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If you are not located in the United States, you'll have -to check the laws of the country where you are located before using this ebook. - -Title: Apuntes biograficos de escritores, oradores y hombres de estado de la Republica Argentina - -Author: D. Juan M. Gutierrez - -Release Date: January 9, 2017 [EBook #53927] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK APUNTES BIOGRAFICOS DE ESCRITORES *** - - - - -Produced by Adrian Mastronardi and the Online Distributed -Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was -produced from images generously made available by The -Internet Archive) - - - - - -Este libro ha sido reproducido con los errores de ortografía y ortografía -antigua tal y como aparecen en el texto original. - -En el original faltan algunos caracteres ¡, ¿, ( y ); y se observan -inconsistencias en la acentuación de las palabras. Se ha reproducido como -el original. - -La página de Fe de Erratas: estas erratas se han corregido en el texto. - -(nota del transcriptor) - - - - - BIBLIOTECA AMERICANA. - - TOMO VII. - - APUNTES BIOGRAFICOS - DE - ESCRITORES, ORADORES Y HOMBRES DE ESTADO DE LA - REPUBLICA ARGENTINA. - - POR EL - DR. D. JOSÉ MARIA GUTIERREZ. - -Siendo esta obra propiedad de la Biblioteca Americana, el Editor -perseguirá ante los tribunales, á quien la reimprima sin su permiso. - - - - - APUNTES BIOGRAFICOS - DE - Escritores, Oradores y hombres de Estado - DE LA - REPUBLICA ARGENTINA. - - POR EL - Dr. D. JUAN M. GUTIERREZ. - - ....Je voudraís que chacun écrivit ce qu’il sait, et autant qu’il - sait, non en cela seulement, mais en tout autre sujet. - - M. MONTAIGNE, Ess. L. I, Chap. 3. - - BUENOS AIRES. - Imprenta de MAYO, Calle de Belgrano núm. 107. - 1860. - - - - -ADIOS! - - -Con este tomo queda aplazada por ahora la publicacion de la _Biblioteca -Americana_. Son bien notorios y conocidos los sucesos políticos que nos -obligaron á suspenderla á mediados del próximo pasado Mayo, y no juzgamos -necesario ni creemos oportuno entrar en este momento en el análisis de -las diversas causas que nos impiden continuarla hoy; pero como muchos -suscriptores han tenido la bondad de escribirnos, manifestándonos el deseo -de que se publicase al menos el tomo anunciado y pendiente de los APUNTES -BIOGRÁFICOS del Dr. D. Juan M. Gutierrez, hemos hecho un arreglo con D. -Cárlos Casaballe, á fin de complacer á dichos suscritores y complementar -las MÁXIMAS Y PENSAMIENTOS de aquel distinguido escritor. - -Al despedirnos, pues, de nuestros constantes favorecedores, solo nos resta -rogarles admitan este último tomo, protegiendo asi el desinterés y buena -voluntad con que el Sr. Casaballe ha querido imprimirlo por su cuenta y -riesgo, contando principalmente con el crecido número de suscriptores que -tenia la Biblioteca cuando se suspendió. Por nuestra parte nos darémos -por muy satisfechos, si al alejarnos de Buenos Aires vinculamos nuestro -recuerdo y ponemos punto á nuestras tareas literarias con la publicacion -de este libro por tantos conceptos recomendable. - -Desde Montevideo para donde partimos mañana hacemos ardientes votos por -la felicidad de Buenos Aires y la union de la República Argentina, como -la comprendieron sus ilustres fundadores, esperando que si no nos es -dado mas adelante llevar á feliz término la obra emprendida, otros habrá -mas capaces que, en época mas propicia, sabrán fecundizar la idea en -jérmen que nosotros apesar de todos nuestros esfuerzos no hemos logrado -ni lograremos tal vez desarrollar. Entre tanto como la esperanza es lo -último que abandona al hombre, confiamos todavia, y estrechando la mano á -nuestros amigos, les decimos unicamente: ADIOS! - -Buenos Ayres, 2 de Enero de 1860. - - A. MAGARIÑOS CERVANTES. - -P. D.--Esto escribiamos hace tres meses: y recien en el dia de la fecha, -4 de Abril, llegan á nuestras manos las primeras pruebas del mencionado -libro. En una estensa y afectuosa carta, nos esplica el Sr. Casaballe -los motivos agenos á su voluntad, que han retardado la impresion, y como -esta circunstancia, nacida principalmente del escesivo trabajo de que -se vé amenudo recargada la imprenta de Mayo, ha dado márgen á diversas -interpelaciones, trascribimos á continuacion la carta que al efecto -publicamos en los periódicos de Montevideo. - -Solo nos resta añadir respecto de dicha carta, que resueltos á llevar -adelante los propósitos en ella consignados, bajo las condiciones y en la -forma espresada, la reproducimos aqui con el doble objeto de que llegue -á noticia de los suscritores que no la hayan leido, y como una promesa -que si obstáculos insuperables no lo impiden, mes mas ó menos, ha de -convertirse en realidad. - -Dice asi: - -Sres. Redactores de la _Tribuna_. - - Buenos Aires. - - Montevideo, Marzo 14 de 1860. - -Muy señores mios.--Uno de mis amigos ha tenido la bondad de enviarme, -dentro de una carta que he recibido con bastante retraso, por estar -equivocada la direccion, un párrafo inserto en la _Tribuna_ del 7 del -corriente, en que ustedes tienen la bondad de dirigirme algunas preguntas -á _nombre de la literatura del Rio de la Plata_. - -“¿Por qué, dicen ustedes, hoy que la oliva de la paz dá sombra á estos -pueblos, no continúa el señor Magariños Cervantes la publicacion de la -Biblioteca Americana? - -“Obras de esa naturaleza no deben cesar jamás, por su intrinseca -importancia, cuanto por el estimulo que despiertan en la juventud etc.” - -Agradeciendo cordialmente esta afectuosa indicacion, que ya me habian -hecho otros periódicos y varios suscritores, les diré que al alejarme de -Buenos Aires en Enero de este año, dejé á D. Cárlos Casaballe un tomo del -Dr. D. Juan M. Gutierrez con un pequeño prólogo en el que me despedia -de los suscritores y esplicaba las razones que me obligaron á suspender -la Biblioteca un mes despues del pronunciamiento de los pueblos de la -Confederacion. - -Ignoro los motivos que habrán impedido al señor Casaballe cumplir la -formal promesa que me hizo de imprimirlo: probablemente la escases de -operarios será la causa. Yo creyendo que el referido tomo se publicaria -mas pronto, juzgué inútil hacer ninguna advertencia al público, y por ese -motivo he guardado silencio hasta ahora, en que la interpelacion de la -_Tribuna_ me pone en el deber de romperlo. - -La favorable acojida que obtuvo esa publicacion, que al suspenderse -por los sucesos de la guerra, contaba con novecientos suscritores en la -República Oriental, Estado de Buenos Aires, Confederacion y Paraguay, -segun consta de las listas publicadas al fin de cada tomo, me hizo creer -en la posibilidad de que alcanzase larga vida, y mas de una vez he ideado -diversas combinaciones para llegar á ese resultado. - -Una de ellas era publicar un periódico político, comercial, judicial -y literario, órgano de los intereses permanentes y generales de la -República Oriental, titulado EL URUGUAY, y que por el fondo y por la forma -justificase su título; y si lograba reunir una suscricion suficiente á -costear los crecidos gastos que demanda, agrandarlo de manera que se -pudiesen dar cabida en él mas adelante, á los tomos de la Biblioteca, -de modo que los suscritores recibiesen cada mes el periódico y un libro -intercalado en él por el mismo precio de otro cualquier diario. - -La nueva situacion en que ha entrado el pais desde el 1ᵒ de Marzo y otras -circunstancias que seria largo esponer, me han hecho volver á pensar en -mi antiguo proyecto; pero al ir á ponerlo en planta, he tropezado con -dificultades mas serias de lo que me imaginaba. - -Y no vayan ustedes á creer que los obstáculos nacen de las autoridades -ó cosa parecida: no: son por ahora puramente materiales. Nada temia ni -temo del Gobierno ni de los partidos, porque el móvil, las tendencias, -los principios que ese periódico sostendria, no pueden ser mas dignos y -elevados. - -Espondrelos aqui en breves palabras, para justificar lo que avanzo, -copiando un párrafo del prospecto que tenia escrito desde el 2 de Marzo. - - “EL URUGUAY, caso que se publique, no levantará ninguna bandera de - partido: periódico _nacional_, en la noble espresion de la palabra, - y consagrado únicamente á los intereses permanentes y generales del - pais, buscará la solucion de nuestros problemas sociales, no en - pequeñas y transitorias cuestiones que solo conducen á perpetuar, - con mengua de todos, los odios que nos dividen, sino en el estudio - práctico de la Constitucion: en la recta observancia de la ley; - en el respeto á las autoridades emanadas de ella, en el mutuo y - franco cumplimiento de los derechos y deberes que asigna é impone - á Gobernantes y á gobernados; en la propaganda de los altos - principios de la democracia; y finalmente en el análisis y difusion - de las buenas doctrinas, aplicables á nuestras necesidades: - esas doctrinas que abarcan los diversos ramos del saber humano, - relacionados con los elementos que constituyen la vida política, - económica, intelectual y moral de las naciones; y que valen la pena - de que á su triunfo consagren sus esfuerzos todos los hombres de - corazon é inteligensia, sin mas recompensa acaso que el aplauso y - simpatia de los buenos. - - “El jérmen de este pensamiento se encuentra en varias de mis - publicaciones anteriores (véase el programa de la _Revista española - de ambos mundos_ y Biblioteca Americana t. 5ᵒ pag. 273) y desde que - regresé de Europa se ajita en mi cabeza. ¿Habrá llegado el momento - de realizarlo? Lo ignoro aun; pero de él forma parte la Biblioteca - Americana, aunque no me sea posible continuarla inmediatamente; - puesto que, prescindiendo de lo que dejo apuntado mas arriba, - compromisos contraidos y las atenciones de mi estudio de abogado - que no pienso ni quiero cerrar, no me permitirán consagrar al mismo - periódico sino una parte de mi tiempo, como tantos otros letrados - que han sido y son á la vez periodistas; ya que por desgracia - todavía la vida de escritor público entre nosotros, si bien tiene - mas importancia de lo que jeneralmente se crée, no es una profesion - que recompense los disgustos y compromisos que ocasiona, ni dá al - que la ejerce la consideracion que merece cuando se desempeña con - altura y dignidad.” - -Esta sencilla exposicion convencerá á ustedes que no he renunciado -completamente á mis antiguos propósitos, y que la literatura del Rio -de la Plata tiene en mi todavia un obrero aunque humilde, decidido y -perseverante. - -En fin, obras son amores, y concluyamos que esta carta ya se va haciendo -muy estensa. Voy, pues, á trabajar con doble empeño para llevar á cabo -mi idea, que necesariamente exije algun tiempo antes de poderla plantear -como deseo; pero sino logro vencer las dificultades materiales, ó no veo -condiciones favorables para el desarrollo del fin que me he propuesto, -quedará aplazada la aparicion del URUGUAY, para tiempos mejores, y con -él la continuacion de la BIBLIOTECA. Entre tanto aprovecho la ocasion -que ustedes me ofrecen para disculparme con los suscritores de aquella -publicacion y darles las esplicaciones que anteceden. Por consiguiente -agradeceria á ustedes lo mismo que á sus cólegas de Montevideo me hicieran -el obsequio de reproducir esta carta, si la creen digna de ocupar un lugar -en sus columnas; hay en ella algunas ideas que conviene popularizar, -y me interesa que esos suscritores y mis amigos personales sepan al -menos que no depende de mi buen deseo complacerles desde luego, sino de -circunstancias superiores á mi voluntad. - -Esperando que asi lo hagan, les doy las gracias de ante mano y me repito -etc. - - _Alejandro Magariños Cervantes._ - - - - -BIOGRAFIA DE D. BERNARDINO RIVADAVIA. - - -Los hombres notables de la revolucion argentina de quienes nos separan el -tiempo y la muerte, soportan bajo sus humildes sepulcros el doble peso de -la losa y de la indiferencia. - -La vida de nuestro pueblo ha sido turbulenta, rápida como un torrente. -Nos hemos derrumbado por sus aguas, sin hallar aquel reposo que exige -la contemplacion de la historia para poder distinguir con claridad la -fisonomia de los personajes que en ella se ilustraron. - -Mientras tanto, los pueblos, como las familias se robustecen para las -luchas en que la virtud sale triunfante, volviendo la vista en las horas -de conflicto á las imágenes respetadas de los antepasados que conservó el -arte ó perpetua la tradicion. - -Quien, en los momentos de fragilidad, en las indecisiones de la -conciencia, no ha hallado el buen camino á la luz de la mirada de su -padre, aun arrojada desde la region de la muerte? Nos retraemos de una -accion que nos reprobaria desde su tumba aquel á quien hemos amado y -respetado en vida. - -Y como el ciudadano es un hombre, y el pueblo es la coleccion de las -familias, y la patria el hogar de una sociedad entera; ese mismo poder -morijerador que ejerce sobre el individuo el recuerdo de sus antecesores, -se ejerce tambien sobre las naciones por la memoria de los varones -eminentes que son sus gloriosos projenitores. - -El viento de nuestras querellas ha llevado en pedazos á nuestros viejos -próceres. Es preciso buscar la huella de sus pasos en los caminos del -destierro, en el pavimento de las cárceles, en la sombra triste á donde -les confinó la injusticia ajena ó los propios desengaños. - -Es necesario lavar de sobre ellos las manchas de lodo con que les salpicó -el carro revolucionario, reparar sus mutilaciones, colocarles en dignos -pedestales, á fin de que la juventud les venere y se estimule al bien para -no ser bastarda de tan noble genealogia. - -Son estas, sin duda, las consideraciones que han inspirado el pensamiento -de formar la presente galeria de hombres célebres del pais, entre los -cuales se coloca con justicia en primera línea á D. BERNARDINO RIVADAVIA. - -Fueron sus padres, el abogado de la Real Audiencia D. Benito Gonzalez de -Rivadavia y Da. Maria Josefa Rivadavia, y nació en esta ciudad de Buenos -Aires el dia 20 de Mayo de 1780. - -Era diez años menor que D. Manuel Belgrano y dos menor que D. José de San -Martin, célebres generales de nuestra independencia: menor tres años que -el Dr. D. Mariano Moreno, aquel que como un meteoro brillante cruzó el -cielo de Mayo y se apagó en la inmensidad del oceano. - -La profesion del padre y las tempranos propenciones del espíritu llevaron -naturalmente al Sr. Rivadavia á la carrera de las letras. - -Los _reales estudios_ existian en Buenos Aires desde el año 1772, época -en que se fundaron, con los bienes secuestrados á los jesuitas, bajo la -direccion del digno y desgraciado santafesino Dr. D. Juan Baltazar Maciel. - -El personal docente del _establecimiento académico_, como denomina el -historiador Funes al primer colegio Bonaerense, se componia de dos -preceptores de latinidad, de los cuales uno debia enseñar la retórica; -de un maestro de filosofia y tres de teologia. Estas cátedras reunidas y -aumentadas tal vez en número, pasaron á formar el colegio de San Cárlos -en donde desde el año de 1785 se educaron los hijos de Buenos Aires que no -querian ó no podian trasladarse á la antigua universidad de Córdoba. - -La enseñanza de la lengua latina se mantuvo á la altura de las necesidades -de la escolástica, hasta que la fortuna trajo al pais al presbitero D. -Pedro Fernandez, literato imbuido en las bellezas de los clásicos latinos, -á cuya difusion entre los jóvenes se consagró durante cinco años desde el -de 1790. - -Fué en la escuela de este hombre útil y modesto, en la que se inició el -Sr. Rivadavia en los rudimentos del saber, segun la disciplina ordinaria. -El mérito del maestro se mide por la gratitud que le conserva el discípulo. - -“Mientras el Sr. Rivadavia tuvo influencia en los destinos de nuestro pais -(dice el ilustrado editor del _Triunfo Argentino_) se hizo un deber en -protejer al viejo presbítero que habia sido su maestro: razgo noble que le -agradecemos en lo mas profundo de nuestra alma.” - -El pobre anciano Fernandez, entendido en agricultura y aficionado á los -campos, como Virgilio cuyas geórgicas y églogas sabia de memoria, aceptó -con gusto la direccion de una colonia de estrangeros, establecida en _la -chacarita de los colegiales_ en donde el nombre del Rector Chorroarin -debia salvarse del olvido segun las intenciones del decreto de 25 de -Setiembre de 1826. Bastóle este delito para que pasada la Presidencia se -le dejase morir en la oscuridad y en la miseria. - -Muchos porteños distinguidos en las letras, en la magistratura y en la -diplomacia, y que han prestado eminentes servicios á la patria fueron -condiscípulos del Sr. Rivadavia. - -Educáronse con él, el inspirado autor del himno nacional, fundador del -Departamento Topográfico y creador de la estadística entre nosotros, Dr. -D. Vicente Lopez: el que supo fundir cañones, dispararlos con valentia -y coronarse con laureles tan inmortales como los del héroe, cantando la -_Libertad de Lima_, D. Estevan de Luca: el elocuente orador en el púlpito -y en la tribuna parlamentaria, Dr. D. Julian Segundo de Agüero: el que fué -digno de arrancar con sus virtudes á la lira de D. Juan Cruz Varela una de -las mas entonadas elejias de la musa argentina, Dr. D. Matias Patron...... - -Todos estos conocieron al Sr. Rivadavia en la íntima familiaridad de -las aulas, sin que pudieran comprender entonces que la frente noble y -desenvuelta, sombreada por abundante cabello renegrido, que el aspecto -grave y la seriedad adulta de aquel jóven eran otras tantas promesas de -las calidades de iniciador y de reformador que habia de desenvolver en -alto grado cuando invistiese la autoridad para cuyo lustre habia nacido. - -En la flor de la vida y en medio de la monotonia de la existencia colonial -se encontraban aquellos jóvenes, cuando la inesperada agresion británica -vino á sacudirles como con el golpe de una corriente galvánica. - -El pueblo de Buenos Aires se alzó á manera de un solo hombre. Todos los -habitantes fueron soldados. Uno de los condiscípulos ya mencionados del -Sr. Rivadavia, recibió la insignia de doctor en leyes sobre el uniforme -de capitan de Patricios. Con el mismo grado sirvió el Sr. Rivadavia en -el batallon de gallegos, el cual se señaló en varios encuentros con el -enemigo, muy especialmente en el lance de la desgraciada defensa de los -pasos del Riachuelo contra las legiones del Mayor Crawfur. - -El francés D. Santiago Liniers fué el héroe de la _Defensa_ y de -la _Reconquista_ en los años de 1806 y 1807. Sus hechos meritorios -despertaron los celos del Cabildo hasta el punto de empeñar esta -corporacion todo su influjo para que la corte de España no le recompensase -con el mando efectivo del vireinato, acéfalo por la fuga cobarde de -Sobremonte y por las medidas tomadas contra este indigno mandatario por la -Audiencia gobernadora. - -Los adversarios del vencedor obraron en seguida mas abiertamente contra él -y llegaron hasta los hechos. La primera revolucion armada que presenció -Buenos Aires fué la que tuvo lugar el 1.ᵒ de Enero de 1809, especie de -tumulto militar sofocado principalmente por la actitud decidida que los -patricios tomaron unánimes en defensa de la autoridad de Liniers. “Cuando -los españoles se divídieron entre Liniers y Alzaga (dice un escritor -argentino) Rivadavia se puso del lado del primero porque la idea americana -en ello ganaba, y su resolucion fué de gran peso para hacer inclinar la -balanza en favor de Liniers.” - -Los que están al cabo de las curiosas complicaciones de aquella época, -aseguran que este no solo era el caudillo querido del pueblo por sus -brillantes proezas, sino porque los sucesos le habian colocado, sin que él -mismo lo percibiese, á la cabeza de los instintos patrios, despertados con -el sentimiento del propio valor, en oposicion al prurito de superioridad y -predominio del partido peninsular. - -El jérmen de la revolucion habia llegado hasta nuestras playas, sin -duda, con las ideas de la filosofia política de la Francia moderna; -pero puede decirse tambien que la revolucion de 1810, tan favorable al -desenvolvimiento del comercio inglés en estas regiones de América, fué -avivada indirectamente con el toque de las generalas con que el tambor -argentino, convocaba á la defensa contra los soldados de la Gran Bretaña. - -La posicion en que la fuerza de las cosas habia colocado á Liniers, -era ya de suyo una poderosa razon para que el Sr. Rivadavia se hubiese -conducido para con él de la manera que hemos visto en el suceso del 1.ᵒ de -Enero. Pero, militaba á mas una circunstancia personal que comprometia su -gratitud para con el gefe bizarro de la defensa de Buenos Aires. - -Liniers, para arrancar de manos de sus enemigos domésticos una arma -terrible, dispuso que la jura de Fernando VII se verificase el dia 21 de -agosto de 1808, inmediatamente despues que llegó á este puerto la noticia -de la exaltacion de aquel monarca al desacreditado trono de sus padres. -Aquella ceremonia debia tener lugar con el aparato y la pompa de que era -capaz una ciudad rica y populosa, y ocupar en la fiesta un lugar señalado -el Alferez real; empleado de cuenta cuya única incumbencía era pasear -erguido el estandarte de la conquista. - -El virey Liniers, nombró para desempeñar aquel cargo al capitan Rivadavia -suscitándose con motivo de este nombramiento un conflicto de competencia -de autoridad entre el virey y el cuerpo capitular del cual salió este -triunfante, eligiendo en consecuencia otro alferez real mas de su amaño -que el criollo Rivadavia. - -“No era aquel tiempo de abrir al pueblo los secretos,” dice el mas -sentencioso de nuestros escasos historiadores. Mal interpretaria las -disposiciones del ánimo del Sr. Rivadavia, quien juzgare de ellas y de -sus ideas de entonces, por el papel que se disponia á desempeñar en las -festividades de la jura réjia. En medio de aquel concurso y de aquel -júbilo popular, usando de las espresiones del mismo escritor, no dejaban -de encontrarse algunos patriotas de fino tacto político, á cuya vista no -se escapaban los primeros crepúsculos del dia que iba á nacer para la -América, y cuya inclinacion nativa llevaba sus juramentos á la patria, -como acreedora de mejor derecho. - -La vida entera del Sr. Rivadavia nos autoriza para asegurar que era él del -número de aquellos patriotas avisados que disimulaban ante la muchedumbre -y preveian para todos la próxima aurora de una luz que ardia y brillaba en -el interior de cabezas privilejiadas. - -Sérias dificultades se presentaban á los hijos del pais para la eleccion -de una carrera. - -Aquellos mismos que habian nacido en el seno de familias acomodadas, si -no éran abogados ó sacerdotes, no encontraban colocacion lucida en la -sociedad sin grande pena y con sacrificio de mucho tiempo. - -Las ciencias matemáticas no se han cultivado entre nosotros hasta mucho -despues de 1801. La escuela de náutica, abierta por el distinguido -ingeniero D. Pedro A. Cerviño, durante la administracion del virey D. -Joaquin del Pino (1801 á 1804) no mereció sinó una fuerte reprobacion -de la córte. Los ingenieros que median las propiedades rurales eran los -_pilotos_ mercantes que habian aprendido á cuartear la aguja náutica en -las puertas de Cádiz ó del Ferrol. - -La literatura, esta madre amorosa con que nos ha dotado la sociedad -moderna, si daba fama escasa no proporcionaba, por cierto, medios sobrados -de subsistencia. Las carreras, pues, eran reducidas en número, ó mas -bien dicho, estaban limitadas á tres para los hijos del pais,--el foro, -la iglesia, la oficina. El comercio, puede decirse con verdad que estaba -reservado con todo el provecho y la respetabilidad que proporcionaba su -ejércicio á los españoles europeos. - -El cultivo general de la inteligencia no debia servir mas que para -tormento de quienes le emprendian. La imprenta materialmente imperfecta -y escasa, erizada de peligros y embarazada con las mil trabas de la -legislacion, no presentaba estímulo para producir, ni facilitaba empleo de -provecho al que se sentia capaz de escribir para el público. - -“Es una pérdida para las letras americanas, dice el autor del _Ensayo_ -de la historia civil de Buenos Ayres, que por falta de imprenta quedasen -ineditas las producciones del Dr. D. Juan Baltazar Maciel. Haria un gran -servicio á la patria, añade, quien recogiera las que andan esparcidas en -manos de muchos.” Por la misma falta de medios de publicidad han caido -en el olvido mas profundo los trabajos literarios de otros compatriotas -ilustrados que contrajeron su vida al estudio y escribieron cosas dignas -de memoria. ¿Quien nos devolverá la história natural y política de Cuyo -escrita por el abate mendocino D. Manuel Morales? ¿Quien la historia -del Rio de la Plata, escrita por Iturri para rectificar los errores del -español Muñoz? ¿Quien de entre los que vivimos, ha oido nombrar siquiera -á los porteños D. José Perfecto de Salas y los Rospicllosis? ¿Quien al -riojano Camacho y á los paraguayos Cañete y Barrientos? - -Sin embargo, todos ellos son gloria de nuestra literatura antigua, y nos -llenariamos de justo orgullo si llegásemos á poseer la coleccion de sus -escritos. - -La dificultad para tomar una posicion social, era aun ardua para aquel que -como el Sr. Rivadavia se sentia llamado por vocacion á la vida pública. -Bajo el réjimen colonial no era posible alcanzar sino una parte pasiva en -la gestion de los negocios de gobierno, y esta situacion humilde no podia -convenir á un hombre de ingenio y de luces. La iniciativa no partia de -aqui. - -Se pensaba en Madrid, y ese pensamiento, concebido en otro mundo, se -ejecutaba en el nuevo, por los empleados reales, como se ejecuta una -evolucion militar. Fué por esta razon que el Sr. Rivadavia permaneció -perplejo por algun tiempo acerca de la carrera que deberia abrazar. - -Se ensayó en el ejercicio de comerciante y tomó á su cargo negocios -cuantiosos que no le dieron resultados satisfactorios. - -Abrió estudio de abogado, pero no persistió mucho tiempo atado al potro en -que las difusas cavilosidades de Parladorio de Farinacio ó Baldo colocaban -al Togado, antes que los espositores modernos, el buen gusto introducido -hasta en la jurisprudencia, y los nuevos códigos hubiesen cundido entre -nosotros. - -Tanto en el foro como en el comercio no dió mas que los primeros -pasos, “afectando ser grande y sábio en todas las carreras,” como le -dijo con intencion de censura, uno de sus ilustres contemporáneos, en -una de aquellas ocasiones en que el celo por los intereses agenos que -se patrocinan ante los tribunales, ofusca la imparcialidad de la razon -mas recta. Aquel apóstrofe que nuestra historia escrita ha querido -consignarnos, vale para llenar un vacio en esta noticia biográfica, y para -deducir que dominaron en el Sr. Rivadavia desde su juventud, las altas -inspiraciones que le han traido su merecida nombradia. Dedúcese tambien de -aquellas mismas palabras que ya desde entonces, sus actos y su persona, se -revestian del aire de dignidad y elevacion que son como el reflejo externo -de la conciencia del valer individual. - -La revolucion llamaba mientras tanto á nuestras puertas, trayendo consigo -sobrada tarea y aplicacion para los talentos y las virtudes. - -La Junta central que gobernaba en le Península, cuando la invasion -francesa dominaba casi todo el territorio, acertó á herir al pueblo de -Buenos Aires con la eleccion de los altos funcionarios que destinó al -gobierno del Rio de la Plata. Hidalgo de Cisneros elevado al rango de -virey, Elio al de sub-inspector general y Nieto al de gobernador de -Montevideo, no podian ser por sus antecedentes sino instrumentos para -abatir á los nativos del pais y para ensalzar una faccion de españoles -intolerantes, ensoberbecidos con sus caudales y con los recientes triunfos -sobre los ingleses que se atribuian como gloria exclusiva de ellos. - -Conociendo Cisneros el estado del espíritu público en Buenos Aires, no -quiso hacer la entrada oficial en esta ciudad sino despues de haber -recibido el baston de manos de Liniers en la colonia del Sacramento. Las -desconfianzas mútuas entre el nuevo gefe y los que habian de obedecerle, -establecieron una frialdad que fué rápidamente tomando cuerpo hasta -convertirse en una protesta de hecho por parte del mas poderoso que era el -pueblo. - -Buenos Aires habia medido sus fuerzas. Las revoluciones del Norte de -América y de la Francia habian puesto en muchas manos la cartilla á la -moda de los derechos del hombre, y la Rejencia misma, vencida por la -corriente contemporánea, acababa de declarar á los americanos dignos de -ser libres. - -Al fin, un número reducido de porteños denodados, tomaron la resolucion -de arrostrar el poder del virey, en cuya persona mal querida se -disponian á mostrar la repugnancia que les causaba el gobierno de origen -metropolitano. Contando con la simpatía de sus compatriotas, arrojan -á Cisneros de su asiento y colocan en su lugar una junta de nueve -individuos suficientemente autorizada para gobernar provisionalmente el -vireinato hasta la reunion de un congreso general formado de los diputados -de todas las provincias. - -Este hecho que contamos como el primero en las glorias de nuestra carrera -política, tuvo lugar el 25 de Mayo de 1810. - -La revolucion de ese dia fué verdaderamente popular y sin derramamiento -de sangre. Intervino en ella la razon, no la violencia. Las puertas del -Cabildo habian permanecido abiertas muchas horas _á la principal y mas -sana parte de este vecindario_, convocado con el fin de opinar acerca de -las modificaciones que la situacion exijia en el gobierno. El Obispo, los -Oidores, los generales de ejército, el Asesor, todos los empleados de -nota, fueron escuchados y consignaron sus opiniones en un rejistro bajo -sus firmas. El comandante del batallon de Patricios fué quien arrastró -la opinion de la asamblea, y mereció el aplauso de la multitud reunida -en la plaza, declarando en su voto que el _pueblo era el único que podia -conferir la autoridad y el mando_. Al pié de este voto escribieron sus -nombres, Moreno, Chiclana, Vieites, Passo, Belgrano, Castelli, Alberti, -Larrea etc. etc., y D. Bernardino Rivadavia. - -Desde ese instante, estos hombres audaces echaron sobre sus reputaciones -una responsabilidad que se mantendrá llamada á juicio mientras exista la -história. Terrible situacion, que es como el castigo de quienes se elevan -tan alto que alcanzan á tocar la fama. - -Uno de los primeros episodios de la _cuestion nacional_, obligó al Dr. D. -Mariano Moreno á renunciar el cargo de secretario de la Junta gubernativa, -á mediados de Diciembre de 1810. Aquel hombre de génio, á quien sus -contemporáneos llamaron el Marcelo argentino, dejó un vacio dificil de -llenar. - -El secretario de la primera Junta habia impreso carácter y dado fisonomia -democrática á la revolucion y echado al pueblo en la via del entusiasmo, -con una elocuencia de que dan testimonio estas palabras memorables de uno -de sus decretos: “un habitante de Buenos Aires, ni ébrio ni dormido debe -tener inspiraciones contra la libertad de la patria.” - -El puesto dejado por el Dr. Moreno debió ser ocupado necesariamente por -una persona de su mismo temple, y capaz de dar comienzo á la reforma -social y administrativa que exijian los nuevos fines del gobierno recien -creado. - -D. Bernardino Rivadavia fué señalado por la opinion pública para -reemplazar á Moreno. La Junta ejecutiva instalada el 23 de Setiembre de -1844, que funcionó bajo la presidencia del honrado y enérjico Chiclana -hasta Octubre de 1812, le nombró su secretario en los Departamentos de -Gobierno y Relaciones Esteriores. - -En el año que media entre aquellas dos fechas, se sucedieron como en -torbellino los sucesos de todo género. Causa admiracion respetuosa la -entereza de corazon y la claridad de juicio que supieron desplegar -nuestros padres en situaciones tan dificiles. - -Dos ejércitos improvisados en pocos meses obraban en el Perú y en la -Banda Oriental, y era necesario proveer á la direccion y á las inmensas -necesidades de uno y otro. - -Las negociaciones con Vigodet y con el enviado del Principe Regente de -Portugal para el arreglo de las complicadas cuestiones de la provincia -oriental, exijia por si solas, una contraccion de todos los instantes y el -empleo de una sagacidad que salvára con honra los peligros presentes sin -comprometer los planes de la independencia que tenia trazados la autoridad -que gobernaba aparentemente en nombre del rey de España. Nuestras -costas eran teatro frecuente de impensadas invasiones de los marinos de -Montevideo enseñoreados de las aguas de los rios. El gobierno patrio no -contaba todavia con el valiente granadero que habia de escarmentarles en -las barrancas de San Lorenzo. - -A par de estos conflictos que pueden llamarse esteriores, asaltaban á la -autoridad otros mas inmediatos y no menos premiosos. El rumor sordo de las -conspiraciones se apercibia á veces como resultado de las parcialidades, -tanto mas enconadas, cuanto que sus banderas en lugar de colores de -principios mostraban letreros de nombres propios. - -Esta situacion del espíritu público dió su fruto amargo el 7 de Diciembre -de 1811. En aquel dia “cediendo á las intrigas y á las seducciones de los -enemigos de la patria” segun el lenguaje oficial de entonces, una porcion -de soldados del regimiento número 1.ᵒ de la guarnicion, desobedecieron -al gobierno y consternaron al vecindario con una escena de sangre. La -fuerza trajo á los rebeldes á la antigua subordinacion; pero antes que la -ejercitase el gobierno, agotaron sus miembros todos los medios pacíficos, -y hasta tuvieron el heroismo de presentarse ante los amotinados sin mas -armadura que la persuacion. - -No fué este el único ni el mayor peligro de que triunfó aquella -administracion. En los primeros dias del mes de Julio de 1812 hubo de -estallar una conspiracion contra-revolucionaria, de la cual habrian sido -los miembros de la Junta las primeras víctimas si por suerte de la buena -causa no hubiera abortado el terrible plan que los conspiradores habian -tramado. La habilidad é incontrastable firmeza de D. Bernardino Rivadavia, -dice un escritor argentino, contribuyeron á descubrir y á vencer la vasta -y poderosa conspiracion de Alzaga, amago el mas serio entre cuantos han -podido poner en peligro la independencia del Rio de la Plata. - -La administracion de la Junta fué tan laboriosa como las circunstancias lo -exijia. Apenas habian transcurrido seis meses despues de su instalacion -cuando ya habia dotado al “ejército de la patria,” como entonces se -decia, de un Estado Jeneral para su uniformidad y disciplina y de un plan -metódico para la reforma de los abusos introducidos en él. Se habian -establecido fábricas de fundicion de armas y de pólvora en la capital y -en Tucuman. Las famosas baterias del Rosario fueron construidas entonces -para facilitar la navegacion y el comercio con el Paraguay. Fué tambien -entonces que se creó el regimiento de Granaderos á caballo tan dignamente -mandado por San Martin y Lavalle en épocas distintas. Se creó una cámara -de apelaciones en sustitucion de la audiencia. Los ejércitos del Perú y de -la Banda Oriental fueron socorridos con mas de ochenta mil pesos en dinero -efectivo. Se convocó á los caciques de la pampa á un gran parlamento á fin -de asegurar las comunicaciones con Patagones y levantar poblaciones en -Salinas y en otros puntos adecuados del desierto. Por último, y dejando -de enumerar cien disposiciones mas, todas importantes, el gobierno de la -Junta estableció la libertad de imprenta y la seguridad individual, bajo -la éjida de los estatutos constitucionales, cuyos bienes eran desconocidos -en estos paises desde el tiempo de su descubrimiento y conquista. Asi se -espresa un documento de aquellos tiempos. - -El gobierno de la Junta se ocupó del presente preparando el porvenir. Fué -práctico y ejecutivo sin materializarse, no sacrificándolo todo á las -urgentes realidades del momento. Se apoyó tanto en las fuerzas morales -de la opinion como en la fuerza efectiva de los ejércitos. Supo fundir -cañones á la Gomer; pero tambien fué hábil para exitar el patriotismo -hasta en el bello sexo. Las damas mas distinguidas de Buenos Aires -contribuyeron con una suscripcion crecida para cubrir el valor de un -brillante armamento que el Estado no podia pagar por la penuria de su -tesoro. Al dar cuenta estas damas del obsequio que hacian al gobierno, -y de la poética idea de inscribir sus nombres en las armas adquiridas -y distribuidas por ellas, decian en un documento digno de recordarse: -“Cuando el alborozo público lleve hasta el seno de nuestras familias la -nueva de una victoria, podremos decir en la exaltacion del entusiasmo: yo -armé el brazo de ese valiente que aseguró su gloria y nuestra libertad.” - -Las reuniones y fiestas públicas comenzaron desde aquel tiempo, con las -armonias de los himnos patrios escuchados por la concurrencia puesta en -pié y las cabezas descubiertas. El aniversario de Mayo de 1812 fué una -especie de palenque noble y pacífico, abierto al mérito y á las virtudes, -premiadas ante la muchedumbre para inspirarla una emulacion fecunda. Las -sumas de dinero que en los años anteriores se habian consagrado á vulgares -y dispendiosas diversiones, se aplicaron en 1812 á socorrer las viudas, -hermanas é hijas de los soldados muertos al servicio de la causa comun, -á dotar doncellas pobres y á libertar esclavos. Fomentóse la poblacion; -se honraron las letras dando á un afamado literato la comision oficial -de redactar nuestros anales, y se buscaron en Europa sábios y profesores -para derramar en el pais los conocimientos útiles. Las trabas del comercio -se alijeraron, á la enseñanza se le dió ensanche y proteccion. Un vasto -establecimiento “en donde debia formarse el químico, el naturalista, el -jeometra etc.,” bajo la direccion de maestros afamados del viejo mundo, -es concebido por la Junta, y se abren suscriciones en la capital y en -las provincias del estenso vireinato, para llevar á cabo una idea de tan -feliz inspiracion. “Nada importaria, decia con este motivo un aviso -oficial, que nuestro fértil suelo encerrase tesoros inapreciables en los -tres reinos de la naturaleza, si privados del auxilio de las ciencias -naturales, ignorásemos lo mismo que poseemos.” A medio siglo seria -oportuno repetir estas mismas palabras, porque ahora, como entonces, -esperimentamos la necesidad de dar á nuestros estudios un caracter mas -exacto y mas aplicable al aprovechamiento de la naturaleza del suelo -argentino, en el sentido de la industria. - -La Europa no podia ser indiferente á los notables sucesos de que la parte -española de América era teatro desde 1810. La España hacia esfuerzos de -todo jénero para mantener su predominio y para robustecer la defensa -de sus derechos, no solo por medio de las armas sino tambien de las -influencias de los gabinetes europeos, casi todos devotos á ella ó cuando -menos al principio lejitimista que representaba. - -Llevamos adelante una revolucion que habia de dar forzosamente un nuevo -mundo al réjimen republicano, y las monarquias no podian menos que -oponerse á la realizacion de este hecho. La España tenia de su parte á -todos los gobiernos absolutos del viejo mundo, y acababa de despertar -las simpatias de la Inglaterra, aliada suya en la heróica resistencia -contra la invasion de los franceses. Los peligros que de esta situacion -podian resultar para la revolucion americana se presentaron de bulto con -la vuelta de Fernando VII al trono de sus mayores. Casi al mismo tiempo -que llegaba á Buenos Aires la noticia de este suceso y de la caida de -Napoleon, llegaron avisos fidedignos de la espedicion poderosa que el -gobierno español preparaba para avasallar al Rio de la Plata. Espedicion -para la cual no contaba únicamente con sus recursos propios, sino tambien -con el buen éxito de las negociaciones entabladas para sacar auxilios -de provisiones y de fuerzas de los puertos del vasto litoral brasilero, -sujeto á las influencias de la casa de Braganza. Esta influencia podia -estenderse á toda la costa oriental del Rio de la Plata, que en 1817 fué -ocupada realmente por los portugueses so pretesto de sofocar la anarquia. - -La politica del Ministerio británico añadia nuevas dificultades á la -marcha de la independencia. Cuando los borbones de la Península se -restablecieron de las usurpaciones del Corso, Lord Stranffordt exijia mas -bien que aconsejaba en nombre de su gobierno, la adopcion por el de las -Provincias Unidas “de una conducta politica cual convenia al nuevo órden -de cosas” de la España. - -Fué entonces y en mérito de tan complicada situacion, que se acordó por -el gobierno la mision diplomática de los Sres. Rivadavia y Belgrano -cerca de los gabinetes de Madrid, Paris y Londres. En 1814 debieron -partir estos señores del Rio de la Plata, y no seria sin emocion que al -llegar á la linea que separa al globo en dos hemisferios, tocaron con el -inmenso sepulcro de su predecesor y nuestro primer plenipotenciario en el -estrangero. - -El titulo diplomático de aquellos señores era el de Diputados del -gobierno de las Provincias Unidas, y los objetos de su mision de la mayor -importancia, pues, usando de las palabras de un distinguido actor en -los sucesos argentinos de aquella época, “se dirijian á ganar tiempo y -prevenir los resultados de una invasion; objetos, añade, que se hallan -especificados en las actas del Consejo de Estado, despues de aprobadas por -la soberana Asamblea Jeneral Constituyente.” - -Esta aseveracion está de perfecto acuerdo con el testo de una nota oficial -del Sr. Rivadavia, datada en Perpiñan á 19 de Agosto de 1816, en la cual -dice á su gobierno: “En mi propartida de la córte de Madrid recibí el -diploma de 19 de Febrero último, por el que V. E. se ha dignado nombrarme -por Diputado de esas provincias cerca de la Corte de Paris con estension á -otras potencias.... Recibí igualmente la instruccion á que se refiere, y -tengo la satisfaccion de asegurar á V. E. que todas mis operaciones han -prevenido el punto principal á que se contrae, que es _el de neutralizar -todo proyecto de espedicion de la Península con direccion á esas playas_.” - -A 21 de Diciembre de 1815, el ministro español D. Pedro Cevallos dirijió -desde Madrid al Sr. Rivadavia una nota, haciéndole saber que era voluntad -de S. M. que en vista de aquella real órden que le comunicaba con mucha -gusto por los informes que tenia de sus apreciables cualidades, se pusiese -en camino para aquella corte y se presentase á tratar del objeto de su -mision, _que seria atendido por S. M. en todo lo que fuese compatible con -su dignidad y su decoro_. - -El Sr. Rivadavia no entró á Madrid hasta el 20 de Mayo de 1816, y -al siguiente dia fué recibido por el primer ministro á quien en esa -ocasion presentó su credencial. Alojaba nuestro Diputado en la calle del -Desengaño, casa número 4, cuarto segundo. - -Tenemos á la vista algunas notas originales del mencionado ministro de -Estado, Cevallos, pasadas al diputado argentino. Se vé en ellas que desde -las primeras conferencias en que el rey _se prestó á oir las espresiones -de sumision y vasallaje de los que se dicen diputados del llamado gobierno -de Buenos Aires_, comenzó la diplomacia peninsular á apercibirse de -que bajo aquellas formas respetuosas habia la intencion formada de una -completa emancipacion. No era estraño. Las conferencias comenzaban en -Junio de 1816, es decir, un mes antes que el congreso de Tucuman dijese al -mundo que era voluntad unánime é indubitable de las Provincias Unídas en -Sud-América romper los violentos vinculos que las ligaban á los reyes de -España. - -El ministro Cevallos halló que el documento que acreditaba el carácter -público del Sr. Rivadavia era informal y á tal punto desnudo de -autenticidad que daba motivos para sospechar de su lejitimidad. Estas -cavilosidades de Cevallos eran alimentada por los informes personalmente -interesados que le comunicaba D. Manuel Sarratea, quien segun el mismo -ministro _tambien se decia diputado_. Sarratea aseguraba que los poderes -del Sr. Rivadavia estaban revocados. Las pasiones de la lucha intestina -habian atravesado el océano y se ejercitaban en mengua del crédito del -pais y de su causa, en el seno mismo de los gabinetes de Europa. - -El Sr. Rivadavia tenia instrucciones precisas para arreglar á ellas su -conducta, pero acabamos de ver que no eran de naturaleza para manifestarse -á las cancillerias de Fernando VII. Cuando el ministro preguntó al -diputado que si las tenia, contestóle éste que ni la llevaba ni las habia -pedido á sus comitentes, dando por razon, que habiendo en la Junta de -Buenos Aires algunas cabezas exaltadas le había parecido preferible no -llevar instrucciones á llevarlas tales que pudiese irritar el ánimo de S. -M. - -El Sr. Rivadavia deseando obtener algo de importancia para la causa de su -pais, á pesar del mal sezgo que tomaba la negociacion invocó por medio -del director de la compañia de Filipinas D. Juan Manuel de Gondasegui, no -sabemos que capitulo de sus instrucciones. - -Esta contradiccion, entre no tener guia escrita de su conducta y apelar -á ella al mismo tiempo, aumentó las sospechas del ministro contra la -buena fé con que obraba el diputado, y dictóle los siguientes párrafos -de un oficio fecha 21 de Junio que creemos deber consignar al pié de la -letra. Dicen así: “Las sospechas crecieron con la noticia de que los -corsarios de Buenos Aires se habian apostado á las cercanias de Cádiz para -hostilizar nuestro comercio; y esta noticia unida al retardo de la venida -de V. dieron á las sospechas un grado de evidencia de que los designios -de Buenos Aires no eran otros que los de ganar tiempo y adormedecer las -providencias reclamadas por la justicia y por el decoro del gobierno. - -“Despues que este ha puesto en práctica todas las medidas reclamadas -por la clemencia, y por el deseo de poner fin á una discordia intestina -que hace la desolacion de unos pueblos hasta ahora felices, asi por su -aventajado clima como por la prudencia y suavidad de las leyes que los -regian; es preciso que acordándose de su decoro, _corte el hilo de unas -conferencias destituidas por parte de V. del candor, buena fé y sincero -arrepentimiento_ que debian animarlas singularmente cuando se entablaron -bajo de la autoridad de un soberano que ha querido que el atributo de -padre de sus pueblos resalte sobre los demas de su soberania. - -“En consecuencia ha determinado S. M. _que V. se retire de España_ para -donde guste, bajo la salvaguardia de su real garantia; pues como quiera -que esta se concedió á un sujeto que se creyó adornado de las calidades -que inspiran la confianza, y despues de las conferencias á otro muy -distinto á los ojos de la ley, sin embargo, el rey se desentiende de sus -derechos y solo se acuerda de lo que se debe á si mismo. Lo participo á V. -de real órden para su inteligencia y puntual cumplimiento.” - -El diputado debió hacer al ministerio español una esposicion siete dias -despues de la nota que acaba de transcribirse, sincerándose de los -cargos que en ella se hacian á su persona y carácter, exposicion que fué -tachada por Cevallos de inexacta, y considerada indigna de toda atencion. -Sin embargo, el ministro no pudo menos que establecer oficialmente -una diferencia entre la persona del Sr. Rivadavia y el gobierno de que -emanaban sus poderes, sentando que sus observaciones sobre la falta de -candor y buena fé no recaen sobre el diputado, sino sobre la comision -que desempeñaba, pero sin embargo, le repetia que el decoro del rey no -permitia por mas tiempo la prolongacion de su permanencia en la Península. -En consecuencia salió el Sr. Rivadavia de Madrid el dia 15 de Julio de -1816, llevando consigo el convencimiento de que la córte de España estaba -irrevocablemente decidida á no entrar por partido alguno “racional, ni á -aquietarse sino con el estremo de dominacion que produce una conquista que -ensangrienta el resentimiento y el furor en las guerras civiles.” - -En comunicaciones de 8 y 18 de Enero de 1816 dió cuenta el Sr. Rivadavia á -su gobierno de los incidentes de esta negociacion y del éxito de ella. Asi -se infiere de una nota datada en París á 10 de Setiembre del mismo año, -dirijida tambien á su gobierno. En esta misma nota se lée lo siguiente: -“Es de mi deber participar á V. E. que cuando salí de España se activaban -por toda ella las providencias para embarcar en Cádiz una espedicion -contra esa capital y dependencias al mando del conde de Labisbal: su -número no era aun conocido del público, pues ya se decia de siete, de -diez y aun de diez y ocho mil hombres de tropa de línea de toda arma. - -Tambien juzgo de mi obligacion avisar á V. E. que era persuacion universal -en la córte de Madrid y en toda España, que dichas fuerzas operarian -contra ese pais aliadas con las de S. M. el rey de Portugal y Brasil.” - -Con respecto á su conducta en la negociacion, el diputado Rivadavia se -espresa asi al final de esta comunicacion: “Yo eseguro á V. E. que he -llenado todas las instrucciones de mi comision, y que no he omitido medio -para persuadir á la córte de Madrid de las buenas disposiciones de esos -pueblos, _asi como para demostrar la justicia y los derechos no solo de -ese pais, sino de todas las poblaciones de América á quienes considero en -un caso absolutamente idéntico_.” - -En la diplomacia como en la guerra, el pueblo argentino no fué jamás -egoista. Su sangre y su pensamiento concurrieron jenerosamente á la obra -de la independencia, emprendida casi á un mismo tiempo por toda la América -de orijen español. El carácter del Sr. Rivadavia se prestaba naturalmente -á la idea jeneralizadora que fué como la base de la doctrina política del -gobierno creado por la revolucion de Mayo. - -Estos antecedentes auténticos dan gran peso á las siguientes palabras -que transcribimos del libro titulado _Rosas y sus opositores_, cuyo autor -se hallaba bien informado por relaciones que habia oído de la boca misma -de testigos y contemporáneos del Sr. Rivadavia. Tuvo la valentia (dice el -autor de aquel libro refiriéndose al diputado argentino) tuvo la valentia -de decir rostro á rostro á Fernando VII que la independencia americana -era ya una necesidad. El ministro Soler que entró con él en una discucion -sobre este punto, salió de ella convencido, y la córte de Madrid alarmada -del proselitismo que hacia el americano Rivadavia, ordenó que saliese de -los dominios españoles. - -Era pues, con mucha verdad que decia á su amigo Chiclana desde Paris en -carta confidencial fechada á 14 de octubre de 1816..... «Yo he trabajado -cuanto podía y acaso mas de lo que debia: no puedo referirle aun cuanto he -hecho, cuanto me he espuesto y los lances que he tenido por conseguir la -libertad y bien posible de nuestra compasible patria.....» - -A dar crédito á los escritos sueltos que en justificacion propia han dado -en 1820 algunos altos funcionarios, debieran obrar en nuestros archivos -los documentos suficientes para probar que, si por un abuso de facultades -hubo quien en nombre de las Provincias Unidas negociase con la córte de -España por conducto del conde de Cabarrus, el establecimiento del infante -D. Francisco de Paula en el Gobierno de este pais, no faltó tampoco -quien en representacion de los intereses verdaderos de la revolucion se -opusiese, en el teatro mismo de aquellas desacordadas negociaciones, á -la realizacion de un plan que contrariaba el deseo manifiesto de estos -pueblos. La gratitud que este servicio debe despertar en nosotros, recae -de justicia sobre la memoria del Sr. Rivadavia, quien descubrió y deshizo, -segun toda probabilidad, aquellos errores hijos tal vez de la debilidad -del espíritu mas que de la falta de probidad patriótica. - -El Jeneral D. Manuel Belgrano partió de Londres para el Rio del Plata -el 15 de noviembre de 1815, y desde entonces; los graves negocios de la -mision de que hacia parte, quedaron al cuidado esclusivo del Sr. Rivadavia. - -La situacion personal de este era embarazosa, no solo por el recargo -de quehaceres y responsabilidad, sino tambien por la escasez de medios -pecuniarios para atender á los gastos ocasionados por repetidos viajes, -por una estensa correspondencia (llevada por él solo, pues no tenia ni -secretario ni escribiente) «estando para nada menos aparejado que para -pendalista,» como el mismo lo aseguraba á un amigo, y por la necesidad -de sostener el decoro de la posicion que ocupaba. Todo el caudal de que -había podido disponer desde la separacion de su amigo el Jeneral Belgrano -hasta principios de febrero de 1818, estuvo reducido á trescientas -sesenta libras esterlinas, que distribuidas en veinte y siete meses -que median entre ambas fechas, corresponden á sesenta pesos mensuales. -El crédito pecuniario de nuestros supremos Directores no debia ser muy -grande entonces en las plazas estrangeras, pues nos consta por documentos -fidedignos que la casa de los señores Hallet de Lóndres, no honraron -la libranza de diez mil fuertes que á favor del diputado habia librado -el Jeneral D. Ignacio Alvarez, encargado provisoriamente del ejecutivo -nacional. - -A mediados de octubre recibió en Paris el Sr. Rivadavia la noticia -semi-oficial de la declaracion de la independencia proclamada por el -congreso. «Rindo á V. E., decia al Director con este motivo, las mas -sinceras felicitaciones y le protesto los mas vivos votos por su felicidad -y acierto.» El dia 12 de Diciembre siguiente, llegó á sus manos un oficio -del gobierno de las Provincias-Unidas; comunicándole en forma aquella -misma noticia acompañada de «copias certificadas de la declaracion de la -Independencia» y advertiéndole del riesgo que corria su persona si aun se -hallase en la córte de Madrid, y de la necesidad de retirarse de ella. - -Con motivo de esta comunicacion tuvo oportunidad el Sr. Rivadavia de -manifestar nuevamente el patriotismo de sus sentimientos, espresándose asi -en contestacion. «Me lisongeo de haber anticipado mis felicitaciones por -tan plausible é importante suceso. Las repito con una plenitud de gozo que -me hace en parte olvidar que esta sancion aunque tan justa y necesaria, -no debe mirarse en la actualidad por todos los que tenemos el honor de -pertenecer á ese pais, _sino como nueva obligacion que nos impone el -sacrificio de nuestras pasiones, la dedicacion de nuestros talentos y la -concentracion de nuestras fuerzas, para realizarla con la celeridad que -exije la situacion urgente de esos pueblos_.» - -A fines de Diciembre de 1816 fué instruido el Sr. Rivadavia de que en la -isla Antigua habia sido capturada por la corbeta _Branes_ de S. M. B., -una fragata de guerra con pabellon argentino comandada por el coronel D. -Guillermo Brown. La captura tenia por pretesto la falta de los papeles -que el derecho de las naciones requiere para ejercitar el corso, y la -noticia de este suceso llegaba al conocimiento del Diputado con colores -poco favorables á la probidad tantas veces acreditada del que fué despues -nuestro glorioso almirante. En este acontecimiento de suma trascendencía -en aquella época, procedió el Sr. Rivadavia con actividad y acierto. -Su primer paso fué autorizar á los Sres. Hallet hermanos y compañia de -Londres, para que procedieran judicialmente á reclamar el buque de guerra -y las presas de su convoy, en nombre y representacion del gobierno de las -Provincias Unidas. - -Apenas el coronel Brown se vió envuelto en aquellas dificultades se -dirigió á los Diputados de Buenos Aires en Europa, dándoles cuenta de -las circunstancias en que se hallaba. Y como fuese el Sr. Rivadavia el -único representante del gobierno de las Provincias Unidas del Rio de -la Plata que á la sazon se hallase allí, se creyó en el deber y con el -derecho de contestarle asegurándole que desde luego se hubiera dirijido -al Lord Vizconde Castlereaght en los términos exijidos por los intereses -y derechos de su gobierno, si no hubiese visto con placer que el coronel -Brown le aseguraba de que dentro de pocos dias seria declarada libre la -fragata de su mando: que en tal concepto creia mas prudente reservar todo -paso oficial hasta recibir noticias auténticas y pormenores del suceso. - -El Sr. Rivadavia no perdió esta ocasion para levantar el espíritu del -prisionero comunicándole la reciente declaracion de la independencia y -los sucesos prósperos de los corsarios de Buenos Aires sobre las costas -españolas del Oceano y el Mediterráneo. Y como el bravo coronel pidiese en -su comunicacion reglas acertadas para dirijir su conducta, no quedó corto -el Sr. Rivadavia en satisfacer aquel deseo, haciéndolo con tanto peso -que seria una usurpacion á su fama el no consignar aqui aquellas reglas, -ya que la casualidad las ha traido á nuestro conocimiento. “Como V. S. -tiene la bondad, le decia con fecha 3 de Enero de 1817, de pedir consejos -amistosos, yo opino que el interés del Estado, de V. S. y su honor mismo -exigen con urgente preferencia que asi que se halle V. S. en disposicion, -retorne con toda brevedad á Buenos Aires, participándome en todo caso su -determinacion y cuanto sea digno de una noticia oficial.” - -Un subalterno de aquella espedicion se había dirigido tambien á los -Diputados, y segun parece, con espíritu poco favorable al gefe á quien -estaba subordinado. Al contestarle el Sr. Rivadavia en la misma fecha -que lo hacia al coronel Brown, lo hace con palabras que tampoco deben -condenarse al olvido. Si las que hemos copiado honran la prevision del -diplomático, las siguientes demuestran el culto que prestaba el ciudadano, -en toda ocasion, al principio de autoridad que mas tarde se esforzó en -radicar en su patria. “Creo tan de mi deber como del interés de Vd., -escribia al mencionado oficial, el prevenirle á nombre de nuestro gobierno -que por ningun motivo se separe V; ni consiguientemente su tropa de la -espedicion, hasta que esta regrese á Buenos Aires, ó que otros resultados -que imposibiliten este caso le faculten á Vd. á hacerlo; y aun entonces no -lo deberá ejecutar sin órden espresa de su gefe. El contesto de su oficio -me obliga á recordarle que un oficial de verdadero mérito, cuantos mas -conocimientos posea, aun sobre sus gefes, tantos mayores deberes le ligan -á la observancia de la disciplina. Yo me lisongeo de que Vd. conocerá bien -la importancia de este principio, y toda la trascendencia de cualquiera -infraccion de él. Asi espero, que, tan celoso de los intereses de su -patria como exacto en el cumplimiento de sus obligaciones, sabrá continuar -todos los sacrificios que estas le demanden, proporcionando á nuestro -gobierno la satisfaccion de premiar á un oficial que ha sabido completar -su mérito....” - -Las esperanzas del coronel Brown fueron burladas. La “Hércules,” que -asi se llamaba la fragata de su mando, fué declarada buena presa por -los tribunales de Antigua, como lo fué mas tarde por el almirantazgo de -Lóndres. Para ventilar sus derechos ante los magistrados que componian -esta córte militar, se trasladó el coronel Brown á aquella capital, desde -donde se puso en correspondencia con el Sr. Rivadavia. El coronel Brown -comunicó al Diputado argentino los antecedentes necesarios para que éste -formase juicio de aquel suceso ruidoso y para vindicarse de los cargos que -la opinion hacia recaer sobre él, no sin algunos visos de bien fundados. -Pretendia tambien el coronel que el Diputado se trasladase á Lóndres y -tomase parte personalmente en el proceso que bajo la direccion de letrados -ingleses habia entablado contra las autoridades de la Antigua. - -El Sr. Rivadavia dió contestacion á la nota de Brown desde Paris, con -fecha 27 de Junio de 1817, observando que si á él le tocaba “la defensa -de nuestros derechos y el honor de nuestro pabellon, no era aquel el -campo en donde debieran defenderse, porque ni el caballero Stirling, ni -el subdelegado de la marina Antigua, ni la misma córte del almirantazgo -habian atacado el honor y la propiedad del supremo gobierno de las -Provincias Unidas del Rio de la Plata, sino el ministerio de S. M. -Británica.... A este, pues, corresponde esclusivamente la subsanacion de -todos los daños y perjuicios irrogados á dicho gobierno, y un enviado -no puede ni debe exijirlas de otra autoridad de esa nacion.” Esta -determinacion de no presentarse en la capital de Inglaterra, sino en caso -absolutamente necesario, tenia por verdadero motivo evitar el hacerse -el blanco inmediato de desaires que preveia por el silencio del gabinete -y por el curso parcial de la subsanacion del negocio, en el cual habia -tomado parte el Cónsul de España desde su iniciacion ante los tribunales. -Mas no por esto dejó el Sr. Rivadavia de atender los intereses argentinos. -Con la misma fecha de la nota el coronel Brown dirijió una detenida -comunicacion á los señores Hallet hermanos y compañia, dándoles bases y -razones en que se fundaron para reclamar del ministerio de Relaciones -Esteriores del gobierno inglés la satisfaccion que el proceder del -Comandante Stirling y la córte del almirantazgo de la Antigua le ponian en -el deber de dar. - -Como el Sr. Rivadavia tenia á la vista una copia legalizada del espediente -obrado en la citada isla, puede considerarse como un estracto de él la -relacion que hace de los hechos, los cuales nos parecen interesantes -para la historia, por lo tanto oportuna la transcripcion siguiente de -algunos párrafos de la nota dirijida á la casa de Hallet.--“Partiendo del -principio de la absoluta neutralidad” (dice la nota) que en la guerra de -España con las provincias del Rio de la Plata ha proclamado y protestado -el gobierno inglés, enunciaré los datos y hechos mas esenciales. La -fragata “Hércules” era bajo todo respectos un buque de guerra del Gobierno -de Buenos Aires: la comision y el destino son los que dan este carácter -segun las convenciones y prácticas que forman el derecho marítimo. - -El que la propiedad del buque sea de un particular nada altera esta -calidad, y la nacion inglesa es la que puede suministrar mas pruebas de -esto. El comandante de dicho buque D. Guillermo Brown es un oficial de las -provincias del Rio de la Plata: él es de origen inglés; mas en el momento -que admitió el primer despacho del supremo gobierno de dichas provincias, -revistió todas las calidades que les autorizaban á obrar como oficial -de honor en una guerra contra aquel pais. Los vasallos de S. M. B. han -tenido hasta ahora la facultad de hecho y de derecho para consagrar sus -servicios á cualquiera nacion, como no sea contra la suya. Y sobre todo, -el caballero Brown hacia sobrado tiempo que servia al gobierno de Buenos -Aires, para que el de la Gran Bretaña pudiera haberlo sabido y reclamado, -si juzgaba que los servicios de él contrariaban sus intereses ó su -política. - -«En la espedicion de que era parte la citada «Hércules» no intervino la -mas mínima propiedad inglesa.» El armamento, pertrechos y habilitacion -misma eran de la propiedad y costo inmediato del gobierno de Buenos Aires, -como consta de los documentos que obran en el espediente. - -El casco y aparejo del buque que formaban toda la propiedad del oficial -Brown, no puede calificarse por ningun sólido principio de propiedad -inglesa: ella pertenecia antes al mencionado gobierno que habia comprado -dicho buque para su servicio, del que hizo donacion á uno de sus oficiales -premiando al mérito y animando la emulacion de los que le servian. - -«El arribo de la fragata «Hércules» á la Barbada, considerado como buque -de guerra no ha contravenido á ninguna ley marítima de comercio ó colonial -que autorice á su aprehension y confiscacion, y aun cuando se le gradue -de buque mercante, habiendo arribado por necesidad, y no probándole hecho -ni intencion de hacer alguna introduccion clandestina, como lo comprueba -el proceso, por los tratados y leyes coloniales de España misma, no -puede negársele en tal caso el auxilio que su necesidad demanda ni menos -detenerlo....» - -Hemos dicho que sobre la conducta del coronel Brown pesaban algunas -sombras; él bien lo conocia, pues ofreció al Sr. Rivadavia una plena -satisfaccion prestándose á darla personalmente en Paris mismo si asi se lo -exijiese el Diputado de su gobierno. - -El Sr. Rivadavia con la imparcialidad que correspondia en negocios tan -graves, no quiso disimularle ni la naturaleza ni la fuerza, tal vez -aparente, de los actos que empañaban la fama del buen marino; pero tomando -en cuenta la instancia que este hacia para lavarse de toda mancha, tuvo -la discrecion el Sr. Rivadavia de tranquilizar el espíritu de quien podia -aun prestar á la causa de la independencia servicios de consideracion. -En la nota mencionada del 27 de Junio le decia: «Pasando á lo que toca á -su honor personal, aseguro á V. S. con la franqueza que me pide; que mi -opinion del benemérito coronel Brown es siempre la misma que he tenido -la satisfaccion de manifestar en toda oportunidad, y le protesto que me -lisongeara mucho poder obrar siempre conforme á ella. Persuádase V. S. que -conozco sobradamente los enemigos que forman el mérito y la desgracia, -mayormente si los accidentes prestan la decoracion del celo á la calumnia. -En caso semejante, donde hay un mérito bien fundado y un talento que hacer -valer no falta mas que el carácter, y yo me congratulo de entreveer este -en su persona.» - -La nobleza de este lenguaje, los principios de derecho público y los -pormenores históricos que encierran las dos notas que en parte dejamos -copiadas, las dan una importancia que hace que tengamos á dicha la -conservacion de tan preciosos documentos. Por cierto que de la lectura -de ellos no podría traslucirse la situacion personal del autor, ni los -motivos de desaliento que en el instante de firmarlos debian obrar sobre -su ánimo. Dejaremos que él mismo pinte esa situacion en el siguiente -párrafo de su comunicacion de 24 de Mayo de 1817, al Director Puyrredon, -que dice asi: «Acabo de recibir un oficio de V. E. datado en esa capital -á 3 de Enero del corriente año .... en que me íntima que no apareciendo -motivo de conveniencia que pueda fundar mi residencia en Europa para lo -sucesívo, regrese á ese pais .... Yo obedezco á la órden de V. S. y desde -luego no promederia un momento entre la obediencia y la ejecucion si no -me retuvieran motivos insuperables por el presente. En los puertos de -Francia no será fácil encontrar buque que haga viaje directo á esa por -lo que probablemente me veré obligado á pasar á Inglaterra. Mas no tengo -recurso alguno para hacer frente á los gastos precisos de mi transporte. -Y sobre todo, no hace honor á ese gobierno ni á mi persona el salir de -esta capital sin cubrir lo que debo en ella, mayormente cuando se me ha -anticipado bajo la sola garantia de mi persona.» - -El 10 de Diciembre de aquel mismo año recibió nuevos plenos poderes -para constituirse en órgano del gobierno de las Provincias Unidas de -Sud-América cerca de los soberanos de Europa, con el objeto de conquistar -la estima de estos á favor de aquel gobierno, el cual estaba seguro de -granjeársela por la bondad de su conducta, segun la espresion oficial de -los respectivos documentos diplomáticos. - -Por los antecedentes que tenemos á la vista venimos en conocimiento de -la importancia de los trabajos del Sr. Rivadavia en Europa; pero no -podemos trazar una historia de ellos por lo incompleto de aquellos mismos -antecedentes. - -El Diputado argentino no dejó de negociar un solo momento, á fin -de inclinar al gabinete francés á protejer con su fuerza moral la -independencia de esta parte de América, conato principal de nuestra -política esterior. El Sr. Rivadavia habia conseguido captarse la amistad -de escritores y personajes influyentes capaces de obrar sobre la opinion -del pueblo francés y sobre la política de su gabinete. Monseñor Deprat -puso su pluma calorosa al servicio de la gran causa americana, y los -sentimientos democráticos del noble general Laffayette, no permanecieron -inoficiosos ante las hábiles instancias del Sr. Rivadavia cuyo elevado -carácter supo apreciar aquel hombre tan simpático para los amigos de la -libertad. - -Debiendo respetar el punto político de partida del monarca francés de -aquella época, el Sr. Rivadavia declaró que el gobierno que representaba -habia seguido una conducta conforme con las doctrinas conservadoras -proclamadas por el Congreso de Viena de 9 de Junio de 1815. Que aquel -creia, por consiguiente, cumplir con sus deberes, perseverando en la -línea de conducta que habia seguido, empleando con respecto del Rey de -España todos los medios de conciliacion que estuvieran á su alcance, -aumentando y fortificando los medios de defensa, al mismo tiempo que -se esforzaba por mejorar y perfeccionar sus instituciones. Hacia esta -declaracion con motivo del Congreso de soberanos que debia tener lugar -en Aix-Lachapelle, y en el cual, segun los cálculos del Sr. Rivadavia, -deberia tratarse la gran cuestion americana á instancias del gabinete -peninsular. Los esfuerzos de nuestro diplomático se contrajeron por tanto -á presentar la causa y el crédito del gobierno de las Provincias Unidas -bajo puntos de vista favorables, demostrando en laboriosas memorias que -redactó al efecto, el progreso creciente del comercio, de la riqueza y -de la civilizacion del Rio de la Plata, asi como de los demas Estados -que tenian un propósito comun con nuestras Provincias.--“La existencia -politica, la organizacion interior y las relaciones esteriores de la parte -mas vasta, hermosa y fértil de la América, (decia el Sr. Rivadavia en 15 -de Octubre de 1818, en nota confidencial escrita en frances al Jeneral -Dessales, ministro de Relaciones Esteriores) no es negocio que pertenezca -esclusivamente á la España: es del interés de todo el mundo civilizado. -Las dos potencias americanas reconocidas por la Europa, se encuentran -comprometidas en las numerosas complicaciones que acarrea la prolongacion -de una lucha desoladora, sostenida en el nuevo mundo durante casi nueve -años; lucha cuyas consecuencias son perniciosas para todas las naciones -mercantes. Ha ya muchos años que las Provincias Unidas de Sud América y -recientemente Chile, han conquistado cuanto título puede exijirse á un -pais nuevo para merecer una constitucion nacional.... .... Hasta hoy no -se ha presentado á la América la ocasion de hacerse oir y de esplicar de -una manera adecuada la gravedad é importancia de sus intereses .... Yo me -hallo en situacion de dar á este respecto todas las esplicaciones que se -creyeren necesarias.” - -Nuestra diplomácia en Europa no perdió de vista, ni por un solo instante, -un peligro cuya gravedad debia disimularse y en prevision del cual era -prudente captarse simpatías en los gabinetes de primer órden. Consistia -ese peligro en una espedicion preparada en Cádiz, cuyo número de soldados -montaba á 18 ó 20,000 hombres, segun los _Bandos_ que en tinta colorada -imprimia y hacia colocar el gobierno de Buenos Aires en las esquinas -de esta ciudad, y ante cuyo buen éxito probable trepidaban aquellos -gabinetes para decidirse al reconocimiento de nuestra independencia. “La -España, decia con este motivo el Sr. Rivadavia al ya mencionado ministro -de relaciones esteriores de Francia, podrá causar una sorpresa á la buena -fé de la Europa; pero no está en su poder el alucinar á la América.... -No nos és indiferente, por cierto, que esa espedicion parta ó no, puesto -que en las Provincias Unidas de Sud-América, la vida y la fortuna de -cada ciudadano están identificadas con las de todos los demas; pero el -señor Ministro me permitirá asentar aquí dos verdades que sobradamente -se justificarán con el tiempo. La primera es que ni el gobierno ni el -plenipotenciario de aquellas provincias consentirán jamás en desviarse un -solo paso del camino que llevan, ni cederán un punto de la justa solicitud -de que se impida á la espedicion militar el zarpar de los puertos de la -península. La segunda es, que si la espedicion llegase á realizarse, -entonces cesarán todas las consideraciones y miramientos, y la fuerza se -encargará de hacernos justicia.” - -Fácil es de comprender que la política francesa era dilatoria tanto como -indecisa. El Diputado que usaba tanta firmeza en sus comunicaciones no -tenia acceso fácil para hacerse escuchar de viva voz como deseaba. - -Para conseguirlo, ocurrió á la influencia de sus respetables amigos, y -especialmente á la del Jeneral Laffayette, quien levantándose mas alto -que los consejeros del Borbon restaurado, comprendia cuanto ganaria el -prestigio un tanto débil de la Francia, si se decidia á favor del Sur de -la América en los términos que lo habia hecho en otro tiempo con respecto -al Norte. - -El noble Jeneral que conocia todo el poder de conviccion en que abundaba -la palabra del diplomático argentino y que se interesaba en su causa, -tenia particular empeño en acercarlo al Ministro de relaciones esteriores. -Dirijióle con este fin una memoria sobre el estado general de los -negocios de la América meridional, en la cual comenzaba por disculparse -de su injerencia en materias de tan alta política, recordando que estaba -suficientemente justificado por la que habia tomado en la causa de los -norte-americanos cuarenta y dos años antes, y añadia: “La emancipacion de -la América española, inspirada por la revolucion de los Estados Unidos, ha -sido acelerada por la revolucion europea. Cualquiera género de oposicion -á ella no puede conducir sino á aflijir la humanidad sin dañar en lo mas -minimo á esa misma independencia. ¿Qué hará hoy la Francia? Al instinto -despótico de Bonaparte repugnaba la política generosa.... Ha llegado el -momento en que el gobierno constitucional procure su apoyo en la opinion -del pais, y sus alianzas en la simpatia liberal de los demas pueblos. Me -guardaré de hacer al rey la injusticia de creer que quiera comprometer -nuestros intereses y sus deberes por atender á cortesanias de familia. -En otro tiempo éramos dueños en gran parte del comercio de la América -española, llevando alli nuestros productos al través de la España y por -intervencion de las casas francesas establecidas en Cádiz. De aquella -ventaja real solo nos ha quedado la conocida preferencia que aun dan -aquellos pueblos á nuestras mercaderias; preferencia que los ingleses se -empeñan en que caiga en olvido.... Para indemnizar á la Francia de la -pérdida de la consideracion política debemos ponernos francamente como en -1778, sin que ahora existan los peligros de entonces, á la cabeza de la -independencia americana, para asegurar provechos que no tardarán otros en -arrebatarnos... Por lo demas mi mision se reduce á presentar á V. E. en la -noche de hoy al Sr. Rivadavia, quien no solo está autorizado para hablar -en nombre del pais de su nacimiento, sino tambien de Chile, en donde las -armas argentinas han sido tan felices como lo serán pronto en el Perú.” - -En la noche del 19 de Enero de 1819 el marqués de Laffayette y el Diputado -de Buenos Aires descendieron de un mismo carruaje á la puerta del ministro -de relaciones exteriores de Francia. En aquella ocasion debieron tratarse -los importantes negocios que las transcripciones que dejamos hechas dan -á conocer en defecto de documentos mas esplícitos que no han llegado á -nuestras manos. - -El Sr. Rivadavia tuvo órden de su gobierno de pasar á Lóndres, -reemplazándole en el carácter de Diputado cerca del gobierno frances -el Dr. D. Valentin Gomez. Las instrucciones dadas á este último están -firmadas por el ministro D. Gregorio Tagle á 21 de Octubre de 1818, y -de esta misma fecha es la órden dada al Sr. Rivadavia para trasladarse -á la córte de Inglaterra, segun el tenor del artículo 4.ᵒ de dichas -instrucciones. - -En una nota datada en Paris á 18 de Junio de 1819, dió cuenta el -nuevo Diputado de su primera conferencia tenida con el ministro de -relaciones exteriores el dia 1.ᵒ de aquel mismo mes, en la cual le -habia declarado que en concepto del gabinete frances dependia la suerte -de la independencia americana de la aceptacion de la forma monárquica -constitucional, y que partiendo de esta persuacion, manifestada con -franqueza, le habia propuesto para el gobierno de esta parte de América, -al principe europeo, heredero del reino de Etruria, entroncado por línea -materna con la dinastía de los Borbones. La manera como el congreso miró -aquella proposicion que el Sr. Gomez comunicó con una circunspeccion que -le honra, fué el motivo que mas de cerca decidió de la suerte funesta que -cupo al cuerpo nacional que habia declarado nuestra independencia en el -acta memorable del 9 de Julio de 1816. Cayó envuelto en un famoso proceso -y los tiros que le derribaron tuvieron alcance para herir á los Diputados -que representaban en paises estrangeros al gobierno de las Provincias -Unidas. Estos diputados eran tres en aquel momento. D. Manuel José Garcia, -D. Valentin Gomez y D. Bernardino Rivadavia. Una nota de idéntico tenor, -en cuya lacónica redaccion se advierte el intencional olvido de toda forma -y de todo comedimiento, les anunció que quedaban sin valor sus poderes y -que en consecuencia regresaren sin demora á esta capital. El Sr. Rivadavia -recibió esta íntimacion el 2 de Julio de 1820. - -Disueltas las autoridades nacionales, cayeron las provincias antes unidas -en una especie de aislamiento oscuro y estéril. En todos los puntos del -vasto territorio argentino dejó de existir el gobierno fundado en la razon -y en la ley. Las calles y plazas de la capital misma se convirtieron en -teatro de una desgreñada guerra civil, y sobre la superficie social -aparecieron esas influencias de baja estraccion que cobran albedrio -pernicioso cuando las riendas gubernativas pasan á cada instante de una -mano á otra mano por falta de alguna bien intencionada que las rija con -energia y tino. - -Forzoso era de en medio de este caos hacer brotar la luz; evocar el órden -del seno de la anarquia, y construir el poder administrativo con los -escombros de la autoridad derribada por la demagogia. Esta fué la obra -dificil que el pueblo de Buenos Aires; en un momento feliz de reposo, -encomendó á la persona de un guerrero de la independencia. - -Todos los amigos del órden se asilaron al rededor de la silla del -gobernador D. Martin Rodriguez. La campaña, reducida á una frontera -estrecha y mal defendida, trajo tambien su continjente de fuerza en apoyo -del nuevo magistrado en quien confiaba para dar mas ámbito á su pingüe -industria especial y para garantir las propiedades rurales contra la -rapacidad de los bárbaros. La esperanza pintábase en todos los semblantes. -La masa del pueblo dotada de esa adivinacion de lo futuro que está negada -al individuo, preveia que comenzaba una época nueva, y que las promesas de -la revolucion iban á tener en los hechos mas realidad que en las columnas -gárrulas de las gacetas. Fatigados estaban los ciudadanos de glorias -militares y de venganzas domésticas; ansiaban por el reposo de la paz y -por la dulce satisfaccion de poder amarse como hermanos. - -Bajo el influjo de esta disposicion de los ánimos, nada recomienda tanto -el mérito y el carácter del Sr. Rivadavia como el nombramiento que -invocando “el voto público de sus conciudadanos;” hizo en él el gobernador -Rodriguez para desempeñar el Ministerio de gobierno, por decreto del 19 -de Julio de 1821. “La importancia de sus servicios y la estension de sus -luces,” eran otras tantas calidades, que segun el mismo gobernador le -señalaban para ser llamado á aquel importante destino. - -Los antiguos, ha dicho el mas afamado de los políticos prácticos, -inventaron el rio del olvido, al contacto de cuya corriente se desvanecian -en las almas los recuerdos de la vida. Pero el verdadero Leteo despues de -una revolucion se forma de cuanto puede abrir al hombre las sendas de la -esperanza. Este ingenioso pensamiento, bajo formas mas graves sin duda -dominaba el ánimo del nuevo ministerio. Esplicándose con alta y generosa -filosofia los errores de todos, (de los cuales él mismo no se consideraba -exento) como consecuencia de la marcha torrentosa de la conquista de la -independencia, se propuso curar esos errores, “cerrando para siempre el -periodo de la revolucion, no acordándose mas ni de las debilidades ni de -las ingratitudes.” Nueve dias despues de su aceptacion del ministerio, -y la primera vez que en este carácter se presentó en la Sala de -Representantes, fué para pronunciar la siguiente declaracion que establece -un programa tan lacónico como bello. “El gobierno quiere constituirse -en protector de todas las seguridades y en un conservador de todas las -garantias.” - -La Providencia vinole en auxilio para que pudiera dar cumplimiento á -los votos de su política conciliadora. El ministro sabia aprovechar los -instantes oportunos, y sabia tambien que cuando la generosidad no es -simulada tiene eco inmediatamente en el corazon argentino. - -En la noche del 26 de Setiembre llegó á Buenos Aires la noticia de un -gran triunfo obtenido por nuestras armas coaligadas con las chilenas. El -Jeneral San Martin habia entrado victorioso á la ciudad de los Reyes, á la -resistente capital del Perú, asiento del poder peninsular en aquel rico é -inmenso pais. - -Segun la espresion de nuestro gobierno quedaban colmadas con aquel -acontecimiento las nobles aspiraciones concebidas en 25 de Mayo de 1810. -Los pueblos del continente gozaban ya de independencia; que fuesen libres -y dichosos debia ser la única ambicion que cupiese para en adelante á la -provincia de Buenos Aires. - -Tan grata nueva y tan hermosos sentimientos fueron llevados al seno de -la Sala de Representantes el dia siguiente, con la mayor solemnidad, por -los tres secretarios de Estado, al mismo tiempo que el proyecto de ley -de olvido que fué el primer paso con que el Sr. Rivadavia abrió la série -de sus trabajos políticos. Tendia esta medida á tranquilizar y consolar -los ánimos, á avivar la fé en la libertad civil ahogada en la grita de -los partidos apasionados, y á conquistar entre las parcialidades en que -el pais se encontraba dividido, las capacidades y las influencias que -pudieran concurrir á la reforma jeneral que se disponia á emprender la -administracion. Estas miras eran tas vastas é imparciales que alcanzaron -hasta á los antiguos vecinos españoles de esta ciudad, á quienes las -exijencias de la época negaban desde 1817 el inocente derecho de unir -su sangre en lejítimo matrimonio á las mugeres argentinas. La justicia -política fué pues absoluta para todos los habitantes de la provincia de -Buenos Aires. - -Para apreciar bien el mérito de los trabajos que distingen á la -administracion que rijió al pais desde mediados de 1821 hasta el 9 de Mayo -de 1824, seria preciso trazar un cuadro detenido de la situacion de las -cosas, del estado de la cultura pública y de las propensiones generales -de la opinion, anteriores á aquel brillante periodo. Dice con propiedad un -escritor inglés, testigo de aquellos trabajos, que nada es tan capaz de -hacer el elojio cumplido de los talentos del primer ministro del General -Rodriguez como la comparacion del estado del pais entre las fechas en que -se encierran los tres años durante los cuales desempeñó aquel empleo el -Sr. Rivadavia. A pesar de la dócil voluntad que se sentia en la poblacion -para obedecer á un buen gobierno, existia una fuerza secreta que desviaba -y detenia su accion; fuerza formada principalmente por las aspiraciones -envidiosas apoyadas en hábitos rancios y en preocupaciones que una prensa -sin doctrina social habia irritado sin correjir. - -Comprendió el Sr. Rivadavia que en situacion semejante debia el gobierno -administrar y doctrinar á un tiempo, y que la autoridad, á la cual -levanta siempre los ojos el pueblo, debia presentarse como modelo de los -que la obedecian. Comprendia tambien que en una república, mas que bajo -cualquiera otra forma de gobierno, necesita la autoridad revestirse de -la fuerza moral que nace de las virtudes cívicas y de la conciencia de -los deberes, y adquirir respeto y prestigio, no por la popularidad que se -compra á precio de concesiones y debilidades que acaban por suprimir á la -autoridad misma, sino por la bondad de sus medidas, por la razon y el -acierto de ellas y por la valiente constancia para sostenerlas á pesar á -veces de la opínion pública cuando se pervierte ó estravia. - -El ministro del General Rodriguez no confió en si solo: mas que en él -y en sus hábiles compañeros puso su confianza en la verdad del sistema -representativo que francamente habia aceptado y acababa de estudiar al -natural en las instituciones de la Inglaterra. - -En primer lugar exijió de la administracion de justicia, ese gran poder -del Estado, toda la imparcialidad y todo el saber que constituyen sus -principales elementos, elevando á la magistratura los letrados mas -íntegros é inteligentes. Y como el sistema democrático es una burla -cuando los representantes del pueblo no son mas que la significacion -de un partido ó de las veleidades del aura popular de una mañana de -elecciones, ejerció su influencia para que en los bancos de la legislatura -se sentasen los mas dignos, los mas entendidos y respetados entre los -vecinos de la Provincia. Sus atrevidas reformas habrian hecho fracazar al -gobierno, si sus proyectos no se hubiesen convertido en ley por el voto -de los ciudadanos á quienes acataba toda lo sociedad. En una palabra, el -Sr. Rivadavia que no temia ni envidiaba la superiodidad de nadie, y que -se consideraba en un puesto merecido, por el testimonio de su propia -conciencia, trató de que los poderes públicos se colocasen á la altura de -sus miras, y las personas que los componian al nivel de su ilustracion y -de su altísima moralidad. - -El Sr. Rivadavia, usando de dos voces de su predileccion, era -«eminentemente gubernamental.» Y, añadiremos, uno de los argentinos mas -demócrata, tomando esta palabra en su hermoso y jenuino significado. - -El brazo de este hombre de estado no manejó sino los verdaderos resortes -de los gobiernos libres. Los hilos secretos é ingeniosos con que se traman -las redes políticas, son demasiados ténues para que no se rompiesen en sus -manos de hércules. La libertad, la publicidad, el respeto por la dignidad -de las personas, la consistencia de las relaciones sociales por medio de -la instruccion y de la mejora moral de los individuos, y, segun su bella -espresion, la confianza en el _imperio del bien_.... tales eran aquellos -resortes. - -No somos nosotros los que lo aseguramos á título de biógrafos -panegiristas: son deducciones de sus propios actos administrativos. -El Sr. Rivadavia nos ha legado un precioso cuerpo de doctrina social -y gubernativa en los considerandos de los decretos que firmó, en los -mensages del Ejecutivo á las Cámaras. Queria ser obedecido mas que por la -fuerza del mandato por la del convencimiento obrado por el raciocinio que -precedia á sus disposiciones. - -Traigamos á la memoria algunas de sus máximas: - -«La publicidad es la mejor garantia de la buena fé de los actos, -mayormente en aquellos cuya desicion está sugeta á una arbitrariedad -necesaria. - -«No hay instituciones que contribuyan tanto á la civilizacion de un -pueblo, como las que inducen entre los individuos respeto recíproco en -maneras y en espresiones. - -«No hay medio ni secreto para dar permanencia á todas las relaciones -políticas y sociales como el de ilustrar y perfeccionar tanto á los -hombres como á las mugeres, á los individuos como á los pueblos. - -«La ilustracion pública es la base de todo sistema social bien reglado, y -cuando la ignorancia cubre á los habitantes de un pais, ni las autoridades -pueden con suceso promover su prosperidad, ni ellos mismos proporcionarse -las ventajas reales que esparce el imperio de las leyes. - -«Todo premio adjudicado al verdadero mérito, sino es un tributo -de rigorosa justicia, es seguramente un resorte de los que mas -ventajosamente promueven la perfeccion moral. - -«Es cierto que la opinion pública, especialmente en paises inespertos, se -estravia de suyo, es á veces sorprendida y frecuentemente resiste á la -accion del poder; pero en todos esos casos sosteniéndose esta sobre la -masa de los intereses ú obrando al frente de la corriente por medio de la -instruccion, de la libertad y de la publicidad, el triunfo es tanto mas -cierto y glorioso cuanto que se reviste el imperio del bien.» - -Cerraremos esta incompleta página de un verdadero _libro de oro_ con un -pensamiento que muestra toda la liberalidad de las miras de aquel exelente -estadista: - -«Es preciso, decia, que los pueblos se acostumbren á ser celosos de sus -prerogativas.» - -En el momento mismo en que desde la altura del mando emitia este -principio, ponia en manos del pueblo los medios para que conociese la -estension y la naturaleza de esa prerogativa, encargando la traduccion -del libro de su amigo M. Daunau, «de las garantias individuales» á uno de -nuestros mas sérios literatos de aquella época. - -Esta traduccion, publicada en crecido número de ejemplares, ha sido uno -de los libros en que hemos aprendido á leer y á pensar muchos hombres hoy -maduros, ó mas bíen dicho, una jeneracion entera. - -Consiste, pues, la principal gloria del Sr. Rivadavia haber colocado -la moral en la region del poder como base de su fuerza y permanencia, -y en comprender que la educacion del pueblo es el elemento primordial -de la felicidad y engrandecimiento. Sobre estas columnas fundó una -administracion que todavia no conoce rival en estos paises, y parte de -cuyas creaciones, como puntos luminosos, han lucido hasta en las negras -horas del gobierno bárbaro que por tantas años mantuvo detenido el carro -del progreso argentino. - -Apenas ocupó el puesto de ministro, erigió la Universidad mayor de Buenos -Aires con fuero y jurisdiccion académica, como estaba acordado por reales -cédulas desde el año 1778. Fué este su primer paso en la tarea de fundar -establecimientos de enseñanza alta y primaria, bajo un sistema general, -oportuno para desarrollar la educacion pública al abrigo del sosiego y del -nuevo órden que sucedia á la anarquia. - -Inmediatamente despues fundó las escuelas gratuitas bajo el sistema rápido -y económico de Lancaster, no solo en los barrios de esta ciudad sino en -los mas apartados pueblos de campaña, confiando la inspeccion general de -todas ellas á un sacerdote recomendable por su ilustracion y conocido por -su jenerosa filantropía. El premio dado por el Sr. Rivadavia al difundidor -del benéfico preservativo de Jenner, fué el encargarlo de dirijir el -espíritu de aquellos mismos niños cuya salud corporal habia salvado. - -Pero su pensamiento orijinal, y mas fecundo fué el de apoderarse, á favor -del bien público, de las hermosas cualidades del corazon femenino. Sabia -el Sr. Rivadavia--son palabras suyas--que la naturaleza al dar á la mujer -distintos destinos y medios de prestar servicios, dió tambien á su corazon -y á su espíritu calidades que no posee el hombre, quien, por mas que se -esfuerze en perfeccionar las suyas se alejará de la civilizacion si no -asocia á sus ideas y sentimientos la mitad preciosa de su especie. La -Sociedad de Beneficencia se ha defendido en épocas de retroceso social por -la propia importancia de sus tareas, y ha podido educar dos jeneraciones -de madres morales é instruidas que han dado entre caricias los primeros -consejos y las primeras lecciones á centenares de ciudadanos. La Sociedad -de Beneficencia es una escuela normal donde se forman exelentes y dignas -matronas que se sucederán unas á otras practicando el bien y ejerciendo la -insigne majistratura de la mejora de sexo, mientras exista esta ciudad que -la respeta y ama. La anciana moribunda les dirije las últimas bendiciones -desde el lecho de la misericordia, y la tierna niña en el albor y fuerza -de la vida, desde el banco de sus labores, eleva tambien sus puros -agradecimientos á esas segundas madres que les dió la patria por la mano -venerable de Rivadavia. - -Cuadro demasiado estenso seria el que comprendiese todos los pormenores -de las reformas emprendidas en la administracion de Rodriguez. Ellas -abrazaron desde la economía interior de las oficinas hasta los actos -ejercidos por el pueblo en razon de su soberania; desde las prácticas -forenses hasta los hábitos parlamentarios; desde la policía del cuartel -del soldado hasta la clasificacion de las recompensas á que eran -acreedores los jefes del ejército. Como la reforma tuviese la inflexible -intencion de desarraigar abusos é introducir economia en la aplicacion -de la renta pública, no pudo ponerse en práctica sin lastimar intereses, -personas y corporaciones que se sublevaron contra sus tendencias. Estas -reformas fueron sancionadas por los representantes del pueblo. Por fortuna -los lejisladores de entonces tenian en el ejecutivo un brazo fuerte para -hacer cumplir la ley, y una voluntad que no se arredraba en presencia -de las dificultades. El Mensaje del año 23, hablando de la reforma, se -espresa en estos términos: “Esta obra árdua ha sido ordenada con valentia -por las dos lejislaturas precedentes, y el gobierno para ejecutarlo ha -debido vencer grandes resistencias y chocar con sentimientos personales -y preocupaciones comunes.” Estas palabras demuestran las resistencias -halladas para obrar el bien y acelerar la marcha de la civilizacion. -Dejan traslucir al mismo tiempo cuales debieron ser las luchas diarias, -sostenidas por los hombres colocados al frente del movimiento rejenerador. -Disculpable habria sido que se manifestasen engreidos por el triunfo -y agriados por las ofensas recibidas en retribucion de beneficios tan -importantes. Nada de eso. Una severa templanza rebosa en todo aquel -documento, modelo de filosofia política. En él se esplican y se absuelven -los errores de la opinion y se esperanza hasta en la exaltacion de las -pasionas para llegar al blanco á que se dirijia el gobierno, asi que esas -pasiones entrasen al cauce que la ley acababa de señalarlas. El Mensaje -continúa así: - -“Establecidos ahora los fundamentos del sistema representativo, es forzoso -que la conducta del gobierno sea conservadora. El tiempo debe consolidar -lentamente lo que acaba de construirse con tantas fatigas y peligros: él -tranquilizará los ánimos ajitados de las pasadas contiendas: las pasiones -sublevadas se amanzarán gradualmente y servirán tambien bajo el imperio de -instituciones saludables.” - -La ley de reforma eclesiástica dictada en 21 de Diciembre de 1822, fué -pretesto para que los mal avenidos, los aspirantes y los adoradores del -_statu quo_, formasen una especie de coalicion en nombre de la creencia -de nuestros mayores, haciendo entender al vulgo que se atacaban sus -dogmas venerandos y el lustre de su culto. Los principios relijiosos del -primer ministro fueron puestos en duda, y la calumnia declaró ateo á -quien habia contribuido para que el seminario conciliar, mal organizado -y pobre en rentas, fuese levantado á la categoria de colegio nacional de -estudios eclesiásticos; á quien se proponia dignificar el sacerdocio para -que fuese capaz de desempeñar la alta mision docente que el gobierno se -disponia á confiarle. El Sr. Rivadavia quiso dar al clero de Buenos Aires, -en aquella época, una prerogativa que el clero francés aún no ha podido -conquistar del todo á pesar de su ciencia y acreditada moralidad--la de -participar libremente en la educacion y en la civilizacion del pueblo. -Estas intenciones fueron manifestadas con palabras terminantes y con -actos notorios. La sede en aquella época estaba vacante. El ardor de -la revolucion y la lucha intestina habian dado sus frutos hasta en el -corazon de la tribu de Levi, y el pavimento de los claustros habia sido -mancillado con sangre en la hora en que el crimen crée conseguir impunidad -con las tinieblas. La autoridad civil no podia ser indiferente á este -espectáculo. Ojalá que el Sr. Rivadavia hubiera encontrado en su tiempo -á la cabeza de la diócesis uno de esos fuertes varones que saben ir al -fondo de las intenciones del Evanjelio por los caminos mas cortos! El se -hubiera abrazado con el santo pastor y habríale cedido la iniciativa en la -parte eclesiástica de la reforma. Pero aquel deseable obispo no existia. -En su defecto el Sr. Rivadavia ordenó que se estableciesen conferencias -semanales para todos los individuos del clero sobre materias de ciencías -eclesiásticas. El decreto de 5 de abril de 1823, se funda en estas -bellas consideraciones: “No basta que el clero de Buenos Aires obtenga -por su santidad una reputacion distinguida, ni que los servicios en la -causa de la independencia le designen un buen lugar entre las clases que -han contribuido á establecerla. Es menester algo mas; es menester que -su crédito se eleve por la civilizacion, y que llegue por este medio á -ponerse en estado de cargar con la responsabilidad de difundirla.” - -Esta es la verdadera tendencia de la reforma eclesiástica tan desfigurada -por la oposicion contemporánea á ella. Bajo la faz en que la presentamos -será mirada por la historia. El sábio estadista mártir de su moralidad y -de su honradez, queda lavado con la uncion de sus propias palabras, de -la mancha de incrédulo con que el espíritu vulgar del partido pretendió -empañar su memoría. En la vasta razon del Sr. Rivadavia habia lugar para -los axiomas de la ciencia y para las verdades de la relijion heredada -que no se desprenden jamás del alma de los bien nacidos: asi como tenian -cabida en los estantes de su biblioteca los escritores de la escuela del -siglo XVIII y los ascéticos de la época brillante de la prosa española. - -La atencion del Sr. Rivadavia no estuvo enteramente absorta en los límites -del gobierno de que era miembro. Al crear instituciones útiles, y al -mejorar las formas representativas en Buenos Aires, creia hacer una obra -de modelo y aplicacion para las demas provincias de la república, que de -mancomun y debidamente representadas habian proclamado la independencia -como un solo cuerpo de nacion. Los vínculos de la union se hallaban -desatados en 1821. A la representacion nacional dispersada por la -anarquia habia sucedido la tentativa de otra cuyos miembros reunidos en -Córdoba tuvieron mas de una vez que defenderse contra las acusaciones -de conspiracion que les hacian sus propios comitentes. Quedó sin efecto -esta tentativa de congreso. La reunion de otro nuevo era completamente -imposible en aquellos momentos. El Sr. Rivadavia tuvo que aceptar el -papel de ministro de un gobierno provincial á pesar de sentirse con la -fuerza y la voluntad sobrada para encargarse de los destinos nacionales. -El pensamiento de toda su vida fué la union nacional. En una ocasion en -que circulaban en Europa noticias precursoras de la caida del Directorio -y de la disolucion del Congreso, se espresaba de la manera siguiente en -una nota oficial de 28 de Junio de 1818: “La union de esas provincias -es indispensable á su existencia nacional. Si la administracion central -deja de existir por algun tiempo, debe ser por consultar á su mejor y mas -sólido establecimiento.” - - * * * * * - -La idea de la organizacion del territorio de un pueblo que tantas virtudes -y jénio habia mostrado en comun durante la lucha de la independencia, -no podia dormir en la cabeza del hombre que habia sido vocal de las -primeras juntas, representante de las Provincias Unidas cerca de las -córtes estrangeras y actor principal en el movimiento revolucionario á -que el pais entero habia contribuido con su sangre y sus tesoros....... -Sobre la jeneracion que vivia entonces no habian pasado los veinte años de -aislamiento que llevan el apellido y la divisa de Rosas. - -El restablecimiento de la union de los pueblos argentinos, tan ansiada -por Rivadavia, se preparó por él con habilidad y discrecion. «Esa -union, decia, es necesario que se obre por el convencimiento de que las -ventajas son superiores, respecto á cada una de las partes concurrentes, -á cualquier perjuicio real ó de mera opinion, que á alguna de ellas -puede ocurrir.» La explicacion de esas ventajas y del pensamiento -desinteresado del gobierno de Buenos Aires fué confiada al blando y -persuasivo tucumano Dr. D. Diego Estanislao Zavaleta, con sujecion á las -notables instrucciones datadas á 30 de Mayo de 1823 bajo la firma de D. -Bernardino Rivadavia. Pero ántes de tomar la iniciativa «para reunir todas -las provincias del territorio que ántes de la emancipacion componian el -vireinato de Buenos Aires ó del Rio de la Plata, en un cuerpo de nacion -administrada bajo el sistema representativo, por un solo gobierno y por un -mismo cuerpo legislativo,» quiso el estadista porteño poner de bulto con -los hechos la conveniencia de la union y hacerla apetecible con beneficios -prácticos para los pueblos invitados. Seis jóvenes de cada uno de los -territorios que estaban entonces bajo gobiernos independientes, fueron -mantenidos y educados en los colegios de Buenos Aires. Medida excelente -cuyo resultado fué establecer entre aquella numerosa juventud, vaciada en -un mismo molde intelectual, vinculos estrechos y fraternales que con el -tiempo debian producir una accion armoniosa en la máquina del Estado. - -Dictóse al fin la ley de 27 de Febrero de 1824, facultando al ejecutivo -de la provincia de Buenos Aires para reunir la representacion nacional. -Esta ley fué precursora de varias medidas que mas tarde facilitaron al -congreso de 1826 y al presidente que nació de su seno, el ejercicio de -sus respectivas funciones. Las relaciones y el crédito que al gobierno -provincial habian grangeado la elevacion y justicia de su conducta, -permitiéronle la formacion de compañias europeas, con fuertes capitales, -para la explotacion de los metales preciosos, para facilitar el comercio -interior, la navegacion de buques á vapor, y para establecer un banco -nacional que sustentase esas mismas empresas proveyendo á las provincias -del numerario que necesitaban para alentar sus respectivas industrias. - -El autor de este plan preparatorio para el restablecimiento de la -union argentina, tuvo la oportunidad de ser su agente en los centros -europeos de actividad y riqueza. Habiéndose negado por tres veces -el Sr. Rivadavia á continuar en su cargo de ministro de gobierno al -comenzar la administracion del jeneral Las Heras, fué nombrado ministro -Plenipotenciario y Enviado Extraordinario cerca de las cortes de -Inglaterra y de Francia, por decreto de 17 de Febrero de 1825, época en -que el gobierno de la provincia estaba ya encargado del poder ejecutivo -nacional. - -Fué durante esta mision que tuvo lugar la ratificacion y cange del tratado -celebrado con la Gran Bretaña. El nombre del Sr. Rivadavia corre á par -del afamado Ministro M. Canning en la última página de aquel documento á -que debe Buenos Aires adquisiciones de que ya se apercibe, y otras que -el tiempo está encargado de revelar en toda su importante trascendencia. -Pero el patriotismo y las luces del diplomático arjentino no le permitian -ceñirse á procederes de mera forma. Las respetuosas consideraciones que -mereció del gabinete inglés, le ayudaron para emplear con fruto de su -pais el año escaso que permaneció en Europa en desempeño de sus nuevas -funciones. Consagróse con empeño á dar á conocer la aptitud del pais -que representaba para empresas industriales en grande escala, y para -un desarrollo comercial mas estenso que el que hasta entonces habia -recibido. La prensa de Lóndres reveló, por primera vez, puede decirse, los -caudolosos veneros de preciosos minerales que encierran las Cordilleras -del centro y de los estremos de nuestro vasto territorio, y las ventajas -que reportaria una numerosa emigracion agrícola, estableciéndose en los -llanos fértiles y estensos que riegan nuestros rios caudalosos bajo el -clima hospitalario de una zona templada. - -Las garantias que en favor de la civilizacion y riqueza del pais acababan -de obtener los súbditos británicos por los tratados que son el punto de -partida del jeneroso derecho público que nos rije, fueron el natural -apoyo de la confianza con que se arriesgaron fuertes capitales europeos -á trasladarse á rejiones lejanas pero que tanto prometen á la industria -y al trabajo intelijente bajo la custodia de las leyes sábias. El -crédito, elemento moral de los gobiernos, obró su preciosa consecuencia, -convirtiéndose en valores positivos. Si los frutos posteriores no -correspondieron á las esperanzas concebidas en vista del movimiento -favorable de la opinion exterior hácia nosotros, no fué culpa de quienes -excitaron ese movimiento con tanto acierto como con medios tan lejítimos; -culpa fué de la mala estrella que guió por tantos años nuestros destinos. - -Siempre que busquemos con verdad el camino de nuestro engrandecimiento, -le hemos de hallar por el rumbo trazado por la escuela económica y -administrativa de que es fundador el Sr. Rivadavia. El órden y la paz -interior, serán en adelante como lo fueron desde 1821 hasta 1827 las -proclamas mas elocuentes para traer pobladores al seno de nuestros -desiertos, y capitales á la masa de nuestra circulacion monetaria. Estas -verdades son vulgares en nuestros dias. No le eran cuando se anunciaban y -aplicaban por primera vez. Los que derramaron tales ideas como una semilla -que alguna vez habia de fructificar, fueron tenidos por visionarios y -utopistas. Sin embargo, la fábula se hizo verdad. Las garantias acordadas -al estranjero han salvado nuestra civilizacion naciente y la dignidad del -ciudadano. - -El dia 8 de Febrero de 1826, en el salon principal de nuestra vieja -fortaleza, entre un crecido número de ciudadanos y en presencia de los -jefes del ejército y de los departamentos todos de la lista civil, tuvo -lugar un acto importante y trascendental para la suerte del pais. - -En aquel dia y en aquel lugar, el gobernador de la provincia de Buenos -Aires proclamó á D. Bernardino Rivadavia, presidente de las Provincias -Unidas del Rio de la Plata. - -El Congreso, haciendo justicia á los méritos contraidos por aquel -ciudadano habíale escojido para elevarle á puesto tan honroso como erizado -de espinas. Al tomar el Presidente las insignias del mando y el Jeneral D. -Juan G. de las Heras al entregárselas, pronunciaron palabras que honran -á uno y otro. Los méritos de la administracion que se retiraba fueron -reconocidos y aplaudidos por el Presidente, quien á su vez fué alentado -con la halagüeña perspectiva de una marcha gloriosa. Tan nobles deseos -se frustraron completamente. El Gobierno de la presidencia halló un -terreno conmovido que no le permitió asentarse. El Sr. Rivadavia no podia -fundar su gloria en los triunfos militares sino en las conquistas del -pensamiento con armas pacíficas de una administracion arreglada. Mientras -tanto el pais estaba comprometido en una guerra esterior, en la cual las -victorias sobre el enemigo fueron una verdadera derrota para el poder del -Presidente. Otras causas combinadas con esta no permitieron al réjimen -nacional mas que una duracion cortísima. - -El Sr. Rivadavia renunció el cargo de Presidente y cesó en sus funciones á -fines de Julio de 1827. - -Al descender de la presidencia, el Sr. Rivadavia dirigió una carta -autógrafa á cada uno de sus ministros, dándoles gracias por la cooperacion -que habian prestado á su gobierno, y asegurándoles de la aprobacion -que le merecia la conducta de los empleados en los tres departamentos -de la administracion. Las contestaciones de los Señores Agüero, Cruz y -Carril son un testimonio de los sentimientos nobles y afectuosos que -el magistrado habia sabido despertar en aquellos hombres notables. En -momentos en que declinaba el valimiento del gobernante, y en que ya -se divisaba delante de él el camino lóbrego que iba á recorrer en el -resto de sus dias, no pueden ser tachadas de lisonjeras las espresiones -con que los ministros contestaron al Sr. Rivadavia. El de hacienda se -espresaba así: “La administracion de V. E. deja descubierto el secreto -y en él la garantia que faltaba á los intereses sociales. No mas el -saqueo y la violacion de las propiedades particulares serán en nuestra -patria suficientemente escudadas con los nombres de patriotismo y de -obligacion.... La mas grata recompensa que me queda es haberme empleado en -el servicio de la nacion, bajo las órdenes del hombre público que en la -historia de la América española ocupará el lugar mas distinguido, por su -constante empeño en propagar la civilizacion de los verdaderos principios -con que, en menos tiempo, y escusando mil calamidades, los moradores de -estas rejiones puedan llegar á la ventura social, y las diversas secciones -del continente elevarse á un grado de prosperidad prodigiosa.” - -La nacion pasaba por una verdadera crísis. El carácter provisorio que -imponia al nuevo presidente la ley de 3 de Julio, la reunion próxima de -una convencion nacional; la disolucion del Congreso asi que se tuviere -conocimiento oficial de la instalacion de aquella; la guerra civil que -alzaba la rebelion por una parte, y por otra la guerra estrangera, -colocaban al pais en una situacion que se agrababa con la decadencia del -comercio y los excesos del ajio y con el mal éxito de las negociaciones -diplomáticas entabladas para terminar la contienda con el Imperio. -Las pasiones políticas se hallaban exaltadas. El Gobierno Nacional -caía enlutando el corazon de unos y vistiendo con colores alegres las -ambiciones de otros. Los numerosos amigos de un órden de cosas que -databa desde 1821, se sentian sin apoyo y se consideraban entregados por -la renuncia del Sr. Rivadavia á las consecuencias de una reaccion que -comenzando por las formas habia de llegar hasta las ideas. Para calmar -estos temores y para templar el ardor de los partidos, revistiéndose -el Sr. Rivadavia de esa grave tranquilidad que mostró tantas veces en -los momentos críticos, dirijió al pais las siguientes palabras que se -deslucirian con cualquier comentario: - -“Argentinos: No emponzoñeis mi vida haciéndome la injusticia de suponerme -arredrado por los peligros, ó desanimado por los obstáculos que presenta -la majistratura que me habeis conferido. Yo hubiera arrostrado sereno aun -mayores inconvenientes, si hubiera visto por término de esta abnegacion la -seguridad y la ventura de la patria. - -“Consagradle enteramente vuestros esfuerzos, si quereis dar á mi celo y á -mis trabajos la mas dulce de las recompensas. Ahogad ante sus aras la voz -de los intereses locales, de la diferencia de partidos y sobre todo, la de -los afectos y ódios personales, tan opuestos al bien de los estados como -á la consolidacion de la moral pública.... Abrazaos como tiernos hermanos -y acorred como miembros de una misma familia á la defensa de vuestros -hogares, de vuestros derechos, del monumento que habeis alzado á la gloria -de la nacion. Tales son los deseos que me animarán en la oscuridad á que -consagro mi vida; tales los que me consolarán de la injusticia de los -hombres; tales, en fin, los que me merecerán un recuerdo honroso de la -posteridad.” - -El Congreso que declaró la independencia terminó su carrera bajo la -acusacion de traidor á la patria. El primer Presidente y sus actos fueron -llamados al tribunal de la opinion pública por los hombres públicos que no -acertaron á disimular su parcialidad. El Mensaje pasado á la legislatura -por el gobierno que restituyó á Buenos Aires su antigua forma provincial, -es un documento cuya lectura desconsuela al mismo tiempo que demuestra -la intensidad de los ódios que fermentaban dispuestos á estallar bajo -la silla del Presidente y en la tribuna del Congreso. Aquel Mensaje -clasificó al pensamiento del réjimen general del pais, como “un instante -desgraciado de delirio”: y declarando que “la concentracion y la desunion -se habian hecho igualmente impracticables”, colocó á las provincias en una -situacion incierta que no podia conducirlas sinó á la anarquia, ó á caer -en manos de jefes irresponsables y vitalicios. - -Apartado el Sr. Rivadavia de la vida pública, la privada fué para él -en lo sucesivo y hasta el fin de sus dias, una perpétua expatriacion. -Para comprender las tribulaciones de su espíritu, bastará transcribir -las siguientes palabras escritas por él en Paris en Mayo de 1833: “Son -estos los momentos mas tristes de mi vida. Un amigo me instruye sobre la -estrema degradacion y miseria de mi desventurada patria. No he recibido -una sola letra que me consuele sobre la situacion de mi esposa é hijos, -ni recuerdos de mis amigos....., sin embargo no puedo dejar de pensar -constantemente en esa República Argentina que se arruina y degrada cada -vez mas. Ni seria digno ni posible separar mi ánimo de la contemplacion -de tan cara y amada patria....” En aquellos momentos lamentaba la muerte -de un noble y respetable estrangero amigo suyo, “el único ser, segun -su propio testimonio, á quien debiera favores en su desgracia.” Pero -tantas desventuras no abatian su alma bien templada. Cuantos mas motivos -se le agolpaban para quejarse de la ingratitud de la patria, mas se -identificaba con ella consagrándola sus desvelos. Nada podia hacer ya en -su servicio el estadista repudiado, pero si el literato estudioso. “Para -aliviar su espíritu” emprendió entonces la traduccion de los viajes de D. -Félix Azara, “porque era lo mejor que se habia publicado sobre su pais.” - -El Señor Rivadavia cedió este manuscrito al Sr. D. Florencio Varela el -año de 1842, en Rio Janeiro, al separarse ambos “para no verse mas en -este mundo.” El tomo segundo de la Biblioteca del _Comercio del Plata_, -contiene la primera edicion de este escrito tan importante para el -conocimiento de la historia natural del Rio de la Plata y Paraguay. Tal -vez hasta el año 45, época de aquella edicion, no se conocian las exactas -observaciones del ilustre geógrafo y viajero en la lengua en que se habian -redactado. - -Al hablar de los trabajos diplomáticos del Sr. Rivadavia en Europa, hasta -poco antes de 1820, hemos procurado hacer las transcripciones que ha -sido posible de su correspondencia oficial, para probar indirectamente -el ningun fundamento de las acusaciones que se le han hecho acerca de -sus pretendidas tendencias á monarquizar la América. El señor Rivadavia -no ha dado un paso, que nos conste, en este sentido. Habrá si se quiere, -escuchado proposiciones y aun abierto esperanzas sobre semejante -pensamiento en circunstancias en que era preciso, para no comprometer -nuestra independencia ni el éxito de la lucha con el poder español, calmar -los celos que en los gabinetes de los soberanos europeos despertaban los -gobiernos _insurjentes_ del nuevo mundo. Pudo haber en su ánimo momentos -de duda acerca de cual fuese la forma política mas conveniente para -constituir su pais. Y esto nada tendrá de estraño, pues trepidaciones de -la misma especie hallaban escusas en 1846 para el sesudo redactor del -_Comercio del Plata_, en consideracion al espectáculo de sangre y de -lodo que por treinta y seis años presentaban las repúblicas americanas. -La calumnia, sin embargo, valiéndose de la discreta reserva en que se -envuelve toda negociacion diplomática, por inocente y lejítima que ella -sea, prohijó aquella suposicion vulgar y la presentó con el carácter de -acusacion oficial, durante la última residencia del Sr. Rivadavia en -Francia. Fué entonces que él tuvo el noble coraje de presentarse en Buenos -Aires, á mediados de Mayo de 1834 para vindicarse de las acusaciones -que se le hacian. Solo dos horas pudo permanecer bajo el techo de su -propia casa y en la ciudad de su nacimiento. La autoridad lo obligó á -reembarcarse y á esperar á bordo de un buque durante veinte dias la -decision de la Sala de Representantes sobre la reclamacion entablada ante -ella por acto tan injusto. - -El Sr. Rivadavia se asiló entonces en el Estado Oriental. En una -hacienda de las inmediaciones de la Colonia del Sacramento se consagró -á ocupaciones rurales. Rodeado estaba de colmenas, de su querido rebaño -de cabras del Tibet y de plantas útiles y exóticas, cuando en Octubre de -1836, por órden del gobierno de aquel pais, fué deportado á la Isla de -Ratas en la rada de Montevideo, y de allí desterrado con otros argentinos -notables á la isla brasilera de Santa Catalina. - -Peregrino y proscripto por Europa, por el Estado Oriental, por el Brasil, -rindió al fin el espíritu en la ciudad de Cádiz el 2 de Setiembre del año -del Señor MDCCCXLV. - -El Sr. Rivadavia es sin disputa un argentino digno de preferente lugar en -el panteon de nuestros grandes hombres. - -Su razon fué elevada; su carácter recto y firme; su voluntad constante; -sus intenciones intachables. Nadie ha hecho mas que él á favor de la -civilizacion y de la legalidad en estos paises. Nadie ha amado con mas -desinterés y mas sin lisonja, mas de veras al pueblo. Nadie ha respetado -mas que él la dignidad de los compatriotas. Tuvo la conciencia de nuestras -necesidades y se desveló por satisfacerlas. Trajo á su rededor todas las -intelijencias, diólas impulso y las preparó un teatro útil y brillante -de accion. Buscó en el estranjero las ciencias de que careciamos y las -aclimató en nuestro suelo. Compensó y alentó los servicios y las virtudes; -protejió las artes y confió mas en el poder de la razon que en la fuerza. - -Su mérito es tan positivo como su gloria será eterna. - -Sus bendecidas cenizas están entre nosotros. _Tandem quiescat._ La mano -del agradecimiento las ha devuelto á la Patria como un tesoro usurpado. -Del fondo del sepulcro que las custodia, saldrá constantemente una voz que -resonará como un aplauso ó como una censura en la conciencia de nuestros -mandatarios. - - - - -BREVES APUNTAMIENTOS PARA LA BIOGRAFIA DE - -D. JOSÉ ANTONIO MIRALLA. - - -En el número de los arjentinos que se han granjeado fama fuera de la -patria, debe contarse al Sr. D. JOSÉ ANTONIO MIRALLA. - -Él “era incapaz de olvidarse [son sus propias palabras] de las Provincias -donde habia tenido el honor de nacer, y mucho menos de la gran ciudad -donde recibió su instruccion.” Esas provincias eran las arjentinas, y -Buenos Aires la gran ciudad. - -El hombre que asi se espresaba despues de 12 años de ausencia de la -patria, merece cuando menos, el afecto de sus paisanos. - -Nosotros hemos sentido siempre simpatia por Miralla, avivándose toda vez -que la casualidad nos presentó este nombre mezclado con algun incidente -ó unido á algunas personas notables en la historia moderna de la América -independiente. - -Hemos recojido esos pocos incidentes; conocemos algunos pasos de la -carrera de Miralla; pero ignoramos con precision donde y cuando termina.[1] - -Miralla hizo sus estudios en el Colejio de Buenos Aires durante el -rectorado del Dr. D. Luis José Chorroarin[2]. Permaneció en esta ciudad -hasta 1810 y probablemente ya no residia en ella el dia 25 de Mayo de -aquel año. - -No hemos podido rectificar la verdad de algunas curiosas anécdotas -referentes á Miralla y á la proteccion que le dispensó cierto artífice -italiano de una custodia famosa, que pasó al Perú despues de haber -espuesto al público en uno de nuestros templos aquella joya destinada al -culto. - -El hecho es que en 1812 se le vé á Miralla en Lima, dando cuenta, en un -cuaderno de pocas pájinas, “de las fiestas celebradas en la Ciudad de los -Reyes con motivo de la promocion del Exmo. Señor Dr. D. José Baquijano al -Supremo Consejo de Estado.” - -Las descripciones de festividades públicas formaron un ramo especial de -la literatura peruana. En época en que el talento del escritor tenia -allí pocas aplicaciones, era una buena fortuna la oportunidad de lucir -erudicion y facundia en el panejírico de algun personaje ó en la relacion -de la alegria ó del dolor del público en ocasiones estraordinarias. - -Miralla se manifiesta en ese escrito digno de desempeñar una tarea -que él quiso confiar (como lo espresa en la dedicatoria) “á la pluma -delicada de un ilustre literato.” No faltan allí, ni las citas latinas, -especialmente de Lucano y de Ovidio, ni la desenfadada verbosidad á que la -jeneralidad de los escritores limeños tenian acostumbrado el oido de sus -conciudiadanos. - -Sin embargo, cualquiera que lea el discurso que encabeza la “breve -descripcion,” no podrá menos de advertir que es fruto de la cabeza de un -hombre de ingénio, no mal preparado para honrar la carrera de las letras. - -Es demas decir que en este cuaderno abundan los versos en todo metro y -medida, la mayor parte anónimos. Sospechamos que muchos pertenecerán á -Miralla y especialmente el siguiente cuarteto que fué colocado sobre el -frontis _iluminado_ de las casas consulares: el dejo á _culto_ que tienen -esos cuatro versos, es propió del terreno en que nacieron. - - _Estas llamas ardientes simbolizan_ - _El amor que mereces á este pueblo:_ - _Su inquietud el deseo de tu gloria,_ - _Su claridad la luz de tu consejo._ - -La única composicion poética, firmada con iniciales que allí se rejistra, -pertenece al Dr. D. José Sanchez Carrion, quien mas tarde se hizo notable -por la parte que tomó en la emancipacion del Perú y por el cargo de -Ministro jeneral de Bolivar que desempeñó hasta la batalla de Junin. Este -personaje se liga con nuestra historia en cuanto se le considera por -algunos como un rival poco jeneroso del Dr. Monteagudo, asesinado en las -calles de Lima durante la influencia política de Sanchez Carrion. - -Baquijano pasó á Madrid á tomar posesion de su empleo, y entendemos que -llevó consigo á Miralla de quien se habia declarado protector. - -Es de presumir que la gratitud no flaquease en el ardiente corazon de -Miralla; pero tambien es presumible que sus opiniones políticas y su -devocion á la causa de la independencia americana, levantasen un celaje -opaco y frio en las relaciones amistosas entre el magnate protector y su -protejido, novel y oscuro literato republicano. - -Baquijano, Conde de Vista Florida, estaba ligado con estrechos vínculos á -dos Ministros del absolutismo de Fernando VII, ambos, por una aberracion -singular, nacidos en América. El uno era el Duque de San Carlos, peruano, -y el otro el mejicano Lardizabal. - -La reunion á Cortes habia hecho de Madrid la residencia de muchos -americanos distinguidos, quienes se dividieron, alistándose en uno ú otro -de los dos grandes partidos que ajitaban entonces á la Península. - -Los americanos liberales que veian en el triunfo del sistema -constitucional de la Metrópoli, el triunfo tambien de la libertad en -América, manifestaron con una loable valentia su indignacion contra el -decreto de 4 de Mayo de 1814 aboliendo la constitucion y disolviendo en -consecuencia las cortes del Reino. - -Algunos de aquellos, como D. Vicente Rocafuerte, y Rivero, diputados -por las ciudades de Guayaquil y de Arequipa, llevaron la enerjia de sus -convicciones y principios hasta negarse á asistir á una audiencia real, -declarando que no era digno de sus respetos un monarca que hacia jemir en -las cárceles á los diputados liberales cuyas opiniones estaban garantidas -por el rejimen constitucional bajo cuyo imperio las habian emitido. Esta -valiente determinacion fué, como es de creerse en los momentos de la -reaccion absolutista, castigada ejemplarmente. Arrebatado Rivero de los -brazos de su joven y reciente compañera, fué encerrado en la oscuridad de -una prision de estado, en donde jimió durante seis años. - -Si Miralla se hallaba entonces en Europa es de presumirse que pensase -como el ecuatoriano Rocafuerte: decia este, “que, los americanos eran -mas delincuentes que los españoles en reconocer al rei absoluto, porque -sufrian mas de su lejano despotismo y porque habia llegado la época en que -era obligacion de ellos trabajar en sacudir el yugo español y combatirlo -de todos modos.” - -Al fin de una carrera llena de amarguras y de tantos desengaños como -importantes servicios habia prestado á la libertad y á la ilustracion -del nuevo mundo, el mismo Rocafuerte volviendo la memoria á la aurora -de la revolucion esclamaba desde Lima en 1844: «En esa época feliz yo -consideraba toda la América española como la patria de mi nacimiento.» -Esta tambien era la manera de sentir de todos los americanos ilustres que -el espíritu de fraternidad filosófica del siglo XVIII, habia preparado -como por milagro para esa larga y heróica lucha de que habia de resultar -independiente un mundo entero. - -Bolivar, Morelos, San Martin, se buscaban anhelantes con el pensamiento -en ese oceano de llanuras, de bosques y montañas vírjenes que fueron -teatro de la lucha de la emancipacion, deseándose mútuamente el acierto y -la victoria en la idéntica causa que sostenian. - -Camilo Enriquez no reconoce en los Andes el poder de separar en dos -patrias el suelo chileno y el argentino, y electriza simultáneamente -con sus escritos republicanos á Santiago y á Buenos Aires. El Dr. D. -Bernardino Vera, ignorado y completamente desconocido á las márjenes del -Paraná, donde tuvo su ilustre cuna, vivirá eternamente en los fastos de -la revolucion chilena, como pensador, como majistrado, como poeta, como -patriota. - -A este tenor, muchos otros americanos fueron del mismo modo de pensar -que Rocafuerte. Miembros de una misma familia por los principios, las -aspiraciones y los fines, siguieron el rumbo que el destino quiso -señalarles y cultivaron el campo de la independencia con la pluma y -la espada como una heredad comun. Las victorias de Boyacá y de Maypu -alcanzadas por dos distintos heroes en dos opuestos estremos de la América -española, son tan hermanas como Leutres y Mantinea. - -Miralla vivia en la atmósfera de esas mismas jenerosas ideas.--«A pesar -de haber sido el principal é inalterable anhelo de su alma el volver al -círculo de sus amigos y paisanos y al grato calor de sus hogares,» como -lo decia á su antiguo maestro en Julio de 1822, el destino le detenia en -la Habana en donde por aquel tiempo era vecino comerciante y propietario -acaudalado. - -El restablecimiento de la Constitucion en Cádiz permitió á los amigos -de la independencia americana residentes en la principal de las islas -Antillas, mayor libertad para sus proyectos y trabajos. Existia en la -Habana una asociacion secreta relacionada con otras de la misma especie en -Caracas, cuyo objeto era ganar prosélitos y difundir ideas á favor de la -gran causa de nuestro continente. - -En esos trabajos tomó Miralla una parte activa, y aprovechando de la -libertad de imprenta que el movimiento revolucionario de Riego y Quiroga -habia devuelto á los súbditos españoles, se asoció á Fernandez Madrid para -escribir en el sentido de la independencia y de la democracia. - -En 1821 fundaron ambos en la misma Habana un periódico titulado el -_Argos_, para influir en la política del continente y en especial en la -de los habitantes de Méjico, en donde acababa de dar Iturbide el grito de -independencia, (24 de febrero de 1821.) Las ideas monárquicas del plan -de Iguala dejaban demasiado transparente los fines de ambicion personal -que se realizaron en 18 de Mayo de 1822;--dia en que se vió en América la -parodia de un Emperador consagrado por el motin militar de un sarjento. -Los verdaderos patriotas mejicanos querian entrar francamente en el camino -natural de los destinos de América que ellos comprendian y aceptaban como -ley infalible en lo futuro. Aspiraban al triunfo del sistema democrático -republicano y á la comunidad de principios é intereses entre los nuevos -Estados que nacian á la independencia, para que esta gran familia de -naciones llegase á ser próspera y feliz por medio de la paz, del órden y -de una sabia administracion económica. El programa del _Argos_ era este -mismo, y estas las ideas y tendencias á cuyo servicio se pusieron sus -inteligentes redactores. - -Fernandez Madrid, nacido en Cartajena de la antigua Colombia en 1789, y -cuya existencia se apagó en las cercanias de Lóndres en Junio de 1830, nos -es mas conocido que su amigo Miralla, compatriota nuestro y educado en -esta capital, objeto constante de sus simpatías y recuerdos. - -La amistad entre estos dos ilustrados y beneméritos americanos redunda -en elogio del que es objeto de esta breve noticia. Madrid llegó á tener, -dentro y fuera del territorio de Colombia las posiciones mas elevadas -de la majistratura y de la diplomacia. Orador elocuente, versado en las -ciencias, ha salvado su nombre del olvido, no tanto por el distinguido -papel que desempeñó en el teatro de la política, cuanto por las amables -calidades de su carácter y por su aventajada inspiracion poética. - -Natural es presumir que entre el Argentino y el Colombiano que habian -fundido sus pensamientos y pasiones políticas en el molde de las columnas -del _Argos_, existiese una especial analojía en el carácter y en las -propensiones del espíritu, cultivado en ambos por la disciplina de la -escuela y por la enseñanza práctica que proporcionan los viajes. - -Madrid ha dejado en su coleccion de poesias, publicadas en Lóndres -en 1828, huellas bien marcadas de la intimidad con Miralla, de las -inclinaciones literarias de este, y de su influencia en la sociedad -habanera en cuyo seno pasaron ambos juntos muchos años. - -Una de esas composiciones forma por si sola un rasgo sumamente -característico de la fisonomia de nuestro ilustre compatriota. Ella coloca -á Miralla en el número de esos _varones insignes en merecimientos_, cuyas -palabras son poderosas para aplacar el mar de las iras populares. - -_Ille regit dictis animos, et pectora mulcet._ - -Esa composicion no necesita esplicaciones ni comentarios: las relaciones -entre las colonias del golfo mejicano y su metrópoli de entonces, -esplicarán los motivos posibles de la asonada que dá ocasion al - -SONETO. - -_Al ciudadano Miralla, con motivo de haber sosegado el furor popular del -pueblo el 15 de Abril de 1820._ - - Visteis alguna vez del mar airado - Encresparse las olas ajitadas, - Cuando de opuestos vientos contrastadas - Bramando sin piedad se han levantado? - Ya descienden de un cielo encapotado - Las centellas por Júpiter lanzadas; - Ya no atiende á las velas destrozadas - El marinero absorto y consternado. - Pero armada la diestra del tridente, - Habla Neptuno y calla el océano - Que la voz reconoce omnipotente. - Imájen de ese mar fué el pueblo Habano, - Y de Neptuno el jóven elocuente, - Que aplacar supo su furor insano. - -La otra composicion es una sátira bella y orijinal escrita en tercetas -fáciles y de grata lectura bajo la inspiracion de estos dos versos que -dictó Miralla para que sirvieran de tema al poeta: - - _Hay en el mundo dos felicidades,_ - _Una ser rico, y otra ser soltero._ - -Dedúcese de la lectura de esta sátira que era comun á ambos amigos la -inclinacion á escribir en metro: - - _No mas el tiempo en versos malgastemos,_ - _Porque á la sombra del laurel de Apolo,_ - _Coronados y hambrientos moriremos......_ - -Dedúcese tambien de la lectura de esta composicion, que doce años de -apartamiento de la patria, no habian desvirtuado en Miralla las amables -dotes intelectuales y los jeniales arranques de un carácter desenvuelto -y comunicativo que con frecuencia acarrean el elojio ó la crítica de los -estraños á los hijos de nuestro pais!.... - - _Porque sabes hablar eres pedante;_ - _Porque entiendes de todo eres lijero;_ - _Por ameno y jovial eres tunante._ - _Asi te juzga el público habanero!...._ - -Otros hechos parciales que han llegado á nuestro conocimiento prueban el -amor á las letras y la aptitud para cultivarlas que asistia á Miralla. -Rayaba alto en un lujo en que pocas veces pecan los americanos estudiosos. -No solo estimaba las buenas obras y los autores clásicos, sino tambien -las bellas ediciones acreditadas entre los eruditos. Complacíase en leer -á Homero, á Horacio, á Lafontaine, al Tasso, en anchas pájinas de bien -abatanado papel y en tipos vaciados en moldes artísticamente correctos. - -Este placer, propio de un hombre de gusto y entendido, quiso compartirle -con sus compatriotas destinando á la biblioteca pública de Buenos Aires, -en donde existen hoy, _treinte y siete_ volúmenes de las ediciones -in-folio del Bodoni, muchas de las cuales eran ya raras en Europa en -1822, segun la indicacion del donante en la carta con que remite el -obsequio desde la Habana á su _respetable rector_ el Dr. D. Luis José -Chorroarin.[3] Esta carta cuya fecha es de 27 de Julio de 1822 se publicó -en el _Argos_ de Buenos Aires del Sábado 28 de Diciembre de aquel mismo -año. El mismo periódico, cuya redaccion se señaló en su larga carrera -por inteligente y noticiosa, habia anunciado de antemano el donativo -de Miralla, agregando: “D. José Antonio Miralla, hijo de esta ciudad, -que se halla en el dia en la Habana ejerciendo el comercio...... es un -argentino muy recomendable por sus talentos y por el _número considerable -de idiomas que posée_. Cuantos porteños han visitado aquel puerto, hacen -elojios de la cordialidad con que los ha tratado.” (_Argos_ número -90--Miércoles 27 de Noviembre de 1822.) - -Fruto de su inclinacion al estudio de las lenguas, es su traduccion del -orijinal italiano de la afamada obra de Foscolo, titulada: _últimas cartas -de Jacobo Dortis_. Este libro, reimpreso en Buenos Aires en 1835, por un -porteño amigo de las letras, que habia tratado y estimaba á Miralla, es el -único documento que haya llegado á nuestras manos, medianamente apropiado -para dar testimonio de los dotes ó de los defectos de su estilo. - -Esa version es fácil y correcta, y conserva transparente, sin daño de -la lengua patria, las formas mórbidas del orijinal italiano, indecisas -y vaporosas á veces, enérjicas y lúgubres con mayor frecuencia. Miralla -habria sido capaz de traer al dominio del habla española los recónditos -tercetos de la _Divina Comedia_, como puede juzgarse por la muestra que -nos ofrece la version de las _últimas cartas_. Es imposible traducir con -mayor concision, con mas eficacia, aquellos dos hemistiquios del Dante tan -conocidos como citados; - - _....Come sa di sale_ - _Lo pane altrui!......_ - - AH! COMO SABE A SAL EL PAN AJENO! - -Algunos trozos de la trajedia de Alfieri, intercalados en el testo -orijinal, han sido traducidos en verso con igual propiedad y maestria. - -El acierto en traducir de que dió pruebas nuestro compatriota faltole para -elejir el objeto de su “principal obra literaria.”[4] La familia enfermiza -de Verther pudo llegar vigorosa hasta el umbral del siglo presente; pero -hoy no puede tener descendencia en las Repúblicas que crecen en el nuevo -mundo, sin ruinas del tiempo sobre sus juveniles espaldas, y que andan -alegremente el camino hácia lo venidero en que tantas esperanzas de hoy -han de ver cumplidas. Podemos aceptar la dulce y fecunda melancolia que el -cristianismo hace brotar del contraste entre nuestra nada y la eternidad; -pero de manera alguna la amarga y venenosa desesperacion que proviene de -la duda ó del ateismo. Estamos por lo tanto los argentinos, en el deber -de buscar en el rastro de la existencia andariega y desprendida del Sr. -Miralla, otros títulos para colocarle en el lugar que le corresponde por -su indudable mérito como literato, asi como los tiene ya granjeados, como -patriota, para nuestra gratitud y nuestro cariño. Alentar á otros para -que efectuen esas indagaciones, es el objeto que nos hemos propuesto al -escribir estos lijeros apuntes que reclaman la induljencia de los lectores. - - - - -D. HIPOLITO VIEITES. - - -D. HIPÓLITO VIEITES sobrevivió apenas cinco años á la revolucion de Mayo, -no obstante, tuvo en ella una parte muy principal. El Dean Funes le -coloca en la lista de aquellos “hombres atrevidos en quienes el eco de la -libertad hacia una impresion irresistible.” La casa del Dr. Vieites en la -calle de Venezuela (dice un testigo presencial) servia frecuentemente de -punto de reunion á los iniciados en el pensamiento de formar un gobierno -independiente de la antigua metrópoli. - -El primer gobierno patrio le confió una comision importante al lado del -jeneral D. Francisco Antonio Ocampo, jefe de la expedicion auxiliadora á -las provincias del interior del Vireinato. Intervino con esta ocasion en -el famoso suceso de la prision de Liniers y contribuyó á que se ejecutase -sin demora la órden cruenta pero enérgicamente necesaria que para salvar -la revolucion hizo célebre el lugar de la Cabeza del Tigre. - -Obtuvo otros muchos empleos que dan testimonio de la jeneralidad de sus -conocimientos y de la confianza que inspiraba á sus compatriotas. - -Fué miembro de la Cámara de Apelaciones en 1812. En noviembre de este -mismo año le nombró el Gobierno para que con otros ciudadanos preparasen -las materias que habian de ventilarse en la Asamblea Nacional que -estaba convocada para el próximo Enero. Segun el tenor de la circular -gubernativa, el Señor Vieites y sus asociados debian “trabajar muy -particularmente en la ilustracion metódica de los ramos relativos á la -prosperidad general y comun seguridad de estas provincias, formando al -mismo tiempo un proyecto de constitucion digno de someterse al examen -de los Representantes de ellas, y de llevar á estos paises al punto de -elevacion y grandeza á que les llama el destino.” - -Reunida la Asamblea jeneral, tomó asiento en ella como diputado por Buenos -Aires, y desempeñó la Secretaria de ese cuerpo lejislativo acompañado del -Sr. Dr. D. Valentin Gomez. - -El mejor título del Dr. Vieites á la atencion de la posteridad del pais -es su aplicacion apasionada al estudio de las cuestiones económicas é -industriales á que tan poco se inclinaban en la época en que él se formó -los hombres de carreras liberales. Promover la riqueza del pais por la -libertad del comercio, por la difusion de las ciencias aplicables, y por -el cultivo inteligente de la tierra; tal fué el pensamiento constante de -la buena cabeza de aquel ilustrado patriota. Para servir á este fin, fundó -el periódico titulado: _Semanario de Agrícultura, Industria y Comercio_, -cuyo primer número apareció el miércoles 1ᵒ de Setiembre de 1802. Solo -las atenciones de la defensa del pais en 1807 contra el enemigo exterior, -pudieron arrebatar la pluma á la mano incansable de Vieites. Cinco años -consecutivos y sin tregua, combatió contra la pereza, contra los abusos, -contra las ideas estraviadas, y otros tantos empleó en derramar ideas -sanas y buenos principios que al fin fructificaron á pesar del mal -preparado terreno en que caia la exelente semilla. Sus contemporáneos -le hicieron justicia, y el Virey Liniers en comunicacion de Setiembre -de 1806, pidiéndole su cooperacion para la defensa contra las fuerzas -británicas, le decia: “los escritos de V. no respiran mas que el mas puro -patriotismo, amor á las artes, y mas acendradas ideas morales.” - -Llegará dia en que los agricultores de Buenos Aires levantarán una estátua -á Vieites como al primero de nuestros escritores que, por medio de la -prensa trató de ennoblecer y de alentar el arte de cultivar la tierra. -Antes que Grigera publicase su cartilla rural, que aun se reimprime como -un prontuario útil, habia llenado Vieites la misma necesidad bajo una -forma mas didáctica y con mas método, guardando el sencillo proceder de -preguntas y respuestas. - -Los papeles públicos de los primeros años de la revolucion abundan en -rasgos jenerosos del carácter del Señor Vieites. Dotó jenerosamente de -varias obras de su uso á la biblioteca pública de Buenos Aires, y como -las dádivas del hombre de juicio tienden á ser fecundas y se hacen con -discrecion, donó entre aquellos libros, en lengua española, el tratado -mas estenso y de mejor doctrina que sobre la industria rural era conocido -en aquellos tiempos. El ejemplar del diccionario de Agricultura de Rozier -que pertenece á aquel establecimiento público conserva todavia el nombre -respetable de su primer poseedor. - -Hombre de este carácter no podia mantener esclavos á su lado ni con -permiso de la ley y del hábito. Cuando se formó una Compañia de _Castas_ -para engrosar con ella las filas del ejército del Perú, el Sr. Vieites dió -la libertad al único esclavo que poseia y le colocó bajo las banderas de -la patria. Murió en Buenos Aires el dia 27 de Setiembre de 1815.[5] - -El Dr. Vieites tuvo un hermano, canónigo de la Catedral de Buenos Aires, -no menos decidido que él por la causa de la revolucion desde sus primeros -síntomas. Era aquel sacerdote hombre de talento é instruccion y nos -aseguran que escribió y publicó por los años de 1812 una cartilla ó -catecismo político que no hemos visto. - -El buen canónigo cayó en cama postrado por una paralisis. De aquí tomó -causa el mal espíritu antagonista del órden nuevo, para atribuir aquella -desgracia física á castigo del cielo. Los hechos reales de decision -patriótica se agravaron con la calumnia que nunca se hace esperar, siendo, -á veces, no tanto hija de la perversidad, cuanto de la propension del -vulgo á exajerar las cosas y á darlas tintes vivos y novelescos. - -Como su hermano D. Hipólito habia ayudado á formar la sumaria en el -proceso de la conspiracion de Alzaga; tomaron de aquí ocasion para -suponer, que el dia de la ejecucion de este altivo español, habia empapado -su pañuelo en sangre: afeaban mas esta accion los impostores recordando -que era un ministro de paz aquel á quien se la imputaban. - -Cuando llegó este maligno rumor á oidos del canónigo Vieites, no pudiendo -incorporar su cuerpo, levantó los ojos al cielo esclamando: _¡Qué -calumnia!_ Era un hombre caritativo y bondoso; un _santo_, segun la -espresion de una persona que le trató hasta su último dia. - - - - -D. JUAN IGNACIO GORRITI. - - -D. JUAN IGNACIO GORRITI, es hijo de la provincia arjentina de Jujuí: -recibió su educacion literaria en el colejio de Monserrat de Córdoba en -tiempo que lo dirijia la comunidad de PP. franciscanos, sucesores de los -espulsados jesuitas en la funcion de dirijir la enseñanza. A consecuencia -del movimiento revolucionario de 1810, vino á Buenos Aires en el carácter -de diputado por su provincia, y como tal votó en 18 de Diciembre de -aquel año memorable á favor de la incorporacion de los Diputados de las -Provincias, á la Junta provisional gubernativa. En 1813 obtuvo una silla -de canónigo en la catedral de Salta de la cual llegó á ser Arcediano. -Se atribuye á su doctrina y á su ejemplo una parte muy principal en -el espíritu de independencia que manifestó el clero y la poblacion de -la provincia de Salta durante la lucha con los ejércitos realistas. -Posteriormente sirvió en el ejército del Perú el empleo de Vicario Jeneral -castrense. Despues de los trastornos del año 20, la provincia de Salta, -á imitacion de la de Buenos Aires, trató de reparar sus males creando -una administracion arreglada é intelijente. En esta tarea prestó el -Sr. Gorriti tan eficaz cooperacion que logró acabar de conquistar la -confianza que desde muy atrás le dispensaban los Salteños, quienes le -nombraron diputado para el Congreso Nacional de 1824 que se abria bajo -lisonjeros auspicios. La figura del Sr. Gorriti en aquel cuerpo compuesto -de personas notables sobresale en los primeros planos por la buena ley -de su elocuencia, la alta moralidad de sus sentimientos y la robustez -de su razon. Sobre el fruto final de aquel Congreso,--la Constitucion -llamada vulgarmente unitaria,--tenia el Sr. Gorriti un concepto favorable -que espresaba de esta manera. “Ese código reune todas las ventajas del -sistema federal con las del de Unidad, evitando los inconvenientes de -ambos.” Lleno de este convencimiento aceptó la comision de presentar la -Constitucion á las autoridades de Córdoba en nombre del Congreso. El -éxito de esta mision no fué favorable como es notorio, y la manera como -fué desempeñada consta de un informe detenido pasado por el Sr. Gorriti -al Congreso con fecha 8 de febrero de 1827; informe, que segun su autor, -seria “una leccion bien instructiva para la posteridad.” El último dia de -Agosto de aquel mismo año regresó á Salta. En 1829 fué electo gobernador -de esta provincia, cargo que desempeñó hasta 1831. En esa época se -espatrió voluntariamente á Bolivia en donde murió rodeado de la estima y -de las consideraciones debidas á su talento, méritos y servicios. Segun el -editor del libro del Dr. Gorriti, publicado en Valparaiso con el título: -“Reflexiones sobre las causas morales de las convulsiones interiores de -los nuevos Estados Americanos, etc.,” este señor dejó escrito una memoria -sobre la conducta que observó en el Congreso de 1825 y sobre toda su vida -pública: interesante documento que permanece inedito, no sabemos en poder -de quien. - - - - -D. JULIAN NAVARRO. - - -El presbitero Dr. D. JULIAN NAVARRO: hijo de Buenos Aires. El General San -Martin le recomienda por el valor con que animó á los patriotas en la -jornada de 3 de febrero de 1813, administrándoles al mismo tiempo sobre -el campo de batalla los auxilios espirituales. Esta recomendacion se -encuentra en el parte que dió al Gobierno aquel jeneral, de la importante -victoria de San Lorenzo, preludio de otras mas gloriosas. En 1816 fué -nombrado capellan del regimiento de artillería y catedrático de vísperas -de los _estudios públicos_ de esta capital. - -El Dr. Navarro hizo parte de la espedicion á Chile al lado del jeneral San -Martin. Allí obtuvo muy pronto empleos de lucimiento, pues en 1819 era -Rector del seminario de Santiago. - -En aquella ciudad ha muerto há pocos años en una edad avanzada, con fama -de injenio agudo pero no en olor de santo. - - - - -D. FRANCISCO JAVIER ITURRI - - -El abate D. FRANCISCO JAVIER ITURRI, de la Compañía de Jesus, era natural -de la ciudad de Santa Fé de la Vera Cruz. La espulsion de los dominios -de España de aquella órden célebre, abrió al P. Iturri el mismo campo en -que se ilustraron Clavijero, Molina, Velazco y otros jesuitas americanos. -El Sr. Funes en el prólogo de su _Ensayo_, dice lo siguiente: “Tenia ya -muy adelantado mi trabajo cuando leí en Hervas y Panduro que el V. Abate -D. F. J. Iturri habia concluido su _historia de esta parte de América_.” -Esta importante obra debe existir manuscrita en alguno de los colejios -ó casas de la órden de Jesus en Roma ó en Boloña, cindades en donde -residieron los expulsados que se dirijieron á Italia. Solo se conoce de -nuestro P. Iturri dos pequeños volúmenes de cartas sobre crítica histórica -americana, publicados en Madrid; una de las cuales se reimprimió en Buenos -Aires en 1818, á costa del Dr. Soloaga, íntimo corresponsal del autor.[6] -Este escrito se contrae á rebatir algunos errores cometidos sobre la -naturaleza y productos del suelo americano, por D. Juan Bautista Muñoz, -en la Historia de América que nunca concluyó, y para cuya formacion habia -reunido laboriosamente gran cópia de documentos. Ese escrito es datado en -Roma á 20 de Agosto de 1797, y en él hace mencion varias veces el autor, -del trabajo histórico de que se ocupaba y al que se refiere el Sr. Hervas, -quien debia estar bien informado acerca de los trabajos literarios de los -miembros de la Compañia de Jesus, contemporáneos suyos. - -No sabemos si la carta del P. Iturri, de la cual cópia un párrafo el Dr. -Funes en la paj. 361 del t. 3ᵒ de su Ensayo, corresponde á las impresas ó -si era una epistola confidencial y manuscrita. El dean es un autor muy de -la escuela opuesta al historiador Prescott. Este deja en pié los andamios -que le sirvieron para levantar su fábrica histórica; aquel quisiera pasar -por único testigo de los sucesos que relata: aborrece las citas y poco se -ocupa de las datas. - - - - -D. PANTALEON RIVAROLA. - - -El Dr. D. PANTALEON RIVAROLA fué un sacerdote natural de Buenos Aires, -capellan del rejimiento del _Fijo_, muy dado al cumplimiento de sus santos -deberes; versado en la literatura antigua y en la historia de su patria. -Escribió dos largos _romances_ describiendo la _Gloríosa reconquista_ y -la _gloriosa defensa_ de la capital del virreinato en los años de 1806 y -1807. Al emplear un metro vulgar y un estilo que raya en prosa desaliñada, -tuvo en vista el que sus producciones se hiciesen familiares con el pueblo -y fuesen “cantables para los labradores, para los artesanos, para las -mujeres, en los campos, en los talleres, y hasta en las plazas públicas.” -Son palabras testuales del autor. - - - - -F. PANTALEON GARCIA. - - -El M. R. P. Fr. PANTALEON GARCIA del órden de San Francisco, nació en -Buenos Aires y vistió su humilde hábito en esta misma ciudad, pasando muy -jóven, pero ya sacerdote, á la de Córdoba, del Tucuman. Allí se ilustró en -el púlpito, y en el desempeño de las cátedras que la Universidad le confió -desde el año 1780. - -Una parte de los sermones panejíricos de este notable fraile se publicaron -en Madrid en 6 volúmenes el mismo año de nuestra revolucion. La última de -sus obras impresas es la oracion fúnebre que pronunció en las exéquias del -estimable Fr. Cayetano Rodriguez, de quien no solo debió ser un hermano -en el claustro y la penitencia sino un amigo en el patriotismo y en la -comunidad del amor á los buenos estudios. - -El P. Garcia tenia una voz sonora y penetrante, espresion viva, presencia -grave y circunspecta: sus panejíricos son elocuentes y llenos de sana y -oportuna erudicion. - - - - -D. RAMON DIAZ. - - -Dr. D. RAMON DIAZ.--En la calle central del cementerio de la _Recoleta_, -existe una modesta tumba, levantada á espensas del Estado para encerrar -los restos mortales del Dr. D. Matias Patron y Salgado. Descansan allí -mismo las cenizas de los dos hermanos, D. Avelino Diaz y Salgado, el -Euclides del Rio de la Plata, y D. Ramon, objeto de esta breve noticia. - -Sobre esa tumba que encerró avara tres primaveras cargadas de frutos en -flor, pudiera escribirse con propiedad los siguientes versos de un romance -castellano del siglo XV: - - Una tierra les crió, - Una muerte les llevó, - Una gloria les posea. - -El Dr. Diaz falleció á la edad de veinticuatro años, el dia 6 de diciembre -de 1824, ejerciendo el empleo de Defensor de Pobres. En el desempeño -de esta magistratura mostró un corazon compasivo, y su caridad por los -desgraciados le permitió conseguir que se tuviese por práctica de nuestros -tribunales el aliviar de los grillos á los reos de graves delitos despues -de prestada la confesion en el proceso. Solo en lo interior de su bella -conciencia pudo gozar de la recompensa de estos servicios á la humanidad -afligida. Él no pudo ver el séquito de desvalidos que le acompañaron con -llanto hasta la última morada. Los Diaz fueron predestinados á despertar -estimacion y amor, en los cortos años de su existencia. D. Avelino fué -conducido al cementerio desde la iglesia de Monserrat, en brazos de sus -amigos y numerosos discípulos poseidos del mas amargo dolor por su pérdida -irreparable para las ciencias físico-matemáticas y para la sociedad que -honraba con sus virtudes. - -El Dr. D. Ramon Diaz desempeñó durante tres legislaturas consecutivas el -cargo de diputado; y el de Procurador jeneral de Provincia. - -Su modestia quiso ocultar un hecho que nos complacemos en revelar y -en agradecerle. Suya fué la idea de reunir en un volumen todas las -composiciones en verso que se habian compuesto y publicado en Buenos Aires -desde 1810 y que podian servir para alentar el espíritu público en el -camino de mejoras morales y materiales en que entró el pais pasados los -conflictos del año 20. D. Ramon Diaz fué el compilador y el editor de la -_Lira Argentina_, impresa en Paris en 1824; libro que puede considerarse -como el primer tomo de los anales de la poesía del Rio de la Plata. - - - - -D. JOSÉ RIVERA INDARTE. - - -D. JOSÉ RIVERA INDARTE.--Nació en la ciudad de Córdoba del Tucuman el dia -13 de Agosto de 1814. Hizo sus estudios en la Universidad de Buenos Aires, -desplegando desde niño suma aplicacion á los libros y una inclinacion -á la carrera periodística que acabó por ser la vocacion y el empleo de -toda su existencia. Apenas contaba 18 años fundó en Montevideo, bajo la -proteccion del Sr. D. Santiago Vasquez, el periódico ministerial titulado -_El Investigador_. Confiado en sus fuerzas y decidido ya por uno de los -dos grandes partidos que luchaban en el Rio de la Plata, se hizo cargo de -la redaccion del _Nacional_ de Montevideo en el mes de Julio de 1839. Solo -se apartó de este puesto y de las penosas obligaciones que le imponia, -cuando se sintió rendido por la dolencia contraida en una brega de seis -años. El espíritu, tendencia y medios de este diario están reasumidos en -el libro que se titula _Rosas y sus opositores_, reimpreso en Buenos Aires -despues de la desaparicion del tirano. Indarte escribió versos de los -cuales se salvarán algunos en la memoria de los hombres de gusto. En 1853 -se reunieron estos versos en un libro impreso en Buenos Aires llevando -al frente una biografia crítica del autor, obra del Sr. Coronel D. B. -Mitre, en la cual se mencionan todos los escritos de Indarte, sus viajes, -padecimientos y demas vicisitudes de una existencia trabajosa y poco -mimada de la fortuna. Murió de una enfermedad pulmonar el dia 19 de Agosto -de 1845 en la ciudad del Destierro, en la isla brasilera de Santa Catalina. - - - - -PATRICIO DE BASABILBASO. - - -D. PATRICIO DE BASABILBASO, hijo de Buenos Aires, se educó en el antiguo -colegio de esta ciudad bajo el rectorado del Sr. Dr. Achega; - - Mi venerable maestro siempre amado, - Que del estudio en la tortuosa vega - Dirigió mi razon con celo honrado. - -como él mismo lo dice á la pág. 20 del poemita escrito en octavas, de -donde se han tomado las que se registran en la presente coleccion. Siguió -la carrera del comercio y residió muchos años en Méjico, en las Antillas y -en Estados Unidos donde contrajo matrimonio. Era entusiasta admirador de -los Americanos que se habian señalado por sus talentos y por su amor á la -libertad. Movido de este sentimiento promovió en 1835 la reimpresion de -las cartas de _Jacobo D’Ortiz_ traducidas por D. J. Antonio Miralla. Murió -en Buenos Aires poco tiempo despues. - - - - -F.ʳ GAYETANO JOSÉ RODRIGUEZ. - - - Jamas la patria podrá olvidar su memoria pues es la de un hijo en - quien se reunían los mejores talentos á una vida llena de probidad. - - (ARGOS _del sabado 23 de Enero 823._) - - Hombre de cualidades muy amables, y particularmente recomendable - por su erudicion y génio. - - (MORENO, _vida y memorias._) - - -FR. CAYETANO JOSÉ RODRIGUEZ, relijioso franciscano, lector jubilado, -Ex-Provincial, Examinador Sinodal de los obispados de Buenos Aires, -Córdoba, Paraguay y Concepcion de Penco, nació en el _Rincon de San -Pedro_, y tomó el hábito en el convento de la órden en esta Capital, el -dia 12 de Enero de 1777, pocos meses despues de haber cumplido diez y -seis años de edad.--En aquella época el jóven Rodriguez, poseia, segun su -panegirista, una alma buena, _un corazon del cielo_, y un ardiente amor -á las letras. Por estas calidades se hizo acreedor á acercarse al altar -antes de tiempo, recibiendo á la edad de 22 años las órdenes de sacerdote -de manos del Señor San Alberto, obispo de Córdoba. - -El Padre Rodriguez, ante todo, fué un sacerdote de la creencia y de -la doctrina católica. Orar, asistir al confesonario, endulzar con las -esperanzas de mejor vida los últimos instantes de los enfermos, fueron -sus principales ocupaciones. Fué director, durante veinte años, de la -conciencia de las monjas de Santa Catalina y Santa Clara, y por cinco de -aquellos años, “cargó sobre sus hombros todo el peso de la Santa Casa de -Ejercicios,” que supone la tarea de pláticas espirituales diarias, la -asídua contraccion al confesonario, y la atencion molesta á las consultas -personales sobre intereses de la conciencia ó del mundo. Para el desempeño -de estas dos ocupaciones tenia que caminar diariamente la larga distancia -que media entre el monasterio de Santa Catalina y la Casa de Ejercicios, -puntos distantes entre sí mas de media legua. - -El descanso del P. Rodriguez era el estudio de la ciencia y de las -bellas letras.--Tanto en el convento grande de Buenos Aires como en -la Universidad de Córdoba, dictó filosofía, teología y escritura, -introduciendo en esta enseñanza métodos mas adelantados y principios -mas exactos que aquellos en que se habian educado. “Es verdad, dice el -elocuente orador de sus honras fúnebres, que tuvo la desgracia de que le -formase las entrañas un maestro que juraba en Aristóteles. ¿Pero no es -su mayor gloria haber debido á su génio distinguir la moneda falsa de -la verdadera?” Segun este mismo contemporáneo, detestó el P. Rodriguez -el ergotismo, la teología sistemática y las cuestiones inútiles. En la -enseñanza de la física hizo por primera vez comprender á sus discípulos, -que era esta una ciencia de hechos y de mera esperimentacion. - -El P. Rodriguez se declaró decididamente en favor de la emancipacion. El -movimiento de 1810 era una realizacion de antiguos deseos suyos, aunque -no fuese mas que considerado como el precursor de mejores destinos para -los despejados talentos de los hijos de América. Sus discípulos, en la -secreta fidelidad del claustro, le oyeron lamentarse mas de una vez -del apocamiento á que tenia reducido el pensamiento patrio la política -colonial. Preparado muy de antemano para las nuevas luchas, pudo escribir -desde los primeros dias de Mayo un manifiesto sobre las vejaciones que -habia recibido la América de sus dominadores, y alentar el fuego de -la libertad en canciones y poesías patrióticas, algunas de las cuales -se entonaban al rededor del monumento levantado á la memoria de la -rejeneracion. - -Su patriotismo fué de exelente ley. Preparar á los compatriotas para los -nuevos destinos á que les llamaba la revolucion, fué uno de sus primeros -objetos. Esos destinos los previó con la sagacidad de su jénio, desde un -tiempo en que debia ser una insensatez si nó un delito el imajinarlos. -Cuantas veces no esclamaba bajo las bóvedas de sus aulas: “qué haya -uno nacido en un suelo en que el jénio oprimido pierde su vigor!.... -Los americanos son culpables; nos agoviamos bajo el yugo cuando tiempo -há se nos viene á las manos el sacudirlo. Pero es necesario trabajar, -ilustrarnos: no se qué presajios advierto de libertad y es necesario -_formar hombres_.” - -Magníficas palabras conservadas por un testigo; tanto mas notables, cuanto -que resonaban en las paredes de un convento de franciscanos! - -Lleno de esta idea de _preparar_ hombres para la libertad, abrió las -puertas de la biblioteca de San Francisco á cuantos talentos jóvenes -aparecian con algun lucimiento. El Dr. D. Mariano Moreno fué uno de estos, -y la proteccion del ilustre fraile le siguió hasta Chuquisaca á donde fué -á completar la educacion que bajo tan buenos auspicios habia comenzado en -Buenos Aires. - -El P. Rodriguez fué un apasionado activo de la libertad de su patria y -daba por infecundos y malgastados los años transcurridos bajo el réjimen -colonial. _Steriles transmissimus annos_ fueron las palabras sentidas que -él adoptó como epígrafe de alguna de sus producciones para representar -aquella idea. - -El Congreso de Tucuman instalado el 24 de Marzo de 1816, le contó entre -sus miembros y fué redactor de las actas de sus sesiones. Representante -allí de la Provincia de su nacimiento, tuvo la gloria de firmar el acta -famosa de nuestra independencia, cuya fecha inolvidable es de 9 de Julio -de aquel mismo año. - -Hasta aqui las tareas del P. Rodriguez no habian debido inquietarle ni -acibararle el espíritu. No habia hasta entonces descendido á la lucha de -la prensa periódica. La revolucion habia marchado con su espíritu hasta -entonces en cuanto á los principios fundamentales de ella y á su propósito -final. Pero en el año 1822 se presentó una novedad que le obligó á tomar -la pluma del periodista. La reforma eclesiástica suscitó dos campos en -la opinion pública y uno y otro tuvieron sus sostenedores y paladines. -El _Ambigú_, el _Espíritu_, el _Centinela_, sobre todos, eran periódicos -consagrados á sostener las medidas gubernativas. Y como el terreno era -resbaladizo, se fueron mas allá de lo que habria sido conveniente en un -pueblo católico. La obra del hombre, en cuanto habia abastardeado la -influencia religiosa y sus formas, necesitaba pasar por el crisol en que -se habian depurado la forma y los medios del sistema político anterior á -1810. Esto es evidente: una revolucion no se completa, si en su marcha -no pasa abatiendo las cabezas de las amapolas cargadas de ópio nocivo -arraigadas en el campo de las ideas. Pero ¿era político para llegar á -este fin, maltratar con la irrision y las púas de acero del lenguaje -volteriano, á antiguas comunidades, á las cuales pertenecian hombres del -mérito y de la constancia de alma del P. Rodriguez? - -Jamás los frailes, la lejitimidad de sus propiedades, los derechos de la -iglesia, fueron mejor defendidos que en las columnas del _Oficial de dia_. -Alli derramó Fr. Cayetano, todo su saber, la amenidad de su estilo, y la -elevacion de su alma, resistiendo con una moderacion ejemplar á caer en -los exesos á que casi le forzaban sus adversarios. - -En esta amarga tarea falleció en Buenos Aires á la edad de 62 años -cumplidos, el dia 21 de Enero de 1823. - -El claustro americano, ha producido como el español sus Leones y Gonzalez. -Méjico se gloría de su Navarrete; Lima de su Delso; Buenos Aires de su -Rodriguez, que merece un lugar distinguido entre sus mejores poetas. - -Su exesiva modestia hizo que no diera versos á la imprenta con su nombre. -Son muchos los que escribió, devotos, patrióticos, y tambien inspirados -por los intereses del mundo que hasta en el claustro entran á asirse de -los corazones sensibles. Hemos tenido en nuestro poder una coleccion de -sonetos de puño y letra del P. Rodriguez, y nada sería mas fácil á una -persona empeñosa que el reunir todas las composiciones que de pública voz -y fama pertenecen á este escritor y deben hallarse en poder de los amigos -de las musas argentinas. - -“Aquí está sepultado el que con sus virtudes patrias cuidó de su nacion y -alcanzó gloria dando á su pueblo lecciones de un buen ciudadano.” Este es -el epitafio que le destinaba otro fraile compatriota, no menos notable por -su talento y carácter, el P. Fr. Pantaleon Garcia. - - - - -D. BERNARDO MONTEAGUDO. - - -El Dr. D. BERNARDO MONTEAGUDO tuvo su humilde cuna en la ciudad del -Tucuman, y es tradicion que se hallaba, por parte de madre, en el caso de -aquellos de quienes dice Lope de Vega.... - - _Haberles dado el sol mas fuerte._ - _En el comun camino de la muerte._[7] - -Él no aceptaba esta suposicion: la contradice en una carta (datada en la -Punta de San Luis á 16 de Marzo de 1813, que tenemos original á la vista) -desahogándose con vehemencia de la ofensa personal que semejantes rumores -le causaba. En uno de los párrafos se lee lo siguiente:... “Yo no hago -alarde de contar entre mis mayores, títulos de nobleza adquiridos por -la intriga y acaso por el crímen; pero me lisonjeo de tener unos padres -penetrados de honor, educados en el amor del trabajo y decentes sin ser -nobles.” - -Monteagudo hizo probablemente sus primeros estudios en Córdoba pero de -cierto los completó en Chuquisaca, poco mas ó menos en la misma época en -que se hallaban allí con igual objeto Moreno, Agrelo y otros argentinos -que tan principal parte habian de tener en los hechos de la revolucion que -ya se aproximaba. - -Cuando Monteagudo se presentó en la escena del Rio de la Plata no era -un novicio en los peligros, ni era aquella la primera vez en que daba -pruebas del ardor de su carácter. En la insurreccion de Charcas del año -1809, fué él uno de los mas decididos por la idea de formar una Junta -Gubernativa; como efectivamente se formó, instalándose el dia 25 de Mayo. -Estos sucesos no eran mas que síntomas precursores de lo que dentro -de un año justo, á contar desde aquella fecha, habia de verificarse -definitivamente en el Vireynato del Rio de la Plata. La junta fué disuelta -por una inmediata reaccion y Monteagudo, perseguido y condenado á muerte -se asiló en Buenos Aires en donde iba inmediatamente á encontrar la -atmósfera que convenia al elevado grado del ardor de su carácter y á la -estension de su inteligencia. En 1811 tomó parte en la redaccion de la -_Gaceta_, devolviendo por un momento á este periódico, algo del brillo y -de la energia del estilo de su ilustre fundador. Tambien redactó otros -periódicos. El _Martir ó libre_, el _Independiente_, el _Grito del Sur_, -fueron el éco de un espíritu tan frenético de democracia que tenia por -favorable al despotismo la doctrina misma del contrato social. Tal es la -ingenua y posterior confesion de su propio redactor. - -En el seno de la Asamblea Constituyente instalada á principios del año -1813, se mostró Monteagudo, promotor inteligente y celoso sostenedor de -las grandes medidas de reforma dictadas por aquella corporacion nacional. - -En el mes de Julio de 1815 ausentóse de Buenos Aires para un viaje á -ultramar que duró hasta fines de 1817. Despues de visitar á Rio Janeiro -recorrió gran parte de la Europa: en Marzo de 1817 estuvo Monteagudo en -Burdeos, segun una carta autógrafa de este, que tenemos á la vista. - -Vuelto á su patria, pasó al lado del General San Martin á desempeñar en -las gloriosas campañas de Chile el cargo de Auditor de guerra. No debió -este empleo á otra influencia que á la de su mérito reconocido por las -autoridades chilenas segun consta de documentos oficiales. Un solo dia no -se apartó de su jefe en aquellas rudas y peligrosas operaciones militares. -En la noche del espantoso desastre de Cancha-rayada, el Auditor se separó -de San Martin á la altura del pueblo de San Fernando para pasar á Mendoza, -en donde tomó parte indirecta, pero probablemente decisiva, en la suerte -de los hermanos Carrera, acusados de delito de lesa patria. Condenados -estos á la pena capital por el fiscal de la causa, quiso oir el gobernador -de Mendoza el parecer de algunos letrados y entre estos el del Dr. -Monteagudo: este se pronunció por la necesidad de cumplir una sentencía -justificada por la indudable naturaleza del delito de que eran acusados -los reos. - -Monteagudo mantuvo la confianza del libertador de Chile, con quien pasó al -Perú desempeñando el mismo empleo de Auditor del ejército. - -Las relaciones entre Monteagudo y San Martin eran de data antigua; venian -desde el movimiento semi-popular y semi-militar que derrocó la junta -de que era secretario D. Bernardino Rivadavia, el dia 8 de Octubre de -1812. Monteagudo fué el alma de aquella revuelta, que San Martin apoyó, -desplegando en la plaza principal de Buenos Aires, la lucida linea de sus -granaderos á caballo. - -En 3 de Agosto de 1821, el jeneral San Martin se declaró _Protector_ -del Perú y formó un ministerio en el cual dió el departamento de -guerra y marina al Dr. Monteagudo. Duró en el manejo de este ramo de -la administracion hasta el 1ᵒ de Enero de 1822, pasando en este dia -á desempeñar el ministerio de _Estado_ y _Relaciones Esteriores_. El -cumplimiento de los deberes de tan elevados puestos le trajeron muchos -compromisos y sinsabores, y por último le ocasionaron el horrible fin -que tuvo, en la flor de su edad, el dia 28 de Enero de 1825. En una de -las calles principales de Lima, frente al convento de San Juan de Dios -que sirve hoy de paradero interior al ferro-carril del Callao, exhaló el -aliento varonil y patriótico bajo el golpe del bárbaro y traidor cuchillo -de un negro, instrumento de alguna venganza fanática que aun permanece -entre misterios. Bolivar mandaba entonces en el pais, y Monteagudo -conservaba el puesto oficial que le habia acordado San Martin. - -El Dr. Monteagudo promovió activamente la instruccion pública en el Perú, -mientras influyó en los consejos de su gobierno. La biblioteca pública -de Lima le reconoce como á su principal fundador. A él tambien es debido -la inspiracion y redaccion del decreto de 10 de Enero de 1822 creando el -establecimiento literario con el título de _Sociedad Patriótica de Lima_, -compuesto de 40 miembros, con el fin que aparece en el artículo 8ᵒ que -dice así: “El objeto de esta sociedad es discutir todas las cuestiones -que tengan un influjo directo ó indirecto sobre el bien público, sea en -materias políticas, económicas, ó científicas, sin otra restriccion que -la de no atacar las leyes fundamentales del pais ó el honor de algun -ciudadano.” En el notable considerando de este decreto asienta su redactor -que la instruccion pública es la primera necesidad de las sociedades, y -que el gobierno que no la fomenta comete un crímen que la mas distante -posteridad tiene derecho á vengar, maldiciendo su memoria. Como todos los -creadores jenerosos de instituciones análogas en nuestra América, tuvo -la honrada sencillez de creer que la _sociedad patriotica_, incorporaria -pronto á la patria de _Baquijano_ y de _Olacide_ á la lista de aquellos -pueblos célebres por los continuos esperimentos que se hacen en ellos _de -la fuerza intelectual que es la última barrera de la tirania_. - -El viaje á Europa tuvo gran influencia sobre las maneras y las opiniones -de Monteagudo. El demócrata exaltado regresó dispuesto á volver de sus -primeros pasos y á influir para que la revolucion sesgase de la direccion -que él habia contribuido á imprimirla. Este cambio está confesado por él -mismo, en una memoria que escribió en Quito y que la prensa del Pacífico -ha reimpreso varias veces; contraida á esplicar los principios políticos -que le habian guiado en la administracion del Perú.[8] El _Censor de la -Revolucion_ que publicó en Chile en 1819 fué el agua con que pretendió -apagar la hoguera levantada por las ráfagas del _Martir ó Libre_. - -El futuro biógrafo de este sobresaliente argentino tomará talvez por -epígrafe de su trabajo los siguientes versos de D. Estevan Echeverria, que -describen con rara y armoniosa concision el camino de aquel bello meteoro -del cielo de nuestra política: - - ................Monteagudo, - El de gran corazon é injenio agudo, - Del porvenir apóstol elocuente, - Que entre las pompas del marcial estruendo, - Fué desde el Plata hasta el Rimac, vertiendo - La fé viva y la lumbre de su mente. - - (AVELLANEDA, _poema_). - - - - -D. MANUEL JOSÉ DE LABARDEN. - - -El nombre del Dr. D. MANUEL JOSÉ DE LABARDEN, estaria hoy envuelto en el -olvido mas profundo, si el primer periódico que se publicó en Buenos Aires -al comenzar el siglo presente, el _Telégrafo Mercantil_, no hubiese dado á -luz la oda reimpresa en la página 370 de la _Lira Argentina_. Aquella oda -tiene por asunto _el magestuoso rio Paraná_, y parece escrita en el año de -1801. - -Sin embargo la fama literaria del Sr. Labarden debia ser grande en los -años inmediatamente anteriores á la revolucion. El Dr. D. Vicente Lopez al -comenzar su canto _El Triunfo Argentino_ (Noviembre de 1807) pide silencio -“al sublime acento de aquel hijo de Apolo” para dar salida al entusiasmo -de su pecho. - -El Sr. Labarden nació en Buenos Aires, siguió la carrera del foro, y -desempeñó el cargo de Auditor de guerra del ejército reconquistador en -1807. Su muerte ha debido tener lugar por los años 1812 ó 13. - -Refiere la tradicion que él fué el promotor de la primera casa de comedias -que se edificó en Buenos Aires, la cual estuvo situada en el parage que -hoy ocupa el mercado público. Aquel edificio, que no debia ser muy sólido -ni muy suntuoso, pereció por las llamas el año 1793. De esta aficion al -arte dramático que se atribuye al Dr Labarden, da testimonio afirmativo -una trajedia que de su pluma se conserva con el título de _Siripo_, -personage muy conocido en los fastos de la historia novelesca y primitiva -del Rio de la Plata. Esta trajedia se representaba frecuentemente en -Buenos Aires en los aniversarios de sucesos prósperos de la revolucion, -despertando mucho entusiasmo en los espectadores. No la conocemos, pero -sabemos que existen copias de ella en Buenos Aires. Seria una buena accion -el rescatarla de una pérdida segura, conservándola en los archivos de -algunos de los cuerpos literarios que acaban de fundarse en Buenos Aires. - -El Dr. Labarden fué de carácter amable, caballeroso, culto de maneras, -dado al trato social, y al mismo tiempo enemigo del bullicio y de la -multitud, tanto como su maestro Horacio: - - _Odi profanum vulgus, et arceo._ - -Amó la vida retirada y las tranquilas tareas del campo, en las cuales -procedió con el acierto de un hombre ilustrado. Por una casualidad rara -podemos asegurar que él antes que nadie tuvo la idea de mejorar con la -cruza de razas mas perfectas, la calidad de las ovejas del Rio de la -Plata. En un libro de cuentas de la casa de comercio de D. Tomas Antonio -Romero, aquel “jenio vasto y emprendedor”, como le llama el Sr. Funes, -hemos hallado con fecha 10 de Diciembre de 1794, la partida siguiente: -“Por 187 ps. ½ rs. corrientes que han tenido de costo y gastos _diez -carneros y veinte ovejas_ que de su cuenta y riesgo se embarcaron en Cadiz -abordo de la fragata Santa-Ana, como consta por menor de su respectiva -cuenta.... etc.” - -Este ganado lanar no podia ser sino merino, pues bien notorio es que la -España posee esa especie; que en aquel suelo es en donde adquirió, siglos -hace, la perfeccion que la distingue, y que de allí se estendió á Alemania -primero, y despues á Francia bajo el reinado de Luis XVI. - -En aquella época residió el Dr. Labarden en lo que es hoy Estado Oriental -y entonces se decia, la _otra banda_, en una estancia llamada _del Sauce_ -en las cercanias del pueblo del _Colla_. Sospechamos que desempeñaba el -cargo de administrador de las propiedades rurales de la Corona conocidas -con el nombre de Estancias del rey. En el mismo libro de la casa de -Romero, aparece comprada en 1793, para el mismo Sr. Labarden, y por el -precio de 10 ps. 2½ rs. _la obra de Barcarcel sobre Agricultura_. En aquel -año tenia esposa y madre vivas. - - - - -D. BERNARDO VERA Y PINTADO. - - -El Dr. D. BERNARDO VERA Y PINTADO, nació el año 1780 en Santa Fé de la -Vera-Cruz, ciudad natal del jesuita D. Javier Iturri y de D. Juan Baltazar -Maciel, afamados por su literatura. - -Ligado por relaciones de parentezco á la familia del teniente general D. -Joaquin del Pino, que mas tarde fué Virey de Buenos Aires, se trasladó -con este á Chile el año 1799. En la Universidad de San Felipe completó su -carrera literaria graduándose en cánones y en leyes. - -En esta real Universidad, para recibir grados por aquella época, era -preciso prestar seis exámenes solemnes: cinco de instituta y uno de -cánones y leyes en el cual se absolvian, cuando menos, treinta y tantas -proposiciones relativas á ambas facultades. Los catedráticos eran cuatro: -dos de _prima de leyes_, uno de _decreto_ y otro de _instituta_. Los -jóvenes que se dedicaban al foro, no solo concurrian á la Academia de -práctica, sino tambien al estudio de algun abogado de nombradía durante -los cuatro años del curso jeneral de derecho. La Universidad percibia -_cien reales_ por cada grado. - -El Dr. Vera se distinguió desde muy temprano y se granjeó la simpatía de -los hijos de Chile, _por sus talentos_ y _su carácter jeneroso_, segun -la espresion de uno de ellos. Desempeñó varios destinos públicos antes -de la revolucion y formó numerosos discípulos en la Academia práctica de -jurisprudencia que estuvo algunos años bajo su direccion. - -El primer suceso que atrajo la atencion pública sobre su persona al -abrirse la era que comienza en 1810, fué un acto despótico del presidente -Carrasco. Urgido este por los conflictos que le rodeaban al recrearse la -revolucion, tomó una medida que vino á mostrar toda la popularidad del -Dr. Vera. Siguiendo aquel mandatario los consejos de la Audiencia, se -decidió á poner presos á aquellos individuos que mas indicados estaban -de conspiradores ante el partido peninsular. Fué el Dr. Vera uno de los -tres que en la noche del 25 de Mayo cayeron en poder de la fuerza armada, -estando en una casa particular. Trasladados á un cuartel, se les hizo -salir inmediatamente, y en la alta noche, para el puerto de Valparaiso -escoltados con 12 dragones á caballo. Llegados allí los pusieron á abordo -del fragata Astrea; en donde, y mas tarde en el castillo de San José, se -les siguió una causa. - -Los padecimientos de aquellos patriotas irritaron los ánimos de los -Santiagueños, y el Cabildo tuvo el noble corage de interesarse por su -suerte ante la autoridad de Carrasco. Pero, equivocado este mandatario -sobre la situacion de las cosas y afectando una enerjia que no era natural -en su carácter, hizo que los detenidos en la fortaleza de San José se -embarcasen en la corbeta _Miontina_ próxima á zarpar para el Callao. Vera -quedó en tierra so pretesto de enfermedad. - -Mientras tanto los principales vecinos de Valparaiso que habian tomado -relacion con los presos, se interesaban por su suerte é influian para -que se revocasen las órdenes del Presidente. La solicitud que con este -objeto le dirijieron, llegó á la capital el 11 de Julio y con ella se tuvo -un conocimiento exacto de la aflijida situacion en que se encontraban -aquellos que eran ya considerados como victimas de la causa del pueblo. -Subió de punto la exaltacion de este. Juntóse por todas partes la -poblacion en corrillos, y como resultado de la voluntad jeneral se pidió -la reunion estraordinaria del Cabildo. Verificóse esta; pero muy al -principio de la sesion se convirtió en _Cabildo abierto_, es decir en una -asamblea de notables en la cual podian estos discutir y deliberar en razon -de lo estraordínario de las circunstancias y la gravedad del objeto. - -Aquella reunion de ciudanos nombró una diputacion cerca del Presidente, -la cual fué desairada por éste. Entonces el pueblo le notificó en términos -mas enérgicos su voluntad, y despues de varios incidentes que agravaron el -descontento general y los motivos de queja del vecindario, se vió Carrasco -en la necesidad de separarse del mando, pretestando el mal estado de su -salud. Este fué el primer paso á la independencia de Chile. - -El 18 de Setiembre se efectuó en aquella república el mismo cámbio -político que habia tenido lugar en Buenos Aires, el 25 de Mayo de 1810. -Cuatro dias despues de aquella fecha entró en Santiago el Dr. Vera. -“Volvió este á la capital (dice el historiador español de la revolucion de -Chile, el P. Martinez) con innumerable acompañamiento de los personages de -la ciudad que en carruages y á caballo lo recibieron y entraron como en -triunfo, celebrando y admirando á este sugeto como á una de las primeras -columnas que debian de erijir y sostener el plan de la revolucion.” - -Instalado el primer congreso chileno fué nombrado el Dr. Vera secretario -de ese cuerpo teniendo por compañero de taréas al famoso clérigo de -la buena muerte Camilo Henriquez. Uno y otro pertenecian al partido -republicano como decididos parciales del Dr. Rozas, el Moreno de la -revolucion chilena. - -Estos dos amigos consagraron tambien sus talentos á despertar é ilustrar -el espíritu público por medio de los escritos periódicos. Asi que se -pudo obtener una imprenta, fundó Camilo Henriquez el primer periódico -que conoció el pueblo chileno, con el título _la Aurora_. Vera fué su -cooperador incansable, y sus articulos llevan por firma el siguiente -anagrama de su nombre ó de sus dos apellidos: _David Parra y Bedernoton_. - -Fué el Dr. Vera el primer representante del gobierno de Buenos Aires cerca -del de Chile; cargo que tenia por objeto uniformar la marcha de ambos -en la empresa que acababan de acometer, y atender la propaganda de la -idea revolucionaria por todo el litoral del Pacífico. En este cargo se -desempeñó con tanta actividad como desprendimiento. La jenerosidad fué -siempre en él un rasgo muy visible de su carácter. En las penurias que -padecia el erario de su patria adoptiva, el Dr. Vera no trepido en ofrecer -el fruto de su trabajo y de su economía para ayudar á la marcha naciente -de la revolucion. La Junta de gobierno contestó á tan noble ofrecimiento -en los términos siguientes: “La Junta se cubre del mayor gozo cuando ve -desprenderse á V. de todos sus bienes por amor á la causa comun: contará -siempre con su fidelidad, le distinguirá entre los mejores patriotas, -y le será de la mayor satisfaccion tener oportunidad de acreditar su -reconocimiento. Asi lo entenderá V. en respuesta á su representacion fecha -del dia.--Febrero 7 de 1811.” - -Vera fué instado varias veces por D. Bernardino Rivadavia, cuando era éste -secretario del Gobierno de Buenos Aires en 1812, para que pasase á aquella -capital á ocupar un destino. Con este motivo, en una carta confidencial le -contesta, dándole idea de sus aptitudes y hábitos, de la manera siguiente: -“_Santiago 24 de Julio de 1812_.... Cuando V. se empeña en convidarme con -esa capital me hace mas honor que el que merezco porque no me conoce. -Permítame que le hable con toda la franqueza que me caracteriza. Yo no soy -á propósito para comision alguna militar: abomino esta carrera. Tampoco -tengo aquella luz de alta política que en las circunstancias exije la -grande estension del gobierno superior de un Estado naciente. Mis talentos -no pasan la raya de comunes; tal cual expedicion en la pluma, y el deseo -de formarme por principios de pura reflexion y estudio sobre el hombre, -acaso los hago aparecer mas de lo que son. Carezco de erudicion, porque -ni he sido muy aplicado á la historia, ni me ha sobrado tiempo para -dedicarme á ella: ahora empiezo. Casado cinco años hace en Chile con una -jóven indotada y con dos hijos, el foro ha hecho toda mi subsistencia. Lo -desamparé desde que acepté la Diputacion de Buenos Aires. Su corta renta -es la que sufraga á las urgencias diarias porque nada he guardado ni he -podido guardar de los honorarios de la abogacía que siempre han seguido la -naturaleza de mi génio desprendido de intereses.... Diré mas: soy honrado: -amo la justicia, y mi corazon solo deja de ser benigno cuando se le ataca. -Los derechos de los pueblos y la libertad bien reglada, son mi manía”.... - -No sabemos precisamente en que fecha, pero es indudable que atravesó la -cordillera y llegó á Buenos Aires, en donde desempeñó empleos y comisiones -de mucha importancia. En una de estas se unió al general San Martin, -gobernador de Cuyo entonces, á cuyo lado sirvió de secretario. - -En toda época tuvo la fortuna el Dr. Vera de prestar sus servicios á -la revolucion de Chile y al progreso social de aquel pueblo que le -daba hospitalidad. O’Higins le encargó la redaccion del manifiesto -justificativo de la independencia que se preparaba á declarar. Habiendo -cedido el jeneral San Martin los 10,000 pesos que por indemnizacion de -gastos de viaje le habia concedido el Cabildo para fomentar la biblioteca -pública de Santiago, fué nombrado Vera para aplicar aquella cantidad al -noble objeto á que era destinada. - -Pero, en nuestro modo de ver, el gran servicio prestado por nuestro -compatriota á la sociedad chilena, fué el haber contribuido á templarla -en el fuego que iba cundiendo desde las orillas del Plata, y á despertar -en ella ese entusiasmo atrevido sin el cual se quedan los pueblos á medio -andar en el camino de un gran propósito. - -El Dr. Vera que se confiesa poco dado á la historia, habia nacido poéta y -acertaba sin violencia á herir el corazon con sus versos, sus canciones -eran populares; todos las repetian;--y el autor mismo cubierto con el -gorro frígio, resucitado por los jacobinos franceses, aparecía en los -banquetes patrióticos entonando himnos que habia compuesto pocas horas -antes. Compréndese, cual seria el entusiasmo que se despertaba en los que -le oian y juntaban sus voces á la suya, al leer las estrofas de uno de -aquellos ráptos líricos: - - El augusto dia - Empezó á brillar - En que los esclavos - Puedan respirar. - - El hombre recobra - La gran magestad - Que naturaleza - Le quiso donar. - - Las generaciones - Nos bendecirán, - Cuando á nuestro esfuerzo - Libres se verán. - - De padres á hijos - La voz pasará, - Y esta noble historia, - ¡Que honor nos hará!.... - -Al principiar esta noticia hemos dado intencionalmente una idea de los -estudios universitarios en Chile. Requerian una reforma, y el 10 de Agosto -de 1813 ya se inauguraba una escuela verdaderamente nueva con el título -modesto de _Instituto_, sentada sobre tan buenas bases que desde entonces -acá ha continuado mejorándose y progresando. El Dr. Vera contribuyó á -la solemnidad de aquel acto componiendo el himno que en él se cantó y -cuyo asunto es la glorificacion de las ciencias que ivan á cultivarse en -adelante con mejores métodos y bajo mas felices auspicios. El coro del -himno es la siguiente cuarteta: - - _La Patria nos convoca_ - _Con noble y suave voz,_ - _A rendir á la ciencia_ - _El merecido honor._ - -Creemos que es digna de conservarse en la memoria la mayor parte de esta -composicion que falta en la Lira Argentina. - - No hay libertad sin luces; - Al pueblo oscurecido - De sus grillos el _ruido_ - Jamás le despertó: - La gran filosofia - Del error ha triunfado, - Y alegre ha levantado - Su augusto pabellon. - - La patria jenerosa - Hoy sus luces nos brinda; - Habrá quién no se rinda - A su tierna mocion? - O Libertad! ó Patria, - O época luminosa, - La juventud virtuosa - Os llama á su favor. - - O padre de los hombres - Que libres les formaste, - El bien que les donaste - No lo usurpe el error! - Que de una vez acabe - Al último tirano, - Esa divina mano, - Que á Chile protejió.. .. .. - -Libertado Chile completamente de la dominacion española, volvió el Dr. -Vera á contraerse á su ejercicio de abogado, y á escribir para los -periódicos sin descuidar la direccion de los jóvenes que se ponian al -amparo de sus luces y de su esperiencia. En estas tareas le tomó la muerte -en la madrugada del 27 de Agosto de 1827. - -El sentimiento público rodeó su féretro. Los artículos necrológicos que -se publicaron en su obsequio se reimprimieron en grandes telas de seda á -costa de sus numerosos amigos; y uno de los discípulos pronunció un elógio -funebre (que corre impreso) en la Capilla del Instituto Nacional. - -Como epílogo de los anteriores apuntamientos transcribiremos la rápida y -exacta pincelada con que el Sr. D. Manuel Antonio Tocornal retrata al Dr. -Vera, en su conocida _Memoria sobre el Gobierno Nacional de Chile_. - -“Se repetirán siempre con entusiasmo (dice aquel distinguido é ilustrado -chileno) los himnos á la patria que entonó el Dr. Vera en los primeros -dias de nuestra existencia política.... Elocuente, vivo y animado hasta -en el trato familiar, fué uno de los jenios que honran nuestra naciente -literatura.... Jamás abandonó su patria adoptiva que le contó en el -número de los defensores de su independencia”. - - - - -D. JULIAN LEIVA. - - -El Dr. D. JULIAN LEIVA “Abogado de mucho crédito en el foro argentino, en -una época en que no faltaban talentos que lo ilustrasen”, segun se espresa -D. P. de Angelis en uno de los prólogos de los _Documentos Históricos_, -es una de las entidades literarias del pais cuyo nombre y producciones -merecen sacarse del olvido. - -El Dean Funes en la pág. 11 del tom. 1ᵒ de su _Ensayo_, hace terminante -mencion de un dictámen critico del _erudito_ Dr. Leiva, sobre la parte -histórica de las obras de D. Félix de Azara. Existe en nuestro poder -un m. s., en el cual me parece reconocer, de una manera inequívoca, la -forma de escritura del Sr. Leiva. Es una representacion al Virey con -fecha de febrero de 1803, en nombre del _Procurador Sindico de esta -Capital_, contraida á convencer de la necesidad que habia de formar nuevas -poblaciones en las vastas campañas que corren al medio dia de Buenos Aires -habitadas entonces por los indios. Escribió tambien el informe que el -Virey Arredondo elevó á su corte sobre materias de su gobierno, publicado -por primera y única vez en la mencionada coleccion de documentos. - -Por estos antecedentes y por el tenor de la carta al Dr. Funes que -damos á luz y poseemos orijinal, con algunas enmendaturas de mano ajena -que manifiestan la intencion de un plagio, se deduce que el Dr. Leiva -fué hombre versado notablemente en el estudio de nuestras antigüedades -históricas y de los hechos administrativos que se relacionan con el -conocimiento del pais en que habia nacido. - -El Dr. Leiva, debió haber hecho sus estudios de leyes y jurisprudencia en -la Universidad de San Felipe, pues pertenecia al foro chileno por los años -de 1783. - -En los dias de la revolucion, desempeñaba el Dr. Leiva el cargo de Síndico -Procurador, y como tal, era de su incunvencia la citacion del pueblo para -los cabildos abiertos. Sabido es que el 24 de mayo se elijió popularmente -una junta presidida por el Virey. Pesada bien esta resolucion, se -resolvieron los patriotas á provocar una nueva asamblea de vecinos, -y como á la media noche del 24, se encaminó á casa del Dr. Leiva una -comision de aquella con el objeto de preparar lo necesario para el plan -que se proponian. Un testigo ocular ha descripto la entrevista de los -comisionados con el Dr. Leiva, del modo siguiente: - -“El Procurador, saltando de su cama acudió á los golpes dados á la ventana -de su habitacion, y abriéndola oyó la notificacion de la voluntad de los -patriotas, hecha en el lenguaje de una intimacion perentoria. La prudencia -y circunspeccion del Dr. Leiva, no podian reconciliarse llanamente con -la iniciativa á otro llamamiento del pueblo para destruir lo que pocas -horas antes se habia sancionado con su beneplácito. Luchaban en él, -notoriamente, sus sentimientos patrióticos y la responsabilidad de sus -deberes oficiales. Negóse á la solicitud. Vencido, empero, por reflexiones -calorosas, ofreció en fin que invitaria al Cabildo á convocar al pueblo -una vez mas[9].” - -Pasó sus últimos años en una casa de campo en el pueblo de San Isidro. -Nombrado en 25 de agosto de 1815 “para componer la Comision de los cinco -individuos que habian de estender las instrucciones que la Asamblea -Electoral habia de dar á los Diputados nombrados por esta provincia para -el futuro Congreso general,” se negó á aceptar este cargo fundándose en -que atacado de una parálisis que le privaba de todo trabajo mental, no -habia podido aceptar tampoco los empleos de Presidente del _Tribunal de -Concordia_ y el de Diputado á la Asamblea Constituyente por la ciudad de -Córdoba. - -El Dr. Leiva, era alto de estatura, corpulento, y de aspecto respetable. -Falleció el último dia del carnabal de 1818, á la edad de 75 años -cumplidos. - - - - -D. ANTONIO SAENZ. - - -El Dr. D. ANTONIO SAENZ (presbítero) puede contar como su principal mérito -la elección que en él hizo el Gobierno en 16 de febrero de 1821, para -fundar la Universidad de Buenos Aires y arreglar todos los departamentos -que debian componerla segun un reglamento formado por el mismo Sr. Saenz. -A este título se conserva en la Sala de Grados de aquel establecimiento el -retrato de este ciudadano recomendable. - -Nació el Dr. Saenz en Buenos Aires á 6 de Junio de 1780 y entró al Colegio -de San Cárlos á los 15 años de edad: allí hizo sus estudios de latinidad, -filosofía y teología hasta fines del año 1800, siendo Rector el Dr. -Chorroarin, y el Dr. D. Diego Estanislao Zavaleta uno de los profesores. -Al año siguiente emprendió viaje para la ciudad de la Plata con el fin -de graduarse en cánones y dedicarse á la jurisprudencia; todo lo que -consiguió con aplauso, hasta matricularse entre los abogados de la Real -Audiencia de la Plata, el año 1804. En 1805 regresó á Buenos Aires y fué -inmediatamente nombrado por el Virey en clase de sostituto de la Catedra -de Teologia que rejenteaba en propiedad el Dr. D. Matias Camacho. A este -cargo se le acumuló el de Secretario Capitular y Notario de la Iglesia -que le confirió el Dean y Cabildo de la misma. Las mismas autoridades -le confirieron en 1807 el empleo de defensor general de los derechos y -acciones de la Santa Iglesia Catedral y del Cabildo eclesiástico. - -Desempeñaba este cargo y otras honrosas y benéficas comisiones, cuando en -la noche del 15 de Marzo 1808, fué asaltada su casa por una fuerza armada -que puso en consternacion á su respetable madre y familia. El promotor -fiscal en lo eclesiástico, apoyado en aquellos soldados, tenia órden de -apoderarse de la persona del Dr. Saenz. - -El delito de que se le hacia reo era haber redactado una presentacion al -rey quejándose de algunos malos procederes del Obispo, y se le acusaba -especialmente de haber cohechado y engañado á varios de los sacerdotes -que firmaban el recurso al Trono. Fué esta una causa sumamente ruidosa -en aquel tiempo, hasta el punto de intervenir en ella el Virey y el -Cabildo de una manera pública. Con este motivo escribió el Dr. Saenz un -notable recurso á la Audiencia pidiendo declaracion de fuerza de los -procedimientos de la Curia al formar y dirijir el proceso que se le -seguia. Este documento es digno de la luz pública por lo que ilustra -acerca de las formas judiciales de aquella época, del estado, del clero -entonces, y del estado social todo en la víspera de la revolucion. Se lee -con el interés que despierta una historia viva y bien narrada. - -Despues de la revolucion desempeñó el Dr. Saenz muchos cargos públicos; -fué miembro de la Junta de Observacion en 1815 y uno de los redactores -del Estatuto que dió aquel cuerpo para el gobierno del Estado. Nombrado -catedrático de derecho natural y de Gentes escribió un curso sobre estas -materias acerca del cual corre impreso en 1823 un informe firmado por los -Dres. Castro y Acosta.--Se vé por este informe que el Dr. Saenz habia -tratado en el Capítulo 3ᵒ del T. 1ᵒ de su obra, _sobre el antiguo uso de -los duelos_, “produciendo el convencimiento y poniendo en claro que lejos -de ser los duelos la prueba del honor, son un testimonio de bajeza, porque -son opuestos á todas las ideas de decencia y de justicia natural, á no ser -que se quieran tomar de los tontos y los locos las ideas que constituyen -el verdadero honor, como dice oportunamente Puffendorf.” “Omitimos -(agregan los señores del informe) analizar los exelentes principios é -irresistibles demostraciones que contiene este capítulo interesante, -_porque ya lo vemos publicado en la_ Abeja Arjentina, _que, dándole todo -el aprecio debido, lo ha considerado digno de ilustrar al público_.” - -En el Cabildo abierto de Mayo de 1810, debe notarse la manera como el Dr. -Saenz emitió su voto: es ya el caso, dijo, de que _el pueblo reasuma su -originaria autoridad y derechos_. En mayo de 1810 solo podian espresarse -así los caracteres muy enérjicos y las intelijencias muy cultivadas. - -El Dr. Saenz murió á las 4 de la tarde del 25 de Julio de 1825, á los 44 -años, un mes y 15 dias de edad. El Gobierno le decretó una sepultura de -preferencia en el cementerio público. - - - - -D. MANUEL MORENO. - - Ha muerto en el retiro despues de 55 años de carrera pública. Su - fin ha sido digno del varon fuerte y del cristiano. (Orden, 30 de - Noviembre 1857.) - - -D. MANUEL MORENO, que falleció en Buenos Aires, su ciudad natal, el 18 de -Diciembre de 1857 á la edad de 77 años, se recomienda muy especialmente -por su dedicacion á ilustrar la memoria y los trabajos de su distinguido -hermano el Dr. D. Mariano Moreno, secretario de la primera Junta. Él -recojió las últimas palabras de éste, y yendo en clase de secretario de la -legacion á Inglaterra despachada en 1811, en nombre del gobierno de las -Provincias Unidas del Rio de la Plata. Apesar de las impresiones dolorosas -de semejante catástrofe á que el Oceano mismo daba solemnidad, tuvo D. -Manuel bastante fuerza de espíritu para publicar inmediatamente en Lóndres -el volúmen que lleva por título: “Vida y memorias del Dr. D. Mariano -Moreno etc.” en cuyo testo dió oportunamente una idea de la revolucion -del Plata y de las repúblicas hermanas, contribuyendo á despertar en -Inglaterra el interés público á favor de las colonias españolas que se -levantaban contra una Metrópoli que no merecia gobernarlas. Estas memorias -se tradujeron al inglés en 1813 y se publicaron en la Revista titulada -_Monthly Magazine_, vol. 33, en la parte consagrada al recuerdo de -_personas ilustres_. En la larga residencia que D. Manuel Moreno hizo en -Inglaterra desde principios de 1829, dió otra forma á aquel primer estudio -sobre su hermano, y dió á luz en 1836 el primer tomo de la “Coleccion de -arengas en el foro y escritos del Dr. D. Mariano Moreno etc.” adornado de -un prefacio maduramente escrito, en el cual se enlaza la biografía con la -historia del pais y con muchos curiosos accidentes hasta fines del primer -año de la revolucion. Estos dos libros harán eterna entre nosotros la -hermandad de la sangre como del ingénio, vinculada en las personas de D. -Mariano y D. Manuel Moreno. - -Era ya este un empleado distinguido cuando se le nombró secretario de la -Legacion primera á Inglaterra. Perseguido en 1817 por sus opiniones en -la ardorosa cuestion de la invasion portuguesa en el Estado Oriental, -espatriado tambien por la misma causa, permaneció en Estados Unidos hasta -mediados de 1821. “Alli ha estudiado la facultad médica, (dice el _Argos_ -de 11 de Setiembre de aquel año, anunciando su regreso á Buenos Aires) -y se asegura que en los últimos meses estaba al servicio del enviado -de Colombia cerca de los Estados Unidos, en clase de secretario y que -viene en una comision muy importante.” Inmediatamente despues, fué electo -diputado á la Junta de Representantes; cargo que desempeñó en todas las -lejislaturas por reelecciones sucesivas hasta el año 1826. Entonces pasó á -representar á la Provincia Oriental en el Congreso constituyente en donde -perteneció al partido que sostenia en el seno de aquella corporacion la -ventaja de la forma federal sobre la unitaria. En aquel mismo año se negó -á aceptar el cargo que le confería el Presidente Rivadavia, de Ministro -Plenipotenciario cerca del gobierno de Washington. - -Elevado al mando de la Provincia el Coronel Borrego, aceptó el Sr. Moreno, -el puesto de ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores, que llegó -á hacérsele insoportable como se advierte de sus repetidas renuncias, -de las cuales la última tiene la fecha de Diciembre de 1827. El 13 de -Noviembre del año siguiente, hecha ya la paz con el Brasil, salió de -Buenos Aires á bordo del paquete británico _Nocton_ con el carácter de -Enviado Estraordinario y Ministro Plenipotenciario cerca del Gobierno de -S. M. B. A consecuencia del movimiento militar de primero de Diciembre fué -suspendido de sus funciones por la administracion de D. Juan Lavalle; pero -no por eso salió de Inglaterra. Allí escribió un opúsculo defendiéndose -de lo que él llamó “calumnias del _Tiempo_ y el _Pampero_,” que ilustra en -algo la triste historia de aquella época: pamfleto escrito con moderacion -y que prueba que el Sr. Moreno no aspiraba á los empleos á que ponen la -mira los ambiciosos turbulentos y que preferia vivir lejos de su pais -espuesto á la dolencia de las revueltas, para curar las cuales, no se -queria aplicar la medicina que él habia aprendido en Estados Unidos. -Parece que lo mas importante de su cómoda comision á Inglaterra fué la -discusion que sostuvo sobre los títulos argentinos á la posesion de -Malvinas. Publicó sobre esta interesante materia una memoria con un mapa, -que si en nada ha mejorado nuestro sufrido desaire de 1833, ha servido -para dar muestras de que el diplomático porteño podia habérselas en -erudicion sobre descubrimientos marítimos en el Continente Meridional de -América, con los Lores mas espertos del almirantazgo. - -El Sr. Moreno, como Ministro Plenipotenciario en Lóndres desempeñó una -comision importante y laboriosa--la de examinar y juzgar las reclamaciones -británicas por causa del corso marítimo de la República durante la guerra -con el Brasil. La discusion de las reclamaciones duró desde Noviembre de -1831 hasta Setiembre de 1832, en cuyo periodo se liquidaron 27 casos, -cuyo valor ascendió á 23,501 libras. En el curso de esta negociacion tuvo -lugar un incidente curioso. El comisionado por parte de Inglaterra era un -Mr. Bruce. Al emitir este su opinion sobre la captura del bergantin Anna -se deslizó y maltrató no solo al gobierno argentino sino á la República, -declarándola incapáz de gobernarse por sí misma atendidos sus antecedentes -coloniales. El Sr. Moreno, resentido de que en desempeño de una comision -de reparacion voluntaria se insultase al pais que representaba, declaró -al gabinete de S. M. que no continuaria desempeñando su comision mientras -tuviese por asociado á aquel gratuito denigrador de su patria. El Ministro -Palmerston hizo justicia á la enérgica nota de nuestro plenipotenciario y -mandó testar todas las claúsulas ofensivas en el parecer firmado por Mr. -Bruce. - -El proceso de estas negociaciones puede estudiarse en un libro que -publicó el mismo Sr. Moreno en Lóndres en 1835 con el siguiente título: -“Reclamaciones examinadas y juzgadas por la comision mista, reunida en -Lóndres por parte del gobierno de S. M. Británica, y el de las Provincias -Unidas del Rio de la Plata, en virtud de la convencion de 19 de Julio de -1830, sobre indemnizacion de súbditos británicos por actos de corsarios -de la República en la última guerra con el Brasil: _que comprende varias -cuestiones de derecho público naval_. Publicacion hecha de los documentos -oficiales.” Este libro está en español é inglés, y como se advierte en -su título, merece un lugar en toda biblioteca de escritos sobre materias -de derecho público internacional, especialmente en cuanto á corso y -apresamiento de naves mercantes. - -D. Manuel Moreno, amaba el retiro y el estudio. Era un verdadero hombre -de letras como lo prueban sus escritos y la escojida biblioteca que dejó -á su muerte, la primera en nuestro concepto entre cuantas pertenecen á -particulares en Buenos Aires sin hablar de los de ciencias especiales. Era -un verdadero conocedor de los libros curiosos y raros, sin despreciar los -útiles. - -El Dr. Moreno desempeñó por muchos años el cargo de bibliotecario, -cuidando con celo intelijente de la mejora y conservacion de un -establecimiento que se liga á la memoria de su ilustre hermano su -verdadero creador y primer protector oficial. Contribuyó á la redaccion de -la Abeja Argentina en clase de miembro de la Sociedad Literaria fundada en -1822, y fué el primero en Buenos Aires que enseñó en público la química -esperimental, servicio que el espíritu de partido le retribuyó con un -apodo que aun se conserva en la memoria de los lectores del _Granizo_. - -En la reciente publicacion de los escritos históricos del Sr. D. Ignacio -Nuñez, puede verse una biografia de Moreno donde se hace prolija reseña de -los destinos públicos que desempeñó. - - - - -D. MIGUEL CALISTO DEL CORRO. - - -El Dr. D. MIGUEL CALISTO DEL CORRO nació en la ciudad de Córdoba del -Tucuman, el dia 14 de Octubre de 1775. A la edad de 23 años recibió el -grado de Dr. en Teologia en la Universidad de su provincia. En 1803 se -presentó á hacer oposicion á la silla magistral del Cabildo Eclesiástico -de Córdoba en cuyo acto se desempeñó con mucho lucimiento. Confiado en -sus luces y actividad le encomendó el cláustro de Doctores una comision -cerca del Virey, y del Soberano (si hubiese sido necesario recurrir á él) -para recabar el cumplimiento de ciertas Reales cédulas de Cárlos III, por -las cuales se mandaba que no pudiesen rejentear las cátedras de aquella -Universidad sino miembros del clero secular. Esto tenia lugar en 1806, y -en el mismo año fué nombrado cura interino de la ciudad de Salta, destino -que sirvió hasta fines de 1808. - -El Dr. Corro fué del número de aquellos argentinos que presintieron y -concurrieron á acelerar la revolucion americana. A fines del año de 1809 -hizo circular en Córdoba un escrito que se suponia hecho en Buenos Aires, -contraido á despertar los instintos de independencia y de libertad en el -pueblo. El primer aniversario del 25 de Mayo celebrado en Córdoba, fué -solemnizado en el templo con una oracion pronunciada por el Dr. Corro, -oracion que mas tarde dedicó su autor á la Asamblea Nacional. No deja -de ser curioso el modo como el sacerdote católico y el hombre de una -revolucion democrática se esplican por una sola boca desde el púlpito y -en lengua española acerca de la lejitimidad orijinaria del poder. “Es -ya un dogma político (dice el Dr. Corro en la 2ª parte de su oracion) -que la autoridad de los Reyes emana orijinariamente de la voluntad de -los pueblos. Sea cual fuere el oríjen de las sociedades, lo cierto es -que á ninguno, á exepcion de los Reyes de Israel, ha conferido Dios -inmediatamente la autoridad y el derecho de reinar. Cuando San Pablo -escribiendo á los Romanos, asegura que toda potestad viene de Dios: -_non est potestas nisi á Deo_; no quiso decir con esto que era Dios el -que inmediatamente la concedia: este seria un absurdo que contrasta -enormemente con el orijen é historia de todos los reinos é imperios. -Aunque las obligaciones que resultan del pacto, de las promesas y -convenciones, se fundan en aquella ley eterna que manda á todos ser fieles -á ella, ¿habremos de decir por eso que la accion ó derecho que de ellas -nace venga inmediatamente de Dios? A la verdad si buscamos el oríjen -primordial de todas las obligaciones, hallaremos no ser otro que Dios y su -justícia. Pero distingamos los derechos y por ellos conoceremos mas bien -el oríjen inmediato de toda autoridad.” - -Al comenzar el año 1816 le nombró la provincia de Córdoba Diputado al -Congreso reunido en Tucuman; pero no pudo tener la gloría de poner su -nombre al pié de la acta de declaracion de la Independencia que hace tan -célebre á aquella reunion de patriotas ilustres. - -Cuando aquella declaracion tuvo lugar el Dr. Corro, en su carácter de -Diputado, desempeñaba la importante comision de interceder por la paz -interior, y de inducir á la provincia de Santa Fé, á la Oriental dominada -por Artigas y al Paraguay á que enviasen sus Representantes al Congreso de -la Nacion. - -Trájole la vejez al benemérito Dr. Corro uno de sus favoritos achaques--la -ceguera. Para divertir la lentitud de unas horas pasadas en la inaccion y -la oscuridad se propuso reveer los manuscritos de sus numerosos sermones, -valiéndose de la intervencion de su sobrina Da. Patricia Bustamante, que -le hacia la lectura de ellos. Correjidos y enmendados se imprimieron en -Filadelfia el año 1849, en tres volúmenes en 8ᵒ. - - - - -D. ESTEVAN LUCA Y PATRON. - - -Por muchos títulos se salvará del olvido el nombre de D. ESTEVAN LUCA Y -PATRON. El pasará á la posteridad mas remota unido á hechos grandes y á -gloriosos acontecimientos del pueblo argentino. - -Mucho antes que la robusta entonacion de Lopez prorrumpiese en el himno -nacional,--en lira mas humilde pero con sentimiento y fé, ya habia cantado -el Sr. Luca dos canciones alentando “á la lid tremenda contra los tiranos -que osaban oprimir la América.” - -Estas bellas composiciones tienen la misma fecha de la revolucion y -debieron ser muy populares en los dias en que aparecieron á causa de la -sencillez del métro y de la oportunidad de los conceptos. - -Cuando San Martin coronó los trabajos de su gran campaña comenzada en -Chacabuco, clavando la bandera de la independencia en el palacio de los -Vireyes de Lima, Luca, que ejercitándose en cantar otros episodios de la -guerra, habia desplegado su talento y su estilo, fué el poeta que con mas -dignidad y grandeza celebró aquel acontecimiento. - -El “Canto lírico á la libertad de Lima” que comienza: - - _No es dado á los tiranos_ - _Eterno hacer su tenebroso imperio....._ - -fué premiado por el gobierno, adjudicando á su autor una coleccion de los -épicos mas célebres entre los antiguos y modernos. - -Bajo el uniforme de sarjento mayor de artillería que vistió el Sr. Luca -hasta 1822, se escondia un filósofo amigo de la paz y de las artes útiles. -Vuelta en sí la provincia de Buenos Aires, despues de los trastornos del -año 20, él se asoció á la obra de rejeneracion social comenzada con tan -buen éxito y lucimiento, y publicó su notable composicion _al pueblo de -Buenos Aires_ en el periódico titulado la _Abeja Arjentina_, redactada -por los miembros de la sociedad literaria. Llamámosla notable mas por las -ideas que por la forma, mas por su moralidad y sus acertadas miras sobre -lo venidero que por el calor de la inspiracion y las calidades puramente -poéticas; y mas que todo porque encierra los primeros jérmenes de muchas -ideas que si pareciensen vulgares seria porque se han desvirtuado á -fuerza de repetirse, y han pasado al tesoro comun de los convencimientos -conquistados por toda la sociedad arjentina. - -Luca, discípulo de Fernandez en el Colegio de San Cárlos, era gran -conocedor de los maestros latinos, y comete al comenzar aquella -composicion una figura verdaderamente _horaciana_, imitando aunque -remotamente, la profecia de Nereo. “Muéstrase sobre las aguas, el PARANÁ, -con serena frente hablando á la prole hermosa de la victoria.” “Abandonad, -(les dice), la molicie de las ciudades y el lujo corruptor que entregó -á Roma, cuna de los Camilos y los Fabios, al poder del Godo. No durmais -imprudentes en el ocio muelle de una paz engañosa. Corred á los campos hoy -desiertos, á esa vastísima llanura que como el mar no tiene horizontes. -Mejorad allí la raza del caballo jeneroso: esquilad el bellon que defiende -al hombre de las injurias del invierno; y acreced el número del útil -animal que sabe romper el seno de la tierra con el corvo filo del arado. -Los campos llenos ahora del espinoso cardo, se cubrirán de las rubias -espigas de _Céres_ y se fundarán con el trabajo pueblos venturosos y en -tanto número como las estrellas. Crecerán á par de vuestros hijos los -árboles cargados de frutos y de sombra, y de misterio para los castos -amores. La fama de tamaña ventura resonará en los climas remotos, y los -pueblos desgraciados que beben las frias aguas del Volga y del Danubio -vendrán á buscar asilo entre nosotros.” - -Talvez para mayor gloria suya, ha querido el destino que no se conozcan -de este poeta, mas que sus composiciones patrióticas. Todos sus papeles se -hundieron con él en un leño náufrago sobre los bajios del _Banco-Inglés_, -en el mes de Marzo de 1824.... D. Juan Ramon Rojas, militar y -versificador, pereció tambien en un naufrajio. Regresaba de una legacion -diplomática á la corte de Rio Janeiro confiada por el Gobierno Argentino -al Sr. Dr. D. Valentin Gomez, y á él como secretario. Habia compuesto un -poema con el título _La Martiniana_, cuyo asunto debia ser las campañas -del General San Martin en Chile y el Perú.--(_Argos de 27 de Octubre de -1821._) - -El Sr. Luca no fué únicamente un literato distinguido. Los estudios de -humanidades no le parecieron bastante para llenar con inteligencia el -lugar que la revolucion brindaba á la juventud virtuosa y séria. Dedicóse -á las ciencias exactas, á esas grandes ausiliadoras de la fuerza que -transforma á la naturaleza venciéndola bajo las máquinas del hombre. Si -compuso himnos para entusiasmar al pueblo en el albor de la revolucion, -tambien supo fundir los cañones y templar las hojas de las espadas con que -se equiparon nuestros primeros ejércitos improvisados. El fué discípulo -del coronel D. Anjel Monasterio, (el amigo del sábio Jovellanos), y su -sucesor en la direccion de la fábrica de cañones y fusíles establecida -desde 1812. - -D. Estevan Luca contaba apenas 38 años de edad cuando pereció: habia -nacido en Buenos Aires el dia 2 de Agosto de 1786. Su vida fué corta pero -bien aprovechada. Defendió á su patria y la ilustró con sus talentos, -dejando conquistador con su dulce carácter las simpatias que sus versos -revivirán constantemente. - - - - -D. FLORENCIO BALCARCE. - - Yo he sido una gota del agua que llueve, Perdida, de noche, que el - polvo bebió. - - F. BALCARCE. - - En su muerte, perdió nuestra patria infortunada una de las - mas robustas intelijencias, un espíritu abierto á grandes - concepciones.--(_Comercio del Plata_, núm. 142--marzo 24 de 1846.) - - -D. FLORENCIO BALCARCE, hijo del virtuoso vencedor de _Suypacha_, murió á -la edad de 24 años, en Buenos Aires, ciudad de su nacimiento, el dia 16 de -Mayo de 1839. - -El jóven Balcarce no solo tenia un talento natural muy distinguido sino -tambien mucha contraccion al estudio sério. Al examinar sus trabajos -emprendidos, los libros de su pequeña biblioteca y los apuntes tomados -por él en los bancos de las aulas, se advierte inmediatamente la buena -direccion que daba á la cultura de su espíritu. La amena literatura -no formaba su ocupacion principal, sino el empleo honesto y laudable -de los momentos de descanso. En la época en que él se educaba habian -declinado mucho los estudios públicos en Buenos Aires, y aspiró á beber -su instruccion en mejor fuente. Quien á su edad y propensiones no sueña -con las escuelas de Europa, con sus grandes bibliotecas y con el nombre de -sus sábios? Balcarce pudo realizar este sueño, y partió para la capital -de la Francia en Abril de 1837. Alli se propuso adquirir conocimientos -jenerales, y profundizar en especial la ciencia de la filosofia por cuyos -problemas manifestaba una predileccion innata. Fueron sus maestros, entre -otros, los señores Saint-Hilaire, Jouffroi, Lerminier, celebridades con -cuyos nombres estamos familiarizados y que entonces estaban al frente de -las aulas mas concurridas de París. - -El _barrio latino_ fué la patria y el mundo esclusivo de Balcarce durante -dos años seguidos; dos años que él supo duplicar en duracion por su -infatigable asiduidad al trabajo y sus largas vijilias.--No iban á la par -en él la robustez de su cabeza con la de los demas miembros de su cuerpo. -Su cerebro, materialmente muy desarrollado, absorbia egoista la vida toda -de la existencia que presidia, y llegó dia en que la atmósfera de París no -fué respirable para los pulmones debilitados del jóven estudiante. Pensó -entonces en los aires patrios, en el agua balsámica de su rio natal, en -su familia, y vióse forzado á sacrificar á la esperanza de mejor salud la -cosecha de saber que se prometia recojer madura por una larga permanencia -en Europa. - -Esta esperanza fué otra ilusion desvanecida. Balcarce estaba condenado á -morir apenas pisase de nuevo el umbral de su casa en la calle que lleva -su glorioso apellido, y á dar razon á la exactitud de este pensamiento de -Ercilla: - - _Aquella vida es bien afortunada_ - _Que una temprana muerte la asegura._ - -Por qué ¿quién puede sernos garante de que mezclado al movimiento de -nuestra época, no habria naufragado en algun error, en alguna pasion, -ó no se hubiese alistado en algun partido doméstico que le atrajese la -enemistad de una gran parte de sus propios conciudadanos? Su temprana -desaparicion de este mundo, la inocencia de sus actos hasta el momento -de entregar su alma al Creador, le aseguran una memoria de amor y de -simpatías entre sus compatriotas, mientras haya (y esto será por siglos) -amor á la poesía en la ciudad donde fué concebido aquel injenio prematuro. - -Balcarce tradujo del francés al castellano el estenso curso de filosofia -de Mr. Laromiguiere; el drama de Dumas titulado Catalina Howard, y -escribió una novela histórica, y muchos artículos literarios para los -periódicos, antes de salir de Buenos Aires. Pero estos trabajos, apesar de -lo que recomiendan á quien en tan corta edad los emprendió y realizó, no -son sus timbres ni la prenda de la duracion de su memoria. Unas cuantas -composiciones poéticas escritas con arte, y sentidas con toda la verdad -de que es capaz el corazon, son las hojas de la corona de su fama. Cuando -se conocieron por primera vez en Montevideo (en 1833) esas composiciones, -escribió sobre ellas D. Florencio Varela un artículo publicado en el -número 8 del _Iniciador_, del cual tomamos las siguientes palabras: “D. -Florencio Balcarce aparece ahora en la escena literaria para ocupar -despues un lugar muy distinguido entre los poétas argentinos. Cuenta -apenas 23 años, y sería una injusticia no reconocerle ya acreedor á aquel -título tan dificil de merecer. En las dos únicas composiciones suyas que -hemos tenido la fortuna de ver, (_la Partida, y la cancion á las hijas -del Plata_) se descubren ya todas las dotes del verdadero poéta: corazon -muy sensible, imaginacion ardiente, inspiraciones elevadas, abundancia y -propiedad de imágenes, colores naturales, animados, vivísimos, gala de -diccion, pureza de lenguaje, y un estilo lleno de lozania y de soltura -capáz de prestarse á todas las entonaciones.” - -El noble entusiasmo del distinguido crítico no le cegaba al espresarse -así. Es imposible pensar de diversa manera al leer los versos de _la -Partida_ saumados con el aroma de una melancolía grave y de un patriotismo -intenso. Imposible es repetir sin conmoverse aquel final de todas las -estrofas, - - _Adios, Buenos Aires, amigos, adios_, - -cuando se sabe que aquella despedida será eterna dentro de poco tiempo. - -Las ideas mas poéticas están encerradas en este cuadro limitado. Grandeza -de Dios y de la Creacion; pequeñez fugaz de la criatura, presentimientos -de gloria y de muerte; profecias de una libertad próxima, imprecaciones -contra los _tiranos inicuos_. Todo esto, naturalmente traido y bien dicho, -forman entre luces vivas y sombras profundas un cuadro que deja al que le -medite una impresion duradera. - -Antes de escribir estos adioses habia dirijido una composicion notable á -su condiscípulo el Sr. D. Victor Silva, al ordenarse este de Sacerdote, en -la cual le describe con severidad y seso las obligaciones que imponen el -estado á que iva á consagrarse. - -El comienzo de esta composicion es muy felíz: - - Humilla al polvo la elevada frente - Y á Dios entona, ó Victor, alabanza, - Qué él te estendió su mano omnipotente, - Y con paterno anhelo - Alzarte quiso á celestial bonanza............ - -Una composicion existe tambien de Balcarce que es una muestra de su -talento y una prenda de la utilidad social de sus trabajos literarios -para un porvenir á que no pudo alcanzar. Es una cancion que puede -titularse: _el cigarro_, modelo de filosofia popular y de sencillez -y nobleza de lenguaje á la vez. Un anciano, guerrero en otro tiempo, -fuma á la puerta de su _rancho_ y compara las vicisitudes de la vida -con las diversas transformaciones á que el fuego condena á su cigarro -hasta convertirle en un _pucho_ inútil. Si algo fuese capaz de dar una -idea en lengua estranjera á la francesa, del sentimiento melancólico -y prácticamente filosófico que hay en el fondo de las canciones de -_Beranger_, es sin disputa esta cancioncita de Balcarce enteramente -orijinal y escrita, como se vé claro, para mostrar como se pueden -ennoblecer y como son propios para el arte los incidentes de nuestra -naturaleza, de nuestra civilizacion y de nuestras costumbres. Cuando la -pintura tenga entre nosotros mas adeptos que hoy, ha de inspirarse alguno -de ellos en la siguiente estrofa que por sí sola es un cuadro trazado con -la pluma: - - En la cresta de una loma, - Se alza un ombú corpulento, - Que alumbra el sol cuando asoma - Y bate si sopla el viento: - - Bajo sus ramas se esconde - Un rancho de paja y barro, - Mansion pacífica donde - Fuma un viejo su _cigarro_. - -Balcarce tiene muchos puntos de contacto y de similitud con Adolfo Berro, -esa otra esperanza arrebatada en flor al Parnaso de la opuesta orilla del -Plata. Pero lo que mas les asemeja es el buen rumbo en que ambos se habian -colocado al comenzar sus escursiones literarias. Uno y otro habian hecho -un estudio esmerado de los recursos del idioma en que debian espresar sus -pensamientos. Leian en los antiguos; se inspiraban en una de las eternas -fuentes de toda poesia, en la Biblia; y eran orijinales, procediendo con -los elementos patrios, como los maestros habian procedido con los que les -fueron familiares. La inspiracion sola no basta para alcanzar la palma de -poeta en las sociedades cultas y artificiales, se necesita la intervencion -del arte, sin el cual la espontaneidad misma marcha tímida como si la -faltase luz y aplomo. Para los poetas hechos por la naturaleza, es para -quienes justamente escribió este precepto el amigo de los Pisones: _Sapere -est principium et fons_: Y eso, que él sabia muy bien que los poetas - - Son _genus irrítabile_ en estremo - Y les hay que aspirando á ciego culto - Hasta el consejo toman por insulto. - - - - -D. FRANCISCO AGUSTIN WRIGHT. - - -D. FRANCISCO AGUSTIN WRIGHT, perteneció á una familia antigua y conocida -de Buenos Aires. Su apellido y sus facciones, justificaban en él su -conocida predileccion por los usos y por el idioma de la nacion inglesa. - -Wright comenzó á aparecer en la vida pública bajo la bandera del partido -federal, y fué blanco de los tiros satíricos de los periódicos del partido -contrario. Representó varias veces al pueblo, fué jefe de un batallon de -cívicos, y tomó una parte muy activa en los sucesos que restablecieron -en el mando á D. Juan Manuel de Rosas, despues de la administracion -de Balcarce, echado á tierra por una revolucion.--Wright pertenecia á -la cámara de diputados y como tal se negó á votar por las facultades -estraordinarias, perdiendo de este modo la confianza de los Restauradores, -de quienes tuvo que huir á Montevideo en busca de seguridad personal. - -En aquella ciudad, donde murió estimado de todos, escribió una estensa -obra que comprende la narracion prolija de los acontecimientos del asedio -que sufrió aquella plaza por D. Manuel Oribe. - -El Sr. Wright era hombre de principios rectos y un buen patriota, y -mereció la amistad de personas caracterizadas y de mas edad que él, como -lo prueba la dedicatoria de uno de sus escritos. _Su Breve Ensayo sobre -la prosperidad de los Estrangeros y decadencia de los Nacionales_ (1833), -que está dedicado á los Señores D. Vicente Lopez y D. Manuel Garcia, es un -escrito contraido á mostrar por qué el estranjero adquiere una posicion -mejor que el hijo del pais, á pesar de tener que vencer una gran porcion -de inconvenientes y resistencias que el autor examina con detencion. El -pensamiento fundamental de este escrito se resume en estas palabras de -su página 52: «los estrangeros y el libre ejercicio de sus industrias -es enteramente ventajoso al pais y voy á demostrar que cualesquiera -restricciones ó prohibiciones hacia ambos respectos, en tiempo de paz, es -un quebrantamiento á los tratados que tenemos con las Naciones Amigas, y á -lo que hemos ofrecido al mundo entero; cuando hemos llamado á voces á los -hombres de todos los paises á vivir entre nosotros.» - -Escribió tambien las biografias de los bravos D. Federico Brandsen y D. -Tomas Espora. La primera se registra entre los documentos históricos dados -á luz por el Sr. Lamas en Montevideo en 1849, y la segunda se imprimió -en Buenos Aires con este título: «Noticia del Sr. Coronel D. Tomas -Espora que falleció en esta ciudad el 25 de Julio de 1835.--Por un amigo -suyo.»--(1835.) - - - - -D. JUAN CRISOSTOMO LAFINUR. - - -En la parte mas central de la Sierra de la provincia de San Luis, y á la -falda del cerro Tomalarta, llamado tambien Cerro Rico por la abundancia -de oro que le hizo célebre en otro tiempo, existe un valle denominado de -la Carolina, y un pueblo de este mismo nombre en el dia decaido y casi -desierto. En este humilde lugar fué en dónde vió la luz el dia 27 de Enero -de 1797 el Dr. D. JUAN CRISÓSTOMO LAFINUR, hombre entusiasta y activo, -condenado por su temperamento á gastar la existencia en pocos años, y -cuyos escritos (los que nos son conocidos, al menos) son inferiores á su -fama y al talento que le atribuyen los contemporáneos. - -Frecuentaba Lafinur las escuelas de Córdoba, cuando emprendió sus campañas -del Norte el jeneral D. Manuel Belgrano. Dejando entonces el manteo de -estudiante de ciencias morales, ciñó la espada y dió otra direccion á su -espíritu, pues segun espresion de él mismo tuvo la honra de pertenecer -á la Academia de matemáticas fundada en Tucuman por aquel jeneral para -instruccion de los cadetes de su ejército; “academia á que se agolpaba la -juventud á sorprender á la naturaleza en sus misterios y á fecundar desde -temprano el jérmen de la gloria.” - -No sabemos en que época abandonó una carrera que no debia ser la de su -verdadera vocacion. Pero antes de pasar á la ciudad de Mendoza en donde -fundó un colegio en 1822, se habia hecho notable en Buenos Aires como -periodista, como poeta, y sobre todo como innovador en la enseñanza de -la filosofía. Esta última circunstancia, le atrajo algunos disgustos que -le decidieron á avecindarse en Chile en cuya capital se graduó en ambos -derechos el año 1823, tomó estado, y murió el 13 de Agosto de 1824. - -La muerte del jeneral Belgrano hizo una viva sensacion en el alma -impresionable de Lafinur y arrancó á su lira tres composiciones poéticas -que le colocan en un lugar distinguido entre los poetas argentinos. El -_Canto elegiaco_, el _Canto fúnebre_ y la oda á la _Oracion fúnebre_ -pronunciada por el Dr. D. Valentin Gomez en las exéquias del héroe y del -patriota ejemplar, apagan en nuestro concepto los acentos de dolor con que -otros vates lloraron el mismo lamentable acontecimiento. En esos cantos se -revelan todas las dotes y todos los defectos de la musa de Lafinur. Son -inspirados por un dolor verdadero por un aprecio reflexivo de las virtudes -del ciudadano y del guerrero, y parece como que se exhalase de sus -estrofas algo de las entrañas de un hijo. La inspiracion corre á par de -la incorreccion; la naturalidad, el sentimiento, la gracia y la harmonía -se mezclan alternativamente con los conceptos oscuros y ponderativos, y -las frases desaliñadas, aunque sea verdad que estos defectos son en menos -número que las bellezas y los rasgos verdaderamente poéticos de las tres -composiciones en general. Todas ellas brotan de la fuente poética en el -carácter de una inspiracion innegable, y pocas veces hallamos en las obras -de nuestros versificadores modos de comenzar mas felices que los que se -advierten en estos de Lafinur. La interrogacion es su figura favorita: - - Por qué tiembla el sepulcro, y desquiciadas - Sus sempiternas losas de repente, - Al pálido brillar de las antorchas - Los justos y la tierra se conmueven? - -Así se introduce el poeta en su _Canto elegiaco_, y con no menos brio y -entonacion prorrumpe al entonar su _canto fúnebre_: - - Adonde alzaste fugitivo el vuelo, - Robándote al mortal infortunado, - Virtud, hija del cielo?.... - -Pero en nuestro concepto las estrofas regulares con que celebró la -elocuencia del orador sagrado son de un mérito mayor y mas orijinales que -las anteriores silvas. El asunto tambien, como menos trillado, liberta al -autor de la remora de las reminiscencias y de los modelos y le obliga á -buscar un cauce propio para dar salida á los sentimientos en que reboza. -Qué natural y digna introduccion!: - - Era la hora: el coro majestuoso - Dió á la endecha una tregua; y el silencio, - Antiguo amigo de la tumba triste, - Sucedió á la harmonía amarga y dulce.... - -Pinta en seguida la urna solitaria presidiendo la augusta escena, y -supone que todas las virtudes que andaban en torno de aquella, levantando -al cielo, llanto, esperanzas y amores, volaron á posarse en los lábios -del sacerdote elocuente; y los hombres se dolieron de ser hombres al -escuchar sus acentos. Los suspiros del pueblo llegan por una senda muda -y misteriosa hasta el orador, y avara el alma, recoje sus palabras cual -si fuesen reliquias del héroe que elojia..... Esta _oda_ es una joya de -nuestra literatura. - - - - -Articulos Críticos y Literarios - -DEL - -DR. D. JUAN MARIA GUTIERREZ. - - - - -LA QUICHUA EN SANTIAGO. - - (UN RATO DE CONVERSACION ESCRITA CON EL SR. D. B. POUCEL QUE SE - PERMITE SU ATENTO S. S. JUAN MARIA GUTIERREZ.) - - Buenos Aires, Enero 16 de 1856. - - -Es un hecho, al abrigo de toda duda, que la poblacion de la provincia -Argentina de _Santiago del Estero_ habla la lengua _quiehua_ ó _quichua_, -que es la lengua jeneral del Perú. Si esa parte del territorio de la -Confederacion se hallase inmediatamente en contacto con la República -Boliviana, no causaría tanta estrañeza el fenómeno que acabamos de -señalar; pero no es así. Entre la parte meridional del territorio -Boliviano y la Provincia de Santiago, se interponen otras provincias -arjentinas cuyas poblaciones no conocen la lengua de los Incas y hablan el -español únicamente. - -El Sr. Poucel, con la sagacidad de induccion que le es familiar, ha echado -de paso algunas ideas sobre esta materia en un artículo recientemente -publicado en el _Orden_; ideas que nos proponemos ayudar un poco con los -presentes renglones. - -La cuestion histórica que á este respecto debe ventilarse es: ¿Los -pobladores primitivos de los llanos de Santiago, se establecieron allí -durante el gobierno de los Incas, ó con posterioridad á la conquista del -Perú por las armas españolas?--Nos parece que por mucho que se compulsen -los elementos deficientes que componen la historia de esta parte de -América, no se hallarian pruebas _terminantes_ para asegurar lo primero ni -para negar lo segundo. Los Incas eran conquistadores é invasores: hicieron -por muchos siglos el papel de los romanos, y se dice de ellos como se -ha dicho de los _Señores del mundo_, que tomaban lo mejor de los usos y -costumbres de los pueblos que sometian á su dominio. Eran tolerantes y -trataban de alijerar la mortificacion de la conquista derramando en sus -nuevos dominios los beneficios de la exelencia de su gobierno, de su -administracion y de su civilizacion verdaderamente notables. Es de creer, -pues, que tanto por medio de las armas como de la habilidad, y sobre todo -por la fuerza de espansion que tienen en sí los pueblos adelantados, -se estendió el Imperio de los Incas en el ámbito que le señalan los -historiadores. Oigamos á este respecto al Sr. Prescott (Guillermo), quien, -refiriéndose á la _relacion_ manuscrita de Sarmiento, á la _Crónica del -Perú_ de Cieza de Leon y al exactísimo y bien informado Garcilaso de la -Vega, dice lo siguiente: “El Imperio del Perú, en la época de la invasion -española, se estendía por la costa del Pacífico, desde el segundo grado, -por mas ó menos de latitud Norte hasta el 37 _de latitud Sur_; línea que -describen actualmente los límites occidentales de las repúblicas modernas -del Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. Su anchura no puede ser determinada -con exactitud, porque aunque totalmente limitado al Oeste por el gran -Oceano, _hácia el Este se dilataba en varias partes mucho mas allá de los -montes, hasta los confines de las tribus bárbaras, cuya exacta situacion -no es conocida y cuyos nombres han sido borrados del mapa_ de la historia.” - -En las palabras que quedan subrayadas en esta larga cita de la _Historia -de la Conquista del Perú con observaciones preliminares sobre la -civilizacion de los Incas_, puede apoyarse cualquiera que tenga interés -en sostener que antes de la conquista fueron del Señorio del Inca las -llanuras que median entre los rios _Salado_ y _Dulce_. Veamos ahora los -datos que en el otro sentido presentan los historiadores de la conquista -del Tucuman, compulsados por el Dr. Funes, en su _Ensayo Histórico_, al -que seguiremos para no acumular autoridades en una nota pasajera. - -Supone el Dr. Funes que deseando D. Francisco Pizarro alejar la influencia -poderosa de su rival D. Diego de Almagro, tuvo la habilidad de -persuadirle la conveniencia de la conquista de Chile, la cual emprendió -Almagro por los años de 1535, tomando la ruta de Tupiza, y de aquí la -del valle de _Chicoan_, jurisdiccion de _Calchaqui_. Si esto es exacto, -el ejército español en camino para Chile, se internaba en la provincia -llamada entonces del Tucuman, no por espíritu de conquista sino con el -objeto de evitar las desiertas é inhospitalarias soledades de Atacama -que separan á Chile del Perú. La resistencia á los invasores comenzó -desde Jujuy. De cinco soldados españoles que se separaron del grueso del -ejército, fueron tres despedazados cruelmente por los indios; y cuando -la totalidad del mismo ejército atravesaba el citado valle de Chicoan, -fué atacada por la retaguardia con tanta enerjia, que mataron al caballo -del jeneral escapado dificilmente con vida á merced del oportuno socorro -que le prestaron sus muy leales soldados. Almagro no pudo vengarse de -este insulto. Los indios tomaron las alturas y se burlaron de las fuertes -caballerias que destacó en su persecucion. La relacion algo confusa é -incompleta del Dean, deja lugar á penas para suponer que el ejército de -Almagro entró á Chile por la altura del valle de Calchaquí, lo que, segun -las mejores cartas, cuadra bien con a proposicion que hicimos antes, pues -en aquella altura termina el desierto de Atacama y comienza el suelo -fértil de Chile. - -Este ejército español se componia de 570 españoles y 15,000 _indios -peruanos_. Se vé pues que para las empresas de conquista se valian los -españoles de sus nuevos súbditos, acostumbrados por sus envejecidos usos á -invadir tierras estranjeras y á imponerles el uso de su idioma que era en -lo que principalmente hacian consistir los Incas el buen éxito definitivo -y la perpetuidad de sus conquistas. - -No seria estraño, pues, que cuando poco mas tarde se concedió la -Capitanía General á aquel Diego de Rojas que tanto se habia señalado en -la conquista de Nicaragua y en otras grandes empresas que supo llevar -á cabo con reducidos recursos, nada tendria de estraño, repetimos, que -trajese consigo algunos aliados peruanos aunque no fuesen en el crecido -número de 15,000. En esta suposicion y aunque segun puede deducirse del -historiador que seguimos, el Capitan General Rojas estendió sus conquistas -hácia Catamarca en donde halló una resistencia que le costó la vida, puede -creerse sin embargo y sin violencia de la razon, que los pobladores de -Santiago, (entonces, y hasta mucho tiempo despues, comprendidos en la -jurisdiccion del Tucuman) son el resultado de la conquista española como -lo presume tambien el Señor Poucel. - -Porqué la influencia de los ausiliares peruanos del conquistador español -se fijó de preferencia en aquel punto, no puede tampoco aplicarse de otro -modo que lo hace el Sr. Poucel, es decir por las afinidades del indíjena -Santiagueño con el Peruano, lo que dice mucho á favor del primero, -atendiendo el grado de adelantamiento social é intelectual que no puede -negarse por entonces á la raza de la lengua quichua. Es de añadir que -cuando por los años de 1550, despues de la catástrofe de Rojas, recayó -la Capitania de Tucuman en otro Capitan de la conquista del Perú llamado -_Juan Nuñez de Prado_, quien abrió la vanguardia de sus conquistas con 84 -soldados y _muchos indios amigos_. Esta vez los indíjenas se presentaron -mas dóciles. Los de _Calchaqui se convinieron en formar una nacion con la -de su propio invasor_, y los habitantes del Valle de Catamarca, los de -los Rios _Salado_ y _Dulce_, los de la _jurisdiccion de Santiago_ y los -belicosos Lules se sujetaron con grande docilidad. - -Estos hechos posteriores justifican aun mas las suposiciones que quedan -aventuradas en un punto todavía tan oscuro de nuestra historía[10]. - -Volviendo al hecho constante de que la lengua hablada hoy por el pueblo de -Santiago del Estero, es la misma llamada por los escritores _la lengua -jeneral del Perú_, tengo motivos para creer que la adulteracion que haya -podido sufrir en las llanuras, distante de su orijen y circundada de -pueblos que hablan un idioma tan superior como es el castellano, no es de -gran consideracion. Conocemos personas cultas de la Provincia de Tucuman -que han aprendido el quichua en largas residencias que en su juventud -hicieron en los linderos de ambas provincias, y que teniendo despues que -atravesar el territorio de Bolivia y del Perú á causa del comercio en -mulas, se hicieron entender y entendieron perfectamente á los quichuas -puros con el idioma que habian aprendido en Santiago. - -Los Santiagueños tienen, como es natural mucho apego á la lengua que -para ellos es materna. El español es el latin de aquellos scitas, la -lengua oficial en que no derraman ni los sentimientos intensos, ni las -confianzas íntimas de la familia y de la amistad. La ola creciente de -la civilizacion debe respetar ese rasgo variado de la fisonomía del -pueblo argentino. Y lejos de desdeñar la parte culta de Santiago el -espresarse en aquella lengua, debe al contrario esforzarse por llevarle -á las fuentes puras de su origen y lavarla allí de las manchas que han -de desfigurarla probablemente por las muchas pecaminosas influencias -que la combaten. Los sacerdotes en especial, debian allí aprender en -las gramáticas y diccionarios que dejaron de la lengua quichua los -misioneros jesuitas, la pureza de que esta es susceptible para derramar -con majestad y eficacia la palabra de Dios entre aquel pueblo tan -industrioso y simpático.--Si se tratara de algun dialecto pobre y oscuro, -encerrado en espacio reducido, y empleado como signo de groseras ideas -por una tribu poco numerosa, nos guardariamos de recomendarla como digna -de estudio, de conservacion y mejoramiento. Pero la lengua de la gran -civilizacion peruana es hablada actualmente por mas de dos millones de -americanos, y sus exelencias como idioma claro, espresivo y harmonioso -están atestiguadas por muchos escritores de nota. Nos contentaremos con -recordar lo que á este respecto dice un célebre Granadino, el malogrado -Caldas, á quien cupo en sus montañas natales de América la misma suerte -que al frances _Lavoisier_, pidiendo en vano una tregua á la muerte (que -no le mandaba Dios) para terminar un trabajo útil. “Los peruanos siempre -exactos, siempre cuidadosos en dar á las cosas nombres tomados de sus -virtudes, (dice el fundador del semanario de Nueva Granada) ó su figura, -de su situacion etc., llamaron á las yerbas por sus virtudes y por sus -usos en la medicina, en las artes, y en la sociedad. Cuando se conoce un -poco su lengua, _esta lengua armoniosa, dulce y flexible, esta lengua que -representa en el nuevo continente á la Toscana del antiguo_, entonces se -conoce el juicio y la eleccion que tuvieron los peruanos en la imposicion -de los nombres á todos los objetos que los rodeaban. Un volcan que arroja -de su cima columnas de humo espeso mezclado con llamas, se le nombra -_Cotopaxi_ (_masa de fuego_); otro que lanza de su seno nubes de arena, -conmueve los fundamentos de la provincia, y arruina los templos y los -edificios, se le llama el _Pichincha_ (_el terrible_, _el amenazador_): -una cima inmensa cubierta de nieve, y colocada al otro lado de un rio, se -nombra _Chimborazo_ (_nieve al otro lado_): una poblacion establecida en -una garganta estrecha que corta la Cordillera, se le impone el nombre de -_Lacta cunga_ (_garganta estrecha_); y en fin á una planta que fortifica -los músculos, que dá vigor, que hace andar á un tullido, le llama.... -_calpachina yuyu_ (_yerba que hace caminar_). Los nombres de esta lengua -contienen las virtudes de las plantas y las cualidades de todos los -objetos. Al oir los nombres de las plantas casi se saben sus virtudes. -¿No es esto mas sabio, mas importante á la humanidad que esos nombres -que ha criado la adulacion, el reconocimiento ó el interés? Qué idea nos -pueden dar de una planta las voces _diascorea_, _plinia_, _busfonica_, -_sigesvechia_?....” Para dar algun idea mas de esta lengua, copiamos aquí -la esclamacion patética de una madre que acababa de perder un hijo tierno: -_chaupipurchapi tutayarca!_ (en la mitad del dia le anocheció). Si faltase -armonia á estas dos palabras nadie podrá tacharlas de faltas de elocuencia -y de laconismo[11]. - -Hay una circunstancia digna de tomarse en cuenta y que prueba la exelencia -de la lengua quichua. Tal es la de haberse naturalizado muchas de sus -palabras en el lenguaje usual de las poblaciones civilizadas, aun en -aquellas que por su situacion jeográfica no están en contacto inmediato -con los indígenas que hablan la quichua. Como se verá mas adelante, -esas palabras inoculadas en el habla de los españoles, es decir de los -conquistadores, responden á usos é ideas mas adelantadas en el imperio de -los Incas que en las sociedades formadas en el molde de la civilizacion -española.--En las ciudades de Chile, Santiago y Copiapó, por el centro -de las cuales corren rios que las divide en dos partes, se llama bario -de la _Chimba_ al suburbio que está al otro lado del rio separado de la -parte principal de la poblacion. _Chimba_, en quichua significa _del otro -lado_. En el fondo del valle de Copiapó y en toda la provincia llamada -modernamente _de Atacama_, centro de afamados laboreos de metales de plata -y cobre, la mayor parte de los términos tecnicos de mineria que allí se -emplean son los mismos que usan los potosinos y demas mineros del Perú, -términos que pertenecen á la lengua quichua sin disputa alguna. De estos -recordamos los siguientes: _Apir_, _poruña_, _chancar_, _cancha_ etc. -Cuando los españoles bajo la bandera del jeneral Valdivia comenzaron -la famosa guerra contra el resistente araucano, ya estaban allí en -uso palabras quichuas que D. Alonzo de Ercilla consideró tal vez como -pertenecientes á la lengua chilena, pues incorporó las palabras _ojota_, -_Llanto_, _Palla_ etc. en la _Declaracion_ que puso al frente de su -conocido y famoso poema, para inteligencia del lector no familiarizado con -las cosas de Indias. - -La ciudad de Buenos Aires situada en el estremo sur de la parte poblada -del Continente español de la América, distante centenares de leguas del -Cuzco y de Quito, emporios de la civilizacion de los Incas, ha dado carta -de ciudadanía á muchas palabras de la lengua quichua, sin el ausilio de -las cuales, á veces se hallarian muy embarazados sus habitantes para -espresar ciertas ideas. Mientras tanto, no goza de la misma prerogativa -la lengua _guarani_ que es sin disputa muy bella, muy propia y llena de -imájenes, ha sido hablada, y lo es todavia, en lugares inmediatos y que -se hallaron siempre en constante comunicacion con la antigua Capital por -los canales de los grandes rios.[12] Nosotros tenemos rejistradas como -veinticinco de esas palabras quichuas corrientes en nuestro lenguaje -vulgar, y de entre ellas daremos el significado de las siguientes como -mas características, valiéndonos para probar su orijen del _Vocabulario -de la lengua natural del Perú, etc._, del padre Diego Gonzalez Olguin, -impreso en Lima en el año 1608. _Cancha_, patio ó corral: esta palabra se -aplica entre nosotros para designar un espacio estenso de terreno bien -nivelado, y así decimos, _cancha de pelota_, _cancha de bolos_, al patio -donde tienen lugar estos juegos. _Cancha de un horno de ladrillos_, es -el lugar á propósito para poner en órden el ladrillo crudo para que se -oree antes de ponerle á la accion del fuego. _Cancha_, en nuestros rios, -significa una larga porcion en que se mantienen rectos y sin serpenteos, -conservando una misma direccion. _Pucho ó puchasca_ (sobras, reliquias). -De estas palabras hemos hecho el espresivo modismo _no vale un pucho_ para -despreciar el valor ó la importancia que indebidamente se quiere dar á una -cosa cualquiera. La aplicacion mas terminante que hacemos de la palabra -_pucho_, es el resto ó sobra que se arroja del cigarro que se ha fumado; -así decimos: _pucho de cigarro_.[13] - -_Chhacra_ (heredad de labor, tierras ó huertas). Nosotros usamos esta -palabra en la misma significacion escribiéndola con una sola _h_. Es -palabra de uso indispensable. De la palabra _chharqui_, que en quichua -significa _tasajo_ ó _resina_ y tambien el cuerpo de un animal ó del -hombre _flaco_ ó _seco_, hemos hecho la voz _charque_ que solo usamos en -la primera significacion, cuando la carne es seca al sol. Esta palabra -tiene sus derivados, como _charqueada_, el lugar de la faena del charque; -y _charcon_ que se dice del animal enjuto pero fuerte, especialmente -del caballo. _Chhasca_ (melena) se emplea en Buenos Aires, aunque no -jeneralmente, para designar un cabello mal cuidado y abundante. De -_Chasquí_, se ha hecho en casi toda la América del Sur _Chasque_, que -significa, como entre los Incas, el correo ó espreso despachado para dar -una noticia especial y urgente. La _Chhuspa_, bolsa en que los peruanos -guardan el maiz, la coca y demas enseres de viaje y llevan al hombro á -guisa de maleta, se ha convertido entre nosotros en _Chuspa_, especie de -talego largo y angosto, hecho jeneralmente del buche del avestruz ó de la -piel de animalillos silvestres y pequeños que sirve á nuestros paisanos -para guardar el tabaco, el papel y los avios de encender. Vulgarmente se -compara con una _Chuspa_ el seno de las mujeres cuando está lácio y flaco -por falta de cuidado, por la edad, etc. - -_Huasca_ (soga ó cordel grueso), es una palabra que escribimos _guasca_, -y es la única que empleamos para significar la cuerda hecha de cuero -de animales que tiene infinitos usos en nuestras industrias: tiene á -mas entre nosotros, el derivado _guascaso_ que es el golpe dado con una -guasca. _Vincha_ (cinta ó apretador de los caballos) se emplea en el -mismo sentido aun cuando sea un pañuelo el que se ajuste á la frente -como tienen de costumbre las jentes humildes cuando les duele la cabeza. -_Yuyu_ (hortaliza, yerba de comer). Es nuestra voz favorita para indicar -cualquiera planta espontánea é inútil: se usa jeneralmente en plural, y -cambiando la _u_ en _o_: _yuyos_. _Humita_ (bollicos de maiz como tamales) -dice el P. Olguin, describiendo así con la mayor exactitud el plato que -llamamos _umitas_ y que consiste en maiz tierno guisado y envuelto en -la hoja de la planta del mismo maiz (chala). Dispuesto así forma lo -que en el Perú se llama _tamal_, palabra probablemente quichua que no -ha llegado hasta nosotros. _Pampa_; este nombre con que designamos la -llanura poblada á este lado de los Andes por la raza Araucana, significa -en quichua--plaza, suelo llano, llanada, sábana, campo abierto. Para -nosotros representa la idea de estension inmensa y solitaria. Llamamos -_pampas_ á los indíjenas del desierto indicado antes. _Chuccho_, es el -frio con temblor que produce la fiebre y especialmente la llamada terciana -(calofrio). “Me dá chucho” se dice en Buenos Aires cuando se siente -esa impresion que los franceses distinguen con la espresion _chair de -poule_. La palabra _cháguara_ con que designan los niños de Buenos Aires -el hilo torcido consistente que les sirve para _hacer bailar_ el trompo, -la supongo derivada de _chahuarhuana_, que significa en quichua--soga -de cáñamo, aunque tambien puede proceder del nombre de un aloes del -chaco llamado _chaiguar,_ segun el Sr. Arenales en su conocida obra -sobre aquella rejion paj. 221. _Dar cháguara_, es un modismo humorítico -de nuestra ciudad que significa--alentar á una persona á que muestre ó -desenvuelva alguna propension inocentemente ridícula. La agricultura -debe algunas voces á la misma lengua del Perú: decimos maiz ó trigo -_chuso_ al que se halla en el caso descripto por el P. Olguin en el -vocablo _chusso_ de su citado diccionario: “maiz ó trigo chupado, no -lleno, arrugado por helarse en leche, ó faltarle el agua al granar, que -molido es todo cáscara ó afrecho;” y llamamos _chaucha_ á la vaina tierna -en que se encierra el poroto, que es la misma acepcion que esa palabra -tiene en quichua etc. etc.--Es sabido que los Incas contraian especial -atencion á la construccion y mejora de los caminos de los cuales habia -algunos que atravesaban toda la estension del imperio y que se llamaban -por antonomasia del Inca, porque este monarca transitaba por ellos en -sus visitas oficiales. A distancia como de 3 á 4 leguas habia en estos -caminos unas posadas que se llamaban _tambos_, y con este mismo nombre -se denominan todavia en Lima algunos grandes edificios construidos por -particulares para proporcionar alojamiento á la jente y sus bestias que -entran del interior con cargas ó productos para alimentar los mercados. -Nosotros hemos adoptado esta voz pero dejenerándola notablemente en su -significado: llamamos _tambo_ al lugar donde se atan y ordeñan las vacas: -_tamberas_ á las vacas mansas cuya leche se destina para beber, hacer -mantequilla, ó quesos; y tambien llamamos _tambo_ al lugar donde se reunen -los negros africanos á bailar y á tener sus juntas y reuniones. Lope -de Vega, haciendo en su rica imajinacion una mezcla graciosa de cosas -americanas ha introducido esta palabra en el siguiente estribillo de una -cancioncilla preciosa: - - _Piraguamonte, piragua,_ - _Piragua, gerizarizagüa;_ - _Bio, Bio,_ - _Que mi TAMBO lo tengo en el rio._ - -Por último recordaremos una palabra cuyo significado no es misterioso -hoy para nadie en el mundo porque ¿quien no conoce la substancia llamada -_guano_ y sus felices aplicaciones al abono de las tierras cansadas?--Es -probable que este descubrimiento arrebate al elenco peruano de las voces -porteñas, esta que hasta nuestras damas empleaban sin saber lo que decian -en la frase siguiente para ponderar el exeso de las tareas de una persona: -«trabaja hasta echar el guano.»--Esta circunstancia es nueva en la -historia del lenguaje, porque es cosa que no se ha visto nunca abandonar -el empleo de una palabra en el mismo momento en que se aclara ó se conoce -su verdadero valor y significado. - -La lengua _quichua_ como casi todas las americanas es lengua hablada -únicamente, porque no consta que se haya escrito en ella obra alguna -de larga estension como sucede con la mejicana en la cual se conservan -algunos manuscritos históricos redactados por indíjenas educados por los -europeos. Sin embargo existen escritos en la lengua jeneral del Perú -algunos sermonarios, devocionarios, etc., y las siguientes que copiamos de -catálogos hechos por personas muy versadas en la bibliografia americana. - - 1. Gramática de la lengua quichua ó del Perú, por Frai Domingo de - Sto. Tomas. Valladolid, 1560, in-12ᵒ. - - 2. Vocabulario de la lengua jeneral del Perú, llamada _quichua_ ó - del Inca, etc. Por el P. Diego Gonzalez Olguin. Lima, 1608.--4.ᵒ - grandes de 330 f. - - 3. Lexicon de la lengua quichua, por frai Domingo de Sto. Tomas. - Valladolid, 1560. - - 4. Ritual para los curas del Perú, por Bocanegra. Lima, 1631; in-4ᵒ. - - 5. Arte y vocabulario de la lengua quichua, por el P. Torres Rubio. - Lima, 1754, in-12ᵒ[14]. - -La topografia etnográfica del actual territorio de la República Arjentina -no se halla ni siquiera en la cuna. Los historiadores modernos la han -descuidado enteramente, y los antiguos deben leerse con suma precaucion -para no caer con ellos en errores de nota al señalar las localidades -ocupadas por las razas primitivas. En esta materia hay que atender ante -todo á fijar el número de naciones verdaderas existentes en la época de -la conquista; y á nuestro juicio no debe considerarse como una nacion -sino aquella que habló un idioma especial completamente diferente de los -demas conocidos, teniendo en cuenta que muchas de estas lenguas tenian sus -dialectos derivados de ellas, ó corrupciones provenientes de la separacion -y apartamiento de un grupo del seno de la familia principal.--En la -coleccion de Documentos de D. P. de Angelis hay una relacion de las -_naciones_ que repartió en encomiendas el 2.ᵒ fundador de Buenos Aires, D. -Juan de Garay. Pero esas no pueden considerarse como naciones sino como -parcialidades ó tribus de la Gran nacion Guarani, la que, en la parte -de la provincia de Buenos Aires, no pasó jamas á la márjen derecha del -Paraná. Los nombres que se dan en aquel repartimiento de carne humana en -esas supuestas naciones deben ser los de sus jefes ó los de los lugares -que ocupaban en aquel momento. - -La nacion _querundio querandi_, era la Señora del terreno sobre que -se asienta Buenos Aires. Era una raza de valientes que se extinguió -completamente sin dejar rastros de su idioma en ningun objeto topográfico. -Los nombres de lenguas indíjenas que conservan los lugares, arroyos, -lagunas, etc., de la provincia de Buenos Aires, son de oríjen _guarani_ y -_araucano_. Los nombres guaraní son en pequeño número y sobre el litoral, -mientras que los araucanos son muchos y comienzan desde la márjen exterior -del Rio Salado. Los indios _quilmes_ del _Tucuman_, trasladados desde allí -á cuatro leguas al sur de Buenos Aires, no han dejado mas rastros que el -del nombre de nacion ó parcialidad dado al pueblo que se fundó con ellos y -que hoy es completamente de jente blanca agricultora. (_Véase Azara_, t. -2.ᵒ p. 241, ded. del _C. del Plata_.) - -Las huellas impresas en la nomenclatura topográfica por las naciones -de orijen chileno, pueden ser efecto de una conquista hecha sobre los -habitantes indíjenas por aquella raza que es numerosa y aguerrida, -borrando las denominaciones anteriores dadas á los mismos objetos por los -primitivos señores del suelo de la llanura arjentina. Sin embargo, los -rastros de estos no se advierten en ninguna parte, y hay motivos para -creer que la rejion oriental de las Cordilleras hasta la actual frontera -sur de Mendoza, no fué poblada sino por los llamados actualmente _indios -pampas_, quienes pasaron los montes atraidos por los ganados y caballos -alzados de los establecimientos cristianos, que recobraban en aquellas -pingües y solitarias dehesas su ferocidad é independencia primitivas bajo -la denominacion de _baguales_. - -Leyendo en el único libro que queda de la historia de esas pobres razas -perseguidas, y extintas muchas de ellas, cuyas pájinas se componen de -los nombres propios de las localidades, hay motivo para presumir que en -las actuales jurisdicciones de Catamarca y la Rioja existió una raza -que poseia un idioma peculiar, pues los nombres terminados en _gasta_ -y en _gala_ que allí son frecuentes como _sinogasta_, _adalgala_ no -corresponden, segun lo que podemos nosotros alcanzar, á la lengua del Perú -ó quichua. - -La história ha conservado el nombre de la nacion que poblaba en tiempo de -los conquistadores las provincias denominadas de _Cuyo_, que son Mendoza, -San Juan y San Luis. El P. Jesuita Ovalle, consagra en su historia de -Chile algun capítulo á esa nacion que se llamaba de los _Guarpes_, y de -cuya lengua escribió su _arte_ y compuso su vocabulario el P. Valdivia, -famoso misionero de la Compañia de Jesus, segun le afirma el mismo -historiador Ovalle. - -El Entre-Rios y Corrientes estuvieron indudablemente ocupados por las -tribus de la gran nacion Guaraní, cuyo idioma se habla actualmente por la -mayoria de los habitantes civilizados de la segunda de aquellas provincias -argentinas, lo mismo que sucede en el Paraguay. Los guaranis que eran -emigrantes como pocas naciones indíjenas no atravesaron con sus aduares -lengua y costumbres á esta parte del Paraná, sin duda detenidos por el -ancho de este rio al acercarse al Plata[15]. Sin embargo el gran ángulo -formado por el cabo de San Antonio en este rio, que es de parte de tierra -sumamente pantanoso, lleva el nombre _Rincon del Tuyú_ que significa -_barro_ en la lengua guarani, lengua que denominaba las cosas, como Caldas -observa de la quichua, describiendo algunas de las principales propiedades -del objeto denominado. - -Este es el único rástro guaraní que sobresale en la nomenclatura -topográfica de la tierra firme de la provincia de Buenos Aires. Varios de -los riachos formados por el Paraná al incorporarse al Plata, mantienen -muchos de ellos sus primitivos nombres guaranís, como el _cané_, por -ejemplo, que significa _tortuoso_ y al cual llaman los españoles de _las -nueve vueltas_, justificando la propiedad del sustantivo-adjetivo indíjena. - -Las líneas que quedan escritas son unos cuantos rasgos lijerísimos sobre -una materia que seria curioso aclarar y sobre la cual debe fijarse en -adelante le atencion de los viajeros sábios que visiten estas rejiones. -El Sr. d’Orbigny ha señalado el primer rumbo en la carta etnográfica que -acompaña á su obra sobre el hombre de la América meridional; pero él -se ha contraido únicamente á las principales razas conocidas, dejando -los detalles para los que hayan de sucederle en las investigaciones mas -prolijas de esta misma naturaleza. - - JUAN MARIA GUTIERREZ. - - - - -A CONFEDERAÇAO DOS TAMOYOS, POEMA POR DOMINGO GONSALVES DE MAGALHAES - -(Rio Janeiro en casa de Paula Brito, impresor de la corte. 1856. 1 v. fol. -men. de 340 pags.) - - ....Se siente ondear como á manera de un perfume de flores de la - India en ese poema escrito bajo el cielo del trópico. Los dulces - acentos de su melancolia en nada han alterado los fenómenos; y al - dar el arte mayor poder á las impresiones sabe añadir grandeza y - exactitud á las imágenes como le acontece toda vez que ocurre á - fuentes puras. - - (A. DE HUMBOLDT, _hablando de la grande epopeya de los - portugueses._) - - -Los indios Tamoyos fueron para la ciudad de Rio Janeiro, lo que los -Querandies para Buenos Aires,--los primitivos y denodados habitantes de la -tierra en que el conquistador europeo plantó la cruz afianzándola con la -espada. - -No hay americano dotado de sensibilidad y de fantasia que al hojear las -crónicas y leyendas patrias no sienta fraguarse en su cabeza el poema -animado de aquellas luchas en que se cruzaba la espada y la _macana_[16], -la bala del mosquete y del arcabuz con la flecha armada del colmillo de -un yaguar, del hueso de un yacaré ó del fragmento de un pedernal aguzado -á fuerza de paciencia. La inocencia iba desnuda por una parte, sin mas -loriga que una musculatura que raza alguna puede mostrar mas consistente, -y por otra la estrategia y la disciplina militar se presentaban revestidas -del acero de las cotas de malla. Los unos tenian á su servicio el rayo de -los cañones; apenas si los otros podian disparar con mal amaño algunos -haces de arbustos encendidos en el estremo de sus flechas para destruir -las tiendas de campaña que se han convertido en ciudades. - -Algunos americanos del habla española, durante el gobierno metropolitano, -emprendieron escursiones de mal éxito en ese campo seductor. Saavedra -Guzman cantó las hazañas de Hernan Cortés desde su arribo á las costas -mejicanas hasta la aleve prision de Guatimozin. Pedro de Oña, nacido bajo -la tienda de un conquistador, ha cantado las mismas proezas que dieron á -Ercilla una celebridad tan persistente. Peralta Barnuevo, bajo el título -de _Lima fundada_ compuso mil ciento cuarenta octavas, para _decantar_ -toda la historia del descubrimiento y sujecion de las provincias del Perú -por el marqués de los Atabillos. - -Estos poemas impresos por primera vez en 1599, 1605 y 1732, fueron -compuestos bajo influencias poco favorables al aprovechamiento de la -abundante cosecha de poesía verdadera y orijinal que presentaban sus -asuntos. Los autores de esos poemas, á pesar de su oríjen indijena, se -apasionaron mas que el mismo autor madrileño de la Araucana, de los -héroes castellanos, dejando sin relieve la constancia de los naturales en -la defensa audaz, y paciente al mismo tiempo, del suelo patrio. Tampoco -acertaron á interesar la sensibilidad del lector con los inauditos é -inmerecidos padecimientos de los desventurados moradores de este nuevo -mundo, condenados por la fatalidad de leyes inmutables y ajenas al -criterio humano, á abonar con sangre y con sudores de muerte el terreno en -que la Europa habia de establecer la civilizacion cristiana. - -En esas largas epopeyas, dignas no obstante de ser leidas, no hay que -buscar la perspectiva artística ni el fondo natural del paisaje, en -cuyos primeros planos se agrupan ex-abrupto los personajes y se traman y -desenvuelven las escenas de dramas siempre bélicos en cuyo desenlace es -casi siempre seguro el exterminio de una tribu y la desaparicion de un -idioma. A veces la buena intencion amanece en el espíritu de los autores y -esperimentan como una vision confusa de la magnificencia de la naturaleza -vírjen y de lo pintoresco de las costumbres y usos primitivos. Pero, ni -esa yntension es perseverantemente auxiliada por la voluntad, ni la vision -llega á tomar cuerpo bastante para que se aperciba bien. De manera, que, -esos poemas, por lo jeneral, parece que tuviesen por teatro el vacío, y -que sus héroes, que tan recios mandobles se regalan, fuesen creaciones -osiánicas de aquellas que escojen la rejion de las nubes para campo de sus -batallas fantásticas. - -Es verdad que Peralta, imitando sin duda á alguien, forma en verso la -nomenclatura descriptiva de los frutos y flores peculiares á los climas -tropicales del Perú, sin olvidar la _granadilla_ ó pasionaria en cuyos -pétalos vé con los ojos de una fé sencilla y sincera los instrumentos -del mas santo de los martirios. Pero al consagrar un canto especial á -esta materia, la separa y aisla, siguiendo el método científico de los -historiadores jesuitas de América que destinan un libro aparte á sus -crónicas, á los productos, maravillas y fenómenos de la naturaleza; -algunas veces bien mal observados y peor descriptos, sea dicho de paso. - -Aunque el poeta verdaderamente inspirado, inventa, y se adelanta á los -preceptistas y dá á estos la materia para que por ella sientan y deriven -sus reglas y establezcan la disciplina literaria de la composicion, del -gusto y del estilo; aunque el arte antiguo, fuente eterna y perenne de -la verdadera y sabia inspiracion, pudo haber dado á los adeptos de su -escuela medios suficientes para sacar todo el fruto que les brindaba -la orijinalidad del nuevo continente,--sin embargo, así como el -descubrimiento de la cuarta parte del mundo fué reservado al siglo XVI -(siglo de grandes novedades) así parece reservado al presente, en que la -humanidad ensancha tanto sus fuerzas, el conocimiento completo de los -ricos mineros que para la imajínacion y el arte encierra este suelo tan -querido y risueño. El jénio apenas si ha comenzado su explotacion; pero -ha dado ya los primeros pasos, y en esta como en toda ruta desconocida el -señalamiento del rumbo es casi una prenda de seguridad para el acierto y -realizacion de la jornada. - -La América necesitaba emanciparse para tener conciencia de si propia. El -astro de la monarquía señalaba la direccion en que habian de jirar las -plantas vivaces y jugosas que brotaban entre nosotros en el terreno de la -intelijencia. La antigüedad y la superioridad de las escuelas; la mayor -y mas próxima proteccion al injenio, la facilidad para instruirse y para -producir por la prensa, redujeron por largos años á los hombres estudiosos -de América á la humilde condicion de pupilos de los peninsulares, -precipitándose con la exajeracion que es natural, por el lamentable -despeñadero abierto por el gongorismo y por los _cultos_ al abatimiento de -las letras españolas. Cuánto talento, cuánta erudicion, cuántas bellísimas -dotes han malgastado los antiguos americanos en escribir versos hinchados -y prosa tan inflada que no resistirian á la picadura de un alfiler! Y -sin embargo, cuánta perla de buen oriente podria hacer brillar al sol el -paciente erudito que de entre aquella lobreguez de mal gusto estrajese lo -que es pena que permanezca en olvido! - -Aquel meteoro social que en el segundo lustro de este siglo cundió por -las colonias españolas y electrizó las almas, fué una verdadera ráfaga de -luz celestial. Llovieron tambien entonces lenguas de fuego sobre cabezas -nuevas é ignoradas, y comenzó la conquista de la doctrina democrática y de -los justos derechos del individuo, por medio de la espada de los héroes -improvisados y de la palabra de los oradores y poétas que de nadie habian -aprendido el arte de conmover, y de avasallar las voluntades. - -El nombre de Olmedo se asocia perdurable al del vencedor en Junin, como se -asociaron mas tarde los de Lafinur y de Belgrano, de Luca y San Martin, -de D. J. C. Varela y de Alvear. Fernandez Madrid emplea las formas de la -elejía antigua para avivar el resentimiento de la opresion y el espíritu -de emancipacion, presentando cuadros patéticos de los padecimientos de -aquel Inca cuya empinada estatura no alcanzó á saciar la codicia de oro -de sus vencedores y se hundió en el sepulcro con todo su imperio y sus -códigos. Heredia desde las alturas monumentales de Cholula se engolfa -en sublimes meditaciones sobre las jeneraciones y pueblos desaparecidos -de sobre el suelo de Anahuac; llora en el destierro la ausencia del sol -tropical de su cuna; traslada al verso las magnificencias del Niagara, y -se convierte sin sentirlo en creador inspirado de un jénero de literatura -americana en la cual, entre nosotros, es el Sr. D. José Marmol su succesor -y rival en este torrente de armonías y de reflejos de rubíes y diamantes -que él ha llamado _El Peregrino_. - -En las obras firmadas con estos nombres, y en otras que no es del caso -mencionar, se halla la solucion práctica de esta cuestion tantas veces -planteada: existe, es posible una literatura americana? - -Seria largo transcribir todo lo que en crédito y elógio de nuestros -injenios anteriores á la revolucion han espresado los literatos -peninsulares. Nos limitaremos á citar unos cuantos entre los eminentes -escritores estranjeros que, de paso, han resuelto afirmativamente aquel -problema. - -«La raza criolla, dice M. de Sainte-Beuve, parece creada para darse al -canto, y á los sueños de la fantasía.»--«Resplandeciente de juventud, la -América debe concebir pensamientos tan nuevos y flamantes como ella..... -En aquellas comarcas mimadas sin tasa por la naturaleza, el pensamiento -debe ensancharse á par del espectáculo que ante él se ostenta..... La -América debe permanecer ajena á toda imitacion y solo la cuadra tomar -por guía á la observacion propia.»--De esta manera se ha expresado un -historiador frances de la literatura brasílica. Cuando el jenio de -águila de Humboldt, en su mas reciente y notable produccion, examina -la parte que ha cabido á la pintura de paisage en los progresos del -estudio de la naturaleza, ha estampado los siguientes líneas que parecen -dictadas al pincel del artista por la observacion, esta gran reveladora -de las verdades: «Existen en la América del sur, (leemos en el Kosmos) -populosas ciudades que se alzan hasta cerca de 13 mil pies sobre el nivel -del Oceano. La vista descubre desde aquellas alturas toda la variedad -de vejetales que proviene de la diversidad de los climas. Cuanto no -debemos esperar de los esfuerzos del arte aplicados á la naturaleza, -cuando desapareciendo la discordia y reinando las institucionos libres -se despierte en aquellas rejiones el sentimiento del arte!» _Ut pictura -poesis._ - -El viejo mundo espera las revelaciones del nuevo en los fenómenos de la -imajinacion, del sentimiento y del estilo, y es en este concepto que M. -Augusto de Saint-Hilaire, examinando una obra americana de ciencia y de -erudicion, dijo no ha muchos años: «Tambien ellos (los hijos de América) -tienen mucho que enseñarnos.» - -Sin mengua de mérito alguno, sin desvirtuar los esfuerzos anteriores -espontaneos, ó premeditados, para dar color nacional ó indijena á las -producciones de la fantasía, puede asentarse como príncipio jeneral que, -hasta la época en que aparecieron las doctrinas y las obras llamadas -románticas, ese color no ha sido subido ni intencional de veras en los -poetas sud-americanos. D. Estevan Echeverria es el primero entre los -nuestros que emprende la pintura de la fisonomia poética del desierto, -colocando en la vasta soledad de la pampa dos seres de su invencion, -seres que al mismo tiempo son reales por los hábitos, por las escenas en -que son actores y por los sentimientos de la sociedad que reflejan. - -_La Cautiva_ señala una época notable en las letras del Rio de la Plata y -establece un punto nuevo de partida á nuestra novel y escasa literatura -poética. - -La marcha que de la poesia española en América hemos tratado de trazar -en pocos renglones, es en gran parte la misma que han seguido las -producciones de la musa en la parte de nuestro continente que habla y -escribe en portugues. Con la diferencia única que habiéndose conservado la -unidad nacional en el imperio, no ha habido alli dispersion en la familla -de los poetas anteriores á la emancipacion, formando todos un _Parnaso_ -mas numeroso, mas homojeneo y tambien mas característico. - -Santa Rita Duráo que canta las aventuras de Diego Alvarez, el _hijo del -trueno_ y _dragon de los mares_, pertenece al siglo de Peralta, y su -_Caramurú_ puede hacer juego en sus bellezas y lunares con el poema de -_Lima Fundada_. Entre la aparicion del _Caramurú_ en 1781 y la del poema -titulado el _Uruguay_, digno de la atencion de los lectores argentinos -bajo muchos respectos, puede colocarse un gran número de producciones de -la musa brasilera á las cuales como á las nuestras de aquellos mismos -tiempos es aplicable el juicio que hace de ellas el ilustrado autor de -la _historia de la poesia_ y de la _lengua portuguesa_, al frente del -Parnaso lusitano[17]. «Cierto es (dice) que las majestuosas y nuevas -escenas de la naturaleza de aquella vasta rejion debieran haber dado -á sus poetas mas orijinalidad, mas variedad en las imájenes, en la -espresion y en el estilo. Pero debe tenerse en cuenta para su descargo -que el espíritu nacional fué apagado en esos injenios por la educacion -europea: manifiestan como á manera de recelo de mostrarse americanos; de -donde proviene cierta afectacion é impropiedad que desluce sus mejores -cualidades.» - -Pero donde el sincronismo histórico entre una y otra literatura viene á -ponerse de bulto, es cuando se personifican en D. Estevan Echeverria, y en -el Sr. Magalháes autor del poema cuyo título encabeza este escrito. - -El Sr. Magalháes nació en el suelo pintoresco de Rio Janeiro y recibió -una educacion literaria apropiada al sano desarrollo de las dotes -intelectuales que debia á la naturaleza. Los autores que primero manejó, -fueron los que en un tiempo no muy distante se apellidaban clásicos como -por escarnio. Los poetas é historiadores de aquellas dos fecundas y -seductoras literaturas que envueltas en el sudario oscuro de sus muertos -idiomas reviven con cada jeneracion, cada vez mas brillantes y mejor -comprendidas, abrieron las puertas de la orijinalidad al Sr. Magalháes. Él -no hubiera podido llegar á ser innovador y á señalar nuevas rutas, si no -se hubiese robustecido con el estudio de aquellos maestros: ellos enseñan -por donde y como se llega á la fuente de toda poesía que es la naturaleza, -en las cosas, y en el hombre, en las profundidades del alma y en esa -region de los meteoros de la luz y de colores que se llama la fantasía. - - * * * * * - -El Sr. Magalháes apareció como Echeverria cuando menos se le esperaba, -trayendo como este el sentimiento, el colorido, la melancolia y el -perfume relijioso que traspiran en las composiciones de Chateaubriand -y de Lamartine. El libro con que se hizo notar el Sr. Magalháes -titulábase--_Suspiros poéticos e saudades_; portada bien significativa -para preparar al hallazgo de las dulces penas y de las nobles esperanzas -encerradas en aquellas pájinas aplaudidas del público y hábilmente -apreciadas en su tiempo por escritores de nota como Evaristo Ferreira y el -vizconde de Cayrú. Echeverria denominó _consuelos_ á la primera coleccion -de poesías que publicó en 1834. «He denominado así estas fugaces melodías -de mi lira, decía el autor en una nota, porque ellas divirtieron mi dolor -y han sido mi único alivio en dias de amargura. Ellas pintan en bosquejo -el estado de mi ánimo en una época funesta»..... Los _Consuelos_ eran el -canto de la resurreccion penosa de una alma que casi había naufragado para -siempre. Los _Suspiros Poéticos_ salvaron á su autor á las puertas ya del -sepulcro sembrándole de agradables perspectivas para lo futuro el tiempo -de su convalescencia. «Moribundo estaba, dice Magalháes, cuando mis amigos -los mandaron imprimir para consolar el último crepúsculo de mi existencia. - -Querian adormecerme el alma y volverla á la vida. Lo consiguieron, y este -libro fué mi salvador.» - -El Sr. Magalháes recobró sus fuerzas para emplearlas en nuevas y mas -sérias tareas: escribió varios dramas, el _Olgiato_, _Antonio José_, -_Mazanielo_ _etc._, y cooperó como secretario del ilustre Baron de Caxias -á la hábil pacificacion de Rio Grande, trabajo en que no brilló menos -la discrecion que la clemencia, únicos remedios heróicos para curar las -heridas causadas por las armas de hermanos cuando se vuelven unos contra -otros por instigacion del infierno. Dice á favor del juicio y del carácter -del Sr. Magalháes el haber contribuido á que se procediese de una manera -jenerosa en una querella de familia. Eso es amoldarse á los consejos de la -historia, mostrar una política profunda y comprender bien la índole de la -filosofía que preside á la direccion de los hechos y de las costumbres del -siglo. Cuando el Cristo vino á redimir el mundo de las pasiones paganas -traia en los dos brazos de su cruz estas palabras: caridad, perdon; -palabras que supieron fecundar unos humildes pescadores, pero que no han -sido comprendidas por el orgullo de algunos sabios. - -El arjentino autor de los _Consuelos_ se vió precisado á abandonar sus -bienes de fortuna y su pais al dia siguiente de haberle dotado con -la segunda edicion de aquellos cantos tan nobles y armoniosos, y fué -á morir prematuramente en tierra estraña en medio de una lucha civil -encarnizada cuyo término no podia preveer. Su lira de paz sonó dos veces -en el estranjero para llorar la sangre inocente y la mala estrella de -sus compatriotas, en los campos del sur de Buenos-Aires y en la victoria -de Oribe, cuyo botin fué la cabeza de Avellaneda presentada oficialmente -á Rosas. El último éco que escucharon sus oidos no fué el de la voz de -sus amigos, casi todos dispersos, sino el del cañon del asedio de la -nueva Troya. El pasó su vida en esa árdua tarea que consiste segun la -espresiva idea de un poeta francés en _faire un avenir á sa tombe_. Y sin -embargo sus restos no descansan al lado de sus padres, sino en un rincon -estranjero y olvidado. - -Antes de entrar al lijero anális que nos proponemos hacer del poema del -Sr. Magalháes, queremos fijarnos un momento sobre su dedicatoria al -emperador. - -Nos llama la atencion esta dedicatoria, por que al poner un poéta una -produccion suya en manos de un monarca, necesita para no pasar por -lisonjero fundar su predileccion en razones que honren al autor y al -Mecenas. No es el súbdito rendido, ni el cortesano de vértebras flexibles -quien se inclina con aquella admiracion rastrera que tanto afea las -pájinas primeras de muchos buenos libros, sino el hombre que halla en -el monarca las calidades que exije para sus amigos. La dedicatoria del -Sr. Magalháes es la noble accion de un ciudadano libre pero agradecido -y la espresion razonada de ese mismo agradecimiento. Bajo las formas -cultas y pulimentadas con el roce social puede haber tanta independencia -democrática como en las declamaciones de _Bruto_ en la trajedia -filosófica. «No es la gratitud del individuo, dice el poeta á su soberano, -sino el sentimiento patriótico de reconocimiento por la justicia y _el -amor á las instituciones libres_ que distinguen á V. M. lo que me induce -á ofrecerle este trabajo literario.» - -Y para que nadie pueda tacharle de inexacto hace la siguente reseña -de las conquistas alcanzadas por el Brasil en el terreno fundamental -de la civilizacion, bajo el ala de la buena índole del monarca. “La -instruccion pública propagada y protejida (añade), la entera libertad de -imprenta, la independencia de la tribuna y la libertad de los cultos, -los puestos públicos abiertos á todos los talentos y capacidades, las -trabas del comercio rotas, todos estos grandes bienes y los que de ellos -necesariamente se derivan, están ahí para presentar al Brasil como una -nacion constituida con arreglo á la dignidad de la naturaleza humana, y -conforme al dictamen de la razon ilustrada y de la buena política, y para -dar al mismo tiempo de V. M. I. una idea al mundo de un principe perfecto, -contraido esclusivamente á promover la felicidad de su pueblo.” - -Nuestro Echeverria hubiera buscado en vano (en su tiempo) en toda la -estension que abarca en América el habla española un magistrado protector -de la instruccion, respetuoso por la dignidad del hombre, á quien -manifestarle su gratitud de patriota asociando su nombre duradero de -poeta al del mandatario digno de estima y de fama. Hubiérale buscado sin -fruto. Por eso en la primera edicion de los _Consuelos_ cada composicion -está dedicada á uno de sus amigos íntimos, su _Elvira_ al Dr. D. José -M. Fonseca; la _Cautiva_ á nadie; el _Avellaneda_ al tucumano que mejor -habia pintado el paraiso argentino. En la nobleza de sus ideas no cabia -sino la indignacion contra los mandones voluntariosos ó los indolentes -é ignorantes administradores que las pasiones sublevadas ó las nociones -torcidas sobre el uso del derecho de elejir, levantan al poder para rémora -del verdadero progreso. - -Entremos á dar una idea del poéma de que nos vamos apartando. - -Acosados de las repetidas invasiones de los lusitanos, se confederan -los Tamoyos. Estos valientes descendian de la raza de los Tupis, pero -no vagaban errantes por los desiertos como los feroces Aimores. Eran -los Tamoyos dados á la poesia y al canto, y estaban persuadidos de que -la armonía de sus gargantas les era comunicada por las aguas puras del -Carioca. Poetas y músicos, eran altivos al mismo tiempo que tratables. -Las diversas tribus de que se componia aquella nacion ocupaban el vasto -espacio comprendido entre las altas sierras de los Organos [llamadas asi -por su aparente configuracion] y las orillas del mar. Adoraban un Dios -cuya voz para hacerse escuchar de los hombres era el trueno. Los payés -eran sus sacerdotes, ministros de Tupan. Respetaban como á Gefe al que mas -se señalaba entre todos por el injenio y la fuerza. - - * * * * * - -_Aimbire_, amaestrado desde la niñez, á disparar la saeta con acierto, -asi derribaba al yaguar en las breñas de las montañas como al mas pequeño -pajarillo en el aire. Robusto, audaz, elocuente, Aimbire acaba de ser -proclamado caudillo principal de aquellas tribus que se aprestan á -castigar á sus opresores. Ceñida trae la cintura con un largo y airoso -tejido de plumas encarnadas y azules. Desde el cuello desciéndele formando -vueltas, hasta cubrirle el pecho, un collar formado con los dientes de -sus enemigos vencidos, y la piel verdinegra y escamosa de un yacaré -jigantesco, muerto por sus propias manos, es el manto con que se cubre las -espaldas. Una hacha formada á modo de sierra con colmillos de onzas es el -arma mortal que levanta en su diestra. Descansan en sus hombros una ancha -aljaba y un arco tan pesado que aun cuando él le maneja como un juguete de -niño no bastarian á cimbrarle las fuerzas de dos atletas. Una diadema de -plumas refuljentes como rayos del sol ciñe sus sienes y es la prenda del -amor de _Iguazú_, su bella prometida para despues de la guerra. - -La pátria y el amor se disputan el corazon de Aimbire; la recompensa de -su victoria será la posesion de la mas hermosa mujer de su raza. Habíala -conocido el gefe Tamoyo en una situacion verdaderamente romántica. -Recorriendo las tribus para provocar el alzamiento vá en busca del anciano -Pindoburú, de cuyo brazo y consejo necesita. El Nestor del desierto -acababa de enterrar á su hijo muerto á manos de los cristianos. Los -hermanos y compañeros de la víctima, cabizbajos y llorosos acarrean toscos -pedazos de piedra para levantarle un monumento, y el cacique sentado junto -á la fosa, absorto en su dolor, apoya una de sus manos en la cabeza de su -hija que solloza reclinada sobre las rodillas paternas. Esta mujer que -llora y padece es Iguazú, de quien Aimbire se aficiona, seducido por sus -gracias y su virtud. - -Puede decirse que el poema del Sr. Magalháes es la historia de estos dos -hijos de la naturaleza que nunca llegarán á ser esposos y para quienes no -habrá tranquilidad ni patria. Esta idea del poeta es acertada. Haciendo -pasar á estos dos interesantes personages por todas las visicitudes de -la guerra y de las modificaciones ocasionadas en torno de ellos por la -civilizacion y la relijion cristiana que adelanta su conquista, ha -logrado mantener cierta unidad de accion de que careceria una obra cuyo -carácter es descriptivo y concebido con la idea de idealizar algunos -rasgos aislados de las costumbres primitivas, trazadas sobre el fondo -pintoresco y sublime de una naturaleza que dejará siempre atras al -pincel mas diestro y á la poesia mejor inspirada. De este modo aumenta -tambien el interés del lector porque es propension humana tomar mayor -parte en los dolores individuales que en las catástrofes colectivas por -grandes y célebres que sean los pueblos ó asociaciones de hombres que las -esperimenten. En medio de las llamas de Troya no distinguirá la posteridad -sino á la familia de Priamo, y uno de los cuadros mas patéticos de la -epopeya antigua será siempre el que presenta el hijo de Anquises seguido -de su esposa y doblado bajo el peso de sus penates. - -Hemos visto ya quien era Aimbire; veamos ahora bajo que aspecto se nos -presenta su querida. - -El ejército de los Tamoyos está en marcha: es la madrugada. Los -guerreros sacuden las cabezas emplumadas para espantar al sueño y la -pereza, remedando un campo sembrado de cañas silvestres que se erguien, -pasado el viento que las dobló. Sobre la cumbre de una eminencia, -Iguazú, contemplativa, derramando en ondas fluctuantes el cabello, vé -desaparecer á lo lejos aquel ejército al que van incorporados sus deudos -y á cuyo frente camina Aimbire. Ya trepan una colina, ya descienden á -un precipicio, finjiendo los guerreros á la distancia arbustos débiles -en medio á los robustos troncos de la selva. La melancolía la tiene -aprisionado el corazon. En los verdes ramos de un árbol inmediato, el -_saibá_, el ruiseñor del Brasil, modula canciones de amor y de dulces -recuerdos.--“Canta, la dice entonces el poeta, canta, vírjen del bosque, -vírjen de ojos negros, bella Iguazú. El canto que desde el alma se levanta -al cielo, mitiga inmediamente las angustias del corazon que llora. -Acompaña al dulce saibá que te convida.” - -La hija del desierto prorrumpe en estas endechas: - - Vedme aqui sola de mi padre ausente, - ausente del querido bien amado; - como tórtola viuda solitaria - en desierto arenal su mal llorando. - - Hasta hoy estaba de mi padre al lado, - Al lado de mi amante .... ambos huyeron, - Como veloces ciervos de la selva: - mi dicha pasó ya:--soy desgraciada. - Los ecos respondieron: ¡desgraciada! - - Desgraciada! y aun vivo? ir á la guerra - en compaña del padre y del amante, - escucharles la voz y acariciarles, - y á par de ellos morir, mas me valiera. - Y el eco respondió: mas le valiera! - - Oh jénios que poblais grutas y valles, - jénios que contestais á mis acentos, - id y al amante murmurad al oido - que esta su ausente de tristeza muere. - Los ecos repitieron: muere! muere! - -Esta última palabra resonó largo tiempo. La jóven suspendió su canto y -repitió en voz baja el estribillo de los ecos como si la asaltara algun -presentimiento. Enjuga sus negros ojos cansados de llorar; pero vuelven -á brotar las lágrimas que le caen como lluvia de perlas sobre el seno -tostado, asi como gotea abundante la linfa pura de la hendida _Taboca_. -El saibá se entristeció al oirla modular quejosas é interrumpidas notas, -y como si obedeciese á un mandato secreto apagó sus trinos. Tal vez -juzgándose vencido, hizo silencio para aprender nuevas armonias; no -pudiendo rivalizar con la voz de aquella criatura humana. “Quien presume -conocer bastante (observa el poeta) los instintos de semejantes seres y -los misterios íntimos de la vida, para afirmar ó negar estas apariencias”? - -Parece que en este rasgo tradujese el Sr. Magalháes aquellos conocidos -versos del epílogo de la _Cautiva_: - - Quizá los sueños brillantes - De la inquieta fantasia, - Forman coro en la armonia - De la invisible creacion. - -La espedicion de las tribus reunidas de los Tamoyos, como se vé, -comienza bajo la influencia de presentimientos funestos. Nos hemos -detenido en ella porque pone de manifiesto el tinte de melancolía y de -sensibilidad que constituye el fondo de la poesia del autor, sin dejar -por eso de dar toques enérjicos á sus demas cuadros en los lugares que -lo exige el efecto. Por ejemplo; los tamoyos forman un campamento en -donde se sirven manjares silvestres y licores y se discurre sobre las -operaciones militares que deben acometerse y en donde, en fin se alientan -recíprocamente á la constancia y al valor por el recuerdo de sus derechos -á la voz elocuente de sus caudillos, de sus sacerdotes y vates, entre -quienes se distingue Coaquira. Con este motivo se ensaya en imitar los -caracteres y elementos de la oratoria primitiva y salvage de los cantos -de guerra de que toda tribu americana estaba dotada. Hé aquí esos pasages, -y como se desempeña el autor: usamos del verso para acercarnos en lo -posible á los efectos rítmicos del orijinal: - - .... Reina el silencio. Coaquira entonces - Sobre una prominencia se levanta - Para que le oigan todos y le vean, - Y la punta del arco clava en tierra. - Un albo vaso de enemigo cráneo - De licor espumoso rebosando - Lleva al labio, y apura: de improviso - Sacro fuego devora sus entrañas: - Inflámanse sus ojos círcuidos - De una aureola de sangre; como espinos - Sobre su frente críspanse sus canas; - Crujen sus dientes, hincha las mejillas, - Dilátase su pecho, y se estremece - Como á los calofrios de la fiebre. - - Plácida resplandece en quieto cielo - La luna cuya lumbre baña el rostro - Con albor macilento al indio vate, - Mientras con esa luz contrasta el rojo - Resplandecer de las hogueras que arden. - Apenas si interrumpe allí el silencio - El blando soplo de nocturnas auras - Que estremecen las hojas murmurando. - Sacro horror de los pechos se apodera - De cuantos allí están. Remeda el bardo - Fantasma aparecida en un ensueño, - Ó maléfico génio que se antoja - En solitaria noche al peregrino. - - Despavoridos ojos por el campo - Vibra, y despues en el cenit los clava. - Levanta hácia los cielos ambos brazos - Y con potente voz, ronca, espantosa - Entona así su cántico de guerra: - - «Gloria, gloria á Tupan, su voz resuena - Desde la choza erguida en la montaña - Hasta la oscura cueva de las fieras. - - «El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra; - Con sangre la regaron nuestros padres - Y nos toca morir para vengarlos. - - «Fueron nuestros mayores el azote - Del terrible aimoré que carne viva - Devora, y bebe nada mas que sangre. - - «De qué nos sirve el brazo, el arco y flechas - Si el fiero portugués impune huella - Nuestra tierra y cautiva nuestros hijos?» - - Danza veloz emprenden los Tamoyos - En torno de Coaquira repitiendo: - «El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.» - - En nueva inspiracion arde la mente - Del bardo de la tribu y continua: - - «Tal vez es esta noche la postrera - Que presencie en algunos de nosotros - La luna el inocente pasatiempo. - - «Cuando mañana el sol dore el racimo - De las palmas del monte, ya marchando - Le hemos de saludar todos armados. - - «Bebamos y danzemos en compaña - De nuestros hijos y mujeres hora, - Que solo en guerra es de pensar mañana. - - «Tupán es con nosotros! En la sangre - enemiga lavemos nuestro oprobio, - y que yazcan sus cuerpos insepultos. - - «Repúdielos la tierra de su seno; - que negros _urubús_ pasten sus miembros; - y muera el que piadoso toque á ellos. - - «De heredado valor, ejemplo nuevo - demos á nuestros hijos. Muera el flaco - que no sepa vengar al deudo muerto.» - - Cesa el Tamoyo trovador y en tierra - cae arrobado en éxtasis. En torno - de él la tribu se ajita, danza y canta: - -«El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.» - -La propiedad de estas escenas y su naturalidad saltan á la vista. Aquí -no hay imitaciones de los cantos de los bárbaros de uno y otro mundo, -poetizados por Chateaubriand en los _Mártires_ y en los _Natches_. Es una -poesía verdaderamente orijinal y americana: sin conocer probablemente la -_Cautiva_, el Sr. Magalhaes, ha empleado en su himno guerrero algunas -pinceladas idénticas á las que empleó Echeverría poniendo en boca de un -_pampa_ inspirado por el licor la valiente estrofa que sigue: - - _Guerra, guerra y esterminio_ - _al tiránico dominio_ - _del_ huinca;--_engañosa paz:--_ - _devore el fuego sus ranchos,_ - _que en su vientre los caranchos_ - _ceben el pico voraz._ - -Hacemos estos paralelos con el objeto de mostrar que puede tomar -caracteres especiales la poesía en América, esplotando con inteligencia -sus verdaderas fuentes. - -Entre las dificultades de la empresa de los Tamoyos debe contarse el -desaliento de los guerreros mismos de quienes se apoderan á veces los -sentimientos supersticiosos inspirados por sus sacerdotes. En medio de la -noche aparéceseles el Payé trayendo en el estremo superior del arco un -cráneo blanquecino por cuyas huecas órbitas reboza la luz de la resina -ardiendo. Parece una momia animada que surjiese del centro de la tierra. -Sobre sus huesos descarnados se pega macilenta y rugosa una piel semejante -á la corteza de un tronco añoso. “Huid, Tamoyos mios, les dice, huid. -Dejadles las márgenes deleitosas de Nitheroy que ellos tanto envidian y en -donde pretenden á costa vuestra apacentar su ocio y levantar ciudades con -el trabajo de vuestros brazos .... Huid y sereis libres, que todo es nada -en comparacion de la libertad. Sacad únicamente de esta tierra, que no -puede ya llamarse vuestra, los huesos de vuestros padres para que no los -profane el pié de tan feroces enemigos!....” - -Copiemos del poema otra bellísima escena que servirá para caracterizar los -sentimientos de Aimbire. El sol se pone; el héroe vá acompañado únicamente -del hermano de su querida Iguazú. - -¿Adonde van silenciosos uno en pos de otro esos dos bultos de porte -agigantado y de tostado cútiz, que parecen al claro de la luna dos -jénios nocturnos? siguen la márjen de un rio.--Aimbire, en que piensas, -le pregunta Parabusú, estamos todavia distante? Aimbire levanta los -ojos á los luceros de la constelacion de la cruz del Sur, y bajándolos -lentamente: no, le responde, solo nos faltan unos pocos pasos,--llegaremos -al salir el sol.--Mucho antes de la aurora; cuando la luna brille en la -mitad del cielo .... ya estamos cerca--No oyes un rumor?--Si, es el rio -que se despeña en cascadas.--No equivocarás el sitio?--Bien presente le -tengo; paréceme que estoy viendo todavía á mi anciano padre recostado -al tronco de un gran árbol que entre otros mas pequeños se levanta á la -márgen de la corriente.--Existirá aun? No habrá sido devorado por el fuego -europeo? Suspira Aimbire y no replica. Reina entre ambos el silencio por -algun tiempo, hasta que Parabusú le pregunta con calma: en que piensas, -Aimbire?--Y tú?--Y ambos á un tiempo pronuncian el nombre de Iguazú. -Pensaba en ella, continúa Aimbire; pareciame que la oia, que me llamaba -por mi nombre con voz tan ahogada y sentida que me llenaba el pecho de -pavor y de pena.--Y á mí pareciame, le dice el amigo, que la veia caer -en manos de nuestros fieros enemigos.--Calla, Parabusú, ¿que te atreves -á decirme? No mas: esos recuerdos me horrorizan. Ah! cuando tendrán -fin nuestras desgracias? Mucho hemos sufrido, y el corazon me dice que -mucho mas hemos de padecer aun. Que torrente de males han descargado -sobre nosotros esos hombres crueles que nos han puesto en la alternativa -de una guerra cruenta ó de una dura esclavitud! Ah! no, tu no sabes lo -que es ser esclavo! no ser dueño de si mismo; vivir sin honra, dormir y -despertar por voluntad agena; obedecer callando con rostro complacido; -sufrir sin quejarse; comer con lágrimas; trabajar, trabajar al sol, á la -lluvia, para que el amo viva abundante y tranquilo! Ah! tú no sabes lo que -es ser esclavo; yo sí. Cuando pienso en esto me abrasa la ira........ Mi -padre; desgraciado! murió en la esclavitud: si vivo es para vengar tamaña -infamia. Ellos me la pagarán con un mar de sangre. Asi pudiesen rodar sus -cadáveres hasta las playas de donde zarparon, que entonces arrojaria al -mar sus cadáveres para que llevasen nuevas de nosotros á sus hermanos y -amigos! - -Discurriendo de esta manera llegaron á un valle cuyo suelo estaba -sembrado de troncos envejecidos de árboles corpulentos que el hacha y -el fuego hadian derribado con trabajo para proporcionar al hombre un -alimento mezquino. Un hermoso yatai, herido en la raiz, cediendo á su -paso, caia sobre el rio formando una puente rústica y peligrosa. Pasan -ambos por ella, Aimbire reconoce el lugar apesar de los multiplicados -y empinados árboles caidos en tierra. Vaguea con la vista por aquellos -troncos jigantes que parecen esqueletos de una raza titánea respetada por -los siglos. Un soplo de muerte le hiere el pecho anhelante y la sangre -se le agolpa tumultuosa al corazon .... recela, teme no hallar lo que -busca .... avanza el paso por la márjen del rio, y distingue negrear -al resplandor de la luna el bulto inmenso del árbol robusto porque -ansía--Helo aquí--exclama; corre, le abraza, le besa y riega con su llanto -aquel monumento del bosque á cuyo pié enterrara el vaso tosco de barro que -contiene el cuerpo de su padre. Afánanse á porfía los dos amigos, cavan y -desentierran la urna. Al verlo, exclama Aimbire enternecido:--Oh Cairuzú, -ilustre guerrero que despues de una vida gloriosa tuviste una vejez tan -escasa de fortuna y cerraste los ojos en los dolores del cautiverio. Oh! -Cairuzú, padre mio! desde aquella noche en que aquí escondí tus huesos [la -luna que me aclara lo atestigüe] desde esa noche en que juré tu venganza, -no he descansado un solo dia. De esta tierra bañada con tu llanto, tierra -de esclavitud que alimenta la codicia de un magnate, vengo á rescatar tu -cuerpo .... te prepararé otro descanso en aquel monte que mira al mar, -que tomará tu nombre para eterna memoria y en donde el paso del bárbaro -extranjero no haga estremecer tus cenizas. Pero, antes que mis hombres te -alejen de este lugar daré castigo al cruel que incauto duerme en estas -cercanías.... - -Efectivamente: eran aquellos los campos que la invasion habia convertido -en propiedad de Blas Cubas, á quien Aimbire debia sus martirios y los de -su padre. El mismo habia sido el matador de su primera esposa, y de su -hija primojénita. El Tamoyo, ayudado de su amigo incendia los plantíos y -embaraza las salidas de la habitacion del cristiano con pesados trozos de -piedra. El incendio y el humo crecen, arden ya los techos. Aimbire como el -cazador que espia la fiera, acecha por la ventana que al fin se abre. El -bulto de un hombre despavorido se lanza por ella pálido como un fantasma -que se despoja del sudario y huye. Aimbire le reconoce y le dá caza como -un demonio se apodera del alma condenada que le pertenece por un contrato -infernal--Mírame, Blas Cubas, mírame, conóceme. No quiero que perezcas -antes que sepas quien se venga de ti matándote. Aimbire le hace una larga -relacion de las crueldades del lusitano con su familia y con sus amigos. -Acuérdate, le dice, del pobre Guarativa á quien amarraste á un árbol á -cuyo pié hervia un hormiguero y le azotaste hasta arrancarle la piel con -la sangre dejándole en llaga viva. Acuérdate de los suplicios de aquella -víctima en cuyas úlceras negreaban enjambres de hormigas que le mordian el -cuerpo convulsivo. - -La vida del vencido tenia un angel que la custodiaba, su hija Maria, que -como una aparicion del cielo, cubre con sus desnudos y torneados brazos el -cuerpo del padre cuya salvacion pide con lágrimas. El Tamoyo, desarma su -ira y se deja vencer por los ruegos de la inocencia. Otros héroes mimados -por la fortuna, observa aqui el autor, celebrados por altisonantes poetas, -no dieran ejemplo de piedad semejante en el momento en que blandian el -hierro de la venganza. - -Los presentimientos de los dos amigos eran de corazones leales. Iguazú -habia caido prisionera en manos cristianas y padecia cautiva lejos del -objeto de su cariño. A par de otras indias compañeras suyas habia tenido -que sufrir mal trato y los lascivos atrevimientos, para salir victoriosa -de los cuales habia puesto á prueba su egregio valor y su constancia. El -poéta echa un velo sobre estas escenas, porque como él dice bellísimamente: - - _No halla deleite el númen que le inspira_ - _Con hechos que al pudor la faz coloran_ (p. 227). - -Con cuanto dolor supo Aimbire la suerte que le cabia á su prometida, -nada menos que cautiva en poder del aborrecído Cubas. Devora el furor -dentro del pecho, como el fuego subterráneo que calcina las entrañas de -la tierra. La fortaleza de su voluntad contiene la explosion de su ira. -Descubre á Pindobuzú postrado en el suelo, llorando por su hija querida, -reclinada la cabeza sobre el hombro del hijo tambien aflijido. Entonces -da rienda á su cólera: Oh! Pindobuzú exclama, enjuga el llanto, prepárate -para una venganza ejemplar, Iguazú será libre, te lo prometo. Con ella -te daré en represalias cuantas hijas y esposas quieras de esa raza de -crueles. Haré correr rios de sangre y alzaré un monte de cadáveres. -Opíparo banquete dispone mí brazo á los hambrientos cuervos. Al mar -canoas, al mar volemos.... .... - -Una batalla tiene lugar. En aquel campo halla el ofendido su venganza. -Veamos el papel que hace allí Aimbire y como describe el poéta el nuevo -encuentro de aquel con Blas Cubas: - - Cansado de esparcir muerte y espanto, - Aimbire se adelanta, revolviendo - Los ojos que el furor en sangre tiñe, - Busca sus principales enemigos - Para verles morir bajo su brazo. - “Traidor Tibirizá, donde te escondes - Cayubi, Cuñambeba”! asi diciendo - Tropieza con D. Blas. “Eres tú, infame! - Te concedí la vida, hoy de tu muerte - vienes en busca”--Por vengarme vengo, - el portugues le replicó; salvaje, - esclavo envilecido, reconoce, - á tú señor en mí que te castiga.-- - Y al espresarse asi descarga un golpe - que en la maza del indio no hizo mella. - --“Mas vigor en la lengua que en el brazo - tienes, y es poca gloria arrebatarte - la vida que desprecio y te regalo. - Mas, ven conmigo y muéstrame primero - en donde está Iguazú, dónde el infame - que consumó su rapto y cautiverio.” - Júzgale descuidado el lusitano - y con cautela previniendo el arma - le dice con irónica sonrisa:-- - --Quiero ahorrarte la pena de llorarla. - --Y yo el infame peso de tu vida,-- - y con pronta respuesta pronto golpe - aséstale el Tamoyo, retumbando - á un mismo tiempo el golpe, la respuesta - y la caida tambien del alevoso. - --La muerte lenta y cruel que merecias - no me es posible darte; estoy á prisa, - dijo el Tamoyo, y en su propia sangre - dejo teñido el cuerpo de Blas Cubas.... - -Pero no era la victoria alcanzada con sangre la que habia de volver al -cacique á la mujer de sus sueños. En éste poema hacen un papel principal -los famosos misioneros Nóbrega y Anquieta cuyas intenciones y santidad -ofendidas en sus compañeros por el autor del _Uruguaya_, ha vindicado sin -afectacion el Sr. Magalháes. En tanto que la carniceria tenia lugar, el -segundo de aquellos beneméritos sacerdotes oraba en el templo humilde y -recien levantado como prenda de paz y de cultura en aquellas soledades que -hoy forman los bellos y pintorescos alrededores de Rio Janeiro. El santo -varon manifiesta en su rostro las señales del extásis y presta profunda -atencion como si diese el oido á la voz de algun mensagero misterioso. -Cesa el órgano; el ministro de Dios pónese en pié y dirijiéndose á Iguazú -que estaba en el templo con las mugeres cristianas, tócala el hombro y -la dice: «hija, levántate, ven conmigo.» Absorta la concurrencia ábreles -camino y todos se preguntan curiosos: ¿dónde irán?--Marchan silenciosos -por las tinieblas; Iguazú vá llena de asombro y de incertidumbre: el pié -de ambos evita mancharse en la sangre que cubre el suelo. El sacerdote se -detiene al fin y esclama ¡Aimbire!! Aquella voz parecia resonar en una -bóveda armoniosa. Aimbire! Aimbire! repite varias veces. El rabioso Tamoyo -acude al llamado despavorido y chorreando sangre.--Toma á Iguazú; huye. El -indio fascinado vuelve los ojos á su amada, en tanto que desapareciéndose -Anquieta súbitamente, repite al ocultarse del todo: huye. - -Reflexionando Aimbire sobre sí mismo, en aquella especie de tregua á sus -afanes y desgracias, se cree digno de ser feliz y declara ante los suyos -que toma á Iguazú por esposa. Esposa solo en el nombre la virjínea flor -del bosque estaba todavía en pimpollo: era preciso esperar la aurora que -la diera el perfume y nectar. Los indios sabian respetar severamente á -esas impúberes esposas que segun sus usos tenian derecho de elejir. No -eran tan brutos ni lascivos que cojiesen fuera de sazon los frutos del -amor. Amaba Aimbire á su tierna esposa como un lirio próximo á abrir su -mimoso caliz á los besos del colibrí. - -Iguazú traia al volver á su tribu inoculadas en el alma las verdades del -evanjelio. Su esposo mismo no podia resistir á las tentaciones de aquel -nuevo misionero cuya palabra llegaba con los écos simpáticos al fondo de -su alma. Así, cuando llegaron Anquieta y Nóbrega á inducir á los Tamoyos á -la paz y á la adopcion del evanjelio, con discursos llenos de elocuencia y -de uncion, vieron que á imitacion de la india convertida, todos aquellos -adoradores de Tupan se postraban en el polvo de los desiertos en donde por -primera vez se consumaban los misterios del cristianismo. - -La ambicion del conquistador vino á despertar de nuevo en el ánimo de los -Tamoyos los resentimientos y la innata inclinacion de la independencia, -burlando los pacíficos esfuerzos de los misioneros. Las naves de Mendo de -Sá preséntanse preñadas de soldados y muerte para echar á los franceses, -aliados de los Tamoyos, del pais de Nitheroy y fundar la capital de Rio de -Janeiro. Aimbire duda nuevamente de la lealtad lusitana, enciéndese otra -vez en ira, hace sonar las trompas guerreras y parte con sus parciales al -encuentro de los recien llegados. Nada le detiene, ni las observaciones -de otros caciques de su raza, ni los peligros á que de nuevo pueda -esponerse la jóven cuya existencia depende ya de su apoyo. Pronto se -encuentra con sus huestes al pié de la reciente fortaleza: la asedia meses -enteros; la lucha es porfiada; á los Tamoyos que caen á las balas suceden -otros, como olas que crecen unas en pos de otras. - -El mismo Mendo de Sá acude al lugar de la lucha. Aimbire le reconoce, y -levantando los ojos desde el nivel del Oceano hasta las montañas sublimes -que dan majestad al golfo, los vuelve hácia los suyos y los fija con -detencion especial sobre su esposa. Parece que diera el último adios á -tan caros objetos, y la lágrima de dolor que no se muestra en sus ojos le -cae petrificada y ardiente sobre su corazon.--«A las trincheras! esclama -derrepente; combatir ó morir.» Dice, y se lanza á la pelea. No son hombres -sino leones los que batallan; la sangre espumosa forma lagos. Los ojos -de Aimbire parecen dos relámpagos: ensánchasele el alma como el mar al -trueno de la artilleria. Parece que desafiara al cielo y al infierno, á -las balas de los arcabuces y á los escombros que vuelan á su derredor. -Su esposa, Iguazú, cae á su lado herida de muerte en el mismo instante -en que el enemigo proclama la victoria. Mañana la cruz se alzará sobre -aquel campo perdido para siempre para sus moradores primitivos. Aimbire se -detiene pasmado y blandiendo su maza feroz grita con todas sus fuerzas: -«Tamoyo soy, y quiero morir libre como lejítimo Tamoyo. Soy el último de -la raza: no daré á mis enemigos la gloria de arrancarme la vida.» Dice, y -blandiendo sus armas, por entre contrarios y cadáveres se abre paso al mar -y se arroja en sus abismos. - -Asi perece con sus amores, sus deudos y su patria el Hector salvaje de -esta epopeya americana. - -Nos hemos visto forzados á encerrar en poco espacio _diez_ cantos que -forman 340 páginas en folio menor, y á no bosquejar mas que la fisonomia -descarnada de dos de sus actores. Hay en el poema, sin embargo, variados -é interesantes caracteres, como por ejemplo, el del calvinista frances -Ernesto, aliado y compañero de armas de los Tamoyos, á quien Aimbire -premia con la mano de su hija del primer matrimonio. El sabio Anquieta, - - que mundanas pasiones no cobija - bajo la capa de Jesus.... - -está representado como pudiera estarlo en la historia mas severa y sin que -el tinte poético aparezca por eso descolorido. Al contrario sobre todos -los perfumes de aquellos deliciosos bosques y valles se levanta como una -columna de incienso, el que exhala el alma de aquel varon, impregnando -las páginas del libro de una mansedumbre verdaderamente celestial. Los -caracteres, lenguage y hechos de los personages indígenas son bien -escojidos, alejan por su novedad característica todo jénero de monotonia -y sin embarazarse ni producir oscuridad, contribuyen no solo á completar -el cuadro de aquella edad y costumbres, sino á desenvolver el plan que es -tan sencillo como el de una leyenda. El arte principal del autor consiste -en ocultar bajo la sencillez mas depurada, el trabajo y la detenida -meditacion que el desempeño de la composicion arguye. - -El Sr. Magalháes conoce la historía de su pais, ha hecho estudios sérios -de las crónicas y de la naturaleza. No pinta sino con colores americanos. -Sus cuadros tienen la orijinalidad de la verdad. En nada se parecen -sus indias adornadas de plumas á las ridículas Atalas y Coras de las -litografías europeas. El Sr. Magalháes ha hecho gala, á mas, de sus -conocimientos en la filosofia relijiosa. Aprovechando discretamente de -la idolatria de los bárbaros, de la creencia disidente de los franceses -parciales de Coligny que habian llegado á aquellas playas á fundar una -Francia antártica, y de la doctrina católica, profesada por los lusitanos -y predicada por los misioneros, pone en boca de los caciques, de Anquieta -y de Ernesto, instructivos discursos en apoyo de las respectivas creencias -de estos, y en los cuales se ventila á veces con novedad la sofística -cuestion planteada por Rousseau sobre si es ó no propicio á la felicidad -del individuo el progreso de la cultura social. Hé aquí de que manera el -sábio Anquieta comprende la tarea que á él le cabe para la dicha de sus -semejantes como soldado pacífico de la conquista: - - .......... No, lusitanos! - otra es nuestra mision. La luz de Europa - no sus errores difundir debemos - en esta tierra santa, hospitalaría, - debe al amparo de la cruz sembrarse - la justicia y la paz entre los hombres. - - Levantemos la cruz, la cruz, del Cristo, - Signo de redencion que en otro tiempo - allá en el capitolio salvó á Roma, - cual la arca santa que arrancó al diluvio - la prole antigua. De la cruz en torno - aprenda la verdad este jentío, - y cáigales la venda de los ojos, - como en otras edades disipóse - el error de los bárbaros del norte.... - -En las obras poéticas, la poesia es todo. Aunque cuanto la constituye -pueda caber en una noble prosa como está probado por repetidos ejemplos, -es preciso convenir, sin embargo, en que hay mucho de arte en la poesia -y que por consiguiente ella debe halagar el oido con los sonidos,--fin -que solo se consigue plenamente por medio de la versificacion, es decir -por el período medido y por consonante. Estamos persuadidos de que el Sr. -Magalháes habria dado un grado mas de perfeccion á su poema, si le hubiese -compuesto en estancias regulares, ó en octavas italianas á imitacion _das -Luciadas ó del Curamurú_ de Duráo. La _rima es una esclava_ para el que -conoce su idioma y tiene imajinacion: solo es estorbo, por dicha, para -aquellos versificadores á quienes, segun el dicho epigramático de Horacio, -no pueden soportar ni los postes. La lenta rémora del consonante sazona, -por decirlo así, al pensamiento que busca una forma definitiva al bregar -con ella, saltan chispas de gracia, de novedad y eficacia que el prosador -no habria hecho brotar jamás en el camino llano de su pluma: Manzoni la -ha llamado con razon _inspiratrice_, porque es un verdadero jenio, aunque -subalterno, en el coro de los que inspiran la labor del poeta. - -Los escritores que hacen sensacion en nuestros paises meridionales, no -deben apoyar ningun mal ejemplo en literatura, porque hay en nosotros una -lijereza, una laxitud innatas que nos inclinan á buscar sendas fáciles y á -ahorrarnos trabajo mental. - -La poesia, que puede considerarse como el lujo superfluo de la república -de las letras, es preciso que se presente siempre, como el oro y la seda, -bajo las formas mas acabados y como fruto de un esmero artístico en -consonancia con la preciosidad de la materia primera, si es permitida esta -espresion profana. No se crea por esto que carece de armonía, de número -ni de entonacion el verso libre en que está escrita la Confederacion de -los Tamoyos. No aceptamos este jénero de versificacion por mas que Heredia -y Basilio de Gama en América, y Quintana y Moratin en Europa, hayan dado -bellísimas muestras de lo que pueden el talento y el estilo para producir -armonia con instrumentos mal encordados. - -Lunares mas visibles que este hemos creido encontrar en la obra de que nos -ocupamos. - -Parece que la organizacion del autor no estuviese predispuesta sino para -sentir y pintar la voluptuosidad perfumada y luminosa de la naturaleza -inanimada. El amor á Dios y á la patria, se presentan tambien en el poema -con la conveniente exaltacion y con todo el calor con que la esperimentan -las almas de buen temple. Pero el amor humano, el amor entre esos dos -seres que desde la tentacion del paraiso se dicen al oido palabras -que producen incendios y que los ata por el mas santo y dulce de los -vínculos, ese amor no se muestra en los labios de personage alguno del -poema; dejando asi sin pulsar la cuerda á que el corazon del hombre es -mas sensible, y malogrando la ocasion de beber en la fuente inexhausta de -la inspiracion mas viva. El casto Virjilio comunicó hasta cierto punto -su carácter al pio Eneas; pero supo revivir en el pecho de la reina de -Cartago _los vestigios de la antigua llama_. Es tanto mas sensible este -vacio cuanto que aquella pasion, como todas las demas que mueven á la -humanidad, reviste caracteres especiales y aspectos distintos segun -el grado de civilizacion que ocupa en la escala social y segun otras -influencias que el _vate_ debe tomar en cuenta tanto como el fisiolojista. -Que enérgico y orijinal debió ser aquel afecto en hombres que amaban á sus -padres y á la patria con la vehemencia de Aimbire! Aimbire ama, es verdad, -á Iguazú; no quiere vivir un momento mas que ella; pero deseamos conocer -como se espresaria ese amor en el lenguage del desierto adornado con las -imájenes sujeridas á la pasion por los torrentes y las selvas. - -El chileno _Oña_, que hemos citado al principio, no solo salpica su poema -con escenas amorosas, sino que interesa con ellas el alma y los sentidos, -pintando al desnudo las gracias sin atavio de _Fresia_, jugueteando con -su amante en las aguas corrientes de Arauco sombreadas de enredaderas y -propicias al misterio. - -La belleza airada y celosa de _Moema_ forma uno de los episodios que -salvarán del olvido el poema épico de la _Conquista de Bahia_, escrito por -un fraile Agustino. - -Las relaciones místicas entre el _saibá_ y la doncella son de un efecto -esquisito; pero el amor humano se compone, segun la espresion de un poeta, -no solo de «los delirios del alma sino tambien de los estremecimientos de -la carne.» - -Por que condenar á la india brasílica al conocido destino de Atala? Acaso -no santifica la relijion los apetitos lejítimos que la naturaleza pone en -nuestras entrañas? Hay ausencia completa de la muger en el poema del Sr. -Magalháes. Iguazú es un pimpollo, una promesa, pero no una esposa. No hay -alli como en la _Araucana_, por ejemplo, madre alguna que arroje el hijo -á su cobarde compañero; ni una Glaura, ni una Tegualda _en fuerte hora -nacida_, «espaciosa de pecho y de dientes engastados en fino coral.» En -aquel Eden de poesia no hay una sola Eva. - -Notaremos tambien algunas contradicciones en el carácter de Iguazú. En su -bella y sentida cancion que hemos traducido habla ella del amante querido. -¡Habíase despertado en su corazon el sentimiento del amor de esposa cuando -no era todavia una muger, cuando todavía, segun la poética espresion del -autor, no habia abierto el broche á los besos del colibrí aquella azucena -silvestre! ¿Sientan bien, por otra parte, las sombras de la melancolía -sobre aquella tierna niña, siendo así que las aflicciones de esa dolencia -vaga del alma son fruto por lo general de cierta esperiencia de la vida y -del ejercicio de la sensibilidad? - -Algo podiamos añadir á esta crítica en cuanto al uso de lo maravilloso que -el autor ha introducido en la máquina de su poema. El sueño de Jagoanharo -le permite al poeta desenvolver las pájinas de la historia futura de su -patria; pero por mas elevacion que haya logrado dar á la intervencion de -Satanás en las filas opuestas á la cruz, enarbolada por los misioneros, -no quisiéramos ver allí lo que no nos parece estemporáneo ni mal traido -en las octavas del Tasso, en consideracion á la época en que nació la -_Jerusalem libertada_. - - Anjel antes de luz, hoy de tenieblas - maldito Lucifer! perdiste el cielo..... - -Todo esto es muy bello. Seria, empero, mas natural y no menos poético, -poner en el corazon de un europeo influyente las pasiones á las venganzas -del angel caido.--El autor de la Araucana dice terminantemente que los -conquistadores españoles _mas que otras gentes_, eran - - _Adúlteros, ladrones, insolentes._ - -Serian de mejor condicion los lusitanos? Con semejantes calidades no podia -faltar entre ellos alguno que produjese los mismos fines para que sirve la -evocacion del espíritu malo entre los Tamoyos. - -Deseariamos tambien que la erudicion del Sr. Magalháes y su menudo -conocimiento en las costumbres primitivas de su pais no lo llevase á -referir algunas que son aberraciones de la inocencia y la ignorancia y -perjudican al carácter varonil de aquel llas razas. El ejemplo de ternura -conyugal tal cuase leé en la pájina 69 del poema, no nos sensibiliza ni le -creemos un rasgo noble. - -Si cuando las mujeres de nuestros _querandies_ se entraban con sus recien -nacidos á las aguas del Plata, hubiesen ocupado sus varones el lugar que -dejaban en el hamaca, no esperimentariamos por ellos profunda simpatía, -ni les ofreceriamos (como lo hacemos ahora) a la juventud bonarense como -dignos de la resurreccion que sabe dar el injenio á los pueblos estintos -que solo viven en los anales de la historia. - -El Sr. Magalhaes ha hecho con su poema un servicio á las letras -americanas, dando una prueba mas, entre las poquísimas que existen, de -la posibilidad que hay de interesar el sentimiento y la imajinacion con -nuestras crónicas primitivas, dándolas por fondo las peculiaridades de -nuestra espléndida naturaleza. Es por esta razon que hemos escrito la -presente noticia, sintiendo no haber contraido á ella mayor estudio y -meditacion. El Sr. Magalháes puede con mas razon que su compatriota el -autor del poema _Uraguay_, decir al suyo: _¡serás leido!_ Lo será en todas -partes. Para sus paisanos será no solamente un poema sino una buena accion. - -Bajo estos dos aspectos recomendamos tambien su lectura á la jeneracion -jóven de Buenos Aires que hoy se prepara para ilustrarlo en un dia proximo -con las producciones de su espíritu privilejiado. - - - - -EL Dr. D. TEODORO M. VILARDEBÓ. - - -Como si estuviese dotada de un instinto infernal de dominacion, la fiebre -pestilente acaba de conseguir victoria sobre uno de sus mas denodados -é intelijentes adversarios. El jeneroso orgullo del que se consideraba -fuerte por la ciencia, ha sido castigado por la mano misteriosa de la -naturaleza. El Dr. Vilardebó ha muerto de la fiebre amarilla en la noche -del Sábado al Domingo 29 de Marzo último, á la cabecera de los enfermos, -esforzándose por tranquilizar los ánimos aterrados por la secreta y rápida -circulacion de la muerte, como espira gloriosamente el guerrero al pié de -su bandera. - -En medio del silencío egoista que se apodera de las poblaciones azotadas -por la peste, no han faltado en Montevideo ecos que repitan el dolor -especial causado por la muerte de aquel hombre distinguido. - -El Dr. Vilardebó habria sido estimado en cualquier parte del mundo por sus -luces, por su noble carácter, por su constante devocion á las ciencias -y al estudio; pero en esta parte de América donde tan pocos de sus hijos -se consagran por puro amor, por irresistible vocacion al cultivo de los -conocimientos recónditos que tienen por base la observacion y cálculo, era -una especie de escepcion y un objeto de orgullo para los hombres de su -propio orijen. - -Nosotros no podemos hacer una biografia de la noble víctima. Hemos estado -privados por largos años de su agradable trato y de sus instructivas -conversaciones. No estamos iniciados en la marcha de su espíritu desde -el año 1843, ni de sus proyectos científicos, ni de los trabajos á que -ha sabido consagrarse despues de aquella época, aparte del ejercicio de -su profesion de médico. El Dr. Vilardebó, bajo aquellas formas sociales -y amables con que aparecia revestido en público, ocultaba la severa y -elevada rejion en que se mantenian sus ideas constantemente. Su silencioso -gabinete era el oasis de sus sueños en ese arenal que atravesaba como -médico en las horas de su práctica de cada dia. - -El Dr. Vilardebó comenzó sus estudios mayores en la Universidad de -Cervera. Creyendo que su vocacion le llamaba á consagrarse á las -matemáticas, hubo de dedicarse á ellas esclusivamente, y aun fué invitado -para rejentar allí una cátedra de cálculo trascendente. Otra era la -profesion á que su destino le llevaba. De España pasó á Francia para -dedicarse á la medicina y fué discípulo de la escuela de Paris hasta -recibir en ella su diploma conquistado con un trabajo asiduo, una conducta -ejemplar y lucidos actos científicos, de cuyo mérito puede dar testimonio -la notable tésis que leyó para recibir el grado de Doctor en la famosa -Universidad de aquella capital. Al frente de esa tésis habia escrito con -ternura el nombre de su padre, pensando al escribirle en los servicios -próximos que iba á ofrecer á su querida patria despues de una larga -ausencia y de muchos desvelos. - -La fama de su mérito se adelantó á él en América. Poco antes de partir -para Montevideo, habia sido elejido para componer una comision de -distinguidos profesores franceses encargados oficialmente de estudiar en -el Norte de Europa el carácter y los sintomas del cólera en sus primeras -invasiones en aquella parte del mundo. - -Esto era por los años 1830 y tantos: estaba entonces en la plenitud de su -robustez y de su fuerza: su estatura era alta, su semblante simpático, sus -modales benévolos y cultos, y su palabra pura y perfectamente acentuada -no dejaba nunca traslucir que poseia fundamentalmente muchos idiomas -estranjeros, porque había cultivado con preferencia el que amaba y -respetaba como heredado de sus padres. No nos engaña la aficion de amigos. -Podemos citar un ejemplo práctico del encanto de la conversacion íntima -del Dr. Vilardebó, con tal que ella se contrajera á materias científicas -y graves. A las oraciones de una tarde del verano de 1841 se reclinó -nuestro amigo en una hamaca correntina, colgada á las paredes de nuestra -habitacion. Era la primera vez que descansaba el cuerpo sobre las redes -de aquel lecho americano, y las observaciones que hizo con este motivo -nos autorizaron para decirle: «Querido Doctor: haga V. de cuenta que se -encuentra V. en este momento en las soledades primitivas de Nueva Granada -y que ha hallado V. allí como A. Humboldt á aquel pobre americano _del -Pozo_, sediento de los raudales de la ciencia europea, que el sábio -viajero describe con tanta admiracion en una de sus obras. Hábleme V. -de Paris, del Paris intelectual que V. conoce tanto, de los profesores -que allí se distinguen, de las teorias científicas á la moda, y de las -verdades inconclusas que la observacion ha arrancado del avaro seno de la -naturaleza.» Con qué modestia y con cuanta gracia, comenzando por la parte -pintoresca de las costumbres de las escuelas francesas, fué remontando -hasta la parte árdua y elevada á que le convidábamos á subir! El sol -del dia siguiente bañaba las azoteas de la blanca y rizueña Montevideo, -cuando nos despediamos despues de haber pasado una noche _ática_, como -él decia, inolvidable para nosotros. Seriamos incapaces de reproducir -lo que dijeron de bueno y de interesante los lábios que hoy están para -siempre mudos. Pero un biógrafo del famoso físico, M. Ampere, hablando del -inmenso saber de este profesor, ha descripto con una rara fidelidad el -cuadro que acabamos de dibujar con vagos perfiles. «Habló _trece horas_ -con una lucidez no interrumpida: y como el mundo es infinito, y todo en él -se encadena, y Ampere le conocia zona por zona y de un círculo al otro, -sus palabras corrian sin cesar: si el cansancio no le hubiese detenido, -creo que aun continuaria. ¡Oh ciencia! Esta vez habiais puesto bien á -descubierto el puro, bullente y sagrado manantial de tus verdades!» - -Ocupaba mucho al Sr. Vilardebó la idea de hacer un estudio formal de -la historia política y natural del pais de su nacimiento. Y como la -historia civil del territorio oriental está ligada desde la conquista -á la jeneral del antiguo Vireinato del Rio de la Plata; se estendian á -todo él sus investigaciones. Llegó á reunir muchos é importantes mapas, -planos parciales y documentos escritos para servir á sus miras, y aun -redactó unas _décadas_ que, mas que un trabajo histórico completo, eran -un cuadro cronolójico de acontecimientos y descubrimientos esplicados con -los preciosos materiales que habia sistemado laboriosamente. El estudio -de las razas extintas de la gran familia guaranítica que habian poblado -las tierras comprendidas entre el Uruguay y el Plata, habíale llamado su -atencion con preferencia, y deben existir entre sus papeles apuntes útiles -sobre esta interesante materia y en especial sobre el carácter, hechos y -costumbres de aquellos famosos charruas que fueron rebeldes por siglos á -la espada y á la doctrina de la civilizacion. Creemos que los primeros -pasos que se dieron en Montevideo para formar una asociacion de personas, -que se contrajesen á la jeografia y á la historia patria, fueron dados por -el Sr. Vilardebó. Esta idea se realizó mas tarde, quedando hasta ahora en -estado de jérmen, como quedan siempre entre nosotros las ideas de esta -naturaleza. - -El segundo viaje que emprendió á Europa el Sr. Vilardebó debió tener por -objeto, si no estamos mal informados, el perfeccionar sus conocimientos -para realizar sus escursiones científicas en el territorio oriental. Al -ocuparse de la geografia práctica, al estudiar la geolojía especial de -aquel suelo, advertió que las nociones generales que poseia sobre estos -ramos no eran suficientes para llegar á la perfeccion á que aspiraba, -y para responder á las exijencias que tiene en la actualidad el mundo -científico. Adelantado ya en la vida, pudiendo gozar de la independencia -que ya habia conquistado, se resignó por amor patrio y por devocion al -estudio, á volver á la humilde condicion de discípulo, interrogando los -sábios especiales y sentándose en los bancos del aula como en los años de -su primera juventud. El aspiraba á determinar astronómicamente los puntos -principales que habian de servirle de base para formar en seguida la red -trigonométrica de su cartas, asi como aspiraba con este segundo objeto á -perfeccionarse en el manejo de los instrumento jeodésicos. En el estudio -de los minerales, y de la formacion de los terrenos, en la clasificacion -de los abundantes restos fósiles que en esos mismos terrenos están como -incrustados desde las épocas antediluvianas, aspiraba igualmente á -presentarse digno de los jeólogos y de los paleontógrafos mas acreditados. -Es lástima que las inquiétudes políticas y otras causas de desaliento que -militan en América para esterilizar los mejores propósitos, hayan detenido -al Sr. Vilardebó en este camino tan honroso como útil. Su espíritu debe -haber padecido mucho con los obstáculos que encontró invencibles para la -prosecucion de sus miras, pues hemos sido testigos de la satisfaccion con -que decia hablando de la firme resolucion que tenia de entregarse á ese -género de trabajos: «Para quien desea formarse un nombre en la carrera -científica, nada es tan penoso como la indecision del rumbo que haya de -seguir. Yo le he hallado ya. Mi ocupacion en adelante será el estudio -de la naturaleza y de la historia civil de mi pais.».... La muerte lo -ha sorprendido sin haber satisfecho tan laudable ambicion. Esta es la -historia del hombre. - -Lo repetimos, el espíritu y el carácter del Dr. Vilardebó eran sérios -y reflexivos. El profesaba principio de que no se puede ejercer en la -vida mas que un sacerdocio, y que los ocios del medico son la meditacion -y el estudio. El profesaba tambien la máxima de Plinio el viejo: para -él, _vivir era velar_. Si las cuestiones de la política intestina de -su pais no le eran indiferentes por la relacion que tienen con la -felicidad pública, nunca quiso tomar una parte activa en ellas, dejando -la jestion de los negocios de estado á cabezas mas audaces ó á personas -mas presumidas de entender la táctica de los movimientos gubernativos. -El era uno de esos pocos hombres con que contamos en estos paises para -que se coloquen á la cabeza de la falanje científica que es preciso -organizar alguna vez para sacar de la pereza en que yacen las fuerzas de -la naturaleza y devolverlas activas á las necesidades de un pais que se -desarrolla como un niño bien constituido,--á pasos de gigante. - -Si hay un consuelo para los amigos del Dr. Vilardebó al verle detenido -en la vida, no por el cansancio de los años sino por el veneno traidor -de una épidemia inesperada, es sin duda la idea de que ha sucumbido en -el lugar de honra á donde le llamaban sus deberes. La actitud del médico -que sucumbe al mal que en aquel momento combate, es mas modesta, pero no -menos meritoria que la del soldado que dá la vida en su puesto. Nosotros, -sin embargo, colocamos al Sr. Vilardebó mas arriba de los héroes de -espada, dándole el lugar que merece entre los hombres sabios y rectos que -se sacrifican por la humanidad. Tenemos á la vista la carta de un digno -y respetable europeo que ha tratado al Dr. Vilardebó hasta sus últimos -instantes y de ella estractamos las siguientes palabras: «Estoy convencido -por esperiencia propia de que hay almas tan nobles y sublimes en el seno -de las civilizaciones jóvenes, como en el de las antiguas. Vilardebó -me recordará siempre la verdad de este principio, que para mi es sin -contradiccion.» - -Quien conoce el mérito moral é intelectual de la persona que escribe estas -palabras, sabe que ellas son el mayor elojio que se puede escribir sobre -el sepulcro del amigo malogrado á quien deseamos paz. - - - - -HONORES FUNEBRES. - - -El Domingo á las 11 de la mañana fueron llevados al Cementerio del Norte -los restos mortales del Dr. D. Vicente Lopez. - -Seguía al ataud una larga fila de carruages conduciendo lo mas distinguido -de esta sociedad, que espontáneamente acudia á rendir el último tributo de -respeto ó de amistad al ilustre finado. - -Terminadas las preces religiosas el Dr. D. Juan Maria Gutierrez pronunció -sobre la tumba el bello y sentido discurso que insertamos en seguida. El -Sr. D. Mariano Varela dijo en seguida algunas palabras muy oportunas, y -otro caballero tomó tambien la palabra para hacer el elojio del varon -justo que despues de tantos servicios á la Patria, ha ido á descansar en -el seno de su Creador. - - (_El Orden_ del 14 de Octubre de 1856.) - - - - -Discurso - -PRONUNCIADO POR EL DR. D. JUAN M. GUTIERREZ, EN EL SEPULCRO DEL - -Doctor Don Vicente Lopez. - - -_Señores!!_ - -La muerte no ha completado su triunfo sobre el hombre que aquí yace. La -tierra ha caido sobre sus restos, pero no el olvido. Las jeneraciones -argentinas al sucederse unas á otras, trasmitirán á la mas remota -posteridad el nombre, las virtudes, el patriotismo y el claro talento del -Sr. Dr. D. Vicente Lopez y Planes. - -El que narrase la vida tan llena y completa de este varon benemérito, -haria á la vez la historia laboriosa de nuestra patria desde los primeros -años de este siglo. El fué uno de esos séres privilejiados que recibieron -de la Providencia las dotes necesarias para emprender la obra de la -rejeneracion de América. El pertenece á esa jeneracion denodada que en -los campos de batalla, en las asambleas, en los consejos del gobierno, -por medio de la accion y de la palabra, estaba destinada por Dios para -transformar una colonia en una nacion independiente. - -En diferentes climas de este mundo, mi corazon se conmovió siempre, como -el corazon de un hijo cuando una de esas almas bien templadas remontaba -al cielo. En este momento yo lamento la pérdide de uno de los padres de -mi patria y tambien de mi inteligencia. A este último título, escusadme, -señores, si ante esos lábios elocuentes que ha enmudecido el sueño eterno, -se atreven á abrirse los mios. Yo no soy capaz ni siquiera de comprender -todo el valor moral de ese republicano segun el evangelio; de ese justo -acrisolado por la filosofia; de esa cabeza escojida é indagadora que -tras las huellas de Newton sabia seguir el curso de los astros, y cantar -inspirado como Fr. Luis de Leon sus misterios y sus armonias reveladas por -el sentimiento de lo infinito. - -Señores, somos argentinos: somos hombres de amor, de sentimiento y de -entusiasmo. Estas magnificas cualidades hervian ardientes en el alma del -Dr. Lopez: él fué nuestro compatriota por escelencia. Nuestro amor debe -derramarse á torrentes sobre su tumba como nuestras lágrimas. - -Las fuerzas morales tuvieron para él en las dificultades de la vida, dos -fuertes columnas de apoyo la relijion de sus padres y la relijion de la -Patria. - -Le habeis conocido, Señores: Aquel manso filósofo, cuya palabra escojida, -mesurada, armoniosa, acariciaba amorosamente el oido de quien la -escuchaba; aquel cristiano que amaba al prójimo como á si mismo; aquel -hombre de paz que estudió por inclinacion la ciencia de distribuir la -justicia,--ese mismo fué un guerrero intrépido y audaz cuando el peligro -de la patria puso una espada en sus manos de ciudadano. Las insignias de -maestro en leyes, le fueron colocadas en la Universidad de Chuquisaca -sobre el uniforme de capitan de Patricios con que se habia distinguido en -las famosas acciones de guerra de 1806 y 1807, en las calles y suburbios -de la ciudad que tanto amó. - -Bautizado por los peligros en la religion de la gloria, la gloria estará -siempre desvelada sobre su tumba. - -El Dr. Lopez fué una de esas criaturas á quienes Dios tanto ama, que los -identifica con su patria, dándoles un instante de inspiracion para que en -él reasuman y den forma al instinto característico de esa mísma patria en -toda su prolongada duracion. - -La _noble igualdad_ de la democracia; el presentimiento de la realidad -de la independencia en el albor de la lucha que habia de conquistarla; -la fé en la libertad, todas estas aspiraciones realizades mas tarde á -fuerza de sangre y de heroismo, él las impuso como de fé á su pueblo y al -mundo, desde los primeros dias de nuestra revolucion en las magníficas -estrofas de _la marcha nacional argentina_. Himno sagrado que repetimos -en las grandes conmemoraciones patrias, puestos en pié y con la cabeza -descubierta por respeto á la santidad de los conceptos y á la sangre de -nuestros mártires:--¿Cuánto no habrá contribuido á alentar el esfuerzo de -nuestros viejos soldados desde las márjenes del Plata hasta los torrentes -del Ecuador? Vosotros, señores, conoceis las emociones que en la niñez y -en la edad madura produce en todo pecho argentino ese himno para nosotros -inmortal. Yo he comprendido todo su poder y toda su influencia cuando me -he sentado á la orilla del Maipú y á las faldas del Pichincha. El agua -que corria, la brisa que pasaba por mis cabellos, me traia los versos -patrios del poeta como si saliesen de las tumbas de nuestros guerreros que -pelearon allí por la libertad de dos republicas hermanas. Ah! señores, el -molde en donde se vaciaron tan sublimes y armoniosos pensamientos tiene ya -en esa fria tierra la almohada de la noche sin dia siguiente. - -Ah! y cuán sin vanidad era en medio de una gloria tan envidiable! El -prémio de merecerla, consistia, para él, por bendicion del cielo, en -encontrarse estimulado para obrar bien, para amar mas, y para sentirse -impelido hácia la juventud en quien miró siempre la prolongacion de la -patria. El estudiaba para enseñar, y enseñaba no solo para cultivar la -mente sino para elevar los sentimientos del corazon sobre el orgullo -del espíritu tan propenso á sublevarse en la edad de la inexperiencia. -El alma del Dr. Lopez era de aquellas que buscan el estudio como medio -de perfeccion moral: la encendia en el fuego de la ciencia para que -se levantase hácia arriba como una llama. Esa alma de poeta jamás se -materializó al investigar las leyes del mundo físico y al someter esas -mismas leyes al cálculo matemático. La fuerza atrayente de su moral, -subordinaba en ella todo lo creado de que tenia conciencia y conocimiento, -y armonizando lo que se palpa con lo que únicamente se concibe, lo -devolvia á Dios en un himno cuya sintesis segun él mismo se encerraba en -estas tan sublimes como sencillas espresiones: _hágase, señor, tu voluntad -así en la tierra como en el cielo_.[18] - -Su voluntad se ha realizado--un justo mas está á su diestra.... - -Adios, mi venerado compatriota! Adios para siempre, maestro y amigo mio! -Permitidme que al separarme de vuestro sepulcro, diga para vos, lo que -dijisteis elocuentemente en este mismo sitio sobre la tumba de otro sabio -y virtuoso porteño: “Adornemos tu sepulcro con rosas y siempre-vivas y -mientras existan tus discípulos y amigos, y mientras haya amantes de la -gloria literaria de Buenos Aires, serás nombrado y alabado como un digno -modelo. - - Semper honos, nomenque tuum laudesque manebunt.”[19] - - Eneid. lib. 1, v. 609. - - - - -INDICE. - - - - Pág. - - Adios, 5 - - BIOGRAFIAS. - - D. Bernardino Rivadavia, 13 - - « José Antonio Miralla, 95 - - « Hipólito Vieites, 111 - - « Juan Ignacio Gorriti, 117 - - « Julian Navarro, 120 - - « Francisco Javier Iturri, 121 - - « Pantaleon Rivarola, 123 - - « Pantaleon Garcia, 124 - - « Ramon Diaz, 125 - - « José Rivera Indarte, 128 - - « Patricio de Basabilbaso, 130 - - « Cayetano José Rodriguez, 131 - - « Bernardo Monteagudo, 138 - - « Manuel José de Labarden, 145 - - « Bernardo Vera y Pintado, 149 - - « Julian Leiva, 161 - - « Antonio Saenz, 165 - - « Manuel Moreno, 169 - - « Miguel Calisto del Corro, 176 - - « Estevan Luca y Patron, 180 - - « Florencio Balcarce, 185 - - « Francisco Agustin Wright, 192 - - « Juan Crisóstomo Lafinur, 195 - - ARTICULOS CRÍTICOS Y LITERARIOS. - - La Quichua en Santiago, 201 - - A Confederaçao dos Tamoyos, 225 - - El Dr. D. Teodoro Vilardebó, 275 - - Discurso pronunciado en el sepulcro del Dr. D. Vicente Lopez, 286 - - - - -FE DE ERRATAS. - - - DICE. LÉASE. - - Pág. 14--lin. 9, en vida, en vida. - ” 14-- ” 21, á los propios ó los propios - ” 14-- ” 24, separar reparar - ” 15-- ” 26, decente docente - ” 22-- ” 8, materiales matemáticas - ” 23-- ” 2, comprendian emprendian - ” 24-- ” 9, á la gestion en la gestion - ” 26-- ” 26, arrastrar arrostrar - ” 39-- ” 9, tener obtenor - ” 41-- ” 20, á las guerras en las guerras - ” 43-- ” 5, haya hallaba - ” 45-- ” 22, el Director al Director - ” 58-- ” 20, adecuada á adecuada - ” 61-- ” 12, eran éramos - ” 67-- ” 19, las vastas tan vastas - ” 75-- ” 14, política policía - ” 77-- ” 17, decente docente - ” 94-- ” 15, _quiecat_ _quiescat_ - ” 103-- ” 21, no es nos es - ” 109-- ” 1, encistiquios hemistiquios - ” 121-- ” 18, uno de los una de las - ” 124-- ” 1, D. F. - ” 129-- ” 3, salvaron salvarán - ” 134-- ” 2, meros nuevos - ” 156-- ” 12, su gran un gran - ” 157-- ” 18, nuevas buenas - ” 184-- ” 9, conquistado conquistador - ” 186-- ” 21, densos demas - ” 198-- ” 7, silvos silvas - ” 216-- ” 26, humanítico humorítico - ” 224-- ” 3, _carré_ _cané_ - ” 226-- ” 8, lógica loriga - ” 270-- ” 9, desgracias gracias. - - - - -NOTAS - - -[1] Segun datos vagos, Miralla ha debido morir en Colombia, tal vez en -Nueva Granada, el año de 1826. Con fecha 14 de Enero de 1857, nos prometen -desde Valparaiso algunas noticias pedidas sobre el particular á Bogotá. -No nos merece entera fé las que dá el editor bonaerense de las Cartas de -Jacobo Dortis. - -[2] El Real Colejio de San Carlos fundado el 3 de Noviembre de 1783. El -Dr. Chorroarin era ya Rector de este establecimiento el año 1792. - -[3] Miralla libró con los libros una cantidad para que fuesen -encuadernados en Buenos Aires, porque en la Habana no habia entonces un -artesano capaz. En Buenos Aires no existia tampoco; pero no faltó un -atrevido que envolviese en badana verde aquellos preciosos volúmenes y -sobre todo que hiciera la heregia de recortarles los márjenes. Ahí están -bien maltratados en aquel establecimiento, con aire de libros de caja de -comerciante pobre. - -[4] Asi denomina el editor de Buenos Aires la traduccion de esas cartas. - -[5] O el 5 de Octubre del mismo año: esta fecha nos es dudosa. - -[6] Esta obra que no conocemos, se encuentra catalogada del modo siguiente -en la _Coleccion de obras impresas y manuscritas formada por D. Pedro de -Angelis, 1853: Cartas criticas sobre la historia de América de D. Juan -Bautista Muñoz_. Madrid, 1797, 2 vol., en-12. - -[7] Dragontea C. IV. - -[8] A mas de esta memoria escribió y publicó los siguientes opúsculos: -Esposicion de los tareas del gobierno, desde su instalacion hasta 1822; -Lima 1822. Ensayo sobre la necesidad de una federacion jeneral entre los -Estados Hispano-Americanos; Lima 825, en 8ᵒ. Oracion inaugural en la -apertura de la sociedad patriótica de Buenos Aires, 1812 en 4ᵒ. - -[9] General D. Tomas Guido: _Reseña histórica de los sucesos de Mayo_. -Plata Científico y Literarío. T. 6. pág. 156 y 157. - -[10] Existe en el valle de Calchaquí, situado al N. O. de la ciudad del -Tucuman, vastos enterratorios ó _huacas_ á la manera de los peruanos. -Estos monumentos son los mas característicos de aquella civilizacion, por -cuanto preparaban sus momias de una manera especial y porque enterraban -sus muertos con objetos de sus usos, particularmente vasos de una -construccion especialísima ya bien conocida en Europa. En el catálogo de -los libros y papeles vendidos al instituto histórico brasilero, por el Sr. -D. Pedro de Angelis, se registra la obra siguiente, escrita por un Chileno -avecindado en la ciudad de Salta: _Monumentos del tiempo de los Incas, -cuyos vestigios se admiran en las provincias que componian la intendencia -del Tucuman, por D. Filiberto de Mora_. Manuscrito autógrafo.--(Catálogo -de Angelis, publicado en Buenos Aires en corto número de ejemplares.) - -[11] M. A. D’Orbigny hablando de los quichuas se esplica así con -respecto al idioma:.... leur langue est remplie de figures gracieuses, -descomparaisons justes, de proverbes naifs, et peint avec force, et -élégance les passions vives, l’amour surtout, la plus entrainante de -toutes.... - -_Alcide D’Orbigny p. 281.--L’homme americain (de l’Amerique meridionale) -etc. etc., tom. 1er. Paris 1839._ - -[12] La palabra _tapera_,(habitacion arruinada) y alguna otra que se nos -escapa, son las únicas palabras del guaraní aceptadas en el lenguaje -habitual de la provincia de Buenos Aires. - -[13] D. Florencio Balcarce, muerto en el verdor de su juventud y despues -de haber enriquecido su espíritu con las lecciones de los mas célebres -profesores de Paris desde 1837 á 1839, ennobleció esta espresion vulgar -dándole cabida en su afamada cancion _el cigarro_, en la penúltima estrofa -que dice así: - - Qué nos dejan en sus huellas - La grandeza y los honores? - Por la paz hondas querellas, - Los abrojos por las flores. - La patria al que ha perecido - Desprecia como un guijarro...... - Como yo arrojo y olvido - _El pucho de mi cigarro_. - -(América Poética, paj. 58 y 59.--Valparaiso 1846.) - -[14] No se ha tenido á la vista el exelente catálogo de M. de Compans. - -[15] Segun Azara el pueblo del Baradero sobre el Paraná en la Provincia -de Buenos Aires, debió fundarse con indios de una parcialidad Guarani. -Pero esto debe considerarse como una emigracion forzosa provenida de la -conquista. - -[16] Esta palabra tan vulgarizada entre nosotros, es una contraccion de la -voz quichua _vinu macana_, cuyo significado esplica asi el P. Holguin en -su vocabulario: _porra de armas de guerra, como baston_. - -[17] Paris 1826. - -[18] _Armonia de los cielos y la moral_, poema en verso del Dr. Lopez. - -[19] En la inhumacion del cadáver de _D. Avelino Diaz_, catedrático de -ciencias físico-matemáticas, etc. etc. - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of Apuntes biograficos de escritores, -oradores y hombres de estado de la, by D. Juan M. Gutierrez - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK APUNTES BIOGRAFICOS DE ESCRITORES *** - -***** This file should be named 53927-0.txt or 53927-0.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/5/3/9/2/53927/ - -Produced by Adrian Mastronardi and the Online Distributed -Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was -produced from images generously made available by The -Internet Archive) - -Updated editions will replace the previous one--the old editions will -be renamed. - -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the United -States without permission and without paying copyright -royalties. 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Juan M. Gutierrez - -This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most -other parts of the world at no cost and with almost no restrictions -whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of -the Project Gutenberg License included with this eBook or online at -www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you'll have -to check the laws of the country where you are located before using this ebook. - -Title: Apuntes biograficos de escritores, oradores y hombres de estado de la Republica Argentina - -Author: D. Juan M. Gutierrez - -Release Date: January 9, 2017 [EBook #53927] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK APUNTES BIOGRAFICOS DE ESCRITORES *** - - - - -Produced by Adrian Mastronardi and the Online Distributed -Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was -produced from images generously made available by The -Internet Archive) - - - - - - -</pre> - - -<div class="transnote"> - -<p>Este libro ha sido reproducido con los errores de ortografía y -ortografía antigua tal y como aparecen en el texto original.</p> - -<p>En el original faltan algunos caracteres ¡, ¿, ( y ); y se observan -inconsistencias en la acentuación de las palabras. Se ha reproducido -como el original.</p> - -<p>La página de Fe de Erratas: estas erratas se han corregido en el texto.</p> - -<p>(nota del transcriptor)</p> - -</div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_1" id="Page_1">[1]</a></span></p> - -<p class="titlepage larger">BIBLIOTECA AMERICANA.</p> - -<p class="center bordered">TOMO VII.</p> - -<p class="titlepage"><span class="larger">APUNTES BIOGRAFICOS</span><br /> -<span class="smaller">DE</span><br /> -<span class="smcap">Escritores, Oradores y Hombres de Estado de la<br /> -Republica Argentina.</span></p> - -<p class="center"><span class="smaller">POR EL</span><br /> -<span class="smcap">Dr.</span> D. JOSÉ MARIA GUTIERREZ.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_2" id="Page_2">[2]</a></span></p> - -<p>Siendo esta obra propiedad de la Biblioteca Americana, el -Editor perseguirá ante los tribunales, á quien la reimprima sin -su permiso.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_3" id="Page_3">[3]</a></span></p> - -<h1>APUNTES BIOGRAFICOS<br /> -<span class="smaller">DE</span><br /> -Escritores, Oradores y hombres de Estado<br /> -<span class="smaller">DE LA</span><br /> -REPUBLICA ARGENTINA.</h1> - -<p class="center">POR EL<br /> -<span class="larger">Dr. D. JUAN M. GUTIERREZ.</span></p> - -<div class="blockquote"> - -<p>....Je voudraís que chacun écrivit ce -qu’il sait, et autant qu’il sait, non en cela -seulement, mais en tout autre sujet.</p> - -<p class="right"><span class="smcap">M. Montaigne</span>, Ess. L. I, Chap. 3.</p> - -</div> - -<p class="titlepage">BUENOS AIRES.<br /> -<span class="smaller">Imprenta de <span class="smcap">Mayo</span>, Calle de Belgrano núm. 107.</span><br /> -1860.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_4" id="Page_4">[4]</a></span></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_5" id="Page_5">[5]</a></span></p> - -<h2 id="ADIOS">ADIOS!</h2> - -<p>Con este tomo queda aplazada por ahora la -publicacion de la <i>Biblioteca Americana</i>. Son bien -notorios y conocidos los sucesos políticos que nos -obligaron á suspenderla á mediados del próximo -pasado Mayo, y no juzgamos necesario ni creemos -oportuno entrar en este momento en el análisis de -las diversas causas que nos impiden continuarla -hoy; pero como muchos suscriptores han tenido la -bondad de escribirnos, manifestándonos el deseo de -que se publicase al menos el tomo anunciado y pendiente -de los <span class="smcap">Apuntes biográficos</span> del Dr. D. Juan -M. Gutierrez, hemos hecho un arreglo con D. Cárlos -Casaballe, á fin de complacer á dichos suscritores -y complementar las <span class="smcap">Máximas y pensamientos</span> de -aquel distinguido escritor.</p> - -<p>Al despedirnos, pues, de nuestros constantes -favorecedores, solo nos resta rogarles admitan este -último tomo, protegiendo asi el desinterés y buena -voluntad con que el Sr. Casaballe ha querido imprimirlo -por su cuenta y riesgo, contando principalmente -con el crecido número de suscriptores que -tenia la Biblioteca cuando se suspendió. Por -nuestra parte nos darémos por muy satisfechos, -si al alejarnos de Buenos Aires vinculamos nuestro -recuerdo y ponemos punto á nuestras tarea<span class="pagenum"><a name="Page_6" id="Page_6">[6]</a></span>s literarias -con la publicacion de este libro por tantos -conceptos recomendable.</p> - -<p>Desde Montevideo para donde partimos mañana -hacemos ardientes votos por la felicidad de Buenos -Aires y la union de la República Argentina, como -la comprendieron sus ilustres fundadores, esperando -que si no nos es dado mas adelante llevar -á feliz término la obra emprendida, otros habrá -mas capaces que, en época mas propicia, sabrán -fecundizar la idea en jérmen que nosotros apesar -de todos nuestros esfuerzos no hemos logrado ni -lograremos tal vez desarrollar. Entre tanto como -la esperanza es lo último que abandona al hombre, -confiamos todavia, y estrechando la mano á nuestros -amigos, les decimos unicamente: <span class="smcap">Adios</span>!</p> - -<p>Buenos Ayres, 2 de Enero de 1860.</p> - -<p class="right"><span class="smcap">A. Magariños Cervantes.</span></p> - -<p>P. D.—Esto escribiamos hace tres meses: y recien -en el dia de la fecha, 4 de Abril, llegan á nuestras -manos las primeras pruebas del mencionado libro. -En una estensa y afectuosa carta, nos esplica el Sr. -Casaballe los motivos agenos á su voluntad, que han -retardado la impresion, y como esta circunstancia, -nacida principalmente del escesivo trabajo de que se -vé amenudo recargada la imprenta de Mayo, ha dado<span class="pagenum"><a name="Page_7" id="Page_7">[7]</a></span> -márgen á diversas interpelaciones, trascribimos -á continuacion la carta que al efecto publicamos en -los periódicos de Montevideo.</p> - -<p>Solo nos resta añadir respecto de dicha carta, -que resueltos á llevar adelante los propósitos en ella -consignados, bajo las condiciones y en la forma espresada, -la reproducimos aqui con el doble objeto -de que llegue á noticia de los suscritores que no la -hayan leido, y como una promesa que si obstáculos -insuperables no lo impiden, mes mas ó menos, ha -de convertirse en realidad.</p> - -<p>Dice asi:</p> - -<p class="noindent">Sres. Redactores de la <i>Tribuna</i>.</p> - -<p class="center">Buenos Aires.</p> - -<p class="right">Montevideo, Marzo 14 de 1860.</p> - -<p>Muy señores mios.—Uno de mis amigos ha tenido -la bondad de enviarme, dentro de una carta que -he recibido con bastante retraso, por estar equivocada -la direccion, un párrafo inserto en la <i>Tribuna</i> -del 7 del corriente, en que ustedes tienen la bondad -de dirigirme algunas preguntas á <i>nombre de la -literatura del Rio de la Plata</i>.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_8" id="Page_8">[8]</a></span></p> - -<p>“¿Por qué, dicen ustedes, hoy que la oliva de la -paz dá sombra á estos pueblos, no continúa el señor -Magariños Cervantes la publicacion de la Biblioteca -Americana?</p> - -<p>“Obras de esa naturaleza no deben cesar jamás, -por su intrinseca importancia, cuanto por el estimulo -que despiertan en la juventud etc.”</p> - -<p>Agradeciendo cordialmente esta afectuosa indicacion, -que ya me habian hecho otros periódicos y -varios suscritores, les diré que al alejarme de Buenos -Aires en Enero de este año, dejé á D. Cárlos -Casaballe un tomo del Dr. D. Juan M. Gutierrez -con un pequeño prólogo en el que me despedia -de los suscritores y esplicaba las razones que me -obligaron á suspender la Biblioteca un mes despues -del pronunciamiento de los pueblos de la Confederacion.</p> - -<p>Ignoro los motivos que habrán impedido al señor -Casaballe cumplir la formal promesa que me -hizo de imprimirlo: probablemente la escases de -operarios será la causa. Yo creyendo que el referido -tomo se publicaria mas pronto, juzgué inútil -hacer ninguna advertencia al público, y por ese motivo -he guardado silencio hasta ahora, en que la -interpelacion de la <i>Tribuna</i> me pone en el deber de -romperlo.</p> - -<p>La favorable acojida que obtuvo esa publica<span class="pagenum"><a name="Page_9" id="Page_9">[9]</a></span>cion, -que al suspenderse por los sucesos de la guerra, -contaba con novecientos suscritores en la República -Oriental, Estado de Buenos Aires, Confederacion -y Paraguay, segun consta de las listas publicadas -al fin de cada tomo, me hizo creer en la posibilidad -de que alcanzase larga vida, y mas de una vez -he ideado diversas combinaciones para llegar á ese -resultado.</p> - -<p>Una de ellas era publicar un periódico político, -comercial, judicial y literario, órgano de los intereses -permanentes y generales de la República Oriental, -titulado EL URUGUAY, y que por el fondo y -por la forma justificase su título; y si lograba reunir -una suscricion suficiente á costear los crecidos -gastos que demanda, agrandarlo de manera que se -pudiesen dar cabida en él mas adelante, á los tomos -de la Biblioteca, de modo que los suscritores recibiesen -cada mes el periódico y un libro intercalado -en él por el mismo precio de otro cualquier diario.</p> - -<p>La nueva situacion en que ha entrado el pais desde -el 1ᵒ de Marzo y otras circunstancias que seria -largo esponer, me han hecho volver á pensar en mi -antiguo proyecto; pero al ir á ponerlo en planta, -he tropezado con dificultades mas serias de lo que -me imaginaba.</p> - -<p>Y no vayan ustedes á creer que los obstáculos<span class="pagenum"><a name="Page_10" id="Page_10">[10]</a></span> -nacen de las autoridades ó cosa parecida: no: son -por ahora puramente materiales. Nada temia ni -temo del Gobierno ni de los partidos, porque el -móvil, las tendencias, los principios que ese periódico -sostendria, no pueden ser mas dignos y elevados.</p> - -<p>Espondrelos aqui en breves palabras, para justificar -lo que avanzo, copiando un párrafo del prospecto -que tenia escrito desde el 2 de Marzo.</p> - -<div class="blockquote"> - -<p>“EL URUGUAY, caso que se publique, no levantará ninguna -bandera de partido: periódico <i>nacional</i>, en la noble espresion -de la palabra, y consagrado únicamente á los intereses -permanentes y generales del pais, buscará la solucion de nuestros -problemas sociales, no en pequeñas y transitorias cuestiones -que solo conducen á perpetuar, con mengua de todos, los -odios que nos dividen, sino en el estudio práctico de la Constitucion: -en la recta observancia de la ley; en el respeto á las autoridades -emanadas de ella, en el mutuo y franco cumplimiento -de los derechos y deberes que asigna é impone á Gobernantes -y á gobernados; en la propaganda de los altos principios de -la democracia; y finalmente en el análisis y difusion de las buenas -doctrinas, aplicables á nuestras necesidades: esas doctrinas -que abarcan los diversos ramos del saber humano, relacionados -con los elementos que constituyen la vida política, económica, -intelectual y moral de las naciones; y que valen la pena -de que á su triunfo consagren sus esfuerzos todos los hombres -de corazon é inteligensia, sin mas recompensa acaso que el -aplauso y simpatia de los buenos.</p> - -<span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[11]</a></span> -<p>“El jérmen de este pensamiento se encuentra en varias de -mis publicaciones anteriores (véase el programa de la <i>Revista -española de ambos mundos</i> y Biblioteca Americana t. 5ᵒ pag. -273) y desde que regresé de Europa se ajita en mi cabeza. -¿Habrá llegado el momento de realizarlo? Lo ignoro aun; pero de -él forma parte la Biblioteca Americana, aunque no me sea posible -continuarla inmediatamente; puesto que, prescindiendo de -lo que dejo apuntado mas arriba, compromisos contraidos y -las atenciones de mi estudio de abogado que no pienso ni quiero -cerrar, no me permitirán consagrar al mismo periódico sino -una parte de mi tiempo, como tantos otros letrados que han -sido y son á la vez periodistas; ya que por desgracia todavía la -vida de escritor público entre nosotros, si bien tiene mas importancia -de lo que jeneralmente se crée, no es una profesion que -recompense los disgustos y compromisos que ocasiona, ni dá -al que la ejerce la consideracion que merece cuando se desempeña -con altura y dignidad.”</p> - -</div> - -<p>Esta sencilla exposicion convencerá á ustedes que -no he renunciado completamente á mis antiguos -propósitos, y que la literatura del Rio de la Plata -tiene en mi todavia un obrero aunque humilde, decidido -y perseverante.</p> - -<p>En fin, obras son amores, y concluyamos que esta -carta ya se va haciendo muy estensa. Voy, pues, á -trabajar con doble empeño para llevar á cabo mi -idea, que necesariamente exije algun tiempo antes -de poderla plantear como deseo; pero sino logro -vencer las dificultades materiales, ó no veo condiciones -favorables para el desarrollo del fin que me -he propuesto, quedará aplazada la aparicion del<span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[12]</a></span> -URUGUAY, para tiempos mejores, y con él la continuacion -de la <span class="smcap">Biblioteca</span>. Entre tanto aprovecho -la ocasion que ustedes me ofrecen para disculparme -con los suscritores de aquella publicacion y darles -las esplicaciones que anteceden. Por consiguiente -agradeceria á ustedes lo mismo que á sus cólegas -de Montevideo me hicieran el obsequio de reproducir -esta carta, si la creen digna de ocupar un -lugar en sus columnas; hay en ella algunas ideas -que conviene popularizar, y me interesa que esos -suscritores y mis amigos personales sepan al menos -que no depende de mi buen deseo complacerles -desde luego, sino de circunstancias superiores á mi -voluntad.</p> - -<p>Esperando que asi lo hagan, les doy las gracias -de ante mano y me repito etc.</p> - -<p class="right"><i>Alejandro Magariños Cervantes.</i></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[13]</a></span></p> - -<h2 id="RIVADAVIA">BIOGRAFIA DE D. BERNARDINO RIVADAVIA.</h2> - -<p>Los hombres notables de la revolucion argentina -de quienes nos separan el tiempo y la muerte, soportan -bajo sus humildes sepulcros el doble peso -de la losa y de la indiferencia.</p> - -<p>La vida de nuestro pueblo ha sido turbulenta, rápida -como un torrente. Nos hemos derrumbado -por sus aguas, sin hallar aquel reposo que exige la -contemplacion de la historia para poder distinguir -con claridad la fisonomia de los personajes que en -ella se ilustraron.</p> - -<p>Mientras tanto, los pueblos, como las familias -se robustecen para las luchas en que la virtud sale -triunfante, volviendo la vista en las horas de conflicto -á las imágenes respetadas de los antepasados -que conservó el arte ó perpetua la tradicion.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[14]</a></span></p> - -<p>Quien, en los momentos de fragilidad, en las -indecisiones de la conciencia, no ha hallado el buen -camino á la luz de la mirada de su padre, aun arrojada -desde la region de la muerte? Nos retraemos -de una accion que nos reprobaria desde su tumba -aquel á quien hemos amado y respetado en vida.</p> - -<p>Y como el ciudadano es un hombre, y el pueblo -es la coleccion de las familias, y la patria el hogar -de una sociedad entera; ese mismo poder morijerador -que ejerce sobre el individuo el recuerdo de -sus antecesores, se ejerce tambien sobre las naciones -por la memoria de los varones eminentes que -son sus gloriosos projenitores.</p> - -<p>El viento de nuestras querellas ha llevado en pedazos -á nuestros viejos próceres. Es preciso buscar -la huella de sus pasos en los caminos del destierro, -en el pavimento de las cárceles, en la sombra -triste á donde les confinó la injusticia ajena ó -los propios desengaños.</p> - -<p>Es necesario lavar de sobre ellos las manchas de -lodo con que les salpicó el carro revolucionario, reparar -sus mutilaciones, colocarles en dignos pedestales, -á fin de que la juventud les venere y se estimule -al bien para no ser bastarda de tan noble genealogia.</p> - -<p>Son estas, sin duda, las consideraciones que han -inspirado el pensamiento de formar la presente<span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[15]</a></span> -galeria de hombres célebres del pais, entre los cuales -se coloca con justicia en primera línea á <span class="smcap">D. -Bernardino Rivadavia</span>.</p> - -<p>Fueron sus padres, el abogado de la Real Audiencia -D. Benito Gonzalez de Rivadavia y Da. Maria -Josefa Rivadavia, y nació en esta ciudad de Buenos -Aires el dia 20 de Mayo de 1780.</p> - -<p>Era diez años menor que D. Manuel Belgrano y -dos menor que D. José de San Martin, célebres generales -de nuestra independencia: menor tres años -que el Dr. D. Mariano Moreno, aquel que como un -meteoro brillante cruzó el cielo de Mayo y se apagó -en la inmensidad del oceano.</p> - -<p>La profesion del padre y las tempranos propenciones -del espíritu llevaron naturalmente al Sr. -Rivadavia á la carrera de las letras.</p> - -<p>Los <i>reales estudios</i> existian en Buenos Aires desde -el año 1772, época en que se fundaron, con los -bienes secuestrados á los jesuitas, bajo la direccion -del digno y desgraciado santafesino Dr. D. -Juan Baltazar Maciel.</p> - -<p>El personal docente del <i>establecimiento académico</i>, -como denomina el historiador Funes al primer -colegio Bonaerense, se componia de dos preceptores -de latinidad, de los cuales uno debia enseñar -la retórica; de un maestro de filosofia y tres -de teologia. Estas cátedras reunidas y aumen<span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[16]</a></span>tadas -tal vez en número, pasaron á formar el colegio -de San Cárlos en donde desde el año de 1785 se -educaron los hijos de Buenos Aires que no querian ó -no podian trasladarse á la antigua universidad de -Córdoba.</p> - -<p>La enseñanza de la lengua latina se mantuvo á la -altura de las necesidades de la escolástica, hasta -que la fortuna trajo al pais al presbitero D. Pedro -Fernandez, literato imbuido en las bellezas de los -clásicos latinos, á cuya difusion entre los jóvenes -se consagró durante cinco años desde el de 1790.</p> - -<p>Fué en la escuela de este hombre útil y modesto, -en la que se inició el Sr. Rivadavia en los rudimentos -del saber, segun la disciplina ordinaria. -El mérito del maestro se mide por la gratitud que -le conserva el discípulo.</p> - -<p>“Mientras el Sr. Rivadavia tuvo influencia en los -destinos de nuestro pais (dice el ilustrado editor del -<i>Triunfo Argentino</i>) se hizo un deber en protejer al -viejo presbítero que habia sido su maestro: razgo -noble que le agradecemos en lo mas profundo de -nuestra alma.”</p> - -<p>El pobre anciano Fernandez, entendido en agricultura -y aficionado á los campos, como Virgilio cuyas -geórgicas y églogas sabia de memoria, aceptó con -gusto la direccion de una colonia de estrangeros, -establecida en <i>la chacarita de los colegiales</i><span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[17]</a></span> en donde -el nombre del Rector Chorroarin debia salvarse -del olvido segun las intenciones del decreto de 25 -de Setiembre de 1826. Bastóle este delito para -que pasada la Presidencia se le dejase morir en la -oscuridad y en la miseria.</p> - -<p>Muchos porteños distinguidos en las letras, en la -magistratura y en la diplomacia, y que han prestado -eminentes servicios á la patria fueron condiscípulos -del Sr. Rivadavia.</p> - -<p>Educáronse con él, el inspirado autor del himno -nacional, fundador del Departamento Topográfico y -creador de la estadística entre nosotros, Dr. D. Vicente -Lopez: el que supo fundir cañones, dispararlos -con valentia y coronarse con laureles tan inmortales -como los del héroe, cantando la <i>Libertad de -Lima</i>, D. Estevan de Luca: el elocuente orador en -el púlpito y en la tribuna parlamentaria, Dr. D. Julian -Segundo de Agüero: el que fué digno de arrancar -con sus virtudes á la lira de D. Juan Cruz Varela -una de las mas entonadas elejias de la musa argentina, -Dr. D. Matias Patron......</p> - -<p>Todos estos conocieron al Sr. Rivadavia en la íntima -familiaridad de las aulas, sin que pudieran -comprender entonces que la frente noble y desenvuelta, -sombreada por abundante cabello renegrido, -que el aspecto grave y la seriedad adulta de -aquel jóven eran otras tantas promesas de l<span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[18]</a></span>as calidades -de iniciador y de reformador que habia de -desenvolver en alto grado cuando invistiese la autoridad -para cuyo lustre habia nacido.</p> - -<p>En la flor de la vida y en medio de la monotonia -de la existencia colonial se encontraban aquellos -jóvenes, cuando la inesperada agresion británica -vino á sacudirles como con el golpe de una corriente -galvánica.</p> - -<p>El pueblo de Buenos Aires se alzó á manera de -un solo hombre. Todos los habitantes fueron soldados. -Uno de los condiscípulos ya mencionados -del Sr. Rivadavia, recibió la insignia de doctor en -leyes sobre el uniforme de capitan de Patricios. -Con el mismo grado sirvió el Sr. Rivadavia en el -batallon de gallegos, el cual se señaló en varios encuentros -con el enemigo, muy especialmente en el -lance de la desgraciada defensa de los pasos del Riachuelo -contra las legiones del Mayor Crawfur.</p> - -<p>El francés D. Santiago Liniers fué el héroe de la -<i>Defensa</i> y de la <i>Reconquista</i> en los años de 1806 y -1807. Sus hechos meritorios despertaron los celos -del Cabildo hasta el punto de empeñar esta corporacion -todo su influjo para que la corte de España -no le recompensase con el mando efectivo del vireinato, -acéfalo por la fuga cobarde de Sobremonte -y por las medidas tomadas contra este indigno mandatario -por la Audiencia gobernadora.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[19]</a></span></p> - -<p>Los adversarios del vencedor obraron en seguida -mas abiertamente contra él y llegaron hasta los hechos. -La primera revolucion armada que presenció -Buenos Aires fué la que tuvo lugar el 1.ᵒ de -Enero de 1809, especie de tumulto militar sofocado -principalmente por la actitud decidida que los patricios -tomaron unánimes en defensa de la autoridad -de Liniers. “Cuando los españoles se divídieron -entre Liniers y Alzaga (dice un escritor argentino) -Rivadavia se puso del lado del primero porque -la idea americana en ello ganaba, y su resolucion -fué de gran peso para hacer inclinar la balanza en -favor de Liniers.”</p> - -<p>Los que están al cabo de las curiosas complicaciones -de aquella época, aseguran que este no solo -era el caudillo querido del pueblo por sus brillantes -proezas, sino porque los sucesos le habian colocado, -sin que él mismo lo percibiese, á la cabeza -de los instintos patrios, despertados con el sentimiento -del propio valor, en oposicion al prurito de -superioridad y predominio del partido peninsular.</p> - -<p>El jérmen de la revolucion habia llegado hasta -nuestras playas, sin duda, con las ideas de la filosofia -política de la Francia moderna; pero puede decirse -tambien que la revolucion de 1810, tan favorable -al desenvolvimiento del comercio inglés en -estas regiones de América, fué avivada indirectamente<span class="pagenum"><a name="Page_20" id="Page_20">[20]</a></span> -con el toque de las generalas con que el tambor -argentino, convocaba á la defensa contra los -soldados de la Gran Bretaña.</p> - -<p>La posicion en que la fuerza de las cosas habia -colocado á Liniers, era ya de suyo una poderosa -razon para que el Sr. Rivadavia se hubiese conducido -para con él de la manera que hemos visto en -el suceso del 1.ᵒ de Enero. Pero, militaba á mas -una circunstancia personal que comprometia su gratitud -para con el gefe bizarro de la defensa de Buenos -Aires.</p> - -<p>Liniers, para arrancar de manos de sus enemigos -domésticos una arma terrible, dispuso que la -jura de Fernando VII se verificase el dia 21 de agosto -de 1808, inmediatamente despues que llegó á este -puerto la noticia de la exaltacion de aquel monarca -al desacreditado trono de sus padres. Aquella -ceremonia debia tener lugar con el aparato y -la pompa de que era capaz una ciudad rica y populosa, -y ocupar en la fiesta un lugar señalado el Alferez -real; empleado de cuenta cuya única incumbencía -era pasear erguido el estandarte de la conquista.</p> - -<p>El virey Liniers, nombró para desempeñar -aquel cargo al capitan Rivadavia suscitándose con -motivo de este nombramiento un conflicto de compe<span class="pagenum"><a name="Page_21" id="Page_21">[21]</a></span>tencia -de autoridad entre el virey y el cuerpo -capitular del cual salió este triunfante, eligiendo en -consecuencia otro alferez real mas de su amaño que -el criollo Rivadavia.</p> - -<p>“No era aquel tiempo de abrir al pueblo los secretos,” -dice el mas sentencioso de nuestros escasos -historiadores. Mal interpretaria las disposiciones -del ánimo del Sr. Rivadavia, quien juzgare -de ellas y de sus ideas de entonces, por el papel que -se disponia á desempeñar en las festividades de la -jura réjia. En medio de aquel concurso y de aquel -júbilo popular, usando de las espresiones del mismo -escritor, no dejaban de encontrarse algunos patriotas -de fino tacto político, á cuya vista no se escapaban -los primeros crepúsculos del dia que iba á nacer -para la América, y cuya inclinacion nativa llevaba -sus juramentos á la patria, como acreedora de -mejor derecho.</p> - -<p>La vida entera del Sr. Rivadavia nos autoriza -para asegurar que era él del número de aquellos -patriotas avisados que disimulaban ante la muchedumbre -y preveian para todos la próxima aurora -de una luz que ardia y brillaba en el interior de -cabezas privilejiadas.</p> - -<p>Sérias dificultades se presentaban á los hijos del -pais para la eleccion de una carrera.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_22" id="Page_22">[22]</a></span></p> - -<p>Aquellos mismos que habian nacido en el seno -de familias acomodadas, si no éran abogados ó sacerdotes, -no encontraban colocacion lucida en la -sociedad sin grande pena y con sacrificio de mucho -tiempo.</p> - -<p>Las ciencias matemáticas no se han cultivado entre -nosotros hasta mucho despues de 1801. La escuela -de náutica, abierta por el distinguido ingeniero D. -Pedro A. Cerviño, durante la administracion del -virey D. Joaquin del Pino (1801 á 1804) no mereció -sinó una fuerte reprobacion de la córte. Los -ingenieros que median las propiedades rurales eran -los <i>pilotos</i> mercantes que habian aprendido á cuartear -la aguja náutica en las puertas de Cádiz ó del -Ferrol.</p> - -<p>La literatura, esta madre amorosa con que nos -ha dotado la sociedad moderna, si daba fama escasa -no proporcionaba, por cierto, medios sobrados de -subsistencia. Las carreras, pues, eran reducidas -en número, ó mas bien dicho, estaban limitadas á -tres para los hijos del pais,—el foro, la iglesia, la -oficina. El comercio, puede decirse con verdad -que estaba reservado con todo el provecho y la -respetabilidad que proporcionaba su ejércicio á los -españoles europeos.</p> - -<p>El cultivo general de la inteligencia no debia -servir mas que para tormento de quienes le emprendian. -La imprenta materia<span class="pagenum"><a name="Page_23" id="Page_23">[23]</a></span>lmente imperfecta -y escasa, erizada de peligros y embarazada con -las mil trabas de la legislacion, no presentaba -estímulo para producir, ni facilitaba empleo de provecho -al que se sentia capaz de escribir para el -público.</p> - -<p>“Es una pérdida para las letras americanas, dice -el autor del <i>Ensayo</i> de la historia civil de Buenos -Ayres, que por falta de imprenta quedasen ineditas -las producciones del Dr. D. Juan Baltazar Maciel. -Haria un gran servicio á la patria, añade, quien -recogiera las que andan esparcidas en manos de -muchos.” Por la misma falta de medios de publicidad -han caido en el olvido mas profundo los trabajos -literarios de otros compatriotas ilustrados -que contrajeron su vida al estudio y escribieron -cosas dignas de memoria. ¿Quien nos devolverá la -história natural y política de Cuyo escrita por el -abate mendocino D. Manuel Morales? ¿Quien la -historia del Rio de la Plata, escrita por Iturri para -rectificar los errores del español Muñoz? ¿Quien -de entre los que vivimos, ha oido nombrar siquiera -á los porteños D. José Perfecto de Salas y los Rospicllosis? -¿Quien al riojano Camacho y á los paraguayos -Cañete y Barrientos?</p> - -<p>Sin embargo, todos ellos son gloria de nuestra -literatura antigua, y nos llenariamos de justo orgullo -si llegásemos á pose<span class="pagenum"><a name="Page_24" id="Page_24">[24]</a></span>er la coleccion de sus escritos.</p> - -<p>La dificultad para tomar una posicion social, era -aun ardua para aquel que como el Sr. Rivadavia se -sentia llamado por vocacion á la vida pública. Bajo -el réjimen colonial no era posible alcanzar sino una -parte pasiva en la gestion de los negocios de gobierno, -y esta situacion humilde no podia convenir á -un hombre de ingenio y de luces. La iniciativa no -partia de aqui.</p> - -<p>Se pensaba en Madrid, y ese pensamiento, concebido -en otro mundo, se ejecutaba en el nuevo, -por los empleados reales, como se ejecuta una -evolucion militar. Fué por esta razon que el -Sr. Rivadavia permaneció perplejo por algun tiempo -acerca de la carrera que deberia abrazar.</p> - -<p>Se ensayó en el ejercicio de comerciante y tomó á -su cargo negocios cuantiosos que no le dieron resultados -satisfactorios.</p> - -<p>Abrió estudio de abogado, pero no persistió mucho -tiempo atado al potro en que las difusas cavilosidades -de Parladorio de Farinacio ó Baldo colocaban -al Togado, antes que los espositores modernos, -el buen gusto introducido hasta en la jurisprudencia, -y los nuevos códigos hubiesen cundido entre -nosotros.</p> - -<p>Tanto en el foro como en el comercio no dió mas<span class="pagenum"><a name="Page_25" id="Page_25">[25]</a></span> -que los primeros pasos, “afectando ser grande y sábio -en todas las carreras,” como le dijo con intencion -de censura, uno de sus ilustres contemporáneos, -en una de aquellas ocasiones en que el celo -por los intereses agenos que se patrocinan ante los -tribunales, ofusca la imparcialidad de la razon mas -recta. Aquel apóstrofe que nuestra historia escrita -ha querido consignarnos, vale para llenar un vacio -en esta noticia biográfica, y para deducir que dominaron -en el Sr. Rivadavia desde su juventud, las -altas inspiraciones que le han traido su merecida -nombradia. Dedúcese tambien de aquellas mismas -palabras que ya desde entonces, sus actos y su persona, -se revestian del aire de dignidad y elevacion -que son como el reflejo externo de la conciencia del -valer individual.</p> - -<p>La revolucion llamaba mientras tanto á nuestras -puertas, trayendo consigo sobrada tarea y aplicacion -para los talentos y las virtudes.</p> - -<p>La Junta central que gobernaba en le Península, -cuando la invasion francesa dominaba casi todo el -territorio, acertó á herir al pueblo de Buenos Aires -con la eleccion de los altos funcionarios que destinó -al gobierno del Rio de la Plata. Hidalgo de Cisneros -elevado al rango de virey, Elio al de sub-inspector -general y Nieto al de gobernador de Montevideo, -no podian ser por sus antecedentes sino -instrumentos para abatir á los nativos del pais y<span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[26]</a></span> -para ensalzar una faccion de españoles intolerantes, -ensoberbecidos con sus caudales y con los recientes -triunfos sobre los ingleses que se atribuian -como gloria exclusiva de ellos.</p> - -<p>Conociendo Cisneros el estado del espíritu público -en Buenos Aires, no quiso hacer la entrada -oficial en esta ciudad sino despues de haber recibido -el baston de manos de Liniers en la colonia del Sacramento. -Las desconfianzas mútuas entre el nuevo -gefe y los que habian de obedecerle, establecieron -una frialdad que fué rápidamente tomando -cuerpo hasta convertirse en una protesta de hecho -por parte del mas poderoso que era el pueblo.</p> - -<p>Buenos Aires habia medido sus fuerzas. Las revoluciones -del Norte de América y de la Francia -habian puesto en muchas manos la cartilla á la moda -de los derechos del hombre, y la Rejencia misma, -vencida por la corriente contemporánea, acababa -de declarar á los americanos dignos de ser -libres.</p> - -<p>Al fin, un número reducido de porteños denodados, -tomaron la resolucion de arrostrar el poder -del virey, en cuya persona mal querida se disponian -á mostrar la repugnancia que les causaba el -gobierno de origen metropolitano. Contando con -la simpatía de sus compatriotas, arrojan á Cisneros -de su asiento y colocan en su lugar una junta de<span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[27]</a></span> -nueve individuos suficientemente autorizada para -gobernar provisionalmente el vireinato hasta la -reunion de un congreso general formado de los diputados -de todas las provincias.</p> - -<p>Este hecho que contamos como el primero en las -glorias de nuestra carrera política, tuvo lugar el -25 de Mayo de 1810.</p> - -<p>La revolucion de ese dia fué verdaderamente popular -y sin derramamiento de sangre. Intervino -en ella la razon, no la violencia. Las puertas del -Cabildo habian permanecido abiertas muchas horas -<i>á la principal y mas sana parte de este vecindario</i>, -convocado con el fin de opinar acerca de las -modificaciones que la situacion exijia en el gobierno. -El Obispo, los Oidores, los generales de ejército, -el Asesor, todos los empleados de nota, fueron -escuchados y consignaron sus opiniones en un rejistro -bajo sus firmas. El comandante del batallon -de Patricios fué quien arrastró la opinion de la asamblea, -y mereció el aplauso de la multitud reunida -en la plaza, declarando en su voto que el <i>pueblo era -el único que podia conferir la autoridad y el mando</i>. -Al pié de este voto escribieron sus nombres, Moreno, -Chiclana, Vieites, Passo, Belgrano, Castelli, Alberti, -Larrea etc. etc., y D. Bernardino Rivadavia.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[28]</a></span></p> - -<p>Desde ese instante, estos hombres audaces echaron -sobre sus reputaciones una responsabilidad que -se mantendrá llamada á juicio mientras exista la -história. Terrible situacion, que es como el castigo -de quienes se elevan tan alto que alcanzan á -tocar la fama.</p> - -<p>Uno de los primeros episodios de la <i>cuestion nacional</i>, -obligó al Dr. D. Mariano Moreno á renunciar -el cargo de secretario de la Junta gubernativa, -á mediados de Diciembre de 1810. Aquel hombre -de génio, á quien sus contemporáneos llamaron el -Marcelo argentino, dejó un vacio dificil de llenar.</p> - -<p>El secretario de la primera Junta habia impreso -carácter y dado fisonomia democrática á la revolucion -y echado al pueblo en la via del entusiasmo, -con una elocuencia de que dan testimonio estas palabras -memorables de uno de sus decretos: “un habitante -de Buenos Aires, ni ébrio ni dormido debe -tener inspiraciones contra la libertad de la patria.”</p> - -<p>El puesto dejado por el Dr. Moreno debió ser -ocupado necesariamente por una persona de su mismo -temple, y capaz de dar comienzo á la reforma -social y administrativa que exijian los nuevos fines -del gobierno recien creado.</p> - -<p>D. Bernardino Rivadavia fué señalado por la<span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[29]</a></span> -opinion pública para reemplazar á Moreno. La -Junta ejecutiva instalada el 23 de Setiembre de -1844, que funcionó bajo la presidencia del honrado -y enérjico Chiclana hasta Octubre de 1812, le -nombró su secretario en los Departamentos de -Gobierno y Relaciones Esteriores.</p> - -<p>En el año que media entre aquellas dos fechas, se -sucedieron como en torbellino los sucesos de todo -género. Causa admiracion respetuosa la entereza -de corazon y la claridad de juicio que supieron desplegar -nuestros padres en situaciones tan dificiles.</p> - -<p>Dos ejércitos improvisados en pocos meses obraban -en el Perú y en la Banda Oriental, y era necesario -proveer á la direccion y á las inmensas -necesidades de uno y otro.</p> - -<p>Las negociaciones con Vigodet y con el enviado -del Principe Regente de Portugal para el arreglo de -las complicadas cuestiones de la provincia oriental, -exijia por si solas, una contraccion de todos los -instantes y el empleo de una sagacidad que salvára -con honra los peligros presentes sin comprometer -los planes de la independencia que tenia trazados la -autoridad que gobernaba aparentemente en nombre -del rey de España. Nuestras costas eran teatro -frecuente de impensadas invasiones de los marinos -de Montevideo enseñoreados de las aguas de los -rios. El gobierno patrio no contaba todavia con el -valiente granadero que habia de escarmentarles<span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[30]</a></span> en -las barrancas de San Lorenzo.</p> - -<p>A par de estos conflictos que pueden llamarse -esteriores, asaltaban á la autoridad otros mas inmediatos -y no menos premiosos. El rumor sordo -de las conspiraciones se apercibia á veces como -resultado de las parcialidades, tanto mas enconadas, -cuanto que sus banderas en lugar de colores de -principios mostraban letreros de nombres propios.</p> - -<p>Esta situacion del espíritu público dió su fruto -amargo el 7 de Diciembre de 1811. En aquel dia -“cediendo á las intrigas y á las seducciones de los -enemigos de la patria” segun el lenguaje oficial de -entonces, una porcion de soldados del regimiento -número 1.ᵒ de la guarnicion, desobedecieron al -gobierno y consternaron al vecindario con una escena -de sangre. La fuerza trajo á los rebeldes á la -antigua subordinacion; pero antes que la ejercitase -el gobierno, agotaron sus miembros todos los medios -pacíficos, y hasta tuvieron el heroismo de -presentarse ante los amotinados sin mas armadura -que la persuacion.</p> - -<p>No fué este el único ni el mayor peligro de que -triunfó aquella administracion. En los primeros -dias del mes de Julio de 1812 hubo de estallar una -conspiracion contra-revolucionaria, de la cual habrian -sido los miembros de la Junta las primeras -víctimas si por suerte de la buena causa no hub<span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[31]</a></span>iera -abortado el terrible plan que los conspiradores -habian tramado. La habilidad é incontrastable -firmeza de D. Bernardino Rivadavia, dice un escritor -argentino, contribuyeron á descubrir y á vencer -la vasta y poderosa conspiracion de Alzaga, amago -el mas serio entre cuantos han podido poner en -peligro la independencia del Rio de la Plata.</p> - -<p>La administracion de la Junta fué tan laboriosa -como las circunstancias lo exijia. Apenas habian -transcurrido seis meses despues de su instalacion -cuando ya habia dotado al “ejército de la patria,” -como entonces se decia, de un Estado Jeneral para -su uniformidad y disciplina y de un plan metódico -para la reforma de los abusos introducidos en él. -Se habian establecido fábricas de fundicion de armas -y de pólvora en la capital y en Tucuman. Las -famosas baterias del Rosario fueron construidas -entonces para facilitar la navegacion y el comercio -con el Paraguay. Fué tambien entonces que se creó -el regimiento de Granaderos á caballo tan dignamente -mandado por San Martin y Lavalle en épocas -distintas. Se creó una cámara de apelaciones en -sustitucion de la audiencia. Los ejércitos del Perú -y de la Banda Oriental fueron socorridos con mas -de ochenta mil pesos en dinero efectivo. Se convocó -á los caciques de la pampa á un gran parlamento -á fin de asegurar las comunicaciones con Patagones<span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[32]</a></span> -y levantar poblaciones en Salinas y en otros puntos -adecuados del desierto. Por último, y dejando de -enumerar cien disposiciones mas, todas importantes, -el gobierno de la Junta estableció la libertad de -imprenta y la seguridad individual, bajo la éjida de -los estatutos constitucionales, cuyos bienes eran -desconocidos en estos paises desde el tiempo de su -descubrimiento y conquista. Asi se espresa un documento -de aquellos tiempos.</p> - -<p>El gobierno de la Junta se ocupó del presente preparando -el porvenir. Fué práctico y ejecutivo sin -materializarse, no sacrificándolo todo á las urgentes -realidades del momento. Se apoyó tanto en las -fuerzas morales de la opinion como en la fuerza -efectiva de los ejércitos. Supo fundir cañones á la -Gomer; pero tambien fué hábil para exitar el patriotismo -hasta en el bello sexo. Las damas mas -distinguidas de Buenos Aires contribuyeron con una -suscripcion crecida para cubrir el valor de un brillante -armamento que el Estado no podia pagar por -la penuria de su tesoro. Al dar cuenta estas damas -del obsequio que hacian al gobierno, y de la poética -idea de inscribir sus nombres en las armas adquiridas -y distribuidas por ellas, decian en un documento -digno de recordarse: “Cuando el alborozo público -lleve hasta el seno de nuestras familias la -nueva de una victoria, podremos decir en la exaltacio<span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[33]</a></span>n -del entusiasmo: yo armé el brazo de ese valiente -que aseguró su gloria y nuestra libertad.”</p> - -<p>Las reuniones y fiestas públicas comenzaron desde -aquel tiempo, con las armonias de los himnos -patrios escuchados por la concurrencia puesta en -pié y las cabezas descubiertas. El aniversario de -Mayo de 1812 fué una especie de palenque noble y -pacífico, abierto al mérito y á las virtudes, premiadas -ante la muchedumbre para inspirarla una emulacion -fecunda. Las sumas de dinero que en los -años anteriores se habian consagrado á vulgares y -dispendiosas diversiones, se aplicaron en 1812 á -socorrer las viudas, hermanas é hijas de los soldados -muertos al servicio de la causa comun, á dotar -doncellas pobres y á libertar esclavos. Fomentóse -la poblacion; se honraron las letras dando á un -afamado literato la comision oficial de redactar -nuestros anales, y se buscaron en Europa sábios y -profesores para derramar en el pais los conocimientos -útiles. Las trabas del comercio se alijeraron, -á la enseñanza se le dió ensanche y proteccion. Un -vasto establecimiento “en donde debia formarse el -químico, el naturalista, el jeometra etc.,” bajo la -direccion de maestros afamados del viejo mundo, -es concebido por la Junta, y se abren suscriciones -en la capital y en las provincias del estenso vireinato, -para llevar á cabo una idea de tan feliz inspiracio<span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[34]</a></span>n. -“Nada importaria, decia con este motivo -un aviso oficial, que nuestro fértil suelo encerrase -tesoros inapreciables en los tres reinos de la naturaleza, -si privados del auxilio de las ciencias naturales, -ignorásemos lo mismo que poseemos.” A -medio siglo seria oportuno repetir estas mismas -palabras, porque ahora, como entonces, esperimentamos -la necesidad de dar á nuestros estudios un -caracter mas exacto y mas aplicable al aprovechamiento -de la naturaleza del suelo argentino, en el -sentido de la industria.</p> - -<p>La Europa no podia ser indiferente á los notables -sucesos de que la parte española de América -era teatro desde 1810. La España hacia esfuerzos -de todo jénero para mantener su predominio y para -robustecer la defensa de sus derechos, no solo -por medio de las armas sino tambien de las influencias -de los gabinetes europeos, casi todos devotos -á ella ó cuando menos al principio lejitimista -que representaba.</p> - -<p>Llevamos adelante una revolucion que habia de -dar forzosamente un nuevo mundo al réjimen republicano, -y las monarquias no podian menos que -oponerse á la realizacion de este hecho. La España -tenia de su parte á todos los gobiernos absolutos -del viejo mundo, y acababa de despertar las simpatias -de la Inglaterra, aliada suya en la <span class="pagenum"><a name="Page_35" id="Page_35">[35]</a></span>heróica resistencia -contra la invasion de los franceses. Los -peligros que de esta situacion podian resultar para -la revolucion americana se presentaron de bulto -con la vuelta de Fernando VII al trono de sus mayores. -Casi al mismo tiempo que llegaba á Buenos -Aires la noticia de este suceso y de la caida de -Napoleon, llegaron avisos fidedignos de la espedicion -poderosa que el gobierno español preparaba -para avasallar al Rio de la Plata. Espedicion para -la cual no contaba únicamente con sus recursos -propios, sino tambien con el buen éxito de las negociaciones -entabladas para sacar auxilios de provisiones -y de fuerzas de los puertos del vasto litoral -brasilero, sujeto á las influencias de la casa de Braganza. -Esta influencia podia estenderse á toda la -costa oriental del Rio de la Plata, que en 1817 fué -ocupada realmente por los portugueses so pretesto -de sofocar la anarquia.</p> - -<p>La politica del Ministerio británico añadia nuevas -dificultades á la marcha de la independencia. -Cuando los borbones de la Península se restablecieron -de las usurpaciones del Corso, Lord Stranffordt -exijia mas bien que aconsejaba en nombre -de su gobierno, la adopcion por el de las Provincias -Unidas “de una conducta politica cual convenia al -nuevo órden de cosas” de la España.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_36" id="Page_36">[36]</a></span></p> - -<p>Fué entonces y en mérito de tan complicada situacion, -que se acordó por el gobierno la mision -diplomática de los Sres. Rivadavia y Belgrano cerca -de los gabinetes de Madrid, Paris y Londres. En -1814 debieron partir estos señores del Rio de la -Plata, y no seria sin emocion que al llegar á la linea -que separa al globo en dos hemisferios, tocaron -con el inmenso sepulcro de su predecesor y nuestro -primer plenipotenciario en el estrangero.</p> - -<p>El titulo diplomático de aquellos señores era el -de Diputados del gobierno de las Provincias Unidas, -y los objetos de su mision de la mayor importancia, -pues, usando de las palabras de un distinguido actor -en los sucesos argentinos de aquella época, “se -dirijian á ganar tiempo y prevenir los resultados -de una invasion; objetos, añade, que se hallan especificados -en las actas del Consejo de Estado, despues -de aprobadas por la soberana Asamblea Jeneral -Constituyente.”</p> - -<p>Esta aseveracion está de perfecto acuerdo con el -testo de una nota oficial del Sr. Rivadavia, datada -en Perpiñan á 19 de Agosto de 1816, en la cual dice -á su gobierno: “En mi propartida de la córte de -Madrid recibí el diploma de 19 de Febrero último, -por el que V. E. se ha dignado nombrarme por -Diputado de esas provincias cerca de la Corte de -Paris con estension á otras potencias.... Recibí -igualmente la instruccion á que se refiere, y ten<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[37]</a></span>go -la satisfaccion de asegurar á V. E. que todas mis -operaciones han prevenido el punto principal á -que se contrae, que es <i>el de neutralizar todo proyecto -de espedicion de la Península con direccion á -esas playas</i>.”</p> - -<p>A 21 de Diciembre de 1815, el ministro español -D. Pedro Cevallos dirijió desde Madrid al Sr. Rivadavia -una nota, haciéndole saber que era voluntad -de S. M. que en vista de aquella real órden que le -comunicaba con mucha gusto por los informes que -tenia de sus apreciables cualidades, se pusiese en -camino para aquella corte y se presentase á tratar -del objeto de su mision, <i>que seria atendido por S. -M. en todo lo que fuese compatible con su dignidad y -su decoro</i>.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia no entró á Madrid hasta el 20 -de Mayo de 1816, y al siguiente dia fué recibido por -el primer ministro á quien en esa ocasion presentó -su credencial. Alojaba nuestro Diputado en la calle -del Desengaño, casa número 4, cuarto segundo.</p> - -<p>Tenemos á la vista algunas notas originales del -mencionado ministro de Estado, Cevallos, pasadas -al diputado argentino. Se vé en ellas que desde -las primeras conferencias en que el rey <i>se prestó á -oir las espresiones de sumision y vasallaje de los que -se dicen diputados del llamado gobierno de Buenos -Aires</i>, comenzó la diplomacia peninsular á a<span class="pagenum"><a name="Page_38" id="Page_38">[38]</a></span>percibirse -de que bajo aquellas formas respetuosas habia -la intencion formada de una completa emancipacion. -No era estraño. Las conferencias comenzaban en -Junio de 1816, es decir, un mes antes que el -congreso de Tucuman dijese al mundo que era -voluntad unánime é indubitable de las Provincias -Unídas en Sud-América romper los violentos vinculos -que las ligaban á los reyes de España.</p> - -<p>El ministro Cevallos halló que el documento que -acreditaba el carácter público del Sr. Rivadavia era -informal y á tal punto desnudo de autenticidad que -daba motivos para sospechar de su lejitimidad. -Estas cavilosidades de Cevallos eran alimentada -por los informes personalmente interesados que le -comunicaba D. Manuel Sarratea, quien segun el -mismo ministro <i>tambien se decia diputado</i>. Sarratea -aseguraba que los poderes del Sr. Rivadavia -estaban revocados. Las pasiones de la lucha intestina -habian atravesado el océano y se ejercitaban -en mengua del crédito del pais y de su causa, en el -seno mismo de los gabinetes de Europa.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia tenia instrucciones precisas para -arreglar á ellas su conducta, pero acabamos de ver -que no eran de naturaleza para manifestarse á las -cancillerias de Fernando VII. Cuando el ministro -preguntó al diputado que si las tenia, contestóle éste -que ni la llevaba ni las habia pedido á sus comite<span class="pagenum"><a name="Page_39" id="Page_39">[39]</a></span>ntes, -dando por razon, que habiendo en la Junta de -Buenos Aires algunas cabezas exaltadas le había parecido -preferible no llevar instrucciones á llevarlas -tales que pudiese irritar el ánimo de S. M.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia deseando obtener algo de importancia -para la causa de su pais, á pesar del mal -sezgo que tomaba la negociacion invocó por medio -del director de la compañia de Filipinas D. Juan -Manuel de Gondasegui, no sabemos que capitulo de -sus instrucciones.</p> - -<p>Esta contradiccion, entre no tener guia escrita -de su conducta y apelar á ella al mismo tiempo, -aumentó las sospechas del ministro contra la buena -fé con que obraba el diputado, y dictóle los siguientes -párrafos de un oficio fecha 21 de Junio que -creemos deber consignar al pié de la letra. Dicen -así: “Las sospechas crecieron con la noticia de -que los corsarios de Buenos Aires se habian apostado -á las cercanias de Cádiz para hostilizar nuestro -comercio; y esta noticia unida al retardo de la venida -de V. dieron á las sospechas un grado de evidencia -de que los designios de Buenos Aires no eran -otros que los de ganar tiempo y adormedecer las -providencias reclamadas por la justicia y por el -decoro del gobierno.</p> - -<p>“Despues que este ha puesto en práctica todas l<span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[40]</a></span>as -medidas reclamadas por la clemencia, y por el deseo -de poner fin á una discordia intestina que hace -la desolacion de unos pueblos hasta ahora felices, -asi por su aventajado clima como por la prudencia -y suavidad de las leyes que los regian; es preciso -que acordándose de su decoro, <i>corte el hilo de unas -conferencias destituidas por parte de V. del candor, -buena fé y sincero arrepentimiento</i> que debian animarlas -singularmente cuando se entablaron bajo -de la autoridad de un soberano que ha querido que -el atributo de padre de sus pueblos resalte sobre los -demas de su soberania.</p> - -<p>“En consecuencia ha determinado S. M. <i>que V. -se retire de España</i> para donde guste, bajo la salvaguardia -de su real garantia; pues como quiera que -esta se concedió á un sujeto que se creyó adornado -de las calidades que inspiran la confianza, y despues -de las conferencias á otro muy distinto á los -ojos de la ley, sin embargo, el rey se desentiende de -sus derechos y solo se acuerda de lo que se debe á -si mismo. Lo participo á V. de real órden para su -inteligencia y puntual cumplimiento.”</p> - -<p>El diputado debió hacer al ministerio español una -esposicion siete dias despues de la nota que acaba -de transcribirse, sincerándose de los cargos que en -ella se hacian á su persona y carácter, exposicion -que fué tachada por Cevallos de inexacta, y considerada -indigna de toda atencion. Sin embargo, el<span class="pagenum"><a name="Page_41" id="Page_41">[41]</a></span> -ministro no pudo menos que establecer oficialmente -una diferencia entre la persona del Sr. Rivadavia -y el gobierno de que emanaban sus poderes, sentando -que sus observaciones sobre la falta de candor -y buena fé no recaen sobre el diputado, sino sobre la -comision que desempeñaba, pero sin embargo, le repetia -que el decoro del rey no permitia por mas -tiempo la prolongacion de su permanencia en la -Península. En consecuencia salió el Sr. Rivadavia -de Madrid el dia 15 de Julio de 1816, llevando consigo -el convencimiento de que la córte de España -estaba irrevocablemente decidida á no entrar por -partido alguno “racional, ni á aquietarse sino con -el estremo de dominacion que produce una conquista -que ensangrienta el resentimiento y el furor -en las guerras civiles.”</p> - -<p>En comunicaciones de 8 y 18 de Enero de 1816 -dió cuenta el Sr. Rivadavia á su gobierno de los -incidentes de esta negociacion y del éxito de ella. -Asi se infiere de una nota datada en París á 10 de -Setiembre del mismo año, dirijida tambien á su -gobierno. En esta misma nota se lée lo siguiente: -“Es de mi deber participar á V. E. que cuando salí -de España se activaban por toda ella las providencias -para embarcar en Cádiz una espedicion contra -esa capital y dependencias al mando del conde de Labisbal: -su número no era aun conocido del público,<span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[42]</a></span> -pues ya se decia de siete, de diez y aun de diez y ocho -mil hombres de tropa de línea de toda arma.</p> - -<p>Tambien juzgo de mi obligacion avisar á V. E. -que era persuacion universal en la córte de Madrid -y en toda España, que dichas fuerzas operarian contra -ese pais aliadas con las de S. M. el rey de Portugal -y Brasil.”</p> - -<p>Con respecto á su conducta en la negociacion, el -diputado Rivadavia se espresa asi al final de esta comunicacion: -“Yo eseguro á V. E. que he llenado -todas las instrucciones de mi comision, y que no he -omitido medio para persuadir á la córte de Madrid -de las buenas disposiciones de esos pueblos, <i>asi como -para demostrar la justicia y los derechos no solo de -ese pais, sino de todas las poblaciones de América á -quienes considero en un caso absolutamente idéntico</i>.”</p> - -<p>En la diplomacia como en la guerra, el pueblo -argentino no fué jamás egoista. Su sangre y su pensamiento -concurrieron jenerosamente á la obra de -la independencia, emprendida casi á un mismo -tiempo por toda la América de orijen español. El -carácter del Sr. Rivadavia se prestaba naturalmente -á la idea jeneralizadora que fué como la base de la -doctrina política del gobierno creado por la revolucion -de Mayo.</p> - -<p>Estos antecedentes auténticos dan gran peso á las<span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[43]</a></span> -siguientes palabras que transcribimos del libro titulado -<i>Rosas y sus opositores</i>, cuyo autor se hallaba bien -informado por relaciones que habia oído de la boca -misma de testigos y contemporáneos del Sr. Rivadavia. -Tuvo la valentia (dice el autor de aquel libro -refiriéndose al diputado argentino) tuvo la valentia -de decir rostro á rostro á Fernando VII que -la independencia americana era ya una necesidad. -El ministro Soler que entró con él en una discucion -sobre este punto, salió de ella convencido, y la córte -de Madrid alarmada del proselitismo que hacia el -americano Rivadavia, ordenó que saliese de los dominios -españoles.</p> - -<p>Era pues, con mucha verdad que decia á su amigo -Chiclana desde Paris en carta confidencial fechada -á 14 de octubre de 1816..... «Yo he trabajado -cuanto podía y acaso mas de lo que debia: no -puedo referirle aun cuanto he hecho, cuanto me -he espuesto y los lances que he tenido por conseguir -la libertad y bien posible de nuestra compasible -patria.....»</p> - -<p>A dar crédito á los escritos sueltos que en justificacion -propia han dado en 1820 algunos altos -funcionarios, debieran obrar en nuestros archivos -los documentos suficientes para probar que, si por -un abuso de facultades hubo quien en nombre de -las Provincias Unidas negociase con la córte de España -por conducto del conde de Cabarrus, el establecim<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[44]</a></span>iento -del infante D. Francisco de Paula en -el Gobierno de este pais, no faltó tampoco quien -en representacion de los intereses verdaderos de la -revolucion se opusiese, en el teatro mismo de -aquellas desacordadas negociaciones, á la realizacion -de un plan que contrariaba el deseo manifiesto -de estos pueblos. La gratitud que este servicio -debe despertar en nosotros, recae de justicia -sobre la memoria del Sr. Rivadavia, quien descubrió -y deshizo, segun toda probabilidad, aquellos -errores hijos tal vez de la debilidad del espíritu -mas que de la falta de probidad patriótica.</p> - -<p>El Jeneral D. Manuel Belgrano partió de Londres -para el Rio del Plata el 15 de noviembre de -1815, y desde entonces; los graves negocios de la -mision de que hacia parte, quedaron al cuidado -esclusivo del Sr. Rivadavia.</p> - -<p>La situacion personal de este era embarazosa, -no solo por el recargo de quehaceres y responsabilidad, -sino tambien por la escasez de medios -pecuniarios para atender á los gastos ocasionados -por repetidos viajes, por una estensa correspondencia -(llevada por él solo, pues no tenia ni secretario -ni escribiente) «estando para nada menos -aparejado que para pendalista,» como el mismo -lo aseguraba á un amigo, y por la necesidad -de sostener el decoro de la posicion que ocupaba.<span class="pagenum"><a name="Page_45" id="Page_45">[45]</a></span> -Todo el caudal de que había podido disponer desde -la separacion de su amigo el Jeneral Belgrano hasta -principios de febrero de 1818, estuvo reducido á -trescientas sesenta libras esterlinas, que distribuidas -en veinte y siete meses que median entre -ambas fechas, corresponden á sesenta pesos mensuales. -El crédito pecuniario de nuestros supremos -Directores no debia ser muy grande entonces en -las plazas estrangeras, pues nos consta por documentos -fidedignos que la casa de los señores -Hallet de Lóndres, no honraron la libranza de -diez mil fuertes que á favor del diputado habia -librado el Jeneral D. Ignacio Alvarez, encargado -provisoriamente del ejecutivo nacional.</p> - -<p>A mediados de octubre recibió en Paris el Sr. -Rivadavia la noticia semi-oficial de la declaracion -de la independencia proclamada por el congreso. -«Rindo á V. E., decia al Director con este motivo, -las mas sinceras felicitaciones y le protesto los mas -vivos votos por su felicidad y acierto.» El dia 12 -de Diciembre siguiente, llegó á sus manos un oficio -del gobierno de las Provincias-Unidas; comunicándole -en forma aquella misma noticia acompañada -de «copias certificadas de la declaracion -de la Independencia» y advertiéndole del riesgo -que corria su persona si aun se hallase en la córte -de Madrid, y de la necesidad de retirarse<span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[46]</a></span> de ella.</p> - -<p>Con motivo de esta comunicacion tuvo oportunidad -el Sr. Rivadavia de manifestar nuevamente -el patriotismo de sus sentimientos, espresándose -asi en contestacion. «Me lisongeo de haber anticipado -mis felicitaciones por tan plausible é importante -suceso. Las repito con una plenitud de -gozo que me hace en parte olvidar que esta sancion -aunque tan justa y necesaria, no debe mirarse -en la actualidad por todos los que tenemos el honor -de pertenecer á ese pais, <i>sino como nueva -obligacion que nos impone el sacrificio de nuestras -pasiones, la dedicacion de nuestros talentos y la -concentracion de nuestras fuerzas, para realizarla -con la celeridad que exije la situacion urgente de -esos pueblos</i>.»</p> - -<p>A fines de Diciembre de 1816 fué instruido el Sr. -Rivadavia de que en la isla Antigua habia sido capturada -por la corbeta <i>Branes</i> de S. M. B., una -fragata de guerra con pabellon argentino comandada -por el coronel D. Guillermo Brown. La captura -tenia por pretesto la falta de los papeles que -el derecho de las naciones requiere para ejercitar -el corso, y la noticia de este suceso llegaba al conocimiento -del Diputado con colores poco favorables -á la probidad tantas veces acreditada del que -fué despues nuestro glorioso almirante. En este -acontecimiento de suma trascendencía en aquella<span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[47]</a></span> -época, procedió el Sr. Rivadavia con actividad y -acierto. Su primer paso fué autorizar á los Sres. -Hallet hermanos y compañia de Londres, para -que procedieran judicialmente á reclamar el buque -de guerra y las presas de su convoy, en nombre -y representacion del gobierno de las Provincias -Unidas.</p> - -<p>Apenas el coronel Brown se vió envuelto en -aquellas dificultades se dirigió á los Diputados de -Buenos Aires en Europa, dándoles cuenta de las -circunstancias en que se hallaba. Y como fuese el -Sr. Rivadavia el único representante del gobierno -de las Provincias Unidas del Rio de la Plata que á -la sazon se hallase allí, se creyó en el deber y con -el derecho de contestarle asegurándole que desde -luego se hubiera dirijido al Lord Vizconde Castlereaght -en los términos exijidos por los intereses -y derechos de su gobierno, si no hubiese visto con -placer que el coronel Brown le aseguraba de que -dentro de pocos dias seria declarada libre la fragata -de su mando: que en tal concepto creia mas -prudente reservar todo paso oficial hasta recibir -noticias auténticas y pormenores del suceso.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia no perdió esta ocasion para levantar -el espíritu del prisionero comunicándole la -reciente declaracion de la independencia y l<span class="pagenum"><a name="Page_48" id="Page_48">[48]</a></span>os sucesos -prósperos de los corsarios de Buenos Aires -sobre las costas españolas del Oceano y el Mediterráneo. -Y como el bravo coronel pidiese en su comunicacion -reglas acertadas para dirijir su conducta, -no quedó corto el Sr. Rivadavia en satisfacer -aquel deseo, haciéndolo con tanto peso que -seria una usurpacion á su fama el no consignar -aqui aquellas reglas, ya que la casualidad las ha -traido á nuestro conocimiento. “Como V. S. tiene -la bondad, le decia con fecha 3 de Enero de -1817, de pedir consejos amistosos, yo opino que -el interés del Estado, de V. S. y su honor mismo -exigen con urgente preferencia que asi que se halle -V. S. en disposicion, retorne con toda brevedad -á Buenos Aires, participándome en todo caso su -determinacion y cuanto sea digno de una noticia -oficial.”</p> - -<p>Un subalterno de aquella espedicion se había dirigido -tambien á los Diputados, y segun parece, con -espíritu poco favorable al gefe á quien estaba subordinado. -Al contestarle el Sr. Rivadavia en la misma -fecha que lo hacia al coronel Brown, lo hace -con palabras que tampoco deben condenarse al olvido. -Si las que hemos copiado honran la prevision -del diplomático, las siguientes demuestran el -culto que prestaba el ciudadano, en toda ocasion, -al principio de autoridad que mas tarde se esforzó -en radicar en su patria. “Creo tan de mi deb<span class="pagenum"><a name="Page_49" id="Page_49">[49]</a></span>er como -del interés de Vd., escribia al mencionado oficial, -el prevenirle á nombre de nuestro gobierno -que por ningun motivo se separe V; ni consiguientemente -su tropa de la espedicion, hasta que esta -regrese á Buenos Aires, ó que otros resultados que -imposibiliten este caso le faculten á Vd. á hacerlo; y -aun entonces no lo deberá ejecutar sin órden espresa -de su gefe. El contesto de su oficio me obliga á -recordarle que un oficial de verdadero mérito, cuantos -mas conocimientos posea, aun sobre sus gefes, -tantos mayores deberes le ligan á la observancia de -la disciplina. Yo me lisongeo de que Vd. conocerá -bien la importancia de este principio, y toda la trascendencia -de cualquiera infraccion de él. Asi espero, -que, tan celoso de los intereses de su patria -como exacto en el cumplimiento de sus obligaciones, -sabrá continuar todos los sacrificios que estas -le demanden, proporcionando á nuestro gobierno -la satisfaccion de premiar á un oficial que ha sabido -completar su mérito....”</p> - -<p>Las esperanzas del coronel Brown fueron burladas. -La “Hércules,” que asi se llamaba la fragata -de su mando, fué declarada buena presa por los -tribunales de Antigua, como lo fué mas tarde por -el almirantazgo de Lóndres. Para ventilar sus derechos -ante los magistrados que componian esta -córte militar, se trasladó el coronel Brown á <span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[50]</a></span>aquella -capital, desde donde se puso en correspondencia -con el Sr. Rivadavia. El coronel Brown comunicó -al Diputado argentino los antecedentes necesarios -para que éste formase juicio de aquel suceso -ruidoso y para vindicarse de los cargos que la opinion -hacia recaer sobre él, no sin algunos visos de -bien fundados. Pretendia tambien el coronel que -el Diputado se trasladase á Lóndres y tomase parte -personalmente en el proceso que bajo la direccion -de letrados ingleses habia entablado contra las -autoridades de la Antigua.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia dió contestacion á la nota de -Brown desde Paris, con fecha 27 de Junio de 1817, -observando que si á él le tocaba “la defensa de nuestros -derechos y el honor de nuestro pabellon, no -era aquel el campo en donde debieran defenderse, -porque ni el caballero Stirling, ni el subdelegado -de la marina Antigua, ni la misma córte del almirantazgo -habian atacado el honor y la propiedad -del supremo gobierno de las Provincias Unidas del -Rio de la Plata, sino el ministerio de S. M. Británica.... -A este, pues, corresponde esclusivamente la -subsanacion de todos los daños y perjuicios irrogados -á dicho gobierno, y un enviado no puede ni -debe exijirlas de otra autoridad de esa nacion.” -Esta determinacion de no presentarse en la capital -de Inglaterra, sino en caso absolutamente necesario,<span class="pagenum"><a name="Page_51" id="Page_51">[51]</a></span> -tenia por verdadero motivo evitar el hacerse el -blanco inmediato de desaires que preveia por el silencio -del gabinete y por el curso parcial de la subsanacion -del negocio, en el cual habia tomado parte -el Cónsul de España desde su iniciacion ante los tribunales. -Mas no por esto dejó el Sr. Rivadavia de -atender los intereses argentinos. Con la misma fecha -de la nota el coronel Brown dirijió una detenida -comunicacion á los señores Hallet hermanos y -compañia, dándoles bases y razones en que se fundaron -para reclamar del ministerio de Relaciones -Esteriores del gobierno inglés la satisfaccion que el -proceder del Comandante Stirling y la córte del almirantazgo -de la Antigua le ponian en el deber de dar.</p> - -<p>Como el Sr. Rivadavia tenia á la vista una copia -legalizada del espediente obrado en la citada isla, -puede considerarse como un estracto de él la relacion -que hace de los hechos, los cuales nos parecen -interesantes para la historia, por lo tanto oportuna -la transcripcion siguiente de algunos párrafos de -la nota dirijida á la casa de Hallet.—“Partiendo -del principio de la absoluta neutralidad” (dice la nota) -que en la guerra de España con las provincias -del Rio de la Plata ha proclamado y protestado el -gobierno inglés, enunciaré los datos y hechos mas -esenciales. La fragata “Hércules” era bajo todo -respectos un buque de guerra del Gobierno de <span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[52]</a></span>Buenos -Aires: la comision y el destino son los que dan -este carácter segun las convenciones y prácticas que -forman el derecho marítimo.</p> - -<p>El que la propiedad del buque sea de un particular -nada altera esta calidad, y la nacion inglesa es -la que puede suministrar mas pruebas de esto. El -comandante de dicho buque D. Guillermo Brown -es un oficial de las provincias del Rio de la Plata: él -es de origen inglés; mas en el momento que admitió -el primer despacho del supremo gobierno de dichas -provincias, revistió todas las calidades que les -autorizaban á obrar como oficial de honor en una -guerra contra aquel pais. Los vasallos de S. M. B. -han tenido hasta ahora la facultad de hecho y de -derecho para consagrar sus servicios á cualquiera -nacion, como no sea contra la suya. Y sobre todo, -el caballero Brown hacia sobrado tiempo que servia -al gobierno de Buenos Aires, para que el de la -Gran Bretaña pudiera haberlo sabido y reclamado, -si juzgaba que los servicios de él contrariaban sus -intereses ó su política.</p> - -<p>«En la espedicion de que era parte la citada -«Hércules» no intervino la mas mínima propiedad -inglesa.» El armamento, pertrechos y habilitacion -misma eran de la propiedad y costo inmediato del -gobierno de Buenos Aires, como consta de los documentos -que obran en el espediente.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_53" id="Page_53">[53]</a></span></p> - -<p>El casco y aparejo del buque que formaban toda -la propiedad del oficial Brown, no puede calificarse -por ningun sólido principio de propiedad inglesa: -ella pertenecia antes al mencionado gobierno que -habia comprado dicho buque para su servicio, del -que hizo donacion á uno de sus oficiales premiando -al mérito y animando la emulacion de los que le -servian.</p> - -<p>«El arribo de la fragata «Hércules» á la Barbada, -considerado como buque de guerra no ha contravenido -á ninguna ley marítima de comercio ó -colonial que autorice á su aprehension y confiscacion, -y aun cuando se le gradue de buque mercante, -habiendo arribado por necesidad, y no probándole -hecho ni intencion de hacer alguna introduccion -clandestina, como lo comprueba el proceso, -por los tratados y leyes coloniales de España misma, -no puede negársele en tal caso el auxilio que su necesidad -demanda ni menos detenerlo....»</p> - -<p>Hemos dicho que sobre la conducta del coronel -Brown pesaban algunas sombras; él bien lo conocia, -pues ofreció al Sr. Rivadavia una plena satisfaccion -prestándose á darla personalmente en Paris -mismo si asi se lo exijiese el Diputado de su gobierno.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia con la imparcialidad que correspondia -en negocios tan graves, no quiso disimular<span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[54]</a></span>le -ni la naturaleza ni la fuerza, tal vez aparente, -de los actos que empañaban la fama del buen marino; -pero tomando en cuenta la instancia que este -hacia para lavarse de toda mancha, tuvo la discrecion -el Sr. Rivadavia de tranquilizar el espíritu de -quien podia aun prestar á la causa de la independencia -servicios de consideracion. En la nota mencionada -del 27 de Junio le decia: «Pasando á lo que -toca á su honor personal, aseguro á V. S. con la -franqueza que me pide; que mi opinion del benemérito -coronel Brown es siempre la misma que he tenido -la satisfaccion de manifestar en toda oportunidad, -y le protesto que me lisongeara mucho poder -obrar siempre conforme á ella. Persuádase -V. S. que conozco sobradamente los enemigos que -forman el mérito y la desgracia, mayormente si los -accidentes prestan la decoracion del celo á la calumnia. -En caso semejante, donde hay un mérito -bien fundado y un talento que hacer valer no -falta mas que el carácter, y yo me congratulo de -entreveer este en su persona.»</p> - -<p>La nobleza de este lenguaje, los principios de derecho -público y los pormenores históricos que encierran -las dos notas que en parte dejamos copiadas, -las dan una importancia que hace que tengamos á -dicha la conservacion de tan preciosos documentos. -Por cierto que de la lectura de ellos no podría<span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[55]</a></span> -traslucirse la situacion personal del autor, ni -los motivos de desaliento que en el instante de firmarlos -debian obrar sobre su ánimo. Dejaremos -que él mismo pinte esa situacion en el siguiente párrafo -de su comunicacion de 24 de Mayo de 1817, -al Director Puyrredon, que dice asi: «Acabo de -recibir un oficio de V. E. datado en esa capital á 3 -de Enero del corriente año .... en que me íntima -que no apareciendo motivo de conveniencia que -pueda fundar mi residencia en Europa para lo sucesívo, -regrese á ese pais .... Yo obedezco á la órden -de V. S. y desde luego no promederia un momento -entre la obediencia y la ejecucion si no me -retuvieran motivos insuperables por el presente. -En los puertos de Francia no será fácil encontrar -buque que haga viaje directo á esa por lo que probablemente -me veré obligado á pasar á Inglaterra. -Mas no tengo recurso alguno para hacer frente á los -gastos precisos de mi transporte. Y sobre todo, no -hace honor á ese gobierno ni á mi persona el salir -de esta capital sin cubrir lo que debo en ella, mayormente -cuando se me ha anticipado bajo la sola -garantia de mi persona.»</p> - -<p>El 10 de Diciembre de aquel mismo año recibió -nuevos plenos poderes para constituirse en órgano -del gobierno de las Prov<span class="pagenum"><a name="Page_56" id="Page_56">[56]</a></span>incias Unidas de Sud-América -cerca de los soberanos de Europa, con el objeto -de conquistar la estima de estos á favor de aquel gobierno, -el cual estaba seguro de granjeársela por la -bondad de su conducta, segun la espresion oficial de -los respectivos documentos diplomáticos.</p> - -<p>Por los antecedentes que tenemos á la vista venimos -en conocimiento de la importancia de los trabajos -del Sr. Rivadavia en Europa; pero no podemos -trazar una historia de ellos por lo incompleto -de aquellos mismos antecedentes.</p> - -<p>El Diputado argentino no dejó de negociar un -solo momento, á fin de inclinar al gabinete francés -á protejer con su fuerza moral la independencia de -esta parte de América, conato principal de nuestra -política esterior. El Sr. Rivadavia habia conseguido -captarse la amistad de escritores y personajes -influyentes capaces de obrar sobre la opinion del -pueblo francés y sobre la política de su gabinete. -Monseñor Deprat puso su pluma calorosa al servicio -de la gran causa americana, y los sentimientos -democráticos del noble general Laffayette, no permanecieron -inoficiosos ante las hábiles instancias -del Sr. Rivadavia cuyo elevado carácter supo apreciar -aquel hombre tan simpático para los amigos -de la libertad.</p> - -<p>Debiendo respetar el punto político de partida<span class="pagenum"><a name="Page_57" id="Page_57">[57]</a></span> -del monarca francés de aquella época, el Sr. Rivadavia -declaró que el gobierno que representaba habia -seguido una conducta conforme con las doctrinas -conservadoras proclamadas por el Congreso de -Viena de 9 de Junio de 1815. Que aquel creia, por -consiguiente, cumplir con sus deberes, perseverando -en la línea de conducta que habia seguido, empleando -con respecto del Rey de España todos los -medios de conciliacion que estuvieran á su alcance, -aumentando y fortificando los medios de defensa, -al mismo tiempo que se esforzaba por mejorar y -perfeccionar sus instituciones. Hacia esta declaracion -con motivo del Congreso de soberanos que debia -tener lugar en Aix-Lachapelle, y en el cual, segun -los cálculos del Sr. Rivadavia, deberia tratarse -la gran cuestion americana á instancias del gabinete -peninsular. Los esfuerzos de nuestro diplomático -se contrajeron por tanto á presentar la causa y el -crédito del gobierno de las Provincias Unidas bajo -puntos de vista favorables, demostrando en laboriosas -memorias que redactó al efecto, el progreso -creciente del comercio, de la riqueza y de la civilizacion -del Rio de la Plata, asi como de los demas -Estados que tenian un propósito comun con nuestras -Provincias.—“La existencia politica, la organizacion -interior y las relaciones esteriores de la -parte mas vasta, hermosa y fértil de la América, (decia -el Sr. Rivadavia en 15 de Octubre de 1818, en<span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[58]</a></span> -nota confidencial escrita en frances al Jeneral Dessales, -ministro de Relaciones Esteriores) no es negocio -que pertenezca esclusivamente á la España: es -del interés de todo el mundo civilizado. Las dos -potencias americanas reconocidas por la Europa, -se encuentran comprometidas en las numerosas -complicaciones que acarrea la prolongacion de una -lucha desoladora, sostenida en el nuevo mundo durante -casi nueve años; lucha cuyas consecuencias -son perniciosas para todas las naciones mercantes. -Ha ya muchos años que las Provincias Unidas de -Sud América y recientemente Chile, han conquistado -cuanto título puede exijirse á un pais nuevo para -merecer una constitucion nacional.... .... Hasta -hoy no se ha presentado á la América la ocasion de -hacerse oir y de esplicar de una manera adecuada -la gravedad é importancia de sus intereses .... Yo -me hallo en situacion de dar á este respecto todas -las esplicaciones que se creyeren necesarias.”</p> - -<p>Nuestra diplomácia en Europa no perdió de vista, -ni por un solo instante, un peligro cuya gravedad -debia disimularse y en prevision del cual era prudente -captarse simpatías en los gabinetes de primer -órden. Consistia ese peligro en una espedicion -preparada en Cádiz, cuyo número de soldados montaba -á 18 ó 20,000 hombres, segun los <i>Bandos</i> que -en tinta colorada imprimia y hacia colocar el<span class="pagenum"><a name="Page_59" id="Page_59">[59]</a></span> gobierno -de Buenos Aires en las esquinas de esta ciudad, -y ante cuyo buen éxito probable trepidaban -aquellos gabinetes para decidirse al reconocimiento -de nuestra independencia. “La España, decia -con este motivo el Sr. Rivadavia al ya mencionado -ministro de relaciones esteriores de Francia, podrá -causar una sorpresa á la buena fé de la Europa; pero -no está en su poder el alucinar á la América.... -No nos és indiferente, por cierto, que esa espedicion -parta ó no, puesto que en las Provincias Unidas -de Sud-América, la vida y la fortuna de cada -ciudadano están identificadas con las de todos los -demas; pero el señor Ministro me permitirá asentar -aquí dos verdades que sobradamente se justificarán -con el tiempo. La primera es que ni el gobierno -ni el plenipotenciario de aquellas provincias -consentirán jamás en desviarse un solo paso del camino -que llevan, ni cederán un punto de la justa -solicitud de que se impida á la espedicion militar el -zarpar de los puertos de la península. La segunda -es, que si la espedicion llegase á realizarse, entonces -cesarán todas las consideraciones y miramientos, y -la fuerza se encargará de hacernos justicia.”</p> - -<p>Fácil es de comprender que la política francesa -era dilatoria tanto como indecisa. El Diputado que -usaba tanta firmeza en sus comunicaciones no <span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[60]</a></span>tenia -acceso fácil para hacerse escuchar de viva voz como -deseaba.</p> - -<p>Para conseguirlo, ocurrió á la influencia de sus -respetables amigos, y especialmente á la del Jeneral -Laffayette, quien levantándose mas alto que los consejeros -del Borbon restaurado, comprendia cuanto -ganaria el prestigio un tanto débil de la Francia, si -se decidia á favor del Sur de la América en los términos -que lo habia hecho en otro tiempo con respecto -al Norte.</p> - -<p>El noble Jeneral que conocia todo el poder de -conviccion en que abundaba la palabra del diplomático -argentino y que se interesaba en su causa, tenia -particular empeño en acercarlo al Ministro de relaciones -esteriores. Dirijióle con este fin una memoria -sobre el estado general de los negocios de la -América meridional, en la cual comenzaba por disculparse -de su injerencia en materias de tan alta política, -recordando que estaba suficientemente justificado -por la que habia tomado en la causa de los -norte-americanos cuarenta y dos años antes, y añadia: -“La emancipacion de la América española, -inspirada por la revolucion de los Estados Unidos, -ha sido acelerada por la revolucion europea. Cualquiera -género de oposicion á ella no puede conducir -sino á aflijir la humanidad sin dañar en lo mas -minimo á esa misma independencia. ¿Qué hará -hoy la Francia? Al instinto despótico de Bonaparte<span class="pagenum"><a name="Page_61" id="Page_61">[61]</a></span> -repugnaba la política generosa.... Ha llegado -el momento en que el gobierno constitucional procure -su apoyo en la opinion del pais, y sus alianzas -en la simpatia liberal de los demas pueblos. Me -guardaré de hacer al rey la injusticia de creer que -quiera comprometer nuestros intereses y sus deberes -por atender á cortesanias de familia. En otro -tiempo éramos dueños en gran parte del comercio de -la América española, llevando alli nuestros productos -al través de la España y por intervencion de las -casas francesas establecidas en Cádiz. De aquella -ventaja real solo nos ha quedado la conocida preferencia -que aun dan aquellos pueblos á nuestras mercaderias; -preferencia que los ingleses se empeñan -en que caiga en olvido.... Para indemnizar á la -Francia de la pérdida de la consideracion política -debemos ponernos francamente como en 1778, sin -que ahora existan los peligros de entonces, á la cabeza -de la independencia americana, para asegurar -provechos que no tardarán otros en arrebatarnos... -Por lo demas mi mision se reduce á presentar á V. -E. en la noche de hoy al Sr. Rivadavia, quien no solo -está autorizado para hablar en nombre del pais -de su nacimiento, sino tambien de Chile, en donde -las armas argentinas han sido tan felices como lo -serán pronto en el Perú.”</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[62]</a></span></p> - -<p>En la noche del 19 de Enero de 1819 el marqués -de Laffayette y el Diputado de Buenos Aires descendieron -de un mismo carruaje á la puerta del ministro -de relaciones exteriores de Francia. En aquella ocasion -debieron tratarse los importantes negocios que -las transcripciones que dejamos hechas dan á conocer -en defecto de documentos mas esplícitos que -no han llegado á nuestras manos.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia tuvo órden de su gobierno de -pasar á Lóndres, reemplazándole en el carácter de -Diputado cerca del gobierno frances el Dr. D. Valentin -Gomez. Las instrucciones dadas á este último -están firmadas por el ministro D. Gregorio -Tagle á 21 de Octubre de 1818, y de esta misma -fecha es la órden dada al Sr. Rivadavia para trasladarse -á la córte de Inglaterra, segun el tenor del -artículo 4.ᵒ de dichas instrucciones.</p> - -<p>En una nota datada en Paris á 18 de Junio de -1819, dió cuenta el nuevo Diputado de su primera -conferencia tenida con el ministro de relaciones -exteriores el dia 1.ᵒ de aquel mismo mes, en la cual -le habia declarado que en concepto del gabinete -frances dependia la suerte de la independencia americana -de la aceptacion de la forma monárquica -constitucional, y que partiendo de esta persuacion, -manifestada con franqueza, le habia propuesto para -el gobierno de esta parte de América, al principe -europeo, heredero del reino de Etruria,<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[63]</a></span> entroncado -por línea materna con la dinastía de los Borbones. -La manera como el congreso miró aquella -proposicion que el Sr. Gomez comunicó con una -circunspeccion que le honra, fué el motivo que mas -de cerca decidió de la suerte funesta que cupo al -cuerpo nacional que habia declarado nuestra independencia -en el acta memorable del 9 de Julio de -1816. Cayó envuelto en un famoso proceso y los -tiros que le derribaron tuvieron alcance para herir -á los Diputados que representaban en paises estrangeros -al gobierno de las Provincias Unidas. Estos -diputados eran tres en aquel momento. D. Manuel -José Garcia, D. Valentin Gomez y D. Bernardino -Rivadavia. Una nota de idéntico tenor, en cuya -lacónica redaccion se advierte el intencional olvido -de toda forma y de todo comedimiento, les anunció -que quedaban sin valor sus poderes y que en consecuencia -regresaren sin demora á esta capital. El -Sr. Rivadavia recibió esta íntimacion el 2 de Julio -de 1820.</p> - -<p>Disueltas las autoridades nacionales, cayeron las -provincias antes unidas en una especie de aislamiento -oscuro y estéril. En todos los puntos del -vasto territorio argentino dejó de existir el gobierno -fundado en la razon y en la ley. Las calles y -plazas de la capital misma se convirtieron en teatro -de una desgreñada guerra civil, y sobre l<span class="pagenum"><a name="Page_64" id="Page_64">[64]</a></span>a superficie -social aparecieron esas influencias de baja estraccion -que cobran albedrio pernicioso cuando las -riendas gubernativas pasan á cada instante de una -mano á otra mano por falta de alguna bien intencionada -que las rija con energia y tino.</p> - -<p>Forzoso era de en medio de este caos hacer brotar -la luz; evocar el órden del seno de la anarquia, -y construir el poder administrativo con los escombros -de la autoridad derribada por la demagogia. -Esta fué la obra dificil que el pueblo de Buenos -Aires; en un momento feliz de reposo, encomendó -á la persona de un guerrero de la independencia.</p> - -<p>Todos los amigos del órden se asilaron al rededor -de la silla del gobernador D. Martin Rodriguez. -La campaña, reducida á una frontera estrecha y -mal defendida, trajo tambien su continjente de fuerza -en apoyo del nuevo magistrado en quien confiaba -para dar mas ámbito á su pingüe industria especial y -para garantir las propiedades rurales contra la rapacidad -de los bárbaros. La esperanza pintábase en -todos los semblantes. La masa del pueblo dotada -de esa adivinacion de lo futuro que está negada al -individuo, preveia que comenzaba una época nueva, -y que las promesas de la revolucion iban á tener en -los hechos mas realidad que en las columnas gárrulas -de las gacetas. Fatigados estaban los ciudadanos de -glorias militares y de venganzas domésticas; ansi<span class="pagenum"><a name="Page_65" id="Page_65">[65]</a></span>aban -por el reposo de la paz y por la dulce satisfaccion -de poder amarse como hermanos.</p> - -<p>Bajo el influjo de esta disposicion de los ánimos, -nada recomienda tanto el mérito y el carácter del -Sr. Rivadavia como el nombramiento que invocando -“el voto público de sus conciudadanos;” hizo -en él el gobernador Rodriguez para desempeñar el -Ministerio de gobierno, por decreto del 19 de Julio -de 1821. “La importancia de sus servicios y la -estension de sus luces,” eran otras tantas calidades, -que segun el mismo gobernador le señalaban para -ser llamado á aquel importante destino.</p> - -<p>Los antiguos, ha dicho el mas afamado de los -políticos prácticos, inventaron el rio del olvido, al -contacto de cuya corriente se desvanecian en las almas -los recuerdos de la vida. Pero el verdadero -Leteo despues de una revolucion se forma de cuanto -puede abrir al hombre las sendas de la esperanza. -Este ingenioso pensamiento, bajo formas mas -graves sin duda dominaba el ánimo del nuevo ministerio. -Esplicándose con alta y generosa filosofia -los errores de todos, (de los cuales él mismo no -se consideraba exento) como consecuencia de la -marcha torrentosa de la conquista de la independencia, -se propuso curar esos errores, “cerrando -para siempre el periodo de la revolucion, no acordándose -mas ni de las debilidades ni de las ingratitud<span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[66]</a></span>es.” -Nueve dias despues de su aceptacion del -ministerio, y la primera vez que en este carácter se -presentó en la Sala de Representantes, fué para -pronunciar la siguiente declaracion que establece -un programa tan lacónico como bello. “El gobierno -quiere constituirse en protector de todas las seguridades -y en un conservador de todas las garantias.”</p> - -<p>La Providencia vinole en auxilio para que pudiera -dar cumplimiento á los votos de su política conciliadora. -El ministro sabia aprovechar los instantes -oportunos, y sabia tambien que cuando la generosidad -no es simulada tiene eco inmediatamente -en el corazon argentino.</p> - -<p>En la noche del 26 de Setiembre llegó á Buenos -Aires la noticia de un gran triunfo obtenido por -nuestras armas coaligadas con las chilenas. El -Jeneral San Martin habia entrado victorioso á la -ciudad de los Reyes, á la resistente capital del Perú, -asiento del poder peninsular en aquel rico é inmenso -pais.</p> - -<p>Segun la espresion de nuestro gobierno quedaban -colmadas con aquel acontecimiento las nobles -aspiraciones concebidas en 25 de Mayo de 1810. -Los pueblos del continente gozaban ya de independencia; -que fuesen libres y dichosos debia ser la -única ambicion que cupiese para en adelante <span class="pagenum"><a name="Page_67" id="Page_67">[67]</a></span>á la -provincia de Buenos Aires.</p> - -<p>Tan grata nueva y tan hermosos sentimientos -fueron llevados al seno de la Sala de Representantes -el dia siguiente, con la mayor solemnidad, por -los tres secretarios de Estado, al mismo tiempo -que el proyecto de ley de olvido que fué el primer -paso con que el Sr. Rivadavia abrió la série de sus -trabajos políticos. Tendia esta medida á tranquilizar -y consolar los ánimos, á avivar la fé en la libertad -civil ahogada en la grita de los partidos -apasionados, y á conquistar entre las parcialidades -en que el pais se encontraba dividido, las capacidades -y las influencias que pudieran concurrir á la -reforma jeneral que se disponia á emprender la -administracion. Estas miras eran tas vastas é imparciales -que alcanzaron hasta á los antiguos vecinos -españoles de esta ciudad, á quienes las exijencias -de la época negaban desde 1817 el inocente -derecho de unir su sangre en lejítimo matrimonio -á las mugeres argentinas. La justicia política -fué pues absoluta para todos los habitantes -de la provincia de Buenos Aires.</p> - -<p>Para apreciar bien el mérito de los trabajos que -distingen á la administracion que rijió al pais desde -mediados de 1821 hasta el 9 de Mayo de 1824, -seria preciso trazar un cuadro detenido de la situacion -de las cosas, del estado de la cultura pública<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[68]</a></span> -y de las propensiones generales de la opinion, anteriores -á aquel brillante periodo. Dice con propiedad -un escritor inglés, testigo de aquellos trabajos, que -nada es tan capaz de hacer el elojio cumplido de los -talentos del primer ministro del General Rodriguez -como la comparacion del estado del pais entre las -fechas en que se encierran los tres años durante -los cuales desempeñó aquel empleo el Sr. Rivadavia. -A pesar de la dócil voluntad que se sentia -en la poblacion para obedecer á un buen gobierno, -existia una fuerza secreta que desviaba y detenia su -accion; fuerza formada principalmente por las aspiraciones -envidiosas apoyadas en hábitos rancios y -en preocupaciones que una prensa sin doctrina social -habia irritado sin correjir.</p> - -<p>Comprendió el Sr. Rivadavia que en situacion -semejante debia el gobierno administrar y doctrinar -á un tiempo, y que la autoridad, á la cual levanta -siempre los ojos el pueblo, debia presentarse -como modelo de los que la obedecian. Comprendia -tambien que en una república, mas que -bajo cualquiera otra forma de gobierno, necesita la -autoridad revestirse de la fuerza moral que nace -de las virtudes cívicas y de la conciencia de los deberes, -y adquirir respeto y prestigio, no por la -popularidad que se compra á precio de concesiones -y debilidades que acaban por suprimir á la autor<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[69]</a></span>idad -misma, sino por la bondad de sus medidas, -por la razon y el acierto de ellas y por la valiente -constancia para sostenerlas á pesar á veces de la -opínion pública cuando se pervierte ó estravia.</p> - -<p>El ministro del General Rodriguez no confió en si -solo: mas que en él y en sus hábiles compañeros -puso su confianza en la verdad del sistema representativo -que francamente habia aceptado y acababa de -estudiar al natural en las instituciones de la Inglaterra.</p> - -<p>En primer lugar exijió de la administracion de -justicia, ese gran poder del Estado, toda la imparcialidad -y todo el saber que constituyen sus principales -elementos, elevando á la magistratura los letrados -mas íntegros é inteligentes. Y como el sistema -democrático es una burla cuando los representantes -del pueblo no son mas que la significacion -de un partido ó de las veleidades del aura popular -de una mañana de elecciones, ejerció su influencia -para que en los bancos de la legislatura se sentasen -los mas dignos, los mas entendidos y respetados -entre los vecinos de la Provincia. Sus atrevidas -reformas habrian hecho fracazar al gobierno, si sus -proyectos no se hubiesen convertido en ley por el -voto de los ciudadanos á quienes acataba toda lo sociedad. -En una palabra, el Sr. Rivadavia que no temia -ni envidiaba la superiodidad de nadie, y que se<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[70]</a></span> -consideraba en un puesto merecido, por el testimonio -de su propia conciencia, trató de que los poderes -públicos se colocasen á la altura de sus miras, y -las personas que los componian al nivel de su ilustracion -y de su altísima moralidad.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia, usando de dos voces de su predileccion, -era «eminentemente gubernamental.» Y, -añadiremos, uno de los argentinos mas demócrata, -tomando esta palabra en su hermoso y jenuino significado.</p> - -<p>El brazo de este hombre de estado no manejó -sino los verdaderos resortes de los gobiernos libres. -Los hilos secretos é ingeniosos con que se traman -las redes políticas, son demasiados ténues para que -no se rompiesen en sus manos de hércules. La libertad, -la publicidad, el respeto por la dignidad de -las personas, la consistencia de las relaciones sociales -por medio de la instruccion y de la mejora -moral de los individuos, y, segun su bella espresion, -la confianza en el <i>imperio del bien</i>.... tales eran -aquellos resortes.</p> - -<p>No somos nosotros los que lo aseguramos á título -de biógrafos panegiristas: son deducciones de sus -propios actos administrativos. El Sr. Rivadavia nos -ha legado un precioso cuerpo de doctrina social y -gubernativa en los considerandos de los decretos -que firmó, en los mensages del Ejecutivo á las Cá<span class="pagenum"><a name="Page_71" id="Page_71">[71]</a></span>maras. -Queria ser obedecido mas que por la fuerza -del mandato por la del convencimiento obrado por -el raciocinio que precedia á sus disposiciones.</p> - -<p>Traigamos á la memoria algunas de sus máximas:</p> - -<p>«La publicidad es la mejor garantia de la buena -fé de los actos, mayormente en aquellos cuya desicion -está sugeta á una arbitrariedad necesaria.</p> - -<p>«No hay instituciones que contribuyan tanto á la -civilizacion de un pueblo, como las que inducen entre -los individuos respeto recíproco en maneras y -en espresiones.</p> - -<p>«No hay medio ni secreto para dar permanencia á -todas las relaciones políticas y sociales como el de -ilustrar y perfeccionar tanto á los hombres como á -las mugeres, á los individuos como á los pueblos.</p> - -<p>«La ilustracion pública es la base de todo sistema -social bien reglado, y cuando la ignorancia cubre á -los habitantes de un pais, ni las autoridades pueden -con suceso promover su prosperidad, ni ellos mismos -proporcionarse las ventajas reales que esparce -el imperio de las leyes.</p> - -<p>«Todo premio adjudicado al verdadero mérito, -sino es un tributo de rigorosa justicia, es seguramente -un resorte de los que ma<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[72]</a></span>s ventajosamente -promueven la perfeccion moral.</p> - -<p>«Es cierto que la opinion pública, especialmente -en paises inespertos, se estravia de suyo, es á veces -sorprendida y frecuentemente resiste á la accion del -poder; pero en todos esos casos sosteniéndose esta -sobre la masa de los intereses ú obrando al frente -de la corriente por medio de la instruccion, de la -libertad y de la publicidad, el triunfo es tanto mas -cierto y glorioso cuanto que se reviste el imperio del -bien.»</p> - -<p>Cerraremos esta incompleta página de un verdadero -<i>libro de oro</i> con un pensamiento que muestra -toda la liberalidad de las miras de aquel exelente -estadista:</p> - -<p>«Es preciso, decia, que los pueblos se acostumbren -á ser celosos de sus prerogativas.»</p> - -<p>En el momento mismo en que desde la altura del -mando emitia este principio, ponia en manos del -pueblo los medios para que conociese la estension y -la naturaleza de esa prerogativa, encargando la traduccion -del libro de su amigo M. Daunau, «de las -garantias individuales» á uno de nuestros mas sérios -literatos de aquella época.</p> - -<p>Esta traduccion, publicada en crecido número de -ejemplares, ha sido uno de los libros en que hemos -aprendido á leer y á pensar muchos hombres hoy -maduros, ó mas bíen dicho, una jeneracion entera.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_73" id="Page_73">[73]</a></span></p> - -<p>Consiste, pues, la principal gloria del Sr. Rivadavia -haber colocado la moral en la region del poder -como base de su fuerza y permanencia, y en -comprender que la educacion del pueblo es el elemento -primordial de la felicidad y engrandecimiento. -Sobre estas columnas fundó una administracion -que todavia no conoce rival en estos paises, y parte -de cuyas creaciones, como puntos luminosos, han -lucido hasta en las negras horas del gobierno bárbaro -que por tantas años mantuvo detenido el carro -del progreso argentino.</p> - -<p>Apenas ocupó el puesto de ministro, erigió la -Universidad mayor de Buenos Aires con fuero y -jurisdiccion académica, como estaba acordado por -reales cédulas desde el año 1778. Fué este su primer -paso en la tarea de fundar establecimientos de enseñanza -alta y primaria, bajo un sistema general, -oportuno para desarrollar la educacion pública al -abrigo del sosiego y del nuevo órden que sucedia á -la anarquia.</p> - -<p>Inmediatamente despues fundó las escuelas gratuitas -bajo el sistema rápido y económico de Lancaster, -no solo en los barrios de esta ciudad sino -en los mas apartados pueblos de campaña, confiando -la inspeccion general de todas ellas á un sacerdote -recomendable por su ilustracion y conocido -por su jenerosa filantropía. El premio dado por el -Sr. Rivadavia al difundidor del benéfico preservat<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[74]</a></span>ivo -de Jenner, fué el encargarlo de dirijir el espíritu -de aquellos mismos niños cuya salud corporal -habia salvado.</p> - -<p>Pero su pensamiento orijinal, y mas fecundo fué -el de apoderarse, á favor del bien público, de las -hermosas cualidades del corazon femenino. Sabia -el Sr. Rivadavia—son palabras suyas—que la naturaleza -al dar á la mujer distintos destinos y medios -de prestar servicios, dió tambien á su corazon y á su -espíritu calidades que no posee el hombre, quien, -por mas que se esfuerze en perfeccionar las suyas se -alejará de la civilizacion si no asocia á sus ideas y -sentimientos la mitad preciosa de su especie. La -Sociedad de Beneficencia se ha defendido en épocas -de retroceso social por la propia importancia de sus -tareas, y ha podido educar dos jeneraciones de madres -morales é instruidas que han dado entre caricias -los primeros consejos y las primeras lecciones -á centenares de ciudadanos. La Sociedad de Beneficencia -es una escuela normal donde se forman -exelentes y dignas matronas que se sucederán unas -á otras practicando el bien y ejerciendo la insigne -majistratura de la mejora de sexo, mientras exista -esta ciudad que la respeta y ama. La anciana moribunda -les dirije las últimas bendiciones desde el -lecho de la misericordia, y la tierna niña en el albor -y fuerza de la vida, desde el banco de sus labores<span class="pagenum"><a name="Page_75" id="Page_75">[75]</a></span>, -eleva tambien sus puros agradecimientos á esas segundas -madres que les dió la patria por la mano venerable -de Rivadavia.</p> - -<p>Cuadro demasiado estenso seria el que comprendiese -todos los pormenores de las reformas emprendidas -en la administracion de Rodriguez. Ellas -abrazaron desde la economía interior de las oficinas -hasta los actos ejercidos por el pueblo en razon de -su soberania; desde las prácticas forenses hasta los -hábitos parlamentarios; desde la policía del cuartel -del soldado hasta la clasificacion de las recompensas -á que eran acreedores los jefes del ejército. -Como la reforma tuviese la inflexible intencion de -desarraigar abusos é introducir economia en la -aplicacion de la renta pública, no pudo ponerse en -práctica sin lastimar intereses, personas y corporaciones -que se sublevaron contra sus tendencias. -Estas reformas fueron sancionadas por los representantes -del pueblo. Por fortuna los lejisladores -de entonces tenian en el ejecutivo un brazo fuerte -para hacer cumplir la ley, y una voluntad que no se -arredraba en presencia de las dificultades. El -Mensaje del año 23, hablando de la reforma, se -espresa en estos términos: “Esta obra árdua ha -sido ordenada con valentia por las dos lejislaturas -precedentes, y el gobierno para ejecutarlo ha debido -vencer grandes resistencias y chocar con senti<span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[76]</a></span>mientos -personales y preocupaciones comunes.” Estas -palabras demuestran las resistencias halladas para -obrar el bien y acelerar la marcha de la civilizacion. -Dejan traslucir al mismo tiempo cuales debieron -ser las luchas diarias, sostenidas por los -hombres colocados al frente del movimiento rejenerador. -Disculpable habria sido que se manifestasen -engreidos por el triunfo y agriados por las -ofensas recibidas en retribucion de beneficios tan -importantes. Nada de eso. Una severa templanza -rebosa en todo aquel documento, modelo de filosofia -política. En él se esplican y se absuelven los -errores de la opinion y se esperanza hasta en la -exaltacion de las pasionas para llegar al blanco á -que se dirijia el gobierno, asi que esas pasiones entrasen -al cauce que la ley acababa de señalarlas. El -Mensaje continúa así:</p> - -<p>“Establecidos ahora los fundamentos del sistema -representativo, es forzoso que la conducta del gobierno -sea conservadora. El tiempo debe consolidar -lentamente lo que acaba de construirse con tantas -fatigas y peligros: él tranquilizará los ánimos -ajitados de las pasadas contiendas: las pasiones sublevadas -se amanzarán gradualmente y servirán -tambien bajo el imperio de instituciones saludables.”</p> - -<p>La ley de reforma eclesiástica dictada en 21 de<span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[77]</a></span> -Diciembre de 1822, fué pretesto para que los mal -avenidos, los aspirantes y los adoradores del <i>statu -quo</i>, formasen una especie de coalicion en nombre -de la creencia de nuestros mayores, haciendo entender -al vulgo que se atacaban sus dogmas venerandos -y el lustre de su culto. Los principios relijiosos -del primer ministro fueron puestos en duda, y la calumnia -declaró ateo á quien habia contribuido para -que el seminario conciliar, mal organizado y pobre -en rentas, fuese levantado á la categoria de colegio -nacional de estudios eclesiásticos; á quien se proponia -dignificar el sacerdocio para que fuese capaz -de desempeñar la alta mision docente que el gobierno -se disponia á confiarle. El Sr. Rivadavia quiso -dar al clero de Buenos Aires, en aquella época, una -prerogativa que el clero francés aún no ha podido -conquistar del todo á pesar de su ciencia y acreditada -moralidad—la de participar libremente en la -educacion y en la civilizacion del pueblo. Estas -intenciones fueron manifestadas con palabras terminantes -y con actos notorios. La sede en aquella -época estaba vacante. El ardor de la revolucion y -la lucha intestina habian dado sus frutos hasta en el -corazon de la tribu de Levi, y el pavimento de los -claustros habia sido mancillado con sangre en la -hora en que el crimen crée conseguir impunidad -con las tinieblas. La autoridad civil no podia ser<span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[78]</a></span> -indiferente á este espectáculo. Ojalá que el Sr. Rivadavia -hubiera encontrado en su tiempo á la cabeza -de la diócesis uno de esos fuertes varones -que saben ir al fondo de las intenciones del Evanjelio -por los caminos mas cortos! El se hubiera -abrazado con el santo pastor y habríale cedido la -iniciativa en la parte eclesiástica de la reforma. -Pero aquel deseable obispo no existia. En su defecto -el Sr. Rivadavia ordenó que se estableciesen -conferencias semanales para todos los individuos -del clero sobre materias de ciencías eclesiásticas. -El decreto de 5 de abril de 1823, se funda en estas -bellas consideraciones: “No basta que el clero de -Buenos Aires obtenga por su santidad una reputacion -distinguida, ni que los servicios en la causa de la -independencia le designen un buen lugar entre las -clases que han contribuido á establecerla. Es menester -algo mas; es menester que su crédito se eleve -por la civilizacion, y que llegue por este medio á ponerse -en estado de cargar con la responsabilidad de -difundirla.”</p> - -<p>Esta es la verdadera tendencia de la reforma -eclesiástica tan desfigurada por la oposicion -contemporánea á ella. Bajo la faz en que la presentamos -será mirada por la historia. El sábio estadista -mártir de su moralidad y de su honradez, -queda lavado con la uncion de sus propias pal<span class="pagenum"><a name="Page_79" id="Page_79">[79]</a></span>abras, -de la mancha de incrédulo con que el espíritu vulgar -del partido pretendió empañar su memoría. -En la vasta razon del Sr. Rivadavia habia lugar para -los axiomas de la ciencia y para las verdades de la -relijion heredada que no se desprenden jamás del -alma de los bien nacidos: asi como tenian cabida -en los estantes de su biblioteca los escritores de la -escuela del siglo XVIII y los ascéticos de la época -brillante de la prosa española.</p> - -<p>La atencion del Sr. Rivadavia no estuvo enteramente -absorta en los límites del gobierno de que era -miembro. Al crear instituciones útiles, y al mejorar -las formas representativas en Buenos Aires, -creia hacer una obra de modelo y aplicacion para -las demas provincias de la república, que de mancomun -y debidamente representadas habian proclamado -la independencia como un solo cuerpo de nacion. -Los vínculos de la union se hallaban desatados -en 1821. A la representacion nacional dispersada -por la anarquia habia sucedido la tentativa de -otra cuyos miembros reunidos en Córdoba tuvieron -mas de una vez que defenderse contra las acusaciones -de conspiracion que les hacian sus propios -comitentes. Quedó sin efecto esta tentativa de congreso. -La reunion de otro nuevo era completamente -imposible en aquellos momentos. El Sr. -Rivadavia tuvo que aceptar el papel de min<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[80]</a></span>istro de -un gobierno provincial á pesar de sentirse con la -fuerza y la voluntad sobrada para encargarse de los -destinos nacionales. El pensamiento de toda su -vida fué la union nacional. En una ocasion en que -circulaban en Europa noticias precursoras de la -caida del Directorio y de la disolucion del Congreso, -se espresaba de la manera siguiente en una nota oficial -de 28 de Junio de 1818: “La union de esas -provincias es indispensable á su existencia nacional. -Si la administracion central deja de existir por algun -tiempo, debe ser por consultar á su mejor y mas sólido -establecimiento.”</p> - -<hr class="tb" /> - -<p>La idea de la organizacion del territorio de un -pueblo que tantas virtudes y jénio habia mostrado -en comun durante la lucha de la independencia, -no podia dormir en la cabeza del hombre que habia -sido vocal de las primeras juntas, representante -de las Provincias Unidas cerca de las córtes -estrangeras y actor principal en el movimiento revolucionario -á que el pais entero habia contribuido -con su sangre y sus tesoros....... Sobre la jeneracion -que vivia entonces no habian pasado los veinte -años de aislamiento que llevan el apellido y la divisa -de Rosas.</p> - -<p>El restablecimiento de la union de los pueblos<span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[81]</a></span> -argentinos, tan ansiada por Rivadavia, se preparó -por él con habilidad y discrecion. «Esa union, -decia, es necesario que se obre por el convencimiento -de que las ventajas son superiores, respecto -á cada una de las partes concurrentes, á cualquier -perjuicio real ó de mera opinion, que á alguna -de ellas puede ocurrir.» La explicacion de -esas ventajas y del pensamiento desinteresado del -gobierno de Buenos Aires fué confiada al blando -y persuasivo tucumano Dr. D. Diego Estanislao -Zavaleta, con sujecion á las notables instrucciones -datadas á 30 de Mayo de 1823 bajo la firma de D. -Bernardino Rivadavia. Pero ántes de tomar la iniciativa -«para reunir todas las provincias del territorio -que ántes de la emancipacion componian -el vireinato de Buenos Aires ó del Rio de la Plata, -en un cuerpo de nacion administrada bajo el sistema -representativo, por un solo gobierno y por -un mismo cuerpo legislativo,» quiso el estadista -porteño poner de bulto con los hechos la conveniencia -de la union y hacerla apetecible con beneficios -prácticos para los pueblos invitados. Seis -jóvenes de cada uno de los territorios que estaban -entonces bajo gobiernos independientes, fueron -mantenidos y educados en los colegios de Buenos -Aires. Medida excelente cuyo resultado fué establecer -entre aquella numerosa juventud, vaciada -en un mismo molde intelectual, vinculos estrec<span class="pagenum"><a name="Page_82" id="Page_82">[82]</a></span>hos -y fraternales que con el tiempo debian producir -una accion armoniosa en la máquina del Estado.</p> - -<p>Dictóse al fin la ley de 27 de Febrero de 1824, -facultando al ejecutivo de la provincia de Buenos -Aires para reunir la representacion nacional. Esta -ley fué precursora de varias medidas que mas -tarde facilitaron al congreso de 1826 y al presidente -que nació de su seno, el ejercicio de sus respectivas -funciones. Las relaciones y el crédito que -al gobierno provincial habian grangeado la elevacion -y justicia de su conducta, permitiéronle la -formacion de compañias europeas, con fuertes -capitales, para la explotacion de los metales preciosos, -para facilitar el comercio interior, la navegacion -de buques á vapor, y para establecer un -banco nacional que sustentase esas mismas empresas -proveyendo á las provincias del numerario -que necesitaban para alentar sus respectivas industrias.</p> - -<p>El autor de este plan preparatorio para el restablecimiento -de la union argentina, tuvo la oportunidad -de ser su agente en los centros europeos -de actividad y riqueza. Habiéndose negado por -tres veces el Sr. Rivadavia á continuar en su cargo -de ministro de gobierno al comenzar la administracion -del jeneral Las Heras, fué nombrado ministro -Plenipotenciario y Enviado Extraordinario<span class="pagenum"><a name="Page_83" id="Page_83">[83]</a></span> -cerca de las cortes de Inglaterra y de Francia, por -decreto de 17 de Febrero de 1825, época en que el -gobierno de la provincia estaba ya encargado del -poder ejecutivo nacional.</p> - -<p>Fué durante esta mision que tuvo lugar la ratificacion -y cange del tratado celebrado con la -Gran Bretaña. El nombre del Sr. Rivadavia corre -á par del afamado Ministro M. Canning en la última -página de aquel documento á que debe Buenos -Aires adquisiciones de que ya se apercibe, y -otras que el tiempo está encargado de revelar en -toda su importante trascendencia. Pero el patriotismo -y las luces del diplomático arjentino no le permitian -ceñirse á procederes de mera forma. Las -respetuosas consideraciones que mereció del gabinete -inglés, le ayudaron para emplear con fruto -de su pais el año escaso que permaneció en -Europa en desempeño de sus nuevas funciones. -Consagróse con empeño á dar á conocer la aptitud -del pais que representaba para empresas industriales -en grande escala, y para un desarrollo comercial -mas estenso que el que hasta entonces habia recibido. -La prensa de Lóndres reveló, por primera vez, -puede decirse, los caudolosos veneros de preciosos -minerales que encierran las Cordilleras del centro -y de los estremos de nuestro vasto territorio, y las -ventajas que reportaria una numerosa emigraci<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[84]</a></span>on -agrícola, estableciéndose en los llanos fértiles y estensos -que riegan nuestros rios caudalosos bajo el -clima hospitalario de una zona templada.</p> - -<p>Las garantias que en favor de la civilizacion y riqueza -del pais acababan de obtener los súbditos británicos -por los tratados que son el punto de partida -del jeneroso derecho público que nos rije, fueron el -natural apoyo de la confianza con que se arriesgaron -fuertes capitales europeos á trasladarse á rejiones -lejanas pero que tanto prometen á la industria y al -trabajo intelijente bajo la custodia de las leyes sábias. -El crédito, elemento moral de los gobiernos, obró -su preciosa consecuencia, convirtiéndose en valores -positivos. Si los frutos posteriores no correspondieron -á las esperanzas concebidas en vista del movimiento -favorable de la opinion exterior hácia -nosotros, no fué culpa de quienes excitaron ese movimiento -con tanto acierto como con medios tan -lejítimos; culpa fué de la mala estrella que guió por -tantos años nuestros destinos.</p> - -<p>Siempre que busquemos con verdad el camino de -nuestro engrandecimiento, le hemos de hallar por -el rumbo trazado por la escuela económica y administrativa -de que es fundador el Sr. Rivadavia. El -órden y la paz interior, serán en adelante como lo -fueron desde 1821 hasta 1827 las proclamas mas -elocuentes para traer pobladores al seno de nuestros<span class="pagenum"><a name="Page_85" id="Page_85">[85]</a></span> -desiertos, y capitales á la masa de nuestra circulacion -monetaria. Estas verdades son vulgares -en nuestros dias. No le eran cuando se anunciaban -y aplicaban por primera vez. Los que derramaron -tales ideas como una semilla que alguna vez -habia de fructificar, fueron tenidos por visionarios -y utopistas. Sin embargo, la fábula se hizo verdad. -Las garantias acordadas al estranjero han salvado -nuestra civilizacion naciente y la dignidad del ciudadano.</p> - -<p>El dia 8 de Febrero de 1826, en el salon principal -de nuestra vieja fortaleza, entre un crecido número -de ciudadanos y en presencia de los jefes del ejército -y de los departamentos todos de la lista civil, tuvo -lugar un acto importante y trascendental para la -suerte del pais.</p> - -<p>En aquel dia y en aquel lugar, el gobernador de -la provincia de Buenos Aires proclamó á D. Bernardino -Rivadavia, presidente de las Provincias Unidas -del Rio de la Plata.</p> - -<p>El Congreso, haciendo justicia á los méritos contraidos -por aquel ciudadano habíale escojido para elevarle -á puesto tan honroso como erizado de espinas. -Al tomar el Presidente las insignias del mando y el Jeneral -D. Juan G. de las Heras al entregárselas, pronunciaron -palabras que honran á uno y otro. Los méritos -de la administracion que se retiraba fueron r<span class="pagenum"><a name="Page_86" id="Page_86">[86]</a></span>econocidos -y aplaudidos por el Presidente, quien á su -vez fué alentado con la halagüeña perspectiva de una -marcha gloriosa. Tan nobles deseos se frustraron -completamente. El Gobierno de la presidencia -halló un terreno conmovido que no le permitió -asentarse. El Sr. Rivadavia no podia fundar su -gloria en los triunfos militares sino en las conquistas -del pensamiento con armas pacíficas de una administracion -arreglada. Mientras tanto el pais estaba -comprometido en una guerra esterior, en la -cual las victorias sobre el enemigo fueron una verdadera -derrota para el poder del Presidente. Otras -causas combinadas con esta no permitieron al réjimen -nacional mas que una duracion cortísima.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia renunció el cargo de Presidente -y cesó en sus funciones á fines de Julio de 1827.</p> - -<p>Al descender de la presidencia, el Sr. Rivadavia -dirigió una carta autógrafa á cada uno de sus ministros, -dándoles gracias por la cooperacion que habian -prestado á su gobierno, y asegurándoles de la -aprobacion que le merecia la conducta de los empleados -en los tres departamentos de la administracion. -Las contestaciones de los Señores Agüero, -Cruz y Carril son un testimonio de los sentimientos -nobles y afectuosos que el magistrado habia sabido -despertar en aquellos hombres notables. En momentos -en que declinaba el valimiento del gobern<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[87]</a></span>ante, -y en que ya se divisaba delante de él el camino -lóbrego que iba á recorrer en el resto de sus -dias, no pueden ser tachadas de lisonjeras las espresiones -con que los ministros contestaron al Sr. -Rivadavia. El de hacienda se espresaba así: “La -administracion de V. E. deja descubierto el secreto -y en él la garantia que faltaba á los intereses sociales. -No mas el saqueo y la violacion de las propiedades -particulares serán en nuestra patria suficientemente -escudadas con los nombres de patriotismo -y de obligacion.... La mas grata recompensa -que me queda es haberme empleado en el servicio -de la nacion, bajo las órdenes del hombre público -que en la historia de la América española ocupará -el lugar mas distinguido, por su constante empeño -en propagar la civilizacion de los verdaderos -principios con que, en menos tiempo, y escusando -mil calamidades, los moradores de estas rejiones -puedan llegar á la ventura social, y las diversas secciones -del continente elevarse á un grado de prosperidad -prodigiosa.”</p> - -<p>La nacion pasaba por una verdadera crísis. El -carácter provisorio que imponia al nuevo presidente -la ley de 3 de Julio, la reunion próxima de una convencion -nacional; la disolucion del Congreso asi -que se tuviere conocimiento oficial de la instalacion -de aquella; la guerra civil que alzaba la rebelion<span class="pagenum"><a name="Page_88" id="Page_88">[88]</a></span> -por una parte, y por otra la guerra estrangera, colocaban -al pais en una situacion que se agrababa -con la decadencia del comercio y los excesos del -ajio y con el mal éxito de las negociaciones diplomáticas -entabladas para terminar la contienda con -el Imperio. Las pasiones políticas se hallaban -exaltadas. El Gobierno Nacional caía enlutando -el corazon de unos y vistiendo con colores alegres -las ambiciones de otros. Los numerosos amigos -de un órden de cosas que databa desde 1821, se sentian -sin apoyo y se consideraban entregados por la -renuncia del Sr. Rivadavia á las consecuencias de -una reaccion que comenzando por las formas habia -de llegar hasta las ideas. Para calmar estos temores -y para templar el ardor de los partidos, revistiéndose -el Sr. Rivadavia de esa grave tranquilidad -que mostró tantas veces en los momentos críticos, -dirijió al pais las siguientes palabras que se deslucirian -con cualquier comentario:</p> - -<p>“Argentinos: No emponzoñeis mi vida haciéndome -la injusticia de suponerme arredrado por los -peligros, ó desanimado por los obstáculos que presenta -la majistratura que me habeis conferido. Yo -hubiera arrostrado sereno aun mayores inconvenientes, -si hubiera visto por término de esta abnegacion -la seguridad y la ventura de la patria.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_89" id="Page_89">[89]</a></span></p> - -<p>“Consagradle enteramente vuestros esfuerzos, -si quereis dar á mi celo y á mis trabajos la mas dulce -de las recompensas. Ahogad ante sus aras la voz -de los intereses locales, de la diferencia de partidos -y sobre todo, la de los afectos y ódios personales, -tan opuestos al bien de los estados como á la consolidacion -de la moral pública.... Abrazaos como -tiernos hermanos y acorred como miembros de una -misma familia á la defensa de vuestros hogares, de -vuestros derechos, del monumento que habeis alzado -á la gloria de la nacion. Tales son los deseos -que me animarán en la oscuridad á que consagro mi -vida; tales los que me consolarán de la injusticia de -los hombres; tales, en fin, los que me merecerán -un recuerdo honroso de la posteridad.”</p> - -<p>El Congreso que declaró la independencia terminó -su carrera bajo la acusacion de traidor á la -patria. El primer Presidente y sus actos fueron -llamados al tribunal de la opinion pública por los -hombres públicos que no acertaron á disimular su -parcialidad. El Mensaje pasado á la legislatura por -el gobierno que restituyó á Buenos Aires su antigua -forma provincial, es un documento cuya lectura desconsuela -al mismo tiempo que demuestra la intensidad -de los ódios que fermentaban dispuestos á estallar -bajo la silla del Presidente y en la tribuna del -Congreso. Aquel Mensaje clasificó al pensamiento -del réjimen general del pais, como “un inst<span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[90]</a></span>ante -desgraciado de delirio”: y declarando que “la concentracion -y la desunion se habian hecho igualmente -impracticables”, colocó á las provincias en una -situacion incierta que no podia conducirlas sinó á la -anarquia, ó á caer en manos de jefes irresponsables -y vitalicios.</p> - -<p>Apartado el Sr. Rivadavia de la vida pública, la -privada fué para él en lo sucesivo y hasta el fin de -sus dias, una perpétua expatriacion. Para comprender -las tribulaciones de su espíritu, bastará -transcribir las siguientes palabras escritas por él en -Paris en Mayo de 1833: “Son estos los momentos -mas tristes de mi vida. Un amigo me instruye sobre -la estrema degradacion y miseria de mi desventurada -patria. No he recibido una sola letra que me -consuele sobre la situacion de mi esposa é hijos, ni -recuerdos de mis amigos....., sin embargo no -puedo dejar de pensar constantemente en esa República -Argentina que se arruina y degrada cada vez -mas. Ni seria digno ni posible separar mi ánimo de -la contemplacion de tan cara y amada patria....” -En aquellos momentos lamentaba la muerte de un -noble y respetable estrangero amigo suyo, “el único -ser, segun su propio testimonio, á quien debiera -favores en su desgracia.” Pero tantas desventuras -no abatian su alma bien templada. Cuantos mas -motivos se le agolpaban para quejarse de la ingrati<span class="pagenum"><a name="Page_91" id="Page_91">[91]</a></span>tud -de la patria, mas se identificaba con ella consagrándola -sus desvelos. Nada podia hacer ya en su -servicio el estadista repudiado, pero si el literato -estudioso. “Para aliviar su espíritu” emprendió -entonces la traduccion de los viajes de D. Félix Azara, -“porque era lo mejor que se habia publicado -sobre su pais.”</p> - -<p>El Señor Rivadavia cedió este manuscrito al Sr. -D. Florencio Varela el año de 1842, en Rio Janeiro, -al separarse ambos “para no verse mas en este -mundo.” El tomo segundo de la Biblioteca del -<i>Comercio del Plata</i>, contiene la primera edicion de -este escrito tan importante para el conocimiento de -la historia natural del Rio de la Plata y Paraguay. -Tal vez hasta el año 45, época de aquella edicion, -no se conocian las exactas observaciones del ilustre -geógrafo y viajero en la lengua en que se habian redactado.</p> - -<p>Al hablar de los trabajos diplomáticos del Sr. Rivadavia -en Europa, hasta poco antes de 1820, hemos -procurado hacer las transcripciones que ha -sido posible de su correspondencia oficial, para probar -indirectamente el ningun fundamento de las -acusaciones que se le han hecho acerca de sus pretendidas -tendencias á monarquizar la América. El -señor Rivadavia no ha dado un paso, que nos conste, -en este sentido. Habrá si se quiere, escuc<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[92]</a></span>hado proposiciones -y aun abierto esperanzas sobre semejante -pensamiento en circunstancias en que era preciso, -para no comprometer nuestra independencia ni el -éxito de la lucha con el poder español, calmar los -celos que en los gabinetes de los soberanos europeos -despertaban los gobiernos <i>insurjentes</i> del nuevo -mundo. Pudo haber en su ánimo momentos de -duda acerca de cual fuese la forma política mas conveniente -para constituir su pais. Y esto nada tendrá -de estraño, pues trepidaciones de la misma -especie hallaban escusas en 1846 para el sesudo -redactor del <i>Comercio del Plata</i>, en consideracion -al espectáculo de sangre y de lodo que por treinta -y seis años presentaban las repúblicas americanas. -La calumnia, sin embargo, valiéndose de la discreta -reserva en que se envuelve toda negociacion diplomática, -por inocente y lejítima que ella sea, prohijó -aquella suposicion vulgar y la presentó con el carácter -de acusacion oficial, durante la última residencia -del Sr. Rivadavia en Francia. Fué entonces que -él tuvo el noble coraje de presentarse en Buenos -Aires, á mediados de Mayo de 1834 para vindicarse -de las acusaciones que se le hacian. Solo dos horas -pudo permanecer bajo el techo de su propia -casa y en la ciudad de su nacimiento. La autoridad -lo obligó á reembarcarse y á esperar á bordo de un -buque durante veinte dias la decision de la Sala de<span class="pagenum"><a name="Page_93" id="Page_93">[93]</a></span> -Representantes sobre la reclamacion entablada ante -ella por acto tan injusto.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia se asiló entonces en el Estado -Oriental. En una hacienda de las inmediaciones -de la Colonia del Sacramento se consagró á ocupaciones -rurales. Rodeado estaba de colmenas, de su -querido rebaño de cabras del Tibet y de plantas útiles -y exóticas, cuando en Octubre de 1836, por órden -del gobierno de aquel pais, fué deportado á la -Isla de Ratas en la rada de Montevideo, y de allí -desterrado con otros argentinos notables á la isla -brasilera de Santa Catalina.</p> - -<p>Peregrino y proscripto por Europa, por el Estado -Oriental, por el Brasil, rindió al fin el espíritu -en la ciudad de Cádiz el 2 de Setiembre del año del -Señor MDCCCXLV.</p> - -<p>El Sr. Rivadavia es sin disputa un argentino digno -de preferente lugar en el panteon de nuestros grandes -hombres.</p> - -<p>Su razon fué elevada; su carácter recto y firme; -su voluntad constante; sus intenciones intachables. -Nadie ha hecho mas que él á favor de la civilizacion -y de la legalidad en estos paises. Nadie -ha amado con mas desinterés y mas sin lisonja, -mas de veras al pueblo. Nadie ha respetado -mas que él la dignidad de los compatriotas. -Tuvo la conciencia de nuestras necesidad<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[94]</a></span>es y -se desveló por satisfacerlas. Trajo á su rededor -todas las intelijencias, diólas impulso y las preparó -un teatro útil y brillante de accion. Buscó en el -estranjero las ciencias de que careciamos y las aclimató -en nuestro suelo. Compensó y alentó los servicios -y las virtudes; protejió las artes y confió mas -en el poder de la razon que en la fuerza.</p> - -<p>Su mérito es tan positivo como su gloria será -eterna.</p> - -<p>Sus bendecidas cenizas están entre nosotros. <i>Tandem -quiescat.</i> La mano del agradecimiento las ha -devuelto á la Patria como un tesoro usurpado. Del -fondo del sepulcro que las custodia, saldrá constantemente -una voz que resonará como un aplauso ó -como una censura en la conciencia de nuestros -mandatarios.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[95]</a></span></p> - -<h2 id="MIRALLA"><span class="smcap">Breves apuntamientos para la biografia de</span><br /> -D. JOSÉ ANTONIO MIRALLA.</h2> - -<p>En el número de los arjentinos que se han granjeado -fama fuera de la patria, debe contarse al Sr. -<span class="smcap">D. José Antonio Miralla</span>.</p> - -<p>Él “era incapaz de olvidarse [son sus propias palabras] -de las Provincias donde habia tenido el honor -de nacer, y mucho menos de la gran ciudad -donde recibió su instruccion.” Esas provincias -eran las arjentinas, y Buenos Aires la gran ciudad.</p> - -<p>El hombre que asi se espresaba despues de 12 -años de ausencia de la patria, merece cuando menos, -el afecto de sus paisanos.</p> - -<p>Nosotros hemos sentido siempre simpatia por -Miralla, avivándose toda vez que la casualidad nos -presentó este nombre mezclado con algun incidente -ó unido á algunas personas notables en la historia -moderna de la América independiente.</p> - -<p>Hemos recojido esos pocos incidentes; conocemos -algunos pasos de la carrera de Miralla; pero ignoramos -con precision donde y cuando termina.<a name="FNanchor_1" id="FNanchor_1"></a><a href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a></p> - -<p>Miralla hizo sus estudios en el Colejio de Buen<span class="pagenum"><a name="Page_96" id="Page_96">[96]</a></span>os -Aires durante el rectorado del Dr. D. Luis José -Chorroarin<a name="FNanchor_2" id="FNanchor_2"></a><a href="#Footnote_2" class="fnanchor">[2]</a>. Permaneció en esta ciudad hasta -1810 y probablemente ya no residia en ella el dia -25 de Mayo de aquel año.</p> - -<p>No hemos podido rectificar la verdad de algunas -curiosas anécdotas referentes á Miralla y á la proteccion -que le dispensó cierto artífice italiano de -una custodia famosa, que pasó al Perú despues de -haber espuesto al público en uno de nuestros templos -aquella joya destinada al culto.</p> - -<p>El hecho es que en 1812 se le vé á Miralla en Lima, -dando cuenta, en un cuaderno de pocas pájinas, -“de las fiestas celebradas en la Ciudad de los -Reyes con motivo de la promocion del Exmo. Señor -Dr. D. José Baquijano al Supremo Consejo de Estado.”</p> - -<p>Las descripciones de festividades públicas formaron -un ramo especial de la literatura peruana. En<span class="pagenum"><a name="Page_97" id="Page_97">[97]</a></span> -época en que el talento del escritor tenia allí pocas -aplicaciones, era una buena fortuna la oportunidad -de lucir erudicion y facundia en el panejírico -de algun personaje ó en la relacion de la alegria ó -del dolor del público en ocasiones estraordinarias.</p> - -<p>Miralla se manifiesta en ese escrito digno de desempeñar -una tarea que él quiso confiar (como lo -espresa en la dedicatoria) “á la pluma delicada de -un ilustre literato.” No faltan allí, ni las citas latinas, -especialmente de Lucano y de Ovidio, ni la -desenfadada verbosidad á que la jeneralidad de -los escritores limeños tenian acostumbrado el oido -de sus conciudiadanos.</p> - -<p>Sin embargo, cualquiera que lea el discurso que -encabeza la “breve descripcion,” no podrá menos -de advertir que es fruto de la cabeza de un hombre -de ingénio, no mal preparado para honrar la carrera -de las letras.</p> - -<p>Es demas decir que en este cuaderno abundan -los versos en todo metro y medida, la mayor parte -anónimos. Sospechamos que muchos pertenecerán -á Miralla y especialmente el siguiente cuarteto -que fué colocado sobre el frontis <i>iluminado</i> de las -casas consulares: el dejo á <i>culto</i> que tienen esos -cuatro versos, es propió del terreno en que nacieron.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_98" id="Page_98">[98]</a></span></p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>Estas llamas ardientes simbolizan</i></div> -<div class="verse"><i>El amor que mereces á este pueblo:</i></div> -<div class="verse"><i>Su inquietud el deseo de tu gloria,</i></div> -<div class="verse"><i>Su claridad la luz de tu consejo.</i></div> -</div> -</div> - -<p>La única composicion poética, firmada con iniciales -que allí se rejistra, pertenece al Dr. D. José -Sanchez Carrion, quien mas tarde se hizo notable -por la parte que tomó en la emancipacion del Perú -y por el cargo de Ministro jeneral de Bolivar que -desempeñó hasta la batalla de Junin. Este personaje -se liga con nuestra historia en cuanto se le considera -por algunos como un rival poco jeneroso del -Dr. Monteagudo, asesinado en las calles de Lima -durante la influencia política de Sanchez Carrion.</p> - -<p>Baquijano pasó á Madrid á tomar posesion de su -empleo, y entendemos que llevó consigo á Miralla -de quien se habia declarado protector.</p> - -<p>Es de presumir que la gratitud no flaquease en el -ardiente corazon de Miralla; pero tambien es presumible -que sus opiniones políticas y su devocion á la -causa de la independencia americana, levantasen -un celaje opaco y frio en las relaciones amistosas -entre el magnate protector y su protejido, novel y -oscuro literato republicano.</p> - -<p>Baquijano, Conde de Vista Florida, estaba ligado<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[99]</a></span> -con estrechos vínculos á dos Ministros del absolutismo -de Fernando VII, ambos, por una aberracion -singular, nacidos en América. El uno era el Duque -de San Carlos, peruano, y el otro el mejicano Lardizabal.</p> - -<p>La reunion á Cortes habia hecho de Madrid la -residencia de muchos americanos distinguidos, -quienes se dividieron, alistándose en uno ú otro de -los dos grandes partidos que ajitaban entonces á la -Península.</p> - -<p>Los americanos liberales que veian en el triunfo -del sistema constitucional de la Metrópoli, el triunfo -tambien de la libertad en América, manifestaron -con una loable valentia su indignacion contra el -decreto de 4 de Mayo de 1814 aboliendo la constitucion -y disolviendo en consecuencia las cortes del -Reino.</p> - -<p>Algunos de aquellos, como D. Vicente Rocafuerte, -y Rivero, diputados por las ciudades de -Guayaquil y de Arequipa, llevaron la enerjia de sus -convicciones y principios hasta negarse á asistir á -una audiencia real, declarando que no era digno de -sus respetos un monarca que hacia jemir en las -cárceles á los diputados liberales cuyas opiniones -estaban garantidas por el rejimen constitucional -bajo cuyo imperio las habian emitido. Esta valiente -determinacion fué, como es de creerse en los -momentos de la reaccion absolutista, castigada<span class="pagenum"><a name="Page_100" id="Page_100">[100]</a></span> -ejemplarmente. Arrebatado Rivero de los brazos -de su joven y reciente compañera, fué encerrado en -la oscuridad de una prision de estado, en donde jimió -durante seis años.</p> - -<p>Si Miralla se hallaba entonces en Europa es de -presumirse que pensase como el ecuatoriano Rocafuerte: -decia este, “que, los americanos eran mas -delincuentes que los españoles en reconocer al rei -absoluto, porque sufrian mas de su lejano despotismo -y porque habia llegado la época en que era -obligacion de ellos trabajar en sacudir el yugo español -y combatirlo de todos modos.”</p> - -<p>Al fin de una carrera llena de amarguras y de -tantos desengaños como importantes servicios habia -prestado á la libertad y á la ilustracion del nuevo -mundo, el mismo Rocafuerte volviendo la memoria -á la aurora de la revolucion esclamaba desde -Lima en 1844: «En esa época feliz yo consideraba -toda la América española como la patria de mi -nacimiento.» Esta tambien era la manera de sentir -de todos los americanos ilustres que el espíritu de -fraternidad filosófica del siglo XVIII, habia preparado -como por milagro para esa larga y heróica lucha -de que habia de resultar independiente un -mundo entero.</p> - -<p>Bolivar, Morelos, San Martin, se buscaban anhel<span class="pagenum"><a name="Page_101" id="Page_101">[101]</a></span>antes -con el pensamiento en ese oceano de llanuras, -de bosques y montañas vírjenes que fueron teatro -de la lucha de la emancipacion, deseándose -mútuamente el acierto y la victoria en la idéntica -causa que sostenian.</p> - -<p>Camilo Enriquez no reconoce en los Andes el -poder de separar en dos patrias el suelo chileno y -el argentino, y electriza simultáneamente con sus -escritos republicanos á Santiago y á Buenos Aires. -El Dr. D. Bernardino Vera, ignorado y completamente -desconocido á las márjenes del Paraná, donde -tuvo su ilustre cuna, vivirá eternamente en los -fastos de la revolucion chilena, como pensador, -como majistrado, como poeta, como patriota.</p> - -<p>A este tenor, muchos otros americanos fueron -del mismo modo de pensar que Rocafuerte. Miembros -de una misma familia por los principios, las -aspiraciones y los fines, siguieron el rumbo que -el destino quiso señalarles y cultivaron el campo -de la independencia con la pluma y la espada como -una heredad comun. Las victorias de Boyacá y de -Maypu alcanzadas por dos distintos heroes en dos -opuestos estremos de la América española, son tan -hermanas como Leutres y Mantinea.</p> - -<p>Miralla vivia en la atmósfera de esas mismas jenerosas -ideas.—«A pesar de haber sido el principal -é inalterable anhelo de su alma e<span class="pagenum"><a name="Page_102" id="Page_102">[102]</a></span>l volver al -círculo de sus amigos y paisanos y al grato calor -de sus hogares,» como lo decia á su antiguo -maestro en Julio de 1822, el destino le detenia en -la Habana en donde por aquel tiempo era vecino -comerciante y propietario acaudalado.</p> - -<p>El restablecimiento de la Constitucion en Cádiz -permitió á los amigos de la independencia americana -residentes en la principal de las islas Antillas, -mayor libertad para sus proyectos y trabajos. Existia -en la Habana una asociacion secreta relacionada -con otras de la misma especie en Caracas, cuyo -objeto era ganar prosélitos y difundir ideas á -favor de la gran causa de nuestro continente.</p> - -<p>En esos trabajos tomó Miralla una parte activa, -y aprovechando de la libertad de imprenta que el -movimiento revolucionario de Riego y Quiroga habia -devuelto á los súbditos españoles, se asoció á -Fernandez Madrid para escribir en el sentido de -la independencia y de la democracia.</p> - -<p>En 1821 fundaron ambos en la misma Habana -un periódico titulado el <i>Argos</i>, para influir en la -política del continente y en especial en la de los habitantes -de Méjico, en donde acababa de dar Iturbide -el grito de independencia, (24 de febrero de -1821.) Las ideas monárquicas del plan de Iguala dejaban -demasiado transparente los fines de ambicion -personal que se realizaron en 18 de Mayo de -1822;—dia en que se vió en América la parod<span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[103]</a></span>ia de -un Emperador consagrado por el motin militar -de un sarjento. Los verdaderos patriotas mejicanos -querian entrar francamente en el camino natural -de los destinos de América que ellos comprendian -y aceptaban como ley infalible en lo futuro. -Aspiraban al triunfo del sistema democrático republicano -y á la comunidad de principios é intereses -entre los nuevos Estados que nacian á la independencia, -para que esta gran familia de naciones -llegase á ser próspera y feliz por medio de la paz, -del órden y de una sabia administracion económica. -El programa del <i>Argos</i> era este mismo, y estas -las ideas y tendencias á cuyo servicio se pusieron -sus inteligentes redactores.</p> - -<p>Fernandez Madrid, nacido en Cartajena de la antigua -Colombia en 1789, y cuya existencia se apagó -en las cercanias de Lóndres en Junio de 1830, nos -es mas conocido que su amigo Miralla, compatriota -nuestro y educado en esta capital, objeto constante -de sus simpatías y recuerdos.</p> - -<p>La amistad entre estos dos ilustrados y beneméritos -americanos redunda en elogio del que es -objeto de esta breve noticia. Madrid llegó á tener, -dentro y fuera del territorio de Colombia las -posiciones mas elevadas de la majistratura y de la -diplomacia. Orador elocuente, versado en las ciencias, -ha salvado su nombre del olvido, no tanto por<span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[104]</a></span> -el distinguido papel que desempeñó en el teatro de -la política, cuanto por las amables calidades de su -carácter y por su aventajada inspiracion poética.</p> - -<p>Natural es presumir que entre el Argentino y el -Colombiano que habian fundido sus pensamientos -y pasiones políticas en el molde de las columnas del -<i>Argos</i>, existiese una especial analojía en el carácter -y en las propensiones del espíritu, cultivado en ambos -por la disciplina de la escuela y por la enseñanza -práctica que proporcionan los viajes.</p> - -<p>Madrid ha dejado en su coleccion de poesias, publicadas -en Lóndres en 1828, huellas bien marcadas -de la intimidad con Miralla, de las inclinaciones -literarias de este, y de su influencia en la sociedad -habanera en cuyo seno pasaron ambos juntos muchos -años.</p> - -<p>Una de esas composiciones forma por si sola un -rasgo sumamente característico de la fisonomia de -nuestro ilustre compatriota. Ella coloca á Miralla -en el número de esos <i>varones insignes en merecimientos</i>, -cuyas palabras son poderosas para aplacar el -mar de las iras populares.</p> - -<p><i>Ille regit dictis animos, et pectora mulcet.</i></p> - -<p>Esa composicion no necesita esplicaciones ni comentarios: -las relaciones entre las colonias del -golfo mejicano y su metrópoli de entonces, esplicar<span class="pagenum"><a name="Page_105" id="Page_105">[105]</a></span>án -los motivos posibles de la asonada que dá ocasion -al</p> - -<p class="center"><span class="smcap">Soneto.</span></p> - -<p class="center"><i>Al ciudadano Miralla, con motivo de haber sosegado -el furor popular del pueblo el 15 de Abril -de 1820.</i></p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse indent2">Visteis alguna vez del mar airado</div> -<div class="verse">Encresparse las olas ajitadas,</div> -<div class="verse">Cuando de opuestos vientos contrastadas</div> -<div class="verse">Bramando sin piedad se han levantado?</div> -<div class="verse indent2">Ya descienden de un cielo encapotado</div> -<div class="verse">Las centellas por Júpiter lanzadas;</div> -<div class="verse">Ya no atiende á las velas destrozadas</div> -<div class="verse">El marinero absorto y consternado.</div> -<div class="verse indent2">Pero armada la diestra del tridente,</div> -<div class="verse">Habla Neptuno y calla el océano</div> -<div class="verse">Que la voz reconoce omnipotente.</div> -<div class="verse indent2">Imájen de ese mar fué el pueblo Habano,</div> -<div class="verse">Y de Neptuno el jóven elocuente,</div> -<div class="verse">Que aplacar supo su furor insano.</div> -</div> -</div> - -<p>La otra composicion es una sátira bella y orijinal -escrita en tercetas fáciles y de grata lectura bajo la -inspiracion de estos dos versos que dictó Miralla para -que sirvieran de tema al poeta:</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_106" id="Page_106">[106]</a></span></p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>Hay en el mundo dos felicidades,</i></div> -<div class="verse"><i>Una ser rico, y otra ser soltero.</i></div> -</div> -</div> - -<p>Dedúcese de la lectura de esta sátira que era comun -á ambos amigos la inclinacion á escribir en -metro:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse indent1"><i>No mas el tiempo en versos malgastemos,</i></div> -<div class="verse"><i>Porque á la sombra del laurel de Apolo,</i></div> -<div class="verse"><i>Coronados y hambrientos moriremos......</i></div> -</div> -</div> - -<p>Dedúcese tambien de la lectura de esta composicion, -que doce años de apartamiento de la patria, -no habian desvirtuado en Miralla las amables dotes -intelectuales y los jeniales arranques de un carácter -desenvuelto y comunicativo que con frecuencia -acarrean el elojio ó la crítica de los estraños á -los hijos de nuestro pais!....</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse indent1"><i>Porque sabes hablar eres pedante;</i></div> -<div class="verse"><i>Porque entiendes de todo eres lijero;</i></div> -<div class="verse"><i>Por ameno y jovial eres tunante.</i></div> -<div class="verse"><i>Asi te juzga el público habanero!....</i></div> -</div> -</div> - -<p>Otros hechos parciales que han llegado á nuestro -conocimiento prueban el amor á las letras y la aptitud -para cultivarlas que asistia á Miralla. Rayaba -alto en un lujo en que pocas veces pecan los americanos -estudiosos. No solo estimaba las buenas -obras y los autores clásicos, sino tambien las bellas -ediciones acreditadas entre los eruditos. Complacíase -en leer á Homero, á Horacio, á Lafontaine,<span class="pagenum"><a name="Page_107" id="Page_107">[107]</a></span> -al Tasso, en anchas pájinas de bien abatanado papel -y en tipos vaciados en moldes artísticamente correctos.</p> - -<p>Este placer, propio de un hombre de gusto y entendido, -quiso compartirle con sus compatriotas -destinando á la biblioteca pública de Buenos Aires, -en donde existen hoy, <i>treinte y siete</i> volúmenes de -las ediciones in-folio del Bodoni, muchas de las -cuales eran ya raras en Europa en 1822, segun la -indicacion del donante en la carta con que remite el -obsequio desde la Habana á su <i>respetable rector</i> el -Dr. D. Luis José Chorroarin.<a name="FNanchor_3" id="FNanchor_3"></a><a href="#Footnote_3" class="fnanchor">[3]</a> Esta carta cuya -fecha es de 27 de Julio de 1822 se publicó en el <i>Argos</i> -de Buenos Aires del Sábado 28 de Diciembre de -aquel mismo año. El mismo periódico, cuya redaccion -se señaló en su larga carrera por inteligente -y noticiosa, habia anunciado de antemano el donativo -de Miralla, agregando: “D. José Antonio Miralla, -hijo de esta ciudad, que se halla en el dia en la -Habana ejerciendo el comercio...... es un argentino -muy recomendable por sus talentos y por el<span class="pagenum"><a name="Page_108" id="Page_108">[108]</a></span> -<i>número considerable de idiomas que posée</i>. Cuantos -porteños han visitado aquel puerto, hacen elojios -de la cordialidad con que los ha tratado.” (<i>Argos</i> -número 90—Miércoles 27 de Noviembre de 1822.)</p> - -<p>Fruto de su inclinacion al estudio de las lenguas, -es su traduccion del orijinal italiano de la afamada -obra de Foscolo, titulada: <i>últimas cartas de Jacobo -Dortis</i>. Este libro, reimpreso en Buenos Aires en -1835, por un porteño amigo de las letras, que habia -tratado y estimaba á Miralla, es el único documento -que haya llegado á nuestras manos, medianamente -apropiado para dar testimonio de los dotes ó -de los defectos de su estilo.</p> - -<p>Esa version es fácil y correcta, y conserva transparente, -sin daño de la lengua patria, las formas -mórbidas del orijinal italiano, indecisas y vaporosas -á veces, enérjicas y lúgubres con mayor frecuencia. -Miralla habria sido capaz de traer al dominio -del habla española los recónditos tercetos de la -<i>Divina Comedia</i>, como puede juzgarse por la muestra -que nos ofrece la version de las <i>últimas cartas</i>. -Es imposible traducir con mayor concision, con -mas eficacia, aquellos dos hemistiquios del Dante tan -conocidos como citados;</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_109" id="Page_109">[109]</a></span></p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent2"><i>....Come sa di sale</i></div> -<div class="verse indent2"><i>Lo pane altrui!......</i></div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse"><span class="smcap">Ah! como sabe a sal el pan ajeno!</span></div> -</div> -</div> -</div> - -<p>Algunos trozos de la trajedia de Alfieri, intercalados -en el testo orijinal, han sido traducidos en -verso con igual propiedad y maestria.</p> - -<p>El acierto en traducir de que dió pruebas nuestro -compatriota faltole para elejir el objeto de su “principal -obra literaria.”<a name="FNanchor_4" id="FNanchor_4"></a><a href="#Footnote_4" class="fnanchor">[4]</a> La familia enfermiza de -Verther pudo llegar vigorosa hasta el umbral del -siglo presente; pero hoy no puede tener descendencia -en las Repúblicas que crecen en el nuevo mundo, -sin ruinas del tiempo sobre sus juveniles espaldas, -y que andan alegremente el camino hácia lo -venidero en que tantas esperanzas de hoy han de -ver cumplidas. Podemos aceptar la dulce y fecunda -melancolia que el cristianismo hace brotar del -contraste entre nuestra nada y la eternidad; pero de -manera alguna la amarga y venenosa desesperacion -que proviene de la duda ó del ateismo. Estamos -por lo tanto los argentinos, en el deber de buscar en -el rastro de la existencia andariega y desprendida -del Sr. Miralla, otros títulos para colocarle en el -lugar que le corresponde por su indudable mérito -como literato, asi como los tiene ya granjeados, como -patriota, para nuestra gratitud y nuestro cariño.<span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[110]</a></span> -Alentar á otros para que efectuen esas indagaciones, -es el objeto que nos hemos propuesto al escribir -estos lijeros apuntes que reclaman la induljencia -de los lectores.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_111" id="Page_111">[111]</a></span></p> - -<h2 id="VIEITES">D. HIPOLITO VIEITES.</h2> - -<p><span class="smcap">D. Hipólito Vieites</span> sobrevivió apenas cinco años -á la revolucion de Mayo, no obstante, tuvo en ella -una parte muy principal. El Dean Funes le coloca -en la lista de aquellos “hombres atrevidos en quienes -el eco de la libertad hacia una impresion irresistible.” -La casa del Dr. Vieites en la calle de Venezuela -(dice un testigo presencial) servia frecuentemente -de punto de reunion á los iniciados en el pensamiento -de formar un gobierno independiente de -la antigua metrópoli.</p> - -<p>El primer gobierno patrio le confió una comision -importante al lado del jeneral D. Francisco Antonio -Ocampo, jefe de la expedicion auxiliadora á las provincias -del interior del Vireinato. Intervino con -esta ocasion en el famoso suceso de la prision de -Liniers y contribuyó á que se ejecutase sin demora -la órden cruenta pero enérgicamente necesaria que -para salvar la revolucion hizo célebre el lugar de la -Cabeza del Tigre.</p> - -<p>Obtuvo otros muchos empleos que dan testimonio -de la jeneralidad de sus conocimientos y de la -confianza que ins<span class="pagenum"><a name="Page_112" id="Page_112">[112]</a></span>piraba á sus compatriotas.</p> - -<p>Fué miembro de la Cámara de Apelaciones en -1812. En noviembre de este mismo año le nombró -el Gobierno para que con otros ciudadanos preparasen -las materias que habian de ventilarse en la -Asamblea Nacional que estaba convocada para el -próximo Enero. Segun el tenor de la circular gubernativa, -el Señor Vieites y sus asociados debian -“trabajar muy particularmente en la ilustracion -metódica de los ramos relativos á la prosperidad general -y comun seguridad de estas provincias, formando -al mismo tiempo un proyecto de constitucion -digno de someterse al examen de los Representantes -de ellas, y de llevar á estos paises al punto de elevacion -y grandeza á que les llama el destino.”</p> - -<p>Reunida la Asamblea jeneral, tomó asiento en -ella como diputado por Buenos Aires, y desempeñó -la Secretaria de ese cuerpo lejislativo acompañado -del Sr. Dr. D. Valentin Gomez.</p> - -<p>El mejor título del Dr. Vieites á la atencion de la -posteridad del pais es su aplicacion apasionada al -estudio de las cuestiones económicas é industriales -á que tan poco se inclinaban en la época en que él -se formó los hombres de carreras liberales. Promover -la riqueza del pais por la libertad del comercio, -por la difusion de las ciencias aplicables, y por el -cultivo inteligente de la tierra; tal fué el pensamiento -constante de la buena cabeza de aquel ilustrado -patriota. Para servir á este fin, fundó el periód<span class="pagenum"><a name="Page_113" id="Page_113">[113]</a></span>ico -titulado: <i>Semanario de Agrícultura, Industria y Comercio</i>, -cuyo primer número apareció el miércoles -1ᵒ de Setiembre de 1802. Solo las atenciones de la -defensa del pais en 1807 contra el enemigo exterior, -pudieron arrebatar la pluma á la mano incansable -de Vieites. Cinco años consecutivos y sin tregua, -combatió contra la pereza, contra los abusos, contra -las ideas estraviadas, y otros tantos empleó en -derramar ideas sanas y buenos principios que al fin -fructificaron á pesar del mal preparado terreno en -que caia la exelente semilla. Sus contemporáneos le -hicieron justicia, y el Virey Liniers en comunicacion -de Setiembre de 1806, pidiéndole su cooperacion -para la defensa contra las fuerzas británicas, -le decia: “los escritos de V. no respiran mas que el -mas puro patriotismo, amor á las artes, y mas acendradas -ideas morales.”</p> - -<p>Llegará dia en que los agricultores de Buenos Aires -levantarán una estátua á Vieites como al primero -de nuestros escritores que, por medio de la prensa -trató de ennoblecer y de alentar el arte de cultivar -la tierra. Antes que Grigera publicase su cartilla -rural, que aun se reimprime como un prontuario -útil, habia llenado Vieites la misma necesidad bajo -una forma mas didáctica y con mas método, guardando -el sencillo proceder de preguntas y respuestas.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_114" id="Page_114">[114]</a></span></p> - -<p>Los papeles públicos de los primeros años de la -revolucion abundan en rasgos jenerosos del carácter -del Señor Vieites. Dotó jenerosamente de varias -obras de su uso á la biblioteca pública de Buenos -Aires, y como las dádivas del hombre de juicio tienden -á ser fecundas y se hacen con discrecion, donó -entre aquellos libros, en lengua española, el tratado -mas estenso y de mejor doctrina que sobre la industria -rural era conocido en aquellos tiempos. El -ejemplar del diccionario de Agricultura de Rozier -que pertenece á aquel establecimiento público conserva -todavia el nombre respetable de su primer -poseedor.</p> - -<p>Hombre de este carácter no podia mantener esclavos -á su lado ni con permiso de la ley y del hábito. -Cuando se formó una Compañia de <i>Castas</i> -para engrosar con ella las filas del ejército del Perú, -el Sr. Vieites dió la libertad al único esclavo que -poseia y le colocó bajo las banderas de la patria. -Murió en Buenos Aires el dia 27 de Setiembre de -1815.<a name="FNanchor_5" id="FNanchor_5"></a><a href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a></p> - -<p>El Dr. Vieites tuvo un hermano, canónigo de la -Catedral de Buenos Aires, no menos decidido que -él por la causa de la revolucion desde sus primeros -síntomas. Era aquel sacerdote hombre de talento -é instruccion y nos aseguran que escribió y pu<span class="pagenum"><a name="Page_115" id="Page_115">[115]</a></span>blicó -por los años de 1812 una cartilla ó catecismo político -que no hemos visto.</p> - -<p>El buen canónigo cayó en cama postrado por una -paralisis. De aquí tomó causa el mal espíritu antagonista -del órden nuevo, para atribuir aquella desgracia -física á castigo del cielo. Los hechos reales de -decision patriótica se agravaron con la calumnia que -nunca se hace esperar, siendo, á veces, no tanto hija -de la perversidad, cuanto de la propension del -vulgo á exajerar las cosas y á darlas tintes vivos y -novelescos.</p> - -<p>Como su hermano D. Hipólito habia ayudado á -formar la sumaria en el proceso de la conspiracion -de Alzaga; tomaron de aquí ocasion para suponer, -que el dia de la ejecucion de este altivo español, -habia empapado su pañuelo en sangre: afeaban mas -esta accion los impostores recordando que era -un ministro de paz aquel á quien se la imputaban.</p> - -<p>Cuando llegó este maligno rumor á oidos del canónigo -Vieites, no pudiendo incorporar su cuerpo, levantó -los ojos al cielo esclamando: <i>¡Qué calumnia!</i> -Era un hombre caritativo y bondoso; un <i>santo</i>, segun -la espresion de una persona que le trató hasta su -último dia.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[116]</a></span></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[117]</a></span></p> - -<h2 id="GORRITI">D. JUAN IGNACIO GORRITI.</h2> - -<p>D. <span class="smcap">Juan Ignacio Gorriti</span>, es hijo de la provincia -arjentina de Jujuí: recibió su educacion literaria -en el colejio de Monserrat de Córdoba en tiempo -que lo dirijia la comunidad de PP. franciscanos, -sucesores de los espulsados jesuitas en la funcion -de dirijir la enseñanza. A consecuencia del movimiento -revolucionario de 1810, vino á Buenos -Aires en el carácter de diputado por su provincia, -y como tal votó en 18 de Diciembre de aquel año -memorable á favor de la incorporacion de los -Diputados de las Provincias, á la Junta provisional -gubernativa. En 1813 obtuvo una silla de -canónigo en la catedral de Salta de la cual llegó á -ser Arcediano. Se atribuye á su doctrina y á su -ejemplo una parte muy principal en el espíritu de -independencia que manifestó el clero y la poblacion -de la provincia de Salta durante la lucha con -los ejércitos realistas. Posteriormente sirvió en -el ejército del Perú el empleo de Vicario Jeneral -castrense. Despues de los trastornos del año 20, -la provincia de Salta, á imitacion de la de Buenos -Aires, trató de reparar sus males creando una<span class="pagenum"><a name="Page_118" id="Page_118">[118]</a></span> -administracion arreglada é intelijente. En esta -tarea prestó el Sr. Gorriti tan eficaz cooperacion -que logró acabar de conquistar la confianza que -desde muy atrás le dispensaban los Salteños, -quienes le nombraron diputado para el Congreso -Nacional de 1824 que se abria bajo lisonjeros -auspicios. La figura del Sr. Gorriti en aquel -cuerpo compuesto de personas notables sobresale -en los primeros planos por la buena ley de su elocuencia, -la alta moralidad de sus sentimientos y -la robustez de su razon. Sobre el fruto final de -aquel Congreso,—la Constitucion llamada vulgarmente -unitaria,—tenia el Sr. Gorriti un concepto -favorable que espresaba de esta manera. “Ese -código reune todas las ventajas del sistema federal -con las del de Unidad, evitando los inconvenientes -de ambos.” Lleno de este convencimiento -aceptó la comision de presentar la Constitucion á -las autoridades de Córdoba en nombre del -Congreso. El éxito de esta mision no fué favorable -como es notorio, y la manera como fué -desempeñada consta de un informe detenido pasado -por el Sr. Gorriti al Congreso con fecha 8 -de febrero de 1827; informe, que segun su autor, -seria “una leccion bien instructiva para la posteridad.” -El último dia de Agosto de aquel mismo -año regresó á Salta. En 1829 fué electo go<span class="pagenum"><a name="Page_119" id="Page_119">[119]</a></span>bernador -de esta provincia, cargo que desempeñó -hasta 1831. En esa época se espatrió voluntariamente -á Bolivia en donde murió rodeado de la -estima y de las consideraciones debidas á su talento, -méritos y servicios. Segun el editor del -libro del Dr. Gorriti, publicado en Valparaiso con -el título: “Reflexiones sobre las causas morales -de las convulsiones interiores de los nuevos Estados -Americanos, etc.,” este señor dejó escrito -una memoria sobre la conducta que observó en -el Congreso de 1825 y sobre toda su vida pública: -interesante documento que permanece inedito, no -sabemos en poder de quien.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[120]</a></span></p> - -<h2 id="NAVARRO">D. JULIAN NAVARRO.</h2> - -<p>El presbitero Dr. <span class="smcap">D. Julian Navarro</span>: hijo de -Buenos Aires. El General San Martin le recomienda -por el valor con que animó á los patriotas en la -jornada de 3 de febrero de 1813, administrándoles -al mismo tiempo sobre el campo de batalla los auxilios -espirituales. Esta recomendacion se encuentra -en el parte que dió al Gobierno aquel jeneral, -de la importante victoria de San Lorenzo, preludio -de otras mas gloriosas. En 1816 fué nombrado -capellan del regimiento de artillería y catedrático -de vísperas de los <i>estudios públicos</i> de esta capital.</p> - -<p>El Dr. Navarro hizo parte de la espedicion á -Chile al lado del jeneral San Martin. Allí obtuvo -muy pronto empleos de lucimiento, pues en 1819 -era Rector del seminario de Santiago.</p> - -<p>En aquella ciudad ha muerto há pocos años en -una edad avanzada, con fama de injenio agudo -pero no en olor de santo.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[121]</a></span></p> - -<h2 id="ITURRI">D. FRANCISCO JAVIER ITURRI</h2> - -<p>El abate <span class="smcap">D. Francisco Javier Iturri</span>, de la Compañía -de Jesus, era natural de la ciudad de Santa -Fé de la Vera Cruz. La espulsion de los dominios -de España de aquella órden célebre, abrió al P. Iturri -el mismo campo en que se ilustraron Clavijero, -Molina, Velazco y otros jesuitas americanos. El -Sr. Funes en el prólogo de su <i>Ensayo</i>, dice lo siguiente: -“Tenia ya muy adelantado mi trabajo -cuando leí en Hervas y Panduro que el V. Abate D. -F. J. Iturri habia concluido su <i>historia de esta -parte de América</i>.” Esta importante obra debe -existir manuscrita en alguno de los colejios ó casas -de la órden de Jesus en Roma ó en Boloña, cindades -en donde residieron los expulsados que se dirijieron -á Italia. Solo se conoce de nuestro P. Iturri -dos pequeños volúmenes de cartas sobre crítica histórica -americana, publicados en Madrid; una de las -cuales se reimprimió en Buenos Aires en 1818, á -costa del Dr. Soloaga, íntimo corresponsal del autor.<a name="FNanchor_6" id="FNanchor_6"></a><a href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a> -Este escrito se contrae á rebatir algunos -errores cometidos sobre la naturaleza y productos -del suelo americano, por D. Juan Bautista Muñoz<span class="pagenum"><a name="Page_122" id="Page_122">[122]</a></span>, en -la Historia de América que nunca concluyó, y para -cuya formacion habia reunido laboriosamente gran -cópia de documentos. Ese escrito es datado en -Roma á 20 de Agosto de 1797, y en él hace mencion -varias veces el autor, del trabajo histórico de que -se ocupaba y al que se refiere el Sr. Hervas, quien -debia estar bien informado acerca de los trabajos literarios -de los miembros de la Compañia de Jesus, -contemporáneos suyos.</p> - -<p>No sabemos si la carta del P. Iturri, de la cual -cópia un párrafo el Dr. Funes en la paj. 361 del -t. 3ᵒ de su Ensayo, corresponde á las impresas ó si -era una epistola confidencial y manuscrita. El dean -es un autor muy de la escuela opuesta al historiador -Prescott. Este deja en pié los andamios que -le sirvieron para levantar su fábrica histórica; -aquel quisiera pasar por único testigo de los sucesos -que relata: aborrece las citas y poco se ocupa -de las datas.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_123" id="Page_123">[123]</a></span></p> - -<h2 id="RIVAROLA">D. PANTALEON RIVAROLA.</h2> - -<p>El Dr. <span class="smcap">D. Pantaleon Rivarola</span> fué un sacerdote -natural de Buenos Aires, capellan del rejimiento -del <i>Fijo</i>, muy dado al cumplimiento de sus santos -deberes; versado en la literatura antigua y en la historia -de su patria. Escribió dos largos <i>romances</i> -describiendo la <i>Gloríosa reconquista</i> y la -<i>gloriosa defensa</i> de la capital del virreinato en -los años de 1806 y 1807. Al emplear un metro -vulgar y un estilo que raya en prosa desaliñada, -tuvo en vista el que sus producciones se hiciesen -familiares con el pueblo y fuesen “cantables -para los labradores, para los artesanos, para las -mujeres, en los campos, en los talleres, y hasta en -las plazas públicas.” Son palabras testuales del -autor.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[124]</a></span></p> - -<h2 id="GARCIA">F. PANTALEON GARCIA.</h2> - -<p>El M. R. P. Fr. <span class="smcap">Pantaleon Garcia</span> del órden de -San Francisco, nació en Buenos Aires y vistió su -humilde hábito en esta misma ciudad, pasando muy -jóven, pero ya sacerdote, á la de Córdoba, del Tucuman. -Allí se ilustró en el púlpito, y en el desempeño -de las cátedras que la Universidad le confió -desde el año 1780.</p> - -<p>Una parte de los sermones panejíricos de este -notable fraile se publicaron en Madrid en 6 volúmenes -el mismo año de nuestra revolucion. La última -de sus obras impresas es la oracion fúnebre que -pronunció en las exéquias del estimable Fr. Cayetano -Rodriguez, de quien no solo debió ser un hermano -en el claustro y la penitencia sino un amigo -en el patriotismo y en la comunidad del amor á los -buenos estudios.</p> - -<p>El P. Garcia tenia una voz sonora y penetrante, -espresion viva, presencia grave y circunspecta: sus -panejíricos son elocuentes y llenos de sana y oportuna -erudicion.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_125" id="Page_125">[125]</a></span></p> - -<h2 id="DIAZ">D. RAMON DIAZ.</h2> - -<p>Dr. <span class="smcap">D. Ramon Diaz</span>.—En la calle central del cementerio -de la <i>Recoleta</i>, existe una modesta tumba, levantada -á espensas del Estado para encerrar los restos -mortales del Dr. D. Matias Patron y Salgado. -Descansan allí mismo las cenizas de los dos hermanos, -D. Avelino Diaz y Salgado, el Euclides del Rio -de la Plata, y D. Ramon, objeto de esta breve noticia.</p> - -<p>Sobre esa tumba que encerró avara tres primaveras -cargadas de frutos en flor, pudiera escribirse -con propiedad los siguientes versos de un romance -castellano del siglo XV:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">Una tierra les crió,</div> -<div class="verse">Una muerte les llevó,</div> -<div class="verse">Una gloria les posea.</div> -</div> -</div> - -<p>El Dr. Diaz falleció á la edad de veinticuatro años, -el dia 6 de diciembre de 1824, ejerciendo el empleo -de Defensor de Pobres. En el desempeño de esta -magistratura mostró un corazon compasivo, y su -caridad por los desgraciados le permitió conseguir -que se tuviese por práctica de nuestros tribunales -el aliviar de los grillos á los reos de graves delitos -despues de prestada la confesion en el proceso<span class="pagenum"><a name="Page_126" id="Page_126">[126]</a></span>. Solo -en lo interior de su bella conciencia pudo gozar de -la recompensa de estos servicios á la humanidad afligida. -Él no pudo ver el séquito de desvalidos que le -acompañaron con llanto hasta la última morada. -Los Diaz fueron predestinados á despertar estimacion -y amor, en los cortos años de su existencia. D. -Avelino fué conducido al cementerio desde la iglesia -de Monserrat, en brazos de sus amigos y numerosos -discípulos poseidos del mas amargo dolor por su -pérdida irreparable para las ciencias físico-matemáticas -y para la sociedad que honraba con sus virtudes.</p> - -<p>El Dr. D. Ramon Diaz desempeñó durante tres -legislaturas consecutivas el cargo de diputado; y el -de Procurador jeneral de Provincia.</p> - -<p>Su modestia quiso ocultar un hecho que nos complacemos -en revelar y en agradecerle. Suya fué la -idea de reunir en un volumen todas las composiciones -en verso que se habian compuesto y publicado -en Buenos Aires desde 1810 y que podian servir para -alentar el espíritu público en el camino de mejoras -morales y materiales en que entró el pais pasados -los conflictos del año 20. D. Ramon Diaz fué el -compilador y el editor de la <i>Lira Argentina</i>, impresa -en Paris en 1824; libro que puede considerarse como -el primer tomo de los anales de la poesía del Rio -de la Plata.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_127" id="Page_127">[127]</a></span></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_128" id="Page_128">[128]</a></span></p> - -<h2 id="INDARTE">D. JOSÉ RIVERA INDARTE.</h2> - -<p><span class="smcap">D. José Rivera Indarte.</span>—Nació en la ciudad de -Córdoba del Tucuman el dia 13 de Agosto de 1814. -Hizo sus estudios en la Universidad de Buenos Aires, -desplegando desde niño suma aplicacion á los libros -y una inclinacion á la carrera periodística que acabó -por ser la vocacion y el empleo de toda su existencia. -Apenas contaba 18 años fundó en Montevideo, -bajo la proteccion del Sr. D. Santiago Vasquez, el -periódico ministerial titulado <i>El Investigador</i>. Confiado -en sus fuerzas y decidido ya por uno de los dos -grandes partidos que luchaban en el Rio de la Plata, -se hizo cargo de la redaccion del <i>Nacional</i> de Montevideo -en el mes de Julio de 1839. Solo se apartó -de este puesto y de las penosas obligaciones que le -imponia, cuando se sintió rendido por la dolencia -contraida en una brega de seis años. El espíritu, -tendencia y medios de este diario están reasumidos -en el libro que se titula <i>Rosas y sus opositores</i>, reimpreso -en Buenos Aires despues de la desaparicion -del tirano. Indarte escribió versos de los cuales se -salvarán algunos en la memoria de los hombres de -gusto. En 1853 se reunieron estos versos en un libro<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[129]</a></span> -impreso en Buenos Aires llevando al frente una -biografia crítica del autor, obra del Sr. Coronel D. -B. Mitre, en la cual se mencionan todos los escritos -de Indarte, sus viajes, padecimientos y demas vicisitudes -de una existencia trabajosa y poco mimada -de la fortuna. Murió de una enfermedad pulmonar -el dia 19 de Agosto de 1845 en la ciudad del Destierro, -en la isla brasilera de Santa Catalina.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_130" id="Page_130">[130]</a></span></p> - -<h2 id="BASABILBASO">PATRICIO DE BASABILBASO.</h2> - -<p>D. <span class="smcap">Patricio de Basabilbaso</span>, hijo de Buenos Aires, -se educó en el antiguo colegio de esta ciudad bajo -el rectorado del Sr. Dr. Achega;</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">Mi venerable maestro siempre amado,</div> -<div class="verse">Que del estudio en la tortuosa vega</div> -<div class="verse">Dirigió mi razon con celo honrado.</div> -</div> -</div> - -<p class="noindent">como él mismo lo dice á la pág. 20 del poemita escrito -en octavas, de donde se han tomado las que -se registran en la presente coleccion. Siguió la carrera -del comercio y residió muchos años en Méjico, -en las Antillas y en Estados Unidos donde contrajo -matrimonio. Era entusiasta admirador de los Americanos -que se habian señalado por sus talentos y -por su amor á la libertad. Movido de este sentimiento -promovió en 1835 la reimpresion de las -cartas de <i>Jacobo D’Ortiz</i> traducidas por D. J. Antonio -Miralla. Murió en Buenos Aires poco tiempo -despues.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_131" id="Page_131">[131]</a></span></p> - -<h2 id="RODRIGUEZ">F.ʳ GAYETANO JOSÉ RODRIGUEZ.</h2> - -<div class="blockquote"> - -<p>Jamas la patria podrá olvidar su memoria -pues es la de un hijo en quien se reunían -los mejores talentos á una vida -llena de probidad.</p> - -<p class="right">(<span class="smcap">Argos</span> <i>del sabado 23 de Enero 823.</i>)</p> - -<p>Hombre de cualidades muy amables, y -particularmente recomendable por su -erudicion y génio.</p> - -<p class="right">(<span class="smcap">Moreno</span>, <i>vida y memorias.</i>)</p> - -</div> - -<p><span class="smcap">Fr. Cayetano José Rodriguez</span>, relijioso franciscano, -lector jubilado, Ex-Provincial, Examinador -Sinodal de los obispados de Buenos Aires, Córdoba, -Paraguay y Concepcion de Penco, nació en el <i>Rincon -de San Pedro</i>, y tomó el hábito en el convento de la -órden en esta Capital, el dia 12 de Enero de 1777, -pocos meses despues de haber cumplido diez y seis -años de edad.—En aquella época el jóven Rodriguez, -poseia, segun su panegirista, una alma buena, <i>un -corazon del cielo</i>, y un ardiente amor á las letras. -Por estas calidades se hizo acreedor á acercarse al -altar antes de tiempo, recibiendo á la edad de 22 -años las órdenes de sacerdote de manos del Señor -San Alberto, obispo de Córdoba.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[132]</a></span></p> - -<p>El Padre Rodriguez, ante todo, fué un sacerdote -de la creencia y de la doctrina católica. Orar, asistir -al confesonario, endulzar con las esperanzas de -mejor vida los últimos instantes de los enfermos, -fueron sus principales ocupaciones. Fué director, -durante veinte años, de la conciencia de las monjas -de Santa Catalina y Santa Clara, y por cinco de -aquellos años, “cargó sobre sus hombros todo el -peso de la Santa Casa de Ejercicios,” que supone la -tarea de pláticas espirituales diarias, la asídua contraccion -al confesonario, y la atencion molesta á -las consultas personales sobre intereses de la conciencia -ó del mundo. Para el desempeño de estas -dos ocupaciones tenia que caminar diariamente la -larga distancia que media entre el monasterio de -Santa Catalina y la Casa de Ejercicios, puntos distantes -entre sí mas de media legua.</p> - -<p>El descanso del P. Rodriguez era el estudio de -la ciencia y de las bellas letras.—Tanto en el convento -grande de Buenos Aires como en la Universidad -de Córdoba, dictó filosofía, teología y escritura, -introduciendo en esta enseñanza métodos mas adelantados -y principios mas exactos que aquellos en que -se habian educado. “Es verdad, dice el elocuente -orador de sus honras fúnebres, que tuvo la desgracia -de que le formase las entrañas un maestro -que juraba en Aristóteles. ¿Pero no es su mayor -gloria haber debido á su génio distinguir la<span class="pagenum"><a name="Page_133" id="Page_133">[133]</a></span> -moneda falsa de la verdadera?” Segun este mismo -contemporáneo, detestó el P. Rodriguez el ergotismo, -la teología sistemática y las cuestiones inútiles. -En la enseñanza de la física hizo por primera vez -comprender á sus discípulos, que era esta una ciencia -de hechos y de mera esperimentacion.</p> - -<p>El P. Rodriguez se declaró decididamente en favor -de la emancipacion. El movimiento de 1810 era -una realizacion de antiguos deseos suyos, aunque -no fuese mas que considerado como el precursor de -mejores destinos para los despejados talentos de -los hijos de América. Sus discípulos, en la secreta -fidelidad del claustro, le oyeron lamentarse mas de -una vez del apocamiento á que tenia reducido el -pensamiento patrio la política colonial. Preparado -muy de antemano para las nuevas luchas, pudo -escribir desde los primeros dias de Mayo un manifiesto -sobre las vejaciones que habia recibido la -América de sus dominadores, y alentar el fuego de -la libertad en canciones y poesías patrióticas, algunas -de las cuales se entonaban al rededor del -monumento levantado á la memoria de la rejeneracion.</p> - -<p>Su patriotismo fué de exelente ley. Preparar á los -compatriotas para los nuevos destinos á que les llamaba -la revolucion, fué uno de sus primeros objetos.<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[134]</a></span> -Esos destinos los previó con la sagacidad de -su jénio, desde un tiempo en que debia ser una -insensatez si nó un delito el imajinarlos. Cuantas -veces no esclamaba bajo las bóvedas de sus aulas: -“qué haya uno nacido en un suelo en que el jénio -oprimido pierde su vigor!.... Los americanos -son culpables; nos agoviamos bajo el yugo cuando -tiempo há se nos viene á las manos el sacudirlo. -Pero es necesario trabajar, ilustrarnos: no se qué -presajios advierto de libertad y es necesario <i>formar -hombres</i>.”</p> - -<p>Magníficas palabras conservadas por un testigo; -tanto mas notables, cuanto que resonaban en las paredes -de un convento de franciscanos!</p> - -<p>Lleno de esta idea de <i>preparar</i> hombres para la -libertad, abrió las puertas de la biblioteca de San -Francisco á cuantos talentos jóvenes aparecian con -algun lucimiento. El Dr. D. Mariano Moreno fué -uno de estos, y la proteccion del ilustre fraile le -siguió hasta Chuquisaca á donde fué á completar la -educacion que bajo tan buenos auspicios habia comenzado -en Buenos Aires.</p> - -<p>El P. Rodriguez fué un apasionado activo de la -libertad de su patria y daba por infecundos y malgastados -los años transcurridos bajo el réjimen colonial. -<i>Steriles transmissimus annos</i> fueron las palabras -sentidas que él adoptó como epígrafe de alguna -de sus producciones para representar aquella idea.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_135" id="Page_135">[135]</a></span></p> - -<p>El Congreso de Tucuman instalado el 24 de Marzo -de 1816, le contó entre sus miembros y fué redactor -de las actas de sus sesiones. Representante allí -de la Provincia de su nacimiento, tuvo la gloria de -firmar el acta famosa de nuestra independencia, cuya -fecha inolvidable es de 9 de Julio de aquel mismo -año.</p> - -<p>Hasta aqui las tareas del P. Rodriguez no habian -debido inquietarle ni acibararle el espíritu. No -habia hasta entonces descendido á la lucha de la -prensa periódica. La revolucion habia marchado -con su espíritu hasta entonces en cuanto á los principios -fundamentales de ella y á su propósito final. -Pero en el año 1822 se presentó una novedad que le -obligó á tomar la pluma del periodista. La reforma -eclesiástica suscitó dos campos en la opinion -pública y uno y otro tuvieron sus sostenedores y -paladines. El <i>Ambigú</i>, el <i>Espíritu</i>, el <i>Centinela</i>, -sobre todos, eran periódicos consagrados á sostener -las medidas gubernativas. Y como el terreno -era resbaladizo, se fueron mas allá de lo que habria -sido conveniente en un pueblo católico. La obra -del hombre, en cuanto habia abastardeado la influencia -religiosa y sus formas, necesitaba pasar -por el crisol en que se habian depurado la forma y -los medios del sistema político anterior á 1810. -Esto es evidente: una revolucion no se completa,<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[136]</a></span> -si en su marcha no pasa abatiendo las cabezas de las -amapolas cargadas de ópio nocivo arraigadas en el -campo de las ideas. Pero ¿era político para llegar -á este fin, maltratar con la irrision y las púas de -acero del lenguaje volteriano, á antiguas comunidades, -á las cuales pertenecian hombres del mérito -y de la constancia de alma del P. Rodriguez?</p> - -<p>Jamás los frailes, la lejitimidad de sus propiedades, -los derechos de la iglesia, fueron mejor defendidos -que en las columnas del <i>Oficial de dia</i>. Alli -derramó Fr. Cayetano, todo su saber, la amenidad -de su estilo, y la elevacion de su alma, resistiendo -con una moderacion ejemplar á caer en los exesos -á que casi le forzaban sus adversarios.</p> - -<p>En esta amarga tarea falleció en Buenos Aires á -la edad de 62 años cumplidos, el dia 21 de Enero -de 1823.</p> - -<p>El claustro americano, ha producido como el -español sus Leones y Gonzalez. Méjico se gloría -de su Navarrete; Lima de su Delso; Buenos Aires -de su Rodriguez, que merece un lugar distinguido -entre sus mejores poetas.</p> - -<p>Su exesiva modestia hizo que no diera versos á la -imprenta con su nombre. Son muchos los que escribió, -devotos, patrióticos, y tambien inspirados por -los intereses del mundo que hasta en el claustro entran -á asirse de los corazones sensibles. Hemos<span class="pagenum"><a name="Page_137" id="Page_137">[137]</a></span> -tenido en nuestro poder una coleccion de sonetos -de puño y letra del P. Rodriguez, y nada sería mas -fácil á una persona empeñosa que el reunir todas -las composiciones que de pública voz y fama pertenecen -á este escritor y deben hallarse en poder de -los amigos de las musas argentinas.</p> - -<p>“Aquí está sepultado el que con sus virtudes patrias -cuidó de su nacion y alcanzó gloria dando á -su pueblo lecciones de un buen ciudadano.” Este -es el epitafio que le destinaba otro fraile compatriota, -no menos notable por su talento y carácter, el -P. Fr. Pantaleon Garcia.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_138" id="Page_138">[138]</a></span></p> - -<h2 id="MONTEAGUDO">D. BERNARDO MONTEAGUDO.</h2> - -<p>El Dr. <span class="smcap">D. Bernardo Monteagudo</span> tuvo su humilde -cuna en la ciudad del Tucuman, y es tradicion que -se hallaba, por parte de madre, en el caso de aquellos -de quienes dice Lope de Vega....</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>Haberles dado el sol mas fuerte.</i></div> -<div class="verse"><i>En el comun camino de la muerte.</i><a name="FNanchor_7" id="FNanchor_7"></a><a href="#Footnote_7" class="fnanchor">[7]</a></div> -</div> -</div> - -<p>Él no aceptaba esta suposicion: la contradice en -una carta (datada en la Punta de San Luis á 16 de -Marzo de 1813, que tenemos original á la vista) desahogándose -con vehemencia de la ofensa personal -que semejantes rumores le causaba. En uno de los -párrafos se lee lo siguiente:... “Yo no hago alarde -de contar entre mis mayores, títulos de nobleza -adquiridos por la intriga y acaso por el crímen; -pero me lisonjeo de tener unos padres penetrados -de honor, educados en el amor del trabajo y decentes -sin ser nobles.”</p> - -<p>Monteagudo hizo probablemente sus primeros estudios -en Córdoba pero de cierto los completó en -Chuquisaca, poco<span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[139]</a></span> mas ó menos en la misma época -en que se hallaban allí con igual objeto Moreno, -Agrelo y otros argentinos que tan principal parte habian -de tener en los hechos de la revolucion que ya -se aproximaba.</p> - -<p>Cuando Monteagudo se presentó en la escena del -Rio de la Plata no era un novicio en los peligros, ni -era aquella la primera vez en que daba pruebas del -ardor de su carácter. En la insurreccion de Charcas -del año 1809, fué él uno de los mas decididos por -la idea de formar una Junta Gubernativa; como -efectivamente se formó, instalándose el dia 25 de -Mayo. Estos sucesos no eran mas que síntomas precursores -de lo que dentro de un año justo, á contar -desde aquella fecha, habia de verificarse definitivamente -en el Vireynato del Rio de la Plata. La junta -fué disuelta por una inmediata reaccion y Monteagudo, -perseguido y condenado á muerte se asiló en -Buenos Aires en donde iba inmediatamente á encontrar -la atmósfera que convenia al elevado grado del -ardor de su carácter y á la estension de su inteligencia. -En 1811 tomó parte en la redaccion de la <i>Gaceta</i>, -devolviendo por un momento á este periódico, algo -del brillo y de la energia del estilo de su ilustre fundador. -Tambien redactó otros periódicos. El <i>Martir -ó libre</i>, el <i>Independiente</i>, el <i>Grito del Sur</i>, fueron -el éco de un espíritu tan frenético de democracia -que tenia por favorable al despotismo la doctrina -misma del contrato social. Tal es la ingenua y<span class="pagenum"><a name="Page_140" id="Page_140">[140]</a></span> posterior -confesion de su propio redactor.</p> - -<p>En el seno de la Asamblea Constituyente instalada -á principios del año 1813, se mostró Monteagudo, -promotor inteligente y celoso sostenedor de -las grandes medidas de reforma dictadas por aquella -corporacion nacional.</p> - -<p>En el mes de Julio de 1815 ausentóse de Buenos -Aires para un viaje á ultramar que duró hasta fines -de 1817. Despues de visitar á Rio Janeiro recorrió -gran parte de la Europa: en Marzo de 1817 estuvo -Monteagudo en Burdeos, segun una carta autógrafa -de este, que tenemos á la vista.</p> - -<p>Vuelto á su patria, pasó al lado del General San -Martin á desempeñar en las gloriosas campañas de -Chile el cargo de Auditor de guerra. No debió este -empleo á otra influencia que á la de su mérito reconocido -por las autoridades chilenas segun consta de -documentos oficiales. Un solo dia no se apartó de su -jefe en aquellas rudas y peligrosas operaciones militares. -En la noche del espantoso desastre de Cancha-rayada, -el Auditor se separó de San Martin á la -altura del pueblo de San Fernando para pasar á -Mendoza, en donde tomó parte indirecta, pero probablemente -decisiva, en la suerte de los hermanos -Carrera, acusados de delito de lesa patria. Condenados -estos á la pena capital por el fiscal de la causa, -quiso oir el gobernador de Mendoza el parecer de<span class="pagenum"><a name="Page_141" id="Page_141">[141]</a></span> -algunos letrados y entre estos el del Dr. Monteagudo: -este se pronunció por la necesidad de cumplir una -sentencía justificada por la indudable naturaleza -del delito de que eran acusados los reos.</p> - -<p>Monteagudo mantuvo la confianza del libertador -de Chile, con quien pasó al Perú desempeñando el -mismo empleo de Auditor del ejército.</p> - -<p>Las relaciones entre Monteagudo y San Martin -eran de data antigua; venian desde el movimiento -semi-popular y semi-militar que derrocó la junta -de que era secretario D. Bernardino Rivadavia, el -dia 8 de Octubre de 1812. Monteagudo fué el alma -de aquella revuelta, que San Martin apoyó, desplegando -en la plaza principal de Buenos Aires, la lucida -linea de sus granaderos á caballo.</p> - -<p>En 3 de Agosto de 1821, el jeneral San Martin -se declaró <i>Protector</i> del Perú y formó un ministerio -en el cual dió el departamento de guerra y marina -al Dr. Monteagudo. Duró en el manejo de este ramo -de la administracion hasta el 1ᵒ de Enero de 1822, -pasando en este dia á desempeñar el ministerio -de <i>Estado</i> y <i>Relaciones Esteriores</i>. El cumplimiento -de los deberes de tan elevados puestos le trajeron -muchos compromisos y sinsabores, y por último le -ocasionaron el horrible fin que tuvo, en la flor de -su edad, el dia 28 de Enero de 1825. En una de las -calles principales de Lima, frente al convento de <span class="pagenum"><a name="Page_142" id="Page_142">[142]</a></span>San -Juan de Dios que sirve hoy de paradero interior al -ferro-carril del Callao, exhaló el aliento varonil y -patriótico bajo el golpe del bárbaro y traidor cuchillo -de un negro, instrumento de alguna venganza -fanática que aun permanece entre misterios. Bolivar -mandaba entonces en el pais, y Monteagudo conservaba -el puesto oficial que le habia acordado San -Martin.</p> - -<p>El Dr. Monteagudo promovió activamente la instruccion -pública en el Perú, mientras influyó en los -consejos de su gobierno. La biblioteca pública de -Lima le reconoce como á su principal fundador. A -él tambien es debido la inspiracion y redaccion del -decreto de 10 de Enero de 1822 creando el establecimiento -literario con el título de <i>Sociedad Patriótica -de Lima</i>, compuesto de 40 miembros, con el fin -que aparece en el artículo 8ᵒ que dice así: “El objeto -de esta sociedad es discutir todas las cuestiones que -tengan un influjo directo ó indirecto sobre el bien -público, sea en materias políticas, económicas, ó -científicas, sin otra restriccion que la de no atacar -las leyes fundamentales del pais ó el honor de algun -ciudadano.” En el notable considerando de este decreto -asienta su redactor que la instruccion pública -es la primera necesidad de las sociedades, y que el -gobierno que no la fomenta comete un crímen que -la mas distante posteridad tiene derecho á vengar,<span class="pagenum"><a name="Page_143" id="Page_143">[143]</a></span> -maldiciendo su memoria. Como todos los creadores -jenerosos de instituciones análogas en nuestra -América, tuvo la honrada sencillez de creer que la -<i>sociedad patriotica</i>, incorporaria pronto á la patria -de <i>Baquijano</i> y de <i>Olacide</i> á la lista de aquellos pueblos -célebres por los continuos esperimentos que se -hacen en ellos <i>de la fuerza intelectual que es la última -barrera de la tirania</i>.</p> - -<p>El viaje á Europa tuvo gran influencia sobre las -maneras y las opiniones de Monteagudo. El demócrata -exaltado regresó dispuesto á volver de sus primeros -pasos y á influir para que la revolucion sesgase -de la direccion que él habia contribuido á imprimirla. -Este cambio está confesado por él mismo, -en una memoria que escribió en Quito y que la -prensa del Pacífico ha reimpreso varias veces; contraida -á esplicar los principios políticos que le habian -guiado en la administracion del Perú.<a name="FNanchor_8" id="FNanchor_8"></a><a href="#Footnote_8" class="fnanchor">[8]</a> El -<i>Censor de la Revolucion</i> que publicó en Chile en 1819 -fué el agua con que pretendió apagar la hoguera levantada -por las ráfagas del <i>Martir ó Libre</i>.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[144]</a></span></p> - -<p>El futuro biógrafo de este sobresaliente argentino -tomará talvez por epígrafe de su trabajo los siguientes -versos de D. Estevan Echeverria, que describen -con rara y armoniosa concision el camino de aquel -bello meteoro del cielo de nuestra política:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">................Monteagudo,</div> -<div class="verse">El de gran corazon é injenio agudo,</div> -<div class="verse">Del porvenir apóstol elocuente,</div> -<div class="verse">Que entre las pompas del marcial estruendo,</div> -<div class="verse">Fué desde el Plata hasta el Rimac, vertiendo</div> -<div class="verse">La fé viva y la lumbre de su mente.</div> -<div class="right">(<span class="smcap">Avellaneda</span>, <i>poema</i>).</div> -</div> -</div> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[145]</a></span></p> - -<h2 id="LABARDEN">D. MANUEL JOSÉ DE LABARDEN.</h2> - -<p>El nombre del Dr. <span class="smcap">D. Manuel José de Labarden</span>, -estaria hoy envuelto en el olvido mas profundo, si -el primer periódico que se publicó en Buenos Aires -al comenzar el siglo presente, el <i>Telégrafo Mercantil</i>, -no hubiese dado á luz la oda reimpresa en la página -370 de la <i>Lira Argentina</i>. Aquella oda tiene por -asunto <i>el magestuoso rio Paraná</i>, y parece escrita en -el año de 1801.</p> - -<p>Sin embargo la fama literaria del Sr. Labarden -debia ser grande en los años inmediatamente anteriores -á la revolucion. El Dr. D. Vicente Lopez al -comenzar su canto <i>El Triunfo Argentino</i> (Noviembre -de 1807) pide silencio “al sublime acento de aquel -hijo de Apolo” para dar salida al entusiasmo de su -pecho.</p> - -<p>El Sr. Labarden nació en Buenos Aires, siguió la -carrera del foro, y desempeñó el cargo de Auditor -de guerra del ejército reconquistador en 1807. Su -muerte ha debido tener lugar por los años 1812 ó 13.</p> - -<p>Refiere la tradicion que él fué el promotor de la -primera casa de comedias que se edificó en Buenos -Aires, la cual estuvo situada en el parage que hoy<span class="pagenum"><a name="Page_146" id="Page_146">[146]</a></span> -ocupa el mercado público. Aquel edificio, que no -debia ser muy sólido ni muy suntuoso, pereció por -las llamas el año 1793. De esta aficion al arte dramático -que se atribuye al Dr Labarden, da testimonio -afirmativo una trajedia que de su pluma se conserva -con el título de <i>Siripo</i>, personage muy conocido -en los fastos de la historia novelesca y primitiva -del Rio de la Plata. Esta trajedia se representaba -frecuentemente en Buenos Aires en los aniversarios -de sucesos prósperos de la revolucion, despertando -mucho entusiasmo en los espectadores. No la conocemos, -pero sabemos que existen copias de ella en -Buenos Aires. Seria una buena accion el rescatarla -de una pérdida segura, conservándola en los archivos -de algunos de los cuerpos literarios que acaban -de fundarse en Buenos Aires.</p> - -<p>El Dr. Labarden fué de carácter amable, caballeroso, -culto de maneras, dado al trato social, y al -mismo tiempo enemigo del bullicio y de la multitud, -tanto como su maestro Horacio:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>Odi profanum vulgus, et arceo.</i></div> -</div> -</div> - -<p>Amó la vida retirada y las tranquilas tareas del -campo, en las cuales procedió con el acierto de un -hombre ilustrado. Por una casualidad rara podemos -asegurar que él antes que nadie tuvo la idea de mejorar -con la cruza de razas mas perfectas, la calidad de -las ovejas del Rio de la Plata. En un libro de cue<span class="pagenum"><a name="Page_147" id="Page_147">[147]</a></span>ntas -de la casa de comercio de D. Tomas Antonio Romero, -aquel “jenio vasto y emprendedor”, como le -llama el Sr. Funes, hemos hallado con fecha 10 de -Diciembre de 1794, la partida siguiente: “Por 187 -ps. ½ rs. corrientes que han tenido de costo y -gastos <i>diez carneros y veinte ovejas</i> que de su cuenta -y riesgo se embarcaron en Cadiz abordo de la fragata -Santa-Ana, como consta por menor de su -respectiva cuenta.... etc.”</p> - -<p>Este ganado lanar no podia ser sino merino, pues -bien notorio es que la España posee esa especie; que -en aquel suelo es en donde adquirió, siglos hace, -la perfeccion que la distingue, y que de allí se estendió -á Alemania primero, y despues á Francia bajo -el reinado de Luis XVI.</p> - -<p>En aquella época residió el Dr. Labarden en lo -que es hoy Estado Oriental y entonces se decia, la -<i>otra banda</i>, en una estancia llamada <i>del Sauce</i> en las -cercanias del pueblo del <i>Colla</i>. Sospechamos que desempeñaba -el cargo de administrador de las propiedades -rurales de la Corona conocidas con el nombre -de Estancias del rey. En el mismo libro de la -casa de Romero, aparece comprada en 1793, para -el mismo Sr. Labarden, y por el precio de 10 ps. -2½ rs. <i>la obra de Barcarcel sobre Agricultura</i>. En -aquel año tenia esposa y madre vivas.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[148]</a></span></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_149" id="Page_149">[149]</a></span></p> - -<h2 id="PINTADO">D. BERNARDO VERA Y PINTADO.</h2> - -<p>El Dr. <span class="smcap">D. Bernardo Vera y Pintado</span>, nació el año -1780 en Santa Fé de la Vera-Cruz, ciudad natal del -jesuita D. Javier Iturri y de D. Juan Baltazar Maciel, -afamados por su literatura.</p> - -<p>Ligado por relaciones de parentezco á la familia -del teniente general D. Joaquin del Pino, que mas -tarde fué Virey de Buenos Aires, se trasladó con -este á Chile el año 1799. En la Universidad de -San Felipe completó su carrera literaria graduándose -en cánones y en leyes.</p> - -<p>En esta real Universidad, para recibir grados por -aquella época, era preciso prestar seis exámenes -solemnes: cinco de instituta y uno de cánones y -leyes en el cual se absolvian, cuando menos, treinta -y tantas proposiciones relativas á ambas facultades. -Los catedráticos eran cuatro: dos de <i>prima de leyes</i>, -uno de <i>decreto</i> y otro de <i>instituta</i>. Los jóvenes que -se dedicaban al foro, no solo concurrian á la Academia -de práctica, sino tambien al estudio de algun -abogado de nombradía durante los cuatro años del -curso jeneral de derecho. La Universidad percibia -<i>cien reales</i> por cada grado.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_150" id="Page_150">[150]</a></span></p> - -<p>El Dr. Vera se distinguió desde muy temprano y -se granjeó la simpatía de los hijos de Chile, <i>por -sus talentos</i> y <i>su carácter jeneroso</i>, segun la espresion -de uno de ellos. Desempeñó varios destinos públicos -antes de la revolucion y formó numerosos discípulos -en la Academia práctica de jurisprudencia -que estuvo algunos años bajo su direccion.</p> - -<p>El primer suceso que atrajo la atencion pública -sobre su persona al abrirse la era que comienza en -1810, fué un acto despótico del presidente Carrasco. -Urgido este por los conflictos que le rodeaban -al recrearse la revolucion, tomó una medida -que vino á mostrar toda la popularidad del Dr. -Vera. Siguiendo aquel mandatario los consejos de -la Audiencia, se decidió á poner presos á aquellos -individuos que mas indicados estaban de conspiradores -ante el partido peninsular. Fué el Dr. Vera -uno de los tres que en la noche del 25 de Mayo cayeron -en poder de la fuerza armada, estando en una -casa particular. Trasladados á un cuartel, se les -hizo salir inmediatamente, y en la alta noche, para -el puerto de Valparaiso escoltados con 12 dragones -á caballo. Llegados allí los pusieron á abordo del -fragata Astrea; en donde, y mas tarde en el castillo -de San José, se les siguió una causa.</p> - -<p>Los padecimientos de aquellos patriotas irritaron<span class="pagenum"><a name="Page_151" id="Page_151">[151]</a></span> -los ánimos de los Santiagueños, y el Cabildo -tuvo el noble corage de interesarse por su suerte -ante la autoridad de Carrasco. Pero, equivocado -este mandatario sobre la situacion de las cosas y -afectando una enerjia que no era natural en su carácter, -hizo que los detenidos en la fortaleza de -San José se embarcasen en la corbeta <i>Miontina</i> próxima -á zarpar para el Callao. Vera quedó en tierra -so pretesto de enfermedad.</p> - -<p>Mientras tanto los principales vecinos de Valparaiso -que habian tomado relacion con los presos, se -interesaban por su suerte é influian para que se revocasen -las órdenes del Presidente. La solicitud -que con este objeto le dirijieron, llegó á la capital -el 11 de Julio y con ella se tuvo un conocimiento -exacto de la aflijida situacion en que se encontraban -aquellos que eran ya considerados como victimas -de la causa del pueblo. Subió de punto la -exaltacion de este. Juntóse por todas partes la poblacion -en corrillos, y como resultado de la voluntad -jeneral se pidió la reunion estraordinaria del -Cabildo. Verificóse esta; pero muy al principio -de la sesion se convirtió en <i>Cabildo abierto</i>, es decir -en una asamblea de notables en la cual podian -estos discutir y deliberar en razon de lo estraordínario -de las circunstancias y la gravedad del objeto.</p> - -<p>Aquella reunion de ciudanos nombró una diputa<span class="pagenum"><a name="Page_152" id="Page_152">[152]</a></span>cion -cerca del Presidente, la cual fué desairada por éste. -Entonces el pueblo le notificó en términos mas -enérgicos su voluntad, y despues de varios incidentes -que agravaron el descontento general y los motivos -de queja del vecindario, se vió Carrasco en -la necesidad de separarse del mando, pretestando -el mal estado de su salud. Este fué el primer paso -á la independencia de Chile.</p> - -<p>El 18 de Setiembre se efectuó en aquella república -el mismo cámbio político que habia tenido lugar -en Buenos Aires, el 25 de Mayo de 1810. Cuatro -dias despues de aquella fecha entró en Santiago el -Dr. Vera. “Volvió este á la capital (dice el historiador -español de la revolucion de Chile, el P. -Martinez) con innumerable acompañamiento de -los personages de la ciudad que en carruages y á -caballo lo recibieron y entraron como en triunfo, -celebrando y admirando á este sugeto como á una -de las primeras columnas que debian de erijir y -sostener el plan de la revolucion.”</p> - -<p>Instalado el primer congreso chileno fué nombrado -el Dr. Vera secretario de ese cuerpo teniendo -por compañero de taréas al famoso clérigo de la -buena muerte Camilo Henriquez. Uno y otro pertenecian -al partido republicano como decididos parciales -del Dr. Rozas, el Moreno de la revolucion -chilena.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_153" id="Page_153">[153]</a></span></p> - -<p>Estos dos amigos consagraron tambien sus talentos -á despertar é ilustrar el espíritu público por -medio de los escritos periódicos. Asi que se pudo -obtener una imprenta, fundó Camilo Henriquez -el primer periódico que conoció el pueblo chileno, -con el título <i>la Aurora</i>. Vera fué su cooperador -incansable, y sus articulos llevan por firma el -siguiente anagrama de su nombre ó de sus dos apellidos: -<i>David Parra y Bedernoton</i>.</p> - -<p>Fué el Dr. Vera el primer representante del gobierno -de Buenos Aires cerca del de Chile; cargo que -tenia por objeto uniformar la marcha de ambos en -la empresa que acababan de acometer, y atender la -propaganda de la idea revolucionaria por todo el -litoral del Pacífico. En este cargo se desempeñó -con tanta actividad como desprendimiento. La -jenerosidad fué siempre en él un rasgo muy visible -de su carácter. En las penurias que padecia el -erario de su patria adoptiva, el Dr. Vera no trepido -en ofrecer el fruto de su trabajo y de su economía -para ayudar á la marcha naciente de la revolucion. -La Junta de gobierno contestó á tan noble -ofrecimiento en los términos siguientes: “La -Junta se cubre del mayor gozo cuando ve desprenderse -á V. de todos sus bienes por amor á la causa -comun: contará siempre con su fidelidad, le -distinguirá entre los mejores patriotas, y l<span class="pagenum"><a name="Page_154" id="Page_154">[154]</a></span>e será -de la mayor satisfaccion tener oportunidad de -acreditar su reconocimiento. Asi lo entenderá -V. en respuesta á su representacion fecha del dia.—Febrero -7 de 1811.”</p> - -<p>Vera fué instado varias veces por D. Bernardino -Rivadavia, cuando era éste secretario del Gobierno -de Buenos Aires en 1812, para que pasase á aquella -capital á ocupar un destino. Con este motivo, en -una carta confidencial le contesta, dándole idea de -sus aptitudes y hábitos, de la manera siguiente: -“<i>Santiago 24 de Julio de 1812</i>.... Cuando V. se -empeña en convidarme con esa capital me hace mas -honor que el que merezco porque no me conoce. -Permítame que le hable con toda la franqueza que -me caracteriza. Yo no soy á propósito para comision -alguna militar: abomino esta carrera. -Tampoco tengo aquella luz de alta política que en -las circunstancias exije la grande estension del -gobierno superior de un Estado naciente. Mis -talentos no pasan la raya de comunes; tal cual -expedicion en la pluma, y el deseo de formarme -por principios de pura reflexion y estudio sobre -el hombre, acaso los hago aparecer mas de lo que -son. Carezco de erudicion, porque ni he sido -muy aplicado á la historia, ni me ha sobrado tiempo -para dedicarme á ella: ahora empiezo. Casado -cinco años hace en Chile con una jóven indotada<span class="pagenum"><a name="Page_155" id="Page_155">[155]</a></span> -y con dos hijos, el foro ha hecho toda mi -subsistencia. Lo desamparé desde que acepté la -Diputacion de Buenos Aires. Su corta renta es la -que sufraga á las urgencias diarias porque nada he -guardado ni he podido guardar de los honorarios -de la abogacía que siempre han seguido la naturaleza -de mi génio desprendido de intereses.... -Diré mas: soy honrado: amo la justicia, y mi corazon -solo deja de ser benigno cuando se le ataca. -Los derechos de los pueblos y la libertad bien -reglada, son mi manía”....</p> - -<p>No sabemos precisamente en que fecha, pero es -indudable que atravesó la cordillera y llegó á Buenos -Aires, en donde desempeñó empleos y comisiones -de mucha importancia. En una de estas se -unió al general San Martin, gobernador de Cuyo -entonces, á cuyo lado sirvió de secretario.</p> - -<p>En toda época tuvo la fortuna el Dr. Vera de -prestar sus servicios á la revolucion de Chile y al -progreso social de aquel pueblo que le daba hospitalidad. -O’Higins le encargó la redaccion del manifiesto -justificativo de la independencia que se preparaba -á declarar. Habiendo cedido el jeneral -San Martin los 10,000 pesos que por indemnizacion -de gastos de viaje le habia concedido el Cabildo -para fomentar la biblioteca pública de Santiago, -fué nombrado Vera para aplicar aquella<span class="pagenum"><a name="Page_156" id="Page_156">[156]</a></span> cantidad al -noble objeto á que era destinada.</p> - -<p>Pero, en nuestro modo de ver, el gran servicio -prestado por nuestro compatriota á la sociedad chilena, -fué el haber contribuido á templarla en el -fuego que iba cundiendo desde las orillas del Plata, -y á despertar en ella ese entusiasmo atrevido sin el -cual se quedan los pueblos á medio andar en el camino -de un gran propósito.</p> - -<p>El Dr. Vera que se confiesa poco dado á la historia, -habia nacido poéta y acertaba sin violencia á -herir el corazon con sus versos, sus canciones eran -populares; todos las repetian;—y el autor mismo -cubierto con el gorro frígio, resucitado por los jacobinos -franceses, aparecía en los banquetes patrióticos -entonando himnos que habia compuesto pocas -horas antes. Compréndese, cual seria el entusiasmo -que se despertaba en los que le oian y juntaban sus -voces á la suya, al leer las estrofas de uno de aquellos -ráptos líricos:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="stanza"> -<div class="verse">El augusto dia</div> -<div class="verse">Empezó á brillar</div> -<div class="verse">En que los esclavos</div> -<div class="verse">Puedan respirar.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse">El hombre recobra</div> -<div class="verse">La gran magestad</div> -<div class="verse">Que naturaleza</div><span class="pagenum"><a name="Page_157" id="Page_157">[157]</a></span> -<div class="verse">Le quiso donar.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse">Las generaciones</div> -<div class="verse">Nos bendecirán,</div> -<div class="verse">Cuando á nuestro esfuerzo</div> -<div class="verse">Libres se verán.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse">De padres á hijos</div> -<div class="verse">La voz pasará,</div> -<div class="verse">Y esta noble historia,</div> -<div class="verse">¡Que honor nos hará!....</div> -</div> -</div> -</div> - -<p>Al principiar esta noticia hemos dado intencionalmente -una idea de los estudios universitarios -en Chile. Requerian una reforma, y el 10 de Agosto -de 1813 ya se inauguraba una escuela verdaderamente -nueva con el título modesto de <i>Instituto</i>, -sentada sobre tan buenas bases que desde entonces -acá ha continuado mejorándose y progresando. El -Dr. Vera contribuyó á la solemnidad de aquel acto -componiendo el himno que en él se cantó y cuyo -asunto es la glorificacion de las ciencias que ivan á -cultivarse en adelante con mejores métodos y bajo -mas felices auspicios. El coro del himno es la siguiente -cuarteta:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>La Patria nos convoca</i></div> -<div class="verse"><i>Con noble y suave voz,</i></div><span class="pagenum"><a name="Page_158" id="Page_158">[158]</a></span> -<div class="verse"><i>A rendir á la ciencia</i></div> -<div class="verse"><i>El merecido honor.</i></div> -</div> -</div> - -<p>Creemos que es digna de conservarse en la memoria -la mayor parte de esta composicion que falta -en la Lira Argentina.</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="stanza"> -<div class="verse">No hay libertad sin luces;</div> -<div class="verse">Al pueblo oscurecido</div> -<div class="verse">De sus grillos el <i>ruido</i></div> -<div class="verse">Jamás le despertó:</div> -<div class="verse">La gran filosofia</div> -<div class="verse">Del error ha triunfado,</div> -<div class="verse">Y alegre ha levantado</div> -<div class="verse">Su augusto pabellon.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse">La patria jenerosa</div> -<div class="verse">Hoy sus luces nos brinda;</div> -<div class="verse">Habrá quién no se rinda</div> -<div class="verse">A su tierna mocion?</div> -<div class="verse">O Libertad! ó Patria,</div> -<div class="verse">O época luminosa,</div> -<div class="verse">La juventud virtuosa</div> -<div class="verse">Os llama á su favor.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse">O padre de los hombres</div> -<div class="verse">Que libres les formaste,</div> -<div class="verse">El bien que les donaste</div> -<div class="verse">No lo usurpe el error!</div> -<div class="verse">Que de una vez acabe</div> -<div class="verse">Al último tirano,</div><span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[159]</a></span> -<div class="verse">Esa divina mano,</div> -<div class="verse">Que á Chile protejió.. .. ..</div> -</div> -</div> -</div> - -<p>Libertado Chile completamente de la dominacion -española, volvió el Dr. Vera á contraerse á su ejercicio -de abogado, y á escribir para los periódicos -sin descuidar la direccion de los jóvenes que se ponian -al amparo de sus luces y de su esperiencia. -En estas tareas le tomó la muerte en la madrugada -del 27 de Agosto de 1827.</p> - -<p>El sentimiento público rodeó su féretro. Los artículos -necrológicos que se publicaron en su obsequio -se reimprimieron en grandes telas de seda á costa -de sus numerosos amigos; y uno de los discípulos -pronunció un elógio funebre (que corre impreso) -en la Capilla del Instituto Nacional.</p> - -<p>Como epílogo de los anteriores apuntamientos -transcribiremos la rápida y exacta pincelada con que -el Sr. D. Manuel Antonio Tocornal retrata al Dr. -Vera, en su conocida <i>Memoria sobre el Gobierno Nacional -de Chile</i>.</p> - -<p>“Se repetirán siempre con entusiasmo (dice aquel -distinguido é ilustrado chileno) los himnos á la patria -que entonó el Dr. Vera en los primeros dias de -nuestra existencia política.... Elocuente, vivo y -animado hasta en el trato familiar, fué uno de los -jenios que honran nuestra naciente literatura....<span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[160]</a></span> -Jamás abandonó su patria adoptiva que le contó en -el número de los defensores de su independencia”.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[161]</a></span></p> - -<h2 id="LEIVA">D. JULIAN LEIVA.</h2> - -<p>El Dr. <span class="smcap">D. Julian Leiva</span> “Abogado de mucho crédito -en el foro argentino, en una época en que no faltaban -talentos que lo ilustrasen”, segun se espresa D. -P. de Angelis en uno de los prólogos de los <i>Documentos -Históricos</i>, es una de las entidades literarias -del pais cuyo nombre y producciones merecen sacarse -del olvido.</p> - -<p>El Dean Funes en la pág. 11 del tom. 1ᵒ de su -<i>Ensayo</i>, hace terminante mencion de un dictámen -critico del <i>erudito</i> Dr. Leiva, sobre la parte histórica -de las obras de D. Félix de Azara. Existe en nuestro -poder un m. s., en el cual me parece reconocer, -de una manera inequívoca, la forma de escritura del -Sr. Leiva. Es una representacion al Virey con fecha -de febrero de 1803, en nombre del <i>Procurador Sindico -de esta Capital</i>, contraida á convencer de la necesidad -que habia de formar nuevas poblaciones en -las vastas campañas que corren al medio dia de Buenos -Aires habitadas entonces por los indios. Escribió -tambien el informe que el Virey Arredondo elevó -á su corte sobre materias de su gobierno, publicado -por primera y única vez en la mencionada coleccion<span class="pagenum"><a name="Page_162" id="Page_162">[162]</a></span> -de documentos.</p> - -<p>Por estos antecedentes y por el tenor de la carta -al Dr. Funes que damos á luz y poseemos orijinal, -con algunas enmendaturas de mano ajena que manifiestan -la intencion de un plagio, se deduce que el Dr. -Leiva fué hombre versado notablemente en el estudio -de nuestras antigüedades históricas y de los hechos -administrativos que se relacionan con el conocimiento -del pais en que habia nacido.</p> - -<p>El Dr. Leiva, debió haber hecho sus estudios de -leyes y jurisprudencia en la Universidad de San Felipe, -pues pertenecia al foro chileno por los años de -1783.</p> - -<p>En los dias de la revolucion, desempeñaba el Dr. -Leiva el cargo de Síndico Procurador, y como tal, -era de su incunvencia la citacion del pueblo para -los cabildos abiertos. Sabido es que el 24 de mayo se -elijió popularmente una junta presidida por el Virey. -Pesada bien esta resolucion, se resolvieron los patriotas -á provocar una nueva asamblea de vecinos, -y como á la media noche del 24, se encaminó á casa -del Dr. Leiva una comision de aquella con el objeto -de preparar lo necesario para el plan que se -proponian. Un testigo ocular ha descripto la entrevista -de los comisionados con el Dr. Leiva, del -modo siguiente:</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[163]</a></span></p> - -<p>“El Procurador, saltando de su cama acudió á -los golpes dados á la ventana de su habitacion, y -abriéndola oyó la notificacion de la voluntad de los -patriotas, hecha en el lenguaje de una intimacion -perentoria. La prudencia y circunspeccion del Dr. -Leiva, no podian reconciliarse llanamente con la -iniciativa á otro llamamiento del pueblo para destruir -lo que pocas horas antes se habia sancionado -con su beneplácito. Luchaban en él, notoriamente, -sus sentimientos patrióticos y la responsabilidad de -sus deberes oficiales. Negóse á la solicitud. Vencido, -empero, por reflexiones calorosas, ofreció en fin que -invitaria al Cabildo á convocar al pueblo una vez -mas<a name="FNanchor_9" id="FNanchor_9"></a><a href="#Footnote_9" class="fnanchor">[9]</a>.”</p> - -<p>Pasó sus últimos años en una casa de campo en el -pueblo de San Isidro. Nombrado en 25 de agosto de -1815 “para componer la Comision de los cinco individuos -que habian de estender las instrucciones -que la Asamblea Electoral habia de dar á los Diputados -nombrados por esta provincia para el futuro -Congreso general,” se negó á aceptar este cargo -fundándose en que atacado de una parálisis que le privaba -de todo trabajo mental, no habia podido aceptar -tampoco los empleos de Presidente del <i>Tribunal -de Concordia</i> y el de Diputado á la Asamblea<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[164]</a></span> Constituyente -por la ciudad de Córdoba.</p> - -<p>El Dr. Leiva, era alto de estatura, corpulento, y -de aspecto respetable. Falleció el último dia del -carnabal de 1818, á la edad de 75 años cumplidos.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_165" id="Page_165">[165]</a></span></p> - -<h2 id="SAENZ">D. ANTONIO SAENZ.</h2> - -<p>El Dr. <span class="smcap">D. Antonio Saenz</span> (presbítero) puede contar -como su principal mérito la elección que en él -hizo el Gobierno en 16 de febrero de 1821, para fundar -la Universidad de Buenos Aires y arreglar todos -los departamentos que debian componerla segun un -reglamento formado por el mismo Sr. Saenz. A -este título se conserva en la Sala de Grados de aquel -establecimiento el retrato de este ciudadano recomendable.</p> - -<p>Nació el Dr. Saenz en Buenos Aires á 6 de Junio -de 1780 y entró al Colegio de San Cárlos á los 15 -años de edad: allí hizo sus estudios de latinidad, -filosofía y teología hasta fines del año 1800, siendo -Rector el Dr. Chorroarin, y el Dr. D. Diego Estanislao -Zavaleta uno de los profesores. Al año siguiente -emprendió viaje para la ciudad de la Plata con -el fin de graduarse en cánones y dedicarse á la jurisprudencia; -todo lo que consiguió con aplauso, -hasta matricularse entre los abogados de la Real -Audiencia de la Plata, el año 1804. En 1805 regresó -á Buenos Aires y fué inmediatamente nombrado -por el Virey en clase de sostituto<span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[166]</a></span> de la Catedra -de Teologia que rejenteaba en propiedad el Dr. -D. Matias Camacho. A este cargo se le acumuló el -de Secretario Capitular y Notario de la Iglesia que -le confirió el Dean y Cabildo de la misma. Las -mismas autoridades le confirieron en 1807 el empleo -de defensor general de los derechos y acciones -de la Santa Iglesia Catedral y del Cabildo eclesiástico.</p> - -<p>Desempeñaba este cargo y otras honrosas y benéficas -comisiones, cuando en la noche del 15 de -Marzo 1808, fué asaltada su casa por una fuerza armada -que puso en consternacion á su respetable -madre y familia. El promotor fiscal en lo eclesiástico, -apoyado en aquellos soldados, tenia órden de -apoderarse de la persona del Dr. Saenz.</p> - -<p>El delito de que se le hacia reo era haber redactado -una presentacion al rey quejándose de algunos -malos procederes del Obispo, y se le acusaba -especialmente de haber cohechado y engañado á varios -de los sacerdotes que firmaban el recurso al -Trono. Fué esta una causa sumamente ruidosa en -aquel tiempo, hasta el punto de intervenir en ella el -Virey y el Cabildo de una manera pública. Con -este motivo escribió el Dr. Saenz un notable recurso -á la Audiencia pidiendo declaracion de fuerza de los -procedimientos de la Curia al formar y dirijir el -proceso que se le seguia. Este documento es<span class="pagenum"><a name="Page_167" id="Page_167">[167]</a></span> -digno de la luz pública por lo que ilustra acerca de -las formas judiciales de aquella época, del estado, del -clero entonces, y del estado social todo en la víspera -de la revolucion. Se lee con el interés que despierta -una historia viva y bien narrada.</p> - -<p>Despues de la revolucion desempeñó el Dr. Saenz -muchos cargos públicos; fué miembro de la Junta -de Observacion en 1815 y uno de los redactores del -Estatuto que dió aquel cuerpo para el gobierno del -Estado. Nombrado catedrático de derecho natural -y de Gentes escribió un curso sobre estas materias -acerca del cual corre impreso en 1823 un informe -firmado por los Dres. Castro y Acosta.—Se vé por -este informe que el Dr. Saenz habia tratado en el -Capítulo 3ᵒ del T. 1ᵒ de su obra, <i>sobre el antiguo uso -de los duelos</i>, “produciendo el convencimiento y -poniendo en claro que lejos de ser los duelos la prueba -del honor, son un testimonio de bajeza, porque -son opuestos á todas las ideas de decencia y de justicia -natural, á no ser que se quieran tomar de los -tontos y los locos las ideas que constituyen el verdadero -honor, como dice oportunamente Puffendorf.” -“Omitimos (agregan los señores del informe) -analizar los exelentes principios é irresistibles -demostraciones que contiene este capítulo interesante, -<i>porque ya lo vemos publicado en la</i> Abeja -Arjentina, <i>que, dándole todo el aprecio <span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[168]</a></span>debido, lo ha -considerado digno de ilustrar al público</i>.”</p> - -<p>En el Cabildo abierto de Mayo de 1810, debe notarse -la manera como el Dr. Saenz emitió su voto: -es ya el caso, dijo, de que <i>el pueblo reasuma su originaria -autoridad y derechos</i>. En mayo de 1810 solo -podian espresarse así los caracteres muy enérjicos y -las intelijencias muy cultivadas.</p> - -<p>El Dr. Saenz murió á las 4 de la tarde del 25 de -Julio de 1825, á los 44 años, un mes y 15 dias de -edad. El Gobierno le decretó una sepultura de preferencia -en el cementerio público.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[169]</a></span></p> - -<h2 id="MORENO">D. MANUEL MORENO.</h2> - -<div class="blockquote"> - -<p>Ha muerto en el retiro despues de -55 años de carrera pública. Su -fin ha sido digno del varon fuerte -y del cristiano. (Orden, 30 de -Noviembre 1857.)</p> - -</div> - -<p><span class="smcap">D. Manuel Moreno</span>, que falleció en Buenos Aires, -su ciudad natal, el 18 de Diciembre de 1857 á la -edad de 77 años, se recomienda muy especialmente -por su dedicacion á ilustrar la memoria y los trabajos -de su distinguido hermano el Dr. D. Mariano -Moreno, secretario de la primera Junta. Él recojió -las últimas palabras de éste, y yendo en clase de -secretario de la legacion á Inglaterra despachada en -1811, en nombre del gobierno de las Provincias -Unidas del Rio de la Plata. Apesar de las impresiones -dolorosas de semejante catástrofe á que el -Oceano mismo daba solemnidad, tuvo D. Manuel -bastante fuerza de espíritu para publicar inmediatamente -en Lóndres el volúmen que lleva por título: -“Vida y memorias del Dr. D. Mariano Moreno etc.” -en cuyo testo dió oportunamente una idea de la -revolucion del Plata y de las repúblicas hermanas, -contribuyendo á despertar en Inglaterra el interés -público á favor de las colonias españolas que se<span class="pagenum"><a name="Page_170" id="Page_170">[170]</a></span> levantaban -contra una Metrópoli que no merecia gobernarlas. -Estas memorias se tradujeron al inglés -en 1813 y se publicaron en la Revista titulada -<i>Monthly Magazine</i>, vol. 33, en la parte consagrada -al recuerdo de <i>personas ilustres</i>. En la larga residencia -que D. Manuel Moreno hizo en Inglaterra desde -principios de 1829, dió otra forma á aquel primer -estudio sobre su hermano, y dió á luz en 1836 el -primer tomo de la “Coleccion de arengas en el foro -y escritos del Dr. D. Mariano Moreno etc.” adornado -de un prefacio maduramente escrito, en el cual -se enlaza la biografía con la historia del pais y con -muchos curiosos accidentes hasta fines del primer -año de la revolucion. Estos dos libros harán eterna -entre nosotros la hermandad de la sangre como -del ingénio, vinculada en las personas de D. Mariano -y D. Manuel Moreno.</p> - -<p>Era ya este un empleado distinguido cuando se le -nombró secretario de la Legacion primera á Inglaterra. -Perseguido en 1817 por sus opiniones en la -ardorosa cuestion de la invasion portuguesa en el -Estado Oriental, espatriado tambien por la misma -causa, permaneció en Estados Unidos hasta mediados -de 1821. “Alli ha estudiado la facultad médica, -(dice el <i>Argos</i> de 11 de Setiembre de aquel año, -anunciando su regreso á Buenos Aires) y se asegura -que en los últimos meses estaba al servicio del en<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[171]</a></span>viado -de Colombia cerca de los Estados Unidos, en clase -de secretario y que viene en una comision muy importante.” -Inmediatamente despues, fué electo diputado -á la Junta de Representantes; cargo que desempeñó -en todas las lejislaturas por reelecciones -sucesivas hasta el año 1826. Entonces pasó á representar -á la Provincia Oriental en el Congreso -constituyente en donde perteneció al partido que -sostenia en el seno de aquella corporacion la ventaja -de la forma federal sobre la unitaria. En -aquel mismo año se negó á aceptar el cargo que le -confería el Presidente Rivadavia, de Ministro Plenipotenciario -cerca del gobierno de Washington.</p> - -<p>Elevado al mando de la Provincia el Coronel -Borrego, aceptó el Sr. Moreno, el puesto de ministro -de Gobierno y Relaciones Exteriores, que llegó -á hacérsele insoportable como se advierte de sus -repetidas renuncias, de las cuales la última tiene la -fecha de Diciembre de 1827. El 13 de Noviembre -del año siguiente, hecha ya la paz con el Brasil, salió -de Buenos Aires á bordo del paquete británico -<i>Nocton</i> con el carácter de Enviado Estraordinario y -Ministro Plenipotenciario cerca del Gobierno de -S. M. B. A consecuencia del movimiento militar -de primero de Diciembre fué suspendido de sus -funciones por la administracion de D. Juan Lavalle; -pero no por eso salió de Inglaterra. Allí escri<span class="pagenum"><a name="Page_172" id="Page_172">[172]</a></span>bió -un opúsculo defendiéndose de lo que él -llamó “calumnias del <i>Tiempo</i> y el <i>Pampero</i>,” que -ilustra en algo la triste historia de aquella época: -pamfleto escrito con moderacion y que prueba -que el Sr. Moreno no aspiraba á los empleos á -que ponen la mira los ambiciosos turbulentos -y que preferia vivir lejos de su pais espuesto -á la dolencia de las revueltas, para curar las -cuales, no se queria aplicar la medicina que él -habia aprendido en Estados Unidos. Parece -que lo mas importante de su cómoda comision -á Inglaterra fué la discusion que sostuvo sobre -los títulos argentinos á la posesion de Malvinas. -Publicó sobre esta interesante materia una memoria -con un mapa, que si en nada ha mejorado nuestro -sufrido desaire de 1833, ha servido para dar -muestras de que el diplomático porteño podia habérselas -en erudicion sobre descubrimientos marítimos -en el Continente Meridional de América, con -los Lores mas espertos del almirantazgo.</p> - -<p>El Sr. Moreno, como Ministro Plenipotenciario -en Lóndres desempeñó una comision importante -y laboriosa—la de examinar y juzgar las reclamaciones -británicas por causa del corso marítimo de -la República durante la guerra con el Brasil. La -discusion de las reclamaciones duró desde Noviembre -de 1831 hasta Setiembre de 1832, en cuyo periodo<span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[173]</a></span> -se liquidaron 27 casos, cuyo valor ascendió á -23,501 libras. En el curso de esta negociacion tuvo -lugar un incidente curioso. El comisionado por -parte de Inglaterra era un Mr. Bruce. Al emitir -este su opinion sobre la captura del bergantin Anna -se deslizó y maltrató no solo al gobierno argentino -sino á la República, declarándola incapáz de gobernarse -por sí misma atendidos sus antecedentes coloniales. -El Sr. Moreno, resentido de que en desempeño -de una comision de reparacion voluntaria -se insultase al pais que representaba, declaró al -gabinete de S. M. que no continuaria desempeñando -su comision mientras tuviese por asociado á -aquel gratuito denigrador de su patria. El Ministro -Palmerston hizo justicia á la enérgica nota -de nuestro plenipotenciario y mandó testar todas las -claúsulas ofensivas en el parecer firmado por -Mr. Bruce.</p> - -<p>El proceso de estas negociaciones puede estudiarse -en un libro que publicó el mismo Sr. Moreno en -Lóndres en 1835 con el siguiente título: “Reclamaciones -examinadas y juzgadas por la comision -mista, reunida en Lóndres por parte del gobierno -de S. M. Británica, y el de las Provincias Unidas -del Rio de la Plata, en virtud de la convencion de -19 de Julio de 1830, sobre indemnizacion de súbditos -británicos por actos de corsarios de la Repúblic<span class="pagenum"><a name="Page_174" id="Page_174">[174]</a></span>a -en la última guerra con el Brasil: <i>que comprende -varias cuestiones de derecho público naval</i>. -Publicacion hecha de los documentos oficiales.” -Este libro está en español é inglés, y como se advierte -en su título, merece un lugar en toda biblioteca -de escritos sobre materias de derecho público -internacional, especialmente en cuanto á corso y -apresamiento de naves mercantes.</p> - -<p>D. Manuel Moreno, amaba el retiro y el estudio. -Era un verdadero hombre de letras como lo prueban -sus escritos y la escojida biblioteca que dejó á -su muerte, la primera en nuestro concepto entre -cuantas pertenecen á particulares en Buenos Aires -sin hablar de los de ciencias especiales. Era un verdadero -conocedor de los libros curiosos y raros, -sin despreciar los útiles.</p> - -<p>El Dr. Moreno desempeñó por muchos años el -cargo de bibliotecario, cuidando con celo intelijente -de la mejora y conservacion de un establecimiento -que se liga á la memoria de su ilustre hermano -su verdadero creador y primer protector oficial. -Contribuyó á la redaccion de la Abeja Argentina -en clase de miembro de la Sociedad Literaria fundada -en 1822, y fué el primero en Buenos Aires -que enseñó en público la química esperimental, -servicio que el espíritu de partido le retribuyó con -un apodo que aun se conserva en la memoria de los<span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[175]</a></span> -lectores del <i>Granizo</i>.</p> - -<p>En la reciente publicacion de los escritos históricos -del Sr. D. Ignacio Nuñez, puede verse una biografia -de Moreno donde se hace prolija reseña de los -destinos públicos que desempeñó.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_176" id="Page_176">[176]</a></span></p> - -<h2 id="CORRO">D. MIGUEL CALISTO DEL CORRO.</h2> - -<p>El Dr. <span class="smcap">D. Miguel Calisto del Corro</span> nació en la -ciudad de Córdoba del Tucuman, el dia 14 de Octubre -de 1775. A la edad de 23 años recibió el grado -de Dr. en Teologia en la Universidad de su provincia. -En 1803 se presentó á hacer oposicion á la silla -magistral del Cabildo Eclesiástico de Córdoba en -cuyo acto se desempeñó con mucho lucimiento. -Confiado en sus luces y actividad le encomendó el -cláustro de Doctores una comision cerca del Virey, -y del Soberano (si hubiese sido necesario recurrir á -él) para recabar el cumplimiento de ciertas Reales -cédulas de Cárlos III, por las cuales se mandaba que -no pudiesen rejentear las cátedras de aquella Universidad -sino miembros del clero secular. Esto -tenia lugar en 1806, y en el mismo año fué nombrado -cura interino de la ciudad de Salta, destino -que sirvió hasta fines de 1808.</p> - -<p>El Dr. Corro fué del número de aquellos argentinos -que presintieron y concurrieron á acelerar la -revolucion americana. A fines del año de 1809 -hizo circular en Córdoba un escrito que se suponia -hecho en Buenos Aires, contraido á despertar los<span class="pagenum"><a name="Page_177" id="Page_177">[177]</a></span> -instintos de independencia y de libertad en el pueblo. -El primer aniversario del 25 de Mayo celebrado -en Córdoba, fué solemnizado en el templo -con una oracion pronunciada por el Dr. Corro, oracion -que mas tarde dedicó su autor á la Asamblea -Nacional. No deja de ser curioso el modo como -el sacerdote católico y el hombre de una revolucion -democrática se esplican por una sola boca desde el -púlpito y en lengua española acerca de la lejitimidad -orijinaria del poder. “Es ya un dogma político -(dice el Dr. Corro en la 2ª parte de su oracion) que -la autoridad de los Reyes emana orijinariamente -de la voluntad de los pueblos. Sea cual fuere el -oríjen de las sociedades, lo cierto es que á ninguno, -á exepcion de los Reyes de Israel, ha conferido Dios -inmediatamente la autoridad y el derecho de reinar. -Cuando San Pablo escribiendo á los Romanos, -asegura que toda potestad viene de Dios: <i>non -est potestas nisi á Deo</i>; no quiso decir con esto que -era Dios el que inmediatamente la concedia: este -seria un absurdo que contrasta enormemente con -el orijen é historia de todos los reinos é imperios. -Aunque las obligaciones que resultan del pacto, de -las promesas y convenciones, se fundan en aquella -ley eterna que manda á todos ser fieles á ella, ¿habremos -de decir por eso que la accion ó derecho -que de ellas nace venga inmediatamente de Dios? A<span class="pagenum"><a name="Page_178" id="Page_178">[178]</a></span> -la verdad si buscamos el oríjen primordial de todas -las obligaciones, hallaremos no ser otro que Dios y -su justícia. Pero distingamos los derechos y por -ellos conoceremos mas bien el oríjen inmediato de -toda autoridad.”</p> - -<p>Al comenzar el año 1816 le nombró la provincia -de Córdoba Diputado al Congreso reunido en Tucuman; -pero no pudo tener la gloría de poner su nombre -al pié de la acta de declaracion de la Independencia -que hace tan célebre á aquella reunion de -patriotas ilustres.</p> - -<p>Cuando aquella declaracion tuvo lugar el Dr. Corro, -en su carácter de Diputado, desempeñaba la importante -comision de interceder por la paz interior, y -de inducir á la provincia de Santa Fé, á la Oriental -dominada por Artigas y al Paraguay á que enviasen -sus Representantes al Congreso de la Nacion.</p> - -<p>Trájole la vejez al benemérito Dr. Corro uno de -sus favoritos achaques—la ceguera. Para divertir -la lentitud de unas horas pasadas en la inaccion y la -oscuridad se propuso reveer los manuscritos de sus -numerosos sermones, valiéndose de la intervencion -de su sobrina Da. Patricia Bustamante, que le hacia -la lectura de ellos. Correjidos y enmendados se -imprimieron en Filadelfia el año 1849, en tres volúmenes -en 8ᵒ.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[179]</a></span></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[180]</a></span></p> - -<h2 id="PATRON">D. ESTEVAN LUCA Y PATRON.</h2> - -<p>Por muchos títulos se salvará del olvido el nombre -de <span class="smcap">D. Estevan Luca y Patron</span>. El pasará á la -posteridad mas remota unido á hechos grandes y á -gloriosos acontecimientos del pueblo argentino.</p> - -<p>Mucho antes que la robusta entonacion de Lopez -prorrumpiese en el himno nacional,—en lira mas -humilde pero con sentimiento y fé, ya habia cantado -el Sr. Luca dos canciones alentando “á la lid tremenda -contra los tiranos que osaban oprimir la -América.”</p> - -<p>Estas bellas composiciones tienen la misma fecha -de la revolucion y debieron ser muy populares -en los dias en que aparecieron á causa de la sencillez -del métro y de la oportunidad de los conceptos.</p> - -<p>Cuando San Martin coronó los trabajos de su -gran campaña comenzada en Chacabuco, clavando -la bandera de la independencia en el palacio de los -Vireyes de Lima, Luca, que ejercitándose en cantar -otros episodios de la guerra, habia desplegado su -talento y su estilo, fué el poeta que con mas dignidad -y grandeza celebró aquel acontecimiento.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_181" id="Page_181">[181]</a></span></p> - -<p>El “Canto lírico á la libertad de Lima” que comienza:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>No es dado á los tiranos</i></div> -<div class="verse"><i>Eterno hacer su tenebroso imperio.....</i></div> -</div> -</div> - -<p class="noindent">fué premiado por el gobierno, adjudicando á su autor -una coleccion de los épicos mas célebres entre -los antiguos y modernos.</p> - -<p>Bajo el uniforme de sarjento mayor de artillería -que vistió el Sr. Luca hasta 1822, se escondia un -filósofo amigo de la paz y de las artes útiles. Vuelta -en sí la provincia de Buenos Aires, despues de los -trastornos del año 20, él se asoció á la obra de rejeneracion -social comenzada con tan buen éxito y lucimiento, -y publicó su notable composicion <i>al pueblo -de Buenos Aires</i> en el periódico titulado la <i>Abeja Arjentina</i>, -redactada por los miembros de la sociedad -literaria. Llamámosla notable mas por las ideas que -por la forma, mas por su moralidad y sus acertadas -miras sobre lo venidero que por el calor de la -inspiracion y las calidades puramente poéticas; y -mas que todo porque encierra los primeros jérmenes -de muchas ideas que si pareciensen vulgares seria -porque se han desvirtuado á fuerza de repetirse, y han -pasado al tesoro comun de los convencimientos conquistados -por toda la sociedad arjentina.</p> - -<p>Luca, discípulo de Fernandez en el Colegio de<span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[182]</a></span> -San Cárlos, era gran conocedor de los maestros -latinos, y comete al comenzar aquella composicion -una figura verdaderamente <i>horaciana</i>, imitando -aunque remotamente, la profecia de Nereo. “Muéstrase -sobre las aguas, el <span class="smcap">Paraná</span>, con serena frente -hablando á la prole hermosa de la victoria.” “Abandonad, -(les dice), la molicie de las ciudades y el lujo -corruptor que entregó á Roma, cuna de los Camilos -y los Fabios, al poder del Godo. No durmais imprudentes -en el ocio muelle de una paz engañosa. -Corred á los campos hoy desiertos, á esa vastísima -llanura que como el mar no tiene horizontes. Mejorad -allí la raza del caballo jeneroso: esquilad el -bellon que defiende al hombre de las injurias del -invierno; y acreced el número del útil animal que -sabe romper el seno de la tierra con el corvo filo del -arado. Los campos llenos ahora del espinoso cardo, -se cubrirán de las rubias espigas de <i>Céres</i> y se fundarán -con el trabajo pueblos venturosos y en tanto -número como las estrellas. Crecerán á par de vuestros -hijos los árboles cargados de frutos y de sombra, -y de misterio para los castos amores. La fama -de tamaña ventura resonará en los climas remotos, -y los pueblos desgraciados que beben las frias aguas -del Volga y del Danubio vendrán á buscar asilo entre -nosotros.”</p> - -<p>Talvez para mayor gloria suya, ha querido el destino<span class="pagenum"><a name="Page_183" id="Page_183">[183]</a></span> -que no se conozcan de este poeta, mas que sus -composiciones patrióticas. Todos sus papeles se -hundieron con él en un leño náufrago sobre los -bajios del <i>Banco-Inglés</i>, en el mes de Marzo de -1824.... D. Juan Ramon Rojas, militar y versificador, -pereció tambien en un naufrajio. Regresaba -de una legacion diplomática á la corte de Rio -Janeiro confiada por el Gobierno Argentino al Sr. -Dr. D. Valentin Gomez, y á él como secretario. -Habia compuesto un poema con el título <i>La Martiniana</i>, -cuyo asunto debia ser las campañas del General -San Martin en Chile y el Perú.—(<i>Argos de 27 -de Octubre de 1821.</i>)</p> - -<p>El Sr. Luca no fué únicamente un literato distinguido. -Los estudios de humanidades no le parecieron -bastante para llenar con inteligencia el -lugar que la revolucion brindaba á la juventud virtuosa -y séria. Dedicóse á las ciencias exactas, á esas -grandes ausiliadoras de la fuerza que transforma á -la naturaleza venciéndola bajo las máquinas del -hombre. Si compuso himnos para entusiasmar al -pueblo en el albor de la revolucion, tambien supo -fundir los cañones y templar las hojas de las espadas -con que se equiparon nuestros primeros ejércitos -improvisados. El fué discípulo del coronel D. -Anjel Monasterio, (el amigo del sábio Jovellanos), y -su sucesor en la direccion de la fábrica de cañones -y fusíles establecida desde 1812.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_184" id="Page_184">[184]</a></span></p> - -<p>D. Estevan Luca contaba apenas 38 años de edad -cuando pereció: habia nacido en Buenos Aires el -dia 2 de Agosto de 1786. Su vida fué corta pero -bien aprovechada. Defendió á su patria y la ilustró -con sus talentos, dejando conquistador con su dulce -carácter las simpatias que sus versos revivirán constantemente.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[185]</a></span></p> - -<h2 id="BALCARCE">D. FLORENCIO BALCARCE.</h2> - -<div class="blockquote"> - -<p>Yo he sido una gota del agua que llueve, -Perdida, de noche, que el polvo bebió.</p> - -<p class="right"><span class="smcap">F. Balcarce.</span></p> - -<p>En su muerte, perdió nuestra patria infortunada -una de las mas robustas intelijencias, -un espíritu abierto á grandes -concepciones.—(<i>Comercio del -Plata</i>, núm. 142—marzo 24 de 1846.)</p> - -</div> - -<p><span class="smcap">D. Florencio Balcarce</span>, hijo del virtuoso vencedor -de <i>Suypacha</i>, murió á la edad de 24 años, en Buenos -Aires, ciudad de su nacimiento, el dia 16 de -Mayo de 1839.</p> - -<p>El jóven Balcarce no solo tenia un talento natural -muy distinguido sino tambien mucha contraccion -al estudio sério. Al examinar sus trabajos -emprendidos, los libros de su pequeña biblioteca y -los apuntes tomados por él en los bancos de las -aulas, se advierte inmediatamente la buena direccion -que daba á la cultura de su espíritu. La amena -literatura no formaba su ocupacion principal, -sino el empleo honesto y laudable de los momentos -de descanso. En la época en que él se educaba habian -declinado mucho los estudios públicos en Buenos -Aires, y aspiró á beber su instruccion en mejor -fuente. Quien á su edad y propensiones no sueña<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[186]</a></span> -con las escuelas de Europa, con sus grandes bibliotecas -y con el nombre de sus sábios? Balcarce -pudo realizar este sueño, y partió para la capital -de la Francia en Abril de 1837. Alli se propuso -adquirir conocimientos jenerales, y profundizar en -especial la ciencia de la filosofia por cuyos problemas -manifestaba una predileccion innata. Fueron -sus maestros, entre otros, los señores Saint-Hilaire, -Jouffroi, Lerminier, celebridades con cuyos nombres -estamos familiarizados y que entonces estaban -al frente de las aulas mas concurridas de París.</p> - -<p>El <i>barrio latino</i> fué la patria y el mundo esclusivo -de Balcarce durante dos años seguidos; dos -años que él supo duplicar en duracion por su -infatigable asiduidad al trabajo y sus largas vijilias.—No -iban á la par en él la robustez de su cabeza -con la de los demas miembros de su cuerpo. Su -cerebro, materialmente muy desarrollado, absorbia -egoista la vida toda de la existencia que presidia, -y llegó dia en que la atmósfera de París no fué respirable -para los pulmones debilitados del jóven -estudiante. Pensó entonces en los aires patrios, -en el agua balsámica de su rio natal, en su familia, -y vióse forzado á sacrificar á la esperanza de mejor -salud la cosecha de saber que se prometia recojer -madura por una larga permanencia en Europa.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[187]</a></span></p> - -<p>Esta esperanza fué otra ilusion desvanecida. Balcarce -estaba condenado á morir apenas pisase de -nuevo el umbral de su casa en la calle que lleva su -glorioso apellido, y á dar razon á la exactitud de este -pensamiento de Ercilla:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>Aquella vida es bien afortunada</i></div> -<div class="verse"><i>Que una temprana muerte la asegura.</i></div> -</div> -</div> - -<p>Por qué ¿quién puede sernos garante de que -mezclado al movimiento de nuestra época, no habria -naufragado en algun error, en alguna pasion, -ó no se hubiese alistado en algun partido doméstico -que le atrajese la enemistad de una gran parte de -sus propios conciudadanos? Su temprana desaparicion -de este mundo, la inocencia de sus actos -hasta el momento de entregar su alma al Creador, le -aseguran una memoria de amor y de simpatías entre -sus compatriotas, mientras haya (y esto será por -siglos) amor á la poesía en la ciudad donde fué concebido -aquel injenio prematuro.</p> - -<p>Balcarce tradujo del francés al castellano el estenso -curso de filosofia de Mr. Laromiguiere; el -drama de Dumas titulado Catalina Howard, y escribió -una novela histórica, y muchos artículos literarios -para los periódicos, antes de salir de Buenos -Aires. Pero estos trabajos, apesar de lo que recomiendan -á quien en tan corta edad los emprendió y -realizó, no son sus timbres ni la prenda de la duracion -de su memoria. Unas cuantas composiciones<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[188]</a></span> -poéticas escritas con arte, y sentidas con toda la verdad -de que es capaz el corazon, son las hojas de la -corona de su fama. Cuando se conocieron por -primera vez en Montevideo (en 1833) esas composiciones, -escribió sobre ellas D. Florencio Varela un -artículo publicado en el número 8 del <i>Iniciador</i>, -del cual tomamos las siguientes palabras: “D. -Florencio Balcarce aparece ahora en la escena literaria -para ocupar despues un lugar muy distinguido -entre los poétas argentinos. Cuenta apenas 23 años, -y sería una injusticia no reconocerle ya acreedor á -aquel título tan dificil de merecer. En las dos únicas -composiciones suyas que hemos tenido la fortuna -de ver, (<i>la Partida, y la cancion á las hijas del -Plata</i>) se descubren ya todas las dotes del verdadero -poéta: corazon muy sensible, imaginacion ardiente, -inspiraciones elevadas, abundancia y propiedad -de imágenes, colores naturales, animados, vivísimos, -gala de diccion, pureza de lenguaje, y un estilo -lleno de lozania y de soltura capáz de prestarse á -todas las entonaciones.”</p> - -<p>El noble entusiasmo del distinguido crítico no le -cegaba al espresarse así. Es imposible pensar de -diversa manera al leer los versos de <i>la Partida</i> saumados -con el aroma de una melancolía grave y de -un patriotismo intenso. Imposible es repetir sin -conmoverse aquel final de todas las estrofas,</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[189]</a></span></p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>Adios, Buenos Aires, amigos, adios</i>,</div> -</div> -</div> - -<p class="noindent">cuando se sabe que aquella despedida será eterna -dentro de poco tiempo.</p> - -<p>Las ideas mas poéticas están encerradas en este -cuadro limitado. Grandeza de Dios y de la Creacion; -pequeñez fugaz de la criatura, presentimientos -de gloria y de muerte; profecias de una libertad -próxima, imprecaciones contra los <i>tiranos inicuos</i>. -Todo esto, naturalmente traido y bien dicho, forman -entre luces vivas y sombras profundas un cuadro -que deja al que le medite una impresion duradera.</p> - -<p>Antes de escribir estos adioses habia dirijido una -composicion notable á su condiscípulo el Sr. D. -Victor Silva, al ordenarse este de Sacerdote, en -la cual le describe con severidad y seso las obligaciones -que imponen el estado á que iva á consagrarse.</p> - -<p>El comienzo de esta composicion es muy felíz:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse indent1">Humilla al polvo la elevada frente</div> -<div class="verse">Y á Dios entona, ó Victor, alabanza,</div> -<div class="verse">Qué él te estendió su mano omnipotente,</div> -<div class="verse">Y con paterno anhelo</div> -<div class="verse">Alzarte quiso á celestial bonanza............</div> -</div> -</div> - -<p>Una composicion existe tambien de Balcarce que -es una muestra de su talento y una prenda de la utilidad -so<span class="pagenum"><a name="Page_190" id="Page_190">[190]</a></span>cial de sus trabajos literarios para un porvenir -á que no pudo alcanzar. Es una cancion que -puede titularse: <i>el cigarro</i>, modelo de filosofia popular -y de sencillez y nobleza de lenguaje á la vez. -Un anciano, guerrero en otro tiempo, fuma á la -puerta de su <i>rancho</i> y compara las vicisitudes de la -vida con las diversas transformaciones á que el -fuego condena á su cigarro hasta convertirle en un -<i>pucho</i> inútil. Si algo fuese capaz de dar una idea -en lengua estranjera á la francesa, del sentimiento -melancólico y prácticamente filosófico que -hay en el fondo de las canciones de <i>Beranger</i>, es -sin disputa esta cancioncita de Balcarce enteramente -orijinal y escrita, como se vé claro, para mostrar -como se pueden ennoblecer y como son propios -para el arte los incidentes de nuestra naturaleza, -de nuestra civilizacion y de nuestras costumbres. -Cuando la pintura tenga entre nosotros mas adeptos -que hoy, ha de inspirarse alguno de ellos en la -siguiente estrofa que por sí sola es un cuadro trazado -con la pluma:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">En la cresta de una loma,</div> -<div class="verse">Se alza un ombú corpulento,</div> -<div class="verse">Que alumbra el sol cuando asoma</div> -<div class="verse">Y bate si sopla el viento:</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse">Bajo sus ramas se esconde</div> -<div class="verse">Un rancho de paja y barro,</div> -<div class="verse">Mansion pacífica donde</div><span class="pagenum"><a name="Page_191" id="Page_191">[191]</a></span> -<div class="verse">Fuma un viejo su <i>cigarro</i>.</div> -</div> -</div> -</div> - -<p>Balcarce tiene muchos puntos de contacto y de -similitud con Adolfo Berro, esa otra esperanza arrebatada -en flor al Parnaso de la opuesta orilla del -Plata. Pero lo que mas les asemeja es el buen rumbo -en que ambos se habian colocado al comenzar sus -escursiones literarias. Uno y otro habian hecho un -estudio esmerado de los recursos del idioma en que -debian espresar sus pensamientos. Leian en los antiguos; -se inspiraban en una de las eternas fuentes -de toda poesia, en la Biblia; y eran orijinales, procediendo -con los elementos patrios, como los maestros -habian procedido con los que les fueron familiares. -La inspiracion sola no basta para alcanzar -la palma de poeta en las sociedades cultas y artificiales, -se necesita la intervencion del arte, sin el -cual la espontaneidad misma marcha tímida como -si la faltase luz y aplomo. Para los poetas hechos -por la naturaleza, es para quienes justamente escribió -este precepto el amigo de los Pisones: <i>Sapere -est principium et fons</i>: Y eso, que él sabia muy -bien que los poetas</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">Son <i>genus irrítabile</i> en estremo</div> -<div class="verse">Y les hay que aspirando á ciego culto</div> -<div class="verse">Hasta el consejo toman por insulto.</div> -</div> -</div> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[192]</a></span></p> - -<h2 id="WRIGHT">D. FRANCISCO AGUSTIN WRIGHT.</h2> - -<p><span class="smcap">D. Francisco Agustin Wright</span>, perteneció á una -familia antigua y conocida de Buenos Aires. Su -apellido y sus facciones, justificaban en él su conocida -predileccion por los usos y por el idioma de la -nacion inglesa.</p> - -<p>Wright comenzó á aparecer en la vida pública -bajo la bandera del partido federal, y fué blanco -de los tiros satíricos de los periódicos del partido -contrario. Representó varias veces al pueblo, fué -jefe de un batallon de cívicos, y tomó una parte -muy activa en los sucesos que restablecieron en el -mando á D. Juan Manuel de Rosas, despues de la -administracion de Balcarce, echado á tierra por una -revolucion.—Wright pertenecia á la cámara de diputados -y como tal se negó á votar por las facultades -estraordinarias, perdiendo de este modo la confianza -de los Restauradores, de quienes tuvo que -huir á Montevideo en busca de seguridad personal.</p> - -<p>En aquella ciudad, donde murió estimado de -todos, escribió una estensa obra que comprende la -narracion prolija de los acontecimientos del ased<span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[193]</a></span>io -que sufrió aquella plaza por D. Manuel Oribe.</p> - -<p>El Sr. Wright era hombre de principios rectos -y un buen patriota, y mereció la amistad de personas -caracterizadas y de mas edad que él, como -lo prueba la dedicatoria de uno de sus escritos. <i>Su -Breve Ensayo sobre la prosperidad de los Estrangeros -y decadencia de los Nacionales</i> (1833), que está -dedicado á los Señores D. Vicente Lopez y D. Manuel -Garcia, es un escrito contraido á mostrar por -qué el estranjero adquiere una posicion mejor que -el hijo del pais, á pesar de tener que vencer una -gran porcion de inconvenientes y resistencias que -el autor examina con detencion. El pensamiento -fundamental de este escrito se resume en estas palabras -de su página 52: «los estrangeros y el libre -ejercicio de sus industrias es enteramente ventajoso -al pais y voy á demostrar que cualesquiera restricciones -ó prohibiciones hacia ambos respectos, en -tiempo de paz, es un quebrantamiento á los tratados -que tenemos con las Naciones Amigas, y á lo -que hemos ofrecido al mundo entero; cuando hemos -llamado á voces á los hombres de todos los -paises á vivir entre nosotros.»</p> - -<p>Escribió tambien las biografias de los bravos D. -Federico Brandsen y D. Tomas Espora. La primera -se registra entre los documentos históricos dados -á luz por el Sr. Lamas en Montevideo en 1849, y -la segunda se imprimió en Buenos Aires con este<span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[194]</a></span> -título: «Noticia del Sr. Coronel D. Tomas Espora -que falleció en esta ciudad el 25 de Julio de 1835.—Por -un amigo suyo.»—(1835.)</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_195" id="Page_195">[195]</a></span></p> - -<h2 id="LAFINUR">D. JUAN CRISOSTOMO LAFINUR.</h2> - -<p>En la parte mas central de la Sierra de la provincia -de San Luis, y á la falda del cerro Tomalarta, -llamado tambien Cerro Rico por la abundancia de -oro que le hizo célebre en otro tiempo, existe un -valle denominado de la Carolina, y un pueblo de -este mismo nombre en el dia decaido y casi desierto. -En este humilde lugar fué en dónde vió la luz -el dia 27 de Enero de 1797 el Dr. <span class="smcap">D. Juan Crisóstomo -Lafinur</span>, hombre entusiasta y activo, condenado -por su temperamento á gastar la existencia en -pocos años, y cuyos escritos (los que nos son conocidos, -al menos) son inferiores á su fama y al talento -que le atribuyen los contemporáneos.</p> - -<p>Frecuentaba Lafinur las escuelas de Córdoba, -cuando emprendió sus campañas del Norte el jeneral -D. Manuel Belgrano. Dejando entonces el manteo -de estudiante de ciencias morales, ciñó la espada -y dió otra direccion á su espíritu, pues segun -espresion de él mismo tuvo la honra de pertenecer -á la Academia de matemáticas fundada en Tucuman -por aquel jeneral para instruccion de los cadetes de -su ejército; “academia á que se agolpaba la ju<span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[196]</a></span>ventud -á sorprender á la naturaleza en sus misterios y -á fecundar desde temprano el jérmen de la gloria.”</p> - -<p>No sabemos en que época abandonó una carrera -que no debia ser la de su verdadera vocacion. Pero -antes de pasar á la ciudad de Mendoza en donde -fundó un colegio en 1822, se habia hecho notable -en Buenos Aires como periodista, como poeta, y -sobre todo como innovador en la enseñanza de la -filosofía. Esta última circunstancia, le atrajo algunos -disgustos que le decidieron á avecindarse en -Chile en cuya capital se graduó en ambos derechos -el año 1823, tomó estado, y murió el 13 de Agosto -de 1824.</p> - -<p>La muerte del jeneral Belgrano hizo una viva -sensacion en el alma impresionable de Lafinur y -arrancó á su lira tres composiciones poéticas que -le colocan en un lugar distinguido entre los poetas -argentinos. El <i>Canto elegiaco</i>, el <i>Canto fúnebre</i> -y la oda á la <i>Oracion fúnebre</i> pronunciada por el -Dr. D. Valentin Gomez en las exéquias del héroe y del -patriota ejemplar, apagan en nuestro concepto los -acentos de dolor con que otros vates lloraron el mismo -lamentable acontecimiento. En esos cantos se revelan -todas las dotes y todos los defectos de la musa -de Lafinur. Son inspirados por un dolor verdadero -por un aprecio reflexivo de las virtudes del ciudadano<span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[197]</a></span> -y del guerrero, y parece como que se exhalase -de sus estrofas algo de las entrañas de un hijo. La -inspiracion corre á par de la incorreccion; la naturalidad, -el sentimiento, la gracia y la harmonía se -mezclan alternativamente con los conceptos oscuros -y ponderativos, y las frases desaliñadas, aunque -sea verdad que estos defectos son en menos número -que las bellezas y los rasgos verdaderamente poéticos -de las tres composiciones en general. Todas -ellas brotan de la fuente poética en el carácter de -una inspiracion innegable, y pocas veces hallamos -en las obras de nuestros versificadores modos de -comenzar mas felices que los que se advierten en -estos de Lafinur. La interrogacion es su figura favorita:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">Por qué tiembla el sepulcro, y desquiciadas</div> -<div class="verse">Sus sempiternas losas de repente,</div> -<div class="verse">Al pálido brillar de las antorchas</div> -<div class="verse">Los justos y la tierra se conmueven?</div> -</div> -</div> - -<p>Así se introduce el poeta en su <i>Canto elegiaco</i>, y -con no menos brio y entonacion prorrumpe al entonar -su <i>canto fúnebre</i>:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">Adonde alzaste fugitivo el vuelo,</div> -<div class="verse">Robándote al mortal infortunado,</div><span class="pagenum"><a name="Page_198" id="Page_198">[198]</a></span> -<div class="verse">Virtud, hija del cielo?....</div> -</div> -</div> - -<p>Pero en nuestro concepto las estrofas regulares -con que celebró la elocuencia del orador sagrado -son de un mérito mayor y mas orijinales que las -anteriores silvas. El asunto tambien, como menos -trillado, liberta al autor de la remora de las reminiscencias -y de los modelos y le obliga á buscar un -cauce propio para dar salida á los sentimientos en -que reboza. Qué natural y digna introduccion!:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">Era la hora: el coro majestuoso</div> -<div class="verse">Dió á la endecha una tregua; y el silencio,</div> -<div class="verse">Antiguo amigo de la tumba triste,</div> -<div class="verse">Sucedió á la harmonía amarga y dulce....</div> -</div> -</div> - -<p>Pinta en seguida la urna solitaria presidiendo la -augusta escena, y supone que todas las virtudes que -andaban en torno de aquella, levantando al cielo, -llanto, esperanzas y amores, volaron á posarse en -los lábios del sacerdote elocuente; y los hombres -se dolieron de ser hombres al escuchar sus acentos. -Los suspiros del pueblo llegan por una senda muda -y misteriosa hasta el orador, y avara el alma, recoje -sus palabras cual si fuesen reliquias del héroe -que elojia..... Esta <i>oda</i> es una joya de nuestra literatura.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[199]</a></span></p> - -<h2>Articulos Críticos y Literarios<br /> -<span class="smaller">DEL</span><br /> -DR. D. JUAN MARIA GUTIERREZ.</h2> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_200" id="Page_200">[200]</a></span></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_201" id="Page_201">[201]</a></span></p> - -<h3 id="QUICHUA">LA QUICHUA EN SANTIAGO.</h3> - -<div class="blockquote"> - -<p class="hanging">(<span class="smcap">Un rato de conversacion escrita con el Sr. D. B. -Poucel que se permite su atento S. S. Juan Maria -Gutierrez.</span>)</p> - -<p class="right">Buenos Aires, Enero 16 de 1856.</p> - -</div> - -<p>Es un hecho, al abrigo de toda duda, que la poblacion -de la provincia Argentina de <i>Santiago del -Estero</i> habla la lengua <i>quiehua</i> ó <i>quichua</i>, que es la -lengua jeneral del Perú. Si esa parte del territorio -de la Confederacion se hallase inmediatamente -en contacto con la República Boliviana, no causaría -tanta estrañeza el fenómeno que acabamos de señalar; -pero no es así. Entre la parte meridional del -territorio Boliviano y la Provincia de Santiago, se -interponen otras provincias arjentinas cuyas poblaciones -no conocen la lengua de los Incas y hablan -el español únicamente.</p> - -<p>El Sr. Poucel, con la sagacidad de induccion que -le es familiar, ha echado de paso algunas ideas sobre -esta materia en un artículo recientemente -publicado en el <i>Orden</i>; ideas que nos proponemos -ayudar un poco con los presentes renglones.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_202" id="Page_202">[202]</a></span></p> - -<p>La cuestion histórica que á este respecto debe -ventilarse es: ¿Los pobladores primitivos de los -llanos de Santiago, se establecieron allí durante el -gobierno de los Incas, ó con posterioridad á la conquista -del Perú por las armas españolas?—Nos parece -que por mucho que se compulsen los elementos -deficientes que componen la historia de esta -parte de América, no se hallarian pruebas <i>terminantes</i> -para asegurar lo primero ni para negar lo -segundo. Los Incas eran conquistadores é invasores: -hicieron por muchos siglos el papel de los romanos, -y se dice de ellos como se ha dicho de los -<i>Señores del mundo</i>, que tomaban lo mejor de los -usos y costumbres de los pueblos que sometian á su -dominio. Eran tolerantes y trataban de alijerar la -mortificacion de la conquista derramando en sus -nuevos dominios los beneficios de la exelencia de -su gobierno, de su administracion y de su civilizacion -verdaderamente notables. Es de creer, pues, -que tanto por medio de las armas como de la habilidad, -y sobre todo por la fuerza de espansion que -tienen en sí los pueblos adelantados, se estendió el -Imperio de los Incas en el ámbito que le señalan los -historiadores. Oigamos á este respecto al Sr. -Prescott (Guillermo), quien, refiriéndose á la <i>relacion</i> -manuscrita de Sarmiento, á la <i>Crónica del -Perú</i> de Cieza de Leon y al exactísimo y bien informado -Garcilaso de la Vega, dice lo siguiente: “El<span class="pagenum"><a name="Page_203" id="Page_203">[203]</a></span> -Imperio del Perú, en la época de la invasion española, -se estendía por la costa del Pacífico, desde -el segundo grado, por mas ó menos de latitud -Norte hasta el 37 <i>de latitud Sur</i>; línea que describen -actualmente los límites occidentales de las -repúblicas modernas del Ecuador, Perú, Bolivia -y Chile. Su anchura no puede ser determinada -con exactitud, porque aunque totalmente limitado -al Oeste por el gran Oceano, <i>hácia el Este se dilataba -en varias partes mucho mas allá de los montes, -hasta los confines de las tribus bárbaras, cuya -exacta situacion no es conocida y cuyos nombres -han sido borrados del mapa</i> de la historia.”</p> - -<p>En las palabras que quedan subrayadas en esta -larga cita de la <i>Historia de la Conquista del Perú -con observaciones preliminares sobre la civilizacion -de los Incas</i>, puede apoyarse cualquiera que tenga -interés en sostener que antes de la conquista fueron -del Señorio del Inca las llanuras que median entre -los rios <i>Salado</i> y <i>Dulce</i>. Veamos ahora los datos -que en el otro sentido presentan los historiadores -de la conquista del Tucuman, compulsados por el -Dr. Funes, en su <i>Ensayo Histórico</i>, al que seguiremos -para no acumular autoridades en una nota pasajera.</p> - -<p>Supone el Dr. Funes que deseando D. Francisco -Pizarro alejar la influencia poderosa de su rival D.<span class="pagenum"><a name="Page_204" id="Page_204">[204]</a></span> -Diego de Almagro, tuvo la habilidad de persuadirle -la conveniencia de la conquista de Chile, la cual emprendió -Almagro por los años de 1535, tomando -la ruta de Tupiza, y de aquí la del valle de <i>Chicoan</i>, -jurisdiccion de <i>Calchaqui</i>. Si esto es exacto, el -ejército español en camino para Chile, se internaba -en la provincia llamada entonces del Tucuman, no -por espíritu de conquista sino con el objeto de evitar -las desiertas é inhospitalarias soledades de Atacama -que separan á Chile del Perú. La resistencia -á los invasores comenzó desde Jujuy. De cinco soldados -españoles que se separaron del grueso del -ejército, fueron tres despedazados cruelmente por -los indios; y cuando la totalidad del mismo ejército -atravesaba el citado valle de Chicoan, fué atacada -por la retaguardia con tanta enerjia, que mataron -al caballo del jeneral escapado dificilmente con vida -á merced del oportuno socorro que le prestaron sus -muy leales soldados. Almagro no pudo vengarse de -este insulto. Los indios tomaron las alturas y se -burlaron de las fuertes caballerias que destacó en su -persecucion. La relacion algo confusa é incompleta -del Dean, deja lugar á penas para suponer que el -ejército de Almagro entró á Chile por la altura del -valle de Calchaquí, lo que, segun las mejores cartas, -cuadra bien con a proposicion que hicimos antes, -pues en aquella altura termina el desierto de<span class="pagenum"><a name="Page_205" id="Page_205">[205]</a></span> -Atacama y comienza el suelo fértil de Chile.</p> - -<p>Este ejército español se componia de 570 españoles -y 15,000 <i>indios peruanos</i>. Se vé pues que para -las empresas de conquista se valian los españoles de -sus nuevos súbditos, acostumbrados por sus envejecidos -usos á invadir tierras estranjeras y á imponerles -el uso de su idioma que era en lo que principalmente -hacian consistir los Incas el buen éxito -definitivo y la perpetuidad de sus conquistas.</p> - -<p>No seria estraño, pues, que cuando poco mas -tarde se concedió la Capitanía General á aquel Diego -de Rojas que tanto se habia señalado en la conquista -de Nicaragua y en otras grandes empresas que -supo llevar á cabo con reducidos recursos, nada tendria -de estraño, repetimos, que trajese consigo algunos -aliados peruanos aunque no fuesen en el crecido -número de 15,000. En esta suposicion y -aunque segun puede deducirse del historiador que -seguimos, el Capitan General Rojas estendió sus conquistas -hácia Catamarca en donde halló una resistencia -que le costó la vida, puede creerse sin embargo -y sin violencia de la razon, que los pobladores -de Santiago, (entonces, y hasta mucho tiempo despues, -comprendidos en la jurisdiccion del Tucuman) -son el resultado de la conquista española como -lo presume tambien el Señor Poucel.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_206" id="Page_206">[206]</a></span></p> - -<p>Porqué la influencia de los ausiliares peruanos -del conquistador español se fijó de preferencia en -aquel punto, no puede tampoco aplicarse de otro -modo que lo hace el Sr. Poucel, es decir por las -afinidades del indíjena Santiagueño con el Peruano, -lo que dice mucho á favor del primero, atendiendo -el grado de adelantamiento social é intelectual -que no puede negarse por entonces á la raza -de la lengua quichua. Es de añadir que cuando por -los años de 1550, despues de la catástrofe de Rojas, -recayó la Capitania de Tucuman en otro Capitan -de la conquista del Perú llamado <i>Juan Nuñez -de Prado</i>, quien abrió la vanguardia de sus conquistas -con 84 soldados y <i>muchos indios amigos</i>. Esta -vez los indíjenas se presentaron mas dóciles. Los -de <i>Calchaqui se convinieron en formar una nacion -con la de su propio invasor</i>, y los habitantes del Valle -de Catamarca, los de los Rios <i>Salado</i> y <i>Dulce</i>, los -de la <i>jurisdiccion de Santiago</i> y los belicosos Lules -se sujetaron con grande docilidad.</p> - -<p>Estos hechos posteriores justifican aun mas -las suposiciones que quedan aventuradas en un -punto todavía tan oscuro de nuestra historía<a name="FNanchor_10" id="FNanchor_10"></a><a href="#Footnote_10" class="fnanchor">[10]</a>.</p> - -<p>Volviendo al hecho constante de que la lengua -hablada hoy por el pueblo de Santiago del Est<span class="pagenum"><a name="Page_207" id="Page_207">[207]</a></span>ero, -es la misma llamada por los escritores <i>la lengua -jeneral del Perú</i>, tengo motivos para creer que la -adulteracion que haya podido sufrir en las llanuras, -distante de su orijen y circundada de pueblos que -hablan un idioma tan superior como es el castellano, -no es de gran consideracion. Conocemos -personas cultas de la Provincia de Tucuman que -han aprendido el quichua en largas residencias que -en su juventud hicieron en los linderos de ambas -provincias, y que teniendo despues que atravesar -el territorio de Bolivia y del Perú á causa del comercio -en mulas, se hicieron entender y entendieron -perfectamente á los quichuas puros con el<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[208]</a></span> -idioma que habian aprendido en Santiago.</p> - -<p>Los Santiagueños tienen, como es natural mucho -apego á la lengua que para ellos es materna. El español -es el latin de aquellos scitas, la lengua oficial -en que no derraman ni los sentimientos intensos, ni -las confianzas íntimas de la familia y de la amistad. -La ola creciente de la civilizacion debe respetar ese -rasgo variado de la fisonomía del pueblo argentino. -Y lejos de desdeñar la parte culta de Santiago el espresarse -en aquella lengua, debe al contrario esforzarse -por llevarle á las fuentes puras de su origen y -lavarla allí de las manchas que han de desfigurarla -probablemente por las muchas pecaminosas influencias -que la combaten. Los sacerdotes en especial, debian -allí aprender en las gramáticas y diccionarios -que dejaron de la lengua quichua los misioneros jesuitas, -la pureza de que esta es susceptible para derramar -con majestad y eficacia la palabra de Dios entre -aquel pueblo tan industrioso y simpático.—Si se -tratara de algun dialecto pobre y oscuro, encerrado -en espacio reducido, y empleado como signo de groseras -ideas por una tribu poco numerosa, nos guardariamos -de recomendarla como digna de estudio, -de conservacion y mejoramiento. Pero la lengua de -la gran civilizacion peruana es hablada actualmente -por mas de dos millones de americanos, y sus exelencias -como idioma claro, espresivo y harmoni<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[209]</a></span>oso -están atestiguadas por muchos escritores de nota. -Nos contentaremos con recordar lo que á este respecto -dice un célebre Granadino, el malogrado Caldas, -á quien cupo en sus montañas natales de América -la misma suerte que al frances <i>Lavoisier</i>, pidiendo -en vano una tregua á la muerte (que no le mandaba -Dios) para terminar un trabajo útil. “Los peruanos -siempre exactos, siempre cuidadosos en dar á las -cosas nombres tomados de sus virtudes, (dice el -fundador del semanario de Nueva Granada) ó su -figura, de su situacion etc., llamaron á las yerbas -por sus virtudes y por sus usos en la medicina, en -las artes, y en la sociedad. Cuando se conoce un -poco su lengua, <i>esta lengua armoniosa, dulce y flexible, -esta lengua que representa en el nuevo continente -á la Toscana del antiguo</i>, entonces se conoce -el juicio y la eleccion que tuvieron los peruanos -en la imposicion de los nombres á todos los -objetos que los rodeaban. Un volcan que arroja de -su cima columnas de humo espeso mezclado con -llamas, se le nombra <i>Cotopaxi</i> (<i>masa de fuego</i>); -otro que lanza de su seno nubes de arena, conmueve -los fundamentos de la provincia, y arruina -los templos y los edificios, se le llama el <i>Pichincha</i> -(<i>el terrible</i>, <i>el amenazador</i>): una cima inmensa cubierta -de nieve, y colocada al otro lado de un rio, -se nombra <i>Chimborazo</i> (<i>nieve al o<span class="pagenum"><a name="Page_210" id="Page_210">[210]</a></span>tro lado</i>): una poblacion -establecida en una garganta estrecha que -corta la Cordillera, se le impone el nombre de <i>Lacta -cunga</i> (<i>garganta estrecha</i>); y en fin á una planta -que fortifica los músculos, que dá vigor, que hace -andar á un tullido, le llama.... <i>calpachina yuyu</i> -(<i>yerba que hace caminar</i>). Los nombres de esta -lengua contienen las virtudes de las plantas y las -cualidades de todos los objetos. Al oir los nombres -de las plantas casi se saben sus virtudes. ¿No es esto -mas sabio, mas importante á la humanidad que -esos nombres que ha criado la adulacion, el reconocimiento -ó el interés? Qué idea nos pueden dar -de una planta las voces <i>diascorea</i>, <i>plinia</i>, <i>busfonica</i>, -<i>sigesvechia</i>?....” Para dar algun idea mas de esta -lengua, copiamos aquí la esclamacion patética de -una madre que acababa de perder un hijo tierno: -<i>chaupipurchapi tutayarca!</i> (en la mitad del dia le -anocheció). Si faltase armonia á estas dos palabras -nadie podrá tacharlas de faltas de elocuencia y de -laconismo<a name="FNanchor_11" id="FNanchor_11"></a><a href="#Footnote_11" class="fnanchor">[11]</a>.</p> - -<p>Hay una circunstancia digna de tomarse en cuenta -y que prueba la exelencia de la lengua quichua. Tal -es la de haber<span class="pagenum"><a name="Page_211" id="Page_211">[211]</a></span>se naturalizado muchas de sus palabras -en el lenguaje usual de las poblaciones civilizadas, -aun en aquellas que por su situacion jeográfica no -están en contacto inmediato con los indígenas que -hablan la quichua. Como se verá mas adelante, esas -palabras inoculadas en el habla de los españoles, es -decir de los conquistadores, responden á usos é ideas -mas adelantadas en el imperio de los Incas que en las -sociedades formadas en el molde de la civilizacion -española.—En las ciudades de Chile, Santiago y Copiapó, -por el centro de las cuales corren rios que las -divide en dos partes, se llama bario de la <i>Chimba</i> al -suburbio que está al otro lado del rio separado de la -parte principal de la poblacion. <i>Chimba</i>, en quichua -significa <i>del otro lado</i>. En el fondo del valle de Copiapó -y en toda la provincia llamada modernamente -<i>de Atacama</i>, centro de afamados laboreos de metales -de plata y cobre, la mayor parte de los términos tecnicos -de mineria que allí se emplean son los mismos -que usan los potosinos y demas mineros del Perú, -términos que pertenecen á la lengua quichua sin disputa -alguna. De estos recordamos los siguientes: <i>Apir</i>, -<i>poruña</i>, <i>chancar</i>, <i>cancha</i> etc. Cuando los españoles -bajo la bandera del jeneral Valdivia comenzaron -la famosa guerra contra el resistente araucano,<span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[212]</a></span> -ya estaban allí en uso palabras quichuas que D. -Alonzo de Ercilla consideró tal vez como pertenecientes -á la lengua chilena, pues incorporó las palabras -<i>ojota</i>, <i>Llanto</i>, <i>Palla</i> etc. en la <i>Declaracion</i> que puso -al frente de su conocido y famoso poema, para inteligencia -del lector no familiarizado con las cosas de -Indias.</p> - -<p>La ciudad de Buenos Aires situada en el estremo -sur de la parte poblada del Continente español de la -América, distante centenares de leguas del Cuzco y -de Quito, emporios de la civilizacion de los Incas, -ha dado carta de ciudadanía á muchas palabras de la -lengua quichua, sin el ausilio de las cuales, á veces -se hallarian muy embarazados sus habitantes para -espresar ciertas ideas. Mientras tanto, no goza de -la misma prerogativa la lengua <i>guarani</i> que es sin -disputa muy bella, muy propia y llena de imájenes, -ha sido hablada, y lo es todavia, en lugares inmediatos -y que se hallaron siempre en constante comunicacion -con la antigua Capital por los canales de los -grandes rios.<a name="FNanchor_12" id="FNanchor_12"></a><a href="#Footnote_12" class="fnanchor">[12]</a> Nosotros tenemos rejistradas -como veinticinco de esas palabras quichuas corrientes -en nuestro lenguaje vulgar, y de entre ellas daremos -el significado de las siguientes como mas características, -valiéndonos para probar su orijen del<span class="pagenum"><a name="Page_213" id="Page_213">[213]</a></span> -<i>Vocabulario de la lengua natural del Perú, etc.</i>, del -padre Diego Gonzalez Olguin, impreso en Lima en -el año 1608. <i>Cancha</i>, patio ó corral: esta palabra -se aplica entre nosotros para designar un espacio -estenso de terreno bien nivelado, y así decimos, -<i>cancha de pelota</i>, <i>cancha de bolos</i>, al patio donde -tienen lugar estos juegos. <i>Cancha de un horno de -ladrillos</i>, es el lugar á propósito para poner en órden -el ladrillo crudo para que se oree antes de ponerle -á la accion del fuego. <i>Cancha</i>, en nuestros rios, significa -una larga porcion en que se mantienen rectos -y sin serpenteos, conservando una misma direccion. -<i>Pucho ó puchasca</i> (sobras, reliquias). De estas palabras -hemos hecho el espresivo modismo <i>no vale un -pucho</i> para despreciar el valor ó la importancia que -indebidamente se quiere dar á una cosa cualquiera. -La aplicacion mas terminante que hacemos de la palabra -<i>pucho</i>, es el resto ó sobra que se arroja del -cigarro que se ha fumado; así decimos: <i>pucho de -cigarro</i>.<a name="FNanchor_13" id="FNanchor_13"></a><a href="#Footnote_13" class="fnanchor">[13]</a></p> - -<p><i>Chhacra</i> (heredad de labor, tierras ó huertas). -Nosotros usamos esta palabra en la misma significacion -escribiéndola co<span class="pagenum"><a name="Page_214" id="Page_214">[214]</a></span>n una sola <i>h</i>. Es palabra de uso -indispensable. De la palabra <i>chharqui</i>, que en -quichua significa <i>tasajo</i> ó <i>resina</i> y tambien el cuerpo -de un animal ó del hombre <i>flaco</i> ó <i>seco</i>, hemos -hecho la voz <i>charque</i> que solo usamos en la primera -significacion, cuando la carne es seca al sol. -Esta palabra tiene sus derivados, como <i>charqueada</i>, -el lugar de la faena del charque; y <i>charcon</i> que se -dice del animal enjuto pero fuerte, especialmente del -caballo. <i>Chhasca</i> (melena) se emplea en Buenos -Aires, aunque no jeneralmente, para designar un -cabello mal cuidado y abundante. De <i>Chasquí</i>, se -ha hecho en casi toda la América del Sur <i>Chasque</i>, -que significa, como entre los Incas, el correo ó espreso -despachado para dar una noticia especial y -urgente. La <i>Chhuspa</i>, bolsa en que los peruanos -guardan el maiz, la coca y demas enseres de viaje y<span class="pagenum"><a name="Page_215" id="Page_215">[215]</a></span> -llevan al hombro á guisa de maleta, se ha convertido -entre nosotros en <i>Chuspa</i>, especie de talego largo y -angosto, hecho jeneralmente del buche del avestruz -ó de la piel de animalillos silvestres y pequeños que -sirve á nuestros paisanos para guardar el tabaco, -el papel y los avios de encender. Vulgarmente se -compara con una <i>Chuspa</i> el seno de las mujeres -cuando está lácio y flaco por falta de cuidado, por la -edad, etc.</p> - -<p><i>Huasca</i> (soga ó cordel grueso), es una palabra que -escribimos <i>guasca</i>, y es la única que empleamos -para significar la cuerda hecha de cuero de animales -que tiene infinitos usos en nuestras industrias: -tiene á mas entre nosotros, el derivado <i>guascaso</i> -que es el golpe dado con una guasca. <i>Vincha</i> (cinta -ó apretador de los caballos) se emplea en el mismo -sentido aun cuando sea un pañuelo el que se ajuste -á la frente como tienen de costumbre las jentes humildes -cuando les duele la cabeza. <i>Yuyu</i> (hortaliza, -yerba de comer). Es nuestra voz favorita para indicar -cualquiera planta espontánea é inútil: se usa -jeneralmente en plural, y cambiando la <i>u</i> en <i>o</i>: -<i>yuyos</i>. <i>Humita</i> (bollicos de maiz como tamales) -dice el P. Olguin, describiendo así con la mayor -exactitud el plato que llamamos <i>umitas</i> y que consiste -en maiz tierno guisado y envuelto en la hoja -de la planta del mismo maiz (chala). Dispuesto<span class="pagenum"><a name="Page_216" id="Page_216">[216]</a></span> -así forma lo que en el Perú se llama <i>tamal</i>, palabra -probablemente quichua que no ha llegado hasta nosotros. -<i>Pampa</i>; este nombre con que designamos -la llanura poblada á este lado de los Andes por la -raza Araucana, significa en quichua—plaza, suelo -llano, llanada, sábana, campo abierto. Para nosotros -representa la idea de estension inmensa y solitaria. -Llamamos <i>pampas</i> á los indíjenas del desierto -indicado antes. <i>Chuccho</i>, es el frio con temblor -que produce la fiebre y especialmente la llamada -terciana (calofrio). “Me dá chucho” se dice en -Buenos Aires cuando se siente esa impresion que los -franceses distinguen con la espresion <i>chair de poule</i>. -La palabra <i>cháguara</i> con que designan los niños de -Buenos Aires el hilo torcido consistente que les -sirve para <i>hacer bailar</i> el trompo, la supongo derivada -de <i>chahuarhuana</i>, que significa en quichua—soga -de cáñamo, aunque tambien puede proceder -del nombre de un aloes del chaco llamado <i>chaiguar,</i> -segun el Sr. Arenales en su conocida obra sobre -aquella rejion paj. 221. <i>Dar cháguara</i>, es un -modismo humorítico de nuestra ciudad que significa—alentar -á una persona á que muestre ó desenvuelva -alguna propension inocentemente ridícula. -La agricultura debe algunas voces á la misma lengua -del Perú: decimos maiz ó trigo <i>chuso</i> al que se -halla en el caso descripto por el P. Olgu<span class="pagenum"><a name="Page_217" id="Page_217">[217]</a></span>in en el -vocablo <i>chusso</i> de su citado diccionario: “maiz ó -trigo chupado, no lleno, arrugado por helarse en -leche, ó faltarle el agua al granar, que molido es -todo cáscara ó afrecho;” y llamamos <i>chaucha</i> á la -vaina tierna en que se encierra el poroto, que es la -misma acepcion que esa palabra tiene en quichua -etc. etc.—Es sabido que los Incas contraian especial -atencion á la construccion y mejora de los caminos -de los cuales habia algunos que atravesaban -toda la estension del imperio y que se llamaban por -antonomasia del Inca, porque este monarca transitaba -por ellos en sus visitas oficiales. A distancia -como de 3 á 4 leguas habia en estos caminos unas -posadas que se llamaban <i>tambos</i>, y con este mismo -nombre se denominan todavia en Lima algunos -grandes edificios construidos por particulares para -proporcionar alojamiento á la jente y sus bestias que -entran del interior con cargas ó productos para alimentar -los mercados. Nosotros hemos adoptado -esta voz pero dejenerándola notablemente en su -significado: llamamos <i>tambo</i> al lugar donde se atan -y ordeñan las vacas: <i>tamberas</i> á las vacas mansas -cuya leche se destina para beber, hacer mantequilla, -ó quesos; y tambien llamamos <i>tambo</i> al lugar donde -se reunen los negros africanos á bailar y á tener sus -juntas y reuniones. Lope de Vega, haciendo en su -rica imajinacion una mezcla graciosa de cosas americ<span class="pagenum"><a name="Page_218" id="Page_218">[218]</a></span>anas -ha introducido esta palabra en el siguiente -estribillo de una cancioncilla preciosa:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>Piraguamonte, piragua,</i></div> -<div class="verse"><i>Piragua, gerizarizagüa;</i></div> -<div class="verse indent3"><i>Bio, Bio,</i></div> -<div class="verse"><i>Que mi <span class="smcapuc">TAMBO</span> lo tengo en el rio.</i></div> -</div> -</div> - -<p>Por último recordaremos una palabra cuyo significado -no es misterioso hoy para nadie en el mundo -porque ¿quien no conoce la substancia llamada -<i>guano</i> y sus felices aplicaciones al abono de las -tierras cansadas?—Es probable que este descubrimiento -arrebate al elenco peruano de las voces -porteñas, esta que hasta nuestras damas empleaban -sin saber lo que decian en la frase siguiente -para ponderar el exeso de las tareas de una persona: -«trabaja hasta echar el guano.»—Esta -circunstancia es nueva en la historia del lenguaje, -porque es cosa que no se ha visto nunca abandonar -el empleo de una palabra en el mismo momento -en que se aclara ó se conoce su verdadero valor y -significado.</p> - -<p>La lengua <i>quichua</i> como casi todas las americanas -es lengua hablada únicamente, porque no consta -que se haya escrito en ella obra alguna de larga -estension como sucede con la mejicana en la cual -se conservan algunos manuscritos históricos redactados -por indíjenas educados por los europeos. Sin<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[219]</a></span> -embargo existen escritos en la lengua jeneral del -Perú algunos sermonarios, devocionarios, etc., y -las siguientes que copiamos de catálogos hechos por -personas muy versadas en la bibliografia americana.</p> - -<div class="blockquote"> - -<p>1. Gramática de la lengua quichua ó del -Perú, por Frai Domingo de Sto. Tomas. -Valladolid, 1560, in-12ᵒ.</p> - -<p>2. Vocabulario de la lengua jeneral del -Perú, llamada <i>quichua</i> ó del Inca, etc. -Por el P. Diego Gonzalez Olguin. Lima, -1608.—4.ᵒ grandes de 330 f.</p> - -<p>3. Lexicon de la lengua quichua, por frai -Domingo de Sto. Tomas. Valladolid, -1560.</p> - -<p>4. Ritual para los curas del Perú, por -Bocanegra. Lima, 1631; in-4ᵒ.</p> - -<p>5. Arte y vocabulario de la lengua quichua, -por el P. Torres Rubio. Lima, 1754, in-12ᵒ<a name="FNanchor_14" id="FNanchor_14"></a><a href="#Footnote_14" class="fnanchor">[14]</a>.</p> - -</div> - -<p>La topografia etnográfica del actual territorio de -la República Arjentina no se halla ni siquiera en la -cu<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[220]</a></span>na. Los historiadores modernos la han descuidado -enteramente, y los antiguos deben leerse con -suma precaucion para no caer con ellos en errores -de nota al señalar las localidades ocupadas por las -razas primitivas. En esta materia hay que atender -ante todo á fijar el número de naciones verdaderas -existentes en la época de la conquista; y á nuestro -juicio no debe considerarse como una nacion -sino aquella que habló un idioma especial completamente -diferente de los demas conocidos, teniendo -en cuenta que muchas de estas lenguas tenian sus -dialectos derivados de ellas, ó corrupciones provenientes -de la separacion y apartamiento de un grupo -del seno de la familia principal.—En la coleccion -de Documentos de D. P. de Angelis hay una relacion -de las <i>naciones</i> que repartió en encomiendas -el 2.ᵒ fundador de Buenos Aires, D. Juan de Garay. -Pero esas no pueden considerarse como naciones -sino como parcialidades ó tribus de la Gran -nacion Guarani, la que, en la parte de la provincia -de Buenos Aires, no pasó jamas á la márjen derecha -del Paraná. Los nombres que se dan en aquel -repartimiento de carne humana en esas supuestas -naciones deben ser los de sus jefes ó los de los lugares -que ocupaban en aquel momento.</p> - -<p>La nacion <i>querundio querandi</i>, era la Señora del -terreno sobre que se asienta Buenos Aires. Era -una raza de valientes que se e<span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[221]</a></span>xtinguió completamente -sin dejar rastros de su idioma en ningun -objeto topográfico. Los nombres de lenguas indíjenas -que conservan los lugares, arroyos, lagunas, -etc., de la provincia de Buenos Aires, son de oríjen -<i>guarani</i> y <i>araucano</i>. Los nombres guaraní son en -pequeño número y sobre el litoral, mientras que -los araucanos son muchos y comienzan desde la -márjen exterior del Rio Salado. Los indios <i>quilmes</i> -del <i>Tucuman</i>, trasladados desde allí á cuatro leguas -al sur de Buenos Aires, no han dejado mas rastros -que el del nombre de nacion ó parcialidad dado al -pueblo que se fundó con ellos y que hoy es completamente -de jente blanca agricultora. (<i>Véase Azara</i>, -t. 2.ᵒ p. 241, ded. del <i>C. del Plata</i>.)</p> - -<p>Las huellas impresas en la nomenclatura topográfica -por las naciones de orijen chileno, pueden -ser efecto de una conquista hecha sobre los habitantes -indíjenas por aquella raza que es numerosa -y aguerrida, borrando las denominaciones anteriores -dadas á los mismos objetos por los primitivos -señores del suelo de la llanura arjentina. Sin -embargo, los rastros de estos no se advierten en -ninguna parte, y hay motivos para creer que la -rejion oriental de las Cordilleras hasta la actual -frontera sur de Mendoza, no fué poblada sino por -los llamados actualmente <i>indios pampas</i>, quienes -pasaron los montes atraidos por los ganados y caballos -alzados de los establecimientos cristianos,<span class="pagenum"><a name="Page_222" id="Page_222">[222]</a></span> -que recobraban en aquellas pingües y solitarias dehesas -su ferocidad é independencia primitivas bajo -la denominacion de <i>baguales</i>.</p> - -<p>Leyendo en el único libro que queda de la historia -de esas pobres razas perseguidas, y extintas -muchas de ellas, cuyas pájinas se componen de los -nombres propios de las localidades, hay motivo -para presumir que en las actuales jurisdicciones de -Catamarca y la Rioja existió una raza que poseia -un idioma peculiar, pues los nombres terminados -en <i>gasta</i> y en <i>gala</i> que allí son frecuentes como <i>sinogasta</i>, -<i>adalgala</i> no corresponden, segun lo que -podemos nosotros alcanzar, á la lengua del Perú ó -quichua.</p> - -<p>La história ha conservado el nombre de la nacion -que poblaba en tiempo de los conquistadores -las provincias denominadas de <i>Cuyo</i>, que son Mendoza, -San Juan y San Luis. El P. Jesuita Ovalle, -consagra en su historia de Chile algun capítulo á -esa nacion que se llamaba de los <i>Guarpes</i>, y de -cuya lengua escribió su <i>arte</i> y compuso su vocabulario -el P. Valdivia, famoso misionero de la Compañia -de Jesus, segun le afirma el mismo historiador -Ovalle.</p> - -<p>El Entre-Rios y Corrientes estuvieron indudable<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[223]</a></span>mente -ocupados por las tribus de la gran nacion -Guaraní, cuyo idioma se habla actualmente por la -mayoria de los habitantes civilizados de la segunda -de aquellas provincias argentinas, lo mismo que -sucede en el Paraguay. Los guaranis que eran emigrantes -como pocas naciones indíjenas no atravesaron -con sus aduares lengua y costumbres á esta -parte del Paraná, sin duda detenidos por el ancho -de este rio al acercarse al Plata<a name="FNanchor_15" id="FNanchor_15"></a><a href="#Footnote_15" class="fnanchor">[15]</a>. Sin embargo el -gran ángulo formado por el cabo de San Antonio -en este rio, que es de parte de tierra sumamente -pantanoso, lleva el nombre <i>Rincon del Tuyú</i> que -significa <i>barro</i> en la lengua guarani, lengua que -denominaba las cosas, como Caldas observa de la -quichua, describiendo algunas de las principales -propiedades del objeto denominado.</p> - -<p>Este es el único rástro guaraní que sobresale en -la nomenclatura topográfica de la tierra firme de -la provincia de Buenos Aires. Varios de los riachos -formados por el Paraná al incorporarse al -Plata, mantienen muchos de ellos sus primitivos -nombres guaranís, como el <i>cané</i>, por ejemplo, que -significa <i>tortuoso</i> y al cual llaman los espa<span class="pagenum"><a name="Page_224" id="Page_224">[224]</a></span>ñoles de -<i>las nueve vueltas</i>, justificando la propiedad del sustantivo-adjetivo -indíjena.</p> - -<p>Las líneas que quedan escritas son unos cuantos -rasgos lijerísimos sobre una materia que seria curioso -aclarar y sobre la cual debe fijarse en adelante -le atencion de los viajeros sábios que visiten -estas rejiones. El Sr. d’Orbigny ha señalado el primer -rumbo en la carta etnográfica que acompaña -á su obra sobre el hombre de la América meridional; -pero él se ha contraido únicamente á las -principales razas conocidas, dejando los detalles -para los que hayan de sucederle en las investigaciones -mas prolijas de esta misma naturaleza.</p> - -<p class="right"><span class="smcap">Juan Maria Gutierrez</span>.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[225]</a></span></p> - -<h3 id="TAMOYOS">A CONFEDERAÇAO DOS TAMOYOS, -POEMA POR DOMINGO GONSALVES DE MAGALHAES</h3> - -<p class="center">(Rio Janeiro en casa de Paula Brito, impresor de la -corte. 1856. 1 v. fol. men. de 340 pags.)</p> - -<div class="blockquote"> - -<p>....Se siente ondear como á manera -de un perfume de flores de la India -en ese poema escrito bajo el cielo -del trópico. Los dulces acentos de -su melancolia en nada han alterado -los fenómenos; y al dar el arte mayor -poder á las impresiones sabe añadir -grandeza y exactitud á las imágenes -como le acontece toda vez que ocurre -á fuentes puras.</p> - -<p class="right">(<span class="smcap">A. de Humboldt</span>, <i>hablando de -la grande epopeya de los portugueses.</i>)</p> - -</div> - -<p>Los indios Tamoyos fueron para la ciudad de Rio -Janeiro, lo que los Querandies para Buenos Aires,—los -primitivos y denodados habitantes de la tierra -en que el conquistador europeo plantó la cruz afianzándola -con la espada.</p> - -<p>No hay americano dotado de sensibilidad y de -fantasia que al hojear las crónicas y leyendas patrias -no sienta fraguarse en su cabeza el poema animado -de aquellas luchas en que se cruzaba la espada -y la <i>macana</i><a name="FNanchor_16" id="FNanchor_16"></a><a href="#Footnote_16" class="fnanchor">[16]</a>, la bala del mosquete<span class="pagenum"><a name="Page_226" id="Page_226">[226]</a></span> y del -arcabuz con la flecha armada del colmillo de un -yaguar, del hueso de un yacaré ó del fragmento de -un pedernal aguzado á fuerza de paciencia. La inocencia -iba desnuda por una parte, sin mas loriga -que una musculatura que raza alguna puede mostrar -mas consistente, y por otra la estrategia y la -disciplina militar se presentaban revestidas del acero -de las cotas de malla. Los unos tenian á su servicio -el rayo de los cañones; apenas si los otros -podian disparar con mal amaño algunos haces de -arbustos encendidos en el estremo de sus flechas -para destruir las tiendas de campaña que se han -convertido en ciudades.</p> - -<p>Algunos americanos del habla española, durante -el gobierno metropolitano, emprendieron escursiones -de mal éxito en ese campo seductor. Saavedra -Guzman cantó las hazañas de Hernan Cortés -desde su arribo á las costas mejicanas hasta la -aleve prision de Guatimozin. Pedro de Oña, nacido -bajo la tienda de un conquistador, ha cantado -las mismas proezas que dieron á Ercilla una celebridad -tan persistente. Peralta Barnuevo, bajo el<span class="pagenum"><a name="Page_227" id="Page_227">[227]</a></span> -título de <i>Lima fundada</i> compuso mil ciento cuarenta -octavas, para <i>decantar</i> toda la historia del -descubrimiento y sujecion de las provincias del Perú -por el marqués de los Atabillos.</p> - -<p>Estos poemas impresos por primera vez en 1599, -1605 y 1732, fueron compuestos bajo influencias -poco favorables al aprovechamiento de la abundante -cosecha de poesía verdadera y orijinal que -presentaban sus asuntos. Los autores de esos poemas, -á pesar de su oríjen indijena, se apasionaron -mas que el mismo autor madrileño de la Araucana, -de los héroes castellanos, dejando sin relieve la -constancia de los naturales en la defensa audaz, y -paciente al mismo tiempo, del suelo patrio. Tampoco -acertaron á interesar la sensibilidad del lector -con los inauditos é inmerecidos padecimientos -de los desventurados moradores de este nuevo -mundo, condenados por la fatalidad de leyes inmutables -y ajenas al criterio humano, á abonar -con sangre y con sudores de muerte el terreno en -que la Europa habia de establecer la civilizacion -cristiana.</p> - -<p>En esas largas epopeyas, dignas no obstante de -ser leidas, no hay que buscar la perspectiva artística -ni el fond<span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[228]</a></span>o natural del paisaje, en cuyos -primeros planos se agrupan ex-abrupto los personajes -y se traman y desenvuelven las escenas de -dramas siempre bélicos en cuyo desenlace es casi -siempre seguro el exterminio de una tribu y la -desaparicion de un idioma. A veces la buena intencion -amanece en el espíritu de los autores y -esperimentan como una vision confusa de la magnificencia -de la naturaleza vírjen y de lo pintoresco -de las costumbres y usos primitivos. Pero, ni esa -yntension es perseverantemente auxiliada por la -voluntad, ni la vision llega á tomar cuerpo bastante -para que se aperciba bien. De manera, que, -esos poemas, por lo jeneral, parece que tuviesen -por teatro el vacío, y que sus héroes, que tan recios -mandobles se regalan, fuesen creaciones osiánicas -de aquellas que escojen la rejion de las nubes -para campo de sus batallas fantásticas.</p> - -<p>Es verdad que Peralta, imitando sin duda á alguien, -forma en verso la nomenclatura descriptiva -de los frutos y flores peculiares á los climas tropicales -del Perú, sin olvidar la <i>granadilla</i> ó pasionaria -en cuyos pétalos vé con los ojos de una fé sencilla -y sincera los instrumentos del mas santo de -los martirios. Pero al consagrar un canto especial -á esta materia, la separa y aisla, siguiendo el -método científico de los historiadores jesuitas de -América que destinan un libro aparte á sus crónicas, -á los productos, maravillas y fenómenos de<span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[229]</a></span> -la naturaleza; algunas veces bien mal observados -y peor descriptos, sea dicho de paso.</p> - -<p>Aunque el poeta verdaderamente inspirado, inventa, -y se adelanta á los preceptistas y dá á estos -la materia para que por ella sientan y deriven sus -reglas y establezcan la disciplina literaria de la -composicion, del gusto y del estilo; aunque el arte -antiguo, fuente eterna y perenne de la verdadera -y sabia inspiracion, pudo haber dado á los adeptos -de su escuela medios suficientes para sacar todo -el fruto que les brindaba la orijinalidad del nuevo -continente,—sin embargo, así como el descubrimiento -de la cuarta parte del mundo fué reservado -al siglo XVI (siglo de grandes novedades) así parece -reservado al presente, en que la humanidad -ensancha tanto sus fuerzas, el conocimiento completo -de los ricos mineros que para la imajínacion -y el arte encierra este suelo tan querido y risueño. -El jénio apenas si ha comenzado su explotacion; -pero ha dado ya los primeros pasos, y en esta como -en toda ruta desconocida el señalamiento del -rumbo es casi una prenda de seguridad para el -acierto y realizacion de la jornada.</p> - -<p>La América necesitaba emanciparse para tener -conciencia de si propia. El astro de la monarquía -señalaba la direccion en que habian <span class="pagenum"><a name="Page_230" id="Page_230">[230]</a></span>de jirar -las plantas vivaces y jugosas que brotaban entre -nosotros en el terreno de la intelijencia. La antigüedad -y la superioridad de las escuelas; la mayor -y mas próxima proteccion al injenio, la facilidad -para instruirse y para producir por la prensa, redujeron -por largos años á los hombres estudiosos -de América á la humilde condicion de pupilos de -los peninsulares, precipitándose con la exajeracion -que es natural, por el lamentable despeñadero -abierto por el gongorismo y por los <i>cultos</i> al abatimiento -de las letras españolas. Cuánto talento, -cuánta erudicion, cuántas bellísimas dotes han malgastado -los antiguos americanos en escribir versos -hinchados y prosa tan inflada que no resistirian á -la picadura de un alfiler! Y sin embargo, cuánta -perla de buen oriente podria hacer brillar al sol el -paciente erudito que de entre aquella lobreguez de -mal gusto estrajese lo que es pena que permanezca -en olvido!</p> - -<p>Aquel meteoro social que en el segundo lustro -de este siglo cundió por las colonias españolas y -electrizó las almas, fué una verdadera ráfaga de -luz celestial. Llovieron tambien entonces lenguas de -fuego sobre cabezas nuevas é ignoradas, y comenzó -la conquista de la doctrina democrática y de los -justos derechos del individuo, por medio de la espada -de los héroes improvisados y de la palabra de -los oradores y poétas que de nadie habian aprendi<span class="pagenum"><a name="Page_231" id="Page_231">[231]</a></span>do -el arte de conmover, y de avasallar las voluntades.</p> - -<p>El nombre de Olmedo se asocia perdurable al del -vencedor en Junin, como se asociaron mas tarde -los de Lafinur y de Belgrano, de Luca y San Martin, -de D. J. C. Varela y de Alvear. Fernandez -Madrid emplea las formas de la elejía antigua para -avivar el resentimiento de la opresion y el espíritu -de emancipacion, presentando cuadros patéticos -de los padecimientos de aquel Inca cuya empinada -estatura no alcanzó á saciar la codicia de oro de -sus vencedores y se hundió en el sepulcro con todo -su imperio y sus códigos. Heredia desde las alturas -monumentales de Cholula se engolfa en sublimes -meditaciones sobre las jeneraciones y pueblos desaparecidos -de sobre el suelo de Anahuac; llora -en el destierro la ausencia del sol tropical de su -cuna; traslada al verso las magnificencias del Niagara, -y se convierte sin sentirlo en creador inspirado -de un jénero de literatura americana en la -cual, entre nosotros, es el Sr. D. José Marmol su -succesor y rival en este torrente de armonías y de -reflejos de rubíes y diamantes que él ha llamado <i>El -Peregrino</i>.</p> - -<p>En las obras firmadas con estos nombres, y en<span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[232]</a></span> -otras que no es del caso mencionar, se halla la -solucion práctica de esta cuestion tantas veces planteada: -existe, es posible una literatura americana?</p> - -<p>Seria largo transcribir todo lo que en crédito y -elógio de nuestros injenios anteriores á la revolucion -han espresado los literatos peninsulares. Nos -limitaremos á citar unos cuantos entre los eminentes -escritores estranjeros que, de paso, han resuelto -afirmativamente aquel problema.</p> - -<p>«La raza criolla, dice M. de Sainte-Beuve, parece -creada para darse al canto, y á los sueños de la -fantasía.»—«Resplandeciente de juventud, la América -debe concebir pensamientos tan nuevos y flamantes -como ella..... En aquellas comarcas mimadas -sin tasa por la naturaleza, el pensamiento -debe ensancharse á par del espectáculo que ante -él se ostenta..... La América debe permanecer ajena -á toda imitacion y solo la cuadra tomar por -guía á la observacion propia.»—De esta manera -se ha expresado un historiador frances de la literatura -brasílica. Cuando el jenio de águila de Humboldt, -en su mas reciente y notable produccion, -examina la parte que ha cabido á la pintura de paisage -en los progresos del estudio de la naturaleza, -ha estampado los siguientes líneas que parecen dictadas -al pincel del artista por la observacion, esta -gran reveladora de las verdades: «Existen en la -América del sur, (leemos en el Kosmos) populos<span class="pagenum"><a name="Page_233" id="Page_233">[233]</a></span>as -ciudades que se alzan hasta cerca de 13 mil pies -sobre el nivel del Oceano. La vista descubre desde -aquellas alturas toda la variedad de vejetales que -proviene de la diversidad de los climas. Cuanto -no debemos esperar de los esfuerzos del arte aplicados -á la naturaleza, cuando desapareciendo la -discordia y reinando las institucionos libres se despierte -en aquellas rejiones el sentimiento del arte!» -<i>Ut pictura poesis.</i></p> - -<p>El viejo mundo espera las revelaciones del nuevo -en los fenómenos de la imajinacion, del sentimiento -y del estilo, y es en este concepto que M. -Augusto de Saint-Hilaire, examinando una obra -americana de ciencia y de erudicion, dijo no ha -muchos años: «Tambien ellos (los hijos de América) -tienen mucho que enseñarnos.»</p> - -<p>Sin mengua de mérito alguno, sin desvirtuar -los esfuerzos anteriores espontaneos, ó premeditados, -para dar color nacional ó indijena á las -producciones de la fantasía, puede asentarse como -príncipio jeneral que, hasta la época en que aparecieron -las doctrinas y las obras llamadas románticas, -ese color no ha sido subido ni intencional -de veras en los poetas sud-americanos. D. Estevan -Echeverria es el primero entre los nuestros que -emprende la pintura de la fisonomia poética del -desierto, colocando en la vasta soledad de<span class="pagenum"><a name="Page_234" id="Page_234">[234]</a></span> la pampa -dos seres de su invencion, seres que al mismo -tiempo son reales por los hábitos, por las escenas -en que son actores y por los sentimientos de la sociedad -que reflejan.</p> - -<p><i>La Cautiva</i> señala una época notable en las letras -del Rio de la Plata y establece un punto nuevo de -partida á nuestra novel y escasa literatura poética.</p> - -<p>La marcha que de la poesia española en América -hemos tratado de trazar en pocos renglones, es en -gran parte la misma que han seguido las producciones -de la musa en la parte de nuestro continente -que habla y escribe en portugues. Con la diferencia -única que habiéndose conservado la unidad nacional -en el imperio, no ha habido alli dispersion -en la familla de los poetas anteriores á la emancipacion, -formando todos un <i>Parnaso</i> mas numeroso, -mas homojeneo y tambien mas característico.</p> - -<p>Santa Rita Duráo que canta las aventuras de Diego -Alvarez, el <i>hijo del trueno</i> y <i>dragon de los mares</i>, -pertenece al siglo de Peralta, y su <i>Caramurú</i> puede -hacer juego en sus bellezas y lunares con el poema -de <i>Lima Fundada</i>. Entre la aparicion del <i>Caramurú</i> -en 1781 y la del poema titulado el <i>Uruguay</i>, -digno de la atencion de los lectores argentinos bajo -muchos respectos, puede colocarse un gran número -de producciones de la musa brasilera á las cuales -como á las nuestras de aquellos mismos tiempos<span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[235]</a></span> -es aplicable el juicio que hace de ellas el ilustrado -autor de la <i>historia de la poesia</i> y de la <i>lengua -portuguesa</i>, al frente del Parnaso lusitano<a name="FNanchor_17" id="FNanchor_17"></a><a href="#Footnote_17" class="fnanchor">[17]</a>. -«Cierto es (dice) que las majestuosas y nuevas -escenas de la naturaleza de aquella vasta rejion debieran -haber dado á sus poetas mas orijinalidad, -mas variedad en las imájenes, en la espresion y en -el estilo. Pero debe tenerse en cuenta para su descargo -que el espíritu nacional fué apagado en esos -injenios por la educacion europea: manifiestan -como á manera de recelo de mostrarse americanos; -de donde proviene cierta afectacion é impropiedad -que desluce sus mejores cualidades.»</p> - -<p>Pero donde el sincronismo histórico entre una -y otra literatura viene á ponerse de bulto, es cuando -se personifican en D. Estevan Echeverria, y en -el Sr. Magalháes autor del poema cuyo título encabeza -este escrito.</p> - -<p>El Sr. Magalháes nació en el suelo pintoresco de -Rio Janeiro y recibió una educacion literaria apropiada -al sano desarrollo de las dotes intelectuales -que debia á la naturaleza. Los autores que primero -manejó, fueron los que en un tiempo no muy distante -se apellidaban clásicos como por escarnio. Los -poetas é historiadores de aquellas dos fecund<span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[236]</a></span>as y -seductoras literaturas que envueltas en el sudario -oscuro de sus muertos idiomas reviven con cada -jeneracion, cada vez mas brillantes y mejor comprendidas, -abrieron las puertas de la orijinalidad -al Sr. Magalháes. Él no hubiera podido llegar á ser -innovador y á señalar nuevas rutas, si no se hubiese -robustecido con el estudio de aquellos maestros: -ellos enseñan por donde y como se llega á -la fuente de toda poesía que es la naturaleza, en -las cosas, y en el hombre, en las profundidades del -alma y en esa region de los meteoros de la luz y -de colores que se llama la fantasía.</p> - -<hr class="tb" /> - -<p>El Sr. Magalháes apareció como Echeverria cuando -menos se le esperaba, trayendo como este el -sentimiento, el colorido, la melancolia y el perfume -relijioso que traspiran en las composiciones de -Chateaubriand y de Lamartine. El libro con que -se hizo notar el Sr. Magalháes titulábase—<i>Suspiros -poéticos e saudades</i>; portada bien significativa -para preparar al hallazgo de las dulces penas y de -las nobles esperanzas encerradas en aquellas pájinas -aplaudidas del público y hábilmente apreciadas -en su tiempo por escritores de nota como Evaristo -Ferreira y el vizconde de Cayrú. Echeverria -denominó <i>consuelos</i> á la primera coleccion de poesías -que publicó en 1834. «He denominado así<span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[237]</a></span> -estas fugaces melodías de mi lira, decía el autor en -una nota, porque ellas divirtieron mi dolor y han -sido mi único alivio en dias de amargura. Ellas pintan -en bosquejo el estado de mi ánimo en una -época funesta»..... Los <i>Consuelos</i> eran el canto de -la resurreccion penosa de una alma que casi había -naufragado para siempre. Los <i>Suspiros Poéticos</i> -salvaron á su autor á las puertas ya del sepulcro -sembrándole de agradables perspectivas para lo -futuro el tiempo de su convalescencia. «Moribundo -estaba, dice Magalháes, cuando mis amigos los mandaron -imprimir para consolar el último crepúsculo -de mi existencia.</p> - -<p>Querian adormecerme el alma y volverla á la -vida. Lo consiguieron, y este libro fué mi salvador.»</p> - -<p>El Sr. Magalháes recobró sus fuerzas para emplearlas -en nuevas y mas sérias tareas: escribió -varios dramas, el <i>Olgiato</i>, <i>Antonio José</i>, <i>Mazanielo</i> -<i>etc.</i>, y cooperó como secretario del ilustre -Baron de Caxias á la hábil pacificacion de Rio Grande, -trabajo en que no brilló menos la discrecion -que la clemencia, únicos remedios heróicos para -curar las heridas causadas por las armas de hermanos -cuando se vuelven unos contra otros por -instigacion del infierno. Dice á favor del juicio y -del carácter del Sr. Magalháes el haber contrib<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[238]</a></span>uido -á que se procediese de una manera jenerosa en una -querella de familia. Eso es amoldarse á los consejos -de la historia, mostrar una política profunda -y comprender bien la índole de la filosofía que -preside á la direccion de los hechos y de las costumbres -del siglo. Cuando el Cristo vino á redimir -el mundo de las pasiones paganas traia en los dos -brazos de su cruz estas palabras: caridad, perdon; -palabras que supieron fecundar unos humildes -pescadores, pero que no han sido comprendidas -por el orgullo de algunos sabios.</p> - -<p>El arjentino autor de los <i>Consuelos</i> se vió precisado -á abandonar sus bienes de fortuna y su pais -al dia siguiente de haberle dotado con la segunda -edicion de aquellos cantos tan nobles y armoniosos, -y fué á morir prematuramente en tierra estraña -en medio de una lucha civil encarnizada cuyo -término no podia preveer. Su lira de paz sonó dos -veces en el estranjero para llorar la sangre inocente -y la mala estrella de sus compatriotas, en los -campos del sur de Buenos-Aires y en la victoria -de Oribe, cuyo botin fué la cabeza de Avellaneda -presentada oficialmente á Rosas. El último éco que -escucharon sus oidos no fué el de la voz de sus -amigos, casi todos dispersos, sino el del cañon del -asedio de la nueva Troya. El pasó su vida en esa -árdua tarea que consiste segun la espresiva idea d<span class="pagenum"><a name="Page_239" id="Page_239">[239]</a></span>e -un poeta francés en <i>faire un avenir á sa tombe</i>. Y -sin embargo sus restos no descansan al lado de sus -padres, sino en un rincon estranjero y olvidado.</p> - -<p>Antes de entrar al lijero anális que nos proponemos -hacer del poema del Sr. Magalháes, queremos -fijarnos un momento sobre su dedicatoria al -emperador.</p> - -<p>Nos llama la atencion esta dedicatoria, por que -al poner un poéta una produccion suya en manos -de un monarca, necesita para no pasar por lisonjero -fundar su predileccion en razones que honren -al autor y al Mecenas. No es el súbdito rendido, ni -el cortesano de vértebras flexibles quien se inclina -con aquella admiracion rastrera que tanto afea las -pájinas primeras de muchos buenos libros, sino el -hombre que halla en el monarca las calidades que -exije para sus amigos. La dedicatoria del Sr. Magalháes -es la noble accion de un ciudadano libre -pero agradecido y la espresion razonada de ese -mismo agradecimiento. Bajo las formas cultas y -pulimentadas con el roce social puede haber tanta -independencia democrática como en las declamaciones -de <i>Bruto</i> en la trajedia filosófica. «No es -la gratitud del individuo, dice el poeta á su soberano, -sino el sentimiento patriótico de reconocimiento -por la justicia y <i>el amor á las instituciones -libres</i> que distinguen á V. M. lo que me induc<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[240]</a></span>e á -ofrecerle este trabajo literario.»</p> - -<p>Y para que nadie pueda tacharle de inexacto hace -la siguente reseña de las conquistas alcanzadas por -el Brasil en el terreno fundamental de la civilizacion, -bajo el ala de la buena índole del monarca. -“La instruccion pública propagada y protejida -(añade), la entera libertad de imprenta, la independencia -de la tribuna y la libertad de los cultos, -los puestos públicos abiertos á todos los talentos y -capacidades, las trabas del comercio rotas, todos -estos grandes bienes y los que de ellos necesariamente -se derivan, están ahí para presentar al Brasil -como una nacion constituida con arreglo á la -dignidad de la naturaleza humana, y conforme al -dictamen de la razon ilustrada y de la buena política, -y para dar al mismo tiempo de V. M. I. una -idea al mundo de un principe perfecto, contraido -esclusivamente á promover la felicidad de su pueblo.”</p> - -<p>Nuestro Echeverria hubiera buscado en vano (en -su tiempo) en toda la estension que abarca en América -el habla española un magistrado protector de -la instruccion, respetuoso por la dignidad del hombre, -á quien manifestarle su gratitud de patriota -asociando su nombre duradero de poeta al del -mandatario digno de estima y de fama. Hubiér<span class="pagenum"><a name="Page_241" id="Page_241">[241]</a></span>ale -buscado sin fruto. Por eso en la primera edicion -de los <i>Consuelos</i> cada composicion está dedicada á -uno de sus amigos íntimos, su <i>Elvira</i> al Dr. D. José -M. Fonseca; la <i>Cautiva</i> á nadie; el <i>Avellaneda</i> al tucumano -que mejor habia pintado el paraiso argentino. -En la nobleza de sus ideas no cabia sino la -indignacion contra los mandones voluntariosos ó -los indolentes é ignorantes administradores que -las pasiones sublevadas ó las nociones torcidas sobre -el uso del derecho de elejir, levantan al poder -para rémora del verdadero progreso.</p> - -<p>Entremos á dar una idea del poéma de que nos -vamos apartando.</p> - -<p>Acosados de las repetidas invasiones de los lusitanos, -se confederan los Tamoyos. Estos valientes -descendian de la raza de los Tupis, pero no vagaban -errantes por los desiertos como los feroces -Aimores. Eran los Tamoyos dados á la poesia y al -canto, y estaban persuadidos de que la armonía de -sus gargantas les era comunicada por las aguas -puras del Carioca. Poetas y músicos, eran altivos -al mismo tiempo que tratables. Las diversas tribus -de que se componia aquella nacion ocupaban el -vasto espacio comprendido entre las altas sierras -de los Organos [llamadas asi por su aparente configuracion] -y las orillas del mar. Adoraban un<span class="pagenum"><a name="Page_242" id="Page_242">[242]</a></span> -Dios cuya voz para hacerse escuchar de los hombres -era el trueno. Los payés eran sus sacerdotes, -ministros de Tupan. Respetaban como á Gefe al -que mas se señalaba entre todos por el injenio y la -fuerza.</p> - -<hr class="tb" /> - -<p><i>Aimbire</i>, amaestrado desde la niñez, á disparar -la saeta con acierto, asi derribaba al yaguar en las -breñas de las montañas como al mas pequeño pajarillo -en el aire. Robusto, audaz, elocuente, -Aimbire acaba de ser proclamado caudillo principal -de aquellas tribus que se aprestan á castigar á sus -opresores. Ceñida trae la cintura con un largo y -airoso tejido de plumas encarnadas y azules. Desde -el cuello desciéndele formando vueltas, hasta -cubrirle el pecho, un collar formado con los dientes -de sus enemigos vencidos, y la piel verdinegra -y escamosa de un yacaré jigantesco, muerto por sus -propias manos, es el manto con que se cubre las -espaldas. Una hacha formada á modo de sierra -con colmillos de onzas es el arma mortal que levanta -en su diestra. Descansan en sus hombros -una ancha aljaba y un arco tan pesado que aun -cuando él le maneja como un juguete de niño no -bastarian á cimbrarle las fuerzas de dos atletas. -Una diadema de plumas refuljentes como rayos del -sol ciñe sus sienes y es la prenda del amor d<span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[243]</a></span>e <i>Iguazú</i>, -su bella prometida para despues de la guerra.</p> - -<p>La pátria y el amor se disputan el corazon de -Aimbire; la recompensa de su victoria será la posesion -de la mas hermosa mujer de su raza. Habíala -conocido el gefe Tamoyo en una situacion -verdaderamente romántica. Recorriendo las tribus -para provocar el alzamiento vá en busca del -anciano Pindoburú, de cuyo brazo y consejo necesita. -El Nestor del desierto acababa de enterrar á -su hijo muerto á manos de los cristianos. Los -hermanos y compañeros de la víctima, cabizbajos y -llorosos acarrean toscos pedazos de piedra para levantarle -un monumento, y el cacique sentado junto -á la fosa, absorto en su dolor, apoya una de sus -manos en la cabeza de su hija que solloza reclinada -sobre las rodillas paternas. Esta mujer que llora y -padece es Iguazú, de quien Aimbire se aficiona, seducido -por sus gracias y su virtud.</p> - -<p>Puede decirse que el poema del Sr. Magalháes es -la historia de estos dos hijos de la naturaleza que -nunca llegarán á ser esposos y para quienes no habrá -tranquilidad ni patria. Esta idea del poeta es -acertada. Haciendo pasar á estos dos interesantes -personages por todas las visicitudes de la guerra y -de las modificaciones ocasionadas en torno de ellos -por la civilizacion y la relijion cristiana qu<span class="pagenum"><a name="Page_244" id="Page_244">[244]</a></span>e adelanta -su conquista, ha logrado mantener cierta -unidad de accion de que careceria una obra cuyo -carácter es descriptivo y concebido con la idea de -idealizar algunos rasgos aislados de las costumbres -primitivas, trazadas sobre el fondo pintoresco y sublime -de una naturaleza que dejará siempre atras -al pincel mas diestro y á la poesia mejor inspirada. -De este modo aumenta tambien el interés del -lector porque es propension humana tomar mayor -parte en los dolores individuales que en las catástrofes -colectivas por grandes y célebres que sean -los pueblos ó asociaciones de hombres que las esperimenten. -En medio de las llamas de Troya no -distinguirá la posteridad sino á la familia de Priamo, -y uno de los cuadros mas patéticos de la epopeya -antigua será siempre el que presenta el hijo de -Anquises seguido de su esposa y doblado bajo el peso -de sus penates.</p> - -<p>Hemos visto ya quien era Aimbire; veamos ahora -bajo que aspecto se nos presenta su querida.</p> - -<p>El ejército de los Tamoyos está en marcha: es la -madrugada. Los guerreros sacuden las cabezas -emplumadas para espantar al sueño y la pereza, -remedando un campo sembrado de cañas silvestres -que se erguien, pasado el viento que las dobló. Sobre -la cumbre de una eminencia, Iguazú, contempl<span class="pagenum"><a name="Page_245" id="Page_245">[245]</a></span>ativa, -derramando en ondas fluctuantes el cabello, -vé desaparecer á lo lejos aquel ejército al que van -incorporados sus deudos y á cuyo frente camina -Aimbire. Ya trepan una colina, ya descienden á -un precipicio, finjiendo los guerreros á la distancia -arbustos débiles en medio á los robustos troncos de -la selva. La melancolía la tiene aprisionado el -corazon. En los verdes ramos de un árbol inmediato, -el <i>saibá</i>, el ruiseñor del Brasil, modula canciones -de amor y de dulces recuerdos.—“Canta, -la dice entonces el poeta, canta, vírjen del bosque, -vírjen de ojos negros, bella Iguazú. El canto que -desde el alma se levanta al cielo, mitiga inmediamente -las angustias del corazon que llora. Acompaña -al dulce saibá que te convida.”</p> - -<p>La hija del desierto prorrumpe en estas endechas:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">Vedme aqui sola de mi padre ausente,</div> -<div class="verse">ausente del querido bien amado;</div> -<div class="verse">como tórtola viuda solitaria</div> -<div class="verse">en desierto arenal su mal llorando.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">Hasta hoy estaba de mi padre al lado,</div> -<div class="verse">Al lado de mi amante .... ambos huyeron,</div> -<div class="verse">Como veloces ciervos de la selva:</div><span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[246]</a></span> -<div class="verse">mi dicha pasó ya:—soy desgraciada.</div> -<div class="verse">Los ecos respondieron: ¡desgraciada!</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">Desgraciada! y aun vivo? ir á la guerra</div> -<div class="verse">en compaña del padre y del amante,</div> -<div class="verse">escucharles la voz y acariciarles,</div> -<div class="verse">y á par de ellos morir, mas me valiera.</div> -<div class="verse">Y el eco respondió: mas le valiera!</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">Oh jénios que poblais grutas y valles,</div> -<div class="verse">jénios que contestais á mis acentos,</div> -<div class="verse">id y al amante murmurad al oido</div> -<div class="verse">que esta su ausente de tristeza muere.</div> -<div class="verse">Los ecos repitieron: muere! muere!</div> -</div> -</div> -</div> - -<p>Esta última palabra resonó largo tiempo. La -jóven suspendió su canto y repitió en voz baja el -estribillo de los ecos como si la asaltara algun presentimiento. -Enjuga sus negros ojos cansados de -llorar; pero vuelven á brotar las lágrimas que le -caen como lluvia de perlas sobre el seno tostado, -asi como gotea abundante la linfa pura de la hendida -<i>Taboca</i>. El saibá se entristeció al oirla modular -quejosas é interrumpidas notas, y como si obedeciese -á un mandato secreto apagó sus trinos. Tal -vez juzgándose vencido, hizo silencio para aprender -nuevas armonias; no pudiendo rivalizar con la voz -de aquella criatura humana. “Quien presume conocer -bastante (observa el poeta) los instintos <span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[247]</a></span>de -semejantes seres y los misterios íntimos de la vida, -para afirmar ó negar estas apariencias”?</p> - -<p>Parece que en este rasgo tradujese el Sr. Magalháes -aquellos conocidos versos del epílogo de la -<i>Cautiva</i>:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse indent1">Quizá los sueños brillantes</div> -<div class="verse">De la inquieta fantasia,</div> -<div class="verse">Forman coro en la armonia</div> -<div class="verse">De la invisible creacion.</div> -</div> -</div> - -<p>La espedicion de las tribus reunidas de los Tamoyos, -como se vé, comienza bajo la influencia de -presentimientos funestos. Nos hemos detenido en -ella porque pone de manifiesto el tinte de melancolía -y de sensibilidad que constituye el fondo de la -poesia del autor, sin dejar por eso de dar toques -enérjicos á sus demas cuadros en los lugares que lo -exige el efecto. Por ejemplo; los tamoyos forman -un campamento en donde se sirven manjares silvestres -y licores y se discurre sobre las operaciones -militares que deben acometerse y en donde, en fin se -alientan recíprocamente á la constancia y al valor -por el recuerdo de sus derechos á la voz elocuente -de sus caudillos, de sus sacerdotes y vates, entre -quienes se distingue Coaquira. Con este motivo se -ensaya en imitar los caracteres y elementos de la<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[248]</a></span> -oratoria primitiva y salvage de los cantos de guerra -de que toda tribu americana estaba dotada. Hé -aquí esos pasages, y como se desempeña el autor: -usamos del verso para acercarnos en lo posible á -los efectos rítmicos del orijinal:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="stanza"> -<div class="verse">.... Reina el silencio. Coaquira entonces</div> -<div class="verse">Sobre una prominencia se levanta</div> -<div class="verse">Para que le oigan todos y le vean,</div> -<div class="verse">Y la punta del arco clava en tierra.</div> -<div class="verse">Un albo vaso de enemigo cráneo</div> -<div class="verse">De licor espumoso rebosando</div> -<div class="verse">Lleva al labio, y apura: de improviso</div> -<div class="verse">Sacro fuego devora sus entrañas:</div> -<div class="verse">Inflámanse sus ojos círcuidos</div> -<div class="verse">De una aureola de sangre; como espinos</div> -<div class="verse">Sobre su frente críspanse sus canas;</div> -<div class="verse">Crujen sus dientes, hincha las mejillas,</div> -<div class="verse">Dilátase su pecho, y se estremece</div> -<div class="verse">Como á los calofrios de la fiebre.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">Plácida resplandece en quieto cielo</div> -<div class="verse">La luna cuya lumbre baña el rostro</div> -<div class="verse">Con albor macilento al indio vate,</div> -<div class="verse">Mientras con esa luz contrasta el rojo</div> -<div class="verse">Resplandecer de las hogueras que arden.</div> -<div class="verse">Apenas si interrumpe allí el silencio</div><span class="pagenum"><a name="Page_249" id="Page_249">[249]</a></span> -<div class="verse">El blando soplo de nocturnas auras</div> -<div class="verse">Que estremecen las hojas murmurando.</div> -<div class="verse">Sacro horror de los pechos se apodera</div> -<div class="verse">De cuantos allí están. Remeda el bardo</div> -<div class="verse">Fantasma aparecida en un ensueño,</div> -<div class="verse">Ó maléfico génio que se antoja</div> -<div class="verse">En solitaria noche al peregrino.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">Despavoridos ojos por el campo</div> -<div class="verse">Vibra, y despues en el cenit los clava.</div> -<div class="verse">Levanta hácia los cielos ambos brazos</div> -<div class="verse">Y con potente voz, ronca, espantosa</div> -<div class="verse">Entona así su cántico de guerra:</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«Gloria, gloria á Tupan, su voz resuena</div> -<div class="verse">Desde la choza erguida en la montaña</div> -<div class="verse">Hasta la oscura cueva de las fieras.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra;</div> -<div class="verse">Con sangre la regaron nuestros padres</div> -<div class="verse">Y nos toca morir para vengarlos.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«Fueron nuestros mayores el azote</div> -<div class="verse">Del terrible aimoré que carne viva</div> -<div class="verse">Devora, y bebe nada mas que sangre.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«De qué nos sirve el brazo, el arco y flechas</div> -<div class="verse">Si el fiero portugués impune huella</div> -<div class="verse">Nuestra tierra y cautiva nuestros hijos?»</div><span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[250]</a></span> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">Danza veloz emprenden los Tamoyos</div> -<div class="verse">En torno de Coaquira repitiendo:</div> -<div class="verse">«El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.»</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">En nueva inspiracion arde la mente</div> -<div class="verse">Del bardo de la tribu y continua:</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«Tal vez es esta noche la postrera</div> -<div class="verse">Que presencie en algunos de nosotros</div> -<div class="verse">La luna el inocente pasatiempo.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«Cuando mañana el sol dore el racimo</div> -<div class="verse">De las palmas del monte, ya marchando</div> -<div class="verse">Le hemos de saludar todos armados.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«Bebamos y danzemos en compaña</div> -<div class="verse">De nuestros hijos y mujeres hora,</div> -<div class="verse">Que solo en guerra es de pensar mañana.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«Tupán es con nosotros! En la sangre</div> -<div class="verse">enemiga lavemos nuestro oprobio,</div> -<div class="verse">y que yazcan sus cuerpos insepultos.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«Repúdielos la tierra de su seno;</div> -<div class="verse">que negros <i>urubús</i> pasten sus miembros;</div> -<div class="verse">y muera el que piadoso toque á ellos.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">«De heredado valor, ejemplo nuevo</div> -<div class="verse">demos á nuestros hijos. Muera el flaco</div> -<div class="verse">que no sepa vengar al deudo muerto.»</div><span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[251]</a></span> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse indent1">Cesa el Tamoyo trovador y en tierra</div> -<div class="verse">cae arrobado en éxtasis. En torno</div> -<div class="verse">de él la tribu se ajita, danza y canta:</div> -</div> -</div> -</div> - -<p>«El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.»</p> - -<p>La propiedad de estas escenas y su naturalidad -saltan á la vista. Aquí no hay imitaciones de los -cantos de los bárbaros de uno y otro mundo, poetizados -por Chateaubriand en los <i>Mártires</i> y en los -<i>Natches</i>. Es una poesía verdaderamente orijinal y -americana: sin conocer probablemente la <i>Cautiva</i>, -el Sr. Magalhaes, ha empleado en su himno guerrero -algunas pinceladas idénticas á las que empleó -Echeverría poniendo en boca de un <i>pampa</i> inspirado -por el licor la valiente estrofa que sigue:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>Guerra, guerra y esterminio</i></div> -<div class="verse"><i>al tiránico dominio</i></div> -<div class="verse"><i>del</i> huinca;—<i>engañosa paz:—</i></div> -<div class="verse"><i>devore el fuego sus ranchos,</i></div> -<div class="verse"><i>que en su vientre los caranchos</i></div> -<div class="verse"><i>ceben el pico voraz.</i></div> -</div> -</div> - -<p>Hacemos estos paralelos con el objeto de mostrar -que puede tomar caracteres especiales la poesía en -América, esplotando con inteligencia sus verdaderas -fuentes.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_252" id="Page_252">[252]</a></span></p> - -<p>Entre las dificultades de la empresa de los Tamoyos -debe contarse el desaliento de los guerreros -mismos de quienes se apoderan á veces los sentimientos -supersticiosos inspirados por sus sacerdotes. -En medio de la noche aparéceseles el Payé trayendo -en el estremo superior del arco un cráneo -blanquecino por cuyas huecas órbitas reboza la luz -de la resina ardiendo. Parece una momia animada -que surjiese del centro de la tierra. Sobre sus -huesos descarnados se pega macilenta y rugosa una -piel semejante á la corteza de un tronco añoso. -“Huid, Tamoyos mios, les dice, huid. Dejadles -las márgenes deleitosas de Nitheroy que ellos tanto -envidian y en donde pretenden á costa vuestra apacentar -su ocio y levantar ciudades con el trabajo -de vuestros brazos .... Huid y sereis libres, que -todo es nada en comparacion de la libertad. Sacad -únicamente de esta tierra, que no puede ya llamarse -vuestra, los huesos de vuestros padres para que no -los profane el pié de tan feroces enemigos!....”</p> - -<p>Copiemos del poema otra bellísima escena que -servirá para caracterizar los sentimientos de Aimbire. -El sol se pone; el héroe vá acompañado únicamente -del hermano de su querida Iguazú.</p> - -<p>¿Adonde van silenciosos uno en pos de otro esos<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[253]</a></span> -dos bultos de porte agigantado y de tostado cútiz, -que parecen al claro de la luna dos jénios nocturnos? -siguen la márjen de un rio.—Aimbire, en que -piensas, le pregunta Parabusú, estamos todavia -distante? Aimbire levanta los ojos á los luceros de -la constelacion de la cruz del Sur, y bajándolos lentamente: -no, le responde, solo nos faltan unos pocos -pasos,—llegaremos al salir el sol.—Mucho antes -de la aurora; cuando la luna brille en la mitad -del cielo .... ya estamos cerca—No oyes un rumor?—Si, -es el rio que se despeña en cascadas.—No -equivocarás el sitio?—Bien presente le tengo; paréceme -que estoy viendo todavía á mi anciano padre -recostado al tronco de un gran árbol que entre -otros mas pequeños se levanta á la márgen de la -corriente.—Existirá aun? No habrá sido devorado -por el fuego europeo? Suspira Aimbire y no replica. -Reina entre ambos el silencio por algun tiempo, -hasta que Parabusú le pregunta con calma: en -que piensas, Aimbire?—Y tú?—Y ambos á un tiempo -pronuncian el nombre de Iguazú. Pensaba en -ella, continúa Aimbire; pareciame que la oia, que -me llamaba por mi nombre con voz tan ahogada y -sentida que me llenaba el pecho de pavor y de pena.—Y -á mí pareciame, le dice el amigo, que la veia -caer en manos de nuestros fieros enemigos.—Calla, -Parabusú, ¿que te atreves á decirme? No mas: e<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[254]</a></span>sos -recuerdos me horrorizan. Ah! cuando tendrán fin -nuestras desgracias? Mucho hemos sufrido, y el -corazon me dice que mucho mas hemos de padecer -aun. Que torrente de males han descargado sobre -nosotros esos hombres crueles que nos han puesto -en la alternativa de una guerra cruenta ó de una -dura esclavitud! Ah! no, tu no sabes lo que es ser -esclavo! no ser dueño de si mismo; vivir sin honra, -dormir y despertar por voluntad agena; obedecer -callando con rostro complacido; sufrir sin quejarse; -comer con lágrimas; trabajar, trabajar al sol, -á la lluvia, para que el amo viva abundante y tranquilo! -Ah! tú no sabes lo que es ser esclavo; yo sí. -Cuando pienso en esto me abrasa la ira........ -Mi padre; desgraciado! murió en la esclavitud: si -vivo es para vengar tamaña infamia. Ellos me la -pagarán con un mar de sangre. Asi pudiesen rodar -sus cadáveres hasta las playas de donde zarparon, -que entonces arrojaria al mar sus cadáveres -para que llevasen nuevas de nosotros á sus hermanos -y amigos!</p> - -<p>Discurriendo de esta manera llegaron á un valle -cuyo suelo estaba sembrado de troncos envejecidos -de árboles corpulentos que el hacha y el fuego hadian -derribado con trabajo para proporcionar al -hombre un alimento mezquino. Un hermoso yatai,<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[255]</a></span> -herido en la raiz, cediendo á su paso, caia sobre -el rio formando una puente rústica y peligrosa. -Pasan ambos por ella, Aimbire reconoce el -lugar apesar de los multiplicados y empinados árboles -caidos en tierra. Vaguea con la vista por -aquellos troncos jigantes que parecen esqueletos de -una raza titánea respetada por los siglos. Un soplo -de muerte le hiere el pecho anhelante y la sangre -se le agolpa tumultuosa al corazon .... recela, -teme no hallar lo que busca .... avanza el paso por -la márjen del rio, y distingue negrear al resplandor -de la luna el bulto inmenso del árbol robusto porque -ansía—Helo aquí—exclama; corre, le abraza, -le besa y riega con su llanto aquel monumento del -bosque á cuyo pié enterrara el vaso tosco de barro -que contiene el cuerpo de su padre. Afánanse á -porfía los dos amigos, cavan y desentierran la -urna. Al verlo, exclama Aimbire enternecido:—Oh -Cairuzú, ilustre guerrero que despues de una vida -gloriosa tuviste una vejez tan escasa de fortuna y -cerraste los ojos en los dolores del cautiverio. Oh! -Cairuzú, padre mio! desde aquella noche en que -aquí escondí tus huesos [la luna que me aclara lo -atestigüe] desde esa noche en que juré tu venganza, -no he descansado un solo dia. De esta tierra bañada -con tu llanto, tierra de esclavitud que alimen<span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[256]</a></span>ta -la codicia de un magnate, vengo á rescatar tu -cuerpo .... te prepararé otro descanso en aquel -monte que mira al mar, que tomará tu nombre -para eterna memoria y en donde el paso del bárbaro -extranjero no haga estremecer tus cenizas. -Pero, antes que mis hombres te alejen de este lugar -daré castigo al cruel que incauto duerme en -estas cercanías....</p> - -<p>Efectivamente: eran aquellos los campos que la -invasion habia convertido en propiedad de Blas -Cubas, á quien Aimbire debia sus martirios y -los de su padre. El mismo habia sido el matador -de su primera esposa, y de su hija primojénita. -El Tamoyo, ayudado de su amigo incendia -los plantíos y embaraza las salidas de la habitacion -del cristiano con pesados trozos de piedra. El incendio -y el humo crecen, arden ya los techos. -Aimbire como el cazador que espia la fiera, acecha -por la ventana que al fin se abre. El bulto de un -hombre despavorido se lanza por ella pálido como -un fantasma que se despoja del sudario y huye. -Aimbire le reconoce y le dá caza como un demonio -se apodera del alma condenada que le pertenece -por un contrato infernal—Mírame, Blas Cubas, -mírame, conóceme. No quiero que perezcas antes -que sepas quien se venga de ti matándote. Aimbir<span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[257]</a></span>e -le hace una larga relacion de las crueldades -del lusitano con su familia y con sus amigos. Acuérdate, -le dice, del pobre Guarativa á quien amarraste -á un árbol á cuyo pié hervia un hormiguero -y le azotaste hasta arrancarle la piel con la sangre -dejándole en llaga viva. Acuérdate de los suplicios -de aquella víctima en cuyas úlceras negreaban -enjambres de hormigas que le mordian el cuerpo -convulsivo.</p> - -<p>La vida del vencido tenia un angel que la custodiaba, -su hija Maria, que como una aparicion del -cielo, cubre con sus desnudos y torneados brazos el -cuerpo del padre cuya salvacion pide con lágrimas. -El Tamoyo, desarma su ira y se deja vencer por los -ruegos de la inocencia. Otros héroes mimados -por la fortuna, observa aqui el autor, celebrados -por altisonantes poetas, no dieran ejemplo de piedad -semejante en el momento en que blandian el -hierro de la venganza.</p> - -<p>Los presentimientos de los dos amigos eran de -corazones leales. Iguazú habia caido prisionera -en manos cristianas y padecia cautiva lejos del -objeto de su cariño. A par de otras indias compañeras -suyas habia tenido que sufrir mal trato y los -lascivos atrevimientos, para salir victoriosa de los -cuales habia puesto á prueba su egregio valor y<span class="pagenum"><a name="Page_258" id="Page_258">[258]</a></span> su -constancia. El poéta echa un velo sobre estas escenas, -porque como él dice bellísimamente:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>No halla deleite el númen que le inspira</i></div> -<div class="verse"><i>Con hechos que al pudor la faz coloran</i> (p. 227).</div> -</div> -</div> - -<p>Con cuanto dolor supo Aimbire la suerte que le -cabia á su prometida, nada menos que cautiva en -poder del aborrecído Cubas. Devora el furor dentro -del pecho, como el fuego subterráneo que calcina -las entrañas de la tierra. La fortaleza de su -voluntad contiene la explosion de su ira. Descubre -á Pindobuzú postrado en el suelo, llorando -por su hija querida, reclinada la cabeza sobre el -hombro del hijo tambien aflijido. Entonces da -rienda á su cólera: Oh! Pindobuzú exclama, -enjuga el llanto, prepárate para una venganza -ejemplar, Iguazú será libre, te lo prometo. Con -ella te daré en represalias cuantas hijas y esposas -quieras de esa raza de crueles. Haré correr -rios de sangre y alzaré un monte de cadáveres. -Opíparo banquete dispone mí brazo á los hambrientos -cuervos. Al mar canoas, al mar volemos.... ....</p> - -<p>Una batalla tiene lugar. En aquel campo halla -el ofendido su venganza. Veamos el papel que hace -allí Aimbire y como describe el poéta el nuevo<span class="pagenum"><a name="Page_259" id="Page_259">[259]</a></span> -encuentro de aquel con Blas Cubas:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse indent1">Cansado de esparcir muerte y espanto,</div> -<div class="verse">Aimbire se adelanta, revolviendo</div> -<div class="verse">Los ojos que el furor en sangre tiñe,</div> -<div class="verse">Busca sus principales enemigos</div> -<div class="verse">Para verles morir bajo su brazo.</div> -<div class="verse">“Traidor Tibirizá, donde te escondes</div> -<div class="verse">Cayubi, Cuñambeba”! asi diciendo</div> -<div class="verse">Tropieza con D. Blas. “Eres tú, infame!</div> -<div class="verse">Te concedí la vida, hoy de tu muerte</div> -<div class="verse">vienes en busca”—Por vengarme vengo,</div> -<div class="verse">el portugues le replicó; salvaje,</div> -<div class="verse">esclavo envilecido, reconoce,</div> -<div class="verse">á tú señor en mí que te castiga.—</div> -<div class="verse">Y al espresarse asi descarga un golpe</div> -<div class="verse">que en la maza del indio no hizo mella.</div> -<div class="verse">—“Mas vigor en la lengua que en el brazo</div> -<div class="verse">tienes, y es poca gloria arrebatarte</div> -<div class="verse">la vida que desprecio y te regalo.</div> -<div class="verse">Mas, ven conmigo y muéstrame primero</div> -<div class="verse">en donde está Iguazú, dónde el infame</div> -<div class="verse">que consumó su rapto y cautiverio.”</div> -<div class="verse">Júzgale descuidado el lusitano</div> -<div class="verse">y con cautela previniendo el arma</div> -<div class="verse">le dice con irónica sonrisa:—</div> -<div class="verse">—Quiero ahorrarte la pena de llorarla.</div> -<div class="verse">—Y yo el infame peso de tu vida,—</div><span class="pagenum"><a name="Page_260" id="Page_260">[260]</a></span> -<div class="verse">y con pronta respuesta pronto golpe</div> -<div class="verse">aséstale el Tamoyo, retumbando</div> -<div class="verse">á un mismo tiempo el golpe, la respuesta</div> -<div class="verse">y la caida tambien del alevoso.</div> -<div class="verse">—La muerte lenta y cruel que merecias</div> -<div class="verse">no me es posible darte; estoy á prisa,</div> -<div class="verse">dijo el Tamoyo, y en su propia sangre</div> -<div class="verse">dejo teñido el cuerpo de Blas Cubas....</div> -</div> -</div> - -<p>Pero no era la victoria alcanzada con sangre la -que habia de volver al cacique á la mujer de sus -sueños. En éste poema hacen un papel principal -los famosos misioneros Nóbrega y Anquieta cuyas -intenciones y santidad ofendidas en sus compañeros -por el autor del <i>Uruguaya</i>, ha vindicado sin -afectacion el Sr. Magalháes. En tanto que la carniceria -tenia lugar, el segundo de aquellos beneméritos -sacerdotes oraba en el templo humilde y -recien levantado como prenda de paz y de cultura -en aquellas soledades que hoy forman los bellos y -pintorescos alrededores de Rio Janeiro. El santo -varon manifiesta en su rostro las señales del extásis -y presta profunda atencion como si diese el oido -á la voz de algun mensagero misterioso. Cesa el -órgano; el ministro de Dios pónese en pié y dirijiéndose -á Iguazú que estaba en el templo con las<span class="pagenum"><a name="Page_261" id="Page_261">[261]</a></span> -mugeres cristianas, tócala el hombro y la dice: -«hija, levántate, ven conmigo.» Absorta la concurrencia -ábreles camino y todos se preguntan curiosos: -¿dónde irán?—Marchan silenciosos por las -tinieblas; Iguazú vá llena de asombro y de incertidumbre: -el pié de ambos evita mancharse en la -sangre que cubre el suelo. El sacerdote se detiene -al fin y esclama ¡Aimbire!! Aquella voz parecia -resonar en una bóveda armoniosa. Aimbire! Aimbire! -repite varias veces. El rabioso Tamoyo acude -al llamado despavorido y chorreando sangre.—Toma -á Iguazú; huye. El indio fascinado vuelve los -ojos á su amada, en tanto que desapareciéndose -Anquieta súbitamente, repite al ocultarse del todo: -huye.</p> - -<p>Reflexionando Aimbire sobre sí mismo, en aquella -especie de tregua á sus afanes y desgracias, se -cree digno de ser feliz y declara ante los suyos que -toma á Iguazú por esposa. Esposa solo en el nombre -la virjínea flor del bosque estaba todavía en pimpollo: -era preciso esperar la aurora que la diera -el perfume y nectar. Los indios sabian respetar -severamente á esas impúberes esposas que segun -sus usos tenian derecho de elejir. No eran tan brutos -ni lascivos que cojiesen fuera de sazon los frutos -del amor. Amaba Aimbire á su tierna esposa<span class="pagenum"><a name="Page_262" id="Page_262">[262]</a></span> -como un lirio próximo á abrir su mimoso caliz á -los besos del colibrí.</p> - -<p>Iguazú traia al volver á su tribu inoculadas en -el alma las verdades del evanjelio. Su esposo mismo -no podia resistir á las tentaciones de aquel -nuevo misionero cuya palabra llegaba con los écos -simpáticos al fondo de su alma. Así, cuando llegaron -Anquieta y Nóbrega á inducir á los Tamoyos -á la paz y á la adopcion del evanjelio, con discursos -llenos de elocuencia y de uncion, vieron -que á imitacion de la india convertida, todos aquellos -adoradores de Tupan se postraban en el polvo -de los desiertos en donde por primera vez se consumaban -los misterios del cristianismo.</p> - -<p>La ambicion del conquistador vino á despertar -de nuevo en el ánimo de los Tamoyos los resentimientos -y la innata inclinacion de la independencia, -burlando los pacíficos esfuerzos de los misioneros. -Las naves de Mendo de Sá preséntanse preñadas -de soldados y muerte para echar á los -franceses, aliados de los Tamoyos, del pais de -Nitheroy y fundar la capital de Rio de Janeiro. -Aimbire duda nuevamente de la lealtad lusitana, -enciéndese otra vez en ira, hace sonar las trompas -guerreras y parte con sus parciales al encuentro de -los recien llegados. Nada le detiene, ni las ob<span class="pagenum"><a name="Page_263" id="Page_263">[263]</a></span>servaciones -de otros caciques de su raza, ni los peligros -á que de nuevo pueda esponerse la jóven cuya -existencia depende ya de su apoyo. Pronto se encuentra -con sus huestes al pié de la reciente fortaleza: -la asedia meses enteros; la lucha es porfiada; -á los Tamoyos que caen á las balas suceden -otros, como olas que crecen unas en pos de otras.</p> - -<p>El mismo Mendo de Sá acude al lugar de la lucha. -Aimbire le reconoce, y levantando los ojos -desde el nivel del Oceano hasta las montañas sublimes -que dan majestad al golfo, los vuelve hácia -los suyos y los fija con detencion especial sobre su -esposa. Parece que diera el último adios á tan caros -objetos, y la lágrima de dolor que no se muestra -en sus ojos le cae petrificada y ardiente sobre -su corazon.—«A las trincheras! esclama derrepente; -combatir ó morir.» Dice, y se lanza á la -pelea. No son hombres sino leones los que batallan; -la sangre espumosa forma lagos. Los ojos -de Aimbire parecen dos relámpagos: ensánchasele -el alma como el mar al trueno de la artilleria. Parece -que desafiara al cielo y al infierno, á las balas -de los arcabuces y á los escombros que vuelan á su -derredor. Su esposa, Iguazú, cae á su lado herida -de muerte en el mismo instante en que el enemigo -proclama la victoria. Mañana la cruz se alzará so<span class="pagenum"><a name="Page_264" id="Page_264">[264]</a></span>bre -aquel campo perdido para siempre para sus -moradores primitivos. Aimbire se detiene pasmado -y blandiendo su maza feroz grita con todas sus fuerzas: -«Tamoyo soy, y quiero morir libre como lejítimo -Tamoyo. Soy el último de la raza: no daré -á mis enemigos la gloria de arrancarme la vida.» -Dice, y blandiendo sus armas, por entre contrarios -y cadáveres se abre paso al mar y se arroja en sus -abismos.</p> - -<p>Asi perece con sus amores, sus deudos y su patria -el Hector salvaje de esta epopeya americana.</p> - -<p>Nos hemos visto forzados á encerrar en poco espacio -<i>diez</i> cantos que forman 340 páginas en folio -menor, y á no bosquejar mas que la fisonomia descarnada -de dos de sus actores. Hay en el poema, -sin embargo, variados é interesantes caracteres, como -por ejemplo, el del calvinista frances Ernesto, -aliado y compañero de armas de los Tamoyos, á -quien Aimbire premia con la mano de su hija del -primer matrimonio. El sabio Anquieta,</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">que mundanas pasiones no cobija</div> -<div class="verse">bajo la capa de Jesus....</div> -</div> -</div> - -<p class="noindent">está representado como pudiera estarlo en la historia -mas severa y sin que el tinte poético aparezca -por eso descolorido. Al contrario sobre todos los<span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[265]</a></span> -perfumes de aquellos deliciosos bosques y valles se -levanta como una columna de incienso, el que exhala -el alma de aquel varon, impregnando las páginas -del libro de una mansedumbre verdaderamente -celestial. Los caracteres, lenguage y hechos -de los personages indígenas son bien escojidos, alejan -por su novedad característica todo jénero de -monotonia y sin embarazarse ni producir oscuridad, -contribuyen no solo á completar el cuadro de -aquella edad y costumbres, sino á desenvolver el plan -que es tan sencillo como el de una leyenda. El arte -principal del autor consiste en ocultar bajo la sencillez -mas depurada, el trabajo y la detenida meditacion -que el desempeño de la composicion arguye.</p> - -<p>El Sr. Magalháes conoce la historía de su pais, ha -hecho estudios sérios de las crónicas y de la naturaleza. -No pinta sino con colores americanos. Sus -cuadros tienen la orijinalidad de la verdad. En -nada se parecen sus indias adornadas de plumas á -las ridículas Atalas y Coras de las litografías europeas. -El Sr. Magalháes ha hecho gala, á mas, de -sus conocimientos en la filosofia relijiosa. Aprovechando -discretamente de la idolatria de los bárbaros, -de la creencia disidente de los franceses parciales -de Coligny que habian llegado á aquellas playas -á fundar una Francia antártica, y de la doctrina católica, -profesada por los lusitanos y predicada por<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[266]</a></span> -los misioneros, pone en boca de los caciques, de -Anquieta y de Ernesto, instructivos discursos en -apoyo de las respectivas creencias de estos, y en los -cuales se ventila á veces con novedad la sofística -cuestion planteada por Rousseau sobre si es ó no -propicio á la felicidad del individuo el progreso de la -cultura social. Hé aquí de que manera el sábio -Anquieta comprende la tarea que á él le cabe para -la dicha de sus semejantes como soldado pacífico de -la conquista:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="stanza"> -<div class="verse">.......... No, lusitanos!</div> -<div class="verse">otra es nuestra mision. La luz de Europa</div> -<div class="verse">no sus errores difundir debemos</div> -<div class="verse">en esta tierra santa, hospitalaría,</div> -<div class="verse">debe al amparo de la cruz sembrarse</div> -<div class="verse">la justicia y la paz entre los hombres.</div> -</div> -<div class="stanza"> -<div class="verse">Levantemos la cruz, la cruz, del Cristo,</div> -<div class="verse">Signo de redencion que en otro tiempo</div> -<div class="verse">allá en el capitolio salvó á Roma,</div> -<div class="verse">cual la arca santa que arrancó al diluvio</div> -<div class="verse">la prole antigua. De la cruz en torno</div> -<div class="verse">aprenda la verdad este jentío,</div> -<div class="verse">y cáigales la venda de los ojos,</div> -<div class="verse">como en otras edades disipóse</div> -<div class="verse">el error de los bárbaros del norte....</div><span class="pagenum"><a name="Page_267" id="Page_267">[267]</a></span> -</div> -</div> -</div> - -<p>En las obras poéticas, la poesia es todo. Aunque -cuanto la constituye pueda caber en una noble -prosa como está probado por repetidos ejemplos, -es preciso convenir, sin embargo, en que -hay mucho de arte en la poesia y que por consiguiente -ella debe halagar el oido con los sonidos,—fin -que solo se consigue plenamente por -medio de la versificacion, es decir por el período -medido y por consonante. Estamos persuadidos -de que el Sr. Magalháes habria dado un grado -mas de perfeccion á su poema, si le hubiese compuesto -en estancias regulares, ó en octavas italianas -á imitacion <i>das Luciadas ó del Curamurú</i> de Duráo. -La <i>rima es una esclava</i> para el que conoce su idioma -y tiene imajinacion: solo es estorbo, por dicha, -para aquellos versificadores á quienes, segun el dicho -epigramático de Horacio, no pueden soportar -ni los postes. La lenta rémora del consonante sazona, -por decirlo así, al pensamiento que busca una -forma definitiva al bregar con ella, saltan chispas -de gracia, de novedad y eficacia que el prosador no -habria hecho brotar jamás en el camino llano de -su pluma: Manzoni la ha llamado con razon <i>inspiratrice</i>, -porque es un verdadero jenio, aunque subalterno, -en el coro de los que inspiran la labor del -poeta.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_268" id="Page_268">[268]</a></span></p> - -<p>Los escritores que hacen sensacion en nuestros -paises meridionales, no deben apoyar ningun mal -ejemplo en literatura, porque hay en nosotros una -lijereza, una laxitud innatas que nos inclinan á buscar -sendas fáciles y á ahorrarnos trabajo mental.</p> - -<p>La poesia, que puede considerarse como el lujo -superfluo de la república de las letras, es preciso -que se presente siempre, como el oro y la seda, bajo -las formas mas acabados y como fruto de un esmero -artístico en consonancia con la preciosidad de la -materia primera, si es permitida esta espresion profana. -No se crea por esto que carece de armonía, -de número ni de entonacion el verso libre en que -está escrita la Confederacion de los Tamoyos. No -aceptamos este jénero de versificacion por mas que -Heredia y Basilio de Gama en América, y Quintana -y Moratin en Europa, hayan dado bellísimas muestras -de lo que pueden el talento y el estilo para producir -armonia con instrumentos mal encordados.</p> - -<p>Lunares mas visibles que este hemos creido encontrar -en la obra de que nos ocupamos.</p> - -<p>Parece que la organizacion del autor no estuviese -predispuesta sino para sentir y pintar la voluptuosidad -perfumada y luminosa de la naturaleza inanimada. -El amor á Dios y á la patria, se presentan -tambien en el poema con la conveniente exaltacion<span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[269]</a></span> -y con todo el calor con que la esperimentan las almas -de buen temple. Pero el amor humano, el -amor entre esos dos seres que desde la tentacion del -paraiso se dicen al oido palabras que producen incendios -y que los ata por el mas santo y dulce de -los vínculos, ese amor no se muestra en los -labios de personage alguno del poema; dejando -asi sin pulsar la cuerda á que el corazon del -hombre es mas sensible, y malogrando la ocasion -de beber en la fuente inexhausta de la inspiracion -mas viva. El casto Virjilio comunicó hasta -cierto punto su carácter al pio Eneas; pero supo -revivir en el pecho de la reina de Cartago <i>los vestigios -de la antigua llama</i>. Es tanto mas sensible este -vacio cuanto que aquella pasion, como todas las demas -que mueven á la humanidad, reviste caracteres -especiales y aspectos distintos segun el grado de civilizacion -que ocupa en la escala social y segun -otras influencias que el <i>vate</i> debe tomar en cuenta -tanto como el fisiolojista. Que enérgico y orijinal -debió ser aquel afecto en hombres que amaban á sus -padres y á la patria con la vehemencia de Aimbire! -Aimbire ama, es verdad, á Iguazú; no quiere vivir -un momento mas que ella; pero deseamos conocer -como se espresaria ese amor en el lenguage del desierto -adornado con las imájenes sujeridas á la pasion<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[270]</a></span> -por los torrentes y las selvas.</p> - -<p>El chileno <i>Oña</i>, que hemos citado al principio, no -solo salpica su poema con escenas amorosas, sino -que interesa con ellas el alma y los sentidos, pintando -al desnudo las gracias sin atavio de <i>Fresia</i>, -jugueteando con su amante en las aguas corrientes -de Arauco sombreadas de enredaderas y propicias -al misterio.</p> - -<p>La belleza airada y celosa de <i>Moema</i> forma uno -de los episodios que salvarán del olvido el poema -épico de la <i>Conquista de Bahia</i>, escrito por un fraile -Agustino.</p> - -<p>Las relaciones místicas entre el <i>saibá</i> y la doncella -son de un efecto esquisito; pero el amor humano -se compone, segun la espresion de un poeta, -no solo de «los delirios del alma sino tambien de -los estremecimientos de la carne.»</p> - -<p>Por que condenar á la india brasílica al conocido -destino de Atala? Acaso no santifica la relijion -los apetitos lejítimos que la naturaleza pone -en nuestras entrañas? Hay ausencia completa de la -muger en el poema del Sr. Magalháes. Iguazú es -un pimpollo, una promesa, pero no una esposa. -No hay alli como en la <i>Araucana</i>, por ejemplo, -madre alguna que arroje el hijo á su cobarde compañero; -ni una Glaura, ni una Tegualda <i>en fuerte<span class="pagenum"><a name="Page_271" id="Page_271">[271]</a></span> -hora nacida</i>, «espaciosa de pecho y de dientes engastados -en fino coral.» En aquel Eden de poesia -no hay una sola Eva.</p> - -<p>Notaremos tambien algunas contradicciones en el -carácter de Iguazú. En su bella y sentida cancion -que hemos traducido habla ella del amante querido. -¡Habíase despertado en su corazon el sentimiento -del amor de esposa cuando no era todavia una muger, -cuando todavía, segun la poética espresion -del autor, no habia abierto el broche á los besos -del colibrí aquella azucena silvestre! ¿Sientan bien, -por otra parte, las sombras de la melancolía sobre -aquella tierna niña, siendo así que las aflicciones -de esa dolencia vaga del alma son fruto por lo general -de cierta esperiencia de la vida y del ejercicio -de la sensibilidad?</p> - -<p>Algo podiamos añadir á esta crítica en cuanto al -uso de lo maravilloso que el autor ha introducido -en la máquina de su poema. El sueño de Jagoanharo -le permite al poeta desenvolver las pájinas de -la historia futura de su patria; pero por mas elevacion -que haya logrado dar á la intervencion de -Satanás en las filas opuestas á la cruz, enarbolada -por los misioneros, no quisiéramos ver allí lo que -no nos parece estemporáneo ni mal traido en las -octavas del Tasso, en consideracion á la <span class="pagenum"><a name="Page_272" id="Page_272">[272]</a></span>época en -que nació la <i>Jerusalem libertada</i>.</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">Anjel antes de luz, hoy de tenieblas</div> -<div class="verse">maldito Lucifer! perdiste el cielo.....</div> -</div> -</div> - -<p>Todo esto es muy bello. Seria, empero, mas natural -y no menos poético, poner en el corazon de -un europeo influyente las pasiones á las venganzas -del angel caido.—El autor de la Araucana dice terminantemente -que los conquistadores españoles <i>mas -que otras gentes</i>, eran</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse"><i>Adúlteros, ladrones, insolentes.</i></div> -</div> -</div> - -<p>Serian de mejor condicion los lusitanos? Con -semejantes calidades no podia faltar entre ellos alguno -que produjese los mismos fines para que sirve -la evocacion del espíritu malo entre los Tamoyos.</p> - -<p>Deseariamos tambien que la erudicion del Sr. -Magalháes y su menudo conocimiento en las costumbres -primitivas de su pais no lo llevase á referir -algunas que son aberraciones de la inocencia y la -ignorancia y perjudican al carácter varonil de aquel -llas razas. El ejemplo de ternura conyugal tal cuase -leé en la pájina 69 del poema, no nos sensibiliza -ni le creemos un rasgo noble.</p> - -<p>Si cuando las mujeres de nuestros <i>querandies</i> <span class="pagenum"><a name="Page_273" id="Page_273">[273]</a></span>se -entraban con sus recien nacidos á las aguas del -Plata, hubiesen ocupado sus varones el lugar que -dejaban en el hamaca, no esperimentariamos por -ellos profunda simpatía, ni les ofreceriamos (como -lo hacemos ahora) a la juventud bonarense como -dignos de la resurreccion que sabe dar el injenio á -los pueblos estintos que solo viven en los anales de -la historia.</p> - -<p>El Sr. Magalhaes ha hecho con su poema un servicio -á las letras americanas, dando una prueba -mas, entre las poquísimas que existen, de la posibilidad -que hay de interesar el sentimiento y la -imajinacion con nuestras crónicas primitivas, dándolas -por fondo las peculiaridades de nuestra espléndida -naturaleza. Es por esta razon que hemos -escrito la presente noticia, sintiendo no haber -contraido á ella mayor estudio y meditacion. El Sr. -Magalháes puede con mas razon que su compatriota -el autor del poema <i>Uraguay</i>, decir al suyo: <i>¡serás -leido!</i> Lo será en todas partes. Para sus paisanos -será no solamente un poema sino una buena accion.</p> - -<p>Bajo estos dos aspectos recomendamos tambien -su lectura á la jeneracion jóven de Buenos Aires -que hoy se prepara para ilustrarlo en un dia proximo -con las producciones de su espíritu privilejiado.</p> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[274]</a></span></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[275]</a></span></p> - -<h3 id="VILARDEBO">EL Dr. D. TEODORO M. VILARDEBÓ.</h3> - -<p>Como si estuviese dotada de un instinto infernal -de dominacion, la fiebre pestilente acaba de -conseguir victoria sobre uno de sus mas denodados -é intelijentes adversarios. El jeneroso orgullo -del que se consideraba fuerte por la ciencia, ha sido -castigado por la mano misteriosa de la naturaleza. -El Dr. Vilardebó ha muerto de la fiebre amarilla -en la noche del Sábado al Domingo 29 de Marzo -último, á la cabecera de los enfermos, esforzándose -por tranquilizar los ánimos aterrados por la -secreta y rápida circulacion de la muerte, como espira -gloriosamente el guerrero al pié de su bandera.</p> - -<p>En medio del silencío egoista que se apodera de -las poblaciones azotadas por la peste, no han faltado -en Montevideo ecos que repitan el dolor especial -causado por la muerte de aquel hombre distinguido.</p> - -<p>El Dr. Vilardebó habria sido estimado en cualquier -parte del mundo por sus luces, por su noble -carácter, por su constante devocion á las ciencias<span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[276]</a></span> -y al estudio; pero en esta parte de América donde -tan pocos de sus hijos se consagran por puro amor, -por irresistible vocacion al cultivo de los conocimientos -recónditos que tienen por base la observacion -y cálculo, era una especie de escepcion y un -objeto de orgullo para los hombres de su propio -orijen.</p> - -<p>Nosotros no podemos hacer una biografia de la -noble víctima. Hemos estado privados por largos -años de su agradable trato y de sus instructivas -conversaciones. No estamos iniciados en la marcha -de su espíritu desde el año 1843, ni de sus proyectos -científicos, ni de los trabajos á que ha sabido -consagrarse despues de aquella época, aparte del -ejercicio de su profesion de médico. El Dr. Vilardebó, -bajo aquellas formas sociales y amables con -que aparecia revestido en público, ocultaba la severa -y elevada rejion en que se mantenian sus ideas -constantemente. Su silencioso gabinete era el oasis -de sus sueños en ese arenal que atravesaba como -médico en las horas de su práctica de cada dia.</p> - -<p>El Dr. Vilardebó comenzó sus estudios mayores -en la Universidad de Cervera. Creyendo que su vocacion -le llamaba á consagrarse á las matemáticas, -hubo de dedicarse á ellas esclusivamente, y -aun fué invitado para rejentar allí una cátedra de -cálculo trascendente. Otra era la profesion á que su<span class="pagenum"><a name="Page_277" id="Page_277">[277]</a></span> -destino le llevaba. De España pasó á Francia para -dedicarse á la medicina y fué discípulo de la escuela -de Paris hasta recibir en ella su diploma conquistado -con un trabajo asiduo, una conducta ejemplar -y lucidos actos científicos, de cuyo mérito puede -dar testimonio la notable tésis que leyó para -recibir el grado de Doctor en la famosa Universidad -de aquella capital. Al frente de esa tésis habia escrito -con ternura el nombre de su padre, pensando -al escribirle en los servicios próximos que iba -á ofrecer á su querida patria despues de una larga -ausencia y de muchos desvelos.</p> - -<p>La fama de su mérito se adelantó á él en América. -Poco antes de partir para Montevideo, habia -sido elejido para componer una comision de -distinguidos profesores franceses encargados oficialmente -de estudiar en el Norte de Europa el carácter -y los sintomas del cólera en sus primeras -invasiones en aquella parte del mundo.</p> - -<p>Esto era por los años 1830 y tantos: estaba entonces -en la plenitud de su robustez y de su fuerza: -su estatura era alta, su semblante simpático, sus -modales benévolos y cultos, y su palabra pura y -perfectamente acentuada no dejaba nunca traslucir -que poseia fundamentalmente muchos idiomas -estranjeros, porque había cultivado con preferenc<span class="pagenum"><a name="Page_278" id="Page_278">[278]</a></span>ia -el que amaba y respetaba como heredado de sus -padres. No nos engaña la aficion de amigos. Podemos -citar un ejemplo práctico del encanto de la -conversacion íntima del Dr. Vilardebó, con tal que -ella se contrajera á materias científicas y graves. -A las oraciones de una tarde del verano de 1841 -se reclinó nuestro amigo en una hamaca correntina, -colgada á las paredes de nuestra habitacion. -Era la primera vez que descansaba el cuerpo sobre -las redes de aquel lecho americano, y las observaciones -que hizo con este motivo nos autorizaron -para decirle: «Querido Doctor: haga V. de -cuenta que se encuentra V. en este momento en las -soledades primitivas de Nueva Granada y que ha -hallado V. allí como A. Humboldt á aquel pobre -americano <i>del Pozo</i>, sediento de los raudales de la -ciencia europea, que el sábio viajero describe con -tanta admiracion en una de sus obras. Hábleme V. -de Paris, del Paris intelectual que V. conoce tanto, -de los profesores que allí se distinguen, de las teorias -científicas á la moda, y de las verdades inconclusas -que la observacion ha arrancado del avaro -seno de la naturaleza.» Con qué modestia y con -cuanta gracia, comenzando por la parte pintoresca -de las costumbres de las escuelas francesas, fué remontando -hasta la parte árdua y elevada á que le c<span class="pagenum"><a name="Page_279" id="Page_279">[279]</a></span>onvidábamos -á subir! El sol del dia siguiente bañaba las -azoteas de la blanca y rizueña Montevideo, cuando nos -despediamos despues de haber pasado una noche <i>ática</i>, -como él decia, inolvidable para nosotros. Seriamos -incapaces de reproducir lo que dijeron de bueno -y de interesante los lábios que hoy están para siempre -mudos. Pero un biógrafo del famoso físico, M. -Ampere, hablando del inmenso saber de este profesor, -ha descripto con una rara fidelidad el cuadro -que acabamos de dibujar con vagos perfiles. -«Habló <i>trece horas</i> con una lucidez no interrumpida: -y como el mundo es infinito, y todo en él se -encadena, y Ampere le conocia zona por zona y de -un círculo al otro, sus palabras corrian sin cesar: -si el cansancio no le hubiese detenido, creo que aun -continuaria. ¡Oh ciencia! Esta vez habiais puesto -bien á descubierto el puro, bullente y sagrado manantial -de tus verdades!»</p> - -<p>Ocupaba mucho al Sr. Vilardebó la idea de hacer -un estudio formal de la historia política y natural -del pais de su nacimiento. Y como la historia civil -del territorio oriental está ligada desde la conquista -á la jeneral del antiguo Vireinato del Rio de la Plata; -se estendian á todo él sus investigaciones. Llegó -á reunir muchos é importantes mapas, planos parciales -y documentos escritos para servir á sus miras,<span class="pagenum"><a name="Page_280" id="Page_280">[280]</a></span> -y aun redactó unas <i>décadas</i> que, mas que un -trabajo histórico completo, eran un cuadro cronolójico -de acontecimientos y descubrimientos esplicados -con los preciosos materiales que habia sistemado -laboriosamente. El estudio de las razas extintas -de la gran familia guaranítica que habian -poblado las tierras comprendidas entre el Uruguay -y el Plata, habíale llamado su atencion con preferencia, -y deben existir entre sus papeles apuntes -útiles sobre esta interesante materia y en especial -sobre el carácter, hechos y costumbres de aquellos -famosos charruas que fueron rebeldes por siglos á -la espada y á la doctrina de la civilizacion. Creemos -que los primeros pasos que se dieron en Montevideo -para formar una asociacion de personas, -que se contrajesen á la jeografia y á la historia patria, -fueron dados por el Sr. Vilardebó. Esta idea -se realizó mas tarde, quedando hasta ahora en estado -de jérmen, como quedan siempre entre nosotros -las ideas de esta naturaleza.</p> - -<p>El segundo viaje que emprendió á Europa el Sr. -Vilardebó debió tener por objeto, si no estamos -mal informados, el perfeccionar sus conocimientos -para realizar sus escursiones científicas en el -territorio oriental. Al ocuparse de la geografia práctica, -al estudiar la geolojía especial de aquel suelo<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[281]</a></span>, -advertió que las nociones generales que poseia sobre -estos ramos no eran suficientes para llegar á -la perfeccion á que aspiraba, y para responder á las -exijencias que tiene en la actualidad el mundo -científico. Adelantado ya en la vida, pudiendo gozar -de la independencia que ya habia conquistado, -se resignó por amor patrio y por devocion al estudio, -á volver á la humilde condicion de discípulo, -interrogando los sábios especiales y sentándose -en los bancos del aula como en los años de su primera -juventud. El aspiraba á determinar astronómicamente -los puntos principales que habian de -servirle de base para formar en seguida la red trigonométrica -de su cartas, asi como aspiraba con -este segundo objeto á perfeccionarse en el manejo -de los instrumento jeodésicos. En el estudio de -los minerales, y de la formacion de los terrenos, -en la clasificacion de los abundantes restos fósiles -que en esos mismos terrenos están como incrustados -desde las épocas antediluvianas, aspiraba -igualmente á presentarse digno de los jeólogos y -de los paleontógrafos mas acreditados. Es lástima -que las inquiétudes políticas y otras causas de desaliento -que militan en América para esterilizar los -mejores propósitos, hayan detenido al Sr. Vilardebó -en este camino tan honroso como útil. Su<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[282]</a></span> -espíritu debe haber padecido mucho con los obstáculos -que encontró invencibles para la prosecucion -de sus miras, pues hemos sido testigos de la -satisfaccion con que decia hablando de la firme resolucion -que tenia de entregarse á ese género de -trabajos: «Para quien desea formarse un nombre -en la carrera científica, nada es tan penoso como -la indecision del rumbo que haya de seguir. Yo le -he hallado ya. Mi ocupacion en adelante será el -estudio de la naturaleza y de la historia civil de mi -pais.».... La muerte lo ha sorprendido sin haber -satisfecho tan laudable ambicion. Esta es la historia -del hombre.</p> - -<p>Lo repetimos, el espíritu y el carácter del Dr. Vilardebó -eran sérios y reflexivos. El profesaba principio -de que no se puede ejercer en la vida mas -que un sacerdocio, y que los ocios del medico son -la meditacion y el estudio. El profesaba tambien -la máxima de Plinio el viejo: para él, <i>vivir era -velar</i>. Si las cuestiones de la política intestina -de su pais no le eran indiferentes por la relacion -que tienen con la felicidad pública, nunca quiso -tomar una parte activa en ellas, dejando la jestion -de los negocios de estado á cabezas mas audaces ó -á personas mas presumidas de entender la táctica -de los movimientos gubernativos. El era uno de<span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[283]</a></span> -esos pocos hombres con que contamos en estos -paises para que se coloquen á la cabeza de la falanje -científica que es preciso organizar alguna vez para -sacar de la pereza en que yacen las fuerzas de la -naturaleza y devolverlas activas á las necesidades -de un pais que se desarrolla como un niño bien -constituido,—á pasos de gigante.</p> - -<p>Si hay un consuelo para los amigos del Dr. Vilardebó -al verle detenido en la vida, no por el cansancio -de los años sino por el veneno traidor de -una épidemia inesperada, es sin duda la idea de -que ha sucumbido en el lugar de honra á donde le -llamaban sus deberes. La actitud del médico que -sucumbe al mal que en aquel momento combate, -es mas modesta, pero no menos meritoria que la -del soldado que dá la vida en su puesto. Nosotros, -sin embargo, colocamos al Sr. Vilardebó mas arriba -de los héroes de espada, dándole el lugar que -merece entre los hombres sabios y rectos que se -sacrifican por la humanidad. Tenemos á la vista la -carta de un digno y respetable europeo que ha tratado -al Dr. Vilardebó hasta sus últimos instantes y -de ella estractamos las siguientes palabras: «Estoy -convencido por esperiencia propia de que hay almas -tan nobles y sublimes en el seno de las civilizaciones -jóvenes, como en el de las antiguas. Vilardebó<span class="pagenum"><a name="Page_284" id="Page_284">[284]</a></span> -me recordará siempre la verdad de este -principio, que para mi es sin contradiccion.»</p> - -<p>Quien conoce el mérito moral é intelectual de la -persona que escribe estas palabras, sabe que ellas -son el mayor elojio que se puede escribir sobre el -sepulcro del amigo malogrado á quien deseamos -paz.</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_285" id="Page_285">[285]</a></span></p> - -<h3 id="HONORES_FUNEBRES">HONORES FUNEBRES.</h3> - -<p>El Domingo á las 11 de la mañana fueron llevados -al Cementerio del Norte los restos mortales del -Dr. D. Vicente Lopez.</p> - -<p>Seguía al ataud una larga fila de carruages conduciendo -lo mas distinguido de esta sociedad, que -espontáneamente acudia á rendir el último tributo -de respeto ó de amistad al ilustre finado.</p> - -<p>Terminadas las preces religiosas el Dr. D. Juan -Maria Gutierrez pronunció sobre la tumba el bello -y sentido discurso que insertamos en seguida. El -Sr. D. Mariano Varela dijo en seguida algunas palabras -muy oportunas, y otro caballero tomó tambien -la palabra para hacer el elojio del varon justo -que despues de tantos servicios á la Patria, ha ido -á descansar en el seno de su Creador.</p> - -<p class="right">(<i>El Orden</i> del 14 de Octubre de 1856.)</p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[286]</a></span></p> - -<h3 id="Discurso">Discurso<br /> -<span class="smcap">Pronunciado por el Dr. D. Juan M. Gutierrez, en -el sepulcro del</span> -Doctor Don Vicente Lopez.</h3> - -<p class="noindent"><i>Señores!!</i></p> - -<p>La muerte no ha completado su triunfo sobre -el hombre que aquí yace. La tierra ha caido sobre -sus restos, pero no el olvido. Las jeneraciones argentinas -al sucederse unas á otras, trasmitirán á la -mas remota posteridad el nombre, las virtudes, el -patriotismo y el claro talento del Sr. Dr. D. Vicente -Lopez y Planes.</p> - -<p>El que narrase la vida tan llena y completa de este -varon benemérito, haria á la vez la historia laboriosa -de nuestra patria desde los primeros años de -este siglo. El fué uno de esos séres privilejiados que -recibieron de la Providencia las dotes necesarias -para emprender la obra de la rejeneracion de América. -El pertenece á esa jeneracion denodada que -en los campos de batalla, en las asambleas, en los -consejos del gobierno, por medio de la accion y de la -palabra, estaba destinada por Dios para transformar -una colonia en una nacion independiente.</p> - -<p>En diferentes climas de este mundo, mi corazon -se conmovió siempre, como el corazon de un hijo -cuando una de esas almas bien templadas remontaba -al cielo. En este momento yo lamento la pérdide -de uno de los padres de mi patria y tambien de<span class="pagenum"><a name="Page_287" id="Page_287">[287]</a></span> -mi inteligencia. A este último título, escusadme, -señores, si ante esos lábios elocuentes que ha enmudecido -el sueño eterno, se atreven á abrirse los -mios. Yo no soy capaz ni siquiera de comprender -todo el valor moral de ese republicano segun el -evangelio; de ese justo acrisolado por la filosofia; -de esa cabeza escojida é indagadora que tras las huellas -de Newton sabia seguir el curso de los astros, -y cantar inspirado como Fr. Luis de Leon sus misterios -y sus armonias reveladas por el sentimiento -de lo infinito.</p> - -<p>Señores, somos argentinos: somos hombres de -amor, de sentimiento y de entusiasmo. Estas magnificas -cualidades hervian ardientes en el alma del -Dr. Lopez: él fué nuestro compatriota por escelencia. -Nuestro amor debe derramarse á torrentes -sobre su tumba como nuestras lágrimas.</p> - -<p>Las fuerzas morales tuvieron para él en las dificultades -de la vida, dos fuertes columnas de apoyo -la relijion de sus padres y la relijion de la Patria.</p> - -<p>Le habeis conocido, Señores: Aquel manso filósofo, -cuya palabra escojida, mesurada, armoniosa, -acariciaba amorosamente el oido de quien la escuchaba; -aquel cristiano que amaba al prójimo como -á si mismo; aquel hombre de paz que estudió por inclinacion -la ciencia de distribuir la justicia,—ese<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[288]</a></span> -mismo fué un guerrero intrépido y audaz cuando el -peligro de la patria puso una espada en sus manos -de ciudadano. Las insignias de maestro en leyes, -le fueron colocadas en la Universidad de Chuquisaca -sobre el uniforme de capitan de Patricios con -que se habia distinguido en las famosas acciones de -guerra de 1806 y 1807, en las calles y suburbios de -la ciudad que tanto amó.</p> - -<p>Bautizado por los peligros en la religion de la -gloria, la gloria estará siempre desvelada sobre su -tumba.</p> - -<p>El Dr. Lopez fué una de esas criaturas á quienes -Dios tanto ama, que los identifica con su patria, -dándoles un instante de inspiracion para que en él -reasuman y den forma al instinto característico de -esa mísma patria en toda su prolongada duracion.</p> - -<p>La <i>noble igualdad</i> de la democracia; el presentimiento -de la realidad de la independencia en el albor -de la lucha que habia de conquistarla; la fé en -la libertad, todas estas aspiraciones realizades mas -tarde á fuerza de sangre y de heroismo, él las impuso -como de fé á su pueblo y al mundo, desde los -primeros dias de nuestra revolucion en las magníficas -estrofas de <i>la marcha nacional argentina</i>. -Himno sagrado que repetimos en las grandes conmemoraciones -patrias, puestos en pié y con la cabeza<span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[289]</a></span> -descubierta por respeto á la santidad de los conceptos -y á la sangre de nuestros mártires:—¿Cuánto -no habrá contribuido á alentar el esfuerzo de -nuestros viejos soldados desde las márjenes del Plata -hasta los torrentes del Ecuador? Vosotros, señores, -conoceis las emociones que en la niñez y en -la edad madura produce en todo pecho argentino -ese himno para nosotros inmortal. Yo he comprendido -todo su poder y toda su influencia cuando -me he sentado á la orilla del Maipú y á las faldas -del Pichincha. El agua que corria, la brisa que pasaba -por mis cabellos, me traia los versos patrios -del poeta como si saliesen de las tumbas de nuestros -guerreros que pelearon allí por la libertad de -dos republicas hermanas. Ah! señores, el molde -en donde se vaciaron tan sublimes y armoniosos -pensamientos tiene ya en esa fria tierra la almohada -de la noche sin dia siguiente.</p> - -<p>Ah! y cuán sin vanidad era en medio de una gloria -tan envidiable! El prémio de merecerla, consistia, -para él, por bendicion del cielo, en encontrarse -estimulado para obrar bien, para amar mas, -y para sentirse impelido hácia la juventud en quien -miró siempre la prolongacion de la patria. El estudiaba -para enseñar, y enseñaba no solo para cultivar -la mente sino para elevar los sentimientos<span class="pagenum"><a name="Page_290" id="Page_290">[290]</a></span> -del corazon sobre el orgullo del espíritu tan propenso -á sublevarse en la edad de la inexperiencia. -El alma del Dr. Lopez era de aquellas que buscan el -estudio como medio de perfeccion moral: la encendia -en el fuego de la ciencia para que se levantase -hácia arriba como una llama. Esa alma de poeta -jamás se materializó al investigar las leyes del mundo -físico y al someter esas mismas leyes al cálculo -matemático. La fuerza atrayente de su moral, subordinaba -en ella todo lo creado de que tenia conciencia -y conocimiento, y armonizando lo que se -palpa con lo que únicamente se concibe, lo devolvia -á Dios en un himno cuya sintesis segun él mismo -se encerraba en estas tan sublimes como sencillas -espresiones: <i>hágase, señor, tu voluntad así en -la tierra como en el cielo</i>.<a name="FNanchor_18" id="FNanchor_18"></a><a href="#Footnote_18" class="fnanchor">[18]</a></p> - -<p>Su voluntad se ha realizado—un justo mas está á -su diestra....</p> - -<p>Adios, mi venerado compatriota! Adios para -siempre, maestro y amigo mio! Permitidme que al -separarme de vuestro sepulcro, diga para vos, lo -que dijisteis elocuentemente en este mismo sitio -sobre la tumba de otro sabio y virtuoso porteño: -“Adornemos tu sepulcro con rosas y siempre-viva<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[291]</a></span>s -y mientras existan tus discípulos y amigos, y -mientras haya amantes de la gloria literaria de -Buenos Aires, serás nombrado y alabado como un -digno modelo.</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse">Semper honos, nomenque tuum laudesque manebunt.”<a name="FNanchor_19" id="FNanchor_19"></a><a href="#Footnote_19" class="fnanchor">[19]</a></div> -<div class="right">Eneid. lib. 1, v. 609.</div> -</div> -</div> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_292" id="Page_292">[292]</a></span></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_293" id="Page_293">[293]</a></span></p> - -<h2>INDICE.</h2> - -<table summary="Indice"> - <tr> - <td></td> - <td class="tdr">Pág.</td> - </tr> - <tr> - <td>Adios,</td> - <td class="tdr"><a href="#ADIOS">5</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc top-pad" colspan="2"><span class="smcap">Biografias.</span></td> - </tr> - <tr> - <td>D. Bernardino Rivadavia,</td> - <td class="tdr"><a href="#RIVADAVIA">13</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« José Antonio Miralla,</td> - <td class="tdr"><a href="#MIRALLA">95</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Hipólito Vieites,</td> - <td class="tdr"><a href="#VIEITES">111</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Juan Ignacio Gorriti,</td> - <td class="tdr"><a href="#GORRITI">117</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Julian Navarro,</td> - <td class="tdr"><a href="#NAVARRO">120</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Francisco Javier Iturri,</td> - <td class="tdr"><a href="#ITURRI">121</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Pantaleon Rivarola,</td> - <td class="tdr"><a href="#RIVAROLA">123</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Pantaleon Garcia,</td> - <td class="tdr"><a href="#GARCIA">124</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Ramon Diaz,</td> - <td class="tdr"><a href="#DIAZ">125</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« José Rivera Indarte,</td> - <td class="tdr"><a href="#INDARTE">128</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Patricio de Basabilbaso,</td> - <td class="tdr"><a href="#BASABILBASO">130</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Cayetano José Rodriguez,</td> - <td class="tdr"><a href="#RODRIGUEZ">131</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Bernardo Monteagudo,</td> - <td class="tdr"><a href="#MONTEAGUDO">138</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Manuel José de Labarden,</td> - <td class="tdr"><a href="#LABARDEN">145</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Bernardo Vera y Pintado,</td> - <td class="tdr"><a href="#PINTADO">149</a></td> - </tr> - <tr> - <td><span class="pagenum"><a name="Page_294" id="Page_294">[294]</a></span>« Julian Leiva,</td> - <td class="tdr"><a href="#LEIVA">161</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Antonio Saenz,</td> - <td class="tdr"><a href="#SAENZ">165</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Manuel Moreno,</td> - <td class="tdr"><a href="#MORENO">169</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Miguel Calisto del Corro,</td> - <td class="tdr"><a href="#CORRO">176</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Estevan Luca y Patron,</td> - <td class="tdr"><a href="#PATRON">180</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Florencio Balcarce,</td> - <td class="tdr"><a href="#BALCARCE">185</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Francisco Agustin Wright,</td> - <td class="tdr"><a href="#WRIGHT">192</a></td> - </tr> - <tr> - <td>« Juan Crisóstomo Lafinur,</td> - <td class="tdr"><a href="#LAFINUR">195</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc top-pad" colspan="2"><span class="smcap">Articulos críticos y literarios.</span></td> - </tr> - <tr> - <td>La Quichua en Santiago,</td> - <td class="tdr"><a href="#QUICHUA">201</a></td> - </tr> - <tr> - <td>A Confederaçao dos Tamoyos,</td> - <td class="tdr"><a href="#TAMOYOS">225</a></td> - </tr> - <tr> - <td>El Dr. D. Teodoro Vilardebó,</td> - <td class="tdr"><a href="#VILARDEBO">275</a></td> - </tr> - <tr> - <td>Discurso pronunciado en el sepulcro del Dr. D. Vicente Lopez,</td> - <td class="tdr"><a href="#Discurso">286</a></td> - </tr> -</table> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_295" id="Page_295">[295]</a></span></p> - -<hr class="chap" /> - -<p><span class="pagenum"><a name="Page_296" id="Page_296">[296]</a></span></p> - -<h2>FE DE ERRATAS.</h2> - -<table summary="Fe de erratas"> - <tr> - <th colspan="4"></th> - <th>DICE.</th> - <th>LÉASE.</th> - </tr> - <tr> - <td>Pág.</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_14">14</a>—</td> - <td>lin.</td> - <td class="tdr">9,</td> - <td>en vida,</td> - <td>en vida.</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_14">14</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">21,</td> - <td>á los propios</td> - <td>ó los propios</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_14">14</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">24,</td> - <td>separar</td> - <td>reparar</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_15">15</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">26,</td> - <td>decente</td> - <td>docente</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_22">22</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">8,</td> - <td>materiales</td> - <td>matemáticas</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_23">23</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">2,</td> - <td>comprendian</td> - <td>emprendian</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_24">24</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">9,</td> - <td>á la gestion</td> - <td>en la gestion</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_26">26</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">26,</td> - <td>arrastrar</td> - <td>arrostrar</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_39">39</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">9,</td> - <td>tener</td> - <td>obtenor</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_41">41</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">20,</td> - <td>á las guerras</td> - <td>en las guerras</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_43">43</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">5,</td> - <td>haya</td> - <td>hallaba</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_45">45</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">22,</td> - <td>el Director</td> - <td>al Director</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_58">58</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">20,</td> - <td>adecuada á</td> - <td>adecuada</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_61">61</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">12,</td> - <td>eran</td> - <td>éramos</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_67">67</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">19,</td> - <td>las vastas</td> - <td>tan vastas</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_75">75</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">14,</td> - <td>política</td> - <td>policía</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_77">77</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">17,</td> - <td>decente</td> - <td>docente</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_94">94</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">15,</td> - <td><i>quiecat</i></td> - <td><i>quiescat</i></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_103">103</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">21,</td> - <td>no es</td> - <td>nos es</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_109">109</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">1,</td> - <td>encistiquios</td> - <td>hemistiquios</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_121">121</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">18,</td> - <td>uno de los</td> - <td>una de las</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_124">124</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">1,</td> - <td>D.</td> - <td>F.</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_129">129</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">3,</td> - <td>salvaron</td> - <td>salvarán</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_134">134</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">2,</td> - <td>meros</td> - <td>nuevos</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_156">156</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">12,</td> - <td>su gran</td> - <td>un gran</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_157">157</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">18,</td> - <td>nuevas</td> - <td>buenas</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_184">184</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">9,</td> - <td>conquistado</td> - <td>conquistador</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_186">186</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">21,</td> - <td>densos</td> - <td>demas</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_198">198</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">7,</td> - <td>silvos</td> - <td>silvas</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_216">216</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">26,</td> - <td>humanítico</td> - <td>humorítico</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_224">224</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">3,</td> - <td><i>carré</i> <i>cané</i></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_226">226</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">8,</td> - <td>lógica</td> - <td>loriga</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_270">270</a>—</td> - <td class="tdc">”</td> - <td class="tdr">9,</td> - <td>desgracias</td> - <td>gracias.</td> - </tr> -</table> - -<hr class="chap" /> - -<div class="footnotes"> - -<h2>NOTAS</h2> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_1" id="Footnote_1"></a><a href="#FNanchor_1"><span class="label">[1]</span></a> Segun datos vagos, Miralla ha debido morir en Colombia, -tal vez en Nueva Granada, el año de 1826. Con fecha 14 -de Enero de 1857, nos prometen desde Valparaiso algunas noticias -pedidas sobre el particular á Bogotá. No nos merece entera -fé las que dá el editor bonaerense de las Cartas de Jacobo -Dortis.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_2" id="Footnote_2"></a><a href="#FNanchor_2"><span class="label">[2]</span></a> El Real Colejio de San Carlos fundado el 3 de Noviembre -de 1783. El Dr. Chorroarin era ya Rector de este establecimiento -el año 1792.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_3" id="Footnote_3"></a><a href="#FNanchor_3"><span class="label">[3]</span></a> Miralla libró con los libros una cantidad para que fuesen -encuadernados en Buenos Aires, porque en la Habana no -habia entonces un artesano capaz. En Buenos Aires no existia -tampoco; pero no faltó un atrevido que envolviese en badana -verde aquellos preciosos volúmenes y sobre todo que hiciera la -heregia de recortarles los márjenes. Ahí están bien maltratados -en aquel establecimiento, con aire de libros de caja de comerciante -pobre.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_4" id="Footnote_4"></a><a href="#FNanchor_4"><span class="label">[4]</span></a> Asi denomina el editor de Buenos Aires la traduccion de -esas cartas.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_5" id="Footnote_5"></a><a href="#FNanchor_5"><span class="label">[5]</span></a> O el 5 de Octubre del mismo año: esta fecha nos es dudosa.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_6" id="Footnote_6"></a><a href="#FNanchor_6"><span class="label">[6]</span></a> Esta obra que no conocemos, se encuentra catalogada -del modo siguiente en la <i>Coleccion de obras impresas y manuscritas -formada por D. Pedro de Angelis, 1853: Cartas criticas -sobre la historia de América de D. Juan Bautista Muñoz</i>. -Madrid, 1797, 2 vol., en-12.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_7" id="Footnote_7"></a><a href="#FNanchor_7"><span class="label">[7]</span></a> Dragontea C. IV.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_8" id="Footnote_8"></a><a href="#FNanchor_8"><span class="label">[8]</span></a> A mas de esta memoria escribió y publicó los siguientes -opúsculos: Esposicion de los tareas del gobierno, desde su instalacion -hasta 1822; Lima 1822. Ensayo sobre la necesidad de -una federacion jeneral entre los Estados Hispano-Americanos; -Lima 825, en 8ᵒ. Oracion inaugural en la apertura de la sociedad -patriótica de Buenos Aires, 1812 en 4ᵒ.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_9" id="Footnote_9"></a><a href="#FNanchor_9"><span class="label">[9]</span></a> General D. Tomas Guido: <i>Reseña histórica de los sucesos -de Mayo</i>. Plata Científico y Literarío. T. 6. pág. 156 y 157.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_10" id="Footnote_10"></a><a href="#FNanchor_10"><span class="label">[10]</span></a> Existe en el valle de Calchaquí, situado al N. O. de la -ciudad del Tucuman, vastos enterratorios ó <i>huacas</i> á la manera -de los peruanos. Estos monumentos son los mas característicos -de aquella civilizacion, por cuanto preparaban sus momias -de una manera especial y porque enterraban sus muertos -con objetos de sus usos, particularmente vasos de una construccion -especialísima ya bien conocida en Europa. En el catálogo -de los libros y papeles vendidos al instituto histórico -brasilero, por el Sr. D. Pedro de Angelis, se registra la obra -siguiente, escrita por un Chileno avecindado en la ciudad de -Salta: <i>Monumentos del tiempo de los Incas, cuyos vestigios se -admiran en las provincias que componian la intendencia del -Tucuman, por D. Filiberto de Mora</i>. Manuscrito autógrafo.—(Catálogo -de Angelis, publicado en Buenos Aires en corto -número de ejemplares.)</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_11" id="Footnote_11"></a><a href="#FNanchor_11"><span class="label">[11]</span></a> M. A. D’Orbigny hablando de los quichuas se esplica así -con respecto al idioma:.... leur langue est remplie de figures -gracieuses, descomparaisons justes, de proverbes naifs, et peint -avec force, et élégance les passions vives, l’amour surtout, la plus -entrainante de toutes....</p> - -<p><i>Alcide D’Orbigny p. 281.—L’homme americain (de -l’Amerique meridionale) etc. etc., tom. 1er. Paris 1839.</i></p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_12" id="Footnote_12"></a><a href="#FNanchor_12"><span class="label">[12]</span></a> La palabra <i>tapera</i>,(habitacion arruinada) y alguna otra -que se nos escapa, son las únicas palabras del guaraní aceptadas -en el lenguaje habitual de la provincia de Buenos Aires.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_13" id="Footnote_13"></a><a href="#FNanchor_13"><span class="label">[13]</span></a> D. Florencio Balcarce, muerto en el verdor de su juventud -y despues de haber enriquecido su espíritu con las lecciones -de los mas célebres profesores de Paris desde 1837 á 1839, ennobleció -esta espresion vulgar dándole cabida en su afamada -cancion <i>el cigarro</i>, en la penúltima estrofa que dice así:</p> - -<div class="poetry-container"> -<div class="poetry"> -<div class="verse indent1">Qué nos dejan en sus huellas</div> -<div class="verse">La grandeza y los honores?</div> -<div class="verse">Por la paz hondas querellas,</div> -<div class="verse">Los abrojos por las flores.</div> -<div class="verse">La patria al que ha perecido</div> -<div class="verse">Desprecia como un guijarro......</div> -<div class="verse">Como yo arrojo y olvido</div> -<div class="verse"><i>El pucho de mi cigarro</i>.</div> -</div> -</div> - -<p>(América Poética, paj. 58 y 59.—Valparaiso 1846.)</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_14" id="Footnote_14"></a><a href="#FNanchor_14"><span class="label">[14]</span></a> No se ha tenido á la vista el exelente catálogo de M. de -Compans.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_15" id="Footnote_15"></a><a href="#FNanchor_15"><span class="label">[15]</span></a> Segun Azara el pueblo del Baradero sobre el Paraná en la -Provincia de Buenos Aires, debió fundarse con indios de una -parcialidad Guarani. Pero esto debe considerarse como una -emigracion forzosa provenida de la conquista.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_16" id="Footnote_16"></a><a href="#FNanchor_16"><span class="label">[16]</span></a> Esta palabra tan vulgarizada entre nosotros, es una contraccion -de la voz quichua <i>vinu macana</i>, cuyo significado esplica -asi el P. Holguin en su vocabulario: <i>porra de armas de -guerra, como baston</i>.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_17" id="Footnote_17"></a><a href="#FNanchor_17"><span class="label">[17]</span></a> Paris 1826.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_18" id="Footnote_18"></a><a href="#FNanchor_18"><span class="label">[18]</span></a> <i>Armonia de los cielos y la moral</i>, poema en verso del -Dr. Lopez.</p> - -</div> - -<div class="footnote"> - -<p><a name="Footnote_19" id="Footnote_19"></a><a href="#FNanchor_19"><span class="label">[19]</span></a> En la inhumacion del cadáver de <i>D. Avelino Diaz</i>, -catedrático de ciencias físico-matemáticas, etc. etc.</p> - -</div> - -</div> - - - - - - - - -<pre> - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of Apuntes biograficos de escritores, -oradores y hombres de estado de la, by D. Juan M. Gutierrez - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK APUNTES BIOGRAFICOS DE ESCRITORES *** - -***** This file should be named 53927-h.htm or 53927-h.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/5/3/9/2/53927/ - -Produced by Adrian Mastronardi and the Online Distributed -Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was -produced from images generously made available by The -Internet Archive) - -Updated editions will replace the previous one--the old editions will -be renamed. - -Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright -law means that no one owns a United States copyright in these works, -so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the United -States without permission and without paying copyright -royalties. 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