erigieron por gentes muy anteriores &aacute; Inca Yupanqui &aacute;un &aacute; Manco Capac,
+si por ventura &eacute;ste apareci&oacute; por aquella comarca &aacute; principios del siglo
+XI; y no se ignora que los mismos Incas destruian unas veces y otras
+dejaban sin concluir edificios y monumentos de sus enemigos. No todas
+las ruinas del Per&uacute; deben cargar sobre nuestra conciencia. Adem&aacute;s, es de
+saber que el virey don Francisco de Toledo y otros, l&eacute;jos de contribuir
+&aacute; la destruccion de la fortaleza del Cuzco, trataron de conservarla y se
+opusieron en m&aacute;s de un caso &aacute; que la utilidad de particulares y de
+corporaciones coadyuvase &aacute; los estragos del tiempo, como sucedi&oacute; el a&ntilde;o
+de 1577 con los jesuitas del Cuzco, que pidieron que para su monasterio
+y casa se les dejase sacar la piedra que hubieran menester de la
+fortaleza del Inca.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_175_175" id="Footnote_175_175"></a><a href="#FNanchor_175_175"><span class="label">[175]</span></a> En n. orig., <i>en hablar</i>. Dudo, no obstante, en haber
+acertado con la interpretacion. El que quiera enterarse con minuciosidad
+de lo que hallaron los conquistadores en los s&oacute;tanos de la fortaleza,
+consulte la <i>Relacion de la conquista del Per&uacute;</i> de Pedro Pizarro.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_176_176" id="Footnote_176_176"></a><a href="#FNanchor_176_176"><span class="label">[176]</span></a> La de Huarco ya la mand&oacute; conservar y guarnecer pocos a&ntilde;os
+despues el virey don Andr&eacute;s Hurtado de Mendoza, marqu&eacute;s de Ca&ntilde;ete.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_177_177" id="Footnote_177_177"></a><a href="#FNanchor_177_177"><span class="label">[177]</span></a> <i>Coxacopa</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_178_178" id="Footnote_178_178"></a><a href="#FNanchor_178_178"><span class="label">[178]</span></a> Esta campa&ntilde;a sangrienta y cruel de Inca Yupanqui, la
+cuenta Cieza en el cap. XCVIII de la <i>Primera parte</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_179_179" id="Footnote_179_179"></a><a href="#FNanchor_179_179"><span class="label">[179]</span></a> El <i>Nanca</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_180_180" id="Footnote_180_180"></a><a href="#FNanchor_180_180"><span class="label">[180]</span></a> <i>Horaro</i> en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_181_181" id="Footnote_181_181"></a><a href="#FNanchor_181_181"><span class="label">[181]</span></a> <i>Vinieron con un viejo</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_182_182" id="Footnote_182_182"></a><a href="#FNanchor_182_182"><span class="label">[182]</span></a> <i>Recogidos</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_183_183" id="Footnote_183_183"></a><a href="#FNanchor_183_183"><span class="label">[183]</span></a> La violenta trasposicion que dificulta la lectura de este
+pasaje, acaso no sea culpa del copista, sino m&aacute;s bien una prueba de que
+Cieza no acab&oacute; de limar su tratado de los Incas. L&eacute;ase: <i>y fu&eacute;ranlo m&aacute;s,
+si el Inca diera lugar &aacute; que el alcance se siguiera m&aacute;s esforzado</i>, &oacute;
+con m&aacute;s esfuerzo.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_184_184" id="Footnote_184_184"></a><a href="#FNanchor_184_184"><span class="label">[184]</span></a> En el cap. CII de la <i>Primera parte</i>, dice: "Yo estuve un
+dia en este lugar [Pucara] mir&aacute;ndolo todo."</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_185_185" id="Footnote_185_185"></a><a href="#FNanchor_185_185"><span class="label">[185]</span></a> Cap. XLIV.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_186_186" id="Footnote_186_186"></a><a href="#FNanchor_186_186"><span class="label">[186]</span></a> <i>Tiacambe y Cayacombe, los Purares</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_187_187" id="Footnote_187_187"></a><a href="#FNanchor_187_187"><span class="label">[187]</span></a> <i>Panunquilla</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_188_188" id="Footnote_188_188"></a><a href="#FNanchor_188_188"><span class="label">[188]</span></a> <i>Haciendo</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_189_189" id="Footnote_189_189"></a><a href="#FNanchor_189_189"><span class="label">[189]</span></a> Cap. LXXIII; en donde se ocupa de esta guerra del Huarco,
+y dice, adem&aacute;s, que la trata en la segunda parte de su Cr&oacute;nica.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_190_190" id="Footnote_190_190"></a><a href="#FNanchor_190_190"><span class="label">[190]</span></a> Probablemente <i>respeto</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_191_191" id="Footnote_191_191"></a><a href="#FNanchor_191_191"><span class="label">[191]</span></a> <i>Prender</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_192_192" id="Footnote_192_192"></a><a href="#FNanchor_192_192"><span class="label">[192]</span></a> <i>De gran</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_193_193" id="Footnote_193_193"></a><a href="#FNanchor_193_193"><span class="label">[193]</span></a> <i>Lucas</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_194_194" id="Footnote_194_194"></a><a href="#FNanchor_194_194"><span class="label">[194]</span></a> <i>Chuaguabo</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_195_195" id="Footnote_195_195"></a><a href="#FNanchor_195_195"><span class="label">[195]</span></a> <i>Tuquimo</i> en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_196_196" id="Footnote_196_196"></a><a href="#FNanchor_196_196"><span class="label">[196]</span></a> &iquest;No diria en el original <i>y fuera m&aacute;s de hombres
+creida</i>?</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_197_197" id="Footnote_197_197"></a><a href="#FNanchor_197_197"><span class="label">[197]</span></a> <i>Guacarapora</i> lo llama en la <i>Primera parte</i>, cap.
+LXXXIV.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_198_198" id="Footnote_198_198"></a><a href="#FNanchor_198_198"><span class="label">[198]</span></a> <i>Carcas</i>, <i>Yaboca</i> y <i>Naucabamba</i> en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_199_199" id="Footnote_199_199"></a><a href="#FNanchor_199_199"><span class="label">[199]</span></a> <i>Abreviando</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_200_200" id="Footnote_200_200"></a><a href="#FNanchor_200_200"><span class="label">[200]</span></a> <i>Pampanillas</i>, <i>taparrabos</i> &oacute; <i>tapaverg&uuml;enzas</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_201_201" id="Footnote_201_201"></a><a href="#FNanchor_201_201"><span class="label">[201]</span></a> Es decir: <i>que naci&oacute; all&iacute; &oacute; haber nacido all&iacute;</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_202_202" id="Footnote_202_202"></a><a href="#FNanchor_202_202"><span class="label">[202]</span></a> As&iacute; en el MS. del Escorial. Quiz&aacute; sobre <i>fu&eacute; &eacute;l</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_203_203" id="Footnote_203_203"></a><a href="#FNanchor_203_203"><span class="label">[203]</span></a> Por donde hoy est&aacute; asentada la ciudad de Guayaquil, cuyo
+asiento conservaba a&uacute;n en el siglo XVII el nombre de <i>Paso de Huaina
+Capac</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_204_204" id="Footnote_204_204"></a><a href="#FNanchor_204_204"><span class="label">[204]</span></a> <i>Guamabaconas</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_205_205" id="Footnote_205_205"></a><a href="#FNanchor_205_205"><span class="label">[205]</span></a> <i>Cayanla, Coches, Quiya, Pipo</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_206_206" id="Footnote_206_206"></a><a href="#FNanchor_206_206"><span class="label">[206]</span></a> En n. orig. <i>Cambamana pucula tucuy guamaracona</i>. No
+adivino lo que debi&oacute; escribir el copiante en vez de <i>pucula</i>; sino es
+que est&eacute; por <i>puccuna</i>, que venga de <i>puccuni</i>, medrar, madurar, hacerse
+grande; en cuyo caso Cieza traduce mal, y lo que Guayna Capac quiso
+decir, es: "Vosotros, &oacute; vuestra nacion, ya no es grande (&oacute; fuerte &oacute;
+viril), todos sois muchachos."</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_207_207" id="Footnote_207_207"></a><a href="#FNanchor_207_207"><span class="label">[207]</span></a> <i>Guamaracones</i> en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_208_208" id="Footnote_208_208"></a><a href="#FNanchor_208_208"><span class="label">[208]</span></a> El de 1526. Los trece, llamados de la fama, cuyos nombres
+todavia no he visto escritos con propiedad en ninguno de los
+historiadores de Indias antiguos y modernos, eran: Bartolom&eacute; Ruiz, el
+piloto, Crist&oacute;bal de Peralta, Pedro de Candia, Domingo de Soraluce,
+Nicol&aacute;s de Ribera, Francisco de Cu&eacute;llar, Alonso de Molina, Pedro Alcon,
+Garc&iacute;a de Jaren, Anton de Carrion, Alonso Brice&ntilde;o, Martin de Paz y Juan
+de la Torre.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_209_209" id="Footnote_209_209"></a><a href="#FNanchor_209_209"><span class="label">[209]</span></a> En la <i>Tercera parte</i> de su Cr&oacute;nica del Per&uacute;, a&uacute;n
+in&eacute;dita.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_210_210" id="Footnote_210_210"></a><a href="#FNanchor_210_210"><span class="label">[210]</span></a> De <i>Huayna Capac</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_211_211" id="Footnote_211_211"></a><a href="#FNanchor_211_211"><span class="label">[211]</span></a> Sobre estos sucesos l&eacute;ase &aacute; Herrera (D&eacute;c. III, lib. X,
+cap. III &aacute; VI; y D&eacute;c. IV, lib. II, cap. VII y VIII), que es leer al
+mismo Cieza, pues de &eacute;l <i>tom&oacute;</i> todo lo que all&iacute; dice.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_212_212" id="Footnote_212_212"></a><a href="#FNanchor_212_212"><span class="label">[212]</span></a> <i>Quilcangas</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_213_213" id="Footnote_213_213"></a><a href="#FNanchor_213_213"><span class="label">[213]</span></a> Debe de ser <i>Chimpu</i> y todo el nombre Ciui Chimpu Runtu,
+segunda mujer leg&iacute;tima de Huaina Capac. Sin embargo, segun el parecer de
+la mayor&iacute;a de los autores, el nombre de la madre de Huascar &oacute; Inti Tupac
+Cusi Huallpa, es Rahua Ocllo.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_214_214" id="Footnote_214_214"></a><a href="#FNanchor_214_214"><span class="label">[214]</span></a> <i>Topagual, Patito</i>; en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_215_215" id="Footnote_215_215"></a><a href="#FNanchor_215_215"><span class="label">[215]</span></a> <i>Cuxequepa</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_216_216" id="Footnote_216_216"></a><a href="#FNanchor_216_216"><span class="label">[216]</span></a> <i>Paulotilca</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_217_217" id="Footnote_217_217"></a><a href="#FNanchor_217_217"><span class="label">[217]</span></a> O Cayu Tupac? Cabello Balboa le llama tambien <i>Colla
+Tupa</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_218_218" id="Footnote_218_218"></a><a href="#FNanchor_218_218"><span class="label">[218]</span></a> Y creia bien. Por el a&ntilde;o de 1571 averigu&oacute; el virey don
+Francisco de Toledo, mediante informacion, que Huayna Capac fu&eacute;
+enterrado en la capital de su imperio en donde Polo de Ondegardo hall&oacute;
+su momia con otros muchos de la estirpe inque&ntilde;a. (V. <i>Tres relaciones de
+antig&uuml;edades peruanas.</i>&mdash;Carta dedicatoria.)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_219_219" id="Footnote_219_219"></a><a href="#FNanchor_219_219"><span class="label">[219]</span></a> <i>Topapalla</i>, en n. orig. Segun otros autores <i>Tocto Ocllo
+Cuca</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_220_220" id="Footnote_220_220"></a><a href="#FNanchor_220_220"><span class="label">[220]</span></a> Alude &aacute; L&oacute;pez de Gomara y en especial al cap&iacute;tulo de su
+<i>Historia</i> titulado <i>Linaje de Atabaliba</i>. El P. Velasco, que en su
+<i>Historia de Quito</i> sigui&oacute; y amplific&oacute; la opinion de Gomara, dice que la
+reina de Quito se llamaba <i>Scyri Paccha</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_221_221" id="Footnote_221_221"></a><a href="#FNanchor_221_221"><span class="label">[221]</span></a> Antes le llama <i>Colla Tupac</i>. Yo sospecho que es el misma
+Cayu Tupac de quien Cieza se informaba en el Cuzco sobre el asunto de
+este tratado.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_222_222" id="Footnote_222_222"></a><a href="#FNanchor_222_222"><span class="label">[222]</span></a> <i>Calicuchema</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_223_223" id="Footnote_223_223"></a><a href="#FNanchor_223_223"><span class="label">[223]</span></a> Es la primera vez que veo escrito este nombre. &iquest;Ser&aacute;
+<i>Acllahuallpa</i>?</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_224_224" id="Footnote_224_224"></a><a href="#FNanchor_224_224"><span class="label">[224]</span></a> <i>Uriminavi</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_225_225" id="Footnote_225_225"></a><a href="#FNanchor_225_225"><span class="label">[225]</span></a> <i>Sepocopagua</i>, en n. orig.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_226_226" id="Footnote_226_226"></a><a href="#FNanchor_226_226"><span class="label">[226]</span></a> Ahora le nombra <i>Allitopa</i>. [<i>Alli Tupac.</i>]</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_227_227" id="Footnote_227_227"></a><a href="#FNanchor_227_227"><span class="label">[227]</span></a> <i>Collapopa</i> le llama ahora.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_228_228" id="Footnote_228_228"></a><a href="#FNanchor_228_228"><span class="label">[228]</span></a> <i>Atoc</i> en otros autores.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_229_229" id="Footnote_229_229"></a><a href="#FNanchor_229_229"><span class="label">[229]</span></a> No acierto con la ortograf&iacute;a de esta palabra.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_230_230" id="Footnote_230_230"></a><a href="#FNanchor_230_230"><span class="label">[230]</span></a> As&iacute; interpreto, no s&eacute; si acertadamente, el <i>Abante</i> de n.
+orig.</p></div>
+</div>
+
+<hr class="full" />
+
+
+
+
+
+
+
+<pre>
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Segunda parte de la crónica del Perú,
+que trata del señorio de los Incas Yupanquis y de sus grandes hechos y gobernacion, by Pedro de Cieza de León
+
+*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA CRÓNICA DEL PERÚ ***
+
+***** This file should be named 25255-h.htm or 25255-h.zip *****
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+Produced by Julia Miller, Chuck Greif and the Online
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+works. See paragraph 1.E below.
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+or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
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+ returns. Royalty payments should be clearly marked as such and
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+ the Project Gutenberg Literary Archive Foundation."
+
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+ License. You must require such a user to return or
+ destroy all copies of the works possessed in a physical medium
+ and discontinue all use of and all access to other copies of
+ Project Gutenberg-tm works.
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+ money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
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+ of receipt of the work.
+
+- You comply with all other terms of this agreement for free
+ distribution of Project Gutenberg-tm works.
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+Foundation as set forth in Section 3 below.
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+receive the work electronically in lieu of a refund. If the second copy
+is also defective, you may demand a refund in writing without further
+opportunities to fix the problem.
+
+1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth
+in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
+WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
+WARRANTIES OF MERCHANTIBILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.
+
+1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied
+warranties or the exclusion or limitation of certain types of damages.
+If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
+law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
+interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
+the applicable state law. The invalidity or unenforceability of any
+provision of this agreement shall not void the remaining provisions.
+
+1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
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+with this agreement, and any volunteers associated with the production,
+promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
+harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
+that arise directly or indirectly from any of the following which you do
+or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
+work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
+Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
+
+
+Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
+
+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
+electronic works in formats readable by the widest variety of computers
+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
+because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
+people in all walks of life.
+
+Volunteers and financial support to provide volunteers with the
+assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's
+goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
+remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
+and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
+
+The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
+throughout numerous locations. Its business office is located at
+809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
+business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
+information can be found at the Foundation's web site and official
+page at http://pglaf.org
+
+For additional contact information:
+ Dr. Gregory B. Newby
+ Chief Executive and Director
+ gbnewby@pglaf.org
+
+
+Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation
+
+Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
+spread public support and donations to carry out its mission of
+increasing the number of public domain and licensed works that can be
+freely distributed in machine readable form accessible by the widest
+array of equipment including outdated equipment. Many small donations
+($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
+status with the IRS.
+
+The Foundation is committed to complying with the laws regulating
+charities and charitable donations in all 50 states of the United
+States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
+considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
+with these requirements. We do not solicit donations in locations
+where we have not received written confirmation of compliance. To
+SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
+particular state visit http://pglaf.org
+
+While we cannot and do not solicit contributions from states where we
+have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
+against accepting unsolicited donations from donors in such states who
+approach us with offers to donate.
+
+International donations are gratefully accepted, but we cannot make
+any statements concerning tax treatment of donations received from
+outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
+
+Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
+methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
+ways including checks, online payments and credit card donations.
+To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
+
+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
+
+
+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
+
+ http://www.gutenberg.org
+
+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
+subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
+
+
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