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-The Project Gutenberg EBook of Las transformaciones de la sociedad
-argentina y sus consecuencias insti, by Horacio C. Rivarola
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
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-
-Title: Las transformaciones de la sociedad argentina y sus consecuencias institucionales (1853 à 1910)
-
-Author: Horacio C. Rivarola
-
-Release Date: November 19, 2017 [EBook #56010]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK TRANSFORMACIONES DE LA SOCIEDAD ARGENTINA ***
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-
-Produced by Adrian Mastronardi, Josep Cols Canals and the
-Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net
-(This file was produced from images generously made
-available by The Internet Archive/American Libraries.)
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-En esta edición se han mantenido las convenciones ortográficas del
-original, incluyendo las variadas normas de acentuación presentes en el
-texto. (la lista de errores corregidos sigue al texto.)
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-Se ha unificado la utilización de ‘.’ y ‘,’ para separar frases.
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-En el texto original, faltan algunos caracteres ¡ que no se han corregido.
-
-Tablas se han dividido en varias tablas para facilitar la lectura y
-limitar la longitud de cada línea.
-
-En la tabla de la página 140, algunos totales no concuerdan con la suma
-de los datos parciales. Se ha mantenido el texto original.
-
-Las letras itálicas se muestran entre _subrayados_. Las versalitas
-(letras mayúsculas de tamaño igual a las minúsculas) han sido
-sustituidas por letras mayúsculas de tamaño normal.
-
-(nota del transcriptor)
-
-
-
-
- LAS TRANSFORMACIONES
-
- DE LA
-
- SOCIEDAD ARGENTINA
-
- Y SUS CONSECUENCIAS INSTITUCIONALES
-
- (1853 Á 1910)
-
-
-
-
- HORACIO C. RIVAROLA
-
-Abogado y doctor en jurisprudencia; doctor en filosofía y letras; profesor
- suplente en las Universidades de Buenos Aires y La Plata
-
- * * * * *
-
- LAS TRANSFORMACIONES
-
- DE LA
-
- SOCIEDAD ARGENTINA
-
- Y SUS CONSECUENCIAS INSTITUCIONALES
-
- (1853 Á 1910)
-
- * * * * *
-
- ENSAYO HISTÓRICO
-
- * * * * *
-
- BUENOS AIRES
-
- IMPRENTA DE CONI HERMANOS
-
- * * * * *
-
- 1911
-
-
-
-
- ÍNDICE
-
- * * * * *
-
-
- INTRODUCCIÓN
-
- 1. Correspondencia entre las instituciones y la sociedad que las
- adopta.--2. Las transformaciones de la sociedad argentina,
- reveladas por la historia, la sociología y la geografía, y
- su correspondencia con las instituciones.--3. Factores para
- su estudio: a) Concepto moderno de la historia; b) Criterios
- etnológico y económico en sociología: c) Valor de los datos
- geográficos.--4. Planteamiento de la cuestión tratada en este
- libro 1
-
-
- CAPÍTULO I
-
- 1853: LA ÉPOCA DE LA CONSTITUCIÓN DE LA CONFEDERACIÓN
- ARGENTINA
-
- 1. La sociedad argentina de 1853: su formación étnica é
- histórica; la inmigración.--2. La Capital; la religión;
- educación; prensa; artes y ciencias; las ciudades.--3.
- Las industrias; agricultura; ganadería.--4. Vías de
- comunicación.--5. La situación económica.--6. Propósitos
- enunciados en la Constitución. Conclusión 27
-
-
- CAPÍTULO II
-
- 1869: EL PRIMER CENSO NACIONAL
-
- 1. La sociedad argentina de 1869. Medidas protectoras de
- la inmigración.--La formación de la raza y factores que
- contribuyen.--2. Los progresos: la libertad de imprenta;
- la tendencia hacia la _desespañolización_.--3. Cambios
- políticos; situación económica.--4. Vías de comunicación.--5.
- Agricultura; ganadería; otras industrias. Comercio.--6.
- Consecuencias institucionales.--7. Conclusión. 67
-
-
- CAPÍTULO III
-
- 1895: EL SEGUNDO CENSO NACIONAL
-
- 1. La sociedad argentina de 1895. Inmigración; medidas
- protectoras. La tendencia anti-extranjera. Los
- naturalizados.--2. Cambios políticos y situación
- económica.--3. Vías de comunicación.--4. Agricultura y
- ganadería; otras industrias.--5. Las ciencias y las artes.--6.
- La educación é instrucción pública.--7. La legislación.--8. El
- socialismo. Conclusión. 125
-
-
- CAPÍTULO IV
-
- 1910: CENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO
-
- 1. El estado de formación de la raza en 1910. La
- inmigración.--2. Agricultura; ganadería; otras industrias.
- Comercio.--3. Cambios políticos y situación económica.--4.
- Vías de comunicación.--5. La educación é instrucción
- pública.--6. La prensa; bellas artes: religión.--7. El
- socialismo. El anarquismo.--8. Conclusión. 185
-
-
- CAPÍTULO V
-
- TRANSFORMACIÓN SOCIAL É INSTITUCIONES
-
- 1. Factores que deben considerar el historiador y el
- legislador.--2. La transformación material y étnica de la
- República Argentina. La mestización y el hibridismo. Los
- aportes inmigratorios.--3. El carácter del pueblo argentino.
- Afirmaciones de Le Bon. Falta de fundamento. Una opinión de
- Belmar sobre el porvenir del Río de la Plata.--4. Nacimiento
- y transformación de las instituciones. Acuerdo necesario
- entre sociedad é instituciones. El problema respecto de
- la Argentina. Disposiciones constitucionales ó legales de
- relativa permanencia y disposiciones transitorias. Conclusión. 225
-
-
-
-
- LAS TRANSFORMACIONES
- DE
- LA SOCIEDAD ARGENTINA
- Y SUS CONSECUENCIAS INSTITUCIONALES
-
-
-
-
- INTRODUCCIÓN
-
- 1. Correspondencia entre las instituciones y la sociedad que las
- adopta.--2. Las transformaciones de la sociedad argentina, reveladas
- por la historia, la sociología y la geografía, y su correspondencia
- con las instituciones.--3. Factores para su estudio: _a_) Concepto
- moderno de la historia; _b_) Criterios etnológico y económico en
- sociología; _c_) Valor de los datos geográficos.--4. Planteamiento
- de la cuestión tratada en este libro.
-
-
-1. En 1853, la población argentina, sin contar la de indígenas
-salvajes, no alcanzaba á 950.000 habitantes, de los cuales sólo 3200
-eran extranjeros. En 1910 es próximamente de 6.800.000 habitantes,
-comprendiendo 2.300.000 extranjeros. Desde 1853 á 1909, entraron al
-país más de 3.400.000 inmigrantes europeos. La primitiva sociedad de
-españoles, criollos, indios, negros y mulatos, ha sido aumentada con
-el número extraordinario de aportes extraños que revelan estas cifras,
-aun descontando las emigraciones y los decesos. Son evidentes los
-cambios que simultáneamente se han realizado en la industria, comercio,
-agricultura, ganadería ...
-
-Por otra parte, es indiscutible la necesidad de que las instituciones
-políticas y las normas legales que se dicten para un pueblo, respondan,
-más que á la perfección ideal, á un ideal de adaptación. Sociedad é
-instituciones deben acordar y su acuerdo es una ley involucrada en otra
-más general que desde Comte, la historia y la sociología aceptan: «Es
-que en el fondo de la evolución social, un análisis prolijo descubre
-una ley de relación y solidaridad, base indiscutible de todo concepto
-científico de las sociedades, un vínculo poderoso que une á las
-instituciones, usos, costumbres, ciencias, artes, derecho, religión ...
-de tal manera que conociendo una de ellas podrá el sociólogo inducir
-sobre las demás; que la modificación sufrida por cualquiera de los
-fenómenos repercute en todos, variando su intensidad según los casos.
-De ahí el débil poder de los gobiernos para alterar el curso de los
-fenómenos sociales, la ineficacia de las leyes, de los congresos, y de
-todo el aparato constitucional contemporáneo, que cuando no coincide
-con las aspiraciones y sentimientos de los gobernados, se apolilla en
-los archivos de las oficinas públicas»[1].
-
-La afirmación no pretende que lo mejor ó más bueno quede en absoluto
-relegado porque el pueblo ó el momento no sean propicios para el
-cambio. Tal cosa sería afirmar que las instituciones políticas y
-legales no son factores en el adelanto de una sociedad, y conclusión
-semejante, por exagerada, sería errónea. El principio quiere sólo que
-no se proceda por saltos, y que si el ideal de lo bueno absoluto ó
-de lo mejor, debe ser guía en las determinaciones, débese también
-examinar lo posible antes de aceptar la reforma. No siempre, sin
-embargo, la práctica ha correspondido á la teoría. Lo bueno absoluto,
-ha intentado disputar el camino á lo mejor y más útil del momento.
-
-Admito como verdad ya adquirida la afirmación de necesaria correlación
-entre sociedades é instituciones: cuando un principio se comprueba
-en los hechos y en la historia sin que lo contradigan excepciones,
-adquiere los contornos y las cualidades de verdad. De otro modo, la
-ciencia se hallaría de continuo recomenzando su marcha.
-
-
-2. Corolario de semejante principio y deducción implícita, es el
-reconocimiento de que los cambios que determinada sociedad sufra
-en sus elementos componentes, en sus costumbres, en la forma de su
-desarrollo, deben llevar como acompañamiento, cambios correspondientes
-en sus instituciones, á menos que éstas por su elasticidad, sigan
-respondiendo también á los nuevos aspectos de la sociedad.
-
-Nuestro país es ejemplo de una sociedad en que se altera con frecuencia
-la proporción de los elementos componentes. Los trasatlánticos
-descargan á diario millares de individuos de las más diferentes razas
-naturales ó históricas, que llegan con sus mil costumbres diversas,
-desde la monogamia estricta hasta la poligamia habitual; con sus
-ideas religiosas variables, catolicismo, mahometismo, judaísmo,
-budismo, ateísmo ...; con sus grados diversos de educación desde el
-pobre inmigrante que no sabe leer ni escribir, que no entiende de
-números, atacado de miopía intelectual incurable, hasta un Jacques,
-un Burmeister ó un Berg; llegan desde el judío reducido al culto del
-centavo y al estudio del tanto por ciento, hasta el músico, el pintor
-ó el escultor que lleva en sus venas la sangre de veinte generaciones
-de artistas, que tiene ascendientes en los colosos del Renacimiento,
-que trabaja todo el día en las faenas más rudas para poder pagar por la
-noche un lugar incómodo de algún teatro donde podrá absorberse en los
-encantos de las obras de los compositores italianos ó en las energías
-y bellezas de la música alemana. Inmigrantes con ideas políticas
-distintas, desde el autócrata ruso hasta el anarquista que reniega de
-toda patria y que origina en alguno el pensamiento, anárquico también,
-de declararlo fuera de toda ley ...
-
-El indio también concurre, y antiguo señor de la tierra se somete
-á la civilización que otrora lo venciera: acude á las ciudades y á
-los establecimientos de campo. Alguna vez se cruza todavía con los
-elementos de la raza superior. Toma ideas, las amolda, las transforma
-y obliga al sociólogo argentino á dedicarle capítulos de sus estudios.
-Y los negros y mestizos de la época colonial, los criollos y españoles
-han impreso también su sello más ó menos débil ó fuerte. La caída de
-Rozas abre las puertas á todas las naciones. La avalancha aumenta. No
-son los llegados, elementos en reducido número que hagan simplemente
-evolucionar ó modificar la sociedad. Pueden serlo en las provincias del
-interior, donde los cambios son más lentos. Mas en la capital y en el
-litoral son algo más: son elementos que transforman la sociedad, la
-superponen, la substituyen. Algunos escritores implícitamente admiten
-esta aseveración; otros la manifiestan en términos más concretos. «Si
-debiera dar una denominación científica á este fenómeno, le llamaría
-substitución de la sociabilidad argentina y no emplearía como muchos
-otros, el de _evolución_ argentina, porque éste no expresa con verdad
-el hecho, si se ha de respetar el concepto propio de la palabra ...
-Las grandes emigraciones de los pueblos no pueden llamarse evolución
-del pueblo ó de la raza cuya tierra van á ocupar. A nadie se le ocurre
-decir que la raza indígena de esta parte de América, ha evolucionado
-hasta constituír nuestra sociedad actual»[2].
-
-La geografía física que preordenó una forma de distribución de
-individuos, mantiene su importancia en las nuevas distribuciones: la
-económica aporta caudal de conocimientos, que hacen más visible la
-transformación: y la inmigración, la ganadería, la agricultura, la
-colonización, los ferrocarriles, son factores de primera magnitud en la
-solución del problema.
-
-La historia política, depósito de recuerdos en que viven los anhelos,
-las luchas, los triunfos ó desengaños de los hombres de estado que
-pasaron, concurre con todo su bagaje de enseñanza á la prueba de las
-transformaciones producidas.
-
-Y la sociología, en su carácter de ciencia que estudia los fenómenos
-sociales, sus relaciones, leyes y consecuencias, adhiere con aquellas
-otras enseñanzas á las mismas conclusiones.
-
-Las instituciones políticas y la legislación, no pueden dejar de
-considerar todos y cada uno de estos elementos. En la práctica la
-cuestión es más difícil. ¿Pueden dictarse instituciones y leyes
-permanentes para un pueblo que se transforma en modo diverso en una
-región y en otra, que mientras permanece el mismo en Jujuy ó en
-Santiago del Estero, cambia desmedidamente en Buenos Aires y en el
-litoral? ¿Se pueden dictar para un pueblo cuya raza histórica no se
-encuentra constituída aún? ¿Es posible, por el contrario, dejarlo
-sin instituciones? Sería caer en la anarquía. ¿Se impondrá sin otras
-consideraciones, á todo extranjero una conducta determinada? En caso
-tal, sus ideas permanecerán poco menos tales como las trajo, las
-transmitirá á sus hijos, y con los años la conducta impuesta será
-modificada.
-
-Es de interés nacional el estudio de esos cambios y de aquella
-relación. Este ensayo es parte de aquel estudio, indudablemente más
-vasto y de la mayor importancia.
-
-
-3. Así, este trabajo será al mismo tiempo, de historia, de sociología,
-de geografía: estas ciencias y otras, contribuyen á la solución del
-problema. Indudablemente unas serán de mayor importancia, otras de
-menor. Los datos que cada una aporte, deben ser examinados en vista del
-fin propuesto.
-
-
-_a_) Consideraré la historia en el llamado concepto moderno. Sabido
-es que esta disciplina científica ha ampliado sus dominios por una
-parte, y por otra ha variado en el fin que debe proponerse; la antigua
-cronología de los reyes, gobiernos y batallas, deja de ser, con Luis
-Vives quizás, con Voltaire sin duda, el único contenido de la historia;
-los hombres que á ella se dedican y en ella trabajan se dan cuenta
-de la unidad de la vida humana y de la solidaridad de sus aspectos:
-verifican que los sucesos políticos no son únicos en la marcha de los
-pueblos. Aquellos están relacionados con otros, sufren sus influencias
-é influyen á su vez. Los gobiernos no son el pueblo todo, y la historia
-de un pueblo no puede en consecuencia limitarse á la de su gobierno y
-sus luchas. Se abren paso las descripciones de usos, costumbres, artes,
-religión, instituciones. Historiadores subsiguientes encuentran que
-aquella ampliación es conveniente y la imitan. Verdad es que no todos
-lo hacen en el mismo sentido ni dando igual importancia á idéntico
-factor. Para unos las costumbres, el conjunto llamado civilización es
-la base de los conocimientos históricos, para otros la religión, para
-aquél el arte; mas no importa, el concepto amplio gana terreno, los
-escritores lo aceptan, las academias lo admiten y los nombres de Renan,
-Taine, Foustel de Coulanges, Altamira, Langlois, Seignobos, Letelier...
-responden á otras tantas obras que afirman ó conciben la historia en
-aquel sentido.
-
-No obstante, la historia política mantiene su preponderancia: creo que
-la razón es de carácter utilitario: ella permite tener en el tiempo un
-punto cierto de referencia. Mientras las artes, costumbres, religiones,
-varían lentamente, de tal modo que para hallar cambios, débense tomar
-momentos algo distantes el uno del otro, los cambios políticos, aunque
-sus causas sean remotas, tienen fechas precisas y ciertas. Tomando como
-esquema el aspecto político, puede ser éste ampliado luego con los
-demás aspectos: ninguno quedará excluído y en cambio las referencias en
-el tiempo serán más ciertas.
-
-Abandona también esta disciplina el fin que para muchos ha tenido, fin
-que desde antiguo se le daba, ya como principal, ya como secundario, de
-presentar cuadros literarios, pasajes hermosos, descripciones llenas
-de atracción, afirmando que «una cosa son los sucesos en si mismos y
-otra cosa es el arte de presentarlos en la vida con todo el interés
-y con toda la animación del drama que ejecutaron. Es preciso ver los
-tumultos y sus actores, oir el estruendo de sus voces, sorprenderlos
-en las tinieblas de sus conciliábulos, sentir sus triunfos y temblar
-al derrumbe de sus cataclismos, como si todo ese bullicio estuviera
-removiéndose en el fondo de cada una de las páginas que se escribe.
-Este arte no debe confundirse con la mecánica exactitud ni con la
-filiación metódica de los hechos. Una y otra cosa tienen su mérito y
-su necesidad relativa; pero estas últimas condiciones no son el arte,
-sino cuestiones de simple ordenación; mientras que la actualidad de la
-acción es cuestión de estética, de más ó menos poder _imaginativo_ para
-agrupar los conflictos de la vida social, para restablecer los golpes
-de la lucha, para dar movimientos, gesto, ademán y palabra, á las
-generaciones desaparecidas que actuaron en la escena de la patria»[3].
-
-Tal fin es indudablemente útil, apto para despertar el patriotismo,
-para educar en un género literario: son cuadros escritos que pueden
-ser tan ó más preciosos que los pintados. Pero no es el fin de
-la historia, como no sería una historia argentina una galería de
-grabados representando las escenas guerreras ó políticas sucedidas
-en el territorio argentino: la historia en esta forma en que se hace
-intervenir la estética, la imaginación, el golpe de teatro, es novela
-histórica; es la historia tal cual la ve quien la describe, sin que
-pueda tenerse la seguridad de la correspondencia entre lo descripto y
-lo real.
-
-Así, pues, en este ensayo, por la parte que de histórico pueda tener,
-no primará la descripción literaria, ni el concepto estrecho, y me
-referiré sólo á los hechos que tengan comprobación, indicando al hacer
-mis afirmaciones, cuáles están corroboradas por documentos ú obras y
-cuáles son indicaciones que aquéllos me sugieren.
-
-
-_b_) La sociología, la ciencia nueva, despreciada unas veces, elevada
-á los honores más altos otras, me servirá también y mucho. Tomaré en
-cuenta por su aplicación inmediata, y sin olvidar alguna otra, una
-de sus teorías, aquella que renovara Gobineau á mitad del siglo XIX,
-teoría que pretende explicar la marcha de las sociedades y las causas
-de sus transformaciones, evoluciones y decadencias por el estudio
-del factor _raza_. Los orígenes de la teoría son remotos: presentida
-en un principio, fué más tarde analizada y demostrada en parte. Las
-formas que adoptó fueron muchas, más todas tienen de común, bajo los
-diversos aspectos en que cada una se plantea, la afirmación de que
-es de indispensable necesidad en los estudios histórico-sociales la
-consideración del factor raza, de la constitución individual, del
-examen de los elementos individuos que son los «actores del drama»
-según la expresión de Mougeole.
-
-Podríanse comparar los procedimientos de esta teoría á los de la
-química: quiere examinar los elementos para entender el producto:
-comparación tal, permite el acuerdo de sus sostenedores y adversarios:
-unos afirman que el producto sociedad se puede comprender, conociendo
-los elementos: serían partidarios de la explicación química de la
-mezcla: otros, niegan la posibilidad de solución parecida: serían
-partidarios de la explicación química de la combinación. Ni unos ni
-otros niegan,--lo que sería absurdo,--que los hechos sociales sean
-producidos por los individuos componentes.
-
-La teoría etno-antropológica tiene antecedentes remotos: como sucede
-con la mayor parte de los conocimientos humanos, sus gérmenes pueden
-encontrarse en las obras del sabio de Estagira: en efecto, al
-justificar Aristóteles en la _Política_ la esclavitud, sin hacer por
-ello un estudio de razas habla de la diferencia de clases, idea que
-forma parte del desarrollo posterior de la doctrina. Más adelante, y
-desde el siglo XVI, es usada como argumento en las luchas políticas de
-Francia. Con todas las afirmaciones de uno y otro lado, se forma un
-residuo de ideas que serán utilizadas en forma sistemática á mitad del
-siglo XIX.
-
-Gobineau en 1853, en su obra _Ensayo sobre la desigualdad de las razas
-humanas_, primero, y en varias otras después, desenvuelve y aplica la
-idea de que las transformaciones, las formas políticas, los progresos y
-las decadencias de los pueblos dependen de la pureza de la raza; que el
-cruzamiento arrastra á la decadencia; que los pueblos más puros, están
-destinados á dirigir á los menos puros; que el pueblo germano lleva en
-sí el sello de la excelencia por ser el menos contaminado. Así formuló
-en un principio su teoría, que cambios fundamentales desnaturalizarían
-después. Así sirvió de base á las nuevas formas que en adelante tomó:
-con Ammon y Lapouge, el factor permanente y característico de la
-raza es el antropológico; con Gumplowicz, la raza es susceptible de
-evolución; con Bopp, el factor filológico desempeña importante papel;
-con Chamberlain, el psicológico es el superior, el verdadero, el nexo
-real. Y nuevas obras de Letourneau, Jacoby, Sergi, Vaccaro, siguieron
-trabajando el tema, buscando aplicaciones, explicando, haciendo nuevas
-conjeturas ...
-
-Pero la humanidad no puede dividirse en fracciones netamente
-determinadas, como no puede una biblioteca dividirse de tal modo
-que las obras contenidas en un estante correspondan con precisión á
-una ciencia determinada con exclusión de toda otra; obras habrá que
-correspondan igualmente á ese estante ó á aquél. Las divisiones se
-hacen artificialmente porque son útiles, más no porque naturalmente
-existan. Y así en la humanidad. La ciencia que es una, no admite una
-división natural en fracciones excluyentes. La humanidad, en modo
-semejante, se niega á admitir una división parecida.
-
-La teoría llevó á excesos. Se pretendió hacerla indiscutible. Lapouge,
-por ejemplo, exageró tanto las cosas que creyó poder determinar de
-una manera exacta los caracteres psicológicos que corresponderían á
-los antropológicos del _H. Europeus_ y del _H. Alpinus_, llegando á
-decir del primero: «Es lógico cuando conviene; su mayor necesidad es
-el progreso. En religión es protestante» ... y de este modo veinte
-caracteres más. ¿No recuerda la ciencia así expresada, aquellas
-afirmaciones de los almanaques anunciadores que al pie de cada mes
-llevan un calendario astrológico con palabras más ó menos como éstas:
-el varón nacido en este mes, vivirá tranquilo, se casará joven, será
-tímido mas no cobarde?...
-
-Pero si la humanidad no admite divisiones perfectas en el sentido
-antes indicado, las admite en cuanto, en parte naturales, sean
-simultáneamente útiles. Si la división natural de la humanidad en
-razas determinadas con fijeza es hoy difícil, no lo es tanto la
-división ideada por Le Bon, de razas históricas[4], entendiendo por
-tales las razas artificiales formadas en el tiempo por los azares de
-la conquista, inmigraciones, cambios políticos, etc. Le Bon afirma
-y demuestra que «cada pueblo posee una constitución mental tan fija
-como sus caracteres anatómicos y de la cual derivan sus sentimientos,
-sus pensamientos, sus instituciones, sus creencias y sus artes».
-Esta constitución mental explica las leyes más ciertas de la marcha
-general de los pueblos; representa el pasado, los mil sentimientos
-heredados desde tantas y tantas generaciones; contribuye con el medio,
-la educación, el clima á explicar la formación del carácter de los
-individuos. Más adelante establece las condiciones necesarias para
-que las razas distintas puedan, mezclándose, formar una nueva. «La
-primera de estas condiciones es que las razas sometidas al cruzamiento
-no sean muy desiguales en número; la segunda, que no difieran mucho
-por sus caracteres; la tercera, que estén sometidas durante largo
-tiempo á condiciones de medio idénticas»[5]. Todo este conjunto
-forma el alma de los pueblos, que varía de uno á otro y que lleva
-variaciones concomitantes en todas sus manifestaciones: ciencia,
-arte, religión y con especialidad en las instituciones políticas, que
-tanta importancia desempeñan en la historia. Más adelante y antes de
-analizar la influencia de algunos factores y las causas y formas de
-las decadencias, hace una aplicación de todos los principios expuestos
-al estudio comparado de la evolución de los Estados Unidos de América
-y de las repúblicas sudamericanas. Oportunamente me ocuparé con mayor
-atención de esta parte de su obra, por dos razones: la primera, porque
-su interés es grande en un trabajo como éste. La segunda, que es un
-buen ejemplo de cómo hasta los sabios se equivocan y corren el riesgo
-de decir cosas que no son y no serán, cuando se basan exclusivamente en
-afirmaciones ajenas y cuando no se precaven contra el peligro de las
-generalizaciones.
-
-De todos modos y dejando para después esta cuestión, puédese admitir
-y nadie la discute, la existencia de «razas históricas» en término
-en que la palabra raza cambia de sentido y se usa en el de «conjunto
-de modalidades comunes á un Estado ó una nación determinada». Así y
-solamente de ese modo se puede hablar de razas sin dar lugar á las
-ilimitadas discusiones á que llevaría el término, tomado en su sentido
-originario.
-
-Admito, pues, sus principios, para hablar de nuestro pueblo; llamaréle
-«sociedad argentina» y no «raza argentina» porque si bien la sociedad
-está constituída ya como tal, no ha llegado todavía á ser lo que
-el término raza expresa, ni aun en el sentido de raza histórica
-desarrollado por Le Bon.
-
-No se puede tampoco olvidar aquella otra doctrina que se llama el
-materialismo histórico ó con más propiedad, interpretación económica
-de la historia, para referirla en cierto modo á nuestro estudio. No es
-éste el momento de discutirla ni detallarla, investigar si comenzó con
-Marx y Engels, ó si tenía antecedentes remotos: si es más verdadera
-en las afirmaciones que contiene el primer volumen de _El Capital_
-ó si lo son las que encierra el último. Basta para mi objeto dejar
-establecido que en términos generales y libres de las exageraciones,
-sostiene que «á las causas económicas, deben referirse, en último
-término, todas las transformaciones en la estructura de la sociedad,
-las cuales, por sí mismas, condicionan las relaciones de las clases
-sociales y las varias manifestaciones de la vida social»[6]. Si bien no
-entraré á discutir si el factor económico ha sido ó no preponderante
-en el período de que trato, si ha podido ó no ser la causa de las
-inmigraciones colosales que transforman la sangre argentina, le tendré
-bien en cuenta desde que no se puede dudar de su importancia.
-
-Así, pues, me serviré de la sociología, con sus principios generales y
-con las conclusiones á que llegan dos de las más importantes teorías
-entre las que tratan de explicar los fenómenos histórico-sociales.
-
-
-_c_) La geografía será la tercera de las disciplinas científicas que
-más me ayudarán en este estudio. La geografía física y la geografía
-económica explicarán muchos hechos. Es indispensable recordar la
-topografía del suelo donde las transformaciones se verifican, y
-tener en cuenta que «la formación de las agrupaciones humanas no
-obedece ciertamente á inspiraciones caprichosas, ni reconoce como
-causa la casualidad; hay que reconocer que su factor primordial
-reside en el _medio físico_; en ésta como en otras manifestaciones
-antropogeográficas, domina aun casi por completo á la actual
-humanidad»[7] aunque conviene cuidar aquí también del peligro de la
-unilateralidad.
-
-La geografía económica contribuirá con el estudio de las relaciones del
-individuo con el suelo; de la influencia de la posición geográfica
-con relación al comercio; de las causas y modos de desarrollo de la
-inmigración, colonización, de las industrias, agricultura, ganadería,
-vías de comunicación ...
-
-Y con la historia, sociología, geografía, ayudarán en las soluciones,
-el derecho constitucional y administrativo, la estadística toda,
-los datos que suministra la ciencia financiera y la economía
-política, la práctica de la educación, el desarrollo de las ideas, el
-desenvolvimiento de las costumbres, artes, ciencia, religión ... Todos
-ellos en relación al tema del trabajo, según he expuesto ya.
-
-Estudio amplio sin duda, lleno de material inexplotado en su mayor
-parte, y que es sin embargo, digno de las mayores dedicaciones.
-
-
-4. Veré cuál era el estado de la sociedad argentina en 1853, cuando
-terminada la tiranía se abría la Argentina á la inmigración en grande
-escala, al comercio y á la industria de todo el mundo. En aquella época
-dictó su código fundamental que, con pequeños cambios, subsiste.
-Veré después las transformaciones que esa sociedad sufre en su
-constitución étnica y las correspondientes en la industria, ciencia,
-etc., tomando como épocas de referencia aquéllas que sean más precisas
-por la aparición en ellas de censos, estadísticas ó determinados
-acontecimientos. Veré cuál ha sido en esta forma el estado social
-argentino al celebrar el primer centenario de la revolución de Mayo:
-simultáneamente á este trabajo, la indicación somera de las sanciones
-legislativas que la transformación social han hecho de imperiosa
-necesidad y que se han dictado. Al término de mi trabajo, estableceré
-las conclusiones que el conjunto me sugiere.
-
-
-
-
- CAPÍTULO I
-
- 1853: LA ÉPOCA DE LA CONSTITUCIÓN DE LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA
-
- 1. La sociedad argentina de 1853; su formación étnica é histórica;
- la inmigración.--2. La Capital; la religión; educación; prensa;
- artes y ciencias; las ciudades.--3. Las industrias; agricultura;
- ganadería.--4. Vías de comunicación.--5. La situación económica.--6.
- Propósitos enunciados en la Constitución. Conclusión.
-
-
-1. El 1^o de mayo de 1853, el congreso general constituyente reunido
-en la ciudad de Santa Fe, con asistencia de los representantes de
-todas las provincias á excepción de la de Buenos Aires, sancionó la
-constitución de la Confederación Argentina, que siete años después,
-terminadas las divergencias entre la confederación y el estado de
-Buenos Aires, sería la constitución de la nación argentina, cuyas
-disposiciones, salvo detalles, rigen en la actualidad.
-
-Este código amplio y generoso fué el primero del mundo que equiparó en
-los derechos civiles el extranjero al natural, algunos años antes que
-lo hiciera el código civil italiano que le siguió en antigüedad.
-
-Sus antecedentes fueron muchos: los principios de la norteamericana;
-las constituciones, estatutos, pactos anteriores; enfín las ideas de
-la época y los deseos comunes cuyas aspiraciones habían traducido
-Echeverría y Alberdi.
-
-Independientemente de su faz práctica, fué una constitución buena en su
-teoría. La libertad, fraternidad, igualdad, que usaron como blasón los
-revolucionarios franceses, se encontraban también allí. Código de paz,
-llamaba al seno de la patria á todos los extranjeros que con buenas
-intenciones quisieran habitarlo; las libertades estaban en su apogeo;
-las ideas, el culto, el honor, la imprenta, la propiedad, los derechos
-ciudadanos, quedaban tutelados con principios reconocidos como los
-mejores.
-
-¿Cuál era la sociedad á la que iba destinada tan sabia reglamentación?
-
-Es inútil discutir si la constitución revelaba el estado contemporáneo
-de la civilización nacional ó si aquellos principios se adelantaban á
-su época. Discusiones semejantes son posibles cuando existe la duda,
-cosa que no ocurre en el caso presente. Los mismos constituyentes
-comprendían bien que aquella carta de libertades y garantías,
-juntamente con principios de aplicación inmediata, traducía en otros,
-aspiraciones para un porvenir, que podía ó no ser cercano. En el
-oficio que con fecha 9 de mayo de aquel año, el congreso comunicaba al
-excelentísimo señor director, la constitución y las leyes orgánicas
-que había sancionado, se decía: «El congreso prevé que la sabiduría
-del mal consejo y la prudencia que disfraza á la debilidad, han de
-reprochar á la constitución los defectos de su mérito. Poniendo en
-contraste _la ignorancia, la escasez de población, y de riqueza, y
-hasta la corrupción de los pueblos y provincias_ que componen la
-Confederación con las exigencias de la constitución, deducirán de
-aquí su inoportunidad y su impertinencia, y muy listos la condenarán
-como inadecuada. El tirano ponderó y exageró estos mismos pretextos;
-¿y por ventura, él con su omnipotente mano de hierro, ha devuelto á
-los pueblos mejorados, después de veinte años de horribles martirios?
-¡Decepción y escándalo! Aun cuando esta desgraciada y mísera situación
-fuera natural á estos pueblos, aun cuando tuviéramos á la vista la
-especie social que se supone desgraciada é ineducable, _el legislador
-no podía ni debía emplear su ciencia para disimular y confirmar este
-monstruo social_; antes debería consagrar el arte contra la misma
-naturaleza para corregirlo. ¡Decepción y escándalo, señor! Dios creó al
-hombre bueno y sociable bajo todas las latitudes. El argentino lo es y
-por serlo, su sangre generosa ha corrido á torrentes. El sentimiento
-de los justos ha hecho reclamar, tal vez con exageración, la justicia;
-el sentimiento de su dignidad, los derechos de libertad, seguridad y
-propiedad. Sus instintos de progreso lo hacen reclamar con impaciencia,
-todas las mejoras y todas las relaciones morales, intelectuales
-y comerciales. La constitución llena estos conatos»...[8] Este
-interesante documento, prueba, no obstante la justificación y defensa
-que hace, que las ideas eran buenas pero que la práctica de la época no
-acordaba con ellas: no se desmiente la ignorancia ó la escasez de la
-población; si se reclamaba justicia y libertades era á causa de que no
-se tenían, pues no se reclama lo que se tiene, y otro tanto pasa con la
-impaciencia en el deseo de mejoras y relaciones morales, intelectuales
-y comerciales. Verdad es que no otra cosa podía suceder un año después
-de terminada la larga tiranía, en que Rozas no tuvo la inteligencia
-necesaria para comprender que aun acordando algunas libertades y
-ventajas, se puede mantener un pueblo largo tiempo en obediencia.
-
-Examinaré pues, como estaba formada la sociedad argentina en el
-comienzo de la organización nacional y qué manifestaciones de progreso
-tenía.
-
- * * * * *
-
-El suelo, propicio al trabajo, había permitido desde remotos tiempos
-la distribución de los individuos venidos con los conquistadores; los
-indios amansados, fueron en un tiempo substituídos por los negros, para
-ciertos trabajos sin dejar de prestarlos ellos también. Los españoles
-se cruzaron con unos y con otros y aquellos entre sí también cruzaron
-las razas. La inmigración de españoles continuó; sus descendientes
-criollos les discutieron derechos, se formaron partidos, se luchó y los
-tiempos pacíficos alternaron con los tiempos de discordia, formas que
-en la historia se presentan con frecuencia unidas.
-
-Pero aquellas mismas tres razas históricas estaban formadas de las
-más diversas. Los españoles tenían en su sangre la de celtas, iberos,
-fenicios, cartagineses, griegos, romanos, godos, árabes. Los indios,
-aunque comprendidos en esa denominación general, pertenecían á tantas
-razas y subrazas cuantas poblaban estas regiones, desde los guaraníes y
-tobas del norte á los yaganes del sur y desde los querandíes y charrúas
-del este á los araucanos del oeste; indios distintos en sus caracteres
-físicos, en sus idiomas, en sus costumbres. Y los negros traídos
-como esclavos, pertenecían también á distintas regiones. De modo que
-el pueblo que ocupó esta región sur de América estaba formado por
-descendientes de muchos otros diversos en caracteres físicos, morales
-é intelectuales. Aparte de los españoles, en la época colonial pocos
-europeos llegaron á nuestra región: portugueses, por la proximidad de
-sus dominios, y algunos ingleses; mas sabido es que su entrada estaba
-prohibida.
-
-Por otra parte, no predominó de una manera exclusiva una raza en
-toda esta parte del continente; la distribución de individuos no fué
-semejante en todo el país, pues mientras en el norte de Santa Fe
-y en el Chaco, por ejemplo, siguió dominando el indio, en algunas
-provincias del centro predominaron los mestizos y en la cabeza ciudad
-como asimismo en las ciudades importantes, la raza española.
-
-Tal sociedad pasó de la colonia á la nación nueva y con pocos cambios
-llegó hasta la fecha de que trata este capítulo, en que aun no había
-comenzado la gran corriente de la inmigración transformadora.
-
-Mas, la necesidad de sangre nueva y la conveniencia de la inmigración
-no fueron novedades que descubrieran los constituyentes del 53. Desde
-mucho antes se hablaba de esa necesidad y conveniencia como asimismo se
-tenía la visión precisa de los adelantos que el factor población puede
-traer á un pueblo, cuando se elige bien.
-
-En 1812, el triunvirato, juntamente con la afirmación de que la
-población es el principio de la industria y el fundamento de
-la felicidad de los estados, dictó medidas tendientes á atraer
-inmigrantes[9]. El gobierno de Pueyrredón y el de Rodríguez con su
-ministro Rivadavia, trataron de convertir aquel principio en acción,
-y los más distinguidos vecinos de Buenos Aires formaron parte de la
-comisión de inmigración que debía ocuparse de atraer gente europea.
-Estas medidas habían comenzado, aunque en términos muy reducidos, á
-producir efectos; independientemente de ellas, algunos extranjeros,
-ingleses en su mayoría, llegaban, atraídos por las relaciones
-comerciales. La tiranía de Rozas, paralizó aquella inmigración aun
-cuando ella no cesó en absoluto; en la época de su gobierno, llegó
-alguna cantidad de gallegos y canarios, ingleses y franceses; estos
-últimos en número considerable ya, formaron colonia y fundaron en 1845,
-su hospital.
-
-Estas inmigraciones no tienen mayor importancia en relación al número
-de los llegados, pues no modificaron mayormente la constitución étnica
-de la población argentina.
-
-La necesidad de poblar, que hizo axioma la frase de Alberdi, unida á
-la necesidad, comprendida por muchos de poblar con buenos elementos,
-continuó latente y la constitución de 1853 con las disposiciones
-pertinentes, no hizo más que enunciar una aspiración general de la
-gente sensata.
-
-Los datos numéricos de la población en aquella época aparecen
-defectuosos: en primer lugar rara vez se refieren á toda la república;
-por otra parte, se usa mucho del procedimiento del cálculo por
-aproximación, y generalmente la población india ó no se tiene en
-cuenta, ó se establece en un más ó menos, que muchas veces es
-arbitrario.
-
-El mismo censo del 69 que es posterior en diez y ocho años á la fecha
-que estoy estudiando, al hablar de la población argentina dice: «dadas
-nuestras investigaciones, la república _no tomándose en cuenta la
-población indígena_», etc., y el censo de 1895, hace en cuanto á ella
-un cálculo simplemente de aproximación.
-
-Nada quiere decir esto en contra de sus autores, desde que si
-imposible era proceder de otro modo, buscaron un medio para considerar
-esa población ó establecieron francamente que no la consideraban. Lo
-único que hace esta advertencia, es poner de relieve las dificultades
-que se presentan en cuanto á la población india, cuando se desea hacer
-un estudio estadístico de la población argentina. No obstante, los
-cálculos y descripciones de la época, se acuerdan al afirmar que «la
-mayor parte de la población argentina es de origen español y pertenece
-á la raza caucásica; sin embargo, en los campos se encuentran muchos
-mestizos y algunos indios de pura sangre. Los negros no han sido jamás
-numerosos en esta parte de América, pero la mezcla de las diferentes
-razas, ha producido todos los matices imaginables en el color de la
-piel»[10].
-
-En cuanto al número y distribución por provincias, Belmar, cuya obra
-es de 1856, nos da estas cantidades aproximadas:
-
- Población Extranjeros Indios
- Buenos Aires 171.376 3.369 6.000
- Santa Fe 40.000 -- --
- Entre Ríos 60.000 -- --
- Corrientes 85.000 -- --
- Córdoba 150.000 -- --
- San Luis 35.000 -- --
- Santiago del Estero 80.000 -- --
- Mendoza 60.000 -- --
- Tucumán 60.000 -- --
- Catamarca 35.000 -- --
- La Rioja 30.000 -- --
- Salta 70.000 -- --
- Jujuy 35.000 -- --
- Chaco 30.000 -- --
- ------- ---- ----
- Total aproximado: 941.376 ? ?
-
-Si se tiene en cuenta que en estas cifras la población nacional no
-india, era en su noventa por ciento mestiza ó de origen español y
-que de los que aparecen como extranjeros, un sesenta por ciento eran
-también españoles: que por otra parte, el cruzamiento con los indios
-había disminuído considerablemente, desde que el crecimiento de la
-población blanca lo mostrara innecesario, que todos los antecedentes
-eran españoles, desde que la independencia había roto vínculos
-políticos, más no los morales, más difíciles de desatar; se podrá
-afirmar que la Nación Argentina de 1853 en cuanto raza histórica,
-era una derivación de la española, con las modalidades que el suelo,
-la mezcla hispano-indo-negra y las circunstancias habían impuesto,
-sobre todo en la población de campo. Los sentimientos é ideas de
-aquellas gentes se habían modificado poco, y el desprecio de la ley,
-el culto del coraje, el deseo inmoderado de fortuna, la creencia en
-la grandeza futura del país, de que habla refiriéndolos á la colonia,
-un distinguido autor[11],--continuaban á través de los tiempos como
-continúan ahora, traduciéndose en el valor de nuestros hombres de
-campo, en las fortunas fáciles, y también en los presupuestos de gastos
-públicos fuera de proporción con las entradas reales del erario. Del
-mismo modo la arrogancia en sus diversas formas, la pereza criolla,
-la crueldad de épocas anteriores[12], dejaban traslucir el hecho
-bien real de que la colonia continuaba y aparecía bajo el velo de la
-nación nueva, como aparecen en las paredes los viejos letreros que
-han recibido una mano de pintura para permitir la colocación de otros
-nuevos, pintura que los ha atenuado sin borrarlos dejándolos traslucir
-cuando las claridades indiscretas del día lo permiten...
-
-Pero en las ciudades, en las ciudades sobre todo, donde no había que
-luchar ni con el salvaje ni con el ganado, donde se recibían noticias
-frecuentes de Europa, era donde la vida colonial se continuaba y
-donde España descubría prolongaciones de si misma. Aun muchos años
-después las cosas no pasaban de otro modo; es así que un distinguido
-escritor, evocando recuerdos dice que «hasta 1870 Buenos Aires no
-era otra cosa que una ciudad de España, reproducida en América con
-su gobierno municipal y provincial, su milicia muy poco numerosa, un
-ejército cívico, una policía en embrión, sus serenos á estilo antiguo,
-su ausencia de tramways y otros medios de transporte, su empedrado
-escaso y áspero, sus calles sin cloacas, inundadas al primer aguacero
-que suprimía toda comunicación, sus ambiciones de campanario, su
-ausencia de telégrafo y su aislamiento que la falta de ferrocarriles
-y de caminos de penetración aumentaban. El país era muy estrecho; más
-allá del Azul y del Pergamino se estaba fuera de las fronteras. Los
-cristianos combatían en esos límites para defender sus ganados. Poco
-agradable era entonces vivir ahí donde la vida es hoy tan apacible
-y donde los únicos enemigos son la langosta y las autoridades de
-campaña»[13].
-
-Se ha escrito, se escribe todavía achacando á aquellas mezclas,
-hibridismos y degeneraciones, aumentados quizás por las nuevas
-inmigraciones; aspectos que se dicen causas de decadencia y de muchos
-males. Yo no veo tal cosa, no creo en la degeneración argentina, ni
-estimo peligrosos los cruzamientos; de esas opiniones me ocuparé en un
-último capítulo.
-
-Por ahora, dejo establecido que la población y la sociedad en 1853, eran
-tal como la he descripto, y veamos cuál era el grado de progreso en que
-se encontraba.
-
-
-2. La Capital, desde tiempos coloniales, era algo así como el Petronio
-de la leyenda romana: sus gustos, sus formas, sus ideas llegaban á
-través de las pampas y de los desiertos á las ciudades de adentro,
-aunque alguna vez la docta Córdoba ó la elegante Tucumán, quisieran
-aparecer con aire de pretenciosas rivales.
-
-En todas las ciudades, la religión se conservaba en su apogeo, y el
-cura amigo de la familia y consejero eficaz de la época colonial[14],
-se mantenía en muchos casos conservando sus prerrogativas.
-
-Las ciudades eran religiosas: las procesiones continuas, las misas
-concurridas y respetadas, y los representantes de la iglesia
-afectuosamente recibidos en los hogares. Este respeto á la la
-religión influyó en los ánimos de los constituyentes, y á pesar de
-las oposiciones que se suscitaron, triunfó en la constitución la idea
-religiosa.
-
- * * * * *
-
-La educación pública y la instrucción tenían necesariamente que
-ser defectuosas y escasas: no obstante, pudieron ser peores. La
-universidad de Buenos Aires fundada por Rivadavia, había tenido bajo
-su dirección la enseñanza primaria y superior. Desde 1838 desapareció
-del presupuesto la asignación que se le había acordado hasta entonces,
-obligándosele á sostenerse por la acción privada. Sólo en febrero de
-1852 se derogó el decreto que había quitado la protección oficial, y
-se reglamentó el derecho acordado á colegios particulares, de expedir
-certificados que valieran como cursos universitarios, de los que se
-había hecho algún abuso. Inicióse también entonces el departamento de
-estudios preparatorios. En 1853 se dió una nueva reglamentación á la
-facultad de medicina[15].
-
-La Universidad de Córdoba á su vez, había vivido con vida muchas veces
-irregular, con cursos excesivamente teóricos unas veces, otras con uso
-de anticuados métodos, pero de cualquier modo, había vivido. En 1854 se
-puso bajo el gobierno de la confederación, el colegio de Monserrat[16].
-
-Otras provincias tenían colegios más ó menos buenos, según las
-direcciones que les tocaran en suerte: Entre Ríos contaba desde 1849 con
-su colegio nacional establecido en Paraná, que luego se trasladó á
-Concepción del Uruguay, para adquirir la importancia de todos conocida.
-Allí se estudiaba latinidad, filosofía, matemáticas, teneduría de
-libros, jurisprudencia y música[17]. Catamarca tenía desde 1850 el
-colegio de la Merced[18]. En Corrientes subsistía el colegio Argentino,
-que años antes fundara el general Virasoro[19]. En Tucumán, el colegio
-San Miguel, desde 1852, año en el que en Buenos Aires se estableció la
-primera escuela normal de enseñanza elemental.
-
-En cuanto á la enseñanza elemental y de las primeras letras, las
-provincias, ciudades, villas y pueblos, contaban con lo que para sí
-hubieran podido conseguir: en general los maestros eran españoles,
-hecho debido entre otras circunstancias, al conocimiento del idioma que
-facilitaba la tarea.
-
-Enfín, débese recordar que de 1836 data la introducción de padres
-jesuítas con fines de enseñanza.
-
- * * * * *
-
-La prensa amordazada durante tantos años, despertaba: en 1851 se había
-fundado en Buenos Aires el _Agente Comercial del Plata_; en 1852
-_La Avispa_, _El Español_, _La Revista del Plata_. Diarios de mayor
-importancia aparecieron á poco, en Buenos Aires y Córdoba: pertenecen á
-la época siguiente.
-
- * * * * *
-
-Las artes y las ciencias, no obstante los tiempos de desgracia que
-acababan de pasar, tenían algún desarrollo de relativa importancia.
-Libros é ideas habían llegado desde la época de la revolución; muchos
-naturales habían viajado por Europa, y en los países vecinos de Chile
-y Uruguay las relaciones con aquel continente habían sido un tanto
-más frecuentes. Por último, la sociedad anglo-argentina desde tiempo
-antes existente, había tenido algún influjo: baste recordar el que en
-las modas femeninas y en las costumbres de salón desempeñó la señora
-Thompson.
-
-Verdad es que en lo que á bellas artes se refiere, trabajo cuesta
-encontrar alguna obra que merezca recuerdo; con excepción de los
-cuadros de Pellegrini, que no era argentino, la pintura permite
-recordar sólo el nombre de Pedro Prilidiano Pueyrredón, hijo del héroe.
-
-Un distinguido artista actual, estudiando la evolución del gusto
-artístico en Buenos Aires[20] enumera la lista de los artistas que en
-la Argentina tuvieron mayor influencia en el espacio del medio siglo
-comprendido entre 1825-1875: fueron Goulú, Pellegrini, Bacle, Fiorini,
-D’Hactrel, Monvoisin, Uhl, Manzoni, Veraggi, Noel, Paliere, Chiama,
-Novarese, Agujarri, Romero, Blanes, Ramairone: ocho son franceses, ocho
-italianos, uno alemán y uno uruguayo. Argentino, ninguno; y hace una
-afirmación que no podemos dejar de recordar: «Hay, pues, durante ese
-lapso de cincuenta años, ausencia absoluta de artistas españoles, á
-pesar de ser tan numerosa la agrupación española entre nosotros.» El
-hecho por sí mismo está indicando, en la inmigración no española, el
-origen del adelanto posterior de este arte.
-
-La música estaba á altura semejante: sus adelantos pertenecen á época
-más reciente: _La muerte de Corina_ de Juan Cruz Varela, música de
-S. Somellera, ó _La tórtola viuda_ de Rivera Indarte, con música de
-Massini, si pudieron gustar á falta de otra cosa, no debieron ser
-mayormente artísticas, desde que sólo se recuerdan ahora en su nombre,
-más en ninguna parte se ejecutan.
-
-La escultura y arquitectura carecen de obras que deban ser recordadas.
-
-La poesía en cambio, adelantándose á sus congéneres, llegó con
-Echeverría, Mármol, Varela... á composiciones de mérito llenas de
-patriotismo y sentimiento.
-
-Las ciencias en 1853, estaban aun en lugar más inferior que las artes:
-no he encontrado en parte alguna el recuerdo de un solo descubrimiento
-científico. La excepción corresponde, si se acepta la existencia de la
-ciencia política ó de las ciencias políticas. _El dogma socialista_
-de Echeverría, las obras de Alberdi, todas las de Sarmiento y los
-conocimientos en la materia que se demostraron en las sesiones del
-congreso constituyente, no están en relación con aquella sociedad. Son
-muy superiores, son obras de positivo mérito, que hoy, cincuenta años
-después de escritas, son citadas, y con ellas se procura acordar las
-propias convicciones, como si llevaran en sí la verdad indiscutible.
-
- * * * * *
-
-En cuanto á los adelantos urbanos, la edificación adoptaba la forma de
-las casas pompeyanas ó moriscas, que se admiran en la ciudad destruída
-ó que se visitan en España en las ciudades de Sevilla ó Córdoba; las
-casas macizas con techo de teja, de épocas anteriores, daban modelos á
-las nuevas construcciones. El pavimento de las calles era el natural,
-excepción hecha de algunos cortos trechos de empedrado: para los
-que se utilizaban piedras traídas de Martín García[21]. El alumbrado
-confiado aun en su casi totalidad á la lamparilla de aceite. En los
-alrededores de Buenos Aires, las quintas á las que conducían caminos
-poco cómodos, ofrecían un punto de llegada en las excursiones y paseos
-de que tan gratos recuerdos conservan los viejos de nuestro tiempo.
-
-
-3. En los campos, las circunstancias políticas habían hecho causa común
-con el desierto, la tradición y la fácil ganadería para impedir el
-desarrollo de la agricultura y favorecer el de aquélla; las quintas
-y chacras de los alrededores no alcanzaban á producir todo lo que
-las ciudades consumían, dando así lugar á que subsistiera aun la
-importación de cereales. Y en cuanto á los procedimientos de cultivo,
-eran sólo los que las costumbres habían transmitido: es de fecha
-posterior la introducción de máquinas y sistemas.
-
-En cambio, la ganadería se conservaba en su apogeo; aquel trabajo más
-arriesgado y más libre de la época colonial, era todavía el predilecto
-en la elección que para el despliegue de sus actividades hacía el
-hombre de campo. La enorme extensión del territorio no hacía necesaria
-la economía del suelo, y ayudaba también en aquel sentido la existencia
-de los grandes fundos que adquiridos por medios más ó menos legítimos
-é ilegítimos se han perpetuado, y que hasta en la actualidad, ahogan
-con su abrazo el desarrollo de muchos pueblos y ciudades, y retardan
-el progreso de algunas provincias. Debe recordarse sin embargo, que la
-ganadería había dado algunos pasos con las tentativas de refinamiento
-que recuerda el general Mitre en la arenga pronunciada en la exposición
-agrícola-industrial de Buenos Aires, el 10 de abril de 1859.
-
-Un poco más allá, donde la población escaseaba aun más, los territorios
-abandonados al indio, poco ó nada explorados, las tierras fiscales, los
-grandes bosques vírgenes, las montañas y las sierras cuyo contenido se
-ignoraba y que contribuirán algún día á la riqueza del país.
-
-En cada provincia, sus particularidades: los saladeros en Buenos Aires,
-Entre Ríos y Corrientes, los tejidos en el interior y las tantas otras
-industrias, muchas de ellas conservadas en la actualidad.
-
-
-4. Pueblos y ciudades así aislados, tenían una idea, vaga aun, de que
-formaban una nación: que además de la patria reducida donde gobernaba
-el caudillo, había otra más grande á la que también pertenecían
-aquellos otros pueblos á quienes le unían largos caminos y un comercio
-continuo. Esas comunicaciones se hacían no obstante las enormes
-dificultades y distancias de que apenas se tiene una idea cuando se
-atraviesa ahora la república en cómodos ferrocarriles.
-
-Las vías de comunicación actuales en la República Argentina, sin estar
-sino en mínima parte trazadas, han alcanzado desarrollo regular,
-permitiendo, sobre todo en la región noreste, trasladarse con facilidad
-de un punto á otro, comunicarse con relativa rapidez, no vivir cada
-población ignorando lo que pasa en su vecina de algunas leguas.
-
-No era así sin duda en la época á que este capítulo se refiere,
-teniendo sin embargo ya larga historia el desarrollo de estos medios de
-unión entre los hombres. Es necesario hacer un recuerdo de ellos; su
-importancia era grande, aunque tan poca pareciera tomando la fecha 1853
-sin referirla á otras anteriores.
-
-Como lo afirma Moussy[22], los mismos medios que usaron los
-conquistadores en el siglo XVI, debían servir con pocas variantes
-para las comunicaciones argentinas á mediados del siglo XIX. Las
-naturalezas de hierro podrían resistir las largas travesías; los que
-no las tenían, debían perecer. Entre salvajes y animales de toda
-especie, sólo podrían resistir los mejor dotados, y á los débiles se
-aplicaría la ley de selección natural. La función hizo al órgano
-y apareció el baqueano conocedor de todos los lugares, «personaje
-eminente y que tiene en sus manos la suerte de los particulares y de
-las provincias. El baqueano es un gaucho grave y reservado, que conoce
-á palmo veinte mil leguas cuadradas de llanuras, bosques y montañas.
-Es el topógrafo más completo, es el único mapa que lleva un general
-para dirigir los movimientos de su campaña»[23]. Los ríos se cruzaban
-en pequeñas canoas, cuando no se conservaban las antiguas _pelotas_, y
-las selvas por las veredas ó sendas heredadas del salvaje ó abiertas
-para las nuevas necesidades. Las rutas de Chile y la del norte eran
-las más frecuentadas y lo habían sido también en la época colonial
-cuando las mercancías que llegaban de Europa á Buenos Aires, debían
-ser conducidas á Potosí ó á la intendencia de Cuyo. Y al lado de estas
-rutas capitales, las rutas secundarias de Buenos Aires al Rosario, de
-Mendoza á San Juan, de San Juan á San Luis. Las rutas intercapitales,
-las de la mesopotamia y todas aquellas á que las necesidades del
-comercio, ó el interés del conocimiento de lugares, ó cualquier otra
-causa importante hubieran dado nacimiento.
-
-En cuanto á los sistemas de transporte, la misma obra de Moussy antes
-citada, enumera éstos: _viajes á caballo_, de día, con descansos
-nocturnos cuando la existencia de postas lo permitieran, llevando
-consigo las mercaderías y la tropilla de caballos que substituyeran
-á los ya cansados. _Viajes en coche_, la _galera_ principalmente,
-que conserva aún hoy su importancia en los lugares que no han sido
-favorecidos por el ferrocarril. Finalmente, _las diligencias_, recién
-establecidas en 1853, más grandes, más confortables, más adelantadas.
-Y en lo que á transporte de mercaderías se refiere, las carretas
-de bueyes y las tropillas de mulas se hacían la competencia y eran
-igualmente usadas, siendo preferidas unas ú otras, según la topografía
-del suelo y la menor ó mayor urgencia que tuviese el destinante
-en hacerlas llegar á su destino. Lo que aquellas eran y el enorme
-cambio sufrido desde entonces á aquí, ha podido verse en la reciente
-exposición ferroviaria, donde se han exhibido aquellos carruajes y
-otros por el mismo estilo, que Moussy no enumera: la _volanta_, la
-_catanga_, el _landeau_, á pocos pasos de las colosales máquinas y
-elegantes coches de ferrocarril, introducidos en el país ó que prometen
-introducirse.
-
-La organización postal, antes del decreto de 8 de junio de 1854 que
-instituyó las mensajerías nacionales, conservaba también carácter
-cuasi colonial; los dueños de posta desempeñaban gran papel; sus
-instituciones eran útiles, más que útiles, necesarias y únicas y
-muchas veces más seguras que el actual correo... Existían también los
-correos entre muchos puntos del territorio argentino. En cuanto á los
-telégrafos, su creación data de época posterior: de 1860.
-
-Á todo ésto se deben agregar las comunicaciones marítimas con Europa,
-Brasil, Uruguay, litoral, existiendo desde 1851 la navegación á vapor
-que comenzó un navío, el _William Pearce_.
-
-Tales eran los medios de comunicación en 1853, cuando la Constitución
-vino á facilitarlos, declarando la libertad de tránsito para los
-hombres, las cargas y las bestias, y la libre navegación de los ríos
-interiores de la nación para todas las banderas del mundo.
-
-
-5. La situación económica del país no podía ser superior á la situación
-general. Se salía de la época de Rozas en la que la historia financiera
-«puede concretarse á la enumeración de los déficits dentro del
-presupuesto, de los gastos extraordinarios y de los medios adoptados
-para enjugar los primeros y llenar los segundos»[24]. Época de
-emisiones de papel moneda en abundancia, que debió ser imitada después,
-aun cuando hubiera progresado tanto la nación.
-
-Caído Rozas, en un primer momento no se pudo remediar aquel estado; en
-Buenos Aires se emitió por valor de 19.500.000 pesos moneda corriente
-en los años 1852 y 1853; en la Confederación la vida financiera fué
-precaria y llegó á los resultados que se expondrán en el próximo
-capítulo.
-
-
-6. Tal era el cuadro en que se desarrollaba el pueblo para el que se
-dictaba la Constitución de 1853. Tales eran también los adelantos á que
-había llegado en los siglos coloniales, y en los años de emancipación.
-
-La Constitución quiso, pues, tomando en cuenta en la medida de lo
-posible, el estado del país en aquel momento, promover su adelanto: en
-su preámbulo estableció los móviles que la habían originado y los fines
-que se proponía; está allí expresado el deseo de dar cumplimiento á
-pactos preexistentes que las luchas anteriores habían provocado y cuyo
-respeto era necesario para constituír la unión nacional, consolidar la
-paz interior y promover el bienestar general; las continuas prácticas
-judiciales poco respetuosas de las leyes, y obedeciendo muchas veces á
-influencias de toda especie, pedían quizás con exceso, como afirma el
-documento antes mencionado y en parte transcripto, que se afianzara la
-justicia, y tal cosa prometió aquel preámbulo; y la aspiración general
-quedaba satisfecha cuando se ofrecía la libertad que alcanzaría á
-nacionales y extranjeros.
-
-En las declaraciones, derechos y garantías, tratábase por todos los
-medios de promover y estimular el adelanto del país; el comercio, la
-industria, artes, propiedad, vida, libertad, imprenta, educación, el
-tránsito libre de hombres, vehículos y bestias, las actividades todas
-de los individuos, quedaban protegidas; hasta se recordó al indio
-encomendándose al Congreso (art. 29, inc. 15) que vigilara por la
-conservación del trato pacífico con ellos y de promover su conversión
-al catolicismo. Cierto es,--y el recuerdo es justo, pues poco se tiene
-en cuenta,--que esta disposición se encontraba ya en la Constitución
-de 1819 y en una forma más amplia; su artículo 128 decía: “Siendo los
-indios iguales en dignidad y derechos á los demás ciudadanos, gozarán
-de las mismas preeminencias y serán regidos por las mismas leyes.
-Queda extinguida toda tasa ó servicio personal bajo cualquier pretexto
-ó denominación que sea. El cuerpo legislativo promoverá eficazmente
-el bien de los naturales por medio de leyes que mejoren su condición
-hasta ponerlos al nivel de las demás clases del estado”[25]. La
-Constitución de 1853 al equiparar el indio al civilizado, buscar su
-trato, y disponer que se le civilizara, no hacía pues, sino repetir
-una disposición anterior que había dado forma á un deseo general de la
-población, deseo que continúa subsistente en nuestra época en que á
-pesar de los años transcurridos desde la sanción de aquel mandato, poco
-se ha hecho por cumplirlo.
-
-Á pesar de los deseos de igualdad y sanciones que pretendían que todo
-extranjero se encontrara aquí como en su patria, la Constitución dictó
-un principio contrario á tal propósito, aunque en realidad con esa
-determinación se marchara más de acuerdo con las ideas de la sociedad
-de aquella época. Demasiados españoles había y demasiado española era
-la sangre para que fuera posible separar la religión del estado. El
-culto católico-apostólico-romano ejercía demasiada influencia para
-que no se le recordara en alguna forma. La Constitución llevó en el
-artículo 2^o la afirmación de «el gobierno federal sostiene el culto
-católico, apostólico, romano» y el artículo 73 (art. 76 de la vigente)
-en que se establece como condición para ser presidente ó vicepresidente
-de la confederación «pertenecer á la comunión católica, apostólica,
-romana». Nótese que la disposición que elige el culto fué concebida en
-esos términos como medio de transacción; algunos constituyentes, como
-el diputado Zenteno, deseaban que aquella declaración fuera más amplia.
-Proponía sancionar el artículo en esta forma: «la religión católica,
-apostólica, romana, como única y sóla verdadera, es, exclusivamente
-la del estado. El gobierno federal la acata, sostiene y protege,
-particularmente, para el libre ejercicio de su culto público, y todos
-los habitantes de la confederación le tributan respeto, sumisión y
-obediencia»[26].
-
-Estas disposiciones constitucionales que se completan con las de los
-artículos 64, incisos 19-20, y 83, inciso 8 (67, inc. 19-20, y 86,
-inc. 8 de la actual), han sido combatidas aun por autores de espíritu
-religioso como Estrada, que encuentra que á guisa de libertades, el
-estado toma á la religión mucho más de lo que da[27]. No hay para qué
-recordar todo lo que los enemigos de la iglesia dicen sobre ellas.
-
-Á nuestro fin, baste establecer dos proposiciones: la primera es
-que, cualquiera sea la interpretación y el sentido que se dé á las
-disposiciones constitucionales, no puede hablarse de religión de
-estado, desde que cosa semejante sería sostener el absurdo de una
-persona jurídica, sér de abstracción, teniendo conciencia y religión.
-La segunda es que, para un país que deseaba inmigración sin distinguir
-religiones de los inmigrantes y que prometía la igualdad, convenía
-que las disposiciones que á la religión se referían, fueran lo menos
-prohibitivas posibles. De ahí resultó que al mismo tiempo que se
-imponía el sello de autoridad á los artículos á que hemos referido, el
-espíritu de tolerancia, dictara también los artículos 14 y 20 en los
-que se declaraba la libertad de cultos para nacionales y extranjeros.
-
- * * * * *
-
-En cuanto á su bondad política, la Constitución de 1853 que con
-pequeñas modificaciones nos rige, será discutida, tal vez reformada
-por errónea ó anticuada, tal vez conservada por acertada y fácil de
-acordar con los tiempos actuales. Está ello fuera de nuestro estudio.
-Más en lo que á formación de la nacionalidad se refiere, fué buena
-por una razón fundamental: no es un código de restricciones; es un
-código de libertades y derechos: acordó derechos y libertades como
-no los acordaba en esa época constitución alguna; aseguró la paz, la
-libertad, los derechos todos á nacionales y extranjeros. Hasta recordó
-al indio... Era propicia para ser la ley fundamental del pueblo donde
-debían encontrarse representados con el tiempo cien pueblos diversos,
-disputándose el derecho de moldear la nueva nacionalidad que nacía.
-Tomada desde este punto de vista no se puede dudar de que fué buena,
-más aun en teoría que en la práctica; teóricamente, porque es de
-sentido común que el individuo que encuentra en el país donde va á
-establecerse tantos derechos como en el suyo y más facilidades de
-trabajo y vida, servirá de propagandista y atraerá más extranjeros.
-Prácticamente, porque á pesar de las irregularidades cometidas en la
-aplicación de sus principios, lo cierto es que facilitó, con otras
-circunstancias coadyuvantes, la inmigración y que es á la inmigración
-que produce y que deja descendientes que producen en todas las esferas
-de la actividad á quien se debe en gran parte el adelanto argentino.
-
-
-
-
- CAPÍTULO II
-
- 1869: EL PRIMER CENSO NACIONAL
-
- 1. La sociedad argentina de 1869. Medidas protectoras de la
- inmigración. La formación de la raza y factores que contribuyen.--2.
- Los progresos; la libertad de imprenta; la tendencia hacia la
- _desespañolización_.--3. Cambios políticos; situación económica.--4.
- Vías de comunicación.--5. Agricultura: ganadería: otras industrias.
- Comercio.--6. Consecuencias institucionales.--7. Conclusión.
-
-
-1. Dieciseis años después de dictada la constitución para la
-Confederación Argentina, el primer censo nacional demostró con sus
-cifras, el exponente en cuanto á población, del grande adelanto
-que dieron á esta tierra las seguridades y libertades ofrecidas á
-nacionales y extranjeros, la paz y la justicia para todos.
-
-Ese período de dieciseis años es pequeño, extremadamente pequeño en la
-historia de un pueblo cuyos orígenes sean remotos y cuya complexión
-orgánica responda á sólidas bases. Mas es un período grande para un
-pueblo incipiente, nacido en el ayer. En esos pocos años la nación hace
-grandes progresos, sufre transformaciones notables, cambia de traje.
-Es verdad que el cambio y los progresos no se presentan en todo su
-territorio de un modo semejante. Más aun, es sabido que las diferencias
-en los adelantos son grandes entre Buenos Aires y Jujuy, por ejemplo.
-No importa; existen progresos que llegan al mayor grado en la capital,
-y los progresos de la capital, pueden tomarse como próximos cambios en
-toda la nación.
-
- * * * * *
-
-La ciudad cabeza aumenta, crece desmesuradamente, y da motivo á la
-afirmación tantas veces traída y llevada del peligro é inconveniente de
-la cabeza enorme con cuerpo pequeño. Y ya que esta afirmación vulgar se
-presenta, diré al pasar dos palabras sobre ella. Se dice que la grande
-ciudad con civilización adelantada, con comodidades á que permanece
-ajeno el resto del territorio, con abundancia de oficios que retienen
-la inmigración impidiéndole desparramarse por los campos, es un grave
-inconveniente que retarda el progreso general del país, en beneficio
-sólo de la ciudad. Yo no creo en ese inconveniente; más aun, creo que
-los males que tal situación acarrea son pasajeros, en tanto que sus
-beneficios son positivos. Las grandes ciudades son como los grandes
-focos que irradian luz en derredor. La civilización limitada en un
-primer momento á un pequeño pedazo de terreno, cuando éste no pueda
-contener la población que afluye, la obligará á extenderse, á formar
-nuevas ciudades ó nuevos pueblos, los que á su vez facilitarán el
-originarse de establecimientos agrícolas y ganaderos en su vecindad.
-Sin Buenos Aires no se explicarían La Plata y Bahía Blanca, ni los cien
-pueblos que circundan á la gran metrópoli. La civilización se extenderá
-de este modo, quizás en una forma más lenta, pero indudablemente de un
-modo más firme.
-
- * * * * *
-
-Hecha la digresión volvamos á nuestro camino. Veamos el estado de la
-formación de la raza, el factor étnico, y relacionémoslo con el estado
-general de los progresos argentinos en aquellos años, que estudiaré
-sintéticamente.
-
-La convicción de la necesidad de unir la sangre de la nueva nación, á
-la sangre de las naciones viejas, y de completar el futuro individuo
-argentino agregando elementos de las naciones formadas siglos antes,
-permaneció latente como la semilla que espera en tierra propicia, y
-tan pronto como la piedra que lo impedía, representada aquí por Rozas,
-fué sacada del camino, la semilla fecundó y el nuevo árbol dió frutos
-gratos.
-
-Las nuevas medidas tendientes á favorecer la inmigración, partieron del
-estado de Buenos Aires por un lado, de la Confederación Argentina por
-otro, mientras permanecieron separadas; de la Nación Argentina, cuando
-la unión nacional se consolidó.
-
-Del estado de Buenos Aires ó sus habitantes son estas iniciativas[28]:
-
-Ley de 1854, que creó la comisión de inmigración y estableció la
-exención de derechos á los buques que trajesen 50 inmigrantes ó más.
-
-En 1856, un grupo de ciudadanos distinguidos se encarga de ayudar á los
-inmigrantes en sus primeros días de patria nueva; solicita y obtiene
-del gobierno, local para albergar á los inmigrantes recién llegados
-que lo necesitaran; por susbcripción reune fondos para alimentarlos,
-obtiene una subvención del gobierno, y bajo el nombre de «Asociación
-filantrópica de inmigración, auxiliada y bajo la protección del
-superior gobierno del estado de Buenos Aires», que adoptó á poco
-de constituída, contribuyó grandemente á facilitar y favorecer la
-inmigración. Nacionalizada en 1862, llevó su existencia hasta 1869, en
-que fué reemplazada por la comisión central de la inmigración.
-
-Las clases no pudientes del pueblo de Buenos Aires tampoco
-permanecieron ajenas á las demostraciones en favor del extranjero:
-deseaban su venida, le esperaban, le agasajaban; no importaba que el
-inmigrante viniera á Buenos Aires ó á la confederación: de cualquier
-modo llegaba á la patria próxima á constituirse, á trabajar en
-ella, á formar colonias agrícolas. «No son sólo las autoridades
-constituídas--dice un autor de la época--y la voz de la prensa
-sudamericana que apoyan con todos sus esfuerzos la realización de un
-vasto plan de colonización agrícola; la población entera favorece la
-ejecución de este proyecto por manifestaciones inequívocas. Hemos sido
-testigos de las demostraciones de fraternal simpatía que se prodigaron
-á un convoy de doscientas familias destinado á las colonias del señor
-Castellanos; á su llegada á Buenos Aires estas valientes personas
-se vieron objeto de una verdadera ovación. Por un acuerdo perfecto
-de franqueza y amenidad, por completo en las costumbres americanas,
-parecía querer borrarse en el espíritu de los recién llegados, las
-últimas tristezas que podían alimentar aun en el recuerdo de la
-vieja patria. Sería necesario, seguramente, citar el nombre de cada
-habitante de la ciudad, si se quisiera mencionar todos los actos de
-generosa hospitalidad que señalaron aquel día; nos contentaremos con
-recordar en esta obra al del señor Rams, ciudadano de Buenos Aires,
-quien haciendo un noble uso de su afortunada posición, hizo distribuír
-á los colonos, cigarros, confituras y refrescos de toda especie»[29].
-
-Por su parte, la Confederación Argentina no procedió de otro modo;
-la prueba está en los decretos destinados á cumplir los mandatos de
-la Constitución al respecto; está en los nombramientos de cónsules,
-los tratados comerciales con naciones de América y Europa; está en
-la creación de un premio á la mejor memoria sobre clasificación y
-distribución de tierras públicas; en la concesión del ferrocarril
-del Rosario á Córdoba; está, para no citar más, en el encargo dado
-á Moussy, de la descripción de la Confederación Argentina, á fin de
-que en todas partes pudieran tenerse noticias de estas tierras; en
-la indemnización á los extranjeros de los perjuicios sufridos en las
-guerras civiles, y sobre todo en la buena acogida que recibieron los
-proyectos colonizadores de Brougues y Anchorena, en los que el gobierno
-nacional se responsabilizó por las obligaciones respectivas contraídas
-por los de Corrientes y Santa Fe.
-
-Nuevas leyes, decretos, contratos, aparecen con iguales móviles, cuando
-Buenos Aires y la confederación formaron un solo país; resoluciones
-de esta índole son las leyes de 1862, autorizando el poder ejecutivo
-para celebrar contratos sobre inmigración extranjera, con facultad para
-conceder beneficios; la de libre introducción de los equipajes de los
-inmigrantes, en 1863, que se establece y conserva después en la ley de
-aduana; la creación de la «Comisión protectora de la inmigración», y en
-fin, muchas otras resoluciones de semejante especie, hasta la creación,
-en 1869, de la «Comisión central de inmigración», de cuya obra nos
-ocuparemos después.
-
-Es claro que todas estas resoluciones realizadas en los hechos, en
-todo ó en parte tenían forzosamente que facilitar la llegada de los
-extranjeros que adhiriéndose á la nueva patria, darían á ella su sangre
-y su trabajo.
-
-Cada nación, con sus hijos mandaba su espíritu; con su fuerza
-económica, su fuerza moral; allí donde ellos llegaban, traducían
-sus ideas en hechos y removían el espíritu; las regiones preferidas
-cambiaban de aspecto más pronto, las rezagadas cambiarían después. La
-entrada de inmigrantes que era de 1500 en 1854, alcanzaba tres años
-después á 4950, llegados en 1857; á 6300 en 1861, á 11.600 en 1864; á
-29.000 en 1869. En estos totales, los italianos ocuparon durante todo
-este período el primer lugar; correspondiendo á aquella nacionalidad,
-siete décimos de los llegados cada año; habían desalojado á los
-españoles: la ciudad capital les contaba en gran número; en 1856, en
-sus 91.395 habitantes, contaba con 10.279 italianos; su número siguió
-creciendo y en 1869, el censo dió 41.957 italianos para una ciudad
-de 177.787 habitantes, y 71.442 para toda la nación cuya población
-era de 1.877.490 habitantes (contados 41.000 argentinos residentes
-en el extranjero). En aquel año llegaron de esa nacionalidad 21.419
-individuos.
-
-Su número fué proporcionalmente tan grande, que algunos espíritus
-timoratos de pocos alcances, creyeron ver en esa abundancia un peligro
-que se expresó en el diario de la época _Los intereses argentinos_;
-campaña anti-italiana efímera que murió al nacer, siendo destruída en
-sus comienzos, entre otras tantas, por la palabra incisiva de Héctor
-Varela[30]. El peligro que la educación italiana pudiera traernos y
-que las ideas monárquicas pudieran infiltrarse, no fueron más que
-alucinaciones; no lo fueron en cambio las colonias agrícolas, la
-población numerosa, las artes y las ciencias. Y es desde 1859, dato
-curioso, que los compatriotas de Colón monopolizan el cabotaje[31].
-Viviendo vida argentina, no olvidaban la patria, y mantenían el
-recuerdo y la unión de sus connacionales agrupándose en sociedades y
-fundando diarios: en 1869, los italianos tenían dos diarios _La Nazione
-Italiana_ y _Eco d’Italia_.
-
-España, no obstante la tendencia á la _desespañolización_, que
-mostraban sus antiguas colonias de aquende los mares y de la que más
-adelante nos ocuparemos, seguía suministrando hijos á la Argentina,
-brazos á la agricultura y... criados á las familias pudientes. Es
-un error el que expresa Daireaux[32], cuando al referirse á 1868,
-á las grandes afluencias de extranjeros, dice que la inmigración
-menos poderosa era la española; lejos de ello, ocupaba el primer
-lugar después de la italiana, como lo siguió ocupando en adelante
-con excepción de los años 1872, 1881 y 1890 en que fué superada por
-la francesa. Es fácil comprobar tal cosa, con las cifras de la
-estadística de la oficina de inmigración.
-
-Más, la sangre española no modificó el carácter étnico argentino;
-contribuyó más bien á mantenerlo tal cual era, demorando la
-transformación; á pesar de la «oposición que los sucesos
-revolucionarios debían convertir en aversión y degenerar por
-desplazamiento de aquélla, en prurito de imitación excluyente de las
-ideas de la metrópoli», también es cierto que «no se elimina por la
-sola fuerza de la voluntad lo que arrastra la sangre ó está adherido
-á la estructura íntima del nervio»[33]. Y es así que el hispano
-continúa su dominio en la raza á pesar de la ruptura de vínculos
-políticos, y sus hijos venidos á estas tierras son como los enviados
-á mantener las tradiciones seculares de todo género. Y en la pereza,
-en la fácil palabra, en el valor, en la tendencia religiosa, en las
-formas arquitectónicas de las ciudades, España conserva su poderío que
-durará mucho aún, aunque el transcurso del tiempo pueda reducirlo á la
-expresión más abreviada del resumen.
-
-En cuanto á las industrias, á las invenciones é ideas que forman la
-base de los adelantos del país, forzoso es confesarlo: ni los grandes
-establecimientos industriales, ni las artes, ni la ciencia, ni los
-ferrocarriles, ni los tramways, ni los puertos deben nada á esta
-inmigración, apta para recibir y adoptar los inventos y las máquinas y
-las faenas, pero que nada da de por sí en aquella materia. Quizás sea
-debido á esta causa y á este factor, que mientras en Europa los grandes
-inventos y descubrimientos se hacen comunes por su abundancia, y
-Estados Unidos compite con ventaja con la Europa toda, Sud América nada
-da de por sí, á pesar de la inteligencia reconocida de sus hijos, y que
-el único descubrimiento de importancia realizado por un sudamericano,
-la dirección de los globos, pertenezca precisamente á un hijo de la
-única nación no hispánica de Sud América.
-
-Los franceses por su parte, habían dado un buen contingente aun en la
-época de Rozas, y conservaron en adelante el tercer puesto en cuanto á
-número de inmigrantes, llegando á ocupar el segundo en las épocas que
-hemos señalado al hablar de la inmigración española; los 276 llegados
-en 1857, son en 1869, 1465, es decir casi seis veces más. Muchos de
-ellos permanecían en la ciudad de Buenos Aires; en una estadística
-de 1856, Buenos Aires tenía 91.395 habitantes, de los cuales 9489
-eran franceses, y solamente 5702 españoles. Y las ideas francesas
-también se expandían y se expandía su idioma, base de toda enseñanza
-adelantada[34]. Los franceses no eran sólo agricultores; los había
-también hombres de letras y artistas, hombres de pensamiento y acción,
-hombres de comercio é industriales: Bonpland, de todos conocido, y
-Moussy autor de la _Geografía de la confederación_, tantas veces citada
-en este trabajo, y de la _Memoria histórica sobre la decadencia y
-ruina de las misiones jesuíticas del Río de la Plata_; el almirante
-Mouchez, autor de las obras náuticas, aunque sólo fuera visitante;
-educacionistas como Jacques, Larroque, y Peyret; agricultores como
-Brougues y Lelong, é industriales como Hileret, el de los ingenios
-tucumanos, Sansinena, Prat, el de la tintorería, Godet, fabricante
-de chocolate, Molet, de conservas alimenticias, Berthe, destilero,
-Lavigne, fabricante de aceite, Bieckert, cervecero... Y las colonias
-de vascos franceses y las tiendas principales, acumulaban materiales
-para la nueva nación, por más que durante algún tiempo continuaran
-formando colonias separadas del resto de la población, y unidas en el
-recuerdo de la lejana patria, y contribuyera á ello, la aparición de
-periódicos escritos en la lengua nativa, muchos de éstos suprimidos ó
-desaparecidos, otros conservados como el _Courrier de la Plata_, nacido
-en 1865 y núcleo de la tradición francesa en el Río de la Plata[35].
-
-Después de Francia, los países que más contribuían á poblar estas
-tierras eran Gran Bretaña, Austria, Suiza, Alemania y Bélgica, cada
-una trayendo en sus hijos sus caracteres, su inteligencia, sus
-particularidades.
-
-La inmigración inglesa y alemana merece recuerdo especial; la inglesa
-sobre todo, más que por el número de sus súbditos que es relativamente
-insignificante, por los capitales que aportaron y que se fijaron en el
-país y por las nuevas industrias que introdujeron; es así que al hablar
-de ellas, se puede recordar el establecimiento de los ferrocarriles
-norte (1861), sud (1863) y central argentino (1863), la compañía de
-minas de San Juan (1863), la fábrica de Liebig (1864), el ferrocarril
-Buenos Aires Ensenada (1865), enfín, el nombre del alemán Felipe
-Schwarz que establecido en Buenos Aires en 1859, efectúa la primera
-construcción en el país, de un navío de vapor, para navegación de los
-ríos interiores.
-
-Aunque las estadísticas sean escasas y los datos locales deficientes,
-conviene transcribir aquí el cómputo de la población nacional y
-extranjera y de la distribución geográfica, que nos da Moussy,
-interesante y útil como término de referencia con el de 1869.
-
- Total
- Provincias Extranjeros Cifra en números
- en 1857 en 1857 redondos
- en 1860
-
- Entre Ríos 12.044 79.282 82.000
- Corrientes 2.006 85.447 86.000
- Santa Fe 4.304 41.261 43.000
- Córdoba 380 137.079 140.000
- San Luis 153 37.602 38.000
- Mendoza 3.181 47.478 49.000
- San Juan ? ? 50.000
- La Rioja ? ? 34.000
- Catamarca ? ? 60.000
- Santiago del Estero ? 77.575 80.000
- Tucumán 273 84.044 85.000
- Salta ? ? 70.000
- Jujuy ? ? 33.000
- Buenos Aires ? ? 330.000
- ---------
- Total 1.180.000
-
- Indios del Sud 10.000 ?
- -- del Norte 20.000 ? 30.000
- ---------
- Indios de la Patagonia ?
- ---------
- Total 1.210.000
-
-Todos estos elementos debían traer en el transcurso de algunos años
-grandes cambios; un día sería una nueva idea, un edificio de formas
-distintas, el de más allá una industria nueva; así de continuo, en
-modo que cuando se efectúa el censo de 1869, la población y los
-caracteres generales del país habían cambiado; el carácter hospitalario
-de la familia colonial, debía continuar, continúa todavía sobre todo
-en las provincias; el gaucho con sus caracteres raros, mezcla de
-menestral y del peregrino de la edad media, como lo ha considerado
-un distinguido autor, atravesaría los años, cambiaría posiciones,
-mas seguiría existiendo; la haraganería, que ya en 1853 había hecho
-fortaleza principal en los empleados de las oficinas públicas[36],
-seguía conservando su sitio inexpugnable en 1869, lo conservaría en
-1880, sería dueña de sus hombres en 1895, cuando el censo revelara cómo
-había extendido sus fronteras, y el primer centenario de la revolución,
-invencible en sus asientos la encontraría.
-
-La cria del ganado, que tanto papel desempeñara anteriormente,
-continuaba predilecta, sobre todo en un principio. Los extranjeros
-mismos, en algún número se dedicaban á ella, abandonando el
-comercio[37].
-
-
-2. Pero los cambios de costumbres también son grandes aun en los
-detalles, y este hecho curioso lo señala: la siesta, la famosa siesta
-colonial, desaparece en el Rosario en 1864, debido al trabajo y á las
-ideas y costumbres traídas por el elemento extranjero[38]. En las
-ciudades en que el incremento de la población extranjera no ha sido
-tan considerable, aquélla se ha mantenido más tiempo y en algunas se
-mantiene aún.
-
-Se introducen métodos nuevos para el cultivo de los campos: las
-colonias de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Corrientes, muestran
-las ventajas de la agricultura; los nacionales empiezan á tener afición
-á ella; en las ciudades, desde 1856 aparecen las luminarias á gas, los
-empedrados adelantan, el valor de la tierra sube, las modificaciones
-se propagan al interior, los capitales afluyen; en 1865 los serenos
-se declaran en huelga, «signo de progreso»[39]; en 1866, se funda la
-sociedad rural, de la que es iniciador con otros, el inglés don Ricardo
-Newton que poco antes había inventado los alambrados y ensayado la
-introducción de animales finos. Se le llamó loco porque pretendía con
-débiles alambres, sujetar la fuerza de formidables toros, y gastaba en
-un carnero traído de afuera, cinco veces más de lo que gastaría en el
-mejor carnero argentino; no importaba, sabía lo que hacía.
-
- * * * * *
-
-De los extranjeros que llegaban, muchos quedaban en las ciudades,
-algunos avanzaban sobre el litoral donde otros les habían precedido,
-otros pocos se expandían por el resto de la nación; era la mayor ó
-menor facilidad de vida lo que determinaba sus movimientos. Algunos
-pensarían retornar al país de origen, enriquecidos; otros dejaban
-aquel pensamiento, se vinculaban, se casaban con hijas del país, se
-establecían definitivamente, daban descendientes argentinos.
-
-Las uniones naturales entre extranjeros é hijas del país, eran muy
-comunes; la reproducción era abundante; un cálculo de treinta y ocho
-años, hecho considerando los libros parroquiales de Córdoba, ha dado el
-resultado de siete hijos para cada matrimonio de blancos[40].
-
-En el cálculo de matrimonios en el litoral se llega á que
-aproximadamente, de cada cien extranjeros que contraen matrimonio,
-sesenta y seis lo hacen con hijas del país y treinta y cuatro con
-extranjeras; en el interior, el porcentaje es mayor.
-
-Algunos documentos antiguos traen noticias interesantes á este
-respecto: como muestra y confirmación de lo que digo, puedo recordar
-estos datos tomados del registro estadístico para el estado de
-Buenos Aires, que dirigió Maeso primero, y luego Trelles: trae el
-tomo correspondiente al primer semestre de 1856 una estadística de
-matrimonios de la ciudad de Buenos Aires por parroquias, estadística
-primitiva, indudablemente con errores y de la que se excluyen
-del sistema con que se dan los números, los de la parroquia del
-Socorro, «por cuanto el señor cura no los ha enviado en la forma que
-correspondía». Para no enumerar todo aquello, he hecho este resumen:
-
- Matrimonios de argentinos con argentinas 125
- -- -- con orientales 2
- -- franceses con argentinas 13
- -- -- con francesas 57
- -- -- con orientales 1
- -- -- con españolas 1
- -- italianos con argentinas 19
- -- -- con italianas 71
- -- -- con inglesas 1
- -- -- con orientales 2
- -- españoles con argentinas 23
- -- -- con españolas 25
- -- -- con italianas 1
- -- portugueses con argentinas 8
- -- -- con africanas 1
- -- ingleses con argentinas 3
- -- -- con inglesas 16
- -- alemanes con argentinas 2
- -- -- con inglesas 1
- -- -- con francesas 1
- -- austriacos con argentinas 1
- -- suizos con argentinas 1
- -- brasileros con argentinas 1
- -- -- con brasileras 1
- -- paraguayos con argentinas 1
- -- orientales con argentinas 7
- -- -- con orientales 5
- -- bolivianos con argentinas 1
- -- chilenos con argentinas 1
- -- africanos con argentinas 1
- -- -- con africanas 5
-
- En congregaciones extranjeras 26, entre protestantes, ingleses,
- alemanes, americanos y escoceses.
-
- * * * * *
-
-Estos datos son sin duda defectuosos, pero interesan del punto de vista
-de la cantidad de nacionalidades que comenzaban ya á formar la nueva
-nación. Y estos matrimonios tienen hijos que nuestra ley considera
-argentinos y que lo son también en sus sentimientos. Pero ¿tienen los
-mismos caracteres que tendría la población si hubiera continuado siendo
-española ó descendiente de española? ¿no vale entonces de nada la
-herencia? Indudablemente son argentinos, pero distintos de los otros;
-no son ni parecidos á los primitivos argentinos ni á los compatriotas
-de sus padres; tienen de uno y de otro; el medio los modifica: los
-cruces los modifican más; no son, serán; son argentinos en un sentido;
-tienden á ser, en otro: su unidad como raza no está hecha, será, está
-en el futuro.
-
-Así se llegó al censo de 1869, hecho bajo la dirección del señor Diego
-G. de la Fuente; obra muy buena; primer censo nacional, cuyo capítulo
-de población futura (pág. 22) da esta curiosa previsión, ejemplo de
-como el método estadístico puede algunas veces dar resultados para
-el futuro. La República Argentina tendrá aproximadamente, dice, en
-1879, 2.464.000 habitantes; en 1889, 2.444.000; en 1899, 4.778.000; en
-1909, 6.591.000. Como se ve, el error ó no existe ó es pequeño y el
-dato curioso. La ilusión se perdería si se leyera como se lee poco más
-allá, el cálculo para la ciudad de Buenos Aires en que da para 1909,
-650.000 habitantes; por más que dice como condición, «si se conserva
-en sus límites», y Buenos Aires se ha excedido y se ha apoderado de los
-alrededores; pero con todo, el cálculo resultó reducido en cuanto al
-desarrollo de la gran ciudad, como han resultado todos los que se han
-hecho sobre dicho crecimiento para épocas más ó menos distantes.
-
-Dejando ésto, veamos la estadística de nacionalidades. Existían dentro
-de la nación, en la época del censo, 1.531.360 argentinos y 211.993
-extranjeros divididos como lo expresa el cuadro siguiente:
-
- Clave
- A = Argentinos
- B = Otros hispano americanos
- C = Brasileros
- D = Norteamericanos
- E = Alemanes
-
- +------------------------------------------------------------------------+
- |Distribución | Total | A | B | C | D | E |
- |Geográfica | | | | | | |
- |-------------------+---------+---------+--------+-------+-------+-------|
- |Buenos Aires | 495.107 | 343.866 | 12.062 | 1.118 | 863 | 3.192 |
- |Santa Fe | 89.117 | 75.178 | 1.253 | 121 | 76 | 1.146 |
- |Entre Ríos | 134.271 | 115.963 | 5.379 | 800 | 39 | 358 |
- |Corrientes | 129.023 | 120.198 | 2.050 | 3.823 | 13 | 118 |
- |Córdoba | 210.508 | 208.771 | 381 | 22 | 19 | 67 |
- |San Luis | 53.294 | 52.761 | 399 | 6 | --- | 20 |
- |S. del Estero | 132.898 | 132.763 | 35 | 2 | 2 | 5 |
- |Mendoza | 65.413 | 59.269 | 5.625 | 9 | 23 | 16 |
- |San Juan | 60.319 | 58.007 | 2.087 | 1 | 8 | 26 |
- |La Rioja | 48.746 | 48.493 | 216 | 1 | 1 | 3 |
- |Catamarca | 79.962 | 79.551 | 270 | --- | 40 | 11 |
- |Tucumán | 108.953 | 108.602 | 160 | 8 | 4 | 12 |
- |Salta | 88.933 | 85.959 | 2.784 | 7 | --- | 15 |
- |Jujuy | 40.379 | 37.353 | 2.993 | 1 | 1 | 2 |
- |Chaco | 45.291 | --- | --- | --- | --- | --- |
- |Misiones | 3.000 | --- | --- | --- | --- | --- |
- |Pampa | 21.000 | --- | --- | --- | --- | --- |
- |Patagonia | 153 | 47 | 1 | --- | --- | --- |
- |Id. pobl. ind. | 23.847 | --- | --- | --- | --- | --- |
- |Ejérci^{to} en op^{es}| --- | 4.579 | 608 | 146 | 5 | 6 |
- |-------------------+---------+---------+--------+-------+-------+-------|
- | |1.830.214|1.531.360| 35.663 | 6.065 | 1.095 | 4.997 |
- +------------------------------------------------------------------------+
-
- Clave
- F = Austriacos
- G = Españoles
- H = Franceses
- I = Ingleses
- J = Italianos
-
- +--------------------------------------------------------------------+
- |Distribución | F | G | H | I | J |
- |Geográfica | | | | | |
- |-------------------+---------+---------+---------+--------+---------+
- |Buenos Aires | 657 | 28.534 | 27.141 | 9.052 | 60.686 |
- |Santa Fe | 27 | 1.559 | 1.728 | 690 | 4.223 |
- |Entre Ríos | 54 | 3.025 | 2.421 | 451 | 4.258 |
- |Corrientes | 65 | 432 | 462 | 100 | 1.513 |
- |Córdoba | 17 | 225 | 262 | 174 | 396 |
- |San Luis | --- | 35 | 49 | 3 | 19 |
- |S. del Estero | 1 | 26 | 16 | --- | 25 |
- |Mendoza | 2 | 75 | 78 | 11 | 75 |
- |San Juan | 3 | 38 | 45 | 26 | 54 |
- |La Rioja | --- | 10 | 11 | 1 | 8 |
- |Catamarca | 5 | 21 | 12 | 17 | 27 |
- |Tucumán | 1 | 39 | 73 | 3 | 43 |
- |Salta | 2 | 40 | 34 | 5 | 65 |
- |Jujuy | --- | 9 | 4 | --- | 12 |
- |Chaco | --- | --- | --- | --- | --- |
- |Misiones | --- | --- | --- | --- | --- |
- |Pampa | --- | --- | --- | --- | --- |
- |Patagonia | --- | --- | --- | 104 | --- |
- |Id. pobl. ind. | --- | --- | --- | --- | --- |
- |Ejérci^{to} en op^{es}| --- | 12 | 47 | 79 | 39 |
- |-------------------+---------+---------+---------+--------+---------|
- | | 834 | 34.080 | 32.382 | 10.709 | 71.442 |
- +--------------------------------------------------------------------+
-
- Clave
- K = Portugueses
- L = Suizos
- M = Otros estados
- N = Africanos
-
- +-----------------------------------------------------------+
- |Distribución | K | L | M | N |
- |Geográfica | | | | |
- |-------------------+---------+---------+---------+---------+
- |Buenos Aires | 1.228 | 2.369 | 3.672 | 1.067 |
- |Santa Fe | 127 | 2.272 | 712 | 5 |
- |Entre Ríos | 167 | 1.020 | 219 | 117 |
- |Corrientes | 121 | 62 | 45 | 21 |
- |Córdoba | 10 | 80 | 81 | 3 |
- |San Luis | 1 | 1 | --- | --- |
- |S. del Estero | --- | 7 | 15 | 1 |
- |Mendoza | --- | 6 | 20 | 4 |
- |San Juan | 3 | 6 | 10 | 5 |
- |La Rioja | --- | 1 | 1 | --- |
- |Catamarca | --- | 1 | 6 | 1 |
- |Tucumán | 2 | 6 | --- | 1 |
- |Salta | 3 | 9 | 3 | 7 |
- |Jujuy | --- | --- | 1 | 3 |
- |Chaco | --- | --- | --- | --- |
- |Misiones | --- | --- | --- | --- |
- |Pampa | --- | --- | --- | --- |
- |Patagonia | --- | --- | --- | --- |
- |Id. pobl. ind. | --- | --- | --- | --- |
- |Ejérci^{to} en op^{es}| 304 | 20 | 100 | 338 |
- |-------------------+---------+---------+---------+---------|
- | | 834 | 34.080 | 32.382 | 10.709 |
- +-----------------------------------------------------------+
-
-El total de extranjeros que dió aquel censo, correspondía á una
-población de 1.830.214. Es así que la proporción fué de 121 por 1000.
-Mas, de aquel número de extranjeros, 28.000 aproximadamente son
-hispano-americanos no brasileros, es decir, de igual sangre que la que
-aquí se iba formando. Este número modifica en algo el porcentaje de
-individuos de sangre nueva, pero las líneas generales permanecen las
-mismas y los datos citados son suficientes para indicar cuál podría ser
-el grado de formación de la raza y cómo la transformación era desigual,
-pues mientras en Buenos Aires la población extranjera era tan numerosa
-como se ha visto, en algunas provincias, San Luis por ejemplo, su
-número era tan reducido que podía considerarse insignificante. Esto
-quiere decir, que la superposición ó mejor dicho, la transformación
-va en progresión decreciente de la capital al litoral, y del litoral
-al interior. No obstante, debe tenerse presente que en cuanto á
-industrias, artes y costumbres, llegaban á algunas regiones, aun cuando
-el número de extranjeros fuera escaso; las ideas llevadas por unos
-pocos, tenían en sí fuerza expansiva y se propagaban.
-
-Hay que tener presente que para establecer la cifra exacta de los
-individuos de sangre argentina y los de sangre extranjera, debe
-recordarse el número que da la inmigración en los años anteriores,
-lo que aumentaría en un 20 por 100 por lo menos, para la ciudad de
-Buenos Aires y para el Rosario, el número de los individuos-elemento
-extranjero y en un 10 por 100 para toda la nación. Es verdad, también
-que en ese elemento hay mucho español que aunque con modificaciones
-impuestas por los tiempos, trata en su naturaleza de continuar la
-constitución étnica argentina de 1853.
-
-Por otra parte, las condiciones geográficas, físicas y económicas
-del país, el camino más corto de Europa, la mayor población desde
-siglos establecida en las regiones del Plata, el mayor conocimiento de
-las mismas, la facilidad de los cultivos, del abundante riego, eran
-todas circunstancias que hacían preferir el establecimiento en las
-provincias del litoral con relación á las del interior. Como era con
-la inmigración que los progresos se acentuaban, se explica de por sí la
-forma en que ellos se desarrollaron.
-
- * * * * *
-
-En lo que á educación se refiere, las dos universidades de antaño,
-continuaron desempeñando su cometido, y no obstante las deficiencias
-y los malos momentos porque á veces pasaran, lo cierto es que de sus
-aulas salían la mayor parte de los hombres que con su pensamiento
-tuvieron influencia en la marcha del país. En la enseñanza secundaria,
-este período cuenta con la fundación del colegio del Uruguay, la
-implantación de nuevos métodos, planes y organizaciones, en todo lo
-cual descuella la figura de Amadeo Jacques. Se fundan también los
-colegios nacionales de Buenos Aires, Mendoza, San Juan, Tucumán, Salta
-y Catamarca. La enseñanza primaria, encomendada á las provincias era,
-tal vez por aquella misma circunstancia, la más deficiente, aun cuando
-su existencia fuera condición para la garantía que la nación daba y da
-á las provincias, del libre goce de sus instituciones. Las provincias
-llenaron sus deberes como pudieron, y los adelantos en la materia
-fueron lentos.
-
-
-2. La libertad de transmitir ideas había impulsado el desarrollo de las
-empresas de diarios: la _Ilustración Argentina_, _Los Debates_, _La
-América_, _La Nación Argentina_, _El Nacional_, _La Reforma Pacífica_,
-pertenecen á este período; entre los extranjeros, _El Español_, _La
-Nazione Italiana_, _L’Eco d’Italia_, _Le Courrier de la Plata_; _The
-Standard_, primer periódico inglés que se publicó en sudamérica, y que
-tuvo subvención nacional hasta 1891 y provincial hasta 1869. Del mismo
-modo, el periodismo se expandía en el interior: Córdoba, por ejemplo,
-tenía varios diarios: _El Imparcial_, _La Bandera Católica_, _El Eco_,
-_El Diario_. Buenas ó malas, estas publicaciones prueban por lo menos
-un hecho: que eran posibles; y gran adelanto es para un pueblo, la
-posibilidad de emitir libremente sus opiniones.
-
- * * * * *
-
-Las ideas generales también cambiaban y se ansiaba el progreso. La
-vista de los adelantos que los extranjeros traían, y las noticias de
-que algunos naturales eran portadores á su regreso de Francia, Italia ó
-Inglaterra, causaban admiración. Se compararía el hábito de trabajo de
-los italianos ó suizos, la inteligencia de los franceses, las máquinas
-é inventos de los ingleses, con la nada que el país tenía. Se buscó
-la causa de esta inferioridad y se la encontró en aquella España que
-no es ciertamente la de hoy. Los escritores de aquella época pensaron
-que no le había bastado mantener siglos enteros á las colonias en la
-ignorancia y desprecio; su acción continuaba porque los argentinos
-llevaban en su sangre mucha sangre española; aconsejaron como supremo
-remedio la _desespañolización_. El país se mantendría en la obscuridad
-y se revolvería en luchas sin fin si no se _desespañolizaba_: «la
-España conquistó la América. Los ingleses conquistaron el norte.
-Con la España vino el catolicismo, la monarquía, la feudalidad, la
-inquisición, el aislamiento, el silencio, la depravación, y el genio
-de la intolerancia exterminadora, la sociabilidad de la obediencia
-ciega. Con los ingleses vino la corriente liberal de la reforma: la
-ley del individualismo soberano, pensador y trabajador en completa
-libertad. ¿Cuál ha sido el resultado? Al norte, los Estados Unidos,
-la primera de las naciones antiguas y modernas. Al sur, los Estados
-Des-Unidos, cuyo progreso consiste en _desespañolizarse_»[41]. Aquella
-obra era cuestión de vida ó muerte. Había que llevarla á los elementos
-todos de la vida, al hogar y á la escuela, á la materia y al alma. «Es
-necesario tener muy presente que la obra de la _desespañolización_ no
-consiste solamente en abolir las leyes é instituciones de la conquista.
-No es eso sino una parte, que podemos llamar la desespañolización
-exterior. La grande obra, el trabajo magno, consiste en el nuevo
-espíritu que debe animar á la nueva personalidad del americano. La
-desespañolización del alma, es pues lo principal»[42]. Á España se le
-reputaba la culpable, y procurando explicar el fenómeno, se llegó á
-ver que no pudo aquella nación proceder de otro modo. España no trató
-mal á sus colonias y á los habitantes de ella con un fin de maldad;
-aun más, este maltrato no debió parecer tal á los españoles. Y esa
-sumisión en cuerpo y alma no era sino la consecuencia de las ideas
-dominantes y por hábito convertidas en principios á los que se les
-tenía por verdaderos: desde la caída del imperio romano, datan las
-guerras religiosas, con la que emprendió Clovis para la conversión de
-los visigodos. El clero asumía autoridad importante, que era tomada un
-siglo más tarde por el clero católico visigótico; los reyes dieron gran
-importancia y autoridad á las decisiones y mandatos de los concilios,
-que vinieron á formar parte de la legislación. Y la guerra mora, de
-independencia y religión volvió nuevamente á hacer que la autoridad
-de los príncipes y de los obispos fuera grande. Para triunfar era
-necesaria la sumisión á los jefes, sumisión absoluta; y en cuanto á
-la sumisión religiosa se encargaban de mantenerla, la religión unas
-veces, el fanatismo y la superstición otras[43]. Esta obediencia y
-superstición, este dominio del espíritu se grabó en el alma de los
-hijos y los descendientes lo heredaron para hacerlo con el transcurso
-del tiempo, parte integrante de su personalidad. El principio dominó en
-España y pasó á América donde también dominó. Aquí mezclóse con otras
-ideas. Los españoles, aun de peor ralea, creyéronse amos de los nativos
-y comenzó la lucha sorda unas veces y tempestuosa otras, que debía,
-convertida en factor preponderante, decidir la lucha emancipadora. Mas
-la sumisión espiritual dominó, atravesó la época de Rozas y dominaba
-después; en las otras naciones de América siguió con mayor ó menor
-potencia, según las circunstancias favorables ó contrarias; en algunas,
-domina quizás en la actualidad; pero en todas originaba la expresión
-de pensamientos é ideas, y adquiría fuerzas la afirmación de que
-«_la emancipación del espíritu_, ese es el gran fin de la revolución
-hispano-americana... La civilización española consagraba y mantiene
-todavía en la península el principio contrario. Toda ella reposaba
-sobre la base de la esclavitud del espíritu humano. La política y
-la religión, la legislación y las costumbres anonadaban al hombre,
-como sér inteligente y como sér moral, porque el poder absoluto no
-podía existir sino sobre ese aniquilamiento. Jamás se ha visto en el
-mundo cristiano un poder espiritual más fuertemente organizado, más
-omnipotente, más completo, más invasor, más voraz, más universal que
-el poder constituído en la monarquía española: el hombre le pertenecía
-completamente, sin excepción. No tenía iniciativa ni espontaneidad y
-sus facultades intelectuales sólo podían concebir las ideas que aquel
-poder le transmitía; pero sin dar al hombre el derecho de juzgarlas;
-su corazón sólo podía adherir... la verdad estaba prescripta de
-antemano... los sentimientos, las afecciones tenían también su ley...
-una ley arbitraria, que no era otra que la voluntad de los hombres que
-tenían el privilegio de administrar el poder espiritual»[44]. Aquellos
-hombres que deseaban un país libre y grande, en quienes la vida del
-campo y las luchas civiles habían exaltado el sentimiento del valor,
-al ver que los hechos y la historia de los hechos señalaban á España
-como causa dominante del malestar, quisieron, no por rencor sino por
-patriotismo, _desespañolizarse_; no odiaron á la nación española sino á
-los métodos de gobierno, y no tendrían sus hijos inconveniente, cuando
-el sistema cambió aun en España, en recibir con los mayores afectos á
-la representante del trono español, al que tanta culpa se le daba en
-nuestras desgracias.
-
-
-3. El período político transcurrido desde 1853 á 1869, comprende la
-separación de la provincia de Buenos Aires del resto de las provincias;
-la sanción de la constitución nacional de 1860, la reforma de 1866, la
-presidencia del general Mitre y el comienzo de la de Sarmiento.
-
-El rechazo del acuerdo de San Nicolás por Buenos Aires, dió motivo
-á la lucha próxima. Urquiza intentó imponerse; lo consiguió en un
-principio. La tea incendió. Mitre levantó las milicias contra «el nuevo
-tirano»; se desconoció toda autoridad nacional y se retiró á Urquiza
-el encargo de mantener las relaciones exteriores. En 1854 se sancionó
-la constitución provincial para Buenos Aires, y la separación se
-mantuvo hasta después que las batallas de Cepeda y Pavón, sirviendo de
-derivativo á las energías nerviosas y á los enconos, permitieron tratar
-la cuestión con razones más estudiadas y en términos más pacíficos.
-
-En 1859 la convención de Buenos Aires propuso las reformas que creía
-necesarias á la constitución de 1853.
-
-Las reformas que se sancionaron fueron de poca importancia no alterando
-las líneas generales de aquella y consistieron en la determinación de
-residencia de las autoridades nacionales en la ciudad que se declarare
-Capital de la República por una ley especial del Congreso, previa
-cesión de la provincia á que pertenezca el territorio á federalizarse;
-en resoluciones respecto á derechos de exportación y comercio, á la
-libertad de los esclavos que por cualquier modo se introdujeren en la
-república; á la prohibición de las ejecuciones á lanza y cuchillo; á
-la libertad de imprenta, á las cuestiones de competencia de la suprema
-corte, y algunas otras más. Se aclararon principios contenidos en la
-constitución y se buscaron soluciones á algunos reclamos posibles entre
-la provincia de Buenos Aires por un lado y la Confederación Argentina
-por el otro.
-
-En cuanto á la reforma de 1866 consistió sólo en la supresión de
-la cláusula que determinaba entre los fondos del tesoro nacional
-los derechos de importación y exportación sólo hasta 1866; quedó
-establecido que aquella contribución correspondiera siempre al tesoro
-nacional. Y como consecuencia, la supresión en el inciso 1^o del
-artículo 67, la parte en que atribuía al congreso el establecimiento de
-«los derechos de exportación hasta 1866, en cuya fecha cesarán como
-impuesto nacional, no pudiendo serlo provincial». Quedó redactada esta
-parte así: «establecer igualmente los derechos de exportación».
-
- * * * * *
-
-La vida financiera de una nación contribuye con notable coeficiente
-en sus progresos, como que es la síntesis de la vida económica, base
-aceptada por Marx como estructura de la sociedad, de lo que las
-instituciones, derecho, religión, son sólo la superestructura variable
-con las variaciones de aquella.
-
-La vida financiera argentina, sin embargo, no sería suficiente para
-darnos á conocer la marcha de nuestra historia; los progresos y
-adelantos argentinos en diversos órdenes de actividad de 1853 á 1869,
-avanzaron al movimiento financiero que quedó un tanto en retardo porque
-las circunstancias así lo impusieron.
-
-De 1853 hasta el 1860, la historia financiera argentina marcha
-desdoblada en dos: el estado rico, el hermano mayor, Buenos Aires, por
-este lado: la confederación de los otros, por aquél.
-
-El primero no se arredró por los cuantiosos presupuestos con enormes
-déficits; no importaba; las necesidades los exigían y el sentimiento
-de la grandeza futura de la patria los autorizaba; las emisiones de
-papel moneda y la emisión de fondos públicos eran cosas que á diario
-se sucedían y las resoluciones sobre el modo de amortización de todo
-aquello, eran más para el papel que para ser cumplidas: la lógica
-de los sentimientos y el razonamiento de justificación de que Ribot
-nos habla en su obra _La logique des sentiments_, ocuparía un lugar
-prominente, dada su utilidad.
-
-No obstante se hicieron adelantos y grandes: bastando para ejemplo, el
-Banco de la provincia de Buenos Aires, antigua casa de moneda, que tuvo
-gran prosperidad, que prestó grandes servicios al comercio y que ayudó
-al estado á desenvolverse en las redes de deudas y fardos de papel
-moneda.
-
-La confederación por su parte, debió también pensar en el gran
-problema, que se presentaba para ella en las peores condiciones;
-los grandes remedios ideados no siempre atacaron en sus raíces los
-grandes males, y por eso fué un fracaso la famosa junta que se creó
-para regir todo lo económico-financiero de la nación, desempeñando
-á un tiempo mismo las funciones de crédito público, contaduría,
-tesorería, banco nacional, ministerio de obras públicas, dirección de
-correos, intendencia, etc. No dió mayores resultados la ley de derechos
-diferenciales, y Buenos Aires siguió dominando la situación comercial.
-El gobierno de la confederación se encontraba así sin créditos, sin
-dinero, sin bancos, sin recursos para accionar: y no podía ser de
-otro modo, desde que hoy mismo Buenos Aires sostiene en gran parte la
-nación y ayuda en mucho al sinnúmero de subvenciones que se otorgan á
-las provincias. Su aduana, con sus entradas que le dan _diariamente_
-sumas que alcanzan y pasan de 500.000 pesos moneda nacional, es una
-potencia colosal que mantiene en sus espaldas muchos de los gastos que
-el progreso nacional ó el sistema parasitario argentino imponen á los
-presupuestos.
-
-De 1860 en adelante, Buenos Aires y la confederación tienen una vida
-común y como consecuencia, su historia financiera vuelve á unirse;
-hecha la paz, porteños y provincianos juntos pensaron en lo económico;
-se reconocieron como una, las deudas respectivas, se nacionalizó la
-rica mina de la aduana de Buenos Aires y se consiguió dar alguna
-estabilidad al papel moneda, fijándole un precio ó por lo menos
-disminuyendo su agio.
-
-Para organizar el tesoro se debió partir literalmente de la nada.
-Recuerda el doctor Terry en su trabajo citado, que el doctor Vélez
-Sarsfield, ministro de hacienda en la época, manifestaba en sus
-conversaciones particulares, que el gobierno había encontrado por único
-numerario existente en las cajas de la confederación dos pesos plata.
-
-Entre empréstitos, garantías, impuestos, mejoraba la situación, cuando
-la guerra del Paraguay, vino á renovar el desequilibrio, siendo
-necesario recurrir á nuevos empréstitos. Más este desequilibrio es
-inferior al que las luchas interiores causaban, y los dineros que se
-iban para defender á la patria, dejarían recuerdos menos ingratos que
-los que se habían ido para estériles luchas intestinas.
-
-Como síntesis y como prueba de que no obstante ésto, la marcha
-financiera era buena, tomo de aquel trabajo estos datos bien
-demostrativos que nos dan también las cifras del estado económico
-argentino al iniciarse el año 1869, época en que se realiza el primer
-censo nacional:
-
- Renta Presupuesto
- pesos pesos
- 1863 6.478.000 1864 8.900.000
- 1868 12.496.000 1869 9.620.000
-
-Al iniciarse aquel año se tenía pues, por lo menos dentro de las cosas
-probables, un superávit en el presupuesto.
-
-
-4. En lo referente á vías de comunicación, debe recordarse que en los
-primeros años de este período, á las galeras de que hemos hablado en el
-capítulo anterior, se agregaron en 1855, las «Mensajerías argentinas».
-Prestó esta empresa servicios inmensos, unió lugares y sirvió para la
-conducción de pasajeros, correspondencia y noticias con un horario más
-ó menos fijo según el tiempo lo permitiera. El sistema se extendió, y
-en 1865 eran muchas las empresas de semejante transporte que existían
-en la provincia de Buenos Aires, con nombres particulares que querrían
-arrancar alguna evocación: «La favorecida», «La brisa del desierto»,
-«La protegida», «Los peninsulares», y así muchas otras, que sirvieron
-mientras el ferrocarril no las substituyó[45].
-
-Los ferrocarriles, acortando las distancias desalojaban las carretas.
-El 30 de julio de 1857, fué el primer día de júbilo que originó á la
-Argentina la locomotora; el servicio de trenes inaugurado aquel día,
-sólo recorría 24.000 varas, del Once á Floresta; en 1860 el espacio
-cruzado por los rieles alcanzó á 36 kilómetros; en 1865 llegaba á
-Mercedes, en 1866, Chivilcoy también quedó unido á Buenos Aires y
-fué entonces de 134 kilómetros la extensión total de las vías del
-ferrocarril del Oeste, al mismo tiempo que el ferrocarril del Norte
-permitía desde 1865 trasladarse sobre sus vías de Buenos Aires al
-Tigre. Poco después y mientras se acercaba por el lado de Buenos
-Aires el momento en que las vías llegaran á Chascomús, un suceso de
-importancia mayor para la república entera, de importancia inmensa
-para el interior, de lujo para el litoral, acaba de realizarse: en
-1870--y llegamos á esta fecha, adelantándonos un tanto al límite de
-este capítulo,--Córdoba y Rosario, las dos ciudades poderosas, la
-docta y la laboriosa, quedaban unidas para siempre por las cintas
-de acero propulsoras del progreso. Indudablemente no todas fueron
-rosas en estas empresas; los capitales no siempre abundaron; fué
-necesario hacer grandes concesiones de tierras como la que se hizo á
-la empresa del ferrocarril de Córdoba al Rosario; el público tardó en
-acostumbrarse á los ferrocarriles, y no sólo en las clases bajas, sino
-hasta en las cultas; el mismo directorio del primer ferrocarril tuvo
-necesidad de ver viajar ensayando, al doctor Vélez Sarsfield, para
-animarse á imitarlo, y que los temores no eran infundados lo probó
-el descarrilamiento acaecido mientras viajaban las personas que lo
-componían[46]. Y recordemos por fin el notable signo de progreso que
-dice Onelli[47]: en 1864 acaece el primer choque de trenes.
-
-Á este período pertenece también la instalación de tramways en la
-ciudad: el primero, accesorio del ferrocarril del Sud se estableció en
-1865; el segundo en 1868, por el ferrocarril del Norte; poco después,
-en 1869, don Mariano Billinghurst, inauguraba el primer tramway urbano.
-
-El correo estableció el servicio urbano en 1852; se creó en 1862 la
-dirección general de correos de la República. El telégrafo llegaba en
-1860 hasta Moreno; en 1869 hasta el Rosario.
-
-En fin, débese recordar que también corresponde á este período, el
-desarrollo de las comunicaciones marítimas directas con Europa, debido
-á la compañía general de transportes marítimos creada con capitales
-franceses.
-
-
-5. En todas las industrias los cambios verificados en el corto
-espacio de años fueron grandes, y puede decirse, en general, que los
-progresos seguían á la inmigración, y donde ella se establecía allí se
-implantaban aquéllos.
-
- * * * * *
-
-En agricultura, la investigación general realizada por la inspección
-de colonias, permitió la reconstrucción del cuadro de la superficie
-cultivada en la República Argentina en el año 1872. En un total de
-580.000 hectáreas cultivadas en la república, Buenos Aires cuenta
-117.000, es decir, casi una tercera parte; Santa Fe con 62.548; Entre
-Ríos con 34.000; es cierto que Mendoza y San Juan cuentan también con
-cifras elevadas, debido al extenso cultivo de la viña que ya entonces
-se hacía en aquellas provincias. Por ser estos datos más precisos,
-los he tomado para referirlos á la época que trato, pues dos años de
-diferencia no pueden alterar profundamente las deducciones que permiten
-las cifras comparadas[48].
-
-La agricultura estaba estrechamente relacionada á la fundación de
-colonias; Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba vieron surgir
-en su territorio numerosas colonias y los gobiernos se apresuraron á
-ayudarlas. En Santa Fe se fundaron con franceses, suizos é italianos,
-las colonias Esperanza (1856), San Jerónimo (1856) y San Carlos (1857)
-para llegar en 1870 á contar 31 colonias agrícolas. Buenos Aires, tuvo
-por primera colonia á Baradero, en 1856 con suizos y alemanes y poco
-después, nueve pueblos agrícolas, dieron muestra de vida potente. En
-Entre Ríos, Urquiza fundó la colonia San José en 1857 con italianos,
-franceses, suizos y alemanes y poco después le siguió Villa Urquiza
-(1858) en que se establecieron agricultores alemanes, franceses,
-españoles, belgas, italianos y suizos juntamente con cincuenta
-familias argentinas[49]. En Córdoba, la primera colonia, Tortugas,
-es de fecha posterior: fué establecida en 1870; no obstante, la
-importancia agrícola de la provincia era ya grande entonces, y mucha
-la extensión dedicada á la agricultura; los alfalfares que introdujera
-de un modo casual Patricio Oyolas en 1861, se habían extendido y
-comenzaban á adquirir el buen nombre que conservan.
-
-En el informe del señor Wilken, sobre las colonias agrícolas que visitó
-en 1872[50], se encuentran interesantísimas noticias sobre la vida,
-educación, modos y útiles de trabajo de todos aquellos pobladores; y
-todas esas gentes de diversas razas históricas, puestas en contacto
-y unidas también á los nacionales, debían forzosamente producir
-descendientes con nuevos caracteres, que heredarían sus costumbres y
-que podrían tener al lado de la inclinación á los trabajos ganaderos
-y del sentimiento de desprecio de la ley, los sentimientos de orden y
-respeto y la convicción de que la agricultura puede ser también fuente
-de riqueza particular y pública.
-
-Todo el desarrollo de las colonias está íntimamente relacionado con las
-medidas y propósitos para atraer la inmigración á que antes hemos hecho
-referencia.
-
- * * * * *
-
-Los productos de la ganadería mejoraban: algunos estancieros renovaron
-las iniciativas del tiempo de Rivadavia tendientes á mejorar el
-ganado con el cruzamiento de otros de clases superiores, traidos de
-Europa. En un principio se tuvo poca confianza y pocos fueron los que
-se dedicaron á tal empresa, prefiriendo la mayor parte dejar obrar
-á la naturaleza sin preocuparse del mejoramiento. Poco á poco el
-ensayo, que correspondió á algunos estancieros ingleses establecidos
-en Buenos Aires, tuvo imitadores en los argentinos. Por otra parte,
-el ganado lanar, había mejorado desde 1824, con las iniciativas de
-Pinto, Capdevila, Bell, Harrat, Sheridan. Todo esto permitió en 1859
-al gobernador de Buenos Aires, alabar los adelantos de la Argentina y
-alzar en discurso memorable un himno de felicitación á los _pioneers_
-de la agricultura y ganadería argentina[51].
-
- * * * * *
-
-No hay datos abundantes sobre las industrias de la época. No obstante,
-por los nombres de las profesiones que da el censo de 1869, como por
-algunas investigaciones particulares en determinadas industrias, puede
-llegarse á la conclusión que aun en esa fecha aquellas eran pocas
-relativamente y que primaban las que se referían á alimentación,
-vestido, construcciones, talabartería y herrería; y en cada región las
-que hacían posibles las circunstancias y la mejor condición del suelo:
-en Mendoza y San Juan la vinícola, en Tucumán la azucarera, etc. Más
-entonces todavía aquellas industrias producían en reducida escala:
-así, por ejemplo, hacia la época del censo, la importación de azúcar
-alcanzaba á 22.000 toneladas por año; la de vino á 600.000 hectólitros.
-
- * * * * *
-
-Con todos esos progresos, con la mayor producción, con las
-mayores facilidades para las comunicaciones, con las franquicias
-constitucionales, con la afluencia de extranjeros que dejaban lazos
-de amistad y relaciones financieras en Europa, fácil es comprender,
-que el comercio nacional y extranjero, interior y exterior, aumentó
-considerablemente.
-
-Las naciones con quienes se comerciaba en mayor escala, estaban en el
-siguiente orden: Inglaterra, Francia, Estados Unidos y España. Es así
-que en 1869 pudo considerarse como extremadamente pequeño el movimiento
-de navíos efectuado en 1856 y que había asombrado en aquel año por su
-cantidad: llegados 616: salidos 613.
-
-La profesión de comerciante, contaba entre las principales, y jóvenes
-distinguidos no se ruborizaban porque se les viera midiendo piezas de
-género detrás de un mostrador ó dirigiendo las maniobras de desembarque
-de los fardos de mercaderías.
-
-Este estado de cosas originó diversas leyes y medidas de gobierno. Dos
-hay que deben ser recordadas por su importancia para el comercio del
-mundo entero: la ley de 1^o de septiembre de 1863, que hizo obligatoria
-la adopción del sistema métrico decimal, tan útil y conveniente que
-hace cada vez más risible la terquedad anglo-sajona á su respecto; la
-segunda es la ley de 1864 sobre patentes de invención, reglamentada en
-1866.
-
-
-6. La constante transformación del país, la llegada continua
-de inmigrantes portadores de ideas, la nueva vida que el país
-adquiría, hicieron necesarias nuevas leyes que acordaron con las
-nuevas modalidades. Incidentalmente he indicado ya al hablar de la
-inmigración, educación, etc., las consecuencias institucionales que los
-cambios originaban. Mas, aun debo recordar el hecho de que además de
-esas leyes especiales se vió la necesidad de leyes generales, códigos
-destinados á regir las relaciones civiles y de comercio.
-
-Desde el gobierno de Urquiza, se comprendió aquella necesidad de
-fáciles compilaciones de códigos que reglaran derechos; en 1854, por
-ley se determina para aquel fin, el nombramiento de una comisión de
-jurisconsultos; la constitución de 1853 y la de 1860, dan al congreso
-la facultad de dictar los códigos civil, penal, comercial y de minería.
-
-El único que tuvo sanción en este período fué el de comercio: en 1862
-se declaró nacional el vigente en la provincia de Buenos Aires. Sus
-reformas, así como la sanción de los otros códigos pertenecen á época
-posterior.
-
-
-7. Entiendo haber aportado suficiente cantidad de datos para que se
-admitan como establecidas: en primer término la rápida transformación
-del país en el período de que tratamos; en segundo lugar, que aquellos
-cambios y adelantos han sido debidos principalmente á la inmigración
-europea no española, que llegó en abundancia á nuestras playas.
-
-Se nos presenta el país en 1853 como una nación rutinaria y sin embargo
-llena de individuos de grande inteligencia; de sangre ardiente como
-lo es la española, llenos de valor y exaltados en el sentimiento del
-honor, dispuestos á defenderlo al primer menoscabo real ó supuesto.
-Llenos de alma y al mismo tiempo sometidos de espíritu, sin darse
-cuenta de ello. Á fuerza de sentirse luchadores, pelean y cuando no
-tienen enemigos exteriores, los buscan en otras provincias, en otros
-partidos políticos y aun en otra vecindad. Aptos para el trabajo, lo
-desprecian y lo dejan á extranjeros, y las ventajas de la industria es
-cosa que no los preocupa.
-
-De continuo llegan extranjeros, individuos de otras tierras, más
-acostumbrados al trabajo porque en su país la vida es más difícil.
-Se insinúan en la sociedad, aportan ideas y sentimientos; la ley de
-la imitación ejerce función importante. Se establecen en la capital,
-en el litoral y comienzan á llegar al interior. Adquieren vínculos
-de familia, con los naturales, transmiten ideas á sus hijos, que
-serán modificadas por las de la otra herencia, por las del medio y la
-educación. La ciudad empieza á cambiar de aspecto: hay mayor luz, hay
-tramways y empedrados; los progresos son continuos; el ferrocarril
-substituye á la carreta; se fundan colonias, los campos también cambian
-de aspecto: el verde claro de los pastizales, es substituído por el
-amarillo de los trigales, ó verde vivo de los campos de alfalfa; los
-animales mejoran; las costumbres evolucionan y la transformación
-continúa. Arriban inmigrantes y producen argentinos de la nueva raza
-que será. El país se pacifica, y los resultados del censo de 1869 y de
-las investigaciones en los diversos aspectos de la actividad, traen á
-los corazones grandes esperanzas y se cree en la futura realidad de las
-mejores ilusiones.
-
-
-
-
- CAPÍTULO III
-
- 1895: EL SEGUNDO CENSO NACIONAL
-
- 1. La sociedad argentina de 1895. Inmigración; medidas protectoras. La
- tendencia anti-extranjera. Los naturalizados.--2. Cambios políticos
- y situación económica.--3. Vías de comunicación.--4. Agricultura
- y ganadería; otras industrias.--5. Las ciencias y las artes.--6.
- La educación é instrucción pública.--7. La legislación.--8. El
- socialismo. Conclusión.
-
-
-1. El segundo censo nacional se realiza en 1895, bajo la dirección del
-mismo doctor Diego G. de la Fuente que veintiseis años antes había
-presidido la confección del primero.
-
-En esta época se pudo hacer la operación con mejores elementos: el
-país se conocía más, las estadísticas eran llevadas con mayor cuidado,
-se habían realizado censos locales en épocas diversas, existía
-mayor facilidad de comunicaciones, factores todos que ayudaron en la
-obtención de buenos resultados.
-
-Los cambios y transformaciones que el censo tradujo, admiran,
-pareciendo imposible que sea sólo la distancia de veintiseis años la
-que media entre la nación como era según hemos tratado de comprenderla
-en el anterior capítulo, y la que las cifras del segundo censo nos dan.
-
-Para llegar á penetrar estos cambios, no se puede tomar simplemente las
-dos épocas y hacer comparaciones. Es necesario seguir el desarrollo
-cuanto sea posible. Ver por qué se transforma, cuáles influencias
-determinan los cambios, qué orientación dan á las leyes é instituciones
-políticas.
-
- * * * * *
-
-El factor étnico, al que con preferencia se refiere este trabajo,
-impone de la causa de muchos cambios, como afirma el carácter de
-nacionalidad por raza en formación. Para que una nacionalidad tal,
-adquiera sus modalidades distintivas, son necesarias cantidad de
-adaptaciones y de evoluciones.
-
-Comenzaré pues, por el factor étnico, para estudiar luego las
-transformaciones materiales, relacionando uno y otras con las
-disposiciones legales que ha motivado ó que las han favorecido.
-
-El número total de inmigrantes arribados por año, que en 1869 era
-aproximadamente de 38.000, aumentó con variaciones más ó menos grandes;
-en 1873 alcanza á 76.000, para disminuir luego y aumentar de nuevo,
-pasando por primera vez en 1885 de 100.000; en 1889 llega á la cifra de
-220.000 y desciende de nuevo: se cuentan en esta línea los llegados por
-vía de Montevideo.
-
-Á los italianos les correspondió siempre el primer lugar: en 1873, de
-los 48.000 llegados por vía de ultramar, 27.000 eran italianos; en
-1881, de 80.000 eran 63.000; en 1889, 88.000.
-
-Españoles, franceses, ingleses, ocupaban los puestos siguientes y
-luego los súbditos de los países que los ocupaban también en la época
-anterior.
-
-Á todos ellos se agregó una nueva corriente de rusos, holandeses,
-portugueses, norteamericanos en número que obliga á tenerlos en
-consideración, pues que cruzándose con nacionales y extranjeros de
-otros países residentes aquí, tendrían también su parte en la formación
-del tipo argentino.
-
-El gobierno continuó fomentando la inmigración con medidas de índole
-diversa: unas veces se creyó que la espontánea era la mejor, más
-económica y más verdadera en el sentido de la posibilidad de su
-arraigo en el país; otras, en la necesidad de la protección amplia,
-con pasajes, alimento, tierra garantida; alguna vez se estimó
-necesaria la propaganda en Europa y fueron comisionados con ese fin.
-El 10 de agosto de 1869 se creó la Comisión central de inmigración,
-que duró en su funciones hasta 1874. Sus proyectos, consejos y
-resoluciones encontraron buena acogida y sus planes de colonización
-recibieron el apoyo y el concurso de hombres influyentes de todas las
-nacionalidades[52].
-
-En 1875 se autoriza al poder ejecutivo para fomentar la inmigración
-dando tierras y facilitando el establecimiento de los inmigrantes. En
-1876 se dicta la extensa ley de inmigración y colonización en la que
-con el convencimiento completo de la necesidad y conveniencia de la
-inmigración, como asimismo con la visión clara de los medios propios
-para atraerla, se establecen disposiciones referentes al régimen
-administrativo y las funciones del departamento de inmigración; á
-los agentes en el exterior, á las comisiones de inmigración en las
-ciudades capitales de provincia, á las oficinas de trabajo que debían
-establecerse en Buenos Aires y en las capitales donde existiera
-comisión de inmigración; al desembarco de inmigrantes, á los buques
-conductores de inmigrantes, y beneficios que se les acordaban; al
-alojamiento y manutención, enfín á la internación y colocación, y los
-fondos para realizar tales propósitos.
-
-Nuevas medidas dictadas en 1887 y 1889, completaron aquellas benéficas
-disposiciones, con resoluciones sobre construcción de hoteles de
-inmigrantes, anticipos de pasajes, propaganda, etc.
-
-Es curioso observar, que aun cuando la Constitución entiende facilitar
-el establecimiento de inmigrantes que traigan por objeto no sólo
-cultivar la tierra, sino también ejercer las industrias, etc., la mayor
-parte de las medidas adoptadas en esta época, en la posterior y hasta
-ahora, relacionan de una manera casi exclusiva la inmigración con la
-agricultura y establecimiento de colonias. La misma ley de 1876 es ley
-de inmigración y colonización. Las provincias á la vez que la nación,
-en leyes y decretos tienden á fines semejantes.
-
-La provincia de Buenos Aires dicta la ley de egidos, estableciendo
-formas para la venta de tierras, y en 1887 tiene origen la famosa
-ley de centros agrícolas, tan discutida, tan buena en abstracto y
-desastrosa siempre por las facilidades para negocios pocos limpios.
-Surgen así en Buenos Aires pueblos agrícolas que impulsan el adelanto
-de la provincia.
-
-La colonización en Entre Ríos, á su vez hace grandes adelantos, y
-acertadas medidas de gobierno le permiten presentar en 1895, 176
-colonias.
-
-Corrientes también, desde 1869, toma disposiciones respecto de
-la inmigración, con la ley de tierras reservando lugares para el
-establecimiento de colonias agrícolas; en 1876 con el contrato para el
-establecimiento de la colonia agrícola industrial «Corpus», y con el
-celebrado en 1877 con los señores Firmat, Napp y Wilken para colonizar
-Misiones. En 1895 podían contarse en Corrientes 25 colonias, aunque no
-todas hubieran debido su origen á esas disposiciones, y aunque algunas
-fueran colonias sólo en el nombre.
-
-Santa Fe más que todas, admira con sus progresos. Sus gobiernos se
-preocuparon de inmigrantes y colonias con un empeño digno de los
-mejores recuerdos. El señor Alsina en la obra citada, enumera[53] todas
-las medidas de gobierno que tienden á la colonización, y á protección
-de inmigrantes: desde las medidas anteriores á esta época prohibiendo
-la venta de tierra pública en previsión de futuras colonias (1853),
-hasta los contratos con Castellanos ó con Romang, cediendo al primero
-tierras para que establezca colonias y construya un ferrocarril, y
-vendiéndolas al segundo á condición de que las pueble con familias
-agricultoras traídas de fuera de la provincia; las medidas de gobierno,
-ayudando eficazmente á las condiciones del terreno, han dado á Santa
-Fe el rango importante que ocupa como provincia colonizadora por
-excelencia y que le permitieron presentar en 1895, 298 colonias.
-
-Á las provincias anteriores sigue en importancia y como consecuencia
-de la expansión de las colonias de Santa Fe, la provincia de Córdoba,
-que se inició con las fundación de la colonia «Tortugas» en 1879; dictó
-en 1871 una ley que destinó 200 leguas para la inmigración espontánea,
-exonerándola de impuestos, facilitándo semillas á los agricultores,
-etc., ley que se completa con la de 1886, que estableció la formación
-de colonias, concesiones de campos y solares, facilidades para la
-adquisición de tierras, etc. Córdoba tenía en 1895, cerca de 150
-colonias, aunque debamos hacer para esta provincia también la misma
-salvedad que hicimos para Corrientes.
-
-Recordemos también como resultado de la expansión santafecina, el
-comienzo de colonización en Santiago del Estero, que dió en la época á
-que nos referimos, cuatro colonias.
-
-Todas estas medidas provocaron grandes progresos en el país y
-convirtieron extensas regiones antes incultas, en hermosos prados,
-fuentes de riqueza nacional.
-
-Pero no quiero dejar de repetir mi observación de que la mayor parte
-de las medidas gubernamentales han tendido al establecimiento de
-colonias agrícolas y que al atraerse la inmigración se ha tenido como
-principal punto de mira el cultivo de los campos. Cierto es que ese
-cultivo es de valiosísima importancia y que representa un gran factor
-de riqueza argentina, el que exige mayores consideraciones, pero es
-cierto también que no es el único. El examen de la vida argentina y de
-sus progresos, los revela en muchas manifestaciones de la actividad.
-El progreso y la riqueza no están sólo en las hectáreas cultivadas. Lo
-están también en las artes y en las industrias de toda especie; y bien,
-las medidas tendientes á la protección de las industrias son escasas;
-para algunas no existen; para otras los impuestos son exorbitantes;
-enfín para otras más, como el laboreo de las minas y el cultivo de los
-bosques, no sólo no cuentan con ninguna protección, sino, lo que es
-peor, se admite que sean combatidas indirectamente, como lo son con los
-fletes elevados, á tal punto que se prefiera importar tales productos á
-elaborarlos en el país.
-
-Creo que pueden y deben protegerse las industrias nacionales
-con disposiciones correspondientes á las que se han tomado para
-la agricultura. Hay modos más eficaces de protección, que las
-exorbitancias aduaneras á los productos extranjeros, que sólo encarecen
-la vida. No son necesarias medidas de proteccionismo aduanero para
-que prosperen las industrias. El proteccionismo bien entendido debe
-estimular y favorecer la industria dentro del país, eximiendo de
-impuestos á las máquinas, rebajando contribuciones, facilitando y
-favoreciendo la inmigración apta para esos trabajos, con preferencia al
-exceso de impuesto en beneficio de unos pocos industriales.
-
-Además de la inmigración que arroja millares de brazos agricultores é
-industriales, futuros padres de individuos argentinos, dos hechos de
-suma importancia para la constitución de la raza argentina registra
-esta época: el primero es la constante disminución del elemento negro.
-Esta época no hace en ello sino continuar la anterior. El elemento
-negro tiende á desaparecer con gran rapidez: primero las guerras en que
-se les hacía servir, después las enfermedades y pestes que parecían
-encontrar en ellos buen material de consumo; los cruces enfín lo han
-disminuído hasta casi hacerlo desaparecer. En 1869 era corriente y de
-muchas veces al día, ver individuos de color. En la época del segundo
-censo, como ahora, se pasan días y semanas sin notar su presencia,
-excepto para los _habitués_ á ciertas oficinas públicas, en las que los
-restos de la extinguida falange llenan con gravedad las funciones de
-porteros.
-
-El segundo hecho á que entiendo referirme, es la conquista del
-desierto, la liberación para siempre de territorios inmensos sometidos
-á la autoridad del indio semicivilizado, que asolaba sin descanso las
-poblaciones vecinas y hacía incómoda y peligrosa la vida en aquellas
-apartadas regiones. La conquista del desierto que terminó el 24 de mayo
-de 1879, entregó á la civilización extensas regiones que hoy puebla el
-elemento blanco en villas, chacras, estancias.
-
-La inmigración que aumentaba el número de habitantes de nuestro
-territorio, continuó en este período; la distribución se hizo en la
-misma forma y regiones á que hemos referido en el anterior capítulo;
-fué así por razones geográficas y climatéricas fáciles de comprender.
-Con ella fué el progreso, y en general sólo existió éste donde aquella
-llegó. Digo en general, porque hay excepciones, como lo son Mendoza y
-Tucumán. En estas provincias los progresos son evidentes, no obstante
-que la inmigración europea fuera relativamente escasa. Mendoza con sus
-vinos y Tucumán con el azúcar, han alimentado industrias de la mayor
-importancia en que el elemento nacional ha trabajado grandemente, aun
-cuando ciertos procedimientos, ideas ó reformas correspondan á algunos
-extranjeros. Las provincias mencionadas han experimentado así adelantos
-que las colocan en el orden del trabajo en igualdad de condiciones á la
-capital, provincia de Buenos Aires y provincia de Santa Fe[54].
-
-La población aumentó mucho es verdad, más no todavía en relación
-con las posibilidades de su crecimiento. El número absoluto de
-población fué en 1869, 1.830.214 habitantes: en 1895, 4.044.911, lo
-que representa un aumento de 121 por ciento que si bien es notable en
-abstracto, no lo es si se considera que en él está comprendido el
-aumento vegetativo de los nacionales, el inmigratorio de una poderosa
-corriente y los hijos de los inmigrantes. En cuanto al aumento
-proporcional es sumamente irregular: desde Santa Fe con un 346 por mil,
-la Capital con 255 por mil, ó Buenos Aires con 199 por mil, hasta Jujuy
-con 23 por mil, Santiago con 21 por mil y Catamarca con 13 por mil, lo
-cual es realmente poco.
-
-Mas adelante, (pág. 140-141) se encuentra un cuadro semejante al que
-hice con los resultados del censo de 1869 (pág. 65).
-
-Sus cifras revelan la desproporción en el aumento de población en
-diferentes regiones; la zona litoral tiene un aumento de 1.700.000 en
-un total de 2.200.000, desproporción enorme que pone de manifiesto la
-influencia de la geografía física en los destinos de un pueblo.
-
-La importancia numérica de las respectivas inmigraciones guarda como
-se ha dicho el siguiente orden: italiana, española, francesa, inglesa
-(hasta 1881 en que es superada por la alemana, con excepción de alguno
-que otro año.) Siguen luego la austriaca, suiza y belga. Á partir de
-1890 la inmigración rusa adquiere una importancia grande, tan grande
-que en años posteriores lucha hasta con la italiana y española para
-lograr los primeros puestos. De tal influencia corresponderá ocuparnos
-en el capítulo siguiente. Inmigración de difícil amalgama, puede, si
-logra mezclarse con la población ya establecida, introducir profundos
-cambios en nuestra constitución étnica, que tal vez sean perjudiciales
-más que favorables.
-
-Ya no es posible en la época de que tratamos seguir á cada nacionalidad
-para descubrir los progresos que se le deben. Los extranjeros se
-incorporan á nuestra vida y ponen á la Argentina en la corriente de la
-civilización europea. Las industrias, las ciencias, las artes, no se
-presentan como exclusiva pertenencia de una ó dos colonias ó grupos
-de extranjeros pertenecientes á algún país: pertenecen á todos, todos
-traen algo y los argentinos dan también.
-
- Clave
- A = Total
- B = Argentinos
- C = Brasileros
- D = Otros hispano americanos
- E = Norte americanos
- F = Alemanes
-
- +-------------+----------+----------+--------+--------+-------+--------+
- | | A | B | C | D | E | F |
- +-------------+----------+----------+--------+--------+-------+--------+
- |Capital | 663.854 | 318.361 | 1.380 | 21.640 | 591 | 5.297 |
- |Buenos Aires | 921.168 | 636.882 | 720 | 13.615 | 330 | 3.154 |
- |Santa Fe | 397.188 | 130.701 | 546 | 4.617 | 129 | 4.475 |
- |Entre Ríos | 292.019 | 128.130 | 1.102 | 12.032 | 73 | 1.794 |
- |Corrientes | 239.618 | 217.677 | 8.977 | 6.003 | 16 | 272 |
- |Córdoba | 351.223 | 315.706 | 92 | 735 | 31 | 1.061 |
- |San Luis | 81.450 | 79.327 | 10 | 227 | 4 | 30 |
- |Santiago del | | | | | | |
- | Estero | 161.502 | 159.195 | 14 | 98 | 1 | 41 |
- |Mendoza | 116.136 | 100.240 | 24 | 5.395 | 27 | 227 |
- |San Juan | 84.251 | 78.929 | 6 | 1.581 | 6 | 52 |
- |Rioja | 69.502 | 68.666 | 1 | 356 | 2 | 13 |
- |Catamarca | 90.161 | 89.096 | 1 | 276 | 2 | 30 |
- |Tucumán | 215.742 | 205.035 | 105 | 652 | 13 | 254 |
- |Salta | 118.015 | 113.477 | 4 | 3.029 | 8 | 73 |
- |Jujuy | 49.713 | 45.089 | 23 | 3.870 | 6 | 19 |
- |Misiones | 33.163 | 16.334 | 11.630 | 4.227 | 3 | 119 |
- |Formosa | 4.829 | 2.392 | 23 | 1.806 | 3 | 25 |
- |Chaco | 10.422 | 7.555 | 36 | 804 | 2 | 34 |
- |La Pampa | 25.914 | 21.373 | 14 | 811 | 3 | 61 |
- |Neuquen | 14.517 | 5.505 | 1 | 8.881 | 4 | 13 |
- |Río Negro | 9.241 | 7.614 | 1 | 760 | 3 | 48 |
- |Chubut | 3.748 | 2.203 | 12 | 130 | 21 | 12 |
- |Santa Cruz | 1.058 | 556 | 2 | 137 | 1 | 35 |
- |Tierra del | | | | | | |
- | Fuego | 477 | 271 | 1 | 24 | 2 | 4 |
- +-------------+----------+----------+--------+--------+-------+--------+
- | |3.954.911 |2.950.384 | 24.725 | 92.026 | 1.381| 17.143 |
- +-------------+----------+----------+--------+--------+-------+--------+
-
- Clave
- G = Austriacos
- H = Españoles
- I = Franceses
- J = Ingleses
- K = Italianos
-
- +-------------+----------+----------+----------+----------+----------+
- | | G | H | I | J | K |
- +-------------+----------+----------+----------+----------+----------+
- |Capital | 3.057 | 80.352 | 33.185 | 6.838 | 181.693 |
- |Buenos Aires | 2.458 | 70.003 | 35.139 | 8.764 | 140.249 |
- |Santa Fe | 1.896 | 21.163 | 10.272 | 2.944 | 109.634 |
- |Entre Ríos | 2.189 | 6.421 | 4.828 | 660 | 21.043 |
- |Corrientes | 110 | 1.548 | 870 | 162 | 3.456 |
- |Córdoba | 993 | 5.442 | 2.747 | 365 | 22.230 |
- |San Luis | 24 | 573 | 257 | 51 | 809 |
- |Santiago del | | | | | |
- | Estero | 73 | 451 | 278 | 52 | 1.093 |
- |Mendoza | 249 | 1.851 | 2.467 | 114 | 4.148 |
- |San Juan | 36 | 1.842 | 737 | 17 | 863 |
- |Rioja | 12 | 89 | 51 | 11 | 238 |
- |Catamarca | 21 | 178 | 101 | 14 | 349 |
- |Tucumán | 176 | 3.985 | 1.353 | 148 | 2.293 |
- |Salta | 55 | 442 | 130 | 13 | 687 |
- |Jujuy | 22 | 183 | 84 | 46 | 264 |
- |Misiones | 12 | 260 | 120 | 23 | 308 |
- |Formosa | 145 | 118 | 99 | 3 | 196 |
- |Chaco | 174 | 408 | 306 | 49 | 954 |
- |La Pampa | 36 | 2.919 | 849 | 102 | 602 |
- |Neuquen | 1 | 41 | 30 | 5 | 29 |
- |Río Negro | 15 | 307 | 143 | 32 | 257 |
- |Chubut | 13 | 55 | 16 | 1.099 | 168 |
- |Santa Cruz | 12 | 75 | 31 | 148 | 27 |
- |Tierra del | | | | | |
- | Fuego | 24 | 69 | 5 | 26 | 36 |
- +-------------+----------+----------+----------+----------+----------+
- | | 12.803 | 198.685 | 94.098 | 21.788 | 492.636 |
- +-------------+----------+----------+----------+----------+----------+
-
- Clave
- L = Suizos
- M = Rusos
- N = Otros estados
- O = Asiáticos
- P = Africanos
-
- +-------------+---------+---------+---------+---------+---------+
- | | L | M | N | O | P |
- +-------------+---------+---------+---------+---------+---------+
- |Capital | 2.829 | 1.257 } | 64 | 176 |
- |Buenos Aires | 2.699 | 2.039 } | 66 | 50 |
- |Santa Fe | 5.522 | 1.099 } | 29 | 102 |
- |Entre Ríos | 2.034 | 10.328 } | 15 | 41 |
- |Corrientes | 86 | 12 } | 7 | 13 |
- |Córdoba | 722 | 290 } | 11 | 25 |
- |San Luis | 60 | 1 } | -- | 10 |
- |Santiago del | | } | | |
- | Estero | 68 | 6 } | 12 | -- |
- |Mendoza | 160 | 18 } | 21 | 9 |
- |San Juan | 71 | 1 } | 47 | 8 |
- |Rioja | 3 | -- } | 3 | -- |
- |Catamarca | 5 | 2 } 14.778 | 8 | 2 |
- |Tucumán | 166 | 6 } | 93 | 5 |
- |Salta | 21 | 3 } | 25 | 1 |
- |Jujuy | 6 | -- } | 7 | -- |
- |Misiones | 24 | -- } { | |
- |Formosa | 5 | -- } { | |
- |Chaco | 39 | -- } { | |
- |La Pampa | 27 | -- } { | |
- |Neuquen | 3 | -- } { 6 | 12 |
- |Río Negro | 25 | -- } { | |
- |Chubut | 1 | -- } { | |
- |Santa Cruz | 8 | -- } { | |
- |Tierra del | | } { | |
- | Fuego | 5 | -- } { | |
- +-------------+---------+---------+---------+---------+---------+
- | | 14.789 | 15.047 | 14.778 | 414 | 454 |
- +-------------+---------+---------+---------+---------+---------+
-
-Los italianos avanzan en número y progresos, incorporándose á nuestra
-vida: las colonias agrícolas les cuentan por millares; sus capitales
-afluyen y les permiten en 1872 fundar el Banco de Italia y Río de la
-Plata. Nuevos diarios les comunican: el _Operaio Italiano_ después
-_Patria d’Italia_, _L’Italia Platense_, _La Rassegna Italiana_;
-cantidad de sociedades les agrupan, sus artistas invaden los teatros,
-enfín, su influencia se revela en la Exposición continental de 1882.
-
-Los hijos de Francia cuentan con la construcción del ferrocarril de la
-provincia de Santa Fe, con la acción de Lacroze, Ringuelet, con las
-numerosas industrias y colonias. Desde 1884 tienen una sociedad de
-protección de inmigrantes franceses que presta grandes servicios. Desde
-1883 data la introducción á la República de grandes capitales franceses
-y de poco después la colocación en Francia de empréstitos argentinos.
-
-Los ingleses son capitalistas por excelencia: ferrocarriles, tramways,
-colegios, industrias de toda especie donde son necesarios fuertes
-desembolsos, cuentan á los ingleses como dueños. Muchos de ellos
-son también estancieros y algunas de sus costumbres, de todos son
-imitadas: los sports y ejercicios físicos tan en boga no tienen otro
-origen.
-
-Desde 1880 adquiere importancia la inmigración alemana y aun antes
-se introducen grandes capitales que pertenecen á alemanes: en 1872
-empieza la navegación alemana con el _Bahía de Hamburgo S. A._; sigue
-en 1876 con el establecimiento del Lloyd Alemán, y en 1873 con el de
-la compañía Hamburguesa Cosmos. Y entre las grandes industrias, baste
-recordar la compañía Trasatlántica de Electricidad, los nombres de
-Kraft, Peuser y la Compañía Sudamericana de Billetes de Banco. La
-colonización, mucho les debe: Krell, Herland, Norden, Holdz, Goedecken,
-Stroeder, son decididos emprendedores. Enfín, Lorenz autor de _Estudio
-sistemático de la flora argentina_ y Burmeister, son en esta época los
-representantes de la ciencia alemana en la Argentina.
-
-Muchos combaten la inmigración de ingleses y alemanes: se dice no sin
-razón que, de sangre diversa, son de difícil adaptación; que fundan
-colegios donde se enseña á los hijos que es Inglaterra ó Alemania la
-patria y no la Argentina. Sin embargo el peligro es relativo y la
-causa de esta actitud débese, más que á sangre distinta, á intenso
-amor hacia la patria lejana, que hace desear á los padres que los
-hijos sean también de aquélla. Esperanza efímera, sin duda, desde que
-si el colegio les conserva alemanes ó ingleses, en cambio, les harán
-argentinos la universidad, las amistades, el trabajo, la vida toda.
-En este sentido, estoy de acuerdo con el señor Tjarks en su estudio
-sobre la actuación de los alemanes en la República Argentina; cree que
-ese cariño que los inmigrantes guardan á su país de origen, no sólo no
-perjudica, sino que puede ser útil á la nueva patria, «un mal ciudadano
-de la antigua patria nunca podrá ser bueno en la nueva. Una buena
-educación hará revivir y proseguir en los hijos estas virtudes y formar
-buenos ciudadanos que serán hombres útiles á su patria».
-
-El número de uniones entre nacionales y extranjeras, ó viceversa,
-también ha aumentado en grande escala. El censo de 1895 no da el
-número de argentinos casados con extranjeras ó de extranjeros con
-argentinas, pero la simple observación diaria muestra que esas uniones
-son completamente comunes y que no tienen nada de particular. Como
-los hijos de extranjeros que nacen aquí son argentinos, no es posible
-establecer cuál es el origen de sangre de cada ser argentino que se une
-con un extranjero. Pero la evidencia de estos hechos es tan grande que
-nos eximen de mayor encarecimiento.
-
-No obstante todas estas vinculaciones y armonías entre nacionales
-y extranjeros, todas las fusiones que los acercaban cada vez más,
-la observación presenta dos hechos que pueden parecer extraños: la
-tendencia anti-extranjera recrudece en algunas épocas; el número
-de extranjeros naturalizados en la época del censo de 1895 es
-insignificante. El sentimiento antiextranjero y con especialidad
-antiitaliano tuvo manifestaciones intensas desde 1875 á 1877: en la
-capital, en el Rosario, en la provincia de Buenos Aires y Santa Fe,
-se cometieron numerosos abusos y arbitrariedades: parte del pueblo,
-generalmente la clase distinguida usaba de expedientes poco amables, y
-los comisarios de campaña, tantas veces y con tanta razón criticados,
-fueron cómplices de hechos vergonzosos[55].
-
-En 1884 nuevamente se repite el hecho, comenzando por la ciudad
-de Buenos Aires; el poder ejecutivo propone al congreso nacional
-la restricción del voto en las elecciones municipales á solo los
-nacionales; se escribe en contra del extranjerismo. Los extranjeros,
-sobre todo los italianos, se sienten ofendidos, reaccionan, y como
-en todas las reacciones se va más allá de lo justo, se insulta á los
-nacionales y se les desconoce la parte que les correspondía en los
-progresos nacionales. El desconocimiento se hace con evidente mala
-fe. La exaltación continúa con calmas y recrudescencias, hasta que un
-acontecimiento de más importancia, natural é inesperado, desviando el
-interés hacia otro punto de mira, hace olvidar aquel estado incómodo
-de los espíritus. «Se habían hecho grandes preparativos para la
-celebración de la fiesta del 20 de septiembre, cuando un terrible
-huracán causó daños enormes á toda la parte sur de la provincia de
-Buenos Aires. Entonces las fiestas patrióticas fueron transformadas en
-fiestas de la caridad y los italianos se unieron á los argentinos para
-concurrir á aliviar las terribles consecuencias de la catástrofe»[56].
-
-Indudablemente la causa de estos hechos no puede tener otro origen que
-el temor que hubieron de tener los argentinos de verse desalojados de
-la patria con tanto trabajo conquistada y organizada. Y el temor pudo
-también no ser inmotivado: los hechos posteriores probaron que no tuvo
-motivo alguno, pero en los momentos en que una determinada inmigración
-afluye en grande escala, no se puede estar en el interior de las
-conciencias de los gobiernos que dirigen el país de procedencia, para
-saber si hay honradez de propósitos: prueba ésto, las consecuencias
-sufridas por Orange y Transvaal que á sus riquezas de diamantes unían
-una codiciosa inmigración inglesa.
-
-El otro hecho, la escasez de naturalizados, tiene á mi juicio varias
-causas. El artículo 20 de la constitución nacional, facilita la
-adquisición de la ciudadanía á los que la soliciten después de dos años
-de residencia en el país y aun menos, cuando se prueben servicios á la
-república. La ley de ciudadanía fecha 8 de octubre 1869, ha facilitado
-esa adquisición é indicado el procedimiento. Sin embargo, el censo de
-1895 tiene este guarismo, exponente de los naturalizados: 1638, cifra
-tan pequeña que casi no permite tenérsela en cuenta. ¿Cuáles son las
-causas?
-
-En primer lugar, el hecho de que los extranjeros tienen tantos derechos
-acordados por la constitución que de poco los aumenta el ser ciudadano.
-
-En segundo, la inercia humana: si se estableciera que son considerados
-ciudadanos argentinos los extranjeros con residencia de 5, 10, 20 años,
-que no manifiesten voluntad contraria, el censo habría revelado muchos
-miles de naturalizados.
-
-En tercer término, el poco cuidado con que se conceden las cartas de
-ciudadanía; la carta de ciudadanía debe ser acordada como un honor,
-como lo era en la antigua Roma: cualquier extranjero honrado que ve la
-manera en que, sea por culpa de los hombres ó por culpa de la ley se
-conceden cartas de ciudadanía á los elementos extranjeros más bajos é
-inconscientes, en las proximidades de las elecciones é inscripciones
-cívicas, prefiere no colocarse en igual rango que ese elemento. Y así
-se pierden buenos ciudadanos y se adquiere sólo la escoria venal.
-
-Es así que miles de extranjeros son argentinos de corazón, son
-padres de argentinos, están vinculados íntimamente á nuestra vida y
-sin embargo no tienen carta de ciudadanía, ni la ley los reconoce
-ciudadanos.
-
-Las páginas que anteceden dicen á las claras que tampoco en el período
-á que este capítulo se refiere, quedó terminada la formación de la
-nacionalidad argentina, de la nueva raza histórica. La germinación
-continúa, pero falta mucho para que la constitución quede acabada.
-
-
-2. La vida política, económica é industrial, acompaña las
-transformaciones: unas veces con relación á ella, otras veces sin
-relación directa.
-
-Encierra el tiempo comprendido entre los dos censos nacionales, casi
-todo el período presidencial de Sarmiento, el de Avellaneda, Roca,
-Juárez Celman-Pellegrini, Saenz Peña-Uriburu. Época de luchas políticas
-cruentas, que tiene en su triste haber, la revolución de López Jordán,
-la de Mitre contra Sarmiento, de Tejedor contra Avellaneda y Roca,
-que dió Buenos Aires á la nación, deshaciendo el resto de localismos
-existentes; la revolución de 1890, las innumerables intervenciones á
-las provincias para dar término á revoluciones locales ó á desacuerdos
-entre poderes. Hechos todos que demuestran que la conciencia de los
-deberes ciudadanos, el respeto á las instituciones y á la patria, eran
-desconocidos por pueblos ó gobiernos; en una palabra, que las ideas de
-gobierno y administración no habían adquirido fundamentos sólidos y que
-la transformación era también necesaria á este respecto.
-
- * * * * *
-
-La vida económica debió soportar el contragolpe de aquellas
-situaciones, y se tuvo el problema financiero como una de las
-cuestiones más graves de que debieron ocuparse los gobiernos.
-
-Durante la presidencia de Sarmiento, los gastos públicos aumentaron en
-proporciones considerables, pero la renta pública aumentada también en
-proporción parecida, impidió el desequilibrio. Data de esta época la
-fundación del Banco Nacional con el principal propósito de dar un corte
-á la anarquía monetaria del interior.
-
-En los primeros años del período del doctor Avellaneda, se produce una
-violenta crisis: el medio circulante, elevado á grandes cantidades, y
-el fácil crédito, su concomitante, produjeron la suba de los valores.
-Poco después los billetes de los bancos Nacional y de la Provincia,
-eran inconvertibles; el malestar económico denunció los perjuicios que
-tal situación acarreaba. Avellaneda con una tenacidad y patriotismo que
-no han sido tenidos suficientemente en cuenta, se propuso legar á las
-futuras generaciones el recuerdo de un gobierno ejemplar en los manejos
-de los dineros públicos; se ahorró por todos los medios; se suspendió
-la ejecución de las obras públicas que no se reputaron indispensables,
-se disminuyeron los sueldos, se aligeró el presupuesto en todas las
-formas imaginables.
-
-No sucedió otro tanto con la presidencia de Roca; del trabajo del
-doctor Terry citado, tomo estos y siguientes significativos datos:
-
- Deuda consolidada 1880 57.079.000
- -- 1884 122.603.000
- _Gastos_: Presupuesto 1881 19.836.000
- -- 1885 43.000.000
- _Renta_ 1881 24.000.000
- -- 1884 37.000.000
-
-La renta aumenta de continuo, pero ya no existe el equilibrio; los
-gastos no están en proporción y como lógica consecuencia, la deuda
-continúa en aumento. Comienza la desconfianza; los giros y extracciones
-representan enormes sumas, los bancos son impotentes para sostenerse y
-se produce de nuevo la inconversión.
-
-Llega luego la presidencia de Juárez Celman: el país próspero hace
-que la renta pública aumente cada vez más; en el primer año de este
-gobierno ella representa 57.000.000; renace la tranquilidad y se fundan
-nuevos bancos. Pero desgraciadamente el fenómeno del desequilibrio en
-los gastos se repite. El presupuesto de gastos es enorme, y si es de
-47.000.000 de pesos lo que se presupuesta para gastos, esa cifra no
-es sino aparente, pues hay cerca de 26.000.000 de pesos que se gastan
-fuera de presupuesto. Las circulaciones fiduciarias abundan nuevamente
-y los grandes negocios se suceden hasta 1890 en que el presupuesto se
-ha elevado á 71.469.000 pesos y la deuda pública á 355.000.000 de
-pesos. Vuelve la desconfianza, el malestar y por fin la revolución.
-
-En las dos presidencias siguientes, de Pellegrini y Sáenz Peña, la
-situación se remedió en lo que se pudo, y la marcha económica del
-país fué regular; no obstante, datan de la época otras emisiones y
-empréstitos que se agregaron á los anteriores.
-
-En la misma situación se encontró el país en la presidencia de Uriburu,
-en la que los presupuestos tuvieron además que soportar los gastos
-impuestos por la necesidad de la provisión de armamentos para una
-guerra que se creía próxima.
-
-Á pesar de tantas novedades en materia financiera el país prosperó
-mucho, pero el crédito externo se había resentido, y pasarían largos
-años antes de que el nombre argentino no despertara irónicos recuerdos
-en los hombres de banca de Europa.
-
-
-3. Entre todas las manifestaciones de progreso ocupan lugar importante
-las vías de comunicación, y sobre todo los ferrocarriles. El adelanto
-de las ciudades, pueblos y colonias, precedía algunas veces al mayor
-desarrollo de aquéllas; otras, iban primero las vías atravesando
-soledades, y eran fecundas, pues que pronto surgían á sus lados
-colonias y sembradíos, signos del progreso de las regiones.
-
-Hemos visto cuál era el estado de las vías de comunicación en 1869;
-desde esa época su desarrollo sigue en progresión geométrica. El mayor
-progreso corresponde á los ferrocarriles: En 1880, los ferrocarriles
-que cruzan la provincia de Buenos Aires permiten trasladarse hasta
-Campana por el norte, por el sur hasta Dolores, por el centro hasta el
-Azul y por el oeste hasta Bragado. Buenos Aires se une con Tucumán,
-y por el oeste con Villa Mercedes. En la siguiente década, de 1880 á
-1890, los ferrocarriles unen la capital á Bahía Blanca, Mar del Plata y
-Tres Arroyos, Pehuajó, Pergamino, Junín y San Nicolás. En Santa Fe se
-llega hasta Calchaquies, cerca del Chaco; San Luis, Mendoza, San Juan,
-Salta, Santiago del Estero tienen este medio de comunicación con la
-capital; en el litoral, Ceibo se une á Concordia, Paraná á Concepción
-del Uruguay, Villaguay á Gualeguaychú. Todo este conjunto formaba un
-total de 9453 kilómetros en explotación.
-
-El segundo censo nacional trae en materia de ferrocarriles cifras
-y datos hasta 1898. En 1896, los kilómetros de vías férreas en
-explotación sumaban 14.462; el 1^o de enero de 1898 eran 14.799.
-Agregándose á esta cantidad la que proporcionaron las líneas
-secundarias y tramways á vapor se llegó á un total de 15.245. La
-cifra fué pequeña sin duda, en proporción á los inmensos territorios
-argentinos, pero de considerable importancia como exponente de progreso
-en el espacio de tiempo intercensal. La importancia del capital y del
-brazo extranjero en esta materia, es tan evidente que hace innecesaria
-cualquier argumentación á su respecto. Es el capital extranjero, sobre
-todo el capital inglés el que ha impulsado aquellas construcciones;
-son extranjeros en su mayor parte los que las han dirigido y millares
-de peones extranjeros se han unido á los argentinos en los trabajos
-materiales.
-
-En lo que á tramways se refiere, debo recordar que en 1873 los tuvieron
-también Rosario y Paraná; después se establecieron en las otras
-ciudades y el censo de 1895 comprobó su existencia en 19 poblaciones
-correspondientes á once provincias. Las empresas eran 39: 28 eran
-argentinas, teniendo como tales á las sociedades anónimas, y 11
-extranjeras.
-
-Las mensajerías eran atendidas por 179 empresas y las galeras y
-diligencias cruzaban también innumerables regiones completando los
-beneficios del ferrocarril ó reemplazando á éste en aquellas á que aun
-no había llegado.
-
-Agréguese á todo esto que las comunicaciones marítimas con
-Europa, Uruguay, litoral y Paraguay, habían realizado notables
-perfeccionamientos, respondiendo á las exigencias cada vez mayores, del
-transporte de pasajeros, del comercio y de la inmigración.
-
-El correo sigue las vías de comunicación: va en los ferrocarriles,
-aprovecha los vapores, las mensajerías lo conducen; se desarrolla en
-toda la república y una modesta estampilla de pocos centavos permite
-enviar noticias á las más apartadas regiones.
-
-Completan estos datos los que se refieren á telégrafos y teléfonos:
-en la presidencia de Sarmiento se estableció el cable á Europa. Las
-empresas ferrocarrileras colocaron telégrafos á lo largo de las vías;
-el segundo censo dió una red telegráfica de 40.814 kilómetros. Las
-compañías de teléfonos á su vez, se multiplicaron: en 1896, eran 41: 33
-propiedad de argentinos y 8 de extranjeros.
-
-La reflexión sobre tanto progreso y el estudio del origen de cada
-empresa, da una lección provechosa del valor que tienen las ideas
-y los conocimientos de las viejas civilizaciones para los pueblos
-en formación; de cómo el bien entendido patriotismo no consiste en
-cerrar las puertas á las industrias, á las ciencias y á los hombres
-de otras razas y naciones. Antes bien, consiste--y acordarán en ello
-altruistas y egoístas--en aprovecharles, dejándoles que aprovechen.
-Las empresas ferrocarrileras habrán extraído muchos millones de pesos
-á los argentinos para pasarlos á manos de accionistas ingleses:
-es cierto, los extranjeros han venido buscando su interés y no el
-nuestro; es innegable y es humano; pero en cambio, han hecho nuestras
-comunicaciones más fáciles, han acortado las distancias, han permitido
-é impulsado el generar de pueblos; y los adelantos quedan y valen mucho
-más que lo que se va. Bienvenidos sean capitales y brazos extranjeros;
-bienvenidos sus propósitos de enriquecimiento; que lo consigan, pues
-que al hacerlo, facilitan el nuestro!
-
-Unas veces adelantándose á los hechos, otras concomitantes con ellos,
-congresos, presidentes y ministros, proyectaron leyes que pronto
-obtuvieron sanciones. Aparte de las que ya he citado, conviene recordar
-aquí que en materia de comunicaciones, se dictó en 1872 la ley de
-ferrocarriles que estuvo en vigencia hasta 1891 en que se dictó la
-ley número 2873 que con la reglamentación de 1894 rige actualmente.
-De 8 de octubre de 1875 data la ley 750, de telégrafos, reformada
-en un artículo en 1889. Además, la República Argentina adhirió á la
-convención de la Unión telegráfica internacional. Asimismo forma parte
-de la Unión postal universal y ha celebrado diversas convenciones
-postales. La ley de correos sancionada en 1876 rige en la actualidad.
-
- * * * * *
-
-En materia de comercio, nada tan claro como las cifras para indicar los
-progresos. Los datos del censo nacional de 1895, completados con los
-estudios y trabajos que publica la división de comercio é industria,
-dirigida por don Ricardo Pillado, informan al detalle. Baste establecer
-que en 1895 el valor de la importación alcanzó á la suma de 205.154.420
-pesos oro; el de la exportación á 322.843.841 pesos oro quedando por
-consiguiente un saldo á favor del país de 117.689.421. Débese hacer
-constar, sin embargo, por respeto á la verdad, que ese saldo fué
-excesivo en relación á los saldos de años anteriores y posteriores,
-no porque hubiera en ellos diferencia apreciable en las cifras de
-importación sino porque la hubo en las exportaciones. Los principales
-capítulos, casi el total de la exportación, los dan los productos de
-la ganadería y de la agricultura. Los de la importación, las materias
-textiles, los artículos de locomoción y transportes, los materiales de
-construcción y los artefactos de hierro.
-
-Como disposiciones legales que al comercio se refieren, recuérdese que
-en 1876 se dictó la ley general de marcas de fábrica, que rige aun,
-con las modificaciones introducidas en 1900. Desde 1899, la Argentina
-adhirió á las disposiciones tomadas en esta materia por el Congreso de
-derecho internacional privado, reunido en Montevideo.
-
-
-4. Hemos hecho ya referencia á las disposiciones tomadas para la
-introducción de inmigrantes agricultores, de las medidas puestas en
-práctica para conseguir la formación de colonias, y al número de éstas
-que existían en la fecha del segundo censo. Débese aquí agregar las
-cifras que completan la demostración de los progresos: Hectáreas
-cultivadas en 1872, 580.008; en 1888, 2.459.120; en 1895, 4.892.005.
-Buenos Aires, el litoral, Córdoba, Mendoza, San Juan y Tucumán, son
-los mayores contribuyentes y como expansión de estas, comienza en la
-época á adquirir importancia la agricultura de Santiago del Estero,
-San Luis y La Pampa. El trigo, maíz, pasto seco y lino, en el orden de
-enumeración, son los cultivos predilectos según las estadísticas.
-
-Con el desarrollo de las colonias, con la especialización en los
-cultivos, llegaron las mejoras en los instrumentos de labranza, que
-disminuyen el trabajo, multiplican los rendimientos, y hacen de este
-modo más fácil y agradable la vida del agricultor. Con el desarrollo
-de la agricultura vino también la subdivisión de la propiedad. Las
-estancias cedieron los lugares vecinos á las grandes ciudades para que
-los ocuparan quintas y chacras; aumentó así el número de propietarios
-y se facilitó el arraigo de los extranjeros al suelo. Estos se
-establecieron de un modo definitivo en general: propiedad y familia
-son sólidos vínculos; el tiempo los hace más fuertes y la nación gana
-nuevos trabajadores, que serán padres de futuros ciudadanos.
-
- * * * * *
-
-Los progresos ganaderos deben entenderse en el sentido de la mejora
-del producto: con esto se consigue mejor rendimiento y colocación en
-el mercado universal. En 1895, los animales argentinos no se criaban
-solo en grandes potreros, sin cuidado alguno. Desde tiempo atrás, en
-estancias y cabañas se cuidaban animales seleccionados que servirían
-para la reproducción. En ferias y exposiciones se obtenían ya altos
-precios y los buenos resultados estimulaban al trabajo. Se combatía
-así también la degeneración del ganado criollo, tantas veces afirmada
-aunque no probada aún de una manera positiva.
-
-El ganado en las estancias mejoró; es que ya los estancieros no son
-sólo los hijos rebeldes de familias pudientes, ó los criollos reacios
-á otras faenas, como pudo acaecer en otros tiempos; hay entre ellos
-cantidad de individuos que han educado su mente, y la educación en
-una disciplina cualquiera, la ha ampliado facilitando la comprensión
-de otras ideas. Son hombres pudientes que unen á éstos, otros
-conocimientos; más aun, en la fecha comienza la tendencia á encomendar
-el cuidado y dirección de las estancias y establecimientos rurales, á
-especialistas que harán ciencia del oficio y substituirán los viejos
-sistemas por los que los conocimientos científicos, el estudio y la
-experiencia proporcionan.
-
-El progreso ha consistido, pues, en el mejoramiento de los animales.
-En cuanto al número, las grandes exportaciones no han permitido que la
-cifra de existencia en el territorio, aumentara. Más aun, se notaba
-en la época, una tendencia á la disminución. El censo de 1895 hace
-comparaciones numéricas con los datos de 1888 y contiene estas cifras:
-
- 1888 1895
- Ganado vacuno 21.961.657 21.701.526
- -- caballar 4.234.032 4.446.212
- -- asnal y mular 417.494 483.369
- -- lanar 66.706.097 74.379.562
- -- porcino 393.758 652.766
- -- cabrío 1.894.386 2.748.860
-
-datos que ponen en evidencia las afirmaciones que acabo de hacer. El
-ganado lanar y el cabrío habían aumentado sin embargo á pesar del gran
-consumo y exportación que se hace del primero. Inundaciones, secas y
-pestes, redujeron después ese número de ganado lanar, haciéndolo entrar
-también en la regla de la disminución que se notó en las demás especies
-de ganado.
-
-En cambio el mestizaje y la pureza aumentaron; de una fecha á la otra,
-el ganado vacuno tuvo un aumento de 1.289.547 en los mestizos y de
-34.358 en los puros; el caballar, de 155.976 mestizos y 10,620 puros;
-el lanar, de 14.103.316 mestizos y disminución en 45.698 puros; en fin
-el porcino, aumentó en 67.041 mestizos y 10.105 puros.
-
-En cuanto á la distribución geográfica de los animales, el este ó
-litoral, lleva enormes ventajas al resto de la nación, salvo para el
-ganado mular y asnal en los que las del oeste ó andinas ocupan el
-primer puesto á causa de la forma territorial que hace indispensable
-esa cría en aquellas regiones.
-
-Como resumen, repito, pues, que los progresos en esta materia han
-consistido en la aplicación de métodos de cuidado de animales, métodos
-unos traídos de fuera, otros de origen nacional, y en la introducción
-de animales finos, idea esta última preconizada por Rivadavia y que
-sólo daría sus resultados esperados, tantos años después.
-
- * * * * *
-
-El estudio de los progresos y mejoras en cada una las industrias,
-llevado al detalle, sería fatigoso y en parte extraño á este trabajo.
-Me he detenido algo en los de las industrias ganadera y agrícola
-por ser éstas las de mayor importancia en nuestro país. Trataré con
-brevedad lo que á las otras respecta.
-
-La industria vinícola y la industria azucarera que caracterizan
-regiones continuaron sus progresos en cuanto á mejoras en los métodos y
-en cuanto á cantidades de productos.
-
-La primera, desde 1890 hizo que la importación de vinos se redujera
-considerablemente; la segunda, no solo bastó para el consumo nacional
-(no obstante lo cual hubo una pequeña importación) sino que preparó la
-plétora que poco después se produjo.
-
-En ambas industrias, los propietarios y trabajadores argentinos, son
-más numerosos que los propietarios y trabajadores extranjeros. Tienden
-á ser éstas, industria nacionales por excelencia, y las regiones de su
-cultivo, muestran al viajero en cuánto adelantan en virtud de tales
-producciones.
-
- * * * * *
-
-Respecto de las industrias en general, el censo trae un cuadro del que
-tomo estos datos.
-
- RESUMEN DE LAS INDUSTRIAS DE LA REPÚBLICA
-
- Clave
- A = Argentinos
- B = Extranjeros
-
- +--------------------------------------------------------------------+
- | | | Nacionalidad | Personal |
- | | Número | de los | empleado |
- | Industrias | de | propietarios | |
- | | casas +--------^-----------------^--------+
- | | | A | B | A | B |
- +-----------------------+--------+--------+--------+--------+--------+
- |1. Alimentación | 4.082 | 508 | 3.574 | 8.345 | 18.726 |
- |2. Vestido y tocador | 5.713 | 647 | 5.066 | 10.414 | 22.185 |
- |3. Construcciones | 3.955 | 960 | 2.995 | 12.702 | 17.817 |
- |4. Muebles y anexos | 2.259 | 326 | 1.933 | 4.123 | 8.598 |
- |5. Artísticos y ornato | 949 | 173 | 776 | 803 | 1.757 |
- |6. Metalurgia y anexos | 3.163 | 389 | 2.774 | 4.018 | 10.613 |
- |7. Productos químicos | 317 | 56 | 261 | 2.203 | 2.509 |
- |8. Gráficos y anexos | 427 | 122 | 305 | 2.558 | 2.522 |
- |9. Mixtas y diversas | 1.339 | 317 | 1.022 | 7.190 | 8.567 |
- | +--------+--------+--------+--------+--------|
- | | 22.204 | 3.498 | 18.706 | 52.356 | 93.294 |
- +-----------------------+--------+--------+--------+--------+--------+
-
-Este cuadro muestra á las claras que la industria argentina está
-en manos de extranjeros. Los propietarios extranjeros de casas
-industriales, son seis veces más que los propietarios argentinos.
-Del personal empleado es extranjero, dos terceras partes. En ninguno
-de los grupos de industrias hay más propietarios argentinos que
-extranjeros; y sólo en las artes gráficas y anexos, los trabajadores
-nacionales exceden en una pequeña cifra á los extranjeros, y en número
-de alguna consideración en el grupo de «mixtas y diversas».
-
-En algunas industrias en particular, la regla anterior tendrá
-excepciones; pero en los grupos de industrias, es tal cual se ha
-expresado.
-
-Quiere esto decir que la nacionalización de las industrias está en
-plena efervescencia; que tiempo pasará todavía para que se pueda hablar
-de industria nacional, entendiendo por tal no ya la de productos
-exclusivamente argentinos, sino con referencia á la nacionalidad de
-los propietarios. Si la industria es factor determinante en la vida
-nacional; si propietarios y operarios en la aplicación de los métodos
-distintos, seguidos en países diversos dan á los respectivos trabajos
-modalidades características, bien puede decirse que también en esta
-materia, la nacionalización se prepara, con cantidad de combinaciones
-y formas, en que todas las anteriores tienen cabida, para dar con
-el tiempo, su carácter propio, á la que será poderosísima industria
-nacional.
-
-
-5. La ciencia en general, no es sino prolongación de la europea, y
-por tal motivo no me detendré en su estudio. Sigue los movimientos de
-aquélla, disfruta sus triunfos, se plantea los mismos problemas. Acá y
-allá es una sola.
-
-El progreso de las bellas artes, en el sentido de nacionalización del
-arte, es desigual, en una y en otra.
-
-No se puede hablar de arquitectura argentina con referencia á 1895. Era
-permitido, como es ahora, á simples constructores afear la ciudad con
-las monótonas casas en forma de tren; les era permitido también, como
-ahora, idear los más extravagantes modelos, con frentes arlequinescos,
-grutas á la calle, castillos medioevales con adornos renacimiento
-ó Luis XV y tantas otras cosas que dañan á la futura arquitectura
-nacional y acostumbran á los jóvenes á no horrorizarse ante ellas.
-Costumbre peligrosa porque permite que surjan imitadores... Lo
-dicho es aplicable á las ciudades grandes: Buenos Aires, Rosario, La
-Plata, un poco Córdoba también. En las demás, el sistema colonial
-de construcción con amplios y cómodos patios, domina, y es sin duda
-preferible á las construcciones á que acabo de referir. Todo esto no
-impide que se reconozca que en la época del censo existieran y muchos,
-buenos edificios y que hubiera ya, sobre todo en Buenos Aires, muchas
-de las hermosas casas que hoy posee.
-
-La escultura, que comenzara con el italiano Camilo Romairone, ha hecho
-algo más. Algunos argentinos se trasladaron á Europa, adquirieron
-conocimientos, los difundieron después y el progreso en la materia es
-evidente.
-
-La pintura, en manos de extranjeros que trabajan acá, tuvo buenas
-producciones: Agujari, Chartón, Romero, son nombres de extranjeros que
-entre nosotros trabajaron en esta bella arte, Della Valle, Fernández
-Villanueva, Rodríguez Etchart, Ballerini y Sivori siguieron sus huellas
-y honraron las bellas artes argentinas.
-
-En fin, en música, los nombres de Bernasconi, Hargreaves y Aguirre,
-Berutti merecen especial recuerdo como iniciadores y propulsores.
-
-En todas estas manifestaciones no veo nada que pueda llamarse ya
-propiamente nacional: son obras de gentes que han hecho estudios en
-escuelas extranjeras y en ellas han moldeado su gusto. No es posible,
-por otra parte, que las bellas artes tengan considerables adelantos, en
-países en formación.
-
-El maestro Williams, en un notable trabajo, afirma que la música
-argentina, se orienta hacia las fuentes populares, y hace un llamado
-á los jóvenes artistas, herederos del genio estético de nuestros
-payadores. No me parece que el ideal del arte argentino sea sólo
-«extraer la esencia» de aquellas músicas y cantos, como en arquitectura
-no puede ser conservar las líneas generales de los ranchos de la pampa.
-Estas primitivas manifestaciones de arte, que la música y cantos de
-los payadores nos legaron, pueden y deben ser estudiadas, trabajadas
-y conservadas como patrios recuerdos, y porque en verdad encierran
-intensas expresiones de sentimientos, pero el ideal debe estar sin duda
-en algo más, y el arte nacional nacerá cuando estos restos nacionales
-se hayan asimilado y confundido con lo que llega de afuera y toma
-patria en nosotros.
-
-En cambio, la poesía sí ha producido obras notables: el genio español,
-imaginativo por excelencia, ha derramado siglos de poesía en la
-Argentina, que se han confundido en sus hijos con todas las energías
-de la poesía italiana y las peculiaridades de las otras, y la nación
-Argentina ha podido tener una literatura nacional, con producciones
-tan buenas como las más perfectas de cualquier nación. Así pues, esta
-literatura que está casi formada y que es argentina, no la constituye
-la poesía gauchesca seguramente aunque ella también tenga su parte. Me
-refiero para la poesía á lo dicho respecto de la música.
-
-En estas breves palabras creo dejar establecido cuál era el grado de
-desarrollo de las bellas artes en 1895, en la Argentina.
-
-
-6. La educación é instrucción pública en las tres formas ó grados
-en que nuestro país la da, recibe la acción benéfica de Sarmiento y
-su ministro Avellaneda, ministro durante cinco años y poco después
-presidente de la República por seis años más. Deliberadamente hago el
-recuerdo de que Avellaneda ejerció acción y dió consistencia á sus
-pensamientos durante once años, con la única interrupción del corto
-período en que el doctor Albarracin fué ministro de Sarmiento. Para que
-los planes de enseñanza den resultados, es condición primordial, que el
-experimento sobre su aplicación y conveniencia no se vea trabado por
-nuevos planes completamente diversos, creados por otros ministros, con
-ideas distintas, que generalmente causas políticas llevan al gobierno,
-y causas políticas lo arrojan de él.
-
-La enseñanza secundaria, sometida más que las otras á sufrir las
-consecuencias que los cambios ministeriales por el hecho de ser la
-única que directamente depende del ministro, ha tenido como carácter
-típico, la inestabilidad. En poco más de cuarenta años se han
-modificado notablemente los planes de enseñanza secundaria, más de
-veinticinco veces, lo que ha perturbado mucho la marcha regular de
-tales estudios.
-
-Ahora bien, si Avellaneda pudo impulsar cuanto lo hizo la educación é
-instrucción fué en primer lugar, por la feliz circunstancia de haber
-permanecido tantos años en el gobierno y por la no menos feliz, de
-haber sido compañero, durante muchos de ellos del gran Sarmiento.
-
-Sarmiento, sobre todo en la enseñanza primaria y en la secundaria,
-Avellaneda en la secundaria y en la universitaria, ambos en la normal,
-pusieron la enseñanza en la vía del progreso completando la obra
-anterior de Urquiza y Mitre. El constante desarrollo continúa después,
-aun en las malas épocas políticas, y la acción educadora está en todas
-partes: está en las esferas universitarias con la ley Avellaneda; está
-en la fundación de los colegios nacionales de Jujuy, Rioja, Santiago
-del Estero, Corrientes, Santa Fe y San Luis, y las escuelas normales, ó
-institutos tales, anexos á los colegios nacionales de Concepción del
-Uruguay, Santiago del Estero, Paraná; está en la creación de cátedras
-de mineralogía en los de San Juan y Catamarca, de agronomía en los de
-Salta, Tucumán y Mendoza, todo ello en la presidencia de Sarmiento:
-está en la acción continuada en las presidencias siguientes. Colegios,
-escuelas, institutos especiales surgen por todas partes. Está en el
-llamado de maestros y maestras norteamericanos y alemanes para que
-enseñaran métodos de pedagogía; está, en fin, en las subvenciones á
-las provincias,--quizá las únicas subvenciones justas--destinadas á
-facilitar el desarrollo de la educación é instrucción. Está en la
-preparación de maestros; está en la ley de educación común de 1884,
-en la preocupación constante que por la enseñanza mostraron nuestros
-hombres de gobierno, ó nuestros escritores de ciencia política.
-
-Es claro que quedó mucho por hacer; que el censo de 1895 reveló un
-considerable número de analfabetos, pero tampoco era posible hacer
-más en pocos años. No bastan los buenos deseos para instruir una
-población, y en cuanto á la educación es muchas veces obra de siglos.
-Los progresos en materia de instrucción, son de los más halagadores que
-el período encierra.
-
-
-7. Pasamos á la legislación. Recordé en el capítulo anterior, que desde
-1862, existe el código de comercio. Sucesivos proyectos de reforma, de
-1870, 1876, 1879, 1887, 1889, este último hecho ley, no revelaron que
-los anteriores no fueran buenos: indicaron en primer lugar, que las
-actividades cambiaban á diario, que las nuevas situaciones imponían
-otras reglas y que preciso era seguir á la costumbre y fundar en
-ella las leyes. Debo recordar asimismo, aunque pertenezca á época
-posterior, la reforma de 1902, en la parte referente á quiebras, que
-responde á causas semejantes. En segundo lugar, revelaron la dificultad
-en el dictado de leyes para pueblos en formación, con psicología
-poco estudiada y á la vez difícil de estudiar por sus diarias
-transformaciones.
-
-El código civil, sancionado en 1872, ha recibido la más buena acogida
-en la opinión de quienes, dentro y fuera del país, á tales estudios
-se han dedicado, con pocas y no muy justificadas excepciones. Mezcla
-de estudio de las costumbres y de aplicaciones de razonamientos
-abstractos[57], tiene tal vez muchas disposiciones cuya reforma se hace
-á diario más necesaria; pero en general, es obra digna de los mayores
-respetos, y que coloca á su autor entre los hombres que con mayor
-caudal contribuyen á la formación de nuestras instituciones. Ejemplo
-de las reformas que las transformaciones sociales hicieron necesarias
-á punto de determinar la modificación de la ley, fué la legislación
-sobre el matrimonio. El sistema religioso adoptado por el legislador,
-pudo llenar las necesidades en la época en que fué sancionado; pero
-las transformaciones del país, impusieron la necesidad del cambio. El
-poder ejecutivo en su mensaje de 22 de septiembre de 1887, acompañando
-el proyecto de ley de matrimonio civil, decía en su comienzo: «El
-creciente aumento de la inmigración europea, ha puesto de manifiesto
-la necesidad de reformar nuestra legislación sobre el matrimonio.
-El código civil sólo autoriza el matrimonio religioso, celebrado en
-conformidad á sus disposiciones y según las leyes y ritos de la Iglesia
-á que los contrayentes pertenezcan. Muchos habitantes de la república ó
-no tienen en el país sacerdotes de la comunión á que pertenecen, para
-que bendiga su unión, ó no profesan culto externo alguno, creyendo en
-Dios y adorándolo como autor de lo creado.» La discusión que tuvo lugar
-en el siguiente año, fué larga, y quien la lee ve como las nuevas ideas
-deben combatir para imponerse á los prejuicios: como de una cuestión de
-orden, se hace cuestión de fe, y como al fin, triunfa la reforma. Los
-peligros que se presagiaban por los enemigos de la proyectada ley, no
-se han producido, y en cambio su sanción ha importado una libertad más
-á las que nuestra constitución y nuestras leyes aseguran á todos los
-hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino[58].
-
-El código penal ha sido el más desgraciado. El doctor Tejedor redactó
-hacia 1865-1867 su conocido proyecto. Veinte años pasaron sin que las
-cámaras legislativas lo sancionaran, en tanto que algunas provincias
-lo adoptaban. Después de tanto sueño en las carpetas del congreso,
-éste sancionó, tomando algunas ideas de él, el código penal, «al
-cual por falta de respeto á la verdad, los autores llamarían en la
-ley, código del doctor Tejedor»[59]. Nuevo proyecto se redactó en
-1881; se sancionó otra reforma en 1886; de 1891 data otro proyecto.
-La inercia legislativa malogró siempre estas iniciativas, y cuando
-alguna cosa hizo, fué mala. Así, y para encerrar aquí lo que á época
-posterior pertenece, recordaré que en 1903 se sancionó la llamada ley
-de reformas, tan mala, que á poco andar hizo necesaria la reparación
-del mal, y en 1905 se terminó la redacción de un nuevo proyecto que
-el congreso aun no ha considerado... Es de esperar que las leyes que
-aseguran la propiedad y la vida con la base del estudio del delito y
-del delincuente, merezcan en adelante un poco de atención.
-
-
-8. Al terminar este período un nuevo hecho de orden social, se presenta
-en la Argentina; hecho que es también producto de ideas traídas por los
-trabajadores de Europa. Es la aparición entre nosotros del socialismo.
-Comenzó en la capital, hecho que se explica por cuanto en ella tienen
-residencia, la mayor parte de los obreros industriales extranjeros
-venidos al país. Afirma que las causas que dieron origen al socialismo
-en Europa, existen también en la Argentina; que aquí también hay
-oprimidos; que la clase rica aprovecha la fuerza individual de los
-trabajadores; que «á pesar de la gran extensión de tierra inexplotada,
-la apropiación individual de todo el suelo del país, ha establecido
-de lleno las condiciones de la sociedad capitalista... La aspiración
-final del partido obrero argentino, es la substitución del régimen
-capitalista por la sociedad colectivista, y su programa inmediato tiene
-por fin el mejoramiento económico de la clase proletaria»[60].
-
-No me corresponde hacer un juicio sobre este movimiento. Indico el
-hecho como demostración general de la influencia determinante en la
-nueva forma de ser la vida argentina. El movimiento vago al principio,
-toma fuerzas después y llega á constituír un partido con afirmaciones
-precisas, que aspira á reformas radicales, netamente determinadas. El
-acrecentamiento siempre mayor del número de partidarios es un hecho
-que caracteriza una transformación y obliga á orientar los estudios
-sociales en el sentido de establecer el grado de justicia y necesidad
-que pueda tener tal movimiento en nuestro país.
-
- * * * * *
-
-Queda bosquejada la transformación de la Argentina en el tiempo
-encerrado en el paréntesis que comprenden los dos censos nacionales.
-El cambio rápido indica que no es ella, la que naturalmente sufriría
-la nación si estuviera formada. No es el que de un modo natural sufren
-todos los países. No es el de la joven mariposa que los días envejecen.
-Es anterior: es el de la larva que se convierte en mariposa.
-
-
-
-
- CAPÍTULO IV
-
- 1910: CENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO
-
- 1. El estado de formación de la raza en 1910. La inmigración.--2.
- Agricultura; ganadería; otras industrias. Comercio.--3. Cambios
- políticos y situación económica--4. Vías de comunicación.--5. La
- educación é instrucción pública.--6. La prensa, bellas artes,
- religión.--7. El socialismo. El anarquismo.--8. Conclusión.
-
-
-1. Después del largo viaje que hemos hecho á través de los años para
-encontrar la formación étnica de la nación nueva y relacionarla con las
-causas y formas de sus progresos, entramos á estudiar tales cosas en el
-momento en que la nación deja su primera juventud de guerras, luchas y
-reconstrucciones, para vivir días más tranquilos: tal es al menos la
-esperanza común de todos sus hijos.
-
-El capítulo debe ser breve; no es este trabajo una obra de estadística;
-los datos de tal disciplina, han sido tomados como medio de
-demostración ó de relación á épocas anteriores; fueron más necesarios
-en los capítulos que han precedido por cuanto se necesitaba ver lo que
-ya no es; la actualidad la vemos y la comprendemos más fácilmente.
-
- * * * * *
-
-Desde 1895, época á que en la materia llegamos en el anterior capítulo,
-la inmigración continúa su aporte de individuos en grandes cantidades.
-En 1904 la cifra de llegados alcanza á 125.567, con un saldo de 86.644;
-dos años después, en 1906 esas cifras son: llegados 252.536; saldo
-192.412; hay luego un descenso, para aumentar de nuevo en 1910 en que
-la llegada de los primeros meses permite calcular el total del año en
-260.000[61]. Esta cifra debe tomarse con las reservas del caso desde
-que existe la circunstancia anormal del exceso de trabajo originado
-por los preparativos para las exposiciones y fiestas del Centenario.
-
-Pueblos de Europa que antes sólo estaban representados por uno que
-otro hijo audaz que se animaba á venir en busca de mejor fortuna, se
-encuentran ahora con colonias enteras: tal Rusia, Turquía, etc. Los
-rusos, por ejemplo, cuyo número era insignificante en 1890, son, en
-octubre de 1909 en la capital solamente, 13.714. Llegan á ocupar el
-tercer lugar entre las naciones que dan inmigrantes á la Argentina.
-En 1909 arriban cerca de 15.000. En los primeros meses de 1910 esta
-inmigración disminuye. Los turcos y sirios desparramados en todas
-partes y dedicados casi exclusivamente al comercio del menudeo, forman
-legión. Unos y otros se ligan poco á nuestra sociabilidad, son en
-cierto modo inadaptables, pero día llegará en que sino ellos, sus
-hijos se mezclen y crucen con los hijos de otras razas y naciones
-y un nuevo factor de importancia numérica se agregará á los tantos
-que ya concurren á la formación social argentina. La inmigración
-italiana es la que llega en mayor número; pero en 1910 es desalojada
-de su posición por la española, que pasa á ocupar el primer lugar. La
-inmigración italiana compensa la entrada con la salida. No ha de ser
-causa insignificante en esta disminución la gran propaganda que los
-diarios y los escritores de Italia hacen en contra de la inmigración á
-la Argentina, atribuyendo á este país falta de justicia y dificultad
-para su vida. Por otra parte, el gobierno mismo de Italia tiene interés
-en que los hijos de aquellas tierras queden allí para cultivar grandes
-zonas del sur.
-
-El aumento numérico de la inmigración española si es bueno en cuanto á
-acrecentamiento del número total de la población, no es sin duda, lo
-mejor que puede llegarnos. Los motivos de mi opinión los he expresado
-ya en el curso de este trabajo.
-
-La inmigración francesa disminuye un tanto también. Las demás continúan
-en progresivo aumento.
-
-Los cruces, de que en capítulos anteriores hemos hecho mención, se
-presentan en proporciones mayores aún: los cálculos de combinaciones,
-podrían resolver todas las formas en que se presentan: todas las razas
-se unen y los hijos de extranjeros que se han incorporado á nuestro
-suelo vuelven á unirse con otros que proceden de otros pueblos, al
-punto de ser grande el número de personas que pueden recordar que sus
-ocho bisabuelos pertenecieron á ocho distintas nacionalidades.
-
-También la forma de distribución que adopta es, como fué en épocas
-anteriores, señalada por causas geográficas: allí donde el cultivo y la
-vida son más fáciles, allí el inmigrante se dirige: los centros en que
-sus connacionales están en crecido número, ejercen sobre él invencibles
-atracciones y sus esperanzas de fortuna y bienestar le empujan á
-trasladarse y establecerse en tales lugares.
-
-La ciudad capital sigue creciendo: hay en ella grandes comodidades y
-las dificultades para el trabajo no son muchas: se instalan fábricas,
-se adoquinan calles, se trabaja en todas formas. El censo de octubre
-de 1909, le da 1.231.698, que es fácilmente 1.300.000 el 1^o de enero
-de 1910. Conviene tomar esa fecha y no la del 25 de mayo por cuanto el
-número en tal día es anormal: los paseantes argentinos que á fuerza de
-vivir en el extranjero han dejado de ser habitantes de estas tierras,
-vuelven con ocasión de las fiestas; el interior se desborda sobre
-Buenos Aires: las familias pudientes que desde tiempo concertaban un
-paseo á la capital, combinan el paseo con el centenario y los hoteles
-rechazan pasajeros porque hay plétora. Tal situación anormal no puede
-servir para el estudio estadístico, en que se trata de examinar el
-conjunto, quitándoles las irregularidades producidas por hechos ajenos
-á la marcha general del país.
-
-De aquellos 1.300.000 habitantes, 49 por ciento son argentinos y 51
-por ciento extranjeros. Esta proporción no se presenta en ninguna
-provincia, pero es signo indicativo de la constante inmigración;
-siguen en el orden de importancia Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba,
-Entre Ríos, orden idéntico al anterior y que sólo se diferencia en el
-aumento de número.
-
-Con los inmigrantes llegan los capitales: las estimaciones de éstos
-no pueden ser sino aproximativas y variables todos los días; más de
-cualquier modo, son enormes, al punto de que ha podido calcularse
-el capital _inglés solamente_, empleado en la Argentina, en
-12.500.000.000 de francos. El francés ha sido á su vez valuado en
-800.000.000 de francos. En el cálculo del capital inglés, los valores
-de los ferrocarriles hacen en gran parte que las cifras sean tan
-extraordinarias. _La Nación_ del 15 de noviembre de 1908, traducía un
-artículo publicado por el _South American Journal_ de Londres: en él
-se estimaba el valor de las acciones de ferrocarriles argentinos en un
-total de libras 154.814.472 es decir 3.870.361.800 francos. No sé qué
-datos sirvieron á Rigby para hacer el cálculo á que he referido, pero
-creo no obstante, que debe haber alguna exageración.
-
-La preferencia de la inmigración en general, está por la agricultura:
-los gobiernos se preocupan en dictar medidas, término que no
-implica que se cumplan. En efecto, y por desgracia, alguna falta
-de cumplimiento en lo prometido, alguna falta de justicia, unida á
-algunos desengaños, han hecho como acabamos de decir, que los diarios,
-autores y aun autoridades europeas, de Italia é Inglaterra sobre
-todo, se expresen en términos poco amables para la Argentina, y que
-desgraciadamente parte al menos de tales afirmaciones tengan fundamento
-serio.
-
-
-2. La agricultura, ahora como en anteriores épocas, transforma los
-campos. Se calcularon en enero de 1910, en 18.775.672 las hectáreas
-destinadas al cultivo: la cifra que dió el censo de 1905 fué 4.892.005;
-como se ve la diferencia es notable; la tierra inculta se transforma
-en praderas, trigales y sembradíos de toda especie. Existe sin embargo
-un hecho, que por lo menos por curiosidad merece ser recordado. No
-siempre la agricultura conquista los campos de una manera permanente:
-refiriéndose á Córdoba, dice el señor M. E. Río: «La evolución que se
-opera en esas fértiles llanuras es interesante y característica. Así
-que se tiende un nuevo ferrocarril á través de una zona inculta y antes
-aun tan pronto como la traza queda definitivamente establecida, ya
-vienen el empresario «colonizador», el comerciante «habilitador» y los
-colonos «agricultores». Los ranchos se plantan, se prepara el suelo,
-deposítase la semilla y pocos meses más tarde, humean las trilladoras
-y corren las chatas, con pirámides de bolsas, hacia la población que
-se ha improvisado alrededor del cercano apeadero. La avenida continúa
-creciendo, el perímetro del trigal se ensancha, multiplícanse los
-comercios, se edifica la capilla, ábrese la escuela; mas de repente, el
-movimiento disminuye, las casas del pueblo se vacían y los colonos se
-marchan: ha fenecido su usufructo de cuatro ó cinco años y se van en
-busca de otra línea nueva y de otra zona virgen. El alfalfar crecido
-con el último trigo, ha reemplazado al sembradío, la estancia á la
-colonia. En la misma extensión de tierra en que 500 personas hallaron
-trabajo y bienestar ó, quizá algunas la fortuna, hase formado el
-establecimiento ganadero en que subsistiran 15 ó 20 peones y redondeará
-su millón un terrateniente afortunado»[62].
-
-El cuadro no es en verdad consolador, pues implica que la
-transformación es ficticia y sólo dura un corto período:
-afortunadamente lo que el señor Río encuentra para ciertas regiones
-de Córdoba, no es en general; no se vé en Buenos Aires, ni en Santa
-Fe, y el número de hectáreas cultivadas es muy grande sin peligro de
-retroceso, y los territorios nacionales, La Pampa y Río Negro sobre
-todo, atraen inmigrantes y presentan ya extensas zonas cultivadas.
-
- * * * * *
-
-La ganadería no puede oponérsele como rival con pretensiones de
-revancha, en la época actual: sobrados campos hay en que pueda
-ejercitarse la industria ganadera: la tendencia hacia el mayor
-desarrollo de la agricultura es general en todo el mundo; en fin, la
-creciente exigencia del consumo interno y del pedido del exterior,
-hacen que los ganados no aumenten en proporciones grandes. Nuestros
-productores prefieren al aumento en cantidad, el aumento en calidad.
-
-De 1908 data el último censo ganadero y aunque al parecer no llenó
-todas las exigencias necesarias para que se le considerase un trabajo
-sin errores, en conjunto podemos aceptarlo para recordar cifras.
-
- Puro Mestizo Criollo
- Total por ciento por ciento por ciento
- Bovino 29.116.625 3.4 51.7 44.9
- Lanar 67.211.754 1.8 82.5 15.7
- Equino 7.531.376 0.7 22.5 76.8
- Mular 465.037 -- -- --
- Asnal 285.088 -- -- --
- Caprino 3.945.086 -- -- --
- Porcino 1.403.591 -- -- --
-
-La poca inmigración que se dedica á la ganadería, y la población
-argentina numerosa que tiene en ella su riqueza, ha conseguido mejorar
-en cantidad los ganados, sin que sin embargo haya llenado aun su fin de
-una manera completa.
-
-En cuanto á las otras industrias, sería simple trabajo de enumeración
-tomar cada una de ellas á fines de recordar cantidades: es innecesario
-desde que la marcha enunciada en el anterior capítulo, continúa sin
-mayores variaciones y sólo agregándose á las ya existentes alguno que
-otro ensayo de industria nueva. De cualquier modo recordaré estas
-pocas cifras: azúcar, producción, 127.322 toneladas; 20.915.509
-litros alcohol; vino: 379.699.708 (segun censo industrial); cerveza,
-86.256.062; tabaco, 9.922.286[63].
-
-Pero la industria argentina, exceptuadas la agricultura y la ganadería,
-produce sólo para el consumo: la línea de exportación durante 1909
-dió un valor total de 397.350.528 pesos oro; pues bien, de esa suma
-153.548.356 pesos oro pertenecen á productos de la ganadería, y
-230.756.095 pesos oro a productos de la agricultura. En cambio la
-importación está distribuída entre cantidad de productos de industrias
-distintas; son estas las principales cifras: substancias alimenticias,
-23.014.691 pesos oro: materiales textiles y sus artefactos, 59.923.199
-pesos oro; hierro y sus artefactos 36.575.232 pesos oro; locomoción
-y transportes, 31.711.285 pesos oro; materiales de construcción,
-28.365.889 pesos oro.
-
-Con todo, el saldo á favor, que en resumen es índice de riqueza
-nacional alcanzó á 94.594.433 pesos oro, notable cifra tratándose de un
-país nuevo, y más notable aun si se agrega que la renta aduanera por
-tales conceptos sumó 73.455.177 pesos oro.
-
-Las naciones que tienen en la actualidad mayores relaciones comerciales
-con la Argentina, en consideración á los valores de importaciones y
-exportaciones, están en el siguiente orden: Reino Unido, Alemania,
-Estados Unidos de América, Francia, Bélgica, Italia[64].
-
-Tanta cifra de riquezas y de comercio, unido á la escasez de
-reclamaciones de orden comercial internacional, supone otra cosa más:
-vale decir, que no ha de ser tan malo el régimen económico argentino,
-que no ha de ser tan corriente la mala fe y los abusos; de otro modo
-los hechos revelarían algunos datos que en la actualidad no revelan.
-
-
-3. La tranquila vida política de todos estos últimos años ha influído
-para que el país prosperara. Sólo un conato de revolución nacional,
-el del 4 de febrero de 1905 y el cambio de presidencias en los casos
-determinados por la Constitución, son los hechos notables de la vida
-política: la interminable serie de revoluciones provinciales y la
-correspondiente intervención nacional, no deben considerarse sino como
-restos de algo que se extingue, de los cuales renacerán formas nuevas
-de organización ó la organización verdadera dentro de la forma actual.
-
-El período de la presidencia del doctor Uriburu, á cuyo final pertenece
-el principio de la época que estudiamos, tuvo en lo económico las
-dificultades que origina el mantenimiento de la paz armada.
-
-En 1898, por segunda vez ocupó la presidencia argentina el general
-Roca: continuaron los gastos y preparativos bélicos que afortunadamente
-cesaron sin que tuviera lugar la esperada guerra.
-
-El aumento de la población y el desarrollo de la industria, del
-ejército, armada é instrucción pública, obligó á la reforma de la
-Constitución nacional, realizada en las postrimerías del anterior
-gobierno, de modo que desde el comienzo de éste, el poder ejecutivo
-contó con tres ministros más, y la representación nacional se hace con
-diferente base.
-
-El agio y la inestabilidad de la moneda dió motivo á que se dictara
-la ley de conversión que aún subsiste. En fin, y como medida de honor
-nacional, á esta época pertenece también el arreglo de las deudas
-externas de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Tucumán, San
-Luis, San Juan y Catamarca.
-
-En 1904 comienza el período presidencial del doctor Quintana, que con
-ideas de orden quería dejar honda huella de su paso por el gobierno. El
-doctor Quintana falleció poco después de su ascensión al poder.
-
-No me corresponde y no deseo abrir juicio alguno referente á la
-presidencia del doctor Figueroa Alcorta. No obstante, si para el
-estudio débense tomar en cuenta los datos que llamaré científicos y
-los vulgares, ambos parecen demostrar que no podría el juicio ser
-favorable. Y esto no sólo en la faz política, en el sentido corriente
-del término. También en la faz económica. El doctor Osvaldo M. Piñero,
-autoridad insospechable, que en su carácter de presidente de la
-contaduría nacional ha podido observar de cerca el manejo de fondos
-públicos y los recursos económicos á que se ha acudido, en un artículo
-publicado últimamente mostraba cómo la sana práctica gubernativa de
-no gastar sino lo que se tiene y dejar el uso del crédito externo é
-interno para los casos de suma necesidad, había sido substituída por
-la emisión de títulos y colocación de empréstitos, sin ningún cuidado
-y por cualquier motivo. Apoyaba sus afirmaciones en hechos y cifras, y
-terminaba con estas palabras: «Hay, pues, que reaccionar francamente
-contra esta viciosa corruptela á que nos venimos entregando con tanta
-irreflexión. Debemos volver á la sana y prudente tradición financiera
-del país, que reservaba la autorización para negociar un empréstito,
-á casos muy contados; que por eso mismo daban lugar á una amplia
-deliberación de la representación nacional, y á un meditado estudio de
-los órganos de la opinión. El país tiene el derecho de ser informado
-é instruído en todos los casos en que se trate de aumentar el peso de
-la deuda pública, que él va á servir con sus ahorros; porque él sabe
-que en los días de tribulación financiera, en todo es posible realizar
-economías, menos en el servicio íntegro y puntual de la deuda pública.
-Y nuestro país, más que ningún otro de Sud América, tiene el deber de
-proceder con tacto, desde que le cabe el honor de haber sostenido ante
-el concierto de las naciones, en Río Janeiro y en La Haya, el principio
-de la abolición del cobro compulsivo de las deudas»[65].
-
-Al mismo tiempo, el doctor Montes de Oca, presentaba en el congreso
-nacional un proyecto destinado á limitar la facultad del congreso de
-ordenar y autorizar gastos sin estudio ni cuidado alguno.
-
-Quiere ésto decir que ejecutivo y congreso, halagados quizás por la
-abundante riqueza nacional han ido más allá de lo justo y necesario,
-obligando á los hombres que alcanzan á ver á alguna distancia, á
-levantar la voz para detener la corriente.
-
-En cuanto á las manifestaciones diarias de la prensa y del pueblo, que
-acusaban al gobierno de malos manejos de fondos, injustas concesiones
-de tierras y algunas otras cosas por el estilo, no es posible tomarlas
-en cuenta en un trabajo serio, mientras no se consiga reunir los
-indispensables elementos de juicio.
-
-
-4. En lo que á vías de comunicación se refiere, las líneas tendidas
-vinculan de continuo, poblaciones é individuos. Los antiguos sistemas
-de transporte se alejan cada vez más de los centros de civilización
-para ir á regiones más apartadas donde las necesidades los reclaman.
-Nuevas concesiones y líneas en proyecto, valorizan las tierras al
-solo anuncio de su proximidad. El 1^o de abril de 1910 la superficie
-total recorrida por ferrocarriles en territorio argentino alcanza
-la cifra de 27.138,1 kilómetros. La red ferrocarrilera toca por el
-norte con Bolivia y deja concluído con ello un trozo del ferrocarril
-intercontinental proyectado; en Santa Fe llega á Resistencia; de Buenos
-Aires se llegará en ferrocarril hasta el Paraguay; por el oeste, Chile
-y la Argentina, han vencido y perforado los Andes y el tránsito de
-trenes es diario en el inmenso túnel; por el sur, se llega al Río Negro
-y en los territorios comienzan las construcciones de ferrocarriles.
-Nuevos sistemas se ponen en práctica; el _ferriboat_ atraviesa el
-Paraná, y la exposición ferroviaria con la simple y sencilla muestra
-de los sistemas nuevos y de los antiguos no solo da á conocer los
-adelantos inmensos, sino también el carácter de buenos entre los
-mejores que revisten nuestros ferrocarriles.
-
-El telégrafo se extiende en toda la república y alcanza los últimos
-adelantos de la materia: el inventor del telégrafo sin hilos visita
-la Argentina con el deseo de establecer la comunicación directa con
-Europa. Los teléfonos son comunes en todas las ciudades de alguna
-importancia.
-
-El correo alcanza las más remotas regiones y necesita para cumplir su
-misión el trabajo de 10.121 empleados.
-
-Las ciudades todas tienen líneas de tranvías y la electricidad
-substituye paulatinamente á la fuerza animal.
-
-
-5. La enseñanza primaria, base de toda democracia, ha continuado el
-impulso que se le diera en el período anterior: las provincias pobres
-no pueden costearla y la nación se ve en la necesidad de socorrerlas
-con subvenciones para que puedan llenar esa misión primordial;
-desgraciadamente una vez que tienen asegurada una ayuda nacional para
-tales fines, olvidan que esa ayuda no debe ser regla, la incorporan
-á sus cálculos y no siempre se les da el destino para el que se las
-había previsto: la nación entrega las sumas y no interviene en la
-repartición de ellas. Olvídase que el artículo 5^o de la Constitución
-nacional exige como condición para que el gobierno federal garantice á
-cada provincia el goce y ejercicio de sus instituciones, que ellas á su
-vez aseguren la administración de justicia, el régimen municipal y la
-educación común.
-
-Afortunadamente la ley Láinez invadiendo con suavidad y diplomacia las
-jurisdicciones provinciales promete asegurar en ellas la educación con
-escuelas y hechos más positivos que sus constituciones[66].
-
- ESCUELAS DE LA LEY 4874
-
- Clave
- A = Alumnos en 1910 según datos estadísticos incompletos
- B = La inscripción anterior corresponde al siguiente número de escuelas
- C = Inscripción calculada para 1910 en noviembre 30
- D = Inscripción en 1909
- E = Aumento habido en 1910
-
- +--------------------+-----------------------------------------+
- | | Educandos |
- | Provincias | /------------------^-------------------\|
- | | A | B | C | D | E |
- +--------------------+--------+-----+--------+--------+--------+
- |Buenos Aires | 3.801 | 54 | 3.900 | 1.554 | 2.346 |
- |Santa Fe | 7.319 | 90 | 7.400 | 2.842 | 4.558 |
- |Entre Ríos | 5.046 | 49 | 5.100 | 4.485 | 615 |
- |Corrientes | 4.913 | 39 | 5.000 | 4.783 | 217 |
- |Córdoba | 4.832 | 47 | 4.900 | 3.604 | 1.296 |
- |San Luis | 7.708 | 146 | 8.500 | 3.622 | 4.878 |
- |Mendoza | 3.750 | 34 | 3.750 | 3.674 | 76 |
- |San Juan | 6.737 | 59 | 6.737 | 4.685 | 2.052 |
- |Santiago del Estero | 7.591 | 104 | 7.600 | 4.677 | 2.923 |
- |Catamarca | 8.235 | 91 | 8.500 | 3.862 | 4.638 |
- |La Rioja | 3.824 | 35 | 4.001 | 4.001 | -- |
- |Tucumán | 3.899 | 43 | 3.900 | 3.788 | 112 |
- |Salta | 5.150 | 82 | 5.200 | 3.183 | 2.017 |
- |Jujuy | 2.134 | 38 | 2.134 | 1.538 | 596 |
- | +--------+-----+--------+--------+--------+
- | Totales | 74.939 | 911 | 76.622 | 50.298 | 26.324 |
- +--------------------+--------+-----+--------+--------+--------+
-
- Clave
- F = Escuelas existentes el 31 de diciembre de 1909
- G = Creadas en 1910
- H = Creadas en 1911
- J = Total de escuelas en enero 31 de 1911
-
- +---------------------------------------------+
- | | Escuelas |
- | Provincias |/----------^-----------\|
- | | F | G | H | J |
- +--------------------+-----+-----+-----+------+
- |Buenos Aires | 21 | 77 | 29 | 127 |
- |Santa Fe | 30 | 66 | -- | 96 |
- |Entre Ríos | 44 | 14 | -- | 58 |
- |Corrientes | 35 | 7 | 65 | 107 |
- |Córdoba | 38 | 3 | 47 | 98 |
- |San Luis | 45 | 138 | -- | 183 |
- |Mendoza | 31 | 21 | 1 | 53 |
- |San Juan | 40 | 29 | -- | 69 |
- |Santiago del Estero | 58 | 64 | 26 | 148 |
- |Catamarca | 43 | 57 | -- | 100 |
- |La Rioja | 33 | 12 | 7 | 52 |
- |Tucumán | 40 | 43 | 25 | 108 |
- |Salta | 40 | 54 | 7 | 101 |
- |Jujuy | 28 | 10 | 3 | 41 |
- | +-----+-----+-----+------+
- | Totales | 526 | 605 | 310 | 1341 |
- +--------------------+-----+-----+-----+------+
-
-
- «Por la fecha en que nos encontramos, no es posible tener la
- estadística completa del año 1910. Aproximadamente se calcula que
- habrán funcionado 950 escuelas con 76.000 ó 77.000 alumnos».
-
-Son considerables los progresos de la instrucción primaria pero
-alejándose de las ciudades grandes, y de los lugares de mayor
-población, sobre todo internándose en la república, es todavía muy
-deficiente. Hasta se ignora el idioma en algunos lugares apartados: he
-tenido oportunidad, en un pueblo de Santiago del Estero, de verificar
-el hecho: hombres, criollos al parecer, vestidos á la usanza nuestra,
-no han entendido lo que les decía en castellano y alguien que me veía
-asombrado, me expresó que aquellas gentes sólo entendían el quichua.
-Cosa por el estilo pasa en algunas poblaciones de Corrientes en que
-solo entienden guaraní.
-
-La enseñanza secundaria y normal, no obstante todos los perjuicios
-que sufre algunas veces por obra de ministros que son políticos, y no
-hombres que conozcan los problemas educacionales, ha aumentado si bien
-no en intensidad, en cantidad, contándose ahora 27 colegios nacionales
-y 44 escuelas normales. Desde algunos años se intenta la formación
-del profesorado secundario, aunque hasta ahora sean inciertos sus
-resultados, no obstante rumbosidades de institutos especiales.
-
-En fin, completan la educación general los institutos para determinadas
-enseñanzas.
-
-La enseñanza superior ha agregado una universidad más, la de La Plata,
-y se han dado últimamente grandes ventajas á la universidad provincial
-de Santa Fe.
-
-La educación en general, en sus diversas ramas, ya es materia
-nacional. Es producto nuestro, hecho por nuestros hombres. Se aceptan
-determinados planes extranjeros ó se emplea algunos profesores
-contratados en Europa. Pero en general, los hombres que se dedican á
-todas las enseñanzas desde el maestro de grado hasta el rector de la
-universidad, son argentinos. Y todo podría serlo, aun los institutos
-para los cuales se traen de fuera profesores, si no existiera la
-tendencia general en nuestros hombres de creer como axiomática verdad
-lo que le dice un libro extranjero ó lo que cuenta cualquier _sabio_
-ú orador que nos visita, sin fijarse que lo mismo decía uno de los
-nuestros de quien no se hacía caso; ha sido así necesario que se
-trajera profesores alemanes para que se creyera en la necesidad de
-preparar el profesorado secundario, olvidando una de las funciones que
-desempeñaba la Facultad de Filosofía y Letras: ha sido necesario que
-Clemenceau nos dijera lo que era la democracia para que creyéramos
-que nos dábamos cuenta de ello: que Ferri nos repitiera con su mágica
-palabra lo que tantos nos dicen; que France cantara, quizás con ironía,
-nuestra grandeza, ó la expresara con calor Blasco Ibáñez para que nos
-complaciera tal estado. En fin, que Lorini mostrara nuestros vicios
-políticos y administrativos para que nos alarmáramos, como si no
-estuviéramos á diario sintiendo sus consecuencias.
-
-La educación, decía, se hace nacional, en el sentido de que nos
-bastamos para darla. Y es éste uno de nuestros grandes progresos, y un
-factor de la transformación social argentina. Creo que el fin de todos
-nuestros adelantos debe ser convertir en trabajo nacional todo lo que
-pudiendo ser nacional está en manos extranjeras: la fabricación de
-máquinas, las faenas agrícolas, las grandes industrias... Hacer que el
-pueblo nuevo, transformado, el argentino descendiente de extranjero ó
-que aun lleve en su sangre recuerdos del aborígen adapte á sí todo lo
-que no ha adaptado hasta ahora y sepa bastarse á sí mismo. Y bien, por
-fortuna la educación ha avanzado mucho en ese camino.
-
-
-6. En esta época, los adelantos periodísticos han colocado á la prensa
-argentina entre las mejores del mundo. El desarrollo de las bellas
-artes no ha tomado aun carácter nacional y su estado no difiere del que
-mencioné en el anterior capítulo. Las diferentes religiones no causan
-problema alguno entre nosotros, desde que la libertad de cultos existe
-y es una de las mejor aseguradas. Vivimos con las costumbres europeas
-y sus modificaciones de adaptación local y las costumbres de tierra
-adentro, de todos conocidas, por lo menos de oídas, imprimen algunas
-características especiales que tienden á desaparecer.
-
-
-7. Antes de terminar y como hechos que también entran como factores
-en la transformación social que se opera, y que tienen sus raíces
-y su fuerza en la inmigración, es deber recordar la existencia del
-socialismo, que recién nacido en la época anterior es adulto en ésta, y
-del anarquismo, cosa bien distinta aunque á veces se les confunda de la
-manera más lamentable.
-
-Respecto del socialismo, he ya referido á su origen en la Argentina
-y su foco en la capital: entiendo hablar del socialismo del partido
-socialista; no de las asociaciones de obreros que toman nombre
-parecido: lo hago así porque es el primero el que se presenta como
-movimiento solidario en la Argentina, de los movimientos de la clase
-obrera de Europa.
-
-Con la industria, con los deseos y aspiraciones proletarias, con
-el constante encarecimiento de la vida, el hecho extraño se hace
-cuestión nacional; los obreros son muchos, el partido crece, hombres
-intelectuales argentinos se ponen á su cabeza; los pocos socialistas
-de la época anterior forman ahora millares, se disciplina el partido
-y en las elecciones da ejemplo de civismo y honradez, cumpliendo con
-el deber de votar y no comprar electores. Podrá ó no tener razón de
-ser el socialismo, considerado como semejante al europeo, y podrán ó
-no ser exactas las afirmaciones del profesor Ferri al respecto; mas lo
-cierto es que el partido socialista tiene aspiraciones delineadas, muy
-distintas de las cartas orgánicas de tantos partidos que mueren después
-de un tiempo de parálisis infantil; cierto es que la cuestión obrera,
-semejante ó no á la de Europa, se presenta en nuestra tierra, y dentro
-de ella con caracteres bien distintos en la capital de los que tiene
-en las provincias. En una ú otra forma, resultará siempre cierto que
-«las naciones de este continente no podrán impedir que el socialismo
-las invada, más temprano á las unas, más tarde á las otras, á todas
-cuando las formas productivas nuevas hayan desalojado por completo á
-las antiguas y coordinado así el hecho de la propiedad con el modo de
-producción»[67].
-
-El partido, formado en un principio con elementos europeos, ha seguido
-una orientación fija, luchando sin desfallecimientos, explicando
-razones, aunque por desgracia no siempre se hayan mantenido todos sus
-elementos en el camino de orden y conquistas paulatinas, que son parte
-de su programa. Se ha apoderado de almas argentinas, les ha explicado
-cómo el internacionalismo no se opone al patriotismo y como puede
-conciliarse con él[68]; en fin, ha fundado diarios que divulgan sus
-ideas.
-
-Sea como consecuencia del constante reclamo de los representantes del
-elemento obrero, sea por convicción traída por el análisis de hechos,
-la legislación argentina ha debido por necesidad ser pródiga en
-proyectos y leyes de trabajo. Es de allí que se ha originado notable
-proyecto de ley nacional del trabajo, del doctor Joaquín V. González,
-y el departamento nacional del trabajo, la ley sobre trabajo de mujeres
-y niños, los proyectos sobre accidentes del trabajo, seguros de obreros
-y tantos otros. En cuanto á la ley de residencia y la de seguridad
-social se refieren á la defensa respecto de elementos perturbadores y
-anárquicos, y no á los reclamos de los socialistas.
-
-El socialismo argentino, hecho nuevo llamado á tener grandes
-consecuencias, nacido cuando las condiciones generales del país y la
-transformación de su vida industrial y de sus elementos étnicos lo
-hicieron posible, es uno de los hechos más característicos de la vida
-argentina contemporánea.
-
- * * * * *
-
-Cosa bien distinta al socialismo es el anarquismo. Hace más de quince
-años, el representante argentino en Washington, enviaba á nuestro
-gobierno una recopilación é informe sobre los medios de represión del
-anarquismo, puestos en práctica en las naciones de Europa. Ni entonces
-ni después, por mucho tiempo, se pensó que fuera posible que el
-anarquismo echara raíces, y pudiera existir en la Argentina.
-
-Esta tendencia nació con Bakounine á mediados del siglo pasado:
-considerando á las clases obreras incapaces de mantenerse emancipadas
-una vez que hubieran conseguido tal estado, creía de mayor conveniencia
-limitar la propaganda á lo que fuera destrucción y mantener tal orden
-ó mejor dicho tal desorden como ideal de situación permanente. _La
-Alianza de la democracia socialista_, siguió sus ideas[69]. De allí en
-adelante el anarquismo se fué separando cada vez más del socialismo,
-hasta ser dos cosas completamente distintas. Sus secuaces han invadido
-toda Europa, y han comenzado por las vías de hecho á realizar su
-programa final.
-
-La creencia en la imposibilidad de su introducción á nuestra tierra
-fué debilitándose cuando se vieron signos inequívocos de su existencia
-en ella. Apareció primero un diario, _La Protesta_; se formó después
-un partido que las gentes confundieron durante algún tiempo con los
-socialistas; un día estalló la primera bomba anarquista que mató
-á un niño: la población y la prensa se alarmó llamando á aquél,
-día de luto en los anales argentinos. Los gobiernos, no obstante
-considerar insuficiente y de aplicación equívoca la ley de residencia
-sancionada pocos años antes, nada hicieron, pasado el primer momento de
-excitación. Luego, los hechos fueron de más serias consecuencias: el
-jefe de policía de la capital y su secretario fueron víctimas de una
-bomba anarquista. Después otra bomba anarquista hizo estragos en el
-teatro Colón de la misma ciudad; entonces se comprendió la necesidad
-de evitar que aquellos hechos se repitieran y á toda prisa se sancionó
-una ley de seguridad social, en la que se reprime á todo trance, sin
-que á la sanción de ella precediera un estudio serio del problema. No
-obstante, no era por falta de datos y conocimiento de la situación que
-el estudio no se hacía; era más bien por pereza criolla. Poco tiempo
-antes de su muerte, el jefe de policía de la capital, coronel Falcón,
-en una nota elevada al ministro del interior exponiendo sus vistas
-sobre los acontecimientos socialistas y anarquistas que se sucedían
-en el país en esos días,--mayo de 1909,--recordaba entre los factores
-de la violencia, el _sectarismo anarquista_: «éste conglomerado el
-más peligroso como representación doctrinaria, era ya conocido por la
-policía. Guarda en su seno todo lo que tiene de disolvente y destructor
-el organismo social, todos sus ideales van á una negación y lo mismo
-que en otras partes entre nosotros, su lema es la propaganda por la
-acción, acción revolucionaria de destrucción pura y simple. Arrasar con
-lo existente por cualquier medio, sin elegir: destruir, porque nada
-debe existir organizado... cualquiera que sea la teoría parcial que
-profesen los varios grupos en que se divide y disienten, sólo coinciden
-en la supresión absoluta de toda entidad social orgánica»[70].
-
-El programa del partido anarquista de la Argentina, lo conoce desde
-tiempo el público: en cuarta hoja de _La Protesta_ se han publicado
-hasta hace poco los «fundamentos de la idea anarquista». Declarábase
-allí: 1^o, los anarquistas son irreligiosos, porque consideran que las
-religiones son medios de explotación é hipótesis absurdas; 2^o, el
-capital es una explotación; 3^o, el gobierno es una entidad inútil que
-sirve sólo para mantener la explotación capitalista; 4^o, la política
-es lucha de ambiciones; los anarquistas son impolíticos; 5^o, las leyes
-favorecen á los privilegiados; los anarquistas son adversarios de toda
-legislación; 6^o, la división de la tierra en patrias, es injusta,
-el mundo es de todos; los anarquistas proclaman la abolición de las
-patrias. «Síntesis: los anarquistas queremos una sociedad en que cada
-hombre se gobierne á sí mismo y en la que los medios de producción
-estén al alcance de todos los hombres. Anarquía es la vida libre, sin
-que política, ni social ni económicamente un hombre predomine sobre
-otro.»
-
-En otro documento explicaban la anarquía como hecho congénito de la
-especie, nacida en los primeros tiempos de la humanidad, y ahora cuerpo
-de doctrina: independiente de cualquier otro, con límites y caracteres
-netamente definidos: agregando: «si bien aceptamos las luchas de clases
-como una ineludible fatalidad histórica, somos humanistas, puesto que
-vamos á la abolición de todos los privilegios, á la liberación de todos
-los hombres en una sociedad de igualdad y de justicia. _Nos oponemos,
-pues, á la tendencia_ que en nombre de un mal entendido determinismo
-económico ó social nos llevaría solamente á una nueva tiranía obrera
-ó anarquista, que _no sería la mejor_ de las tiranías. Por estar
-convencidos de que tanto para los individuos como para los pueblos
-son necesarios _grandes ideales_ que sirviendo de lenitivo á los
-sinsabores de las tremendas luchas del presente, sean también estrellas
-directrices en el camino áspero del progreso, propagamos el comunismo
-anárquico como forma suprema de la futura convivencia social»[71].
-Á continuación, habla el manifiesto, de cómo en la Argentina el
-anarquismo tiene razón de ser, y usa de los términos de grueso calibre
-habitual en aquella literatura.
-
-De todas estas cosas se desprenden para nuestro estudio diversas
-consecuencias: en primer lugar, la existencia en la Argentina de
-anarquistas que forman partido y desean la destrucción de todo régimen;
-2^o, la existencia, por propia confesión, de anarquistas que buscan
-mejoras sociales, sosteniendo que la destrucción de todo régimen es
-el ideal que se tiene en vista para la acción, aunque no se crea en
-su posible realidad; 3^o, la separación absoluta entre socialistas y
-anarquistas, separación que da motivo á la formación de dos partidos
-distintos, con métodos é ideas diferentes, y que por error se les
-confunde con frecuencia.
-
-Entiendo que el anarquismo es un partido equivocado, cuya existencia
-es un peligro para la humanidad: pero entiendo también, que dado
-que su existencia en la nación está probada, se impone el estudio
-científico de esta manifestación social para encontrar los medios de
-prevenirlo; la investigación respecto de la parte de verdad que puedan
-tener sus afirmaciones que se refieren á hechos injustos, para evitar
-todo reclamo con fundamento, y al mismo tiempo para tener, al aplicar
-penalidades, la conciencia de proceder dentro de la más estricta
-justicia.
-
-El elemento anarquista es en su mayoría extranjero, pero la constante
-propaganda, hace secuaces entre los argentinos. Tengo informes de
-que muchos obreros que trabajan en el puerto de la capital, que
-son argentinos, sobre todo los naturales de Corrientes, se hacen
-anarquistas. La propaganda es certera: pocas ideas vagas, dos ó tres
-precisas, que hieren sentimientos comunes: el de la injusticia del
-régimen económico sobre todo, el de humillación después; basta entonces
-que la idea caiga en el cerebro de un hombre con poco desarrollo
-intelectual y de algún carácter, y se tiene allí formado un anarquista.
-
-He tomado con alguna detención estas dos manifestaciones de la vida
-argentina contemporánea porque concurren á caracterizar una época. No
-sólo en la composición étnica de la población, en los progresos en
-todas sus formas, en el estado económico, se nota la transformación
-social; se ve también que las ideas traídas por la inmigración fecundan
-en esta tierra; que hechos sociales nuevos, de la mayor importancia,
-acompañan á la transformación incesante. En 1853 nadie hubiera podido
-pensar en la existencia en la Argentina de lo que después sería el
-anarquismo, ni siquiera en los socialistas. Hoy, la realidad la
-evidencia.
-
-
-8. Con ello concluyo el bosquejo de nuestra época: que los adelantos
-de la industria, del trabajo y de la ciencia, marchen acompañados de
-la justicia, del orden, del buen gobierno, para que sean infundadas
-las ironías de la Europa respecto de nosotros; que se respeten las
-autoridades, y que éstas á su vez ayuden á los trabajadores, eviten
-las protestas y mitiguen amarguras. Así podrá la Argentina festejar el
-segundo centenario de la revolución de mayo, con un himno verdadero de
-victoria!
-
-
-
-
- CAPÍTULO V
-
- TRANSFORMACIÓN SOCIAL É INSTITUCIONES
-
- 1. Factores que deben considerar el historiador y el legislador.--2.
- La transformación material y étnica de la República Argentina. La
- mestización y el hibridismo. Los aportes inmigratorios.--3. El
- carácter del pueblo argentino. Afirmaciones de Le Bon. Falta de
- fundamento. Una opinión de Belmar sobre el porvenir del Río de la
- Plata.--4. Nacimiento y transformación de las instituciones. Acuerdo
- necesario entre sociedad é instituciones. El problema respecto de
- la Argentina. Disposiciones constitucionales ó legales de relativa
- permanencia y disposiciones transitorias. Conclusión.
-
-
-1. Las estadísticas, las cifras, los datos geográficos, históricos,
-sociológicos, antropológicos, la psicología social, la educación, las
-costumbres, las instituciones políticas, leyes, constituciones, todo
-es necesario para seguir la trama del desenvolvimiento de un pueblo. El
-mayor conocimiento de tantos factores y de todas las situaciones que
-su combinación provoca, tiene la mayor utilidad para el historiador
-y para el legislador: el uno buscará en la aparente desarmonía de
-tantos materiales la ley que rige el conjunto; de este modo los hechos
-que se suceden no se le presentarán como al niño que por primera vez
-viaja, las hileras interminables de postes del telégrafo que con
-abrumadora regularidad pasan delante de sus ojos á lo largo de la vía:
-se le mostrarán unidos y relacionados los unos como causas de los
-otros ó todos ellos como causas ó efectos de algunos más. Sale así la
-historia del primer momento de su formación, la de simple colección
-de hechos, para hacer de ellos análisis más prolijo, que permita á
-tal disciplina entrar en la categoría de las ciencias. Al otro, al
-legislador, facilitará su tarea; convencido por los estudios propios y
-ajenos, que las instituciones no son sino el bronce fundido que debe
-solidificarse en el molde impuesto de antemano, hará de modo que no
-contradigan las ideas, los modos de ser, las situaciones del pueblo
-á que van destinadas, y sólo sabrá que cumplen tal cosa cuando tenga
-el conocimiento más completo posible de las formas que han presidido
-el desarrollo anterior y de los factores de toda clase que continúan
-influyendo en la evolución de su pueblo.
-
-De aquí también que para expresar, en el más humilde trabajo,
-como éste, la opinión que se tiene sobre la forma en que nuestras
-instituciones han acompañado las transformaciones morales y materiales
-del pueblo argentino, haya debido tener en cuenta todos aquellos
-factores en la medida en que ha sido necesario para tal estudio.
-
-
-2. La transformación material de los modos de existencia en la
-Argentina, es evidente. Se puede discutir, sobre el adelanto ó
-retroceso de los argentinos en lo que á moral ó intelectual se refiere,
-á su carácter, á su patriotismo, á sus modos de ser en general; pero
-nadie discute el hecho manifiesto de la rapidez é importancia de
-sus adelantos materiales: por ser un pueblo nuevo, que partió de una
-situación cercana á la nada, la magnitud del cambio es más visible.
-Desde 1853 á 1910 sólo han transcurrido cincuenta y siete años; período
-tan reducido que permite á nuestros hombres de alguna edad, relacionar
-mentalmente una y otra época después de haber sido espectadores de
-tanta transformación y tanto cambio. En cada capítulo que correspondía
-á pocos años, he tomado en cuenta las principales manifestaciones de la
-actividad: agricultura, ganadería, industrias, vías de comunicación.
-Y el incesante desarrollo febril que allí se revelaba, no ha cesado
-todavía y no es posible siquiera vislumbrar cuando disminuirá su
-vertiginosa marcha.
-
-Es natural que debemos considerar los cambios refiriéndolos al suelo
-y haciendo abstracción de otras consideraciones, pues en este momento
-entiendo hablar de ellos solamente. Por eso, recordémoslos por ahora,
-sin preguntar en cuanto han sido capitales extranjeros los que han
-permitido tales cosas. No preguntemos tampoco cuál es la situación
-económica argentina y en cuanto los banqueros extranjeros, pesan sobre
-su riqueza actual y futura...
-
-En todo ello el factor económico ha ejercido influencia poderosa y
-principal: la idea de la ganancia rápida, de volver á la patria con
-ella, ha sido el propulsor eficaz de las corrientes inmigratorias;
-la facilidad de la colocación del dinero á alto interés, en otros
-lugares penado por usurario, y aquí permitido como justo, ha enviado
-ingentes capitales, y ha opuesto la codicia al peligro de la tardía é
-hipotética restitución. La creencia en la fortuna fácil ha borrado de
-la conciencia de los argentinos, las inquietudes que pudiera provocar
-el pensamiento de la carga que en forma de deuda, se echaba sobre hijos
-y descendientes.
-
- * * * * *
-
-Á la transformación material ha correspondido una transformación étnica
-de importancia suma: españoles, indios, negros, mulatos, y mestizos,
-han cedido al inmigrante el derecho de moldear el futuro pueblo. Por
-condiciones geográficas, han sido vencidos en la capital primero, luego
-en el litoral y la lucha dura en el interior todavía. No siempre se ha
-producido la substitución; también el mestizaje ha dado sus productos
-que no en todas partes han sido malos; productos que han originado
-juicios á mi entender, por excluyentes, parciales.
-
-El doctor Ayarragaray en _La anarquía argentina y el caudillismo_ y
-en _La constitución étnica argentina_, el doctor Bunge en _Nuestra
-América_ y otros autores, consideran el producto del mestizaje como
-inferior y elemento malo, y juzgan que necesitará tiempo para que
-sus descendientes adquieran la inteligencia y aptitudes de los hijos
-de pueblos adelantados. «En el proceso de la mestización se suman
-los valores de la misma naturaleza; sólo se ligan las facultades é
-instintos comunes y vulgares, que forman el sedimento perenne de toda
-alma humana, sea cualquiera la cepa de la cual procede. En el híbrido,
-precisamente se combinan los elementos y las aptitudes inferiores; las
-cualidades superiores, individuales, antropológicamente incorporadas
-á la personalidad de la raza, se extinguen, una vez destruído el
-molde originario del tipo. Es la esencia sutil volatilizada, cuando
-se mezclan dos perfumes de distinta naturaleza, en un recipiente
-común»[72].
-
-Por de pronto, débese convenir que el mote de híbrido con que
-caracterizan á tales individuos, es impropio: el término híbrido
-«aplícase al animal ó al vegetal procreado por dos individuos de
-distinta especie» y nadie sostendrá ya, que el hombre blanco y el
-hombre negro sean de especie distinta. En la innumerable gradación
-de pigmentaciones, hay de todo, y si los carácteres físicos y aun
-morales, son diversos, tal diversidad no es suficiente para que se
-llame híbridos á individuos que son simplemente mestizos; los cruces
-han producido toda clase de individuos: los hay, es verdad de aquellos
-que responden á todos los caracteres que los autores citados les
-atribuyen, como los hay que responden al tipo del _coya_ infeliz,
-modelo de degeneración. Pero en cambio los hay también que responden á
-los caracteres morales de los hombres de mayor civilización, que han
-llegado á desempeñar papel importante en la vida argentina, como hay
-mujeres que justifican en un todo las amables palabras que les dedica
-el señor Ameghino en un reciente artículo, ó los tiernos cantos de
-poetas y payadores.
-
-El cruce y la amalgama dió, pues, un producto mestizo con las más
-variadas condiciones físicas y morales: muchos fueron los pueblos
-existentes en América y diversos entre sí: muchas las especies de
-españoles que vinieron: los resultados de sus cruzamientos fueron los
-más diversos, aumentando esta diversidad el factor negro.
-
-Con tal amalgama se formó la base étnica argentina sobre la que
-vendrían á influír después en formas y cantidades que hemos visto, las
-grandes masas de europeos de todas las naciones; cada una de ellas
-agregó sus caracteres físicos y sus carácteres morales y continuó la
-transformación étnica: mas débese recordar también que el _carácter_ de
-una raza ó de un pueblo es un término muy elástico; que los pueblos se
-componen de individuos y que en éstos encuéntranse muchos caracteres
-distintos. Que sólo con reservas que siempre se tendrán presentes se
-puede hablar de la formación del _carácter_ de una raza ó pueblo.
-
-Este moldeamiento del individuo argentino, continúa todavía: á los
-italianos, españoles, franceses se agregaron otros factores: ingleses
-y alemanes, austro-húngaros y suizos; ahora, Rusia y Turquía ocupan
-lugar importante y su presencia origina nuevos problemas étnicos. Se
-consideran estos elementos inadaptables, no solubles, por así decirlo.
-Su influencia étnica será quizás cuestión de tiempo.
-
-
-3. Tanta formación y transformación social dió lugar y da aún, á que
-toda clase de afirmaciones respecto del carácter de este pueblo, de
-esta raza en formación tenga algún fundamento en los hechos, y que
-junto á himnos de grandeza que nacen después de un estudio de las
-cosas, aparezcan juicios pesimistas nacidos también después de tal
-estudio.
-
-Me he referido al principio de este trabajo á las afirmaciones de
-Le Bon en su obra _Lois psichologiques de l’évolution des peuples_.
-Menester es ahora volver á considerarlo. Tiene mayor valor respecto de
-nuestro estudio el libro de Le Bon, por dos razones: la primera, por el
-nuevo sentido que da al término raza, retirándolo de las interminables
-cuestiones que se suscitaban y suscitan cuando se habla de razas
-naturales. Sin afirmar ni negar la existencia de razas naturales, nos
-encontramos con razas históricas en pueblos y naciones, más fáciles
-de determinar que aquellas otras; la segunda, es que al hablar de la
-Argentina no lo hace con ánimo predispuesto en pro ó en contra: no es
-su estudio un estudio de la Argentina; ésta llega con otras, sólo como
-ejemplo, como aplicación de principios establecidos en la obra, al
-estudio comparado de la evolución de los Estados Unidos de América y
-de las repúblicas hispano-americanas.
-
-Por ésto, por tratarse de la aplicación de una teoría de ciencia
-social, la considero. Por la misma razón no lo hago con otras obras que
-ó son alabanzas ó reproches más ó menos fundados ó infundados, ó son
-simples descripciones de la vida argentina.
-
-El trabajo de Le Bon, en la parte de aplicación de la teoría á los
-hechos, prueba sólo una cosa: la grande dificultad que se tiene
-para hacer aplicaciones de ciencia social, cuando no se basan en un
-conocimiento completo del pueblo sobre el cual se hace; cuando se toma
-una época para caracterizar un pueblo, y cuando se trata de que las
-cosas encajen en las teorías y no que las teorías se adapten á las
-cosas.
-
-Después de un elogioso estudio de las instituciones y pueblo
-norteamericano, que no escapa por eso á algunos tintes sombríos y
-presagios de decadencia, se ocupa de las naciones sudamericanas.
-«Todas han adoptado la constitución política de los Estados Unidos,
-y viven, en consecuencia, bajo idénticas leyes. Y bien, por el
-sólo hecho de que la raza es diferente y le faltan las cualidades
-fundamentales que posee la que puebla los Estados Unidos, todas estas
-repúblicas, sin una sola excepción serán presa perpetuamente, de la
-más sangrienta anarquía, y á pesar de las riquezas asombrosas de su
-suelo, zozobran las unas después de las otras, en dilapidaciones de
-toda especie, en la bancarrota y el despotismo.» Así dice el sabio
-autor: y sin embargo, de todos los antecedentes aportados, resulta
-que fuera absurda falsedad lo que tales palabras significan si no
-fuera sólo un error ó ignorancia de las cosas. Ni es cierto que estas
-naciones continúen en sangrienta anarquía, ni que la bancarrota,
-dilapidaciones y despotismo las acompañen; y es aventurarse más de lo
-justo, atribuír á tales vicios carácter de perpetuidad. Bien es cierto
-que á reglón seguido Le Bon se descubre y muestra cuál ha sido el
-bagaje de conocimientos que le ha permitido pontificar en aquél modo.
-«Es necesario _recorrer_ la notable é imparcial obra de Th. Child,
-sobre las repúblicas hispano-americanas para apreciar lo profundo de su
-decadencia. Las causas están enteramente en la constitución mental de
-una raza que no tiene energía, voluntad ni moralidad. La ausencia de
-moralidad sobre todo, sobrepasa lo que de peor conocemos en Europa».
-Hace alguna salvedad en favor del Brasil. Citando una de las ciudades
-más importantes, Buenos Aires, el autor la declara inhabitable para
-cualquiera que tenga alguna delicadeza de conciencia y moralidad[73].
-En términos parecidos se refiere al comercio argentino; así también á
-las instituciones. En seguida «toda la industria y todo el comercio
-están en manos de extranjeros: ingleses, americanos y alemanes».
-«La República Argentina cuenta cuatro millones de blancos de origen
-español: no sé si se citaría uno solo fuera de los extranjeros, que
-esté á la cabeza de una industria importante». Y termina el capítulo
-«esta espantosa decadencia de la raza latina, abandonada á sí misma,
-puesta en presencia de la prosperidad de la raza inglesa en un país
-vecino, es una de las más sombrías, de las más tristes y, al mismo
-tiempo, de las más instructivas experiencias que se pueden citar en
-apoyo de las leyes psicológicas que he expuesto». Es en la opinión de
-Child, viajero en estos pueblos, que Le Bon apoyó sus afirmaciones:
-la obra es _imparcial_, sin que sepamos por qué y vale más que
-estadísticas, memorias y cuánto pudiera haber tenido á mano. Así, estas
-regiones son declaradas inhabitables, sin recordar á sus millares de
-compatriotas que en la época vivían en ella. Y así también, con igual
-criterio puede hablarnos de falta de moralidad. Olvida la industria
-ganadera, desconociendo á los argentinos cualquier intervención en las
-industrias, y á fuerza de atacar, sólo cree que lo bueno lo trajeron
-ingleses, alemanes y americanos, sin recordar que son los latinos más
-latinos, los italianos, los que han producido la mayor transformación
-económica y los más grandes adelantos. Y amenaza una espantosa
-decadencia, un cataclismo final, basado siempre en ajenas afirmaciones.
-
-El estudio que hemos hecho en todo el trabajo demuestra que toda esa
-amenaza es pueril: que la República Argentina, como otras americanas,
-marcha en la vida de los mayores progresos, no obstante tantos y tantos
-vicios que puedan imputárseles á sus hijos. Que la raza nueva es
-fuerte, que asciende y no degenera y que en su estudio, de complejidad
-suma, debe tenerse mucha cautela. De otro modo, hasta los sabios
-exponen al ridículo su ignorancia.
-
-La parte teórica de la obra de Le Bon es excelente: basta recordar
-la síntesis que hiciéramos en el primer capítulo y aplicarla á la
-Argentina, después de conocer todos los datos que hemos aportado en los
-capítulos anteriores; se verá así que los resultados son bien distintos
-de los que expresara aquel autor, fundado en sospechosos juicios ajenos
-y con conocimiento incompleto de los hechos.
-
-La formación étnica argentina, no ha terminado, decíamos antes;
-continúa. El factor inmigratorio es su gran palanca y la fusión
-de todas las razas toma forma en el nuevo individuo. Así se forman
-argentinos; el inmigrante se hace argentino de corazón, y sus hijos lo
-son también, de corazón y naturaleza: el pilluelo, hijo del inmigrante,
-«ese niño vagabundo y curioso, eterno ocupante de la calle, es el que
-aplaude con más calor las escuelas de cadetes, que con su encantadora
-gravedad desfilan en los días de la patria, el que viva con bullicioso
-entusiasmo la bandera haraposa del viejo y glorioso batallón, el que
-acompaña á las tropas más lejos, el que no falta á la lista, el que
-se asocia con la más candorosa y sincera decisión á todas las cosas
-populares en que está el pabellón y el uniforme»[74].
-
-No estaba en un error, pues, el señor Belmar, cuando en su obra escrita
-en 1856, decía: «El porvenir del Río de la Plata está en la inmigración
-y la colonización... florecientes campos cubiertos de una inmensa
-variedad de productos, ciudades, pueblos, usinas, de toda especie,
-establecimientos agrícolas ó comerciales que se diría creados por la
-varita de algún mago, surgen de todas partes, las selvas se aclaran,
-el desierto retrocede con sus huéspedes espantados y los ríos que
-arrastraban cocodrilos y camalotes, pasean actualmente rápidos navíos.
-Ligados ya por rieles, telégrafo eléctrico, navegación á vapor, _y
-quizás un día por la navegación aérea_, las dos Américas, los dos
-mundos se darán la mano, para ser sólo y á pesar de los grandes ríos,
-cordilleras y océanos, un mismo país donde se desarrolle el vasto
-bazar de la industria universal... Acabamos, repitiendo con la más
-sincera convicción: un gran camino de bienestar, un camino largo tiempo
-esperado, se ha abierto para las clases trabajadoras que llenan el
-suelo de Europa, y que manteniendo la llaga del pauperismo inquietan
-á los gobiernos y afligen á los gobernados. Esperemos que el buen
-sentido de las poblaciones que sufren, y, si necesario es, el sólo
-instinto del interés, les harán ver de más en más, en la colonización
-de que acabamos de trazar un bosquejo fiel, una providencial tabla de
-salvación»[75].
-
-
-4. Á esta transformación de las cosas é individuos ha respondido el
-nacimiento y transformación de las instituciones, que serán después
-materia de nuevas transformaciones. Hemos recordado, en cada caso las
-nuevas leyes de interés general, así como las reformas constitucionales
-que los diversos momentos exigían. El punto de partida fué la
-Constitución de 1853 y de allí en adelante la legislación del país se
-desarrolló á medida que las necesidades lo reclamaban; la legislación
-española que había precedido cedió á la nueva; códigos y leyes
-aparecieron, y muchas veces se adelantaron al momento, quizás porque
-en la mente de sus autores estuviera concebida en términos precisos
-la idea y conocimiento de futuros destinos. Así se llegó á la época
-contemporánea, en que los adelantos de la industria y las nuevas
-orientaciones sociales de toda clase demandan imperiosamente nuevas
-legislaciones; en que la inmigración hecha poderosa exige el estudio
-de las condiciones en que mejor se adaptará; en que la tierra elevando
-de continuo su precio de costo, reclama también un estudio detenido
-necesario para resolver los nuevos problemas que se plantean.
-
-Instituciones y sociedad, deben marchar al unísono; en el primer
-capítulo nos ocupábamos de tal axioma y en los subsiguientes vimos
-que éste era de aplicación á nuestro estudio. Pero tambien allí nos
-planteábamos el problema que resurge ahora; conviene advertir que se
-presenta en la Argentina con mayor importancia que en otras naciones,
-pues fundado en el estudio social de pueblos cuya vida y sociabilidad
-se transforma con lentitud, debe aplicarse á un pueblo cuyas
-transformaciones se efectúan con grande rapidez.
-
-Las premisas del problema son las siguientes:
-
-_a_) Las instituciones deben acordar con el modo de ser y con la vida
-del pueblo al que se destinan;
-
-_b_) El pueblo argentino, varía continuamente en la formación de su
-raza histórica, en el estado de su industria y comercio; la rapidez de
-la variación es distinta en una región que en otra.
-
-El problema: ¿pueden dictarse constituciones y leyes más ó menos
-permanentes para un pueblo en tales condiciones? ¿se debe dejarlo
-con el menor número de ellas, ó sin ellas? ¿se puede imponer á todo
-habitante natural ó extranjero una conducta determinada? ¿Cuál puede
-ser la solución para la Argentina?
-
-Entiendo que la cuestión exige varias cosas:
-
-En primer lugar, que se recuerde, que no es el pueblo el que
-debe adaptarse á las instituciones sino éstas á aquél; siendo
-las instituciones limitación de derechos ó preservativos contra
-limitaciones traídas por otros individuos, deben ser las precisamente
-necesarias y nada más.
-
-En segundo lugar, que ocurre una distinción: unas disposiciones
-constitucionales ó legales, responden á modos de ser generales del
-individuo humano. Afirman principios y garantizan libertades por las
-cuales ha luchado la humanidad en toda la época contemporánea y en
-todos los pueblos civilizados; principios concebidos como aspiraciones
-unas veces y en otras convertidos en realidad; tales son la idea de la
-libertad, el deseo de la intervención de todos en la cosa pública, el
-de la libertad de conciencia, el de no ser penado sin juicio previo, y
-así muchos más.
-
-Otras, responden á modos de ser de un pueblo en un momento determinado:
-no tienen la universalidad de los anteriores; tales son, la religión
-adoptada por el Estado, el régimen de gobierno, el régimen de
-matrimonio, las instituciones que rigen las relaciones privadas; las
-relaciones de comercio libre ó protegido y tantas más, bien fáciles de
-determinar.
-
-Las primeras, aspiraciones humanas, pueden y deben ser mantenidas
-en constituciones y leyes: si todos los pueblos las desean, en nada
-influirá la forma de constitución étnica de la Argentina; serán
-buenas en todo momento; más aun: aun cuando el pueblo no estuviera
-en condiciones de recibirlas, se pueden mantener como ideales que
-se alcanzarán en parte alguna vez; la ley constante de su realidad
-hace que esto no esté en pugna con el principio tal como antes lo
-formulábamos. Leyes y constituciones argentinas deben mantener aquellos
-principios de libertad y justicia, que no son argentinos, son humanos,
-y estarán en su lugar en cualquier nación.
-
-Las segundas, las que se refieren á nuestro modo propio de ser, á
-un momento de la vida argentina, no pueden tener sino carácter de
-transitorias: la forma de gobierno, adoptada como transacción en un
-momento dado, que no respondía á todos los antecedentes argentinos,
-que no responde á muchas de las ideas que los tiempos han hecho que
-se originen, que diariamente se señala como defectuosa, no tiene
-carácter de permanencia; el régimen del matrimonio indisoluble y con
-derechos distintos de los que otras leyes acuerdan, tampoco puede
-ser invariable: la religión sostenida por el Estado, el régimen de la
-propiedad, el proteccionismo aduanero, no pueden ser permanentes; mejor
-dicho pueden estar sometidas á cambios.
-
-Así las unas serán permanentes y útiles mientras se forma la raza
-histórica argentina; las otras serán transitorias, útiles del momento,
-variables en el mañana.
-
-La idolatría constitucional y legal que á diario vemos, no tiene
-razón de ser: que se sustenten ideales de libertad y grandeza, de
-dignidad y justicia, pero que no se considere á disposiciones meramente
-transitorias como principios indestructibles, revelados por seres
-superiores, libres del error. El respeto á los patriotas conciudadanos
-que nos dieron constitución y leyes, consiste en reconocerles el
-acierto con que procedieron en el momento en que rindieron sus afanes,
-la verdad de los principios humanos que quisieron afirmar. Pero es
-irrespetuoso el atribuírles la afirmación de bondad eterna para otros
-principios que concibieron sólo como útiles en el momento, pero
-variables después. Si ellos revivieran un instante, su indignación
-sería magna contra el mundo de idólatras, que desvirtuando sus
-intenciones, los convierte en falsos profetas.
-
- Noviembre de 1910.
-
-
- NOTAS:
-
-[1] J. A. GARCÍA, _Introducción al estudio de las ciencias sociales
-argentinas_, pág. 90. Buenos Aires. P. Igón y C^a, 1899.
-
-[2] R. RIVAROLA, _La nacionalidad argentina_. _Rev. Athenas_, año 1,
-número 2, página 108, Buenos Aires, 1901.
-
-[3] V. F. LÓPEZ, _Historia de la República Argentina_, t. I, pág. LVI,
-Buenos Aires, C. Casavalle, 1883.
-
-[4] G. LE BON, _Lois psycologiques de l’évolution des peuples_, pág.
-41, París, F. Alcan. 1895.
-
-[5] G. LE BON., _bo cit._, pág. 44.
-
-[6] E. R. A. SELIGMAN, _La interpretación económica de la historia_,
-Trad. de Posada y Sempere; pág. 77. Madrid. lib. Fernando Fe.
-
-[7] E. A. S. DELACHAUX, _La población de la República Argentina, Rev.
-de la Universidad de Buenos Aires_, t. 3. pág. 18. Buenos Aires, 1905.
-
-[8] _Registro nacional de la República Argentina_, t. III, número 3051,
-Buenos Aires, imprenta de _La República_, 1882.
-
-[9] _Registro nacional de la República Argentina_, t. I, número 360,
-Buenos Aires, imprenta de _La República_, 1879.
-
-[10] M. A. BÉLMAR, _Les provinces de la fédération Argentine et Buenos
-Aires_, pág. 3. París, imprenta D’Aubusson et Kugelmann, 1856.
-
-[11] J. A. GARCÍA, _La ciudad indiana_, pág. 13 y sig. Buenos Aires, A.
-Estrada, 1900; ID., _Introducción el estudio de las ciencias sociales
-argentinas_, pág. 55 y sig.
-
-[12] C. O. Bunge, _Nuestra América_, pág. 193, 196, etc. Buenos Aires.
-V. Abeledo, 1905.
-
-[13] E. DAIREAUX, _Aristocracia de antaño. Revista de derecho,
-historia_, etc., t. 2, pág. 36. Buenos Aires, 1898.
-
-[14] J. A. GARCÍA, _La ciudad indiana_, pág. 94.
-
-[15] A. ALCORTA, _La instrucción secundaria_, cap. V. Buenos Aires, J.
-Lajouane, 1886; N. PIÑERO, E. L. BIDAU, _Historia de la Universidad de
-Buenos Aires en los Anales de la Universidad de Buenos Aires_, cap. I,
-Buenos Aires, 1888.
-
-[16] J. R. FERNÁNDEZ, _Enseñanza secundaria y normal de la República
-Argentina_. Sección 1^a. Buenos Aires, Taller tip. de la Penitenciaría
-Nacional. 1903.
-
-[17] J. R. FERNÁNDEZ: _ob. cit._, pág. 39.
-
-[18] _Id._, _id._, pág. 51.
-
-[19] _Id._, _id._, pág. 63.
-
-[20] E. SCHIAFFINO, _La evolución del gusto artístico en Buenos Aires_.
-Número de _La Nación_, 25 de mayo de 1910, pág. 187.
-
-[21] M. A. BELMAR, _ob. cit._, pág. 35.
-
-[22] M. DE MOUSSY, _Description géographique et statistique de la
-Confédération Argentine_, t. 2, pág. 542. París, Didot frères fils et
-C^{ie}, 1860.
-
-[23] D. F. SARMIENTO, _Obras_, t. VII, _Civilización y barbarie_, pág.
-41. Santiago de Chile, Imp. Gutenberg. 1889.
-
-[24] J. A. TERRY, _Contribución á la historia financiera de la
-República Argentina_. Número de _La Nación_ del 25 de mayo de 1910,
-pág. 60.
-
-[25] Reg. nacional, número 1300.
-
-[26] _Convención nacional de 1898. Antecedentes. Congreso constituyente
-de 1853 y convenciones reformadoras de 1860 y 1866_. Sesión número 39
-del congreso general constituyente de 1853, pág. 299. Buenos Aires.
-Comp. Sudamericana de billetes de banco, 1899.
-
-[27] J. M. ESTRADA. Curso de derecho constitucional, federal,
-administrativo, pág. 49 y sig., Buenos Aires. Comp. Sudamericana de
-billetes de banco, 1875.
-
-[28] J. A. ALSINA, _La inmigración europea en la República Argentina_,
-pág. 37 y sig., Buenos Aires, 1900.
-
-[29] M. A. BELMAR, _ob. cit._, pág. 153.
-
-[30] Véase G. PARISI, _Storia degl’italiani nell’ Argentina_. Roma, ed.
-Voghera, 1907; B. CITTADINI, _Cuarenta años después_, en _La Nación_,
-25 de mayo de 1910, pág. 204.
-
-[31] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. II, pág. 291.
-
-[32] E. DAIREAUX, _Aristocracia de antaño_, en _Revista de derecho,
-historia y letras_, t. I, pág. 36, Buenos Aires, 1898.
-
-[33] O. MAGNASCO, _Nuestro derecho en la centuria_, en _La Nación_, 25
-de mayo 1910, pág. 87.
-
-[34] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. I., pág. 6.
-
-[35] Véase: H. PAPILLAUD, _L’effort français_ en _Argentine_, en número
-de _La Nación_, 25 de mayo de 1910, pág. 212; MULHALL, _Las repúblicas
-del Plata_. Imprenta del _Standart_. Buenos Aires.
-
-[36] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. II, pág. 282.
-
-[37] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. I, pág. 546.
-
-[38] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. I, pág. 44.
-
-[39] C. ONELLI, _Los progresos argentinos en el siglo_, en número de
-_La Nación_, 25 de mayo 1910, pág. 268.
-
-[40] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. II. pág. 275.
-
-[41] F. BILBAO, _Obras completas_, t. II, pág. 338. Buenos Aires, Imp.
-de Buenos Aires. 1865.
-
-[42] ID., t. II, pág. 377.
-
-[43] J. V. LASTARRIA, _La América_, pág. 191 y siguientes. Gante, Imp.
-de E. Vanderhaeghen, 1867.
-
-[44] J. V. LASTARRIA, _ob. cit._, pág. 103.
-
-[45] M. BILBAO, _Buenos Aires_, pág. 250 y siguientes. Buenos Aires, J.
-A. Alsina. 1902.
-
-[46] M. BILBAO, _ob. cit._, pág. 258 y siguientes.
-
-[47] ONELLI, _art. cit._
-
-[48] Cifras reproducidas por el censo de 1895, pág. XXX.
-
-[49] J. A. ALSINA, _ob. cit._, pág. 238.
-
-[50] G. WILCKEN, _Las colonias_; Buenos Aires, imp. de la Soc. Anónima,
-1873.
-
-[51] Véase: B. MITRE, _Arengas_, t. I, pág. 172, Buenos Aires. Ed. de
-_La Nación_, 1902.
-
-[52] J. A. ALSINA, _ob. cit._, pág. 73.
-
-[53] J. A. ALSINA, _ob. cit._, pág. 184 á 191.
-
-[54] C. L. FREGEIRO. _Apuntes tomados en su curso de 1902_, en la
-Facultad de Filosofía y Letras.
-
-[55] G. PARISI, _ob. cit._, pág. 198.
-
-[56] G. PARISI, _ob. cit._, pág. 375 y 381.
-
-[57] J. A. GARCÍA. _Introducción al estudio de las ciencias sociales
-argentinas_, pág. 127.
-
-[58] Véase: _Ley de matrimonio civil_. Discusión en el Congreso
-nacional, Buenos Aires, imprenta Tribuna nacional, 1888.
-
-[59] R. RIVAROLA, _Derecho penal argentino_, pág. 5. Buenos Aires.
-1910. G. Mendesky é hijo.
-
-[60] E. DEL VALLE IBERLUCEA, _El movimiento socialista en la
-república_, en los _Anales de la facultad de derecho de Buenos Aires_,
-números 7 y 8, páginas 304 y 306, año 1903.
-
-[61] Informe de la dirección general de inmigración al ministerio de
-Agricultura, octubre de 1910.
-
-[62] M. E. RIO. _Córdoba_ en número de _La Nación_, 25 de mayo de 1910,
-pág. 310.
-
-[63] R. PILLADO, _El comercio internacional argentino_. Cifras que
-revelan su progreso. Buenos Aires. 1910.
-
-[64] R. PILLADO. _ob. cit._
-
-[65] O. M. PIÑERO, _El recurso de emisión de títulos para los gastos
-públicos en Revista argentina de ciencias políticas_, año 1, número 1,
-página 49 y siguientes, año 1910.
-
-[66] Al corregir las pruebas de imprenta de este trabajo (febrero
-de 1911) se ha publicado el siguiente cuadro, que transcribo porque
-demuestra lo que aquí afirmo.
-
-[67] E. DEL VALLE IBERLUCEA. _art. cit._, pág. 262.
-
-[68] Véase: A. PALACIOS, _La evolución Argentina y la patria_, Buenos
-Aires, 1910.
-
-[69] Véase: CH. SEIGNOBOS, _Histoire politique de l’Europe
-contemporaine_, pág. 699. A. Colín. París, 1903.
-
-[70] Nota del coronel Ramón L. Falcón al ministro del interior,
-publicada en _La Nación_ de Buenos Aires, del 18 de mayo de 1909.
-
-[71] _La voz de los anarquistas._ Manifiesto secreto publicado bajo el
-estado de sitio, en mayo de 1910.
-
-[72] L. AYARRAGARAY, _La anarquía argentina y el caudillismo_, pág.
-289. F. Lajouane y C^{ia}, Buenos Aires, 1904.
-
-[73] G. LE BON, _ob. cit._, pág. 116.
-
-[74] J. M. RAMOS MEJÍA, _Las multitudes argentinas_, pag. 299, Buenos
-Aires, J. Lajouane, 1899.
-
-[75] M. A. BELMAR, op. cit., pág. 148 y sig.
-
-
-Errores corregidos por el etext transcriptor:
- Pág. {v} Plantamiento de la cuestión ==> Planteamiento de la cuestión
- Pág. {3} condice con las aspiraciones ==> coincide con las aspiraciones
- Pág. {4} Colorario ==> Corolario
- Pág. {19} representan el pasado ==> representa el pasado
- Pág. {41} de tranways y otros medios de transporte ==> de tramways y
- otros medios de transporte
- Pág. {41} que un ciudad de España ==> que una ciudad de España
- Pág. {42} era tal como ==> eran tal como
- Pág. {43} respeto á la la religión ==> respeto á la religión
- Pág. {44} que les tocara en suerte ==> que les tocaran en suerte
- Pág. {45} es estableció ==> se estableció
- Pág. {69} nuesto camino. ==> nuestro camino.
- Pág. {72} verdadera ovasión ==> verdadera ovación
- Pág. {74} obligacioness ==> obligaciones
- Pág. {78} la tradiciones seculares ==> las tradiciones seculares
- Pág. {83} las distribución geográfica ==> la distribución geográfica
- Pág. {105} de la provincias ==> de la provincia
- Pág. {112} este capípítulo ==> este capítulo
- Pág. {113} accesorio de ferrocarril ==> accesorio del ferrocarril
- Pág. {119} que habían asombrado ==> que había asombrado
- Pág. {122} lo buscan ==> los buscan
- Pág. {125} La ciencias ==> Las ciencias
- Pág. {132} prolección de inmigrantes ==> protección de inmigrantes
- Pág. {135} diminución del elemento ==> disminución del elemento
- Pág. {142} la introdución ==> la introducción
- Pág. {143} no tiene otro origen ==> no tienen otro origen
- Pág. {149} que se concede ==> que se conceden
- Pág. {164} la diminución. ==> la disminución.
- Pág. {165} la diminución que se notó ==> la disminución que se notó
- Pág. {165} y diminución en ==> y disminución en
- Pág. {174} polítiticas ==> políticas
- Pág. {174} la instabilidad ==> la inestabilidad
- Pág. {177} tranformaciones ==> transformaciones
- Pág. {188} esta diminución ==> esta disminución
- Pág. {192} la hectáreas destinadas al cultivo ==> las hectáreas
- destinadas al cultivo
- Pág. {219} un hombre prodomine sobre ==> un hombre predomine sobre
- Pág. {225} porve- del Río ==> porvenir del Río
- Pág. {231} antropológicamente incorparadas ==>antropológicamente
- incorporadas
- Pág. {231} sutilv olatilizada ==> sutil volatilizada
- Pág. {236} antecedentes aportatados ==> antecedentes aportados
- Pág. {239} siempre en en ajenas ==> siempre en ajenas
-
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