diff options
| author | nfenwick <nfenwick@pglaf.org> | 2025-01-22 19:37:37 -0800 |
|---|---|---|
| committer | nfenwick <nfenwick@pglaf.org> | 2025-01-22 19:37:37 -0800 |
| commit | 2512046440d7f522dec00fd4acb8c4a8fb428bcb (patch) | |
| tree | 25c9ced8303c987ee2a03539522d9f1a978b90a2 | |
| parent | 1a65483236e34c0158be55a2af637017238f55e9 (diff) | |
| -rw-r--r-- | .gitattributes | 4 | ||||
| -rw-r--r-- | LICENSE.txt | 11 | ||||
| -rw-r--r-- | README.md | 2 | ||||
| -rw-r--r-- | old/65988-0.txt | 4183 | ||||
| -rw-r--r-- | old/65988-0.zip | bin | 86765 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/65988-h.zip | bin | 218437 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/65988-h/65988-h.htm | 5216 | ||||
| -rw-r--r-- | old/65988-h/images/cover.jpg | bin | 91625 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/65988-h/images/dropcap-s.jpg | bin | 5597 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/65988-h/images/ill001.jpg | bin | 7176 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/65988-h/images/ill002.jpg | bin | 18259 -> 0 bytes | |||
| -rw-r--r-- | old/65988-h/images/ill003.jpg | bin | 3890 -> 0 bytes |
12 files changed, 17 insertions, 9399 deletions
diff --git a/.gitattributes b/.gitattributes new file mode 100644 index 0000000..d7b82bc --- /dev/null +++ b/.gitattributes @@ -0,0 +1,4 @@ +*.txt text eol=lf +*.htm text eol=lf +*.html text eol=lf +*.md text eol=lf diff --git a/LICENSE.txt b/LICENSE.txt new file mode 100644 index 0000000..6312041 --- /dev/null +++ b/LICENSE.txt @@ -0,0 +1,11 @@ +This eBook, including all associated images, markup, improvements, +metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be +in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES. + +Procedures for determining public domain status are described in +the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org. + +No investigation has been made concerning possible copyrights in +jurisdictions other than the United States. Anyone seeking to utilize +this eBook outside of the United States should confirm copyright +status under the laws that apply to them. diff --git a/README.md b/README.md new file mode 100644 index 0000000..9b0a978 --- /dev/null +++ b/README.md @@ -0,0 +1,2 @@ +Project Gutenberg (https://www.gutenberg.org) public repository for +eBook #65988 (https://www.gutenberg.org/ebooks/65988) diff --git a/old/65988-0.txt b/old/65988-0.txt deleted file mode 100644 index fd813fb..0000000 --- a/old/65988-0.txt +++ /dev/null @@ -1,4183 +0,0 @@ -The Project Gutenberg eBook of Ausías March y su época, by Joaquín Rubió y -Ors - -This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and -most other parts of the world at no cost and with almost no restrictions -whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms -of the Project Gutenberg License included with this eBook or online at -www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you -will have to check the laws of the country where you are located before -using this eBook. - -Title: Ausías March y su época - -Author: Joaquín Rubió y Ors - -Release Date: August 4, 2021 [eBook #65988] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -Produced by: Nahum Maso i Carcases and the Online Distributed Proofreading - Team at https://www.pgdp.net (This file was produced from - images generously made available by The Internet Archive) - -*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK AUSÍAS MARCH Y SU ÉPOCA *** - - - - - Notas del Transcriptor - -—Se han respetado la grafía y la acentuación del original, así como las -inconsistencias en éstas. - -—Se han corregido los errores obvios de imprenta. - -—Las notas al pie de página se han renumerado. - -—El texto en cursiva se indica entre _guiones bajos_ mientras que el -texto en versalita se ha sustituido por mayúsculas. - -—Las páginas en blanco presentes en el original se han eliminado en la -versión electrónica. - - * * * * * - - - - - AUSÍAS MARCH - - Y SU ÉPOCA. - - - MONOGRAFÍA ESCRITA - - POR - - D. JOAQUÍN RUBIÓ Y ORS, - - PRESIDENTE DE LA ACADEMIA DE BUENAS LETRAS DE BARCELONA, - CORRESPONDIENTE DE LA DE LA HISTORIA, ETC., - - Y PREMIADA EN LOS JUEGOS FLORALES - - DE VALENCIA DE 1879. - - - [Ilustración] - - - BARCELONA. - IMPRENTA DE LA VIUDA É HIJOS DE J. SUBIRANA - CALLE DE LA PUERTA FERRISA, NÚM. 16 - 1882. - - - - - ES PROPIEDAD DEL AUTOR. - - - - - [Ilustración] - - - - - AUSÍAS MARCH Y SU ÉPOCA. - - - - - INTRODUCCIÓN. - - -Sorpresa no escasa debe causar á quien, al hojear por vez primera la -historia de nuestra patria literatura, se encuentra de repente, si es -que abre por acaso sus páginas por aquellas en que éste se describe, -con el asombroso florecimiento que alcanzó en el período que abraza -los dos dilatados reinados de Alfonso V y de Juan II de Aragón, en -el cual descuella, á manera de astro de primera magnitud en medio de -numeroso grupo de estrellas de luz menos viva, el que fué apellidado -por el más fecundo y docto en literarias disciplinas de su época, el -marqués de Santillana, «gran trovador y varón de esclarecido ingenio»; -el llamado por la mayor parte de los críticos de aquellos y de más -cercanos tiempos Petrarca valenciano; el estrenuo y animoso caballero -y elegantísimo y por todo extremo sutil poeta AUSÍAS MARCH. ¿De dónde -deriva el tal florecimiento, preguntaráse sin duda á sí mismo, si -es de los que se placen en remontarse á las causas de los hechos? -¿De qué punto arrancan las raíces que comunicaron su fecundante -savia al majestuoso árbol poético, cuyas frondosas ramas se dilatan, -embelleciéndolas y ofreciéndoles regalados frutos, por las dos -provincias hermanas, Cataluña y Valencia, y en especial, y por más de -media centuria, por esta última comarca? - -No somos de los que creen que existen en los vastos campos del -arte florecimientos aislados, cual en el desierto hállanse oasis -completamente rodeados, á modo de islas de verdura, de mares de -tostadas é infecundas arenas, por más que reconozcamos la posibilidad, -por la historia demostrada, de que á deshora aparezcan, á impulsos -de una suprema voluntad creadora, ingenios sobresalientes, en torno -de los cuales, y en virtud de la vida que les comunican, brotan y -florecen otros, como retoños de un tronco fecundo. Dando de mano á las -excepciones, y ateniéndonos á lo común y á lo que puede considerarse -casi como ley histórica, es innegable que do quier que se muestra -lozana y fecunda, en cualquiera de las ramas del árbol de la belleza, -una manifestación, sea cual fuere, del arte, es, no tan sólo porque son -á su desenvolvimiento favorables el suelo donde arraiga, y las auras -que la mecen, y el calor que la vivifica, sinó porque llegan hasta -ella en mayor ó menor abundancia y por más ó menos conocidos canales, -y á manera de hilos de fertilizadoras aguas, las influencias de otros -florecimientos, ó anteriores ó coetáneos suyos, ya del propio, ya de -extraños países. Por esto y porque es poco menos que imposible valorar -en su justo precio, ni determinar el carácter verdadero de un período -notable ó de una escuela literaria, sin conocer, además del medio -ambiente, por decirlo así, bajo cuya más inmediata y directa acción se -ha formado, las influencias que más ó menos han contribuido á darle -vida é imprimirle el propio sello y especial fisonomía que de las demás -escuelas ó períodos literarios le distingue, hemos creido que debíamos, -antes de ocuparnos en el que es, con razón, llamado Príncipe de -nuestros poetas, y el primero en mérito entre los que versificaron en -_lengua catalana_, bosquejar á grandes rasgos,—y ojalá acertáramos en -el desempeño,—los hechos que prepararon el florecimiento en el siglo XV -de nuestra poesía, de que fué aquél el más ilustre representante y el -más acabado modelo, y las extrañas influencias que más contribuyeron, -sin perjudicar en nada su nativa originalidad, á dar á él y á la poesía -de su época sello y carácter especiales. - - * * * * * - -Á principios del siglo XIV fórmase y se desenvuelve allende la -cordillera Pirenaica,—que no era entonces, cual lo es ahora, línea -divisoria de dos Estados,—más por transformación lenta que por brusco y -no esperado nacimiento, una escuela poética que por el lugar donde tuvo -su asiento principal, y por la lengua de que se sirve, toma el nombre -de tolosano-catalana. Sus nuevos adeptos, que se dan á sí propios el -dictado de cultivadores de la _muy noble y excelente dama la gaya -ciencia_, apellidan ya antiguos, _anticz_[1], á los _trovadores_, sin -embargo que algunos, y entre ellos Guiraldo Riquier de Narbona, cuyas -obras, como observa nuestro amigo el señor Milá, señalan la transición -entre la anterior poesía feudal y cortesana y la nueva escuela, y que -murió en 1294, alcanzan los tiempos inmediatos al establecimiento del -_gay consistorio_ tolosano. - - [1] Per so qu' el sabers de trovar, lo qual havian tengut rescost - li _anticz_ trovador..... e civotas doctrinas, las quals degus - dels _anticz_ trovadors non han pauzadas..... et en ayssó gran re - dels _anticz_ trovadors si son peccat, etc. LEYS D' AMOR, MILÁ, - _Los trovadores en España_, pág. 41, nota 21. - -No es la ocasión esta de investigar las causas que contribuyeron á que -fuesen extinguiéndose sucesivamente, á la manera que se pierden en -el espacio las últimas vibraciones de un eco que se aleja, las voces -poéticas que por espacio de cerca de dos centurias habían hecho de -la Provenza el país del amor y de los cantores, y que prepararon el -renacimiento poético de este lado de acá de los Pirineos, que debía -subsistir, bien que no siempre con igual esplendor, por espacio de -otros dos siglos. - -No faltan quienes, obedeciendo á preocupaciones políticas, ó dejándose -llevar de manías anticatólicas, atribuyan casi por entero aquel primer -hecho á la cruzada contra los albigenses, en la cual no aciertan á -ver más que una guerra de religión, y de donde toman pretexto para -lanzar sobre la Roma pontificia más groseros insultos y desentonados -anatemas que contra la misma arrojó el cínico y licencioso[2] -Guillermo Figuera. Al igual de los pájaros que huyen á bandadas de -una comarca desolada por repentina inundación, ó de un bosque presa -del incendio, abandonaron, según ellos, para siempre los trovadores -las antes risueñas campiñas, las florecientes ciudades y las ricas y -hospitalarias cortes feudales del Mediodía de Francia, huérfanas éstas -de sus antiguos señores, y aquéllas, inundadas de sangre, puestas por -la fuerza de las armas bajo el odiado yugo de los Capetos, para ir -á exhalar sus tristes _desconorts_ y sus atrevidos serventesios en -comarcas más felices y tranquilas. Pero sin desconocer ni negar la -parte que en la desaparición en los países de la lengua de _oc_ de la -poesía de los trovadores ambulantes y feudales tuvo aquel lamentable -suceso, fuerza es reconocer que antes que se sintiesen los efectos -de aquella desastrosa guerra, notábanse los síntomas de una próxima -decadencia de dicha poesía, por no pocos mirada ya, según el testimonio -de Ramon Vidal, con indiferencia; en cuyas producciones había entrado -por más el artificio que el arte verdadero; que en algunos de sus -géneros había pecado por exceso de monotonía; que había agotado en casi -todos, á fuerza de acudir con sobrada frecuencia á ellas, las fuentes -de la inspiración, y que habíase hasta cierto punto vulgarizado á puro -de ser cultivada por tan crecido número de trovadores, algunos no más -que de mediano ingenio, y por muchedumbres de juglares que habían hecho -de ella uno como á manera de oficio mecánico y objeto de grangería. - - [2] Ya porque para no pocos es autoridad de grave peso este - trovador en sus rencorosas sátiras contra la Santa Sede, - causante, según ellos, de todas las calamidades que cayeron por - efecto de aquella guerra sobre Provenza; ya porque no se crea que - le calumniamos para rebajarle á los ojos de los que le conocen - sólo por sus serventesios, nos ha parecido conveniente trasladar - aquí el retrato que hace de él el biógrafo provenzal, para quien - tanto abundan, como observa el que fué nuestro amigo Sr. Coll y - Vehí[A], _los buenos caballeros_, _los buenos trovadores y las - bonas domnas_: «Non fo hom, dice, que saubés caber entre los - barós ni entre la bona gent; mas mout se fe grazir als arlots et - als putans et als hostes et als taverners. E s'el vesia bon home - de cort venir lai on el estava, el era tristz e dolens; et ades - se percassava de abaissar e de levar los arlots.» - - [A] _De la sátira Provenzal_, pág. 160. - -Como quiera que sea, es indudable que la guerra contra los albigenses, -sembrando divisiones y odios y siendo ocasión de persecuciones, lo fué -en gran parte de que algunos trovadores, más hostiles á la cruzada -por lo que de francesa tenía que por lo que tenía de religiosa, y más -adictos al bando de los herejes por perversión del sentido moral que -por error de la inteligencia, se dispersaran por Aragón y Castilla, -en cuyas cortes recibieron no menos generoso é ilustrado hospedaje -que lo habían logrado antes en los castillos de los nobles señores -de Provenza; siendo esto causa de que se conservara en uno y otro -reino como un eco de la antigua poesía trovadoresca; la cual debía ir -perdiendo algo de su primitivo carácter, bien que sin desprenderse del -todo de ciertos rasgos, que eran como el sello de su viejo abolengo, -á medida que iba modificándose bajo la influencia de la nueva escuela -nacida á la sombra de los verjeles y al amparo de los magistrados -municipales de Tolosa; escuela que era á su vez una derivación, ó por -mejor decir, una continuación, aunque algún tanto alterada, de la -tradición poética que se conservaba aún, bien que de cada día menos -viva, en los países de Occitania. - -Sería tomar las cosas de demasiado lejos ocuparnos, en un escrito -destinado á dar á conocer á Ausías March y su siglo, en los trovadores -que brillaron en la corte de nuestros monarcas-condes de Aragón y -Cataluña, en el tiempo que medió entre Alfonso II, el hijo de Berenguer -IV y doña Petronila, y don Pedro el Ceremonioso. Los Guillermo de -Bergadan, los Hugo de Mataplana, los R. Vidal de Bezalú, los Guillermo -de Cervera, los Serverí de Girona y otros deben ser considerados como -poetas provenzales, ya que en la lengua y en las formas métricas de -éstos escribieron sus versos, por más que hubiesen abierto los ojos -á la luz en Cataluña y compuesto aquí sus serventesios, canciones y -tenzones. No hay que buscar todavía en sus obras _el bell catalanesch_ -de nuestra tierra, que estimaba el buen Muntaner sobre el que se -hablaba en los demás dominios de nuestros condes-reyes. - -La verdadera poesía catalana debía nacer algo más tarde; y aunque -no ha de renegar de su antiguo origen, antes por el contrario se -envanecerá en engalanarse con algunas de las más estimadas preseas con -que se adornaron los viejos trovadores; y tendrá á orgullo que se le -conozca el aire de familia que traerá de aquéllos, es indudable que la -influencia á que más ceda, el dejo que más se le pegue, el sello con -que más hondamente marque los frutos de su primerizo ingenio, cuando -llegue á sazón de producirlos, serán los que reciba de la escuela -tolosana, más acomodada, fuerza es decirlo, á su carácter grave y á -la índole de su especial juicio;—más inclinado éste á producir los -sazonados frutos de la razón que las vistosas flores de la fantasía;—y -á su espíritu mucho más práctico que lo fué el de la antigua poesía -trovadoresca. - -No es aventurado poner el nacimiento de esta nueva escuela, por lo -que á Cataluña se refiere, ya que desde ella fué de donde se dilató -por las demás comarcas ganadas en el siglo anterior á los musulmanes -por la espada del invicto don Jaime el Conquistador, á principios del -siglo XIV[3], por más que el período de su mayor florecimiento, en -dicha centuria, fuese el del reinado de don Pedro el Ceremonioso, en -cuya corte resplandecieron y de cuyos favores disfrutaron poetas de -tan alto renombre, entre los nuestros, como Jaime March, el vizconde -de Rocaberti y Lorenzo Mallol, que son considerados como maestros en -el arte de trovar, y durante cuyo reinado se escribieron algunos de -los tratados[4], que fueron como los códigos á cuyas leyes debían -someterse y según las cuales eran á la sazón con extremado rigor, bien -que con estrecho criterio, juzgados los productos del ingenio. Cábele, -sin embargo, á la escuela poética catalana la gloria,—y lo decimos muy -alto en honra de nuestra patria y de nuestras letras por los modernos -críticos castellanos[5] menos conocidas y estudiadas de lo que debieran -serlo,—de que, aunque hija, ó hermana menor, si se quiere, como la -llama Milá, de la tolosana, tanto creció y se adelantó pronto á ésta, -que en lugar de seguir considerándola como á su maestra, parece que fué -á su vez objeto de estudio y de la imitación de sus poetas, sobre todo -cuando llegó á su apogeo y brilló en todo su esplendor en el reinado de -Alfonso V el Sabio. - - [3] En él florecieron todavía Ramon Lull (muerto en 1315), Ramon - Bruguera (1228-1315), que compuso una _Biblia rimada en romans_, - y Ramon Muntaner, que empezó á escribir su crónica en 1330. - - [4] MILÁ, _Resenya histórica y crítica dels antichs poetas - catalans_, páginas 118 y siguientes. Esta obra, que fué - premiada en los _Juegos Florales_ del año 1865 con la _medalla - de oro_ ofrecida por el Ateneo Catalán, y á la cual hacemos - con frecuencia referencia en este nuestro trabajo, es la mejor - fuente á donde se puede acudir para el conocimiento de nuestra - literatura poética en los siglos XIV, XV y XVI. - - [5] Es honrosa excepción entre ellos el Sr. Amador de los Ríos, - quien en su _Historia general de la literatura española_ dió - grandísima importancia á la de las antiguas letras catalanas. - -No sin fundamento, dado caso que se advierten rasgos especiales y asaz -distintos en cada una de ellos, divide el señor Milá en tres períodos -la historia de la escuela poética catalana; es á saber, en el que va -desde el reinado del Ceremonioso hasta los tiempos en que comenzó á -trovar Ausías March; en el que abraza la existencia poética de éste, -ó sea en los treinta ó cuarenta años de mediados del siglo XV, que -coinciden con el reinado del citado Alfonso V; y por fin, en el que -corre entre los últimos tiempos del poeta amante de Teresa y los -primeros años de la siguiente centuria. - -Distínguese el primero, sobre todo durante una gran parte del siglo -XIV, por el más frecuente uso de palabras y formas gramaticales -provenzales, especialmente en las obras poéticas, ya que en las -prosaicas aparece el _catalanesch_ ó _romans_ más puro y exento de -resabios de la lengua de oc; uso que va disminuyendo,—bien que sin -desaparecer del todo ni áun en el segundo período, puesto que no es -difícil encontrar dejos de provenzalismo hasta en Ausías March,—á -medida que se van modificando las formas antiguas, é introduciéndose -y generalizándose otras nuevas; y se emplea ya más para las obras en -verso la lengua catalana, bajo la influencia de los tratados didácticos -acerca del arte de trovar; y empiezan á hacer ley los fallos de nuestro -consistorio, más atento por ventura á apuntar los defectos de forma, -que al mérito intrínseco de la obra poética. Así, por ejemplo, el mismo -Muntaner, dechado en su Crónica del _bell catalanesch_, de que tan -prendado se muestra, provenzaliza cuanto le es dado hacerlo su lenguaje -en su _Sermó_; así se advierte también en aquellos tan conocidos versos -de don Pedro: - - Vetlan el lit suy 'n un penser cazut, etc., - -en los cuales son poco menos que provenzales la forma métrica y -el idioma; y así aparecen, en suma, abundantemente salpicadas de -provenzalismo las esparsas de los dos March, Jaime y Pedro, y en -especial del primero, de Rocaberti, de Mallol, etc. - -Consérvanse también en gran parte de este primer período muchas de -las formas métricas más usadas en la antigua escuela trovadoresca. -Adviértese, no obstante, en él, á nuestro entender, cierto desvío, no -nos atrevemos á afirmar si intencionado ó casual, de las formas de -corte más lírico y de mayor artificio á que tan aficionada se mostró -la generalidad de los antiguos poetas provenzales, á par que el más -común empleo de las coplas, en sus diferentes variedades de _croadas_, -_encadenadas_, _capcaudadas_, _unissonants_, etc., de versos de once -sílabas con el acento y pausa en la cuarta. En este mismo período -comienza el uso de los endecasílabos libres (_estramps_), usados más -adelante por Ausías March, con más frecuencia quizás que por ninguno -de sus contemporáneos, con muy marcada cadencia yámbica, en lo cual -cree descubrir nuestro conspicuo crítico, señor Milá, un efecto de la -influencia italiana. - -Este escritor, que á un sano juicio y á un ojo certero para apreciar -las condiciones de una obra artística, reune una gran desconfianza -de sí propio, y un temor, muy poco común en literatos de su valer, y -en ciertas ocasiones excesivo, de dar fallos que parezcan demasiado -absolutos, no atreviéndose á afirmar que existen en el período en -que nos ocupamos diferencias literarias entre nuestra escuela y la -de los poetas occitánicos, se limita á decir que _tal vez_ podría -hallarse alguna distinción literaria entre una y otra. Por de poco -peso que sea nuestra autoridad al lado de la suya, no tendríamos -inconveniente en dar por cierto que hasta literariamente, y dejando á -un lado las diferencias de forma que dejamos apuntadas, se distingue -bastante una escuela de la otra, ya en la manera especial de tratar -los asuntos, por lo general en la nuestra más grave, más filosófica, -permítasenos el vocablo, aunque con ribetes de pedantería, que en -la de los trovadores; ya por la mayor pureza de los afectos y el -modo de expresarlos, más conforme con los preceptos éticos y con las -prescripciones del libro de _Las leys d' amor_[6], y ora por último por -el mayor y más puro sentimiento religioso que se advierte en las obras -de este género y hasta en las amorosas de nuestros poetas, que en las -de los occitánicos, por más que no se hayan elevado, sinó con rarísimas -excepciones, al ideal del mismo. - - [6] Léese en ellas que «li aymador deuhen anar fujin et esquivan - tot avol desirier et causa dezonesta.»—Cit. por Milá, _Los - Trovadores en España_, pág 478, nota.—Y en otra parte, hablando - de la falta de castidad: «Et en ayssó,—dice,—gran re dels anticz - trovadors si son peccás.» - -Como, según dejamos apuntado, es Ausías March, como poeta, el tipo más -acabado, la más cabal y genuina representación del carácter distintivo -del segundo período, excusamos detenernos en notar las diferencias que -le separan del anterior y del que le sigue, ya que se desprenderán,—y -allí podrán verlas nuestros lectores,—del estudio y juicio crítico que -más adelante hemos de hacer de sus obras. - -Por fin, el período tercero y último «se singulariza, añade el -mencionado crítico, por la adopción del verso castellano de doce -sílabas, la reduplicación de las rimas en las coplas de ocho versos, -á la manera de la octava de arte mayor castellana, mostrando además -marcados efectos del renacimiento italiano, que se conocen hasta en -el compás más yámbico, según queda ya dicho más arriba, del verso de -once sílabas, y en una manera de expresarse más culta y latinizada.» -Encuéntranse muchas de las obras versificadas en ese último período, -después del cual entra la poesía catalana en una época de decadencia -que en Valencia, tan fértil en poetas en el anterior, llegó casi hasta -la muerte de la misma, en la modesta colección, sin pretensiones -de cancionero, titulada _Jardinet d' Orats_, pequeña ontología de -rimadores y prosistas catalanes y valencianos que se guarda en la -Biblioteca provincial de Barcelona, y en los libros estampados á -últimos del siglo XV y principios del XVI en la ciudad del Cid. - -No hemos de poner fin á esta introducción sin advertir á los -doctos jurados del tribunal que ha de juzgar este nuestro pobre y -desaliñado trabajo, y al público ilustrado á quien por ventura algún -día le ofrezcamos, que apartándonos de la costumbre, en Cataluña -bastante común, y en Valencia constantemente y casi sin excepción -usada, de apellidar _lemosina_ el habla en que escribieron nuestros -antiguos poetas, sobre todo los de allende el Ebro, y valenciana y -lemosino-valenciana, como lo hace el Sr. Ferrer y Bigué[7], la escuela -á que pertenecen los trovadores de la XV centuria, designamos constante -y sistemáticamente con el vocablo de _catalanas_, así la lengua en -que nuestros poetas de Cataluña, Mallorca y Valencia compusieron sus -trovas, como la escuela á que pertenecen, por todo extremo distinta, -como acabamos de ver de la antigua provenzal; ó sea la escuela que -floreció en la parte de acá de los Pirineos, nacida y por breve -espacio de tiempo educada al calor y en el regazo de la tolosana, y -que se desenvolvió bajo la influencia de los tratados sobre el arte de -trovar[8], de que dejamos hecha mención, obras en su mayor parte de -escritores tolosanos y catalanes; y en no escasa parte por efecto del -establecimiento en Barcelona, á imitación del que había sido fundado á -principios del siglo XIV en Tolosa, del Consistorio del Gay saber, en -el reinado y por órden de don Juan II, el Amador de gentileza. - - [7] En su _Estudio histórico-crítico sobre los poetas - valencianos_ de los siglos XIII, XIV y XV. - - [8] La influencia de dichos tratados dejóse sentir, como sería - fácil demostrar, sobre los poetas aragoneses, y, por confesión - del marqués de Santillana, hasta sobre los de Castilla. - -Y no se crea que nos lleve á usar aquella denominación un mezquino -sentimiento de estrecho provincialismo: muévenos por el contrario -á hacerlo el amor á la verdad y el deseo de poner las cosas en su -verdadero punto y estado. Nosotros que hace un momento decíamos -que deben ser considerados como poetas provenzales los trovadores -que florecieron en esta nuestra tierra en los tiempos que median -desde Alfonso II hasta el reinado de Pedro el del Puñalet, pero que -escribieron en provenzal, y que por la forma y el espíritu de sus -obras poéticas pertenecen á la escuela trovadoresca, creemos tener -derecho á llamar poetas catalanes á los que escribieron al calor de las -influencias que dejamos señaladas, en la lengua que fué llevada por -la conquista á Mallorca y á Valencia, y tal como en esta parte de la -corona aragonesa se hablaba; como nos creemos igualmente autorizados á -dar el nombre de escuela tolosano-catalana dentro de cierto período, -y de catalana en otro, sin el aditamento del primer calificativo, á -la que, acomodándose á nuevas y más locales influencias, se sirvió, -depurándolo cada vez más de antiguos resabios de provenzalismo, de -aquel idioma. - -Sabemos cuándo, por quién y con qué motivo se introdujo aquí la -denominación de _lemosí_ para designar el idioma catalán. ¿Mas son -razones bastantes para adoptar esta denominación, que ninguna relación -tiene ni con el origen, ni con las causas que pudieron modificar -nuestra lengua, que aparece ya formada antes que se dejara sentir en -nuestras tierras la influencia de la poesía de los trovadores, ni mucho -menos con el nombre de ninguna localidad de la patria catalana ni -aragonesa, el que Vidal de Besalú la usara por vez primera acaso por -respeto á los dos famosos trovadores Bertran de Born y Guillermo de -Borneil, llamado este último por Dante antonomásticamente el _Lemosí_; -el que imitando á Vidal la emplearan, á veces obligados por la ley -de la rima, algunos de los autores[9] de los nuevos tratados que se -compusieron á ejemplo de sus _Razós de trobar_; que se valieran casi -tan sólo de aquel vocablo para designar la lengua catalana Santillana -y Villena, á quienes no creemos hacer agravio negándoles que sean -autoridades dignas de respeto en estas materias, ya que, en especial -el primero, casi únicamente de oidas conocía las obras de los poetas -provenzales, franceses ó catalanes que cita[10]; y por último que Jaime -Roig aplicara aquel nombre hasta á la tierra de donde era hijo: - - Criat en la patria que s' diu limosina - No vol aquest libre mudar son lenguatje? - - [9] Sobre totz razonars parlars - Parladura lemoyzina - Es mays avinens é fina. - - [10] «Extendiéronse _creo_ de aquellas tierras ó comarcas de los - lemosines estas artes á los gállicos,» etc. _Proemio_, pág. 8, - edic. del Sr. Amador de los Ríos. - -Mucho dudamos que los de Valencia, por más que estimen al autor -del _Libre de consells_ como poeta, por igual manera que se placen -en trocar por el nombre de lemosina el de la lengua que con su -independencia de la dominación musulmana les llevó el rey don Jaime, -se conformaran hoy con aplicar á su patria, á la rica y fértil tierra -que riega el Turia, y cuyas playas platea el mar con sus espumas, el -dictado que le daba aquel poeta de patria lemosina; ó lo que es lo -mismo, el nombre de una de las más insignificantes comarcas donde se -hablaba la lengua de _oc_, la más apartada de Cataluña, y la que menos -derecho tenía á que se designase con su nombre la lengua de los poetas -provenzales y catalanes, ya que por espacio de dos centurias,—las -del mayor florecimiento de la poesía trovadoresca,—estuvo sometida, -como formando parte del riquísimo patrimonio de los Plantagenets, á -Inglaterra[11]. - - [11] Formó parte de la dote que llevó á Enrique II de Inglaterra - (1182) Leonor de Aquitania. Ganada más tarde (1203) por Felipe - Augusto, fué devuelta (1259) por San Luis á los ingleses, quienes - la poseyeron hasta que fué de nuevo incorporada á la corona de - Francia en tiempo de Carlos V, en 1369. - -El Sr. Milá advierte que el nombre de _lemosí_ fué más usado por las -provincias no catalanas, para las cuales debió ser más grato que el -de catalán. Si así fuese, si por causas que no queremos averiguar, -pero que fácilmente se adivinan, no sonara bien á los oidos de los -mallorquines y valencianos, ya que no siempre fueron hermanos nuestros, -la denominación de catalana dada á su lengua escrita,—que es en la que -aquí únicamente nos ocupamos—, sobre todo refiriéndose á los siglos de -su mayor florecimiento, ó sea á los en que el más experto y diligente -filólogo no sabría encontrar diferencias verdaderamente léxicas ó -gramaticales en el idioma usado por los poetas ó escritores en prosa -de Cataluña, Mallorca y Valencia, ¿por qué en vez de la denominación -lemosina, sin duda la más impropia que podía adoptarse para significar -nuestra lengua, no aceptan la de provenzal-valenciana, ó la de -lenguadociano-valenciana, que al menos indicaría, por más que fuese de -una manera remota, su filiación de aquella lengua? - -Permítannos los escritores y poetas de Valencia que usan el -calificativo de escuela lemosino-valenciana que les recordemos -que no hubo jamás ninguna escuela poética propia y exclusivamente -lemosina; que cuantos críticos dentro y fuera de España se ocupan en -la literatura provenzal y en la nuestra, hablan de la escuela de los -trovadores, de la tolosana y de la catalano-tolosana, y algunos de -la valenciana, pero nunca de aquélla; como también que, rectificando -denominaciones impropias, hoy que un más profundo estudio de los -hechos y de las cosas tiende á dar á los nombres técnicos su propio -y verdadero valor, rechacemos, limitándonos al sujeto que nos ocupa, -la calificación de dialectos dada al catalán y valenciano[12], no ya -tan sólo por el vulgo de las gentes y por autores hueros y adocenados, -sinó hasta por escritores tan eminentes, y por tan graves y discretos -críticos como, por ejemplo, el señor don José Amador de los Ríos, y -esto en una obra de tanta importancia y valor como lo es su _Historia -de la literatura española_. - - [12] «Gran número de cultivadores, dice, logró durante este - período (siglo XV) la poesía que tiene por instrumentos los - dialectos catalán y valenciano.» - -Concluiremos protestando una y cien veces más que al hacer esta -declaración no ha sido en manera alguna nuestro ánimo herir en lo más -mínimo susceptibilidades personales ni locales, sinó tan sólo salir -al encuentro á los que extrañasen que no designáramos jamás en este -escrito con el nombre de lemosín nuestro idioma, ni de valenciana la -escuela de los trovadores que florecieron tanto en Valencia como en -Cataluña en la XV centuria, explicándoles los motivos que nos han -inducido á obrar de esta suerte. Nuestra divisa como escritores es, -según indicamos ya en otro trabajo, el _amicus Plauto, sed magis amica -veritas_. Podremos errar tomando por verdad lo que no es más que su -apariencia; pero en este caso podrá decirse de nosotros que rompemos -lanzas por un fantasma; jamás que faltamos á sabiendas á las reglas de -la justa, ni mucho menos que nos batimos para que ande nuestro humilde -nombre en boca de las gentes. - - - - - POETAS ANTERIORES Á AUSÍAS MARCH. - -Á la manera que el temprano florecimiento de los almendros y la -aparición en el mes de Abril de algunas flores primerizas anuncian la -llegada de Mayo, y son como el preludio del reinado de las flores que -en este afortunado mes cubren los campos con sus perfumados mantos de -gayos y bellísimos matices, de igual modo á últimos del siglo XIV y en -los albores del XV aparece un buen número de poetas á quienes parecía -entrarles, según el dicho de uno de los suyos, deseo de soltar la voz -al canto; - - Lis prenia talent de cantar, - -siendo como anticipado anuncio de la aparición en el cielo de las -catalanas letras del estrenuo caballero y elegantísimo poeta Ausías -March, y de la muchedumbre de cantores que debían formar su brillante -cortejo. - -No habría de sernos difícil hallar las causas de aquel dispertamiento -de la musa catalana y florecimiento poético, que llega, en el reinado -de Alfonso V de Aragón, á emular el de la poesía provenzal en los -mejores tiempos de su existencia, y que dejó muy atrás, según en -otra parte ya indicábamos, el de su hermana y maestra la escuela -tolosana. El ejemplo del Dante y del Petrarca estimulando á nuestros -ingenios, si no á igualarles, que esto era empresa por demás difícil, -á seguir, siquiera fuese de lejos, sus pisadas; la nueva luz con que -bañaban las inteligencias, al paso que adelantaban la hora del nuevo -dispertar de su actividad creadora, los albores del renacimiento, -que nos venían de Italia por medio de aquellos dos grandes poetas, -los cuales parecía como que se proponían satisfacernos por tan -generoso modo, como herederos que éramos de los trovadores, las deudas -que tenía con ellos contraida su patria, por haber sido cuna de -Sordelo, de Alberto de Malespina, de Bonifacio Calvo y otros varios -poetas italiano-provenzales[13]; el establecimiento en Barcelona del -Consistorio del _Gay saber_, quien, dando la norma de los certámenes -ó justas poéticas que con frecuencia continuaron celebrándose, así en -esta ciudad como en Valencia durante el siglo XV, y con menos acierto -en sus fallos y menos provecho del arte, ya degenerado, en la siguiente -centuria, sirvió, ora por el aparato de que se les rodeaba[14], ora -por los públicos honores con que se festejaba á los vencedores[15], de -poderoso incentivo á los poetas para consagrarse al culto de la gaya -ciencia; y por último, la protección, tan generosa como ilustrada, y -no á precio de bajas adulaciones adquirida, con que alentaron nuestros -monarcas, desde don Pedro IV hasta don Alfonso V, á los cultivadores de -aquella ciencia, habían de ser motivos poderosísimos para que, así como -el aire se puebla de alegres golondrinas al retorno del buen tiempo, -se poblaran por igual modo de poetas las comarcas donde más se dejaban -sentir las bienhechoras influencias de tan potentes estímulos. - - [13] Fueron varios, y no de segundo orden, los poetas italianos, - además de los citados, que versificaron en lengua provenzal. - El mismo Dante, que en su _Vulgare eloquio_ se queja de los - malos italianos (así los llama) que seguían aún en su tiempo - prefiriendo á la suya la lengua de los trovadores, pone, como - es sabido, en boca de Arnaldo Daniel, en el canto XXVI del - Purgatorio, algunos versos en dicha lengua. - - [14] D. Martín el Humano asignó al Consistorio de Barcelona - cuarenta florines de oro de Aragón para premios. - - [15] D. Enrique de Villena, que fué presidente de nuestro - Consistorio, nos dejó una extensa relación de las ceremonias con - que procedía éste en la adjudicación de los premios y de los - obsequios con que honraba á los que eran considerados dignos de - ellos, que por haberla publicado ya en otro trabajo nuestro, en - la Revista titulada _El Arte_, y más adelante Milá en su _Resenya - histórica y crítica_, y por ser muy conocida, nos creemos - dispensados de reproducir. - -Por más que no nos reconozcamos obligados á mencionar, para mejor hacer -resaltar la importancia del florecimiento poético de la época que -historiamos, los poetas todos pertenecientes á la misma, cuyos nombres, -salvándose del olvido, han llegado hasta nosotros, ya porque no cabría -tarea tan extensa en los límites estrechos de un trabajo de la índole -del nuestro, ya porque no podríamos hacer más que repetir por cuarta -ó quinta vez lo que han dicho Balaguer en su _Historia de Cataluña_, -al dar á conocer el famoso _Cancionero_ de Zaragoza, nuestro amigo -Milá y Fontanals en su erudita _Resenya histórico-crítica dels antichs -poetas catalans_, y Ferrer y Bigué en su _Estudio histórico-crítico de -los poetas valencianos en los siglos_ XIII, XIV _y_ XV[16]; creemos, -sin embargo, conveniente á nuestro principal propósito, que es dar á -conocer á Ausías March y sus obras; éstas no tan sólo en sí mismas, -sinó en relación con las de los poetas de la época en que fueron -escritas, apuntar algunas ligeras indicaciones acerca los más notables -trovadores que en ella florecieron, unos como precursores ó maestros -suyos; como sus compañeros ó discípulos otros que unieron á los de él -sus cantos, bien que sin poder levantar, ni de mucho, su voz hasta -donde llegó la suya; no pocos, en suma, como sus imitadores después -de su fallecimiento. La palmera que luce su gallardo y erguido tronco -cuando se la contempla sola y aislada en medio de las arenas del -desierto, osténtase más altiva y airosa cuando, mecida por los aires -en el bellísimo mar de verdura salpicado de frutos de oro que forma la -huerta valenciana, eleva su cabellera por cima de los modestos árboles -frutales que crecen á sus plantas. Así aparece también más grande el -ingenio de Ausías March, y se le admira más como hombre y como poeta, -cuando se le compara con la muchedumbre de éstos, que prepararon, por -decirlo así, sus caminos, formaron su cortejo en vida y cantaron aún -después de su muerte, á la mayor parte de los cuales, y hasta á los de -más ingenio, hubiera podido decir él de su laud lo que Roldán á los -paladines de su tiempo de sus armas: - - Nessun le muova - Che star non possa con Roldan a pruova. - - [16] También este último trabajo fué premiado con una abeja de - oro ofrecida por la Sociedad Económica de Amigos del País de - Valencia. - -Sin que podamos precisar el tiempo en que floreció cada uno de los -poetas que vamos á nombrar, aparecen en los últimos años del siglo XIV -y primeros del XV, entre otros trovadores de menos fama, Mossen Jordi -de Sant Jordi, Luis de Vilarasa, Andrés Febrer y los tres March, -Jaime, Pedro y Arnaldo, pariente también por ventura este último, y tío -y padre los dos primeros de Ausías. - -Si bien debió el de Sent Jordi, en no escasa parte, la reputación de -que goza al error, harto generalizado entre muchos de los críticos que -antes de nuestros tiempos se ocuparon en la historia de las letras -catalanas[17], de que hubo tres poetas de aquel apellido, y que aquél, -llamado del Rey, fué imitado y hasta en alguno de sus versos traducido -por el Petrarca[18], y á los elogios que de él hizo en su famoso -_Proemio_ el Marqués de Santillana[19], quien además compuso con motivo -de su muerte una obra titulada _Coronación_[20], merece sin embargo en -justicia ocupar, si no el primero, uno de los más preferentes asientos -entre los precursores y maestros del amante de Teresa, á quien unas -veces se parece y con el cual otras se iguala, aventajándole en la -claridad del concepto y acaso en la mayor belleza de la forma poética. -Entre las varias composiciones que de este poeta se conocen, que -no bajan de quince á diez y seis[21], puede citarse la _canción de -opósitos_ (contrastes), mencionada por el citado Marqués de Santillana, -y que pudiera creerse haber imitado en más de una ocasión el mismo -Ausías March, si no fuera la afición á los antítesis uno de los rasgos -característicos de nuestros antiguos trovadores; y la compuesta en -_estramps_, que empieza: - - Pus lo front port vostra bella semblança, etc., - -que podría ponerse al lado de las de aquel poeta, sin que el ojo más -experto y versado en la lectura de sus esparsas pudiese adivinar que no -era obra suya. Véase como muestra la última de sus estancias: - - Axi 'm te pres e' liatz en son carçre - Amors ardens com si stes en un coffre, - Tancat jus claus e' tot mon cor fos dintre, - On no pugués mover per null encontre, - Car tant es grans l' amor que us ai è ferme - Que lo meu cor no 's part punt per angoxa, - Bella, de vos, ans esay ferm com torres - En sol amar á vos, blan xa colomba, etc..... - - [17] Tales como Beuter y Escolano, y siguiendo á éstos, Argote de - Molina, Nicolás Antonio, Quadrio, Bastero, Torres Amat, etc. - - [18] Véase el _Diccionario de Autores catalanes_, de este último, - página 332, en las notas á la composición que empieza: - - Tots jorns aprench é desaprench ensemps, etc., - - donde pone los versos que se supone haber traducido de él el - cantor de Laura. - - [19] «En estos nuestros tiempos floreció Mossen Jorde de San - Jorde, caballero prudente: el cual ciertamente compuso asaz - fermosas cosas, las cuales el mismo asonaba: ca fué músico - excelente é fizo entre otras una cancion de opósitos que - comienza: «Tots jorns aprench é desaprench ensemps».» - - [20] Véase la colección de sus obras por don JOSÉ AMADOR DE LOS - RÍOS, página 332, y la nota referente al mismo poeta en las - páginas 618 y 619. - - [21] Se encuentran siete de ellas en el _Cancionero_ de Zaragoza. - -Aunque es poco lo que de Vilarasa conocemos[22], puede colocársele -entre los precursores de Ausías, á quien se asemeja igualmente, bien -que sin igualarle, en alguna de las estancias de sus cinco baladas, que -tenemos por las mejores de sus obras. Merecen citarse la primera copla -de su cuarta balada, que es como sigue: - - Si com lo flach qui 'n brega no 's estat - Se feng ardit crehent que sia tal, - Mes quant s' i veu en un punt es torbat, - Tal que fugir no 'l sembla cosa mal, - Me pren á mí qu' ans que tal don' amás - Me fou semblant que le-y gosás ben dir, - Mes quant e (es?) loch que la pusch requerir - Li parle d' al è call-me de mon cas. - -y algunas de la balada segunda: - - Sobres d' amor m' a tret de llibertat, etc. - - [22] Véase TORRES AMAT, páginas 666 y 667, y MILÁ, _Resenya - histórica_, páginas 142 y 143. - -Sin detenernos á hablar de Lorenzo Mallol, en cuyas obras, no tan -ajustadas al carácter que imprimió á las suyas Ausías March, se -advierte más el estilo de la poesía trovadoresca, y en cuya lengua, -como dijimos en otra parte, se notan más resabios de provenzalismo -que en las de otras de sus contemporáneos; ni de Andrés Febrer, de -quien únicamente por la autoridad de Santillana, que quizás le -confundió con otro poeta de su nombre, real ó supuesto, sabemos «que -fizo obras nobles», y al cual sólo citamos y ponemos entre los más -distinguidos poetas de su tiempo por su traducción, dada recientemente -á la estampa[23], de la _Divina Comedia_ del Dante; ni de Arnau March, -de quien no conocemos más que una copla de amores, nos fijaremos en -los otros dos trovadores de este apellido, Jaime[24] y Pedro, ya -mencionados. - - [23] En Barcelona en el año de 1878, que era el en que - escribíamos esta memoria, por nuestro estimado amigo y compañero - de claustro don Cayetano Vidal y Valenciano, quien se valió para - ello de una copia sacada por su propia mano del códice existente - en la biblioteca del Escorial. - - [24] Nos inclinamos á creer á Jaime hermano, más bien que padre, - de Pedro, y por consiguiente tío y no abuelo, como opinan - algunos, de Ausías, primeramente porque siendo autor el Jaime - de la _Copla equivocada_, dirigida á Mossen Pere March, á la - cual sigue la _Resposta feta per Moss. P. March á Moss. Jac. - March_, cuyo epígrafe deja de copiar el señor Torres Amat por su - cinismo, no es de suponer que se tomara aquel poeta libertades - que repugnasen á la moral en una obra dirigida á su padre; y en - segundo lugar, porque en un documento que tenemos á la vista, - fechado en Valencia en 1361 (véase el Apéndice núm. 1), aparece - Pedro March reconociendo á Jaime March, de quien se dice que era - «de casa d' aquell mateix Senyor» (el citado don Pedro IV), una - deuda que con él tenía la corte desde el año 1334; y como en - aquella fecha, por joven que supongamos al Moss. Pedro, hemos - de concederle por lo menos, en atención á la importancia del - cargo que desempeñaba, unos treinta años de edad, resultaría que - habiendo muerto el Moss. Jaime después del año 1400[B] si hubiese - sido padre y no hermano del citado don Pedro, no tan sólo hubiera - debido vivir hasta una edad por extremo adelantada, sinó estar en - disposición de ejercer en ella el cargo de diputado general de - Cataluña, cuyo título le da en el documento á que se alude en la - nota[B]. - - [B] Es una escritura de creación de un censal inserta en el libro - de protocolos del notario público de Barcelona, fechada en 18 de - Marzo de 1398, en la cual se leen estas palabras: _Jacobus Marchi - mile deputatus Generalis Cathaloniæ, residens Barchinone_, etc. - Existe otra escritura del mismo, de 11 de Febrero de 1400, en que - se le designa con el mismo título. - -Prescindiendo, para dejársela á la paciente investigación de los -eruditos, de la cuestión de si la familia de los March es oriunda de -Jaca, según opinan los escritores valencianos, ó de si procede de -Cataluña, como, á nuestro entender con más fundamento, suponen algunos -biógrafos catalanes de Ausías, á cuya opinión parece inclinarse el -docto autor tantas veces citado de la _Resenya histórica_[25]; de si -tuvo ó no su habitual residencia en la capital de Valencia, en lo cual -pueden caber algunas dudas respecto de los dos Mossen Pedro y Jaime; y -de si este último, autor del _Libre de las concordances_, dispuesto -en 1371 por orden de don Pedro el Ceremonioso[26], y que contribuyó -con don Luís de Aversó á la fundación del consistorio del Gay saber -de Barcelona, es el mismo, como creemos nosotros, que el _miles_ y -diputado general de Cataluña y oficial en la casa del rey que figura -en el documento á que hacemos referencia en la nota segunda de la -página anterior, y en los que citan Torres Amat en su diccionario[27] -y Ferrer en su estudio histórico-crítico[28]; cuestiones de escasísimo -interés bajo el punto de vista de la historia literaria para los que -opinamos que no existe en la época que reseñamos una escuela valenciana -distinta de la catalana; y por los que creemos que la historia de -una literatura, cuando en ella no reinan más que un solo gusto, una -misma lengua é idéntico carácter, no debe fraccionarse en tantos -capítulos como son las comarcas ó ciudades donde florecieron grupos -más ó menos numerosos de escritores: prescindiendo, repetimos, de -dichas cuestiones, hijas las más veces de un amor propio de localidad -exagerado, ó que sirven á lo más para fingir lindes ó fronteras donde -ni la geografía ni la historia las han levantado, veamos si cabe -señalar la parte de influencia que pudieron ejercer los dos March, -padre y tío, en el desenvolvimiento del ingenio poético y en el -espíritu y carácter que dominan en las obras de Ausías. - - [25] Pág. 127, donde se hallan reunidas las escasas noticias que - nos quedan de Jaime March. - - [26] Véase el título en MILÁ, _loc. cit._ - - [27] Pág. 366 y 370. - - [28] Pág. 24 del Boletin, etc. - -Que la atmósfera de poesía que debió respirar éste desde su infancia -en el seno de su propia familia, donde tan ardoroso culto se daba -á la ciencia gaya, debía preparar su mente y su fantasía á recibir -las inspiraciones de ésta y abrir su corazón á los puros goces de -la belleza; que el renombre que como poetas gozaban, y las honrosas -distinciones que de sus monarcas y de las damas y demás trovadores de -su corte habían de recibir aquéllos debían ser eficacísimos estímulos -que le excitasen á seguir sus pasos para por ellos llegar al logro de -parecidos honores, ni hay por qué advertirlo ni por qué encarecerlo. -Inteligencia asaz menguada, fantasía por demás pobre, corazón por todo -extremo frío hubiera debido tener el niño Ausías, si el recuerdo de -su tío y el ejemplo y la memoria de su padre, sobrado reciente la de -este último en la época en que debió arrojarse á balbucir su primeros -versos, no hubiesen encendido en su alma la celeste llama y en su pecho -el fuego sagrado de la poesía. - -Ello no obstante, si debiésemos señalar la parte de influencia que en -el especial sabor y en el carácter de las esparsas del que debía ser -el príncipe de nuestros poetas ejercieron las obras poéticas de Jaime -y de Pedro, no vacilaríamos en atribuir la mayor y más visible, si -vale decirlo así, al segundo. En las escasas muestras de las poesías -del primero que han llegado á nosotros, y más que en otra alguna en -la _Questió sobre lo departiment del estiu e del ivern_, nos parece -advertir más resabios de la escuela trovadoresca que de la tolosana; -sin que por otro lado resalte en la amorosa que pone en boca de una -dama que había perdido á su amante, de quien dice: - - La qual no crey en lo mon n' agues par, - -la suave melancolía, ó si se quiere la tristeza religiosa que se -advierte en los cantos de muerte del apasionado amador de Teresa. - -Respecto de Pedro, á quien apellida Santillana valiente y noble -caballero, ora porque hubo de sobrevivir[29] á su hermano Mossen Jaime, -muerto, según se presume, por los años de 1400, ora por el carácter de -sus versos, más parecidos á los de su hijo, no vacilamos un punto en -considerarle como maestro de éste. - - [29] El Sr. Ferrer dice en su discurso que Pedro March otorgó - su testamento en Játiva en 1413. Del documento señalado en los - Apéndices con el n. 2, que por vez primera sale á luz pública en - este trabajo, se desprende que debió morir quizás en dicho año - ó á principios del siguiente en la ciudad de Balaguer, á cuyo - sitio asistió sin duda como criado que era de la casa de Alfonso - de Aragón, duque de Gandía, que estuvo al servicio de Fernando - de Antequera en aquella jornada, de triste recordación para los - catalanes. - -Hé aquí la primera estancia de una de sus obras morales, que como para -confirmar el dicho del mencionado Santillana, de que Pedro March «fizo -asaz fermosas cosas», copia íntegra el señor Milá[30]: - - Al punt c' om naix comence de morir - E morint creix e creixent mor tot dia, - E un pauch moment no cessa de far via, - Ne per menjar ne jaser ne dormir, - Tro per edat more descreix amassa (?) - Tan qu' aysi vay al terme ordenat - Ab dol, ab guaig, ab mal, ab sanitat, - Mas pus avan del terme null hom passa. - - [30] Op. cit. Vide además acerca de los dos March, Jaime y - Pedro, á TORRES AMAT, _Dic. de AA. catalanes_, y á FERRER en el - _Discurso_ citado. - - - - - COETÁNEOS DE AUSÍAS MARCH - -En el transcurso de breves años, ó por ventura en los mismos días, -lamentábase Ausías March de que era escaso el número de poetas: - - En gran desfals es lo mon de poetes - Per embellir los fets dels que be obren[31], - -y declaraba Sors sentirse embarazado por tener que hablar ante la corte -poética de Alfonso V, - - Car veig m' entorn tan gentil trovador[32]. - - [31] _Obras morals; Stramps_, pág. 136, ed. de 1540. - - [32] Citado por el Sr. Milá, pág. 156. - -Si entendía el amante de Teresa hablar de la escasez de los que -consagrasen especialmente su numen á divulgar y poner por encima de -las nubes los hechos gloriosos de los hombres de su tiempo, por todo -extremo justa, mal que nos pese confesarlo, era su queja. Si tan sólo -pretendió afirmar que en comparación de otras épocas era la en que -él floreció pobre en trovadores, en este caso, más que al dictamen -suyo, por de peso que sea, nos inclinamos al del trovador de la corte -del conquistador de Nápoles; y á su ejemplo y cual él nos sentimos -embarazados, puestos en presencia de la muchedumbre de vates que por -aquellos tiempos florecían, para escoger, ya que no sea posible ni -necesario á nuestro propósito hablar de todos, los más granados de -entre ellos y los que mejor caracterizan la escuela poético-catalana -en el que es el segundo y, sin duda alguna, el más fecundo y brillante -período de los tres en que dividíamos hace poco dicha escuela. - -Y al llegar á este punto, y antes de hablar de dichos poetas y del que -es sin disputa el primero y más original de los de la XV centuria, -no ya únicamente en nuestro particular Parnaso, sinó hasta en el más -fecundo y rico en ingenios de Castilla, parécenos oportuno y á nuestro -propósito casi necesario, antes de ocuparnos en Ausías March, y de -deducir del estudio y crítica de sus obras el carácter de la escuela -á que pertenece y de la cual es la expresión más genuina y el más -perfecto representante, según más arriba dejamos indicado, apuntar en -breve resumen la naturaleza y principales rasgos de aquella escuela, -más que en ninguno de sus períodos, visibles y hondamente marcados, -en el que va por pocos momentos á ocuparnos. Y como con más acierto -que pudiéramos nosotros lo ha hecho el que es consumado maestro en -literarias disciplinas, y en lo que se refiere á las catalanas letras -sobresaliente, nuestro estimado amigo el autor de la _Breve resenya_, -tantas veces aludida, nos limitaremos á trasladar aquí, vertido al -castellano, el pasaje de ésta que se refiere al sujeto que nos ocupa, -seguros de que nos lo han de agradecer nuestros lectores y que ha de -ganar no poco en ello esta parte de nuestro trabajo. - -«Si hubiésemos de dar una respuesta meditada á quien nos preguntase -qué opinamos de la naturaleza y mérito de dicha escuela poética, -deberíamos en primer lugar advertir que no era aquella una poesía -popular ó natural, sinó una poesía verdaderamente artística, es á -saber, que atendía no poco á la habilidad ó maestría de los poetas, -ó sea á los primores y á la dificultad en la ejecución y á evitar -toda falta, fuese grave ó de escasa monta; por manera que los méritos -de las composiciones han de buscarse principalmente en las bellezas -de lenguaje y de versificación. Ni pretendemos decir con esto que -el lenguaje poético de nuestros trovadores tenga aquella delicadeza -del de los provenzales, que le daba muchas veces cierto aire de obra -musical, ya que el de aquéllos era, si cabe decirlo así, más tirante -(perdónesenos el vocablo) y dispuesto de una manera casi mecánica; pero -también es verdad que estaba muy bien ordenado, sujeto á determinado -compás y que sabía expresar lo que el poeta quería.» - -«Nuestra poesía era más obra de estudio y de cabeza que de corazón y de -fantasía; lo cual provenía de su propia naturaleza, de la atmósfera en -que vivía, del genio pensativo y poco aficionado á flores de los hijos -de este país. Han de exceptuarse, sin embargo, de esta regla general -muchas composiciones, pues sucedía no pocas veces que la fuerza de los -efectos rompía las trabas con que los sujetaban las prácticas de la -escuela.» - -«Y pasando á ocuparnos, continúa diciendo, en la materia ó argumento -de las obras, échase de ver desde luégo, y así en la nuestra como en -otras muchas escuelas, que no pocas veces (sobre todo en las amorosas) -ocupa el lugar de los verdaderos afectos cierta gentileza cortesana. -Y en este punto debemos advertir que si bien doctos escritores han -creido, no sin razón, que era preferible aquella gentileza á la -expresión de groseros apetitos, propia de los antiguos poetas paganos; -y si bien es cierto que los nuestros muéstranse más limpios que los -viejos trovadores provenzales, no hay que figurarse por eso que los -usos cortesanos anduviesen siempre por el más recto camino, sinó que -por el contrario, poco de lo que recogen los historiadores de nuestra -literatura puede ofrecerse como modelo á los jóvenes que desean -adelantar en el estudio de la gaya ciencia. Por lo que respecta á la -parte literaria, no puede negarse que semejante gentileza produjo más -abundancia de obras, y muchas asaz elegantes y primorosas; pero también -es cierto que multiplicó las de escasa importancia, y los que la -ciencia de los retóricos apellida _lugares comunes_.» - - * * * * * - -«Por lo que hasta aquí llevamos expuesto, termina diciendo después -de haberse ocupado en las especies de poesías más usadas en aquellos -tiempos, no es difícil conocer cuál es nuestra opinión acerca de sus -méritos, y que ahora más paladinamente manifestaremos. Nuestra escuela -tenía los defectos de todas las escuelas de trovadores, y esos defectos -procedían del equivocado concepto que se habían formado de la poesía, -cuyas fuentes buscaban más bien en una mal entendida ciencia, en -ciertas ideas convencionales y en un arte material, que en el peculiar -ingenio de cada poeta y en el amor de la natural belleza. Sin embargo, -la misma escuela nos ofrece en abundante copia en muchas de sus obras -toda clase de primores; juiciosas y graves sentencias; pensamientos con -gran maestría expresados; arranques de vivo afecto, lenguaje gentil y -elegante y bellezas de ejecución que nos traen á la memoria que era -aquella la época del gótico más florido y del comienzo del renacimiento -artístico. Y por más que con exceso abundasen ciertos géneros y -determinadas materias, y que á causa de leerse juntas muchas obras -del mismo tiempo se advierta á veces en algunas sobrada uniformidad, -nótase en otras bastante variedad y riqueza. Así es que, tomadas en -cuenta todas las circunstancias, no trocaríamos nuestra escuela por -ninguna otra de trovadores; y si bien no podemos enorgullecernos de -poseer ningún Dante, podemos proclamar algunos nombres, no tan sólo de -diestros é ingeniosos versificadores, como Valmanya, Sors, Romeu Lull, -Gazull y otros, sinó de verdaderos poetas, tales como Pedro March, -maestro en poesía moral, Jordi, autor de algún canto de no escaso -precio, Corella, que es quien más se aproxima al estilo de la moderna -poesía, y sobre todo Ausías March y Jaime Roig, que nos exigen más -detenido estudio[33].» - - [33] Pág. 135 y siguientes. - -Que además de los caracteres especiales y de los rasgos fisonómicos -que dan determinada y propia vida á la poesía catalana en aquel su -segundo período, se revela también en ella, al igual que en el período -anterior, la influencia de extrañas literaturas, en especial de la -italiana y de la clásica, una y otra más conocidas y estudiadas desde -que, á consecuencia de la conquista del reino de Nápoles por Alfonso -V, se hicieron más frecuentes las relaciones políticas y literarias -entre las comarcas orientales del reino aragonés y la Italia, no hay -necesidad de apuntarlo. Y si bien va disminuyendo la influencia de la -literatura provenzal y no es tan visible cual en la anterior centuria -la de la literatura francesa, en cambio adviértese, sobre todo después -de la muerte de Ausías March, ó sea desde la segunda mitad de su siglo, -la de la poesía castellana, resultado natural del advenimiento al trono -de Aragón de la dinastía de Trastamara y del frecuente trato, en la -corte de aquel soberano, de los trovadores de Castilla y catalanes, á -quienes por igual prodigaba sus favores, y más adelante de la unión de -las dos coronas, aragonesa y castellana, al heredar los estados de su -padre D. Juan, Fernando II. - -Indicábamos hace un momento lo embarazados que debíamos hallarnos para -escoger entre la muchedumbre de poetas de aquel tiempo, de que se -conservan obras en los antiguos cancioneros de Paris y Zaragoza, los -más notables y que mejor y más claramente caracterizan nuestra escuela -poética en el mencionado período. ¿Á quiénes, en efecto, conceder los -primeros asientos alrededor de Ausías en el coro de poetas que éste -preside y por encima de los cuales tan alto brilla, entre el fecundo -Torrella, el grande admirador del amante de Teresa; Leonardo de Sors, -en una de cuyas más importantes obras no puede menos de reconocerse -la influencia del Dante; los dos Masdovellas; el laureado Antonio -Valmanya, en alguna de cuyas rimas se revela no menos conocimiento de -las producciones de los grandes maestros de las letras italianas, que -de los más señalados poetas de la literatura latina; Johan Fogassot, -apasionado admirador del desgraciado príncipe de Viana, en cuya muerte -escribió una sentidísima elegía; Fr. Rocaberti, que fué de los poetas -de su tiempo el que en su _Gloria de amor_ más de cerca siguió las -huellas del autor de la _Divina Comedia_, imitándole, no ya tan sólo -en el carácter alegórico que imprimió á aquella obra, sinó hasta en la -forma de sus versos; el fecundísimo Romeu Lull, en quien se ve patente -la influencia de Ausías March; Mossen Juan Roig de Corella; Mossen -Bernardo Fenollar, Miguel Estela, y otros menos conocidos, y quizás -más dignos de serlo, pero cuyas rimas dejaron perderse en el olvido -la excesiva modestia de sus autores, ó la ninguna diligencia de sus -contemporáneos en recogerlas y trasladarlas á la posteridad? - -Aun á riesgo, sin embargo, de que desde el fondo de las ignoradas -sepulturas donde yacen, al dispensar, sin quererlo, más honra á unos -que á otros y á las obras de aquéllos mayor estima que á la de éstos, -nos den voces los agraviados, protestando de la ligereza ó injusticia -de nuestros fallos, hemos de hacer especial mención de los que, á -nuestro juicio, sean dignos, no ya de compartir con Ausías su fama, ya -que á este punto no llegó ninguno de ellos, sinó de que se les saque de -la oscuridad ú olvido á que se les ha tenido por los extraños y hasta -por los propios, vergüenza causa tener que confesarlo, condenados. - -Y empezando por Romeu Lull, sin que se entienda que respecto de él y -de los que vayamos sucesivamente citando nos propongamos someternos al -orden cronológico, ni menos aún al de su respectivo mérito, imposible -aquél hoy por la falta de datos biográficos, y éste, por lo poco que de -sus obras sabemos, dificilísimo de fijar; y empezando, repetimos, por -Romeu Lull, apenas conocido hasta que el Sr. Milá divulgó los títulos -de sus composiciones en su _Resenya_ y que dió á la estampa el Sr. Briz -algunas de ellas, religiosas y de amor[34], desde luégo podemos decir -en su elogio, que le tenemos, á juzgar por las que de él nos quedan, -por uno de los más abundantes poetas y diestros rimadores de su tiempo; -y si bien en las poesías de aquel primer género nos parece que se le -puede poner por debajo de Corella y de otros poetas de menos renombre, -le tenemos por uno de los más afortunados y discretos imitadores de -Ausías en las eróticas, y en especial en la que llora la muerte de -su amada, á quien apellida alguna vez _Arxiu de seny_ y casi siempre -_Par e sens par_, á la manera que aquél _Lir entre carts_ á la suya: -en lo cual y en la afición que muestra á versificar en _estramps_ es -imposible no ver claros indicios de haber tomado por modelo al trovador -amante de Teresa. Hé aquí como muestra de ello la siguiente estancia: - - Vingut es temps que 'n amor daré terme - E mon parlar mudará novell lay - Puys que l'a mort ab s' aspasa tan ferma - Ha convertit tot mon delit en guay. - Mon cant será per tot temps cridar ay - Fins aurá fi ma dolorosa vida; - Ja tarda molt la dolça departida - Que desig tant que no-m par vinga may. - - [34] Al publicar en 1868 en esta ciudad varios fragmentos de la - ya citada ontología, hasta entonces de pocos leida, rotulada con - el extraño título de _Jardinet d' Orats_. - -Una composición suya en la cual, desmintiendo que hubiese hablado mal -de su querida, pide que caigan sobre él, si no es verdad lo que dice, -todo linaje de males, es, según el Sr. Milá, después de otras iguales ó -parecidas de Bertran de Born, Petrarca y Mallol, la cuarta y última de -su género. Véase su principio: - - Si us he mal dit en pensar ni per obre - No 'm do Deu be ni lo que li deman; - Si us he mal dit la casa 'm caigue á sobre; - Si us he mal dit muyra com á dampnat; - Si us he mal dit veurem puga orat - En l' ospital que ja mes lo seny cobre[35]. - - [35] _Jardinet d' Orats_, pág. 49. - -Bien que separándose á veces del género y del estilo de las obras -del príncipe de nuestros poetas, de quien debió ser, sin embargo, -grande admirador, dado caso que tiene una llamada _Complanta de amor_ -compuesta de trozos suyos, merece citarse entre los que más fama -hubieron de lograr en su tiempo, no menos por sus versos que por ser -de la servidumbre del príncipe de Viana, á Pedro Torroella, de quien -existen varias composiciones en el _Cancionero_ de Paris y hasta -veinte y dos en el de Zaragoza. Su obra más notable, y que no carece -de importancia literaria, es su _Codolada_, según la llama Milá, que -empieza: - - Tant mon voler se 's dat (a) amors, - -bastante parecida en su forma al _Conhort_ de F.R. Ferrer, y en la cual -introduce como interlocutores hasta veinte y ocho poetas provenzales, -castellanos y catalanes. Reservándonos para cuando hablemos de Jaime -Roig ocuparnos en este linaje de composiciones, debidas á la influencia -de la poesía occitánica, nos limitaremos á advertir aquí que por esta -composición, bastante extensa[36], por la obra satírica que empieza: - - Doleuvos enamorats - E vestius tots vos de negre - Car jo pens que us pendra febre - Escoltant mes veritats, etc. - -y por su poesía castellana, titulada _Condició de las donas_: - - Quien bien amando persigue - Dueny así mesmo destruye, etc., - -es por lo que dejamos de colocarle entre los poetas de la escuela de -Ausías, aunque le tengamos por uno de los más notables de su época. - - [36] Lo publicó por vez primera, que sepamos, copiado del - _Cancionero_ de Zaragoza, el Sr. Balaguer en su _Historia de - Cataluña_, tomo III, pág. 722 y siguientes. - -Entre los que de más alto renombre en ella disfrutaron, y á quien uno -de sus contemporáneos se adelantó á comparar no menos que á Virgilio, -ocupa por ventura el primer lugar el valenciano Mossen Juan Roig de -Corella. Si es cierto, como afirma el Sr. Ferrer y Bigué, que sostuvo -amistosa correspondencia con el desafortunado príncipe de Viana, quien -sobrevivió dos años al que lo fué de nuestros trovadores, bien puede -colocársele entre los contemporáneos de éste, por más que alcanzase -á ver los albores de la XVI centuria. Maestro en sagrada teología, -aunque se revela su afición á las letras clásicas en las obras en -prosa, por demás culta y limada, en que trató asuntos mitológicos[37], -y que alguna vez como poeta empleara su lira en sujetos profanos, como -lo prueban, entre otros, los versos en _estramps_ con que termina -la llamada _Tragedia de Caldesa_[38], no indignos algunos de ellos -de figurar al lado de los mejores de Ausías March, fué sin embargo -la poesía religiosa la de su especial predilección y en la que dejó -la mejor muestra de su ingenio, al par que la más acabada y tierna -composición que en dicho género nos ha legado la escuela poética -catalana del siglo XV. Nos referimos á la intitulada: _Oració á la -Senyora Nostra tenint son fill Jesus á la falda devallat de la creu_, y -de la cual ponemos como muestra su primera estancia: - - Ab dolor gran que nostres pits abeura, - E greu dolor qu' el nostre cor esquinsa - Venim á Vos, filla de Deu é mare, - Que nostra carn dels ossos se arranca, - Hi 'l sperit desija l' esser perdre, - Pensant que, mort per nostres grans delictes, - Ver Deu é hom lo fill de Deu é vostre, - Jau tot estés en vostres castes faldes. - - [37] Tales como las producciones tituladas: _Lo Rahonament de - Telamó é de Ulises sobre las armes de Achiles; Lo plant dolorós - de la reine Hecuba sobre la mort de Priam; La Istoria de Leander; - La lamentació de Mirra filia de Sinara_, etc.—_Jardinet d' - Orats_, pág. 93 y siguientes. - - [38] Mourás corrent la tremuntana ferma - E tots ensemp los cels caurán en trossos[C], etc. - - [C] Jardinet d' Orats, pág. 119 y 120. - -No conocemos, fuera de los versos ya citados, ni los demás de que -hace mención en su artículo sobre este poeta el señor Ferrer, ni la -traducción de la _Vida de Jesús_, escrita por el Cartujano, ni la de -los Salmos, titulada _Epsalteri trelladat del llatí en romanç_, de que -hace mención dicho crítico. Sin embargo, aunque no hubiese escrito más -que aquella tan tierna como inspirada oración, que está muy por encima -de las muchas poesías que de asunto religioso se escribieron en aquel -siglo, nos asociaríamos al parecer de aquel escritor de que «no debe -confundirse á Corella con la generalidad de los versificadores, sinó -que merece especial mención entre los poetas del siglo de oro de la -literatura valenciana.» - -Otros varios poetas pudiéramos citar, como Fogassot, Valmanya, que -siguieron con más ó menos fortuna el camino trazado por Ausías March, -en particular en sus poesías amorosas,—no en su espíritu, que en esto -no tuvo quien se le pareciese—sinó en la forma y giro especiales que -dió á sus _esparsas_, y que por lo tanto contribuyeron con su ingenio -algunos de ellos, con su numen todos, á dar esplendor y más marcada -fisonomía á la escuela poética catalana. Sin embargo, como ni ésta se -ofrece bajo un solo aspecto, ni es únicamente la influencia de March -la que en ella domina, ya que, según dejamos indicado, muéstrase en la -misma la de otras literaturas y la de otros géneros, dejaríamos sin -terminar y sólo en una de sus partes bosquejado el cuadro que de aquel -período literario estamos con mejor buen deseo que fortuna reseñando, -si en otros de sus especiales y también característicos aspectos no -nos ocupáramos. Pero como los poetas que más contribuyeron con sus -producciones á imprimírselo ó que son la más genuina representación -de los mismos, tales como Gazull, Fenollar, y sobre todo Jaime Roig, -aunque alcanzaron los tiempos de Ausías, escribieron casi todos en la -segunda mitad del siglo XV, y por consiguiente después de la muerte de -aquel poeta, hemos creido deber interrumpir aquí por algunos momentos -nuestra tarea, para proseguirla en ocasión que consideraremos más -oportuna, á fin de ocuparnos ya en la vida y en las obras del inmortal -amante y cantor de Teresa. - - - - - VIDA Y OBRAS DE AUSÍAS MARCH - Y JUICIO DE ÉSTAS - -De pocos ingenios que hayan alcanzado viviendo aún, el renombre del -que es objeto de este nuestro estudio, habrá que lamentar más escasez -de datos biográficos. Ni los contemporáneos suyos, que le tomaron por -guía y modelo como poeta; ni los que después de su muerte le admiraron -y reconocieron como maestro; ni los que más tarde, pero en tiempos en -que vivían todavía en la memoria de las gentes los recuerdos de los -sucesos de su vida, le tradujeron ó le comentaron, nos han dejado más -que escasísimos datos acerca de su persona y de sus actos; ni él mismo, -cual si creyese que, bastando para inmortalizarle sus poesías, no tenía -necesidad para pasar á la posteridad más que de revelar su nombre, - - Yo som aquell que 'm dich Ausías March, - -se dignó hablar de su persona ni de los hechos de su vida, muy al -contrario de lo que acostumbran hacer en nuestros tiempos muchos de -los que se dan á sí mismos el nombre de poetas, quienes, atentos -en demasía á que las generaciones venideras no ignoren las más -insignificantes circunstancias de su existencia, revelan hasta aquellas -cosas que, que para honra suya y respeto á la moral, hubieran debido -permanecer ocultas. Lo único que en limpio sacamos de la lectura de las -melancólicas estancias de Ausías es que, combatido su corazón por dos -afectos, como el mar por dos encontrados vientos, acabó por elegir - - ..... per haber d' amor vida, - -aquella en quien cifró todos sus deseos: - - Si com la mar se plany greument è crida - Com dos forts vents la baten egualment - Hu de levant é l' altre de ponent - E dura tants fins l' un vent l' ha jaquida - Sa forsa grant per lo mes poderos; - Dos grans desitjs han combatut ma pensa, - Mas lo voler vers un seguir dispensa, - Y yo 'l vos publich amar dretament vos; - - (_Canto II de amor._—Aixi com cell.) - -aquella que, siendo para él cual lirio entre cardos, fué por él amada -como no lo ha sido mujer ninguna por otro hombre, y que habiéndole sido -arrebatada por la muerte, la lloró con lágrimas cuya amargura templaba -á veces la esperanza, no exenta sin embargo de duda, de que en el -cielo, donde esperaba reunirse de nuevo con ella, gozaba más puros y -duraderos amores. - -Omitimos por impertinente y ya gastada la cuestión del origen, de -la familia y de la patria de nuestro poeta. Tenemos al abolengo de -los Marchs por de origen catalán; pero opinamos que se estableció, -aunque por ventura no en todas sus ramas, en Valencia, donde logró -heredamientos que le otorgaron don Jaime en tiempo de la conquista, -y más tarde y por especial favor otros condes-reyes de Aragón; y por -natural de aquel reino, por más que no podamos fijar el lugar de su -nacimiento, á Ausías. ¿Cabe, en efecto, disputar la patria que le vió -nacer, á quien por tan evidente manera la revela él mismo en sus obras? - - La velletat en valencians mal proba, - E no sé com yo fassa obra nova. - - (_Canto VIII de muerte._—Obrir no puch.) - -y si hubiese todavía algún catalán que, por exagerado y mal entendido -amor patrio, se empeñara en sostener que lo es de aquel poeta Cataluña, -le recordaríamos que Serra y Postius (1671-1748), á quien pocos de los -que hoy viven podrán igualar en el amor y entusiasmo por las cosas -de su tierra, escribió una disertacioncita encaminada á probar que -Ausías no fué hijo de Cervera, ni de Barcelona, sinó que era, aunque de -abolengo catalán, valenciano de nacimiento. - -Declarábamos hace un momento quién fué su padre. Como hijo suyo le -nombra Pedro March en el testamento de que dejamos hecho mérito al -hablar de este trovador insigne. Mas ¿en qué año, poco más ó menos, -vino al mundo? La mayor parte de sus biógrafos[39] fijan su nacimiento -en los primeros años del siglo XV, y á este dictamen parece inclinarse -el Sr. Ferrer y Bigné, que es de entre los que conocemos el que más -noticias ha logrado reunir acerca de nuestro poeta. Sin embargo, -atendida la edad avanzada á que debía haber llegado su progenitor, -Mossen Pedro, al tiempo de su muerte, ó sea en 1413 ó 1414, ya que, -según se desprende del documento que hace poco citamos, debió haber -nacido en el primer tercio del siglo anterior, nos inclinamos á creer -que más bien debe colocarse el nacimiento de Ausías en los últimos años -del siglo XIV que en los principios del XV. Del primer verso de los -dos hace poco citados deducen con razón sus biógrafos que llegó hasta -la vejez. ¿Mas quién les ha dicho que aquellos versos fueron escritos -en los últimos años de su vida, único caso en que, áun exagerando el -significado de aquel vocablo, pudiese Ausías ser tenido como viejo, si -en realidad hubiese abierto los ojos á la luz en los albores de la XV -centuria? Y si aquellos versos fueron escritos en años anteriores, como -cabe suponerlo, encontrándose como se encuentran en uno de sus cantos -de muerte, ¿no nos veríamos obligados en este caso á adelantar algunos -más la fecha de su nacimiento? - - [39] Los más antiguos de que tenemos noticia fueron Diego de - Fuentes y Vicente Mariner; pero uno y otro son sumamente pobres - de datos en sus biografías. En uno de los ejemplares, en el de - la edición de Valladolid de 1555, perteneciente á la escogida - biblioteca de D. Manuel de Bofarull, que tenemos á la vista, se - lee manuscrita la siguiente interesante nota: «Francesch Jharoni - Ramo á demanda de serta senyora noble valenciana escrigué molt - difusament la vida del magnífich y strenuo caballer Mossen Ausías - March.» El señor Salvá, que vió dicho ejemplar y que copia - esta nota en el _Catálogo de su biblioteca_, dice que han sido - inútiles cuantas diligencias se han practicado para averiguar el - paradero de esta biografía. - -No queda duda que Ausías March siguió la carrera de las armas, y hasta -se sospechaba por sus biógrafos que había tomado parte en las guerras -de Alfonso V para la conquista del reino de Nápoles. De estrenuo -caballero se le califica en el título de sus obras; con Apolo, en sus -versos, y con Marte en el ejercicio de las armas se le iguala por Gil -Polo en su _Canto del Turia_: - - Ya veo al gran varón que celebrado - Será con clara fama en toda parte, - Que en verso al rojo Apolo está igualado - Y en armas está al par del fiero Marte. - Ausías March, etc., - -y él mismo en sus rimas hace frecuentes alusiones á la vida del soldado -y al arte de la guerra. De haber peleado bajo las banderas de aquel -insigne monarca tenemos hoy una prueba, á nuestro parecer irrecusable, -en un documento que sale también por vez primera á luz en este nuestro -trabajo (Apéndice 3), y es una carta dirigida á aquel rey por sus -enviados ó embajadores, como á sí mismos se llaman, según parece, á -Valencia, á fin de invitar á los nobles de este reino á tomar parte en -su expedición contra Nápoles, en la cual escriben que, «habiendo estado -en Gandía, no han encontrado quien se haya ofrecido á servirle, más que -Mossen Luís de Aragón y Ausías March.» La carta, como puede verse, no -lleva fecha y por lo tanto no es dado señalar desde luégo y con certeza -en cuál de las expediciones realizadas por aquel monarca tomó nuestro -poeta parte. Sin embargo, el estar firmada en Valencia en 1.º de Julio, -la indicación que en ella se hace de que debían hallarse á últimos -de dicho mes en aquella ciudad los que se comprometiesen á servir en -aquella jornada á su soberano, da lugar á sospechar que la expedición -para la cual se invitaba á los nobles valencianos á tomar las armas era -la que salió en un buen golpe de naves del puerto de Barcelona el 21 -de Agosto 1424, cuyas banderas habían sido solemnemente bendecidas en -esta ciudad el 4 de Junio, y en celebridad de cuya expedición tuvieron -lugar en la plaza del Borne de Barcelona unas justas reales en que tomó -parte, como principal mantenedor del campo, el mismo monarca[40]. - - [40] CAMPMANY. Apéndice al tomo II de las _Memorias históricas_, - página 30 y siguientes. - -Mas si tan sólo por congetura, aunque á nuestro entender asaz fundada, -se colige del mencionado documento que Ausías March tomó parte en -aquella hazaña, en cambio puede deducirse de él con fundamento que -debía ser Gandía la residencia habitual de los March, por ventura desde -que el Mossen Pedro fué nombrado para desempeñar el cargo de tesorero -del duque de aquel título. En dicha ciudad otorgó, como recordarán -nuestros lectores, su testamento el citado Mossen Pedro, y ¿quién -sabe si en ella ejercía el hijo, después de la muerte del padre, el -mismo cargo que había desempeñado éste en la casa de aquel magnate? -Ignoramos si los eruditos valencianos han examinado los archivos civil -y eclesiástico de aquella ciudad; pero se nos figura que un paciente -y concienzudo examen de los mismos había de revelarnos no pocos de -los sucesos hasta aquí ignorados de la vida del estrueno caballero y -elegantísimo poeta valenciano. - -Plácenos figurarnos á Ausías March asistiendo á las mencionadas justas -de Barcelona, embarcarse aquí en la flota real, pelear en Napóles á la -sombra de las barras aragonesas, acostumbradas entonces á reflejarse -triunfantes y á manera de ondulantes listas de oro y rojo en las -plateadas olas del Mediterráneo, y tomar parte y ganar fama de animoso -en los gloriosos hechos de armas que terminaron con la conquista de -la poderosa ciudad reina del Mediodía de Italia. Mas ¿cuánto tiempo -permaneció el trovador soldado en aquel bello país de las artes y de -las ciencias y en la corte del ilustrado y generoso monarca, donde por -espacio de muchos años hallaron espléndido hospedaje toda clase de -cultura y los hombres doctos en todo linaje de humanas disciplinas, y -que fué uno de los primeros y más brillantes focos del renacimiento; -del monarca egregio y valiente, como ninguno de los de su tiempo y -cual pocos de las edades pasadas loado en vida y llorado en muerte por -la numerosa pleyáde de poetas que á su lado florecieron, y de quien -Ausías, en cuyo pecho no había al parecer lugar sinó para el amor de -Teresa y para el dolor después que la hubo perdido, escribió que no -temía al ensalzarle pecar por exceso en su alabanza: - - Pahor no sent que sobre laus me vença - Llohant aquell qui totes lengues llohent, - -para celebrar cuyas hazañas le pareció que escaseaban poetas - - En gran defals es lo mon de poetes - Per embellir los fets dels que be obren, - -y al cual, en suma, consagraba uno de sus cantos, no sabemos si escrito -en la corte misma del rey ó después de su vuelta de Italia? - -¿Su amor á Teresa prendió en su corazón, mal guardado contra sus -tiros, por creer que le sería escudo la santidad del día en que fué -herido: - - Amor, Amor, lo jorn que l' ignocent - Per be de tots fou posat en lo pal - Vos me ferís, car jo am guardaba mal - Pensant qu' el jorn me fora deffenent, - -antes de trocar su lira de trovador por la espada de caballero, ó -después que depuesta ésta tornó á descolgar de los venerados muros del -paterno hogar el viejo instrumento cuyas cuerdas habían vibrado ya -bajo las manos de sus progenitores? Ausías se llevó á su sepulcro, tan -ignorado como lo fué su cuna, este otro secreto de la historia de sus -amores. - -Se ha dicho que Ausías fué amigo, en cuanto pueden serlo quienes han -nacido en regio tálamo el uno y de noble alcurnia el otro, de Carlos -de Viana, y que éste fué grande admirador del inspirado trovador -valenciano. Que pudieron existir cordiales relaciones entre el que fué -el rey de los poetas de su siglo y el que, no habiendo logrado ninguna -de las dos coronas que llevó su padre y á las cuales su nacimiento le -daba derecho, mereció ceñir la de cultivador de las letras ó protector -de los ingenios de su tiempo, cosa es por todo extremo creible. Mas si -realmente existieron, en ninguna de las obras suyas que han llegado -hasta nosotros ha tenido á bien revelárnoslo. ¿En dónde y cuándo nació -esa amistad, dado caso, que no negamos ni admitimos como un hecho -cierto, que hubiese existido? Si en Nápoles, como por lo general se -cree, deberíamos suponer un viaje de Ausías, ya anciano, á la corte de -Alfonso el Magnánimo, ó á Sicilia, ó á Mallorca, y en cualquiera de -esos supuestos debió ser brevísimo el tiempo que pudo gozar del trato -personal y de la estimación del docto y desventurado príncipe, pues -éste no pasó á aquel reino hasta 1456, y á las dos islas citadas hasta -el 1458 y 1459, que era el mismo en que cerraba Ausías los ojos á la -luz en su casa de Valencia. - -Como la demasiada claridad perjudica al efecto de ciertos cuadros, -cuyo principal mérito consiste en la vaguedad de las líneas y en la -delicadeza y suavidad de las tintas, por idéntica manera ofende á veces -la fama de ciertos personajes históricos, que parecían más bellos y -grandes en medio de las penumbras donde se destacaban y al través de -la neblina en que parecían como envueltos, la luz sobrado viva que -arrojan sobre ellos y sobre sus hechos los documentos históricos. -Tal ha sucedido con nuestro poeta. Mientras no le conocíamos más -que por sus sentidísimas _esparsas_, impregnadas de cierto perfume -de melancolía cual el que se exhala de los cipreses que rodean un -sepulcro, creimos ver al cantor más apasionado, al par que el más -cristiano y casto de los amadores, rodeado, como las figuras de las -tablas de la escuela del Angélico, de un nimbo esplendoroso y místico; -al cantor que había hecho de su corazón una ara y un incensario de su -lira; al trovador que no había visto nunca del amor sinó el espíritu -donde reside, jamás la corteza, más ó menos bella, donde está éste -encerrado; al vate que, salvos tres ó cuatro cantos en que, cediendo -acaso á influencias nada sanas, se había permitido decir mal de las -mujeres, no había visto á éstas sinó transfiguradas, por decirlo -así, en su amada Teresa. Mas hé aquí que una mano escudriñadora saca -de entre el polvo de un archivo documentos hasta ahora ignorados, y -muéstrase por ellos el hombre con todas las debilidades, con todas -las miserias que son patrimonio de nuestra flaca naturaleza, y al -proyectarse la sombra de éste sobre la imagen y el nimbo del poeta, que -tan bellos y tan brillantes mostrábanse antes á nuestra vista, pierden -parte de su hermosura aquélla, parte de su esplendor el segundo. - -¿Fué tan casto el amante de Teresa como de sus cantos parece -desprenderse haberlo sido? ¿Las lágrimas de dolor con que riega la -sepultura de su amada fueron siempre ofrenda digna de aquella á quien -las dedicaba? Por el erudito anotador del _Canto del Turia_ sabíamos ya -que Ausías había contraido dos veces matrimonio; la primera con doña -Isabel Martorell, de quien enviudó antes de 1437, y la segunda con doña -Juana Escorna, que murió también antes que él, aunque se ignora en qué -año[41]. De ninguna de las dos logró, según parece, sucesión. ¿En qué -época de su vida tuvieron, pues, lugar sus amores con Teresa, en la -cual, por platónicos que los supongamos, no fuesen ofensa, si no á la -santidad del matrimonio, por lo menos al exclusivo cariño que se deben -mutuamente los esposos, ó en que éste no perjudicase á la sinceridad -de los sentimientos que en sus versos se revela? Sin embargo, no es -esto lo que más daño hace al buen nombre de Ausías como amante y como -poeta, dado caso que aquellos amores, aunque llorados, al parecer, -toda su vida, pudieron ser una pasión de sus juveniles años; sinó sus -relaciones ilícitas con otras mujeres, y entre éstas con una antigua -esclava suya (_olim sclava mia_, dice en su testamento), llamada Marta, -de las cuales tuvo cuatro hijos bastardos, tres varones, Juan, Pedro y -Felipe, y una hembra, Juana[42]. - - [41] _Notas al Canto del Turia_, pág. 242. - - [42] Así los nombra, en calidad de heredero al primero y de - legatarios á los demás, en su testamento y codicilo, existentes - en el Archivo general del reino de Valencia, de cuya lectura no - hemos podido disfrutar, y que únicamente nos son conocidos por - lo que de ellos dice el señor Ferrer y Bigné en su _Reseña_ ya - citada, Apéndice número 1, pág. 93. - -Después de las escasas noticias que hemos logrado reunir del príncipe -de nuestros trovadores, nada más sabemos de él, sinó que fué señor de -Benierjó, título que parece haberle sido concedido por Alfonso V; que -debió tener su residencia habitual y por ventura su casa solariega -en Gandía; que figuró en las Cortes de Valencia de 1446, y en suma -que murió en esta ciudad, en la parroquia de Santo Tomás, en la cual -poseía también dos casas, un sábado, 3 de Marzo de 1459. Hubo de ser -enterrado, según ordenó en su testamento, _en lo cimenteri de la Seu -de Valencia en lo vas ó capella dels March, en lo claustre de la Seu -prop lo capítol_; «pero los restos de varón tan insigne, dice el señor -Ferrer y Bigné, difícilmente podrían ser hoy encontrados para ocupar -el lugar que les corresponde en un panteón de hombres célebres.» Para -honra de la bella ciudad que baña el Turia sería de desear que sus -hijos pusiesen el mayor empeño posible en descubrir las cenizas del -gran poeta y de su padre, que deben hallarse confundidas en un mismo -sepulcro, y que les levantaran un monumento en la ciudad donde exhaló -aquél su último suspiro. - -Como otros muchos ingenios castellanos y catalanes de su tiempo y -de los siglos siguientes, Ausías supo unir en amistoso maridaje el -ejercicio de las armas y de las letras, y añadir al dictado de «gran -trovador,» con que le honra Santillana, el de «valeroso y estrenuo -caballero» que le ha dado la posteridad. Despréndese de la lectura -de sus obras que debió ser muy versado en filosóficas disciplinas y -en humanas letras; que hubo de tener frecuente trato con los poetas -latinos, y en especial con Ovidio y Virgilio; que le eran familiares -los troveros y los trovadores provenzales y catalanes; que conocía á -fondo á los poetas italianos, y entre ellos al Dante, á quien recuerda -con frecuencia por la severa concisión y adusta rigidez de su frase, -y al Petrarca, á quien, como veremos más adelante, imita en varios -pasajes de sus cantos. - -Al igual que Horacio pudo Ausías, al legar á la posteridad el volumen -de sus estancias, exclamar: _Exegi monumentum ære perennius_. Hemos -acompañado hasta su sepulcro á su autor; detengámonos al pié de ese -monumento, que al igual que al erigido por el Venusino ha de vencer en -duración el bronce, no tan sólo para admirarlo como poetas, sinó para -estudiarlo y examinarlo como críticos, en la seguridad de que subirá -de punto nuestro entusiasmo por él, como resaltará más la grandeza -y hermosura del mismo cuanto más adentro en su examen y estudio -penetremos. - - * * * * * - -En cuatro grupos han distribuido los editores de March, sin duda -acomodando su división á la que hallaron establecida en los más -antiguos códices, sus diferentes esparsas, á saber: en _cantos de -amor_, _morales_, uno _espiritual_ y otros _de muerte_. - -Forman los primeros la parte más extensa é importante de sus obras. - -No es fácil tarea juzgar las poesías del eximio vate valenciano, ya -que, dominando en ellas por igual manera, y casi podríamos añadir -que en idéntica medida, la pasión y la razón, el ardor arrebatado -del amante y el frío análisis del filósofo, aquél dando calor, éste -adelgazando y como envolviendo en nebulosidades metafísicas sus -conceptos, con dificultad puede el crítico dar su fallo sobre el valor -de sus versos, sin poner su propio corazón en estado de sentir lo que -el autor de éstos sentía, sin preparar su inteligencia para disponerla -á comprender lo que la suya pensaba. De no hacerlo así córrese grave -riesgo de ver en muchos de sus pensamientos, más que las ideas de un -alma que, replegada en sí misma, estudia, escudriña y analiza sus -propios afectos, las exageraciones y excentricidades de una mente -enferma: porque, como dice él mismo de los primores que amor le revela, -son - - Tals que 'ls sabents no basten á compendre, - E quan ho dich de mos dits me desmenten - Dant a parer que folles coses parle. - - Cant XXL.—_Fantasiant_, etc. - -Así, pues, no perdiendo nunca de vista que sus amorosos conceptos fueron - - Sens algun art exits d' hom fora seny, - -deponga el que pretenda juzgarlos la inflexible regla y el riguroso -compás de la común crítica literaria, útiles á los más para poder -apreciar los lunares de expresión ó de forma métrica que deslucen -alguna que otra vez sus esparsas; tenga principalmente en cuenta que, -alejando, al igual de Horacio, al profano vulgo, ó sea á las ignorantes -muchedumbres que pasean los ojos indiferentes sobre los versos de los -poetas, como los niños sobre las flores de un jardín, tan sólo para -gozar un instante de sus perfumes y olvidarlos en seguida, nuestro -trovador invitaba únicamente á la lectura de sus cantos á los que -estaban tristes ó á los que hubiesen en algún tiempo experimentado los -graves deleites de la tristeza; - - Qui no es trist de mos dictats no cur, - O 'n algun temps que sia trist estat; - -ó bien á los que, sintiéndose enfermos de alguna pasión, buscasen en -dicha lectura su remedio: - - E lo qui es de mals passionat - Per ferse trist no cerque loc secur; - Lisca mos dits mostrant pensa torbada. - - Cant I.—_Qui no es trist_, etc. - -Hase comparado Ausías March á Petrarca, y no han sido pocos los que -han creido haberle juzgado con añadir al nombre del amante de Laura el -epíteto de valenciano. Como es más fácil estimar las personas y las -cosas por su valor relativo que por el absoluto: como es por punto -general más claro y exacto todo juicio que resulta de la comparación -por semejanza ó por contraste de un objeto con otros de igual índole, -creemos que han de ganar nuestros lectores con que nos aventuremos -á formular el juicio que hagamos acerca del que es considerado como -el príncipe de nuestros trovadores, comparándole en algunos de sus -aspectos con el que lo fué de los líricos italianos. - -Que existen algunas semejanzas entre nuestro poeta y Petrarca es un -hecho á todas luces evidente. Que se encuentran en las obras del -primero pensamientos y versos que hacen que sin querer se vengan á la -memoria otros parecidos del segundo, no hay quien, habiendo recorrido -las páginas de uno y otro, lo ignore. Pero que el trovador valenciano, -aprovechando la circunstancia casual de haberse enamorado, como -el italiano, en una iglesia el Viernes Santo, haya celebrado esta -circunstancia por igual manera y con palabras muy parecidas á las de -éste[43]; que haya destinado nuestro poeta algunos cantos á llorar -la pérdida de su amada, cual consagró aquél multitud de sonetos á la -muerte de la suya; y que un observador erudito y diligente versado -en la lectura de las obras de ambos ingenios pueda apuntar, como con -gran diligencia lo hizo el que fué nuestro amigo, señor Amador de los -Ríos, varios versos de March que pueden creerse inspirados por otros -del amante de Laura, no son, á nuestro parecer, fundamentos bastantes -para sobre ellos establecer la semejanza entre uno y otro ingenio, ni -deducir que fué el nuestro imitador del italiano. - - [43] Recuérdense los versos que acerca de aquel hecho citamos - hace poco de Ausías, y compáreseles con los siguientes con que - refiere el principio de sus amores Petrarca: - - Era 'l giorno ch' al sol si scoloraro - Per la pietá del suo Fattore i rai; - _Quant' i fui presso et non me ne guardai_ - Que i be' vostri occhi Donna mi legaro, - Tempo non mi parea da por riparo - Contra colpi d' Amor, pero m' audai - Secur senza sospetto!..... - - Soneto II. - -Cuando de los pormenores en algunos hechos, puramente fortuitos, -relativos á la existencia de uno y otro poeta, y de algunas semejanzas, -que pueden ser las más de las veces casuales, que se encuentran en el -modo de manifestar idénticos afectos, pasamos á examinar cómo uno y -otro sintieron el amor y lo expresaron en sus versos, preséntanse á la -vista dos amantes, cada uno de los cuales se ha hecho de aquél un ídolo -especial y con diferentes atributos, y dos poetas que lo han expresado -por muy distinta manera y venerado con diverso culto. - -Se ha calificado de platónico el amor puro, casto y respetuoso de -Petrarca á la esposa fiel y cariñosa de Hugo de Sade. El honor de -caballero y el respeto á la santidad del matrimonio por su parte, y por -parte de su querida sus deberes sagrados de esposa y su dignidad altiva -de mujer no le permitían tener otro. ¿Sería profanar los calificativos -llamar al de Ausías amor cristiano, ó si se quiere, y hasta cierto -punto, amor místico? Hé aquí cómo hablaba de él nuestro poeta: - - Fantasiant amor á mi descobre - Los grans secrets qu' als pus subtils amaga, - E mon jorn clar al homes es nit fosca, - E visch d' açó que persones no tastan. - Tant en amor l' esperit meu contempla - Que par del tot fora del cos se aparte, - Car mes desigs no son trobats en home, - Si no en tal que la carn punt no 'l torbe. - -Y de una manera más clara y expresiva en la siguiente esparsa: - - Si com los sants sentints la lum divina - La lum del mon conegueren per ficta, - E menyspreant la gloria mundana - Puig major part de gloria sentien; - Tot en aixi tinch en menyspreu e fástig - Aquells desigs que complits amor minva, - Prenent aquells qui del esperit mouen - Qui no 's lassat ans tot jorn multiplica. - - Cant XXI.—_Fantasiant_, etc. - -Hé aquí por cuán discreta manera, hablando de las diferencias que -existen entre el lírico italiano y el valenciano, en quienes tanto -como dos hombres distintos cree ver dos muy diversos principios, -caracteriza Quadrado á uno y otro. «Petrarca, dice, considera el amor -en sus efectos; Ausías en su esencia y origen: el uno, distinguiéndolo -con dificultad de su amada, sólo lo considera encarnado en sus gentiles -miembros; el otro fija en él sus ojos de águila, sorprendiéndolo cara á -cara, sin forma alguna, en toda su abstracción: el nombre de Laura se -halla en cada verso de su poeta; Ausías una vez sola nombra á Teresa, -y áun se ignoraría que fuera ésta su dama, si no viniera á apoyarlo la -tradición: el amor de Petrarca tiene arco, venda y saetas; es todavía -el amor de Anacreonte, menos sus miradas lúbricas y lo voluble de sus -alas; no es el elemento de vida ó muerte, el sol resplandeciente ó la -llama infernal que alternativamente ilumina á nuestro trovador[44].» -Tan sólo una vez hace aparecer aquel amor Ausías en sus versos para -recordar que tiene flechas de oro, plata y plomo, y que después de -haber disparado en otros tiempos todas las de aquel primer metal, se -quedó una con que le hirió á él: - - En aquell temps que primer d' aquest fou - Les fletxes d'or amor totes lançá - E desmembrat una s'en aturá - Ab que 'm ferí..... - - Cant LXXII.—_O vos mesquins_, etc. - - [44] Ausías March.—_Museo Balear_, 15 de Marzo de 1875; pág. 135. - -En suma, el amor de Petrarca, aunque puro, parece detenerse en las -cualidades exteriores de su amada, tal es el placer que halla en -describirlas; mientras que el de Ausías sólo aspira á la voluntad - - .....qui es en l'arma infinida, - -lo cual hace que pueda jactarse de que - - .....ço que 'm fa vos amar - No m'entra pas solament per la vista; - -y decir á su querida, - - Vostre esperit es aquell qui 'm conquista; - -y exclamar en suma, ponderando acaso con exceso la pureza de su amor: - - Si com Sant Pau Deu li sostregué l'arma - Del cors per que ves divinals misteris, - Car es lo cors del esperit lo carcer, - E tant com viu ab ell es en tenebra, - Axi amor l'esperit meu arrapa - E no hi acull gens maculada pensa, - E per ço sent lo delit que no's cansa, - Si que ma carn lo ver amor no'm torba. - - _Fantasiant_, etc. - -De esta diversa manera de comprender y sentir el amor los dos -poetas italiano y valenciano ha debido seguirse el diferente modo -de describirlo y expresarlo. Abrid por donde queráis las rimas del -Petrarca, y encontraréis apenas un soneto en que no os hable de - - .....i capei d'oro a l' aura sparsi - Che 'n mille dolci nodi gli avolgea; - -ó de - - il lampeggiar del angelico viso, - -ó bien - - .....di quei begli occhi - (ove) il vago lume oltra misura ardea: - -que no os diga una y otra vez que, - - Non era l' andar suo cosa mortale, - Ma d' angelica forma, e le parole - Sonavan altro che pur voce humana: - -que no os pondere por exagerado modo el tormento que le causa su velo, -más cruel para el que - - Nebbia che 'l ciel cobra e 'l mondo bagni, - -y que - - .....due begli occhi adombra - E par che dica: Hor ti consuma et pagni; - -ó que no recuerde - - .....l'aura..... antica, e i dolci colli, - -y las - - vedove herbe..... et le torbide acque - E il voto e freddo nido in ch' ella giaque; - -ó por último en que, confundiendo como en un sér, por la analogía de -los vocablos, el laurel (Lauro) y Laura, no ensalce á aquel árbol cual -pudiera ensalzar á su propia amada. - -¡Si al menos se hubiese contentado con ponderar las cualidades físicas -de su ídolo; con cantar hasta las más insignificantes circunstancias y -pormenores de la historia de su amor, que duró de quince á veinte años; -con recordar los favores que de ella logró, y que fueron, á lo más, -hoy una palabra de amistad, otro día una mirada menos severa, el de -más allá un movimiento de ternura al separarse de ella! Pero Petrarca, -bien así como los artistas griegos que se complacían en levantar los -simulacros de sus dioses en el fondo de un solitario y frondoso valle, -ó en medio de una fértil y verde llanura limitada por encantadoras -perspectivas, ó en lo alto de un promontorio, á fin de que la hermosura -y grandiosidad del paisaje diese mayor realce á las de la estatua, por -igual manera gózase el amante de Laura en evocar á cada paso, como para -mejor describir las perfecciones de ésta, las más bellas imágenes del -mundo físico, ó sea las esplendentes auroras, las puestas de sol de -mil matices, los ríos que se deslizan suavemente murmurando entre los -álamos, los frondosos bosques, los escondidos y misteriosos valles, -lugares todos los más á propósito para murmurarse al oido palabras de -cariño los enamorados, y cuanto, en una palabra, parecía poder servir -de fondo al cuadro de sus amores, ó de expresión ó eco á los suspiros -suyos ó de su querida. Fijad, por el contrario, vuestros ojos en -cualquiera de las páginas de las obras del trovador valenciano, y de -seguro, aunque leáis todos sus versos no lograréis trazar en vuestra -fantasía ni siquiera la más vaga imagen de la mujer con tanta pasión -por él amada; ni acertaréis á adivinar si era en la ciudad ó en el -campo donde la veía y le pintaba el estado de su alma, tranquila y -placentera cuando en amoroso éxtasis contemplaba sus perfecciones -morales; agitada como mar tempestuoso cuando tenía que echarle en cara -ingratitudes ó desdenes. - -No sabemos de ningún poeta que más reservado se haya mostrado en alabar -la hermosura del objeto de su amor. En una página de sus obras cabrían -los versos en que más ó menos indirectamente alude á las cualidades -físicas de aquella á quien, sin embargo, llamaba _bella ab bon seny_, y -_lir entre carts_ en muchas de las tornadas de sus cantos. - -Hé aquí de cuán distinta manera que Petrarca alaba los ojos, el ademán -y la voz de la que ama: - - Yo viu uns ulls haver tan gran potença - De dar dolor e prometre plaher, - Y esmaginant viu sus mi tal poder - Que 'n mon castell era esclau de remença. - Yo viu un gest é sentí una veu - D' un feble cos, e cuydara jurar - Qu' un home armat yo 'l fera congoxar - Sens romprem pel yo 'm so retut per seu. - - Cant IV.—_Lo viscahí_, etc. - -En cambio, y en esto se diferencia por todo extremo del amante -de Laura, loa repetidísimas veces, ya pondere su amor y celebre -esperanzas, ya llore olvidos ó lamente desprecios, el entendimiento de -aquella á quien llama con frecuencia _plena de seny_, como que era esta -la cualidad que en ella más estimaba. - -Ausías March, que cree que nadie cual él conoce los secretos del amor, -y que afirma que éste se eclipsará cuando él muera, - - Dels grans secrets puch ser Apocalipsi: - Yo defallint Amor fará eclipsi, - - Cant XCII.—_Tot entenent_, etc. - -pretende y repite en multitud de sus _esparsas_ que nadie en el mundo -ha sentido como él, ni cual él ha amado: - - Callen aquells qui d' amor han parlat - E dels passats delint tots llurs escrits, - En mi pensant metenlos en oblits: - En mon esguart nengu es namorat; - -ya que es de tal índole y tan sin esperanza el dolor que le atormenta, -que Dios lo reservó tan sólo para los condenados y para los que mueren -sin esperanza: - - Per als damnats nostre Deu la (passió) retench, - Sols per aquells qui moren sens esper; - - Cant XLII.—_Callen aquells_, etc. - -y tales son sus tormentos que los que sufren los demás amadores ni le -infunden miedo, ni son para él siquiera una amenaza: - - Aquells affanys que 'ls amadors acacen - E sons comun é quasi manifests, - No son en mi, ni de semblans d' aquests, - No 'm fan pahor, ni sol mi no menacen. - -Por esto cree que sería mejor para él no pensar ó pasar la vida -durmiendo: - - Plagués á Deu que mon pensar fos mort - Y que passás la vida en durment. - - Cant XXX.—_Açi com cell_, etc. - -ó bien, como dice en otro canto, - - Lo mills de mi es com en res no pens; - Tot quant yo puch de pensar me defens. - -Y es que, según confesión propia, habiendo buscado la vida por el -camino de la muerte: - - Per lo camí de mort he cercat vida; - -le aconteció - - Si co 'l malvat que 'n paradis vol cabre - E ver l' infern ab cuytat pas camina, - Y axi com cell que de mitgjorn les terres - Va encercant per vent de tremuntana. - - Cant LXXXIII.—_Per lo camí_, etc. - -Y en realidad si hemos de juzgar al amante de Teresa por sus obras, -por idéntica manera que pocos amadores le igualan en la pureza de -su pasión, pocos, ó por ventura ninguno puede comparársele en el -ardor de la misma. Y si bien en sus _esparsas_ se advierten apenas, -ó encuéntranse muy de tarde en tarde los fogosos arrebatos y las -impías imprecaciones de que están llenas las endechas de los poetas de -pálido semblante, mustia y afeitada frente, negra y rizada melena de -cierto moderno bando, para quienes no había compañía más grata que la -de la luna, ni rumores á sus oidos más dulces que el de los cipreses -balanceándose al leve soplo de las auras nocturnas, ni más poético -placer que ir á maldecir de la vida entre lujosos panteones de mármol, -y á cuyos dolores, para que nada les faltase de pomposo y teatral, era -de ley que les acompañase la apoteosis del suicidio; en cambio ¿quién -trocaría esas románticas tristezas, esos dolores de aparato, por los -de nuestro poeta, viviendo siempre á solas con ellos, como el ermitaño -con los recuerdos de su vida pasada, como el que en la desgracia -se alimenta únicamente de las memorias amargas de las perdidas -felicidades, meditando sobre ellos, analizándolos con más minuciosidad -y detenimiento que el anatómico el corazón que tiembla y como que -palpita aún bajo su escalpelo, y gozándose á veces en contraponerlos, -á fin de que sea más acerba la pena y la punzada más aguda, con las -ajenas alegrías? - - Colguen les gents ab alegria festes, - Loant á Deu, entremesclant deports; - Plasses, carrers e delitables orts - Sien cercals ab recont de grans gestes; - E vaja yo los sepulcres cercant - Interrogant ánimes infernades. - - Cant. XXV.—_Colguen les gents_, etc. - - Yo som aquell que 'n lo temps de tempesta - Quant les mes gents festejen prop los fochs, - E puch haver ab ells los propris jochs - Vaig sobre neu descalç ab nua testa. - - Cant. X.—_No 'm pren aixi_, etc. - -Las _esparsas_ de Ausías son como un largo monólogo de su corazón ó -de su mente, cuyos únicos testigos y oyentes son el dolor y el amor, -en quienes y para quienes parece que únicamente vive. Ningún poeta ha -podido con más razón que él llamar al llanto su amigo y enemiga suya la -risa: - - Amich de plor é desamich de riure. - -«Entrégase á la tristeza, ha dicho Quadrado, como á su señora querida; -le da culto en la soledad y jamás la nombra sin que un epíteto de -dulzura venga á templar su acíbar; jamás termina un canto sin haber -hablado de las lágrimas, de los secretos atractivos del sufrimiento.» - -Creemos excusado advertir á los que no hayan leido ú hojeado siquiera -las obras del gran trovador, del más original y verdadero de los poetas -eróticos, que aquella constante meditación sobre sí mismo, aquel -concentrarse siempre y apoyarse, por decirlo así, en una misma idea, -debía producir desvanecimientos en su inteligencia y vértigos en su -voluntad: debía causar, al igual que al monómamo la idea fija en que -vive, al par que la aparición en todos sus escritos de un pensamiento -constante y en armonía con el estado permanente de su espíritu, un -gran desorden en sentimientos é ideas. Y esto es lo que realmente pasó -á nuestro poeta y lo que se revela en todos sus cantos, así en los -de amor como en los de muerte; y esto es lo que ha hecho que pudiese -decir el señor Milá de algunos de ellos, con su acostumbrada concisión -y gráfica manera, «que per eix costat fan de mal llegir[45].» Por este -motivo, si bien no es difícil indicar, como lo hemos hecho hasta aquí, -los rasgos más salientes y característicos de los versos amorosos del -príncipe de nuestros poetas, cual no lo es señalar el tono dominante -en cualquiera de las óperas del tierno y melancólico Bellini, si -pretendiésemos además dar á conocer los encontrados afectos que nacen -de la pasión cuya cadena, como esclavo suyo, arrastra, sería preciso -transcribir la mayor parte de sus libros. - - [45] _Ressenya_, pág. 149. - -Ábrase el de sus _esparsas_ de amor por el Canto XL, y allí se le ve -dudando de si le ha de ser más grata la muerte ó ha de encontrar más -dulce la vida: - - Si com l' hom flach qui l' es forçat triar - Ab qual de dos homens forts sa combatre - No sab pensar ab qual dega debatre, - Espaordit sos comptes no sab far; - Ne pren á mi qui lo viure m' espanta - E lo morir me será gran despit; - Com viure vull la mort prench en delit, - Com vull morir la vida tinch per santa. - - Cant. XL.—_Sobres dolor_, etc. - -Otras veces, desvanecida toda duda, y desesperanzado de hallar consuelo -á los males que le aquejan, se arroja en los brazos de la muerte, á la -cual, en la más atrevida personificación que haya ideado jamás ningún -poeta, presenta saliéndole al encuentro y llamándole con delicioso -canto, mientras que la vida, igualmente personificada, le brinda con -sus bienes. - - Quins tan segurs concells vas encercant, - Cor malestruch, enfastijat de viure, - Amich de plor e desamich de riure, - Com soferras los mals qui son davant. - Acuitat donchs á la mort que t'espera - E per tos mals te allongues los jorns, - Aytant es luny ton delitós sojorns - Com vols fugir á la mort falaguera. - - Braços uberts es exida 'n carrera, - Plorant sos ulls per sobres de gran goig: - Melodiós cantar de sa veu hoig, - Dient: amich, ix de casa 'strangera. - En delit prench donarte ma favor - Que per null temps home nat l' a sentida, - Car yo defuig á tot home que'm crida, - Prenent aquell que fuig de ma rigor. - - Ab ulls plorant é cara de terror, - Cabells rompent ab grans hudulaments, - La vida 'm vol donar heretaments - E d'aquets dons vol que sia senyor. - Cridant ab veu horrible y dolorosa - Tal com la mort crid' al ben hauirat; - Car si l'hom es á mals aparellat - La veu de mort li es melodiosa. - - Cant XXXII.—_Quins tan segurs_, etc. - -Abierto el pecho á la esperanza de que el de su amada no se cerrará -á su consuelo, cree otras veces que debe alargarse su vida siquiera -porque mientras ésta dure han de durar las alabanzas de aquélla. - - Aytant com puch iré vida allargant - Perque l'estrem de tots mals es la mort; - No'm trob esforç per haverne conort..... etc. - La donchs morré com parlá no'm volreu, - E tinch per foll qui de mort no's defen: - Aquella es darrer dan é turment, - No meresch yo que los meus jorns fineu..... etc. - Plena de seny, no'm abreujeu lo viure, - Car mentre visch vostre lahor s'allarga; - E vos lohant no'm trob la boca amarga - Ne tard' la má com de vos vull escriure. - - Cant. XXII.—_Tal só com cell_, etc. - -Perdida otras veces aquella misma esperanza, renuncia á toda -consolación y hasta llega á creer que es para él un gran mal que pueda -hallar defensa contra la tristeza; - - Hont es lo loch hont ma pensa repose? - Hont será hom que mon voler contente? - Ab escandall jo cerch tot fons e tente - E port no trob hont aturar me gose. - Lo que d'abans de tot vent me guardava - Ara es en mi cruel platja deserta: - Vagabunt vaig la casa qui m'es certa; - Treball es gran en part hont yo vagava..... - - Ya res del mon dolor no'm pot defendre; - Perdut es ja tot lo goig de mon viure; - Á mos amichs de tristor puch escriure, - No'm basta temps á poder m' en rependre. - Tant la tristor afalaga ma pensa - Que tot m'es trist quant puch hoir ne veure, - Tant que'm es greu que yo vinga á creure - Que á tristor yo puch haver defensa. - - Cant LVII.—_Hont es lo loch_, etc. - -En suma, y para poner fin á esa breve pintura de la constante y fiera -batalla que se dan dentro de su corazón los más opuestos afectos, y que -con tanta verdad se halla en sus versos expresada, también alguna que -otra vez se escapan de aquel triste corazón que, queriendo huir del -dolor, tropieza con un dolor más grande: - - Fugint dolor en major dolor munt, - -gritos de angustia como aquel en que, recordando al atribulado -patriarca de Hus, maldice su existencia: - - Malehit lo jorn que'm fou donada vida; - -ó este otro en que, creyendo que debía renunciar á toda felicidad, -exclamaba: - - Malventurós no deu cercar ventura; - Creuhar se deu la front com la hi nomenan. - - Cant XXXIII.—_Malventurós_, etc. - -ó en fin aquella imprecación que, más ya que el ay de un corazón -apenado, es el grito de un alma enloquecida por el sufrimiento: - - Foch crem ma carn é lo fum per encens - Vaja als damnats per condigne perfum; - Mon esperit traspás de Lethe 'l flum - Perque de res d' aquest mon no pens. - - Cant LXXIII.—_Qual será aquell_, etc. - -Sin embargo, fuerza es convenir, y en esto se distingue nuestro -poeta de los modernos eróticos escépticos, que esos arranques de -desesperación son como los involuntarios gritos que hace exhalar al -enfermo la vehemencia del dolor, y que se encuentran, como rumores -perdidos, en la atmósfera de resignación en que procura anegarse, -acordándose siempre que es cristiana su alma, enamorada de otra -igualmente cristiana, y que el amor que la profesa ha de sobrevivir -á su cuerpo y á los deleites, como á las tristezas de este mundo; -idea que si no es bastante poderosa para impedir que salgan fuera sus -quejas, por más que su voluntad así lo quiera, es por lo menos bastante -dueño de él para mandar al corazón que se conforme al querer de Aquel -que todo lo gobierna y ordena: - - Clamar no 's deu qui mal cerca si 'l troba; - Donchs vos, mon cor, no us senta pus clamar. - Vostres gemechs no 's poden comportar, - E vostres colps se mostren sus ma roba. - Hajau esfors, car lo pijor es mort; - Puig á Deu plau, preneuhi paciencia: - Ell es aquell qui fa de vos sentencia; - Creurer debeu que no us fa ningun tort. - - Cant LXXVII.—_Clamar no 's deu_, etc. - -Permítasenos al llegar á este punto que, dando por terminada esta parte -de nuestro trabajo, pongamos fin á ella con las oportunas reflexiones -y elocuentísimas palabras con que concluye el análisis de los cantos -de amor el ya citado eminente literato y publicista mallorquín, señor -Quadrado, que fué el primero en nuestros tiempos que se ocupó en trazar -por discreta manera y superior acierto el juicio crítico de nuestro -insigne poeta. «Ignoro, escribe, si al analizar una por una las fibras -de aquel corazón, al recorrer los gritos que de él arrancan las más -fuertes y encontradas pasiones, y que sin enlace ni comentario apenas -acaban de presentarse, asaltará á los lectores la misma reflexión que -me ocupa tristemente al transcribirlos. ¡Se comprende bien lo que -debía ser una vida concentrada siempre y apoyada en una idea, como -el anacoreta en su columna, elevada sobre la tierra sólo lo bastante -para producir vértigo y aislamiento! ¡Lo que debía ser aquel vuelo del -alma, cerniéndose en los aires y sostenida siempre sobre sus alas, -sin nido donde guarecerse, sin otro contacto que el impalpable de la -atmósfera en que vivía, sin divisar más que confusamente y á vista de -pájaro los intereses y vida de los demás hombres! ¡Lo que debía ser -aquel quietismo del dolor, aquella vista íntima abierta y vigilante -siempre hacia dentro, cerrada á todo objeto por fuera..... aquel océano -de deseos sintiendo siempre su vacío y sin esperanza de llenarlo, en -el cual venían á chocarse todos los vientos con súbitas y violentas -embestidas!..... ¡Se concibe lo que hubo de ser la vida é historia de -aquel hombre! Y no vengan á decirnos los hombres fríos y maduros que -los versos no pasan de un honesto entretenimiento, que la poesía no -es más que un vestido de gala: no son, no, aquellas ideas de las que -reposan con la pluma ó se evaporan fuera del aposento; ni hay en ellas -únicamente más ó menos enérgicas declamaciones, imágenes más ó menos -ricas; hay allí un curso completo de la ciencia del corazón, el fruto -del estudio y observación de una vida entera, y áun ésta aparecerá -corta para los que, en vez de detenerse como nosotros, poetas más bien -que metafísicos, en apreciar las bellezas literarias y de expresión, -sigan á Ausías, tras el hilo de su vasto sistema, por las profundidades -del pensamiento[46]». - - [46] Ausías March. _Museo Balear_, pág. 204. - - * * * * * - -Si bien en las ediciones de Ausías tienen el último lugar los cantos de -muerte, hemos creido, alterando el orden establecido, deber ocuparnos -en aquéllos después de hacerlo en los de amor, porque los consideramos -como la lógica y natural continuación de los mismos; porque son como el -desenlace de un drama de amores que, habiendo empezado bajo la oscura -bóveda de un templo en los días en que recuerda la Iglesia las divinas -tristezas de Ghetsemaní y los acerbísimos dolores del Calvario, termina -en una tumba detrás de la cual el amor se transfigura en la muerte que -da vida eterna, y el dolor en esperanzas del paraíso. - -Después de haberla amado como no había poeta alguno amado á su dama, -la flor terrestre, aquel lirio entre cardos, en cuya contemplacion -estática, pero no exenta de amarguras, había nuestro trovador vivido, -fué, convertida en perfumes, á exhalarse ante el trono del Bien -eterno. Los dedos de Ausías no hacen más que cambiar de cuerda en su -melancólica lira, y, ¡cosa extraña, si no la explicara la fe que ardía -viva en su alma! los sones que de ella arranca no son tan tristes, por -más que sean también muy dolorosos, como los que sacaban de la cuerda -en que lloraba las penas del amor. Pronto nos dirá él mismo lo que -adivinará cualquiera que sepa en qué parte del sér querido había puesto -su afecto, y qué es lo que pensaba acerca de los futuros destinos de -los espíritus. - -El primer afecto que experimenta al recordar que - - Aquelles mans que jamés perdonaren - Han ja romput lo fil tenint la vida - -de la que fué su querida; al ver á su alma envuelta como en un manto de -dolor, y al pensar cómo es ida para no volver aquella á quien amó cual -aman los santos: - - En sa dolor m' arma es envolcada... - ................................... - Com sens tornar la qu' am es anada; - -cuando recuerda que se han interrumpido para siempre los amorosos -coloquios, y separado para no juntarse nunca más dos voluntades antes -unidas, - - Quant imagin les voluntats unides - Y 'l conversar separats pera sempre; - -y ve flotar sus pensamientos á impulsos de sus voluntades (perdónennos -los metafísicos el plural), como van y vienen las nubes en alas de los -vientos; - - Mes voluntats mes pensaments aporten - Avall y amunt si com los núvols l' ayre; - -por más que contemple el espíritu de su amada libre del barro que lo -envolvía, con igual deleite que experimenta el devoto en el templo; - - Son esperit sens lo cors jo contemple, - Tant delit sent com l' hom devot al temple; - -por más que no tema la muerte, y sí sólo que le falte el cielo, y ponga -igual rostro al próspero como al adverso caso: - - La Mort no tem que lo mon damnifica, - Sino que tem que 'l cel me desfallesca. - Tot cas jo mir ab una egual cara; - -y que sea su amor como el horno que purifica el metal y convierte lo -demás en humo; - - Tot ver amich á son ver amich ama - De tal amor que Mort no la menyscaba: - Ans el fornal qu' apura l' or y acaba - Dexant l' or fi, els als en fum derrama; - - Cant de mort I.—_Aquelles mans_, etc. - -no puede asegurar, sin embargo, que no encuentre su espíritu desierto -de todo deleite, y no se espante él mismo de verse vivo, llegando hasta -figurarse que su fantasía le engaña al representársela muerta: - - Yo no puch dir que no sia desert - De tot delit quant morta la imagin; - De mi mateix m' espant com no 'm afin; - Pensant sa mort empar que no 'n so cert.... - - Cant III.—_Qui será aquell_, etc. - -Mas ya que no puede dudar que realmente la perdió para siempre, ruega á -Dios, como especial merced, que le acoja donde está ella, y puesto que -con una sola herida llagaron sus dos corazones el Amor y la Muerte, una -ésta lo que ella separó. - - A Deu mercé mes no se de que 't pregue - Si no que mi en lo seu loch aculles: - No tardes molt que d' elle á mi no vulles - Puig l' esperit hont es lo seu aplegue. - E lo meu cors ans que la vida fine - Sobre lo seu abraçat vull que jaga; - Amor é Mort ferils de una plaga; - Separals Mort, dret es qu' ella 'ls vehine. - - Cant I.—_Aquelles mans_, etc. - -Y es que, si bien el amor de Ausías no es de los que acaban, sinó antes -bien de los que crecen con la pérdida de la persona querida, - - Amor se pert entre gens per absença - E per la Mort la mi' Amor no fina: - Ans molt més am á vos en mort qu' en vida. - .......................................... - D' aquella que la mort al mon l' a tolta - Honest voler en mi roman sens mescla; - -la fantasía le trae á veces el recuerdo del tiempo y de los lugares -donde experimentó tristezas ó gozó alegrías, y con él el dolor que -acompaña siempre las pasadas memorias, siquiera sean melancólicas; - - Si res jo veig d' ella dolor me dona, - E si'm defuig par que d'ella m' aparte: - Lo temps e 'l loch ab lo dit la 'm senyalen - Segons en ells dolors é delits foren; - - Cant IV.—_Puig me trob sol_, etc. - -ó le representa la imagen de sus últimos instantes, - - Quant l'esperit del cors li viu partir - E li doni lo derrer besar fret; - - Cant V.—_Que val delit_, etc. - -ó le murmura al oido las tristes palabras que le dijo antes de su -partida: - - Dient plorant, no vullau mi leixar: - Hajau dolor de la dolor de mí; - -y en tales momentos, ¡cómo no sentirse hombre! ¡Cómo no admirarse de -que su corazón no hubiese estallado de pena! - - O cor malvat del qui 's veu en tal pas, - Com pecejat é sens sanch no roman? - -¡Cómo no soltar la voz al dolor y arrancar á la lira, cuando se -presentan á la fantasía tan tristes recuerdos, y llaman á la puerta del -corazón tan acerbos pesares, versos como éstos: - - Car tant com puch jo'm dolch e dolre 'm vull, - E com no'm dolch assats pas desplaher, - Car jo desitg que perdés tot plaher, - E que jamés cessás plorar mon ull! - - Cant VI.—_Si per null temps_, etc. - -Pero Ausías March era un gran poeta y como tal capaz de sentir, con más -fuerza que los corazones vulgares, los grandes dolores, á la manera -que lo es el Océano de ser sacudido y turbado hasta en sus más hondos -senos por tempestades, que apenas podrían desplegarse en toda su -imponente majestad en pequeños mares: Ausías March era también un gran -cristiano, y por lo mismo, no tanto era el dolor de la separación de -los cuerpos el que más tormento le daba, como la duda de si debía ó no -ser eterna la de sus espíritus. Nuestro trovador tenía bastante temple -de alma como hombre, y como cristiano fe sobrada, para despreciar -esos amores teatrales que sólo se exhiben ante testigos y buscan para -desahogarse lugares sombríos, pero dispuestos á manera de decoración -escénica, si en su tiempo hubiesen estado de moda, como lo estuvieron -en los nuestros; y para saber que todo acaba para los cuerpos con la -muerte, hasta el día en que sean llamados á gozar ó á sufrir con las -almas, según contribuyeron á su salvación ó á su condenación eterna. Él -sabe que los difuntos no piensan en los vivos, y que por lo tanto no -agradecen los dolores que éstos sufren; - - Quant pens dels morts que res del vius no pensen - E los dolors que pas sens grat se perden: - - Cant I.—_Aquelles mans_, etc. - -sabe también que los muertos no vuelven al mundo; - - Si be los morts en lo mon no retornen, - -y por esto no piensa en ir al sepulcro donde yace su amada, ni para -esparcir flores sobre ella como pagano, ni para llorar sobre sus restos -cual mujer de corazón flaco. - -Ni le preocupa si el cuerpo del que fué su ídolo es pasto de gusanos, -ni si los transeuntes huellan indiferentes la losa que cubre sus -cenizas: el único pensamiento que le aflige, la única espina que la -muerte, al arrebatarle su amiga, ha dejado clavada en su corazón, es -saber en qué compañía se encuentra en la otra vida, ó como dice él -mismo: - - Quins esperits á tu de prop te son. - -Para averiguarlo se dirige al de su amada, diciéndole: - - Tu, esperit, si res no te'n deffen - Romp lo costum que dels morts es comú: - Torna en lo mon é mostram qu' es de tu; - Lo teu esguart no'm donará espaven: - - Cant VII.—_Lo gran dolor_, etc. - -y como no tiene, cual Dante respecto de Beatriz, la seguridad de -encontrarla, para vivir amándola eternamente, en los celestes prados -donde sestea el divino Esposo de las almas, se estremece al pensar que -pueda por culpa suya estar en el infierno ó en el purgatorio, y ruega á -la Virgen que, no tomando en cuenta de dónde vienen las oraciones que -le dirige, no sean en daño de ella sus pecados; - - Mare de Deu, si es en purgatori - Son esperit per no purgats delits, - A ton Fill prech no guard los prechs d'hon venen, - Mes llá hon van mos peccats no li noguen. - - Cant IV.—_Puig me trob sol_, etc. - -Por lo demás tan poco egoista y carnal es su pasión, á diferencia de -la de los amadores vulgares, que si pudiese echar de sí aquella duda, -que es su tormento; si de cierto supiera que estuviese su amada gozando -de la compañía de los bienaventurados, ya no sentiría que hubiese sido -herida por los dardos de la muerte: - - E si cert fos qu'entre los sants fos mesa, - Non volgra jo que de Mort fos defesa. - - Cant I.—_Aquelles mans_, etc. - -La duda, sin embargo, subsistía. Aquel nuevo Job, que con perderlo -todo, al perder lo que era su único supremo bien aquí bajo, no había -podido siquiera guardar dentro de su alma la esperanza de hallar en -otro mundo mejor el espíritu á quien en vida había unido el suyo; aquel -nuevo Job que, como el patriarca árabe, en un momento de desesperación -había maldecido también su existencia, debía como aquél llevar hasta -el heroismo su resignación: y hé aquí que en medio de los males que se -desploman sobre su corazón, anegándole en amarguras, á manera de las -olas que, cayendo sobre ella, cubren de salobres espumas la combatida -roca que irgue su cabeza en solitaria playa, impone silencio á aquél -recordándole que - - .....Tot es bó puig es obra de Deu. - -«Admirable, sublime Ausías, exclama al llegar á este punto nuestro -amigo Quadrado; después de oir de tu boca este verso, ¿qué más -pudiéramos añadir acerca de tí ni como hombre ni como poeta?» - - * * * * * - -Habiéndonos detenido tanto, menos sin embargo de lo que hubiéramos -deseado, en los cantos de Amor y de Muerte, difícilmente podríamos, -sin caer en repeticiones y pecar por difusos, extendernos en los -Morales y en el Espiritual, escritos por ventura por nuestro trovador -para buscar en la filosofía cristiana y en el amor divino un bálsamo -á las penas que tan hondamente le afligían. En ellos, sin dejar de -mostrarse elegante y á momentos sublime poeta, aparece menos la -fecundidad de su ingenio, por efecto sin duda del tono didáctico que -con frecuencia en los mismos domina, y de que la materia se presta más -á las severas bellezas de la razón que á las brillantes galas de la -fantasía. Como árbol que tiene echadas sus raíces en el campo de la -ética cristiana, produce más frutos que flores, ó únicamente se reviste -de éstas en cuanto sirven para atraer hacia los primeros las voluntades -y á excitarlas á alimentarse de ellos. - -Es excusado decir que la moral de Ausías es elevada y no menos que su -pasión pura. «Fundando, dice el crítico á quien acabamos de citar, la -dignidad del hombre en su perfeccionamiento incesante, su felicidad -y grandeza en el cumplimiento de su fin, levanta sobre estos pilares -su noble cuanto sólido edificio.» Aplicando continuamente tan fecundo -principio, no reconoce en el hombre otra libertad que la que conserva -respecto de sus mismos deseos, otra paz que conciliar su voluntad con -su deber, otra sabiduría que la de mejorarse y atender á su fin, ni -otro privilegio en el sabio que el de su inmensa responsabilidad sobre -los que no conocen sinó los goces y tareas materiales; no considera -otro bien en la nobleza y opulencia que el de servir de instrumentos -para el bien, otra ceguedad en la fortuna que la ceguedad de nuestras -pasiones, que piden á sus favores lo que ellas no alcanzan á dar, -otra ocasión de valor que la de morir por un gran bien ó en provecho -de muchos, otra mayor cobardía que la del suicida, que escapa de -los males, como el bisoño ante el enemigo..... Moralista austero, -desearía establecer una severa censura que arrancase la máscara á los -hipócritas, que los castigase en la opinión misma á que aspiran por -recompensa, que desterrase esa moral cómoda, ficticia, de pomposa -apariencia, estéril en virtudes y en frutos de verdad, sin los cuales - - «L' hom qui n' es menys es arbre menys de fruit; - Oms en bell ort son los homens del mon.» - - Cant moral XI.—_Lo tot es poch_, etc. - -Como todos los hombres que, reconociéndose superiores á los espíritus -comunes que les rodean, creen que el mundo, á la manera de un campo -cansado de dar frutos, no puede producir ya más que generaciones de -mente flaca y enteco corazón en cuerpo raquítico, y vuelven por lo -tanto la vista á los tiempos que fueron, que tienen por mejores que los -en que ellos viven, Ausías deseaba haber nacido cien ó más años atrás, -porque creía que las generaciones presentes eran peores que las pasadas: - - Volgra ser nat cent anys ó pus atrás - Perqué som cert, que 's pijorat lo mon. - - Cant moral VI.—_Volgra ser nat_, etc. - -Imagínase que - - Bondat, virtut han perduda sa rassa, - Cossos humans han molt disminuit: - Deu es per nos mal honrat é servit - E ja la mort pus estret nos abrassa; - -y deduce de ello que - - Foll es aquell que no imaginava - Que fallirem, puig fall ço per que som, - Si com decau la rama é lo pom - Si la rahel del arbre hom tallava. - - Cant moral V.—_Yo crit lo bé_, etc. - -¡Qué extraño, pues, que al presentarse ante sus ojos el triste cuadro -de enfermedades morales que ofrecía la sociedad de su tiempo, y no -viendo remedio á ellos en lo humano, rompiese indignado en este -enérgico y doloroso apóstrofe! - - Yo 'sguart lo cel é no veig venir flames - Per abrasar la sodomita secta. - Hon es lo temps que tu prenias venja - De tots aquells que natura greujaven? - Mire lo cel quant plourá la justicia - Que 'n temps passat entre nos habitava, - E no veig res que d' aquest loch devalle; - En té roman tot quant de tu s' espera. - - O senyor Deu, e quant será que 't mostres? - Ja tarda molt com del mal hom no 't venges. - Yo so ben cert qu' aprés la mort l' esperes, - Mes en lo mon be 'm sembla que 't mostrasses. - Vulles haver pietat del teu poble; - Puneix aquells sehents alts en cadira - Qui del Anyell volen la carn e lana - E son contents que feres lo devoren. - - Cant moral X.—_Qui de per si_, etc. - -¡Qué extraño que al ver tan extendida la corrupción de costumbres, -hasta el punto de que no haya quien tenga derecho de censurar á los -demás, crea que si hay alguno que sea excepción á lo que los otros -practican, éste no rompa la regla general, de la misma manera que - - Un oronel l'estiu no denuncia! - -Permítasenos que además de estas citas, y á fin de que nuestros -lectores puedan formarse un más cabal y exacto concepto del carácter y -del tono que reinan en los cantos en que nos ocupamos, transcribamos -algunas estancias de aquel en que trata de la fuerza de la voluntad y -del menosprecio de la muerte, que, con ser de los más cortos, es sin -disputa, á juicio de nuestro amigo el Sr. Milá, uno de los más notables -de esta parte de sus obras: - - Por de pijor á molts fa pendre mort - Per'esquivar mal esdevenidor, - Si bé la mort resembla cas pijor, - Cell qui la pren la té per bona sort: - E de'açó Cató mostra camí - E li mes nom us de la libertat, - Car de tots als pot esser l'hom forçat - Sino en morir qu'es en nostre juhi. - - Algú la pren e reb nom de mesquí - Fugint perill qui l'es devant posat; - Altre será de cor nobl' animat - Que vol morir per la valor de sí. - Venint en mans d'enemich seu potent - Sobrat lo cors guerrej' ab lo voler; - De vencedor encara 's veu poder - Vol perdre 'l cors per l'esperit vencent... - - ........................................... - - Alguns passats que voluntat iniqua - Los feu morir ó l'opinió vana, - Aquets no llou, mes les de pensa sana - Volent morir per fer llur arma rica. - Perdent un poch per l' infinit atendre, - Guanyant lo goig qu' al Fill de Deu acosta; - Gran es lo bé segons aquesta costa - Que per la mort de tal hom s' hagues vendre. - - Cant VII.—_Por de pijor_, etc. - -Renunciamos á analizar el canto espiritual. Pretender hacerlo valdría -tanto, á nuestro modo de ver, como querer contar los granos de incienso -que entraran á formar parte de cada uno de los tenues retazos de -vapor de que se compone la ligera nube que sale de un incensario, y -analizar el perfume que de ella se exhala. No sabríamos cómo dar una -idea aproximada de él, sinó comparándolo con la guirnalda de escogidas -flores con que ciñe la devoción la imagen de un santo. Por la energía -y grandeza de sus conceptos, por el sabor verdaderamente religioso y -hasta místico, que en él reina á trechos y por la espontaneidad de la -expresión, más feliz por ventura que en ningún otro de los cantos en -_estramps_ que tiene nuestro poeta, consideramos el espiritual como -su obra más bella é inspirada. Hé aquí algunas de sus más notables -estancias: - - Puig que sens tu algú á tu no basta - Dónam la má ó pels cabells me lleva, - Sino estench la mia vers la tua - Quasi forçat á tu mateix me tira. - Yo vull anar envers tu al encontre: - No sé perqué no faç lo que volría, - E no sé qué aquest voler empacha - Puig yo so cert haver voluntat franca. - - Llevar mi vull e prou no mi esforçe; - Çó fá lo pes de mas terribles colpes; - Ans que la mort lo procés á mi cloga - Placia't Deu, puig teu vull ser, que'm vullas. - Fer que ta sanch mon cor dur amollexca, - De semblant mal guarí ella molts altres; - Ya lo tardar ta ira 'm denuncia; - Ta pietat no trob en mi que obre. - - No te repós qui en altra fi guarda - Car en res als lo voler no reposa; - Çó fent cascú, é no hi cal subtilesa, - Que fora tu lo voler no s' atura. - Si com los rius á la mar tots acorren, - Aixis les fins totes en tu se'n entren; - Puig te conech esforçam que yo t'ame; - Vença l'amor á la port que yo't porte. - - Qual será 'l jorn que la mort yo no tema - E será quant de t'amor yo m' inflame, - E no 's pot fer sens menyspreu de la vida, - E que per tu aquella jo menysprehe. - Llá donchs serán jus mi totes les coses - Que de present me veig sobre los muscles: - Lo qui no tem del fer leó les ungles - Molt menys tembrá lo fibló de la vespa. - - O quant será que regaré les galtes - D'aigua de plor ab les llágrimes dolses: - Contrició es la font d'hont emanen, - Aquell es clau que 'l cel tancat nos obre. - D'atricció parteixen les amargues - Perqué en temor més qu'en amor se funden, - Mas tals quals son d'aquestes m'abunda, - Puig son camí é via per les altres. - - Cant espiritual. - -Después de lo que llevamos dicho de Ausías como hombre y como poeta; -después de los muchos versos suyos que hemos transcrito, ¿qué -podríamos añadir acerca de las cualidades artísticas de que estaba -aquél tan ricamente dotado, y que tan bella y ostensiblemente se -revelan en éstos? El señor Milá, á quien nadie acusará de que se deje -llevar en sus juicios críticos ni por entusiasmos ni por antipatías -convencionales, ni por las corrientes de las modas,—que las hay por -desgracia en los gustos y en las teorías estéticas, como en los -trajes;—el señor Milá, que califica á March de notable personalidad -poética, dice de él «que le singulariza el especial acento de verdad -que se manifiesta en sus obras, las cuales nos revelan con viveza -grande y sin fingimiento cuanto él sentía, fuese bueno ó malo... Era, -añade, muy hijo de su tiempo, pero á la manera que serlo suelen los -grandes hombres, es á saber, como norma y excepción del mismo. No es -un poeta completo, pero sí grande, y pocos habrá de quienes puedan -recordarse pasajes tan bellos y tan elevados conceptos. Sobresaliente -en la parte intelectual y afectiva, fáltale únicamente,—nosotros nos -atreveríamos á limitar algún tanto lo demasiado absoluto de este -juicio,—la fantasía inventiva, que convierte en un nuevo sér poético -cada objeto representado ó cada situación del ánimo, sin que deje por -esto de acercarse mucho á aquella soberana perfección que únicamente -alcanzan del todo la natural inspiración ó el arte más exquisito. Ni -mengua su valor el que como obra poética deje algo que desear la suya, -ya que cuando hace que se exhalen ciertas voces de lo íntimo de su -corazón, no le es dado entonces al lector acordarse de nada más y queda -como preso y esclavo suyo.» - -No se le escapa al señor Milá el defecto de la oscuridad que en sus -versos se nota, y que fué considerado como primor de no escaso valer -por sus antiguos admiradores; «oscuridad que procede en parte, dice, de -que quería adelgazar demasiado la materia, pensar por sí mismo, y decir -lo que otros no habían sentido ni expresado;» y en parte, añadiremos -nosotros, además de lo arcaico del lenguaje, de lo violento y desusado -de sus giros, efecto de la dificultad que al parecer experimentaba -á veces en encerrar el concepto en el estrecho molde de su estilo, -por demás conciso y epigramático, y en la forma harto difícil de sus -estancias. Y esa oscuridad es, á nuestro juicio, la principal causa -de que no sea hoy Ausías tan leido y estimado como merece serlo. Sin -embargo, cuando se ha logrado rasgar el velo que por las indicadas -causas envuelve á veces con sus pliegues algunos de sus versos, -entonces aparece tal cual es, ó sea verdadero poeta, y el trabajo que -se ha empleado en desenmarañar el sentido de su frase queda con creces -compensado con el placer que se experimenta al comprenderle. - -Mucho dudamos que pueda hallarse un poeta más subjetivo; un poeta que, -siendo menos plástico, haya sido no obstante más que él aficionado á -convertir sus ideas en imágenes, y por lo tanto á personificaciones -y semejanzas. ¿Sería que se sintiese como obligado, más que otros, -á acudir á ellas por la necesidad de explicar sus conceptos, por lo -común abstractos y de suyo oscuros? Así lo creemos. Mas ora fuese éste -el motivo, ora efecto de riqueza de imaginación, ello es que sus -estancias están como matizadas de comparaciones, unas veces, y son las -menos, sacadas de los objetos de la naturaleza, y otras, y con más -frecuencia, de las ocupaciones y de los mismos afectos humanos, cual -si creyese,—como discretamente observa el señor Quadrado,—que sólo el -hombre puede explicar al hombre. Fácil nos sería formar un escogido y -primoroso ramillete de ellas con trasladar aquí algunas de las que se -encuentran esparcidas en sus cantos; mas creemos que con las que se -leen en los fragmentos citados las tendrán nuestros lectores de sobras -para apreciar la índole y riqueza de las mismas, á las cuales dan, á -nuestro modo de ver, más realce y mayor energía la manera especial y -casi siempre idéntica de expresarlas. Dejemos á los descontentadizos y -severos Aristarcos, que para andar á caza de defectos pasan no pocas -veces distraídos ó mal humorados por delante de grandes bellezas, la -poco grata tarea de ir apuntando uno á uno los lunares que afean de -vez en cuando las obras de nuestro gran trovador, acá sorprendiendo -un verso duro y poco armonioso; señalando más allá alguna estancia -prosaica; en un punto notando un giro violento y que no disculpa la -libertad de la hipérbaton, en otros indicando algunas rimas imperfectas -y poco variadas. Nosotros preferimos gozar en la blancura del lirio y -en la fragancia del clavel, más que detenernos en señalar el grano de -sucio polvo que habrá arrojado sobre ellos al pasar el viento. No todos -los corazones son capaces de comprender, ni todas las inteligencias -de apreciar las bellezas de sentimiento ó de concepto que derrama el -artista en su obra, y es deber del crítico hacerlas resaltar para que -sean más estimadas, por igual modo que el inteligente en pinturas pone -á buena luz los cuadros de los grandes maestros para que brillen más y -mejor se pueda gozar de sus primores. Bastan para descubrir los lunares -de forma que puedan afear una obra del humano ingenio la vista menos -ejercitada y una mente no educada en las enseñanzas estéticas; para -poder juzgar con acierto á poetas como Ausías March, lo hemos dicho -antes de ahora, es preciso ser capaz de sentir lo que habían ellos -sentido y comprender lo que habían pensado. - - - - - SUCESORES DE AUSÍAS MARCH - - -Ausías es el astro más esplendente, lo hemos dicho antes de ahora, de -la literatura catalana en los tres períodos en que al principio de este -trabajo la dividimos. Al bajar al sepulcro va á su ocaso aquella poesía -y comienza su crepúsculo vespertino; crepúsculo brillante aún mientras -aquel astro ha traspuesto apenas los luminosos linderos del horizonte, -pero cuyas esplendentes tintas van oscureciéndose á medida que se va -hundiendo más en ellos. - -Dejamos apuntados algunos de los caracteres que distinguen de los -anteriores el último período de nuestra escuela poética. Ahora que -vamos á ocuparnos más detenidamente en él, ¿no nos será dado indicar -otros que, más que á la forma exterior, como los que entonces -señalábamos, se refieren al espíritu que anima á los asuntos mismos, -que son especial objeto de dicha escuela, al mismo tiempo que nos -ocupemos en los principales de sus numerosos cultivadores que en ellos -se inspiraron? - -Hemos advertido más de una vez la dificultad de señalar, careciendo -como carecemos de exactas noticias biográficas de un crecidísimo -número de ellos, cuáles son los poetas que florecieron después de la -muerte de Ausías; pero no tememos mencionar como tales, por más que -algunos de ellos alcanzasen los días de este poeta y hasta compusiesen -alguna de sus obras en los en que él exhalaba sus tristes ayes en -los cantos de muerte, al mayor número de los que tomaron parte en -el certamen valenciano de 1474, y sobre todo los concurrentes á las -justas poético-religiosas de 1482, 1486 y 1488, algunos de los cuales -por haber escrito sus obras en la segunda mitad de aquella centuria -y por el carácter especial de las mismas, muy distinto del de las -melancólicas y filosóficas esparsas del amante de Teresa, pertenecen en -alma y cuerpo, permítasenos la expresión, á la nueva faz que ofrece la -catalana escuela poética. - -No creemos ofender la susceptibilidad literaria, ni el amor á sus -respectivos países de nuestros poetas contemporáneos valencianos y -catalanes, ni oscurecer la merecida, pero menos brillante fama de los -muchos ingenios que, así en las fértiles llanuras de allende, como en -las agrestes comarcas de aquende el Ebro, cultivaron en el mencionado -período la gaya ciencia, si les decimos que, á nuestro parecer, que es -también el de críticos de más valía que nosotros, aquel período lo fué -de decadencia para nuestras patrias letras. - -No somos de los que medimos los grados de cultura, ni la importancia -literaria de una época dada, por el mayor ó menor número de hombres -doctos, poetas y artistas, siquiera sean medianos, que en ella -florecieron, ó de los congresos científicos y justas poéticas que se -celebraron en la misma, ó por el ruido y aparato de que unos y otras se -rodearon. Sin salir de nuestra casa ó con sólo asomarnos á la puerta -de la de nuestros vecinos, los provenzales, podríamos hallar un doble -testimonio en favor de nuestra opinión en este particular asunto. -Mireya y la Atlántida, obras de verdadero ingenio, fueron concebidas -y por ventura en parte escritas en el apacible retiro de una casa de -campo la primera, y en las vastas soledades del Océano la segunda. Por -lo demás, y puestos á un lado y en el alto lugar que merecen aquellas -dos producciones, en esta como en la otra parte de los Pirineos no hay -más que una sola voz para proclamar que la poesía envejece y decae en -medio de los _felibrejados_ de los provenzales y de los innumerables -certámenes con que la festejan los catalanes. Copiosísima es la miés -que en una y otra comarca, Provenza y Cataluña, se produce; pero -raquíticas y de escasa substancia no pocas veces, hueras las más, -las espigas que en ellas se cosechan. Mucho el ruido que en ambas se -produce; pero es el que hace el viento pasando por espesos cañaverales; -no el majestuoso rumor que despide la robusta y solitaria encina al -sacudirla la brisa. - -Fácil es colegir de lo dicho que estimando como un dato literario, -digno de tomarse en cuenta al hacer la reseña del último período -de nuestra literatura, sobre todo en la parte que á Valencia le -corresponde, la muchedumbre de certámenes que á últimos del siglo XV -se celebraron en dicha ciudad, y el número verdaderamente considerable -de poetas que á ellos concurrieron; y apreciando al propio tiempo y -alabando como es justo los esfuerzos que para el mayor florecimiento de -la poesía, y en especial de la religiosa, hiciéronse, con mejor buena -voluntad que acierto, por algunas personas influyentes, promoviendo -aquellas justas de ingenio, no creemos, sin embargo, que debamos -detenernos á hablar uno por uno de todos los poetas, en su mayor -parte meros metrificadores, que en ellas figuraron como vencedores -ó como vencidos, y de muchos de los cuales apenas se conocen más -versos que los impresos en las colecciones que de sus poesías se -formaron. Así, pues, dejando para los eruditos y bibliógrafos, que -tienen la envidiable suerte de poseer algún ejemplar de los hoy por -todo extremo raros libros dados á la estampa en el último tercio del -siglo XV y primero del XVI, en que aquéllas se encuentran, el que -saquen de la oscuridad en que yacen nombres tan del común de los -críticos ignorados como los de Alcañiz, Nájera, Cardona, Gamizo, -Llansol, Fira, Sent Climent, Villalba, Balaguer, Ausías de San Juan -y otros; ó algunos fragmentos todavía menos conocidos, de escasísimo -interés como obras de arte, hablaremos tan sólo, al igual que lo hemos -hecho en las anteriores reseñas, de los que, siendo tenidos por más -notables, caracterizan mejor aquel período literario en sus principales -manifestaciones religiosas y satíricas, ya porque son sin disputa las -que en él más dominan ó mayor importancia tienen, ya porque en la -expresión de los sentimientos amorosos, los que tales asuntos trataron -siguieron por lo común, con más ó menos fortuna, las huellas de su -modelo y maestro Ausías. - -Figuran entre los primeros, ó sea entre los que trataron con -preferencia asuntos religiosos, Mossen Bernat Fenollar y el comendador -Mossen Juan Scribá, á quienes citamos juntos, como autores que fueron -de una composición de carácter místico, llena en ciertos trozos de -verdadero sentimiento, titulada: _Cobles de la passió de Jesuxristh, -fetes per Mossen Fenollar é per Mossen Johan Scrivá, cavaller, -contemplant en Jesus crucificat._ Es una obra poética de cuarenta y -seis estancias, de diez versos, dos de ellos quebrados, de las cuales -corresponden veinte y tres á cada uno de sus dos autores, llena de -notables conceptos y de elevadas y bellas imágenes con sencillez y -verdad expresados, en la cual tropieza á veces el lector con pasajes no -indignos de vates de más renombre que los nuestros. Sirvan de muestra -de su estilo y valor poético las siguientes estancias: - - - _Mossen Johan Scrivá._ - - O quant desecorda ab goig sens mesura - De robes stranyes la via cobrir, - Y tolreus ab ira aquell sens tristura - Tan digne vestir. - Per sorts declarant á qui deu venir! - O quant desacordent les flors y espines, - Y creu molt feixuga ab rams molt florits! - O quant desacordent sponja y metzines - Scarns y despits, - Aprés de grans festes, lionors y convits! - - - _Mossen Fenollar._ - - O quant fonch deixeble inich ab ultratje - Qui 'l Mestre vené per un tant baix for! - O quant fonch injust, cruel y salvatje - Qui sols per gran por - A mort jutjá 'l Rey qui nos dé son cor! - O trists y perversos! y com no pensaven - Punits de tal crim serían tots temps, - Quant per vos matar així navegaven - A veles é rems, - Que us feren de mort sentir los estrems. - - - _Mossen Fenollar._ - - O font abundant de tota bonea, - Qui pot sens dolor la mare pensar - Qui participant de vostre pobrea, - Res no us pogué dar, - Quant nu ab gran fret vos feu fort penar, - Majorment pensant lo quant vos podíeu - Usar de riquea é are us defuig; - Per darla á nosaltres rey pobre moríau, - Y aquella d'enuig - Tant richa y tant trista que tot be li fuig. - - - _Mossen Johan Scrivá._ - - De nostres pecats oh quanta esperansa - Nos causa, Senyor, lo gest que mostrau; - Lo cap inclinat es vera semblança - Que vos perdonau - Los mals que morint en creu reparau; - Los brasos teniu oberts que 'ns abrassen, - Las mans foradades per grans donatius, - Obert lo costat per tal qu' us portassen - Los morts é los vius - Amor que d' infern deslliura l's catius[47]. - - [47] _Jardinet d' Orats_, pág. 18 y siguientes. - -Permítasenos indicar de paso, y como una prueba de la influencia -que iba ejerciendo en la nuestra la poesía castellana, á la cual -se franqueaba ya por entonces la entrada en los certámenes antes -mencionados, que Fenollar, al igual que otros poetas de su tiempo, -escribió algunas composiciones en el habla de Castilla. - -Aunque nacido en Barcelona, por las relaciones amistosas que hubo -de tener con algunos poetas valencianos, nos permitiremos citar -entre los más notables cultivadores de la poesía religiosa al -comendador Miguel Stela, autor, entre otras obras de este género, -de una que titula: _Oració á Deu lo Pare, narrant tots los torments -que Jesuchrist te devant_, y de otra que denomina: _Comedia de la -sagrada passió de Jesuchrist_. La primera, en que va citando uno por -uno todos los objetos de la pasión del Señor, acompañado cada uno -de ellos de numerosos calificativos, las más de las veces sobrado -ingeniosos, no pocos rebuscados y traidos de muy lejos, adolece de -falta de sentimiento y de sobra de estudio. Sin embargo, no creeríamos -equivocarnos suponiendo que debió ser de las más estimadas de sus -contemporáneos, por todo extremo aficionados á los conceptos sutiles, -que preferían á los afectos tiernos, y que más estimaban al poeta por -lo que con trabajo pensaba que por lo que con verdad sentía. Hé aquí la -invocacion que hace á la Santa Cruz: - - Nau de Nohé hont se salvá natura, - Leny arborat en lo baix paradís, - Temple de pau, divinal alogís, - Sant estandart de la eternal pastura, - Fust adorat de latria complida, - Pal hont penjá la serp lo gran Juheu, - Lit sangonós hont penjá home-Deu, - Fértil palmer, famós arbre de vida, - Salveu á mí sant porxe Siloé - Tu que salvist mos besavi Nohé. - -En la que titula: _A la cara de Judas com besá á Jesús_, y en la -dirigida _Al gall_, la exageración de aquellos defectos llega hasta los -límites del ridículo[48]. - - [48] _Jardinet d' Orats_, pág. 36 y siguientes. - -La segunda de las composiciones citadas está llena de unción religiosa, -y á no ser por los nombres mitológicos de Apolo, Febo, Diana y Plutón -que, si bien prueban la erudición mitológica del autor y la influencia -clásica que iba invadiendo, para después desviarlas de su natural -camino, las literaturas nacionales, están allí fuera de su sitio, -podría, dentro de las exigencias del gusto á la sazón dominante, -citarse como modelo entre las de su tiempo. Baste como muestra de su -estilo la siguiente estancia: - - Rey est dels reys lançat á tota pena, - Sols, sens remey, d'espines coronat, - De cedre te un jou sobre la squena, - Desert d'amichs, dels seus desamparat, - Sceptre portant de amarga sepultura, - Lo rey Jesus nafrat de greu tristor, - A la mort vá ab la mortal dolor, - Dihent als seus lur gran desaventura - - _Filiæ Jerusalem, nolite flere super me_, etc.[49]. - - [49] Ibid., pág. 44 y sigs. - -Por los versos que cita el señor Ferrer de las varias composiciones -religiosas de Narciso Vinyoles, se nos figura que debió ocupar este -poeta uno de los primeros puestos entre los de su siglo que cultivaron -ese género, al par que por su fecundidad, por el mérito de sus obras. -Mas no habiendo podido disfrutar de la lectura de la inestimable joya -bibliográfica de _Les obres y les troves_, que fué el primer fruto que, -según la opinión más generalmente seguida, dió el invento de Gutenberg, -al tomar carta de naturaleza en España, nos hemos de referir al juicio -que de ellas han hecho los que han sido en esto más afortunados que -nosotros, y sobre todo al que hace dicho señor Ferrer y Bigné en su -curiosa _Reseña_ tantas veces mencionada. - -Aunque reconocemos y confesamos con el señor Milá que la poesía -religiosa no se elevó en nuestra literatura al ideal del género, ¿no -podríamos gloriarnos, dada la bondad de alguna de las composiciones -antes citadas de Corella y de Romeu Llull, de las obras que acabamos de -indicar, de muchas otras de igual índole de un gran número de poetas -valencianos y catalanes, que dejamos de mencionar por no pecar de -difusos; y sobre todo, tomando en cuenta el sobresaliente mérito del -canto espiritual de Ausías March, no podríamos gloriarnos, repetiremos, -que nuestra poesía sagrada, si no está por cima, compite por lo menos -en abundancia y en precio con la de igual género de la literatura -castellana? - -Más que la poesía religiosa sirven, no obstante, para caracterizar y -dar especial sello á la escuela poética catalana de la segunda mitad -del siglo XV las composiciones satíricas, ó por mejor decir, las que, -inspirándose en asuntos baladíes, y que no son ni podrán ser jamás -fuentes de elevada inspiración, verdaderos juegos de concepto, no menos -que los de palabra desprovistos de valor estético, tienden naturalmente -y casi diríamos por necesidad á la sátira, como elemento que contribuye -á darle el interés y la importancia de que por sí mismas carecen. -Por la mucha que, sobre todo en Valencia, se dió á ese linaje de -composiciones, fué principalmente por lo que calificamos de período de -decadencia el que estamos reseñando. - -Los poetas ya citados, á los cuales debemos añadir Jaime Gazull, Mossen -Johan Vidal, Moreno, Verdanja, Vilaespinosa y el más renombrado de -todos, Jaime Roig, son los principales cultivadores de dicho género. La -mayor parte de las veces toman sus composiciones la forma de coloquio ó -cuestión, y en este caso recuerdan las _tenzos ó jochs partits_ de la -poesía provenzal, indicio y nueva prueba de que estaba todavía vivo, -siquiera en la memoria de los poetas, el recuerdo de aquella poesía. -De este número son la _Questió sobre el Beure_, _Grat_, _Entendre et -Voluntat_, _moguda per Mossen Fenollar_, _prebere_, _á Mossen Johan -Vidal_, _prebere_, _á en Verdanja é á en Vilaespinosa_, _notaris_, -_la qual questió es disputada per tots per Miguel Stela_, que puede -leerse en el ya citado fragmento publicado por el señor Briz del -_Jardinet d'orats_; otra obra de autor no conocido, que se halla en la -parte no dada á luz de aquel códice, que tiene por título: _Colloqui -ó rahonament fet entre dues dames, la una dama casada y l'altra de -condició beata, al qual colloqui se aplica un altra dama vidua_, etc., -escrita contra las mujeres; y el _Procés de les olives é disputa dels -joves é dels vells_, en el cual entran como interlocutores los ya -citados Moreno y Gazull, los cuales toman la defensa de los viejos, y -Fenollar, que se constituye en patrono de los jóvenes, composición esta -última de carácter marcadamente satírico. - -Forman, en fin, un grupo aparte, por todo extremo importante por la -mayor fama de que gozan sus obras, sobre todo la última de ellas, la -titulada: _La brama dels llauradors del orta de Valencia, Lo somni de -Johan_, ambas del mencionado Jaime Gazull, y _Lo llibre de les dones -ó dels concells_ de Jaime Roig. La primera de dichas obras tiene -importancia bajo el punto de vista filológico, en cuanto se refiere á -la viciosa manera de hablar de los labradores, con palabras algún tanto -equívocas. Considérase la segunda con razón como una continuación ó -complemento del _Procés de les olives_, después del cual se encuentra -por lo común impreso, y es también, al igual que éste, una especie de -proceso donde las mujeres, blanco de las burlas del poeta, descontentas -de la preferencia dada en el _Proceso_ á los viejos sobre los jóvenes, -nombran por abogado y procurador á los poetas de aquel tiempo Micer -Artés y Despí, y por juez á la diosa Venus. Está escrita igualmente -en la forma llamada _codolada_[50], ó sean versos de nueve sílabas -con piés quebrados de cinco, que es la comunmente usada en las -composiciones de aquel género, como puede verse en la siguiente muestra -sacada de dicha obra: - - Puig sabeu quant es cosa certa - Elles ab elles - Y mes si son totes femelles, - Tantost hi son - Volen parlar de tot lo mon: - En tot se meten; - Y si callau, vos acometen - Per traure noves, - Y tost temps fant contras y probes - Sobre tothom, etc.[51]. - - [50] Acerca del origen y significado de esta palabra y de las - varias composiciones que llevan este nombre, en especial en - nuestra literatura, véase la erudita monografía publicada por el - señor Milá en la _Revista de lenguas romanas_, titulada _Poetas - catalans_, etc. - - [51] _Milá._ Ibid., pág. 56. - -Si los poetas de que llevamos hecha mención hasta ahora se contentaron -con asestar algunos alfilerazos á las mujeres,—no pocos de los cuales, -sin embargo, debían penetrar muy adentro en sus carnes, tan pesada era -su mano,—al llegar su turno á Roig, de quien vamos á tratar brevemente, -ya no fueron pinchazos de alfiler, sinó heridas de flechas, y de -flechas envenenadas, las que hubieron de sufrir en su honra y en su -fama. - -No sabemos de culto alguno en el cual la deidad que es objeto de él -no reciba exclusivamente de sus adoradores, ó el humo de las víctimas -quemadas en sus aras, ó los olores del incienso; nunca sus insultos. -Únicamente á la mujer ofrecen los poetas encomiadores suyos con harta -frecuencia el perfume de la alabanza con una mano y con otra el sucio -vapor de la calumnia, y si la ponen un día sobre las estrellas, la -arrastran otro por el barro. ¿Cuántos de sus más entusiastas adoradores -pudiéramos citar que, después de haber sembrado de flores el camino -de la existencia de la que había sido su dama, y de haberla tejido -esplendentísima guirnalda de encomios, han escupido luégo su semblante -y manchado su fama por el más leve motivo á veces, sin causa las más y -acaso por seguir las corrientes de la moda? - -Y sin salirnos del campo de nuestras literaturas, ¿quién podría -contar las poesías, y en cada una de ellas los denuestos contra la -más interesante y hermosa porción del linaje humano, que se han -escrito desde que el provenzal Marcabrús, á quien su biógrafo califica -de «maldicens e que dis mal de las femnas e de amor», y Serverí de -Gerona y el Monje de Montaudón y otros cien trovadores lanzaron contra -ellas sus violentos y libres serventesios, hasta que Pedro Serafí, -el último de los poetas de la antigua escuela catalana, las puso en -ridículo en su sátira contra el matrimonio; sin que podamos presentar -como una honrosa excepción de la común costumbre de ofenderlas en su -reputación, ni siquiera al amante de Teresa, ya que en tres ó cuatro -cantos suyos, apartándose de sus usados tema y estilo, les echa en cara -sus habituales infidelidades, y llega á tratar á alguna de ellas con -sobrado duros y poco decentes calificativos? - -Y volviendo, después de esta ligera digresión, á nuestro asunto, -sálenos al paso el ya citado Jaime Roig, quien en la desnudez de la -expresión deja atrás á todos sus contemporáneos en decir mal de las -mujeres. - -Son muy conocidas las noticias biográficas que acerca del primero -de nuestros satíricos y famoso médico de doña María, la discreta y -prudente esposa de Alfonso V de Aragón, han visto la luz pública, -para que debamos reproducirlas en este trabajo. Que llegó á una edad -avanzadísima, más de la que se necesita para tener experiencia sobrada -de los hombres y de las cosas y para llevar al sepulcro copiosísimos -desengaños; que pasó por todos los estados de la vida y pudo conocerlos -muy bien todos para describirlos; que le llamaba su natural inclinación -á ver las cosas por su aspecto risible más que por el grave, lo saben -cuantos han oido hablar de él y de la principal de sus obras. - -_Lo llibre de les dones ó dels concells_ es la de más extensión de las -de su género que posee nuestra literatura, pues se cuentan en ella más -de doce mil versos; y si bien éstos son tan sólo de cinco sílabas, -resulta no obstante sobrado difusa por la excesiva abundancia de -aquéllos, y por su disposición en pareados por demás monótona. - -Partiendo de la cristiana y provechosa máxima de que la mejor de las -obras de misericordia es enseñar y dar buenos ejemplos á la inexperta y -poco avisada juventud, él, que se reconoce ya viejo y que además vive -alejado del mundo, cree deber emprender la composición de su obra, si -bien principalmente para uso de su amado sobrino Baltasar Bou, con el -deseo también de que los jóvenes y hasta no pocos viejos no se abrasen -como incautas mariposas en la amorosa llama. Roig finge ser él mismo el -héroe de su poema satírico, que divide en un prefacio y cuatro libros, -y aquél y éstos á su vez en cuatro partes. De aquella circunstancia -saca el señor Milá motivo para considerar dicho poema como la obra que -dió el plan y abrió camino á una nueva especie de ellas, que lograron -después excesiva boga en las letras castellanas, ó sea, á la novela -picaresca, género de suyo harto escabroso y expuesto á caidas, en que -ejercitaron no obstante su pluma ingenios tan sobresalientes como -Mendoza, Cervantes y Quevedo. - -«Roig, ha dicho de él nuestro eminente crítico, es poeta satírico de -mucho valer y uno de los pocos que acertó á percibir con claridad y -apropiarse nuevos aspectos de la naturaleza, y que supo además usar -con provecho de esa cualidad, gracias al donaire y abundancia de su -expresión. Hásele acusado de exceso de erudición; mas este defecto, -que es común á todos los poetas de su tiempo, no se repara ó se repara -muy poco en su libro, y los que se han tomado por vocablos eruditos -son palabras muy familiares y muy hijas de la tierra, que salen como -á chorro de su pluma, cuando se propone calificar ó describir.» El -principal y más reprensible defecto de su libro es la sobrada desnudez -de los cuadros y la libertad de expresión que lo afean, y que recuerdan -en más de un pasaje las que reinan en muchos _fabliaux_ franceses; -defecto que no bastan á cohonestar el fin que, como hemos indicado, -se propuso al escribirlo, y ni siquiera el que hubiese puesto como -epígrafe al mismo aquel versículo del Cantar de los Cantares: _Sicut -lilium inter spinas, sic amica mea inter filias_, como para dar á -entender que quería que refluyesen en honra y loa de la Virgen la -malicia y las malas artes que denunciaba de las demás mujeres. - -Como una muestra de su estilo y de la naturalidad y gracia de sus -descripciones trasladaremos el siguiente pasaje en que pinta una -tertulia de su tiempo: - - En casa mia - Sino junyien - O no corrien - Toros per festa, - Cascuna sesta - Fins llums enceses - Moltes enteses - (O s'ho cuidaven) - Les que filaven, - Com diu la gent, - Ab fust d'argent, - S' hi ajustaven. - També y cridaven - Jovens sabits - Ben escaltrits; - Llansats entr'elles - A coceguelles - Ells comensaven; - Puig salmejaven - De ses endresses, - Teles é peces - Que fan ordir - Ab bell mentir; - Puig una clama - L'altre disfama, - L'altre despita, - L'altre sospita, - Altre flastoma; - Conten prou broma, - Tot de mal dien - E y afegien - Ab molts envits - Dels llurs marits - E s'en burlaven. - Aprés jugaven: - «Voleu palleta? - Daume man dreta. - Qui te l'anell? - Do us est ramell. - Capsa 'b comandes, - Ab ses demandes, - Un arbre y cant - Ocell donant.» - Mes dir rahons - Desvarions - E marevelles - De cent novelles - E facecies - Filosofíes - Del gran Plató, - Tulli, Cató, - Dant, poesíes - E tragedies. - Tots altercaven - E disputaven; - Qui menys sabia - Mes hi mentia; - E tots parlaven - No s'escoltaven. - -Aquellos acentos en que los poetas nombrados y otros de inferior -renombre habían exhalado con expresión más ó menos afortunada sus -sentimientos religiosos, ó dado acaso con sobrada libertad rienda -suelta á sus instintos satíricos; aquellas voces con las cuales se -mezclaban á veces los cantos impregnados de tristeza con que algunos -imitadores de March, y hasta los mismos poetas citados, cuando se -proponían seguir las huellas de éste, celebraban sus amores reales ó -fingidos; aquellas obras serias ó de burlas por cima de las cuales -asoman, por desgracia para las letras con escasa frecuencia,—ya que -nunca fué la _patria_, con perdón sea dicho, del señor Ferrer y -Bigné[52] fuente preferente de inspiración para nuestros antiguos -trovadores,—algún canto más varonil y digno de loa, por ser patriótico, -con que llora ó celebra algún otro poeta, ora la muerte del príncipe de -Viana[53], ora el sitio de Rodas[54], ya la toma de Constantinopla[55], -ya los hechos de armas del animoso Alfonso V; aquellos acentos, -aquellas voces, aquellos cantos, que se prolongan, aunque perdiéndose -de día en día, como ya en otra ocasión decíamos, hasta principios del -siglo XVI, son los postreros que exhala la escuela catalana, discípula -de la de Tolosa, hasta en las comarcas donde se había ostentado más -fecunda, ó sea en el reino de Valencia. Allí, mucho más pronto que -en nuestras tierras, la lengua de Castilla pasó á ser la de los -trovadores[56]; de tal suerte se adelantó en su cultivo, en daño -del habla catalana,—que fué alterándose allí más que en Cataluña y -Mallorca,—que ya al promediar aquella misma centuria, casi al propio -tiempo en que Lope de Rueda echaba los fundamentos del teatro nacional -en Sevilla, hacía Timoneda en Valencia sus primeros ensayos en el arte -dramático, que debían enriquecer pronto con sus obras el canónigo -Tárrega, Aguilar y otros ingenios contemporáneos del gran Lope de -Vega; y que ya en los mismos días en que florecía el poeta-librero, -Almudevar, al editar las obras de Roig y el _Procés de les olives_, -lamentábase, en un lenguaje que no distinguiría del que aquí en -las tierras catalanas se hablaba el gramático más perspicaz, de la -ingratitud de los que, olvidados de la leche que habían mamado, miraban -con desprecio las antiguas riquezas literarias de su patria, y salía -á la defensa de su idioma contra los que lo acusaban de pobre y frío, -siendo así, decía de él, que es muy abundante y muy gallardo[57]. - - [52] Termina este señor su erudita _Reseña histórico-crítica - sobre los poetas valencianos de los siglos_ XIII, XIV y XV, - con estas palabras: «.... podría deducirse (de su escrito) - con algún fundamento que el siglo XIII, época de conquista - personificada por el rey don Jaime, es el siglo en que los poetas - se inspiraron en la PATRIA; el siglo XIV, que termina con San - Vicente, es el siglo de la FE; y finalmente el siglo XV, edad de - oro de la literatura valenciana, enaltecida por Ausías March, - es el que completa el famoso y antiguo lema PATRIA, FIDES, - AMOR.» Prescindiendo de esta división, que hallamos por demás - sistemática y no muy ajustada á la verdad histórica, nos ha de - permitir el señor Ferrer que le advirtamos que aquel lema no - es _antiguo_, como él le llama, ni _histórico_, como con menos - fundamento todavía le apellida el señor Balaguer en su _Historia - política y literaria de los Trovadores_ (Tom. I, pág. 99). Y - como pudiera acontecer que, apoyándose en la autoridad suya y en - la de este último, una y otra muy respetables, otros escritores - siguiesen calificándole de igual suerte, y fuese generalizándose - la equivocada opinión,—que así es como nacen y se perpetúan los - errores en historia,—de que aquel lema fué el de los Consistorios - de Tolosa ó Barcelona, no creemos que tomen á mal ellos y cuantos - han calificado de antiguo y de histórico dicho lema, que les - digamos que éste fué ideado y por vez primera usado, junto con - su sello, por los Mantenedores del año de la restauración de los - Juegos Florales, al tener que inventar uno y otro para aquella - naciente institución, de la que tiene á grande honra haber sido - uno de los principales promovedores,—otro fué D. Antonio de - Bofarull,—el autor de este escrito. - - [53] Fogassot y Guillén Gibert: _Diccionario de Autores - catalanes_. - - [54] Francesch Farrer ó Ferrer.—MILÁ: _Resenya_, pág. 158. - - [55] Un poeta desconocido—Ibid. - - [56] El señor Ferrer se ve obligado á confesar, hablando de - Vinyoles, que se nota en él cierto desvío de la lengua materna. - Otro tanto podría decirse de algunos otros poetas de su tiempo. - - [57] _Epístola proemial als lectors_, de la edición de 1561 de - las citadas obras, copiada por el señor Cerdá y Rico en sus - _Notas al Canto del Turia_, pág. 423 y siguientes. - -Por fortuna, á aquellos acentos y á aquellos cantos, hoy de pocos -conocidos y de menos estudiados, sobrevivieron los de Ausías March, que -fueron para los poetas valencianos de los pasados siglos, como lo son -para los del presente, cual la sagrada llama que, viviendo, hace que -viva y arda en el pecho de aquéllos y de éstos el amor á su antigua -poesía. - -Ausías March sobrevivió á la antigua escuela catalana, como sobrevivirá -á la desaparición,—que retarde Dios muchos siglos,—de la lengua -catalana como lengua hablada, al igual que han sobrevivido Virgilio y -Horacio al rico idioma de los habitantes del antiguo Lacio. Los que -habían sido sus compañeros ó sus discípulos en vida y que habían gozado -del privilegio de leer sus valientes _estramps_ y sus melancólicas -_esparsas_, en copias sueltas, que debían multiplicarse prodigiosamente -al pasar de mano en mano, al cabo de pocos años podían disfrutar ya del -placer de verlas reunidas en más ó menos lujosos manuscritos. Dudamos -que de ningún otro poeta se hicieran más colecciones de sus versos que -de los del amante de Teresa. De ellos, que sepamos, existen códices en -la biblioteca del Rey, del duque de Medinaceli, de Valencia; dos copias -más modernas, hechas en 1541 y 1542 por Pedro Vilasaló, una de las -cuales existía en poder de Mr. Tastú, de quien sabemos por su hijo que -tenía reunido abundantes materiales para hacer una nueva edición de sus -poesías, y otra, según Perez Bayer, en la biblioteca Escurialense[58]. -Hállanse además continuadas sus obras poéticas, en todo ó en parte, -en los Cancioneros de Paris, en el de Zaragoza, y en el que posee -entre sus preciosas curiosidades bibliográficas el señor don Mariano -Aguiló. Más tarde, 1546, fueron otra vez compiladas las obras de Ausías -March en un manuscrito, ordenado, según advierte don Luís Carroz en un -prólogo puesto al frente del mismo, en vista de varios antiguos códices -y de las dos ediciones hechas en Barcelona en 1543 y 1545. - - [58] Lo menciona Torres Amat en su _Diccionario de Autores - catalanes_, artículo _March_ (Ausías). - -Existen varias versiones de nuestro poeta, unas que han visto la luz -pública, si bien son rarísimas las ediciones donde se encuentran, otras -dos que permanecen todavía inéditas, y algunas de las cuales ignórase -el paradero. Es para nosotros la primera la del famosísimo humanista -valenciano Vicente Mariner, quien transformó los cantos de amor de -Ausías en elegantes y fáciles elegías latinas[59]. Esta versión fué -dada á la estampa en Tournay en 1633 en 8.º por Luís Pillhet, con -otras obras en prosa y verso del mismo traductor. El original de dicha -versión, junto con otros escritos del citado humanista, existe en la -Biblioteca Nacional de Madrid, rotulado con la signatura F. f. 59. Como -la edición de la traducción de Mariner es por todo extremo rara, hemos -creido que nos agradecerían nuestros lectores que les diésemos, como en -efecto lo hacemos, alguna muestra de ella. Véase el apéndice núm. 4. - - [59] El señor don Marcelino Menéndez Pelayo asegura en el - _Discurso_ que pronunció en el ejercicio 2.º de sus oposiciones, - que el Brocense tuvo el pensamiento de traducir á Ausías March. - Ignoramos de dónde tomó este dato. - -Trasladaron, aunque no con grande acierto, los versos de Ausías á la -lengua de Castilla Baltasar de Romaní, y más adelante el conocido poeta -y novelista Jorge de Montemayor. La versión del primero, que contiene -los cantos de muerte y los morales y el espiritual, y únicamente veinte -y seis de los de amor, sin duda porque no contenía más el códice que, -según él mismo dice, halló entre los papeles de su casa, fué impresa -en Valencia por Juan Navarro en 1539. Si bien es una de las cuatro -ediciones que tenemos á la vista al escribir este trabajo, excusamos -dar su descripción, por cuanto pueden hallarla nuestros lectores, con -grande inteligencia y exactitud hecha, en el _Catálogo de la Biblioteca -Salvá_. Considérase con razón la traducción de Romaní muy inferior á la -del autor de la Diana, ya por no haber comprendido siempre el sentido -del original, ya por haberse querido ajustar demasiado á él cuando -le pareció posible hacerlo, con grave perjuicio de la armonía de los -versos y especial medida de la lengua de Castilla. La traducción de -Montemayor, que únicamente contiene la que él llamó primera parte, ó -sea los cantos de amor, debió darse á la estampa en 1560. Si bien ésta -es más estimada por los inteligentes que la de Romaní, peca en algunas -ocasiones de sobrado libre y en otras de inexacta. - -Juan Pujol, presbítero de Mataró, poeta que floreció á últimos del -siglo XVI, que compuso un poema _A la batalla de Lepant_, y á quien -debemos colocar entre los admiradores é imitadores de Ausías March, -como lo prueban las _Glosas_ que compuso á varios de los cantos de -éste, escribió, con el título de _Visió en somni_, una composición -en que supone que se le aparece aquel poeta, quien con grande enojo -y por muy áspera manera se queja de los que le han traducido sin -comprenderle, y por lo tanto de Montemayor y de Romaní; pero mucho más -ásperamente de éste, ya que como valenciano estaba más en situación de -interpretar sus pensamientos; haciendo en cambio grandes elogios del -catalán Luís Juan Vileta, traductor también de Ramon Llull, del cual -dice que «solo entre ciento es quien - - Reny lo qui reny y grunya lo qui grunya - Qui sens dubtar ell vuy en Catalunya - Mos dits entent del tot y sens fallir[60].» - - [60] _Diccionario de Autores catalanes_, artículo Pujol (Juan). - -Si no fuesen apasionadas las alabanzas de Pujol, mucho sería de sentir -la pérdida de esta versión, que es una de las dos á que antes nos -referíamos, que no fueron dadas á la estampa. Es la otra la que cita -Mayans, escrita en octava rima por el doctor don Narciso Arañó y Oñate, -beneficiado en la iglesia de San Miguel de Valencia, y que poseyó en -su rica y escogida librería aquel diligente y docto investigador de -nuestras riquezas literarias. - -Respecto á las ediciones de las obras de nuestro poeta, nos limitaremos -á indicarlas, remitiendo para mayores datos á nuestros lectores al -citado _Catálogo de Salvá_ y á los biógrafos Rodríguez, Fuster y -Jimeno; y son la ya mencionada de 1539[61] en los llamados caracteres -góticos; otra del mismo año y de la misma ciudad, citada por Rodríguez -en su _Biblioteca valenciana_, pero de cuya existencia dudan Salvá -y otros bibliófilos, no menos que él renombrados y eruditos; dos de -Barcelona, salidas de las prensas de Carlos Amorós, una de 1543 y la -segunda de 1545; otra de Valladolid del año 1555; otra impresa por -Claudio Bornat, también de Barcelona, en 1560, que pasa por la más -correcta; la que se tiene por la primera edición de la versión de -Montemayor, dada á la estampa, según cree el señor Salvá, en el mismo -año de 1560; á la cual sigue, según algunos bibliófilos, otra de -Zaragoza de 1562; y por fin la de Madrid de 1579, en la cual se dieron -por segunda vez á luz las versiones en ella reunidas de aquel poeta y -de Romaní. En 1864 el señor Briz, á quien tanto deben las letras y la -poesía catalanas, dió á la estampa en Barcelona una nueva edición de -las obras del elegantísimo y sutil poeta, con variantes sacadas de las -diferentes ediciones que para editarla tuvo á la vista, enriquecida -con un fragmento que contiene varios cantos de la versión de Jorge de -Montemayor y el _Vocabulario de voces oscuras_, publicado en la edición -de Valladolid por Juan de Besa. - - [61] Del documento antes de ahora no publicado que trasladamos de - una copia que nos ha sido comunicada por don Manuel de Bofarull - en el apéndice núm. 5, se colige que se proyectó por un tal - Luís Pedrol hacer una edición de las obras de Ausías March, que - hubiera sido, si se hubiese realizado, la primera de todas y por - lo tanto anterior á la de 1539. - - * * * * * - -Hemos llegado al término de nuestra tarea. Al Jurado que ha de -juzgarnos y después de él al público, si es que algún día damos á la -imprenta este trabajo, que ha de confirmar su fallo, corresponden -resolver si le hemos desempeñado ó no con acierto. Acaso al acometerlo -contamos sobrado con nuestras fuerzas, ó nos hicimos la ilusión de que -no sería de tan difícil ejecución como vimos que en efecto lo era, -una vez pusimos en él nuestra mente y nuestra mano. Mas si pudimos -engañarnos en eso, no nos aconteció lo mismo respecto del tiempo que -se nos daba para llevarlo á cabo, que le tuvimos desde luégo por muy -escaso, si el mérito de la labor había de corresponder á la alteza y á -lo difícil del sujeto. Y sin embargo, de mucho menos aún del que se nos -concedía hemos podido disfrutar para componerlo: y si bien ya sabemos -que esta circunstancia, puramente personal, no ha de ser tomada en -cuenta para atenuar la severidad del fallo y hacer que se incline en -nuestro favor la vara de la justicia, la invocamos aquí y la hacemos -pública para tranquilizar nuestra conciencia, y para descargo ante el -público de nuestra pobre reputación como escritores. - -Mucho desconfiamos de que nuestro humilde escrito alcance la joya -ofrecida como premio. Pero de todas maneras tendremos motivo de -felicitarnos de haberlo emprendido, porque á medida que íbamos -adelantando en él, íbamos al propio tiempo estimando más al poeta y -las obras objeto del mismo. Antes amábamos ya á Ausías March y le -teníamos por el Príncipe de nuestros trovadores: hoy sentimos por él -un verdadero entusiasmo y le ponemos por cima de todos los poetas -líricos, propios y extraños, que florecieron en el siglo XV. Por -esto, si tuviésemos esperanza de que nuestra voz, á la cual sentimos -en este momento que le falte la autoridad que da un preclaro ingenio, -ó un nacimiento menos humilde que el nuestro, pudiese ser oida de -los poetas valencianos, les pediríamos la realización de dos grandes -hechos que enaltecería por todo extremo á su patria y á ellos, á saber: -primero que interpusieran su poderoso valimiento para lograr de sus -corporaciones populares la realización del laudable propósito que -se concibió hace algunos años, y que ignoramos por qué motivo no se -llevó á cabo, de hacer una edición monumental de las obras de su gran -trovador; y en segundo lugar, y para honrar dignamente por su parte -la memoria de éste, que restaurasen su habla literaria, purificándola -y templándola en las abundantes y cristalinas fuentes del idioma de -Ausías y de sus mejores poetas de los siglos XV y parte del XVI; única -manera, á nuestro modo de ver, de evitar que llegue más pronto de lo -que ellos quisieran el triste día en que digan los hijos de su país: -«no leemos las obras de nuestro gran poeta, porque están escritas en -una lengua para nosotros muerta.» La edición de las poesías de Ausías -March sería un monumento destinado á dilatar su fama; la restauración -de la lengua literaria en que escribió él sus versos sería el medio de -que jamás desapareciese de la memoria de los hombres. - - - - - APÉNDICES. - - -Núm. 1, pág. 20.—1361 (20 de Febrero). «Jaume March miles, ápoca á -Bernardo de Ulsinelles, caballero y doctor en leyes, á la vez que -tesorero real de 300 sólidos, resto de aquellos 5,000 que se le debían -segun el siguiente albará.» «Jo en P. March, maestre racional de la -córt del Senyor Rey atorch á vos en Jaume March, de casa daquell -mateix Senyor, que per la dita córt vos son deguts quinque mille -sólidos barcinonenses los quals lo Senyor infant en P. de Ribagorza é -d'Ampurias compte vos ha donats graciosament en ajuda de las messions -que faes en vostre matrimoni é los quals jo per manament del Senyor Rey -á mí fet de paraula, é de voluntat del dit Senyor infant li he fets -escriure per abatuts en lo dors de un albará á ell fet per mí que fo -escrit en Valencie III dies del present mes de fabrer, ab lo qual era -deguda per la córt del Senyor Rey major quantitat al dit Senyor Infant -per les rahons en lo dit alberá contengudas. En testimoni de la qual -cosa vos he fet lo present alberá segellat ab lo del dit meu offici. -Scrit en Valencie XX dias del mes ffebrer anno Domini MCCCCXXX Quarto.» - - -Núm. 2, p. 22.—En Ferrando per la gracia de Deu Rey d'Aragó, de -Sicilia, etc., als nobles, amats é feels nostres Mossen Ramon -Dempuries, procurador en lo Comptat Durgell ó son lochtinent, Veguer -et altres officials de la ciutat de Balaguer et al curats Vicariis et -altres ecclesiastichs de la dita Ciutat salut et dilecció. Com los -parents et amichs del amat nostre Mossen Pere March quondam, vullan -et antenan apostar la ossa del dit Mossen P. en la Ciutat ó Regne -de Valencia, á vos dits nostres officials manam et á vosaltres dits -ecclesiastichs monestam que encontinent com ne serets request per los -parents et amichs del dit deffunt ó altre per ells los liurets la dita -ossa la qual es en aquexa Ciutat soterrada per ço que aquella puxan -portar en lo dit Regne ó Ciutat de Valencia é ferne aquella solemnitat -que 's pertany et açó per res no mudets ó dilatets en alguna manera -sins entenets servir et complaure. Dada en la Vila de Morella sots -nostre segell secret lo primer dia de Agost en lany de la Nativitat de -Nostre Senyor mil-CCCCXIV. Rex Ferdinandus, etc.—Archivo de la corona -de Aragón, fól. 81, quinto del registro, núm. 2381. - - -Núm. 3, pág. 35.—Al molt alt é molt excellent Senyor lo Senyor -Rey.—Molt alt é molt excellent Senyor:—No ha molts jorns passats -scrivim á vostra Senyoría de ço que dins aquesta Ciutat havíem fet per -vostre manament segons lo cárrech que havíem en nostres memorials. -Apres Senyor som stats á Gandía, hon solament avem trobat que á vos se -sien proferts mossen Lois Daragó et Ausías March. Es ver que mossen -Bernat de Vilarig hi mostrá gran voluntat pero no pot per la via del -duch. Apres Senyor som stats á Xátiva, de hont solament avem aut hun -dels fills de mossen Bernat deçPuig. Es ver Senyor que tot hom ha gran -voluntat en servir vostra Senyoría, mas los huns no poden et los altres -han faenes. Mas de la major part dels queus han respost ha hom algun -sentiment que en cas que vostra Senyoría ne donás guatje hi hirien -molts donantlos algun acorriment. Car en veritat Senyor lo mils dispost -haurá prou afer ates que noy pot hom trovar hun roçí. E jatsia Senyor -que per nostres memorials no es manat que tornem aquí, pero atenent -vostra presta partida á nosaltres Senyor seria imposible anar aquí et -esser prets á la fy del juriol et la principal rahó per los roçins é -per tal Senyor segons trametem á vostra Senyoría los memorials ab les -respostes de cascuns, suplicant vos Senyor segons avem en altra letra -queus placia donar nos licencia que no ajam anar aquí. Car los dits -memorials va tot ço que poriem dir. Altres coses á present Senyor molt -excellent noy ha que scriurer dejam á vostra Senyoría sino quens man -com á humils vasalls lo qual Nostre Senyor aja en sa continua guarda -donant vos ço quel vostre cor desiga. Scrita en Valencie lo primer de -juliol.—Senyor molt excellent.—Los indignes embaxadors vostres qui -besant vostres peus et mans se recomanen humilment en gracia et mercé -de vostra Senyoría.—Archivo de la corona de Aragón. Cartas reales sin -fecha del reinado de Alfonso IV de Cataluña, V de Aragón. - - -Núm. 4, pág. 82. Como muestras de las traducciones hasta ahora -conocidas de Ausías March damos la del primer canto de amor, «Qui no -es trist de mos dictats no cur», y la del canto que empieza, «Cervo -ferit no desija la font» una y otra en latín, por Vicente Mariner, y -las dos castellanas de este último, hechas por Baltasar Romaní y Jorge -Montemayor. - - - TRADUCCIÓN DE VICENTE MARINER. - - _Elegía I_ - - Qui non tristis adest nunquam mea carmina curet, - Aut cui non pressit pectora mœror atrox, - Quiquæ malis tritos vexantibus artus, - Non ad tristitiam quærat acerba loca. - Carmina nostra legat, mentem quatiatque tumulto. - Arte carent stulti mente renata viri - Ad causam impellit quæ in tot mea corde dolores - Novit amor pœna quæ mihi causa fuit. - Pars quædam e non parva quidem reperitur - Lætitiæ magnæ tristis in ingenis amœnæ - At si me pressum cuncti videre dolore - Magnis lætitiis mens fuit acta mea. - Utque meo simplex persistit corde Cupido, - Sic lætor vicem videre in orbe nihil. - Et quia gesta sua intento vel publica nosse - Tum mea vel mixto corde dolore levat. - Jam veniet tempus deserto ut pectore vivam - Ut possim melius cernere amoris opus. - Vitæ hujus miseræ jam sit vel nemo miserius. - Me nam sæpe suis ædibus arcet amor. - Ast ego per se ipsum qui tantum diligo amorem - Nec dare quæ ipsæ potest munera magna nego. - Tristitiæ nunc corda suæ mea tradere tento, - Et toto mecum tempore tristis ero. - Ingenioque meo vix tandem educere possum - Donum esse eximiis majus ubique bonis. - Mœrorem potius quam tot sua guadia adire, - Illi nam languor dulcis ubique subest. - Delitiæ nostræ magnæ pars maxima substat, - Hæc quam vel quisquis jam sibi tristis habet - Dum luget, præbent illi nam gaudia luctus, - Lætaque sub toto pectore corda ferunt. - Sic est asiduis quasi subgemat obrupta tellus - Planctibus, inque illum ferveat orbe dolor. - A multis studeo reprimi, cogoque vicissim - Tantum non tristi pondere vita noscet. - At qui oculis ego sæpe meis sua commoda vidi, - Jam sua damna peto, gaudia namque licent. - Nemo sciet, fuerit si non expertus et acer - Quot secum gestet gaudia solus amor: - Ejus qui vero Paphiæ tenet ulcere tela - Ac si se tali cernat amore premi. - - - EPIGRAMMA. - - Flor inter spinas, faciat Deus undique poscas - Per te me vitæ dura subire mala. - Robore namque meo in lapsus me amor injicit atrox - Absque suo cui ingens vis sine fine subest. - - - LIBER SECUNDUS.—ELEGIA TERTIA. - - Concursus cervus non sic fontem appetit ipsam, - Ceu ego jam cupio semper adesse tibi. - Et requiem ingentem ducunt quam gaudia summa, - Hoc solum possum ponte subire mihi. - Tarda est illa dies quam tantis viribus opto, - Emi quam multo sæpe dolore meo. - Et cito vel tarde venturam hanc arbitror esse; - Si mors fortasse non secat ipsa viam. - Spe labi aut possum certumque relinquere donum - Nam te sic cupio majus ut omne bonum. - Te peto nam nullis, in me te concito telis, - Dum tua donentur pectora chara mihi. - Mens si vel parvo secedit tempore nostra - Pectus vel nobis credere adesse tuum. - Hoc sine non possum desumere gaudia læta, - Si vivit adhuc jam cito morte ruet. - Ante oculos video pœnarum culmina montis, - Cassibus et nostris munera firma fero. - Et meus altus amor poterit depellere cuncta, - Si tuus estque meus, nec mihi mons ut adest. - Ille ut descendet, noster labetur et idem - Si cadit ex alto, vulnera magna feret. - Extremum quoniam extremo dum traditur ipsi, - Sorti infœlici non bona dat miseri. - Sæpe Deum quodcumque die precor indigne summe, - Cujus causa quidem vel tibi major adest: - Solum ut forte meo sensus tuus ardet amor, - Et precor ut vires jam tibi donet amor. - Extremisque adero si præstitit ista Cupido, - Si quo in te sedeat invenit ille locum. - Multa sede quidem in nobis furor assidet ejus, - Pugna etiam prestat: nolumus arma tamen. - Atque tuos casus timeo vel noscere quosdam, - Nam dubito ne illis stet tuus altus amor. - Hæc quoniam ignoro, multo est mea vita dolore, - Nescio quod servem semper ab igne latus. - In te non equidem mea gaudia plena supersunt, - Etsi plena velis protinus esse mihi. - Consilium invitum tua corda Cupidinis urgent, - Inque illo et tecum stant mea tuta bona. - Ne timeas nostram cuncta hæc depellere mentem, - Et varium nostri cogere cordis opus; - Servitiis etenim committent robora firma, - Tales nam servos maximus optat amor. - Si invidiam tantis sentis sermonibus ullam, - Semper amore cares quod velit et dubitas. - Hic quem morbus agit stabili non sede vagatur, - Atque putas motus esse tibi requiem. - Si tibi non fidis vel quantum pectore polles, - Hunc zelum rigidum dat mihi tantus amor. - Corporis atque tui haud timeo, vel denique vires, - Ne in me quid facerent quod daret inde necem. - Pectus amo saltem quod vel mea pectora tangat, - Nam timeo te altum semper amare Deum. - Delitiisque tuis crescunt mea damna vicissim, - Si ipso doles, damno laberer ipse tuo. - - - EPIGRAMMA - - Præcipuum ut donum finem a te spero nostrum, - Præsenti nimium lætor ut ipse die. - Si vel præsenti fortunæ mæreo casu, - In me jam casus denique nullus erit. - - - TRADUCCIÓN DE BALTASAR ROMANÍ. - - Ciervo herido no desea la fuente - Con tal deseo qual yo de veros siento: - El gran reposo de mi contentamiento - Hallar no puedo sinó por esta puente: - Más tarde viene dia tan desseado, - Mercado caro con mucho suspirar; - Tarde ó temprano yo sé que ha de llegar - Si mi camino por muerte no es cerrado. - De esta esperanza no puedo ser echado - Pues mi desseo de honesto bien me viene, - Y cosa al mundo se que no detiene - Sinó el querer que nunca me habeys dado: - Mi pensamiento no pierde solo un punto - De contemplar cómo podría ser; - Mas no es possible: fáltame el merecer - Bivo en vos, y para mí defunto. - Un alto cerro de males me detiene - Y al otro cabo tengo el contentamiento; - Menoscabar podrá el querer que siento - Si el vuestro mueve y no muestra que viene: - Mi fantasía subir á lo alto piensa - Por donde yo su gran caida temo, - Que á todo extremo es dado un otro extremo, - Y en baxo estado no es grave la ofensa. - De cada hora estoy rogando á Dios - De lo que en vos está la mayor parte, - Que mi querer haya en el vuestro parte - Y que amor ponga el suyo todo en vos; - Haciendo esto sabríades dextremos; - Mas yo no veo en vos donde estén puestos; - Su pasion entra en lugares dispuestos - Y contrastarles se puede y no queremos. - Nuevas de vos más que la muerte temo, - Que por un cabo dudo de vuestro olvido, - De otro el desseo de saber ma vencido; - De cada parte ay fuego do me quemo: - No es en vos complir lo que yo pido, - Nunca queráis á vos mismo forzaros, - Porqués forzado con amor consejaros - Que en los dos puntos está mi bien cumplido. - No harán cosa en vuestro desservicio - Mis pensamientos ni dél se mudarán; - Mas á firmeza sujetos estarán, - Que assí los quiere amor en su servicio: - Destas razones si algun pesar habéis - Sin amor sois ó no sabéys que quiere; - No seréis firme si este mal hos hiere; - Lo que es movible por seguro ternéis. - Si quanto debo de vos yo no confío - Mi gran querer me trae en este zelo, - No porque temo vuestra virtud un pelo, - Mas sois tan alta que de mi desconfío: - Ved que locura es la que tengo en esto - De vuestro espejo soy tan envidioso - Que de vos mismo me hace ser zeloso - Sin pensamiento de acto deshonesto. - - - TRADUCCIÓN DE JORGE DE MONTEMAYOR. - - Con sed el caminante no desea - Lo medio que yo á vos la clara fuente, - Al bien que el alma y cuerpo señorea, - Jamas podré pasar por otra puente; - El día tarda mucho aun que así sea, - Y cómprolo á mi costa caramente, - Mas él ha de llegar tarde ó temprano - Si muerte no le estorba y va á la mano. - No puedo de esperanza ser privado, - Pues como el mayor bien á vos deseo, - Y cosa no os estorba haberme dado - Vuestro querer, el cual jamas poseo; - Si yo en mi pensamiento os he alojado, - Imaginando ver lo que no veo, - Sin él no puede haber deleite junto, - Y todo, si no es él, será difunto. - Delante de mí está un monte de dolores - En ver que nadie basta á contentarme; - Menoscabar podría mis amores, - Los vuestros no queriendo remediarme: - Yo bajo si ellos bajan á menores - Y si de alto caen no hay curarme; - Así que cierto su caida temo, - Que á todo extremo es dado otro extremo. - Mil veces me veréis á Dios rogando, - La cosa que está en vos muy grande parte - Y el gran poder de amor está invocando - Que alcance mi querer del vuestro parte: - Y entónces iréis su extremo experimentando, - Si en vos hallan lugar por algun arte, - Porque en el más dispuesto entrarse vemos, - Pudiendo contrastalle no queremos. - Por una parte con temor de olvido - Saber nuevas de vos, señora, temo, - Por otra por sabello estoy perdido: - ¿A cuál iré si en ambas ardo y quemo? - Mas nunca hallo en vos cosa que pido, - Aunque queráis hacello por extremo: - Amor os debe aconsejar forzado, - Y si lo hace soy resucitado. - Y no temáis en ver que va pasando - Por tanta variedad mi pensamiento, - Que seros servidor me va afirmando - Y de los tales vive amor contento: - Si de esto os enojáis que estoy hablando, - El corazon tenéis de amor exento, - Y el más movible por lugar seguro; - Y no hay en vos firmeza ni amor puro. - Si en vuestro gran valor no me he fiado, - Mi gran querer lo hace y me deshace: - Tener yo á vuestro cuerpo, es excusado, - Pues ningun mal me puede hacer ni hace: - Querría vuestro amor verle ocupado - Del todo en mí, y áun no me satisface, - Que si algun mal pasáis os doláis de ello - Sin yo propio también hallarme en ello. - - -Núm. 5, pág. 83.—SA. CE. Y CA. MAG.—Luis Pedrol, de muchos días á esta -parte á procurado de aver á su mano y juntar todas las obras de Ausías -March poeta catalán que en muchas partes derramadas y casi perdidas -se hallavan nunca hasta agora impresas y aquellas corregir de muchos -vicios que por descuido de los escriptores en ellas avía á fin de que -assí correctas, juntas y reduzidas á su devida forma se imprimiessen -y la memoria de tan digno varon jamás se perdiesse, y porque en ello -á sostenido muchas vigilias costos y trabaios suplica por tanto á -V. Mag. sea de su merced concederle privilegio que las pueda hacer -imprimir y que nadie en los reinos y señoríos de V. Mag. sin su -expresso consentimiento las imprima ni á ellos se traigan vendibles de -otras partes dentro de tres años so las penas en los tales privilegios -solitas y acostumbradas que en ello el dicho Luis Pedrol recibirá -merced muy singular de V. Mag. Quam Deus, etc. _Reverso_.—Luis Pedrol -supplica lo el Almirante de Nápoles.—Supplica por privilegio para poder -imprimir las obras de Ausías March poeta catalán que las ha recopilado -y enmendado con gran trabajo por tres años que otro no las pueda vender -en vuestros reinos de Mag.—fiat.—Que se vea primero por alguna persona -que...—Archivo de la Corona de Aragón: Colección de Cartas y Memoriales. - - - FIN. - -*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK AUSÍAS MARCH Y SU ÉPOCA *** - -Updated editions will replace the previous one--the old editions will -be renamed. - -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the -United States without permission and without paying copyright -royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part -of this license, apply to copying and distributing Project -Gutenberg-tm electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG-tm -concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark, -and may not be used if you charge for an eBook, except by following -the terms of the trademark license, including paying royalties for use -of the Project Gutenberg trademark. If you do not charge anything for -copies of this eBook, complying with the trademark license is very -easy. You may use this eBook for nearly any purpose such as creation -of derivative works, reports, performances and research. Project -Gutenberg eBooks may be modified and printed and given away--you may -do practically ANYTHING in the United States with eBooks not protected -by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the trademark -license, especially commercial redistribution. - -START: FULL LICENSE - -THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK - -To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase "Project -Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full -Project Gutenberg-tm License available with this file or online at -www.gutenberg.org/license. - -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project -Gutenberg-tm electronic works - -1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm -electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to -and accept all the terms of this license and intellectual property -(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all -the terms of this agreement, you must cease using and return or -destroy all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your -possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a -Project Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound -by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the -person or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph -1.E.8. - -1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be -used on or associated in any way with an electronic work by people who -agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few -things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works -even without complying with the full terms of this agreement. See -paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project -Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this -agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm -electronic works. See paragraph 1.E below. - -1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the -Foundation" or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection -of Project Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual -works in the collection are in the public domain in the United -States. If an individual work is unprotected by copyright law in the -United States and you are located in the United States, we do not -claim a right to prevent you from copying, distributing, performing, -displaying or creating derivative works based on the work as long as -all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope -that you will support the Project Gutenberg-tm mission of promoting -free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg-tm -works in compliance with the terms of this agreement for keeping the -Project Gutenberg-tm name associated with the work. You can easily -comply with the terms of this agreement by keeping this work in the -same format with its attached full Project Gutenberg-tm License when -you share it without charge with others. - -1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern -what you can do with this work. Copyright laws in most countries are -in a constant state of change. If you are outside the United States, -check the laws of your country in addition to the terms of this -agreement before downloading, copying, displaying, performing, -distributing or creating derivative works based on this work or any -other Project Gutenberg-tm work. The Foundation makes no -representations concerning the copyright status of any work in any -country other than the United States. - -1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg: - -1.E.1. The following sentence, with active links to, or other -immediate access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear -prominently whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work -on which the phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the -phrase "Project Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, -performed, viewed, copied or distributed: - - This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and - most other parts of the world at no cost and with almost no - restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it - under the terms of the Project Gutenberg License included with this - eBook or online at www.gutenberg.org. If you are not located in the - United States, you will have to check the laws of the country where - you are located before using this eBook. - -1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is -derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not -contain a notice indicating that it is posted with permission of the -copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in -the United States without paying any fees or charges. If you are -redistributing or providing access to a work with the phrase "Project -Gutenberg" associated with or appearing on the work, you must comply -either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or -obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg-tm -trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9. - -1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted -with the permission of the copyright holder, your use and distribution -must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any -additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms -will be linked to the Project Gutenberg-tm License for all works -posted with the permission of the copyright holder found at the -beginning of this work. - -1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm -License terms from this work, or any files containing a part of this -work or any other work associated with Project Gutenberg-tm. - -1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this -electronic work, or any part of this electronic work, without -prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with -active links or immediate access to the full terms of the Project -Gutenberg-tm License. - -1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary, -compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including -any word processing or hypertext form. However, if you provide access -to or distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format -other than "Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official -version posted on the official Project Gutenberg-tm website -(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense -to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means -of obtaining a copy upon request, of the work in its original "Plain -Vanilla ASCII" or other form. Any alternate format must include the -full Project Gutenberg-tm License as specified in paragraph 1.E.1. - -1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying, -performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works -unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9. - -1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing -access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works -provided that: - -* You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from - the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method - you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed - to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he has - agreed to donate royalties under this paragraph to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid - within 60 days following each date on which you prepare (or are - legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty - payments should be clearly marked as such and sent to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in - Section 4, "Information about donations to the Project Gutenberg - Literary Archive Foundation." - -* You provide a full refund of any money paid by a user who notifies - you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he - does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm - License. You must require such a user to return or destroy all - copies of the works possessed in a physical medium and discontinue - all use of and all access to other copies of Project Gutenberg-tm - works. - -* You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of - any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the - electronic work is discovered and reported to you within 90 days of - receipt of the work. - -* You comply with all other terms of this agreement for free - distribution of Project Gutenberg-tm works. - -1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project -Gutenberg-tm electronic work or group of works on different terms than -are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing -from the Project Gutenberg Literary Archive Foundation, the manager of -the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the Foundation as set -forth in Section 3 below. - -1.F. - -1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable -effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread -works not protected by U.S. copyright law in creating the Project -Gutenberg-tm collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm -electronic works, and the medium on which they may be stored, may -contain "Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate -or corrupt data, transcription errors, a copyright or other -intellectual property infringement, a defective or damaged disk or -other medium, a computer virus, or computer codes that damage or -cannot be read by your equipment. - -1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right -of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project -Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project -Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all -liability to you for damages, costs and expenses, including legal -fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT -LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE -PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE -TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE -LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR -INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH -DAMAGE. - -1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a -defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can -receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a -written explanation to the person you received the work from. If you -received the work on a physical medium, you must return the medium -with your written explanation. The person or entity that provided you -with the defective work may elect to provide a replacement copy in -lieu of a refund. If you received the work electronically, the person -or entity providing it to you may choose to give you a second -opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If -the second copy is also defective, you may demand a refund in writing -without further opportunities to fix the problem. - -1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth -in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS', WITH NO -OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT -LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE. - -1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied -warranties or the exclusion or limitation of certain types of -damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement -violates the law of the state applicable to this agreement, the -agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or -limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or -unenforceability of any provision of this agreement shall not void the -remaining provisions. - -1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the -trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone -providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in -accordance with this agreement, and any volunteers associated with the -production, promotion and distribution of Project Gutenberg-tm -electronic works, harmless from all liability, costs and expenses, -including legal fees, that arise directly or indirectly from any of -the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this -or any Project Gutenberg-tm work, (b) alteration, modification, or -additions or deletions to any Project Gutenberg-tm work, and (c) any -Defect you cause. - -Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm - -Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of -electronic works in formats readable by the widest variety of -computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It -exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations -from people in all walks of life. - -Volunteers and financial support to provide volunteers with the -assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's -goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will -remain freely available for generations to come. In 2001, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure -and permanent future for Project Gutenberg-tm and future -generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see -Sections 3 and 4 and the Foundation information page at -www.gutenberg.org - -Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation - -The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit -501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the -state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal -Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification -number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by -U.S. federal laws and your state's laws. - -The Foundation's business office is located at 809 North 1500 West, -Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up -to date contact information can be found at the Foundation's website -and official page at www.gutenberg.org/contact - -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation - -Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without -widespread public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine-readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. - -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. Compliance requirements are not uniform and it takes a -considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up -with these requirements. We do not solicit donations in locations -where we have not received written confirmation of compliance. To SEND -DONATIONS or determine the status of compliance for any particular -state visit www.gutenberg.org/donate - -While we cannot and do not solicit contributions from states where we -have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition -against accepting unsolicited donations from donors in such states who -approach us with offers to donate. - -International donations are gratefully accepted, but we cannot make -any statements concerning tax treatment of donations received from -outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff. - -Please check the Project Gutenberg web pages for current donation -methods and addresses. Donations are accepted in a number of other -ways including checks, online payments and credit card donations. To -donate, please visit: www.gutenberg.org/donate - -Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic works - -Professor Michael S. Hart was the originator of the Project -Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be -freely shared with anyone. For forty years, he produced and -distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of -volunteer support. - -Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed -editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in -the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not -necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper -edition. - -Most people start at our website which has the main PG search -facility: www.gutenberg.org - -This website includes information about Project Gutenberg-tm, -including how to make donations to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to -subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. diff --git a/old/65988-0.zip b/old/65988-0.zip Binary files differdeleted file mode 100644 index 393aca0..0000000 --- a/old/65988-0.zip +++ /dev/null diff --git a/old/65988-h.zip b/old/65988-h.zip Binary files differdeleted file mode 100644 index eb31c78..0000000 --- a/old/65988-h.zip +++ /dev/null diff --git a/old/65988-h/65988-h.htm b/old/65988-h/65988-h.htm deleted file mode 100644 index 0cb27e3..0000000 --- a/old/65988-h/65988-h.htm +++ /dev/null @@ -1,5216 +0,0 @@ -<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Strict//EN" - "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-strict.dtd"> -<html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml" xml:lang="es" lang="es"> - <head> - <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html;charset=utf-8" /> - <meta http-equiv="Content-Style-Type" content="text/css" /> - <title> - The Project Gutenberg eBook of Ausías March y su Época, by D. Joaqin Rubió y ors. - </title> - <link rel="coverpage" href="images/cover.jpg" /> - <style type="text/css"> - /* body */ - body {margin-left: 10%; margin-right: 10%;} - div.body-with {max-width: 35em; margin-left: auto; margin-right: auto;} - - /* headings */ - h1, h2 { text-align: center; clear: both;} - h1, h2 {margin-top: 2em; margin-bottom: 1.0em;} - h2.no-break {page-break-before: avoid;} - - /* font sizes */ - .xxlarge {font-size: xx-large;} - .large {font-size: large;} - .small {font-size: small;} - .smaller {font-size: 0.7em;} - - /* font style */ - .bold {font-weight: bold;} - - /* small caps */ - .smcap {font-variant: small-caps;} - .lowercase {text-transform: lowercase;} - - /* drop caps */ - img.drop-capi {float: left; margin: 0 0.5em 0 0; position: relative; z-index: 1;} - p.drop-capi {text-indent: 0em;} - p.drop-capi:first-letter {padding-right: .2em;} - p.drop-capi:first-letter {margin-left: -1.25em;} - - /* paragraphs */ - p {margin-top: .25em; text-align: justify; text-indent: 1.5em; margin-bottom: .25em;} - .no-indent {text-indent: inherit;} - .p1 {margin-top: 1em;} - .p2 {margin-top: 2em;} - - /* text alignment */ - .center {text-align: center;} - - /* Images */ - img {max-width: 100%; height: auto;} - .figcenter {margin: auto; text-align: center; margin-top: 2em; margin-bottom: 2em;} - - /* horizontal rule */ - hr.chap, hr.tn {width: 65%; margin-left: 17.5%; margin-right: 17.5%; margin-top: 2em; margin-bottom: 2em; clear: both;} - hr.tb {margin-top: 1em; margin-bottom: 1em; visibility: hidden;} - - /* page numbers */ - .pagenum {position: absolute; left: 92%; font-size: smaller; text-align: right; - font-weight: normal; /* no bold */ font-style: normal; /* no italic */ font-variant: normal; /* no small cap */ - margin: 0em; /* no margin */ padding: 0em; /* no padding */ text-indent: 0em; /* no indent */} - - /* Footnotes */ - .footnote {margin-top: 0.75em; margin-bottom: 0.75em; text-decoration: none;} - .footnote a {text-decoration: none;} - .fnanchor {vertical-align: super; font-size: 0.8em; text-decoration: none;} - - /* Poetry */ - .poetry-container {text-align: center;} - .poem {display: inline-block; text-align: left;} - .stanza {margin: 0.75em auto;} - .poem .verse {text-indent: -3em; padding-left: 3em;} - .poem .i0 {display: block; margin-left: 0em;} - .poem .i2 {display: block; margin-left: 1em;} - .poem .i4 {display: block; margin-left: 2em;} - .poem .i10 {display: block; margin-left: 5em;} - .poem .i12 {display: block; margin-left: 6em;} - .poem .i14 {display: block; margin-left: 7em;} - .poem .i16 {display: block; margin-left: 8em;} - .poem-elipsis {font-size: 1.5em;} - .poem-trans {text-align: center;} - - /* Transcriber's notes */ - .transnote {background-color: #E6E6FA; color: black; font-size:smaller; padding: 2%; - margin-left: auto; margin-right: auto; font-family:sans-serif, serif;} - - @media handheld - { - .chapter {page-break-inside: avoid;} - body {width: 90%; margin-left: auto; margin-right: auto;} - div.body-with {max-width: inherit;} - .poem {display: block; margin-left: 1.5em;} - .poem-trans {text-align: inherit;} - hr.chap {display: none; visibility: hidden;} - hr.tn {width: 20%; margin-left: auto; margin-right: auto; margin-top: 2em; margin-bottom: 2em;} - img.drop-capi {display: none; visibility: hidden;} - p.drop-capi:first-letter {padding-right: 0em; margin-left: 0em;} - } - </style> - </head> -<body> - -<div style='text-align:center; font-size:1.2em; font-weight:bold'>The Project Gutenberg eBook of Ausías March y su época, by Joaquín Rubió y Ors</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and -most other parts of the world at no cost and with almost no restrictions -whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms -of the Project Gutenberg License included with this eBook or online -at <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. If you -are not located in the United States, you will have to check the laws of the -country where you are located before using this eBook. -</div> - -<p style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:1em; margin-left:2em; text-indent:-2em'>Title: Ausías March y su época</p> - -<div style='display:block; margin-top:1em; margin-bottom:1em; margin-left:2em; text-indent:-2em'>Author: Joaquín Rubió y Ors</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'>Release Date: August 4, 2021 [eBook #65988]</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'>Language: Spanish</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'>Character set encoding: UTF-8</div> - -<div style='display:block; margin-left:2em; text-indent:-2em'>Produced by: Nahum Maso i Carcases and the Online Distributed Proofreading Team at https://www.pgdp.net (This file was produced from images generously made available by The Internet Archive)</div> - -<div style='margin-top:2em; margin-bottom:4em'>*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK AUSÍAS MARCH Y SU ÉPOCA ***</div> - -<div class="body-with"> - - -<hr class="tn" /> -<div class="transnote"> -<p class="no-indent center bold">Notas del Transcriptor</p> -<p>—Se han respetado la grafía y la acentuación del original, así como las inconsistencias en éstas.</p> -<p>—Se han corregido los errores obvios de imprenta.</p> -<p>—Las notas al pie de página se han renumerado y agrupado en un capítulo independiente denominado «NOTAS A PIE DE PÁGINA», -el cual se encuentra situado antes de los «APÉNDICES».</p> -<p>—Ciertos navegadores y lectores de libros electrónicos no podrían mostrar correctamente el texto en versalita.</p> -<p>—Las páginas en blanco presentes en el original se han eliminado en la versión electrónica.</p> -</div> -<hr class="tn" /> - - - - -<div class="chapter"> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_1" id="Page_1">[1]</a></span></p> - -<h1>AUSÍAS MARCH -<br /> -<span class="smaller">Y SU ÉPOCA.</span></h1> - -<p class="no-indent center p2">MONOGRAFÍA ESCRITA</p> - -<p class="no-indent center small p1">POR</p> - -<p class="no-indent center large p1">D. JOAQUÍN RUBIÓ Y ORS,</p> - -<p class="no-indent center small p1">PRESIDENTE DE LA ACADEMIA -DE BUENAS LETRAS DE BARCELONA, CORRESPONDIENTE DE LA DE LA HISTORIA, ETC.,</p> - -<p class="no-indent center p2">Y PREMIADA EN LOS JUEGOS FLORALES</p> - -<p class="no-indent center small p1">DE VALENCIA DE 1879.</p> - -<div class="figcenter"> -<img src="images/ill001.jpg" width="211" height="125" alt="Ilustración" /> -</div> - -<p class="no-indent center large">BARCELONA.</p> -<p class="no-indent center">IMPRENTA DE LA VIUDA É HIJOS DE J. SUBIRANA</p> -<p class="no-indent center small">CALLE DE LA PUERTA FERRISA, NÚM. 16</p> -<p class="no-indent center">1882.</p> - -<hr class="chap" /> -</div> - - - - -<div class="chapter"> -<p><span class="pagenum"><a name="Page_2" id="Page_2">[2]</a></span></p> - -<p class="no-indent center small p2">ES PROPIEDAD DEL AUTOR.</p> - -<hr class="chap" /> -</div> - - - -<div class="chapter"> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_3" id="Page_3">[3]</a></span></p> - -<div class="figcenter"> -<img src="images/ill002.jpg" width="600" height="101" alt="Ilustración" /> -</div> - -<p class="no-indent center xxlarge bold">AUSÍAS MARCH Y SU ÉPOCA.</p> - -<div class="figcenter"> -<img src="images/ill003.jpg" width="250" height="28" alt="Ilustración" /> -</div> - - -<h2 class="no-break">INTRODUCCIÓN.</h2> - -<div> -<img class="drop-capi" src="images/dropcap-s.jpg" width="75" height="70" alt="S" /> -</div> -<p class="drop-capi"> -<span class="smcap">Sorpresa</span> no escasa debe causar á quien, al hojear por -vez primera la historia de nuestra patria literatura, se -encuentra de repente, si es que abre por acaso sus páginas -por aquellas en que éste se describe, con el asombroso -florecimiento que alcanzó en el período que abraza los dos dilatados -reinados de Alfonso V y de Juan II de Aragón, en el cual -descuella, á manera de astro de primera magnitud en medio de -numeroso grupo de estrellas de luz menos viva, el que fué apellidado -por el más fecundo y docto en literarias disciplinas de -su época, el marqués de Santillana, «gran trovador y varón -de esclarecido ingenio»; el llamado por la mayor parte de los -críticos de aquellos y de más cercanos tiempos Petrarca valenciano; -el estrenuo y animoso caballero y elegantísimo y por todo -extremo sutil poeta <span class="smcap">Ausías March</span>. ¿De dónde deriva el tal florecimiento, -preguntaráse sin duda á sí mismo, si es de los que -se placen en remontarse á las causas de los hechos? ¿De qué -punto arrancan las raíces que comunicaron su fecundante savia -al majestuoso árbol poético, cuyas frondosas ramas se dilatan, -embelleciéndolas y ofreciéndoles regalados frutos, por las dos -provincias hermanas, Cataluña y Valencia, y en especial, y -por más de media centuria, por esta última comarca?</p> - -<p>No somos de los que creen que existen en los vastos campos -del arte florecimientos aislados, cual en el desierto hállanse -oasis completamente rodeados, á modo de islas de verdura,<span class="pagenum"><a name="Page_4" id="Page_4">[4]</a></span> -de mares de tostadas é infecundas arenas, por más que -reconozcamos la posibilidad, por la historia demostrada, de que -á deshora aparezcan, á impulsos de una suprema voluntad creadora, -ingenios sobresalientes, en torno de los cuales, y en virtud -de la vida que les comunican, brotan y florecen otros, como -retoños de un tronco fecundo. Dando de mano á las excepciones, -y ateniéndonos á lo común y á lo que puede considerarse -casi como ley histórica, es innegable que do quier que se muestra -lozana y fecunda, en cualquiera de las ramas del árbol de -la belleza, una manifestación, sea cual fuere, del arte, es, no -tan sólo porque son á su desenvolvimiento favorables el suelo -donde arraiga, y las auras que la mecen, y el calor que la vivifica, -sinó porque llegan hasta ella en mayor ó menor abundancia -y por más ó menos conocidos canales, y á manera de hilos de -fertilizadoras aguas, las influencias de otros florecimientos, ó -anteriores ó coetáneos suyos, ya del propio, ya de extraños países. -Por esto y porque es poco menos que imposible valorar en -su justo precio, ni determinar el carácter verdadero de un período -notable ó de una escuela literaria, sin conocer, además -del medio ambiente, por decirlo así, bajo cuya más inmediata y -directa acción se ha formado, las influencias que más ó menos -han contribuido á darle vida é imprimirle el propio sello y especial -fisonomía que de las demás escuelas ó períodos literarios le -distingue, hemos creido que debíamos, antes de ocuparnos en el -que es, con razón, llamado Príncipe de nuestros poetas, y el primero -en mérito entre los que versificaron en <em>lengua catalana</em>, -bosquejar á grandes rasgos,—y ojalá acertáramos en el desempeño,—los -hechos que prepararon el florecimiento en el siglo <span class="smcap lowercase">XV</span> -de nuestra poesía, de que fué aquél el más ilustre representante -y el más acabado modelo, y las extrañas influencias que más -contribuyeron, sin perjudicar en nada su nativa originalidad, -á dar á él y á la poesía de su época sello y carácter especiales.</p> - -<hr class="tb" /> - -<p>Á principios del siglo <span class="smcap lowercase">XIV</span> fórmase y se desenvuelve allende -la cordillera Pirenaica,—que no era entonces, cual lo es ahora, -línea divisoria de dos Estados,—más por transformación -lenta que por brusco y no esperado nacimiento, una escuela -poética que por el lugar donde tuvo su asiento principal, y por<span class="pagenum"><a name="Page_5" id="Page_5">[5]</a></span> -la lengua de que se sirve, toma el nombre de tolosano-catalana. -Sus nuevos adeptos, que se dan á sí propios el dictado de cultivadores -de la <em>muy noble y excelente dama la gaya ciencia</em>, apellidan -ya antiguos, <em>anticz</em><a name="FNanchor_1_1" id="FNanchor_1_1"></a><a href="#Footnote_1_1" class="fnanchor">[1]</a>, á los <em>trovadores</em>, sin embargo -que algunos, y entre ellos Guiraldo Riquier de Narbona, cuyas -obras, como observa nuestro amigo el señor Milá, señalan la -transición entre la anterior poesía feudal y cortesana y la nueva -escuela, y que murió en 1294, alcanzan los tiempos inmediatos -al establecimiento del <em>gay consistorio</em> tolosano.</p> - -<p>No es la ocasión esta de investigar las causas que contribuyeron -á que fuesen extinguiéndose sucesivamente, á la manera -que se pierden en el espacio las últimas vibraciones de -un eco que se aleja, las voces poéticas que por espacio de -cerca de dos centurias habían hecho de la Provenza el país -del amor y de los cantores, y que prepararon el renacimiento -poético de este lado de acá de los Pirineos, que debía subsistir, -bien que no siempre con igual esplendor, por espacio de otros -dos siglos.</p> - -<p>No faltan quienes, obedeciendo á preocupaciones políticas, -ó dejándose llevar de manías anticatólicas, atribuyan casi por -entero aquel primer hecho á la cruzada contra los albigenses, -en la cual no aciertan á ver más que una guerra de religión, y -de donde toman pretexto para lanzar sobre la Roma pontificia -más groseros insultos y desentonados anatemas que contra la -misma arrojó el cínico y licencioso<a name="FNanchor_2_2" id="FNanchor_2_2"></a><a href="#Footnote_2_2" class="fnanchor">[2]</a> Guillermo Figuera. Al -<span class="pagenum"><a name="Page_6" id="Page_6">[6]</a></span>igual de los pájaros que huyen á bandadas de una comarca desolada -por repentina inundación, ó de un bosque presa del incendio, -abandonaron, según ellos, para siempre los trovadores -las antes risueñas campiñas, las florecientes ciudades y las ricas -y hospitalarias cortes feudales del Mediodía de Francia, huérfanas -éstas de sus antiguos señores, y aquéllas, inundadas de -sangre, puestas por la fuerza de las armas bajo el odiado yugo -de los Capetos, para ir á exhalar sus tristes <em>desconorts</em> y sus -atrevidos serventesios en comarcas más felices y tranquilas. -Pero sin desconocer ni negar la parte que en la desaparición -en los países de la lengua de <em>oc</em> de la poesía de los trovadores -ambulantes y feudales tuvo aquel lamentable suceso, fuerza -es reconocer que antes que se sintiesen los efectos de aquella -desastrosa guerra, notábanse los síntomas de una próxima decadencia -de dicha poesía, por no pocos mirada ya, según el testimonio -de Ramon Vidal, con indiferencia; en cuyas producciones -había entrado por más el artificio que el arte verdadero; -que en algunos de sus géneros había pecado por exceso de monotonía; -que había agotado en casi todos, á fuerza de acudir -con sobrada frecuencia á ellas, las fuentes de la inspiración, -y que habíase hasta cierto punto vulgarizado á puro de -ser cultivada por tan crecido número de trovadores, algunos -no más que de mediano ingenio, y por muchedumbres de juglares -que habían hecho de ella uno como á manera de oficio -mecánico y objeto de grangería.</p> - -<p>Como quiera que sea, es indudable que la guerra contra los -albigenses, sembrando divisiones y odios y siendo ocasión de -persecuciones, lo fué en gran parte de que algunos trovadores, -más hostiles á la cruzada por lo que de francesa tenía que por -lo que tenía de religiosa, y más adictos al bando de los herejes -por perversión del sentido moral que por error de la inteligencia, -se dispersaran por Aragón y Castilla, en cuyas cortes -recibieron no menos generoso é ilustrado hospedaje que lo -habían logrado antes en los castillos de los nobles señores de -Provenza; siendo esto causa de que se conservara en uno y otro -reino como un eco de la antigua poesía trovadoresca; la cual debía -ir perdiendo algo de su primitivo carácter, bien que sin desprenderse -del todo de ciertos rasgos, que eran como el sello de -su viejo abolengo, á medida que iba modificándose bajo la influencia -de la nueva escuela nacida á la sombra de los verjeles<span class="pagenum"><a name="Page_7" id="Page_7">[7]</a></span> -y al amparo de los magistrados municipales de Tolosa; escuela -que era á su vez una derivación, ó por mejor decir, una continuación, -aunque algún tanto alterada, de la tradición poética -que se conservaba aún, bien que de cada día menos viva, en -los países de Occitania.</p> - -<p>Sería tomar las cosas de demasiado lejos ocuparnos, en un -escrito destinado á dar á conocer á Ausías March y su siglo, en -los trovadores que brillaron en la corte de nuestros monarcas-condes -de Aragón y Cataluña, en el tiempo que medió entre Alfonso -II, el hijo de Berenguer IV y doña Petronila, y don Pedro -el Ceremonioso. Los Guillermo de Bergadan, los Hugo de Mataplana, -los R. Vidal de Bezalú, los Guillermo de Cervera, -los Serverí de Girona y otros deben ser considerados como -poetas provenzales, ya que en la lengua y en las formas métricas -de éstos escribieron sus versos, por más que hubiesen -abierto los ojos á la luz en Cataluña y compuesto aquí sus serventesios, -canciones y tenzones. No hay que buscar todavía -en sus obras <em>el bell catalanesch</em> de nuestra tierra, que estimaba -el buen Muntaner sobre el que se hablaba en los demás -dominios de nuestros condes-reyes.</p> - -<p>La verdadera poesía catalana debía nacer algo más tarde; -y aunque no ha de renegar de su antiguo origen, antes por el -contrario se envanecerá en engalanarse con algunas de las -más estimadas preseas con que se adornaron los viejos trovadores; -y tendrá á orgullo que se le conozca el aire de familia -que traerá de aquéllos, es indudable que la influencia á que -más ceda, el dejo que más se le pegue, el sello con que más -hondamente marque los frutos de su primerizo ingenio, cuando -llegue á sazón de producirlos, serán los que reciba de la escuela -tolosana, más acomodada, fuerza es decirlo, á su carácter -grave y á la índole de su especial juicio;—más inclinado -éste á producir los sazonados frutos de la razón que las vistosas -flores de la fantasía;—y á su espíritu mucho más práctico que -lo fué el de la antigua poesía trovadoresca.</p> - -<p>No es aventurado poner el nacimiento de esta nueva escuela, -por lo que á Cataluña se refiere, ya que desde ella fué de donde -se dilató por las demás comarcas ganadas en el siglo anterior -á los musulmanes por la espada del invicto don Jaime el Conquistador, -á principios del siglo <span class="smcap lowercase">XIV</span><a name="FNanchor_3_4" id="FNanchor_3_4"></a><a href="#Footnote_3_4" class="fnanchor">[3]</a>, por más que el período -<span class="pagenum"><a name="Page_8" id="Page_8">[8]</a></span>de su mayor florecimiento, en dicha centuria, fuese el del -reinado de don Pedro el Ceremonioso, en cuya corte resplandecieron -y de cuyos favores disfrutaron poetas de tan alto renombre, -entre los nuestros, como Jaime March, el vizconde de Rocaberti -y Lorenzo Mallol, que son considerados como maestros en -el arte de trovar, y durante cuyo reinado se escribieron algunos -de los tratados<a name="FNanchor_4_5" id="FNanchor_4_5"></a><a href="#Footnote_4_5" class="fnanchor">[4]</a>, que fueron como los códigos á cuyas leyes -debían someterse y según las cuales eran á la sazón con extremado -rigor, bien que con estrecho criterio, juzgados los productos -del ingenio. Cábele, sin embargo, á la escuela poética -catalana la gloria,—y lo decimos muy alto en honra de nuestra -patria y de nuestras letras por los modernos críticos castellanos<a name="FNanchor_5_6" id="FNanchor_5_6"></a><a href="#Footnote_5_6" class="fnanchor">[5]</a> -menos conocidas y estudiadas de lo que debieran -serlo,—de que, aunque hija, ó hermana menor, si se quiere, -como la llama Milá, de la tolosana, tanto creció y se adelantó -pronto á ésta, que en lugar de seguir considerándola como á -su maestra, parece que fué á su vez objeto de estudio y de la -imitación de sus poetas, sobre todo cuando llegó á su apogeo -y brilló en todo su esplendor en el reinado de Alfonso V el -Sabio.</p> - -<p>No sin fundamento, dado caso que se advierten rasgos especiales -y asaz distintos en cada una de ellos, divide el señor -Milá en tres períodos la historia de la escuela poética catalana; -es á saber, en el que va desde el reinado del Ceremonioso hasta -los tiempos en que comenzó á trovar Ausías March; en el que -abraza la existencia poética de éste, ó sea en los treinta ó cuarenta -años de mediados del siglo <span class="smcap lowercase">XV</span>, que coinciden con el reinado -del citado Alfonso V; y por fin, en el que corre entre los -últimos tiempos del poeta amante de Teresa y los primeros -años de la siguiente centuria.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_9" id="Page_9">[9]</a></span></p> - -<p>Distínguese el primero, sobre todo durante una gran parte -del siglo <span class="smcap lowercase">XIV</span>, por el más frecuente uso de palabras y formas -gramaticales provenzales, especialmente en las obras poéticas, -ya que en las prosaicas aparece el <em>catalanesch</em> ó <em>romans</em> más -puro y exento de resabios de la lengua de oc; uso que va disminuyendo,—bien -que sin desaparecer del todo ni áun en el -segundo período, puesto que no es difícil encontrar dejos de provenzalismo -hasta en Ausías March,—á medida que se van modificando -las formas antiguas, é introduciéndose y generalizándose -otras nuevas; y se emplea ya más para las obras en -verso la lengua catalana, bajo la influencia de los tratados didácticos -acerca del arte de trovar; y empiezan á hacer ley los -fallos de nuestro consistorio, más atento por ventura á apuntar -los defectos de forma, que al mérito intrínseco de la obra poética. -Así, por ejemplo, el mismo Muntaner, dechado en su -Crónica del <em>bell catalanesch</em>, de que tan prendado se muestra, -provenzaliza cuanto le es dado hacerlo su lenguaje en su <em>Sermó</em>; -así se advierte también en aquellos tan conocidos versos -de don Pedro:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Vetlan el lit suy 'n un penser cazut, etc.,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">en los cuales son poco menos que provenzales la forma métrica -y el idioma; y así aparecen, en suma, abundantemente salpicadas -de provenzalismo las esparsas de los dos March, Jaime -y Pedro, y en especial del primero, de Rocaberti, de Mallol, -etc.</p> - -<p>Consérvanse también en gran parte de este primer período -muchas de las formas métricas más usadas en la antigua escuela -trovadoresca. Adviértese, no obstante, en él, á nuestro -entender, cierto desvío, no nos atrevemos á afirmar si intencionado -ó casual, de las formas de corte más lírico y de mayor -artificio á que tan aficionada se mostró la generalidad de -los antiguos poetas provenzales, á par que el más común -empleo de las coplas, en sus diferentes variedades de <em>croadas</em>, -<em>encadenadas</em>, <em>capcaudadas</em>, <em>unissonants</em>, etc., de versos de -once sílabas con el acento y pausa en la cuarta. En este mismo -período comienza el uso de los endecasílabos libres -(<em>estramps</em>), usados más adelante por Ausías March, con más frecuencia -quizás que por ninguno de sus contemporáneos, con<span class="pagenum"><a name="Page_10" id="Page_10">[10]</a></span> -muy marcada cadencia yámbica, en lo cual cree descubrir -nuestro conspicuo crítico, señor Milá, un efecto de la influencia -italiana.</p> - -<p>Este escritor, que á un sano juicio y á un ojo certero para -apreciar las condiciones de una obra artística, reune una gran -desconfianza de sí propio, y un temor, muy poco común en literatos -de su valer, y en ciertas ocasiones excesivo, de dar fallos -que parezcan demasiado absolutos, no atreviéndose á afirmar -que existen en el período en que nos ocupamos diferencias literarias -entre nuestra escuela y la de los poetas occitánicos, -se limita á decir que <em>tal vez</em> podría hallarse alguna distinción -literaria entre una y otra. Por de poco peso que sea nuestra -autoridad al lado de la suya, no tendríamos inconveniente en -dar por cierto que hasta literariamente, y dejando á un lado -las diferencias de forma que dejamos apuntadas, se distingue -bastante una escuela de la otra, ya en la manera especial de -tratar los asuntos, por lo general en la nuestra más grave, -más filosófica, permítasenos el vocablo, aunque con ribetes de -pedantería, que en la de los trovadores; ya por la mayor pureza -de los afectos y el modo de expresarlos, más conforme con los -preceptos éticos y con las prescripciones del libro de <em>Las leys -d' amor</em><a name="FNanchor_6_7" id="FNanchor_6_7"></a><a href="#Footnote_6_7" class="fnanchor">[6]</a>, y ora por último por el mayor y más puro sentimiento -religioso que se advierte en las obras de este género y hasta -en las amorosas de nuestros poetas, que en las de los occitánicos, -por más que no se hayan elevado, sinó con rarísimas excepciones, -al ideal del mismo.</p> - -<p>Como, según dejamos apuntado, es Ausías March, como -poeta, el tipo más acabado, la más cabal y genuina representación -del carácter distintivo del segundo período, excusamos -detenernos en notar las diferencias que le separan del anterior -y del que le sigue, ya que se desprenderán,—y allí podrán verlas -nuestros lectores,—del estudio y juicio crítico que más -adelante hemos de hacer de sus obras.</p> - -<p>Por fin, el período tercero y último «se singulariza, añade -el mencionado crítico, por la adopción del verso castellano -<span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[11]</a></span>de doce sílabas, la reduplicación de las rimas en las coplas de -ocho versos, á la manera de la octava de arte mayor castellana, -mostrando además marcados efectos del renacimiento -italiano, que se conocen hasta en el compás más yámbico, según -queda ya dicho más arriba, del verso de once sílabas, y -en una manera de expresarse más culta y latinizada.» Encuéntranse -muchas de las obras versificadas en ese último período, -después del cual entra la poesía catalana en una época -de decadencia que en Valencia, tan fértil en poetas en el anterior, -llegó casi hasta la muerte de la misma, en la modesta -colección, sin pretensiones de cancionero, titulada <em>Jardinet -d' Orats</em>, pequeña ontología de rimadores y prosistas catalanes y -valencianos que se guarda en la Biblioteca provincial de Barcelona, -y en los libros estampados á últimos del siglo <span class="smcap lowercase">XV</span> y principios -del <span class="smcap lowercase">XVI</span> en la ciudad del Cid.</p> - -<p>No hemos de poner fin á esta introducción sin advertir á -los doctos jurados del tribunal que ha de juzgar este nuestro -pobre y desaliñado trabajo, y al público ilustrado á quien por -ventura algún día le ofrezcamos, que apartándonos de la costumbre, -en Cataluña bastante común, y en Valencia constantemente -y casi sin excepción usada, de apellidar <em>lemosina</em> el -habla en que escribieron nuestros antiguos poetas, sobre todo -los de allende el Ebro, y valenciana y lemosino-valenciana, -como lo hace el Sr. Ferrer y Bigué<a name="FNanchor_7_8" id="FNanchor_7_8"></a><a href="#Footnote_7_8" class="fnanchor">[7]</a>, la escuela á que pertenecen -los trovadores de la XV centuria, designamos constante -y sistemáticamente con el vocablo de <em>catalanas</em>, así la lengua -en que nuestros poetas de Cataluña, Mallorca y Valencia compusieron -sus trovas, como la escuela á que pertenecen, por -todo extremo distinta, como acabamos de ver de la antigua -provenzal; ó sea la escuela que floreció en la parte de acá de -los Pirineos, nacida y por breve espacio de tiempo educada al -calor y en el regazo de la tolosana, y que se desenvolvió bajo -la influencia de los tratados sobre el arte de trovar<a name="FNanchor_8_9" id="FNanchor_8_9"></a><a href="#Footnote_8_9" class="fnanchor">[8]</a>, de que -dejamos hecha mención, obras en su mayor parte de escritores -tolosanos y catalanes; y en no escasa parte por efecto del establecimiento<span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[12]</a></span> -en Barcelona, á imitación del que había sido -fundado á principios del siglo <span class="smcap lowercase">XIV</span> en Tolosa, del Consistorio -del Gay saber, en el reinado y por órden de don Juan II, el -Amador de gentileza.</p> - -<p>Y no se crea que nos lleve á usar aquella denominación un -mezquino sentimiento de estrecho provincialismo: muévenos -por el contrario á hacerlo el amor á la verdad y el deseo de -poner las cosas en su verdadero punto y estado. Nosotros que -hace un momento decíamos que deben ser considerados como -poetas provenzales los trovadores que florecieron en esta nuestra -tierra en los tiempos que median desde Alfonso II hasta el -reinado de Pedro el del Puñalet, pero que escribieron en provenzal, -y que por la forma y el espíritu de sus obras poéticas -pertenecen á la escuela trovadoresca, creemos tener derecho á -llamar poetas catalanes á los que escribieron al calor de las -influencias que dejamos señaladas, en la lengua que fué llevada -por la conquista á Mallorca y á Valencia, y tal como en -esta parte de la corona aragonesa se hablaba; como nos creemos -igualmente autorizados á dar el nombre de escuela tolosano-catalana -dentro de cierto período, y de catalana en otro, -sin el aditamento del primer calificativo, á la que, acomodándose -á nuevas y más locales influencias, se sirvió, depurándolo -cada vez más de antiguos resabios de provenzalismo, de aquel -idioma.</p> - -<p>Sabemos cuándo, por quién y con qué motivo se introdujo -aquí la denominación de <em>lemosí</em> para designar el idioma catalán. -¿Mas son razones bastantes para adoptar esta denominación, -que ninguna relación tiene ni con el origen, ni con las -causas que pudieron modificar nuestra lengua, que aparece ya -formada antes que se dejara sentir en nuestras tierras la influencia -de la poesía de los trovadores, ni mucho menos con el nombre -de ninguna localidad de la patria catalana ni aragonesa, el -que Vidal de Besalú la usara por vez primera acaso por respeto -á los dos famosos trovadores Bertran de Born y Guillermo -de Borneil, llamado este último por Dante antonomásticamente -el <em>Lemosí</em>; el que imitando á Vidal la emplearan, á veces obligados -por la ley de la rima, algunos de los autores<a name="FNanchor_9_10" id="FNanchor_9_10"></a><a href="#Footnote_9_10" class="fnanchor">[9]</a> de los nuevos -<span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[13]</a></span>tratados que se compusieron á ejemplo de sus <em>Razós de -trobar</em>; que se valieran casi tan sólo de aquel vocablo para -designar la lengua catalana Santillana y Villena, á quienes no -creemos hacer agravio negándoles que sean autoridades dignas -de respeto en estas materias, ya que, en especial el primero, -casi únicamente de oidas conocía las obras de los poetas -provenzales, franceses ó catalanes que cita<a name="FNanchor_10_11" id="FNanchor_10_11"></a><a href="#Footnote_10_11" class="fnanchor">[10]</a>; y por último -que Jaime Roig aplicara aquel nombre hasta á la tierra de -donde era hijo:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Criat en la patria que s' diu limosina</div> -<div class="verse i0">No vol aquest libre mudar son lenguatje?</div> -</div></div></div> - -<p>Mucho dudamos que los de Valencia, por más que estimen -al autor del <em>Libre de consells</em> como poeta, por igual -manera que se placen en trocar por el nombre de lemosina el -de la lengua que con su independencia de la dominación musulmana -les llevó el rey don Jaime, se conformaran hoy con -aplicar á su patria, á la rica y fértil tierra que riega el Turia, y -cuyas playas platea el mar con sus espumas, el dictado que le -daba aquel poeta de patria lemosina; ó lo que es lo mismo, el -nombre de una de las más insignificantes comarcas donde se -hablaba la lengua de <em>oc</em>, la más apartada de Cataluña, y la que -menos derecho tenía á que se designase con su nombre la lengua -de los poetas provenzales y catalanes, ya que por espacio -de dos centurias,—las del mayor florecimiento de la poesía trovadoresca,—estuvo -sometida, como formando parte del riquísimo -patrimonio de los Plantagenets, á Inglaterra<a name="FNanchor_11_12" id="FNanchor_11_12"></a><a href="#Footnote_11_12" class="fnanchor">[11]</a>.</p> - -<p>El Sr. Milá advierte que el nombre de <em>lemosí</em> fué más usado -por las provincias no catalanas, para las cuales debió ser -más grato que el de catalán. Si así fuese, si por causas que no -queremos averiguar, pero que fácilmente se adivinan, no sonara -bien á los oidos de los mallorquines y valencianos, ya que no -siempre fueron hermanos nuestros, la denominación de catalana -<span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[14]</a></span>dada á su lengua escrita,—que es en la que aquí únicamente -nos ocupamos—, sobre todo refiriéndose á los siglos de -su mayor florecimiento, ó sea á los en que el más experto y -diligente filólogo no sabría encontrar diferencias verdaderamente -léxicas ó gramaticales en el idioma usado por los poetas -ó escritores en prosa de Cataluña, Mallorca y Valencia, -¿por qué en vez de la denominación lemosina, sin duda la más -impropia que podía adoptarse para significar nuestra lengua, -no aceptan la de provenzal-valenciana, ó la de lenguadociano-valenciana, -que al menos indicaría, por más que fuese de una -manera remota, su filiación de aquella lengua?</p> - -<p>Permítannos los escritores y poetas de Valencia que usan -el calificativo de escuela lemosino-valenciana que les recordemos -que no hubo jamás ninguna escuela poética propia y -exclusivamente lemosina; que cuantos críticos dentro y fuera -de España se ocupan en la literatura provenzal y en la nuestra, -hablan de la escuela de los trovadores, de la tolosana y de -la catalano-tolosana, y algunos de la valenciana, pero nunca -de aquélla; como también que, rectificando denominaciones impropias, -hoy que un más profundo estudio de los hechos y de -las cosas tiende á dar á los nombres técnicos su propio y verdadero -valor, rechacemos, limitándonos al sujeto que nos ocupa, -la calificación de dialectos dada al catalán y valenciano<a name="FNanchor_12_13" id="FNanchor_12_13"></a><a href="#Footnote_12_13" class="fnanchor">[12]</a>, -no ya tan sólo por el vulgo de las gentes y por autores hueros -y adocenados, sinó hasta por escritores tan eminentes, y por -tan graves y discretos críticos como, por ejemplo, el señor don -José Amador de los Ríos, y esto en una obra de tanta importancia -y valor como lo es su <em>Historia de la literatura española</em>.</p> - -<p>Concluiremos protestando una y cien veces más que al -hacer esta declaración no ha sido en manera alguna nuestro -ánimo herir en lo más mínimo susceptibilidades personales ni -locales, sinó tan sólo salir al encuentro á los que extrañasen -que no designáramos jamás en este escrito con el nombre de -lemosín nuestro idioma, ni de valenciana la escuela de los trovadores -que florecieron tanto en Valencia como en Cataluña en -la XV centuria, explicándoles los motivos que nos han inducido -á obrar de esta suerte. Nuestra divisa como escritores es, según -<span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[15]</a></span>indicamos ya en otro trabajo, el <em>amicus Plauto, sed magis amica -veritas</em>. Podremos errar tomando por verdad lo que no es más que -su apariencia; pero en este caso podrá decirse de nosotros que -rompemos lanzas por un fantasma; jamás que faltamos á sabiendas -á las reglas de la justa, ni mucho menos que nos batimos -para que ande nuestro humilde nombre en boca de las -gentes.</p> - -<hr class="chap" /> -</div> - - - - -<div class="chapter"> - -<h2>POETAS ANTERIORES Á AUSÍAS MARCH.</h2> - -<p>Á la manera que el temprano florecimiento de los almendros -y la aparición en el mes de Abril de algunas flores primerizas -anuncian la llegada de Mayo, y son como el preludio -del reinado de las flores que en este afortunado mes cubren -los campos con sus perfumados mantos de gayos y bellísimos -matices, de igual modo á últimos del siglo <span class="smcap lowercase">XIV</span> y en los albores -del <span class="smcap lowercase">XV</span> aparece un buen número de poetas á quienes parecía -entrarles, según el dicho de uno de los suyos, deseo de soltar -la voz al canto;</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Lis prenia talent de cantar,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">siendo como anticipado anuncio de la aparición en el cielo de -las catalanas letras del estrenuo caballero y elegantísimo poeta -Ausías March, y de la muchedumbre de cantores que debían -formar su brillante cortejo.</p> - -<p>No habría de sernos difícil hallar las causas de aquel dispertamiento -de la musa catalana y florecimiento poético, que -llega, en el reinado de Alfonso V de Aragón, á emular el de la -poesía provenzal en los mejores tiempos de su existencia, y -que dejó muy atrás, según en otra parte ya indicábamos, el -de su hermana y maestra la escuela tolosana. El ejemplo del -Dante y del Petrarca estimulando á nuestros ingenios, si no á -igualarles, que esto era empresa por demás difícil, á seguir, -siquiera fuese de lejos, sus pisadas; la nueva luz con que bañaban -las inteligencias, al paso que adelantaban la hora del -nuevo dispertar de su actividad creadora, los albores del renacimiento,<span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[16]</a></span> -que nos venían de Italia por medio de aquellos dos -grandes poetas, los cuales parecía como que se proponían satisfacernos -por tan generoso modo, como herederos que éramos -de los trovadores, las deudas que tenía con ellos contraida su -patria, por haber sido cuna de Sordelo, de Alberto de Malespina, -de Bonifacio Calvo y otros varios poetas italiano-provenzales<a name="FNanchor_13_14" id="FNanchor_13_14"></a><a href="#Footnote_13_14" class="fnanchor">[13]</a>; -el establecimiento en Barcelona del Consistorio del -<em>Gay saber</em>, quien, dando la norma de los certámenes ó justas -poéticas que con frecuencia continuaron celebrándose, así en -esta ciudad como en Valencia durante el siglo <span class="smcap lowercase">XV</span>, y con menos -acierto en sus fallos y menos provecho del arte, ya degenerado, -en la siguiente centuria, sirvió, ora por el aparato de -que se les rodeaba<a name="FNanchor_14_15" id="FNanchor_14_15"></a><a href="#Footnote_14_15" class="fnanchor">[14]</a>, ora por los públicos honores con que se -festejaba á los vencedores<a name="FNanchor_15_16" id="FNanchor_15_16"></a><a href="#Footnote_15_16" class="fnanchor">[15]</a>, de poderoso incentivo á los poetas -para consagrarse al culto de la gaya ciencia; y por último, -la protección, tan generosa como ilustrada, y no á precio de -bajas adulaciones adquirida, con que alentaron nuestros monarcas, -desde don Pedro IV hasta don Alfonso V, á los cultivadores -de aquella ciencia, habían de ser motivos poderosísimos -para que, así como el aire se puebla de alegres golondrinas al -retorno del buen tiempo, se poblaran por igual modo de poetas -las comarcas donde más se dejaban sentir las bienhechoras -influencias de tan potentes estímulos.</p> - -<p>Por más que no nos reconozcamos obligados á mencionar, -para mejor hacer resaltar la importancia del florecimiento poético -de la época que historiamos, los poetas todos pertenecientes -á la misma, cuyos nombres, salvándose del olvido, han llegado -hasta nosotros, ya porque no cabría tarea tan extensa en -<span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[17]</a></span>los límites estrechos de un trabajo de la índole del nuestro, ya -porque no podríamos hacer más que repetir por cuarta ó quinta -vez lo que han dicho Balaguer en su <em>Historia de Cataluña</em>, al -dar á conocer el famoso <em>Cancionero</em> de Zaragoza, nuestro amigo -Milá y Fontanals en su erudita <em>Resenya histórico-crítica dels -antichs poetas catalans</em>, y Ferrer y Bigué en su <em>Estudio histórico-crítico -de los poetas valencianos en los siglos</em> <span class="smcap lowercase">XIII</span>, <span class="smcap lowercase">XIV</span> -<em>y</em> <span class="smcap lowercase">XV</span><a name="FNanchor_16_17" id="FNanchor_16_17"></a><a href="#Footnote_16_17" class="fnanchor">[16]</a>; creemos, sin embargo, conveniente á nuestro principal -propósito, que es dar á conocer á Ausías March y sus obras; -éstas no tan sólo en sí mismas, sinó en relación con las de los -poetas de la época en que fueron escritas, apuntar algunas ligeras -indicaciones acerca los más notables trovadores que en -ella florecieron, unos como precursores ó maestros suyos; como -sus compañeros ó discípulos otros que unieron á los de él sus -cantos, bien que sin poder levantar, ni de mucho, su voz hasta -donde llegó la suya; no pocos, en suma, como sus imitadores -después de su fallecimiento. La palmera que luce su gallardo -y erguido tronco cuando se la contempla sola y aislada en -medio de las arenas del desierto, osténtase más altiva y airosa -cuando, mecida por los aires en el bellísimo mar de -verdura salpicado de frutos de oro que forma la huerta valenciana, -eleva su cabellera por cima de los modestos árboles -frutales que crecen á sus plantas. Así aparece también más -grande el ingenio de Ausías March, y se le admira más como -hombre y como poeta, cuando se le compara con la muchedumbre -de éstos, que prepararon, por decirlo así, sus caminos, -formaron su cortejo en vida y cantaron aún después de su -muerte, á la mayor parte de los cuales, y hasta á los de más -ingenio, hubiera podido decir él de su laud lo que Roldán á -los paladines de su tiempo de sus armas:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i10">Nessun le muova</div> -<div class="verse i0">Che star non possa con Roldan a pruova.</div> -</div></div></div> - -<p>Sin que podamos precisar el tiempo en que floreció cada -uno de los poetas que vamos á nombrar, aparecen en los últimos -años del siglo <span class="smcap lowercase">XIV</span> y primeros del <span class="smcap lowercase">XV</span>, entre otros trovadores -de menos fama, Mossen Jordi de Sant Jordi, Luis de Vilarasa, -<span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[18]</a></span>Andrés Febrer y los tres March, Jaime, Pedro y Arnaldo, -pariente también por ventura este último, y tío y padre los dos -primeros de Ausías.</p> - -<p>Si bien debió el de Sent Jordi, en no escasa parte, la reputación -de que goza al error, harto generalizado entre muchos -de los críticos que antes de nuestros tiempos se ocuparon en -la historia de las letras catalanas<a name="FNanchor_17_18" id="FNanchor_17_18"></a><a href="#Footnote_17_18" class="fnanchor">[17]</a>, de que hubo tres poetas -de aquel apellido, y que aquél, llamado del Rey, fué imitado y -hasta en alguno de sus versos traducido por el Petrarca<a name="FNanchor_18_19" id="FNanchor_18_19"></a><a href="#Footnote_18_19" class="fnanchor">[18]</a>, y -á los elogios que de él hizo en su famoso <em>Proemio</em> el Marqués -de Santillana<a name="FNanchor_19_20" id="FNanchor_19_20"></a><a href="#Footnote_19_20" class="fnanchor">[19]</a>, quien además compuso con motivo de su -muerte una obra titulada <em>Coronación</em><a name="FNanchor_20_21" id="FNanchor_20_21"></a><a href="#Footnote_20_21" class="fnanchor">[20]</a>, merece sin embargo -en justicia ocupar, si no el primero, uno de los más preferentes -asientos entre los precursores y maestros del amante de -Teresa, á quien unas veces se parece y con el cual otras se -iguala, aventajándole en la claridad del concepto y acaso en -la mayor belleza de la forma poética. Entre las varias composiciones -que de este poeta se conocen, que no bajan de quince -á diez y seis<a name="FNanchor_21_22" id="FNanchor_21_22"></a><a href="#Footnote_21_22" class="fnanchor">[21]</a>, puede citarse la <em>canción de opósitos</em> (contrastes), -mencionada por el citado Marqués de Santillana, y que pudiera -creerse haber imitado en más de una ocasión el mismo -Ausías March, si no fuera la afición á los antítesis uno de los -rasgos característicos de nuestros antiguos trovadores; y la -compuesta en <em>estramps</em>, que empieza:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Pus lo front port vostra bella semblança, etc.,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">que podría ponerse al lado de las de aquel poeta, sin que el ojo -<span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[19]</a></span>más experto y versado en la lectura de sus esparsas pudiese -adivinar que no era obra suya. Véase como muestra la última -de sus estancias:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Axi 'm te pres e' liatz en son carçre</div> -<div class="verse i0">Amors ardens com si stes en un coffre,</div> -<div class="verse i0">Tancat jus claus e' tot mon cor fos dintre,</div> -<div class="verse i0">On no pugués mover per null encontre,</div> -<div class="verse i0">Car tant es grans l' amor que us ai è ferme</div> -<div class="verse i0">Que lo meu cor no 's part punt per angoxa,</div> -<div class="verse i0">Bella, de vos, ans esay ferm com torres</div> -<div class="verse i0">En sol amar á vos, blan xa colomba, etc.....</div> -</div></div></div> - -<p>Aunque es poco lo que de Vilarasa conocemos<a name="FNanchor_22_23" id="FNanchor_22_23"></a><a href="#Footnote_22_23" class="fnanchor">[22]</a>, puede -colocársele entre los precursores de Ausías, á quien se asemeja -igualmente, bien que sin igualarle, en alguna de las estancias -de sus cinco baladas, que tenemos por las mejores de sus -obras. Merecen citarse la primera copla de su cuarta balada, -que es como sigue:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Si com lo flach qui 'n brega no 's estat</div> -<div class="verse i0">Se feng ardit crehent que sia tal,</div> -<div class="verse i0">Mes quant s' i veu en un punt es torbat,</div> -<div class="verse i0">Tal que fugir no 'l sembla cosa mal,</div> -<div class="verse i0">Me pren á mí qu' ans que tal don' amás</div> -<div class="verse i0">Me fou semblant que le-y gosás ben dir,</div> -<div class="verse i0">Mes quant e (es?) loch que la pusch requerir</div> -<div class="verse i0">Li parle d' al è call-me de mon cas.</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y algunas de la balada segunda:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Sobres d' amor m' a tret de llibertat, etc.</div> -</div></div></div> - -<p>Sin detenernos á hablar de Lorenzo Mallol, en cuyas obras, -no tan ajustadas al carácter que imprimió á las suyas Ausías -March, se advierte más el estilo de la poesía trovadoresca, y -en cuya lengua, como dijimos en otra parte, se notan más -resabios de provenzalismo que en las de otras de sus contemporáneos; -ni de Andrés Febrer, de quien únicamente por la -<span class="pagenum"><a name="Page_20" id="Page_20">[20]</a></span>autoridad de Santillana, que quizás le confundió con otro -poeta de su nombre, real ó supuesto, sabemos «que fizo -obras nobles», y al cual sólo citamos y ponemos entre los más -distinguidos poetas de su tiempo por su traducción, dada -recientemente á la estampa<a name="FNanchor_23_24" id="FNanchor_23_24"></a><a href="#Footnote_23_24" class="fnanchor">[23]</a>, de la <em>Divina Comedia</em> del -Dante; ni de Arnau March, de quien no conocemos más que -una copla de amores, nos fijaremos en los otros dos trovadores -de este apellido, Jaime<a name="FNanchor_24_25" id="FNanchor_24_25"></a><a href="#Footnote_24_25" class="fnanchor">[24]</a> y Pedro, ya mencionados.</p> - -<p>Prescindiendo, para dejársela á la paciente investigación de -los eruditos, de la cuestión de si la familia de los March es oriunda -de Jaca, según opinan los escritores valencianos, ó de si -procede de Cataluña, como, á nuestro entender con más fundamento, -suponen algunos biógrafos catalanes de Ausías, á cuya -opinión parece inclinarse el docto autor tantas veces citado de -la <em>Resenya histórica</em><a name="FNanchor_25_27" id="FNanchor_25_27"></a><a href="#Footnote_25_27" class="fnanchor">[25]</a>; de si tuvo ó no su habitual residencia -en la capital de Valencia, en lo cual pueden caber algunas -dudas respecto de los dos Mossen Pedro y Jaime; y de si este<span class="pagenum"><a name="Page_21" id="Page_21">[21]</a></span> -último, autor del <em>Libre de las concordances</em>, dispuesto en 1371 -por orden de don Pedro el Ceremonioso<a name="FNanchor_26_28" id="FNanchor_26_28"></a><a href="#Footnote_26_28" class="fnanchor">[26]</a>, y que contribuyó -con don Luís de Aversó á la fundación del consistorio del Gay -saber de Barcelona, es el mismo, como creemos nosotros, que el -<em>miles</em> y diputado general de Cataluña y oficial en la casa -del rey que figura en el documento á que hacemos referencia en -la nota segunda de la página anterior, y en los que citan Torres -Amat en su diccionario<a name="FNanchor_27_29" id="FNanchor_27_29"></a><a href="#Footnote_27_29" class="fnanchor">[27]</a> y Ferrer en su estudio histórico-crítico<a name="FNanchor_28_30" id="FNanchor_28_30"></a><a href="#Footnote_28_30" class="fnanchor">[28]</a>; -cuestiones de escasísimo interés bajo el punto de vista -de la historia literaria para los que opinamos que no existe en -la época que reseñamos una escuela valenciana distinta de la -catalana; y por los que creemos que la historia de una literatura, -cuando en ella no reinan más que un solo gusto, una misma -lengua é idéntico carácter, no debe fraccionarse en tantos -capítulos como son las comarcas ó ciudades donde florecieron -grupos más ó menos numerosos de escritores: prescindiendo, -repetimos, de dichas cuestiones, hijas las más veces de un amor -propio de localidad exagerado, ó que sirven á lo más para fingir -lindes ó fronteras donde ni la geografía ni la historia las han -levantado, veamos si cabe señalar la parte de influencia que -pudieron ejercer los dos March, padre y tío, en el desenvolvimiento -del ingenio poético y en el espíritu y carácter que dominan -en las obras de Ausías.</p> - -<p>Que la atmósfera de poesía que debió respirar éste desde -su infancia en el seno de su propia familia, donde tan ardoroso -culto se daba á la ciencia gaya, debía preparar su mente y su -fantasía á recibir las inspiraciones de ésta y abrir su corazón á -los puros goces de la belleza; que el renombre que como poetas -gozaban, y las honrosas distinciones que de sus monarcas y de -las damas y demás trovadores de su corte habían de recibir aquéllos -debían ser eficacísimos estímulos que le excitasen á seguir -sus pasos para por ellos llegar al logro de parecidos honores, ni -hay por qué advertirlo ni por qué encarecerlo. Inteligencia asaz -menguada, fantasía por demás pobre, corazón por todo extremo -frío hubiera debido tener el niño Ausías, si el recuerdo de su -tío y el ejemplo y la memoria de su padre, sobrado reciente -<span class="pagenum"><a name="Page_22" id="Page_22">[22]</a></span>la de este último en la época en que debió arrojarse á balbucir -su primeros versos, no hubiesen encendido en su alma la celeste -llama y en su pecho el fuego sagrado de la poesía.</p> - -<p>Ello no obstante, si debiésemos señalar la parte de influencia -que en el especial sabor y en el carácter de las esparsas -del que debía ser el príncipe de nuestros poetas ejercieron -las obras poéticas de Jaime y de Pedro, no vacilaríamos en -atribuir la mayor y más visible, si vale decirlo así, al segundo. -En las escasas muestras de las poesías del primero que -han llegado á nosotros, y más que en otra alguna en la <em>Questió -sobre lo departiment del estiu e del ivern</em>, nos parece advertir -más resabios de la escuela trovadoresca que de la tolosana; sin -que por otro lado resalte en la amorosa que pone en boca de -una dama que había perdido á su amante, de quien dice:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">La qual no crey en lo mon n' agues par,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">la suave melancolía, ó si se quiere la tristeza religiosa que se -advierte en los cantos de muerte del apasionado amador de -Teresa.</p> - -<p>Respecto de Pedro, á quien apellida Santillana valiente y -noble caballero, ora porque hubo de sobrevivir<a name="FNanchor_29_31" id="FNanchor_29_31"></a><a href="#Footnote_29_31" class="fnanchor">[29]</a> á su hermano -Mossen Jaime, muerto, según se presume, por los años de 1400, -ora por el carácter de sus versos, más parecidos á los de su hijo, -no vacilamos un punto en considerarle como maestro de éste.</p> - -<p>Hé aquí la primera estancia de una de sus obras morales, -que como para confirmar el dicho del mencionado Santillana, -de que Pedro March «fizo asaz fermosas cosas», copia íntegra -el señor Milá<a name="FNanchor_30_32" id="FNanchor_30_32"></a><a href="#Footnote_30_32" class="fnanchor">[30]</a>:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Al punt c' om naix comence de morir</div> -<div class="verse i0">E morint creix e creixent mor tot dia,</div><span class="pagenum"><a name="Page_23" id="Page_23">[23]</a></span> -<div class="verse i0">E un pauch moment no cessa de far via,</div> -<div class="verse i0">Ne per menjar ne jaser ne dormir,</div> -<div class="verse i0">Tro per edat more descreix amassa (?)</div> -<div class="verse i0">Tan qu' aysi vay al terme ordenat</div> -<div class="verse i0">Ab dol, ab guaig, ab mal, ab sanitat,</div> -<div class="verse i0">Mas pus avan del terme null hom passa.</div> -</div></div></div> - -<hr class="chap" /> -</div> - - - - -<div class="chapter"> - -<h2>COETÁNEOS DE AUSÍAS MARCH</h2> - -<p>En el transcurso de breves años, ó por ventura en los mismos -días, lamentábase Ausías March de que era escaso el número -de poetas:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">En gran desfals es lo mon de poetes</div> -<div class="verse i0">Per embellir los fets dels que be obren<a name="FNanchor_31_33" id="FNanchor_31_33"></a><a href="#Footnote_31_33" class="fnanchor">[31]</a>,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y declaraba Sors sentirse embarazado por tener que hablar -ante la corte poética de Alfonso V,</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Car veig m' entorn tan gentil trovador<a name="FNanchor_32_34" id="FNanchor_32_34"></a><a href="#Footnote_32_34" class="fnanchor">[32]</a>.</div> -</div></div></div> - -<p>Si entendía el amante de Teresa hablar de la escasez de -los que consagrasen especialmente su numen á divulgar y -poner por encima de las nubes los hechos gloriosos de los -hombres de su tiempo, por todo extremo justa, mal que nos -pese confesarlo, era su queja. Si tan sólo pretendió afirmar que -en comparación de otras épocas era la en que él floreció pobre -en trovadores, en este caso, más que al dictamen suyo, por -de peso que sea, nos inclinamos al del trovador de la corte del -conquistador de Nápoles; y á su ejemplo y cual él nos sentimos -embarazados, puestos en presencia de la muchedumbre de -vates que por aquellos tiempos florecían, para escoger, ya que -<span class="pagenum"><a name="Page_24" id="Page_24">[24]</a></span>no sea posible ni necesario á nuestro propósito hablar de todos, -los más granados de entre ellos y los que mejor caracterizan -la escuela poético-catalana en el que es el segundo y, sin duda -alguna, el más fecundo y brillante período de los tres en que -dividíamos hace poco dicha escuela.</p> - -<p>Y al llegar á este punto, y antes de hablar de dichos poetas -y del que es sin disputa el primero y más original de los de -la <span class="smcap lowercase">XV</span> centuria, no ya únicamente en nuestro particular Parnaso, -sinó hasta en el más fecundo y rico en ingenios de Castilla, -parécenos oportuno y á nuestro propósito casi necesario, -antes de ocuparnos en Ausías March, y de deducir del estudio -y crítica de sus obras el carácter de la escuela á que pertenece -y de la cual es la expresión más genuina y el más perfecto representante, -según más arriba dejamos indicado, apuntar en -breve resumen la naturaleza y principales rasgos de aquella -escuela, más que en ninguno de sus períodos, visibles y -hondamente marcados, en el que va por pocos momentos -á ocuparnos. Y como con más acierto que pudiéramos nosotros -lo ha hecho el que es consumado maestro en literarias -disciplinas, y en lo que se refiere á las catalanas letras sobresaliente, -nuestro estimado amigo el autor de la <em>Breve resenya</em>, -tantas veces aludida, nos limitaremos á trasladar aquí, vertido al -castellano, el pasaje de ésta que se refiere al sujeto que nos ocupa, -seguros de que nos lo han de agradecer nuestros lectores -y que ha de ganar no poco en ello esta parte de nuestro trabajo.</p> - -<p>«Si hubiésemos de dar una respuesta meditada á quien nos -preguntase qué opinamos de la naturaleza y mérito de dicha -escuela poética, deberíamos en primer lugar advertir que no -era aquella una poesía popular ó natural, sinó una poesía verdaderamente -artística, es á saber, que atendía no poco á la habilidad -ó maestría de los poetas, ó sea á los primores y á la dificultad -en la ejecución y á evitar toda falta, fuese grave ó de -escasa monta; por manera que los méritos de las composiciones -han de buscarse principalmente en las bellezas de lenguaje -y de versificación. Ni pretendemos decir con esto que el -lenguaje poético de nuestros trovadores tenga aquella delicadeza -del de los provenzales, que le daba muchas veces cierto -aire de obra musical, ya que el de aquéllos era, si cabe decirlo -así, más tirante (perdónesenos el vocablo) y dispuesto de una -manera casi mecánica; pero también es verdad que estaba muy<span class="pagenum"><a name="Page_25" id="Page_25">[25]</a></span> -bien ordenado, sujeto á determinado compás y que sabía expresar -lo que el poeta quería.»</p> - -<p>«Nuestra poesía era más obra de estudio y de cabeza que -de corazón y de fantasía; lo cual provenía de su propia naturaleza, -de la atmósfera en que vivía, del genio pensativo y poco -aficionado á flores de los hijos de este país. Han de exceptuarse, -sin embargo, de esta regla general muchas composiciones, -pues sucedía no pocas veces que la fuerza de los efectos -rompía las trabas con que los sujetaban las prácticas de la -escuela.»</p> - -<p>«Y pasando á ocuparnos, continúa diciendo, en la materia ó -argumento de las obras, échase de ver desde luégo, y así en la -nuestra como en otras muchas escuelas, que no pocas veces (sobre -todo en las amorosas) ocupa el lugar de los verdaderos -afectos cierta gentileza cortesana. Y en este punto debemos -advertir que si bien doctos escritores han creido, no sin razón, -que era preferible aquella gentileza á la expresión de groseros -apetitos, propia de los antiguos poetas paganos; y si bien es -cierto que los nuestros muéstranse más limpios que los viejos -trovadores provenzales, no hay que figurarse por eso que los -usos cortesanos anduviesen siempre por el más recto camino, -sinó que por el contrario, poco de lo que recogen los historiadores -de nuestra literatura puede ofrecerse como modelo á los -jóvenes que desean adelantar en el estudio de la gaya ciencia. -Por lo que respecta á la parte literaria, no puede negarse que -semejante gentileza produjo más abundancia de obras, y muchas -asaz elegantes y primorosas; pero también es cierto que -multiplicó las de escasa importancia, y los que la ciencia de -los retóricos apellida <em>lugares comunes</em>.»</p> - -<hr class="tb" /> - -<p>«Por lo que hasta aquí llevamos expuesto, termina diciendo -después de haberse ocupado en las especies de poesías más usadas -en aquellos tiempos, no es difícil conocer cuál es nuestra -opinión acerca de sus méritos, y que ahora más paladinamente -manifestaremos. Nuestra escuela tenía los defectos de todas -las escuelas de trovadores, y esos defectos procedían del equivocado -concepto que se habían formado de la poesía, cuyas -fuentes buscaban más bien en una mal entendida ciencia, en -ciertas ideas convencionales y en un arte material, que en el peculiar -ingenio de cada poeta y en el amor de la natural belleza.<span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[26]</a></span> -Sin embargo, la misma escuela nos ofrece en abundante copia -en muchas de sus obras toda clase de primores; juiciosas y graves -sentencias; pensamientos con gran maestría expresados; -arranques de vivo afecto, lenguaje gentil y elegante y bellezas -de ejecución que nos traen á la memoria que era aquella la época -del gótico más florido y del comienzo del renacimiento artístico. -Y por más que con exceso abundasen ciertos géneros y -determinadas materias, y que á causa de leerse juntas muchas -obras del mismo tiempo se advierta á veces en algunas sobrada -uniformidad, nótase en otras bastante variedad y riqueza. Así -es que, tomadas en cuenta todas las circunstancias, no trocaríamos -nuestra escuela por ninguna otra de trovadores; y si -bien no podemos enorgullecernos de poseer ningún Dante, podemos -proclamar algunos nombres, no tan sólo de diestros é -ingeniosos versificadores, como Valmanya, Sors, Romeu Lull, -Gazull y otros, sinó de verdaderos poetas, tales como Pedro -March, maestro en poesía moral, Jordi, autor de algún canto -de no escaso precio, Corella, que es quien más se aproxima -al estilo de la moderna poesía, y sobre todo Ausías March y -Jaime Roig, que nos exigen más detenido estudio<a name="FNanchor_33_35" id="FNanchor_33_35"></a><a href="#Footnote_33_35" class="fnanchor">[33]</a>.»</p> - -<p>Que además de los caracteres especiales y de los rasgos -fisonómicos que dan determinada y propia vida á la poesía -catalana en aquel su segundo período, se revela también en -ella, al igual que en el período anterior, la influencia de extrañas -literaturas, en especial de la italiana y de la clásica, una -y otra más conocidas y estudiadas desde que, á consecuencia -de la conquista del reino de Nápoles por Alfonso V, se hicieron -más frecuentes las relaciones políticas y literarias entre las comarcas -orientales del reino aragonés y la Italia, no hay necesidad -de apuntarlo. Y si bien va disminuyendo la influencia de la -literatura provenzal y no es tan visible cual en la anterior centuria -la de la literatura francesa, en cambio adviértese, sobre -todo después de la muerte de Ausías March, ó sea desde la segunda -mitad de su siglo, la de la poesía castellana, resultado -natural del advenimiento al trono de Aragón de la dinastía de -Trastamara y del frecuente trato, en la corte de aquel soberano, -de los trovadores de Castilla y catalanes, á quienes por igual -prodigaba sus favores, y más adelante de la unión de las dos coronas, -<span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[27]</a></span>aragonesa y castellana, al heredar los estados de su padre -D. Juan, Fernando II.</p> - -<p>Indicábamos hace un momento lo embarazados que debíamos -hallarnos para escoger entre la muchedumbre de poetas -de aquel tiempo, de que se conservan obras en los antiguos cancioneros -de Paris y Zaragoza, los más notables y que mejor y -más claramente caracterizan nuestra escuela poética en el mencionado -período. ¿Á quiénes, en efecto, conceder los primeros -asientos alrededor de Ausías en el coro de poetas que éste preside -y por encima de los cuales tan alto brilla, entre el fecundo -Torrella, el grande admirador del amante de Teresa; Leonardo -de Sors, en una de cuyas más importantes obras no puede -menos de reconocerse la influencia del Dante; los dos Masdovellas; -el laureado Antonio Valmanya, en alguna de cuyas rimas -se revela no menos conocimiento de las producciones de -los grandes maestros de las letras italianas, que de los más -señalados poetas de la literatura latina; Johan Fogassot, apasionado -admirador del desgraciado príncipe de Viana, en -cuya muerte escribió una sentidísima elegía; Fr. Rocaberti, -que fué de los poetas de su tiempo el que en su <em>Gloria de -amor</em> más de cerca siguió las huellas del autor de la <em>Divina -Comedia</em>, imitándole, no ya tan sólo en el carácter alegórico que -imprimió á aquella obra, sinó hasta en la forma de sus versos; -el fecundísimo Romeu Lull, en quien se ve patente la influencia -de Ausías March; Mossen Juan Roig de Corella; Mossen -Bernardo Fenollar, Miguel Estela, y otros menos conocidos, y -quizás más dignos de serlo, pero cuyas rimas dejaron perderse -en el olvido la excesiva modestia de sus autores, ó la ninguna -diligencia de sus contemporáneos en recogerlas y trasladarlas -á la posteridad?</p> - -<p>Aun á riesgo, sin embargo, de que desde el fondo de las ignoradas -sepulturas donde yacen, al dispensar, sin quererlo, -más honra á unos que á otros y á las obras de aquéllos mayor -estima que á la de éstos, nos den voces los agraviados, protestando -de la ligereza ó injusticia de nuestros fallos, hemos de hacer -especial mención de los que, á nuestro juicio, sean dignos, -no ya de compartir con Ausías su fama, ya que á este punto no -llegó ninguno de ellos, sinó de que se les saque de la oscuridad -ú olvido á que se les ha tenido por los extraños y hasta por los -propios, vergüenza causa tener que confesarlo, condenados.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[28]</a></span></p> - -<p>Y empezando por Romeu Lull, sin que se entienda que respecto -de él y de los que vayamos sucesivamente citando nos -propongamos someternos al orden cronológico, ni menos aún -al de su respectivo mérito, imposible aquél hoy por la falta de -datos biográficos, y éste, por lo poco que de sus obras sabemos, -dificilísimo de fijar; y empezando, repetimos, por Romeu Lull, -apenas conocido hasta que el Sr. Milá divulgó los títulos de -sus composiciones en su <em>Resenya</em> y que dió á la estampa el -Sr. Briz algunas de ellas, religiosas y de amor<a name="FNanchor_34_36" id="FNanchor_34_36"></a><a href="#Footnote_34_36" class="fnanchor">[34]</a>, desde luégo -podemos decir en su elogio, que le tenemos, á juzgar por las -que de él nos quedan, por uno de los más abundantes poetas y -diestros rimadores de su tiempo; y si bien en las poesías de -aquel primer género nos parece que se le puede poner por -debajo de Corella y de otros poetas de menos renombre, le tenemos -por uno de los más afortunados y discretos imitadores -de Ausías en las eróticas, y en especial en la que llora la -muerte de su amada, á quien apellida alguna vez <em>Arxiu de -seny</em> y casi siempre <em>Par e sens par</em>, á la manera que aquél <em>Lir -entre carts</em> á la suya: en lo cual y en la afición que muestra á -versificar en <em>estramps</em> es imposible no ver claros indicios de -haber tomado por modelo al trovador amante de Teresa. Hé -aquí como muestra de ello la siguiente estancia:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Vingut es temps que 'n amor daré terme</div> -<div class="verse i0">E mon parlar mudará novell lay</div> -<div class="verse i0">Puys que l'a mort ab s' aspasa tan ferma</div> -<div class="verse i0">Ha convertit tot mon delit en guay.</div> -<div class="verse i0">Mon cant será per tot temps cridar ay</div> -<div class="verse i0">Fins aurá fi ma dolorosa vida;</div> -<div class="verse i0">Ja tarda molt la dolça departida</div> -<div class="verse i0">Que desig tant que no-m par vinga may.</div> -</div></div></div> - -<p>Una composición suya en la cual, desmintiendo que hubiese -hablado mal de su querida, pide que caigan sobre él, si no es -verdad lo que dice, todo linaje de males, es, según el Sr. Milá, -después de otras iguales ó parecidas de Bertran de Born, Petrarca -y Mallol, la cuarta y última de su género. Véase su principio:</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[29]</a></span></p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Si us he mal dit en pensar ni per obre</div> -<div class="verse i0">No 'm do Deu be ni lo que li deman;</div> -<div class="verse i0">Si us he mal dit la casa 'm caigue á sobre;</div> -<div class="verse i0">Si us he mal dit muyra com á dampnat;</div> -<div class="verse i0">Si us he mal dit veurem puga orat</div> -<div class="verse i0">En l' ospital que ja mes lo seny cobre<a name="FNanchor_35_37" id="FNanchor_35_37"></a><a href="#Footnote_35_37" class="fnanchor">[35]</a>.</div> -</div></div></div> - -<p>Bien que separándose á veces del género y del estilo de las -obras del príncipe de nuestros poetas, de quien debió ser, sin -embargo, grande admirador, dado caso que tiene una llamada -<em>Complanta de amor</em> compuesta de trozos suyos, merece citarse -entre los que más fama hubieron de lograr en su tiempo, no -menos por sus versos que por ser de la servidumbre del príncipe -de Viana, á Pedro Torroella, de quien existen varias composiciones -en el <em>Cancionero</em> de Paris y hasta veinte y dos en -el de Zaragoza. Su obra más notable, y que no carece de importancia -literaria, es su <em>Codolada</em>, según la llama Milá, que -empieza:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Tant mon voler se 's dat (a) amors,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">bastante parecida en su forma al <em>Conhort</em> de F.R. Ferrer, y -en la cual introduce como interlocutores hasta veinte y ocho -poetas provenzales, castellanos y catalanes. Reservándonos -para cuando hablemos de Jaime Roig ocuparnos en este linaje -de composiciones, debidas á la influencia de la poesía -occitánica, nos limitaremos á advertir aquí que por esta composición, -bastante extensa<a name="FNanchor_36_38" id="FNanchor_36_38"></a><a href="#Footnote_36_38" class="fnanchor">[36]</a>, por la obra satírica que empieza:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Doleuvos enamorats</div> -<div class="verse i0">E vestius tots vos de negre</div> -<div class="verse i0">Car jo pens que us pendra febre</div> -<div class="verse i0">Escoltant mes veritats, etc.</div> -</div></div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[30]</a></span></p> - -<p class="no-indent">y por su poesía castellana, titulada <em>Condició de las donas</em>:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Quien bien amando persigue</div> -<div class="verse i0">Dueny así mesmo destruye, etc.,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">es por lo que dejamos de colocarle entre los poetas de la escuela -de Ausías, aunque le tengamos por uno de los más notables -de su época.</p> - -<p>Entre los que de más alto renombre en ella disfrutaron, y á -quien uno de sus contemporáneos se adelantó á comparar no -menos que á Virgilio, ocupa por ventura el primer lugar el -valenciano Mossen Juan Roig de Corella. Si es cierto, como -afirma el Sr. Ferrer y Bigué, que sostuvo amistosa correspondencia -con el desafortunado príncipe de Viana, quien sobrevivió -dos años al que lo fué de nuestros trovadores, bien puede -colocársele entre los contemporáneos de éste, por más que alcanzase -á ver los albores de la <span class="smcap lowercase">XVI</span> centuria. Maestro en sagrada -teología, aunque se revela su afición á las letras clásicas -en las obras en prosa, por demás culta y limada, en que trató -asuntos mitológicos<a name="FNanchor_37_39" id="FNanchor_37_39"></a><a href="#Footnote_37_39" class="fnanchor">[37]</a>, y que alguna vez como poeta empleara -su lira en sujetos profanos, como lo prueban, entre otros, los -versos en <em>estramps</em> con que termina la llamada <em>Tragedia de -Caldesa</em><a name="FNanchor_38_40" id="FNanchor_38_40"></a><a href="#Footnote_38_40" class="fnanchor">[38]</a>, no indignos algunos de ellos de figurar al lado de -los mejores de Ausías March, fué sin embargo la poesía religiosa -la de su especial predilección y en la que dejó la mejor -muestra de su ingenio, al par que la más acabada y tierna -composición que en dicho género nos ha legado la escuela poética -catalana del siglo <span class="smcap lowercase">XV</span>. Nos referimos á la intitulada: <em>Oració -á la Senyora Nostra tenint son fill Jesus á la falda devallat -de la creu</em>, y de la cual ponemos como muestra su primera estancia:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Ab dolor gran que nostres pits abeura,</div> -<div class="verse i0">E greu dolor qu' el nostre cor esquinsa</div><span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[31]</a></span> -<div class="verse i0">Venim á Vos, filla de Deu é mare,</div> -<div class="verse i0">Que nostra carn dels ossos se arranca,</div> -<div class="verse i0">Hi 'l sperit desija l' esser perdre,</div> -<div class="verse i0">Pensant que, mort per nostres grans delictes,</div> -<div class="verse i0">Ver Deu é hom lo fill de Deu é vostre,</div> -<div class="verse i0">Jau tot estés en vostres castes faldes.</div> -</div></div></div> - -<p>No conocemos, fuera de los versos ya citados, ni los demás -de que hace mención en su artículo sobre este poeta el señor -Ferrer, ni la traducción de la <em>Vida de Jesús</em>, escrita por el Cartujano, -ni la de los Salmos, titulada <em>Epsalteri trelladat del -llatí en romanç</em>, de que hace mención dicho crítico. Sin embargo, -aunque no hubiese escrito más que aquella tan tierna como -inspirada oración, que está muy por encima de las muchas -poesías que de asunto religioso se escribieron en aquel siglo, -nos asociaríamos al parecer de aquel escritor de que «no debe -confundirse á Corella con la generalidad de los versificadores, -sinó que merece especial mención entre los poetas del siglo de -oro de la literatura valenciana.»</p> - -<p>Otros varios poetas pudiéramos citar, como Fogassot, Valmanya, -que siguieron con más ó menos fortuna el camino trazado -por Ausías March, en particular en sus poesías amorosas,—no -en su espíritu, que en esto no tuvo quien se le pareciese—sinó -en la forma y giro especiales que dió á sus <em>esparsas</em>, y que -por lo tanto contribuyeron con su ingenio algunos de ellos, -con su numen todos, á dar esplendor y más marcada fisonomía -á la escuela poética catalana. Sin embargo, como ni ésta -se ofrece bajo un solo aspecto, ni es únicamente la influencia -de March la que en ella domina, ya que, según dejamos indicado, -muéstrase en la misma la de otras literaturas y la de otros -géneros, dejaríamos sin terminar y sólo en una de sus partes -bosquejado el cuadro que de aquel período literario estamos -con mejor buen deseo que fortuna reseñando, si en otros de sus -especiales y también característicos aspectos no nos ocupáramos. -Pero como los poetas que más contribuyeron con sus -producciones á imprimírselo ó que son la más genuina representación -de los mismos, tales como Gazull, Fenollar, y sobre -todo Jaime Roig, aunque alcanzaron los tiempos de Ausías, escribieron -casi todos en la segunda mitad del siglo <span class="smcap lowercase">XV</span>, y por -consiguiente después de la muerte de aquel poeta, hemos<span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[32]</a></span> -creido deber interrumpir aquí por algunos momentos nuestra -tarea, para proseguirla en ocasión que consideraremos más -oportuna, á fin de ocuparnos ya en la vida y en las obras del -inmortal amante y cantor de Teresa.</p> - -<hr class="chap" /> -</div> - - - - - -<div class="chapter"> - -<h2>VIDA Y OBRAS DE AUSÍAS MARCH -<br /> -<small>Y JUICIO DE ÉSTAS</small></h2> - -<p>De pocos ingenios que hayan alcanzado viviendo aún, el renombre -del que es objeto de este nuestro estudio, habrá que -lamentar más escasez de datos biográficos. Ni los contemporáneos -suyos, que le tomaron por guía y modelo como poeta; ni -los que después de su muerte le admiraron y reconocieron como -maestro; ni los que más tarde, pero en tiempos en que vivían -todavía en la memoria de las gentes los recuerdos de los sucesos -de su vida, le tradujeron ó le comentaron, nos han dejado -más que escasísimos datos acerca de su persona y de sus actos; -ni él mismo, cual si creyese que, bastando para inmortalizarle -sus poesías, no tenía necesidad para pasar á la posteridad -más que de revelar su nombre,</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Yo som aquell que 'm dich Ausías March,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">se dignó hablar de su persona ni de los hechos de su vida, muy -al contrario de lo que acostumbran hacer en nuestros tiempos -muchos de los que se dan á sí mismos el nombre de poetas, quienes, -atentos en demasía á que las generaciones venideras no ignoren -las más insignificantes circunstancias de su existencia, -revelan hasta aquellas cosas que, que para honra suya y respeto -á la moral, hubieran debido permanecer ocultas. Lo único -que en limpio sacamos de la lectura de las melancólicas estancias -de Ausías es que, combatido su corazón por dos afectos, -como el mar por dos encontrados vientos, acabó por elegir</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">..... per haber d' amor vida,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">aquella en quien cifró todos sus deseos:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Si com la mar se plany greument è crida</div> -<div class="verse i0">Com dos forts vents la baten egualment</div><span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[33]</a></span> -<div class="verse i0">Hu de levant é l' altre de ponent</div> -<div class="verse i0">E dura tants fins l' un vent l' ha jaquida</div> -<div class="verse i0">Sa forsa grant per lo mes poderos;</div> -<div class="verse i0">Dos grans desitjs han combatut ma pensa,</div> -<div class="verse i0">Mas lo voler vers un seguir dispensa,</div> -<div class="verse i0">Y yo 'l vos publich amar dretament vos;</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">(<em>Canto II de amor.</em>—Aixi com cell.)</div> -</div> -</div></div> - -<p class="no-indent">aquella que, siendo para él cual lirio entre cardos, fué por él -amada como no lo ha sido mujer ninguna por otro hombre, y -que habiéndole sido arrebatada por la muerte, la lloró con lágrimas -cuya amargura templaba á veces la esperanza, no exenta -sin embargo de duda, de que en el cielo, donde esperaba reunirse -de nuevo con ella, gozaba más puros y duraderos amores.</p> - -<p>Omitimos por impertinente y ya gastada la cuestión del origen, -de la familia y de la patria de nuestro poeta. Tenemos al -abolengo de los Marchs por de origen catalán; pero opinamos -que se estableció, aunque por ventura no en todas sus ramas, -en Valencia, donde logró heredamientos que le otorgaron don -Jaime en tiempo de la conquista, y más tarde y por especial -favor otros condes-reyes de Aragón; y por natural de aquel -reino, por más que no podamos fijar el lugar de su nacimiento, -á Ausías. ¿Cabe, en efecto, disputar la patria que le vió nacer, -á quien por tan evidente manera la revela él mismo en sus -obras?</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">La velletat en valencians mal proba,</div> -<div class="verse i0">E no sé com yo fassa obra nova.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">(<em>Canto VIII de muerte.</em>—Obrir no puch.)</div> -</div> -</div></div> - -<p class="no-indent">y si hubiese todavía algún catalán que, por exagerado y mal -entendido amor patrio, se empeñara en sostener que lo es de -aquel poeta Cataluña, le recordaríamos que Serra y Postius -(1671-1748), á quien pocos de los que hoy viven podrán -igualar en el amor y entusiasmo por las cosas de su tierra, -escribió una disertacioncita encaminada á probar que Ausías -no fué hijo de Cervera, ni de Barcelona, sinó que era, aunque -de abolengo catalán, valenciano de nacimiento.</p> - -<p>Declarábamos hace un momento quién fué su padre. Como -hijo suyo le nombra Pedro March en el testamento de que dejamos -hecho mérito al hablar de este trovador insigne. Mas ¿en<span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[34]</a></span> -qué año, poco más ó menos, vino al mundo? La mayor parte -de sus biógrafos<a name="FNanchor_39_42" id="FNanchor_39_42"></a><a href="#Footnote_39_42" class="fnanchor">[39]</a> fijan su nacimiento en los primeros años -del siglo <span class="smcap lowercase">XV</span>, y á este dictamen parece inclinarse el Sr. Ferrer -y Bigné, que es de entre los que conocemos el que más noticias -ha logrado reunir acerca de nuestro poeta. Sin embargo, -atendida la edad avanzada á que debía haber llegado su progenitor, -Mossen Pedro, al tiempo de su muerte, ó sea en 1413 -ó 1414, ya que, según se desprende del documento que hace -poco citamos, debió haber nacido en el primer tercio del siglo -anterior, nos inclinamos á creer que más bien debe colocarse -el nacimiento de Ausías en los últimos años del siglo <span class="smcap lowercase">XIV</span> que en -los principios del <span class="smcap lowercase">XV</span>. Del primer verso de los dos hace poco citados -deducen con razón sus biógrafos que llegó hasta la vejez. -¿Mas quién les ha dicho que aquellos versos fueron escritos en -los últimos años de su vida, único caso en que, áun exagerando -el significado de aquel vocablo, pudiese Ausías ser tenido como -viejo, si en realidad hubiese abierto los ojos á la luz en los albores -de la <span class="smcap lowercase">XV</span> centuria? Y si aquellos versos fueron escritos -en años anteriores, como cabe suponerlo, encontrándose como -se encuentran en uno de sus cantos de muerte, ¿no nos veríamos -obligados en este caso á adelantar algunos más la fecha -de su nacimiento?</p> - -<p>No queda duda que Ausías March siguió la carrera de las -armas, y hasta se sospechaba por sus biógrafos que había tomado -parte en las guerras de Alfonso V para la conquista del -reino de Nápoles. De estrenuo caballero se le califica en el título -de sus obras; con Apolo, en sus versos, y con Marte en el -ejercicio de las armas se le iguala por Gil Polo en su <em>Canto -del Turia</em>:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Ya veo al gran varón que celebrado</div> -<div class="verse i0">Será con clara fama en toda parte,</div><span class="pagenum"><a name="Page_35" id="Page_35">[35]</a></span> -<div class="verse i0">Que en verso al rojo Apolo está igualado</div> -<div class="verse i0">Y en armas está al par del fiero Marte.</div> -<div class="verse i0">Ausías March, etc.,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y él mismo en sus rimas hace frecuentes alusiones á la vida -del soldado y al arte de la guerra. De haber peleado bajo las -banderas de aquel insigne monarca tenemos hoy una prueba, -á nuestro parecer irrecusable, en un documento que sale también -por vez primera á luz en este nuestro trabajo (Apéndice 3), -y es una carta dirigida á aquel rey por sus enviados ó embajadores, -como á sí mismos se llaman, según parece, á Valencia, á -fin de invitar á los nobles de este reino á tomar parte en su expedición -contra Nápoles, en la cual escriben que, «habiendo -estado en Gandía, no han encontrado quien se haya ofrecido á -servirle, más que Mossen Luís de Aragón y Ausías March.» -La carta, como puede verse, no lleva fecha y por lo tanto no -es dado señalar desde luégo y con certeza en cuál de las expediciones -realizadas por aquel monarca tomó nuestro poeta -parte. Sin embargo, el estar firmada en Valencia en 1.º de Julio, -la indicación que en ella se hace de que debían hallarse á últimos -de dicho mes en aquella ciudad los que se comprometiesen -á servir en aquella jornada á su soberano, da lugar á sospechar -que la expedición para la cual se invitaba á los nobles -valencianos á tomar las armas era la que salió en un buen -golpe de naves del puerto de Barcelona el 21 de Agosto 1424, -cuyas banderas habían sido solemnemente bendecidas en esta -ciudad el 4 de Junio, y en celebridad de cuya expedición tuvieron -lugar en la plaza del Borne de Barcelona unas justas -reales en que tomó parte, como principal mantenedor del -campo, el mismo monarca<a name="FNanchor_40_43" id="FNanchor_40_43"></a><a href="#Footnote_40_43" class="fnanchor">[40]</a>.</p> - -<p>Mas si tan sólo por congetura, aunque á nuestro entender -asaz fundada, se colige del mencionado documento que Ausías -March tomó parte en aquella hazaña, en cambio puede deducirse -de él con fundamento que debía ser Gandía la residencia -habitual de los March, por ventura desde que el Mossen Pedro -fué nombrado para desempeñar el cargo de tesorero del duque -de aquel título. En dicha ciudad otorgó, como recordarán nuestros -lectores, su testamento el citado Mossen Pedro, y ¿quién -<span class="pagenum"><a name="Page_36" id="Page_36">[36]</a></span>sabe si en ella ejercía el hijo, después de la muerte del padre, -el mismo cargo que había desempeñado éste en la casa de -aquel magnate? Ignoramos si los eruditos valencianos han examinado -los archivos civil y eclesiástico de aquella ciudad; pero -se nos figura que un paciente y concienzudo examen de los -mismos había de revelarnos no pocos de los sucesos hasta -aquí ignorados de la vida del estrueno caballero y elegantísimo -poeta valenciano.</p> - -<p>Plácenos figurarnos á Ausías March asistiendo á las mencionadas -justas de Barcelona, embarcarse aquí en la flota real, -pelear en Napóles á la sombra de las barras aragonesas, acostumbradas -entonces á reflejarse triunfantes y á manera de -ondulantes listas de oro y rojo en las plateadas olas del Mediterráneo, -y tomar parte y ganar fama de animoso en los gloriosos -hechos de armas que terminaron con la conquista de la -poderosa ciudad reina del Mediodía de Italia. Mas ¿cuánto tiempo -permaneció el trovador soldado en aquel bello país de las artes -y de las ciencias y en la corte del ilustrado y generoso monarca, -donde por espacio de muchos años hallaron espléndido -hospedaje toda clase de cultura y los hombres doctos en todo -linaje de humanas disciplinas, y que fué uno de los primeros -y más brillantes focos del renacimiento; del monarca egregio -y valiente, como ninguno de los de su tiempo y cual pocos de -las edades pasadas loado en vida y llorado en muerte por la -numerosa pleyáde de poetas que á su lado florecieron, y de -quien Ausías, en cuyo pecho no había al parecer lugar sinó -para el amor de Teresa y para el dolor después que la hubo -perdido, escribió que no temía al ensalzarle pecar por exceso -en su alabanza:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Pahor no sent que sobre laus me vença</div> -<div class="verse i0">Llohant aquell qui totes lengues llohent,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">para celebrar cuyas hazañas le pareció que escaseaban poetas</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">En gran defals es lo mon de poetes</div> -<div class="verse ">Per embellir los fets dels que be obren,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y al cual, en suma, consagraba uno de sus cantos, no sabemos -si escrito en la corte misma del rey ó después de su vuelta de -Italia?</p> - -<p>¿Su amor á Teresa prendió en su corazón, mal guardado contra<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[37]</a></span> -sus tiros, por creer que le sería escudo la santidad del día -en que fué herido:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Amor, Amor, lo jorn que l' ignocent</div> -<div class="verse i0">Per be de tots fou posat en lo pal</div> -<div class="verse i0">Vos me ferís, car jo am guardaba mal</div> -<div class="verse i0">Pensant qu' el jorn me fora deffenent,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">antes de trocar su lira de trovador por la espada de caballero, -ó después que depuesta ésta tornó á descolgar de los venerados -muros del paterno hogar el viejo instrumento cuyas cuerdas -habían vibrado ya bajo las manos de sus progenitores? Ausías -se llevó á su sepulcro, tan ignorado como lo fué su cuna, este -otro secreto de la historia de sus amores.</p> - -<p>Se ha dicho que Ausías fué amigo, en cuanto pueden serlo -quienes han nacido en regio tálamo el uno y de noble alcurnia -el otro, de Carlos de Viana, y que éste fué grande admirador -del inspirado trovador valenciano. Que pudieron existir cordiales -relaciones entre el que fué el rey de los poetas de su siglo -y el que, no habiendo logrado ninguna de las dos coronas que -llevó su padre y á las cuales su nacimiento le daba derecho, -mereció ceñir la de cultivador de las letras ó protector de los -ingenios de su tiempo, cosa es por todo extremo creible. Mas -si realmente existieron, en ninguna de las obras suyas que -han llegado hasta nosotros ha tenido á bien revelárnoslo. ¿En -dónde y cuándo nació esa amistad, dado caso, que no negamos -ni admitimos como un hecho cierto, que hubiese existido? Si -en Nápoles, como por lo general se cree, deberíamos suponer -un viaje de Ausías, ya anciano, á la corte de Alfonso el Magnánimo, -ó á Sicilia, ó á Mallorca, y en cualquiera de esos supuestos -debió ser brevísimo el tiempo que pudo gozar del trato -personal y de la estimación del docto y desventurado príncipe, -pues éste no pasó á aquel reino hasta 1456, y á las dos islas citadas -hasta el 1458 y 1459, que era el mismo en que cerraba -Ausías los ojos á la luz en su casa de Valencia.</p> - -<p>Como la demasiada claridad perjudica al efecto de ciertos -cuadros, cuyo principal mérito consiste en la vaguedad de las -líneas y en la delicadeza y suavidad de las tintas, por idéntica -manera ofende á veces la fama de ciertos personajes históricos, -que parecían más bellos y grandes en medio de las penumbras<span class="pagenum"><a name="Page_38" id="Page_38">[38]</a></span> -donde se destacaban y al través de la neblina en que -parecían como envueltos, la luz sobrado viva que arrojan -sobre ellos y sobre sus hechos los documentos históricos. Tal -ha sucedido con nuestro poeta. Mientras no le conocíamos -más que por sus sentidísimas <em>esparsas</em>, impregnadas de cierto -perfume de melancolía cual el que se exhala de los cipreses que -rodean un sepulcro, creimos ver al cantor más apasionado, al -par que el más cristiano y casto de los amadores, rodeado, como -las figuras de las tablas de la escuela del Angélico, de un nimbo -esplendoroso y místico; al cantor que había hecho de su corazón -una ara y un incensario de su lira; al trovador que no había -visto nunca del amor sinó el espíritu donde reside, jamás la -corteza, más ó menos bella, donde está éste encerrado; al vate -que, salvos tres ó cuatro cantos en que, cediendo acaso á influencias -nada sanas, se había permitido decir mal de las mujeres, -no había visto á éstas sinó transfiguradas, por decirlo -así, en su amada Teresa. Mas hé aquí que una mano escudriñadora -saca de entre el polvo de un archivo documentos hasta -ahora ignorados, y muéstrase por ellos el hombre con todas -las debilidades, con todas las miserias que son patrimonio de -nuestra flaca naturaleza, y al proyectarse la sombra de éste -sobre la imagen y el nimbo del poeta, que tan bellos y tan brillantes -mostrábanse antes á nuestra vista, pierden parte de su -hermosura aquélla, parte de su esplendor el segundo.</p> - -<p>¿Fué tan casto el amante de Teresa como de sus cantos -parece desprenderse haberlo sido? ¿Las lágrimas de dolor con -que riega la sepultura de su amada fueron siempre ofrenda -digna de aquella á quien las dedicaba? Por el erudito anotador -del <em>Canto del Turia</em> sabíamos ya que Ausías había contraido -dos veces matrimonio; la primera con doña Isabel Martorell, -de quien enviudó antes de 1437, y la segunda con doña -Juana Escorna, que murió también antes que él, aunque se -ignora en qué año<a name="FNanchor_41_44" id="FNanchor_41_44"></a><a href="#Footnote_41_44" class="fnanchor">[41]</a>. De ninguna de las dos logró, según parece, -sucesión. ¿En qué época de su vida tuvieron, pues, lugar -sus amores con Teresa, en la cual, por platónicos que los supongamos, -no fuesen ofensa, si no á la santidad del matrimonio, -por lo menos al exclusivo cariño que se deben mutuamente los -esposos, ó en que éste no perjudicase á la sinceridad de los -<span class="pagenum"><a name="Page_39" id="Page_39">[39]</a></span>sentimientos que en sus versos se revela? Sin embargo, no es -esto lo que más daño hace al buen nombre de Ausías como -amante y como poeta, dado caso que aquellos amores, aunque -llorados, al parecer, toda su vida, pudieron ser una pasión de -sus juveniles años; sinó sus relaciones ilícitas con otras mujeres, -y entre éstas con una antigua esclava suya (<em>olim sclava -mia</em>, dice en su testamento), llamada Marta, de las cuales tuvo -cuatro hijos bastardos, tres varones, Juan, Pedro y Felipe, y -una hembra, Juana<a name="FNanchor_42_45" id="FNanchor_42_45"></a><a href="#Footnote_42_45" class="fnanchor">[42]</a>.</p> - -<p>Después de las escasas noticias que hemos logrado reunir -del príncipe de nuestros trovadores, nada más sabemos de él, -sinó que fué señor de Benierjó, título que parece haberle sido -concedido por Alfonso V; que debió tener su residencia habitual -y por ventura su casa solariega en Gandía; que figuró en -las Cortes de Valencia de 1446, y en suma que murió en esta -ciudad, en la parroquia de Santo Tomás, en la cual poseía -también dos casas, un sábado, 3 de Marzo de 1459. Hubo de -ser enterrado, según ordenó en su testamento, <em>en lo cimenteri -de la Seu de Valencia en lo vas ó capella dels March, en lo -claustre de la Seu prop lo capítol</em>; «pero los restos de varón -tan insigne, dice el señor Ferrer y Bigné, difícilmente podrían -ser hoy encontrados para ocupar el lugar que les corresponde -en un panteón de hombres célebres.» Para honra de -la bella ciudad que baña el Turia sería de desear que sus hijos -pusiesen el mayor empeño posible en descubrir las cenizas del -gran poeta y de su padre, que deben hallarse confundidas en -un mismo sepulcro, y que les levantaran un monumento en la -ciudad donde exhaló aquél su último suspiro.</p> - -<p>Como otros muchos ingenios castellanos y catalanes de su -tiempo y de los siglos siguientes, Ausías supo unir en amistoso -maridaje el ejercicio de las armas y de las letras, y añadir -al dictado de «gran trovador,» con que le honra Santillana, el -de «valeroso y estrenuo caballero» que le ha dado la posteridad. -Despréndese de la lectura de sus obras que debió ser muy -versado en filosóficas disciplinas y en humanas letras; que hubo -<span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[40]</a></span>de tener frecuente trato con los poetas latinos, y en especial -con Ovidio y Virgilio; que le eran familiares los troveros y los -trovadores provenzales y catalanes; que conocía á fondo á los -poetas italianos, y entre ellos al Dante, á quien recuerda con -frecuencia por la severa concisión y adusta rigidez de su frase, -y al Petrarca, á quien, como veremos más adelante, imita en -varios pasajes de sus cantos.</p> - -<p>Al igual que Horacio pudo Ausías, al legar á la posteridad -el volumen de sus estancias, exclamar: <em>Exegi monumentum -ære perennius</em>. Hemos acompañado hasta su sepulcro á su autor; -detengámonos al pié de ese monumento, que al igual que -al erigido por el Venusino ha de vencer en duración el bronce, -no tan sólo para admirarlo como poetas, sinó para estudiarlo -y examinarlo como críticos, en la seguridad de que subirá de -punto nuestro entusiasmo por él, como resaltará más la grandeza -y hermosura del mismo cuanto más adentro en su examen -y estudio penetremos.</p> - -<hr class="tb" /> - -<p>En cuatro grupos han distribuido los editores de March, -sin duda acomodando su división á la que hallaron establecida -en los más antiguos códices, sus diferentes esparsas, á saber: -en <em>cantos de amor</em>, <em>morales</em>, uno <em>espiritual</em> y otros <em>de muerte</em>.</p> - -<p>Forman los primeros la parte más extensa é importante de -sus obras.</p> - -<p>No es fácil tarea juzgar las poesías del eximio vate valenciano, -ya que, dominando en ellas por igual manera, y casi podríamos -añadir que en idéntica medida, la pasión y la razón, -el ardor arrebatado del amante y el frío análisis del filósofo, -aquél dando calor, éste adelgazando y como envolviendo en nebulosidades -metafísicas sus conceptos, con dificultad puede el -crítico dar su fallo sobre el valor de sus versos, sin poner su -propio corazón en estado de sentir lo que el autor de éstos sentía, -sin preparar su inteligencia para disponerla á comprender -lo que la suya pensaba. De no hacerlo así córrese grave riesgo -de ver en muchos de sus pensamientos, más que las ideas de -un alma que, replegada en sí misma, estudia, escudriña y analiza -sus propios afectos, las exageraciones y excentricidades de -una mente enferma: porque, como dice él mismo de los primores -que amor le revela, son</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_41" id="Page_41">[41]</a></span></p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Tals que 'ls sabents no basten á compendre,</div> -<div class="verse i0">E quan ho dich de mos dits me desmenten</div> -<div class="verse i0">Dant a parer que folles coses parle.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant XXL.—<em>Fantasiant</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Así, pues, no perdiendo nunca de vista que sus amorosos -conceptos fueron</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Sens algun art exits d' hom fora seny,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">deponga el que pretenda juzgarlos la inflexible regla y el riguroso -compás de la común crítica literaria, útiles á los más -para poder apreciar los lunares de expresión ó de forma métrica -que deslucen alguna que otra vez sus esparsas; tenga principalmente -en cuenta que, alejando, al igual de Horacio, al profano -vulgo, ó sea á las ignorantes muchedumbres que pasean los -ojos indiferentes sobre los versos de los poetas, como los niños -sobre las flores de un jardín, tan sólo para gozar un instante -de sus perfumes y olvidarlos en seguida, nuestro trovador invitaba -únicamente á la lectura de sus cantos á los que estaban -tristes ó á los que hubiesen en algún tiempo experimentado los -graves deleites de la tristeza;</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Qui no es trist de mos dictats no cur,</div> -<div class="verse i0">O 'n algun temps que sia trist estat;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">ó bien á los que, sintiéndose enfermos de alguna pasión, buscasen -en dicha lectura su remedio:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">E lo qui es de mals passionat</div> -<div class="verse i0">Per ferse trist no cerque loc secur;</div> -<div class="verse i0">Lisca mos dits mostrant pensa torbada.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant I.—<em>Qui no es trist</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Hase comparado Ausías March á Petrarca, y no han sido pocos -los que han creido haberle juzgado con añadir al nombre -del amante de Laura el epíteto de valenciano. Como es más fácil -estimar las personas y las cosas por su valor relativo que -por el absoluto: como es por punto general más claro y exacto -todo juicio que resulta de la comparación por semejanza ó por -contraste de un objeto con otros de igual índole, creemos que<span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[42]</a></span> -han de ganar nuestros lectores con que nos aventuremos á formular -el juicio que hagamos acerca del que es considerado -como el príncipe de nuestros trovadores, comparándole en algunos -de sus aspectos con el que lo fué de los líricos italianos.</p> - -<p>Que existen algunas semejanzas entre nuestro poeta y Petrarca -es un hecho á todas luces evidente. Que se encuentran -en las obras del primero pensamientos y versos que hacen que -sin querer se vengan á la memoria otros parecidos del segundo, -no hay quien, habiendo recorrido las páginas de uno y otro, lo -ignore. Pero que el trovador valenciano, aprovechando la circunstancia -casual de haberse enamorado, como el italiano, en -una iglesia el Viernes Santo, haya celebrado esta circunstancia -por igual manera y con palabras muy parecidas á las de -éste<a name="FNanchor_43_46" id="FNanchor_43_46"></a><a href="#Footnote_43_46" class="fnanchor">[43]</a>; que haya destinado nuestro poeta algunos cantos á -llorar la pérdida de su amada, cual consagró aquél multitud -de sonetos á la muerte de la suya; y que un observador erudito -y diligente versado en la lectura de las obras de ambos ingenios -pueda apuntar, como con gran diligencia lo hizo el que -fué nuestro amigo, señor Amador de los Ríos, varios versos de -March que pueden creerse inspirados por otros del amante de -Laura, no son, á nuestro parecer, fundamentos bastantes para -sobre ellos establecer la semejanza entre uno y otro ingenio, -ni deducir que fué el nuestro imitador del italiano.</p> - -<p>Cuando de los pormenores en algunos hechos, puramente -fortuitos, relativos á la existencia de uno y otro poeta, y de algunas -semejanzas, que pueden ser las más de las veces casuales, -que se encuentran en el modo de manifestar idénticos afectos, -pasamos á examinar cómo uno y otro sintieron el amor -y lo expresaron en sus versos, preséntanse á la vista dos -amantes, cada uno de los cuales se ha hecho de aquél un ídolo -<span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[43]</a></span>especial y con diferentes atributos, y dos poetas que lo han -expresado por muy distinta manera y venerado con diverso -culto.</p> - -<p>Se ha calificado de platónico el amor puro, casto y respetuoso -de Petrarca á la esposa fiel y cariñosa de Hugo de Sade. -El honor de caballero y el respeto á la santidad del matrimonio -por su parte, y por parte de su querida sus deberes sagrados -de esposa y su dignidad altiva de mujer no le permitían -tener otro. ¿Sería profanar los calificativos llamar al de -Ausías amor cristiano, ó si se quiere, y hasta cierto punto, -amor místico? Hé aquí cómo hablaba de él nuestro poeta:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Fantasiant amor á mi descobre</div> -<div class="verse i0">Los grans secrets qu' als pus subtils amaga,</div> -<div class="verse i0">E mon jorn clar al homes es nit fosca,</div> -<div class="verse i0">E visch d' açó que persones no tastan.</div> -<div class="verse i0">Tant en amor l' esperit meu contempla</div> -<div class="verse i0">Que par del tot fora del cos se aparte,</div> -<div class="verse i0">Car mes desigs no son trobats en home,</div> -<div class="verse i0">Si no en tal que la carn punt no 'l torbe.</div> -</div></div></div> - -<p>Y de una manera más clara y expresiva en la siguiente esparsa:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Si com los sants sentints la lum divina</div> -<div class="verse i0">La lum del mon conegueren per ficta,</div> -<div class="verse i0">E menyspreant la gloria mundana</div> -<div class="verse i0">Puig major part de gloria sentien;</div> -<div class="verse i0">Tot en aixi tinch en menyspreu e fástig</div> -<div class="verse i0">Aquells desigs que complits amor minva,</div> -<div class="verse i0">Prenent aquells qui del esperit mouen</div> -<div class="verse i0">Qui no 's lassat ans tot jorn multiplica.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant XXI.—<em>Fantasiant</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Hé aquí por cuán discreta manera, hablando de las diferencias -que existen entre el lírico italiano y el valenciano, en quienes -tanto como dos hombres distintos cree ver dos muy diversos -principios, caracteriza Quadrado á uno y otro. «Petrarca, -dice, considera el amor en sus efectos; Ausías en su esencia y -origen: el uno, distinguiéndolo con dificultad de su amada, -sólo lo considera encarnado en sus gentiles miembros; el otro -fija en él sus ojos de águila, sorprendiéndolo cara á cara, sin<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[44]</a></span> -forma alguna, en toda su abstracción: el nombre de Laura se -halla en cada verso de su poeta; Ausías una vez sola nombra -á Teresa, y áun se ignoraría que fuera ésta su dama, si no viniera -á apoyarlo la tradición: el amor de Petrarca tiene arco, -venda y saetas; es todavía el amor de Anacreonte, menos sus -miradas lúbricas y lo voluble de sus alas; no es el elemento de -vida ó muerte, el sol resplandeciente ó la llama infernal que -alternativamente ilumina á nuestro trovador<a name="FNanchor_44_47" id="FNanchor_44_47"></a><a href="#Footnote_44_47" class="fnanchor">[44]</a>.» Tan sólo una -vez hace aparecer aquel amor Ausías en sus versos para recordar -que tiene flechas de oro, plata y plomo, y que después de -haber disparado en otros tiempos todas las de aquel primer metal, -se quedó una con que le hirió á él:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<span class="verse i0">En aquell temps que primer d' aquest fou</span> -<span class="verse i0">Les fletxes d'or amor totes lançá</span> -<span class="verse i0">E desmembrat una s'en aturá</span> -<span class="verse i0">Ab que 'm ferí.....</span> -</div> -<div class="stanza"> -<span class="verse i10">Cant LXXII.—<em>O vos mesquins</em>, etc.</span> -</div> -</div></div> - -<p>En suma, el amor de Petrarca, aunque puro, parece detenerse -en las cualidades exteriores de su amada, tal es el placer que -halla en describirlas; mientras que el de Ausías sólo aspira á -la voluntad</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">.....qui es en l'arma infinida,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">lo cual hace que pueda jactarse de que</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">.....ço que 'm fa vos amar</div> -<div class="verse i0">No m'entra pas solament per la vista;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y decir á su querida,</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Vostre esperit es aquell qui 'm conquista;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y exclamar en suma, ponderando acaso con exceso la pureza -de su amor:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Si com Sant Pau Deu li sostregué l'arma</div> -<div class="verse i0">Del cors per que ves divinals misteris,</div> -<div class="verse i0">Car es lo cors del esperit lo carcer,</div><span class="pagenum"><a name="Page_45" id="Page_45">[45]</a></span> -<div class="verse i0">E tant com viu ab ell es en tenebra,</div> -<div class="verse i0">Axi amor l'esperit meu arrapa</div> -<div class="verse i0">E no hi acull gens maculada pensa,</div> -<div class="verse i0">E per ço sent lo delit que no's cansa,</div> -<div class="verse i0">Si que ma carn lo ver amor no'm torba.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10"><em>Fantasiant</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>De esta diversa manera de comprender y sentir el amor los -dos poetas italiano y valenciano ha debido seguirse el diferente -modo de describirlo y expresarlo. Abrid por donde queráis -las rimas del Petrarca, y encontraréis apenas un soneto -en que no os hable de</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">.....i capei d'oro a l' aura sparsi</div> -<div class="verse i0">Che 'n mille dolci nodi gli avolgea;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">ó de</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">il lampeggiar del angelico viso,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">ó bien</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">.....di quei begli occhi</div> -<div class="verse i0">(ove) il vago lume oltra misura ardea:</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">que no os diga una y otra vez que,</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Non era l' andar suo cosa mortale,</div> -<div class="verse i0">Ma d' angelica forma, e le parole</div> -<div class="verse i0">Sonavan altro che pur voce humana:</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">que no os pondere por exagerado modo el tormento que le causa -su velo, más cruel para el que</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Nebbia che 'l ciel cobra e 'l mondo bagni,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y que</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">.....due begli occhi adombra</div> -<div class="verse i0">E par che dica: Hor ti consuma et pagni;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">ó que no recuerde</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">.....l'aura..... antica, e i dolci colli,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y las</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">vedove herbe..... et le torbide acque</div> -<div class="verse i0">E il voto e freddo nido in ch' ella giaque;</div> -</div></div></div> - - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[46]</a></span></p> - -<p class="no-indent">ó por último en que, confundiendo como en un sér, por la analogía -de los vocablos, el laurel (Lauro) y Laura, no ensalce á -aquel árbol cual pudiera ensalzar á su propia amada.</p> - -<p>¡Si al menos se hubiese contentado con ponderar las cualidades -físicas de su ídolo; con cantar hasta las más insignificantes -circunstancias y pormenores de la historia de su amor, -que duró de quince á veinte años; con recordar los favores -que de ella logró, y que fueron, á lo más, hoy una palabra de -amistad, otro día una mirada menos severa, el de más allá un -movimiento de ternura al separarse de ella! Pero Petrarca, bien -así como los artistas griegos que se complacían en levantar -los simulacros de sus dioses en el fondo de un solitario y frondoso -valle, ó en medio de una fértil y verde llanura limitada -por encantadoras perspectivas, ó en lo alto de un promontorio, -á fin de que la hermosura y grandiosidad del paisaje diese mayor -realce á las de la estatua, por igual manera gózase el -amante de Laura en evocar á cada paso, como para mejor describir -las perfecciones de ésta, las más bellas imágenes del -mundo físico, ó sea las esplendentes auroras, las puestas de -sol de mil matices, los ríos que se deslizan suavemente murmurando -entre los álamos, los frondosos bosques, los escondidos -y misteriosos valles, lugares todos los más á propósito para -murmurarse al oido palabras de cariño los enamorados, y cuanto, -en una palabra, parecía poder servir de fondo al cuadro de -sus amores, ó de expresión ó eco á los suspiros suyos ó de su -querida. Fijad, por el contrario, vuestros ojos en cualquiera de -las páginas de las obras del trovador valenciano, y de seguro, -aunque leáis todos sus versos no lograréis trazar en vuestra fantasía -ni siquiera la más vaga imagen de la mujer con tanta pasión -por él amada; ni acertaréis á adivinar si era en la ciudad -ó en el campo donde la veía y le pintaba el estado de su alma, -tranquila y placentera cuando en amoroso éxtasis contemplaba -sus perfecciones morales; agitada como mar tempestuoso cuando -tenía que echarle en cara ingratitudes ó desdenes.</p> - -<p>No sabemos de ningún poeta que más reservado se haya -mostrado en alabar la hermosura del objeto de su amor. En una -página de sus obras cabrían los versos en que más ó menos -indirectamente alude á las cualidades físicas de aquella á quien, -sin embargo, llamaba <em>bella ab bon seny</em>, y <em>lir entre carts</em> en -muchas de las tornadas de sus cantos.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[47]</a></span></p> - -<p>Hé aquí de cuán distinta manera que Petrarca alaba los -ojos, el ademán y la voz de la que ama:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Yo viu uns ulls haver tan gran potença</div> -<div class="verse i0">De dar dolor e prometre plaher,</div> -<div class="verse i0">Y esmaginant viu sus mi tal poder</div> -<div class="verse i0">Que 'n mon castell era esclau de remença.</div> -<div class="verse i0">Yo viu un gest é sentí una veu</div> -<div class="verse i0">D' un feble cos, e cuydara jurar</div> -<div class="verse i0">Qu' un home armat yo 'l fera congoxar</div> -<div class="verse i0">Sens romprem pel yo 'm so retut per seu.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant IV.—<em>Lo viscahí</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>En cambio, y en esto se diferencia por todo extremo del -amante de Laura, loa repetidísimas veces, ya pondere su amor -y celebre esperanzas, ya llore olvidos ó lamente desprecios, el -entendimiento de aquella á quien llama con frecuencia <em>plena -de seny</em>, como que era esta la cualidad que en ella más estimaba.</p> - -<p>Ausías March, que cree que nadie cual él conoce los secretos -del amor, y que afirma que éste se eclipsará cuando él muera,</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Dels grans secrets puch ser Apocalipsi:</div> -<div class="verse i0">Yo defallint Amor fará eclipsi,</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant XCII.—<em>Tot entenent</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p class="no-indent">pretende y repite en multitud de sus <em>esparsas</em> que nadie en el -mundo ha sentido como él, ni cual él ha amado:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Callen aquells qui d' amor han parlat</div> -<div class="verse i0">E dels passats delint tots llurs escrits,</div> -<div class="verse i0">En mi pensant metenlos en oblits:</div> -<div class="verse i0">En mon esguart nengu es namorat;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">ya que es de tal índole y tan sin esperanza el dolor que le atormenta, -que Dios lo reservó tan sólo para los condenados y para -los que mueren sin esperanza:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Per als damnats nostre Deu la (passió) retench,</div> -<div class="verse i0">Sols per aquells qui moren sens esper;</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant XLII.—<em>Callen aquells</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_48" id="Page_48">[48]</a></span></p> - -<p class="no-indent">y tales son sus tormentos que los que sufren los demás amadores -ni le infunden miedo, ni son para él siquiera una amenaza:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Aquells affanys que 'ls amadors acacen</div> -<div class="verse i0">E sons comun é quasi manifests,</div> -<div class="verse i0">No son en mi, ni de semblans d' aquests,</div> -<div class="verse i0">No 'm fan pahor, ni sol mi no menacen.</div> -</div></div></div> - -<p>Por esto cree que sería mejor para él no pensar ó pasar la vida -durmiendo:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Plagués á Deu que mon pensar fos mort</div> -<div class="verse i0">Y que passás la vida en durment.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant XXX.—<em>Açi com cell</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p class="no-indent">ó bien, como dice en otro canto,</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Lo mills de mi es com en res no pens;</div> -<div class="verse i0">Tot quant yo puch de pensar me defens.</div> -</div></div></div> - -<p>Y es que, según confesión propia, habiendo buscado la -vida por el camino de la muerte:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Per lo camí de mort he cercat vida;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">le aconteció</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Si co 'l malvat que 'n paradis vol cabre</div> -<div class="verse i0">E ver l' infern ab cuytat pas camina,</div> -<div class="verse i0">Y axi com cell que de mitgjorn les terres</div> -<div class="verse i0">Va encercant per vent de tremuntana.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant LXXXIII.—<em>Per lo camí</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Y en realidad si hemos de juzgar al amante de Teresa por -sus obras, por idéntica manera que pocos amadores le igualan -en la pureza de su pasión, pocos, ó por ventura ninguno -puede comparársele en el ardor de la misma. Y si bien -en sus <em>esparsas</em> se advierten apenas, ó encuéntranse muy de -tarde en tarde los fogosos arrebatos y las impías imprecaciones -de que están llenas las endechas de los poetas de pálido -semblante, mustia y afeitada frente, negra y rizada melena de -cierto moderno bando, para quienes no había compañía más -grata que la de la luna, ni rumores á sus oidos más dulces que -el de los cipreses balanceándose al leve soplo de las auras<span class="pagenum"><a name="Page_49" id="Page_49">[49]</a></span> -nocturnas, ni más poético placer que ir á maldecir de la vida -entre lujosos panteones de mármol, y á cuyos dolores, para que -nada les faltase de pomposo y teatral, era de ley que les acompañase -la apoteosis del suicidio; en cambio ¿quién trocaría -esas románticas tristezas, esos dolores de aparato, por los de -nuestro poeta, viviendo siempre á solas con ellos, como el ermitaño -con los recuerdos de su vida pasada, como el que en la -desgracia se alimenta únicamente de las memorias amargas de -las perdidas felicidades, meditando sobre ellos, analizándolos -con más minuciosidad y detenimiento que el anatómico el corazón -que tiembla y como que palpita aún bajo su escalpelo, -y gozándose á veces en contraponerlos, á fin de que sea más -acerba la pena y la punzada más aguda, con las ajenas alegrías?</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Colguen les gents ab alegria festes,</div> -<div class="verse i0">Loant á Deu, entremesclant deports;</div> -<div class="verse i0">Plasses, carrers e delitables orts</div> -<div class="verse i0">Sien cercals ab recont de grans gestes;</div> -<div class="verse i0">E vaja yo los sepulcres cercant</div> -<div class="verse i0">Interrogant ánimes infernades.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant. XXV.—<em>Colguen les gents</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Yo som aquell que 'n lo temps de tempesta</div> -<div class="verse i0">Quant les mes gents festejen prop los fochs,</div> -<div class="verse i0">E puch haver ab ells los propris jochs</div> -<div class="verse i0">Vaig sobre neu descalç ab nua testa.</div> -</div><div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant. X.—<em>No 'm pren aixi</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Las <em>esparsas</em> de Ausías son como un largo monólogo de su -corazón ó de su mente, cuyos únicos testigos y oyentes son el -dolor y el amor, en quienes y para quienes parece que únicamente -vive. Ningún poeta ha podido con más razón que él -llamar al llanto su amigo y enemiga suya la risa:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Amich de plor é desamich de riure.</div> -</div></div></div> - -<p>«Entrégase á la tristeza, ha dicho Quadrado, como á su señora -querida; le da culto en la soledad y jamás la nombra sin -que un epíteto de dulzura venga á templar su acíbar; jamás -termina un canto sin haber hablado de las lágrimas, de los secretos -atractivos del sufrimiento.»</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[50]</a></span></p> - -<p>Creemos excusado advertir á los que no hayan leido ú hojeado -siquiera las obras del gran trovador, del más original y -verdadero de los poetas eróticos, que aquella constante meditación -sobre sí mismo, aquel concentrarse siempre y apoyarse, -por decirlo así, en una misma idea, debía producir desvanecimientos -en su inteligencia y vértigos en su voluntad: debía -causar, al igual que al monómamo la idea fija en que vive, al -par que la aparición en todos sus escritos de un pensamiento -constante y en armonía con el estado permanente de su espíritu, -un gran desorden en sentimientos é ideas. Y esto es lo -que realmente pasó á nuestro poeta y lo que se revela en todos -sus cantos, así en los de amor como en los de muerte; y esto -es lo que ha hecho que pudiese decir el señor Milá de algunos -de ellos, con su acostumbrada concisión y gráfica manera, «que -per eix costat fan de mal llegir<a name="FNanchor_45_48" id="FNanchor_45_48"></a><a href="#Footnote_45_48" class="fnanchor">[45]</a>.» Por este motivo, si bien -no es difícil indicar, como lo hemos hecho hasta aquí, los rasgos -más salientes y característicos de los versos amorosos del -príncipe de nuestros poetas, cual no lo es señalar el tono dominante -en cualquiera de las óperas del tierno y melancólico Bellini, -si pretendiésemos además dar á conocer los encontrados -afectos que nacen de la pasión cuya cadena, como esclavo suyo, -arrastra, sería preciso transcribir la mayor parte de sus libros.</p> - -<p>Ábrase el de sus <em>esparsas</em> de amor por el Canto XL, y allí se -le ve dudando de si le ha de ser más grata la muerte ó ha de -encontrar más dulce la vida:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Si com l' hom flach qui l' es forçat triar</div> -<div class="verse i0">Ab qual de dos homens forts sa combatre</div> -<div class="verse i0">No sab pensar ab qual dega debatre,</div> -<div class="verse i0">Espaordit sos comptes no sab far;</div> -<div class="verse i0">Ne pren á mi qui lo viure m' espanta</div> -<div class="verse i0">E lo morir me será gran despit;</div> -<div class="verse i0">Com viure vull la mort prench en delit,</div> -<div class="verse i0">Com vull morir la vida tinch per santa.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant. XL.—<em>Sobres dolor</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Otras veces, desvanecida toda duda, y desesperanzado de hallar -consuelo á los males que le aquejan, se arroja en los brazos -de la muerte, á la cual, en la más atrevida personificación -<span class="pagenum"><a name="Page_51" id="Page_51">[51]</a></span>que haya ideado jamás ningún poeta, presenta saliéndole al -encuentro y llamándole con delicioso canto, mientras que la -vida, igualmente personificada, le brinda con sus bienes.</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Quins tan segurs concells vas encercant,</div> -<div class="verse i0">Cor malestruch, enfastijat de viure,</div> -<div class="verse i0">Amich de plor e desamich de riure,</div> -<div class="verse i0">Com soferras los mals qui son davant.</div> -<div class="verse i0">Acuitat donchs á la mort que t'espera</div> -<div class="verse i0">E per tos mals te allongues los jorns,</div> -<div class="verse i0">Aytant es luny ton delitós sojorns</div> -<div class="verse i0">Com vols fugir á la mort falaguera.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Braços uberts es exida 'n carrera,</div> -<div class="verse i0">Plorant sos ulls per sobres de gran goig:</div> -<div class="verse i0">Melodiós cantar de sa veu hoig,</div> -<div class="verse i0">Dient: amich, ix de casa 'strangera.</div> -<div class="verse i0">En delit prench donarte ma favor</div> -<div class="verse i0">Que per null temps home nat l' a sentida,</div> -<div class="verse i0">Car yo defuig á tot home que'm crida,</div> -<div class="verse i0">Prenent aquell que fuig de ma rigor.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Ab ulls plorant é cara de terror,</div> -<div class="verse i0">Cabells rompent ab grans hudulaments,</div> -<div class="verse i0">La vida 'm vol donar heretaments</div> -<div class="verse i0">E d'aquets dons vol que sia senyor.</div> -<div class="verse i0">Cridant ab veu horrible y dolorosa</div> -<div class="verse i0">Tal com la mort crid' al ben hauirat;</div> -<div class="verse i0">Car si l'hom es á mals aparellat</div> -<div class="verse i0">La veu de mort li es melodiosa.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant XXXII.—<em>Quins tan segurs</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Abierto el pecho á la esperanza de que el de su amada no -se cerrará á su consuelo, cree otras veces que debe alargarse -su vida siquiera porque mientras ésta dure han de durar las -alabanzas de aquélla.</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Aytant com puch iré vida allargant</div> -<div class="verse i0">Perque l'estrem de tots mals es la mort;</div> -<div class="verse i0">No'm trob esforç per haverne conort..... etc.</div> -<div class="verse i0">La donchs morré com parlá no'm volreu,</div> -<div class="verse i0">E tinch per foll qui de mort no's defen:</div> -<div class="verse i0">Aquella es darrer dan é turment,</div> -<div class="verse i0">No meresch yo que los meus jorns fineu..... etc.<span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[52]</a></span></div> -<div class="verse i0">Plena de seny, no'm abreujeu lo viure,</div> -<div class="verse i0">Car mentre visch vostre lahor s'allarga;</div> -<div class="verse i0">E vos lohant no'm trob la boca amarga</div> -<div class="verse i0">Ne tard' la má com de vos vull escriure.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant. XXII.—<em>Tal só com cell</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Perdida otras veces aquella misma esperanza, renuncia á -toda consolación y hasta llega á creer que es para él un gran -mal que pueda hallar defensa contra la tristeza;</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Hont es lo loch hont ma pensa repose?</div> -<div class="verse i0">Hont será hom que mon voler contente?</div> -<div class="verse i0">Ab escandall jo cerch tot fons e tente</div> -<div class="verse i0">E port no trob hont aturar me gose.</div> -<div class="verse i0">Lo que d'abans de tot vent me guardava</div> -<div class="verse i0">Ara es en mi cruel platja deserta:</div> -<div class="verse i0">Vagabunt vaig la casa qui m'es certa;</div> -<div class="verse i0">Treball es gran en part hont yo vagava.....</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Ya res del mon dolor no'm pot defendre;</div> -<div class="verse i0">Perdut es ja tot lo goig de mon viure;</div> -<div class="verse i0">Á mos amichs de tristor puch escriure,</div> -<div class="verse i0">No'm basta temps á poder m' en rependre.</div> -<div class="verse i0">Tant la tristor afalaga ma pensa</div> -<div class="verse i0">Que tot m'es trist quant puch hoir ne veure,</div> -<div class="verse i0">Tant que'm es greu que yo vinga á creure</div> -<div class="verse i0">Que á tristor yo puch haver defensa.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant LVII.—<em>Hont es lo loch</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>En suma, y para poner fin á esa breve pintura de la constante -y fiera batalla que se dan dentro de su corazón los más -opuestos afectos, y que con tanta verdad se halla en sus versos -expresada, también alguna que otra vez se escapan de -aquel triste corazón que, queriendo huir del dolor, tropieza -con un dolor más grande:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Fugint dolor en major dolor munt,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">gritos de angustia como aquel en que, recordando al atribulado -patriarca de Hus, maldice su existencia:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Malehit lo jorn que'm fou donada vida;</div> -</div></div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_53" id="Page_53">[53]</a></span></p> - -<p class="no-indent">ó este otro en que, creyendo que debía renunciar á toda felicidad, -exclamaba:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Malventurós no deu cercar ventura;</div> -<div class="verse i0">Creuhar se deu la front com la hi nomenan.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant XXXIII.—<em>Malventurós</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p class="no-indent">ó en fin aquella imprecación que, más ya que el ay de un -corazón apenado, es el grito de un alma enloquecida por el -sufrimiento:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Foch crem ma carn é lo fum per encens</div> -<div class="verse i0">Vaja als damnats per condigne perfum;</div> -<div class="verse i0">Mon esperit traspás de Lethe 'l flum</div> -<div class="verse i0">Perque de res d' aquest mon no pens.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant LXXIII.—<em>Qual será aquell</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Sin embargo, fuerza es convenir, y en esto se distingue -nuestro poeta de los modernos eróticos escépticos, que esos -arranques de desesperación son como los involuntarios gritos -que hace exhalar al enfermo la vehemencia del dolor, y que se -encuentran, como rumores perdidos, en la atmósfera de resignación -en que procura anegarse, acordándose siempre que es -cristiana su alma, enamorada de otra igualmente cristiana, y -que el amor que la profesa ha de sobrevivir á su cuerpo y á los -deleites, como á las tristezas de este mundo; idea que si no es -bastante poderosa para impedir que salgan fuera sus quejas, -por más que su voluntad así lo quiera, es por lo menos bastante -dueño de él para mandar al corazón que se conforme al -querer de Aquel que todo lo gobierna y ordena:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Clamar no 's deu qui mal cerca si 'l troba;</div> -<div class="verse i0">Donchs vos, mon cor, no us senta pus clamar.</div> -<div class="verse i0">Vostres gemechs no 's poden comportar,</div> -<div class="verse i0">E vostres colps se mostren sus ma roba.</div> -<div class="verse i0">Hajau esfors, car lo pijor es mort;</div> -<div class="verse i0">Puig á Deu plau, preneuhi paciencia:</div> -<div class="verse i0">Ell es aquell qui fa de vos sentencia;</div> -<div class="verse i0">Creurer debeu que no us fa ningun tort.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant LXXVII.—<em>Clamar no 's deu</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[54]</a></span></p> - -<p>Permítasenos al llegar á este punto que, dando por terminada -esta parte de nuestro trabajo, pongamos fin á ella con las oportunas -reflexiones y elocuentísimas palabras con que concluye -el análisis de los cantos de amor el ya citado eminente literato -y publicista mallorquín, señor Quadrado, que fué el primero -en nuestros tiempos que se ocupó en trazar por discreta -manera y superior acierto el juicio crítico de nuestro insigne -poeta. «Ignoro, escribe, si al analizar una por una las fibras de -aquel corazón, al recorrer los gritos que de él arrancan las más -fuertes y encontradas pasiones, y que sin enlace ni comentario -apenas acaban de presentarse, asaltará á los lectores la misma -reflexión que me ocupa tristemente al transcribirlos. ¡Se -comprende bien lo que debía ser una vida concentrada siempre -y apoyada en una idea, como el anacoreta en su columna, -elevada sobre la tierra sólo lo bastante para producir vértigo -y aislamiento! ¡Lo que debía ser aquel vuelo del alma, cerniéndose -en los aires y sostenida siempre sobre sus alas, sin -nido donde guarecerse, sin otro contacto que el impalpable -de la atmósfera en que vivía, sin divisar más que confusamente -y á vista de pájaro los intereses y vida de los demás -hombres! ¡Lo que debía ser aquel quietismo del dolor, aquella -vista íntima abierta y vigilante siempre hacia dentro, cerrada -á todo objeto por fuera..... aquel océano de deseos sintiendo -siempre su vacío y sin esperanza de llenarlo, en el -cual venían á chocarse todos los vientos con súbitas y violentas -embestidas!..... ¡Se concibe lo que hubo de ser la vida -é historia de aquel hombre! Y no vengan á decirnos los hombres -fríos y maduros que los versos no pasan de un honesto -entretenimiento, que la poesía no es más que un vestido de -gala: no son, no, aquellas ideas de las que reposan con la -pluma ó se evaporan fuera del aposento; ni hay en ellas únicamente -más ó menos enérgicas declamaciones, imágenes más -ó menos ricas; hay allí un curso completo de la ciencia del corazón, -el fruto del estudio y observación de una vida entera, y -áun ésta aparecerá corta para los que, en vez de detenerse como -nosotros, poetas más bien que metafísicos, en apreciar las bellezas -literarias y de expresión, sigan á Ausías, tras el hilo de -su vasto sistema, por las profundidades del pensamiento<a name="FNanchor_46_49" id="FNanchor_46_49"></a><a href="#Footnote_46_49" class="fnanchor">[46]</a>».</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[55]</a></span></p> - -<hr class="tb" /> - -<p>Si bien en las ediciones de Ausías tienen el último lugar -los cantos de muerte, hemos creido, alterando el orden establecido, -deber ocuparnos en aquéllos después de hacerlo en los -de amor, porque los consideramos como la lógica y natural -continuación de los mismos; porque son como el desenlace de -un drama de amores que, habiendo empezado bajo la oscura -bóveda de un templo en los días en que recuerda la Iglesia las -divinas tristezas de Ghetsemaní y los acerbísimos dolores del -Calvario, termina en una tumba detrás de la cual el amor se -transfigura en la muerte que da vida eterna, y el dolor en esperanzas -del paraíso.</p> - -<p>Después de haberla amado como no había poeta alguno -amado á su dama, la flor terrestre, aquel lirio entre cardos, en -cuya contemplacion estática, pero no exenta de amarguras, había -nuestro trovador vivido, fué, convertida en perfumes, á -exhalarse ante el trono del Bien eterno. Los dedos de Ausías -no hacen más que cambiar de cuerda en su melancólica lira, y, -¡cosa extraña, si no la explicara la fe que ardía viva en su -alma! los sones que de ella arranca no son tan tristes, por más -que sean también muy dolorosos, como los que sacaban de la -cuerda en que lloraba las penas del amor. Pronto nos dirá él -mismo lo que adivinará cualquiera que sepa en qué parte del -sér querido había puesto su afecto, y qué es lo que pensaba -acerca de los futuros destinos de los espíritus.</p> - -<p>El primer afecto que experimenta al recordar que</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Aquelles mans que jamés perdonaren</div> -<div class="verse i0">Han ja romput lo fil tenint la vida</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">de la que fué su querida; al ver á su alma envuelta como en un -manto de dolor, y al pensar cómo es ida para no volver aquella -á quien amó cual aman los santos:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">En sa dolor m' arma es envolcada...</div> -<div class="verse i0 poem-elipsis">· · · · · · · · · · · · · · · · ·</div> -<div class="verse i0">Com sens tornar la qu' am es anada;</div> -</div></div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_56" id="Page_56">[56]</a></span></p> - -<p class="no-indent">cuando recuerda que se han interrumpido para siempre los -amorosos coloquios, y separado para no juntarse nunca más -dos voluntades antes unidas,</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Quant imagin les voluntats unides</div> -<div class="verse i0">Y 'l conversar separats pera sempre;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y ve flotar sus pensamientos á impulsos de sus voluntades (perdónennos -los metafísicos el plural), como van y vienen las nubes -en alas de los vientos;</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Mes voluntats mes pensaments aporten</div> -<div class="verse i0">Avall y amunt si com los núvols l' ayre;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">por más que contemple el espíritu de su amada libre del barro -que lo envolvía, con igual deleite que experimenta el devoto -en el templo;</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Son esperit sens lo cors jo contemple,</div> -<div class="verse i0">Tant delit sent com l' hom devot al temple;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">por más que no tema la muerte, y sí sólo que le falte el cielo, -y ponga igual rostro al próspero como al adverso caso:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">La Mort no tem que lo mon damnifica,</div> -<div class="verse i0">Sino que tem que 'l cel me desfallesca.</div> -<div class="verse i0">Tot cas jo mir ab una egual cara;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y que sea su amor como el horno que purifica el metal y convierte -lo demás en humo;</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Tot ver amich á son ver amich ama</div> -<div class="verse i0">De tal amor que Mort no la menyscaba:</div> -<div class="verse i0">Ans el fornal qu' apura l' or y acaba</div> -<div class="verse i0">Dexant l' or fi, els als en fum derrama;</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant de mort I.—<em>Aquelles mans</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p class="no-indent">no puede asegurar, sin embargo, que no encuentre su espíritu -desierto de todo deleite, y no se espante él mismo de verse -vivo, llegando hasta figurarse que su fantasía le engaña al representársela -muerta:</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_57" id="Page_57">[57]</a></span></p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Yo no puch dir que no sia desert</div> -<div class="verse i0">De tot delit quant morta la imagin;</div> -<div class="verse i0">De mi mateix m' espant com no 'm afin;</div> -<div class="verse i0">Pensant sa mort empar que no 'n so cert....</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant III.—<em>Qui será aquell</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Mas ya que no puede dudar que realmente la perdió para -siempre, ruega á Dios, como especial merced, que le acoja donde -está ella, y puesto que con una sola herida llagaron sus dos -corazones el Amor y la Muerte, una ésta lo que ella separó.</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">A Deu mercé mes no se de que 't pregue</div> -<div class="verse i0">Si no que mi en lo seu loch aculles:</div> -<div class="verse i0">No tardes molt que d' elle á mi no vulles</div> -<div class="verse i0">Puig l' esperit hont es lo seu aplegue.</div> -<div class="verse i0">E lo meu cors ans que la vida fine</div> -<div class="verse i0">Sobre lo seu abraçat vull que jaga;</div> -<div class="verse i0">Amor é Mort ferils de una plaga;</div> -<div class="verse i0">Separals Mort, dret es qu' ella 'ls vehine.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant I.—<em>Aquelles mans</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Y es que, si bien el amor de Ausías no es de los que acaban, -sinó antes bien de los que crecen con la pérdida de la -persona querida,</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Amor se pert entre gens per absença</div> -<div class="verse i0">E per la Mort la mi' Amor no fina:</div> -<div class="verse i0">Ans molt més am á vos en mort qu' en vida.</div> -<div class="verse i0 poem-elipsis">· · · · · · · · · · · · · · · · ·</div> -<div class="verse i0">D' aquella que la mort al mon l' a tolta</div> -<div class="verse i0">Honest voler en mi roman sens mescla;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">la fantasía le trae á veces el recuerdo del tiempo y de los lugares -donde experimentó tristezas ó gozó alegrías, y con él el -dolor que acompaña siempre las pasadas memorias, siquiera -sean melancólicas;</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i4">Si res jo veig d' ella dolor me dona,</div> -<div class="verse i0">E si'm defuig par que d'ella m' aparte:</div> -<div class="verse i0">Lo temps e 'l loch ab lo dit la 'm senyalen</div> -<div class="verse i0">Segons en ells dolors é delits foren;</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant IV.—<em>Puig me trob sol</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[58]</a></span></p> - -<p class="no-indent">ó le representa la imagen de sus últimos instantes,</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Quant l'esperit del cors li viu partir</div> -<div class="verse i0">E li doni lo derrer besar fret;</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant V.—<em>Que val delit</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p class="no-indent">ó le murmura al oido las tristes palabras que le dijo antes de -su partida:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Dient plorant, no vullau mi leixar:</div> -<div class="verse i0">Hajau dolor de la dolor de mí;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y en tales momentos, ¡cómo no sentirse hombre! ¡Cómo no -admirarse de que su corazón no hubiese estallado de pena!</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">O cor malvat del qui 's veu en tal pas,</div> -<div class="verse i0">Com pecejat é sens sanch no roman?</div> -</div></div></div> - -<p>¡Cómo no soltar la voz al dolor y arrancar á la lira, cuando -se presentan á la fantasía tan tristes recuerdos, y llaman á la -puerta del corazón tan acerbos pesares, versos como éstos:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Car tant com puch jo'm dolch e dolre 'm vull,</div> -<div class="verse i0">E com no'm dolch assats pas desplaher,</div> -<div class="verse i0">Car jo desitg que perdés tot plaher,</div> -<div class="verse i0">E que jamés cessás plorar mon ull!</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant VI.—<em>Si per null temps</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Pero Ausías March era un gran poeta y como tal capaz de -sentir, con más fuerza que los corazones vulgares, los grandes -dolores, á la manera que lo es el Océano de ser sacudido y turbado -hasta en sus más hondos senos por tempestades, que apenas -podrían desplegarse en toda su imponente majestad en -pequeños mares: Ausías March era también un gran cristiano, -y por lo mismo, no tanto era el dolor de la separación de los -cuerpos el que más tormento le daba, como la duda de si debía -ó no ser eterna la de sus espíritus. Nuestro trovador tenía -bastante temple de alma como hombre, y como cristiano fe sobrada, -para despreciar esos amores teatrales que sólo se exhiben -ante testigos y buscan para desahogarse lugares sombríos, -pero dispuestos á manera de decoración escénica, si en su -tiempo hubiesen estado de moda, como lo estuvieron en los<span class="pagenum"><a name="Page_59" id="Page_59">[59]</a></span> -nuestros; y para saber que todo acaba para los cuerpos con la -muerte, hasta el día en que sean llamados á gozar ó á sufrir -con las almas, según contribuyeron á su salvación ó á su condenación -eterna. Él sabe que los difuntos no piensan en los -vivos, y que por lo tanto no agradecen los dolores que éstos -sufren;</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Quant pens dels morts que res del vius no pensen</div> -<div class="verse i0">E los dolors que pas sens grat se perden:</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant I.—<em>Aquelles mans</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p class="no-indent">sabe también que los muertos no vuelven al mundo;</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Si be los morts en lo mon no retornen,</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y por esto no piensa en ir al sepulcro donde yace su amada, ni -para esparcir flores sobre ella como pagano, ni para llorar -sobre sus restos cual mujer de corazón flaco.</p> - -<p>Ni le preocupa si el cuerpo del que fué su ídolo es pasto -de gusanos, ni si los transeuntes huellan indiferentes la losa -que cubre sus cenizas: el único pensamiento que le aflige, la -única espina que la muerte, al arrebatarle su amiga, ha dejado -clavada en su corazón, es saber en qué compañía se encuentra -en la otra vida, ó como dice él mismo:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Quins esperits á tu de prop te son.</div> -</div></div></div> - -<p>Para averiguarlo se dirige al de su amada, diciéndole:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Tu, esperit, si res no te'n deffen</div> -<div class="verse i0">Romp lo costum que dels morts es comú:</div> -<div class="verse i0">Torna en lo mon é mostram qu' es de tu;</div> -<div class="verse i0">Lo teu esguart no'm donará espaven:</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant VII.—<em>Lo gran dolor</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p class="no-indent">y como no tiene, cual Dante respecto de Beatriz, la seguridad -de encontrarla, para vivir amándola eternamente, en los -celestes prados donde sestea el divino Esposo de las almas, se -estremece al pensar que pueda por culpa suya estar en el infierno -ó en el purgatorio, y ruega á la Virgen que, no tomando -en cuenta de dónde vienen las oraciones que le dirige, no sean -en daño de ella sus pecados;</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[60]</a></span></p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Mare de Deu, si es en purgatori</div> -<div class="verse i0">Son esperit per no purgats delits,</div> -<div class="verse i0">A ton Fill prech no guard los prechs d'hon venen,</div> -<div class="verse i0">Mes llá hon van mos peccats no li noguen.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant IV.—<em>Puig me trob sol</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Por lo demás tan poco egoista y carnal es su pasión, á diferencia -de la de los amadores vulgares, que si pudiese echar -de sí aquella duda, que es su tormento; si de cierto supiera -que estuviese su amada gozando de la compañía de los bienaventurados, -ya no sentiría que hubiese sido herida por los dardos -de la muerte:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">E si cert fos qu'entre los sants fos mesa,</div> -<div class="verse i0">Non volgra jo que de Mort fos defesa.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant I.—<em>Aquelles mans</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>La duda, sin embargo, subsistía. Aquel nuevo Job, que con -perderlo todo, al perder lo que era su único supremo bien aquí -bajo, no había podido siquiera guardar dentro de su alma la -esperanza de hallar en otro mundo mejor el espíritu á quien en -vida había unido el suyo; aquel nuevo Job que, como el patriarca -árabe, en un momento de desesperación había maldecido -también su existencia, debía como aquél llevar hasta el heroismo -su resignación: y hé aquí que en medio de los males -que se desploman sobre su corazón, anegándole en amarguras, -á manera de las olas que, cayendo sobre ella, cubren de salobres -espumas la combatida roca que irgue su cabeza en solitaria -playa, impone silencio á aquél recordándole que</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">.....Tot es bó puig es obra de Deu.</div> -</div></div></div> - -<p>«Admirable, sublime Ausías, exclama al llegar á este punto -nuestro amigo Quadrado; después de oir de tu boca este verso, -¿qué más pudiéramos añadir acerca de tí ni como hombre ni -como poeta?»</p> - -<hr class="tb" /> - -<p>Habiéndonos detenido tanto, menos sin embargo de lo que -hubiéramos deseado, en los cantos de Amor y de Muerte, difícilmente<span class="pagenum"><a name="Page_61" id="Page_61">[61]</a></span> -podríamos, sin caer en repeticiones y pecar por difusos, -extendernos en los Morales y en el Espiritual, escritos por -ventura por nuestro trovador para buscar en la filosofía cristiana -y en el amor divino un bálsamo á las penas que tan hondamente -le afligían. En ellos, sin dejar de mostrarse elegante -y á momentos sublime poeta, aparece menos la fecundidad de -su ingenio, por efecto sin duda del tono didáctico que con frecuencia -en los mismos domina, y de que la materia se presta -más á las severas bellezas de la razón que á las brillantes galas -de la fantasía. Como árbol que tiene echadas sus raíces en el -campo de la ética cristiana, produce más frutos que flores, ó únicamente -se reviste de éstas en cuanto sirven para atraer hacia los -primeros las voluntades y á excitarlas á alimentarse de ellos.</p> - -<p>Es excusado decir que la moral de Ausías es elevada y no -menos que su pasión pura. «Fundando, dice el crítico á quien -acabamos de citar, la dignidad del hombre en su perfeccionamiento -incesante, su felicidad y grandeza en el cumplimiento de -su fin, levanta sobre estos pilares su noble cuanto sólido edificio.» -Aplicando continuamente tan fecundo principio, no reconoce -en el hombre otra libertad que la que conserva respecto -de sus mismos deseos, otra paz que conciliar su voluntad con -su deber, otra sabiduría que la de mejorarse y atender á su fin, -ni otro privilegio en el sabio que el de su inmensa responsabilidad -sobre los que no conocen sinó los goces y tareas materiales; -no considera otro bien en la nobleza y opulencia que -el de servir de instrumentos para el bien, otra ceguedad en la -fortuna que la ceguedad de nuestras pasiones, que piden á sus -favores lo que ellas no alcanzan á dar, otra ocasión de valor -que la de morir por un gran bien ó en provecho de muchos, -otra mayor cobardía que la del suicida, que escapa de los males, -como el bisoño ante el enemigo..... Moralista austero, desearía -establecer una severa censura que arrancase la máscara -á los hipócritas, que los castigase en la opinión misma á que -aspiran por recompensa, que desterrase esa moral cómoda, -ficticia, de pomposa apariencia, estéril en virtudes y en frutos -de verdad, sin los cuales</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">«L' hom qui n' es menys es arbre menys de fruit;</div> -<div class="verse i0">Oms en bell ort son los homens del mon.»</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant moral XI.—<em>Lo tot es poch</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[62]</a></span></p> - -<p>Como todos los hombres que, reconociéndose superiores á -los espíritus comunes que les rodean, creen que el mundo, á la -manera de un campo cansado de dar frutos, no puede producir -ya más que generaciones de mente flaca y enteco corazón -en cuerpo raquítico, y vuelven por lo tanto la vista á los tiempos -que fueron, que tienen por mejores que los en que ellos -viven, Ausías deseaba haber nacido cien ó más años atrás, -porque creía que las generaciones presentes eran peores que -las pasadas:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Volgra ser nat cent anys ó pus atrás</div> -<div class="verse i0">Perqué som cert, que 's pijorat lo mon.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant moral VI.—<em>Volgra ser nat</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Imagínase que</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Bondat, virtut han perduda sa rassa,</div> -<div class="verse i0">Cossos humans han molt disminuit:</div> -<div class="verse i0">Deu es per nos mal honrat é servit</div> -<div class="verse i0">E ja la mort pus estret nos abrassa;</div> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">y deduce de ello que</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Foll es aquell que no imaginava</div> -<div class="verse i0">Que fallirem, puig fall ço per que som,</div> -<div class="verse i0">Si com decau la rama é lo pom</div> -<div class="verse i0">Si la rahel del arbre hom tallava.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Cant moral V.—<em>Yo crit lo bé</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>¡Qué extraño, pues, que al presentarse ante sus ojos el triste -cuadro de enfermedades morales que ofrecía la sociedad de su -tiempo, y no viendo remedio á ellos en lo humano, rompiese -indignado en este enérgico y doloroso apóstrofe!</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Yo 'sguart lo cel é no veig venir flames</div> -<div class="verse i0">Per abrasar la sodomita secta.</div> -<div class="verse i0">Hon es lo temps que tu prenias venja</div> -<div class="verse i0">De tots aquells que natura greujaven?</div> -<div class="verse i0">Mire lo cel quant plourá la justicia</div> -<div class="verse i0">Que 'n temps passat entre nos habitava,</div> -<div class="verse i0">E no veig res que d' aquest loch devalle;</div> -<div class="verse i0">En té roman tot quant de tu s' espera.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">O senyor Deu, e quant será que 't mostres?</div> -<div class="verse i0">Ja tarda molt com del mal hom no 't venges.<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[63]</a></span></div> -<div class="verse i0">Yo so ben cert qu' aprés la mort l' esperes,</div> -<div class="verse i0">Mes en lo mon be 'm sembla que 't mostrasses.</div> -<div class="verse i0">Vulles haver pietat del teu poble;</div> -<div class="verse i0">Puneix aquells sehents alts en cadira</div> -<div class="verse i0">Qui del Anyell volen la carn e lana</div> -<div class="verse i0">E son contents que feres lo devoren.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant moral X.—<em>Qui de per si</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>¡Qué extraño que al ver tan extendida la corrupción de costumbres, -hasta el punto de que no haya quien tenga derecho de -censurar á los demás, crea que si hay alguno que sea excepción -á lo que los otros practican, éste no rompa la regla general, -de la misma manera que</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Un oronel l'estiu no denuncia!</div> -</div></div></div> - -<p>Permítasenos que además de estas citas, y á fin de que nuestros -lectores puedan formarse un más cabal y exacto concepto -del carácter y del tono que reinan en los cantos en que nos -ocupamos, transcribamos algunas estancias de aquel en que -trata de la fuerza de la voluntad y del menosprecio de la muerte, -que, con ser de los más cortos, es sin disputa, á juicio de -nuestro amigo el Sr. Milá, uno de los más notables de esta -parte de sus obras:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Por de pijor á molts fa pendre mort</div> -<div class="verse i0">Per'esquivar mal esdevenidor,</div> -<div class="verse i0">Si bé la mort resembla cas pijor,</div> -<div class="verse i0">Cell qui la pren la té per bona sort:</div> -<div class="verse i0">E de'açó Cató mostra camí</div> -<div class="verse i0">E li mes nom us de la libertat,</div> -<div class="verse i0">Car de tots als pot esser l'hom forçat</div> -<div class="verse i0">Sino en morir qu'es en nostre juhi.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Algú la pren e reb nom de mesquí</div> -<div class="verse i0">Fugint perill qui l'es devant posat;</div> -<div class="verse i0">Altre será de cor nobl' animat</div> -<div class="verse i0">Que vol morir per la valor de sí.</div> -<div class="verse i0">Venint en mans d'enemich seu potent</div> -<div class="verse i0">Sobrat lo cors guerrej' ab lo voler;</div> -<div class="verse i0">De vencedor encara 's veu poder</div> -<div class="verse i0">Vol perdre 'l cors per l'esperit vencent...</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0 poem-elipsis">· · · · · · · · · · · · · · · · ·<span class="pagenum"><a name="Page_64" id="Page_64">[64]</a></span></div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Alguns passats que voluntat iniqua</div> -<div class="verse i0">Los feu morir ó l'opinió vana,</div> -<div class="verse i0">Aquets no llou, mes les de pensa sana</div> -<div class="verse i0">Volent morir per fer llur arma rica.</div> -<div class="verse i0">Perdent un poch per l' infinit atendre,</div> -<div class="verse i0">Guanyant lo goig qu' al Fill de Deu acosta;</div> -<div class="verse i0">Gran es lo bé segons aquesta costa</div> -<div class="verse i0">Que per la mort de tal hom s' hagues vendre.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant VII.—<em>Por de pijor</em>, etc.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Renunciamos á analizar el canto espiritual. Pretender hacerlo -valdría tanto, á nuestro modo de ver, como querer contar -los granos de incienso que entraran á formar parte de cada -uno de los tenues retazos de vapor de que se compone la ligera -nube que sale de un incensario, y analizar el perfume que de -ella se exhala. No sabríamos cómo dar una idea aproximada -de él, sinó comparándolo con la guirnalda de escogidas flores -con que ciñe la devoción la imagen de un santo. Por la energía -y grandeza de sus conceptos, por el sabor verdaderamente -religioso y hasta místico, que en él reina á trechos y por la -espontaneidad de la expresión, más feliz por ventura que en -ningún otro de los cantos en <em>estramps</em> que tiene nuestro poeta, -consideramos el espiritual como su obra más bella é inspirada. -Hé aquí algunas de sus más notables estancias:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Puig que sens tu algú á tu no basta</div> -<div class="verse i0">Dónam la má ó pels cabells me lleva,</div> -<div class="verse i0">Sino estench la mia vers la tua</div> -<div class="verse i0">Quasi forçat á tu mateix me tira.</div> -<div class="verse i0">Yo vull anar envers tu al encontre:</div> -<div class="verse i0">No sé perqué no faç lo que volría,</div> -<div class="verse i0">E no sé qué aquest voler empacha</div> -<div class="verse i0">Puig yo so cert haver voluntat franca.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Llevar mi vull e prou no mi esforçe;</div> -<div class="verse i0">Çó fá lo pes de mas terribles colpes;</div> -<div class="verse i0">Ans que la mort lo procés á mi cloga</div> -<div class="verse i0">Placia't Deu, puig teu vull ser, que'm vullas.</div> -<div class="verse i0">Fer que ta sanch mon cor dur amollexca,</div> -<div class="verse i0">De semblant mal guarí ella molts altres;</div> -<div class="verse i0">Ya lo tardar ta ira 'm denuncia;</div> -<div class="verse i0">Ta pietat no trob en mi que obre.<span class="pagenum"><a name="Page_65" id="Page_65">[65]</a></span></div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">No te repós qui en altra fi guarda</div> -<div class="verse i0">Car en res als lo voler no reposa;</div> -<div class="verse i0">Çó fent cascú, é no hi cal subtilesa,</div> -<div class="verse i0">Que fora tu lo voler no s' atura.</div> -<div class="verse i0">Si com los rius á la mar tots acorren,</div> -<div class="verse i0">Aixis les fins totes en tu se'n entren;</div> -<div class="verse i0">Puig te conech esforçam que yo t'ame;</div> -<div class="verse i0">Vença l'amor á la port que yo't porte.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Qual será 'l jorn que la mort yo no tema</div> -<div class="verse i0">E será quant de t'amor yo m' inflame,</div> -<div class="verse i0">E no 's pot fer sens menyspreu de la vida,</div> -<div class="verse i0">E que per tu aquella jo menysprehe.</div> -<div class="verse i0">Llá donchs serán jus mi totes les coses</div> -<div class="verse i0">Que de present me veig sobre los muscles:</div> -<div class="verse i0">Lo qui no tem del fer leó les ungles</div> -<div class="verse i0">Molt menys tembrá lo fibló de la vespa.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">O quant será que regaré les galtes</div> -<div class="verse i0">D'aigua de plor ab les llágrimes dolses:</div> -<div class="verse i0">Contrició es la font d'hont emanen,</div> -<div class="verse i0">Aquell es clau que 'l cel tancat nos obre.</div> -<div class="verse i0">D'atricció parteixen les amargues</div> -<div class="verse i0">Perqué en temor més qu'en amor se funden,</div> -<div class="verse i0">Mas tals quals son d'aquestes m'abunda,</div> -<div class="verse i0">Puig son camí é via per les altres.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Cant espiritual.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Después de lo que llevamos dicho de Ausías como hombre y -como poeta; después de los muchos versos suyos que hemos -transcrito, ¿qué podríamos añadir acerca de las cualidades artísticas -de que estaba aquél tan ricamente dotado, y que tan -bella y ostensiblemente se revelan en éstos? El señor Milá, á -quien nadie acusará de que se deje llevar en sus juicios críticos -ni por entusiasmos ni por antipatías convencionales, ni por -las corrientes de las modas,—que las hay por desgracia en los -gustos y en las teorías estéticas, como en los trajes;—el señor -Milá, que califica á March de notable personalidad poética, -dice de él «que le singulariza el especial acento de verdad que -se manifiesta en sus obras, las cuales nos revelan con viveza -grande y sin fingimiento cuanto él sentía, fuese bueno ó malo... -Era, añade, muy hijo de su tiempo, pero á la manera que serlo<span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[66]</a></span> -suelen los grandes hombres, es á saber, como norma y excepción -del mismo. No es un poeta completo, pero sí grande, y -pocos habrá de quienes puedan recordarse pasajes tan bellos y -tan elevados conceptos. Sobresaliente en la parte intelectual -y afectiva, fáltale únicamente,—nosotros nos atreveríamos á -limitar algún tanto lo demasiado absoluto de este juicio,—la -fantasía inventiva, que convierte en un nuevo sér poético cada -objeto representado ó cada situación del ánimo, sin que deje por -esto de acercarse mucho á aquella soberana perfección que -únicamente alcanzan del todo la natural inspiración ó el arte -más exquisito. Ni mengua su valor el que como obra poética -deje algo que desear la suya, ya que cuando hace que se exhalen -ciertas voces de lo íntimo de su corazón, no le es dado entonces -al lector acordarse de nada más y queda como preso y -esclavo suyo.»</p> - -<p>No se le escapa al señor Milá el defecto de la oscuridad que -en sus versos se nota, y que fué considerado como primor de -no escaso valer por sus antiguos admiradores; «oscuridad que -procede en parte, dice, de que quería adelgazar demasiado la -materia, pensar por sí mismo, y decir lo que otros no habían -sentido ni expresado;» y en parte, añadiremos nosotros, además -de lo arcaico del lenguaje, de lo violento y desusado de -sus giros, efecto de la dificultad que al parecer experimentaba -á veces en encerrar el concepto en el estrecho molde de su estilo, -por demás conciso y epigramático, y en la forma harto difícil -de sus estancias. Y esa oscuridad es, á nuestro juicio, la -principal causa de que no sea hoy Ausías tan leido y estimado -como merece serlo. Sin embargo, cuando se ha logrado rasgar -el velo que por las indicadas causas envuelve á veces con sus -pliegues algunos de sus versos, entonces aparece tal cual es, ó -sea verdadero poeta, y el trabajo que se ha empleado en desenmarañar -el sentido de su frase queda con creces compensado -con el placer que se experimenta al comprenderle.</p> - -<p>Mucho dudamos que pueda hallarse un poeta más subjetivo; -un poeta que, siendo menos plástico, haya sido no obstante -más que él aficionado á convertir sus ideas en imágenes, y por -lo tanto á personificaciones y semejanzas. ¿Sería que se sintiese -como obligado, más que otros, á acudir á ellas por la necesidad -de explicar sus conceptos, por lo común abstractos y de suyo -oscuros? Así lo creemos. Mas ora fuese éste el motivo, ora efecto<span class="pagenum"><a name="Page_67" id="Page_67">[67]</a></span> -de riqueza de imaginación, ello es que sus estancias están -como matizadas de comparaciones, unas veces, y son las menos, -sacadas de los objetos de la naturaleza, y otras, y con más -frecuencia, de las ocupaciones y de los mismos afectos humanos, -cual si creyese,—como discretamente observa el señor -Quadrado,—que sólo el hombre puede explicar al hombre. -Fácil nos sería formar un escogido y primoroso ramillete de -ellas con trasladar aquí algunas de las que se encuentran esparcidas -en sus cantos; mas creemos que con las que se leen -en los fragmentos citados las tendrán nuestros lectores de sobras -para apreciar la índole y riqueza de las mismas, á las -cuales dan, á nuestro modo de ver, más realce y mayor energía -la manera especial y casi siempre idéntica de expresarlas. -Dejemos á los descontentadizos y severos Aristarcos, que para -andar á caza de defectos pasan no pocas veces distraídos ó -mal humorados por delante de grandes bellezas, la poco grata -tarea de ir apuntando uno á uno los lunares que afean de vez -en cuando las obras de nuestro gran trovador, acá sorprendiendo -un verso duro y poco armonioso; señalando más allá -alguna estancia prosaica; en un punto notando un giro violento -y que no disculpa la libertad de la hipérbaton, en otros -indicando algunas rimas imperfectas y poco variadas. Nosotros -preferimos gozar en la blancura del lirio y en la fragancia -del clavel, más que detenernos en señalar el grano de -sucio polvo que habrá arrojado sobre ellos al pasar el viento. -No todos los corazones son capaces de comprender, ni todas -las inteligencias de apreciar las bellezas de sentimiento ó de -concepto que derrama el artista en su obra, y es deber del crítico -hacerlas resaltar para que sean más estimadas, por igual -modo que el inteligente en pinturas pone á buena luz los cuadros -de los grandes maestros para que brillen más y mejor se -pueda gozar de sus primores. Bastan para descubrir los lunares -de forma que puedan afear una obra del humano ingenio -la vista menos ejercitada y una mente no educada en las enseñanzas -estéticas; para poder juzgar con acierto á poetas como -Ausías March, lo hemos dicho antes de ahora, es preciso ser -capaz de sentir lo que habían ellos sentido y comprender lo -que habían pensado.</p> - -<hr class="chap" /> -</div> - - - - -<div class="chapter"> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[68]</a></span></p> - -<h2>SUCESORES DE AUSÍAS MARCH</h2> - - -<p>Ausías es el astro más esplendente, lo hemos dicho antes -de ahora, de la literatura catalana en los tres períodos en que -al principio de este trabajo la dividimos. Al bajar al sepulcro -va á su ocaso aquella poesía y comienza su crepúsculo vespertino; -crepúsculo brillante aún mientras aquel astro ha -traspuesto apenas los luminosos linderos del horizonte, pero -cuyas esplendentes tintas van oscureciéndose á medida que se -va hundiendo más en ellos.</p> - -<p>Dejamos apuntados algunos de los caracteres que distinguen -de los anteriores el último período de nuestra escuela -poética. Ahora que vamos á ocuparnos más detenidamente en -él, ¿no nos será dado indicar otros que, más que á la forma exterior, -como los que entonces señalábamos, se refieren al espíritu -que anima á los asuntos mismos, que son especial objeto -de dicha escuela, al mismo tiempo que nos ocupemos en los -principales de sus numerosos cultivadores que en ellos se inspiraron?</p> - -<p>Hemos advertido más de una vez la dificultad de señalar, -careciendo como carecemos de exactas noticias biográficas de -un crecidísimo número de ellos, cuáles son los poetas que florecieron -después de la muerte de Ausías; pero no tememos -mencionar como tales, por más que algunos de ellos alcanzasen -los días de este poeta y hasta compusiesen alguna de sus -obras en los en que él exhalaba sus tristes ayes en los cantos -de muerte, al mayor número de los que tomaron parte en el -certamen valenciano de 1474, y sobre todo los concurrentes á -las justas poético-religiosas de 1482, 1486 y 1488, algunos de -los cuales por haber escrito sus obras en la segunda mitad de -aquella centuria y por el carácter especial de las mismas, muy -distinto del de las melancólicas y filosóficas esparsas del amante -de Teresa, pertenecen en alma y cuerpo, permítasenos -la expresión, á la nueva faz que ofrece la catalana escuela -poética.</p> - -<p>No creemos ofender la susceptibilidad literaria, ni el amor -á sus respectivos países de nuestros poetas contemporáneos<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[69]</a></span> -valencianos y catalanes, ni oscurecer la merecida, pero menos -brillante fama de los muchos ingenios que, así en las fértiles -llanuras de allende, como en las agrestes comarcas de aquende -el Ebro, cultivaron en el mencionado período la gaya ciencia, -si les decimos que, á nuestro parecer, que es también el de -críticos de más valía que nosotros, aquel período lo fué de decadencia -para nuestras patrias letras.</p> - -<p>No somos de los que medimos los grados de cultura, ni la -importancia literaria de una época dada, por el mayor ó menor -número de hombres doctos, poetas y artistas, siquiera -sean medianos, que en ella florecieron, ó de los congresos científicos -y justas poéticas que se celebraron en la misma, ó por -el ruido y aparato de que unos y otras se rodearon. Sin salir -de nuestra casa ó con sólo asomarnos á la puerta de la de -nuestros vecinos, los provenzales, podríamos hallar un doble -testimonio en favor de nuestra opinión en este particular -asunto. Mireya y la Atlántida, obras de verdadero ingenio, -fueron concebidas y por ventura en parte escritas en el apacible -retiro de una casa de campo la primera, y en las vastas -soledades del Océano la segunda. Por lo demás, y puestos á -un lado y en el alto lugar que merecen aquellas dos producciones, -en esta como en la otra parte de los Pirineos no hay -más que una sola voz para proclamar que la poesía envejece -y decae en medio de los <em>felibrejados</em> de los provenzales y de -los innumerables certámenes con que la festejan los catalanes. -Copiosísima es la miés que en una y otra comarca, Provenza -y Cataluña, se produce; pero raquíticas y de escasa substancia -no pocas veces, hueras las más, las espigas que en ellas se -cosechan. Mucho el ruido que en ambas se produce; pero es el -que hace el viento pasando por espesos cañaverales; no el majestuoso -rumor que despide la robusta y solitaria encina al -sacudirla la brisa.</p> - -<p>Fácil es colegir de lo dicho que estimando como un dato -literario, digno de tomarse en cuenta al hacer la reseña del -último período de nuestra literatura, sobre todo en la parte -que á Valencia le corresponde, la muchedumbre de certámenes -que á últimos del siglo <span class="smcap lowercase">XV</span> se celebraron en dicha ciudad, -y el número verdaderamente considerable de poetas que á ellos -concurrieron; y apreciando al propio tiempo y alabando como -es justo los esfuerzos que para el mayor florecimiento de la<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[70]</a></span> -poesía, y en especial de la religiosa, hiciéronse, con mejor -buena voluntad que acierto, por algunas personas influyentes, -promoviendo aquellas justas de ingenio, no creemos, sin embargo, -que debamos detenernos á hablar uno por uno de todos los -poetas, en su mayor parte meros metrificadores, que en ellas -figuraron como vencedores ó como vencidos, y de muchos de -los cuales apenas se conocen más versos que los impresos en -las colecciones que de sus poesías se formaron. Así, pues, dejando -para los eruditos y bibliógrafos, que tienen la envidiable -suerte de poseer algún ejemplar de los hoy por todo extremo -raros libros dados á la estampa en el último tercio del siglo <span class="smcap lowercase">XV</span> -y primero del <span class="smcap lowercase">XVI</span>, en que aquéllas se encuentran, el que saquen -de la oscuridad en que yacen nombres tan del común de -los críticos ignorados como los de Alcañiz, Nájera, Cardona, -Gamizo, Llansol, Fira, Sent Climent, Villalba, Balaguer, Ausías -de San Juan y otros; ó algunos fragmentos todavía menos -conocidos, de escasísimo interés como obras de arte, hablaremos -tan sólo, al igual que lo hemos hecho en las anteriores -reseñas, de los que, siendo tenidos por más notables, caracterizan -mejor aquel período literario en sus principales -manifestaciones religiosas y satíricas, ya porque son sin disputa -las que en él más dominan ó mayor importancia tienen, -ya porque en la expresión de los sentimientos amorosos, los -que tales asuntos trataron siguieron por lo común, con más -ó menos fortuna, las huellas de su modelo y maestro Ausías.</p> - -<p>Figuran entre los primeros, ó sea entre los que trataron con -preferencia asuntos religiosos, Mossen Bernat Fenollar y el -comendador Mossen Juan Scribá, á quienes citamos juntos, -como autores que fueron de una composición de carácter místico, -llena en ciertos trozos de verdadero sentimiento, titulada: -<em>Cobles de la passió de Jesuxristh, fetes per Mossen Fenollar é -per Mossen Johan Scrivá, cavaller, contemplant en Jesus crucificat.</em> -Es una obra poética de cuarenta y seis estancias, de diez -versos, dos de ellos quebrados, de las cuales corresponden -veinte y tres á cada uno de sus dos autores, llena de notables -conceptos y de elevadas y bellas imágenes con sencillez y verdad -expresados, en la cual tropieza á veces el lector con pasajes -no indignos de vates de más renombre que los nuestros. Sirvan -de muestra de su estilo y valor poético las siguientes estancias:</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_71" id="Page_71">[71]</a></span></p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10"><em>Mossen Johan Scrivá.</em></div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">O quant desecorda ab goig sens mesura</div> -<div class="verse i0">De robes stranyes la via cobrir,</div> -<div class="verse i0">Y tolreus ab ira aquell sens tristura</div> -<div class="verse i16">Tan digne vestir.</div> -<div class="verse i2">Per sorts declarant á qui deu venir!</div> -<div class="verse i0">O quant desacordent les flors y espines,</div> -<div class="verse i0">Y creu molt feixuga ab rams molt florits!</div> -<div class="verse i0">O quant desacordent sponja y metzines</div> -<div class="verse i16">Scarns y despits,</div> -<div class="verse i0">Aprés de grans festes, lionors y convits!</div> -</div> -</div></div> - - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10"><em>Mossen Fenollar.</em></div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">O quant fonch deixeble inich ab ultratje</div> -<div class="verse i0">Qui 'l Mestre vené per un tant baix for!</div> -<div class="verse i0">O quant fonch injust, cruel y salvatje</div> -<div class="verse i16">Qui sols per gran por</div> -<div class="verse i0">A mort jutjá 'l Rey qui nos dé son cor!</div> -<div class="verse i0">O trists y perversos! y com no pensaven</div> -<div class="verse i0">Punits de tal crim serían tots temps,</div> -<div class="verse i0">Quant per vos matar així navegaven</div> -<div class="verse i16">A veles é rems,</div> -<div class="verse i0">Que us feren de mort sentir los estrems.</div> -</div> -</div></div> - - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10"><em>Mossen Fenollar.</em></div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">O font abundant de tota bonea,</div> -<div class="verse i0">Qui pot sens dolor la mare pensar</div> -<div class="verse i0">Qui participant de vostre pobrea,</div> -<div class="verse i16">Res no us pogué dar,</div> -<div class="verse i0">Quant nu ab gran fret vos feu fort penar,</div> -<div class="verse i0">Majorment pensant lo quant vos podíeu</div> -<div class="verse i0">Usar de riquea é are us defuig;</div> -<div class="verse i0">Per darla á nosaltres rey pobre moríau,</div> -<div class="verse i16">Y aquella d'enuig</div> -<div class="verse i0">Tant richa y tant trista que tot be li fuig.</div> -</div> -</div></div> - - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10"><em>Mossen Johan Scrivá.</em></div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">De nostres pecats oh quanta esperansa</div> -<div class="verse i0">Nos causa, Senyor, lo gest que mostrau;</div> -<div class="verse i0">Lo cap inclinat es vera semblança</div> -<div class="verse i16">Que vos perdonau</div> -<div class="verse i0">Los mals que morint en creu reparau;<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[72]</a></span></div> -<div class="verse i0">Los brasos teniu oberts que 'ns abrassen,</div> -<div class="verse i0">Las mans foradades per grans donatius,</div> -<div class="verse i0">Obert lo costat per tal qu' us portassen</div> -<div class="verse i16">Los morts é los vius</div> -<div class="verse i0">Amor que d' infern deslliura l's catius<a name="FNanchor_47_50" id="FNanchor_47_50"></a><a href="#Footnote_47_50" class="fnanchor">[47]</a>.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Permítasenos indicar de paso, y como una prueba de la influencia -que iba ejerciendo en la nuestra la poesía castellana, -á la cual se franqueaba ya por entonces la entrada en los certámenes -antes mencionados, que Fenollar, al igual que otros -poetas de su tiempo, escribió algunas composiciones en el habla -de Castilla.</p> - -<p>Aunque nacido en Barcelona, por las relaciones amistosas -que hubo de tener con algunos poetas valencianos, nos permitiremos -citar entre los más notables cultivadores de la poesía -religiosa al comendador Miguel Stela, autor, entre otras -obras de este género, de una que titula: <em>Oració á Deu lo Pare, -narrant tots los torments que Jesuchrist te devant</em>, y de otra que -denomina: <em>Comedia de la sagrada passió de Jesuchrist</em>. La primera, -en que va citando uno por uno todos los objetos de la -pasión del Señor, acompañado cada uno de ellos de numerosos -calificativos, las más de las veces sobrado ingeniosos, no -pocos rebuscados y traidos de muy lejos, adolece de falta de -sentimiento y de sobra de estudio. Sin embargo, no creeríamos -equivocarnos suponiendo que debió ser de las más estimadas -de sus contemporáneos, por todo extremo aficionados á -los conceptos sutiles, que preferían á los afectos tiernos, y que -más estimaban al poeta por lo que con trabajo pensaba que -por lo que con verdad sentía. Hé aquí la invocacion que hace -á la Santa Cruz:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Nau de Nohé hont se salvá natura,</div> -<div class="verse i0">Leny arborat en lo baix paradís,</div> -<div class="verse i0">Temple de pau, divinal alogís,</div> -<div class="verse i0">Sant estandart de la eternal pastura,</div> -<div class="verse i0">Fust adorat de latria complida,</div> -<div class="verse i0">Pal hont penjá la serp lo gran Juheu,</div> -<div class="verse i0">Lit sangonós hont penjá home-Deu,</div> -<div class="verse i0">Fértil palmer, famós arbre de vida,</div> -<div class="verse i0">Salveu á mí sant porxe Siloé</div> -<div class="verse i0">Tu que salvist mos besavi Nohé.</div> -</div></div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_73" id="Page_73">[73]</a></span></p> - -<p>En la que titula: <em>A la cara de Judas com besá á Jesús</em>, y en -la dirigida <em>Al gall</em>, la exageración de aquellos defectos llega -hasta los límites del ridículo<a name="FNanchor_48_51" id="FNanchor_48_51"></a><a href="#Footnote_48_51" class="fnanchor">[48]</a>.</p> - -<p>La segunda de las composiciones citadas está llena de unción -religiosa, y á no ser por los nombres mitológicos de Apolo, -Febo, Diana y Plutón que, si bien prueban la erudición -mitológica del autor y la influencia clásica que iba invadiendo, -para después desviarlas de su natural camino, las literaturas -nacionales, están allí fuera de su sitio, podría, dentro de las exigencias -del gusto á la sazón dominante, citarse como modelo -entre las de su tiempo. Baste como muestra de su estilo la siguiente -estancia:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i0">Rey est dels reys lançat á tota pena,</div> -<div class="verse i0">Sols, sens remey, d'espines coronat,</div> -<div class="verse i0">De cedre te un jou sobre la squena,</div> -<div class="verse i0">Desert d'amichs, dels seus desamparat,</div> -<div class="verse i0">Sceptre portant de amarga sepultura,</div> -<div class="verse i0">Lo rey Jesus nafrat de greu tristor,</div> -<div class="verse i0">A la mort vá ab la mortal dolor,</div> -<div class="verse i0">Dihent als seus lur gran desaventura</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10"><em>Filiæ Jerusalem, nolite flere super me</em>, etc.<a name="FNanchor_49_52" id="FNanchor_49_52"></a><a href="#Footnote_49_52" class="fnanchor">[49]</a>.</div> -</div> -</div></div> - -<p>Por los versos que cita el señor Ferrer de las varias composiciones -religiosas de Narciso Vinyoles, se nos figura que -debió ocupar este poeta uno de los primeros puestos entre los -de su siglo que cultivaron ese género, al par que por su fecundidad, -por el mérito de sus obras. Mas no habiendo podido -disfrutar de la lectura de la inestimable joya bibliográfica de -<em>Les obres y les troves</em>, que fué el primer fruto que, según la -opinión más generalmente seguida, dió el invento de Gutenberg, -al tomar carta de naturaleza en España, nos hemos de -referir al juicio que de ellas han hecho los que han sido en -esto más afortunados que nosotros, y sobre todo al que hace -dicho señor Ferrer y Bigné en su curiosa <em>Reseña</em> tantas veces -mencionada.</p> - -<p>Aunque reconocemos y confesamos con el señor Milá que -la poesía religiosa no se elevó en nuestra literatura al ideal del -género, ¿no podríamos gloriarnos, dada la bondad de alguna -<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[74]</a></span>de las composiciones antes citadas de Corella y de Romeu -Llull, de las obras que acabamos de indicar, de muchas -otras de igual índole de un gran número de poetas valencianos -y catalanes, que dejamos de mencionar por no pecar de -difusos; y sobre todo, tomando en cuenta el sobresaliente mérito -del canto espiritual de Ausías March, no podríamos gloriarnos, -repetiremos, que nuestra poesía sagrada, si no está por -cima, compite por lo menos en abundancia y en precio con la -de igual género de la literatura castellana?</p> - -<p>Más que la poesía religiosa sirven, no obstante, para caracterizar -y dar especial sello á la escuela poética catalana -de la segunda mitad del siglo <span class="smcap lowercase">XV</span> las composiciones satíricas, -ó por mejor decir, las que, inspirándose en asuntos baladíes, y -que no son ni podrán ser jamás fuentes de elevada inspiración, -verdaderos juegos de concepto, no menos que los de palabra -desprovistos de valor estético, tienden naturalmente y -casi diríamos por necesidad á la sátira, como elemento que -contribuye á darle el interés y la importancia de que por sí -mismas carecen. Por la mucha que, sobre todo en Valencia, -se dió á ese linaje de composiciones, fué principalmente por lo -que calificamos de período de decadencia el que estamos reseñando.</p> - -<p>Los poetas ya citados, á los cuales debemos añadir Jaime -Gazull, Mossen Johan Vidal, Moreno, Verdanja, Vilaespinosa -y el más renombrado de todos, Jaime Roig, son los principales -cultivadores de dicho género. La mayor parte de las veces toman -sus composiciones la forma de coloquio ó cuestión, y en -este caso recuerdan las <em>tenzos ó jochs partits</em> de la poesía -provenzal, indicio y nueva prueba de que estaba todavía vivo, -siquiera en la memoria de los poetas, el recuerdo de aquella -poesía. De este número son la <em>Questió sobre el Beure</em>, <em>Grat</em>, -<em>Entendre et Voluntat</em>, <em>moguda per Mossen Fenollar</em>, <em>prebere</em>, -<em>á Mossen Johan Vidal</em>, <em>prebere</em>, <em>á en Verdanja é á en Vilaespinosa</em>, -<em>notaris</em>, <em>la qual questió es disputada per tots per Miguel -Stela</em>, que puede leerse en el ya citado fragmento publicado -por el señor Briz del <em>Jardinet d'orats</em>; otra obra de autor no -conocido, que se halla en la parte no dada á luz de aquel códice, -que tiene por título: <em>Colloqui ó rahonament fet entre dues dames, -la una dama casada y l'altra de condició beata, al qual -colloqui se aplica un altra dama vidua</em>, etc., escrita contra las<span class="pagenum"><a name="Page_75" id="Page_75">[75]</a></span> -mujeres; y el <em>Procés de les olives é disputa dels joves é dels -vells</em>, en el cual entran como interlocutores los ya citados -Moreno y Gazull, los cuales toman la defensa de los viejos, y -Fenollar, que se constituye en patrono de los jóvenes, composición -esta última de carácter marcadamente satírico.</p> - -<p>Forman, en fin, un grupo aparte, por todo extremo importante -por la mayor fama de que gozan sus obras, sobre todo -la última de ellas, la titulada: <em>La brama dels llauradors del -orta de Valencia, Lo somni de Johan</em>, ambas del mencionado -Jaime Gazull, y <em>Lo llibre de les dones ó dels concells</em> de Jaime -Roig. La primera de dichas obras tiene importancia bajo el -punto de vista filológico, en cuanto se refiere á la viciosa manera -de hablar de los labradores, con palabras algún tanto -equívocas. Considérase la segunda con razón como una continuación -ó complemento del <em>Procés de les olives</em>, después -del cual se encuentra por lo común impreso, y es también, -al igual que éste, una especie de proceso donde las mujeres, -blanco de las burlas del poeta, descontentas de la preferencia -dada en el <em>Proceso</em> á los viejos sobre los jóvenes, nombran por -abogado y procurador á los poetas de aquel tiempo Micer Artés -y Despí, y por juez á la diosa Venus. Está escrita igualmente -en la forma llamada <em>codolada</em><a name="FNanchor_50_53" id="FNanchor_50_53"></a><a href="#Footnote_50_53" class="fnanchor">[50]</a>, ó sean versos de nueve sílabas -con piés quebrados de cinco, que es la comunmente usada en -las composiciones de aquel género, como puede verse en la -siguiente muestra sacada de dicha obra:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Puig sabeu quant es cosa certa</div> -<div class="verse i12">Elles ab elles</div> -<div class="verse i0">Y mes si son totes femelles,</div> -<div class="verse i12">Tantost hi son</div> -<div class="verse i0">Volen parlar de tot lo mon:</div> -<div class="verse i12">En tot se meten;</div> -<div class="verse i0">Y si callau, vos acometen</div> -<div class="verse i12">Per traure noves,</div> -<div class="verse i0">Y tost temps fant contras y probes</div> -<div class="verse i12">Sobre tothom, etc.<a name="FNanchor_51_54" id="FNanchor_51_54"></a><a href="#Footnote_51_54" class="fnanchor">[51]</a>.</div> -</div></div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[76]</a></span></p> - -<p>Si los poetas de que llevamos hecha mención hasta ahora -se contentaron con asestar algunos alfilerazos á las mujeres,—no -pocos de los cuales, sin embargo, debían penetrar muy -adentro en sus carnes, tan pesada era su mano,—al llegar -su turno á Roig, de quien vamos á tratar brevemente, -ya no fueron pinchazos de alfiler, sinó heridas de flechas, -y de flechas envenenadas, las que hubieron de sufrir en su -honra y en su fama.</p> - -<p>No sabemos de culto alguno en el cual la deidad que es -objeto de él no reciba exclusivamente de sus adoradores, ó el -humo de las víctimas quemadas en sus aras, ó los olores del -incienso; nunca sus insultos. Únicamente á la mujer ofrecen -los poetas encomiadores suyos con harta frecuencia el perfume -de la alabanza con una mano y con otra el sucio vapor de la -calumnia, y si la ponen un día sobre las estrellas, la arrastran -otro por el barro. ¿Cuántos de sus más entusiastas adoradores -pudiéramos citar que, después de haber sembrado de flores el -camino de la existencia de la que había sido su dama, y de -haberla tejido esplendentísima guirnalda de encomios, han escupido -luégo su semblante y manchado su fama por el más leve -motivo á veces, sin causa las más y acaso por seguir las corrientes -de la moda?</p> - -<p>Y sin salirnos del campo de nuestras literaturas, ¿quién -podría contar las poesías, y en cada una de ellas los denuestos -contra la más interesante y hermosa porción del linaje humano, -que se han escrito desde que el provenzal Marcabrús, á quien -su biógrafo califica de «maldicens e que dis mal de las femnas -e de amor», y Serverí de Gerona y el Monje de Montaudón y -otros cien trovadores lanzaron contra ellas sus violentos y libres -serventesios, hasta que Pedro Serafí, el último de los -poetas de la antigua escuela catalana, las puso en ridículo en su -sátira contra el matrimonio; sin que podamos presentar como -una honrosa excepción de la común costumbre de ofenderlas -en su reputación, ni siquiera al amante de Teresa, ya que en -tres ó cuatro cantos suyos, apartándose de sus usados tema y -estilo, les echa en cara sus habituales infidelidades, y llega á -tratar á alguna de ellas con sobrado duros y poco decentes calificativos?</p> - -<p>Y volviendo, después de esta ligera digresión, á nuestro -asunto, sálenos al paso el ya citado Jaime Roig, quien en la<span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[77]</a></span> -desnudez de la expresión deja atrás á todos sus contemporáneos -en decir mal de las mujeres.</p> - -<p>Son muy conocidas las noticias biográficas que acerca del -primero de nuestros satíricos y famoso médico de doña María, -la discreta y prudente esposa de Alfonso V de Aragón, -han visto la luz pública, para que debamos reproducirlas en -este trabajo. Que llegó á una edad avanzadísima, más de la -que se necesita para tener experiencia sobrada de los hombres -y de las cosas y para llevar al sepulcro copiosísimos desengaños; -que pasó por todos los estados de la vida y pudo conocerlos -muy bien todos para describirlos; que le llamaba su natural -inclinación á ver las cosas por su aspecto risible más que -por el grave, lo saben cuantos han oido hablar de él y de la -principal de sus obras.</p> - -<p><em>Lo llibre de les dones ó dels concells</em> es la de más extensión -de las de su género que posee nuestra literatura, pues se cuentan -en ella más de doce mil versos; y si bien éstos son tan -sólo de cinco sílabas, resulta no obstante sobrado difusa por -la excesiva abundancia de aquéllos, y por su disposición en -pareados por demás monótona.</p> - -<p>Partiendo de la cristiana y provechosa máxima de que la -mejor de las obras de misericordia es enseñar y dar buenos -ejemplos á la inexperta y poco avisada juventud, él, que se reconoce -ya viejo y que además vive alejado del mundo, cree -deber emprender la composición de su obra, si bien principalmente -para uso de su amado sobrino Baltasar Bou, con el deseo -también de que los jóvenes y hasta no pocos viejos no se -abrasen como incautas mariposas en la amorosa llama. Roig -finge ser él mismo el héroe de su poema satírico, que divide -en un prefacio y cuatro libros, y aquél y éstos á su vez en cuatro -partes. De aquella circunstancia saca el señor Milá motivo -para considerar dicho poema como la obra que dió el plan y -abrió camino á una nueva especie de ellas, que lograron después -excesiva boga en las letras castellanas, ó sea, á la novela -picaresca, género de suyo harto escabroso y expuesto á caidas, -en que ejercitaron no obstante su pluma ingenios tan sobresalientes -como Mendoza, Cervantes y Quevedo.</p> - -<p>«Roig, ha dicho de él nuestro eminente crítico, es poeta satírico -de mucho valer y uno de los pocos que acertó á percibir -con claridad y apropiarse nuevos aspectos de la naturaleza,<span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[78]</a></span> -y que supo además usar con provecho de esa cualidad, gracias -al donaire y abundancia de su expresión. Hásele acusado de -exceso de erudición; mas este defecto, que es común á todos -los poetas de su tiempo, no se repara ó se repara muy poco en -su libro, y los que se han tomado por vocablos eruditos son -palabras muy familiares y muy hijas de la tierra, que salen -como á chorro de su pluma, cuando se propone calificar ó -describir.» El principal y más reprensible defecto de su libro -es la sobrada desnudez de los cuadros y la libertad de expresión -que lo afean, y que recuerdan en más de un pasaje las que -reinan en muchos <em>fabliaux</em> franceses; defecto que no bastan -á cohonestar el fin que, como hemos indicado, se propuso al -escribirlo, y ni siquiera el que hubiese puesto como epígrafe al -mismo aquel versículo del Cantar de los Cantares: <em>Sicut lilium -inter spinas, sic amica mea inter filias</em>, como para dar á entender -que quería que refluyesen en honra y loa de la Virgen -la malicia y las malas artes que denunciaba de las demás mujeres.</p> - -<p>Como una muestra de su estilo y de la naturalidad y gracia -de sus descripciones trasladaremos el siguiente pasaje en -que pinta una tertulia de su tiempo:</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">En casa mia</div> -<div class="verse i0">Sino junyien</div> -<div class="verse i0">O no corrien</div> -<div class="verse i0">Toros per festa,</div> -<div class="verse i0">Cascuna sesta</div> -<div class="verse i0">Fins llums enceses</div> -<div class="verse i0">Moltes enteses</div> -<div class="verse i0">(O s'ho cuidaven)</div> -<div class="verse i0">Les que filaven,</div> -<div class="verse i0">Com diu la gent,</div> -<div class="verse i0">Ab fust d'argent,</div> -<div class="verse i0">S' hi ajustaven.</div> -<div class="verse i0">També y cridaven</div> -<div class="verse i0">Jovens sabits</div> -<div class="verse i0">Ben escaltrits;</div> -<div class="verse i0">Llansats entr'elles</div> -<div class="verse i0">A coceguelles</div> -<div class="verse i0">Ells comensaven;</div> -<div class="verse i0">Puig salmejaven</div> -<div class="verse i0">De ses endresses,</div> -<div class="verse i0">Teles é peces</div> -<div class="verse i0">Que fan ordir</div> -<div class="verse i0">Ab bell mentir;</div> -<div class="verse i0">Puig una clama</div> -<div class="verse i0">L'altre disfama,</div> -<div class="verse i0">L'altre despita,</div> -<div class="verse i0">L'altre sospita,</div> -<div class="verse i0">Altre flastoma;</div> -<div class="verse i0">Conten prou broma,</div> -<div class="verse i0">Tot de mal dien</div> -<div class="verse i0">E y afegien</div> -<div class="verse i0">Ab molts envits</div> -<div class="verse i0">Dels llurs marits</div> -<div class="verse i0">E s'en burlaven.</div> -<div class="verse i0">Aprés jugaven:</div> -<div class="verse i0">«Voleu palleta?</div> -<div class="verse i0">Daume man dreta.</div> -<div class="verse i0">Qui te l'anell?</div> -<div class="verse i0">Do us est ramell.</div> -<div class="verse i0">Capsa 'b comandes,<span class="pagenum"><a name="Page_79" id="Page_79">[79]</a></span></div> -<div class="verse i0">Ab ses demandes,</div> -<div class="verse i0">Un arbre y cant</div> -<div class="verse i0">Ocell donant.»</div> -<div class="verse i0">Mes dir rahons</div> -<div class="verse i0">Desvarions</div> -<div class="verse i0">E marevelles</div> -<div class="verse i0">De cent novelles</div> -<div class="verse i0">E facecies</div> -<div class="verse i0">Filosofíes</div> -<div class="verse i0">Del gran Plató,</div> -<div class="verse i0">Tulli, Cató,</div> -<div class="verse i0">Dant, poesíes</div> -<div class="verse i0">E tragedies.</div> -<div class="verse i0">Tots altercaven</div> -<div class="verse i0">E disputaven;</div> -<div class="verse i0">Qui menys sabia</div> -<div class="verse i0">Mes hi mentia;</div> -<div class="verse i0">E tots parlaven</div> -<div class="verse i0">No s'escoltaven.</div> -</div></div></div> - -<p>Aquellos acentos en que los poetas nombrados y otros de -inferior renombre habían exhalado con expresión más ó menos -afortunada sus sentimientos religiosos, ó dado acaso con -sobrada libertad rienda suelta á sus instintos satíricos; aquellas -voces con las cuales se mezclaban á veces los cantos impregnados -de tristeza con que algunos imitadores de March, -y hasta los mismos poetas citados, cuando se proponían seguir -las huellas de éste, celebraban sus amores reales ó fingidos; -aquellas obras serias ó de burlas por cima de las cuales asoman, -por desgracia para las letras con escasa frecuencia,—ya -que nunca fué la <em>patria</em>, con perdón sea dicho, del señor Ferrer -y Bigné<a name="FNanchor_52_55" id="FNanchor_52_55"></a><a href="#Footnote_52_55" class="fnanchor">[52]</a> fuente preferente de inspiración para nuestros -<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[80]</a></span>antiguos trovadores,—algún canto más varonil y digno de loa, -por ser patriótico, con que llora ó celebra algún otro poeta, -ora la muerte del príncipe de Viana<a name="FNanchor_53_56" id="FNanchor_53_56"></a><a href="#Footnote_53_56" class="fnanchor">[53]</a>, ora el sitio -de Rodas<a name="FNanchor_54_57" id="FNanchor_54_57"></a><a href="#Footnote_54_57" class="fnanchor">[54]</a>, ya la toma de Constantinopla<a name="FNanchor_55_58" id="FNanchor_55_58"></a><a href="#Footnote_55_58" class="fnanchor">[55]</a>, ya los hechos -de armas del animoso Alfonso V; aquellos acentos, aquellas -voces, aquellos cantos, que se prolongan, aunque perdiéndose -de día en día, como ya en otra ocasión decíamos, -hasta principios del siglo <span class="smcap lowercase">XVI</span>, son los postreros que exhala la -escuela catalana, discípula de la de Tolosa, hasta en las comarcas -donde se había ostentado más fecunda, ó sea en el reino de -Valencia. Allí, mucho más pronto que en nuestras tierras, la -lengua de Castilla pasó á ser la de los trovadores<a name="FNanchor_56_59" id="FNanchor_56_59"></a><a href="#Footnote_56_59" class="fnanchor">[56]</a>; de tal -suerte se adelantó en su cultivo, en daño del habla catalana,—que -fué alterándose allí más que en Cataluña y Mallorca,—que -ya al promediar aquella misma centuria, casi al propio tiempo -en que Lope de Rueda echaba los fundamentos del teatro nacional -en Sevilla, hacía Timoneda en Valencia sus primeros ensayos -en el arte dramático, que debían enriquecer pronto con -sus obras el canónigo Tárrega, Aguilar y otros ingenios contemporáneos -del gran Lope de Vega; y que ya en los mismos -días en que florecía el poeta-librero, Almudevar, al editar las -obras de Roig y el <em>Procés de les olives</em>, lamentábase, en un -lenguaje que no distinguiría del que aquí en las tierras catalanas -se hablaba el gramático más perspicaz, de la ingratitud -de los que, olvidados de la leche que habían mamado, miraban -con desprecio las antiguas riquezas literarias de su patria, y -salía á la defensa de su idioma contra los que lo acusaban de -pobre y frío, siendo así, decía de él, que es muy abundante -y muy gallardo<a name="FNanchor_57_60" id="FNanchor_57_60"></a><a href="#Footnote_57_60" class="fnanchor">[57]</a>.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[81]</a></span></p> - -<p>Por fortuna, á aquellos acentos y á aquellos cantos, hoy de -pocos conocidos y de menos estudiados, sobrevivieron los de -Ausías March, que fueron para los poetas valencianos de los -pasados siglos, como lo son para los del presente, cual la sagrada -llama que, viviendo, hace que viva y arda en el pecho -de aquéllos y de éstos el amor á su antigua poesía.</p> - -<p>Ausías March sobrevivió á la antigua escuela catalana, como -sobrevivirá á la desaparición,—que retarde Dios muchos siglos,—de -la lengua catalana como lengua hablada, al igual que -han sobrevivido Virgilio y Horacio al rico idioma de los habitantes -del antiguo Lacio. Los que habían sido sus compañeros -ó sus discípulos en vida y que habían gozado del privilegio de -leer sus valientes <em>estramps</em> y sus melancólicas <em>esparsas</em>, en copias -sueltas, que debían multiplicarse prodigiosamente al pasar -de mano en mano, al cabo de pocos años podían disfrutar -ya del placer de verlas reunidas en más ó menos lujosos manuscritos. -Dudamos que de ningún otro poeta se hicieran más -colecciones de sus versos que de los del amante de Teresa. De -ellos, que sepamos, existen códices en la biblioteca del Rey, -del duque de Medinaceli, de Valencia; dos copias más modernas, -hechas en 1541 y 1542 por Pedro Vilasaló, una de las cuales -existía en poder de Mr. Tastú, de quien sabemos por su -hijo que tenía reunido abundantes materiales para hacer una -nueva edición de sus poesías, y otra, según Perez Bayer, en -la biblioteca Escurialense<a name="FNanchor_58_61" id="FNanchor_58_61"></a><a href="#Footnote_58_61" class="fnanchor">[58]</a>. Hállanse además continuadas -sus obras poéticas, en todo ó en parte, en los Cancioneros -de Paris, en el de Zaragoza, y en el que posee entre sus -preciosas curiosidades bibliográficas el señor don Mariano -Aguiló. Más tarde, 1546, fueron otra vez compiladas las obras -de Ausías March en un manuscrito, ordenado, según advierte -don Luís Carroz en un prólogo puesto al frente del mismo, en -vista de varios antiguos códices y de las dos ediciones hechas -en Barcelona en 1543 y 1545.</p> - -<p>Existen varias versiones de nuestro poeta, unas que han -visto la luz pública, si bien son rarísimas las ediciones donde -se encuentran, otras dos que permanecen todavía inéditas, y -algunas de las cuales ignórase el paradero. Es para nosotros la -primera la del famosísimo humanista valenciano Vicente Mariner, -quien transformó los cantos de amor de Ausías en elegantes -y fáciles elegías latinas<a name="FNanchor_59_62" id="FNanchor_59_62"></a><a href="#Footnote_59_62" class="fnanchor">[59]</a>. Esta versión fué dada á la -<span class="pagenum"><a name="Page_82" id="Page_82">[82]</a></span>estampa en Tournay en 1633 en 8.º por Luís Pillhet, con otras -obras en prosa y verso del mismo traductor. El original de dicha -versión, junto con otros escritos del citado humanista, existe -en la Biblioteca Nacional de Madrid, rotulado con la signatura -F. f. 59. Como la edición de la traducción de Mariner es por -todo extremo rara, hemos creido que nos agradecerían nuestros -lectores que les diésemos, como en efecto lo hacemos, alguna -muestra de ella. Véase el apéndice núm. 4.</p> - -<p>Trasladaron, aunque no con grande acierto, los versos de -Ausías á la lengua de Castilla Baltasar de Romaní, y más adelante -el conocido poeta y novelista Jorge de Montemayor. La -versión del primero, que contiene los cantos de muerte y los -morales y el espiritual, y únicamente veinte y seis de los de -amor, sin duda porque no contenía más el códice que, según -él mismo dice, halló entre los papeles de su casa, fué impresa -en Valencia por Juan Navarro en 1539. Si bien es una de las -cuatro ediciones que tenemos á la vista al escribir este trabajo, -excusamos dar su descripción, por cuanto pueden hallarla -nuestros lectores, con grande inteligencia y exactitud hecha, -en el <em>Catálogo de la Biblioteca Salvá</em>. Considérase con razón -la traducción de Romaní muy inferior á la del autor de la -Diana, ya por no haber comprendido siempre el sentido del -original, ya por haberse querido ajustar demasiado á él cuando -le pareció posible hacerlo, con grave perjuicio de la armonía -de los versos y especial medida de la lengua de Castilla. -La traducción de Montemayor, que únicamente contiene la -que él llamó primera parte, ó sea los cantos de amor, debió -darse á la estampa en 1560. Si bien ésta es más estimada por -los inteligentes que la de Romaní, peca en algunas ocasiones -de sobrado libre y en otras de inexacta.</p> - -<p>Juan Pujol, presbítero de Mataró, poeta que floreció á últimos -del siglo <span class="smcap lowercase">XVI</span>, que compuso un poema <em>A la batalla de -Lepant</em>, y á quien debemos colocar entre los admiradores é -imitadores de Ausías March, como lo prueban las <em>Glosas</em> -que compuso á varios de los cantos de éste, escribió, con el título -de <em>Visió en somni</em>, una composición en que supone que -se le aparece aquel poeta, quien con grande enojo y por muy -áspera manera se queja de los que le han traducido sin comprenderle,<span class="pagenum"><a name="Page_83" id="Page_83">[83]</a></span> -y por lo tanto de Montemayor y de Romaní; pero -mucho más ásperamente de éste, ya que como valenciano estaba -más en situación de interpretar sus pensamientos; haciendo -en cambio grandes elogios del catalán Luís Juan Vileta, -traductor también de Ramon Llull, del cual dice que «solo -entre ciento es quien</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Reny lo qui reny y grunya lo qui grunya</div> -<div class="verse i0">Qui sens dubtar ell vuy en Catalunya</div> -<div class="verse i0">Mos dits entent del tot y sens fallir<a name="FNanchor_60_63" id="FNanchor_60_63"></a><a href="#Footnote_60_63" class="fnanchor">[60]</a>.»</div> -</div></div></div> - -<p>Si no fuesen apasionadas las alabanzas de Pujol, mucho -sería de sentir la pérdida de esta versión, que es una de las -dos á que antes nos referíamos, que no fueron dadas á la estampa. -Es la otra la que cita Mayans, escrita en octava rima -por el doctor don Narciso Arañó y Oñate, beneficiado en la -iglesia de San Miguel de Valencia, y que poseyó en su rica -y escogida librería aquel diligente y docto investigador de -nuestras riquezas literarias.</p> - -<p>Respecto á las ediciones de las obras de nuestro poeta, nos -limitaremos á indicarlas, remitiendo para mayores datos á nuestros -lectores al citado <em>Catálogo de Salvá</em> y á los biógrafos Rodríguez, -Fuster y Jimeno; y son la ya mencionada de 1539<a name="FNanchor_61_64" id="FNanchor_61_64"></a><a href="#Footnote_61_64" class="fnanchor">[61]</a> -en los llamados caracteres góticos; otra del mismo año y de la -misma ciudad, citada por Rodríguez en su <em>Biblioteca valenciana</em>, -pero de cuya existencia dudan Salvá y otros bibliófilos, -no menos que él renombrados y eruditos; dos de Barcelona, salidas -de las prensas de Carlos Amorós, una de 1543 y la segunda -de 1545; otra de Valladolid del año 1555; otra impresa por -Claudio Bornat, también de Barcelona, en 1560, que pasa por la -más correcta; la que se tiene por la primera edición de la versión -de Montemayor, dada á la estampa, según cree el señor -Salvá, en el mismo año de 1560; á la cual sigue, según algunos -bibliófilos, otra de Zaragoza de 1562; y por fin la de Madrid<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[84]</a></span> -de 1579, en la cual se dieron por segunda vez á luz las -versiones en ella reunidas de aquel poeta y de Romaní. En 1864 -el señor Briz, á quien tanto deben las letras y la poesía catalanas, -dió á la estampa en Barcelona una nueva edición de las -obras del elegantísimo y sutil poeta, con variantes sacadas de -las diferentes ediciones que para editarla tuvo á la vista, enriquecida -con un fragmento que contiene varios cantos de la -versión de Jorge de Montemayor y el <em>Vocabulario de voces oscuras</em>, -publicado en la edición de Valladolid por Juan de Besa.</p> - -<hr class="tb" /> - -<p>Hemos llegado al término de nuestra tarea. Al Jurado que -ha de juzgarnos y después de él al público, si es que algún -día damos á la imprenta este trabajo, que ha de confirmar su -fallo, corresponden resolver si le hemos desempeñado ó no con -acierto. Acaso al acometerlo contamos sobrado con nuestras -fuerzas, ó nos hicimos la ilusión de que no sería de tan difícil -ejecución como vimos que en efecto lo era, una vez pusimos en -él nuestra mente y nuestra mano. Mas si pudimos engañarnos -en eso, no nos aconteció lo mismo respecto del tiempo que se -nos daba para llevarlo á cabo, que le tuvimos desde luégo por -muy escaso, si el mérito de la labor había de corresponder á la -alteza y á lo difícil del sujeto. Y sin embargo, de mucho menos -aún del que se nos concedía hemos podido disfrutar para componerlo: -y si bien ya sabemos que esta circunstancia, puramente -personal, no ha de ser tomada en cuenta para atenuar la severidad -del fallo y hacer que se incline en nuestro favor la vara -de la justicia, la invocamos aquí y la hacemos pública para -tranquilizar nuestra conciencia, y para descargo ante el público -de nuestra pobre reputación como escritores.</p> - -<p>Mucho desconfiamos de que nuestro humilde escrito alcance -la joya ofrecida como premio. Pero de todas maneras tendremos -motivo de felicitarnos de haberlo emprendido, porque -á medida que íbamos adelantando en él, íbamos al propio -tiempo estimando más al poeta y las obras objeto del mismo. -Antes amábamos ya á Ausías March y le teníamos por el Príncipe -de nuestros trovadores: hoy sentimos por él un verdadero -entusiasmo y le ponemos por cima de todos los poetas líricos, -propios y extraños, que florecieron en el siglo <span class="smcap lowercase">XV</span>. Por esto,<span class="pagenum"><a name="Page_85" id="Page_85">[85]</a></span> -si tuviésemos esperanza de que nuestra voz, á la cual sentimos -en este momento que le falte la autoridad que da un preclaro -ingenio, ó un nacimiento menos humilde que el nuestro, -pudiese ser oida de los poetas valencianos, les pediríamos la -realización de dos grandes hechos que enaltecería por todo extremo -á su patria y á ellos, á saber: primero que interpusieran -su poderoso valimiento para lograr de sus corporaciones populares -la realización del laudable propósito que se concibió hace -algunos años, y que ignoramos por qué motivo no se llevó á cabo, -de hacer una edición monumental de las obras de su gran trovador; -y en segundo lugar, y para honrar dignamente por su parte -la memoria de éste, que restaurasen su habla literaria, purificándola -y templándola en las abundantes y cristalinas fuentes -del idioma de Ausías y de sus mejores poetas de los siglos <span class="smcap lowercase">XV</span> -y parte del <span class="smcap lowercase">XVI</span>; única manera, á nuestro modo de ver, de evitar -que llegue más pronto de lo que ellos quisieran el triste día en -que digan los hijos de su país: «no leemos las obras de nuestro -gran poeta, porque están escritas en una lengua para nosotros -muerta.» La edición de las poesías de Ausías March sería un -monumento destinado á dilatar su fama; la restauración de la -lengua literaria en que escribió él sus versos sería el medio -de que jamás desapareciese de la memoria de los hombres.</p> - -<hr class="chap" /> -</div> - - - - -<div class="chapter"> - -<h2>NOTAS A PIE DE PÁGINA</h2> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_1_1" id="Footnote_1_1"></a><a href="#FNanchor_1_1">[1]</a> Per so qu' el sabers de trovar, lo qual havian tengut rescost li <em>anticz</em> trovador..... -e civotas doctrinas, las quals degus dels <em>anticz</em> trovadors non han pauzadas..... -et en ayssó gran re dels <em>anticz</em> trovadors si son peccat, etc. <span class="smcap">Leys d' amor, -Milá</span>, <em>Los trovadores en España</em>, pág. 41, nota 21.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_2_2" id="Footnote_2_2"></a><a href="#FNanchor_2_2">[2]</a> Ya porque para no pocos es autoridad de grave peso este trovador en sus -rencorosas sátiras contra la Santa Sede, causante, según ellos, de todas las calamidades -que cayeron por efecto de aquella guerra sobre Provenza; ya porque no se -crea que le calumniamos para rebajarle á los ojos de los que le conocen sólo por -sus serventesios, nos ha parecido conveniente trasladar aquí el retrato que hace de él -el biógrafo provenzal, para quien tanto abundan, como observa el que fué nuestro -amigo Sr. Coll y Vehí<a name="FNanchor_A_3" id="FNanchor_A_3"></a><a href="#Footnote_A_3" class="fnanchor">[A]</a>, <em>los buenos caballeros</em>, <em>los buenos trovadores y las bonas -domnas</em>: «Non fo hom, dice, que saubés caber entre los barós ni entre la bona -gent; mas mout se fe grazir als arlots et als putans et als hostes et als taverners. -E s'el vesia bon home de cort venir lai on el estava, el era tristz e dolens; -et ades se percassava de abaissar e de levar los arlots.»</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_A_3" id="Footnote_A_3"></a><a href="#FNanchor_A_3">[A]</a> <em>De la sátira Provenzal</em>, pág. 160.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_3_4" id="Footnote_3_4"></a><a href="#FNanchor_3_4">[3]</a> En él florecieron todavía Ramon Lull (muerto en 1315), Ramon Bruguera -(1228-1315), que compuso una <em>Biblia rimada en romans</em>, y Ramon Muntaner, -que empezó á escribir su crónica en 1330.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_4_5" id="Footnote_4_5"></a><a href="#FNanchor_4_5">[4]</a> <span class="smcap">Milá</span>, <em>Resenya histórica y crítica dels antichs poetas catalans</em>, páginas -118 y siguientes. Esta obra, que fué premiada en los <em>Juegos Florales</em> del -año 1865 con la <em>medalla de oro</em> ofrecida por el Ateneo Catalán, y á la cual hacemos -con frecuencia referencia en este nuestro trabajo, es la mejor fuente á donde -se puede acudir para el conocimiento de nuestra literatura poética en los siglos -<span class="smcap lowercase">XIV</span>, <span class="smcap lowercase">XV</span> y <span class="smcap lowercase">XVI</span>.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_5_6" id="Footnote_5_6"></a><a href="#FNanchor_5_6">[5]</a> Es honrosa excepción entre ellos el Sr. Amador de los Ríos, quien en su -<em>Historia general de la literatura española</em> dió grandísima importancia á la de las -antiguas letras catalanas.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_6_7" id="Footnote_6_7"></a><a href="#FNanchor_6_7">[6]</a> Léese en ellas que «li aymador deuhen anar fujin et esquivan tot avol desirier -et causa dezonesta.»—Cit. por Milá, <em>Los Trovadores en España</em>, pág 478, -nota.—Y en otra parte, hablando de la falta de castidad: «Et en ayssó,—dice,—gran -re dels anticz trovadors si son peccás.»</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_7_8" id="Footnote_7_8"></a><a href="#FNanchor_7_8">[7]</a> En su <em>Estudio histórico-crítico sobre los poetas valencianos</em> de los siglos -<span class="smcap lowercase">XIII</span>, <span class="smcap lowercase">XIV</span> y <span class="smcap lowercase">XV</span>.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_8_9" id="Footnote_8_9"></a><a href="#FNanchor_8_9">[8]</a> La influencia de dichos tratados dejóse sentir, como sería fácil demostrar, -sobre los poetas aragoneses, y, por confesión del marqués de Santillana, hasta sobre -los de Castilla.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_9_10" id="Footnote_9_10"></a><a href="#FNanchor_9_10">[9]</a> -</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Sobre totz razonars parlars</div> -<div class="verse i0">Parladura lemoyzina</div> -<div class="verse i0">Es mays avinens é fina.</div> -</div></div></div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_10_11" id="Footnote_10_11"></a><a href="#FNanchor_10_11">[10]</a> «Extendiéronse <em>creo</em> de aquellas tierras ó comarcas de los lemosines estas -artes á los gállicos,» etc. <em>Proemio</em>, pág. 8, edic. del Sr. Amador de los Ríos.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_11_12" id="Footnote_11_12"></a><a href="#FNanchor_11_12">[11]</a> Formó parte de la dote que llevó á Enrique II de Inglaterra (1182) Leonor -de Aquitania. Ganada más tarde (1203) por Felipe Augusto, fué devuelta (1259) -por San Luis á los ingleses, quienes la poseyeron hasta que fué de nuevo incorporada -á la corona de Francia en tiempo de Carlos V, en 1369.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_12_13" id="Footnote_12_13"></a><a href="#FNanchor_12_13">[12]</a> «Gran número de cultivadores, dice, logró durante este período (siglo <span class="smcap lowercase">XV</span>) -la poesía que tiene por instrumentos los dialectos catalán y valenciano.»</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_13_14" id="Footnote_13_14"></a><a href="#FNanchor_13_14">[13]</a> Fueron varios, y no de segundo orden, los poetas italianos, además de los -citados, que versificaron en lengua provenzal. El mismo Dante, que en su <em>Vulgare eloquio</em> -se queja de los malos italianos (así los llama) que seguían aún en su tiempo -prefiriendo á la suya la lengua de los trovadores, pone, como es sabido, en boca de -Arnaldo Daniel, en el canto XXVI del Purgatorio, algunos versos en dicha lengua.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_14_15" id="Footnote_14_15"></a><a href="#FNanchor_14_15">[14]</a> D. Martín el Humano asignó al Consistorio de Barcelona cuarenta florines -de oro de Aragón para premios.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_15_16" id="Footnote_15_16"></a><a href="#FNanchor_15_16">[15]</a> D. Enrique de Villena, que fué presidente de nuestro Consistorio, nos dejó -una extensa relación de las ceremonias con que procedía éste en la adjudicación de -los premios y de los obsequios con que honraba á los que eran considerados dignos -de ellos, que por haberla publicado ya en otro trabajo nuestro, en la Revista titulada -<em>El Arte</em>, y más adelante Milá en su <em>Resenya histórica y crítica</em>, y por ser -muy conocida, nos creemos dispensados de reproducir.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_16_17" id="Footnote_16_17"></a><a href="#FNanchor_16_17">[16]</a> También este último trabajo fué premiado con una abeja de oro ofrecida -por la Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_17_18" id="Footnote_17_18"></a><a href="#FNanchor_17_18">[17]</a> Tales como Beuter y Escolano, y siguiendo á éstos, Argote de Molina, Nicolás -Antonio, Quadrio, Bastero, Torres Amat, etc.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_18_19" id="Footnote_18_19"></a><a href="#FNanchor_18_19">[18]</a> Véase el <em>Diccionario de Autores catalanes</em>, de este último, página 332, -en las notas á la composición que empieza: -</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<span class="verse i0">Tots jorns aprench é desaprench ensemps, etc.,</span> -</div></div></div> - -<p class="no-indent">donde pone los versos que se supone haber traducido de él el cantor de Laura.</p> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_19_20" id="Footnote_19_20"></a><a href="#FNanchor_19_20">[19]</a> «En estos nuestros tiempos floreció Mossen Jorde de San Jorde, caballero -prudente: el cual ciertamente compuso asaz fermosas cosas, las cuales el mismo asonaba: -ca fué músico excelente é fizo entre otras una cancion de opósitos que comienza: -«Tots jorns aprench é desaprench ensemps».»</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_20_21" id="Footnote_20_21"></a><a href="#FNanchor_20_21">[20]</a> Véase la colección de sus obras por don <span class="smcap">José Amador de los Ríos</span>, página -332, y la nota referente al mismo poeta en las páginas 618 y 619.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_21_22" id="Footnote_21_22"></a><a href="#FNanchor_21_22">[21]</a> Se encuentran siete de ellas en el <em>Cancionero</em> de Zaragoza.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_22_23" id="Footnote_22_23"></a><a href="#FNanchor_22_23">[22]</a> Véase <span class="smcap">Torres Amat</span>, páginas 666 y 667, y <span class="smcap">Milá</span>, <em>Resenya histórica</em>, páginas -142 y 143.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_23_24" id="Footnote_23_24"></a><a href="#FNanchor_23_24">[23]</a> En Barcelona en el año de 1878, que era el en que escribíamos esta memoria, -por nuestro estimado amigo y compañero de claustro don Cayetano Vidal y -Valenciano, quien se valió para ello de una copia sacada por su propia mano del -códice existente en la biblioteca del Escorial.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_24_25" id="Footnote_24_25"></a><a href="#FNanchor_24_25">[24]</a> Nos inclinamos á creer á Jaime hermano, más bien que padre, de Pedro, -y por consiguiente tío y no abuelo, como opinan algunos, de Ausías, primeramente -porque siendo autor el Jaime de la <em>Copla equivocada</em>, dirigida á Mossen Pere -March, á la cual sigue la <em>Resposta feta per Moss. P. March á Moss. Jac. March</em>, -cuyo epígrafe deja de copiar el señor Torres Amat por su cinismo, no es de suponer -que se tomara aquel poeta libertades que repugnasen á la moral en una obra -dirigida á su padre; y en segundo lugar, porque en un documento que tenemos á -la vista, fechado en Valencia en 1361 (véase el Apéndice núm. 1), aparece Pedro -March reconociendo á Jaime March, de quien se dice que era «de casa d' aquell -mateix Senyor» (el citado don Pedro IV), una deuda que con él tenía la corte desde el -año 1334; y como en aquella fecha, por joven que supongamos al Moss. Pedro, hemos -de concederle por lo menos, en atención á la importancia del cargo que desempeñaba, -unos treinta años de edad, resultaría que habiendo muerto el Moss. Jaime -después del año 1400<a name="FNanchor_B_26" id="FNanchor_B_26"></a><a href="#Footnote_B_26" class="fnanchor">[B]</a> si hubiese sido padre y no hermano del citado don Pedro, -no tan sólo hubiera debido vivir hasta una edad por extremo adelantada, sinó -estar en disposición de ejercer en ella el cargo de diputado general de Cataluña, -cuyo título le da en el documento á que se alude en la nota<a name="FNanchor_B_26B"></a><a href="#Footnote_B_26" class="fnanchor">[B]</a>.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_B_26" id="Footnote_B_26"></a><a href="#FNanchor_B_26">[B]</a> Es una escritura de creación de un censal inserta en el libro de protocolos del notario público -de Barcelona, fechada en 18 de Marzo de 1398, en la cual se leen estas palabras: <em>Jacobus Marchi -mile deputatus Generalis Cathaloniæ, residens Barchinone</em>, etc. Existe otra escritura del mismo, -de 11 de Febrero de 1400, en que se le designa con el mismo título.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_25_27" id="Footnote_25_27"></a><a href="#FNanchor_25_27">[25]</a> Pág. 127, donde se hallan reunidas las escasas noticias que nos quedan -de Jaime March.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_26_28" id="Footnote_26_28"></a><a href="#FNanchor_26_28">[26]</a> Véase el título en <span class="smcap">Milá</span>, <em>loc. cit.</em></p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_27_29" id="Footnote_27_29"></a><a href="#FNanchor_27_29">[27]</a> Pág. 366 y 370.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_28_30" id="Footnote_28_30"></a><a href="#FNanchor_28_30">[28]</a> Pág. 24 del Boletin, etc.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_29_31" id="Footnote_29_31"></a><a href="#FNanchor_29_31">[29]</a> El Sr. Ferrer dice en su discurso que Pedro March otorgó su testamento -en Játiva en 1413. Del documento señalado en los Apéndices con el n. 2, que por -vez primera sale á luz pública en este trabajo, se desprende que debió morir quizás -en dicho año ó á principios del siguiente en la ciudad de Balaguer, á cuyo sitio -asistió sin duda como criado que era de la casa de Alfonso de Aragón, duque de -Gandía, que estuvo al servicio de Fernando de Antequera en aquella jornada, de -triste recordación para los catalanes.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_30_32" id="Footnote_30_32"></a><a href="#FNanchor_30_32">[30]</a> Op. cit. Vide además acerca de los dos March, Jaime y Pedro, á <span class="smcap">Torres -Amat</span>, <em>Dic. de AA. catalanes</em>, y á <span class="smcap">Ferrer</span> en el <em>Discurso</em> citado.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_31_33" id="Footnote_31_33"></a><a href="#FNanchor_31_33">[31]</a> <em>Obras morals; Stramps</em>, pág. 136, ed. de 1540.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_32_34" id="Footnote_32_34"></a><a href="#FNanchor_32_34">[32]</a> Citado por el Sr. Milá, pág. 156.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_33_35" id="Footnote_33_35"></a><a href="#FNanchor_33_35">[33]</a> Pág. 135 y siguientes.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_34_36" id="Footnote_34_36"></a><a href="#FNanchor_34_36">[34]</a> Al publicar en 1868 en esta ciudad varios fragmentos de la ya citada ontología, -hasta entonces de pocos leida, rotulada con el extraño título de <em>Jardinet -d' Orats</em>.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_35_37" id="Footnote_35_37"></a><a href="#FNanchor_35_37">[35]</a> <em>Jardinet d' Orats</em>, pág. 49.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_36_38" id="Footnote_36_38"></a><a href="#FNanchor_36_38">[36]</a> Lo publicó por vez primera, que sepamos, copiado del <em>Cancionero</em> de Zaragoza, -el Sr. Balaguer en su <em>Historia de Cataluña</em>, tomo III, pág. 722 y siguientes.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_37_39" id="Footnote_37_39"></a><a href="#FNanchor_37_39">[37]</a> Tales como las producciones tituladas: <em>Lo Rahonament de Telamó é de -Ulises sobre las armes de Achiles; Lo plant dolorós de la reine Hecuba sobre la -mort de Priam; La Istoria de Leander; La lamentació de Mirra filia de Sinara</em>, -etc.—<em>Jardinet d' Orats</em>, pág. 93 y siguientes.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_38_40" id="Footnote_38_40"></a><a href="#FNanchor_38_40">[38]</a> -</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i0">Mourás corrent la tremuntana ferma</div> -<div class="verse i0">E tots ensemp los cels caurán en trossos<a name="FNanchor_C_41" id="FNanchor_C_41"></a><a href="#Footnote_C_41" class="fnanchor">[C]</a>, etc.</div> -</div></div></div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_C_41" id="Footnote_C_41"></a><a href="#FNanchor_C_41">[C]</a> Jardinet d' Orats, pág. 119 y 120.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_39_42" id="Footnote_39_42"></a><a href="#FNanchor_39_42">[39]</a> Los más antiguos de que tenemos noticia fueron Diego de Fuentes y Vicente -Mariner; pero uno y otro son sumamente pobres de datos en sus biografías. En -uno de los ejemplares, en el de la edición de Valladolid de 1555, perteneciente á -la escogida biblioteca de D. Manuel de Bofarull, que tenemos á la vista, se lee manuscrita -la siguiente interesante nota: «Francesch Jharoni Ramo á demanda de serta -senyora noble valenciana escrigué molt difusament la vida del magnífich y strenuo -caballer Mossen Ausías March.» El señor Salvá, que vió dicho ejemplar y que copia -esta nota en el <em>Catálogo de su biblioteca</em>, dice que han sido inútiles cuantas -diligencias se han practicado para averiguar el paradero de esta biografía.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_40_43" id="Footnote_40_43"></a><a href="#FNanchor_40_43">[40]</a> <span class="smcap">Campmany.</span> Apéndice al tomo II de las <em>Memorias históricas</em>, página 30 -y siguientes.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_41_44" id="Footnote_41_44"></a><a href="#FNanchor_41_44">[41]</a> <em>Notas al Canto del Turia</em>, pág. 242.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_42_45" id="Footnote_42_45"></a><a href="#FNanchor_42_45">[42]</a> Así los nombra, en calidad de heredero al primero y de legatarios á los -demás, en su testamento y codicilo, existentes en el Archivo general del reino de Valencia, -de cuya lectura no hemos podido disfrutar, y que únicamente nos son conocidos -por lo que de ellos dice el señor Ferrer y Bigné en su <em>Reseña</em> ya citada, Apéndice -número 1, pág. 93.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_43_46" id="Footnote_43_46"></a><a href="#FNanchor_43_46">[43]</a> Recuérdense los versos que acerca de aquel hecho citamos hace poco de -Ausías, y compáreseles con los siguientes con que refiere el principio de sus amores -Petrarca: -</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<span class="verse i4">Era 'l giorno ch' al sol si scoloraro</span> -<span class="verse i0">Per la pietá del suo Fattore i rai;</span> -<span class="verse i0"><em>Quant' i fui presso et non me ne guardai</em></span> -<span class="verse i0">Que i be' vostri occhi Donna mi legaro,</span> -<span class="verse i0">Tempo non mi parea da por riparo</span> -<span class="verse i0">Contra colpi d' Amor, pero m' audai</span> -<span class="verse i0">Secur senza sospetto!.....</span> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i10">Soneto II.</div> -</div> -</div></div> -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_44_47" id="Footnote_44_47"></a><a href="#FNanchor_44_47">[44]</a> Ausías March.—<em>Museo Balear</em>, 15 de Marzo de 1875; pág. 135.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_45_48" id="Footnote_45_48"></a><a href="#FNanchor_45_48">[45]</a> <em>Ressenya</em>, pág. 149.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_46_49" id="Footnote_46_49"></a><a href="#FNanchor_46_49">[46]</a> Ausías March. <em>Museo Balear</em>, pág. 204.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_47_50" id="Footnote_47_50"></a><a href="#FNanchor_47_50">[47]</a> <em>Jardinet d' Orats</em>, pág. 18 y siguientes.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_48_51" id="Footnote_48_51"></a><a href="#FNanchor_48_51">[48]</a> <em>Jardinet d' Orats</em>, pág. 36 y siguientes.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_49_52" id="Footnote_49_52"></a><a href="#FNanchor_49_52">[49]</a> Ibid., pág. 44 y sigs.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_50_53" id="Footnote_50_53"></a><a href="#FNanchor_50_53">[50]</a> Acerca del origen y significado de esta palabra y de las varias composiciones -que llevan este nombre, en especial en nuestra literatura, véase la erudita -monografía publicada por el señor Milá en la <em>Revista de lenguas romanas</em>, titulada -<em>Poetas catalans</em>, etc.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_51_54" id="Footnote_51_54"></a><a href="#FNanchor_51_54">[51]</a> <em>Milá.</em> Ibid., pág. 56.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_52_55" id="Footnote_52_55"></a><a href="#FNanchor_52_55">[52]</a> Termina este señor su erudita <em>Reseña histórico-crítica sobre los poetas valencianos -de los siglos</em> <span class="smcap lowercase">XIII</span>, <span class="smcap lowercase">XIV</span> y <span class="smcap lowercase">XV</span>, con estas palabras: «.... podría deducirse (de -su escrito) con algún fundamento que el siglo <span class="smcap lowercase">XIII</span>, época de conquista personificada -por el rey don Jaime, es el siglo en que los poetas se inspiraron en la <span class="smcap">Patria</span>; el -siglo <span class="smcap lowercase">XIV</span>, que termina con San Vicente, es el siglo de la <span class="smcap">Fe</span>; y finalmente el siglo -<span class="smcap lowercase">XV</span>, edad de oro de la literatura valenciana, enaltecida por Ausías March, es el -que completa el famoso y antiguo lema <span class="smcap">Patria</span>, <span class="smcap">Fides</span>, <span class="smcap">Amor</span>.» Prescindiendo de -esta división, que hallamos por demás sistemática y no muy ajustada á la verdad histórica, -nos ha de permitir el señor Ferrer que le advirtamos que aquel lema no es -<em>antiguo</em>, como él le llama, ni <em>histórico</em>, como con menos fundamento todavía le apellida -el señor Balaguer en su <em>Historia política y literaria de los Trovadores</em> -(Tom. I, pág. 99). Y como pudiera acontecer que, apoyándose en la autoridad suya -y en la de este último, una y otra muy respetables, otros escritores siguiesen calificándole -de igual suerte, y fuese generalizándose la equivocada opinión,—que así -es como nacen y se perpetúan los errores en historia,—de que aquel lema fué el de -los Consistorios de Tolosa ó Barcelona, no creemos que tomen á mal ellos y cuantos -han calificado de antiguo y de histórico dicho lema, que les digamos que éste fué -ideado y por vez primera usado, junto con su sello, por los Mantenedores del año de -la restauración de los Juegos Florales, al tener que inventar uno y otro para aquella -naciente institución, de la que tiene á grande honra haber sido uno de los principales -promovedores,—otro fué D. Antonio de Bofarull,—el autor de este escrito.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_53_56" id="Footnote_53_56"></a><a href="#FNanchor_53_56">[53]</a> Fogassot y Guillén Gibert: <em>Diccionario de Autores catalanes</em>.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_54_57" id="Footnote_54_57"></a><a href="#FNanchor_54_57">[54]</a> Francesch Farrer ó Ferrer.—<span class="smcap">Milá</span>: <em>Resenya</em>, pág. 158.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_55_58" id="Footnote_55_58"></a><a href="#FNanchor_55_58">[55]</a> Un poeta desconocido—Ibid.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_56_59" id="Footnote_56_59"></a><a href="#FNanchor_56_59">[56]</a> El señor Ferrer se ve obligado á confesar, hablando de Vinyoles, que se -nota en él cierto desvío de la lengua materna. Otro tanto podría decirse de algunos -otros poetas de su tiempo.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_57_60" id="Footnote_57_60"></a><a href="#FNanchor_57_60">[57]</a> <em>Epístola proemial als lectors</em>, de la edición de 1561 de las citadas obras, -copiada por el señor Cerdá y Rico en sus <em>Notas al Canto del Turia</em>, pág. 423 y -siguientes.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_58_61" id="Footnote_58_61"></a><a href="#FNanchor_58_61">[58]</a> Lo menciona Torres Amat en su <em>Diccionario de Autores catalanes</em>, artículo -<em>March</em> (Ausías).</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_59_62" id="Footnote_59_62"></a><a href="#FNanchor_59_62">[59]</a> El señor don Marcelino Menéndez Pelayo asegura en el <em>Discurso</em> que pronunció -en el ejercicio 2.º de sus oposiciones, que el Brocense tuvo el pensamiento -de traducir á Ausías March. Ignoramos de dónde tomó este dato.</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_60_63" id="Footnote_60_63"></a><a href="#FNanchor_60_63">[60]</a> <em>Diccionario de Autores catalanes</em>, artículo Pujol (Juan).</p></div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_61_64" id="Footnote_61_64"></a><a href="#FNanchor_61_64">[61]</a> Del documento antes de ahora no publicado que trasladamos de una copia -que nos ha sido comunicada por don Manuel de Bofarull en el apéndice núm. 5, -se colige que se proyectó por un tal Luís Pedrol hacer una edición de las obras de -Ausías March, que hubiera sido, si se hubiese realizado, la primera de todas y por -lo tanto anterior á la de 1539.</p></div> - -<hr class="chap" /> -</div> - - - - -<div class="chapter"> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[87]</a></span></p> - -<h2>APÉNDICES.</h2> - - -<p class="p2">Núm. 1, pág. 20.—1361 (20 de Febrero). «Jaume March miles, -ápoca á Bernardo de Ulsinelles, caballero y doctor en leyes, á la vez -que tesorero real de 300 sólidos, resto de aquellos 5,000 que se le -debían segun el siguiente albará.» «Jo en P. March, maestre racional -de la córt del Senyor Rey atorch á vos en Jaume March, de casa -daquell mateix Senyor, que per la dita córt vos son deguts quinque -mille sólidos barcinonenses los quals lo Senyor infant en P. de Ribagorza -é d'Ampurias compte vos ha donats graciosament en ajuda -de las messions que faes en vostre matrimoni é los quals jo per manament -del Senyor Rey á mí fet de paraula, é de voluntat del dit -Senyor infant li he fets escriure per abatuts en lo dors de un albará -á ell fet per mí que fo escrit en Valencie III dies del present mes de -fabrer, ab lo qual era deguda per la córt del Senyor Rey major -quantitat al dit Senyor Infant per les rahons en lo dit alberá contengudas. -En testimoni de la qual cosa vos he fet lo present alberá -segellat ab lo del dit meu offici. Scrit en Valencie XX dias del mes -ffebrer anno Domini MCCCCXXX Quarto.»</p> - -<p class="p2">Núm. 2, p. 22.—En Ferrando per la gracia de Deu Rey d'Aragó, -de Sicilia, etc., als nobles, amats é feels nostres Mossen Ramon -Dempuries, procurador en lo Comptat Durgell ó son lochtinent, -Veguer et altres officials de la ciutat de Balaguer et al curats Vicariis -et altres ecclesiastichs de la dita Ciutat salut et dilecció. Com -los parents et amichs del amat nostre Mossen Pere March quondam, -vullan et antenan apostar la ossa del dit Mossen P. en la -Ciutat ó Regne de Valencia, á vos dits nostres officials manam et á -vosaltres dits ecclesiastichs monestam que encontinent com ne serets -request per los parents et amichs del dit deffunt ó altre per ells -los liurets la dita ossa la qual es en aquexa Ciutat soterrada per -ço que aquella puxan portar en lo dit Regne ó Ciutat de Valencia -é ferne aquella solemnitat que 's pertany et açó per res no mudets -ó dilatets en alguna manera sins entenets servir et complaure. Dada -en la Vila de Morella sots nostre segell secret lo primer dia de Agost -en lany de la Nativitat de Nostre Senyor mil-CCCCXIV. Rex Ferdinandus, -etc.—Archivo de la corona de Aragón, fól. 81, quinto del -registro, núm. 2381.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_88" id="Page_88">[88]</a></span></p> - -<p class="p2">Núm. 3, pág. 35.—Al molt alt é molt excellent Senyor lo Senyor -Rey.—Molt alt é molt excellent Senyor:—No ha molts jorns -passats scrivim á vostra Senyoría de ço que dins aquesta Ciutat -havíem fet per vostre manament segons lo cárrech que havíem en -nostres memorials. Apres Senyor som stats á Gandía, hon solament -avem trobat que á vos se sien proferts mossen Lois Daragó et Ausías -March. Es ver que mossen Bernat de Vilarig hi mostrá gran -voluntat pero no pot per la via del duch. Apres Senyor som stats -á Xátiva, de hont solament avem aut hun dels fills de mossen Bernat -deçPuig. Es ver Senyor que tot hom ha gran voluntat en servir -vostra Senyoría, mas los huns no poden et los altres han faenes. -Mas de la major part dels queus han respost ha hom algun sentiment -que en cas que vostra Senyoría ne donás guatje hi hirien -molts donantlos algun acorriment. Car en veritat Senyor lo mils -dispost haurá prou afer ates que noy pot hom trovar hun roçí. E -jatsia Senyor que per nostres memorials no es manat que tornem -aquí, pero atenent vostra presta partida á nosaltres Senyor seria imposible -anar aquí et esser prets á la fy del juriol et la principal rahó -per los roçins é per tal Senyor segons trametem á vostra Senyoría -los memorials ab les respostes de cascuns, suplicant vos Senyor segons -avem en altra letra queus placia donar nos licencia que no -ajam anar aquí. Car los dits memorials va tot ço que poriem dir. -Altres coses á present Senyor molt excellent noy ha que scriurer -dejam á vostra Senyoría sino quens man com á humils vasalls lo -qual Nostre Senyor aja en sa continua guarda donant vos ço quel -vostre cor desiga. Scrita en Valencie lo primer de juliol.—Senyor -molt excellent.—Los indignes embaxadors vostres qui besant vostres -peus et mans se recomanen humilment en gracia et mercé de -vostra Senyoría.—Archivo de la corona de Aragón. Cartas reales -sin fecha del reinado de Alfonso IV de Cataluña, V de Aragón.</p> - -<p class="p2">Núm. 4, pág. 82. Como muestras de las traducciones hasta ahora -conocidas de Ausías March damos la del primer canto de amor, -«Qui no es trist de mos dictats no cur», y la del canto que empieza, -«Cervo ferit no desija la font» una y otra en latín, por Vicente -Mariner, y las dos castellanas de este último, hechas por Baltasar -Romaní y Jorge Montemayor.</p> - - -<p class="poem-trans p2">TRADUCCIÓN DE VICENTE MARINER.</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i14"><em>Elegía I</em></div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Qui non tristis adest nunquam mea carmina curet,</div> -<div class="verse i0">Aut cui non pressit pectora mœror atrox,<span class="pagenum"><a name="Page_89" id="Page_89">[89]</a></span></div> -<div class="verse i0">Quiquæ malis tritos vexantibus artus,</div> -<div class="verse i0">Non ad tristitiam quærat acerba loca.</div> -<div class="verse i0">Carmina nostra legat, mentem quatiatque tumulto.</div> -<div class="verse i0">Arte carent stulti mente renata viri</div> -<div class="verse i0">Ad causam impellit quæ in tot mea corde dolores</div> -<div class="verse i0">Novit amor pœna quæ mihi causa fuit.</div> -<div class="verse i2">Pars quædam e non parva quidem reperitur</div> -<div class="verse i0">Lætitiæ magnæ tristis in ingenis amœnæ</div> -<div class="verse i0">At si me pressum cuncti videre dolore</div> -<div class="verse i0">Magnis lætitiis mens fuit acta mea.</div> -<div class="verse i0">Utque meo simplex persistit corde Cupido,</div> -<div class="verse i0">Sic lætor vicem videre in orbe nihil.</div> -<div class="verse i0">Et quia gesta sua intento vel publica nosse</div> -<div class="verse i0">Tum mea vel mixto corde dolore levat.</div> -<div class="verse i2">Jam veniet tempus deserto ut pectore vivam</div> -<div class="verse i0">Ut possim melius cernere amoris opus.</div> -<div class="verse i0">Vitæ hujus miseræ jam sit vel nemo miserius.</div> -<div class="verse i0">Me nam sæpe suis ædibus arcet amor.</div> -<div class="verse i0">Ast ego per se ipsum qui tantum diligo amorem</div> -<div class="verse i0">Nec dare quæ ipsæ potest munera magna nego.</div> -<div class="verse i0">Tristitiæ nunc corda suæ mea tradere tento,</div> -<div class="verse i0">Et toto mecum tempore tristis ero.</div> -<div class="verse i2">Ingenioque meo vix tandem educere possum</div> -<div class="verse i0">Donum esse eximiis majus ubique bonis.</div> -<div class="verse i0">Mœrorem potius quam tot sua guadia adire,</div> -<div class="verse i0">Illi nam languor dulcis ubique subest.</div> -<div class="verse i0">Delitiæ nostræ magnæ pars maxima substat,</div> -<div class="verse i0">Hæc quam vel quisquis jam sibi tristis habet</div> -<div class="verse i0">Dum luget, præbent illi nam gaudia luctus,</div> -<div class="verse i0">Lætaque sub toto pectore corda ferunt.</div> -<div class="verse i0">Sic est asiduis quasi subgemat obrupta tellus</div> -<div class="verse i0">Planctibus, inque illum ferveat orbe dolor.</div> -<div class="verse i2">A multis studeo reprimi, cogoque vicissim</div> -<div class="verse i0">Tantum non tristi pondere vita noscet.</div> -<div class="verse i0">At qui oculis ego sæpe meis sua commoda vidi,</div> -<div class="verse i0">Jam sua damna peto, gaudia namque licent.</div> -<div class="verse i0">Nemo sciet, fuerit si non expertus et acer</div> -<div class="verse i0">Quot secum gestet gaudia solus amor:</div> -<div class="verse i0">Ejus qui vero Paphiæ tenet ulcere tela</div> -<div class="verse i0">Ac si se tali cernat amore premi.</div> -</div> -</div></div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[90]</a></span></p> - - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i14">EPIGRAMMA.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Flor inter spinas, faciat Deus undique poscas</div> -<div class="verse i0">Per te me vitæ dura subire mala.</div> -<div class="verse i0">Robore namque meo in lapsus me amor injicit atrox</div> -<div class="verse i0">Absque suo cui ingens vis sine fine subest.</div> -</div></div></div> - - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i4">LIBER SECUNDUS.—ELEGIA TERTIA.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Concursus cervus non sic fontem appetit ipsam,</div> -<div class="verse i0">Ceu ego jam cupio semper adesse tibi.</div> -<div class="verse i0">Et requiem ingentem ducunt quam gaudia summa,</div> -<div class="verse i0">Hoc solum possum ponte subire mihi.</div> -<div class="verse i0">Tarda est illa dies quam tantis viribus opto,</div> -<div class="verse i0">Emi quam multo sæpe dolore meo.</div> -<div class="verse i0">Et cito vel tarde venturam hanc arbitror esse;</div> -<div class="verse i0">Si mors fortasse non secat ipsa viam.</div> -<div class="verse i2">Spe labi aut possum certumque relinquere donum</div> -<div class="verse i0">Nam te sic cupio majus ut omne bonum.</div> -<div class="verse i0">Te peto nam nullis, in me te concito telis,</div> -<div class="verse i0">Dum tua donentur pectora chara mihi.</div> -<div class="verse i0">Mens si vel parvo secedit tempore nostra</div> -<div class="verse i0">Pectus vel nobis credere adesse tuum.</div> -<div class="verse i0">Hoc sine non possum desumere gaudia læta,</div> -<div class="verse i0">Si vivit adhuc jam cito morte ruet.</div> -<div class="verse i2">Ante oculos video pœnarum culmina montis,</div> -<div class="verse i0">Cassibus et nostris munera firma fero.</div> -<div class="verse i0">Et meus altus amor poterit depellere cuncta,</div> -<div class="verse i0">Si tuus estque meus, nec mihi mons ut adest.</div> -<div class="verse i0">Ille ut descendet, noster labetur et idem</div> -<div class="verse i0">Si cadit ex alto, vulnera magna feret.</div> -<div class="verse i0">Extremum quoniam extremo dum traditur ipsi,</div> -<div class="verse i0">Sorti infœlici non bona dat miseri.</div> -<div class="verse i2">Sæpe Deum quodcumque die precor indigne summe,</div> -<div class="verse i0">Cujus causa quidem vel tibi major adest:</div> -<div class="verse i0">Solum ut forte meo sensus tuus ardet amor,</div> -<div class="verse i0">Et precor ut vires jam tibi donet amor.</div> -<div class="verse i0">Extremisque adero si præstitit ista Cupido,</div> -<div class="verse i0">Si quo in te sedeat invenit ille locum.<span class="pagenum"><a name="Page_91" id="Page_91">[91]</a></span></div> -<div class="verse i0">Multa sede quidem in nobis furor assidet ejus,</div> -<div class="verse i0">Pugna etiam prestat: nolumus arma tamen.</div> -<div class="verse i2">Atque tuos casus timeo vel noscere quosdam,</div> -<div class="verse i0">Nam dubito ne illis stet tuus altus amor.</div> -<div class="verse i0">Hæc quoniam ignoro, multo est mea vita dolore,</div> -<div class="verse i0">Nescio quod servem semper ab igne latus.</div> -<div class="verse i0">In te non equidem mea gaudia plena supersunt,</div> -<div class="verse i0">Etsi plena velis protinus esse mihi.</div> -<div class="verse i0">Consilium invitum tua corda Cupidinis urgent,</div> -<div class="verse i0">Inque illo et tecum stant mea tuta bona.</div> -<div class="verse i2">Ne timeas nostram cuncta hæc depellere mentem,</div> -<div class="verse i0">Et varium nostri cogere cordis opus;</div> -<div class="verse i0">Servitiis etenim committent robora firma,</div> -<div class="verse i0">Tales nam servos maximus optat amor.</div> -<div class="verse i0">Si invidiam tantis sentis sermonibus ullam,</div> -<div class="verse i0">Semper amore cares quod velit et dubitas.</div> -<div class="verse i0">Hic quem morbus agit stabili non sede vagatur,</div> -<div class="verse i0">Atque putas motus esse tibi requiem.</div> -<div class="verse i2">Si tibi non fidis vel quantum pectore polles,</div> -<div class="verse i0">Hunc zelum rigidum dat mihi tantus amor.</div> -<div class="verse i0">Corporis atque tui haud timeo, vel denique vires,</div> -<div class="verse i0">Ne in me quid facerent quod daret inde necem.</div> -<div class="verse i0">Pectus amo saltem quod vel mea pectora tangat,</div> -<div class="verse i0">Nam timeo te altum semper amare Deum.</div> -<div class="verse i0">Delitiisque tuis crescunt mea damna vicissim,</div> -<div class="verse i0">Si ipso doles, damno laberer ipse tuo.</div> -</div></div></div> - - -<div class="poetry-container"><div class="poem"> -<div class="stanza"> -<div class="verse i14">EPIGRAMMA</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse i2">Præcipuum ut donum finem a te spero nostrum,</div> -<div class="verse i0">Præsenti nimium lætor ut ipse die.</div> -<div class="verse i0">Si vel præsenti fortunæ mæreo casu,</div> -<div class="verse i0">In me jam casus denique nullus erit.</div> -</div> -</div></div> - - -<p class="poem-trans p2">TRADUCCIÓN DE BALTASAR ROMANÍ.</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Ciervo herido no desea la fuente</div> -<div class="verse i0">Con tal deseo qual yo de veros siento:</div> -<div class="verse i0">El gran reposo de mi contentamiento</div> -<div class="verse i0">Hallar no puedo sinó por esta puente:</div> -<div class="verse i0">Más tarde viene dia tan desseado,<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[92]</a></span></div> -<div class="verse i0">Mercado caro con mucho suspirar;</div> -<div class="verse i0">Tarde ó temprano yo sé que ha de llegar</div> -<div class="verse i0">Si mi camino por muerte no es cerrado.</div> -<div class="verse i2">De esta esperanza no puedo ser echado</div> -<div class="verse i0">Pues mi desseo de honesto bien me viene,</div> -<div class="verse i0">Y cosa al mundo se que no detiene</div> -<div class="verse i0">Sinó el querer que nunca me habeys dado:</div> -<div class="verse i0">Mi pensamiento no pierde solo un punto</div> -<div class="verse i0">De contemplar cómo podría ser;</div> -<div class="verse i0">Mas no es possible: fáltame el merecer</div> -<div class="verse i0">Bivo en vos, y para mí defunto.</div> -<div class="verse i2">Un alto cerro de males me detiene</div> -<div class="verse i0">Y al otro cabo tengo el contentamiento;</div> -<div class="verse i0">Menoscabar podrá el querer que siento</div> -<div class="verse i0">Si el vuestro mueve y no muestra que viene:</div> -<div class="verse i0">Mi fantasía subir á lo alto piensa</div> -<div class="verse i0">Por donde yo su gran caida temo,</div> -<div class="verse i0">Que á todo extremo es dado un otro extremo,</div> -<div class="verse i0">Y en baxo estado no es grave la ofensa.</div> -<div class="verse i2">De cada hora estoy rogando á Dios</div> -<div class="verse i0">De lo que en vos está la mayor parte,</div> -<div class="verse i0">Que mi querer haya en el vuestro parte</div> -<div class="verse i0">Y que amor ponga el suyo todo en vos;</div> -<div class="verse i0">Haciendo esto sabríades dextremos;</div> -<div class="verse i0">Mas yo no veo en vos donde estén puestos;</div> -<div class="verse i0">Su pasion entra en lugares dispuestos</div> -<div class="verse i0">Y contrastarles se puede y no queremos.</div> -<div class="verse i2">Nuevas de vos más que la muerte temo,</div> -<div class="verse i0">Que por un cabo dudo de vuestro olvido,</div> -<div class="verse i0">De otro el desseo de saber ma vencido;</div> -<div class="verse i0">De cada parte ay fuego do me quemo:</div> -<div class="verse i0">No es en vos complir lo que yo pido,</div> -<div class="verse i0">Nunca queráis á vos mismo forzaros,</div> -<div class="verse i0">Porqués forzado con amor consejaros</div> -<div class="verse i0">Que en los dos puntos está mi bien cumplido.</div> -<div class="verse i2">No harán cosa en vuestro desservicio</div> -<div class="verse i0">Mis pensamientos ni dél se mudarán;</div> -<div class="verse i0">Mas á firmeza sujetos estarán,</div> -<div class="verse i0">Que assí los quiere amor en su servicio:</div> -<div class="verse i0">Destas razones si algun pesar habéis</div> -<div class="verse i0">Sin amor sois ó no sabéys que quiere;</div> -<div class="verse i0">No seréis firme si este mal hos hiere;</div> -<div class="verse i0">Lo que es movible por seguro ternéis.</div> -<div class="verse i2">Si quanto debo de vos yo no confío<span class="pagenum"><a name="Page_93" id="Page_93">[93]</a></span></div> -<div class="verse i0">Mi gran querer me trae en este zelo,</div> -<div class="verse i0">No porque temo vuestra virtud un pelo,</div> -<div class="verse i0">Mas sois tan alta que de mi desconfío:</div> -<div class="verse i0">Ved que locura es la que tengo en esto</div> -<div class="verse i0">De vuestro espejo soy tan envidioso</div> -<div class="verse i0">Que de vos mismo me hace ser zeloso</div> -<div class="verse i0">Sin pensamiento de acto deshonesto.</div> -</div></div></div> - - -<p class="poem-trans p2">TRADUCCIÓN DE JORGE DE MONTEMAYOR.</p> - -<div class="poetry-container"><div class="poem"><div class="stanza"> -<div class="verse i2">Con sed el caminante no desea</div> -<div class="verse i0">Lo medio que yo á vos la clara fuente,</div> -<div class="verse i0">Al bien que el alma y cuerpo señorea,</div> -<div class="verse i0">Jamas podré pasar por otra puente;</div> -<div class="verse i0">El día tarda mucho aun que así sea,</div> -<div class="verse i0">Y cómprolo á mi costa caramente,</div> -<div class="verse i0">Mas él ha de llegar tarde ó temprano</div> -<div class="verse i0">Si muerte no le estorba y va á la mano.</div> -<div class="verse i2">No puedo de esperanza ser privado,</div> -<div class="verse i0">Pues como el mayor bien á vos deseo,</div> -<div class="verse i0">Y cosa no os estorba haberme dado</div> -<div class="verse i0">Vuestro querer, el cual jamas poseo;</div> -<div class="verse i0">Si yo en mi pensamiento os he alojado,</div> -<div class="verse i0">Imaginando ver lo que no veo,</div> -<div class="verse i0">Sin él no puede haber deleite junto,</div> -<div class="verse i0">Y todo, si no es él, será difunto.</div> -<div class="verse i2">Delante de mí está un monte de dolores</div> -<div class="verse i0">En ver que nadie basta á contentarme;</div> -<div class="verse i0">Menoscabar podría mis amores,</div> -<div class="verse i0">Los vuestros no queriendo remediarme:</div> -<div class="verse i0">Yo bajo si ellos bajan á menores</div> -<div class="verse i0">Y si de alto caen no hay curarme;</div> -<div class="verse i0">Así que cierto su caida temo,</div> -<div class="verse i0">Que á todo extremo es dado otro extremo.</div> -<div class="verse i2">Mil veces me veréis á Dios rogando,</div> -<div class="verse i0">La cosa que está en vos muy grande parte</div> -<div class="verse i0">Y el gran poder de amor está invocando</div> -<div class="verse i0">Que alcance mi querer del vuestro parte:</div> -<div class="verse i0">Y entónces iréis su extremo experimentando,</div> -<div class="verse i0">Si en vos hallan lugar por algun arte,<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[94]</a></span></div> -<div class="verse i0">Porque en el más dispuesto entrarse vemos,</div> -<div class="verse i0">Pudiendo contrastalle no queremos.</div> -<div class="verse i2">Por una parte con temor de olvido</div> -<div class="verse i0">Saber nuevas de vos, señora, temo,</div> -<div class="verse i0">Por otra por sabello estoy perdido:</div> -<div class="verse i0">¿A cuál iré si en ambas ardo y quemo?</div> -<div class="verse i0">Mas nunca hallo en vos cosa que pido,</div> -<div class="verse i0">Aunque queráis hacello por extremo:</div> -<div class="verse i0">Amor os debe aconsejar forzado,</div> -<div class="verse i0">Y si lo hace soy resucitado.</div> -<div class="verse i2">Y no temáis en ver que va pasando</div> -<div class="verse i0">Por tanta variedad mi pensamiento,</div> -<div class="verse i0">Que seros servidor me va afirmando</div> -<div class="verse i0">Y de los tales vive amor contento:</div> -<div class="verse i0">Si de esto os enojáis que estoy hablando,</div> -<div class="verse i0">El corazon tenéis de amor exento,</div> -<div class="verse i0">Y el más movible por lugar seguro;</div> -<div class="verse i0">Y no hay en vos firmeza ni amor puro.</div> -<div class="verse i2">Si en vuestro gran valor no me he fiado,</div> -<div class="verse i0">Mi gran querer lo hace y me deshace:</div> -<div class="verse i0">Tener yo á vuestro cuerpo, es excusado,</div> -<div class="verse i0">Pues ningun mal me puede hacer ni hace:</div> -<div class="verse i0">Querría vuestro amor verle ocupado</div> -<div class="verse i0">Del todo en mí, y áun no me satisface,</div> -<div class="verse i0">Que si algun mal pasáis os doláis de ello</div> -<div class="verse i0">Sin yo propio también hallarme en ello.</div> -</div></div></div> - -<p class="p2">Núm. 5, pág. 83.—<span class="smcap">Sa. Ce. y Ca. Mag.</span>—Luis Pedrol, de -muchos días á esta parte á procurado de aver á su mano y juntar -todas las obras de Ausías March poeta catalán que en muchas partes -derramadas y casi perdidas se hallavan nunca hasta agora impresas -y aquellas corregir de muchos vicios que por descuido de los -escriptores en ellas avía á fin de que assí correctas, juntas y reduzidas -á su devida forma se imprimiessen y la memoria de tan digno -varon jamás se perdiesse, y porque en ello á sostenido muchas vigilias -costos y trabaios suplica por tanto á V. Mag. sea de su merced -concederle privilegio que las pueda hacer imprimir y que nadie en -los reinos y señoríos de V. Mag. sin su expresso consentimiento -las imprima ni á ellos se traigan vendibles de otras partes dentro -de tres años so las penas en los tales privilegios solitas y acostumbradas -que en ello el dicho Luis Pedrol recibirá merced muy singular<span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[95]</a></span> -de V. Mag. Quam Deus, etc. <em>Reverso</em>.—Luis Pedrol supplica -lo el Almirante de Nápoles.—Supplica por privilegio para poder -imprimir las obras de Ausías March poeta catalán que las ha recopilado -y enmendado con gran trabajo por tres años que otro no las -pueda vender en vuestros reinos de Mag.—fiat.—Que se vea primero -por alguna persona que...—Archivo de la Corona de Aragón: -Colección de Cartas y Memoriales.</p> - - -<p class="no-indent center p2">FIN.</p> - -<hr class="tn" /> -</div> - -</div> - -<div style='display:block; margin-top:4em'>*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK AUSÍAS MARCH Y SU ÉPOCA ***</div> -<div style='text-align:left'> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Updated editions will replace the previous one—the old editions will -be renamed. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the United -States without permission and without paying copyright -royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part -of this license, apply to copying and distributing Project -Gutenberg™ electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG™ -concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark, -and may not be used if you charge for an eBook, except by following -the terms of the trademark license, including paying royalties for use -of the Project Gutenberg trademark. If you do not charge anything for -copies of this eBook, complying with the trademark license is very -easy. You may use this eBook for nearly any purpose such as creation -of derivative works, reports, performances and research. Project -Gutenberg eBooks may be modified and printed and given away--you may -do practically ANYTHING in the United States with eBooks not protected -by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the trademark -license, especially commercial redistribution. -</div> - -<div style='margin:0.83em 0; font-size:1.1em; text-align:center'>START: FULL LICENSE<br /> -<span style='font-size:smaller'>THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE<br /> -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK</span> -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -To protect the Project Gutenberg™ mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase “Project -Gutenberg”), you agree to comply with all the terms of the Full -Project Gutenberg™ License available with this file or online at -www.gutenberg.org/license. -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg™ electronic works -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg™ -electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to -and accept all the terms of this license and intellectual property -(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all -the terms of this agreement, you must cease using and return or -destroy all copies of Project Gutenberg™ electronic works in your -possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a -Project Gutenberg™ electronic work and you do not agree to be bound -by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the person -or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph 1.E.8. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.B. “Project Gutenberg” is a registered trademark. It may only be -used on or associated in any way with an electronic work by people who -agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few -things that you can do with most Project Gutenberg™ electronic works -even without complying with the full terms of this agreement. See -paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project -Gutenberg™ electronic works if you follow the terms of this -agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg™ -electronic works. See paragraph 1.E below. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation (“the -Foundation” or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection -of Project Gutenberg™ electronic works. Nearly all the individual -works in the collection are in the public domain in the United -States. If an individual work is unprotected by copyright law in the -United States and you are located in the United States, we do not -claim a right to prevent you from copying, distributing, performing, -displaying or creating derivative works based on the work as long as -all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope -that you will support the Project Gutenberg™ mission of promoting -free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg™ -works in compliance with the terms of this agreement for keeping the -Project Gutenberg™ name associated with the work. You can easily -comply with the terms of this agreement by keeping this work in the -same format with its attached full Project Gutenberg™ License when -you share it without charge with others. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern -what you can do with this work. Copyright laws in most countries are -in a constant state of change. If you are outside the United States, -check the laws of your country in addition to the terms of this -agreement before downloading, copying, displaying, performing, -distributing or creating derivative works based on this work or any -other Project Gutenberg™ work. The Foundation makes no -representations concerning the copyright status of any work in any -country other than the United States. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg: -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.1. The following sentence, with active links to, or other -immediate access to, the full Project Gutenberg™ License must appear -prominently whenever any copy of a Project Gutenberg™ work (any work -on which the phrase “Project Gutenberg” appears, or with which the -phrase “Project Gutenberg” is associated) is accessed, displayed, -performed, viewed, copied or distributed: -</div> - -<blockquote> - <div style='display:block; margin:1em 0'> - This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most - other parts of the world at no cost and with almost no restrictions - whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms - of the Project Gutenberg License included with this eBook or online - at <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. If you - are not located in the United States, you will have to check the laws - of the country where you are located before using this eBook. - </div> -</blockquote> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.2. If an individual Project Gutenberg™ electronic work is -derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not -contain a notice indicating that it is posted with permission of the -copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in -the United States without paying any fees or charges. If you are -redistributing or providing access to a work with the phrase “Project -Gutenberg” associated with or appearing on the work, you must comply -either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or -obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg™ -trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.3. If an individual Project Gutenberg™ electronic work is posted -with the permission of the copyright holder, your use and distribution -must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any -additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms -will be linked to the Project Gutenberg™ License for all works -posted with the permission of the copyright holder found at the -beginning of this work. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg™ -License terms from this work, or any files containing a part of this -work or any other work associated with Project Gutenberg™. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this -electronic work, or any part of this electronic work, without -prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with -active links or immediate access to the full terms of the Project -Gutenberg™ License. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary, -compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including -any word processing or hypertext form. However, if you provide access -to or distribute copies of a Project Gutenberg™ work in a format -other than “Plain Vanilla ASCII” or other format used in the official -version posted on the official Project Gutenberg™ website -(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense -to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means -of obtaining a copy upon request, of the work in its original “Plain -Vanilla ASCII” or other form. Any alternate format must include the -full Project Gutenberg™ License as specified in paragraph 1.E.1. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying, -performing, copying or distributing any Project Gutenberg™ works -unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing -access to or distributing Project Gutenberg™ electronic works -provided that: -</div> - -<div style='margin-left:0.7em;'> - <div style='text-indent:-0.7em'> - • You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from - the use of Project Gutenberg™ works calculated using the method - you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed - to the owner of the Project Gutenberg™ trademark, but he has - agreed to donate royalties under this paragraph to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid - within 60 days following each date on which you prepare (or are - legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty - payments should be clearly marked as such and sent to the Project - Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in - Section 4, “Information about donations to the Project Gutenberg - Literary Archive Foundation.” - </div> - - <div style='text-indent:-0.7em'> - • You provide a full refund of any money paid by a user who notifies - you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he - does not agree to the terms of the full Project Gutenberg™ - License. You must require such a user to return or destroy all - copies of the works possessed in a physical medium and discontinue - all use of and all access to other copies of Project Gutenberg™ - works. - </div> - - <div style='text-indent:-0.7em'> - • You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of - any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the - electronic work is discovered and reported to you within 90 days of - receipt of the work. - </div> - - <div style='text-indent:-0.7em'> - • You comply with all other terms of this agreement for free - distribution of Project Gutenberg™ works. - </div> -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project -Gutenberg™ electronic work or group of works on different terms than -are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing -from the Project Gutenberg Literary Archive Foundation, the manager of -the Project Gutenberg™ trademark. Contact the Foundation as set -forth in Section 3 below. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable -effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread -works not protected by U.S. copyright law in creating the Project -Gutenberg™ collection. Despite these efforts, Project Gutenberg™ -electronic works, and the medium on which they may be stored, may -contain “Defects,” such as, but not limited to, incomplete, inaccurate -or corrupt data, transcription errors, a copyright or other -intellectual property infringement, a defective or damaged disk or -other medium, a computer virus, or computer codes that damage or -cannot be read by your equipment. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the “Right -of Replacement or Refund” described in paragraph 1.F.3, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project -Gutenberg™ trademark, and any other party distributing a Project -Gutenberg™ electronic work under this agreement, disclaim all -liability to you for damages, costs and expenses, including legal -fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT -LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE -PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE -TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE -LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR -INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH -DAMAGE. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a -defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can -receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a -written explanation to the person you received the work from. If you -received the work on a physical medium, you must return the medium -with your written explanation. The person or entity that provided you -with the defective work may elect to provide a replacement copy in -lieu of a refund. If you received the work electronically, the person -or entity providing it to you may choose to give you a second -opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If -the second copy is also defective, you may demand a refund in writing -without further opportunities to fix the problem. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth -in paragraph 1.F.3, this work is provided to you ‘AS-IS’, WITH NO -OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT -LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied -warranties or the exclusion or limitation of certain types of -damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement -violates the law of the state applicable to this agreement, the -agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or -limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or -unenforceability of any provision of this agreement shall not void the -remaining provisions. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the -trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone -providing copies of Project Gutenberg™ electronic works in -accordance with this agreement, and any volunteers associated with the -production, promotion and distribution of Project Gutenberg™ -electronic works, harmless from all liability, costs and expenses, -including legal fees, that arise directly or indirectly from any of -the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this -or any Project Gutenberg™ work, (b) alteration, modification, or -additions or deletions to any Project Gutenberg™ work, and (c) any -Defect you cause. -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg™ -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Project Gutenberg™ is synonymous with the free distribution of -electronic works in formats readable by the widest variety of -computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It -exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations -from people in all walks of life. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Volunteers and financial support to provide volunteers with the -assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg™’s -goals and ensuring that the Project Gutenberg™ collection will -remain freely available for generations to come. In 2001, the Project -Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure -and permanent future for Project Gutenberg™ and future -generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see -Sections 3 and 4 and the Foundation information page at www.gutenberg.org. -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non-profit -501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the -state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal -Revenue Service. The Foundation’s EIN or federal tax identification -number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by -U.S. federal laws and your state’s laws. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -The Foundation’s business office is located at 809 North 1500 West, -Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up -to date contact information can be found at the Foundation’s website -and official page at www.gutenberg.org/contact -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Project Gutenberg™ depends upon and cannot survive without widespread -public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine-readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. Compliance requirements are not uniform and it takes a -considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up -with these requirements. We do not solicit donations in locations -where we have not received written confirmation of compliance. To SEND -DONATIONS or determine the status of compliance for any particular state -visit <a href="https://www.gutenberg.org/donate/">www.gutenberg.org/donate</a>. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -While we cannot and do not solicit contributions from states where we -have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition -against accepting unsolicited donations from donors in such states who -approach us with offers to donate. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -International donations are gratefully accepted, but we cannot make -any statements concerning tax treatment of donations received from -outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Please check the Project Gutenberg web pages for current donation -methods and addresses. Donations are accepted in a number of other -ways including checks, online payments and credit card donations. To -donate, please visit: www.gutenberg.org/donate -</div> - -<div style='display:block; font-size:1.1em; margin:1em 0; font-weight:bold'> -Section 5. General Information About Project Gutenberg™ electronic works -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Professor Michael S. Hart was the originator of the Project -Gutenberg™ concept of a library of electronic works that could be -freely shared with anyone. For forty years, he produced and -distributed Project Gutenberg™ eBooks with only a loose network of -volunteer support. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Project Gutenberg™ eBooks are often created from several printed -editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in -the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not -necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper -edition. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -Most people start at our website which has the main PG search -facility: <a href="https://www.gutenberg.org">www.gutenberg.org</a>. -</div> - -<div style='display:block; margin:1em 0'> -This website includes information about Project Gutenberg™, -including how to make donations to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to -subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. -</div> - -</div> - -</body> -</html> diff --git a/old/65988-h/images/cover.jpg b/old/65988-h/images/cover.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index ecc8df2..0000000 --- a/old/65988-h/images/cover.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/65988-h/images/dropcap-s.jpg b/old/65988-h/images/dropcap-s.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 3aef688..0000000 --- a/old/65988-h/images/dropcap-s.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/65988-h/images/ill001.jpg b/old/65988-h/images/ill001.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 2e0504d..0000000 --- a/old/65988-h/images/ill001.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/65988-h/images/ill002.jpg b/old/65988-h/images/ill002.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 73ebb93..0000000 --- a/old/65988-h/images/ill002.jpg +++ /dev/null diff --git a/old/65988-h/images/ill003.jpg b/old/65988-h/images/ill003.jpg Binary files differdeleted file mode 100644 index 0876d75..0000000 --- a/old/65988-h/images/ill003.jpg +++ /dev/null |
