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-The Project Gutenberg EBook of Apuntes biograficos de escritores, oradores
-y hombres de estado de la Republica Argenti, by D. Juan M. Gutierrez
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
-other parts of the world at no cost and with almost no restrictions
-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of
-the Project Gutenberg License included with this eBook or online at
-www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you'll have
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-
-Title: Apuntes biograficos de escritores, oradores y hombres de estado de la Republica Argentina
-
-Author: D. Juan M. Gutierrez
-
-Release Date: January 9, 2017 [EBook #53927]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK APUNTES BIOGRAFICOS DE ESCRITORES ***
-
-
-
-
-Produced by Adrian Mastronardi and the Online Distributed
-Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
-produced from images generously made available by The
-Internet Archive)
-
-
-
-
-
-Este libro ha sido reproducido con los errores de ortografía y ortografía
-antigua tal y como aparecen en el texto original.
-
-En el original faltan algunos caracteres ¡, ¿, ( y ); y se observan
-inconsistencias en la acentuación de las palabras. Se ha reproducido como
-el original.
-
-La página de Fe de Erratas: estas erratas se han corregido en el texto.
-
-(nota del transcriptor)
-
-
-
-
- BIBLIOTECA AMERICANA.
-
- TOMO VII.
-
- APUNTES BIOGRAFICOS
- DE
- ESCRITORES, ORADORES Y HOMBRES DE ESTADO DE LA
- REPUBLICA ARGENTINA.
-
- POR EL
- DR. D. JOSÉ MARIA GUTIERREZ.
-
-Siendo esta obra propiedad de la Biblioteca Americana, el Editor
-perseguirá ante los tribunales, á quien la reimprima sin su permiso.
-
-
-
-
- APUNTES BIOGRAFICOS
- DE
- Escritores, Oradores y hombres de Estado
- DE LA
- REPUBLICA ARGENTINA.
-
- POR EL
- Dr. D. JUAN M. GUTIERREZ.
-
- ....Je voudraís que chacun écrivit ce qu’il sait, et autant qu’il
- sait, non en cela seulement, mais en tout autre sujet.
-
- M. MONTAIGNE, Ess. L. I, Chap. 3.
-
- BUENOS AIRES.
- Imprenta de MAYO, Calle de Belgrano núm. 107.
- 1860.
-
-
-
-
-ADIOS!
-
-
-Con este tomo queda aplazada por ahora la publicacion de la _Biblioteca
-Americana_. Son bien notorios y conocidos los sucesos políticos que nos
-obligaron á suspenderla á mediados del próximo pasado Mayo, y no juzgamos
-necesario ni creemos oportuno entrar en este momento en el análisis de
-las diversas causas que nos impiden continuarla hoy; pero como muchos
-suscriptores han tenido la bondad de escribirnos, manifestándonos el deseo
-de que se publicase al menos el tomo anunciado y pendiente de los APUNTES
-BIOGRÁFICOS del Dr. D. Juan M. Gutierrez, hemos hecho un arreglo con D.
-Cárlos Casaballe, á fin de complacer á dichos suscritores y complementar
-las MÁXIMAS Y PENSAMIENTOS de aquel distinguido escritor.
-
-Al despedirnos, pues, de nuestros constantes favorecedores, solo nos resta
-rogarles admitan este último tomo, protegiendo asi el desinterés y buena
-voluntad con que el Sr. Casaballe ha querido imprimirlo por su cuenta y
-riesgo, contando principalmente con el crecido número de suscriptores que
-tenia la Biblioteca cuando se suspendió. Por nuestra parte nos darémos
-por muy satisfechos, si al alejarnos de Buenos Aires vinculamos nuestro
-recuerdo y ponemos punto á nuestras tareas literarias con la publicacion
-de este libro por tantos conceptos recomendable.
-
-Desde Montevideo para donde partimos mañana hacemos ardientes votos por
-la felicidad de Buenos Aires y la union de la República Argentina, como
-la comprendieron sus ilustres fundadores, esperando que si no nos es
-dado mas adelante llevar á feliz término la obra emprendida, otros habrá
-mas capaces que, en época mas propicia, sabrán fecundizar la idea en
-jérmen que nosotros apesar de todos nuestros esfuerzos no hemos logrado
-ni lograremos tal vez desarrollar. Entre tanto como la esperanza es lo
-último que abandona al hombre, confiamos todavia, y estrechando la mano á
-nuestros amigos, les decimos unicamente: ADIOS!
-
-Buenos Ayres, 2 de Enero de 1860.
-
- A. MAGARIÑOS CERVANTES.
-
-P. D.--Esto escribiamos hace tres meses: y recien en el dia de la fecha,
-4 de Abril, llegan á nuestras manos las primeras pruebas del mencionado
-libro. En una estensa y afectuosa carta, nos esplica el Sr. Casaballe
-los motivos agenos á su voluntad, que han retardado la impresion, y como
-esta circunstancia, nacida principalmente del escesivo trabajo de que
-se vé amenudo recargada la imprenta de Mayo, ha dado márgen á diversas
-interpelaciones, trascribimos á continuacion la carta que al efecto
-publicamos en los periódicos de Montevideo.
-
-Solo nos resta añadir respecto de dicha carta, que resueltos á llevar
-adelante los propósitos en ella consignados, bajo las condiciones y en la
-forma espresada, la reproducimos aqui con el doble objeto de que llegue
-á noticia de los suscritores que no la hayan leido, y como una promesa
-que si obstáculos insuperables no lo impiden, mes mas ó menos, ha de
-convertirse en realidad.
-
-Dice asi:
-
-Sres. Redactores de la _Tribuna_.
-
- Buenos Aires.
-
- Montevideo, Marzo 14 de 1860.
-
-Muy señores mios.--Uno de mis amigos ha tenido la bondad de enviarme,
-dentro de una carta que he recibido con bastante retraso, por estar
-equivocada la direccion, un párrafo inserto en la _Tribuna_ del 7 del
-corriente, en que ustedes tienen la bondad de dirigirme algunas preguntas
-á _nombre de la literatura del Rio de la Plata_.
-
-“¿Por qué, dicen ustedes, hoy que la oliva de la paz dá sombra á estos
-pueblos, no continúa el señor Magariños Cervantes la publicacion de la
-Biblioteca Americana?
-
-“Obras de esa naturaleza no deben cesar jamás, por su intrinseca
-importancia, cuanto por el estimulo que despiertan en la juventud etc.”
-
-Agradeciendo cordialmente esta afectuosa indicacion, que ya me habian
-hecho otros periódicos y varios suscritores, les diré que al alejarme de
-Buenos Aires en Enero de este año, dejé á D. Cárlos Casaballe un tomo del
-Dr. D. Juan M. Gutierrez con un pequeño prólogo en el que me despedia
-de los suscritores y esplicaba las razones que me obligaron á suspender
-la Biblioteca un mes despues del pronunciamiento de los pueblos de la
-Confederacion.
-
-Ignoro los motivos que habrán impedido al señor Casaballe cumplir la
-formal promesa que me hizo de imprimirlo: probablemente la escases de
-operarios será la causa. Yo creyendo que el referido tomo se publicaria
-mas pronto, juzgué inútil hacer ninguna advertencia al público, y por ese
-motivo he guardado silencio hasta ahora, en que la interpelacion de la
-_Tribuna_ me pone en el deber de romperlo.
-
-La favorable acojida que obtuvo esa publicacion, que al suspenderse
-por los sucesos de la guerra, contaba con novecientos suscritores en la
-República Oriental, Estado de Buenos Aires, Confederacion y Paraguay,
-segun consta de las listas publicadas al fin de cada tomo, me hizo creer
-en la posibilidad de que alcanzase larga vida, y mas de una vez he ideado
-diversas combinaciones para llegar á ese resultado.
-
-Una de ellas era publicar un periódico político, comercial, judicial
-y literario, órgano de los intereses permanentes y generales de la
-República Oriental, titulado EL URUGUAY, y que por el fondo y por la forma
-justificase su título; y si lograba reunir una suscricion suficiente á
-costear los crecidos gastos que demanda, agrandarlo de manera que se
-pudiesen dar cabida en él mas adelante, á los tomos de la Biblioteca,
-de modo que los suscritores recibiesen cada mes el periódico y un libro
-intercalado en él por el mismo precio de otro cualquier diario.
-
-La nueva situacion en que ha entrado el pais desde el 1ᵒ de Marzo y otras
-circunstancias que seria largo esponer, me han hecho volver á pensar en
-mi antiguo proyecto; pero al ir á ponerlo en planta, he tropezado con
-dificultades mas serias de lo que me imaginaba.
-
-Y no vayan ustedes á creer que los obstáculos nacen de las autoridades
-ó cosa parecida: no: son por ahora puramente materiales. Nada temia ni
-temo del Gobierno ni de los partidos, porque el móvil, las tendencias,
-los principios que ese periódico sostendria, no pueden ser mas dignos y
-elevados.
-
-Espondrelos aqui en breves palabras, para justificar lo que avanzo,
-copiando un párrafo del prospecto que tenia escrito desde el 2 de Marzo.
-
- “EL URUGUAY, caso que se publique, no levantará ninguna bandera de
- partido: periódico _nacional_, en la noble espresion de la palabra,
- y consagrado únicamente á los intereses permanentes y generales del
- pais, buscará la solucion de nuestros problemas sociales, no en
- pequeñas y transitorias cuestiones que solo conducen á perpetuar,
- con mengua de todos, los odios que nos dividen, sino en el estudio
- práctico de la Constitucion: en la recta observancia de la ley;
- en el respeto á las autoridades emanadas de ella, en el mutuo y
- franco cumplimiento de los derechos y deberes que asigna é impone
- á Gobernantes y á gobernados; en la propaganda de los altos
- principios de la democracia; y finalmente en el análisis y difusion
- de las buenas doctrinas, aplicables á nuestras necesidades:
- esas doctrinas que abarcan los diversos ramos del saber humano,
- relacionados con los elementos que constituyen la vida política,
- económica, intelectual y moral de las naciones; y que valen la pena
- de que á su triunfo consagren sus esfuerzos todos los hombres de
- corazon é inteligensia, sin mas recompensa acaso que el aplauso y
- simpatia de los buenos.
-
- “El jérmen de este pensamiento se encuentra en varias de mis
- publicaciones anteriores (véase el programa de la _Revista española
- de ambos mundos_ y Biblioteca Americana t. 5ᵒ pag. 273) y desde que
- regresé de Europa se ajita en mi cabeza. ¿Habrá llegado el momento
- de realizarlo? Lo ignoro aun; pero de él forma parte la Biblioteca
- Americana, aunque no me sea posible continuarla inmediatamente;
- puesto que, prescindiendo de lo que dejo apuntado mas arriba,
- compromisos contraidos y las atenciones de mi estudio de abogado
- que no pienso ni quiero cerrar, no me permitirán consagrar al mismo
- periódico sino una parte de mi tiempo, como tantos otros letrados
- que han sido y son á la vez periodistas; ya que por desgracia
- todavía la vida de escritor público entre nosotros, si bien tiene
- mas importancia de lo que jeneralmente se crée, no es una profesion
- que recompense los disgustos y compromisos que ocasiona, ni dá al
- que la ejerce la consideracion que merece cuando se desempeña con
- altura y dignidad.”
-
-Esta sencilla exposicion convencerá á ustedes que no he renunciado
-completamente á mis antiguos propósitos, y que la literatura del Rio
-de la Plata tiene en mi todavia un obrero aunque humilde, decidido y
-perseverante.
-
-En fin, obras son amores, y concluyamos que esta carta ya se va haciendo
-muy estensa. Voy, pues, á trabajar con doble empeño para llevar á cabo
-mi idea, que necesariamente exije algun tiempo antes de poderla plantear
-como deseo; pero sino logro vencer las dificultades materiales, ó no veo
-condiciones favorables para el desarrollo del fin que me he propuesto,
-quedará aplazada la aparicion del URUGUAY, para tiempos mejores, y con
-él la continuacion de la BIBLIOTECA. Entre tanto aprovecho la ocasion
-que ustedes me ofrecen para disculparme con los suscritores de aquella
-publicacion y darles las esplicaciones que anteceden. Por consiguiente
-agradeceria á ustedes lo mismo que á sus cólegas de Montevideo me hicieran
-el obsequio de reproducir esta carta, si la creen digna de ocupar un lugar
-en sus columnas; hay en ella algunas ideas que conviene popularizar,
-y me interesa que esos suscritores y mis amigos personales sepan al
-menos que no depende de mi buen deseo complacerles desde luego, sino de
-circunstancias superiores á mi voluntad.
-
-Esperando que asi lo hagan, les doy las gracias de ante mano y me repito
-etc.
-
- _Alejandro Magariños Cervantes._
-
-
-
-
-BIOGRAFIA DE D. BERNARDINO RIVADAVIA.
-
-
-Los hombres notables de la revolucion argentina de quienes nos separan el
-tiempo y la muerte, soportan bajo sus humildes sepulcros el doble peso de
-la losa y de la indiferencia.
-
-La vida de nuestro pueblo ha sido turbulenta, rápida como un torrente.
-Nos hemos derrumbado por sus aguas, sin hallar aquel reposo que exige
-la contemplacion de la historia para poder distinguir con claridad la
-fisonomia de los personajes que en ella se ilustraron.
-
-Mientras tanto, los pueblos, como las familias se robustecen para las
-luchas en que la virtud sale triunfante, volviendo la vista en las horas
-de conflicto á las imágenes respetadas de los antepasados que conservó el
-arte ó perpetua la tradicion.
-
-Quien, en los momentos de fragilidad, en las indecisiones de la
-conciencia, no ha hallado el buen camino á la luz de la mirada de su
-padre, aun arrojada desde la region de la muerte? Nos retraemos de una
-accion que nos reprobaria desde su tumba aquel á quien hemos amado y
-respetado en vida.
-
-Y como el ciudadano es un hombre, y el pueblo es la coleccion de las
-familias, y la patria el hogar de una sociedad entera; ese mismo poder
-morijerador que ejerce sobre el individuo el recuerdo de sus antecesores,
-se ejerce tambien sobre las naciones por la memoria de los varones
-eminentes que son sus gloriosos projenitores.
-
-El viento de nuestras querellas ha llevado en pedazos á nuestros viejos
-próceres. Es preciso buscar la huella de sus pasos en los caminos del
-destierro, en el pavimento de las cárceles, en la sombra triste á donde
-les confinó la injusticia ajena ó los propios desengaños.
-
-Es necesario lavar de sobre ellos las manchas de lodo con que les salpicó
-el carro revolucionario, reparar sus mutilaciones, colocarles en dignos
-pedestales, á fin de que la juventud les venere y se estimule al bien para
-no ser bastarda de tan noble genealogia.
-
-Son estas, sin duda, las consideraciones que han inspirado el pensamiento
-de formar la presente galeria de hombres célebres del pais, entre los
-cuales se coloca con justicia en primera línea á D. BERNARDINO RIVADAVIA.
-
-Fueron sus padres, el abogado de la Real Audiencia D. Benito Gonzalez de
-Rivadavia y Da. Maria Josefa Rivadavia, y nació en esta ciudad de Buenos
-Aires el dia 20 de Mayo de 1780.
-
-Era diez años menor que D. Manuel Belgrano y dos menor que D. José de San
-Martin, célebres generales de nuestra independencia: menor tres años que
-el Dr. D. Mariano Moreno, aquel que como un meteoro brillante cruzó el
-cielo de Mayo y se apagó en la inmensidad del oceano.
-
-La profesion del padre y las tempranos propenciones del espíritu llevaron
-naturalmente al Sr. Rivadavia á la carrera de las letras.
-
-Los _reales estudios_ existian en Buenos Aires desde el año 1772, época
-en que se fundaron, con los bienes secuestrados á los jesuitas, bajo la
-direccion del digno y desgraciado santafesino Dr. D. Juan Baltazar Maciel.
-
-El personal docente del _establecimiento académico_, como denomina el
-historiador Funes al primer colegio Bonaerense, se componia de dos
-preceptores de latinidad, de los cuales uno debia enseñar la retórica;
-de un maestro de filosofia y tres de teologia. Estas cátedras reunidas y
-aumentadas tal vez en número, pasaron á formar el colegio de San Cárlos
-en donde desde el año de 1785 se educaron los hijos de Buenos Aires que no
-querian ó no podian trasladarse á la antigua universidad de Córdoba.
-
-La enseñanza de la lengua latina se mantuvo á la altura de las necesidades
-de la escolástica, hasta que la fortuna trajo al pais al presbitero D.
-Pedro Fernandez, literato imbuido en las bellezas de los clásicos latinos,
-á cuya difusion entre los jóvenes se consagró durante cinco años desde el
-de 1790.
-
-Fué en la escuela de este hombre útil y modesto, en la que se inició el
-Sr. Rivadavia en los rudimentos del saber, segun la disciplina ordinaria.
-El mérito del maestro se mide por la gratitud que le conserva el discípulo.
-
-“Mientras el Sr. Rivadavia tuvo influencia en los destinos de nuestro pais
-(dice el ilustrado editor del _Triunfo Argentino_) se hizo un deber en
-protejer al viejo presbítero que habia sido su maestro: razgo noble que le
-agradecemos en lo mas profundo de nuestra alma.”
-
-El pobre anciano Fernandez, entendido en agricultura y aficionado á los
-campos, como Virgilio cuyas geórgicas y églogas sabia de memoria, aceptó
-con gusto la direccion de una colonia de estrangeros, establecida en _la
-chacarita de los colegiales_ en donde el nombre del Rector Chorroarin
-debia salvarse del olvido segun las intenciones del decreto de 25 de
-Setiembre de 1826. Bastóle este delito para que pasada la Presidencia se
-le dejase morir en la oscuridad y en la miseria.
-
-Muchos porteños distinguidos en las letras, en la magistratura y en la
-diplomacia, y que han prestado eminentes servicios á la patria fueron
-condiscípulos del Sr. Rivadavia.
-
-Educáronse con él, el inspirado autor del himno nacional, fundador del
-Departamento Topográfico y creador de la estadística entre nosotros, Dr.
-D. Vicente Lopez: el que supo fundir cañones, dispararlos con valentia
-y coronarse con laureles tan inmortales como los del héroe, cantando la
-_Libertad de Lima_, D. Estevan de Luca: el elocuente orador en el púlpito
-y en la tribuna parlamentaria, Dr. D. Julian Segundo de Agüero: el que fué
-digno de arrancar con sus virtudes á la lira de D. Juan Cruz Varela una de
-las mas entonadas elejias de la musa argentina, Dr. D. Matias Patron......
-
-Todos estos conocieron al Sr. Rivadavia en la íntima familiaridad de
-las aulas, sin que pudieran comprender entonces que la frente noble y
-desenvuelta, sombreada por abundante cabello renegrido, que el aspecto
-grave y la seriedad adulta de aquel jóven eran otras tantas promesas de
-las calidades de iniciador y de reformador que habia de desenvolver en
-alto grado cuando invistiese la autoridad para cuyo lustre habia nacido.
-
-En la flor de la vida y en medio de la monotonia de la existencia colonial
-se encontraban aquellos jóvenes, cuando la inesperada agresion británica
-vino á sacudirles como con el golpe de una corriente galvánica.
-
-El pueblo de Buenos Aires se alzó á manera de un solo hombre. Todos los
-habitantes fueron soldados. Uno de los condiscípulos ya mencionados del
-Sr. Rivadavia, recibió la insignia de doctor en leyes sobre el uniforme
-de capitan de Patricios. Con el mismo grado sirvió el Sr. Rivadavia en
-el batallon de gallegos, el cual se señaló en varios encuentros con el
-enemigo, muy especialmente en el lance de la desgraciada defensa de los
-pasos del Riachuelo contra las legiones del Mayor Crawfur.
-
-El francés D. Santiago Liniers fué el héroe de la _Defensa_ y de
-la _Reconquista_ en los años de 1806 y 1807. Sus hechos meritorios
-despertaron los celos del Cabildo hasta el punto de empeñar esta
-corporacion todo su influjo para que la corte de España no le recompensase
-con el mando efectivo del vireinato, acéfalo por la fuga cobarde de
-Sobremonte y por las medidas tomadas contra este indigno mandatario por la
-Audiencia gobernadora.
-
-Los adversarios del vencedor obraron en seguida mas abiertamente contra él
-y llegaron hasta los hechos. La primera revolucion armada que presenció
-Buenos Aires fué la que tuvo lugar el 1.ᵒ de Enero de 1809, especie de
-tumulto militar sofocado principalmente por la actitud decidida que los
-patricios tomaron unánimes en defensa de la autoridad de Liniers. “Cuando
-los españoles se divídieron entre Liniers y Alzaga (dice un escritor
-argentino) Rivadavia se puso del lado del primero porque la idea americana
-en ello ganaba, y su resolucion fué de gran peso para hacer inclinar la
-balanza en favor de Liniers.”
-
-Los que están al cabo de las curiosas complicaciones de aquella época,
-aseguran que este no solo era el caudillo querido del pueblo por sus
-brillantes proezas, sino porque los sucesos le habian colocado, sin que él
-mismo lo percibiese, á la cabeza de los instintos patrios, despertados con
-el sentimiento del propio valor, en oposicion al prurito de superioridad y
-predominio del partido peninsular.
-
-El jérmen de la revolucion habia llegado hasta nuestras playas, sin
-duda, con las ideas de la filosofia política de la Francia moderna;
-pero puede decirse tambien que la revolucion de 1810, tan favorable al
-desenvolvimiento del comercio inglés en estas regiones de América, fué
-avivada indirectamente con el toque de las generalas con que el tambor
-argentino, convocaba á la defensa contra los soldados de la Gran Bretaña.
-
-La posicion en que la fuerza de las cosas habia colocado á Liniers,
-era ya de suyo una poderosa razon para que el Sr. Rivadavia se hubiese
-conducido para con él de la manera que hemos visto en el suceso del 1.ᵒ de
-Enero. Pero, militaba á mas una circunstancia personal que comprometia su
-gratitud para con el gefe bizarro de la defensa de Buenos Aires.
-
-Liniers, para arrancar de manos de sus enemigos domésticos una arma
-terrible, dispuso que la jura de Fernando VII se verificase el dia 21 de
-agosto de 1808, inmediatamente despues que llegó á este puerto la noticia
-de la exaltacion de aquel monarca al desacreditado trono de sus padres.
-Aquella ceremonia debia tener lugar con el aparato y la pompa de que era
-capaz una ciudad rica y populosa, y ocupar en la fiesta un lugar señalado
-el Alferez real; empleado de cuenta cuya única incumbencía era pasear
-erguido el estandarte de la conquista.
-
-El virey Liniers, nombró para desempeñar aquel cargo al capitan Rivadavia
-suscitándose con motivo de este nombramiento un conflicto de competencia
-de autoridad entre el virey y el cuerpo capitular del cual salió este
-triunfante, eligiendo en consecuencia otro alferez real mas de su amaño
-que el criollo Rivadavia.
-
-“No era aquel tiempo de abrir al pueblo los secretos,” dice el mas
-sentencioso de nuestros escasos historiadores. Mal interpretaria las
-disposiciones del ánimo del Sr. Rivadavia, quien juzgare de ellas y de
-sus ideas de entonces, por el papel que se disponia á desempeñar en las
-festividades de la jura réjia. En medio de aquel concurso y de aquel
-júbilo popular, usando de las espresiones del mismo escritor, no dejaban
-de encontrarse algunos patriotas de fino tacto político, á cuya vista no
-se escapaban los primeros crepúsculos del dia que iba á nacer para la
-América, y cuya inclinacion nativa llevaba sus juramentos á la patria,
-como acreedora de mejor derecho.
-
-La vida entera del Sr. Rivadavia nos autoriza para asegurar que era él del
-número de aquellos patriotas avisados que disimulaban ante la muchedumbre
-y preveian para todos la próxima aurora de una luz que ardia y brillaba en
-el interior de cabezas privilejiadas.
-
-Sérias dificultades se presentaban á los hijos del pais para la eleccion
-de una carrera.
-
-Aquellos mismos que habian nacido en el seno de familias acomodadas, si
-no éran abogados ó sacerdotes, no encontraban colocacion lucida en la
-sociedad sin grande pena y con sacrificio de mucho tiempo.
-
-Las ciencias matemáticas no se han cultivado entre nosotros hasta mucho
-despues de 1801. La escuela de náutica, abierta por el distinguido
-ingeniero D. Pedro A. Cerviño, durante la administracion del virey D.
-Joaquin del Pino (1801 á 1804) no mereció sinó una fuerte reprobacion
-de la córte. Los ingenieros que median las propiedades rurales eran los
-_pilotos_ mercantes que habian aprendido á cuartear la aguja náutica en
-las puertas de Cádiz ó del Ferrol.
-
-La literatura, esta madre amorosa con que nos ha dotado la sociedad
-moderna, si daba fama escasa no proporcionaba, por cierto, medios sobrados
-de subsistencia. Las carreras, pues, eran reducidas en número, ó mas
-bien dicho, estaban limitadas á tres para los hijos del pais,--el foro,
-la iglesia, la oficina. El comercio, puede decirse con verdad que estaba
-reservado con todo el provecho y la respetabilidad que proporcionaba su
-ejércicio á los españoles europeos.
-
-El cultivo general de la inteligencia no debia servir mas que para
-tormento de quienes le emprendian. La imprenta materialmente imperfecta
-y escasa, erizada de peligros y embarazada con las mil trabas de la
-legislacion, no presentaba estímulo para producir, ni facilitaba empleo de
-provecho al que se sentia capaz de escribir para el público.
-
-“Es una pérdida para las letras americanas, dice el autor del _Ensayo_
-de la historia civil de Buenos Ayres, que por falta de imprenta quedasen
-ineditas las producciones del Dr. D. Juan Baltazar Maciel. Haria un gran
-servicio á la patria, añade, quien recogiera las que andan esparcidas en
-manos de muchos.” Por la misma falta de medios de publicidad han caido
-en el olvido mas profundo los trabajos literarios de otros compatriotas
-ilustrados que contrajeron su vida al estudio y escribieron cosas dignas
-de memoria. ¿Quien nos devolverá la história natural y política de Cuyo
-escrita por el abate mendocino D. Manuel Morales? ¿Quien la historia
-del Rio de la Plata, escrita por Iturri para rectificar los errores del
-español Muñoz? ¿Quien de entre los que vivimos, ha oido nombrar siquiera
-á los porteños D. José Perfecto de Salas y los Rospicllosis? ¿Quien al
-riojano Camacho y á los paraguayos Cañete y Barrientos?
-
-Sin embargo, todos ellos son gloria de nuestra literatura antigua, y nos
-llenariamos de justo orgullo si llegásemos á poseer la coleccion de sus
-escritos.
-
-La dificultad para tomar una posicion social, era aun ardua para aquel que
-como el Sr. Rivadavia se sentia llamado por vocacion á la vida pública.
-Bajo el réjimen colonial no era posible alcanzar sino una parte pasiva en
-la gestion de los negocios de gobierno, y esta situacion humilde no podia
-convenir á un hombre de ingenio y de luces. La iniciativa no partia de
-aqui.
-
-Se pensaba en Madrid, y ese pensamiento, concebido en otro mundo, se
-ejecutaba en el nuevo, por los empleados reales, como se ejecuta una
-evolucion militar. Fué por esta razon que el Sr. Rivadavia permaneció
-perplejo por algun tiempo acerca de la carrera que deberia abrazar.
-
-Se ensayó en el ejercicio de comerciante y tomó á su cargo negocios
-cuantiosos que no le dieron resultados satisfactorios.
-
-Abrió estudio de abogado, pero no persistió mucho tiempo atado al potro en
-que las difusas cavilosidades de Parladorio de Farinacio ó Baldo colocaban
-al Togado, antes que los espositores modernos, el buen gusto introducido
-hasta en la jurisprudencia, y los nuevos códigos hubiesen cundido entre
-nosotros.
-
-Tanto en el foro como en el comercio no dió mas que los primeros
-pasos, “afectando ser grande y sábio en todas las carreras,” como le
-dijo con intencion de censura, uno de sus ilustres contemporáneos, en
-una de aquellas ocasiones en que el celo por los intereses agenos que
-se patrocinan ante los tribunales, ofusca la imparcialidad de la razon
-mas recta. Aquel apóstrofe que nuestra historia escrita ha querido
-consignarnos, vale para llenar un vacio en esta noticia biográfica, y para
-deducir que dominaron en el Sr. Rivadavia desde su juventud, las altas
-inspiraciones que le han traido su merecida nombradia. Dedúcese tambien de
-aquellas mismas palabras que ya desde entonces, sus actos y su persona, se
-revestian del aire de dignidad y elevacion que son como el reflejo externo
-de la conciencia del valer individual.
-
-La revolucion llamaba mientras tanto á nuestras puertas, trayendo consigo
-sobrada tarea y aplicacion para los talentos y las virtudes.
-
-La Junta central que gobernaba en le Península, cuando la invasion
-francesa dominaba casi todo el territorio, acertó á herir al pueblo de
-Buenos Aires con la eleccion de los altos funcionarios que destinó al
-gobierno del Rio de la Plata. Hidalgo de Cisneros elevado al rango de
-virey, Elio al de sub-inspector general y Nieto al de gobernador de
-Montevideo, no podian ser por sus antecedentes sino instrumentos para
-abatir á los nativos del pais y para ensalzar una faccion de españoles
-intolerantes, ensoberbecidos con sus caudales y con los recientes triunfos
-sobre los ingleses que se atribuian como gloria exclusiva de ellos.
-
-Conociendo Cisneros el estado del espíritu público en Buenos Aires, no
-quiso hacer la entrada oficial en esta ciudad sino despues de haber
-recibido el baston de manos de Liniers en la colonia del Sacramento. Las
-desconfianzas mútuas entre el nuevo gefe y los que habian de obedecerle,
-establecieron una frialdad que fué rápidamente tomando cuerpo hasta
-convertirse en una protesta de hecho por parte del mas poderoso que era el
-pueblo.
-
-Buenos Aires habia medido sus fuerzas. Las revoluciones del Norte de
-América y de la Francia habian puesto en muchas manos la cartilla á la
-moda de los derechos del hombre, y la Rejencia misma, vencida por la
-corriente contemporánea, acababa de declarar á los americanos dignos de
-ser libres.
-
-Al fin, un número reducido de porteños denodados, tomaron la resolucion
-de arrostrar el poder del virey, en cuya persona mal querida se
-disponian á mostrar la repugnancia que les causaba el gobierno de origen
-metropolitano. Contando con la simpatía de sus compatriotas, arrojan
-á Cisneros de su asiento y colocan en su lugar una junta de nueve
-individuos suficientemente autorizada para gobernar provisionalmente el
-vireinato hasta la reunion de un congreso general formado de los diputados
-de todas las provincias.
-
-Este hecho que contamos como el primero en las glorias de nuestra carrera
-política, tuvo lugar el 25 de Mayo de 1810.
-
-La revolucion de ese dia fué verdaderamente popular y sin derramamiento
-de sangre. Intervino en ella la razon, no la violencia. Las puertas del
-Cabildo habian permanecido abiertas muchas horas _á la principal y mas
-sana parte de este vecindario_, convocado con el fin de opinar acerca de
-las modificaciones que la situacion exijia en el gobierno. El Obispo, los
-Oidores, los generales de ejército, el Asesor, todos los empleados de
-nota, fueron escuchados y consignaron sus opiniones en un rejistro bajo
-sus firmas. El comandante del batallon de Patricios fué quien arrastró
-la opinion de la asamblea, y mereció el aplauso de la multitud reunida
-en la plaza, declarando en su voto que el _pueblo era el único que podia
-conferir la autoridad y el mando_. Al pié de este voto escribieron sus
-nombres, Moreno, Chiclana, Vieites, Passo, Belgrano, Castelli, Alberti,
-Larrea etc. etc., y D. Bernardino Rivadavia.
-
-Desde ese instante, estos hombres audaces echaron sobre sus reputaciones
-una responsabilidad que se mantendrá llamada á juicio mientras exista la
-história. Terrible situacion, que es como el castigo de quienes se elevan
-tan alto que alcanzan á tocar la fama.
-
-Uno de los primeros episodios de la _cuestion nacional_, obligó al Dr. D.
-Mariano Moreno á renunciar el cargo de secretario de la Junta gubernativa,
-á mediados de Diciembre de 1810. Aquel hombre de génio, á quien sus
-contemporáneos llamaron el Marcelo argentino, dejó un vacio dificil de
-llenar.
-
-El secretario de la primera Junta habia impreso carácter y dado fisonomia
-democrática á la revolucion y echado al pueblo en la via del entusiasmo,
-con una elocuencia de que dan testimonio estas palabras memorables de uno
-de sus decretos: “un habitante de Buenos Aires, ni ébrio ni dormido debe
-tener inspiraciones contra la libertad de la patria.”
-
-El puesto dejado por el Dr. Moreno debió ser ocupado necesariamente por
-una persona de su mismo temple, y capaz de dar comienzo á la reforma
-social y administrativa que exijian los nuevos fines del gobierno recien
-creado.
-
-D. Bernardino Rivadavia fué señalado por la opinion pública para
-reemplazar á Moreno. La Junta ejecutiva instalada el 23 de Setiembre de
-1844, que funcionó bajo la presidencia del honrado y enérjico Chiclana
-hasta Octubre de 1812, le nombró su secretario en los Departamentos de
-Gobierno y Relaciones Esteriores.
-
-En el año que media entre aquellas dos fechas, se sucedieron como en
-torbellino los sucesos de todo género. Causa admiracion respetuosa la
-entereza de corazon y la claridad de juicio que supieron desplegar
-nuestros padres en situaciones tan dificiles.
-
-Dos ejércitos improvisados en pocos meses obraban en el Perú y en la
-Banda Oriental, y era necesario proveer á la direccion y á las inmensas
-necesidades de uno y otro.
-
-Las negociaciones con Vigodet y con el enviado del Principe Regente de
-Portugal para el arreglo de las complicadas cuestiones de la provincia
-oriental, exijia por si solas, una contraccion de todos los instantes y el
-empleo de una sagacidad que salvára con honra los peligros presentes sin
-comprometer los planes de la independencia que tenia trazados la autoridad
-que gobernaba aparentemente en nombre del rey de España. Nuestras
-costas eran teatro frecuente de impensadas invasiones de los marinos de
-Montevideo enseñoreados de las aguas de los rios. El gobierno patrio no
-contaba todavia con el valiente granadero que habia de escarmentarles en
-las barrancas de San Lorenzo.
-
-A par de estos conflictos que pueden llamarse esteriores, asaltaban á la
-autoridad otros mas inmediatos y no menos premiosos. El rumor sordo de las
-conspiraciones se apercibia á veces como resultado de las parcialidades,
-tanto mas enconadas, cuanto que sus banderas en lugar de colores de
-principios mostraban letreros de nombres propios.
-
-Esta situacion del espíritu público dió su fruto amargo el 7 de Diciembre
-de 1811. En aquel dia “cediendo á las intrigas y á las seducciones de los
-enemigos de la patria” segun el lenguaje oficial de entonces, una porcion
-de soldados del regimiento número 1.ᵒ de la guarnicion, desobedecieron
-al gobierno y consternaron al vecindario con una escena de sangre. La
-fuerza trajo á los rebeldes á la antigua subordinacion; pero antes que la
-ejercitase el gobierno, agotaron sus miembros todos los medios pacíficos,
-y hasta tuvieron el heroismo de presentarse ante los amotinados sin mas
-armadura que la persuacion.
-
-No fué este el único ni el mayor peligro de que triunfó aquella
-administracion. En los primeros dias del mes de Julio de 1812 hubo de
-estallar una conspiracion contra-revolucionaria, de la cual habrian sido
-los miembros de la Junta las primeras víctimas si por suerte de la buena
-causa no hubiera abortado el terrible plan que los conspiradores habian
-tramado. La habilidad é incontrastable firmeza de D. Bernardino Rivadavia,
-dice un escritor argentino, contribuyeron á descubrir y á vencer la vasta
-y poderosa conspiracion de Alzaga, amago el mas serio entre cuantos han
-podido poner en peligro la independencia del Rio de la Plata.
-
-La administracion de la Junta fué tan laboriosa como las circunstancias lo
-exijia. Apenas habian transcurrido seis meses despues de su instalacion
-cuando ya habia dotado al “ejército de la patria,” como entonces se
-decia, de un Estado Jeneral para su uniformidad y disciplina y de un plan
-metódico para la reforma de los abusos introducidos en él. Se habian
-establecido fábricas de fundicion de armas y de pólvora en la capital y
-en Tucuman. Las famosas baterias del Rosario fueron construidas entonces
-para facilitar la navegacion y el comercio con el Paraguay. Fué tambien
-entonces que se creó el regimiento de Granaderos á caballo tan dignamente
-mandado por San Martin y Lavalle en épocas distintas. Se creó una cámara
-de apelaciones en sustitucion de la audiencia. Los ejércitos del Perú y de
-la Banda Oriental fueron socorridos con mas de ochenta mil pesos en dinero
-efectivo. Se convocó á los caciques de la pampa á un gran parlamento á fin
-de asegurar las comunicaciones con Patagones y levantar poblaciones en
-Salinas y en otros puntos adecuados del desierto. Por último, y dejando
-de enumerar cien disposiciones mas, todas importantes, el gobierno de la
-Junta estableció la libertad de imprenta y la seguridad individual, bajo
-la éjida de los estatutos constitucionales, cuyos bienes eran desconocidos
-en estos paises desde el tiempo de su descubrimiento y conquista. Asi se
-espresa un documento de aquellos tiempos.
-
-El gobierno de la Junta se ocupó del presente preparando el porvenir. Fué
-práctico y ejecutivo sin materializarse, no sacrificándolo todo á las
-urgentes realidades del momento. Se apoyó tanto en las fuerzas morales
-de la opinion como en la fuerza efectiva de los ejércitos. Supo fundir
-cañones á la Gomer; pero tambien fué hábil para exitar el patriotismo
-hasta en el bello sexo. Las damas mas distinguidas de Buenos Aires
-contribuyeron con una suscripcion crecida para cubrir el valor de un
-brillante armamento que el Estado no podia pagar por la penuria de su
-tesoro. Al dar cuenta estas damas del obsequio que hacian al gobierno,
-y de la poética idea de inscribir sus nombres en las armas adquiridas
-y distribuidas por ellas, decian en un documento digno de recordarse:
-“Cuando el alborozo público lleve hasta el seno de nuestras familias la
-nueva de una victoria, podremos decir en la exaltacion del entusiasmo: yo
-armé el brazo de ese valiente que aseguró su gloria y nuestra libertad.”
-
-Las reuniones y fiestas públicas comenzaron desde aquel tiempo, con las
-armonias de los himnos patrios escuchados por la concurrencia puesta en
-pié y las cabezas descubiertas. El aniversario de Mayo de 1812 fué una
-especie de palenque noble y pacífico, abierto al mérito y á las virtudes,
-premiadas ante la muchedumbre para inspirarla una emulacion fecunda. Las
-sumas de dinero que en los años anteriores se habian consagrado á vulgares
-y dispendiosas diversiones, se aplicaron en 1812 á socorrer las viudas,
-hermanas é hijas de los soldados muertos al servicio de la causa comun,
-á dotar doncellas pobres y á libertar esclavos. Fomentóse la poblacion;
-se honraron las letras dando á un afamado literato la comision oficial
-de redactar nuestros anales, y se buscaron en Europa sábios y profesores
-para derramar en el pais los conocimientos útiles. Las trabas del comercio
-se alijeraron, á la enseñanza se le dió ensanche y proteccion. Un vasto
-establecimiento “en donde debia formarse el químico, el naturalista, el
-jeometra etc.,” bajo la direccion de maestros afamados del viejo mundo,
-es concebido por la Junta, y se abren suscriciones en la capital y en
-las provincias del estenso vireinato, para llevar á cabo una idea de tan
-feliz inspiracion. “Nada importaria, decia con este motivo un aviso
-oficial, que nuestro fértil suelo encerrase tesoros inapreciables en los
-tres reinos de la naturaleza, si privados del auxilio de las ciencias
-naturales, ignorásemos lo mismo que poseemos.” A medio siglo seria
-oportuno repetir estas mismas palabras, porque ahora, como entonces,
-esperimentamos la necesidad de dar á nuestros estudios un caracter mas
-exacto y mas aplicable al aprovechamiento de la naturaleza del suelo
-argentino, en el sentido de la industria.
-
-La Europa no podia ser indiferente á los notables sucesos de que la parte
-española de América era teatro desde 1810. La España hacia esfuerzos de
-todo jénero para mantener su predominio y para robustecer la defensa
-de sus derechos, no solo por medio de las armas sino tambien de las
-influencias de los gabinetes europeos, casi todos devotos á ella ó cuando
-menos al principio lejitimista que representaba.
-
-Llevamos adelante una revolucion que habia de dar forzosamente un nuevo
-mundo al réjimen republicano, y las monarquias no podian menos que
-oponerse á la realizacion de este hecho. La España tenia de su parte á
-todos los gobiernos absolutos del viejo mundo, y acababa de despertar
-las simpatias de la Inglaterra, aliada suya en la heróica resistencia
-contra la invasion de los franceses. Los peligros que de esta situacion
-podian resultar para la revolucion americana se presentaron de bulto con
-la vuelta de Fernando VII al trono de sus mayores. Casi al mismo tiempo
-que llegaba á Buenos Aires la noticia de este suceso y de la caida de
-Napoleon, llegaron avisos fidedignos de la espedicion poderosa que el
-gobierno español preparaba para avasallar al Rio de la Plata. Espedicion
-para la cual no contaba únicamente con sus recursos propios, sino tambien
-con el buen éxito de las negociaciones entabladas para sacar auxilios
-de provisiones y de fuerzas de los puertos del vasto litoral brasilero,
-sujeto á las influencias de la casa de Braganza. Esta influencia podia
-estenderse á toda la costa oriental del Rio de la Plata, que en 1817 fué
-ocupada realmente por los portugueses so pretesto de sofocar la anarquia.
-
-La politica del Ministerio británico añadia nuevas dificultades á la
-marcha de la independencia. Cuando los borbones de la Península se
-restablecieron de las usurpaciones del Corso, Lord Stranffordt exijia mas
-bien que aconsejaba en nombre de su gobierno, la adopcion por el de las
-Provincias Unidas “de una conducta politica cual convenia al nuevo órden
-de cosas” de la España.
-
-Fué entonces y en mérito de tan complicada situacion, que se acordó por
-el gobierno la mision diplomática de los Sres. Rivadavia y Belgrano
-cerca de los gabinetes de Madrid, Paris y Londres. En 1814 debieron
-partir estos señores del Rio de la Plata, y no seria sin emocion que al
-llegar á la linea que separa al globo en dos hemisferios, tocaron con el
-inmenso sepulcro de su predecesor y nuestro primer plenipotenciario en el
-estrangero.
-
-El titulo diplomático de aquellos señores era el de Diputados del
-gobierno de las Provincias Unidas, y los objetos de su mision de la mayor
-importancia, pues, usando de las palabras de un distinguido actor en
-los sucesos argentinos de aquella época, “se dirijian á ganar tiempo y
-prevenir los resultados de una invasion; objetos, añade, que se hallan
-especificados en las actas del Consejo de Estado, despues de aprobadas por
-la soberana Asamblea Jeneral Constituyente.”
-
-Esta aseveracion está de perfecto acuerdo con el testo de una nota oficial
-del Sr. Rivadavia, datada en Perpiñan á 19 de Agosto de 1816, en la cual
-dice á su gobierno: “En mi propartida de la córte de Madrid recibí el
-diploma de 19 de Febrero último, por el que V. E. se ha dignado nombrarme
-por Diputado de esas provincias cerca de la Corte de Paris con estension á
-otras potencias.... Recibí igualmente la instruccion á que se refiere, y
-tengo la satisfaccion de asegurar á V. E. que todas mis operaciones han
-prevenido el punto principal á que se contrae, que es _el de neutralizar
-todo proyecto de espedicion de la Península con direccion á esas playas_.”
-
-A 21 de Diciembre de 1815, el ministro español D. Pedro Cevallos dirijió
-desde Madrid al Sr. Rivadavia una nota, haciéndole saber que era voluntad
-de S. M. que en vista de aquella real órden que le comunicaba con mucha
-gusto por los informes que tenia de sus apreciables cualidades, se pusiese
-en camino para aquella corte y se presentase á tratar del objeto de su
-mision, _que seria atendido por S. M. en todo lo que fuese compatible con
-su dignidad y su decoro_.
-
-El Sr. Rivadavia no entró á Madrid hasta el 20 de Mayo de 1816, y
-al siguiente dia fué recibido por el primer ministro á quien en esa
-ocasion presentó su credencial. Alojaba nuestro Diputado en la calle del
-Desengaño, casa número 4, cuarto segundo.
-
-Tenemos á la vista algunas notas originales del mencionado ministro de
-Estado, Cevallos, pasadas al diputado argentino. Se vé en ellas que desde
-las primeras conferencias en que el rey _se prestó á oir las espresiones
-de sumision y vasallaje de los que se dicen diputados del llamado gobierno
-de Buenos Aires_, comenzó la diplomacia peninsular á apercibirse de
-que bajo aquellas formas respetuosas habia la intencion formada de una
-completa emancipacion. No era estraño. Las conferencias comenzaban en
-Junio de 1816, es decir, un mes antes que el congreso de Tucuman dijese al
-mundo que era voluntad unánime é indubitable de las Provincias Unídas en
-Sud-América romper los violentos vinculos que las ligaban á los reyes de
-España.
-
-El ministro Cevallos halló que el documento que acreditaba el carácter
-público del Sr. Rivadavia era informal y á tal punto desnudo de
-autenticidad que daba motivos para sospechar de su lejitimidad. Estas
-cavilosidades de Cevallos eran alimentada por los informes personalmente
-interesados que le comunicaba D. Manuel Sarratea, quien segun el mismo
-ministro _tambien se decia diputado_. Sarratea aseguraba que los poderes
-del Sr. Rivadavia estaban revocados. Las pasiones de la lucha intestina
-habian atravesado el océano y se ejercitaban en mengua del crédito del
-pais y de su causa, en el seno mismo de los gabinetes de Europa.
-
-El Sr. Rivadavia tenia instrucciones precisas para arreglar á ellas su
-conducta, pero acabamos de ver que no eran de naturaleza para manifestarse
-á las cancillerias de Fernando VII. Cuando el ministro preguntó al
-diputado que si las tenia, contestóle éste que ni la llevaba ni las habia
-pedido á sus comitentes, dando por razon, que habiendo en la Junta de
-Buenos Aires algunas cabezas exaltadas le había parecido preferible no
-llevar instrucciones á llevarlas tales que pudiese irritar el ánimo de S.
-M.
-
-El Sr. Rivadavia deseando obtener algo de importancia para la causa de su
-pais, á pesar del mal sezgo que tomaba la negociacion invocó por medio
-del director de la compañia de Filipinas D. Juan Manuel de Gondasegui, no
-sabemos que capitulo de sus instrucciones.
-
-Esta contradiccion, entre no tener guia escrita de su conducta y apelar
-á ella al mismo tiempo, aumentó las sospechas del ministro contra la
-buena fé con que obraba el diputado, y dictóle los siguientes párrafos
-de un oficio fecha 21 de Junio que creemos deber consignar al pié de la
-letra. Dicen así: “Las sospechas crecieron con la noticia de que los
-corsarios de Buenos Aires se habian apostado á las cercanias de Cádiz para
-hostilizar nuestro comercio; y esta noticia unida al retardo de la venida
-de V. dieron á las sospechas un grado de evidencia de que los designios
-de Buenos Aires no eran otros que los de ganar tiempo y adormedecer las
-providencias reclamadas por la justicia y por el decoro del gobierno.
-
-“Despues que este ha puesto en práctica todas las medidas reclamadas
-por la clemencia, y por el deseo de poner fin á una discordia intestina
-que hace la desolacion de unos pueblos hasta ahora felices, asi por su
-aventajado clima como por la prudencia y suavidad de las leyes que los
-regian; es preciso que acordándose de su decoro, _corte el hilo de unas
-conferencias destituidas por parte de V. del candor, buena fé y sincero
-arrepentimiento_ que debian animarlas singularmente cuando se entablaron
-bajo de la autoridad de un soberano que ha querido que el atributo de
-padre de sus pueblos resalte sobre los demas de su soberania.
-
-“En consecuencia ha determinado S. M. _que V. se retire de España_ para
-donde guste, bajo la salvaguardia de su real garantia; pues como quiera
-que esta se concedió á un sujeto que se creyó adornado de las calidades
-que inspiran la confianza, y despues de las conferencias á otro muy
-distinto á los ojos de la ley, sin embargo, el rey se desentiende de sus
-derechos y solo se acuerda de lo que se debe á si mismo. Lo participo á V.
-de real órden para su inteligencia y puntual cumplimiento.”
-
-El diputado debió hacer al ministerio español una esposicion siete dias
-despues de la nota que acaba de transcribirse, sincerándose de los
-cargos que en ella se hacian á su persona y carácter, exposicion que fué
-tachada por Cevallos de inexacta, y considerada indigna de toda atencion.
-Sin embargo, el ministro no pudo menos que establecer oficialmente
-una diferencia entre la persona del Sr. Rivadavia y el gobierno de que
-emanaban sus poderes, sentando que sus observaciones sobre la falta de
-candor y buena fé no recaen sobre el diputado, sino sobre la comision
-que desempeñaba, pero sin embargo, le repetia que el decoro del rey no
-permitia por mas tiempo la prolongacion de su permanencia en la Península.
-En consecuencia salió el Sr. Rivadavia de Madrid el dia 15 de Julio de
-1816, llevando consigo el convencimiento de que la córte de España estaba
-irrevocablemente decidida á no entrar por partido alguno “racional, ni á
-aquietarse sino con el estremo de dominacion que produce una conquista que
-ensangrienta el resentimiento y el furor en las guerras civiles.”
-
-En comunicaciones de 8 y 18 de Enero de 1816 dió cuenta el Sr. Rivadavia á
-su gobierno de los incidentes de esta negociacion y del éxito de ella. Asi
-se infiere de una nota datada en París á 10 de Setiembre del mismo año,
-dirijida tambien á su gobierno. En esta misma nota se lée lo siguiente:
-“Es de mi deber participar á V. E. que cuando salí de España se activaban
-por toda ella las providencias para embarcar en Cádiz una espedicion
-contra esa capital y dependencias al mando del conde de Labisbal: su
-número no era aun conocido del público, pues ya se decia de siete, de
-diez y aun de diez y ocho mil hombres de tropa de línea de toda arma.
-
-Tambien juzgo de mi obligacion avisar á V. E. que era persuacion universal
-en la córte de Madrid y en toda España, que dichas fuerzas operarian
-contra ese pais aliadas con las de S. M. el rey de Portugal y Brasil.”
-
-Con respecto á su conducta en la negociacion, el diputado Rivadavia se
-espresa asi al final de esta comunicacion: “Yo eseguro á V. E. que he
-llenado todas las instrucciones de mi comision, y que no he omitido medio
-para persuadir á la córte de Madrid de las buenas disposiciones de esos
-pueblos, _asi como para demostrar la justicia y los derechos no solo de
-ese pais, sino de todas las poblaciones de América á quienes considero en
-un caso absolutamente idéntico_.”
-
-En la diplomacia como en la guerra, el pueblo argentino no fué jamás
-egoista. Su sangre y su pensamiento concurrieron jenerosamente á la obra
-de la independencia, emprendida casi á un mismo tiempo por toda la América
-de orijen español. El carácter del Sr. Rivadavia se prestaba naturalmente
-á la idea jeneralizadora que fué como la base de la doctrina política del
-gobierno creado por la revolucion de Mayo.
-
-Estos antecedentes auténticos dan gran peso á las siguientes palabras
-que transcribimos del libro titulado _Rosas y sus opositores_, cuyo autor
-se hallaba bien informado por relaciones que habia oído de la boca misma
-de testigos y contemporáneos del Sr. Rivadavia. Tuvo la valentia (dice el
-autor de aquel libro refiriéndose al diputado argentino) tuvo la valentia
-de decir rostro á rostro á Fernando VII que la independencia americana
-era ya una necesidad. El ministro Soler que entró con él en una discucion
-sobre este punto, salió de ella convencido, y la córte de Madrid alarmada
-del proselitismo que hacia el americano Rivadavia, ordenó que saliese de
-los dominios españoles.
-
-Era pues, con mucha verdad que decia á su amigo Chiclana desde Paris en
-carta confidencial fechada á 14 de octubre de 1816..... «Yo he trabajado
-cuanto podía y acaso mas de lo que debia: no puedo referirle aun cuanto he
-hecho, cuanto me he espuesto y los lances que he tenido por conseguir la
-libertad y bien posible de nuestra compasible patria.....»
-
-A dar crédito á los escritos sueltos que en justificacion propia han dado
-en 1820 algunos altos funcionarios, debieran obrar en nuestros archivos
-los documentos suficientes para probar que, si por un abuso de facultades
-hubo quien en nombre de las Provincias Unidas negociase con la córte de
-España por conducto del conde de Cabarrus, el establecimiento del infante
-D. Francisco de Paula en el Gobierno de este pais, no faltó tampoco
-quien en representacion de los intereses verdaderos de la revolucion se
-opusiese, en el teatro mismo de aquellas desacordadas negociaciones, á
-la realizacion de un plan que contrariaba el deseo manifiesto de estos
-pueblos. La gratitud que este servicio debe despertar en nosotros, recae
-de justicia sobre la memoria del Sr. Rivadavia, quien descubrió y deshizo,
-segun toda probabilidad, aquellos errores hijos tal vez de la debilidad
-del espíritu mas que de la falta de probidad patriótica.
-
-El Jeneral D. Manuel Belgrano partió de Londres para el Rio del Plata
-el 15 de noviembre de 1815, y desde entonces; los graves negocios de la
-mision de que hacia parte, quedaron al cuidado esclusivo del Sr. Rivadavia.
-
-La situacion personal de este era embarazosa, no solo por el recargo
-de quehaceres y responsabilidad, sino tambien por la escasez de medios
-pecuniarios para atender á los gastos ocasionados por repetidos viajes,
-por una estensa correspondencia (llevada por él solo, pues no tenia ni
-secretario ni escribiente) «estando para nada menos aparejado que para
-pendalista,» como el mismo lo aseguraba á un amigo, y por la necesidad
-de sostener el decoro de la posicion que ocupaba. Todo el caudal de que
-había podido disponer desde la separacion de su amigo el Jeneral Belgrano
-hasta principios de febrero de 1818, estuvo reducido á trescientas
-sesenta libras esterlinas, que distribuidas en veinte y siete meses
-que median entre ambas fechas, corresponden á sesenta pesos mensuales.
-El crédito pecuniario de nuestros supremos Directores no debia ser muy
-grande entonces en las plazas estrangeras, pues nos consta por documentos
-fidedignos que la casa de los señores Hallet de Lóndres, no honraron
-la libranza de diez mil fuertes que á favor del diputado habia librado
-el Jeneral D. Ignacio Alvarez, encargado provisoriamente del ejecutivo
-nacional.
-
-A mediados de octubre recibió en Paris el Sr. Rivadavia la noticia
-semi-oficial de la declaracion de la independencia proclamada por el
-congreso. «Rindo á V. E., decia al Director con este motivo, las mas
-sinceras felicitaciones y le protesto los mas vivos votos por su felicidad
-y acierto.» El dia 12 de Diciembre siguiente, llegó á sus manos un oficio
-del gobierno de las Provincias-Unidas; comunicándole en forma aquella
-misma noticia acompañada de «copias certificadas de la declaracion de la
-Independencia» y advertiéndole del riesgo que corria su persona si aun se
-hallase en la córte de Madrid, y de la necesidad de retirarse de ella.
-
-Con motivo de esta comunicacion tuvo oportunidad el Sr. Rivadavia de
-manifestar nuevamente el patriotismo de sus sentimientos, espresándose asi
-en contestacion. «Me lisongeo de haber anticipado mis felicitaciones por
-tan plausible é importante suceso. Las repito con una plenitud de gozo que
-me hace en parte olvidar que esta sancion aunque tan justa y necesaria,
-no debe mirarse en la actualidad por todos los que tenemos el honor de
-pertenecer á ese pais, _sino como nueva obligacion que nos impone el
-sacrificio de nuestras pasiones, la dedicacion de nuestros talentos y la
-concentracion de nuestras fuerzas, para realizarla con la celeridad que
-exije la situacion urgente de esos pueblos_.»
-
-A fines de Diciembre de 1816 fué instruido el Sr. Rivadavia de que en la
-isla Antigua habia sido capturada por la corbeta _Branes_ de S. M. B.,
-una fragata de guerra con pabellon argentino comandada por el coronel D.
-Guillermo Brown. La captura tenia por pretesto la falta de los papeles
-que el derecho de las naciones requiere para ejercitar el corso, y la
-noticia de este suceso llegaba al conocimiento del Diputado con colores
-poco favorables á la probidad tantas veces acreditada del que fué despues
-nuestro glorioso almirante. En este acontecimiento de suma trascendencía
-en aquella época, procedió el Sr. Rivadavia con actividad y acierto.
-Su primer paso fué autorizar á los Sres. Hallet hermanos y compañia de
-Londres, para que procedieran judicialmente á reclamar el buque de guerra
-y las presas de su convoy, en nombre y representacion del gobierno de las
-Provincias Unidas.
-
-Apenas el coronel Brown se vió envuelto en aquellas dificultades se
-dirigió á los Diputados de Buenos Aires en Europa, dándoles cuenta de
-las circunstancias en que se hallaba. Y como fuese el Sr. Rivadavia el
-único representante del gobierno de las Provincias Unidas del Rio de
-la Plata que á la sazon se hallase allí, se creyó en el deber y con el
-derecho de contestarle asegurándole que desde luego se hubiera dirijido
-al Lord Vizconde Castlereaght en los términos exijidos por los intereses
-y derechos de su gobierno, si no hubiese visto con placer que el coronel
-Brown le aseguraba de que dentro de pocos dias seria declarada libre la
-fragata de su mando: que en tal concepto creia mas prudente reservar todo
-paso oficial hasta recibir noticias auténticas y pormenores del suceso.
-
-El Sr. Rivadavia no perdió esta ocasion para levantar el espíritu del
-prisionero comunicándole la reciente declaracion de la independencia y
-los sucesos prósperos de los corsarios de Buenos Aires sobre las costas
-españolas del Oceano y el Mediterráneo. Y como el bravo coronel pidiese en
-su comunicacion reglas acertadas para dirijir su conducta, no quedó corto
-el Sr. Rivadavia en satisfacer aquel deseo, haciéndolo con tanto peso
-que seria una usurpacion á su fama el no consignar aqui aquellas reglas,
-ya que la casualidad las ha traido á nuestro conocimiento. “Como V. S.
-tiene la bondad, le decia con fecha 3 de Enero de 1817, de pedir consejos
-amistosos, yo opino que el interés del Estado, de V. S. y su honor mismo
-exigen con urgente preferencia que asi que se halle V. S. en disposicion,
-retorne con toda brevedad á Buenos Aires, participándome en todo caso su
-determinacion y cuanto sea digno de una noticia oficial.”
-
-Un subalterno de aquella espedicion se había dirigido tambien á los
-Diputados, y segun parece, con espíritu poco favorable al gefe á quien
-estaba subordinado. Al contestarle el Sr. Rivadavia en la misma fecha
-que lo hacia al coronel Brown, lo hace con palabras que tampoco deben
-condenarse al olvido. Si las que hemos copiado honran la prevision del
-diplomático, las siguientes demuestran el culto que prestaba el ciudadano,
-en toda ocasion, al principio de autoridad que mas tarde se esforzó en
-radicar en su patria. “Creo tan de mi deber como del interés de Vd.,
-escribia al mencionado oficial, el prevenirle á nombre de nuestro gobierno
-que por ningun motivo se separe V; ni consiguientemente su tropa de la
-espedicion, hasta que esta regrese á Buenos Aires, ó que otros resultados
-que imposibiliten este caso le faculten á Vd. á hacerlo; y aun entonces no
-lo deberá ejecutar sin órden espresa de su gefe. El contesto de su oficio
-me obliga á recordarle que un oficial de verdadero mérito, cuantos mas
-conocimientos posea, aun sobre sus gefes, tantos mayores deberes le ligan
-á la observancia de la disciplina. Yo me lisongeo de que Vd. conocerá bien
-la importancia de este principio, y toda la trascendencia de cualquiera
-infraccion de él. Asi espero, que, tan celoso de los intereses de su
-patria como exacto en el cumplimiento de sus obligaciones, sabrá continuar
-todos los sacrificios que estas le demanden, proporcionando á nuestro
-gobierno la satisfaccion de premiar á un oficial que ha sabido completar
-su mérito....”
-
-Las esperanzas del coronel Brown fueron burladas. La “Hércules,” que
-asi se llamaba la fragata de su mando, fué declarada buena presa por
-los tribunales de Antigua, como lo fué mas tarde por el almirantazgo de
-Lóndres. Para ventilar sus derechos ante los magistrados que componian
-esta córte militar, se trasladó el coronel Brown á aquella capital, desde
-donde se puso en correspondencia con el Sr. Rivadavia. El coronel Brown
-comunicó al Diputado argentino los antecedentes necesarios para que éste
-formase juicio de aquel suceso ruidoso y para vindicarse de los cargos que
-la opinion hacia recaer sobre él, no sin algunos visos de bien fundados.
-Pretendia tambien el coronel que el Diputado se trasladase á Lóndres y
-tomase parte personalmente en el proceso que bajo la direccion de letrados
-ingleses habia entablado contra las autoridades de la Antigua.
-
-El Sr. Rivadavia dió contestacion á la nota de Brown desde Paris, con
-fecha 27 de Junio de 1817, observando que si á él le tocaba “la defensa
-de nuestros derechos y el honor de nuestro pabellon, no era aquel el
-campo en donde debieran defenderse, porque ni el caballero Stirling, ni
-el subdelegado de la marina Antigua, ni la misma córte del almirantazgo
-habian atacado el honor y la propiedad del supremo gobierno de las
-Provincias Unidas del Rio de la Plata, sino el ministerio de S. M.
-Británica.... A este, pues, corresponde esclusivamente la subsanacion de
-todos los daños y perjuicios irrogados á dicho gobierno, y un enviado
-no puede ni debe exijirlas de otra autoridad de esa nacion.” Esta
-determinacion de no presentarse en la capital de Inglaterra, sino en caso
-absolutamente necesario, tenia por verdadero motivo evitar el hacerse
-el blanco inmediato de desaires que preveia por el silencio del gabinete
-y por el curso parcial de la subsanacion del negocio, en el cual habia
-tomado parte el Cónsul de España desde su iniciacion ante los tribunales.
-Mas no por esto dejó el Sr. Rivadavia de atender los intereses argentinos.
-Con la misma fecha de la nota el coronel Brown dirijió una detenida
-comunicacion á los señores Hallet hermanos y compañia, dándoles bases y
-razones en que se fundaron para reclamar del ministerio de Relaciones
-Esteriores del gobierno inglés la satisfaccion que el proceder del
-Comandante Stirling y la córte del almirantazgo de la Antigua le ponian en
-el deber de dar.
-
-Como el Sr. Rivadavia tenia á la vista una copia legalizada del espediente
-obrado en la citada isla, puede considerarse como un estracto de él la
-relacion que hace de los hechos, los cuales nos parecen interesantes
-para la historia, por lo tanto oportuna la transcripcion siguiente de
-algunos párrafos de la nota dirijida á la casa de Hallet.--“Partiendo del
-principio de la absoluta neutralidad” (dice la nota) que en la guerra de
-España con las provincias del Rio de la Plata ha proclamado y protestado
-el gobierno inglés, enunciaré los datos y hechos mas esenciales. La
-fragata “Hércules” era bajo todo respectos un buque de guerra del Gobierno
-de Buenos Aires: la comision y el destino son los que dan este carácter
-segun las convenciones y prácticas que forman el derecho marítimo.
-
-El que la propiedad del buque sea de un particular nada altera esta
-calidad, y la nacion inglesa es la que puede suministrar mas pruebas de
-esto. El comandante de dicho buque D. Guillermo Brown es un oficial de las
-provincias del Rio de la Plata: él es de origen inglés; mas en el momento
-que admitió el primer despacho del supremo gobierno de dichas provincias,
-revistió todas las calidades que les autorizaban á obrar como oficial
-de honor en una guerra contra aquel pais. Los vasallos de S. M. B. han
-tenido hasta ahora la facultad de hecho y de derecho para consagrar sus
-servicios á cualquiera nacion, como no sea contra la suya. Y sobre todo,
-el caballero Brown hacia sobrado tiempo que servia al gobierno de Buenos
-Aires, para que el de la Gran Bretaña pudiera haberlo sabido y reclamado,
-si juzgaba que los servicios de él contrariaban sus intereses ó su
-política.
-
-«En la espedicion de que era parte la citada «Hércules» no intervino la
-mas mínima propiedad inglesa.» El armamento, pertrechos y habilitacion
-misma eran de la propiedad y costo inmediato del gobierno de Buenos Aires,
-como consta de los documentos que obran en el espediente.
-
-El casco y aparejo del buque que formaban toda la propiedad del oficial
-Brown, no puede calificarse por ningun sólido principio de propiedad
-inglesa: ella pertenecia antes al mencionado gobierno que habia comprado
-dicho buque para su servicio, del que hizo donacion á uno de sus oficiales
-premiando al mérito y animando la emulacion de los que le servian.
-
-«El arribo de la fragata «Hércules» á la Barbada, considerado como buque
-de guerra no ha contravenido á ninguna ley marítima de comercio ó colonial
-que autorice á su aprehension y confiscacion, y aun cuando se le gradue
-de buque mercante, habiendo arribado por necesidad, y no probándole hecho
-ni intencion de hacer alguna introduccion clandestina, como lo comprueba
-el proceso, por los tratados y leyes coloniales de España misma, no
-puede negársele en tal caso el auxilio que su necesidad demanda ni menos
-detenerlo....»
-
-Hemos dicho que sobre la conducta del coronel Brown pesaban algunas
-sombras; él bien lo conocia, pues ofreció al Sr. Rivadavia una plena
-satisfaccion prestándose á darla personalmente en Paris mismo si asi se lo
-exijiese el Diputado de su gobierno.
-
-El Sr. Rivadavia con la imparcialidad que correspondia en negocios tan
-graves, no quiso disimularle ni la naturaleza ni la fuerza, tal vez
-aparente, de los actos que empañaban la fama del buen marino; pero tomando
-en cuenta la instancia que este hacia para lavarse de toda mancha, tuvo
-la discrecion el Sr. Rivadavia de tranquilizar el espíritu de quien podia
-aun prestar á la causa de la independencia servicios de consideracion.
-En la nota mencionada del 27 de Junio le decia: «Pasando á lo que toca á
-su honor personal, aseguro á V. S. con la franqueza que me pide; que mi
-opinion del benemérito coronel Brown es siempre la misma que he tenido
-la satisfaccion de manifestar en toda oportunidad, y le protesto que me
-lisongeara mucho poder obrar siempre conforme á ella. Persuádase V. S. que
-conozco sobradamente los enemigos que forman el mérito y la desgracia,
-mayormente si los accidentes prestan la decoracion del celo á la calumnia.
-En caso semejante, donde hay un mérito bien fundado y un talento que hacer
-valer no falta mas que el carácter, y yo me congratulo de entreveer este
-en su persona.»
-
-La nobleza de este lenguaje, los principios de derecho público y los
-pormenores históricos que encierran las dos notas que en parte dejamos
-copiadas, las dan una importancia que hace que tengamos á dicha la
-conservacion de tan preciosos documentos. Por cierto que de la lectura
-de ellos no podría traslucirse la situacion personal del autor, ni los
-motivos de desaliento que en el instante de firmarlos debian obrar sobre
-su ánimo. Dejaremos que él mismo pinte esa situacion en el siguiente
-párrafo de su comunicacion de 24 de Mayo de 1817, al Director Puyrredon,
-que dice asi: «Acabo de recibir un oficio de V. E. datado en esa capital
-á 3 de Enero del corriente año .... en que me íntima que no apareciendo
-motivo de conveniencia que pueda fundar mi residencia en Europa para lo
-sucesívo, regrese á ese pais .... Yo obedezco á la órden de V. S. y desde
-luego no promederia un momento entre la obediencia y la ejecucion si no
-me retuvieran motivos insuperables por el presente. En los puertos de
-Francia no será fácil encontrar buque que haga viaje directo á esa por
-lo que probablemente me veré obligado á pasar á Inglaterra. Mas no tengo
-recurso alguno para hacer frente á los gastos precisos de mi transporte.
-Y sobre todo, no hace honor á ese gobierno ni á mi persona el salir de
-esta capital sin cubrir lo que debo en ella, mayormente cuando se me ha
-anticipado bajo la sola garantia de mi persona.»
-
-El 10 de Diciembre de aquel mismo año recibió nuevos plenos poderes
-para constituirse en órgano del gobierno de las Provincias Unidas de
-Sud-América cerca de los soberanos de Europa, con el objeto de conquistar
-la estima de estos á favor de aquel gobierno, el cual estaba seguro de
-granjeársela por la bondad de su conducta, segun la espresion oficial de
-los respectivos documentos diplomáticos.
-
-Por los antecedentes que tenemos á la vista venimos en conocimiento de
-la importancia de los trabajos del Sr. Rivadavia en Europa; pero no
-podemos trazar una historia de ellos por lo incompleto de aquellos mismos
-antecedentes.
-
-El Diputado argentino no dejó de negociar un solo momento, á fin
-de inclinar al gabinete francés á protejer con su fuerza moral la
-independencia de esta parte de América, conato principal de nuestra
-política esterior. El Sr. Rivadavia habia conseguido captarse la amistad
-de escritores y personajes influyentes capaces de obrar sobre la opinion
-del pueblo francés y sobre la política de su gabinete. Monseñor Deprat
-puso su pluma calorosa al servicio de la gran causa americana, y los
-sentimientos democráticos del noble general Laffayette, no permanecieron
-inoficiosos ante las hábiles instancias del Sr. Rivadavia cuyo elevado
-carácter supo apreciar aquel hombre tan simpático para los amigos de la
-libertad.
-
-Debiendo respetar el punto político de partida del monarca francés de
-aquella época, el Sr. Rivadavia declaró que el gobierno que representaba
-habia seguido una conducta conforme con las doctrinas conservadoras
-proclamadas por el Congreso de Viena de 9 de Junio de 1815. Que aquel
-creia, por consiguiente, cumplir con sus deberes, perseverando en la
-línea de conducta que habia seguido, empleando con respecto del Rey de
-España todos los medios de conciliacion que estuvieran á su alcance,
-aumentando y fortificando los medios de defensa, al mismo tiempo que
-se esforzaba por mejorar y perfeccionar sus instituciones. Hacia esta
-declaracion con motivo del Congreso de soberanos que debia tener lugar
-en Aix-Lachapelle, y en el cual, segun los cálculos del Sr. Rivadavia,
-deberia tratarse la gran cuestion americana á instancias del gabinete
-peninsular. Los esfuerzos de nuestro diplomático se contrajeron por tanto
-á presentar la causa y el crédito del gobierno de las Provincias Unidas
-bajo puntos de vista favorables, demostrando en laboriosas memorias que
-redactó al efecto, el progreso creciente del comercio, de la riqueza y
-de la civilizacion del Rio de la Plata, asi como de los demas Estados
-que tenian un propósito comun con nuestras Provincias.--“La existencia
-politica, la organizacion interior y las relaciones esteriores de la parte
-mas vasta, hermosa y fértil de la América, (decia el Sr. Rivadavia en 15
-de Octubre de 1818, en nota confidencial escrita en frances al Jeneral
-Dessales, ministro de Relaciones Esteriores) no es negocio que pertenezca
-esclusivamente á la España: es del interés de todo el mundo civilizado.
-Las dos potencias americanas reconocidas por la Europa, se encuentran
-comprometidas en las numerosas complicaciones que acarrea la prolongacion
-de una lucha desoladora, sostenida en el nuevo mundo durante casi nueve
-años; lucha cuyas consecuencias son perniciosas para todas las naciones
-mercantes. Ha ya muchos años que las Provincias Unidas de Sud América y
-recientemente Chile, han conquistado cuanto título puede exijirse á un
-pais nuevo para merecer una constitucion nacional.... .... Hasta hoy no
-se ha presentado á la América la ocasion de hacerse oir y de esplicar de
-una manera adecuada la gravedad é importancia de sus intereses .... Yo me
-hallo en situacion de dar á este respecto todas las esplicaciones que se
-creyeren necesarias.”
-
-Nuestra diplomácia en Europa no perdió de vista, ni por un solo instante,
-un peligro cuya gravedad debia disimularse y en prevision del cual era
-prudente captarse simpatías en los gabinetes de primer órden. Consistia
-ese peligro en una espedicion preparada en Cádiz, cuyo número de soldados
-montaba á 18 ó 20,000 hombres, segun los _Bandos_ que en tinta colorada
-imprimia y hacia colocar el gobierno de Buenos Aires en las esquinas
-de esta ciudad, y ante cuyo buen éxito probable trepidaban aquellos
-gabinetes para decidirse al reconocimiento de nuestra independencia. “La
-España, decia con este motivo el Sr. Rivadavia al ya mencionado ministro
-de relaciones esteriores de Francia, podrá causar una sorpresa á la buena
-fé de la Europa; pero no está en su poder el alucinar á la América....
-No nos és indiferente, por cierto, que esa espedicion parta ó no, puesto
-que en las Provincias Unidas de Sud-América, la vida y la fortuna de
-cada ciudadano están identificadas con las de todos los demas; pero el
-señor Ministro me permitirá asentar aquí dos verdades que sobradamente
-se justificarán con el tiempo. La primera es que ni el gobierno ni el
-plenipotenciario de aquellas provincias consentirán jamás en desviarse un
-solo paso del camino que llevan, ni cederán un punto de la justa solicitud
-de que se impida á la espedicion militar el zarpar de los puertos de la
-península. La segunda es, que si la espedicion llegase á realizarse,
-entonces cesarán todas las consideraciones y miramientos, y la fuerza se
-encargará de hacernos justicia.”
-
-Fácil es de comprender que la política francesa era dilatoria tanto como
-indecisa. El Diputado que usaba tanta firmeza en sus comunicaciones no
-tenia acceso fácil para hacerse escuchar de viva voz como deseaba.
-
-Para conseguirlo, ocurrió á la influencia de sus respetables amigos, y
-especialmente á la del Jeneral Laffayette, quien levantándose mas alto
-que los consejeros del Borbon restaurado, comprendia cuanto ganaria el
-prestigio un tanto débil de la Francia, si se decidia á favor del Sur de
-la América en los términos que lo habia hecho en otro tiempo con respecto
-al Norte.
-
-El noble Jeneral que conocia todo el poder de conviccion en que abundaba
-la palabra del diplomático argentino y que se interesaba en su causa,
-tenia particular empeño en acercarlo al Ministro de relaciones esteriores.
-Dirijióle con este fin una memoria sobre el estado general de los
-negocios de la América meridional, en la cual comenzaba por disculparse
-de su injerencia en materias de tan alta política, recordando que estaba
-suficientemente justificado por la que habia tomado en la causa de los
-norte-americanos cuarenta y dos años antes, y añadia: “La emancipacion de
-la América española, inspirada por la revolucion de los Estados Unidos, ha
-sido acelerada por la revolucion europea. Cualquiera género de oposicion
-á ella no puede conducir sino á aflijir la humanidad sin dañar en lo mas
-minimo á esa misma independencia. ¿Qué hará hoy la Francia? Al instinto
-despótico de Bonaparte repugnaba la política generosa.... Ha llegado el
-momento en que el gobierno constitucional procure su apoyo en la opinion
-del pais, y sus alianzas en la simpatia liberal de los demas pueblos. Me
-guardaré de hacer al rey la injusticia de creer que quiera comprometer
-nuestros intereses y sus deberes por atender á cortesanias de familia.
-En otro tiempo éramos dueños en gran parte del comercio de la América
-española, llevando alli nuestros productos al través de la España y por
-intervencion de las casas francesas establecidas en Cádiz. De aquella
-ventaja real solo nos ha quedado la conocida preferencia que aun dan
-aquellos pueblos á nuestras mercaderias; preferencia que los ingleses se
-empeñan en que caiga en olvido.... Para indemnizar á la Francia de la
-pérdida de la consideracion política debemos ponernos francamente como en
-1778, sin que ahora existan los peligros de entonces, á la cabeza de la
-independencia americana, para asegurar provechos que no tardarán otros en
-arrebatarnos... Por lo demas mi mision se reduce á presentar á V. E. en la
-noche de hoy al Sr. Rivadavia, quien no solo está autorizado para hablar
-en nombre del pais de su nacimiento, sino tambien de Chile, en donde las
-armas argentinas han sido tan felices como lo serán pronto en el Perú.”
-
-En la noche del 19 de Enero de 1819 el marqués de Laffayette y el Diputado
-de Buenos Aires descendieron de un mismo carruaje á la puerta del ministro
-de relaciones exteriores de Francia. En aquella ocasion debieron tratarse
-los importantes negocios que las transcripciones que dejamos hechas dan
-á conocer en defecto de documentos mas esplícitos que no han llegado á
-nuestras manos.
-
-El Sr. Rivadavia tuvo órden de su gobierno de pasar á Lóndres,
-reemplazándole en el carácter de Diputado cerca del gobierno frances
-el Dr. D. Valentin Gomez. Las instrucciones dadas á este último están
-firmadas por el ministro D. Gregorio Tagle á 21 de Octubre de 1818, y
-de esta misma fecha es la órden dada al Sr. Rivadavia para trasladarse
-á la córte de Inglaterra, segun el tenor del artículo 4.ᵒ de dichas
-instrucciones.
-
-En una nota datada en Paris á 18 de Junio de 1819, dió cuenta el
-nuevo Diputado de su primera conferencia tenida con el ministro de
-relaciones exteriores el dia 1.ᵒ de aquel mismo mes, en la cual le
-habia declarado que en concepto del gabinete frances dependia la suerte
-de la independencia americana de la aceptacion de la forma monárquica
-constitucional, y que partiendo de esta persuacion, manifestada con
-franqueza, le habia propuesto para el gobierno de esta parte de América,
-al principe europeo, heredero del reino de Etruria, entroncado por línea
-materna con la dinastía de los Borbones. La manera como el congreso miró
-aquella proposicion que el Sr. Gomez comunicó con una circunspeccion que
-le honra, fué el motivo que mas de cerca decidió de la suerte funesta que
-cupo al cuerpo nacional que habia declarado nuestra independencia en el
-acta memorable del 9 de Julio de 1816. Cayó envuelto en un famoso proceso
-y los tiros que le derribaron tuvieron alcance para herir á los Diputados
-que representaban en paises estrangeros al gobierno de las Provincias
-Unidas. Estos diputados eran tres en aquel momento. D. Manuel José Garcia,
-D. Valentin Gomez y D. Bernardino Rivadavia. Una nota de idéntico tenor,
-en cuya lacónica redaccion se advierte el intencional olvido de toda forma
-y de todo comedimiento, les anunció que quedaban sin valor sus poderes y
-que en consecuencia regresaren sin demora á esta capital. El Sr. Rivadavia
-recibió esta íntimacion el 2 de Julio de 1820.
-
-Disueltas las autoridades nacionales, cayeron las provincias antes unidas
-en una especie de aislamiento oscuro y estéril. En todos los puntos del
-vasto territorio argentino dejó de existir el gobierno fundado en la razon
-y en la ley. Las calles y plazas de la capital misma se convirtieron en
-teatro de una desgreñada guerra civil, y sobre la superficie social
-aparecieron esas influencias de baja estraccion que cobran albedrio
-pernicioso cuando las riendas gubernativas pasan á cada instante de una
-mano á otra mano por falta de alguna bien intencionada que las rija con
-energia y tino.
-
-Forzoso era de en medio de este caos hacer brotar la luz; evocar el órden
-del seno de la anarquia, y construir el poder administrativo con los
-escombros de la autoridad derribada por la demagogia. Esta fué la obra
-dificil que el pueblo de Buenos Aires; en un momento feliz de reposo,
-encomendó á la persona de un guerrero de la independencia.
-
-Todos los amigos del órden se asilaron al rededor de la silla del
-gobernador D. Martin Rodriguez. La campaña, reducida á una frontera
-estrecha y mal defendida, trajo tambien su continjente de fuerza en apoyo
-del nuevo magistrado en quien confiaba para dar mas ámbito á su pingüe
-industria especial y para garantir las propiedades rurales contra la
-rapacidad de los bárbaros. La esperanza pintábase en todos los semblantes.
-La masa del pueblo dotada de esa adivinacion de lo futuro que está negada
-al individuo, preveia que comenzaba una época nueva, y que las promesas de
-la revolucion iban á tener en los hechos mas realidad que en las columnas
-gárrulas de las gacetas. Fatigados estaban los ciudadanos de glorias
-militares y de venganzas domésticas; ansiaban por el reposo de la paz y
-por la dulce satisfaccion de poder amarse como hermanos.
-
-Bajo el influjo de esta disposicion de los ánimos, nada recomienda tanto
-el mérito y el carácter del Sr. Rivadavia como el nombramiento que
-invocando “el voto público de sus conciudadanos;” hizo en él el gobernador
-Rodriguez para desempeñar el Ministerio de gobierno, por decreto del 19
-de Julio de 1821. “La importancia de sus servicios y la estension de sus
-luces,” eran otras tantas calidades, que segun el mismo gobernador le
-señalaban para ser llamado á aquel importante destino.
-
-Los antiguos, ha dicho el mas afamado de los políticos prácticos,
-inventaron el rio del olvido, al contacto de cuya corriente se desvanecian
-en las almas los recuerdos de la vida. Pero el verdadero Leteo despues de
-una revolucion se forma de cuanto puede abrir al hombre las sendas de la
-esperanza. Este ingenioso pensamiento, bajo formas mas graves sin duda
-dominaba el ánimo del nuevo ministerio. Esplicándose con alta y generosa
-filosofia los errores de todos, (de los cuales él mismo no se consideraba
-exento) como consecuencia de la marcha torrentosa de la conquista de la
-independencia, se propuso curar esos errores, “cerrando para siempre el
-periodo de la revolucion, no acordándose mas ni de las debilidades ni de
-las ingratitudes.” Nueve dias despues de su aceptacion del ministerio,
-y la primera vez que en este carácter se presentó en la Sala de
-Representantes, fué para pronunciar la siguiente declaracion que establece
-un programa tan lacónico como bello. “El gobierno quiere constituirse
-en protector de todas las seguridades y en un conservador de todas las
-garantias.”
-
-La Providencia vinole en auxilio para que pudiera dar cumplimiento á
-los votos de su política conciliadora. El ministro sabia aprovechar los
-instantes oportunos, y sabia tambien que cuando la generosidad no es
-simulada tiene eco inmediatamente en el corazon argentino.
-
-En la noche del 26 de Setiembre llegó á Buenos Aires la noticia de un
-gran triunfo obtenido por nuestras armas coaligadas con las chilenas. El
-Jeneral San Martin habia entrado victorioso á la ciudad de los Reyes, á la
-resistente capital del Perú, asiento del poder peninsular en aquel rico é
-inmenso pais.
-
-Segun la espresion de nuestro gobierno quedaban colmadas con aquel
-acontecimiento las nobles aspiraciones concebidas en 25 de Mayo de 1810.
-Los pueblos del continente gozaban ya de independencia; que fuesen libres
-y dichosos debia ser la única ambicion que cupiese para en adelante á la
-provincia de Buenos Aires.
-
-Tan grata nueva y tan hermosos sentimientos fueron llevados al seno de
-la Sala de Representantes el dia siguiente, con la mayor solemnidad, por
-los tres secretarios de Estado, al mismo tiempo que el proyecto de ley
-de olvido que fué el primer paso con que el Sr. Rivadavia abrió la série
-de sus trabajos políticos. Tendia esta medida á tranquilizar y consolar
-los ánimos, á avivar la fé en la libertad civil ahogada en la grita de
-los partidos apasionados, y á conquistar entre las parcialidades en que
-el pais se encontraba dividido, las capacidades y las influencias que
-pudieran concurrir á la reforma jeneral que se disponia á emprender la
-administracion. Estas miras eran tas vastas é imparciales que alcanzaron
-hasta á los antiguos vecinos españoles de esta ciudad, á quienes las
-exijencias de la época negaban desde 1817 el inocente derecho de unir
-su sangre en lejítimo matrimonio á las mugeres argentinas. La justicia
-política fué pues absoluta para todos los habitantes de la provincia de
-Buenos Aires.
-
-Para apreciar bien el mérito de los trabajos que distingen á la
-administracion que rijió al pais desde mediados de 1821 hasta el 9 de Mayo
-de 1824, seria preciso trazar un cuadro detenido de la situacion de las
-cosas, del estado de la cultura pública y de las propensiones generales
-de la opinion, anteriores á aquel brillante periodo. Dice con propiedad un
-escritor inglés, testigo de aquellos trabajos, que nada es tan capaz de
-hacer el elojio cumplido de los talentos del primer ministro del General
-Rodriguez como la comparacion del estado del pais entre las fechas en que
-se encierran los tres años durante los cuales desempeñó aquel empleo el
-Sr. Rivadavia. A pesar de la dócil voluntad que se sentia en la poblacion
-para obedecer á un buen gobierno, existia una fuerza secreta que desviaba
-y detenia su accion; fuerza formada principalmente por las aspiraciones
-envidiosas apoyadas en hábitos rancios y en preocupaciones que una prensa
-sin doctrina social habia irritado sin correjir.
-
-Comprendió el Sr. Rivadavia que en situacion semejante debia el gobierno
-administrar y doctrinar á un tiempo, y que la autoridad, á la cual
-levanta siempre los ojos el pueblo, debia presentarse como modelo de los
-que la obedecian. Comprendia tambien que en una república, mas que bajo
-cualquiera otra forma de gobierno, necesita la autoridad revestirse de
-la fuerza moral que nace de las virtudes cívicas y de la conciencia de
-los deberes, y adquirir respeto y prestigio, no por la popularidad que se
-compra á precio de concesiones y debilidades que acaban por suprimir á la
-autoridad misma, sino por la bondad de sus medidas, por la razon y el
-acierto de ellas y por la valiente constancia para sostenerlas á pesar á
-veces de la opínion pública cuando se pervierte ó estravia.
-
-El ministro del General Rodriguez no confió en si solo: mas que en él
-y en sus hábiles compañeros puso su confianza en la verdad del sistema
-representativo que francamente habia aceptado y acababa de estudiar al
-natural en las instituciones de la Inglaterra.
-
-En primer lugar exijió de la administracion de justicia, ese gran poder
-del Estado, toda la imparcialidad y todo el saber que constituyen sus
-principales elementos, elevando á la magistratura los letrados mas
-íntegros é inteligentes. Y como el sistema democrático es una burla
-cuando los representantes del pueblo no son mas que la significacion
-de un partido ó de las veleidades del aura popular de una mañana de
-elecciones, ejerció su influencia para que en los bancos de la legislatura
-se sentasen los mas dignos, los mas entendidos y respetados entre los
-vecinos de la Provincia. Sus atrevidas reformas habrian hecho fracazar al
-gobierno, si sus proyectos no se hubiesen convertido en ley por el voto
-de los ciudadanos á quienes acataba toda lo sociedad. En una palabra, el
-Sr. Rivadavia que no temia ni envidiaba la superiodidad de nadie, y que
-se consideraba en un puesto merecido, por el testimonio de su propia
-conciencia, trató de que los poderes públicos se colocasen á la altura de
-sus miras, y las personas que los componian al nivel de su ilustracion y
-de su altísima moralidad.
-
-El Sr. Rivadavia, usando de dos voces de su predileccion, era
-«eminentemente gubernamental.» Y, añadiremos, uno de los argentinos mas
-demócrata, tomando esta palabra en su hermoso y jenuino significado.
-
-El brazo de este hombre de estado no manejó sino los verdaderos resortes
-de los gobiernos libres. Los hilos secretos é ingeniosos con que se traman
-las redes políticas, son demasiados ténues para que no se rompiesen en sus
-manos de hércules. La libertad, la publicidad, el respeto por la dignidad
-de las personas, la consistencia de las relaciones sociales por medio de
-la instruccion y de la mejora moral de los individuos, y, segun su bella
-espresion, la confianza en el _imperio del bien_.... tales eran aquellos
-resortes.
-
-No somos nosotros los que lo aseguramos á título de biógrafos
-panegiristas: son deducciones de sus propios actos administrativos.
-El Sr. Rivadavia nos ha legado un precioso cuerpo de doctrina social
-y gubernativa en los considerandos de los decretos que firmó, en los
-mensages del Ejecutivo á las Cámaras. Queria ser obedecido mas que por la
-fuerza del mandato por la del convencimiento obrado por el raciocinio que
-precedia á sus disposiciones.
-
-Traigamos á la memoria algunas de sus máximas:
-
-«La publicidad es la mejor garantia de la buena fé de los actos,
-mayormente en aquellos cuya desicion está sugeta á una arbitrariedad
-necesaria.
-
-«No hay instituciones que contribuyan tanto á la civilizacion de un
-pueblo, como las que inducen entre los individuos respeto recíproco en
-maneras y en espresiones.
-
-«No hay medio ni secreto para dar permanencia á todas las relaciones
-políticas y sociales como el de ilustrar y perfeccionar tanto á los
-hombres como á las mugeres, á los individuos como á los pueblos.
-
-«La ilustracion pública es la base de todo sistema social bien reglado, y
-cuando la ignorancia cubre á los habitantes de un pais, ni las autoridades
-pueden con suceso promover su prosperidad, ni ellos mismos proporcionarse
-las ventajas reales que esparce el imperio de las leyes.
-
-«Todo premio adjudicado al verdadero mérito, sino es un tributo
-de rigorosa justicia, es seguramente un resorte de los que mas
-ventajosamente promueven la perfeccion moral.
-
-«Es cierto que la opinion pública, especialmente en paises inespertos, se
-estravia de suyo, es á veces sorprendida y frecuentemente resiste á la
-accion del poder; pero en todos esos casos sosteniéndose esta sobre la
-masa de los intereses ú obrando al frente de la corriente por medio de la
-instruccion, de la libertad y de la publicidad, el triunfo es tanto mas
-cierto y glorioso cuanto que se reviste el imperio del bien.»
-
-Cerraremos esta incompleta página de un verdadero _libro de oro_ con un
-pensamiento que muestra toda la liberalidad de las miras de aquel exelente
-estadista:
-
-«Es preciso, decia, que los pueblos se acostumbren á ser celosos de sus
-prerogativas.»
-
-En el momento mismo en que desde la altura del mando emitia este
-principio, ponia en manos del pueblo los medios para que conociese la
-estension y la naturaleza de esa prerogativa, encargando la traduccion
-del libro de su amigo M. Daunau, «de las garantias individuales» á uno de
-nuestros mas sérios literatos de aquella época.
-
-Esta traduccion, publicada en crecido número de ejemplares, ha sido uno
-de los libros en que hemos aprendido á leer y á pensar muchos hombres hoy
-maduros, ó mas bíen dicho, una jeneracion entera.
-
-Consiste, pues, la principal gloria del Sr. Rivadavia haber colocado
-la moral en la region del poder como base de su fuerza y permanencia,
-y en comprender que la educacion del pueblo es el elemento primordial
-de la felicidad y engrandecimiento. Sobre estas columnas fundó una
-administracion que todavia no conoce rival en estos paises, y parte de
-cuyas creaciones, como puntos luminosos, han lucido hasta en las negras
-horas del gobierno bárbaro que por tantas años mantuvo detenido el carro
-del progreso argentino.
-
-Apenas ocupó el puesto de ministro, erigió la Universidad mayor de Buenos
-Aires con fuero y jurisdiccion académica, como estaba acordado por reales
-cédulas desde el año 1778. Fué este su primer paso en la tarea de fundar
-establecimientos de enseñanza alta y primaria, bajo un sistema general,
-oportuno para desarrollar la educacion pública al abrigo del sosiego y del
-nuevo órden que sucedia á la anarquia.
-
-Inmediatamente despues fundó las escuelas gratuitas bajo el sistema rápido
-y económico de Lancaster, no solo en los barrios de esta ciudad sino en
-los mas apartados pueblos de campaña, confiando la inspeccion general de
-todas ellas á un sacerdote recomendable por su ilustracion y conocido por
-su jenerosa filantropía. El premio dado por el Sr. Rivadavia al difundidor
-del benéfico preservativo de Jenner, fué el encargarlo de dirijir el
-espíritu de aquellos mismos niños cuya salud corporal habia salvado.
-
-Pero su pensamiento orijinal, y mas fecundo fué el de apoderarse, á favor
-del bien público, de las hermosas cualidades del corazon femenino. Sabia
-el Sr. Rivadavia--son palabras suyas--que la naturaleza al dar á la mujer
-distintos destinos y medios de prestar servicios, dió tambien á su corazon
-y á su espíritu calidades que no posee el hombre, quien, por mas que se
-esfuerze en perfeccionar las suyas se alejará de la civilizacion si no
-asocia á sus ideas y sentimientos la mitad preciosa de su especie. La
-Sociedad de Beneficencia se ha defendido en épocas de retroceso social por
-la propia importancia de sus tareas, y ha podido educar dos jeneraciones
-de madres morales é instruidas que han dado entre caricias los primeros
-consejos y las primeras lecciones á centenares de ciudadanos. La Sociedad
-de Beneficencia es una escuela normal donde se forman exelentes y dignas
-matronas que se sucederán unas á otras practicando el bien y ejerciendo la
-insigne majistratura de la mejora de sexo, mientras exista esta ciudad que
-la respeta y ama. La anciana moribunda les dirije las últimas bendiciones
-desde el lecho de la misericordia, y la tierna niña en el albor y fuerza
-de la vida, desde el banco de sus labores, eleva tambien sus puros
-agradecimientos á esas segundas madres que les dió la patria por la mano
-venerable de Rivadavia.
-
-Cuadro demasiado estenso seria el que comprendiese todos los pormenores
-de las reformas emprendidas en la administracion de Rodriguez. Ellas
-abrazaron desde la economía interior de las oficinas hasta los actos
-ejercidos por el pueblo en razon de su soberania; desde las prácticas
-forenses hasta los hábitos parlamentarios; desde la policía del cuartel
-del soldado hasta la clasificacion de las recompensas á que eran
-acreedores los jefes del ejército. Como la reforma tuviese la inflexible
-intencion de desarraigar abusos é introducir economia en la aplicacion
-de la renta pública, no pudo ponerse en práctica sin lastimar intereses,
-personas y corporaciones que se sublevaron contra sus tendencias. Estas
-reformas fueron sancionadas por los representantes del pueblo. Por fortuna
-los lejisladores de entonces tenian en el ejecutivo un brazo fuerte para
-hacer cumplir la ley, y una voluntad que no se arredraba en presencia
-de las dificultades. El Mensaje del año 23, hablando de la reforma, se
-espresa en estos términos: “Esta obra árdua ha sido ordenada con valentia
-por las dos lejislaturas precedentes, y el gobierno para ejecutarlo ha
-debido vencer grandes resistencias y chocar con sentimientos personales
-y preocupaciones comunes.” Estas palabras demuestran las resistencias
-halladas para obrar el bien y acelerar la marcha de la civilizacion.
-Dejan traslucir al mismo tiempo cuales debieron ser las luchas diarias,
-sostenidas por los hombres colocados al frente del movimiento rejenerador.
-Disculpable habria sido que se manifestasen engreidos por el triunfo
-y agriados por las ofensas recibidas en retribucion de beneficios tan
-importantes. Nada de eso. Una severa templanza rebosa en todo aquel
-documento, modelo de filosofia política. En él se esplican y se absuelven
-los errores de la opinion y se esperanza hasta en la exaltacion de las
-pasionas para llegar al blanco á que se dirijia el gobierno, asi que esas
-pasiones entrasen al cauce que la ley acababa de señalarlas. El Mensaje
-continúa así:
-
-“Establecidos ahora los fundamentos del sistema representativo, es forzoso
-que la conducta del gobierno sea conservadora. El tiempo debe consolidar
-lentamente lo que acaba de construirse con tantas fatigas y peligros: él
-tranquilizará los ánimos ajitados de las pasadas contiendas: las pasiones
-sublevadas se amanzarán gradualmente y servirán tambien bajo el imperio de
-instituciones saludables.”
-
-La ley de reforma eclesiástica dictada en 21 de Diciembre de 1822, fué
-pretesto para que los mal avenidos, los aspirantes y los adoradores del
-_statu quo_, formasen una especie de coalicion en nombre de la creencia
-de nuestros mayores, haciendo entender al vulgo que se atacaban sus
-dogmas venerandos y el lustre de su culto. Los principios relijiosos del
-primer ministro fueron puestos en duda, y la calumnia declaró ateo á
-quien habia contribuido para que el seminario conciliar, mal organizado
-y pobre en rentas, fuese levantado á la categoria de colegio nacional de
-estudios eclesiásticos; á quien se proponia dignificar el sacerdocio para
-que fuese capaz de desempeñar la alta mision docente que el gobierno se
-disponia á confiarle. El Sr. Rivadavia quiso dar al clero de Buenos Aires,
-en aquella época, una prerogativa que el clero francés aún no ha podido
-conquistar del todo á pesar de su ciencia y acreditada moralidad--la de
-participar libremente en la educacion y en la civilizacion del pueblo.
-Estas intenciones fueron manifestadas con palabras terminantes y con
-actos notorios. La sede en aquella época estaba vacante. El ardor de
-la revolucion y la lucha intestina habian dado sus frutos hasta en el
-corazon de la tribu de Levi, y el pavimento de los claustros habia sido
-mancillado con sangre en la hora en que el crimen crée conseguir impunidad
-con las tinieblas. La autoridad civil no podia ser indiferente á este
-espectáculo. Ojalá que el Sr. Rivadavia hubiera encontrado en su tiempo
-á la cabeza de la diócesis uno de esos fuertes varones que saben ir al
-fondo de las intenciones del Evanjelio por los caminos mas cortos! El se
-hubiera abrazado con el santo pastor y habríale cedido la iniciativa en la
-parte eclesiástica de la reforma. Pero aquel deseable obispo no existia.
-En su defecto el Sr. Rivadavia ordenó que se estableciesen conferencias
-semanales para todos los individuos del clero sobre materias de ciencías
-eclesiásticas. El decreto de 5 de abril de 1823, se funda en estas
-bellas consideraciones: “No basta que el clero de Buenos Aires obtenga
-por su santidad una reputacion distinguida, ni que los servicios en la
-causa de la independencia le designen un buen lugar entre las clases que
-han contribuido á establecerla. Es menester algo mas; es menester que
-su crédito se eleve por la civilizacion, y que llegue por este medio á
-ponerse en estado de cargar con la responsabilidad de difundirla.”
-
-Esta es la verdadera tendencia de la reforma eclesiástica tan desfigurada
-por la oposicion contemporánea á ella. Bajo la faz en que la presentamos
-será mirada por la historia. El sábio estadista mártir de su moralidad y
-de su honradez, queda lavado con la uncion de sus propias palabras, de
-la mancha de incrédulo con que el espíritu vulgar del partido pretendió
-empañar su memoría. En la vasta razon del Sr. Rivadavia habia lugar para
-los axiomas de la ciencia y para las verdades de la relijion heredada
-que no se desprenden jamás del alma de los bien nacidos: asi como tenian
-cabida en los estantes de su biblioteca los escritores de la escuela del
-siglo XVIII y los ascéticos de la época brillante de la prosa española.
-
-La atencion del Sr. Rivadavia no estuvo enteramente absorta en los límites
-del gobierno de que era miembro. Al crear instituciones útiles, y al
-mejorar las formas representativas en Buenos Aires, creia hacer una obra
-de modelo y aplicacion para las demas provincias de la república, que de
-mancomun y debidamente representadas habian proclamado la independencia
-como un solo cuerpo de nacion. Los vínculos de la union se hallaban
-desatados en 1821. A la representacion nacional dispersada por la
-anarquia habia sucedido la tentativa de otra cuyos miembros reunidos en
-Córdoba tuvieron mas de una vez que defenderse contra las acusaciones
-de conspiracion que les hacian sus propios comitentes. Quedó sin efecto
-esta tentativa de congreso. La reunion de otro nuevo era completamente
-imposible en aquellos momentos. El Sr. Rivadavia tuvo que aceptar el
-papel de ministro de un gobierno provincial á pesar de sentirse con la
-fuerza y la voluntad sobrada para encargarse de los destinos nacionales.
-El pensamiento de toda su vida fué la union nacional. En una ocasion en
-que circulaban en Europa noticias precursoras de la caida del Directorio
-y de la disolucion del Congreso, se espresaba de la manera siguiente en
-una nota oficial de 28 de Junio de 1818: “La union de esas provincias
-es indispensable á su existencia nacional. Si la administracion central
-deja de existir por algun tiempo, debe ser por consultar á su mejor y mas
-sólido establecimiento.”
-
- * * * * *
-
-La idea de la organizacion del territorio de un pueblo que tantas virtudes
-y jénio habia mostrado en comun durante la lucha de la independencia,
-no podia dormir en la cabeza del hombre que habia sido vocal de las
-primeras juntas, representante de las Provincias Unidas cerca de las
-córtes estrangeras y actor principal en el movimiento revolucionario á
-que el pais entero habia contribuido con su sangre y sus tesoros.......
-Sobre la jeneracion que vivia entonces no habian pasado los veinte años de
-aislamiento que llevan el apellido y la divisa de Rosas.
-
-El restablecimiento de la union de los pueblos argentinos, tan ansiada
-por Rivadavia, se preparó por él con habilidad y discrecion. «Esa
-union, decia, es necesario que se obre por el convencimiento de que las
-ventajas son superiores, respecto á cada una de las partes concurrentes,
-á cualquier perjuicio real ó de mera opinion, que á alguna de ellas
-puede ocurrir.» La explicacion de esas ventajas y del pensamiento
-desinteresado del gobierno de Buenos Aires fué confiada al blando y
-persuasivo tucumano Dr. D. Diego Estanislao Zavaleta, con sujecion á las
-notables instrucciones datadas á 30 de Mayo de 1823 bajo la firma de D.
-Bernardino Rivadavia. Pero ántes de tomar la iniciativa «para reunir todas
-las provincias del territorio que ántes de la emancipacion componian el
-vireinato de Buenos Aires ó del Rio de la Plata, en un cuerpo de nacion
-administrada bajo el sistema representativo, por un solo gobierno y por un
-mismo cuerpo legislativo,» quiso el estadista porteño poner de bulto con
-los hechos la conveniencia de la union y hacerla apetecible con beneficios
-prácticos para los pueblos invitados. Seis jóvenes de cada uno de los
-territorios que estaban entonces bajo gobiernos independientes, fueron
-mantenidos y educados en los colegios de Buenos Aires. Medida excelente
-cuyo resultado fué establecer entre aquella numerosa juventud, vaciada en
-un mismo molde intelectual, vinculos estrechos y fraternales que con el
-tiempo debian producir una accion armoniosa en la máquina del Estado.
-
-Dictóse al fin la ley de 27 de Febrero de 1824, facultando al ejecutivo
-de la provincia de Buenos Aires para reunir la representacion nacional.
-Esta ley fué precursora de varias medidas que mas tarde facilitaron al
-congreso de 1826 y al presidente que nació de su seno, el ejercicio de
-sus respectivas funciones. Las relaciones y el crédito que al gobierno
-provincial habian grangeado la elevacion y justicia de su conducta,
-permitiéronle la formacion de compañias europeas, con fuertes capitales,
-para la explotacion de los metales preciosos, para facilitar el comercio
-interior, la navegacion de buques á vapor, y para establecer un banco
-nacional que sustentase esas mismas empresas proveyendo á las provincias
-del numerario que necesitaban para alentar sus respectivas industrias.
-
-El autor de este plan preparatorio para el restablecimiento de la
-union argentina, tuvo la oportunidad de ser su agente en los centros
-europeos de actividad y riqueza. Habiéndose negado por tres veces
-el Sr. Rivadavia á continuar en su cargo de ministro de gobierno al
-comenzar la administracion del jeneral Las Heras, fué nombrado ministro
-Plenipotenciario y Enviado Extraordinario cerca de las cortes de
-Inglaterra y de Francia, por decreto de 17 de Febrero de 1825, época en
-que el gobierno de la provincia estaba ya encargado del poder ejecutivo
-nacional.
-
-Fué durante esta mision que tuvo lugar la ratificacion y cange del tratado
-celebrado con la Gran Bretaña. El nombre del Sr. Rivadavia corre á par
-del afamado Ministro M. Canning en la última página de aquel documento á
-que debe Buenos Aires adquisiciones de que ya se apercibe, y otras que
-el tiempo está encargado de revelar en toda su importante trascendencia.
-Pero el patriotismo y las luces del diplomático arjentino no le permitian
-ceñirse á procederes de mera forma. Las respetuosas consideraciones que
-mereció del gabinete inglés, le ayudaron para emplear con fruto de su
-pais el año escaso que permaneció en Europa en desempeño de sus nuevas
-funciones. Consagróse con empeño á dar á conocer la aptitud del pais
-que representaba para empresas industriales en grande escala, y para
-un desarrollo comercial mas estenso que el que hasta entonces habia
-recibido. La prensa de Lóndres reveló, por primera vez, puede decirse, los
-caudolosos veneros de preciosos minerales que encierran las Cordilleras
-del centro y de los estremos de nuestro vasto territorio, y las ventajas
-que reportaria una numerosa emigracion agrícola, estableciéndose en los
-llanos fértiles y estensos que riegan nuestros rios caudalosos bajo el
-clima hospitalario de una zona templada.
-
-Las garantias que en favor de la civilizacion y riqueza del pais acababan
-de obtener los súbditos británicos por los tratados que son el punto de
-partida del jeneroso derecho público que nos rije, fueron el natural
-apoyo de la confianza con que se arriesgaron fuertes capitales europeos
-á trasladarse á rejiones lejanas pero que tanto prometen á la industria
-y al trabajo intelijente bajo la custodia de las leyes sábias. El
-crédito, elemento moral de los gobiernos, obró su preciosa consecuencia,
-convirtiéndose en valores positivos. Si los frutos posteriores no
-correspondieron á las esperanzas concebidas en vista del movimiento
-favorable de la opinion exterior hácia nosotros, no fué culpa de quienes
-excitaron ese movimiento con tanto acierto como con medios tan lejítimos;
-culpa fué de la mala estrella que guió por tantos años nuestros destinos.
-
-Siempre que busquemos con verdad el camino de nuestro engrandecimiento,
-le hemos de hallar por el rumbo trazado por la escuela económica y
-administrativa de que es fundador el Sr. Rivadavia. El órden y la paz
-interior, serán en adelante como lo fueron desde 1821 hasta 1827 las
-proclamas mas elocuentes para traer pobladores al seno de nuestros
-desiertos, y capitales á la masa de nuestra circulacion monetaria. Estas
-verdades son vulgares en nuestros dias. No le eran cuando se anunciaban y
-aplicaban por primera vez. Los que derramaron tales ideas como una semilla
-que alguna vez habia de fructificar, fueron tenidos por visionarios y
-utopistas. Sin embargo, la fábula se hizo verdad. Las garantias acordadas
-al estranjero han salvado nuestra civilizacion naciente y la dignidad del
-ciudadano.
-
-El dia 8 de Febrero de 1826, en el salon principal de nuestra vieja
-fortaleza, entre un crecido número de ciudadanos y en presencia de los
-jefes del ejército y de los departamentos todos de la lista civil, tuvo
-lugar un acto importante y trascendental para la suerte del pais.
-
-En aquel dia y en aquel lugar, el gobernador de la provincia de Buenos
-Aires proclamó á D. Bernardino Rivadavia, presidente de las Provincias
-Unidas del Rio de la Plata.
-
-El Congreso, haciendo justicia á los méritos contraidos por aquel
-ciudadano habíale escojido para elevarle á puesto tan honroso como erizado
-de espinas. Al tomar el Presidente las insignias del mando y el Jeneral D.
-Juan G. de las Heras al entregárselas, pronunciaron palabras que honran
-á uno y otro. Los méritos de la administracion que se retiraba fueron
-reconocidos y aplaudidos por el Presidente, quien á su vez fué alentado
-con la halagüeña perspectiva de una marcha gloriosa. Tan nobles deseos
-se frustraron completamente. El Gobierno de la presidencia halló un
-terreno conmovido que no le permitió asentarse. El Sr. Rivadavia no podia
-fundar su gloria en los triunfos militares sino en las conquistas del
-pensamiento con armas pacíficas de una administracion arreglada. Mientras
-tanto el pais estaba comprometido en una guerra esterior, en la cual las
-victorias sobre el enemigo fueron una verdadera derrota para el poder del
-Presidente. Otras causas combinadas con esta no permitieron al réjimen
-nacional mas que una duracion cortísima.
-
-El Sr. Rivadavia renunció el cargo de Presidente y cesó en sus funciones á
-fines de Julio de 1827.
-
-Al descender de la presidencia, el Sr. Rivadavia dirigió una carta
-autógrafa á cada uno de sus ministros, dándoles gracias por la cooperacion
-que habian prestado á su gobierno, y asegurándoles de la aprobacion
-que le merecia la conducta de los empleados en los tres departamentos
-de la administracion. Las contestaciones de los Señores Agüero, Cruz y
-Carril son un testimonio de los sentimientos nobles y afectuosos que
-el magistrado habia sabido despertar en aquellos hombres notables. En
-momentos en que declinaba el valimiento del gobernante, y en que ya
-se divisaba delante de él el camino lóbrego que iba á recorrer en el
-resto de sus dias, no pueden ser tachadas de lisonjeras las espresiones
-con que los ministros contestaron al Sr. Rivadavia. El de hacienda se
-espresaba así: “La administracion de V. E. deja descubierto el secreto
-y en él la garantia que faltaba á los intereses sociales. No mas el
-saqueo y la violacion de las propiedades particulares serán en nuestra
-patria suficientemente escudadas con los nombres de patriotismo y de
-obligacion.... La mas grata recompensa que me queda es haberme empleado en
-el servicio de la nacion, bajo las órdenes del hombre público que en la
-historia de la América española ocupará el lugar mas distinguido, por su
-constante empeño en propagar la civilizacion de los verdaderos principios
-con que, en menos tiempo, y escusando mil calamidades, los moradores de
-estas rejiones puedan llegar á la ventura social, y las diversas secciones
-del continente elevarse á un grado de prosperidad prodigiosa.”
-
-La nacion pasaba por una verdadera crísis. El carácter provisorio que
-imponia al nuevo presidente la ley de 3 de Julio, la reunion próxima de
-una convencion nacional; la disolucion del Congreso asi que se tuviere
-conocimiento oficial de la instalacion de aquella; la guerra civil que
-alzaba la rebelion por una parte, y por otra la guerra estrangera,
-colocaban al pais en una situacion que se agrababa con la decadencia del
-comercio y los excesos del ajio y con el mal éxito de las negociaciones
-diplomáticas entabladas para terminar la contienda con el Imperio.
-Las pasiones políticas se hallaban exaltadas. El Gobierno Nacional
-caía enlutando el corazon de unos y vistiendo con colores alegres las
-ambiciones de otros. Los numerosos amigos de un órden de cosas que
-databa desde 1821, se sentian sin apoyo y se consideraban entregados por
-la renuncia del Sr. Rivadavia á las consecuencias de una reaccion que
-comenzando por las formas habia de llegar hasta las ideas. Para calmar
-estos temores y para templar el ardor de los partidos, revistiéndose
-el Sr. Rivadavia de esa grave tranquilidad que mostró tantas veces en
-los momentos críticos, dirijió al pais las siguientes palabras que se
-deslucirian con cualquier comentario:
-
-“Argentinos: No emponzoñeis mi vida haciéndome la injusticia de suponerme
-arredrado por los peligros, ó desanimado por los obstáculos que presenta
-la majistratura que me habeis conferido. Yo hubiera arrostrado sereno aun
-mayores inconvenientes, si hubiera visto por término de esta abnegacion la
-seguridad y la ventura de la patria.
-
-“Consagradle enteramente vuestros esfuerzos, si quereis dar á mi celo y á
-mis trabajos la mas dulce de las recompensas. Ahogad ante sus aras la voz
-de los intereses locales, de la diferencia de partidos y sobre todo, la de
-los afectos y ódios personales, tan opuestos al bien de los estados como
-á la consolidacion de la moral pública.... Abrazaos como tiernos hermanos
-y acorred como miembros de una misma familia á la defensa de vuestros
-hogares, de vuestros derechos, del monumento que habeis alzado á la gloria
-de la nacion. Tales son los deseos que me animarán en la oscuridad á que
-consagro mi vida; tales los que me consolarán de la injusticia de los
-hombres; tales, en fin, los que me merecerán un recuerdo honroso de la
-posteridad.”
-
-El Congreso que declaró la independencia terminó su carrera bajo la
-acusacion de traidor á la patria. El primer Presidente y sus actos fueron
-llamados al tribunal de la opinion pública por los hombres públicos que no
-acertaron á disimular su parcialidad. El Mensaje pasado á la legislatura
-por el gobierno que restituyó á Buenos Aires su antigua forma provincial,
-es un documento cuya lectura desconsuela al mismo tiempo que demuestra
-la intensidad de los ódios que fermentaban dispuestos á estallar bajo
-la silla del Presidente y en la tribuna del Congreso. Aquel Mensaje
-clasificó al pensamiento del réjimen general del pais, como “un instante
-desgraciado de delirio”: y declarando que “la concentracion y la desunion
-se habian hecho igualmente impracticables”, colocó á las provincias en una
-situacion incierta que no podia conducirlas sinó á la anarquia, ó á caer
-en manos de jefes irresponsables y vitalicios.
-
-Apartado el Sr. Rivadavia de la vida pública, la privada fué para él
-en lo sucesivo y hasta el fin de sus dias, una perpétua expatriacion.
-Para comprender las tribulaciones de su espíritu, bastará transcribir
-las siguientes palabras escritas por él en Paris en Mayo de 1833: “Son
-estos los momentos mas tristes de mi vida. Un amigo me instruye sobre la
-estrema degradacion y miseria de mi desventurada patria. No he recibido
-una sola letra que me consuele sobre la situacion de mi esposa é hijos,
-ni recuerdos de mis amigos....., sin embargo no puedo dejar de pensar
-constantemente en esa República Argentina que se arruina y degrada cada
-vez mas. Ni seria digno ni posible separar mi ánimo de la contemplacion
-de tan cara y amada patria....” En aquellos momentos lamentaba la muerte
-de un noble y respetable estrangero amigo suyo, “el único ser, segun
-su propio testimonio, á quien debiera favores en su desgracia.” Pero
-tantas desventuras no abatian su alma bien templada. Cuantos mas motivos
-se le agolpaban para quejarse de la ingratitud de la patria, mas se
-identificaba con ella consagrándola sus desvelos. Nada podia hacer ya en
-su servicio el estadista repudiado, pero si el literato estudioso. “Para
-aliviar su espíritu” emprendió entonces la traduccion de los viajes de D.
-Félix Azara, “porque era lo mejor que se habia publicado sobre su pais.”
-
-El Señor Rivadavia cedió este manuscrito al Sr. D. Florencio Varela el
-año de 1842, en Rio Janeiro, al separarse ambos “para no verse mas en
-este mundo.” El tomo segundo de la Biblioteca del _Comercio del Plata_,
-contiene la primera edicion de este escrito tan importante para el
-conocimiento de la historia natural del Rio de la Plata y Paraguay. Tal
-vez hasta el año 45, época de aquella edicion, no se conocian las exactas
-observaciones del ilustre geógrafo y viajero en la lengua en que se habian
-redactado.
-
-Al hablar de los trabajos diplomáticos del Sr. Rivadavia en Europa, hasta
-poco antes de 1820, hemos procurado hacer las transcripciones que ha
-sido posible de su correspondencia oficial, para probar indirectamente
-el ningun fundamento de las acusaciones que se le han hecho acerca de
-sus pretendidas tendencias á monarquizar la América. El señor Rivadavia
-no ha dado un paso, que nos conste, en este sentido. Habrá si se quiere,
-escuchado proposiciones y aun abierto esperanzas sobre semejante
-pensamiento en circunstancias en que era preciso, para no comprometer
-nuestra independencia ni el éxito de la lucha con el poder español, calmar
-los celos que en los gabinetes de los soberanos europeos despertaban los
-gobiernos _insurjentes_ del nuevo mundo. Pudo haber en su ánimo momentos
-de duda acerca de cual fuese la forma política mas conveniente para
-constituir su pais. Y esto nada tendrá de estraño, pues trepidaciones de
-la misma especie hallaban escusas en 1846 para el sesudo redactor del
-_Comercio del Plata_, en consideracion al espectáculo de sangre y de
-lodo que por treinta y seis años presentaban las repúblicas americanas.
-La calumnia, sin embargo, valiéndose de la discreta reserva en que se
-envuelve toda negociacion diplomática, por inocente y lejítima que ella
-sea, prohijó aquella suposicion vulgar y la presentó con el carácter de
-acusacion oficial, durante la última residencia del Sr. Rivadavia en
-Francia. Fué entonces que él tuvo el noble coraje de presentarse en Buenos
-Aires, á mediados de Mayo de 1834 para vindicarse de las acusaciones
-que se le hacian. Solo dos horas pudo permanecer bajo el techo de su
-propia casa y en la ciudad de su nacimiento. La autoridad lo obligó á
-reembarcarse y á esperar á bordo de un buque durante veinte dias la
-decision de la Sala de Representantes sobre la reclamacion entablada ante
-ella por acto tan injusto.
-
-El Sr. Rivadavia se asiló entonces en el Estado Oriental. En una
-hacienda de las inmediaciones de la Colonia del Sacramento se consagró
-á ocupaciones rurales. Rodeado estaba de colmenas, de su querido rebaño
-de cabras del Tibet y de plantas útiles y exóticas, cuando en Octubre de
-1836, por órden del gobierno de aquel pais, fué deportado á la Isla de
-Ratas en la rada de Montevideo, y de allí desterrado con otros argentinos
-notables á la isla brasilera de Santa Catalina.
-
-Peregrino y proscripto por Europa, por el Estado Oriental, por el Brasil,
-rindió al fin el espíritu en la ciudad de Cádiz el 2 de Setiembre del año
-del Señor MDCCCXLV.
-
-El Sr. Rivadavia es sin disputa un argentino digno de preferente lugar en
-el panteon de nuestros grandes hombres.
-
-Su razon fué elevada; su carácter recto y firme; su voluntad constante;
-sus intenciones intachables. Nadie ha hecho mas que él á favor de la
-civilizacion y de la legalidad en estos paises. Nadie ha amado con mas
-desinterés y mas sin lisonja, mas de veras al pueblo. Nadie ha respetado
-mas que él la dignidad de los compatriotas. Tuvo la conciencia de nuestras
-necesidades y se desveló por satisfacerlas. Trajo á su rededor todas las
-intelijencias, diólas impulso y las preparó un teatro útil y brillante
-de accion. Buscó en el estranjero las ciencias de que careciamos y las
-aclimató en nuestro suelo. Compensó y alentó los servicios y las virtudes;
-protejió las artes y confió mas en el poder de la razon que en la fuerza.
-
-Su mérito es tan positivo como su gloria será eterna.
-
-Sus bendecidas cenizas están entre nosotros. _Tandem quiescat._ La mano
-del agradecimiento las ha devuelto á la Patria como un tesoro usurpado.
-Del fondo del sepulcro que las custodia, saldrá constantemente una voz que
-resonará como un aplauso ó como una censura en la conciencia de nuestros
-mandatarios.
-
-
-
-
-BREVES APUNTAMIENTOS PARA LA BIOGRAFIA DE
-
-D. JOSÉ ANTONIO MIRALLA.
-
-
-En el número de los arjentinos que se han granjeado fama fuera de la
-patria, debe contarse al Sr. D. JOSÉ ANTONIO MIRALLA.
-
-Él “era incapaz de olvidarse [son sus propias palabras] de las Provincias
-donde habia tenido el honor de nacer, y mucho menos de la gran ciudad
-donde recibió su instruccion.” Esas provincias eran las arjentinas, y
-Buenos Aires la gran ciudad.
-
-El hombre que asi se espresaba despues de 12 años de ausencia de la
-patria, merece cuando menos, el afecto de sus paisanos.
-
-Nosotros hemos sentido siempre simpatia por Miralla, avivándose toda vez
-que la casualidad nos presentó este nombre mezclado con algun incidente
-ó unido á algunas personas notables en la historia moderna de la América
-independiente.
-
-Hemos recojido esos pocos incidentes; conocemos algunos pasos de la
-carrera de Miralla; pero ignoramos con precision donde y cuando termina.[1]
-
-Miralla hizo sus estudios en el Colejio de Buenos Aires durante el
-rectorado del Dr. D. Luis José Chorroarin[2]. Permaneció en esta ciudad
-hasta 1810 y probablemente ya no residia en ella el dia 25 de Mayo de
-aquel año.
-
-No hemos podido rectificar la verdad de algunas curiosas anécdotas
-referentes á Miralla y á la proteccion que le dispensó cierto artífice
-italiano de una custodia famosa, que pasó al Perú despues de haber
-espuesto al público en uno de nuestros templos aquella joya destinada al
-culto.
-
-El hecho es que en 1812 se le vé á Miralla en Lima, dando cuenta, en un
-cuaderno de pocas pájinas, “de las fiestas celebradas en la Ciudad de los
-Reyes con motivo de la promocion del Exmo. Señor Dr. D. José Baquijano al
-Supremo Consejo de Estado.”
-
-Las descripciones de festividades públicas formaron un ramo especial de
-la literatura peruana. En época en que el talento del escritor tenia
-allí pocas aplicaciones, era una buena fortuna la oportunidad de lucir
-erudicion y facundia en el panejírico de algun personaje ó en la relacion
-de la alegria ó del dolor del público en ocasiones estraordinarias.
-
-Miralla se manifiesta en ese escrito digno de desempeñar una tarea
-que él quiso confiar (como lo espresa en la dedicatoria) “á la pluma
-delicada de un ilustre literato.” No faltan allí, ni las citas latinas,
-especialmente de Lucano y de Ovidio, ni la desenfadada verbosidad á que la
-jeneralidad de los escritores limeños tenian acostumbrado el oido de sus
-conciudiadanos.
-
-Sin embargo, cualquiera que lea el discurso que encabeza la “breve
-descripcion,” no podrá menos de advertir que es fruto de la cabeza de un
-hombre de ingénio, no mal preparado para honrar la carrera de las letras.
-
-Es demas decir que en este cuaderno abundan los versos en todo metro y
-medida, la mayor parte anónimos. Sospechamos que muchos pertenecerán á
-Miralla y especialmente el siguiente cuarteto que fué colocado sobre el
-frontis _iluminado_ de las casas consulares: el dejo á _culto_ que tienen
-esos cuatro versos, es propió del terreno en que nacieron.
-
- _Estas llamas ardientes simbolizan_
- _El amor que mereces á este pueblo:_
- _Su inquietud el deseo de tu gloria,_
- _Su claridad la luz de tu consejo._
-
-La única composicion poética, firmada con iniciales que allí se rejistra,
-pertenece al Dr. D. José Sanchez Carrion, quien mas tarde se hizo notable
-por la parte que tomó en la emancipacion del Perú y por el cargo de
-Ministro jeneral de Bolivar que desempeñó hasta la batalla de Junin. Este
-personaje se liga con nuestra historia en cuanto se le considera por
-algunos como un rival poco jeneroso del Dr. Monteagudo, asesinado en las
-calles de Lima durante la influencia política de Sanchez Carrion.
-
-Baquijano pasó á Madrid á tomar posesion de su empleo, y entendemos que
-llevó consigo á Miralla de quien se habia declarado protector.
-
-Es de presumir que la gratitud no flaquease en el ardiente corazon de
-Miralla; pero tambien es presumible que sus opiniones políticas y su
-devocion á la causa de la independencia americana, levantasen un celaje
-opaco y frio en las relaciones amistosas entre el magnate protector y su
-protejido, novel y oscuro literato republicano.
-
-Baquijano, Conde de Vista Florida, estaba ligado con estrechos vínculos á
-dos Ministros del absolutismo de Fernando VII, ambos, por una aberracion
-singular, nacidos en América. El uno era el Duque de San Carlos, peruano,
-y el otro el mejicano Lardizabal.
-
-La reunion á Cortes habia hecho de Madrid la residencia de muchos
-americanos distinguidos, quienes se dividieron, alistándose en uno ú otro
-de los dos grandes partidos que ajitaban entonces á la Península.
-
-Los americanos liberales que veian en el triunfo del sistema
-constitucional de la Metrópoli, el triunfo tambien de la libertad en
-América, manifestaron con una loable valentia su indignacion contra el
-decreto de 4 de Mayo de 1814 aboliendo la constitucion y disolviendo en
-consecuencia las cortes del Reino.
-
-Algunos de aquellos, como D. Vicente Rocafuerte, y Rivero, diputados
-por las ciudades de Guayaquil y de Arequipa, llevaron la enerjia de sus
-convicciones y principios hasta negarse á asistir á una audiencia real,
-declarando que no era digno de sus respetos un monarca que hacia jemir en
-las cárceles á los diputados liberales cuyas opiniones estaban garantidas
-por el rejimen constitucional bajo cuyo imperio las habian emitido. Esta
-valiente determinacion fué, como es de creerse en los momentos de la
-reaccion absolutista, castigada ejemplarmente. Arrebatado Rivero de los
-brazos de su joven y reciente compañera, fué encerrado en la oscuridad de
-una prision de estado, en donde jimió durante seis años.
-
-Si Miralla se hallaba entonces en Europa es de presumirse que pensase
-como el ecuatoriano Rocafuerte: decia este, “que, los americanos eran
-mas delincuentes que los españoles en reconocer al rei absoluto, porque
-sufrian mas de su lejano despotismo y porque habia llegado la época en que
-era obligacion de ellos trabajar en sacudir el yugo español y combatirlo
-de todos modos.”
-
-Al fin de una carrera llena de amarguras y de tantos desengaños como
-importantes servicios habia prestado á la libertad y á la ilustracion
-del nuevo mundo, el mismo Rocafuerte volviendo la memoria á la aurora
-de la revolucion esclamaba desde Lima en 1844: «En esa época feliz yo
-consideraba toda la América española como la patria de mi nacimiento.»
-Esta tambien era la manera de sentir de todos los americanos ilustres que
-el espíritu de fraternidad filosófica del siglo XVIII, habia preparado
-como por milagro para esa larga y heróica lucha de que habia de resultar
-independiente un mundo entero.
-
-Bolivar, Morelos, San Martin, se buscaban anhelantes con el pensamiento
-en ese oceano de llanuras, de bosques y montañas vírjenes que fueron
-teatro de la lucha de la emancipacion, deseándose mútuamente el acierto y
-la victoria en la idéntica causa que sostenian.
-
-Camilo Enriquez no reconoce en los Andes el poder de separar en dos
-patrias el suelo chileno y el argentino, y electriza simultáneamente
-con sus escritos republicanos á Santiago y á Buenos Aires. El Dr. D.
-Bernardino Vera, ignorado y completamente desconocido á las márjenes del
-Paraná, donde tuvo su ilustre cuna, vivirá eternamente en los fastos de
-la revolucion chilena, como pensador, como majistrado, como poeta, como
-patriota.
-
-A este tenor, muchos otros americanos fueron del mismo modo de pensar
-que Rocafuerte. Miembros de una misma familia por los principios, las
-aspiraciones y los fines, siguieron el rumbo que el destino quiso
-señalarles y cultivaron el campo de la independencia con la pluma y
-la espada como una heredad comun. Las victorias de Boyacá y de Maypu
-alcanzadas por dos distintos heroes en dos opuestos estremos de la América
-española, son tan hermanas como Leutres y Mantinea.
-
-Miralla vivia en la atmósfera de esas mismas jenerosas ideas.--«A pesar
-de haber sido el principal é inalterable anhelo de su alma el volver al
-círculo de sus amigos y paisanos y al grato calor de sus hogares,» como
-lo decia á su antiguo maestro en Julio de 1822, el destino le detenia en
-la Habana en donde por aquel tiempo era vecino comerciante y propietario
-acaudalado.
-
-El restablecimiento de la Constitucion en Cádiz permitió á los amigos
-de la independencia americana residentes en la principal de las islas
-Antillas, mayor libertad para sus proyectos y trabajos. Existia en la
-Habana una asociacion secreta relacionada con otras de la misma especie en
-Caracas, cuyo objeto era ganar prosélitos y difundir ideas á favor de la
-gran causa de nuestro continente.
-
-En esos trabajos tomó Miralla una parte activa, y aprovechando de la
-libertad de imprenta que el movimiento revolucionario de Riego y Quiroga
-habia devuelto á los súbditos españoles, se asoció á Fernandez Madrid para
-escribir en el sentido de la independencia y de la democracia.
-
-En 1821 fundaron ambos en la misma Habana un periódico titulado el
-_Argos_, para influir en la política del continente y en especial en la
-de los habitantes de Méjico, en donde acababa de dar Iturbide el grito de
-independencia, (24 de febrero de 1821.) Las ideas monárquicas del plan
-de Iguala dejaban demasiado transparente los fines de ambicion personal
-que se realizaron en 18 de Mayo de 1822;--dia en que se vió en América la
-parodia de un Emperador consagrado por el motin militar de un sarjento.
-Los verdaderos patriotas mejicanos querian entrar francamente en el camino
-natural de los destinos de América que ellos comprendian y aceptaban como
-ley infalible en lo futuro. Aspiraban al triunfo del sistema democrático
-republicano y á la comunidad de principios é intereses entre los nuevos
-Estados que nacian á la independencia, para que esta gran familia de
-naciones llegase á ser próspera y feliz por medio de la paz, del órden y
-de una sabia administracion económica. El programa del _Argos_ era este
-mismo, y estas las ideas y tendencias á cuyo servicio se pusieron sus
-inteligentes redactores.
-
-Fernandez Madrid, nacido en Cartajena de la antigua Colombia en 1789, y
-cuya existencia se apagó en las cercanias de Lóndres en Junio de 1830, nos
-es mas conocido que su amigo Miralla, compatriota nuestro y educado en
-esta capital, objeto constante de sus simpatías y recuerdos.
-
-La amistad entre estos dos ilustrados y beneméritos americanos redunda
-en elogio del que es objeto de esta breve noticia. Madrid llegó á tener,
-dentro y fuera del territorio de Colombia las posiciones mas elevadas
-de la majistratura y de la diplomacia. Orador elocuente, versado en las
-ciencias, ha salvado su nombre del olvido, no tanto por el distinguido
-papel que desempeñó en el teatro de la política, cuanto por las amables
-calidades de su carácter y por su aventajada inspiracion poética.
-
-Natural es presumir que entre el Argentino y el Colombiano que habian
-fundido sus pensamientos y pasiones políticas en el molde de las columnas
-del _Argos_, existiese una especial analojía en el carácter y en las
-propensiones del espíritu, cultivado en ambos por la disciplina de la
-escuela y por la enseñanza práctica que proporcionan los viajes.
-
-Madrid ha dejado en su coleccion de poesias, publicadas en Lóndres
-en 1828, huellas bien marcadas de la intimidad con Miralla, de las
-inclinaciones literarias de este, y de su influencia en la sociedad
-habanera en cuyo seno pasaron ambos juntos muchos años.
-
-Una de esas composiciones forma por si sola un rasgo sumamente
-característico de la fisonomia de nuestro ilustre compatriota. Ella coloca
-á Miralla en el número de esos _varones insignes en merecimientos_, cuyas
-palabras son poderosas para aplacar el mar de las iras populares.
-
-_Ille regit dictis animos, et pectora mulcet._
-
-Esa composicion no necesita esplicaciones ni comentarios: las relaciones
-entre las colonias del golfo mejicano y su metrópoli de entonces,
-esplicarán los motivos posibles de la asonada que dá ocasion al
-
-SONETO.
-
-_Al ciudadano Miralla, con motivo de haber sosegado el furor popular del
-pueblo el 15 de Abril de 1820._
-
- Visteis alguna vez del mar airado
- Encresparse las olas ajitadas,
- Cuando de opuestos vientos contrastadas
- Bramando sin piedad se han levantado?
- Ya descienden de un cielo encapotado
- Las centellas por Júpiter lanzadas;
- Ya no atiende á las velas destrozadas
- El marinero absorto y consternado.
- Pero armada la diestra del tridente,
- Habla Neptuno y calla el océano
- Que la voz reconoce omnipotente.
- Imájen de ese mar fué el pueblo Habano,
- Y de Neptuno el jóven elocuente,
- Que aplacar supo su furor insano.
-
-La otra composicion es una sátira bella y orijinal escrita en tercetas
-fáciles y de grata lectura bajo la inspiracion de estos dos versos que
-dictó Miralla para que sirvieran de tema al poeta:
-
- _Hay en el mundo dos felicidades,_
- _Una ser rico, y otra ser soltero._
-
-Dedúcese de la lectura de esta sátira que era comun á ambos amigos la
-inclinacion á escribir en metro:
-
- _No mas el tiempo en versos malgastemos,_
- _Porque á la sombra del laurel de Apolo,_
- _Coronados y hambrientos moriremos......_
-
-Dedúcese tambien de la lectura de esta composicion, que doce años de
-apartamiento de la patria, no habian desvirtuado en Miralla las amables
-dotes intelectuales y los jeniales arranques de un carácter desenvuelto
-y comunicativo que con frecuencia acarrean el elojio ó la crítica de los
-estraños á los hijos de nuestro pais!....
-
- _Porque sabes hablar eres pedante;_
- _Porque entiendes de todo eres lijero;_
- _Por ameno y jovial eres tunante._
- _Asi te juzga el público habanero!...._
-
-Otros hechos parciales que han llegado á nuestro conocimiento prueban el
-amor á las letras y la aptitud para cultivarlas que asistia á Miralla.
-Rayaba alto en un lujo en que pocas veces pecan los americanos estudiosos.
-No solo estimaba las buenas obras y los autores clásicos, sino tambien
-las bellas ediciones acreditadas entre los eruditos. Complacíase en leer
-á Homero, á Horacio, á Lafontaine, al Tasso, en anchas pájinas de bien
-abatanado papel y en tipos vaciados en moldes artísticamente correctos.
-
-Este placer, propio de un hombre de gusto y entendido, quiso compartirle
-con sus compatriotas destinando á la biblioteca pública de Buenos Aires,
-en donde existen hoy, _treinte y siete_ volúmenes de las ediciones
-in-folio del Bodoni, muchas de las cuales eran ya raras en Europa en
-1822, segun la indicacion del donante en la carta con que remite el
-obsequio desde la Habana á su _respetable rector_ el Dr. D. Luis José
-Chorroarin.[3] Esta carta cuya fecha es de 27 de Julio de 1822 se publicó
-en el _Argos_ de Buenos Aires del Sábado 28 de Diciembre de aquel mismo
-año. El mismo periódico, cuya redaccion se señaló en su larga carrera
-por inteligente y noticiosa, habia anunciado de antemano el donativo
-de Miralla, agregando: “D. José Antonio Miralla, hijo de esta ciudad,
-que se halla en el dia en la Habana ejerciendo el comercio...... es un
-argentino muy recomendable por sus talentos y por el _número considerable
-de idiomas que posée_. Cuantos porteños han visitado aquel puerto, hacen
-elojios de la cordialidad con que los ha tratado.” (_Argos_ número
-90--Miércoles 27 de Noviembre de 1822.)
-
-Fruto de su inclinacion al estudio de las lenguas, es su traduccion del
-orijinal italiano de la afamada obra de Foscolo, titulada: _últimas cartas
-de Jacobo Dortis_. Este libro, reimpreso en Buenos Aires en 1835, por un
-porteño amigo de las letras, que habia tratado y estimaba á Miralla, es el
-único documento que haya llegado á nuestras manos, medianamente apropiado
-para dar testimonio de los dotes ó de los defectos de su estilo.
-
-Esa version es fácil y correcta, y conserva transparente, sin daño de
-la lengua patria, las formas mórbidas del orijinal italiano, indecisas
-y vaporosas á veces, enérjicas y lúgubres con mayor frecuencia. Miralla
-habria sido capaz de traer al dominio del habla española los recónditos
-tercetos de la _Divina Comedia_, como puede juzgarse por la muestra que
-nos ofrece la version de las _últimas cartas_. Es imposible traducir con
-mayor concision, con mas eficacia, aquellos dos hemistiquios del Dante tan
-conocidos como citados;
-
- _....Come sa di sale_
- _Lo pane altrui!......_
-
- AH! COMO SABE A SAL EL PAN AJENO!
-
-Algunos trozos de la trajedia de Alfieri, intercalados en el testo
-orijinal, han sido traducidos en verso con igual propiedad y maestria.
-
-El acierto en traducir de que dió pruebas nuestro compatriota faltole para
-elejir el objeto de su “principal obra literaria.”[4] La familia enfermiza
-de Verther pudo llegar vigorosa hasta el umbral del siglo presente; pero
-hoy no puede tener descendencia en las Repúblicas que crecen en el nuevo
-mundo, sin ruinas del tiempo sobre sus juveniles espaldas, y que andan
-alegremente el camino hácia lo venidero en que tantas esperanzas de hoy
-han de ver cumplidas. Podemos aceptar la dulce y fecunda melancolia que el
-cristianismo hace brotar del contraste entre nuestra nada y la eternidad;
-pero de manera alguna la amarga y venenosa desesperacion que proviene de
-la duda ó del ateismo. Estamos por lo tanto los argentinos, en el deber
-de buscar en el rastro de la existencia andariega y desprendida del Sr.
-Miralla, otros títulos para colocarle en el lugar que le corresponde por
-su indudable mérito como literato, asi como los tiene ya granjeados, como
-patriota, para nuestra gratitud y nuestro cariño. Alentar á otros para
-que efectuen esas indagaciones, es el objeto que nos hemos propuesto al
-escribir estos lijeros apuntes que reclaman la induljencia de los lectores.
-
-
-
-
-D. HIPOLITO VIEITES.
-
-
-D. HIPÓLITO VIEITES sobrevivió apenas cinco años á la revolucion de Mayo,
-no obstante, tuvo en ella una parte muy principal. El Dean Funes le
-coloca en la lista de aquellos “hombres atrevidos en quienes el eco de la
-libertad hacia una impresion irresistible.” La casa del Dr. Vieites en la
-calle de Venezuela (dice un testigo presencial) servia frecuentemente de
-punto de reunion á los iniciados en el pensamiento de formar un gobierno
-independiente de la antigua metrópoli.
-
-El primer gobierno patrio le confió una comision importante al lado del
-jeneral D. Francisco Antonio Ocampo, jefe de la expedicion auxiliadora á
-las provincias del interior del Vireinato. Intervino con esta ocasion en
-el famoso suceso de la prision de Liniers y contribuyó á que se ejecutase
-sin demora la órden cruenta pero enérgicamente necesaria que para salvar
-la revolucion hizo célebre el lugar de la Cabeza del Tigre.
-
-Obtuvo otros muchos empleos que dan testimonio de la jeneralidad de sus
-conocimientos y de la confianza que inspiraba á sus compatriotas.
-
-Fué miembro de la Cámara de Apelaciones en 1812. En noviembre de este
-mismo año le nombró el Gobierno para que con otros ciudadanos preparasen
-las materias que habian de ventilarse en la Asamblea Nacional que
-estaba convocada para el próximo Enero. Segun el tenor de la circular
-gubernativa, el Señor Vieites y sus asociados debian “trabajar muy
-particularmente en la ilustracion metódica de los ramos relativos á la
-prosperidad general y comun seguridad de estas provincias, formando al
-mismo tiempo un proyecto de constitucion digno de someterse al examen
-de los Representantes de ellas, y de llevar á estos paises al punto de
-elevacion y grandeza á que les llama el destino.”
-
-Reunida la Asamblea jeneral, tomó asiento en ella como diputado por Buenos
-Aires, y desempeñó la Secretaria de ese cuerpo lejislativo acompañado del
-Sr. Dr. D. Valentin Gomez.
-
-El mejor título del Dr. Vieites á la atencion de la posteridad del pais
-es su aplicacion apasionada al estudio de las cuestiones económicas é
-industriales á que tan poco se inclinaban en la época en que él se formó
-los hombres de carreras liberales. Promover la riqueza del pais por la
-libertad del comercio, por la difusion de las ciencias aplicables, y por
-el cultivo inteligente de la tierra; tal fué el pensamiento constante de
-la buena cabeza de aquel ilustrado patriota. Para servir á este fin, fundó
-el periódico titulado: _Semanario de Agrícultura, Industria y Comercio_,
-cuyo primer número apareció el miércoles 1ᵒ de Setiembre de 1802. Solo
-las atenciones de la defensa del pais en 1807 contra el enemigo exterior,
-pudieron arrebatar la pluma á la mano incansable de Vieites. Cinco años
-consecutivos y sin tregua, combatió contra la pereza, contra los abusos,
-contra las ideas estraviadas, y otros tantos empleó en derramar ideas
-sanas y buenos principios que al fin fructificaron á pesar del mal
-preparado terreno en que caia la exelente semilla. Sus contemporáneos
-le hicieron justicia, y el Virey Liniers en comunicacion de Setiembre
-de 1806, pidiéndole su cooperacion para la defensa contra las fuerzas
-británicas, le decia: “los escritos de V. no respiran mas que el mas puro
-patriotismo, amor á las artes, y mas acendradas ideas morales.”
-
-Llegará dia en que los agricultores de Buenos Aires levantarán una estátua
-á Vieites como al primero de nuestros escritores que, por medio de la
-prensa trató de ennoblecer y de alentar el arte de cultivar la tierra.
-Antes que Grigera publicase su cartilla rural, que aun se reimprime como
-un prontuario útil, habia llenado Vieites la misma necesidad bajo una
-forma mas didáctica y con mas método, guardando el sencillo proceder de
-preguntas y respuestas.
-
-Los papeles públicos de los primeros años de la revolucion abundan en
-rasgos jenerosos del carácter del Señor Vieites. Dotó jenerosamente de
-varias obras de su uso á la biblioteca pública de Buenos Aires, y como
-las dádivas del hombre de juicio tienden á ser fecundas y se hacen con
-discrecion, donó entre aquellos libros, en lengua española, el tratado
-mas estenso y de mejor doctrina que sobre la industria rural era conocido
-en aquellos tiempos. El ejemplar del diccionario de Agricultura de Rozier
-que pertenece á aquel establecimiento público conserva todavia el nombre
-respetable de su primer poseedor.
-
-Hombre de este carácter no podia mantener esclavos á su lado ni con
-permiso de la ley y del hábito. Cuando se formó una Compañia de _Castas_
-para engrosar con ella las filas del ejército del Perú, el Sr. Vieites dió
-la libertad al único esclavo que poseia y le colocó bajo las banderas de
-la patria. Murió en Buenos Aires el dia 27 de Setiembre de 1815.[5]
-
-El Dr. Vieites tuvo un hermano, canónigo de la Catedral de Buenos Aires,
-no menos decidido que él por la causa de la revolucion desde sus primeros
-síntomas. Era aquel sacerdote hombre de talento é instruccion y nos
-aseguran que escribió y publicó por los años de 1812 una cartilla ó
-catecismo político que no hemos visto.
-
-El buen canónigo cayó en cama postrado por una paralisis. De aquí tomó
-causa el mal espíritu antagonista del órden nuevo, para atribuir aquella
-desgracia física á castigo del cielo. Los hechos reales de decision
-patriótica se agravaron con la calumnia que nunca se hace esperar, siendo,
-á veces, no tanto hija de la perversidad, cuanto de la propension del
-vulgo á exajerar las cosas y á darlas tintes vivos y novelescos.
-
-Como su hermano D. Hipólito habia ayudado á formar la sumaria en el
-proceso de la conspiracion de Alzaga; tomaron de aquí ocasion para
-suponer, que el dia de la ejecucion de este altivo español, habia empapado
-su pañuelo en sangre: afeaban mas esta accion los impostores recordando
-que era un ministro de paz aquel á quien se la imputaban.
-
-Cuando llegó este maligno rumor á oidos del canónigo Vieites, no pudiendo
-incorporar su cuerpo, levantó los ojos al cielo esclamando: _¡Qué
-calumnia!_ Era un hombre caritativo y bondoso; un _santo_, segun la
-espresion de una persona que le trató hasta su último dia.
-
-
-
-
-D. JUAN IGNACIO GORRITI.
-
-
-D. JUAN IGNACIO GORRITI, es hijo de la provincia arjentina de Jujuí:
-recibió su educacion literaria en el colejio de Monserrat de Córdoba en
-tiempo que lo dirijia la comunidad de PP. franciscanos, sucesores de los
-espulsados jesuitas en la funcion de dirijir la enseñanza. A consecuencia
-del movimiento revolucionario de 1810, vino á Buenos Aires en el carácter
-de diputado por su provincia, y como tal votó en 18 de Diciembre de
-aquel año memorable á favor de la incorporacion de los Diputados de las
-Provincias, á la Junta provisional gubernativa. En 1813 obtuvo una silla
-de canónigo en la catedral de Salta de la cual llegó á ser Arcediano.
-Se atribuye á su doctrina y á su ejemplo una parte muy principal en
-el espíritu de independencia que manifestó el clero y la poblacion de
-la provincia de Salta durante la lucha con los ejércitos realistas.
-Posteriormente sirvió en el ejército del Perú el empleo de Vicario Jeneral
-castrense. Despues de los trastornos del año 20, la provincia de Salta,
-á imitacion de la de Buenos Aires, trató de reparar sus males creando
-una administracion arreglada é intelijente. En esta tarea prestó el
-Sr. Gorriti tan eficaz cooperacion que logró acabar de conquistar la
-confianza que desde muy atrás le dispensaban los Salteños, quienes le
-nombraron diputado para el Congreso Nacional de 1824 que se abria bajo
-lisonjeros auspicios. La figura del Sr. Gorriti en aquel cuerpo compuesto
-de personas notables sobresale en los primeros planos por la buena ley
-de su elocuencia, la alta moralidad de sus sentimientos y la robustez
-de su razon. Sobre el fruto final de aquel Congreso,--la Constitucion
-llamada vulgarmente unitaria,--tenia el Sr. Gorriti un concepto favorable
-que espresaba de esta manera. “Ese código reune todas las ventajas del
-sistema federal con las del de Unidad, evitando los inconvenientes de
-ambos.” Lleno de este convencimiento aceptó la comision de presentar la
-Constitucion á las autoridades de Córdoba en nombre del Congreso. El
-éxito de esta mision no fué favorable como es notorio, y la manera como
-fué desempeñada consta de un informe detenido pasado por el Sr. Gorriti
-al Congreso con fecha 8 de febrero de 1827; informe, que segun su autor,
-seria “una leccion bien instructiva para la posteridad.” El último dia de
-Agosto de aquel mismo año regresó á Salta. En 1829 fué electo gobernador
-de esta provincia, cargo que desempeñó hasta 1831. En esa época se
-espatrió voluntariamente á Bolivia en donde murió rodeado de la estima y
-de las consideraciones debidas á su talento, méritos y servicios. Segun el
-editor del libro del Dr. Gorriti, publicado en Valparaiso con el título:
-“Reflexiones sobre las causas morales de las convulsiones interiores de
-los nuevos Estados Americanos, etc.,” este señor dejó escrito una memoria
-sobre la conducta que observó en el Congreso de 1825 y sobre toda su vida
-pública: interesante documento que permanece inedito, no sabemos en poder
-de quien.
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-D. JULIAN NAVARRO.
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-El presbitero Dr. D. JULIAN NAVARRO: hijo de Buenos Aires. El General San
-Martin le recomienda por el valor con que animó á los patriotas en la
-jornada de 3 de febrero de 1813, administrándoles al mismo tiempo sobre
-el campo de batalla los auxilios espirituales. Esta recomendacion se
-encuentra en el parte que dió al Gobierno aquel jeneral, de la importante
-victoria de San Lorenzo, preludio de otras mas gloriosas. En 1816 fué
-nombrado capellan del regimiento de artillería y catedrático de vísperas
-de los _estudios públicos_ de esta capital.
-
-El Dr. Navarro hizo parte de la espedicion á Chile al lado del jeneral San
-Martin. Allí obtuvo muy pronto empleos de lucimiento, pues en 1819 era
-Rector del seminario de Santiago.
-
-En aquella ciudad ha muerto há pocos años en una edad avanzada, con fama
-de injenio agudo pero no en olor de santo.
-
-
-
-
-D. FRANCISCO JAVIER ITURRI
-
-
-El abate D. FRANCISCO JAVIER ITURRI, de la Compañía de Jesus, era natural
-de la ciudad de Santa Fé de la Vera Cruz. La espulsion de los dominios
-de España de aquella órden célebre, abrió al P. Iturri el mismo campo en
-que se ilustraron Clavijero, Molina, Velazco y otros jesuitas americanos.
-El Sr. Funes en el prólogo de su _Ensayo_, dice lo siguiente: “Tenia ya
-muy adelantado mi trabajo cuando leí en Hervas y Panduro que el V. Abate
-D. F. J. Iturri habia concluido su _historia de esta parte de América_.”
-Esta importante obra debe existir manuscrita en alguno de los colejios
-ó casas de la órden de Jesus en Roma ó en Boloña, cindades en donde
-residieron los expulsados que se dirijieron á Italia. Solo se conoce de
-nuestro P. Iturri dos pequeños volúmenes de cartas sobre crítica histórica
-americana, publicados en Madrid; una de las cuales se reimprimió en Buenos
-Aires en 1818, á costa del Dr. Soloaga, íntimo corresponsal del autor.[6]
-Este escrito se contrae á rebatir algunos errores cometidos sobre la
-naturaleza y productos del suelo americano, por D. Juan Bautista Muñoz,
-en la Historia de América que nunca concluyó, y para cuya formacion habia
-reunido laboriosamente gran cópia de documentos. Ese escrito es datado en
-Roma á 20 de Agosto de 1797, y en él hace mencion varias veces el autor,
-del trabajo histórico de que se ocupaba y al que se refiere el Sr. Hervas,
-quien debia estar bien informado acerca de los trabajos literarios de los
-miembros de la Compañia de Jesus, contemporáneos suyos.
-
-No sabemos si la carta del P. Iturri, de la cual cópia un párrafo el Dr.
-Funes en la paj. 361 del t. 3ᵒ de su Ensayo, corresponde á las impresas ó
-si era una epistola confidencial y manuscrita. El dean es un autor muy de
-la escuela opuesta al historiador Prescott. Este deja en pié los andamios
-que le sirvieron para levantar su fábrica histórica; aquel quisiera pasar
-por único testigo de los sucesos que relata: aborrece las citas y poco se
-ocupa de las datas.
-
-
-
-
-D. PANTALEON RIVAROLA.
-
-
-El Dr. D. PANTALEON RIVAROLA fué un sacerdote natural de Buenos Aires,
-capellan del rejimiento del _Fijo_, muy dado al cumplimiento de sus santos
-deberes; versado en la literatura antigua y en la historia de su patria.
-Escribió dos largos _romances_ describiendo la _Gloríosa reconquista_ y
-la _gloriosa defensa_ de la capital del virreinato en los años de 1806 y
-1807. Al emplear un metro vulgar y un estilo que raya en prosa desaliñada,
-tuvo en vista el que sus producciones se hiciesen familiares con el pueblo
-y fuesen “cantables para los labradores, para los artesanos, para las
-mujeres, en los campos, en los talleres, y hasta en las plazas públicas.”
-Son palabras testuales del autor.
-
-
-
-
-F. PANTALEON GARCIA.
-
-
-El M. R. P. Fr. PANTALEON GARCIA del órden de San Francisco, nació en
-Buenos Aires y vistió su humilde hábito en esta misma ciudad, pasando muy
-jóven, pero ya sacerdote, á la de Córdoba, del Tucuman. Allí se ilustró en
-el púlpito, y en el desempeño de las cátedras que la Universidad le confió
-desde el año 1780.
-
-Una parte de los sermones panejíricos de este notable fraile se publicaron
-en Madrid en 6 volúmenes el mismo año de nuestra revolucion. La última de
-sus obras impresas es la oracion fúnebre que pronunció en las exéquias del
-estimable Fr. Cayetano Rodriguez, de quien no solo debió ser un hermano
-en el claustro y la penitencia sino un amigo en el patriotismo y en la
-comunidad del amor á los buenos estudios.
-
-El P. Garcia tenia una voz sonora y penetrante, espresion viva, presencia
-grave y circunspecta: sus panejíricos son elocuentes y llenos de sana y
-oportuna erudicion.
-
-
-
-
-D. RAMON DIAZ.
-
-
-Dr. D. RAMON DIAZ.--En la calle central del cementerio de la _Recoleta_,
-existe una modesta tumba, levantada á espensas del Estado para encerrar
-los restos mortales del Dr. D. Matias Patron y Salgado. Descansan allí
-mismo las cenizas de los dos hermanos, D. Avelino Diaz y Salgado, el
-Euclides del Rio de la Plata, y D. Ramon, objeto de esta breve noticia.
-
-Sobre esa tumba que encerró avara tres primaveras cargadas de frutos en
-flor, pudiera escribirse con propiedad los siguientes versos de un romance
-castellano del siglo XV:
-
- Una tierra les crió,
- Una muerte les llevó,
- Una gloria les posea.
-
-El Dr. Diaz falleció á la edad de veinticuatro años, el dia 6 de diciembre
-de 1824, ejerciendo el empleo de Defensor de Pobres. En el desempeño
-de esta magistratura mostró un corazon compasivo, y su caridad por los
-desgraciados le permitió conseguir que se tuviese por práctica de nuestros
-tribunales el aliviar de los grillos á los reos de graves delitos despues
-de prestada la confesion en el proceso. Solo en lo interior de su bella
-conciencia pudo gozar de la recompensa de estos servicios á la humanidad
-afligida. Él no pudo ver el séquito de desvalidos que le acompañaron con
-llanto hasta la última morada. Los Diaz fueron predestinados á despertar
-estimacion y amor, en los cortos años de su existencia. D. Avelino fué
-conducido al cementerio desde la iglesia de Monserrat, en brazos de sus
-amigos y numerosos discípulos poseidos del mas amargo dolor por su pérdida
-irreparable para las ciencias físico-matemáticas y para la sociedad que
-honraba con sus virtudes.
-
-El Dr. D. Ramon Diaz desempeñó durante tres legislaturas consecutivas el
-cargo de diputado; y el de Procurador jeneral de Provincia.
-
-Su modestia quiso ocultar un hecho que nos complacemos en revelar y
-en agradecerle. Suya fué la idea de reunir en un volumen todas las
-composiciones en verso que se habian compuesto y publicado en Buenos Aires
-desde 1810 y que podian servir para alentar el espíritu público en el
-camino de mejoras morales y materiales en que entró el pais pasados los
-conflictos del año 20. D. Ramon Diaz fué el compilador y el editor de la
-_Lira Argentina_, impresa en Paris en 1824; libro que puede considerarse
-como el primer tomo de los anales de la poesía del Rio de la Plata.
-
-
-
-
-D. JOSÉ RIVERA INDARTE.
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-
-D. JOSÉ RIVERA INDARTE.--Nació en la ciudad de Córdoba del Tucuman el dia
-13 de Agosto de 1814. Hizo sus estudios en la Universidad de Buenos Aires,
-desplegando desde niño suma aplicacion á los libros y una inclinacion
-á la carrera periodística que acabó por ser la vocacion y el empleo de
-toda su existencia. Apenas contaba 18 años fundó en Montevideo, bajo la
-proteccion del Sr. D. Santiago Vasquez, el periódico ministerial titulado
-_El Investigador_. Confiado en sus fuerzas y decidido ya por uno de los
-dos grandes partidos que luchaban en el Rio de la Plata, se hizo cargo de
-la redaccion del _Nacional_ de Montevideo en el mes de Julio de 1839. Solo
-se apartó de este puesto y de las penosas obligaciones que le imponia,
-cuando se sintió rendido por la dolencia contraida en una brega de seis
-años. El espíritu, tendencia y medios de este diario están reasumidos en
-el libro que se titula _Rosas y sus opositores_, reimpreso en Buenos Aires
-despues de la desaparicion del tirano. Indarte escribió versos de los
-cuales se salvarán algunos en la memoria de los hombres de gusto. En 1853
-se reunieron estos versos en un libro impreso en Buenos Aires llevando
-al frente una biografia crítica del autor, obra del Sr. Coronel D. B.
-Mitre, en la cual se mencionan todos los escritos de Indarte, sus viajes,
-padecimientos y demas vicisitudes de una existencia trabajosa y poco
-mimada de la fortuna. Murió de una enfermedad pulmonar el dia 19 de Agosto
-de 1845 en la ciudad del Destierro, en la isla brasilera de Santa Catalina.
-
-
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-
-PATRICIO DE BASABILBASO.
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-
-D. PATRICIO DE BASABILBASO, hijo de Buenos Aires, se educó en el antiguo
-colegio de esta ciudad bajo el rectorado del Sr. Dr. Achega;
-
- Mi venerable maestro siempre amado,
- Que del estudio en la tortuosa vega
- Dirigió mi razon con celo honrado.
-
-como él mismo lo dice á la pág. 20 del poemita escrito en octavas, de
-donde se han tomado las que se registran en la presente coleccion. Siguió
-la carrera del comercio y residió muchos años en Méjico, en las Antillas y
-en Estados Unidos donde contrajo matrimonio. Era entusiasta admirador de
-los Americanos que se habian señalado por sus talentos y por su amor á la
-libertad. Movido de este sentimiento promovió en 1835 la reimpresion de
-las cartas de _Jacobo D’Ortiz_ traducidas por D. J. Antonio Miralla. Murió
-en Buenos Aires poco tiempo despues.
-
-
-
-
-F.ʳ GAYETANO JOSÉ RODRIGUEZ.
-
-
- Jamas la patria podrá olvidar su memoria pues es la de un hijo en
- quien se reunían los mejores talentos á una vida llena de probidad.
-
- (ARGOS _del sabado 23 de Enero 823._)
-
- Hombre de cualidades muy amables, y particularmente recomendable
- por su erudicion y génio.
-
- (MORENO, _vida y memorias._)
-
-
-FR. CAYETANO JOSÉ RODRIGUEZ, relijioso franciscano, lector jubilado,
-Ex-Provincial, Examinador Sinodal de los obispados de Buenos Aires,
-Córdoba, Paraguay y Concepcion de Penco, nació en el _Rincon de San
-Pedro_, y tomó el hábito en el convento de la órden en esta Capital, el
-dia 12 de Enero de 1777, pocos meses despues de haber cumplido diez y
-seis años de edad.--En aquella época el jóven Rodriguez, poseia, segun su
-panegirista, una alma buena, _un corazon del cielo_, y un ardiente amor
-á las letras. Por estas calidades se hizo acreedor á acercarse al altar
-antes de tiempo, recibiendo á la edad de 22 años las órdenes de sacerdote
-de manos del Señor San Alberto, obispo de Córdoba.
-
-El Padre Rodriguez, ante todo, fué un sacerdote de la creencia y de
-la doctrina católica. Orar, asistir al confesonario, endulzar con las
-esperanzas de mejor vida los últimos instantes de los enfermos, fueron
-sus principales ocupaciones. Fué director, durante veinte años, de la
-conciencia de las monjas de Santa Catalina y Santa Clara, y por cinco de
-aquellos años, “cargó sobre sus hombros todo el peso de la Santa Casa de
-Ejercicios,” que supone la tarea de pláticas espirituales diarias, la
-asídua contraccion al confesonario, y la atencion molesta á las consultas
-personales sobre intereses de la conciencia ó del mundo. Para el desempeño
-de estas dos ocupaciones tenia que caminar diariamente la larga distancia
-que media entre el monasterio de Santa Catalina y la Casa de Ejercicios,
-puntos distantes entre sí mas de media legua.
-
-El descanso del P. Rodriguez era el estudio de la ciencia y de las
-bellas letras.--Tanto en el convento grande de Buenos Aires como en
-la Universidad de Córdoba, dictó filosofía, teología y escritura,
-introduciendo en esta enseñanza métodos mas adelantados y principios
-mas exactos que aquellos en que se habian educado. “Es verdad, dice el
-elocuente orador de sus honras fúnebres, que tuvo la desgracia de que le
-formase las entrañas un maestro que juraba en Aristóteles. ¿Pero no es
-su mayor gloria haber debido á su génio distinguir la moneda falsa de
-la verdadera?” Segun este mismo contemporáneo, detestó el P. Rodriguez
-el ergotismo, la teología sistemática y las cuestiones inútiles. En la
-enseñanza de la física hizo por primera vez comprender á sus discípulos,
-que era esta una ciencia de hechos y de mera esperimentacion.
-
-El P. Rodriguez se declaró decididamente en favor de la emancipacion. El
-movimiento de 1810 era una realizacion de antiguos deseos suyos, aunque
-no fuese mas que considerado como el precursor de mejores destinos para
-los despejados talentos de los hijos de América. Sus discípulos, en la
-secreta fidelidad del claustro, le oyeron lamentarse mas de una vez
-del apocamiento á que tenia reducido el pensamiento patrio la política
-colonial. Preparado muy de antemano para las nuevas luchas, pudo escribir
-desde los primeros dias de Mayo un manifiesto sobre las vejaciones que
-habia recibido la América de sus dominadores, y alentar el fuego de
-la libertad en canciones y poesías patrióticas, algunas de las cuales
-se entonaban al rededor del monumento levantado á la memoria de la
-rejeneracion.
-
-Su patriotismo fué de exelente ley. Preparar á los compatriotas para los
-nuevos destinos á que les llamaba la revolucion, fué uno de sus primeros
-objetos. Esos destinos los previó con la sagacidad de su jénio, desde un
-tiempo en que debia ser una insensatez si nó un delito el imajinarlos.
-Cuantas veces no esclamaba bajo las bóvedas de sus aulas: “qué haya
-uno nacido en un suelo en que el jénio oprimido pierde su vigor!....
-Los americanos son culpables; nos agoviamos bajo el yugo cuando tiempo
-há se nos viene á las manos el sacudirlo. Pero es necesario trabajar,
-ilustrarnos: no se qué presajios advierto de libertad y es necesario
-_formar hombres_.”
-
-Magníficas palabras conservadas por un testigo; tanto mas notables, cuanto
-que resonaban en las paredes de un convento de franciscanos!
-
-Lleno de esta idea de _preparar_ hombres para la libertad, abrió las
-puertas de la biblioteca de San Francisco á cuantos talentos jóvenes
-aparecian con algun lucimiento. El Dr. D. Mariano Moreno fué uno de estos,
-y la proteccion del ilustre fraile le siguió hasta Chuquisaca á donde fué
-á completar la educacion que bajo tan buenos auspicios habia comenzado en
-Buenos Aires.
-
-El P. Rodriguez fué un apasionado activo de la libertad de su patria y
-daba por infecundos y malgastados los años transcurridos bajo el réjimen
-colonial. _Steriles transmissimus annos_ fueron las palabras sentidas que
-él adoptó como epígrafe de alguna de sus producciones para representar
-aquella idea.
-
-El Congreso de Tucuman instalado el 24 de Marzo de 1816, le contó entre
-sus miembros y fué redactor de las actas de sus sesiones. Representante
-allí de la Provincia de su nacimiento, tuvo la gloria de firmar el acta
-famosa de nuestra independencia, cuya fecha inolvidable es de 9 de Julio
-de aquel mismo año.
-
-Hasta aqui las tareas del P. Rodriguez no habian debido inquietarle ni
-acibararle el espíritu. No habia hasta entonces descendido á la lucha de
-la prensa periódica. La revolucion habia marchado con su espíritu hasta
-entonces en cuanto á los principios fundamentales de ella y á su propósito
-final. Pero en el año 1822 se presentó una novedad que le obligó á tomar
-la pluma del periodista. La reforma eclesiástica suscitó dos campos en
-la opinion pública y uno y otro tuvieron sus sostenedores y paladines.
-El _Ambigú_, el _Espíritu_, el _Centinela_, sobre todos, eran periódicos
-consagrados á sostener las medidas gubernativas. Y como el terreno era
-resbaladizo, se fueron mas allá de lo que habria sido conveniente en un
-pueblo católico. La obra del hombre, en cuanto habia abastardeado la
-influencia religiosa y sus formas, necesitaba pasar por el crisol en que
-se habian depurado la forma y los medios del sistema político anterior á
-1810. Esto es evidente: una revolucion no se completa, si en su marcha
-no pasa abatiendo las cabezas de las amapolas cargadas de ópio nocivo
-arraigadas en el campo de las ideas. Pero ¿era político para llegar á
-este fin, maltratar con la irrision y las púas de acero del lenguaje
-volteriano, á antiguas comunidades, á las cuales pertenecian hombres del
-mérito y de la constancia de alma del P. Rodriguez?
-
-Jamás los frailes, la lejitimidad de sus propiedades, los derechos de la
-iglesia, fueron mejor defendidos que en las columnas del _Oficial de dia_.
-Alli derramó Fr. Cayetano, todo su saber, la amenidad de su estilo, y la
-elevacion de su alma, resistiendo con una moderacion ejemplar á caer en
-los exesos á que casi le forzaban sus adversarios.
-
-En esta amarga tarea falleció en Buenos Aires á la edad de 62 años
-cumplidos, el dia 21 de Enero de 1823.
-
-El claustro americano, ha producido como el español sus Leones y Gonzalez.
-Méjico se gloría de su Navarrete; Lima de su Delso; Buenos Aires de su
-Rodriguez, que merece un lugar distinguido entre sus mejores poetas.
-
-Su exesiva modestia hizo que no diera versos á la imprenta con su nombre.
-Son muchos los que escribió, devotos, patrióticos, y tambien inspirados
-por los intereses del mundo que hasta en el claustro entran á asirse de
-los corazones sensibles. Hemos tenido en nuestro poder una coleccion de
-sonetos de puño y letra del P. Rodriguez, y nada sería mas fácil á una
-persona empeñosa que el reunir todas las composiciones que de pública voz
-y fama pertenecen á este escritor y deben hallarse en poder de los amigos
-de las musas argentinas.
-
-“Aquí está sepultado el que con sus virtudes patrias cuidó de su nacion y
-alcanzó gloria dando á su pueblo lecciones de un buen ciudadano.” Este es
-el epitafio que le destinaba otro fraile compatriota, no menos notable por
-su talento y carácter, el P. Fr. Pantaleon Garcia.
-
-
-
-
-D. BERNARDO MONTEAGUDO.
-
-
-El Dr. D. BERNARDO MONTEAGUDO tuvo su humilde cuna en la ciudad del
-Tucuman, y es tradicion que se hallaba, por parte de madre, en el caso de
-aquellos de quienes dice Lope de Vega....
-
- _Haberles dado el sol mas fuerte._
- _En el comun camino de la muerte._[7]
-
-Él no aceptaba esta suposicion: la contradice en una carta (datada en la
-Punta de San Luis á 16 de Marzo de 1813, que tenemos original á la vista)
-desahogándose con vehemencia de la ofensa personal que semejantes rumores
-le causaba. En uno de los párrafos se lee lo siguiente:... “Yo no hago
-alarde de contar entre mis mayores, títulos de nobleza adquiridos por
-la intriga y acaso por el crímen; pero me lisonjeo de tener unos padres
-penetrados de honor, educados en el amor del trabajo y decentes sin ser
-nobles.”
-
-Monteagudo hizo probablemente sus primeros estudios en Córdoba pero de
-cierto los completó en Chuquisaca, poco mas ó menos en la misma época en
-que se hallaban allí con igual objeto Moreno, Agrelo y otros argentinos
-que tan principal parte habian de tener en los hechos de la revolucion que
-ya se aproximaba.
-
-Cuando Monteagudo se presentó en la escena del Rio de la Plata no era
-un novicio en los peligros, ni era aquella la primera vez en que daba
-pruebas del ardor de su carácter. En la insurreccion de Charcas del año
-1809, fué él uno de los mas decididos por la idea de formar una Junta
-Gubernativa; como efectivamente se formó, instalándose el dia 25 de Mayo.
-Estos sucesos no eran mas que síntomas precursores de lo que dentro
-de un año justo, á contar desde aquella fecha, habia de verificarse
-definitivamente en el Vireynato del Rio de la Plata. La junta fué disuelta
-por una inmediata reaccion y Monteagudo, perseguido y condenado á muerte
-se asiló en Buenos Aires en donde iba inmediatamente á encontrar la
-atmósfera que convenia al elevado grado del ardor de su carácter y á la
-estension de su inteligencia. En 1811 tomó parte en la redaccion de la
-_Gaceta_, devolviendo por un momento á este periódico, algo del brillo y
-de la energia del estilo de su ilustre fundador. Tambien redactó otros
-periódicos. El _Martir ó libre_, el _Independiente_, el _Grito del Sur_,
-fueron el éco de un espíritu tan frenético de democracia que tenia por
-favorable al despotismo la doctrina misma del contrato social. Tal es la
-ingenua y posterior confesion de su propio redactor.
-
-En el seno de la Asamblea Constituyente instalada á principios del año
-1813, se mostró Monteagudo, promotor inteligente y celoso sostenedor de
-las grandes medidas de reforma dictadas por aquella corporacion nacional.
-
-En el mes de Julio de 1815 ausentóse de Buenos Aires para un viaje á
-ultramar que duró hasta fines de 1817. Despues de visitar á Rio Janeiro
-recorrió gran parte de la Europa: en Marzo de 1817 estuvo Monteagudo en
-Burdeos, segun una carta autógrafa de este, que tenemos á la vista.
-
-Vuelto á su patria, pasó al lado del General San Martin á desempeñar en
-las gloriosas campañas de Chile el cargo de Auditor de guerra. No debió
-este empleo á otra influencia que á la de su mérito reconocido por las
-autoridades chilenas segun consta de documentos oficiales. Un solo dia no
-se apartó de su jefe en aquellas rudas y peligrosas operaciones militares.
-En la noche del espantoso desastre de Cancha-rayada, el Auditor se separó
-de San Martin á la altura del pueblo de San Fernando para pasar á Mendoza,
-en donde tomó parte indirecta, pero probablemente decisiva, en la suerte
-de los hermanos Carrera, acusados de delito de lesa patria. Condenados
-estos á la pena capital por el fiscal de la causa, quiso oir el gobernador
-de Mendoza el parecer de algunos letrados y entre estos el del Dr.
-Monteagudo: este se pronunció por la necesidad de cumplir una sentencía
-justificada por la indudable naturaleza del delito de que eran acusados
-los reos.
-
-Monteagudo mantuvo la confianza del libertador de Chile, con quien pasó al
-Perú desempeñando el mismo empleo de Auditor del ejército.
-
-Las relaciones entre Monteagudo y San Martin eran de data antigua; venian
-desde el movimiento semi-popular y semi-militar que derrocó la junta
-de que era secretario D. Bernardino Rivadavia, el dia 8 de Octubre de
-1812. Monteagudo fué el alma de aquella revuelta, que San Martin apoyó,
-desplegando en la plaza principal de Buenos Aires, la lucida linea de sus
-granaderos á caballo.
-
-En 3 de Agosto de 1821, el jeneral San Martin se declaró _Protector_
-del Perú y formó un ministerio en el cual dió el departamento de
-guerra y marina al Dr. Monteagudo. Duró en el manejo de este ramo de
-la administracion hasta el 1ᵒ de Enero de 1822, pasando en este dia
-á desempeñar el ministerio de _Estado_ y _Relaciones Esteriores_. El
-cumplimiento de los deberes de tan elevados puestos le trajeron muchos
-compromisos y sinsabores, y por último le ocasionaron el horrible fin
-que tuvo, en la flor de su edad, el dia 28 de Enero de 1825. En una de
-las calles principales de Lima, frente al convento de San Juan de Dios
-que sirve hoy de paradero interior al ferro-carril del Callao, exhaló el
-aliento varonil y patriótico bajo el golpe del bárbaro y traidor cuchillo
-de un negro, instrumento de alguna venganza fanática que aun permanece
-entre misterios. Bolivar mandaba entonces en el pais, y Monteagudo
-conservaba el puesto oficial que le habia acordado San Martin.
-
-El Dr. Monteagudo promovió activamente la instruccion pública en el Perú,
-mientras influyó en los consejos de su gobierno. La biblioteca pública
-de Lima le reconoce como á su principal fundador. A él tambien es debido
-la inspiracion y redaccion del decreto de 10 de Enero de 1822 creando el
-establecimiento literario con el título de _Sociedad Patriótica de Lima_,
-compuesto de 40 miembros, con el fin que aparece en el artículo 8ᵒ que
-dice así: “El objeto de esta sociedad es discutir todas las cuestiones
-que tengan un influjo directo ó indirecto sobre el bien público, sea en
-materias políticas, económicas, ó científicas, sin otra restriccion que
-la de no atacar las leyes fundamentales del pais ó el honor de algun
-ciudadano.” En el notable considerando de este decreto asienta su redactor
-que la instruccion pública es la primera necesidad de las sociedades, y
-que el gobierno que no la fomenta comete un crímen que la mas distante
-posteridad tiene derecho á vengar, maldiciendo su memoria. Como todos los
-creadores jenerosos de instituciones análogas en nuestra América, tuvo
-la honrada sencillez de creer que la _sociedad patriotica_, incorporaria
-pronto á la patria de _Baquijano_ y de _Olacide_ á la lista de aquellos
-pueblos célebres por los continuos esperimentos que se hacen en ellos _de
-la fuerza intelectual que es la última barrera de la tirania_.
-
-El viaje á Europa tuvo gran influencia sobre las maneras y las opiniones
-de Monteagudo. El demócrata exaltado regresó dispuesto á volver de sus
-primeros pasos y á influir para que la revolucion sesgase de la direccion
-que él habia contribuido á imprimirla. Este cambio está confesado por él
-mismo, en una memoria que escribió en Quito y que la prensa del Pacífico
-ha reimpreso varias veces; contraida á esplicar los principios políticos
-que le habian guiado en la administracion del Perú.[8] El _Censor de la
-Revolucion_ que publicó en Chile en 1819 fué el agua con que pretendió
-apagar la hoguera levantada por las ráfagas del _Martir ó Libre_.
-
-El futuro biógrafo de este sobresaliente argentino tomará talvez por
-epígrafe de su trabajo los siguientes versos de D. Estevan Echeverria, que
-describen con rara y armoniosa concision el camino de aquel bello meteoro
-del cielo de nuestra política:
-
- ................Monteagudo,
- El de gran corazon é injenio agudo,
- Del porvenir apóstol elocuente,
- Que entre las pompas del marcial estruendo,
- Fué desde el Plata hasta el Rimac, vertiendo
- La fé viva y la lumbre de su mente.
-
- (AVELLANEDA, _poema_).
-
-
-
-
-D. MANUEL JOSÉ DE LABARDEN.
-
-
-El nombre del Dr. D. MANUEL JOSÉ DE LABARDEN, estaria hoy envuelto en el
-olvido mas profundo, si el primer periódico que se publicó en Buenos Aires
-al comenzar el siglo presente, el _Telégrafo Mercantil_, no hubiese dado á
-luz la oda reimpresa en la página 370 de la _Lira Argentina_. Aquella oda
-tiene por asunto _el magestuoso rio Paraná_, y parece escrita en el año de
-1801.
-
-Sin embargo la fama literaria del Sr. Labarden debia ser grande en los
-años inmediatamente anteriores á la revolucion. El Dr. D. Vicente Lopez al
-comenzar su canto _El Triunfo Argentino_ (Noviembre de 1807) pide silencio
-“al sublime acento de aquel hijo de Apolo” para dar salida al entusiasmo
-de su pecho.
-
-El Sr. Labarden nació en Buenos Aires, siguió la carrera del foro, y
-desempeñó el cargo de Auditor de guerra del ejército reconquistador en
-1807. Su muerte ha debido tener lugar por los años 1812 ó 13.
-
-Refiere la tradicion que él fué el promotor de la primera casa de comedias
-que se edificó en Buenos Aires, la cual estuvo situada en el parage que
-hoy ocupa el mercado público. Aquel edificio, que no debia ser muy sólido
-ni muy suntuoso, pereció por las llamas el año 1793. De esta aficion al
-arte dramático que se atribuye al Dr Labarden, da testimonio afirmativo
-una trajedia que de su pluma se conserva con el título de _Siripo_,
-personage muy conocido en los fastos de la historia novelesca y primitiva
-del Rio de la Plata. Esta trajedia se representaba frecuentemente en
-Buenos Aires en los aniversarios de sucesos prósperos de la revolucion,
-despertando mucho entusiasmo en los espectadores. No la conocemos, pero
-sabemos que existen copias de ella en Buenos Aires. Seria una buena accion
-el rescatarla de una pérdida segura, conservándola en los archivos de
-algunos de los cuerpos literarios que acaban de fundarse en Buenos Aires.
-
-El Dr. Labarden fué de carácter amable, caballeroso, culto de maneras,
-dado al trato social, y al mismo tiempo enemigo del bullicio y de la
-multitud, tanto como su maestro Horacio:
-
- _Odi profanum vulgus, et arceo._
-
-Amó la vida retirada y las tranquilas tareas del campo, en las cuales
-procedió con el acierto de un hombre ilustrado. Por una casualidad rara
-podemos asegurar que él antes que nadie tuvo la idea de mejorar con la
-cruza de razas mas perfectas, la calidad de las ovejas del Rio de la
-Plata. En un libro de cuentas de la casa de comercio de D. Tomas Antonio
-Romero, aquel “jenio vasto y emprendedor”, como le llama el Sr. Funes,
-hemos hallado con fecha 10 de Diciembre de 1794, la partida siguiente:
-“Por 187 ps. ½ rs. corrientes que han tenido de costo y gastos _diez
-carneros y veinte ovejas_ que de su cuenta y riesgo se embarcaron en Cadiz
-abordo de la fragata Santa-Ana, como consta por menor de su respectiva
-cuenta.... etc.”
-
-Este ganado lanar no podia ser sino merino, pues bien notorio es que la
-España posee esa especie; que en aquel suelo es en donde adquirió, siglos
-hace, la perfeccion que la distingue, y que de allí se estendió á Alemania
-primero, y despues á Francia bajo el reinado de Luis XVI.
-
-En aquella época residió el Dr. Labarden en lo que es hoy Estado Oriental
-y entonces se decia, la _otra banda_, en una estancia llamada _del Sauce_
-en las cercanias del pueblo del _Colla_. Sospechamos que desempeñaba el
-cargo de administrador de las propiedades rurales de la Corona conocidas
-con el nombre de Estancias del rey. En el mismo libro de la casa de
-Romero, aparece comprada en 1793, para el mismo Sr. Labarden, y por el
-precio de 10 ps. 2½ rs. _la obra de Barcarcel sobre Agricultura_. En aquel
-año tenia esposa y madre vivas.
-
-
-
-
-D. BERNARDO VERA Y PINTADO.
-
-
-El Dr. D. BERNARDO VERA Y PINTADO, nació el año 1780 en Santa Fé de la
-Vera-Cruz, ciudad natal del jesuita D. Javier Iturri y de D. Juan Baltazar
-Maciel, afamados por su literatura.
-
-Ligado por relaciones de parentezco á la familia del teniente general D.
-Joaquin del Pino, que mas tarde fué Virey de Buenos Aires, se trasladó
-con este á Chile el año 1799. En la Universidad de San Felipe completó su
-carrera literaria graduándose en cánones y en leyes.
-
-En esta real Universidad, para recibir grados por aquella época, era
-preciso prestar seis exámenes solemnes: cinco de instituta y uno de
-cánones y leyes en el cual se absolvian, cuando menos, treinta y tantas
-proposiciones relativas á ambas facultades. Los catedráticos eran cuatro:
-dos de _prima de leyes_, uno de _decreto_ y otro de _instituta_. Los
-jóvenes que se dedicaban al foro, no solo concurrian á la Academia de
-práctica, sino tambien al estudio de algun abogado de nombradía durante
-los cuatro años del curso jeneral de derecho. La Universidad percibia
-_cien reales_ por cada grado.
-
-El Dr. Vera se distinguió desde muy temprano y se granjeó la simpatía de
-los hijos de Chile, _por sus talentos_ y _su carácter jeneroso_, segun
-la espresion de uno de ellos. Desempeñó varios destinos públicos antes
-de la revolucion y formó numerosos discípulos en la Academia práctica de
-jurisprudencia que estuvo algunos años bajo su direccion.
-
-El primer suceso que atrajo la atencion pública sobre su persona al
-abrirse la era que comienza en 1810, fué un acto despótico del presidente
-Carrasco. Urgido este por los conflictos que le rodeaban al recrearse la
-revolucion, tomó una medida que vino á mostrar toda la popularidad del
-Dr. Vera. Siguiendo aquel mandatario los consejos de la Audiencia, se
-decidió á poner presos á aquellos individuos que mas indicados estaban
-de conspiradores ante el partido peninsular. Fué el Dr. Vera uno de los
-tres que en la noche del 25 de Mayo cayeron en poder de la fuerza armada,
-estando en una casa particular. Trasladados á un cuartel, se les hizo
-salir inmediatamente, y en la alta noche, para el puerto de Valparaiso
-escoltados con 12 dragones á caballo. Llegados allí los pusieron á abordo
-del fragata Astrea; en donde, y mas tarde en el castillo de San José, se
-les siguió una causa.
-
-Los padecimientos de aquellos patriotas irritaron los ánimos de los
-Santiagueños, y el Cabildo tuvo el noble corage de interesarse por su
-suerte ante la autoridad de Carrasco. Pero, equivocado este mandatario
-sobre la situacion de las cosas y afectando una enerjia que no era natural
-en su carácter, hizo que los detenidos en la fortaleza de San José se
-embarcasen en la corbeta _Miontina_ próxima á zarpar para el Callao. Vera
-quedó en tierra so pretesto de enfermedad.
-
-Mientras tanto los principales vecinos de Valparaiso que habian tomado
-relacion con los presos, se interesaban por su suerte é influian para
-que se revocasen las órdenes del Presidente. La solicitud que con este
-objeto le dirijieron, llegó á la capital el 11 de Julio y con ella se tuvo
-un conocimiento exacto de la aflijida situacion en que se encontraban
-aquellos que eran ya considerados como victimas de la causa del pueblo.
-Subió de punto la exaltacion de este. Juntóse por todas partes la
-poblacion en corrillos, y como resultado de la voluntad jeneral se pidió
-la reunion estraordinaria del Cabildo. Verificóse esta; pero muy al
-principio de la sesion se convirtió en _Cabildo abierto_, es decir en una
-asamblea de notables en la cual podian estos discutir y deliberar en razon
-de lo estraordínario de las circunstancias y la gravedad del objeto.
-
-Aquella reunion de ciudanos nombró una diputacion cerca del Presidente,
-la cual fué desairada por éste. Entonces el pueblo le notificó en términos
-mas enérgicos su voluntad, y despues de varios incidentes que agravaron el
-descontento general y los motivos de queja del vecindario, se vió Carrasco
-en la necesidad de separarse del mando, pretestando el mal estado de su
-salud. Este fué el primer paso á la independencia de Chile.
-
-El 18 de Setiembre se efectuó en aquella república el mismo cámbio
-político que habia tenido lugar en Buenos Aires, el 25 de Mayo de 1810.
-Cuatro dias despues de aquella fecha entró en Santiago el Dr. Vera.
-“Volvió este á la capital (dice el historiador español de la revolucion de
-Chile, el P. Martinez) con innumerable acompañamiento de los personages de
-la ciudad que en carruages y á caballo lo recibieron y entraron como en
-triunfo, celebrando y admirando á este sugeto como á una de las primeras
-columnas que debian de erijir y sostener el plan de la revolucion.”
-
-Instalado el primer congreso chileno fué nombrado el Dr. Vera secretario
-de ese cuerpo teniendo por compañero de taréas al famoso clérigo de
-la buena muerte Camilo Henriquez. Uno y otro pertenecian al partido
-republicano como decididos parciales del Dr. Rozas, el Moreno de la
-revolucion chilena.
-
-Estos dos amigos consagraron tambien sus talentos á despertar é ilustrar
-el espíritu público por medio de los escritos periódicos. Asi que se
-pudo obtener una imprenta, fundó Camilo Henriquez el primer periódico
-que conoció el pueblo chileno, con el título _la Aurora_. Vera fué su
-cooperador incansable, y sus articulos llevan por firma el siguiente
-anagrama de su nombre ó de sus dos apellidos: _David Parra y Bedernoton_.
-
-Fué el Dr. Vera el primer representante del gobierno de Buenos Aires cerca
-del de Chile; cargo que tenia por objeto uniformar la marcha de ambos
-en la empresa que acababan de acometer, y atender la propaganda de la
-idea revolucionaria por todo el litoral del Pacífico. En este cargo se
-desempeñó con tanta actividad como desprendimiento. La jenerosidad fué
-siempre en él un rasgo muy visible de su carácter. En las penurias que
-padecia el erario de su patria adoptiva, el Dr. Vera no trepido en ofrecer
-el fruto de su trabajo y de su economía para ayudar á la marcha naciente
-de la revolucion. La Junta de gobierno contestó á tan noble ofrecimiento
-en los términos siguientes: “La Junta se cubre del mayor gozo cuando ve
-desprenderse á V. de todos sus bienes por amor á la causa comun: contará
-siempre con su fidelidad, le distinguirá entre los mejores patriotas,
-y le será de la mayor satisfaccion tener oportunidad de acreditar su
-reconocimiento. Asi lo entenderá V. en respuesta á su representacion fecha
-del dia.--Febrero 7 de 1811.”
-
-Vera fué instado varias veces por D. Bernardino Rivadavia, cuando era éste
-secretario del Gobierno de Buenos Aires en 1812, para que pasase á aquella
-capital á ocupar un destino. Con este motivo, en una carta confidencial le
-contesta, dándole idea de sus aptitudes y hábitos, de la manera siguiente:
-“_Santiago 24 de Julio de 1812_.... Cuando V. se empeña en convidarme con
-esa capital me hace mas honor que el que merezco porque no me conoce.
-Permítame que le hable con toda la franqueza que me caracteriza. Yo no soy
-á propósito para comision alguna militar: abomino esta carrera. Tampoco
-tengo aquella luz de alta política que en las circunstancias exije la
-grande estension del gobierno superior de un Estado naciente. Mis talentos
-no pasan la raya de comunes; tal cual expedicion en la pluma, y el deseo
-de formarme por principios de pura reflexion y estudio sobre el hombre,
-acaso los hago aparecer mas de lo que son. Carezco de erudicion, porque
-ni he sido muy aplicado á la historia, ni me ha sobrado tiempo para
-dedicarme á ella: ahora empiezo. Casado cinco años hace en Chile con una
-jóven indotada y con dos hijos, el foro ha hecho toda mi subsistencia. Lo
-desamparé desde que acepté la Diputacion de Buenos Aires. Su corta renta
-es la que sufraga á las urgencias diarias porque nada he guardado ni he
-podido guardar de los honorarios de la abogacía que siempre han seguido la
-naturaleza de mi génio desprendido de intereses.... Diré mas: soy honrado:
-amo la justicia, y mi corazon solo deja de ser benigno cuando se le ataca.
-Los derechos de los pueblos y la libertad bien reglada, son mi manía”....
-
-No sabemos precisamente en que fecha, pero es indudable que atravesó la
-cordillera y llegó á Buenos Aires, en donde desempeñó empleos y comisiones
-de mucha importancia. En una de estas se unió al general San Martin,
-gobernador de Cuyo entonces, á cuyo lado sirvió de secretario.
-
-En toda época tuvo la fortuna el Dr. Vera de prestar sus servicios á
-la revolucion de Chile y al progreso social de aquel pueblo que le
-daba hospitalidad. O’Higins le encargó la redaccion del manifiesto
-justificativo de la independencia que se preparaba á declarar. Habiendo
-cedido el jeneral San Martin los 10,000 pesos que por indemnizacion de
-gastos de viaje le habia concedido el Cabildo para fomentar la biblioteca
-pública de Santiago, fué nombrado Vera para aplicar aquella cantidad al
-noble objeto á que era destinada.
-
-Pero, en nuestro modo de ver, el gran servicio prestado por nuestro
-compatriota á la sociedad chilena, fué el haber contribuido á templarla
-en el fuego que iba cundiendo desde las orillas del Plata, y á despertar
-en ella ese entusiasmo atrevido sin el cual se quedan los pueblos á medio
-andar en el camino de un gran propósito.
-
-El Dr. Vera que se confiesa poco dado á la historia, habia nacido poéta y
-acertaba sin violencia á herir el corazon con sus versos, sus canciones
-eran populares; todos las repetian;--y el autor mismo cubierto con el
-gorro frígio, resucitado por los jacobinos franceses, aparecía en los
-banquetes patrióticos entonando himnos que habia compuesto pocas horas
-antes. Compréndese, cual seria el entusiasmo que se despertaba en los que
-le oian y juntaban sus voces á la suya, al leer las estrofas de uno de
-aquellos ráptos líricos:
-
- El augusto dia
- Empezó á brillar
- En que los esclavos
- Puedan respirar.
-
- El hombre recobra
- La gran magestad
- Que naturaleza
- Le quiso donar.
-
- Las generaciones
- Nos bendecirán,
- Cuando á nuestro esfuerzo
- Libres se verán.
-
- De padres á hijos
- La voz pasará,
- Y esta noble historia,
- ¡Que honor nos hará!....
-
-Al principiar esta noticia hemos dado intencionalmente una idea de los
-estudios universitarios en Chile. Requerian una reforma, y el 10 de Agosto
-de 1813 ya se inauguraba una escuela verdaderamente nueva con el título
-modesto de _Instituto_, sentada sobre tan buenas bases que desde entonces
-acá ha continuado mejorándose y progresando. El Dr. Vera contribuyó á
-la solemnidad de aquel acto componiendo el himno que en él se cantó y
-cuyo asunto es la glorificacion de las ciencias que ivan á cultivarse en
-adelante con mejores métodos y bajo mas felices auspicios. El coro del
-himno es la siguiente cuarteta:
-
- _La Patria nos convoca_
- _Con noble y suave voz,_
- _A rendir á la ciencia_
- _El merecido honor._
-
-Creemos que es digna de conservarse en la memoria la mayor parte de esta
-composicion que falta en la Lira Argentina.
-
- No hay libertad sin luces;
- Al pueblo oscurecido
- De sus grillos el _ruido_
- Jamás le despertó:
- La gran filosofia
- Del error ha triunfado,
- Y alegre ha levantado
- Su augusto pabellon.
-
- La patria jenerosa
- Hoy sus luces nos brinda;
- Habrá quién no se rinda
- A su tierna mocion?
- O Libertad! ó Patria,
- O época luminosa,
- La juventud virtuosa
- Os llama á su favor.
-
- O padre de los hombres
- Que libres les formaste,
- El bien que les donaste
- No lo usurpe el error!
- Que de una vez acabe
- Al último tirano,
- Esa divina mano,
- Que á Chile protejió.. .. ..
-
-Libertado Chile completamente de la dominacion española, volvió el Dr.
-Vera á contraerse á su ejercicio de abogado, y á escribir para los
-periódicos sin descuidar la direccion de los jóvenes que se ponian al
-amparo de sus luces y de su esperiencia. En estas tareas le tomó la muerte
-en la madrugada del 27 de Agosto de 1827.
-
-El sentimiento público rodeó su féretro. Los artículos necrológicos que
-se publicaron en su obsequio se reimprimieron en grandes telas de seda á
-costa de sus numerosos amigos; y uno de los discípulos pronunció un elógio
-funebre (que corre impreso) en la Capilla del Instituto Nacional.
-
-Como epílogo de los anteriores apuntamientos transcribiremos la rápida y
-exacta pincelada con que el Sr. D. Manuel Antonio Tocornal retrata al Dr.
-Vera, en su conocida _Memoria sobre el Gobierno Nacional de Chile_.
-
-“Se repetirán siempre con entusiasmo (dice aquel distinguido é ilustrado
-chileno) los himnos á la patria que entonó el Dr. Vera en los primeros
-dias de nuestra existencia política.... Elocuente, vivo y animado hasta
-en el trato familiar, fué uno de los jenios que honran nuestra naciente
-literatura.... Jamás abandonó su patria adoptiva que le contó en el
-número de los defensores de su independencia”.
-
-
-
-
-D. JULIAN LEIVA.
-
-
-El Dr. D. JULIAN LEIVA “Abogado de mucho crédito en el foro argentino, en
-una época en que no faltaban talentos que lo ilustrasen”, segun se espresa
-D. P. de Angelis en uno de los prólogos de los _Documentos Históricos_,
-es una de las entidades literarias del pais cuyo nombre y producciones
-merecen sacarse del olvido.
-
-El Dean Funes en la pág. 11 del tom. 1ᵒ de su _Ensayo_, hace terminante
-mencion de un dictámen critico del _erudito_ Dr. Leiva, sobre la parte
-histórica de las obras de D. Félix de Azara. Existe en nuestro poder
-un m. s., en el cual me parece reconocer, de una manera inequívoca, la
-forma de escritura del Sr. Leiva. Es una representacion al Virey con
-fecha de febrero de 1803, en nombre del _Procurador Sindico de esta
-Capital_, contraida á convencer de la necesidad que habia de formar nuevas
-poblaciones en las vastas campañas que corren al medio dia de Buenos Aires
-habitadas entonces por los indios. Escribió tambien el informe que el
-Virey Arredondo elevó á su corte sobre materias de su gobierno, publicado
-por primera y única vez en la mencionada coleccion de documentos.
-
-Por estos antecedentes y por el tenor de la carta al Dr. Funes que
-damos á luz y poseemos orijinal, con algunas enmendaturas de mano ajena
-que manifiestan la intencion de un plagio, se deduce que el Dr. Leiva
-fué hombre versado notablemente en el estudio de nuestras antigüedades
-históricas y de los hechos administrativos que se relacionan con el
-conocimiento del pais en que habia nacido.
-
-El Dr. Leiva, debió haber hecho sus estudios de leyes y jurisprudencia en
-la Universidad de San Felipe, pues pertenecia al foro chileno por los años
-de 1783.
-
-En los dias de la revolucion, desempeñaba el Dr. Leiva el cargo de Síndico
-Procurador, y como tal, era de su incunvencia la citacion del pueblo para
-los cabildos abiertos. Sabido es que el 24 de mayo se elijió popularmente
-una junta presidida por el Virey. Pesada bien esta resolucion, se
-resolvieron los patriotas á provocar una nueva asamblea de vecinos,
-y como á la media noche del 24, se encaminó á casa del Dr. Leiva una
-comision de aquella con el objeto de preparar lo necesario para el plan
-que se proponian. Un testigo ocular ha descripto la entrevista de los
-comisionados con el Dr. Leiva, del modo siguiente:
-
-“El Procurador, saltando de su cama acudió á los golpes dados á la ventana
-de su habitacion, y abriéndola oyó la notificacion de la voluntad de los
-patriotas, hecha en el lenguaje de una intimacion perentoria. La prudencia
-y circunspeccion del Dr. Leiva, no podian reconciliarse llanamente con
-la iniciativa á otro llamamiento del pueblo para destruir lo que pocas
-horas antes se habia sancionado con su beneplácito. Luchaban en él,
-notoriamente, sus sentimientos patrióticos y la responsabilidad de sus
-deberes oficiales. Negóse á la solicitud. Vencido, empero, por reflexiones
-calorosas, ofreció en fin que invitaria al Cabildo á convocar al pueblo
-una vez mas[9].”
-
-Pasó sus últimos años en una casa de campo en el pueblo de San Isidro.
-Nombrado en 25 de agosto de 1815 “para componer la Comision de los cinco
-individuos que habian de estender las instrucciones que la Asamblea
-Electoral habia de dar á los Diputados nombrados por esta provincia para
-el futuro Congreso general,” se negó á aceptar este cargo fundándose en
-que atacado de una parálisis que le privaba de todo trabajo mental, no
-habia podido aceptar tampoco los empleos de Presidente del _Tribunal de
-Concordia_ y el de Diputado á la Asamblea Constituyente por la ciudad de
-Córdoba.
-
-El Dr. Leiva, era alto de estatura, corpulento, y de aspecto respetable.
-Falleció el último dia del carnabal de 1818, á la edad de 75 años
-cumplidos.
-
-
-
-
-D. ANTONIO SAENZ.
-
-
-El Dr. D. ANTONIO SAENZ (presbítero) puede contar como su principal mérito
-la elección que en él hizo el Gobierno en 16 de febrero de 1821, para
-fundar la Universidad de Buenos Aires y arreglar todos los departamentos
-que debian componerla segun un reglamento formado por el mismo Sr. Saenz.
-A este título se conserva en la Sala de Grados de aquel establecimiento el
-retrato de este ciudadano recomendable.
-
-Nació el Dr. Saenz en Buenos Aires á 6 de Junio de 1780 y entró al Colegio
-de San Cárlos á los 15 años de edad: allí hizo sus estudios de latinidad,
-filosofía y teología hasta fines del año 1800, siendo Rector el Dr.
-Chorroarin, y el Dr. D. Diego Estanislao Zavaleta uno de los profesores.
-Al año siguiente emprendió viaje para la ciudad de la Plata con el fin
-de graduarse en cánones y dedicarse á la jurisprudencia; todo lo que
-consiguió con aplauso, hasta matricularse entre los abogados de la Real
-Audiencia de la Plata, el año 1804. En 1805 regresó á Buenos Aires y fué
-inmediatamente nombrado por el Virey en clase de sostituto de la Catedra
-de Teologia que rejenteaba en propiedad el Dr. D. Matias Camacho. A este
-cargo se le acumuló el de Secretario Capitular y Notario de la Iglesia
-que le confirió el Dean y Cabildo de la misma. Las mismas autoridades
-le confirieron en 1807 el empleo de defensor general de los derechos y
-acciones de la Santa Iglesia Catedral y del Cabildo eclesiástico.
-
-Desempeñaba este cargo y otras honrosas y benéficas comisiones, cuando en
-la noche del 15 de Marzo 1808, fué asaltada su casa por una fuerza armada
-que puso en consternacion á su respetable madre y familia. El promotor
-fiscal en lo eclesiástico, apoyado en aquellos soldados, tenia órden de
-apoderarse de la persona del Dr. Saenz.
-
-El delito de que se le hacia reo era haber redactado una presentacion al
-rey quejándose de algunos malos procederes del Obispo, y se le acusaba
-especialmente de haber cohechado y engañado á varios de los sacerdotes
-que firmaban el recurso al Trono. Fué esta una causa sumamente ruidosa
-en aquel tiempo, hasta el punto de intervenir en ella el Virey y el
-Cabildo de una manera pública. Con este motivo escribió el Dr. Saenz un
-notable recurso á la Audiencia pidiendo declaracion de fuerza de los
-procedimientos de la Curia al formar y dirijir el proceso que se le
-seguia. Este documento es digno de la luz pública por lo que ilustra
-acerca de las formas judiciales de aquella época, del estado, del clero
-entonces, y del estado social todo en la víspera de la revolucion. Se lee
-con el interés que despierta una historia viva y bien narrada.
-
-Despues de la revolucion desempeñó el Dr. Saenz muchos cargos públicos;
-fué miembro de la Junta de Observacion en 1815 y uno de los redactores
-del Estatuto que dió aquel cuerpo para el gobierno del Estado. Nombrado
-catedrático de derecho natural y de Gentes escribió un curso sobre estas
-materias acerca del cual corre impreso en 1823 un informe firmado por los
-Dres. Castro y Acosta.--Se vé por este informe que el Dr. Saenz habia
-tratado en el Capítulo 3ᵒ del T. 1ᵒ de su obra, _sobre el antiguo uso de
-los duelos_, “produciendo el convencimiento y poniendo en claro que lejos
-de ser los duelos la prueba del honor, son un testimonio de bajeza, porque
-son opuestos á todas las ideas de decencia y de justicia natural, á no ser
-que se quieran tomar de los tontos y los locos las ideas que constituyen
-el verdadero honor, como dice oportunamente Puffendorf.” “Omitimos
-(agregan los señores del informe) analizar los exelentes principios é
-irresistibles demostraciones que contiene este capítulo interesante,
-_porque ya lo vemos publicado en la_ Abeja Arjentina, _que, dándole todo
-el aprecio debido, lo ha considerado digno de ilustrar al público_.”
-
-En el Cabildo abierto de Mayo de 1810, debe notarse la manera como el Dr.
-Saenz emitió su voto: es ya el caso, dijo, de que _el pueblo reasuma su
-originaria autoridad y derechos_. En mayo de 1810 solo podian espresarse
-así los caracteres muy enérjicos y las intelijencias muy cultivadas.
-
-El Dr. Saenz murió á las 4 de la tarde del 25 de Julio de 1825, á los 44
-años, un mes y 15 dias de edad. El Gobierno le decretó una sepultura de
-preferencia en el cementerio público.
-
-
-
-
-D. MANUEL MORENO.
-
- Ha muerto en el retiro despues de 55 años de carrera pública. Su
- fin ha sido digno del varon fuerte y del cristiano. (Orden, 30 de
- Noviembre 1857.)
-
-
-D. MANUEL MORENO, que falleció en Buenos Aires, su ciudad natal, el 18 de
-Diciembre de 1857 á la edad de 77 años, se recomienda muy especialmente
-por su dedicacion á ilustrar la memoria y los trabajos de su distinguido
-hermano el Dr. D. Mariano Moreno, secretario de la primera Junta. Él
-recojió las últimas palabras de éste, y yendo en clase de secretario de la
-legacion á Inglaterra despachada en 1811, en nombre del gobierno de las
-Provincias Unidas del Rio de la Plata. Apesar de las impresiones dolorosas
-de semejante catástrofe á que el Oceano mismo daba solemnidad, tuvo D.
-Manuel bastante fuerza de espíritu para publicar inmediatamente en Lóndres
-el volúmen que lleva por título: “Vida y memorias del Dr. D. Mariano
-Moreno etc.” en cuyo testo dió oportunamente una idea de la revolucion
-del Plata y de las repúblicas hermanas, contribuyendo á despertar en
-Inglaterra el interés público á favor de las colonias españolas que se
-levantaban contra una Metrópoli que no merecia gobernarlas. Estas memorias
-se tradujeron al inglés en 1813 y se publicaron en la Revista titulada
-_Monthly Magazine_, vol. 33, en la parte consagrada al recuerdo de
-_personas ilustres_. En la larga residencia que D. Manuel Moreno hizo en
-Inglaterra desde principios de 1829, dió otra forma á aquel primer estudio
-sobre su hermano, y dió á luz en 1836 el primer tomo de la “Coleccion de
-arengas en el foro y escritos del Dr. D. Mariano Moreno etc.” adornado de
-un prefacio maduramente escrito, en el cual se enlaza la biografía con la
-historia del pais y con muchos curiosos accidentes hasta fines del primer
-año de la revolucion. Estos dos libros harán eterna entre nosotros la
-hermandad de la sangre como del ingénio, vinculada en las personas de D.
-Mariano y D. Manuel Moreno.
-
-Era ya este un empleado distinguido cuando se le nombró secretario de la
-Legacion primera á Inglaterra. Perseguido en 1817 por sus opiniones en
-la ardorosa cuestion de la invasion portuguesa en el Estado Oriental,
-espatriado tambien por la misma causa, permaneció en Estados Unidos hasta
-mediados de 1821. “Alli ha estudiado la facultad médica, (dice el _Argos_
-de 11 de Setiembre de aquel año, anunciando su regreso á Buenos Aires)
-y se asegura que en los últimos meses estaba al servicio del enviado
-de Colombia cerca de los Estados Unidos, en clase de secretario y que
-viene en una comision muy importante.” Inmediatamente despues, fué electo
-diputado á la Junta de Representantes; cargo que desempeñó en todas las
-lejislaturas por reelecciones sucesivas hasta el año 1826. Entonces pasó á
-representar á la Provincia Oriental en el Congreso constituyente en donde
-perteneció al partido que sostenia en el seno de aquella corporacion la
-ventaja de la forma federal sobre la unitaria. En aquel mismo año se negó
-á aceptar el cargo que le confería el Presidente Rivadavia, de Ministro
-Plenipotenciario cerca del gobierno de Washington.
-
-Elevado al mando de la Provincia el Coronel Borrego, aceptó el Sr. Moreno,
-el puesto de ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores, que llegó
-á hacérsele insoportable como se advierte de sus repetidas renuncias,
-de las cuales la última tiene la fecha de Diciembre de 1827. El 13 de
-Noviembre del año siguiente, hecha ya la paz con el Brasil, salió de
-Buenos Aires á bordo del paquete británico _Nocton_ con el carácter de
-Enviado Estraordinario y Ministro Plenipotenciario cerca del Gobierno de
-S. M. B. A consecuencia del movimiento militar de primero de Diciembre fué
-suspendido de sus funciones por la administracion de D. Juan Lavalle; pero
-no por eso salió de Inglaterra. Allí escribió un opúsculo defendiéndose
-de lo que él llamó “calumnias del _Tiempo_ y el _Pampero_,” que ilustra en
-algo la triste historia de aquella época: pamfleto escrito con moderacion
-y que prueba que el Sr. Moreno no aspiraba á los empleos á que ponen la
-mira los ambiciosos turbulentos y que preferia vivir lejos de su pais
-espuesto á la dolencia de las revueltas, para curar las cuales, no se
-queria aplicar la medicina que él habia aprendido en Estados Unidos.
-Parece que lo mas importante de su cómoda comision á Inglaterra fué la
-discusion que sostuvo sobre los títulos argentinos á la posesion de
-Malvinas. Publicó sobre esta interesante materia una memoria con un mapa,
-que si en nada ha mejorado nuestro sufrido desaire de 1833, ha servido
-para dar muestras de que el diplomático porteño podia habérselas en
-erudicion sobre descubrimientos marítimos en el Continente Meridional de
-América, con los Lores mas espertos del almirantazgo.
-
-El Sr. Moreno, como Ministro Plenipotenciario en Lóndres desempeñó una
-comision importante y laboriosa--la de examinar y juzgar las reclamaciones
-británicas por causa del corso marítimo de la República durante la guerra
-con el Brasil. La discusion de las reclamaciones duró desde Noviembre de
-1831 hasta Setiembre de 1832, en cuyo periodo se liquidaron 27 casos,
-cuyo valor ascendió á 23,501 libras. En el curso de esta negociacion tuvo
-lugar un incidente curioso. El comisionado por parte de Inglaterra era un
-Mr. Bruce. Al emitir este su opinion sobre la captura del bergantin Anna
-se deslizó y maltrató no solo al gobierno argentino sino á la República,
-declarándola incapáz de gobernarse por sí misma atendidos sus antecedentes
-coloniales. El Sr. Moreno, resentido de que en desempeño de una comision
-de reparacion voluntaria se insultase al pais que representaba, declaró
-al gabinete de S. M. que no continuaria desempeñando su comision mientras
-tuviese por asociado á aquel gratuito denigrador de su patria. El Ministro
-Palmerston hizo justicia á la enérgica nota de nuestro plenipotenciario y
-mandó testar todas las claúsulas ofensivas en el parecer firmado por Mr.
-Bruce.
-
-El proceso de estas negociaciones puede estudiarse en un libro que
-publicó el mismo Sr. Moreno en Lóndres en 1835 con el siguiente título:
-“Reclamaciones examinadas y juzgadas por la comision mista, reunida en
-Lóndres por parte del gobierno de S. M. Británica, y el de las Provincias
-Unidas del Rio de la Plata, en virtud de la convencion de 19 de Julio de
-1830, sobre indemnizacion de súbditos británicos por actos de corsarios
-de la República en la última guerra con el Brasil: _que comprende varias
-cuestiones de derecho público naval_. Publicacion hecha de los documentos
-oficiales.” Este libro está en español é inglés, y como se advierte en
-su título, merece un lugar en toda biblioteca de escritos sobre materias
-de derecho público internacional, especialmente en cuanto á corso y
-apresamiento de naves mercantes.
-
-D. Manuel Moreno, amaba el retiro y el estudio. Era un verdadero hombre
-de letras como lo prueban sus escritos y la escojida biblioteca que dejó
-á su muerte, la primera en nuestro concepto entre cuantas pertenecen á
-particulares en Buenos Aires sin hablar de los de ciencias especiales. Era
-un verdadero conocedor de los libros curiosos y raros, sin despreciar los
-útiles.
-
-El Dr. Moreno desempeñó por muchos años el cargo de bibliotecario,
-cuidando con celo intelijente de la mejora y conservacion de un
-establecimiento que se liga á la memoria de su ilustre hermano su
-verdadero creador y primer protector oficial. Contribuyó á la redaccion de
-la Abeja Argentina en clase de miembro de la Sociedad Literaria fundada en
-1822, y fué el primero en Buenos Aires que enseñó en público la química
-esperimental, servicio que el espíritu de partido le retribuyó con un
-apodo que aun se conserva en la memoria de los lectores del _Granizo_.
-
-En la reciente publicacion de los escritos históricos del Sr. D. Ignacio
-Nuñez, puede verse una biografia de Moreno donde se hace prolija reseña de
-los destinos públicos que desempeñó.
-
-
-
-
-D. MIGUEL CALISTO DEL CORRO.
-
-
-El Dr. D. MIGUEL CALISTO DEL CORRO nació en la ciudad de Córdoba del
-Tucuman, el dia 14 de Octubre de 1775. A la edad de 23 años recibió el
-grado de Dr. en Teologia en la Universidad de su provincia. En 1803 se
-presentó á hacer oposicion á la silla magistral del Cabildo Eclesiástico
-de Córdoba en cuyo acto se desempeñó con mucho lucimiento. Confiado en
-sus luces y actividad le encomendó el cláustro de Doctores una comision
-cerca del Virey, y del Soberano (si hubiese sido necesario recurrir á él)
-para recabar el cumplimiento de ciertas Reales cédulas de Cárlos III, por
-las cuales se mandaba que no pudiesen rejentear las cátedras de aquella
-Universidad sino miembros del clero secular. Esto tenia lugar en 1806, y
-en el mismo año fué nombrado cura interino de la ciudad de Salta, destino
-que sirvió hasta fines de 1808.
-
-El Dr. Corro fué del número de aquellos argentinos que presintieron y
-concurrieron á acelerar la revolucion americana. A fines del año de 1809
-hizo circular en Córdoba un escrito que se suponia hecho en Buenos Aires,
-contraido á despertar los instintos de independencia y de libertad en el
-pueblo. El primer aniversario del 25 de Mayo celebrado en Córdoba, fué
-solemnizado en el templo con una oracion pronunciada por el Dr. Corro,
-oracion que mas tarde dedicó su autor á la Asamblea Nacional. No deja
-de ser curioso el modo como el sacerdote católico y el hombre de una
-revolucion democrática se esplican por una sola boca desde el púlpito y
-en lengua española acerca de la lejitimidad orijinaria del poder. “Es
-ya un dogma político (dice el Dr. Corro en la 2ª parte de su oracion)
-que la autoridad de los Reyes emana orijinariamente de la voluntad de
-los pueblos. Sea cual fuere el oríjen de las sociedades, lo cierto es
-que á ninguno, á exepcion de los Reyes de Israel, ha conferido Dios
-inmediatamente la autoridad y el derecho de reinar. Cuando San Pablo
-escribiendo á los Romanos, asegura que toda potestad viene de Dios:
-_non est potestas nisi á Deo_; no quiso decir con esto que era Dios el
-que inmediatamente la concedia: este seria un absurdo que contrasta
-enormemente con el orijen é historia de todos los reinos é imperios.
-Aunque las obligaciones que resultan del pacto, de las promesas y
-convenciones, se fundan en aquella ley eterna que manda á todos ser fieles
-á ella, ¿habremos de decir por eso que la accion ó derecho que de ellas
-nace venga inmediatamente de Dios? A la verdad si buscamos el oríjen
-primordial de todas las obligaciones, hallaremos no ser otro que Dios y su
-justícia. Pero distingamos los derechos y por ellos conoceremos mas bien
-el oríjen inmediato de toda autoridad.”
-
-Al comenzar el año 1816 le nombró la provincia de Córdoba Diputado al
-Congreso reunido en Tucuman; pero no pudo tener la gloría de poner su
-nombre al pié de la acta de declaracion de la Independencia que hace tan
-célebre á aquella reunion de patriotas ilustres.
-
-Cuando aquella declaracion tuvo lugar el Dr. Corro, en su carácter de
-Diputado, desempeñaba la importante comision de interceder por la paz
-interior, y de inducir á la provincia de Santa Fé, á la Oriental dominada
-por Artigas y al Paraguay á que enviasen sus Representantes al Congreso de
-la Nacion.
-
-Trájole la vejez al benemérito Dr. Corro uno de sus favoritos achaques--la
-ceguera. Para divertir la lentitud de unas horas pasadas en la inaccion y
-la oscuridad se propuso reveer los manuscritos de sus numerosos sermones,
-valiéndose de la intervencion de su sobrina Da. Patricia Bustamante, que
-le hacia la lectura de ellos. Correjidos y enmendados se imprimieron en
-Filadelfia el año 1849, en tres volúmenes en 8ᵒ.
-
-
-
-
-D. ESTEVAN LUCA Y PATRON.
-
-
-Por muchos títulos se salvará del olvido el nombre de D. ESTEVAN LUCA Y
-PATRON. El pasará á la posteridad mas remota unido á hechos grandes y á
-gloriosos acontecimientos del pueblo argentino.
-
-Mucho antes que la robusta entonacion de Lopez prorrumpiese en el himno
-nacional,--en lira mas humilde pero con sentimiento y fé, ya habia cantado
-el Sr. Luca dos canciones alentando “á la lid tremenda contra los tiranos
-que osaban oprimir la América.”
-
-Estas bellas composiciones tienen la misma fecha de la revolucion y
-debieron ser muy populares en los dias en que aparecieron á causa de la
-sencillez del métro y de la oportunidad de los conceptos.
-
-Cuando San Martin coronó los trabajos de su gran campaña comenzada en
-Chacabuco, clavando la bandera de la independencia en el palacio de los
-Vireyes de Lima, Luca, que ejercitándose en cantar otros episodios de la
-guerra, habia desplegado su talento y su estilo, fué el poeta que con mas
-dignidad y grandeza celebró aquel acontecimiento.
-
-El “Canto lírico á la libertad de Lima” que comienza:
-
- _No es dado á los tiranos_
- _Eterno hacer su tenebroso imperio....._
-
-fué premiado por el gobierno, adjudicando á su autor una coleccion de los
-épicos mas célebres entre los antiguos y modernos.
-
-Bajo el uniforme de sarjento mayor de artillería que vistió el Sr. Luca
-hasta 1822, se escondia un filósofo amigo de la paz y de las artes útiles.
-Vuelta en sí la provincia de Buenos Aires, despues de los trastornos del
-año 20, él se asoció á la obra de rejeneracion social comenzada con tan
-buen éxito y lucimiento, y publicó su notable composicion _al pueblo de
-Buenos Aires_ en el periódico titulado la _Abeja Arjentina_, redactada
-por los miembros de la sociedad literaria. Llamámosla notable mas por las
-ideas que por la forma, mas por su moralidad y sus acertadas miras sobre
-lo venidero que por el calor de la inspiracion y las calidades puramente
-poéticas; y mas que todo porque encierra los primeros jérmenes de muchas
-ideas que si pareciensen vulgares seria porque se han desvirtuado á
-fuerza de repetirse, y han pasado al tesoro comun de los convencimientos
-conquistados por toda la sociedad arjentina.
-
-Luca, discípulo de Fernandez en el Colegio de San Cárlos, era gran
-conocedor de los maestros latinos, y comete al comenzar aquella
-composicion una figura verdaderamente _horaciana_, imitando aunque
-remotamente, la profecia de Nereo. “Muéstrase sobre las aguas, el PARANÁ,
-con serena frente hablando á la prole hermosa de la victoria.” “Abandonad,
-(les dice), la molicie de las ciudades y el lujo corruptor que entregó
-á Roma, cuna de los Camilos y los Fabios, al poder del Godo. No durmais
-imprudentes en el ocio muelle de una paz engañosa. Corred á los campos hoy
-desiertos, á esa vastísima llanura que como el mar no tiene horizontes.
-Mejorad allí la raza del caballo jeneroso: esquilad el bellon que defiende
-al hombre de las injurias del invierno; y acreced el número del útil
-animal que sabe romper el seno de la tierra con el corvo filo del arado.
-Los campos llenos ahora del espinoso cardo, se cubrirán de las rubias
-espigas de _Céres_ y se fundarán con el trabajo pueblos venturosos y en
-tanto número como las estrellas. Crecerán á par de vuestros hijos los
-árboles cargados de frutos y de sombra, y de misterio para los castos
-amores. La fama de tamaña ventura resonará en los climas remotos, y los
-pueblos desgraciados que beben las frias aguas del Volga y del Danubio
-vendrán á buscar asilo entre nosotros.”
-
-Talvez para mayor gloria suya, ha querido el destino que no se conozcan
-de este poeta, mas que sus composiciones patrióticas. Todos sus papeles se
-hundieron con él en un leño náufrago sobre los bajios del _Banco-Inglés_,
-en el mes de Marzo de 1824.... D. Juan Ramon Rojas, militar y
-versificador, pereció tambien en un naufrajio. Regresaba de una legacion
-diplomática á la corte de Rio Janeiro confiada por el Gobierno Argentino
-al Sr. Dr. D. Valentin Gomez, y á él como secretario. Habia compuesto un
-poema con el título _La Martiniana_, cuyo asunto debia ser las campañas
-del General San Martin en Chile y el Perú.--(_Argos de 27 de Octubre de
-1821._)
-
-El Sr. Luca no fué únicamente un literato distinguido. Los estudios de
-humanidades no le parecieron bastante para llenar con inteligencia el
-lugar que la revolucion brindaba á la juventud virtuosa y séria. Dedicóse
-á las ciencias exactas, á esas grandes ausiliadoras de la fuerza que
-transforma á la naturaleza venciéndola bajo las máquinas del hombre. Si
-compuso himnos para entusiasmar al pueblo en el albor de la revolucion,
-tambien supo fundir los cañones y templar las hojas de las espadas con que
-se equiparon nuestros primeros ejércitos improvisados. El fué discípulo
-del coronel D. Anjel Monasterio, (el amigo del sábio Jovellanos), y su
-sucesor en la direccion de la fábrica de cañones y fusíles establecida
-desde 1812.
-
-D. Estevan Luca contaba apenas 38 años de edad cuando pereció: habia
-nacido en Buenos Aires el dia 2 de Agosto de 1786. Su vida fué corta pero
-bien aprovechada. Defendió á su patria y la ilustró con sus talentos,
-dejando conquistador con su dulce carácter las simpatias que sus versos
-revivirán constantemente.
-
-
-
-
-D. FLORENCIO BALCARCE.
-
- Yo he sido una gota del agua que llueve, Perdida, de noche, que el
- polvo bebió.
-
- F. BALCARCE.
-
- En su muerte, perdió nuestra patria infortunada una de las
- mas robustas intelijencias, un espíritu abierto á grandes
- concepciones.--(_Comercio del Plata_, núm. 142--marzo 24 de 1846.)
-
-
-D. FLORENCIO BALCARCE, hijo del virtuoso vencedor de _Suypacha_, murió á
-la edad de 24 años, en Buenos Aires, ciudad de su nacimiento, el dia 16 de
-Mayo de 1839.
-
-El jóven Balcarce no solo tenia un talento natural muy distinguido sino
-tambien mucha contraccion al estudio sério. Al examinar sus trabajos
-emprendidos, los libros de su pequeña biblioteca y los apuntes tomados
-por él en los bancos de las aulas, se advierte inmediatamente la buena
-direccion que daba á la cultura de su espíritu. La amena literatura
-no formaba su ocupacion principal, sino el empleo honesto y laudable
-de los momentos de descanso. En la época en que él se educaba habian
-declinado mucho los estudios públicos en Buenos Aires, y aspiró á beber
-su instruccion en mejor fuente. Quien á su edad y propensiones no sueña
-con las escuelas de Europa, con sus grandes bibliotecas y con el nombre de
-sus sábios? Balcarce pudo realizar este sueño, y partió para la capital
-de la Francia en Abril de 1837. Alli se propuso adquirir conocimientos
-jenerales, y profundizar en especial la ciencia de la filosofia por cuyos
-problemas manifestaba una predileccion innata. Fueron sus maestros, entre
-otros, los señores Saint-Hilaire, Jouffroi, Lerminier, celebridades con
-cuyos nombres estamos familiarizados y que entonces estaban al frente de
-las aulas mas concurridas de París.
-
-El _barrio latino_ fué la patria y el mundo esclusivo de Balcarce durante
-dos años seguidos; dos años que él supo duplicar en duracion por su
-infatigable asiduidad al trabajo y sus largas vijilias.--No iban á la par
-en él la robustez de su cabeza con la de los demas miembros de su cuerpo.
-Su cerebro, materialmente muy desarrollado, absorbia egoista la vida toda
-de la existencia que presidia, y llegó dia en que la atmósfera de París no
-fué respirable para los pulmones debilitados del jóven estudiante. Pensó
-entonces en los aires patrios, en el agua balsámica de su rio natal, en
-su familia, y vióse forzado á sacrificar á la esperanza de mejor salud la
-cosecha de saber que se prometia recojer madura por una larga permanencia
-en Europa.
-
-Esta esperanza fué otra ilusion desvanecida. Balcarce estaba condenado á
-morir apenas pisase de nuevo el umbral de su casa en la calle que lleva
-su glorioso apellido, y á dar razon á la exactitud de este pensamiento de
-Ercilla:
-
- _Aquella vida es bien afortunada_
- _Que una temprana muerte la asegura._
-
-Por qué ¿quién puede sernos garante de que mezclado al movimiento de
-nuestra época, no habria naufragado en algun error, en alguna pasion,
-ó no se hubiese alistado en algun partido doméstico que le atrajese la
-enemistad de una gran parte de sus propios conciudadanos? Su temprana
-desaparicion de este mundo, la inocencia de sus actos hasta el momento
-de entregar su alma al Creador, le aseguran una memoria de amor y de
-simpatías entre sus compatriotas, mientras haya (y esto será por siglos)
-amor á la poesía en la ciudad donde fué concebido aquel injenio prematuro.
-
-Balcarce tradujo del francés al castellano el estenso curso de filosofia
-de Mr. Laromiguiere; el drama de Dumas titulado Catalina Howard, y
-escribió una novela histórica, y muchos artículos literarios para los
-periódicos, antes de salir de Buenos Aires. Pero estos trabajos, apesar de
-lo que recomiendan á quien en tan corta edad los emprendió y realizó, no
-son sus timbres ni la prenda de la duracion de su memoria. Unas cuantas
-composiciones poéticas escritas con arte, y sentidas con toda la verdad
-de que es capaz el corazon, son las hojas de la corona de su fama. Cuando
-se conocieron por primera vez en Montevideo (en 1833) esas composiciones,
-escribió sobre ellas D. Florencio Varela un artículo publicado en el
-número 8 del _Iniciador_, del cual tomamos las siguientes palabras: “D.
-Florencio Balcarce aparece ahora en la escena literaria para ocupar
-despues un lugar muy distinguido entre los poétas argentinos. Cuenta
-apenas 23 años, y sería una injusticia no reconocerle ya acreedor á aquel
-título tan dificil de merecer. En las dos únicas composiciones suyas que
-hemos tenido la fortuna de ver, (_la Partida, y la cancion á las hijas
-del Plata_) se descubren ya todas las dotes del verdadero poéta: corazon
-muy sensible, imaginacion ardiente, inspiraciones elevadas, abundancia y
-propiedad de imágenes, colores naturales, animados, vivísimos, gala de
-diccion, pureza de lenguaje, y un estilo lleno de lozania y de soltura
-capáz de prestarse á todas las entonaciones.”
-
-El noble entusiasmo del distinguido crítico no le cegaba al espresarse
-así. Es imposible pensar de diversa manera al leer los versos de _la
-Partida_ saumados con el aroma de una melancolía grave y de un patriotismo
-intenso. Imposible es repetir sin conmoverse aquel final de todas las
-estrofas,
-
- _Adios, Buenos Aires, amigos, adios_,
-
-cuando se sabe que aquella despedida será eterna dentro de poco tiempo.
-
-Las ideas mas poéticas están encerradas en este cuadro limitado. Grandeza
-de Dios y de la Creacion; pequeñez fugaz de la criatura, presentimientos
-de gloria y de muerte; profecias de una libertad próxima, imprecaciones
-contra los _tiranos inicuos_. Todo esto, naturalmente traido y bien dicho,
-forman entre luces vivas y sombras profundas un cuadro que deja al que le
-medite una impresion duradera.
-
-Antes de escribir estos adioses habia dirijido una composicion notable á
-su condiscípulo el Sr. D. Victor Silva, al ordenarse este de Sacerdote, en
-la cual le describe con severidad y seso las obligaciones que imponen el
-estado á que iva á consagrarse.
-
-El comienzo de esta composicion es muy felíz:
-
- Humilla al polvo la elevada frente
- Y á Dios entona, ó Victor, alabanza,
- Qué él te estendió su mano omnipotente,
- Y con paterno anhelo
- Alzarte quiso á celestial bonanza............
-
-Una composicion existe tambien de Balcarce que es una muestra de su
-talento y una prenda de la utilidad social de sus trabajos literarios
-para un porvenir á que no pudo alcanzar. Es una cancion que puede
-titularse: _el cigarro_, modelo de filosofia popular y de sencillez
-y nobleza de lenguaje á la vez. Un anciano, guerrero en otro tiempo,
-fuma á la puerta de su _rancho_ y compara las vicisitudes de la vida
-con las diversas transformaciones á que el fuego condena á su cigarro
-hasta convertirle en un _pucho_ inútil. Si algo fuese capaz de dar una
-idea en lengua estranjera á la francesa, del sentimiento melancólico
-y prácticamente filosófico que hay en el fondo de las canciones de
-_Beranger_, es sin disputa esta cancioncita de Balcarce enteramente
-orijinal y escrita, como se vé claro, para mostrar como se pueden
-ennoblecer y como son propios para el arte los incidentes de nuestra
-naturaleza, de nuestra civilizacion y de nuestras costumbres. Cuando la
-pintura tenga entre nosotros mas adeptos que hoy, ha de inspirarse alguno
-de ellos en la siguiente estrofa que por sí sola es un cuadro trazado con
-la pluma:
-
- En la cresta de una loma,
- Se alza un ombú corpulento,
- Que alumbra el sol cuando asoma
- Y bate si sopla el viento:
-
- Bajo sus ramas se esconde
- Un rancho de paja y barro,
- Mansion pacífica donde
- Fuma un viejo su _cigarro_.
-
-Balcarce tiene muchos puntos de contacto y de similitud con Adolfo Berro,
-esa otra esperanza arrebatada en flor al Parnaso de la opuesta orilla del
-Plata. Pero lo que mas les asemeja es el buen rumbo en que ambos se habian
-colocado al comenzar sus escursiones literarias. Uno y otro habian hecho
-un estudio esmerado de los recursos del idioma en que debian espresar sus
-pensamientos. Leian en los antiguos; se inspiraban en una de las eternas
-fuentes de toda poesia, en la Biblia; y eran orijinales, procediendo con
-los elementos patrios, como los maestros habian procedido con los que les
-fueron familiares. La inspiracion sola no basta para alcanzar la palma de
-poeta en las sociedades cultas y artificiales, se necesita la intervencion
-del arte, sin el cual la espontaneidad misma marcha tímida como si la
-faltase luz y aplomo. Para los poetas hechos por la naturaleza, es para
-quienes justamente escribió este precepto el amigo de los Pisones: _Sapere
-est principium et fons_: Y eso, que él sabia muy bien que los poetas
-
- Son _genus irrítabile_ en estremo
- Y les hay que aspirando á ciego culto
- Hasta el consejo toman por insulto.
-
-
-
-
-D. FRANCISCO AGUSTIN WRIGHT.
-
-
-D. FRANCISCO AGUSTIN WRIGHT, perteneció á una familia antigua y conocida
-de Buenos Aires. Su apellido y sus facciones, justificaban en él su
-conocida predileccion por los usos y por el idioma de la nacion inglesa.
-
-Wright comenzó á aparecer en la vida pública bajo la bandera del partido
-federal, y fué blanco de los tiros satíricos de los periódicos del partido
-contrario. Representó varias veces al pueblo, fué jefe de un batallon de
-cívicos, y tomó una parte muy activa en los sucesos que restablecieron
-en el mando á D. Juan Manuel de Rosas, despues de la administracion
-de Balcarce, echado á tierra por una revolucion.--Wright pertenecia á
-la cámara de diputados y como tal se negó á votar por las facultades
-estraordinarias, perdiendo de este modo la confianza de los Restauradores,
-de quienes tuvo que huir á Montevideo en busca de seguridad personal.
-
-En aquella ciudad, donde murió estimado de todos, escribió una estensa
-obra que comprende la narracion prolija de los acontecimientos del asedio
-que sufrió aquella plaza por D. Manuel Oribe.
-
-El Sr. Wright era hombre de principios rectos y un buen patriota, y
-mereció la amistad de personas caracterizadas y de mas edad que él, como
-lo prueba la dedicatoria de uno de sus escritos. _Su Breve Ensayo sobre
-la prosperidad de los Estrangeros y decadencia de los Nacionales_ (1833),
-que está dedicado á los Señores D. Vicente Lopez y D. Manuel Garcia, es un
-escrito contraido á mostrar por qué el estranjero adquiere una posicion
-mejor que el hijo del pais, á pesar de tener que vencer una gran porcion
-de inconvenientes y resistencias que el autor examina con detencion. El
-pensamiento fundamental de este escrito se resume en estas palabras de
-su página 52: «los estrangeros y el libre ejercicio de sus industrias
-es enteramente ventajoso al pais y voy á demostrar que cualesquiera
-restricciones ó prohibiciones hacia ambos respectos, en tiempo de paz, es
-un quebrantamiento á los tratados que tenemos con las Naciones Amigas, y á
-lo que hemos ofrecido al mundo entero; cuando hemos llamado á voces á los
-hombres de todos los paises á vivir entre nosotros.»
-
-Escribió tambien las biografias de los bravos D. Federico Brandsen y D.
-Tomas Espora. La primera se registra entre los documentos históricos dados
-á luz por el Sr. Lamas en Montevideo en 1849, y la segunda se imprimió
-en Buenos Aires con este título: «Noticia del Sr. Coronel D. Tomas
-Espora que falleció en esta ciudad el 25 de Julio de 1835.--Por un amigo
-suyo.»--(1835.)
-
-
-
-
-D. JUAN CRISOSTOMO LAFINUR.
-
-
-En la parte mas central de la Sierra de la provincia de San Luis, y á la
-falda del cerro Tomalarta, llamado tambien Cerro Rico por la abundancia
-de oro que le hizo célebre en otro tiempo, existe un valle denominado de
-la Carolina, y un pueblo de este mismo nombre en el dia decaido y casi
-desierto. En este humilde lugar fué en dónde vió la luz el dia 27 de Enero
-de 1797 el Dr. D. JUAN CRISÓSTOMO LAFINUR, hombre entusiasta y activo,
-condenado por su temperamento á gastar la existencia en pocos años, y
-cuyos escritos (los que nos son conocidos, al menos) son inferiores á su
-fama y al talento que le atribuyen los contemporáneos.
-
-Frecuentaba Lafinur las escuelas de Córdoba, cuando emprendió sus campañas
-del Norte el jeneral D. Manuel Belgrano. Dejando entonces el manteo de
-estudiante de ciencias morales, ciñó la espada y dió otra direccion á su
-espíritu, pues segun espresion de él mismo tuvo la honra de pertenecer
-á la Academia de matemáticas fundada en Tucuman por aquel jeneral para
-instruccion de los cadetes de su ejército; “academia á que se agolpaba la
-juventud á sorprender á la naturaleza en sus misterios y á fecundar desde
-temprano el jérmen de la gloria.”
-
-No sabemos en que época abandonó una carrera que no debia ser la de su
-verdadera vocacion. Pero antes de pasar á la ciudad de Mendoza en donde
-fundó un colegio en 1822, se habia hecho notable en Buenos Aires como
-periodista, como poeta, y sobre todo como innovador en la enseñanza de
-la filosofía. Esta última circunstancia, le atrajo algunos disgustos que
-le decidieron á avecindarse en Chile en cuya capital se graduó en ambos
-derechos el año 1823, tomó estado, y murió el 13 de Agosto de 1824.
-
-La muerte del jeneral Belgrano hizo una viva sensacion en el alma
-impresionable de Lafinur y arrancó á su lira tres composiciones poéticas
-que le colocan en un lugar distinguido entre los poetas argentinos. El
-_Canto elegiaco_, el _Canto fúnebre_ y la oda á la _Oracion fúnebre_
-pronunciada por el Dr. D. Valentin Gomez en las exéquias del héroe y del
-patriota ejemplar, apagan en nuestro concepto los acentos de dolor con que
-otros vates lloraron el mismo lamentable acontecimiento. En esos cantos se
-revelan todas las dotes y todos los defectos de la musa de Lafinur. Son
-inspirados por un dolor verdadero por un aprecio reflexivo de las virtudes
-del ciudadano y del guerrero, y parece como que se exhalase de sus
-estrofas algo de las entrañas de un hijo. La inspiracion corre á par de
-la incorreccion; la naturalidad, el sentimiento, la gracia y la harmonía
-se mezclan alternativamente con los conceptos oscuros y ponderativos, y
-las frases desaliñadas, aunque sea verdad que estos defectos son en menos
-número que las bellezas y los rasgos verdaderamente poéticos de las tres
-composiciones en general. Todas ellas brotan de la fuente poética en el
-carácter de una inspiracion innegable, y pocas veces hallamos en las obras
-de nuestros versificadores modos de comenzar mas felices que los que se
-advierten en estos de Lafinur. La interrogacion es su figura favorita:
-
- Por qué tiembla el sepulcro, y desquiciadas
- Sus sempiternas losas de repente,
- Al pálido brillar de las antorchas
- Los justos y la tierra se conmueven?
-
-Así se introduce el poeta en su _Canto elegiaco_, y con no menos brio y
-entonacion prorrumpe al entonar su _canto fúnebre_:
-
- Adonde alzaste fugitivo el vuelo,
- Robándote al mortal infortunado,
- Virtud, hija del cielo?....
-
-Pero en nuestro concepto las estrofas regulares con que celebró la
-elocuencia del orador sagrado son de un mérito mayor y mas orijinales que
-las anteriores silvas. El asunto tambien, como menos trillado, liberta al
-autor de la remora de las reminiscencias y de los modelos y le obliga á
-buscar un cauce propio para dar salida á los sentimientos en que reboza.
-Qué natural y digna introduccion!:
-
- Era la hora: el coro majestuoso
- Dió á la endecha una tregua; y el silencio,
- Antiguo amigo de la tumba triste,
- Sucedió á la harmonía amarga y dulce....
-
-Pinta en seguida la urna solitaria presidiendo la augusta escena, y
-supone que todas las virtudes que andaban en torno de aquella, levantando
-al cielo, llanto, esperanzas y amores, volaron á posarse en los lábios
-del sacerdote elocuente; y los hombres se dolieron de ser hombres al
-escuchar sus acentos. Los suspiros del pueblo llegan por una senda muda
-y misteriosa hasta el orador, y avara el alma, recoje sus palabras cual
-si fuesen reliquias del héroe que elojia..... Esta _oda_ es una joya de
-nuestra literatura.
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-Articulos Críticos y Literarios
-
-DEL
-
-DR. D. JUAN MARIA GUTIERREZ.
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-LA QUICHUA EN SANTIAGO.
-
- (UN RATO DE CONVERSACION ESCRITA CON EL SR. D. B. POUCEL QUE SE
- PERMITE SU ATENTO S. S. JUAN MARIA GUTIERREZ.)
-
- Buenos Aires, Enero 16 de 1856.
-
-
-Es un hecho, al abrigo de toda duda, que la poblacion de la provincia
-Argentina de _Santiago del Estero_ habla la lengua _quiehua_ ó _quichua_,
-que es la lengua jeneral del Perú. Si esa parte del territorio de la
-Confederacion se hallase inmediatamente en contacto con la República
-Boliviana, no causaría tanta estrañeza el fenómeno que acabamos de
-señalar; pero no es así. Entre la parte meridional del territorio
-Boliviano y la Provincia de Santiago, se interponen otras provincias
-arjentinas cuyas poblaciones no conocen la lengua de los Incas y hablan el
-español únicamente.
-
-El Sr. Poucel, con la sagacidad de induccion que le es familiar, ha echado
-de paso algunas ideas sobre esta materia en un artículo recientemente
-publicado en el _Orden_; ideas que nos proponemos ayudar un poco con los
-presentes renglones.
-
-La cuestion histórica que á este respecto debe ventilarse es: ¿Los
-pobladores primitivos de los llanos de Santiago, se establecieron allí
-durante el gobierno de los Incas, ó con posterioridad á la conquista del
-Perú por las armas españolas?--Nos parece que por mucho que se compulsen
-los elementos deficientes que componen la historia de esta parte de
-América, no se hallarian pruebas _terminantes_ para asegurar lo primero ni
-para negar lo segundo. Los Incas eran conquistadores é invasores: hicieron
-por muchos siglos el papel de los romanos, y se dice de ellos como se
-ha dicho de los _Señores del mundo_, que tomaban lo mejor de los usos y
-costumbres de los pueblos que sometian á su dominio. Eran tolerantes y
-trataban de alijerar la mortificacion de la conquista derramando en sus
-nuevos dominios los beneficios de la exelencia de su gobierno, de su
-administracion y de su civilizacion verdaderamente notables. Es de creer,
-pues, que tanto por medio de las armas como de la habilidad, y sobre todo
-por la fuerza de espansion que tienen en sí los pueblos adelantados,
-se estendió el Imperio de los Incas en el ámbito que le señalan los
-historiadores. Oigamos á este respecto al Sr. Prescott (Guillermo), quien,
-refiriéndose á la _relacion_ manuscrita de Sarmiento, á la _Crónica del
-Perú_ de Cieza de Leon y al exactísimo y bien informado Garcilaso de la
-Vega, dice lo siguiente: “El Imperio del Perú, en la época de la invasion
-española, se estendía por la costa del Pacífico, desde el segundo grado,
-por mas ó menos de latitud Norte hasta el 37 _de latitud Sur_; línea que
-describen actualmente los límites occidentales de las repúblicas modernas
-del Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. Su anchura no puede ser determinada
-con exactitud, porque aunque totalmente limitado al Oeste por el gran
-Oceano, _hácia el Este se dilataba en varias partes mucho mas allá de los
-montes, hasta los confines de las tribus bárbaras, cuya exacta situacion
-no es conocida y cuyos nombres han sido borrados del mapa_ de la historia.”
-
-En las palabras que quedan subrayadas en esta larga cita de la _Historia
-de la Conquista del Perú con observaciones preliminares sobre la
-civilizacion de los Incas_, puede apoyarse cualquiera que tenga interés
-en sostener que antes de la conquista fueron del Señorio del Inca las
-llanuras que median entre los rios _Salado_ y _Dulce_. Veamos ahora los
-datos que en el otro sentido presentan los historiadores de la conquista
-del Tucuman, compulsados por el Dr. Funes, en su _Ensayo Histórico_, al
-que seguiremos para no acumular autoridades en una nota pasajera.
-
-Supone el Dr. Funes que deseando D. Francisco Pizarro alejar la influencia
-poderosa de su rival D. Diego de Almagro, tuvo la habilidad de
-persuadirle la conveniencia de la conquista de Chile, la cual emprendió
-Almagro por los años de 1535, tomando la ruta de Tupiza, y de aquí la
-del valle de _Chicoan_, jurisdiccion de _Calchaqui_. Si esto es exacto,
-el ejército español en camino para Chile, se internaba en la provincia
-llamada entonces del Tucuman, no por espíritu de conquista sino con el
-objeto de evitar las desiertas é inhospitalarias soledades de Atacama
-que separan á Chile del Perú. La resistencia á los invasores comenzó
-desde Jujuy. De cinco soldados españoles que se separaron del grueso del
-ejército, fueron tres despedazados cruelmente por los indios; y cuando
-la totalidad del mismo ejército atravesaba el citado valle de Chicoan,
-fué atacada por la retaguardia con tanta enerjia, que mataron al caballo
-del jeneral escapado dificilmente con vida á merced del oportuno socorro
-que le prestaron sus muy leales soldados. Almagro no pudo vengarse de
-este insulto. Los indios tomaron las alturas y se burlaron de las fuertes
-caballerias que destacó en su persecucion. La relacion algo confusa é
-incompleta del Dean, deja lugar á penas para suponer que el ejército de
-Almagro entró á Chile por la altura del valle de Calchaquí, lo que, segun
-las mejores cartas, cuadra bien con a proposicion que hicimos antes, pues
-en aquella altura termina el desierto de Atacama y comienza el suelo
-fértil de Chile.
-
-Este ejército español se componia de 570 españoles y 15,000 _indios
-peruanos_. Se vé pues que para las empresas de conquista se valian los
-españoles de sus nuevos súbditos, acostumbrados por sus envejecidos usos á
-invadir tierras estranjeras y á imponerles el uso de su idioma que era en
-lo que principalmente hacian consistir los Incas el buen éxito definitivo
-y la perpetuidad de sus conquistas.
-
-No seria estraño, pues, que cuando poco mas tarde se concedió la
-Capitanía General á aquel Diego de Rojas que tanto se habia señalado en
-la conquista de Nicaragua y en otras grandes empresas que supo llevar
-á cabo con reducidos recursos, nada tendria de estraño, repetimos, que
-trajese consigo algunos aliados peruanos aunque no fuesen en el crecido
-número de 15,000. En esta suposicion y aunque segun puede deducirse del
-historiador que seguimos, el Capitan General Rojas estendió sus conquistas
-hácia Catamarca en donde halló una resistencia que le costó la vida, puede
-creerse sin embargo y sin violencia de la razon, que los pobladores de
-Santiago, (entonces, y hasta mucho tiempo despues, comprendidos en la
-jurisdiccion del Tucuman) son el resultado de la conquista española como
-lo presume tambien el Señor Poucel.
-
-Porqué la influencia de los ausiliares peruanos del conquistador español
-se fijó de preferencia en aquel punto, no puede tampoco aplicarse de otro
-modo que lo hace el Sr. Poucel, es decir por las afinidades del indíjena
-Santiagueño con el Peruano, lo que dice mucho á favor del primero,
-atendiendo el grado de adelantamiento social é intelectual que no puede
-negarse por entonces á la raza de la lengua quichua. Es de añadir que
-cuando por los años de 1550, despues de la catástrofe de Rojas, recayó
-la Capitania de Tucuman en otro Capitan de la conquista del Perú llamado
-_Juan Nuñez de Prado_, quien abrió la vanguardia de sus conquistas con 84
-soldados y _muchos indios amigos_. Esta vez los indíjenas se presentaron
-mas dóciles. Los de _Calchaqui se convinieron en formar una nacion con la
-de su propio invasor_, y los habitantes del Valle de Catamarca, los de
-los Rios _Salado_ y _Dulce_, los de la _jurisdiccion de Santiago_ y los
-belicosos Lules se sujetaron con grande docilidad.
-
-Estos hechos posteriores justifican aun mas las suposiciones que quedan
-aventuradas en un punto todavía tan oscuro de nuestra historía[10].
-
-Volviendo al hecho constante de que la lengua hablada hoy por el pueblo de
-Santiago del Estero, es la misma llamada por los escritores _la lengua
-jeneral del Perú_, tengo motivos para creer que la adulteracion que haya
-podido sufrir en las llanuras, distante de su orijen y circundada de
-pueblos que hablan un idioma tan superior como es el castellano, no es de
-gran consideracion. Conocemos personas cultas de la Provincia de Tucuman
-que han aprendido el quichua en largas residencias que en su juventud
-hicieron en los linderos de ambas provincias, y que teniendo despues que
-atravesar el territorio de Bolivia y del Perú á causa del comercio en
-mulas, se hicieron entender y entendieron perfectamente á los quichuas
-puros con el idioma que habian aprendido en Santiago.
-
-Los Santiagueños tienen, como es natural mucho apego á la lengua que
-para ellos es materna. El español es el latin de aquellos scitas, la
-lengua oficial en que no derraman ni los sentimientos intensos, ni las
-confianzas íntimas de la familia y de la amistad. La ola creciente de
-la civilizacion debe respetar ese rasgo variado de la fisonomía del
-pueblo argentino. Y lejos de desdeñar la parte culta de Santiago el
-espresarse en aquella lengua, debe al contrario esforzarse por llevarle
-á las fuentes puras de su origen y lavarla allí de las manchas que han
-de desfigurarla probablemente por las muchas pecaminosas influencias
-que la combaten. Los sacerdotes en especial, debian allí aprender en
-las gramáticas y diccionarios que dejaron de la lengua quichua los
-misioneros jesuitas, la pureza de que esta es susceptible para derramar
-con majestad y eficacia la palabra de Dios entre aquel pueblo tan
-industrioso y simpático.--Si se tratara de algun dialecto pobre y oscuro,
-encerrado en espacio reducido, y empleado como signo de groseras ideas
-por una tribu poco numerosa, nos guardariamos de recomendarla como digna
-de estudio, de conservacion y mejoramiento. Pero la lengua de la gran
-civilizacion peruana es hablada actualmente por mas de dos millones de
-americanos, y sus exelencias como idioma claro, espresivo y harmonioso
-están atestiguadas por muchos escritores de nota. Nos contentaremos con
-recordar lo que á este respecto dice un célebre Granadino, el malogrado
-Caldas, á quien cupo en sus montañas natales de América la misma suerte
-que al frances _Lavoisier_, pidiendo en vano una tregua á la muerte (que
-no le mandaba Dios) para terminar un trabajo útil. “Los peruanos siempre
-exactos, siempre cuidadosos en dar á las cosas nombres tomados de sus
-virtudes, (dice el fundador del semanario de Nueva Granada) ó su figura,
-de su situacion etc., llamaron á las yerbas por sus virtudes y por sus
-usos en la medicina, en las artes, y en la sociedad. Cuando se conoce un
-poco su lengua, _esta lengua armoniosa, dulce y flexible, esta lengua que
-representa en el nuevo continente á la Toscana del antiguo_, entonces se
-conoce el juicio y la eleccion que tuvieron los peruanos en la imposicion
-de los nombres á todos los objetos que los rodeaban. Un volcan que arroja
-de su cima columnas de humo espeso mezclado con llamas, se le nombra
-_Cotopaxi_ (_masa de fuego_); otro que lanza de su seno nubes de arena,
-conmueve los fundamentos de la provincia, y arruina los templos y los
-edificios, se le llama el _Pichincha_ (_el terrible_, _el amenazador_):
-una cima inmensa cubierta de nieve, y colocada al otro lado de un rio, se
-nombra _Chimborazo_ (_nieve al otro lado_): una poblacion establecida en
-una garganta estrecha que corta la Cordillera, se le impone el nombre de
-_Lacta cunga_ (_garganta estrecha_); y en fin á una planta que fortifica
-los músculos, que dá vigor, que hace andar á un tullido, le llama....
-_calpachina yuyu_ (_yerba que hace caminar_). Los nombres de esta lengua
-contienen las virtudes de las plantas y las cualidades de todos los
-objetos. Al oir los nombres de las plantas casi se saben sus virtudes.
-¿No es esto mas sabio, mas importante á la humanidad que esos nombres
-que ha criado la adulacion, el reconocimiento ó el interés? Qué idea nos
-pueden dar de una planta las voces _diascorea_, _plinia_, _busfonica_,
-_sigesvechia_?....” Para dar algun idea mas de esta lengua, copiamos aquí
-la esclamacion patética de una madre que acababa de perder un hijo tierno:
-_chaupipurchapi tutayarca!_ (en la mitad del dia le anocheció). Si faltase
-armonia á estas dos palabras nadie podrá tacharlas de faltas de elocuencia
-y de laconismo[11].
-
-Hay una circunstancia digna de tomarse en cuenta y que prueba la exelencia
-de la lengua quichua. Tal es la de haberse naturalizado muchas de sus
-palabras en el lenguaje usual de las poblaciones civilizadas, aun en
-aquellas que por su situacion jeográfica no están en contacto inmediato
-con los indígenas que hablan la quichua. Como se verá mas adelante,
-esas palabras inoculadas en el habla de los españoles, es decir de los
-conquistadores, responden á usos é ideas mas adelantadas en el imperio de
-los Incas que en las sociedades formadas en el molde de la civilizacion
-española.--En las ciudades de Chile, Santiago y Copiapó, por el centro
-de las cuales corren rios que las divide en dos partes, se llama bario
-de la _Chimba_ al suburbio que está al otro lado del rio separado de la
-parte principal de la poblacion. _Chimba_, en quichua significa _del otro
-lado_. En el fondo del valle de Copiapó y en toda la provincia llamada
-modernamente _de Atacama_, centro de afamados laboreos de metales de plata
-y cobre, la mayor parte de los términos tecnicos de mineria que allí se
-emplean son los mismos que usan los potosinos y demas mineros del Perú,
-términos que pertenecen á la lengua quichua sin disputa alguna. De estos
-recordamos los siguientes: _Apir_, _poruña_, _chancar_, _cancha_ etc.
-Cuando los españoles bajo la bandera del jeneral Valdivia comenzaron
-la famosa guerra contra el resistente araucano, ya estaban allí en
-uso palabras quichuas que D. Alonzo de Ercilla consideró tal vez como
-pertenecientes á la lengua chilena, pues incorporó las palabras _ojota_,
-_Llanto_, _Palla_ etc. en la _Declaracion_ que puso al frente de su
-conocido y famoso poema, para inteligencia del lector no familiarizado con
-las cosas de Indias.
-
-La ciudad de Buenos Aires situada en el estremo sur de la parte poblada
-del Continente español de la América, distante centenares de leguas del
-Cuzco y de Quito, emporios de la civilizacion de los Incas, ha dado carta
-de ciudadanía á muchas palabras de la lengua quichua, sin el ausilio de
-las cuales, á veces se hallarian muy embarazados sus habitantes para
-espresar ciertas ideas. Mientras tanto, no goza de la misma prerogativa
-la lengua _guarani_ que es sin disputa muy bella, muy propia y llena de
-imájenes, ha sido hablada, y lo es todavia, en lugares inmediatos y que
-se hallaron siempre en constante comunicacion con la antigua Capital por
-los canales de los grandes rios.[12] Nosotros tenemos rejistradas como
-veinticinco de esas palabras quichuas corrientes en nuestro lenguaje
-vulgar, y de entre ellas daremos el significado de las siguientes como
-mas características, valiéndonos para probar su orijen del _Vocabulario
-de la lengua natural del Perú, etc._, del padre Diego Gonzalez Olguin,
-impreso en Lima en el año 1608. _Cancha_, patio ó corral: esta palabra se
-aplica entre nosotros para designar un espacio estenso de terreno bien
-nivelado, y así decimos, _cancha de pelota_, _cancha de bolos_, al patio
-donde tienen lugar estos juegos. _Cancha de un horno de ladrillos_, es
-el lugar á propósito para poner en órden el ladrillo crudo para que se
-oree antes de ponerle á la accion del fuego. _Cancha_, en nuestros rios,
-significa una larga porcion en que se mantienen rectos y sin serpenteos,
-conservando una misma direccion. _Pucho ó puchasca_ (sobras, reliquias).
-De estas palabras hemos hecho el espresivo modismo _no vale un pucho_ para
-despreciar el valor ó la importancia que indebidamente se quiere dar á una
-cosa cualquiera. La aplicacion mas terminante que hacemos de la palabra
-_pucho_, es el resto ó sobra que se arroja del cigarro que se ha fumado;
-así decimos: _pucho de cigarro_.[13]
-
-_Chhacra_ (heredad de labor, tierras ó huertas). Nosotros usamos esta
-palabra en la misma significacion escribiéndola con una sola _h_. Es
-palabra de uso indispensable. De la palabra _chharqui_, que en quichua
-significa _tasajo_ ó _resina_ y tambien el cuerpo de un animal ó del
-hombre _flaco_ ó _seco_, hemos hecho la voz _charque_ que solo usamos en
-la primera significacion, cuando la carne es seca al sol. Esta palabra
-tiene sus derivados, como _charqueada_, el lugar de la faena del charque;
-y _charcon_ que se dice del animal enjuto pero fuerte, especialmente
-del caballo. _Chhasca_ (melena) se emplea en Buenos Aires, aunque no
-jeneralmente, para designar un cabello mal cuidado y abundante. De
-_Chasquí_, se ha hecho en casi toda la América del Sur _Chasque_, que
-significa, como entre los Incas, el correo ó espreso despachado para dar
-una noticia especial y urgente. La _Chhuspa_, bolsa en que los peruanos
-guardan el maiz, la coca y demas enseres de viaje y llevan al hombro á
-guisa de maleta, se ha convertido entre nosotros en _Chuspa_, especie de
-talego largo y angosto, hecho jeneralmente del buche del avestruz ó de la
-piel de animalillos silvestres y pequeños que sirve á nuestros paisanos
-para guardar el tabaco, el papel y los avios de encender. Vulgarmente se
-compara con una _Chuspa_ el seno de las mujeres cuando está lácio y flaco
-por falta de cuidado, por la edad, etc.
-
-_Huasca_ (soga ó cordel grueso), es una palabra que escribimos _guasca_,
-y es la única que empleamos para significar la cuerda hecha de cuero
-de animales que tiene infinitos usos en nuestras industrias: tiene á
-mas entre nosotros, el derivado _guascaso_ que es el golpe dado con una
-guasca. _Vincha_ (cinta ó apretador de los caballos) se emplea en el
-mismo sentido aun cuando sea un pañuelo el que se ajuste á la frente
-como tienen de costumbre las jentes humildes cuando les duele la cabeza.
-_Yuyu_ (hortaliza, yerba de comer). Es nuestra voz favorita para indicar
-cualquiera planta espontánea é inútil: se usa jeneralmente en plural, y
-cambiando la _u_ en _o_: _yuyos_. _Humita_ (bollicos de maiz como tamales)
-dice el P. Olguin, describiendo así con la mayor exactitud el plato que
-llamamos _umitas_ y que consiste en maiz tierno guisado y envuelto en
-la hoja de la planta del mismo maiz (chala). Dispuesto así forma lo
-que en el Perú se llama _tamal_, palabra probablemente quichua que no
-ha llegado hasta nosotros. _Pampa_; este nombre con que designamos la
-llanura poblada á este lado de los Andes por la raza Araucana, significa
-en quichua--plaza, suelo llano, llanada, sábana, campo abierto. Para
-nosotros representa la idea de estension inmensa y solitaria. Llamamos
-_pampas_ á los indíjenas del desierto indicado antes. _Chuccho_, es el
-frio con temblor que produce la fiebre y especialmente la llamada terciana
-(calofrio). “Me dá chucho” se dice en Buenos Aires cuando se siente
-esa impresion que los franceses distinguen con la espresion _chair de
-poule_. La palabra _cháguara_ con que designan los niños de Buenos Aires
-el hilo torcido consistente que les sirve para _hacer bailar_ el trompo,
-la supongo derivada de _chahuarhuana_, que significa en quichua--soga
-de cáñamo, aunque tambien puede proceder del nombre de un aloes del
-chaco llamado _chaiguar,_ segun el Sr. Arenales en su conocida obra
-sobre aquella rejion paj. 221. _Dar cháguara_, es un modismo humorítico
-de nuestra ciudad que significa--alentar á una persona á que muestre ó
-desenvuelva alguna propension inocentemente ridícula. La agricultura
-debe algunas voces á la misma lengua del Perú: decimos maiz ó trigo
-_chuso_ al que se halla en el caso descripto por el P. Olguin en el
-vocablo _chusso_ de su citado diccionario: “maiz ó trigo chupado, no
-lleno, arrugado por helarse en leche, ó faltarle el agua al granar, que
-molido es todo cáscara ó afrecho;” y llamamos _chaucha_ á la vaina tierna
-en que se encierra el poroto, que es la misma acepcion que esa palabra
-tiene en quichua etc. etc.--Es sabido que los Incas contraian especial
-atencion á la construccion y mejora de los caminos de los cuales habia
-algunos que atravesaban toda la estension del imperio y que se llamaban
-por antonomasia del Inca, porque este monarca transitaba por ellos en
-sus visitas oficiales. A distancia como de 3 á 4 leguas habia en estos
-caminos unas posadas que se llamaban _tambos_, y con este mismo nombre
-se denominan todavia en Lima algunos grandes edificios construidos por
-particulares para proporcionar alojamiento á la jente y sus bestias que
-entran del interior con cargas ó productos para alimentar los mercados.
-Nosotros hemos adoptado esta voz pero dejenerándola notablemente en su
-significado: llamamos _tambo_ al lugar donde se atan y ordeñan las vacas:
-_tamberas_ á las vacas mansas cuya leche se destina para beber, hacer
-mantequilla, ó quesos; y tambien llamamos _tambo_ al lugar donde se reunen
-los negros africanos á bailar y á tener sus juntas y reuniones. Lope
-de Vega, haciendo en su rica imajinacion una mezcla graciosa de cosas
-americanas ha introducido esta palabra en el siguiente estribillo de una
-cancioncilla preciosa:
-
- _Piraguamonte, piragua,_
- _Piragua, gerizarizagüa;_
- _Bio, Bio,_
- _Que mi TAMBO lo tengo en el rio._
-
-Por último recordaremos una palabra cuyo significado no es misterioso
-hoy para nadie en el mundo porque ¿quien no conoce la substancia llamada
-_guano_ y sus felices aplicaciones al abono de las tierras cansadas?--Es
-probable que este descubrimiento arrebate al elenco peruano de las voces
-porteñas, esta que hasta nuestras damas empleaban sin saber lo que decian
-en la frase siguiente para ponderar el exeso de las tareas de una persona:
-«trabaja hasta echar el guano.»--Esta circunstancia es nueva en la
-historia del lenguaje, porque es cosa que no se ha visto nunca abandonar
-el empleo de una palabra en el mismo momento en que se aclara ó se conoce
-su verdadero valor y significado.
-
-La lengua _quichua_ como casi todas las americanas es lengua hablada
-únicamente, porque no consta que se haya escrito en ella obra alguna
-de larga estension como sucede con la mejicana en la cual se conservan
-algunos manuscritos históricos redactados por indíjenas educados por los
-europeos. Sin embargo existen escritos en la lengua jeneral del Perú
-algunos sermonarios, devocionarios, etc., y las siguientes que copiamos de
-catálogos hechos por personas muy versadas en la bibliografia americana.
-
- 1. Gramática de la lengua quichua ó del Perú, por Frai Domingo de
- Sto. Tomas. Valladolid, 1560, in-12ᵒ.
-
- 2. Vocabulario de la lengua jeneral del Perú, llamada _quichua_ ó
- del Inca, etc. Por el P. Diego Gonzalez Olguin. Lima, 1608.--4.ᵒ
- grandes de 330 f.
-
- 3. Lexicon de la lengua quichua, por frai Domingo de Sto. Tomas.
- Valladolid, 1560.
-
- 4. Ritual para los curas del Perú, por Bocanegra. Lima, 1631; in-4ᵒ.
-
- 5. Arte y vocabulario de la lengua quichua, por el P. Torres Rubio.
- Lima, 1754, in-12ᵒ[14].
-
-La topografia etnográfica del actual territorio de la República Arjentina
-no se halla ni siquiera en la cuna. Los historiadores modernos la han
-descuidado enteramente, y los antiguos deben leerse con suma precaucion
-para no caer con ellos en errores de nota al señalar las localidades
-ocupadas por las razas primitivas. En esta materia hay que atender ante
-todo á fijar el número de naciones verdaderas existentes en la época de
-la conquista; y á nuestro juicio no debe considerarse como una nacion
-sino aquella que habló un idioma especial completamente diferente de los
-demas conocidos, teniendo en cuenta que muchas de estas lenguas tenian sus
-dialectos derivados de ellas, ó corrupciones provenientes de la separacion
-y apartamiento de un grupo del seno de la familia principal.--En la
-coleccion de Documentos de D. P. de Angelis hay una relacion de las
-_naciones_ que repartió en encomiendas el 2.ᵒ fundador de Buenos Aires, D.
-Juan de Garay. Pero esas no pueden considerarse como naciones sino como
-parcialidades ó tribus de la Gran nacion Guarani, la que, en la parte
-de la provincia de Buenos Aires, no pasó jamas á la márjen derecha del
-Paraná. Los nombres que se dan en aquel repartimiento de carne humana en
-esas supuestas naciones deben ser los de sus jefes ó los de los lugares
-que ocupaban en aquel momento.
-
-La nacion _querundio querandi_, era la Señora del terreno sobre que
-se asienta Buenos Aires. Era una raza de valientes que se extinguió
-completamente sin dejar rastros de su idioma en ningun objeto topográfico.
-Los nombres de lenguas indíjenas que conservan los lugares, arroyos,
-lagunas, etc., de la provincia de Buenos Aires, son de oríjen _guarani_ y
-_araucano_. Los nombres guaraní son en pequeño número y sobre el litoral,
-mientras que los araucanos son muchos y comienzan desde la márjen exterior
-del Rio Salado. Los indios _quilmes_ del _Tucuman_, trasladados desde allí
-á cuatro leguas al sur de Buenos Aires, no han dejado mas rastros que el
-del nombre de nacion ó parcialidad dado al pueblo que se fundó con ellos y
-que hoy es completamente de jente blanca agricultora. (_Véase Azara_, t.
-2.ᵒ p. 241, ded. del _C. del Plata_.)
-
-Las huellas impresas en la nomenclatura topográfica por las naciones
-de orijen chileno, pueden ser efecto de una conquista hecha sobre los
-habitantes indíjenas por aquella raza que es numerosa y aguerrida,
-borrando las denominaciones anteriores dadas á los mismos objetos por los
-primitivos señores del suelo de la llanura arjentina. Sin embargo, los
-rastros de estos no se advierten en ninguna parte, y hay motivos para
-creer que la rejion oriental de las Cordilleras hasta la actual frontera
-sur de Mendoza, no fué poblada sino por los llamados actualmente _indios
-pampas_, quienes pasaron los montes atraidos por los ganados y caballos
-alzados de los establecimientos cristianos, que recobraban en aquellas
-pingües y solitarias dehesas su ferocidad é independencia primitivas bajo
-la denominacion de _baguales_.
-
-Leyendo en el único libro que queda de la historia de esas pobres razas
-perseguidas, y extintas muchas de ellas, cuyas pájinas se componen de
-los nombres propios de las localidades, hay motivo para presumir que en
-las actuales jurisdicciones de Catamarca y la Rioja existió una raza
-que poseia un idioma peculiar, pues los nombres terminados en _gasta_
-y en _gala_ que allí son frecuentes como _sinogasta_, _adalgala_ no
-corresponden, segun lo que podemos nosotros alcanzar, á la lengua del Perú
-ó quichua.
-
-La história ha conservado el nombre de la nacion que poblaba en tiempo de
-los conquistadores las provincias denominadas de _Cuyo_, que son Mendoza,
-San Juan y San Luis. El P. Jesuita Ovalle, consagra en su historia de
-Chile algun capítulo á esa nacion que se llamaba de los _Guarpes_, y de
-cuya lengua escribió su _arte_ y compuso su vocabulario el P. Valdivia,
-famoso misionero de la Compañia de Jesus, segun le afirma el mismo
-historiador Ovalle.
-
-El Entre-Rios y Corrientes estuvieron indudablemente ocupados por las
-tribus de la gran nacion Guaraní, cuyo idioma se habla actualmente por la
-mayoria de los habitantes civilizados de la segunda de aquellas provincias
-argentinas, lo mismo que sucede en el Paraguay. Los guaranis que eran
-emigrantes como pocas naciones indíjenas no atravesaron con sus aduares
-lengua y costumbres á esta parte del Paraná, sin duda detenidos por el
-ancho de este rio al acercarse al Plata[15]. Sin embargo el gran ángulo
-formado por el cabo de San Antonio en este rio, que es de parte de tierra
-sumamente pantanoso, lleva el nombre _Rincon del Tuyú_ que significa
-_barro_ en la lengua guarani, lengua que denominaba las cosas, como Caldas
-observa de la quichua, describiendo algunas de las principales propiedades
-del objeto denominado.
-
-Este es el único rástro guaraní que sobresale en la nomenclatura
-topográfica de la tierra firme de la provincia de Buenos Aires. Varios de
-los riachos formados por el Paraná al incorporarse al Plata, mantienen
-muchos de ellos sus primitivos nombres guaranís, como el _cané_, por
-ejemplo, que significa _tortuoso_ y al cual llaman los españoles de _las
-nueve vueltas_, justificando la propiedad del sustantivo-adjetivo indíjena.
-
-Las líneas que quedan escritas son unos cuantos rasgos lijerísimos sobre
-una materia que seria curioso aclarar y sobre la cual debe fijarse en
-adelante le atencion de los viajeros sábios que visiten estas rejiones.
-El Sr. d’Orbigny ha señalado el primer rumbo en la carta etnográfica que
-acompaña á su obra sobre el hombre de la América meridional; pero él
-se ha contraido únicamente á las principales razas conocidas, dejando
-los detalles para los que hayan de sucederle en las investigaciones mas
-prolijas de esta misma naturaleza.
-
- JUAN MARIA GUTIERREZ.
-
-
-
-
-A CONFEDERAÇAO DOS TAMOYOS, POEMA POR DOMINGO GONSALVES DE MAGALHAES
-
-(Rio Janeiro en casa de Paula Brito, impresor de la corte. 1856. 1 v. fol.
-men. de 340 pags.)
-
- ....Se siente ondear como á manera de un perfume de flores de la
- India en ese poema escrito bajo el cielo del trópico. Los dulces
- acentos de su melancolia en nada han alterado los fenómenos; y al
- dar el arte mayor poder á las impresiones sabe añadir grandeza y
- exactitud á las imágenes como le acontece toda vez que ocurre á
- fuentes puras.
-
- (A. DE HUMBOLDT, _hablando de la grande epopeya de los
- portugueses._)
-
-
-Los indios Tamoyos fueron para la ciudad de Rio Janeiro, lo que los
-Querandies para Buenos Aires,--los primitivos y denodados habitantes de la
-tierra en que el conquistador europeo plantó la cruz afianzándola con la
-espada.
-
-No hay americano dotado de sensibilidad y de fantasia que al hojear las
-crónicas y leyendas patrias no sienta fraguarse en su cabeza el poema
-animado de aquellas luchas en que se cruzaba la espada y la _macana_[16],
-la bala del mosquete y del arcabuz con la flecha armada del colmillo de
-un yaguar, del hueso de un yacaré ó del fragmento de un pedernal aguzado
-á fuerza de paciencia. La inocencia iba desnuda por una parte, sin mas
-loriga que una musculatura que raza alguna puede mostrar mas consistente,
-y por otra la estrategia y la disciplina militar se presentaban revestidas
-del acero de las cotas de malla. Los unos tenian á su servicio el rayo de
-los cañones; apenas si los otros podian disparar con mal amaño algunos
-haces de arbustos encendidos en el estremo de sus flechas para destruir
-las tiendas de campaña que se han convertido en ciudades.
-
-Algunos americanos del habla española, durante el gobierno metropolitano,
-emprendieron escursiones de mal éxito en ese campo seductor. Saavedra
-Guzman cantó las hazañas de Hernan Cortés desde su arribo á las costas
-mejicanas hasta la aleve prision de Guatimozin. Pedro de Oña, nacido bajo
-la tienda de un conquistador, ha cantado las mismas proezas que dieron á
-Ercilla una celebridad tan persistente. Peralta Barnuevo, bajo el título
-de _Lima fundada_ compuso mil ciento cuarenta octavas, para _decantar_
-toda la historia del descubrimiento y sujecion de las provincias del Perú
-por el marqués de los Atabillos.
-
-Estos poemas impresos por primera vez en 1599, 1605 y 1732, fueron
-compuestos bajo influencias poco favorables al aprovechamiento de la
-abundante cosecha de poesía verdadera y orijinal que presentaban sus
-asuntos. Los autores de esos poemas, á pesar de su oríjen indijena, se
-apasionaron mas que el mismo autor madrileño de la Araucana, de los
-héroes castellanos, dejando sin relieve la constancia de los naturales en
-la defensa audaz, y paciente al mismo tiempo, del suelo patrio. Tampoco
-acertaron á interesar la sensibilidad del lector con los inauditos é
-inmerecidos padecimientos de los desventurados moradores de este nuevo
-mundo, condenados por la fatalidad de leyes inmutables y ajenas al
-criterio humano, á abonar con sangre y con sudores de muerte el terreno en
-que la Europa habia de establecer la civilizacion cristiana.
-
-En esas largas epopeyas, dignas no obstante de ser leidas, no hay que
-buscar la perspectiva artística ni el fondo natural del paisaje, en
-cuyos primeros planos se agrupan ex-abrupto los personajes y se traman y
-desenvuelven las escenas de dramas siempre bélicos en cuyo desenlace es
-casi siempre seguro el exterminio de una tribu y la desaparicion de un
-idioma. A veces la buena intencion amanece en el espíritu de los autores y
-esperimentan como una vision confusa de la magnificencia de la naturaleza
-vírjen y de lo pintoresco de las costumbres y usos primitivos. Pero, ni
-esa yntension es perseverantemente auxiliada por la voluntad, ni la vision
-llega á tomar cuerpo bastante para que se aperciba bien. De manera, que,
-esos poemas, por lo jeneral, parece que tuviesen por teatro el vacío, y
-que sus héroes, que tan recios mandobles se regalan, fuesen creaciones
-osiánicas de aquellas que escojen la rejion de las nubes para campo de sus
-batallas fantásticas.
-
-Es verdad que Peralta, imitando sin duda á alguien, forma en verso la
-nomenclatura descriptiva de los frutos y flores peculiares á los climas
-tropicales del Perú, sin olvidar la _granadilla_ ó pasionaria en cuyos
-pétalos vé con los ojos de una fé sencilla y sincera los instrumentos
-del mas santo de los martirios. Pero al consagrar un canto especial á
-esta materia, la separa y aisla, siguiendo el método científico de los
-historiadores jesuitas de América que destinan un libro aparte á sus
-crónicas, á los productos, maravillas y fenómenos de la naturaleza;
-algunas veces bien mal observados y peor descriptos, sea dicho de paso.
-
-Aunque el poeta verdaderamente inspirado, inventa, y se adelanta á los
-preceptistas y dá á estos la materia para que por ella sientan y deriven
-sus reglas y establezcan la disciplina literaria de la composicion, del
-gusto y del estilo; aunque el arte antiguo, fuente eterna y perenne de
-la verdadera y sabia inspiracion, pudo haber dado á los adeptos de su
-escuela medios suficientes para sacar todo el fruto que les brindaba
-la orijinalidad del nuevo continente,--sin embargo, así como el
-descubrimiento de la cuarta parte del mundo fué reservado al siglo XVI
-(siglo de grandes novedades) así parece reservado al presente, en que la
-humanidad ensancha tanto sus fuerzas, el conocimiento completo de los
-ricos mineros que para la imajínacion y el arte encierra este suelo tan
-querido y risueño. El jénio apenas si ha comenzado su explotacion; pero
-ha dado ya los primeros pasos, y en esta como en toda ruta desconocida el
-señalamiento del rumbo es casi una prenda de seguridad para el acierto y
-realizacion de la jornada.
-
-La América necesitaba emanciparse para tener conciencia de si propia. El
-astro de la monarquía señalaba la direccion en que habian de jirar las
-plantas vivaces y jugosas que brotaban entre nosotros en el terreno de la
-intelijencia. La antigüedad y la superioridad de las escuelas; la mayor
-y mas próxima proteccion al injenio, la facilidad para instruirse y para
-producir por la prensa, redujeron por largos años á los hombres estudiosos
-de América á la humilde condicion de pupilos de los peninsulares,
-precipitándose con la exajeracion que es natural, por el lamentable
-despeñadero abierto por el gongorismo y por los _cultos_ al abatimiento de
-las letras españolas. Cuánto talento, cuánta erudicion, cuántas bellísimas
-dotes han malgastado los antiguos americanos en escribir versos hinchados
-y prosa tan inflada que no resistirian á la picadura de un alfiler! Y
-sin embargo, cuánta perla de buen oriente podria hacer brillar al sol el
-paciente erudito que de entre aquella lobreguez de mal gusto estrajese lo
-que es pena que permanezca en olvido!
-
-Aquel meteoro social que en el segundo lustro de este siglo cundió por
-las colonias españolas y electrizó las almas, fué una verdadera ráfaga de
-luz celestial. Llovieron tambien entonces lenguas de fuego sobre cabezas
-nuevas é ignoradas, y comenzó la conquista de la doctrina democrática y de
-los justos derechos del individuo, por medio de la espada de los héroes
-improvisados y de la palabra de los oradores y poétas que de nadie habian
-aprendido el arte de conmover, y de avasallar las voluntades.
-
-El nombre de Olmedo se asocia perdurable al del vencedor en Junin, como se
-asociaron mas tarde los de Lafinur y de Belgrano, de Luca y San Martin,
-de D. J. C. Varela y de Alvear. Fernandez Madrid emplea las formas de la
-elejía antigua para avivar el resentimiento de la opresion y el espíritu
-de emancipacion, presentando cuadros patéticos de los padecimientos de
-aquel Inca cuya empinada estatura no alcanzó á saciar la codicia de oro
-de sus vencedores y se hundió en el sepulcro con todo su imperio y sus
-códigos. Heredia desde las alturas monumentales de Cholula se engolfa
-en sublimes meditaciones sobre las jeneraciones y pueblos desaparecidos
-de sobre el suelo de Anahuac; llora en el destierro la ausencia del sol
-tropical de su cuna; traslada al verso las magnificencias del Niagara, y
-se convierte sin sentirlo en creador inspirado de un jénero de literatura
-americana en la cual, entre nosotros, es el Sr. D. José Marmol su succesor
-y rival en este torrente de armonías y de reflejos de rubíes y diamantes
-que él ha llamado _El Peregrino_.
-
-En las obras firmadas con estos nombres, y en otras que no es del caso
-mencionar, se halla la solucion práctica de esta cuestion tantas veces
-planteada: existe, es posible una literatura americana?
-
-Seria largo transcribir todo lo que en crédito y elógio de nuestros
-injenios anteriores á la revolucion han espresado los literatos
-peninsulares. Nos limitaremos á citar unos cuantos entre los eminentes
-escritores estranjeros que, de paso, han resuelto afirmativamente aquel
-problema.
-
-«La raza criolla, dice M. de Sainte-Beuve, parece creada para darse al
-canto, y á los sueños de la fantasía.»--«Resplandeciente de juventud, la
-América debe concebir pensamientos tan nuevos y flamantes como ella.....
-En aquellas comarcas mimadas sin tasa por la naturaleza, el pensamiento
-debe ensancharse á par del espectáculo que ante él se ostenta..... La
-América debe permanecer ajena á toda imitacion y solo la cuadra tomar
-por guía á la observacion propia.»--De esta manera se ha expresado un
-historiador frances de la literatura brasílica. Cuando el jenio de
-águila de Humboldt, en su mas reciente y notable produccion, examina
-la parte que ha cabido á la pintura de paisage en los progresos del
-estudio de la naturaleza, ha estampado los siguientes líneas que parecen
-dictadas al pincel del artista por la observacion, esta gran reveladora
-de las verdades: «Existen en la América del sur, (leemos en el Kosmos)
-populosas ciudades que se alzan hasta cerca de 13 mil pies sobre el nivel
-del Oceano. La vista descubre desde aquellas alturas toda la variedad
-de vejetales que proviene de la diversidad de los climas. Cuanto no
-debemos esperar de los esfuerzos del arte aplicados á la naturaleza,
-cuando desapareciendo la discordia y reinando las institucionos libres
-se despierte en aquellas rejiones el sentimiento del arte!» _Ut pictura
-poesis._
-
-El viejo mundo espera las revelaciones del nuevo en los fenómenos de la
-imajinacion, del sentimiento y del estilo, y es en este concepto que M.
-Augusto de Saint-Hilaire, examinando una obra americana de ciencia y de
-erudicion, dijo no ha muchos años: «Tambien ellos (los hijos de América)
-tienen mucho que enseñarnos.»
-
-Sin mengua de mérito alguno, sin desvirtuar los esfuerzos anteriores
-espontaneos, ó premeditados, para dar color nacional ó indijena á las
-producciones de la fantasía, puede asentarse como príncipio jeneral que,
-hasta la época en que aparecieron las doctrinas y las obras llamadas
-románticas, ese color no ha sido subido ni intencional de veras en los
-poetas sud-americanos. D. Estevan Echeverria es el primero entre los
-nuestros que emprende la pintura de la fisonomia poética del desierto,
-colocando en la vasta soledad de la pampa dos seres de su invencion,
-seres que al mismo tiempo son reales por los hábitos, por las escenas en
-que son actores y por los sentimientos de la sociedad que reflejan.
-
-_La Cautiva_ señala una época notable en las letras del Rio de la Plata y
-establece un punto nuevo de partida á nuestra novel y escasa literatura
-poética.
-
-La marcha que de la poesia española en América hemos tratado de trazar
-en pocos renglones, es en gran parte la misma que han seguido las
-producciones de la musa en la parte de nuestro continente que habla y
-escribe en portugues. Con la diferencia única que habiéndose conservado la
-unidad nacional en el imperio, no ha habido alli dispersion en la familla
-de los poetas anteriores á la emancipacion, formando todos un _Parnaso_
-mas numeroso, mas homojeneo y tambien mas característico.
-
-Santa Rita Duráo que canta las aventuras de Diego Alvarez, el _hijo del
-trueno_ y _dragon de los mares_, pertenece al siglo de Peralta, y su
-_Caramurú_ puede hacer juego en sus bellezas y lunares con el poema de
-_Lima Fundada_. Entre la aparicion del _Caramurú_ en 1781 y la del poema
-titulado el _Uruguay_, digno de la atencion de los lectores argentinos
-bajo muchos respectos, puede colocarse un gran número de producciones de
-la musa brasilera á las cuales como á las nuestras de aquellos mismos
-tiempos es aplicable el juicio que hace de ellas el ilustrado autor de
-la _historia de la poesia_ y de la _lengua portuguesa_, al frente del
-Parnaso lusitano[17]. «Cierto es (dice) que las majestuosas y nuevas
-escenas de la naturaleza de aquella vasta rejion debieran haber dado
-á sus poetas mas orijinalidad, mas variedad en las imájenes, en la
-espresion y en el estilo. Pero debe tenerse en cuenta para su descargo
-que el espíritu nacional fué apagado en esos injenios por la educacion
-europea: manifiestan como á manera de recelo de mostrarse americanos; de
-donde proviene cierta afectacion é impropiedad que desluce sus mejores
-cualidades.»
-
-Pero donde el sincronismo histórico entre una y otra literatura viene á
-ponerse de bulto, es cuando se personifican en D. Estevan Echeverria, y en
-el Sr. Magalháes autor del poema cuyo título encabeza este escrito.
-
-El Sr. Magalháes nació en el suelo pintoresco de Rio Janeiro y recibió
-una educacion literaria apropiada al sano desarrollo de las dotes
-intelectuales que debia á la naturaleza. Los autores que primero manejó,
-fueron los que en un tiempo no muy distante se apellidaban clásicos como
-por escarnio. Los poetas é historiadores de aquellas dos fecundas y
-seductoras literaturas que envueltas en el sudario oscuro de sus muertos
-idiomas reviven con cada jeneracion, cada vez mas brillantes y mejor
-comprendidas, abrieron las puertas de la orijinalidad al Sr. Magalháes. Él
-no hubiera podido llegar á ser innovador y á señalar nuevas rutas, si no
-se hubiese robustecido con el estudio de aquellos maestros: ellos enseñan
-por donde y como se llega á la fuente de toda poesía que es la naturaleza,
-en las cosas, y en el hombre, en las profundidades del alma y en esa
-region de los meteoros de la luz y de colores que se llama la fantasía.
-
- * * * * *
-
-El Sr. Magalháes apareció como Echeverria cuando menos se le esperaba,
-trayendo como este el sentimiento, el colorido, la melancolia y el
-perfume relijioso que traspiran en las composiciones de Chateaubriand
-y de Lamartine. El libro con que se hizo notar el Sr. Magalháes
-titulábase--_Suspiros poéticos e saudades_; portada bien significativa
-para preparar al hallazgo de las dulces penas y de las nobles esperanzas
-encerradas en aquellas pájinas aplaudidas del público y hábilmente
-apreciadas en su tiempo por escritores de nota como Evaristo Ferreira y el
-vizconde de Cayrú. Echeverria denominó _consuelos_ á la primera coleccion
-de poesías que publicó en 1834. «He denominado así estas fugaces melodías
-de mi lira, decía el autor en una nota, porque ellas divirtieron mi dolor
-y han sido mi único alivio en dias de amargura. Ellas pintan en bosquejo
-el estado de mi ánimo en una época funesta»..... Los _Consuelos_ eran el
-canto de la resurreccion penosa de una alma que casi había naufragado para
-siempre. Los _Suspiros Poéticos_ salvaron á su autor á las puertas ya del
-sepulcro sembrándole de agradables perspectivas para lo futuro el tiempo
-de su convalescencia. «Moribundo estaba, dice Magalháes, cuando mis amigos
-los mandaron imprimir para consolar el último crepúsculo de mi existencia.
-
-Querian adormecerme el alma y volverla á la vida. Lo consiguieron, y este
-libro fué mi salvador.»
-
-El Sr. Magalháes recobró sus fuerzas para emplearlas en nuevas y mas
-sérias tareas: escribió varios dramas, el _Olgiato_, _Antonio José_,
-_Mazanielo_ _etc._, y cooperó como secretario del ilustre Baron de Caxias
-á la hábil pacificacion de Rio Grande, trabajo en que no brilló menos
-la discrecion que la clemencia, únicos remedios heróicos para curar las
-heridas causadas por las armas de hermanos cuando se vuelven unos contra
-otros por instigacion del infierno. Dice á favor del juicio y del carácter
-del Sr. Magalháes el haber contribuido á que se procediese de una manera
-jenerosa en una querella de familia. Eso es amoldarse á los consejos de la
-historia, mostrar una política profunda y comprender bien la índole de la
-filosofía que preside á la direccion de los hechos y de las costumbres del
-siglo. Cuando el Cristo vino á redimir el mundo de las pasiones paganas
-traia en los dos brazos de su cruz estas palabras: caridad, perdon;
-palabras que supieron fecundar unos humildes pescadores, pero que no han
-sido comprendidas por el orgullo de algunos sabios.
-
-El arjentino autor de los _Consuelos_ se vió precisado á abandonar sus
-bienes de fortuna y su pais al dia siguiente de haberle dotado con
-la segunda edicion de aquellos cantos tan nobles y armoniosos, y fué
-á morir prematuramente en tierra estraña en medio de una lucha civil
-encarnizada cuyo término no podia preveer. Su lira de paz sonó dos veces
-en el estranjero para llorar la sangre inocente y la mala estrella de
-sus compatriotas, en los campos del sur de Buenos-Aires y en la victoria
-de Oribe, cuyo botin fué la cabeza de Avellaneda presentada oficialmente
-á Rosas. El último éco que escucharon sus oidos no fué el de la voz de
-sus amigos, casi todos dispersos, sino el del cañon del asedio de la
-nueva Troya. El pasó su vida en esa árdua tarea que consiste segun la
-espresiva idea de un poeta francés en _faire un avenir á sa tombe_. Y sin
-embargo sus restos no descansan al lado de sus padres, sino en un rincon
-estranjero y olvidado.
-
-Antes de entrar al lijero anális que nos proponemos hacer del poema del
-Sr. Magalháes, queremos fijarnos un momento sobre su dedicatoria al
-emperador.
-
-Nos llama la atencion esta dedicatoria, por que al poner un poéta una
-produccion suya en manos de un monarca, necesita para no pasar por
-lisonjero fundar su predileccion en razones que honren al autor y al
-Mecenas. No es el súbdito rendido, ni el cortesano de vértebras flexibles
-quien se inclina con aquella admiracion rastrera que tanto afea las
-pájinas primeras de muchos buenos libros, sino el hombre que halla en
-el monarca las calidades que exije para sus amigos. La dedicatoria del
-Sr. Magalháes es la noble accion de un ciudadano libre pero agradecido
-y la espresion razonada de ese mismo agradecimiento. Bajo las formas
-cultas y pulimentadas con el roce social puede haber tanta independencia
-democrática como en las declamaciones de _Bruto_ en la trajedia
-filosófica. «No es la gratitud del individuo, dice el poeta á su soberano,
-sino el sentimiento patriótico de reconocimiento por la justicia y _el
-amor á las instituciones libres_ que distinguen á V. M. lo que me induce
-á ofrecerle este trabajo literario.»
-
-Y para que nadie pueda tacharle de inexacto hace la siguente reseña
-de las conquistas alcanzadas por el Brasil en el terreno fundamental
-de la civilizacion, bajo el ala de la buena índole del monarca. “La
-instruccion pública propagada y protejida (añade), la entera libertad de
-imprenta, la independencia de la tribuna y la libertad de los cultos,
-los puestos públicos abiertos á todos los talentos y capacidades, las
-trabas del comercio rotas, todos estos grandes bienes y los que de ellos
-necesariamente se derivan, están ahí para presentar al Brasil como una
-nacion constituida con arreglo á la dignidad de la naturaleza humana, y
-conforme al dictamen de la razon ilustrada y de la buena política, y para
-dar al mismo tiempo de V. M. I. una idea al mundo de un principe perfecto,
-contraido esclusivamente á promover la felicidad de su pueblo.”
-
-Nuestro Echeverria hubiera buscado en vano (en su tiempo) en toda la
-estension que abarca en América el habla española un magistrado protector
-de la instruccion, respetuoso por la dignidad del hombre, á quien
-manifestarle su gratitud de patriota asociando su nombre duradero de
-poeta al del mandatario digno de estima y de fama. Hubiérale buscado sin
-fruto. Por eso en la primera edicion de los _Consuelos_ cada composicion
-está dedicada á uno de sus amigos íntimos, su _Elvira_ al Dr. D. José
-M. Fonseca; la _Cautiva_ á nadie; el _Avellaneda_ al tucumano que mejor
-habia pintado el paraiso argentino. En la nobleza de sus ideas no cabia
-sino la indignacion contra los mandones voluntariosos ó los indolentes
-é ignorantes administradores que las pasiones sublevadas ó las nociones
-torcidas sobre el uso del derecho de elejir, levantan al poder para rémora
-del verdadero progreso.
-
-Entremos á dar una idea del poéma de que nos vamos apartando.
-
-Acosados de las repetidas invasiones de los lusitanos, se confederan
-los Tamoyos. Estos valientes descendian de la raza de los Tupis, pero
-no vagaban errantes por los desiertos como los feroces Aimores. Eran
-los Tamoyos dados á la poesia y al canto, y estaban persuadidos de que
-la armonía de sus gargantas les era comunicada por las aguas puras del
-Carioca. Poetas y músicos, eran altivos al mismo tiempo que tratables.
-Las diversas tribus de que se componia aquella nacion ocupaban el vasto
-espacio comprendido entre las altas sierras de los Organos [llamadas asi
-por su aparente configuracion] y las orillas del mar. Adoraban un Dios
-cuya voz para hacerse escuchar de los hombres era el trueno. Los payés
-eran sus sacerdotes, ministros de Tupan. Respetaban como á Gefe al que mas
-se señalaba entre todos por el injenio y la fuerza.
-
- * * * * *
-
-_Aimbire_, amaestrado desde la niñez, á disparar la saeta con acierto,
-asi derribaba al yaguar en las breñas de las montañas como al mas pequeño
-pajarillo en el aire. Robusto, audaz, elocuente, Aimbire acaba de ser
-proclamado caudillo principal de aquellas tribus que se aprestan á
-castigar á sus opresores. Ceñida trae la cintura con un largo y airoso
-tejido de plumas encarnadas y azules. Desde el cuello desciéndele formando
-vueltas, hasta cubrirle el pecho, un collar formado con los dientes de
-sus enemigos vencidos, y la piel verdinegra y escamosa de un yacaré
-jigantesco, muerto por sus propias manos, es el manto con que se cubre las
-espaldas. Una hacha formada á modo de sierra con colmillos de onzas es el
-arma mortal que levanta en su diestra. Descansan en sus hombros una ancha
-aljaba y un arco tan pesado que aun cuando él le maneja como un juguete de
-niño no bastarian á cimbrarle las fuerzas de dos atletas. Una diadema de
-plumas refuljentes como rayos del sol ciñe sus sienes y es la prenda del
-amor de _Iguazú_, su bella prometida para despues de la guerra.
-
-La pátria y el amor se disputan el corazon de Aimbire; la recompensa de
-su victoria será la posesion de la mas hermosa mujer de su raza. Habíala
-conocido el gefe Tamoyo en una situacion verdaderamente romántica.
-Recorriendo las tribus para provocar el alzamiento vá en busca del anciano
-Pindoburú, de cuyo brazo y consejo necesita. El Nestor del desierto
-acababa de enterrar á su hijo muerto á manos de los cristianos. Los
-hermanos y compañeros de la víctima, cabizbajos y llorosos acarrean toscos
-pedazos de piedra para levantarle un monumento, y el cacique sentado junto
-á la fosa, absorto en su dolor, apoya una de sus manos en la cabeza de su
-hija que solloza reclinada sobre las rodillas paternas. Esta mujer que
-llora y padece es Iguazú, de quien Aimbire se aficiona, seducido por sus
-gracias y su virtud.
-
-Puede decirse que el poema del Sr. Magalháes es la historia de estos dos
-hijos de la naturaleza que nunca llegarán á ser esposos y para quienes no
-habrá tranquilidad ni patria. Esta idea del poeta es acertada. Haciendo
-pasar á estos dos interesantes personages por todas las visicitudes de
-la guerra y de las modificaciones ocasionadas en torno de ellos por la
-civilizacion y la relijion cristiana que adelanta su conquista, ha
-logrado mantener cierta unidad de accion de que careceria una obra cuyo
-carácter es descriptivo y concebido con la idea de idealizar algunos
-rasgos aislados de las costumbres primitivas, trazadas sobre el fondo
-pintoresco y sublime de una naturaleza que dejará siempre atras al
-pincel mas diestro y á la poesia mejor inspirada. De este modo aumenta
-tambien el interés del lector porque es propension humana tomar mayor
-parte en los dolores individuales que en las catástrofes colectivas por
-grandes y célebres que sean los pueblos ó asociaciones de hombres que las
-esperimenten. En medio de las llamas de Troya no distinguirá la posteridad
-sino á la familia de Priamo, y uno de los cuadros mas patéticos de la
-epopeya antigua será siempre el que presenta el hijo de Anquises seguido
-de su esposa y doblado bajo el peso de sus penates.
-
-Hemos visto ya quien era Aimbire; veamos ahora bajo que aspecto se nos
-presenta su querida.
-
-El ejército de los Tamoyos está en marcha: es la madrugada. Los
-guerreros sacuden las cabezas emplumadas para espantar al sueño y la
-pereza, remedando un campo sembrado de cañas silvestres que se erguien,
-pasado el viento que las dobló. Sobre la cumbre de una eminencia,
-Iguazú, contemplativa, derramando en ondas fluctuantes el cabello, vé
-desaparecer á lo lejos aquel ejército al que van incorporados sus deudos
-y á cuyo frente camina Aimbire. Ya trepan una colina, ya descienden á
-un precipicio, finjiendo los guerreros á la distancia arbustos débiles
-en medio á los robustos troncos de la selva. La melancolía la tiene
-aprisionado el corazon. En los verdes ramos de un árbol inmediato, el
-_saibá_, el ruiseñor del Brasil, modula canciones de amor y de dulces
-recuerdos.--“Canta, la dice entonces el poeta, canta, vírjen del bosque,
-vírjen de ojos negros, bella Iguazú. El canto que desde el alma se levanta
-al cielo, mitiga inmediamente las angustias del corazon que llora.
-Acompaña al dulce saibá que te convida.”
-
-La hija del desierto prorrumpe en estas endechas:
-
- Vedme aqui sola de mi padre ausente,
- ausente del querido bien amado;
- como tórtola viuda solitaria
- en desierto arenal su mal llorando.
-
- Hasta hoy estaba de mi padre al lado,
- Al lado de mi amante .... ambos huyeron,
- Como veloces ciervos de la selva:
- mi dicha pasó ya:--soy desgraciada.
- Los ecos respondieron: ¡desgraciada!
-
- Desgraciada! y aun vivo? ir á la guerra
- en compaña del padre y del amante,
- escucharles la voz y acariciarles,
- y á par de ellos morir, mas me valiera.
- Y el eco respondió: mas le valiera!
-
- Oh jénios que poblais grutas y valles,
- jénios que contestais á mis acentos,
- id y al amante murmurad al oido
- que esta su ausente de tristeza muere.
- Los ecos repitieron: muere! muere!
-
-Esta última palabra resonó largo tiempo. La jóven suspendió su canto y
-repitió en voz baja el estribillo de los ecos como si la asaltara algun
-presentimiento. Enjuga sus negros ojos cansados de llorar; pero vuelven
-á brotar las lágrimas que le caen como lluvia de perlas sobre el seno
-tostado, asi como gotea abundante la linfa pura de la hendida _Taboca_.
-El saibá se entristeció al oirla modular quejosas é interrumpidas notas,
-y como si obedeciese á un mandato secreto apagó sus trinos. Tal vez
-juzgándose vencido, hizo silencio para aprender nuevas armonias; no
-pudiendo rivalizar con la voz de aquella criatura humana. “Quien presume
-conocer bastante (observa el poeta) los instintos de semejantes seres y
-los misterios íntimos de la vida, para afirmar ó negar estas apariencias”?
-
-Parece que en este rasgo tradujese el Sr. Magalháes aquellos conocidos
-versos del epílogo de la _Cautiva_:
-
- Quizá los sueños brillantes
- De la inquieta fantasia,
- Forman coro en la armonia
- De la invisible creacion.
-
-La espedicion de las tribus reunidas de los Tamoyos, como se vé,
-comienza bajo la influencia de presentimientos funestos. Nos hemos
-detenido en ella porque pone de manifiesto el tinte de melancolía y de
-sensibilidad que constituye el fondo de la poesia del autor, sin dejar
-por eso de dar toques enérjicos á sus demas cuadros en los lugares que
-lo exige el efecto. Por ejemplo; los tamoyos forman un campamento en
-donde se sirven manjares silvestres y licores y se discurre sobre las
-operaciones militares que deben acometerse y en donde, en fin se alientan
-recíprocamente á la constancia y al valor por el recuerdo de sus derechos
-á la voz elocuente de sus caudillos, de sus sacerdotes y vates, entre
-quienes se distingue Coaquira. Con este motivo se ensaya en imitar los
-caracteres y elementos de la oratoria primitiva y salvage de los cantos
-de guerra de que toda tribu americana estaba dotada. Hé aquí esos pasages,
-y como se desempeña el autor: usamos del verso para acercarnos en lo
-posible á los efectos rítmicos del orijinal:
-
- .... Reina el silencio. Coaquira entonces
- Sobre una prominencia se levanta
- Para que le oigan todos y le vean,
- Y la punta del arco clava en tierra.
- Un albo vaso de enemigo cráneo
- De licor espumoso rebosando
- Lleva al labio, y apura: de improviso
- Sacro fuego devora sus entrañas:
- Inflámanse sus ojos círcuidos
- De una aureola de sangre; como espinos
- Sobre su frente críspanse sus canas;
- Crujen sus dientes, hincha las mejillas,
- Dilátase su pecho, y se estremece
- Como á los calofrios de la fiebre.
-
- Plácida resplandece en quieto cielo
- La luna cuya lumbre baña el rostro
- Con albor macilento al indio vate,
- Mientras con esa luz contrasta el rojo
- Resplandecer de las hogueras que arden.
- Apenas si interrumpe allí el silencio
- El blando soplo de nocturnas auras
- Que estremecen las hojas murmurando.
- Sacro horror de los pechos se apodera
- De cuantos allí están. Remeda el bardo
- Fantasma aparecida en un ensueño,
- Ó maléfico génio que se antoja
- En solitaria noche al peregrino.
-
- Despavoridos ojos por el campo
- Vibra, y despues en el cenit los clava.
- Levanta hácia los cielos ambos brazos
- Y con potente voz, ronca, espantosa
- Entona así su cántico de guerra:
-
- «Gloria, gloria á Tupan, su voz resuena
- Desde la choza erguida en la montaña
- Hasta la oscura cueva de las fieras.
-
- «El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra;
- Con sangre la regaron nuestros padres
- Y nos toca morir para vengarlos.
-
- «Fueron nuestros mayores el azote
- Del terrible aimoré que carne viva
- Devora, y bebe nada mas que sangre.
-
- «De qué nos sirve el brazo, el arco y flechas
- Si el fiero portugués impune huella
- Nuestra tierra y cautiva nuestros hijos?»
-
- Danza veloz emprenden los Tamoyos
- En torno de Coaquira repitiendo:
- «El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.»
-
- En nueva inspiracion arde la mente
- Del bardo de la tribu y continua:
-
- «Tal vez es esta noche la postrera
- Que presencie en algunos de nosotros
- La luna el inocente pasatiempo.
-
- «Cuando mañana el sol dore el racimo
- De las palmas del monte, ya marchando
- Le hemos de saludar todos armados.
-
- «Bebamos y danzemos en compaña
- De nuestros hijos y mujeres hora,
- Que solo en guerra es de pensar mañana.
-
- «Tupán es con nosotros! En la sangre
- enemiga lavemos nuestro oprobio,
- y que yazcan sus cuerpos insepultos.
-
- «Repúdielos la tierra de su seno;
- que negros _urubús_ pasten sus miembros;
- y muera el que piadoso toque á ellos.
-
- «De heredado valor, ejemplo nuevo
- demos á nuestros hijos. Muera el flaco
- que no sepa vengar al deudo muerto.»
-
- Cesa el Tamoyo trovador y en tierra
- cae arrobado en éxtasis. En torno
- de él la tribu se ajita, danza y canta:
-
-«El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.»
-
-La propiedad de estas escenas y su naturalidad saltan á la vista. Aquí
-no hay imitaciones de los cantos de los bárbaros de uno y otro mundo,
-poetizados por Chateaubriand en los _Mártires_ y en los _Natches_. Es una
-poesía verdaderamente orijinal y americana: sin conocer probablemente la
-_Cautiva_, el Sr. Magalhaes, ha empleado en su himno guerrero algunas
-pinceladas idénticas á las que empleó Echeverría poniendo en boca de un
-_pampa_ inspirado por el licor la valiente estrofa que sigue:
-
- _Guerra, guerra y esterminio_
- _al tiránico dominio_
- _del_ huinca;--_engañosa paz:--_
- _devore el fuego sus ranchos,_
- _que en su vientre los caranchos_
- _ceben el pico voraz._
-
-Hacemos estos paralelos con el objeto de mostrar que puede tomar
-caracteres especiales la poesía en América, esplotando con inteligencia
-sus verdaderas fuentes.
-
-Entre las dificultades de la empresa de los Tamoyos debe contarse el
-desaliento de los guerreros mismos de quienes se apoderan á veces los
-sentimientos supersticiosos inspirados por sus sacerdotes. En medio de la
-noche aparéceseles el Payé trayendo en el estremo superior del arco un
-cráneo blanquecino por cuyas huecas órbitas reboza la luz de la resina
-ardiendo. Parece una momia animada que surjiese del centro de la tierra.
-Sobre sus huesos descarnados se pega macilenta y rugosa una piel semejante
-á la corteza de un tronco añoso. “Huid, Tamoyos mios, les dice, huid.
-Dejadles las márgenes deleitosas de Nitheroy que ellos tanto envidian y en
-donde pretenden á costa vuestra apacentar su ocio y levantar ciudades con
-el trabajo de vuestros brazos .... Huid y sereis libres, que todo es nada
-en comparacion de la libertad. Sacad únicamente de esta tierra, que no
-puede ya llamarse vuestra, los huesos de vuestros padres para que no los
-profane el pié de tan feroces enemigos!....”
-
-Copiemos del poema otra bellísima escena que servirá para caracterizar los
-sentimientos de Aimbire. El sol se pone; el héroe vá acompañado únicamente
-del hermano de su querida Iguazú.
-
-¿Adonde van silenciosos uno en pos de otro esos dos bultos de porte
-agigantado y de tostado cútiz, que parecen al claro de la luna dos
-jénios nocturnos? siguen la márjen de un rio.--Aimbire, en que piensas,
-le pregunta Parabusú, estamos todavia distante? Aimbire levanta los
-ojos á los luceros de la constelacion de la cruz del Sur, y bajándolos
-lentamente: no, le responde, solo nos faltan unos pocos pasos,--llegaremos
-al salir el sol.--Mucho antes de la aurora; cuando la luna brille en la
-mitad del cielo .... ya estamos cerca--No oyes un rumor?--Si, es el rio
-que se despeña en cascadas.--No equivocarás el sitio?--Bien presente le
-tengo; paréceme que estoy viendo todavía á mi anciano padre recostado
-al tronco de un gran árbol que entre otros mas pequeños se levanta á la
-márgen de la corriente.--Existirá aun? No habrá sido devorado por el fuego
-europeo? Suspira Aimbire y no replica. Reina entre ambos el silencio por
-algun tiempo, hasta que Parabusú le pregunta con calma: en que piensas,
-Aimbire?--Y tú?--Y ambos á un tiempo pronuncian el nombre de Iguazú.
-Pensaba en ella, continúa Aimbire; pareciame que la oia, que me llamaba
-por mi nombre con voz tan ahogada y sentida que me llenaba el pecho de
-pavor y de pena.--Y á mí pareciame, le dice el amigo, que la veia caer
-en manos de nuestros fieros enemigos.--Calla, Parabusú, ¿que te atreves
-á decirme? No mas: esos recuerdos me horrorizan. Ah! cuando tendrán
-fin nuestras desgracias? Mucho hemos sufrido, y el corazon me dice que
-mucho mas hemos de padecer aun. Que torrente de males han descargado
-sobre nosotros esos hombres crueles que nos han puesto en la alternativa
-de una guerra cruenta ó de una dura esclavitud! Ah! no, tu no sabes lo
-que es ser esclavo! no ser dueño de si mismo; vivir sin honra, dormir y
-despertar por voluntad agena; obedecer callando con rostro complacido;
-sufrir sin quejarse; comer con lágrimas; trabajar, trabajar al sol, á la
-lluvia, para que el amo viva abundante y tranquilo! Ah! tú no sabes lo que
-es ser esclavo; yo sí. Cuando pienso en esto me abrasa la ira........ Mi
-padre; desgraciado! murió en la esclavitud: si vivo es para vengar tamaña
-infamia. Ellos me la pagarán con un mar de sangre. Asi pudiesen rodar sus
-cadáveres hasta las playas de donde zarparon, que entonces arrojaria al
-mar sus cadáveres para que llevasen nuevas de nosotros á sus hermanos y
-amigos!
-
-Discurriendo de esta manera llegaron á un valle cuyo suelo estaba
-sembrado de troncos envejecidos de árboles corpulentos que el hacha y
-el fuego hadian derribado con trabajo para proporcionar al hombre un
-alimento mezquino. Un hermoso yatai, herido en la raiz, cediendo á su
-paso, caia sobre el rio formando una puente rústica y peligrosa. Pasan
-ambos por ella, Aimbire reconoce el lugar apesar de los multiplicados
-y empinados árboles caidos en tierra. Vaguea con la vista por aquellos
-troncos jigantes que parecen esqueletos de una raza titánea respetada por
-los siglos. Un soplo de muerte le hiere el pecho anhelante y la sangre
-se le agolpa tumultuosa al corazon .... recela, teme no hallar lo que
-busca .... avanza el paso por la márjen del rio, y distingue negrear
-al resplandor de la luna el bulto inmenso del árbol robusto porque
-ansía--Helo aquí--exclama; corre, le abraza, le besa y riega con su llanto
-aquel monumento del bosque á cuyo pié enterrara el vaso tosco de barro que
-contiene el cuerpo de su padre. Afánanse á porfía los dos amigos, cavan y
-desentierran la urna. Al verlo, exclama Aimbire enternecido:--Oh Cairuzú,
-ilustre guerrero que despues de una vida gloriosa tuviste una vejez tan
-escasa de fortuna y cerraste los ojos en los dolores del cautiverio. Oh!
-Cairuzú, padre mio! desde aquella noche en que aquí escondí tus huesos [la
-luna que me aclara lo atestigüe] desde esa noche en que juré tu venganza,
-no he descansado un solo dia. De esta tierra bañada con tu llanto, tierra
-de esclavitud que alimenta la codicia de un magnate, vengo á rescatar tu
-cuerpo .... te prepararé otro descanso en aquel monte que mira al mar,
-que tomará tu nombre para eterna memoria y en donde el paso del bárbaro
-extranjero no haga estremecer tus cenizas. Pero, antes que mis hombres te
-alejen de este lugar daré castigo al cruel que incauto duerme en estas
-cercanías....
-
-Efectivamente: eran aquellos los campos que la invasion habia convertido
-en propiedad de Blas Cubas, á quien Aimbire debia sus martirios y los de
-su padre. El mismo habia sido el matador de su primera esposa, y de su
-hija primojénita. El Tamoyo, ayudado de su amigo incendia los plantíos y
-embaraza las salidas de la habitacion del cristiano con pesados trozos de
-piedra. El incendio y el humo crecen, arden ya los techos. Aimbire como el
-cazador que espia la fiera, acecha por la ventana que al fin se abre. El
-bulto de un hombre despavorido se lanza por ella pálido como un fantasma
-que se despoja del sudario y huye. Aimbire le reconoce y le dá caza como
-un demonio se apodera del alma condenada que le pertenece por un contrato
-infernal--Mírame, Blas Cubas, mírame, conóceme. No quiero que perezcas
-antes que sepas quien se venga de ti matándote. Aimbire le hace una larga
-relacion de las crueldades del lusitano con su familia y con sus amigos.
-Acuérdate, le dice, del pobre Guarativa á quien amarraste á un árbol á
-cuyo pié hervia un hormiguero y le azotaste hasta arrancarle la piel con
-la sangre dejándole en llaga viva. Acuérdate de los suplicios de aquella
-víctima en cuyas úlceras negreaban enjambres de hormigas que le mordian el
-cuerpo convulsivo.
-
-La vida del vencido tenia un angel que la custodiaba, su hija Maria, que
-como una aparicion del cielo, cubre con sus desnudos y torneados brazos el
-cuerpo del padre cuya salvacion pide con lágrimas. El Tamoyo, desarma su
-ira y se deja vencer por los ruegos de la inocencia. Otros héroes mimados
-por la fortuna, observa aqui el autor, celebrados por altisonantes poetas,
-no dieran ejemplo de piedad semejante en el momento en que blandian el
-hierro de la venganza.
-
-Los presentimientos de los dos amigos eran de corazones leales. Iguazú
-habia caido prisionera en manos cristianas y padecia cautiva lejos del
-objeto de su cariño. A par de otras indias compañeras suyas habia tenido
-que sufrir mal trato y los lascivos atrevimientos, para salir victoriosa
-de los cuales habia puesto á prueba su egregio valor y su constancia. El
-poéta echa un velo sobre estas escenas, porque como él dice bellísimamente:
-
- _No halla deleite el númen que le inspira_
- _Con hechos que al pudor la faz coloran_ (p. 227).
-
-Con cuanto dolor supo Aimbire la suerte que le cabia á su prometida,
-nada menos que cautiva en poder del aborrecído Cubas. Devora el furor
-dentro del pecho, como el fuego subterráneo que calcina las entrañas de
-la tierra. La fortaleza de su voluntad contiene la explosion de su ira.
-Descubre á Pindobuzú postrado en el suelo, llorando por su hija querida,
-reclinada la cabeza sobre el hombro del hijo tambien aflijido. Entonces
-da rienda á su cólera: Oh! Pindobuzú exclama, enjuga el llanto, prepárate
-para una venganza ejemplar, Iguazú será libre, te lo prometo. Con ella
-te daré en represalias cuantas hijas y esposas quieras de esa raza de
-crueles. Haré correr rios de sangre y alzaré un monte de cadáveres.
-Opíparo banquete dispone mí brazo á los hambrientos cuervos. Al mar
-canoas, al mar volemos.... ....
-
-Una batalla tiene lugar. En aquel campo halla el ofendido su venganza.
-Veamos el papel que hace allí Aimbire y como describe el poéta el nuevo
-encuentro de aquel con Blas Cubas:
-
- Cansado de esparcir muerte y espanto,
- Aimbire se adelanta, revolviendo
- Los ojos que el furor en sangre tiñe,
- Busca sus principales enemigos
- Para verles morir bajo su brazo.
- “Traidor Tibirizá, donde te escondes
- Cayubi, Cuñambeba”! asi diciendo
- Tropieza con D. Blas. “Eres tú, infame!
- Te concedí la vida, hoy de tu muerte
- vienes en busca”--Por vengarme vengo,
- el portugues le replicó; salvaje,
- esclavo envilecido, reconoce,
- á tú señor en mí que te castiga.--
- Y al espresarse asi descarga un golpe
- que en la maza del indio no hizo mella.
- --“Mas vigor en la lengua que en el brazo
- tienes, y es poca gloria arrebatarte
- la vida que desprecio y te regalo.
- Mas, ven conmigo y muéstrame primero
- en donde está Iguazú, dónde el infame
- que consumó su rapto y cautiverio.”
- Júzgale descuidado el lusitano
- y con cautela previniendo el arma
- le dice con irónica sonrisa:--
- --Quiero ahorrarte la pena de llorarla.
- --Y yo el infame peso de tu vida,--
- y con pronta respuesta pronto golpe
- aséstale el Tamoyo, retumbando
- á un mismo tiempo el golpe, la respuesta
- y la caida tambien del alevoso.
- --La muerte lenta y cruel que merecias
- no me es posible darte; estoy á prisa,
- dijo el Tamoyo, y en su propia sangre
- dejo teñido el cuerpo de Blas Cubas....
-
-Pero no era la victoria alcanzada con sangre la que habia de volver al
-cacique á la mujer de sus sueños. En éste poema hacen un papel principal
-los famosos misioneros Nóbrega y Anquieta cuyas intenciones y santidad
-ofendidas en sus compañeros por el autor del _Uruguaya_, ha vindicado sin
-afectacion el Sr. Magalháes. En tanto que la carniceria tenia lugar, el
-segundo de aquellos beneméritos sacerdotes oraba en el templo humilde y
-recien levantado como prenda de paz y de cultura en aquellas soledades que
-hoy forman los bellos y pintorescos alrededores de Rio Janeiro. El santo
-varon manifiesta en su rostro las señales del extásis y presta profunda
-atencion como si diese el oido á la voz de algun mensagero misterioso.
-Cesa el órgano; el ministro de Dios pónese en pié y dirijiéndose á Iguazú
-que estaba en el templo con las mugeres cristianas, tócala el hombro y
-la dice: «hija, levántate, ven conmigo.» Absorta la concurrencia ábreles
-camino y todos se preguntan curiosos: ¿dónde irán?--Marchan silenciosos
-por las tinieblas; Iguazú vá llena de asombro y de incertidumbre: el pié
-de ambos evita mancharse en la sangre que cubre el suelo. El sacerdote se
-detiene al fin y esclama ¡Aimbire!! Aquella voz parecia resonar en una
-bóveda armoniosa. Aimbire! Aimbire! repite varias veces. El rabioso Tamoyo
-acude al llamado despavorido y chorreando sangre.--Toma á Iguazú; huye. El
-indio fascinado vuelve los ojos á su amada, en tanto que desapareciéndose
-Anquieta súbitamente, repite al ocultarse del todo: huye.
-
-Reflexionando Aimbire sobre sí mismo, en aquella especie de tregua á sus
-afanes y desgracias, se cree digno de ser feliz y declara ante los suyos
-que toma á Iguazú por esposa. Esposa solo en el nombre la virjínea flor
-del bosque estaba todavía en pimpollo: era preciso esperar la aurora que
-la diera el perfume y nectar. Los indios sabian respetar severamente á
-esas impúberes esposas que segun sus usos tenian derecho de elejir. No
-eran tan brutos ni lascivos que cojiesen fuera de sazon los frutos del
-amor. Amaba Aimbire á su tierna esposa como un lirio próximo á abrir su
-mimoso caliz á los besos del colibrí.
-
-Iguazú traia al volver á su tribu inoculadas en el alma las verdades del
-evanjelio. Su esposo mismo no podia resistir á las tentaciones de aquel
-nuevo misionero cuya palabra llegaba con los écos simpáticos al fondo de
-su alma. Así, cuando llegaron Anquieta y Nóbrega á inducir á los Tamoyos á
-la paz y á la adopcion del evanjelio, con discursos llenos de elocuencia y
-de uncion, vieron que á imitacion de la india convertida, todos aquellos
-adoradores de Tupan se postraban en el polvo de los desiertos en donde por
-primera vez se consumaban los misterios del cristianismo.
-
-La ambicion del conquistador vino á despertar de nuevo en el ánimo de los
-Tamoyos los resentimientos y la innata inclinacion de la independencia,
-burlando los pacíficos esfuerzos de los misioneros. Las naves de Mendo de
-Sá preséntanse preñadas de soldados y muerte para echar á los franceses,
-aliados de los Tamoyos, del pais de Nitheroy y fundar la capital de Rio de
-Janeiro. Aimbire duda nuevamente de la lealtad lusitana, enciéndese otra
-vez en ira, hace sonar las trompas guerreras y parte con sus parciales al
-encuentro de los recien llegados. Nada le detiene, ni las observaciones
-de otros caciques de su raza, ni los peligros á que de nuevo pueda
-esponerse la jóven cuya existencia depende ya de su apoyo. Pronto se
-encuentra con sus huestes al pié de la reciente fortaleza: la asedia meses
-enteros; la lucha es porfiada; á los Tamoyos que caen á las balas suceden
-otros, como olas que crecen unas en pos de otras.
-
-El mismo Mendo de Sá acude al lugar de la lucha. Aimbire le reconoce, y
-levantando los ojos desde el nivel del Oceano hasta las montañas sublimes
-que dan majestad al golfo, los vuelve hácia los suyos y los fija con
-detencion especial sobre su esposa. Parece que diera el último adios á
-tan caros objetos, y la lágrima de dolor que no se muestra en sus ojos le
-cae petrificada y ardiente sobre su corazon.--«A las trincheras! esclama
-derrepente; combatir ó morir.» Dice, y se lanza á la pelea. No son hombres
-sino leones los que batallan; la sangre espumosa forma lagos. Los ojos
-de Aimbire parecen dos relámpagos: ensánchasele el alma como el mar al
-trueno de la artilleria. Parece que desafiara al cielo y al infierno, á
-las balas de los arcabuces y á los escombros que vuelan á su derredor.
-Su esposa, Iguazú, cae á su lado herida de muerte en el mismo instante
-en que el enemigo proclama la victoria. Mañana la cruz se alzará sobre
-aquel campo perdido para siempre para sus moradores primitivos. Aimbire se
-detiene pasmado y blandiendo su maza feroz grita con todas sus fuerzas:
-«Tamoyo soy, y quiero morir libre como lejítimo Tamoyo. Soy el último de
-la raza: no daré á mis enemigos la gloria de arrancarme la vida.» Dice, y
-blandiendo sus armas, por entre contrarios y cadáveres se abre paso al mar
-y se arroja en sus abismos.
-
-Asi perece con sus amores, sus deudos y su patria el Hector salvaje de
-esta epopeya americana.
-
-Nos hemos visto forzados á encerrar en poco espacio _diez_ cantos que
-forman 340 páginas en folio menor, y á no bosquejar mas que la fisonomia
-descarnada de dos de sus actores. Hay en el poema, sin embargo, variados
-é interesantes caracteres, como por ejemplo, el del calvinista frances
-Ernesto, aliado y compañero de armas de los Tamoyos, á quien Aimbire
-premia con la mano de su hija del primer matrimonio. El sabio Anquieta,
-
- que mundanas pasiones no cobija
- bajo la capa de Jesus....
-
-está representado como pudiera estarlo en la historia mas severa y sin que
-el tinte poético aparezca por eso descolorido. Al contrario sobre todos
-los perfumes de aquellos deliciosos bosques y valles se levanta como una
-columna de incienso, el que exhala el alma de aquel varon, impregnando
-las páginas del libro de una mansedumbre verdaderamente celestial. Los
-caracteres, lenguage y hechos de los personages indígenas son bien
-escojidos, alejan por su novedad característica todo jénero de monotonia
-y sin embarazarse ni producir oscuridad, contribuyen no solo á completar
-el cuadro de aquella edad y costumbres, sino á desenvolver el plan que es
-tan sencillo como el de una leyenda. El arte principal del autor consiste
-en ocultar bajo la sencillez mas depurada, el trabajo y la detenida
-meditacion que el desempeño de la composicion arguye.
-
-El Sr. Magalháes conoce la historía de su pais, ha hecho estudios sérios
-de las crónicas y de la naturaleza. No pinta sino con colores americanos.
-Sus cuadros tienen la orijinalidad de la verdad. En nada se parecen
-sus indias adornadas de plumas á las ridículas Atalas y Coras de las
-litografías europeas. El Sr. Magalháes ha hecho gala, á mas, de sus
-conocimientos en la filosofia relijiosa. Aprovechando discretamente de
-la idolatria de los bárbaros, de la creencia disidente de los franceses
-parciales de Coligny que habian llegado á aquellas playas á fundar una
-Francia antártica, y de la doctrina católica, profesada por los lusitanos
-y predicada por los misioneros, pone en boca de los caciques, de Anquieta
-y de Ernesto, instructivos discursos en apoyo de las respectivas creencias
-de estos, y en los cuales se ventila á veces con novedad la sofística
-cuestion planteada por Rousseau sobre si es ó no propicio á la felicidad
-del individuo el progreso de la cultura social. Hé aquí de que manera el
-sábio Anquieta comprende la tarea que á él le cabe para la dicha de sus
-semejantes como soldado pacífico de la conquista:
-
- .......... No, lusitanos!
- otra es nuestra mision. La luz de Europa
- no sus errores difundir debemos
- en esta tierra santa, hospitalaría,
- debe al amparo de la cruz sembrarse
- la justicia y la paz entre los hombres.
-
- Levantemos la cruz, la cruz, del Cristo,
- Signo de redencion que en otro tiempo
- allá en el capitolio salvó á Roma,
- cual la arca santa que arrancó al diluvio
- la prole antigua. De la cruz en torno
- aprenda la verdad este jentío,
- y cáigales la venda de los ojos,
- como en otras edades disipóse
- el error de los bárbaros del norte....
-
-En las obras poéticas, la poesia es todo. Aunque cuanto la constituye
-pueda caber en una noble prosa como está probado por repetidos ejemplos,
-es preciso convenir, sin embargo, en que hay mucho de arte en la poesia
-y que por consiguiente ella debe halagar el oido con los sonidos,--fin
-que solo se consigue plenamente por medio de la versificacion, es decir
-por el período medido y por consonante. Estamos persuadidos de que el Sr.
-Magalháes habria dado un grado mas de perfeccion á su poema, si le hubiese
-compuesto en estancias regulares, ó en octavas italianas á imitacion _das
-Luciadas ó del Curamurú_ de Duráo. La _rima es una esclava_ para el que
-conoce su idioma y tiene imajinacion: solo es estorbo, por dicha, para
-aquellos versificadores á quienes, segun el dicho epigramático de Horacio,
-no pueden soportar ni los postes. La lenta rémora del consonante sazona,
-por decirlo así, al pensamiento que busca una forma definitiva al bregar
-con ella, saltan chispas de gracia, de novedad y eficacia que el prosador
-no habria hecho brotar jamás en el camino llano de su pluma: Manzoni la
-ha llamado con razon _inspiratrice_, porque es un verdadero jenio, aunque
-subalterno, en el coro de los que inspiran la labor del poeta.
-
-Los escritores que hacen sensacion en nuestros paises meridionales, no
-deben apoyar ningun mal ejemplo en literatura, porque hay en nosotros una
-lijereza, una laxitud innatas que nos inclinan á buscar sendas fáciles y á
-ahorrarnos trabajo mental.
-
-La poesia, que puede considerarse como el lujo superfluo de la república
-de las letras, es preciso que se presente siempre, como el oro y la seda,
-bajo las formas mas acabados y como fruto de un esmero artístico en
-consonancia con la preciosidad de la materia primera, si es permitida esta
-espresion profana. No se crea por esto que carece de armonía, de número
-ni de entonacion el verso libre en que está escrita la Confederacion de
-los Tamoyos. No aceptamos este jénero de versificacion por mas que Heredia
-y Basilio de Gama en América, y Quintana y Moratin en Europa, hayan dado
-bellísimas muestras de lo que pueden el talento y el estilo para producir
-armonia con instrumentos mal encordados.
-
-Lunares mas visibles que este hemos creido encontrar en la obra de que nos
-ocupamos.
-
-Parece que la organizacion del autor no estuviese predispuesta sino para
-sentir y pintar la voluptuosidad perfumada y luminosa de la naturaleza
-inanimada. El amor á Dios y á la patria, se presentan tambien en el poema
-con la conveniente exaltacion y con todo el calor con que la esperimentan
-las almas de buen temple. Pero el amor humano, el amor entre esos dos
-seres que desde la tentacion del paraiso se dicen al oido palabras
-que producen incendios y que los ata por el mas santo y dulce de los
-vínculos, ese amor no se muestra en los labios de personage alguno del
-poema; dejando asi sin pulsar la cuerda á que el corazon del hombre es
-mas sensible, y malogrando la ocasion de beber en la fuente inexhausta de
-la inspiracion mas viva. El casto Virjilio comunicó hasta cierto punto
-su carácter al pio Eneas; pero supo revivir en el pecho de la reina de
-Cartago _los vestigios de la antigua llama_. Es tanto mas sensible este
-vacio cuanto que aquella pasion, como todas las demas que mueven á la
-humanidad, reviste caracteres especiales y aspectos distintos segun
-el grado de civilizacion que ocupa en la escala social y segun otras
-influencias que el _vate_ debe tomar en cuenta tanto como el fisiolojista.
-Que enérgico y orijinal debió ser aquel afecto en hombres que amaban á sus
-padres y á la patria con la vehemencia de Aimbire! Aimbire ama, es verdad,
-á Iguazú; no quiere vivir un momento mas que ella; pero deseamos conocer
-como se espresaria ese amor en el lenguage del desierto adornado con las
-imájenes sujeridas á la pasion por los torrentes y las selvas.
-
-El chileno _Oña_, que hemos citado al principio, no solo salpica su poema
-con escenas amorosas, sino que interesa con ellas el alma y los sentidos,
-pintando al desnudo las gracias sin atavio de _Fresia_, jugueteando con
-su amante en las aguas corrientes de Arauco sombreadas de enredaderas y
-propicias al misterio.
-
-La belleza airada y celosa de _Moema_ forma uno de los episodios que
-salvarán del olvido el poema épico de la _Conquista de Bahia_, escrito por
-un fraile Agustino.
-
-Las relaciones místicas entre el _saibá_ y la doncella son de un efecto
-esquisito; pero el amor humano se compone, segun la espresion de un poeta,
-no solo de «los delirios del alma sino tambien de los estremecimientos de
-la carne.»
-
-Por que condenar á la india brasílica al conocido destino de Atala? Acaso
-no santifica la relijion los apetitos lejítimos que la naturaleza pone en
-nuestras entrañas? Hay ausencia completa de la muger en el poema del Sr.
-Magalháes. Iguazú es un pimpollo, una promesa, pero no una esposa. No hay
-alli como en la _Araucana_, por ejemplo, madre alguna que arroje el hijo
-á su cobarde compañero; ni una Glaura, ni una Tegualda _en fuerte hora
-nacida_, «espaciosa de pecho y de dientes engastados en fino coral.» En
-aquel Eden de poesia no hay una sola Eva.
-
-Notaremos tambien algunas contradicciones en el carácter de Iguazú. En su
-bella y sentida cancion que hemos traducido habla ella del amante querido.
-¡Habíase despertado en su corazon el sentimiento del amor de esposa cuando
-no era todavia una muger, cuando todavía, segun la poética espresion del
-autor, no habia abierto el broche á los besos del colibrí aquella azucena
-silvestre! ¿Sientan bien, por otra parte, las sombras de la melancolía
-sobre aquella tierna niña, siendo así que las aflicciones de esa dolencia
-vaga del alma son fruto por lo general de cierta esperiencia de la vida y
-del ejercicio de la sensibilidad?
-
-Algo podiamos añadir á esta crítica en cuanto al uso de lo maravilloso que
-el autor ha introducido en la máquina de su poema. El sueño de Jagoanharo
-le permite al poeta desenvolver las pájinas de la historia futura de su
-patria; pero por mas elevacion que haya logrado dar á la intervencion de
-Satanás en las filas opuestas á la cruz, enarbolada por los misioneros,
-no quisiéramos ver allí lo que no nos parece estemporáneo ni mal traido
-en las octavas del Tasso, en consideracion á la época en que nació la
-_Jerusalem libertada_.
-
- Anjel antes de luz, hoy de tenieblas
- maldito Lucifer! perdiste el cielo.....
-
-Todo esto es muy bello. Seria, empero, mas natural y no menos poético,
-poner en el corazon de un europeo influyente las pasiones á las venganzas
-del angel caido.--El autor de la Araucana dice terminantemente que los
-conquistadores españoles _mas que otras gentes_, eran
-
- _Adúlteros, ladrones, insolentes._
-
-Serian de mejor condicion los lusitanos? Con semejantes calidades no podia
-faltar entre ellos alguno que produjese los mismos fines para que sirve la
-evocacion del espíritu malo entre los Tamoyos.
-
-Deseariamos tambien que la erudicion del Sr. Magalháes y su menudo
-conocimiento en las costumbres primitivas de su pais no lo llevase á
-referir algunas que son aberraciones de la inocencia y la ignorancia y
-perjudican al carácter varonil de aquel llas razas. El ejemplo de ternura
-conyugal tal cuase leé en la pájina 69 del poema, no nos sensibiliza ni le
-creemos un rasgo noble.
-
-Si cuando las mujeres de nuestros _querandies_ se entraban con sus recien
-nacidos á las aguas del Plata, hubiesen ocupado sus varones el lugar que
-dejaban en el hamaca, no esperimentariamos por ellos profunda simpatía,
-ni les ofreceriamos (como lo hacemos ahora) a la juventud bonarense como
-dignos de la resurreccion que sabe dar el injenio á los pueblos estintos
-que solo viven en los anales de la historia.
-
-El Sr. Magalhaes ha hecho con su poema un servicio á las letras
-americanas, dando una prueba mas, entre las poquísimas que existen, de
-la posibilidad que hay de interesar el sentimiento y la imajinacion con
-nuestras crónicas primitivas, dándolas por fondo las peculiaridades de
-nuestra espléndida naturaleza. Es por esta razon que hemos escrito la
-presente noticia, sintiendo no haber contraido á ella mayor estudio y
-meditacion. El Sr. Magalháes puede con mas razon que su compatriota el
-autor del poema _Uraguay_, decir al suyo: _¡serás leido!_ Lo será en todas
-partes. Para sus paisanos será no solamente un poema sino una buena accion.
-
-Bajo estos dos aspectos recomendamos tambien su lectura á la jeneracion
-jóven de Buenos Aires que hoy se prepara para ilustrarlo en un dia proximo
-con las producciones de su espíritu privilejiado.
-
-
-
-
-EL Dr. D. TEODORO M. VILARDEBÓ.
-
-
-Como si estuviese dotada de un instinto infernal de dominacion, la fiebre
-pestilente acaba de conseguir victoria sobre uno de sus mas denodados
-é intelijentes adversarios. El jeneroso orgullo del que se consideraba
-fuerte por la ciencia, ha sido castigado por la mano misteriosa de la
-naturaleza. El Dr. Vilardebó ha muerto de la fiebre amarilla en la noche
-del Sábado al Domingo 29 de Marzo último, á la cabecera de los enfermos,
-esforzándose por tranquilizar los ánimos aterrados por la secreta y rápida
-circulacion de la muerte, como espira gloriosamente el guerrero al pié de
-su bandera.
-
-En medio del silencío egoista que se apodera de las poblaciones azotadas
-por la peste, no han faltado en Montevideo ecos que repitan el dolor
-especial causado por la muerte de aquel hombre distinguido.
-
-El Dr. Vilardebó habria sido estimado en cualquier parte del mundo por sus
-luces, por su noble carácter, por su constante devocion á las ciencias
-y al estudio; pero en esta parte de América donde tan pocos de sus hijos
-se consagran por puro amor, por irresistible vocacion al cultivo de los
-conocimientos recónditos que tienen por base la observacion y cálculo, era
-una especie de escepcion y un objeto de orgullo para los hombres de su
-propio orijen.
-
-Nosotros no podemos hacer una biografia de la noble víctima. Hemos estado
-privados por largos años de su agradable trato y de sus instructivas
-conversaciones. No estamos iniciados en la marcha de su espíritu desde
-el año 1843, ni de sus proyectos científicos, ni de los trabajos á que
-ha sabido consagrarse despues de aquella época, aparte del ejercicio de
-su profesion de médico. El Dr. Vilardebó, bajo aquellas formas sociales
-y amables con que aparecia revestido en público, ocultaba la severa y
-elevada rejion en que se mantenian sus ideas constantemente. Su silencioso
-gabinete era el oasis de sus sueños en ese arenal que atravesaba como
-médico en las horas de su práctica de cada dia.
-
-El Dr. Vilardebó comenzó sus estudios mayores en la Universidad de
-Cervera. Creyendo que su vocacion le llamaba á consagrarse á las
-matemáticas, hubo de dedicarse á ellas esclusivamente, y aun fué invitado
-para rejentar allí una cátedra de cálculo trascendente. Otra era la
-profesion á que su destino le llevaba. De España pasó á Francia para
-dedicarse á la medicina y fué discípulo de la escuela de Paris hasta
-recibir en ella su diploma conquistado con un trabajo asiduo, una conducta
-ejemplar y lucidos actos científicos, de cuyo mérito puede dar testimonio
-la notable tésis que leyó para recibir el grado de Doctor en la famosa
-Universidad de aquella capital. Al frente de esa tésis habia escrito con
-ternura el nombre de su padre, pensando al escribirle en los servicios
-próximos que iba á ofrecer á su querida patria despues de una larga
-ausencia y de muchos desvelos.
-
-La fama de su mérito se adelantó á él en América. Poco antes de partir
-para Montevideo, habia sido elejido para componer una comision de
-distinguidos profesores franceses encargados oficialmente de estudiar en
-el Norte de Europa el carácter y los sintomas del cólera en sus primeras
-invasiones en aquella parte del mundo.
-
-Esto era por los años 1830 y tantos: estaba entonces en la plenitud de su
-robustez y de su fuerza: su estatura era alta, su semblante simpático, sus
-modales benévolos y cultos, y su palabra pura y perfectamente acentuada
-no dejaba nunca traslucir que poseia fundamentalmente muchos idiomas
-estranjeros, porque había cultivado con preferencia el que amaba y
-respetaba como heredado de sus padres. No nos engaña la aficion de amigos.
-Podemos citar un ejemplo práctico del encanto de la conversacion íntima
-del Dr. Vilardebó, con tal que ella se contrajera á materias científicas
-y graves. A las oraciones de una tarde del verano de 1841 se reclinó
-nuestro amigo en una hamaca correntina, colgada á las paredes de nuestra
-habitacion. Era la primera vez que descansaba el cuerpo sobre las redes
-de aquel lecho americano, y las observaciones que hizo con este motivo
-nos autorizaron para decirle: «Querido Doctor: haga V. de cuenta que se
-encuentra V. en este momento en las soledades primitivas de Nueva Granada
-y que ha hallado V. allí como A. Humboldt á aquel pobre americano _del
-Pozo_, sediento de los raudales de la ciencia europea, que el sábio
-viajero describe con tanta admiracion en una de sus obras. Hábleme V.
-de Paris, del Paris intelectual que V. conoce tanto, de los profesores
-que allí se distinguen, de las teorias científicas á la moda, y de las
-verdades inconclusas que la observacion ha arrancado del avaro seno de la
-naturaleza.» Con qué modestia y con cuanta gracia, comenzando por la parte
-pintoresca de las costumbres de las escuelas francesas, fué remontando
-hasta la parte árdua y elevada á que le convidábamos á subir! El sol
-del dia siguiente bañaba las azoteas de la blanca y rizueña Montevideo,
-cuando nos despediamos despues de haber pasado una noche _ática_, como
-él decia, inolvidable para nosotros. Seriamos incapaces de reproducir
-lo que dijeron de bueno y de interesante los lábios que hoy están para
-siempre mudos. Pero un biógrafo del famoso físico, M. Ampere, hablando del
-inmenso saber de este profesor, ha descripto con una rara fidelidad el
-cuadro que acabamos de dibujar con vagos perfiles. «Habló _trece horas_
-con una lucidez no interrumpida: y como el mundo es infinito, y todo en él
-se encadena, y Ampere le conocia zona por zona y de un círculo al otro,
-sus palabras corrian sin cesar: si el cansancio no le hubiese detenido,
-creo que aun continuaria. ¡Oh ciencia! Esta vez habiais puesto bien á
-descubierto el puro, bullente y sagrado manantial de tus verdades!»
-
-Ocupaba mucho al Sr. Vilardebó la idea de hacer un estudio formal de
-la historia política y natural del pais de su nacimiento. Y como la
-historia civil del territorio oriental está ligada desde la conquista
-á la jeneral del antiguo Vireinato del Rio de la Plata; se estendian á
-todo él sus investigaciones. Llegó á reunir muchos é importantes mapas,
-planos parciales y documentos escritos para servir á sus miras, y aun
-redactó unas _décadas_ que, mas que un trabajo histórico completo, eran
-un cuadro cronolójico de acontecimientos y descubrimientos esplicados con
-los preciosos materiales que habia sistemado laboriosamente. El estudio
-de las razas extintas de la gran familia guaranítica que habian poblado
-las tierras comprendidas entre el Uruguay y el Plata, habíale llamado su
-atencion con preferencia, y deben existir entre sus papeles apuntes útiles
-sobre esta interesante materia y en especial sobre el carácter, hechos y
-costumbres de aquellos famosos charruas que fueron rebeldes por siglos á
-la espada y á la doctrina de la civilizacion. Creemos que los primeros
-pasos que se dieron en Montevideo para formar una asociacion de personas,
-que se contrajesen á la jeografia y á la historia patria, fueron dados por
-el Sr. Vilardebó. Esta idea se realizó mas tarde, quedando hasta ahora en
-estado de jérmen, como quedan siempre entre nosotros las ideas de esta
-naturaleza.
-
-El segundo viaje que emprendió á Europa el Sr. Vilardebó debió tener por
-objeto, si no estamos mal informados, el perfeccionar sus conocimientos
-para realizar sus escursiones científicas en el territorio oriental. Al
-ocuparse de la geografia práctica, al estudiar la geolojía especial de
-aquel suelo, advertió que las nociones generales que poseia sobre estos
-ramos no eran suficientes para llegar á la perfeccion á que aspiraba,
-y para responder á las exijencias que tiene en la actualidad el mundo
-científico. Adelantado ya en la vida, pudiendo gozar de la independencia
-que ya habia conquistado, se resignó por amor patrio y por devocion al
-estudio, á volver á la humilde condicion de discípulo, interrogando los
-sábios especiales y sentándose en los bancos del aula como en los años de
-su primera juventud. El aspiraba á determinar astronómicamente los puntos
-principales que habian de servirle de base para formar en seguida la red
-trigonométrica de su cartas, asi como aspiraba con este segundo objeto á
-perfeccionarse en el manejo de los instrumento jeodésicos. En el estudio
-de los minerales, y de la formacion de los terrenos, en la clasificacion
-de los abundantes restos fósiles que en esos mismos terrenos están como
-incrustados desde las épocas antediluvianas, aspiraba igualmente á
-presentarse digno de los jeólogos y de los paleontógrafos mas acreditados.
-Es lástima que las inquiétudes políticas y otras causas de desaliento que
-militan en América para esterilizar los mejores propósitos, hayan detenido
-al Sr. Vilardebó en este camino tan honroso como útil. Su espíritu debe
-haber padecido mucho con los obstáculos que encontró invencibles para la
-prosecucion de sus miras, pues hemos sido testigos de la satisfaccion con
-que decia hablando de la firme resolucion que tenia de entregarse á ese
-género de trabajos: «Para quien desea formarse un nombre en la carrera
-científica, nada es tan penoso como la indecision del rumbo que haya de
-seguir. Yo le he hallado ya. Mi ocupacion en adelante será el estudio
-de la naturaleza y de la historia civil de mi pais.».... La muerte lo
-ha sorprendido sin haber satisfecho tan laudable ambicion. Esta es la
-historia del hombre.
-
-Lo repetimos, el espíritu y el carácter del Dr. Vilardebó eran sérios
-y reflexivos. El profesaba principio de que no se puede ejercer en la
-vida mas que un sacerdocio, y que los ocios del medico son la meditacion
-y el estudio. El profesaba tambien la máxima de Plinio el viejo: para
-él, _vivir era velar_. Si las cuestiones de la política intestina de
-su pais no le eran indiferentes por la relacion que tienen con la
-felicidad pública, nunca quiso tomar una parte activa en ellas, dejando
-la jestion de los negocios de estado á cabezas mas audaces ó á personas
-mas presumidas de entender la táctica de los movimientos gubernativos.
-El era uno de esos pocos hombres con que contamos en estos paises para
-que se coloquen á la cabeza de la falanje científica que es preciso
-organizar alguna vez para sacar de la pereza en que yacen las fuerzas de
-la naturaleza y devolverlas activas á las necesidades de un pais que se
-desarrolla como un niño bien constituido,--á pasos de gigante.
-
-Si hay un consuelo para los amigos del Dr. Vilardebó al verle detenido
-en la vida, no por el cansancio de los años sino por el veneno traidor
-de una épidemia inesperada, es sin duda la idea de que ha sucumbido en
-el lugar de honra á donde le llamaban sus deberes. La actitud del médico
-que sucumbe al mal que en aquel momento combate, es mas modesta, pero no
-menos meritoria que la del soldado que dá la vida en su puesto. Nosotros,
-sin embargo, colocamos al Sr. Vilardebó mas arriba de los héroes de
-espada, dándole el lugar que merece entre los hombres sabios y rectos que
-se sacrifican por la humanidad. Tenemos á la vista la carta de un digno
-y respetable europeo que ha tratado al Dr. Vilardebó hasta sus últimos
-instantes y de ella estractamos las siguientes palabras: «Estoy convencido
-por esperiencia propia de que hay almas tan nobles y sublimes en el seno
-de las civilizaciones jóvenes, como en el de las antiguas. Vilardebó
-me recordará siempre la verdad de este principio, que para mi es sin
-contradiccion.»
-
-Quien conoce el mérito moral é intelectual de la persona que escribe estas
-palabras, sabe que ellas son el mayor elojio que se puede escribir sobre
-el sepulcro del amigo malogrado á quien deseamos paz.
-
-
-
-
-HONORES FUNEBRES.
-
-
-El Domingo á las 11 de la mañana fueron llevados al Cementerio del Norte
-los restos mortales del Dr. D. Vicente Lopez.
-
-Seguía al ataud una larga fila de carruages conduciendo lo mas distinguido
-de esta sociedad, que espontáneamente acudia á rendir el último tributo de
-respeto ó de amistad al ilustre finado.
-
-Terminadas las preces religiosas el Dr. D. Juan Maria Gutierrez pronunció
-sobre la tumba el bello y sentido discurso que insertamos en seguida. El
-Sr. D. Mariano Varela dijo en seguida algunas palabras muy oportunas, y
-otro caballero tomó tambien la palabra para hacer el elojio del varon
-justo que despues de tantos servicios á la Patria, ha ido á descansar en
-el seno de su Creador.
-
- (_El Orden_ del 14 de Octubre de 1856.)
-
-
-
-
-Discurso
-
-PRONUNCIADO POR EL DR. D. JUAN M. GUTIERREZ, EN EL SEPULCRO DEL
-
-Doctor Don Vicente Lopez.
-
-
-_Señores!!_
-
-La muerte no ha completado su triunfo sobre el hombre que aquí yace. La
-tierra ha caido sobre sus restos, pero no el olvido. Las jeneraciones
-argentinas al sucederse unas á otras, trasmitirán á la mas remota
-posteridad el nombre, las virtudes, el patriotismo y el claro talento del
-Sr. Dr. D. Vicente Lopez y Planes.
-
-El que narrase la vida tan llena y completa de este varon benemérito,
-haria á la vez la historia laboriosa de nuestra patria desde los primeros
-años de este siglo. El fué uno de esos séres privilejiados que recibieron
-de la Providencia las dotes necesarias para emprender la obra de la
-rejeneracion de América. El pertenece á esa jeneracion denodada que en
-los campos de batalla, en las asambleas, en los consejos del gobierno,
-por medio de la accion y de la palabra, estaba destinada por Dios para
-transformar una colonia en una nacion independiente.
-
-En diferentes climas de este mundo, mi corazon se conmovió siempre, como
-el corazon de un hijo cuando una de esas almas bien templadas remontaba
-al cielo. En este momento yo lamento la pérdide de uno de los padres de
-mi patria y tambien de mi inteligencia. A este último título, escusadme,
-señores, si ante esos lábios elocuentes que ha enmudecido el sueño eterno,
-se atreven á abrirse los mios. Yo no soy capaz ni siquiera de comprender
-todo el valor moral de ese republicano segun el evangelio; de ese justo
-acrisolado por la filosofia; de esa cabeza escojida é indagadora que
-tras las huellas de Newton sabia seguir el curso de los astros, y cantar
-inspirado como Fr. Luis de Leon sus misterios y sus armonias reveladas por
-el sentimiento de lo infinito.
-
-Señores, somos argentinos: somos hombres de amor, de sentimiento y de
-entusiasmo. Estas magnificas cualidades hervian ardientes en el alma del
-Dr. Lopez: él fué nuestro compatriota por escelencia. Nuestro amor debe
-derramarse á torrentes sobre su tumba como nuestras lágrimas.
-
-Las fuerzas morales tuvieron para él en las dificultades de la vida, dos
-fuertes columnas de apoyo la relijion de sus padres y la relijion de la
-Patria.
-
-Le habeis conocido, Señores: Aquel manso filósofo, cuya palabra escojida,
-mesurada, armoniosa, acariciaba amorosamente el oido de quien la
-escuchaba; aquel cristiano que amaba al prójimo como á si mismo; aquel
-hombre de paz que estudió por inclinacion la ciencia de distribuir la
-justicia,--ese mismo fué un guerrero intrépido y audaz cuando el peligro
-de la patria puso una espada en sus manos de ciudadano. Las insignias de
-maestro en leyes, le fueron colocadas en la Universidad de Chuquisaca
-sobre el uniforme de capitan de Patricios con que se habia distinguido en
-las famosas acciones de guerra de 1806 y 1807, en las calles y suburbios
-de la ciudad que tanto amó.
-
-Bautizado por los peligros en la religion de la gloria, la gloria estará
-siempre desvelada sobre su tumba.
-
-El Dr. Lopez fué una de esas criaturas á quienes Dios tanto ama, que los
-identifica con su patria, dándoles un instante de inspiracion para que en
-él reasuman y den forma al instinto característico de esa mísma patria en
-toda su prolongada duracion.
-
-La _noble igualdad_ de la democracia; el presentimiento de la realidad
-de la independencia en el albor de la lucha que habia de conquistarla;
-la fé en la libertad, todas estas aspiraciones realizades mas tarde á
-fuerza de sangre y de heroismo, él las impuso como de fé á su pueblo y al
-mundo, desde los primeros dias de nuestra revolucion en las magníficas
-estrofas de _la marcha nacional argentina_. Himno sagrado que repetimos
-en las grandes conmemoraciones patrias, puestos en pié y con la cabeza
-descubierta por respeto á la santidad de los conceptos y á la sangre de
-nuestros mártires:--¿Cuánto no habrá contribuido á alentar el esfuerzo de
-nuestros viejos soldados desde las márjenes del Plata hasta los torrentes
-del Ecuador? Vosotros, señores, conoceis las emociones que en la niñez y
-en la edad madura produce en todo pecho argentino ese himno para nosotros
-inmortal. Yo he comprendido todo su poder y toda su influencia cuando me
-he sentado á la orilla del Maipú y á las faldas del Pichincha. El agua
-que corria, la brisa que pasaba por mis cabellos, me traia los versos
-patrios del poeta como si saliesen de las tumbas de nuestros guerreros que
-pelearon allí por la libertad de dos republicas hermanas. Ah! señores, el
-molde en donde se vaciaron tan sublimes y armoniosos pensamientos tiene ya
-en esa fria tierra la almohada de la noche sin dia siguiente.
-
-Ah! y cuán sin vanidad era en medio de una gloria tan envidiable! El
-prémio de merecerla, consistia, para él, por bendicion del cielo, en
-encontrarse estimulado para obrar bien, para amar mas, y para sentirse
-impelido hácia la juventud en quien miró siempre la prolongacion de la
-patria. El estudiaba para enseñar, y enseñaba no solo para cultivar la
-mente sino para elevar los sentimientos del corazon sobre el orgullo
-del espíritu tan propenso á sublevarse en la edad de la inexperiencia.
-El alma del Dr. Lopez era de aquellas que buscan el estudio como medio
-de perfeccion moral: la encendia en el fuego de la ciencia para que
-se levantase hácia arriba como una llama. Esa alma de poeta jamás se
-materializó al investigar las leyes del mundo físico y al someter esas
-mismas leyes al cálculo matemático. La fuerza atrayente de su moral,
-subordinaba en ella todo lo creado de que tenia conciencia y conocimiento,
-y armonizando lo que se palpa con lo que únicamente se concibe, lo
-devolvia á Dios en un himno cuya sintesis segun él mismo se encerraba en
-estas tan sublimes como sencillas espresiones: _hágase, señor, tu voluntad
-así en la tierra como en el cielo_.[18]
-
-Su voluntad se ha realizado--un justo mas está á su diestra....
-
-Adios, mi venerado compatriota! Adios para siempre, maestro y amigo mio!
-Permitidme que al separarme de vuestro sepulcro, diga para vos, lo que
-dijisteis elocuentemente en este mismo sitio sobre la tumba de otro sabio
-y virtuoso porteño: “Adornemos tu sepulcro con rosas y siempre-vivas y
-mientras existan tus discípulos y amigos, y mientras haya amantes de la
-gloria literaria de Buenos Aires, serás nombrado y alabado como un digno
-modelo.
-
- Semper honos, nomenque tuum laudesque manebunt.”[19]
-
- Eneid. lib. 1, v. 609.
-
-
-
-
-INDICE.
-
-
-
- Pág.
-
- Adios, 5
-
- BIOGRAFIAS.
-
- D. Bernardino Rivadavia, 13
-
- « José Antonio Miralla, 95
-
- « Hipólito Vieites, 111
-
- « Juan Ignacio Gorriti, 117
-
- « Julian Navarro, 120
-
- « Francisco Javier Iturri, 121
-
- « Pantaleon Rivarola, 123
-
- « Pantaleon Garcia, 124
-
- « Ramon Diaz, 125
-
- « José Rivera Indarte, 128
-
- « Patricio de Basabilbaso, 130
-
- « Cayetano José Rodriguez, 131
-
- « Bernardo Monteagudo, 138
-
- « Manuel José de Labarden, 145
-
- « Bernardo Vera y Pintado, 149
-
- « Julian Leiva, 161
-
- « Antonio Saenz, 165
-
- « Manuel Moreno, 169
-
- « Miguel Calisto del Corro, 176
-
- « Estevan Luca y Patron, 180
-
- « Florencio Balcarce, 185
-
- « Francisco Agustin Wright, 192
-
- « Juan Crisóstomo Lafinur, 195
-
- ARTICULOS CRÍTICOS Y LITERARIOS.
-
- La Quichua en Santiago, 201
-
- A Confederaçao dos Tamoyos, 225
-
- El Dr. D. Teodoro Vilardebó, 275
-
- Discurso pronunciado en el sepulcro del Dr. D. Vicente Lopez, 286
-
-
-
-
-FE DE ERRATAS.
-
-
- DICE. LÉASE.
-
- Pág. 14--lin. 9, en vida, en vida.
- ” 14-- ” 21, á los propios ó los propios
- ” 14-- ” 24, separar reparar
- ” 15-- ” 26, decente docente
- ” 22-- ” 8, materiales matemáticas
- ” 23-- ” 2, comprendian emprendian
- ” 24-- ” 9, á la gestion en la gestion
- ” 26-- ” 26, arrastrar arrostrar
- ” 39-- ” 9, tener obtenor
- ” 41-- ” 20, á las guerras en las guerras
- ” 43-- ” 5, haya hallaba
- ” 45-- ” 22, el Director al Director
- ” 58-- ” 20, adecuada á adecuada
- ” 61-- ” 12, eran éramos
- ” 67-- ” 19, las vastas tan vastas
- ” 75-- ” 14, política policía
- ” 77-- ” 17, decente docente
- ” 94-- ” 15, _quiecat_ _quiescat_
- ” 103-- ” 21, no es nos es
- ” 109-- ” 1, encistiquios hemistiquios
- ” 121-- ” 18, uno de los una de las
- ” 124-- ” 1, D. F.
- ” 129-- ” 3, salvaron salvarán
- ” 134-- ” 2, meros nuevos
- ” 156-- ” 12, su gran un gran
- ” 157-- ” 18, nuevas buenas
- ” 184-- ” 9, conquistado conquistador
- ” 186-- ” 21, densos demas
- ” 198-- ” 7, silvos silvas
- ” 216-- ” 26, humanítico humorítico
- ” 224-- ” 3, _carré_ _cané_
- ” 226-- ” 8, lógica loriga
- ” 270-- ” 9, desgracias gracias.
-
-
-
-
-NOTAS
-
-
-[1] Segun datos vagos, Miralla ha debido morir en Colombia, tal vez en
-Nueva Granada, el año de 1826. Con fecha 14 de Enero de 1857, nos prometen
-desde Valparaiso algunas noticias pedidas sobre el particular á Bogotá.
-No nos merece entera fé las que dá el editor bonaerense de las Cartas de
-Jacobo Dortis.
-
-[2] El Real Colejio de San Carlos fundado el 3 de Noviembre de 1783. El
-Dr. Chorroarin era ya Rector de este establecimiento el año 1792.
-
-[3] Miralla libró con los libros una cantidad para que fuesen
-encuadernados en Buenos Aires, porque en la Habana no habia entonces un
-artesano capaz. En Buenos Aires no existia tampoco; pero no faltó un
-atrevido que envolviese en badana verde aquellos preciosos volúmenes y
-sobre todo que hiciera la heregia de recortarles los márjenes. Ahí están
-bien maltratados en aquel establecimiento, con aire de libros de caja de
-comerciante pobre.
-
-[4] Asi denomina el editor de Buenos Aires la traduccion de esas cartas.
-
-[5] O el 5 de Octubre del mismo año: esta fecha nos es dudosa.
-
-[6] Esta obra que no conocemos, se encuentra catalogada del modo siguiente
-en la _Coleccion de obras impresas y manuscritas formada por D. Pedro de
-Angelis, 1853: Cartas criticas sobre la historia de América de D. Juan
-Bautista Muñoz_. Madrid, 1797, 2 vol., en-12.
-
-[7] Dragontea C. IV.
-
-[8] A mas de esta memoria escribió y publicó los siguientes opúsculos:
-Esposicion de los tareas del gobierno, desde su instalacion hasta 1822;
-Lima 1822. Ensayo sobre la necesidad de una federacion jeneral entre los
-Estados Hispano-Americanos; Lima 825, en 8ᵒ. Oracion inaugural en la
-apertura de la sociedad patriótica de Buenos Aires, 1812 en 4ᵒ.
-
-[9] General D. Tomas Guido: _Reseña histórica de los sucesos de Mayo_.
-Plata Científico y Literarío. T. 6. pág. 156 y 157.
-
-[10] Existe en el valle de Calchaquí, situado al N. O. de la ciudad del
-Tucuman, vastos enterratorios ó _huacas_ á la manera de los peruanos.
-Estos monumentos son los mas característicos de aquella civilizacion, por
-cuanto preparaban sus momias de una manera especial y porque enterraban
-sus muertos con objetos de sus usos, particularmente vasos de una
-construccion especialísima ya bien conocida en Europa. En el catálogo de
-los libros y papeles vendidos al instituto histórico brasilero, por el Sr.
-D. Pedro de Angelis, se registra la obra siguiente, escrita por un Chileno
-avecindado en la ciudad de Salta: _Monumentos del tiempo de los Incas,
-cuyos vestigios se admiran en las provincias que componian la intendencia
-del Tucuman, por D. Filiberto de Mora_. Manuscrito autógrafo.--(Catálogo
-de Angelis, publicado en Buenos Aires en corto número de ejemplares.)
-
-[11] M. A. D’Orbigny hablando de los quichuas se esplica así con
-respecto al idioma:.... leur langue est remplie de figures gracieuses,
-descomparaisons justes, de proverbes naifs, et peint avec force, et
-élégance les passions vives, l’amour surtout, la plus entrainante de
-toutes....
-
-_Alcide D’Orbigny p. 281.--L’homme americain (de l’Amerique meridionale)
-etc. etc., tom. 1er. Paris 1839._
-
-[12] La palabra _tapera_,(habitacion arruinada) y alguna otra que se nos
-escapa, son las únicas palabras del guaraní aceptadas en el lenguaje
-habitual de la provincia de Buenos Aires.
-
-[13] D. Florencio Balcarce, muerto en el verdor de su juventud y despues
-de haber enriquecido su espíritu con las lecciones de los mas célebres
-profesores de Paris desde 1837 á 1839, ennobleció esta espresion vulgar
-dándole cabida en su afamada cancion _el cigarro_, en la penúltima estrofa
-que dice así:
-
- Qué nos dejan en sus huellas
- La grandeza y los honores?
- Por la paz hondas querellas,
- Los abrojos por las flores.
- La patria al que ha perecido
- Desprecia como un guijarro......
- Como yo arrojo y olvido
- _El pucho de mi cigarro_.
-
-(América Poética, paj. 58 y 59.--Valparaiso 1846.)
-
-[14] No se ha tenido á la vista el exelente catálogo de M. de Compans.
-
-[15] Segun Azara el pueblo del Baradero sobre el Paraná en la Provincia
-de Buenos Aires, debió fundarse con indios de una parcialidad Guarani.
-Pero esto debe considerarse como una emigracion forzosa provenida de la
-conquista.
-
-[16] Esta palabra tan vulgarizada entre nosotros, es una contraccion de la
-voz quichua _vinu macana_, cuyo significado esplica asi el P. Holguin en
-su vocabulario: _porra de armas de guerra, como baston_.
-
-[17] Paris 1826.
-
-[18] _Armonia de los cielos y la moral_, poema en verso del Dr. Lopez.
-
-[19] En la inhumacion del cadáver de _D. Avelino Diaz_, catedrático de
-ciencias físico-matemáticas, etc. etc.
-
-
-
-
-
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-oradores y hombres de estado de la, by D. Juan M. Gutierrez
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- The Project Gutenberg eBook of Apuntes biograficos de escritores, oradores y hombres de estado de la Republica Argentina, by Juan María Gutiérrez.
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-The Project Gutenberg EBook of Apuntes biograficos de escritores, oradores
-y hombres de estado de la Republica Argenti, by D. Juan M. Gutierrez
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-Title: Apuntes biograficos de escritores, oradores y hombres de estado de la Republica Argentina
-
-Author: D. Juan M. Gutierrez
-
-Release Date: January 9, 2017 [EBook #53927]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK APUNTES BIOGRAFICOS DE ESCRITORES ***
-
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-
-Produced by Adrian Mastronardi and the Online Distributed
-Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
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-Internet Archive)
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-</pre>
-
-
-<div class="transnote">
-
-<p>Este libro ha sido reproducido con los errores de ortografía y
-ortografía antigua tal y como aparecen en el texto original.</p>
-
-<p>En el original faltan algunos caracteres ¡, ¿, ( y ); y se observan
-inconsistencias en la acentuación de las palabras. Se ha reproducido
-como el original.</p>
-
-<p>La página de Fe de Erratas: estas erratas se han corregido en el texto.</p>
-
-<p>(nota del transcriptor)</p>
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_1" id="Page_1">[1]</a></span></p>
-
-<p class="titlepage larger">BIBLIOTECA AMERICANA.</p>
-
-<p class="center bordered">TOMO VII.</p>
-
-<p class="titlepage"><span class="larger">APUNTES BIOGRAFICOS</span><br />
-<span class="smaller">DE</span><br />
-<span class="smcap">Escritores, Oradores y Hombres de Estado de la<br />
-Republica Argentina.</span></p>
-
-<p class="center"><span class="smaller">POR EL</span><br />
-<span class="smcap">Dr.</span> D. JOSÉ MARIA GUTIERREZ.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_2" id="Page_2">[2]</a></span></p>
-
-<p>Siendo esta obra propiedad de la Biblioteca Americana, el
-Editor perseguirá ante los tribunales, á quien la reimprima sin
-su permiso.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_3" id="Page_3">[3]</a></span></p>
-
-<h1>APUNTES BIOGRAFICOS<br />
-<span class="smaller">DE</span><br />
-Escritores, Oradores y hombres de Estado<br />
-<span class="smaller">DE LA</span><br />
-REPUBLICA ARGENTINA.</h1>
-
-<p class="center">POR EL<br />
-<span class="larger">Dr. D. JUAN M. GUTIERREZ.</span></p>
-
-<div class="blockquote">
-
-<p>....Je voudraís que chacun écrivit ce
-qu’il sait, et autant qu’il sait, non en cela
-seulement, mais en tout autre sujet.</p>
-
-<p class="right"><span class="smcap">M. Montaigne</span>, Ess. L. I, Chap. 3.</p>
-
-</div>
-
-<p class="titlepage">BUENOS AIRES.<br />
-<span class="smaller">Imprenta de <span class="smcap">Mayo</span>, Calle de Belgrano núm. 107.</span><br />
-1860.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_4" id="Page_4">[4]</a></span></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_5" id="Page_5">[5]</a></span></p>
-
-<h2 id="ADIOS">ADIOS!</h2>
-
-<p>Con este tomo queda aplazada por ahora la
-publicacion de la <i>Biblioteca Americana</i>. Son bien
-notorios y conocidos los sucesos políticos que nos
-obligaron á suspenderla á mediados del próximo
-pasado Mayo, y no juzgamos necesario ni creemos
-oportuno entrar en este momento en el análisis de
-las diversas causas que nos impiden continuarla
-hoy; pero como muchos suscriptores han tenido la
-bondad de escribirnos, manifestándonos el deseo de
-que se publicase al menos el tomo anunciado y pendiente
-de los <span class="smcap">Apuntes biográficos</span> del Dr. D. Juan
-M. Gutierrez, hemos hecho un arreglo con D. Cárlos
-Casaballe, á fin de complacer á dichos suscritores
-y complementar las <span class="smcap">Máximas y pensamientos</span> de
-aquel distinguido escritor.</p>
-
-<p>Al despedirnos, pues, de nuestros constantes
-favorecedores, solo nos resta rogarles admitan este
-último tomo, protegiendo asi el desinterés y buena
-voluntad con que el Sr. Casaballe ha querido imprimirlo
-por su cuenta y riesgo, contando principalmente
-con el crecido número de suscriptores que
-tenia la Biblioteca cuando se suspendió. Por
-nuestra parte nos darémos por muy satisfechos,
-si al alejarnos de Buenos Aires vinculamos nuestro
-recuerdo y ponemos punto á nuestras tarea<span class="pagenum"><a name="Page_6" id="Page_6">[6]</a></span>s literarias
-con la publicacion de este libro por tantos
-conceptos recomendable.</p>
-
-<p>Desde Montevideo para donde partimos mañana
-hacemos ardientes votos por la felicidad de Buenos
-Aires y la union de la República Argentina, como
-la comprendieron sus ilustres fundadores, esperando
-que si no nos es dado mas adelante llevar
-á feliz término la obra emprendida, otros habrá
-mas capaces que, en época mas propicia, sabrán
-fecundizar la idea en jérmen que nosotros apesar
-de todos nuestros esfuerzos no hemos logrado ni
-lograremos tal vez desarrollar. Entre tanto como
-la esperanza es lo último que abandona al hombre,
-confiamos todavia, y estrechando la mano á nuestros
-amigos, les decimos unicamente: <span class="smcap">Adios</span>!</p>
-
-<p>Buenos Ayres, 2 de Enero de 1860.</p>
-
-<p class="right"><span class="smcap">A. Magariños Cervantes.</span></p>
-
-<p>P. D.&mdash;Esto escribiamos hace tres meses: y recien
-en el dia de la fecha, 4 de Abril, llegan á nuestras
-manos las primeras pruebas del mencionado libro.
-En una estensa y afectuosa carta, nos esplica el Sr.
-Casaballe los motivos agenos á su voluntad, que han
-retardado la impresion, y como esta circunstancia,
-nacida principalmente del escesivo trabajo de que se
-vé amenudo recargada la imprenta de Mayo, ha dado<span class="pagenum"><a name="Page_7" id="Page_7">[7]</a></span>
-márgen á diversas interpelaciones, trascribimos
-á continuacion la carta que al efecto publicamos en
-los periódicos de Montevideo.</p>
-
-<p>Solo nos resta añadir respecto de dicha carta,
-que resueltos á llevar adelante los propósitos en ella
-consignados, bajo las condiciones y en la forma espresada,
-la reproducimos aqui con el doble objeto
-de que llegue á noticia de los suscritores que no la
-hayan leido, y como una promesa que si obstáculos
-insuperables no lo impiden, mes mas ó menos, ha
-de convertirse en realidad.</p>
-
-<p>Dice asi:</p>
-
-<p class="noindent">Sres. Redactores de la <i>Tribuna</i>.</p>
-
-<p class="center">Buenos Aires.</p>
-
-<p class="right">Montevideo, Marzo 14 de 1860.</p>
-
-<p>Muy señores mios.&mdash;Uno de mis amigos ha tenido
-la bondad de enviarme, dentro de una carta que
-he recibido con bastante retraso, por estar equivocada
-la direccion, un párrafo inserto en la <i>Tribuna</i>
-del 7 del corriente, en que ustedes tienen la bondad
-de dirigirme algunas preguntas á <i>nombre de la
-literatura del Rio de la Plata</i>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_8" id="Page_8">[8]</a></span></p>
-
-<p>“¿Por qué, dicen ustedes, hoy que la oliva de la
-paz dá sombra á estos pueblos, no continúa el señor
-Magariños Cervantes la publicacion de la Biblioteca
-Americana?</p>
-
-<p>“Obras de esa naturaleza no deben cesar jamás,
-por su intrinseca importancia, cuanto por el estimulo
-que despiertan en la juventud etc.”</p>
-
-<p>Agradeciendo cordialmente esta afectuosa indicacion,
-que ya me habian hecho otros periódicos y
-varios suscritores, les diré que al alejarme de Buenos
-Aires en Enero de este año, dejé á D. Cárlos
-Casaballe un tomo del Dr. D. Juan M. Gutierrez
-con un pequeño prólogo en el que me despedia
-de los suscritores y esplicaba las razones que me
-obligaron á suspender la Biblioteca un mes despues
-del pronunciamiento de los pueblos de la Confederacion.</p>
-
-<p>Ignoro los motivos que habrán impedido al señor
-Casaballe cumplir la formal promesa que me
-hizo de imprimirlo: probablemente la escases de
-operarios será la causa. Yo creyendo que el referido
-tomo se publicaria mas pronto, juzgué inútil
-hacer ninguna advertencia al público, y por ese motivo
-he guardado silencio hasta ahora, en que la
-interpelacion de la <i>Tribuna</i> me pone en el deber de
-romperlo.</p>
-
-<p>La favorable acojida que obtuvo esa publica<span class="pagenum"><a name="Page_9" id="Page_9">[9]</a></span>cion,
-que al suspenderse por los sucesos de la guerra,
-contaba con novecientos suscritores en la República
-Oriental, Estado de Buenos Aires, Confederacion
-y Paraguay, segun consta de las listas publicadas
-al fin de cada tomo, me hizo creer en la posibilidad
-de que alcanzase larga vida, y mas de una vez
-he ideado diversas combinaciones para llegar á ese
-resultado.</p>
-
-<p>Una de ellas era publicar un periódico político,
-comercial, judicial y literario, órgano de los intereses
-permanentes y generales de la República Oriental,
-titulado EL URUGUAY, y que por el fondo y
-por la forma justificase su título; y si lograba reunir
-una suscricion suficiente á costear los crecidos
-gastos que demanda, agrandarlo de manera que se
-pudiesen dar cabida en él mas adelante, á los tomos
-de la Biblioteca, de modo que los suscritores recibiesen
-cada mes el periódico y un libro intercalado
-en él por el mismo precio de otro cualquier diario.</p>
-
-<p>La nueva situacion en que ha entrado el pais desde
-el 1ᵒ de Marzo y otras circunstancias que seria
-largo esponer, me han hecho volver á pensar en mi
-antiguo proyecto; pero al ir á ponerlo en planta,
-he tropezado con dificultades mas serias de lo que
-me imaginaba.</p>
-
-<p>Y no vayan ustedes á creer que los obstáculos<span class="pagenum"><a name="Page_10" id="Page_10">[10]</a></span>
-nacen de las autoridades ó cosa parecida: no: son
-por ahora puramente materiales. Nada temia ni
-temo del Gobierno ni de los partidos, porque el
-móvil, las tendencias, los principios que ese periódico
-sostendria, no pueden ser mas dignos y elevados.</p>
-
-<p>Espondrelos aqui en breves palabras, para justificar
-lo que avanzo, copiando un párrafo del prospecto
-que tenia escrito desde el 2 de Marzo.</p>
-
-<div class="blockquote">
-
-<p>“EL URUGUAY, caso que se publique, no levantará ninguna
-bandera de partido: periódico <i>nacional</i>, en la noble espresion
-de la palabra, y consagrado únicamente á los intereses
-permanentes y generales del pais, buscará la solucion de nuestros
-problemas sociales, no en pequeñas y transitorias cuestiones
-que solo conducen á perpetuar, con mengua de todos, los
-odios que nos dividen, sino en el estudio práctico de la Constitucion:
-en la recta observancia de la ley; en el respeto á las autoridades
-emanadas de ella, en el mutuo y franco cumplimiento
-de los derechos y deberes que asigna é impone á Gobernantes
-y á gobernados; en la propaganda de los altos principios de
-la democracia; y finalmente en el análisis y difusion de las buenas
-doctrinas, aplicables á nuestras necesidades: esas doctrinas
-que abarcan los diversos ramos del saber humano, relacionados
-con los elementos que constituyen la vida política, económica,
-intelectual y moral de las naciones; y que valen la pena
-de que á su triunfo consagren sus esfuerzos todos los hombres
-de corazon é inteligensia, sin mas recompensa acaso que el
-aplauso y simpatia de los buenos.</p>
-
-<span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[11]</a></span>
-<p>“El jérmen de este pensamiento se encuentra en varias de
-mis publicaciones anteriores (véase el programa de la <i>Revista
-española de ambos mundos</i> y Biblioteca Americana t. 5ᵒ pag.
-273) y desde que regresé de Europa se ajita en mi cabeza.
-¿Habrá llegado el momento de realizarlo? Lo ignoro aun; pero de
-él forma parte la Biblioteca Americana, aunque no me sea posible
-continuarla inmediatamente; puesto que, prescindiendo de
-lo que dejo apuntado mas arriba, compromisos contraidos y
-las atenciones de mi estudio de abogado que no pienso ni quiero
-cerrar, no me permitirán consagrar al mismo periódico sino
-una parte de mi tiempo, como tantos otros letrados que han
-sido y son á la vez periodistas; ya que por desgracia todavía la
-vida de escritor público entre nosotros, si bien tiene mas importancia
-de lo que jeneralmente se crée, no es una profesion que
-recompense los disgustos y compromisos que ocasiona, ni dá
-al que la ejerce la consideracion que merece cuando se desempeña
-con altura y dignidad.”</p>
-
-</div>
-
-<p>Esta sencilla exposicion convencerá á ustedes que
-no he renunciado completamente á mis antiguos
-propósitos, y que la literatura del Rio de la Plata
-tiene en mi todavia un obrero aunque humilde, decidido
-y perseverante.</p>
-
-<p>En fin, obras son amores, y concluyamos que esta
-carta ya se va haciendo muy estensa. Voy, pues, á
-trabajar con doble empeño para llevar á cabo mi
-idea, que necesariamente exije algun tiempo antes
-de poderla plantear como deseo; pero sino logro
-vencer las dificultades materiales, ó no veo condiciones
-favorables para el desarrollo del fin que me
-he propuesto, quedará aplazada la aparicion del<span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[12]</a></span>
-URUGUAY, para tiempos mejores, y con él la continuacion
-de la <span class="smcap">Biblioteca</span>. Entre tanto aprovecho
-la ocasion que ustedes me ofrecen para disculparme
-con los suscritores de aquella publicacion y darles
-las esplicaciones que anteceden. Por consiguiente
-agradeceria á ustedes lo mismo que á sus cólegas
-de Montevideo me hicieran el obsequio de reproducir
-esta carta, si la creen digna de ocupar un
-lugar en sus columnas; hay en ella algunas ideas
-que conviene popularizar, y me interesa que esos
-suscritores y mis amigos personales sepan al menos
-que no depende de mi buen deseo complacerles
-desde luego, sino de circunstancias superiores á mi
-voluntad.</p>
-
-<p>Esperando que asi lo hagan, les doy las gracias
-de ante mano y me repito etc.</p>
-
-<p class="right"><i>Alejandro Magariños Cervantes.</i></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[13]</a></span></p>
-
-<h2 id="RIVADAVIA">BIOGRAFIA DE D. BERNARDINO RIVADAVIA.</h2>
-
-<p>Los hombres notables de la revolucion argentina
-de quienes nos separan el tiempo y la muerte, soportan
-bajo sus humildes sepulcros el doble peso
-de la losa y de la indiferencia.</p>
-
-<p>La vida de nuestro pueblo ha sido turbulenta, rápida
-como un torrente. Nos hemos derrumbado
-por sus aguas, sin hallar aquel reposo que exige la
-contemplacion de la historia para poder distinguir
-con claridad la fisonomia de los personajes que en
-ella se ilustraron.</p>
-
-<p>Mientras tanto, los pueblos, como las familias
-se robustecen para las luchas en que la virtud sale
-triunfante, volviendo la vista en las horas de conflicto
-á las imágenes respetadas de los antepasados
-que conservó el arte ó perpetua la tradicion.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[14]</a></span></p>
-
-<p>Quien, en los momentos de fragilidad, en las
-indecisiones de la conciencia, no ha hallado el buen
-camino á la luz de la mirada de su padre, aun arrojada
-desde la region de la muerte? Nos retraemos
-de una accion que nos reprobaria desde su tumba
-aquel á quien hemos amado y respetado en vida.</p>
-
-<p>Y como el ciudadano es un hombre, y el pueblo
-es la coleccion de las familias, y la patria el hogar
-de una sociedad entera; ese mismo poder morijerador
-que ejerce sobre el individuo el recuerdo de
-sus antecesores, se ejerce tambien sobre las naciones
-por la memoria de los varones eminentes que
-son sus gloriosos projenitores.</p>
-
-<p>El viento de nuestras querellas ha llevado en pedazos
-á nuestros viejos próceres. Es preciso buscar
-la huella de sus pasos en los caminos del destierro,
-en el pavimento de las cárceles, en la sombra
-triste á donde les confinó la injusticia ajena ó
-los propios desengaños.</p>
-
-<p>Es necesario lavar de sobre ellos las manchas de
-lodo con que les salpicó el carro revolucionario, reparar
-sus mutilaciones, colocarles en dignos pedestales,
-á fin de que la juventud les venere y se estimule
-al bien para no ser bastarda de tan noble genealogia.</p>
-
-<p>Son estas, sin duda, las consideraciones que han
-inspirado el pensamiento de formar la presente<span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[15]</a></span>
-galeria de hombres célebres del pais, entre los cuales
-se coloca con justicia en primera línea á <span class="smcap">D.
-Bernardino Rivadavia</span>.</p>
-
-<p>Fueron sus padres, el abogado de la Real Audiencia
-D. Benito Gonzalez de Rivadavia y Da. Maria
-Josefa Rivadavia, y nació en esta ciudad de Buenos
-Aires el dia 20 de Mayo de 1780.</p>
-
-<p>Era diez años menor que D. Manuel Belgrano y
-dos menor que D. José de San Martin, célebres generales
-de nuestra independencia: menor tres años
-que el Dr. D. Mariano Moreno, aquel que como un
-meteoro brillante cruzó el cielo de Mayo y se apagó
-en la inmensidad del oceano.</p>
-
-<p>La profesion del padre y las tempranos propenciones
-del espíritu llevaron naturalmente al Sr.
-Rivadavia á la carrera de las letras.</p>
-
-<p>Los <i>reales estudios</i> existian en Buenos Aires desde
-el año 1772, época en que se fundaron, con los
-bienes secuestrados á los jesuitas, bajo la direccion
-del digno y desgraciado santafesino Dr. D.
-Juan Baltazar Maciel.</p>
-
-<p>El personal docente del <i>establecimiento académico</i>,
-como denomina el historiador Funes al primer
-colegio Bonaerense, se componia de dos preceptores
-de latinidad, de los cuales uno debia enseñar
-la retórica; de un maestro de filosofia y tres
-de teologia. Estas cátedras reunidas y aumen<span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[16]</a></span>tadas
-tal vez en número, pasaron á formar el colegio
-de San Cárlos en donde desde el año de 1785 se
-educaron los hijos de Buenos Aires que no querian ó
-no podian trasladarse á la antigua universidad de
-Córdoba.</p>
-
-<p>La enseñanza de la lengua latina se mantuvo á la
-altura de las necesidades de la escolástica, hasta
-que la fortuna trajo al pais al presbitero D. Pedro
-Fernandez, literato imbuido en las bellezas de los
-clásicos latinos, á cuya difusion entre los jóvenes
-se consagró durante cinco años desde el de 1790.</p>
-
-<p>Fué en la escuela de este hombre útil y modesto,
-en la que se inició el Sr. Rivadavia en los rudimentos
-del saber, segun la disciplina ordinaria.
-El mérito del maestro se mide por la gratitud que
-le conserva el discípulo.</p>
-
-<p>“Mientras el Sr. Rivadavia tuvo influencia en los
-destinos de nuestro pais (dice el ilustrado editor del
-<i>Triunfo Argentino</i>) se hizo un deber en protejer al
-viejo presbítero que habia sido su maestro: razgo
-noble que le agradecemos en lo mas profundo de
-nuestra alma.”</p>
-
-<p>El pobre anciano Fernandez, entendido en agricultura
-y aficionado á los campos, como Virgilio cuyas
-geórgicas y églogas sabia de memoria, aceptó con
-gusto la direccion de una colonia de estrangeros,
-establecida en <i>la chacarita de los colegiales</i><span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[17]</a></span> en donde
-el nombre del Rector Chorroarin debia salvarse
-del olvido segun las intenciones del decreto de 25
-de Setiembre de 1826. Bastóle este delito para
-que pasada la Presidencia se le dejase morir en la
-oscuridad y en la miseria.</p>
-
-<p>Muchos porteños distinguidos en las letras, en la
-magistratura y en la diplomacia, y que han prestado
-eminentes servicios á la patria fueron condiscípulos
-del Sr. Rivadavia.</p>
-
-<p>Educáronse con él, el inspirado autor del himno
-nacional, fundador del Departamento Topográfico y
-creador de la estadística entre nosotros, Dr. D. Vicente
-Lopez: el que supo fundir cañones, dispararlos
-con valentia y coronarse con laureles tan inmortales
-como los del héroe, cantando la <i>Libertad de
-Lima</i>, D. Estevan de Luca: el elocuente orador en
-el púlpito y en la tribuna parlamentaria, Dr. D. Julian
-Segundo de Agüero: el que fué digno de arrancar
-con sus virtudes á la lira de D. Juan Cruz Varela
-una de las mas entonadas elejias de la musa argentina,
-Dr. D. Matias Patron......</p>
-
-<p>Todos estos conocieron al Sr. Rivadavia en la íntima
-familiaridad de las aulas, sin que pudieran
-comprender entonces que la frente noble y desenvuelta,
-sombreada por abundante cabello renegrido,
-que el aspecto grave y la seriedad adulta de
-aquel jóven eran otras tantas promesas de l<span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[18]</a></span>as calidades
-de iniciador y de reformador que habia de
-desenvolver en alto grado cuando invistiese la autoridad
-para cuyo lustre habia nacido.</p>
-
-<p>En la flor de la vida y en medio de la monotonia
-de la existencia colonial se encontraban aquellos
-jóvenes, cuando la inesperada agresion británica
-vino á sacudirles como con el golpe de una corriente
-galvánica.</p>
-
-<p>El pueblo de Buenos Aires se alzó á manera de
-un solo hombre. Todos los habitantes fueron soldados.
-Uno de los condiscípulos ya mencionados
-del Sr. Rivadavia, recibió la insignia de doctor en
-leyes sobre el uniforme de capitan de Patricios.
-Con el mismo grado sirvió el Sr. Rivadavia en el
-batallon de gallegos, el cual se señaló en varios encuentros
-con el enemigo, muy especialmente en el
-lance de la desgraciada defensa de los pasos del Riachuelo
-contra las legiones del Mayor Crawfur.</p>
-
-<p>El francés D. Santiago Liniers fué el héroe de la
-<i>Defensa</i> y de la <i>Reconquista</i> en los años de 1806 y
-1807. Sus hechos meritorios despertaron los celos
-del Cabildo hasta el punto de empeñar esta corporacion
-todo su influjo para que la corte de España
-no le recompensase con el mando efectivo del vireinato,
-acéfalo por la fuga cobarde de Sobremonte
-y por las medidas tomadas contra este indigno mandatario
-por la Audiencia gobernadora.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[19]</a></span></p>
-
-<p>Los adversarios del vencedor obraron en seguida
-mas abiertamente contra él y llegaron hasta los hechos.
-La primera revolucion armada que presenció
-Buenos Aires fué la que tuvo lugar el 1.ᵒ de
-Enero de 1809, especie de tumulto militar sofocado
-principalmente por la actitud decidida que los patricios
-tomaron unánimes en defensa de la autoridad
-de Liniers. “Cuando los españoles se divídieron
-entre Liniers y Alzaga (dice un escritor argentino)
-Rivadavia se puso del lado del primero porque
-la idea americana en ello ganaba, y su resolucion
-fué de gran peso para hacer inclinar la balanza en
-favor de Liniers.”</p>
-
-<p>Los que están al cabo de las curiosas complicaciones
-de aquella época, aseguran que este no solo
-era el caudillo querido del pueblo por sus brillantes
-proezas, sino porque los sucesos le habian colocado,
-sin que él mismo lo percibiese, á la cabeza
-de los instintos patrios, despertados con el sentimiento
-del propio valor, en oposicion al prurito de
-superioridad y predominio del partido peninsular.</p>
-
-<p>El jérmen de la revolucion habia llegado hasta
-nuestras playas, sin duda, con las ideas de la filosofia
-política de la Francia moderna; pero puede decirse
-tambien que la revolucion de 1810, tan favorable
-al desenvolvimiento del comercio inglés en
-estas regiones de América, fué avivada indirectamente<span class="pagenum"><a name="Page_20" id="Page_20">[20]</a></span>
-con el toque de las generalas con que el tambor
-argentino, convocaba á la defensa contra los
-soldados de la Gran Bretaña.</p>
-
-<p>La posicion en que la fuerza de las cosas habia
-colocado á Liniers, era ya de suyo una poderosa
-razon para que el Sr. Rivadavia se hubiese conducido
-para con él de la manera que hemos visto en
-el suceso del 1.ᵒ de Enero. Pero, militaba á mas
-una circunstancia personal que comprometia su gratitud
-para con el gefe bizarro de la defensa de Buenos
-Aires.</p>
-
-<p>Liniers, para arrancar de manos de sus enemigos
-domésticos una arma terrible, dispuso que la
-jura de Fernando VII se verificase el dia 21 de agosto
-de 1808, inmediatamente despues que llegó á este
-puerto la noticia de la exaltacion de aquel monarca
-al desacreditado trono de sus padres. Aquella
-ceremonia debia tener lugar con el aparato y
-la pompa de que era capaz una ciudad rica y populosa,
-y ocupar en la fiesta un lugar señalado el Alferez
-real; empleado de cuenta cuya única incumbencía
-era pasear erguido el estandarte de la conquista.</p>
-
-<p>El virey Liniers, nombró para desempeñar
-aquel cargo al capitan Rivadavia suscitándose con
-motivo de este nombramiento un conflicto de compe<span class="pagenum"><a name="Page_21" id="Page_21">[21]</a></span>tencia
-de autoridad entre el virey y el cuerpo
-capitular del cual salió este triunfante, eligiendo en
-consecuencia otro alferez real mas de su amaño que
-el criollo Rivadavia.</p>
-
-<p>“No era aquel tiempo de abrir al pueblo los secretos,”
-dice el mas sentencioso de nuestros escasos
-historiadores. Mal interpretaria las disposiciones
-del ánimo del Sr. Rivadavia, quien juzgare
-de ellas y de sus ideas de entonces, por el papel que
-se disponia á desempeñar en las festividades de la
-jura réjia. En medio de aquel concurso y de aquel
-júbilo popular, usando de las espresiones del mismo
-escritor, no dejaban de encontrarse algunos patriotas
-de fino tacto político, á cuya vista no se escapaban
-los primeros crepúsculos del dia que iba á nacer
-para la América, y cuya inclinacion nativa llevaba
-sus juramentos á la patria, como acreedora de
-mejor derecho.</p>
-
-<p>La vida entera del Sr. Rivadavia nos autoriza
-para asegurar que era él del número de aquellos
-patriotas avisados que disimulaban ante la muchedumbre
-y preveian para todos la próxima aurora
-de una luz que ardia y brillaba en el interior de
-cabezas privilejiadas.</p>
-
-<p>Sérias dificultades se presentaban á los hijos del
-pais para la eleccion de una carrera.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_22" id="Page_22">[22]</a></span></p>
-
-<p>Aquellos mismos que habian nacido en el seno
-de familias acomodadas, si no éran abogados ó sacerdotes,
-no encontraban colocacion lucida en la
-sociedad sin grande pena y con sacrificio de mucho
-tiempo.</p>
-
-<p>Las ciencias matemáticas no se han cultivado entre
-nosotros hasta mucho despues de 1801. La escuela
-de náutica, abierta por el distinguido ingeniero D.
-Pedro A. Cerviño, durante la administracion del
-virey D. Joaquin del Pino (1801 á 1804) no mereció
-sinó una fuerte reprobacion de la córte. Los
-ingenieros que median las propiedades rurales eran
-los <i>pilotos</i> mercantes que habian aprendido á cuartear
-la aguja náutica en las puertas de Cádiz ó del
-Ferrol.</p>
-
-<p>La literatura, esta madre amorosa con que nos
-ha dotado la sociedad moderna, si daba fama escasa
-no proporcionaba, por cierto, medios sobrados de
-subsistencia. Las carreras, pues, eran reducidas
-en número, ó mas bien dicho, estaban limitadas á
-tres para los hijos del pais,&mdash;el foro, la iglesia, la
-oficina. El comercio, puede decirse con verdad
-que estaba reservado con todo el provecho y la
-respetabilidad que proporcionaba su ejércicio á los
-españoles europeos.</p>
-
-<p>El cultivo general de la inteligencia no debia
-servir mas que para tormento de quienes le emprendian.
-La imprenta materia<span class="pagenum"><a name="Page_23" id="Page_23">[23]</a></span>lmente imperfecta
-y escasa, erizada de peligros y embarazada con
-las mil trabas de la legislacion, no presentaba
-estímulo para producir, ni facilitaba empleo de provecho
-al que se sentia capaz de escribir para el
-público.</p>
-
-<p>“Es una pérdida para las letras americanas, dice
-el autor del <i>Ensayo</i> de la historia civil de Buenos
-Ayres, que por falta de imprenta quedasen ineditas
-las producciones del Dr. D. Juan Baltazar Maciel.
-Haria un gran servicio á la patria, añade, quien
-recogiera las que andan esparcidas en manos de
-muchos.” Por la misma falta de medios de publicidad
-han caido en el olvido mas profundo los trabajos
-literarios de otros compatriotas ilustrados
-que contrajeron su vida al estudio y escribieron
-cosas dignas de memoria. ¿Quien nos devolverá la
-história natural y política de Cuyo escrita por el
-abate mendocino D. Manuel Morales? ¿Quien la
-historia del Rio de la Plata, escrita por Iturri para
-rectificar los errores del español Muñoz? ¿Quien
-de entre los que vivimos, ha oido nombrar siquiera
-á los porteños D. José Perfecto de Salas y los Rospicllosis?
-¿Quien al riojano Camacho y á los paraguayos
-Cañete y Barrientos?</p>
-
-<p>Sin embargo, todos ellos son gloria de nuestra
-literatura antigua, y nos llenariamos de justo orgullo
-si llegásemos á pose<span class="pagenum"><a name="Page_24" id="Page_24">[24]</a></span>er la coleccion de sus escritos.</p>
-
-<p>La dificultad para tomar una posicion social, era
-aun ardua para aquel que como el Sr. Rivadavia se
-sentia llamado por vocacion á la vida pública. Bajo
-el réjimen colonial no era posible alcanzar sino una
-parte pasiva en la gestion de los negocios de gobierno,
-y esta situacion humilde no podia convenir á
-un hombre de ingenio y de luces. La iniciativa no
-partia de aqui.</p>
-
-<p>Se pensaba en Madrid, y ese pensamiento, concebido
-en otro mundo, se ejecutaba en el nuevo,
-por los empleados reales, como se ejecuta una
-evolucion militar. Fué por esta razon que el
-Sr. Rivadavia permaneció perplejo por algun tiempo
-acerca de la carrera que deberia abrazar.</p>
-
-<p>Se ensayó en el ejercicio de comerciante y tomó á
-su cargo negocios cuantiosos que no le dieron resultados
-satisfactorios.</p>
-
-<p>Abrió estudio de abogado, pero no persistió mucho
-tiempo atado al potro en que las difusas cavilosidades
-de Parladorio de Farinacio ó Baldo colocaban
-al Togado, antes que los espositores modernos,
-el buen gusto introducido hasta en la jurisprudencia,
-y los nuevos códigos hubiesen cundido entre
-nosotros.</p>
-
-<p>Tanto en el foro como en el comercio no dió mas<span class="pagenum"><a name="Page_25" id="Page_25">[25]</a></span>
-que los primeros pasos, “afectando ser grande y sábio
-en todas las carreras,” como le dijo con intencion
-de censura, uno de sus ilustres contemporáneos,
-en una de aquellas ocasiones en que el celo
-por los intereses agenos que se patrocinan ante los
-tribunales, ofusca la imparcialidad de la razon mas
-recta. Aquel apóstrofe que nuestra historia escrita
-ha querido consignarnos, vale para llenar un vacio
-en esta noticia biográfica, y para deducir que dominaron
-en el Sr. Rivadavia desde su juventud, las
-altas inspiraciones que le han traido su merecida
-nombradia. Dedúcese tambien de aquellas mismas
-palabras que ya desde entonces, sus actos y su persona,
-se revestian del aire de dignidad y elevacion
-que son como el reflejo externo de la conciencia del
-valer individual.</p>
-
-<p>La revolucion llamaba mientras tanto á nuestras
-puertas, trayendo consigo sobrada tarea y aplicacion
-para los talentos y las virtudes.</p>
-
-<p>La Junta central que gobernaba en le Península,
-cuando la invasion francesa dominaba casi todo el
-territorio, acertó á herir al pueblo de Buenos Aires
-con la eleccion de los altos funcionarios que destinó
-al gobierno del Rio de la Plata. Hidalgo de Cisneros
-elevado al rango de virey, Elio al de sub-inspector
-general y Nieto al de gobernador de Montevideo,
-no podian ser por sus antecedentes sino
-instrumentos para abatir á los nativos del pais y<span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[26]</a></span>
-para ensalzar una faccion de españoles intolerantes,
-ensoberbecidos con sus caudales y con los recientes
-triunfos sobre los ingleses que se atribuian
-como gloria exclusiva de ellos.</p>
-
-<p>Conociendo Cisneros el estado del espíritu público
-en Buenos Aires, no quiso hacer la entrada
-oficial en esta ciudad sino despues de haber recibido
-el baston de manos de Liniers en la colonia del Sacramento.
-Las desconfianzas mútuas entre el nuevo
-gefe y los que habian de obedecerle, establecieron
-una frialdad que fué rápidamente tomando
-cuerpo hasta convertirse en una protesta de hecho
-por parte del mas poderoso que era el pueblo.</p>
-
-<p>Buenos Aires habia medido sus fuerzas. Las revoluciones
-del Norte de América y de la Francia
-habian puesto en muchas manos la cartilla á la moda
-de los derechos del hombre, y la Rejencia misma,
-vencida por la corriente contemporánea, acababa
-de declarar á los americanos dignos de ser
-libres.</p>
-
-<p>Al fin, un número reducido de porteños denodados,
-tomaron la resolucion de arrostrar el poder
-del virey, en cuya persona mal querida se disponian
-á mostrar la repugnancia que les causaba el
-gobierno de origen metropolitano. Contando con
-la simpatía de sus compatriotas, arrojan á Cisneros
-de su asiento y colocan en su lugar una junta de<span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[27]</a></span>
-nueve individuos suficientemente autorizada para
-gobernar provisionalmente el vireinato hasta la
-reunion de un congreso general formado de los diputados
-de todas las provincias.</p>
-
-<p>Este hecho que contamos como el primero en las
-glorias de nuestra carrera política, tuvo lugar el
-25 de Mayo de 1810.</p>
-
-<p>La revolucion de ese dia fué verdaderamente popular
-y sin derramamiento de sangre. Intervino
-en ella la razon, no la violencia. Las puertas del
-Cabildo habian permanecido abiertas muchas horas
-<i>á la principal y mas sana parte de este vecindario</i>,
-convocado con el fin de opinar acerca de las
-modificaciones que la situacion exijia en el gobierno.
-El Obispo, los Oidores, los generales de ejército,
-el Asesor, todos los empleados de nota, fueron
-escuchados y consignaron sus opiniones en un rejistro
-bajo sus firmas. El comandante del batallon
-de Patricios fué quien arrastró la opinion de la asamblea,
-y mereció el aplauso de la multitud reunida
-en la plaza, declarando en su voto que el <i>pueblo era
-el único que podia conferir la autoridad y el mando</i>.
-Al pié de este voto escribieron sus nombres, Moreno,
-Chiclana, Vieites, Passo, Belgrano, Castelli, Alberti,
-Larrea etc. etc., y D. Bernardino Rivadavia.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[28]</a></span></p>
-
-<p>Desde ese instante, estos hombres audaces echaron
-sobre sus reputaciones una responsabilidad que
-se mantendrá llamada á juicio mientras exista la
-história. Terrible situacion, que es como el castigo
-de quienes se elevan tan alto que alcanzan á
-tocar la fama.</p>
-
-<p>Uno de los primeros episodios de la <i>cuestion nacional</i>,
-obligó al Dr. D. Mariano Moreno á renunciar
-el cargo de secretario de la Junta gubernativa,
-á mediados de Diciembre de 1810. Aquel hombre
-de génio, á quien sus contemporáneos llamaron el
-Marcelo argentino, dejó un vacio dificil de llenar.</p>
-
-<p>El secretario de la primera Junta habia impreso
-carácter y dado fisonomia democrática á la revolucion
-y echado al pueblo en la via del entusiasmo,
-con una elocuencia de que dan testimonio estas palabras
-memorables de uno de sus decretos: “un habitante
-de Buenos Aires, ni ébrio ni dormido debe
-tener inspiraciones contra la libertad de la patria.”</p>
-
-<p>El puesto dejado por el Dr. Moreno debió ser
-ocupado necesariamente por una persona de su mismo
-temple, y capaz de dar comienzo á la reforma
-social y administrativa que exijian los nuevos fines
-del gobierno recien creado.</p>
-
-<p>D. Bernardino Rivadavia fué señalado por la<span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[29]</a></span>
-opinion pública para reemplazar á Moreno. La
-Junta ejecutiva instalada el 23 de Setiembre de
-1844, que funcionó bajo la presidencia del honrado
-y enérjico Chiclana hasta Octubre de 1812, le
-nombró su secretario en los Departamentos de
-Gobierno y Relaciones Esteriores.</p>
-
-<p>En el año que media entre aquellas dos fechas, se
-sucedieron como en torbellino los sucesos de todo
-género. Causa admiracion respetuosa la entereza
-de corazon y la claridad de juicio que supieron desplegar
-nuestros padres en situaciones tan dificiles.</p>
-
-<p>Dos ejércitos improvisados en pocos meses obraban
-en el Perú y en la Banda Oriental, y era necesario
-proveer á la direccion y á las inmensas
-necesidades de uno y otro.</p>
-
-<p>Las negociaciones con Vigodet y con el enviado
-del Principe Regente de Portugal para el arreglo de
-las complicadas cuestiones de la provincia oriental,
-exijia por si solas, una contraccion de todos los
-instantes y el empleo de una sagacidad que salvára
-con honra los peligros presentes sin comprometer
-los planes de la independencia que tenia trazados la
-autoridad que gobernaba aparentemente en nombre
-del rey de España. Nuestras costas eran teatro
-frecuente de impensadas invasiones de los marinos
-de Montevideo enseñoreados de las aguas de los
-rios. El gobierno patrio no contaba todavia con el
-valiente granadero que habia de escarmentarles<span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[30]</a></span> en
-las barrancas de San Lorenzo.</p>
-
-<p>A par de estos conflictos que pueden llamarse
-esteriores, asaltaban á la autoridad otros mas inmediatos
-y no menos premiosos. El rumor sordo
-de las conspiraciones se apercibia á veces como
-resultado de las parcialidades, tanto mas enconadas,
-cuanto que sus banderas en lugar de colores de
-principios mostraban letreros de nombres propios.</p>
-
-<p>Esta situacion del espíritu público dió su fruto
-amargo el 7 de Diciembre de 1811. En aquel dia
-“cediendo á las intrigas y á las seducciones de los
-enemigos de la patria” segun el lenguaje oficial de
-entonces, una porcion de soldados del regimiento
-número 1.ᵒ de la guarnicion, desobedecieron al
-gobierno y consternaron al vecindario con una escena
-de sangre. La fuerza trajo á los rebeldes á la
-antigua subordinacion; pero antes que la ejercitase
-el gobierno, agotaron sus miembros todos los medios
-pacíficos, y hasta tuvieron el heroismo de
-presentarse ante los amotinados sin mas armadura
-que la persuacion.</p>
-
-<p>No fué este el único ni el mayor peligro de que
-triunfó aquella administracion. En los primeros
-dias del mes de Julio de 1812 hubo de estallar una
-conspiracion contra-revolucionaria, de la cual habrian
-sido los miembros de la Junta las primeras
-víctimas si por suerte de la buena causa no hub<span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[31]</a></span>iera
-abortado el terrible plan que los conspiradores
-habian tramado. La habilidad é incontrastable
-firmeza de D. Bernardino Rivadavia, dice un escritor
-argentino, contribuyeron á descubrir y á vencer
-la vasta y poderosa conspiracion de Alzaga, amago
-el mas serio entre cuantos han podido poner en
-peligro la independencia del Rio de la Plata.</p>
-
-<p>La administracion de la Junta fué tan laboriosa
-como las circunstancias lo exijia. Apenas habian
-transcurrido seis meses despues de su instalacion
-cuando ya habia dotado al “ejército de la patria,”
-como entonces se decia, de un Estado Jeneral para
-su uniformidad y disciplina y de un plan metódico
-para la reforma de los abusos introducidos en él.
-Se habian establecido fábricas de fundicion de armas
-y de pólvora en la capital y en Tucuman. Las
-famosas baterias del Rosario fueron construidas
-entonces para facilitar la navegacion y el comercio
-con el Paraguay. Fué tambien entonces que se creó
-el regimiento de Granaderos á caballo tan dignamente
-mandado por San Martin y Lavalle en épocas
-distintas. Se creó una cámara de apelaciones en
-sustitucion de la audiencia. Los ejércitos del Perú
-y de la Banda Oriental fueron socorridos con mas
-de ochenta mil pesos en dinero efectivo. Se convocó
-á los caciques de la pampa á un gran parlamento
-á fin de asegurar las comunicaciones con Patagones<span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[32]</a></span>
-y levantar poblaciones en Salinas y en otros puntos
-adecuados del desierto. Por último, y dejando de
-enumerar cien disposiciones mas, todas importantes,
-el gobierno de la Junta estableció la libertad de
-imprenta y la seguridad individual, bajo la éjida de
-los estatutos constitucionales, cuyos bienes eran
-desconocidos en estos paises desde el tiempo de su
-descubrimiento y conquista. Asi se espresa un documento
-de aquellos tiempos.</p>
-
-<p>El gobierno de la Junta se ocupó del presente preparando
-el porvenir. Fué práctico y ejecutivo sin
-materializarse, no sacrificándolo todo á las urgentes
-realidades del momento. Se apoyó tanto en las
-fuerzas morales de la opinion como en la fuerza
-efectiva de los ejércitos. Supo fundir cañones á la
-Gomer; pero tambien fué hábil para exitar el patriotismo
-hasta en el bello sexo. Las damas mas
-distinguidas de Buenos Aires contribuyeron con una
-suscripcion crecida para cubrir el valor de un brillante
-armamento que el Estado no podia pagar por
-la penuria de su tesoro. Al dar cuenta estas damas
-del obsequio que hacian al gobierno, y de la poética
-idea de inscribir sus nombres en las armas adquiridas
-y distribuidas por ellas, decian en un documento
-digno de recordarse: “Cuando el alborozo público
-lleve hasta el seno de nuestras familias la
-nueva de una victoria, podremos decir en la exaltacio<span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[33]</a></span>n
-del entusiasmo: yo armé el brazo de ese valiente
-que aseguró su gloria y nuestra libertad.”</p>
-
-<p>Las reuniones y fiestas públicas comenzaron desde
-aquel tiempo, con las armonias de los himnos
-patrios escuchados por la concurrencia puesta en
-pié y las cabezas descubiertas. El aniversario de
-Mayo de 1812 fué una especie de palenque noble y
-pacífico, abierto al mérito y á las virtudes, premiadas
-ante la muchedumbre para inspirarla una emulacion
-fecunda. Las sumas de dinero que en los
-años anteriores se habian consagrado á vulgares y
-dispendiosas diversiones, se aplicaron en 1812 á
-socorrer las viudas, hermanas é hijas de los soldados
-muertos al servicio de la causa comun, á dotar
-doncellas pobres y á libertar esclavos. Fomentóse
-la poblacion; se honraron las letras dando á un
-afamado literato la comision oficial de redactar
-nuestros anales, y se buscaron en Europa sábios y
-profesores para derramar en el pais los conocimientos
-útiles. Las trabas del comercio se alijeraron,
-á la enseñanza se le dió ensanche y proteccion. Un
-vasto establecimiento “en donde debia formarse el
-químico, el naturalista, el jeometra etc.,” bajo la
-direccion de maestros afamados del viejo mundo,
-es concebido por la Junta, y se abren suscriciones
-en la capital y en las provincias del estenso vireinato,
-para llevar á cabo una idea de tan feliz inspiracio<span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[34]</a></span>n.
-“Nada importaria, decia con este motivo
-un aviso oficial, que nuestro fértil suelo encerrase
-tesoros inapreciables en los tres reinos de la naturaleza,
-si privados del auxilio de las ciencias naturales,
-ignorásemos lo mismo que poseemos.” A
-medio siglo seria oportuno repetir estas mismas
-palabras, porque ahora, como entonces, esperimentamos
-la necesidad de dar á nuestros estudios un
-caracter mas exacto y mas aplicable al aprovechamiento
-de la naturaleza del suelo argentino, en el
-sentido de la industria.</p>
-
-<p>La Europa no podia ser indiferente á los notables
-sucesos de que la parte española de América
-era teatro desde 1810. La España hacia esfuerzos
-de todo jénero para mantener su predominio y para
-robustecer la defensa de sus derechos, no solo
-por medio de las armas sino tambien de las influencias
-de los gabinetes europeos, casi todos devotos
-á ella ó cuando menos al principio lejitimista
-que representaba.</p>
-
-<p>Llevamos adelante una revolucion que habia de
-dar forzosamente un nuevo mundo al réjimen republicano,
-y las monarquias no podian menos que
-oponerse á la realizacion de este hecho. La España
-tenia de su parte á todos los gobiernos absolutos
-del viejo mundo, y acababa de despertar las simpatias
-de la Inglaterra, aliada suya en la <span class="pagenum"><a name="Page_35" id="Page_35">[35]</a></span>heróica resistencia
-contra la invasion de los franceses. Los
-peligros que de esta situacion podian resultar para
-la revolucion americana se presentaron de bulto
-con la vuelta de Fernando VII al trono de sus mayores.
-Casi al mismo tiempo que llegaba á Buenos
-Aires la noticia de este suceso y de la caida de
-Napoleon, llegaron avisos fidedignos de la espedicion
-poderosa que el gobierno español preparaba
-para avasallar al Rio de la Plata. Espedicion para
-la cual no contaba únicamente con sus recursos
-propios, sino tambien con el buen éxito de las negociaciones
-entabladas para sacar auxilios de provisiones
-y de fuerzas de los puertos del vasto litoral
-brasilero, sujeto á las influencias de la casa de Braganza.
-Esta influencia podia estenderse á toda la
-costa oriental del Rio de la Plata, que en 1817 fué
-ocupada realmente por los portugueses so pretesto
-de sofocar la anarquia.</p>
-
-<p>La politica del Ministerio británico añadia nuevas
-dificultades á la marcha de la independencia.
-Cuando los borbones de la Península se restablecieron
-de las usurpaciones del Corso, Lord Stranffordt
-exijia mas bien que aconsejaba en nombre
-de su gobierno, la adopcion por el de las Provincias
-Unidas “de una conducta politica cual convenia al
-nuevo órden de cosas” de la España.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_36" id="Page_36">[36]</a></span></p>
-
-<p>Fué entonces y en mérito de tan complicada situacion,
-que se acordó por el gobierno la mision
-diplomática de los Sres. Rivadavia y Belgrano cerca
-de los gabinetes de Madrid, Paris y Londres. En
-1814 debieron partir estos señores del Rio de la
-Plata, y no seria sin emocion que al llegar á la linea
-que separa al globo en dos hemisferios, tocaron
-con el inmenso sepulcro de su predecesor y nuestro
-primer plenipotenciario en el estrangero.</p>
-
-<p>El titulo diplomático de aquellos señores era el
-de Diputados del gobierno de las Provincias Unidas,
-y los objetos de su mision de la mayor importancia,
-pues, usando de las palabras de un distinguido actor
-en los sucesos argentinos de aquella época, “se
-dirijian á ganar tiempo y prevenir los resultados
-de una invasion; objetos, añade, que se hallan especificados
-en las actas del Consejo de Estado, despues
-de aprobadas por la soberana Asamblea Jeneral
-Constituyente.”</p>
-
-<p>Esta aseveracion está de perfecto acuerdo con el
-testo de una nota oficial del Sr. Rivadavia, datada
-en Perpiñan á 19 de Agosto de 1816, en la cual dice
-á su gobierno: “En mi propartida de la córte de
-Madrid recibí el diploma de 19 de Febrero último,
-por el que V. E. se ha dignado nombrarme por
-Diputado de esas provincias cerca de la Corte de
-Paris con estension á otras potencias.... Recibí
-igualmente la instruccion á que se refiere, y ten<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[37]</a></span>go
-la satisfaccion de asegurar á V. E. que todas mis
-operaciones han prevenido el punto principal á
-que se contrae, que es <i>el de neutralizar todo proyecto
-de espedicion de la Península con direccion á
-esas playas</i>.”</p>
-
-<p>A 21 de Diciembre de 1815, el ministro español
-D. Pedro Cevallos dirijió desde Madrid al Sr. Rivadavia
-una nota, haciéndole saber que era voluntad
-de S. M. que en vista de aquella real órden que le
-comunicaba con mucha gusto por los informes que
-tenia de sus apreciables cualidades, se pusiese en
-camino para aquella corte y se presentase á tratar
-del objeto de su mision, <i>que seria atendido por S.
-M. en todo lo que fuese compatible con su dignidad y
-su decoro</i>.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia no entró á Madrid hasta el 20
-de Mayo de 1816, y al siguiente dia fué recibido por
-el primer ministro á quien en esa ocasion presentó
-su credencial. Alojaba nuestro Diputado en la calle
-del Desengaño, casa número 4, cuarto segundo.</p>
-
-<p>Tenemos á la vista algunas notas originales del
-mencionado ministro de Estado, Cevallos, pasadas
-al diputado argentino. Se vé en ellas que desde
-las primeras conferencias en que el rey <i>se prestó á
-oir las espresiones de sumision y vasallaje de los que
-se dicen diputados del llamado gobierno de Buenos
-Aires</i>, comenzó la diplomacia peninsular á a<span class="pagenum"><a name="Page_38" id="Page_38">[38]</a></span>percibirse
-de que bajo aquellas formas respetuosas habia
-la intencion formada de una completa emancipacion.
-No era estraño. Las conferencias comenzaban en
-Junio de 1816, es decir, un mes antes que el
-congreso de Tucuman dijese al mundo que era
-voluntad unánime é indubitable de las Provincias
-Unídas en Sud-América romper los violentos vinculos
-que las ligaban á los reyes de España.</p>
-
-<p>El ministro Cevallos halló que el documento que
-acreditaba el carácter público del Sr. Rivadavia era
-informal y á tal punto desnudo de autenticidad que
-daba motivos para sospechar de su lejitimidad.
-Estas cavilosidades de Cevallos eran alimentada
-por los informes personalmente interesados que le
-comunicaba D. Manuel Sarratea, quien segun el
-mismo ministro <i>tambien se decia diputado</i>. Sarratea
-aseguraba que los poderes del Sr. Rivadavia
-estaban revocados. Las pasiones de la lucha intestina
-habian atravesado el océano y se ejercitaban
-en mengua del crédito del pais y de su causa, en el
-seno mismo de los gabinetes de Europa.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia tenia instrucciones precisas para
-arreglar á ellas su conducta, pero acabamos de ver
-que no eran de naturaleza para manifestarse á las
-cancillerias de Fernando VII. Cuando el ministro
-preguntó al diputado que si las tenia, contestóle éste
-que ni la llevaba ni las habia pedido á sus comite<span class="pagenum"><a name="Page_39" id="Page_39">[39]</a></span>ntes,
-dando por razon, que habiendo en la Junta de
-Buenos Aires algunas cabezas exaltadas le había parecido
-preferible no llevar instrucciones á llevarlas
-tales que pudiese irritar el ánimo de S. M.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia deseando obtener algo de importancia
-para la causa de su pais, á pesar del mal
-sezgo que tomaba la negociacion invocó por medio
-del director de la compañia de Filipinas D. Juan
-Manuel de Gondasegui, no sabemos que capitulo de
-sus instrucciones.</p>
-
-<p>Esta contradiccion, entre no tener guia escrita
-de su conducta y apelar á ella al mismo tiempo,
-aumentó las sospechas del ministro contra la buena
-fé con que obraba el diputado, y dictóle los siguientes
-párrafos de un oficio fecha 21 de Junio que
-creemos deber consignar al pié de la letra. Dicen
-así: “Las sospechas crecieron con la noticia de
-que los corsarios de Buenos Aires se habian apostado
-á las cercanias de Cádiz para hostilizar nuestro
-comercio; y esta noticia unida al retardo de la venida
-de V. dieron á las sospechas un grado de evidencia
-de que los designios de Buenos Aires no eran
-otros que los de ganar tiempo y adormedecer las
-providencias reclamadas por la justicia y por el
-decoro del gobierno.</p>
-
-<p>“Despues que este ha puesto en práctica todas l<span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[40]</a></span>as
-medidas reclamadas por la clemencia, y por el deseo
-de poner fin á una discordia intestina que hace
-la desolacion de unos pueblos hasta ahora felices,
-asi por su aventajado clima como por la prudencia
-y suavidad de las leyes que los regian; es preciso
-que acordándose de su decoro, <i>corte el hilo de unas
-conferencias destituidas por parte de V. del candor,
-buena fé y sincero arrepentimiento</i> que debian animarlas
-singularmente cuando se entablaron bajo
-de la autoridad de un soberano que ha querido que
-el atributo de padre de sus pueblos resalte sobre los
-demas de su soberania.</p>
-
-<p>“En consecuencia ha determinado S. M. <i>que V.
-se retire de España</i> para donde guste, bajo la salvaguardia
-de su real garantia; pues como quiera que
-esta se concedió á un sujeto que se creyó adornado
-de las calidades que inspiran la confianza, y despues
-de las conferencias á otro muy distinto á los
-ojos de la ley, sin embargo, el rey se desentiende de
-sus derechos y solo se acuerda de lo que se debe á
-si mismo. Lo participo á V. de real órden para su
-inteligencia y puntual cumplimiento.”</p>
-
-<p>El diputado debió hacer al ministerio español una
-esposicion siete dias despues de la nota que acaba
-de transcribirse, sincerándose de los cargos que en
-ella se hacian á su persona y carácter, exposicion
-que fué tachada por Cevallos de inexacta, y considerada
-indigna de toda atencion. Sin embargo, el<span class="pagenum"><a name="Page_41" id="Page_41">[41]</a></span>
-ministro no pudo menos que establecer oficialmente
-una diferencia entre la persona del Sr. Rivadavia
-y el gobierno de que emanaban sus poderes, sentando
-que sus observaciones sobre la falta de candor
-y buena fé no recaen sobre el diputado, sino sobre la
-comision que desempeñaba, pero sin embargo, le repetia
-que el decoro del rey no permitia por mas
-tiempo la prolongacion de su permanencia en la
-Península. En consecuencia salió el Sr. Rivadavia
-de Madrid el dia 15 de Julio de 1816, llevando consigo
-el convencimiento de que la córte de España
-estaba irrevocablemente decidida á no entrar por
-partido alguno “racional, ni á aquietarse sino con
-el estremo de dominacion que produce una conquista
-que ensangrienta el resentimiento y el furor
-en las guerras civiles.”</p>
-
-<p>En comunicaciones de 8 y 18 de Enero de 1816
-dió cuenta el Sr. Rivadavia á su gobierno de los
-incidentes de esta negociacion y del éxito de ella.
-Asi se infiere de una nota datada en París á 10 de
-Setiembre del mismo año, dirijida tambien á su
-gobierno. En esta misma nota se lée lo siguiente:
-“Es de mi deber participar á V. E. que cuando salí
-de España se activaban por toda ella las providencias
-para embarcar en Cádiz una espedicion contra
-esa capital y dependencias al mando del conde de Labisbal:
-su número no era aun conocido del público,<span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[42]</a></span>
-pues ya se decia de siete, de diez y aun de diez y ocho
-mil hombres de tropa de línea de toda arma.</p>
-
-<p>Tambien juzgo de mi obligacion avisar á V. E.
-que era persuacion universal en la córte de Madrid
-y en toda España, que dichas fuerzas operarian contra
-ese pais aliadas con las de S. M. el rey de Portugal
-y Brasil.”</p>
-
-<p>Con respecto á su conducta en la negociacion, el
-diputado Rivadavia se espresa asi al final de esta comunicacion:
-“Yo eseguro á V. E. que he llenado
-todas las instrucciones de mi comision, y que no he
-omitido medio para persuadir á la córte de Madrid
-de las buenas disposiciones de esos pueblos, <i>asi como
-para demostrar la justicia y los derechos no solo de
-ese pais, sino de todas las poblaciones de América á
-quienes considero en un caso absolutamente idéntico</i>.”</p>
-
-<p>En la diplomacia como en la guerra, el pueblo
-argentino no fué jamás egoista. Su sangre y su pensamiento
-concurrieron jenerosamente á la obra de
-la independencia, emprendida casi á un mismo
-tiempo por toda la América de orijen español. El
-carácter del Sr. Rivadavia se prestaba naturalmente
-á la idea jeneralizadora que fué como la base de la
-doctrina política del gobierno creado por la revolucion
-de Mayo.</p>
-
-<p>Estos antecedentes auténticos dan gran peso á las<span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[43]</a></span>
-siguientes palabras que transcribimos del libro titulado
-<i>Rosas y sus opositores</i>, cuyo autor se hallaba bien
-informado por relaciones que habia oído de la boca
-misma de testigos y contemporáneos del Sr. Rivadavia.
-Tuvo la valentia (dice el autor de aquel libro
-refiriéndose al diputado argentino) tuvo la valentia
-de decir rostro á rostro á Fernando VII que
-la independencia americana era ya una necesidad.
-El ministro Soler que entró con él en una discucion
-sobre este punto, salió de ella convencido, y la córte
-de Madrid alarmada del proselitismo que hacia el
-americano Rivadavia, ordenó que saliese de los dominios
-españoles.</p>
-
-<p>Era pues, con mucha verdad que decia á su amigo
-Chiclana desde Paris en carta confidencial fechada
-á 14 de octubre de 1816..... «Yo he trabajado
-cuanto podía y acaso mas de lo que debia: no
-puedo referirle aun cuanto he hecho, cuanto me
-he espuesto y los lances que he tenido por conseguir
-la libertad y bien posible de nuestra compasible
-patria.....»</p>
-
-<p>A dar crédito á los escritos sueltos que en justificacion
-propia han dado en 1820 algunos altos
-funcionarios, debieran obrar en nuestros archivos
-los documentos suficientes para probar que, si por
-un abuso de facultades hubo quien en nombre de
-las Provincias Unidas negociase con la córte de España
-por conducto del conde de Cabarrus, el establecim<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[44]</a></span>iento
-del infante D. Francisco de Paula en
-el Gobierno de este pais, no faltó tampoco quien
-en representacion de los intereses verdaderos de la
-revolucion se opusiese, en el teatro mismo de
-aquellas desacordadas negociaciones, á la realizacion
-de un plan que contrariaba el deseo manifiesto
-de estos pueblos. La gratitud que este servicio
-debe despertar en nosotros, recae de justicia
-sobre la memoria del Sr. Rivadavia, quien descubrió
-y deshizo, segun toda probabilidad, aquellos
-errores hijos tal vez de la debilidad del espíritu
-mas que de la falta de probidad patriótica.</p>
-
-<p>El Jeneral D. Manuel Belgrano partió de Londres
-para el Rio del Plata el 15 de noviembre de
-1815, y desde entonces; los graves negocios de la
-mision de que hacia parte, quedaron al cuidado
-esclusivo del Sr. Rivadavia.</p>
-
-<p>La situacion personal de este era embarazosa,
-no solo por el recargo de quehaceres y responsabilidad,
-sino tambien por la escasez de medios
-pecuniarios para atender á los gastos ocasionados
-por repetidos viajes, por una estensa correspondencia
-(llevada por él solo, pues no tenia ni secretario
-ni escribiente) «estando para nada menos
-aparejado que para pendalista,» como el mismo
-lo aseguraba á un amigo, y por la necesidad
-de sostener el decoro de la posicion que ocupaba.<span class="pagenum"><a name="Page_45" id="Page_45">[45]</a></span>
-Todo el caudal de que había podido disponer desde
-la separacion de su amigo el Jeneral Belgrano hasta
-principios de febrero de 1818, estuvo reducido á
-trescientas sesenta libras esterlinas, que distribuidas
-en veinte y siete meses que median entre
-ambas fechas, corresponden á sesenta pesos mensuales.
-El crédito pecuniario de nuestros supremos
-Directores no debia ser muy grande entonces en
-las plazas estrangeras, pues nos consta por documentos
-fidedignos que la casa de los señores
-Hallet de Lóndres, no honraron la libranza de
-diez mil fuertes que á favor del diputado habia
-librado el Jeneral D. Ignacio Alvarez, encargado
-provisoriamente del ejecutivo nacional.</p>
-
-<p>A mediados de octubre recibió en Paris el Sr.
-Rivadavia la noticia semi-oficial de la declaracion
-de la independencia proclamada por el congreso.
-«Rindo á V. E., decia al Director con este motivo,
-las mas sinceras felicitaciones y le protesto los mas
-vivos votos por su felicidad y acierto.» El dia 12
-de Diciembre siguiente, llegó á sus manos un oficio
-del gobierno de las Provincias-Unidas; comunicándole
-en forma aquella misma noticia acompañada
-de «copias certificadas de la declaracion
-de la Independencia» y advertiéndole del riesgo
-que corria su persona si aun se hallase en la córte
-de Madrid, y de la necesidad de retirarse<span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[46]</a></span> de ella.</p>
-
-<p>Con motivo de esta comunicacion tuvo oportunidad
-el Sr. Rivadavia de manifestar nuevamente
-el patriotismo de sus sentimientos, espresándose
-asi en contestacion. «Me lisongeo de haber anticipado
-mis felicitaciones por tan plausible é importante
-suceso. Las repito con una plenitud de
-gozo que me hace en parte olvidar que esta sancion
-aunque tan justa y necesaria, no debe mirarse
-en la actualidad por todos los que tenemos el honor
-de pertenecer á ese pais, <i>sino como nueva
-obligacion que nos impone el sacrificio de nuestras
-pasiones, la dedicacion de nuestros talentos y la
-concentracion de nuestras fuerzas, para realizarla
-con la celeridad que exije la situacion urgente de
-esos pueblos</i>.»</p>
-
-<p>A fines de Diciembre de 1816 fué instruido el Sr.
-Rivadavia de que en la isla Antigua habia sido capturada
-por la corbeta <i>Branes</i> de S. M. B., una
-fragata de guerra con pabellon argentino comandada
-por el coronel D. Guillermo Brown. La captura
-tenia por pretesto la falta de los papeles que
-el derecho de las naciones requiere para ejercitar
-el corso, y la noticia de este suceso llegaba al conocimiento
-del Diputado con colores poco favorables
-á la probidad tantas veces acreditada del que
-fué despues nuestro glorioso almirante. En este
-acontecimiento de suma trascendencía en aquella<span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[47]</a></span>
-época, procedió el Sr. Rivadavia con actividad y
-acierto. Su primer paso fué autorizar á los Sres.
-Hallet hermanos y compañia de Londres, para
-que procedieran judicialmente á reclamar el buque
-de guerra y las presas de su convoy, en nombre
-y representacion del gobierno de las Provincias
-Unidas.</p>
-
-<p>Apenas el coronel Brown se vió envuelto en
-aquellas dificultades se dirigió á los Diputados de
-Buenos Aires en Europa, dándoles cuenta de las
-circunstancias en que se hallaba. Y como fuese el
-Sr. Rivadavia el único representante del gobierno
-de las Provincias Unidas del Rio de la Plata que á
-la sazon se hallase allí, se creyó en el deber y con
-el derecho de contestarle asegurándole que desde
-luego se hubiera dirijido al Lord Vizconde Castlereaght
-en los términos exijidos por los intereses
-y derechos de su gobierno, si no hubiese visto con
-placer que el coronel Brown le aseguraba de que
-dentro de pocos dias seria declarada libre la fragata
-de su mando: que en tal concepto creia mas
-prudente reservar todo paso oficial hasta recibir
-noticias auténticas y pormenores del suceso.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia no perdió esta ocasion para levantar
-el espíritu del prisionero comunicándole la
-reciente declaracion de la independencia y l<span class="pagenum"><a name="Page_48" id="Page_48">[48]</a></span>os sucesos
-prósperos de los corsarios de Buenos Aires
-sobre las costas españolas del Oceano y el Mediterráneo.
-Y como el bravo coronel pidiese en su comunicacion
-reglas acertadas para dirijir su conducta,
-no quedó corto el Sr. Rivadavia en satisfacer
-aquel deseo, haciéndolo con tanto peso que
-seria una usurpacion á su fama el no consignar
-aqui aquellas reglas, ya que la casualidad las ha
-traido á nuestro conocimiento. “Como V. S. tiene
-la bondad, le decia con fecha 3 de Enero de
-1817, de pedir consejos amistosos, yo opino que
-el interés del Estado, de V. S. y su honor mismo
-exigen con urgente preferencia que asi que se halle
-V. S. en disposicion, retorne con toda brevedad
-á Buenos Aires, participándome en todo caso su
-determinacion y cuanto sea digno de una noticia
-oficial.”</p>
-
-<p>Un subalterno de aquella espedicion se había dirigido
-tambien á los Diputados, y segun parece, con
-espíritu poco favorable al gefe á quien estaba subordinado.
-Al contestarle el Sr. Rivadavia en la misma
-fecha que lo hacia al coronel Brown, lo hace
-con palabras que tampoco deben condenarse al olvido.
-Si las que hemos copiado honran la prevision
-del diplomático, las siguientes demuestran el
-culto que prestaba el ciudadano, en toda ocasion,
-al principio de autoridad que mas tarde se esforzó
-en radicar en su patria. “Creo tan de mi deb<span class="pagenum"><a name="Page_49" id="Page_49">[49]</a></span>er como
-del interés de Vd., escribia al mencionado oficial,
-el prevenirle á nombre de nuestro gobierno
-que por ningun motivo se separe V; ni consiguientemente
-su tropa de la espedicion, hasta que esta
-regrese á Buenos Aires, ó que otros resultados que
-imposibiliten este caso le faculten á Vd. á hacerlo; y
-aun entonces no lo deberá ejecutar sin órden espresa
-de su gefe. El contesto de su oficio me obliga á
-recordarle que un oficial de verdadero mérito, cuantos
-mas conocimientos posea, aun sobre sus gefes,
-tantos mayores deberes le ligan á la observancia de
-la disciplina. Yo me lisongeo de que Vd. conocerá
-bien la importancia de este principio, y toda la trascendencia
-de cualquiera infraccion de él. Asi espero,
-que, tan celoso de los intereses de su patria
-como exacto en el cumplimiento de sus obligaciones,
-sabrá continuar todos los sacrificios que estas
-le demanden, proporcionando á nuestro gobierno
-la satisfaccion de premiar á un oficial que ha sabido
-completar su mérito....”</p>
-
-<p>Las esperanzas del coronel Brown fueron burladas.
-La “Hércules,” que asi se llamaba la fragata
-de su mando, fué declarada buena presa por los
-tribunales de Antigua, como lo fué mas tarde por
-el almirantazgo de Lóndres. Para ventilar sus derechos
-ante los magistrados que componian esta
-córte militar, se trasladó el coronel Brown á <span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[50]</a></span>aquella
-capital, desde donde se puso en correspondencia
-con el Sr. Rivadavia. El coronel Brown comunicó
-al Diputado argentino los antecedentes necesarios
-para que éste formase juicio de aquel suceso
-ruidoso y para vindicarse de los cargos que la opinion
-hacia recaer sobre él, no sin algunos visos de
-bien fundados. Pretendia tambien el coronel que
-el Diputado se trasladase á Lóndres y tomase parte
-personalmente en el proceso que bajo la direccion
-de letrados ingleses habia entablado contra las
-autoridades de la Antigua.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia dió contestacion á la nota de
-Brown desde Paris, con fecha 27 de Junio de 1817,
-observando que si á él le tocaba “la defensa de nuestros
-derechos y el honor de nuestro pabellon, no
-era aquel el campo en donde debieran defenderse,
-porque ni el caballero Stirling, ni el subdelegado
-de la marina Antigua, ni la misma córte del almirantazgo
-habian atacado el honor y la propiedad
-del supremo gobierno de las Provincias Unidas del
-Rio de la Plata, sino el ministerio de S. M. Británica....
-A este, pues, corresponde esclusivamente la
-subsanacion de todos los daños y perjuicios irrogados
-á dicho gobierno, y un enviado no puede ni
-debe exijirlas de otra autoridad de esa nacion.”
-Esta determinacion de no presentarse en la capital
-de Inglaterra, sino en caso absolutamente necesario,<span class="pagenum"><a name="Page_51" id="Page_51">[51]</a></span>
-tenia por verdadero motivo evitar el hacerse el
-blanco inmediato de desaires que preveia por el silencio
-del gabinete y por el curso parcial de la subsanacion
-del negocio, en el cual habia tomado parte
-el Cónsul de España desde su iniciacion ante los tribunales.
-Mas no por esto dejó el Sr. Rivadavia de
-atender los intereses argentinos. Con la misma fecha
-de la nota el coronel Brown dirijió una detenida
-comunicacion á los señores Hallet hermanos y
-compañia, dándoles bases y razones en que se fundaron
-para reclamar del ministerio de Relaciones
-Esteriores del gobierno inglés la satisfaccion que el
-proceder del Comandante Stirling y la córte del almirantazgo
-de la Antigua le ponian en el deber de dar.</p>
-
-<p>Como el Sr. Rivadavia tenia á la vista una copia
-legalizada del espediente obrado en la citada isla,
-puede considerarse como un estracto de él la relacion
-que hace de los hechos, los cuales nos parecen
-interesantes para la historia, por lo tanto oportuna
-la transcripcion siguiente de algunos párrafos de
-la nota dirijida á la casa de Hallet.&mdash;“Partiendo
-del principio de la absoluta neutralidad” (dice la nota)
-que en la guerra de España con las provincias
-del Rio de la Plata ha proclamado y protestado el
-gobierno inglés, enunciaré los datos y hechos mas
-esenciales. La fragata “Hércules” era bajo todo
-respectos un buque de guerra del Gobierno de <span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[52]</a></span>Buenos
-Aires: la comision y el destino son los que dan
-este carácter segun las convenciones y prácticas que
-forman el derecho marítimo.</p>
-
-<p>El que la propiedad del buque sea de un particular
-nada altera esta calidad, y la nacion inglesa es
-la que puede suministrar mas pruebas de esto. El
-comandante de dicho buque D. Guillermo Brown
-es un oficial de las provincias del Rio de la Plata: él
-es de origen inglés; mas en el momento que admitió
-el primer despacho del supremo gobierno de dichas
-provincias, revistió todas las calidades que les
-autorizaban á obrar como oficial de honor en una
-guerra contra aquel pais. Los vasallos de S. M. B.
-han tenido hasta ahora la facultad de hecho y de
-derecho para consagrar sus servicios á cualquiera
-nacion, como no sea contra la suya. Y sobre todo,
-el caballero Brown hacia sobrado tiempo que servia
-al gobierno de Buenos Aires, para que el de la
-Gran Bretaña pudiera haberlo sabido y reclamado,
-si juzgaba que los servicios de él contrariaban sus
-intereses ó su política.</p>
-
-<p>«En la espedicion de que era parte la citada
-«Hércules» no intervino la mas mínima propiedad
-inglesa.» El armamento, pertrechos y habilitacion
-misma eran de la propiedad y costo inmediato del
-gobierno de Buenos Aires, como consta de los documentos
-que obran en el espediente.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_53" id="Page_53">[53]</a></span></p>
-
-<p>El casco y aparejo del buque que formaban toda
-la propiedad del oficial Brown, no puede calificarse
-por ningun sólido principio de propiedad inglesa:
-ella pertenecia antes al mencionado gobierno que
-habia comprado dicho buque para su servicio, del
-que hizo donacion á uno de sus oficiales premiando
-al mérito y animando la emulacion de los que le
-servian.</p>
-
-<p>«El arribo de la fragata «Hércules» á la Barbada,
-considerado como buque de guerra no ha contravenido
-á ninguna ley marítima de comercio ó
-colonial que autorice á su aprehension y confiscacion,
-y aun cuando se le gradue de buque mercante,
-habiendo arribado por necesidad, y no probándole
-hecho ni intencion de hacer alguna introduccion
-clandestina, como lo comprueba el proceso,
-por los tratados y leyes coloniales de España misma,
-no puede negársele en tal caso el auxilio que su necesidad
-demanda ni menos detenerlo....»</p>
-
-<p>Hemos dicho que sobre la conducta del coronel
-Brown pesaban algunas sombras; él bien lo conocia,
-pues ofreció al Sr. Rivadavia una plena satisfaccion
-prestándose á darla personalmente en Paris
-mismo si asi se lo exijiese el Diputado de su gobierno.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia con la imparcialidad que correspondia
-en negocios tan graves, no quiso disimular<span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[54]</a></span>le
-ni la naturaleza ni la fuerza, tal vez aparente,
-de los actos que empañaban la fama del buen marino;
-pero tomando en cuenta la instancia que este
-hacia para lavarse de toda mancha, tuvo la discrecion
-el Sr. Rivadavia de tranquilizar el espíritu de
-quien podia aun prestar á la causa de la independencia
-servicios de consideracion. En la nota mencionada
-del 27 de Junio le decia: «Pasando á lo que
-toca á su honor personal, aseguro á V. S. con la
-franqueza que me pide; que mi opinion del benemérito
-coronel Brown es siempre la misma que he tenido
-la satisfaccion de manifestar en toda oportunidad,
-y le protesto que me lisongeara mucho poder
-obrar siempre conforme á ella. Persuádase
-V. S. que conozco sobradamente los enemigos que
-forman el mérito y la desgracia, mayormente si los
-accidentes prestan la decoracion del celo á la calumnia.
-En caso semejante, donde hay un mérito
-bien fundado y un talento que hacer valer no
-falta mas que el carácter, y yo me congratulo de
-entreveer este en su persona.»</p>
-
-<p>La nobleza de este lenguaje, los principios de derecho
-público y los pormenores históricos que encierran
-las dos notas que en parte dejamos copiadas,
-las dan una importancia que hace que tengamos á
-dicha la conservacion de tan preciosos documentos.
-Por cierto que de la lectura de ellos no podría<span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[55]</a></span>
-traslucirse la situacion personal del autor, ni
-los motivos de desaliento que en el instante de firmarlos
-debian obrar sobre su ánimo. Dejaremos
-que él mismo pinte esa situacion en el siguiente párrafo
-de su comunicacion de 24 de Mayo de 1817,
-al Director Puyrredon, que dice asi: «Acabo de
-recibir un oficio de V. E. datado en esa capital á 3
-de Enero del corriente año .... en que me íntima
-que no apareciendo motivo de conveniencia que
-pueda fundar mi residencia en Europa para lo sucesívo,
-regrese á ese pais .... Yo obedezco á la órden
-de V. S. y desde luego no promederia un momento
-entre la obediencia y la ejecucion si no me
-retuvieran motivos insuperables por el presente.
-En los puertos de Francia no será fácil encontrar
-buque que haga viaje directo á esa por lo que probablemente
-me veré obligado á pasar á Inglaterra.
-Mas no tengo recurso alguno para hacer frente á los
-gastos precisos de mi transporte. Y sobre todo, no
-hace honor á ese gobierno ni á mi persona el salir
-de esta capital sin cubrir lo que debo en ella, mayormente
-cuando se me ha anticipado bajo la sola
-garantia de mi persona.»</p>
-
-<p>El 10 de Diciembre de aquel mismo año recibió
-nuevos plenos poderes para constituirse en órgano
-del gobierno de las Prov<span class="pagenum"><a name="Page_56" id="Page_56">[56]</a></span>incias Unidas de Sud-América
-cerca de los soberanos de Europa, con el objeto
-de conquistar la estima de estos á favor de aquel gobierno,
-el cual estaba seguro de granjeársela por la
-bondad de su conducta, segun la espresion oficial de
-los respectivos documentos diplomáticos.</p>
-
-<p>Por los antecedentes que tenemos á la vista venimos
-en conocimiento de la importancia de los trabajos
-del Sr. Rivadavia en Europa; pero no podemos
-trazar una historia de ellos por lo incompleto
-de aquellos mismos antecedentes.</p>
-
-<p>El Diputado argentino no dejó de negociar un
-solo momento, á fin de inclinar al gabinete francés
-á protejer con su fuerza moral la independencia de
-esta parte de América, conato principal de nuestra
-política esterior. El Sr. Rivadavia habia conseguido
-captarse la amistad de escritores y personajes
-influyentes capaces de obrar sobre la opinion del
-pueblo francés y sobre la política de su gabinete.
-Monseñor Deprat puso su pluma calorosa al servicio
-de la gran causa americana, y los sentimientos
-democráticos del noble general Laffayette, no permanecieron
-inoficiosos ante las hábiles instancias
-del Sr. Rivadavia cuyo elevado carácter supo apreciar
-aquel hombre tan simpático para los amigos
-de la libertad.</p>
-
-<p>Debiendo respetar el punto político de partida<span class="pagenum"><a name="Page_57" id="Page_57">[57]</a></span>
-del monarca francés de aquella época, el Sr. Rivadavia
-declaró que el gobierno que representaba habia
-seguido una conducta conforme con las doctrinas
-conservadoras proclamadas por el Congreso de
-Viena de 9 de Junio de 1815. Que aquel creia, por
-consiguiente, cumplir con sus deberes, perseverando
-en la línea de conducta que habia seguido, empleando
-con respecto del Rey de España todos los
-medios de conciliacion que estuvieran á su alcance,
-aumentando y fortificando los medios de defensa,
-al mismo tiempo que se esforzaba por mejorar y
-perfeccionar sus instituciones. Hacia esta declaracion
-con motivo del Congreso de soberanos que debia
-tener lugar en Aix-Lachapelle, y en el cual, segun
-los cálculos del Sr. Rivadavia, deberia tratarse
-la gran cuestion americana á instancias del gabinete
-peninsular. Los esfuerzos de nuestro diplomático
-se contrajeron por tanto á presentar la causa y el
-crédito del gobierno de las Provincias Unidas bajo
-puntos de vista favorables, demostrando en laboriosas
-memorias que redactó al efecto, el progreso
-creciente del comercio, de la riqueza y de la civilizacion
-del Rio de la Plata, asi como de los demas
-Estados que tenian un propósito comun con nuestras
-Provincias.&mdash;“La existencia politica, la organizacion
-interior y las relaciones esteriores de la
-parte mas vasta, hermosa y fértil de la América, (decia
-el Sr. Rivadavia en 15 de Octubre de 1818, en<span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[58]</a></span>
-nota confidencial escrita en frances al Jeneral Dessales,
-ministro de Relaciones Esteriores) no es negocio
-que pertenezca esclusivamente á la España: es
-del interés de todo el mundo civilizado. Las dos
-potencias americanas reconocidas por la Europa,
-se encuentran comprometidas en las numerosas
-complicaciones que acarrea la prolongacion de una
-lucha desoladora, sostenida en el nuevo mundo durante
-casi nueve años; lucha cuyas consecuencias
-son perniciosas para todas las naciones mercantes.
-Ha ya muchos años que las Provincias Unidas de
-Sud América y recientemente Chile, han conquistado
-cuanto título puede exijirse á un pais nuevo para
-merecer una constitucion nacional.... .... Hasta
-hoy no se ha presentado á la América la ocasion de
-hacerse oir y de esplicar de una manera adecuada
-la gravedad é importancia de sus intereses .... Yo
-me hallo en situacion de dar á este respecto todas
-las esplicaciones que se creyeren necesarias.”</p>
-
-<p>Nuestra diplomácia en Europa no perdió de vista,
-ni por un solo instante, un peligro cuya gravedad
-debia disimularse y en prevision del cual era prudente
-captarse simpatías en los gabinetes de primer
-órden. Consistia ese peligro en una espedicion
-preparada en Cádiz, cuyo número de soldados montaba
-á 18 ó 20,000 hombres, segun los <i>Bandos</i> que
-en tinta colorada imprimia y hacia colocar el<span class="pagenum"><a name="Page_59" id="Page_59">[59]</a></span> gobierno
-de Buenos Aires en las esquinas de esta ciudad,
-y ante cuyo buen éxito probable trepidaban
-aquellos gabinetes para decidirse al reconocimiento
-de nuestra independencia. “La España, decia
-con este motivo el Sr. Rivadavia al ya mencionado
-ministro de relaciones esteriores de Francia, podrá
-causar una sorpresa á la buena fé de la Europa; pero
-no está en su poder el alucinar á la América....
-No nos és indiferente, por cierto, que esa espedicion
-parta ó no, puesto que en las Provincias Unidas
-de Sud-América, la vida y la fortuna de cada
-ciudadano están identificadas con las de todos los
-demas; pero el señor Ministro me permitirá asentar
-aquí dos verdades que sobradamente se justificarán
-con el tiempo. La primera es que ni el gobierno
-ni el plenipotenciario de aquellas provincias
-consentirán jamás en desviarse un solo paso del camino
-que llevan, ni cederán un punto de la justa
-solicitud de que se impida á la espedicion militar el
-zarpar de los puertos de la península. La segunda
-es, que si la espedicion llegase á realizarse, entonces
-cesarán todas las consideraciones y miramientos, y
-la fuerza se encargará de hacernos justicia.”</p>
-
-<p>Fácil es de comprender que la política francesa
-era dilatoria tanto como indecisa. El Diputado que
-usaba tanta firmeza en sus comunicaciones no <span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[60]</a></span>tenia
-acceso fácil para hacerse escuchar de viva voz como
-deseaba.</p>
-
-<p>Para conseguirlo, ocurrió á la influencia de sus
-respetables amigos, y especialmente á la del Jeneral
-Laffayette, quien levantándose mas alto que los consejeros
-del Borbon restaurado, comprendia cuanto
-ganaria el prestigio un tanto débil de la Francia, si
-se decidia á favor del Sur de la América en los términos
-que lo habia hecho en otro tiempo con respecto
-al Norte.</p>
-
-<p>El noble Jeneral que conocia todo el poder de
-conviccion en que abundaba la palabra del diplomático
-argentino y que se interesaba en su causa, tenia
-particular empeño en acercarlo al Ministro de relaciones
-esteriores. Dirijióle con este fin una memoria
-sobre el estado general de los negocios de la
-América meridional, en la cual comenzaba por disculparse
-de su injerencia en materias de tan alta política,
-recordando que estaba suficientemente justificado
-por la que habia tomado en la causa de los
-norte-americanos cuarenta y dos años antes, y añadia:
-“La emancipacion de la América española,
-inspirada por la revolucion de los Estados Unidos,
-ha sido acelerada por la revolucion europea. Cualquiera
-género de oposicion á ella no puede conducir
-sino á aflijir la humanidad sin dañar en lo mas
-minimo á esa misma independencia. ¿Qué hará
-hoy la Francia? Al instinto despótico de Bonaparte<span class="pagenum"><a name="Page_61" id="Page_61">[61]</a></span>
-repugnaba la política generosa.... Ha llegado
-el momento en que el gobierno constitucional procure
-su apoyo en la opinion del pais, y sus alianzas
-en la simpatia liberal de los demas pueblos. Me
-guardaré de hacer al rey la injusticia de creer que
-quiera comprometer nuestros intereses y sus deberes
-por atender á cortesanias de familia. En otro
-tiempo éramos dueños en gran parte del comercio de
-la América española, llevando alli nuestros productos
-al través de la España y por intervencion de las
-casas francesas establecidas en Cádiz. De aquella
-ventaja real solo nos ha quedado la conocida preferencia
-que aun dan aquellos pueblos á nuestras mercaderias;
-preferencia que los ingleses se empeñan
-en que caiga en olvido.... Para indemnizar á la
-Francia de la pérdida de la consideracion política
-debemos ponernos francamente como en 1778, sin
-que ahora existan los peligros de entonces, á la cabeza
-de la independencia americana, para asegurar
-provechos que no tardarán otros en arrebatarnos...
-Por lo demas mi mision se reduce á presentar á V.
-E. en la noche de hoy al Sr. Rivadavia, quien no solo
-está autorizado para hablar en nombre del pais
-de su nacimiento, sino tambien de Chile, en donde
-las armas argentinas han sido tan felices como lo
-serán pronto en el Perú.”</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[62]</a></span></p>
-
-<p>En la noche del 19 de Enero de 1819 el marqués
-de Laffayette y el Diputado de Buenos Aires descendieron
-de un mismo carruaje á la puerta del ministro
-de relaciones exteriores de Francia. En aquella ocasion
-debieron tratarse los importantes negocios que
-las transcripciones que dejamos hechas dan á conocer
-en defecto de documentos mas esplícitos que
-no han llegado á nuestras manos.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia tuvo órden de su gobierno de
-pasar á Lóndres, reemplazándole en el carácter de
-Diputado cerca del gobierno frances el Dr. D. Valentin
-Gomez. Las instrucciones dadas á este último
-están firmadas por el ministro D. Gregorio
-Tagle á 21 de Octubre de 1818, y de esta misma
-fecha es la órden dada al Sr. Rivadavia para trasladarse
-á la córte de Inglaterra, segun el tenor del
-artículo 4.ᵒ de dichas instrucciones.</p>
-
-<p>En una nota datada en Paris á 18 de Junio de
-1819, dió cuenta el nuevo Diputado de su primera
-conferencia tenida con el ministro de relaciones
-exteriores el dia 1.ᵒ de aquel mismo mes, en la cual
-le habia declarado que en concepto del gabinete
-frances dependia la suerte de la independencia americana
-de la aceptacion de la forma monárquica
-constitucional, y que partiendo de esta persuacion,
-manifestada con franqueza, le habia propuesto para
-el gobierno de esta parte de América, al principe
-europeo, heredero del reino de Etruria,<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[63]</a></span> entroncado
-por línea materna con la dinastía de los Borbones.
-La manera como el congreso miró aquella
-proposicion que el Sr. Gomez comunicó con una
-circunspeccion que le honra, fué el motivo que mas
-de cerca decidió de la suerte funesta que cupo al
-cuerpo nacional que habia declarado nuestra independencia
-en el acta memorable del 9 de Julio de
-1816. Cayó envuelto en un famoso proceso y los
-tiros que le derribaron tuvieron alcance para herir
-á los Diputados que representaban en paises estrangeros
-al gobierno de las Provincias Unidas. Estos
-diputados eran tres en aquel momento. D. Manuel
-José Garcia, D. Valentin Gomez y D. Bernardino
-Rivadavia. Una nota de idéntico tenor, en cuya
-lacónica redaccion se advierte el intencional olvido
-de toda forma y de todo comedimiento, les anunció
-que quedaban sin valor sus poderes y que en consecuencia
-regresaren sin demora á esta capital. El
-Sr. Rivadavia recibió esta íntimacion el 2 de Julio
-de 1820.</p>
-
-<p>Disueltas las autoridades nacionales, cayeron las
-provincias antes unidas en una especie de aislamiento
-oscuro y estéril. En todos los puntos del
-vasto territorio argentino dejó de existir el gobierno
-fundado en la razon y en la ley. Las calles y
-plazas de la capital misma se convirtieron en teatro
-de una desgreñada guerra civil, y sobre l<span class="pagenum"><a name="Page_64" id="Page_64">[64]</a></span>a superficie
-social aparecieron esas influencias de baja estraccion
-que cobran albedrio pernicioso cuando las
-riendas gubernativas pasan á cada instante de una
-mano á otra mano por falta de alguna bien intencionada
-que las rija con energia y tino.</p>
-
-<p>Forzoso era de en medio de este caos hacer brotar
-la luz; evocar el órden del seno de la anarquia,
-y construir el poder administrativo con los escombros
-de la autoridad derribada por la demagogia.
-Esta fué la obra dificil que el pueblo de Buenos
-Aires; en un momento feliz de reposo, encomendó
-á la persona de un guerrero de la independencia.</p>
-
-<p>Todos los amigos del órden se asilaron al rededor
-de la silla del gobernador D. Martin Rodriguez.
-La campaña, reducida á una frontera estrecha y
-mal defendida, trajo tambien su continjente de fuerza
-en apoyo del nuevo magistrado en quien confiaba
-para dar mas ámbito á su pingüe industria especial y
-para garantir las propiedades rurales contra la rapacidad
-de los bárbaros. La esperanza pintábase en
-todos los semblantes. La masa del pueblo dotada
-de esa adivinacion de lo futuro que está negada al
-individuo, preveia que comenzaba una época nueva,
-y que las promesas de la revolucion iban á tener en
-los hechos mas realidad que en las columnas gárrulas
-de las gacetas. Fatigados estaban los ciudadanos de
-glorias militares y de venganzas domésticas; ansi<span class="pagenum"><a name="Page_65" id="Page_65">[65]</a></span>aban
-por el reposo de la paz y por la dulce satisfaccion
-de poder amarse como hermanos.</p>
-
-<p>Bajo el influjo de esta disposicion de los ánimos,
-nada recomienda tanto el mérito y el carácter del
-Sr. Rivadavia como el nombramiento que invocando
-“el voto público de sus conciudadanos;” hizo
-en él el gobernador Rodriguez para desempeñar el
-Ministerio de gobierno, por decreto del 19 de Julio
-de 1821. “La importancia de sus servicios y la
-estension de sus luces,” eran otras tantas calidades,
-que segun el mismo gobernador le señalaban para
-ser llamado á aquel importante destino.</p>
-
-<p>Los antiguos, ha dicho el mas afamado de los
-políticos prácticos, inventaron el rio del olvido, al
-contacto de cuya corriente se desvanecian en las almas
-los recuerdos de la vida. Pero el verdadero
-Leteo despues de una revolucion se forma de cuanto
-puede abrir al hombre las sendas de la esperanza.
-Este ingenioso pensamiento, bajo formas mas
-graves sin duda dominaba el ánimo del nuevo ministerio.
-Esplicándose con alta y generosa filosofia
-los errores de todos, (de los cuales él mismo no
-se consideraba exento) como consecuencia de la
-marcha torrentosa de la conquista de la independencia,
-se propuso curar esos errores, “cerrando
-para siempre el periodo de la revolucion, no acordándose
-mas ni de las debilidades ni de las ingratitud<span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[66]</a></span>es.”
-Nueve dias despues de su aceptacion del
-ministerio, y la primera vez que en este carácter se
-presentó en la Sala de Representantes, fué para
-pronunciar la siguiente declaracion que establece
-un programa tan lacónico como bello. “El gobierno
-quiere constituirse en protector de todas las seguridades
-y en un conservador de todas las garantias.”</p>
-
-<p>La Providencia vinole en auxilio para que pudiera
-dar cumplimiento á los votos de su política conciliadora.
-El ministro sabia aprovechar los instantes
-oportunos, y sabia tambien que cuando la generosidad
-no es simulada tiene eco inmediatamente
-en el corazon argentino.</p>
-
-<p>En la noche del 26 de Setiembre llegó á Buenos
-Aires la noticia de un gran triunfo obtenido por
-nuestras armas coaligadas con las chilenas. El
-Jeneral San Martin habia entrado victorioso á la
-ciudad de los Reyes, á la resistente capital del Perú,
-asiento del poder peninsular en aquel rico é inmenso
-pais.</p>
-
-<p>Segun la espresion de nuestro gobierno quedaban
-colmadas con aquel acontecimiento las nobles
-aspiraciones concebidas en 25 de Mayo de 1810.
-Los pueblos del continente gozaban ya de independencia;
-que fuesen libres y dichosos debia ser la
-única ambicion que cupiese para en adelante <span class="pagenum"><a name="Page_67" id="Page_67">[67]</a></span>á la
-provincia de Buenos Aires.</p>
-
-<p>Tan grata nueva y tan hermosos sentimientos
-fueron llevados al seno de la Sala de Representantes
-el dia siguiente, con la mayor solemnidad, por
-los tres secretarios de Estado, al mismo tiempo
-que el proyecto de ley de olvido que fué el primer
-paso con que el Sr. Rivadavia abrió la série de sus
-trabajos políticos. Tendia esta medida á tranquilizar
-y consolar los ánimos, á avivar la fé en la libertad
-civil ahogada en la grita de los partidos
-apasionados, y á conquistar entre las parcialidades
-en que el pais se encontraba dividido, las capacidades
-y las influencias que pudieran concurrir á la
-reforma jeneral que se disponia á emprender la
-administracion. Estas miras eran tas vastas é imparciales
-que alcanzaron hasta á los antiguos vecinos
-españoles de esta ciudad, á quienes las exijencias
-de la época negaban desde 1817 el inocente
-derecho de unir su sangre en lejítimo matrimonio
-á las mugeres argentinas. La justicia política
-fué pues absoluta para todos los habitantes
-de la provincia de Buenos Aires.</p>
-
-<p>Para apreciar bien el mérito de los trabajos que
-distingen á la administracion que rijió al pais desde
-mediados de 1821 hasta el 9 de Mayo de 1824,
-seria preciso trazar un cuadro detenido de la situacion
-de las cosas, del estado de la cultura pública<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[68]</a></span>
-y de las propensiones generales de la opinion, anteriores
-á aquel brillante periodo. Dice con propiedad
-un escritor inglés, testigo de aquellos trabajos, que
-nada es tan capaz de hacer el elojio cumplido de los
-talentos del primer ministro del General Rodriguez
-como la comparacion del estado del pais entre las
-fechas en que se encierran los tres años durante
-los cuales desempeñó aquel empleo el Sr. Rivadavia.
-A pesar de la dócil voluntad que se sentia
-en la poblacion para obedecer á un buen gobierno,
-existia una fuerza secreta que desviaba y detenia su
-accion; fuerza formada principalmente por las aspiraciones
-envidiosas apoyadas en hábitos rancios y
-en preocupaciones que una prensa sin doctrina social
-habia irritado sin correjir.</p>
-
-<p>Comprendió el Sr. Rivadavia que en situacion
-semejante debia el gobierno administrar y doctrinar
-á un tiempo, y que la autoridad, á la cual levanta
-siempre los ojos el pueblo, debia presentarse
-como modelo de los que la obedecian. Comprendia
-tambien que en una república, mas que
-bajo cualquiera otra forma de gobierno, necesita la
-autoridad revestirse de la fuerza moral que nace
-de las virtudes cívicas y de la conciencia de los deberes,
-y adquirir respeto y prestigio, no por la
-popularidad que se compra á precio de concesiones
-y debilidades que acaban por suprimir á la autor<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[69]</a></span>idad
-misma, sino por la bondad de sus medidas,
-por la razon y el acierto de ellas y por la valiente
-constancia para sostenerlas á pesar á veces de la
-opínion pública cuando se pervierte ó estravia.</p>
-
-<p>El ministro del General Rodriguez no confió en si
-solo: mas que en él y en sus hábiles compañeros
-puso su confianza en la verdad del sistema representativo
-que francamente habia aceptado y acababa de
-estudiar al natural en las instituciones de la Inglaterra.</p>
-
-<p>En primer lugar exijió de la administracion de
-justicia, ese gran poder del Estado, toda la imparcialidad
-y todo el saber que constituyen sus principales
-elementos, elevando á la magistratura los letrados
-mas íntegros é inteligentes. Y como el sistema
-democrático es una burla cuando los representantes
-del pueblo no son mas que la significacion
-de un partido ó de las veleidades del aura popular
-de una mañana de elecciones, ejerció su influencia
-para que en los bancos de la legislatura se sentasen
-los mas dignos, los mas entendidos y respetados
-entre los vecinos de la Provincia. Sus atrevidas
-reformas habrian hecho fracazar al gobierno, si sus
-proyectos no se hubiesen convertido en ley por el
-voto de los ciudadanos á quienes acataba toda lo sociedad.
-En una palabra, el Sr. Rivadavia que no temia
-ni envidiaba la superiodidad de nadie, y que se<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[70]</a></span>
-consideraba en un puesto merecido, por el testimonio
-de su propia conciencia, trató de que los poderes
-públicos se colocasen á la altura de sus miras, y
-las personas que los componian al nivel de su ilustracion
-y de su altísima moralidad.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia, usando de dos voces de su predileccion,
-era «eminentemente gubernamental.» Y,
-añadiremos, uno de los argentinos mas demócrata,
-tomando esta palabra en su hermoso y jenuino significado.</p>
-
-<p>El brazo de este hombre de estado no manejó
-sino los verdaderos resortes de los gobiernos libres.
-Los hilos secretos é ingeniosos con que se traman
-las redes políticas, son demasiados ténues para que
-no se rompiesen en sus manos de hércules. La libertad,
-la publicidad, el respeto por la dignidad de
-las personas, la consistencia de las relaciones sociales
-por medio de la instruccion y de la mejora
-moral de los individuos, y, segun su bella espresion,
-la confianza en el <i>imperio del bien</i>.... tales eran
-aquellos resortes.</p>
-
-<p>No somos nosotros los que lo aseguramos á título
-de biógrafos panegiristas: son deducciones de sus
-propios actos administrativos. El Sr. Rivadavia nos
-ha legado un precioso cuerpo de doctrina social y
-gubernativa en los considerandos de los decretos
-que firmó, en los mensages del Ejecutivo á las Cá<span class="pagenum"><a name="Page_71" id="Page_71">[71]</a></span>maras.
-Queria ser obedecido mas que por la fuerza
-del mandato por la del convencimiento obrado por
-el raciocinio que precedia á sus disposiciones.</p>
-
-<p>Traigamos á la memoria algunas de sus máximas:</p>
-
-<p>«La publicidad es la mejor garantia de la buena
-fé de los actos, mayormente en aquellos cuya desicion
-está sugeta á una arbitrariedad necesaria.</p>
-
-<p>«No hay instituciones que contribuyan tanto á la
-civilizacion de un pueblo, como las que inducen entre
-los individuos respeto recíproco en maneras y
-en espresiones.</p>
-
-<p>«No hay medio ni secreto para dar permanencia á
-todas las relaciones políticas y sociales como el de
-ilustrar y perfeccionar tanto á los hombres como á
-las mugeres, á los individuos como á los pueblos.</p>
-
-<p>«La ilustracion pública es la base de todo sistema
-social bien reglado, y cuando la ignorancia cubre á
-los habitantes de un pais, ni las autoridades pueden
-con suceso promover su prosperidad, ni ellos mismos
-proporcionarse las ventajas reales que esparce
-el imperio de las leyes.</p>
-
-<p>«Todo premio adjudicado al verdadero mérito,
-sino es un tributo de rigorosa justicia, es seguramente
-un resorte de los que ma<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[72]</a></span>s ventajosamente
-promueven la perfeccion moral.</p>
-
-<p>«Es cierto que la opinion pública, especialmente
-en paises inespertos, se estravia de suyo, es á veces
-sorprendida y frecuentemente resiste á la accion del
-poder; pero en todos esos casos sosteniéndose esta
-sobre la masa de los intereses ú obrando al frente
-de la corriente por medio de la instruccion, de la
-libertad y de la publicidad, el triunfo es tanto mas
-cierto y glorioso cuanto que se reviste el imperio del
-bien.»</p>
-
-<p>Cerraremos esta incompleta página de un verdadero
-<i>libro de oro</i> con un pensamiento que muestra
-toda la liberalidad de las miras de aquel exelente
-estadista:</p>
-
-<p>«Es preciso, decia, que los pueblos se acostumbren
-á ser celosos de sus prerogativas.»</p>
-
-<p>En el momento mismo en que desde la altura del
-mando emitia este principio, ponia en manos del
-pueblo los medios para que conociese la estension y
-la naturaleza de esa prerogativa, encargando la traduccion
-del libro de su amigo M. Daunau, «de las
-garantias individuales» á uno de nuestros mas sérios
-literatos de aquella época.</p>
-
-<p>Esta traduccion, publicada en crecido número de
-ejemplares, ha sido uno de los libros en que hemos
-aprendido á leer y á pensar muchos hombres hoy
-maduros, ó mas bíen dicho, una jeneracion entera.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_73" id="Page_73">[73]</a></span></p>
-
-<p>Consiste, pues, la principal gloria del Sr. Rivadavia
-haber colocado la moral en la region del poder
-como base de su fuerza y permanencia, y en
-comprender que la educacion del pueblo es el elemento
-primordial de la felicidad y engrandecimiento.
-Sobre estas columnas fundó una administracion
-que todavia no conoce rival en estos paises, y parte
-de cuyas creaciones, como puntos luminosos, han
-lucido hasta en las negras horas del gobierno bárbaro
-que por tantas años mantuvo detenido el carro
-del progreso argentino.</p>
-
-<p>Apenas ocupó el puesto de ministro, erigió la
-Universidad mayor de Buenos Aires con fuero y
-jurisdiccion académica, como estaba acordado por
-reales cédulas desde el año 1778. Fué este su primer
-paso en la tarea de fundar establecimientos de enseñanza
-alta y primaria, bajo un sistema general,
-oportuno para desarrollar la educacion pública al
-abrigo del sosiego y del nuevo órden que sucedia á
-la anarquia.</p>
-
-<p>Inmediatamente despues fundó las escuelas gratuitas
-bajo el sistema rápido y económico de Lancaster,
-no solo en los barrios de esta ciudad sino
-en los mas apartados pueblos de campaña, confiando
-la inspeccion general de todas ellas á un sacerdote
-recomendable por su ilustracion y conocido
-por su jenerosa filantropía. El premio dado por el
-Sr. Rivadavia al difundidor del benéfico preservat<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[74]</a></span>ivo
-de Jenner, fué el encargarlo de dirijir el espíritu
-de aquellos mismos niños cuya salud corporal
-habia salvado.</p>
-
-<p>Pero su pensamiento orijinal, y mas fecundo fué
-el de apoderarse, á favor del bien público, de las
-hermosas cualidades del corazon femenino. Sabia
-el Sr. Rivadavia&mdash;son palabras suyas&mdash;que la naturaleza
-al dar á la mujer distintos destinos y medios
-de prestar servicios, dió tambien á su corazon y á su
-espíritu calidades que no posee el hombre, quien,
-por mas que se esfuerze en perfeccionar las suyas se
-alejará de la civilizacion si no asocia á sus ideas y
-sentimientos la mitad preciosa de su especie. La
-Sociedad de Beneficencia se ha defendido en épocas
-de retroceso social por la propia importancia de sus
-tareas, y ha podido educar dos jeneraciones de madres
-morales é instruidas que han dado entre caricias
-los primeros consejos y las primeras lecciones
-á centenares de ciudadanos. La Sociedad de Beneficencia
-es una escuela normal donde se forman
-exelentes y dignas matronas que se sucederán unas
-á otras practicando el bien y ejerciendo la insigne
-majistratura de la mejora de sexo, mientras exista
-esta ciudad que la respeta y ama. La anciana moribunda
-les dirije las últimas bendiciones desde el
-lecho de la misericordia, y la tierna niña en el albor
-y fuerza de la vida, desde el banco de sus labores<span class="pagenum"><a name="Page_75" id="Page_75">[75]</a></span>,
-eleva tambien sus puros agradecimientos á esas segundas
-madres que les dió la patria por la mano venerable
-de Rivadavia.</p>
-
-<p>Cuadro demasiado estenso seria el que comprendiese
-todos los pormenores de las reformas emprendidas
-en la administracion de Rodriguez. Ellas
-abrazaron desde la economía interior de las oficinas
-hasta los actos ejercidos por el pueblo en razon de
-su soberania; desde las prácticas forenses hasta los
-hábitos parlamentarios; desde la policía del cuartel
-del soldado hasta la clasificacion de las recompensas
-á que eran acreedores los jefes del ejército.
-Como la reforma tuviese la inflexible intencion de
-desarraigar abusos é introducir economia en la
-aplicacion de la renta pública, no pudo ponerse en
-práctica sin lastimar intereses, personas y corporaciones
-que se sublevaron contra sus tendencias.
-Estas reformas fueron sancionadas por los representantes
-del pueblo. Por fortuna los lejisladores
-de entonces tenian en el ejecutivo un brazo fuerte
-para hacer cumplir la ley, y una voluntad que no se
-arredraba en presencia de las dificultades. El
-Mensaje del año 23, hablando de la reforma, se
-espresa en estos términos: “Esta obra árdua ha
-sido ordenada con valentia por las dos lejislaturas
-precedentes, y el gobierno para ejecutarlo ha debido
-vencer grandes resistencias y chocar con senti<span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[76]</a></span>mientos
-personales y preocupaciones comunes.” Estas
-palabras demuestran las resistencias halladas para
-obrar el bien y acelerar la marcha de la civilizacion.
-Dejan traslucir al mismo tiempo cuales debieron
-ser las luchas diarias, sostenidas por los
-hombres colocados al frente del movimiento rejenerador.
-Disculpable habria sido que se manifestasen
-engreidos por el triunfo y agriados por las
-ofensas recibidas en retribucion de beneficios tan
-importantes. Nada de eso. Una severa templanza
-rebosa en todo aquel documento, modelo de filosofia
-política. En él se esplican y se absuelven los
-errores de la opinion y se esperanza hasta en la
-exaltacion de las pasionas para llegar al blanco á
-que se dirijia el gobierno, asi que esas pasiones entrasen
-al cauce que la ley acababa de señalarlas. El
-Mensaje continúa así:</p>
-
-<p>“Establecidos ahora los fundamentos del sistema
-representativo, es forzoso que la conducta del gobierno
-sea conservadora. El tiempo debe consolidar
-lentamente lo que acaba de construirse con tantas
-fatigas y peligros: él tranquilizará los ánimos
-ajitados de las pasadas contiendas: las pasiones sublevadas
-se amanzarán gradualmente y servirán
-tambien bajo el imperio de instituciones saludables.”</p>
-
-<p>La ley de reforma eclesiástica dictada en 21 de<span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[77]</a></span>
-Diciembre de 1822, fué pretesto para que los mal
-avenidos, los aspirantes y los adoradores del <i>statu
-quo</i>, formasen una especie de coalicion en nombre
-de la creencia de nuestros mayores, haciendo entender
-al vulgo que se atacaban sus dogmas venerandos
-y el lustre de su culto. Los principios relijiosos
-del primer ministro fueron puestos en duda, y la calumnia
-declaró ateo á quien habia contribuido para
-que el seminario conciliar, mal organizado y pobre
-en rentas, fuese levantado á la categoria de colegio
-nacional de estudios eclesiásticos; á quien se proponia
-dignificar el sacerdocio para que fuese capaz
-de desempeñar la alta mision docente que el gobierno
-se disponia á confiarle. El Sr. Rivadavia quiso
-dar al clero de Buenos Aires, en aquella época, una
-prerogativa que el clero francés aún no ha podido
-conquistar del todo á pesar de su ciencia y acreditada
-moralidad&mdash;la de participar libremente en la
-educacion y en la civilizacion del pueblo. Estas
-intenciones fueron manifestadas con palabras terminantes
-y con actos notorios. La sede en aquella
-época estaba vacante. El ardor de la revolucion y
-la lucha intestina habian dado sus frutos hasta en el
-corazon de la tribu de Levi, y el pavimento de los
-claustros habia sido mancillado con sangre en la
-hora en que el crimen crée conseguir impunidad
-con las tinieblas. La autoridad civil no podia ser<span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[78]</a></span>
-indiferente á este espectáculo. Ojalá que el Sr. Rivadavia
-hubiera encontrado en su tiempo á la cabeza
-de la diócesis uno de esos fuertes varones
-que saben ir al fondo de las intenciones del Evanjelio
-por los caminos mas cortos! El se hubiera
-abrazado con el santo pastor y habríale cedido la
-iniciativa en la parte eclesiástica de la reforma.
-Pero aquel deseable obispo no existia. En su defecto
-el Sr. Rivadavia ordenó que se estableciesen
-conferencias semanales para todos los individuos
-del clero sobre materias de ciencías eclesiásticas.
-El decreto de 5 de abril de 1823, se funda en estas
-bellas consideraciones: “No basta que el clero de
-Buenos Aires obtenga por su santidad una reputacion
-distinguida, ni que los servicios en la causa de la
-independencia le designen un buen lugar entre las
-clases que han contribuido á establecerla. Es menester
-algo mas; es menester que su crédito se eleve
-por la civilizacion, y que llegue por este medio á ponerse
-en estado de cargar con la responsabilidad de
-difundirla.”</p>
-
-<p>Esta es la verdadera tendencia de la reforma
-eclesiástica tan desfigurada por la oposicion
-contemporánea á ella. Bajo la faz en que la presentamos
-será mirada por la historia. El sábio estadista
-mártir de su moralidad y de su honradez,
-queda lavado con la uncion de sus propias pal<span class="pagenum"><a name="Page_79" id="Page_79">[79]</a></span>abras,
-de la mancha de incrédulo con que el espíritu vulgar
-del partido pretendió empañar su memoría.
-En la vasta razon del Sr. Rivadavia habia lugar para
-los axiomas de la ciencia y para las verdades de la
-relijion heredada que no se desprenden jamás del
-alma de los bien nacidos: asi como tenian cabida
-en los estantes de su biblioteca los escritores de la
-escuela del siglo XVIII y los ascéticos de la época
-brillante de la prosa española.</p>
-
-<p>La atencion del Sr. Rivadavia no estuvo enteramente
-absorta en los límites del gobierno de que era
-miembro. Al crear instituciones útiles, y al mejorar
-las formas representativas en Buenos Aires,
-creia hacer una obra de modelo y aplicacion para
-las demas provincias de la república, que de mancomun
-y debidamente representadas habian proclamado
-la independencia como un solo cuerpo de nacion.
-Los vínculos de la union se hallaban desatados
-en 1821. A la representacion nacional dispersada
-por la anarquia habia sucedido la tentativa de
-otra cuyos miembros reunidos en Córdoba tuvieron
-mas de una vez que defenderse contra las acusaciones
-de conspiracion que les hacian sus propios
-comitentes. Quedó sin efecto esta tentativa de congreso.
-La reunion de otro nuevo era completamente
-imposible en aquellos momentos. El Sr.
-Rivadavia tuvo que aceptar el papel de min<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[80]</a></span>istro de
-un gobierno provincial á pesar de sentirse con la
-fuerza y la voluntad sobrada para encargarse de los
-destinos nacionales. El pensamiento de toda su
-vida fué la union nacional. En una ocasion en que
-circulaban en Europa noticias precursoras de la
-caida del Directorio y de la disolucion del Congreso,
-se espresaba de la manera siguiente en una nota oficial
-de 28 de Junio de 1818: “La union de esas
-provincias es indispensable á su existencia nacional.
-Si la administracion central deja de existir por algun
-tiempo, debe ser por consultar á su mejor y mas sólido
-establecimiento.”</p>
-
-<hr class="tb" />
-
-<p>La idea de la organizacion del territorio de un
-pueblo que tantas virtudes y jénio habia mostrado
-en comun durante la lucha de la independencia,
-no podia dormir en la cabeza del hombre que habia
-sido vocal de las primeras juntas, representante
-de las Provincias Unidas cerca de las córtes
-estrangeras y actor principal en el movimiento revolucionario
-á que el pais entero habia contribuido
-con su sangre y sus tesoros....... Sobre la jeneracion
-que vivia entonces no habian pasado los veinte
-años de aislamiento que llevan el apellido y la divisa
-de Rosas.</p>
-
-<p>El restablecimiento de la union de los pueblos<span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[81]</a></span>
-argentinos, tan ansiada por Rivadavia, se preparó
-por él con habilidad y discrecion. «Esa union,
-decia, es necesario que se obre por el convencimiento
-de que las ventajas son superiores, respecto
-á cada una de las partes concurrentes, á cualquier
-perjuicio real ó de mera opinion, que á alguna
-de ellas puede ocurrir.» La explicacion de
-esas ventajas y del pensamiento desinteresado del
-gobierno de Buenos Aires fué confiada al blando
-y persuasivo tucumano Dr. D. Diego Estanislao
-Zavaleta, con sujecion á las notables instrucciones
-datadas á 30 de Mayo de 1823 bajo la firma de D.
-Bernardino Rivadavia. Pero ántes de tomar la iniciativa
-«para reunir todas las provincias del territorio
-que ántes de la emancipacion componian
-el vireinato de Buenos Aires ó del Rio de la Plata,
-en un cuerpo de nacion administrada bajo el sistema
-representativo, por un solo gobierno y por
-un mismo cuerpo legislativo,» quiso el estadista
-porteño poner de bulto con los hechos la conveniencia
-de la union y hacerla apetecible con beneficios
-prácticos para los pueblos invitados. Seis
-jóvenes de cada uno de los territorios que estaban
-entonces bajo gobiernos independientes, fueron
-mantenidos y educados en los colegios de Buenos
-Aires. Medida excelente cuyo resultado fué establecer
-entre aquella numerosa juventud, vaciada
-en un mismo molde intelectual, vinculos estrec<span class="pagenum"><a name="Page_82" id="Page_82">[82]</a></span>hos
-y fraternales que con el tiempo debian producir
-una accion armoniosa en la máquina del Estado.</p>
-
-<p>Dictóse al fin la ley de 27 de Febrero de 1824,
-facultando al ejecutivo de la provincia de Buenos
-Aires para reunir la representacion nacional. Esta
-ley fué precursora de varias medidas que mas
-tarde facilitaron al congreso de 1826 y al presidente
-que nació de su seno, el ejercicio de sus respectivas
-funciones. Las relaciones y el crédito que
-al gobierno provincial habian grangeado la elevacion
-y justicia de su conducta, permitiéronle la
-formacion de compañias europeas, con fuertes
-capitales, para la explotacion de los metales preciosos,
-para facilitar el comercio interior, la navegacion
-de buques á vapor, y para establecer un
-banco nacional que sustentase esas mismas empresas
-proveyendo á las provincias del numerario
-que necesitaban para alentar sus respectivas industrias.</p>
-
-<p>El autor de este plan preparatorio para el restablecimiento
-de la union argentina, tuvo la oportunidad
-de ser su agente en los centros europeos
-de actividad y riqueza. Habiéndose negado por
-tres veces el Sr. Rivadavia á continuar en su cargo
-de ministro de gobierno al comenzar la administracion
-del jeneral Las Heras, fué nombrado ministro
-Plenipotenciario y Enviado Extraordinario<span class="pagenum"><a name="Page_83" id="Page_83">[83]</a></span>
-cerca de las cortes de Inglaterra y de Francia, por
-decreto de 17 de Febrero de 1825, época en que el
-gobierno de la provincia estaba ya encargado del
-poder ejecutivo nacional.</p>
-
-<p>Fué durante esta mision que tuvo lugar la ratificacion
-y cange del tratado celebrado con la
-Gran Bretaña. El nombre del Sr. Rivadavia corre
-á par del afamado Ministro M. Canning en la última
-página de aquel documento á que debe Buenos
-Aires adquisiciones de que ya se apercibe, y
-otras que el tiempo está encargado de revelar en
-toda su importante trascendencia. Pero el patriotismo
-y las luces del diplomático arjentino no le permitian
-ceñirse á procederes de mera forma. Las
-respetuosas consideraciones que mereció del gabinete
-inglés, le ayudaron para emplear con fruto
-de su pais el año escaso que permaneció en
-Europa en desempeño de sus nuevas funciones.
-Consagróse con empeño á dar á conocer la aptitud
-del pais que representaba para empresas industriales
-en grande escala, y para un desarrollo comercial
-mas estenso que el que hasta entonces habia recibido.
-La prensa de Lóndres reveló, por primera vez,
-puede decirse, los caudolosos veneros de preciosos
-minerales que encierran las Cordilleras del centro
-y de los estremos de nuestro vasto territorio, y las
-ventajas que reportaria una numerosa emigraci<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[84]</a></span>on
-agrícola, estableciéndose en los llanos fértiles y estensos
-que riegan nuestros rios caudalosos bajo el
-clima hospitalario de una zona templada.</p>
-
-<p>Las garantias que en favor de la civilizacion y riqueza
-del pais acababan de obtener los súbditos británicos
-por los tratados que son el punto de partida
-del jeneroso derecho público que nos rije, fueron el
-natural apoyo de la confianza con que se arriesgaron
-fuertes capitales europeos á trasladarse á rejiones
-lejanas pero que tanto prometen á la industria y al
-trabajo intelijente bajo la custodia de las leyes sábias.
-El crédito, elemento moral de los gobiernos, obró
-su preciosa consecuencia, convirtiéndose en valores
-positivos. Si los frutos posteriores no correspondieron
-á las esperanzas concebidas en vista del movimiento
-favorable de la opinion exterior hácia
-nosotros, no fué culpa de quienes excitaron ese movimiento
-con tanto acierto como con medios tan
-lejítimos; culpa fué de la mala estrella que guió por
-tantos años nuestros destinos.</p>
-
-<p>Siempre que busquemos con verdad el camino de
-nuestro engrandecimiento, le hemos de hallar por
-el rumbo trazado por la escuela económica y administrativa
-de que es fundador el Sr. Rivadavia. El
-órden y la paz interior, serán en adelante como lo
-fueron desde 1821 hasta 1827 las proclamas mas
-elocuentes para traer pobladores al seno de nuestros<span class="pagenum"><a name="Page_85" id="Page_85">[85]</a></span>
-desiertos, y capitales á la masa de nuestra circulacion
-monetaria. Estas verdades son vulgares
-en nuestros dias. No le eran cuando se anunciaban
-y aplicaban por primera vez. Los que derramaron
-tales ideas como una semilla que alguna vez
-habia de fructificar, fueron tenidos por visionarios
-y utopistas. Sin embargo, la fábula se hizo verdad.
-Las garantias acordadas al estranjero han salvado
-nuestra civilizacion naciente y la dignidad del ciudadano.</p>
-
-<p>El dia 8 de Febrero de 1826, en el salon principal
-de nuestra vieja fortaleza, entre un crecido número
-de ciudadanos y en presencia de los jefes del ejército
-y de los departamentos todos de la lista civil, tuvo
-lugar un acto importante y trascendental para la
-suerte del pais.</p>
-
-<p>En aquel dia y en aquel lugar, el gobernador de
-la provincia de Buenos Aires proclamó á D. Bernardino
-Rivadavia, presidente de las Provincias Unidas
-del Rio de la Plata.</p>
-
-<p>El Congreso, haciendo justicia á los méritos contraidos
-por aquel ciudadano habíale escojido para elevarle
-á puesto tan honroso como erizado de espinas.
-Al tomar el Presidente las insignias del mando y el Jeneral
-D. Juan G. de las Heras al entregárselas, pronunciaron
-palabras que honran á uno y otro. Los méritos
-de la administracion que se retiraba fueron r<span class="pagenum"><a name="Page_86" id="Page_86">[86]</a></span>econocidos
-y aplaudidos por el Presidente, quien á su
-vez fué alentado con la halagüeña perspectiva de una
-marcha gloriosa. Tan nobles deseos se frustraron
-completamente. El Gobierno de la presidencia
-halló un terreno conmovido que no le permitió
-asentarse. El Sr. Rivadavia no podia fundar su
-gloria en los triunfos militares sino en las conquistas
-del pensamiento con armas pacíficas de una administracion
-arreglada. Mientras tanto el pais estaba
-comprometido en una guerra esterior, en la
-cual las victorias sobre el enemigo fueron una verdadera
-derrota para el poder del Presidente. Otras
-causas combinadas con esta no permitieron al réjimen
-nacional mas que una duracion cortísima.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia renunció el cargo de Presidente
-y cesó en sus funciones á fines de Julio de 1827.</p>
-
-<p>Al descender de la presidencia, el Sr. Rivadavia
-dirigió una carta autógrafa á cada uno de sus ministros,
-dándoles gracias por la cooperacion que habian
-prestado á su gobierno, y asegurándoles de la
-aprobacion que le merecia la conducta de los empleados
-en los tres departamentos de la administracion.
-Las contestaciones de los Señores Agüero,
-Cruz y Carril son un testimonio de los sentimientos
-nobles y afectuosos que el magistrado habia sabido
-despertar en aquellos hombres notables. En momentos
-en que declinaba el valimiento del gobern<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[87]</a></span>ante,
-y en que ya se divisaba delante de él el camino
-lóbrego que iba á recorrer en el resto de sus
-dias, no pueden ser tachadas de lisonjeras las espresiones
-con que los ministros contestaron al Sr.
-Rivadavia. El de hacienda se espresaba así: “La
-administracion de V. E. deja descubierto el secreto
-y en él la garantia que faltaba á los intereses sociales.
-No mas el saqueo y la violacion de las propiedades
-particulares serán en nuestra patria suficientemente
-escudadas con los nombres de patriotismo
-y de obligacion.... La mas grata recompensa
-que me queda es haberme empleado en el servicio
-de la nacion, bajo las órdenes del hombre público
-que en la historia de la América española ocupará
-el lugar mas distinguido, por su constante empeño
-en propagar la civilizacion de los verdaderos
-principios con que, en menos tiempo, y escusando
-mil calamidades, los moradores de estas rejiones
-puedan llegar á la ventura social, y las diversas secciones
-del continente elevarse á un grado de prosperidad
-prodigiosa.”</p>
-
-<p>La nacion pasaba por una verdadera crísis. El
-carácter provisorio que imponia al nuevo presidente
-la ley de 3 de Julio, la reunion próxima de una convencion
-nacional; la disolucion del Congreso asi
-que se tuviere conocimiento oficial de la instalacion
-de aquella; la guerra civil que alzaba la rebelion<span class="pagenum"><a name="Page_88" id="Page_88">[88]</a></span>
-por una parte, y por otra la guerra estrangera, colocaban
-al pais en una situacion que se agrababa
-con la decadencia del comercio y los excesos del
-ajio y con el mal éxito de las negociaciones diplomáticas
-entabladas para terminar la contienda con
-el Imperio. Las pasiones políticas se hallaban
-exaltadas. El Gobierno Nacional caía enlutando
-el corazon de unos y vistiendo con colores alegres
-las ambiciones de otros. Los numerosos amigos
-de un órden de cosas que databa desde 1821, se sentian
-sin apoyo y se consideraban entregados por la
-renuncia del Sr. Rivadavia á las consecuencias de
-una reaccion que comenzando por las formas habia
-de llegar hasta las ideas. Para calmar estos temores
-y para templar el ardor de los partidos, revistiéndose
-el Sr. Rivadavia de esa grave tranquilidad
-que mostró tantas veces en los momentos críticos,
-dirijió al pais las siguientes palabras que se deslucirian
-con cualquier comentario:</p>
-
-<p>“Argentinos: No emponzoñeis mi vida haciéndome
-la injusticia de suponerme arredrado por los
-peligros, ó desanimado por los obstáculos que presenta
-la majistratura que me habeis conferido. Yo
-hubiera arrostrado sereno aun mayores inconvenientes,
-si hubiera visto por término de esta abnegacion
-la seguridad y la ventura de la patria.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_89" id="Page_89">[89]</a></span></p>
-
-<p>“Consagradle enteramente vuestros esfuerzos,
-si quereis dar á mi celo y á mis trabajos la mas dulce
-de las recompensas. Ahogad ante sus aras la voz
-de los intereses locales, de la diferencia de partidos
-y sobre todo, la de los afectos y ódios personales,
-tan opuestos al bien de los estados como á la consolidacion
-de la moral pública.... Abrazaos como
-tiernos hermanos y acorred como miembros de una
-misma familia á la defensa de vuestros hogares, de
-vuestros derechos, del monumento que habeis alzado
-á la gloria de la nacion. Tales son los deseos
-que me animarán en la oscuridad á que consagro mi
-vida; tales los que me consolarán de la injusticia de
-los hombres; tales, en fin, los que me merecerán
-un recuerdo honroso de la posteridad.”</p>
-
-<p>El Congreso que declaró la independencia terminó
-su carrera bajo la acusacion de traidor á la
-patria. El primer Presidente y sus actos fueron
-llamados al tribunal de la opinion pública por los
-hombres públicos que no acertaron á disimular su
-parcialidad. El Mensaje pasado á la legislatura por
-el gobierno que restituyó á Buenos Aires su antigua
-forma provincial, es un documento cuya lectura desconsuela
-al mismo tiempo que demuestra la intensidad
-de los ódios que fermentaban dispuestos á estallar
-bajo la silla del Presidente y en la tribuna del
-Congreso. Aquel Mensaje clasificó al pensamiento
-del réjimen general del pais, como “un inst<span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[90]</a></span>ante
-desgraciado de delirio”: y declarando que “la concentracion
-y la desunion se habian hecho igualmente
-impracticables”, colocó á las provincias en una
-situacion incierta que no podia conducirlas sinó á la
-anarquia, ó á caer en manos de jefes irresponsables
-y vitalicios.</p>
-
-<p>Apartado el Sr. Rivadavia de la vida pública, la
-privada fué para él en lo sucesivo y hasta el fin de
-sus dias, una perpétua expatriacion. Para comprender
-las tribulaciones de su espíritu, bastará
-transcribir las siguientes palabras escritas por él en
-Paris en Mayo de 1833: “Son estos los momentos
-mas tristes de mi vida. Un amigo me instruye sobre
-la estrema degradacion y miseria de mi desventurada
-patria. No he recibido una sola letra que me
-consuele sobre la situacion de mi esposa é hijos, ni
-recuerdos de mis amigos....., sin embargo no
-puedo dejar de pensar constantemente en esa República
-Argentina que se arruina y degrada cada vez
-mas. Ni seria digno ni posible separar mi ánimo de
-la contemplacion de tan cara y amada patria....”
-En aquellos momentos lamentaba la muerte de un
-noble y respetable estrangero amigo suyo, “el único
-ser, segun su propio testimonio, á quien debiera
-favores en su desgracia.” Pero tantas desventuras
-no abatian su alma bien templada. Cuantos mas
-motivos se le agolpaban para quejarse de la ingrati<span class="pagenum"><a name="Page_91" id="Page_91">[91]</a></span>tud
-de la patria, mas se identificaba con ella consagrándola
-sus desvelos. Nada podia hacer ya en su
-servicio el estadista repudiado, pero si el literato
-estudioso. “Para aliviar su espíritu” emprendió
-entonces la traduccion de los viajes de D. Félix Azara,
-“porque era lo mejor que se habia publicado
-sobre su pais.”</p>
-
-<p>El Señor Rivadavia cedió este manuscrito al Sr.
-D. Florencio Varela el año de 1842, en Rio Janeiro,
-al separarse ambos “para no verse mas en este
-mundo.” El tomo segundo de la Biblioteca del
-<i>Comercio del Plata</i>, contiene la primera edicion de
-este escrito tan importante para el conocimiento de
-la historia natural del Rio de la Plata y Paraguay.
-Tal vez hasta el año 45, época de aquella edicion,
-no se conocian las exactas observaciones del ilustre
-geógrafo y viajero en la lengua en que se habian redactado.</p>
-
-<p>Al hablar de los trabajos diplomáticos del Sr. Rivadavia
-en Europa, hasta poco antes de 1820, hemos
-procurado hacer las transcripciones que ha
-sido posible de su correspondencia oficial, para probar
-indirectamente el ningun fundamento de las
-acusaciones que se le han hecho acerca de sus pretendidas
-tendencias á monarquizar la América. El
-señor Rivadavia no ha dado un paso, que nos conste,
-en este sentido. Habrá si se quiere, escuc<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[92]</a></span>hado proposiciones
-y aun abierto esperanzas sobre semejante
-pensamiento en circunstancias en que era preciso,
-para no comprometer nuestra independencia ni el
-éxito de la lucha con el poder español, calmar los
-celos que en los gabinetes de los soberanos europeos
-despertaban los gobiernos <i>insurjentes</i> del nuevo
-mundo. Pudo haber en su ánimo momentos de
-duda acerca de cual fuese la forma política mas conveniente
-para constituir su pais. Y esto nada tendrá
-de estraño, pues trepidaciones de la misma
-especie hallaban escusas en 1846 para el sesudo
-redactor del <i>Comercio del Plata</i>, en consideracion
-al espectáculo de sangre y de lodo que por treinta
-y seis años presentaban las repúblicas americanas.
-La calumnia, sin embargo, valiéndose de la discreta
-reserva en que se envuelve toda negociacion diplomática,
-por inocente y lejítima que ella sea, prohijó
-aquella suposicion vulgar y la presentó con el carácter
-de acusacion oficial, durante la última residencia
-del Sr. Rivadavia en Francia. Fué entonces que
-él tuvo el noble coraje de presentarse en Buenos
-Aires, á mediados de Mayo de 1834 para vindicarse
-de las acusaciones que se le hacian. Solo dos horas
-pudo permanecer bajo el techo de su propia
-casa y en la ciudad de su nacimiento. La autoridad
-lo obligó á reembarcarse y á esperar á bordo de un
-buque durante veinte dias la decision de la Sala de<span class="pagenum"><a name="Page_93" id="Page_93">[93]</a></span>
-Representantes sobre la reclamacion entablada ante
-ella por acto tan injusto.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia se asiló entonces en el Estado
-Oriental. En una hacienda de las inmediaciones
-de la Colonia del Sacramento se consagró á ocupaciones
-rurales. Rodeado estaba de colmenas, de su
-querido rebaño de cabras del Tibet y de plantas útiles
-y exóticas, cuando en Octubre de 1836, por órden
-del gobierno de aquel pais, fué deportado á la
-Isla de Ratas en la rada de Montevideo, y de allí
-desterrado con otros argentinos notables á la isla
-brasilera de Santa Catalina.</p>
-
-<p>Peregrino y proscripto por Europa, por el Estado
-Oriental, por el Brasil, rindió al fin el espíritu
-en la ciudad de Cádiz el 2 de Setiembre del año del
-Señor MDCCCXLV.</p>
-
-<p>El Sr. Rivadavia es sin disputa un argentino digno
-de preferente lugar en el panteon de nuestros grandes
-hombres.</p>
-
-<p>Su razon fué elevada; su carácter recto y firme;
-su voluntad constante; sus intenciones intachables.
-Nadie ha hecho mas que él á favor de la civilizacion
-y de la legalidad en estos paises. Nadie
-ha amado con mas desinterés y mas sin lisonja,
-mas de veras al pueblo. Nadie ha respetado
-mas que él la dignidad de los compatriotas.
-Tuvo la conciencia de nuestras necesidad<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[94]</a></span>es y
-se desveló por satisfacerlas. Trajo á su rededor
-todas las intelijencias, diólas impulso y las preparó
-un teatro útil y brillante de accion. Buscó en el
-estranjero las ciencias de que careciamos y las aclimató
-en nuestro suelo. Compensó y alentó los servicios
-y las virtudes; protejió las artes y confió mas
-en el poder de la razon que en la fuerza.</p>
-
-<p>Su mérito es tan positivo como su gloria será
-eterna.</p>
-
-<p>Sus bendecidas cenizas están entre nosotros. <i>Tandem
-quiescat.</i> La mano del agradecimiento las ha
-devuelto á la Patria como un tesoro usurpado. Del
-fondo del sepulcro que las custodia, saldrá constantemente
-una voz que resonará como un aplauso ó
-como una censura en la conciencia de nuestros
-mandatarios.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[95]</a></span></p>
-
-<h2 id="MIRALLA"><span class="smcap">Breves apuntamientos para la biografia de</span><br />
-D. JOSÉ ANTONIO MIRALLA.</h2>
-
-<p>En el número de los arjentinos que se han granjeado
-fama fuera de la patria, debe contarse al Sr.
-<span class="smcap">D. José Antonio Miralla</span>.</p>
-
-<p>Él “era incapaz de olvidarse [son sus propias palabras]
-de las Provincias donde habia tenido el honor
-de nacer, y mucho menos de la gran ciudad
-donde recibió su instruccion.” Esas provincias
-eran las arjentinas, y Buenos Aires la gran ciudad.</p>
-
-<p>El hombre que asi se espresaba despues de 12
-años de ausencia de la patria, merece cuando menos,
-el afecto de sus paisanos.</p>
-
-<p>Nosotros hemos sentido siempre simpatia por
-Miralla, avivándose toda vez que la casualidad nos
-presentó este nombre mezclado con algun incidente
-ó unido á algunas personas notables en la historia
-moderna de la América independiente.</p>
-
-<p>Hemos recojido esos pocos incidentes; conocemos
-algunos pasos de la carrera de Miralla; pero ignoramos
-con precision donde y cuando termina.<a name="FNanchor_1" id="FNanchor_1"></a><a href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a></p>
-
-<p>Miralla hizo sus estudios en el Colejio de Buen<span class="pagenum"><a name="Page_96" id="Page_96">[96]</a></span>os
-Aires durante el rectorado del Dr. D. Luis José
-Chorroarin<a name="FNanchor_2" id="FNanchor_2"></a><a href="#Footnote_2" class="fnanchor">[2]</a>. Permaneció en esta ciudad hasta
-1810 y probablemente ya no residia en ella el dia
-25 de Mayo de aquel año.</p>
-
-<p>No hemos podido rectificar la verdad de algunas
-curiosas anécdotas referentes á Miralla y á la proteccion
-que le dispensó cierto artífice italiano de
-una custodia famosa, que pasó al Perú despues de
-haber espuesto al público en uno de nuestros templos
-aquella joya destinada al culto.</p>
-
-<p>El hecho es que en 1812 se le vé á Miralla en Lima,
-dando cuenta, en un cuaderno de pocas pájinas,
-“de las fiestas celebradas en la Ciudad de los
-Reyes con motivo de la promocion del Exmo. Señor
-Dr. D. José Baquijano al Supremo Consejo de Estado.”</p>
-
-<p>Las descripciones de festividades públicas formaron
-un ramo especial de la literatura peruana. En<span class="pagenum"><a name="Page_97" id="Page_97">[97]</a></span>
-época en que el talento del escritor tenia allí pocas
-aplicaciones, era una buena fortuna la oportunidad
-de lucir erudicion y facundia en el panejírico
-de algun personaje ó en la relacion de la alegria ó
-del dolor del público en ocasiones estraordinarias.</p>
-
-<p>Miralla se manifiesta en ese escrito digno de desempeñar
-una tarea que él quiso confiar (como lo
-espresa en la dedicatoria) “á la pluma delicada de
-un ilustre literato.” No faltan allí, ni las citas latinas,
-especialmente de Lucano y de Ovidio, ni la
-desenfadada verbosidad á que la jeneralidad de
-los escritores limeños tenian acostumbrado el oido
-de sus conciudiadanos.</p>
-
-<p>Sin embargo, cualquiera que lea el discurso que
-encabeza la “breve descripcion,” no podrá menos
-de advertir que es fruto de la cabeza de un hombre
-de ingénio, no mal preparado para honrar la carrera
-de las letras.</p>
-
-<p>Es demas decir que en este cuaderno abundan
-los versos en todo metro y medida, la mayor parte
-anónimos. Sospechamos que muchos pertenecerán
-á Miralla y especialmente el siguiente cuarteto
-que fué colocado sobre el frontis <i>iluminado</i> de las
-casas consulares: el dejo á <i>culto</i> que tienen esos
-cuatro versos, es propió del terreno en que nacieron.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_98" id="Page_98">[98]</a></span></p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>Estas llamas ardientes simbolizan</i></div>
-<div class="verse"><i>El amor que mereces á este pueblo:</i></div>
-<div class="verse"><i>Su inquietud el deseo de tu gloria,</i></div>
-<div class="verse"><i>Su claridad la luz de tu consejo.</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>La única composicion poética, firmada con iniciales
-que allí se rejistra, pertenece al Dr. D. José
-Sanchez Carrion, quien mas tarde se hizo notable
-por la parte que tomó en la emancipacion del Perú
-y por el cargo de Ministro jeneral de Bolivar que
-desempeñó hasta la batalla de Junin. Este personaje
-se liga con nuestra historia en cuanto se le considera
-por algunos como un rival poco jeneroso del
-Dr. Monteagudo, asesinado en las calles de Lima
-durante la influencia política de Sanchez Carrion.</p>
-
-<p>Baquijano pasó á Madrid á tomar posesion de su
-empleo, y entendemos que llevó consigo á Miralla
-de quien se habia declarado protector.</p>
-
-<p>Es de presumir que la gratitud no flaquease en el
-ardiente corazon de Miralla; pero tambien es presumible
-que sus opiniones políticas y su devocion á la
-causa de la independencia americana, levantasen
-un celaje opaco y frio en las relaciones amistosas
-entre el magnate protector y su protejido, novel y
-oscuro literato republicano.</p>
-
-<p>Baquijano, Conde de Vista Florida, estaba ligado<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[99]</a></span>
-con estrechos vínculos á dos Ministros del absolutismo
-de Fernando VII, ambos, por una aberracion
-singular, nacidos en América. El uno era el Duque
-de San Carlos, peruano, y el otro el mejicano Lardizabal.</p>
-
-<p>La reunion á Cortes habia hecho de Madrid la
-residencia de muchos americanos distinguidos,
-quienes se dividieron, alistándose en uno ú otro de
-los dos grandes partidos que ajitaban entonces á la
-Península.</p>
-
-<p>Los americanos liberales que veian en el triunfo
-del sistema constitucional de la Metrópoli, el triunfo
-tambien de la libertad en América, manifestaron
-con una loable valentia su indignacion contra el
-decreto de 4 de Mayo de 1814 aboliendo la constitucion
-y disolviendo en consecuencia las cortes del
-Reino.</p>
-
-<p>Algunos de aquellos, como D. Vicente Rocafuerte,
-y Rivero, diputados por las ciudades de
-Guayaquil y de Arequipa, llevaron la enerjia de sus
-convicciones y principios hasta negarse á asistir á
-una audiencia real, declarando que no era digno de
-sus respetos un monarca que hacia jemir en las
-cárceles á los diputados liberales cuyas opiniones
-estaban garantidas por el rejimen constitucional
-bajo cuyo imperio las habian emitido. Esta valiente
-determinacion fué, como es de creerse en los
-momentos de la reaccion absolutista, castigada<span class="pagenum"><a name="Page_100" id="Page_100">[100]</a></span>
-ejemplarmente. Arrebatado Rivero de los brazos
-de su joven y reciente compañera, fué encerrado en
-la oscuridad de una prision de estado, en donde jimió
-durante seis años.</p>
-
-<p>Si Miralla se hallaba entonces en Europa es de
-presumirse que pensase como el ecuatoriano Rocafuerte:
-decia este, “que, los americanos eran mas
-delincuentes que los españoles en reconocer al rei
-absoluto, porque sufrian mas de su lejano despotismo
-y porque habia llegado la época en que era
-obligacion de ellos trabajar en sacudir el yugo español
-y combatirlo de todos modos.”</p>
-
-<p>Al fin de una carrera llena de amarguras y de
-tantos desengaños como importantes servicios habia
-prestado á la libertad y á la ilustracion del nuevo
-mundo, el mismo Rocafuerte volviendo la memoria
-á la aurora de la revolucion esclamaba desde
-Lima en 1844: «En esa época feliz yo consideraba
-toda la América española como la patria de mi
-nacimiento.» Esta tambien era la manera de sentir
-de todos los americanos ilustres que el espíritu de
-fraternidad filosófica del siglo XVIII, habia preparado
-como por milagro para esa larga y heróica lucha
-de que habia de resultar independiente un
-mundo entero.</p>
-
-<p>Bolivar, Morelos, San Martin, se buscaban anhel<span class="pagenum"><a name="Page_101" id="Page_101">[101]</a></span>antes
-con el pensamiento en ese oceano de llanuras,
-de bosques y montañas vírjenes que fueron teatro
-de la lucha de la emancipacion, deseándose
-mútuamente el acierto y la victoria en la idéntica
-causa que sostenian.</p>
-
-<p>Camilo Enriquez no reconoce en los Andes el
-poder de separar en dos patrias el suelo chileno y
-el argentino, y electriza simultáneamente con sus
-escritos republicanos á Santiago y á Buenos Aires.
-El Dr. D. Bernardino Vera, ignorado y completamente
-desconocido á las márjenes del Paraná, donde
-tuvo su ilustre cuna, vivirá eternamente en los
-fastos de la revolucion chilena, como pensador,
-como majistrado, como poeta, como patriota.</p>
-
-<p>A este tenor, muchos otros americanos fueron
-del mismo modo de pensar que Rocafuerte. Miembros
-de una misma familia por los principios, las
-aspiraciones y los fines, siguieron el rumbo que
-el destino quiso señalarles y cultivaron el campo
-de la independencia con la pluma y la espada como
-una heredad comun. Las victorias de Boyacá y de
-Maypu alcanzadas por dos distintos heroes en dos
-opuestos estremos de la América española, son tan
-hermanas como Leutres y Mantinea.</p>
-
-<p>Miralla vivia en la atmósfera de esas mismas jenerosas
-ideas.&mdash;«A pesar de haber sido el principal
-é inalterable anhelo de su alma e<span class="pagenum"><a name="Page_102" id="Page_102">[102]</a></span>l volver al
-círculo de sus amigos y paisanos y al grato calor
-de sus hogares,» como lo decia á su antiguo
-maestro en Julio de 1822, el destino le detenia en
-la Habana en donde por aquel tiempo era vecino
-comerciante y propietario acaudalado.</p>
-
-<p>El restablecimiento de la Constitucion en Cádiz
-permitió á los amigos de la independencia americana
-residentes en la principal de las islas Antillas,
-mayor libertad para sus proyectos y trabajos. Existia
-en la Habana una asociacion secreta relacionada
-con otras de la misma especie en Caracas, cuyo
-objeto era ganar prosélitos y difundir ideas á
-favor de la gran causa de nuestro continente.</p>
-
-<p>En esos trabajos tomó Miralla una parte activa,
-y aprovechando de la libertad de imprenta que el
-movimiento revolucionario de Riego y Quiroga habia
-devuelto á los súbditos españoles, se asoció á
-Fernandez Madrid para escribir en el sentido de
-la independencia y de la democracia.</p>
-
-<p>En 1821 fundaron ambos en la misma Habana
-un periódico titulado el <i>Argos</i>, para influir en la
-política del continente y en especial en la de los habitantes
-de Méjico, en donde acababa de dar Iturbide
-el grito de independencia, (24 de febrero de
-1821.) Las ideas monárquicas del plan de Iguala dejaban
-demasiado transparente los fines de ambicion
-personal que se realizaron en 18 de Mayo de
-1822;&mdash;dia en que se vió en América la parod<span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[103]</a></span>ia de
-un Emperador consagrado por el motin militar
-de un sarjento. Los verdaderos patriotas mejicanos
-querian entrar francamente en el camino natural
-de los destinos de América que ellos comprendian
-y aceptaban como ley infalible en lo futuro.
-Aspiraban al triunfo del sistema democrático republicano
-y á la comunidad de principios é intereses
-entre los nuevos Estados que nacian á la independencia,
-para que esta gran familia de naciones
-llegase á ser próspera y feliz por medio de la paz,
-del órden y de una sabia administracion económica.
-El programa del <i>Argos</i> era este mismo, y estas
-las ideas y tendencias á cuyo servicio se pusieron
-sus inteligentes redactores.</p>
-
-<p>Fernandez Madrid, nacido en Cartajena de la antigua
-Colombia en 1789, y cuya existencia se apagó
-en las cercanias de Lóndres en Junio de 1830, nos
-es mas conocido que su amigo Miralla, compatriota
-nuestro y educado en esta capital, objeto constante
-de sus simpatías y recuerdos.</p>
-
-<p>La amistad entre estos dos ilustrados y beneméritos
-americanos redunda en elogio del que es
-objeto de esta breve noticia. Madrid llegó á tener,
-dentro y fuera del territorio de Colombia las
-posiciones mas elevadas de la majistratura y de la
-diplomacia. Orador elocuente, versado en las ciencias,
-ha salvado su nombre del olvido, no tanto por<span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[104]</a></span>
-el distinguido papel que desempeñó en el teatro de
-la política, cuanto por las amables calidades de su
-carácter y por su aventajada inspiracion poética.</p>
-
-<p>Natural es presumir que entre el Argentino y el
-Colombiano que habian fundido sus pensamientos
-y pasiones políticas en el molde de las columnas del
-<i>Argos</i>, existiese una especial analojía en el carácter
-y en las propensiones del espíritu, cultivado en ambos
-por la disciplina de la escuela y por la enseñanza
-práctica que proporcionan los viajes.</p>
-
-<p>Madrid ha dejado en su coleccion de poesias, publicadas
-en Lóndres en 1828, huellas bien marcadas
-de la intimidad con Miralla, de las inclinaciones
-literarias de este, y de su influencia en la sociedad
-habanera en cuyo seno pasaron ambos juntos muchos
-años.</p>
-
-<p>Una de esas composiciones forma por si sola un
-rasgo sumamente característico de la fisonomia de
-nuestro ilustre compatriota. Ella coloca á Miralla
-en el número de esos <i>varones insignes en merecimientos</i>,
-cuyas palabras son poderosas para aplacar el
-mar de las iras populares.</p>
-
-<p><i>Ille regit dictis animos, et pectora mulcet.</i></p>
-
-<p>Esa composicion no necesita esplicaciones ni comentarios:
-las relaciones entre las colonias del
-golfo mejicano y su metrópoli de entonces, esplicar<span class="pagenum"><a name="Page_105" id="Page_105">[105]</a></span>án
-los motivos posibles de la asonada que dá ocasion
-al</p>
-
-<p class="center"><span class="smcap">Soneto.</span></p>
-
-<p class="center"><i>Al ciudadano Miralla, con motivo de haber sosegado
-el furor popular del pueblo el 15 de Abril
-de 1820.</i></p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse indent2">Visteis alguna vez del mar airado</div>
-<div class="verse">Encresparse las olas ajitadas,</div>
-<div class="verse">Cuando de opuestos vientos contrastadas</div>
-<div class="verse">Bramando sin piedad se han levantado?</div>
-<div class="verse indent2">Ya descienden de un cielo encapotado</div>
-<div class="verse">Las centellas por Júpiter lanzadas;</div>
-<div class="verse">Ya no atiende á las velas destrozadas</div>
-<div class="verse">El marinero absorto y consternado.</div>
-<div class="verse indent2">Pero armada la diestra del tridente,</div>
-<div class="verse">Habla Neptuno y calla el océano</div>
-<div class="verse">Que la voz reconoce omnipotente.</div>
-<div class="verse indent2">Imájen de ese mar fué el pueblo Habano,</div>
-<div class="verse">Y de Neptuno el jóven elocuente,</div>
-<div class="verse">Que aplacar supo su furor insano.</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>La otra composicion es una sátira bella y orijinal
-escrita en tercetas fáciles y de grata lectura bajo la
-inspiracion de estos dos versos que dictó Miralla para
-que sirvieran de tema al poeta:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_106" id="Page_106">[106]</a></span></p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>Hay en el mundo dos felicidades,</i></div>
-<div class="verse"><i>Una ser rico, y otra ser soltero.</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Dedúcese de la lectura de esta sátira que era comun
-á ambos amigos la inclinacion á escribir en
-metro:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse indent1"><i>No mas el tiempo en versos malgastemos,</i></div>
-<div class="verse"><i>Porque á la sombra del laurel de Apolo,</i></div>
-<div class="verse"><i>Coronados y hambrientos moriremos......</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Dedúcese tambien de la lectura de esta composicion,
-que doce años de apartamiento de la patria,
-no habian desvirtuado en Miralla las amables dotes
-intelectuales y los jeniales arranques de un carácter
-desenvuelto y comunicativo que con frecuencia
-acarrean el elojio ó la crítica de los estraños á
-los hijos de nuestro pais!....</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse indent1"><i>Porque sabes hablar eres pedante;</i></div>
-<div class="verse"><i>Porque entiendes de todo eres lijero;</i></div>
-<div class="verse"><i>Por ameno y jovial eres tunante.</i></div>
-<div class="verse"><i>Asi te juzga el público habanero!....</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Otros hechos parciales que han llegado á nuestro
-conocimiento prueban el amor á las letras y la aptitud
-para cultivarlas que asistia á Miralla. Rayaba
-alto en un lujo en que pocas veces pecan los americanos
-estudiosos. No solo estimaba las buenas
-obras y los autores clásicos, sino tambien las bellas
-ediciones acreditadas entre los eruditos. Complacíase
-en leer á Homero, á Horacio, á Lafontaine,<span class="pagenum"><a name="Page_107" id="Page_107">[107]</a></span>
-al Tasso, en anchas pájinas de bien abatanado papel
-y en tipos vaciados en moldes artísticamente correctos.</p>
-
-<p>Este placer, propio de un hombre de gusto y entendido,
-quiso compartirle con sus compatriotas
-destinando á la biblioteca pública de Buenos Aires,
-en donde existen hoy, <i>treinte y siete</i> volúmenes de
-las ediciones in-folio del Bodoni, muchas de las
-cuales eran ya raras en Europa en 1822, segun la
-indicacion del donante en la carta con que remite el
-obsequio desde la Habana á su <i>respetable rector</i> el
-Dr. D. Luis José Chorroarin.<a name="FNanchor_3" id="FNanchor_3"></a><a href="#Footnote_3" class="fnanchor">[3]</a> Esta carta cuya
-fecha es de 27 de Julio de 1822 se publicó en el <i>Argos</i>
-de Buenos Aires del Sábado 28 de Diciembre de
-aquel mismo año. El mismo periódico, cuya redaccion
-se señaló en su larga carrera por inteligente
-y noticiosa, habia anunciado de antemano el donativo
-de Miralla, agregando: “D. José Antonio Miralla,
-hijo de esta ciudad, que se halla en el dia en la
-Habana ejerciendo el comercio...... es un argentino
-muy recomendable por sus talentos y por el<span class="pagenum"><a name="Page_108" id="Page_108">[108]</a></span>
-<i>número considerable de idiomas que posée</i>. Cuantos
-porteños han visitado aquel puerto, hacen elojios
-de la cordialidad con que los ha tratado.” (<i>Argos</i>
-número 90&mdash;Miércoles 27 de Noviembre de 1822.)</p>
-
-<p>Fruto de su inclinacion al estudio de las lenguas,
-es su traduccion del orijinal italiano de la afamada
-obra de Foscolo, titulada: <i>últimas cartas de Jacobo
-Dortis</i>. Este libro, reimpreso en Buenos Aires en
-1835, por un porteño amigo de las letras, que habia
-tratado y estimaba á Miralla, es el único documento
-que haya llegado á nuestras manos, medianamente
-apropiado para dar testimonio de los dotes ó
-de los defectos de su estilo.</p>
-
-<p>Esa version es fácil y correcta, y conserva transparente,
-sin daño de la lengua patria, las formas
-mórbidas del orijinal italiano, indecisas y vaporosas
-á veces, enérjicas y lúgubres con mayor frecuencia.
-Miralla habria sido capaz de traer al dominio
-del habla española los recónditos tercetos de la
-<i>Divina Comedia</i>, como puede juzgarse por la muestra
-que nos ofrece la version de las <i>últimas cartas</i>.
-Es imposible traducir con mayor concision, con
-mas eficacia, aquellos dos hemistiquios del Dante tan
-conocidos como citados;</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_109" id="Page_109">[109]</a></span></p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent2"><i>....Come sa di sale</i></div>
-<div class="verse indent2"><i>Lo pane altrui!......</i></div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse"><span class="smcap">Ah! como sabe a sal el pan ajeno!</span></div>
-</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Algunos trozos de la trajedia de Alfieri, intercalados
-en el testo orijinal, han sido traducidos en
-verso con igual propiedad y maestria.</p>
-
-<p>El acierto en traducir de que dió pruebas nuestro
-compatriota faltole para elejir el objeto de su “principal
-obra literaria.”<a name="FNanchor_4" id="FNanchor_4"></a><a href="#Footnote_4" class="fnanchor">[4]</a> La familia enfermiza de
-Verther pudo llegar vigorosa hasta el umbral del
-siglo presente; pero hoy no puede tener descendencia
-en las Repúblicas que crecen en el nuevo mundo,
-sin ruinas del tiempo sobre sus juveniles espaldas,
-y que andan alegremente el camino hácia lo
-venidero en que tantas esperanzas de hoy han de
-ver cumplidas. Podemos aceptar la dulce y fecunda
-melancolia que el cristianismo hace brotar del
-contraste entre nuestra nada y la eternidad; pero de
-manera alguna la amarga y venenosa desesperacion
-que proviene de la duda ó del ateismo. Estamos
-por lo tanto los argentinos, en el deber de buscar en
-el rastro de la existencia andariega y desprendida
-del Sr. Miralla, otros títulos para colocarle en el
-lugar que le corresponde por su indudable mérito
-como literato, asi como los tiene ya granjeados, como
-patriota, para nuestra gratitud y nuestro cariño.<span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[110]</a></span>
-Alentar á otros para que efectuen esas indagaciones,
-es el objeto que nos hemos propuesto al escribir
-estos lijeros apuntes que reclaman la induljencia
-de los lectores.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_111" id="Page_111">[111]</a></span></p>
-
-<h2 id="VIEITES">D. HIPOLITO VIEITES.</h2>
-
-<p><span class="smcap">D. Hipólito Vieites</span> sobrevivió apenas cinco años
-á la revolucion de Mayo, no obstante, tuvo en ella
-una parte muy principal. El Dean Funes le coloca
-en la lista de aquellos “hombres atrevidos en quienes
-el eco de la libertad hacia una impresion irresistible.”
-La casa del Dr. Vieites en la calle de Venezuela
-(dice un testigo presencial) servia frecuentemente
-de punto de reunion á los iniciados en el pensamiento
-de formar un gobierno independiente de
-la antigua metrópoli.</p>
-
-<p>El primer gobierno patrio le confió una comision
-importante al lado del jeneral D. Francisco Antonio
-Ocampo, jefe de la expedicion auxiliadora á las provincias
-del interior del Vireinato. Intervino con
-esta ocasion en el famoso suceso de la prision de
-Liniers y contribuyó á que se ejecutase sin demora
-la órden cruenta pero enérgicamente necesaria que
-para salvar la revolucion hizo célebre el lugar de la
-Cabeza del Tigre.</p>
-
-<p>Obtuvo otros muchos empleos que dan testimonio
-de la jeneralidad de sus conocimientos y de la
-confianza que ins<span class="pagenum"><a name="Page_112" id="Page_112">[112]</a></span>piraba á sus compatriotas.</p>
-
-<p>Fué miembro de la Cámara de Apelaciones en
-1812. En noviembre de este mismo año le nombró
-el Gobierno para que con otros ciudadanos preparasen
-las materias que habian de ventilarse en la
-Asamblea Nacional que estaba convocada para el
-próximo Enero. Segun el tenor de la circular gubernativa,
-el Señor Vieites y sus asociados debian
-“trabajar muy particularmente en la ilustracion
-metódica de los ramos relativos á la prosperidad general
-y comun seguridad de estas provincias, formando
-al mismo tiempo un proyecto de constitucion
-digno de someterse al examen de los Representantes
-de ellas, y de llevar á estos paises al punto de elevacion
-y grandeza á que les llama el destino.”</p>
-
-<p>Reunida la Asamblea jeneral, tomó asiento en
-ella como diputado por Buenos Aires, y desempeñó
-la Secretaria de ese cuerpo lejislativo acompañado
-del Sr. Dr. D. Valentin Gomez.</p>
-
-<p>El mejor título del Dr. Vieites á la atencion de la
-posteridad del pais es su aplicacion apasionada al
-estudio de las cuestiones económicas é industriales
-á que tan poco se inclinaban en la época en que él
-se formó los hombres de carreras liberales. Promover
-la riqueza del pais por la libertad del comercio,
-por la difusion de las ciencias aplicables, y por el
-cultivo inteligente de la tierra; tal fué el pensamiento
-constante de la buena cabeza de aquel ilustrado
-patriota. Para servir á este fin, fundó el periód<span class="pagenum"><a name="Page_113" id="Page_113">[113]</a></span>ico
-titulado: <i>Semanario de Agrícultura, Industria y Comercio</i>,
-cuyo primer número apareció el miércoles
-1ᵒ de Setiembre de 1802. Solo las atenciones de la
-defensa del pais en 1807 contra el enemigo exterior,
-pudieron arrebatar la pluma á la mano incansable
-de Vieites. Cinco años consecutivos y sin tregua,
-combatió contra la pereza, contra los abusos, contra
-las ideas estraviadas, y otros tantos empleó en
-derramar ideas sanas y buenos principios que al fin
-fructificaron á pesar del mal preparado terreno en
-que caia la exelente semilla. Sus contemporáneos le
-hicieron justicia, y el Virey Liniers en comunicacion
-de Setiembre de 1806, pidiéndole su cooperacion
-para la defensa contra las fuerzas británicas,
-le decia: “los escritos de V. no respiran mas que el
-mas puro patriotismo, amor á las artes, y mas acendradas
-ideas morales.”</p>
-
-<p>Llegará dia en que los agricultores de Buenos Aires
-levantarán una estátua á Vieites como al primero
-de nuestros escritores que, por medio de la prensa
-trató de ennoblecer y de alentar el arte de cultivar
-la tierra. Antes que Grigera publicase su cartilla
-rural, que aun se reimprime como un prontuario
-útil, habia llenado Vieites la misma necesidad bajo
-una forma mas didáctica y con mas método, guardando
-el sencillo proceder de preguntas y respuestas.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_114" id="Page_114">[114]</a></span></p>
-
-<p>Los papeles públicos de los primeros años de la
-revolucion abundan en rasgos jenerosos del carácter
-del Señor Vieites. Dotó jenerosamente de varias
-obras de su uso á la biblioteca pública de Buenos
-Aires, y como las dádivas del hombre de juicio tienden
-á ser fecundas y se hacen con discrecion, donó
-entre aquellos libros, en lengua española, el tratado
-mas estenso y de mejor doctrina que sobre la industria
-rural era conocido en aquellos tiempos. El
-ejemplar del diccionario de Agricultura de Rozier
-que pertenece á aquel establecimiento público conserva
-todavia el nombre respetable de su primer
-poseedor.</p>
-
-<p>Hombre de este carácter no podia mantener esclavos
-á su lado ni con permiso de la ley y del hábito.
-Cuando se formó una Compañia de <i>Castas</i>
-para engrosar con ella las filas del ejército del Perú,
-el Sr. Vieites dió la libertad al único esclavo que
-poseia y le colocó bajo las banderas de la patria.
-Murió en Buenos Aires el dia 27 de Setiembre de
-1815.<a name="FNanchor_5" id="FNanchor_5"></a><a href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a></p>
-
-<p>El Dr. Vieites tuvo un hermano, canónigo de la
-Catedral de Buenos Aires, no menos decidido que
-él por la causa de la revolucion desde sus primeros
-síntomas. Era aquel sacerdote hombre de talento
-é instruccion y nos aseguran que escribió y pu<span class="pagenum"><a name="Page_115" id="Page_115">[115]</a></span>blicó
-por los años de 1812 una cartilla ó catecismo político
-que no hemos visto.</p>
-
-<p>El buen canónigo cayó en cama postrado por una
-paralisis. De aquí tomó causa el mal espíritu antagonista
-del órden nuevo, para atribuir aquella desgracia
-física á castigo del cielo. Los hechos reales de
-decision patriótica se agravaron con la calumnia que
-nunca se hace esperar, siendo, á veces, no tanto hija
-de la perversidad, cuanto de la propension del
-vulgo á exajerar las cosas y á darlas tintes vivos y
-novelescos.</p>
-
-<p>Como su hermano D. Hipólito habia ayudado á
-formar la sumaria en el proceso de la conspiracion
-de Alzaga; tomaron de aquí ocasion para suponer,
-que el dia de la ejecucion de este altivo español,
-habia empapado su pañuelo en sangre: afeaban mas
-esta accion los impostores recordando que era
-un ministro de paz aquel á quien se la imputaban.</p>
-
-<p>Cuando llegó este maligno rumor á oidos del canónigo
-Vieites, no pudiendo incorporar su cuerpo, levantó
-los ojos al cielo esclamando: <i>¡Qué calumnia!</i>
-Era un hombre caritativo y bondoso; un <i>santo</i>, segun
-la espresion de una persona que le trató hasta su
-último dia.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[116]</a></span></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[117]</a></span></p>
-
-<h2 id="GORRITI">D. JUAN IGNACIO GORRITI.</h2>
-
-<p>D. <span class="smcap">Juan Ignacio Gorriti</span>, es hijo de la provincia
-arjentina de Jujuí: recibió su educacion literaria
-en el colejio de Monserrat de Córdoba en tiempo
-que lo dirijia la comunidad de PP. franciscanos,
-sucesores de los espulsados jesuitas en la funcion
-de dirijir la enseñanza. A consecuencia del movimiento
-revolucionario de 1810, vino á Buenos
-Aires en el carácter de diputado por su provincia,
-y como tal votó en 18 de Diciembre de aquel año
-memorable á favor de la incorporacion de los
-Diputados de las Provincias, á la Junta provisional
-gubernativa. En 1813 obtuvo una silla de
-canónigo en la catedral de Salta de la cual llegó á
-ser Arcediano. Se atribuye á su doctrina y á su
-ejemplo una parte muy principal en el espíritu de
-independencia que manifestó el clero y la poblacion
-de la provincia de Salta durante la lucha con
-los ejércitos realistas. Posteriormente sirvió en
-el ejército del Perú el empleo de Vicario Jeneral
-castrense. Despues de los trastornos del año 20,
-la provincia de Salta, á imitacion de la de Buenos
-Aires, trató de reparar sus males creando una<span class="pagenum"><a name="Page_118" id="Page_118">[118]</a></span>
-administracion arreglada é intelijente. En esta
-tarea prestó el Sr. Gorriti tan eficaz cooperacion
-que logró acabar de conquistar la confianza que
-desde muy atrás le dispensaban los Salteños,
-quienes le nombraron diputado para el Congreso
-Nacional de 1824 que se abria bajo lisonjeros
-auspicios. La figura del Sr. Gorriti en aquel
-cuerpo compuesto de personas notables sobresale
-en los primeros planos por la buena ley de su elocuencia,
-la alta moralidad de sus sentimientos y
-la robustez de su razon. Sobre el fruto final de
-aquel Congreso,&mdash;la Constitucion llamada vulgarmente
-unitaria,&mdash;tenia el Sr. Gorriti un concepto
-favorable que espresaba de esta manera. “Ese
-código reune todas las ventajas del sistema federal
-con las del de Unidad, evitando los inconvenientes
-de ambos.” Lleno de este convencimiento
-aceptó la comision de presentar la Constitucion á
-las autoridades de Córdoba en nombre del
-Congreso. El éxito de esta mision no fué favorable
-como es notorio, y la manera como fué
-desempeñada consta de un informe detenido pasado
-por el Sr. Gorriti al Congreso con fecha 8
-de febrero de 1827; informe, que segun su autor,
-seria “una leccion bien instructiva para la posteridad.”
-El último dia de Agosto de aquel mismo
-año regresó á Salta. En 1829 fué electo go<span class="pagenum"><a name="Page_119" id="Page_119">[119]</a></span>bernador
-de esta provincia, cargo que desempeñó
-hasta 1831. En esa época se espatrió voluntariamente
-á Bolivia en donde murió rodeado de la
-estima y de las consideraciones debidas á su talento,
-méritos y servicios. Segun el editor del
-libro del Dr. Gorriti, publicado en Valparaiso con
-el título: “Reflexiones sobre las causas morales
-de las convulsiones interiores de los nuevos Estados
-Americanos, etc.,” este señor dejó escrito
-una memoria sobre la conducta que observó en
-el Congreso de 1825 y sobre toda su vida pública:
-interesante documento que permanece inedito, no
-sabemos en poder de quien.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[120]</a></span></p>
-
-<h2 id="NAVARRO">D. JULIAN NAVARRO.</h2>
-
-<p>El presbitero Dr. <span class="smcap">D. Julian Navarro</span>: hijo de
-Buenos Aires. El General San Martin le recomienda
-por el valor con que animó á los patriotas en la
-jornada de 3 de febrero de 1813, administrándoles
-al mismo tiempo sobre el campo de batalla los auxilios
-espirituales. Esta recomendacion se encuentra
-en el parte que dió al Gobierno aquel jeneral,
-de la importante victoria de San Lorenzo, preludio
-de otras mas gloriosas. En 1816 fué nombrado
-capellan del regimiento de artillería y catedrático
-de vísperas de los <i>estudios públicos</i> de esta capital.</p>
-
-<p>El Dr. Navarro hizo parte de la espedicion á
-Chile al lado del jeneral San Martin. Allí obtuvo
-muy pronto empleos de lucimiento, pues en 1819
-era Rector del seminario de Santiago.</p>
-
-<p>En aquella ciudad ha muerto há pocos años en
-una edad avanzada, con fama de injenio agudo
-pero no en olor de santo.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[121]</a></span></p>
-
-<h2 id="ITURRI">D. FRANCISCO JAVIER ITURRI</h2>
-
-<p>El abate <span class="smcap">D. Francisco Javier Iturri</span>, de la Compañía
-de Jesus, era natural de la ciudad de Santa
-Fé de la Vera Cruz. La espulsion de los dominios
-de España de aquella órden célebre, abrió al P. Iturri
-el mismo campo en que se ilustraron Clavijero,
-Molina, Velazco y otros jesuitas americanos. El
-Sr. Funes en el prólogo de su <i>Ensayo</i>, dice lo siguiente:
-“Tenia ya muy adelantado mi trabajo
-cuando leí en Hervas y Panduro que el V. Abate D.
-F. J. Iturri habia concluido su <i>historia de esta
-parte de América</i>.” Esta importante obra debe
-existir manuscrita en alguno de los colejios ó casas
-de la órden de Jesus en Roma ó en Boloña, cindades
-en donde residieron los expulsados que se dirijieron
-á Italia. Solo se conoce de nuestro P. Iturri
-dos pequeños volúmenes de cartas sobre crítica histórica
-americana, publicados en Madrid; una de las
-cuales se reimprimió en Buenos Aires en 1818, á
-costa del Dr. Soloaga, íntimo corresponsal del autor.<a name="FNanchor_6" id="FNanchor_6"></a><a href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a>
-Este escrito se contrae á rebatir algunos
-errores cometidos sobre la naturaleza y productos
-del suelo americano, por D. Juan Bautista Muñoz<span class="pagenum"><a name="Page_122" id="Page_122">[122]</a></span>, en
-la Historia de América que nunca concluyó, y para
-cuya formacion habia reunido laboriosamente gran
-cópia de documentos. Ese escrito es datado en
-Roma á 20 de Agosto de 1797, y en él hace mencion
-varias veces el autor, del trabajo histórico de que
-se ocupaba y al que se refiere el Sr. Hervas, quien
-debia estar bien informado acerca de los trabajos literarios
-de los miembros de la Compañia de Jesus,
-contemporáneos suyos.</p>
-
-<p>No sabemos si la carta del P. Iturri, de la cual
-cópia un párrafo el Dr. Funes en la paj. 361 del
-t. 3ᵒ de su Ensayo, corresponde á las impresas ó si
-era una epistola confidencial y manuscrita. El dean
-es un autor muy de la escuela opuesta al historiador
-Prescott. Este deja en pié los andamios que
-le sirvieron para levantar su fábrica histórica;
-aquel quisiera pasar por único testigo de los sucesos
-que relata: aborrece las citas y poco se ocupa
-de las datas.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_123" id="Page_123">[123]</a></span></p>
-
-<h2 id="RIVAROLA">D. PANTALEON RIVAROLA.</h2>
-
-<p>El Dr. <span class="smcap">D. Pantaleon Rivarola</span> fué un sacerdote
-natural de Buenos Aires, capellan del rejimiento
-del <i>Fijo</i>, muy dado al cumplimiento de sus santos
-deberes; versado en la literatura antigua y en la historia
-de su patria. Escribió dos largos <i>romances</i>
-describiendo la <i>Gloríosa reconquista</i> y la
-<i>gloriosa defensa</i> de la capital del virreinato en
-los años de 1806 y 1807. Al emplear un metro
-vulgar y un estilo que raya en prosa desaliñada,
-tuvo en vista el que sus producciones se hiciesen
-familiares con el pueblo y fuesen “cantables
-para los labradores, para los artesanos, para las
-mujeres, en los campos, en los talleres, y hasta en
-las plazas públicas.” Son palabras testuales del
-autor.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[124]</a></span></p>
-
-<h2 id="GARCIA">F. PANTALEON GARCIA.</h2>
-
-<p>El M. R. P. Fr. <span class="smcap">Pantaleon Garcia</span> del órden de
-San Francisco, nació en Buenos Aires y vistió su
-humilde hábito en esta misma ciudad, pasando muy
-jóven, pero ya sacerdote, á la de Córdoba, del Tucuman.
-Allí se ilustró en el púlpito, y en el desempeño
-de las cátedras que la Universidad le confió
-desde el año 1780.</p>
-
-<p>Una parte de los sermones panejíricos de este
-notable fraile se publicaron en Madrid en 6 volúmenes
-el mismo año de nuestra revolucion. La última
-de sus obras impresas es la oracion fúnebre que
-pronunció en las exéquias del estimable Fr. Cayetano
-Rodriguez, de quien no solo debió ser un hermano
-en el claustro y la penitencia sino un amigo
-en el patriotismo y en la comunidad del amor á los
-buenos estudios.</p>
-
-<p>El P. Garcia tenia una voz sonora y penetrante,
-espresion viva, presencia grave y circunspecta: sus
-panejíricos son elocuentes y llenos de sana y oportuna
-erudicion.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_125" id="Page_125">[125]</a></span></p>
-
-<h2 id="DIAZ">D. RAMON DIAZ.</h2>
-
-<p>Dr. <span class="smcap">D. Ramon Diaz</span>.&mdash;En la calle central del cementerio
-de la <i>Recoleta</i>, existe una modesta tumba, levantada
-á espensas del Estado para encerrar los restos
-mortales del Dr. D. Matias Patron y Salgado.
-Descansan allí mismo las cenizas de los dos hermanos,
-D. Avelino Diaz y Salgado, el Euclides del Rio
-de la Plata, y D. Ramon, objeto de esta breve noticia.</p>
-
-<p>Sobre esa tumba que encerró avara tres primaveras
-cargadas de frutos en flor, pudiera escribirse
-con propiedad los siguientes versos de un romance
-castellano del siglo XV:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">Una tierra les crió,</div>
-<div class="verse">Una muerte les llevó,</div>
-<div class="verse">Una gloria les posea.</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>El Dr. Diaz falleció á la edad de veinticuatro años,
-el dia 6 de diciembre de 1824, ejerciendo el empleo
-de Defensor de Pobres. En el desempeño de esta
-magistratura mostró un corazon compasivo, y su
-caridad por los desgraciados le permitió conseguir
-que se tuviese por práctica de nuestros tribunales
-el aliviar de los grillos á los reos de graves delitos
-despues de prestada la confesion en el proceso<span class="pagenum"><a name="Page_126" id="Page_126">[126]</a></span>. Solo
-en lo interior de su bella conciencia pudo gozar de
-la recompensa de estos servicios á la humanidad afligida.
-Él no pudo ver el séquito de desvalidos que le
-acompañaron con llanto hasta la última morada.
-Los Diaz fueron predestinados á despertar estimacion
-y amor, en los cortos años de su existencia. D.
-Avelino fué conducido al cementerio desde la iglesia
-de Monserrat, en brazos de sus amigos y numerosos
-discípulos poseidos del mas amargo dolor por su
-pérdida irreparable para las ciencias físico-matemáticas
-y para la sociedad que honraba con sus virtudes.</p>
-
-<p>El Dr. D. Ramon Diaz desempeñó durante tres
-legislaturas consecutivas el cargo de diputado; y el
-de Procurador jeneral de Provincia.</p>
-
-<p>Su modestia quiso ocultar un hecho que nos complacemos
-en revelar y en agradecerle. Suya fué la
-idea de reunir en un volumen todas las composiciones
-en verso que se habian compuesto y publicado
-en Buenos Aires desde 1810 y que podian servir para
-alentar el espíritu público en el camino de mejoras
-morales y materiales en que entró el pais pasados
-los conflictos del año 20. D. Ramon Diaz fué el
-compilador y el editor de la <i>Lira Argentina</i>, impresa
-en Paris en 1824; libro que puede considerarse como
-el primer tomo de los anales de la poesía del Rio
-de la Plata.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_127" id="Page_127">[127]</a></span></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_128" id="Page_128">[128]</a></span></p>
-
-<h2 id="INDARTE">D. JOSÉ RIVERA INDARTE.</h2>
-
-<p><span class="smcap">D. José Rivera Indarte.</span>&mdash;Nació en la ciudad de
-Córdoba del Tucuman el dia 13 de Agosto de 1814.
-Hizo sus estudios en la Universidad de Buenos Aires,
-desplegando desde niño suma aplicacion á los libros
-y una inclinacion á la carrera periodística que acabó
-por ser la vocacion y el empleo de toda su existencia.
-Apenas contaba 18 años fundó en Montevideo,
-bajo la proteccion del Sr. D. Santiago Vasquez, el
-periódico ministerial titulado <i>El Investigador</i>. Confiado
-en sus fuerzas y decidido ya por uno de los dos
-grandes partidos que luchaban en el Rio de la Plata,
-se hizo cargo de la redaccion del <i>Nacional</i> de Montevideo
-en el mes de Julio de 1839. Solo se apartó
-de este puesto y de las penosas obligaciones que le
-imponia, cuando se sintió rendido por la dolencia
-contraida en una brega de seis años. El espíritu,
-tendencia y medios de este diario están reasumidos
-en el libro que se titula <i>Rosas y sus opositores</i>, reimpreso
-en Buenos Aires despues de la desaparicion
-del tirano. Indarte escribió versos de los cuales se
-salvarán algunos en la memoria de los hombres de
-gusto. En 1853 se reunieron estos versos en un libro<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[129]</a></span>
-impreso en Buenos Aires llevando al frente una
-biografia crítica del autor, obra del Sr. Coronel D.
-B. Mitre, en la cual se mencionan todos los escritos
-de Indarte, sus viajes, padecimientos y demas vicisitudes
-de una existencia trabajosa y poco mimada
-de la fortuna. Murió de una enfermedad pulmonar
-el dia 19 de Agosto de 1845 en la ciudad del Destierro,
-en la isla brasilera de Santa Catalina.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_130" id="Page_130">[130]</a></span></p>
-
-<h2 id="BASABILBASO">PATRICIO DE BASABILBASO.</h2>
-
-<p>D. <span class="smcap">Patricio de Basabilbaso</span>, hijo de Buenos Aires,
-se educó en el antiguo colegio de esta ciudad bajo
-el rectorado del Sr. Dr. Achega;</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">Mi venerable maestro siempre amado,</div>
-<div class="verse">Que del estudio en la tortuosa vega</div>
-<div class="verse">Dirigió mi razon con celo honrado.</div>
-</div>
-</div>
-
-<p class="noindent">como él mismo lo dice á la pág. 20 del poemita escrito
-en octavas, de donde se han tomado las que
-se registran en la presente coleccion. Siguió la carrera
-del comercio y residió muchos años en Méjico,
-en las Antillas y en Estados Unidos donde contrajo
-matrimonio. Era entusiasta admirador de los Americanos
-que se habian señalado por sus talentos y
-por su amor á la libertad. Movido de este sentimiento
-promovió en 1835 la reimpresion de las
-cartas de <i>Jacobo D’Ortiz</i> traducidas por D. J. Antonio
-Miralla. Murió en Buenos Aires poco tiempo
-despues.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_131" id="Page_131">[131]</a></span></p>
-
-<h2 id="RODRIGUEZ">F.ʳ GAYETANO JOSÉ RODRIGUEZ.</h2>
-
-<div class="blockquote">
-
-<p>Jamas la patria podrá olvidar su memoria
-pues es la de un hijo en quien se reunían
-los mejores talentos á una vida
-llena de probidad.</p>
-
-<p class="right">(<span class="smcap">Argos</span> <i>del sabado 23 de Enero 823.</i>)</p>
-
-<p>Hombre de cualidades muy amables, y
-particularmente recomendable por su
-erudicion y génio.</p>
-
-<p class="right">(<span class="smcap">Moreno</span>, <i>vida y memorias.</i>)</p>
-
-</div>
-
-<p><span class="smcap">Fr. Cayetano José Rodriguez</span>, relijioso franciscano,
-lector jubilado, Ex-Provincial, Examinador
-Sinodal de los obispados de Buenos Aires, Córdoba,
-Paraguay y Concepcion de Penco, nació en el <i>Rincon
-de San Pedro</i>, y tomó el hábito en el convento de la
-órden en esta Capital, el dia 12 de Enero de 1777,
-pocos meses despues de haber cumplido diez y seis
-años de edad.&mdash;En aquella época el jóven Rodriguez,
-poseia, segun su panegirista, una alma buena, <i>un
-corazon del cielo</i>, y un ardiente amor á las letras.
-Por estas calidades se hizo acreedor á acercarse al
-altar antes de tiempo, recibiendo á la edad de 22
-años las órdenes de sacerdote de manos del Señor
-San Alberto, obispo de Córdoba.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[132]</a></span></p>
-
-<p>El Padre Rodriguez, ante todo, fué un sacerdote
-de la creencia y de la doctrina católica. Orar, asistir
-al confesonario, endulzar con las esperanzas de
-mejor vida los últimos instantes de los enfermos,
-fueron sus principales ocupaciones. Fué director,
-durante veinte años, de la conciencia de las monjas
-de Santa Catalina y Santa Clara, y por cinco de
-aquellos años, “cargó sobre sus hombros todo el
-peso de la Santa Casa de Ejercicios,” que supone la
-tarea de pláticas espirituales diarias, la asídua contraccion
-al confesonario, y la atencion molesta á
-las consultas personales sobre intereses de la conciencia
-ó del mundo. Para el desempeño de estas
-dos ocupaciones tenia que caminar diariamente la
-larga distancia que media entre el monasterio de
-Santa Catalina y la Casa de Ejercicios, puntos distantes
-entre sí mas de media legua.</p>
-
-<p>El descanso del P. Rodriguez era el estudio de
-la ciencia y de las bellas letras.&mdash;Tanto en el convento
-grande de Buenos Aires como en la Universidad
-de Córdoba, dictó filosofía, teología y escritura,
-introduciendo en esta enseñanza métodos mas adelantados
-y principios mas exactos que aquellos en que
-se habian educado. “Es verdad, dice el elocuente
-orador de sus honras fúnebres, que tuvo la desgracia
-de que le formase las entrañas un maestro
-que juraba en Aristóteles. ¿Pero no es su mayor
-gloria haber debido á su génio distinguir la<span class="pagenum"><a name="Page_133" id="Page_133">[133]</a></span>
-moneda falsa de la verdadera?” Segun este mismo
-contemporáneo, detestó el P. Rodriguez el ergotismo,
-la teología sistemática y las cuestiones inútiles.
-En la enseñanza de la física hizo por primera vez
-comprender á sus discípulos, que era esta una ciencia
-de hechos y de mera esperimentacion.</p>
-
-<p>El P. Rodriguez se declaró decididamente en favor
-de la emancipacion. El movimiento de 1810 era
-una realizacion de antiguos deseos suyos, aunque
-no fuese mas que considerado como el precursor de
-mejores destinos para los despejados talentos de
-los hijos de América. Sus discípulos, en la secreta
-fidelidad del claustro, le oyeron lamentarse mas de
-una vez del apocamiento á que tenia reducido el
-pensamiento patrio la política colonial. Preparado
-muy de antemano para las nuevas luchas, pudo
-escribir desde los primeros dias de Mayo un manifiesto
-sobre las vejaciones que habia recibido la
-América de sus dominadores, y alentar el fuego de
-la libertad en canciones y poesías patrióticas, algunas
-de las cuales se entonaban al rededor del
-monumento levantado á la memoria de la rejeneracion.</p>
-
-<p>Su patriotismo fué de exelente ley. Preparar á los
-compatriotas para los nuevos destinos á que les llamaba
-la revolucion, fué uno de sus primeros objetos.<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[134]</a></span>
-Esos destinos los previó con la sagacidad de
-su jénio, desde un tiempo en que debia ser una
-insensatez si nó un delito el imajinarlos. Cuantas
-veces no esclamaba bajo las bóvedas de sus aulas:
-“qué haya uno nacido en un suelo en que el jénio
-oprimido pierde su vigor!.... Los americanos
-son culpables; nos agoviamos bajo el yugo cuando
-tiempo há se nos viene á las manos el sacudirlo.
-Pero es necesario trabajar, ilustrarnos: no se qué
-presajios advierto de libertad y es necesario <i>formar
-hombres</i>.”</p>
-
-<p>Magníficas palabras conservadas por un testigo;
-tanto mas notables, cuanto que resonaban en las paredes
-de un convento de franciscanos!</p>
-
-<p>Lleno de esta idea de <i>preparar</i> hombres para la
-libertad, abrió las puertas de la biblioteca de San
-Francisco á cuantos talentos jóvenes aparecian con
-algun lucimiento. El Dr. D. Mariano Moreno fué
-uno de estos, y la proteccion del ilustre fraile le
-siguió hasta Chuquisaca á donde fué á completar la
-educacion que bajo tan buenos auspicios habia comenzado
-en Buenos Aires.</p>
-
-<p>El P. Rodriguez fué un apasionado activo de la
-libertad de su patria y daba por infecundos y malgastados
-los años transcurridos bajo el réjimen colonial.
-<i>Steriles transmissimus annos</i> fueron las palabras
-sentidas que él adoptó como epígrafe de alguna
-de sus producciones para representar aquella idea.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_135" id="Page_135">[135]</a></span></p>
-
-<p>El Congreso de Tucuman instalado el 24 de Marzo
-de 1816, le contó entre sus miembros y fué redactor
-de las actas de sus sesiones. Representante allí
-de la Provincia de su nacimiento, tuvo la gloria de
-firmar el acta famosa de nuestra independencia, cuya
-fecha inolvidable es de 9 de Julio de aquel mismo
-año.</p>
-
-<p>Hasta aqui las tareas del P. Rodriguez no habian
-debido inquietarle ni acibararle el espíritu. No
-habia hasta entonces descendido á la lucha de la
-prensa periódica. La revolucion habia marchado
-con su espíritu hasta entonces en cuanto á los principios
-fundamentales de ella y á su propósito final.
-Pero en el año 1822 se presentó una novedad que le
-obligó á tomar la pluma del periodista. La reforma
-eclesiástica suscitó dos campos en la opinion
-pública y uno y otro tuvieron sus sostenedores y
-paladines. El <i>Ambigú</i>, el <i>Espíritu</i>, el <i>Centinela</i>,
-sobre todos, eran periódicos consagrados á sostener
-las medidas gubernativas. Y como el terreno
-era resbaladizo, se fueron mas allá de lo que habria
-sido conveniente en un pueblo católico. La obra
-del hombre, en cuanto habia abastardeado la influencia
-religiosa y sus formas, necesitaba pasar
-por el crisol en que se habian depurado la forma y
-los medios del sistema político anterior á 1810.
-Esto es evidente: una revolucion no se completa,<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[136]</a></span>
-si en su marcha no pasa abatiendo las cabezas de las
-amapolas cargadas de ópio nocivo arraigadas en el
-campo de las ideas. Pero ¿era político para llegar
-á este fin, maltratar con la irrision y las púas de
-acero del lenguaje volteriano, á antiguas comunidades,
-á las cuales pertenecian hombres del mérito
-y de la constancia de alma del P. Rodriguez?</p>
-
-<p>Jamás los frailes, la lejitimidad de sus propiedades,
-los derechos de la iglesia, fueron mejor defendidos
-que en las columnas del <i>Oficial de dia</i>. Alli
-derramó Fr. Cayetano, todo su saber, la amenidad
-de su estilo, y la elevacion de su alma, resistiendo
-con una moderacion ejemplar á caer en los exesos
-á que casi le forzaban sus adversarios.</p>
-
-<p>En esta amarga tarea falleció en Buenos Aires á
-la edad de 62 años cumplidos, el dia 21 de Enero
-de 1823.</p>
-
-<p>El claustro americano, ha producido como el
-español sus Leones y Gonzalez. Méjico se gloría
-de su Navarrete; Lima de su Delso; Buenos Aires
-de su Rodriguez, que merece un lugar distinguido
-entre sus mejores poetas.</p>
-
-<p>Su exesiva modestia hizo que no diera versos á la
-imprenta con su nombre. Son muchos los que escribió,
-devotos, patrióticos, y tambien inspirados por
-los intereses del mundo que hasta en el claustro entran
-á asirse de los corazones sensibles. Hemos<span class="pagenum"><a name="Page_137" id="Page_137">[137]</a></span>
-tenido en nuestro poder una coleccion de sonetos
-de puño y letra del P. Rodriguez, y nada sería mas
-fácil á una persona empeñosa que el reunir todas
-las composiciones que de pública voz y fama pertenecen
-á este escritor y deben hallarse en poder de
-los amigos de las musas argentinas.</p>
-
-<p>“Aquí está sepultado el que con sus virtudes patrias
-cuidó de su nacion y alcanzó gloria dando á
-su pueblo lecciones de un buen ciudadano.” Este
-es el epitafio que le destinaba otro fraile compatriota,
-no menos notable por su talento y carácter, el
-P. Fr. Pantaleon Garcia.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_138" id="Page_138">[138]</a></span></p>
-
-<h2 id="MONTEAGUDO">D. BERNARDO MONTEAGUDO.</h2>
-
-<p>El Dr. <span class="smcap">D. Bernardo Monteagudo</span> tuvo su humilde
-cuna en la ciudad del Tucuman, y es tradicion que
-se hallaba, por parte de madre, en el caso de aquellos
-de quienes dice Lope de Vega....</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>Haberles dado el sol mas fuerte.</i></div>
-<div class="verse"><i>En el comun camino de la muerte.</i><a name="FNanchor_7" id="FNanchor_7"></a><a href="#Footnote_7" class="fnanchor">[7]</a></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Él no aceptaba esta suposicion: la contradice en
-una carta (datada en la Punta de San Luis á 16 de
-Marzo de 1813, que tenemos original á la vista) desahogándose
-con vehemencia de la ofensa personal
-que semejantes rumores le causaba. En uno de los
-párrafos se lee lo siguiente:... “Yo no hago alarde
-de contar entre mis mayores, títulos de nobleza
-adquiridos por la intriga y acaso por el crímen;
-pero me lisonjeo de tener unos padres penetrados
-de honor, educados en el amor del trabajo y decentes
-sin ser nobles.”</p>
-
-<p>Monteagudo hizo probablemente sus primeros estudios
-en Córdoba pero de cierto los completó en
-Chuquisaca, poco<span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[139]</a></span> mas ó menos en la misma época
-en que se hallaban allí con igual objeto Moreno,
-Agrelo y otros argentinos que tan principal parte habian
-de tener en los hechos de la revolucion que ya
-se aproximaba.</p>
-
-<p>Cuando Monteagudo se presentó en la escena del
-Rio de la Plata no era un novicio en los peligros, ni
-era aquella la primera vez en que daba pruebas del
-ardor de su carácter. En la insurreccion de Charcas
-del año 1809, fué él uno de los mas decididos por
-la idea de formar una Junta Gubernativa; como
-efectivamente se formó, instalándose el dia 25 de
-Mayo. Estos sucesos no eran mas que síntomas precursores
-de lo que dentro de un año justo, á contar
-desde aquella fecha, habia de verificarse definitivamente
-en el Vireynato del Rio de la Plata. La junta
-fué disuelta por una inmediata reaccion y Monteagudo,
-perseguido y condenado á muerte se asiló en
-Buenos Aires en donde iba inmediatamente á encontrar
-la atmósfera que convenia al elevado grado del
-ardor de su carácter y á la estension de su inteligencia.
-En 1811 tomó parte en la redaccion de la <i>Gaceta</i>,
-devolviendo por un momento á este periódico, algo
-del brillo y de la energia del estilo de su ilustre fundador.
-Tambien redactó otros periódicos. El <i>Martir
-ó libre</i>, el <i>Independiente</i>, el <i>Grito del Sur</i>, fueron
-el éco de un espíritu tan frenético de democracia
-que tenia por favorable al despotismo la doctrina
-misma del contrato social. Tal es la ingenua y<span class="pagenum"><a name="Page_140" id="Page_140">[140]</a></span> posterior
-confesion de su propio redactor.</p>
-
-<p>En el seno de la Asamblea Constituyente instalada
-á principios del año 1813, se mostró Monteagudo,
-promotor inteligente y celoso sostenedor de
-las grandes medidas de reforma dictadas por aquella
-corporacion nacional.</p>
-
-<p>En el mes de Julio de 1815 ausentóse de Buenos
-Aires para un viaje á ultramar que duró hasta fines
-de 1817. Despues de visitar á Rio Janeiro recorrió
-gran parte de la Europa: en Marzo de 1817 estuvo
-Monteagudo en Burdeos, segun una carta autógrafa
-de este, que tenemos á la vista.</p>
-
-<p>Vuelto á su patria, pasó al lado del General San
-Martin á desempeñar en las gloriosas campañas de
-Chile el cargo de Auditor de guerra. No debió este
-empleo á otra influencia que á la de su mérito reconocido
-por las autoridades chilenas segun consta de
-documentos oficiales. Un solo dia no se apartó de su
-jefe en aquellas rudas y peligrosas operaciones militares.
-En la noche del espantoso desastre de Cancha-rayada,
-el Auditor se separó de San Martin á la
-altura del pueblo de San Fernando para pasar á
-Mendoza, en donde tomó parte indirecta, pero probablemente
-decisiva, en la suerte de los hermanos
-Carrera, acusados de delito de lesa patria. Condenados
-estos á la pena capital por el fiscal de la causa,
-quiso oir el gobernador de Mendoza el parecer de<span class="pagenum"><a name="Page_141" id="Page_141">[141]</a></span>
-algunos letrados y entre estos el del Dr. Monteagudo:
-este se pronunció por la necesidad de cumplir una
-sentencía justificada por la indudable naturaleza
-del delito de que eran acusados los reos.</p>
-
-<p>Monteagudo mantuvo la confianza del libertador
-de Chile, con quien pasó al Perú desempeñando el
-mismo empleo de Auditor del ejército.</p>
-
-<p>Las relaciones entre Monteagudo y San Martin
-eran de data antigua; venian desde el movimiento
-semi-popular y semi-militar que derrocó la junta
-de que era secretario D. Bernardino Rivadavia, el
-dia 8 de Octubre de 1812. Monteagudo fué el alma
-de aquella revuelta, que San Martin apoyó, desplegando
-en la plaza principal de Buenos Aires, la lucida
-linea de sus granaderos á caballo.</p>
-
-<p>En 3 de Agosto de 1821, el jeneral San Martin
-se declaró <i>Protector</i> del Perú y formó un ministerio
-en el cual dió el departamento de guerra y marina
-al Dr. Monteagudo. Duró en el manejo de este ramo
-de la administracion hasta el 1ᵒ de Enero de 1822,
-pasando en este dia á desempeñar el ministerio
-de <i>Estado</i> y <i>Relaciones Esteriores</i>. El cumplimiento
-de los deberes de tan elevados puestos le trajeron
-muchos compromisos y sinsabores, y por último le
-ocasionaron el horrible fin que tuvo, en la flor de
-su edad, el dia 28 de Enero de 1825. En una de las
-calles principales de Lima, frente al convento de <span class="pagenum"><a name="Page_142" id="Page_142">[142]</a></span>San
-Juan de Dios que sirve hoy de paradero interior al
-ferro-carril del Callao, exhaló el aliento varonil y
-patriótico bajo el golpe del bárbaro y traidor cuchillo
-de un negro, instrumento de alguna venganza
-fanática que aun permanece entre misterios. Bolivar
-mandaba entonces en el pais, y Monteagudo conservaba
-el puesto oficial que le habia acordado San
-Martin.</p>
-
-<p>El Dr. Monteagudo promovió activamente la instruccion
-pública en el Perú, mientras influyó en los
-consejos de su gobierno. La biblioteca pública de
-Lima le reconoce como á su principal fundador. A
-él tambien es debido la inspiracion y redaccion del
-decreto de 10 de Enero de 1822 creando el establecimiento
-literario con el título de <i>Sociedad Patriótica
-de Lima</i>, compuesto de 40 miembros, con el fin
-que aparece en el artículo 8ᵒ que dice así: “El objeto
-de esta sociedad es discutir todas las cuestiones que
-tengan un influjo directo ó indirecto sobre el bien
-público, sea en materias políticas, económicas, ó
-científicas, sin otra restriccion que la de no atacar
-las leyes fundamentales del pais ó el honor de algun
-ciudadano.” En el notable considerando de este decreto
-asienta su redactor que la instruccion pública
-es la primera necesidad de las sociedades, y que el
-gobierno que no la fomenta comete un crímen que
-la mas distante posteridad tiene derecho á vengar,<span class="pagenum"><a name="Page_143" id="Page_143">[143]</a></span>
-maldiciendo su memoria. Como todos los creadores
-jenerosos de instituciones análogas en nuestra
-América, tuvo la honrada sencillez de creer que la
-<i>sociedad patriotica</i>, incorporaria pronto á la patria
-de <i>Baquijano</i> y de <i>Olacide</i> á la lista de aquellos pueblos
-célebres por los continuos esperimentos que se
-hacen en ellos <i>de la fuerza intelectual que es la última
-barrera de la tirania</i>.</p>
-
-<p>El viaje á Europa tuvo gran influencia sobre las
-maneras y las opiniones de Monteagudo. El demócrata
-exaltado regresó dispuesto á volver de sus primeros
-pasos y á influir para que la revolucion sesgase
-de la direccion que él habia contribuido á imprimirla.
-Este cambio está confesado por él mismo,
-en una memoria que escribió en Quito y que la
-prensa del Pacífico ha reimpreso varias veces; contraida
-á esplicar los principios políticos que le habian
-guiado en la administracion del Perú.<a name="FNanchor_8" id="FNanchor_8"></a><a href="#Footnote_8" class="fnanchor">[8]</a> El
-<i>Censor de la Revolucion</i> que publicó en Chile en 1819
-fué el agua con que pretendió apagar la hoguera levantada
-por las ráfagas del <i>Martir ó Libre</i>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[144]</a></span></p>
-
-<p>El futuro biógrafo de este sobresaliente argentino
-tomará talvez por epígrafe de su trabajo los siguientes
-versos de D. Estevan Echeverria, que describen
-con rara y armoniosa concision el camino de aquel
-bello meteoro del cielo de nuestra política:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">................Monteagudo,</div>
-<div class="verse">El de gran corazon é injenio agudo,</div>
-<div class="verse">Del porvenir apóstol elocuente,</div>
-<div class="verse">Que entre las pompas del marcial estruendo,</div>
-<div class="verse">Fué desde el Plata hasta el Rimac, vertiendo</div>
-<div class="verse">La fé viva y la lumbre de su mente.</div>
-<div class="right">(<span class="smcap">Avellaneda</span>, <i>poema</i>).</div>
-</div>
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[145]</a></span></p>
-
-<h2 id="LABARDEN">D. MANUEL JOSÉ DE LABARDEN.</h2>
-
-<p>El nombre del Dr. <span class="smcap">D. Manuel José de Labarden</span>,
-estaria hoy envuelto en el olvido mas profundo, si
-el primer periódico que se publicó en Buenos Aires
-al comenzar el siglo presente, el <i>Telégrafo Mercantil</i>,
-no hubiese dado á luz la oda reimpresa en la página
-370 de la <i>Lira Argentina</i>. Aquella oda tiene por
-asunto <i>el magestuoso rio Paraná</i>, y parece escrita en
-el año de 1801.</p>
-
-<p>Sin embargo la fama literaria del Sr. Labarden
-debia ser grande en los años inmediatamente anteriores
-á la revolucion. El Dr. D. Vicente Lopez al
-comenzar su canto <i>El Triunfo Argentino</i> (Noviembre
-de 1807) pide silencio “al sublime acento de aquel
-hijo de Apolo” para dar salida al entusiasmo de su
-pecho.</p>
-
-<p>El Sr. Labarden nació en Buenos Aires, siguió la
-carrera del foro, y desempeñó el cargo de Auditor
-de guerra del ejército reconquistador en 1807. Su
-muerte ha debido tener lugar por los años 1812 ó 13.</p>
-
-<p>Refiere la tradicion que él fué el promotor de la
-primera casa de comedias que se edificó en Buenos
-Aires, la cual estuvo situada en el parage que hoy<span class="pagenum"><a name="Page_146" id="Page_146">[146]</a></span>
-ocupa el mercado público. Aquel edificio, que no
-debia ser muy sólido ni muy suntuoso, pereció por
-las llamas el año 1793. De esta aficion al arte dramático
-que se atribuye al Dr Labarden, da testimonio
-afirmativo una trajedia que de su pluma se conserva
-con el título de <i>Siripo</i>, personage muy conocido
-en los fastos de la historia novelesca y primitiva
-del Rio de la Plata. Esta trajedia se representaba
-frecuentemente en Buenos Aires en los aniversarios
-de sucesos prósperos de la revolucion, despertando
-mucho entusiasmo en los espectadores. No la conocemos,
-pero sabemos que existen copias de ella en
-Buenos Aires. Seria una buena accion el rescatarla
-de una pérdida segura, conservándola en los archivos
-de algunos de los cuerpos literarios que acaban
-de fundarse en Buenos Aires.</p>
-
-<p>El Dr. Labarden fué de carácter amable, caballeroso,
-culto de maneras, dado al trato social, y al
-mismo tiempo enemigo del bullicio y de la multitud,
-tanto como su maestro Horacio:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>Odi profanum vulgus, et arceo.</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Amó la vida retirada y las tranquilas tareas del
-campo, en las cuales procedió con el acierto de un
-hombre ilustrado. Por una casualidad rara podemos
-asegurar que él antes que nadie tuvo la idea de mejorar
-con la cruza de razas mas perfectas, la calidad de
-las ovejas del Rio de la Plata. En un libro de cue<span class="pagenum"><a name="Page_147" id="Page_147">[147]</a></span>ntas
-de la casa de comercio de D. Tomas Antonio Romero,
-aquel “jenio vasto y emprendedor”, como le
-llama el Sr. Funes, hemos hallado con fecha 10 de
-Diciembre de 1794, la partida siguiente: “Por 187
-ps. ½ rs. corrientes que han tenido de costo y
-gastos <i>diez carneros y veinte ovejas</i> que de su cuenta
-y riesgo se embarcaron en Cadiz abordo de la fragata
-Santa-Ana, como consta por menor de su
-respectiva cuenta.... etc.”</p>
-
-<p>Este ganado lanar no podia ser sino merino, pues
-bien notorio es que la España posee esa especie; que
-en aquel suelo es en donde adquirió, siglos hace,
-la perfeccion que la distingue, y que de allí se estendió
-á Alemania primero, y despues á Francia bajo
-el reinado de Luis XVI.</p>
-
-<p>En aquella época residió el Dr. Labarden en lo
-que es hoy Estado Oriental y entonces se decia, la
-<i>otra banda</i>, en una estancia llamada <i>del Sauce</i> en las
-cercanias del pueblo del <i>Colla</i>. Sospechamos que desempeñaba
-el cargo de administrador de las propiedades
-rurales de la Corona conocidas con el nombre
-de Estancias del rey. En el mismo libro de la
-casa de Romero, aparece comprada en 1793, para
-el mismo Sr. Labarden, y por el precio de 10 ps.
-2½ rs. <i>la obra de Barcarcel sobre Agricultura</i>. En
-aquel año tenia esposa y madre vivas.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[148]</a></span></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_149" id="Page_149">[149]</a></span></p>
-
-<h2 id="PINTADO">D. BERNARDO VERA Y PINTADO.</h2>
-
-<p>El Dr. <span class="smcap">D. Bernardo Vera y Pintado</span>, nació el año
-1780 en Santa Fé de la Vera-Cruz, ciudad natal del
-jesuita D. Javier Iturri y de D. Juan Baltazar Maciel,
-afamados por su literatura.</p>
-
-<p>Ligado por relaciones de parentezco á la familia
-del teniente general D. Joaquin del Pino, que mas
-tarde fué Virey de Buenos Aires, se trasladó con
-este á Chile el año 1799. En la Universidad de
-San Felipe completó su carrera literaria graduándose
-en cánones y en leyes.</p>
-
-<p>En esta real Universidad, para recibir grados por
-aquella época, era preciso prestar seis exámenes
-solemnes: cinco de instituta y uno de cánones y
-leyes en el cual se absolvian, cuando menos, treinta
-y tantas proposiciones relativas á ambas facultades.
-Los catedráticos eran cuatro: dos de <i>prima de leyes</i>,
-uno de <i>decreto</i> y otro de <i>instituta</i>. Los jóvenes que
-se dedicaban al foro, no solo concurrian á la Academia
-de práctica, sino tambien al estudio de algun
-abogado de nombradía durante los cuatro años del
-curso jeneral de derecho. La Universidad percibia
-<i>cien reales</i> por cada grado.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_150" id="Page_150">[150]</a></span></p>
-
-<p>El Dr. Vera se distinguió desde muy temprano y
-se granjeó la simpatía de los hijos de Chile, <i>por
-sus talentos</i> y <i>su carácter jeneroso</i>, segun la espresion
-de uno de ellos. Desempeñó varios destinos públicos
-antes de la revolucion y formó numerosos discípulos
-en la Academia práctica de jurisprudencia
-que estuvo algunos años bajo su direccion.</p>
-
-<p>El primer suceso que atrajo la atencion pública
-sobre su persona al abrirse la era que comienza en
-1810, fué un acto despótico del presidente Carrasco.
-Urgido este por los conflictos que le rodeaban
-al recrearse la revolucion, tomó una medida
-que vino á mostrar toda la popularidad del Dr.
-Vera. Siguiendo aquel mandatario los consejos de
-la Audiencia, se decidió á poner presos á aquellos
-individuos que mas indicados estaban de conspiradores
-ante el partido peninsular. Fué el Dr. Vera
-uno de los tres que en la noche del 25 de Mayo cayeron
-en poder de la fuerza armada, estando en una
-casa particular. Trasladados á un cuartel, se les
-hizo salir inmediatamente, y en la alta noche, para
-el puerto de Valparaiso escoltados con 12 dragones
-á caballo. Llegados allí los pusieron á abordo del
-fragata Astrea; en donde, y mas tarde en el castillo
-de San José, se les siguió una causa.</p>
-
-<p>Los padecimientos de aquellos patriotas irritaron<span class="pagenum"><a name="Page_151" id="Page_151">[151]</a></span>
-los ánimos de los Santiagueños, y el Cabildo
-tuvo el noble corage de interesarse por su suerte
-ante la autoridad de Carrasco. Pero, equivocado
-este mandatario sobre la situacion de las cosas y
-afectando una enerjia que no era natural en su carácter,
-hizo que los detenidos en la fortaleza de
-San José se embarcasen en la corbeta <i>Miontina</i> próxima
-á zarpar para el Callao. Vera quedó en tierra
-so pretesto de enfermedad.</p>
-
-<p>Mientras tanto los principales vecinos de Valparaiso
-que habian tomado relacion con los presos, se
-interesaban por su suerte é influian para que se revocasen
-las órdenes del Presidente. La solicitud
-que con este objeto le dirijieron, llegó á la capital
-el 11 de Julio y con ella se tuvo un conocimiento
-exacto de la aflijida situacion en que se encontraban
-aquellos que eran ya considerados como victimas
-de la causa del pueblo. Subió de punto la
-exaltacion de este. Juntóse por todas partes la poblacion
-en corrillos, y como resultado de la voluntad
-jeneral se pidió la reunion estraordinaria del
-Cabildo. Verificóse esta; pero muy al principio
-de la sesion se convirtió en <i>Cabildo abierto</i>, es decir
-en una asamblea de notables en la cual podian
-estos discutir y deliberar en razon de lo estraordínario
-de las circunstancias y la gravedad del objeto.</p>
-
-<p>Aquella reunion de ciudanos nombró una diputa<span class="pagenum"><a name="Page_152" id="Page_152">[152]</a></span>cion
-cerca del Presidente, la cual fué desairada por éste.
-Entonces el pueblo le notificó en términos mas
-enérgicos su voluntad, y despues de varios incidentes
-que agravaron el descontento general y los motivos
-de queja del vecindario, se vió Carrasco en
-la necesidad de separarse del mando, pretestando
-el mal estado de su salud. Este fué el primer paso
-á la independencia de Chile.</p>
-
-<p>El 18 de Setiembre se efectuó en aquella república
-el mismo cámbio político que habia tenido lugar
-en Buenos Aires, el 25 de Mayo de 1810. Cuatro
-dias despues de aquella fecha entró en Santiago el
-Dr. Vera. “Volvió este á la capital (dice el historiador
-español de la revolucion de Chile, el P.
-Martinez) con innumerable acompañamiento de
-los personages de la ciudad que en carruages y á
-caballo lo recibieron y entraron como en triunfo,
-celebrando y admirando á este sugeto como á una
-de las primeras columnas que debian de erijir y
-sostener el plan de la revolucion.”</p>
-
-<p>Instalado el primer congreso chileno fué nombrado
-el Dr. Vera secretario de ese cuerpo teniendo
-por compañero de taréas al famoso clérigo de la
-buena muerte Camilo Henriquez. Uno y otro pertenecian
-al partido republicano como decididos parciales
-del Dr. Rozas, el Moreno de la revolucion
-chilena.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_153" id="Page_153">[153]</a></span></p>
-
-<p>Estos dos amigos consagraron tambien sus talentos
-á despertar é ilustrar el espíritu público por
-medio de los escritos periódicos. Asi que se pudo
-obtener una imprenta, fundó Camilo Henriquez
-el primer periódico que conoció el pueblo chileno,
-con el título <i>la Aurora</i>. Vera fué su cooperador
-incansable, y sus articulos llevan por firma el
-siguiente anagrama de su nombre ó de sus dos apellidos:
-<i>David Parra y Bedernoton</i>.</p>
-
-<p>Fué el Dr. Vera el primer representante del gobierno
-de Buenos Aires cerca del de Chile; cargo que
-tenia por objeto uniformar la marcha de ambos en
-la empresa que acababan de acometer, y atender la
-propaganda de la idea revolucionaria por todo el
-litoral del Pacífico. En este cargo se desempeñó
-con tanta actividad como desprendimiento. La
-jenerosidad fué siempre en él un rasgo muy visible
-de su carácter. En las penurias que padecia el
-erario de su patria adoptiva, el Dr. Vera no trepido
-en ofrecer el fruto de su trabajo y de su economía
-para ayudar á la marcha naciente de la revolucion.
-La Junta de gobierno contestó á tan noble
-ofrecimiento en los términos siguientes: “La
-Junta se cubre del mayor gozo cuando ve desprenderse
-á V. de todos sus bienes por amor á la causa
-comun: contará siempre con su fidelidad, le
-distinguirá entre los mejores patriotas, y l<span class="pagenum"><a name="Page_154" id="Page_154">[154]</a></span>e será
-de la mayor satisfaccion tener oportunidad de
-acreditar su reconocimiento. Asi lo entenderá
-V. en respuesta á su representacion fecha del dia.&mdash;Febrero
-7 de 1811.”</p>
-
-<p>Vera fué instado varias veces por D. Bernardino
-Rivadavia, cuando era éste secretario del Gobierno
-de Buenos Aires en 1812, para que pasase á aquella
-capital á ocupar un destino. Con este motivo, en
-una carta confidencial le contesta, dándole idea de
-sus aptitudes y hábitos, de la manera siguiente:
-“<i>Santiago 24 de Julio de 1812</i>.... Cuando V. se
-empeña en convidarme con esa capital me hace mas
-honor que el que merezco porque no me conoce.
-Permítame que le hable con toda la franqueza que
-me caracteriza. Yo no soy á propósito para comision
-alguna militar: abomino esta carrera.
-Tampoco tengo aquella luz de alta política que en
-las circunstancias exije la grande estension del
-gobierno superior de un Estado naciente. Mis
-talentos no pasan la raya de comunes; tal cual
-expedicion en la pluma, y el deseo de formarme
-por principios de pura reflexion y estudio sobre
-el hombre, acaso los hago aparecer mas de lo que
-son. Carezco de erudicion, porque ni he sido
-muy aplicado á la historia, ni me ha sobrado tiempo
-para dedicarme á ella: ahora empiezo. Casado
-cinco años hace en Chile con una jóven indotada<span class="pagenum"><a name="Page_155" id="Page_155">[155]</a></span>
-y con dos hijos, el foro ha hecho toda mi
-subsistencia. Lo desamparé desde que acepté la
-Diputacion de Buenos Aires. Su corta renta es la
-que sufraga á las urgencias diarias porque nada he
-guardado ni he podido guardar de los honorarios
-de la abogacía que siempre han seguido la naturaleza
-de mi génio desprendido de intereses....
-Diré mas: soy honrado: amo la justicia, y mi corazon
-solo deja de ser benigno cuando se le ataca.
-Los derechos de los pueblos y la libertad bien
-reglada, son mi manía”....</p>
-
-<p>No sabemos precisamente en que fecha, pero es
-indudable que atravesó la cordillera y llegó á Buenos
-Aires, en donde desempeñó empleos y comisiones
-de mucha importancia. En una de estas se
-unió al general San Martin, gobernador de Cuyo
-entonces, á cuyo lado sirvió de secretario.</p>
-
-<p>En toda época tuvo la fortuna el Dr. Vera de
-prestar sus servicios á la revolucion de Chile y al
-progreso social de aquel pueblo que le daba hospitalidad.
-O’Higins le encargó la redaccion del manifiesto
-justificativo de la independencia que se preparaba
-á declarar. Habiendo cedido el jeneral
-San Martin los 10,000 pesos que por indemnizacion
-de gastos de viaje le habia concedido el Cabildo
-para fomentar la biblioteca pública de Santiago,
-fué nombrado Vera para aplicar aquella<span class="pagenum"><a name="Page_156" id="Page_156">[156]</a></span> cantidad al
-noble objeto á que era destinada.</p>
-
-<p>Pero, en nuestro modo de ver, el gran servicio
-prestado por nuestro compatriota á la sociedad chilena,
-fué el haber contribuido á templarla en el
-fuego que iba cundiendo desde las orillas del Plata,
-y á despertar en ella ese entusiasmo atrevido sin el
-cual se quedan los pueblos á medio andar en el camino
-de un gran propósito.</p>
-
-<p>El Dr. Vera que se confiesa poco dado á la historia,
-habia nacido poéta y acertaba sin violencia á
-herir el corazon con sus versos, sus canciones eran
-populares; todos las repetian;&mdash;y el autor mismo
-cubierto con el gorro frígio, resucitado por los jacobinos
-franceses, aparecía en los banquetes patrióticos
-entonando himnos que habia compuesto pocas
-horas antes. Compréndese, cual seria el entusiasmo
-que se despertaba en los que le oian y juntaban sus
-voces á la suya, al leer las estrofas de uno de aquellos
-ráptos líricos:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="stanza">
-<div class="verse">El augusto dia</div>
-<div class="verse">Empezó á brillar</div>
-<div class="verse">En que los esclavos</div>
-<div class="verse">Puedan respirar.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse">El hombre recobra</div>
-<div class="verse">La gran magestad</div>
-<div class="verse">Que naturaleza</div><span class="pagenum"><a name="Page_157" id="Page_157">[157]</a></span>
-<div class="verse">Le quiso donar.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse">Las generaciones</div>
-<div class="verse">Nos bendecirán,</div>
-<div class="verse">Cuando á nuestro esfuerzo</div>
-<div class="verse">Libres se verán.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse">De padres á hijos</div>
-<div class="verse">La voz pasará,</div>
-<div class="verse">Y esta noble historia,</div>
-<div class="verse">¡Que honor nos hará!....</div>
-</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Al principiar esta noticia hemos dado intencionalmente
-una idea de los estudios universitarios
-en Chile. Requerian una reforma, y el 10 de Agosto
-de 1813 ya se inauguraba una escuela verdaderamente
-nueva con el título modesto de <i>Instituto</i>,
-sentada sobre tan buenas bases que desde entonces
-acá ha continuado mejorándose y progresando. El
-Dr. Vera contribuyó á la solemnidad de aquel acto
-componiendo el himno que en él se cantó y cuyo
-asunto es la glorificacion de las ciencias que ivan á
-cultivarse en adelante con mejores métodos y bajo
-mas felices auspicios. El coro del himno es la siguiente
-cuarteta:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>La Patria nos convoca</i></div>
-<div class="verse"><i>Con noble y suave voz,</i></div><span class="pagenum"><a name="Page_158" id="Page_158">[158]</a></span>
-<div class="verse"><i>A rendir á la ciencia</i></div>
-<div class="verse"><i>El merecido honor.</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Creemos que es digna de conservarse en la memoria
-la mayor parte de esta composicion que falta
-en la Lira Argentina.</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="stanza">
-<div class="verse">No hay libertad sin luces;</div>
-<div class="verse">Al pueblo oscurecido</div>
-<div class="verse">De sus grillos el <i>ruido</i></div>
-<div class="verse">Jamás le despertó:</div>
-<div class="verse">La gran filosofia</div>
-<div class="verse">Del error ha triunfado,</div>
-<div class="verse">Y alegre ha levantado</div>
-<div class="verse">Su augusto pabellon.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse">La patria jenerosa</div>
-<div class="verse">Hoy sus luces nos brinda;</div>
-<div class="verse">Habrá quién no se rinda</div>
-<div class="verse">A su tierna mocion?</div>
-<div class="verse">O Libertad! ó Patria,</div>
-<div class="verse">O época luminosa,</div>
-<div class="verse">La juventud virtuosa</div>
-<div class="verse">Os llama á su favor.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse">O padre de los hombres</div>
-<div class="verse">Que libres les formaste,</div>
-<div class="verse">El bien que les donaste</div>
-<div class="verse">No lo usurpe el error!</div>
-<div class="verse">Que de una vez acabe</div>
-<div class="verse">Al último tirano,</div><span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[159]</a></span>
-<div class="verse">Esa divina mano,</div>
-<div class="verse">Que á Chile protejió.. .. ..</div>
-</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Libertado Chile completamente de la dominacion
-española, volvió el Dr. Vera á contraerse á su ejercicio
-de abogado, y á escribir para los periódicos
-sin descuidar la direccion de los jóvenes que se ponian
-al amparo de sus luces y de su esperiencia.
-En estas tareas le tomó la muerte en la madrugada
-del 27 de Agosto de 1827.</p>
-
-<p>El sentimiento público rodeó su féretro. Los artículos
-necrológicos que se publicaron en su obsequio
-se reimprimieron en grandes telas de seda á costa
-de sus numerosos amigos; y uno de los discípulos
-pronunció un elógio funebre (que corre impreso)
-en la Capilla del Instituto Nacional.</p>
-
-<p>Como epílogo de los anteriores apuntamientos
-transcribiremos la rápida y exacta pincelada con que
-el Sr. D. Manuel Antonio Tocornal retrata al Dr.
-Vera, en su conocida <i>Memoria sobre el Gobierno Nacional
-de Chile</i>.</p>
-
-<p>“Se repetirán siempre con entusiasmo (dice aquel
-distinguido é ilustrado chileno) los himnos á la patria
-que entonó el Dr. Vera en los primeros dias de
-nuestra existencia política.... Elocuente, vivo y
-animado hasta en el trato familiar, fué uno de los
-jenios que honran nuestra naciente literatura....<span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[160]</a></span>
-Jamás abandonó su patria adoptiva que le contó en
-el número de los defensores de su independencia”.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[161]</a></span></p>
-
-<h2 id="LEIVA">D. JULIAN LEIVA.</h2>
-
-<p>El Dr. <span class="smcap">D. Julian Leiva</span> “Abogado de mucho crédito
-en el foro argentino, en una época en que no faltaban
-talentos que lo ilustrasen”, segun se espresa D.
-P. de Angelis en uno de los prólogos de los <i>Documentos
-Históricos</i>, es una de las entidades literarias
-del pais cuyo nombre y producciones merecen sacarse
-del olvido.</p>
-
-<p>El Dean Funes en la pág. 11 del tom. 1ᵒ de su
-<i>Ensayo</i>, hace terminante mencion de un dictámen
-critico del <i>erudito</i> Dr. Leiva, sobre la parte histórica
-de las obras de D. Félix de Azara. Existe en nuestro
-poder un m. s., en el cual me parece reconocer,
-de una manera inequívoca, la forma de escritura del
-Sr. Leiva. Es una representacion al Virey con fecha
-de febrero de 1803, en nombre del <i>Procurador Sindico
-de esta Capital</i>, contraida á convencer de la necesidad
-que habia de formar nuevas poblaciones en
-las vastas campañas que corren al medio dia de Buenos
-Aires habitadas entonces por los indios. Escribió
-tambien el informe que el Virey Arredondo elevó
-á su corte sobre materias de su gobierno, publicado
-por primera y única vez en la mencionada coleccion<span class="pagenum"><a name="Page_162" id="Page_162">[162]</a></span>
-de documentos.</p>
-
-<p>Por estos antecedentes y por el tenor de la carta
-al Dr. Funes que damos á luz y poseemos orijinal,
-con algunas enmendaturas de mano ajena que manifiestan
-la intencion de un plagio, se deduce que el Dr.
-Leiva fué hombre versado notablemente en el estudio
-de nuestras antigüedades históricas y de los hechos
-administrativos que se relacionan con el conocimiento
-del pais en que habia nacido.</p>
-
-<p>El Dr. Leiva, debió haber hecho sus estudios de
-leyes y jurisprudencia en la Universidad de San Felipe,
-pues pertenecia al foro chileno por los años de
-1783.</p>
-
-<p>En los dias de la revolucion, desempeñaba el Dr.
-Leiva el cargo de Síndico Procurador, y como tal,
-era de su incunvencia la citacion del pueblo para
-los cabildos abiertos. Sabido es que el 24 de mayo se
-elijió popularmente una junta presidida por el Virey.
-Pesada bien esta resolucion, se resolvieron los patriotas
-á provocar una nueva asamblea de vecinos,
-y como á la media noche del 24, se encaminó á casa
-del Dr. Leiva una comision de aquella con el objeto
-de preparar lo necesario para el plan que se
-proponian. Un testigo ocular ha descripto la entrevista
-de los comisionados con el Dr. Leiva, del
-modo siguiente:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[163]</a></span></p>
-
-<p>“El Procurador, saltando de su cama acudió á
-los golpes dados á la ventana de su habitacion, y
-abriéndola oyó la notificacion de la voluntad de los
-patriotas, hecha en el lenguaje de una intimacion
-perentoria. La prudencia y circunspeccion del Dr.
-Leiva, no podian reconciliarse llanamente con la
-iniciativa á otro llamamiento del pueblo para destruir
-lo que pocas horas antes se habia sancionado
-con su beneplácito. Luchaban en él, notoriamente,
-sus sentimientos patrióticos y la responsabilidad de
-sus deberes oficiales. Negóse á la solicitud. Vencido,
-empero, por reflexiones calorosas, ofreció en fin que
-invitaria al Cabildo á convocar al pueblo una vez
-mas<a name="FNanchor_9" id="FNanchor_9"></a><a href="#Footnote_9" class="fnanchor">[9]</a>.”</p>
-
-<p>Pasó sus últimos años en una casa de campo en el
-pueblo de San Isidro. Nombrado en 25 de agosto de
-1815 “para componer la Comision de los cinco individuos
-que habian de estender las instrucciones
-que la Asamblea Electoral habia de dar á los Diputados
-nombrados por esta provincia para el futuro
-Congreso general,” se negó á aceptar este cargo
-fundándose en que atacado de una parálisis que le privaba
-de todo trabajo mental, no habia podido aceptar
-tampoco los empleos de Presidente del <i>Tribunal
-de Concordia</i> y el de Diputado á la Asamblea<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[164]</a></span> Constituyente
-por la ciudad de Córdoba.</p>
-
-<p>El Dr. Leiva, era alto de estatura, corpulento, y
-de aspecto respetable. Falleció el último dia del
-carnabal de 1818, á la edad de 75 años cumplidos.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_165" id="Page_165">[165]</a></span></p>
-
-<h2 id="SAENZ">D. ANTONIO SAENZ.</h2>
-
-<p>El Dr. <span class="smcap">D. Antonio Saenz</span> (presbítero) puede contar
-como su principal mérito la elección que en él
-hizo el Gobierno en 16 de febrero de 1821, para fundar
-la Universidad de Buenos Aires y arreglar todos
-los departamentos que debian componerla segun un
-reglamento formado por el mismo Sr. Saenz. A
-este título se conserva en la Sala de Grados de aquel
-establecimiento el retrato de este ciudadano recomendable.</p>
-
-<p>Nació el Dr. Saenz en Buenos Aires á 6 de Junio
-de 1780 y entró al Colegio de San Cárlos á los 15
-años de edad: allí hizo sus estudios de latinidad,
-filosofía y teología hasta fines del año 1800, siendo
-Rector el Dr. Chorroarin, y el Dr. D. Diego Estanislao
-Zavaleta uno de los profesores. Al año siguiente
-emprendió viaje para la ciudad de la Plata con
-el fin de graduarse en cánones y dedicarse á la jurisprudencia;
-todo lo que consiguió con aplauso,
-hasta matricularse entre los abogados de la Real
-Audiencia de la Plata, el año 1804. En 1805 regresó
-á Buenos Aires y fué inmediatamente nombrado
-por el Virey en clase de sostituto<span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[166]</a></span> de la Catedra
-de Teologia que rejenteaba en propiedad el Dr.
-D. Matias Camacho. A este cargo se le acumuló el
-de Secretario Capitular y Notario de la Iglesia que
-le confirió el Dean y Cabildo de la misma. Las
-mismas autoridades le confirieron en 1807 el empleo
-de defensor general de los derechos y acciones
-de la Santa Iglesia Catedral y del Cabildo eclesiástico.</p>
-
-<p>Desempeñaba este cargo y otras honrosas y benéficas
-comisiones, cuando en la noche del 15 de
-Marzo 1808, fué asaltada su casa por una fuerza armada
-que puso en consternacion á su respetable
-madre y familia. El promotor fiscal en lo eclesiástico,
-apoyado en aquellos soldados, tenia órden de
-apoderarse de la persona del Dr. Saenz.</p>
-
-<p>El delito de que se le hacia reo era haber redactado
-una presentacion al rey quejándose de algunos
-malos procederes del Obispo, y se le acusaba
-especialmente de haber cohechado y engañado á varios
-de los sacerdotes que firmaban el recurso al
-Trono. Fué esta una causa sumamente ruidosa en
-aquel tiempo, hasta el punto de intervenir en ella el
-Virey y el Cabildo de una manera pública. Con
-este motivo escribió el Dr. Saenz un notable recurso
-á la Audiencia pidiendo declaracion de fuerza de los
-procedimientos de la Curia al formar y dirijir el
-proceso que se le seguia. Este documento es<span class="pagenum"><a name="Page_167" id="Page_167">[167]</a></span>
-digno de la luz pública por lo que ilustra acerca de
-las formas judiciales de aquella época, del estado, del
-clero entonces, y del estado social todo en la víspera
-de la revolucion. Se lee con el interés que despierta
-una historia viva y bien narrada.</p>
-
-<p>Despues de la revolucion desempeñó el Dr. Saenz
-muchos cargos públicos; fué miembro de la Junta
-de Observacion en 1815 y uno de los redactores del
-Estatuto que dió aquel cuerpo para el gobierno del
-Estado. Nombrado catedrático de derecho natural
-y de Gentes escribió un curso sobre estas materias
-acerca del cual corre impreso en 1823 un informe
-firmado por los Dres. Castro y Acosta.&mdash;Se vé por
-este informe que el Dr. Saenz habia tratado en el
-Capítulo 3ᵒ del T. 1ᵒ de su obra, <i>sobre el antiguo uso
-de los duelos</i>, “produciendo el convencimiento y
-poniendo en claro que lejos de ser los duelos la prueba
-del honor, son un testimonio de bajeza, porque
-son opuestos á todas las ideas de decencia y de justicia
-natural, á no ser que se quieran tomar de los
-tontos y los locos las ideas que constituyen el verdadero
-honor, como dice oportunamente Puffendorf.”
-“Omitimos (agregan los señores del informe)
-analizar los exelentes principios é irresistibles
-demostraciones que contiene este capítulo interesante,
-<i>porque ya lo vemos publicado en la</i> Abeja
-Arjentina, <i>que, dándole todo el aprecio <span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[168]</a></span>debido, lo ha
-considerado digno de ilustrar al público</i>.”</p>
-
-<p>En el Cabildo abierto de Mayo de 1810, debe notarse
-la manera como el Dr. Saenz emitió su voto:
-es ya el caso, dijo, de que <i>el pueblo reasuma su originaria
-autoridad y derechos</i>. En mayo de 1810 solo
-podian espresarse así los caracteres muy enérjicos y
-las intelijencias muy cultivadas.</p>
-
-<p>El Dr. Saenz murió á las 4 de la tarde del 25 de
-Julio de 1825, á los 44 años, un mes y 15 dias de
-edad. El Gobierno le decretó una sepultura de preferencia
-en el cementerio público.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[169]</a></span></p>
-
-<h2 id="MORENO">D. MANUEL MORENO.</h2>
-
-<div class="blockquote">
-
-<p>Ha muerto en el retiro despues de
-55 años de carrera pública. Su
-fin ha sido digno del varon fuerte
-y del cristiano. (Orden, 30 de
-Noviembre 1857.)</p>
-
-</div>
-
-<p><span class="smcap">D. Manuel Moreno</span>, que falleció en Buenos Aires,
-su ciudad natal, el 18 de Diciembre de 1857 á la
-edad de 77 años, se recomienda muy especialmente
-por su dedicacion á ilustrar la memoria y los trabajos
-de su distinguido hermano el Dr. D. Mariano
-Moreno, secretario de la primera Junta. Él recojió
-las últimas palabras de éste, y yendo en clase de
-secretario de la legacion á Inglaterra despachada en
-1811, en nombre del gobierno de las Provincias
-Unidas del Rio de la Plata. Apesar de las impresiones
-dolorosas de semejante catástrofe á que el
-Oceano mismo daba solemnidad, tuvo D. Manuel
-bastante fuerza de espíritu para publicar inmediatamente
-en Lóndres el volúmen que lleva por título:
-“Vida y memorias del Dr. D. Mariano Moreno etc.”
-en cuyo testo dió oportunamente una idea de la
-revolucion del Plata y de las repúblicas hermanas,
-contribuyendo á despertar en Inglaterra el interés
-público á favor de las colonias españolas que se<span class="pagenum"><a name="Page_170" id="Page_170">[170]</a></span> levantaban
-contra una Metrópoli que no merecia gobernarlas.
-Estas memorias se tradujeron al inglés
-en 1813 y se publicaron en la Revista titulada
-<i>Monthly Magazine</i>, vol. 33, en la parte consagrada
-al recuerdo de <i>personas ilustres</i>. En la larga residencia
-que D. Manuel Moreno hizo en Inglaterra desde
-principios de 1829, dió otra forma á aquel primer
-estudio sobre su hermano, y dió á luz en 1836 el
-primer tomo de la “Coleccion de arengas en el foro
-y escritos del Dr. D. Mariano Moreno etc.” adornado
-de un prefacio maduramente escrito, en el cual
-se enlaza la biografía con la historia del pais y con
-muchos curiosos accidentes hasta fines del primer
-año de la revolucion. Estos dos libros harán eterna
-entre nosotros la hermandad de la sangre como
-del ingénio, vinculada en las personas de D. Mariano
-y D. Manuel Moreno.</p>
-
-<p>Era ya este un empleado distinguido cuando se le
-nombró secretario de la Legacion primera á Inglaterra.
-Perseguido en 1817 por sus opiniones en la
-ardorosa cuestion de la invasion portuguesa en el
-Estado Oriental, espatriado tambien por la misma
-causa, permaneció en Estados Unidos hasta mediados
-de 1821. “Alli ha estudiado la facultad médica,
-(dice el <i>Argos</i> de 11 de Setiembre de aquel año,
-anunciando su regreso á Buenos Aires) y se asegura
-que en los últimos meses estaba al servicio del en<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[171]</a></span>viado
-de Colombia cerca de los Estados Unidos, en clase
-de secretario y que viene en una comision muy importante.”
-Inmediatamente despues, fué electo diputado
-á la Junta de Representantes; cargo que desempeñó
-en todas las lejislaturas por reelecciones
-sucesivas hasta el año 1826. Entonces pasó á representar
-á la Provincia Oriental en el Congreso
-constituyente en donde perteneció al partido que
-sostenia en el seno de aquella corporacion la ventaja
-de la forma federal sobre la unitaria. En
-aquel mismo año se negó á aceptar el cargo que le
-confería el Presidente Rivadavia, de Ministro Plenipotenciario
-cerca del gobierno de Washington.</p>
-
-<p>Elevado al mando de la Provincia el Coronel
-Borrego, aceptó el Sr. Moreno, el puesto de ministro
-de Gobierno y Relaciones Exteriores, que llegó
-á hacérsele insoportable como se advierte de sus
-repetidas renuncias, de las cuales la última tiene la
-fecha de Diciembre de 1827. El 13 de Noviembre
-del año siguiente, hecha ya la paz con el Brasil, salió
-de Buenos Aires á bordo del paquete británico
-<i>Nocton</i> con el carácter de Enviado Estraordinario y
-Ministro Plenipotenciario cerca del Gobierno de
-S. M. B. A consecuencia del movimiento militar
-de primero de Diciembre fué suspendido de sus
-funciones por la administracion de D. Juan Lavalle;
-pero no por eso salió de Inglaterra. Allí escri<span class="pagenum"><a name="Page_172" id="Page_172">[172]</a></span>bió
-un opúsculo defendiéndose de lo que él
-llamó “calumnias del <i>Tiempo</i> y el <i>Pampero</i>,” que
-ilustra en algo la triste historia de aquella época:
-pamfleto escrito con moderacion y que prueba
-que el Sr. Moreno no aspiraba á los empleos á
-que ponen la mira los ambiciosos turbulentos
-y que preferia vivir lejos de su pais espuesto
-á la dolencia de las revueltas, para curar las
-cuales, no se queria aplicar la medicina que él
-habia aprendido en Estados Unidos. Parece
-que lo mas importante de su cómoda comision
-á Inglaterra fué la discusion que sostuvo sobre
-los títulos argentinos á la posesion de Malvinas.
-Publicó sobre esta interesante materia una memoria
-con un mapa, que si en nada ha mejorado nuestro
-sufrido desaire de 1833, ha servido para dar
-muestras de que el diplomático porteño podia habérselas
-en erudicion sobre descubrimientos marítimos
-en el Continente Meridional de América, con
-los Lores mas espertos del almirantazgo.</p>
-
-<p>El Sr. Moreno, como Ministro Plenipotenciario
-en Lóndres desempeñó una comision importante
-y laboriosa&mdash;la de examinar y juzgar las reclamaciones
-británicas por causa del corso marítimo de
-la República durante la guerra con el Brasil. La
-discusion de las reclamaciones duró desde Noviembre
-de 1831 hasta Setiembre de 1832, en cuyo periodo<span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[173]</a></span>
-se liquidaron 27 casos, cuyo valor ascendió á
-23,501 libras. En el curso de esta negociacion tuvo
-lugar un incidente curioso. El comisionado por
-parte de Inglaterra era un Mr. Bruce. Al emitir
-este su opinion sobre la captura del bergantin Anna
-se deslizó y maltrató no solo al gobierno argentino
-sino á la República, declarándola incapáz de gobernarse
-por sí misma atendidos sus antecedentes coloniales.
-El Sr. Moreno, resentido de que en desempeño
-de una comision de reparacion voluntaria
-se insultase al pais que representaba, declaró al
-gabinete de S. M. que no continuaria desempeñando
-su comision mientras tuviese por asociado á
-aquel gratuito denigrador de su patria. El Ministro
-Palmerston hizo justicia á la enérgica nota
-de nuestro plenipotenciario y mandó testar todas las
-claúsulas ofensivas en el parecer firmado por
-Mr. Bruce.</p>
-
-<p>El proceso de estas negociaciones puede estudiarse
-en un libro que publicó el mismo Sr. Moreno en
-Lóndres en 1835 con el siguiente título: “Reclamaciones
-examinadas y juzgadas por la comision
-mista, reunida en Lóndres por parte del gobierno
-de S. M. Británica, y el de las Provincias Unidas
-del Rio de la Plata, en virtud de la convencion de
-19 de Julio de 1830, sobre indemnizacion de súbditos
-británicos por actos de corsarios de la Repúblic<span class="pagenum"><a name="Page_174" id="Page_174">[174]</a></span>a
-en la última guerra con el Brasil: <i>que comprende
-varias cuestiones de derecho público naval</i>.
-Publicacion hecha de los documentos oficiales.”
-Este libro está en español é inglés, y como se advierte
-en su título, merece un lugar en toda biblioteca
-de escritos sobre materias de derecho público
-internacional, especialmente en cuanto á corso y
-apresamiento de naves mercantes.</p>
-
-<p>D. Manuel Moreno, amaba el retiro y el estudio.
-Era un verdadero hombre de letras como lo prueban
-sus escritos y la escojida biblioteca que dejó á
-su muerte, la primera en nuestro concepto entre
-cuantas pertenecen á particulares en Buenos Aires
-sin hablar de los de ciencias especiales. Era un verdadero
-conocedor de los libros curiosos y raros,
-sin despreciar los útiles.</p>
-
-<p>El Dr. Moreno desempeñó por muchos años el
-cargo de bibliotecario, cuidando con celo intelijente
-de la mejora y conservacion de un establecimiento
-que se liga á la memoria de su ilustre hermano
-su verdadero creador y primer protector oficial.
-Contribuyó á la redaccion de la Abeja Argentina
-en clase de miembro de la Sociedad Literaria fundada
-en 1822, y fué el primero en Buenos Aires
-que enseñó en público la química esperimental,
-servicio que el espíritu de partido le retribuyó con
-un apodo que aun se conserva en la memoria de los<span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[175]</a></span>
-lectores del <i>Granizo</i>.</p>
-
-<p>En la reciente publicacion de los escritos históricos
-del Sr. D. Ignacio Nuñez, puede verse una biografia
-de Moreno donde se hace prolija reseña de los
-destinos públicos que desempeñó.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_176" id="Page_176">[176]</a></span></p>
-
-<h2 id="CORRO">D. MIGUEL CALISTO DEL CORRO.</h2>
-
-<p>El Dr. <span class="smcap">D. Miguel Calisto del Corro</span> nació en la
-ciudad de Córdoba del Tucuman, el dia 14 de Octubre
-de 1775. A la edad de 23 años recibió el grado
-de Dr. en Teologia en la Universidad de su provincia.
-En 1803 se presentó á hacer oposicion á la silla
-magistral del Cabildo Eclesiástico de Córdoba en
-cuyo acto se desempeñó con mucho lucimiento.
-Confiado en sus luces y actividad le encomendó el
-cláustro de Doctores una comision cerca del Virey,
-y del Soberano (si hubiese sido necesario recurrir á
-él) para recabar el cumplimiento de ciertas Reales
-cédulas de Cárlos III, por las cuales se mandaba que
-no pudiesen rejentear las cátedras de aquella Universidad
-sino miembros del clero secular. Esto
-tenia lugar en 1806, y en el mismo año fué nombrado
-cura interino de la ciudad de Salta, destino
-que sirvió hasta fines de 1808.</p>
-
-<p>El Dr. Corro fué del número de aquellos argentinos
-que presintieron y concurrieron á acelerar la
-revolucion americana. A fines del año de 1809
-hizo circular en Córdoba un escrito que se suponia
-hecho en Buenos Aires, contraido á despertar los<span class="pagenum"><a name="Page_177" id="Page_177">[177]</a></span>
-instintos de independencia y de libertad en el pueblo.
-El primer aniversario del 25 de Mayo celebrado
-en Córdoba, fué solemnizado en el templo
-con una oracion pronunciada por el Dr. Corro, oracion
-que mas tarde dedicó su autor á la Asamblea
-Nacional. No deja de ser curioso el modo como
-el sacerdote católico y el hombre de una revolucion
-democrática se esplican por una sola boca desde el
-púlpito y en lengua española acerca de la lejitimidad
-orijinaria del poder. “Es ya un dogma político
-(dice el Dr. Corro en la 2ª parte de su oracion) que
-la autoridad de los Reyes emana orijinariamente
-de la voluntad de los pueblos. Sea cual fuere el
-oríjen de las sociedades, lo cierto es que á ninguno,
-á exepcion de los Reyes de Israel, ha conferido Dios
-inmediatamente la autoridad y el derecho de reinar.
-Cuando San Pablo escribiendo á los Romanos,
-asegura que toda potestad viene de Dios: <i>non
-est potestas nisi á Deo</i>; no quiso decir con esto que
-era Dios el que inmediatamente la concedia: este
-seria un absurdo que contrasta enormemente con
-el orijen é historia de todos los reinos é imperios.
-Aunque las obligaciones que resultan del pacto, de
-las promesas y convenciones, se fundan en aquella
-ley eterna que manda á todos ser fieles á ella, ¿habremos
-de decir por eso que la accion ó derecho
-que de ellas nace venga inmediatamente de Dios? A<span class="pagenum"><a name="Page_178" id="Page_178">[178]</a></span>
-la verdad si buscamos el oríjen primordial de todas
-las obligaciones, hallaremos no ser otro que Dios y
-su justícia. Pero distingamos los derechos y por
-ellos conoceremos mas bien el oríjen inmediato de
-toda autoridad.”</p>
-
-<p>Al comenzar el año 1816 le nombró la provincia
-de Córdoba Diputado al Congreso reunido en Tucuman;
-pero no pudo tener la gloría de poner su nombre
-al pié de la acta de declaracion de la Independencia
-que hace tan célebre á aquella reunion de
-patriotas ilustres.</p>
-
-<p>Cuando aquella declaracion tuvo lugar el Dr. Corro,
-en su carácter de Diputado, desempeñaba la importante
-comision de interceder por la paz interior, y
-de inducir á la provincia de Santa Fé, á la Oriental
-dominada por Artigas y al Paraguay á que enviasen
-sus Representantes al Congreso de la Nacion.</p>
-
-<p>Trájole la vejez al benemérito Dr. Corro uno de
-sus favoritos achaques&mdash;la ceguera. Para divertir
-la lentitud de unas horas pasadas en la inaccion y la
-oscuridad se propuso reveer los manuscritos de sus
-numerosos sermones, valiéndose de la intervencion
-de su sobrina Da. Patricia Bustamante, que le hacia
-la lectura de ellos. Correjidos y enmendados se
-imprimieron en Filadelfia el año 1849, en tres volúmenes
-en 8ᵒ.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[179]</a></span></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[180]</a></span></p>
-
-<h2 id="PATRON">D. ESTEVAN LUCA Y PATRON.</h2>
-
-<p>Por muchos títulos se salvará del olvido el nombre
-de <span class="smcap">D. Estevan Luca y Patron</span>. El pasará á la
-posteridad mas remota unido á hechos grandes y á
-gloriosos acontecimientos del pueblo argentino.</p>
-
-<p>Mucho antes que la robusta entonacion de Lopez
-prorrumpiese en el himno nacional,&mdash;en lira mas
-humilde pero con sentimiento y fé, ya habia cantado
-el Sr. Luca dos canciones alentando “á la lid tremenda
-contra los tiranos que osaban oprimir la
-América.”</p>
-
-<p>Estas bellas composiciones tienen la misma fecha
-de la revolucion y debieron ser muy populares
-en los dias en que aparecieron á causa de la sencillez
-del métro y de la oportunidad de los conceptos.</p>
-
-<p>Cuando San Martin coronó los trabajos de su
-gran campaña comenzada en Chacabuco, clavando
-la bandera de la independencia en el palacio de los
-Vireyes de Lima, Luca, que ejercitándose en cantar
-otros episodios de la guerra, habia desplegado su
-talento y su estilo, fué el poeta que con mas dignidad
-y grandeza celebró aquel acontecimiento.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_181" id="Page_181">[181]</a></span></p>
-
-<p>El “Canto lírico á la libertad de Lima” que comienza:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>No es dado á los tiranos</i></div>
-<div class="verse"><i>Eterno hacer su tenebroso imperio.....</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p class="noindent">fué premiado por el gobierno, adjudicando á su autor
-una coleccion de los épicos mas célebres entre
-los antiguos y modernos.</p>
-
-<p>Bajo el uniforme de sarjento mayor de artillería
-que vistió el Sr. Luca hasta 1822, se escondia un
-filósofo amigo de la paz y de las artes útiles. Vuelta
-en sí la provincia de Buenos Aires, despues de los
-trastornos del año 20, él se asoció á la obra de rejeneracion
-social comenzada con tan buen éxito y lucimiento,
-y publicó su notable composicion <i>al pueblo
-de Buenos Aires</i> en el periódico titulado la <i>Abeja Arjentina</i>,
-redactada por los miembros de la sociedad
-literaria. Llamámosla notable mas por las ideas que
-por la forma, mas por su moralidad y sus acertadas
-miras sobre lo venidero que por el calor de la
-inspiracion y las calidades puramente poéticas; y
-mas que todo porque encierra los primeros jérmenes
-de muchas ideas que si pareciensen vulgares seria
-porque se han desvirtuado á fuerza de repetirse, y han
-pasado al tesoro comun de los convencimientos conquistados
-por toda la sociedad arjentina.</p>
-
-<p>Luca, discípulo de Fernandez en el Colegio de<span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[182]</a></span>
-San Cárlos, era gran conocedor de los maestros
-latinos, y comete al comenzar aquella composicion
-una figura verdaderamente <i>horaciana</i>, imitando
-aunque remotamente, la profecia de Nereo. “Muéstrase
-sobre las aguas, el <span class="smcap">Paraná</span>, con serena frente
-hablando á la prole hermosa de la victoria.” “Abandonad,
-(les dice), la molicie de las ciudades y el lujo
-corruptor que entregó á Roma, cuna de los Camilos
-y los Fabios, al poder del Godo. No durmais imprudentes
-en el ocio muelle de una paz engañosa.
-Corred á los campos hoy desiertos, á esa vastísima
-llanura que como el mar no tiene horizontes. Mejorad
-allí la raza del caballo jeneroso: esquilad el
-bellon que defiende al hombre de las injurias del
-invierno; y acreced el número del útil animal que
-sabe romper el seno de la tierra con el corvo filo del
-arado. Los campos llenos ahora del espinoso cardo,
-se cubrirán de las rubias espigas de <i>Céres</i> y se fundarán
-con el trabajo pueblos venturosos y en tanto
-número como las estrellas. Crecerán á par de vuestros
-hijos los árboles cargados de frutos y de sombra,
-y de misterio para los castos amores. La fama
-de tamaña ventura resonará en los climas remotos,
-y los pueblos desgraciados que beben las frias aguas
-del Volga y del Danubio vendrán á buscar asilo entre
-nosotros.”</p>
-
-<p>Talvez para mayor gloria suya, ha querido el destino<span class="pagenum"><a name="Page_183" id="Page_183">[183]</a></span>
-que no se conozcan de este poeta, mas que sus
-composiciones patrióticas. Todos sus papeles se
-hundieron con él en un leño náufrago sobre los
-bajios del <i>Banco-Inglés</i>, en el mes de Marzo de
-1824.... D. Juan Ramon Rojas, militar y versificador,
-pereció tambien en un naufrajio. Regresaba
-de una legacion diplomática á la corte de Rio
-Janeiro confiada por el Gobierno Argentino al Sr.
-Dr. D. Valentin Gomez, y á él como secretario.
-Habia compuesto un poema con el título <i>La Martiniana</i>,
-cuyo asunto debia ser las campañas del General
-San Martin en Chile y el Perú.&mdash;(<i>Argos de 27
-de Octubre de 1821.</i>)</p>
-
-<p>El Sr. Luca no fué únicamente un literato distinguido.
-Los estudios de humanidades no le parecieron
-bastante para llenar con inteligencia el
-lugar que la revolucion brindaba á la juventud virtuosa
-y séria. Dedicóse á las ciencias exactas, á esas
-grandes ausiliadoras de la fuerza que transforma á
-la naturaleza venciéndola bajo las máquinas del
-hombre. Si compuso himnos para entusiasmar al
-pueblo en el albor de la revolucion, tambien supo
-fundir los cañones y templar las hojas de las espadas
-con que se equiparon nuestros primeros ejércitos
-improvisados. El fué discípulo del coronel D.
-Anjel Monasterio, (el amigo del sábio Jovellanos), y
-su sucesor en la direccion de la fábrica de cañones
-y fusíles establecida desde 1812.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_184" id="Page_184">[184]</a></span></p>
-
-<p>D. Estevan Luca contaba apenas 38 años de edad
-cuando pereció: habia nacido en Buenos Aires el
-dia 2 de Agosto de 1786. Su vida fué corta pero
-bien aprovechada. Defendió á su patria y la ilustró
-con sus talentos, dejando conquistador con su dulce
-carácter las simpatias que sus versos revivirán constantemente.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[185]</a></span></p>
-
-<h2 id="BALCARCE">D. FLORENCIO BALCARCE.</h2>
-
-<div class="blockquote">
-
-<p>Yo he sido una gota del agua que llueve,
-Perdida, de noche, que el polvo bebió.</p>
-
-<p class="right"><span class="smcap">F. Balcarce.</span></p>
-
-<p>En su muerte, perdió nuestra patria infortunada
-una de las mas robustas intelijencias,
-un espíritu abierto á grandes
-concepciones.&mdash;(<i>Comercio del
-Plata</i>, núm. 142&mdash;marzo 24 de 1846.)</p>
-
-</div>
-
-<p><span class="smcap">D. Florencio Balcarce</span>, hijo del virtuoso vencedor
-de <i>Suypacha</i>, murió á la edad de 24 años, en Buenos
-Aires, ciudad de su nacimiento, el dia 16 de
-Mayo de 1839.</p>
-
-<p>El jóven Balcarce no solo tenia un talento natural
-muy distinguido sino tambien mucha contraccion
-al estudio sério. Al examinar sus trabajos
-emprendidos, los libros de su pequeña biblioteca y
-los apuntes tomados por él en los bancos de las
-aulas, se advierte inmediatamente la buena direccion
-que daba á la cultura de su espíritu. La amena
-literatura no formaba su ocupacion principal,
-sino el empleo honesto y laudable de los momentos
-de descanso. En la época en que él se educaba habian
-declinado mucho los estudios públicos en Buenos
-Aires, y aspiró á beber su instruccion en mejor
-fuente. Quien á su edad y propensiones no sueña<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[186]</a></span>
-con las escuelas de Europa, con sus grandes bibliotecas
-y con el nombre de sus sábios? Balcarce
-pudo realizar este sueño, y partió para la capital
-de la Francia en Abril de 1837. Alli se propuso
-adquirir conocimientos jenerales, y profundizar en
-especial la ciencia de la filosofia por cuyos problemas
-manifestaba una predileccion innata. Fueron
-sus maestros, entre otros, los señores Saint-Hilaire,
-Jouffroi, Lerminier, celebridades con cuyos nombres
-estamos familiarizados y que entonces estaban
-al frente de las aulas mas concurridas de París.</p>
-
-<p>El <i>barrio latino</i> fué la patria y el mundo esclusivo
-de Balcarce durante dos años seguidos; dos
-años que él supo duplicar en duracion por su
-infatigable asiduidad al trabajo y sus largas vijilias.&mdash;No
-iban á la par en él la robustez de su cabeza
-con la de los demas miembros de su cuerpo. Su
-cerebro, materialmente muy desarrollado, absorbia
-egoista la vida toda de la existencia que presidia,
-y llegó dia en que la atmósfera de París no fué respirable
-para los pulmones debilitados del jóven
-estudiante. Pensó entonces en los aires patrios,
-en el agua balsámica de su rio natal, en su familia,
-y vióse forzado á sacrificar á la esperanza de mejor
-salud la cosecha de saber que se prometia recojer
-madura por una larga permanencia en Europa.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[187]</a></span></p>
-
-<p>Esta esperanza fué otra ilusion desvanecida. Balcarce
-estaba condenado á morir apenas pisase de
-nuevo el umbral de su casa en la calle que lleva su
-glorioso apellido, y á dar razon á la exactitud de este
-pensamiento de Ercilla:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>Aquella vida es bien afortunada</i></div>
-<div class="verse"><i>Que una temprana muerte la asegura.</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Por qué ¿quién puede sernos garante de que
-mezclado al movimiento de nuestra época, no habria
-naufragado en algun error, en alguna pasion,
-ó no se hubiese alistado en algun partido doméstico
-que le atrajese la enemistad de una gran parte de
-sus propios conciudadanos? Su temprana desaparicion
-de este mundo, la inocencia de sus actos
-hasta el momento de entregar su alma al Creador, le
-aseguran una memoria de amor y de simpatías entre
-sus compatriotas, mientras haya (y esto será por
-siglos) amor á la poesía en la ciudad donde fué concebido
-aquel injenio prematuro.</p>
-
-<p>Balcarce tradujo del francés al castellano el estenso
-curso de filosofia de Mr. Laromiguiere; el
-drama de Dumas titulado Catalina Howard, y escribió
-una novela histórica, y muchos artículos literarios
-para los periódicos, antes de salir de Buenos
-Aires. Pero estos trabajos, apesar de lo que recomiendan
-á quien en tan corta edad los emprendió y
-realizó, no son sus timbres ni la prenda de la duracion
-de su memoria. Unas cuantas composiciones<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[188]</a></span>
-poéticas escritas con arte, y sentidas con toda la verdad
-de que es capaz el corazon, son las hojas de la
-corona de su fama. Cuando se conocieron por
-primera vez en Montevideo (en 1833) esas composiciones,
-escribió sobre ellas D. Florencio Varela un
-artículo publicado en el número 8 del <i>Iniciador</i>,
-del cual tomamos las siguientes palabras: “D.
-Florencio Balcarce aparece ahora en la escena literaria
-para ocupar despues un lugar muy distinguido
-entre los poétas argentinos. Cuenta apenas 23 años,
-y sería una injusticia no reconocerle ya acreedor á
-aquel título tan dificil de merecer. En las dos únicas
-composiciones suyas que hemos tenido la fortuna
-de ver, (<i>la Partida, y la cancion á las hijas del
-Plata</i>) se descubren ya todas las dotes del verdadero
-poéta: corazon muy sensible, imaginacion ardiente,
-inspiraciones elevadas, abundancia y propiedad
-de imágenes, colores naturales, animados, vivísimos,
-gala de diccion, pureza de lenguaje, y un estilo
-lleno de lozania y de soltura capáz de prestarse á
-todas las entonaciones.”</p>
-
-<p>El noble entusiasmo del distinguido crítico no le
-cegaba al espresarse así. Es imposible pensar de
-diversa manera al leer los versos de <i>la Partida</i> saumados
-con el aroma de una melancolía grave y de
-un patriotismo intenso. Imposible es repetir sin
-conmoverse aquel final de todas las estrofas,</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[189]</a></span></p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>Adios, Buenos Aires, amigos, adios</i>,</div>
-</div>
-</div>
-
-<p class="noindent">cuando se sabe que aquella despedida será eterna
-dentro de poco tiempo.</p>
-
-<p>Las ideas mas poéticas están encerradas en este
-cuadro limitado. Grandeza de Dios y de la Creacion;
-pequeñez fugaz de la criatura, presentimientos
-de gloria y de muerte; profecias de una libertad
-próxima, imprecaciones contra los <i>tiranos inicuos</i>.
-Todo esto, naturalmente traido y bien dicho, forman
-entre luces vivas y sombras profundas un cuadro
-que deja al que le medite una impresion duradera.</p>
-
-<p>Antes de escribir estos adioses habia dirijido una
-composicion notable á su condiscípulo el Sr. D.
-Victor Silva, al ordenarse este de Sacerdote, en
-la cual le describe con severidad y seso las obligaciones
-que imponen el estado á que iva á consagrarse.</p>
-
-<p>El comienzo de esta composicion es muy felíz:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse indent1">Humilla al polvo la elevada frente</div>
-<div class="verse">Y á Dios entona, ó Victor, alabanza,</div>
-<div class="verse">Qué él te estendió su mano omnipotente,</div>
-<div class="verse">Y con paterno anhelo</div>
-<div class="verse">Alzarte quiso á celestial bonanza............</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Una composicion existe tambien de Balcarce que
-es una muestra de su talento y una prenda de la utilidad
-so<span class="pagenum"><a name="Page_190" id="Page_190">[190]</a></span>cial de sus trabajos literarios para un porvenir
-á que no pudo alcanzar. Es una cancion que
-puede titularse: <i>el cigarro</i>, modelo de filosofia popular
-y de sencillez y nobleza de lenguaje á la vez.
-Un anciano, guerrero en otro tiempo, fuma á la
-puerta de su <i>rancho</i> y compara las vicisitudes de la
-vida con las diversas transformaciones á que el
-fuego condena á su cigarro hasta convertirle en un
-<i>pucho</i> inútil. Si algo fuese capaz de dar una idea
-en lengua estranjera á la francesa, del sentimiento
-melancólico y prácticamente filosófico que
-hay en el fondo de las canciones de <i>Beranger</i>, es
-sin disputa esta cancioncita de Balcarce enteramente
-orijinal y escrita, como se vé claro, para mostrar
-como se pueden ennoblecer y como son propios
-para el arte los incidentes de nuestra naturaleza,
-de nuestra civilizacion y de nuestras costumbres.
-Cuando la pintura tenga entre nosotros mas adeptos
-que hoy, ha de inspirarse alguno de ellos en la
-siguiente estrofa que por sí sola es un cuadro trazado
-con la pluma:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">En la cresta de una loma,</div>
-<div class="verse">Se alza un ombú corpulento,</div>
-<div class="verse">Que alumbra el sol cuando asoma</div>
-<div class="verse">Y bate si sopla el viento:</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse">Bajo sus ramas se esconde</div>
-<div class="verse">Un rancho de paja y barro,</div>
-<div class="verse">Mansion pacífica donde</div><span class="pagenum"><a name="Page_191" id="Page_191">[191]</a></span>
-<div class="verse">Fuma un viejo su <i>cigarro</i>.</div>
-</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Balcarce tiene muchos puntos de contacto y de
-similitud con Adolfo Berro, esa otra esperanza arrebatada
-en flor al Parnaso de la opuesta orilla del
-Plata. Pero lo que mas les asemeja es el buen rumbo
-en que ambos se habian colocado al comenzar sus
-escursiones literarias. Uno y otro habian hecho un
-estudio esmerado de los recursos del idioma en que
-debian espresar sus pensamientos. Leian en los antiguos;
-se inspiraban en una de las eternas fuentes
-de toda poesia, en la Biblia; y eran orijinales, procediendo
-con los elementos patrios, como los maestros
-habian procedido con los que les fueron familiares.
-La inspiracion sola no basta para alcanzar
-la palma de poeta en las sociedades cultas y artificiales,
-se necesita la intervencion del arte, sin el
-cual la espontaneidad misma marcha tímida como
-si la faltase luz y aplomo. Para los poetas hechos
-por la naturaleza, es para quienes justamente escribió
-este precepto el amigo de los Pisones: <i>Sapere
-est principium et fons</i>: Y eso, que él sabia muy
-bien que los poetas</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">Son <i>genus irrítabile</i> en estremo</div>
-<div class="verse">Y les hay que aspirando á ciego culto</div>
-<div class="verse">Hasta el consejo toman por insulto.</div>
-</div>
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[192]</a></span></p>
-
-<h2 id="WRIGHT">D. FRANCISCO AGUSTIN WRIGHT.</h2>
-
-<p><span class="smcap">D. Francisco Agustin Wright</span>, perteneció á una
-familia antigua y conocida de Buenos Aires. Su
-apellido y sus facciones, justificaban en él su conocida
-predileccion por los usos y por el idioma de la
-nacion inglesa.</p>
-
-<p>Wright comenzó á aparecer en la vida pública
-bajo la bandera del partido federal, y fué blanco
-de los tiros satíricos de los periódicos del partido
-contrario. Representó varias veces al pueblo, fué
-jefe de un batallon de cívicos, y tomó una parte
-muy activa en los sucesos que restablecieron en el
-mando á D. Juan Manuel de Rosas, despues de la
-administracion de Balcarce, echado á tierra por una
-revolucion.&mdash;Wright pertenecia á la cámara de diputados
-y como tal se negó á votar por las facultades
-estraordinarias, perdiendo de este modo la confianza
-de los Restauradores, de quienes tuvo que
-huir á Montevideo en busca de seguridad personal.</p>
-
-<p>En aquella ciudad, donde murió estimado de
-todos, escribió una estensa obra que comprende la
-narracion prolija de los acontecimientos del ased<span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[193]</a></span>io
-que sufrió aquella plaza por D. Manuel Oribe.</p>
-
-<p>El Sr. Wright era hombre de principios rectos
-y un buen patriota, y mereció la amistad de personas
-caracterizadas y de mas edad que él, como
-lo prueba la dedicatoria de uno de sus escritos. <i>Su
-Breve Ensayo sobre la prosperidad de los Estrangeros
-y decadencia de los Nacionales</i> (1833), que está
-dedicado á los Señores D. Vicente Lopez y D. Manuel
-Garcia, es un escrito contraido á mostrar por
-qué el estranjero adquiere una posicion mejor que
-el hijo del pais, á pesar de tener que vencer una
-gran porcion de inconvenientes y resistencias que
-el autor examina con detencion. El pensamiento
-fundamental de este escrito se resume en estas palabras
-de su página 52: «los estrangeros y el libre
-ejercicio de sus industrias es enteramente ventajoso
-al pais y voy á demostrar que cualesquiera restricciones
-ó prohibiciones hacia ambos respectos, en
-tiempo de paz, es un quebrantamiento á los tratados
-que tenemos con las Naciones Amigas, y á lo
-que hemos ofrecido al mundo entero; cuando hemos
-llamado á voces á los hombres de todos los
-paises á vivir entre nosotros.»</p>
-
-<p>Escribió tambien las biografias de los bravos D.
-Federico Brandsen y D. Tomas Espora. La primera
-se registra entre los documentos históricos dados
-á luz por el Sr. Lamas en Montevideo en 1849, y
-la segunda se imprimió en Buenos Aires con este<span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[194]</a></span>
-título: «Noticia del Sr. Coronel D. Tomas Espora
-que falleció en esta ciudad el 25 de Julio de 1835.&mdash;Por
-un amigo suyo.»&mdash;(1835.)</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_195" id="Page_195">[195]</a></span></p>
-
-<h2 id="LAFINUR">D. JUAN CRISOSTOMO LAFINUR.</h2>
-
-<p>En la parte mas central de la Sierra de la provincia
-de San Luis, y á la falda del cerro Tomalarta,
-llamado tambien Cerro Rico por la abundancia de
-oro que le hizo célebre en otro tiempo, existe un
-valle denominado de la Carolina, y un pueblo de
-este mismo nombre en el dia decaido y casi desierto.
-En este humilde lugar fué en dónde vió la luz
-el dia 27 de Enero de 1797 el Dr. <span class="smcap">D. Juan Crisóstomo
-Lafinur</span>, hombre entusiasta y activo, condenado
-por su temperamento á gastar la existencia en
-pocos años, y cuyos escritos (los que nos son conocidos,
-al menos) son inferiores á su fama y al talento
-que le atribuyen los contemporáneos.</p>
-
-<p>Frecuentaba Lafinur las escuelas de Córdoba,
-cuando emprendió sus campañas del Norte el jeneral
-D. Manuel Belgrano. Dejando entonces el manteo
-de estudiante de ciencias morales, ciñó la espada
-y dió otra direccion á su espíritu, pues segun
-espresion de él mismo tuvo la honra de pertenecer
-á la Academia de matemáticas fundada en Tucuman
-por aquel jeneral para instruccion de los cadetes de
-su ejército; “academia á que se agolpaba la ju<span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[196]</a></span>ventud
-á sorprender á la naturaleza en sus misterios y
-á fecundar desde temprano el jérmen de la gloria.”</p>
-
-<p>No sabemos en que época abandonó una carrera
-que no debia ser la de su verdadera vocacion. Pero
-antes de pasar á la ciudad de Mendoza en donde
-fundó un colegio en 1822, se habia hecho notable
-en Buenos Aires como periodista, como poeta, y
-sobre todo como innovador en la enseñanza de la
-filosofía. Esta última circunstancia, le atrajo algunos
-disgustos que le decidieron á avecindarse en
-Chile en cuya capital se graduó en ambos derechos
-el año 1823, tomó estado, y murió el 13 de Agosto
-de 1824.</p>
-
-<p>La muerte del jeneral Belgrano hizo una viva
-sensacion en el alma impresionable de Lafinur y
-arrancó á su lira tres composiciones poéticas que
-le colocan en un lugar distinguido entre los poetas
-argentinos. El <i>Canto elegiaco</i>, el <i>Canto fúnebre</i>
-y la oda á la <i>Oracion fúnebre</i> pronunciada por el
-Dr. D. Valentin Gomez en las exéquias del héroe y del
-patriota ejemplar, apagan en nuestro concepto los
-acentos de dolor con que otros vates lloraron el mismo
-lamentable acontecimiento. En esos cantos se revelan
-todas las dotes y todos los defectos de la musa
-de Lafinur. Son inspirados por un dolor verdadero
-por un aprecio reflexivo de las virtudes del ciudadano<span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[197]</a></span>
-y del guerrero, y parece como que se exhalase
-de sus estrofas algo de las entrañas de un hijo. La
-inspiracion corre á par de la incorreccion; la naturalidad,
-el sentimiento, la gracia y la harmonía se
-mezclan alternativamente con los conceptos oscuros
-y ponderativos, y las frases desaliñadas, aunque
-sea verdad que estos defectos son en menos número
-que las bellezas y los rasgos verdaderamente poéticos
-de las tres composiciones en general. Todas
-ellas brotan de la fuente poética en el carácter de
-una inspiracion innegable, y pocas veces hallamos
-en las obras de nuestros versificadores modos de
-comenzar mas felices que los que se advierten en
-estos de Lafinur. La interrogacion es su figura favorita:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">Por qué tiembla el sepulcro, y desquiciadas</div>
-<div class="verse">Sus sempiternas losas de repente,</div>
-<div class="verse">Al pálido brillar de las antorchas</div>
-<div class="verse">Los justos y la tierra se conmueven?</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Así se introduce el poeta en su <i>Canto elegiaco</i>, y
-con no menos brio y entonacion prorrumpe al entonar
-su <i>canto fúnebre</i>:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">Adonde alzaste fugitivo el vuelo,</div>
-<div class="verse">Robándote al mortal infortunado,</div><span class="pagenum"><a name="Page_198" id="Page_198">[198]</a></span>
-<div class="verse">Virtud, hija del cielo?....</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Pero en nuestro concepto las estrofas regulares
-con que celebró la elocuencia del orador sagrado
-son de un mérito mayor y mas orijinales que las
-anteriores silvas. El asunto tambien, como menos
-trillado, liberta al autor de la remora de las reminiscencias
-y de los modelos y le obliga á buscar un
-cauce propio para dar salida á los sentimientos en
-que reboza. Qué natural y digna introduccion!:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">Era la hora: el coro majestuoso</div>
-<div class="verse">Dió á la endecha una tregua; y el silencio,</div>
-<div class="verse">Antiguo amigo de la tumba triste,</div>
-<div class="verse">Sucedió á la harmonía amarga y dulce....</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Pinta en seguida la urna solitaria presidiendo la
-augusta escena, y supone que todas las virtudes que
-andaban en torno de aquella, levantando al cielo,
-llanto, esperanzas y amores, volaron á posarse en
-los lábios del sacerdote elocuente; y los hombres
-se dolieron de ser hombres al escuchar sus acentos.
-Los suspiros del pueblo llegan por una senda muda
-y misteriosa hasta el orador, y avara el alma, recoje
-sus palabras cual si fuesen reliquias del héroe
-que elojia..... Esta <i>oda</i> es una joya de nuestra literatura.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[199]</a></span></p>
-
-<h2>Articulos Críticos y Literarios<br />
-<span class="smaller">DEL</span><br />
-DR. D. JUAN MARIA GUTIERREZ.</h2>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_200" id="Page_200">[200]</a></span></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_201" id="Page_201">[201]</a></span></p>
-
-<h3 id="QUICHUA">LA QUICHUA EN SANTIAGO.</h3>
-
-<div class="blockquote">
-
-<p class="hanging">(<span class="smcap">Un rato de conversacion escrita con el Sr. D. B.
-Poucel que se permite su atento S. S. Juan Maria
-Gutierrez.</span>)</p>
-
-<p class="right">Buenos Aires, Enero 16 de 1856.</p>
-
-</div>
-
-<p>Es un hecho, al abrigo de toda duda, que la poblacion
-de la provincia Argentina de <i>Santiago del
-Estero</i> habla la lengua <i>quiehua</i> ó <i>quichua</i>, que es la
-lengua jeneral del Perú. Si esa parte del territorio
-de la Confederacion se hallase inmediatamente
-en contacto con la República Boliviana, no causaría
-tanta estrañeza el fenómeno que acabamos de señalar;
-pero no es así. Entre la parte meridional del
-territorio Boliviano y la Provincia de Santiago, se
-interponen otras provincias arjentinas cuyas poblaciones
-no conocen la lengua de los Incas y hablan
-el español únicamente.</p>
-
-<p>El Sr. Poucel, con la sagacidad de induccion que
-le es familiar, ha echado de paso algunas ideas sobre
-esta materia en un artículo recientemente
-publicado en el <i>Orden</i>; ideas que nos proponemos
-ayudar un poco con los presentes renglones.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_202" id="Page_202">[202]</a></span></p>
-
-<p>La cuestion histórica que á este respecto debe
-ventilarse es: ¿Los pobladores primitivos de los
-llanos de Santiago, se establecieron allí durante el
-gobierno de los Incas, ó con posterioridad á la conquista
-del Perú por las armas españolas?&mdash;Nos parece
-que por mucho que se compulsen los elementos
-deficientes que componen la historia de esta
-parte de América, no se hallarian pruebas <i>terminantes</i>
-para asegurar lo primero ni para negar lo
-segundo. Los Incas eran conquistadores é invasores:
-hicieron por muchos siglos el papel de los romanos,
-y se dice de ellos como se ha dicho de los
-<i>Señores del mundo</i>, que tomaban lo mejor de los
-usos y costumbres de los pueblos que sometian á su
-dominio. Eran tolerantes y trataban de alijerar la
-mortificacion de la conquista derramando en sus
-nuevos dominios los beneficios de la exelencia de
-su gobierno, de su administracion y de su civilizacion
-verdaderamente notables. Es de creer, pues,
-que tanto por medio de las armas como de la habilidad,
-y sobre todo por la fuerza de espansion que
-tienen en sí los pueblos adelantados, se estendió el
-Imperio de los Incas en el ámbito que le señalan los
-historiadores. Oigamos á este respecto al Sr.
-Prescott (Guillermo), quien, refiriéndose á la <i>relacion</i>
-manuscrita de Sarmiento, á la <i>Crónica del
-Perú</i> de Cieza de Leon y al exactísimo y bien informado
-Garcilaso de la Vega, dice lo siguiente: “El<span class="pagenum"><a name="Page_203" id="Page_203">[203]</a></span>
-Imperio del Perú, en la época de la invasion española,
-se estendía por la costa del Pacífico, desde
-el segundo grado, por mas ó menos de latitud
-Norte hasta el 37 <i>de latitud Sur</i>; línea que describen
-actualmente los límites occidentales de las
-repúblicas modernas del Ecuador, Perú, Bolivia
-y Chile. Su anchura no puede ser determinada
-con exactitud, porque aunque totalmente limitado
-al Oeste por el gran Oceano, <i>hácia el Este se dilataba
-en varias partes mucho mas allá de los montes,
-hasta los confines de las tribus bárbaras, cuya
-exacta situacion no es conocida y cuyos nombres
-han sido borrados del mapa</i> de la historia.”</p>
-
-<p>En las palabras que quedan subrayadas en esta
-larga cita de la <i>Historia de la Conquista del Perú
-con observaciones preliminares sobre la civilizacion
-de los Incas</i>, puede apoyarse cualquiera que tenga
-interés en sostener que antes de la conquista fueron
-del Señorio del Inca las llanuras que median entre
-los rios <i>Salado</i> y <i>Dulce</i>. Veamos ahora los datos
-que en el otro sentido presentan los historiadores
-de la conquista del Tucuman, compulsados por el
-Dr. Funes, en su <i>Ensayo Histórico</i>, al que seguiremos
-para no acumular autoridades en una nota pasajera.</p>
-
-<p>Supone el Dr. Funes que deseando D. Francisco
-Pizarro alejar la influencia poderosa de su rival D.<span class="pagenum"><a name="Page_204" id="Page_204">[204]</a></span>
-Diego de Almagro, tuvo la habilidad de persuadirle
-la conveniencia de la conquista de Chile, la cual emprendió
-Almagro por los años de 1535, tomando
-la ruta de Tupiza, y de aquí la del valle de <i>Chicoan</i>,
-jurisdiccion de <i>Calchaqui</i>. Si esto es exacto, el
-ejército español en camino para Chile, se internaba
-en la provincia llamada entonces del Tucuman, no
-por espíritu de conquista sino con el objeto de evitar
-las desiertas é inhospitalarias soledades de Atacama
-que separan á Chile del Perú. La resistencia
-á los invasores comenzó desde Jujuy. De cinco soldados
-españoles que se separaron del grueso del
-ejército, fueron tres despedazados cruelmente por
-los indios; y cuando la totalidad del mismo ejército
-atravesaba el citado valle de Chicoan, fué atacada
-por la retaguardia con tanta enerjia, que mataron
-al caballo del jeneral escapado dificilmente con vida
-á merced del oportuno socorro que le prestaron sus
-muy leales soldados. Almagro no pudo vengarse de
-este insulto. Los indios tomaron las alturas y se
-burlaron de las fuertes caballerias que destacó en su
-persecucion. La relacion algo confusa é incompleta
-del Dean, deja lugar á penas para suponer que el
-ejército de Almagro entró á Chile por la altura del
-valle de Calchaquí, lo que, segun las mejores cartas,
-cuadra bien con a proposicion que hicimos antes,
-pues en aquella altura termina el desierto de<span class="pagenum"><a name="Page_205" id="Page_205">[205]</a></span>
-Atacama y comienza el suelo fértil de Chile.</p>
-
-<p>Este ejército español se componia de 570 españoles
-y 15,000 <i>indios peruanos</i>. Se vé pues que para
-las empresas de conquista se valian los españoles de
-sus nuevos súbditos, acostumbrados por sus envejecidos
-usos á invadir tierras estranjeras y á imponerles
-el uso de su idioma que era en lo que principalmente
-hacian consistir los Incas el buen éxito
-definitivo y la perpetuidad de sus conquistas.</p>
-
-<p>No seria estraño, pues, que cuando poco mas
-tarde se concedió la Capitanía General á aquel Diego
-de Rojas que tanto se habia señalado en la conquista
-de Nicaragua y en otras grandes empresas que
-supo llevar á cabo con reducidos recursos, nada tendria
-de estraño, repetimos, que trajese consigo algunos
-aliados peruanos aunque no fuesen en el crecido
-número de 15,000. En esta suposicion y
-aunque segun puede deducirse del historiador que
-seguimos, el Capitan General Rojas estendió sus conquistas
-hácia Catamarca en donde halló una resistencia
-que le costó la vida, puede creerse sin embargo
-y sin violencia de la razon, que los pobladores
-de Santiago, (entonces, y hasta mucho tiempo despues,
-comprendidos en la jurisdiccion del Tucuman)
-son el resultado de la conquista española como
-lo presume tambien el Señor Poucel.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_206" id="Page_206">[206]</a></span></p>
-
-<p>Porqué la influencia de los ausiliares peruanos
-del conquistador español se fijó de preferencia en
-aquel punto, no puede tampoco aplicarse de otro
-modo que lo hace el Sr. Poucel, es decir por las
-afinidades del indíjena Santiagueño con el Peruano,
-lo que dice mucho á favor del primero, atendiendo
-el grado de adelantamiento social é intelectual
-que no puede negarse por entonces á la raza
-de la lengua quichua. Es de añadir que cuando por
-los años de 1550, despues de la catástrofe de Rojas,
-recayó la Capitania de Tucuman en otro Capitan
-de la conquista del Perú llamado <i>Juan Nuñez
-de Prado</i>, quien abrió la vanguardia de sus conquistas
-con 84 soldados y <i>muchos indios amigos</i>. Esta
-vez los indíjenas se presentaron mas dóciles. Los
-de <i>Calchaqui se convinieron en formar una nacion
-con la de su propio invasor</i>, y los habitantes del Valle
-de Catamarca, los de los Rios <i>Salado</i> y <i>Dulce</i>, los
-de la <i>jurisdiccion de Santiago</i> y los belicosos Lules
-se sujetaron con grande docilidad.</p>
-
-<p>Estos hechos posteriores justifican aun mas
-las suposiciones que quedan aventuradas en un
-punto todavía tan oscuro de nuestra historía<a name="FNanchor_10" id="FNanchor_10"></a><a href="#Footnote_10" class="fnanchor">[10]</a>.</p>
-
-<p>Volviendo al hecho constante de que la lengua
-hablada hoy por el pueblo de Santiago del Est<span class="pagenum"><a name="Page_207" id="Page_207">[207]</a></span>ero,
-es la misma llamada por los escritores <i>la lengua
-jeneral del Perú</i>, tengo motivos para creer que la
-adulteracion que haya podido sufrir en las llanuras,
-distante de su orijen y circundada de pueblos que
-hablan un idioma tan superior como es el castellano,
-no es de gran consideracion. Conocemos
-personas cultas de la Provincia de Tucuman que
-han aprendido el quichua en largas residencias que
-en su juventud hicieron en los linderos de ambas
-provincias, y que teniendo despues que atravesar
-el territorio de Bolivia y del Perú á causa del comercio
-en mulas, se hicieron entender y entendieron
-perfectamente á los quichuas puros con el<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[208]</a></span>
-idioma que habian aprendido en Santiago.</p>
-
-<p>Los Santiagueños tienen, como es natural mucho
-apego á la lengua que para ellos es materna. El español
-es el latin de aquellos scitas, la lengua oficial
-en que no derraman ni los sentimientos intensos, ni
-las confianzas íntimas de la familia y de la amistad.
-La ola creciente de la civilizacion debe respetar ese
-rasgo variado de la fisonomía del pueblo argentino.
-Y lejos de desdeñar la parte culta de Santiago el espresarse
-en aquella lengua, debe al contrario esforzarse
-por llevarle á las fuentes puras de su origen y
-lavarla allí de las manchas que han de desfigurarla
-probablemente por las muchas pecaminosas influencias
-que la combaten. Los sacerdotes en especial, debian
-allí aprender en las gramáticas y diccionarios
-que dejaron de la lengua quichua los misioneros jesuitas,
-la pureza de que esta es susceptible para derramar
-con majestad y eficacia la palabra de Dios entre
-aquel pueblo tan industrioso y simpático.&mdash;Si se
-tratara de algun dialecto pobre y oscuro, encerrado
-en espacio reducido, y empleado como signo de groseras
-ideas por una tribu poco numerosa, nos guardariamos
-de recomendarla como digna de estudio,
-de conservacion y mejoramiento. Pero la lengua de
-la gran civilizacion peruana es hablada actualmente
-por mas de dos millones de americanos, y sus exelencias
-como idioma claro, espresivo y harmoni<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[209]</a></span>oso
-están atestiguadas por muchos escritores de nota.
-Nos contentaremos con recordar lo que á este respecto
-dice un célebre Granadino, el malogrado Caldas,
-á quien cupo en sus montañas natales de América
-la misma suerte que al frances <i>Lavoisier</i>, pidiendo
-en vano una tregua á la muerte (que no le mandaba
-Dios) para terminar un trabajo útil. “Los peruanos
-siempre exactos, siempre cuidadosos en dar á las
-cosas nombres tomados de sus virtudes, (dice el
-fundador del semanario de Nueva Granada) ó su
-figura, de su situacion etc., llamaron á las yerbas
-por sus virtudes y por sus usos en la medicina, en
-las artes, y en la sociedad. Cuando se conoce un
-poco su lengua, <i>esta lengua armoniosa, dulce y flexible,
-esta lengua que representa en el nuevo continente
-á la Toscana del antiguo</i>, entonces se conoce
-el juicio y la eleccion que tuvieron los peruanos
-en la imposicion de los nombres á todos los
-objetos que los rodeaban. Un volcan que arroja de
-su cima columnas de humo espeso mezclado con
-llamas, se le nombra <i>Cotopaxi</i> (<i>masa de fuego</i>);
-otro que lanza de su seno nubes de arena, conmueve
-los fundamentos de la provincia, y arruina
-los templos y los edificios, se le llama el <i>Pichincha</i>
-(<i>el terrible</i>, <i>el amenazador</i>): una cima inmensa cubierta
-de nieve, y colocada al otro lado de un rio,
-se nombra <i>Chimborazo</i> (<i>nieve al o<span class="pagenum"><a name="Page_210" id="Page_210">[210]</a></span>tro lado</i>): una poblacion
-establecida en una garganta estrecha que
-corta la Cordillera, se le impone el nombre de <i>Lacta
-cunga</i> (<i>garganta estrecha</i>); y en fin á una planta
-que fortifica los músculos, que dá vigor, que hace
-andar á un tullido, le llama.... <i>calpachina yuyu</i>
-(<i>yerba que hace caminar</i>). Los nombres de esta
-lengua contienen las virtudes de las plantas y las
-cualidades de todos los objetos. Al oir los nombres
-de las plantas casi se saben sus virtudes. ¿No es esto
-mas sabio, mas importante á la humanidad que
-esos nombres que ha criado la adulacion, el reconocimiento
-ó el interés? Qué idea nos pueden dar
-de una planta las voces <i>diascorea</i>, <i>plinia</i>, <i>busfonica</i>,
-<i>sigesvechia</i>?....” Para dar algun idea mas de esta
-lengua, copiamos aquí la esclamacion patética de
-una madre que acababa de perder un hijo tierno:
-<i>chaupipurchapi tutayarca!</i> (en la mitad del dia le
-anocheció). Si faltase armonia á estas dos palabras
-nadie podrá tacharlas de faltas de elocuencia y de
-laconismo<a name="FNanchor_11" id="FNanchor_11"></a><a href="#Footnote_11" class="fnanchor">[11]</a>.</p>
-
-<p>Hay una circunstancia digna de tomarse en cuenta
-y que prueba la exelencia de la lengua quichua. Tal
-es la de haber<span class="pagenum"><a name="Page_211" id="Page_211">[211]</a></span>se naturalizado muchas de sus palabras
-en el lenguaje usual de las poblaciones civilizadas,
-aun en aquellas que por su situacion jeográfica no
-están en contacto inmediato con los indígenas que
-hablan la quichua. Como se verá mas adelante, esas
-palabras inoculadas en el habla de los españoles, es
-decir de los conquistadores, responden á usos é ideas
-mas adelantadas en el imperio de los Incas que en las
-sociedades formadas en el molde de la civilizacion
-española.&mdash;En las ciudades de Chile, Santiago y Copiapó,
-por el centro de las cuales corren rios que las
-divide en dos partes, se llama bario de la <i>Chimba</i> al
-suburbio que está al otro lado del rio separado de la
-parte principal de la poblacion. <i>Chimba</i>, en quichua
-significa <i>del otro lado</i>. En el fondo del valle de Copiapó
-y en toda la provincia llamada modernamente
-<i>de Atacama</i>, centro de afamados laboreos de metales
-de plata y cobre, la mayor parte de los términos tecnicos
-de mineria que allí se emplean son los mismos
-que usan los potosinos y demas mineros del Perú,
-términos que pertenecen á la lengua quichua sin disputa
-alguna. De estos recordamos los siguientes: <i>Apir</i>,
-<i>poruña</i>, <i>chancar</i>, <i>cancha</i> etc. Cuando los españoles
-bajo la bandera del jeneral Valdivia comenzaron
-la famosa guerra contra el resistente araucano,<span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[212]</a></span>
-ya estaban allí en uso palabras quichuas que D.
-Alonzo de Ercilla consideró tal vez como pertenecientes
-á la lengua chilena, pues incorporó las palabras
-<i>ojota</i>, <i>Llanto</i>, <i>Palla</i> etc. en la <i>Declaracion</i> que puso
-al frente de su conocido y famoso poema, para inteligencia
-del lector no familiarizado con las cosas de
-Indias.</p>
-
-<p>La ciudad de Buenos Aires situada en el estremo
-sur de la parte poblada del Continente español de la
-América, distante centenares de leguas del Cuzco y
-de Quito, emporios de la civilizacion de los Incas,
-ha dado carta de ciudadanía á muchas palabras de la
-lengua quichua, sin el ausilio de las cuales, á veces
-se hallarian muy embarazados sus habitantes para
-espresar ciertas ideas. Mientras tanto, no goza de
-la misma prerogativa la lengua <i>guarani</i> que es sin
-disputa muy bella, muy propia y llena de imájenes,
-ha sido hablada, y lo es todavia, en lugares inmediatos
-y que se hallaron siempre en constante comunicacion
-con la antigua Capital por los canales de los
-grandes rios.<a name="FNanchor_12" id="FNanchor_12"></a><a href="#Footnote_12" class="fnanchor">[12]</a> Nosotros tenemos rejistradas
-como veinticinco de esas palabras quichuas corrientes
-en nuestro lenguaje vulgar, y de entre ellas daremos
-el significado de las siguientes como mas características,
-valiéndonos para probar su orijen del<span class="pagenum"><a name="Page_213" id="Page_213">[213]</a></span>
-<i>Vocabulario de la lengua natural del Perú, etc.</i>, del
-padre Diego Gonzalez Olguin, impreso en Lima en
-el año 1608. <i>Cancha</i>, patio ó corral: esta palabra
-se aplica entre nosotros para designar un espacio
-estenso de terreno bien nivelado, y así decimos,
-<i>cancha de pelota</i>, <i>cancha de bolos</i>, al patio donde
-tienen lugar estos juegos. <i>Cancha de un horno de
-ladrillos</i>, es el lugar á propósito para poner en órden
-el ladrillo crudo para que se oree antes de ponerle
-á la accion del fuego. <i>Cancha</i>, en nuestros rios, significa
-una larga porcion en que se mantienen rectos
-y sin serpenteos, conservando una misma direccion.
-<i>Pucho ó puchasca</i> (sobras, reliquias). De estas palabras
-hemos hecho el espresivo modismo <i>no vale un
-pucho</i> para despreciar el valor ó la importancia que
-indebidamente se quiere dar á una cosa cualquiera.
-La aplicacion mas terminante que hacemos de la palabra
-<i>pucho</i>, es el resto ó sobra que se arroja del
-cigarro que se ha fumado; así decimos: <i>pucho de
-cigarro</i>.<a name="FNanchor_13" id="FNanchor_13"></a><a href="#Footnote_13" class="fnanchor">[13]</a></p>
-
-<p><i>Chhacra</i> (heredad de labor, tierras ó huertas).
-Nosotros usamos esta palabra en la misma significacion
-escribiéndola co<span class="pagenum"><a name="Page_214" id="Page_214">[214]</a></span>n una sola <i>h</i>. Es palabra de uso
-indispensable. De la palabra <i>chharqui</i>, que en
-quichua significa <i>tasajo</i> ó <i>resina</i> y tambien el cuerpo
-de un animal ó del hombre <i>flaco</i> ó <i>seco</i>, hemos
-hecho la voz <i>charque</i> que solo usamos en la primera
-significacion, cuando la carne es seca al sol.
-Esta palabra tiene sus derivados, como <i>charqueada</i>,
-el lugar de la faena del charque; y <i>charcon</i> que se
-dice del animal enjuto pero fuerte, especialmente del
-caballo. <i>Chhasca</i> (melena) se emplea en Buenos
-Aires, aunque no jeneralmente, para designar un
-cabello mal cuidado y abundante. De <i>Chasquí</i>, se
-ha hecho en casi toda la América del Sur <i>Chasque</i>,
-que significa, como entre los Incas, el correo ó espreso
-despachado para dar una noticia especial y
-urgente. La <i>Chhuspa</i>, bolsa en que los peruanos
-guardan el maiz, la coca y demas enseres de viaje y<span class="pagenum"><a name="Page_215" id="Page_215">[215]</a></span>
-llevan al hombro á guisa de maleta, se ha convertido
-entre nosotros en <i>Chuspa</i>, especie de talego largo y
-angosto, hecho jeneralmente del buche del avestruz
-ó de la piel de animalillos silvestres y pequeños que
-sirve á nuestros paisanos para guardar el tabaco,
-el papel y los avios de encender. Vulgarmente se
-compara con una <i>Chuspa</i> el seno de las mujeres
-cuando está lácio y flaco por falta de cuidado, por la
-edad, etc.</p>
-
-<p><i>Huasca</i> (soga ó cordel grueso), es una palabra que
-escribimos <i>guasca</i>, y es la única que empleamos
-para significar la cuerda hecha de cuero de animales
-que tiene infinitos usos en nuestras industrias:
-tiene á mas entre nosotros, el derivado <i>guascaso</i>
-que es el golpe dado con una guasca. <i>Vincha</i> (cinta
-ó apretador de los caballos) se emplea en el mismo
-sentido aun cuando sea un pañuelo el que se ajuste
-á la frente como tienen de costumbre las jentes humildes
-cuando les duele la cabeza. <i>Yuyu</i> (hortaliza,
-yerba de comer). Es nuestra voz favorita para indicar
-cualquiera planta espontánea é inútil: se usa
-jeneralmente en plural, y cambiando la <i>u</i> en <i>o</i>:
-<i>yuyos</i>. <i>Humita</i> (bollicos de maiz como tamales)
-dice el P. Olguin, describiendo así con la mayor
-exactitud el plato que llamamos <i>umitas</i> y que consiste
-en maiz tierno guisado y envuelto en la hoja
-de la planta del mismo maiz (chala). Dispuesto<span class="pagenum"><a name="Page_216" id="Page_216">[216]</a></span>
-así forma lo que en el Perú se llama <i>tamal</i>, palabra
-probablemente quichua que no ha llegado hasta nosotros.
-<i>Pampa</i>; este nombre con que designamos
-la llanura poblada á este lado de los Andes por la
-raza Araucana, significa en quichua&mdash;plaza, suelo
-llano, llanada, sábana, campo abierto. Para nosotros
-representa la idea de estension inmensa y solitaria.
-Llamamos <i>pampas</i> á los indíjenas del desierto
-indicado antes. <i>Chuccho</i>, es el frio con temblor
-que produce la fiebre y especialmente la llamada
-terciana (calofrio). “Me dá chucho” se dice en
-Buenos Aires cuando se siente esa impresion que los
-franceses distinguen con la espresion <i>chair de poule</i>.
-La palabra <i>cháguara</i> con que designan los niños de
-Buenos Aires el hilo torcido consistente que les
-sirve para <i>hacer bailar</i> el trompo, la supongo derivada
-de <i>chahuarhuana</i>, que significa en quichua&mdash;soga
-de cáñamo, aunque tambien puede proceder
-del nombre de un aloes del chaco llamado <i>chaiguar,</i>
-segun el Sr. Arenales en su conocida obra sobre
-aquella rejion paj. 221. <i>Dar cháguara</i>, es un
-modismo humorítico de nuestra ciudad que significa&mdash;alentar
-á una persona á que muestre ó desenvuelva
-alguna propension inocentemente ridícula.
-La agricultura debe algunas voces á la misma lengua
-del Perú: decimos maiz ó trigo <i>chuso</i> al que se
-halla en el caso descripto por el P. Olgu<span class="pagenum"><a name="Page_217" id="Page_217">[217]</a></span>in en el
-vocablo <i>chusso</i> de su citado diccionario: “maiz ó
-trigo chupado, no lleno, arrugado por helarse en
-leche, ó faltarle el agua al granar, que molido es
-todo cáscara ó afrecho;” y llamamos <i>chaucha</i> á la
-vaina tierna en que se encierra el poroto, que es la
-misma acepcion que esa palabra tiene en quichua
-etc. etc.&mdash;Es sabido que los Incas contraian especial
-atencion á la construccion y mejora de los caminos
-de los cuales habia algunos que atravesaban
-toda la estension del imperio y que se llamaban por
-antonomasia del Inca, porque este monarca transitaba
-por ellos en sus visitas oficiales. A distancia
-como de 3 á 4 leguas habia en estos caminos unas
-posadas que se llamaban <i>tambos</i>, y con este mismo
-nombre se denominan todavia en Lima algunos
-grandes edificios construidos por particulares para
-proporcionar alojamiento á la jente y sus bestias que
-entran del interior con cargas ó productos para alimentar
-los mercados. Nosotros hemos adoptado
-esta voz pero dejenerándola notablemente en su
-significado: llamamos <i>tambo</i> al lugar donde se atan
-y ordeñan las vacas: <i>tamberas</i> á las vacas mansas
-cuya leche se destina para beber, hacer mantequilla,
-ó quesos; y tambien llamamos <i>tambo</i> al lugar donde
-se reunen los negros africanos á bailar y á tener sus
-juntas y reuniones. Lope de Vega, haciendo en su
-rica imajinacion una mezcla graciosa de cosas americ<span class="pagenum"><a name="Page_218" id="Page_218">[218]</a></span>anas
-ha introducido esta palabra en el siguiente
-estribillo de una cancioncilla preciosa:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>Piraguamonte, piragua,</i></div>
-<div class="verse"><i>Piragua, gerizarizagüa;</i></div>
-<div class="verse indent3"><i>Bio, Bio,</i></div>
-<div class="verse"><i>Que mi <span class="smcapuc">TAMBO</span> lo tengo en el rio.</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Por último recordaremos una palabra cuyo significado
-no es misterioso hoy para nadie en el mundo
-porque ¿quien no conoce la substancia llamada
-<i>guano</i> y sus felices aplicaciones al abono de las
-tierras cansadas?&mdash;Es probable que este descubrimiento
-arrebate al elenco peruano de las voces
-porteñas, esta que hasta nuestras damas empleaban
-sin saber lo que decian en la frase siguiente
-para ponderar el exeso de las tareas de una persona:
-«trabaja hasta echar el guano.»&mdash;Esta
-circunstancia es nueva en la historia del lenguaje,
-porque es cosa que no se ha visto nunca abandonar
-el empleo de una palabra en el mismo momento
-en que se aclara ó se conoce su verdadero valor y
-significado.</p>
-
-<p>La lengua <i>quichua</i> como casi todas las americanas
-es lengua hablada únicamente, porque no consta
-que se haya escrito en ella obra alguna de larga
-estension como sucede con la mejicana en la cual
-se conservan algunos manuscritos históricos redactados
-por indíjenas educados por los europeos. Sin<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[219]</a></span>
-embargo existen escritos en la lengua jeneral del
-Perú algunos sermonarios, devocionarios, etc., y
-las siguientes que copiamos de catálogos hechos por
-personas muy versadas en la bibliografia americana.</p>
-
-<div class="blockquote">
-
-<p>1. Gramática de la lengua quichua ó del
-Perú, por Frai Domingo de Sto. Tomas.
-Valladolid, 1560, in-12ᵒ.</p>
-
-<p>2. Vocabulario de la lengua jeneral del
-Perú, llamada <i>quichua</i> ó del Inca, etc.
-Por el P. Diego Gonzalez Olguin. Lima,
-1608.&mdash;4.ᵒ grandes de 330 f.</p>
-
-<p>3. Lexicon de la lengua quichua, por frai
-Domingo de Sto. Tomas. Valladolid,
-1560.</p>
-
-<p>4. Ritual para los curas del Perú, por
-Bocanegra. Lima, 1631; in-4ᵒ.</p>
-
-<p>5. Arte y vocabulario de la lengua quichua,
-por el P. Torres Rubio. Lima, 1754, in-12ᵒ<a name="FNanchor_14" id="FNanchor_14"></a><a href="#Footnote_14" class="fnanchor">[14]</a>.</p>
-
-</div>
-
-<p>La topografia etnográfica del actual territorio de
-la República Arjentina no se halla ni siquiera en la
-cu<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[220]</a></span>na. Los historiadores modernos la han descuidado
-enteramente, y los antiguos deben leerse con
-suma precaucion para no caer con ellos en errores
-de nota al señalar las localidades ocupadas por las
-razas primitivas. En esta materia hay que atender
-ante todo á fijar el número de naciones verdaderas
-existentes en la época de la conquista; y á nuestro
-juicio no debe considerarse como una nacion
-sino aquella que habló un idioma especial completamente
-diferente de los demas conocidos, teniendo
-en cuenta que muchas de estas lenguas tenian sus
-dialectos derivados de ellas, ó corrupciones provenientes
-de la separacion y apartamiento de un grupo
-del seno de la familia principal.&mdash;En la coleccion
-de Documentos de D. P. de Angelis hay una relacion
-de las <i>naciones</i> que repartió en encomiendas
-el 2.ᵒ fundador de Buenos Aires, D. Juan de Garay.
-Pero esas no pueden considerarse como naciones
-sino como parcialidades ó tribus de la Gran
-nacion Guarani, la que, en la parte de la provincia
-de Buenos Aires, no pasó jamas á la márjen derecha
-del Paraná. Los nombres que se dan en aquel
-repartimiento de carne humana en esas supuestas
-naciones deben ser los de sus jefes ó los de los lugares
-que ocupaban en aquel momento.</p>
-
-<p>La nacion <i>querundio querandi</i>, era la Señora del
-terreno sobre que se asienta Buenos Aires. Era
-una raza de valientes que se e<span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[221]</a></span>xtinguió completamente
-sin dejar rastros de su idioma en ningun
-objeto topográfico. Los nombres de lenguas indíjenas
-que conservan los lugares, arroyos, lagunas,
-etc., de la provincia de Buenos Aires, son de oríjen
-<i>guarani</i> y <i>araucano</i>. Los nombres guaraní son en
-pequeño número y sobre el litoral, mientras que
-los araucanos son muchos y comienzan desde la
-márjen exterior del Rio Salado. Los indios <i>quilmes</i>
-del <i>Tucuman</i>, trasladados desde allí á cuatro leguas
-al sur de Buenos Aires, no han dejado mas rastros
-que el del nombre de nacion ó parcialidad dado al
-pueblo que se fundó con ellos y que hoy es completamente
-de jente blanca agricultora. (<i>Véase Azara</i>,
-t. 2.ᵒ p. 241, ded. del <i>C. del Plata</i>.)</p>
-
-<p>Las huellas impresas en la nomenclatura topográfica
-por las naciones de orijen chileno, pueden
-ser efecto de una conquista hecha sobre los habitantes
-indíjenas por aquella raza que es numerosa
-y aguerrida, borrando las denominaciones anteriores
-dadas á los mismos objetos por los primitivos
-señores del suelo de la llanura arjentina. Sin
-embargo, los rastros de estos no se advierten en
-ninguna parte, y hay motivos para creer que la
-rejion oriental de las Cordilleras hasta la actual
-frontera sur de Mendoza, no fué poblada sino por
-los llamados actualmente <i>indios pampas</i>, quienes
-pasaron los montes atraidos por los ganados y caballos
-alzados de los establecimientos cristianos,<span class="pagenum"><a name="Page_222" id="Page_222">[222]</a></span>
-que recobraban en aquellas pingües y solitarias dehesas
-su ferocidad é independencia primitivas bajo
-la denominacion de <i>baguales</i>.</p>
-
-<p>Leyendo en el único libro que queda de la historia
-de esas pobres razas perseguidas, y extintas
-muchas de ellas, cuyas pájinas se componen de los
-nombres propios de las localidades, hay motivo
-para presumir que en las actuales jurisdicciones de
-Catamarca y la Rioja existió una raza que poseia
-un idioma peculiar, pues los nombres terminados
-en <i>gasta</i> y en <i>gala</i> que allí son frecuentes como <i>sinogasta</i>,
-<i>adalgala</i> no corresponden, segun lo que
-podemos nosotros alcanzar, á la lengua del Perú ó
-quichua.</p>
-
-<p>La história ha conservado el nombre de la nacion
-que poblaba en tiempo de los conquistadores
-las provincias denominadas de <i>Cuyo</i>, que son Mendoza,
-San Juan y San Luis. El P. Jesuita Ovalle,
-consagra en su historia de Chile algun capítulo á
-esa nacion que se llamaba de los <i>Guarpes</i>, y de
-cuya lengua escribió su <i>arte</i> y compuso su vocabulario
-el P. Valdivia, famoso misionero de la Compañia
-de Jesus, segun le afirma el mismo historiador
-Ovalle.</p>
-
-<p>El Entre-Rios y Corrientes estuvieron indudable<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[223]</a></span>mente
-ocupados por las tribus de la gran nacion
-Guaraní, cuyo idioma se habla actualmente por la
-mayoria de los habitantes civilizados de la segunda
-de aquellas provincias argentinas, lo mismo que
-sucede en el Paraguay. Los guaranis que eran emigrantes
-como pocas naciones indíjenas no atravesaron
-con sus aduares lengua y costumbres á esta
-parte del Paraná, sin duda detenidos por el ancho
-de este rio al acercarse al Plata<a name="FNanchor_15" id="FNanchor_15"></a><a href="#Footnote_15" class="fnanchor">[15]</a>. Sin embargo el
-gran ángulo formado por el cabo de San Antonio
-en este rio, que es de parte de tierra sumamente
-pantanoso, lleva el nombre <i>Rincon del Tuyú</i> que
-significa <i>barro</i> en la lengua guarani, lengua que
-denominaba las cosas, como Caldas observa de la
-quichua, describiendo algunas de las principales
-propiedades del objeto denominado.</p>
-
-<p>Este es el único rástro guaraní que sobresale en
-la nomenclatura topográfica de la tierra firme de
-la provincia de Buenos Aires. Varios de los riachos
-formados por el Paraná al incorporarse al
-Plata, mantienen muchos de ellos sus primitivos
-nombres guaranís, como el <i>cané</i>, por ejemplo, que
-significa <i>tortuoso</i> y al cual llaman los espa<span class="pagenum"><a name="Page_224" id="Page_224">[224]</a></span>ñoles de
-<i>las nueve vueltas</i>, justificando la propiedad del sustantivo-adjetivo
-indíjena.</p>
-
-<p>Las líneas que quedan escritas son unos cuantos
-rasgos lijerísimos sobre una materia que seria curioso
-aclarar y sobre la cual debe fijarse en adelante
-le atencion de los viajeros sábios que visiten
-estas rejiones. El Sr. d’Orbigny ha señalado el primer
-rumbo en la carta etnográfica que acompaña
-á su obra sobre el hombre de la América meridional;
-pero él se ha contraido únicamente á las
-principales razas conocidas, dejando los detalles
-para los que hayan de sucederle en las investigaciones
-mas prolijas de esta misma naturaleza.</p>
-
-<p class="right"><span class="smcap">Juan Maria Gutierrez</span>.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[225]</a></span></p>
-
-<h3 id="TAMOYOS">A CONFEDERAÇAO DOS TAMOYOS,
-POEMA POR DOMINGO GONSALVES DE MAGALHAES</h3>
-
-<p class="center">(Rio Janeiro en casa de Paula Brito, impresor de la
-corte. 1856. 1 v. fol. men. de 340 pags.)</p>
-
-<div class="blockquote">
-
-<p>....Se siente ondear como á manera
-de un perfume de flores de la India
-en ese poema escrito bajo el cielo
-del trópico. Los dulces acentos de
-su melancolia en nada han alterado
-los fenómenos; y al dar el arte mayor
-poder á las impresiones sabe añadir
-grandeza y exactitud á las imágenes
-como le acontece toda vez que ocurre
-á fuentes puras.</p>
-
-<p class="right">(<span class="smcap">A. de Humboldt</span>, <i>hablando de
-la grande epopeya de los portugueses.</i>)</p>
-
-</div>
-
-<p>Los indios Tamoyos fueron para la ciudad de Rio
-Janeiro, lo que los Querandies para Buenos Aires,&mdash;los
-primitivos y denodados habitantes de la tierra
-en que el conquistador europeo plantó la cruz afianzándola
-con la espada.</p>
-
-<p>No hay americano dotado de sensibilidad y de
-fantasia que al hojear las crónicas y leyendas patrias
-no sienta fraguarse en su cabeza el poema animado
-de aquellas luchas en que se cruzaba la espada
-y la <i>macana</i><a name="FNanchor_16" id="FNanchor_16"></a><a href="#Footnote_16" class="fnanchor">[16]</a>, la bala del mosquete<span class="pagenum"><a name="Page_226" id="Page_226">[226]</a></span> y del
-arcabuz con la flecha armada del colmillo de un
-yaguar, del hueso de un yacaré ó del fragmento de
-un pedernal aguzado á fuerza de paciencia. La inocencia
-iba desnuda por una parte, sin mas loriga
-que una musculatura que raza alguna puede mostrar
-mas consistente, y por otra la estrategia y la
-disciplina militar se presentaban revestidas del acero
-de las cotas de malla. Los unos tenian á su servicio
-el rayo de los cañones; apenas si los otros
-podian disparar con mal amaño algunos haces de
-arbustos encendidos en el estremo de sus flechas
-para destruir las tiendas de campaña que se han
-convertido en ciudades.</p>
-
-<p>Algunos americanos del habla española, durante
-el gobierno metropolitano, emprendieron escursiones
-de mal éxito en ese campo seductor. Saavedra
-Guzman cantó las hazañas de Hernan Cortés
-desde su arribo á las costas mejicanas hasta la
-aleve prision de Guatimozin. Pedro de Oña, nacido
-bajo la tienda de un conquistador, ha cantado
-las mismas proezas que dieron á Ercilla una celebridad
-tan persistente. Peralta Barnuevo, bajo el<span class="pagenum"><a name="Page_227" id="Page_227">[227]</a></span>
-título de <i>Lima fundada</i> compuso mil ciento cuarenta
-octavas, para <i>decantar</i> toda la historia del
-descubrimiento y sujecion de las provincias del Perú
-por el marqués de los Atabillos.</p>
-
-<p>Estos poemas impresos por primera vez en 1599,
-1605 y 1732, fueron compuestos bajo influencias
-poco favorables al aprovechamiento de la abundante
-cosecha de poesía verdadera y orijinal que
-presentaban sus asuntos. Los autores de esos poemas,
-á pesar de su oríjen indijena, se apasionaron
-mas que el mismo autor madrileño de la Araucana,
-de los héroes castellanos, dejando sin relieve la
-constancia de los naturales en la defensa audaz, y
-paciente al mismo tiempo, del suelo patrio. Tampoco
-acertaron á interesar la sensibilidad del lector
-con los inauditos é inmerecidos padecimientos
-de los desventurados moradores de este nuevo
-mundo, condenados por la fatalidad de leyes inmutables
-y ajenas al criterio humano, á abonar
-con sangre y con sudores de muerte el terreno en
-que la Europa habia de establecer la civilizacion
-cristiana.</p>
-
-<p>En esas largas epopeyas, dignas no obstante de
-ser leidas, no hay que buscar la perspectiva artística
-ni el fond<span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[228]</a></span>o natural del paisaje, en cuyos
-primeros planos se agrupan ex-abrupto los personajes
-y se traman y desenvuelven las escenas de
-dramas siempre bélicos en cuyo desenlace es casi
-siempre seguro el exterminio de una tribu y la
-desaparicion de un idioma. A veces la buena intencion
-amanece en el espíritu de los autores y
-esperimentan como una vision confusa de la magnificencia
-de la naturaleza vírjen y de lo pintoresco
-de las costumbres y usos primitivos. Pero, ni esa
-yntension es perseverantemente auxiliada por la
-voluntad, ni la vision llega á tomar cuerpo bastante
-para que se aperciba bien. De manera, que,
-esos poemas, por lo jeneral, parece que tuviesen
-por teatro el vacío, y que sus héroes, que tan recios
-mandobles se regalan, fuesen creaciones osiánicas
-de aquellas que escojen la rejion de las nubes
-para campo de sus batallas fantásticas.</p>
-
-<p>Es verdad que Peralta, imitando sin duda á alguien,
-forma en verso la nomenclatura descriptiva
-de los frutos y flores peculiares á los climas tropicales
-del Perú, sin olvidar la <i>granadilla</i> ó pasionaria
-en cuyos pétalos vé con los ojos de una fé sencilla
-y sincera los instrumentos del mas santo de
-los martirios. Pero al consagrar un canto especial
-á esta materia, la separa y aisla, siguiendo el
-método científico de los historiadores jesuitas de
-América que destinan un libro aparte á sus crónicas,
-á los productos, maravillas y fenómenos de<span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[229]</a></span>
-la naturaleza; algunas veces bien mal observados
-y peor descriptos, sea dicho de paso.</p>
-
-<p>Aunque el poeta verdaderamente inspirado, inventa,
-y se adelanta á los preceptistas y dá á estos
-la materia para que por ella sientan y deriven sus
-reglas y establezcan la disciplina literaria de la
-composicion, del gusto y del estilo; aunque el arte
-antiguo, fuente eterna y perenne de la verdadera
-y sabia inspiracion, pudo haber dado á los adeptos
-de su escuela medios suficientes para sacar todo
-el fruto que les brindaba la orijinalidad del nuevo
-continente,&mdash;sin embargo, así como el descubrimiento
-de la cuarta parte del mundo fué reservado
-al siglo XVI (siglo de grandes novedades) así parece
-reservado al presente, en que la humanidad
-ensancha tanto sus fuerzas, el conocimiento completo
-de los ricos mineros que para la imajínacion
-y el arte encierra este suelo tan querido y risueño.
-El jénio apenas si ha comenzado su explotacion;
-pero ha dado ya los primeros pasos, y en esta como
-en toda ruta desconocida el señalamiento del
-rumbo es casi una prenda de seguridad para el
-acierto y realizacion de la jornada.</p>
-
-<p>La América necesitaba emanciparse para tener
-conciencia de si propia. El astro de la monarquía
-señalaba la direccion en que habian <span class="pagenum"><a name="Page_230" id="Page_230">[230]</a></span>de jirar
-las plantas vivaces y jugosas que brotaban entre
-nosotros en el terreno de la intelijencia. La antigüedad
-y la superioridad de las escuelas; la mayor
-y mas próxima proteccion al injenio, la facilidad
-para instruirse y para producir por la prensa, redujeron
-por largos años á los hombres estudiosos
-de América á la humilde condicion de pupilos de
-los peninsulares, precipitándose con la exajeracion
-que es natural, por el lamentable despeñadero
-abierto por el gongorismo y por los <i>cultos</i> al abatimiento
-de las letras españolas. Cuánto talento,
-cuánta erudicion, cuántas bellísimas dotes han malgastado
-los antiguos americanos en escribir versos
-hinchados y prosa tan inflada que no resistirian á
-la picadura de un alfiler! Y sin embargo, cuánta
-perla de buen oriente podria hacer brillar al sol el
-paciente erudito que de entre aquella lobreguez de
-mal gusto estrajese lo que es pena que permanezca
-en olvido!</p>
-
-<p>Aquel meteoro social que en el segundo lustro
-de este siglo cundió por las colonias españolas y
-electrizó las almas, fué una verdadera ráfaga de
-luz celestial. Llovieron tambien entonces lenguas de
-fuego sobre cabezas nuevas é ignoradas, y comenzó
-la conquista de la doctrina democrática y de los
-justos derechos del individuo, por medio de la espada
-de los héroes improvisados y de la palabra de
-los oradores y poétas que de nadie habian aprendi<span class="pagenum"><a name="Page_231" id="Page_231">[231]</a></span>do
-el arte de conmover, y de avasallar las voluntades.</p>
-
-<p>El nombre de Olmedo se asocia perdurable al del
-vencedor en Junin, como se asociaron mas tarde
-los de Lafinur y de Belgrano, de Luca y San Martin,
-de D. J. C. Varela y de Alvear. Fernandez
-Madrid emplea las formas de la elejía antigua para
-avivar el resentimiento de la opresion y el espíritu
-de emancipacion, presentando cuadros patéticos
-de los padecimientos de aquel Inca cuya empinada
-estatura no alcanzó á saciar la codicia de oro de
-sus vencedores y se hundió en el sepulcro con todo
-su imperio y sus códigos. Heredia desde las alturas
-monumentales de Cholula se engolfa en sublimes
-meditaciones sobre las jeneraciones y pueblos desaparecidos
-de sobre el suelo de Anahuac; llora
-en el destierro la ausencia del sol tropical de su
-cuna; traslada al verso las magnificencias del Niagara,
-y se convierte sin sentirlo en creador inspirado
-de un jénero de literatura americana en la
-cual, entre nosotros, es el Sr. D. José Marmol su
-succesor y rival en este torrente de armonías y de
-reflejos de rubíes y diamantes que él ha llamado <i>El
-Peregrino</i>.</p>
-
-<p>En las obras firmadas con estos nombres, y en<span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[232]</a></span>
-otras que no es del caso mencionar, se halla la
-solucion práctica de esta cuestion tantas veces planteada:
-existe, es posible una literatura americana?</p>
-
-<p>Seria largo transcribir todo lo que en crédito y
-elógio de nuestros injenios anteriores á la revolucion
-han espresado los literatos peninsulares. Nos
-limitaremos á citar unos cuantos entre los eminentes
-escritores estranjeros que, de paso, han resuelto
-afirmativamente aquel problema.</p>
-
-<p>«La raza criolla, dice M. de Sainte-Beuve, parece
-creada para darse al canto, y á los sueños de la
-fantasía.»&mdash;«Resplandeciente de juventud, la América
-debe concebir pensamientos tan nuevos y flamantes
-como ella..... En aquellas comarcas mimadas
-sin tasa por la naturaleza, el pensamiento
-debe ensancharse á par del espectáculo que ante
-él se ostenta..... La América debe permanecer ajena
-á toda imitacion y solo la cuadra tomar por
-guía á la observacion propia.»&mdash;De esta manera
-se ha expresado un historiador frances de la literatura
-brasílica. Cuando el jenio de águila de Humboldt,
-en su mas reciente y notable produccion,
-examina la parte que ha cabido á la pintura de paisage
-en los progresos del estudio de la naturaleza,
-ha estampado los siguientes líneas que parecen dictadas
-al pincel del artista por la observacion, esta
-gran reveladora de las verdades: «Existen en la
-América del sur, (leemos en el Kosmos) populos<span class="pagenum"><a name="Page_233" id="Page_233">[233]</a></span>as
-ciudades que se alzan hasta cerca de 13 mil pies
-sobre el nivel del Oceano. La vista descubre desde
-aquellas alturas toda la variedad de vejetales que
-proviene de la diversidad de los climas. Cuanto
-no debemos esperar de los esfuerzos del arte aplicados
-á la naturaleza, cuando desapareciendo la
-discordia y reinando las institucionos libres se despierte
-en aquellas rejiones el sentimiento del arte!»
-<i>Ut pictura poesis.</i></p>
-
-<p>El viejo mundo espera las revelaciones del nuevo
-en los fenómenos de la imajinacion, del sentimiento
-y del estilo, y es en este concepto que M.
-Augusto de Saint-Hilaire, examinando una obra
-americana de ciencia y de erudicion, dijo no ha
-muchos años: «Tambien ellos (los hijos de América)
-tienen mucho que enseñarnos.»</p>
-
-<p>Sin mengua de mérito alguno, sin desvirtuar
-los esfuerzos anteriores espontaneos, ó premeditados,
-para dar color nacional ó indijena á las
-producciones de la fantasía, puede asentarse como
-príncipio jeneral que, hasta la época en que aparecieron
-las doctrinas y las obras llamadas románticas,
-ese color no ha sido subido ni intencional
-de veras en los poetas sud-americanos. D. Estevan
-Echeverria es el primero entre los nuestros que
-emprende la pintura de la fisonomia poética del
-desierto, colocando en la vasta soledad de<span class="pagenum"><a name="Page_234" id="Page_234">[234]</a></span> la pampa
-dos seres de su invencion, seres que al mismo
-tiempo son reales por los hábitos, por las escenas
-en que son actores y por los sentimientos de la sociedad
-que reflejan.</p>
-
-<p><i>La Cautiva</i> señala una época notable en las letras
-del Rio de la Plata y establece un punto nuevo de
-partida á nuestra novel y escasa literatura poética.</p>
-
-<p>La marcha que de la poesia española en América
-hemos tratado de trazar en pocos renglones, es en
-gran parte la misma que han seguido las producciones
-de la musa en la parte de nuestro continente
-que habla y escribe en portugues. Con la diferencia
-única que habiéndose conservado la unidad nacional
-en el imperio, no ha habido alli dispersion
-en la familla de los poetas anteriores á la emancipacion,
-formando todos un <i>Parnaso</i> mas numeroso,
-mas homojeneo y tambien mas característico.</p>
-
-<p>Santa Rita Duráo que canta las aventuras de Diego
-Alvarez, el <i>hijo del trueno</i> y <i>dragon de los mares</i>,
-pertenece al siglo de Peralta, y su <i>Caramurú</i> puede
-hacer juego en sus bellezas y lunares con el poema
-de <i>Lima Fundada</i>. Entre la aparicion del <i>Caramurú</i>
-en 1781 y la del poema titulado el <i>Uruguay</i>,
-digno de la atencion de los lectores argentinos bajo
-muchos respectos, puede colocarse un gran número
-de producciones de la musa brasilera á las cuales
-como á las nuestras de aquellos mismos tiempos<span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[235]</a></span>
-es aplicable el juicio que hace de ellas el ilustrado
-autor de la <i>historia de la poesia</i> y de la <i>lengua
-portuguesa</i>, al frente del Parnaso lusitano<a name="FNanchor_17" id="FNanchor_17"></a><a href="#Footnote_17" class="fnanchor">[17]</a>.
-«Cierto es (dice) que las majestuosas y nuevas
-escenas de la naturaleza de aquella vasta rejion debieran
-haber dado á sus poetas mas orijinalidad,
-mas variedad en las imájenes, en la espresion y en
-el estilo. Pero debe tenerse en cuenta para su descargo
-que el espíritu nacional fué apagado en esos
-injenios por la educacion europea: manifiestan
-como á manera de recelo de mostrarse americanos;
-de donde proviene cierta afectacion é impropiedad
-que desluce sus mejores cualidades.»</p>
-
-<p>Pero donde el sincronismo histórico entre una
-y otra literatura viene á ponerse de bulto, es cuando
-se personifican en D. Estevan Echeverria, y en
-el Sr. Magalháes autor del poema cuyo título encabeza
-este escrito.</p>
-
-<p>El Sr. Magalháes nació en el suelo pintoresco de
-Rio Janeiro y recibió una educacion literaria apropiada
-al sano desarrollo de las dotes intelectuales
-que debia á la naturaleza. Los autores que primero
-manejó, fueron los que en un tiempo no muy distante
-se apellidaban clásicos como por escarnio. Los
-poetas é historiadores de aquellas dos fecund<span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[236]</a></span>as y
-seductoras literaturas que envueltas en el sudario
-oscuro de sus muertos idiomas reviven con cada
-jeneracion, cada vez mas brillantes y mejor comprendidas,
-abrieron las puertas de la orijinalidad
-al Sr. Magalháes. Él no hubiera podido llegar á ser
-innovador y á señalar nuevas rutas, si no se hubiese
-robustecido con el estudio de aquellos maestros:
-ellos enseñan por donde y como se llega á
-la fuente de toda poesía que es la naturaleza, en
-las cosas, y en el hombre, en las profundidades del
-alma y en esa region de los meteoros de la luz y
-de colores que se llama la fantasía.</p>
-
-<hr class="tb" />
-
-<p>El Sr. Magalháes apareció como Echeverria cuando
-menos se le esperaba, trayendo como este el
-sentimiento, el colorido, la melancolia y el perfume
-relijioso que traspiran en las composiciones de
-Chateaubriand y de Lamartine. El libro con que
-se hizo notar el Sr. Magalháes titulábase&mdash;<i>Suspiros
-poéticos e saudades</i>; portada bien significativa
-para preparar al hallazgo de las dulces penas y de
-las nobles esperanzas encerradas en aquellas pájinas
-aplaudidas del público y hábilmente apreciadas
-en su tiempo por escritores de nota como Evaristo
-Ferreira y el vizconde de Cayrú. Echeverria
-denominó <i>consuelos</i> á la primera coleccion de poesías
-que publicó en 1834. «He denominado así<span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[237]</a></span>
-estas fugaces melodías de mi lira, decía el autor en
-una nota, porque ellas divirtieron mi dolor y han
-sido mi único alivio en dias de amargura. Ellas pintan
-en bosquejo el estado de mi ánimo en una
-época funesta»..... Los <i>Consuelos</i> eran el canto de
-la resurreccion penosa de una alma que casi había
-naufragado para siempre. Los <i>Suspiros Poéticos</i>
-salvaron á su autor á las puertas ya del sepulcro
-sembrándole de agradables perspectivas para lo
-futuro el tiempo de su convalescencia. «Moribundo
-estaba, dice Magalháes, cuando mis amigos los mandaron
-imprimir para consolar el último crepúsculo
-de mi existencia.</p>
-
-<p>Querian adormecerme el alma y volverla á la
-vida. Lo consiguieron, y este libro fué mi salvador.»</p>
-
-<p>El Sr. Magalháes recobró sus fuerzas para emplearlas
-en nuevas y mas sérias tareas: escribió
-varios dramas, el <i>Olgiato</i>, <i>Antonio José</i>, <i>Mazanielo</i>
-<i>etc.</i>, y cooperó como secretario del ilustre
-Baron de Caxias á la hábil pacificacion de Rio Grande,
-trabajo en que no brilló menos la discrecion
-que la clemencia, únicos remedios heróicos para
-curar las heridas causadas por las armas de hermanos
-cuando se vuelven unos contra otros por
-instigacion del infierno. Dice á favor del juicio y
-del carácter del Sr. Magalháes el haber contrib<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[238]</a></span>uido
-á que se procediese de una manera jenerosa en una
-querella de familia. Eso es amoldarse á los consejos
-de la historia, mostrar una política profunda
-y comprender bien la índole de la filosofía que
-preside á la direccion de los hechos y de las costumbres
-del siglo. Cuando el Cristo vino á redimir
-el mundo de las pasiones paganas traia en los dos
-brazos de su cruz estas palabras: caridad, perdon;
-palabras que supieron fecundar unos humildes
-pescadores, pero que no han sido comprendidas
-por el orgullo de algunos sabios.</p>
-
-<p>El arjentino autor de los <i>Consuelos</i> se vió precisado
-á abandonar sus bienes de fortuna y su pais
-al dia siguiente de haberle dotado con la segunda
-edicion de aquellos cantos tan nobles y armoniosos,
-y fué á morir prematuramente en tierra estraña
-en medio de una lucha civil encarnizada cuyo
-término no podia preveer. Su lira de paz sonó dos
-veces en el estranjero para llorar la sangre inocente
-y la mala estrella de sus compatriotas, en los
-campos del sur de Buenos-Aires y en la victoria
-de Oribe, cuyo botin fué la cabeza de Avellaneda
-presentada oficialmente á Rosas. El último éco que
-escucharon sus oidos no fué el de la voz de sus
-amigos, casi todos dispersos, sino el del cañon del
-asedio de la nueva Troya. El pasó su vida en esa
-árdua tarea que consiste segun la espresiva idea d<span class="pagenum"><a name="Page_239" id="Page_239">[239]</a></span>e
-un poeta francés en <i>faire un avenir á sa tombe</i>. Y
-sin embargo sus restos no descansan al lado de sus
-padres, sino en un rincon estranjero y olvidado.</p>
-
-<p>Antes de entrar al lijero anális que nos proponemos
-hacer del poema del Sr. Magalháes, queremos
-fijarnos un momento sobre su dedicatoria al
-emperador.</p>
-
-<p>Nos llama la atencion esta dedicatoria, por que
-al poner un poéta una produccion suya en manos
-de un monarca, necesita para no pasar por lisonjero
-fundar su predileccion en razones que honren
-al autor y al Mecenas. No es el súbdito rendido, ni
-el cortesano de vértebras flexibles quien se inclina
-con aquella admiracion rastrera que tanto afea las
-pájinas primeras de muchos buenos libros, sino el
-hombre que halla en el monarca las calidades que
-exije para sus amigos. La dedicatoria del Sr. Magalháes
-es la noble accion de un ciudadano libre
-pero agradecido y la espresion razonada de ese
-mismo agradecimiento. Bajo las formas cultas y
-pulimentadas con el roce social puede haber tanta
-independencia democrática como en las declamaciones
-de <i>Bruto</i> en la trajedia filosófica. «No es
-la gratitud del individuo, dice el poeta á su soberano,
-sino el sentimiento patriótico de reconocimiento
-por la justicia y <i>el amor á las instituciones
-libres</i> que distinguen á V. M. lo que me induc<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[240]</a></span>e á
-ofrecerle este trabajo literario.»</p>
-
-<p>Y para que nadie pueda tacharle de inexacto hace
-la siguente reseña de las conquistas alcanzadas por
-el Brasil en el terreno fundamental de la civilizacion,
-bajo el ala de la buena índole del monarca.
-“La instruccion pública propagada y protejida
-(añade), la entera libertad de imprenta, la independencia
-de la tribuna y la libertad de los cultos,
-los puestos públicos abiertos á todos los talentos y
-capacidades, las trabas del comercio rotas, todos
-estos grandes bienes y los que de ellos necesariamente
-se derivan, están ahí para presentar al Brasil
-como una nacion constituida con arreglo á la
-dignidad de la naturaleza humana, y conforme al
-dictamen de la razon ilustrada y de la buena política,
-y para dar al mismo tiempo de V. M. I. una
-idea al mundo de un principe perfecto, contraido
-esclusivamente á promover la felicidad de su pueblo.”</p>
-
-<p>Nuestro Echeverria hubiera buscado en vano (en
-su tiempo) en toda la estension que abarca en América
-el habla española un magistrado protector de
-la instruccion, respetuoso por la dignidad del hombre,
-á quien manifestarle su gratitud de patriota
-asociando su nombre duradero de poeta al del
-mandatario digno de estima y de fama. Hubiér<span class="pagenum"><a name="Page_241" id="Page_241">[241]</a></span>ale
-buscado sin fruto. Por eso en la primera edicion
-de los <i>Consuelos</i> cada composicion está dedicada á
-uno de sus amigos íntimos, su <i>Elvira</i> al Dr. D. José
-M. Fonseca; la <i>Cautiva</i> á nadie; el <i>Avellaneda</i> al tucumano
-que mejor habia pintado el paraiso argentino.
-En la nobleza de sus ideas no cabia sino la
-indignacion contra los mandones voluntariosos ó
-los indolentes é ignorantes administradores que
-las pasiones sublevadas ó las nociones torcidas sobre
-el uso del derecho de elejir, levantan al poder
-para rémora del verdadero progreso.</p>
-
-<p>Entremos á dar una idea del poéma de que nos
-vamos apartando.</p>
-
-<p>Acosados de las repetidas invasiones de los lusitanos,
-se confederan los Tamoyos. Estos valientes
-descendian de la raza de los Tupis, pero no vagaban
-errantes por los desiertos como los feroces
-Aimores. Eran los Tamoyos dados á la poesia y al
-canto, y estaban persuadidos de que la armonía de
-sus gargantas les era comunicada por las aguas
-puras del Carioca. Poetas y músicos, eran altivos
-al mismo tiempo que tratables. Las diversas tribus
-de que se componia aquella nacion ocupaban el
-vasto espacio comprendido entre las altas sierras
-de los Organos [llamadas asi por su aparente configuracion]
-y las orillas del mar. Adoraban un<span class="pagenum"><a name="Page_242" id="Page_242">[242]</a></span>
-Dios cuya voz para hacerse escuchar de los hombres
-era el trueno. Los payés eran sus sacerdotes,
-ministros de Tupan. Respetaban como á Gefe al
-que mas se señalaba entre todos por el injenio y la
-fuerza.</p>
-
-<hr class="tb" />
-
-<p><i>Aimbire</i>, amaestrado desde la niñez, á disparar
-la saeta con acierto, asi derribaba al yaguar en las
-breñas de las montañas como al mas pequeño pajarillo
-en el aire. Robusto, audaz, elocuente,
-Aimbire acaba de ser proclamado caudillo principal
-de aquellas tribus que se aprestan á castigar á sus
-opresores. Ceñida trae la cintura con un largo y
-airoso tejido de plumas encarnadas y azules. Desde
-el cuello desciéndele formando vueltas, hasta
-cubrirle el pecho, un collar formado con los dientes
-de sus enemigos vencidos, y la piel verdinegra
-y escamosa de un yacaré jigantesco, muerto por sus
-propias manos, es el manto con que se cubre las
-espaldas. Una hacha formada á modo de sierra
-con colmillos de onzas es el arma mortal que levanta
-en su diestra. Descansan en sus hombros
-una ancha aljaba y un arco tan pesado que aun
-cuando él le maneja como un juguete de niño no
-bastarian á cimbrarle las fuerzas de dos atletas.
-Una diadema de plumas refuljentes como rayos del
-sol ciñe sus sienes y es la prenda del amor d<span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[243]</a></span>e <i>Iguazú</i>,
-su bella prometida para despues de la guerra.</p>
-
-<p>La pátria y el amor se disputan el corazon de
-Aimbire; la recompensa de su victoria será la posesion
-de la mas hermosa mujer de su raza. Habíala
-conocido el gefe Tamoyo en una situacion
-verdaderamente romántica. Recorriendo las tribus
-para provocar el alzamiento vá en busca del
-anciano Pindoburú, de cuyo brazo y consejo necesita.
-El Nestor del desierto acababa de enterrar á
-su hijo muerto á manos de los cristianos. Los
-hermanos y compañeros de la víctima, cabizbajos y
-llorosos acarrean toscos pedazos de piedra para levantarle
-un monumento, y el cacique sentado junto
-á la fosa, absorto en su dolor, apoya una de sus
-manos en la cabeza de su hija que solloza reclinada
-sobre las rodillas paternas. Esta mujer que llora y
-padece es Iguazú, de quien Aimbire se aficiona, seducido
-por sus gracias y su virtud.</p>
-
-<p>Puede decirse que el poema del Sr. Magalháes es
-la historia de estos dos hijos de la naturaleza que
-nunca llegarán á ser esposos y para quienes no habrá
-tranquilidad ni patria. Esta idea del poeta es
-acertada. Haciendo pasar á estos dos interesantes
-personages por todas las visicitudes de la guerra y
-de las modificaciones ocasionadas en torno de ellos
-por la civilizacion y la relijion cristiana qu<span class="pagenum"><a name="Page_244" id="Page_244">[244]</a></span>e adelanta
-su conquista, ha logrado mantener cierta
-unidad de accion de que careceria una obra cuyo
-carácter es descriptivo y concebido con la idea de
-idealizar algunos rasgos aislados de las costumbres
-primitivas, trazadas sobre el fondo pintoresco y sublime
-de una naturaleza que dejará siempre atras
-al pincel mas diestro y á la poesia mejor inspirada.
-De este modo aumenta tambien el interés del
-lector porque es propension humana tomar mayor
-parte en los dolores individuales que en las catástrofes
-colectivas por grandes y célebres que sean
-los pueblos ó asociaciones de hombres que las esperimenten.
-En medio de las llamas de Troya no
-distinguirá la posteridad sino á la familia de Priamo,
-y uno de los cuadros mas patéticos de la epopeya
-antigua será siempre el que presenta el hijo de
-Anquises seguido de su esposa y doblado bajo el peso
-de sus penates.</p>
-
-<p>Hemos visto ya quien era Aimbire; veamos ahora
-bajo que aspecto se nos presenta su querida.</p>
-
-<p>El ejército de los Tamoyos está en marcha: es la
-madrugada. Los guerreros sacuden las cabezas
-emplumadas para espantar al sueño y la pereza,
-remedando un campo sembrado de cañas silvestres
-que se erguien, pasado el viento que las dobló. Sobre
-la cumbre de una eminencia, Iguazú, contempl<span class="pagenum"><a name="Page_245" id="Page_245">[245]</a></span>ativa,
-derramando en ondas fluctuantes el cabello,
-vé desaparecer á lo lejos aquel ejército al que van
-incorporados sus deudos y á cuyo frente camina
-Aimbire. Ya trepan una colina, ya descienden á
-un precipicio, finjiendo los guerreros á la distancia
-arbustos débiles en medio á los robustos troncos de
-la selva. La melancolía la tiene aprisionado el
-corazon. En los verdes ramos de un árbol inmediato,
-el <i>saibá</i>, el ruiseñor del Brasil, modula canciones
-de amor y de dulces recuerdos.&mdash;“Canta,
-la dice entonces el poeta, canta, vírjen del bosque,
-vírjen de ojos negros, bella Iguazú. El canto que
-desde el alma se levanta al cielo, mitiga inmediamente
-las angustias del corazon que llora. Acompaña
-al dulce saibá que te convida.”</p>
-
-<p>La hija del desierto prorrumpe en estas endechas:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">Vedme aqui sola de mi padre ausente,</div>
-<div class="verse">ausente del querido bien amado;</div>
-<div class="verse">como tórtola viuda solitaria</div>
-<div class="verse">en desierto arenal su mal llorando.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">Hasta hoy estaba de mi padre al lado,</div>
-<div class="verse">Al lado de mi amante .... ambos huyeron,</div>
-<div class="verse">Como veloces ciervos de la selva:</div><span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[246]</a></span>
-<div class="verse">mi dicha pasó ya:&mdash;soy desgraciada.</div>
-<div class="verse">Los ecos respondieron: ¡desgraciada!</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">Desgraciada! y aun vivo? ir á la guerra</div>
-<div class="verse">en compaña del padre y del amante,</div>
-<div class="verse">escucharles la voz y acariciarles,</div>
-<div class="verse">y á par de ellos morir, mas me valiera.</div>
-<div class="verse">Y el eco respondió: mas le valiera!</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">Oh jénios que poblais grutas y valles,</div>
-<div class="verse">jénios que contestais á mis acentos,</div>
-<div class="verse">id y al amante murmurad al oido</div>
-<div class="verse">que esta su ausente de tristeza muere.</div>
-<div class="verse">Los ecos repitieron: muere! muere!</div>
-</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Esta última palabra resonó largo tiempo. La
-jóven suspendió su canto y repitió en voz baja el
-estribillo de los ecos como si la asaltara algun presentimiento.
-Enjuga sus negros ojos cansados de
-llorar; pero vuelven á brotar las lágrimas que le
-caen como lluvia de perlas sobre el seno tostado,
-asi como gotea abundante la linfa pura de la hendida
-<i>Taboca</i>. El saibá se entristeció al oirla modular
-quejosas é interrumpidas notas, y como si obedeciese
-á un mandato secreto apagó sus trinos. Tal
-vez juzgándose vencido, hizo silencio para aprender
-nuevas armonias; no pudiendo rivalizar con la voz
-de aquella criatura humana. “Quien presume conocer
-bastante (observa el poeta) los instintos <span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[247]</a></span>de
-semejantes seres y los misterios íntimos de la vida,
-para afirmar ó negar estas apariencias”?</p>
-
-<p>Parece que en este rasgo tradujese el Sr. Magalháes
-aquellos conocidos versos del epílogo de la
-<i>Cautiva</i>:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse indent1">Quizá los sueños brillantes</div>
-<div class="verse">De la inquieta fantasia,</div>
-<div class="verse">Forman coro en la armonia</div>
-<div class="verse">De la invisible creacion.</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>La espedicion de las tribus reunidas de los Tamoyos,
-como se vé, comienza bajo la influencia de
-presentimientos funestos. Nos hemos detenido en
-ella porque pone de manifiesto el tinte de melancolía
-y de sensibilidad que constituye el fondo de la
-poesia del autor, sin dejar por eso de dar toques
-enérjicos á sus demas cuadros en los lugares que lo
-exige el efecto. Por ejemplo; los tamoyos forman
-un campamento en donde se sirven manjares silvestres
-y licores y se discurre sobre las operaciones
-militares que deben acometerse y en donde, en fin se
-alientan recíprocamente á la constancia y al valor
-por el recuerdo de sus derechos á la voz elocuente
-de sus caudillos, de sus sacerdotes y vates, entre
-quienes se distingue Coaquira. Con este motivo se
-ensaya en imitar los caracteres y elementos de la<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[248]</a></span>
-oratoria primitiva y salvage de los cantos de guerra
-de que toda tribu americana estaba dotada. Hé
-aquí esos pasages, y como se desempeña el autor:
-usamos del verso para acercarnos en lo posible á
-los efectos rítmicos del orijinal:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="stanza">
-<div class="verse">.... Reina el silencio. Coaquira entonces</div>
-<div class="verse">Sobre una prominencia se levanta</div>
-<div class="verse">Para que le oigan todos y le vean,</div>
-<div class="verse">Y la punta del arco clava en tierra.</div>
-<div class="verse">Un albo vaso de enemigo cráneo</div>
-<div class="verse">De licor espumoso rebosando</div>
-<div class="verse">Lleva al labio, y apura: de improviso</div>
-<div class="verse">Sacro fuego devora sus entrañas:</div>
-<div class="verse">Inflámanse sus ojos círcuidos</div>
-<div class="verse">De una aureola de sangre; como espinos</div>
-<div class="verse">Sobre su frente críspanse sus canas;</div>
-<div class="verse">Crujen sus dientes, hincha las mejillas,</div>
-<div class="verse">Dilátase su pecho, y se estremece</div>
-<div class="verse">Como á los calofrios de la fiebre.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">Plácida resplandece en quieto cielo</div>
-<div class="verse">La luna cuya lumbre baña el rostro</div>
-<div class="verse">Con albor macilento al indio vate,</div>
-<div class="verse">Mientras con esa luz contrasta el rojo</div>
-<div class="verse">Resplandecer de las hogueras que arden.</div>
-<div class="verse">Apenas si interrumpe allí el silencio</div><span class="pagenum"><a name="Page_249" id="Page_249">[249]</a></span>
-<div class="verse">El blando soplo de nocturnas auras</div>
-<div class="verse">Que estremecen las hojas murmurando.</div>
-<div class="verse">Sacro horror de los pechos se apodera</div>
-<div class="verse">De cuantos allí están. Remeda el bardo</div>
-<div class="verse">Fantasma aparecida en un ensueño,</div>
-<div class="verse">Ó maléfico génio que se antoja</div>
-<div class="verse">En solitaria noche al peregrino.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">Despavoridos ojos por el campo</div>
-<div class="verse">Vibra, y despues en el cenit los clava.</div>
-<div class="verse">Levanta hácia los cielos ambos brazos</div>
-<div class="verse">Y con potente voz, ronca, espantosa</div>
-<div class="verse">Entona así su cántico de guerra:</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«Gloria, gloria á Tupan, su voz resuena</div>
-<div class="verse">Desde la choza erguida en la montaña</div>
-<div class="verse">Hasta la oscura cueva de las fieras.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra;</div>
-<div class="verse">Con sangre la regaron nuestros padres</div>
-<div class="verse">Y nos toca morir para vengarlos.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«Fueron nuestros mayores el azote</div>
-<div class="verse">Del terrible aimoré que carne viva</div>
-<div class="verse">Devora, y bebe nada mas que sangre.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«De qué nos sirve el brazo, el arco y flechas</div>
-<div class="verse">Si el fiero portugués impune huella</div>
-<div class="verse">Nuestra tierra y cautiva nuestros hijos?»</div><span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[250]</a></span>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">Danza veloz emprenden los Tamoyos</div>
-<div class="verse">En torno de Coaquira repitiendo:</div>
-<div class="verse">«El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.»</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">En nueva inspiracion arde la mente</div>
-<div class="verse">Del bardo de la tribu y continua:</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«Tal vez es esta noche la postrera</div>
-<div class="verse">Que presencie en algunos de nosotros</div>
-<div class="verse">La luna el inocente pasatiempo.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«Cuando mañana el sol dore el racimo</div>
-<div class="verse">De las palmas del monte, ya marchando</div>
-<div class="verse">Le hemos de saludar todos armados.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«Bebamos y danzemos en compaña</div>
-<div class="verse">De nuestros hijos y mujeres hora,</div>
-<div class="verse">Que solo en guerra es de pensar mañana.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«Tupán es con nosotros! En la sangre</div>
-<div class="verse">enemiga lavemos nuestro oprobio,</div>
-<div class="verse">y que yazcan sus cuerpos insepultos.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«Repúdielos la tierra de su seno;</div>
-<div class="verse">que negros <i>urubús</i> pasten sus miembros;</div>
-<div class="verse">y muera el que piadoso toque á ellos.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">«De heredado valor, ejemplo nuevo</div>
-<div class="verse">demos á nuestros hijos. Muera el flaco</div>
-<div class="verse">que no sepa vengar al deudo muerto.»</div><span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[251]</a></span>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse indent1">Cesa el Tamoyo trovador y en tierra</div>
-<div class="verse">cae arrobado en éxtasis. En torno</div>
-<div class="verse">de él la tribu se ajita, danza y canta:</div>
-</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>«El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.»</p>
-
-<p>La propiedad de estas escenas y su naturalidad
-saltan á la vista. Aquí no hay imitaciones de los
-cantos de los bárbaros de uno y otro mundo, poetizados
-por Chateaubriand en los <i>Mártires</i> y en los
-<i>Natches</i>. Es una poesía verdaderamente orijinal y
-americana: sin conocer probablemente la <i>Cautiva</i>,
-el Sr. Magalhaes, ha empleado en su himno guerrero
-algunas pinceladas idénticas á las que empleó
-Echeverría poniendo en boca de un <i>pampa</i> inspirado
-por el licor la valiente estrofa que sigue:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>Guerra, guerra y esterminio</i></div>
-<div class="verse"><i>al tiránico dominio</i></div>
-<div class="verse"><i>del</i> huinca;&mdash;<i>engañosa paz:&mdash;</i></div>
-<div class="verse"><i>devore el fuego sus ranchos,</i></div>
-<div class="verse"><i>que en su vientre los caranchos</i></div>
-<div class="verse"><i>ceben el pico voraz.</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Hacemos estos paralelos con el objeto de mostrar
-que puede tomar caracteres especiales la poesía en
-América, esplotando con inteligencia sus verdaderas
-fuentes.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_252" id="Page_252">[252]</a></span></p>
-
-<p>Entre las dificultades de la empresa de los Tamoyos
-debe contarse el desaliento de los guerreros
-mismos de quienes se apoderan á veces los sentimientos
-supersticiosos inspirados por sus sacerdotes.
-En medio de la noche aparéceseles el Payé trayendo
-en el estremo superior del arco un cráneo
-blanquecino por cuyas huecas órbitas reboza la luz
-de la resina ardiendo. Parece una momia animada
-que surjiese del centro de la tierra. Sobre sus
-huesos descarnados se pega macilenta y rugosa una
-piel semejante á la corteza de un tronco añoso.
-“Huid, Tamoyos mios, les dice, huid. Dejadles
-las márgenes deleitosas de Nitheroy que ellos tanto
-envidian y en donde pretenden á costa vuestra apacentar
-su ocio y levantar ciudades con el trabajo
-de vuestros brazos .... Huid y sereis libres, que
-todo es nada en comparacion de la libertad. Sacad
-únicamente de esta tierra, que no puede ya llamarse
-vuestra, los huesos de vuestros padres para que no
-los profane el pié de tan feroces enemigos!....”</p>
-
-<p>Copiemos del poema otra bellísima escena que
-servirá para caracterizar los sentimientos de Aimbire.
-El sol se pone; el héroe vá acompañado únicamente
-del hermano de su querida Iguazú.</p>
-
-<p>¿Adonde van silenciosos uno en pos de otro esos<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[253]</a></span>
-dos bultos de porte agigantado y de tostado cútiz,
-que parecen al claro de la luna dos jénios nocturnos?
-siguen la márjen de un rio.&mdash;Aimbire, en que
-piensas, le pregunta Parabusú, estamos todavia
-distante? Aimbire levanta los ojos á los luceros de
-la constelacion de la cruz del Sur, y bajándolos lentamente:
-no, le responde, solo nos faltan unos pocos
-pasos,&mdash;llegaremos al salir el sol.&mdash;Mucho antes
-de la aurora; cuando la luna brille en la mitad
-del cielo .... ya estamos cerca&mdash;No oyes un rumor?&mdash;Si,
-es el rio que se despeña en cascadas.&mdash;No
-equivocarás el sitio?&mdash;Bien presente le tengo; paréceme
-que estoy viendo todavía á mi anciano padre
-recostado al tronco de un gran árbol que entre
-otros mas pequeños se levanta á la márgen de la
-corriente.&mdash;Existirá aun? No habrá sido devorado
-por el fuego europeo? Suspira Aimbire y no replica.
-Reina entre ambos el silencio por algun tiempo,
-hasta que Parabusú le pregunta con calma: en
-que piensas, Aimbire?&mdash;Y tú?&mdash;Y ambos á un tiempo
-pronuncian el nombre de Iguazú. Pensaba en
-ella, continúa Aimbire; pareciame que la oia, que
-me llamaba por mi nombre con voz tan ahogada y
-sentida que me llenaba el pecho de pavor y de pena.&mdash;Y
-á mí pareciame, le dice el amigo, que la veia
-caer en manos de nuestros fieros enemigos.&mdash;Calla,
-Parabusú, ¿que te atreves á decirme? No mas: e<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[254]</a></span>sos
-recuerdos me horrorizan. Ah! cuando tendrán fin
-nuestras desgracias? Mucho hemos sufrido, y el
-corazon me dice que mucho mas hemos de padecer
-aun. Que torrente de males han descargado sobre
-nosotros esos hombres crueles que nos han puesto
-en la alternativa de una guerra cruenta ó de una
-dura esclavitud! Ah! no, tu no sabes lo que es ser
-esclavo! no ser dueño de si mismo; vivir sin honra,
-dormir y despertar por voluntad agena; obedecer
-callando con rostro complacido; sufrir sin quejarse;
-comer con lágrimas; trabajar, trabajar al sol,
-á la lluvia, para que el amo viva abundante y tranquilo!
-Ah! tú no sabes lo que es ser esclavo; yo sí.
-Cuando pienso en esto me abrasa la ira........
-Mi padre; desgraciado! murió en la esclavitud: si
-vivo es para vengar tamaña infamia. Ellos me la
-pagarán con un mar de sangre. Asi pudiesen rodar
-sus cadáveres hasta las playas de donde zarparon,
-que entonces arrojaria al mar sus cadáveres
-para que llevasen nuevas de nosotros á sus hermanos
-y amigos!</p>
-
-<p>Discurriendo de esta manera llegaron á un valle
-cuyo suelo estaba sembrado de troncos envejecidos
-de árboles corpulentos que el hacha y el fuego hadian
-derribado con trabajo para proporcionar al
-hombre un alimento mezquino. Un hermoso yatai,<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[255]</a></span>
-herido en la raiz, cediendo á su paso, caia sobre
-el rio formando una puente rústica y peligrosa.
-Pasan ambos por ella, Aimbire reconoce el
-lugar apesar de los multiplicados y empinados árboles
-caidos en tierra. Vaguea con la vista por
-aquellos troncos jigantes que parecen esqueletos de
-una raza titánea respetada por los siglos. Un soplo
-de muerte le hiere el pecho anhelante y la sangre
-se le agolpa tumultuosa al corazon .... recela,
-teme no hallar lo que busca .... avanza el paso por
-la márjen del rio, y distingue negrear al resplandor
-de la luna el bulto inmenso del árbol robusto porque
-ansía&mdash;Helo aquí&mdash;exclama; corre, le abraza,
-le besa y riega con su llanto aquel monumento del
-bosque á cuyo pié enterrara el vaso tosco de barro
-que contiene el cuerpo de su padre. Afánanse á
-porfía los dos amigos, cavan y desentierran la
-urna. Al verlo, exclama Aimbire enternecido:&mdash;Oh
-Cairuzú, ilustre guerrero que despues de una vida
-gloriosa tuviste una vejez tan escasa de fortuna y
-cerraste los ojos en los dolores del cautiverio. Oh!
-Cairuzú, padre mio! desde aquella noche en que
-aquí escondí tus huesos [la luna que me aclara lo
-atestigüe] desde esa noche en que juré tu venganza,
-no he descansado un solo dia. De esta tierra bañada
-con tu llanto, tierra de esclavitud que alimen<span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[256]</a></span>ta
-la codicia de un magnate, vengo á rescatar tu
-cuerpo .... te prepararé otro descanso en aquel
-monte que mira al mar, que tomará tu nombre
-para eterna memoria y en donde el paso del bárbaro
-extranjero no haga estremecer tus cenizas.
-Pero, antes que mis hombres te alejen de este lugar
-daré castigo al cruel que incauto duerme en
-estas cercanías....</p>
-
-<p>Efectivamente: eran aquellos los campos que la
-invasion habia convertido en propiedad de Blas
-Cubas, á quien Aimbire debia sus martirios y
-los de su padre. El mismo habia sido el matador
-de su primera esposa, y de su hija primojénita.
-El Tamoyo, ayudado de su amigo incendia
-los plantíos y embaraza las salidas de la habitacion
-del cristiano con pesados trozos de piedra. El incendio
-y el humo crecen, arden ya los techos.
-Aimbire como el cazador que espia la fiera, acecha
-por la ventana que al fin se abre. El bulto de un
-hombre despavorido se lanza por ella pálido como
-un fantasma que se despoja del sudario y huye.
-Aimbire le reconoce y le dá caza como un demonio
-se apodera del alma condenada que le pertenece
-por un contrato infernal&mdash;Mírame, Blas Cubas,
-mírame, conóceme. No quiero que perezcas antes
-que sepas quien se venga de ti matándote. Aimbir<span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[257]</a></span>e
-le hace una larga relacion de las crueldades
-del lusitano con su familia y con sus amigos. Acuérdate,
-le dice, del pobre Guarativa á quien amarraste
-á un árbol á cuyo pié hervia un hormiguero
-y le azotaste hasta arrancarle la piel con la sangre
-dejándole en llaga viva. Acuérdate de los suplicios
-de aquella víctima en cuyas úlceras negreaban
-enjambres de hormigas que le mordian el cuerpo
-convulsivo.</p>
-
-<p>La vida del vencido tenia un angel que la custodiaba,
-su hija Maria, que como una aparicion del
-cielo, cubre con sus desnudos y torneados brazos el
-cuerpo del padre cuya salvacion pide con lágrimas.
-El Tamoyo, desarma su ira y se deja vencer por los
-ruegos de la inocencia. Otros héroes mimados
-por la fortuna, observa aqui el autor, celebrados
-por altisonantes poetas, no dieran ejemplo de piedad
-semejante en el momento en que blandian el
-hierro de la venganza.</p>
-
-<p>Los presentimientos de los dos amigos eran de
-corazones leales. Iguazú habia caido prisionera
-en manos cristianas y padecia cautiva lejos del
-objeto de su cariño. A par de otras indias compañeras
-suyas habia tenido que sufrir mal trato y los
-lascivos atrevimientos, para salir victoriosa de los
-cuales habia puesto á prueba su egregio valor y<span class="pagenum"><a name="Page_258" id="Page_258">[258]</a></span> su
-constancia. El poéta echa un velo sobre estas escenas,
-porque como él dice bellísimamente:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>No halla deleite el númen que le inspira</i></div>
-<div class="verse"><i>Con hechos que al pudor la faz coloran</i> (p. 227).</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Con cuanto dolor supo Aimbire la suerte que le
-cabia á su prometida, nada menos que cautiva en
-poder del aborrecído Cubas. Devora el furor dentro
-del pecho, como el fuego subterráneo que calcina
-las entrañas de la tierra. La fortaleza de su
-voluntad contiene la explosion de su ira. Descubre
-á Pindobuzú postrado en el suelo, llorando
-por su hija querida, reclinada la cabeza sobre el
-hombro del hijo tambien aflijido. Entonces da
-rienda á su cólera: Oh! Pindobuzú exclama,
-enjuga el llanto, prepárate para una venganza
-ejemplar, Iguazú será libre, te lo prometo. Con
-ella te daré en represalias cuantas hijas y esposas
-quieras de esa raza de crueles. Haré correr
-rios de sangre y alzaré un monte de cadáveres.
-Opíparo banquete dispone mí brazo á los hambrientos
-cuervos. Al mar canoas, al mar volemos.... ....</p>
-
-<p>Una batalla tiene lugar. En aquel campo halla
-el ofendido su venganza. Veamos el papel que hace
-allí Aimbire y como describe el poéta el nuevo<span class="pagenum"><a name="Page_259" id="Page_259">[259]</a></span>
-encuentro de aquel con Blas Cubas:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse indent1">Cansado de esparcir muerte y espanto,</div>
-<div class="verse">Aimbire se adelanta, revolviendo</div>
-<div class="verse">Los ojos que el furor en sangre tiñe,</div>
-<div class="verse">Busca sus principales enemigos</div>
-<div class="verse">Para verles morir bajo su brazo.</div>
-<div class="verse">“Traidor Tibirizá, donde te escondes</div>
-<div class="verse">Cayubi, Cuñambeba”! asi diciendo</div>
-<div class="verse">Tropieza con D. Blas. “Eres tú, infame!</div>
-<div class="verse">Te concedí la vida, hoy de tu muerte</div>
-<div class="verse">vienes en busca”&mdash;Por vengarme vengo,</div>
-<div class="verse">el portugues le replicó; salvaje,</div>
-<div class="verse">esclavo envilecido, reconoce,</div>
-<div class="verse">á tú señor en mí que te castiga.&mdash;</div>
-<div class="verse">Y al espresarse asi descarga un golpe</div>
-<div class="verse">que en la maza del indio no hizo mella.</div>
-<div class="verse">&mdash;“Mas vigor en la lengua que en el brazo</div>
-<div class="verse">tienes, y es poca gloria arrebatarte</div>
-<div class="verse">la vida que desprecio y te regalo.</div>
-<div class="verse">Mas, ven conmigo y muéstrame primero</div>
-<div class="verse">en donde está Iguazú, dónde el infame</div>
-<div class="verse">que consumó su rapto y cautiverio.”</div>
-<div class="verse">Júzgale descuidado el lusitano</div>
-<div class="verse">y con cautela previniendo el arma</div>
-<div class="verse">le dice con irónica sonrisa:&mdash;</div>
-<div class="verse">&mdash;Quiero ahorrarte la pena de llorarla.</div>
-<div class="verse">&mdash;Y yo el infame peso de tu vida,&mdash;</div><span class="pagenum"><a name="Page_260" id="Page_260">[260]</a></span>
-<div class="verse">y con pronta respuesta pronto golpe</div>
-<div class="verse">aséstale el Tamoyo, retumbando</div>
-<div class="verse">á un mismo tiempo el golpe, la respuesta</div>
-<div class="verse">y la caida tambien del alevoso.</div>
-<div class="verse">&mdash;La muerte lenta y cruel que merecias</div>
-<div class="verse">no me es posible darte; estoy á prisa,</div>
-<div class="verse">dijo el Tamoyo, y en su propia sangre</div>
-<div class="verse">dejo teñido el cuerpo de Blas Cubas....</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Pero no era la victoria alcanzada con sangre la
-que habia de volver al cacique á la mujer de sus
-sueños. En éste poema hacen un papel principal
-los famosos misioneros Nóbrega y Anquieta cuyas
-intenciones y santidad ofendidas en sus compañeros
-por el autor del <i>Uruguaya</i>, ha vindicado sin
-afectacion el Sr. Magalháes. En tanto que la carniceria
-tenia lugar, el segundo de aquellos beneméritos
-sacerdotes oraba en el templo humilde y
-recien levantado como prenda de paz y de cultura
-en aquellas soledades que hoy forman los bellos y
-pintorescos alrededores de Rio Janeiro. El santo
-varon manifiesta en su rostro las señales del extásis
-y presta profunda atencion como si diese el oido
-á la voz de algun mensagero misterioso. Cesa el
-órgano; el ministro de Dios pónese en pié y dirijiéndose
-á Iguazú que estaba en el templo con las<span class="pagenum"><a name="Page_261" id="Page_261">[261]</a></span>
-mugeres cristianas, tócala el hombro y la dice:
-«hija, levántate, ven conmigo.» Absorta la concurrencia
-ábreles camino y todos se preguntan curiosos:
-¿dónde irán?&mdash;Marchan silenciosos por las
-tinieblas; Iguazú vá llena de asombro y de incertidumbre:
-el pié de ambos evita mancharse en la
-sangre que cubre el suelo. El sacerdote se detiene
-al fin y esclama ¡Aimbire!! Aquella voz parecia
-resonar en una bóveda armoniosa. Aimbire! Aimbire!
-repite varias veces. El rabioso Tamoyo acude
-al llamado despavorido y chorreando sangre.&mdash;Toma
-á Iguazú; huye. El indio fascinado vuelve los
-ojos á su amada, en tanto que desapareciéndose
-Anquieta súbitamente, repite al ocultarse del todo:
-huye.</p>
-
-<p>Reflexionando Aimbire sobre sí mismo, en aquella
-especie de tregua á sus afanes y desgracias, se
-cree digno de ser feliz y declara ante los suyos que
-toma á Iguazú por esposa. Esposa solo en el nombre
-la virjínea flor del bosque estaba todavía en pimpollo:
-era preciso esperar la aurora que la diera
-el perfume y nectar. Los indios sabian respetar
-severamente á esas impúberes esposas que segun
-sus usos tenian derecho de elejir. No eran tan brutos
-ni lascivos que cojiesen fuera de sazon los frutos
-del amor. Amaba Aimbire á su tierna esposa<span class="pagenum"><a name="Page_262" id="Page_262">[262]</a></span>
-como un lirio próximo á abrir su mimoso caliz á
-los besos del colibrí.</p>
-
-<p>Iguazú traia al volver á su tribu inoculadas en
-el alma las verdades del evanjelio. Su esposo mismo
-no podia resistir á las tentaciones de aquel
-nuevo misionero cuya palabra llegaba con los écos
-simpáticos al fondo de su alma. Así, cuando llegaron
-Anquieta y Nóbrega á inducir á los Tamoyos
-á la paz y á la adopcion del evanjelio, con discursos
-llenos de elocuencia y de uncion, vieron
-que á imitacion de la india convertida, todos aquellos
-adoradores de Tupan se postraban en el polvo
-de los desiertos en donde por primera vez se consumaban
-los misterios del cristianismo.</p>
-
-<p>La ambicion del conquistador vino á despertar
-de nuevo en el ánimo de los Tamoyos los resentimientos
-y la innata inclinacion de la independencia,
-burlando los pacíficos esfuerzos de los misioneros.
-Las naves de Mendo de Sá preséntanse preñadas
-de soldados y muerte para echar á los
-franceses, aliados de los Tamoyos, del pais de
-Nitheroy y fundar la capital de Rio de Janeiro.
-Aimbire duda nuevamente de la lealtad lusitana,
-enciéndese otra vez en ira, hace sonar las trompas
-guerreras y parte con sus parciales al encuentro de
-los recien llegados. Nada le detiene, ni las ob<span class="pagenum"><a name="Page_263" id="Page_263">[263]</a></span>servaciones
-de otros caciques de su raza, ni los peligros
-á que de nuevo pueda esponerse la jóven cuya
-existencia depende ya de su apoyo. Pronto se encuentra
-con sus huestes al pié de la reciente fortaleza:
-la asedia meses enteros; la lucha es porfiada;
-á los Tamoyos que caen á las balas suceden
-otros, como olas que crecen unas en pos de otras.</p>
-
-<p>El mismo Mendo de Sá acude al lugar de la lucha.
-Aimbire le reconoce, y levantando los ojos
-desde el nivel del Oceano hasta las montañas sublimes
-que dan majestad al golfo, los vuelve hácia
-los suyos y los fija con detencion especial sobre su
-esposa. Parece que diera el último adios á tan caros
-objetos, y la lágrima de dolor que no se muestra
-en sus ojos le cae petrificada y ardiente sobre
-su corazon.&mdash;«A las trincheras! esclama derrepente;
-combatir ó morir.» Dice, y se lanza á la
-pelea. No son hombres sino leones los que batallan;
-la sangre espumosa forma lagos. Los ojos
-de Aimbire parecen dos relámpagos: ensánchasele
-el alma como el mar al trueno de la artilleria. Parece
-que desafiara al cielo y al infierno, á las balas
-de los arcabuces y á los escombros que vuelan á su
-derredor. Su esposa, Iguazú, cae á su lado herida
-de muerte en el mismo instante en que el enemigo
-proclama la victoria. Mañana la cruz se alzará so<span class="pagenum"><a name="Page_264" id="Page_264">[264]</a></span>bre
-aquel campo perdido para siempre para sus
-moradores primitivos. Aimbire se detiene pasmado
-y blandiendo su maza feroz grita con todas sus fuerzas:
-«Tamoyo soy, y quiero morir libre como lejítimo
-Tamoyo. Soy el último de la raza: no daré
-á mis enemigos la gloria de arrancarme la vida.»
-Dice, y blandiendo sus armas, por entre contrarios
-y cadáveres se abre paso al mar y se arroja en sus
-abismos.</p>
-
-<p>Asi perece con sus amores, sus deudos y su patria
-el Hector salvaje de esta epopeya americana.</p>
-
-<p>Nos hemos visto forzados á encerrar en poco espacio
-<i>diez</i> cantos que forman 340 páginas en folio
-menor, y á no bosquejar mas que la fisonomia descarnada
-de dos de sus actores. Hay en el poema,
-sin embargo, variados é interesantes caracteres, como
-por ejemplo, el del calvinista frances Ernesto,
-aliado y compañero de armas de los Tamoyos, á
-quien Aimbire premia con la mano de su hija del
-primer matrimonio. El sabio Anquieta,</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">que mundanas pasiones no cobija</div>
-<div class="verse">bajo la capa de Jesus....</div>
-</div>
-</div>
-
-<p class="noindent">está representado como pudiera estarlo en la historia
-mas severa y sin que el tinte poético aparezca
-por eso descolorido. Al contrario sobre todos los<span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[265]</a></span>
-perfumes de aquellos deliciosos bosques y valles se
-levanta como una columna de incienso, el que exhala
-el alma de aquel varon, impregnando las páginas
-del libro de una mansedumbre verdaderamente
-celestial. Los caracteres, lenguage y hechos
-de los personages indígenas son bien escojidos, alejan
-por su novedad característica todo jénero de
-monotonia y sin embarazarse ni producir oscuridad,
-contribuyen no solo á completar el cuadro de
-aquella edad y costumbres, sino á desenvolver el plan
-que es tan sencillo como el de una leyenda. El arte
-principal del autor consiste en ocultar bajo la sencillez
-mas depurada, el trabajo y la detenida meditacion
-que el desempeño de la composicion arguye.</p>
-
-<p>El Sr. Magalháes conoce la historía de su pais, ha
-hecho estudios sérios de las crónicas y de la naturaleza.
-No pinta sino con colores americanos. Sus
-cuadros tienen la orijinalidad de la verdad. En
-nada se parecen sus indias adornadas de plumas á
-las ridículas Atalas y Coras de las litografías europeas.
-El Sr. Magalháes ha hecho gala, á mas, de
-sus conocimientos en la filosofia relijiosa. Aprovechando
-discretamente de la idolatria de los bárbaros,
-de la creencia disidente de los franceses parciales
-de Coligny que habian llegado á aquellas playas
-á fundar una Francia antártica, y de la doctrina católica,
-profesada por los lusitanos y predicada por<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[266]</a></span>
-los misioneros, pone en boca de los caciques, de
-Anquieta y de Ernesto, instructivos discursos en
-apoyo de las respectivas creencias de estos, y en los
-cuales se ventila á veces con novedad la sofística
-cuestion planteada por Rousseau sobre si es ó no
-propicio á la felicidad del individuo el progreso de la
-cultura social. Hé aquí de que manera el sábio
-Anquieta comprende la tarea que á él le cabe para
-la dicha de sus semejantes como soldado pacífico de
-la conquista:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="stanza">
-<div class="verse">.......... No, lusitanos!</div>
-<div class="verse">otra es nuestra mision. La luz de Europa</div>
-<div class="verse">no sus errores difundir debemos</div>
-<div class="verse">en esta tierra santa, hospitalaría,</div>
-<div class="verse">debe al amparo de la cruz sembrarse</div>
-<div class="verse">la justicia y la paz entre los hombres.</div>
-</div>
-<div class="stanza">
-<div class="verse">Levantemos la cruz, la cruz, del Cristo,</div>
-<div class="verse">Signo de redencion que en otro tiempo</div>
-<div class="verse">allá en el capitolio salvó á Roma,</div>
-<div class="verse">cual la arca santa que arrancó al diluvio</div>
-<div class="verse">la prole antigua. De la cruz en torno</div>
-<div class="verse">aprenda la verdad este jentío,</div>
-<div class="verse">y cáigales la venda de los ojos,</div>
-<div class="verse">como en otras edades disipóse</div>
-<div class="verse">el error de los bárbaros del norte....</div><span class="pagenum"><a name="Page_267" id="Page_267">[267]</a></span>
-</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>En las obras poéticas, la poesia es todo. Aunque
-cuanto la constituye pueda caber en una noble
-prosa como está probado por repetidos ejemplos,
-es preciso convenir, sin embargo, en que
-hay mucho de arte en la poesia y que por consiguiente
-ella debe halagar el oido con los sonidos,&mdash;fin
-que solo se consigue plenamente por
-medio de la versificacion, es decir por el período
-medido y por consonante. Estamos persuadidos
-de que el Sr. Magalháes habria dado un grado
-mas de perfeccion á su poema, si le hubiese compuesto
-en estancias regulares, ó en octavas italianas
-á imitacion <i>das Luciadas ó del Curamurú</i> de Duráo.
-La <i>rima es una esclava</i> para el que conoce su idioma
-y tiene imajinacion: solo es estorbo, por dicha,
-para aquellos versificadores á quienes, segun el dicho
-epigramático de Horacio, no pueden soportar
-ni los postes. La lenta rémora del consonante sazona,
-por decirlo así, al pensamiento que busca una
-forma definitiva al bregar con ella, saltan chispas
-de gracia, de novedad y eficacia que el prosador no
-habria hecho brotar jamás en el camino llano de
-su pluma: Manzoni la ha llamado con razon <i>inspiratrice</i>,
-porque es un verdadero jenio, aunque subalterno,
-en el coro de los que inspiran la labor del
-poeta.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_268" id="Page_268">[268]</a></span></p>
-
-<p>Los escritores que hacen sensacion en nuestros
-paises meridionales, no deben apoyar ningun mal
-ejemplo en literatura, porque hay en nosotros una
-lijereza, una laxitud innatas que nos inclinan á buscar
-sendas fáciles y á ahorrarnos trabajo mental.</p>
-
-<p>La poesia, que puede considerarse como el lujo
-superfluo de la república de las letras, es preciso
-que se presente siempre, como el oro y la seda, bajo
-las formas mas acabados y como fruto de un esmero
-artístico en consonancia con la preciosidad de la
-materia primera, si es permitida esta espresion profana.
-No se crea por esto que carece de armonía,
-de número ni de entonacion el verso libre en que
-está escrita la Confederacion de los Tamoyos. No
-aceptamos este jénero de versificacion por mas que
-Heredia y Basilio de Gama en América, y Quintana
-y Moratin en Europa, hayan dado bellísimas muestras
-de lo que pueden el talento y el estilo para producir
-armonia con instrumentos mal encordados.</p>
-
-<p>Lunares mas visibles que este hemos creido encontrar
-en la obra de que nos ocupamos.</p>
-
-<p>Parece que la organizacion del autor no estuviese
-predispuesta sino para sentir y pintar la voluptuosidad
-perfumada y luminosa de la naturaleza inanimada.
-El amor á Dios y á la patria, se presentan
-tambien en el poema con la conveniente exaltacion<span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[269]</a></span>
-y con todo el calor con que la esperimentan las almas
-de buen temple. Pero el amor humano, el
-amor entre esos dos seres que desde la tentacion del
-paraiso se dicen al oido palabras que producen incendios
-y que los ata por el mas santo y dulce de
-los vínculos, ese amor no se muestra en los
-labios de personage alguno del poema; dejando
-asi sin pulsar la cuerda á que el corazon del
-hombre es mas sensible, y malogrando la ocasion
-de beber en la fuente inexhausta de la inspiracion
-mas viva. El casto Virjilio comunicó hasta
-cierto punto su carácter al pio Eneas; pero supo
-revivir en el pecho de la reina de Cartago <i>los vestigios
-de la antigua llama</i>. Es tanto mas sensible este
-vacio cuanto que aquella pasion, como todas las demas
-que mueven á la humanidad, reviste caracteres
-especiales y aspectos distintos segun el grado de civilizacion
-que ocupa en la escala social y segun
-otras influencias que el <i>vate</i> debe tomar en cuenta
-tanto como el fisiolojista. Que enérgico y orijinal
-debió ser aquel afecto en hombres que amaban á sus
-padres y á la patria con la vehemencia de Aimbire!
-Aimbire ama, es verdad, á Iguazú; no quiere vivir
-un momento mas que ella; pero deseamos conocer
-como se espresaria ese amor en el lenguage del desierto
-adornado con las imájenes sujeridas á la pasion<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[270]</a></span>
-por los torrentes y las selvas.</p>
-
-<p>El chileno <i>Oña</i>, que hemos citado al principio, no
-solo salpica su poema con escenas amorosas, sino
-que interesa con ellas el alma y los sentidos, pintando
-al desnudo las gracias sin atavio de <i>Fresia</i>,
-jugueteando con su amante en las aguas corrientes
-de Arauco sombreadas de enredaderas y propicias
-al misterio.</p>
-
-<p>La belleza airada y celosa de <i>Moema</i> forma uno
-de los episodios que salvarán del olvido el poema
-épico de la <i>Conquista de Bahia</i>, escrito por un fraile
-Agustino.</p>
-
-<p>Las relaciones místicas entre el <i>saibá</i> y la doncella
-son de un efecto esquisito; pero el amor humano
-se compone, segun la espresion de un poeta,
-no solo de «los delirios del alma sino tambien de
-los estremecimientos de la carne.»</p>
-
-<p>Por que condenar á la india brasílica al conocido
-destino de Atala? Acaso no santifica la relijion
-los apetitos lejítimos que la naturaleza pone
-en nuestras entrañas? Hay ausencia completa de la
-muger en el poema del Sr. Magalháes. Iguazú es
-un pimpollo, una promesa, pero no una esposa.
-No hay alli como en la <i>Araucana</i>, por ejemplo,
-madre alguna que arroje el hijo á su cobarde compañero;
-ni una Glaura, ni una Tegualda <i>en fuerte<span class="pagenum"><a name="Page_271" id="Page_271">[271]</a></span>
-hora nacida</i>, «espaciosa de pecho y de dientes engastados
-en fino coral.» En aquel Eden de poesia
-no hay una sola Eva.</p>
-
-<p>Notaremos tambien algunas contradicciones en el
-carácter de Iguazú. En su bella y sentida cancion
-que hemos traducido habla ella del amante querido.
-¡Habíase despertado en su corazon el sentimiento
-del amor de esposa cuando no era todavia una muger,
-cuando todavía, segun la poética espresion
-del autor, no habia abierto el broche á los besos
-del colibrí aquella azucena silvestre! ¿Sientan bien,
-por otra parte, las sombras de la melancolía sobre
-aquella tierna niña, siendo así que las aflicciones
-de esa dolencia vaga del alma son fruto por lo general
-de cierta esperiencia de la vida y del ejercicio
-de la sensibilidad?</p>
-
-<p>Algo podiamos añadir á esta crítica en cuanto al
-uso de lo maravilloso que el autor ha introducido
-en la máquina de su poema. El sueño de Jagoanharo
-le permite al poeta desenvolver las pájinas de
-la historia futura de su patria; pero por mas elevacion
-que haya logrado dar á la intervencion de
-Satanás en las filas opuestas á la cruz, enarbolada
-por los misioneros, no quisiéramos ver allí lo que
-no nos parece estemporáneo ni mal traido en las
-octavas del Tasso, en consideracion á la <span class="pagenum"><a name="Page_272" id="Page_272">[272]</a></span>época en
-que nació la <i>Jerusalem libertada</i>.</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">Anjel antes de luz, hoy de tenieblas</div>
-<div class="verse">maldito Lucifer! perdiste el cielo.....</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Todo esto es muy bello. Seria, empero, mas natural
-y no menos poético, poner en el corazon de
-un europeo influyente las pasiones á las venganzas
-del angel caido.&mdash;El autor de la Araucana dice terminantemente
-que los conquistadores españoles <i>mas
-que otras gentes</i>, eran</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse"><i>Adúlteros, ladrones, insolentes.</i></div>
-</div>
-</div>
-
-<p>Serian de mejor condicion los lusitanos? Con
-semejantes calidades no podia faltar entre ellos alguno
-que produjese los mismos fines para que sirve
-la evocacion del espíritu malo entre los Tamoyos.</p>
-
-<p>Deseariamos tambien que la erudicion del Sr.
-Magalháes y su menudo conocimiento en las costumbres
-primitivas de su pais no lo llevase á referir
-algunas que son aberraciones de la inocencia y la
-ignorancia y perjudican al carácter varonil de aquel
-llas razas. El ejemplo de ternura conyugal tal cuase
-leé en la pájina 69 del poema, no nos sensibiliza
-ni le creemos un rasgo noble.</p>
-
-<p>Si cuando las mujeres de nuestros <i>querandies</i> <span class="pagenum"><a name="Page_273" id="Page_273">[273]</a></span>se
-entraban con sus recien nacidos á las aguas del
-Plata, hubiesen ocupado sus varones el lugar que
-dejaban en el hamaca, no esperimentariamos por
-ellos profunda simpatía, ni les ofreceriamos (como
-lo hacemos ahora) a la juventud bonarense como
-dignos de la resurreccion que sabe dar el injenio á
-los pueblos estintos que solo viven en los anales de
-la historia.</p>
-
-<p>El Sr. Magalhaes ha hecho con su poema un servicio
-á las letras americanas, dando una prueba
-mas, entre las poquísimas que existen, de la posibilidad
-que hay de interesar el sentimiento y la
-imajinacion con nuestras crónicas primitivas, dándolas
-por fondo las peculiaridades de nuestra espléndida
-naturaleza. Es por esta razon que hemos
-escrito la presente noticia, sintiendo no haber
-contraido á ella mayor estudio y meditacion. El Sr.
-Magalháes puede con mas razon que su compatriota
-el autor del poema <i>Uraguay</i>, decir al suyo: <i>¡serás
-leido!</i> Lo será en todas partes. Para sus paisanos
-será no solamente un poema sino una buena accion.</p>
-
-<p>Bajo estos dos aspectos recomendamos tambien
-su lectura á la jeneracion jóven de Buenos Aires
-que hoy se prepara para ilustrarlo en un dia proximo
-con las producciones de su espíritu privilejiado.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[274]</a></span></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[275]</a></span></p>
-
-<h3 id="VILARDEBO">EL Dr. D. TEODORO M. VILARDEBÓ.</h3>
-
-<p>Como si estuviese dotada de un instinto infernal
-de dominacion, la fiebre pestilente acaba de
-conseguir victoria sobre uno de sus mas denodados
-é intelijentes adversarios. El jeneroso orgullo
-del que se consideraba fuerte por la ciencia, ha sido
-castigado por la mano misteriosa de la naturaleza.
-El Dr. Vilardebó ha muerto de la fiebre amarilla
-en la noche del Sábado al Domingo 29 de Marzo
-último, á la cabecera de los enfermos, esforzándose
-por tranquilizar los ánimos aterrados por la
-secreta y rápida circulacion de la muerte, como espira
-gloriosamente el guerrero al pié de su bandera.</p>
-
-<p>En medio del silencío egoista que se apodera de
-las poblaciones azotadas por la peste, no han faltado
-en Montevideo ecos que repitan el dolor especial
-causado por la muerte de aquel hombre distinguido.</p>
-
-<p>El Dr. Vilardebó habria sido estimado en cualquier
-parte del mundo por sus luces, por su noble
-carácter, por su constante devocion á las ciencias<span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[276]</a></span>
-y al estudio; pero en esta parte de América donde
-tan pocos de sus hijos se consagran por puro amor,
-por irresistible vocacion al cultivo de los conocimientos
-recónditos que tienen por base la observacion
-y cálculo, era una especie de escepcion y un
-objeto de orgullo para los hombres de su propio
-orijen.</p>
-
-<p>Nosotros no podemos hacer una biografia de la
-noble víctima. Hemos estado privados por largos
-años de su agradable trato y de sus instructivas
-conversaciones. No estamos iniciados en la marcha
-de su espíritu desde el año 1843, ni de sus proyectos
-científicos, ni de los trabajos á que ha sabido
-consagrarse despues de aquella época, aparte del
-ejercicio de su profesion de médico. El Dr. Vilardebó,
-bajo aquellas formas sociales y amables con
-que aparecia revestido en público, ocultaba la severa
-y elevada rejion en que se mantenian sus ideas
-constantemente. Su silencioso gabinete era el oasis
-de sus sueños en ese arenal que atravesaba como
-médico en las horas de su práctica de cada dia.</p>
-
-<p>El Dr. Vilardebó comenzó sus estudios mayores
-en la Universidad de Cervera. Creyendo que su vocacion
-le llamaba á consagrarse á las matemáticas,
-hubo de dedicarse á ellas esclusivamente, y
-aun fué invitado para rejentar allí una cátedra de
-cálculo trascendente. Otra era la profesion á que su<span class="pagenum"><a name="Page_277" id="Page_277">[277]</a></span>
-destino le llevaba. De España pasó á Francia para
-dedicarse á la medicina y fué discípulo de la escuela
-de Paris hasta recibir en ella su diploma conquistado
-con un trabajo asiduo, una conducta ejemplar
-y lucidos actos científicos, de cuyo mérito puede
-dar testimonio la notable tésis que leyó para
-recibir el grado de Doctor en la famosa Universidad
-de aquella capital. Al frente de esa tésis habia escrito
-con ternura el nombre de su padre, pensando
-al escribirle en los servicios próximos que iba
-á ofrecer á su querida patria despues de una larga
-ausencia y de muchos desvelos.</p>
-
-<p>La fama de su mérito se adelantó á él en América.
-Poco antes de partir para Montevideo, habia
-sido elejido para componer una comision de
-distinguidos profesores franceses encargados oficialmente
-de estudiar en el Norte de Europa el carácter
-y los sintomas del cólera en sus primeras
-invasiones en aquella parte del mundo.</p>
-
-<p>Esto era por los años 1830 y tantos: estaba entonces
-en la plenitud de su robustez y de su fuerza:
-su estatura era alta, su semblante simpático, sus
-modales benévolos y cultos, y su palabra pura y
-perfectamente acentuada no dejaba nunca traslucir
-que poseia fundamentalmente muchos idiomas
-estranjeros, porque había cultivado con preferenc<span class="pagenum"><a name="Page_278" id="Page_278">[278]</a></span>ia
-el que amaba y respetaba como heredado de sus
-padres. No nos engaña la aficion de amigos. Podemos
-citar un ejemplo práctico del encanto de la
-conversacion íntima del Dr. Vilardebó, con tal que
-ella se contrajera á materias científicas y graves.
-A las oraciones de una tarde del verano de 1841
-se reclinó nuestro amigo en una hamaca correntina,
-colgada á las paredes de nuestra habitacion.
-Era la primera vez que descansaba el cuerpo sobre
-las redes de aquel lecho americano, y las observaciones
-que hizo con este motivo nos autorizaron
-para decirle: «Querido Doctor: haga V. de
-cuenta que se encuentra V. en este momento en las
-soledades primitivas de Nueva Granada y que ha
-hallado V. allí como A. Humboldt á aquel pobre
-americano <i>del Pozo</i>, sediento de los raudales de la
-ciencia europea, que el sábio viajero describe con
-tanta admiracion en una de sus obras. Hábleme V.
-de Paris, del Paris intelectual que V. conoce tanto,
-de los profesores que allí se distinguen, de las teorias
-científicas á la moda, y de las verdades inconclusas
-que la observacion ha arrancado del avaro
-seno de la naturaleza.» Con qué modestia y con
-cuanta gracia, comenzando por la parte pintoresca
-de las costumbres de las escuelas francesas, fué remontando
-hasta la parte árdua y elevada á que le c<span class="pagenum"><a name="Page_279" id="Page_279">[279]</a></span>onvidábamos
-á subir! El sol del dia siguiente bañaba las
-azoteas de la blanca y rizueña Montevideo, cuando nos
-despediamos despues de haber pasado una noche <i>ática</i>,
-como él decia, inolvidable para nosotros. Seriamos
-incapaces de reproducir lo que dijeron de bueno
-y de interesante los lábios que hoy están para siempre
-mudos. Pero un biógrafo del famoso físico, M.
-Ampere, hablando del inmenso saber de este profesor,
-ha descripto con una rara fidelidad el cuadro
-que acabamos de dibujar con vagos perfiles.
-«Habló <i>trece horas</i> con una lucidez no interrumpida:
-y como el mundo es infinito, y todo en él se
-encadena, y Ampere le conocia zona por zona y de
-un círculo al otro, sus palabras corrian sin cesar:
-si el cansancio no le hubiese detenido, creo que aun
-continuaria. ¡Oh ciencia! Esta vez habiais puesto
-bien á descubierto el puro, bullente y sagrado manantial
-de tus verdades!»</p>
-
-<p>Ocupaba mucho al Sr. Vilardebó la idea de hacer
-un estudio formal de la historia política y natural
-del pais de su nacimiento. Y como la historia civil
-del territorio oriental está ligada desde la conquista
-á la jeneral del antiguo Vireinato del Rio de la Plata;
-se estendian á todo él sus investigaciones. Llegó
-á reunir muchos é importantes mapas, planos parciales
-y documentos escritos para servir á sus miras,<span class="pagenum"><a name="Page_280" id="Page_280">[280]</a></span>
-y aun redactó unas <i>décadas</i> que, mas que un
-trabajo histórico completo, eran un cuadro cronolójico
-de acontecimientos y descubrimientos esplicados
-con los preciosos materiales que habia sistemado
-laboriosamente. El estudio de las razas extintas
-de la gran familia guaranítica que habian
-poblado las tierras comprendidas entre el Uruguay
-y el Plata, habíale llamado su atencion con preferencia,
-y deben existir entre sus papeles apuntes
-útiles sobre esta interesante materia y en especial
-sobre el carácter, hechos y costumbres de aquellos
-famosos charruas que fueron rebeldes por siglos á
-la espada y á la doctrina de la civilizacion. Creemos
-que los primeros pasos que se dieron en Montevideo
-para formar una asociacion de personas,
-que se contrajesen á la jeografia y á la historia patria,
-fueron dados por el Sr. Vilardebó. Esta idea
-se realizó mas tarde, quedando hasta ahora en estado
-de jérmen, como quedan siempre entre nosotros
-las ideas de esta naturaleza.</p>
-
-<p>El segundo viaje que emprendió á Europa el Sr.
-Vilardebó debió tener por objeto, si no estamos
-mal informados, el perfeccionar sus conocimientos
-para realizar sus escursiones científicas en el
-territorio oriental. Al ocuparse de la geografia práctica,
-al estudiar la geolojía especial de aquel suelo<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[281]</a></span>,
-advertió que las nociones generales que poseia sobre
-estos ramos no eran suficientes para llegar á
-la perfeccion á que aspiraba, y para responder á las
-exijencias que tiene en la actualidad el mundo
-científico. Adelantado ya en la vida, pudiendo gozar
-de la independencia que ya habia conquistado,
-se resignó por amor patrio y por devocion al estudio,
-á volver á la humilde condicion de discípulo,
-interrogando los sábios especiales y sentándose
-en los bancos del aula como en los años de su primera
-juventud. El aspiraba á determinar astronómicamente
-los puntos principales que habian de
-servirle de base para formar en seguida la red trigonométrica
-de su cartas, asi como aspiraba con
-este segundo objeto á perfeccionarse en el manejo
-de los instrumento jeodésicos. En el estudio de
-los minerales, y de la formacion de los terrenos,
-en la clasificacion de los abundantes restos fósiles
-que en esos mismos terrenos están como incrustados
-desde las épocas antediluvianas, aspiraba
-igualmente á presentarse digno de los jeólogos y
-de los paleontógrafos mas acreditados. Es lástima
-que las inquiétudes políticas y otras causas de desaliento
-que militan en América para esterilizar los
-mejores propósitos, hayan detenido al Sr. Vilardebó
-en este camino tan honroso como útil. Su<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[282]</a></span>
-espíritu debe haber padecido mucho con los obstáculos
-que encontró invencibles para la prosecucion
-de sus miras, pues hemos sido testigos de la
-satisfaccion con que decia hablando de la firme resolucion
-que tenia de entregarse á ese género de
-trabajos: «Para quien desea formarse un nombre
-en la carrera científica, nada es tan penoso como
-la indecision del rumbo que haya de seguir. Yo le
-he hallado ya. Mi ocupacion en adelante será el
-estudio de la naturaleza y de la historia civil de mi
-pais.».... La muerte lo ha sorprendido sin haber
-satisfecho tan laudable ambicion. Esta es la historia
-del hombre.</p>
-
-<p>Lo repetimos, el espíritu y el carácter del Dr. Vilardebó
-eran sérios y reflexivos. El profesaba principio
-de que no se puede ejercer en la vida mas
-que un sacerdocio, y que los ocios del medico son
-la meditacion y el estudio. El profesaba tambien
-la máxima de Plinio el viejo: para él, <i>vivir era
-velar</i>. Si las cuestiones de la política intestina
-de su pais no le eran indiferentes por la relacion
-que tienen con la felicidad pública, nunca quiso
-tomar una parte activa en ellas, dejando la jestion
-de los negocios de estado á cabezas mas audaces ó
-á personas mas presumidas de entender la táctica
-de los movimientos gubernativos. El era uno de<span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[283]</a></span>
-esos pocos hombres con que contamos en estos
-paises para que se coloquen á la cabeza de la falanje
-científica que es preciso organizar alguna vez para
-sacar de la pereza en que yacen las fuerzas de la
-naturaleza y devolverlas activas á las necesidades
-de un pais que se desarrolla como un niño bien
-constituido,&mdash;á pasos de gigante.</p>
-
-<p>Si hay un consuelo para los amigos del Dr. Vilardebó
-al verle detenido en la vida, no por el cansancio
-de los años sino por el veneno traidor de
-una épidemia inesperada, es sin duda la idea de
-que ha sucumbido en el lugar de honra á donde le
-llamaban sus deberes. La actitud del médico que
-sucumbe al mal que en aquel momento combate,
-es mas modesta, pero no menos meritoria que la
-del soldado que dá la vida en su puesto. Nosotros,
-sin embargo, colocamos al Sr. Vilardebó mas arriba
-de los héroes de espada, dándole el lugar que
-merece entre los hombres sabios y rectos que se
-sacrifican por la humanidad. Tenemos á la vista la
-carta de un digno y respetable europeo que ha tratado
-al Dr. Vilardebó hasta sus últimos instantes y
-de ella estractamos las siguientes palabras: «Estoy
-convencido por esperiencia propia de que hay almas
-tan nobles y sublimes en el seno de las civilizaciones
-jóvenes, como en el de las antiguas. Vilardebó<span class="pagenum"><a name="Page_284" id="Page_284">[284]</a></span>
-me recordará siempre la verdad de este
-principio, que para mi es sin contradiccion.»</p>
-
-<p>Quien conoce el mérito moral é intelectual de la
-persona que escribe estas palabras, sabe que ellas
-son el mayor elojio que se puede escribir sobre el
-sepulcro del amigo malogrado á quien deseamos
-paz.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_285" id="Page_285">[285]</a></span></p>
-
-<h3 id="HONORES_FUNEBRES">HONORES FUNEBRES.</h3>
-
-<p>El Domingo á las 11 de la mañana fueron llevados
-al Cementerio del Norte los restos mortales del
-Dr. D. Vicente Lopez.</p>
-
-<p>Seguía al ataud una larga fila de carruages conduciendo
-lo mas distinguido de esta sociedad, que
-espontáneamente acudia á rendir el último tributo
-de respeto ó de amistad al ilustre finado.</p>
-
-<p>Terminadas las preces religiosas el Dr. D. Juan
-Maria Gutierrez pronunció sobre la tumba el bello
-y sentido discurso que insertamos en seguida. El
-Sr. D. Mariano Varela dijo en seguida algunas palabras
-muy oportunas, y otro caballero tomó tambien
-la palabra para hacer el elojio del varon justo
-que despues de tantos servicios á la Patria, ha ido
-á descansar en el seno de su Creador.</p>
-
-<p class="right">(<i>El Orden</i> del 14 de Octubre de 1856.)</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[286]</a></span></p>
-
-<h3 id="Discurso">Discurso<br />
-<span class="smcap">Pronunciado por el Dr. D. Juan M. Gutierrez, en
-el sepulcro del</span>
-Doctor Don Vicente Lopez.</h3>
-
-<p class="noindent"><i>Señores!!</i></p>
-
-<p>La muerte no ha completado su triunfo sobre
-el hombre que aquí yace. La tierra ha caido sobre
-sus restos, pero no el olvido. Las jeneraciones argentinas
-al sucederse unas á otras, trasmitirán á la
-mas remota posteridad el nombre, las virtudes, el
-patriotismo y el claro talento del Sr. Dr. D. Vicente
-Lopez y Planes.</p>
-
-<p>El que narrase la vida tan llena y completa de este
-varon benemérito, haria á la vez la historia laboriosa
-de nuestra patria desde los primeros años de
-este siglo. El fué uno de esos séres privilejiados que
-recibieron de la Providencia las dotes necesarias
-para emprender la obra de la rejeneracion de América.
-El pertenece á esa jeneracion denodada que
-en los campos de batalla, en las asambleas, en los
-consejos del gobierno, por medio de la accion y de la
-palabra, estaba destinada por Dios para transformar
-una colonia en una nacion independiente.</p>
-
-<p>En diferentes climas de este mundo, mi corazon
-se conmovió siempre, como el corazon de un hijo
-cuando una de esas almas bien templadas remontaba
-al cielo. En este momento yo lamento la pérdide
-de uno de los padres de mi patria y tambien de<span class="pagenum"><a name="Page_287" id="Page_287">[287]</a></span>
-mi inteligencia. A este último título, escusadme,
-señores, si ante esos lábios elocuentes que ha enmudecido
-el sueño eterno, se atreven á abrirse los
-mios. Yo no soy capaz ni siquiera de comprender
-todo el valor moral de ese republicano segun el
-evangelio; de ese justo acrisolado por la filosofia;
-de esa cabeza escojida é indagadora que tras las huellas
-de Newton sabia seguir el curso de los astros,
-y cantar inspirado como Fr. Luis de Leon sus misterios
-y sus armonias reveladas por el sentimiento
-de lo infinito.</p>
-
-<p>Señores, somos argentinos: somos hombres de
-amor, de sentimiento y de entusiasmo. Estas magnificas
-cualidades hervian ardientes en el alma del
-Dr. Lopez: él fué nuestro compatriota por escelencia.
-Nuestro amor debe derramarse á torrentes
-sobre su tumba como nuestras lágrimas.</p>
-
-<p>Las fuerzas morales tuvieron para él en las dificultades
-de la vida, dos fuertes columnas de apoyo
-la relijion de sus padres y la relijion de la Patria.</p>
-
-<p>Le habeis conocido, Señores: Aquel manso filósofo,
-cuya palabra escojida, mesurada, armoniosa,
-acariciaba amorosamente el oido de quien la escuchaba;
-aquel cristiano que amaba al prójimo como
-á si mismo; aquel hombre de paz que estudió por inclinacion
-la ciencia de distribuir la justicia,&mdash;ese<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[288]</a></span>
-mismo fué un guerrero intrépido y audaz cuando el
-peligro de la patria puso una espada en sus manos
-de ciudadano. Las insignias de maestro en leyes,
-le fueron colocadas en la Universidad de Chuquisaca
-sobre el uniforme de capitan de Patricios con
-que se habia distinguido en las famosas acciones de
-guerra de 1806 y 1807, en las calles y suburbios de
-la ciudad que tanto amó.</p>
-
-<p>Bautizado por los peligros en la religion de la
-gloria, la gloria estará siempre desvelada sobre su
-tumba.</p>
-
-<p>El Dr. Lopez fué una de esas criaturas á quienes
-Dios tanto ama, que los identifica con su patria,
-dándoles un instante de inspiracion para que en él
-reasuman y den forma al instinto característico de
-esa mísma patria en toda su prolongada duracion.</p>
-
-<p>La <i>noble igualdad</i> de la democracia; el presentimiento
-de la realidad de la independencia en el albor
-de la lucha que habia de conquistarla; la fé en
-la libertad, todas estas aspiraciones realizades mas
-tarde á fuerza de sangre y de heroismo, él las impuso
-como de fé á su pueblo y al mundo, desde los
-primeros dias de nuestra revolucion en las magníficas
-estrofas de <i>la marcha nacional argentina</i>.
-Himno sagrado que repetimos en las grandes conmemoraciones
-patrias, puestos en pié y con la cabeza<span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[289]</a></span>
-descubierta por respeto á la santidad de los conceptos
-y á la sangre de nuestros mártires:&mdash;¿Cuánto
-no habrá contribuido á alentar el esfuerzo de
-nuestros viejos soldados desde las márjenes del Plata
-hasta los torrentes del Ecuador? Vosotros, señores,
-conoceis las emociones que en la niñez y en
-la edad madura produce en todo pecho argentino
-ese himno para nosotros inmortal. Yo he comprendido
-todo su poder y toda su influencia cuando
-me he sentado á la orilla del Maipú y á las faldas
-del Pichincha. El agua que corria, la brisa que pasaba
-por mis cabellos, me traia los versos patrios
-del poeta como si saliesen de las tumbas de nuestros
-guerreros que pelearon allí por la libertad de
-dos republicas hermanas. Ah! señores, el molde
-en donde se vaciaron tan sublimes y armoniosos
-pensamientos tiene ya en esa fria tierra la almohada
-de la noche sin dia siguiente.</p>
-
-<p>Ah! y cuán sin vanidad era en medio de una gloria
-tan envidiable! El prémio de merecerla, consistia,
-para él, por bendicion del cielo, en encontrarse
-estimulado para obrar bien, para amar mas,
-y para sentirse impelido hácia la juventud en quien
-miró siempre la prolongacion de la patria. El estudiaba
-para enseñar, y enseñaba no solo para cultivar
-la mente sino para elevar los sentimientos<span class="pagenum"><a name="Page_290" id="Page_290">[290]</a></span>
-del corazon sobre el orgullo del espíritu tan propenso
-á sublevarse en la edad de la inexperiencia.
-El alma del Dr. Lopez era de aquellas que buscan el
-estudio como medio de perfeccion moral: la encendia
-en el fuego de la ciencia para que se levantase
-hácia arriba como una llama. Esa alma de poeta
-jamás se materializó al investigar las leyes del mundo
-físico y al someter esas mismas leyes al cálculo
-matemático. La fuerza atrayente de su moral, subordinaba
-en ella todo lo creado de que tenia conciencia
-y conocimiento, y armonizando lo que se
-palpa con lo que únicamente se concibe, lo devolvia
-á Dios en un himno cuya sintesis segun él mismo
-se encerraba en estas tan sublimes como sencillas
-espresiones: <i>hágase, señor, tu voluntad así en
-la tierra como en el cielo</i>.<a name="FNanchor_18" id="FNanchor_18"></a><a href="#Footnote_18" class="fnanchor">[18]</a></p>
-
-<p>Su voluntad se ha realizado&mdash;un justo mas está á
-su diestra....</p>
-
-<p>Adios, mi venerado compatriota! Adios para
-siempre, maestro y amigo mio! Permitidme que al
-separarme de vuestro sepulcro, diga para vos, lo
-que dijisteis elocuentemente en este mismo sitio
-sobre la tumba de otro sabio y virtuoso porteño:
-“Adornemos tu sepulcro con rosas y siempre-viva<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[291]</a></span>s
-y mientras existan tus discípulos y amigos, y
-mientras haya amantes de la gloria literaria de
-Buenos Aires, serás nombrado y alabado como un
-digno modelo.</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse">Semper honos, nomenque tuum laudesque manebunt.”<a name="FNanchor_19" id="FNanchor_19"></a><a href="#Footnote_19" class="fnanchor">[19]</a></div>
-<div class="right">Eneid. lib. 1, v. 609.</div>
-</div>
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_292" id="Page_292">[292]</a></span></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_293" id="Page_293">[293]</a></span></p>
-
-<h2>INDICE.</h2>
-
-<table summary="Indice">
- <tr>
- <td></td>
- <td class="tdr">Pág.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td>Adios,</td>
- <td class="tdr"><a href="#ADIOS">5</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdc top-pad" colspan="2"><span class="smcap">Biografias.</span></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>D. Bernardino Rivadavia,</td>
- <td class="tdr"><a href="#RIVADAVIA">13</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« José Antonio Miralla,</td>
- <td class="tdr"><a href="#MIRALLA">95</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Hipólito Vieites,</td>
- <td class="tdr"><a href="#VIEITES">111</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Juan Ignacio Gorriti,</td>
- <td class="tdr"><a href="#GORRITI">117</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Julian Navarro,</td>
- <td class="tdr"><a href="#NAVARRO">120</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Francisco Javier Iturri,</td>
- <td class="tdr"><a href="#ITURRI">121</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Pantaleon Rivarola,</td>
- <td class="tdr"><a href="#RIVAROLA">123</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Pantaleon Garcia,</td>
- <td class="tdr"><a href="#GARCIA">124</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Ramon Diaz,</td>
- <td class="tdr"><a href="#DIAZ">125</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« José Rivera Indarte,</td>
- <td class="tdr"><a href="#INDARTE">128</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Patricio de Basabilbaso,</td>
- <td class="tdr"><a href="#BASABILBASO">130</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Cayetano José Rodriguez,</td>
- <td class="tdr"><a href="#RODRIGUEZ">131</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Bernardo Monteagudo,</td>
- <td class="tdr"><a href="#MONTEAGUDO">138</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Manuel José de Labarden,</td>
- <td class="tdr"><a href="#LABARDEN">145</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Bernardo Vera y Pintado,</td>
- <td class="tdr"><a href="#PINTADO">149</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td><span class="pagenum"><a name="Page_294" id="Page_294">[294]</a></span>« Julian Leiva,</td>
- <td class="tdr"><a href="#LEIVA">161</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Antonio Saenz,</td>
- <td class="tdr"><a href="#SAENZ">165</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Manuel Moreno,</td>
- <td class="tdr"><a href="#MORENO">169</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Miguel Calisto del Corro,</td>
- <td class="tdr"><a href="#CORRO">176</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Estevan Luca y Patron,</td>
- <td class="tdr"><a href="#PATRON">180</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Florencio Balcarce,</td>
- <td class="tdr"><a href="#BALCARCE">185</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Francisco Agustin Wright,</td>
- <td class="tdr"><a href="#WRIGHT">192</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>« Juan Crisóstomo Lafinur,</td>
- <td class="tdr"><a href="#LAFINUR">195</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdc top-pad" colspan="2"><span class="smcap">Articulos críticos y literarios.</span></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>La Quichua en Santiago,</td>
- <td class="tdr"><a href="#QUICHUA">201</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>A Confederaçao dos Tamoyos,</td>
- <td class="tdr"><a href="#TAMOYOS">225</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>El Dr. D. Teodoro Vilardebó,</td>
- <td class="tdr"><a href="#VILARDEBO">275</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td>Discurso pronunciado en el sepulcro del Dr. D. Vicente Lopez,</td>
- <td class="tdr"><a href="#Discurso">286</a></td>
- </tr>
-</table>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_295" id="Page_295">[295]</a></span></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_296" id="Page_296">[296]</a></span></p>
-
-<h2>FE DE ERRATAS.</h2>
-
-<table summary="Fe de erratas">
- <tr>
- <th colspan="4"></th>
- <th>DICE.</th>
- <th>LÉASE.</th>
- </tr>
- <tr>
- <td>Pág.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_14">14</a>&mdash;</td>
- <td>lin.</td>
- <td class="tdr">9,</td>
- <td>en vida,</td>
- <td>en vida.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_14">14</a>&mdash;</td>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr">21,</td>
- <td>á los propios</td>
- <td>ó los propios</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_14">14</a>&mdash;</td>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr">24,</td>
- <td>separar</td>
- <td>reparar</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_15">15</a>&mdash;</td>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr">26,</td>
- <td>decente</td>
- <td>docente</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_22">22</a>&mdash;</td>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr">8,</td>
- <td>materiales</td>
- <td>matemáticas</td>
- </tr>
- <tr>
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- <td>tan vastas</td>
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- <td>policía</td>
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- <td>hemistiquios</td>
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- <tr>
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- <td>su gran</td>
- <td>un gran</td>
- </tr>
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- <td>nuevas</td>
- <td>buenas</td>
- </tr>
- <tr>
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- <td class="tdr">9,</td>
- <td>conquistado</td>
- <td>conquistador</td>
- </tr>
- <tr>
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- <td class="tdr">21,</td>
- <td>densos</td>
- <td>demas</td>
- </tr>
- <tr>
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- <td class="tdr">7,</td>
- <td>silvos</td>
- <td>silvas</td>
- </tr>
- <tr>
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- <td class="tdr">26,</td>
- <td>humanítico</td>
- <td>humorítico</td>
- </tr>
- <tr>
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- <td class="tdr"><a href="#Page_224">224</a>&mdash;</td>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr">3,</td>
- <td><i>carré</i> <i>cané</i></td>
- </tr>
- <tr>
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- <td class="tdr"><a href="#Page_226">226</a>&mdash;</td>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr">8,</td>
- <td>lógica</td>
- <td>loriga</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_270">270</a>&mdash;</td>
- <td class="tdc">”</td>
- <td class="tdr">9,</td>
- <td>desgracias</td>
- <td>gracias.</td>
- </tr>
-</table>
-
-<hr class="chap" />
-
-<div class="footnotes">
-
-<h2>NOTAS</h2>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_1" id="Footnote_1"></a><a href="#FNanchor_1"><span class="label">[1]</span></a> Segun datos vagos, Miralla ha debido morir en Colombia,
-tal vez en Nueva Granada, el año de 1826. Con fecha 14
-de Enero de 1857, nos prometen desde Valparaiso algunas noticias
-pedidas sobre el particular á Bogotá. No nos merece entera
-fé las que dá el editor bonaerense de las Cartas de Jacobo
-Dortis.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_2" id="Footnote_2"></a><a href="#FNanchor_2"><span class="label">[2]</span></a> El Real Colejio de San Carlos fundado el 3 de Noviembre
-de 1783. El Dr. Chorroarin era ya Rector de este establecimiento
-el año 1792.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_3" id="Footnote_3"></a><a href="#FNanchor_3"><span class="label">[3]</span></a> Miralla libró con los libros una cantidad para que fuesen
-encuadernados en Buenos Aires, porque en la Habana no
-habia entonces un artesano capaz. En Buenos Aires no existia
-tampoco; pero no faltó un atrevido que envolviese en badana
-verde aquellos preciosos volúmenes y sobre todo que hiciera la
-heregia de recortarles los márjenes. Ahí están bien maltratados
-en aquel establecimiento, con aire de libros de caja de comerciante
-pobre.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_4" id="Footnote_4"></a><a href="#FNanchor_4"><span class="label">[4]</span></a> Asi denomina el editor de Buenos Aires la traduccion de
-esas cartas.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_5" id="Footnote_5"></a><a href="#FNanchor_5"><span class="label">[5]</span></a> O el 5 de Octubre del mismo año: esta fecha nos es dudosa.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_6" id="Footnote_6"></a><a href="#FNanchor_6"><span class="label">[6]</span></a> Esta obra que no conocemos, se encuentra catalogada
-del modo siguiente en la <i>Coleccion de obras impresas y manuscritas
-formada por D. Pedro de Angelis, 1853: Cartas criticas
-sobre la historia de América de D. Juan Bautista Muñoz</i>.
-Madrid, 1797, 2 vol., en-12.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_7" id="Footnote_7"></a><a href="#FNanchor_7"><span class="label">[7]</span></a> Dragontea C. IV.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_8" id="Footnote_8"></a><a href="#FNanchor_8"><span class="label">[8]</span></a> A mas de esta memoria escribió y publicó los siguientes
-opúsculos: Esposicion de los tareas del gobierno, desde su instalacion
-hasta 1822; Lima 1822. Ensayo sobre la necesidad de
-una federacion jeneral entre los Estados Hispano-Americanos;
-Lima 825, en 8ᵒ. Oracion inaugural en la apertura de la sociedad
-patriótica de Buenos Aires, 1812 en 4ᵒ.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_9" id="Footnote_9"></a><a href="#FNanchor_9"><span class="label">[9]</span></a> General D. Tomas Guido: <i>Reseña histórica de los sucesos
-de Mayo</i>. Plata Científico y Literarío. T. 6. pág. 156 y 157.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_10" id="Footnote_10"></a><a href="#FNanchor_10"><span class="label">[10]</span></a> Existe en el valle de Calchaquí, situado al N. O. de la
-ciudad del Tucuman, vastos enterratorios ó <i>huacas</i> á la manera
-de los peruanos. Estos monumentos son los mas característicos
-de aquella civilizacion, por cuanto preparaban sus momias
-de una manera especial y porque enterraban sus muertos
-con objetos de sus usos, particularmente vasos de una construccion
-especialísima ya bien conocida en Europa. En el catálogo
-de los libros y papeles vendidos al instituto histórico
-brasilero, por el Sr. D. Pedro de Angelis, se registra la obra
-siguiente, escrita por un Chileno avecindado en la ciudad de
-Salta: <i>Monumentos del tiempo de los Incas, cuyos vestigios se
-admiran en las provincias que componian la intendencia del
-Tucuman, por D. Filiberto de Mora</i>. Manuscrito autógrafo.&mdash;(Catálogo
-de Angelis, publicado en Buenos Aires en corto
-número de ejemplares.)</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_11" id="Footnote_11"></a><a href="#FNanchor_11"><span class="label">[11]</span></a> M. A. D’Orbigny hablando de los quichuas se esplica así
-con respecto al idioma:.... leur langue est remplie de figures
-gracieuses, descomparaisons justes, de proverbes naifs, et peint
-avec force, et élégance les passions vives, l’amour surtout, la plus
-entrainante de toutes....</p>
-
-<p><i>Alcide D’Orbigny p. 281.&mdash;L’homme americain (de
-l’Amerique meridionale) etc. etc., tom. 1er. Paris 1839.</i></p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_12" id="Footnote_12"></a><a href="#FNanchor_12"><span class="label">[12]</span></a> La palabra <i>tapera</i>,(habitacion arruinada) y alguna otra
-que se nos escapa, son las únicas palabras del guaraní aceptadas
-en el lenguaje habitual de la provincia de Buenos Aires.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_13" id="Footnote_13"></a><a href="#FNanchor_13"><span class="label">[13]</span></a> D. Florencio Balcarce, muerto en el verdor de su juventud
-y despues de haber enriquecido su espíritu con las lecciones
-de los mas célebres profesores de Paris desde 1837 á 1839, ennobleció
-esta espresion vulgar dándole cabida en su afamada
-cancion <i>el cigarro</i>, en la penúltima estrofa que dice así:</p>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poetry">
-<div class="verse indent1">Qué nos dejan en sus huellas</div>
-<div class="verse">La grandeza y los honores?</div>
-<div class="verse">Por la paz hondas querellas,</div>
-<div class="verse">Los abrojos por las flores.</div>
-<div class="verse">La patria al que ha perecido</div>
-<div class="verse">Desprecia como un guijarro......</div>
-<div class="verse">Como yo arrojo y olvido</div>
-<div class="verse"><i>El pucho de mi cigarro</i>.</div>
-</div>
-</div>
-
-<p>(América Poética, paj. 58 y 59.&mdash;Valparaiso 1846.)</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_14" id="Footnote_14"></a><a href="#FNanchor_14"><span class="label">[14]</span></a> No se ha tenido á la vista el exelente catálogo de M. de
-Compans.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_15" id="Footnote_15"></a><a href="#FNanchor_15"><span class="label">[15]</span></a> Segun Azara el pueblo del Baradero sobre el Paraná en la
-Provincia de Buenos Aires, debió fundarse con indios de una
-parcialidad Guarani. Pero esto debe considerarse como una
-emigracion forzosa provenida de la conquista.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_16" id="Footnote_16"></a><a href="#FNanchor_16"><span class="label">[16]</span></a> Esta palabra tan vulgarizada entre nosotros, es una contraccion
-de la voz quichua <i>vinu macana</i>, cuyo significado esplica
-asi el P. Holguin en su vocabulario: <i>porra de armas de
-guerra, como baston</i>.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_17" id="Footnote_17"></a><a href="#FNanchor_17"><span class="label">[17]</span></a> Paris 1826.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_18" id="Footnote_18"></a><a href="#FNanchor_18"><span class="label">[18]</span></a> <i>Armonia de los cielos y la moral</i>, poema en verso del
-Dr. Lopez.</p>
-
-</div>
-
-<div class="footnote">
-
-<p><a name="Footnote_19" id="Footnote_19"></a><a href="#FNanchor_19"><span class="label">[19]</span></a> En la inhumacion del cadáver de <i>D. Avelino Diaz</i>,
-catedrático de ciencias físico-matemáticas, etc. etc.</p>
-
-</div>
-
-</div>
-
-
-
-
-
-
-
-
-<pre>
-
-
-
-
-
-End of the Project Gutenberg EBook of Apuntes biograficos de escritores,
-oradores y hombres de estado de la, by D. Juan M. Gutierrez
-
-*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK APUNTES BIOGRAFICOS DE ESCRITORES ***
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