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-The Project Gutenberg EBook of Apuntes biograficos de escritores, oradores
-y hombres de estado de la Republica Argenti, by D. Juan M. Gutierrez
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
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-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of
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-
-Title: Apuntes biograficos de escritores, oradores y hombres de estado de la Republica Argentina
-
-Author: D. Juan M. Gutierrez
-
-Release Date: January 9, 2017 [EBook #53927]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK APUNTES BIOGRAFICOS DE ESCRITORES ***
-
-
-
-
-Produced by Adrian Mastronardi and the Online Distributed
-Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
-produced from images generously made available by The
-Internet Archive)
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-
-Este libro ha sido reproducido con los errores de ortografía y ortografía
-antigua tal y como aparecen en el texto original.
-
-En el original faltan algunos caracteres ¡, ¿, ( y ); y se observan
-inconsistencias en la acentuación de las palabras. Se ha reproducido como
-el original.
-
-La página de Fe de Erratas: estas erratas se han corregido en el texto.
-
-(nota del transcriptor)
-
-
-
-
- BIBLIOTECA AMERICANA.
-
- TOMO VII.
-
- APUNTES BIOGRAFICOS
- DE
- ESCRITORES, ORADORES Y HOMBRES DE ESTADO DE LA
- REPUBLICA ARGENTINA.
-
- POR EL
- DR. D. JOSÉ MARIA GUTIERREZ.
-
-Siendo esta obra propiedad de la Biblioteca Americana, el Editor
-perseguirá ante los tribunales, á quien la reimprima sin su permiso.
-
-
-
-
- APUNTES BIOGRAFICOS
- DE
- Escritores, Oradores y hombres de Estado
- DE LA
- REPUBLICA ARGENTINA.
-
- POR EL
- Dr. D. JUAN M. GUTIERREZ.
-
- ....Je voudraís que chacun écrivit ce qu’il sait, et autant qu’il
- sait, non en cela seulement, mais en tout autre sujet.
-
- M. MONTAIGNE, Ess. L. I, Chap. 3.
-
- BUENOS AIRES.
- Imprenta de MAYO, Calle de Belgrano núm. 107.
- 1860.
-
-
-
-
-ADIOS!
-
-
-Con este tomo queda aplazada por ahora la publicacion de la _Biblioteca
-Americana_. Son bien notorios y conocidos los sucesos políticos que nos
-obligaron á suspenderla á mediados del próximo pasado Mayo, y no juzgamos
-necesario ni creemos oportuno entrar en este momento en el análisis de
-las diversas causas que nos impiden continuarla hoy; pero como muchos
-suscriptores han tenido la bondad de escribirnos, manifestándonos el deseo
-de que se publicase al menos el tomo anunciado y pendiente de los APUNTES
-BIOGRÁFICOS del Dr. D. Juan M. Gutierrez, hemos hecho un arreglo con D.
-Cárlos Casaballe, á fin de complacer á dichos suscritores y complementar
-las MÁXIMAS Y PENSAMIENTOS de aquel distinguido escritor.
-
-Al despedirnos, pues, de nuestros constantes favorecedores, solo nos resta
-rogarles admitan este último tomo, protegiendo asi el desinterés y buena
-voluntad con que el Sr. Casaballe ha querido imprimirlo por su cuenta y
-riesgo, contando principalmente con el crecido número de suscriptores que
-tenia la Biblioteca cuando se suspendió. Por nuestra parte nos darémos
-por muy satisfechos, si al alejarnos de Buenos Aires vinculamos nuestro
-recuerdo y ponemos punto á nuestras tareas literarias con la publicacion
-de este libro por tantos conceptos recomendable.
-
-Desde Montevideo para donde partimos mañana hacemos ardientes votos por
-la felicidad de Buenos Aires y la union de la República Argentina, como
-la comprendieron sus ilustres fundadores, esperando que si no nos es
-dado mas adelante llevar á feliz término la obra emprendida, otros habrá
-mas capaces que, en época mas propicia, sabrán fecundizar la idea en
-jérmen que nosotros apesar de todos nuestros esfuerzos no hemos logrado
-ni lograremos tal vez desarrollar. Entre tanto como la esperanza es lo
-último que abandona al hombre, confiamos todavia, y estrechando la mano á
-nuestros amigos, les decimos unicamente: ADIOS!
-
-Buenos Ayres, 2 de Enero de 1860.
-
- A. MAGARIÑOS CERVANTES.
-
-P. D.--Esto escribiamos hace tres meses: y recien en el dia de la fecha,
-4 de Abril, llegan á nuestras manos las primeras pruebas del mencionado
-libro. En una estensa y afectuosa carta, nos esplica el Sr. Casaballe
-los motivos agenos á su voluntad, que han retardado la impresion, y como
-esta circunstancia, nacida principalmente del escesivo trabajo de que
-se vé amenudo recargada la imprenta de Mayo, ha dado márgen á diversas
-interpelaciones, trascribimos á continuacion la carta que al efecto
-publicamos en los periódicos de Montevideo.
-
-Solo nos resta añadir respecto de dicha carta, que resueltos á llevar
-adelante los propósitos en ella consignados, bajo las condiciones y en la
-forma espresada, la reproducimos aqui con el doble objeto de que llegue
-á noticia de los suscritores que no la hayan leido, y como una promesa
-que si obstáculos insuperables no lo impiden, mes mas ó menos, ha de
-convertirse en realidad.
-
-Dice asi:
-
-Sres. Redactores de la _Tribuna_.
-
- Buenos Aires.
-
- Montevideo, Marzo 14 de 1860.
-
-Muy señores mios.--Uno de mis amigos ha tenido la bondad de enviarme,
-dentro de una carta que he recibido con bastante retraso, por estar
-equivocada la direccion, un párrafo inserto en la _Tribuna_ del 7 del
-corriente, en que ustedes tienen la bondad de dirigirme algunas preguntas
-á _nombre de la literatura del Rio de la Plata_.
-
-“¿Por qué, dicen ustedes, hoy que la oliva de la paz dá sombra á estos
-pueblos, no continúa el señor Magariños Cervantes la publicacion de la
-Biblioteca Americana?
-
-“Obras de esa naturaleza no deben cesar jamás, por su intrinseca
-importancia, cuanto por el estimulo que despiertan en la juventud etc.”
-
-Agradeciendo cordialmente esta afectuosa indicacion, que ya me habian
-hecho otros periódicos y varios suscritores, les diré que al alejarme de
-Buenos Aires en Enero de este año, dejé á D. Cárlos Casaballe un tomo del
-Dr. D. Juan M. Gutierrez con un pequeño prólogo en el que me despedia
-de los suscritores y esplicaba las razones que me obligaron á suspender
-la Biblioteca un mes despues del pronunciamiento de los pueblos de la
-Confederacion.
-
-Ignoro los motivos que habrán impedido al señor Casaballe cumplir la
-formal promesa que me hizo de imprimirlo: probablemente la escases de
-operarios será la causa. Yo creyendo que el referido tomo se publicaria
-mas pronto, juzgué inútil hacer ninguna advertencia al público, y por ese
-motivo he guardado silencio hasta ahora, en que la interpelacion de la
-_Tribuna_ me pone en el deber de romperlo.
-
-La favorable acojida que obtuvo esa publicacion, que al suspenderse
-por los sucesos de la guerra, contaba con novecientos suscritores en la
-República Oriental, Estado de Buenos Aires, Confederacion y Paraguay,
-segun consta de las listas publicadas al fin de cada tomo, me hizo creer
-en la posibilidad de que alcanzase larga vida, y mas de una vez he ideado
-diversas combinaciones para llegar á ese resultado.
-
-Una de ellas era publicar un periódico político, comercial, judicial
-y literario, órgano de los intereses permanentes y generales de la
-República Oriental, titulado EL URUGUAY, y que por el fondo y por la forma
-justificase su título; y si lograba reunir una suscricion suficiente á
-costear los crecidos gastos que demanda, agrandarlo de manera que se
-pudiesen dar cabida en él mas adelante, á los tomos de la Biblioteca,
-de modo que los suscritores recibiesen cada mes el periódico y un libro
-intercalado en él por el mismo precio de otro cualquier diario.
-
-La nueva situacion en que ha entrado el pais desde el 1ᵒ de Marzo y otras
-circunstancias que seria largo esponer, me han hecho volver á pensar en
-mi antiguo proyecto; pero al ir á ponerlo en planta, he tropezado con
-dificultades mas serias de lo que me imaginaba.
-
-Y no vayan ustedes á creer que los obstáculos nacen de las autoridades
-ó cosa parecida: no: son por ahora puramente materiales. Nada temia ni
-temo del Gobierno ni de los partidos, porque el móvil, las tendencias,
-los principios que ese periódico sostendria, no pueden ser mas dignos y
-elevados.
-
-Espondrelos aqui en breves palabras, para justificar lo que avanzo,
-copiando un párrafo del prospecto que tenia escrito desde el 2 de Marzo.
-
- “EL URUGUAY, caso que se publique, no levantará ninguna bandera de
- partido: periódico _nacional_, en la noble espresion de la palabra,
- y consagrado únicamente á los intereses permanentes y generales del
- pais, buscará la solucion de nuestros problemas sociales, no en
- pequeñas y transitorias cuestiones que solo conducen á perpetuar,
- con mengua de todos, los odios que nos dividen, sino en el estudio
- práctico de la Constitucion: en la recta observancia de la ley;
- en el respeto á las autoridades emanadas de ella, en el mutuo y
- franco cumplimiento de los derechos y deberes que asigna é impone
- á Gobernantes y á gobernados; en la propaganda de los altos
- principios de la democracia; y finalmente en el análisis y difusion
- de las buenas doctrinas, aplicables á nuestras necesidades:
- esas doctrinas que abarcan los diversos ramos del saber humano,
- relacionados con los elementos que constituyen la vida política,
- económica, intelectual y moral de las naciones; y que valen la pena
- de que á su triunfo consagren sus esfuerzos todos los hombres de
- corazon é inteligensia, sin mas recompensa acaso que el aplauso y
- simpatia de los buenos.
-
- “El jérmen de este pensamiento se encuentra en varias de mis
- publicaciones anteriores (véase el programa de la _Revista española
- de ambos mundos_ y Biblioteca Americana t. 5ᵒ pag. 273) y desde que
- regresé de Europa se ajita en mi cabeza. ¿Habrá llegado el momento
- de realizarlo? Lo ignoro aun; pero de él forma parte la Biblioteca
- Americana, aunque no me sea posible continuarla inmediatamente;
- puesto que, prescindiendo de lo que dejo apuntado mas arriba,
- compromisos contraidos y las atenciones de mi estudio de abogado
- que no pienso ni quiero cerrar, no me permitirán consagrar al mismo
- periódico sino una parte de mi tiempo, como tantos otros letrados
- que han sido y son á la vez periodistas; ya que por desgracia
- todavía la vida de escritor público entre nosotros, si bien tiene
- mas importancia de lo que jeneralmente se crée, no es una profesion
- que recompense los disgustos y compromisos que ocasiona, ni dá al
- que la ejerce la consideracion que merece cuando se desempeña con
- altura y dignidad.”
-
-Esta sencilla exposicion convencerá á ustedes que no he renunciado
-completamente á mis antiguos propósitos, y que la literatura del Rio
-de la Plata tiene en mi todavia un obrero aunque humilde, decidido y
-perseverante.
-
-En fin, obras son amores, y concluyamos que esta carta ya se va haciendo
-muy estensa. Voy, pues, á trabajar con doble empeño para llevar á cabo
-mi idea, que necesariamente exije algun tiempo antes de poderla plantear
-como deseo; pero sino logro vencer las dificultades materiales, ó no veo
-condiciones favorables para el desarrollo del fin que me he propuesto,
-quedará aplazada la aparicion del URUGUAY, para tiempos mejores, y con
-él la continuacion de la BIBLIOTECA. Entre tanto aprovecho la ocasion
-que ustedes me ofrecen para disculparme con los suscritores de aquella
-publicacion y darles las esplicaciones que anteceden. Por consiguiente
-agradeceria á ustedes lo mismo que á sus cólegas de Montevideo me hicieran
-el obsequio de reproducir esta carta, si la creen digna de ocupar un lugar
-en sus columnas; hay en ella algunas ideas que conviene popularizar,
-y me interesa que esos suscritores y mis amigos personales sepan al
-menos que no depende de mi buen deseo complacerles desde luego, sino de
-circunstancias superiores á mi voluntad.
-
-Esperando que asi lo hagan, les doy las gracias de ante mano y me repito
-etc.
-
- _Alejandro Magariños Cervantes._
-
-
-
-
-BIOGRAFIA DE D. BERNARDINO RIVADAVIA.
-
-
-Los hombres notables de la revolucion argentina de quienes nos separan el
-tiempo y la muerte, soportan bajo sus humildes sepulcros el doble peso de
-la losa y de la indiferencia.
-
-La vida de nuestro pueblo ha sido turbulenta, rápida como un torrente.
-Nos hemos derrumbado por sus aguas, sin hallar aquel reposo que exige
-la contemplacion de la historia para poder distinguir con claridad la
-fisonomia de los personajes que en ella se ilustraron.
-
-Mientras tanto, los pueblos, como las familias se robustecen para las
-luchas en que la virtud sale triunfante, volviendo la vista en las horas
-de conflicto á las imágenes respetadas de los antepasados que conservó el
-arte ó perpetua la tradicion.
-
-Quien, en los momentos de fragilidad, en las indecisiones de la
-conciencia, no ha hallado el buen camino á la luz de la mirada de su
-padre, aun arrojada desde la region de la muerte? Nos retraemos de una
-accion que nos reprobaria desde su tumba aquel á quien hemos amado y
-respetado en vida.
-
-Y como el ciudadano es un hombre, y el pueblo es la coleccion de las
-familias, y la patria el hogar de una sociedad entera; ese mismo poder
-morijerador que ejerce sobre el individuo el recuerdo de sus antecesores,
-se ejerce tambien sobre las naciones por la memoria de los varones
-eminentes que son sus gloriosos projenitores.
-
-El viento de nuestras querellas ha llevado en pedazos á nuestros viejos
-próceres. Es preciso buscar la huella de sus pasos en los caminos del
-destierro, en el pavimento de las cárceles, en la sombra triste á donde
-les confinó la injusticia ajena ó los propios desengaños.
-
-Es necesario lavar de sobre ellos las manchas de lodo con que les salpicó
-el carro revolucionario, reparar sus mutilaciones, colocarles en dignos
-pedestales, á fin de que la juventud les venere y se estimule al bien para
-no ser bastarda de tan noble genealogia.
-
-Son estas, sin duda, las consideraciones que han inspirado el pensamiento
-de formar la presente galeria de hombres célebres del pais, entre los
-cuales se coloca con justicia en primera línea á D. BERNARDINO RIVADAVIA.
-
-Fueron sus padres, el abogado de la Real Audiencia D. Benito Gonzalez de
-Rivadavia y Da. Maria Josefa Rivadavia, y nació en esta ciudad de Buenos
-Aires el dia 20 de Mayo de 1780.
-
-Era diez años menor que D. Manuel Belgrano y dos menor que D. José de San
-Martin, célebres generales de nuestra independencia: menor tres años que
-el Dr. D. Mariano Moreno, aquel que como un meteoro brillante cruzó el
-cielo de Mayo y se apagó en la inmensidad del oceano.
-
-La profesion del padre y las tempranos propenciones del espíritu llevaron
-naturalmente al Sr. Rivadavia á la carrera de las letras.
-
-Los _reales estudios_ existian en Buenos Aires desde el año 1772, época
-en que se fundaron, con los bienes secuestrados á los jesuitas, bajo la
-direccion del digno y desgraciado santafesino Dr. D. Juan Baltazar Maciel.
-
-El personal docente del _establecimiento académico_, como denomina el
-historiador Funes al primer colegio Bonaerense, se componia de dos
-preceptores de latinidad, de los cuales uno debia enseñar la retórica;
-de un maestro de filosofia y tres de teologia. Estas cátedras reunidas y
-aumentadas tal vez en número, pasaron á formar el colegio de San Cárlos
-en donde desde el año de 1785 se educaron los hijos de Buenos Aires que no
-querian ó no podian trasladarse á la antigua universidad de Córdoba.
-
-La enseñanza de la lengua latina se mantuvo á la altura de las necesidades
-de la escolástica, hasta que la fortuna trajo al pais al presbitero D.
-Pedro Fernandez, literato imbuido en las bellezas de los clásicos latinos,
-á cuya difusion entre los jóvenes se consagró durante cinco años desde el
-de 1790.
-
-Fué en la escuela de este hombre útil y modesto, en la que se inició el
-Sr. Rivadavia en los rudimentos del saber, segun la disciplina ordinaria.
-El mérito del maestro se mide por la gratitud que le conserva el discípulo.
-
-“Mientras el Sr. Rivadavia tuvo influencia en los destinos de nuestro pais
-(dice el ilustrado editor del _Triunfo Argentino_) se hizo un deber en
-protejer al viejo presbítero que habia sido su maestro: razgo noble que le
-agradecemos en lo mas profundo de nuestra alma.”
-
-El pobre anciano Fernandez, entendido en agricultura y aficionado á los
-campos, como Virgilio cuyas geórgicas y églogas sabia de memoria, aceptó
-con gusto la direccion de una colonia de estrangeros, establecida en _la
-chacarita de los colegiales_ en donde el nombre del Rector Chorroarin
-debia salvarse del olvido segun las intenciones del decreto de 25 de
-Setiembre de 1826. Bastóle este delito para que pasada la Presidencia se
-le dejase morir en la oscuridad y en la miseria.
-
-Muchos porteños distinguidos en las letras, en la magistratura y en la
-diplomacia, y que han prestado eminentes servicios á la patria fueron
-condiscípulos del Sr. Rivadavia.
-
-Educáronse con él, el inspirado autor del himno nacional, fundador del
-Departamento Topográfico y creador de la estadística entre nosotros, Dr.
-D. Vicente Lopez: el que supo fundir cañones, dispararlos con valentia
-y coronarse con laureles tan inmortales como los del héroe, cantando la
-_Libertad de Lima_, D. Estevan de Luca: el elocuente orador en el púlpito
-y en la tribuna parlamentaria, Dr. D. Julian Segundo de Agüero: el que fué
-digno de arrancar con sus virtudes á la lira de D. Juan Cruz Varela una de
-las mas entonadas elejias de la musa argentina, Dr. D. Matias Patron......
-
-Todos estos conocieron al Sr. Rivadavia en la íntima familiaridad de
-las aulas, sin que pudieran comprender entonces que la frente noble y
-desenvuelta, sombreada por abundante cabello renegrido, que el aspecto
-grave y la seriedad adulta de aquel jóven eran otras tantas promesas de
-las calidades de iniciador y de reformador que habia de desenvolver en
-alto grado cuando invistiese la autoridad para cuyo lustre habia nacido.
-
-En la flor de la vida y en medio de la monotonia de la existencia colonial
-se encontraban aquellos jóvenes, cuando la inesperada agresion británica
-vino á sacudirles como con el golpe de una corriente galvánica.
-
-El pueblo de Buenos Aires se alzó á manera de un solo hombre. Todos los
-habitantes fueron soldados. Uno de los condiscípulos ya mencionados del
-Sr. Rivadavia, recibió la insignia de doctor en leyes sobre el uniforme
-de capitan de Patricios. Con el mismo grado sirvió el Sr. Rivadavia en
-el batallon de gallegos, el cual se señaló en varios encuentros con el
-enemigo, muy especialmente en el lance de la desgraciada defensa de los
-pasos del Riachuelo contra las legiones del Mayor Crawfur.
-
-El francés D. Santiago Liniers fué el héroe de la _Defensa_ y de
-la _Reconquista_ en los años de 1806 y 1807. Sus hechos meritorios
-despertaron los celos del Cabildo hasta el punto de empeñar esta
-corporacion todo su influjo para que la corte de España no le recompensase
-con el mando efectivo del vireinato, acéfalo por la fuga cobarde de
-Sobremonte y por las medidas tomadas contra este indigno mandatario por la
-Audiencia gobernadora.
-
-Los adversarios del vencedor obraron en seguida mas abiertamente contra él
-y llegaron hasta los hechos. La primera revolucion armada que presenció
-Buenos Aires fué la que tuvo lugar el 1.ᵒ de Enero de 1809, especie de
-tumulto militar sofocado principalmente por la actitud decidida que los
-patricios tomaron unánimes en defensa de la autoridad de Liniers. “Cuando
-los españoles se divídieron entre Liniers y Alzaga (dice un escritor
-argentino) Rivadavia se puso del lado del primero porque la idea americana
-en ello ganaba, y su resolucion fué de gran peso para hacer inclinar la
-balanza en favor de Liniers.”
-
-Los que están al cabo de las curiosas complicaciones de aquella época,
-aseguran que este no solo era el caudillo querido del pueblo por sus
-brillantes proezas, sino porque los sucesos le habian colocado, sin que él
-mismo lo percibiese, á la cabeza de los instintos patrios, despertados con
-el sentimiento del propio valor, en oposicion al prurito de superioridad y
-predominio del partido peninsular.
-
-El jérmen de la revolucion habia llegado hasta nuestras playas, sin
-duda, con las ideas de la filosofia política de la Francia moderna;
-pero puede decirse tambien que la revolucion de 1810, tan favorable al
-desenvolvimiento del comercio inglés en estas regiones de América, fué
-avivada indirectamente con el toque de las generalas con que el tambor
-argentino, convocaba á la defensa contra los soldados de la Gran Bretaña.
-
-La posicion en que la fuerza de las cosas habia colocado á Liniers,
-era ya de suyo una poderosa razon para que el Sr. Rivadavia se hubiese
-conducido para con él de la manera que hemos visto en el suceso del 1.ᵒ de
-Enero. Pero, militaba á mas una circunstancia personal que comprometia su
-gratitud para con el gefe bizarro de la defensa de Buenos Aires.
-
-Liniers, para arrancar de manos de sus enemigos domésticos una arma
-terrible, dispuso que la jura de Fernando VII se verificase el dia 21 de
-agosto de 1808, inmediatamente despues que llegó á este puerto la noticia
-de la exaltacion de aquel monarca al desacreditado trono de sus padres.
-Aquella ceremonia debia tener lugar con el aparato y la pompa de que era
-capaz una ciudad rica y populosa, y ocupar en la fiesta un lugar señalado
-el Alferez real; empleado de cuenta cuya única incumbencía era pasear
-erguido el estandarte de la conquista.
-
-El virey Liniers, nombró para desempeñar aquel cargo al capitan Rivadavia
-suscitándose con motivo de este nombramiento un conflicto de competencia
-de autoridad entre el virey y el cuerpo capitular del cual salió este
-triunfante, eligiendo en consecuencia otro alferez real mas de su amaño
-que el criollo Rivadavia.
-
-“No era aquel tiempo de abrir al pueblo los secretos,” dice el mas
-sentencioso de nuestros escasos historiadores. Mal interpretaria las
-disposiciones del ánimo del Sr. Rivadavia, quien juzgare de ellas y de
-sus ideas de entonces, por el papel que se disponia á desempeñar en las
-festividades de la jura réjia. En medio de aquel concurso y de aquel
-júbilo popular, usando de las espresiones del mismo escritor, no dejaban
-de encontrarse algunos patriotas de fino tacto político, á cuya vista no
-se escapaban los primeros crepúsculos del dia que iba á nacer para la
-América, y cuya inclinacion nativa llevaba sus juramentos á la patria,
-como acreedora de mejor derecho.
-
-La vida entera del Sr. Rivadavia nos autoriza para asegurar que era él del
-número de aquellos patriotas avisados que disimulaban ante la muchedumbre
-y preveian para todos la próxima aurora de una luz que ardia y brillaba en
-el interior de cabezas privilejiadas.
-
-Sérias dificultades se presentaban á los hijos del pais para la eleccion
-de una carrera.
-
-Aquellos mismos que habian nacido en el seno de familias acomodadas, si
-no éran abogados ó sacerdotes, no encontraban colocacion lucida en la
-sociedad sin grande pena y con sacrificio de mucho tiempo.
-
-Las ciencias matemáticas no se han cultivado entre nosotros hasta mucho
-despues de 1801. La escuela de náutica, abierta por el distinguido
-ingeniero D. Pedro A. Cerviño, durante la administracion del virey D.
-Joaquin del Pino (1801 á 1804) no mereció sinó una fuerte reprobacion
-de la córte. Los ingenieros que median las propiedades rurales eran los
-_pilotos_ mercantes que habian aprendido á cuartear la aguja náutica en
-las puertas de Cádiz ó del Ferrol.
-
-La literatura, esta madre amorosa con que nos ha dotado la sociedad
-moderna, si daba fama escasa no proporcionaba, por cierto, medios sobrados
-de subsistencia. Las carreras, pues, eran reducidas en número, ó mas
-bien dicho, estaban limitadas á tres para los hijos del pais,--el foro,
-la iglesia, la oficina. El comercio, puede decirse con verdad que estaba
-reservado con todo el provecho y la respetabilidad que proporcionaba su
-ejércicio á los españoles europeos.
-
-El cultivo general de la inteligencia no debia servir mas que para
-tormento de quienes le emprendian. La imprenta materialmente imperfecta
-y escasa, erizada de peligros y embarazada con las mil trabas de la
-legislacion, no presentaba estímulo para producir, ni facilitaba empleo de
-provecho al que se sentia capaz de escribir para el público.
-
-“Es una pérdida para las letras americanas, dice el autor del _Ensayo_
-de la historia civil de Buenos Ayres, que por falta de imprenta quedasen
-ineditas las producciones del Dr. D. Juan Baltazar Maciel. Haria un gran
-servicio á la patria, añade, quien recogiera las que andan esparcidas en
-manos de muchos.” Por la misma falta de medios de publicidad han caido
-en el olvido mas profundo los trabajos literarios de otros compatriotas
-ilustrados que contrajeron su vida al estudio y escribieron cosas dignas
-de memoria. ¿Quien nos devolverá la história natural y política de Cuyo
-escrita por el abate mendocino D. Manuel Morales? ¿Quien la historia
-del Rio de la Plata, escrita por Iturri para rectificar los errores del
-español Muñoz? ¿Quien de entre los que vivimos, ha oido nombrar siquiera
-á los porteños D. José Perfecto de Salas y los Rospicllosis? ¿Quien al
-riojano Camacho y á los paraguayos Cañete y Barrientos?
-
-Sin embargo, todos ellos son gloria de nuestra literatura antigua, y nos
-llenariamos de justo orgullo si llegásemos á poseer la coleccion de sus
-escritos.
-
-La dificultad para tomar una posicion social, era aun ardua para aquel que
-como el Sr. Rivadavia se sentia llamado por vocacion á la vida pública.
-Bajo el réjimen colonial no era posible alcanzar sino una parte pasiva en
-la gestion de los negocios de gobierno, y esta situacion humilde no podia
-convenir á un hombre de ingenio y de luces. La iniciativa no partia de
-aqui.
-
-Se pensaba en Madrid, y ese pensamiento, concebido en otro mundo, se
-ejecutaba en el nuevo, por los empleados reales, como se ejecuta una
-evolucion militar. Fué por esta razon que el Sr. Rivadavia permaneció
-perplejo por algun tiempo acerca de la carrera que deberia abrazar.
-
-Se ensayó en el ejercicio de comerciante y tomó á su cargo negocios
-cuantiosos que no le dieron resultados satisfactorios.
-
-Abrió estudio de abogado, pero no persistió mucho tiempo atado al potro en
-que las difusas cavilosidades de Parladorio de Farinacio ó Baldo colocaban
-al Togado, antes que los espositores modernos, el buen gusto introducido
-hasta en la jurisprudencia, y los nuevos códigos hubiesen cundido entre
-nosotros.
-
-Tanto en el foro como en el comercio no dió mas que los primeros
-pasos, “afectando ser grande y sábio en todas las carreras,” como le
-dijo con intencion de censura, uno de sus ilustres contemporáneos, en
-una de aquellas ocasiones en que el celo por los intereses agenos que
-se patrocinan ante los tribunales, ofusca la imparcialidad de la razon
-mas recta. Aquel apóstrofe que nuestra historia escrita ha querido
-consignarnos, vale para llenar un vacio en esta noticia biográfica, y para
-deducir que dominaron en el Sr. Rivadavia desde su juventud, las altas
-inspiraciones que le han traido su merecida nombradia. Dedúcese tambien de
-aquellas mismas palabras que ya desde entonces, sus actos y su persona, se
-revestian del aire de dignidad y elevacion que son como el reflejo externo
-de la conciencia del valer individual.
-
-La revolucion llamaba mientras tanto á nuestras puertas, trayendo consigo
-sobrada tarea y aplicacion para los talentos y las virtudes.
-
-La Junta central que gobernaba en le Península, cuando la invasion
-francesa dominaba casi todo el territorio, acertó á herir al pueblo de
-Buenos Aires con la eleccion de los altos funcionarios que destinó al
-gobierno del Rio de la Plata. Hidalgo de Cisneros elevado al rango de
-virey, Elio al de sub-inspector general y Nieto al de gobernador de
-Montevideo, no podian ser por sus antecedentes sino instrumentos para
-abatir á los nativos del pais y para ensalzar una faccion de españoles
-intolerantes, ensoberbecidos con sus caudales y con los recientes triunfos
-sobre los ingleses que se atribuian como gloria exclusiva de ellos.
-
-Conociendo Cisneros el estado del espíritu público en Buenos Aires, no
-quiso hacer la entrada oficial en esta ciudad sino despues de haber
-recibido el baston de manos de Liniers en la colonia del Sacramento. Las
-desconfianzas mútuas entre el nuevo gefe y los que habian de obedecerle,
-establecieron una frialdad que fué rápidamente tomando cuerpo hasta
-convertirse en una protesta de hecho por parte del mas poderoso que era el
-pueblo.
-
-Buenos Aires habia medido sus fuerzas. Las revoluciones del Norte de
-América y de la Francia habian puesto en muchas manos la cartilla á la
-moda de los derechos del hombre, y la Rejencia misma, vencida por la
-corriente contemporánea, acababa de declarar á los americanos dignos de
-ser libres.
-
-Al fin, un número reducido de porteños denodados, tomaron la resolucion
-de arrostrar el poder del virey, en cuya persona mal querida se
-disponian á mostrar la repugnancia que les causaba el gobierno de origen
-metropolitano. Contando con la simpatía de sus compatriotas, arrojan
-á Cisneros de su asiento y colocan en su lugar una junta de nueve
-individuos suficientemente autorizada para gobernar provisionalmente el
-vireinato hasta la reunion de un congreso general formado de los diputados
-de todas las provincias.
-
-Este hecho que contamos como el primero en las glorias de nuestra carrera
-política, tuvo lugar el 25 de Mayo de 1810.
-
-La revolucion de ese dia fué verdaderamente popular y sin derramamiento
-de sangre. Intervino en ella la razon, no la violencia. Las puertas del
-Cabildo habian permanecido abiertas muchas horas _á la principal y mas
-sana parte de este vecindario_, convocado con el fin de opinar acerca de
-las modificaciones que la situacion exijia en el gobierno. El Obispo, los
-Oidores, los generales de ejército, el Asesor, todos los empleados de
-nota, fueron escuchados y consignaron sus opiniones en un rejistro bajo
-sus firmas. El comandante del batallon de Patricios fué quien arrastró
-la opinion de la asamblea, y mereció el aplauso de la multitud reunida
-en la plaza, declarando en su voto que el _pueblo era el único que podia
-conferir la autoridad y el mando_. Al pié de este voto escribieron sus
-nombres, Moreno, Chiclana, Vieites, Passo, Belgrano, Castelli, Alberti,
-Larrea etc. etc., y D. Bernardino Rivadavia.
-
-Desde ese instante, estos hombres audaces echaron sobre sus reputaciones
-una responsabilidad que se mantendrá llamada á juicio mientras exista la
-história. Terrible situacion, que es como el castigo de quienes se elevan
-tan alto que alcanzan á tocar la fama.
-
-Uno de los primeros episodios de la _cuestion nacional_, obligó al Dr. D.
-Mariano Moreno á renunciar el cargo de secretario de la Junta gubernativa,
-á mediados de Diciembre de 1810. Aquel hombre de génio, á quien sus
-contemporáneos llamaron el Marcelo argentino, dejó un vacio dificil de
-llenar.
-
-El secretario de la primera Junta habia impreso carácter y dado fisonomia
-democrática á la revolucion y echado al pueblo en la via del entusiasmo,
-con una elocuencia de que dan testimonio estas palabras memorables de uno
-de sus decretos: “un habitante de Buenos Aires, ni ébrio ni dormido debe
-tener inspiraciones contra la libertad de la patria.”
-
-El puesto dejado por el Dr. Moreno debió ser ocupado necesariamente por
-una persona de su mismo temple, y capaz de dar comienzo á la reforma
-social y administrativa que exijian los nuevos fines del gobierno recien
-creado.
-
-D. Bernardino Rivadavia fué señalado por la opinion pública para
-reemplazar á Moreno. La Junta ejecutiva instalada el 23 de Setiembre de
-1844, que funcionó bajo la presidencia del honrado y enérjico Chiclana
-hasta Octubre de 1812, le nombró su secretario en los Departamentos de
-Gobierno y Relaciones Esteriores.
-
-En el año que media entre aquellas dos fechas, se sucedieron como en
-torbellino los sucesos de todo género. Causa admiracion respetuosa la
-entereza de corazon y la claridad de juicio que supieron desplegar
-nuestros padres en situaciones tan dificiles.
-
-Dos ejércitos improvisados en pocos meses obraban en el Perú y en la
-Banda Oriental, y era necesario proveer á la direccion y á las inmensas
-necesidades de uno y otro.
-
-Las negociaciones con Vigodet y con el enviado del Principe Regente de
-Portugal para el arreglo de las complicadas cuestiones de la provincia
-oriental, exijia por si solas, una contraccion de todos los instantes y el
-empleo de una sagacidad que salvára con honra los peligros presentes sin
-comprometer los planes de la independencia que tenia trazados la autoridad
-que gobernaba aparentemente en nombre del rey de España. Nuestras
-costas eran teatro frecuente de impensadas invasiones de los marinos de
-Montevideo enseñoreados de las aguas de los rios. El gobierno patrio no
-contaba todavia con el valiente granadero que habia de escarmentarles en
-las barrancas de San Lorenzo.
-
-A par de estos conflictos que pueden llamarse esteriores, asaltaban á la
-autoridad otros mas inmediatos y no menos premiosos. El rumor sordo de las
-conspiraciones se apercibia á veces como resultado de las parcialidades,
-tanto mas enconadas, cuanto que sus banderas en lugar de colores de
-principios mostraban letreros de nombres propios.
-
-Esta situacion del espíritu público dió su fruto amargo el 7 de Diciembre
-de 1811. En aquel dia “cediendo á las intrigas y á las seducciones de los
-enemigos de la patria” segun el lenguaje oficial de entonces, una porcion
-de soldados del regimiento número 1.ᵒ de la guarnicion, desobedecieron
-al gobierno y consternaron al vecindario con una escena de sangre. La
-fuerza trajo á los rebeldes á la antigua subordinacion; pero antes que la
-ejercitase el gobierno, agotaron sus miembros todos los medios pacíficos,
-y hasta tuvieron el heroismo de presentarse ante los amotinados sin mas
-armadura que la persuacion.
-
-No fué este el único ni el mayor peligro de que triunfó aquella
-administracion. En los primeros dias del mes de Julio de 1812 hubo de
-estallar una conspiracion contra-revolucionaria, de la cual habrian sido
-los miembros de la Junta las primeras víctimas si por suerte de la buena
-causa no hubiera abortado el terrible plan que los conspiradores habian
-tramado. La habilidad é incontrastable firmeza de D. Bernardino Rivadavia,
-dice un escritor argentino, contribuyeron á descubrir y á vencer la vasta
-y poderosa conspiracion de Alzaga, amago el mas serio entre cuantos han
-podido poner en peligro la independencia del Rio de la Plata.
-
-La administracion de la Junta fué tan laboriosa como las circunstancias lo
-exijia. Apenas habian transcurrido seis meses despues de su instalacion
-cuando ya habia dotado al “ejército de la patria,” como entonces se
-decia, de un Estado Jeneral para su uniformidad y disciplina y de un plan
-metódico para la reforma de los abusos introducidos en él. Se habian
-establecido fábricas de fundicion de armas y de pólvora en la capital y
-en Tucuman. Las famosas baterias del Rosario fueron construidas entonces
-para facilitar la navegacion y el comercio con el Paraguay. Fué tambien
-entonces que se creó el regimiento de Granaderos á caballo tan dignamente
-mandado por San Martin y Lavalle en épocas distintas. Se creó una cámara
-de apelaciones en sustitucion de la audiencia. Los ejércitos del Perú y de
-la Banda Oriental fueron socorridos con mas de ochenta mil pesos en dinero
-efectivo. Se convocó á los caciques de la pampa á un gran parlamento á fin
-de asegurar las comunicaciones con Patagones y levantar poblaciones en
-Salinas y en otros puntos adecuados del desierto. Por último, y dejando
-de enumerar cien disposiciones mas, todas importantes, el gobierno de la
-Junta estableció la libertad de imprenta y la seguridad individual, bajo
-la éjida de los estatutos constitucionales, cuyos bienes eran desconocidos
-en estos paises desde el tiempo de su descubrimiento y conquista. Asi se
-espresa un documento de aquellos tiempos.
-
-El gobierno de la Junta se ocupó del presente preparando el porvenir. Fué
-práctico y ejecutivo sin materializarse, no sacrificándolo todo á las
-urgentes realidades del momento. Se apoyó tanto en las fuerzas morales
-de la opinion como en la fuerza efectiva de los ejércitos. Supo fundir
-cañones á la Gomer; pero tambien fué hábil para exitar el patriotismo
-hasta en el bello sexo. Las damas mas distinguidas de Buenos Aires
-contribuyeron con una suscripcion crecida para cubrir el valor de un
-brillante armamento que el Estado no podia pagar por la penuria de su
-tesoro. Al dar cuenta estas damas del obsequio que hacian al gobierno,
-y de la poética idea de inscribir sus nombres en las armas adquiridas
-y distribuidas por ellas, decian en un documento digno de recordarse:
-“Cuando el alborozo público lleve hasta el seno de nuestras familias la
-nueva de una victoria, podremos decir en la exaltacion del entusiasmo: yo
-armé el brazo de ese valiente que aseguró su gloria y nuestra libertad.”
-
-Las reuniones y fiestas públicas comenzaron desde aquel tiempo, con las
-armonias de los himnos patrios escuchados por la concurrencia puesta en
-pié y las cabezas descubiertas. El aniversario de Mayo de 1812 fué una
-especie de palenque noble y pacífico, abierto al mérito y á las virtudes,
-premiadas ante la muchedumbre para inspirarla una emulacion fecunda. Las
-sumas de dinero que en los años anteriores se habian consagrado á vulgares
-y dispendiosas diversiones, se aplicaron en 1812 á socorrer las viudas,
-hermanas é hijas de los soldados muertos al servicio de la causa comun,
-á dotar doncellas pobres y á libertar esclavos. Fomentóse la poblacion;
-se honraron las letras dando á un afamado literato la comision oficial
-de redactar nuestros anales, y se buscaron en Europa sábios y profesores
-para derramar en el pais los conocimientos útiles. Las trabas del comercio
-se alijeraron, á la enseñanza se le dió ensanche y proteccion. Un vasto
-establecimiento “en donde debia formarse el químico, el naturalista, el
-jeometra etc.,” bajo la direccion de maestros afamados del viejo mundo,
-es concebido por la Junta, y se abren suscriciones en la capital y en
-las provincias del estenso vireinato, para llevar á cabo una idea de tan
-feliz inspiracion. “Nada importaria, decia con este motivo un aviso
-oficial, que nuestro fértil suelo encerrase tesoros inapreciables en los
-tres reinos de la naturaleza, si privados del auxilio de las ciencias
-naturales, ignorásemos lo mismo que poseemos.” A medio siglo seria
-oportuno repetir estas mismas palabras, porque ahora, como entonces,
-esperimentamos la necesidad de dar á nuestros estudios un caracter mas
-exacto y mas aplicable al aprovechamiento de la naturaleza del suelo
-argentino, en el sentido de la industria.
-
-La Europa no podia ser indiferente á los notables sucesos de que la parte
-española de América era teatro desde 1810. La España hacia esfuerzos de
-todo jénero para mantener su predominio y para robustecer la defensa
-de sus derechos, no solo por medio de las armas sino tambien de las
-influencias de los gabinetes europeos, casi todos devotos á ella ó cuando
-menos al principio lejitimista que representaba.
-
-Llevamos adelante una revolucion que habia de dar forzosamente un nuevo
-mundo al réjimen republicano, y las monarquias no podian menos que
-oponerse á la realizacion de este hecho. La España tenia de su parte á
-todos los gobiernos absolutos del viejo mundo, y acababa de despertar
-las simpatias de la Inglaterra, aliada suya en la heróica resistencia
-contra la invasion de los franceses. Los peligros que de esta situacion
-podian resultar para la revolucion americana se presentaron de bulto con
-la vuelta de Fernando VII al trono de sus mayores. Casi al mismo tiempo
-que llegaba á Buenos Aires la noticia de este suceso y de la caida de
-Napoleon, llegaron avisos fidedignos de la espedicion poderosa que el
-gobierno español preparaba para avasallar al Rio de la Plata. Espedicion
-para la cual no contaba únicamente con sus recursos propios, sino tambien
-con el buen éxito de las negociaciones entabladas para sacar auxilios
-de provisiones y de fuerzas de los puertos del vasto litoral brasilero,
-sujeto á las influencias de la casa de Braganza. Esta influencia podia
-estenderse á toda la costa oriental del Rio de la Plata, que en 1817 fué
-ocupada realmente por los portugueses so pretesto de sofocar la anarquia.
-
-La politica del Ministerio británico añadia nuevas dificultades á la
-marcha de la independencia. Cuando los borbones de la Península se
-restablecieron de las usurpaciones del Corso, Lord Stranffordt exijia mas
-bien que aconsejaba en nombre de su gobierno, la adopcion por el de las
-Provincias Unidas “de una conducta politica cual convenia al nuevo órden
-de cosas” de la España.
-
-Fué entonces y en mérito de tan complicada situacion, que se acordó por
-el gobierno la mision diplomática de los Sres. Rivadavia y Belgrano
-cerca de los gabinetes de Madrid, Paris y Londres. En 1814 debieron
-partir estos señores del Rio de la Plata, y no seria sin emocion que al
-llegar á la linea que separa al globo en dos hemisferios, tocaron con el
-inmenso sepulcro de su predecesor y nuestro primer plenipotenciario en el
-estrangero.
-
-El titulo diplomático de aquellos señores era el de Diputados del
-gobierno de las Provincias Unidas, y los objetos de su mision de la mayor
-importancia, pues, usando de las palabras de un distinguido actor en
-los sucesos argentinos de aquella época, “se dirijian á ganar tiempo y
-prevenir los resultados de una invasion; objetos, añade, que se hallan
-especificados en las actas del Consejo de Estado, despues de aprobadas por
-la soberana Asamblea Jeneral Constituyente.”
-
-Esta aseveracion está de perfecto acuerdo con el testo de una nota oficial
-del Sr. Rivadavia, datada en Perpiñan á 19 de Agosto de 1816, en la cual
-dice á su gobierno: “En mi propartida de la córte de Madrid recibí el
-diploma de 19 de Febrero último, por el que V. E. se ha dignado nombrarme
-por Diputado de esas provincias cerca de la Corte de Paris con estension á
-otras potencias.... Recibí igualmente la instruccion á que se refiere, y
-tengo la satisfaccion de asegurar á V. E. que todas mis operaciones han
-prevenido el punto principal á que se contrae, que es _el de neutralizar
-todo proyecto de espedicion de la Península con direccion á esas playas_.”
-
-A 21 de Diciembre de 1815, el ministro español D. Pedro Cevallos dirijió
-desde Madrid al Sr. Rivadavia una nota, haciéndole saber que era voluntad
-de S. M. que en vista de aquella real órden que le comunicaba con mucha
-gusto por los informes que tenia de sus apreciables cualidades, se pusiese
-en camino para aquella corte y se presentase á tratar del objeto de su
-mision, _que seria atendido por S. M. en todo lo que fuese compatible con
-su dignidad y su decoro_.
-
-El Sr. Rivadavia no entró á Madrid hasta el 20 de Mayo de 1816, y
-al siguiente dia fué recibido por el primer ministro á quien en esa
-ocasion presentó su credencial. Alojaba nuestro Diputado en la calle del
-Desengaño, casa número 4, cuarto segundo.
-
-Tenemos á la vista algunas notas originales del mencionado ministro de
-Estado, Cevallos, pasadas al diputado argentino. Se vé en ellas que desde
-las primeras conferencias en que el rey _se prestó á oir las espresiones
-de sumision y vasallaje de los que se dicen diputados del llamado gobierno
-de Buenos Aires_, comenzó la diplomacia peninsular á apercibirse de
-que bajo aquellas formas respetuosas habia la intencion formada de una
-completa emancipacion. No era estraño. Las conferencias comenzaban en
-Junio de 1816, es decir, un mes antes que el congreso de Tucuman dijese al
-mundo que era voluntad unánime é indubitable de las Provincias Unídas en
-Sud-América romper los violentos vinculos que las ligaban á los reyes de
-España.
-
-El ministro Cevallos halló que el documento que acreditaba el carácter
-público del Sr. Rivadavia era informal y á tal punto desnudo de
-autenticidad que daba motivos para sospechar de su lejitimidad. Estas
-cavilosidades de Cevallos eran alimentada por los informes personalmente
-interesados que le comunicaba D. Manuel Sarratea, quien segun el mismo
-ministro _tambien se decia diputado_. Sarratea aseguraba que los poderes
-del Sr. Rivadavia estaban revocados. Las pasiones de la lucha intestina
-habian atravesado el océano y se ejercitaban en mengua del crédito del
-pais y de su causa, en el seno mismo de los gabinetes de Europa.
-
-El Sr. Rivadavia tenia instrucciones precisas para arreglar á ellas su
-conducta, pero acabamos de ver que no eran de naturaleza para manifestarse
-á las cancillerias de Fernando VII. Cuando el ministro preguntó al
-diputado que si las tenia, contestóle éste que ni la llevaba ni las habia
-pedido á sus comitentes, dando por razon, que habiendo en la Junta de
-Buenos Aires algunas cabezas exaltadas le había parecido preferible no
-llevar instrucciones á llevarlas tales que pudiese irritar el ánimo de S.
-M.
-
-El Sr. Rivadavia deseando obtener algo de importancia para la causa de su
-pais, á pesar del mal sezgo que tomaba la negociacion invocó por medio
-del director de la compañia de Filipinas D. Juan Manuel de Gondasegui, no
-sabemos que capitulo de sus instrucciones.
-
-Esta contradiccion, entre no tener guia escrita de su conducta y apelar
-á ella al mismo tiempo, aumentó las sospechas del ministro contra la
-buena fé con que obraba el diputado, y dictóle los siguientes párrafos
-de un oficio fecha 21 de Junio que creemos deber consignar al pié de la
-letra. Dicen así: “Las sospechas crecieron con la noticia de que los
-corsarios de Buenos Aires se habian apostado á las cercanias de Cádiz para
-hostilizar nuestro comercio; y esta noticia unida al retardo de la venida
-de V. dieron á las sospechas un grado de evidencia de que los designios
-de Buenos Aires no eran otros que los de ganar tiempo y adormedecer las
-providencias reclamadas por la justicia y por el decoro del gobierno.
-
-“Despues que este ha puesto en práctica todas las medidas reclamadas
-por la clemencia, y por el deseo de poner fin á una discordia intestina
-que hace la desolacion de unos pueblos hasta ahora felices, asi por su
-aventajado clima como por la prudencia y suavidad de las leyes que los
-regian; es preciso que acordándose de su decoro, _corte el hilo de unas
-conferencias destituidas por parte de V. del candor, buena fé y sincero
-arrepentimiento_ que debian animarlas singularmente cuando se entablaron
-bajo de la autoridad de un soberano que ha querido que el atributo de
-padre de sus pueblos resalte sobre los demas de su soberania.
-
-“En consecuencia ha determinado S. M. _que V. se retire de España_ para
-donde guste, bajo la salvaguardia de su real garantia; pues como quiera
-que esta se concedió á un sujeto que se creyó adornado de las calidades
-que inspiran la confianza, y despues de las conferencias á otro muy
-distinto á los ojos de la ley, sin embargo, el rey se desentiende de sus
-derechos y solo se acuerda de lo que se debe á si mismo. Lo participo á V.
-de real órden para su inteligencia y puntual cumplimiento.”
-
-El diputado debió hacer al ministerio español una esposicion siete dias
-despues de la nota que acaba de transcribirse, sincerándose de los
-cargos que en ella se hacian á su persona y carácter, exposicion que fué
-tachada por Cevallos de inexacta, y considerada indigna de toda atencion.
-Sin embargo, el ministro no pudo menos que establecer oficialmente
-una diferencia entre la persona del Sr. Rivadavia y el gobierno de que
-emanaban sus poderes, sentando que sus observaciones sobre la falta de
-candor y buena fé no recaen sobre el diputado, sino sobre la comision
-que desempeñaba, pero sin embargo, le repetia que el decoro del rey no
-permitia por mas tiempo la prolongacion de su permanencia en la Península.
-En consecuencia salió el Sr. Rivadavia de Madrid el dia 15 de Julio de
-1816, llevando consigo el convencimiento de que la córte de España estaba
-irrevocablemente decidida á no entrar por partido alguno “racional, ni á
-aquietarse sino con el estremo de dominacion que produce una conquista que
-ensangrienta el resentimiento y el furor en las guerras civiles.”
-
-En comunicaciones de 8 y 18 de Enero de 1816 dió cuenta el Sr. Rivadavia á
-su gobierno de los incidentes de esta negociacion y del éxito de ella. Asi
-se infiere de una nota datada en París á 10 de Setiembre del mismo año,
-dirijida tambien á su gobierno. En esta misma nota se lée lo siguiente:
-“Es de mi deber participar á V. E. que cuando salí de España se activaban
-por toda ella las providencias para embarcar en Cádiz una espedicion
-contra esa capital y dependencias al mando del conde de Labisbal: su
-número no era aun conocido del público, pues ya se decia de siete, de
-diez y aun de diez y ocho mil hombres de tropa de línea de toda arma.
-
-Tambien juzgo de mi obligacion avisar á V. E. que era persuacion universal
-en la córte de Madrid y en toda España, que dichas fuerzas operarian
-contra ese pais aliadas con las de S. M. el rey de Portugal y Brasil.”
-
-Con respecto á su conducta en la negociacion, el diputado Rivadavia se
-espresa asi al final de esta comunicacion: “Yo eseguro á V. E. que he
-llenado todas las instrucciones de mi comision, y que no he omitido medio
-para persuadir á la córte de Madrid de las buenas disposiciones de esos
-pueblos, _asi como para demostrar la justicia y los derechos no solo de
-ese pais, sino de todas las poblaciones de América á quienes considero en
-un caso absolutamente idéntico_.”
-
-En la diplomacia como en la guerra, el pueblo argentino no fué jamás
-egoista. Su sangre y su pensamiento concurrieron jenerosamente á la obra
-de la independencia, emprendida casi á un mismo tiempo por toda la América
-de orijen español. El carácter del Sr. Rivadavia se prestaba naturalmente
-á la idea jeneralizadora que fué como la base de la doctrina política del
-gobierno creado por la revolucion de Mayo.
-
-Estos antecedentes auténticos dan gran peso á las siguientes palabras
-que transcribimos del libro titulado _Rosas y sus opositores_, cuyo autor
-se hallaba bien informado por relaciones que habia oído de la boca misma
-de testigos y contemporáneos del Sr. Rivadavia. Tuvo la valentia (dice el
-autor de aquel libro refiriéndose al diputado argentino) tuvo la valentia
-de decir rostro á rostro á Fernando VII que la independencia americana
-era ya una necesidad. El ministro Soler que entró con él en una discucion
-sobre este punto, salió de ella convencido, y la córte de Madrid alarmada
-del proselitismo que hacia el americano Rivadavia, ordenó que saliese de
-los dominios españoles.
-
-Era pues, con mucha verdad que decia á su amigo Chiclana desde Paris en
-carta confidencial fechada á 14 de octubre de 1816..... «Yo he trabajado
-cuanto podía y acaso mas de lo que debia: no puedo referirle aun cuanto he
-hecho, cuanto me he espuesto y los lances que he tenido por conseguir la
-libertad y bien posible de nuestra compasible patria.....»
-
-A dar crédito á los escritos sueltos que en justificacion propia han dado
-en 1820 algunos altos funcionarios, debieran obrar en nuestros archivos
-los documentos suficientes para probar que, si por un abuso de facultades
-hubo quien en nombre de las Provincias Unidas negociase con la córte de
-España por conducto del conde de Cabarrus, el establecimiento del infante
-D. Francisco de Paula en el Gobierno de este pais, no faltó tampoco
-quien en representacion de los intereses verdaderos de la revolucion se
-opusiese, en el teatro mismo de aquellas desacordadas negociaciones, á
-la realizacion de un plan que contrariaba el deseo manifiesto de estos
-pueblos. La gratitud que este servicio debe despertar en nosotros, recae
-de justicia sobre la memoria del Sr. Rivadavia, quien descubrió y deshizo,
-segun toda probabilidad, aquellos errores hijos tal vez de la debilidad
-del espíritu mas que de la falta de probidad patriótica.
-
-El Jeneral D. Manuel Belgrano partió de Londres para el Rio del Plata
-el 15 de noviembre de 1815, y desde entonces; los graves negocios de la
-mision de que hacia parte, quedaron al cuidado esclusivo del Sr. Rivadavia.
-
-La situacion personal de este era embarazosa, no solo por el recargo
-de quehaceres y responsabilidad, sino tambien por la escasez de medios
-pecuniarios para atender á los gastos ocasionados por repetidos viajes,
-por una estensa correspondencia (llevada por él solo, pues no tenia ni
-secretario ni escribiente) «estando para nada menos aparejado que para
-pendalista,» como el mismo lo aseguraba á un amigo, y por la necesidad
-de sostener el decoro de la posicion que ocupaba. Todo el caudal de que
-había podido disponer desde la separacion de su amigo el Jeneral Belgrano
-hasta principios de febrero de 1818, estuvo reducido á trescientas
-sesenta libras esterlinas, que distribuidas en veinte y siete meses
-que median entre ambas fechas, corresponden á sesenta pesos mensuales.
-El crédito pecuniario de nuestros supremos Directores no debia ser muy
-grande entonces en las plazas estrangeras, pues nos consta por documentos
-fidedignos que la casa de los señores Hallet de Lóndres, no honraron
-la libranza de diez mil fuertes que á favor del diputado habia librado
-el Jeneral D. Ignacio Alvarez, encargado provisoriamente del ejecutivo
-nacional.
-
-A mediados de octubre recibió en Paris el Sr. Rivadavia la noticia
-semi-oficial de la declaracion de la independencia proclamada por el
-congreso. «Rindo á V. E., decia al Director con este motivo, las mas
-sinceras felicitaciones y le protesto los mas vivos votos por su felicidad
-y acierto.» El dia 12 de Diciembre siguiente, llegó á sus manos un oficio
-del gobierno de las Provincias-Unidas; comunicándole en forma aquella
-misma noticia acompañada de «copias certificadas de la declaracion de la
-Independencia» y advertiéndole del riesgo que corria su persona si aun se
-hallase en la córte de Madrid, y de la necesidad de retirarse de ella.
-
-Con motivo de esta comunicacion tuvo oportunidad el Sr. Rivadavia de
-manifestar nuevamente el patriotismo de sus sentimientos, espresándose asi
-en contestacion. «Me lisongeo de haber anticipado mis felicitaciones por
-tan plausible é importante suceso. Las repito con una plenitud de gozo que
-me hace en parte olvidar que esta sancion aunque tan justa y necesaria,
-no debe mirarse en la actualidad por todos los que tenemos el honor de
-pertenecer á ese pais, _sino como nueva obligacion que nos impone el
-sacrificio de nuestras pasiones, la dedicacion de nuestros talentos y la
-concentracion de nuestras fuerzas, para realizarla con la celeridad que
-exije la situacion urgente de esos pueblos_.»
-
-A fines de Diciembre de 1816 fué instruido el Sr. Rivadavia de que en la
-isla Antigua habia sido capturada por la corbeta _Branes_ de S. M. B.,
-una fragata de guerra con pabellon argentino comandada por el coronel D.
-Guillermo Brown. La captura tenia por pretesto la falta de los papeles
-que el derecho de las naciones requiere para ejercitar el corso, y la
-noticia de este suceso llegaba al conocimiento del Diputado con colores
-poco favorables á la probidad tantas veces acreditada del que fué despues
-nuestro glorioso almirante. En este acontecimiento de suma trascendencía
-en aquella época, procedió el Sr. Rivadavia con actividad y acierto.
-Su primer paso fué autorizar á los Sres. Hallet hermanos y compañia de
-Londres, para que procedieran judicialmente á reclamar el buque de guerra
-y las presas de su convoy, en nombre y representacion del gobierno de las
-Provincias Unidas.
-
-Apenas el coronel Brown se vió envuelto en aquellas dificultades se
-dirigió á los Diputados de Buenos Aires en Europa, dándoles cuenta de
-las circunstancias en que se hallaba. Y como fuese el Sr. Rivadavia el
-único representante del gobierno de las Provincias Unidas del Rio de
-la Plata que á la sazon se hallase allí, se creyó en el deber y con el
-derecho de contestarle asegurándole que desde luego se hubiera dirijido
-al Lord Vizconde Castlereaght en los términos exijidos por los intereses
-y derechos de su gobierno, si no hubiese visto con placer que el coronel
-Brown le aseguraba de que dentro de pocos dias seria declarada libre la
-fragata de su mando: que en tal concepto creia mas prudente reservar todo
-paso oficial hasta recibir noticias auténticas y pormenores del suceso.
-
-El Sr. Rivadavia no perdió esta ocasion para levantar el espíritu del
-prisionero comunicándole la reciente declaracion de la independencia y
-los sucesos prósperos de los corsarios de Buenos Aires sobre las costas
-españolas del Oceano y el Mediterráneo. Y como el bravo coronel pidiese en
-su comunicacion reglas acertadas para dirijir su conducta, no quedó corto
-el Sr. Rivadavia en satisfacer aquel deseo, haciéndolo con tanto peso
-que seria una usurpacion á su fama el no consignar aqui aquellas reglas,
-ya que la casualidad las ha traido á nuestro conocimiento. “Como V. S.
-tiene la bondad, le decia con fecha 3 de Enero de 1817, de pedir consejos
-amistosos, yo opino que el interés del Estado, de V. S. y su honor mismo
-exigen con urgente preferencia que asi que se halle V. S. en disposicion,
-retorne con toda brevedad á Buenos Aires, participándome en todo caso su
-determinacion y cuanto sea digno de una noticia oficial.”
-
-Un subalterno de aquella espedicion se había dirigido tambien á los
-Diputados, y segun parece, con espíritu poco favorable al gefe á quien
-estaba subordinado. Al contestarle el Sr. Rivadavia en la misma fecha
-que lo hacia al coronel Brown, lo hace con palabras que tampoco deben
-condenarse al olvido. Si las que hemos copiado honran la prevision del
-diplomático, las siguientes demuestran el culto que prestaba el ciudadano,
-en toda ocasion, al principio de autoridad que mas tarde se esforzó en
-radicar en su patria. “Creo tan de mi deber como del interés de Vd.,
-escribia al mencionado oficial, el prevenirle á nombre de nuestro gobierno
-que por ningun motivo se separe V; ni consiguientemente su tropa de la
-espedicion, hasta que esta regrese á Buenos Aires, ó que otros resultados
-que imposibiliten este caso le faculten á Vd. á hacerlo; y aun entonces no
-lo deberá ejecutar sin órden espresa de su gefe. El contesto de su oficio
-me obliga á recordarle que un oficial de verdadero mérito, cuantos mas
-conocimientos posea, aun sobre sus gefes, tantos mayores deberes le ligan
-á la observancia de la disciplina. Yo me lisongeo de que Vd. conocerá bien
-la importancia de este principio, y toda la trascendencia de cualquiera
-infraccion de él. Asi espero, que, tan celoso de los intereses de su
-patria como exacto en el cumplimiento de sus obligaciones, sabrá continuar
-todos los sacrificios que estas le demanden, proporcionando á nuestro
-gobierno la satisfaccion de premiar á un oficial que ha sabido completar
-su mérito....”
-
-Las esperanzas del coronel Brown fueron burladas. La “Hércules,” que
-asi se llamaba la fragata de su mando, fué declarada buena presa por
-los tribunales de Antigua, como lo fué mas tarde por el almirantazgo de
-Lóndres. Para ventilar sus derechos ante los magistrados que componian
-esta córte militar, se trasladó el coronel Brown á aquella capital, desde
-donde se puso en correspondencia con el Sr. Rivadavia. El coronel Brown
-comunicó al Diputado argentino los antecedentes necesarios para que éste
-formase juicio de aquel suceso ruidoso y para vindicarse de los cargos que
-la opinion hacia recaer sobre él, no sin algunos visos de bien fundados.
-Pretendia tambien el coronel que el Diputado se trasladase á Lóndres y
-tomase parte personalmente en el proceso que bajo la direccion de letrados
-ingleses habia entablado contra las autoridades de la Antigua.
-
-El Sr. Rivadavia dió contestacion á la nota de Brown desde Paris, con
-fecha 27 de Junio de 1817, observando que si á él le tocaba “la defensa
-de nuestros derechos y el honor de nuestro pabellon, no era aquel el
-campo en donde debieran defenderse, porque ni el caballero Stirling, ni
-el subdelegado de la marina Antigua, ni la misma córte del almirantazgo
-habian atacado el honor y la propiedad del supremo gobierno de las
-Provincias Unidas del Rio de la Plata, sino el ministerio de S. M.
-Británica.... A este, pues, corresponde esclusivamente la subsanacion de
-todos los daños y perjuicios irrogados á dicho gobierno, y un enviado
-no puede ni debe exijirlas de otra autoridad de esa nacion.” Esta
-determinacion de no presentarse en la capital de Inglaterra, sino en caso
-absolutamente necesario, tenia por verdadero motivo evitar el hacerse
-el blanco inmediato de desaires que preveia por el silencio del gabinete
-y por el curso parcial de la subsanacion del negocio, en el cual habia
-tomado parte el Cónsul de España desde su iniciacion ante los tribunales.
-Mas no por esto dejó el Sr. Rivadavia de atender los intereses argentinos.
-Con la misma fecha de la nota el coronel Brown dirijió una detenida
-comunicacion á los señores Hallet hermanos y compañia, dándoles bases y
-razones en que se fundaron para reclamar del ministerio de Relaciones
-Esteriores del gobierno inglés la satisfaccion que el proceder del
-Comandante Stirling y la córte del almirantazgo de la Antigua le ponian en
-el deber de dar.
-
-Como el Sr. Rivadavia tenia á la vista una copia legalizada del espediente
-obrado en la citada isla, puede considerarse como un estracto de él la
-relacion que hace de los hechos, los cuales nos parecen interesantes
-para la historia, por lo tanto oportuna la transcripcion siguiente de
-algunos párrafos de la nota dirijida á la casa de Hallet.--“Partiendo del
-principio de la absoluta neutralidad” (dice la nota) que en la guerra de
-España con las provincias del Rio de la Plata ha proclamado y protestado
-el gobierno inglés, enunciaré los datos y hechos mas esenciales. La
-fragata “Hércules” era bajo todo respectos un buque de guerra del Gobierno
-de Buenos Aires: la comision y el destino son los que dan este carácter
-segun las convenciones y prácticas que forman el derecho marítimo.
-
-El que la propiedad del buque sea de un particular nada altera esta
-calidad, y la nacion inglesa es la que puede suministrar mas pruebas de
-esto. El comandante de dicho buque D. Guillermo Brown es un oficial de las
-provincias del Rio de la Plata: él es de origen inglés; mas en el momento
-que admitió el primer despacho del supremo gobierno de dichas provincias,
-revistió todas las calidades que les autorizaban á obrar como oficial
-de honor en una guerra contra aquel pais. Los vasallos de S. M. B. han
-tenido hasta ahora la facultad de hecho y de derecho para consagrar sus
-servicios á cualquiera nacion, como no sea contra la suya. Y sobre todo,
-el caballero Brown hacia sobrado tiempo que servia al gobierno de Buenos
-Aires, para que el de la Gran Bretaña pudiera haberlo sabido y reclamado,
-si juzgaba que los servicios de él contrariaban sus intereses ó su
-política.
-
-«En la espedicion de que era parte la citada «Hércules» no intervino la
-mas mínima propiedad inglesa.» El armamento, pertrechos y habilitacion
-misma eran de la propiedad y costo inmediato del gobierno de Buenos Aires,
-como consta de los documentos que obran en el espediente.
-
-El casco y aparejo del buque que formaban toda la propiedad del oficial
-Brown, no puede calificarse por ningun sólido principio de propiedad
-inglesa: ella pertenecia antes al mencionado gobierno que habia comprado
-dicho buque para su servicio, del que hizo donacion á uno de sus oficiales
-premiando al mérito y animando la emulacion de los que le servian.
-
-«El arribo de la fragata «Hércules» á la Barbada, considerado como buque
-de guerra no ha contravenido á ninguna ley marítima de comercio ó colonial
-que autorice á su aprehension y confiscacion, y aun cuando se le gradue
-de buque mercante, habiendo arribado por necesidad, y no probándole hecho
-ni intencion de hacer alguna introduccion clandestina, como lo comprueba
-el proceso, por los tratados y leyes coloniales de España misma, no
-puede negársele en tal caso el auxilio que su necesidad demanda ni menos
-detenerlo....»
-
-Hemos dicho que sobre la conducta del coronel Brown pesaban algunas
-sombras; él bien lo conocia, pues ofreció al Sr. Rivadavia una plena
-satisfaccion prestándose á darla personalmente en Paris mismo si asi se lo
-exijiese el Diputado de su gobierno.
-
-El Sr. Rivadavia con la imparcialidad que correspondia en negocios tan
-graves, no quiso disimularle ni la naturaleza ni la fuerza, tal vez
-aparente, de los actos que empañaban la fama del buen marino; pero tomando
-en cuenta la instancia que este hacia para lavarse de toda mancha, tuvo
-la discrecion el Sr. Rivadavia de tranquilizar el espíritu de quien podia
-aun prestar á la causa de la independencia servicios de consideracion.
-En la nota mencionada del 27 de Junio le decia: «Pasando á lo que toca á
-su honor personal, aseguro á V. S. con la franqueza que me pide; que mi
-opinion del benemérito coronel Brown es siempre la misma que he tenido
-la satisfaccion de manifestar en toda oportunidad, y le protesto que me
-lisongeara mucho poder obrar siempre conforme á ella. Persuádase V. S. que
-conozco sobradamente los enemigos que forman el mérito y la desgracia,
-mayormente si los accidentes prestan la decoracion del celo á la calumnia.
-En caso semejante, donde hay un mérito bien fundado y un talento que hacer
-valer no falta mas que el carácter, y yo me congratulo de entreveer este
-en su persona.»
-
-La nobleza de este lenguaje, los principios de derecho público y los
-pormenores históricos que encierran las dos notas que en parte dejamos
-copiadas, las dan una importancia que hace que tengamos á dicha la
-conservacion de tan preciosos documentos. Por cierto que de la lectura
-de ellos no podría traslucirse la situacion personal del autor, ni los
-motivos de desaliento que en el instante de firmarlos debian obrar sobre
-su ánimo. Dejaremos que él mismo pinte esa situacion en el siguiente
-párrafo de su comunicacion de 24 de Mayo de 1817, al Director Puyrredon,
-que dice asi: «Acabo de recibir un oficio de V. E. datado en esa capital
-á 3 de Enero del corriente año .... en que me íntima que no apareciendo
-motivo de conveniencia que pueda fundar mi residencia en Europa para lo
-sucesívo, regrese á ese pais .... Yo obedezco á la órden de V. S. y desde
-luego no promederia un momento entre la obediencia y la ejecucion si no
-me retuvieran motivos insuperables por el presente. En los puertos de
-Francia no será fácil encontrar buque que haga viaje directo á esa por
-lo que probablemente me veré obligado á pasar á Inglaterra. Mas no tengo
-recurso alguno para hacer frente á los gastos precisos de mi transporte.
-Y sobre todo, no hace honor á ese gobierno ni á mi persona el salir de
-esta capital sin cubrir lo que debo en ella, mayormente cuando se me ha
-anticipado bajo la sola garantia de mi persona.»
-
-El 10 de Diciembre de aquel mismo año recibió nuevos plenos poderes
-para constituirse en órgano del gobierno de las Provincias Unidas de
-Sud-América cerca de los soberanos de Europa, con el objeto de conquistar
-la estima de estos á favor de aquel gobierno, el cual estaba seguro de
-granjeársela por la bondad de su conducta, segun la espresion oficial de
-los respectivos documentos diplomáticos.
-
-Por los antecedentes que tenemos á la vista venimos en conocimiento de
-la importancia de los trabajos del Sr. Rivadavia en Europa; pero no
-podemos trazar una historia de ellos por lo incompleto de aquellos mismos
-antecedentes.
-
-El Diputado argentino no dejó de negociar un solo momento, á fin
-de inclinar al gabinete francés á protejer con su fuerza moral la
-independencia de esta parte de América, conato principal de nuestra
-política esterior. El Sr. Rivadavia habia conseguido captarse la amistad
-de escritores y personajes influyentes capaces de obrar sobre la opinion
-del pueblo francés y sobre la política de su gabinete. Monseñor Deprat
-puso su pluma calorosa al servicio de la gran causa americana, y los
-sentimientos democráticos del noble general Laffayette, no permanecieron
-inoficiosos ante las hábiles instancias del Sr. Rivadavia cuyo elevado
-carácter supo apreciar aquel hombre tan simpático para los amigos de la
-libertad.
-
-Debiendo respetar el punto político de partida del monarca francés de
-aquella época, el Sr. Rivadavia declaró que el gobierno que representaba
-habia seguido una conducta conforme con las doctrinas conservadoras
-proclamadas por el Congreso de Viena de 9 de Junio de 1815. Que aquel
-creia, por consiguiente, cumplir con sus deberes, perseverando en la
-línea de conducta que habia seguido, empleando con respecto del Rey de
-España todos los medios de conciliacion que estuvieran á su alcance,
-aumentando y fortificando los medios de defensa, al mismo tiempo que
-se esforzaba por mejorar y perfeccionar sus instituciones. Hacia esta
-declaracion con motivo del Congreso de soberanos que debia tener lugar
-en Aix-Lachapelle, y en el cual, segun los cálculos del Sr. Rivadavia,
-deberia tratarse la gran cuestion americana á instancias del gabinete
-peninsular. Los esfuerzos de nuestro diplomático se contrajeron por tanto
-á presentar la causa y el crédito del gobierno de las Provincias Unidas
-bajo puntos de vista favorables, demostrando en laboriosas memorias que
-redactó al efecto, el progreso creciente del comercio, de la riqueza y
-de la civilizacion del Rio de la Plata, asi como de los demas Estados
-que tenian un propósito comun con nuestras Provincias.--“La existencia
-politica, la organizacion interior y las relaciones esteriores de la parte
-mas vasta, hermosa y fértil de la América, (decia el Sr. Rivadavia en 15
-de Octubre de 1818, en nota confidencial escrita en frances al Jeneral
-Dessales, ministro de Relaciones Esteriores) no es negocio que pertenezca
-esclusivamente á la España: es del interés de todo el mundo civilizado.
-Las dos potencias americanas reconocidas por la Europa, se encuentran
-comprometidas en las numerosas complicaciones que acarrea la prolongacion
-de una lucha desoladora, sostenida en el nuevo mundo durante casi nueve
-años; lucha cuyas consecuencias son perniciosas para todas las naciones
-mercantes. Ha ya muchos años que las Provincias Unidas de Sud América y
-recientemente Chile, han conquistado cuanto título puede exijirse á un
-pais nuevo para merecer una constitucion nacional.... .... Hasta hoy no
-se ha presentado á la América la ocasion de hacerse oir y de esplicar de
-una manera adecuada la gravedad é importancia de sus intereses .... Yo me
-hallo en situacion de dar á este respecto todas las esplicaciones que se
-creyeren necesarias.”
-
-Nuestra diplomácia en Europa no perdió de vista, ni por un solo instante,
-un peligro cuya gravedad debia disimularse y en prevision del cual era
-prudente captarse simpatías en los gabinetes de primer órden. Consistia
-ese peligro en una espedicion preparada en Cádiz, cuyo número de soldados
-montaba á 18 ó 20,000 hombres, segun los _Bandos_ que en tinta colorada
-imprimia y hacia colocar el gobierno de Buenos Aires en las esquinas
-de esta ciudad, y ante cuyo buen éxito probable trepidaban aquellos
-gabinetes para decidirse al reconocimiento de nuestra independencia. “La
-España, decia con este motivo el Sr. Rivadavia al ya mencionado ministro
-de relaciones esteriores de Francia, podrá causar una sorpresa á la buena
-fé de la Europa; pero no está en su poder el alucinar á la América....
-No nos és indiferente, por cierto, que esa espedicion parta ó no, puesto
-que en las Provincias Unidas de Sud-América, la vida y la fortuna de
-cada ciudadano están identificadas con las de todos los demas; pero el
-señor Ministro me permitirá asentar aquí dos verdades que sobradamente
-se justificarán con el tiempo. La primera es que ni el gobierno ni el
-plenipotenciario de aquellas provincias consentirán jamás en desviarse un
-solo paso del camino que llevan, ni cederán un punto de la justa solicitud
-de que se impida á la espedicion militar el zarpar de los puertos de la
-península. La segunda es, que si la espedicion llegase á realizarse,
-entonces cesarán todas las consideraciones y miramientos, y la fuerza se
-encargará de hacernos justicia.”
-
-Fácil es de comprender que la política francesa era dilatoria tanto como
-indecisa. El Diputado que usaba tanta firmeza en sus comunicaciones no
-tenia acceso fácil para hacerse escuchar de viva voz como deseaba.
-
-Para conseguirlo, ocurrió á la influencia de sus respetables amigos, y
-especialmente á la del Jeneral Laffayette, quien levantándose mas alto
-que los consejeros del Borbon restaurado, comprendia cuanto ganaria el
-prestigio un tanto débil de la Francia, si se decidia á favor del Sur de
-la América en los términos que lo habia hecho en otro tiempo con respecto
-al Norte.
-
-El noble Jeneral que conocia todo el poder de conviccion en que abundaba
-la palabra del diplomático argentino y que se interesaba en su causa,
-tenia particular empeño en acercarlo al Ministro de relaciones esteriores.
-Dirijióle con este fin una memoria sobre el estado general de los
-negocios de la América meridional, en la cual comenzaba por disculparse
-de su injerencia en materias de tan alta política, recordando que estaba
-suficientemente justificado por la que habia tomado en la causa de los
-norte-americanos cuarenta y dos años antes, y añadia: “La emancipacion de
-la América española, inspirada por la revolucion de los Estados Unidos, ha
-sido acelerada por la revolucion europea. Cualquiera género de oposicion
-á ella no puede conducir sino á aflijir la humanidad sin dañar en lo mas
-minimo á esa misma independencia. ¿Qué hará hoy la Francia? Al instinto
-despótico de Bonaparte repugnaba la política generosa.... Ha llegado el
-momento en que el gobierno constitucional procure su apoyo en la opinion
-del pais, y sus alianzas en la simpatia liberal de los demas pueblos. Me
-guardaré de hacer al rey la injusticia de creer que quiera comprometer
-nuestros intereses y sus deberes por atender á cortesanias de familia.
-En otro tiempo éramos dueños en gran parte del comercio de la América
-española, llevando alli nuestros productos al través de la España y por
-intervencion de las casas francesas establecidas en Cádiz. De aquella
-ventaja real solo nos ha quedado la conocida preferencia que aun dan
-aquellos pueblos á nuestras mercaderias; preferencia que los ingleses se
-empeñan en que caiga en olvido.... Para indemnizar á la Francia de la
-pérdida de la consideracion política debemos ponernos francamente como en
-1778, sin que ahora existan los peligros de entonces, á la cabeza de la
-independencia americana, para asegurar provechos que no tardarán otros en
-arrebatarnos... Por lo demas mi mision se reduce á presentar á V. E. en la
-noche de hoy al Sr. Rivadavia, quien no solo está autorizado para hablar
-en nombre del pais de su nacimiento, sino tambien de Chile, en donde las
-armas argentinas han sido tan felices como lo serán pronto en el Perú.”
-
-En la noche del 19 de Enero de 1819 el marqués de Laffayette y el Diputado
-de Buenos Aires descendieron de un mismo carruaje á la puerta del ministro
-de relaciones exteriores de Francia. En aquella ocasion debieron tratarse
-los importantes negocios que las transcripciones que dejamos hechas dan
-á conocer en defecto de documentos mas esplícitos que no han llegado á
-nuestras manos.
-
-El Sr. Rivadavia tuvo órden de su gobierno de pasar á Lóndres,
-reemplazándole en el carácter de Diputado cerca del gobierno frances
-el Dr. D. Valentin Gomez. Las instrucciones dadas á este último están
-firmadas por el ministro D. Gregorio Tagle á 21 de Octubre de 1818, y
-de esta misma fecha es la órden dada al Sr. Rivadavia para trasladarse
-á la córte de Inglaterra, segun el tenor del artículo 4.ᵒ de dichas
-instrucciones.
-
-En una nota datada en Paris á 18 de Junio de 1819, dió cuenta el
-nuevo Diputado de su primera conferencia tenida con el ministro de
-relaciones exteriores el dia 1.ᵒ de aquel mismo mes, en la cual le
-habia declarado que en concepto del gabinete frances dependia la suerte
-de la independencia americana de la aceptacion de la forma monárquica
-constitucional, y que partiendo de esta persuacion, manifestada con
-franqueza, le habia propuesto para el gobierno de esta parte de América,
-al principe europeo, heredero del reino de Etruria, entroncado por línea
-materna con la dinastía de los Borbones. La manera como el congreso miró
-aquella proposicion que el Sr. Gomez comunicó con una circunspeccion que
-le honra, fué el motivo que mas de cerca decidió de la suerte funesta que
-cupo al cuerpo nacional que habia declarado nuestra independencia en el
-acta memorable del 9 de Julio de 1816. Cayó envuelto en un famoso proceso
-y los tiros que le derribaron tuvieron alcance para herir á los Diputados
-que representaban en paises estrangeros al gobierno de las Provincias
-Unidas. Estos diputados eran tres en aquel momento. D. Manuel José Garcia,
-D. Valentin Gomez y D. Bernardino Rivadavia. Una nota de idéntico tenor,
-en cuya lacónica redaccion se advierte el intencional olvido de toda forma
-y de todo comedimiento, les anunció que quedaban sin valor sus poderes y
-que en consecuencia regresaren sin demora á esta capital. El Sr. Rivadavia
-recibió esta íntimacion el 2 de Julio de 1820.
-
-Disueltas las autoridades nacionales, cayeron las provincias antes unidas
-en una especie de aislamiento oscuro y estéril. En todos los puntos del
-vasto territorio argentino dejó de existir el gobierno fundado en la razon
-y en la ley. Las calles y plazas de la capital misma se convirtieron en
-teatro de una desgreñada guerra civil, y sobre la superficie social
-aparecieron esas influencias de baja estraccion que cobran albedrio
-pernicioso cuando las riendas gubernativas pasan á cada instante de una
-mano á otra mano por falta de alguna bien intencionada que las rija con
-energia y tino.
-
-Forzoso era de en medio de este caos hacer brotar la luz; evocar el órden
-del seno de la anarquia, y construir el poder administrativo con los
-escombros de la autoridad derribada por la demagogia. Esta fué la obra
-dificil que el pueblo de Buenos Aires; en un momento feliz de reposo,
-encomendó á la persona de un guerrero de la independencia.
-
-Todos los amigos del órden se asilaron al rededor de la silla del
-gobernador D. Martin Rodriguez. La campaña, reducida á una frontera
-estrecha y mal defendida, trajo tambien su continjente de fuerza en apoyo
-del nuevo magistrado en quien confiaba para dar mas ámbito á su pingüe
-industria especial y para garantir las propiedades rurales contra la
-rapacidad de los bárbaros. La esperanza pintábase en todos los semblantes.
-La masa del pueblo dotada de esa adivinacion de lo futuro que está negada
-al individuo, preveia que comenzaba una época nueva, y que las promesas de
-la revolucion iban á tener en los hechos mas realidad que en las columnas
-gárrulas de las gacetas. Fatigados estaban los ciudadanos de glorias
-militares y de venganzas domésticas; ansiaban por el reposo de la paz y
-por la dulce satisfaccion de poder amarse como hermanos.
-
-Bajo el influjo de esta disposicion de los ánimos, nada recomienda tanto
-el mérito y el carácter del Sr. Rivadavia como el nombramiento que
-invocando “el voto público de sus conciudadanos;” hizo en él el gobernador
-Rodriguez para desempeñar el Ministerio de gobierno, por decreto del 19
-de Julio de 1821. “La importancia de sus servicios y la estension de sus
-luces,” eran otras tantas calidades, que segun el mismo gobernador le
-señalaban para ser llamado á aquel importante destino.
-
-Los antiguos, ha dicho el mas afamado de los políticos prácticos,
-inventaron el rio del olvido, al contacto de cuya corriente se desvanecian
-en las almas los recuerdos de la vida. Pero el verdadero Leteo despues de
-una revolucion se forma de cuanto puede abrir al hombre las sendas de la
-esperanza. Este ingenioso pensamiento, bajo formas mas graves sin duda
-dominaba el ánimo del nuevo ministerio. Esplicándose con alta y generosa
-filosofia los errores de todos, (de los cuales él mismo no se consideraba
-exento) como consecuencia de la marcha torrentosa de la conquista de la
-independencia, se propuso curar esos errores, “cerrando para siempre el
-periodo de la revolucion, no acordándose mas ni de las debilidades ni de
-las ingratitudes.” Nueve dias despues de su aceptacion del ministerio,
-y la primera vez que en este carácter se presentó en la Sala de
-Representantes, fué para pronunciar la siguiente declaracion que establece
-un programa tan lacónico como bello. “El gobierno quiere constituirse
-en protector de todas las seguridades y en un conservador de todas las
-garantias.”
-
-La Providencia vinole en auxilio para que pudiera dar cumplimiento á
-los votos de su política conciliadora. El ministro sabia aprovechar los
-instantes oportunos, y sabia tambien que cuando la generosidad no es
-simulada tiene eco inmediatamente en el corazon argentino.
-
-En la noche del 26 de Setiembre llegó á Buenos Aires la noticia de un
-gran triunfo obtenido por nuestras armas coaligadas con las chilenas. El
-Jeneral San Martin habia entrado victorioso á la ciudad de los Reyes, á la
-resistente capital del Perú, asiento del poder peninsular en aquel rico é
-inmenso pais.
-
-Segun la espresion de nuestro gobierno quedaban colmadas con aquel
-acontecimiento las nobles aspiraciones concebidas en 25 de Mayo de 1810.
-Los pueblos del continente gozaban ya de independencia; que fuesen libres
-y dichosos debia ser la única ambicion que cupiese para en adelante á la
-provincia de Buenos Aires.
-
-Tan grata nueva y tan hermosos sentimientos fueron llevados al seno de
-la Sala de Representantes el dia siguiente, con la mayor solemnidad, por
-los tres secretarios de Estado, al mismo tiempo que el proyecto de ley
-de olvido que fué el primer paso con que el Sr. Rivadavia abrió la série
-de sus trabajos políticos. Tendia esta medida á tranquilizar y consolar
-los ánimos, á avivar la fé en la libertad civil ahogada en la grita de
-los partidos apasionados, y á conquistar entre las parcialidades en que
-el pais se encontraba dividido, las capacidades y las influencias que
-pudieran concurrir á la reforma jeneral que se disponia á emprender la
-administracion. Estas miras eran tas vastas é imparciales que alcanzaron
-hasta á los antiguos vecinos españoles de esta ciudad, á quienes las
-exijencias de la época negaban desde 1817 el inocente derecho de unir
-su sangre en lejítimo matrimonio á las mugeres argentinas. La justicia
-política fué pues absoluta para todos los habitantes de la provincia de
-Buenos Aires.
-
-Para apreciar bien el mérito de los trabajos que distingen á la
-administracion que rijió al pais desde mediados de 1821 hasta el 9 de Mayo
-de 1824, seria preciso trazar un cuadro detenido de la situacion de las
-cosas, del estado de la cultura pública y de las propensiones generales
-de la opinion, anteriores á aquel brillante periodo. Dice con propiedad un
-escritor inglés, testigo de aquellos trabajos, que nada es tan capaz de
-hacer el elojio cumplido de los talentos del primer ministro del General
-Rodriguez como la comparacion del estado del pais entre las fechas en que
-se encierran los tres años durante los cuales desempeñó aquel empleo el
-Sr. Rivadavia. A pesar de la dócil voluntad que se sentia en la poblacion
-para obedecer á un buen gobierno, existia una fuerza secreta que desviaba
-y detenia su accion; fuerza formada principalmente por las aspiraciones
-envidiosas apoyadas en hábitos rancios y en preocupaciones que una prensa
-sin doctrina social habia irritado sin correjir.
-
-Comprendió el Sr. Rivadavia que en situacion semejante debia el gobierno
-administrar y doctrinar á un tiempo, y que la autoridad, á la cual
-levanta siempre los ojos el pueblo, debia presentarse como modelo de los
-que la obedecian. Comprendia tambien que en una república, mas que bajo
-cualquiera otra forma de gobierno, necesita la autoridad revestirse de
-la fuerza moral que nace de las virtudes cívicas y de la conciencia de
-los deberes, y adquirir respeto y prestigio, no por la popularidad que se
-compra á precio de concesiones y debilidades que acaban por suprimir á la
-autoridad misma, sino por la bondad de sus medidas, por la razon y el
-acierto de ellas y por la valiente constancia para sostenerlas á pesar á
-veces de la opínion pública cuando se pervierte ó estravia.
-
-El ministro del General Rodriguez no confió en si solo: mas que en él
-y en sus hábiles compañeros puso su confianza en la verdad del sistema
-representativo que francamente habia aceptado y acababa de estudiar al
-natural en las instituciones de la Inglaterra.
-
-En primer lugar exijió de la administracion de justicia, ese gran poder
-del Estado, toda la imparcialidad y todo el saber que constituyen sus
-principales elementos, elevando á la magistratura los letrados mas
-íntegros é inteligentes. Y como el sistema democrático es una burla
-cuando los representantes del pueblo no son mas que la significacion
-de un partido ó de las veleidades del aura popular de una mañana de
-elecciones, ejerció su influencia para que en los bancos de la legislatura
-se sentasen los mas dignos, los mas entendidos y respetados entre los
-vecinos de la Provincia. Sus atrevidas reformas habrian hecho fracazar al
-gobierno, si sus proyectos no se hubiesen convertido en ley por el voto
-de los ciudadanos á quienes acataba toda lo sociedad. En una palabra, el
-Sr. Rivadavia que no temia ni envidiaba la superiodidad de nadie, y que
-se consideraba en un puesto merecido, por el testimonio de su propia
-conciencia, trató de que los poderes públicos se colocasen á la altura de
-sus miras, y las personas que los componian al nivel de su ilustracion y
-de su altísima moralidad.
-
-El Sr. Rivadavia, usando de dos voces de su predileccion, era
-«eminentemente gubernamental.» Y, añadiremos, uno de los argentinos mas
-demócrata, tomando esta palabra en su hermoso y jenuino significado.
-
-El brazo de este hombre de estado no manejó sino los verdaderos resortes
-de los gobiernos libres. Los hilos secretos é ingeniosos con que se traman
-las redes políticas, son demasiados ténues para que no se rompiesen en sus
-manos de hércules. La libertad, la publicidad, el respeto por la dignidad
-de las personas, la consistencia de las relaciones sociales por medio de
-la instruccion y de la mejora moral de los individuos, y, segun su bella
-espresion, la confianza en el _imperio del bien_.... tales eran aquellos
-resortes.
-
-No somos nosotros los que lo aseguramos á título de biógrafos
-panegiristas: son deducciones de sus propios actos administrativos.
-El Sr. Rivadavia nos ha legado un precioso cuerpo de doctrina social
-y gubernativa en los considerandos de los decretos que firmó, en los
-mensages del Ejecutivo á las Cámaras. Queria ser obedecido mas que por la
-fuerza del mandato por la del convencimiento obrado por el raciocinio que
-precedia á sus disposiciones.
-
-Traigamos á la memoria algunas de sus máximas:
-
-«La publicidad es la mejor garantia de la buena fé de los actos,
-mayormente en aquellos cuya desicion está sugeta á una arbitrariedad
-necesaria.
-
-«No hay instituciones que contribuyan tanto á la civilizacion de un
-pueblo, como las que inducen entre los individuos respeto recíproco en
-maneras y en espresiones.
-
-«No hay medio ni secreto para dar permanencia á todas las relaciones
-políticas y sociales como el de ilustrar y perfeccionar tanto á los
-hombres como á las mugeres, á los individuos como á los pueblos.
-
-«La ilustracion pública es la base de todo sistema social bien reglado, y
-cuando la ignorancia cubre á los habitantes de un pais, ni las autoridades
-pueden con suceso promover su prosperidad, ni ellos mismos proporcionarse
-las ventajas reales que esparce el imperio de las leyes.
-
-«Todo premio adjudicado al verdadero mérito, sino es un tributo
-de rigorosa justicia, es seguramente un resorte de los que mas
-ventajosamente promueven la perfeccion moral.
-
-«Es cierto que la opinion pública, especialmente en paises inespertos, se
-estravia de suyo, es á veces sorprendida y frecuentemente resiste á la
-accion del poder; pero en todos esos casos sosteniéndose esta sobre la
-masa de los intereses ú obrando al frente de la corriente por medio de la
-instruccion, de la libertad y de la publicidad, el triunfo es tanto mas
-cierto y glorioso cuanto que se reviste el imperio del bien.»
-
-Cerraremos esta incompleta página de un verdadero _libro de oro_ con un
-pensamiento que muestra toda la liberalidad de las miras de aquel exelente
-estadista:
-
-«Es preciso, decia, que los pueblos se acostumbren á ser celosos de sus
-prerogativas.»
-
-En el momento mismo en que desde la altura del mando emitia este
-principio, ponia en manos del pueblo los medios para que conociese la
-estension y la naturaleza de esa prerogativa, encargando la traduccion
-del libro de su amigo M. Daunau, «de las garantias individuales» á uno de
-nuestros mas sérios literatos de aquella época.
-
-Esta traduccion, publicada en crecido número de ejemplares, ha sido uno
-de los libros en que hemos aprendido á leer y á pensar muchos hombres hoy
-maduros, ó mas bíen dicho, una jeneracion entera.
-
-Consiste, pues, la principal gloria del Sr. Rivadavia haber colocado
-la moral en la region del poder como base de su fuerza y permanencia,
-y en comprender que la educacion del pueblo es el elemento primordial
-de la felicidad y engrandecimiento. Sobre estas columnas fundó una
-administracion que todavia no conoce rival en estos paises, y parte de
-cuyas creaciones, como puntos luminosos, han lucido hasta en las negras
-horas del gobierno bárbaro que por tantas años mantuvo detenido el carro
-del progreso argentino.
-
-Apenas ocupó el puesto de ministro, erigió la Universidad mayor de Buenos
-Aires con fuero y jurisdiccion académica, como estaba acordado por reales
-cédulas desde el año 1778. Fué este su primer paso en la tarea de fundar
-establecimientos de enseñanza alta y primaria, bajo un sistema general,
-oportuno para desarrollar la educacion pública al abrigo del sosiego y del
-nuevo órden que sucedia á la anarquia.
-
-Inmediatamente despues fundó las escuelas gratuitas bajo el sistema rápido
-y económico de Lancaster, no solo en los barrios de esta ciudad sino en
-los mas apartados pueblos de campaña, confiando la inspeccion general de
-todas ellas á un sacerdote recomendable por su ilustracion y conocido por
-su jenerosa filantropía. El premio dado por el Sr. Rivadavia al difundidor
-del benéfico preservativo de Jenner, fué el encargarlo de dirijir el
-espíritu de aquellos mismos niños cuya salud corporal habia salvado.
-
-Pero su pensamiento orijinal, y mas fecundo fué el de apoderarse, á favor
-del bien público, de las hermosas cualidades del corazon femenino. Sabia
-el Sr. Rivadavia--son palabras suyas--que la naturaleza al dar á la mujer
-distintos destinos y medios de prestar servicios, dió tambien á su corazon
-y á su espíritu calidades que no posee el hombre, quien, por mas que se
-esfuerze en perfeccionar las suyas se alejará de la civilizacion si no
-asocia á sus ideas y sentimientos la mitad preciosa de su especie. La
-Sociedad de Beneficencia se ha defendido en épocas de retroceso social por
-la propia importancia de sus tareas, y ha podido educar dos jeneraciones
-de madres morales é instruidas que han dado entre caricias los primeros
-consejos y las primeras lecciones á centenares de ciudadanos. La Sociedad
-de Beneficencia es una escuela normal donde se forman exelentes y dignas
-matronas que se sucederán unas á otras practicando el bien y ejerciendo la
-insigne majistratura de la mejora de sexo, mientras exista esta ciudad que
-la respeta y ama. La anciana moribunda les dirije las últimas bendiciones
-desde el lecho de la misericordia, y la tierna niña en el albor y fuerza
-de la vida, desde el banco de sus labores, eleva tambien sus puros
-agradecimientos á esas segundas madres que les dió la patria por la mano
-venerable de Rivadavia.
-
-Cuadro demasiado estenso seria el que comprendiese todos los pormenores
-de las reformas emprendidas en la administracion de Rodriguez. Ellas
-abrazaron desde la economía interior de las oficinas hasta los actos
-ejercidos por el pueblo en razon de su soberania; desde las prácticas
-forenses hasta los hábitos parlamentarios; desde la policía del cuartel
-del soldado hasta la clasificacion de las recompensas á que eran
-acreedores los jefes del ejército. Como la reforma tuviese la inflexible
-intencion de desarraigar abusos é introducir economia en la aplicacion
-de la renta pública, no pudo ponerse en práctica sin lastimar intereses,
-personas y corporaciones que se sublevaron contra sus tendencias. Estas
-reformas fueron sancionadas por los representantes del pueblo. Por fortuna
-los lejisladores de entonces tenian en el ejecutivo un brazo fuerte para
-hacer cumplir la ley, y una voluntad que no se arredraba en presencia
-de las dificultades. El Mensaje del año 23, hablando de la reforma, se
-espresa en estos términos: “Esta obra árdua ha sido ordenada con valentia
-por las dos lejislaturas precedentes, y el gobierno para ejecutarlo ha
-debido vencer grandes resistencias y chocar con sentimientos personales
-y preocupaciones comunes.” Estas palabras demuestran las resistencias
-halladas para obrar el bien y acelerar la marcha de la civilizacion.
-Dejan traslucir al mismo tiempo cuales debieron ser las luchas diarias,
-sostenidas por los hombres colocados al frente del movimiento rejenerador.
-Disculpable habria sido que se manifestasen engreidos por el triunfo
-y agriados por las ofensas recibidas en retribucion de beneficios tan
-importantes. Nada de eso. Una severa templanza rebosa en todo aquel
-documento, modelo de filosofia política. En él se esplican y se absuelven
-los errores de la opinion y se esperanza hasta en la exaltacion de las
-pasionas para llegar al blanco á que se dirijia el gobierno, asi que esas
-pasiones entrasen al cauce que la ley acababa de señalarlas. El Mensaje
-continúa así:
-
-“Establecidos ahora los fundamentos del sistema representativo, es forzoso
-que la conducta del gobierno sea conservadora. El tiempo debe consolidar
-lentamente lo que acaba de construirse con tantas fatigas y peligros: él
-tranquilizará los ánimos ajitados de las pasadas contiendas: las pasiones
-sublevadas se amanzarán gradualmente y servirán tambien bajo el imperio de
-instituciones saludables.”
-
-La ley de reforma eclesiástica dictada en 21 de Diciembre de 1822, fué
-pretesto para que los mal avenidos, los aspirantes y los adoradores del
-_statu quo_, formasen una especie de coalicion en nombre de la creencia
-de nuestros mayores, haciendo entender al vulgo que se atacaban sus
-dogmas venerandos y el lustre de su culto. Los principios relijiosos del
-primer ministro fueron puestos en duda, y la calumnia declaró ateo á
-quien habia contribuido para que el seminario conciliar, mal organizado
-y pobre en rentas, fuese levantado á la categoria de colegio nacional de
-estudios eclesiásticos; á quien se proponia dignificar el sacerdocio para
-que fuese capaz de desempeñar la alta mision docente que el gobierno se
-disponia á confiarle. El Sr. Rivadavia quiso dar al clero de Buenos Aires,
-en aquella época, una prerogativa que el clero francés aún no ha podido
-conquistar del todo á pesar de su ciencia y acreditada moralidad--la de
-participar libremente en la educacion y en la civilizacion del pueblo.
-Estas intenciones fueron manifestadas con palabras terminantes y con
-actos notorios. La sede en aquella época estaba vacante. El ardor de
-la revolucion y la lucha intestina habian dado sus frutos hasta en el
-corazon de la tribu de Levi, y el pavimento de los claustros habia sido
-mancillado con sangre en la hora en que el crimen crée conseguir impunidad
-con las tinieblas. La autoridad civil no podia ser indiferente á este
-espectáculo. Ojalá que el Sr. Rivadavia hubiera encontrado en su tiempo
-á la cabeza de la diócesis uno de esos fuertes varones que saben ir al
-fondo de las intenciones del Evanjelio por los caminos mas cortos! El se
-hubiera abrazado con el santo pastor y habríale cedido la iniciativa en la
-parte eclesiástica de la reforma. Pero aquel deseable obispo no existia.
-En su defecto el Sr. Rivadavia ordenó que se estableciesen conferencias
-semanales para todos los individuos del clero sobre materias de ciencías
-eclesiásticas. El decreto de 5 de abril de 1823, se funda en estas
-bellas consideraciones: “No basta que el clero de Buenos Aires obtenga
-por su santidad una reputacion distinguida, ni que los servicios en la
-causa de la independencia le designen un buen lugar entre las clases que
-han contribuido á establecerla. Es menester algo mas; es menester que
-su crédito se eleve por la civilizacion, y que llegue por este medio á
-ponerse en estado de cargar con la responsabilidad de difundirla.”
-
-Esta es la verdadera tendencia de la reforma eclesiástica tan desfigurada
-por la oposicion contemporánea á ella. Bajo la faz en que la presentamos
-será mirada por la historia. El sábio estadista mártir de su moralidad y
-de su honradez, queda lavado con la uncion de sus propias palabras, de
-la mancha de incrédulo con que el espíritu vulgar del partido pretendió
-empañar su memoría. En la vasta razon del Sr. Rivadavia habia lugar para
-los axiomas de la ciencia y para las verdades de la relijion heredada
-que no se desprenden jamás del alma de los bien nacidos: asi como tenian
-cabida en los estantes de su biblioteca los escritores de la escuela del
-siglo XVIII y los ascéticos de la época brillante de la prosa española.
-
-La atencion del Sr. Rivadavia no estuvo enteramente absorta en los límites
-del gobierno de que era miembro. Al crear instituciones útiles, y al
-mejorar las formas representativas en Buenos Aires, creia hacer una obra
-de modelo y aplicacion para las demas provincias de la república, que de
-mancomun y debidamente representadas habian proclamado la independencia
-como un solo cuerpo de nacion. Los vínculos de la union se hallaban
-desatados en 1821. A la representacion nacional dispersada por la
-anarquia habia sucedido la tentativa de otra cuyos miembros reunidos en
-Córdoba tuvieron mas de una vez que defenderse contra las acusaciones
-de conspiracion que les hacian sus propios comitentes. Quedó sin efecto
-esta tentativa de congreso. La reunion de otro nuevo era completamente
-imposible en aquellos momentos. El Sr. Rivadavia tuvo que aceptar el
-papel de ministro de un gobierno provincial á pesar de sentirse con la
-fuerza y la voluntad sobrada para encargarse de los destinos nacionales.
-El pensamiento de toda su vida fué la union nacional. En una ocasion en
-que circulaban en Europa noticias precursoras de la caida del Directorio
-y de la disolucion del Congreso, se espresaba de la manera siguiente en
-una nota oficial de 28 de Junio de 1818: “La union de esas provincias
-es indispensable á su existencia nacional. Si la administracion central
-deja de existir por algun tiempo, debe ser por consultar á su mejor y mas
-sólido establecimiento.”
-
- * * * * *
-
-La idea de la organizacion del territorio de un pueblo que tantas virtudes
-y jénio habia mostrado en comun durante la lucha de la independencia,
-no podia dormir en la cabeza del hombre que habia sido vocal de las
-primeras juntas, representante de las Provincias Unidas cerca de las
-córtes estrangeras y actor principal en el movimiento revolucionario á
-que el pais entero habia contribuido con su sangre y sus tesoros.......
-Sobre la jeneracion que vivia entonces no habian pasado los veinte años de
-aislamiento que llevan el apellido y la divisa de Rosas.
-
-El restablecimiento de la union de los pueblos argentinos, tan ansiada
-por Rivadavia, se preparó por él con habilidad y discrecion. «Esa
-union, decia, es necesario que se obre por el convencimiento de que las
-ventajas son superiores, respecto á cada una de las partes concurrentes,
-á cualquier perjuicio real ó de mera opinion, que á alguna de ellas
-puede ocurrir.» La explicacion de esas ventajas y del pensamiento
-desinteresado del gobierno de Buenos Aires fué confiada al blando y
-persuasivo tucumano Dr. D. Diego Estanislao Zavaleta, con sujecion á las
-notables instrucciones datadas á 30 de Mayo de 1823 bajo la firma de D.
-Bernardino Rivadavia. Pero ántes de tomar la iniciativa «para reunir todas
-las provincias del territorio que ántes de la emancipacion componian el
-vireinato de Buenos Aires ó del Rio de la Plata, en un cuerpo de nacion
-administrada bajo el sistema representativo, por un solo gobierno y por un
-mismo cuerpo legislativo,» quiso el estadista porteño poner de bulto con
-los hechos la conveniencia de la union y hacerla apetecible con beneficios
-prácticos para los pueblos invitados. Seis jóvenes de cada uno de los
-territorios que estaban entonces bajo gobiernos independientes, fueron
-mantenidos y educados en los colegios de Buenos Aires. Medida excelente
-cuyo resultado fué establecer entre aquella numerosa juventud, vaciada en
-un mismo molde intelectual, vinculos estrechos y fraternales que con el
-tiempo debian producir una accion armoniosa en la máquina del Estado.
-
-Dictóse al fin la ley de 27 de Febrero de 1824, facultando al ejecutivo
-de la provincia de Buenos Aires para reunir la representacion nacional.
-Esta ley fué precursora de varias medidas que mas tarde facilitaron al
-congreso de 1826 y al presidente que nació de su seno, el ejercicio de
-sus respectivas funciones. Las relaciones y el crédito que al gobierno
-provincial habian grangeado la elevacion y justicia de su conducta,
-permitiéronle la formacion de compañias europeas, con fuertes capitales,
-para la explotacion de los metales preciosos, para facilitar el comercio
-interior, la navegacion de buques á vapor, y para establecer un banco
-nacional que sustentase esas mismas empresas proveyendo á las provincias
-del numerario que necesitaban para alentar sus respectivas industrias.
-
-El autor de este plan preparatorio para el restablecimiento de la
-union argentina, tuvo la oportunidad de ser su agente en los centros
-europeos de actividad y riqueza. Habiéndose negado por tres veces
-el Sr. Rivadavia á continuar en su cargo de ministro de gobierno al
-comenzar la administracion del jeneral Las Heras, fué nombrado ministro
-Plenipotenciario y Enviado Extraordinario cerca de las cortes de
-Inglaterra y de Francia, por decreto de 17 de Febrero de 1825, época en
-que el gobierno de la provincia estaba ya encargado del poder ejecutivo
-nacional.
-
-Fué durante esta mision que tuvo lugar la ratificacion y cange del tratado
-celebrado con la Gran Bretaña. El nombre del Sr. Rivadavia corre á par
-del afamado Ministro M. Canning en la última página de aquel documento á
-que debe Buenos Aires adquisiciones de que ya se apercibe, y otras que
-el tiempo está encargado de revelar en toda su importante trascendencia.
-Pero el patriotismo y las luces del diplomático arjentino no le permitian
-ceñirse á procederes de mera forma. Las respetuosas consideraciones que
-mereció del gabinete inglés, le ayudaron para emplear con fruto de su
-pais el año escaso que permaneció en Europa en desempeño de sus nuevas
-funciones. Consagróse con empeño á dar á conocer la aptitud del pais
-que representaba para empresas industriales en grande escala, y para
-un desarrollo comercial mas estenso que el que hasta entonces habia
-recibido. La prensa de Lóndres reveló, por primera vez, puede decirse, los
-caudolosos veneros de preciosos minerales que encierran las Cordilleras
-del centro y de los estremos de nuestro vasto territorio, y las ventajas
-que reportaria una numerosa emigracion agrícola, estableciéndose en los
-llanos fértiles y estensos que riegan nuestros rios caudalosos bajo el
-clima hospitalario de una zona templada.
-
-Las garantias que en favor de la civilizacion y riqueza del pais acababan
-de obtener los súbditos británicos por los tratados que son el punto de
-partida del jeneroso derecho público que nos rije, fueron el natural
-apoyo de la confianza con que se arriesgaron fuertes capitales europeos
-á trasladarse á rejiones lejanas pero que tanto prometen á la industria
-y al trabajo intelijente bajo la custodia de las leyes sábias. El
-crédito, elemento moral de los gobiernos, obró su preciosa consecuencia,
-convirtiéndose en valores positivos. Si los frutos posteriores no
-correspondieron á las esperanzas concebidas en vista del movimiento
-favorable de la opinion exterior hácia nosotros, no fué culpa de quienes
-excitaron ese movimiento con tanto acierto como con medios tan lejítimos;
-culpa fué de la mala estrella que guió por tantos años nuestros destinos.
-
-Siempre que busquemos con verdad el camino de nuestro engrandecimiento,
-le hemos de hallar por el rumbo trazado por la escuela económica y
-administrativa de que es fundador el Sr. Rivadavia. El órden y la paz
-interior, serán en adelante como lo fueron desde 1821 hasta 1827 las
-proclamas mas elocuentes para traer pobladores al seno de nuestros
-desiertos, y capitales á la masa de nuestra circulacion monetaria. Estas
-verdades son vulgares en nuestros dias. No le eran cuando se anunciaban y
-aplicaban por primera vez. Los que derramaron tales ideas como una semilla
-que alguna vez habia de fructificar, fueron tenidos por visionarios y
-utopistas. Sin embargo, la fábula se hizo verdad. Las garantias acordadas
-al estranjero han salvado nuestra civilizacion naciente y la dignidad del
-ciudadano.
-
-El dia 8 de Febrero de 1826, en el salon principal de nuestra vieja
-fortaleza, entre un crecido número de ciudadanos y en presencia de los
-jefes del ejército y de los departamentos todos de la lista civil, tuvo
-lugar un acto importante y trascendental para la suerte del pais.
-
-En aquel dia y en aquel lugar, el gobernador de la provincia de Buenos
-Aires proclamó á D. Bernardino Rivadavia, presidente de las Provincias
-Unidas del Rio de la Plata.
-
-El Congreso, haciendo justicia á los méritos contraidos por aquel
-ciudadano habíale escojido para elevarle á puesto tan honroso como erizado
-de espinas. Al tomar el Presidente las insignias del mando y el Jeneral D.
-Juan G. de las Heras al entregárselas, pronunciaron palabras que honran
-á uno y otro. Los méritos de la administracion que se retiraba fueron
-reconocidos y aplaudidos por el Presidente, quien á su vez fué alentado
-con la halagüeña perspectiva de una marcha gloriosa. Tan nobles deseos
-se frustraron completamente. El Gobierno de la presidencia halló un
-terreno conmovido que no le permitió asentarse. El Sr. Rivadavia no podia
-fundar su gloria en los triunfos militares sino en las conquistas del
-pensamiento con armas pacíficas de una administracion arreglada. Mientras
-tanto el pais estaba comprometido en una guerra esterior, en la cual las
-victorias sobre el enemigo fueron una verdadera derrota para el poder del
-Presidente. Otras causas combinadas con esta no permitieron al réjimen
-nacional mas que una duracion cortísima.
-
-El Sr. Rivadavia renunció el cargo de Presidente y cesó en sus funciones á
-fines de Julio de 1827.
-
-Al descender de la presidencia, el Sr. Rivadavia dirigió una carta
-autógrafa á cada uno de sus ministros, dándoles gracias por la cooperacion
-que habian prestado á su gobierno, y asegurándoles de la aprobacion
-que le merecia la conducta de los empleados en los tres departamentos
-de la administracion. Las contestaciones de los Señores Agüero, Cruz y
-Carril son un testimonio de los sentimientos nobles y afectuosos que
-el magistrado habia sabido despertar en aquellos hombres notables. En
-momentos en que declinaba el valimiento del gobernante, y en que ya
-se divisaba delante de él el camino lóbrego que iba á recorrer en el
-resto de sus dias, no pueden ser tachadas de lisonjeras las espresiones
-con que los ministros contestaron al Sr. Rivadavia. El de hacienda se
-espresaba así: “La administracion de V. E. deja descubierto el secreto
-y en él la garantia que faltaba á los intereses sociales. No mas el
-saqueo y la violacion de las propiedades particulares serán en nuestra
-patria suficientemente escudadas con los nombres de patriotismo y de
-obligacion.... La mas grata recompensa que me queda es haberme empleado en
-el servicio de la nacion, bajo las órdenes del hombre público que en la
-historia de la América española ocupará el lugar mas distinguido, por su
-constante empeño en propagar la civilizacion de los verdaderos principios
-con que, en menos tiempo, y escusando mil calamidades, los moradores de
-estas rejiones puedan llegar á la ventura social, y las diversas secciones
-del continente elevarse á un grado de prosperidad prodigiosa.”
-
-La nacion pasaba por una verdadera crísis. El carácter provisorio que
-imponia al nuevo presidente la ley de 3 de Julio, la reunion próxima de
-una convencion nacional; la disolucion del Congreso asi que se tuviere
-conocimiento oficial de la instalacion de aquella; la guerra civil que
-alzaba la rebelion por una parte, y por otra la guerra estrangera,
-colocaban al pais en una situacion que se agrababa con la decadencia del
-comercio y los excesos del ajio y con el mal éxito de las negociaciones
-diplomáticas entabladas para terminar la contienda con el Imperio.
-Las pasiones políticas se hallaban exaltadas. El Gobierno Nacional
-caía enlutando el corazon de unos y vistiendo con colores alegres las
-ambiciones de otros. Los numerosos amigos de un órden de cosas que
-databa desde 1821, se sentian sin apoyo y se consideraban entregados por
-la renuncia del Sr. Rivadavia á las consecuencias de una reaccion que
-comenzando por las formas habia de llegar hasta las ideas. Para calmar
-estos temores y para templar el ardor de los partidos, revistiéndose
-el Sr. Rivadavia de esa grave tranquilidad que mostró tantas veces en
-los momentos críticos, dirijió al pais las siguientes palabras que se
-deslucirian con cualquier comentario:
-
-“Argentinos: No emponzoñeis mi vida haciéndome la injusticia de suponerme
-arredrado por los peligros, ó desanimado por los obstáculos que presenta
-la majistratura que me habeis conferido. Yo hubiera arrostrado sereno aun
-mayores inconvenientes, si hubiera visto por término de esta abnegacion la
-seguridad y la ventura de la patria.
-
-“Consagradle enteramente vuestros esfuerzos, si quereis dar á mi celo y á
-mis trabajos la mas dulce de las recompensas. Ahogad ante sus aras la voz
-de los intereses locales, de la diferencia de partidos y sobre todo, la de
-los afectos y ódios personales, tan opuestos al bien de los estados como
-á la consolidacion de la moral pública.... Abrazaos como tiernos hermanos
-y acorred como miembros de una misma familia á la defensa de vuestros
-hogares, de vuestros derechos, del monumento que habeis alzado á la gloria
-de la nacion. Tales son los deseos que me animarán en la oscuridad á que
-consagro mi vida; tales los que me consolarán de la injusticia de los
-hombres; tales, en fin, los que me merecerán un recuerdo honroso de la
-posteridad.”
-
-El Congreso que declaró la independencia terminó su carrera bajo la
-acusacion de traidor á la patria. El primer Presidente y sus actos fueron
-llamados al tribunal de la opinion pública por los hombres públicos que no
-acertaron á disimular su parcialidad. El Mensaje pasado á la legislatura
-por el gobierno que restituyó á Buenos Aires su antigua forma provincial,
-es un documento cuya lectura desconsuela al mismo tiempo que demuestra
-la intensidad de los ódios que fermentaban dispuestos á estallar bajo
-la silla del Presidente y en la tribuna del Congreso. Aquel Mensaje
-clasificó al pensamiento del réjimen general del pais, como “un instante
-desgraciado de delirio”: y declarando que “la concentracion y la desunion
-se habian hecho igualmente impracticables”, colocó á las provincias en una
-situacion incierta que no podia conducirlas sinó á la anarquia, ó á caer
-en manos de jefes irresponsables y vitalicios.
-
-Apartado el Sr. Rivadavia de la vida pública, la privada fué para él
-en lo sucesivo y hasta el fin de sus dias, una perpétua expatriacion.
-Para comprender las tribulaciones de su espíritu, bastará transcribir
-las siguientes palabras escritas por él en Paris en Mayo de 1833: “Son
-estos los momentos mas tristes de mi vida. Un amigo me instruye sobre la
-estrema degradacion y miseria de mi desventurada patria. No he recibido
-una sola letra que me consuele sobre la situacion de mi esposa é hijos,
-ni recuerdos de mis amigos....., sin embargo no puedo dejar de pensar
-constantemente en esa República Argentina que se arruina y degrada cada
-vez mas. Ni seria digno ni posible separar mi ánimo de la contemplacion
-de tan cara y amada patria....” En aquellos momentos lamentaba la muerte
-de un noble y respetable estrangero amigo suyo, “el único ser, segun
-su propio testimonio, á quien debiera favores en su desgracia.” Pero
-tantas desventuras no abatian su alma bien templada. Cuantos mas motivos
-se le agolpaban para quejarse de la ingratitud de la patria, mas se
-identificaba con ella consagrándola sus desvelos. Nada podia hacer ya en
-su servicio el estadista repudiado, pero si el literato estudioso. “Para
-aliviar su espíritu” emprendió entonces la traduccion de los viajes de D.
-Félix Azara, “porque era lo mejor que se habia publicado sobre su pais.”
-
-El Señor Rivadavia cedió este manuscrito al Sr. D. Florencio Varela el
-año de 1842, en Rio Janeiro, al separarse ambos “para no verse mas en
-este mundo.” El tomo segundo de la Biblioteca del _Comercio del Plata_,
-contiene la primera edicion de este escrito tan importante para el
-conocimiento de la historia natural del Rio de la Plata y Paraguay. Tal
-vez hasta el año 45, época de aquella edicion, no se conocian las exactas
-observaciones del ilustre geógrafo y viajero en la lengua en que se habian
-redactado.
-
-Al hablar de los trabajos diplomáticos del Sr. Rivadavia en Europa, hasta
-poco antes de 1820, hemos procurado hacer las transcripciones que ha
-sido posible de su correspondencia oficial, para probar indirectamente
-el ningun fundamento de las acusaciones que se le han hecho acerca de
-sus pretendidas tendencias á monarquizar la América. El señor Rivadavia
-no ha dado un paso, que nos conste, en este sentido. Habrá si se quiere,
-escuchado proposiciones y aun abierto esperanzas sobre semejante
-pensamiento en circunstancias en que era preciso, para no comprometer
-nuestra independencia ni el éxito de la lucha con el poder español, calmar
-los celos que en los gabinetes de los soberanos europeos despertaban los
-gobiernos _insurjentes_ del nuevo mundo. Pudo haber en su ánimo momentos
-de duda acerca de cual fuese la forma política mas conveniente para
-constituir su pais. Y esto nada tendrá de estraño, pues trepidaciones de
-la misma especie hallaban escusas en 1846 para el sesudo redactor del
-_Comercio del Plata_, en consideracion al espectáculo de sangre y de
-lodo que por treinta y seis años presentaban las repúblicas americanas.
-La calumnia, sin embargo, valiéndose de la discreta reserva en que se
-envuelve toda negociacion diplomática, por inocente y lejítima que ella
-sea, prohijó aquella suposicion vulgar y la presentó con el carácter de
-acusacion oficial, durante la última residencia del Sr. Rivadavia en
-Francia. Fué entonces que él tuvo el noble coraje de presentarse en Buenos
-Aires, á mediados de Mayo de 1834 para vindicarse de las acusaciones
-que se le hacian. Solo dos horas pudo permanecer bajo el techo de su
-propia casa y en la ciudad de su nacimiento. La autoridad lo obligó á
-reembarcarse y á esperar á bordo de un buque durante veinte dias la
-decision de la Sala de Representantes sobre la reclamacion entablada ante
-ella por acto tan injusto.
-
-El Sr. Rivadavia se asiló entonces en el Estado Oriental. En una
-hacienda de las inmediaciones de la Colonia del Sacramento se consagró
-á ocupaciones rurales. Rodeado estaba de colmenas, de su querido rebaño
-de cabras del Tibet y de plantas útiles y exóticas, cuando en Octubre de
-1836, por órden del gobierno de aquel pais, fué deportado á la Isla de
-Ratas en la rada de Montevideo, y de allí desterrado con otros argentinos
-notables á la isla brasilera de Santa Catalina.
-
-Peregrino y proscripto por Europa, por el Estado Oriental, por el Brasil,
-rindió al fin el espíritu en la ciudad de Cádiz el 2 de Setiembre del año
-del Señor MDCCCXLV.
-
-El Sr. Rivadavia es sin disputa un argentino digno de preferente lugar en
-el panteon de nuestros grandes hombres.
-
-Su razon fué elevada; su carácter recto y firme; su voluntad constante;
-sus intenciones intachables. Nadie ha hecho mas que él á favor de la
-civilizacion y de la legalidad en estos paises. Nadie ha amado con mas
-desinterés y mas sin lisonja, mas de veras al pueblo. Nadie ha respetado
-mas que él la dignidad de los compatriotas. Tuvo la conciencia de nuestras
-necesidades y se desveló por satisfacerlas. Trajo á su rededor todas las
-intelijencias, diólas impulso y las preparó un teatro útil y brillante
-de accion. Buscó en el estranjero las ciencias de que careciamos y las
-aclimató en nuestro suelo. Compensó y alentó los servicios y las virtudes;
-protejió las artes y confió mas en el poder de la razon que en la fuerza.
-
-Su mérito es tan positivo como su gloria será eterna.
-
-Sus bendecidas cenizas están entre nosotros. _Tandem quiescat._ La mano
-del agradecimiento las ha devuelto á la Patria como un tesoro usurpado.
-Del fondo del sepulcro que las custodia, saldrá constantemente una voz que
-resonará como un aplauso ó como una censura en la conciencia de nuestros
-mandatarios.
-
-
-
-
-BREVES APUNTAMIENTOS PARA LA BIOGRAFIA DE
-
-D. JOSÉ ANTONIO MIRALLA.
-
-
-En el número de los arjentinos que se han granjeado fama fuera de la
-patria, debe contarse al Sr. D. JOSÉ ANTONIO MIRALLA.
-
-Él “era incapaz de olvidarse [son sus propias palabras] de las Provincias
-donde habia tenido el honor de nacer, y mucho menos de la gran ciudad
-donde recibió su instruccion.” Esas provincias eran las arjentinas, y
-Buenos Aires la gran ciudad.
-
-El hombre que asi se espresaba despues de 12 años de ausencia de la
-patria, merece cuando menos, el afecto de sus paisanos.
-
-Nosotros hemos sentido siempre simpatia por Miralla, avivándose toda vez
-que la casualidad nos presentó este nombre mezclado con algun incidente
-ó unido á algunas personas notables en la historia moderna de la América
-independiente.
-
-Hemos recojido esos pocos incidentes; conocemos algunos pasos de la
-carrera de Miralla; pero ignoramos con precision donde y cuando termina.[1]
-
-Miralla hizo sus estudios en el Colejio de Buenos Aires durante el
-rectorado del Dr. D. Luis José Chorroarin[2]. Permaneció en esta ciudad
-hasta 1810 y probablemente ya no residia en ella el dia 25 de Mayo de
-aquel año.
-
-No hemos podido rectificar la verdad de algunas curiosas anécdotas
-referentes á Miralla y á la proteccion que le dispensó cierto artífice
-italiano de una custodia famosa, que pasó al Perú despues de haber
-espuesto al público en uno de nuestros templos aquella joya destinada al
-culto.
-
-El hecho es que en 1812 se le vé á Miralla en Lima, dando cuenta, en un
-cuaderno de pocas pájinas, “de las fiestas celebradas en la Ciudad de los
-Reyes con motivo de la promocion del Exmo. Señor Dr. D. José Baquijano al
-Supremo Consejo de Estado.”
-
-Las descripciones de festividades públicas formaron un ramo especial de
-la literatura peruana. En época en que el talento del escritor tenia
-allí pocas aplicaciones, era una buena fortuna la oportunidad de lucir
-erudicion y facundia en el panejírico de algun personaje ó en la relacion
-de la alegria ó del dolor del público en ocasiones estraordinarias.
-
-Miralla se manifiesta en ese escrito digno de desempeñar una tarea
-que él quiso confiar (como lo espresa en la dedicatoria) “á la pluma
-delicada de un ilustre literato.” No faltan allí, ni las citas latinas,
-especialmente de Lucano y de Ovidio, ni la desenfadada verbosidad á que la
-jeneralidad de los escritores limeños tenian acostumbrado el oido de sus
-conciudiadanos.
-
-Sin embargo, cualquiera que lea el discurso que encabeza la “breve
-descripcion,” no podrá menos de advertir que es fruto de la cabeza de un
-hombre de ingénio, no mal preparado para honrar la carrera de las letras.
-
-Es demas decir que en este cuaderno abundan los versos en todo metro y
-medida, la mayor parte anónimos. Sospechamos que muchos pertenecerán á
-Miralla y especialmente el siguiente cuarteto que fué colocado sobre el
-frontis _iluminado_ de las casas consulares: el dejo á _culto_ que tienen
-esos cuatro versos, es propió del terreno en que nacieron.
-
- _Estas llamas ardientes simbolizan_
- _El amor que mereces á este pueblo:_
- _Su inquietud el deseo de tu gloria,_
- _Su claridad la luz de tu consejo._
-
-La única composicion poética, firmada con iniciales que allí se rejistra,
-pertenece al Dr. D. José Sanchez Carrion, quien mas tarde se hizo notable
-por la parte que tomó en la emancipacion del Perú y por el cargo de
-Ministro jeneral de Bolivar que desempeñó hasta la batalla de Junin. Este
-personaje se liga con nuestra historia en cuanto se le considera por
-algunos como un rival poco jeneroso del Dr. Monteagudo, asesinado en las
-calles de Lima durante la influencia política de Sanchez Carrion.
-
-Baquijano pasó á Madrid á tomar posesion de su empleo, y entendemos que
-llevó consigo á Miralla de quien se habia declarado protector.
-
-Es de presumir que la gratitud no flaquease en el ardiente corazon de
-Miralla; pero tambien es presumible que sus opiniones políticas y su
-devocion á la causa de la independencia americana, levantasen un celaje
-opaco y frio en las relaciones amistosas entre el magnate protector y su
-protejido, novel y oscuro literato republicano.
-
-Baquijano, Conde de Vista Florida, estaba ligado con estrechos vínculos á
-dos Ministros del absolutismo de Fernando VII, ambos, por una aberracion
-singular, nacidos en América. El uno era el Duque de San Carlos, peruano,
-y el otro el mejicano Lardizabal.
-
-La reunion á Cortes habia hecho de Madrid la residencia de muchos
-americanos distinguidos, quienes se dividieron, alistándose en uno ú otro
-de los dos grandes partidos que ajitaban entonces á la Península.
-
-Los americanos liberales que veian en el triunfo del sistema
-constitucional de la Metrópoli, el triunfo tambien de la libertad en
-América, manifestaron con una loable valentia su indignacion contra el
-decreto de 4 de Mayo de 1814 aboliendo la constitucion y disolviendo en
-consecuencia las cortes del Reino.
-
-Algunos de aquellos, como D. Vicente Rocafuerte, y Rivero, diputados
-por las ciudades de Guayaquil y de Arequipa, llevaron la enerjia de sus
-convicciones y principios hasta negarse á asistir á una audiencia real,
-declarando que no era digno de sus respetos un monarca que hacia jemir en
-las cárceles á los diputados liberales cuyas opiniones estaban garantidas
-por el rejimen constitucional bajo cuyo imperio las habian emitido. Esta
-valiente determinacion fué, como es de creerse en los momentos de la
-reaccion absolutista, castigada ejemplarmente. Arrebatado Rivero de los
-brazos de su joven y reciente compañera, fué encerrado en la oscuridad de
-una prision de estado, en donde jimió durante seis años.
-
-Si Miralla se hallaba entonces en Europa es de presumirse que pensase
-como el ecuatoriano Rocafuerte: decia este, “que, los americanos eran
-mas delincuentes que los españoles en reconocer al rei absoluto, porque
-sufrian mas de su lejano despotismo y porque habia llegado la época en que
-era obligacion de ellos trabajar en sacudir el yugo español y combatirlo
-de todos modos.”
-
-Al fin de una carrera llena de amarguras y de tantos desengaños como
-importantes servicios habia prestado á la libertad y á la ilustracion
-del nuevo mundo, el mismo Rocafuerte volviendo la memoria á la aurora
-de la revolucion esclamaba desde Lima en 1844: «En esa época feliz yo
-consideraba toda la América española como la patria de mi nacimiento.»
-Esta tambien era la manera de sentir de todos los americanos ilustres que
-el espíritu de fraternidad filosófica del siglo XVIII, habia preparado
-como por milagro para esa larga y heróica lucha de que habia de resultar
-independiente un mundo entero.
-
-Bolivar, Morelos, San Martin, se buscaban anhelantes con el pensamiento
-en ese oceano de llanuras, de bosques y montañas vírjenes que fueron
-teatro de la lucha de la emancipacion, deseándose mútuamente el acierto y
-la victoria en la idéntica causa que sostenian.
-
-Camilo Enriquez no reconoce en los Andes el poder de separar en dos
-patrias el suelo chileno y el argentino, y electriza simultáneamente
-con sus escritos republicanos á Santiago y á Buenos Aires. El Dr. D.
-Bernardino Vera, ignorado y completamente desconocido á las márjenes del
-Paraná, donde tuvo su ilustre cuna, vivirá eternamente en los fastos de
-la revolucion chilena, como pensador, como majistrado, como poeta, como
-patriota.
-
-A este tenor, muchos otros americanos fueron del mismo modo de pensar
-que Rocafuerte. Miembros de una misma familia por los principios, las
-aspiraciones y los fines, siguieron el rumbo que el destino quiso
-señalarles y cultivaron el campo de la independencia con la pluma y
-la espada como una heredad comun. Las victorias de Boyacá y de Maypu
-alcanzadas por dos distintos heroes en dos opuestos estremos de la América
-española, son tan hermanas como Leutres y Mantinea.
-
-Miralla vivia en la atmósfera de esas mismas jenerosas ideas.--«A pesar
-de haber sido el principal é inalterable anhelo de su alma el volver al
-círculo de sus amigos y paisanos y al grato calor de sus hogares,» como
-lo decia á su antiguo maestro en Julio de 1822, el destino le detenia en
-la Habana en donde por aquel tiempo era vecino comerciante y propietario
-acaudalado.
-
-El restablecimiento de la Constitucion en Cádiz permitió á los amigos
-de la independencia americana residentes en la principal de las islas
-Antillas, mayor libertad para sus proyectos y trabajos. Existia en la
-Habana una asociacion secreta relacionada con otras de la misma especie en
-Caracas, cuyo objeto era ganar prosélitos y difundir ideas á favor de la
-gran causa de nuestro continente.
-
-En esos trabajos tomó Miralla una parte activa, y aprovechando de la
-libertad de imprenta que el movimiento revolucionario de Riego y Quiroga
-habia devuelto á los súbditos españoles, se asoció á Fernandez Madrid para
-escribir en el sentido de la independencia y de la democracia.
-
-En 1821 fundaron ambos en la misma Habana un periódico titulado el
-_Argos_, para influir en la política del continente y en especial en la
-de los habitantes de Méjico, en donde acababa de dar Iturbide el grito de
-independencia, (24 de febrero de 1821.) Las ideas monárquicas del plan
-de Iguala dejaban demasiado transparente los fines de ambicion personal
-que se realizaron en 18 de Mayo de 1822;--dia en que se vió en América la
-parodia de un Emperador consagrado por el motin militar de un sarjento.
-Los verdaderos patriotas mejicanos querian entrar francamente en el camino
-natural de los destinos de América que ellos comprendian y aceptaban como
-ley infalible en lo futuro. Aspiraban al triunfo del sistema democrático
-republicano y á la comunidad de principios é intereses entre los nuevos
-Estados que nacian á la independencia, para que esta gran familia de
-naciones llegase á ser próspera y feliz por medio de la paz, del órden y
-de una sabia administracion económica. El programa del _Argos_ era este
-mismo, y estas las ideas y tendencias á cuyo servicio se pusieron sus
-inteligentes redactores.
-
-Fernandez Madrid, nacido en Cartajena de la antigua Colombia en 1789, y
-cuya existencia se apagó en las cercanias de Lóndres en Junio de 1830, nos
-es mas conocido que su amigo Miralla, compatriota nuestro y educado en
-esta capital, objeto constante de sus simpatías y recuerdos.
-
-La amistad entre estos dos ilustrados y beneméritos americanos redunda
-en elogio del que es objeto de esta breve noticia. Madrid llegó á tener,
-dentro y fuera del territorio de Colombia las posiciones mas elevadas
-de la majistratura y de la diplomacia. Orador elocuente, versado en las
-ciencias, ha salvado su nombre del olvido, no tanto por el distinguido
-papel que desempeñó en el teatro de la política, cuanto por las amables
-calidades de su carácter y por su aventajada inspiracion poética.
-
-Natural es presumir que entre el Argentino y el Colombiano que habian
-fundido sus pensamientos y pasiones políticas en el molde de las columnas
-del _Argos_, existiese una especial analojía en el carácter y en las
-propensiones del espíritu, cultivado en ambos por la disciplina de la
-escuela y por la enseñanza práctica que proporcionan los viajes.
-
-Madrid ha dejado en su coleccion de poesias, publicadas en Lóndres
-en 1828, huellas bien marcadas de la intimidad con Miralla, de las
-inclinaciones literarias de este, y de su influencia en la sociedad
-habanera en cuyo seno pasaron ambos juntos muchos años.
-
-Una de esas composiciones forma por si sola un rasgo sumamente
-característico de la fisonomia de nuestro ilustre compatriota. Ella coloca
-á Miralla en el número de esos _varones insignes en merecimientos_, cuyas
-palabras son poderosas para aplacar el mar de las iras populares.
-
-_Ille regit dictis animos, et pectora mulcet._
-
-Esa composicion no necesita esplicaciones ni comentarios: las relaciones
-entre las colonias del golfo mejicano y su metrópoli de entonces,
-esplicarán los motivos posibles de la asonada que dá ocasion al
-
-SONETO.
-
-_Al ciudadano Miralla, con motivo de haber sosegado el furor popular del
-pueblo el 15 de Abril de 1820._
-
- Visteis alguna vez del mar airado
- Encresparse las olas ajitadas,
- Cuando de opuestos vientos contrastadas
- Bramando sin piedad se han levantado?
- Ya descienden de un cielo encapotado
- Las centellas por Júpiter lanzadas;
- Ya no atiende á las velas destrozadas
- El marinero absorto y consternado.
- Pero armada la diestra del tridente,
- Habla Neptuno y calla el océano
- Que la voz reconoce omnipotente.
- Imájen de ese mar fué el pueblo Habano,
- Y de Neptuno el jóven elocuente,
- Que aplacar supo su furor insano.
-
-La otra composicion es una sátira bella y orijinal escrita en tercetas
-fáciles y de grata lectura bajo la inspiracion de estos dos versos que
-dictó Miralla para que sirvieran de tema al poeta:
-
- _Hay en el mundo dos felicidades,_
- _Una ser rico, y otra ser soltero._
-
-Dedúcese de la lectura de esta sátira que era comun á ambos amigos la
-inclinacion á escribir en metro:
-
- _No mas el tiempo en versos malgastemos,_
- _Porque á la sombra del laurel de Apolo,_
- _Coronados y hambrientos moriremos......_
-
-Dedúcese tambien de la lectura de esta composicion, que doce años de
-apartamiento de la patria, no habian desvirtuado en Miralla las amables
-dotes intelectuales y los jeniales arranques de un carácter desenvuelto
-y comunicativo que con frecuencia acarrean el elojio ó la crítica de los
-estraños á los hijos de nuestro pais!....
-
- _Porque sabes hablar eres pedante;_
- _Porque entiendes de todo eres lijero;_
- _Por ameno y jovial eres tunante._
- _Asi te juzga el público habanero!...._
-
-Otros hechos parciales que han llegado á nuestro conocimiento prueban el
-amor á las letras y la aptitud para cultivarlas que asistia á Miralla.
-Rayaba alto en un lujo en que pocas veces pecan los americanos estudiosos.
-No solo estimaba las buenas obras y los autores clásicos, sino tambien
-las bellas ediciones acreditadas entre los eruditos. Complacíase en leer
-á Homero, á Horacio, á Lafontaine, al Tasso, en anchas pájinas de bien
-abatanado papel y en tipos vaciados en moldes artísticamente correctos.
-
-Este placer, propio de un hombre de gusto y entendido, quiso compartirle
-con sus compatriotas destinando á la biblioteca pública de Buenos Aires,
-en donde existen hoy, _treinte y siete_ volúmenes de las ediciones
-in-folio del Bodoni, muchas de las cuales eran ya raras en Europa en
-1822, segun la indicacion del donante en la carta con que remite el
-obsequio desde la Habana á su _respetable rector_ el Dr. D. Luis José
-Chorroarin.[3] Esta carta cuya fecha es de 27 de Julio de 1822 se publicó
-en el _Argos_ de Buenos Aires del Sábado 28 de Diciembre de aquel mismo
-año. El mismo periódico, cuya redaccion se señaló en su larga carrera
-por inteligente y noticiosa, habia anunciado de antemano el donativo
-de Miralla, agregando: “D. José Antonio Miralla, hijo de esta ciudad,
-que se halla en el dia en la Habana ejerciendo el comercio...... es un
-argentino muy recomendable por sus talentos y por el _número considerable
-de idiomas que posée_. Cuantos porteños han visitado aquel puerto, hacen
-elojios de la cordialidad con que los ha tratado.” (_Argos_ número
-90--Miércoles 27 de Noviembre de 1822.)
-
-Fruto de su inclinacion al estudio de las lenguas, es su traduccion del
-orijinal italiano de la afamada obra de Foscolo, titulada: _últimas cartas
-de Jacobo Dortis_. Este libro, reimpreso en Buenos Aires en 1835, por un
-porteño amigo de las letras, que habia tratado y estimaba á Miralla, es el
-único documento que haya llegado á nuestras manos, medianamente apropiado
-para dar testimonio de los dotes ó de los defectos de su estilo.
-
-Esa version es fácil y correcta, y conserva transparente, sin daño de
-la lengua patria, las formas mórbidas del orijinal italiano, indecisas
-y vaporosas á veces, enérjicas y lúgubres con mayor frecuencia. Miralla
-habria sido capaz de traer al dominio del habla española los recónditos
-tercetos de la _Divina Comedia_, como puede juzgarse por la muestra que
-nos ofrece la version de las _últimas cartas_. Es imposible traducir con
-mayor concision, con mas eficacia, aquellos dos hemistiquios del Dante tan
-conocidos como citados;
-
- _....Come sa di sale_
- _Lo pane altrui!......_
-
- AH! COMO SABE A SAL EL PAN AJENO!
-
-Algunos trozos de la trajedia de Alfieri, intercalados en el testo
-orijinal, han sido traducidos en verso con igual propiedad y maestria.
-
-El acierto en traducir de que dió pruebas nuestro compatriota faltole para
-elejir el objeto de su “principal obra literaria.”[4] La familia enfermiza
-de Verther pudo llegar vigorosa hasta el umbral del siglo presente; pero
-hoy no puede tener descendencia en las Repúblicas que crecen en el nuevo
-mundo, sin ruinas del tiempo sobre sus juveniles espaldas, y que andan
-alegremente el camino hácia lo venidero en que tantas esperanzas de hoy
-han de ver cumplidas. Podemos aceptar la dulce y fecunda melancolia que el
-cristianismo hace brotar del contraste entre nuestra nada y la eternidad;
-pero de manera alguna la amarga y venenosa desesperacion que proviene de
-la duda ó del ateismo. Estamos por lo tanto los argentinos, en el deber
-de buscar en el rastro de la existencia andariega y desprendida del Sr.
-Miralla, otros títulos para colocarle en el lugar que le corresponde por
-su indudable mérito como literato, asi como los tiene ya granjeados, como
-patriota, para nuestra gratitud y nuestro cariño. Alentar á otros para
-que efectuen esas indagaciones, es el objeto que nos hemos propuesto al
-escribir estos lijeros apuntes que reclaman la induljencia de los lectores.
-
-
-
-
-D. HIPOLITO VIEITES.
-
-
-D. HIPÓLITO VIEITES sobrevivió apenas cinco años á la revolucion de Mayo,
-no obstante, tuvo en ella una parte muy principal. El Dean Funes le
-coloca en la lista de aquellos “hombres atrevidos en quienes el eco de la
-libertad hacia una impresion irresistible.” La casa del Dr. Vieites en la
-calle de Venezuela (dice un testigo presencial) servia frecuentemente de
-punto de reunion á los iniciados en el pensamiento de formar un gobierno
-independiente de la antigua metrópoli.
-
-El primer gobierno patrio le confió una comision importante al lado del
-jeneral D. Francisco Antonio Ocampo, jefe de la expedicion auxiliadora á
-las provincias del interior del Vireinato. Intervino con esta ocasion en
-el famoso suceso de la prision de Liniers y contribuyó á que se ejecutase
-sin demora la órden cruenta pero enérgicamente necesaria que para salvar
-la revolucion hizo célebre el lugar de la Cabeza del Tigre.
-
-Obtuvo otros muchos empleos que dan testimonio de la jeneralidad de sus
-conocimientos y de la confianza que inspiraba á sus compatriotas.
-
-Fué miembro de la Cámara de Apelaciones en 1812. En noviembre de este
-mismo año le nombró el Gobierno para que con otros ciudadanos preparasen
-las materias que habian de ventilarse en la Asamblea Nacional que
-estaba convocada para el próximo Enero. Segun el tenor de la circular
-gubernativa, el Señor Vieites y sus asociados debian “trabajar muy
-particularmente en la ilustracion metódica de los ramos relativos á la
-prosperidad general y comun seguridad de estas provincias, formando al
-mismo tiempo un proyecto de constitucion digno de someterse al examen
-de los Representantes de ellas, y de llevar á estos paises al punto de
-elevacion y grandeza á que les llama el destino.”
-
-Reunida la Asamblea jeneral, tomó asiento en ella como diputado por Buenos
-Aires, y desempeñó la Secretaria de ese cuerpo lejislativo acompañado del
-Sr. Dr. D. Valentin Gomez.
-
-El mejor título del Dr. Vieites á la atencion de la posteridad del pais
-es su aplicacion apasionada al estudio de las cuestiones económicas é
-industriales á que tan poco se inclinaban en la época en que él se formó
-los hombres de carreras liberales. Promover la riqueza del pais por la
-libertad del comercio, por la difusion de las ciencias aplicables, y por
-el cultivo inteligente de la tierra; tal fué el pensamiento constante de
-la buena cabeza de aquel ilustrado patriota. Para servir á este fin, fundó
-el periódico titulado: _Semanario de Agrícultura, Industria y Comercio_,
-cuyo primer número apareció el miércoles 1ᵒ de Setiembre de 1802. Solo
-las atenciones de la defensa del pais en 1807 contra el enemigo exterior,
-pudieron arrebatar la pluma á la mano incansable de Vieites. Cinco años
-consecutivos y sin tregua, combatió contra la pereza, contra los abusos,
-contra las ideas estraviadas, y otros tantos empleó en derramar ideas
-sanas y buenos principios que al fin fructificaron á pesar del mal
-preparado terreno en que caia la exelente semilla. Sus contemporáneos
-le hicieron justicia, y el Virey Liniers en comunicacion de Setiembre
-de 1806, pidiéndole su cooperacion para la defensa contra las fuerzas
-británicas, le decia: “los escritos de V. no respiran mas que el mas puro
-patriotismo, amor á las artes, y mas acendradas ideas morales.”
-
-Llegará dia en que los agricultores de Buenos Aires levantarán una estátua
-á Vieites como al primero de nuestros escritores que, por medio de la
-prensa trató de ennoblecer y de alentar el arte de cultivar la tierra.
-Antes que Grigera publicase su cartilla rural, que aun se reimprime como
-un prontuario útil, habia llenado Vieites la misma necesidad bajo una
-forma mas didáctica y con mas método, guardando el sencillo proceder de
-preguntas y respuestas.
-
-Los papeles públicos de los primeros años de la revolucion abundan en
-rasgos jenerosos del carácter del Señor Vieites. Dotó jenerosamente de
-varias obras de su uso á la biblioteca pública de Buenos Aires, y como
-las dádivas del hombre de juicio tienden á ser fecundas y se hacen con
-discrecion, donó entre aquellos libros, en lengua española, el tratado
-mas estenso y de mejor doctrina que sobre la industria rural era conocido
-en aquellos tiempos. El ejemplar del diccionario de Agricultura de Rozier
-que pertenece á aquel establecimiento público conserva todavia el nombre
-respetable de su primer poseedor.
-
-Hombre de este carácter no podia mantener esclavos á su lado ni con
-permiso de la ley y del hábito. Cuando se formó una Compañia de _Castas_
-para engrosar con ella las filas del ejército del Perú, el Sr. Vieites dió
-la libertad al único esclavo que poseia y le colocó bajo las banderas de
-la patria. Murió en Buenos Aires el dia 27 de Setiembre de 1815.[5]
-
-El Dr. Vieites tuvo un hermano, canónigo de la Catedral de Buenos Aires,
-no menos decidido que él por la causa de la revolucion desde sus primeros
-síntomas. Era aquel sacerdote hombre de talento é instruccion y nos
-aseguran que escribió y publicó por los años de 1812 una cartilla ó
-catecismo político que no hemos visto.
-
-El buen canónigo cayó en cama postrado por una paralisis. De aquí tomó
-causa el mal espíritu antagonista del órden nuevo, para atribuir aquella
-desgracia física á castigo del cielo. Los hechos reales de decision
-patriótica se agravaron con la calumnia que nunca se hace esperar, siendo,
-á veces, no tanto hija de la perversidad, cuanto de la propension del
-vulgo á exajerar las cosas y á darlas tintes vivos y novelescos.
-
-Como su hermano D. Hipólito habia ayudado á formar la sumaria en el
-proceso de la conspiracion de Alzaga; tomaron de aquí ocasion para
-suponer, que el dia de la ejecucion de este altivo español, habia empapado
-su pañuelo en sangre: afeaban mas esta accion los impostores recordando
-que era un ministro de paz aquel á quien se la imputaban.
-
-Cuando llegó este maligno rumor á oidos del canónigo Vieites, no pudiendo
-incorporar su cuerpo, levantó los ojos al cielo esclamando: _¡Qué
-calumnia!_ Era un hombre caritativo y bondoso; un _santo_, segun la
-espresion de una persona que le trató hasta su último dia.
-
-
-
-
-D. JUAN IGNACIO GORRITI.
-
-
-D. JUAN IGNACIO GORRITI, es hijo de la provincia arjentina de Jujuí:
-recibió su educacion literaria en el colejio de Monserrat de Córdoba en
-tiempo que lo dirijia la comunidad de PP. franciscanos, sucesores de los
-espulsados jesuitas en la funcion de dirijir la enseñanza. A consecuencia
-del movimiento revolucionario de 1810, vino á Buenos Aires en el carácter
-de diputado por su provincia, y como tal votó en 18 de Diciembre de
-aquel año memorable á favor de la incorporacion de los Diputados de las
-Provincias, á la Junta provisional gubernativa. En 1813 obtuvo una silla
-de canónigo en la catedral de Salta de la cual llegó á ser Arcediano.
-Se atribuye á su doctrina y á su ejemplo una parte muy principal en
-el espíritu de independencia que manifestó el clero y la poblacion de
-la provincia de Salta durante la lucha con los ejércitos realistas.
-Posteriormente sirvió en el ejército del Perú el empleo de Vicario Jeneral
-castrense. Despues de los trastornos del año 20, la provincia de Salta,
-á imitacion de la de Buenos Aires, trató de reparar sus males creando
-una administracion arreglada é intelijente. En esta tarea prestó el
-Sr. Gorriti tan eficaz cooperacion que logró acabar de conquistar la
-confianza que desde muy atrás le dispensaban los Salteños, quienes le
-nombraron diputado para el Congreso Nacional de 1824 que se abria bajo
-lisonjeros auspicios. La figura del Sr. Gorriti en aquel cuerpo compuesto
-de personas notables sobresale en los primeros planos por la buena ley
-de su elocuencia, la alta moralidad de sus sentimientos y la robustez
-de su razon. Sobre el fruto final de aquel Congreso,--la Constitucion
-llamada vulgarmente unitaria,--tenia el Sr. Gorriti un concepto favorable
-que espresaba de esta manera. “Ese código reune todas las ventajas del
-sistema federal con las del de Unidad, evitando los inconvenientes de
-ambos.” Lleno de este convencimiento aceptó la comision de presentar la
-Constitucion á las autoridades de Córdoba en nombre del Congreso. El
-éxito de esta mision no fué favorable como es notorio, y la manera como
-fué desempeñada consta de un informe detenido pasado por el Sr. Gorriti
-al Congreso con fecha 8 de febrero de 1827; informe, que segun su autor,
-seria “una leccion bien instructiva para la posteridad.” El último dia de
-Agosto de aquel mismo año regresó á Salta. En 1829 fué electo gobernador
-de esta provincia, cargo que desempeñó hasta 1831. En esa época se
-espatrió voluntariamente á Bolivia en donde murió rodeado de la estima y
-de las consideraciones debidas á su talento, méritos y servicios. Segun el
-editor del libro del Dr. Gorriti, publicado en Valparaiso con el título:
-“Reflexiones sobre las causas morales de las convulsiones interiores de
-los nuevos Estados Americanos, etc.,” este señor dejó escrito una memoria
-sobre la conducta que observó en el Congreso de 1825 y sobre toda su vida
-pública: interesante documento que permanece inedito, no sabemos en poder
-de quien.
-
-
-
-
-D. JULIAN NAVARRO.
-
-
-El presbitero Dr. D. JULIAN NAVARRO: hijo de Buenos Aires. El General San
-Martin le recomienda por el valor con que animó á los patriotas en la
-jornada de 3 de febrero de 1813, administrándoles al mismo tiempo sobre
-el campo de batalla los auxilios espirituales. Esta recomendacion se
-encuentra en el parte que dió al Gobierno aquel jeneral, de la importante
-victoria de San Lorenzo, preludio de otras mas gloriosas. En 1816 fué
-nombrado capellan del regimiento de artillería y catedrático de vísperas
-de los _estudios públicos_ de esta capital.
-
-El Dr. Navarro hizo parte de la espedicion á Chile al lado del jeneral San
-Martin. Allí obtuvo muy pronto empleos de lucimiento, pues en 1819 era
-Rector del seminario de Santiago.
-
-En aquella ciudad ha muerto há pocos años en una edad avanzada, con fama
-de injenio agudo pero no en olor de santo.
-
-
-
-
-D. FRANCISCO JAVIER ITURRI
-
-
-El abate D. FRANCISCO JAVIER ITURRI, de la Compañía de Jesus, era natural
-de la ciudad de Santa Fé de la Vera Cruz. La espulsion de los dominios
-de España de aquella órden célebre, abrió al P. Iturri el mismo campo en
-que se ilustraron Clavijero, Molina, Velazco y otros jesuitas americanos.
-El Sr. Funes en el prólogo de su _Ensayo_, dice lo siguiente: “Tenia ya
-muy adelantado mi trabajo cuando leí en Hervas y Panduro que el V. Abate
-D. F. J. Iturri habia concluido su _historia de esta parte de América_.”
-Esta importante obra debe existir manuscrita en alguno de los colejios
-ó casas de la órden de Jesus en Roma ó en Boloña, cindades en donde
-residieron los expulsados que se dirijieron á Italia. Solo se conoce de
-nuestro P. Iturri dos pequeños volúmenes de cartas sobre crítica histórica
-americana, publicados en Madrid; una de las cuales se reimprimió en Buenos
-Aires en 1818, á costa del Dr. Soloaga, íntimo corresponsal del autor.[6]
-Este escrito se contrae á rebatir algunos errores cometidos sobre la
-naturaleza y productos del suelo americano, por D. Juan Bautista Muñoz,
-en la Historia de América que nunca concluyó, y para cuya formacion habia
-reunido laboriosamente gran cópia de documentos. Ese escrito es datado en
-Roma á 20 de Agosto de 1797, y en él hace mencion varias veces el autor,
-del trabajo histórico de que se ocupaba y al que se refiere el Sr. Hervas,
-quien debia estar bien informado acerca de los trabajos literarios de los
-miembros de la Compañia de Jesus, contemporáneos suyos.
-
-No sabemos si la carta del P. Iturri, de la cual cópia un párrafo el Dr.
-Funes en la paj. 361 del t. 3ᵒ de su Ensayo, corresponde á las impresas ó
-si era una epistola confidencial y manuscrita. El dean es un autor muy de
-la escuela opuesta al historiador Prescott. Este deja en pié los andamios
-que le sirvieron para levantar su fábrica histórica; aquel quisiera pasar
-por único testigo de los sucesos que relata: aborrece las citas y poco se
-ocupa de las datas.
-
-
-
-
-D. PANTALEON RIVAROLA.
-
-
-El Dr. D. PANTALEON RIVAROLA fué un sacerdote natural de Buenos Aires,
-capellan del rejimiento del _Fijo_, muy dado al cumplimiento de sus santos
-deberes; versado en la literatura antigua y en la historia de su patria.
-Escribió dos largos _romances_ describiendo la _Gloríosa reconquista_ y
-la _gloriosa defensa_ de la capital del virreinato en los años de 1806 y
-1807. Al emplear un metro vulgar y un estilo que raya en prosa desaliñada,
-tuvo en vista el que sus producciones se hiciesen familiares con el pueblo
-y fuesen “cantables para los labradores, para los artesanos, para las
-mujeres, en los campos, en los talleres, y hasta en las plazas públicas.”
-Son palabras testuales del autor.
-
-
-
-
-F. PANTALEON GARCIA.
-
-
-El M. R. P. Fr. PANTALEON GARCIA del órden de San Francisco, nació en
-Buenos Aires y vistió su humilde hábito en esta misma ciudad, pasando muy
-jóven, pero ya sacerdote, á la de Córdoba, del Tucuman. Allí se ilustró en
-el púlpito, y en el desempeño de las cátedras que la Universidad le confió
-desde el año 1780.
-
-Una parte de los sermones panejíricos de este notable fraile se publicaron
-en Madrid en 6 volúmenes el mismo año de nuestra revolucion. La última de
-sus obras impresas es la oracion fúnebre que pronunció en las exéquias del
-estimable Fr. Cayetano Rodriguez, de quien no solo debió ser un hermano
-en el claustro y la penitencia sino un amigo en el patriotismo y en la
-comunidad del amor á los buenos estudios.
-
-El P. Garcia tenia una voz sonora y penetrante, espresion viva, presencia
-grave y circunspecta: sus panejíricos son elocuentes y llenos de sana y
-oportuna erudicion.
-
-
-
-
-D. RAMON DIAZ.
-
-
-Dr. D. RAMON DIAZ.--En la calle central del cementerio de la _Recoleta_,
-existe una modesta tumba, levantada á espensas del Estado para encerrar
-los restos mortales del Dr. D. Matias Patron y Salgado. Descansan allí
-mismo las cenizas de los dos hermanos, D. Avelino Diaz y Salgado, el
-Euclides del Rio de la Plata, y D. Ramon, objeto de esta breve noticia.
-
-Sobre esa tumba que encerró avara tres primaveras cargadas de frutos en
-flor, pudiera escribirse con propiedad los siguientes versos de un romance
-castellano del siglo XV:
-
- Una tierra les crió,
- Una muerte les llevó,
- Una gloria les posea.
-
-El Dr. Diaz falleció á la edad de veinticuatro años, el dia 6 de diciembre
-de 1824, ejerciendo el empleo de Defensor de Pobres. En el desempeño
-de esta magistratura mostró un corazon compasivo, y su caridad por los
-desgraciados le permitió conseguir que se tuviese por práctica de nuestros
-tribunales el aliviar de los grillos á los reos de graves delitos despues
-de prestada la confesion en el proceso. Solo en lo interior de su bella
-conciencia pudo gozar de la recompensa de estos servicios á la humanidad
-afligida. Él no pudo ver el séquito de desvalidos que le acompañaron con
-llanto hasta la última morada. Los Diaz fueron predestinados á despertar
-estimacion y amor, en los cortos años de su existencia. D. Avelino fué
-conducido al cementerio desde la iglesia de Monserrat, en brazos de sus
-amigos y numerosos discípulos poseidos del mas amargo dolor por su pérdida
-irreparable para las ciencias físico-matemáticas y para la sociedad que
-honraba con sus virtudes.
-
-El Dr. D. Ramon Diaz desempeñó durante tres legislaturas consecutivas el
-cargo de diputado; y el de Procurador jeneral de Provincia.
-
-Su modestia quiso ocultar un hecho que nos complacemos en revelar y
-en agradecerle. Suya fué la idea de reunir en un volumen todas las
-composiciones en verso que se habian compuesto y publicado en Buenos Aires
-desde 1810 y que podian servir para alentar el espíritu público en el
-camino de mejoras morales y materiales en que entró el pais pasados los
-conflictos del año 20. D. Ramon Diaz fué el compilador y el editor de la
-_Lira Argentina_, impresa en Paris en 1824; libro que puede considerarse
-como el primer tomo de los anales de la poesía del Rio de la Plata.
-
-
-
-
-D. JOSÉ RIVERA INDARTE.
-
-
-D. JOSÉ RIVERA INDARTE.--Nació en la ciudad de Córdoba del Tucuman el dia
-13 de Agosto de 1814. Hizo sus estudios en la Universidad de Buenos Aires,
-desplegando desde niño suma aplicacion á los libros y una inclinacion
-á la carrera periodística que acabó por ser la vocacion y el empleo de
-toda su existencia. Apenas contaba 18 años fundó en Montevideo, bajo la
-proteccion del Sr. D. Santiago Vasquez, el periódico ministerial titulado
-_El Investigador_. Confiado en sus fuerzas y decidido ya por uno de los
-dos grandes partidos que luchaban en el Rio de la Plata, se hizo cargo de
-la redaccion del _Nacional_ de Montevideo en el mes de Julio de 1839. Solo
-se apartó de este puesto y de las penosas obligaciones que le imponia,
-cuando se sintió rendido por la dolencia contraida en una brega de seis
-años. El espíritu, tendencia y medios de este diario están reasumidos en
-el libro que se titula _Rosas y sus opositores_, reimpreso en Buenos Aires
-despues de la desaparicion del tirano. Indarte escribió versos de los
-cuales se salvarán algunos en la memoria de los hombres de gusto. En 1853
-se reunieron estos versos en un libro impreso en Buenos Aires llevando
-al frente una biografia crítica del autor, obra del Sr. Coronel D. B.
-Mitre, en la cual se mencionan todos los escritos de Indarte, sus viajes,
-padecimientos y demas vicisitudes de una existencia trabajosa y poco
-mimada de la fortuna. Murió de una enfermedad pulmonar el dia 19 de Agosto
-de 1845 en la ciudad del Destierro, en la isla brasilera de Santa Catalina.
-
-
-
-
-PATRICIO DE BASABILBASO.
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-
-D. PATRICIO DE BASABILBASO, hijo de Buenos Aires, se educó en el antiguo
-colegio de esta ciudad bajo el rectorado del Sr. Dr. Achega;
-
- Mi venerable maestro siempre amado,
- Que del estudio en la tortuosa vega
- Dirigió mi razon con celo honrado.
-
-como él mismo lo dice á la pág. 20 del poemita escrito en octavas, de
-donde se han tomado las que se registran en la presente coleccion. Siguió
-la carrera del comercio y residió muchos años en Méjico, en las Antillas y
-en Estados Unidos donde contrajo matrimonio. Era entusiasta admirador de
-los Americanos que se habian señalado por sus talentos y por su amor á la
-libertad. Movido de este sentimiento promovió en 1835 la reimpresion de
-las cartas de _Jacobo D’Ortiz_ traducidas por D. J. Antonio Miralla. Murió
-en Buenos Aires poco tiempo despues.
-
-
-
-
-F.ʳ GAYETANO JOSÉ RODRIGUEZ.
-
-
- Jamas la patria podrá olvidar su memoria pues es la de un hijo en
- quien se reunían los mejores talentos á una vida llena de probidad.
-
- (ARGOS _del sabado 23 de Enero 823._)
-
- Hombre de cualidades muy amables, y particularmente recomendable
- por su erudicion y génio.
-
- (MORENO, _vida y memorias._)
-
-
-FR. CAYETANO JOSÉ RODRIGUEZ, relijioso franciscano, lector jubilado,
-Ex-Provincial, Examinador Sinodal de los obispados de Buenos Aires,
-Córdoba, Paraguay y Concepcion de Penco, nació en el _Rincon de San
-Pedro_, y tomó el hábito en el convento de la órden en esta Capital, el
-dia 12 de Enero de 1777, pocos meses despues de haber cumplido diez y
-seis años de edad.--En aquella época el jóven Rodriguez, poseia, segun su
-panegirista, una alma buena, _un corazon del cielo_, y un ardiente amor
-á las letras. Por estas calidades se hizo acreedor á acercarse al altar
-antes de tiempo, recibiendo á la edad de 22 años las órdenes de sacerdote
-de manos del Señor San Alberto, obispo de Córdoba.
-
-El Padre Rodriguez, ante todo, fué un sacerdote de la creencia y de
-la doctrina católica. Orar, asistir al confesonario, endulzar con las
-esperanzas de mejor vida los últimos instantes de los enfermos, fueron
-sus principales ocupaciones. Fué director, durante veinte años, de la
-conciencia de las monjas de Santa Catalina y Santa Clara, y por cinco de
-aquellos años, “cargó sobre sus hombros todo el peso de la Santa Casa de
-Ejercicios,” que supone la tarea de pláticas espirituales diarias, la
-asídua contraccion al confesonario, y la atencion molesta á las consultas
-personales sobre intereses de la conciencia ó del mundo. Para el desempeño
-de estas dos ocupaciones tenia que caminar diariamente la larga distancia
-que media entre el monasterio de Santa Catalina y la Casa de Ejercicios,
-puntos distantes entre sí mas de media legua.
-
-El descanso del P. Rodriguez era el estudio de la ciencia y de las
-bellas letras.--Tanto en el convento grande de Buenos Aires como en
-la Universidad de Córdoba, dictó filosofía, teología y escritura,
-introduciendo en esta enseñanza métodos mas adelantados y principios
-mas exactos que aquellos en que se habian educado. “Es verdad, dice el
-elocuente orador de sus honras fúnebres, que tuvo la desgracia de que le
-formase las entrañas un maestro que juraba en Aristóteles. ¿Pero no es
-su mayor gloria haber debido á su génio distinguir la moneda falsa de
-la verdadera?” Segun este mismo contemporáneo, detestó el P. Rodriguez
-el ergotismo, la teología sistemática y las cuestiones inútiles. En la
-enseñanza de la física hizo por primera vez comprender á sus discípulos,
-que era esta una ciencia de hechos y de mera esperimentacion.
-
-El P. Rodriguez se declaró decididamente en favor de la emancipacion. El
-movimiento de 1810 era una realizacion de antiguos deseos suyos, aunque
-no fuese mas que considerado como el precursor de mejores destinos para
-los despejados talentos de los hijos de América. Sus discípulos, en la
-secreta fidelidad del claustro, le oyeron lamentarse mas de una vez
-del apocamiento á que tenia reducido el pensamiento patrio la política
-colonial. Preparado muy de antemano para las nuevas luchas, pudo escribir
-desde los primeros dias de Mayo un manifiesto sobre las vejaciones que
-habia recibido la América de sus dominadores, y alentar el fuego de
-la libertad en canciones y poesías patrióticas, algunas de las cuales
-se entonaban al rededor del monumento levantado á la memoria de la
-rejeneracion.
-
-Su patriotismo fué de exelente ley. Preparar á los compatriotas para los
-nuevos destinos á que les llamaba la revolucion, fué uno de sus primeros
-objetos. Esos destinos los previó con la sagacidad de su jénio, desde un
-tiempo en que debia ser una insensatez si nó un delito el imajinarlos.
-Cuantas veces no esclamaba bajo las bóvedas de sus aulas: “qué haya
-uno nacido en un suelo en que el jénio oprimido pierde su vigor!....
-Los americanos son culpables; nos agoviamos bajo el yugo cuando tiempo
-há se nos viene á las manos el sacudirlo. Pero es necesario trabajar,
-ilustrarnos: no se qué presajios advierto de libertad y es necesario
-_formar hombres_.”
-
-Magníficas palabras conservadas por un testigo; tanto mas notables, cuanto
-que resonaban en las paredes de un convento de franciscanos!
-
-Lleno de esta idea de _preparar_ hombres para la libertad, abrió las
-puertas de la biblioteca de San Francisco á cuantos talentos jóvenes
-aparecian con algun lucimiento. El Dr. D. Mariano Moreno fué uno de estos,
-y la proteccion del ilustre fraile le siguió hasta Chuquisaca á donde fué
-á completar la educacion que bajo tan buenos auspicios habia comenzado en
-Buenos Aires.
-
-El P. Rodriguez fué un apasionado activo de la libertad de su patria y
-daba por infecundos y malgastados los años transcurridos bajo el réjimen
-colonial. _Steriles transmissimus annos_ fueron las palabras sentidas que
-él adoptó como epígrafe de alguna de sus producciones para representar
-aquella idea.
-
-El Congreso de Tucuman instalado el 24 de Marzo de 1816, le contó entre
-sus miembros y fué redactor de las actas de sus sesiones. Representante
-allí de la Provincia de su nacimiento, tuvo la gloria de firmar el acta
-famosa de nuestra independencia, cuya fecha inolvidable es de 9 de Julio
-de aquel mismo año.
-
-Hasta aqui las tareas del P. Rodriguez no habian debido inquietarle ni
-acibararle el espíritu. No habia hasta entonces descendido á la lucha de
-la prensa periódica. La revolucion habia marchado con su espíritu hasta
-entonces en cuanto á los principios fundamentales de ella y á su propósito
-final. Pero en el año 1822 se presentó una novedad que le obligó á tomar
-la pluma del periodista. La reforma eclesiástica suscitó dos campos en
-la opinion pública y uno y otro tuvieron sus sostenedores y paladines.
-El _Ambigú_, el _Espíritu_, el _Centinela_, sobre todos, eran periódicos
-consagrados á sostener las medidas gubernativas. Y como el terreno era
-resbaladizo, se fueron mas allá de lo que habria sido conveniente en un
-pueblo católico. La obra del hombre, en cuanto habia abastardeado la
-influencia religiosa y sus formas, necesitaba pasar por el crisol en que
-se habian depurado la forma y los medios del sistema político anterior á
-1810. Esto es evidente: una revolucion no se completa, si en su marcha
-no pasa abatiendo las cabezas de las amapolas cargadas de ópio nocivo
-arraigadas en el campo de las ideas. Pero ¿era político para llegar á
-este fin, maltratar con la irrision y las púas de acero del lenguaje
-volteriano, á antiguas comunidades, á las cuales pertenecian hombres del
-mérito y de la constancia de alma del P. Rodriguez?
-
-Jamás los frailes, la lejitimidad de sus propiedades, los derechos de la
-iglesia, fueron mejor defendidos que en las columnas del _Oficial de dia_.
-Alli derramó Fr. Cayetano, todo su saber, la amenidad de su estilo, y la
-elevacion de su alma, resistiendo con una moderacion ejemplar á caer en
-los exesos á que casi le forzaban sus adversarios.
-
-En esta amarga tarea falleció en Buenos Aires á la edad de 62 años
-cumplidos, el dia 21 de Enero de 1823.
-
-El claustro americano, ha producido como el español sus Leones y Gonzalez.
-Méjico se gloría de su Navarrete; Lima de su Delso; Buenos Aires de su
-Rodriguez, que merece un lugar distinguido entre sus mejores poetas.
-
-Su exesiva modestia hizo que no diera versos á la imprenta con su nombre.
-Son muchos los que escribió, devotos, patrióticos, y tambien inspirados
-por los intereses del mundo que hasta en el claustro entran á asirse de
-los corazones sensibles. Hemos tenido en nuestro poder una coleccion de
-sonetos de puño y letra del P. Rodriguez, y nada sería mas fácil á una
-persona empeñosa que el reunir todas las composiciones que de pública voz
-y fama pertenecen á este escritor y deben hallarse en poder de los amigos
-de las musas argentinas.
-
-“Aquí está sepultado el que con sus virtudes patrias cuidó de su nacion y
-alcanzó gloria dando á su pueblo lecciones de un buen ciudadano.” Este es
-el epitafio que le destinaba otro fraile compatriota, no menos notable por
-su talento y carácter, el P. Fr. Pantaleon Garcia.
-
-
-
-
-D. BERNARDO MONTEAGUDO.
-
-
-El Dr. D. BERNARDO MONTEAGUDO tuvo su humilde cuna en la ciudad del
-Tucuman, y es tradicion que se hallaba, por parte de madre, en el caso de
-aquellos de quienes dice Lope de Vega....
-
- _Haberles dado el sol mas fuerte._
- _En el comun camino de la muerte._[7]
-
-Él no aceptaba esta suposicion: la contradice en una carta (datada en la
-Punta de San Luis á 16 de Marzo de 1813, que tenemos original á la vista)
-desahogándose con vehemencia de la ofensa personal que semejantes rumores
-le causaba. En uno de los párrafos se lee lo siguiente:... “Yo no hago
-alarde de contar entre mis mayores, títulos de nobleza adquiridos por
-la intriga y acaso por el crímen; pero me lisonjeo de tener unos padres
-penetrados de honor, educados en el amor del trabajo y decentes sin ser
-nobles.”
-
-Monteagudo hizo probablemente sus primeros estudios en Córdoba pero de
-cierto los completó en Chuquisaca, poco mas ó menos en la misma época en
-que se hallaban allí con igual objeto Moreno, Agrelo y otros argentinos
-que tan principal parte habian de tener en los hechos de la revolucion que
-ya se aproximaba.
-
-Cuando Monteagudo se presentó en la escena del Rio de la Plata no era
-un novicio en los peligros, ni era aquella la primera vez en que daba
-pruebas del ardor de su carácter. En la insurreccion de Charcas del año
-1809, fué él uno de los mas decididos por la idea de formar una Junta
-Gubernativa; como efectivamente se formó, instalándose el dia 25 de Mayo.
-Estos sucesos no eran mas que síntomas precursores de lo que dentro
-de un año justo, á contar desde aquella fecha, habia de verificarse
-definitivamente en el Vireynato del Rio de la Plata. La junta fué disuelta
-por una inmediata reaccion y Monteagudo, perseguido y condenado á muerte
-se asiló en Buenos Aires en donde iba inmediatamente á encontrar la
-atmósfera que convenia al elevado grado del ardor de su carácter y á la
-estension de su inteligencia. En 1811 tomó parte en la redaccion de la
-_Gaceta_, devolviendo por un momento á este periódico, algo del brillo y
-de la energia del estilo de su ilustre fundador. Tambien redactó otros
-periódicos. El _Martir ó libre_, el _Independiente_, el _Grito del Sur_,
-fueron el éco de un espíritu tan frenético de democracia que tenia por
-favorable al despotismo la doctrina misma del contrato social. Tal es la
-ingenua y posterior confesion de su propio redactor.
-
-En el seno de la Asamblea Constituyente instalada á principios del año
-1813, se mostró Monteagudo, promotor inteligente y celoso sostenedor de
-las grandes medidas de reforma dictadas por aquella corporacion nacional.
-
-En el mes de Julio de 1815 ausentóse de Buenos Aires para un viaje á
-ultramar que duró hasta fines de 1817. Despues de visitar á Rio Janeiro
-recorrió gran parte de la Europa: en Marzo de 1817 estuvo Monteagudo en
-Burdeos, segun una carta autógrafa de este, que tenemos á la vista.
-
-Vuelto á su patria, pasó al lado del General San Martin á desempeñar en
-las gloriosas campañas de Chile el cargo de Auditor de guerra. No debió
-este empleo á otra influencia que á la de su mérito reconocido por las
-autoridades chilenas segun consta de documentos oficiales. Un solo dia no
-se apartó de su jefe en aquellas rudas y peligrosas operaciones militares.
-En la noche del espantoso desastre de Cancha-rayada, el Auditor se separó
-de San Martin á la altura del pueblo de San Fernando para pasar á Mendoza,
-en donde tomó parte indirecta, pero probablemente decisiva, en la suerte
-de los hermanos Carrera, acusados de delito de lesa patria. Condenados
-estos á la pena capital por el fiscal de la causa, quiso oir el gobernador
-de Mendoza el parecer de algunos letrados y entre estos el del Dr.
-Monteagudo: este se pronunció por la necesidad de cumplir una sentencía
-justificada por la indudable naturaleza del delito de que eran acusados
-los reos.
-
-Monteagudo mantuvo la confianza del libertador de Chile, con quien pasó al
-Perú desempeñando el mismo empleo de Auditor del ejército.
-
-Las relaciones entre Monteagudo y San Martin eran de data antigua; venian
-desde el movimiento semi-popular y semi-militar que derrocó la junta
-de que era secretario D. Bernardino Rivadavia, el dia 8 de Octubre de
-1812. Monteagudo fué el alma de aquella revuelta, que San Martin apoyó,
-desplegando en la plaza principal de Buenos Aires, la lucida linea de sus
-granaderos á caballo.
-
-En 3 de Agosto de 1821, el jeneral San Martin se declaró _Protector_
-del Perú y formó un ministerio en el cual dió el departamento de
-guerra y marina al Dr. Monteagudo. Duró en el manejo de este ramo de
-la administracion hasta el 1ᵒ de Enero de 1822, pasando en este dia
-á desempeñar el ministerio de _Estado_ y _Relaciones Esteriores_. El
-cumplimiento de los deberes de tan elevados puestos le trajeron muchos
-compromisos y sinsabores, y por último le ocasionaron el horrible fin
-que tuvo, en la flor de su edad, el dia 28 de Enero de 1825. En una de
-las calles principales de Lima, frente al convento de San Juan de Dios
-que sirve hoy de paradero interior al ferro-carril del Callao, exhaló el
-aliento varonil y patriótico bajo el golpe del bárbaro y traidor cuchillo
-de un negro, instrumento de alguna venganza fanática que aun permanece
-entre misterios. Bolivar mandaba entonces en el pais, y Monteagudo
-conservaba el puesto oficial que le habia acordado San Martin.
-
-El Dr. Monteagudo promovió activamente la instruccion pública en el Perú,
-mientras influyó en los consejos de su gobierno. La biblioteca pública
-de Lima le reconoce como á su principal fundador. A él tambien es debido
-la inspiracion y redaccion del decreto de 10 de Enero de 1822 creando el
-establecimiento literario con el título de _Sociedad Patriótica de Lima_,
-compuesto de 40 miembros, con el fin que aparece en el artículo 8ᵒ que
-dice así: “El objeto de esta sociedad es discutir todas las cuestiones
-que tengan un influjo directo ó indirecto sobre el bien público, sea en
-materias políticas, económicas, ó científicas, sin otra restriccion que
-la de no atacar las leyes fundamentales del pais ó el honor de algun
-ciudadano.” En el notable considerando de este decreto asienta su redactor
-que la instruccion pública es la primera necesidad de las sociedades, y
-que el gobierno que no la fomenta comete un crímen que la mas distante
-posteridad tiene derecho á vengar, maldiciendo su memoria. Como todos los
-creadores jenerosos de instituciones análogas en nuestra América, tuvo
-la honrada sencillez de creer que la _sociedad patriotica_, incorporaria
-pronto á la patria de _Baquijano_ y de _Olacide_ á la lista de aquellos
-pueblos célebres por los continuos esperimentos que se hacen en ellos _de
-la fuerza intelectual que es la última barrera de la tirania_.
-
-El viaje á Europa tuvo gran influencia sobre las maneras y las opiniones
-de Monteagudo. El demócrata exaltado regresó dispuesto á volver de sus
-primeros pasos y á influir para que la revolucion sesgase de la direccion
-que él habia contribuido á imprimirla. Este cambio está confesado por él
-mismo, en una memoria que escribió en Quito y que la prensa del Pacífico
-ha reimpreso varias veces; contraida á esplicar los principios políticos
-que le habian guiado en la administracion del Perú.[8] El _Censor de la
-Revolucion_ que publicó en Chile en 1819 fué el agua con que pretendió
-apagar la hoguera levantada por las ráfagas del _Martir ó Libre_.
-
-El futuro biógrafo de este sobresaliente argentino tomará talvez por
-epígrafe de su trabajo los siguientes versos de D. Estevan Echeverria, que
-describen con rara y armoniosa concision el camino de aquel bello meteoro
-del cielo de nuestra política:
-
- ................Monteagudo,
- El de gran corazon é injenio agudo,
- Del porvenir apóstol elocuente,
- Que entre las pompas del marcial estruendo,
- Fué desde el Plata hasta el Rimac, vertiendo
- La fé viva y la lumbre de su mente.
-
- (AVELLANEDA, _poema_).
-
-
-
-
-D. MANUEL JOSÉ DE LABARDEN.
-
-
-El nombre del Dr. D. MANUEL JOSÉ DE LABARDEN, estaria hoy envuelto en el
-olvido mas profundo, si el primer periódico que se publicó en Buenos Aires
-al comenzar el siglo presente, el _Telégrafo Mercantil_, no hubiese dado á
-luz la oda reimpresa en la página 370 de la _Lira Argentina_. Aquella oda
-tiene por asunto _el magestuoso rio Paraná_, y parece escrita en el año de
-1801.
-
-Sin embargo la fama literaria del Sr. Labarden debia ser grande en los
-años inmediatamente anteriores á la revolucion. El Dr. D. Vicente Lopez al
-comenzar su canto _El Triunfo Argentino_ (Noviembre de 1807) pide silencio
-“al sublime acento de aquel hijo de Apolo” para dar salida al entusiasmo
-de su pecho.
-
-El Sr. Labarden nació en Buenos Aires, siguió la carrera del foro, y
-desempeñó el cargo de Auditor de guerra del ejército reconquistador en
-1807. Su muerte ha debido tener lugar por los años 1812 ó 13.
-
-Refiere la tradicion que él fué el promotor de la primera casa de comedias
-que se edificó en Buenos Aires, la cual estuvo situada en el parage que
-hoy ocupa el mercado público. Aquel edificio, que no debia ser muy sólido
-ni muy suntuoso, pereció por las llamas el año 1793. De esta aficion al
-arte dramático que se atribuye al Dr Labarden, da testimonio afirmativo
-una trajedia que de su pluma se conserva con el título de _Siripo_,
-personage muy conocido en los fastos de la historia novelesca y primitiva
-del Rio de la Plata. Esta trajedia se representaba frecuentemente en
-Buenos Aires en los aniversarios de sucesos prósperos de la revolucion,
-despertando mucho entusiasmo en los espectadores. No la conocemos, pero
-sabemos que existen copias de ella en Buenos Aires. Seria una buena accion
-el rescatarla de una pérdida segura, conservándola en los archivos de
-algunos de los cuerpos literarios que acaban de fundarse en Buenos Aires.
-
-El Dr. Labarden fué de carácter amable, caballeroso, culto de maneras,
-dado al trato social, y al mismo tiempo enemigo del bullicio y de la
-multitud, tanto como su maestro Horacio:
-
- _Odi profanum vulgus, et arceo._
-
-Amó la vida retirada y las tranquilas tareas del campo, en las cuales
-procedió con el acierto de un hombre ilustrado. Por una casualidad rara
-podemos asegurar que él antes que nadie tuvo la idea de mejorar con la
-cruza de razas mas perfectas, la calidad de las ovejas del Rio de la
-Plata. En un libro de cuentas de la casa de comercio de D. Tomas Antonio
-Romero, aquel “jenio vasto y emprendedor”, como le llama el Sr. Funes,
-hemos hallado con fecha 10 de Diciembre de 1794, la partida siguiente:
-“Por 187 ps. ½ rs. corrientes que han tenido de costo y gastos _diez
-carneros y veinte ovejas_ que de su cuenta y riesgo se embarcaron en Cadiz
-abordo de la fragata Santa-Ana, como consta por menor de su respectiva
-cuenta.... etc.”
-
-Este ganado lanar no podia ser sino merino, pues bien notorio es que la
-España posee esa especie; que en aquel suelo es en donde adquirió, siglos
-hace, la perfeccion que la distingue, y que de allí se estendió á Alemania
-primero, y despues á Francia bajo el reinado de Luis XVI.
-
-En aquella época residió el Dr. Labarden en lo que es hoy Estado Oriental
-y entonces se decia, la _otra banda_, en una estancia llamada _del Sauce_
-en las cercanias del pueblo del _Colla_. Sospechamos que desempeñaba el
-cargo de administrador de las propiedades rurales de la Corona conocidas
-con el nombre de Estancias del rey. En el mismo libro de la casa de
-Romero, aparece comprada en 1793, para el mismo Sr. Labarden, y por el
-precio de 10 ps. 2½ rs. _la obra de Barcarcel sobre Agricultura_. En aquel
-año tenia esposa y madre vivas.
-
-
-
-
-D. BERNARDO VERA Y PINTADO.
-
-
-El Dr. D. BERNARDO VERA Y PINTADO, nació el año 1780 en Santa Fé de la
-Vera-Cruz, ciudad natal del jesuita D. Javier Iturri y de D. Juan Baltazar
-Maciel, afamados por su literatura.
-
-Ligado por relaciones de parentezco á la familia del teniente general D.
-Joaquin del Pino, que mas tarde fué Virey de Buenos Aires, se trasladó
-con este á Chile el año 1799. En la Universidad de San Felipe completó su
-carrera literaria graduándose en cánones y en leyes.
-
-En esta real Universidad, para recibir grados por aquella época, era
-preciso prestar seis exámenes solemnes: cinco de instituta y uno de
-cánones y leyes en el cual se absolvian, cuando menos, treinta y tantas
-proposiciones relativas á ambas facultades. Los catedráticos eran cuatro:
-dos de _prima de leyes_, uno de _decreto_ y otro de _instituta_. Los
-jóvenes que se dedicaban al foro, no solo concurrian á la Academia de
-práctica, sino tambien al estudio de algun abogado de nombradía durante
-los cuatro años del curso jeneral de derecho. La Universidad percibia
-_cien reales_ por cada grado.
-
-El Dr. Vera se distinguió desde muy temprano y se granjeó la simpatía de
-los hijos de Chile, _por sus talentos_ y _su carácter jeneroso_, segun
-la espresion de uno de ellos. Desempeñó varios destinos públicos antes
-de la revolucion y formó numerosos discípulos en la Academia práctica de
-jurisprudencia que estuvo algunos años bajo su direccion.
-
-El primer suceso que atrajo la atencion pública sobre su persona al
-abrirse la era que comienza en 1810, fué un acto despótico del presidente
-Carrasco. Urgido este por los conflictos que le rodeaban al recrearse la
-revolucion, tomó una medida que vino á mostrar toda la popularidad del
-Dr. Vera. Siguiendo aquel mandatario los consejos de la Audiencia, se
-decidió á poner presos á aquellos individuos que mas indicados estaban
-de conspiradores ante el partido peninsular. Fué el Dr. Vera uno de los
-tres que en la noche del 25 de Mayo cayeron en poder de la fuerza armada,
-estando en una casa particular. Trasladados á un cuartel, se les hizo
-salir inmediatamente, y en la alta noche, para el puerto de Valparaiso
-escoltados con 12 dragones á caballo. Llegados allí los pusieron á abordo
-del fragata Astrea; en donde, y mas tarde en el castillo de San José, se
-les siguió una causa.
-
-Los padecimientos de aquellos patriotas irritaron los ánimos de los
-Santiagueños, y el Cabildo tuvo el noble corage de interesarse por su
-suerte ante la autoridad de Carrasco. Pero, equivocado este mandatario
-sobre la situacion de las cosas y afectando una enerjia que no era natural
-en su carácter, hizo que los detenidos en la fortaleza de San José se
-embarcasen en la corbeta _Miontina_ próxima á zarpar para el Callao. Vera
-quedó en tierra so pretesto de enfermedad.
-
-Mientras tanto los principales vecinos de Valparaiso que habian tomado
-relacion con los presos, se interesaban por su suerte é influian para
-que se revocasen las órdenes del Presidente. La solicitud que con este
-objeto le dirijieron, llegó á la capital el 11 de Julio y con ella se tuvo
-un conocimiento exacto de la aflijida situacion en que se encontraban
-aquellos que eran ya considerados como victimas de la causa del pueblo.
-Subió de punto la exaltacion de este. Juntóse por todas partes la
-poblacion en corrillos, y como resultado de la voluntad jeneral se pidió
-la reunion estraordinaria del Cabildo. Verificóse esta; pero muy al
-principio de la sesion se convirtió en _Cabildo abierto_, es decir en una
-asamblea de notables en la cual podian estos discutir y deliberar en razon
-de lo estraordínario de las circunstancias y la gravedad del objeto.
-
-Aquella reunion de ciudanos nombró una diputacion cerca del Presidente,
-la cual fué desairada por éste. Entonces el pueblo le notificó en términos
-mas enérgicos su voluntad, y despues de varios incidentes que agravaron el
-descontento general y los motivos de queja del vecindario, se vió Carrasco
-en la necesidad de separarse del mando, pretestando el mal estado de su
-salud. Este fué el primer paso á la independencia de Chile.
-
-El 18 de Setiembre se efectuó en aquella república el mismo cámbio
-político que habia tenido lugar en Buenos Aires, el 25 de Mayo de 1810.
-Cuatro dias despues de aquella fecha entró en Santiago el Dr. Vera.
-“Volvió este á la capital (dice el historiador español de la revolucion de
-Chile, el P. Martinez) con innumerable acompañamiento de los personages de
-la ciudad que en carruages y á caballo lo recibieron y entraron como en
-triunfo, celebrando y admirando á este sugeto como á una de las primeras
-columnas que debian de erijir y sostener el plan de la revolucion.”
-
-Instalado el primer congreso chileno fué nombrado el Dr. Vera secretario
-de ese cuerpo teniendo por compañero de taréas al famoso clérigo de
-la buena muerte Camilo Henriquez. Uno y otro pertenecian al partido
-republicano como decididos parciales del Dr. Rozas, el Moreno de la
-revolucion chilena.
-
-Estos dos amigos consagraron tambien sus talentos á despertar é ilustrar
-el espíritu público por medio de los escritos periódicos. Asi que se
-pudo obtener una imprenta, fundó Camilo Henriquez el primer periódico
-que conoció el pueblo chileno, con el título _la Aurora_. Vera fué su
-cooperador incansable, y sus articulos llevan por firma el siguiente
-anagrama de su nombre ó de sus dos apellidos: _David Parra y Bedernoton_.
-
-Fué el Dr. Vera el primer representante del gobierno de Buenos Aires cerca
-del de Chile; cargo que tenia por objeto uniformar la marcha de ambos
-en la empresa que acababan de acometer, y atender la propaganda de la
-idea revolucionaria por todo el litoral del Pacífico. En este cargo se
-desempeñó con tanta actividad como desprendimiento. La jenerosidad fué
-siempre en él un rasgo muy visible de su carácter. En las penurias que
-padecia el erario de su patria adoptiva, el Dr. Vera no trepido en ofrecer
-el fruto de su trabajo y de su economía para ayudar á la marcha naciente
-de la revolucion. La Junta de gobierno contestó á tan noble ofrecimiento
-en los términos siguientes: “La Junta se cubre del mayor gozo cuando ve
-desprenderse á V. de todos sus bienes por amor á la causa comun: contará
-siempre con su fidelidad, le distinguirá entre los mejores patriotas,
-y le será de la mayor satisfaccion tener oportunidad de acreditar su
-reconocimiento. Asi lo entenderá V. en respuesta á su representacion fecha
-del dia.--Febrero 7 de 1811.”
-
-Vera fué instado varias veces por D. Bernardino Rivadavia, cuando era éste
-secretario del Gobierno de Buenos Aires en 1812, para que pasase á aquella
-capital á ocupar un destino. Con este motivo, en una carta confidencial le
-contesta, dándole idea de sus aptitudes y hábitos, de la manera siguiente:
-“_Santiago 24 de Julio de 1812_.... Cuando V. se empeña en convidarme con
-esa capital me hace mas honor que el que merezco porque no me conoce.
-Permítame que le hable con toda la franqueza que me caracteriza. Yo no soy
-á propósito para comision alguna militar: abomino esta carrera. Tampoco
-tengo aquella luz de alta política que en las circunstancias exije la
-grande estension del gobierno superior de un Estado naciente. Mis talentos
-no pasan la raya de comunes; tal cual expedicion en la pluma, y el deseo
-de formarme por principios de pura reflexion y estudio sobre el hombre,
-acaso los hago aparecer mas de lo que son. Carezco de erudicion, porque
-ni he sido muy aplicado á la historia, ni me ha sobrado tiempo para
-dedicarme á ella: ahora empiezo. Casado cinco años hace en Chile con una
-jóven indotada y con dos hijos, el foro ha hecho toda mi subsistencia. Lo
-desamparé desde que acepté la Diputacion de Buenos Aires. Su corta renta
-es la que sufraga á las urgencias diarias porque nada he guardado ni he
-podido guardar de los honorarios de la abogacía que siempre han seguido la
-naturaleza de mi génio desprendido de intereses.... Diré mas: soy honrado:
-amo la justicia, y mi corazon solo deja de ser benigno cuando se le ataca.
-Los derechos de los pueblos y la libertad bien reglada, son mi manía”....
-
-No sabemos precisamente en que fecha, pero es indudable que atravesó la
-cordillera y llegó á Buenos Aires, en donde desempeñó empleos y comisiones
-de mucha importancia. En una de estas se unió al general San Martin,
-gobernador de Cuyo entonces, á cuyo lado sirvió de secretario.
-
-En toda época tuvo la fortuna el Dr. Vera de prestar sus servicios á
-la revolucion de Chile y al progreso social de aquel pueblo que le
-daba hospitalidad. O’Higins le encargó la redaccion del manifiesto
-justificativo de la independencia que se preparaba á declarar. Habiendo
-cedido el jeneral San Martin los 10,000 pesos que por indemnizacion de
-gastos de viaje le habia concedido el Cabildo para fomentar la biblioteca
-pública de Santiago, fué nombrado Vera para aplicar aquella cantidad al
-noble objeto á que era destinada.
-
-Pero, en nuestro modo de ver, el gran servicio prestado por nuestro
-compatriota á la sociedad chilena, fué el haber contribuido á templarla
-en el fuego que iba cundiendo desde las orillas del Plata, y á despertar
-en ella ese entusiasmo atrevido sin el cual se quedan los pueblos á medio
-andar en el camino de un gran propósito.
-
-El Dr. Vera que se confiesa poco dado á la historia, habia nacido poéta y
-acertaba sin violencia á herir el corazon con sus versos, sus canciones
-eran populares; todos las repetian;--y el autor mismo cubierto con el
-gorro frígio, resucitado por los jacobinos franceses, aparecía en los
-banquetes patrióticos entonando himnos que habia compuesto pocas horas
-antes. Compréndese, cual seria el entusiasmo que se despertaba en los que
-le oian y juntaban sus voces á la suya, al leer las estrofas de uno de
-aquellos ráptos líricos:
-
- El augusto dia
- Empezó á brillar
- En que los esclavos
- Puedan respirar.
-
- El hombre recobra
- La gran magestad
- Que naturaleza
- Le quiso donar.
-
- Las generaciones
- Nos bendecirán,
- Cuando á nuestro esfuerzo
- Libres se verán.
-
- De padres á hijos
- La voz pasará,
- Y esta noble historia,
- ¡Que honor nos hará!....
-
-Al principiar esta noticia hemos dado intencionalmente una idea de los
-estudios universitarios en Chile. Requerian una reforma, y el 10 de Agosto
-de 1813 ya se inauguraba una escuela verdaderamente nueva con el título
-modesto de _Instituto_, sentada sobre tan buenas bases que desde entonces
-acá ha continuado mejorándose y progresando. El Dr. Vera contribuyó á
-la solemnidad de aquel acto componiendo el himno que en él se cantó y
-cuyo asunto es la glorificacion de las ciencias que ivan á cultivarse en
-adelante con mejores métodos y bajo mas felices auspicios. El coro del
-himno es la siguiente cuarteta:
-
- _La Patria nos convoca_
- _Con noble y suave voz,_
- _A rendir á la ciencia_
- _El merecido honor._
-
-Creemos que es digna de conservarse en la memoria la mayor parte de esta
-composicion que falta en la Lira Argentina.
-
- No hay libertad sin luces;
- Al pueblo oscurecido
- De sus grillos el _ruido_
- Jamás le despertó:
- La gran filosofia
- Del error ha triunfado,
- Y alegre ha levantado
- Su augusto pabellon.
-
- La patria jenerosa
- Hoy sus luces nos brinda;
- Habrá quién no se rinda
- A su tierna mocion?
- O Libertad! ó Patria,
- O época luminosa,
- La juventud virtuosa
- Os llama á su favor.
-
- O padre de los hombres
- Que libres les formaste,
- El bien que les donaste
- No lo usurpe el error!
- Que de una vez acabe
- Al último tirano,
- Esa divina mano,
- Que á Chile protejió.. .. ..
-
-Libertado Chile completamente de la dominacion española, volvió el Dr.
-Vera á contraerse á su ejercicio de abogado, y á escribir para los
-periódicos sin descuidar la direccion de los jóvenes que se ponian al
-amparo de sus luces y de su esperiencia. En estas tareas le tomó la muerte
-en la madrugada del 27 de Agosto de 1827.
-
-El sentimiento público rodeó su féretro. Los artículos necrológicos que
-se publicaron en su obsequio se reimprimieron en grandes telas de seda á
-costa de sus numerosos amigos; y uno de los discípulos pronunció un elógio
-funebre (que corre impreso) en la Capilla del Instituto Nacional.
-
-Como epílogo de los anteriores apuntamientos transcribiremos la rápida y
-exacta pincelada con que el Sr. D. Manuel Antonio Tocornal retrata al Dr.
-Vera, en su conocida _Memoria sobre el Gobierno Nacional de Chile_.
-
-“Se repetirán siempre con entusiasmo (dice aquel distinguido é ilustrado
-chileno) los himnos á la patria que entonó el Dr. Vera en los primeros
-dias de nuestra existencia política.... Elocuente, vivo y animado hasta
-en el trato familiar, fué uno de los jenios que honran nuestra naciente
-literatura.... Jamás abandonó su patria adoptiva que le contó en el
-número de los defensores de su independencia”.
-
-
-
-
-D. JULIAN LEIVA.
-
-
-El Dr. D. JULIAN LEIVA “Abogado de mucho crédito en el foro argentino, en
-una época en que no faltaban talentos que lo ilustrasen”, segun se espresa
-D. P. de Angelis en uno de los prólogos de los _Documentos Históricos_,
-es una de las entidades literarias del pais cuyo nombre y producciones
-merecen sacarse del olvido.
-
-El Dean Funes en la pág. 11 del tom. 1ᵒ de su _Ensayo_, hace terminante
-mencion de un dictámen critico del _erudito_ Dr. Leiva, sobre la parte
-histórica de las obras de D. Félix de Azara. Existe en nuestro poder
-un m. s., en el cual me parece reconocer, de una manera inequívoca, la
-forma de escritura del Sr. Leiva. Es una representacion al Virey con
-fecha de febrero de 1803, en nombre del _Procurador Sindico de esta
-Capital_, contraida á convencer de la necesidad que habia de formar nuevas
-poblaciones en las vastas campañas que corren al medio dia de Buenos Aires
-habitadas entonces por los indios. Escribió tambien el informe que el
-Virey Arredondo elevó á su corte sobre materias de su gobierno, publicado
-por primera y única vez en la mencionada coleccion de documentos.
-
-Por estos antecedentes y por el tenor de la carta al Dr. Funes que
-damos á luz y poseemos orijinal, con algunas enmendaturas de mano ajena
-que manifiestan la intencion de un plagio, se deduce que el Dr. Leiva
-fué hombre versado notablemente en el estudio de nuestras antigüedades
-históricas y de los hechos administrativos que se relacionan con el
-conocimiento del pais en que habia nacido.
-
-El Dr. Leiva, debió haber hecho sus estudios de leyes y jurisprudencia en
-la Universidad de San Felipe, pues pertenecia al foro chileno por los años
-de 1783.
-
-En los dias de la revolucion, desempeñaba el Dr. Leiva el cargo de Síndico
-Procurador, y como tal, era de su incunvencia la citacion del pueblo para
-los cabildos abiertos. Sabido es que el 24 de mayo se elijió popularmente
-una junta presidida por el Virey. Pesada bien esta resolucion, se
-resolvieron los patriotas á provocar una nueva asamblea de vecinos,
-y como á la media noche del 24, se encaminó á casa del Dr. Leiva una
-comision de aquella con el objeto de preparar lo necesario para el plan
-que se proponian. Un testigo ocular ha descripto la entrevista de los
-comisionados con el Dr. Leiva, del modo siguiente:
-
-“El Procurador, saltando de su cama acudió á los golpes dados á la ventana
-de su habitacion, y abriéndola oyó la notificacion de la voluntad de los
-patriotas, hecha en el lenguaje de una intimacion perentoria. La prudencia
-y circunspeccion del Dr. Leiva, no podian reconciliarse llanamente con
-la iniciativa á otro llamamiento del pueblo para destruir lo que pocas
-horas antes se habia sancionado con su beneplácito. Luchaban en él,
-notoriamente, sus sentimientos patrióticos y la responsabilidad de sus
-deberes oficiales. Negóse á la solicitud. Vencido, empero, por reflexiones
-calorosas, ofreció en fin que invitaria al Cabildo á convocar al pueblo
-una vez mas[9].”
-
-Pasó sus últimos años en una casa de campo en el pueblo de San Isidro.
-Nombrado en 25 de agosto de 1815 “para componer la Comision de los cinco
-individuos que habian de estender las instrucciones que la Asamblea
-Electoral habia de dar á los Diputados nombrados por esta provincia para
-el futuro Congreso general,” se negó á aceptar este cargo fundándose en
-que atacado de una parálisis que le privaba de todo trabajo mental, no
-habia podido aceptar tampoco los empleos de Presidente del _Tribunal de
-Concordia_ y el de Diputado á la Asamblea Constituyente por la ciudad de
-Córdoba.
-
-El Dr. Leiva, era alto de estatura, corpulento, y de aspecto respetable.
-Falleció el último dia del carnabal de 1818, á la edad de 75 años
-cumplidos.
-
-
-
-
-D. ANTONIO SAENZ.
-
-
-El Dr. D. ANTONIO SAENZ (presbítero) puede contar como su principal mérito
-la elección que en él hizo el Gobierno en 16 de febrero de 1821, para
-fundar la Universidad de Buenos Aires y arreglar todos los departamentos
-que debian componerla segun un reglamento formado por el mismo Sr. Saenz.
-A este título se conserva en la Sala de Grados de aquel establecimiento el
-retrato de este ciudadano recomendable.
-
-Nació el Dr. Saenz en Buenos Aires á 6 de Junio de 1780 y entró al Colegio
-de San Cárlos á los 15 años de edad: allí hizo sus estudios de latinidad,
-filosofía y teología hasta fines del año 1800, siendo Rector el Dr.
-Chorroarin, y el Dr. D. Diego Estanislao Zavaleta uno de los profesores.
-Al año siguiente emprendió viaje para la ciudad de la Plata con el fin
-de graduarse en cánones y dedicarse á la jurisprudencia; todo lo que
-consiguió con aplauso, hasta matricularse entre los abogados de la Real
-Audiencia de la Plata, el año 1804. En 1805 regresó á Buenos Aires y fué
-inmediatamente nombrado por el Virey en clase de sostituto de la Catedra
-de Teologia que rejenteaba en propiedad el Dr. D. Matias Camacho. A este
-cargo se le acumuló el de Secretario Capitular y Notario de la Iglesia
-que le confirió el Dean y Cabildo de la misma. Las mismas autoridades
-le confirieron en 1807 el empleo de defensor general de los derechos y
-acciones de la Santa Iglesia Catedral y del Cabildo eclesiástico.
-
-Desempeñaba este cargo y otras honrosas y benéficas comisiones, cuando en
-la noche del 15 de Marzo 1808, fué asaltada su casa por una fuerza armada
-que puso en consternacion á su respetable madre y familia. El promotor
-fiscal en lo eclesiástico, apoyado en aquellos soldados, tenia órden de
-apoderarse de la persona del Dr. Saenz.
-
-El delito de que se le hacia reo era haber redactado una presentacion al
-rey quejándose de algunos malos procederes del Obispo, y se le acusaba
-especialmente de haber cohechado y engañado á varios de los sacerdotes
-que firmaban el recurso al Trono. Fué esta una causa sumamente ruidosa
-en aquel tiempo, hasta el punto de intervenir en ella el Virey y el
-Cabildo de una manera pública. Con este motivo escribió el Dr. Saenz un
-notable recurso á la Audiencia pidiendo declaracion de fuerza de los
-procedimientos de la Curia al formar y dirijir el proceso que se le
-seguia. Este documento es digno de la luz pública por lo que ilustra
-acerca de las formas judiciales de aquella época, del estado, del clero
-entonces, y del estado social todo en la víspera de la revolucion. Se lee
-con el interés que despierta una historia viva y bien narrada.
-
-Despues de la revolucion desempeñó el Dr. Saenz muchos cargos públicos;
-fué miembro de la Junta de Observacion en 1815 y uno de los redactores
-del Estatuto que dió aquel cuerpo para el gobierno del Estado. Nombrado
-catedrático de derecho natural y de Gentes escribió un curso sobre estas
-materias acerca del cual corre impreso en 1823 un informe firmado por los
-Dres. Castro y Acosta.--Se vé por este informe que el Dr. Saenz habia
-tratado en el Capítulo 3ᵒ del T. 1ᵒ de su obra, _sobre el antiguo uso de
-los duelos_, “produciendo el convencimiento y poniendo en claro que lejos
-de ser los duelos la prueba del honor, son un testimonio de bajeza, porque
-son opuestos á todas las ideas de decencia y de justicia natural, á no ser
-que se quieran tomar de los tontos y los locos las ideas que constituyen
-el verdadero honor, como dice oportunamente Puffendorf.” “Omitimos
-(agregan los señores del informe) analizar los exelentes principios é
-irresistibles demostraciones que contiene este capítulo interesante,
-_porque ya lo vemos publicado en la_ Abeja Arjentina, _que, dándole todo
-el aprecio debido, lo ha considerado digno de ilustrar al público_.”
-
-En el Cabildo abierto de Mayo de 1810, debe notarse la manera como el Dr.
-Saenz emitió su voto: es ya el caso, dijo, de que _el pueblo reasuma su
-originaria autoridad y derechos_. En mayo de 1810 solo podian espresarse
-así los caracteres muy enérjicos y las intelijencias muy cultivadas.
-
-El Dr. Saenz murió á las 4 de la tarde del 25 de Julio de 1825, á los 44
-años, un mes y 15 dias de edad. El Gobierno le decretó una sepultura de
-preferencia en el cementerio público.
-
-
-
-
-D. MANUEL MORENO.
-
- Ha muerto en el retiro despues de 55 años de carrera pública. Su
- fin ha sido digno del varon fuerte y del cristiano. (Orden, 30 de
- Noviembre 1857.)
-
-
-D. MANUEL MORENO, que falleció en Buenos Aires, su ciudad natal, el 18 de
-Diciembre de 1857 á la edad de 77 años, se recomienda muy especialmente
-por su dedicacion á ilustrar la memoria y los trabajos de su distinguido
-hermano el Dr. D. Mariano Moreno, secretario de la primera Junta. Él
-recojió las últimas palabras de éste, y yendo en clase de secretario de la
-legacion á Inglaterra despachada en 1811, en nombre del gobierno de las
-Provincias Unidas del Rio de la Plata. Apesar de las impresiones dolorosas
-de semejante catástrofe á que el Oceano mismo daba solemnidad, tuvo D.
-Manuel bastante fuerza de espíritu para publicar inmediatamente en Lóndres
-el volúmen que lleva por título: “Vida y memorias del Dr. D. Mariano
-Moreno etc.” en cuyo testo dió oportunamente una idea de la revolucion
-del Plata y de las repúblicas hermanas, contribuyendo á despertar en
-Inglaterra el interés público á favor de las colonias españolas que se
-levantaban contra una Metrópoli que no merecia gobernarlas. Estas memorias
-se tradujeron al inglés en 1813 y se publicaron en la Revista titulada
-_Monthly Magazine_, vol. 33, en la parte consagrada al recuerdo de
-_personas ilustres_. En la larga residencia que D. Manuel Moreno hizo en
-Inglaterra desde principios de 1829, dió otra forma á aquel primer estudio
-sobre su hermano, y dió á luz en 1836 el primer tomo de la “Coleccion de
-arengas en el foro y escritos del Dr. D. Mariano Moreno etc.” adornado de
-un prefacio maduramente escrito, en el cual se enlaza la biografía con la
-historia del pais y con muchos curiosos accidentes hasta fines del primer
-año de la revolucion. Estos dos libros harán eterna entre nosotros la
-hermandad de la sangre como del ingénio, vinculada en las personas de D.
-Mariano y D. Manuel Moreno.
-
-Era ya este un empleado distinguido cuando se le nombró secretario de la
-Legacion primera á Inglaterra. Perseguido en 1817 por sus opiniones en
-la ardorosa cuestion de la invasion portuguesa en el Estado Oriental,
-espatriado tambien por la misma causa, permaneció en Estados Unidos hasta
-mediados de 1821. “Alli ha estudiado la facultad médica, (dice el _Argos_
-de 11 de Setiembre de aquel año, anunciando su regreso á Buenos Aires)
-y se asegura que en los últimos meses estaba al servicio del enviado
-de Colombia cerca de los Estados Unidos, en clase de secretario y que
-viene en una comision muy importante.” Inmediatamente despues, fué electo
-diputado á la Junta de Representantes; cargo que desempeñó en todas las
-lejislaturas por reelecciones sucesivas hasta el año 1826. Entonces pasó á
-representar á la Provincia Oriental en el Congreso constituyente en donde
-perteneció al partido que sostenia en el seno de aquella corporacion la
-ventaja de la forma federal sobre la unitaria. En aquel mismo año se negó
-á aceptar el cargo que le confería el Presidente Rivadavia, de Ministro
-Plenipotenciario cerca del gobierno de Washington.
-
-Elevado al mando de la Provincia el Coronel Borrego, aceptó el Sr. Moreno,
-el puesto de ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores, que llegó
-á hacérsele insoportable como se advierte de sus repetidas renuncias,
-de las cuales la última tiene la fecha de Diciembre de 1827. El 13 de
-Noviembre del año siguiente, hecha ya la paz con el Brasil, salió de
-Buenos Aires á bordo del paquete británico _Nocton_ con el carácter de
-Enviado Estraordinario y Ministro Plenipotenciario cerca del Gobierno de
-S. M. B. A consecuencia del movimiento militar de primero de Diciembre fué
-suspendido de sus funciones por la administracion de D. Juan Lavalle; pero
-no por eso salió de Inglaterra. Allí escribió un opúsculo defendiéndose
-de lo que él llamó “calumnias del _Tiempo_ y el _Pampero_,” que ilustra en
-algo la triste historia de aquella época: pamfleto escrito con moderacion
-y que prueba que el Sr. Moreno no aspiraba á los empleos á que ponen la
-mira los ambiciosos turbulentos y que preferia vivir lejos de su pais
-espuesto á la dolencia de las revueltas, para curar las cuales, no se
-queria aplicar la medicina que él habia aprendido en Estados Unidos.
-Parece que lo mas importante de su cómoda comision á Inglaterra fué la
-discusion que sostuvo sobre los títulos argentinos á la posesion de
-Malvinas. Publicó sobre esta interesante materia una memoria con un mapa,
-que si en nada ha mejorado nuestro sufrido desaire de 1833, ha servido
-para dar muestras de que el diplomático porteño podia habérselas en
-erudicion sobre descubrimientos marítimos en el Continente Meridional de
-América, con los Lores mas espertos del almirantazgo.
-
-El Sr. Moreno, como Ministro Plenipotenciario en Lóndres desempeñó una
-comision importante y laboriosa--la de examinar y juzgar las reclamaciones
-británicas por causa del corso marítimo de la República durante la guerra
-con el Brasil. La discusion de las reclamaciones duró desde Noviembre de
-1831 hasta Setiembre de 1832, en cuyo periodo se liquidaron 27 casos,
-cuyo valor ascendió á 23,501 libras. En el curso de esta negociacion tuvo
-lugar un incidente curioso. El comisionado por parte de Inglaterra era un
-Mr. Bruce. Al emitir este su opinion sobre la captura del bergantin Anna
-se deslizó y maltrató no solo al gobierno argentino sino á la República,
-declarándola incapáz de gobernarse por sí misma atendidos sus antecedentes
-coloniales. El Sr. Moreno, resentido de que en desempeño de una comision
-de reparacion voluntaria se insultase al pais que representaba, declaró
-al gabinete de S. M. que no continuaria desempeñando su comision mientras
-tuviese por asociado á aquel gratuito denigrador de su patria. El Ministro
-Palmerston hizo justicia á la enérgica nota de nuestro plenipotenciario y
-mandó testar todas las claúsulas ofensivas en el parecer firmado por Mr.
-Bruce.
-
-El proceso de estas negociaciones puede estudiarse en un libro que
-publicó el mismo Sr. Moreno en Lóndres en 1835 con el siguiente título:
-“Reclamaciones examinadas y juzgadas por la comision mista, reunida en
-Lóndres por parte del gobierno de S. M. Británica, y el de las Provincias
-Unidas del Rio de la Plata, en virtud de la convencion de 19 de Julio de
-1830, sobre indemnizacion de súbditos británicos por actos de corsarios
-de la República en la última guerra con el Brasil: _que comprende varias
-cuestiones de derecho público naval_. Publicacion hecha de los documentos
-oficiales.” Este libro está en español é inglés, y como se advierte en
-su título, merece un lugar en toda biblioteca de escritos sobre materias
-de derecho público internacional, especialmente en cuanto á corso y
-apresamiento de naves mercantes.
-
-D. Manuel Moreno, amaba el retiro y el estudio. Era un verdadero hombre
-de letras como lo prueban sus escritos y la escojida biblioteca que dejó
-á su muerte, la primera en nuestro concepto entre cuantas pertenecen á
-particulares en Buenos Aires sin hablar de los de ciencias especiales. Era
-un verdadero conocedor de los libros curiosos y raros, sin despreciar los
-útiles.
-
-El Dr. Moreno desempeñó por muchos años el cargo de bibliotecario,
-cuidando con celo intelijente de la mejora y conservacion de un
-establecimiento que se liga á la memoria de su ilustre hermano su
-verdadero creador y primer protector oficial. Contribuyó á la redaccion de
-la Abeja Argentina en clase de miembro de la Sociedad Literaria fundada en
-1822, y fué el primero en Buenos Aires que enseñó en público la química
-esperimental, servicio que el espíritu de partido le retribuyó con un
-apodo que aun se conserva en la memoria de los lectores del _Granizo_.
-
-En la reciente publicacion de los escritos históricos del Sr. D. Ignacio
-Nuñez, puede verse una biografia de Moreno donde se hace prolija reseña de
-los destinos públicos que desempeñó.
-
-
-
-
-D. MIGUEL CALISTO DEL CORRO.
-
-
-El Dr. D. MIGUEL CALISTO DEL CORRO nació en la ciudad de Córdoba del
-Tucuman, el dia 14 de Octubre de 1775. A la edad de 23 años recibió el
-grado de Dr. en Teologia en la Universidad de su provincia. En 1803 se
-presentó á hacer oposicion á la silla magistral del Cabildo Eclesiástico
-de Córdoba en cuyo acto se desempeñó con mucho lucimiento. Confiado en
-sus luces y actividad le encomendó el cláustro de Doctores una comision
-cerca del Virey, y del Soberano (si hubiese sido necesario recurrir á él)
-para recabar el cumplimiento de ciertas Reales cédulas de Cárlos III, por
-las cuales se mandaba que no pudiesen rejentear las cátedras de aquella
-Universidad sino miembros del clero secular. Esto tenia lugar en 1806, y
-en el mismo año fué nombrado cura interino de la ciudad de Salta, destino
-que sirvió hasta fines de 1808.
-
-El Dr. Corro fué del número de aquellos argentinos que presintieron y
-concurrieron á acelerar la revolucion americana. A fines del año de 1809
-hizo circular en Córdoba un escrito que se suponia hecho en Buenos Aires,
-contraido á despertar los instintos de independencia y de libertad en el
-pueblo. El primer aniversario del 25 de Mayo celebrado en Córdoba, fué
-solemnizado en el templo con una oracion pronunciada por el Dr. Corro,
-oracion que mas tarde dedicó su autor á la Asamblea Nacional. No deja
-de ser curioso el modo como el sacerdote católico y el hombre de una
-revolucion democrática se esplican por una sola boca desde el púlpito y
-en lengua española acerca de la lejitimidad orijinaria del poder. “Es
-ya un dogma político (dice el Dr. Corro en la 2ª parte de su oracion)
-que la autoridad de los Reyes emana orijinariamente de la voluntad de
-los pueblos. Sea cual fuere el oríjen de las sociedades, lo cierto es
-que á ninguno, á exepcion de los Reyes de Israel, ha conferido Dios
-inmediatamente la autoridad y el derecho de reinar. Cuando San Pablo
-escribiendo á los Romanos, asegura que toda potestad viene de Dios:
-_non est potestas nisi á Deo_; no quiso decir con esto que era Dios el
-que inmediatamente la concedia: este seria un absurdo que contrasta
-enormemente con el orijen é historia de todos los reinos é imperios.
-Aunque las obligaciones que resultan del pacto, de las promesas y
-convenciones, se fundan en aquella ley eterna que manda á todos ser fieles
-á ella, ¿habremos de decir por eso que la accion ó derecho que de ellas
-nace venga inmediatamente de Dios? A la verdad si buscamos el oríjen
-primordial de todas las obligaciones, hallaremos no ser otro que Dios y su
-justícia. Pero distingamos los derechos y por ellos conoceremos mas bien
-el oríjen inmediato de toda autoridad.”
-
-Al comenzar el año 1816 le nombró la provincia de Córdoba Diputado al
-Congreso reunido en Tucuman; pero no pudo tener la gloría de poner su
-nombre al pié de la acta de declaracion de la Independencia que hace tan
-célebre á aquella reunion de patriotas ilustres.
-
-Cuando aquella declaracion tuvo lugar el Dr. Corro, en su carácter de
-Diputado, desempeñaba la importante comision de interceder por la paz
-interior, y de inducir á la provincia de Santa Fé, á la Oriental dominada
-por Artigas y al Paraguay á que enviasen sus Representantes al Congreso de
-la Nacion.
-
-Trájole la vejez al benemérito Dr. Corro uno de sus favoritos achaques--la
-ceguera. Para divertir la lentitud de unas horas pasadas en la inaccion y
-la oscuridad se propuso reveer los manuscritos de sus numerosos sermones,
-valiéndose de la intervencion de su sobrina Da. Patricia Bustamante, que
-le hacia la lectura de ellos. Correjidos y enmendados se imprimieron en
-Filadelfia el año 1849, en tres volúmenes en 8ᵒ.
-
-
-
-
-D. ESTEVAN LUCA Y PATRON.
-
-
-Por muchos títulos se salvará del olvido el nombre de D. ESTEVAN LUCA Y
-PATRON. El pasará á la posteridad mas remota unido á hechos grandes y á
-gloriosos acontecimientos del pueblo argentino.
-
-Mucho antes que la robusta entonacion de Lopez prorrumpiese en el himno
-nacional,--en lira mas humilde pero con sentimiento y fé, ya habia cantado
-el Sr. Luca dos canciones alentando “á la lid tremenda contra los tiranos
-que osaban oprimir la América.”
-
-Estas bellas composiciones tienen la misma fecha de la revolucion y
-debieron ser muy populares en los dias en que aparecieron á causa de la
-sencillez del métro y de la oportunidad de los conceptos.
-
-Cuando San Martin coronó los trabajos de su gran campaña comenzada en
-Chacabuco, clavando la bandera de la independencia en el palacio de los
-Vireyes de Lima, Luca, que ejercitándose en cantar otros episodios de la
-guerra, habia desplegado su talento y su estilo, fué el poeta que con mas
-dignidad y grandeza celebró aquel acontecimiento.
-
-El “Canto lírico á la libertad de Lima” que comienza:
-
- _No es dado á los tiranos_
- _Eterno hacer su tenebroso imperio....._
-
-fué premiado por el gobierno, adjudicando á su autor una coleccion de los
-épicos mas célebres entre los antiguos y modernos.
-
-Bajo el uniforme de sarjento mayor de artillería que vistió el Sr. Luca
-hasta 1822, se escondia un filósofo amigo de la paz y de las artes útiles.
-Vuelta en sí la provincia de Buenos Aires, despues de los trastornos del
-año 20, él se asoció á la obra de rejeneracion social comenzada con tan
-buen éxito y lucimiento, y publicó su notable composicion _al pueblo de
-Buenos Aires_ en el periódico titulado la _Abeja Arjentina_, redactada
-por los miembros de la sociedad literaria. Llamámosla notable mas por las
-ideas que por la forma, mas por su moralidad y sus acertadas miras sobre
-lo venidero que por el calor de la inspiracion y las calidades puramente
-poéticas; y mas que todo porque encierra los primeros jérmenes de muchas
-ideas que si pareciensen vulgares seria porque se han desvirtuado á
-fuerza de repetirse, y han pasado al tesoro comun de los convencimientos
-conquistados por toda la sociedad arjentina.
-
-Luca, discípulo de Fernandez en el Colegio de San Cárlos, era gran
-conocedor de los maestros latinos, y comete al comenzar aquella
-composicion una figura verdaderamente _horaciana_, imitando aunque
-remotamente, la profecia de Nereo. “Muéstrase sobre las aguas, el PARANÁ,
-con serena frente hablando á la prole hermosa de la victoria.” “Abandonad,
-(les dice), la molicie de las ciudades y el lujo corruptor que entregó
-á Roma, cuna de los Camilos y los Fabios, al poder del Godo. No durmais
-imprudentes en el ocio muelle de una paz engañosa. Corred á los campos hoy
-desiertos, á esa vastísima llanura que como el mar no tiene horizontes.
-Mejorad allí la raza del caballo jeneroso: esquilad el bellon que defiende
-al hombre de las injurias del invierno; y acreced el número del útil
-animal que sabe romper el seno de la tierra con el corvo filo del arado.
-Los campos llenos ahora del espinoso cardo, se cubrirán de las rubias
-espigas de _Céres_ y se fundarán con el trabajo pueblos venturosos y en
-tanto número como las estrellas. Crecerán á par de vuestros hijos los
-árboles cargados de frutos y de sombra, y de misterio para los castos
-amores. La fama de tamaña ventura resonará en los climas remotos, y los
-pueblos desgraciados que beben las frias aguas del Volga y del Danubio
-vendrán á buscar asilo entre nosotros.”
-
-Talvez para mayor gloria suya, ha querido el destino que no se conozcan
-de este poeta, mas que sus composiciones patrióticas. Todos sus papeles se
-hundieron con él en un leño náufrago sobre los bajios del _Banco-Inglés_,
-en el mes de Marzo de 1824.... D. Juan Ramon Rojas, militar y
-versificador, pereció tambien en un naufrajio. Regresaba de una legacion
-diplomática á la corte de Rio Janeiro confiada por el Gobierno Argentino
-al Sr. Dr. D. Valentin Gomez, y á él como secretario. Habia compuesto un
-poema con el título _La Martiniana_, cuyo asunto debia ser las campañas
-del General San Martin en Chile y el Perú.--(_Argos de 27 de Octubre de
-1821._)
-
-El Sr. Luca no fué únicamente un literato distinguido. Los estudios de
-humanidades no le parecieron bastante para llenar con inteligencia el
-lugar que la revolucion brindaba á la juventud virtuosa y séria. Dedicóse
-á las ciencias exactas, á esas grandes ausiliadoras de la fuerza que
-transforma á la naturaleza venciéndola bajo las máquinas del hombre. Si
-compuso himnos para entusiasmar al pueblo en el albor de la revolucion,
-tambien supo fundir los cañones y templar las hojas de las espadas con que
-se equiparon nuestros primeros ejércitos improvisados. El fué discípulo
-del coronel D. Anjel Monasterio, (el amigo del sábio Jovellanos), y su
-sucesor en la direccion de la fábrica de cañones y fusíles establecida
-desde 1812.
-
-D. Estevan Luca contaba apenas 38 años de edad cuando pereció: habia
-nacido en Buenos Aires el dia 2 de Agosto de 1786. Su vida fué corta pero
-bien aprovechada. Defendió á su patria y la ilustró con sus talentos,
-dejando conquistador con su dulce carácter las simpatias que sus versos
-revivirán constantemente.
-
-
-
-
-D. FLORENCIO BALCARCE.
-
- Yo he sido una gota del agua que llueve, Perdida, de noche, que el
- polvo bebió.
-
- F. BALCARCE.
-
- En su muerte, perdió nuestra patria infortunada una de las
- mas robustas intelijencias, un espíritu abierto á grandes
- concepciones.--(_Comercio del Plata_, núm. 142--marzo 24 de 1846.)
-
-
-D. FLORENCIO BALCARCE, hijo del virtuoso vencedor de _Suypacha_, murió á
-la edad de 24 años, en Buenos Aires, ciudad de su nacimiento, el dia 16 de
-Mayo de 1839.
-
-El jóven Balcarce no solo tenia un talento natural muy distinguido sino
-tambien mucha contraccion al estudio sério. Al examinar sus trabajos
-emprendidos, los libros de su pequeña biblioteca y los apuntes tomados
-por él en los bancos de las aulas, se advierte inmediatamente la buena
-direccion que daba á la cultura de su espíritu. La amena literatura
-no formaba su ocupacion principal, sino el empleo honesto y laudable
-de los momentos de descanso. En la época en que él se educaba habian
-declinado mucho los estudios públicos en Buenos Aires, y aspiró á beber
-su instruccion en mejor fuente. Quien á su edad y propensiones no sueña
-con las escuelas de Europa, con sus grandes bibliotecas y con el nombre de
-sus sábios? Balcarce pudo realizar este sueño, y partió para la capital
-de la Francia en Abril de 1837. Alli se propuso adquirir conocimientos
-jenerales, y profundizar en especial la ciencia de la filosofia por cuyos
-problemas manifestaba una predileccion innata. Fueron sus maestros, entre
-otros, los señores Saint-Hilaire, Jouffroi, Lerminier, celebridades con
-cuyos nombres estamos familiarizados y que entonces estaban al frente de
-las aulas mas concurridas de París.
-
-El _barrio latino_ fué la patria y el mundo esclusivo de Balcarce durante
-dos años seguidos; dos años que él supo duplicar en duracion por su
-infatigable asiduidad al trabajo y sus largas vijilias.--No iban á la par
-en él la robustez de su cabeza con la de los demas miembros de su cuerpo.
-Su cerebro, materialmente muy desarrollado, absorbia egoista la vida toda
-de la existencia que presidia, y llegó dia en que la atmósfera de París no
-fué respirable para los pulmones debilitados del jóven estudiante. Pensó
-entonces en los aires patrios, en el agua balsámica de su rio natal, en
-su familia, y vióse forzado á sacrificar á la esperanza de mejor salud la
-cosecha de saber que se prometia recojer madura por una larga permanencia
-en Europa.
-
-Esta esperanza fué otra ilusion desvanecida. Balcarce estaba condenado á
-morir apenas pisase de nuevo el umbral de su casa en la calle que lleva
-su glorioso apellido, y á dar razon á la exactitud de este pensamiento de
-Ercilla:
-
- _Aquella vida es bien afortunada_
- _Que una temprana muerte la asegura._
-
-Por qué ¿quién puede sernos garante de que mezclado al movimiento de
-nuestra época, no habria naufragado en algun error, en alguna pasion,
-ó no se hubiese alistado en algun partido doméstico que le atrajese la
-enemistad de una gran parte de sus propios conciudadanos? Su temprana
-desaparicion de este mundo, la inocencia de sus actos hasta el momento
-de entregar su alma al Creador, le aseguran una memoria de amor y de
-simpatías entre sus compatriotas, mientras haya (y esto será por siglos)
-amor á la poesía en la ciudad donde fué concebido aquel injenio prematuro.
-
-Balcarce tradujo del francés al castellano el estenso curso de filosofia
-de Mr. Laromiguiere; el drama de Dumas titulado Catalina Howard, y
-escribió una novela histórica, y muchos artículos literarios para los
-periódicos, antes de salir de Buenos Aires. Pero estos trabajos, apesar de
-lo que recomiendan á quien en tan corta edad los emprendió y realizó, no
-son sus timbres ni la prenda de la duracion de su memoria. Unas cuantas
-composiciones poéticas escritas con arte, y sentidas con toda la verdad
-de que es capaz el corazon, son las hojas de la corona de su fama. Cuando
-se conocieron por primera vez en Montevideo (en 1833) esas composiciones,
-escribió sobre ellas D. Florencio Varela un artículo publicado en el
-número 8 del _Iniciador_, del cual tomamos las siguientes palabras: “D.
-Florencio Balcarce aparece ahora en la escena literaria para ocupar
-despues un lugar muy distinguido entre los poétas argentinos. Cuenta
-apenas 23 años, y sería una injusticia no reconocerle ya acreedor á aquel
-título tan dificil de merecer. En las dos únicas composiciones suyas que
-hemos tenido la fortuna de ver, (_la Partida, y la cancion á las hijas
-del Plata_) se descubren ya todas las dotes del verdadero poéta: corazon
-muy sensible, imaginacion ardiente, inspiraciones elevadas, abundancia y
-propiedad de imágenes, colores naturales, animados, vivísimos, gala de
-diccion, pureza de lenguaje, y un estilo lleno de lozania y de soltura
-capáz de prestarse á todas las entonaciones.”
-
-El noble entusiasmo del distinguido crítico no le cegaba al espresarse
-así. Es imposible pensar de diversa manera al leer los versos de _la
-Partida_ saumados con el aroma de una melancolía grave y de un patriotismo
-intenso. Imposible es repetir sin conmoverse aquel final de todas las
-estrofas,
-
- _Adios, Buenos Aires, amigos, adios_,
-
-cuando se sabe que aquella despedida será eterna dentro de poco tiempo.
-
-Las ideas mas poéticas están encerradas en este cuadro limitado. Grandeza
-de Dios y de la Creacion; pequeñez fugaz de la criatura, presentimientos
-de gloria y de muerte; profecias de una libertad próxima, imprecaciones
-contra los _tiranos inicuos_. Todo esto, naturalmente traido y bien dicho,
-forman entre luces vivas y sombras profundas un cuadro que deja al que le
-medite una impresion duradera.
-
-Antes de escribir estos adioses habia dirijido una composicion notable á
-su condiscípulo el Sr. D. Victor Silva, al ordenarse este de Sacerdote, en
-la cual le describe con severidad y seso las obligaciones que imponen el
-estado á que iva á consagrarse.
-
-El comienzo de esta composicion es muy felíz:
-
- Humilla al polvo la elevada frente
- Y á Dios entona, ó Victor, alabanza,
- Qué él te estendió su mano omnipotente,
- Y con paterno anhelo
- Alzarte quiso á celestial bonanza............
-
-Una composicion existe tambien de Balcarce que es una muestra de su
-talento y una prenda de la utilidad social de sus trabajos literarios
-para un porvenir á que no pudo alcanzar. Es una cancion que puede
-titularse: _el cigarro_, modelo de filosofia popular y de sencillez
-y nobleza de lenguaje á la vez. Un anciano, guerrero en otro tiempo,
-fuma á la puerta de su _rancho_ y compara las vicisitudes de la vida
-con las diversas transformaciones á que el fuego condena á su cigarro
-hasta convertirle en un _pucho_ inútil. Si algo fuese capaz de dar una
-idea en lengua estranjera á la francesa, del sentimiento melancólico
-y prácticamente filosófico que hay en el fondo de las canciones de
-_Beranger_, es sin disputa esta cancioncita de Balcarce enteramente
-orijinal y escrita, como se vé claro, para mostrar como se pueden
-ennoblecer y como son propios para el arte los incidentes de nuestra
-naturaleza, de nuestra civilizacion y de nuestras costumbres. Cuando la
-pintura tenga entre nosotros mas adeptos que hoy, ha de inspirarse alguno
-de ellos en la siguiente estrofa que por sí sola es un cuadro trazado con
-la pluma:
-
- En la cresta de una loma,
- Se alza un ombú corpulento,
- Que alumbra el sol cuando asoma
- Y bate si sopla el viento:
-
- Bajo sus ramas se esconde
- Un rancho de paja y barro,
- Mansion pacífica donde
- Fuma un viejo su _cigarro_.
-
-Balcarce tiene muchos puntos de contacto y de similitud con Adolfo Berro,
-esa otra esperanza arrebatada en flor al Parnaso de la opuesta orilla del
-Plata. Pero lo que mas les asemeja es el buen rumbo en que ambos se habian
-colocado al comenzar sus escursiones literarias. Uno y otro habian hecho
-un estudio esmerado de los recursos del idioma en que debian espresar sus
-pensamientos. Leian en los antiguos; se inspiraban en una de las eternas
-fuentes de toda poesia, en la Biblia; y eran orijinales, procediendo con
-los elementos patrios, como los maestros habian procedido con los que les
-fueron familiares. La inspiracion sola no basta para alcanzar la palma de
-poeta en las sociedades cultas y artificiales, se necesita la intervencion
-del arte, sin el cual la espontaneidad misma marcha tímida como si la
-faltase luz y aplomo. Para los poetas hechos por la naturaleza, es para
-quienes justamente escribió este precepto el amigo de los Pisones: _Sapere
-est principium et fons_: Y eso, que él sabia muy bien que los poetas
-
- Son _genus irrítabile_ en estremo
- Y les hay que aspirando á ciego culto
- Hasta el consejo toman por insulto.
-
-
-
-
-D. FRANCISCO AGUSTIN WRIGHT.
-
-
-D. FRANCISCO AGUSTIN WRIGHT, perteneció á una familia antigua y conocida
-de Buenos Aires. Su apellido y sus facciones, justificaban en él su
-conocida predileccion por los usos y por el idioma de la nacion inglesa.
-
-Wright comenzó á aparecer en la vida pública bajo la bandera del partido
-federal, y fué blanco de los tiros satíricos de los periódicos del partido
-contrario. Representó varias veces al pueblo, fué jefe de un batallon de
-cívicos, y tomó una parte muy activa en los sucesos que restablecieron
-en el mando á D. Juan Manuel de Rosas, despues de la administracion
-de Balcarce, echado á tierra por una revolucion.--Wright pertenecia á
-la cámara de diputados y como tal se negó á votar por las facultades
-estraordinarias, perdiendo de este modo la confianza de los Restauradores,
-de quienes tuvo que huir á Montevideo en busca de seguridad personal.
-
-En aquella ciudad, donde murió estimado de todos, escribió una estensa
-obra que comprende la narracion prolija de los acontecimientos del asedio
-que sufrió aquella plaza por D. Manuel Oribe.
-
-El Sr. Wright era hombre de principios rectos y un buen patriota, y
-mereció la amistad de personas caracterizadas y de mas edad que él, como
-lo prueba la dedicatoria de uno de sus escritos. _Su Breve Ensayo sobre
-la prosperidad de los Estrangeros y decadencia de los Nacionales_ (1833),
-que está dedicado á los Señores D. Vicente Lopez y D. Manuel Garcia, es un
-escrito contraido á mostrar por qué el estranjero adquiere una posicion
-mejor que el hijo del pais, á pesar de tener que vencer una gran porcion
-de inconvenientes y resistencias que el autor examina con detencion. El
-pensamiento fundamental de este escrito se resume en estas palabras de
-su página 52: «los estrangeros y el libre ejercicio de sus industrias
-es enteramente ventajoso al pais y voy á demostrar que cualesquiera
-restricciones ó prohibiciones hacia ambos respectos, en tiempo de paz, es
-un quebrantamiento á los tratados que tenemos con las Naciones Amigas, y á
-lo que hemos ofrecido al mundo entero; cuando hemos llamado á voces á los
-hombres de todos los paises á vivir entre nosotros.»
-
-Escribió tambien las biografias de los bravos D. Federico Brandsen y D.
-Tomas Espora. La primera se registra entre los documentos históricos dados
-á luz por el Sr. Lamas en Montevideo en 1849, y la segunda se imprimió
-en Buenos Aires con este título: «Noticia del Sr. Coronel D. Tomas
-Espora que falleció en esta ciudad el 25 de Julio de 1835.--Por un amigo
-suyo.»--(1835.)
-
-
-
-
-D. JUAN CRISOSTOMO LAFINUR.
-
-
-En la parte mas central de la Sierra de la provincia de San Luis, y á la
-falda del cerro Tomalarta, llamado tambien Cerro Rico por la abundancia
-de oro que le hizo célebre en otro tiempo, existe un valle denominado de
-la Carolina, y un pueblo de este mismo nombre en el dia decaido y casi
-desierto. En este humilde lugar fué en dónde vió la luz el dia 27 de Enero
-de 1797 el Dr. D. JUAN CRISÓSTOMO LAFINUR, hombre entusiasta y activo,
-condenado por su temperamento á gastar la existencia en pocos años, y
-cuyos escritos (los que nos son conocidos, al menos) son inferiores á su
-fama y al talento que le atribuyen los contemporáneos.
-
-Frecuentaba Lafinur las escuelas de Córdoba, cuando emprendió sus campañas
-del Norte el jeneral D. Manuel Belgrano. Dejando entonces el manteo de
-estudiante de ciencias morales, ciñó la espada y dió otra direccion á su
-espíritu, pues segun espresion de él mismo tuvo la honra de pertenecer
-á la Academia de matemáticas fundada en Tucuman por aquel jeneral para
-instruccion de los cadetes de su ejército; “academia á que se agolpaba la
-juventud á sorprender á la naturaleza en sus misterios y á fecundar desde
-temprano el jérmen de la gloria.”
-
-No sabemos en que época abandonó una carrera que no debia ser la de su
-verdadera vocacion. Pero antes de pasar á la ciudad de Mendoza en donde
-fundó un colegio en 1822, se habia hecho notable en Buenos Aires como
-periodista, como poeta, y sobre todo como innovador en la enseñanza de
-la filosofía. Esta última circunstancia, le atrajo algunos disgustos que
-le decidieron á avecindarse en Chile en cuya capital se graduó en ambos
-derechos el año 1823, tomó estado, y murió el 13 de Agosto de 1824.
-
-La muerte del jeneral Belgrano hizo una viva sensacion en el alma
-impresionable de Lafinur y arrancó á su lira tres composiciones poéticas
-que le colocan en un lugar distinguido entre los poetas argentinos. El
-_Canto elegiaco_, el _Canto fúnebre_ y la oda á la _Oracion fúnebre_
-pronunciada por el Dr. D. Valentin Gomez en las exéquias del héroe y del
-patriota ejemplar, apagan en nuestro concepto los acentos de dolor con que
-otros vates lloraron el mismo lamentable acontecimiento. En esos cantos se
-revelan todas las dotes y todos los defectos de la musa de Lafinur. Son
-inspirados por un dolor verdadero por un aprecio reflexivo de las virtudes
-del ciudadano y del guerrero, y parece como que se exhalase de sus
-estrofas algo de las entrañas de un hijo. La inspiracion corre á par de
-la incorreccion; la naturalidad, el sentimiento, la gracia y la harmonía
-se mezclan alternativamente con los conceptos oscuros y ponderativos, y
-las frases desaliñadas, aunque sea verdad que estos defectos son en menos
-número que las bellezas y los rasgos verdaderamente poéticos de las tres
-composiciones en general. Todas ellas brotan de la fuente poética en el
-carácter de una inspiracion innegable, y pocas veces hallamos en las obras
-de nuestros versificadores modos de comenzar mas felices que los que se
-advierten en estos de Lafinur. La interrogacion es su figura favorita:
-
- Por qué tiembla el sepulcro, y desquiciadas
- Sus sempiternas losas de repente,
- Al pálido brillar de las antorchas
- Los justos y la tierra se conmueven?
-
-Así se introduce el poeta en su _Canto elegiaco_, y con no menos brio y
-entonacion prorrumpe al entonar su _canto fúnebre_:
-
- Adonde alzaste fugitivo el vuelo,
- Robándote al mortal infortunado,
- Virtud, hija del cielo?....
-
-Pero en nuestro concepto las estrofas regulares con que celebró la
-elocuencia del orador sagrado son de un mérito mayor y mas orijinales que
-las anteriores silvas. El asunto tambien, como menos trillado, liberta al
-autor de la remora de las reminiscencias y de los modelos y le obliga á
-buscar un cauce propio para dar salida á los sentimientos en que reboza.
-Qué natural y digna introduccion!:
-
- Era la hora: el coro majestuoso
- Dió á la endecha una tregua; y el silencio,
- Antiguo amigo de la tumba triste,
- Sucedió á la harmonía amarga y dulce....
-
-Pinta en seguida la urna solitaria presidiendo la augusta escena, y
-supone que todas las virtudes que andaban en torno de aquella, levantando
-al cielo, llanto, esperanzas y amores, volaron á posarse en los lábios
-del sacerdote elocuente; y los hombres se dolieron de ser hombres al
-escuchar sus acentos. Los suspiros del pueblo llegan por una senda muda
-y misteriosa hasta el orador, y avara el alma, recoje sus palabras cual
-si fuesen reliquias del héroe que elojia..... Esta _oda_ es una joya de
-nuestra literatura.
-
-
-
-
-Articulos Críticos y Literarios
-
-DEL
-
-DR. D. JUAN MARIA GUTIERREZ.
-
-
-
-
-LA QUICHUA EN SANTIAGO.
-
- (UN RATO DE CONVERSACION ESCRITA CON EL SR. D. B. POUCEL QUE SE
- PERMITE SU ATENTO S. S. JUAN MARIA GUTIERREZ.)
-
- Buenos Aires, Enero 16 de 1856.
-
-
-Es un hecho, al abrigo de toda duda, que la poblacion de la provincia
-Argentina de _Santiago del Estero_ habla la lengua _quiehua_ ó _quichua_,
-que es la lengua jeneral del Perú. Si esa parte del territorio de la
-Confederacion se hallase inmediatamente en contacto con la República
-Boliviana, no causaría tanta estrañeza el fenómeno que acabamos de
-señalar; pero no es así. Entre la parte meridional del territorio
-Boliviano y la Provincia de Santiago, se interponen otras provincias
-arjentinas cuyas poblaciones no conocen la lengua de los Incas y hablan el
-español únicamente.
-
-El Sr. Poucel, con la sagacidad de induccion que le es familiar, ha echado
-de paso algunas ideas sobre esta materia en un artículo recientemente
-publicado en el _Orden_; ideas que nos proponemos ayudar un poco con los
-presentes renglones.
-
-La cuestion histórica que á este respecto debe ventilarse es: ¿Los
-pobladores primitivos de los llanos de Santiago, se establecieron allí
-durante el gobierno de los Incas, ó con posterioridad á la conquista del
-Perú por las armas españolas?--Nos parece que por mucho que se compulsen
-los elementos deficientes que componen la historia de esta parte de
-América, no se hallarian pruebas _terminantes_ para asegurar lo primero ni
-para negar lo segundo. Los Incas eran conquistadores é invasores: hicieron
-por muchos siglos el papel de los romanos, y se dice de ellos como se
-ha dicho de los _Señores del mundo_, que tomaban lo mejor de los usos y
-costumbres de los pueblos que sometian á su dominio. Eran tolerantes y
-trataban de alijerar la mortificacion de la conquista derramando en sus
-nuevos dominios los beneficios de la exelencia de su gobierno, de su
-administracion y de su civilizacion verdaderamente notables. Es de creer,
-pues, que tanto por medio de las armas como de la habilidad, y sobre todo
-por la fuerza de espansion que tienen en sí los pueblos adelantados,
-se estendió el Imperio de los Incas en el ámbito que le señalan los
-historiadores. Oigamos á este respecto al Sr. Prescott (Guillermo), quien,
-refiriéndose á la _relacion_ manuscrita de Sarmiento, á la _Crónica del
-Perú_ de Cieza de Leon y al exactísimo y bien informado Garcilaso de la
-Vega, dice lo siguiente: “El Imperio del Perú, en la época de la invasion
-española, se estendía por la costa del Pacífico, desde el segundo grado,
-por mas ó menos de latitud Norte hasta el 37 _de latitud Sur_; línea que
-describen actualmente los límites occidentales de las repúblicas modernas
-del Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. Su anchura no puede ser determinada
-con exactitud, porque aunque totalmente limitado al Oeste por el gran
-Oceano, _hácia el Este se dilataba en varias partes mucho mas allá de los
-montes, hasta los confines de las tribus bárbaras, cuya exacta situacion
-no es conocida y cuyos nombres han sido borrados del mapa_ de la historia.”
-
-En las palabras que quedan subrayadas en esta larga cita de la _Historia
-de la Conquista del Perú con observaciones preliminares sobre la
-civilizacion de los Incas_, puede apoyarse cualquiera que tenga interés
-en sostener que antes de la conquista fueron del Señorio del Inca las
-llanuras que median entre los rios _Salado_ y _Dulce_. Veamos ahora los
-datos que en el otro sentido presentan los historiadores de la conquista
-del Tucuman, compulsados por el Dr. Funes, en su _Ensayo Histórico_, al
-que seguiremos para no acumular autoridades en una nota pasajera.
-
-Supone el Dr. Funes que deseando D. Francisco Pizarro alejar la influencia
-poderosa de su rival D. Diego de Almagro, tuvo la habilidad de
-persuadirle la conveniencia de la conquista de Chile, la cual emprendió
-Almagro por los años de 1535, tomando la ruta de Tupiza, y de aquí la
-del valle de _Chicoan_, jurisdiccion de _Calchaqui_. Si esto es exacto,
-el ejército español en camino para Chile, se internaba en la provincia
-llamada entonces del Tucuman, no por espíritu de conquista sino con el
-objeto de evitar las desiertas é inhospitalarias soledades de Atacama
-que separan á Chile del Perú. La resistencia á los invasores comenzó
-desde Jujuy. De cinco soldados españoles que se separaron del grueso del
-ejército, fueron tres despedazados cruelmente por los indios; y cuando
-la totalidad del mismo ejército atravesaba el citado valle de Chicoan,
-fué atacada por la retaguardia con tanta enerjia, que mataron al caballo
-del jeneral escapado dificilmente con vida á merced del oportuno socorro
-que le prestaron sus muy leales soldados. Almagro no pudo vengarse de
-este insulto. Los indios tomaron las alturas y se burlaron de las fuertes
-caballerias que destacó en su persecucion. La relacion algo confusa é
-incompleta del Dean, deja lugar á penas para suponer que el ejército de
-Almagro entró á Chile por la altura del valle de Calchaquí, lo que, segun
-las mejores cartas, cuadra bien con a proposicion que hicimos antes, pues
-en aquella altura termina el desierto de Atacama y comienza el suelo
-fértil de Chile.
-
-Este ejército español se componia de 570 españoles y 15,000 _indios
-peruanos_. Se vé pues que para las empresas de conquista se valian los
-españoles de sus nuevos súbditos, acostumbrados por sus envejecidos usos á
-invadir tierras estranjeras y á imponerles el uso de su idioma que era en
-lo que principalmente hacian consistir los Incas el buen éxito definitivo
-y la perpetuidad de sus conquistas.
-
-No seria estraño, pues, que cuando poco mas tarde se concedió la
-Capitanía General á aquel Diego de Rojas que tanto se habia señalado en
-la conquista de Nicaragua y en otras grandes empresas que supo llevar
-á cabo con reducidos recursos, nada tendria de estraño, repetimos, que
-trajese consigo algunos aliados peruanos aunque no fuesen en el crecido
-número de 15,000. En esta suposicion y aunque segun puede deducirse del
-historiador que seguimos, el Capitan General Rojas estendió sus conquistas
-hácia Catamarca en donde halló una resistencia que le costó la vida, puede
-creerse sin embargo y sin violencia de la razon, que los pobladores de
-Santiago, (entonces, y hasta mucho tiempo despues, comprendidos en la
-jurisdiccion del Tucuman) son el resultado de la conquista española como
-lo presume tambien el Señor Poucel.
-
-Porqué la influencia de los ausiliares peruanos del conquistador español
-se fijó de preferencia en aquel punto, no puede tampoco aplicarse de otro
-modo que lo hace el Sr. Poucel, es decir por las afinidades del indíjena
-Santiagueño con el Peruano, lo que dice mucho á favor del primero,
-atendiendo el grado de adelantamiento social é intelectual que no puede
-negarse por entonces á la raza de la lengua quichua. Es de añadir que
-cuando por los años de 1550, despues de la catástrofe de Rojas, recayó
-la Capitania de Tucuman en otro Capitan de la conquista del Perú llamado
-_Juan Nuñez de Prado_, quien abrió la vanguardia de sus conquistas con 84
-soldados y _muchos indios amigos_. Esta vez los indíjenas se presentaron
-mas dóciles. Los de _Calchaqui se convinieron en formar una nacion con la
-de su propio invasor_, y los habitantes del Valle de Catamarca, los de
-los Rios _Salado_ y _Dulce_, los de la _jurisdiccion de Santiago_ y los
-belicosos Lules se sujetaron con grande docilidad.
-
-Estos hechos posteriores justifican aun mas las suposiciones que quedan
-aventuradas en un punto todavía tan oscuro de nuestra historía[10].
-
-Volviendo al hecho constante de que la lengua hablada hoy por el pueblo de
-Santiago del Estero, es la misma llamada por los escritores _la lengua
-jeneral del Perú_, tengo motivos para creer que la adulteracion que haya
-podido sufrir en las llanuras, distante de su orijen y circundada de
-pueblos que hablan un idioma tan superior como es el castellano, no es de
-gran consideracion. Conocemos personas cultas de la Provincia de Tucuman
-que han aprendido el quichua en largas residencias que en su juventud
-hicieron en los linderos de ambas provincias, y que teniendo despues que
-atravesar el territorio de Bolivia y del Perú á causa del comercio en
-mulas, se hicieron entender y entendieron perfectamente á los quichuas
-puros con el idioma que habian aprendido en Santiago.
-
-Los Santiagueños tienen, como es natural mucho apego á la lengua que
-para ellos es materna. El español es el latin de aquellos scitas, la
-lengua oficial en que no derraman ni los sentimientos intensos, ni las
-confianzas íntimas de la familia y de la amistad. La ola creciente de
-la civilizacion debe respetar ese rasgo variado de la fisonomía del
-pueblo argentino. Y lejos de desdeñar la parte culta de Santiago el
-espresarse en aquella lengua, debe al contrario esforzarse por llevarle
-á las fuentes puras de su origen y lavarla allí de las manchas que han
-de desfigurarla probablemente por las muchas pecaminosas influencias
-que la combaten. Los sacerdotes en especial, debian allí aprender en
-las gramáticas y diccionarios que dejaron de la lengua quichua los
-misioneros jesuitas, la pureza de que esta es susceptible para derramar
-con majestad y eficacia la palabra de Dios entre aquel pueblo tan
-industrioso y simpático.--Si se tratara de algun dialecto pobre y oscuro,
-encerrado en espacio reducido, y empleado como signo de groseras ideas
-por una tribu poco numerosa, nos guardariamos de recomendarla como digna
-de estudio, de conservacion y mejoramiento. Pero la lengua de la gran
-civilizacion peruana es hablada actualmente por mas de dos millones de
-americanos, y sus exelencias como idioma claro, espresivo y harmonioso
-están atestiguadas por muchos escritores de nota. Nos contentaremos con
-recordar lo que á este respecto dice un célebre Granadino, el malogrado
-Caldas, á quien cupo en sus montañas natales de América la misma suerte
-que al frances _Lavoisier_, pidiendo en vano una tregua á la muerte (que
-no le mandaba Dios) para terminar un trabajo útil. “Los peruanos siempre
-exactos, siempre cuidadosos en dar á las cosas nombres tomados de sus
-virtudes, (dice el fundador del semanario de Nueva Granada) ó su figura,
-de su situacion etc., llamaron á las yerbas por sus virtudes y por sus
-usos en la medicina, en las artes, y en la sociedad. Cuando se conoce un
-poco su lengua, _esta lengua armoniosa, dulce y flexible, esta lengua que
-representa en el nuevo continente á la Toscana del antiguo_, entonces se
-conoce el juicio y la eleccion que tuvieron los peruanos en la imposicion
-de los nombres á todos los objetos que los rodeaban. Un volcan que arroja
-de su cima columnas de humo espeso mezclado con llamas, se le nombra
-_Cotopaxi_ (_masa de fuego_); otro que lanza de su seno nubes de arena,
-conmueve los fundamentos de la provincia, y arruina los templos y los
-edificios, se le llama el _Pichincha_ (_el terrible_, _el amenazador_):
-una cima inmensa cubierta de nieve, y colocada al otro lado de un rio, se
-nombra _Chimborazo_ (_nieve al otro lado_): una poblacion establecida en
-una garganta estrecha que corta la Cordillera, se le impone el nombre de
-_Lacta cunga_ (_garganta estrecha_); y en fin á una planta que fortifica
-los músculos, que dá vigor, que hace andar á un tullido, le llama....
-_calpachina yuyu_ (_yerba que hace caminar_). Los nombres de esta lengua
-contienen las virtudes de las plantas y las cualidades de todos los
-objetos. Al oir los nombres de las plantas casi se saben sus virtudes.
-¿No es esto mas sabio, mas importante á la humanidad que esos nombres
-que ha criado la adulacion, el reconocimiento ó el interés? Qué idea nos
-pueden dar de una planta las voces _diascorea_, _plinia_, _busfonica_,
-_sigesvechia_?....” Para dar algun idea mas de esta lengua, copiamos aquí
-la esclamacion patética de una madre que acababa de perder un hijo tierno:
-_chaupipurchapi tutayarca!_ (en la mitad del dia le anocheció). Si faltase
-armonia á estas dos palabras nadie podrá tacharlas de faltas de elocuencia
-y de laconismo[11].
-
-Hay una circunstancia digna de tomarse en cuenta y que prueba la exelencia
-de la lengua quichua. Tal es la de haberse naturalizado muchas de sus
-palabras en el lenguaje usual de las poblaciones civilizadas, aun en
-aquellas que por su situacion jeográfica no están en contacto inmediato
-con los indígenas que hablan la quichua. Como se verá mas adelante,
-esas palabras inoculadas en el habla de los españoles, es decir de los
-conquistadores, responden á usos é ideas mas adelantadas en el imperio de
-los Incas que en las sociedades formadas en el molde de la civilizacion
-española.--En las ciudades de Chile, Santiago y Copiapó, por el centro
-de las cuales corren rios que las divide en dos partes, se llama bario
-de la _Chimba_ al suburbio que está al otro lado del rio separado de la
-parte principal de la poblacion. _Chimba_, en quichua significa _del otro
-lado_. En el fondo del valle de Copiapó y en toda la provincia llamada
-modernamente _de Atacama_, centro de afamados laboreos de metales de plata
-y cobre, la mayor parte de los términos tecnicos de mineria que allí se
-emplean son los mismos que usan los potosinos y demas mineros del Perú,
-términos que pertenecen á la lengua quichua sin disputa alguna. De estos
-recordamos los siguientes: _Apir_, _poruña_, _chancar_, _cancha_ etc.
-Cuando los españoles bajo la bandera del jeneral Valdivia comenzaron
-la famosa guerra contra el resistente araucano, ya estaban allí en
-uso palabras quichuas que D. Alonzo de Ercilla consideró tal vez como
-pertenecientes á la lengua chilena, pues incorporó las palabras _ojota_,
-_Llanto_, _Palla_ etc. en la _Declaracion_ que puso al frente de su
-conocido y famoso poema, para inteligencia del lector no familiarizado con
-las cosas de Indias.
-
-La ciudad de Buenos Aires situada en el estremo sur de la parte poblada
-del Continente español de la América, distante centenares de leguas del
-Cuzco y de Quito, emporios de la civilizacion de los Incas, ha dado carta
-de ciudadanía á muchas palabras de la lengua quichua, sin el ausilio de
-las cuales, á veces se hallarian muy embarazados sus habitantes para
-espresar ciertas ideas. Mientras tanto, no goza de la misma prerogativa
-la lengua _guarani_ que es sin disputa muy bella, muy propia y llena de
-imájenes, ha sido hablada, y lo es todavia, en lugares inmediatos y que
-se hallaron siempre en constante comunicacion con la antigua Capital por
-los canales de los grandes rios.[12] Nosotros tenemos rejistradas como
-veinticinco de esas palabras quichuas corrientes en nuestro lenguaje
-vulgar, y de entre ellas daremos el significado de las siguientes como
-mas características, valiéndonos para probar su orijen del _Vocabulario
-de la lengua natural del Perú, etc._, del padre Diego Gonzalez Olguin,
-impreso en Lima en el año 1608. _Cancha_, patio ó corral: esta palabra se
-aplica entre nosotros para designar un espacio estenso de terreno bien
-nivelado, y así decimos, _cancha de pelota_, _cancha de bolos_, al patio
-donde tienen lugar estos juegos. _Cancha de un horno de ladrillos_, es
-el lugar á propósito para poner en órden el ladrillo crudo para que se
-oree antes de ponerle á la accion del fuego. _Cancha_, en nuestros rios,
-significa una larga porcion en que se mantienen rectos y sin serpenteos,
-conservando una misma direccion. _Pucho ó puchasca_ (sobras, reliquias).
-De estas palabras hemos hecho el espresivo modismo _no vale un pucho_ para
-despreciar el valor ó la importancia que indebidamente se quiere dar á una
-cosa cualquiera. La aplicacion mas terminante que hacemos de la palabra
-_pucho_, es el resto ó sobra que se arroja del cigarro que se ha fumado;
-así decimos: _pucho de cigarro_.[13]
-
-_Chhacra_ (heredad de labor, tierras ó huertas). Nosotros usamos esta
-palabra en la misma significacion escribiéndola con una sola _h_. Es
-palabra de uso indispensable. De la palabra _chharqui_, que en quichua
-significa _tasajo_ ó _resina_ y tambien el cuerpo de un animal ó del
-hombre _flaco_ ó _seco_, hemos hecho la voz _charque_ que solo usamos en
-la primera significacion, cuando la carne es seca al sol. Esta palabra
-tiene sus derivados, como _charqueada_, el lugar de la faena del charque;
-y _charcon_ que se dice del animal enjuto pero fuerte, especialmente
-del caballo. _Chhasca_ (melena) se emplea en Buenos Aires, aunque no
-jeneralmente, para designar un cabello mal cuidado y abundante. De
-_Chasquí_, se ha hecho en casi toda la América del Sur _Chasque_, que
-significa, como entre los Incas, el correo ó espreso despachado para dar
-una noticia especial y urgente. La _Chhuspa_, bolsa en que los peruanos
-guardan el maiz, la coca y demas enseres de viaje y llevan al hombro á
-guisa de maleta, se ha convertido entre nosotros en _Chuspa_, especie de
-talego largo y angosto, hecho jeneralmente del buche del avestruz ó de la
-piel de animalillos silvestres y pequeños que sirve á nuestros paisanos
-para guardar el tabaco, el papel y los avios de encender. Vulgarmente se
-compara con una _Chuspa_ el seno de las mujeres cuando está lácio y flaco
-por falta de cuidado, por la edad, etc.
-
-_Huasca_ (soga ó cordel grueso), es una palabra que escribimos _guasca_,
-y es la única que empleamos para significar la cuerda hecha de cuero
-de animales que tiene infinitos usos en nuestras industrias: tiene á
-mas entre nosotros, el derivado _guascaso_ que es el golpe dado con una
-guasca. _Vincha_ (cinta ó apretador de los caballos) se emplea en el
-mismo sentido aun cuando sea un pañuelo el que se ajuste á la frente
-como tienen de costumbre las jentes humildes cuando les duele la cabeza.
-_Yuyu_ (hortaliza, yerba de comer). Es nuestra voz favorita para indicar
-cualquiera planta espontánea é inútil: se usa jeneralmente en plural, y
-cambiando la _u_ en _o_: _yuyos_. _Humita_ (bollicos de maiz como tamales)
-dice el P. Olguin, describiendo así con la mayor exactitud el plato que
-llamamos _umitas_ y que consiste en maiz tierno guisado y envuelto en
-la hoja de la planta del mismo maiz (chala). Dispuesto así forma lo
-que en el Perú se llama _tamal_, palabra probablemente quichua que no
-ha llegado hasta nosotros. _Pampa_; este nombre con que designamos la
-llanura poblada á este lado de los Andes por la raza Araucana, significa
-en quichua--plaza, suelo llano, llanada, sábana, campo abierto. Para
-nosotros representa la idea de estension inmensa y solitaria. Llamamos
-_pampas_ á los indíjenas del desierto indicado antes. _Chuccho_, es el
-frio con temblor que produce la fiebre y especialmente la llamada terciana
-(calofrio). “Me dá chucho” se dice en Buenos Aires cuando se siente
-esa impresion que los franceses distinguen con la espresion _chair de
-poule_. La palabra _cháguara_ con que designan los niños de Buenos Aires
-el hilo torcido consistente que les sirve para _hacer bailar_ el trompo,
-la supongo derivada de _chahuarhuana_, que significa en quichua--soga
-de cáñamo, aunque tambien puede proceder del nombre de un aloes del
-chaco llamado _chaiguar,_ segun el Sr. Arenales en su conocida obra
-sobre aquella rejion paj. 221. _Dar cháguara_, es un modismo humorítico
-de nuestra ciudad que significa--alentar á una persona á que muestre ó
-desenvuelva alguna propension inocentemente ridícula. La agricultura
-debe algunas voces á la misma lengua del Perú: decimos maiz ó trigo
-_chuso_ al que se halla en el caso descripto por el P. Olguin en el
-vocablo _chusso_ de su citado diccionario: “maiz ó trigo chupado, no
-lleno, arrugado por helarse en leche, ó faltarle el agua al granar, que
-molido es todo cáscara ó afrecho;” y llamamos _chaucha_ á la vaina tierna
-en que se encierra el poroto, que es la misma acepcion que esa palabra
-tiene en quichua etc. etc.--Es sabido que los Incas contraian especial
-atencion á la construccion y mejora de los caminos de los cuales habia
-algunos que atravesaban toda la estension del imperio y que se llamaban
-por antonomasia del Inca, porque este monarca transitaba por ellos en
-sus visitas oficiales. A distancia como de 3 á 4 leguas habia en estos
-caminos unas posadas que se llamaban _tambos_, y con este mismo nombre
-se denominan todavia en Lima algunos grandes edificios construidos por
-particulares para proporcionar alojamiento á la jente y sus bestias que
-entran del interior con cargas ó productos para alimentar los mercados.
-Nosotros hemos adoptado esta voz pero dejenerándola notablemente en su
-significado: llamamos _tambo_ al lugar donde se atan y ordeñan las vacas:
-_tamberas_ á las vacas mansas cuya leche se destina para beber, hacer
-mantequilla, ó quesos; y tambien llamamos _tambo_ al lugar donde se reunen
-los negros africanos á bailar y á tener sus juntas y reuniones. Lope
-de Vega, haciendo en su rica imajinacion una mezcla graciosa de cosas
-americanas ha introducido esta palabra en el siguiente estribillo de una
-cancioncilla preciosa:
-
- _Piraguamonte, piragua,_
- _Piragua, gerizarizagüa;_
- _Bio, Bio,_
- _Que mi TAMBO lo tengo en el rio._
-
-Por último recordaremos una palabra cuyo significado no es misterioso
-hoy para nadie en el mundo porque ¿quien no conoce la substancia llamada
-_guano_ y sus felices aplicaciones al abono de las tierras cansadas?--Es
-probable que este descubrimiento arrebate al elenco peruano de las voces
-porteñas, esta que hasta nuestras damas empleaban sin saber lo que decian
-en la frase siguiente para ponderar el exeso de las tareas de una persona:
-«trabaja hasta echar el guano.»--Esta circunstancia es nueva en la
-historia del lenguaje, porque es cosa que no se ha visto nunca abandonar
-el empleo de una palabra en el mismo momento en que se aclara ó se conoce
-su verdadero valor y significado.
-
-La lengua _quichua_ como casi todas las americanas es lengua hablada
-únicamente, porque no consta que se haya escrito en ella obra alguna
-de larga estension como sucede con la mejicana en la cual se conservan
-algunos manuscritos históricos redactados por indíjenas educados por los
-europeos. Sin embargo existen escritos en la lengua jeneral del Perú
-algunos sermonarios, devocionarios, etc., y las siguientes que copiamos de
-catálogos hechos por personas muy versadas en la bibliografia americana.
-
- 1. Gramática de la lengua quichua ó del Perú, por Frai Domingo de
- Sto. Tomas. Valladolid, 1560, in-12ᵒ.
-
- 2. Vocabulario de la lengua jeneral del Perú, llamada _quichua_ ó
- del Inca, etc. Por el P. Diego Gonzalez Olguin. Lima, 1608.--4.ᵒ
- grandes de 330 f.
-
- 3. Lexicon de la lengua quichua, por frai Domingo de Sto. Tomas.
- Valladolid, 1560.
-
- 4. Ritual para los curas del Perú, por Bocanegra. Lima, 1631; in-4ᵒ.
-
- 5. Arte y vocabulario de la lengua quichua, por el P. Torres Rubio.
- Lima, 1754, in-12ᵒ[14].
-
-La topografia etnográfica del actual territorio de la República Arjentina
-no se halla ni siquiera en la cuna. Los historiadores modernos la han
-descuidado enteramente, y los antiguos deben leerse con suma precaucion
-para no caer con ellos en errores de nota al señalar las localidades
-ocupadas por las razas primitivas. En esta materia hay que atender ante
-todo á fijar el número de naciones verdaderas existentes en la época de
-la conquista; y á nuestro juicio no debe considerarse como una nacion
-sino aquella que habló un idioma especial completamente diferente de los
-demas conocidos, teniendo en cuenta que muchas de estas lenguas tenian sus
-dialectos derivados de ellas, ó corrupciones provenientes de la separacion
-y apartamiento de un grupo del seno de la familia principal.--En la
-coleccion de Documentos de D. P. de Angelis hay una relacion de las
-_naciones_ que repartió en encomiendas el 2.ᵒ fundador de Buenos Aires, D.
-Juan de Garay. Pero esas no pueden considerarse como naciones sino como
-parcialidades ó tribus de la Gran nacion Guarani, la que, en la parte
-de la provincia de Buenos Aires, no pasó jamas á la márjen derecha del
-Paraná. Los nombres que se dan en aquel repartimiento de carne humana en
-esas supuestas naciones deben ser los de sus jefes ó los de los lugares
-que ocupaban en aquel momento.
-
-La nacion _querundio querandi_, era la Señora del terreno sobre que
-se asienta Buenos Aires. Era una raza de valientes que se extinguió
-completamente sin dejar rastros de su idioma en ningun objeto topográfico.
-Los nombres de lenguas indíjenas que conservan los lugares, arroyos,
-lagunas, etc., de la provincia de Buenos Aires, son de oríjen _guarani_ y
-_araucano_. Los nombres guaraní son en pequeño número y sobre el litoral,
-mientras que los araucanos son muchos y comienzan desde la márjen exterior
-del Rio Salado. Los indios _quilmes_ del _Tucuman_, trasladados desde allí
-á cuatro leguas al sur de Buenos Aires, no han dejado mas rastros que el
-del nombre de nacion ó parcialidad dado al pueblo que se fundó con ellos y
-que hoy es completamente de jente blanca agricultora. (_Véase Azara_, t.
-2.ᵒ p. 241, ded. del _C. del Plata_.)
-
-Las huellas impresas en la nomenclatura topográfica por las naciones
-de orijen chileno, pueden ser efecto de una conquista hecha sobre los
-habitantes indíjenas por aquella raza que es numerosa y aguerrida,
-borrando las denominaciones anteriores dadas á los mismos objetos por los
-primitivos señores del suelo de la llanura arjentina. Sin embargo, los
-rastros de estos no se advierten en ninguna parte, y hay motivos para
-creer que la rejion oriental de las Cordilleras hasta la actual frontera
-sur de Mendoza, no fué poblada sino por los llamados actualmente _indios
-pampas_, quienes pasaron los montes atraidos por los ganados y caballos
-alzados de los establecimientos cristianos, que recobraban en aquellas
-pingües y solitarias dehesas su ferocidad é independencia primitivas bajo
-la denominacion de _baguales_.
-
-Leyendo en el único libro que queda de la historia de esas pobres razas
-perseguidas, y extintas muchas de ellas, cuyas pájinas se componen de
-los nombres propios de las localidades, hay motivo para presumir que en
-las actuales jurisdicciones de Catamarca y la Rioja existió una raza
-que poseia un idioma peculiar, pues los nombres terminados en _gasta_
-y en _gala_ que allí son frecuentes como _sinogasta_, _adalgala_ no
-corresponden, segun lo que podemos nosotros alcanzar, á la lengua del Perú
-ó quichua.
-
-La história ha conservado el nombre de la nacion que poblaba en tiempo de
-los conquistadores las provincias denominadas de _Cuyo_, que son Mendoza,
-San Juan y San Luis. El P. Jesuita Ovalle, consagra en su historia de
-Chile algun capítulo á esa nacion que se llamaba de los _Guarpes_, y de
-cuya lengua escribió su _arte_ y compuso su vocabulario el P. Valdivia,
-famoso misionero de la Compañia de Jesus, segun le afirma el mismo
-historiador Ovalle.
-
-El Entre-Rios y Corrientes estuvieron indudablemente ocupados por las
-tribus de la gran nacion Guaraní, cuyo idioma se habla actualmente por la
-mayoria de los habitantes civilizados de la segunda de aquellas provincias
-argentinas, lo mismo que sucede en el Paraguay. Los guaranis que eran
-emigrantes como pocas naciones indíjenas no atravesaron con sus aduares
-lengua y costumbres á esta parte del Paraná, sin duda detenidos por el
-ancho de este rio al acercarse al Plata[15]. Sin embargo el gran ángulo
-formado por el cabo de San Antonio en este rio, que es de parte de tierra
-sumamente pantanoso, lleva el nombre _Rincon del Tuyú_ que significa
-_barro_ en la lengua guarani, lengua que denominaba las cosas, como Caldas
-observa de la quichua, describiendo algunas de las principales propiedades
-del objeto denominado.
-
-Este es el único rástro guaraní que sobresale en la nomenclatura
-topográfica de la tierra firme de la provincia de Buenos Aires. Varios de
-los riachos formados por el Paraná al incorporarse al Plata, mantienen
-muchos de ellos sus primitivos nombres guaranís, como el _cané_, por
-ejemplo, que significa _tortuoso_ y al cual llaman los españoles de _las
-nueve vueltas_, justificando la propiedad del sustantivo-adjetivo indíjena.
-
-Las líneas que quedan escritas son unos cuantos rasgos lijerísimos sobre
-una materia que seria curioso aclarar y sobre la cual debe fijarse en
-adelante le atencion de los viajeros sábios que visiten estas rejiones.
-El Sr. d’Orbigny ha señalado el primer rumbo en la carta etnográfica que
-acompaña á su obra sobre el hombre de la América meridional; pero él
-se ha contraido únicamente á las principales razas conocidas, dejando
-los detalles para los que hayan de sucederle en las investigaciones mas
-prolijas de esta misma naturaleza.
-
- JUAN MARIA GUTIERREZ.
-
-
-
-
-A CONFEDERAÇAO DOS TAMOYOS, POEMA POR DOMINGO GONSALVES DE MAGALHAES
-
-(Rio Janeiro en casa de Paula Brito, impresor de la corte. 1856. 1 v. fol.
-men. de 340 pags.)
-
- ....Se siente ondear como á manera de un perfume de flores de la
- India en ese poema escrito bajo el cielo del trópico. Los dulces
- acentos de su melancolia en nada han alterado los fenómenos; y al
- dar el arte mayor poder á las impresiones sabe añadir grandeza y
- exactitud á las imágenes como le acontece toda vez que ocurre á
- fuentes puras.
-
- (A. DE HUMBOLDT, _hablando de la grande epopeya de los
- portugueses._)
-
-
-Los indios Tamoyos fueron para la ciudad de Rio Janeiro, lo que los
-Querandies para Buenos Aires,--los primitivos y denodados habitantes de la
-tierra en que el conquistador europeo plantó la cruz afianzándola con la
-espada.
-
-No hay americano dotado de sensibilidad y de fantasia que al hojear las
-crónicas y leyendas patrias no sienta fraguarse en su cabeza el poema
-animado de aquellas luchas en que se cruzaba la espada y la _macana_[16],
-la bala del mosquete y del arcabuz con la flecha armada del colmillo de
-un yaguar, del hueso de un yacaré ó del fragmento de un pedernal aguzado
-á fuerza de paciencia. La inocencia iba desnuda por una parte, sin mas
-loriga que una musculatura que raza alguna puede mostrar mas consistente,
-y por otra la estrategia y la disciplina militar se presentaban revestidas
-del acero de las cotas de malla. Los unos tenian á su servicio el rayo de
-los cañones; apenas si los otros podian disparar con mal amaño algunos
-haces de arbustos encendidos en el estremo de sus flechas para destruir
-las tiendas de campaña que se han convertido en ciudades.
-
-Algunos americanos del habla española, durante el gobierno metropolitano,
-emprendieron escursiones de mal éxito en ese campo seductor. Saavedra
-Guzman cantó las hazañas de Hernan Cortés desde su arribo á las costas
-mejicanas hasta la aleve prision de Guatimozin. Pedro de Oña, nacido bajo
-la tienda de un conquistador, ha cantado las mismas proezas que dieron á
-Ercilla una celebridad tan persistente. Peralta Barnuevo, bajo el título
-de _Lima fundada_ compuso mil ciento cuarenta octavas, para _decantar_
-toda la historia del descubrimiento y sujecion de las provincias del Perú
-por el marqués de los Atabillos.
-
-Estos poemas impresos por primera vez en 1599, 1605 y 1732, fueron
-compuestos bajo influencias poco favorables al aprovechamiento de la
-abundante cosecha de poesía verdadera y orijinal que presentaban sus
-asuntos. Los autores de esos poemas, á pesar de su oríjen indijena, se
-apasionaron mas que el mismo autor madrileño de la Araucana, de los
-héroes castellanos, dejando sin relieve la constancia de los naturales en
-la defensa audaz, y paciente al mismo tiempo, del suelo patrio. Tampoco
-acertaron á interesar la sensibilidad del lector con los inauditos é
-inmerecidos padecimientos de los desventurados moradores de este nuevo
-mundo, condenados por la fatalidad de leyes inmutables y ajenas al
-criterio humano, á abonar con sangre y con sudores de muerte el terreno en
-que la Europa habia de establecer la civilizacion cristiana.
-
-En esas largas epopeyas, dignas no obstante de ser leidas, no hay que
-buscar la perspectiva artística ni el fondo natural del paisaje, en
-cuyos primeros planos se agrupan ex-abrupto los personajes y se traman y
-desenvuelven las escenas de dramas siempre bélicos en cuyo desenlace es
-casi siempre seguro el exterminio de una tribu y la desaparicion de un
-idioma. A veces la buena intencion amanece en el espíritu de los autores y
-esperimentan como una vision confusa de la magnificencia de la naturaleza
-vírjen y de lo pintoresco de las costumbres y usos primitivos. Pero, ni
-esa yntension es perseverantemente auxiliada por la voluntad, ni la vision
-llega á tomar cuerpo bastante para que se aperciba bien. De manera, que,
-esos poemas, por lo jeneral, parece que tuviesen por teatro el vacío, y
-que sus héroes, que tan recios mandobles se regalan, fuesen creaciones
-osiánicas de aquellas que escojen la rejion de las nubes para campo de sus
-batallas fantásticas.
-
-Es verdad que Peralta, imitando sin duda á alguien, forma en verso la
-nomenclatura descriptiva de los frutos y flores peculiares á los climas
-tropicales del Perú, sin olvidar la _granadilla_ ó pasionaria en cuyos
-pétalos vé con los ojos de una fé sencilla y sincera los instrumentos
-del mas santo de los martirios. Pero al consagrar un canto especial á
-esta materia, la separa y aisla, siguiendo el método científico de los
-historiadores jesuitas de América que destinan un libro aparte á sus
-crónicas, á los productos, maravillas y fenómenos de la naturaleza;
-algunas veces bien mal observados y peor descriptos, sea dicho de paso.
-
-Aunque el poeta verdaderamente inspirado, inventa, y se adelanta á los
-preceptistas y dá á estos la materia para que por ella sientan y deriven
-sus reglas y establezcan la disciplina literaria de la composicion, del
-gusto y del estilo; aunque el arte antiguo, fuente eterna y perenne de
-la verdadera y sabia inspiracion, pudo haber dado á los adeptos de su
-escuela medios suficientes para sacar todo el fruto que les brindaba
-la orijinalidad del nuevo continente,--sin embargo, así como el
-descubrimiento de la cuarta parte del mundo fué reservado al siglo XVI
-(siglo de grandes novedades) así parece reservado al presente, en que la
-humanidad ensancha tanto sus fuerzas, el conocimiento completo de los
-ricos mineros que para la imajínacion y el arte encierra este suelo tan
-querido y risueño. El jénio apenas si ha comenzado su explotacion; pero
-ha dado ya los primeros pasos, y en esta como en toda ruta desconocida el
-señalamiento del rumbo es casi una prenda de seguridad para el acierto y
-realizacion de la jornada.
-
-La América necesitaba emanciparse para tener conciencia de si propia. El
-astro de la monarquía señalaba la direccion en que habian de jirar las
-plantas vivaces y jugosas que brotaban entre nosotros en el terreno de la
-intelijencia. La antigüedad y la superioridad de las escuelas; la mayor
-y mas próxima proteccion al injenio, la facilidad para instruirse y para
-producir por la prensa, redujeron por largos años á los hombres estudiosos
-de América á la humilde condicion de pupilos de los peninsulares,
-precipitándose con la exajeracion que es natural, por el lamentable
-despeñadero abierto por el gongorismo y por los _cultos_ al abatimiento de
-las letras españolas. Cuánto talento, cuánta erudicion, cuántas bellísimas
-dotes han malgastado los antiguos americanos en escribir versos hinchados
-y prosa tan inflada que no resistirian á la picadura de un alfiler! Y
-sin embargo, cuánta perla de buen oriente podria hacer brillar al sol el
-paciente erudito que de entre aquella lobreguez de mal gusto estrajese lo
-que es pena que permanezca en olvido!
-
-Aquel meteoro social que en el segundo lustro de este siglo cundió por
-las colonias españolas y electrizó las almas, fué una verdadera ráfaga de
-luz celestial. Llovieron tambien entonces lenguas de fuego sobre cabezas
-nuevas é ignoradas, y comenzó la conquista de la doctrina democrática y de
-los justos derechos del individuo, por medio de la espada de los héroes
-improvisados y de la palabra de los oradores y poétas que de nadie habian
-aprendido el arte de conmover, y de avasallar las voluntades.
-
-El nombre de Olmedo se asocia perdurable al del vencedor en Junin, como se
-asociaron mas tarde los de Lafinur y de Belgrano, de Luca y San Martin,
-de D. J. C. Varela y de Alvear. Fernandez Madrid emplea las formas de la
-elejía antigua para avivar el resentimiento de la opresion y el espíritu
-de emancipacion, presentando cuadros patéticos de los padecimientos de
-aquel Inca cuya empinada estatura no alcanzó á saciar la codicia de oro
-de sus vencedores y se hundió en el sepulcro con todo su imperio y sus
-códigos. Heredia desde las alturas monumentales de Cholula se engolfa
-en sublimes meditaciones sobre las jeneraciones y pueblos desaparecidos
-de sobre el suelo de Anahuac; llora en el destierro la ausencia del sol
-tropical de su cuna; traslada al verso las magnificencias del Niagara, y
-se convierte sin sentirlo en creador inspirado de un jénero de literatura
-americana en la cual, entre nosotros, es el Sr. D. José Marmol su succesor
-y rival en este torrente de armonías y de reflejos de rubíes y diamantes
-que él ha llamado _El Peregrino_.
-
-En las obras firmadas con estos nombres, y en otras que no es del caso
-mencionar, se halla la solucion práctica de esta cuestion tantas veces
-planteada: existe, es posible una literatura americana?
-
-Seria largo transcribir todo lo que en crédito y elógio de nuestros
-injenios anteriores á la revolucion han espresado los literatos
-peninsulares. Nos limitaremos á citar unos cuantos entre los eminentes
-escritores estranjeros que, de paso, han resuelto afirmativamente aquel
-problema.
-
-«La raza criolla, dice M. de Sainte-Beuve, parece creada para darse al
-canto, y á los sueños de la fantasía.»--«Resplandeciente de juventud, la
-América debe concebir pensamientos tan nuevos y flamantes como ella.....
-En aquellas comarcas mimadas sin tasa por la naturaleza, el pensamiento
-debe ensancharse á par del espectáculo que ante él se ostenta..... La
-América debe permanecer ajena á toda imitacion y solo la cuadra tomar
-por guía á la observacion propia.»--De esta manera se ha expresado un
-historiador frances de la literatura brasílica. Cuando el jenio de
-águila de Humboldt, en su mas reciente y notable produccion, examina
-la parte que ha cabido á la pintura de paisage en los progresos del
-estudio de la naturaleza, ha estampado los siguientes líneas que parecen
-dictadas al pincel del artista por la observacion, esta gran reveladora
-de las verdades: «Existen en la América del sur, (leemos en el Kosmos)
-populosas ciudades que se alzan hasta cerca de 13 mil pies sobre el nivel
-del Oceano. La vista descubre desde aquellas alturas toda la variedad
-de vejetales que proviene de la diversidad de los climas. Cuanto no
-debemos esperar de los esfuerzos del arte aplicados á la naturaleza,
-cuando desapareciendo la discordia y reinando las institucionos libres
-se despierte en aquellas rejiones el sentimiento del arte!» _Ut pictura
-poesis._
-
-El viejo mundo espera las revelaciones del nuevo en los fenómenos de la
-imajinacion, del sentimiento y del estilo, y es en este concepto que M.
-Augusto de Saint-Hilaire, examinando una obra americana de ciencia y de
-erudicion, dijo no ha muchos años: «Tambien ellos (los hijos de América)
-tienen mucho que enseñarnos.»
-
-Sin mengua de mérito alguno, sin desvirtuar los esfuerzos anteriores
-espontaneos, ó premeditados, para dar color nacional ó indijena á las
-producciones de la fantasía, puede asentarse como príncipio jeneral que,
-hasta la época en que aparecieron las doctrinas y las obras llamadas
-románticas, ese color no ha sido subido ni intencional de veras en los
-poetas sud-americanos. D. Estevan Echeverria es el primero entre los
-nuestros que emprende la pintura de la fisonomia poética del desierto,
-colocando en la vasta soledad de la pampa dos seres de su invencion,
-seres que al mismo tiempo son reales por los hábitos, por las escenas en
-que son actores y por los sentimientos de la sociedad que reflejan.
-
-_La Cautiva_ señala una época notable en las letras del Rio de la Plata y
-establece un punto nuevo de partida á nuestra novel y escasa literatura
-poética.
-
-La marcha que de la poesia española en América hemos tratado de trazar
-en pocos renglones, es en gran parte la misma que han seguido las
-producciones de la musa en la parte de nuestro continente que habla y
-escribe en portugues. Con la diferencia única que habiéndose conservado la
-unidad nacional en el imperio, no ha habido alli dispersion en la familla
-de los poetas anteriores á la emancipacion, formando todos un _Parnaso_
-mas numeroso, mas homojeneo y tambien mas característico.
-
-Santa Rita Duráo que canta las aventuras de Diego Alvarez, el _hijo del
-trueno_ y _dragon de los mares_, pertenece al siglo de Peralta, y su
-_Caramurú_ puede hacer juego en sus bellezas y lunares con el poema de
-_Lima Fundada_. Entre la aparicion del _Caramurú_ en 1781 y la del poema
-titulado el _Uruguay_, digno de la atencion de los lectores argentinos
-bajo muchos respectos, puede colocarse un gran número de producciones de
-la musa brasilera á las cuales como á las nuestras de aquellos mismos
-tiempos es aplicable el juicio que hace de ellas el ilustrado autor de
-la _historia de la poesia_ y de la _lengua portuguesa_, al frente del
-Parnaso lusitano[17]. «Cierto es (dice) que las majestuosas y nuevas
-escenas de la naturaleza de aquella vasta rejion debieran haber dado
-á sus poetas mas orijinalidad, mas variedad en las imájenes, en la
-espresion y en el estilo. Pero debe tenerse en cuenta para su descargo
-que el espíritu nacional fué apagado en esos injenios por la educacion
-europea: manifiestan como á manera de recelo de mostrarse americanos; de
-donde proviene cierta afectacion é impropiedad que desluce sus mejores
-cualidades.»
-
-Pero donde el sincronismo histórico entre una y otra literatura viene á
-ponerse de bulto, es cuando se personifican en D. Estevan Echeverria, y en
-el Sr. Magalháes autor del poema cuyo título encabeza este escrito.
-
-El Sr. Magalháes nació en el suelo pintoresco de Rio Janeiro y recibió
-una educacion literaria apropiada al sano desarrollo de las dotes
-intelectuales que debia á la naturaleza. Los autores que primero manejó,
-fueron los que en un tiempo no muy distante se apellidaban clásicos como
-por escarnio. Los poetas é historiadores de aquellas dos fecundas y
-seductoras literaturas que envueltas en el sudario oscuro de sus muertos
-idiomas reviven con cada jeneracion, cada vez mas brillantes y mejor
-comprendidas, abrieron las puertas de la orijinalidad al Sr. Magalháes. Él
-no hubiera podido llegar á ser innovador y á señalar nuevas rutas, si no
-se hubiese robustecido con el estudio de aquellos maestros: ellos enseñan
-por donde y como se llega á la fuente de toda poesía que es la naturaleza,
-en las cosas, y en el hombre, en las profundidades del alma y en esa
-region de los meteoros de la luz y de colores que se llama la fantasía.
-
- * * * * *
-
-El Sr. Magalháes apareció como Echeverria cuando menos se le esperaba,
-trayendo como este el sentimiento, el colorido, la melancolia y el
-perfume relijioso que traspiran en las composiciones de Chateaubriand
-y de Lamartine. El libro con que se hizo notar el Sr. Magalháes
-titulábase--_Suspiros poéticos e saudades_; portada bien significativa
-para preparar al hallazgo de las dulces penas y de las nobles esperanzas
-encerradas en aquellas pájinas aplaudidas del público y hábilmente
-apreciadas en su tiempo por escritores de nota como Evaristo Ferreira y el
-vizconde de Cayrú. Echeverria denominó _consuelos_ á la primera coleccion
-de poesías que publicó en 1834. «He denominado así estas fugaces melodías
-de mi lira, decía el autor en una nota, porque ellas divirtieron mi dolor
-y han sido mi único alivio en dias de amargura. Ellas pintan en bosquejo
-el estado de mi ánimo en una época funesta»..... Los _Consuelos_ eran el
-canto de la resurreccion penosa de una alma que casi había naufragado para
-siempre. Los _Suspiros Poéticos_ salvaron á su autor á las puertas ya del
-sepulcro sembrándole de agradables perspectivas para lo futuro el tiempo
-de su convalescencia. «Moribundo estaba, dice Magalháes, cuando mis amigos
-los mandaron imprimir para consolar el último crepúsculo de mi existencia.
-
-Querian adormecerme el alma y volverla á la vida. Lo consiguieron, y este
-libro fué mi salvador.»
-
-El Sr. Magalháes recobró sus fuerzas para emplearlas en nuevas y mas
-sérias tareas: escribió varios dramas, el _Olgiato_, _Antonio José_,
-_Mazanielo_ _etc._, y cooperó como secretario del ilustre Baron de Caxias
-á la hábil pacificacion de Rio Grande, trabajo en que no brilló menos
-la discrecion que la clemencia, únicos remedios heróicos para curar las
-heridas causadas por las armas de hermanos cuando se vuelven unos contra
-otros por instigacion del infierno. Dice á favor del juicio y del carácter
-del Sr. Magalháes el haber contribuido á que se procediese de una manera
-jenerosa en una querella de familia. Eso es amoldarse á los consejos de la
-historia, mostrar una política profunda y comprender bien la índole de la
-filosofía que preside á la direccion de los hechos y de las costumbres del
-siglo. Cuando el Cristo vino á redimir el mundo de las pasiones paganas
-traia en los dos brazos de su cruz estas palabras: caridad, perdon;
-palabras que supieron fecundar unos humildes pescadores, pero que no han
-sido comprendidas por el orgullo de algunos sabios.
-
-El arjentino autor de los _Consuelos_ se vió precisado á abandonar sus
-bienes de fortuna y su pais al dia siguiente de haberle dotado con
-la segunda edicion de aquellos cantos tan nobles y armoniosos, y fué
-á morir prematuramente en tierra estraña en medio de una lucha civil
-encarnizada cuyo término no podia preveer. Su lira de paz sonó dos veces
-en el estranjero para llorar la sangre inocente y la mala estrella de
-sus compatriotas, en los campos del sur de Buenos-Aires y en la victoria
-de Oribe, cuyo botin fué la cabeza de Avellaneda presentada oficialmente
-á Rosas. El último éco que escucharon sus oidos no fué el de la voz de
-sus amigos, casi todos dispersos, sino el del cañon del asedio de la
-nueva Troya. El pasó su vida en esa árdua tarea que consiste segun la
-espresiva idea de un poeta francés en _faire un avenir á sa tombe_. Y sin
-embargo sus restos no descansan al lado de sus padres, sino en un rincon
-estranjero y olvidado.
-
-Antes de entrar al lijero anális que nos proponemos hacer del poema del
-Sr. Magalháes, queremos fijarnos un momento sobre su dedicatoria al
-emperador.
-
-Nos llama la atencion esta dedicatoria, por que al poner un poéta una
-produccion suya en manos de un monarca, necesita para no pasar por
-lisonjero fundar su predileccion en razones que honren al autor y al
-Mecenas. No es el súbdito rendido, ni el cortesano de vértebras flexibles
-quien se inclina con aquella admiracion rastrera que tanto afea las
-pájinas primeras de muchos buenos libros, sino el hombre que halla en
-el monarca las calidades que exije para sus amigos. La dedicatoria del
-Sr. Magalháes es la noble accion de un ciudadano libre pero agradecido
-y la espresion razonada de ese mismo agradecimiento. Bajo las formas
-cultas y pulimentadas con el roce social puede haber tanta independencia
-democrática como en las declamaciones de _Bruto_ en la trajedia
-filosófica. «No es la gratitud del individuo, dice el poeta á su soberano,
-sino el sentimiento patriótico de reconocimiento por la justicia y _el
-amor á las instituciones libres_ que distinguen á V. M. lo que me induce
-á ofrecerle este trabajo literario.»
-
-Y para que nadie pueda tacharle de inexacto hace la siguente reseña
-de las conquistas alcanzadas por el Brasil en el terreno fundamental
-de la civilizacion, bajo el ala de la buena índole del monarca. “La
-instruccion pública propagada y protejida (añade), la entera libertad de
-imprenta, la independencia de la tribuna y la libertad de los cultos,
-los puestos públicos abiertos á todos los talentos y capacidades, las
-trabas del comercio rotas, todos estos grandes bienes y los que de ellos
-necesariamente se derivan, están ahí para presentar al Brasil como una
-nacion constituida con arreglo á la dignidad de la naturaleza humana, y
-conforme al dictamen de la razon ilustrada y de la buena política, y para
-dar al mismo tiempo de V. M. I. una idea al mundo de un principe perfecto,
-contraido esclusivamente á promover la felicidad de su pueblo.”
-
-Nuestro Echeverria hubiera buscado en vano (en su tiempo) en toda la
-estension que abarca en América el habla española un magistrado protector
-de la instruccion, respetuoso por la dignidad del hombre, á quien
-manifestarle su gratitud de patriota asociando su nombre duradero de
-poeta al del mandatario digno de estima y de fama. Hubiérale buscado sin
-fruto. Por eso en la primera edicion de los _Consuelos_ cada composicion
-está dedicada á uno de sus amigos íntimos, su _Elvira_ al Dr. D. José
-M. Fonseca; la _Cautiva_ á nadie; el _Avellaneda_ al tucumano que mejor
-habia pintado el paraiso argentino. En la nobleza de sus ideas no cabia
-sino la indignacion contra los mandones voluntariosos ó los indolentes
-é ignorantes administradores que las pasiones sublevadas ó las nociones
-torcidas sobre el uso del derecho de elejir, levantan al poder para rémora
-del verdadero progreso.
-
-Entremos á dar una idea del poéma de que nos vamos apartando.
-
-Acosados de las repetidas invasiones de los lusitanos, se confederan
-los Tamoyos. Estos valientes descendian de la raza de los Tupis, pero
-no vagaban errantes por los desiertos como los feroces Aimores. Eran
-los Tamoyos dados á la poesia y al canto, y estaban persuadidos de que
-la armonía de sus gargantas les era comunicada por las aguas puras del
-Carioca. Poetas y músicos, eran altivos al mismo tiempo que tratables.
-Las diversas tribus de que se componia aquella nacion ocupaban el vasto
-espacio comprendido entre las altas sierras de los Organos [llamadas asi
-por su aparente configuracion] y las orillas del mar. Adoraban un Dios
-cuya voz para hacerse escuchar de los hombres era el trueno. Los payés
-eran sus sacerdotes, ministros de Tupan. Respetaban como á Gefe al que mas
-se señalaba entre todos por el injenio y la fuerza.
-
- * * * * *
-
-_Aimbire_, amaestrado desde la niñez, á disparar la saeta con acierto,
-asi derribaba al yaguar en las breñas de las montañas como al mas pequeño
-pajarillo en el aire. Robusto, audaz, elocuente, Aimbire acaba de ser
-proclamado caudillo principal de aquellas tribus que se aprestan á
-castigar á sus opresores. Ceñida trae la cintura con un largo y airoso
-tejido de plumas encarnadas y azules. Desde el cuello desciéndele formando
-vueltas, hasta cubrirle el pecho, un collar formado con los dientes de
-sus enemigos vencidos, y la piel verdinegra y escamosa de un yacaré
-jigantesco, muerto por sus propias manos, es el manto con que se cubre las
-espaldas. Una hacha formada á modo de sierra con colmillos de onzas es el
-arma mortal que levanta en su diestra. Descansan en sus hombros una ancha
-aljaba y un arco tan pesado que aun cuando él le maneja como un juguete de
-niño no bastarian á cimbrarle las fuerzas de dos atletas. Una diadema de
-plumas refuljentes como rayos del sol ciñe sus sienes y es la prenda del
-amor de _Iguazú_, su bella prometida para despues de la guerra.
-
-La pátria y el amor se disputan el corazon de Aimbire; la recompensa de
-su victoria será la posesion de la mas hermosa mujer de su raza. Habíala
-conocido el gefe Tamoyo en una situacion verdaderamente romántica.
-Recorriendo las tribus para provocar el alzamiento vá en busca del anciano
-Pindoburú, de cuyo brazo y consejo necesita. El Nestor del desierto
-acababa de enterrar á su hijo muerto á manos de los cristianos. Los
-hermanos y compañeros de la víctima, cabizbajos y llorosos acarrean toscos
-pedazos de piedra para levantarle un monumento, y el cacique sentado junto
-á la fosa, absorto en su dolor, apoya una de sus manos en la cabeza de su
-hija que solloza reclinada sobre las rodillas paternas. Esta mujer que
-llora y padece es Iguazú, de quien Aimbire se aficiona, seducido por sus
-gracias y su virtud.
-
-Puede decirse que el poema del Sr. Magalháes es la historia de estos dos
-hijos de la naturaleza que nunca llegarán á ser esposos y para quienes no
-habrá tranquilidad ni patria. Esta idea del poeta es acertada. Haciendo
-pasar á estos dos interesantes personages por todas las visicitudes de
-la guerra y de las modificaciones ocasionadas en torno de ellos por la
-civilizacion y la relijion cristiana que adelanta su conquista, ha
-logrado mantener cierta unidad de accion de que careceria una obra cuyo
-carácter es descriptivo y concebido con la idea de idealizar algunos
-rasgos aislados de las costumbres primitivas, trazadas sobre el fondo
-pintoresco y sublime de una naturaleza que dejará siempre atras al
-pincel mas diestro y á la poesia mejor inspirada. De este modo aumenta
-tambien el interés del lector porque es propension humana tomar mayor
-parte en los dolores individuales que en las catástrofes colectivas por
-grandes y célebres que sean los pueblos ó asociaciones de hombres que las
-esperimenten. En medio de las llamas de Troya no distinguirá la posteridad
-sino á la familia de Priamo, y uno de los cuadros mas patéticos de la
-epopeya antigua será siempre el que presenta el hijo de Anquises seguido
-de su esposa y doblado bajo el peso de sus penates.
-
-Hemos visto ya quien era Aimbire; veamos ahora bajo que aspecto se nos
-presenta su querida.
-
-El ejército de los Tamoyos está en marcha: es la madrugada. Los
-guerreros sacuden las cabezas emplumadas para espantar al sueño y la
-pereza, remedando un campo sembrado de cañas silvestres que se erguien,
-pasado el viento que las dobló. Sobre la cumbre de una eminencia,
-Iguazú, contemplativa, derramando en ondas fluctuantes el cabello, vé
-desaparecer á lo lejos aquel ejército al que van incorporados sus deudos
-y á cuyo frente camina Aimbire. Ya trepan una colina, ya descienden á
-un precipicio, finjiendo los guerreros á la distancia arbustos débiles
-en medio á los robustos troncos de la selva. La melancolía la tiene
-aprisionado el corazon. En los verdes ramos de un árbol inmediato, el
-_saibá_, el ruiseñor del Brasil, modula canciones de amor y de dulces
-recuerdos.--“Canta, la dice entonces el poeta, canta, vírjen del bosque,
-vírjen de ojos negros, bella Iguazú. El canto que desde el alma se levanta
-al cielo, mitiga inmediamente las angustias del corazon que llora.
-Acompaña al dulce saibá que te convida.”
-
-La hija del desierto prorrumpe en estas endechas:
-
- Vedme aqui sola de mi padre ausente,
- ausente del querido bien amado;
- como tórtola viuda solitaria
- en desierto arenal su mal llorando.
-
- Hasta hoy estaba de mi padre al lado,
- Al lado de mi amante .... ambos huyeron,
- Como veloces ciervos de la selva:
- mi dicha pasó ya:--soy desgraciada.
- Los ecos respondieron: ¡desgraciada!
-
- Desgraciada! y aun vivo? ir á la guerra
- en compaña del padre y del amante,
- escucharles la voz y acariciarles,
- y á par de ellos morir, mas me valiera.
- Y el eco respondió: mas le valiera!
-
- Oh jénios que poblais grutas y valles,
- jénios que contestais á mis acentos,
- id y al amante murmurad al oido
- que esta su ausente de tristeza muere.
- Los ecos repitieron: muere! muere!
-
-Esta última palabra resonó largo tiempo. La jóven suspendió su canto y
-repitió en voz baja el estribillo de los ecos como si la asaltara algun
-presentimiento. Enjuga sus negros ojos cansados de llorar; pero vuelven
-á brotar las lágrimas que le caen como lluvia de perlas sobre el seno
-tostado, asi como gotea abundante la linfa pura de la hendida _Taboca_.
-El saibá se entristeció al oirla modular quejosas é interrumpidas notas,
-y como si obedeciese á un mandato secreto apagó sus trinos. Tal vez
-juzgándose vencido, hizo silencio para aprender nuevas armonias; no
-pudiendo rivalizar con la voz de aquella criatura humana. “Quien presume
-conocer bastante (observa el poeta) los instintos de semejantes seres y
-los misterios íntimos de la vida, para afirmar ó negar estas apariencias”?
-
-Parece que en este rasgo tradujese el Sr. Magalháes aquellos conocidos
-versos del epílogo de la _Cautiva_:
-
- Quizá los sueños brillantes
- De la inquieta fantasia,
- Forman coro en la armonia
- De la invisible creacion.
-
-La espedicion de las tribus reunidas de los Tamoyos, como se vé,
-comienza bajo la influencia de presentimientos funestos. Nos hemos
-detenido en ella porque pone de manifiesto el tinte de melancolía y de
-sensibilidad que constituye el fondo de la poesia del autor, sin dejar
-por eso de dar toques enérjicos á sus demas cuadros en los lugares que
-lo exige el efecto. Por ejemplo; los tamoyos forman un campamento en
-donde se sirven manjares silvestres y licores y se discurre sobre las
-operaciones militares que deben acometerse y en donde, en fin se alientan
-recíprocamente á la constancia y al valor por el recuerdo de sus derechos
-á la voz elocuente de sus caudillos, de sus sacerdotes y vates, entre
-quienes se distingue Coaquira. Con este motivo se ensaya en imitar los
-caracteres y elementos de la oratoria primitiva y salvage de los cantos
-de guerra de que toda tribu americana estaba dotada. Hé aquí esos pasages,
-y como se desempeña el autor: usamos del verso para acercarnos en lo
-posible á los efectos rítmicos del orijinal:
-
- .... Reina el silencio. Coaquira entonces
- Sobre una prominencia se levanta
- Para que le oigan todos y le vean,
- Y la punta del arco clava en tierra.
- Un albo vaso de enemigo cráneo
- De licor espumoso rebosando
- Lleva al labio, y apura: de improviso
- Sacro fuego devora sus entrañas:
- Inflámanse sus ojos círcuidos
- De una aureola de sangre; como espinos
- Sobre su frente críspanse sus canas;
- Crujen sus dientes, hincha las mejillas,
- Dilátase su pecho, y se estremece
- Como á los calofrios de la fiebre.
-
- Plácida resplandece en quieto cielo
- La luna cuya lumbre baña el rostro
- Con albor macilento al indio vate,
- Mientras con esa luz contrasta el rojo
- Resplandecer de las hogueras que arden.
- Apenas si interrumpe allí el silencio
- El blando soplo de nocturnas auras
- Que estremecen las hojas murmurando.
- Sacro horror de los pechos se apodera
- De cuantos allí están. Remeda el bardo
- Fantasma aparecida en un ensueño,
- Ó maléfico génio que se antoja
- En solitaria noche al peregrino.
-
- Despavoridos ojos por el campo
- Vibra, y despues en el cenit los clava.
- Levanta hácia los cielos ambos brazos
- Y con potente voz, ronca, espantosa
- Entona así su cántico de guerra:
-
- «Gloria, gloria á Tupan, su voz resuena
- Desde la choza erguida en la montaña
- Hasta la oscura cueva de las fieras.
-
- «El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra;
- Con sangre la regaron nuestros padres
- Y nos toca morir para vengarlos.
-
- «Fueron nuestros mayores el azote
- Del terrible aimoré que carne viva
- Devora, y bebe nada mas que sangre.
-
- «De qué nos sirve el brazo, el arco y flechas
- Si el fiero portugués impune huella
- Nuestra tierra y cautiva nuestros hijos?»
-
- Danza veloz emprenden los Tamoyos
- En torno de Coaquira repitiendo:
- «El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.»
-
- En nueva inspiracion arde la mente
- Del bardo de la tribu y continua:
-
- «Tal vez es esta noche la postrera
- Que presencie en algunos de nosotros
- La luna el inocente pasatiempo.
-
- «Cuando mañana el sol dore el racimo
- De las palmas del monte, ya marchando
- Le hemos de saludar todos armados.
-
- «Bebamos y danzemos en compaña
- De nuestros hijos y mujeres hora,
- Que solo en guerra es de pensar mañana.
-
- «Tupán es con nosotros! En la sangre
- enemiga lavemos nuestro oprobio,
- y que yazcan sus cuerpos insepultos.
-
- «Repúdielos la tierra de su seno;
- que negros _urubús_ pasten sus miembros;
- y muera el que piadoso toque á ellos.
-
- «De heredado valor, ejemplo nuevo
- demos á nuestros hijos. Muera el flaco
- que no sepa vengar al deudo muerto.»
-
- Cesa el Tamoyo trovador y en tierra
- cae arrobado en éxtasis. En torno
- de él la tribu se ajita, danza y canta:
-
-«El cielo es de Tupán, la tierra es nuestra.»
-
-La propiedad de estas escenas y su naturalidad saltan á la vista. Aquí
-no hay imitaciones de los cantos de los bárbaros de uno y otro mundo,
-poetizados por Chateaubriand en los _Mártires_ y en los _Natches_. Es una
-poesía verdaderamente orijinal y americana: sin conocer probablemente la
-_Cautiva_, el Sr. Magalhaes, ha empleado en su himno guerrero algunas
-pinceladas idénticas á las que empleó Echeverría poniendo en boca de un
-_pampa_ inspirado por el licor la valiente estrofa que sigue:
-
- _Guerra, guerra y esterminio_
- _al tiránico dominio_
- _del_ huinca;--_engañosa paz:--_
- _devore el fuego sus ranchos,_
- _que en su vientre los caranchos_
- _ceben el pico voraz._
-
-Hacemos estos paralelos con el objeto de mostrar que puede tomar
-caracteres especiales la poesía en América, esplotando con inteligencia
-sus verdaderas fuentes.
-
-Entre las dificultades de la empresa de los Tamoyos debe contarse el
-desaliento de los guerreros mismos de quienes se apoderan á veces los
-sentimientos supersticiosos inspirados por sus sacerdotes. En medio de la
-noche aparéceseles el Payé trayendo en el estremo superior del arco un
-cráneo blanquecino por cuyas huecas órbitas reboza la luz de la resina
-ardiendo. Parece una momia animada que surjiese del centro de la tierra.
-Sobre sus huesos descarnados se pega macilenta y rugosa una piel semejante
-á la corteza de un tronco añoso. “Huid, Tamoyos mios, les dice, huid.
-Dejadles las márgenes deleitosas de Nitheroy que ellos tanto envidian y en
-donde pretenden á costa vuestra apacentar su ocio y levantar ciudades con
-el trabajo de vuestros brazos .... Huid y sereis libres, que todo es nada
-en comparacion de la libertad. Sacad únicamente de esta tierra, que no
-puede ya llamarse vuestra, los huesos de vuestros padres para que no los
-profane el pié de tan feroces enemigos!....”
-
-Copiemos del poema otra bellísima escena que servirá para caracterizar los
-sentimientos de Aimbire. El sol se pone; el héroe vá acompañado únicamente
-del hermano de su querida Iguazú.
-
-¿Adonde van silenciosos uno en pos de otro esos dos bultos de porte
-agigantado y de tostado cútiz, que parecen al claro de la luna dos
-jénios nocturnos? siguen la márjen de un rio.--Aimbire, en que piensas,
-le pregunta Parabusú, estamos todavia distante? Aimbire levanta los
-ojos á los luceros de la constelacion de la cruz del Sur, y bajándolos
-lentamente: no, le responde, solo nos faltan unos pocos pasos,--llegaremos
-al salir el sol.--Mucho antes de la aurora; cuando la luna brille en la
-mitad del cielo .... ya estamos cerca--No oyes un rumor?--Si, es el rio
-que se despeña en cascadas.--No equivocarás el sitio?--Bien presente le
-tengo; paréceme que estoy viendo todavía á mi anciano padre recostado
-al tronco de un gran árbol que entre otros mas pequeños se levanta á la
-márgen de la corriente.--Existirá aun? No habrá sido devorado por el fuego
-europeo? Suspira Aimbire y no replica. Reina entre ambos el silencio por
-algun tiempo, hasta que Parabusú le pregunta con calma: en que piensas,
-Aimbire?--Y tú?--Y ambos á un tiempo pronuncian el nombre de Iguazú.
-Pensaba en ella, continúa Aimbire; pareciame que la oia, que me llamaba
-por mi nombre con voz tan ahogada y sentida que me llenaba el pecho de
-pavor y de pena.--Y á mí pareciame, le dice el amigo, que la veia caer
-en manos de nuestros fieros enemigos.--Calla, Parabusú, ¿que te atreves
-á decirme? No mas: esos recuerdos me horrorizan. Ah! cuando tendrán
-fin nuestras desgracias? Mucho hemos sufrido, y el corazon me dice que
-mucho mas hemos de padecer aun. Que torrente de males han descargado
-sobre nosotros esos hombres crueles que nos han puesto en la alternativa
-de una guerra cruenta ó de una dura esclavitud! Ah! no, tu no sabes lo
-que es ser esclavo! no ser dueño de si mismo; vivir sin honra, dormir y
-despertar por voluntad agena; obedecer callando con rostro complacido;
-sufrir sin quejarse; comer con lágrimas; trabajar, trabajar al sol, á la
-lluvia, para que el amo viva abundante y tranquilo! Ah! tú no sabes lo que
-es ser esclavo; yo sí. Cuando pienso en esto me abrasa la ira........ Mi
-padre; desgraciado! murió en la esclavitud: si vivo es para vengar tamaña
-infamia. Ellos me la pagarán con un mar de sangre. Asi pudiesen rodar sus
-cadáveres hasta las playas de donde zarparon, que entonces arrojaria al
-mar sus cadáveres para que llevasen nuevas de nosotros á sus hermanos y
-amigos!
-
-Discurriendo de esta manera llegaron á un valle cuyo suelo estaba
-sembrado de troncos envejecidos de árboles corpulentos que el hacha y
-el fuego hadian derribado con trabajo para proporcionar al hombre un
-alimento mezquino. Un hermoso yatai, herido en la raiz, cediendo á su
-paso, caia sobre el rio formando una puente rústica y peligrosa. Pasan
-ambos por ella, Aimbire reconoce el lugar apesar de los multiplicados
-y empinados árboles caidos en tierra. Vaguea con la vista por aquellos
-troncos jigantes que parecen esqueletos de una raza titánea respetada por
-los siglos. Un soplo de muerte le hiere el pecho anhelante y la sangre
-se le agolpa tumultuosa al corazon .... recela, teme no hallar lo que
-busca .... avanza el paso por la márjen del rio, y distingue negrear
-al resplandor de la luna el bulto inmenso del árbol robusto porque
-ansía--Helo aquí--exclama; corre, le abraza, le besa y riega con su llanto
-aquel monumento del bosque á cuyo pié enterrara el vaso tosco de barro que
-contiene el cuerpo de su padre. Afánanse á porfía los dos amigos, cavan y
-desentierran la urna. Al verlo, exclama Aimbire enternecido:--Oh Cairuzú,
-ilustre guerrero que despues de una vida gloriosa tuviste una vejez tan
-escasa de fortuna y cerraste los ojos en los dolores del cautiverio. Oh!
-Cairuzú, padre mio! desde aquella noche en que aquí escondí tus huesos [la
-luna que me aclara lo atestigüe] desde esa noche en que juré tu venganza,
-no he descansado un solo dia. De esta tierra bañada con tu llanto, tierra
-de esclavitud que alimenta la codicia de un magnate, vengo á rescatar tu
-cuerpo .... te prepararé otro descanso en aquel monte que mira al mar,
-que tomará tu nombre para eterna memoria y en donde el paso del bárbaro
-extranjero no haga estremecer tus cenizas. Pero, antes que mis hombres te
-alejen de este lugar daré castigo al cruel que incauto duerme en estas
-cercanías....
-
-Efectivamente: eran aquellos los campos que la invasion habia convertido
-en propiedad de Blas Cubas, á quien Aimbire debia sus martirios y los de
-su padre. El mismo habia sido el matador de su primera esposa, y de su
-hija primojénita. El Tamoyo, ayudado de su amigo incendia los plantíos y
-embaraza las salidas de la habitacion del cristiano con pesados trozos de
-piedra. El incendio y el humo crecen, arden ya los techos. Aimbire como el
-cazador que espia la fiera, acecha por la ventana que al fin se abre. El
-bulto de un hombre despavorido se lanza por ella pálido como un fantasma
-que se despoja del sudario y huye. Aimbire le reconoce y le dá caza como
-un demonio se apodera del alma condenada que le pertenece por un contrato
-infernal--Mírame, Blas Cubas, mírame, conóceme. No quiero que perezcas
-antes que sepas quien se venga de ti matándote. Aimbire le hace una larga
-relacion de las crueldades del lusitano con su familia y con sus amigos.
-Acuérdate, le dice, del pobre Guarativa á quien amarraste á un árbol á
-cuyo pié hervia un hormiguero y le azotaste hasta arrancarle la piel con
-la sangre dejándole en llaga viva. Acuérdate de los suplicios de aquella
-víctima en cuyas úlceras negreaban enjambres de hormigas que le mordian el
-cuerpo convulsivo.
-
-La vida del vencido tenia un angel que la custodiaba, su hija Maria, que
-como una aparicion del cielo, cubre con sus desnudos y torneados brazos el
-cuerpo del padre cuya salvacion pide con lágrimas. El Tamoyo, desarma su
-ira y se deja vencer por los ruegos de la inocencia. Otros héroes mimados
-por la fortuna, observa aqui el autor, celebrados por altisonantes poetas,
-no dieran ejemplo de piedad semejante en el momento en que blandian el
-hierro de la venganza.
-
-Los presentimientos de los dos amigos eran de corazones leales. Iguazú
-habia caido prisionera en manos cristianas y padecia cautiva lejos del
-objeto de su cariño. A par de otras indias compañeras suyas habia tenido
-que sufrir mal trato y los lascivos atrevimientos, para salir victoriosa
-de los cuales habia puesto á prueba su egregio valor y su constancia. El
-poéta echa un velo sobre estas escenas, porque como él dice bellísimamente:
-
- _No halla deleite el númen que le inspira_
- _Con hechos que al pudor la faz coloran_ (p. 227).
-
-Con cuanto dolor supo Aimbire la suerte que le cabia á su prometida,
-nada menos que cautiva en poder del aborrecído Cubas. Devora el furor
-dentro del pecho, como el fuego subterráneo que calcina las entrañas de
-la tierra. La fortaleza de su voluntad contiene la explosion de su ira.
-Descubre á Pindobuzú postrado en el suelo, llorando por su hija querida,
-reclinada la cabeza sobre el hombro del hijo tambien aflijido. Entonces
-da rienda á su cólera: Oh! Pindobuzú exclama, enjuga el llanto, prepárate
-para una venganza ejemplar, Iguazú será libre, te lo prometo. Con ella
-te daré en represalias cuantas hijas y esposas quieras de esa raza de
-crueles. Haré correr rios de sangre y alzaré un monte de cadáveres.
-Opíparo banquete dispone mí brazo á los hambrientos cuervos. Al mar
-canoas, al mar volemos.... ....
-
-Una batalla tiene lugar. En aquel campo halla el ofendido su venganza.
-Veamos el papel que hace allí Aimbire y como describe el poéta el nuevo
-encuentro de aquel con Blas Cubas:
-
- Cansado de esparcir muerte y espanto,
- Aimbire se adelanta, revolviendo
- Los ojos que el furor en sangre tiñe,
- Busca sus principales enemigos
- Para verles morir bajo su brazo.
- “Traidor Tibirizá, donde te escondes
- Cayubi, Cuñambeba”! asi diciendo
- Tropieza con D. Blas. “Eres tú, infame!
- Te concedí la vida, hoy de tu muerte
- vienes en busca”--Por vengarme vengo,
- el portugues le replicó; salvaje,
- esclavo envilecido, reconoce,
- á tú señor en mí que te castiga.--
- Y al espresarse asi descarga un golpe
- que en la maza del indio no hizo mella.
- --“Mas vigor en la lengua que en el brazo
- tienes, y es poca gloria arrebatarte
- la vida que desprecio y te regalo.
- Mas, ven conmigo y muéstrame primero
- en donde está Iguazú, dónde el infame
- que consumó su rapto y cautiverio.”
- Júzgale descuidado el lusitano
- y con cautela previniendo el arma
- le dice con irónica sonrisa:--
- --Quiero ahorrarte la pena de llorarla.
- --Y yo el infame peso de tu vida,--
- y con pronta respuesta pronto golpe
- aséstale el Tamoyo, retumbando
- á un mismo tiempo el golpe, la respuesta
- y la caida tambien del alevoso.
- --La muerte lenta y cruel que merecias
- no me es posible darte; estoy á prisa,
- dijo el Tamoyo, y en su propia sangre
- dejo teñido el cuerpo de Blas Cubas....
-
-Pero no era la victoria alcanzada con sangre la que habia de volver al
-cacique á la mujer de sus sueños. En éste poema hacen un papel principal
-los famosos misioneros Nóbrega y Anquieta cuyas intenciones y santidad
-ofendidas en sus compañeros por el autor del _Uruguaya_, ha vindicado sin
-afectacion el Sr. Magalháes. En tanto que la carniceria tenia lugar, el
-segundo de aquellos beneméritos sacerdotes oraba en el templo humilde y
-recien levantado como prenda de paz y de cultura en aquellas soledades que
-hoy forman los bellos y pintorescos alrededores de Rio Janeiro. El santo
-varon manifiesta en su rostro las señales del extásis y presta profunda
-atencion como si diese el oido á la voz de algun mensagero misterioso.
-Cesa el órgano; el ministro de Dios pónese en pié y dirijiéndose á Iguazú
-que estaba en el templo con las mugeres cristianas, tócala el hombro y
-la dice: «hija, levántate, ven conmigo.» Absorta la concurrencia ábreles
-camino y todos se preguntan curiosos: ¿dónde irán?--Marchan silenciosos
-por las tinieblas; Iguazú vá llena de asombro y de incertidumbre: el pié
-de ambos evita mancharse en la sangre que cubre el suelo. El sacerdote se
-detiene al fin y esclama ¡Aimbire!! Aquella voz parecia resonar en una
-bóveda armoniosa. Aimbire! Aimbire! repite varias veces. El rabioso Tamoyo
-acude al llamado despavorido y chorreando sangre.--Toma á Iguazú; huye. El
-indio fascinado vuelve los ojos á su amada, en tanto que desapareciéndose
-Anquieta súbitamente, repite al ocultarse del todo: huye.
-
-Reflexionando Aimbire sobre sí mismo, en aquella especie de tregua á sus
-afanes y desgracias, se cree digno de ser feliz y declara ante los suyos
-que toma á Iguazú por esposa. Esposa solo en el nombre la virjínea flor
-del bosque estaba todavía en pimpollo: era preciso esperar la aurora que
-la diera el perfume y nectar. Los indios sabian respetar severamente á
-esas impúberes esposas que segun sus usos tenian derecho de elejir. No
-eran tan brutos ni lascivos que cojiesen fuera de sazon los frutos del
-amor. Amaba Aimbire á su tierna esposa como un lirio próximo á abrir su
-mimoso caliz á los besos del colibrí.
-
-Iguazú traia al volver á su tribu inoculadas en el alma las verdades del
-evanjelio. Su esposo mismo no podia resistir á las tentaciones de aquel
-nuevo misionero cuya palabra llegaba con los écos simpáticos al fondo de
-su alma. Así, cuando llegaron Anquieta y Nóbrega á inducir á los Tamoyos á
-la paz y á la adopcion del evanjelio, con discursos llenos de elocuencia y
-de uncion, vieron que á imitacion de la india convertida, todos aquellos
-adoradores de Tupan se postraban en el polvo de los desiertos en donde por
-primera vez se consumaban los misterios del cristianismo.
-
-La ambicion del conquistador vino á despertar de nuevo en el ánimo de los
-Tamoyos los resentimientos y la innata inclinacion de la independencia,
-burlando los pacíficos esfuerzos de los misioneros. Las naves de Mendo de
-Sá preséntanse preñadas de soldados y muerte para echar á los franceses,
-aliados de los Tamoyos, del pais de Nitheroy y fundar la capital de Rio de
-Janeiro. Aimbire duda nuevamente de la lealtad lusitana, enciéndese otra
-vez en ira, hace sonar las trompas guerreras y parte con sus parciales al
-encuentro de los recien llegados. Nada le detiene, ni las observaciones
-de otros caciques de su raza, ni los peligros á que de nuevo pueda
-esponerse la jóven cuya existencia depende ya de su apoyo. Pronto se
-encuentra con sus huestes al pié de la reciente fortaleza: la asedia meses
-enteros; la lucha es porfiada; á los Tamoyos que caen á las balas suceden
-otros, como olas que crecen unas en pos de otras.
-
-El mismo Mendo de Sá acude al lugar de la lucha. Aimbire le reconoce, y
-levantando los ojos desde el nivel del Oceano hasta las montañas sublimes
-que dan majestad al golfo, los vuelve hácia los suyos y los fija con
-detencion especial sobre su esposa. Parece que diera el último adios á
-tan caros objetos, y la lágrima de dolor que no se muestra en sus ojos le
-cae petrificada y ardiente sobre su corazon.--«A las trincheras! esclama
-derrepente; combatir ó morir.» Dice, y se lanza á la pelea. No son hombres
-sino leones los que batallan; la sangre espumosa forma lagos. Los ojos
-de Aimbire parecen dos relámpagos: ensánchasele el alma como el mar al
-trueno de la artilleria. Parece que desafiara al cielo y al infierno, á
-las balas de los arcabuces y á los escombros que vuelan á su derredor.
-Su esposa, Iguazú, cae á su lado herida de muerte en el mismo instante
-en que el enemigo proclama la victoria. Mañana la cruz se alzará sobre
-aquel campo perdido para siempre para sus moradores primitivos. Aimbire se
-detiene pasmado y blandiendo su maza feroz grita con todas sus fuerzas:
-«Tamoyo soy, y quiero morir libre como lejítimo Tamoyo. Soy el último de
-la raza: no daré á mis enemigos la gloria de arrancarme la vida.» Dice, y
-blandiendo sus armas, por entre contrarios y cadáveres se abre paso al mar
-y se arroja en sus abismos.
-
-Asi perece con sus amores, sus deudos y su patria el Hector salvaje de
-esta epopeya americana.
-
-Nos hemos visto forzados á encerrar en poco espacio _diez_ cantos que
-forman 340 páginas en folio menor, y á no bosquejar mas que la fisonomia
-descarnada de dos de sus actores. Hay en el poema, sin embargo, variados
-é interesantes caracteres, como por ejemplo, el del calvinista frances
-Ernesto, aliado y compañero de armas de los Tamoyos, á quien Aimbire
-premia con la mano de su hija del primer matrimonio. El sabio Anquieta,
-
- que mundanas pasiones no cobija
- bajo la capa de Jesus....
-
-está representado como pudiera estarlo en la historia mas severa y sin que
-el tinte poético aparezca por eso descolorido. Al contrario sobre todos
-los perfumes de aquellos deliciosos bosques y valles se levanta como una
-columna de incienso, el que exhala el alma de aquel varon, impregnando
-las páginas del libro de una mansedumbre verdaderamente celestial. Los
-caracteres, lenguage y hechos de los personages indígenas son bien
-escojidos, alejan por su novedad característica todo jénero de monotonia
-y sin embarazarse ni producir oscuridad, contribuyen no solo á completar
-el cuadro de aquella edad y costumbres, sino á desenvolver el plan que es
-tan sencillo como el de una leyenda. El arte principal del autor consiste
-en ocultar bajo la sencillez mas depurada, el trabajo y la detenida
-meditacion que el desempeño de la composicion arguye.
-
-El Sr. Magalháes conoce la historía de su pais, ha hecho estudios sérios
-de las crónicas y de la naturaleza. No pinta sino con colores americanos.
-Sus cuadros tienen la orijinalidad de la verdad. En nada se parecen
-sus indias adornadas de plumas á las ridículas Atalas y Coras de las
-litografías europeas. El Sr. Magalháes ha hecho gala, á mas, de sus
-conocimientos en la filosofia relijiosa. Aprovechando discretamente de
-la idolatria de los bárbaros, de la creencia disidente de los franceses
-parciales de Coligny que habian llegado á aquellas playas á fundar una
-Francia antártica, y de la doctrina católica, profesada por los lusitanos
-y predicada por los misioneros, pone en boca de los caciques, de Anquieta
-y de Ernesto, instructivos discursos en apoyo de las respectivas creencias
-de estos, y en los cuales se ventila á veces con novedad la sofística
-cuestion planteada por Rousseau sobre si es ó no propicio á la felicidad
-del individuo el progreso de la cultura social. Hé aquí de que manera el
-sábio Anquieta comprende la tarea que á él le cabe para la dicha de sus
-semejantes como soldado pacífico de la conquista:
-
- .......... No, lusitanos!
- otra es nuestra mision. La luz de Europa
- no sus errores difundir debemos
- en esta tierra santa, hospitalaría,
- debe al amparo de la cruz sembrarse
- la justicia y la paz entre los hombres.
-
- Levantemos la cruz, la cruz, del Cristo,
- Signo de redencion que en otro tiempo
- allá en el capitolio salvó á Roma,
- cual la arca santa que arrancó al diluvio
- la prole antigua. De la cruz en torno
- aprenda la verdad este jentío,
- y cáigales la venda de los ojos,
- como en otras edades disipóse
- el error de los bárbaros del norte....
-
-En las obras poéticas, la poesia es todo. Aunque cuanto la constituye
-pueda caber en una noble prosa como está probado por repetidos ejemplos,
-es preciso convenir, sin embargo, en que hay mucho de arte en la poesia
-y que por consiguiente ella debe halagar el oido con los sonidos,--fin
-que solo se consigue plenamente por medio de la versificacion, es decir
-por el período medido y por consonante. Estamos persuadidos de que el Sr.
-Magalháes habria dado un grado mas de perfeccion á su poema, si le hubiese
-compuesto en estancias regulares, ó en octavas italianas á imitacion _das
-Luciadas ó del Curamurú_ de Duráo. La _rima es una esclava_ para el que
-conoce su idioma y tiene imajinacion: solo es estorbo, por dicha, para
-aquellos versificadores á quienes, segun el dicho epigramático de Horacio,
-no pueden soportar ni los postes. La lenta rémora del consonante sazona,
-por decirlo así, al pensamiento que busca una forma definitiva al bregar
-con ella, saltan chispas de gracia, de novedad y eficacia que el prosador
-no habria hecho brotar jamás en el camino llano de su pluma: Manzoni la
-ha llamado con razon _inspiratrice_, porque es un verdadero jenio, aunque
-subalterno, en el coro de los que inspiran la labor del poeta.
-
-Los escritores que hacen sensacion en nuestros paises meridionales, no
-deben apoyar ningun mal ejemplo en literatura, porque hay en nosotros una
-lijereza, una laxitud innatas que nos inclinan á buscar sendas fáciles y á
-ahorrarnos trabajo mental.
-
-La poesia, que puede considerarse como el lujo superfluo de la república
-de las letras, es preciso que se presente siempre, como el oro y la seda,
-bajo las formas mas acabados y como fruto de un esmero artístico en
-consonancia con la preciosidad de la materia primera, si es permitida esta
-espresion profana. No se crea por esto que carece de armonía, de número
-ni de entonacion el verso libre en que está escrita la Confederacion de
-los Tamoyos. No aceptamos este jénero de versificacion por mas que Heredia
-y Basilio de Gama en América, y Quintana y Moratin en Europa, hayan dado
-bellísimas muestras de lo que pueden el talento y el estilo para producir
-armonia con instrumentos mal encordados.
-
-Lunares mas visibles que este hemos creido encontrar en la obra de que nos
-ocupamos.
-
-Parece que la organizacion del autor no estuviese predispuesta sino para
-sentir y pintar la voluptuosidad perfumada y luminosa de la naturaleza
-inanimada. El amor á Dios y á la patria, se presentan tambien en el poema
-con la conveniente exaltacion y con todo el calor con que la esperimentan
-las almas de buen temple. Pero el amor humano, el amor entre esos dos
-seres que desde la tentacion del paraiso se dicen al oido palabras
-que producen incendios y que los ata por el mas santo y dulce de los
-vínculos, ese amor no se muestra en los labios de personage alguno del
-poema; dejando asi sin pulsar la cuerda á que el corazon del hombre es
-mas sensible, y malogrando la ocasion de beber en la fuente inexhausta de
-la inspiracion mas viva. El casto Virjilio comunicó hasta cierto punto
-su carácter al pio Eneas; pero supo revivir en el pecho de la reina de
-Cartago _los vestigios de la antigua llama_. Es tanto mas sensible este
-vacio cuanto que aquella pasion, como todas las demas que mueven á la
-humanidad, reviste caracteres especiales y aspectos distintos segun
-el grado de civilizacion que ocupa en la escala social y segun otras
-influencias que el _vate_ debe tomar en cuenta tanto como el fisiolojista.
-Que enérgico y orijinal debió ser aquel afecto en hombres que amaban á sus
-padres y á la patria con la vehemencia de Aimbire! Aimbire ama, es verdad,
-á Iguazú; no quiere vivir un momento mas que ella; pero deseamos conocer
-como se espresaria ese amor en el lenguage del desierto adornado con las
-imájenes sujeridas á la pasion por los torrentes y las selvas.
-
-El chileno _Oña_, que hemos citado al principio, no solo salpica su poema
-con escenas amorosas, sino que interesa con ellas el alma y los sentidos,
-pintando al desnudo las gracias sin atavio de _Fresia_, jugueteando con
-su amante en las aguas corrientes de Arauco sombreadas de enredaderas y
-propicias al misterio.
-
-La belleza airada y celosa de _Moema_ forma uno de los episodios que
-salvarán del olvido el poema épico de la _Conquista de Bahia_, escrito por
-un fraile Agustino.
-
-Las relaciones místicas entre el _saibá_ y la doncella son de un efecto
-esquisito; pero el amor humano se compone, segun la espresion de un poeta,
-no solo de «los delirios del alma sino tambien de los estremecimientos de
-la carne.»
-
-Por que condenar á la india brasílica al conocido destino de Atala? Acaso
-no santifica la relijion los apetitos lejítimos que la naturaleza pone en
-nuestras entrañas? Hay ausencia completa de la muger en el poema del Sr.
-Magalháes. Iguazú es un pimpollo, una promesa, pero no una esposa. No hay
-alli como en la _Araucana_, por ejemplo, madre alguna que arroje el hijo
-á su cobarde compañero; ni una Glaura, ni una Tegualda _en fuerte hora
-nacida_, «espaciosa de pecho y de dientes engastados en fino coral.» En
-aquel Eden de poesia no hay una sola Eva.
-
-Notaremos tambien algunas contradicciones en el carácter de Iguazú. En su
-bella y sentida cancion que hemos traducido habla ella del amante querido.
-¡Habíase despertado en su corazon el sentimiento del amor de esposa cuando
-no era todavia una muger, cuando todavía, segun la poética espresion del
-autor, no habia abierto el broche á los besos del colibrí aquella azucena
-silvestre! ¿Sientan bien, por otra parte, las sombras de la melancolía
-sobre aquella tierna niña, siendo así que las aflicciones de esa dolencia
-vaga del alma son fruto por lo general de cierta esperiencia de la vida y
-del ejercicio de la sensibilidad?
-
-Algo podiamos añadir á esta crítica en cuanto al uso de lo maravilloso que
-el autor ha introducido en la máquina de su poema. El sueño de Jagoanharo
-le permite al poeta desenvolver las pájinas de la historia futura de su
-patria; pero por mas elevacion que haya logrado dar á la intervencion de
-Satanás en las filas opuestas á la cruz, enarbolada por los misioneros,
-no quisiéramos ver allí lo que no nos parece estemporáneo ni mal traido
-en las octavas del Tasso, en consideracion á la época en que nació la
-_Jerusalem libertada_.
-
- Anjel antes de luz, hoy de tenieblas
- maldito Lucifer! perdiste el cielo.....
-
-Todo esto es muy bello. Seria, empero, mas natural y no menos poético,
-poner en el corazon de un europeo influyente las pasiones á las venganzas
-del angel caido.--El autor de la Araucana dice terminantemente que los
-conquistadores españoles _mas que otras gentes_, eran
-
- _Adúlteros, ladrones, insolentes._
-
-Serian de mejor condicion los lusitanos? Con semejantes calidades no podia
-faltar entre ellos alguno que produjese los mismos fines para que sirve la
-evocacion del espíritu malo entre los Tamoyos.
-
-Deseariamos tambien que la erudicion del Sr. Magalháes y su menudo
-conocimiento en las costumbres primitivas de su pais no lo llevase á
-referir algunas que son aberraciones de la inocencia y la ignorancia y
-perjudican al carácter varonil de aquel llas razas. El ejemplo de ternura
-conyugal tal cuase leé en la pájina 69 del poema, no nos sensibiliza ni le
-creemos un rasgo noble.
-
-Si cuando las mujeres de nuestros _querandies_ se entraban con sus recien
-nacidos á las aguas del Plata, hubiesen ocupado sus varones el lugar que
-dejaban en el hamaca, no esperimentariamos por ellos profunda simpatía,
-ni les ofreceriamos (como lo hacemos ahora) a la juventud bonarense como
-dignos de la resurreccion que sabe dar el injenio á los pueblos estintos
-que solo viven en los anales de la historia.
-
-El Sr. Magalhaes ha hecho con su poema un servicio á las letras
-americanas, dando una prueba mas, entre las poquísimas que existen, de
-la posibilidad que hay de interesar el sentimiento y la imajinacion con
-nuestras crónicas primitivas, dándolas por fondo las peculiaridades de
-nuestra espléndida naturaleza. Es por esta razon que hemos escrito la
-presente noticia, sintiendo no haber contraido á ella mayor estudio y
-meditacion. El Sr. Magalháes puede con mas razon que su compatriota el
-autor del poema _Uraguay_, decir al suyo: _¡serás leido!_ Lo será en todas
-partes. Para sus paisanos será no solamente un poema sino una buena accion.
-
-Bajo estos dos aspectos recomendamos tambien su lectura á la jeneracion
-jóven de Buenos Aires que hoy se prepara para ilustrarlo en un dia proximo
-con las producciones de su espíritu privilejiado.
-
-
-
-
-EL Dr. D. TEODORO M. VILARDEBÓ.
-
-
-Como si estuviese dotada de un instinto infernal de dominacion, la fiebre
-pestilente acaba de conseguir victoria sobre uno de sus mas denodados
-é intelijentes adversarios. El jeneroso orgullo del que se consideraba
-fuerte por la ciencia, ha sido castigado por la mano misteriosa de la
-naturaleza. El Dr. Vilardebó ha muerto de la fiebre amarilla en la noche
-del Sábado al Domingo 29 de Marzo último, á la cabecera de los enfermos,
-esforzándose por tranquilizar los ánimos aterrados por la secreta y rápida
-circulacion de la muerte, como espira gloriosamente el guerrero al pié de
-su bandera.
-
-En medio del silencío egoista que se apodera de las poblaciones azotadas
-por la peste, no han faltado en Montevideo ecos que repitan el dolor
-especial causado por la muerte de aquel hombre distinguido.
-
-El Dr. Vilardebó habria sido estimado en cualquier parte del mundo por sus
-luces, por su noble carácter, por su constante devocion á las ciencias
-y al estudio; pero en esta parte de América donde tan pocos de sus hijos
-se consagran por puro amor, por irresistible vocacion al cultivo de los
-conocimientos recónditos que tienen por base la observacion y cálculo, era
-una especie de escepcion y un objeto de orgullo para los hombres de su
-propio orijen.
-
-Nosotros no podemos hacer una biografia de la noble víctima. Hemos estado
-privados por largos años de su agradable trato y de sus instructivas
-conversaciones. No estamos iniciados en la marcha de su espíritu desde
-el año 1843, ni de sus proyectos científicos, ni de los trabajos á que
-ha sabido consagrarse despues de aquella época, aparte del ejercicio de
-su profesion de médico. El Dr. Vilardebó, bajo aquellas formas sociales
-y amables con que aparecia revestido en público, ocultaba la severa y
-elevada rejion en que se mantenian sus ideas constantemente. Su silencioso
-gabinete era el oasis de sus sueños en ese arenal que atravesaba como
-médico en las horas de su práctica de cada dia.
-
-El Dr. Vilardebó comenzó sus estudios mayores en la Universidad de
-Cervera. Creyendo que su vocacion le llamaba á consagrarse á las
-matemáticas, hubo de dedicarse á ellas esclusivamente, y aun fué invitado
-para rejentar allí una cátedra de cálculo trascendente. Otra era la
-profesion á que su destino le llevaba. De España pasó á Francia para
-dedicarse á la medicina y fué discípulo de la escuela de Paris hasta
-recibir en ella su diploma conquistado con un trabajo asiduo, una conducta
-ejemplar y lucidos actos científicos, de cuyo mérito puede dar testimonio
-la notable tésis que leyó para recibir el grado de Doctor en la famosa
-Universidad de aquella capital. Al frente de esa tésis habia escrito con
-ternura el nombre de su padre, pensando al escribirle en los servicios
-próximos que iba á ofrecer á su querida patria despues de una larga
-ausencia y de muchos desvelos.
-
-La fama de su mérito se adelantó á él en América. Poco antes de partir
-para Montevideo, habia sido elejido para componer una comision de
-distinguidos profesores franceses encargados oficialmente de estudiar en
-el Norte de Europa el carácter y los sintomas del cólera en sus primeras
-invasiones en aquella parte del mundo.
-
-Esto era por los años 1830 y tantos: estaba entonces en la plenitud de su
-robustez y de su fuerza: su estatura era alta, su semblante simpático, sus
-modales benévolos y cultos, y su palabra pura y perfectamente acentuada
-no dejaba nunca traslucir que poseia fundamentalmente muchos idiomas
-estranjeros, porque había cultivado con preferencia el que amaba y
-respetaba como heredado de sus padres. No nos engaña la aficion de amigos.
-Podemos citar un ejemplo práctico del encanto de la conversacion íntima
-del Dr. Vilardebó, con tal que ella se contrajera á materias científicas
-y graves. A las oraciones de una tarde del verano de 1841 se reclinó
-nuestro amigo en una hamaca correntina, colgada á las paredes de nuestra
-habitacion. Era la primera vez que descansaba el cuerpo sobre las redes
-de aquel lecho americano, y las observaciones que hizo con este motivo
-nos autorizaron para decirle: «Querido Doctor: haga V. de cuenta que se
-encuentra V. en este momento en las soledades primitivas de Nueva Granada
-y que ha hallado V. allí como A. Humboldt á aquel pobre americano _del
-Pozo_, sediento de los raudales de la ciencia europea, que el sábio
-viajero describe con tanta admiracion en una de sus obras. Hábleme V.
-de Paris, del Paris intelectual que V. conoce tanto, de los profesores
-que allí se distinguen, de las teorias científicas á la moda, y de las
-verdades inconclusas que la observacion ha arrancado del avaro seno de la
-naturaleza.» Con qué modestia y con cuanta gracia, comenzando por la parte
-pintoresca de las costumbres de las escuelas francesas, fué remontando
-hasta la parte árdua y elevada á que le convidábamos á subir! El sol
-del dia siguiente bañaba las azoteas de la blanca y rizueña Montevideo,
-cuando nos despediamos despues de haber pasado una noche _ática_, como
-él decia, inolvidable para nosotros. Seriamos incapaces de reproducir
-lo que dijeron de bueno y de interesante los lábios que hoy están para
-siempre mudos. Pero un biógrafo del famoso físico, M. Ampere, hablando del
-inmenso saber de este profesor, ha descripto con una rara fidelidad el
-cuadro que acabamos de dibujar con vagos perfiles. «Habló _trece horas_
-con una lucidez no interrumpida: y como el mundo es infinito, y todo en él
-se encadena, y Ampere le conocia zona por zona y de un círculo al otro,
-sus palabras corrian sin cesar: si el cansancio no le hubiese detenido,
-creo que aun continuaria. ¡Oh ciencia! Esta vez habiais puesto bien á
-descubierto el puro, bullente y sagrado manantial de tus verdades!»
-
-Ocupaba mucho al Sr. Vilardebó la idea de hacer un estudio formal de
-la historia política y natural del pais de su nacimiento. Y como la
-historia civil del territorio oriental está ligada desde la conquista
-á la jeneral del antiguo Vireinato del Rio de la Plata; se estendian á
-todo él sus investigaciones. Llegó á reunir muchos é importantes mapas,
-planos parciales y documentos escritos para servir á sus miras, y aun
-redactó unas _décadas_ que, mas que un trabajo histórico completo, eran
-un cuadro cronolójico de acontecimientos y descubrimientos esplicados con
-los preciosos materiales que habia sistemado laboriosamente. El estudio
-de las razas extintas de la gran familia guaranítica que habian poblado
-las tierras comprendidas entre el Uruguay y el Plata, habíale llamado su
-atencion con preferencia, y deben existir entre sus papeles apuntes útiles
-sobre esta interesante materia y en especial sobre el carácter, hechos y
-costumbres de aquellos famosos charruas que fueron rebeldes por siglos á
-la espada y á la doctrina de la civilizacion. Creemos que los primeros
-pasos que se dieron en Montevideo para formar una asociacion de personas,
-que se contrajesen á la jeografia y á la historia patria, fueron dados por
-el Sr. Vilardebó. Esta idea se realizó mas tarde, quedando hasta ahora en
-estado de jérmen, como quedan siempre entre nosotros las ideas de esta
-naturaleza.
-
-El segundo viaje que emprendió á Europa el Sr. Vilardebó debió tener por
-objeto, si no estamos mal informados, el perfeccionar sus conocimientos
-para realizar sus escursiones científicas en el territorio oriental. Al
-ocuparse de la geografia práctica, al estudiar la geolojía especial de
-aquel suelo, advertió que las nociones generales que poseia sobre estos
-ramos no eran suficientes para llegar á la perfeccion á que aspiraba,
-y para responder á las exijencias que tiene en la actualidad el mundo
-científico. Adelantado ya en la vida, pudiendo gozar de la independencia
-que ya habia conquistado, se resignó por amor patrio y por devocion al
-estudio, á volver á la humilde condicion de discípulo, interrogando los
-sábios especiales y sentándose en los bancos del aula como en los años de
-su primera juventud. El aspiraba á determinar astronómicamente los puntos
-principales que habian de servirle de base para formar en seguida la red
-trigonométrica de su cartas, asi como aspiraba con este segundo objeto á
-perfeccionarse en el manejo de los instrumento jeodésicos. En el estudio
-de los minerales, y de la formacion de los terrenos, en la clasificacion
-de los abundantes restos fósiles que en esos mismos terrenos están como
-incrustados desde las épocas antediluvianas, aspiraba igualmente á
-presentarse digno de los jeólogos y de los paleontógrafos mas acreditados.
-Es lástima que las inquiétudes políticas y otras causas de desaliento que
-militan en América para esterilizar los mejores propósitos, hayan detenido
-al Sr. Vilardebó en este camino tan honroso como útil. Su espíritu debe
-haber padecido mucho con los obstáculos que encontró invencibles para la
-prosecucion de sus miras, pues hemos sido testigos de la satisfaccion con
-que decia hablando de la firme resolucion que tenia de entregarse á ese
-género de trabajos: «Para quien desea formarse un nombre en la carrera
-científica, nada es tan penoso como la indecision del rumbo que haya de
-seguir. Yo le he hallado ya. Mi ocupacion en adelante será el estudio
-de la naturaleza y de la historia civil de mi pais.».... La muerte lo
-ha sorprendido sin haber satisfecho tan laudable ambicion. Esta es la
-historia del hombre.
-
-Lo repetimos, el espíritu y el carácter del Dr. Vilardebó eran sérios
-y reflexivos. El profesaba principio de que no se puede ejercer en la
-vida mas que un sacerdocio, y que los ocios del medico son la meditacion
-y el estudio. El profesaba tambien la máxima de Plinio el viejo: para
-él, _vivir era velar_. Si las cuestiones de la política intestina de
-su pais no le eran indiferentes por la relacion que tienen con la
-felicidad pública, nunca quiso tomar una parte activa en ellas, dejando
-la jestion de los negocios de estado á cabezas mas audaces ó á personas
-mas presumidas de entender la táctica de los movimientos gubernativos.
-El era uno de esos pocos hombres con que contamos en estos paises para
-que se coloquen á la cabeza de la falanje científica que es preciso
-organizar alguna vez para sacar de la pereza en que yacen las fuerzas de
-la naturaleza y devolverlas activas á las necesidades de un pais que se
-desarrolla como un niño bien constituido,--á pasos de gigante.
-
-Si hay un consuelo para los amigos del Dr. Vilardebó al verle detenido
-en la vida, no por el cansancio de los años sino por el veneno traidor
-de una épidemia inesperada, es sin duda la idea de que ha sucumbido en
-el lugar de honra á donde le llamaban sus deberes. La actitud del médico
-que sucumbe al mal que en aquel momento combate, es mas modesta, pero no
-menos meritoria que la del soldado que dá la vida en su puesto. Nosotros,
-sin embargo, colocamos al Sr. Vilardebó mas arriba de los héroes de
-espada, dándole el lugar que merece entre los hombres sabios y rectos que
-se sacrifican por la humanidad. Tenemos á la vista la carta de un digno
-y respetable europeo que ha tratado al Dr. Vilardebó hasta sus últimos
-instantes y de ella estractamos las siguientes palabras: «Estoy convencido
-por esperiencia propia de que hay almas tan nobles y sublimes en el seno
-de las civilizaciones jóvenes, como en el de las antiguas. Vilardebó
-me recordará siempre la verdad de este principio, que para mi es sin
-contradiccion.»
-
-Quien conoce el mérito moral é intelectual de la persona que escribe estas
-palabras, sabe que ellas son el mayor elojio que se puede escribir sobre
-el sepulcro del amigo malogrado á quien deseamos paz.
-
-
-
-
-HONORES FUNEBRES.
-
-
-El Domingo á las 11 de la mañana fueron llevados al Cementerio del Norte
-los restos mortales del Dr. D. Vicente Lopez.
-
-Seguía al ataud una larga fila de carruages conduciendo lo mas distinguido
-de esta sociedad, que espontáneamente acudia á rendir el último tributo de
-respeto ó de amistad al ilustre finado.
-
-Terminadas las preces religiosas el Dr. D. Juan Maria Gutierrez pronunció
-sobre la tumba el bello y sentido discurso que insertamos en seguida. El
-Sr. D. Mariano Varela dijo en seguida algunas palabras muy oportunas, y
-otro caballero tomó tambien la palabra para hacer el elojio del varon
-justo que despues de tantos servicios á la Patria, ha ido á descansar en
-el seno de su Creador.
-
- (_El Orden_ del 14 de Octubre de 1856.)
-
-
-
-
-Discurso
-
-PRONUNCIADO POR EL DR. D. JUAN M. GUTIERREZ, EN EL SEPULCRO DEL
-
-Doctor Don Vicente Lopez.
-
-
-_Señores!!_
-
-La muerte no ha completado su triunfo sobre el hombre que aquí yace. La
-tierra ha caido sobre sus restos, pero no el olvido. Las jeneraciones
-argentinas al sucederse unas á otras, trasmitirán á la mas remota
-posteridad el nombre, las virtudes, el patriotismo y el claro talento del
-Sr. Dr. D. Vicente Lopez y Planes.
-
-El que narrase la vida tan llena y completa de este varon benemérito,
-haria á la vez la historia laboriosa de nuestra patria desde los primeros
-años de este siglo. El fué uno de esos séres privilejiados que recibieron
-de la Providencia las dotes necesarias para emprender la obra de la
-rejeneracion de América. El pertenece á esa jeneracion denodada que en
-los campos de batalla, en las asambleas, en los consejos del gobierno,
-por medio de la accion y de la palabra, estaba destinada por Dios para
-transformar una colonia en una nacion independiente.
-
-En diferentes climas de este mundo, mi corazon se conmovió siempre, como
-el corazon de un hijo cuando una de esas almas bien templadas remontaba
-al cielo. En este momento yo lamento la pérdide de uno de los padres de
-mi patria y tambien de mi inteligencia. A este último título, escusadme,
-señores, si ante esos lábios elocuentes que ha enmudecido el sueño eterno,
-se atreven á abrirse los mios. Yo no soy capaz ni siquiera de comprender
-todo el valor moral de ese republicano segun el evangelio; de ese justo
-acrisolado por la filosofia; de esa cabeza escojida é indagadora que
-tras las huellas de Newton sabia seguir el curso de los astros, y cantar
-inspirado como Fr. Luis de Leon sus misterios y sus armonias reveladas por
-el sentimiento de lo infinito.
-
-Señores, somos argentinos: somos hombres de amor, de sentimiento y de
-entusiasmo. Estas magnificas cualidades hervian ardientes en el alma del
-Dr. Lopez: él fué nuestro compatriota por escelencia. Nuestro amor debe
-derramarse á torrentes sobre su tumba como nuestras lágrimas.
-
-Las fuerzas morales tuvieron para él en las dificultades de la vida, dos
-fuertes columnas de apoyo la relijion de sus padres y la relijion de la
-Patria.
-
-Le habeis conocido, Señores: Aquel manso filósofo, cuya palabra escojida,
-mesurada, armoniosa, acariciaba amorosamente el oido de quien la
-escuchaba; aquel cristiano que amaba al prójimo como á si mismo; aquel
-hombre de paz que estudió por inclinacion la ciencia de distribuir la
-justicia,--ese mismo fué un guerrero intrépido y audaz cuando el peligro
-de la patria puso una espada en sus manos de ciudadano. Las insignias de
-maestro en leyes, le fueron colocadas en la Universidad de Chuquisaca
-sobre el uniforme de capitan de Patricios con que se habia distinguido en
-las famosas acciones de guerra de 1806 y 1807, en las calles y suburbios
-de la ciudad que tanto amó.
-
-Bautizado por los peligros en la religion de la gloria, la gloria estará
-siempre desvelada sobre su tumba.
-
-El Dr. Lopez fué una de esas criaturas á quienes Dios tanto ama, que los
-identifica con su patria, dándoles un instante de inspiracion para que en
-él reasuman y den forma al instinto característico de esa mísma patria en
-toda su prolongada duracion.
-
-La _noble igualdad_ de la democracia; el presentimiento de la realidad
-de la independencia en el albor de la lucha que habia de conquistarla;
-la fé en la libertad, todas estas aspiraciones realizades mas tarde á
-fuerza de sangre y de heroismo, él las impuso como de fé á su pueblo y al
-mundo, desde los primeros dias de nuestra revolucion en las magníficas
-estrofas de _la marcha nacional argentina_. Himno sagrado que repetimos
-en las grandes conmemoraciones patrias, puestos en pié y con la cabeza
-descubierta por respeto á la santidad de los conceptos y á la sangre de
-nuestros mártires:--¿Cuánto no habrá contribuido á alentar el esfuerzo de
-nuestros viejos soldados desde las márjenes del Plata hasta los torrentes
-del Ecuador? Vosotros, señores, conoceis las emociones que en la niñez y
-en la edad madura produce en todo pecho argentino ese himno para nosotros
-inmortal. Yo he comprendido todo su poder y toda su influencia cuando me
-he sentado á la orilla del Maipú y á las faldas del Pichincha. El agua
-que corria, la brisa que pasaba por mis cabellos, me traia los versos
-patrios del poeta como si saliesen de las tumbas de nuestros guerreros que
-pelearon allí por la libertad de dos republicas hermanas. Ah! señores, el
-molde en donde se vaciaron tan sublimes y armoniosos pensamientos tiene ya
-en esa fria tierra la almohada de la noche sin dia siguiente.
-
-Ah! y cuán sin vanidad era en medio de una gloria tan envidiable! El
-prémio de merecerla, consistia, para él, por bendicion del cielo, en
-encontrarse estimulado para obrar bien, para amar mas, y para sentirse
-impelido hácia la juventud en quien miró siempre la prolongacion de la
-patria. El estudiaba para enseñar, y enseñaba no solo para cultivar la
-mente sino para elevar los sentimientos del corazon sobre el orgullo
-del espíritu tan propenso á sublevarse en la edad de la inexperiencia.
-El alma del Dr. Lopez era de aquellas que buscan el estudio como medio
-de perfeccion moral: la encendia en el fuego de la ciencia para que
-se levantase hácia arriba como una llama. Esa alma de poeta jamás se
-materializó al investigar las leyes del mundo físico y al someter esas
-mismas leyes al cálculo matemático. La fuerza atrayente de su moral,
-subordinaba en ella todo lo creado de que tenia conciencia y conocimiento,
-y armonizando lo que se palpa con lo que únicamente se concibe, lo
-devolvia á Dios en un himno cuya sintesis segun él mismo se encerraba en
-estas tan sublimes como sencillas espresiones: _hágase, señor, tu voluntad
-así en la tierra como en el cielo_.[18]
-
-Su voluntad se ha realizado--un justo mas está á su diestra....
-
-Adios, mi venerado compatriota! Adios para siempre, maestro y amigo mio!
-Permitidme que al separarme de vuestro sepulcro, diga para vos, lo que
-dijisteis elocuentemente en este mismo sitio sobre la tumba de otro sabio
-y virtuoso porteño: “Adornemos tu sepulcro con rosas y siempre-vivas y
-mientras existan tus discípulos y amigos, y mientras haya amantes de la
-gloria literaria de Buenos Aires, serás nombrado y alabado como un digno
-modelo.
-
- Semper honos, nomenque tuum laudesque manebunt.”[19]
-
- Eneid. lib. 1, v. 609.
-
-
-
-
-INDICE.
-
-
-
- Pág.
-
- Adios, 5
-
- BIOGRAFIAS.
-
- D. Bernardino Rivadavia, 13
-
- « José Antonio Miralla, 95
-
- « Hipólito Vieites, 111
-
- « Juan Ignacio Gorriti, 117
-
- « Julian Navarro, 120
-
- « Francisco Javier Iturri, 121
-
- « Pantaleon Rivarola, 123
-
- « Pantaleon Garcia, 124
-
- « Ramon Diaz, 125
-
- « José Rivera Indarte, 128
-
- « Patricio de Basabilbaso, 130
-
- « Cayetano José Rodriguez, 131
-
- « Bernardo Monteagudo, 138
-
- « Manuel José de Labarden, 145
-
- « Bernardo Vera y Pintado, 149
-
- « Julian Leiva, 161
-
- « Antonio Saenz, 165
-
- « Manuel Moreno, 169
-
- « Miguel Calisto del Corro, 176
-
- « Estevan Luca y Patron, 180
-
- « Florencio Balcarce, 185
-
- « Francisco Agustin Wright, 192
-
- « Juan Crisóstomo Lafinur, 195
-
- ARTICULOS CRÍTICOS Y LITERARIOS.
-
- La Quichua en Santiago, 201
-
- A Confederaçao dos Tamoyos, 225
-
- El Dr. D. Teodoro Vilardebó, 275
-
- Discurso pronunciado en el sepulcro del Dr. D. Vicente Lopez, 286
-
-
-
-
-FE DE ERRATAS.
-
-
- DICE. LÉASE.
-
- Pág. 14--lin. 9, en vida, en vida.
- ” 14-- ” 21, á los propios ó los propios
- ” 14-- ” 24, separar reparar
- ” 15-- ” 26, decente docente
- ” 22-- ” 8, materiales matemáticas
- ” 23-- ” 2, comprendian emprendian
- ” 24-- ” 9, á la gestion en la gestion
- ” 26-- ” 26, arrastrar arrostrar
- ” 39-- ” 9, tener obtenor
- ” 41-- ” 20, á las guerras en las guerras
- ” 43-- ” 5, haya hallaba
- ” 45-- ” 22, el Director al Director
- ” 58-- ” 20, adecuada á adecuada
- ” 61-- ” 12, eran éramos
- ” 67-- ” 19, las vastas tan vastas
- ” 75-- ” 14, política policía
- ” 77-- ” 17, decente docente
- ” 94-- ” 15, _quiecat_ _quiescat_
- ” 103-- ” 21, no es nos es
- ” 109-- ” 1, encistiquios hemistiquios
- ” 121-- ” 18, uno de los una de las
- ” 124-- ” 1, D. F.
- ” 129-- ” 3, salvaron salvarán
- ” 134-- ” 2, meros nuevos
- ” 156-- ” 12, su gran un gran
- ” 157-- ” 18, nuevas buenas
- ” 184-- ” 9, conquistado conquistador
- ” 186-- ” 21, densos demas
- ” 198-- ” 7, silvos silvas
- ” 216-- ” 26, humanítico humorítico
- ” 224-- ” 3, _carré_ _cané_
- ” 226-- ” 8, lógica loriga
- ” 270-- ” 9, desgracias gracias.
-
-
-
-
-NOTAS
-
-
-[1] Segun datos vagos, Miralla ha debido morir en Colombia, tal vez en
-Nueva Granada, el año de 1826. Con fecha 14 de Enero de 1857, nos prometen
-desde Valparaiso algunas noticias pedidas sobre el particular á Bogotá.
-No nos merece entera fé las que dá el editor bonaerense de las Cartas de
-Jacobo Dortis.
-
-[2] El Real Colejio de San Carlos fundado el 3 de Noviembre de 1783. El
-Dr. Chorroarin era ya Rector de este establecimiento el año 1792.
-
-[3] Miralla libró con los libros una cantidad para que fuesen
-encuadernados en Buenos Aires, porque en la Habana no habia entonces un
-artesano capaz. En Buenos Aires no existia tampoco; pero no faltó un
-atrevido que envolviese en badana verde aquellos preciosos volúmenes y
-sobre todo que hiciera la heregia de recortarles los márjenes. Ahí están
-bien maltratados en aquel establecimiento, con aire de libros de caja de
-comerciante pobre.
-
-[4] Asi denomina el editor de Buenos Aires la traduccion de esas cartas.
-
-[5] O el 5 de Octubre del mismo año: esta fecha nos es dudosa.
-
-[6] Esta obra que no conocemos, se encuentra catalogada del modo siguiente
-en la _Coleccion de obras impresas y manuscritas formada por D. Pedro de
-Angelis, 1853: Cartas criticas sobre la historia de América de D. Juan
-Bautista Muñoz_. Madrid, 1797, 2 vol., en-12.
-
-[7] Dragontea C. IV.
-
-[8] A mas de esta memoria escribió y publicó los siguientes opúsculos:
-Esposicion de los tareas del gobierno, desde su instalacion hasta 1822;
-Lima 1822. Ensayo sobre la necesidad de una federacion jeneral entre los
-Estados Hispano-Americanos; Lima 825, en 8ᵒ. Oracion inaugural en la
-apertura de la sociedad patriótica de Buenos Aires, 1812 en 4ᵒ.
-
-[9] General D. Tomas Guido: _Reseña histórica de los sucesos de Mayo_.
-Plata Científico y Literarío. T. 6. pág. 156 y 157.
-
-[10] Existe en el valle de Calchaquí, situado al N. O. de la ciudad del
-Tucuman, vastos enterratorios ó _huacas_ á la manera de los peruanos.
-Estos monumentos son los mas característicos de aquella civilizacion, por
-cuanto preparaban sus momias de una manera especial y porque enterraban
-sus muertos con objetos de sus usos, particularmente vasos de una
-construccion especialísima ya bien conocida en Europa. En el catálogo de
-los libros y papeles vendidos al instituto histórico brasilero, por el Sr.
-D. Pedro de Angelis, se registra la obra siguiente, escrita por un Chileno
-avecindado en la ciudad de Salta: _Monumentos del tiempo de los Incas,
-cuyos vestigios se admiran en las provincias que componian la intendencia
-del Tucuman, por D. Filiberto de Mora_. Manuscrito autógrafo.--(Catálogo
-de Angelis, publicado en Buenos Aires en corto número de ejemplares.)
-
-[11] M. A. D’Orbigny hablando de los quichuas se esplica así con
-respecto al idioma:.... leur langue est remplie de figures gracieuses,
-descomparaisons justes, de proverbes naifs, et peint avec force, et
-élégance les passions vives, l’amour surtout, la plus entrainante de
-toutes....
-
-_Alcide D’Orbigny p. 281.--L’homme americain (de l’Amerique meridionale)
-etc. etc., tom. 1er. Paris 1839._
-
-[12] La palabra _tapera_,(habitacion arruinada) y alguna otra que se nos
-escapa, son las únicas palabras del guaraní aceptadas en el lenguaje
-habitual de la provincia de Buenos Aires.
-
-[13] D. Florencio Balcarce, muerto en el verdor de su juventud y despues
-de haber enriquecido su espíritu con las lecciones de los mas célebres
-profesores de Paris desde 1837 á 1839, ennobleció esta espresion vulgar
-dándole cabida en su afamada cancion _el cigarro_, en la penúltima estrofa
-que dice así:
-
- Qué nos dejan en sus huellas
- La grandeza y los honores?
- Por la paz hondas querellas,
- Los abrojos por las flores.
- La patria al que ha perecido
- Desprecia como un guijarro......
- Como yo arrojo y olvido
- _El pucho de mi cigarro_.
-
-(América Poética, paj. 58 y 59.--Valparaiso 1846.)
-
-[14] No se ha tenido á la vista el exelente catálogo de M. de Compans.
-
-[15] Segun Azara el pueblo del Baradero sobre el Paraná en la Provincia
-de Buenos Aires, debió fundarse con indios de una parcialidad Guarani.
-Pero esto debe considerarse como una emigracion forzosa provenida de la
-conquista.
-
-[16] Esta palabra tan vulgarizada entre nosotros, es una contraccion de la
-voz quichua _vinu macana_, cuyo significado esplica asi el P. Holguin en
-su vocabulario: _porra de armas de guerra, como baston_.
-
-[17] Paris 1826.
-
-[18] _Armonia de los cielos y la moral_, poema en verso del Dr. Lopez.
-
-[19] En la inhumacion del cadáver de _D. Avelino Diaz_, catedrático de
-ciencias físico-matemáticas, etc. etc.
-
-
-
-
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-oradores y hombres de estado de la, by D. Juan M. Gutierrez
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