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| author | nfenwick <nfenwick@pglaf.org> | 2025-03-08 21:28:50 -0800 |
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HERNÁNDEZ + +Libertad, 16 duplicado, bajo. + +1897 + +ES PROPIEDAD + + +_á Mariano de Cavia + +y á + +Eduardo de Palacio, + +maestros teórico-prácticos en la ciencia de comer y beber, dedica esta +modesta obra su admirador, amigo y correligionario,_ + +[imagen: La firma de Juan Pérez Zúñiga] + + + + +Á TODO AQUEL LECTOR + +QUE TENGA COSTUMBRE DE COMER + + +Con el transcurso del tiempo se ha ido ingiriendo considerablemente la +cocina en la literatura, ó mejor dicho, la literatura en la cocina. + +No aludo al hecho de que algunas cocineras tengan sobre el fogón tal +cual novela para honesta distracción del espíritu atribulado y +grasiento. Me refiero á lo que se ha escrito de poco tiempo á esta parte +sobre materias culinarias. + +No es fácil enumerar todos los tratados de cocina y repostería y los +manuales del arte de guisar que han sido publicados, y mucho menos las +recetas sueltas que andan por ahí[1]. Lo que sí puede asegurarse es que +los autores que han explotado todas estas materias se han revestido de +la mayor seriedad para redactar sus trabajos y ofrecérselos al público +que come bien, que es el más sano de todos los públicos, ó al menos lo +debe ser. + +Á la tal seriedad es precisamente á lo que yo pretendo sacar punta en +estas cortas pero honradas líneas, sin que el hacerlo sea faltar al +respeto que los principales guisanderos teóricos me infunden, unos por +sus méritos y otros porque desgraciadamente hicieron tiempo ha la última +digestión de su vida. + +Yo no soy cocinero, y apenas si he tenido roce, (roce técnico, se +entiende), con cocinera alguna; pero como suelo sentir comezón de poner +en solfa las cosas más graves, me permito presentarte, caro lector, un +librito humorístico de cocina, menos caro que tú y sin más pretensiones +que enseñarte á confeccionar algunos platos de cocina y de repostería, +ya montados, ora de á pie, y entretenerte con varias poesías relativas á +la manducatoria. + +Mas no debo dejar paso franco á las recetas ni á las coplas sin +consignar antes unas cuantas advertencias respecto á lo que en clase de +comensal bien nacido debes hacer antes de comer y durante la comida; +sí, durante ese acto importantísimo que, digan lo que quieran los +inapetentes de profesión, constituye, sin duda, el segundo de los +placeres con que contamos los mortales en este valle de lágrimas y de +patatas fritas. + + * * * * * + +Cuando te conviden á comer, no debes llegar á casa del anfitrión después +que hayan servido los postres; pero tampoco antes de que amanezca el día +señalado para la comida. _In medio consistit virtus_, que dijo el otro. + +Si no ha precedido invitación y eres tú quien se convida, bueno será que +te anuncies con anticipación para que puedan prepararte comida buena y +abundante. La creencia de que donde comen cuatro comen cinco es una +majadería de primer orden. Comer cinco donde comen seis ya es algo más +razonable. + +Bueno es también que sepa todo el mundo cuáles son los manjares de tu +mayor devoción. ¿Tendría gracia que te convidasen y con la mejor +intención te dieran besugo (pongo por plato) existiendo embozadas +diferencias, quizá odio profundo, entre el besugo y tú? Ciertamente no. + +En las casas de medio pelo para abajo te dirán probablemente antes de +comer: «Vamos á tratarle á usted con toda confianza»... «Por usted no +hacemos ningún extraordinario»... No lo creas, lector mío. De seguro ha +precedido á la formación del _menu_ amplia discusión conyugal sobre tus +gustos y sobre la oportunidad de sacar á relucir lo mejorcito de la +vajilla. + +Si no te han señalado sitio en la mesa y hay señoras, no seas bobo y +colócate junto á la más guapa, á no ser que ésta tenga por costumbre +limpiarse las manos en la ropa del comensal más próximo ó escupir sobre +él las espinas de los pescados ó el hueso de las aceitunas. + +No empieces jamás á comer antes de que haya manjares en la mesa, pues no +está generalizado entre los comensales de buen tono el ir á la cocina á +catar los platos, en alas de la impaciencia. + +No dejes de ofrecer entremeses á las señoras, y mucho más si tienen la +_probalidad_ de ser mancas. ¿Que les gusta lo que las ofreces? Pues +contarás con su eterno reconocimiento. ¿Que no les gusta? Pues recibirás +un desaire, lo cual es amargo siempre, y ya sabes lo conveniente que es +empezar á comer con algo amargo por vía de aperitivo. + +Respecto á la colocación de la servilleta, no sé qué aconsejarte, porque +conozco distintos pareceres. + +Todo lo que no sea limpiarte los labios con las mangas, está bien. + +Unos individuos desdoblan la servilleta y se la ponen sobre los muslos. +Otros se la atan al cuello, como si les fuesen á afeitar. + +¿Qué debes hacer tú? Según y conforme. Si tienes la corbata rozada ó has +robado á alguno de los presentes el alfiler que llevas, debe quedar tu +pecho tapado con la servilleta, bien atándotela al pescuezo, bien +clavándotela á la nuez con disimulo y con una tachuela. + +En otro caso, bien se está el blanco cendal sirviendo de sudario á las +rodillas. + +Por cierto que en esto de la colocación de la servilleta he visto +caprichos muy raros. Un general muy conocido se la ataba al tobillo +derecho. Cierto marqués no menos afamado se la ponía en la cabeza á modo +de turbante, y un literato que no quiero nombrar se la suele meter en el +bolsillo con no muy santo fin, y digo esto porque á veces ha devuelto +la comida, pero la servilleta no. + +Nunca pongas los codos sobre el mantel y mucho menos el mantel sobre los +codos. Especialmente esto último es de mal efecto. + +No cojas las aceitunas con el tenedor, sino con los dedos, prefiriendo +los de la mano; pero no con todos, sino con dos, y aun si te es posible +con uno solo. Esto es lo más elegante. + +Una vez las aceitunas en la boca, no te tragues los huesos: deposítalos +con disimulo en el bolsillo del comensal colindante. + +Para comer las rajas de salchichón, quítalas primero el cerco de tripa +que las rodea, valiéndote para ello del cuchillo, nunca de la cuchara, y +efectuada la separación, no te distraigas y vayas á tirar la rodaja y á +comerte la tripa. + +En cuanto al uso del cuchillo, del tenedor y de la cuchara, poco habré +de advertirte. + +No cortes con el cuchillo los caldos ni las salsas, ni te le metas en la +boca conduciendo en su punta bocado alguno, porque te puedes partir la +lengua en lonchas. De querer chuparlo á todo trance, hazlo por el mango, +que al fin y al cabo carece de filo conocido. + +Si te presentan chuletas empedernidas ó _entrecocotes_ fósiles, suelta +el cuchillo y pide un hacha inmediatamente. Lo demás es perder el +cuchillo y mellar el tiempo, ó viceversa. + +La cuchara se agarra por el rabo generalmente, y se usa para los +líquidos. Pero no interpretes esto al pie de la letra y vayas á tomar á +cucharadas el Champagne ó el Chartreuse. (Suele emplearse también la +cuchara para el reconocimiento facultativo de la garganta, tratándose de +personas que tienen la lengua levantisca.) + +Con el tenedor no debes intentar pinchar los huesos de los mamíferos ni +de las aves, ni chupar como un bobo las púas después de haberlo usado. + +Y ya que de las aves te hablo, debo recordarte aquella moraleja que dice +así: + + Partiendo una pechuga Juan Bustillo, + tres dedos se cortó con el cuchillo, + y al pinchar un alón Joaquín Manzano, + se clavó el tenedor en una mano. + Si no quieres comer pasando _miedos_, + coge siempre las aves con los dedos. + +En la imposibilidad de hablarte de todos los manjares difíciles de +tomar, te voy á hacer tres ó cuatro breves advertencias respecto de +algunos, _Alcachofas_.--Constan de un cogollo que está en el centro y +muchas hojas que lo abrigan cariñosamente. Estas son duras de pelar, y +cuando se las tiene en la boca forman un modesto estropajo. Pues bien, +lector querido, como la digestión del tal estropajo suele ser más +laboriosa que la constitución de algunos gobiernos, y como, por otra +parte, sacar las hojas de la boca para adornar el borde del plato no es +de buen gusto, yo estaría más tranquilo si no comieras alcachofas en +toda tu vida. + +_Espárragos_.--Cómete la cabeza (la de ellos) y el tallo verde, después +de empuñarlos por la parte blanca, parte que arrojarás, tras de chuparla +bien, al plato del comensal más próximo. + +_Moluscos_.--Nunca debes comerte la cáscara de almeja alguna, por más +que en su afán de que comas de todo te inste á ello la señora de la +casa. Con el bicho que tiene en el centro te basta y te sobra para +relamerte. + +_Cangrejos_.--Si te los dan, haz lo siguiente: coge al animalito, +decapítale, quítale el corpiño, los entresijos, la colita y las patas; y +como no quedará nada del crustáceo, te chupas el dedo y vuelves por +otro. + +_Helado_.--Si es queso, no pretendas quitarle la corteza, y si tiene +forma de sorbete piramidal, no eches los dientes á la cúspide, porque es +cosa fea. Tómalo con la cucharilla, y si no la hubiere, con el dedo +índice. + +En cuanto al orden de los platos, tampoco puedo decirte mucho. Bástete +saber que sería de mal efecto comenzar por los postres y acabar por la +sopa, no siendo sopa de almendra. + +Aunque seas muy amante del buen orden en todos los actos de tu vida, no +pretendas, cuando comas, empezar por el principio. Tómalo después del +cocido y no te pesará. Y si te _pesa_, agárrate á la magnesia +efervescente. + +Extrañarás una cosa en el curso de la comida, y es que te darán la +_entrada_ después de llevar dentro más de una hora. + +Otra cosa: si te dicen que vas á tomar el sorbete _detrás_ del asado, dí +que eso no es posible. ¡Tendría que ser un asado muy grande! + +Respecto á la prelación en los vinos y en las bebidas espirituosas ó +espirituales (como decía una patrona mohosa que yo tuve), ten sólo en +cuenta el orden comúnmente establecido, pues si malo es tomar vino de +Valdepeñas con las tartas, aún es peor tomar el Ojén, pongo por caso, +con la sopa de fideos. + +No tomes el Oporto ni el Jerez en taza, porque este cacharro está más +admitido para la manzanilla; y si te sirven Madera no abusos de él, que +luego puede mortificarte la salida de las virutas. + +Si crees que el bigote ha de servirte de estorbo para tomar los guisos +de salsa, déjalo con el sombrero en el recibimiento. Preferible es esto +á que puedan ver en tu faz inoportunas estalactitas, pues éstas son más +propias de las grutas que de los bigotes. + +Terminada la comida, coge un palillo y límpiate bien la dentadura; y +después, en vez de volverlo al palillero, ten la galantería de +ofrecérselo á la señora de la casa. + + + + +¿DEBE HABER FLORES SOBRE LA MESA? + + + Por lo mucho que adornan y que animan, + soy partidario de ellas. + Mas hay que distinguir; no todas pueden + estar sobre la mesa. + Hace poco rogóme un tal _Don Diego_ + que en su casa comiera, + y allí estaban con él _Jacinto Flores_ + y su cuñada _Hortensia_, + y _Flora_, su sobrina, con su novio + (un _lila_ de primera) + y sus amigas _Margarita_ y _Rosa_ + en unión de su abuela, + _flor_ de la maravilla, pues no tiene + achaques ni dolencias. + ¿Allí me negarás que había flores? + ¡Pues ahora considera + qué efecto hubieran hecho colocadas + encima de la mesa! + + + + +¿COMO SE DEBE TOMAR EL CAFÉ? + + + Como viene de Ultramar; + como lo suele tomar + don Bernabé Povedano; + es decir, comiendo el grano + sin moler y sin tostar. + --¿Toma usted, don Bernabé, + crudo y en grano el café? + (le dije un día en su cara). + ¡No he visto cosa más rara + que esos caprichos de usté! + --Pues se los puedo explicar. + --¿Y en dónde su origen tienen? + --En el adagio vulgar + que dice que _hay que tomar + las cosas conforme vienen_. + + + + +Recetas de guisos. + + + + +HUEVOS FRITOS + + +Para freir los huevos hace falta tener varias cosas: 1.ª Huevos.--2.ª +Aceite.--3.ª Lumbre.--4.ª Sartén.--Y 5.ª Paleta. + +Los huevos han de ser precisamente de ave de corral y el aceite de +hígado de aceituna. La lumbre ha de estar caliente, la sartén sin +agujeros en el fondo y la paleta provista de rabo. + +El aceite puede ser sustituído por manteca. Y ésta ha de ser de cerdo, +no de olivas. + +La operación de freir los huevos no es pesada ni difícil. Sin embargo, +no todos los seres humanos la saben realizar. Hay muchos académicos que +no saben freir más que la lengua castellana, y algunos personajes +políticos que ni siquiera saben lo que son huevos. + +Pues bien: después de encender la lumbre y tener sobre ella aceite +hirviendo, se coge un huevo con cáscara (pues sin ella no se le podría +cascar). Se le maltrata contra cualquier objeto duro, y colocándole en +alto sobre la sartén y separando cada una de las dos mitades con cada +una de las dos manos, ¡pal! se dejan caer las entrañas del huevo dentro +de dicha vasija, porque si caen fuera es probable que no quede bien +frito. La yema queda en medio dándose tono y la clara la guarnece +alrededor metiendo un ruido infernal y levantando ampollas á su contacto +con el aceite. En tal momento es cuando la paleta cumple su misión en +este valle de lágrimas. ¿Cómo? Recogiendo la clara para que no se +divorcie de la yema, y rociando de aceite todo el huevo con la mejor +intención. El huevo, por su parte, sigue tan calentito y escandalizando +como una fiera, hasta que, decretada su libertad provisional, se le saca +del baño con la susodicha paleta y se le pone encima de un plato (nunca +debajo). + +Inmediatamente se repite la operación con otro huevo y se le coloca +después de frito al lado del primero, encargándoles á uno y á otro que +se lleven bien y no riñan, pues los huevos están destinados á +presentarse en el mundo por parejas, como la Guardia civil. + +Á nadie se le ocurre pedir un huevo, ni tres; ha de ser un par. + +Esto no _quita_ que un vecino mío se coma siete huevos para desayunarse. +Y si son fresquitos, del día, y procedentes los siete de una misma +gallina, mejor que mejor. + +Bien es verdad que se los come con otros tantos panecillos. + + + + +HUEVOS Á LA MORENITA + + +Este plato, que tiene por cierto un título muy chocante, ha salido todo +él de la cabeza de un tal Domenech (q. D. g.), cocinero catalán é +inspirador espontáneo de muchas de las recetas que contiene el presente +libro (q. D. g. también). + +Atengámonos á la receta aludida. + +Se toman dos pimientos pornográficos (ó sea verdes) y dos charlotas de +tamaño natural y se les pasa á cuchillo hasta dejarlos hechos una +especie de pasta vegetal simpática, la cual habrá de resignarse á +ingresar en una sartén, acompañada de 50 gramos de Tetuán (¿querrá decir +de tuétano?). Mientras se fríe la pasta, se coge una modesta pero +honrada cuchara de palo, con ella se le da al contenido de la sartén +unos cuantos meneos y en cuanto la pasta empieza á sofocarse, ¡cataplún! +se la riega con un vaso de Madera, de vino de Madera seco. Se le deja +que humildemente se reduzca á la mitad y entonces se le agregan para +honra y gloria de Dios un vaso de salsa de tomate ruboroso, otro de +juego de carne (debe de ser jugo), una hoja de laurel, azafrán disoluto, +pimienta y sal. + +Á los diez minutos se retira la salsa á descansar. + +Y ya tenemos la salsa preparada. + +Ahora vamos con los huevos. + +Cada uno lleva un costrón de pan. ¿Que cómo se hace el costrón? Pues muy +sencillo. Coges miga (la corteza para el nuncio); cortas ocho pedazos de +un centímetro de altura y seis centímetros cuadrados de superficie. Les +haces un agujero en medio y por allí les metes un huevo. Les das un baño +de placer en leche pura, los barnizas con yema y los echas á freir con +manteca de vacas auténticas. Quince minutos antes de servir los +costrones y cuando hayan experimentado ya la introducción del huevo +correspondiente, los colocas en un plato y los cubres cariñosamente con +la salsa mencionada. + +Con esto y con que pasen cinco minutos más enchiquerados en el horno, ya +están listos los huevos para volver locos de gusto á los comensales más +tranquilos. + +Y ahora preguntarás: ¿Por qué se llaman _Huevos á la Morenita_? + +¡Oh! Este un misterio culinario difícil de explicar. + + + + +HUEVOS MOLLETS + +Fantasia sobre motivos de una receta del insigne cocinero Mr. Domenech, +para seis comensales. + + +Ante todo se arma uno de paciencia y de acederas para hacer una especie +de cataplasma, que se compondrá de 60 hojas «cosidas» (cocidas debe +decir, porque si no resultaría un folleto). «Se pondrán á cocer diez +minutos (¿cómo estarán los minutos cocidos?) y después se colarán por un +colador.» (Colarlos por otra cosa, verbigracia, por una bandurria, sería +un desatino.) «Se pican las hojas (¿unas á otras?), después de bien +escurridas, sobre una mesa, y ya tenemos hecha la pasta.» «Esta se pone +al fuego en una cacerolita con 25 gramos de manteca de vacas ilustres, +sal, pimienta y raspaduras y enmiendas de nuez «mascada» (debe ser +moscada). Puesta la pasta en movimiento con una espátula (ó en su +defecto con una badila), se le agregan dos yemas y medio vaso de nata. + +Hecha así la pasta, se la retira de la lumbre; pero para que no se +resfríe se la lleva al consabido balneario de María, tapando la +cacerolita con un pedazo de papel de barba (que puede afeitarse si +conviene). «Diez minutos antes de servirse este plato, se pondrán los +ocho huevos que corresponden á los seis comensales (me parecen pocos +huevos) en un cacharro con agua hirviendo, donde permanecerán, mal que +les pese, durante cuatro minutos justos.» + +Dice la receta que han de estar frescos, pero no se sabe si esto se +refiere á los huevos ó á los comensales. Se les quíta la cáscara (esto +va con los huevos, seguramente) cogiéndolos con una servilleta (nada más +que con una), y sobre el pantano que se haya formado con las acederas se +colocan, cual leves barquichuelas, los mencionados huevos, rodeando la +fuente de tostaditas de pan ó cualquier otra cenefa frita por el estilo. + +Termina la receta advirtiendo que al preparar los huevos mollets deberá +obrar el cocinero con cuidado y ligereza; pero nos parecería más +oportuno que esto lo dejase para después. + + + + +HUEVOS Á LA TRIPA + + +Cuézanse los huevos hasta que se les queden empedernidas las entrañas. +Quíteseles la cáscara como cosa despreciable y ruín. Divídase cada uno +de ellos en dos partes iguales y déjeseles tranquilos en un recipiente +cualquiera mientras se confecciona la _béchamel_, conocida por +_besamela_, en las cocinas de medio pelo. + +Con un poco de manteca de vacas naturales, que no esté muy caliente, se +mezcla una cucharada de harina, para evitar que todo sea mohina en el +plato, y se hace una masa muy compacta, procurando que no se gorulle, +porque lo de formar gorullos no es propio de masas bien nacidas. En esta +salsa se va echando leche blanca cocida al fuego hasta que adquiera un +espesor decoroso la _béchamel_. Añádasele perejil picado, nuez de mosca +molida y unos cogollitos de lechuga librepensadora. + +Á todas estas cosas se les deja cocer en la salsa procurando no +molestarlas mucho. Se la ponen los huevos encima y... san se acabó. + +¿Por qué se llaman huevos á la tripa? Lo ignoro. Sólo sé que constituyen +un plato de esos que nos incitan á la dulce tarea de chuparnos los dedos +uno por uno. + + + + +COCHIFRITO + + +Se procede á la busca y captura de un cabrito de buena familia. Se +agarra un cuchillo y se lo hace pedazos al animal. Acto seguido se +proporciona uno ajos y perejil. Pica uno los ajos con cariño; y todos +los objetos mencionados (excepto el cuchillo) se introducen en una +cazuela, procurando que ésta no tenga ningún agujero en su parte +inferior. Añádasele pimentón rojo. Después se le agrega en cantidad +respetable aceite frito, que caerá suavemente sobre el cabrito de +referencia, el cual recibirá además un poco de caldo y se dará por muy +satisfecho. Todo ello en la indicada situación será abandonado por el +oficiante, para que sobre lumbre poco fuerte vaya haciéndose despacio. +Llegada la hora del almuerzo y ya en la mesa el cochifrito, no quedan +más que dos caminos, ó comerlo ó dejarlo. + + + + +ROPAVIEJA Á LA AMERICANA + + +No se trata de prendas de vestir en mal uso, sino de un agradable guiso +que se hace del modo siguiente: + +Se agarra una sartén por el mango, se la pone sobre una hornilla en +donde haya lumbre (porque si no daría, lo mismo ponerla sobre el +fregadero) y en dicho receptáculo se echa, con la sana intención de que +se derrita, una porción de manteca de trigo y de harina de cerdo ó +viceversa, añadiéndole hierbabuena, perejil (bueno también), ajos +picados y tres pimientos dulces sin rabo y sin josefinas. Se mezcla esto +con caldo y vino blanco y se mueve la mezcla hasta que los ajos digan +«basta». Entonces se agrega carne cocida y desmenuzada, no siendo +indispensable que este ingrediente sea un sobrante de comidas +anteriores, pues si bien suele aprovecharse para este guiso la carne +usada, más vale que sea nueva. Se le sazona con sal y se le deja freir á +sus anchas por espacio de veinte minutos. Después se sirve... y _pax +Christi_. + +Este plato, inventado por Américo Vespucio, se recomienda por el abrigo +que presta al estómago. Al fin y al cabo es ropa, aunque deteriorada al +parecer. + + + + +CARNE RELLENA + + +Se compra un pedazo gordo de lomo de vaca honrada, procurando que haya +en el peso el menor robo posible. + +Se pica jamón de cerdo con ajo vegetal, perejil del mismo reino, huevo +duro de gallina, y aun si se quiere, higadillos de este mismo bípedo de +corral. Se aplasta el trozo de carne para que quede chato como un filete +y no tenga que envidiar á los lenguados. Se baten dos huevos, y tanto el +que salga vencedor como el vencido, se revuelven con los antedichos +picados, constituyendo un espeso amasijo, que se introduce, aunque sea +fraudulentamente, en el filete de carne. Á éste se le arrolla, y al +rollo se le ata con un hilo en buen uso y se fríe con manteca. Después +se echa agua en el recipiente que sirve de estuche al rollo, y se le +suplica á la carne que cueza tres horas. En la salsa hay que hacer +intervenir directamente á las almendras (sin garapiñar), al perejil, á +la nuez «amoscada» y al caldo del puchero, sin olvidarse de echar ajos, +aun cuando esto parezca cosa fea. Y terminados los trámites del guiso y +llegada la hora de comer, puede servirse el plato de que se trata; +porque al fin y al cabo para eso se ha hecho. + + + + +VACA Á LA MARINERA + + +No vayan ustedes á creer que este plato es el manjar con que se +alimentan los marineros generalmente, ni se figuren tampoco que se trata +de la foca ó vaca marina. El nombre de «vaca á la marinera» tiene otra +procedencia que ahora no explico á los que lo ignoren porque dispongo de +poco tiempo y menos espacio, aparte de que tampoco lo sé yo. + +Conténtese el lector con saber cómo se guisa el plato de referencia. + +Se compran (ó se alquilan, según la fortuna del comensal) varios filetes +de cadera ó de solomillo. Se avisa á unos cuantos salteadores para que +acudan á saltearlos, y cuando estén bien doraditos (los filetes) se les +retira de la lumbre, operación que agradecen con todas sus fibras. En la +propia grasa de ellos se deposita cebolla repicada, sal, pimienta, +perejil y una cantidad microscópica de especias francesas, traducidas al +castellano. + +Rehogado todo esto como lo manda la Santa Madre Iglesia, se le echa +media cucharada de harina, moviéndola para que no se agorulle, porque +eso está muy mal visto en las cacerolas cultas. Se añade un poca de +agua y se arrojan al líquido los filetes hasta que estén bien cocidos, +ó bien cosidos, como diría una sevillana que yo conozco. + +Cinco minutos antes de servir el plato se descarga sobre él una nube de +alcaparras y como guarnición bien disciplinada se coloca alrededor de la +fuente un destacamento de pepinillos misteriosos. + +El que coma este manjar y no se vuelva loco de gusto ni merece bien de +la patria, ni la estimación de sus conciudadanos, ni mucho menos la +gloria eterna. + + + + +LENGUADO Á LA PORTUGUESA + + +Se adquiere un lenguado que tenga espinas, pellejo y cabeza; porque si +no sería imposible cumplir la primera prescripción de la receta, que +consiste en despellejar al lenguado, decapitarlo y quitarle las espinas. + +Sobre una fuente untada con manteca de vacas librecambistas se coloca el +lenguado. Se le quita el polvo con unos zorros y se le riega con buen +vino de Jerez, espolvoreándole en seguida con sal y pimienta para que no +se escueza. Hecho esto, se mete en el horno fuerte la fuente, y el +lenguado también, porque dejarlo á él fuera sería una tontuna. + +Por otra parte, en una cacerolita que tenga completa la parte de abajo, +se echan 25 gramos de manteca y una cucharada de fécula de chuleta de +huerta, dorada á fuego. Se les agrega el betún que haya soltado el +lenguado al asarse y medio vaso de leche natural, dejando hervir este +emplasto 3 o 4 minutos (no trescientos cuatro, ¿eh?) y se pasa por un +colador á un cazo, echando entonces á la salsa unas cuantas alcaparras +vergonzosas. + +Llegado el feliz momento de servir el lenguado, se saca á la mesa +honestamente cubierto con la salsa antedicha, y rodeado de un escuadrón +de cangrejos cocidos que le sirven al pez en su triste fin como si +fuesen hermanos de la paz y caridad destinados á prestarle dulces +consuelos. Del lenguado puesto así no hay más remedio que hacerse +lenguas. Algún comensal de mal gusto puede que reniegue del lenguado. +Pero el tal no pasará de ser un deslenguado despreciable. + +En Portugal es el plato favorito de los académicos de la lengua. + + + + +SALMÓN AL PLATO + + +Se coge un salmón de costumbres morigeradas (si se deja coger). Se le +quita la escama, cuidando de que no vuelva á escamarse ante las +desventuras que le aguardan. Se le pasa ligeramente por agua, para que +se acuerde de sus buenos tiempos. Se le corta en rodajas con todo el +mimo posible. Se le echa sal gorda y robusta, zumo de limón (sin +cerveza) y cinco minutos... (éstos no se le echan aunque lo parece)... +cinco minutos antes de servir el salmón, se introduce en manteca de +vacas fusionistas el dedo índice de la mano derecha (previamente lavado +con lejía Fénix) y se unta con él una fuente de metal, encima de la cual +se coloca el salmón, pues colocarlo debajo sería demasiado humillante. +Hecho esto, se conduce el salmón al horno, que se cerrará cinco minutos +antes de la salida del pez. Transcurrido este «lapsus» de tiempo, se +suelta al pescado y se le enseña el camino de la mesa, en donde los +comensales lo devorarán con avidez y con pan, respetando las espinas, +por ser de mala educación comerlas á la vista del público. + + + + +MERO Á LA WICHT + + +Se llega uno al puerto de mar más próximo y pesca un buen trozo de mero +que, ya en la cocina, se cuece con sal, y si se quiere, con sandunga. Se +mondan patatas, se cuecen á la lumbre y se tamizan. Después se mezclan +con el mero, á quien se habrá encargado que se vaya deshaciendo por la +buena. Si no se deshiciera espontáneamente, se le deshará por medios +violentos. Hecha la mezcla con toda solemnidad y en proporción de un +kilo de patatas por otro de mero, se le agrega perejil picado, pimienta +banderilleada y especias francesas en pequeña cantidad, tan pequeña que +bastará cogerlas con una moneda de dos céntimos y echarlas, cuidando de +que la moneda no caiga en el guiso, porque luego siempre es desagradable +comerse inadvertidamente un perro, por pequeño que sea. + +Por cada medio kilo de pescado se echan en la mezcla tres yemas de tres +huevos distintos, y con la masa resultante se fabrican decorosamente +unas cuantas croquetas ó bolas ó porciones de figuras caprichosas, como +tricornios, biberones, conejos de Indias ó caricaturas de personajes +políticos susceptibles de ser fritos en sartén. + +Sólo resta advertir que puede no ser este plato _meramente_ de mero. +Usase para hacerlo la merluza, la lobina, el bacalao y otros géneros de +fantasía por el estilo. + + + + +TRUCHAS GRILLÉES CON SALSA VALOIS + + +Se pescan tres truchas, midiéndolas antes de pescarlas, á fin de que +sean de un tamaño regular. Al pescarlas se procurará que estén frescas. +Después se les desalquilará el vientre, se les quitará la escama (porque +son muy escamonas) y se las lavará y se las peinará. + +Para secarlas deberá usarse, en vez de toalla, sal y pimienta y zumo de +limón, hecho lo cual serán colocadas en una fuente de vacas untada con +leche de metal, ó viceversa. Así las truchas, y con un poco de manteca +por encima, se las mete en el horno por espacio de ocho minutos, que +viene á ser menos de media hora. + +Se las saca del horno, se les hace cuatro mimos... y á la mesa, en la +apreciable compañía de la salsa Valois. + +¿Cómo se hace esta salsa? Veámoslo. + +Se toma con toda formalidad una cebolleta de tamaño natural, se la pica +hasta apurar la suerte y se la exprime. En una cacerolita se pone la +cebolleta y medio vaso de vinagre. Se reduce esto á la mitad en el fuego +y se le añade una yema de huevo y veinticinco vacas de manteca de +gramos, moviéndolo con una cuchara de palo hasta reventar, después de lo +cual se echa otra yema de otro huevo y otros 25 gramos de etc. etc. + +Retirado todo esto del fuego, se le añaden dos cucharaditas de +substancia de pescado virgen, perifollo picado y una chispa eléctrica de +pimienta de Carrik (sin que cese el tan reputado movimiento). + +Cuando la salsa tenga la bondad de espesar, se la retira del fuego y se +la coloca en una salsera, pues servirla en un maletín, por ejemplo, +sería una ridiculez. + +Según las sagradas escrituras, resulta excelente la combinación de la +mencionada salsa con las truchas grillées, que (dicho sea entre +paréntesis) no tienen nada que ver con los grillos, aunque lo parezca. + +Devorado este manjar, no le queda á uno más obligación que la de +relamerse, si se encuentra con ánimo para ello. + + + + +CONEJO SALTEADO + + +Después de conquistar un conejito, cosa fácil en todo tiempo, se le +despelleja, se le desocupa el fuero interno y se le corta en pedazos +pequeñitos. + +En el plato de saltear pónganse 30 gramos de manteca de cerdo, ó en su +defecto, de cerda; tres cucharadas de aceite, nuez de mosca, sal y +pimienta. Derrítase la manteca, y sométanse á fuego graneado los pedazos +del conejo durante veinte minutos. Transcurrido este tiempo, hará el +conejo su retirada sobre un plato. Se le agregan 25 gramos de harina, +dos decilitros de vino blanco y uno de caldo moreno; hierve un minuto, +se cuela la salsa, se limpia el plato, se reza un credo, se vuelve á +poner el plato sobre la salsa y el conejo sobre el plato y la salsa +sobre el plato del conejo hasta que se vuelve loca la cocinera. + +Si ésta no acierta á saltear el conejo por sí misma, puede llegarse á +los montes de Toledo y llamar en su auxilio unos cuantos salteadores que +lo sepan saltear. + +El que no guste de comer los conejos salteados puede comerlos seguidos. + + + + +FAISAN TRUFADO + + +En primer lugar hay que llegarse á un criadero de faisanes y coger uno +de los mejorcitos; porque si bien es cierto que se puede comprar, +también lo es que en esto de las aves muertas cabe que le endosen á +cualquiera un mochuelo que se haya disfrazado de faisán in artículo +mortis. Después hay que comprar trufas de toda confianza, porque también +las venden apócrifas, hechas con pedacitos de paño negro de tumbas. + +Pues bien, con estos elementos, después de haber desplumado y soflamado +al faisán y de haberle desalquilado el buche, se le rellenará con trufas +cocidas y luego se le coserá la piel del buche, valiéndose para ello de +una máquina Singer. + +En una cacerola honrada y sobre un casto lecho de lonjas de tocino, +colóquese al difunto relleno y distribúyase á su alrededor una bizarra +guarnición formada por cuadraditos de ternera, de jamón crudo y de otras +menudencias. + +Añádanse, á guisa de acompañamiento, dos zanahorias vegetales, dos +cebollas con mecha (ó sea mechadas), clavo, pimienta, sal, caldo y vino +Blanco de Filipinas. + +Esto se deja cocer á fuego lento, pero continuo, durante una hora, con +lumbre también sobre la tapadera, aun cuando este último requisito puede +suprimirse si la cocinera tiene buenos ojos, pues bastará que ella esté +dirigiendo ardientes miradas á la tapadera mientras dure la cocción. + +Terminada ésta, se decreta la traslación del faisán á una fuente seca y +se sirve á la mesa, ó mejor dicho, á los comensales. + +El faisán trufado es manjar sumamente sano. Por lo menos, conocemos +poquísimos barrenderos, cesantes y golfos á quienes haya hecho daño. + + + + +GALANTINA DE CAPÓN + + +Despojado el apreciable capón de todas y cada una de sus plumas, se +procederá á quitarle los huesos, procurando que el animalito no pierda +su forma ni su esbeltez. + +Se prepara un nutrido relleno de ternera candorosa, tocino de cerdo, +lengua á la escarlata y trufas párvulas, y en caliente se rellena el +capón con los mencionados elementos. Introdúcese al difunto en un molde, +se le tiene dos horas en el horno de grado ó por fuerza, se le deja +enfriar tranquilamente y se le pone en libertad provisional. Se le +coloca después en una respetable cacerola untada de tocino, se le añade +grasa clarificada, se cierra á piedra y lodo la cacerola y se cuece el +ave al baño de doña María dos ó tres horas. Después no resta más que +comer el capón, no sin compadecerle, tanto por su triste condición, como +por las molestias de que se le ha hecho víctima. + + + + +CHOCHAS EN SALSA Á LA ESPAÑOLA + + +Obtenidas las chochas, se las desnuda, ó mejor dicho, se las despluma +con las mismas ganas con que un yerno pelaría á su suegra (que también +las hay chochas) y se las chamusca. De esta operación se encargan la +cocinera y la pincha. + +Acto continuo se las abre el vientre (no á la cocinera ni á la pincha, +sino á las chochas), y en él se hallarán los señores intestinos, que, en +unión de los huesos y demás apreciables despojos, se machacan en un +almirez, hueco en su interior, acompañados de unas tostaditas de pan que +no esté falto de peso y una cebolla, frito todo con manteca de puerco +limpio, hecho lo cual se pasan por un tamiz. + +Una vez que las chochas estén ligeras de vientre, se rehogan en una +cacerola, echándolas cuando estén doraditas un chico de vino blanco +dorado á fuego. + +Se divide á las chochas en cuatro partes iguales, y cada una de éstas se +coloca con mucha simetría sobre un picatoste, á gusto de la cocinera +(que las hay de buen gusto), en una fuente menor que la de la Cibeles, +adornándolas con unas zanahorias torneadas y unas cebollitas cocidas. +Seguidamente se les echa una capa ó una manteleta de la expresada +salsa. Para ésta se usarán las especias que se crea conveniente. Sobre +todo deberá ir claveteada. + +Aun cuando este manjar es un poco caro, se come bastante, y prueba de +ello es que hay muchas personas que chochean. + +Son también muy sabrosas al natural las chochas hembras. + +Hay, sin embargo, quien prefiere los machos. + + + + +CIVET DE LIEBRE + + +Se coge una liebre. (No aludimos al batacazo.) Se la mata como se pueda, +bien á golpes ó bien á disgustos. Se murmura de ella hasta que se la +haya quitado el pellejo completamente, y después de sacarla del interior +los intestinos y otras frioleras, sin desperdiciar la sangre, se la +parte en diez pedazos y se incrusta en ellos á trocitos, ya tocino de +cerdo, ya jamón del mismo coleóptero. + +Se prepara con manteca una cacerola, poniéndola á fuego fuerte, y cuando +está como el corazón de mi nena, se echa la liebre á rehogar, cosa que +no deja de causarle molestia, y mucho más cuando se le añade pedazos de +una cebolla grande, más una zanahoria vegetal y un nabo del mismo reino, +laurel, tomillo, órgano (ú orégano), nuez amoscada y pimienta sin +amoscar. Á todo ello se le da movimiento y se le obsequia con media +botella de vino tinto ó blanco. Reducido el líquido á la mitad, se le +propone á la liebre una retirada honrosa y se aleja del fuego. + +Aún hay más. Se coge el hígado de la liebre, se fríe sin contemplación, +y se machaca en un mortero huérfano. Se le añade á la pasta resultante +la inocente sangre del animalito + + más un poco de harina + y dos vasos de caldo de gallina, + +y con todo ello mezclado, se abriga bien á la liebre, que entra en fuego +en segunda instancia, hasta que logre hervir un par de veces más por si +le había parecido poco la primera. Ultimamente se le agrega una copa de +ron ó coñac y 25 kilómetros de manteca de vacas. Y ya no se hace más. + +¡Ah! sí; se sirve la liebre rodeada de triángulos de pan frito, que la +alegran mucho. + +Si alguno de los pedazos de la liebre se inquietase en el vientre +recordando su pasada ligereza, no hay más que esperarla á la salida con +una escopeta, y... ¡cataplum! + + + + +CHAUFROIX DE CODORNICES + +_(Receta original del Sr. Domenech.)_ + + +Se da orden á las entrañas de las codornices para que desalojen +inmediatamente el local, y una vez vacías las aves, se soflaman, se +limpian y se enjuagan bien con vino de Borgoña blanco, propinándolas una +borrachera de media hora. Hecho esto, comienza con toda solemnidad la +operación del relleno, que se hará con la siguiente pasta: + +Se timan (debe decir «se toman») pechugas de gallina, pollo, perdiz ó +cualquier otro insecto parecido, y se les ponen varas, ó lo que es lo +mismo, se les pica hasta pulverizarlas, amasándolas con manteca de vacas +de Brie (ó de Mataporquera) y sal y pimienta de Cayenne, ó bien de +Cayetanne. + +Rellenas las codornices con esta pasta (de la cual disfrutan ellas antes +que los comensales), se les pone al horno en una tartana (debe decir +«tartera») con fuego suave para que se asen y no se pongan tostadas como +mi morena, tapándolas con un pedazo de papel mantecoso que lo mismo +puede ser la lista grande que una fe de bautismo. + +Se les saca del horno y se les da permiso para que se enfríen, y cuando +están saturadas del soplo frío de la muerte, se les coloca una por una +en calcetines de papel (cajetines debe decir), poniendo la pechuga hacia +arriba, según manda la Santa Madre Iglesia. + +Luego viene aquello de humedecerlas con un pincel untado de Borgoña +blanco y cubrirlas con misericordiosa capa de gelatina é interesantes +trufas de Peri el gordo. + +Y después viene lo de comerlas y chuparse los dedos, porque es un +fiambre caro, pero de chipén. + +Cuantos más golpes hayan dado en vida las codornices difuntas, más +trabajo costará digerirlas. Las hay que dan siete golpes en los abismos +del vientre y se quedan luego tan frescas. + + + + +PATO CON GUISANTES + + +Se adquiere un pato lo más esbelto y garboso que sea posible y se le +proporciona el descanso eterno, cortándole el hilo de la existencia, +desplumándole con cariño y sacándole los estorbos del interior. En una +cacerola se ponen y se revuelven 30 gramos de manteca de Cullón, 20 +gramos de cloruro de sodio y 2 gramos de pimiento hembra. En otra +cacerola se blanquean 20 gramos de tocino taciturno que se rehogan con +30 gramos de la misma apreciable manteca. Cuando esté rubicundo se +polvorea con 30 gramos de harina y se le obliga á que cueza tres +minutos, removiéndolo con fe y con una cuchara de palo. Después se le +añaden 6 decilitros de caldo, una cebolla picada de viruelas, dos +escarpias de especia, un _bouquet_ de perejil y otras hierbas, pimienta +y sal. Al primer hervor de todo ¡plaf! se presenta en escena el pato y +se le invita para que ingrese en la cacerola con la compañía del tocino, +más un litro de guisantes fusionistas. Cinco cuartos de hora bastan para +que el pato se convenza de que debe cocer y cueza resignado. + +Sácanse de su vera el manojito de hierbas y la cebollita picardeada. Se +desengrasan los guisantes por el sistema Remington, se ponen con el +tocino en la fuente y en ella se mete el pato. + +Si es hembra, lo que se mete es la pata. + +Sea lo que quiera, el animalito experimentará una satisfacción á su +entrada en la fuente, recordando su entrada en el estanque, y los +comensales chuparán con deleite los huesos del pato y después los dedos +propios. + + + + +PERDIGONES Á LA PARISIENSE + + +No crea el lector que nos referimos á las bolitas de plomo que se +emplean, ora para matar animales de pluma, ora para limpiar las plumas +de acero. + +Aludimos en la presente receta á los sencillos é inocentes pollos de la +perdiz, que se guisan del siguiente modo: + +Primero compra uno manteca, ó la roba si fuere necesario, y en ella, una +vez que se haya liquidado á fuerza de lumbre y de reflexiones, se +rehogan los perdigones, cuidando de causarles las menos molestias +posibles. + +Antes de que tomen color las avecillas (y son muy capaces de tomarlo +pronto) se les moja con caldo, salsa española y vino blanco, secándolas +después, si se quiere, con una toalla turca. + +¿Saben ustedes lo que son tres cuartos de hora? Pues ése es el tiempo +necesario para que los perdigones cuezan, encargándoles que no se +apresuren en la cocción, pues habrá de ser lenta precisamente. + +Después se dispone su solemne traslación á una fuente, á no ser que +ellos soliciten trasladarse por su pie, y se sirven á la mesa cubiertos +honestamente con su propia salsa. + +Por regla general, se les come antes que los postres; pero si hay algún +caprichoso que prefiere tomarlos tras el café, no debe contrariársele. +Allá él. + +Respecto á la otra clase de perdigones, ó sea los granos de plomo, sólo +son alimento de las escopetas de caza y no de los seres humanos, sin +duda por el mucho tiempo que tardarían en cocerse. + +Sin embargo, algunas patronas los emplean todos los días con el nombre +de garbanzos. + + + + +POLLO SALTEADO Á LA MARENGO + + +Véase la clase: Se buscan pollos por doquier y se les deja curiosos (no +amigos de enterarse de lo ajeno, sino limpitos y arregladitos). Se los +ata con un pedazo de tramilla (que no es ningún veneno) para que adopten +buena forma, aunque en estas cosas no es el todo como en los negocios de +Estado. + +Así dispuestas las aves, se busca una cacerola que tenga dentro 50 +gramos de manteca de senador yankee, se arrima al fuego el cacharro y en +él se rehogan los pollos, aunque sea engañándoles con un pedazo de +cebolla vegetal hecha tirillas pequeñas, una hoja de laurel artístico, +tomillo campestre y perejil moscovita en rama, formando todo ello un +bouquet lindísimo y bien atado, para poderlo despedir de la cacerola +cuando ya no sirva (¡oh condición humana!). + +Así que los pollos se van acostumbrando al calorcito, y toman un color +morenito agradable, se les halaga con una copa de Jerez. Se les remoja +con una cucharada de caldo y otra de salsa española (¡olé!) ó jugo +español de carne de vaca peninsular ó de patrona ibérica. Se les deja +cocer á sus anchas y despacito para que no se equivoquen, tratándoles +con afecto hasta que se pongan suaves, que es cuando llega la ocasión +de echarles trufas de Perogordo y champignones hechos cisco, con +acompañamiento de nuez mosqueada, vino blanco y mantequilla en buen uso. + +Después de haber hervido todo con moderación, se les quita la tramilla +(que puede aprovechar la cocinera para hacerse unas ligas); se aparta +del fuego á los pollos, cuidando de que con la transición no se +constipen, y se les coloca en una fuente mayor que ellos (menor jamás), +tanto que pueda contener en todo su perímetro una valla de huevos fritos +y picatostes de confianza, que, rodeando los pollos, impida la fuga de +éstos. + +NOTAS.--1.ª Por más que arriba no queda expresado, lo primero que hay +que hacer con los pollos es prenderlos, asesinarlos y quitarles los +cañones. + +2.ª El autor de la receta original concluye diciendo que este plato se +puede comer después de haber hecho lo indicado. + +Y dice muy bien; porque comerlo antes de haberlo hecho, sería realmente +una bobada mayúscula. + + + + +MORCILLA BLANCA DE AVE + + +Se machacan con ensañamiento y se pasan por el chico de las de Tamiz +varios filetes de pollo elegante, añadiéndoles igual cantidad de tocino +de cerdo natural y miga de pan en buen estado; y por cada 500 gramos de +pasta, dos huevos de gallina y dos decilitros de nata doble. (Esto de +doble no quiere decir que sean cuatro los decilitros. El que quiera +saber estos misterios de las natas que aprenda natación.) + +Se baten bizarramente dos claras de huevo, se preparan los intestinos +(no los de los comensales) y se los ocupa con la pasta supradicha, +formando morcillas de 12 kilómetros[2] de longitud. Los extremos se +tocan, y después se atan, y se les da á las morcillas un baño de placer, +terminado el cual se las invita á que se retiren á descansar, no sin +haberlas pasado por agua fresca. Después se escurren, procurando evitar +la caída, se les da una vuelta por la parrilla para que se distraigan y, +por último, pasan á la mesa con resignación cristiana para que los +comensales se relaman con ellas, comiéndolas el fuero interno y echando +las tripas á un lado. + + + + +GUARNICIÓN IMPERIAL DE PASTA DE CANGREJOS + + +La guarnición de pasta de cangrejos imperiales sirve para adornar +cualquier plato de pescado, por muy elevadas que sean sus aspiraciones. + +Se llega uno al Mar Rojo en busca de un escuadrón de bizarros cangrejos, +y á un número de éstos, proporcionado á la pasta que se quiera obtener, +se le hace cocer con sal, especias francesas y un bouquet de hierbas +finas, durante un espacio de tiempo que pase de un cuarto de hora y no +exceda de tres meses. Una vez cocidos los sonrojados animalejos, se les +machaca en seco dentro de un honrado mortero hasta conseguir hacerles la +pasta. Esta se pasa por un tamiz muy fino para que sólo queden servibles +las carnes blancas y voluptuosas de los cangrejos, advirtiendo á los +despojos que no se les permite el paso. + +La parte utilizable se pesa y se mezcla con igual cantidad de manteca +fina de vacas filosóficas, hasta que resulte una pasta suave y +bondadosa, con la cual se untan pedazos cuadrados de pan frito, en buen +uso, como los que se emplean para los emparedados, y entre pan y pan +queda la pasta resguardada y satisfecha y dispuesta á proporcionar á +los paladares más delicados algunos instantes de inefable dicha. + +Estos emparedados, aunque realmente constituyen por sí un plato _super_, +son tan modestos que sólo figuran en la categoría de adornos ó +guarniciones de los pescados respetables. + +NOTA.--No se debe servir este manjar sin cerciorarse antes de que han +quedado bien muertos los cangrejos, pues de otro modo se expone uno á +que de la expresada guarnición salga por pies algún destacamento y +desaparezca. + +OTRA.--Se le llama imperial á esta guarnición porque al emperador de +Rusia, siendo joven, le gustaba muchísimo, y cuando la probaba, no sólo +se relamía él, sino que hacía lo propio con su alta servidumbre, y no +así como se quiera, sino andando hacia atrás. + +Al fin se trataba de cangrejos. + + + + +ESPÁRRAGOS GRATINADOS Á LA ITALIANA + + +Se adquiere un buen manojo de espárragos de intachable conducta. Se les +zambulle en un baño de agua y sal, rogándoles que cuezan tranquilamente, +pero no tanto que se desmoronen, pues han de quedar enteritos y +tiesecitos. Se los retira del agua, en la cual habrán estado en cueros, +sin traje de baño alguno; se los deja secos (no por medio del +asesinato), se les divorcia del miserable troncho, y se los conduce con +cariñosa solicitud á un honrado molde de hierro con galvana, ó sea +galvanizado, en donde yacerán del modo siguiente: Primero se pondrá en +el fondo una capa social de espárragos; encima otra capa de queso en +polvo con esclavina y embozos de pan rallado; sobre esta capa otra de +espárragos pundonorosos; encima otra de pan y queso como la antedicha, y +así sucesivamente. + +Toda esta colección de capas, que al parecer constituye una prendería +española más bien que un plato italiano, se deposita para gratinarla en +un horno muy fuerte, ó mejor dicho, muy caliente (porque los hornos +suelen ser fuertecitos aunque estén frescos), y una vez gratinado al +horno el timbal, puede ser llevado á la mesa y proporcionar á los +comensales la felicidad suprema. + + + + +QUESO DE CERDO... + + +Para confeccionar este plato (que figura en el gremio de los fiambres +fríos) hay que imitar á los toreros en dos cosas: hay que _salir por +pies_ y hay que _obtener orejas_. Expliquémonos. + +Es preciso comprar pies y orejas de cerdo (con perdón). ¿Cuánto? Un kilo +de cada cosa. Se limpian con esmero y con agua sin jabón, y se cortan en +tiras despiadadamente. Aparte de esto se cortan dos kilómetros de +tapadera de vaca, otro kilo de magro de cerdo, una libra de jamón +(también de cerdo) y otra de tocino fresco (íd. íd.). Todas las +anteriores carnes van á parar á una vasija de porcelana, en la cual, por +si era poco lo indicado, se agregan tres libras de hígado de cerdo +limpio, cortado en pedacitos, sal y pimienta sin cortar, nueces de +mosca, dos cebollas lavadas y peinadas, dos copas de vino de gallina, +cinco huevos de Jerez, 50 metros de harina en polvo y un vaso de grasa +de carne diabólica. Se imprime á todo esto un suave movimiento de +rotación (porque el de traslación al estómago no viene hasta después) y +así queda compuesta lo que llaman los cocineros la _marea_ del queso, +que, por lo visto, es capaz de marear al verbo. Para poner el queso en +el molde y cocerlo, hay que armarse de paciencia y de otras muchas +cosas, entre ellas de molde. + +Previamente untado con manteca, se le coloca una capa, ó si se quiere +una makferlan de pasta; encima unas tiritas de jamón, tocino y lengua +viperana de cerdo; sobre esto una nueva capa y sobre ella nuevas tiras, +hasta que el molde resulte lleno y el queso abrigadísimo. + +Deberá hacerse esto para que, al ser cortado, el queso de cerdo tenga +una excelente vista. Y si aun así no se logra que tenga excelente vista, +se añaden á los demás ingredientes unas buenas gafas. + +Lleno el molde, es necesaria una plancha; no de las que hacemos todos á +lo mejor, ni de las que usan las planchadoras, sino una plancha de zinc. +Sobre ella se le coloca al molde, rogándole que esté con juicio durante +su permanencia dentro del horno, que será de cuatro horas. Mientras +cuece el queso se le rociará con la misma grasa que suelta, murmurando +al hacerlo cualquier salmo á propósito. + +Ya cocido y fuera del horno, hay que poner el queso bajo un peso de +media arroba, á fin de servirlo bien prensado. Dicho peso puede ser +mayor, si se quiere. Por ejemplo, si hay algún canónigo que se preste á +permanecer un par de horas sentado sobre el queso mediante una +gratificación, se le podrá utilizar desde luego. + +Antes de servir este plato se corta en lanchas y rodeado de gelatina de +carne, se coloca en una fuente y se pone encima de la mesa, nunca +debajo. ¿Qué resta? Comerlo, chuparse la mayoría de los dedos y hacer +una buena digestión, que es lo que á todos deseo. Amén. + + + + +MACARRONES Á LA INGLESA + + +Se llega uno á Nápoles con objeto de comprar macarrones gordos. Sin +romperlos ni mancharlos y en medio de un buen caldo, los hace uno cocer +durante doce minutos y treinta segundos. Acto continuo se los escurre +con mucho mimo para no lastimarlos y se cobra un tomo de molde, ó mejor +dicho, se toma un molde de cobre, untado de manteca como todos los +moldes pundonorosos, y en sus paredes se colocan los macarrones en forma +de sierpe, quedando el centro dispuesto á recibir la agradable visita de +los siguientes elementos que constituyen un picadillo de primer orden: +Ternera cocida en cuadritos, pies de cerdo (con perdón), jamón del mismo +metal, gallina, pollo y repollo, lengua _culotée_, setas, una trufa +huérfana, sal, pimienta, perejil picado, raspaduras de nuez moscada y de +limón sin moscar, un vaso de salsa á la crema, queso de gallina y huevos +de Parma. Con todos estos ingredientes en plena revolución, se llena más +de la mitad del molde y el resto se ocupa militarmente con macarrones +belicosos. Sobre la última capa social de éstos se coloca una hoja de +papel de barba (por ser preferible al papel afeitado) y sobre la hoja +una tapadera de modestas aspiraciones. + +Se carga con el equipaje y se le zambulle en el baño de nuestra amiga +doña María, siempre dispuesto á recibir manjares en sus irritadas +hondas. Transcurrida una hora larga (y aun ancha si se quiere) y á fin +de que el molde no pierda sus costumbres acuáticas, se le saca del baño +y se le lleva á una fuente, para servir su agradable contenido como +primer plato del almuerzo. + +Hay quien lo comería como plato único. + +Y no faltaría quien se conformara con el olor. + +NOTAS 1.ª Cuando se habla de llenar el molde, entiéndase que es por la +parte de adentro, pues por fuera es muy difícil llenarlo. + +2.ª Se llaman macarrones «á la inglesa», según unos porque nadie se +relame con tanta fruición al comerlos como los ingleses. Y según otros, +porque de resultas de tanto gasto en ingredientes caros, el que costea +este manjar se crea un número de _ingleses_ á perpetuidad que mete +miedo. + + + + +LOMBARDA Á LA POLONESA + + +No es preciso hacer mi viaje á Lombardía para obtener la col que sirve +de base á este plato. Basta con quedarse un poco más acá; verbigracia, +en la plaza de la Cebada. + +Una vez comprada la lombarda y después de pagársela religiosamente á la +verdulera, se la echa el cuchillo (á la col) y se la separan las hojas +duras y el grosero troncho. Se la da un baño de asiento y se la corta en +hilos. + +Se la pone á hervir con toda franqueza, y con agua _salá_, durante cinco +minutos. Se escurre el agua (ni más ni menos que un deudor listo) y se +deposita la lombarda en una modesta pero honrada cacerola de barro, +agregando trocitos de patata, manteca de cerdo en liquidación, vino +tinto, sal y pimienta, jugo del tercer enemigo del alma y un poco de +manteca de vacas festivas. Cuece todo ello (porque no tiene más remedio +que cocer y aguantarse), durante una hora, y con la cacerola cubierta +para mayor baldón. Cuando va á servirse el plato, se le coloca +alrededor, guarneciendo á la col y á su acompañamiento, unas apreciables +salchichas de yankee ó morcillas traspirenaicas, y resulta uno de los +manjares más dignos de aplauso y aun de veneración que en mesa alguna +puedan presentarse. + +¿Que por qué se llama Lombarda á la Polonesa? ¡Vaya usté á saber! Quizá +lo inventaría la Polonia, una cocinera muy gorda y muy chata que tuvo mi +abuela cuando Calomarde galleaba. + + + + +ALCACHOFAS Á LA CATALANA + + +Lo primero que hay que hacer es proveerse de alcachofas, sin el concurso +de las cuales sería muy difícil hacer este plato. + +Una vez las alcachofas en poder de la cocinera, ó del cocinero, se las +quita el polvo, se las despoja de las partes duras y se las acaba de +castigar cortándolas por las extremidades, escaldándolas con agua +hirviendo y poniéndolas á cocer con la sal del mundo. + +Cuando se enternezcan las alcachofas (para lo cual sería bueno contarles +cosas tristes) se las va escurriendo y exprimiendo una por una para +rellenar sus misteriosos huecos con cierta sabrosa salsa que se hace +friendo charlotas, ajo, perejil, setas, aceite, pimienta y otros +mariscos de la misma especie. + +Pero no basta esto. Es necesario envolver las alcachofas en papeles +untados con manteca, cuidando de que en los papeles no haya impresa +ninguna esquela de defunción, por el mal sabor que pudiera dar al guiso. + +El empapelado de las alcachofas no se hace precisamente para librarlas +del polvo ni para prestarles generoso alivio, sino para colocarlas con +dignidad en la parrilla; donde se las vuelve y se las revuelve. + +Después se las conduce á una fuente, no cristalina, aunque pudiera ser +de cristal, y al ponerlas en la mesa se sirve aparte la salsa conocida +con el nombre de _alioli_, que se compone de ajos machacados, sal, yema +y aceite crudo, y que se llama _alioli_ porque el emperador Trajano, +recorriendo de incógnito una vez la línea de Madrid á Zaragoza y +Alicante, se encontró en cierta posada con Alifonsa Oliva, matrona +romana muy amiga de catar salsas. El posadero reconoció á sus huéspedes, +púsoles la salsa de su invención, y le dijo el emperador:--«De hoy en +adelante, y en memoria de esta juerga, unirás la primera parte del +nombre (_Ali_) con la del apellido (_Oli_) de esta suculenta matrona, y +que la palabra resultante sea ya por siempre la denominación de la salsa +que nos has servido». + +Tanto les satisfizo el condimento en cuestión, que el emperador y la +matrona se estuvieron chupando los dedos (uno á otro) cuatro días con +sus correspondientes noches. + + + + +CHANFAINA + + +Primero se hace amistad con un cerdo decentito y se le pregunta si lleva +en el interior su liviano correspondiente. En caso afirmativo, se le +extrae con mimo una libra de dicho liviano, y colocando esta apreciable +entraña sobre un tajo purísimo, se la pica de un modo desesperado, +valiéndose para ello de cualquier instrumento cortante, como un +cuchillo, una lengua viperina, etc., etc. + +Una vez apurada la suerte de pica, se deja quieta la pasta resultante +para que descanse y se reanime. Mientras tanto se coge una sartén por el +mango y en ella se deposita una cucharada de manteca para que tenga la +bondad de freirse y aguardar la llegada del liviano picado, que se hará +sitio entre las mantecosas hondas con un lucido acompañamiento de +pimentón ruborizado y cal y arena, digo, sal y harina. + +Cuando todo ello esté frito, se le agasaja con una salsita, que deberá +estar legalmente constituída por un puñado de almendras descamisadas, un +vivero de perejil, una tostadita frita, chiquitita y bonita y un ajo de +cuerpo entero, disuelto en caldo para mayor honra y gloria del Señor. + +Se invita á todos estos ingredientes á que cuezan, y en cuando han +adquirido un espesor decoroso, se les ofrece un descanso temporal. + +Llegada la hora feliz, se presenta en la mesa el manjar que habiendo +nacido liviano ha pasado á la categoría de chanfaina; y con este nombre +y con sendos tenedores, se lo almuerzan los comensales, que no podrán +prescindir de relamerse, ni ocultar sus vivas ansias de repetir, en el +buen sentido de la palabra. + + + + +JUDÍAS BLANCAS Á LA MAYORDOMA + + +Después de haberse puesto bien con Dios, adquiere uno un litro de judías +recién descortezadas, y las zambulle mal que les pese dentro de una +cacerola llena de agua hirviendo, que es muy refrescante. Acompañadas de +25 gramos de sal, cocerán las judías suavemente durante un período de +tiempo que pase de diez minutos y no exceda de un trimestre. En un plato +aparte se mezclan 10 gramos de harina lacteada y 30 de manteca de cerdo +liberal, hasta que se forme una pasta que, cortada en varios pedazos, +irá á unirse con las judías en la cacerola, y allí esperará la llegada +de una comisión de perejil picado, zumo de limón patriótico, sal y +pimienta. Se arma en la cacerola un jollín culinario de mil demontres, y +cuando todos los ingredientes se han tranquilizado, se sirve el plato á +los comensales, quienes pasada la digestión, no pueden permanecer en +silencio. + +Las judías les gustan mucho á los cristianos. + +Pero no es conveniente que abusen de ellas. + +Se llaman á la mayordoma estas judías porque las comía diariamente en la +Judea la señora del mayordomo de Poncio Pilato, la cual, según cuentan, +adquirió fama cantando por todas partes. + + + + +TORTILLA DE ESPÁRRAGOS + + +Ante todo se adquiere un manojo de huevos trigueros y media docena de +espárragos de gallina, ó viceversa. Aunque hay quien prefiere la parte +blanca de los espárragos á la parte verde, dando con ello señales de +enajenación mental, lo más corriente es que sean aprovechadas las +cabezas de los _asperges_, así como sus inmediatas prolongaciones, y +sean los tronchos despreciativamente arrojados á la basura. + +Bien lavados y peinados los espárragos, oblígaseles á cocer mal que les +peso. Mientras ellos están entretenidos en esta operación, en la cual +intervienen los elementos del agua y del fuego (y aun del aire, si el +fuelle tiene que actuar), los huevos se cascan y se baten con entusiasmo +bélico en un plato de buen fondo. Al propio tiempo se coge una sartén +por buen sitio, se la llena de aceite y se la coloca sobre la lumbre, +previniéndola que habrá de engendrarse en su seno la tortilla objeto de +estas líneas. + +En su punto el aceite, sazonados con sal los huevos y cocidos los +espárragos, comienza el lío. ¿Cómo? Vertiendo en la sartén aquéllos +mezclados con éstos y moviéndolo todo con una paletilla, ó mejor dicho +con una paleta pequeña, hasta trabarlo bien y hacerlo tortilla en forma +de submarino Peral. + +Se la saca de la sartén, porque dejarla allí dentro sería una tontería, +y se la lleva á la mesa, en donde es devorada por los comensales +generalmente antes de los demás platos del almuerzo y rarísima vez +después del café. + + + + +SALSA DE GROSELLAS VERDES + + +Se adquiere una libra de grosellas célibes. Se las limpia con un plumero +y se las da un baño de asiento en agua hirviendo durante cinco minutos. +Se las escurre luego con mucho mimo y se las pasa después por un _sedaso +de seda_ (palabras de Domenech, el apóstol de la cocina). Después se las +obliga á penetrar en una cacerolita, donde permanecen en la agradable +compañía de una copa de vino, todo lo blanco posible, y un polvo de +azúcar y canela (aunque nos parece poquísimo un solo polvo). Complétase +esta salsa con una cucharada de jugo de carne y cincuenta gramos de +manteca de vacas antiespasmódicas. Cuece todo durante diez minutos, al +cabo de los cuales se arrebata la salsa del regazo de la hornilla y se +la invita á meterse en una salsera. + +También puede hacerse la salsa sin mutilar las grosellas ni molestarlas +haciéndolas pasar por el cedazo. En este caso, bueno es servir con ellas +unos picatostes largos y estrechos de pan francés, que suelen congeniar +con las grosellas, aunque parezca mentira. + +Se emplea esta salsa generalmente para acompañamiento de pollos, +gallinas, perdices, ternera, rosbif, solomillo de recaudador de cédulas +personales ó cualquiera otra legumbre del mismo género. + + + + +MOLLEJAS CON SALSA BEARNESA + + +Y dice la receta del gran cocinero Domenech: «Se cortan muy finas cuatro +escaluñas». + +Primer tropiezo para mi ignorancia: ¡no sé qué son escaluñas! Nos +acogemos al Diccionario y no contiene la palabra escaluña. Las más +parecidas que hay son «escalígena» (género de la apreciable familia de +las leguminosas), y «escaleta» (instrumento para montar las piezas de +artillería). + +Pero volvamos á la receta. «Se cortan cuatro escaluñas de artillería y +se ponen en un cacito que contenga por la parte de adentro medio vaso de +vinagre de estragón (sin vaso), reduciéndolas por el fuego á la mitad. +En otro cacito puesto en el baño de la señá María, se echan 25 gramos de +manteca de vacas insurrectas, tres yemas de huevo, sal y pimienta. Con +un batidor (no con un peine) se mueven bien hasta que entran en ganas de +cuajar, y entonces ¡plaf! se les echa encima el vinagre y las +escataluñas ó escaluñas, agregando algo más de manteca, sin cesar de +batir la salsa hasta que quede más espesa que el verbo. + +Las señoras mollejas estarán cocidas en blanco y puestas en una fuente +sobre una servilleta planchada, con una cenefa de patatas cocidas sin +planchar, pero moldeadas según las leyes vigentes. + +La salsa bearnesa, que ha de ser hecha diez minutos antes de servirla +(pues diez minutos después llegaría tarde), habrá de salir á la mesa +dentro de una salsera, y puede casarse, igualmente que con las mollejas, +con los pescados, bisteques, entrecocotes y demás volátiles. + +No le falta á la receta más que indicar á qué clase de seres han de +pertenecer las mollejas: si han de ser de gallina, de pavo, de carnero ó +de senador vitalicio. + + + + +SALSA PARA ESPÁRRAGOS + + +Ha llegado á nosotros una receta que comentamos á continuación: + +«Se le deja cocer dos minutos á un huevo (el original dice guebo). (Esto +está bien; ¿á qué oponerse á los deseos del huevo?) Luego se le quita +del agua (para evitarle un reúma). Después se casca (¡pobrecito!) sobre +un cacharro y se bate con un tenedor (¡oh lucha desigual!) mezclándolo +con una cucharadita de café de aceite (¿cómo será, el café de aceite?). +Se le echa pimienta blanca, sal (no indica de qué color) y una cuchara +llena de vinagre (¿no estorbará, la cuchara allí dentro?). Después de +bien batido, se saca la salsa en una salsera. (Es natural; sacarla en +una pandereta, verbigracia, sería un desatino) y se sirve al mismo +tiempo de servir los espárragos. (¡Claro! Servirla una semana después, +sería otro disparate.) También en esta salsa se puede echar media +cucharada de mostaza francesa. (¡Ya lo creo que se puede!... Y un par de +sinapismos completos. Pero deber moral de echarla, realmente no le +hay).» + +Servidos los espárragos con el apreciable acompañamiento de la salsa +referida, no le queda al comensal de buen gusto otro remedio que +chuparlos por el extremo verde, despreciando el otro, y después chuparse +los dedos, siquiera basta la segunda falange. + + + + +LENGUA... + + +Primeramente se compra una lengua de vaca (á no ser que á uno se la +regalen). Después de pelarla muy bien y de enjugarla, se le abren varias +brechas con el cuchillo lengüicida sin miramientos ni contemplaciones de +ninguna clase. Se unta la lengua por todos lados con manteca y se +introduce solemnemente en la cazuela, acompañada de un poco de manteca, +tres ajos mondados, tres hojas de laurel, tres granos de pimienta, tres +cascos gordos de cebolla y la sal conveniente. No para aquí la cosa. +Después de bien rehogado el contenido de la cazuela, se le añade dos +cacillos de caldo del puchero, dos cacillos de agua (que no sea del +Lozoya, para evitar los barrizales en el estómago) y dos ramas de +tomillo salsero. Rompe todo á cocer, cosa que no debe cesar hasta que la +lengua diga "basta" por hallarse tierna, y una vez conseguido esto, se +saca de la cazuela todo lo que se ha echado, excepto la lengua y el +agua. Se machaca todo, se cuela y se vuelve á poner en la cazuela, con +el apreciable aditamento de una copa de vino blanco. Cuece todo con poco +caldo; añádesele un poco de harina tostada y se les puede dar la lengua +á los comensales más delicados, quienes si al probarla no se chupan los +dedos, es que son refractarios á chuparse las extremidades. + + + + +POTAJE Á LA GOUFFÉ + +_Otra receta comentada_: + + +En una reverenda cacerola de buen fondo se pone lo siguiente: una clara +de huevo (lo más clara que pueda ser), dos vasos de vino blanco (lo más +blanco posible), un cuarterón de vaca picada, y aun banderilleada si se +quiere; dos perros que estén bien limpios (_puerros_ debe decir) y un +poco de opio (debe de ser _apio_). Se menea bien esta mezcla hasta que +le venga en voluntad hacer espuma, y acto continuo se añaden dos libros +de caldo de gallina (dos _litros_ deben de ser). Se pone en fuego suave +y se deja hervir suavemente durante treinta suaves minutos, no sin +haberle dado antes una ducha, de agua fría ó de vino blanco para que +tome ánimos y buen color. Después de hervir se coge el consomé y se le +hace pasar por el aro de una servilleta que no esté todavía muy sucia, +poniéndole luego al fuego en otra cacerola con cinco cucharadas de +tapioca huérfana, y se tiene en danza á la pobre tapioca mientras dure +la coacción (léase _cocción_), que será diez minutos, + + pasado lo cual + se concede el retiro al potaje + si está bien de sal. + +Luego se le completa con filetitos microscópicos de lengua á la +escalinata, trufas de luto y pechugas de pollo simpático. + +Cuando la cocinera vaya á servir este potaje, hay que hacer que lo +vuelque (procurando que no se derrame) en una sopera, ó mejor aún, en +una potajera. + +Hay que servir este plato hirviendo materialmente, y si algún comensal +se quema, se le echa por la cabeza un cubo de agua fría. + +Sólo resta decir que el potaje á la Gouffé está exquisitísimo y muy +lejos del alcance de los maestros de escuela. + + + + +ENSALADA Á LA ESPAÑOLA + + +Según la receta original, se toman en _cantidades iguales_ cebollas, +pepinos, pimiento verde, tomate rojo, puntas de espárragos, aceitunas +desahuciadas (deshuesadas debe decir), lechuga vegetal, lomos de +anchoas, lomos de zanahoria y huevos duros. + +Lavados y planchados todos los indicados ingredientes, se cortan en +pedacitos y se meten en honduras, es decir, en una fuente honda, aun +cuando para la ensalada lo que viste más es la ensaladera. Todo lo +referido se sazona con sal, pimienta, perejil, ajo picado y aceite sin +picar, y después de un cuarto de hora, se sirve á los comensales, á +quienes suele hacerles buen provecho. + +NOTAS. 1.ª Las zanahorias, los espárragos y los huevos, que de suyo son +duros de mollera, habrá que ablandarlos haciéndoles cocer previamente. + +2.ª Los pepinos que figuran en la relación anterior habrán de ser +naturales, y dos horas antes de hacer la ensalada se les mondará con +cariño, se les cortará en pedacitos delgados y se les colocará en un +plato después de quitarles el polvo, mudarles tres veces el agua que +sueltan y arroparlos con un trapo, si es posible limpio, para evitar +esos cólicos herméticamente cerrados que tanto molestan á sus víctimas. + + + + +PURÉ DE LENTEJAS Á LA REINA + + +Ante todo, no crean ustedes que esto significa un ofrecimiento de +lentejas á nuestra soberana. + +Para hacer este puré debe tomarse una libra de lentejas sin inquilinos. +Si los tuvieren, se los desahucia y se limpian perfectamente las +viviendas. + +Aseadas las lentejas, se las coloca en una cacerola, se las cubre con un +litro de caldo de gallina pudorosa y otro de leche de vacas gazmoñas, +agregando una zanahoria, un puerro y una cebollita, todo ello muy limpio +y muy recortadito. + +Se procura convencer á las lentejas de que con el expresado +acompañamiento las conviene hervir hasta que se pongan suaves y sumisas +á la voz de la cocinera. + +Oportunamente se las retira del fuego y se las hace pasar por un cedazo +fino, operación que les causa gran placer. Preparado así el puré, se le +obliga á estar en una cacerola al baño de doña Mariquita, en donde se le +agregan dos vasos de nata natural, cuatro huevos huérfanos de clara, 25 +gramos de manteca y leves raspaduras de nuez moscada. + +Muévese todo este revoltijo con mucha fe y con un mimbre, añádesele la +correspondiente sal, y queda el puré de lentejas hecho y derecho; pero +antes de servirlo hay que colocar en el fondo de la sopera (si lo tiene) +dos pechugas de gallina partidas en pequeños cuadritos. Si no hay dinero +para la gollería de las pechugas, pueden hacerse los cuadritos solamente +en la imaginación. + +Si de alguna lenteja no se hubiese querido ausentar oportunamente el +coquillo y aparece flotando en el puré, debe procederse inmediatamente á +su captura y aplicársele la pena de destierro después de reprenderle +hasta que se le salten las lágrimas. + + + + +SOPA DE CANGREJOS + + +Llámese á la cangrejera, salúdesela y cómpresela unos cuantos cangrejos +de buen porte y buen palmito. + +Procurando que no se escapen y que no metan mucho ruido, se les va +echando en un almirez, después de haberlos desencolado. La cocción de +los pobres animalitos se hará con gracia, ó mejor dicho, con sal y en +caldo de carne ó de pescado, porque en agua de vegeto no quedaría tan +bien como fuera de desear. + +En cuanto los cangrejos hayan dejado, con generoso desprendimiento, su +propia substancia en beneficio de la sopa, se pasa el caldo por un +apreciable tamiz, y con él (no con el tamiz, sino con el caldo) se +humedecen las sopas previamente cortadas, tostadas y afeitadas. + +Todo ello se pone luego á cocer, mezclando con las inocentes sopas las +tan aplaudidas colitas de los crustáceos, y al servir el plato se le +guarnece con perejil vegetal y huevos de gallina pudibunda. + +Podrá temerse que los cangrejos, siguiendo la costumbre de andar hacia +atrás, después de tragados quieran volver al lugar de su procedencia, +causándose una molestia ellos mismos, al par que se la causan al que los +está digiriendo tranquilamente. + +Pero debe el comensal desechar tal temor, teniendo en cuenta que los +cangrejos fueron machacados en un almirez y que tras este disgusto no +pueden tener humor de andar hacia atrás ni hacia adelante por puro +capricho; harto harán con seguir el camino que la naturaleza les marcó. + + + + +ANCAS DE RANA + + +Se dirige uno á un charco donde existan ranas inocentes, y procurando no +pescar un reúma, pesca uno dos docenitas de los mencionados cuadrúpedos, +valiéndose de un medio adecuado al caso, bien sea el anzuelo, ya la +dinamita, ora las reflexiones amistosas, y así que uno se ha hecho dueño +y señor de las ranas, las conduce á la cocina para sacrificarlas, sin +escuchar sus justísimas protestas. + +El guiso más común de las ranas es el frito con naranja y pimienta. Pero +es más recomendable prepararlas en forma de albondiguillas, de la manera +siguiente: Se coge á la rana cuidando de no hacerla cosquillas, y se le +quita los huesos, pues de quitarla el pellejo ya se encargan sus vecinas +de charco. Se pica la carne de las piernas (la restante ni se pica ni se +corre, merece el más profundo desprecio) y se sazona con especias, pan +rallado, sal, yemas crudas y caldo de garbanzos con manteca. Una vez +sazonada, hay que procurar que no se desazone. + +Debe procederse á la confección de las albondiguillas con el mayor aseo +posible, un cuarto de hora antes de servirlas, según unos; quince +minutos, según otros. Se les da un tamaño regular, es decir, mayor que +el de los perdigones, pero menor que el de las bolas del puente de +Segovia, y se las cuaja (según la receta original) con «llema de uebo y +cumo del y Món». + +Hay muchas personas que sienten repugnancia ante la consideración de que +van á comer bactracios, y antes se llevarían á la boca las ancas de +todos sus parientes que las de una sola rana. Mejor dicho: les pasa lo +que á algunos individuos, que no aguantan ancas. + +Pero, escrúpulos aparte, lo cierto es que las ranas con el guiso +referido resultan exquisitas, y prueba de ello es que Alcibiades y +Temístocles no pedían á sus asistentes otro desayuno que ancas de rana +griega. + +No sé quién será el inventor del expresado guiso; pero bien puede +asegurarse que no debía de ser rana. + + + + +_Poesías culinarias._ + + + + +EL ESPÁRRAGO EXPANSIVO + + +AUTOBIOGRAFIA + + «Yo he nacido alguna vez. + El cómo no me lo explico. + ¿Cuál fué mi nombre? Perico. + ¿Cuál fué mi pueblo? Aranjuez. + + Yo me crié sin mantillas, + sólo con agua del Tajo, + y no costó gran trabajo + sacarme de mis casillas. + + Cuando hecho un mozo me ví, + condenado me encontré + al destierro, aunque no sé + qué delito cometí. + + Y como aquí nadie auxilia + al de humilde condición, + me cortaron en unión + de veinte de mi familia, + + sujetándome ¡ay de mí! + con ellos de un modo tal, + que me duró la señal + todo el tiempo que viví. + + Llegué á Madrid con calor. + Fuí conducido al mercado + y desde allí trasladado + al puesto de un vendedor, + + donde al punto me echó el ojo + una cocinera impía + que copó mi compañía, + mejor dicho, mi manojo. + + Inés Franco, á quien envidio + por su gracia seductora, + fué la verdadera autora + del cruel esparraguicidio. + + Ella me mandó cocer + en uno de los peroles + de la casa. ¡Caracoles + con el baño de placer! + + Quedé más blando que un higo + ¡y gruñí más entre dientes!... + Que lo digan mis parientes, + ¡los que cocían conmigo! + + En fin, tras el baño aquel + me colocó una real moza + en una fuente de loza + que puso sobre el mantel. + + Estuvo un rato Inés Franco + si me muerde ó no me muerde. + ¡Y al fin me mordió lo verde! + ¡Y al fin me chupó lo blanco! + + No hacía lo que Canuto, + su esposo, que se zampaba + lo blanco y después tiraba + lo verde el cacho de bruto. + + Con verdadero deleite + Inés hizo mi succión, + tras de darme un remojón + en vinagre, sal y aceite. + + Tales meneos llevé + sobre el plato, que hube ya + de decir: «¡Que se me va + la cabeza!» ¡Y se me fué! + + Inés dijo con franqueza + que la volvíamos loca, + y cuando llegué á su boca + llegué sin pies ni cabeza. + + Las muelas de Inés después + hicieron en mí un desmoche; + caí en un _saco de noche_ + que lleva por dentro Inés, + + y allí me encontré reunidos + muchos manjares variados, + que por lo desmejorados + estaban desconocidos. + + Me tiene oculto mi dueña. + Ya veis, aunque no estoy mal, + que mi situación actual + nada tiene de halagüeña. + + ¿Y puedo yo predecir + mi porvenir? No, señor. + ¡Pensarlo me causa horror! + ¡¡Qué oscuro es mi porvenir!! + + + + +UN ALMUERZO + + ¿Conque he de almorzar contigo? + ¡Cuánto lo agradezco, Luisa! + Sentémonos, que ya sacan + el primer plato... ¿Judías? + No sé por qué se me vienen + á la memoria tus primas, + las que pusieron la casa + de préstamos en Sevilla. + ¿Atún en salsa? Me gusta. + ¡Tu padre está bueno, chica! + Me le he encontrado en la calle + hace tres ó cuatro días. + ¡Hola! ¿Pavo en pepitoria? + Creo tener á la vista + á tu abuelo... El pobrecito + por el pavo se moría. + Ya acabé... ¡Calla! ¿Chuletas + de cerdo? Son cosa rica. + Díme, ¿tu tío el canónigo + sigue tan gordo en Galicia? + Lo celebro... ¿Estas son truchas + en escabeche? ¡Qué finas! + No sé por qué me recuerdan + á tu madre. ¡Pobrecilla! + ¿Qué traen ahora? ¿Un cabrito? + Es una pieza hermosísima. + ¡Me acuerdo más de tu esposo!... + ¡Qué bien está en Filipinas! + Ya hemos llegado á los postres. + Los postres son mi delicia. + ¡Hola! Bizcochos borrachos... + ¿Tus hermanos en Montilla + seguirán lo mismo siempre? + Dios les conserve la guita. + ¡Buen dulce de calabaza + gastamos, querida amiga! + Me parece que estoy viendo, + aquí en nuestra compañía, + á tu tío el diputado. + ¡Qué calabaza tan rica! + ¿También hay _Anís del Mono_ + para fin de la comida? + ¿Será el anís de tu primo? + ¡Qué generoso y qué... lila! + + * * * + + * * * + + ¡Ajajá! Ya he terminado. + Mil gracias, amiga mía. + Mas permite que te ruegue + que, si á otro almuerzo me invitas, + no me des las mismas cosas; + porque, si me das las mismas, + se me va á estar figurando + que me como á tu familia. + + + + +EL BIZCOCHO DE LAS MONJAS + + + En la grata confección + de bizcochos excelentes + son asombro de las gentes + las monjitas de Chinchón. + + Y así como sé que hay varios + sujetos cuyos favores + pagan ellas con labores, + cajitas y escapularios, + + á mí, en pago de un escrito + que hubieron de encomendarme, + resolvieron obsequiarme + con un bizcocho manguito. + + Dicen que sor Victorina + lo hizo con fe: no lo sé; + ello es que puso más fe + que azúcar, huevo y harina. + + ¡Qué bizcocho! Desde allá + me lo mandaron á mí, + y dije en cuanto lo ví: + «¡Demontre, qué duro está!» + + Sin duda llevaba mucho, + mucho tiempo de estar hecho, + así es que me fuí derecho + en busca de un buen serrucho + + para poderlo partir; + mas no lo pude lograr. + ¡Yo, qué modo de apretar! + ¡El, qué modo de crujir! + + Con un cuchillo sencillo + quise después darle un tajo, + y tras de mucho trabajo + lo que partí fué el cuchillo. + + Luego, para que cediera, + le di un martillazo bueno; + ¡y el bizcocho tan sereno, + sin ofenderse siquiera! + + Después, llorándole yo, + de cosas tristes le hablé; + pero todo inútil fué, + porque no se _enterneció_. + + El trance era pistonudo + y pedí auxilio á Barroso, + que es heredero _forzoso_ + y debe de ser forzudo, + + y cual si partiese leña, + le hirió con el hacha impía; + ¡pero el bizcocho seguía + tan duro como una peña! + + Desesperado, tiré + cuatro tiros al bizcocho, + y otros cuatro: total, ocho; + ¡pues nada, ni le asusté! + + Por fin, á la superiora + de las madres de Chinchón + la hice saber el _tesón_ + de su bizcocho, y ahora + + me responde que no acierta + la causa, pues para mí + lo habían sacado allí + del estanque de la huerta, + + donde con gran interés + un sacristán que era cojo + lo tuvo puesto en remojo + desde el año veintitrés. + + Así que venció á los bronces + y triunfó del pedernal, + tiré el bizcocho al corral, + y he vivido desde entonces + + sin saber el paradero + que Dios le ha dado, hasta ayer, + que pasé por el taller + de Benito el cerrajero. + + ¿Sabéis lo que á la sazón + era el yunque de Benito? + Pues el bizcocho manguito + de las monjas de Chinchón. + + + + +Á UNA PRIMA TACAÑA + + + Mi estimada prima Concha: + ¡Se necesita un tupé + superior para volverme + á convidar á comer + cuando aún no se me ha olvidado + lo que pasó la otra vez, + gracias á lo miserable + que el Señor te quiso hacer! + Menos mal que, escarmentado + (malhaya tu aviso, amén), + no asistiré á tu comida + sin llevar dentro un bistek. + Por cierto que Inés, tu fámula, + bien te secunda. ¡Rediez + con la comida ilusoria + que nos puso su _merced_! + ¿Quizá, Concha, te figuras + que yo no recuerdo que + nos dio primero unas ostras + desalquiladas la Inés? + Dijo que eran «pa abrir boca» + y en efecto, dijo bien, + pues al verlas, con un palmo + de boca abierta quedé. + ¿Á quién se le ocurre ¡oh, Concha! + darme dos ostras ó tres + sin el bicho que en el centro + suelen las conchas tener? + Sopa de fideos finos + rezaba, el _menu-cartel_; + pero tan finos los puso + que no los pudimos ver. + ¡Y qué paella más rica + nos sirvió luego después! + Trasladé á mi plato un grano + de arroz y le pregunté + si sabía el paradero + de las tajadas. "No sé + --contestó.--Yo no me trato + con eso que dice usted." + Lengua era el plato segundo, + y yo me acuerdo muy bien + de que Inés sacó la lengua, + ¡pero yo no la caté! + Pues ¿y los tan anunciados + cangrejos? ¡Qué chasco aquél! + Me dijo Inés que se habían + fugado á medio cocer, + y los andaba buscando + por todo el distrito el juez. + Y con la broma te ahorraste + los cangrejitos también. + Después de darme unas truchas + pintadas en un papel, + tu economía más cómica + indudablemente fué + la del flan. ¡No se me olvida! + ¿No recuerdas tú que, en vez + de darme realmente flan, + me estuviste hablando de él? + Si me diste la _castaña_ + (que es un postre de chipén) + _y me la diste con queso_, + ¿qué más pude apetecer? + Cuando salí de tu casa, + excuso decirte que + tenía más apetito + que el que no come en un mes. + Y claro está, cuantas cosas + luego á la vista me eché, + me pareció, cara prima, + que eran cosas de comer. + El tintero, desde donde + llevo la pluma al papel, + se me figuró una jícara + de chocolate de á seis + reales libra; la cabeza + de un amigo mío, que es + magistrado, parecióme + que era un melón de Añover; + mi cartera, un entrecot; + el reloj que en la pared + tengo colgado, creí + que era un jamón de Avilés; + mis zapatillas, un par + de lenguados _al gratín_, + y un atún escabechado + la mamá de mi mujer. + Y no me comí los muebles + y una buena parte de + la familia, porque fuí + desde tu casa al Inglés. + En fin, si has de hacer conmigo + lo que hiciste la otra vez, + vale más que no me invites, + ¡no me invites á comer! + + + + +¡PARECE MENTIRA! + + + Casta, la pastelera de Burguillos, + fabrica con serrín los bartolillos, + con sebo los pasteles confecciona + y añade al chantilly zaragatona. + ¡Y aún hay quien dice, conociendo á Casta, + que es persona que tiene buena _pasta_! + + + + +COMESTIBLES + +_(Á mi amigo V. S.)_ + + + No me vengas, querido, con más discursos + para probar que tiene pocos recursos + respecto á la pitanza Valdegalletas, + ¡ese escondido pueblo donde vegetas! + En Madrid es en donde pasa por primo + quien compra comestibles, ¡Hay cada timo!... + La industria de lo falso vive y se extiende, + y es de guardarropía cuanto se vende. + ¡Dichoso tú que, pobre y enamorado, + comerás desde el día que te has casado + sólo pan y cebolla con tu parienta, + aunque no es la comida muy suculenta! + En cambio yo, gozando de estos lugares, + como, por mi desgracia, falsos manjares, + que en la tienda me cuestan muchos _doblones_, + y después en mi casa retortijones. + Ayer comí en la fonda, por la mañana, + á la inglesa, á la rusa y á la italiana, + y aunque probé en la mesa no ser cobarde, + el _conflicto europeo_ vino más tarde. + Hoy se adultera todo, mas con tal maña + que hay géneros que al Verbo dan la castaña. + Hoy se fabrican huevos artificiales, + hasta en laboratorios municipales. + Hoy tienen gran salida los embuchados + con lomo de jumenta confeccionados. + Hoy se venden pimientos de la Rioja + hechos de suela vieja con funda roja. + Hoy hay jerez, burdeos y otros cien vinos + que realmente son purgas con nombres finos. + Y no digamos nada del chocolate: + ¿ser de cacao y azúcar? ¡Qué disparate! + Hoy el queso es patata, cal la tapioca, + el bacalao es pleita y asfalto el moka, + y no hay ultramarinos acreditados + que no tengan productos falsificados. + Esto no es cosa mía: lo ha referido + un joven que en mi barrio se ha establecido. + ¡Qué orejones de yute vende en su tienda, + sin que haya parroquiano que lo comprenda! + ¡Qué lenguados más ricos saca el muchacho + de alfombras inservibles de su despacho! + Las corta en pedacitos, los adereza + con un caldo sacado de su cabeza, + los mete en unos botes, y á Dios le asombra + el dinero que saca de aquella alfombra. + ¡Y después nos extraña que haya en la villa + tanto niño inocente con _alfombrilla!_... + Nada, querido amigo, vive mil años, + no envidies á quien sufre tales engaños, + y hasta que Dios aumente tu corta renta + come pan y cebolla con tu parienta! + + + + +PAELLA MORROCOTUDA + + + --Ruperta, ¿quién ha llamado? + --Un mozo. + --¿Qué quiere? + --Trae + un cesto lleno de cosas + de la plazuela del Carmen. + --Pues coge el cesto y conmigo + vente á la cocina á escape. + Tú no haces bien la paella + y hoy me propongo enseñarte. + --¿Usted sabe hacerla? + --¡Digo! + Mejor que el Cid. ¿Tú no sabes + que el primo de la nodriza + de un hermano de mi padre + pasó en Valencia dos meses? + --Sí lo sé. + --Pues no te extrañe + que yo tenga las paellas + en la masa de la sangre. + Vamos á empezar. Primero + dame esa cazuela grande. + + --Tome usted. + --Bueno. Ahora llénala + de arroz. + --¿Hasta arriba? + --Casi. + Acércame la aceitera. + --Tenga usted. + --Bien. Ahora sácate + de ese cesto que han traído + los dos pedazos de carne, + las almejas, la gallina, + seis cebollas, dos tomates, + cuatro morcillas enteras, + seis ó siete calamares, + diez cangrejos y un pedazo + de mero, sin olvidarte + de echar el hígado encima. + --¡Ya lo creo! ¿No he de echarle? + --Prepáralo bien; revuélvelo + en la cazuela, y añade + caracoles, longaniza, + jamón, aceite, vinagre, + menudillos, zanahorias, + alcachofas y guisantes. + --¡Qué atrocidad! ¿Y no echamos + un poco de chocolate? + --No; déjalo, que ello cueza + sobre la hornilla bastante. + Mientras me lavo y me peino, + del fogón no te separes, + y echa un ojo á la cazuela + para evitar un desastre. + --¿Que eche á la cazuela un ojo? + ¡Señora, no puedo echarle! + --¿Por qué no puedes, Ruperta? + --¡Señora, porque no cabe! + + +EPIGRAMA + + Contaba Cucufate de Avendaño + que nada en este mundo le hace daño. + --Ayer (decía), en el café de Prada, + me tomé un chocolate con tostada, + y detrás me di un baño. + --¿_Detrás_ se lo dió usted, don Cucufate? + ¡Buen tamaño tendría el chocolate! + + +¡VALIENTE TORTILLA! + + Hay en esta capital + una taberna indecente, + por delante de la cual + paso yo frecuentemente, + + y tiene un escaparate + donde hay pájaros muy tiesos, + habichuelas con tomate, + bacalao y otros excesos. + + Y así como observo bien, + si voy por aquella acera, + que cambia en un santiamén + los platos la tabernera, + + me pasma y me maravilla + el ver que nunca jamás + renueva cierta tortilla + que está allí entre lo demás. + + Y no hay que decir que cada + día es una diferente. + Siempre está allí colocada + la misma precisamente, + + ¡la misma! y lo afirmo yo, + porque conserva en un lado + tres motas negras (que no + son trufas, por de contado). + + Al verla, ni aun se entusiasma + el que tenga hambre canina. + ¡Si aquello es una boína + con aires de cataplasma! + + ¡Qué tortilla, San Ramón! + Yo afirmo con seriedad + que es la representación + de la inamovilidad. + + Siempre en su sitio la veo + tan lacia, tan escurrida, + y con un color tan feo + y tan cariacontecida!... + + No son exageraciones: + suda en llegando el estío, + y le salen sabañones + así que comienza el frío. + + Quien la compre la ha de hallar + tan seca como mi abuelo, + y la tendrá que afeitar, + porque hasta va echando pelo. + + En fin, ¿queréis verla? Está + muy fina conmigo, pues + tanto me conoce ya + de verme un mes y otro mes, + + que al pasar yo por orilla + de la tabernucha aquella, + me saluda la tortilla + y yo la saludo á ella. + + ¿Y á hacerlo así me someto + porque es una dama? No. + La saludo con respeto + porque es más vieja que yo. + + + + +MI DESPENSA + + + Una zafra de aceite de oliva + (¡del más malo, querido lector!) + con su tapa en la parte de arriba + y espita con llave en la parte inferior. + + Sobre tosco vasar, al que viste + colgadura de rojo papel, + un puchero que, si hoy tiene alpiste, + contuvo algún día riquísima miel. + + Una escarpia sujeta en el techo, + y pendiente del techo un cordón + con un gancho torcido y mal hecho + del cual debería colgar un jamón. + + Cinco latas de ricos pescados + que hace tiempo vacías están, + y entre tila, en un bote guardados, + algunos bizcochos del tiempo de Adán. + + Tres botellas de vino pequeñas + (del que apenas se puede beber) + y otras tres del mejor Valdepeñas + que por mi desgracia se ha echado á perder. + + Dentro de una cazuela de barro + avellanas, espliego y jabón, + y pegada en los bordes de un tarro + manteca de Flandes del propio Chinchón. + + Seis ó siete chorizos añejos + procedentes de añejo rocín, + y las pieles de varios conejos + colgadas de un clavo, no sé con qué fin. + + Junto á un plato que tiene tocino + y unos cuantos mendrugos de pan, + un cacharro con ajos, comino, + pimienta, guindilla, laurel y azafrán. + + Dentro de una tinaja, una arroba + de garbanzos que apenas se ven. + Atrancando la puerta, una escoba + (porque es una puerta que no cierra bien), + + y un boquete de medianería + que da paso á la luz y al calor. + ¡No contiene más cosas hoy día + mi pobre despensa, querido lector! + + + + +EPIGRAMAS + + + I + + Es tan goloso Procopio, + que á mozas que dan el opio + no hace el amor en su aldea; + porque al volverse jalea, + teme comerse á sí propio. + + + II + + En cantidad fabulosa + comió ayer berros Irene, + y aunque el cólico que hoy tiene, + según ella, es de otra cosa, + la causa del malestar + los berros deben de ser, + porque la pobre mujer + no cesa de berrear. + + + III + + --Buenas tardes, Leonor. + ¿Y tu esposo? + --Ahora saldrá. + En este momento está + pastando en el comedor. + --¿Pastando? ¡Qué bromas gastas! + Se va el hombre á resentir. + --No, tonta; quiero decir + que está tomando unas pastas. + + + + +Postres variados. + + + + +COSA RICA + + +Tócale el turno á un postre, cuyos datos acaban de llegar dulcemente á +nuestro culinario poder. + +Se llama «cosa rica», y se hace de la siguiente manera: Se compran (si +no existen de antemano en nuestra despensa) diez y seis huevos, diez y +seis onzas de azúcar diez y seis de harina y diez y seis de manteca de +vacas célibes (¡todo diez y seis!). Se les quita á los huevos la +cáscara, porque estorba. Se bate la manteca con la mano, pues con el pie +no es de buen tono, y se van echando encima los huevos, el azúcar y la +harina, por este orden, que es el que la etiqueta exige. Previamente +habráse tenido preparado un conveniente número de cajas de papel, por el +estilo de las que tienen para su uso particular las mantecadas de +Astorga. Ocúpanse estos débiles receptáculos, hasta la mitad, con la +masa referida y se les conduce amistosamente al horno, que no deberá +estar ni fu ni fa, ni fuerte ni frío. + +¿Qué resta? Comer la masa y tirar el papel. Hacer lo contrario sería una +necedad. + + + + +BIZCOCHOS ALMIBARADOS + + +Se coge un perol por las asas y en su fondo se deposita medio litro de +agua clara, es decir, de cualquier agua que no sea la del Lozoya; +quinientos gramos de azúcar, unas cortezas de limón del tiempo y un +huevo partido, con cascarón y clara. (La yema para el obispo.) + +Á una voz de la cocinera, romperá todo esto á cocer, y cuando se la suba +á las barbas, ¡zas! el almíbar será sometido á la colación por un paño +fino y de educación esmerada. + +En una vasija aparte se colocarán dos huevos y se batirán (no sabemos si +á pistola ó á sable). Inmediatamente se procederá á la limpieza del +perol, dejándole libre de residuos del almíbar y de moscas golosas; +vuélvese á echar en él el almíbar clarificado y por él van desfilando +uno á uno varios bizcochos anchos y pundonorosos, que previamente habrán +saludado en su vasija á los huevos batidos, teniendo sumo cuidado de que +no tomen mucho huevo ni mucho almíbar, pues el exceso de ambas cosas +podría mortificarlos. + +Después de los referidos baños de placer, quedarán los bizcochos en +disposición de ser devorados, no sin haberlos rociado antes con canela +fina y haberles dado la unción con el almíbar que haya quedado +incólume. + +Este postre es excelente, y prueba de ello es que en la real mesa de +Carlos V figuraba diariamente y que el propio Godofredo de Bullón, al +emprender la primera cruzada contra los moros, se zampó catorce +bizcochos y no cesó de relamerse durante su gloriosa expedición. + + + + +DULCE DE CASTAÑAS + + +Se llega uno en dos brincos al castañar más próximo, se llena de +castañas los bolsillos y regresa uno á su hogar con el sano propósito de +hacer el dulce cuyo título encabeza estas cortas pero honradas líneas. + +Se extrae á las castañas de su estuche natural, ó lo que es lo mismo, se +las despoja de la cáscara, aun exponiéndolas á que se constipen, y se +las zambulle en un cacharro que previamente habrá sentado sus reales en +una hornilla provista de lumbre caliente. + +Cuando las castañas se hayan enternecido mucho, se las desuella y se las +invita á pasar por un colador de buenos antecedentes. + +Se pesa la pasta y se la mezcla con una cantidad de almíbar cuya +azucarada base pese otro tanto que la pasta, para que no se tengan +envidia ni se tomen rencor. + +Á cada libra esterlina de castañas debe corresponder otra de azúcar +dulce y medio cuartillo de agua, que no sea de Loeches, y en la cual no +se haya lavado nadie todavía. + +Durante media hora de reloj (precisamente de reloj) se mueve la mezcla +expresada sin manifestar cansancio, hasta que quede lo mismo que una +natilla incandescente, y una vez pasada, pesada y posada, se deposita en +tarros que no hayan tenido belladona ni otro marisco análogo, y +cubriéndolos con un papel sujeto con un cordelito, ó bien con una liga, +se dejan reposar hasta que llegue el feliz momento de que su contenido +sea devorado. + +El dulce de castañas es excelente, y puede asegurarse que á quien se le +dé no se le da la castaña. + +García del Castañar, Concha Castañeda, el general Castaños y el barón de +la Castaña han sido muy devotos del postre mencionado. ¡Naturalmente! + + + + +CREMA DE FRESAS + + +Cógese (con cuidado de no dejarlo caer sobre un pie) un perol de tamaño +natural, y en su cavidad metálica colócanse dos cucharadas pequeñas de +harina de trigo pequeño, bien tamizada, ocho yemas amarillentas y dos +onzas de azúcar en polvo fino. Á esta mezcla se le da movimiento con un +honrado mimbre, y á los cinco minutos y dos segundos se le incorpora +cuartillo y medio de leche de cabras hirviendo (no las cabras), sin que +cese el movimiento de la crema hasta que se halle en un estado de +alarmante espesor. Colócase ésta en el tan aplaudido baño de doña +Mariquita por espacio de diez minutos: se le agrega 15 gramos de +gelatina disoluta, y al hacer salir del baño á la crema, en lugar de +secarla con una sábana, se le pasa por un colador lo más atento posible, +dejándola enfriar como á cualquier hijo de vecino. Así las cosas, se le +añade el líquido producido por una libra de fresas que habrán sido +previamente despanzurradas sin contemplación alguna, ó pasadas, no por +exceso de madurez, sino por un cedazo bondadoso. Mezclada la pasta de +las fresas con la crema, se coloca en un molde de figura caprichosa, +como, por ejemplo, una torre árabe, ó la cabeza de San Juan Bautista, y +el molde dentro de un cacharro mayor que él, cuyo contenido sea hielo +del más frío que haya. Momentos antes de servir este postre (después +no), se le saca del molde, se le acomoda en una fuente y se le rodea, +para mayor honra suya, de bizcochitos ó de lenguas de gato mudo. + +¿Y saben ustedes lo que les digo? Que está muy rico. Palabra. + +(Las cantidades indicadas son para diez personas, ó bien para nueve si +una de ellas come por dos.) + + + + +PASTELILLOS Á LA ESPUELA + + +Para medio kilo de harina en polvo póngase una copa de leche de vaca, +cien gramos de manteca del mismo bactracio y otro tanto de la de cerdo +vegetal. Añádase á esto un poco de sal, tres huevos huérfanos de cáscara +y la esencia que se quiera, no siendo esencia de trementina. Mézclese +todo hasta que quede convertido en una pasta simpática susceptible de +ser extendida sobre una mesa ó sobre un catre, siendo preferible lo +primero. Trabájese durante un prudencial colapso de tiempo y no con el +rollo, sino con las manos que se ha de comer la tierra, tratando al +amasijo como quien jabona y restrega una chambra. Extiéndase un pedazo +de la masa sobre un pedazo de la mesa, dejándolo con el rollo del grueso +de una peseta (no en perros, sino en plata), y córtese con la espuela en +trozos de figuras caprichosas al par que honestas. Fríanse los +pastelillos en aceite hasta que estén dorados á fuego. Concédaseles el +retiro, cúbraseles cariñosamente con una manteleta de azúcar en polvo y +condúzcaseles á la mesa en palanquín. + +¿Por qué se llaman _á la espuela_ estos pastelillos? Porque, según queda +indicado, interviene en su confección el instrumento denominado _espuela +de repostero_; no vaya á figurarse el lector que se trata de la espuela +del jinete y que al aplicársela á los trozos de masa, éstos comienzan á +galopar por la cocina. + + + + +TARTA DE MANZANAS + + +Se pone uno el pañuelo á la cabeza, coge la cesta, se dirige á una +frutería de buena traza y allí escoge medio kilo de manzanas robustas y +sin alifafe alguno. Conducidas al hogar, les quita uno el pellejo, ya +con el cuchillo, ora con la murmuración despiadada. Cuando hayan quedado +desenfundadas y huérfanas de pipas, se las obliga á cocer en almíbar +claro hasta que se quieran tomar la molestia de hacerse una pasta, que, +si no resulta lo bastante espesa, puede quedarlo mediante la ingerencia +de un escuadrón de bizcochos despachurrados. Para untar el molde donde +ha de meterse á la tarta en cintura es preciso quemar previamente +azúcar, substancia que arde sin necesidad de ser rociada con petróleo. +Untado el molde, se echa la pasta dentro, pues echarla fuera acusaría +falta de juicio en la tartera, ó sea en la confeccionadora de la tarta. +Lleno ya el recipiente, se le hace tomar un baño de placer (sin ropa) +que, ó mucho me equivoco, ó es el tan reputado baño de María. Después se +saca del molde la pasta y se sirve con buenos modos. + +La tarta de manzana constituye un postre muy estimable y su invención +data de los tiempos más remotos. Como que hay quien dice que la fruta +prohibida fué devorada, no al natural, sino en forma de tarta, por +nuestra madre Eva (q. e. p. d.). + + + + +SOPA DE ALMENDRA + + +Bueno es reunir almendras de toda confianza y machacárselas uno mismo, +aun á riesgo de reventarse un dedo; pero más cómodo es llegarse á una +confitería honrada y comprar pasta de almendra, en cantidad suficiente +para hacer una abundante sopa. + +Con el auxilio de un cuchillo, que tenga filo, se parte la pasta en +fragmentos, y éstos irán á parar á una apreciable cacerola que, llena de +agua clara, se pone sobre la hornilla oscura, dentro de la cual habrá +lumbre, porque si no sería difícil la cocción. + +Se mueve el líquido mientras cuece, ya sea con una badila, ya con un +paraguas, hasta que se disuelve bien la pasta, y al propio tiempo se le +echan pedacillos de pan, que navegan en el blanco elemento hirviente y +acaban por esponjarse de gusto sin exhalar un lamento «á pesar del calor +que hace allí». + +Á unos les gusta calentita la sopa de almendra y á otros fría y aun +trasnochada. + +Hay quien echa en ella cebolleta picada y unos cangrejitos; pero debe +considerársele como un loco rematado. + +Constituye la sopa de almendra el clásico postre de la Noche-Buena; y la +costumbre data del tiempo del Patriarca San José, quien, siendo párvulo +aún, machacaba almendras y se las comía delante del nacimiento que le +habían comprado sus respetables padres en Santa Cruz. + + + + +ARROPE + + +Se escogen uvas maduras, y si no las hay más que verdes, se las obliga á +madurar por la buena. + +Luego se las extrae el corazón, se las desuella, se las machaca y se las +pone al fuego dentro de una caldera, porque fuera serían capaces de +huir. + +Como se ve, no es posible darles más disgustos en menos tiempo. + +Así que empieza el hervor, se espuma el caldo con mimo y se le añaden +dos cucharadas de greda en polvo, que al caer en el líquido producen +gran efervescencia y gran excitación en el ánimo de las desfiguradas +uvas. Esta bromita de la greda y del espumado se ha de repetir, según +los sagrados cánones, hasta que no se note efervescencia ninguna. +Entonces se aparta del fuego el fatigado líquido y se le permite que +quede en reposo y aun en meditación profunda durante un día completo, +aunque éste sea festivo ó lluvioso. Quedará el líquido más claro que +chocolate de huésped de los de seis reales con asistencia... de insectos +variados, y se le pondrá á cocer (no al huésped) hasta que adquiera +bastante consistencia y no pueda quejarse de frío. + +Un poco antes se hará tomar baños de asiento en el caldo referido á +numerosos y distinguidos trozos de membrillo, melocotón, pera, melón, +calabaza y otros mariscos análogos, cuidando mucho de que en la caldera +no caiga por descuido algún ratón ó alguna zapatilla. + +El arrope es postre ordinario, aunque de buen corazón, y su antigüedad +en las mesas de los seres humanos se remonta á los tiempos más antiguos. + +Cuéntase que Atila obsequiaba á sus soldados con arrope. Séneca murió en +un baño de arrope manchego. + +Y hasta hay quien asegura que la familia de Noé se arropaba también por +las noches. + + + + + +WALESKI + + +Se ponen seis huevos, pudiendo encargar de ésta operación preliminar á +una ó más gallinas complacientes. + +Se baten las seis yemas con encarnizamiento en una vasija modesta, y en +otra de mayores pretensiones se baten desesperadamente las seis claras +que habían vivido dentro del cascarón en compañía de las susodichas +yemas. + +No se dará reposo á las claras hasta que dejen de ser claras para ser +espesas; y por su parte las yemas no se darán por satisfechas hasta que +estén en cinta, ó formen cinta. + +Á las claras se las bautizará con ron; y tanto con ellas como con las +yemas se irá mezclando azúcar, que será recibida en el seno de unas y +otras como dulcísima y copiosa nevada. + +En media taza de agua, ó mejor dicho en una taza completa, pero llena de +agua en su mitad inferior (no en la superior), se disuelve cola de +pescado (que no esté frito). + +¿Cuánta cola? Una onza. (Ya ha habido quien ha entendido que la onza +eran 16 duros de cola y ha tenido con ella para encolar á todos sus +parientes.) + +Se disuelve la cola en el agua, meneándola como un perro lo hace cuando +está satisfecho de su suerte. + +Se incorporan las yemas á las claras en la vasija _do aquestas yacen_ y +se las mueve hasta producirlas vértigos. + +Después de bien trabadas, se les añade la cola sin dejar el movimiento, +y en un molde untado previamente con una cosa que acaba _en ina_ (no +recuerdo si glicerina ó hemoglobina, ó estricnina), se echa la masa, +encargándola mucho que no se salga de allí hasta que llegue la hora de +volcar el molde en una fuente, y no de vecindad. + +Este plato tiene la ventaja de que no necesita lumbre para su +confección, en lo cual se parece mucho á la ensalada de lechuga. + +Tiende este postre á ponerse correoso con el transcurso del tiempo. Así +es que si se deja de un día para otro, al tomar uno su ración de Waleski +parece que lo que uno se come es un par de guantes en mediano uso, ó una +zapatilla en dulce. + +Por eso lo mejor es comerlo pronto... y que siente bien. + + + + + +QUESO Á LA CHANTILLY + + +Ante todo debe uno adquirir la propiedad ó cuando menos la posesión de +un vaso de nata y dos vasos de leche. La receta de donde tomamos estos +datos no expresa de qué animal ha de ser la indicada leche; pero después +de descartar la merluza, la comadreja y otros muchos, debemos fijarnos +en la oveja, la vaca y la cabra, y elegir cualquiera de ellas. Procédese +á calentar la leche y la nata, añadiendo diez y seis duros de azúcar, ó +sea una onza, más un aroma cualquiera, á gusto del consumidor. Cuando +esté caliente (no el consumidor, sino el amasijo), se pasa por un tamiz +y se le aconseja que se enfríe. + +¿Se necesita cuajo para continuar la confección del queso? Sí, señor, +hace falta un poco de cuajo macerado (cuajo de macero) con agua, para +unirlo á la mezcla láctea, y se pasa todo por un paño, procurando que +este paño no esté muy sucio. Mete uno el queso en el interior del molde +(porque meter el molde en el interior del queso sería perder el tiempo) +y lo pone á cuajar en el rescoldo. + +En cuanto uno ha dejado enfriar el queso, se le escurre con un colador y +se coloca sobre un paño, echándole polvos de azúcar fina para endulzar +su situación. + +Para servir el queso á la Chantilly (según la receta) se pone sobre una +servilleta, ésta sobre un plato y el plato sobre la mesa. Bien hace el +autor en detallarlo así, pues pudiera una cocinera torpe colocar la +servilleta sobre el queso y la mesa sobre el plato. Y esto sería dársela +con queso á los comensales. + +Personas conocedoras del postre de referencia lo elogian con entusiasmo. +Un ilustre militar comió queso á la Chantilly concluída la batalla de +Alcolea. Pues bien, ayer tarde paseaba por el Prado relamiéndose +todavía... + + + + + +TARTA DE MOKA + + +El que quiera hacer este postre tiene que reunir, ante todo, abundante +Moka, aunque esto parezca una porquería á primera vista. Después debe +proceder á un concienzudo lavatorio de manos, á fin de que éstas puedan +intervenir por sí mismas y no por medio de representante en la +confección de la tarta. + +¿Saben ustedes lo que viene á ser un cuarto de kilo de manteca de vacas? +Pues eso es precisamente lo que hay que batir con la mano y con el +azúcar que por clasificación le corresponda. + +Cuando la manteca está ya bien batida, y aun abatida por causa de tanto +zarandeo, ¡cataplum! se la administra una ducha de café frío que, á ser +posible, esté tan cargado como yo lo suelo estar algunos días. + +Sobre el poco fértil suelo de un molde hueco, y sobre las honradas +paredes del mismo, se colocan, cual baldosines enternecidos, unos +cuantos bizcochos de horma derecha. Encima de ellos se pone una capa de +pasta de café cuidando de impedir que se apolille; sobre la capa una +tanda de bizcochos, como si dijéramos, una tanda de valses, y así +sucesivamente, hasta que se acaben los ingredientes, pues todo se acaba +en este mundo. + +Hecho esto, se saca del molde la tarta, y para que por la diferencia de +temperatura no se impresione y coja un catarro tártaro, se la cubre +amorosamente con una manteleta de almendra muy picada y rajas de +limoncillo párvulo. + +Hay quien encuentra tan rico este manjar, que pierde la razón, y algunos +historiadores sostienen que la verdadera causa de la perturbación de +doña Juana la Loca fué el abuso de las tartas de café, pues la infeliz +hasta las tomaba en combinación con el cocido. + + + + +TORTILLA SOUFLÉE DE COÑAC + + +Se coge un martillo y con él se rompen seis huevos de gallina, diciendo +después á las yemas y á las claras, respectivamente: + + «Ustedes por allí,--vosotras por allá.» + +Ó lo que es lo mismo, se separa á las unas de las otras. Á las yemas se +les echa dos onzas de azúcar en polvo cortés y fino. Á las claras no se +les echa polvo ninguno por esta vez. + +Adquirida una espátula de madera (cosa sumamente fácil, pues en +cualquier parte hay espátulas), se comienza á mover con ella las +azucaradas yemas hasta que se muestren satisfechas por lo espesas y por +lo finas. Entonces, cuando menos lo esperan, ¡cataplum! se les bautiza +con una copa de coñac. (¡Líbreme Dios de copiar esta palabra tal y como +aparece en la receta original!) + +No hacen falta más ingredientes. El intríngulis está en la confección. + +Ante todo la cocinera procurará tener el horno fuerte, aunque sea á +costa de frotarle con emulsión Scott ó con hierro Bravais. Bate las +claras «asta» (así lo dice el original; como quien dice ¡cuerno!) hasta +que estén á punto de merengue, y sin encomendarse á Dios ni al diablo +las mezcla con las yemas, colocando la argamasa resultante en una fuente +de metal blanco (todo lo más blanco posible) untada previamente con +manteca de vacas taurinas. Con la hoja del cuchillo se arregla la pasta +en la fuente haciéndola que adopte cualquier forma caprichosa, como por +ejemplo: un paisaje de Suiza, una corrida de toros, el Concilio de +Trento, etc.; y sin más requilorios meterá la pasta en el horno la +cocinera, hasta que se le ponga doradita la parte de arriba y la de +abajo. + +La tortilla, una vez que ha estado en el horno el tiempo preciso, se +siente orgullosa y se hincha mucho; entonces se la espolvorea con azúcar +para halagar su coquetería y se sirve inmediatamente á la mesa, debiendo +apresurarse los comensales á concluir con ella (no con la mesa), pues si +dejan que baje la hinchazón, más bien que una tortilla souflée creerán +que se comen una boina en mediano uso. + + + + +BUÑUELOS DE CREMA + + +Copio lo siguiente de una receta que se han dignado facilitarme: + +«Se toma medio kilo de arena (esto es sin duda una equivocación del +original, pues debe decir «harina»). Se deslíe con tres huevos y seis +yemas (que vienen á ser nueve yemas y tres claras), un poco de limón ó +de naranja de la época actual, medio cuartillo de nata (sin flor), otro +medio de jugo lácteo de ubre de vaca conservadora y cien gramos de +azúcar en dulce. Se pone todo á coser (otra equivocación: debe decir +cocer, porque en esto no caben costuras). Cuece diez monitos (léase +minutos); y espesada la crema, se extiende sobre una moza (debe ser +«mesa») de mármol espolvoreada de harina, dejándola del grueso de una +pulga (indudablemente es «pulgada»). + +En cuanto la musa (debe ser la «masa») se ha quedado fría (para lo cual +basta sorprenderla con una noticia desagradable), se corta en pedacitos +que se arrullan (será que se arrollan) entre las manos. Se echan á freír +en aceite de cerdo ó manteca de olivas (esto debe de estar tergiversado) +y se espolvorean con azúcar bien mullida (¿será molida?), con lo cual +quedan ya los pedazos en disposición de comerse.» ¿Unos á otros? No. +Querrá decir que quedan en disposición de ser comidos, pero esto es +innecesario consignarlo, porque ¿á qué otro uso puede dedicar ningún +cristiano los buñuelos de crema? + + + + +TORTAS DE MANTECA + + +Cogemos al azar una receta con el fin de comentarla y nos encontramos +que dice así: «Para hacer las tortas de manteca se necesita media libra +de manteca, media de azúcar, cuatro huevos y dos jícaras de vino blanco. +Se amasa todo con harina, se corta la masa, se hacen tres agujeritos +(¿eh?), se untan de huevo batido con azúcar y se llevan al horno». + +COMENTARIOS: 1.º Es muy justo que en las tortas de manteca se reserve á +la manteca el papel de protagonista. 2.º Se habla de una media de +azúcar. Conocíamos las de seda y las de algodón; pero no las de azúcar, +que, por cierto, deben de congeniar perfectamente con los trajes de lana +dulce. Por supuesto que, colocadas en unas buenas pantorrillas, se +bastarían por si solas para constituir un postre de rechupete, aun sin +manteca. 3.º Después siguen cuatro huevos. Vienen á constituir la +escolta de la manteca y de la media. ¡Si hasta parece que estaría mejor +decir: cuatro huevos y un cabo! 4.º Las dos jícaras aludidas, mejor que +de vino blanco, serían de loza blanca y, á ser posible, no huérfanas de +asa. El vino ocupará precisamente la parte interior de las jícaras. 5.º +Respecto á la harina, suponemos que, aunque no lo especifica la receta, +deberá ser de arroz ó de trigo: porque la harina de linaza no le "diría" +del todo bien, además de que ésa ya sería harina de otro costal. 6.º Se +amasa todo. ¿Con qué? Con paciencia. Luego se corta la masa. Esto no +quiere decir que la masa se echa á perder. Es que hay que hacerla +«piazos»; ¿Y con qué? Lo más adecuado es el cuchillo. Si no le hay, +puede usarse el hacha, ó á lo sumo la piqueta. + +Nos encontramos luego con la sorpresa agradable de que hay que hacer +tres agujeritos. ¡Cielos! ¿Para qué serán? ¿Y dónde habrá que hacerlos? +¿En la masa? ¿En la cocinera? ¿En la pared? ¡Vaya usted á saber! + +Después se le unta con huevo «abatido» á la torta (así como si fuéramos +á afeitarla), y quieras que no, y puesto que ella por su pie no iría +nunca, se la conduce al horno, del horno á la mesa y de la mesa á la +boca. Después... después no le queda que hacer al comensal más que +relamerse de gusto, y si aún le parece poco, relamer á toda la familia. + + + + +ROSCA DE ALMENDRA + + +Llegada á nuestro poder la receta de este plato, vemos que dice al pie +de la letra lo siguiente: + +"Obténgase media libra de jamón cocido antes, media libra de ternera, +también cocida, y un cuarterón de almendras machacadas. Se une todo con +seis huevos batidos, y si está bien de sal, se hace una rosca y se fríe +en manteca (que la cocinera tendrá muy fuerte), después de rebozada en +pan rallado hasta que se quede muy doradita." + +Y ahora vienen las aclaraciones: 1.º No especifica la receta cuánto +tiempo antes deberá estar cocido el jamón Á nuestro juicio, no debe +pasar de tres ó cuatro años. 2.º La ternera deberá estar cocida también, +para evitar envidias. 3.º Aunque no expresa con qué han de machacarse +las almendras, recomendarnos el mazo ó el almirez. El puño cerrado no es +á propósito, y la cabeza, no siendo completamente calva, presenta +inconvenientes capilares para la maceración. 4.º Los huevos que hayan de +ser batidos (parece que se trata de un grupo de insurrectos) han de +estar frescos. Para estas batidas es necesaria mucha frescura. 5.º El +que esté bien de sal, para lo cual sólo es competente el paladar de la +cocinera, depende del estado de ánimo en que ésta se encuentre. 6.º El +hacer la rosca es cosa más grave de lo que parece, y sobre este punto +son muy delicadas las aclaraciones. 7.º Respecto á la manteca no dice la +receta de qué animal ha de ser; pero la vaca ó el cerdo son los más +indicados. Emplear manteca de cocodrilo ó de recaudador de +contribuciones sería un disparate mayúsculo. 8.º Á juzgar por el texto +de la receta, no se sabe si es á la cocinera á quien hay que rebozar +para que quede doradita; pero debemos presumir que es á la rosca. + +Finalmente, una vez hecha la rosca en la cocina, lo que procede, es +deshacerla en el comedor. + +¡Tejer y destejer! ¡Esta es la vida! + + + + +BIZCOCHOS FRITOS + + +Primero hay que dirigirse á una confitería decente, pedir bizcochos de +soletilla y pagarlos (si se puede). + +Una vez comprados los bizcochos y puesta á la lumbre una apreciable +sartén provista de manteca de vacas reformistas, se prepara una crema +clara con vistas á natilla espesa, y no decimos cómo se hace ésta porque +desde el presidente del Consejo de ministros hasta el golfo más modesto, +saben lo que es una natilla, cuántos son sus componentes y cuál su +importancia en la sociedad. + +Pues bien, la parte inferior ó plana de cada bizcocho, puesta hacia +arriba, se cubre honestamente con una cataplasma de crema, la cual se +abriga con otro bizcocho que colocado encima le sirve de tapadera +inamovible. + +Dispuestos los bizcochos por parejas como los guardias de seguridad +(aunque con la diferencia de que á éstos no les une crema ninguna), se +van echando en la ya mencionada manteca líquida y allí se fríen. ¡Qué +menos se puede exigir á unos bizcochos flotantes! + +Según van estando fritos se trasladan de la sartén á la fuente y de la +fuente al plato y del plato á la boca. + +Los bizcochos fritos constituyen un postre muy agradable, como podría +confirmarlo, si viviera, el emperador Carlo-Magno, que los comía, según +cuenta la historia, siempre que realizaba alguna conquista, y le +agradaban tanto, que no sólo se chupaba los dedos, sino que obligaba á +todos sus soldados á que se los chupasen. + + + + +SAMBAYONG DE JEREZ + + +Se coge por el rabo un cazo alto y estrecho y se echan en él tres copas +de Jerez, cuatro yemas de huevo, media copa de coñac Martel tres +estrellas (esto no quiere decir que se echen tres estrellas en el cazo; +alude á la marca del coñac) y cien gramos de azúcar fina y cortés. +Encima de la plancha del fogón (porque debajo estaría incómodo) se +coloca el cazo, y su contenido se mueve con unas banderillas de mimbre, +sin parar hasta que la mezcla se ponga espumosa, fina y doble que cuando +se echó en el cazo. (Es decir, que del cazo han de salir después del +movimiento ocho yemas, seis copas de Jerez y una copa de coñac Martel +seis estrellas.) + +Se retira la mezcla del calor bochornoso de la plancha y se sirve en +unas tazas de ponche (si no las hay de porcelana), antes del plato de +asado, constituyendo un manjar que ya lo hubieran querido para los días +de fiesta los emperadores romanos y los arzobispos etruscos. + +Se cuenta que Noé y su familia ya tomaban sambayong en el arca; pero +como carecían de tazas, lo tomaban todos á la vez en un artesón. + +Puede hacerse también el sambayong con champagne, vino blanco, tinto, +ron, chartreuse y otras hortalizas. Con lo que no debe confeccionarse es +con petróleo, ni con betún del calzado, porque estos ingredientes +pudieran tal vez no ser gratos á algunos paladares. + + + + +PANECILLOS DEL SANTO + + +Me refiero á los que se muestran á la intemperie, no á los exquisitos +fabricados en las confiterías de Madrid para casa de los padres. ¿Saben +ustedes cómo se confeccionan los toscos panecillos callejeros? Pues así: + +Primero se encomienda uno á San Antón y á su mantecoso secretario +particular, y después, si no se tiene barro á mano, manda uno por barro +á un pantano próximo. Obtenido el barro y colocado en un perol muy +grande, se le echa para cada kilo medio cuartillo de bencina, dos +cucharadas de cal hidráulica y cien gramos de pan del año 56, después de +machacarlo con una cabeza cualquiera y de pasarlo por un colador sin +agujeros. + +Puede tenerse preparado un horno fuerte; pero para destinarlo á otra +cosa, porque los panecillos no necesitan más que el fuego eterno. Se les +hierra en frío. + +Bien revueltos los antedichos ingredientes para lograr su posible +trabazón, se hace con la masa gran número de albóndigas, sobre las +cuales permanece sentada después, durante diez minutos, la familia del +fabricante, y una vez que hayan adquirido por tal medio su achatada +figura, se procede á la unión de todos en forma de montañas y á su +revoque inmediato. Los destinados á pasar por panecillos de limón +llevarán una capa de yeso blanco y los llamados de canela recibirán un +baño frío de carmín barato. + +Después se les pone á secar al sol por espacio de tres días, y una vez +obtenida la necesaria dureza (que se probará con unos cuantos tiros de +revólver), se les coloca para su venta sobre una mesita de pino con +faldamento de percal planchao. + +Del santo cólico subsiguiente se encargarán ellos solos; porque hasta +hay quien los come, demostrando un valor sin límites. Pero comúnmente +los compran como materiales de construcción, y en particular para +emplearlos mezclados con la grava en el afirmado de carreteras. + + + + +CANTARES DE UN GOLOSO + + + I + + Quisiera yo ser un santo + para ir al cielo, en un vuelo, + porque allí será un encanto + comer tocino del cielo. + + + II + + Hay dos cosas en el mundo + que me parecen muy bien: + la jalea de guayaba + y el jaleo de Jerez. + + + III + + No creas que está empeñado + el traje que ayer me has visto: + es que era de lana dulce + y anoche me lo he comido. + + + IV + + Porque él sea almibarado + no gruñas, madre querida, + que de ese modo á su lado + será más dulce mi vida. + + + V + + + De los hijos de mi patria + nadie el arrojo discute. + ¡Qué no ha de dar una tierra + que tuvo un general Dulce! + + + VI + + + En un convento de Ostende + hay capuchinas muy finas, + y aquí Martinho las vende. + ¡Olé por las capuchinas! + + + VII + + Anda el goloso Cernuda + tras la tartamuda Marta. + No la quiere por lo muda, + que la quiere por lo tarta. + + + VIII + + ¡Mira que te come el coco!» + me decían de pequeño, + y hoy soy yo quien se lo come: + ¡lo que _cambean_ los tiempos! + + + IX + + Anda y vete de mi vera, + borracho de los demonios. + ¡Qué lástima que tus padres + no te hayan hecho bizcocho! + + + X + + Madrecita de mi alma, + daría yo mi fortuna + porque estuviese admitido + tomar la miel con azúcar. + + + XI + + Así como algunos dicen: + «¡Recontra! ¡Concho! ¡Carape!» + yo grito cuando me enfado: + «¡Recoco! ¡Acitrón! ¡Guirlache!» + + + XII + + Tu dorada cabellera + vale, niña, un dineral, + pero ¡ay! el cabello de ángel + vale muchísimo más. + + + XIII + + Dicen, al verme tan loco, + y al verte, niña, tan fresca, + que yo parezco demente + y tú pareces de menta. + + + XIV + + No toco más á los dulces + que suele ofrecer Pilar. + La eché mano á un limoncillo, + ¡y me dió una _bofetá_! + + + + +_Platos especiales_ + + + + +MERLUZA DE CERDO + + +Á un cuartillo de leche de burras, que haya cocido por espacio de diez +minutos en un embudo de metal, se le agrega un manojo de perejil +moscado, quince gramos de lejía Fénix, una jícara de creosota y seis +metros de canela en rama, haciendo hervir toda esta mezcla hasta que +quede reducida á la nada. Cuando ya no exista ni rastro de todo ello, se +compra una liebre de buenos antecedentes y se prensa todo lo posible +colocándola debajo de una nodriza montañesa, después de sacarla los +ojos. + +Al mismo tiempo se tendrán partidos en rodajas dos pepinos de América y +dos piñas de Leganés, ó viceversa, cuyas rodajas se rebozarán con +belladona y se tendrán en el baño de María Santísima por espacio de tres +meses, hasta que la liebre prensada haya procreado debajo de la nodriza. +En seguida se machacan en un mortero dos ó tres berenjenas y se vuelcan +en un cuartillo de limón helado, cuidando de que no se inflamen. + +Se pasa todo esto por un tamiz y se le introduce á la liebre en las +entrañas, cosa que agradece mucho el animal, porque le produce +cosquilleo en los hipocondrios y se los refresca. + +Colocada la liebre en una fuente de Lozoya y rodeada de la piña, de los +pepinos y de unas cuantas cucharadas de orujo recién ordeñado, se sirve +á los comensales, que no recuerdan, seguramente, haber probado en su +vida un plato como la merluza de cerdo. + + + + +BACALAO DE TERNERA + + +Después de encomendarse á las once mil vírgenes, se cría con mucho +cuidado y no menos leche una ternera de buena familia. Se la ceba, se la +hace exhalar el postrer suspiro, cuando menos lo espere, y se la +descuartiza con exquisita amabilidad. + +Al propio tiempo, y en establo aparte, se cría con gran solicitud un +abadejo nacido en cuna humilde, si que también húmeda. Igualmente se le +ceba, se le decapita, cortándole la cabeza, y se le baña en agua de +rosas, después de sacarle la raspa, pero sin tirarla, porque luego puede +aprovecharse para hacer tortilla á las finas raspas. + +Á los mencionados trozos de ternera se les pica severamente, y se les +mezcla en un periquete con perejil vegetal, comino rústico y nuez +amoscada, formando con todo ello una cataplasma muy apreciable. + +Previamente se habrán puesto á la lumbre unas parras pequeñas +(parrillas, que decimos los cocineros cultos), y cuando rompen ellas á +cocer se las cubre con tocino de bacalao, dividido en trozos del tamaño +ordinario de las medias suelas. Encima de cada trozo se coloca una +pellada de picadillo de la ternera, y encima otra suela de bacalao á +modo de tapadera y con sus bisagras correspondientes. + +Se churruscan estos paquetes mixtos, que tanto gusto dan á los +aficionados á promiscuar, y se les da la vuelta con la mano izquierda +(para no achicharrarse la derecha) hasta que queden doraditos. + +En seguida se trasladan por su pie á una fuente más ancha que mi +conciencia y más larga que mis alcances, aunque no tan honda como mis +penas. Y una vez la fuente sobre la mesa, los comensales son muy dueños +de tomar ó dejar el contenido de aquélla, debiendo preferir dejarlo, si +quieren seguir caminando por el sendero de la vida. + +El inventor del bacalao de ternera fué un padre agustino que había sido +cocinero antes que fraile, y se lo estuvo poniendo á su comunidad todos +los viernes de cuaresma, hasta que cierto día, cantando las tinieblas, +falleció á consecuencia, precisamente, de un cólico miserere. O +miserable, como dice mi portera. + + + + + +PICADILLO DE CERDO VIRGEN + +Á LA CONSTANTINOPOLITANA + + +Se comprarán dos kilos de lomo de cerdo turco. Y se pagarán, si es +posible. Sobre un tajo de tamaño natural, ó sobre la cabeza del +recaudador de contribuciones más próximo, será picado el lomo con esmero +y con una badila. Una vez picado (sólo una), será conducido al fondo de +una cacerola untada de antemano con aceite de ricino y será condenado al +fuego de la hornilla por espacio de diez minutos, tapando bien la vasija +con un cartapacio de cuero. En otra cacerola se habrán echado (quizá por +efecto del cansancio) un pimiento sin rabo, un ajo sin cara, veintinueve +piñones con su cáscara, dos cucharadas de aguardiente alcanforado y +veinte centímetros de papel de Armenia. + +Se moverá todo esto por espacio de veinticuatro horas con un peine, +hasta que haga espuma (si es que quiere hacerla), y añadiéndole medio +kilo de arrope y unas raspaduras de catre de tijera, se dejará reposar á +la pasta resultante. Así que haya reposado, se la filtrará por una +servilleta ó por un chaleco de Bayona, depositándola inmediatamente en +una sartén, sobre fuego lento, pero continuo. Ya en ebullición, y +cuando menos lo espere, ¡zas! se la sorprende con los dos kilos de lomo +de cerdo y no se interrumpe la cocción sino para añadir una caña de +manzanilla y dos cucharadas de manteca fresca de literatas suizas. Se +deja enfriar todo el guiso, y á los ocho días puede tirarse, ó servirse, +para lo cual será colocado, con toda la coquetería que exige el cerdo, +sobre una fuente cualquiera, como la de la Teja ó la del Berro, en la +seguridad de que los comensales que tengan valor para probar el tal +plato no lo tendrán seguramente para repetir. + +Este picadillo, que resulta excelente, era por cierto uno de los +manjares favoritos del Gran Turco, que lo tomaba siempre que salía á +pelear contra los cristianos ó á comprarse calcetines de algodón. + + + + + +MOJAMA AL CHANTILLY + + +Ante todo, se santigua uno y pone á su alcance los elementos siguientes: +50 centímetros de mojama fresca, cuatro ajos (sin puños), un pedazo de +cola de carpintero, veinte gramos de cacahuet de Abisinia, medio +cuartillo de vinagre de yema y otro medio de leche de burra, dos hojas +de escarola, dos cascarones de huevo y una cucharada de polvos +insecticidas. + +Se parte la mojama en 500 pedazos iguales con un serrucho, se los macera +con un paraguas, y revueltos con tomate en rama y chocolate sin canela, +se les coloca sobre la hornilla dentro de una sombrerera de cartón. + +Así las cosas, mezcla uno la leche de yema con el vinagre de burra, ó +viceversa, y lo pone á enfriar al sol. + +En un plato, aparte, se baten las hojas de escarola hasta que levanten +espuma, y entonces se les echa cuatro ajos (aunque haya señoras delante) +y se les hace pasar por un tamiz de pleita mal humorada. + +Métese luego la cola en una cesta de mimbres seguida de los cascarones. +Mézclase todo lo referido y tápase con una mitra episcopal bien untada +de cerato simple. Se mete en el horno la sombrerera después de echarla +dentro unos cuantos polvos, y así se tiene el tiempo necesario para que +se reblandezca y suelte todo el jugo. + +Transcurridas dos semanas, se saca la sombrerera del horno; se vierte el +guiso en una fuente tan honda como mis pesares y se coloca sobre la +mesa, porque colocarla debajo sería un desatino. + +Alrededor puede ponerse una bonita colección de picatostes ó rábanos +tostados, ó cisco de retama. + +El que una vez prueba este plato, luego no sabe ya comer otra cosa. ¿Por +lo bueno que lo encuentra? No; ¡porque fallece! + + + + + +Á TODO AQUEL LECTOR + +QUE HUBIERE COMIDO + + +Así como me tomé la libertad de ofrecerte en las primeras páginas de +este trabajo y á guisa (ó más bien á guiso) de prólogo unas cuantas +advertencias para antes de comer y durante la comida, aquí debería yo +cerrar mis desahogos culinarios con otras tantas observaciones +higiénico-sociales relativas á lo que debes hacer después de haber +comido. Pero la falta de espacio por un lado y lo delicado del asunto +por otro, me impiden cumplir contigo como quisiera, limitándome á darte +este par de consejos de última hora: + +No te dediques á trabajos intelectuales ni materiales después de haber +comido. Antes, tampoco. + +Si se te hace penosa la digestión de la comida, no quieras procurarte el +alivio con lomo adobado, sino con magnesia efervescente, á no ser que lo +que te dé guerra sea tinta de calamares, pues en este caso no hay nada +como las empanadillas de papel secante. + +Ignoro si existe disposición alguna eclesiástica, civil ó militar que +determine con fijeza el tiempo que los residuos alimenticios han de +permanecer formando parte de nuestro ser por la parte de adentro. Así, +pues, haz respecto á este punto aquello que buenamente puedas, dejando +llegar los acontecimientos por sus pasos contados, siempre que una +demora excesiva no te obligue á hacer lo que los delegados de la +autoridad en los _meetings_ tumultuosos: desalojar el local por medios +violentos, para lo cual suele hacer falta Dios y _ayuda_, y acaso las +penas del _purgatorio_. + +Antes de poner el punto final (porque después no sería posible) voy á +decir dos palabras, sólo dos palabras, respecto al _aprovechamiento de +las sobras_, cosa de suma importancia en las casas particulares, aunque +no tanto como en los establecimientos públicos. + +Casi todos los residuos de las buenas comidas son aprovechables; y hay +cocineras, y aun señoras apañaditas, que hacen con ellos verdaderas +diabluras en alas de la más laudable economía. + +Al día siguiente de celebrado un banquete, son de rigor las tan +renombradas croquetas ó las no menos aplaudidas albóndigas, que llevan +al ánimo del comensal gratos recuerdos del pasado festín ó amargas +remembranzas de la indigestión á que tal vez dió lugar. + +La ropa vieja, la menestra complicada, la tortilla misteriosa y el arroz +con incrustaciones indescifrables, son platos impuestos por el furor +_aprovechatorio_ de las señoras arregladas. + +Á muchas personas les repugna comer en las fondas por temor de que en el +_menu_ figuren manjares usados. Y figuran con desconsoladora frecuencia. + +En nuestros domicilios tampoco es conveniente arrojar á la basura los +sobrantes de las comidas con el fútil pretexto de que ya han servido una +vez, cuando puede hacerse con ellos, disfrazándolos convenientemente, +variados platos de fantasía. + +Pero no hay que sacar de quicio las cosas, como cierta señora que sólo +con el caparazón de un pollo simpático y las raspas de una merluza +distinguida quiso hacer un soberbio timbal de macarrones, y no pudiendo +lograrlo, se conformó con aplicar aquellos ingredientes á la confección +de unos bollos para tomar el chocolate, que, según su autora, la +supieron á gloria, pero que al día siguiente se la llevaron á la tumba +fría, en unión de una criada y un gato, copartícipes del famoso arreglo. + +Con esto, lector querido, y con desear que no se te indigesten las +presentes páginas, tan desprovistas de sal, doy fin á mi trabajo, te +saludo y me retiro modestamente por el foro. + + + + +ÚLTIMA HORA + +¡ME HAN MATADO! + + + ¿No sabes lo que me ocurre, + queridísimo lector? + Pues una desgracia enorme, + una desventura atroz. + Soy desde chico un goloso + de los de marca mayor, + y sin duda por lo mucho + que mi estómago abusó, + salen ahora mis doctores + diciéndome á toda voz: + «No comas en adelante + cosas que tengan dulzor + y toma en lugar de azúcar + bicarbonato de sos[3], + y ojo al Cristo, porque es grave + tu presente situación.» + Como madre á quien separan + de los hijos que crió, + como frágil barquichuela + que se queda sin timón, + como gallo que despluman + para echarlo en el arroz, + como joven á quien sacan + quince muelas y un raigón, + ó como órgano que queda + sin fuelle, ó como reloj + que pierde la maquinaria, + ¡así me he quedado yo! + ¿Ya para mí qué es la vida? + Una desesperación. + ¿Se me antoja un pastelillo? + Tengo que exclamar:--¡Horror! + Y en lugar de aquellas cremas + da feliz recordación, + tengo que comprar guindillas + ó mojama ó coliflor. + ¿Crees que puedo llevar trajes + de lana _dulce_? Ya no. + Ni admito ya de mis novias + dulces miradas de amor, + ni tengo la buena _pasta_ + que siempre me distinguió, + ni me como _como enantes_ + diez duquesas de un tirón. + Nada de hablar en _finústico_ + ni de vestir _comme il faut_: + ¡ser un chico _almibarado_ + sería mi perdición! + El busto del general + Dulce, que en un velador + de mi casa está, lo tiro + mañana por el balcón. + Y voy á romper las cartas + de mi prima Leonor, + porque es monja _capuchina_, + y á quitarle á mi _chapeau_ + las alas _abarquilladas_. + ¿Yo barquillos? ¡No, por Dios! + Estos doctores ilustres, + con el deseo mejor, + me han hecho á mí la... receta + de una manera feroz! + + En fin, para que conozcas + lo grande que es mi temor, + yo, que siempre le he pedido + una muerte dulce á Dios, + hoy le retiro mi ruego, + pues sé que, en mi situación, + si tengo una muerte _dulce_... + ¡me voy á poner peor! + + + + +ÍNDICE + + +Páginas. + +_Á todo aquel lector que tenga la costumbre de comer_ 7 + +¿Debe haber flores en la mesa? 17 + +¿Cómo se debe tomar el café? 18 + +_Recetas de guisos_ (40) 19 + +_Poesías culinarias_: + +El espárrago expansivo 89 + +Un almuerzo 92 + +El bizcocho de las monjas 94 + +Á una prima tacaña 97 + +Comestibles 101 + +Una paella morrocotuda 103 + +¡Valiente tortilla! 106 + +Mi despensa 108 + +Epigramas 110 + +_Postres variados_ (ocho) 111 + +Cantares de un goloso 142 + +_Platos especiales_ 145 + +_Á todo aquel lector que hubiere comido_ 154 + +_Última hora_.--¡Me han matado! 157 + + +LIBROS DE JUAN PÉREZ ZÚÑIGA + +Cosas, poesías y artículos. + +Desafinaciones, poesías. + +Gárgaras poéticas, poesías. + +Guasa viva, poesías y artículos. + +Pampiroladas, poesías. + +Piruetas, poesías y artículos. + +Zuñigadas, poesías. (No se halla á la venta.) + +Cosquillas, poesías y artículos. + +Cocina cómica, recetas y otras cosas. + +Paella festiva, poesías. + + +OBRAS TEATRALES (EN UN ACTO) + +La manía de papá, juguete cómico. + +¡Felicidades!, juguete cómico. + +El señor Castaño, zarzuela. + +¡Viva la Pepa!, zarzuela. + +Los tíos, zarzuela. + +El quinto cielo, pasillo lírico. + +Las goteras, zarzuela. + +La lucha por la existencia, fantasía lírica. + +El salva-vidas, juguete cómico. + +La india brava, zarzuela cómica. + +El mártir de las veladas, monólogo. + +Las obras 5.ª, 6.ª, 7.ª y 8.ª, en colaboración con don José Díaz de +Quijano. + +Cocina cómica se halla de venta en las principales librerías al precio +de 2 pesetas. + +Los pedidos á casa del autor, calle del Fúcar, 19 y 21, ó á la +Administración del _Madrid Cómico_. + + +NOTAS: + +[1] Las obras más curiosas que yo conozco entre las del género, son el +_Manual del perfecto deshuesador de guindas_, escrito por el ilustre +pinche francés Mr. Marron, y un _Tratado teórico-práctico de la +restauración de las alcachofas usadas_, debido á la infundiosa pluma de +D. Primitivo Cogolludo, manchego. + +[2] Debe decir "centímetros". + +[3] a. + + + + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Cocina cómica, by Juan Pérez Zúñiga + +*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 40595 *** |
