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Rivarola - -Release Date: November 19, 2017 [EBook #56010] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK TRANSFORMACIONES DE LA SOCIEDAD ARGENTINA *** - - - - -Produced by Adrian Mastronardi, Josep Cols Canals and the -Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net -(This file was produced from images generously made -available by The Internet Archive/American Libraries.) - - - - - - - - - -En esta edición se han mantenido las convenciones ortográficas del -original, incluyendo las variadas normas de acentuación presentes en el -texto. (la lista de errores corregidos sigue al texto.) - -Se ha unificado la utilización de ‘.’ y ‘,’ para separar frases. - -En el texto original, faltan algunos caracteres ¡ que no se han corregido. - -Tablas se han dividido en varias tablas para facilitar la lectura y -limitar la longitud de cada línea. - -En la tabla de la página 140, algunos totales no concuerdan con la suma -de los datos parciales. Se ha mantenido el texto original. - -Las letras itálicas se muestran entre _subrayados_. Las versalitas -(letras mayúsculas de tamaño igual a las minúsculas) han sido -sustituidas por letras mayúsculas de tamaño normal. - -(nota del transcriptor) - - - - - LAS TRANSFORMACIONES - - DE LA - - SOCIEDAD ARGENTINA - - Y SUS CONSECUENCIAS INSTITUCIONALES - - (1853 Á 1910) - - - - - HORACIO C. RIVAROLA - -Abogado y doctor en jurisprudencia; doctor en filosofía y letras; profesor - suplente en las Universidades de Buenos Aires y La Plata - - * * * * * - - LAS TRANSFORMACIONES - - DE LA - - SOCIEDAD ARGENTINA - - Y SUS CONSECUENCIAS INSTITUCIONALES - - (1853 Á 1910) - - * * * * * - - ENSAYO HISTÓRICO - - * * * * * - - BUENOS AIRES - - IMPRENTA DE CONI HERMANOS - - * * * * * - - 1911 - - - - - ÍNDICE - - * * * * * - - - INTRODUCCIÓN - - 1. Correspondencia entre las instituciones y la sociedad que las - adopta.--2. Las transformaciones de la sociedad argentina, - reveladas por la historia, la sociología y la geografía, y - su correspondencia con las instituciones.--3. Factores para - su estudio: a) Concepto moderno de la historia; b) Criterios - etnológico y económico en sociología: c) Valor de los datos - geográficos.--4. Planteamiento de la cuestión tratada en este - libro 1 - - - CAPÍTULO I - - 1853: LA ÉPOCA DE LA CONSTITUCIÓN DE LA CONFEDERACIÓN - ARGENTINA - - 1. La sociedad argentina de 1853: su formación étnica é - histórica; la inmigración.--2. La Capital; la religión; - educación; prensa; artes y ciencias; las ciudades.--3. - Las industrias; agricultura; ganadería.--4. Vías de - comunicación.--5. La situación económica.--6. Propósitos - enunciados en la Constitución. Conclusión 27 - - - CAPÍTULO II - - 1869: EL PRIMER CENSO NACIONAL - - 1. La sociedad argentina de 1869. Medidas protectoras de - la inmigración.--La formación de la raza y factores que - contribuyen.--2. Los progresos: la libertad de imprenta; - la tendencia hacia la _desespañolización_.--3. Cambios - políticos; situación económica.--4. Vías de comunicación.--5. - Agricultura; ganadería; otras industrias. Comercio.--6. - Consecuencias institucionales.--7. Conclusión. 67 - - - CAPÍTULO III - - 1895: EL SEGUNDO CENSO NACIONAL - - 1. La sociedad argentina de 1895. Inmigración; medidas - protectoras. La tendencia anti-extranjera. Los - naturalizados.--2. Cambios políticos y situación - económica.--3. Vías de comunicación.--4. Agricultura y - ganadería; otras industrias.--5. Las ciencias y las artes.--6. - La educación é instrucción pública.--7. La legislación.--8. El - socialismo. Conclusión. 125 - - - CAPÍTULO IV - - 1910: CENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO - - 1. El estado de formación de la raza en 1910. La - inmigración.--2. Agricultura; ganadería; otras industrias. - Comercio.--3. Cambios políticos y situación económica.--4. - Vías de comunicación.--5. La educación é instrucción - pública.--6. La prensa; bellas artes: religión.--7. El - socialismo. El anarquismo.--8. Conclusión. 185 - - - CAPÍTULO V - - TRANSFORMACIÓN SOCIAL É INSTITUCIONES - - 1. Factores que deben considerar el historiador y el - legislador.--2. La transformación material y étnica de la - República Argentina. La mestización y el hibridismo. Los - aportes inmigratorios.--3. El carácter del pueblo argentino. - Afirmaciones de Le Bon. Falta de fundamento. Una opinión de - Belmar sobre el porvenir del Río de la Plata.--4. Nacimiento - y transformación de las instituciones. Acuerdo necesario - entre sociedad é instituciones. El problema respecto de - la Argentina. Disposiciones constitucionales ó legales de - relativa permanencia y disposiciones transitorias. Conclusión. 225 - - - - - LAS TRANSFORMACIONES - DE - LA SOCIEDAD ARGENTINA - Y SUS CONSECUENCIAS INSTITUCIONALES - - - - - INTRODUCCIÓN - - 1. Correspondencia entre las instituciones y la sociedad que las - adopta.--2. Las transformaciones de la sociedad argentina, reveladas - por la historia, la sociología y la geografía, y su correspondencia - con las instituciones.--3. Factores para su estudio: _a_) Concepto - moderno de la historia; _b_) Criterios etnológico y económico en - sociología; _c_) Valor de los datos geográficos.--4. Planteamiento - de la cuestión tratada en este libro. - - -1. En 1853, la población argentina, sin contar la de indígenas -salvajes, no alcanzaba á 950.000 habitantes, de los cuales sólo 3200 -eran extranjeros. En 1910 es próximamente de 6.800.000 habitantes, -comprendiendo 2.300.000 extranjeros. Desde 1853 á 1909, entraron al -país más de 3.400.000 inmigrantes europeos. La primitiva sociedad de -españoles, criollos, indios, negros y mulatos, ha sido aumentada con -el número extraordinario de aportes extraños que revelan estas cifras, -aun descontando las emigraciones y los decesos. Son evidentes los -cambios que simultáneamente se han realizado en la industria, comercio, -agricultura, ganadería ... - -Por otra parte, es indiscutible la necesidad de que las instituciones -políticas y las normas legales que se dicten para un pueblo, respondan, -más que á la perfección ideal, á un ideal de adaptación. Sociedad é -instituciones deben acordar y su acuerdo es una ley involucrada en otra -más general que desde Comte, la historia y la sociología aceptan: «Es -que en el fondo de la evolución social, un análisis prolijo descubre -una ley de relación y solidaridad, base indiscutible de todo concepto -científico de las sociedades, un vínculo poderoso que une á las -instituciones, usos, costumbres, ciencias, artes, derecho, religión ... -de tal manera que conociendo una de ellas podrá el sociólogo inducir -sobre las demás; que la modificación sufrida por cualquiera de los -fenómenos repercute en todos, variando su intensidad según los casos. -De ahí el débil poder de los gobiernos para alterar el curso de los -fenómenos sociales, la ineficacia de las leyes, de los congresos, y de -todo el aparato constitucional contemporáneo, que cuando no coincide -con las aspiraciones y sentimientos de los gobernados, se apolilla en -los archivos de las oficinas públicas»[1]. - -La afirmación no pretende que lo mejor ó más bueno quede en absoluto -relegado porque el pueblo ó el momento no sean propicios para el -cambio. Tal cosa sería afirmar que las instituciones políticas y -legales no son factores en el adelanto de una sociedad, y conclusión -semejante, por exagerada, sería errónea. El principio quiere sólo que -no se proceda por saltos, y que si el ideal de lo bueno absoluto ó -de lo mejor, debe ser guía en las determinaciones, débese también -examinar lo posible antes de aceptar la reforma. No siempre, sin -embargo, la práctica ha correspondido á la teoría. Lo bueno absoluto, -ha intentado disputar el camino á lo mejor y más útil del momento. - -Admito como verdad ya adquirida la afirmación de necesaria correlación -entre sociedades é instituciones: cuando un principio se comprueba -en los hechos y en la historia sin que lo contradigan excepciones, -adquiere los contornos y las cualidades de verdad. De otro modo, la -ciencia se hallaría de continuo recomenzando su marcha. - - -2. Corolario de semejante principio y deducción implícita, es el -reconocimiento de que los cambios que determinada sociedad sufra -en sus elementos componentes, en sus costumbres, en la forma de su -desarrollo, deben llevar como acompañamiento, cambios correspondientes -en sus instituciones, á menos que éstas por su elasticidad, sigan -respondiendo también á los nuevos aspectos de la sociedad. - -Nuestro país es ejemplo de una sociedad en que se altera con frecuencia -la proporción de los elementos componentes. Los trasatlánticos -descargan á diario millares de individuos de las más diferentes razas -naturales ó históricas, que llegan con sus mil costumbres diversas, -desde la monogamia estricta hasta la poligamia habitual; con sus -ideas religiosas variables, catolicismo, mahometismo, judaísmo, -budismo, ateísmo ...; con sus grados diversos de educación desde el -pobre inmigrante que no sabe leer ni escribir, que no entiende de -números, atacado de miopía intelectual incurable, hasta un Jacques, -un Burmeister ó un Berg; llegan desde el judío reducido al culto del -centavo y al estudio del tanto por ciento, hasta el músico, el pintor -ó el escultor que lleva en sus venas la sangre de veinte generaciones -de artistas, que tiene ascendientes en los colosos del Renacimiento, -que trabaja todo el día en las faenas más rudas para poder pagar por la -noche un lugar incómodo de algún teatro donde podrá absorberse en los -encantos de las obras de los compositores italianos ó en las energías -y bellezas de la música alemana. Inmigrantes con ideas políticas -distintas, desde el autócrata ruso hasta el anarquista que reniega de -toda patria y que origina en alguno el pensamiento, anárquico también, -de declararlo fuera de toda ley ... - -El indio también concurre, y antiguo señor de la tierra se somete -á la civilización que otrora lo venciera: acude á las ciudades y á -los establecimientos de campo. Alguna vez se cruza todavía con los -elementos de la raza superior. Toma ideas, las amolda, las transforma -y obliga al sociólogo argentino á dedicarle capítulos de sus estudios. -Y los negros y mestizos de la época colonial, los criollos y españoles -han impreso también su sello más ó menos débil ó fuerte. La caída de -Rozas abre las puertas á todas las naciones. La avalancha aumenta. No -son los llegados, elementos en reducido número que hagan simplemente -evolucionar ó modificar la sociedad. Pueden serlo en las provincias del -interior, donde los cambios son más lentos. Mas en la capital y en el -litoral son algo más: son elementos que transforman la sociedad, la -superponen, la substituyen. Algunos escritores implícitamente admiten -esta aseveración; otros la manifiestan en términos más concretos. «Si -debiera dar una denominación científica á este fenómeno, le llamaría -substitución de la sociabilidad argentina y no emplearía como muchos -otros, el de _evolución_ argentina, porque éste no expresa con verdad -el hecho, si se ha de respetar el concepto propio de la palabra ... -Las grandes emigraciones de los pueblos no pueden llamarse evolución -del pueblo ó de la raza cuya tierra van á ocupar. A nadie se le ocurre -decir que la raza indígena de esta parte de América, ha evolucionado -hasta constituír nuestra sociedad actual»[2]. - -La geografía física que preordenó una forma de distribución de -individuos, mantiene su importancia en las nuevas distribuciones: la -económica aporta caudal de conocimientos, que hacen más visible la -transformación: y la inmigración, la ganadería, la agricultura, la -colonización, los ferrocarriles, son factores de primera magnitud en la -solución del problema. - -La historia política, depósito de recuerdos en que viven los anhelos, -las luchas, los triunfos ó desengaños de los hombres de estado que -pasaron, concurre con todo su bagaje de enseñanza á la prueba de las -transformaciones producidas. - -Y la sociología, en su carácter de ciencia que estudia los fenómenos -sociales, sus relaciones, leyes y consecuencias, adhiere con aquellas -otras enseñanzas á las mismas conclusiones. - -Las instituciones políticas y la legislación, no pueden dejar de -considerar todos y cada uno de estos elementos. En la práctica la -cuestión es más difícil. ¿Pueden dictarse instituciones y leyes -permanentes para un pueblo que se transforma en modo diverso en una -región y en otra, que mientras permanece el mismo en Jujuy ó en -Santiago del Estero, cambia desmedidamente en Buenos Aires y en el -litoral? ¿Se pueden dictar para un pueblo cuya raza histórica no se -encuentra constituída aún? ¿Es posible, por el contrario, dejarlo -sin instituciones? Sería caer en la anarquía. ¿Se impondrá sin otras -consideraciones, á todo extranjero una conducta determinada? En caso -tal, sus ideas permanecerán poco menos tales como las trajo, las -transmitirá á sus hijos, y con los años la conducta impuesta será -modificada. - -Es de interés nacional el estudio de esos cambios y de aquella -relación. Este ensayo es parte de aquel estudio, indudablemente más -vasto y de la mayor importancia. - - -3. Así, este trabajo será al mismo tiempo, de historia, de sociología, -de geografía: estas ciencias y otras, contribuyen á la solución del -problema. Indudablemente unas serán de mayor importancia, otras de -menor. Los datos que cada una aporte, deben ser examinados en vista del -fin propuesto. - - -_a_) Consideraré la historia en el llamado concepto moderno. Sabido -es que esta disciplina científica ha ampliado sus dominios por una -parte, y por otra ha variado en el fin que debe proponerse; la antigua -cronología de los reyes, gobiernos y batallas, deja de ser, con Luis -Vives quizás, con Voltaire sin duda, el único contenido de la historia; -los hombres que á ella se dedican y en ella trabajan se dan cuenta -de la unidad de la vida humana y de la solidaridad de sus aspectos: -verifican que los sucesos políticos no son únicos en la marcha de los -pueblos. Aquellos están relacionados con otros, sufren sus influencias -é influyen á su vez. Los gobiernos no son el pueblo todo, y la historia -de un pueblo no puede en consecuencia limitarse á la de su gobierno y -sus luchas. Se abren paso las descripciones de usos, costumbres, artes, -religión, instituciones. Historiadores subsiguientes encuentran que -aquella ampliación es conveniente y la imitan. Verdad es que no todos -lo hacen en el mismo sentido ni dando igual importancia á idéntico -factor. Para unos las costumbres, el conjunto llamado civilización es -la base de los conocimientos históricos, para otros la religión, para -aquél el arte; mas no importa, el concepto amplio gana terreno, los -escritores lo aceptan, las academias lo admiten y los nombres de Renan, -Taine, Foustel de Coulanges, Altamira, Langlois, Seignobos, Letelier... -responden á otras tantas obras que afirman ó conciben la historia en -aquel sentido. - -No obstante, la historia política mantiene su preponderancia: creo que -la razón es de carácter utilitario: ella permite tener en el tiempo un -punto cierto de referencia. Mientras las artes, costumbres, religiones, -varían lentamente, de tal modo que para hallar cambios, débense tomar -momentos algo distantes el uno del otro, los cambios políticos, aunque -sus causas sean remotas, tienen fechas precisas y ciertas. Tomando como -esquema el aspecto político, puede ser éste ampliado luego con los -demás aspectos: ninguno quedará excluído y en cambio las referencias en -el tiempo serán más ciertas. - -Abandona también esta disciplina el fin que para muchos ha tenido, fin -que desde antiguo se le daba, ya como principal, ya como secundario, de -presentar cuadros literarios, pasajes hermosos, descripciones llenas -de atracción, afirmando que «una cosa son los sucesos en si mismos y -otra cosa es el arte de presentarlos en la vida con todo el interés -y con toda la animación del drama que ejecutaron. Es preciso ver los -tumultos y sus actores, oir el estruendo de sus voces, sorprenderlos -en las tinieblas de sus conciliábulos, sentir sus triunfos y temblar -al derrumbe de sus cataclismos, como si todo ese bullicio estuviera -removiéndose en el fondo de cada una de las páginas que se escribe. -Este arte no debe confundirse con la mecánica exactitud ni con la -filiación metódica de los hechos. Una y otra cosa tienen su mérito y -su necesidad relativa; pero estas últimas condiciones no son el arte, -sino cuestiones de simple ordenación; mientras que la actualidad de la -acción es cuestión de estética, de más ó menos poder _imaginativo_ para -agrupar los conflictos de la vida social, para restablecer los golpes -de la lucha, para dar movimientos, gesto, ademán y palabra, á las -generaciones desaparecidas que actuaron en la escena de la patria»[3]. - -Tal fin es indudablemente útil, apto para despertar el patriotismo, -para educar en un género literario: son cuadros escritos que pueden -ser tan ó más preciosos que los pintados. Pero no es el fin de -la historia, como no sería una historia argentina una galería de -grabados representando las escenas guerreras ó políticas sucedidas -en el territorio argentino: la historia en esta forma en que se hace -intervenir la estética, la imaginación, el golpe de teatro, es novela -histórica; es la historia tal cual la ve quien la describe, sin que -pueda tenerse la seguridad de la correspondencia entre lo descripto y -lo real. - -Así, pues, en este ensayo, por la parte que de histórico pueda tener, -no primará la descripción literaria, ni el concepto estrecho, y me -referiré sólo á los hechos que tengan comprobación, indicando al hacer -mis afirmaciones, cuáles están corroboradas por documentos ú obras y -cuáles son indicaciones que aquéllos me sugieren. - - -_b_) La sociología, la ciencia nueva, despreciada unas veces, elevada -á los honores más altos otras, me servirá también y mucho. Tomaré en -cuenta por su aplicación inmediata, y sin olvidar alguna otra, una -de sus teorías, aquella que renovara Gobineau á mitad del siglo XIX, -teoría que pretende explicar la marcha de las sociedades y las causas -de sus transformaciones, evoluciones y decadencias por el estudio -del factor _raza_. Los orígenes de la teoría son remotos: presentida -en un principio, fué más tarde analizada y demostrada en parte. Las -formas que adoptó fueron muchas, más todas tienen de común, bajo los -diversos aspectos en que cada una se plantea, la afirmación de que -es de indispensable necesidad en los estudios histórico-sociales la -consideración del factor raza, de la constitución individual, del -examen de los elementos individuos que son los «actores del drama» -según la expresión de Mougeole. - -Podríanse comparar los procedimientos de esta teoría á los de la -química: quiere examinar los elementos para entender el producto: -comparación tal, permite el acuerdo de sus sostenedores y adversarios: -unos afirman que el producto sociedad se puede comprender, conociendo -los elementos: serían partidarios de la explicación química de la -mezcla: otros, niegan la posibilidad de solución parecida: serían -partidarios de la explicación química de la combinación. Ni unos ni -otros niegan,--lo que sería absurdo,--que los hechos sociales sean -producidos por los individuos componentes. - -La teoría etno-antropológica tiene antecedentes remotos: como sucede -con la mayor parte de los conocimientos humanos, sus gérmenes pueden -encontrarse en las obras del sabio de Estagira: en efecto, al -justificar Aristóteles en la _Política_ la esclavitud, sin hacer por -ello un estudio de razas habla de la diferencia de clases, idea que -forma parte del desarrollo posterior de la doctrina. Más adelante, y -desde el siglo XVI, es usada como argumento en las luchas políticas de -Francia. Con todas las afirmaciones de uno y otro lado, se forma un -residuo de ideas que serán utilizadas en forma sistemática á mitad del -siglo XIX. - -Gobineau en 1853, en su obra _Ensayo sobre la desigualdad de las razas -humanas_, primero, y en varias otras después, desenvuelve y aplica la -idea de que las transformaciones, las formas políticas, los progresos y -las decadencias de los pueblos dependen de la pureza de la raza; que el -cruzamiento arrastra á la decadencia; que los pueblos más puros, están -destinados á dirigir á los menos puros; que el pueblo germano lleva en -sí el sello de la excelencia por ser el menos contaminado. Así formuló -en un principio su teoría, que cambios fundamentales desnaturalizarían -después. Así sirvió de base á las nuevas formas que en adelante tomó: -con Ammon y Lapouge, el factor permanente y característico de la -raza es el antropológico; con Gumplowicz, la raza es susceptible de -evolución; con Bopp, el factor filológico desempeña importante papel; -con Chamberlain, el psicológico es el superior, el verdadero, el nexo -real. Y nuevas obras de Letourneau, Jacoby, Sergi, Vaccaro, siguieron -trabajando el tema, buscando aplicaciones, explicando, haciendo nuevas -conjeturas ... - -Pero la humanidad no puede dividirse en fracciones netamente -determinadas, como no puede una biblioteca dividirse de tal modo -que las obras contenidas en un estante correspondan con precisión á -una ciencia determinada con exclusión de toda otra; obras habrá que -correspondan igualmente á ese estante ó á aquél. Las divisiones se -hacen artificialmente porque son útiles, más no porque naturalmente -existan. Y así en la humanidad. La ciencia que es una, no admite una -división natural en fracciones excluyentes. La humanidad, en modo -semejante, se niega á admitir una división parecida. - -La teoría llevó á excesos. Se pretendió hacerla indiscutible. Lapouge, -por ejemplo, exageró tanto las cosas que creyó poder determinar de -una manera exacta los caracteres psicológicos que corresponderían á -los antropológicos del _H. Europeus_ y del _H. Alpinus_, llegando á -decir del primero: «Es lógico cuando conviene; su mayor necesidad es -el progreso. En religión es protestante» ... y de este modo veinte -caracteres más. ¿No recuerda la ciencia así expresada, aquellas -afirmaciones de los almanaques anunciadores que al pie de cada mes -llevan un calendario astrológico con palabras más ó menos como éstas: -el varón nacido en este mes, vivirá tranquilo, se casará joven, será -tímido mas no cobarde?... - -Pero si la humanidad no admite divisiones perfectas en el sentido -antes indicado, las admite en cuanto, en parte naturales, sean -simultáneamente útiles. Si la división natural de la humanidad en -razas determinadas con fijeza es hoy difícil, no lo es tanto la -división ideada por Le Bon, de razas históricas[4], entendiendo por -tales las razas artificiales formadas en el tiempo por los azares de -la conquista, inmigraciones, cambios políticos, etc. Le Bon afirma -y demuestra que «cada pueblo posee una constitución mental tan fija -como sus caracteres anatómicos y de la cual derivan sus sentimientos, -sus pensamientos, sus instituciones, sus creencias y sus artes». -Esta constitución mental explica las leyes más ciertas de la marcha -general de los pueblos; representa el pasado, los mil sentimientos -heredados desde tantas y tantas generaciones; contribuye con el medio, -la educación, el clima á explicar la formación del carácter de los -individuos. Más adelante establece las condiciones necesarias para -que las razas distintas puedan, mezclándose, formar una nueva. «La -primera de estas condiciones es que las razas sometidas al cruzamiento -no sean muy desiguales en número; la segunda, que no difieran mucho -por sus caracteres; la tercera, que estén sometidas durante largo -tiempo á condiciones de medio idénticas»[5]. Todo este conjunto -forma el alma de los pueblos, que varía de uno á otro y que lleva -variaciones concomitantes en todas sus manifestaciones: ciencia, -arte, religión y con especialidad en las instituciones políticas, que -tanta importancia desempeñan en la historia. Más adelante y antes de -analizar la influencia de algunos factores y las causas y formas de -las decadencias, hace una aplicación de todos los principios expuestos -al estudio comparado de la evolución de los Estados Unidos de América -y de las repúblicas sudamericanas. Oportunamente me ocuparé con mayor -atención de esta parte de su obra, por dos razones: la primera, porque -su interés es grande en un trabajo como éste. La segunda, que es un -buen ejemplo de cómo hasta los sabios se equivocan y corren el riesgo -de decir cosas que no son y no serán, cuando se basan exclusivamente en -afirmaciones ajenas y cuando no se precaven contra el peligro de las -generalizaciones. - -De todos modos y dejando para después esta cuestión, puédese admitir -y nadie la discute, la existencia de «razas históricas» en término -en que la palabra raza cambia de sentido y se usa en el de «conjunto -de modalidades comunes á un Estado ó una nación determinada». Así y -solamente de ese modo se puede hablar de razas sin dar lugar á las -ilimitadas discusiones á que llevaría el término, tomado en su sentido -originario. - -Admito, pues, sus principios, para hablar de nuestro pueblo; llamaréle -«sociedad argentina» y no «raza argentina» porque si bien la sociedad -está constituída ya como tal, no ha llegado todavía á ser lo que -el término raza expresa, ni aun en el sentido de raza histórica -desarrollado por Le Bon. - -No se puede tampoco olvidar aquella otra doctrina que se llama el -materialismo histórico ó con más propiedad, interpretación económica -de la historia, para referirla en cierto modo á nuestro estudio. No es -éste el momento de discutirla ni detallarla, investigar si comenzó con -Marx y Engels, ó si tenía antecedentes remotos: si es más verdadera -en las afirmaciones que contiene el primer volumen de _El Capital_ -ó si lo son las que encierra el último. Basta para mi objeto dejar -establecido que en términos generales y libres de las exageraciones, -sostiene que «á las causas económicas, deben referirse, en último -término, todas las transformaciones en la estructura de la sociedad, -las cuales, por sí mismas, condicionan las relaciones de las clases -sociales y las varias manifestaciones de la vida social»[6]. Si bien no -entraré á discutir si el factor económico ha sido ó no preponderante -en el período de que trato, si ha podido ó no ser la causa de las -inmigraciones colosales que transforman la sangre argentina, le tendré -bien en cuenta desde que no se puede dudar de su importancia. - -Así, pues, me serviré de la sociología, con sus principios generales y -con las conclusiones á que llegan dos de las más importantes teorías -entre las que tratan de explicar los fenómenos histórico-sociales. - - -_c_) La geografía será la tercera de las disciplinas científicas que -más me ayudarán en este estudio. La geografía física y la geografía -económica explicarán muchos hechos. Es indispensable recordar la -topografía del suelo donde las transformaciones se verifican, y -tener en cuenta que «la formación de las agrupaciones humanas no -obedece ciertamente á inspiraciones caprichosas, ni reconoce como -causa la casualidad; hay que reconocer que su factor primordial -reside en el _medio físico_; en ésta como en otras manifestaciones -antropogeográficas, domina aun casi por completo á la actual -humanidad»[7] aunque conviene cuidar aquí también del peligro de la -unilateralidad. - -La geografía económica contribuirá con el estudio de las relaciones del -individuo con el suelo; de la influencia de la posición geográfica -con relación al comercio; de las causas y modos de desarrollo de la -inmigración, colonización, de las industrias, agricultura, ganadería, -vías de comunicación ... - -Y con la historia, sociología, geografía, ayudarán en las soluciones, -el derecho constitucional y administrativo, la estadística toda, -los datos que suministra la ciencia financiera y la economía -política, la práctica de la educación, el desarrollo de las ideas, el -desenvolvimiento de las costumbres, artes, ciencia, religión ... Todos -ellos en relación al tema del trabajo, según he expuesto ya. - -Estudio amplio sin duda, lleno de material inexplotado en su mayor -parte, y que es sin embargo, digno de las mayores dedicaciones. - - -4. Veré cuál era el estado de la sociedad argentina en 1853, cuando -terminada la tiranía se abría la Argentina á la inmigración en grande -escala, al comercio y á la industria de todo el mundo. En aquella época -dictó su código fundamental que, con pequeños cambios, subsiste. -Veré después las transformaciones que esa sociedad sufre en su -constitución étnica y las correspondientes en la industria, ciencia, -etc., tomando como épocas de referencia aquéllas que sean más precisas -por la aparición en ellas de censos, estadísticas ó determinados -acontecimientos. Veré cuál ha sido en esta forma el estado social -argentino al celebrar el primer centenario de la revolución de Mayo: -simultáneamente á este trabajo, la indicación somera de las sanciones -legislativas que la transformación social han hecho de imperiosa -necesidad y que se han dictado. Al término de mi trabajo, estableceré -las conclusiones que el conjunto me sugiere. - - - - - CAPÍTULO I - - 1853: LA ÉPOCA DE LA CONSTITUCIÓN DE LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA - - 1. La sociedad argentina de 1853; su formación étnica é histórica; - la inmigración.--2. La Capital; la religión; educación; prensa; - artes y ciencias; las ciudades.--3. Las industrias; agricultura; - ganadería.--4. Vías de comunicación.--5. La situación económica.--6. - Propósitos enunciados en la Constitución. Conclusión. - - -1. El 1^o de mayo de 1853, el congreso general constituyente reunido -en la ciudad de Santa Fe, con asistencia de los representantes de -todas las provincias á excepción de la de Buenos Aires, sancionó la -constitución de la Confederación Argentina, que siete años después, -terminadas las divergencias entre la confederación y el estado de -Buenos Aires, sería la constitución de la nación argentina, cuyas -disposiciones, salvo detalles, rigen en la actualidad. - -Este código amplio y generoso fué el primero del mundo que equiparó en -los derechos civiles el extranjero al natural, algunos años antes que -lo hiciera el código civil italiano que le siguió en antigüedad. - -Sus antecedentes fueron muchos: los principios de la norteamericana; -las constituciones, estatutos, pactos anteriores; enfín las ideas de -la época y los deseos comunes cuyas aspiraciones habían traducido -Echeverría y Alberdi. - -Independientemente de su faz práctica, fué una constitución buena en su -teoría. La libertad, fraternidad, igualdad, que usaron como blasón los -revolucionarios franceses, se encontraban también allí. Código de paz, -llamaba al seno de la patria á todos los extranjeros que con buenas -intenciones quisieran habitarlo; las libertades estaban en su apogeo; -las ideas, el culto, el honor, la imprenta, la propiedad, los derechos -ciudadanos, quedaban tutelados con principios reconocidos como los -mejores. - -¿Cuál era la sociedad á la que iba destinada tan sabia reglamentación? - -Es inútil discutir si la constitución revelaba el estado contemporáneo -de la civilización nacional ó si aquellos principios se adelantaban á -su época. Discusiones semejantes son posibles cuando existe la duda, -cosa que no ocurre en el caso presente. Los mismos constituyentes -comprendían bien que aquella carta de libertades y garantías, -juntamente con principios de aplicación inmediata, traducía en otros, -aspiraciones para un porvenir, que podía ó no ser cercano. En el -oficio que con fecha 9 de mayo de aquel año, el congreso comunicaba al -excelentísimo señor director, la constitución y las leyes orgánicas -que había sancionado, se decía: «El congreso prevé que la sabiduría -del mal consejo y la prudencia que disfraza á la debilidad, han de -reprochar á la constitución los defectos de su mérito. Poniendo en -contraste _la ignorancia, la escasez de población, y de riqueza, y -hasta la corrupción de los pueblos y provincias_ que componen la -Confederación con las exigencias de la constitución, deducirán de -aquí su inoportunidad y su impertinencia, y muy listos la condenarán -como inadecuada. El tirano ponderó y exageró estos mismos pretextos; -¿y por ventura, él con su omnipotente mano de hierro, ha devuelto á -los pueblos mejorados, después de veinte años de horribles martirios? -¡Decepción y escándalo! Aun cuando esta desgraciada y mísera situación -fuera natural á estos pueblos, aun cuando tuviéramos á la vista la -especie social que se supone desgraciada é ineducable, _el legislador -no podía ni debía emplear su ciencia para disimular y confirmar este -monstruo social_; antes debería consagrar el arte contra la misma -naturaleza para corregirlo. ¡Decepción y escándalo, señor! Dios creó al -hombre bueno y sociable bajo todas las latitudes. El argentino lo es y -por serlo, su sangre generosa ha corrido á torrentes. El sentimiento -de los justos ha hecho reclamar, tal vez con exageración, la justicia; -el sentimiento de su dignidad, los derechos de libertad, seguridad y -propiedad. Sus instintos de progreso lo hacen reclamar con impaciencia, -todas las mejoras y todas las relaciones morales, intelectuales -y comerciales. La constitución llena estos conatos»...[8] Este -interesante documento, prueba, no obstante la justificación y defensa -que hace, que las ideas eran buenas pero que la práctica de la época no -acordaba con ellas: no se desmiente la ignorancia ó la escasez de la -población; si se reclamaba justicia y libertades era á causa de que no -se tenían, pues no se reclama lo que se tiene, y otro tanto pasa con la -impaciencia en el deseo de mejoras y relaciones morales, intelectuales -y comerciales. Verdad es que no otra cosa podía suceder un año después -de terminada la larga tiranía, en que Rozas no tuvo la inteligencia -necesaria para comprender que aun acordando algunas libertades y -ventajas, se puede mantener un pueblo largo tiempo en obediencia. - -Examinaré pues, como estaba formada la sociedad argentina en el -comienzo de la organización nacional y qué manifestaciones de progreso -tenía. - - * * * * * - -El suelo, propicio al trabajo, había permitido desde remotos tiempos -la distribución de los individuos venidos con los conquistadores; los -indios amansados, fueron en un tiempo substituídos por los negros, para -ciertos trabajos sin dejar de prestarlos ellos también. Los españoles -se cruzaron con unos y con otros y aquellos entre sí también cruzaron -las razas. La inmigración de españoles continuó; sus descendientes -criollos les discutieron derechos, se formaron partidos, se luchó y los -tiempos pacíficos alternaron con los tiempos de discordia, formas que -en la historia se presentan con frecuencia unidas. - -Pero aquellas mismas tres razas históricas estaban formadas de las -más diversas. Los españoles tenían en su sangre la de celtas, iberos, -fenicios, cartagineses, griegos, romanos, godos, árabes. Los indios, -aunque comprendidos en esa denominación general, pertenecían á tantas -razas y subrazas cuantas poblaban estas regiones, desde los guaraníes y -tobas del norte á los yaganes del sur y desde los querandíes y charrúas -del este á los araucanos del oeste; indios distintos en sus caracteres -físicos, en sus idiomas, en sus costumbres. Y los negros traídos -como esclavos, pertenecían también á distintas regiones. De modo que -el pueblo que ocupó esta región sur de América estaba formado por -descendientes de muchos otros diversos en caracteres físicos, morales -é intelectuales. Aparte de los españoles, en la época colonial pocos -europeos llegaron á nuestra región: portugueses, por la proximidad de -sus dominios, y algunos ingleses; mas sabido es que su entrada estaba -prohibida. - -Por otra parte, no predominó de una manera exclusiva una raza en -toda esta parte del continente; la distribución de individuos no fué -semejante en todo el país, pues mientras en el norte de Santa Fe -y en el Chaco, por ejemplo, siguió dominando el indio, en algunas -provincias del centro predominaron los mestizos y en la cabeza ciudad -como asimismo en las ciudades importantes, la raza española. - -Tal sociedad pasó de la colonia á la nación nueva y con pocos cambios -llegó hasta la fecha de que trata este capítulo, en que aun no había -comenzado la gran corriente de la inmigración transformadora. - -Mas, la necesidad de sangre nueva y la conveniencia de la inmigración -no fueron novedades que descubrieran los constituyentes del 53. Desde -mucho antes se hablaba de esa necesidad y conveniencia como asimismo se -tenía la visión precisa de los adelantos que el factor población puede -traer á un pueblo, cuando se elige bien. - -En 1812, el triunvirato, juntamente con la afirmación de que la -población es el principio de la industria y el fundamento de -la felicidad de los estados, dictó medidas tendientes á atraer -inmigrantes[9]. El gobierno de Pueyrredón y el de Rodríguez con su -ministro Rivadavia, trataron de convertir aquel principio en acción, -y los más distinguidos vecinos de Buenos Aires formaron parte de la -comisión de inmigración que debía ocuparse de atraer gente europea. -Estas medidas habían comenzado, aunque en términos muy reducidos, á -producir efectos; independientemente de ellas, algunos extranjeros, -ingleses en su mayoría, llegaban, atraídos por las relaciones -comerciales. La tiranía de Rozas, paralizó aquella inmigración aun -cuando ella no cesó en absoluto; en la época de su gobierno, llegó -alguna cantidad de gallegos y canarios, ingleses y franceses; estos -últimos en número considerable ya, formaron colonia y fundaron en 1845, -su hospital. - -Estas inmigraciones no tienen mayor importancia en relación al número -de los llegados, pues no modificaron mayormente la constitución étnica -de la población argentina. - -La necesidad de poblar, que hizo axioma la frase de Alberdi, unida á -la necesidad, comprendida por muchos de poblar con buenos elementos, -continuó latente y la constitución de 1853 con las disposiciones -pertinentes, no hizo más que enunciar una aspiración general de la -gente sensata. - -Los datos numéricos de la población en aquella época aparecen -defectuosos: en primer lugar rara vez se refieren á toda la república; -por otra parte, se usa mucho del procedimiento del cálculo por -aproximación, y generalmente la población india ó no se tiene en -cuenta, ó se establece en un más ó menos, que muchas veces es -arbitrario. - -El mismo censo del 69 que es posterior en diez y ocho años á la fecha -que estoy estudiando, al hablar de la población argentina dice: «dadas -nuestras investigaciones, la república _no tomándose en cuenta la -población indígena_», etc., y el censo de 1895, hace en cuanto á ella -un cálculo simplemente de aproximación. - -Nada quiere decir esto en contra de sus autores, desde que si -imposible era proceder de otro modo, buscaron un medio para considerar -esa población ó establecieron francamente que no la consideraban. Lo -único que hace esta advertencia, es poner de relieve las dificultades -que se presentan en cuanto á la población india, cuando se desea hacer -un estudio estadístico de la población argentina. No obstante, los -cálculos y descripciones de la época, se acuerdan al afirmar que «la -mayor parte de la población argentina es de origen español y pertenece -á la raza caucásica; sin embargo, en los campos se encuentran muchos -mestizos y algunos indios de pura sangre. Los negros no han sido jamás -numerosos en esta parte de América, pero la mezcla de las diferentes -razas, ha producido todos los matices imaginables en el color de la -piel»[10]. - -En cuanto al número y distribución por provincias, Belmar, cuya obra -es de 1856, nos da estas cantidades aproximadas: - - Población Extranjeros Indios - Buenos Aires 171.376 3.369 6.000 - Santa Fe 40.000 -- -- - Entre Ríos 60.000 -- -- - Corrientes 85.000 -- -- - Córdoba 150.000 -- -- - San Luis 35.000 -- -- - Santiago del Estero 80.000 -- -- - Mendoza 60.000 -- -- - Tucumán 60.000 -- -- - Catamarca 35.000 -- -- - La Rioja 30.000 -- -- - Salta 70.000 -- -- - Jujuy 35.000 -- -- - Chaco 30.000 -- -- - ------- ---- ---- - Total aproximado: 941.376 ? ? - -Si se tiene en cuenta que en estas cifras la población nacional no -india, era en su noventa por ciento mestiza ó de origen español y -que de los que aparecen como extranjeros, un sesenta por ciento eran -también españoles: que por otra parte, el cruzamiento con los indios -había disminuído considerablemente, desde que el crecimiento de la -población blanca lo mostrara innecesario, que todos los antecedentes -eran españoles, desde que la independencia había roto vínculos -políticos, más no los morales, más difíciles de desatar; se podrá -afirmar que la Nación Argentina de 1853 en cuanto raza histórica, -era una derivación de la española, con las modalidades que el suelo, -la mezcla hispano-indo-negra y las circunstancias habían impuesto, -sobre todo en la población de campo. Los sentimientos é ideas de -aquellas gentes se habían modificado poco, y el desprecio de la ley, -el culto del coraje, el deseo inmoderado de fortuna, la creencia en -la grandeza futura del país, de que habla refiriéndolos á la colonia, -un distinguido autor[11],--continuaban á través de los tiempos como -continúan ahora, traduciéndose en el valor de nuestros hombres de -campo, en las fortunas fáciles, y también en los presupuestos de gastos -públicos fuera de proporción con las entradas reales del erario. Del -mismo modo la arrogancia en sus diversas formas, la pereza criolla, -la crueldad de épocas anteriores[12], dejaban traslucir el hecho -bien real de que la colonia continuaba y aparecía bajo el velo de la -nación nueva, como aparecen en las paredes los viejos letreros que -han recibido una mano de pintura para permitir la colocación de otros -nuevos, pintura que los ha atenuado sin borrarlos dejándolos traslucir -cuando las claridades indiscretas del día lo permiten... - -Pero en las ciudades, en las ciudades sobre todo, donde no había que -luchar ni con el salvaje ni con el ganado, donde se recibían noticias -frecuentes de Europa, era donde la vida colonial se continuaba y -donde España descubría prolongaciones de si misma. Aun muchos años -después las cosas no pasaban de otro modo; es así que un distinguido -escritor, evocando recuerdos dice que «hasta 1870 Buenos Aires no -era otra cosa que una ciudad de España, reproducida en América con -su gobierno municipal y provincial, su milicia muy poco numerosa, un -ejército cívico, una policía en embrión, sus serenos á estilo antiguo, -su ausencia de tramways y otros medios de transporte, su empedrado -escaso y áspero, sus calles sin cloacas, inundadas al primer aguacero -que suprimía toda comunicación, sus ambiciones de campanario, su -ausencia de telégrafo y su aislamiento que la falta de ferrocarriles -y de caminos de penetración aumentaban. El país era muy estrecho; más -allá del Azul y del Pergamino se estaba fuera de las fronteras. Los -cristianos combatían en esos límites para defender sus ganados. Poco -agradable era entonces vivir ahí donde la vida es hoy tan apacible -y donde los únicos enemigos son la langosta y las autoridades de -campaña»[13]. - -Se ha escrito, se escribe todavía achacando á aquellas mezclas, -hibridismos y degeneraciones, aumentados quizás por las nuevas -inmigraciones; aspectos que se dicen causas de decadencia y de muchos -males. Yo no veo tal cosa, no creo en la degeneración argentina, ni -estimo peligrosos los cruzamientos; de esas opiniones me ocuparé en un -último capítulo. - -Por ahora, dejo establecido que la población y la sociedad en 1853, eran -tal como la he descripto, y veamos cuál era el grado de progreso en que -se encontraba. - - -2. La Capital, desde tiempos coloniales, era algo así como el Petronio -de la leyenda romana: sus gustos, sus formas, sus ideas llegaban á -través de las pampas y de los desiertos á las ciudades de adentro, -aunque alguna vez la docta Córdoba ó la elegante Tucumán, quisieran -aparecer con aire de pretenciosas rivales. - -En todas las ciudades, la religión se conservaba en su apogeo, y el -cura amigo de la familia y consejero eficaz de la época colonial[14], -se mantenía en muchos casos conservando sus prerrogativas. - -Las ciudades eran religiosas: las procesiones continuas, las misas -concurridas y respetadas, y los representantes de la iglesia -afectuosamente recibidos en los hogares. Este respeto á la la -religión influyó en los ánimos de los constituyentes, y á pesar de -las oposiciones que se suscitaron, triunfó en la constitución la idea -religiosa. - - * * * * * - -La educación pública y la instrucción tenían necesariamente que -ser defectuosas y escasas: no obstante, pudieron ser peores. La -universidad de Buenos Aires fundada por Rivadavia, había tenido bajo -su dirección la enseñanza primaria y superior. Desde 1838 desapareció -del presupuesto la asignación que se le había acordado hasta entonces, -obligándosele á sostenerse por la acción privada. Sólo en febrero de -1852 se derogó el decreto que había quitado la protección oficial, y -se reglamentó el derecho acordado á colegios particulares, de expedir -certificados que valieran como cursos universitarios, de los que se -había hecho algún abuso. Inicióse también entonces el departamento de -estudios preparatorios. En 1853 se dió una nueva reglamentación á la -facultad de medicina[15]. - -La Universidad de Córdoba á su vez, había vivido con vida muchas veces -irregular, con cursos excesivamente teóricos unas veces, otras con uso -de anticuados métodos, pero de cualquier modo, había vivido. En 1854 se -puso bajo el gobierno de la confederación, el colegio de Monserrat[16]. - -Otras provincias tenían colegios más ó menos buenos, según las -direcciones que les tocaran en suerte: Entre Ríos contaba desde 1849 con -su colegio nacional establecido en Paraná, que luego se trasladó á -Concepción del Uruguay, para adquirir la importancia de todos conocida. -Allí se estudiaba latinidad, filosofía, matemáticas, teneduría de -libros, jurisprudencia y música[17]. Catamarca tenía desde 1850 el -colegio de la Merced[18]. En Corrientes subsistía el colegio Argentino, -que años antes fundara el general Virasoro[19]. En Tucumán, el colegio -San Miguel, desde 1852, año en el que en Buenos Aires se estableció la -primera escuela normal de enseñanza elemental. - -En cuanto á la enseñanza elemental y de las primeras letras, las -provincias, ciudades, villas y pueblos, contaban con lo que para sí -hubieran podido conseguir: en general los maestros eran españoles, -hecho debido entre otras circunstancias, al conocimiento del idioma que -facilitaba la tarea. - -Enfín, débese recordar que de 1836 data la introducción de padres -jesuítas con fines de enseñanza. - - * * * * * - -La prensa amordazada durante tantos años, despertaba: en 1851 se había -fundado en Buenos Aires el _Agente Comercial del Plata_; en 1852 -_La Avispa_, _El Español_, _La Revista del Plata_. Diarios de mayor -importancia aparecieron á poco, en Buenos Aires y Córdoba: pertenecen á -la época siguiente. - - * * * * * - -Las artes y las ciencias, no obstante los tiempos de desgracia que -acababan de pasar, tenían algún desarrollo de relativa importancia. -Libros é ideas habían llegado desde la época de la revolución; muchos -naturales habían viajado por Europa, y en los países vecinos de Chile -y Uruguay las relaciones con aquel continente habían sido un tanto -más frecuentes. Por último, la sociedad anglo-argentina desde tiempo -antes existente, había tenido algún influjo: baste recordar el que en -las modas femeninas y en las costumbres de salón desempeñó la señora -Thompson. - -Verdad es que en lo que á bellas artes se refiere, trabajo cuesta -encontrar alguna obra que merezca recuerdo; con excepción de los -cuadros de Pellegrini, que no era argentino, la pintura permite -recordar sólo el nombre de Pedro Prilidiano Pueyrredón, hijo del héroe. - -Un distinguido artista actual, estudiando la evolución del gusto -artístico en Buenos Aires[20] enumera la lista de los artistas que en -la Argentina tuvieron mayor influencia en el espacio del medio siglo -comprendido entre 1825-1875: fueron Goulú, Pellegrini, Bacle, Fiorini, -D’Hactrel, Monvoisin, Uhl, Manzoni, Veraggi, Noel, Paliere, Chiama, -Novarese, Agujarri, Romero, Blanes, Ramairone: ocho son franceses, ocho -italianos, uno alemán y uno uruguayo. Argentino, ninguno; y hace una -afirmación que no podemos dejar de recordar: «Hay, pues, durante ese -lapso de cincuenta años, ausencia absoluta de artistas españoles, á -pesar de ser tan numerosa la agrupación española entre nosotros.» El -hecho por sí mismo está indicando, en la inmigración no española, el -origen del adelanto posterior de este arte. - -La música estaba á altura semejante: sus adelantos pertenecen á época -más reciente: _La muerte de Corina_ de Juan Cruz Varela, música de -S. Somellera, ó _La tórtola viuda_ de Rivera Indarte, con música de -Massini, si pudieron gustar á falta de otra cosa, no debieron ser -mayormente artísticas, desde que sólo se recuerdan ahora en su nombre, -más en ninguna parte se ejecutan. - -La escultura y arquitectura carecen de obras que deban ser recordadas. - -La poesía en cambio, adelantándose á sus congéneres, llegó con -Echeverría, Mármol, Varela... á composiciones de mérito llenas de -patriotismo y sentimiento. - -Las ciencias en 1853, estaban aun en lugar más inferior que las artes: -no he encontrado en parte alguna el recuerdo de un solo descubrimiento -científico. La excepción corresponde, si se acepta la existencia de la -ciencia política ó de las ciencias políticas. _El dogma socialista_ -de Echeverría, las obras de Alberdi, todas las de Sarmiento y los -conocimientos en la materia que se demostraron en las sesiones del -congreso constituyente, no están en relación con aquella sociedad. Son -muy superiores, son obras de positivo mérito, que hoy, cincuenta años -después de escritas, son citadas, y con ellas se procura acordar las -propias convicciones, como si llevaran en sí la verdad indiscutible. - - * * * * * - -En cuanto á los adelantos urbanos, la edificación adoptaba la forma de -las casas pompeyanas ó moriscas, que se admiran en la ciudad destruída -ó que se visitan en España en las ciudades de Sevilla ó Córdoba; las -casas macizas con techo de teja, de épocas anteriores, daban modelos á -las nuevas construcciones. El pavimento de las calles era el natural, -excepción hecha de algunos cortos trechos de empedrado: para los -que se utilizaban piedras traídas de Martín García[21]. El alumbrado -confiado aun en su casi totalidad á la lamparilla de aceite. En los -alrededores de Buenos Aires, las quintas á las que conducían caminos -poco cómodos, ofrecían un punto de llegada en las excursiones y paseos -de que tan gratos recuerdos conservan los viejos de nuestro tiempo. - - -3. En los campos, las circunstancias políticas habían hecho causa común -con el desierto, la tradición y la fácil ganadería para impedir el -desarrollo de la agricultura y favorecer el de aquélla; las quintas -y chacras de los alrededores no alcanzaban á producir todo lo que -las ciudades consumían, dando así lugar á que subsistiera aun la -importación de cereales. Y en cuanto á los procedimientos de cultivo, -eran sólo los que las costumbres habían transmitido: es de fecha -posterior la introducción de máquinas y sistemas. - -En cambio, la ganadería se conservaba en su apogeo; aquel trabajo más -arriesgado y más libre de la época colonial, era todavía el predilecto -en la elección que para el despliegue de sus actividades hacía el -hombre de campo. La enorme extensión del territorio no hacía necesaria -la economía del suelo, y ayudaba también en aquel sentido la existencia -de los grandes fundos que adquiridos por medios más ó menos legítimos -é ilegítimos se han perpetuado, y que hasta en la actualidad, ahogan -con su abrazo el desarrollo de muchos pueblos y ciudades, y retardan -el progreso de algunas provincias. Debe recordarse sin embargo, que la -ganadería había dado algunos pasos con las tentativas de refinamiento -que recuerda el general Mitre en la arenga pronunciada en la exposición -agrícola-industrial de Buenos Aires, el 10 de abril de 1859. - -Un poco más allá, donde la población escaseaba aun más, los territorios -abandonados al indio, poco ó nada explorados, las tierras fiscales, los -grandes bosques vírgenes, las montañas y las sierras cuyo contenido se -ignoraba y que contribuirán algún día á la riqueza del país. - -En cada provincia, sus particularidades: los saladeros en Buenos Aires, -Entre Ríos y Corrientes, los tejidos en el interior y las tantas otras -industrias, muchas de ellas conservadas en la actualidad. - - -4. Pueblos y ciudades así aislados, tenían una idea, vaga aun, de que -formaban una nación: que además de la patria reducida donde gobernaba -el caudillo, había otra más grande á la que también pertenecían -aquellos otros pueblos á quienes le unían largos caminos y un comercio -continuo. Esas comunicaciones se hacían no obstante las enormes -dificultades y distancias de que apenas se tiene una idea cuando se -atraviesa ahora la república en cómodos ferrocarriles. - -Las vías de comunicación actuales en la República Argentina, sin estar -sino en mínima parte trazadas, han alcanzado desarrollo regular, -permitiendo, sobre todo en la región noreste, trasladarse con facilidad -de un punto á otro, comunicarse con relativa rapidez, no vivir cada -población ignorando lo que pasa en su vecina de algunas leguas. - -No era así sin duda en la época á que este capítulo se refiere, -teniendo sin embargo ya larga historia el desarrollo de estos medios de -unión entre los hombres. Es necesario hacer un recuerdo de ellos; su -importancia era grande, aunque tan poca pareciera tomando la fecha 1853 -sin referirla á otras anteriores. - -Como lo afirma Moussy[22], los mismos medios que usaron los -conquistadores en el siglo XVI, debían servir con pocas variantes -para las comunicaciones argentinas á mediados del siglo XIX. Las -naturalezas de hierro podrían resistir las largas travesías; los que -no las tenían, debían perecer. Entre salvajes y animales de toda -especie, sólo podrían resistir los mejor dotados, y á los débiles se -aplicaría la ley de selección natural. La función hizo al órgano -y apareció el baqueano conocedor de todos los lugares, «personaje -eminente y que tiene en sus manos la suerte de los particulares y de -las provincias. El baqueano es un gaucho grave y reservado, que conoce -á palmo veinte mil leguas cuadradas de llanuras, bosques y montañas. -Es el topógrafo más completo, es el único mapa que lleva un general -para dirigir los movimientos de su campaña»[23]. Los ríos se cruzaban -en pequeñas canoas, cuando no se conservaban las antiguas _pelotas_, y -las selvas por las veredas ó sendas heredadas del salvaje ó abiertas -para las nuevas necesidades. Las rutas de Chile y la del norte eran -las más frecuentadas y lo habían sido también en la época colonial -cuando las mercancías que llegaban de Europa á Buenos Aires, debían -ser conducidas á Potosí ó á la intendencia de Cuyo. Y al lado de estas -rutas capitales, las rutas secundarias de Buenos Aires al Rosario, de -Mendoza á San Juan, de San Juan á San Luis. Las rutas intercapitales, -las de la mesopotamia y todas aquellas á que las necesidades del -comercio, ó el interés del conocimiento de lugares, ó cualquier otra -causa importante hubieran dado nacimiento. - -En cuanto á los sistemas de transporte, la misma obra de Moussy antes -citada, enumera éstos: _viajes á caballo_, de día, con descansos -nocturnos cuando la existencia de postas lo permitieran, llevando -consigo las mercaderías y la tropilla de caballos que substituyeran -á los ya cansados. _Viajes en coche_, la _galera_ principalmente, -que conserva aún hoy su importancia en los lugares que no han sido -favorecidos por el ferrocarril. Finalmente, _las diligencias_, recién -establecidas en 1853, más grandes, más confortables, más adelantadas. -Y en lo que á transporte de mercaderías se refiere, las carretas -de bueyes y las tropillas de mulas se hacían la competencia y eran -igualmente usadas, siendo preferidas unas ú otras, según la topografía -del suelo y la menor ó mayor urgencia que tuviese el destinante -en hacerlas llegar á su destino. Lo que aquellas eran y el enorme -cambio sufrido desde entonces á aquí, ha podido verse en la reciente -exposición ferroviaria, donde se han exhibido aquellos carruajes y -otros por el mismo estilo, que Moussy no enumera: la _volanta_, la -_catanga_, el _landeau_, á pocos pasos de las colosales máquinas y -elegantes coches de ferrocarril, introducidos en el país ó que prometen -introducirse. - -La organización postal, antes del decreto de 8 de junio de 1854 que -instituyó las mensajerías nacionales, conservaba también carácter -cuasi colonial; los dueños de posta desempeñaban gran papel; sus -instituciones eran útiles, más que útiles, necesarias y únicas y -muchas veces más seguras que el actual correo... Existían también los -correos entre muchos puntos del territorio argentino. En cuanto á los -telégrafos, su creación data de época posterior: de 1860. - -Á todo ésto se deben agregar las comunicaciones marítimas con Europa, -Brasil, Uruguay, litoral, existiendo desde 1851 la navegación á vapor -que comenzó un navío, el _William Pearce_. - -Tales eran los medios de comunicación en 1853, cuando la Constitución -vino á facilitarlos, declarando la libertad de tránsito para los -hombres, las cargas y las bestias, y la libre navegación de los ríos -interiores de la nación para todas las banderas del mundo. - - -5. La situación económica del país no podía ser superior á la situación -general. Se salía de la época de Rozas en la que la historia financiera -«puede concretarse á la enumeración de los déficits dentro del -presupuesto, de los gastos extraordinarios y de los medios adoptados -para enjugar los primeros y llenar los segundos»[24]. Época de -emisiones de papel moneda en abundancia, que debió ser imitada después, -aun cuando hubiera progresado tanto la nación. - -Caído Rozas, en un primer momento no se pudo remediar aquel estado; en -Buenos Aires se emitió por valor de 19.500.000 pesos moneda corriente -en los años 1852 y 1853; en la Confederación la vida financiera fué -precaria y llegó á los resultados que se expondrán en el próximo -capítulo. - - -6. Tal era el cuadro en que se desarrollaba el pueblo para el que se -dictaba la Constitución de 1853. Tales eran también los adelantos á que -había llegado en los siglos coloniales, y en los años de emancipación. - -La Constitución quiso, pues, tomando en cuenta en la medida de lo -posible, el estado del país en aquel momento, promover su adelanto: en -su preámbulo estableció los móviles que la habían originado y los fines -que se proponía; está allí expresado el deseo de dar cumplimiento á -pactos preexistentes que las luchas anteriores habían provocado y cuyo -respeto era necesario para constituír la unión nacional, consolidar la -paz interior y promover el bienestar general; las continuas prácticas -judiciales poco respetuosas de las leyes, y obedeciendo muchas veces á -influencias de toda especie, pedían quizás con exceso, como afirma el -documento antes mencionado y en parte transcripto, que se afianzara la -justicia, y tal cosa prometió aquel preámbulo; y la aspiración general -quedaba satisfecha cuando se ofrecía la libertad que alcanzaría á -nacionales y extranjeros. - -En las declaraciones, derechos y garantías, tratábase por todos los -medios de promover y estimular el adelanto del país; el comercio, la -industria, artes, propiedad, vida, libertad, imprenta, educación, el -tránsito libre de hombres, vehículos y bestias, las actividades todas -de los individuos, quedaban protegidas; hasta se recordó al indio -encomendándose al Congreso (art. 29, inc. 15) que vigilara por la -conservación del trato pacífico con ellos y de promover su conversión -al catolicismo. Cierto es,--y el recuerdo es justo, pues poco se tiene -en cuenta,--que esta disposición se encontraba ya en la Constitución -de 1819 y en una forma más amplia; su artículo 128 decía: “Siendo los -indios iguales en dignidad y derechos á los demás ciudadanos, gozarán -de las mismas preeminencias y serán regidos por las mismas leyes. -Queda extinguida toda tasa ó servicio personal bajo cualquier pretexto -ó denominación que sea. El cuerpo legislativo promoverá eficazmente -el bien de los naturales por medio de leyes que mejoren su condición -hasta ponerlos al nivel de las demás clases del estado”[25]. La -Constitución de 1853 al equiparar el indio al civilizado, buscar su -trato, y disponer que se le civilizara, no hacía pues, sino repetir -una disposición anterior que había dado forma á un deseo general de la -población, deseo que continúa subsistente en nuestra época en que á -pesar de los años transcurridos desde la sanción de aquel mandato, poco -se ha hecho por cumplirlo. - -Á pesar de los deseos de igualdad y sanciones que pretendían que todo -extranjero se encontrara aquí como en su patria, la Constitución dictó -un principio contrario á tal propósito, aunque en realidad con esa -determinación se marchara más de acuerdo con las ideas de la sociedad -de aquella época. Demasiados españoles había y demasiado española era -la sangre para que fuera posible separar la religión del estado. El -culto católico-apostólico-romano ejercía demasiada influencia para -que no se le recordara en alguna forma. La Constitución llevó en el -artículo 2^o la afirmación de «el gobierno federal sostiene el culto -católico, apostólico, romano» y el artículo 73 (art. 76 de la vigente) -en que se establece como condición para ser presidente ó vicepresidente -de la confederación «pertenecer á la comunión católica, apostólica, -romana». Nótese que la disposición que elige el culto fué concebida en -esos términos como medio de transacción; algunos constituyentes, como -el diputado Zenteno, deseaban que aquella declaración fuera más amplia. -Proponía sancionar el artículo en esta forma: «la religión católica, -apostólica, romana, como única y sóla verdadera, es, exclusivamente -la del estado. El gobierno federal la acata, sostiene y protege, -particularmente, para el libre ejercicio de su culto público, y todos -los habitantes de la confederación le tributan respeto, sumisión y -obediencia»[26]. - -Estas disposiciones constitucionales que se completan con las de los -artículos 64, incisos 19-20, y 83, inciso 8 (67, inc. 19-20, y 86, -inc. 8 de la actual), han sido combatidas aun por autores de espíritu -religioso como Estrada, que encuentra que á guisa de libertades, el -estado toma á la religión mucho más de lo que da[27]. No hay para qué -recordar todo lo que los enemigos de la iglesia dicen sobre ellas. - -Á nuestro fin, baste establecer dos proposiciones: la primera es -que, cualquiera sea la interpretación y el sentido que se dé á las -disposiciones constitucionales, no puede hablarse de religión de -estado, desde que cosa semejante sería sostener el absurdo de una -persona jurídica, sér de abstracción, teniendo conciencia y religión. -La segunda es que, para un país que deseaba inmigración sin distinguir -religiones de los inmigrantes y que prometía la igualdad, convenía -que las disposiciones que á la religión se referían, fueran lo menos -prohibitivas posibles. De ahí resultó que al mismo tiempo que se -imponía el sello de autoridad á los artículos á que hemos referido, el -espíritu de tolerancia, dictara también los artículos 14 y 20 en los -que se declaraba la libertad de cultos para nacionales y extranjeros. - - * * * * * - -En cuanto á su bondad política, la Constitución de 1853 que con -pequeñas modificaciones nos rige, será discutida, tal vez reformada -por errónea ó anticuada, tal vez conservada por acertada y fácil de -acordar con los tiempos actuales. Está ello fuera de nuestro estudio. -Más en lo que á formación de la nacionalidad se refiere, fué buena -por una razón fundamental: no es un código de restricciones; es un -código de libertades y derechos: acordó derechos y libertades como -no los acordaba en esa época constitución alguna; aseguró la paz, la -libertad, los derechos todos á nacionales y extranjeros. Hasta recordó -al indio... Era propicia para ser la ley fundamental del pueblo donde -debían encontrarse representados con el tiempo cien pueblos diversos, -disputándose el derecho de moldear la nueva nacionalidad que nacía. -Tomada desde este punto de vista no se puede dudar de que fué buena, -más aun en teoría que en la práctica; teóricamente, porque es de -sentido común que el individuo que encuentra en el país donde va á -establecerse tantos derechos como en el suyo y más facilidades de -trabajo y vida, servirá de propagandista y atraerá más extranjeros. -Prácticamente, porque á pesar de las irregularidades cometidas en la -aplicación de sus principios, lo cierto es que facilitó, con otras -circunstancias coadyuvantes, la inmigración y que es á la inmigración -que produce y que deja descendientes que producen en todas las esferas -de la actividad á quien se debe en gran parte el adelanto argentino. - - - - - CAPÍTULO II - - 1869: EL PRIMER CENSO NACIONAL - - 1. La sociedad argentina de 1869. Medidas protectoras de la - inmigración. La formación de la raza y factores que contribuyen.--2. - Los progresos; la libertad de imprenta; la tendencia hacia la - _desespañolización_.--3. Cambios políticos; situación económica.--4. - Vías de comunicación.--5. Agricultura: ganadería: otras industrias. - Comercio.--6. Consecuencias institucionales.--7. Conclusión. - - -1. Dieciseis años después de dictada la constitución para la -Confederación Argentina, el primer censo nacional demostró con sus -cifras, el exponente en cuanto á población, del grande adelanto -que dieron á esta tierra las seguridades y libertades ofrecidas á -nacionales y extranjeros, la paz y la justicia para todos. - -Ese período de dieciseis años es pequeño, extremadamente pequeño en la -historia de un pueblo cuyos orígenes sean remotos y cuya complexión -orgánica responda á sólidas bases. Mas es un período grande para un -pueblo incipiente, nacido en el ayer. En esos pocos años la nación hace -grandes progresos, sufre transformaciones notables, cambia de traje. -Es verdad que el cambio y los progresos no se presentan en todo su -territorio de un modo semejante. Más aun, es sabido que las diferencias -en los adelantos son grandes entre Buenos Aires y Jujuy, por ejemplo. -No importa; existen progresos que llegan al mayor grado en la capital, -y los progresos de la capital, pueden tomarse como próximos cambios en -toda la nación. - - * * * * * - -La ciudad cabeza aumenta, crece desmesuradamente, y da motivo á la -afirmación tantas veces traída y llevada del peligro é inconveniente de -la cabeza enorme con cuerpo pequeño. Y ya que esta afirmación vulgar se -presenta, diré al pasar dos palabras sobre ella. Se dice que la grande -ciudad con civilización adelantada, con comodidades á que permanece -ajeno el resto del territorio, con abundancia de oficios que retienen -la inmigración impidiéndole desparramarse por los campos, es un grave -inconveniente que retarda el progreso general del país, en beneficio -sólo de la ciudad. Yo no creo en ese inconveniente; más aun, creo que -los males que tal situación acarrea son pasajeros, en tanto que sus -beneficios son positivos. Las grandes ciudades son como los grandes -focos que irradian luz en derredor. La civilización limitada en un -primer momento á un pequeño pedazo de terreno, cuando éste no pueda -contener la población que afluye, la obligará á extenderse, á formar -nuevas ciudades ó nuevos pueblos, los que á su vez facilitarán el -originarse de establecimientos agrícolas y ganaderos en su vecindad. -Sin Buenos Aires no se explicarían La Plata y Bahía Blanca, ni los cien -pueblos que circundan á la gran metrópoli. La civilización se extenderá -de este modo, quizás en una forma más lenta, pero indudablemente de un -modo más firme. - - * * * * * - -Hecha la digresión volvamos á nuestro camino. Veamos el estado de la -formación de la raza, el factor étnico, y relacionémoslo con el estado -general de los progresos argentinos en aquellos años, que estudiaré -sintéticamente. - -La convicción de la necesidad de unir la sangre de la nueva nación, á -la sangre de las naciones viejas, y de completar el futuro individuo -argentino agregando elementos de las naciones formadas siglos antes, -permaneció latente como la semilla que espera en tierra propicia, y -tan pronto como la piedra que lo impedía, representada aquí por Rozas, -fué sacada del camino, la semilla fecundó y el nuevo árbol dió frutos -gratos. - -Las nuevas medidas tendientes á favorecer la inmigración, partieron del -estado de Buenos Aires por un lado, de la Confederación Argentina por -otro, mientras permanecieron separadas; de la Nación Argentina, cuando -la unión nacional se consolidó. - -Del estado de Buenos Aires ó sus habitantes son estas iniciativas[28]: - -Ley de 1854, que creó la comisión de inmigración y estableció la -exención de derechos á los buques que trajesen 50 inmigrantes ó más. - -En 1856, un grupo de ciudadanos distinguidos se encarga de ayudar á los -inmigrantes en sus primeros días de patria nueva; solicita y obtiene -del gobierno, local para albergar á los inmigrantes recién llegados -que lo necesitaran; por susbcripción reune fondos para alimentarlos, -obtiene una subvención del gobierno, y bajo el nombre de «Asociación -filantrópica de inmigración, auxiliada y bajo la protección del -superior gobierno del estado de Buenos Aires», que adoptó á poco -de constituída, contribuyó grandemente á facilitar y favorecer la -inmigración. Nacionalizada en 1862, llevó su existencia hasta 1869, en -que fué reemplazada por la comisión central de la inmigración. - -Las clases no pudientes del pueblo de Buenos Aires tampoco -permanecieron ajenas á las demostraciones en favor del extranjero: -deseaban su venida, le esperaban, le agasajaban; no importaba que el -inmigrante viniera á Buenos Aires ó á la confederación: de cualquier -modo llegaba á la patria próxima á constituirse, á trabajar en -ella, á formar colonias agrícolas. «No son sólo las autoridades -constituídas--dice un autor de la época--y la voz de la prensa -sudamericana que apoyan con todos sus esfuerzos la realización de un -vasto plan de colonización agrícola; la población entera favorece la -ejecución de este proyecto por manifestaciones inequívocas. Hemos sido -testigos de las demostraciones de fraternal simpatía que se prodigaron -á un convoy de doscientas familias destinado á las colonias del señor -Castellanos; á su llegada á Buenos Aires estas valientes personas -se vieron objeto de una verdadera ovación. Por un acuerdo perfecto -de franqueza y amenidad, por completo en las costumbres americanas, -parecía querer borrarse en el espíritu de los recién llegados, las -últimas tristezas que podían alimentar aun en el recuerdo de la -vieja patria. Sería necesario, seguramente, citar el nombre de cada -habitante de la ciudad, si se quisiera mencionar todos los actos de -generosa hospitalidad que señalaron aquel día; nos contentaremos con -recordar en esta obra al del señor Rams, ciudadano de Buenos Aires, -quien haciendo un noble uso de su afortunada posición, hizo distribuír -á los colonos, cigarros, confituras y refrescos de toda especie»[29]. - -Por su parte, la Confederación Argentina no procedió de otro modo; -la prueba está en los decretos destinados á cumplir los mandatos de -la Constitución al respecto; está en los nombramientos de cónsules, -los tratados comerciales con naciones de América y Europa; está en -la creación de un premio á la mejor memoria sobre clasificación y -distribución de tierras públicas; en la concesión del ferrocarril -del Rosario á Córdoba; está, para no citar más, en el encargo dado -á Moussy, de la descripción de la Confederación Argentina, á fin de -que en todas partes pudieran tenerse noticias de estas tierras; en -la indemnización á los extranjeros de los perjuicios sufridos en las -guerras civiles, y sobre todo en la buena acogida que recibieron los -proyectos colonizadores de Brougues y Anchorena, en los que el gobierno -nacional se responsabilizó por las obligaciones respectivas contraídas -por los de Corrientes y Santa Fe. - -Nuevas leyes, decretos, contratos, aparecen con iguales móviles, cuando -Buenos Aires y la confederación formaron un solo país; resoluciones -de esta índole son las leyes de 1862, autorizando el poder ejecutivo -para celebrar contratos sobre inmigración extranjera, con facultad para -conceder beneficios; la de libre introducción de los equipajes de los -inmigrantes, en 1863, que se establece y conserva después en la ley de -aduana; la creación de la «Comisión protectora de la inmigración», y en -fin, muchas otras resoluciones de semejante especie, hasta la creación, -en 1869, de la «Comisión central de inmigración», de cuya obra nos -ocuparemos después. - -Es claro que todas estas resoluciones realizadas en los hechos, en -todo ó en parte tenían forzosamente que facilitar la llegada de los -extranjeros que adhiriéndose á la nueva patria, darían á ella su sangre -y su trabajo. - -Cada nación, con sus hijos mandaba su espíritu; con su fuerza -económica, su fuerza moral; allí donde ellos llegaban, traducían -sus ideas en hechos y removían el espíritu; las regiones preferidas -cambiaban de aspecto más pronto, las rezagadas cambiarían después. La -entrada de inmigrantes que era de 1500 en 1854, alcanzaba tres años -después á 4950, llegados en 1857; á 6300 en 1861, á 11.600 en 1864; á -29.000 en 1869. En estos totales, los italianos ocuparon durante todo -este período el primer lugar; correspondiendo á aquella nacionalidad, -siete décimos de los llegados cada año; habían desalojado á los -españoles: la ciudad capital les contaba en gran número; en 1856, en -sus 91.395 habitantes, contaba con 10.279 italianos; su número siguió -creciendo y en 1869, el censo dió 41.957 italianos para una ciudad -de 177.787 habitantes, y 71.442 para toda la nación cuya población -era de 1.877.490 habitantes (contados 41.000 argentinos residentes -en el extranjero). En aquel año llegaron de esa nacionalidad 21.419 -individuos. - -Su número fué proporcionalmente tan grande, que algunos espíritus -timoratos de pocos alcances, creyeron ver en esa abundancia un peligro -que se expresó en el diario de la época _Los intereses argentinos_; -campaña anti-italiana efímera que murió al nacer, siendo destruída en -sus comienzos, entre otras tantas, por la palabra incisiva de Héctor -Varela[30]. El peligro que la educación italiana pudiera traernos y -que las ideas monárquicas pudieran infiltrarse, no fueron más que -alucinaciones; no lo fueron en cambio las colonias agrícolas, la -población numerosa, las artes y las ciencias. Y es desde 1859, dato -curioso, que los compatriotas de Colón monopolizan el cabotaje[31]. -Viviendo vida argentina, no olvidaban la patria, y mantenían el -recuerdo y la unión de sus connacionales agrupándose en sociedades y -fundando diarios: en 1869, los italianos tenían dos diarios _La Nazione -Italiana_ y _Eco d’Italia_. - -España, no obstante la tendencia á la _desespañolización_, que -mostraban sus antiguas colonias de aquende los mares y de la que más -adelante nos ocuparemos, seguía suministrando hijos á la Argentina, -brazos á la agricultura y... criados á las familias pudientes. Es -un error el que expresa Daireaux[32], cuando al referirse á 1868, -á las grandes afluencias de extranjeros, dice que la inmigración -menos poderosa era la española; lejos de ello, ocupaba el primer -lugar después de la italiana, como lo siguió ocupando en adelante -con excepción de los años 1872, 1881 y 1890 en que fué superada por -la francesa. Es fácil comprobar tal cosa, con las cifras de la -estadística de la oficina de inmigración. - -Más, la sangre española no modificó el carácter étnico argentino; -contribuyó más bien á mantenerlo tal cual era, demorando la -transformación; á pesar de la «oposición que los sucesos -revolucionarios debían convertir en aversión y degenerar por -desplazamiento de aquélla, en prurito de imitación excluyente de las -ideas de la metrópoli», también es cierto que «no se elimina por la -sola fuerza de la voluntad lo que arrastra la sangre ó está adherido -á la estructura íntima del nervio»[33]. Y es así que el hispano -continúa su dominio en la raza á pesar de la ruptura de vínculos -políticos, y sus hijos venidos á estas tierras son como los enviados -á mantener las tradiciones seculares de todo género. Y en la pereza, -en la fácil palabra, en el valor, en la tendencia religiosa, en las -formas arquitectónicas de las ciudades, España conserva su poderío que -durará mucho aún, aunque el transcurso del tiempo pueda reducirlo á la -expresión más abreviada del resumen. - -En cuanto á las industrias, á las invenciones é ideas que forman la -base de los adelantos del país, forzoso es confesarlo: ni los grandes -establecimientos industriales, ni las artes, ni la ciencia, ni los -ferrocarriles, ni los tramways, ni los puertos deben nada á esta -inmigración, apta para recibir y adoptar los inventos y las máquinas y -las faenas, pero que nada da de por sí en aquella materia. Quizás sea -debido á esta causa y á este factor, que mientras en Europa los grandes -inventos y descubrimientos se hacen comunes por su abundancia, y -Estados Unidos compite con ventaja con la Europa toda, Sud América nada -da de por sí, á pesar de la inteligencia reconocida de sus hijos, y que -el único descubrimiento de importancia realizado por un sudamericano, -la dirección de los globos, pertenezca precisamente á un hijo de la -única nación no hispánica de Sud América. - -Los franceses por su parte, habían dado un buen contingente aun en la -época de Rozas, y conservaron en adelante el tercer puesto en cuanto á -número de inmigrantes, llegando á ocupar el segundo en las épocas que -hemos señalado al hablar de la inmigración española; los 276 llegados -en 1857, son en 1869, 1465, es decir casi seis veces más. Muchos de -ellos permanecían en la ciudad de Buenos Aires; en una estadística -de 1856, Buenos Aires tenía 91.395 habitantes, de los cuales 9489 -eran franceses, y solamente 5702 españoles. Y las ideas francesas -también se expandían y se expandía su idioma, base de toda enseñanza -adelantada[34]. Los franceses no eran sólo agricultores; los había -también hombres de letras y artistas, hombres de pensamiento y acción, -hombres de comercio é industriales: Bonpland, de todos conocido, y -Moussy autor de la _Geografía de la confederación_, tantas veces citada -en este trabajo, y de la _Memoria histórica sobre la decadencia y -ruina de las misiones jesuíticas del Río de la Plata_; el almirante -Mouchez, autor de las obras náuticas, aunque sólo fuera visitante; -educacionistas como Jacques, Larroque, y Peyret; agricultores como -Brougues y Lelong, é industriales como Hileret, el de los ingenios -tucumanos, Sansinena, Prat, el de la tintorería, Godet, fabricante -de chocolate, Molet, de conservas alimenticias, Berthe, destilero, -Lavigne, fabricante de aceite, Bieckert, cervecero... Y las colonias -de vascos franceses y las tiendas principales, acumulaban materiales -para la nueva nación, por más que durante algún tiempo continuaran -formando colonias separadas del resto de la población, y unidas en el -recuerdo de la lejana patria, y contribuyera á ello, la aparición de -periódicos escritos en la lengua nativa, muchos de éstos suprimidos ó -desaparecidos, otros conservados como el _Courrier de la Plata_, nacido -en 1865 y núcleo de la tradición francesa en el Río de la Plata[35]. - -Después de Francia, los países que más contribuían á poblar estas -tierras eran Gran Bretaña, Austria, Suiza, Alemania y Bélgica, cada -una trayendo en sus hijos sus caracteres, su inteligencia, sus -particularidades. - -La inmigración inglesa y alemana merece recuerdo especial; la inglesa -sobre todo, más que por el número de sus súbditos que es relativamente -insignificante, por los capitales que aportaron y que se fijaron en el -país y por las nuevas industrias que introdujeron; es así que al hablar -de ellas, se puede recordar el establecimiento de los ferrocarriles -norte (1861), sud (1863) y central argentino (1863), la compañía de -minas de San Juan (1863), la fábrica de Liebig (1864), el ferrocarril -Buenos Aires Ensenada (1865), enfín, el nombre del alemán Felipe -Schwarz que establecido en Buenos Aires en 1859, efectúa la primera -construcción en el país, de un navío de vapor, para navegación de los -ríos interiores. - -Aunque las estadísticas sean escasas y los datos locales deficientes, -conviene transcribir aquí el cómputo de la población nacional y -extranjera y de la distribución geográfica, que nos da Moussy, -interesante y útil como término de referencia con el de 1869. - - Total - Provincias Extranjeros Cifra en números - en 1857 en 1857 redondos - en 1860 - - Entre Ríos 12.044 79.282 82.000 - Corrientes 2.006 85.447 86.000 - Santa Fe 4.304 41.261 43.000 - Córdoba 380 137.079 140.000 - San Luis 153 37.602 38.000 - Mendoza 3.181 47.478 49.000 - San Juan ? ? 50.000 - La Rioja ? ? 34.000 - Catamarca ? ? 60.000 - Santiago del Estero ? 77.575 80.000 - Tucumán 273 84.044 85.000 - Salta ? ? 70.000 - Jujuy ? ? 33.000 - Buenos Aires ? ? 330.000 - --------- - Total 1.180.000 - - Indios del Sud 10.000 ? - -- del Norte 20.000 ? 30.000 - --------- - Indios de la Patagonia ? - --------- - Total 1.210.000 - -Todos estos elementos debían traer en el transcurso de algunos años -grandes cambios; un día sería una nueva idea, un edificio de formas -distintas, el de más allá una industria nueva; así de continuo, en -modo que cuando se efectúa el censo de 1869, la población y los -caracteres generales del país habían cambiado; el carácter hospitalario -de la familia colonial, debía continuar, continúa todavía sobre todo -en las provincias; el gaucho con sus caracteres raros, mezcla de -menestral y del peregrino de la edad media, como lo ha considerado -un distinguido autor, atravesaría los años, cambiaría posiciones, -mas seguiría existiendo; la haraganería, que ya en 1853 había hecho -fortaleza principal en los empleados de las oficinas públicas[36], -seguía conservando su sitio inexpugnable en 1869, lo conservaría en -1880, sería dueña de sus hombres en 1895, cuando el censo revelara cómo -había extendido sus fronteras, y el primer centenario de la revolución, -invencible en sus asientos la encontraría. - -La cria del ganado, que tanto papel desempeñara anteriormente, -continuaba predilecta, sobre todo en un principio. Los extranjeros -mismos, en algún número se dedicaban á ella, abandonando el -comercio[37]. - - -2. Pero los cambios de costumbres también son grandes aun en los -detalles, y este hecho curioso lo señala: la siesta, la famosa siesta -colonial, desaparece en el Rosario en 1864, debido al trabajo y á las -ideas y costumbres traídas por el elemento extranjero[38]. En las -ciudades en que el incremento de la población extranjera no ha sido -tan considerable, aquélla se ha mantenido más tiempo y en algunas se -mantiene aún. - -Se introducen métodos nuevos para el cultivo de los campos: las -colonias de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Corrientes, muestran -las ventajas de la agricultura; los nacionales empiezan á tener afición -á ella; en las ciudades, desde 1856 aparecen las luminarias á gas, los -empedrados adelantan, el valor de la tierra sube, las modificaciones -se propagan al interior, los capitales afluyen; en 1865 los serenos -se declaran en huelga, «signo de progreso»[39]; en 1866, se funda la -sociedad rural, de la que es iniciador con otros, el inglés don Ricardo -Newton que poco antes había inventado los alambrados y ensayado la -introducción de animales finos. Se le llamó loco porque pretendía con -débiles alambres, sujetar la fuerza de formidables toros, y gastaba en -un carnero traído de afuera, cinco veces más de lo que gastaría en el -mejor carnero argentino; no importaba, sabía lo que hacía. - - * * * * * - -De los extranjeros que llegaban, muchos quedaban en las ciudades, -algunos avanzaban sobre el litoral donde otros les habían precedido, -otros pocos se expandían por el resto de la nación; era la mayor ó -menor facilidad de vida lo que determinaba sus movimientos. Algunos -pensarían retornar al país de origen, enriquecidos; otros dejaban -aquel pensamiento, se vinculaban, se casaban con hijas del país, se -establecían definitivamente, daban descendientes argentinos. - -Las uniones naturales entre extranjeros é hijas del país, eran muy -comunes; la reproducción era abundante; un cálculo de treinta y ocho -años, hecho considerando los libros parroquiales de Córdoba, ha dado el -resultado de siete hijos para cada matrimonio de blancos[40]. - -En el cálculo de matrimonios en el litoral se llega á que -aproximadamente, de cada cien extranjeros que contraen matrimonio, -sesenta y seis lo hacen con hijas del país y treinta y cuatro con -extranjeras; en el interior, el porcentaje es mayor. - -Algunos documentos antiguos traen noticias interesantes á este -respecto: como muestra y confirmación de lo que digo, puedo recordar -estos datos tomados del registro estadístico para el estado de -Buenos Aires, que dirigió Maeso primero, y luego Trelles: trae el -tomo correspondiente al primer semestre de 1856 una estadística de -matrimonios de la ciudad de Buenos Aires por parroquias, estadística -primitiva, indudablemente con errores y de la que se excluyen -del sistema con que se dan los números, los de la parroquia del -Socorro, «por cuanto el señor cura no los ha enviado en la forma que -correspondía». Para no enumerar todo aquello, he hecho este resumen: - - Matrimonios de argentinos con argentinas 125 - -- -- con orientales 2 - -- franceses con argentinas 13 - -- -- con francesas 57 - -- -- con orientales 1 - -- -- con españolas 1 - -- italianos con argentinas 19 - -- -- con italianas 71 - -- -- con inglesas 1 - -- -- con orientales 2 - -- españoles con argentinas 23 - -- -- con españolas 25 - -- -- con italianas 1 - -- portugueses con argentinas 8 - -- -- con africanas 1 - -- ingleses con argentinas 3 - -- -- con inglesas 16 - -- alemanes con argentinas 2 - -- -- con inglesas 1 - -- -- con francesas 1 - -- austriacos con argentinas 1 - -- suizos con argentinas 1 - -- brasileros con argentinas 1 - -- -- con brasileras 1 - -- paraguayos con argentinas 1 - -- orientales con argentinas 7 - -- -- con orientales 5 - -- bolivianos con argentinas 1 - -- chilenos con argentinas 1 - -- africanos con argentinas 1 - -- -- con africanas 5 - - En congregaciones extranjeras 26, entre protestantes, ingleses, - alemanes, americanos y escoceses. - - * * * * * - -Estos datos son sin duda defectuosos, pero interesan del punto de vista -de la cantidad de nacionalidades que comenzaban ya á formar la nueva -nación. Y estos matrimonios tienen hijos que nuestra ley considera -argentinos y que lo son también en sus sentimientos. Pero ¿tienen los -mismos caracteres que tendría la población si hubiera continuado siendo -española ó descendiente de española? ¿no vale entonces de nada la -herencia? Indudablemente son argentinos, pero distintos de los otros; -no son ni parecidos á los primitivos argentinos ni á los compatriotas -de sus padres; tienen de uno y de otro; el medio los modifica: los -cruces los modifican más; no son, serán; son argentinos en un sentido; -tienden á ser, en otro: su unidad como raza no está hecha, será, está -en el futuro. - -Así se llegó al censo de 1869, hecho bajo la dirección del señor Diego -G. de la Fuente; obra muy buena; primer censo nacional, cuyo capítulo -de población futura (pág. 22) da esta curiosa previsión, ejemplo de -como el método estadístico puede algunas veces dar resultados para -el futuro. La República Argentina tendrá aproximadamente, dice, en -1879, 2.464.000 habitantes; en 1889, 2.444.000; en 1899, 4.778.000; en -1909, 6.591.000. Como se ve, el error ó no existe ó es pequeño y el -dato curioso. La ilusión se perdería si se leyera como se lee poco más -allá, el cálculo para la ciudad de Buenos Aires en que da para 1909, -650.000 habitantes; por más que dice como condición, «si se conserva -en sus límites», y Buenos Aires se ha excedido y se ha apoderado de los -alrededores; pero con todo, el cálculo resultó reducido en cuanto al -desarrollo de la gran ciudad, como han resultado todos los que se han -hecho sobre dicho crecimiento para épocas más ó menos distantes. - -Dejando ésto, veamos la estadística de nacionalidades. Existían dentro -de la nación, en la época del censo, 1.531.360 argentinos y 211.993 -extranjeros divididos como lo expresa el cuadro siguiente: - - Clave - A = Argentinos - B = Otros hispano americanos - C = Brasileros - D = Norteamericanos - E = Alemanes - - +------------------------------------------------------------------------+ - |Distribución | Total | A | B | C | D | E | - |Geográfica | | | | | | | - |-------------------+---------+---------+--------+-------+-------+-------| - |Buenos Aires | 495.107 | 343.866 | 12.062 | 1.118 | 863 | 3.192 | - |Santa Fe | 89.117 | 75.178 | 1.253 | 121 | 76 | 1.146 | - |Entre Ríos | 134.271 | 115.963 | 5.379 | 800 | 39 | 358 | - |Corrientes | 129.023 | 120.198 | 2.050 | 3.823 | 13 | 118 | - |Córdoba | 210.508 | 208.771 | 381 | 22 | 19 | 67 | - |San Luis | 53.294 | 52.761 | 399 | 6 | --- | 20 | - |S. del Estero | 132.898 | 132.763 | 35 | 2 | 2 | 5 | - |Mendoza | 65.413 | 59.269 | 5.625 | 9 | 23 | 16 | - |San Juan | 60.319 | 58.007 | 2.087 | 1 | 8 | 26 | - |La Rioja | 48.746 | 48.493 | 216 | 1 | 1 | 3 | - |Catamarca | 79.962 | 79.551 | 270 | --- | 40 | 11 | - |Tucumán | 108.953 | 108.602 | 160 | 8 | 4 | 12 | - |Salta | 88.933 | 85.959 | 2.784 | 7 | --- | 15 | - |Jujuy | 40.379 | 37.353 | 2.993 | 1 | 1 | 2 | - |Chaco | 45.291 | --- | --- | --- | --- | --- | - |Misiones | 3.000 | --- | --- | --- | --- | --- | - |Pampa | 21.000 | --- | --- | --- | --- | --- | - |Patagonia | 153 | 47 | 1 | --- | --- | --- | - |Id. pobl. ind. | 23.847 | --- | --- | --- | --- | --- | - |Ejérci^{to} en op^{es}| --- | 4.579 | 608 | 146 | 5 | 6 | - |-------------------+---------+---------+--------+-------+-------+-------| - | |1.830.214|1.531.360| 35.663 | 6.065 | 1.095 | 4.997 | - +------------------------------------------------------------------------+ - - Clave - F = Austriacos - G = Españoles - H = Franceses - I = Ingleses - J = Italianos - - +--------------------------------------------------------------------+ - |Distribución | F | G | H | I | J | - |Geográfica | | | | | | - |-------------------+---------+---------+---------+--------+---------+ - |Buenos Aires | 657 | 28.534 | 27.141 | 9.052 | 60.686 | - |Santa Fe | 27 | 1.559 | 1.728 | 690 | 4.223 | - |Entre Ríos | 54 | 3.025 | 2.421 | 451 | 4.258 | - |Corrientes | 65 | 432 | 462 | 100 | 1.513 | - |Córdoba | 17 | 225 | 262 | 174 | 396 | - |San Luis | --- | 35 | 49 | 3 | 19 | - |S. del Estero | 1 | 26 | 16 | --- | 25 | - |Mendoza | 2 | 75 | 78 | 11 | 75 | - |San Juan | 3 | 38 | 45 | 26 | 54 | - |La Rioja | --- | 10 | 11 | 1 | 8 | - |Catamarca | 5 | 21 | 12 | 17 | 27 | - |Tucumán | 1 | 39 | 73 | 3 | 43 | - |Salta | 2 | 40 | 34 | 5 | 65 | - |Jujuy | --- | 9 | 4 | --- | 12 | - |Chaco | --- | --- | --- | --- | --- | - |Misiones | --- | --- | --- | --- | --- | - |Pampa | --- | --- | --- | --- | --- | - |Patagonia | --- | --- | --- | 104 | --- | - |Id. pobl. ind. | --- | --- | --- | --- | --- | - |Ejérci^{to} en op^{es}| --- | 12 | 47 | 79 | 39 | - |-------------------+---------+---------+---------+--------+---------| - | | 834 | 34.080 | 32.382 | 10.709 | 71.442 | - +--------------------------------------------------------------------+ - - Clave - K = Portugueses - L = Suizos - M = Otros estados - N = Africanos - - +-----------------------------------------------------------+ - |Distribución | K | L | M | N | - |Geográfica | | | | | - |-------------------+---------+---------+---------+---------+ - |Buenos Aires | 1.228 | 2.369 | 3.672 | 1.067 | - |Santa Fe | 127 | 2.272 | 712 | 5 | - |Entre Ríos | 167 | 1.020 | 219 | 117 | - |Corrientes | 121 | 62 | 45 | 21 | - |Córdoba | 10 | 80 | 81 | 3 | - |San Luis | 1 | 1 | --- | --- | - |S. del Estero | --- | 7 | 15 | 1 | - |Mendoza | --- | 6 | 20 | 4 | - |San Juan | 3 | 6 | 10 | 5 | - |La Rioja | --- | 1 | 1 | --- | - |Catamarca | --- | 1 | 6 | 1 | - |Tucumán | 2 | 6 | --- | 1 | - |Salta | 3 | 9 | 3 | 7 | - |Jujuy | --- | --- | 1 | 3 | - |Chaco | --- | --- | --- | --- | - |Misiones | --- | --- | --- | --- | - |Pampa | --- | --- | --- | --- | - |Patagonia | --- | --- | --- | --- | - |Id. pobl. ind. | --- | --- | --- | --- | - |Ejérci^{to} en op^{es}| 304 | 20 | 100 | 338 | - |-------------------+---------+---------+---------+---------| - | | 834 | 34.080 | 32.382 | 10.709 | - +-----------------------------------------------------------+ - -El total de extranjeros que dió aquel censo, correspondía á una -población de 1.830.214. Es así que la proporción fué de 121 por 1000. -Mas, de aquel número de extranjeros, 28.000 aproximadamente son -hispano-americanos no brasileros, es decir, de igual sangre que la que -aquí se iba formando. Este número modifica en algo el porcentaje de -individuos de sangre nueva, pero las líneas generales permanecen las -mismas y los datos citados son suficientes para indicar cuál podría ser -el grado de formación de la raza y cómo la transformación era desigual, -pues mientras en Buenos Aires la población extranjera era tan numerosa -como se ha visto, en algunas provincias, San Luis por ejemplo, su -número era tan reducido que podía considerarse insignificante. Esto -quiere decir, que la superposición ó mejor dicho, la transformación -va en progresión decreciente de la capital al litoral, y del litoral -al interior. No obstante, debe tenerse presente que en cuanto á -industrias, artes y costumbres, llegaban á algunas regiones, aun cuando -el número de extranjeros fuera escaso; las ideas llevadas por unos -pocos, tenían en sí fuerza expansiva y se propagaban. - -Hay que tener presente que para establecer la cifra exacta de los -individuos de sangre argentina y los de sangre extranjera, debe -recordarse el número que da la inmigración en los años anteriores, -lo que aumentaría en un 20 por 100 por lo menos, para la ciudad de -Buenos Aires y para el Rosario, el número de los individuos-elemento -extranjero y en un 10 por 100 para toda la nación. Es verdad, también -que en ese elemento hay mucho español que aunque con modificaciones -impuestas por los tiempos, trata en su naturaleza de continuar la -constitución étnica argentina de 1853. - -Por otra parte, las condiciones geográficas, físicas y económicas -del país, el camino más corto de Europa, la mayor población desde -siglos establecida en las regiones del Plata, el mayor conocimiento de -las mismas, la facilidad de los cultivos, del abundante riego, eran -todas circunstancias que hacían preferir el establecimiento en las -provincias del litoral con relación á las del interior. Como era con -la inmigración que los progresos se acentuaban, se explica de por sí la -forma en que ellos se desarrollaron. - - * * * * * - -En lo que á educación se refiere, las dos universidades de antaño, -continuaron desempeñando su cometido, y no obstante las deficiencias -y los malos momentos porque á veces pasaran, lo cierto es que de sus -aulas salían la mayor parte de los hombres que con su pensamiento -tuvieron influencia en la marcha del país. En la enseñanza secundaria, -este período cuenta con la fundación del colegio del Uruguay, la -implantación de nuevos métodos, planes y organizaciones, en todo lo -cual descuella la figura de Amadeo Jacques. Se fundan también los -colegios nacionales de Buenos Aires, Mendoza, San Juan, Tucumán, Salta -y Catamarca. La enseñanza primaria, encomendada á las provincias era, -tal vez por aquella misma circunstancia, la más deficiente, aun cuando -su existencia fuera condición para la garantía que la nación daba y da -á las provincias, del libre goce de sus instituciones. Las provincias -llenaron sus deberes como pudieron, y los adelantos en la materia -fueron lentos. - - -2. La libertad de transmitir ideas había impulsado el desarrollo de las -empresas de diarios: la _Ilustración Argentina_, _Los Debates_, _La -América_, _La Nación Argentina_, _El Nacional_, _La Reforma Pacífica_, -pertenecen á este período; entre los extranjeros, _El Español_, _La -Nazione Italiana_, _L’Eco d’Italia_, _Le Courrier de la Plata_; _The -Standard_, primer periódico inglés que se publicó en sudamérica, y que -tuvo subvención nacional hasta 1891 y provincial hasta 1869. Del mismo -modo, el periodismo se expandía en el interior: Córdoba, por ejemplo, -tenía varios diarios: _El Imparcial_, _La Bandera Católica_, _El Eco_, -_El Diario_. Buenas ó malas, estas publicaciones prueban por lo menos -un hecho: que eran posibles; y gran adelanto es para un pueblo, la -posibilidad de emitir libremente sus opiniones. - - * * * * * - -Las ideas generales también cambiaban y se ansiaba el progreso. La -vista de los adelantos que los extranjeros traían, y las noticias de -que algunos naturales eran portadores á su regreso de Francia, Italia ó -Inglaterra, causaban admiración. Se compararía el hábito de trabajo de -los italianos ó suizos, la inteligencia de los franceses, las máquinas -é inventos de los ingleses, con la nada que el país tenía. Se buscó -la causa de esta inferioridad y se la encontró en aquella España que -no es ciertamente la de hoy. Los escritores de aquella época pensaron -que no le había bastado mantener siglos enteros á las colonias en la -ignorancia y desprecio; su acción continuaba porque los argentinos -llevaban en su sangre mucha sangre española; aconsejaron como supremo -remedio la _desespañolización_. El país se mantendría en la obscuridad -y se revolvería en luchas sin fin si no se _desespañolizaba_: «la -España conquistó la América. Los ingleses conquistaron el norte. -Con la España vino el catolicismo, la monarquía, la feudalidad, la -inquisición, el aislamiento, el silencio, la depravación, y el genio -de la intolerancia exterminadora, la sociabilidad de la obediencia -ciega. Con los ingleses vino la corriente liberal de la reforma: la -ley del individualismo soberano, pensador y trabajador en completa -libertad. ¿Cuál ha sido el resultado? Al norte, los Estados Unidos, -la primera de las naciones antiguas y modernas. Al sur, los Estados -Des-Unidos, cuyo progreso consiste en _desespañolizarse_»[41]. Aquella -obra era cuestión de vida ó muerte. Había que llevarla á los elementos -todos de la vida, al hogar y á la escuela, á la materia y al alma. «Es -necesario tener muy presente que la obra de la _desespañolización_ no -consiste solamente en abolir las leyes é instituciones de la conquista. -No es eso sino una parte, que podemos llamar la desespañolización -exterior. La grande obra, el trabajo magno, consiste en el nuevo -espíritu que debe animar á la nueva personalidad del americano. La -desespañolización del alma, es pues lo principal»[42]. Á España se le -reputaba la culpable, y procurando explicar el fenómeno, se llegó á -ver que no pudo aquella nación proceder de otro modo. España no trató -mal á sus colonias y á los habitantes de ella con un fin de maldad; -aun más, este maltrato no debió parecer tal á los españoles. Y esa -sumisión en cuerpo y alma no era sino la consecuencia de las ideas -dominantes y por hábito convertidas en principios á los que se les -tenía por verdaderos: desde la caída del imperio romano, datan las -guerras religiosas, con la que emprendió Clovis para la conversión de -los visigodos. El clero asumía autoridad importante, que era tomada un -siglo más tarde por el clero católico visigótico; los reyes dieron gran -importancia y autoridad á las decisiones y mandatos de los concilios, -que vinieron á formar parte de la legislación. Y la guerra mora, de -independencia y religión volvió nuevamente á hacer que la autoridad -de los príncipes y de los obispos fuera grande. Para triunfar era -necesaria la sumisión á los jefes, sumisión absoluta; y en cuanto á -la sumisión religiosa se encargaban de mantenerla, la religión unas -veces, el fanatismo y la superstición otras[43]. Esta obediencia y -superstición, este dominio del espíritu se grabó en el alma de los -hijos y los descendientes lo heredaron para hacerlo con el transcurso -del tiempo, parte integrante de su personalidad. El principio dominó en -España y pasó á América donde también dominó. Aquí mezclóse con otras -ideas. Los españoles, aun de peor ralea, creyéronse amos de los nativos -y comenzó la lucha sorda unas veces y tempestuosa otras, que debía, -convertida en factor preponderante, decidir la lucha emancipadora. Mas -la sumisión espiritual dominó, atravesó la época de Rozas y dominaba -después; en las otras naciones de América siguió con mayor ó menor -potencia, según las circunstancias favorables ó contrarias; en algunas, -domina quizás en la actualidad; pero en todas originaba la expresión -de pensamientos é ideas, y adquiría fuerzas la afirmación de que -«_la emancipación del espíritu_, ese es el gran fin de la revolución -hispano-americana... La civilización española consagraba y mantiene -todavía en la península el principio contrario. Toda ella reposaba -sobre la base de la esclavitud del espíritu humano. La política y -la religión, la legislación y las costumbres anonadaban al hombre, -como sér inteligente y como sér moral, porque el poder absoluto no -podía existir sino sobre ese aniquilamiento. Jamás se ha visto en el -mundo cristiano un poder espiritual más fuertemente organizado, más -omnipotente, más completo, más invasor, más voraz, más universal que -el poder constituído en la monarquía española: el hombre le pertenecía -completamente, sin excepción. No tenía iniciativa ni espontaneidad y -sus facultades intelectuales sólo podían concebir las ideas que aquel -poder le transmitía; pero sin dar al hombre el derecho de juzgarlas; -su corazón sólo podía adherir... la verdad estaba prescripta de -antemano... los sentimientos, las afecciones tenían también su ley... -una ley arbitraria, que no era otra que la voluntad de los hombres que -tenían el privilegio de administrar el poder espiritual»[44]. Aquellos -hombres que deseaban un país libre y grande, en quienes la vida del -campo y las luchas civiles habían exaltado el sentimiento del valor, -al ver que los hechos y la historia de los hechos señalaban á España -como causa dominante del malestar, quisieron, no por rencor sino por -patriotismo, _desespañolizarse_; no odiaron á la nación española sino á -los métodos de gobierno, y no tendrían sus hijos inconveniente, cuando -el sistema cambió aun en España, en recibir con los mayores afectos á -la representante del trono español, al que tanta culpa se le daba en -nuestras desgracias. - - -3. El período político transcurrido desde 1853 á 1869, comprende la -separación de la provincia de Buenos Aires del resto de las provincias; -la sanción de la constitución nacional de 1860, la reforma de 1866, la -presidencia del general Mitre y el comienzo de la de Sarmiento. - -El rechazo del acuerdo de San Nicolás por Buenos Aires, dió motivo -á la lucha próxima. Urquiza intentó imponerse; lo consiguió en un -principio. La tea incendió. Mitre levantó las milicias contra «el nuevo -tirano»; se desconoció toda autoridad nacional y se retiró á Urquiza -el encargo de mantener las relaciones exteriores. En 1854 se sancionó -la constitución provincial para Buenos Aires, y la separación se -mantuvo hasta después que las batallas de Cepeda y Pavón, sirviendo de -derivativo á las energías nerviosas y á los enconos, permitieron tratar -la cuestión con razones más estudiadas y en términos más pacíficos. - -En 1859 la convención de Buenos Aires propuso las reformas que creía -necesarias á la constitución de 1853. - -Las reformas que se sancionaron fueron de poca importancia no alterando -las líneas generales de aquella y consistieron en la determinación de -residencia de las autoridades nacionales en la ciudad que se declarare -Capital de la República por una ley especial del Congreso, previa -cesión de la provincia á que pertenezca el territorio á federalizarse; -en resoluciones respecto á derechos de exportación y comercio, á la -libertad de los esclavos que por cualquier modo se introdujeren en la -república; á la prohibición de las ejecuciones á lanza y cuchillo; á -la libertad de imprenta, á las cuestiones de competencia de la suprema -corte, y algunas otras más. Se aclararon principios contenidos en la -constitución y se buscaron soluciones á algunos reclamos posibles entre -la provincia de Buenos Aires por un lado y la Confederación Argentina -por el otro. - -En cuanto á la reforma de 1866 consistió sólo en la supresión de -la cláusula que determinaba entre los fondos del tesoro nacional -los derechos de importación y exportación sólo hasta 1866; quedó -establecido que aquella contribución correspondiera siempre al tesoro -nacional. Y como consecuencia, la supresión en el inciso 1^o del -artículo 67, la parte en que atribuía al congreso el establecimiento de -«los derechos de exportación hasta 1866, en cuya fecha cesarán como -impuesto nacional, no pudiendo serlo provincial». Quedó redactada esta -parte así: «establecer igualmente los derechos de exportación». - - * * * * * - -La vida financiera de una nación contribuye con notable coeficiente -en sus progresos, como que es la síntesis de la vida económica, base -aceptada por Marx como estructura de la sociedad, de lo que las -instituciones, derecho, religión, son sólo la superestructura variable -con las variaciones de aquella. - -La vida financiera argentina, sin embargo, no sería suficiente para -darnos á conocer la marcha de nuestra historia; los progresos y -adelantos argentinos en diversos órdenes de actividad de 1853 á 1869, -avanzaron al movimiento financiero que quedó un tanto en retardo porque -las circunstancias así lo impusieron. - -De 1853 hasta el 1860, la historia financiera argentina marcha -desdoblada en dos: el estado rico, el hermano mayor, Buenos Aires, por -este lado: la confederación de los otros, por aquél. - -El primero no se arredró por los cuantiosos presupuestos con enormes -déficits; no importaba; las necesidades los exigían y el sentimiento -de la grandeza futura de la patria los autorizaba; las emisiones de -papel moneda y la emisión de fondos públicos eran cosas que á diario -se sucedían y las resoluciones sobre el modo de amortización de todo -aquello, eran más para el papel que para ser cumplidas: la lógica -de los sentimientos y el razonamiento de justificación de que Ribot -nos habla en su obra _La logique des sentiments_, ocuparía un lugar -prominente, dada su utilidad. - -No obstante se hicieron adelantos y grandes: bastando para ejemplo, el -Banco de la provincia de Buenos Aires, antigua casa de moneda, que tuvo -gran prosperidad, que prestó grandes servicios al comercio y que ayudó -al estado á desenvolverse en las redes de deudas y fardos de papel -moneda. - -La confederación por su parte, debió también pensar en el gran -problema, que se presentaba para ella en las peores condiciones; -los grandes remedios ideados no siempre atacaron en sus raíces los -grandes males, y por eso fué un fracaso la famosa junta que se creó -para regir todo lo económico-financiero de la nación, desempeñando -á un tiempo mismo las funciones de crédito público, contaduría, -tesorería, banco nacional, ministerio de obras públicas, dirección de -correos, intendencia, etc. No dió mayores resultados la ley de derechos -diferenciales, y Buenos Aires siguió dominando la situación comercial. -El gobierno de la confederación se encontraba así sin créditos, sin -dinero, sin bancos, sin recursos para accionar: y no podía ser de -otro modo, desde que hoy mismo Buenos Aires sostiene en gran parte la -nación y ayuda en mucho al sinnúmero de subvenciones que se otorgan á -las provincias. Su aduana, con sus entradas que le dan _diariamente_ -sumas que alcanzan y pasan de 500.000 pesos moneda nacional, es una -potencia colosal que mantiene en sus espaldas muchos de los gastos que -el progreso nacional ó el sistema parasitario argentino imponen á los -presupuestos. - -De 1860 en adelante, Buenos Aires y la confederación tienen una vida -común y como consecuencia, su historia financiera vuelve á unirse; -hecha la paz, porteños y provincianos juntos pensaron en lo económico; -se reconocieron como una, las deudas respectivas, se nacionalizó la -rica mina de la aduana de Buenos Aires y se consiguió dar alguna -estabilidad al papel moneda, fijándole un precio ó por lo menos -disminuyendo su agio. - -Para organizar el tesoro se debió partir literalmente de la nada. -Recuerda el doctor Terry en su trabajo citado, que el doctor Vélez -Sarsfield, ministro de hacienda en la época, manifestaba en sus -conversaciones particulares, que el gobierno había encontrado por único -numerario existente en las cajas de la confederación dos pesos plata. - -Entre empréstitos, garantías, impuestos, mejoraba la situación, cuando -la guerra del Paraguay, vino á renovar el desequilibrio, siendo -necesario recurrir á nuevos empréstitos. Más este desequilibrio es -inferior al que las luchas interiores causaban, y los dineros que se -iban para defender á la patria, dejarían recuerdos menos ingratos que -los que se habían ido para estériles luchas intestinas. - -Como síntesis y como prueba de que no obstante ésto, la marcha -financiera era buena, tomo de aquel trabajo estos datos bien -demostrativos que nos dan también las cifras del estado económico -argentino al iniciarse el año 1869, época en que se realiza el primer -censo nacional: - - Renta Presupuesto - pesos pesos - 1863 6.478.000 1864 8.900.000 - 1868 12.496.000 1869 9.620.000 - -Al iniciarse aquel año se tenía pues, por lo menos dentro de las cosas -probables, un superávit en el presupuesto. - - -4. En lo referente á vías de comunicación, debe recordarse que en los -primeros años de este período, á las galeras de que hemos hablado en el -capítulo anterior, se agregaron en 1855, las «Mensajerías argentinas». -Prestó esta empresa servicios inmensos, unió lugares y sirvió para la -conducción de pasajeros, correspondencia y noticias con un horario más -ó menos fijo según el tiempo lo permitiera. El sistema se extendió, y -en 1865 eran muchas las empresas de semejante transporte que existían -en la provincia de Buenos Aires, con nombres particulares que querrían -arrancar alguna evocación: «La favorecida», «La brisa del desierto», -«La protegida», «Los peninsulares», y así muchas otras, que sirvieron -mientras el ferrocarril no las substituyó[45]. - -Los ferrocarriles, acortando las distancias desalojaban las carretas. -El 30 de julio de 1857, fué el primer día de júbilo que originó á la -Argentina la locomotora; el servicio de trenes inaugurado aquel día, -sólo recorría 24.000 varas, del Once á Floresta; en 1860 el espacio -cruzado por los rieles alcanzó á 36 kilómetros; en 1865 llegaba á -Mercedes, en 1866, Chivilcoy también quedó unido á Buenos Aires y -fué entonces de 134 kilómetros la extensión total de las vías del -ferrocarril del Oeste, al mismo tiempo que el ferrocarril del Norte -permitía desde 1865 trasladarse sobre sus vías de Buenos Aires al -Tigre. Poco después y mientras se acercaba por el lado de Buenos -Aires el momento en que las vías llegaran á Chascomús, un suceso de -importancia mayor para la república entera, de importancia inmensa -para el interior, de lujo para el litoral, acaba de realizarse: en -1870--y llegamos á esta fecha, adelantándonos un tanto al límite de -este capítulo,--Córdoba y Rosario, las dos ciudades poderosas, la -docta y la laboriosa, quedaban unidas para siempre por las cintas -de acero propulsoras del progreso. Indudablemente no todas fueron -rosas en estas empresas; los capitales no siempre abundaron; fué -necesario hacer grandes concesiones de tierras como la que se hizo á -la empresa del ferrocarril de Córdoba al Rosario; el público tardó en -acostumbrarse á los ferrocarriles, y no sólo en las clases bajas, sino -hasta en las cultas; el mismo directorio del primer ferrocarril tuvo -necesidad de ver viajar ensayando, al doctor Vélez Sarsfield, para -animarse á imitarlo, y que los temores no eran infundados lo probó -el descarrilamiento acaecido mientras viajaban las personas que lo -componían[46]. Y recordemos por fin el notable signo de progreso que -dice Onelli[47]: en 1864 acaece el primer choque de trenes. - -Á este período pertenece también la instalación de tramways en la -ciudad: el primero, accesorio del ferrocarril del Sud se estableció en -1865; el segundo en 1868, por el ferrocarril del Norte; poco después, -en 1869, don Mariano Billinghurst, inauguraba el primer tramway urbano. - -El correo estableció el servicio urbano en 1852; se creó en 1862 la -dirección general de correos de la República. El telégrafo llegaba en -1860 hasta Moreno; en 1869 hasta el Rosario. - -En fin, débese recordar que también corresponde á este período, el -desarrollo de las comunicaciones marítimas directas con Europa, debido -á la compañía general de transportes marítimos creada con capitales -franceses. - - -5. En todas las industrias los cambios verificados en el corto -espacio de años fueron grandes, y puede decirse, en general, que los -progresos seguían á la inmigración, y donde ella se establecía allí se -implantaban aquéllos. - - * * * * * - -En agricultura, la investigación general realizada por la inspección -de colonias, permitió la reconstrucción del cuadro de la superficie -cultivada en la República Argentina en el año 1872. En un total de -580.000 hectáreas cultivadas en la república, Buenos Aires cuenta -117.000, es decir, casi una tercera parte; Santa Fe con 62.548; Entre -Ríos con 34.000; es cierto que Mendoza y San Juan cuentan también con -cifras elevadas, debido al extenso cultivo de la viña que ya entonces -se hacía en aquellas provincias. Por ser estos datos más precisos, -los he tomado para referirlos á la época que trato, pues dos años de -diferencia no pueden alterar profundamente las deducciones que permiten -las cifras comparadas[48]. - -La agricultura estaba estrechamente relacionada á la fundación de -colonias; Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba vieron surgir -en su territorio numerosas colonias y los gobiernos se apresuraron á -ayudarlas. En Santa Fe se fundaron con franceses, suizos é italianos, -las colonias Esperanza (1856), San Jerónimo (1856) y San Carlos (1857) -para llegar en 1870 á contar 31 colonias agrícolas. Buenos Aires, tuvo -por primera colonia á Baradero, en 1856 con suizos y alemanes y poco -después, nueve pueblos agrícolas, dieron muestra de vida potente. En -Entre Ríos, Urquiza fundó la colonia San José en 1857 con italianos, -franceses, suizos y alemanes y poco después le siguió Villa Urquiza -(1858) en que se establecieron agricultores alemanes, franceses, -españoles, belgas, italianos y suizos juntamente con cincuenta -familias argentinas[49]. En Córdoba, la primera colonia, Tortugas, -es de fecha posterior: fué establecida en 1870; no obstante, la -importancia agrícola de la provincia era ya grande entonces, y mucha -la extensión dedicada á la agricultura; los alfalfares que introdujera -de un modo casual Patricio Oyolas en 1861, se habían extendido y -comenzaban á adquirir el buen nombre que conservan. - -En el informe del señor Wilken, sobre las colonias agrícolas que visitó -en 1872[50], se encuentran interesantísimas noticias sobre la vida, -educación, modos y útiles de trabajo de todos aquellos pobladores; y -todas esas gentes de diversas razas históricas, puestas en contacto -y unidas también á los nacionales, debían forzosamente producir -descendientes con nuevos caracteres, que heredarían sus costumbres y -que podrían tener al lado de la inclinación á los trabajos ganaderos -y del sentimiento de desprecio de la ley, los sentimientos de orden y -respeto y la convicción de que la agricultura puede ser también fuente -de riqueza particular y pública. - -Todo el desarrollo de las colonias está íntimamente relacionado con las -medidas y propósitos para atraer la inmigración á que antes hemos hecho -referencia. - - * * * * * - -Los productos de la ganadería mejoraban: algunos estancieros renovaron -las iniciativas del tiempo de Rivadavia tendientes á mejorar el -ganado con el cruzamiento de otros de clases superiores, traidos de -Europa. En un principio se tuvo poca confianza y pocos fueron los que -se dedicaron á tal empresa, prefiriendo la mayor parte dejar obrar -á la naturaleza sin preocuparse del mejoramiento. Poco á poco el -ensayo, que correspondió á algunos estancieros ingleses establecidos -en Buenos Aires, tuvo imitadores en los argentinos. Por otra parte, -el ganado lanar, había mejorado desde 1824, con las iniciativas de -Pinto, Capdevila, Bell, Harrat, Sheridan. Todo esto permitió en 1859 -al gobernador de Buenos Aires, alabar los adelantos de la Argentina y -alzar en discurso memorable un himno de felicitación á los _pioneers_ -de la agricultura y ganadería argentina[51]. - - * * * * * - -No hay datos abundantes sobre las industrias de la época. No obstante, -por los nombres de las profesiones que da el censo de 1869, como por -algunas investigaciones particulares en determinadas industrias, puede -llegarse á la conclusión que aun en esa fecha aquellas eran pocas -relativamente y que primaban las que se referían á alimentación, -vestido, construcciones, talabartería y herrería; y en cada región las -que hacían posibles las circunstancias y la mejor condición del suelo: -en Mendoza y San Juan la vinícola, en Tucumán la azucarera, etc. Más -entonces todavía aquellas industrias producían en reducida escala: -así, por ejemplo, hacia la época del censo, la importación de azúcar -alcanzaba á 22.000 toneladas por año; la de vino á 600.000 hectólitros. - - * * * * * - -Con todos esos progresos, con la mayor producción, con las -mayores facilidades para las comunicaciones, con las franquicias -constitucionales, con la afluencia de extranjeros que dejaban lazos -de amistad y relaciones financieras en Europa, fácil es comprender, -que el comercio nacional y extranjero, interior y exterior, aumentó -considerablemente. - -Las naciones con quienes se comerciaba en mayor escala, estaban en el -siguiente orden: Inglaterra, Francia, Estados Unidos y España. Es así -que en 1869 pudo considerarse como extremadamente pequeño el movimiento -de navíos efectuado en 1856 y que había asombrado en aquel año por su -cantidad: llegados 616: salidos 613. - -La profesión de comerciante, contaba entre las principales, y jóvenes -distinguidos no se ruborizaban porque se les viera midiendo piezas de -género detrás de un mostrador ó dirigiendo las maniobras de desembarque -de los fardos de mercaderías. - -Este estado de cosas originó diversas leyes y medidas de gobierno. Dos -hay que deben ser recordadas por su importancia para el comercio del -mundo entero: la ley de 1^o de septiembre de 1863, que hizo obligatoria -la adopción del sistema métrico decimal, tan útil y conveniente que -hace cada vez más risible la terquedad anglo-sajona á su respecto; la -segunda es la ley de 1864 sobre patentes de invención, reglamentada en -1866. - - -6. La constante transformación del país, la llegada continua -de inmigrantes portadores de ideas, la nueva vida que el país -adquiría, hicieron necesarias nuevas leyes que acordaron con las -nuevas modalidades. Incidentalmente he indicado ya al hablar de la -inmigración, educación, etc., las consecuencias institucionales que los -cambios originaban. Mas, aun debo recordar el hecho de que además de -esas leyes especiales se vió la necesidad de leyes generales, códigos -destinados á regir las relaciones civiles y de comercio. - -Desde el gobierno de Urquiza, se comprendió aquella necesidad de -fáciles compilaciones de códigos que reglaran derechos; en 1854, por -ley se determina para aquel fin, el nombramiento de una comisión de -jurisconsultos; la constitución de 1853 y la de 1860, dan al congreso -la facultad de dictar los códigos civil, penal, comercial y de minería. - -El único que tuvo sanción en este período fué el de comercio: en 1862 -se declaró nacional el vigente en la provincia de Buenos Aires. Sus -reformas, así como la sanción de los otros códigos pertenecen á época -posterior. - - -7. Entiendo haber aportado suficiente cantidad de datos para que se -admitan como establecidas: en primer término la rápida transformación -del país en el período de que tratamos; en segundo lugar, que aquellos -cambios y adelantos han sido debidos principalmente á la inmigración -europea no española, que llegó en abundancia á nuestras playas. - -Se nos presenta el país en 1853 como una nación rutinaria y sin embargo -llena de individuos de grande inteligencia; de sangre ardiente como -lo es la española, llenos de valor y exaltados en el sentimiento del -honor, dispuestos á defenderlo al primer menoscabo real ó supuesto. -Llenos de alma y al mismo tiempo sometidos de espíritu, sin darse -cuenta de ello. Á fuerza de sentirse luchadores, pelean y cuando no -tienen enemigos exteriores, los buscan en otras provincias, en otros -partidos políticos y aun en otra vecindad. Aptos para el trabajo, lo -desprecian y lo dejan á extranjeros, y las ventajas de la industria es -cosa que no los preocupa. - -De continuo llegan extranjeros, individuos de otras tierras, más -acostumbrados al trabajo porque en su país la vida es más difícil. -Se insinúan en la sociedad, aportan ideas y sentimientos; la ley de -la imitación ejerce función importante. Se establecen en la capital, -en el litoral y comienzan á llegar al interior. Adquieren vínculos -de familia, con los naturales, transmiten ideas á sus hijos, que -serán modificadas por las de la otra herencia, por las del medio y la -educación. La ciudad empieza á cambiar de aspecto: hay mayor luz, hay -tramways y empedrados; los progresos son continuos; el ferrocarril -substituye á la carreta; se fundan colonias, los campos también cambian -de aspecto: el verde claro de los pastizales, es substituído por el -amarillo de los trigales, ó verde vivo de los campos de alfalfa; los -animales mejoran; las costumbres evolucionan y la transformación -continúa. Arriban inmigrantes y producen argentinos de la nueva raza -que será. El país se pacifica, y los resultados del censo de 1869 y de -las investigaciones en los diversos aspectos de la actividad, traen á -los corazones grandes esperanzas y se cree en la futura realidad de las -mejores ilusiones. - - - - - CAPÍTULO III - - 1895: EL SEGUNDO CENSO NACIONAL - - 1. La sociedad argentina de 1895. Inmigración; medidas protectoras. La - tendencia anti-extranjera. Los naturalizados.--2. Cambios políticos - y situación económica.--3. Vías de comunicación.--4. Agricultura - y ganadería; otras industrias.--5. Las ciencias y las artes.--6. - La educación é instrucción pública.--7. La legislación.--8. El - socialismo. Conclusión. - - -1. El segundo censo nacional se realiza en 1895, bajo la dirección del -mismo doctor Diego G. de la Fuente que veintiseis años antes había -presidido la confección del primero. - -En esta época se pudo hacer la operación con mejores elementos: el -país se conocía más, las estadísticas eran llevadas con mayor cuidado, -se habían realizado censos locales en épocas diversas, existía -mayor facilidad de comunicaciones, factores todos que ayudaron en la -obtención de buenos resultados. - -Los cambios y transformaciones que el censo tradujo, admiran, -pareciendo imposible que sea sólo la distancia de veintiseis años la -que media entre la nación como era según hemos tratado de comprenderla -en el anterior capítulo, y la que las cifras del segundo censo nos dan. - -Para llegar á penetrar estos cambios, no se puede tomar simplemente las -dos épocas y hacer comparaciones. Es necesario seguir el desarrollo -cuanto sea posible. Ver por qué se transforma, cuáles influencias -determinan los cambios, qué orientación dan á las leyes é instituciones -políticas. - - * * * * * - -El factor étnico, al que con preferencia se refiere este trabajo, -impone de la causa de muchos cambios, como afirma el carácter de -nacionalidad por raza en formación. Para que una nacionalidad tal, -adquiera sus modalidades distintivas, son necesarias cantidad de -adaptaciones y de evoluciones. - -Comenzaré pues, por el factor étnico, para estudiar luego las -transformaciones materiales, relacionando uno y otras con las -disposiciones legales que ha motivado ó que las han favorecido. - -El número total de inmigrantes arribados por año, que en 1869 era -aproximadamente de 38.000, aumentó con variaciones más ó menos grandes; -en 1873 alcanza á 76.000, para disminuir luego y aumentar de nuevo, -pasando por primera vez en 1885 de 100.000; en 1889 llega á la cifra de -220.000 y desciende de nuevo: se cuentan en esta línea los llegados por -vía de Montevideo. - -Á los italianos les correspondió siempre el primer lugar: en 1873, de -los 48.000 llegados por vía de ultramar, 27.000 eran italianos; en -1881, de 80.000 eran 63.000; en 1889, 88.000. - -Españoles, franceses, ingleses, ocupaban los puestos siguientes y -luego los súbditos de los países que los ocupaban también en la época -anterior. - -Á todos ellos se agregó una nueva corriente de rusos, holandeses, -portugueses, norteamericanos en número que obliga á tenerlos en -consideración, pues que cruzándose con nacionales y extranjeros de -otros países residentes aquí, tendrían también su parte en la formación -del tipo argentino. - -El gobierno continuó fomentando la inmigración con medidas de índole -diversa: unas veces se creyó que la espontánea era la mejor, más -económica y más verdadera en el sentido de la posibilidad de su -arraigo en el país; otras, en la necesidad de la protección amplia, -con pasajes, alimento, tierra garantida; alguna vez se estimó -necesaria la propaganda en Europa y fueron comisionados con ese fin. -El 10 de agosto de 1869 se creó la Comisión central de inmigración, -que duró en su funciones hasta 1874. Sus proyectos, consejos y -resoluciones encontraron buena acogida y sus planes de colonización -recibieron el apoyo y el concurso de hombres influyentes de todas las -nacionalidades[52]. - -En 1875 se autoriza al poder ejecutivo para fomentar la inmigración -dando tierras y facilitando el establecimiento de los inmigrantes. En -1876 se dicta la extensa ley de inmigración y colonización en la que -con el convencimiento completo de la necesidad y conveniencia de la -inmigración, como asimismo con la visión clara de los medios propios -para atraerla, se establecen disposiciones referentes al régimen -administrativo y las funciones del departamento de inmigración; á -los agentes en el exterior, á las comisiones de inmigración en las -ciudades capitales de provincia, á las oficinas de trabajo que debían -establecerse en Buenos Aires y en las capitales donde existiera -comisión de inmigración; al desembarco de inmigrantes, á los buques -conductores de inmigrantes, y beneficios que se les acordaban; al -alojamiento y manutención, enfín á la internación y colocación, y los -fondos para realizar tales propósitos. - -Nuevas medidas dictadas en 1887 y 1889, completaron aquellas benéficas -disposiciones, con resoluciones sobre construcción de hoteles de -inmigrantes, anticipos de pasajes, propaganda, etc. - -Es curioso observar, que aun cuando la Constitución entiende facilitar -el establecimiento de inmigrantes que traigan por objeto no sólo -cultivar la tierra, sino también ejercer las industrias, etc., la mayor -parte de las medidas adoptadas en esta época, en la posterior y hasta -ahora, relacionan de una manera casi exclusiva la inmigración con la -agricultura y establecimiento de colonias. La misma ley de 1876 es ley -de inmigración y colonización. Las provincias á la vez que la nación, -en leyes y decretos tienden á fines semejantes. - -La provincia de Buenos Aires dicta la ley de egidos, estableciendo -formas para la venta de tierras, y en 1887 tiene origen la famosa -ley de centros agrícolas, tan discutida, tan buena en abstracto y -desastrosa siempre por las facilidades para negocios pocos limpios. -Surgen así en Buenos Aires pueblos agrícolas que impulsan el adelanto -de la provincia. - -La colonización en Entre Ríos, á su vez hace grandes adelantos, y -acertadas medidas de gobierno le permiten presentar en 1895, 176 -colonias. - -Corrientes también, desde 1869, toma disposiciones respecto de -la inmigración, con la ley de tierras reservando lugares para el -establecimiento de colonias agrícolas; en 1876 con el contrato para el -establecimiento de la colonia agrícola industrial «Corpus», y con el -celebrado en 1877 con los señores Firmat, Napp y Wilken para colonizar -Misiones. En 1895 podían contarse en Corrientes 25 colonias, aunque no -todas hubieran debido su origen á esas disposiciones, y aunque algunas -fueran colonias sólo en el nombre. - -Santa Fe más que todas, admira con sus progresos. Sus gobiernos se -preocuparon de inmigrantes y colonias con un empeño digno de los -mejores recuerdos. El señor Alsina en la obra citada, enumera[53] todas -las medidas de gobierno que tienden á la colonización, y á protección -de inmigrantes: desde las medidas anteriores á esta época prohibiendo -la venta de tierra pública en previsión de futuras colonias (1853), -hasta los contratos con Castellanos ó con Romang, cediendo al primero -tierras para que establezca colonias y construya un ferrocarril, y -vendiéndolas al segundo á condición de que las pueble con familias -agricultoras traídas de fuera de la provincia; las medidas de gobierno, -ayudando eficazmente á las condiciones del terreno, han dado á Santa -Fe el rango importante que ocupa como provincia colonizadora por -excelencia y que le permitieron presentar en 1895, 298 colonias. - -Á las provincias anteriores sigue en importancia y como consecuencia -de la expansión de las colonias de Santa Fe, la provincia de Córdoba, -que se inició con las fundación de la colonia «Tortugas» en 1879; dictó -en 1871 una ley que destinó 200 leguas para la inmigración espontánea, -exonerándola de impuestos, facilitándo semillas á los agricultores, -etc., ley que se completa con la de 1886, que estableció la formación -de colonias, concesiones de campos y solares, facilidades para la -adquisición de tierras, etc. Córdoba tenía en 1895, cerca de 150 -colonias, aunque debamos hacer para esta provincia también la misma -salvedad que hicimos para Corrientes. - -Recordemos también como resultado de la expansión santafecina, el -comienzo de colonización en Santiago del Estero, que dió en la época á -que nos referimos, cuatro colonias. - -Todas estas medidas provocaron grandes progresos en el país y -convirtieron extensas regiones antes incultas, en hermosos prados, -fuentes de riqueza nacional. - -Pero no quiero dejar de repetir mi observación de que la mayor parte -de las medidas gubernamentales han tendido al establecimiento de -colonias agrícolas y que al atraerse la inmigración se ha tenido como -principal punto de mira el cultivo de los campos. Cierto es que ese -cultivo es de valiosísima importancia y que representa un gran factor -de riqueza argentina, el que exige mayores consideraciones, pero es -cierto también que no es el único. El examen de la vida argentina y de -sus progresos, los revela en muchas manifestaciones de la actividad. -El progreso y la riqueza no están sólo en las hectáreas cultivadas. Lo -están también en las artes y en las industrias de toda especie; y bien, -las medidas tendientes á la protección de las industrias son escasas; -para algunas no existen; para otras los impuestos son exorbitantes; -enfín para otras más, como el laboreo de las minas y el cultivo de los -bosques, no sólo no cuentan con ninguna protección, sino, lo que es -peor, se admite que sean combatidas indirectamente, como lo son con los -fletes elevados, á tal punto que se prefiera importar tales productos á -elaborarlos en el país. - -Creo que pueden y deben protegerse las industrias nacionales -con disposiciones correspondientes á las que se han tomado para -la agricultura. Hay modos más eficaces de protección, que las -exorbitancias aduaneras á los productos extranjeros, que sólo encarecen -la vida. No son necesarias medidas de proteccionismo aduanero para -que prosperen las industrias. El proteccionismo bien entendido debe -estimular y favorecer la industria dentro del país, eximiendo de -impuestos á las máquinas, rebajando contribuciones, facilitando y -favoreciendo la inmigración apta para esos trabajos, con preferencia al -exceso de impuesto en beneficio de unos pocos industriales. - -Además de la inmigración que arroja millares de brazos agricultores é -industriales, futuros padres de individuos argentinos, dos hechos de -suma importancia para la constitución de la raza argentina registra -esta época: el primero es la constante disminución del elemento negro. -Esta época no hace en ello sino continuar la anterior. El elemento -negro tiende á desaparecer con gran rapidez: primero las guerras en que -se les hacía servir, después las enfermedades y pestes que parecían -encontrar en ellos buen material de consumo; los cruces enfín lo han -disminuído hasta casi hacerlo desaparecer. En 1869 era corriente y de -muchas veces al día, ver individuos de color. En la época del segundo -censo, como ahora, se pasan días y semanas sin notar su presencia, -excepto para los _habitués_ á ciertas oficinas públicas, en las que los -restos de la extinguida falange llenan con gravedad las funciones de -porteros. - -El segundo hecho á que entiendo referirme, es la conquista del -desierto, la liberación para siempre de territorios inmensos sometidos -á la autoridad del indio semicivilizado, que asolaba sin descanso las -poblaciones vecinas y hacía incómoda y peligrosa la vida en aquellas -apartadas regiones. La conquista del desierto que terminó el 24 de mayo -de 1879, entregó á la civilización extensas regiones que hoy puebla el -elemento blanco en villas, chacras, estancias. - -La inmigración que aumentaba el número de habitantes de nuestro -territorio, continuó en este período; la distribución se hizo en la -misma forma y regiones á que hemos referido en el anterior capítulo; -fué así por razones geográficas y climatéricas fáciles de comprender. -Con ella fué el progreso, y en general sólo existió éste donde aquella -llegó. Digo en general, porque hay excepciones, como lo son Mendoza y -Tucumán. En estas provincias los progresos son evidentes, no obstante -que la inmigración europea fuera relativamente escasa. Mendoza con sus -vinos y Tucumán con el azúcar, han alimentado industrias de la mayor -importancia en que el elemento nacional ha trabajado grandemente, aun -cuando ciertos procedimientos, ideas ó reformas correspondan á algunos -extranjeros. Las provincias mencionadas han experimentado así adelantos -que las colocan en el orden del trabajo en igualdad de condiciones á la -capital, provincia de Buenos Aires y provincia de Santa Fe[54]. - -La población aumentó mucho es verdad, más no todavía en relación -con las posibilidades de su crecimiento. El número absoluto de -población fué en 1869, 1.830.214 habitantes: en 1895, 4.044.911, lo -que representa un aumento de 121 por ciento que si bien es notable en -abstracto, no lo es si se considera que en él está comprendido el -aumento vegetativo de los nacionales, el inmigratorio de una poderosa -corriente y los hijos de los inmigrantes. En cuanto al aumento -proporcional es sumamente irregular: desde Santa Fe con un 346 por mil, -la Capital con 255 por mil, ó Buenos Aires con 199 por mil, hasta Jujuy -con 23 por mil, Santiago con 21 por mil y Catamarca con 13 por mil, lo -cual es realmente poco. - -Mas adelante, (pág. 140-141) se encuentra un cuadro semejante al que -hice con los resultados del censo de 1869 (pág. 65). - -Sus cifras revelan la desproporción en el aumento de población en -diferentes regiones; la zona litoral tiene un aumento de 1.700.000 en -un total de 2.200.000, desproporción enorme que pone de manifiesto la -influencia de la geografía física en los destinos de un pueblo. - -La importancia numérica de las respectivas inmigraciones guarda como -se ha dicho el siguiente orden: italiana, española, francesa, inglesa -(hasta 1881 en que es superada por la alemana, con excepción de alguno -que otro año.) Siguen luego la austriaca, suiza y belga. Á partir de -1890 la inmigración rusa adquiere una importancia grande, tan grande -que en años posteriores lucha hasta con la italiana y española para -lograr los primeros puestos. De tal influencia corresponderá ocuparnos -en el capítulo siguiente. Inmigración de difícil amalgama, puede, si -logra mezclarse con la población ya establecida, introducir profundos -cambios en nuestra constitución étnica, que tal vez sean perjudiciales -más que favorables. - -Ya no es posible en la época de que tratamos seguir á cada nacionalidad -para descubrir los progresos que se le deben. Los extranjeros se -incorporan á nuestra vida y ponen á la Argentina en la corriente de la -civilización europea. Las industrias, las ciencias, las artes, no se -presentan como exclusiva pertenencia de una ó dos colonias ó grupos -de extranjeros pertenecientes á algún país: pertenecen á todos, todos -traen algo y los argentinos dan también. - - Clave - A = Total - B = Argentinos - C = Brasileros - D = Otros hispano americanos - E = Norte americanos - F = Alemanes - - +-------------+----------+----------+--------+--------+-------+--------+ - | | A | B | C | D | E | F | - +-------------+----------+----------+--------+--------+-------+--------+ - |Capital | 663.854 | 318.361 | 1.380 | 21.640 | 591 | 5.297 | - |Buenos Aires | 921.168 | 636.882 | 720 | 13.615 | 330 | 3.154 | - |Santa Fe | 397.188 | 130.701 | 546 | 4.617 | 129 | 4.475 | - |Entre Ríos | 292.019 | 128.130 | 1.102 | 12.032 | 73 | 1.794 | - |Corrientes | 239.618 | 217.677 | 8.977 | 6.003 | 16 | 272 | - |Córdoba | 351.223 | 315.706 | 92 | 735 | 31 | 1.061 | - |San Luis | 81.450 | 79.327 | 10 | 227 | 4 | 30 | - |Santiago del | | | | | | | - | Estero | 161.502 | 159.195 | 14 | 98 | 1 | 41 | - |Mendoza | 116.136 | 100.240 | 24 | 5.395 | 27 | 227 | - |San Juan | 84.251 | 78.929 | 6 | 1.581 | 6 | 52 | - |Rioja | 69.502 | 68.666 | 1 | 356 | 2 | 13 | - |Catamarca | 90.161 | 89.096 | 1 | 276 | 2 | 30 | - |Tucumán | 215.742 | 205.035 | 105 | 652 | 13 | 254 | - |Salta | 118.015 | 113.477 | 4 | 3.029 | 8 | 73 | - |Jujuy | 49.713 | 45.089 | 23 | 3.870 | 6 | 19 | - |Misiones | 33.163 | 16.334 | 11.630 | 4.227 | 3 | 119 | - |Formosa | 4.829 | 2.392 | 23 | 1.806 | 3 | 25 | - |Chaco | 10.422 | 7.555 | 36 | 804 | 2 | 34 | - |La Pampa | 25.914 | 21.373 | 14 | 811 | 3 | 61 | - |Neuquen | 14.517 | 5.505 | 1 | 8.881 | 4 | 13 | - |Río Negro | 9.241 | 7.614 | 1 | 760 | 3 | 48 | - |Chubut | 3.748 | 2.203 | 12 | 130 | 21 | 12 | - |Santa Cruz | 1.058 | 556 | 2 | 137 | 1 | 35 | - |Tierra del | | | | | | | - | Fuego | 477 | 271 | 1 | 24 | 2 | 4 | - +-------------+----------+----------+--------+--------+-------+--------+ - | |3.954.911 |2.950.384 | 24.725 | 92.026 | 1.381| 17.143 | - +-------------+----------+----------+--------+--------+-------+--------+ - - Clave - G = Austriacos - H = Españoles - I = Franceses - J = Ingleses - K = Italianos - - +-------------+----------+----------+----------+----------+----------+ - | | G | H | I | J | K | - +-------------+----------+----------+----------+----------+----------+ - |Capital | 3.057 | 80.352 | 33.185 | 6.838 | 181.693 | - |Buenos Aires | 2.458 | 70.003 | 35.139 | 8.764 | 140.249 | - |Santa Fe | 1.896 | 21.163 | 10.272 | 2.944 | 109.634 | - |Entre Ríos | 2.189 | 6.421 | 4.828 | 660 | 21.043 | - |Corrientes | 110 | 1.548 | 870 | 162 | 3.456 | - |Córdoba | 993 | 5.442 | 2.747 | 365 | 22.230 | - |San Luis | 24 | 573 | 257 | 51 | 809 | - |Santiago del | | | | | | - | Estero | 73 | 451 | 278 | 52 | 1.093 | - |Mendoza | 249 | 1.851 | 2.467 | 114 | 4.148 | - |San Juan | 36 | 1.842 | 737 | 17 | 863 | - |Rioja | 12 | 89 | 51 | 11 | 238 | - |Catamarca | 21 | 178 | 101 | 14 | 349 | - |Tucumán | 176 | 3.985 | 1.353 | 148 | 2.293 | - |Salta | 55 | 442 | 130 | 13 | 687 | - |Jujuy | 22 | 183 | 84 | 46 | 264 | - |Misiones | 12 | 260 | 120 | 23 | 308 | - |Formosa | 145 | 118 | 99 | 3 | 196 | - |Chaco | 174 | 408 | 306 | 49 | 954 | - |La Pampa | 36 | 2.919 | 849 | 102 | 602 | - |Neuquen | 1 | 41 | 30 | 5 | 29 | - |Río Negro | 15 | 307 | 143 | 32 | 257 | - |Chubut | 13 | 55 | 16 | 1.099 | 168 | - |Santa Cruz | 12 | 75 | 31 | 148 | 27 | - |Tierra del | | | | | | - | Fuego | 24 | 69 | 5 | 26 | 36 | - +-------------+----------+----------+----------+----------+----------+ - | | 12.803 | 198.685 | 94.098 | 21.788 | 492.636 | - +-------------+----------+----------+----------+----------+----------+ - - Clave - L = Suizos - M = Rusos - N = Otros estados - O = Asiáticos - P = Africanos - - +-------------+---------+---------+---------+---------+---------+ - | | L | M | N | O | P | - +-------------+---------+---------+---------+---------+---------+ - |Capital | 2.829 | 1.257 } | 64 | 176 | - |Buenos Aires | 2.699 | 2.039 } | 66 | 50 | - |Santa Fe | 5.522 | 1.099 } | 29 | 102 | - |Entre Ríos | 2.034 | 10.328 } | 15 | 41 | - |Corrientes | 86 | 12 } | 7 | 13 | - |Córdoba | 722 | 290 } | 11 | 25 | - |San Luis | 60 | 1 } | -- | 10 | - |Santiago del | | } | | | - | Estero | 68 | 6 } | 12 | -- | - |Mendoza | 160 | 18 } | 21 | 9 | - |San Juan | 71 | 1 } | 47 | 8 | - |Rioja | 3 | -- } | 3 | -- | - |Catamarca | 5 | 2 } 14.778 | 8 | 2 | - |Tucumán | 166 | 6 } | 93 | 5 | - |Salta | 21 | 3 } | 25 | 1 | - |Jujuy | 6 | -- } | 7 | -- | - |Misiones | 24 | -- } { | | - |Formosa | 5 | -- } { | | - |Chaco | 39 | -- } { | | - |La Pampa | 27 | -- } { | | - |Neuquen | 3 | -- } { 6 | 12 | - |Río Negro | 25 | -- } { | | - |Chubut | 1 | -- } { | | - |Santa Cruz | 8 | -- } { | | - |Tierra del | | } { | | - | Fuego | 5 | -- } { | | - +-------------+---------+---------+---------+---------+---------+ - | | 14.789 | 15.047 | 14.778 | 414 | 454 | - +-------------+---------+---------+---------+---------+---------+ - -Los italianos avanzan en número y progresos, incorporándose á nuestra -vida: las colonias agrícolas les cuentan por millares; sus capitales -afluyen y les permiten en 1872 fundar el Banco de Italia y Río de la -Plata. Nuevos diarios les comunican: el _Operaio Italiano_ después -_Patria d’Italia_, _L’Italia Platense_, _La Rassegna Italiana_; -cantidad de sociedades les agrupan, sus artistas invaden los teatros, -enfín, su influencia se revela en la Exposición continental de 1882. - -Los hijos de Francia cuentan con la construcción del ferrocarril de la -provincia de Santa Fe, con la acción de Lacroze, Ringuelet, con las -numerosas industrias y colonias. Desde 1884 tienen una sociedad de -protección de inmigrantes franceses que presta grandes servicios. Desde -1883 data la introducción á la República de grandes capitales franceses -y de poco después la colocación en Francia de empréstitos argentinos. - -Los ingleses son capitalistas por excelencia: ferrocarriles, tramways, -colegios, industrias de toda especie donde son necesarios fuertes -desembolsos, cuentan á los ingleses como dueños. Muchos de ellos -son también estancieros y algunas de sus costumbres, de todos son -imitadas: los sports y ejercicios físicos tan en boga no tienen otro -origen. - -Desde 1880 adquiere importancia la inmigración alemana y aun antes -se introducen grandes capitales que pertenecen á alemanes: en 1872 -empieza la navegación alemana con el _Bahía de Hamburgo S. A._; sigue -en 1876 con el establecimiento del Lloyd Alemán, y en 1873 con el de -la compañía Hamburguesa Cosmos. Y entre las grandes industrias, baste -recordar la compañía Trasatlántica de Electricidad, los nombres de -Kraft, Peuser y la Compañía Sudamericana de Billetes de Banco. La -colonización, mucho les debe: Krell, Herland, Norden, Holdz, Goedecken, -Stroeder, son decididos emprendedores. Enfín, Lorenz autor de _Estudio -sistemático de la flora argentina_ y Burmeister, son en esta época los -representantes de la ciencia alemana en la Argentina. - -Muchos combaten la inmigración de ingleses y alemanes: se dice no sin -razón que, de sangre diversa, son de difícil adaptación; que fundan -colegios donde se enseña á los hijos que es Inglaterra ó Alemania la -patria y no la Argentina. Sin embargo el peligro es relativo y la -causa de esta actitud débese, más que á sangre distinta, á intenso -amor hacia la patria lejana, que hace desear á los padres que los -hijos sean también de aquélla. Esperanza efímera, sin duda, desde que -si el colegio les conserva alemanes ó ingleses, en cambio, les harán -argentinos la universidad, las amistades, el trabajo, la vida toda. -En este sentido, estoy de acuerdo con el señor Tjarks en su estudio -sobre la actuación de los alemanes en la República Argentina; cree que -ese cariño que los inmigrantes guardan á su país de origen, no sólo no -perjudica, sino que puede ser útil á la nueva patria, «un mal ciudadano -de la antigua patria nunca podrá ser bueno en la nueva. Una buena -educación hará revivir y proseguir en los hijos estas virtudes y formar -buenos ciudadanos que serán hombres útiles á su patria». - -El número de uniones entre nacionales y extranjeras, ó viceversa, -también ha aumentado en grande escala. El censo de 1895 no da el -número de argentinos casados con extranjeras ó de extranjeros con -argentinas, pero la simple observación diaria muestra que esas uniones -son completamente comunes y que no tienen nada de particular. Como -los hijos de extranjeros que nacen aquí son argentinos, no es posible -establecer cuál es el origen de sangre de cada ser argentino que se une -con un extranjero. Pero la evidencia de estos hechos es tan grande que -nos eximen de mayor encarecimiento. - -No obstante todas estas vinculaciones y armonías entre nacionales -y extranjeros, todas las fusiones que los acercaban cada vez más, -la observación presenta dos hechos que pueden parecer extraños: la -tendencia anti-extranjera recrudece en algunas épocas; el número -de extranjeros naturalizados en la época del censo de 1895 es -insignificante. El sentimiento antiextranjero y con especialidad -antiitaliano tuvo manifestaciones intensas desde 1875 á 1877: en la -capital, en el Rosario, en la provincia de Buenos Aires y Santa Fe, -se cometieron numerosos abusos y arbitrariedades: parte del pueblo, -generalmente la clase distinguida usaba de expedientes poco amables, y -los comisarios de campaña, tantas veces y con tanta razón criticados, -fueron cómplices de hechos vergonzosos[55]. - -En 1884 nuevamente se repite el hecho, comenzando por la ciudad -de Buenos Aires; el poder ejecutivo propone al congreso nacional -la restricción del voto en las elecciones municipales á solo los -nacionales; se escribe en contra del extranjerismo. Los extranjeros, -sobre todo los italianos, se sienten ofendidos, reaccionan, y como -en todas las reacciones se va más allá de lo justo, se insulta á los -nacionales y se les desconoce la parte que les correspondía en los -progresos nacionales. El desconocimiento se hace con evidente mala -fe. La exaltación continúa con calmas y recrudescencias, hasta que un -acontecimiento de más importancia, natural é inesperado, desviando el -interés hacia otro punto de mira, hace olvidar aquel estado incómodo -de los espíritus. «Se habían hecho grandes preparativos para la -celebración de la fiesta del 20 de septiembre, cuando un terrible -huracán causó daños enormes á toda la parte sur de la provincia de -Buenos Aires. Entonces las fiestas patrióticas fueron transformadas en -fiestas de la caridad y los italianos se unieron á los argentinos para -concurrir á aliviar las terribles consecuencias de la catástrofe»[56]. - -Indudablemente la causa de estos hechos no puede tener otro origen que -el temor que hubieron de tener los argentinos de verse desalojados de -la patria con tanto trabajo conquistada y organizada. Y el temor pudo -también no ser inmotivado: los hechos posteriores probaron que no tuvo -motivo alguno, pero en los momentos en que una determinada inmigración -afluye en grande escala, no se puede estar en el interior de las -conciencias de los gobiernos que dirigen el país de procedencia, para -saber si hay honradez de propósitos: prueba ésto, las consecuencias -sufridas por Orange y Transvaal que á sus riquezas de diamantes unían -una codiciosa inmigración inglesa. - -El otro hecho, la escasez de naturalizados, tiene á mi juicio varias -causas. El artículo 20 de la constitución nacional, facilita la -adquisición de la ciudadanía á los que la soliciten después de dos años -de residencia en el país y aun menos, cuando se prueben servicios á la -república. La ley de ciudadanía fecha 8 de octubre 1869, ha facilitado -esa adquisición é indicado el procedimiento. Sin embargo, el censo de -1895 tiene este guarismo, exponente de los naturalizados: 1638, cifra -tan pequeña que casi no permite tenérsela en cuenta. ¿Cuáles son las -causas? - -En primer lugar, el hecho de que los extranjeros tienen tantos derechos -acordados por la constitución que de poco los aumenta el ser ciudadano. - -En segundo, la inercia humana: si se estableciera que son considerados -ciudadanos argentinos los extranjeros con residencia de 5, 10, 20 años, -que no manifiesten voluntad contraria, el censo habría revelado muchos -miles de naturalizados. - -En tercer término, el poco cuidado con que se conceden las cartas de -ciudadanía; la carta de ciudadanía debe ser acordada como un honor, -como lo era en la antigua Roma: cualquier extranjero honrado que ve la -manera en que, sea por culpa de los hombres ó por culpa de la ley se -conceden cartas de ciudadanía á los elementos extranjeros más bajos é -inconscientes, en las proximidades de las elecciones é inscripciones -cívicas, prefiere no colocarse en igual rango que ese elemento. Y así -se pierden buenos ciudadanos y se adquiere sólo la escoria venal. - -Es así que miles de extranjeros son argentinos de corazón, son -padres de argentinos, están vinculados íntimamente á nuestra vida y -sin embargo no tienen carta de ciudadanía, ni la ley los reconoce -ciudadanos. - -Las páginas que anteceden dicen á las claras que tampoco en el período -á que este capítulo se refiere, quedó terminada la formación de la -nacionalidad argentina, de la nueva raza histórica. La germinación -continúa, pero falta mucho para que la constitución quede acabada. - - -2. La vida política, económica é industrial, acompaña las -transformaciones: unas veces con relación á ella, otras veces sin -relación directa. - -Encierra el tiempo comprendido entre los dos censos nacionales, casi -todo el período presidencial de Sarmiento, el de Avellaneda, Roca, -Juárez Celman-Pellegrini, Saenz Peña-Uriburu. Época de luchas políticas -cruentas, que tiene en su triste haber, la revolución de López Jordán, -la de Mitre contra Sarmiento, de Tejedor contra Avellaneda y Roca, -que dió Buenos Aires á la nación, deshaciendo el resto de localismos -existentes; la revolución de 1890, las innumerables intervenciones á -las provincias para dar término á revoluciones locales ó á desacuerdos -entre poderes. Hechos todos que demuestran que la conciencia de los -deberes ciudadanos, el respeto á las instituciones y á la patria, eran -desconocidos por pueblos ó gobiernos; en una palabra, que las ideas de -gobierno y administración no habían adquirido fundamentos sólidos y que -la transformación era también necesaria á este respecto. - - * * * * * - -La vida económica debió soportar el contragolpe de aquellas -situaciones, y se tuvo el problema financiero como una de las -cuestiones más graves de que debieron ocuparse los gobiernos. - -Durante la presidencia de Sarmiento, los gastos públicos aumentaron en -proporciones considerables, pero la renta pública aumentada también en -proporción parecida, impidió el desequilibrio. Data de esta época la -fundación del Banco Nacional con el principal propósito de dar un corte -á la anarquía monetaria del interior. - -En los primeros años del período del doctor Avellaneda, se produce una -violenta crisis: el medio circulante, elevado á grandes cantidades, y -el fácil crédito, su concomitante, produjeron la suba de los valores. -Poco después los billetes de los bancos Nacional y de la Provincia, -eran inconvertibles; el malestar económico denunció los perjuicios que -tal situación acarreaba. Avellaneda con una tenacidad y patriotismo que -no han sido tenidos suficientemente en cuenta, se propuso legar á las -futuras generaciones el recuerdo de un gobierno ejemplar en los manejos -de los dineros públicos; se ahorró por todos los medios; se suspendió -la ejecución de las obras públicas que no se reputaron indispensables, -se disminuyeron los sueldos, se aligeró el presupuesto en todas las -formas imaginables. - -No sucedió otro tanto con la presidencia de Roca; del trabajo del -doctor Terry citado, tomo estos y siguientes significativos datos: - - Deuda consolidada 1880 57.079.000 - -- 1884 122.603.000 - _Gastos_: Presupuesto 1881 19.836.000 - -- 1885 43.000.000 - _Renta_ 1881 24.000.000 - -- 1884 37.000.000 - -La renta aumenta de continuo, pero ya no existe el equilibrio; los -gastos no están en proporción y como lógica consecuencia, la deuda -continúa en aumento. Comienza la desconfianza; los giros y extracciones -representan enormes sumas, los bancos son impotentes para sostenerse y -se produce de nuevo la inconversión. - -Llega luego la presidencia de Juárez Celman: el país próspero hace -que la renta pública aumente cada vez más; en el primer año de este -gobierno ella representa 57.000.000; renace la tranquilidad y se fundan -nuevos bancos. Pero desgraciadamente el fenómeno del desequilibrio en -los gastos se repite. El presupuesto de gastos es enorme, y si es de -47.000.000 de pesos lo que se presupuesta para gastos, esa cifra no -es sino aparente, pues hay cerca de 26.000.000 de pesos que se gastan -fuera de presupuesto. Las circulaciones fiduciarias abundan nuevamente -y los grandes negocios se suceden hasta 1890 en que el presupuesto se -ha elevado á 71.469.000 pesos y la deuda pública á 355.000.000 de -pesos. Vuelve la desconfianza, el malestar y por fin la revolución. - -En las dos presidencias siguientes, de Pellegrini y Sáenz Peña, la -situación se remedió en lo que se pudo, y la marcha económica del -país fué regular; no obstante, datan de la época otras emisiones y -empréstitos que se agregaron á los anteriores. - -En la misma situación se encontró el país en la presidencia de Uriburu, -en la que los presupuestos tuvieron además que soportar los gastos -impuestos por la necesidad de la provisión de armamentos para una -guerra que se creía próxima. - -Á pesar de tantas novedades en materia financiera el país prosperó -mucho, pero el crédito externo se había resentido, y pasarían largos -años antes de que el nombre argentino no despertara irónicos recuerdos -en los hombres de banca de Europa. - - -3. Entre todas las manifestaciones de progreso ocupan lugar importante -las vías de comunicación, y sobre todo los ferrocarriles. El adelanto -de las ciudades, pueblos y colonias, precedía algunas veces al mayor -desarrollo de aquéllas; otras, iban primero las vías atravesando -soledades, y eran fecundas, pues que pronto surgían á sus lados -colonias y sembradíos, signos del progreso de las regiones. - -Hemos visto cuál era el estado de las vías de comunicación en 1869; -desde esa época su desarrollo sigue en progresión geométrica. El mayor -progreso corresponde á los ferrocarriles: En 1880, los ferrocarriles -que cruzan la provincia de Buenos Aires permiten trasladarse hasta -Campana por el norte, por el sur hasta Dolores, por el centro hasta el -Azul y por el oeste hasta Bragado. Buenos Aires se une con Tucumán, -y por el oeste con Villa Mercedes. En la siguiente década, de 1880 á -1890, los ferrocarriles unen la capital á Bahía Blanca, Mar del Plata y -Tres Arroyos, Pehuajó, Pergamino, Junín y San Nicolás. En Santa Fe se -llega hasta Calchaquies, cerca del Chaco; San Luis, Mendoza, San Juan, -Salta, Santiago del Estero tienen este medio de comunicación con la -capital; en el litoral, Ceibo se une á Concordia, Paraná á Concepción -del Uruguay, Villaguay á Gualeguaychú. Todo este conjunto formaba un -total de 9453 kilómetros en explotación. - -El segundo censo nacional trae en materia de ferrocarriles cifras -y datos hasta 1898. En 1896, los kilómetros de vías férreas en -explotación sumaban 14.462; el 1^o de enero de 1898 eran 14.799. -Agregándose á esta cantidad la que proporcionaron las líneas -secundarias y tramways á vapor se llegó á un total de 15.245. La -cifra fué pequeña sin duda, en proporción á los inmensos territorios -argentinos, pero de considerable importancia como exponente de progreso -en el espacio de tiempo intercensal. La importancia del capital y del -brazo extranjero en esta materia, es tan evidente que hace innecesaria -cualquier argumentación á su respecto. Es el capital extranjero, sobre -todo el capital inglés el que ha impulsado aquellas construcciones; -son extranjeros en su mayor parte los que las han dirigido y millares -de peones extranjeros se han unido á los argentinos en los trabajos -materiales. - -En lo que á tramways se refiere, debo recordar que en 1873 los tuvieron -también Rosario y Paraná; después se establecieron en las otras -ciudades y el censo de 1895 comprobó su existencia en 19 poblaciones -correspondientes á once provincias. Las empresas eran 39: 28 eran -argentinas, teniendo como tales á las sociedades anónimas, y 11 -extranjeras. - -Las mensajerías eran atendidas por 179 empresas y las galeras y -diligencias cruzaban también innumerables regiones completando los -beneficios del ferrocarril ó reemplazando á éste en aquellas á que aun -no había llegado. - -Agréguese á todo esto que las comunicaciones marítimas con -Europa, Uruguay, litoral y Paraguay, habían realizado notables -perfeccionamientos, respondiendo á las exigencias cada vez mayores, del -transporte de pasajeros, del comercio y de la inmigración. - -El correo sigue las vías de comunicación: va en los ferrocarriles, -aprovecha los vapores, las mensajerías lo conducen; se desarrolla en -toda la república y una modesta estampilla de pocos centavos permite -enviar noticias á las más apartadas regiones. - -Completan estos datos los que se refieren á telégrafos y teléfonos: -en la presidencia de Sarmiento se estableció el cable á Europa. Las -empresas ferrocarrileras colocaron telégrafos á lo largo de las vías; -el segundo censo dió una red telegráfica de 40.814 kilómetros. Las -compañías de teléfonos á su vez, se multiplicaron: en 1896, eran 41: 33 -propiedad de argentinos y 8 de extranjeros. - -La reflexión sobre tanto progreso y el estudio del origen de cada -empresa, da una lección provechosa del valor que tienen las ideas -y los conocimientos de las viejas civilizaciones para los pueblos -en formación; de cómo el bien entendido patriotismo no consiste en -cerrar las puertas á las industrias, á las ciencias y á los hombres -de otras razas y naciones. Antes bien, consiste--y acordarán en ello -altruistas y egoístas--en aprovecharles, dejándoles que aprovechen. -Las empresas ferrocarrileras habrán extraído muchos millones de pesos -á los argentinos para pasarlos á manos de accionistas ingleses: -es cierto, los extranjeros han venido buscando su interés y no el -nuestro; es innegable y es humano; pero en cambio, han hecho nuestras -comunicaciones más fáciles, han acortado las distancias, han permitido -é impulsado el generar de pueblos; y los adelantos quedan y valen mucho -más que lo que se va. Bienvenidos sean capitales y brazos extranjeros; -bienvenidos sus propósitos de enriquecimiento; que lo consigan, pues -que al hacerlo, facilitan el nuestro! - -Unas veces adelantándose á los hechos, otras concomitantes con ellos, -congresos, presidentes y ministros, proyectaron leyes que pronto -obtuvieron sanciones. Aparte de las que ya he citado, conviene recordar -aquí que en materia de comunicaciones, se dictó en 1872 la ley de -ferrocarriles que estuvo en vigencia hasta 1891 en que se dictó la -ley número 2873 que con la reglamentación de 1894 rige actualmente. -De 8 de octubre de 1875 data la ley 750, de telégrafos, reformada -en un artículo en 1889. Además, la República Argentina adhirió á la -convención de la Unión telegráfica internacional. Asimismo forma parte -de la Unión postal universal y ha celebrado diversas convenciones -postales. La ley de correos sancionada en 1876 rige en la actualidad. - - * * * * * - -En materia de comercio, nada tan claro como las cifras para indicar los -progresos. Los datos del censo nacional de 1895, completados con los -estudios y trabajos que publica la división de comercio é industria, -dirigida por don Ricardo Pillado, informan al detalle. Baste establecer -que en 1895 el valor de la importación alcanzó á la suma de 205.154.420 -pesos oro; el de la exportación á 322.843.841 pesos oro quedando por -consiguiente un saldo á favor del país de 117.689.421. Débese hacer -constar, sin embargo, por respeto á la verdad, que ese saldo fué -excesivo en relación á los saldos de años anteriores y posteriores, -no porque hubiera en ellos diferencia apreciable en las cifras de -importación sino porque la hubo en las exportaciones. Los principales -capítulos, casi el total de la exportación, los dan los productos de -la ganadería y de la agricultura. Los de la importación, las materias -textiles, los artículos de locomoción y transportes, los materiales de -construcción y los artefactos de hierro. - -Como disposiciones legales que al comercio se refieren, recuérdese que -en 1876 se dictó la ley general de marcas de fábrica, que rige aun, -con las modificaciones introducidas en 1900. Desde 1899, la Argentina -adhirió á las disposiciones tomadas en esta materia por el Congreso de -derecho internacional privado, reunido en Montevideo. - - -4. Hemos hecho ya referencia á las disposiciones tomadas para la -introducción de inmigrantes agricultores, de las medidas puestas en -práctica para conseguir la formación de colonias, y al número de éstas -que existían en la fecha del segundo censo. Débese aquí agregar las -cifras que completan la demostración de los progresos: Hectáreas -cultivadas en 1872, 580.008; en 1888, 2.459.120; en 1895, 4.892.005. -Buenos Aires, el litoral, Córdoba, Mendoza, San Juan y Tucumán, son -los mayores contribuyentes y como expansión de estas, comienza en la -época á adquirir importancia la agricultura de Santiago del Estero, -San Luis y La Pampa. El trigo, maíz, pasto seco y lino, en el orden de -enumeración, son los cultivos predilectos según las estadísticas. - -Con el desarrollo de las colonias, con la especialización en los -cultivos, llegaron las mejoras en los instrumentos de labranza, que -disminuyen el trabajo, multiplican los rendimientos, y hacen de este -modo más fácil y agradable la vida del agricultor. Con el desarrollo -de la agricultura vino también la subdivisión de la propiedad. Las -estancias cedieron los lugares vecinos á las grandes ciudades para que -los ocuparan quintas y chacras; aumentó así el número de propietarios -y se facilitó el arraigo de los extranjeros al suelo. Estos se -establecieron de un modo definitivo en general: propiedad y familia -son sólidos vínculos; el tiempo los hace más fuertes y la nación gana -nuevos trabajadores, que serán padres de futuros ciudadanos. - - * * * * * - -Los progresos ganaderos deben entenderse en el sentido de la mejora -del producto: con esto se consigue mejor rendimiento y colocación en -el mercado universal. En 1895, los animales argentinos no se criaban -solo en grandes potreros, sin cuidado alguno. Desde tiempo atrás, en -estancias y cabañas se cuidaban animales seleccionados que servirían -para la reproducción. En ferias y exposiciones se obtenían ya altos -precios y los buenos resultados estimulaban al trabajo. Se combatía -así también la degeneración del ganado criollo, tantas veces afirmada -aunque no probada aún de una manera positiva. - -El ganado en las estancias mejoró; es que ya los estancieros no son -sólo los hijos rebeldes de familias pudientes, ó los criollos reacios -á otras faenas, como pudo acaecer en otros tiempos; hay entre ellos -cantidad de individuos que han educado su mente, y la educación en -una disciplina cualquiera, la ha ampliado facilitando la comprensión -de otras ideas. Son hombres pudientes que unen á éstos, otros -conocimientos; más aun, en la fecha comienza la tendencia á encomendar -el cuidado y dirección de las estancias y establecimientos rurales, á -especialistas que harán ciencia del oficio y substituirán los viejos -sistemas por los que los conocimientos científicos, el estudio y la -experiencia proporcionan. - -El progreso ha consistido, pues, en el mejoramiento de los animales. -En cuanto al número, las grandes exportaciones no han permitido que la -cifra de existencia en el territorio, aumentara. Más aun, se notaba -en la época, una tendencia á la disminución. El censo de 1895 hace -comparaciones numéricas con los datos de 1888 y contiene estas cifras: - - 1888 1895 - Ganado vacuno 21.961.657 21.701.526 - -- caballar 4.234.032 4.446.212 - -- asnal y mular 417.494 483.369 - -- lanar 66.706.097 74.379.562 - -- porcino 393.758 652.766 - -- cabrío 1.894.386 2.748.860 - -datos que ponen en evidencia las afirmaciones que acabo de hacer. El -ganado lanar y el cabrío habían aumentado sin embargo á pesar del gran -consumo y exportación que se hace del primero. Inundaciones, secas y -pestes, redujeron después ese número de ganado lanar, haciéndolo entrar -también en la regla de la disminución que se notó en las demás especies -de ganado. - -En cambio el mestizaje y la pureza aumentaron; de una fecha á la otra, -el ganado vacuno tuvo un aumento de 1.289.547 en los mestizos y de -34.358 en los puros; el caballar, de 155.976 mestizos y 10,620 puros; -el lanar, de 14.103.316 mestizos y disminución en 45.698 puros; en fin -el porcino, aumentó en 67.041 mestizos y 10.105 puros. - -En cuanto á la distribución geográfica de los animales, el este ó -litoral, lleva enormes ventajas al resto de la nación, salvo para el -ganado mular y asnal en los que las del oeste ó andinas ocupan el -primer puesto á causa de la forma territorial que hace indispensable -esa cría en aquellas regiones. - -Como resumen, repito, pues, que los progresos en esta materia han -consistido en la aplicación de métodos de cuidado de animales, métodos -unos traídos de fuera, otros de origen nacional, y en la introducción -de animales finos, idea esta última preconizada por Rivadavia y que -sólo daría sus resultados esperados, tantos años después. - - * * * * * - -El estudio de los progresos y mejoras en cada una las industrias, -llevado al detalle, sería fatigoso y en parte extraño á este trabajo. -Me he detenido algo en los de las industrias ganadera y agrícola -por ser éstas las de mayor importancia en nuestro país. Trataré con -brevedad lo que á las otras respecta. - -La industria vinícola y la industria azucarera que caracterizan -regiones continuaron sus progresos en cuanto á mejoras en los métodos y -en cuanto á cantidades de productos. - -La primera, desde 1890 hizo que la importación de vinos se redujera -considerablemente; la segunda, no solo bastó para el consumo nacional -(no obstante lo cual hubo una pequeña importación) sino que preparó la -plétora que poco después se produjo. - -En ambas industrias, los propietarios y trabajadores argentinos, son -más numerosos que los propietarios y trabajadores extranjeros. Tienden -á ser éstas, industria nacionales por excelencia, y las regiones de su -cultivo, muestran al viajero en cuánto adelantan en virtud de tales -producciones. - - * * * * * - -Respecto de las industrias en general, el censo trae un cuadro del que -tomo estos datos. - - RESUMEN DE LAS INDUSTRIAS DE LA REPÚBLICA - - Clave - A = Argentinos - B = Extranjeros - - +--------------------------------------------------------------------+ - | | | Nacionalidad | Personal | - | | Número | de los | empleado | - | Industrias | de | propietarios | | - | | casas +--------^-----------------^--------+ - | | | A | B | A | B | - +-----------------------+--------+--------+--------+--------+--------+ - |1. Alimentación | 4.082 | 508 | 3.574 | 8.345 | 18.726 | - |2. Vestido y tocador | 5.713 | 647 | 5.066 | 10.414 | 22.185 | - |3. Construcciones | 3.955 | 960 | 2.995 | 12.702 | 17.817 | - |4. Muebles y anexos | 2.259 | 326 | 1.933 | 4.123 | 8.598 | - |5. Artísticos y ornato | 949 | 173 | 776 | 803 | 1.757 | - |6. Metalurgia y anexos | 3.163 | 389 | 2.774 | 4.018 | 10.613 | - |7. Productos químicos | 317 | 56 | 261 | 2.203 | 2.509 | - |8. Gráficos y anexos | 427 | 122 | 305 | 2.558 | 2.522 | - |9. Mixtas y diversas | 1.339 | 317 | 1.022 | 7.190 | 8.567 | - | +--------+--------+--------+--------+--------| - | | 22.204 | 3.498 | 18.706 | 52.356 | 93.294 | - +-----------------------+--------+--------+--------+--------+--------+ - -Este cuadro muestra á las claras que la industria argentina está -en manos de extranjeros. Los propietarios extranjeros de casas -industriales, son seis veces más que los propietarios argentinos. -Del personal empleado es extranjero, dos terceras partes. En ninguno -de los grupos de industrias hay más propietarios argentinos que -extranjeros; y sólo en las artes gráficas y anexos, los trabajadores -nacionales exceden en una pequeña cifra á los extranjeros, y en número -de alguna consideración en el grupo de «mixtas y diversas». - -En algunas industrias en particular, la regla anterior tendrá -excepciones; pero en los grupos de industrias, es tal cual se ha -expresado. - -Quiere esto decir que la nacionalización de las industrias está en -plena efervescencia; que tiempo pasará todavía para que se pueda hablar -de industria nacional, entendiendo por tal no ya la de productos -exclusivamente argentinos, sino con referencia á la nacionalidad de -los propietarios. Si la industria es factor determinante en la vida -nacional; si propietarios y operarios en la aplicación de los métodos -distintos, seguidos en países diversos dan á los respectivos trabajos -modalidades características, bien puede decirse que también en esta -materia, la nacionalización se prepara, con cantidad de combinaciones -y formas, en que todas las anteriores tienen cabida, para dar con -el tiempo, su carácter propio, á la que será poderosísima industria -nacional. - - -5. La ciencia en general, no es sino prolongación de la europea, y -por tal motivo no me detendré en su estudio. Sigue los movimientos de -aquélla, disfruta sus triunfos, se plantea los mismos problemas. Acá y -allá es una sola. - -El progreso de las bellas artes, en el sentido de nacionalización del -arte, es desigual, en una y en otra. - -No se puede hablar de arquitectura argentina con referencia á 1895. Era -permitido, como es ahora, á simples constructores afear la ciudad con -las monótonas casas en forma de tren; les era permitido también, como -ahora, idear los más extravagantes modelos, con frentes arlequinescos, -grutas á la calle, castillos medioevales con adornos renacimiento -ó Luis XV y tantas otras cosas que dañan á la futura arquitectura -nacional y acostumbran á los jóvenes á no horrorizarse ante ellas. -Costumbre peligrosa porque permite que surjan imitadores... Lo -dicho es aplicable á las ciudades grandes: Buenos Aires, Rosario, La -Plata, un poco Córdoba también. En las demás, el sistema colonial -de construcción con amplios y cómodos patios, domina, y es sin duda -preferible á las construcciones á que acabo de referir. Todo esto no -impide que se reconozca que en la época del censo existieran y muchos, -buenos edificios y que hubiera ya, sobre todo en Buenos Aires, muchas -de las hermosas casas que hoy posee. - -La escultura, que comenzara con el italiano Camilo Romairone, ha hecho -algo más. Algunos argentinos se trasladaron á Europa, adquirieron -conocimientos, los difundieron después y el progreso en la materia es -evidente. - -La pintura, en manos de extranjeros que trabajan acá, tuvo buenas -producciones: Agujari, Chartón, Romero, son nombres de extranjeros que -entre nosotros trabajaron en esta bella arte, Della Valle, Fernández -Villanueva, Rodríguez Etchart, Ballerini y Sivori siguieron sus huellas -y honraron las bellas artes argentinas. - -En fin, en música, los nombres de Bernasconi, Hargreaves y Aguirre, -Berutti merecen especial recuerdo como iniciadores y propulsores. - -En todas estas manifestaciones no veo nada que pueda llamarse ya -propiamente nacional: son obras de gentes que han hecho estudios en -escuelas extranjeras y en ellas han moldeado su gusto. No es posible, -por otra parte, que las bellas artes tengan considerables adelantos, en -países en formación. - -El maestro Williams, en un notable trabajo, afirma que la música -argentina, se orienta hacia las fuentes populares, y hace un llamado -á los jóvenes artistas, herederos del genio estético de nuestros -payadores. No me parece que el ideal del arte argentino sea sólo -«extraer la esencia» de aquellas músicas y cantos, como en arquitectura -no puede ser conservar las líneas generales de los ranchos de la pampa. -Estas primitivas manifestaciones de arte, que la música y cantos de -los payadores nos legaron, pueden y deben ser estudiadas, trabajadas -y conservadas como patrios recuerdos, y porque en verdad encierran -intensas expresiones de sentimientos, pero el ideal debe estar sin duda -en algo más, y el arte nacional nacerá cuando estos restos nacionales -se hayan asimilado y confundido con lo que llega de afuera y toma -patria en nosotros. - -En cambio, la poesía sí ha producido obras notables: el genio español, -imaginativo por excelencia, ha derramado siglos de poesía en la -Argentina, que se han confundido en sus hijos con todas las energías -de la poesía italiana y las peculiaridades de las otras, y la nación -Argentina ha podido tener una literatura nacional, con producciones -tan buenas como las más perfectas de cualquier nación. Así pues, esta -literatura que está casi formada y que es argentina, no la constituye -la poesía gauchesca seguramente aunque ella también tenga su parte. Me -refiero para la poesía á lo dicho respecto de la música. - -En estas breves palabras creo dejar establecido cuál era el grado de -desarrollo de las bellas artes en 1895, en la Argentina. - - -6. La educación é instrucción pública en las tres formas ó grados -en que nuestro país la da, recibe la acción benéfica de Sarmiento y -su ministro Avellaneda, ministro durante cinco años y poco después -presidente de la República por seis años más. Deliberadamente hago el -recuerdo de que Avellaneda ejerció acción y dió consistencia á sus -pensamientos durante once años, con la única interrupción del corto -período en que el doctor Albarracin fué ministro de Sarmiento. Para que -los planes de enseñanza den resultados, es condición primordial, que el -experimento sobre su aplicación y conveniencia no se vea trabado por -nuevos planes completamente diversos, creados por otros ministros, con -ideas distintas, que generalmente causas políticas llevan al gobierno, -y causas políticas lo arrojan de él. - -La enseñanza secundaria, sometida más que las otras á sufrir las -consecuencias que los cambios ministeriales por el hecho de ser la -única que directamente depende del ministro, ha tenido como carácter -típico, la inestabilidad. En poco más de cuarenta años se han -modificado notablemente los planes de enseñanza secundaria, más de -veinticinco veces, lo que ha perturbado mucho la marcha regular de -tales estudios. - -Ahora bien, si Avellaneda pudo impulsar cuanto lo hizo la educación é -instrucción fué en primer lugar, por la feliz circunstancia de haber -permanecido tantos años en el gobierno y por la no menos feliz, de -haber sido compañero, durante muchos de ellos del gran Sarmiento. - -Sarmiento, sobre todo en la enseñanza primaria y en la secundaria, -Avellaneda en la secundaria y en la universitaria, ambos en la normal, -pusieron la enseñanza en la vía del progreso completando la obra -anterior de Urquiza y Mitre. El constante desarrollo continúa después, -aun en las malas épocas políticas, y la acción educadora está en todas -partes: está en las esferas universitarias con la ley Avellaneda; está -en la fundación de los colegios nacionales de Jujuy, Rioja, Santiago -del Estero, Corrientes, Santa Fe y San Luis, y las escuelas normales, ó -institutos tales, anexos á los colegios nacionales de Concepción del -Uruguay, Santiago del Estero, Paraná; está en la creación de cátedras -de mineralogía en los de San Juan y Catamarca, de agronomía en los de -Salta, Tucumán y Mendoza, todo ello en la presidencia de Sarmiento: -está en la acción continuada en las presidencias siguientes. Colegios, -escuelas, institutos especiales surgen por todas partes. Está en el -llamado de maestros y maestras norteamericanos y alemanes para que -enseñaran métodos de pedagogía; está, en fin, en las subvenciones á -las provincias,--quizá las únicas subvenciones justas--destinadas á -facilitar el desarrollo de la educación é instrucción. Está en la -preparación de maestros; está en la ley de educación común de 1884, -en la preocupación constante que por la enseñanza mostraron nuestros -hombres de gobierno, ó nuestros escritores de ciencia política. - -Es claro que quedó mucho por hacer; que el censo de 1895 reveló un -considerable número de analfabetos, pero tampoco era posible hacer -más en pocos años. No bastan los buenos deseos para instruir una -población, y en cuanto á la educación es muchas veces obra de siglos. -Los progresos en materia de instrucción, son de los más halagadores que -el período encierra. - - -7. Pasamos á la legislación. Recordé en el capítulo anterior, que desde -1862, existe el código de comercio. Sucesivos proyectos de reforma, de -1870, 1876, 1879, 1887, 1889, este último hecho ley, no revelaron que -los anteriores no fueran buenos: indicaron en primer lugar, que las -actividades cambiaban á diario, que las nuevas situaciones imponían -otras reglas y que preciso era seguir á la costumbre y fundar en -ella las leyes. Debo recordar asimismo, aunque pertenezca á época -posterior, la reforma de 1902, en la parte referente á quiebras, que -responde á causas semejantes. En segundo lugar, revelaron la dificultad -en el dictado de leyes para pueblos en formación, con psicología -poco estudiada y á la vez difícil de estudiar por sus diarias -transformaciones. - -El código civil, sancionado en 1872, ha recibido la más buena acogida -en la opinión de quienes, dentro y fuera del país, á tales estudios -se han dedicado, con pocas y no muy justificadas excepciones. Mezcla -de estudio de las costumbres y de aplicaciones de razonamientos -abstractos[57], tiene tal vez muchas disposiciones cuya reforma se hace -á diario más necesaria; pero en general, es obra digna de los mayores -respetos, y que coloca á su autor entre los hombres que con mayor -caudal contribuyen á la formación de nuestras instituciones. Ejemplo -de las reformas que las transformaciones sociales hicieron necesarias -á punto de determinar la modificación de la ley, fué la legislación -sobre el matrimonio. El sistema religioso adoptado por el legislador, -pudo llenar las necesidades en la época en que fué sancionado; pero -las transformaciones del país, impusieron la necesidad del cambio. El -poder ejecutivo en su mensaje de 22 de septiembre de 1887, acompañando -el proyecto de ley de matrimonio civil, decía en su comienzo: «El -creciente aumento de la inmigración europea, ha puesto de manifiesto -la necesidad de reformar nuestra legislación sobre el matrimonio. -El código civil sólo autoriza el matrimonio religioso, celebrado en -conformidad á sus disposiciones y según las leyes y ritos de la Iglesia -á que los contrayentes pertenezcan. Muchos habitantes de la república ó -no tienen en el país sacerdotes de la comunión á que pertenecen, para -que bendiga su unión, ó no profesan culto externo alguno, creyendo en -Dios y adorándolo como autor de lo creado.» La discusión que tuvo lugar -en el siguiente año, fué larga, y quien la lee ve como las nuevas ideas -deben combatir para imponerse á los prejuicios: como de una cuestión de -orden, se hace cuestión de fe, y como al fin, triunfa la reforma. Los -peligros que se presagiaban por los enemigos de la proyectada ley, no -se han producido, y en cambio su sanción ha importado una libertad más -á las que nuestra constitución y nuestras leyes aseguran á todos los -hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino[58]. - -El código penal ha sido el más desgraciado. El doctor Tejedor redactó -hacia 1865-1867 su conocido proyecto. Veinte años pasaron sin que las -cámaras legislativas lo sancionaran, en tanto que algunas provincias -lo adoptaban. Después de tanto sueño en las carpetas del congreso, -éste sancionó, tomando algunas ideas de él, el código penal, «al -cual por falta de respeto á la verdad, los autores llamarían en la -ley, código del doctor Tejedor»[59]. Nuevo proyecto se redactó en -1881; se sancionó otra reforma en 1886; de 1891 data otro proyecto. -La inercia legislativa malogró siempre estas iniciativas, y cuando -alguna cosa hizo, fué mala. Así, y para encerrar aquí lo que á época -posterior pertenece, recordaré que en 1903 se sancionó la llamada ley -de reformas, tan mala, que á poco andar hizo necesaria la reparación -del mal, y en 1905 se terminó la redacción de un nuevo proyecto que -el congreso aun no ha considerado... Es de esperar que las leyes que -aseguran la propiedad y la vida con la base del estudio del delito y -del delincuente, merezcan en adelante un poco de atención. - - -8. Al terminar este período un nuevo hecho de orden social, se presenta -en la Argentina; hecho que es también producto de ideas traídas por los -trabajadores de Europa. Es la aparición entre nosotros del socialismo. -Comenzó en la capital, hecho que se explica por cuanto en ella tienen -residencia, la mayor parte de los obreros industriales extranjeros -venidos al país. Afirma que las causas que dieron origen al socialismo -en Europa, existen también en la Argentina; que aquí también hay -oprimidos; que la clase rica aprovecha la fuerza individual de los -trabajadores; que «á pesar de la gran extensión de tierra inexplotada, -la apropiación individual de todo el suelo del país, ha establecido -de lleno las condiciones de la sociedad capitalista... La aspiración -final del partido obrero argentino, es la substitución del régimen -capitalista por la sociedad colectivista, y su programa inmediato tiene -por fin el mejoramiento económico de la clase proletaria»[60]. - -No me corresponde hacer un juicio sobre este movimiento. Indico el -hecho como demostración general de la influencia determinante en la -nueva forma de ser la vida argentina. El movimiento vago al principio, -toma fuerzas después y llega á constituír un partido con afirmaciones -precisas, que aspira á reformas radicales, netamente determinadas. El -acrecentamiento siempre mayor del número de partidarios es un hecho -que caracteriza una transformación y obliga á orientar los estudios -sociales en el sentido de establecer el grado de justicia y necesidad -que pueda tener tal movimiento en nuestro país. - - * * * * * - -Queda bosquejada la transformación de la Argentina en el tiempo -encerrado en el paréntesis que comprenden los dos censos nacionales. -El cambio rápido indica que no es ella, la que naturalmente sufriría -la nación si estuviera formada. No es el que de un modo natural sufren -todos los países. No es el de la joven mariposa que los días envejecen. -Es anterior: es el de la larva que se convierte en mariposa. - - - - - CAPÍTULO IV - - 1910: CENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO - - 1. El estado de formación de la raza en 1910. La inmigración.--2. - Agricultura; ganadería; otras industrias. Comercio.--3. Cambios - políticos y situación económica--4. Vías de comunicación.--5. La - educación é instrucción pública.--6. La prensa, bellas artes, - religión.--7. El socialismo. El anarquismo.--8. Conclusión. - - -1. Después del largo viaje que hemos hecho á través de los años para -encontrar la formación étnica de la nación nueva y relacionarla con las -causas y formas de sus progresos, entramos á estudiar tales cosas en el -momento en que la nación deja su primera juventud de guerras, luchas y -reconstrucciones, para vivir días más tranquilos: tal es al menos la -esperanza común de todos sus hijos. - -El capítulo debe ser breve; no es este trabajo una obra de estadística; -los datos de tal disciplina, han sido tomados como medio de -demostración ó de relación á épocas anteriores; fueron más necesarios -en los capítulos que han precedido por cuanto se necesitaba ver lo que -ya no es; la actualidad la vemos y la comprendemos más fácilmente. - - * * * * * - -Desde 1895, época á que en la materia llegamos en el anterior capítulo, -la inmigración continúa su aporte de individuos en grandes cantidades. -En 1904 la cifra de llegados alcanza á 125.567, con un saldo de 86.644; -dos años después, en 1906 esas cifras son: llegados 252.536; saldo -192.412; hay luego un descenso, para aumentar de nuevo en 1910 en que -la llegada de los primeros meses permite calcular el total del año en -260.000[61]. Esta cifra debe tomarse con las reservas del caso desde -que existe la circunstancia anormal del exceso de trabajo originado -por los preparativos para las exposiciones y fiestas del Centenario. - -Pueblos de Europa que antes sólo estaban representados por uno que -otro hijo audaz que se animaba á venir en busca de mejor fortuna, se -encuentran ahora con colonias enteras: tal Rusia, Turquía, etc. Los -rusos, por ejemplo, cuyo número era insignificante en 1890, son, en -octubre de 1909 en la capital solamente, 13.714. Llegan á ocupar el -tercer lugar entre las naciones que dan inmigrantes á la Argentina. -En 1909 arriban cerca de 15.000. En los primeros meses de 1910 esta -inmigración disminuye. Los turcos y sirios desparramados en todas -partes y dedicados casi exclusivamente al comercio del menudeo, forman -legión. Unos y otros se ligan poco á nuestra sociabilidad, son en -cierto modo inadaptables, pero día llegará en que sino ellos, sus -hijos se mezclen y crucen con los hijos de otras razas y naciones -y un nuevo factor de importancia numérica se agregará á los tantos -que ya concurren á la formación social argentina. La inmigración -italiana es la que llega en mayor número; pero en 1910 es desalojada -de su posición por la española, que pasa á ocupar el primer lugar. La -inmigración italiana compensa la entrada con la salida. No ha de ser -causa insignificante en esta disminución la gran propaganda que los -diarios y los escritores de Italia hacen en contra de la inmigración á -la Argentina, atribuyendo á este país falta de justicia y dificultad -para su vida. Por otra parte, el gobierno mismo de Italia tiene interés -en que los hijos de aquellas tierras queden allí para cultivar grandes -zonas del sur. - -El aumento numérico de la inmigración española si es bueno en cuanto á -acrecentamiento del número total de la población, no es sin duda, lo -mejor que puede llegarnos. Los motivos de mi opinión los he expresado -ya en el curso de este trabajo. - -La inmigración francesa disminuye un tanto también. Las demás continúan -en progresivo aumento. - -Los cruces, de que en capítulos anteriores hemos hecho mención, se -presentan en proporciones mayores aún: los cálculos de combinaciones, -podrían resolver todas las formas en que se presentan: todas las razas -se unen y los hijos de extranjeros que se han incorporado á nuestro -suelo vuelven á unirse con otros que proceden de otros pueblos, al -punto de ser grande el número de personas que pueden recordar que sus -ocho bisabuelos pertenecieron á ocho distintas nacionalidades. - -También la forma de distribución que adopta es, como fué en épocas -anteriores, señalada por causas geográficas: allí donde el cultivo y la -vida son más fáciles, allí el inmigrante se dirige: los centros en que -sus connacionales están en crecido número, ejercen sobre él invencibles -atracciones y sus esperanzas de fortuna y bienestar le empujan á -trasladarse y establecerse en tales lugares. - -La ciudad capital sigue creciendo: hay en ella grandes comodidades y -las dificultades para el trabajo no son muchas: se instalan fábricas, -se adoquinan calles, se trabaja en todas formas. El censo de octubre -de 1909, le da 1.231.698, que es fácilmente 1.300.000 el 1^o de enero -de 1910. Conviene tomar esa fecha y no la del 25 de mayo por cuanto el -número en tal día es anormal: los paseantes argentinos que á fuerza de -vivir en el extranjero han dejado de ser habitantes de estas tierras, -vuelven con ocasión de las fiestas; el interior se desborda sobre -Buenos Aires: las familias pudientes que desde tiempo concertaban un -paseo á la capital, combinan el paseo con el centenario y los hoteles -rechazan pasajeros porque hay plétora. Tal situación anormal no puede -servir para el estudio estadístico, en que se trata de examinar el -conjunto, quitándoles las irregularidades producidas por hechos ajenos -á la marcha general del país. - -De aquellos 1.300.000 habitantes, 49 por ciento son argentinos y 51 -por ciento extranjeros. Esta proporción no se presenta en ninguna -provincia, pero es signo indicativo de la constante inmigración; -siguen en el orden de importancia Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, -Entre Ríos, orden idéntico al anterior y que sólo se diferencia en el -aumento de número. - -Con los inmigrantes llegan los capitales: las estimaciones de éstos -no pueden ser sino aproximativas y variables todos los días; más de -cualquier modo, son enormes, al punto de que ha podido calcularse -el capital _inglés solamente_, empleado en la Argentina, en -12.500.000.000 de francos. El francés ha sido á su vez valuado en -800.000.000 de francos. En el cálculo del capital inglés, los valores -de los ferrocarriles hacen en gran parte que las cifras sean tan -extraordinarias. _La Nación_ del 15 de noviembre de 1908, traducía un -artículo publicado por el _South American Journal_ de Londres: en él -se estimaba el valor de las acciones de ferrocarriles argentinos en un -total de libras 154.814.472 es decir 3.870.361.800 francos. No sé qué -datos sirvieron á Rigby para hacer el cálculo á que he referido, pero -creo no obstante, que debe haber alguna exageración. - -La preferencia de la inmigración en general, está por la agricultura: -los gobiernos se preocupan en dictar medidas, término que no -implica que se cumplan. En efecto, y por desgracia, alguna falta -de cumplimiento en lo prometido, alguna falta de justicia, unida á -algunos desengaños, han hecho como acabamos de decir, que los diarios, -autores y aun autoridades europeas, de Italia é Inglaterra sobre -todo, se expresen en términos poco amables para la Argentina, y que -desgraciadamente parte al menos de tales afirmaciones tengan fundamento -serio. - - -2. La agricultura, ahora como en anteriores épocas, transforma los -campos. Se calcularon en enero de 1910, en 18.775.672 las hectáreas -destinadas al cultivo: la cifra que dió el censo de 1905 fué 4.892.005; -como se ve la diferencia es notable; la tierra inculta se transforma -en praderas, trigales y sembradíos de toda especie. Existe sin embargo -un hecho, que por lo menos por curiosidad merece ser recordado. No -siempre la agricultura conquista los campos de una manera permanente: -refiriéndose á Córdoba, dice el señor M. E. Río: «La evolución que se -opera en esas fértiles llanuras es interesante y característica. Así -que se tiende un nuevo ferrocarril á través de una zona inculta y antes -aun tan pronto como la traza queda definitivamente establecida, ya -vienen el empresario «colonizador», el comerciante «habilitador» y los -colonos «agricultores». Los ranchos se plantan, se prepara el suelo, -deposítase la semilla y pocos meses más tarde, humean las trilladoras -y corren las chatas, con pirámides de bolsas, hacia la población que -se ha improvisado alrededor del cercano apeadero. La avenida continúa -creciendo, el perímetro del trigal se ensancha, multiplícanse los -comercios, se edifica la capilla, ábrese la escuela; mas de repente, el -movimiento disminuye, las casas del pueblo se vacían y los colonos se -marchan: ha fenecido su usufructo de cuatro ó cinco años y se van en -busca de otra línea nueva y de otra zona virgen. El alfalfar crecido -con el último trigo, ha reemplazado al sembradío, la estancia á la -colonia. En la misma extensión de tierra en que 500 personas hallaron -trabajo y bienestar ó, quizá algunas la fortuna, hase formado el -establecimiento ganadero en que subsistiran 15 ó 20 peones y redondeará -su millón un terrateniente afortunado»[62]. - -El cuadro no es en verdad consolador, pues implica que la -transformación es ficticia y sólo dura un corto período: -afortunadamente lo que el señor Río encuentra para ciertas regiones -de Córdoba, no es en general; no se vé en Buenos Aires, ni en Santa -Fe, y el número de hectáreas cultivadas es muy grande sin peligro de -retroceso, y los territorios nacionales, La Pampa y Río Negro sobre -todo, atraen inmigrantes y presentan ya extensas zonas cultivadas. - - * * * * * - -La ganadería no puede oponérsele como rival con pretensiones de -revancha, en la época actual: sobrados campos hay en que pueda -ejercitarse la industria ganadera: la tendencia hacia el mayor -desarrollo de la agricultura es general en todo el mundo; en fin, la -creciente exigencia del consumo interno y del pedido del exterior, -hacen que los ganados no aumenten en proporciones grandes. Nuestros -productores prefieren al aumento en cantidad, el aumento en calidad. - -De 1908 data el último censo ganadero y aunque al parecer no llenó -todas las exigencias necesarias para que se le considerase un trabajo -sin errores, en conjunto podemos aceptarlo para recordar cifras. - - Puro Mestizo Criollo - Total por ciento por ciento por ciento - Bovino 29.116.625 3.4 51.7 44.9 - Lanar 67.211.754 1.8 82.5 15.7 - Equino 7.531.376 0.7 22.5 76.8 - Mular 465.037 -- -- -- - Asnal 285.088 -- -- -- - Caprino 3.945.086 -- -- -- - Porcino 1.403.591 -- -- -- - -La poca inmigración que se dedica á la ganadería, y la población -argentina numerosa que tiene en ella su riqueza, ha conseguido mejorar -en cantidad los ganados, sin que sin embargo haya llenado aun su fin de -una manera completa. - -En cuanto á las otras industrias, sería simple trabajo de enumeración -tomar cada una de ellas á fines de recordar cantidades: es innecesario -desde que la marcha enunciada en el anterior capítulo, continúa sin -mayores variaciones y sólo agregándose á las ya existentes alguno que -otro ensayo de industria nueva. De cualquier modo recordaré estas -pocas cifras: azúcar, producción, 127.322 toneladas; 20.915.509 -litros alcohol; vino: 379.699.708 (segun censo industrial); cerveza, -86.256.062; tabaco, 9.922.286[63]. - -Pero la industria argentina, exceptuadas la agricultura y la ganadería, -produce sólo para el consumo: la línea de exportación durante 1909 -dió un valor total de 397.350.528 pesos oro; pues bien, de esa suma -153.548.356 pesos oro pertenecen á productos de la ganadería, y -230.756.095 pesos oro a productos de la agricultura. En cambio la -importación está distribuída entre cantidad de productos de industrias -distintas; son estas las principales cifras: substancias alimenticias, -23.014.691 pesos oro: materiales textiles y sus artefactos, 59.923.199 -pesos oro; hierro y sus artefactos 36.575.232 pesos oro; locomoción -y transportes, 31.711.285 pesos oro; materiales de construcción, -28.365.889 pesos oro. - -Con todo, el saldo á favor, que en resumen es índice de riqueza -nacional alcanzó á 94.594.433 pesos oro, notable cifra tratándose de un -país nuevo, y más notable aun si se agrega que la renta aduanera por -tales conceptos sumó 73.455.177 pesos oro. - -Las naciones que tienen en la actualidad mayores relaciones comerciales -con la Argentina, en consideración á los valores de importaciones y -exportaciones, están en el siguiente orden: Reino Unido, Alemania, -Estados Unidos de América, Francia, Bélgica, Italia[64]. - -Tanta cifra de riquezas y de comercio, unido á la escasez de -reclamaciones de orden comercial internacional, supone otra cosa más: -vale decir, que no ha de ser tan malo el régimen económico argentino, -que no ha de ser tan corriente la mala fe y los abusos; de otro modo -los hechos revelarían algunos datos que en la actualidad no revelan. - - -3. La tranquila vida política de todos estos últimos años ha influído -para que el país prosperara. Sólo un conato de revolución nacional, -el del 4 de febrero de 1905 y el cambio de presidencias en los casos -determinados por la Constitución, son los hechos notables de la vida -política: la interminable serie de revoluciones provinciales y la -correspondiente intervención nacional, no deben considerarse sino como -restos de algo que se extingue, de los cuales renacerán formas nuevas -de organización ó la organización verdadera dentro de la forma actual. - -El período de la presidencia del doctor Uriburu, á cuyo final pertenece -el principio de la época que estudiamos, tuvo en lo económico las -dificultades que origina el mantenimiento de la paz armada. - -En 1898, por segunda vez ocupó la presidencia argentina el general -Roca: continuaron los gastos y preparativos bélicos que afortunadamente -cesaron sin que tuviera lugar la esperada guerra. - -El aumento de la población y el desarrollo de la industria, del -ejército, armada é instrucción pública, obligó á la reforma de la -Constitución nacional, realizada en las postrimerías del anterior -gobierno, de modo que desde el comienzo de éste, el poder ejecutivo -contó con tres ministros más, y la representación nacional se hace con -diferente base. - -El agio y la inestabilidad de la moneda dió motivo á que se dictara -la ley de conversión que aún subsiste. En fin, y como medida de honor -nacional, á esta época pertenece también el arreglo de las deudas -externas de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Tucumán, San -Luis, San Juan y Catamarca. - -En 1904 comienza el período presidencial del doctor Quintana, que con -ideas de orden quería dejar honda huella de su paso por el gobierno. El -doctor Quintana falleció poco después de su ascensión al poder. - -No me corresponde y no deseo abrir juicio alguno referente á la -presidencia del doctor Figueroa Alcorta. No obstante, si para el -estudio débense tomar en cuenta los datos que llamaré científicos y -los vulgares, ambos parecen demostrar que no podría el juicio ser -favorable. Y esto no sólo en la faz política, en el sentido corriente -del término. También en la faz económica. El doctor Osvaldo M. Piñero, -autoridad insospechable, que en su carácter de presidente de la -contaduría nacional ha podido observar de cerca el manejo de fondos -públicos y los recursos económicos á que se ha acudido, en un artículo -publicado últimamente mostraba cómo la sana práctica gubernativa de -no gastar sino lo que se tiene y dejar el uso del crédito externo é -interno para los casos de suma necesidad, había sido substituída por -la emisión de títulos y colocación de empréstitos, sin ningún cuidado -y por cualquier motivo. Apoyaba sus afirmaciones en hechos y cifras, y -terminaba con estas palabras: «Hay, pues, que reaccionar francamente -contra esta viciosa corruptela á que nos venimos entregando con tanta -irreflexión. Debemos volver á la sana y prudente tradición financiera -del país, que reservaba la autorización para negociar un empréstito, -á casos muy contados; que por eso mismo daban lugar á una amplia -deliberación de la representación nacional, y á un meditado estudio de -los órganos de la opinión. El país tiene el derecho de ser informado -é instruído en todos los casos en que se trate de aumentar el peso de -la deuda pública, que él va á servir con sus ahorros; porque él sabe -que en los días de tribulación financiera, en todo es posible realizar -economías, menos en el servicio íntegro y puntual de la deuda pública. -Y nuestro país, más que ningún otro de Sud América, tiene el deber de -proceder con tacto, desde que le cabe el honor de haber sostenido ante -el concierto de las naciones, en Río Janeiro y en La Haya, el principio -de la abolición del cobro compulsivo de las deudas»[65]. - -Al mismo tiempo, el doctor Montes de Oca, presentaba en el congreso -nacional un proyecto destinado á limitar la facultad del congreso de -ordenar y autorizar gastos sin estudio ni cuidado alguno. - -Quiere ésto decir que ejecutivo y congreso, halagados quizás por la -abundante riqueza nacional han ido más allá de lo justo y necesario, -obligando á los hombres que alcanzan á ver á alguna distancia, á -levantar la voz para detener la corriente. - -En cuanto á las manifestaciones diarias de la prensa y del pueblo, que -acusaban al gobierno de malos manejos de fondos, injustas concesiones -de tierras y algunas otras cosas por el estilo, no es posible tomarlas -en cuenta en un trabajo serio, mientras no se consiga reunir los -indispensables elementos de juicio. - - -4. En lo que á vías de comunicación se refiere, las líneas tendidas -vinculan de continuo, poblaciones é individuos. Los antiguos sistemas -de transporte se alejan cada vez más de los centros de civilización -para ir á regiones más apartadas donde las necesidades los reclaman. -Nuevas concesiones y líneas en proyecto, valorizan las tierras al -solo anuncio de su proximidad. El 1^o de abril de 1910 la superficie -total recorrida por ferrocarriles en territorio argentino alcanza -la cifra de 27.138,1 kilómetros. La red ferrocarrilera toca por el -norte con Bolivia y deja concluído con ello un trozo del ferrocarril -intercontinental proyectado; en Santa Fe llega á Resistencia; de Buenos -Aires se llegará en ferrocarril hasta el Paraguay; por el oeste, Chile -y la Argentina, han vencido y perforado los Andes y el tránsito de -trenes es diario en el inmenso túnel; por el sur, se llega al Río Negro -y en los territorios comienzan las construcciones de ferrocarriles. -Nuevos sistemas se ponen en práctica; el _ferriboat_ atraviesa el -Paraná, y la exposición ferroviaria con la simple y sencilla muestra -de los sistemas nuevos y de los antiguos no solo da á conocer los -adelantos inmensos, sino también el carácter de buenos entre los -mejores que revisten nuestros ferrocarriles. - -El telégrafo se extiende en toda la república y alcanza los últimos -adelantos de la materia: el inventor del telégrafo sin hilos visita -la Argentina con el deseo de establecer la comunicación directa con -Europa. Los teléfonos son comunes en todas las ciudades de alguna -importancia. - -El correo alcanza las más remotas regiones y necesita para cumplir su -misión el trabajo de 10.121 empleados. - -Las ciudades todas tienen líneas de tranvías y la electricidad -substituye paulatinamente á la fuerza animal. - - -5. La enseñanza primaria, base de toda democracia, ha continuado el -impulso que se le diera en el período anterior: las provincias pobres -no pueden costearla y la nación se ve en la necesidad de socorrerlas -con subvenciones para que puedan llenar esa misión primordial; -desgraciadamente una vez que tienen asegurada una ayuda nacional para -tales fines, olvidan que esa ayuda no debe ser regla, la incorporan -á sus cálculos y no siempre se les da el destino para el que se las -había previsto: la nación entrega las sumas y no interviene en la -repartición de ellas. Olvídase que el artículo 5^o de la Constitución -nacional exige como condición para que el gobierno federal garantice á -cada provincia el goce y ejercicio de sus instituciones, que ellas á su -vez aseguren la administración de justicia, el régimen municipal y la -educación común. - -Afortunadamente la ley Láinez invadiendo con suavidad y diplomacia las -jurisdicciones provinciales promete asegurar en ellas la educación con -escuelas y hechos más positivos que sus constituciones[66]. - - ESCUELAS DE LA LEY 4874 - - Clave - A = Alumnos en 1910 según datos estadísticos incompletos - B = La inscripción anterior corresponde al siguiente número de escuelas - C = Inscripción calculada para 1910 en noviembre 30 - D = Inscripción en 1909 - E = Aumento habido en 1910 - - +--------------------+-----------------------------------------+ - | | Educandos | - | Provincias | /------------------^-------------------\| - | | A | B | C | D | E | - +--------------------+--------+-----+--------+--------+--------+ - |Buenos Aires | 3.801 | 54 | 3.900 | 1.554 | 2.346 | - |Santa Fe | 7.319 | 90 | 7.400 | 2.842 | 4.558 | - |Entre Ríos | 5.046 | 49 | 5.100 | 4.485 | 615 | - |Corrientes | 4.913 | 39 | 5.000 | 4.783 | 217 | - |Córdoba | 4.832 | 47 | 4.900 | 3.604 | 1.296 | - |San Luis | 7.708 | 146 | 8.500 | 3.622 | 4.878 | - |Mendoza | 3.750 | 34 | 3.750 | 3.674 | 76 | - |San Juan | 6.737 | 59 | 6.737 | 4.685 | 2.052 | - |Santiago del Estero | 7.591 | 104 | 7.600 | 4.677 | 2.923 | - |Catamarca | 8.235 | 91 | 8.500 | 3.862 | 4.638 | - |La Rioja | 3.824 | 35 | 4.001 | 4.001 | -- | - |Tucumán | 3.899 | 43 | 3.900 | 3.788 | 112 | - |Salta | 5.150 | 82 | 5.200 | 3.183 | 2.017 | - |Jujuy | 2.134 | 38 | 2.134 | 1.538 | 596 | - | +--------+-----+--------+--------+--------+ - | Totales | 74.939 | 911 | 76.622 | 50.298 | 26.324 | - +--------------------+--------+-----+--------+--------+--------+ - - Clave - F = Escuelas existentes el 31 de diciembre de 1909 - G = Creadas en 1910 - H = Creadas en 1911 - J = Total de escuelas en enero 31 de 1911 - - +---------------------------------------------+ - | | Escuelas | - | Provincias |/----------^-----------\| - | | F | G | H | J | - +--------------------+-----+-----+-----+------+ - |Buenos Aires | 21 | 77 | 29 | 127 | - |Santa Fe | 30 | 66 | -- | 96 | - |Entre Ríos | 44 | 14 | -- | 58 | - |Corrientes | 35 | 7 | 65 | 107 | - |Córdoba | 38 | 3 | 47 | 98 | - |San Luis | 45 | 138 | -- | 183 | - |Mendoza | 31 | 21 | 1 | 53 | - |San Juan | 40 | 29 | -- | 69 | - |Santiago del Estero | 58 | 64 | 26 | 148 | - |Catamarca | 43 | 57 | -- | 100 | - |La Rioja | 33 | 12 | 7 | 52 | - |Tucumán | 40 | 43 | 25 | 108 | - |Salta | 40 | 54 | 7 | 101 | - |Jujuy | 28 | 10 | 3 | 41 | - | +-----+-----+-----+------+ - | Totales | 526 | 605 | 310 | 1341 | - +--------------------+-----+-----+-----+------+ - - - «Por la fecha en que nos encontramos, no es posible tener la - estadística completa del año 1910. Aproximadamente se calcula que - habrán funcionado 950 escuelas con 76.000 ó 77.000 alumnos». - -Son considerables los progresos de la instrucción primaria pero -alejándose de las ciudades grandes, y de los lugares de mayor -población, sobre todo internándose en la república, es todavía muy -deficiente. Hasta se ignora el idioma en algunos lugares apartados: he -tenido oportunidad, en un pueblo de Santiago del Estero, de verificar -el hecho: hombres, criollos al parecer, vestidos á la usanza nuestra, -no han entendido lo que les decía en castellano y alguien que me veía -asombrado, me expresó que aquellas gentes sólo entendían el quichua. -Cosa por el estilo pasa en algunas poblaciones de Corrientes en que -solo entienden guaraní. - -La enseñanza secundaria y normal, no obstante todos los perjuicios -que sufre algunas veces por obra de ministros que son políticos, y no -hombres que conozcan los problemas educacionales, ha aumentado si bien -no en intensidad, en cantidad, contándose ahora 27 colegios nacionales -y 44 escuelas normales. Desde algunos años se intenta la formación -del profesorado secundario, aunque hasta ahora sean inciertos sus -resultados, no obstante rumbosidades de institutos especiales. - -En fin, completan la educación general los institutos para determinadas -enseñanzas. - -La enseñanza superior ha agregado una universidad más, la de La Plata, -y se han dado últimamente grandes ventajas á la universidad provincial -de Santa Fe. - -La educación en general, en sus diversas ramas, ya es materia -nacional. Es producto nuestro, hecho por nuestros hombres. Se aceptan -determinados planes extranjeros ó se emplea algunos profesores -contratados en Europa. Pero en general, los hombres que se dedican á -todas las enseñanzas desde el maestro de grado hasta el rector de la -universidad, son argentinos. Y todo podría serlo, aun los institutos -para los cuales se traen de fuera profesores, si no existiera la -tendencia general en nuestros hombres de creer como axiomática verdad -lo que le dice un libro extranjero ó lo que cuenta cualquier _sabio_ -ú orador que nos visita, sin fijarse que lo mismo decía uno de los -nuestros de quien no se hacía caso; ha sido así necesario que se -trajera profesores alemanes para que se creyera en la necesidad de -preparar el profesorado secundario, olvidando una de las funciones que -desempeñaba la Facultad de Filosofía y Letras: ha sido necesario que -Clemenceau nos dijera lo que era la democracia para que creyéramos -que nos dábamos cuenta de ello: que Ferri nos repitiera con su mágica -palabra lo que tantos nos dicen; que France cantara, quizás con ironía, -nuestra grandeza, ó la expresara con calor Blasco Ibáñez para que nos -complaciera tal estado. En fin, que Lorini mostrara nuestros vicios -políticos y administrativos para que nos alarmáramos, como si no -estuviéramos á diario sintiendo sus consecuencias. - -La educación, decía, se hace nacional, en el sentido de que nos -bastamos para darla. Y es éste uno de nuestros grandes progresos, y un -factor de la transformación social argentina. Creo que el fin de todos -nuestros adelantos debe ser convertir en trabajo nacional todo lo que -pudiendo ser nacional está en manos extranjeras: la fabricación de -máquinas, las faenas agrícolas, las grandes industrias... Hacer que el -pueblo nuevo, transformado, el argentino descendiente de extranjero ó -que aun lleve en su sangre recuerdos del aborígen adapte á sí todo lo -que no ha adaptado hasta ahora y sepa bastarse á sí mismo. Y bien, por -fortuna la educación ha avanzado mucho en ese camino. - - -6. En esta época, los adelantos periodísticos han colocado á la prensa -argentina entre las mejores del mundo. El desarrollo de las bellas -artes no ha tomado aun carácter nacional y su estado no difiere del que -mencioné en el anterior capítulo. Las diferentes religiones no causan -problema alguno entre nosotros, desde que la libertad de cultos existe -y es una de las mejor aseguradas. Vivimos con las costumbres europeas -y sus modificaciones de adaptación local y las costumbres de tierra -adentro, de todos conocidas, por lo menos de oídas, imprimen algunas -características especiales que tienden á desaparecer. - - -7. Antes de terminar y como hechos que también entran como factores -en la transformación social que se opera, y que tienen sus raíces -y su fuerza en la inmigración, es deber recordar la existencia del -socialismo, que recién nacido en la época anterior es adulto en ésta, y -del anarquismo, cosa bien distinta aunque á veces se les confunda de la -manera más lamentable. - -Respecto del socialismo, he ya referido á su origen en la Argentina -y su foco en la capital: entiendo hablar del socialismo del partido -socialista; no de las asociaciones de obreros que toman nombre -parecido: lo hago así porque es el primero el que se presenta como -movimiento solidario en la Argentina, de los movimientos de la clase -obrera de Europa. - -Con la industria, con los deseos y aspiraciones proletarias, con -el constante encarecimiento de la vida, el hecho extraño se hace -cuestión nacional; los obreros son muchos, el partido crece, hombres -intelectuales argentinos se ponen á su cabeza; los pocos socialistas -de la época anterior forman ahora millares, se disciplina el partido -y en las elecciones da ejemplo de civismo y honradez, cumpliendo con -el deber de votar y no comprar electores. Podrá ó no tener razón de -ser el socialismo, considerado como semejante al europeo, y podrán ó -no ser exactas las afirmaciones del profesor Ferri al respecto; mas lo -cierto es que el partido socialista tiene aspiraciones delineadas, muy -distintas de las cartas orgánicas de tantos partidos que mueren después -de un tiempo de parálisis infantil; cierto es que la cuestión obrera, -semejante ó no á la de Europa, se presenta en nuestra tierra, y dentro -de ella con caracteres bien distintos en la capital de los que tiene -en las provincias. En una ú otra forma, resultará siempre cierto que -«las naciones de este continente no podrán impedir que el socialismo -las invada, más temprano á las unas, más tarde á las otras, á todas -cuando las formas productivas nuevas hayan desalojado por completo á -las antiguas y coordinado así el hecho de la propiedad con el modo de -producción»[67]. - -El partido, formado en un principio con elementos europeos, ha seguido -una orientación fija, luchando sin desfallecimientos, explicando -razones, aunque por desgracia no siempre se hayan mantenido todos sus -elementos en el camino de orden y conquistas paulatinas, que son parte -de su programa. Se ha apoderado de almas argentinas, les ha explicado -cómo el internacionalismo no se opone al patriotismo y como puede -conciliarse con él[68]; en fin, ha fundado diarios que divulgan sus -ideas. - -Sea como consecuencia del constante reclamo de los representantes del -elemento obrero, sea por convicción traída por el análisis de hechos, -la legislación argentina ha debido por necesidad ser pródiga en -proyectos y leyes de trabajo. Es de allí que se ha originado notable -proyecto de ley nacional del trabajo, del doctor Joaquín V. González, -y el departamento nacional del trabajo, la ley sobre trabajo de mujeres -y niños, los proyectos sobre accidentes del trabajo, seguros de obreros -y tantos otros. En cuanto á la ley de residencia y la de seguridad -social se refieren á la defensa respecto de elementos perturbadores y -anárquicos, y no á los reclamos de los socialistas. - -El socialismo argentino, hecho nuevo llamado á tener grandes -consecuencias, nacido cuando las condiciones generales del país y la -transformación de su vida industrial y de sus elementos étnicos lo -hicieron posible, es uno de los hechos más característicos de la vida -argentina contemporánea. - - * * * * * - -Cosa bien distinta al socialismo es el anarquismo. Hace más de quince -años, el representante argentino en Washington, enviaba á nuestro -gobierno una recopilación é informe sobre los medios de represión del -anarquismo, puestos en práctica en las naciones de Europa. Ni entonces -ni después, por mucho tiempo, se pensó que fuera posible que el -anarquismo echara raíces, y pudiera existir en la Argentina. - -Esta tendencia nació con Bakounine á mediados del siglo pasado: -considerando á las clases obreras incapaces de mantenerse emancipadas -una vez que hubieran conseguido tal estado, creía de mayor conveniencia -limitar la propaganda á lo que fuera destrucción y mantener tal orden -ó mejor dicho tal desorden como ideal de situación permanente. _La -Alianza de la democracia socialista_, siguió sus ideas[69]. De allí en -adelante el anarquismo se fué separando cada vez más del socialismo, -hasta ser dos cosas completamente distintas. Sus secuaces han invadido -toda Europa, y han comenzado por las vías de hecho á realizar su -programa final. - -La creencia en la imposibilidad de su introducción á nuestra tierra -fué debilitándose cuando se vieron signos inequívocos de su existencia -en ella. Apareció primero un diario, _La Protesta_; se formó después -un partido que las gentes confundieron durante algún tiempo con los -socialistas; un día estalló la primera bomba anarquista que mató -á un niño: la población y la prensa se alarmó llamando á aquél, -día de luto en los anales argentinos. Los gobiernos, no obstante -considerar insuficiente y de aplicación equívoca la ley de residencia -sancionada pocos años antes, nada hicieron, pasado el primer momento de -excitación. Luego, los hechos fueron de más serias consecuencias: el -jefe de policía de la capital y su secretario fueron víctimas de una -bomba anarquista. Después otra bomba anarquista hizo estragos en el -teatro Colón de la misma ciudad; entonces se comprendió la necesidad -de evitar que aquellos hechos se repitieran y á toda prisa se sancionó -una ley de seguridad social, en la que se reprime á todo trance, sin -que á la sanción de ella precediera un estudio serio del problema. No -obstante, no era por falta de datos y conocimiento de la situación que -el estudio no se hacía; era más bien por pereza criolla. Poco tiempo -antes de su muerte, el jefe de policía de la capital, coronel Falcón, -en una nota elevada al ministro del interior exponiendo sus vistas -sobre los acontecimientos socialistas y anarquistas que se sucedían -en el país en esos días,--mayo de 1909,--recordaba entre los factores -de la violencia, el _sectarismo anarquista_: «éste conglomerado el -más peligroso como representación doctrinaria, era ya conocido por la -policía. Guarda en su seno todo lo que tiene de disolvente y destructor -el organismo social, todos sus ideales van á una negación y lo mismo -que en otras partes entre nosotros, su lema es la propaganda por la -acción, acción revolucionaria de destrucción pura y simple. Arrasar con -lo existente por cualquier medio, sin elegir: destruir, porque nada -debe existir organizado... cualquiera que sea la teoría parcial que -profesen los varios grupos en que se divide y disienten, sólo coinciden -en la supresión absoluta de toda entidad social orgánica»[70]. - -El programa del partido anarquista de la Argentina, lo conoce desde -tiempo el público: en cuarta hoja de _La Protesta_ se han publicado -hasta hace poco los «fundamentos de la idea anarquista». Declarábase -allí: 1^o, los anarquistas son irreligiosos, porque consideran que las -religiones son medios de explotación é hipótesis absurdas; 2^o, el -capital es una explotación; 3^o, el gobierno es una entidad inútil que -sirve sólo para mantener la explotación capitalista; 4^o, la política -es lucha de ambiciones; los anarquistas son impolíticos; 5^o, las leyes -favorecen á los privilegiados; los anarquistas son adversarios de toda -legislación; 6^o, la división de la tierra en patrias, es injusta, -el mundo es de todos; los anarquistas proclaman la abolición de las -patrias. «Síntesis: los anarquistas queremos una sociedad en que cada -hombre se gobierne á sí mismo y en la que los medios de producción -estén al alcance de todos los hombres. Anarquía es la vida libre, sin -que política, ni social ni económicamente un hombre predomine sobre -otro.» - -En otro documento explicaban la anarquía como hecho congénito de la -especie, nacida en los primeros tiempos de la humanidad, y ahora cuerpo -de doctrina: independiente de cualquier otro, con límites y caracteres -netamente definidos: agregando: «si bien aceptamos las luchas de clases -como una ineludible fatalidad histórica, somos humanistas, puesto que -vamos á la abolición de todos los privilegios, á la liberación de todos -los hombres en una sociedad de igualdad y de justicia. _Nos oponemos, -pues, á la tendencia_ que en nombre de un mal entendido determinismo -económico ó social nos llevaría solamente á una nueva tiranía obrera -ó anarquista, que _no sería la mejor_ de las tiranías. Por estar -convencidos de que tanto para los individuos como para los pueblos -son necesarios _grandes ideales_ que sirviendo de lenitivo á los -sinsabores de las tremendas luchas del presente, sean también estrellas -directrices en el camino áspero del progreso, propagamos el comunismo -anárquico como forma suprema de la futura convivencia social»[71]. -Á continuación, habla el manifiesto, de cómo en la Argentina el -anarquismo tiene razón de ser, y usa de los términos de grueso calibre -habitual en aquella literatura. - -De todas estas cosas se desprenden para nuestro estudio diversas -consecuencias: en primer lugar, la existencia en la Argentina de -anarquistas que forman partido y desean la destrucción de todo régimen; -2^o, la existencia, por propia confesión, de anarquistas que buscan -mejoras sociales, sosteniendo que la destrucción de todo régimen es -el ideal que se tiene en vista para la acción, aunque no se crea en -su posible realidad; 3^o, la separación absoluta entre socialistas y -anarquistas, separación que da motivo á la formación de dos partidos -distintos, con métodos é ideas diferentes, y que por error se les -confunde con frecuencia. - -Entiendo que el anarquismo es un partido equivocado, cuya existencia -es un peligro para la humanidad: pero entiendo también, que dado -que su existencia en la nación está probada, se impone el estudio -científico de esta manifestación social para encontrar los medios de -prevenirlo; la investigación respecto de la parte de verdad que puedan -tener sus afirmaciones que se refieren á hechos injustos, para evitar -todo reclamo con fundamento, y al mismo tiempo para tener, al aplicar -penalidades, la conciencia de proceder dentro de la más estricta -justicia. - -El elemento anarquista es en su mayoría extranjero, pero la constante -propaganda, hace secuaces entre los argentinos. Tengo informes de -que muchos obreros que trabajan en el puerto de la capital, que -son argentinos, sobre todo los naturales de Corrientes, se hacen -anarquistas. La propaganda es certera: pocas ideas vagas, dos ó tres -precisas, que hieren sentimientos comunes: el de la injusticia del -régimen económico sobre todo, el de humillación después; basta entonces -que la idea caiga en el cerebro de un hombre con poco desarrollo -intelectual y de algún carácter, y se tiene allí formado un anarquista. - -He tomado con alguna detención estas dos manifestaciones de la vida -argentina contemporánea porque concurren á caracterizar una época. No -sólo en la composición étnica de la población, en los progresos en -todas sus formas, en el estado económico, se nota la transformación -social; se ve también que las ideas traídas por la inmigración fecundan -en esta tierra; que hechos sociales nuevos, de la mayor importancia, -acompañan á la transformación incesante. En 1853 nadie hubiera podido -pensar en la existencia en la Argentina de lo que después sería el -anarquismo, ni siquiera en los socialistas. Hoy, la realidad la -evidencia. - - -8. Con ello concluyo el bosquejo de nuestra época: que los adelantos -de la industria, del trabajo y de la ciencia, marchen acompañados de -la justicia, del orden, del buen gobierno, para que sean infundadas -las ironías de la Europa respecto de nosotros; que se respeten las -autoridades, y que éstas á su vez ayuden á los trabajadores, eviten -las protestas y mitiguen amarguras. Así podrá la Argentina festejar el -segundo centenario de la revolución de mayo, con un himno verdadero de -victoria! - - - - - CAPÍTULO V - - TRANSFORMACIÓN SOCIAL É INSTITUCIONES - - 1. Factores que deben considerar el historiador y el legislador.--2. - La transformación material y étnica de la República Argentina. La - mestización y el hibridismo. Los aportes inmigratorios.--3. El - carácter del pueblo argentino. Afirmaciones de Le Bon. Falta de - fundamento. Una opinión de Belmar sobre el porvenir del Río de la - Plata.--4. Nacimiento y transformación de las instituciones. Acuerdo - necesario entre sociedad é instituciones. El problema respecto de - la Argentina. Disposiciones constitucionales ó legales de relativa - permanencia y disposiciones transitorias. Conclusión. - - -1. Las estadísticas, las cifras, los datos geográficos, históricos, -sociológicos, antropológicos, la psicología social, la educación, las -costumbres, las instituciones políticas, leyes, constituciones, todo -es necesario para seguir la trama del desenvolvimiento de un pueblo. El -mayor conocimiento de tantos factores y de todas las situaciones que -su combinación provoca, tiene la mayor utilidad para el historiador -y para el legislador: el uno buscará en la aparente desarmonía de -tantos materiales la ley que rige el conjunto; de este modo los hechos -que se suceden no se le presentarán como al niño que por primera vez -viaja, las hileras interminables de postes del telégrafo que con -abrumadora regularidad pasan delante de sus ojos á lo largo de la vía: -se le mostrarán unidos y relacionados los unos como causas de los -otros ó todos ellos como causas ó efectos de algunos más. Sale así la -historia del primer momento de su formación, la de simple colección -de hechos, para hacer de ellos análisis más prolijo, que permita á -tal disciplina entrar en la categoría de las ciencias. Al otro, al -legislador, facilitará su tarea; convencido por los estudios propios y -ajenos, que las instituciones no son sino el bronce fundido que debe -solidificarse en el molde impuesto de antemano, hará de modo que no -contradigan las ideas, los modos de ser, las situaciones del pueblo -á que van destinadas, y sólo sabrá que cumplen tal cosa cuando tenga -el conocimiento más completo posible de las formas que han presidido -el desarrollo anterior y de los factores de toda clase que continúan -influyendo en la evolución de su pueblo. - -De aquí también que para expresar, en el más humilde trabajo, -como éste, la opinión que se tiene sobre la forma en que nuestras -instituciones han acompañado las transformaciones morales y materiales -del pueblo argentino, haya debido tener en cuenta todos aquellos -factores en la medida en que ha sido necesario para tal estudio. - - -2. La transformación material de los modos de existencia en la -Argentina, es evidente. Se puede discutir, sobre el adelanto ó -retroceso de los argentinos en lo que á moral ó intelectual se refiere, -á su carácter, á su patriotismo, á sus modos de ser en general; pero -nadie discute el hecho manifiesto de la rapidez é importancia de -sus adelantos materiales: por ser un pueblo nuevo, que partió de una -situación cercana á la nada, la magnitud del cambio es más visible. -Desde 1853 á 1910 sólo han transcurrido cincuenta y siete años; período -tan reducido que permite á nuestros hombres de alguna edad, relacionar -mentalmente una y otra época después de haber sido espectadores de -tanta transformación y tanto cambio. En cada capítulo que correspondía -á pocos años, he tomado en cuenta las principales manifestaciones de la -actividad: agricultura, ganadería, industrias, vías de comunicación. -Y el incesante desarrollo febril que allí se revelaba, no ha cesado -todavía y no es posible siquiera vislumbrar cuando disminuirá su -vertiginosa marcha. - -Es natural que debemos considerar los cambios refiriéndolos al suelo -y haciendo abstracción de otras consideraciones, pues en este momento -entiendo hablar de ellos solamente. Por eso, recordémoslos por ahora, -sin preguntar en cuanto han sido capitales extranjeros los que han -permitido tales cosas. No preguntemos tampoco cuál es la situación -económica argentina y en cuanto los banqueros extranjeros, pesan sobre -su riqueza actual y futura... - -En todo ello el factor económico ha ejercido influencia poderosa y -principal: la idea de la ganancia rápida, de volver á la patria con -ella, ha sido el propulsor eficaz de las corrientes inmigratorias; -la facilidad de la colocación del dinero á alto interés, en otros -lugares penado por usurario, y aquí permitido como justo, ha enviado -ingentes capitales, y ha opuesto la codicia al peligro de la tardía é -hipotética restitución. La creencia en la fortuna fácil ha borrado de -la conciencia de los argentinos, las inquietudes que pudiera provocar -el pensamiento de la carga que en forma de deuda, se echaba sobre hijos -y descendientes. - - * * * * * - -Á la transformación material ha correspondido una transformación étnica -de importancia suma: españoles, indios, negros, mulatos, y mestizos, -han cedido al inmigrante el derecho de moldear el futuro pueblo. Por -condiciones geográficas, han sido vencidos en la capital primero, luego -en el litoral y la lucha dura en el interior todavía. No siempre se ha -producido la substitución; también el mestizaje ha dado sus productos -que no en todas partes han sido malos; productos que han originado -juicios á mi entender, por excluyentes, parciales. - -El doctor Ayarragaray en _La anarquía argentina y el caudillismo_ y -en _La constitución étnica argentina_, el doctor Bunge en _Nuestra -América_ y otros autores, consideran el producto del mestizaje como -inferior y elemento malo, y juzgan que necesitará tiempo para que -sus descendientes adquieran la inteligencia y aptitudes de los hijos -de pueblos adelantados. «En el proceso de la mestización se suman -los valores de la misma naturaleza; sólo se ligan las facultades é -instintos comunes y vulgares, que forman el sedimento perenne de toda -alma humana, sea cualquiera la cepa de la cual procede. En el híbrido, -precisamente se combinan los elementos y las aptitudes inferiores; las -cualidades superiores, individuales, antropológicamente incorporadas -á la personalidad de la raza, se extinguen, una vez destruído el -molde originario del tipo. Es la esencia sutil volatilizada, cuando -se mezclan dos perfumes de distinta naturaleza, en un recipiente -común»[72]. - -Por de pronto, débese convenir que el mote de híbrido con que -caracterizan á tales individuos, es impropio: el término híbrido -«aplícase al animal ó al vegetal procreado por dos individuos de -distinta especie» y nadie sostendrá ya, que el hombre blanco y el -hombre negro sean de especie distinta. En la innumerable gradación -de pigmentaciones, hay de todo, y si los carácteres físicos y aun -morales, son diversos, tal diversidad no es suficiente para que se -llame híbridos á individuos que son simplemente mestizos; los cruces -han producido toda clase de individuos: los hay, es verdad de aquellos -que responden á todos los caracteres que los autores citados les -atribuyen, como los hay que responden al tipo del _coya_ infeliz, -modelo de degeneración. Pero en cambio los hay también que responden á -los caracteres morales de los hombres de mayor civilización, que han -llegado á desempeñar papel importante en la vida argentina, como hay -mujeres que justifican en un todo las amables palabras que les dedica -el señor Ameghino en un reciente artículo, ó los tiernos cantos de -poetas y payadores. - -El cruce y la amalgama dió, pues, un producto mestizo con las más -variadas condiciones físicas y morales: muchos fueron los pueblos -existentes en América y diversos entre sí: muchas las especies de -españoles que vinieron: los resultados de sus cruzamientos fueron los -más diversos, aumentando esta diversidad el factor negro. - -Con tal amalgama se formó la base étnica argentina sobre la que -vendrían á influír después en formas y cantidades que hemos visto, las -grandes masas de europeos de todas las naciones; cada una de ellas -agregó sus caracteres físicos y sus carácteres morales y continuó la -transformación étnica: mas débese recordar también que el _carácter_ de -una raza ó de un pueblo es un término muy elástico; que los pueblos se -componen de individuos y que en éstos encuéntranse muchos caracteres -distintos. Que sólo con reservas que siempre se tendrán presentes se -puede hablar de la formación del _carácter_ de una raza ó pueblo. - -Este moldeamiento del individuo argentino, continúa todavía: á los -italianos, españoles, franceses se agregaron otros factores: ingleses -y alemanes, austro-húngaros y suizos; ahora, Rusia y Turquía ocupan -lugar importante y su presencia origina nuevos problemas étnicos. Se -consideran estos elementos inadaptables, no solubles, por así decirlo. -Su influencia étnica será quizás cuestión de tiempo. - - -3. Tanta formación y transformación social dió lugar y da aún, á que -toda clase de afirmaciones respecto del carácter de este pueblo, de -esta raza en formación tenga algún fundamento en los hechos, y que -junto á himnos de grandeza que nacen después de un estudio de las -cosas, aparezcan juicios pesimistas nacidos también después de tal -estudio. - -Me he referido al principio de este trabajo á las afirmaciones de -Le Bon en su obra _Lois psichologiques de l’évolution des peuples_. -Menester es ahora volver á considerarlo. Tiene mayor valor respecto de -nuestro estudio el libro de Le Bon, por dos razones: la primera, por el -nuevo sentido que da al término raza, retirándolo de las interminables -cuestiones que se suscitaban y suscitan cuando se habla de razas -naturales. Sin afirmar ni negar la existencia de razas naturales, nos -encontramos con razas históricas en pueblos y naciones, más fáciles -de determinar que aquellas otras; la segunda, es que al hablar de la -Argentina no lo hace con ánimo predispuesto en pro ó en contra: no es -su estudio un estudio de la Argentina; ésta llega con otras, sólo como -ejemplo, como aplicación de principios establecidos en la obra, al -estudio comparado de la evolución de los Estados Unidos de América y -de las repúblicas hispano-americanas. - -Por ésto, por tratarse de la aplicación de una teoría de ciencia -social, la considero. Por la misma razón no lo hago con otras obras que -ó son alabanzas ó reproches más ó menos fundados ó infundados, ó son -simples descripciones de la vida argentina. - -El trabajo de Le Bon, en la parte de aplicación de la teoría á los -hechos, prueba sólo una cosa: la grande dificultad que se tiene -para hacer aplicaciones de ciencia social, cuando no se basan en un -conocimiento completo del pueblo sobre el cual se hace; cuando se toma -una época para caracterizar un pueblo, y cuando se trata de que las -cosas encajen en las teorías y no que las teorías se adapten á las -cosas. - -Después de un elogioso estudio de las instituciones y pueblo -norteamericano, que no escapa por eso á algunos tintes sombríos y -presagios de decadencia, se ocupa de las naciones sudamericanas. -«Todas han adoptado la constitución política de los Estados Unidos, -y viven, en consecuencia, bajo idénticas leyes. Y bien, por el -sólo hecho de que la raza es diferente y le faltan las cualidades -fundamentales que posee la que puebla los Estados Unidos, todas estas -repúblicas, sin una sola excepción serán presa perpetuamente, de la -más sangrienta anarquía, y á pesar de las riquezas asombrosas de su -suelo, zozobran las unas después de las otras, en dilapidaciones de -toda especie, en la bancarrota y el despotismo.» Así dice el sabio -autor: y sin embargo, de todos los antecedentes aportados, resulta -que fuera absurda falsedad lo que tales palabras significan si no -fuera sólo un error ó ignorancia de las cosas. Ni es cierto que estas -naciones continúen en sangrienta anarquía, ni que la bancarrota, -dilapidaciones y despotismo las acompañen; y es aventurarse más de lo -justo, atribuír á tales vicios carácter de perpetuidad. Bien es cierto -que á reglón seguido Le Bon se descubre y muestra cuál ha sido el -bagaje de conocimientos que le ha permitido pontificar en aquél modo. -«Es necesario _recorrer_ la notable é imparcial obra de Th. Child, -sobre las repúblicas hispano-americanas para apreciar lo profundo de su -decadencia. Las causas están enteramente en la constitución mental de -una raza que no tiene energía, voluntad ni moralidad. La ausencia de -moralidad sobre todo, sobrepasa lo que de peor conocemos en Europa». -Hace alguna salvedad en favor del Brasil. Citando una de las ciudades -más importantes, Buenos Aires, el autor la declara inhabitable para -cualquiera que tenga alguna delicadeza de conciencia y moralidad[73]. -En términos parecidos se refiere al comercio argentino; así también á -las instituciones. En seguida «toda la industria y todo el comercio -están en manos de extranjeros: ingleses, americanos y alemanes». -«La República Argentina cuenta cuatro millones de blancos de origen -español: no sé si se citaría uno solo fuera de los extranjeros, que -esté á la cabeza de una industria importante». Y termina el capítulo -«esta espantosa decadencia de la raza latina, abandonada á sí misma, -puesta en presencia de la prosperidad de la raza inglesa en un país -vecino, es una de las más sombrías, de las más tristes y, al mismo -tiempo, de las más instructivas experiencias que se pueden citar en -apoyo de las leyes psicológicas que he expuesto». Es en la opinión de -Child, viajero en estos pueblos, que Le Bon apoyó sus afirmaciones: -la obra es _imparcial_, sin que sepamos por qué y vale más que -estadísticas, memorias y cuánto pudiera haber tenido á mano. Así, estas -regiones son declaradas inhabitables, sin recordar á sus millares de -compatriotas que en la época vivían en ella. Y así también, con igual -criterio puede hablarnos de falta de moralidad. Olvida la industria -ganadera, desconociendo á los argentinos cualquier intervención en las -industrias, y á fuerza de atacar, sólo cree que lo bueno lo trajeron -ingleses, alemanes y americanos, sin recordar que son los latinos más -latinos, los italianos, los que han producido la mayor transformación -económica y los más grandes adelantos. Y amenaza una espantosa -decadencia, un cataclismo final, basado siempre en ajenas afirmaciones. - -El estudio que hemos hecho en todo el trabajo demuestra que toda esa -amenaza es pueril: que la República Argentina, como otras americanas, -marcha en la vida de los mayores progresos, no obstante tantos y tantos -vicios que puedan imputárseles á sus hijos. Que la raza nueva es -fuerte, que asciende y no degenera y que en su estudio, de complejidad -suma, debe tenerse mucha cautela. De otro modo, hasta los sabios -exponen al ridículo su ignorancia. - -La parte teórica de la obra de Le Bon es excelente: basta recordar -la síntesis que hiciéramos en el primer capítulo y aplicarla á la -Argentina, después de conocer todos los datos que hemos aportado en los -capítulos anteriores; se verá así que los resultados son bien distintos -de los que expresara aquel autor, fundado en sospechosos juicios ajenos -y con conocimiento incompleto de los hechos. - -La formación étnica argentina, no ha terminado, decíamos antes; -continúa. El factor inmigratorio es su gran palanca y la fusión -de todas las razas toma forma en el nuevo individuo. Así se forman -argentinos; el inmigrante se hace argentino de corazón, y sus hijos lo -son también, de corazón y naturaleza: el pilluelo, hijo del inmigrante, -«ese niño vagabundo y curioso, eterno ocupante de la calle, es el que -aplaude con más calor las escuelas de cadetes, que con su encantadora -gravedad desfilan en los días de la patria, el que viva con bullicioso -entusiasmo la bandera haraposa del viejo y glorioso batallón, el que -acompaña á las tropas más lejos, el que no falta á la lista, el que -se asocia con la más candorosa y sincera decisión á todas las cosas -populares en que está el pabellón y el uniforme»[74]. - -No estaba en un error, pues, el señor Belmar, cuando en su obra escrita -en 1856, decía: «El porvenir del Río de la Plata está en la inmigración -y la colonización... florecientes campos cubiertos de una inmensa -variedad de productos, ciudades, pueblos, usinas, de toda especie, -establecimientos agrícolas ó comerciales que se diría creados por la -varita de algún mago, surgen de todas partes, las selvas se aclaran, -el desierto retrocede con sus huéspedes espantados y los ríos que -arrastraban cocodrilos y camalotes, pasean actualmente rápidos navíos. -Ligados ya por rieles, telégrafo eléctrico, navegación á vapor, _y -quizás un día por la navegación aérea_, las dos Américas, los dos -mundos se darán la mano, para ser sólo y á pesar de los grandes ríos, -cordilleras y océanos, un mismo país donde se desarrolle el vasto -bazar de la industria universal... Acabamos, repitiendo con la más -sincera convicción: un gran camino de bienestar, un camino largo tiempo -esperado, se ha abierto para las clases trabajadoras que llenan el -suelo de Europa, y que manteniendo la llaga del pauperismo inquietan -á los gobiernos y afligen á los gobernados. Esperemos que el buen -sentido de las poblaciones que sufren, y, si necesario es, el sólo -instinto del interés, les harán ver de más en más, en la colonización -de que acabamos de trazar un bosquejo fiel, una providencial tabla de -salvación»[75]. - - -4. Á esta transformación de las cosas é individuos ha respondido el -nacimiento y transformación de las instituciones, que serán después -materia de nuevas transformaciones. Hemos recordado, en cada caso las -nuevas leyes de interés general, así como las reformas constitucionales -que los diversos momentos exigían. El punto de partida fué la -Constitución de 1853 y de allí en adelante la legislación del país se -desarrolló á medida que las necesidades lo reclamaban; la legislación -española que había precedido cedió á la nueva; códigos y leyes -aparecieron, y muchas veces se adelantaron al momento, quizás porque -en la mente de sus autores estuviera concebida en términos precisos -la idea y conocimiento de futuros destinos. Así se llegó á la época -contemporánea, en que los adelantos de la industria y las nuevas -orientaciones sociales de toda clase demandan imperiosamente nuevas -legislaciones; en que la inmigración hecha poderosa exige el estudio -de las condiciones en que mejor se adaptará; en que la tierra elevando -de continuo su precio de costo, reclama también un estudio detenido -necesario para resolver los nuevos problemas que se plantean. - -Instituciones y sociedad, deben marchar al unísono; en el primer -capítulo nos ocupábamos de tal axioma y en los subsiguientes vimos -que éste era de aplicación á nuestro estudio. Pero tambien allí nos -planteábamos el problema que resurge ahora; conviene advertir que se -presenta en la Argentina con mayor importancia que en otras naciones, -pues fundado en el estudio social de pueblos cuya vida y sociabilidad -se transforma con lentitud, debe aplicarse á un pueblo cuyas -transformaciones se efectúan con grande rapidez. - -Las premisas del problema son las siguientes: - -_a_) Las instituciones deben acordar con el modo de ser y con la vida -del pueblo al que se destinan; - -_b_) El pueblo argentino, varía continuamente en la formación de su -raza histórica, en el estado de su industria y comercio; la rapidez de -la variación es distinta en una región que en otra. - -El problema: ¿pueden dictarse constituciones y leyes más ó menos -permanentes para un pueblo en tales condiciones? ¿se debe dejarlo -con el menor número de ellas, ó sin ellas? ¿se puede imponer á todo -habitante natural ó extranjero una conducta determinada? ¿Cuál puede -ser la solución para la Argentina? - -Entiendo que la cuestión exige varias cosas: - -En primer lugar, que se recuerde, que no es el pueblo el que -debe adaptarse á las instituciones sino éstas á aquél; siendo -las instituciones limitación de derechos ó preservativos contra -limitaciones traídas por otros individuos, deben ser las precisamente -necesarias y nada más. - -En segundo lugar, que ocurre una distinción: unas disposiciones -constitucionales ó legales, responden á modos de ser generales del -individuo humano. Afirman principios y garantizan libertades por las -cuales ha luchado la humanidad en toda la época contemporánea y en -todos los pueblos civilizados; principios concebidos como aspiraciones -unas veces y en otras convertidos en realidad; tales son la idea de la -libertad, el deseo de la intervención de todos en la cosa pública, el -de la libertad de conciencia, el de no ser penado sin juicio previo, y -así muchos más. - -Otras, responden á modos de ser de un pueblo en un momento determinado: -no tienen la universalidad de los anteriores; tales son, la religión -adoptada por el Estado, el régimen de gobierno, el régimen de -matrimonio, las instituciones que rigen las relaciones privadas; las -relaciones de comercio libre ó protegido y tantas más, bien fáciles de -determinar. - -Las primeras, aspiraciones humanas, pueden y deben ser mantenidas -en constituciones y leyes: si todos los pueblos las desean, en nada -influirá la forma de constitución étnica de la Argentina; serán -buenas en todo momento; más aun: aun cuando el pueblo no estuviera -en condiciones de recibirlas, se pueden mantener como ideales que -se alcanzarán en parte alguna vez; la ley constante de su realidad -hace que esto no esté en pugna con el principio tal como antes lo -formulábamos. Leyes y constituciones argentinas deben mantener aquellos -principios de libertad y justicia, que no son argentinos, son humanos, -y estarán en su lugar en cualquier nación. - -Las segundas, las que se refieren á nuestro modo propio de ser, á -un momento de la vida argentina, no pueden tener sino carácter de -transitorias: la forma de gobierno, adoptada como transacción en un -momento dado, que no respondía á todos los antecedentes argentinos, -que no responde á muchas de las ideas que los tiempos han hecho que -se originen, que diariamente se señala como defectuosa, no tiene -carácter de permanencia; el régimen del matrimonio indisoluble y con -derechos distintos de los que otras leyes acuerdan, tampoco puede -ser invariable: la religión sostenida por el Estado, el régimen de la -propiedad, el proteccionismo aduanero, no pueden ser permanentes; mejor -dicho pueden estar sometidas á cambios. - -Así las unas serán permanentes y útiles mientras se forma la raza -histórica argentina; las otras serán transitorias, útiles del momento, -variables en el mañana. - -La idolatría constitucional y legal que á diario vemos, no tiene -razón de ser: que se sustenten ideales de libertad y grandeza, de -dignidad y justicia, pero que no se considere á disposiciones meramente -transitorias como principios indestructibles, revelados por seres -superiores, libres del error. El respeto á los patriotas conciudadanos -que nos dieron constitución y leyes, consiste en reconocerles el -acierto con que procedieron en el momento en que rindieron sus afanes, -la verdad de los principios humanos que quisieron afirmar. Pero es -irrespetuoso el atribuírles la afirmación de bondad eterna para otros -principios que concibieron sólo como útiles en el momento, pero -variables después. Si ellos revivieran un instante, su indignación -sería magna contra el mundo de idólatras, que desvirtuando sus -intenciones, los convierte en falsos profetas. - - Noviembre de 1910. - - - NOTAS: - -[1] J. A. GARCÍA, _Introducción al estudio de las ciencias sociales -argentinas_, pág. 90. Buenos Aires. P. Igón y C^a, 1899. - -[2] R. RIVAROLA, _La nacionalidad argentina_. _Rev. Athenas_, año 1, -número 2, página 108, Buenos Aires, 1901. - -[3] V. F. LÓPEZ, _Historia de la República Argentina_, t. I, pág. LVI, -Buenos Aires, C. Casavalle, 1883. - -[4] G. LE BON, _Lois psycologiques de l’évolution des peuples_, pág. -41, París, F. Alcan. 1895. - -[5] G. LE BON., _bo cit._, pág. 44. - -[6] E. R. A. SELIGMAN, _La interpretación económica de la historia_, -Trad. de Posada y Sempere; pág. 77. Madrid. lib. Fernando Fe. - -[7] E. A. S. DELACHAUX, _La población de la República Argentina, Rev. -de la Universidad de Buenos Aires_, t. 3. pág. 18. Buenos Aires, 1905. - -[8] _Registro nacional de la República Argentina_, t. III, número 3051, -Buenos Aires, imprenta de _La República_, 1882. - -[9] _Registro nacional de la República Argentina_, t. I, número 360, -Buenos Aires, imprenta de _La República_, 1879. - -[10] M. A. BÉLMAR, _Les provinces de la fédération Argentine et Buenos -Aires_, pág. 3. París, imprenta D’Aubusson et Kugelmann, 1856. - -[11] J. A. GARCÍA, _La ciudad indiana_, pág. 13 y sig. Buenos Aires, A. -Estrada, 1900; ID., _Introducción el estudio de las ciencias sociales -argentinas_, pág. 55 y sig. - -[12] C. O. Bunge, _Nuestra América_, pág. 193, 196, etc. Buenos Aires. -V. Abeledo, 1905. - -[13] E. DAIREAUX, _Aristocracia de antaño. Revista de derecho, -historia_, etc., t. 2, pág. 36. Buenos Aires, 1898. - -[14] J. A. GARCÍA, _La ciudad indiana_, pág. 94. - -[15] A. ALCORTA, _La instrucción secundaria_, cap. V. Buenos Aires, J. -Lajouane, 1886; N. PIÑERO, E. L. BIDAU, _Historia de la Universidad de -Buenos Aires en los Anales de la Universidad de Buenos Aires_, cap. I, -Buenos Aires, 1888. - -[16] J. R. FERNÁNDEZ, _Enseñanza secundaria y normal de la República -Argentina_. Sección 1^a. Buenos Aires, Taller tip. de la Penitenciaría -Nacional. 1903. - -[17] J. R. FERNÁNDEZ: _ob. cit._, pág. 39. - -[18] _Id._, _id._, pág. 51. - -[19] _Id._, _id._, pág. 63. - -[20] E. SCHIAFFINO, _La evolución del gusto artístico en Buenos Aires_. -Número de _La Nación_, 25 de mayo de 1910, pág. 187. - -[21] M. A. BELMAR, _ob. cit._, pág. 35. - -[22] M. DE MOUSSY, _Description géographique et statistique de la -Confédération Argentine_, t. 2, pág. 542. París, Didot frères fils et -C^{ie}, 1860. - -[23] D. F. SARMIENTO, _Obras_, t. VII, _Civilización y barbarie_, pág. -41. Santiago de Chile, Imp. Gutenberg. 1889. - -[24] J. A. TERRY, _Contribución á la historia financiera de la -República Argentina_. Número de _La Nación_ del 25 de mayo de 1910, -pág. 60. - -[25] Reg. nacional, número 1300. - -[26] _Convención nacional de 1898. Antecedentes. Congreso constituyente -de 1853 y convenciones reformadoras de 1860 y 1866_. Sesión número 39 -del congreso general constituyente de 1853, pág. 299. Buenos Aires. -Comp. Sudamericana de billetes de banco, 1899. - -[27] J. M. ESTRADA. Curso de derecho constitucional, federal, -administrativo, pág. 49 y sig., Buenos Aires. Comp. Sudamericana de -billetes de banco, 1875. - -[28] J. A. ALSINA, _La inmigración europea en la República Argentina_, -pág. 37 y sig., Buenos Aires, 1900. - -[29] M. A. BELMAR, _ob. cit._, pág. 153. - -[30] Véase G. PARISI, _Storia degl’italiani nell’ Argentina_. Roma, ed. -Voghera, 1907; B. CITTADINI, _Cuarenta años después_, en _La Nación_, -25 de mayo de 1910, pág. 204. - -[31] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. II, pág. 291. - -[32] E. DAIREAUX, _Aristocracia de antaño_, en _Revista de derecho, -historia y letras_, t. I, pág. 36, Buenos Aires, 1898. - -[33] O. MAGNASCO, _Nuestro derecho en la centuria_, en _La Nación_, 25 -de mayo 1910, pág. 87. - -[34] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. I., pág. 6. - -[35] Véase: H. PAPILLAUD, _L’effort français_ en _Argentine_, en número -de _La Nación_, 25 de mayo de 1910, pág. 212; MULHALL, _Las repúblicas -del Plata_. Imprenta del _Standart_. Buenos Aires. - -[36] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. II, pág. 282. - -[37] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. I, pág. 546. - -[38] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. I, pág. 44. - -[39] C. ONELLI, _Los progresos argentinos en el siglo_, en número de -_La Nación_, 25 de mayo 1910, pág. 268. - -[40] M. DE MOUSSY, _ob. cit._, t. II. pág. 275. - -[41] F. BILBAO, _Obras completas_, t. II, pág. 338. Buenos Aires, Imp. -de Buenos Aires. 1865. - -[42] ID., t. II, pág. 377. - -[43] J. V. LASTARRIA, _La América_, pág. 191 y siguientes. Gante, Imp. -de E. Vanderhaeghen, 1867. - -[44] J. V. LASTARRIA, _ob. cit._, pág. 103. - -[45] M. BILBAO, _Buenos Aires_, pág. 250 y siguientes. Buenos Aires, J. -A. Alsina. 1902. - -[46] M. BILBAO, _ob. cit._, pág. 258 y siguientes. - -[47] ONELLI, _art. cit._ - -[48] Cifras reproducidas por el censo de 1895, pág. XXX. - -[49] J. A. ALSINA, _ob. cit._, pág. 238. - -[50] G. WILCKEN, _Las colonias_; Buenos Aires, imp. de la Soc. Anónima, -1873. - -[51] Véase: B. MITRE, _Arengas_, t. I, pág. 172, Buenos Aires. Ed. de -_La Nación_, 1902. - -[52] J. A. ALSINA, _ob. cit._, pág. 73. - -[53] J. A. ALSINA, _ob. cit._, pág. 184 á 191. - -[54] C. L. FREGEIRO. _Apuntes tomados en su curso de 1902_, en la -Facultad de Filosofía y Letras. - -[55] G. PARISI, _ob. cit._, pág. 198. - -[56] G. PARISI, _ob. cit._, pág. 375 y 381. - -[57] J. A. GARCÍA. _Introducción al estudio de las ciencias sociales -argentinas_, pág. 127. - -[58] Véase: _Ley de matrimonio civil_. Discusión en el Congreso -nacional, Buenos Aires, imprenta Tribuna nacional, 1888. - -[59] R. RIVAROLA, _Derecho penal argentino_, pág. 5. Buenos Aires. -1910. G. Mendesky é hijo. - -[60] E. DEL VALLE IBERLUCEA, _El movimiento socialista en la -república_, en los _Anales de la facultad de derecho de Buenos Aires_, -números 7 y 8, páginas 304 y 306, año 1903. - -[61] Informe de la dirección general de inmigración al ministerio de -Agricultura, octubre de 1910. - -[62] M. E. RIO. _Córdoba_ en número de _La Nación_, 25 de mayo de 1910, -pág. 310. - -[63] R. PILLADO, _El comercio internacional argentino_. Cifras que -revelan su progreso. Buenos Aires. 1910. - -[64] R. PILLADO. _ob. cit._ - -[65] O. M. PIÑERO, _El recurso de emisión de títulos para los gastos -públicos en Revista argentina de ciencias políticas_, año 1, número 1, -página 49 y siguientes, año 1910. - -[66] Al corregir las pruebas de imprenta de este trabajo (febrero -de 1911) se ha publicado el siguiente cuadro, que transcribo porque -demuestra lo que aquí afirmo. - -[67] E. DEL VALLE IBERLUCEA. _art. cit._, pág. 262. - -[68] Véase: A. PALACIOS, _La evolución Argentina y la patria_, Buenos -Aires, 1910. - -[69] Véase: CH. SEIGNOBOS, _Histoire politique de l’Europe -contemporaine_, pág. 699. A. Colín. París, 1903. - -[70] Nota del coronel Ramón L. Falcón al ministro del interior, -publicada en _La Nación_ de Buenos Aires, del 18 de mayo de 1909. - -[71] _La voz de los anarquistas._ Manifiesto secreto publicado bajo el -estado de sitio, en mayo de 1910. - -[72] L. AYARRAGARAY, _La anarquía argentina y el caudillismo_, pág. -289. F. Lajouane y C^{ia}, Buenos Aires, 1904. - -[73] G. LE BON, _ob. cit._, pág. 116. - -[74] J. M. RAMOS MEJÍA, _Las multitudes argentinas_, pag. 299, Buenos -Aires, J. Lajouane, 1899. - -[75] M. A. BELMAR, op. cit., pág. 148 y sig. - - -Errores corregidos por el etext transcriptor: - Pág. {v} Plantamiento de la cuestión ==> Planteamiento de la cuestión - Pág. {3} condice con las aspiraciones ==> coincide con las aspiraciones - Pág. {4} Colorario ==> Corolario - Pág. {19} representan el pasado ==> representa el pasado - Pág. {41} de tranways y otros medios de transporte ==> de tramways y - otros medios de transporte - Pág. {41} que un ciudad de España ==> que una ciudad de España - Pág. {42} era tal como ==> eran tal como - Pág. {43} respeto á la la religión ==> respeto á la religión - Pág. {44} que les tocara en suerte ==> que les tocaran en suerte - Pág. {45} es estableció ==> se estableció - Pág. {69} nuesto camino. ==> nuestro camino. - Pág. {72} verdadera ovasión ==> verdadera ovación - Pág. {74} obligacioness ==> obligaciones - Pág. {78} la tradiciones seculares ==> las tradiciones seculares - Pág. {83} las distribución geográfica ==> la distribución geográfica - Pág. {105} de la provincias ==> de la provincia - Pág. {112} este capípítulo ==> este capítulo - Pág. {113} accesorio de ferrocarril ==> accesorio del ferrocarril - Pág. {119} que habían asombrado ==> que había asombrado - Pág. {122} lo buscan ==> los buscan - Pág. {125} La ciencias ==> Las ciencias - Pág. {132} prolección de inmigrantes ==> protección de inmigrantes - Pág. {135} diminución del elemento ==> disminución del elemento - Pág. {142} la introdución ==> la introducción - Pág. {143} no tiene otro origen ==> no tienen otro origen - Pág. {149} que se concede ==> que se conceden - Pág. {164} la diminución. ==> la disminución. - Pág. {165} la diminución que se notó ==> la disminución que se notó - Pág. {165} y diminución en ==> y disminución en - Pág. {174} polítiticas ==> políticas - Pág. {174} la instabilidad ==> la inestabilidad - Pág. {177} tranformaciones ==> transformaciones - Pág. {188} esta diminución ==> esta disminución - Pág. {192} la hectáreas destinadas al cultivo ==> las hectáreas - destinadas al cultivo - Pág. {219} un hombre prodomine sobre ==> un hombre predomine sobre - Pág. {225} porve- del Río ==> porvenir del Río - Pág. {231} antropológicamente incorparadas ==>antropológicamente - incorporadas - Pág. {231} sutilv olatilizada ==> sutil volatilizada - Pág. {236} antecedentes aportatados ==> antecedentes aportados - Pág. {239} siempre en en ajenas ==> siempre en ajenas - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of Las transformaciones de la sociedad -argentina y sus consecuencias insti, by Horacio C. Rivarola - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK TRANSFORMACIONES DE LA SOCIEDAD ARGENTINA *** - -***** This file should be named 56010-0.txt or 56010-0.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/5/6/0/1/56010/ - -Produced by Adrian Mastronardi, Josep Cols Canals and the -Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net -(This file was produced from images generously made -available by The Internet Archive/American Libraries.) - -Updated editions will replace the previous one--the old editions will -be renamed. - -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the United -States without permission and without paying copyright -royalties. 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