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| author | Roger Frank <rfrank@pglaf.org> | 2025-10-14 20:13:06 -0700 |
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Reginaldo de Lizárraga. + </title> + <link rel="coverpage" href="images/cover.jpg" /> + <style type="text/css"> + +body { + margin-left: 10%; + margin-right: 10%; +} + + h1,h2 { + text-align: center; /* all headings centered */ + clear: both; + line-height: 2; + margin-top: 2em; + margin-bottom: 2em; +} + +p { + margin-top: .75em; + text-align: justify; + margin-bottom: .75em; +} + +.p2 {margin-top: 2em;} +.p6 {margin-top: 6em;} +.p0 {margin-top: .15em; + margin-bottom: .15em;} + +hr { + width: 33%; + margin-top: 2em; + margin-bottom: 2em; + margin-left: auto; + margin-right: auto; + clear: both; +} + +hr.tb {width: 45%;} +hr.tbs {width: 30%;} +hr.chap {width: 65%} + +table { + margin-left: auto; + margin-right: auto; + margin-top: 2em; +} + + .tdl {text-align: left;} + .tdr {text-align: right;} + .tdc {text-align: center;} + +.pagenum { /* uncomment the next line for invisible page numbers */ + /* visibility: hidden; */ + position: absolute; + left: 92%; + font-size: smaller; + text-align: right; +} /* page numbers */ + + + + +.center {text-align: center;} + +.right {text-align: right;} + +.smcap {font-variant: small-caps;} + +.small {font-size: small;} + +.medium {font-size: medium;} + +.large {font-size: large;} + +.xlarge {font-size: x-large;} + +.u {text-decoration: underline;} + +.i2 {margin-left: 2em;} +.i4 {margin-left: 4em;} + +.caption {font-weight: bold;} + +/* Images */ +.figcenter { + margin: auto; + text-align: center; +} + + +/* Footnotes */ + +.footnote {margin-left: 10%; margin-right: 10%; font-size: 0.9em;} + +.footnote .label {position: absolute; right: 84%; text-align: right;} + +.fnanchor { + vertical-align: super; + font-size: .8em; + text-decoration: + none; +} + + +/* Transcriber's notes */ +.box {margin: auto; + text-align: center; + border: 1px solid; + padding: 1em; + background-color: #F0FFFF; + width: 25em;} + </style> + </head> +<body> + + +<pre> + +The Project Gutenberg EBook of Descripción colonial, libro primero (1/2), by +Reginaldo de Lizárraga + +This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with +almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org/license + + +Title: Descripción colonial, libro primero (1/2) + +Author: Reginaldo de Lizárraga + +Release Date: April 30, 2012 [EBook #39579] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DESCRIPCIÓN COLONIAL, 1/2 *** + + + + +Produced by Adrian Mastronardi, Carlos Colon and the Online +Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This +file was produced from images generously made available +by The Internet Archive/American Libraries.) + + + + + + +</pre> + + + + + + +<p class="p2 center large">BIBLIOTECA ARGENTINA +<span class="pagenum"><a name="Page_i" id="Page_i"></a></span></p> + +<p class="p2 center medium">PUBLICACIÓN MENSUAL DE LOS MEJORES LIBROS NACIONALES</p> + +<p class="p2 large center"><span class="smcap">Director</span>: RICARDO ROJAS</p> + +<p class="p2 large center"><b>13</b></p> + +<h1><b>Descripción Colonial</b></h1> + +<p class="p2 medium center">POR</p> + +<p class="p2 xlarge center"><b>Fr. Reginaldo de Lizárraga</b></p> + +<p class="p2 large center">(LIBRO PRIMERO)</p> + +<div class="figcenter"><img src="images/title.jpg" width="175" +height="175" alt="image1" title="" /></div> + + +<p class="p2 large center">BUENOS AIRES</p> + +<p class="p2 large center"><span class="smcap">Librería</span> +LA FACULTAD, <span class="smcap">de Juan Roldán</span></p> + +<p class="p2 medium center">436—<span class="smcap">Florida</span>—436</p> + +<p class="p2 large center">1916</p> + +<hr class="chap" /> +<p><span class="pagenum"><a name="Page_ii" id="Page_ii">[Pg ii]</a></span></p> + + +<h2><a name="ORIGENES_DE_ESTA_BIBLIOTECA" id="ORIGENES_DE_ESTA_BIBLIOTECA">ORÍGENES DE ESTA BIBLIOTECA</a> +</h2> + + +<p>I.—El año 1909, Ricardo Rojas proyectó por primera vez esta <span class="smcap">Biblioteca</span>, +como parte integrante de su más extenso plan de educación democrática, +que llamó <i>La Restauración Nacionalista</i>, en el informe sobre +nuestra enseñanza, presentado entonces al ministro de Instrucción Pública, +doctor Rómulo Naon. (Véase en la citada obra el capítulo VII, +páginas 430-434, y en el Apéndice, el acápite número 2, páginas 482-483.)</p> + +<p>II.—En 1910, Ricardo Rojas, delegado al Congreso de Bibliotecas, reunido +para el Centenario en Buenos Aires, renovó su iniciativa del año +anterior, concretándola más aun, y dicha asamblea de educadores la +aceptó por unanimidad, despues de oir, en sesión presidida por el profesor +Pablo Pizzurno, los fundamentos y propósitos del autor. (Véase el +proyecto y el voto pertinente del Congreso en <i>La Nación</i> y <i>La Prensa</i> +del mes de junio de 1910.)</p> + +<p>III.—En 1911, este proyecto de fundar una Biblioteca popular de autores +argentinos, fué adoptado por el presidente del Consejo de Educación +doctor José M. Ramos Mejía, quien, con la lealtad que le era ingénita, +llamó espontáneamente al autor de la idea para ofrecerle la dirección y +le pidió que redactara un informe ó prospecto sobre la proyectada Biblioteca. +Ricardo Rojas accedió, indicando los mismos autores que publicaremos +nosotros, con idéntico formato, precio y periodicidad; pero +la renuncia del presidente Ramos Mejía, frustró tan generosa tentativa. +(Véase en el <i>Monitor de la Educación Común</i>, tomo XXXIX, número +466, páginas 105-112, los antecedentes de este asunto y el proyecto +de Rojas.)</p> + +<p>IV.—En 1912, la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, confió +á Ricardo Rojas la nueva cátedra de «Historia de la Literatura Argentina» +y en la conferencia inaugural de su curso, leída el 7 de junio de +1914 en el anfiteatro de dicha facultad, encareció la urgencia de organizar, +como base de sus estudios, la bibliografía nacional, restaurando +textos corrompidos ó divulgando los olvidados, á fin de popularizar +sus enseñanzas. (Véase dicha conferencia, parágrafo X, en el tomo XXI +de la Revista de la Universidad de Buenos Aires.)</p> + +<p>V.—En 1913, la iniciativa teórica de Ricardo Rojas, tan lentamente +madurada, se convirtió en resolución de fundar la <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span> +por iniciativa particular, y no disponiendo él de medios para hacerlo, +nos convenció de que debíamos acompañarlo como editores en +esta empresa de cultura popular, según tuvimos ocasion de publicarlo +entonces, en nuestro primer prospecto dirigido á los futuros suscriptores. +(Véase nuestra circular, que se titula <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span>, fechada +y repartida en julio de 1914.)</p> + +<p>VI.—Tal es el origen, públicamente documentado, de la <span class="smcap">Biblioteca +Argentina</span> que Ricardo Rojas dirigirá, por el derecho que le da su iniciativa +y su versación en estas cuestiones. Realizaremos esta empresa +casi en la misma forma y con los mismos libros del proyecto que presentó +al doctor Ramos Mejía. La sanción que esta idea recibiera en el Ministerio +de Instrucción Pública (1909), en el Congreso de Bibliotecas Populares +(1910), en el Consejo de Educación (1911), han influído en nuestro +ánimo, pero declaramos que nuestra confianza estriba, sobre todo, +en el sólido prestigio de su iniciador. Nuestro éxito dependerá, no de la +idea, sino del plan y el método. Lo que no hizo el Estado, lo hará la iniciativa +particular. Desde 1914 hemos esperado para lanzarnos á la publicidad, +tener un número discreto de suscriptores. Ya lo tenemos; pero +aun con ellos, esta es una aventura patriótica, y probamos no perseguir +ganancias, con sólo invocar el delicado trabajo que demanda cada tomo +al Director, y el precio popular de nuestras ediciones.</p> + +<p><span class="smcap">El Editor.</span></p> + +<p class="p2 center"><span class="xlarge">BIBLIOTECA ARGENTINA</span> +<span class="pagenum"><a name="Page_iii" id="Page_iii">[Pg iii]</a></span></p> + +<p class="p2 large center"><b>Volumen 13</b></p> + +<p class="p2 center large">BIBLIOTECA ARGENTINA +<span class="pagenum"><a name="Page_iv" id="Page_iv"></a></span></p> + +<p class="p2 center medium">PUBLICACIÓN MENSUAL DE LOS MEJORES LIBROS NACIONALES</p> + +<p class="p2 large center"><span class="smcap">Director</span>: RICARDO ROJAS</p> + +<p class="p2 large center"><b>13</b></p> + +<h1><b>Descripción Colonial</b></h1> + +<p class="p2 medium center">POR</p> + +<p class="p2 xlarge center"><b>Fr. Reginaldo de Lizárraga</b></p> + +<p class="p2 large center">(LIBRO PRIMERO)</p> + +<div class="figcenter"><img src="images/title.jpg" width="175" +height="175" alt="image1" title="" /></div> + +<p class="p2 large center">BUENOS AIRES</p> + +<p class="p2 large center"><span class="smcap">Librería</span> +LA FACULTAD, <span class="smcap">de Juan Roldán</span></p> + +<p class="p2 medium center">436—<span class="smcap">Florida</span>—436</p> + +<p class="p2 large center">1916</p> + +<p class="p2"><span class="pagenum"><a name="Page_v" id="Page_v">[Pg v]</a></span></p> + +<h2><a name="INDICE" id="INDICE">ÍNDICE</a></h2> + +<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="signature"> + +<tr> + <td> </td> + <td> </td> + <td class="tdr u">Págs.</td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdl" colspan="2"><a href="#NOTICIA_PRELIMINAR"> + <span class="smcap">Noticia Preliminar</span>, por <span class="smcap">Ricardo Rojas</span>.</a></td> + <td class="tdr"><a href="#NOTICIA_PRELIMINAR">11</a></td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdc large" colspan="3">LIBRO PRIMERO</td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdl" colspan="3"><span class="smcap">Descripción breve de toda la tierra del Perú, + Tucumán, Río de la Plata y Chile, para el Excelentísimo Señor Conde de Lemus y Andrada, + presidente del Consejo real de Indias, por Fr. Reginaldo de Lizárraga.</span></td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdr" valign="top"><a href="#CAPITULO_PRIMERO">I.</a></td><td class="tdl"> + —De la descripción del Perú. De qué gente procedan los indios.</td> + <td class="tdr"><a href="#CAPITULO_PRIMERO">39</a></td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdr"><a href="#CAPITULO_II">II.</a></td> + <td class="tdl">—De la descripción del Pirú.</td> + <td class="tdr"><a href="#CAPITULO_II">42</a></td> +</tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_III">III.</a></td><td class="tdl"> +—Prosíguese la descripción del Perú.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_III">43</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IV">IV.</a></td><td class="tdl"> +—De la punta de Santa Helena.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IV">44</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_V">V.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo de Guayaquil.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_V">46</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VI">VI.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Chicama.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VI">54</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VII">VII.</a></td><td class="tdl"> +—De Tumbes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VII">56</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VIII">VIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del rio de Motape.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VIII">57</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IX">IX.</a></td><td class="tdl"> +—Del puerto de Paita.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IX">58</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_X">X.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Piura.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_X">58</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XI">XI.</a></td><td class="tdl"> +—[Del valle de Xayanca].</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XI">60</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XII">XII.</a></td><td class="tdl"> +—De los Llanos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XII">60</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIII">XIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del camino de la costa.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIII">64</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIV">XIV.</a></td><td class="tdl"> +—De los demás valles.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIV">65</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XV">XV.</a></td><td class="tdl"> +—De Nuestra Señora de Guadalupe.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XV">66</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVI">XVI.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Chicama.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVI">66</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVII">XVII.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Trujillo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVII">68</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVIII">XVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la[s] guaca[s] de Trujillo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVIII">73</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIX">XIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Sancta.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIX">76</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XX">XX.</a></td><td class="tdl"> +—De los demás valles á Los Reyes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XX">77</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXI">XXI.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle y ciudad de Los Reyes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXI">79</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXII">XXII.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Los Reyes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXII">82</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIII">XXIII.</a></td><td class="tdl"> +—De nuestro Convento.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIII">86</a> +<span class="pagenum"><a name="Page_vi" id="Page_vi">[Pg vi]</a></span></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIV">XXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De las Capillas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIV">88</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXV">XXV.</a></td><td class="tdl"> +—De las capillas del lado de la Epístola.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXV">91</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVI">XXVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la capilla de las Reliquias.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVI">93</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVII">XXVII.</a></td><td class="tdl"> +—De los Provinciales [que] han augmentado el convento.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVII">95</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVIII">XXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los Provinciales de nuestra Orden.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVIII">97</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIX">XXIX.</a></td><td class="tdl"> +—De los demás Provinciales de nuestra Orden.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIX">98</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXX">XXX.</a></td><td class="tdl"> +—De los restantes Provinciales de nuestra Orden.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXX">102</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXI">XXXI.</a></td><td class="tdl"> +—De los religiosos que sustenta.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXI">105</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXII">XXXII.</a></td><td class="tdl"> +—De los Obispos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXII">105</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIII">XXXIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento de San Francisco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIII">110</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIV">XXXIV.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento de San Augustin.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIV">112</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXV">XXXV.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento de la Merced.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXV">114</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVI">XXXVI.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento del Nombre de Jesús.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVI">114</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVII">XXXVII.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento de los Descalzos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVII">115</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVIII">XXXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del monasterio de la Encarnación.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVIII">116</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIX">XXXIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del monasterio de la Concepción.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIX">118</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XL">XL.</a></td><td class="tdl"> +—Del monasterio de la Trinidad.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XL">119</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLI">XLI.</a></td><td class="tdl"> +—Del monasterio de las Descalzas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLI">120</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLII">XLII.</a></td><td class="tdl"> +—De la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLII">121</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIII">XLIII.</a></td><td class="tdl"> +—De las cofradías desta ciudad.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIII">123</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIV">XLIV.</a></td><td class="tdl"> +—De la capilla de la Cárcel.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIV">125</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLV">XLV.</a></td><td class="tdl"> +—De la Universidad.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLV">127</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVI">XLVI.</a></td><td class="tdl"> +—De los Colegios.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVI">128</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVII">XLVII.</a></td><td class="tdl"> +—De la capilla de Nuestra Señora de Copacavana.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVII">128</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVIII">XLVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los hospitales.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVIII">129</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIX">XLIX.</a></td><td class="tdl"> +—De la iglesia Mayor.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIX">132</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_L">L.</a></td><td class="tdl"> +—De los edificios.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_L">133</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LI">LI.</a></td><td class="tdl"> +—De los vestidos de las mujeres.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LI">134</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LII">LII.</a></td><td class="tdl"> +—Del acompañamiento del Santísimo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LII">135</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIII">LIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la cristiandad deste pueblo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIII">138</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIV">LIV.</a></td><td class="tdl"> +—Las cosas contrarias á esta ciudad.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIV">140</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LV">LV.</a></td><td class="tdl"> +—De las calidades de los nacidos en ella.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LV">142</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVI">LVI.</a></td><td class="tdl"> +—Del puerto y pueblo del Callao.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVI">143</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVII">LVII.</a></td><td class="tdl"> +—De los valles que se siguen.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVII">146</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVIII">LVIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Cañete.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVIII">148</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIX">LIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Chincha.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIX">151</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LX">LX.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Pisco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LX">155</a> +<span class="pagenum"><a name="Page_vii" id="Page_vii">[Pg vii]</a></span></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXI">LXI.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Ica.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXI">156</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXII">LXII.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Guayuri.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXII">157</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIII">LXIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de la Nasca.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIII">158</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">LXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De otros valles siguientes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">158</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">LXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De otros valles siguientes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">159</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXV">LXV.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle [de] Camaná.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXV">160</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVI">LXVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Arequipa.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVI">162</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVII">LXVII.</a></td><td class="tdl"> +—Del puerto Arica.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVII">164</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVIII">LXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los demás valles hasta Copiapó.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVIII">167</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIX">LXIX.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Quito.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIX">172</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXX">LXX.</a></td><td class="tdl"> +—De la provincia de los Quijos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXX">176</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXI">LXXI.</a></td><td class="tdl"> +—De Riobamba y Tumibamba.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXI">178</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXII">LXXII.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad llamada Loja.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXII">182</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIII">LXXIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la provincia de Cajamarca.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIII">183</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIV">LXXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Chachapoyas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIV">184</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXV">LXXV.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad [de] Guánuco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXV">185</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr" valign="top"><a href="#CAPITULO_LXXVI">LXXVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la villa de Oropesa, llamada por otro nombre Guancavilca.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVI">187</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr" valign="top"><a href="#CAPITULO_LXXVII">LXXVII.</a></td><td class="tdl"> +—Del asiento de Minas Choclococ[h]a, por otro nombre Castrovirreina.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVII">190</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVIII">LXXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad [de] Guamanga.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVIII">191</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIX">LXXIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del rio y caminos de Guamanga al Cuzco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIX">194</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXX">LXXX.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad llamada El Cuzco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXX">197</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXI">LXXXI.</a></td><td class="tdl"> +—De los Andes del Cuzco y Coca.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXI">203</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXII">LXXXII.</a></td><td class="tdl"> +—Prosíguese el camino del Cuzco á Vilcanota.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXII">208</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIII">LXXXIII.</a></td><td class="tdl"> +—Prosigue el camino al Collao.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIII">211</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIV">LXXXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De la laguna de Chucuito.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIV">212</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXV">LXXXV.</a></td><td class="tdl"> +—De los pueblos que hay en esta provincia de Chucuito.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXV">216</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVI">LXXXVI.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo [de] Copacavana.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVI">218</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVII">LXXXVII.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo [de] Cepita y [De]s[a]guadero.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVII">224</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVIII">LXXXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo de Tiaguanaco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVIII">226</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIX">LXXXIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del camino de Omasuyo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIX">227</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XC">XC.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de La Paz.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XC">229</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCI">XCI.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo Calamarca y demás provincias del Collao.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCI">230</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCII">XCII.</a></td><td class="tdl"> +—Del tambo de Caracollo y camino por los valles hasta La Plata.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCII">231</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIII">XCIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los valles y pueblos desde Cliza á Misque.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIII">235</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIV">XCIV.</a></td><td class="tdl"> +—De la provincia de Santa Cruz de la Sierra.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIV">239</a> +<span class="pagenum"><a name="Page_viii" id="Page_viii">[Pg viii]</a></span></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCV">XCV.</a></td><td class="tdl"> +—Prosigue el camino de Mizque á la ciudad de la Plata.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCV">245</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVI">XCVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de La Plata.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVI">246</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVII">XCVII.</a></td><td class="tdl"> +—De otro camino para la ciudad de La Plata.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVII">253</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVIII">XCVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los pueblos de españoles en valles cerca de los Chiriguanas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVIII">257</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIX">XCIX.</a></td><td class="tdl"> +—De los Chiriguanas y sus calidades.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIX">258</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_C">C.</a></td><td class="tdl"> +—Del cerro de Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_C">263</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CI">CI.</a></td><td class="tdl"> +—Del cerro de Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CI">269</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CII">CII.</a></td><td class="tdl"> +—Las vueltas que ha dado Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CII">271</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIII">CIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la abundancia de que goza Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIII">273</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIV">CIV.</a></td><td class="tdl"> +—De las perroquias de Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIV">275</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CV">CV.</a></td><td class="tdl"> +—De las cofradías.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CV">277</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVI">CVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la destemplanza de Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVI">279</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVII">CVII.</a></td><td class="tdl"> +—De la provincia de las Chichas y Lipes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVII">280</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVIII">CVIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle Tarija.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVIII">281</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIX">CIX.</a></td><td class="tdl"> +—De otros pueblos en frontera y la tierra adentro de los Chiriguanas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIX">286</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CX">CX.</a></td><td class="tdl"> +—Del cerro llamado Porco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CX">287</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXI">CXI.</a></td><td class="tdl"> +—Del camino de Porco á Arica.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXI">288</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXII">CXII.</a></td><td class="tdl"> +—De la calidad y costumbres de los indios destos reinos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXII">290</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIII">CXIII.</a></td><td class="tdl"> +—Cómo los gobernaba el Inga.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIII">296</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIV">CXIV.</a></td><td class="tdl"> +—Cómo se han de gobernar en algunas cosas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIV">302</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXV">CXV.</a></td><td class="tdl"> +—El azogue consume muchos indios.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXV">306</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXVI">CXVI.</a></td><td class="tdl"> +—Cómo se crian los hijos de los españoles que nacen en este reino.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXVI">307</a></td></tr> +</table> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_9" id="Page_9">[Pg 9]</a></span></p> +<h1>DESCRIPCIÓN COLONIAL</h1> +<hr class="tb" /> +<p class="p2 xlarge center">NOTICIA PRELIMINAR</p> + +<p class="p2 medium center">POR</p> + +<p class="p2 smcap large center">Ricardo Rojas</p> + +<p class="p2"><span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[Pg 11]</a></span></p> + +<h2><a name="NOTICIA_PRELIMINAR" id="NOTICIA_PRELIMINAR">NOTICIA PRELIMINAR</a></h2> + +<hr class="chap" /> +<p class="p2 i2"><span class="smcap">Sumario</span>: Quién era Fray Reginaldo de Lizárraga (1545-1615).—<i>Descripción +breve del reino del Perú, Tucumán, Río de +la Plata y Chile</i> (1605).—Parte de esta obra que se refiere +á la naciente sociedad argentina (capítulos LXII-LXXII).—Biografía +de Lizárraga.—Fecha probable de su viaje por +nuestro país: 1589.—Valor histórico de su obra.—Sus condiciones +de observador.—Algunos ejemplos de juicios, etopeyas +y paisajes.—Valor relativo de su prosa entre las crónicas +del siglo <span class="smcap">XVI</span>.</p> + +<p class="p2 large center">I</p> + +<p>Al finalizar el siglo <span class="smcap">XVI</span> llegó á Santiago del Estero, +capital entonces del Tucumán, el padre fray +Reginaldo de Lizárraga, visitador de los conventos +dominicos en la dilatada provincia del Perú. +Su verdadero nombre era Baltasar de Obando, +como su padre, que habia entrado al Nuevo Mundo +con los primeros conquistadores del imperio incaico. +Nacido en 1545—unos dicen en Lima, otros +en España, +<a name="FNanchor_1" id="FNanchor_1" href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a> +—profesó á los quince años en la órden +de Santo Domingo. Fué su maestro Fray Tomás de +Argomedo, «varon doctísimo, de grande ejemplo +en vida, é insigne predicador», quien, al consagrarle +<span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[Pg 12]</a></span> +en 1560, le cambió el nombre paterno por +el otro con que le conocemos en sus obras, pues +aquél solia decir: «á nueva vida, nombre nuevo». +Desde entonces le distinguieron por «Fray Reginaldo +de Lizárraga». Por tal llegó á Santiago, y +así firmó los libros que más tarde escribiera, entre +ellos esta <i>Descripción</i> de su viaje, que ahora publica +la <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span> +<a name="FNanchor_2" id="FNanchor_2" href="#Footnote_2" class="fnanchor">[2]</a>.</p> + +<p>En 1586 dividióse la provincia dominica del +Perú, creándose la de San Lorenzo Mártir, que +comprendía, más ó menos, Chile, la Argentina y +el Paraguay actuales. Fray Reginaldo fué nombrado +provincial de la nueva jurisdicción, y en +tiempo de Sixto Fabro, general de la órden, mandáronle +á visitar los conventos del vasto territorio +que se extendía de Buenos Aires y la Asunción á +Concepción y Coquimbo, y de Salta y Esteco á +Córdoba y Mendoza. Por tal motivo llegó á Santiago +hacia 1589, cuando gobernaba don Juan Ramírez +de Velasco, de quien guardó muy halagüeño +recuerdo, y del cual escribió pocos años más +tarde: «caballero bien intencionado; el cual pobló +de españoles las faldas de la cordillera vertientes +á Tucumán». «Caballero dócil y que fácilmente +<span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[Pg 13]</a></span> +recibe la razon y se convence»—como dice esta +<i>Descripción</i>.—Más adelante agrega, recordando á +Abreu, á Lerma, sus trágicos antecesores, «creo +no le sucederá lo que á los sobredichos» +<a name="FNanchor_3" id="FNanchor_3" href="#Footnote_3" class="fnanchor">[3]</a>.</p> + +<p>Harto menguada era la situación de los dominicos +en su convento de Santiago, cuando Lizárraga +los visitó. «Pasando yo por esta provincia—escribe +él mismo—(y esto me compelió ir por ella á Chile), +hallé seis ó siete religiosos nuestros divididos en +doctrinas; uno en una desventurada casa en Santiago; +más era cocina que convento; es vergüenza +tratar de ello; y teníanle puesto por nombre Santo +Domingo el Real; viendo, pues, que no se podía +guardar ni aún sombra de religión en él, lo saqué +de aquella provincia; es cosa de lástima haya ningunos +religiosos en ella, porque un solo fraile en +un convento y en un pueblo, ¿qué ha de hacer? +Una ánima sola—decíanos—ni canta ni llora.»—Era +mejor el convento franciscano, con cinco ó +seis religiosos; pero igualmente precario el de la +Merced. En torno de ellos, la ciudad menguaba en +fortín ó aldea, visible apenas entre selvas vírgenes +y tribus nómades. Las gentes vivian del maíz; beneficiaban +la miel silvestre que vendían en odres +al Perú; vestían trajes burdos de lana, que allí +mismo labraban y teñían. Un extranjero proyectaba +por esos días—según nos cuenta el fraile escritor—montar +un molino á la manera de los que él habia +<span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[Pg 14]</a></span> +visto en «Alemaña», pero murió á la sazon +sin lograr su empresa, y siguióse la molienda del +trigo y maíz en morteros de piedra, según usanza +de los indios. Habia, sin embargo, dos ó tres «atahonas» +particulares. Las casas eran pobres, de +adobe, y se desmoronaban fácilmente, por ser la +tierra salitrosa. Y si ésta era la situación de la capital +en la provincia, puede medirse cómo eran las +otras aldeas y cómo todo el interior argentino al +finalizar el siglo <span class="smcap">XVI</span>. Tal como Fray Reginaldo de +Lizárraga lo viera entonces, así volvemos á verlo +nosotros en las páginas de este libro, donde nos +dejó la «descripción» de sus viajes.</p> + +<p>Antes de visitar nuestras ciudades, Fray Reginaldo +habia residido en el convento de Lima; despues, +vuelto al Perú, en diversas localidades: Arequipa, +Cuzco, Guamanga, La Plata y otras, ya +como doctrinero, ya como prior de su órden. Despues +de 1591, estaba en Jauja cuando el virrey +García Hurtado recomendóle ante Felipe II para +el obispado de la Imperial ciudad chilena. Nombráronle +en 1599. Por diversos inconvenientes no +pasó á Chile hasta 1602, llegando á hacerse cargo +de su sede en 1603, más bien con desabrimiento +que entusiasmo. Los indios de Valdivia acosaban +la region; ese obispado era pobre; y en una carta +de 1604, el propio Lizárraga se lamentaba: «La +iglesia, paupérrima; las misas se dicen con candelas +de sebo, si no son los domingos y fiestas; el santísimo +se alumbra con aceite de lobo, de mal olor. Si +<span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[Pg 15]</a></span> +se halla de ballena no es tan malo». Intentó renunciar +á semejante probenda... Dicen, no obstante, +que era virtuoso, que lo amaba el pueblo. El +gobernador Alonso de Ribera recomiéndalo al Rey +así: «Usa el oficio con mucha edificación de letras, +vida y ejemplo». Parece lógico, pues, que en 1607 +lo trasladaran de obispo al Paraguay. Hacia 1602 +murió en la Asunción, á los sesenta años de edad. +Aseguran las crónicas eclesiásticas que murió santamente +<a name="FNanchor_4" id="FNanchor_4" href="#Footnote_4" class="fnanchor">[4]</a>.</p> +<p>Los viajes de Lizárraga por el Perú le permitieron +conocer las ciudades nombradas y los valles de +Chincha, Pisco, Ica, Nasca, Cumaná, Chicoama, +Tarija, y otros de que trata en su libro. De nuestro +país, describe las comarcas y pueblos de Salta, Esteco +<a name="FNanchor_5" id="FNanchor_5" href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a>, +Santiago, Córdoba, Mendoza; toda la tierra +que va desde la Puna hasta la cordillera de +Cuyo. Durante esas jornadas conoció las riberas +del Chucuito, los tambos del Collao, la quebrada +de Humahuaca, los desiertos de Córdoba, las cordilleras +de Mendoza. Hombre docto como era, trató +á gobernantes y prelados, á caciques y conquistadores, +á maestros y bandidos; inquirió noticias +<span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[Pg 16]</a></span> +históricas sobre el pasado de estos reinos; observó +las costumbres y caracteres de la época en que tocárale +vivir; y legó á su posteridad la memoria de +sus viajes en esta «Descripción», primer libro donde +se muestra, en visión sedentaria, la tierra y la +sociedad de la conquista argentina.</p> + +<p>El verdadero título del libro es como sigue: +<i>Descripción breve de toda la tierra del Perú, Tucumán, +Río de la Plata y Chile</i> + +<a name="FNanchor_6" id="FNanchor_6" href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a>. + +Sabido es que en aquel primer momento de la conquista, todas +<span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[Pg 17]</a></span> +estas regiones—ó «reinos» como se decia—formaban +una sola entidad política y moral, cuyo centro +era Lima. Posteriormente vinieron las segmentaciones +administrativas y espirituales, núcleos +tradicionales y geográficos de actuales naciones +americanas en esta parte del continente. Pero en el +siglo de Lizárraga vemos como los hombres y las +cosas coloniales se movían á través de las susodichas +regiones dentro de una sola unidad. Así por +ejemplo en el capítulo LXVIII dice de don Juan +de Garay, despues de escribir sobre la Asunción: +«La segunda ciudad, el río abajo, según dicen 150 +leguas, se fundó en nuestros días por el capitan +Juan de Garay, de nación vizcaíno, hombre nobilísimo +y muy temido de los indios, llamada Sancta +Fe; <i>conocílo y tratélo en la ciudad de la Plata</i>» + +<a name="FNanchor_7" id="FNanchor_7" href="#Footnote_7" class="fnanchor">[7]</a>. + +Probablemente conoció en La Plata, ó en +Lima, ó en Oropesa, donde tambien residió, á +Barco Centenera, autor del poema <i>Argentina</i>, y á +algunos otros personajes del Río de la Plata. En +el convento dominico de la ciudad de los Reyes, +Fray Reginaldo habia sido compañero de noviciado +con Fray Francisco Victoria, más tarde obispo +del Tucumán, y de él nos dice en el capítulo VI: +«...fuimos novicios juntos; varon docto y agudo; +fuese á España, donde murió en corte, y hizo heredero +á la magestad del Rey Felipe Segundo, de + +<span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[Pg 18]</a></span> + +mucha hacienda que llevó, y loablemente lo hizo +así. Sucedióle el reverendísimo señor Don Fray +Fernando Trejo, que agora reside en su silla, y resida + +por muchos años» +<a name="FNanchor_8" id="FNanchor_8" href="#Footnote_8" class="fnanchor">[8]</a>. + +Así este libro de Lizárraga, +que participa de la índole de los libros de +viajes y memorias, abunda en sugestiones y noticias +para nosotros interesantes, aun en los capítulos +que no se hallan especialmente destinados á +describir las tierras y las cosas que pertenecen hoy, +políticamente, á los dominios de la República Argentina.</p> + +<p class="p2 center large">II</p> + +<p>La obra que nos ocupa, divídese en dos partes. +La primera es pertinente, más bien, á las cosas del +Perú, Bolivia y Ecuador actuales. La siguiente se +titula: «<span class="smcap">Libro segundo.</span>— +<i>De los prelados eclesiásticos +del reino del Perú, desde el reverendísimo +don Jerónimo de Loaiza, de buena memoria, y de +los virreyes que lo han gobernado, y cosas sucedidas +desde don Antonio de Mendoza, hasta el conde +de Monterrey, y de los gobernadores de Tucumán +y Chile.</i>» Mas á pesar de la limitación que el título + +<span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[Pg 19]</a></span> + +parece marcar, la segunda parte no reviste carácter +de relacion histórica escueta y retrospectiva, +sino que, en los capítulos pertinentes á nuestras +provincias del norte y del oeste, acentúa, por lo +contrario, ese colorido, á veces conmovedor, de memoria +personal ó relato de viajes.</p> + +<p>La <i>Descripción</i> cuenta por todo 204 párrafos—116 +de la primera parte y 88 de la segunda,—breves +capítulos encabezados por sendos epígrafes. +Los que expresamente se refieren á nuestro país +son los postreros del libro, del LXII al LXXII, en +la segunda parte. Despues de la extensa noticia +histórica sobre los virreyes y obispos, el visitador +reanuda el itinerario interrumpido en la primera +parte al llegar á Tarija y regiones inmediatas, +para continuar la descripción con este epígrafe: +«Del camino de Talina á Tucumán» (LXII), el +cual penetra de la provincia de Chichas en nuestro +país actual, y sale de él con este epígrafe: +«Del camino de Mendoza á Santiago de Chile» +(LXXII), con lo cual penetra en el reino trasandino, +donde Fray Reginaldo de Lizárraga llegó á +ocupar la sede episcopal de la imperialense. A pesar +de ello, no dedica á Chile más que quince capítulos. +Describe á Santiago, Osorno, Valdivia, +Castro; da la cronología de sus obispos hasta él; +de sus gobernadores hasta Alonso de Ribera; y concluye +con un capítulo sobre «cualidades de los indios +de Chile».</p> + +<p>Alusiones contenidas en esta obra, permítenme + +<span class="pagenum"><a name="Page_20" id="Page_20">[Pg 20]</a></span> + +inducir dónde escribió su libro el obispo de la Imperial. +Don José Toribio Medina, historiador de +la literatura colonial de Chile, afirma sin vacilación +que la escribió en aquel país.</p> + +<p>Yo creo, sin embargo, que la obra fué en su conjunto +formada con notas de diversas épocas de la +vida de Lizárraga, reunidas con el ánimo de imprimirlas +en España. Dicha obra, según su edición +reciente, fué dedicada al señor conde de Lemos +y Andrada, Presidente del Consejo de Indias. +Procuraré dilucidar ahora la prueba y el lugar en +que los varios fragmentos de la obra pudieron ser +escritos, aunque lo haré con todas las reservas del +caso, dada la precaria información que se posee +sobre Lizárraga y sus obras. Con iguales reservas +aparece esta edición, y si me he decidido á darla, +es por lo interesante de las noticias argentinas que +contiene y por la frecuencia con que esta obra ha +empezado á ser citada por nuestros historiadores.</p> + +<p>Fray Reginaldo de Lizárraga realizó dos viajes +á Chile: uno entre 1586 y 1591, como visitador de +la órden; otro en 1602, para ocupar el obispado de +la Imperial. En 1591, término de su primer viaje, +regresó de Chile á Lima para desempeñar el cargo +de maestro de novicios. Creo que fué despues de +1591, en el Perú, donde escribió la primera parte +de su obra y algo de la segunda. Despues de 1603, +en el suelo de Chile, habria escrito los quince capítulos +que se refieren á aquel país, y que complementan +la memoria ó <i>descripción</i> de sus viajes. Me +<span class="pagenum"><a name="Page_21" id="Page_21">[Pg 21]</a></span> +fundo para ello en el capítulo LXXVI de la primera +parte, donde dice:—«Yo confieso verdad que +en dos años que vivo en este pueblo de Chongos» +<a name="FNanchor_9" id="FNanchor_9" href="#Footnote_9" class="fnanchor">[9]</a>, +etc.—Luego estos capítulos eran escritos +en el Perú. Esto se ratifica en otros pasajes como el +LXXVIII, donde al hablar de la ciudad de Guamanga, +dice:—«Edificó aquí un vecino desta ciudad, +llamado Sancho de Ure», etc.—La segunda +parte de la obra, da la impresión de que cambia de +asunto, al acometer la cronología de los gobernantes +y virreyes, pero sin cambiar de lugar. Esa impresión +persiste en todos los capítulos, incluso en +los que tratan del Tucumán, cuyos lugares aparecen +como aludidos ó recordados desde el Perú. No +ocurre lo mismo en los capítulos finales, referentes +á Chile, donde nos encontramos con expresiones +como la siguiente:—«En este estado dejó la tierra +Alonso de Ribera á Alonso García Ramón, que +vino á este reino», etc. (LXXXVII). Asimismo +al tratar de los prelados y religiosos de las órdenes:—«La +primera religión que pasó á este reino (Chile) +creo fué de Nuestra Señora de las Mercedes», +etcétera (LXXXII).—Y no sólo el cambio de lugar +se advierte en la yuxtaposición de dichos fragmentos, +sino el cambio de la época en que uno y +otro fueron escritos: aquéllos en el Perú, entre 1591 +y 1602, antes de ser obispo de la Imperial; éstos, +<span class="pagenum"><a name="Page_22" id="Page_22">[Pg 22]</a></span> +en Chile, entre 1603 y 1607, año en que fué trasladado +de la Imperial á la Asunción, donde Lizárraga +falleció<a name="FNanchor_10" id="FNanchor_10" href="#Footnote_10" class="fnanchor">[10]</a>. +Así al hablar del último obispo +de la Imperial, don Agustin de Cisneros, «á quién +sucedí yo—agrega—en este tiempo tan trabajoso», +«...empero, falta lo principal, que es la virtud, y +el pusible, por ser obispado paupérrimo, que apenas +se puede sustentar, y no tengo casa donde vivir, +que si en San Francisco no me diesen dos celdas +donde vivir, en todo el pueblo no habria cómodo +para ello, con todo esto, tengo más de lo que +merezco, por que si lo merecido se me hubiese de +dar, eran muchos azotes» (LXXXI).—Tales alusiones, +de tiempo presente, prueban que los escribió +siendo obispo, y en la Imperial; pero tal cosa +ocurre sólo en los contados capítulos adicionales +de tema chileno, probándose por todos los anteriores +(más de 150 párrafos) que no solamente los escribió +en el valle de Chongos, sino que lo hizo antes +de ser obispo. De suerte que cuando Fray Reginaldo +describe las ciudades de Santiago del Estero +<span class="pagenum"><a name="Page_23" id="Page_23">[Pg 23]</a></span> +y Mendoza, ó pinta los paisajes de la llanura +cuyona, se refiere á aquellos lugares tal como los +viera en su primer viaje de 1589, cuando pasó +para Chile como visitador de los conventos de su +órden, y no como pudo verlos en 1602, si es que +pasó por tierra argentina, cuando fué á tomar posesion +de su obispado trasandino. El viaje que describe +es tan penoso por lo largo de las jornadas en +el desierto y lo precario del hospedaje en los tambos +indios, que sólo pudo realizar aquel viaje terrestre +por necesidad de visitar los conventos. Parece +probable que el viaje episcopal, libre de ese +deber, lo realizara por la costa del Pacífico. Creo +haber esclarecido, con las propias palabras de Fray +Reginaldo, la cuestión bibliográfica que el señor +Medina plantea, sin resolver definitivamente.</p> + +<p class="p2 center large">III</p> + +<p>Cuando Lizárraga vino á nuestro país, dicen +cronistas como Menéndez, que practicó su viaje á +pie desde Lima hasta el Tucumán, más ó menos. +Habia salido del Perú con sus alforjas y su bastón +de caminante por precario avío. Acompañábale un +fraile de su convento; pero cansado del camino, +éste, menos santo que aquél, tornóse á Lima donde +mentó las privaciones y asperezas que iba sufriendo +el visitador en su larga jornada. Estas condiciones +<span class="pagenum"><a name="Page_24" id="Page_24">[Pg 24]</a></span> +del viaje han sido puestas en duda por Medina +<a name="FNanchor_11" id="FNanchor_11" href="#Footnote_11" class="fnanchor">[11]</a>; +pero sabemos que otros prelados como San +Francisco Solano, Alonso de Barzana ó Luis de +Bolaños, los realizaban habitualmente. Cierto que +los biógrafos ó cronistas de las órdenes emulaban +en su afán hagiográfico ó en su ilusión milagrera, +pero no debemos extrañarnos de que los evangelistas +realizaran por necesidad ó voto de virtud, +lo que tambien á veces realizaban los conquistadores +militares. Lo cierto es que el relato de Lizárraga, +sobre todo en la parte del camino que media +entre Santiago del Estero y Córdoba, abunda en +observaciones que parecen propias de un caminante +á pie, pues habia llegado á familiarizarse con el +secreto de las tierras que recorría. El paisaje no se +le presenta sólo como un espectáculo visual, accesible +á los ojos extraños del observador, sino como +un recuerdo de cosas vividas en la intimidad de +nuestros desiertos. A tal pertenece el siguiente pasaje +en que muestra á los avestruces de la llanura +argentina, visto al ir hacia Córdoba:</p> + +<p>«En toda esta tierra y llanuras hay cantidad de +avestruces; son pardos y grandes, á cuya causa +no vuelan; pero á vuelapié, con una ala, corren +ligerísimamente; con todo eso los cazan con galgos, +porque con un espolón que tienen en el encuentro +del ala, cuando van huyendo se hieren en +el pecho y desangran. Cuando el galgo viene cerca, +<span class="pagenum"><a name="Page_25" id="Page_25">[Pg 25]</a></span> +levantan el ala que llevan caida, y dejan caer la +levantada; viran como carabela á la bolina á otro +bordo, dejando al galgo burlado» (LXV).</p> + +<p>Otro pequeño cuadro rústico de la llanura santiagueña, +se lo inspira la vida de los pájaros y su +casa ingeniosa, que tres siglos más tarde dictó una +bella página á Sarmiento +<a name="FNanchor_12" id="FNanchor_12" href="#Footnote_12" class="fnanchor">[12]</a>.</p> + +<p>«Es providencia de Dios—dice Lizárraga—ver +los nidos de los pájaros en los árboles: cuélganlos +de una rama más ó menos gruesa, como es el pájaro +mayor ó menor, y en contorno del nido engieren +muchas espinas; no parecen sino erizos, y +un agujero á una parte por donde el pájaro entra, +ó á dormir ó á sus huevos, y esto con el instinto +natural que les dió naturaleza para librarse á sí y +á sus hijuelos de las culebras» (LXV).</p> + +<p>Cierto pasaje de este mismo capítulo LXV, da á +entender que una parte de la jornada la hubiera +hecho á caballo, pues hablando de sus pantanos y +tremedales, dice: «<i>se sumen el caballo y caballero +en el cieno</i>». Otro pasaje del capítulo LXVI, da á +entender que de Santiago á Córdoba y de Córdoba +á Buenos Aires, se hacía ya la travesia en carretas:—«<i>El +camino, carretero; y así caminé yo desde +Estero</i> (sic) <i>á esta cebadad, que son poco menos +de 200 leguas, si no son más, y desde aquí se toma +el camino á Buenos Aires, tambien en carretas, +que son otras 200, pocas menos; toda la tierra llana</i>, +<span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[Pg 26]</a></span> +<i>y en partes tan rasa, que no se halla un arbolillo</i>». +Por el mismo transporte, en convoy de doce +carretas cuyanas, pasó de Córdoba á Mendoza, que +ya era estación carretera del tráfico andino. Los +ferrocarriles actuales han seguido las rutas de 1590.</p> + +<p>Pasajes de tal género, pudiera yo citar numerosos. +Otros hay en que caracteriza á nuestros indios +ó á los gobernantes españoles que vinieron á reducirlos. +De los juries +<a name="FNanchor_13" id="FNanchor_13" href="#Footnote_13" class="fnanchor">[13]</a> dice, por ejemplo: «Son +haraganes y ladrones» (LXXI); y de los guarpes +<a name="FNanchor_14" id="FNanchor_14" href="#Footnote_14" class="fnanchor">[14]</a>:—«Son +mal proporcionados, desvaídos» +(LXXI). De don Francisco de Aguirre dice:—«Varon +para guerra de indios, bravo», y del licenciado +Lerma:—«En Tucumán, unos le alaban, +otros le vituperan» (LXVII).—Muéstrase, como +se ve, capaz de caracterizar los hombres con un +rasgo lacónico. Asimismo, logra á las veces caracterizar +un paisaje, haciéndolo visible por una +comparación, como cuando retrata las salinas de +la Puna, ya explotadas entonces por los indios +Cochinocas y Casavindos:—«De lejos, con la reverberación +del sol—dice—no parece sino río, y +á los que no lo han visto nunca, espanta, pensando +que han de pasar río tan ancho; llegados, admira +ver tanta sal» (LXII).—Y cuando retrata +la estructura de aquellas nacientes sociedades argentinas, +<span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[Pg 27]</a></span> +elige rasgos que han subsistido. Por +ejemplo, de Mendoza, fundada «á las vertientes de +estas sierras nevadas» dice su libro:—«<i>La cibdad +es fresquísima, donde se dan todas las frutas nuestras, +árboles y viñas, y sacan muy buen vino que +llevan á Tucumán ó de allá se lo vienen á comprar</i>» +<a name="FNanchor_15" id="FNanchor_15" href="#Footnote_15" class="fnanchor">[15]</a>; +<i>es abundante de todo género de mantenimiento +y carnes de las nuestras; sola una falta +tiene, que es leña para la maderación de las casas</i>» +(LXXI).—Así van sucediéndose en el libro, anécdotas +de cautivos, paisajes de la cordillera, asaltos +de indios á las carretas, noticias sobre conventos +y vecinos, hasta hacer de su libro un cuadro sugerente +y muy completo de lo que fué el embrión de +nuestro país en el siglo XVI, al terminar la primera +conquista militar de los españoles. Así tambien el +viaje de Concolorcorvo, realizado por aquellos mismos +caminos que dos siglos antes recorriera Lizárraga, +iba á ser el cuadro más completo de esa misma +embrionaria sociedad argentina al concluir la +colonización española, en las vísperas de la emancipación +americana...</p> + +<p class="p2 center"><span class="large">IV</span> +<span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[Pg 28]</a></span></p> + +<p>No fué esta <i>Descripción</i> el único libro que escribió +Reginaldo de Lizárraga. Menéndez, el cronista +de los dominicos, le atribuye además de esa obra +(que ese cronista conoció y aprovechó), estas otras +sobre cuestiones religiosas: <i>Los cinco libros del +Pentateuco</i>; <i>Lugares de uno y otro Testamento que +parecen encontrados</i>; <i>Lugares comunes de la Sagrada +Escritura</i>; <i>Sermones del tiempo y Santos</i>; +<i>Cartas y Comento á los Emblemas del Alciato</i>. Hoy +se dan por perdidos estos libros; pero yo no suelo +abandonar jamás la esperanza de que vayan reapareciendo +todos estos antiguos códices coloniales, +á medida que las investigaciones paleográficas +avanzan y se perfeccionan, mucho más si se tiene +en cuenta que Lizárraga dejó preparados dichos +papeles para su publicación, y que á los papeles de +un religioso como él les han alcanzado menos las +vicisitudes temporales de viajes y guerras, pues +siempre tuvieron quien los guardara, ya en la órden +en que fué provincial ó visitador, ya en las +diócesis donde fué obispo. Pero aun perdido el texto, +esos títulos bastan para revelarnos que Fray +Reginaldo fué un hombre sabio en ciencias sagradas, +que apasionaban en su tiempo; y acaso en +letras clásicas, instrumento inherente á la cultura +<span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[Pg 29]</a></span> +teológica +<a name="FNanchor_16" id="FNanchor_16" href="#Footnote_16" class="fnanchor">[16]</a>. +Pero nada de todo ello se advierte +en la <i>Descripción</i> que se ha salvado, sin duda porque +á esta otra la caracteriza, por su género, un +tono familiar, fluyente á la deriva de sus recuerdos +espontáneos, tal que á la disertación abstracta y +erudita, roban su sitio anécdotas expresivas, paisajes +característicos, intencionadas etopeyas, mientras +pasan por el espejo del recuerdo, tanto cosas, +hombres y sitios como conoció en sus duras andanzas +por las Indias.</p> + +<p>El «estilo» de Lizárraga es casi siempre desaliñado, +pero su observación es siempre aguda; su +memoria, feliz; su sentimiento, plástico para su +época. El temperamento belicoso de los conquistadores +militares y el ascético temperamento de los +conquistadores evangélicos, no dejaba mucho lugar +á la contemplación sensual de las cosas mundanas, +fuente de forma y de color en el arte. De ahí que +estos libros de Indias no abunden en pasajes de +verdadero valor literario. Cuando quieren describir, +enumeran; cuando quieren narrar, enumeran +<span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[Pg 30]</a></span> +tambien; y sus temas son siempre de utilidad +para la acción perentoria ó para el arrobamiento +extraterreno. En la <i>Descripción</i> de Lizárraga, yo +he encontrado, sin embargo, pasajes que traducen +su relativa delectación, como aquellas dos líneas, +en las cuales, describiendo la ciudad de Arequipa, +sus edificios, sus aguas, sus temblores, dice:—«Continuamente, +la puesta del sol es muy apacible, por +la diversidad de arreboles en los celajes, á la parte +del Poniente» (LXVI). En el capítulo LV, diserta +sobre las cualidades de «los criollos» («así les llamamos»), +y entonces dice de las limeñas:—«<i>De +las mujeres nacidas en esta ciudad, como en las +demás de todo el reino, Tucumán y Chile, no tengo +que decir sino que hacen mucha ventaja á los varones; +perdónenme por escribirlo, y no lo escribiera +si no fuera notísimo</i>». Ese juicio continúa siendo +verdad; pero sorprende encontrarlo bajo la pluma +de un cronista primitivo. Ni el sentimiento de la +naturaleza ni el de la belleza femenina, asoman +con frecuencia en la prosa colonial del primer siglo. +En tal sentido, Lizárraga es una excepción en +el Plata. Su libro es uno de los documentos más +humanos de la primitiva literatura colonial, por +su acento sincero, y por la profusión de noticias +personales que enriquecen sus páginas. Entre tantas +piezas cartularias, dogmáticas, protocolares, +esta <i>Descripción</i> es un oasis de cosas vistas y sentidas, +un espejo de vida verdadera. A los áridos +testimonios de las «informaciones» y «probanzas», +<span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[Pg 31]</a></span> +él les da forma: á los episodios oficiales de las «relaciones» +y las «actas», él les da color de anécdota +novelesca. Tal, por ejemplo, aquel pasaje en el cual +habla del Cuzco y del convento de Santo Domingo +en esta ciudad: «Nuestra casa es lo que antiguamente +se llamaba, gobernando los Ingas, la Casa +ó Templo del Sol»;—así dice Lizárraga.—Pinta +despues cómo eran las murallas; cómo una fuente +de piedra donde evaporaba el sol la chicha que bebia; +cómo «una lámina de oro, en la cual estaba +el sol esculpido» y que servía para tapar la chicha +en la fuente litúrgica. Y á eso agrega su anécdota +personal: «Cuando los españoles entraron en +esta ciudad, le cupo en suerte (la lámina) á uno de +los conquistadores que yo conocí, llamado Mansio +Sierra, de nación vizcaíno y creo provinciano; gran +jugador: jugó la lámina y perdióla: verificóse en +él que jugó el Sol»... (LXXX).</p> + +<p>Otra anécdota de carácter más novelesco que +histórico, refiere, por ejemplo al hablar de los Andes +del Cuzco; anécdota de color ciertamente salvaje:</p> + +<p>«Estos Andes del Cuzco son fértiles destas víboras +y de culebras que llaman bobas: éstas son +muy grandes y muy gruesas; no hacen daño, si no +es cuando, como dicen, andan en celos. Porque +en aquellos Andes sucedió lo que diré: tres soldados +volvíanse á sus casas de las chácaras de la Coca, á +pie: no es tierra para caballos. El uno quedóse un +poco atrás á cierta necesidad corporal; acabada, +<span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[Pg 32]</a></span> +siguió su camino solo, pues los compañeros iban +un poco adelante; prosiguiéndolo, ve atravesar una +culebra destas que tienen de largo más de 16 pies +y gruesas más que la pantorrilla de un hombre, +silbando, y otra culebra en pos de ella, de la misma +calidad; la postrera, viendo á nuestro soldado, +cíñele todo el cuerpo, y la boca encaminaba á la +garganta; el pobre, que se vió ceñido y la boca de +la culebra cerca de su garganta, con ambas manos +afierra de la garganta de la culebra con cuanta +fuerza pudo, no dejándola llegar á su garganta; la +culebra, sintiéndose apretada de las manos del soldado, +apretábale con lo restante de su cuerpo fortísimamente, +de suerte que le hizo reventar sangre +por la boca, ojos, narices y orejas; el pobre, viéndose +de aquella suerte, gemia; no podía gritar, +sino bramar. Los compañeros, pareciéndoles que +tardaba, pararon un poco, oyeron los bramidos; +vuelven corriendo en busca de su compañero; halláronle +de la suerte que lo hemos pintado. Uno +sacó una daga que traía en la cinta y metiéndola +entre el sayo y la culebra la cortó; luego aflojó la +culebra hecha dos partes, y acabáronla de matar. +El soldado quedó como muerto; lleváronle y albergáronle; +volviósele la color del rostro y cuerpo +amarilla como cera; vínose al Cuzco, y dentro de +tres meses murió. Oí esto á hombres que le conocieron» +(LXXXI).</p> + +<p>Combates singulares de hombres con víboras gigantescas +debian ser frecuentes en la conquista. + +<span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[Pg 33]</a></span> + +Las crónicas nos refieren de algunos. En este mundo +virgen, semejante confrontación de una terrible +fauna nueva y de la cenceña imaginación de +los soldados, exaltada por la reciente caballería, +tales animales se les antojaban dragones algunas +veces. Ulrich Schmidel en su «Viaje» y Barco +Centenera en su «poema», nos han dejado el recuerdo +de combates análogos con las temibles serpientes +y yacarés del Paraná +<a name="FNanchor_17" id="FNanchor_17" href="#Footnote_17" class="fnanchor">[17]</a>. Pero esta descripción +de Lizárraga es más realista, más animada +y plástica que todas las otras. Esta podria pintarse. +Por eso, aunque incorrecta, la trascribo, +como muestra de su estilo y de sus facultades de +descriptor y narrador, primitivas por cierto, pero +apreciables en su tiempo, cuando los cronistas coetáneos +carecían de ellas. Lizárraga mira con simpatía +la naturaleza y los hombres, los campos y +las ciudades, los gestos y las palabras, los españoles +y los indios, los brillantes acontecimientos gubernamentales +y las humildes anécdotas dramáticas, +los virreyes y los obispos, los árboles y los animales. +De ahí el interés humano de toda su obra, +de ahí la prueba de su sensibilidad literaria, siquiera +incipiente. Y no sólo se la cultivó á sí propio, +sino que hubiera querido difundir la cultura +entre los demás. Cuando estuvo en Guamanga, +quiso fundar allí Universidad. Encontraba en + +<span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[Pg 34]</a></span> + +ésta mejor clima que en la Ciudad de los Reyes, +y no la alcanzaba el peligro de los temblores. «No +sé yo—nos dice—si en lo descubierto se hallará +mejor temple ni más sano para fundar una universidad, +porque ni el calor ni el frio impiden todo el +año que no se pueda estudiar á todas horas. Yo tuve +casi concertado con un hijo de un vecino, hombre +principal, fundase con su hacienda en nuestra casa, +un colegio con que ennobleciese su ciudad. Sacóme +la obediencia para este asiento (Chongos) y quedóse. +Fuera obra heróica y de gran provecho para +todo el reino; la ciudad se aumentara, y de todo +el reino vendrian á oir Teología, porque los nacidos +en la Sierra corren mucho riesgo de su salud en +Los Reyes» (LXXVIII). Tal superioridad espiritual +trasciende, desde luego, en esta <i>Descripción</i>, +que no sólo nos dan el hilo de su vida, sino la visión +de los pueblos que recorrió, haciendo de ella +una valiosa fuente de pequeñas noticias locales, +que empieza á ser explotada ya por nuestros historiadores. +Datos no siempre guardados por documentos +oficiales, los conocemos por ella; tales como +la clase de vecinos que habitaban los pueblos, la índole +de los indígenas comarcanos, la manera como +estaban construídas las casas de los encomenderos +y magistrados, los alimentos de que se proveían, +la forma en que se realizaba el comercio, la dificultad +de los viajes, los precios de las cosas, las +pasiones de los hombres, el ambiente precario de +los conventos, la epopeya instintiva de los indios, + +<span class="pagenum"><a name="Page_35" id="Page_35">[Pg 35]</a></span> + +todo cuanto constituye, en fin, la vida argentina +del siglo <span class="smcap">XVI</span>, la primitiva conciencia del drama +histórico en el vasto escenario virgen donde comenzaba +entonces á fundarse nuestra civilización. +He ahí por qué me ha parecido tambien que este +libro tenia derecho á figurar en una <span class="smcap">Biblioteca +Argentina</span>, como otros de su índole, que más adelante +publicaré.</p> + +<p class="p2 smcap right">Ricardo Rojas</p> + + + + + +<p class="p2 center"><b><span class="xlarge">DESCRIPCIÓN BREVE</span></b> +<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[Pg 37]</a></span></p> + +<p class="p2 center large">DE TODA LA TIERRA DEL</p> + +<p class="p2 center xlarge"><b>PERÚ, TUCUMÁN, RÍO DE LA PLATA Y CHILE</b></p> + +<p class="p2 center large">PARA EL EXCMO. SR. CONDE DE LEMOS Y ANDRADA</p> + +<p class="p2 center medium">Presidente del Consejo Real de Indias</p> + +<p class="p2 center medium">POR</p> + +<p class="p2 center large">FR. REGINALDO DE LIZÁRRAGA</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_39" id="Page_39">[Pg 39]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_PRIMERO" id="CAPITULO_PRIMERO">CAPITULO PRIMERO</a><br /> +<span class="medium">DE LA DESCRIPCIÓN DEL PERÚ. DE QUÉ GENTE +PROCEDAN LOS INDIOS</span></h2> + +<p class="p2">Lo más dificultoso de toda esta materia es averiguar +de qué gentes procedan los indios que habitan +estos larguísimos y anchísimos reinos, porque +como no tengan escripturas, ni ellos ni nosotros +sabemos quien fueron sus predescesores ni +pobladores destas tierras, mucha parte dellas despobladas +ó por la destemplanza del calor, ó por el +demasiado frio, ó por los médanos de arena y llanos +estériles por falta de las aguas. Porque afirmar lo +que dice Platon en el libro que intituló <i>Timeo</i>, que +desembocando por el estrecho de Gibraltar en el +mar Occeano, no muy lejos de la tierra firme se +descubria una isla mayor que la Europa y toda la +Asia, que contenia en sí diez reinos, la cual, con +una inundacion del mar toda se anegó y destruyó +de tal manera que no quedó rastro della, sino el +mar ancho que hay por ventura desde Cabo Verde +al Brasil; lo cual no es creible, por no se hallar en +ningun autor mencion dello, ni es posible. Lo que +parece se puede rastrear de los primos genitores +destos indios descubiertos desde las primeras islas: +Deseada, Marigalante, Dominica y las demás, + +<span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[Pg 40]</a></span> + +Sancto Domingo, Cuba, Habana, Puerto Rico y +la Tierra Firme, reino de México y del Perú, es +llegarnos á lo que dice Floriano de Ocampo en la +<i>Historia general</i> que comenzó de España, que es lo +siguiente: Que cuando los cartaginenses eran señores +de alguna parte del Andalucia, desembocando +con temporal por el estrecho de Gibraltar ciertos +navios de los Cartaginenses se derrotaron hacia el +Occidente, corriendo la derrota que agora se navega +por aquel mar ancho, y no pararon hasta descubrir +unas islas que por ventura son las arriba referidas, +y viéndolas tan fértiles, pobladas de arboledas, +rios y sabanas, que son llanos abundantes +de yerba, como vegas de pastos, los más allí se +quedaron, y volvieron los otros á Cartago, los cuales, +proponiendo en el Senado lo que habian descubierto, +y fertilidad de la tierra, convernia poblar +aquellas islas despobladas. Empero por aquellos +senadores cartaginenses fué acordado por entonces +se dejase de tratar de aquello, mandando con mucho +rigor nadie volviese á aquellas islas, porque +tenian por más importante el señorio y riqueza de +nuestra España que poblar nuevas tierras.</p> + +<p>Destos pudo ser que navegando y buscando tierra +firme diesen con ella, y dellos se poblasen estos reinos; +y esto no parece dificultoso de imaginar, porque +los cartaginenses que se quedaron en aquellas +islas, con algunos navios se habian de quedar, con +los cuales pudo ser que navegando para España ó +buscando tierra firme se derrotaron y dieron en +ella, que por lo menos en aquella derecera dista de +las islas cien leguas, y más y menos como corre la +costa, así de las islas como de la tierra firme; por + +<span class="pagenum"><a name="Page_41" id="Page_41">[Pg 41]</a></span>que + +el dia de hoy, como me refirió un español qu' estuvo +preso y captivo en la Deseada, que los indios +della, en sus canoas, que son unas vigas más +gruesas que un buey, de madera liviana, cavadas, +largas y angostas, atraviesan á la tierra firme á la +gobernacion de Venezuela, cien leguas por mar, y +más; cuando hay viento, á vela, y cuando les falta, +á remo, guiándose de noche por las estrellas que +tienen marcadas en aquel tiempo, qu' es verano; +donde el pobre remaba como captivo hasta que huyéndose +al tiempo que las flotas nuestras vienen á +Tierra Firme suelen aportar á la Deseada á tomar +agua y leña, fué su ventura buena que á cabo de +pocos dias despues de huido y llegado al puerto, +surgió la flota en él y le tomaron los nuestros. De +dia estaba escondido arriba en las copas de los árboles, +que son muy grandes y altos y muy coposos +y de ramas espesas, y de noche descendia, con no +poco temor, á buscar algunas raíces dél conoscidas +ó algun poco de marisco para comer, porque si sus +amos le hallaran, como luego salieron, en echándole +menos en busca dél, sin duda le flecharan y +luego se le comieran. Son todos estos indios caribes, +que quiere decir comedores de carne humana; +bien dispuestos de cuerpo, morenotes, y así los varones +como las mujeres andan desnudos, como si +vivieran en el estado de la ignocencia + +<a name="FNanchor_18" id="FNanchor_18" href="#Footnote_18" class="fnanchor">[18]</a>; son + +grandes flecheros y muy ligeros, y el cuero del +cuerpo, por el mucho calor, muy duro. Estas islas +son abundantes de muchas víboras ponzoñosas y +culebras muy grandes que llaman bobas, y muy + +<span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[Pg 42]</a></span> + +gruesas; tienen muchas aves de monte y críanse +en ellas muchos venados. Lo que con mucha verdad +podemos afirmar, que no se sabe hasta hoy, ni +en los siglos venideros naturalmente se sabrá, de +qué hijos ó nietos ó descendientes<a name="FNanchor_19" id="FNanchor_19" href="#Footnote_19" class="fnanchor">[19]</a> de Noé los +indios de todas estas islas, ni Tierra Firme, ni México, +ni del Perú, hayan procedido.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_II" id="CAPITULO_II">CAPITULO II</a><br /> +<span class="medium">DE LA DESCRIPCIÓN DEL PIRÚ</span></h2> + +<p class="p2">Descendiendo en particular á nuestro intento, +trataré lo que he visto, como hombre que allegué á +este Perú más ha de cincuenta años el dia que esto +escribo, muchacho de quince años, con mis padres, +que vinieron á Quito, desde donde, aunque en diferentes +tiempos y edades, he visto muchas veces +lo más y mejor deste Pirú, de alli hasta Potosí, que +son más de 600 leguas, y desde Potosí al reino de +Chile, por tierra, que hay más de quinientas, atravesando +todo el reino de Tucumán, y á Chile me +ha mandado la obediencia ir dos veces; esta que +acabo de decir fué la segunda, y la primera por +mar desde el puerto de la ciudad de Los Reyes; he +dicho esto porque no hablaré de oidas, sino muy +poco, y entonces diré haberlo<a name="FNanchor_20" id="FNanchor_20" href="#Footnote_20" class="fnanchor">[20]</a> oido mas á personas +fidedignas; lo demás he visto con mis propios +<span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[Pg 43]</a></span> +ojos, y como dicen, palpado con las manos; +por lo cual lo visto es verdad, y lo oido, no menos; +algunas cosas diré que parece van contra toda razon +natural, á las cuales el incrédulo dirá que de +largas vías, etc., mas el tal dará muestras de un +corto entendimiento, porque no creer los hombres +sino lo que en sus patrias veen, es de los tales.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_III" id="CAPITULO_III">CAPITULO III</a><br /> +<span class="medium">PROSÍGUESE LA DESCRIPCIÓN DEL PERÚ</span></h2> + +<p class="p2">Este reino, tomándolo por lo que habitamos los +españoles, es largo y angosto; comienza, digamos, +desde el puerto, ó por mejor dezir playa, llamado +Manta, y por otro nombre Puerto Viejo.</p> + +<p>Llámase Puerto Viejo por un pueblo de españoles, +así llamado, que dista del puerto la tierra +adentro ocho ó diez leguas; no le he visto, pero sé +es abundante de trigo y maíz y otras comidas de la +tierra, de vacas y ovejas, y es abundante de muchos +caballos y no malos; el temple es caliente, +aunque templado el calor; cria la tierra muchas +sabandijas ponzoñosas, y con estar en la línea equinocial +no es muy caluroso. Los aires de la mar le +refrescan; llueve en él, aunque no mucho.</p> + +<p>Los indios deste puerto son grandes marineros +y nadadores; tienen balsas de madera liviana, +grandes, que sufren vela y remo; los remos son +caneletes; visten algodon, manta y camiseta; desde +este puerto, enviando los navios que vienen la<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[Pg 44]</a></span> +vuelta de tierra, salen con sus balsas, llevan refresco +que venden, gallinas, pescado, maíz, tortillas +biscochadas, plátanos, camotes y otras cosas. Tienen +las narices encorvadas y algun tanto grandes; +diré lo que vi, porque pase por donaire: cuando +veniamos navegando cerca del puerto llegó una +balsa con refresco; diósele un cabo; traía lo que +tengo referido; un criado de mis padres, rescatando +algunas cosas destas, y no queriendo el indio +que era el principal piloto de la balsa (hablan un +poco nuestra lengua) quebrar de la plata que pedia +por el refresco, díjole: <i>¡oh qué pesado eres; no pareces +sino judío!</i> En oyendo esto el indio, saltó del +navio en su balsa; larga el cabo y vira la vuelta +de tierra; ni por muchas voces que se le dieron +para que volviese, no lo quiso hacer; tan grande +fué la afrenta que se le hizo y tanto lo sintió.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_IV" id="CAPITULO_IV">CAPITULO IV</a><br /> +<span class="medium">DE LA PUNTA DE SANTA HELENA</span></h2> + +<p class="p2">Siguiendo la costa adelante, que toda ella desde +punta de Manglares hasta el estrecho de Magallanes, +que sin dubda hay más de mil leguas, corre +Norte Sur (no creo son veinte leguas), está la punta +llamada de Santa Helena; tiene pocos ó ningunos +indios el dia de hoy; cuando la vi y saltamos +en ella eran muy pocos los que allí vivian. En esta +punta, aunque es playa, suelen surgir los navios +que vienen de Panamá, toman agua y algun re<span class="pagenum"><a name="Page_45" id="Page_45">[Pg 45]</a></span>fresco. +Hubo aquí antiguamente gigantes, que los +naturales decian no saber dónde vinieron; sus casas +tenian tres leguas más abajo del surgidero, hechas +á dos aguas con vigas muy grandes; yo vi allí algunas +traídas en balsas para hacer un tambo que +allí labraba el encomendero de aquellos indios, llamado +Alonso de Vera y del Peso, vecino de Guayaquil.</p> + +<p>Vi tambien una muela grande de un gigante, +que pesaba diez onzas, y más. Refieren los indios, +por tradición de sus antepasados, que como fuesen +advenedizos, no saben de dónde, y no tuviesen mujeres, +las naturales no los aguardaban, dieron en +el vicio de la sodomia, la cual castigó Dios enviando +sobre ellos fuego del cielo, y así se acabaron +todos; no tiene este vicio nefando otra medicina.</p> + +<p>Hay tambien en este puerto, no lejos del tambo, +una fuente como de brea líquida, que mana, y no +en pequeña cantidad; del agua se aprovechan algunos +navios en lugar de brea, como se aprovechó +el nuestro, porque viniéndonos anegando entramos +en la bahia de Caraques, doblado el cabo de Pasao, +ocho leguas más abajo de Manta, de donde se invió +el batel con ciertos marineros á esta punta por esta +brea (creo se llama copey), y traída se descargó +todo el navio; diósele lado y con el copey cocido +para que se espesase más brearon el navio, y saliendo +de allí navegamos sin tanto peligro.</p> + +<p>Dice<i>n</i> es bonísimo remedio para curar heridas +frescas como no haya rotura de niervo.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[Pg 46]</a></span></p> +<h2><a name="CAPITULO_V" id="CAPITULO_V">CAPITULO V</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO DE GUAYAQUIL</span></h2> + +<p class="p2">De aquí por mar en balsas se va al segundo +pueblo de españoles; no sé las leguas que hay, doblando +esta punta hasta Santiago de Guayaquil, +y tambien se camina por tierra llana, y en tiempo +de aguas, cenagosa. Este pueblo Santiago de Guayaquil +es muy caluroso por estar apartado de la +mar; tiene mal asiento, por ser edificado en terreno +alto, con figura como de silla estradiota, por +lo cual no es de cuadras, ni tiene plaza, sino muy +pequeña, no cuadrada. Por la una parte y por la +otra deste cerro tiene la ribera de un rio grande y +caudaloso, navegable, empero no se puede entrar +en él si no es con creciente de la mar, ni salir si +no es en menguante; tanta es la velocidad y violencia +de el agua, cresciendo ó menguando. Críanse +en las casas muchas sabandijas, cuales son culebras, +y alguna víboras, sapos muy grandes, ratones +en cantidad; están cenando, ó en la cama, y +vense las culebras correr por el techo tras el raton, +que son como las ratas de España; al tiempo de +las aguas, infinitos mosquitos, unos zancudos cantores, +de noche infectisimos, no dejan dormir; +otros pequeños, que de día solamente pican, llamados +rodadores, porque en teniendo llena la barriga, +como no puedan volar, déjanse caer rodando en el +suelo, y otros, y los peores y más pequeños, llama<span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[Pg 47]</a></span>dos +jejenes, ó comijenes, importunísimos; métense +en los ojos y donde pican dejan escociendo la carne +por buen rato, con no pequeña comezon.</p> + +<p>Es pueblo de contratación, por ser el puerto para +la ciudad de Quito, y por se hacer en él muchos y +muy buenos navios, y por las sierras de agua que +tiene en las montañas el rio arriba, de donde se +lleva á la ciudad de Los Reyes mucha y muy buena +madera. Tiene dos ó tres excelencias notables: la +primera, la carne de puerco es aquí saludable, las +aves bonísimas, y sobre todo el agua del rio, particularmente +la que se trae de Guayaquil el Viejo, +que es donde se pobló este pueblo; van por ella en +balsas grandes, en una marea, y vuelven en otra; +dicen esta agua corre por cima de la zarzaparrilla, +yerba ó bejuco notísimo en todo el mundo por sus +buenos efectos para el mal francés, ó bubas por +otro nombre, las cuales se verán aquí mejor que en +parte de todo el orbe, y sana muy en breve los +pacientes, dejándoles la sangre purificada como si +no hobieran sido tocados desta enfermedad, con +sólo tomarla por el órden que allí se les manda +guardar; empero si no se guardan por lo menos +seis meses, tornan á recaer; yo vi un hombre gafo +en un valle distrito de Quito, llamado Riopampa, +que no podía comer con sus manos, y lo pusieron +en una hamaca para lo llevar á que se cúrase en +este pueblo, y dentro de seis meses le vi en Los +Reyes tan gordo y tan sano como si no hobiera tenido +enfermedad alguna, y otros he visto volver sanísimos; +suficiente excelencia para contrapeso de +las plagas referidas. No se da trigo en este pueblo, +mas dase maíz muy blanco, y el pan que dél se<span class="pagenum"><a name="Page_48" id="Page_48">[Pg 48]</a></span> +hace es mejor y más sabroso que el de nuestro trigo; +danse muchas naranjas y limas, y frutas de la +tierra en cantidad, buenas y sabrosas, y la mejor +de todas ellas son las llamadas badeas por nosotros; +son tan grandes como melones, la cáscara verde, la +carne, digamos, blanca, no de mal sabor; por dentro +tiene unos granillos poco menores que garbanzos, +con un caldillo que lo uno y lo otro comido +sabe á uvas moscateles las más finas; es regalada +comida.</p> + +<p>Por este rio arriba se sube en balsas para ir á la +ciudad de Quito, que dista deste pueblo sesenta leguas, +en la sierra y tierra fria, las veinticinco por +el rio arriba, las demás por tierra.</p> + +<p>Al verano se sube en cuatro ó cinco dias; al +ivierno en ocho cuando en menos tiempo, porque +se rodea mucho: déjase la madre del rio y declinando +sobre la mano derecha á las sabanas, que son +unos llanos muy grandes llenos de carrizo, pero +anegados del agua que sale de la madre del rio, +llévanse las balsas con botadores, porque el agua +está enbalsada y no corre; es cierto que si la tierra +no fuera tan cálida y llena de mosquitos, causara +mucha recreacion navegar por estas sabanas.</p> + +<p>En ellas hay algunos pedazos de tierras altas +que son como islas, donde los indios tienen sus +poblaciones con abundancia de comidas y mantenimientos +de los que son naturales á sus tierras: +mucha caza de venados y puercos de monte, que +tienen el ombligo en el espinazo; pavas, que son +unas aves negras grandes, crestas coloradas y no +malas al gusto; hay tambien en estas islas tigres +no poco dañosos á los indios, y es cosa de admira<span class="pagenum"><a name="Page_49" id="Page_49">[Pg 49]</a></span>cion: +en estas sabanas hay muchas casas, ó barbacoas +por mejor decir, puestas en cuatro cañas de +las grandes, en cuadro, tan gruesas como un muslo +y muy altas, hincadas en el suelo; tienen su escalera +angosta, por donde suben á la barbacoa ó cañizo +donde tienen su cama y un toldillo para guarecerse +de los mosquitos; aquí duermen por miedo +de los tigres; muchos destos indios están toda la +noche en peso sin dormir, tocando una flautilla, +aunque la música, para nosotros á lo menos, no es +muy suave; estas barbacoas no sustentan más que +una persona.</p> + +<p>Todo este rio, á lo menos en la madre que yo vi, +es abundante de caimanes ó lagartos, que son los +cocodrilos del rio Nilo, muy grandes, de veinte y +cinco pies en largo, y dende abajo, conforme á la +edad que tienen; encima del agua no parecen sino +vigas, y son tantos, que muchas veces vi á los indios +que remaban y guiaban las balsas darles de +palos con los botadores para que los dejasen pasar.</p> + +<p>Y pues habemos venido á tractar destos lagartos +ó caimanes, será justo decir sus propiedades, las +cuales he yo visto. Tienen la misma figura que un +lagarto, pero tan largos como acabo de decir; son +velocísimos en el agua, duermen en tierra, y en +ella son perezosísimos, y esto es necesario, por ser +de cuerpos tan grandes y de barriga anchos; los +pies y manos cortos; el sueño es pesadísimo, porque +lo que subcedió con uno destos en Panamá, é +yo lo vi muerto en la playa, paso así: que una mañana +de San Juan se salieron tres mujeres enamoradas, +las cuales vi en aquella ciudad, con sus +hombres á lavarse al rio, que es pequeño, y cerca<span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[Pg 50]</a></span> +del pueblo; el tiempo os caluroso y de aguas, por +ser el ivierno, aunque por San Juan suelen cesar +por algunos dias, y así se llama el veranillo de +San Juan; llegaron al rio y en una poza se entraron +á bañar, en la cual se habia un caiman quedado, +que con avenida se subió de la mar por el +rio arriba, y como cesó la avenida no pudo volverse +á la mar, donde hay muchos; en este aroyo no se +crian.</p> + +<p>El caiman estaba durmiendo en tierra; bañáronse +estas mujeres, y saliendo una á enjugarse, +pareciéndole peña el caiman dormido, sentóse encima +dél una, y saliendo la otra llamóla convidándola +con la peña tan blanda; salió la tercera y convidándola +sentóse más hácia la cola, donde los caimanes +tienen unas conchas agudas, y como se espinase +con ellas, dijo: ¡Oh! qué espinosa peña, y +tentando con la mano, no era aún de dia, levantó +la cola del caiman, y conosciéndolo dió voces: +¡caiman, caiman! las demás levántanse no poco alborotadas; +llamaron á sus hombres, que se habian +apartado un poco rio abajo; á las voces acudieron +y con sus espadas mataron al caiman antes que entrase +en el agua.</p> + +<p>El mismo dia por la mañana le trajeron negros +arrastrando á la ciudad, y lo pusieron en la playa, +donde todo el pueblo lo fué á ver; conoscí é traté +á uno de los que iban con estas mujeres que se halló +presente, llamado Bracamonte, de quien y de otros +oí lo referido; tenia de largo 18 pies.</p> + +<p>Vi tambien en esta misma ciudad otro caiman +muerto en el portete della, á donde los navios pequeños +y fragatas con la marea entran y con ella<span class="pagenum"><a name="Page_51" id="Page_51">[Pg 51]</a></span> +salen, que unos negros de un vecino de aquella +ciudad, llamado Cazalla, viniendo de una isla de +su amo á este portete con la creciente de la marea, +acaso le hallaron, que se habia quedado en la menguante +precedente en la lama (aquí en esta playa +de Panamá crece y mengua la mar tres leguas, +y todo este espacio es lama); echáronle un lazo y +muerto le trujeron por la popa de la fragata; este +caiman era muy grande: tenia de largo 22 pies: +yo le vi medir, vile desollar, y del buche le sacaron +muchas piedras, que me parece habria tres copas +de sombrero de los comunes, unas mayores y otras +menores, y las mayores tan grandes como huevo de +gallina; es cierto comen piedras y con el calor del +buche las digieren; estaban lisas, y por algunas +partes gastadas; vi tambien que debajo de los +brazos, séame lícito decir, del sobaco, le sacaron +unas bolsillas llenas de un olor que no parecia sino +almiscle; esto curan al sol y huele como el mismo +almiscle; entonces llegó del Perú un hombre rico +llamado Bozmediano, y la piel deste animal le +dieron; decia lo habia de llevar á España y ponerlo +en Santiago de Galicia.</p> + +<p>No tienen lengua, sino una paletilla pequeña +con que cubren y abren el tragadero, por lo cual +debajo del agua no pueden comer; tienen los dientes +por una parte acutísimos, por la otra encajan +unos en otros; hecha presa no la sueltan hasta que +la han despedazado.</p> + +<p>Es cosa graciosa verlos cazar gaviotas, pájaros +bobos y cuervos marinos y otras aves; cuando éstas +se abaten de arriba abajo á pescar, velas venir el +caiman, y por debajo del agua va á donde la pobre<span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[Pg 52]</a></span> +ave da consigo en el agua, y veniendo con tanta +velocidad no puede declinar la caida, como el caballo +en medio de la carrera; entonces el caiman +antes que llegue al agua abre la boca, y pensando +el ave dar en el agua, da en la boca del caiman, y +pensando cazar la sardina ó otro pece es cazada, +y el caiman, la cabeza fuera del agua levantada, +trágase la gaviota ó cuervo marino. El buche desta +bestia es calidísimo; aprovéchanse dél, bebido en +polvos, contra el dolor de la ijada; son amicísimos +de perros y caballos, y por esto la balsa donde van +la siguen muchas leguas.</p> + +<p>Cuando están cebados y encarnizados en carne +humana son muy dañosos, y hacen el daño desta +manera: para hacer la presa en el indio ó negro +que lava en el rio, ó coge agua, vienen muy ocultamente +por debajo della, y viéndola suya, vuelven +con una velocidad extraña la cola, y dan con +ella un zapatazo en el indio ó negro; cae el indio +en el agua, al cual al instante le echan mano con +la boca, de donde pueden; llévanlo al rio ó mar +adelante hasta que lo ahogan, y sacándolo á tierra +se lo comen.</p> + +<p>Destos caimanes hay mucha cantidad en otros +rios, así desta costa como de Tierra Firme y México, +como el temple sea caluroso; en ésta del Pirú +no pasan del gran rio de Motape adelante.</p> + +<p>Por este rio de Guayaquil arriba (como habemos +dicho) se sube en balsas grandes hasta el desembarcadero, +veinticinco leguas; hasta el dia de +hoy hay requas de mulas y caballos que llevan las +mercaderias á aquella ciudad y á otros pueblos que +de Panamá vienen á Guayaquil. Viven en esta ciu<span class="pagenum"><a name="Page_53" id="Page_53">[Pg 53]</a></span>dad +y su distrito dos naciones de indios, unos llamados +Guamcavillcas, gente bien dispuesta y blanca, +limpios en sus vestidos y de buen parecer; los +otros se llaman Chonos, morenos, no tan políticos +como los Guamcavillcas; los unos y los otros es +gente guerrera; sus armas, arco y flecha. Tienen +los Chonos mala fama en el vicio nefando; el cabello +traen un poco alto y el cogote trasquilado, +con lo cual los demás indios los afrentan en burlas +y en veras; llámanlos perros chonos cocotados, +como luego diremos.</p> + +<p>Desde aquí á pocas leguas andadas se llega á un +convento de San Augustín fundado en el valle llamado +Reque, que tiene por nombre Nuestra Señora +de Guadalupe, porque Francisco de Lezcano +(á quien el marqués de Cañete, de buena memoria, +por ciertos indicios desterró á España), volviendo +acá trujo una imágen de Nuestra Señora, del tamaño +de la de Guadalupe de España; púsola en la +iglesia del pueblo de aquel valle que los padres de +San Agustin tenian á su cargo, dándola el nombre +de Nuestra Señora de Guadalupe.</p> + +<p>Luego que se puso hizo muchos milagros sanando +diversas enfermedades, y particularmente á los +quebrados. Oí decir al padre fray Gaspar de Carvajal +(el cual me dió la profesion) que siendo muy +enfermo, como tambien le vi para espirar de esta +enfermedad, fué á tener unas novenas, y las tuvo +en aquel convento, y al cabo de los nueve dias se +halló sano y salvo de su quebradura, como si en su +vida no la hobiera tenido, y nunca más padeció +aquella enfermedad, viviendo despues muchos +años; ya han cesado estos milagros y aun la devo<span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[Pg 54]</a></span>cion +de la imágen, por la indevocion de los circunvecinos. +El convento es religioso y de mucha recreacion; +susténtanse en él de 16 á 20 religiosos, +con mucha clausura y ejercicio de letras.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_VI" id="CAPITULO_VI">CAPITULO VI</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE CHICAMA</span></h2> + +<p class="p2">Pocas leguas adelante, no creo son dos jornadas, +corre el valle de Chicama, abundante; los hijos de +los españoles que nascen en este pueblo, por la +mayor parte son gentiles hombres, y las mujeres +les hacen gran ventaja, y aun á todas las del Perú; +créese que el agua es gran parte en este particular, +porque donde la hay buena, las mujeres son muy +bien dispuestas que donde no es tal; esto lo dice la +experiencia.</p> + +<p>Saliendo, pues, de la ciudad de Guayaquil para +la mar en una marea ó poco más, menguante, se +llega á la isla Lampuna, cuyo nombre corrompido +llaman la Puna, cuyos indios fueron belicosos mucho; +comian carne humana; era bastantemente poblada. +Produce oro y mucha comida; toda su costa +es abundantísima de pescado. Produce tambien +cantidad de sabandijas ponzoñosas, culebras, víboras +y otros animales; por la costa della, particular +la que mira la tierra, se veen muchos caimanes; +dista de la tierra firme poco más de ocho +leguas.</p> + +<p>Estos indios se comieron al primer obispo que<span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[Pg 55]</a></span> +hobo en estos reynos, llamado Fr. Vicente de Valverde, +religioso de nuestra sagrada Orden, con +otros españoles; fué obispo de más tierra que ha +habido en el mundo, porque desde Panamá hasta +Chile se prolongaba por mar y por tierra su obispado. +Era fama en aquella isla haber un tesoro +riquísimo que los indios tenian escondido; despachóle +el Marqués Pizarro desde la ciudad de Los +Reyes con poca gente para que lo descubriese y +sacase; los indios eran recien conquistados; los +cuales, recibiendo á nuestro obispo y á los que con +él iban, de paz, y sabiendo á lo que venian, los descuidaron, +y descuidados dan en ellos, mátanlos y +cómenselos; por esto son afrentados de los indios +comarcanos, llamándoles perros Lampuna, come +obispo. Estos indios son grandes marineros, tienen +balsas grandes de madera liviana, con las cuales +navegan y se meten en la mar á pescar muchas leguas; +vienen á Guayaquil con ellas cargadas de +pescado, lizas, tollos, camarones, etc., y suben al +desembarcadero que dejamos dicho del rio de Guayaquil; +cuando en este rio se encuentran estos indios +con los Chonos, se afrentan los unos á los +otros; los Chonos dícenles; ¡ah! perro Lampuna, +come obispo! Los Lampunas: ¡ah! perro Chono, +cocotarro! notándolos del vicio nefando; ésto vi +y oí. Hay en esta isla plateros de oro que labran +una chaquira de oro, así la llamamos acá, tan delicada, +que los más famosos artífices nuestros, ni +los de otras nasciones la saben, ni se atreven á labrar; +destas usaban las mujeres principales collares +para sus gargantas; llevóse á España, donde +era en mucho tenida.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_56" id="Page_56">[Pg 56]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_VII" id="CAPITULO_VII">CAPITULO VII</a><br /> +<span class="medium">DE TUMBES</span></h2> + +<p class="p2">Prolongando la costa y corriendo Norte, Sur, +pocas leguas adelante, no son veinte, llegamos al +puerto llamado Tumbes, que más justamente se +ha de llamar playa y costa brava; tiene esta playa +un rio grande y caudaloso de buena agua, pero los +navios que antiguamente allí aportaban no entraban +en él por la mucha mar de tumbo y olas unas +tras otras que cuotidianamente quiebran en su +boca, viniendo más de media legua de la mar, por +lo cual es dificultoso entrar en él aun balsas, y si +son aguas vivas es imposible, so pena de perderse.</p> + +<p>El rio tiene otro nombre, que es rio de Tumbez; +solia ser mucho más poblado que agora, y los más +de los indios tenian su pueblo casi cuatro leguas +el rio arriba, donde agora están poblados. Los pescadores +vivian en la costa; eran belicosos y fornidos. +Llueve raras veces en este paraje, é ya desde +esta costa, si no es por maravilla, no hay lluvias, +y (como adelante diremos) hasta Coquimbo, el +primer pueblo de Chile. Los que no vivian de +pescar tenian por oficio ser plateros de oro, labraban +la chaquira, que acabamos de decir en el capítulo +precedente, tan delicada como los indios +de la Puna, y aun más; lábranla desta suerte, +como lo vi estando en aquel puerto: el indio que +labra tiéndese de largo á largo sobre un banquillo<span class="pagenum"><a name="Page_57" id="Page_57">[Pg 57]</a></span> +tan largo como él, obra de un jeme alto del suelo; +la cabeza tiene fuera del banquillo y los brazos, +tendiendo una manta, y encima ponen sus instrumentos. +Fueron no pocos, agora cuasi no hay algunos; +hanse consumido y se van consumiendo; la +causa, las borracheras.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_VIII" id="CAPITULO_VIII">CAPITULO VIII</a><br /> +<span class="medium">DEL RIO DE MOTAPE</span></h2> + +<p class="p2">Pasando la costa adelante y metiéndonos un +poco la tierra adentro, por ser la costa muy brava, +llegamos veinte leguas andadas, poco más ó menos, +al gran rio de Motape, donde hay un pueblo deste +nombre. Quien antiguamente gobernaba en esta +provincia, que por pocas leguas se extiende, eran +las mujeres, á quien los nuestros llaman capullanas, +por el vestido que traen y traian á manera +de capuces, con que se cubren desde la garganta +á los pies, y el dia de hoy, casi en todos los llanos +usan las indias este vestido; unas le ciñen por la +cintura, otras le traen en vanda. Estas capullanas, +que eran las señoras, en su infidelidad se casaban +las veces que querian, porque en no contentándolas +el marido, le desechaban y casábanse con otro. El +dia de la boda, el marido escogido se asentaba junto +á la señora y se hacia gran fiesta de borrachera; +el desechado se hallaba allí, pero arrinconado, sentado +en el suelo, llorando su desventura, sin que +nadie le diese una sed de agua. Los novios, con +gran alegria, haciendo burla del pobre.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[Pg 58]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_IX" id="CAPITULO_IX">CAPITULO IX</a><br /> +<span class="medium">DEL PUERTO DE PAITA</span></h2> + +<p class="p2">De aquí al puerto de Paita debe haber diez +leguas, poco más ó menos. Es muy bueno y seguro; +no le he visto; es escala de todos los navios que +bajan del puerto de la ciudad de Los Reyes á Panamá +y á México y de los que suben de allá para +estos reinos; si tuviera agua y alguna tierra frutífera +se hobiera allí poblado un pueblo grande; +empero, por esta falta, y de leña, hay en él pocas +cosas; el suelo es arena; traen en balsas grandes +el agua de más de diez leguas, los indios pocos que +allí viven.</p> + +<p>Las balsas son mayores que las de Tumbez y la +Puna; atrévense con ellas á bajar hasta la Puna +y hasta Guayaquil, y volver doblando el cabo +Blanco, que es uno de los trabajosos de doblar, y +ninguno más de los desta costa del Pirú; aprovéchanse +de velas en estas balsas, y de remos en +calmas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_X" id="CAPITULO_X">CAPITULO X</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE PIURA</span></h2> + +<p class="p2">De aquí nos metemos un poco la tierra adentro, +deben ser otras doce leguas, á la ciudad llamada<span class="pagenum"><a name="Page_59" id="Page_59">[Pg 59]</a></span> +San Miguel de Piura; ésta fué la primera que edificaron +los españoles en este reino. Era ciudad de +razonables edificios, casas altas y los vecinos ricos; +participaban de los indios de los llanos y de la +sierra. Llueve en esta ciudad, aunque poco; es +abundante de mantenimientos, así de los de la +tierra como de los nuestros, y de ganados; es muy +cálida, por estar lejos de la mar, y la tierra produce +muchas sabandijas sucias, y entre ellas víboras, +culebras y arañas; de las frutas nuestras, +cuales son membrillos, granadas, manzanas y otras +de muy buen sabor y grandes, son las mejores del +mundo. Pero tiene esta ciudad un contrapeso muy +notable, que es ser enfermísima de accidentes +de ojos, y son incurables, porque al que no le salta +el ojo queda ciego, con unos dolores incomportables; +apenas vi en aquella ciudad hombre que no +fuese tuerto. Esta enfermedad es comun en todos +los valles que desta ciudad hay á la de Trujillo, +aunque no son tan continuos ni ásperos, y á quien +más frecuente les da es á los españoles: á los indios +raras veces. En estos valles vi á hombres con semejantes +accidentes, encerrados en aposentos oscurísimos, +y con el dolor renegaban de quien les habia +traido á estas partes; los vecinos desta ciudad, dos +ó tres veces, por esta enfermedad la han despoblado +y pasándose á vivir los más dellos á un valle llamado +Catacaos (no le he visto); es muy fértil y +libre de toda enfermedad, pero todavia han quedado +algunos en la ciudad por no dejar sus casas +y heredades, aunque de pocos años á esta parte se +han mudado seis ú ocho leguas más cerca del puerto +de Paita, á la barranca del rio de Motape.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[Pg 60]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XI" id="CAPITULO_XI">CAPITULO XI</a><br /> +<span class="medium">[DEL VALLE DE XAYANCA]</span></h2> + +<p class="p2">De aquí se camina la tierra adentro á doce, diez +y menos leguas de la costa de la mar hasta la ciudad +de Trujillo, que son ochenta leguas tiradas, en +cuyo camino hay un despoblado de doce leguas y +más sin agua hasta el valle de Xayanca; éste es +muy fértil y de muchos indios, y el señor dél, indio +muy aespañolado; vístese como nosotros, sírvese +de españoles, con su vajilla de plata; es rico +y de buenas costumbres.</p> + +<p>El valle es tan abundante de mosquitos zancudos, +cantores, y de los rodadores, que es como milagro +poderlos sufrir los indios, ni los españoles; +yo he caminado veces por los Llanos, y aunque en +todos los valles hay mosquitos, no tantos como en +éste.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XII" id="CAPITULO_XII">CAPITULO XII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS LLANOS</span></h2> + +<p class="p2">Y para que se entienda qué llamamos Llanos y +Sierra, adviértase que desde este valle Xayanca, y +aun más abajo, desde Tumbez, aunque allí alcanzan +(como dijimos) algunos aguaceros hasta Copiapo, +que es el primer valle del distrito del reino<span class="pagenum"><a name="Page_61" id="Page_61">[Pg 61]</a></span> +de Chille, á lo menos desde el valle de Santa hasta +Copiapo no llueve jamás, ni se acuerdan los habitadores +dellos haber llovido. Todo el camino, diez +leguas en algunas partes, en otras ocho, en otras +seis y cuatro leguas en otras, hasta la costa de la +mar, es arena muerta, aunque hay pedazos de arena +ó tierra fija en algunas partes y á trechos. Entre +estos arenales proveyó Dios hobiese valles anchos, +unos más que otros, por los cuales corren rios, mayores +ó menores, conforme á como tienen más cercana, +ó vienen de más adentro de la sierra su nascimiento; +la tierra de todos estos valles es de buen +migajon, la cual regada con las acequias que los +naturales tienen sacadas para regarlos, es abundantísima +de todo género de comidas, así suya +como nuestra; cógese mucho maíz, trigo, cebada, +fríjoles, pepinos, etc.; tienen muchas huertas, con +mucho membrillo, manzana, camuesa, naranjas, +limas, olivos que llevan mucha y muy buena aceituna, +la grande mejor que la de Córdoba, porque +tiene más que comer; en muchos dellos se da vino +muy bueno, y la caña dulce se cria mucha y gruesa, +por lo cual son cómodas para ingenios de azúcar, +en muchos de los cuales los hay, como en su +lugar diremos. Extiéndense estos Llanos que llamamos +(aunque hay grandes médanos de arena) +desde el puerto de Paita hasta el valle que dijimos +de Copiapo por más de 700 leguas ó poco menos, +siguiendo la costa, sin que en ellas llueva; pero +desde Mayo comienzan unas garúas, llamadas así +de los marineros, que duran hasta Octubre; son +unas nieblas espesas, que mojan un poco la tierra, +mas no son poderosas á hacerla fructificar; son con<span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[Pg 62]</a></span> +todo eso necesarias para las sementeras, porque las +defiende de cuando está en berza de los grandes +calores del sol; con estas garúas en los cerros y +médanos de arena se cria mucha yerba y flores olorosas, +las cuales son admirable pasto para el ganado +vacuno y yeguas; pero tiene un contrapeso +grande, porque no falte á cada cosa su alguacil. +Cuando éstas garúas son muchas críanse grande +cantidad de ratones entre estas yerbas, y venido +el verano, como se sequen y no tengan que comer, +descienden ejércitos dellos á buscar comida á los +valles, viñas y heredades, y cómense hasta las cáscaras +de árboles; esta plaga es irremediable.</p> + +<p>El aire que corre por estos arenales es Sur, algunas +temporadas muy recio, y es cosa de ver que +remolina en estos cerros de arena y levantando la +arena la trasporta á otro lugar, y ha subcedido +estar durmiendo en estos arenales, porque por ellos +va el camino, el pasajero, y viniendo un remolino +destos caer sobre el pobre viandante y quedarse +alli enterrado en la arena. Fuera de la abundancia +que los valles tienen de mieses, son abundantes de +árboles frutales, como son guayabas, paltas, plátanos, +melones, ciruelas de la tierra y otras fructas, +mucho algarrobal; con la fructa de los árboles +engordan los ganados abundantísimamente, haciendo +la carne muy sabrosa; pero hay en algunas +partes unos algarrobos parrados por el suelo, que +llevan una algarrobilla, la cual comida de los caballos +ó yeguas, luego dan con la crin y cerdas de +la cola en el suelo, y porque en el valle de Santa +hay más que en otros valles, se llama la algarrobilla +de Santa, de donde, cuando algun hombre por en<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[Pg 63]</a></span>fermedad +se pela, le dicen haber comido la algarrobilla +de Santa. El rey desta tierra, á quien comunmente +llamamos el Inga, para que en estos arenales +no se perdiesen los caminantes y se atinase +con el camino, tenia puestas de trecho á trecho +unas vigas grandes hincadas muy adentro en el +arena, por las cuales se gobernaban los pasajeros. +Ya esto se ha perdido por el descuido de los corregidores +de los distritos, por lo cual es necesaria +guia.</p> + +<p>Entrando en el valle, por una parte y por otra +iba el camino Real entre dos paredes á manera de +tapias hechas de barro de mampuesto, de un estado +en alto, derecho como una vira, porque los +caminantes no entrasen á hacer daño á las sementeras, +ni cogiesen una mazorca de maíz ni una +guayaba, so pena de la vida, que luego se ejecutaba.</p> + +<p>Estas paredes están por muchas partes ya derribadas, +y los caminos no en pocas partes van por +detrás de las paredes; en tiempo del Inga no se +consintiera. Por los arenales ya dijimos no se puede +caminar sin guia, y lo más del año se ha de caminar +de noche, por los grandes calores del sol; +los guias indios son tan diestros en no perder el +camino, de dia ni de noche, que parece cosa no +creedera.</p> + +<p>Lo que llamamos y es sierra son unos cerros muy +altos, muchos de los cuales, por su altura, aunque +están en la misma línea equinoctial, como es Quito +y mucha parte de aquel distrito, y desde allí á +Potosí, que son 600 leguas incluidas entre el trópico +de Capricornio, porque Potosí está en veinte<span class="pagenum"><a name="Page_64" id="Page_64">[Pg 64]</a></span> +grados, es muy frio siempre y no pocas las sierras +llenas de nieve todo el año, y otros lugares por el +frio inhabitables; lo cual los antiguos filósofos tuvieron +por inhabitable respecto del mucho calor +por andar el sol entre estos dos trópicos, de Cancro +á la parte del Norte y de Capricornio á la parte del +Sur, veinte é dos grados y medio apartado cada +uno de la línea.</p> + +<p>En esta sierra hay muchas y muy grandes poblaciones +en valles que hay, y en llanos muy espaciosos, +como son los del Collao; corre esta cordillera +comunmente de 17 á 20 leguas de la mar, +y lo bueno deste Perú es esta tierra que dista de +la cordillera á la mar, y aun de Chile, como en su +lugar diremos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XIII" id="CAPITULO_XIII">CAPITULO XIII</a><br /> +<span class="medium">DEL CAMINO DE LA COSTA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á nuestro propósito, desde Xayanca +á Trujillo, agora 43 años, poco más ó menos, se +caminaba á la tierra adentro ocho leguas y diez +de la costa de la mar, ó se declinaba á la costa; yo +vine por la costa, donde las bocas de los ríos eran +pobladas de muchos pueblos de indios, muy abundantes +de comida y pescado; aquí hallábamos gallinas, +cabritos y puercos, de valde, porque los mayordomos +de los encomenderos que en estos pueblos +vivian no nos pedian más precio que tomar las +aves y pelallas, y los cabritos desollarlos, y el maíz +desgranarlo. Todos estos indios se han acabado,<span class="pagenum"><a name="Page_65" id="Page_65">[Pg 65]</a></span> +por lo cual ya no se camina por la costa, que era +camino más fresco y no menos abundante que el +otro. Los indios que quedaban, porque totalmente +no faltasen, los han reducido el valle arriba, donde +los demás vivian. Era realmente para dar gracias +á Nuestro Señor ver unos pueblos llenos de indios +y de todo mantenimiento, el cual se daba á todos +de gracia. La causa de la destruicion de tanto indio +diré cuando tratare de sus costumbres, y para aquí +sea suficiente decir, las borracheras. Bajando, pues, +de Xayanca á la costa y caminando por ella se +venia á salir á siete leguas de Trujillo, á un valle +llamado Licapa.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XIV" id="CAPITULO_XIV">CAPITULO XIV</a><br /> +<span class="medium">DE LOS DEMÁS VALLES</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo, pues, á Xayanca, y continuando el +camino la tierra adentro, á pocas leguas unos de +otros, se va de valle en valle, lo cual, si bien se +considera, no parece sino que desde Xayanca á +Trujillo es todo un valle en diversos rios, empero +todos de muy buena agua, que los fertiliza en gran +manera. Entre ellos hay uno llamado Zaña, abundantísimo, +á donde de pocos años á esta parte se ha +poblado un pueblo de españoles de no poca contratación, +por los ingenios de azúcar y corambre de +cordobanes y por las muchas harinas que dél se +sacan para el reino de Tierra Firme; el puerto no +es muy bueno; dista del pueblo algunas leguas; ni<span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[Pg 66]</a></span> +en toda esta costa, desde Paita á Chile, que es lo último +poblado de Chile, los hay buenos; los más son +playas. Con el que tienen embarcan sus mercaderias +para la ciudad de Los Reyes y para Tierra +Firme. Esta población de Zaña destruye á la ciudad +de Trujillo, porque dejando sus casas los vecinos +de Trujillo se fueron á vivir á Zaña.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XV" id="CAPITULO_XV">CAPITULO XV</a><br /> +<span class="medium">DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE +<a name="FNanchor_21" id="FNanchor_21" href="#Footnote_21" class="fnanchor">[21]</a></span></h2> + +<h2><a name="CAPITULO_XVI" id="CAPITULO_XVI">CAPITULO XVI</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE CHICAMA</span></h2> + +<p class="p2">[Es el valle de Chicama] abundante, ancho y +largo, donde habia muchos indios dotrinados por +religiosos de nuestra Orden, encomendados en el +capitan Diego de Mora, varon muy principal en +este reino. Entre otros religiosos nuestros de mucha +virtud y cristiandad que en la doctrina de +aquel valle se han ocupado, fué uno el padre fray +Benito de Jarandilla, el cual, despues que entró +en él nunca dél salió para vivir en otra parte; aquí +se consagró á Nuestro Señor, predicando el Evangelio +<span class="pagenum"><a name="Page_67" id="Page_67">[Pg 67]</a></span> +á los indios con admirable austeridad de vida +en todo lo tocante á su profesion, sin jamás se conocer +en él cosa de mal ejemplo, sino gran celo á +la conversión de aquellos naturales, donde vivió +más de 55 años, y ha pocos años, no ha dos cuando +escrebí esto, que Nuestro Señor le llevó, como piadosamente +creemos, á pagarle sus trabajos. Los +indios deste valle tienen dos lenguas, que hablan: +los pescadores una, y dificultosísima, y otra no +tanto; pocos hablan la general del Inga; este buen +religioso las sabia ambas, y la más dificultosa, +mejor. Su caridad para con los indios era muy +grande, porque curarlos en sus enfermedades, repartir +con ellos su racion y quedarse ó contentarse +para su mantenimiento con un poco de maíz tostado +ó cocido, era como natural. Varon de mucha +oracion y penitencia, doquiera que estaba se habia +de levantar á media noche á rezar maitines, y á +cualquiera hora que le llamaban para confesar al +enfermo, con toda el alegria del mundo se levantaba, +y aunque el rio viniese muy crecido, no le +temia más que si no llevara agua, y es muy grande +al verano. Este es comun lenguaje entre los indios, +que decian pasaba el rio en un macho que la Orden +le habia concedido á uso, por cima del agua, á +cualquier hora y cuando más agua traía el rio. +Esto no lo escribo por milagro, sino como cosa comunmente +dicha entre los indios.</p> + +<p>En este valle tiene nuestra sagrada Religion un +convento priorato que este religioso venerable fundó, +donde se sustentan de ocho á diez religiosos, +y favoreciéndolo Nuestro Señor se sustentarán más, +porque las haciendas van en crecimiento. El valle<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[Pg 68]</a></span> +es abundantísimo de pan, vino, maíz y demás mantenimientos; +danse en él admirablemente los olivos, +que cargan de aceituna muy buena. Los demás +mantenimientos á la tierra naturales, bonísimos; +es famoso por un ingenio de azúcar que allí +plantó el capitan Diego de Mora; una cosa que +por ser peregrina la diré, que hay en este ingenio, +y es que con ser cálido el temple en todo tiempo y +todos los valles de los Llanos abunden en moscas y +éste las tenga dentro y fuera de las casas de los +indios y de los españoles, en la casa que llaman del +azúcar y donde se hacen las conservas y están las +tinajas llenas de todo género dellas no se halle ni +se vea una ni más.</p> + +<p>Helo visto, por eso lo digo, pues la miel y el +azúcar, madre es de las moscas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XVII" id="CAPITULO_XVII">CAPITULO XVII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE TRUJILLO</span></h2> + +<p class="p2">Dista la ciudad de Trujillo del valle de Chicama +cinco leguas tiradas.</p> + +<p>La primera vez que la vi era muy abundante y +muy rica; los vecinos, conquistadores, unos hombrazos +tan llenos de caridad para con los pasajeros, +que en viendo en la plaza un hombre no conocido +ó nuevo en la tierra (que llamamos chapeton), á +mia sobre tuya lo llevaban á su casa, lo hospedaban, +regalaban y ayudaban para el camino, si allí +no le daba gusto hacer asiento; un vecino de aque<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[Pg 69]</a></span>llos, +cuando salia de su casa ocupaba toda la calle; +no habia meson entonces, ni en muchos años despues, +ni carneceria; á todos sobraba lo necesario +y aun más, y el que no lo tenia no le faltaba, porque +los encomenderos les enviaban el carnero, vaca +y lo demás cada dia. Liberalísimos para con los +pobres; sus casas muy hartas y sus cajas muy llenas +de oro y plata. Ya todo ha cesado y sus hijos +han quedado pobres, porque no siguen la cordura, +y raras veces retienen las sillas de sus padres.</p> + +<p>Dista esta ciudad del puerto, si así se ha de llamar +siendo costa brava, dos leguas; surgen los +navios más de legua y media de la playa; en el +desembarcadero hay mares de tumbo, unas tras +otras, con tanta violencia cuanta experimentan los +que allí se desembarcan. Aquí hay un poblezuelo +que del puerto toma el nombre, llamado Guanchaco. +Los indios son grandes nadadores y pescadores; +no temen las olas, por más que sean; entran +y salen en unas balsillas de juncos gruesos, llamados +eneas, que no sufren dos personas, y las que +las sufren han de ser muy grandes. En llegando á +tierra, cuando vienen de pescar, toman la balsa á +cuestas y la llevan á su casa, donde, ó en la playa, +la deshacen y enjugan, y cuando se quieren aprovechar +della tórnanla á atar.</p> + +<p>Conoscí en esta ciudad, entre otros vecinos y +encomenderos, al capitan don Juan de Sandoval, +hombre muy amigo de los pobres, gran cristiano, +muy rico, casado con una señora muy principal de +no menores partes que su marido, nascida en el +mismo pueblo, llamada doña Florencia de Valverde, +hija del capitan Diego de Mora y de doña Ana<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[Pg 70]</a></span> +de Valverde. Este caballero tenia antes que muriese +capellanias instituidas en todos los monasterios; +su enterramiento escogió en el de San Agustin, +cuya capilla mayor edificó; aunque no quiso, +el altar mayor fué suyo; al lado del Evangelio +hizo un altar advocacion de los Angeles, que adornó +con retablos famosos y muy ricos ornamentos +labrados en España; dejó mucha renta y poca carga +de misas, con la cual se va edificando el convento, +ó por mejor decir se ha edificado. En el +convento de nuestro padre Santo Domingo se le +dice perpétuamente la misa de Nuestra Señora todos +los sábados del año, y cada dia la Salve cantada, +despues de Completas, como es antiguo uso en +la Orden desde su fundación; dejó bastante renta.</p> + +<p>En el convento de San Francisco tambien tenia +su memoria de misas, y dejó renta para que se pague +la limosna dellas.</p> + +<p>Mucho tiempo del que vivió tenia en el puerto +desta ciudad indios pagados á su costa, para que +en llegando el navio al surgidero, que ya dije es +de la playa más de legua y media, saliesen en sus +balsillas, fuesen al navio y avisasen saliesen ó no +saliesen á tierra, porque como el navio surge tan +lejos, no venia quebrazon de las olas en tierra; avisados +no corren riesgo. Antes de que este caballero +tuviese pagados indios para esta bonísima obra +perdianse muchos bateles, y los que en ellos venian, +porque viniendo á desembarcar, metianse en +tierra, no viendo el peligro, y cuando querian volver +al navio no podian, por lo cual era necesario +zozobrar y perderse. Solia esta ciudad ser de buena +contractacion respecto del mucho azúcar y coram<span class="pagenum"><a name="Page_71" id="Page_71">[Pg 71]</a></span>bre +que los vecinos tenian, y por el ganado porcuno +que della se llevaba á la de Los Reyes; ya se +va perdiendo.</p> + +<p>Aunque dije arriba que desde Xayanca á Copiapo +no llueve, añidí que á lo menos desde el +Puerto de Santa, lo cual es así, porque de cuando +en cuando suele llover en estos valles y arenales +que hay desde Xayanca y aun más abajo hasta +Trujillo y un poco más arriba; y tan recio, y con +sus truenos, y en tanta abundancia, que saliendo +los rios de madre destruyen los valles, pastos y +heredades, como subcedió agora 16 años, poco más, +que llovió tanto desde Trujillo para abajo, que se +destruyeron muchas haciendas y hobo mucha hambre; +oí certificar en Trujillo, donde llegué acabada +de pasar esta inundacion, que se temió mucho no se +llevase el rio la ciudad; hicieron los reparos posibles, +pero como eran sobre arena, permanecian +poco tiempo; llegó á tanto, que ya se habia apregonado +que, oida la campana, cada uno se pusiese +en cobro como mejor pudiese. Proveyó nuestro Señor +con su misericordia que el rio divertió por otra +parte. Perdióse mucha cantidad de vestidos; arruináronse +muchas casas, porque como no se cubren +con tejas, ni son á dos aguas, sino terrados y éstos +muy leves, llovianse todas y no habia donde guarecer +la ropa y comida. Los ornamentos de las iglesias, +con dificultad se guardaron. Oí decir á personas +que se hallaron en Trujillo en aquella sazon, +y á los que en ella habia, que desde el valle de Chicama +á Trujillo, que dijimos poner cinco leguas, +corrian tres rios que no se podian vadear. Las madres +dellos de muy antiguo se ven y se conocen<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[Pg 72]</a></span> +haber por allí corrido rios; los nuestros decian haber +quedado desde el diluvio. Los indios afirmaban +haber oido á sus viejos que de muchos en muchos +años acontecian semejantes aguas é inundaciones, +y ahora un año subcedió tal azote, aunque no tan +pesado.</p> + +<p>Viviendo yo agora 15 años en Trujillo en nuestro +convento (celebramos allí la fiesta de Nuestra +Señora de la Visitacion con toda la solemnidad +posible), cuando salíamos con la procesion ya se +habia revuelto el cielo; tronó, relampagueó, llovió, +y si las cubiertas de las casas fueran de tejas, corrieran +las canales por un poco de tiempo.</p> + +<p>Empero estos aguaceros no llegan al valle de +Santa. Pasadas estas aguas, son tantos los grillos +que se crian en los campos y tierras de pan, y en +las casas, que es otro azote y plaga no menor; +cómense lo sembrado y lo no sembrado, y en las +casas hacen no poco daño. Demás desto, con la putrefaccion +de la tierra con las aguas, críanse muchos +ratones, que es otra peor plaga. Llueve tambien +en esta costa más continuamente que por estos +llanos de Trujillo para abajo, en un asiento llamado, +mejor diré en unas lomas llamadas de Ariquipa; +pero esto es porque la mar, haciendo un +grande ensenada, se mete casi á las faldas de la +tierra, donde alcanzan muchos aguaceros, por lo +cual los indios que aquí habitan más son más serranos +que yungas. Visten como serranos. Lo uno +y lo otro he visto muchas veces.</p> + +<p>Es esta ciudad, como las demás de los Llanos, +combatida de terremotos, aunque no tan recios +como desde ella para arriba.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_73" id="Page_73">[Pg 73]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XVIII" id="CAPITULO_XVIII">CAPITULO XVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA[S] GUACA[S] DE TRUJILLO</span></h2> + +<p class="p2">Hállanse en estos reinos, y particularmente en +los Llanos, unos enterramientos, comunmente llamados +Guacas, que son unos como cerros de tierra +amontonada á manos, debajo de la cual los señores +destos Llanos se enterraban, y con ellos, segun +es fama, y aun experiencia, ponian gran suma de +tesoros de oro é plata y la mayor cantidad de plata, +tinajas grandes y otras vasijas y tazas para beber, +que llamamos cocos. La guaca más famosa era una +que estaba poco más de media legua de la ciudad +de Trujillo, de la otra banda del rio, de un edificio +en partes terrapleno, en partes de ladrillos +grandes, ó por mejor decir de adobes pequeños.</p> + +<p>Este edificio era muy alto, y en circuito ó de +box (si como marineros nos es lícito hablar) debia +tener poco menos de media legua.</p> + +<p>Quien lo edificase no hay memoria, ni los indios +tal oyeron decir á sus antepasados. Para edificarlo +es imposible, sino que se pasaron muchos años y +labraban en él suma de indios. Si no se ve no se +puede creer. Siempre se entendió era enterramiento, +y aun enterramientos ó sepultura de muchos +señores, cuales fueron los de aquel valle de Trujillo, +que se entiende fueron mucho antes que los +Ingas, y poderosísimos así en riquezas como en +ánimos para subjetar mucha parte deste reino,<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[Pg 74]</a></span> +porque á cuatro leguas de la ciudad de Guamanga +se ha hallado otro edificio, aunque diferente, pero +figuras de indios como las de los deste valle de +Trujillo, de donde se colige hasta allí haber llegado +el señorío destos señores, y aun pasado hasta +el Collao. Porque en un pueblo deste Collao, Tiaguanuco, +se ve otro edificio de canteria, y piedras +muy grandes, muy bien labradas, semejantes á +este cerca de Guamanga, que los que allí hacen +noche lo iban á ver á maravilla; la primera vez que +por allí pasé, habrá 29 años, con otros dos religiosos, +lo vimos y nos admiramos, porque no <i>habiendo</i> +tenido estos indios picos ni escodas, ni escuadras, +para labrar aquellas piedras, verlas labradas +como si canteros muy finos las hobieran labrado, +causaba admiracion; habia puertas de tres +piedras y grandes: las dos que servian á los lados, +la otra de umbral alto. Vimos allí una figura de +sola una piedra que parecia de gigante, segun era +grande, corona en la cabeza y talabarte como los +anchos nuestros, con su hebilla.</p> + +<p>Preguntar qué noticia se tiene desta gente no +hay quien la dé, y porque este edificio es semejante +al de junto á Guamanga, se cree haberlo hecho un +mismo señor, y que este era señor de Trujillo, que +para memoria suya donde le parecia lo mandaba +edificar. Cosa cierta no hay.</p> + +<p>Los señores principales deste valle de Trujillo +se llamaban, como propio nombre, Chimo, y de +uno hasta el dia de hoy hay memoria deste nombre, +añidiéndole otro como por sobrenombre, Capac, +que, junto se nombraba Chimocapac, que quiere +decir chimo riquísimo. Lo que se colige es que<span class="pagenum"><a name="Page_75" id="Page_75">[Pg 75]</a></span> +destos Chimos era la guaca de Trujillo enterramiento. +Los vecinos de Trujillo, viendo aquel famoso +edificio y teniendo noticia haber allí gran +tesoro enterrado, sin que hobiese rastro ni memoria +quien allí lo puso, ni á qué herederos les hobiese +de venir, juntárose algunos vecinos de indios +y no vecinos, y hecha compañía determinaron de +cavar á la ventura como dicen; dieron en algunos +aposentos debajo de tierra, y finalmente, dieron +en mucho tesoro, y no en el principal como se tiene +por cierto. Cúpoles á más de 160.000 pesos, pagados +quintos, pero no sé qué se tenia aquella plata, +que ninguno la gozó; fuéseles como en humo. Verdad +sea que gastaban á su albedrio y sin órden alguna; +otros cavarian en otras partes, sacaron alguna +plata, no tanta como los desta compañia. +Comenzando á sacar plata desta guaca, todos los +valles de los Llanos se hundian cavando guacas, y +registrando sacaron plata de la bolsa pagando jornaleros +cavadores y mucha tierra; nunca, empero, +hallaron lo que deseaban. Hobo en este tiempo en +el valle de Lima un famoso hereje, creo inglés, +que junto al pueblo de Surco él solo cavaba una +guaca, que llaman de Surco, y por lo que despues, +cuando preso y descubierto ser hereje se entendió, +aguardaba otros de su herejia que habian de venir; +allí se estaba de dia y de noche cavando y sacando +la tierra él propio, mal vestido; venia á la ciudad, +que dista de la guaca una legua, pedia por amor +de Dios y llevaba poco que comer, hasta que se +descubrió ser hereje, preso por el Santo Oficio justísimamente. +Le quemaron en el primer aucto que +los señores inquisidores hicieron.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[Pg 76]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XIX" id="CAPITULO_XIX">CAPITULO XIX</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE SANCTA</span></h2> + +<p class="p2">Desde esta ciudad de Trujillo, 18 leguas más +adelante, la costa en la mano, llegamos al valle y +puerto llamado Sancta, abundante mucho de todo +género de mantenimientos, donde se comienzan +á hacer trapiches de azúcar y muy bueno; muy +cerca del puerto se ha poblado un pueblo de españoles, +el cual si tuviera indios de servicio fuera +en mucho crescimiento; tiene pocos indios naturales; +bajan los de la sierra de la provincia que llamamos +Guailas; es en notable daño de los indios; +son serranos y corren gran riesgo sus vidas, como +en todas partes é todas las veces que á los Llanos +bajan. Tiene muchas y muy buenas tierras, todas +de riego, con acequias de un rio de bonísima agua, +y muy grande, que pocas veces se deja vadear; pásase +en balsas de calabazos, y es lo más seguro. Estas +balsas las hacen los indios mayores ó menores, +como es la gente ó hato que se ha de pasar. Los +calabazos son muy grandes y redondos; ponen en +una red á la larga ocho ó diez, otros tantos en +otra, y así la ensanchan conforme son los que han +de balsear; hácenla de seis, siete y ocho hileras +de calabazos. Las redes atan unas con otras; atadas, +encima echan leña y rama porque no se mojen +las personas y el hato. Luego dos indios, grandes +nadadores como lo son todos los de los Lla<span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[Pg 77]</a></span>nos, +atan unas sogas á la balsa, y ciñiéndosela por +el hombro toma cada uno su calabazo grande, y +echándose sobre él nadan, y desta suerte llevan y +pasan la balsa de la otra parte del rio, por poco +precio que se les da. Este rio desemboca viniendo +de Trujillo, un poco más abajo del puerto, por cuya +boca no se puede entrar ni tomar agua; empero, de +la acequia principal que pasa por cima del pueblo, +sale una pequeña que cae en la playa del puerto.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XX" id="CAPITULO_XX">CAPITULO XX</a><br /> +<span class="medium">DE LOS DEMÁS VALLES, Á LOS REYES.</span></h2> + +<p class="p2">Desde este valle al de Chancay ponen cincuenta +leguas, en las cuales á trechos pasamos por seis valles, +todos abundantísimos, si los naturales no hobieran +faltado, que los labraban, para todo género +de mantenimiento, con agua bastante de riego; +sus acequias sacadas, pero ya perdidas.</p> + +<p>El primero es Cazmala baja y Cazmala alta, +donde han quedado pocos indios, que apenas pueden +sustentar un sacerdote; de aquí vamos á Guarme, +mejor valle y de más indios, con puerto no +muy seguro por la mar de tumbo que <i>hay</i> al desembarcar; +tiene mucho pescado, mucha arboleda, +algarrobas que se llevan á los Reyes para +las carretas, é yo vi desde este valle llevarse navios +cargados á Los Reyes de carbon, que no era +poco provecho á la ciudad y al señor del navio, llamado +el Carbonero.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[Pg 78]</a></span></p> + +<p>Ocho leguas siguiendo la costa por do se caminaba +es el de Parmunguilla, valle estrecho, de bonísima +agua el rio, y que en su nacimiento se halla +oro; abundante de trigo é maíz; ya no se camina +por la costa, porque haberse consumido los +indios fué causa de cerrarse con mucho cañaveral +bravo; rodéanse más de cuatro leguas metiéndonos +la tierra adentro, el cual pasado, parte términos +con el de la Barranca, que le es muy cercano; las +pocas tierras que tiene son muy buenas.</p> + +<p>Luego entramos en el de la Barranca, fertilísimo +de trigo é maíz, y de tierras muchas y muy +gruesas; de aquí se lleva la mayor parte del trigo +que en Los Reyes se gasta; hay en él dos ingenios +de azúcar bonísimo; el rio no es tan grande como +raudo y pedregoso, por lo cual en todo tiempo es +dificultoso de pasar; tiene puente tres leguas arriba, +á la cual por no ir, algunos se han ahogado.</p> + +<p>Aquí hay unos pocos de indios poblados; pasado +el rio, luego se sigue el de Gaura, que tiene las +mismas calidades que éste, con otros pocos de +indios, y de donde se lleva mucho maíz y trigo á +Los Reyes por mar; tiene puerto no muy seguro.</p> + +<p>Prosiguiendo por la costa adelante (si no nos +queremos meter cuatro ó cinco leguas la tierra +adentro) llegamos, once leguas andadas, al valle de +Chancay, donde hay un pueblo de españoles llamado +Arnedo. Este valle es muy ancho y de bonísimas +tierras para todos mantenimientos, vino y +olivares; de aquí se provee la ciudad de Los Reyes +del mucho maíz y otras cosas, y aun melones +de los buenos del mundo. Hácese buen vino, y +fuera mejor si el vidueño fuera del que llamamos +torrontés.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_79" id="Page_79">[Pg 79]</a></span></p> + +<p>Tiene puerto, donde los vecinos de Arnedo embarcan +sus harinas para Tierra Firme, y trigo é +maíz para Los Reyes.</p> + +<p>El rio es no de tan buena agua como los precedentes. +De aquí á la ciudad de Los Reyes ponen +once leguas, en cuyo camino se atraviesa la sierra +de la arena áspera, y larga, por ser arena muerta; +en tiempo de verano no se puede caminar sino de +noche, con riesgo de negros cimarrones.</p> + +<p>Ocho leguas andadas entramos en el valle de +Carvaillo, donde hay muy buenas estancias ó chácaras +de maíz é trigo, con un rio de buena agua +con que las tierras se riegan; este valle dista de la +ciudad de Los Reyes tres leguas, desde donde aun +podemos decir comienza aún el valle desta ciudad, +que tiene dos ríos, porque en medio de un valle y +otro no hay arenales que los dividan, sino todo este +trecho son tierras de pan, maíz, viñas, aunque pocas, +pobladas con sus casas de los señores de las heredades. +Hay en este valle de Carvaillo un poblezuelo +de indios el rio arriba, donde se sustenta un +sacerdote con las chácaras anejas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXI" id="CAPITULO_XXI">CAPITULO XXI</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LOS REYES</span></h2> + +<p class="p2">El valle donde se fundó la ciudad de Los Reyes, +llamado Rimac en lengua de los indios, sin hacer +agravio á otro, es uno de los buenos, y si dijere, +uno de los mejores del mundo, muy ancho, abun<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[Pg 80]</a></span>dante, +de muchas y muy buenas tierras, todas de +riego, pobladas de chácaras, como las llamamos en +estas partes, que son heredades donde se da trigo, +maíz, cebada, viñas, olivares (á las aceitunas llamamos +criollas, son las mejores del mundo), camuesas, +manzanas, ciruelas, peras, plátanos y +otros árboles frutales de la tierra, membrillos y +granadas, tantos é tan buenos como los de Zahara; +las legumbres, así de nuestra España como las de +acá, en mucha abundancia en todo el año.</p> + +<p>El agua del rio no es tan buena como la de los +demás valles destos llanos, respeto de juntarse con +el rio principal otro no de tan buena que la daña. +Pero proveyóle Dios de una fuente á tres cuartos +de legua de la ciudad, de una agua tan buena que +los médicos no sé si quisieran fuera tal. Oí decir á +uno dellos, y el más antiguo que hoy vive, que la +fuente desta agua le habria quitado más de tres mil +pesos de renta cada año, porque despues que el +pueblo bebe della, las enfermedades no son tantas, +particularmente las cámaras de sangre, que se llevaban +á muchos.</p> + +<p>Esta agua se trujo á la ciudad, y en medio de la +plaza hay una fuente muy grande, bastante para +dar la agua necesaria; pero porque es grande y más +sin costa se aprovechase della, en los barrios hay +sus fuentes, como en la placeta de la Inquisicion, +en la esquina de las casas del licenciado Rengifo, +en el barrio de San Sebastian y en todos los monasterios +y en casas de hombres principales, y en las +cárceles y en el palacio hay dos, porque como las +calles sean en cuadro, y el agua vaya encañada por +medio de las calles, es fácil de la calle ponerla +en casa.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[Pg 81]</a></span></p> + +<p>Llamaron los fundadores, que fueron el marqués +don Francisco Pizarro y sus pocos compañeros, á +este pueblo, la ciudad de Los Reyes, porque en +este dia la fundaron; diéronle, aunque acaso, auspicatísimo +nombre, porque si muchos Reyes la hobieran +ennoblecido, en tan breve tiempo como diremos, +no hobiera crecido más, ni aun tanto; mas +como el favor del cielo sea mayor que el de los +hombres, Nuestro Señor, por intercesion de los +Santos Reyes, la ha multiplicado; es la silla metropolitana +de todo este reino de Quito á Chile; +aquí reside el Virrey con el Audiencia, la Santa +Inquisicion, y aquí se fundó la Universidad.</p> + +<p>De todo diremos adelante más en particular lo +que á esto toca, cuando tractaremos de los Virreyes +y perlados eclesiásticos.</p> + +<p>El rio desta ciudad, en tiempo de aguas en la +Sierra, que llueve como en nuestra España, es muy +grande y extendido; no tiene madre, como no la +tienen los demás destos llanos; corre por cima de +mucha piedra rolliza; antes que tuviese puente, +muchas personas se ahogaban en él queriéndole +vadear, porque aunque tenia un puente de madera +hecho de horcones hincados en el suelo, estaba +tan mal parada, que no se atrevian á pasar +por ella, y no podian pasar sino uno solo, y con +sus pies. Lo cual visto por el marqués de Cañete, +don Andrés Hurtado de Mendoza, de buena memoria, +llamado el limosnero, gran amigo de pobres, +dió órden cómo se hiciese puente toda de ladrillo +y cal, de siete ó ocho ojos, que comenzase +desde la barranca del rio á donde casi llegaban las +casas Reales, y desde los molinos del capitan Je<span class="pagenum"><a name="Page_82" id="Page_82">[Pg 82]</a></span>rónimo +de Aliaga, secretario que fué de la Audiencia, +que hacen casi calle con las casas Reales; +al cual diciendo los oficiales maestros de la +obra que mejor se fundaría más abajo, donde estaba +la puente de madera que acabamos de decir, +aunque habia de ser más larga, porque haciéndola +allí el rio se iba su camino, sin echarlo +á la ciudad, lo cual forzosamente se habia de hacer +haciéndola donde el Virrey mandaba, y que +la barranca era señal evidente ya el rio habia llegado +una vez allí y habia de llegar otra, por el +comun refran, al cabo de los años mil vuelve el +rio á su carril, respondió la mandaba hacer en +aquel sitio porque los pasajeros que viniesen de +abajo, y pliegos de Su Majestad de España, por +tierra, entrasen á una cuadra de las casas Reales +donde el Virrey viviese, y por la calle derecha á +la plaza una cuadra della, y cuanto á echar el rio +á la ciudad, que no habian de ser los Virreyes tan +flojos quel rio la hiciese daño; palabras realmente +de gran republicano, como lo era.</p> + +<p>Con todo eso, como diremos, ha hecho daño el +rio si los Virreyes no tienen ánimo para remediarlo.</p> + + +<h2><a name="CAPITULO_XXII" id="CAPITULO_XXII">CAPITULO XXII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LOS REYES</span></h2> + +<p class="p2">No creo ha habido en el mundo ciudad que en +tan breve tiempo haya crecido en número de monasterios, +ni iguale á los religiosos que en ellos sir<span class="pagenum"><a name="Page_83" id="Page_83">[Pg 83]</a></span>ven +á Dios, alabándole de dia y de noche, y ejercitándose +en letras para el bien de las ánimas, +como esta de Los Reyes, habiendo ayudado muy +poco ó nada los príncipes y gobernadores destos +reinos al edificio dellos.</p> + +<p>El más principal y el primero della es el nuestro, +llamado Nuestra Señora del Rosario; no ha 68 años +que se fundó; el primer fundador fué el padre fray +Juan de Olias; su sitio es una cuadra de la plaza +y muy cercado al rio. Oí decir á los viejos lo que +aquí refiriré de su fundación.</p> + +<p>Llegado el marqués Pizarro con los demás conquistadores +á este valle, despues de haber preso en +Cajamarca á Atabalipa y habiéndole muerto, vinieron +con él dos religiosos, uno nuestro, el sobredicho, +y otro de la órden del glorioso padre San +Francisco; eligieron para fundar su ciudad el sitio +que agora tiene, que es el mejor del valle junto +al rio, á la parte casi del Oriente; á la del Sur por +la parte de arriba, una acequia de agua ancha que +atraviesa todo el valle de Oriente á Poniente. Por +la parte del Poniente, el puerto llamado el Callao, +dos leguas de la ciudad de Los Reyes; carreteras, +por la parte del Norte el camino real para Trujillo, +y dende abajo, señalaron sus cuadras y sitios para +casas, y á los dos religiosos dijéronles: vosotros no +sois más que dos, vivid agora juntos en este sitio +que os señalamos, que es el que tiene agora nuestro +convento; llana la tierra, y conquistados los indios +del valle (que á la sazon eran muchos), el que se +quisiese quedar con ese sitio se quedará con él; al +otro le daremos el que más cómodo le pareciere. +Sucedió así, aceptando los dos religiosos el partido,<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[Pg 84]</a></span> +que un dia vinieron todos los indios del valle, y +otros llamados, sobre los nuestros, los cuales dijeron +á los religiosos: Padres, vosotros no habeis de +pelear; tomad en esas botas vino y biscochos, y á +los que estuvieren cansados y flacos dadles de comer +y beber, y á los heridos recogedles y lavadles +las heridas con vino. Los indios llegaron donde los +nuestros les esperaban, con gran vocerío, así pelean; +el padre de San Francisco, pareciéndole no +le convenia esperar el fin de la batalla, ni hacer lo +encomendado, que en aquel trance le era muy lícito, +puso faldas en cinta, tomó la via del puerto, +llega cansado, lleno de polvo, sudando, y á los pocos +de los nuestros que allí habia dejado el Marqués +con dos navios y no muchos soldados con dos caballos, +dales nueva quel Marqués y los demás eran +muertos, y sólo él se habia escapado. El capitan de +los navios (creo era el capitan Juan Fernandez, de +quien abajo haremos mencion), con los demás, hicieron +el sentimiento justo, tuvieron por perdido +el mejor reino del mundo, y perplejos no sabian +qué se hacer, si por ventura desamparaban el puerto +y se volverian á Panamá ó á Trujillo, ó aguardarían +otra nueva; el buen padre instaba en ser +verdad lo por él afirmado; finalmente, resolviéronse +en que dos soldados, los más valientes, con +sus armas tomasen los caballos, y caminando para +la ciudad fuesen á ver si era así, y cuando lo fuese, +no era posible todos quedasen muertos, algunos se +escaparian y encontrarian en el camino, ó fuera +dél, y á éstos recogiesen y volviesen al punto, y +entonces deliberarían lo que más conviniese. Salen +nuestros dos valientes soldados en sus caballos, ar<span class="pagenum"><a name="Page_85" id="Page_85">[Pg 85]</a></span>mados, +llenos de tristeza é no con menos temor; en +el camino, que muy poblado era de arboleda, á lo +menos la legua y media, cada hoja que se meneaba +les parecia ejércitos de enemigos; pero prosiguiendo +su camino, sin encontrar hombre viviente llegan +á la ciudad y hallan á los nuestros, alcanzada +la vitoria, curando á los heridos, y los sanos descansando +del trabajo de la batalla.</p> + +<p>Su alegria fué muy grande cuando vieron cuán +al contrario era lo que el padre de San Francisco +dijo, de lo que por sus ojos vieron; llegan donde +estaba el Marqués, dan cuenta de lo dicho, y la razon +por que vinieron, el cual con los demás estaban +cuidadosos qué hobiese sido de aquel padre, +no imaginando que se hubiese huido, sino que por +ventura los indios se lo hubiesen llevado. Empero, +sabida la verdad del hecho, el Marqués mandó embarcarlo, +y en el primer navio que despachó á Panamá +lo llevaron, con juramento que hizo que +mientras viviese no le habia de entrar fraile de +San Francisco en su gobernacion, y así se cumplió, +no siendo bien hecho ni lícitamente jurado. Aquel +no fué defeto sino de un fraile particular, pusilánime, +y por este defecto no se habia de perder ni +carecer del bien grande que la religion del seráfico +padre San Francisco donde quiera que vive hace. +Si los del puerto le desamparan, creyendo lo dicho +por este religioso, en gran riesgo ponian al Marqués +y á los demás de perderse, porque como el +reino sea muy grande y muchos los indios, si les +faltaran navios con que enviar á pedir socorro á +Tierra Firme, totalmente se perderia. Nuestro religioso +puso tambien sus faldas en cinta, arre<span class="pagenum"><a name="Page_86" id="Page_86">[Pg 86]</a></span>bató +su bota, biscocho y queso; no tenian conservas, +ni regalos, y á los cansados dábales de beber +y un bocado, á los heridos curaba como mejor podía, +y así andaba en medio de los que peleaban. +Desta suerte quedamos con el sitio que agora tenemos, +el cual, aunque entonces pareció el más cómodo, +agora no lo es, por no poderse extender +tanto cuanto es necesario, y por el rio, que es mal +vecino en todas partes.</p> + +<p>Despues muchos años poblaron los padres de San +Francisco y tienen el mejor sitio del pueblo, y más +que todos los conventos juntos, aunque del rio corren +un poco de riesgo, como nosotros, y se correrá +más si no se remedia.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXIII" id="CAPITULO_XXIII">CAPITULO XXIII</a><br /> +<span class="medium">DE NUESTRO CONVENTO</span></h2> + +<p class="p2">Quedando, pues, con este sitio, que es de cuadra +y media de largo; de ancho no tiene cuadra entera +(porque la barranca del rio no da lugar á +ello, por correr al sesgo), se comenzó á edificar el +convento; empero, quien con más ánimo, fué el valeroso, +y no menos religioso, gran predicador, gran +servidor de Su Majestad, fray Tomás de San Martín, +á quien por otro nombre llamaban el Regente, +por haberlo sido en la Española ó isla de Santo +Domingo.</p> + +<p>Este religiosísimo padre, siendo provincial en +esta provincia, y el primero, á quien dió por nom<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[Pg 87]</a></span>bre +San Juan Baptista, comenzó el edificio de la +iglesia de bóveda, de tres naves, y hizo la mitad de +la iglesia, dejando los cimientos de lo restante sacados.</p> + +<p>Oí decir al padre fray Antonio de Figueroa, un +religioso nuestro muy esencial, gran siervo de +Dios, verdadero hijo de Santo Domingo, que fué +mi maestro de novicios, que le acaecia á este ínclito +religioso, siendo como era provincial, salir de casa +por la mañana con un bordon á pie, é ir una legua, +poco más ó menos, á la Caleta, y estar allí todo el +dia en peso hasta la noche, en que se venia al convento, +sin comer, y lo que hallaba en el convento +era un poco de capado fiambre, porque entonces +no se habia multiplicado el ganado nuestro mayor +ni menor, que hobiese carnero, ni se comia en la +ciudad, y con tanta alegria pasaba este trabajo +como si tuviera todo el regalo del mundo. Parecia +adevinaba el augmento que nuestro Señor habia +de hacer en breve tiempo, de religion, cristiandad +y letras, en aquella casa. Despues fué este varon +heróico primero obispo de la ciudad de La Plata, +aunque no llegó á sentarse en su silla, llevándole +la majestad del muy alto primero á gozar de su +gloria.</p> + +<p>El dia de hoy ya se ha acabado la iglesia con la +buena diligencia del maestro fray Salvador de Ribera, +hijo deste convento, aplicando justísimamente +todo cuanto puede de los religiosos que se +ocupan en doctrinar á los indios, y tan bien acabada, +que en Indias ninguna <i>hay</i> mejor: sola una +falta se le pone, y sin invidia, que la capilla mayor +es pequeña, la cual tiene un retablo muy aventajado.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_88" id="Page_88">[Pg 88]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXIV" id="CAPITULO_XXIV">CAPITULO XXIV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS CAPILLAS</span></h2> + +<p class="p2">Las capillas colaterales por la parte del Evangelio. +La primera se llama del Crucifijo; ésta es +del capitan Diego de Agüero, varon famoso entre +los conquistadores deste reino, el segundo despues +del marqués Pizarro; dotóla bastantemente; dícensele +dos misas cada semana, rezadas, sin vísperas, +y misa mayor el dia de Santiago, en el cual +dia tiene un jubileo plenísimo, y sin los aniversarios. +Dejó demás desto la renta de unas casas, para +reparos de la capilla, que hoy rentan más de quinientos +pesos cada año. Su hijo el capitan Diego +de Agüero la ha ennoblecido mucho; puso en ella +un retablo grande á proporcion de la capilla, con +un crucifijo de muy buena y devota figura, y en el +retablo muchas reliquias de santos en sus medallas +que le dió el convento.</p> + +<p>Luego se sigue la capilla nombrada de San Juan +de Letran, donde tiene un enterramiento junto al +altar al lado del Evangelio el capitan Juan Hernandez, +quien dijimos era el capitan de los navios +que estaban en el puerto cuando el padre de San +Francisco se huyó de la batalla que tuvo el marqués +Pizarro con los indios en la plaza.</p> + +<p>Dotóla su dueño muy aventajadamente con limosna +para dos misas rezadas cada semana: en las +octavas de Todos Sanctos, vigilia y misa cantada, +<span class="pagenum"><a name="Page_89" id="Page_89">[Pg 89]</a></span> +y el dia de San Juan Baptista, vísperas é misa con +sermon, con bastante limosna, y dejó para reparos +de la capilla y ornamentos buena renta que la +cobra el convento y la gasta en el uso dicho.</p> + +<p>El arcediano de la sancta iglesia desta ciudad +viene cada año, por nombramiento del señor de +la capilla, á tomar cuenta en qué se distribuye la +renta para el ornato de la capilla, y se le da un +tanto señalado por el capitan Juan Fernandez por +este cuidado y trabajo. Helas visto tomar á un +provincial nuestro, Fr. Salvador de Ribera, susodicho, +con poco acuerdo y aun con no poca nota; +quiso quitar esta capilla y la advocacion della y +darla á no sé qué otras personas; súpolo el heredero, +salió á la contradiction, y viendo el provincial +el agravio, á lo menos avisado lo hacia por el +señor arzobispo de México, Bonilla, la volvió á sus +herederos. Y no sé cómo tal cosa, no quiero decir +injusticia, pretendió hacer, ni cómo los padres +de consejo en ello vinieron. Porque esto oí decir +muchas veces al padre fray Antonio de Figueroa, +que fué mi maestro de novicios, y si no fué el primero, +á lo menos el segundo hijo deste convento, +varon verdaderamente hijo de Santo Domingo, que +el capitan Juan Fernandez trujo en sus navios la +tierra desta capilla desde<a name="FNanchor_22" id="FNanchor_22" href="#Footnote_22" class="fnanchor">[22]</a> Panamá, porque en +ella todos los que se quieren enterrar se les da sepultura +de gracia, y para que los cuerpos se comiesen +presto trujo esta tierra; vi un año de un catarro +pestilencial que la capilla, con ser espacio de dos +los que en ella se enterraban, que fueron muchos, +<span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[Pg 90]</a></span> +al tercero dia los cuerpos estar consumidos, y queria +un provincial quitar esta capilla á su dueño y +darla á otros. Pero Dios volvió por la verdad y la +justicia.</p> + +<p>Todos los que aquí se entierran ganan indulgencia +plenaria, y las gracias que los que se entierran +en San Juan de Letran en Roma, y para el dia de +San Juan Baptista hay jubileo plenísimo. Muchos +años vi que el día deste gloriosísimo sancto, Virrey, +Audiencia y toda la ciudad venian á nuestra +casa á celebrar en este dia la fiesta de San Juan; +ya por descuido de los padres prelados se ha caído, +digo el venir los virreyes. El oficio se celebra este +dia en esta capilla.</p> + +<p>Luego se sigue la capilla de Santa Caterina de +Sena, muy bien aderezada con retablo y imágen +desta gloriosa sancta; los tintoreros desta ciudad +la tomaron para su enterramiento y la tienen muy +bien adornada; celébrase en ella la fiesta de la gloriosa +virgen Caterina con mucha solenidad y con +un jubileo plenísimo, que los fundadores trujeron +para los cofrades, todo el pueblo con sus cofrades, +y si no me engaño los tintoreros instituyeron +la cofradia de los nazarenos que el Miércoles +sancto de noche sale de nuestra casa con túnicas +de buriel y cruces á los hombros, grandes, y +muchos llevan consigo sus hijos niños con sus cruces. +Gástase mucha cera.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_91" id="Page_91">[Pg 91]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXV" id="CAPITULO_XXV">CAPITULO XXV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS CAPILLAS DEL LADO DE LA EPÍSTOLA</span></h2> + +<p class="p2">Por la parte del lado de la Epístola, la primera +capilla es de San Hierónimo; dotóla el capitan Hierónimo +do Aliaga con dos misas rezadas cada semana, +vísperas y misa el dia de San Hierónimo y +sus aniversarios; dejó bastante limosna, pero como +al tiempo de la rebelion de Francisco Hernandez +fuese á España por procurador destos reinos, y no +volviese más á ellos, muchos años la vimos muy mal +parada, que no decíamos misa en ella, por no tener +ornato, hasta que habrá seis años que una nieta +suya, doña Juana de Aliaga, hizo un retablo al +ólio, grande á proporcion de la capilla, con una +imágen de la Concepción arriba, que le costó más +de tres mil pesos, añadiendo paños de seda para +las paredes y ornamentos para el altar; empero +Nuestro Señor la llevó para sí á pagarle lo que en +su servicio habia hecho, la cual si más vida le +fuera concedida hiciera más.</p> + +<p>A esta capilla se sigue la del Rosario, con un +retablo hecho en España, bueno, y una imágen de +bulto de Nuestra Señora en el cóncavo del retablo, +de las buenas piezas que hay en todo España, porque +en Indias ninguna llega. A la redonda de la +imágen los quince misterios del Rosario, de bulto, +cuanto la proporcion del retablo lo sufre. En el pedestal +la muerte de los niños inocentes, que parece<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[Pg 92]</a></span> +cosa viva, con la adoracion de los Reyes al niño Jesús +en el pisebre; fuera desto tiene en cuatro encasamentos +cuatro santos de la Orden, de bulto, de +muy galana proporcion y figura.</p> + +<p>Lo alto de la capilla es dorado con unas piñas +de yeso pendientes, grandes, todas escarchadas de +oro. Adórnase la capilla en las fiestas del Rosario +con paños de damasco y terciopelo carmesí unas veces, +otras con paños de damasco verde y terciopelo +verde. Tiene tres lámparas de plata grandes, que +por lo menos la una arde perpétuamente.</p> + +<p>Todo esto ha hecho la cofradia del Rosario con +la industria de los devotos y mayordomos. Los +primeros domingos de cada mes se hace una procesion +por el claustro, que para los que en ella se +hallaren confrades (creo confesados) se les concede +indulgencia plenaria. Sácase una imágen de bulto +de Nuestra Señora, muy devota, que llevan diáconos. +Sírvese de mucha cera de cirios que llevan +los veinticuatro sin la demás para los demás confrades +religiosos. Concurre mucha gente por la devocion +grande que se tiene particularmente á la +imágen puesta en el altar. El segundo domingo se +hace procesion con el niño Jesús por la confadria +de los Juramentos, fundada en nuestra casa, ni +puede fundarse en otra parte, por concesion de los +sumos pontífices, ó con licencia del provincial +donde no hobiere convento de la Orden, de la imágen +de Nuestra Señora puesta en el altar. Si no +fuéramos descuidados hobiera muchos milagros escriptos +que ha hecho.</p> + +<p>Siendo yo prior deste convento pretendí, dándome +los señores inquisidores licencia para ello,<span class="pagenum"><a name="Page_93" id="Page_93">[Pg 93]</a></span> +sacarlos á luz, haciendo las diligencias necesarias; +empero, el provincial que á la sazon era, no sé +por qué respeto lo impidió.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXVI" id="CAPITULO_XXVI">CAPITULO XXVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA CAPILLA DE LAS RELIQUIAS</span></h2> + +<p class="p2">Luego más abajo se sigue la capilla de las Reliquias; +llámase así porque tiene un retablo con +sus vidrieras tan grande como un guadamecí, lleno +dellas, traídas de Roma. Trújolo el reverendísimo +fray Francisco de Victoria, primer obispo de Tucumán, +hijo de esta casa, varon docto; fuimos novicios +juntos y condiscípulos en las Artes y Filosofía.</p> + +<p>Esta capilla de las Reliquias es celebrada por la +multitud que dellas hay, mayores y menores en +cantidad, de famosísimos sanctos; hay entrellas un +poquito del verdadero lignum crucis, donde Cristo +murió, y un cabello de Nuestra Señora. El provincial +que quiso mudar ó quitar la capilla de San +Juan de Letran dió esta capilla á los ministros del +Santo Oficio, con una carga pesadísima, que fuese +el convento por sus cuerpos y sacerdotes los trujesen +en hombros, como si fueran sacerdotes, cosa +bien excusada, si se diera á los señores inquisidores +y en ella se enterraran, pasara, pero darla á +oficiales no se puede tolerar, y sin ninguna limosna. +Y aunque entre ellos hay personas nobles, +hay familiares que tienen oficios bajos, y á éstos<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[Pg 94]</a></span> +enterrarlos, como vi á uno, como si fuera inquisidor, +es igualar lo alto con lo bajo y la nobleza con +los que no la tienen, y con todo esto, alguno destos +familiares se entierran en otras partes y la capilla +está sin marido, como las demás lo tienen, dotadas +con muchas ventajas.</p> + +<p>Luego se sigue la del glorioso San Jacinto, con +retablo dorado y figura del sancto muy buena; la +capilla bien adornada; hízose una solenísima fiesta +el dia que en esta ciudad se celebró la canonizacion +del santo, con admirable adorno de la iglesia +y más del claustro, con un coloquio famosísimo +de la vida de este santísimo hermano nuestro, con +tanta riqueza que parecia incomparable, y con ser +tanta, no se perdió ni un alfiler.</p> + +<p>Aquí se ha juntado la imágen de San Raimundo, +agora nuevamente canonizado por el mismo +Clemente octavo, que canonizó á Jacinto, en cuya +fiesta fué mucho más el ornato admirable del +claustro y iglesia que en tres dias no se pudo impedir +al pueblo que no viniese á verlo, y no se hartaban; +tampoco faltó cosa de momento.</p> + +<p>Debajo del coro al uno y otro lado hay dos capillas; +al de la Epístola, una de los indios, con +imágen de nuestra Señora, de bulto, y otra de los +negros, asimismo con imágen de bulto, de la misma +Señora, que, conforme á su posible, no estan +mal aderezadas.</p> + +<p>Los mulatos toman otra, que es por donde se +sale al claustro; ésta es la menos adornada; será +nuestro Señor servido se adorne á su servicio y de +su santísima madre.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[Pg 95]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXVII" id="CAPITULO_XXVII">CAPITULO XXVII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS PROVINCIALES [QUE] HAN AUGMENTADO +EL CONVENTO</span></h2> + +<p class="p2">Dijimos arriba que el principal fundador deste +convento fué el religioso y no menos valeroso padre +fray Tomás de San Martin, primer provincial, +el cual, despues de haber comenzado la obra de la +iglesia fué el que buscó y atrajo á todos aquellos +capitanes y otras personas á que tomasen las capillas +y las dotasen; buscó y atrajo al convento +mucha renta de otras partes, como fué que á su +persuasion el capitan Gabriel de Rojas hizo limosna +á este convento de 6.000 pesos ensayados, +con no más obligacion de que le encomendasen á +nuestro Señor en los capítulos, lo cual perpétuamente +so hace y en las misas, como á principal +bienhechor nuestro; ganó chácaras y tierras de +pan y solares para casas, con no poco trabajo de +su persona, á quien subcedió en provincial fray +Domingo de Santo Tomás, maestro en sancta Teología, +varon realmente apostólico, castísimo, libre +de toda cobdicia y ambicion, gran predicador, así +para los españoles como para los indios, y más dado +á la predicacion y conversión de los indios que á +la de los españoles; fué el primero que imprimió y +redujo á arte la lengua general deste reino. Varon +de grande entendimiento y prudencia cristiana, +ferventísimo en el celo del bien y aumento de los<span class="pagenum"><a name="Page_96" id="Page_96">[Pg 96]</a></span> +naturales deste reino, por lo cual era de algunos +aborrecido; empero decia lo que San Pablo: si +agradase á los apetitos dañados de los hombres, +no seria siervo de Dios. En el convento no sé qué +haya aumentado, porque siendo provincial le fué +forzoso ir á España y dende allí pasar en Italia al +capítulo general que se celebraba de provinciales, +y por esta razon no pudo augmentar como quisiera +la casa, aunque, por no dar nota de aplicar más +para su casa que para otras partes, hizo una cosa +donde mostró el poco amor que á los bienes temporales +tenia, ni para su convento, que para sí, +ninguno.</p> + +<p>Esto la ciudad toda lo vió y los religiosos, porque +estábamos en el convento. Habia en la ciudad +un mercader llamado Nicolaso Corso, hermano de +Juan Antonio Corso, el rico; estando para se ir á +España con 80.000 pesos y más, ensayados, dióle el +mal de la muerte; envia á llamar al padre nuestro +fray Domingo de Santo Tomás, que habia pocos +dias llegado de España; dice le confiese y que allí +tiene 80.000 pesos y más, ensayados; que como le +fia el ánima, le fia y entrega la hacienda para que +haga della lo que quisiere, en bien y descargo de +su conciencia, porque no tiene heredero forzoso.</p> + +<p>No creo otro que este apostólico varon hiciera +lo quel hizo. Toda la hacienda repartió entre pobres, +y particularmente al Hospital de los naturales +desta ciudad dejó la mayor cantidad, donde +hizo una capilla y la dotó; <i>no</i> á su convento, con +poderle dejar toda, instituyendo un colegio para +bien de todo el reino, con renta, al modo de los de +San Gregorio, de Valladolid, y no fuera esta obra<span class="pagenum"><a name="Page_97" id="Page_97">[Pg 97]</a></span> +menos acepta á nuestro Señor que dejarlo al Hospital +de Santa-Ana. Porque no se dijese aplicaba +para su casa, huyendo esta nota, lo dejó al Hospital +de los naturales, y no dejó á su convento más +que á los otros, que fueron 100 pesos corrientes de +limosna para cien misas, ni en el acompañamiento +del difunto que de aquella enfermedad murió, pidió +más religiosos de un convento que de otro. Bastante +argumento es del poco amor que á la plata +tenia. Luego dende á poco le hizo merced Su Majestad +de la silla episcopal de la ciudad de La +Plata; lo que allí hizo y su muerte, cuando tractaremos +de los señores obispos destos reinos lo diremos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXVIII" id="CAPITULO_XXVIII">CAPITULO XXVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN</span></h2> + +<p class="p2">A este excelentísimo varon sucedió el gran fray +Gaspar de Carvajal, religioso de mucho pecho y +no menos virtud carretera y llana, el cual á todos +los conventos que llegaba, cuando los iba á visitar, +en lo espiritual y temporal, favoreciéndolo el Señor, +dejaba augmentados. Varon abstinentísimo, +de gran ejemplo, de una simplicidad extraña. En +su tiempo, en parte dél fué prior desta casa el muy +religioso fray Tomás de Argomedo, varon docto, +de mucho ejemplo, buen predicador y acepto, el +cual, el año de 60 me dió el hábito: á quienes, si +no era cual ó cual, nos quitaba los nombres y nos +daba otros, diciendo que á la nueva vida, nuevos<span class="pagenum"><a name="Page_98" id="Page_98">[Pg 98]</a></span> +nombres se requerian. Yo me llamaba Baltasar; +mandóme llamar Reginaldo, y con él me quedé +hasta hoy.</p> + +<p>Este religiosísimo varon y padre fué el primero +que en nuestro convento comenzó á poner órden +en el coro; hasta entonces no la habia, por no haber +religiosos que lo sustentasen; en pocos meses +tomamos el hábito más de treinta, con los cuales y +los demás sacerdotes del convento se comenzó de +dia y de noche, como en el más religioso de España, +á guardar la observancia de la religion, y lo +mismo se comenzó en los demás desta ciudad, porque +hasta este año de sesenta muy pocos religiosos +habia en los conventos, los cuales faltando, no +puede haber tanto concierto en el coro, ni en lo +demás; de suerte que podemos decir, y justísimamente, +que desde este año de 60, ó cuando mucho +del 58, comenzaron los conventos á se aumentar; +para que se vea cuán en breve tiempo la mano del +Señor ha venido favorabilísima sobre todos ellos. +Dióme la profesion el padre provincial fray Gaspar +de Carvajal, cumplido mi año de noviciado, +que ojalá y en la simplicidad que entonces tenia +hobiera perseverado.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXIX" id="CAPITULO_XXIX">CAPITULO XXIX</a><br /> +<span class="medium">DE LOS DEMÁS PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN</span></h2> + +<p class="p2">A este bonísimo varon sucedió el padre fray +Francisco de San Miguel, venerable por sus canas<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[Pg 99]</a></span> +y vida ejemplar, gran predicador, conforme á lo +que entonces se usaba, que era (creo lo mejor) no +tantas flores como agora, ni vocablos galanos; no +se daba tanto pasto al entendimiento como agora +se da, pero dábase más á la voluntad y más la aficionaban +á la virtud; dióle nuestro Señor este don: +tenia en su mano el auditorio para le alegrar y +para le compungir y hacer derramar lágrimas; era +de su natural grave, mas acompañaba á su natural +gravedad mucha humildad y no menos sufrimiento; +ninguna cosa aumentó en el convento, por no +haber cómodo para ello.</p> + +<p>Despues del cual fué provincial el padre fray +Alonso de la Cerda, hijo de este convento, varon +recto, de unas entrañas humanísimas y muy llanas, +gran religioso y de muy buen ejemplo, libre +de toda cobdicia y muy observante; siendo prior +compró el retablo para el altar mayor, de madera +talla de bonísimas figuras, que costó 3.500 pesos +puesto en el altar; fué el primero que comenzó á +edificar el convento, haciendo una enfermeria muy +buena, con muy alegres celdas altas y bajas, como +se requieren para el regalo de los enfermos. Ayudó +mucho á esto una legítima que dejó, siendo novicio, +para edificarla, el padre fray Tomás de Heredia, +que al presente vive, maestro en sacta Teología +y Lector que ha sido della, hombre religioso +y de muy buen ejemplo, nacido en Guánuco, de +nobles padres. La ligítima mandó se echase en +renta, y así se echó y permanece, y no se puede +gastar en otra cosa que en el regalo de los enfermos.</p> + +<p>Todos los que en esta enfermeria mueren ganan<span class="pagenum"><a name="Page_100" id="Page_100">[Pg 100]</a></span> +indulgencia plenaria, como yo he visto las letras +apostólicas que están guardadas en el archivo del +convento. Siendo provincial el padre fray Alonso +de la Cerda, fué prior el padre fray Antonio de +Ervias, doctísimo varon y maestro mio en la Teología +y no menos religioso; hizo el refectorio, que +es muy buena pieza; despues fué obispo de Cartagena +en el reino de Tierra Firme, como despues +diremos.</p> + +<p>Esta enfermeria se edificó en aquella parte del +convento que cae sobre el rio, la cual con una avenida +que el rio trujo se llegó tanto á la barranca, +que rompiendo por ella se llevó un poco, y desde +este tiempo no se puede pasar por detrás de nuestra +casa entre la barranca del rio y nuestras paredes, +por donde muy descansadamente podian ir dos carretas +á la par. Otra vez, siendo yo prior en este +convento, me vi en gran riesgo de que el rio rompiera +por nuestra porteria que llamamos del rio. +Fuí á pedir favor de indios para remediar mi casa +y buena parte de la ciudad, al Virrey, que era el +conde del Villar, y no le pedia sino indios para +amontonar piedras y reparar el daño que se esperaba; +la paga de los jornales yo la daba, y respondióme +con mucha flema: ¡ah, este rio! ¡ah, este +rio! Empero, viendo el poco remedio que se me +daba, todas las noches destas avenidas, que son las +mayores en Cuaresma, hice que despues de maitines +á media noche se rezase la letania de Nuestra +Señora, mediante el favor de la cual una noche +que creí el rio habia de romper por el convento, +por ser la avenida muy crecida y el ruido de las +piedras que traía notable, fué Nuestro Señor ser<span class="pagenum"><a name="Page_101" id="Page_101">[Pg 101]</a></span>vido, +por intercesion de su santísima madre, que +nos amontonó mucha piedra frontero de nuestra +porteria, y recodando hacia el Rastro, derribó +parte dél y nuestra casa hasta hoy, gracias á Dios, +quedó libre; ya aquel año no hobo más avenida; +luego con ayuda de la ciudad, que nos dió mil y +quinientos pesos de limosna, la cual ayudé á pedir, +y con otros tantos que el convento gastó, hicimos +un reparo de cal y canto, con que al convento +y á la ciudad habemos librado del rio, el cual, si +hasta entonces el marqués de Cañete, de buena memoria, +viviera, no nos pusiera en tanto estrecho; +pero no le mereció el reino y llevóselo Nuestro +Señor para sí.</p> + +<p>Volviendo á nuestro provincial fray Alonso de +la Cerda, en los cargos que en la Orden tuvo fué +muy bien quisto de los religiosos por su llanísima +condicion y bondad. Fué despues obispo de Puerto +de Caballos, y luego de Los Charcas, como escribiremos +en su lugar.</p> + +<p>Sucedióle en el provincialato el padre fray Andrés +Velez, hombre docto y buen predicador, de +agudo ingenio; fuese á España, y por eso no tenemos +nada que tratar dél en el augmento deste convento.</p> + +<p>A quien sucedió el padre fray Gaspar de Toledo, +varon, cierto, religioso, de bueno y galano +entendimiento, pero no amplió cosa en el convento, +como se pensó, y en su eleccion lo prometió +el virrey don Francisco de Toledo, deudo muy +cercano suyo; á cabo su cuadrienio, fué electo el +padre fray Domingo de la Parra, tambien varon +religioso y muy observante, aunque nimio en al<span class="pagenum"><a name="Page_102" id="Page_102">[Pg 102]</a></span>gunas +cosas muy menudas en que los provinciales +no se han de entremeter, sino avisar se guarden; +donde no, castigar á los prelados. El tiempo que +fué provincial hizo guardar en este convento nuestra +constitucion que no se coma perpétuamente +carne en el refectorio, y él la guardaba infaliblemente. +Si no la guardábamos era por dispensacion +que para ello tenemos en estos reinos, respecto de +ser la tierra de los llanos enferma y la de la sierra +falta de pescado, y en este convento haber cuotidianamente +muchos enfermos, y la costa ser mucho +mayor; y con decirle los médicos el riesgo de +la salud de los religiosos, respondia un poco secamente: +mueren en lo que profesaron. Fué á España +y no volvió más; en acabando fué electo en +el Cuzco el padre fray Domingo de Valderrama, +maestro en sancta Teología, buen predicador, el +cual comenzó la casa de novicios, de las buenas +que hay en la Orden y fuera della; tiene casi 50 +celdas altas y bajas, frescas y alegres, porque así +lo pide la tierra. Hizo este edificio, digo la mayor +parte dél, porque en su tiempo no se pudo acabar, +con lo que aplicaba de los salarios que se dan á +los religiosos que se ocupan en la doctrina de los +naturales.</p> + + +<h2><a name="CAPITULO_XXX" id="CAPITULO_XXX">CAPITULO XXX</a><br /> +<span class="medium">DE LOS RESTANTES PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN</span></h2> + +<p class="p2">Acabado el cuadrienio del mismo padre fray Domingo +fué electo en provincial el padre fray Agus<span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[Pg 103]</a></span>tin +Montes, Presentado en sancta Teología, hijo +deste convento, donde tomó el hábito de quince +años, varon religioso y amigo de ampliar con edificios +su casa, el cual acabó la casa de novicios, lo +tocante á las celdas, de todo puncto.</p> + +<p>Hizo el claustro bajo, adornándolo con unos +lienzos al ólio de figuras é imágenes de sanctos, +muy perfectas y muy devotas; augmentó la sacristia +con ornamentos y mucho servicio de plata, y un +cáliz todo de oro. Aumentó tambien el retablo del +altar mayor: á lo menos dejó con un entablador +concertado el augmento de imágenes de media talla, +y pagada parte de la hechura; hizo un cofre +grande de plata, en que en el retablo se collocase +el Sanctísimo Sacramento, porque hasta entonces +no estaba sino en una cajita de madera. Trabajó +lo que pudo con mucho y buen ejemplo. Puso +mucha órden en las lectiones y estudio. Ordenó +que hobiese cierto número de religiosos collegiales, +y para ser recibidos pasasen por exámen muy riguroso, +lo cual hasta hoy se guarda como conviene, +porque desta suerte los no muy hábiles se animan, +y los hábiles trabajan más, sin que en el +coro se pierda punto. A quien sucedió el padre +maestro fray Salvador de Ribera, hijo deste convento, +en el cual tomó el hábito de 17 ó diez é +ocho años, buen predicador; es hijo de padres nobles +de todos cuatro costados; su padre se llamó +Niculás de Ribera el viejo, respecto de otro vecino +desta ciudad llamado del mismo nombre, pero el +mozo. Su padre fué uno de los de la Fama de la +isla del Gallo, varon liberal; su casa era hospital +de todos los de su patria y enfermeria deste nuestro<span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[Pg 104]</a></span> +convento, porque todo lo necesario para los enfermos +con toda liberalidad y caridad se hacia, y con +sus propios hijos se inviaba de dia y de noche, y +desto soy testigo de vista. La Madre se llamaba +doña Elvira de Avalos, de cuya virtud en breve +no se puede tratar. En su tiempo se acabó á gloria +de Nuestro Señor dichosamente todo el cuerpo +de la iglesia con tanta perfection que puede competir +con las buenas iglesias de mucha parte de España. +Adornó la capilla mayor de tal manera que +se encubre la falta (que dijimos) ser pequeña. +Acabó el aumento del retablo; hiciéronse paños de +terciopelo carmesí bordados para la capilla mayor, +con oro, que la cubren de alto á bajo, tan buenos +que en nuestra España se hallan pocos iguales. +Acabó el claustro y la porteria tan buena como las +muy buenas de Castilla, sin otras cosas tocantes á +la sacristia. Todo lo cual hasta aquí augmentado +en este nuestro convento han hecho los provinciales +con lo que han aplicado de los salarios de las +doctrinas donde viven los religiosos. Al sobredicho +padre sucedió el Presentado fray Diego de Ayala, +hijo tambien deste convento, el cual por vivir poco +é irse á España, y pasando en Italia murió en +Roma, hay poco que decir dél. Sucedióle el padre +maestro fray Juan de Lorenzana, el más docto destos +reinos, hijo, creo, de Salamanca, buen religioso, +de claro y galan ingenio, el cual, despues de +haber leído muchos años Teología en este convento, +fué electo en Provincial; gobierna á la hora +que esto escribo; lo que haya augmentado no lo sé.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_105" id="Page_105">[Pg 105]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXI" id="CAPITULO_XXXI">CAPITULO XXXI</a><br /> +<span class="medium">DE LOS RELIGIOSOS QUE SUSTENTA</span></h2> + +<p class="p2">Y porque dije que en muy breve tiempo se ha +multiplicado esta casa, favoreciéndolo la Majestad +del muy Alto, el dia de hoy sustenta 130 religiosos +y dende arriba, lo cual causa admiracion, +porque no hay en toda la cristiandad conventos, +de cuatrocientos años á esta parte fundados, si no +son cual ó cual, que sustenten otros tantos. Celébranse +en esta casa los oficios divinos, de dia y de +noche, con tanto concierto como en el más religioso +de la Orden.</p> + +<p>Los estudios con todo el rigor pusible, y las demás +ceremonias muy al justo. El coro tiene sillas +altas y bajas, de madera de cedro, labrados los +respaldares, altos, de madera de talla, de admirables +figuras de sanctos, que si fueran doradas no +habia más que desear; costaron 18.500 pesos de á +nueve reales, y el oficial perdió mucha plata.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXII" id="CAPITULO_XXXII">CAPITULO XXXII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS OBISPOS</span></h2> + +<p class="p2">En este breve tiempo, como acabamos de decir, +han salido deste convento siete obispos, y tres casi<span class="pagenum"><a name="Page_106" id="Page_106">[Pg 106]</a></span> +á un tiempo juntamente, en lo cual excede á todos +los conventos, no sólo de nuestra Orden, pero de +las demás en España y fuera de España, porque +á conventos de muchos años fundados no ha sucedido +otro tanto. El primero fué el reverendísimo +fray Tomás de San Martin, de quien tractaremos +arriba y trataremos algo más cuando escribiéremos +los obispos que en este reino he conocido; +primer obispo de la ciudad de La Plata, el cual +obispado concluia en sí, entonces, todo el reino +de Tucumán y la provincia de Santa Cruz de la +Sierra.</p> + +<p>El segundo, el reverendísimo fray Domingo de +Santo Tomás, de la misma ciudad; el tercero, el +reverendísimo fray Alonso de la Cerda, primer +obispo de Puerto de Caballos +<a name="FNanchor_23" id="FNanchor_23" href="#Footnote_23" class="fnanchor">[23]</a>. El cuarto, el reverendísimo +fray Alonso Guerra, primer obispo del +Rio de la Plata, y despues de Mechoacán, ó Yucatán; +el quinto, el reverendísimo fray Francisco +de Victoria, primer obispo de Tucumán. Estos +tres señores obispos son hijos deste convento, y todos +tres se vieron obispos junctos en su casa, y su +madre, que es esta casa, los vió todos juntos en +ella. El sexto, el reverendísimo fray Antonio de +Ervias, obispo de Cartagena, en el reino de Tierra +Firme.</p> + +<p>En un mismo tiempo sacó Su Majestad para +obispos, estando todos tres presentes, al reverendísimo +fray Alonso de la Cerda, fray Alonso Guerra, +fray Antonio de Ervias, en lo cual, aunque hizo +mucha merced á la Orden, sirviéndose della, á nosotros, +<span class="pagenum"><a name="Page_107" id="Page_107">[Pg 107]</a></span> +llamo á nosotros los que acá estábamos y tomamos +el hábito, la hizo, pero dejónos sin canas +que nos gobernasen, lo cual hasta hoy sentimos; +no me acuerdo haber leído que de un convento tres +personas tales á un mismo tiempo se hayan sacado +para iglesias, como deste nuestro de Los Reyes. +El séptimo y menor y más indigno de todos soy +yo, á quien la Majestad de Dios levantó á obispo +de la Imperial, reino de Chile, y espero en Nuestro +Señor se han de sacar más.</p> + +<p>Demás destos señores obispos, ha hecho nuestro +Señor merced á nuestra sagrada religion en nuestros +tiempos, dándole en estas partes varones apostólicos +que con mucho celo del servicio de nuestro +Señor y de las ánimas han predicado á los naturales +la ley evangélica, con claro ejemplo de costumbres +y vida. Uno dellos fué el padre fray Melchior +de Los Reyes, que por muchos años se ejercitó +en este ministerio y murió en este convento +de Los Reyes y se enterró en el capítulo, donde +es costumbre enterrarse los religiosos nuestros, y +abriéndose su sepultura á cabo de siete años y más, +se halló su cuerpo entero y los hábitos y capa de +anascote, sin lision alguna, y esto el señor arzobispo +de México, Bonilla, visitador de la Audiencia +Real, lo vió, é yo tambien, y todo el convento, +queriendo echar en aquella sepultura otro religioso +difunto.</p> + +<p>En esta misma sala de Capítulo se halló otra sepultura +con otro cuerpo, del padre fray Domingo +de Narvaez, hijo desta nuestra provincia, buen religioso, +entero, con todos sus hábitos y capa de +anascote, sin lision alguna. Este religioso se habia<span class="pagenum"><a name="Page_108" id="Page_108">[Pg 108]</a></span> +ocupado en doctrinar los naturales deste reino con +gran llaneza y sinceridad.</p> + +<p>El padre fray Cristóbal de Castro, gran siervo +de Dios, celosísimo de la conversión de los naturales, +de clarísimo ejemplo y abstinentísimo, murió +en su oficio loablemente. A este religioso, los curacas +del valle de Chincha, donde por la mayor parte +vivió ocupado en este ministerio, le ofrecian un +navio cargado de oro y plata, y jamás se pudo acabar +con él recibiese un grano, y haciéndole fuerza +los curacas á que tomase alguna cosa, jamás lo pudieron +acabar con él, ni para sí, ni para la Orden, +ni para hombre viviente. Lo que hizo fué decir +á los curacas hiciesen un cáliz de oro para su iglesia, +como lo hicieron, y fué el primer cáliz que se +hizo en el Pirú; á cuya sancta emulacion los curacas +del valle de Lunaguaca hicieron para dos iglesias +suyas en cada una un cáliz de oro, que yo he +visto y dicho misa con ellos.</p> + +<p>El padre fray Benito de Jarandilla, verdadero +hijo de Santo Domingo, el cual por más de cuarenta +años, en el valle de Chicama, cinco leguas +de la ciudad de Trujillo, se ejercitó en la conversión +de los naturales sin salir de aquellos valles, +donde vivió con admirable ejemplo, así para con +los naturales como para los españoles, y deprendió +muy de raíz la lengua de los indios pescadores de +aquel valle, que es dificultosísima de aprender. Los +naturales le tenian por un hombre sancto, porque +le vian guardar con mucho rigor su profesion, +como verdadero hijo de Santo Domingo, y dicen +dél que como le viniesen á llamar á cualquier hora +de dia ó de noche, para confesar algun indio en<span class="pagenum"><a name="Page_109" id="Page_109">[Pg 109]</a></span>fermo +que viviese de la una parte ó de otra del rio, +que en tiempo de aguas no se deja vadear, que es +en verano, no temia el rio y en un macho en que +andaba lo vadeaba, y los indios decian iba caminando +por cima del agua. Acabó sus dias, llenos +de buenas obras, con buena vejez.</p> + +<p>El padre fray Baltasar de Heredia fué un religioso +esencial, el cual, aunque no se ocupó tanto en +doctrinar á los naturales, viviendo en conventos de +pueblos de españoles se ejercitó en obras de mucha +virtud y de gran caridad; es fama que le hallaron +muerto hincado de rodillas en una chácara de la +ciudad de La Plata, aviándose para venir al reino +de Chile por vicario provincial y visitador, por +tierra: lo cual este varon religioso acetó con gran +humildad, aunque el trabajo y riesgos de tierra, +caminos, rios é indios de guerra, por donde habia +de pasar algunas veces, eran notables.</p> + +<p>El padre fray Antonio de Figueroa, hijo deste +convento, fué un varon religioso y muy esencial, +gran trabajador en las cosas de la comunidad, muy +libre de cualquier interés humano; para consigo +riguroso y paupérrimo, pero las cosas del culto divino +deseaba, y de la sacristia, que fuesen riquísimas.</p> + +<p>Fué muy muchos años subprior deste convento, +con mucho ejemplo de vida y costumbres.</p> + +<p>Fué mi maestro de novicios, á quien debo más +que á mis padres. Cuando á este gran religioso, por +su virtud y trabajos y ejemplos, se le habia de mandar +descansase, quitándole la carga del cuidado del +convento, le mandó la obediencia ir á España á +negocios de mucha calidad de la Orden: lo acetó<span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[Pg 110]</a></span> +con mucha humildad y se puso en camino, y llegando +á Cartagena, de Tierra Firme, le llevó nuestro +Señor para sí con una muerte como habia vivido; +finalmente, murió obedeciendo.</p> + +<p>Cuando llegó la nueva cierta de su muerte cayó +tanta tristeza sobre todos los religiosos que en él +viviamos, y cuando se le hizo su sufragio, que no +osábamos mirarnos los unos á los otros: tanto era +el amor que le teniamos, porque á casi todos nos +habia criado y habia entonces en el convento poco +menos de ochenta religiosos. A todos estos padres +conoscí y traté mucho y no hablo sino de vistas.</p> + +<p>Otros más ha habido buenos religiosos; empero +éstos, conforme á lo que dellos conosciamos, son +los más aventajados que para estos defectuosos +tiempos son afamados.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXIII" id="CAPITULO_XXXIII">CAPITULO XXXIII</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO</span></h2> + +<p class="p2">Hay en esta ciudad otro convento del seráfico +padre San Francisco, que en breves años ha florescido +y floresce en religion, santidad, letras y número +de religiosos, con admirable ejemplo, donde +yo he conoscido famosos varones, grandes predicadores, +de mucho pecho y celo para las ánimas +y conversión de los naturales.</p> + +<p>El padre fray Luis de Oña, que fué provincial, +varon consumado y no menor púlpito; el padre +fray Hierónimo Villacarrillo; el religiosísimo fray<span class="pagenum"><a name="Page_111" id="Page_111">[Pg 111]</a></span> +Diego de Medellín, deudo nuestro, obispo de Santiago +de Chile, donde murió como un sancto, habiendo +vivido en la Orden con gran religion, cristiandad, +ejemplo y observancia más de sesenta +años; halléme en su muerte siendo en aquel reino +el primero provincial de mi Orden, no lo mereciendo, +y fué Nuestro Señor servido hacerme esta merced: +que porque el dia de sus obsequias no hobo sermon, +respecto de ser los oficios muy largos, y las ceremonias +con que se entierran estos señores obispos, +el dia del novenario, aunque se habia encomendado +al guardian del convento de nuestro padre San +Francisco, por cierta ocasion no lo predicó, y se me +mandó predicase, lo cual hice lo mejor que pude +fundando mi sermon sobre esta sentencia: <i>prœtiosa +est in conspectu Domini mors sanctorum eius</i>. El +padre fray Juan del Campo, gran varon en opinion +de sanctidad y letras, todos los cuales fueron +provinciales y algunos vicarios generales ó comisarios, +como en esta sagrada religión se nombran.</p> + +<p>Es mucho más moderno quel nuestro, que no +creo ha 45 años se fundó, por lo arriba dicho. Ha +crecido, favoreciéndolo la mano del muy alto, en +este breve tiempo, en edificios, porque está acabado; +la iglesia, sombría é no de bóvedas.</p> + +<p>El edificio de la casa bueno y alegre, con muchas +fuentes, y un estanque que llaman, dado por +el Marqués de Cañete el viejo, de buena memoria, +el cual era como casa de recreacion del marqués +Pizarro, de mucho sitio y de muchos parrales y +árboles frutales, así de la tierra como de los nuestros; +sustenta 130 y más religiosos, y estudio.</p> + +<p>Han salido della tres obispos: el reverendísimo<span class="pagenum"><a name="Page_112" id="Page_112">[Pg 112]</a></span> +fray Diego de Medellín, de quien poco ha tractamos; +el reverendísimo fray Juan Izquierdo, obispo +de Puerto de Caballos y agora obispo de Yucatán; +el reverendísimo fray Hernando Trejo, obispo de +Tucumán, los dos últimos hijos desta provincia, y +se espera habrá otros muchos más.</p> + +<p>El padre fray Hierónimo Villacarrillo, y el padre +fray Juan del Campo, no quisieron iglesias, enviándoles +cédulas dellas Su Majestad. Tanta era la +humildad y religion destos venerabilísimos padres.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXIV" id="CAPITULO_XXXIV">CAPITULO XXXIV</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DE SAN AUGUSTÍN</span></h2> + +<p class="p2">El convento de nuestro padre San Augustín, ó +por mejor decir nuestro abuelo, es más moderno, +empero de buen edificio la iglesia, si un temblor +muy grande no le abriera la capilla mayor. Comenzóse +la iglesia toda de ladrillo y cal y de muy +buena traza. Tambien ha crecido en número de +religiosos en breve tiempo, porque no ha 44 años +que se fundó esta Orden en este reino; hobiera +crecido en más si las obras de los edificios dieran +lugar á recibir novicios. Sustenta 60 religiosos y +más, con mucha religion, letras y ejemplo.</p> + +<p>Ha habido famosos varones, los cuales yo he +conocido.</p> + +<p>El padre fray Juan de San Pedro, tres ó cuatro +veces provincial, varon de gran opinion y crédito. +El padre fray Andrés de Santa María, varon gran<span class="pagenum"><a name="Page_113" id="Page_113">[Pg 113]</a></span> +religioso, murió siendo provincial; el padre Cepeda; +el padre Corral, gran predicador que por +predicar la verdad padeció un poco el riesgo en el +Cuzco. El padre maestro fray Diego Gutiérrez, +muchos años lector de Teología en su casa, maestro +de los que agora son en su Orden varones doctos. +El padre fray Juan de Almaraz, maestro en +Sancta Teología, discípulo deste sobredicho padre, +fué catedrático de Escritura en la Universidad, +murió provincial y electo obispo del Rio de la +Plata, hijo deste convento. El reverendísimo fray +Luis López, obispo de Quito, varon docto y predicador, +maestro de los que ahora predican y enseñan +en su Orden, hombre prudente mucho, y de +gran ánimo, emprendió el edificio de la iglesia +todo de ladrillo y cal como acabamos de decir; otro +que su amor no lo imaginara, siendo provincial y +despues prior, varon derechamente religioso, de +gran ejemplo y bondad. El padre maestro fray +Alonso Pacheco, agora provincial y lo ha sido otra +vez, hijo desta casa, donde tomó el hábito agora 37 +años, siendo de 16, varon de letras, púlpito, ejemplar, +gran religioso. Otros muchos religiosos tiene, +que la brevedad no da lugar á tractar dellos.</p> + +<p>A su Orden se le quede este cuidado. La capilla +del Crucifijo de los plateros es muy devota y tiene +cofradia de sangre; celébrase con mucho concurso +de gente y mucha cera.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_114" id="Page_114">[Pg 114]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXV" id="CAPITULO_XXXV">CAPITULO XXXV</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DE LA MERCED</span></h2> + +<p class="p2">El convento de Nuestra Señora de las Mercedes, +despues del nuestro, es el más antiguo en esta +ciudad; la iglesia es bien edificada, aunque no de +bóveda, con sus capillas colaterales. Conoscí en este +convento al padre Orense y al padre fray Juan de +Bargas, que fueron provinciales, ambos varones +religiosos y de mucho y buen ejemplo. El padre +Angulo y el padre Ovalle, catedrático de Prima en +la Universidad, de Teología, varon religioso. A las +derechas sustenta 60 á 70 religiosos; la sacristia es +adornada de muchos é buenos ornamentos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXVI" id="CAPITULO_XXXVI">CAPITULO XXXVI</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DEL NOMBRE DE JESÚS</span></h2> + +<p class="p2">En nuestros dias (siendo ya sacerdote) se fundó +el colegio del Nombre de Jesús, de los Padres de +la Compañía, habrá 30 años. Es para dar muchas +gracias al Señor y á su santísimo nombre, ver en +cuán breve tiempo ha crecido en número de religiosos +y haciendas, porque el dia de hoy sustenta +más de ochenta religiosos, sin la casa de los novicios +que tiene fuera de la ciudad.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_115" id="Page_115">[Pg 115]</a></span></p> + +<p>El primer fundador fué el padre Portillo, gran +predicador y bonísimo religioso, con otros padres +que con él vinieron. Hospedámoslos en nuestra +casa, y de allí salieron para irse al sitio donde +agora viven, uno de los mejores del pueblo. Ayudóles +nuestro convento y acreditóles en todo lo posible, +y los regaló el tiempo que en nuestra casa +estuvieron; reconocen la buena obra que se les hizo, +por lo cual, cuando llegamos á las suyas nos hacen +toda caridad, como en particular la he recibido, +hospedándome y regalándome con mucho amor; +despues la augmentó el padre Acosta, provincial, +gran predicador y muy docto, aceptísimo por su +religion y buen ejemplo. Otros religiosos tiene +grandes siervos de Dios, muy consignados á su servicio, +para predicar á estos naturales, y con ánimos +de se entrar por la tierra de guerra á predicar +la ley Evangélica, sólo con las armas de la fe.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXVII" id="CAPITULO_XXXVII">CAPITULO XXXVII</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DE LOS DESCALZOS</span></h2> + +<p class="p2">De pocos años á esta parte se ha comenzado á +fundar de la otra parte de la puente y rio, no son +catorce años pasados, el convento de los Descalzos, +con gran abstinencia, religion y cristiandad. +Este convento Nuestro Señor lo prosperará como +cosa suya y donde se sirve mucho á su Divina Majestad.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[Pg 116]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXVIII" id="CAPITULO_XXXVIII">CAPITULO XXXVIII</a><br /> +<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LA ENCARNACIÓN</span></h2> + +<p class="p2">El monasterio de la Encarnación, de monjas, +que ha se fundó poco más de 45 años por doña Leonor +Portocarrero y doña Mencia de Sosa, su hija, +es como cosa de milagro ver en cuán poco tiempo +cuánto ha crecido en toda virtud, y ahora recién +profesó cuando se fundó, y se mudó de un sitio +corto y breve que tenian junto al convento de San +Augustín, que ahora es la perrochia de San Marcello +y convento de monjas de la Trinidad, al sitio +que ahora tienen, y en aquel dia de nuestra +casa se hizo el oficio; yo serví de acólito en la +misa mayor.</p> + +<p>Ha crecido tanto el número de religiosas profesas, +con favor del Altísimo Dios, que el dia de +hoy sustenta más de 140 monjas, sin más de 40 novicias, +y sin el servicio que tiene de las puertas +dentro, con toda religion y ejemplo, cuanta Nuestro +Señor la prospere en su servicio. Madre é hija +fueron las dos principales fundadoras, las cuales +han gobernado, é agora doña Mencia de Sosa abadesa +(porque á su madre la llevó Nuestro Señor +á gozar al cielo de Su Majestad por el servicio que +se le hizo y hace tanta virgen alabando de dia y +de noche á su sanctísimo nombre) con tanta prudencia +y discrecion, que parece más que humana. +Con madre y hija entraron otras dueñas y donce<span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[Pg 117]</a></span>llas: +Antonia de Castro y Antonia Velázquez, doña +Juana Giron, dos hermanas, doña Isabel y doña +Inés de Alvarado, doña Mariana de Adrada, doña +Juana Pacheco; todas casi viven el dia de hoy. +Tiene este convento una excellencia que no sé si +en la cristiandad se halla el dia de hoy: el cuidado +en celebrar los oficios divinos; la solemnidad +y concierto, con tanta música de voces admirables, +con todos géneros de instrumentos, que no +parece cosa de acá de la tierra, y sobre todo los sábados +á la Salve, donde concurre la mayor parte +del pueblo y de las Ordenes muchos religiosos á +oirla. Yo confieso de mi que si todos los sábados, +hallándome en esta ciudad, me diesen mis prelados +licencia para oirla, no la perderia.</p> + +<p>Los señores inquisidores muchos sábados no la +pierden, y los Virreyes hacen lo mismo.</p> + +<p>Ha usado Nuestro Señor con este convento, como +el de la Concepción, de su larguísima misericordia +y particular cuidado en conservarlos en su servicio, +que con no ser los edificios muy altos los ha +guardado y guarda de suerte que jamás se ha imaginado +cosa que no sea virtud y religion, porque ni +duerme ni dormirá el que guarda á Israel.</p> + +<p>Guardan la profesion y regla de las monjas de +San Pedro de las Dueñas de Salamanca subjetas +al Ordinario.</p> + +<p>Pretendieron con todas sus fuerzas ser monjas +nuestras; empero nunca pudieron acabar con el padre +fray Gaspar de Carvajal, de quien arriba brevemente +tractamos, siendo provincial, que las recibiese, +aunque el prior del convento, el padre +maestro fray Tomás de Argomedo, las favorecia<span class="pagenum"><a name="Page_118" id="Page_118">[Pg 118]</a></span> +todo lo posible y por muchos dias no perdieron la +esperanza, y rezaban el órden de rezar nuestro, y +guardaban las constituciones de nuestras monjas, +hasta que ya perdida tomaron la que tienen y profesan; +celebran en este convento el Tránsito de +Nuestra Señora.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXIX" id="CAPITULO_XXXIX">CAPITULO XXXIX</a><br /> +<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LA CONCEPCIÓN</span></h2> + +<p class="p2">El monasterio de monjas de la Concepción habrá +veinticinco años se fundó; fué fundadora dél +doña Inés de Ribera, con gran pujanza de hacienda, +así en muebles como en raíces. Hale augmentado +Nuestro Señor mucho á su servicio; susténtanse +en él hoy más de 120 monjas de velo, y +muchas novicias. Hay en él grandes siervas de +Dios, grandes religiosas de mucha penitencia, buen +gobierno, y entre ellas han gobernado no poco +tiempo, con título de suprioras, hasta que Nuestro +Señor llevó al cielo á la fundadora, á pagarle el +servicio con su favor hecho y el que se hace y se +ha de hacer: María de Jesús, gran religiosa, despues +de la cual han gobernado dos hermanas: doña +Leonor de Ribera y doña Beatriz de Horosco, ya +con título de abadesas (porque acabando la una +de ser abadesa elegian á la otra), con gran ejemplo, +religion, prudencia, modestia y blandura y +no poca penitencia, con lo cual á las demás animaban +al cumplimiento de lo profesado. Víanlas<span class="pagenum"><a name="Page_119" id="Page_119">[Pg 119]</a></span> +en los trabajos las primeras, por lo cual nadie se +excusaba. Hacen lo que Cristo nos enseñó: El mayor +entre vosotros sea como menor, y el que manda +sea siervo de los demás. Gracias á Nuestro Señor, +ansí no se ha dicho deste monasterio, como ni del +otro. Son sujectas al Ordinario.</p> + +<p>En lo que toca á la celebracion de los Oficios +Divinos, si no son iguales en la música al de la +Encarnación, vanles pisando los carcañales, y no +les hacemos en esto agravio, porque el otro, como +más antiguo y principio, proveyóle Nuestro Señor +de voces y destreza en el canto y todo género de +música cual se requiere para alabar á su Majestad. +No quiero decir más, no me apedreen. Aunque +es así, que en este convento hay Religiosas +muy diestras, y de voces admirables, y en el órgano +famosas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XL" id="CAPITULO_XL">CAPITULO XL</a><br /> +<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LA TRINIDAD</span></h2> + +<p class="p2">Fundóse otro monasterio de monjas llamado de +la Trinidad, habrá veinte años, de la Orden de +San Bernardo; fundadoras fueron madre é hija +doña Lucrecia de Soto y doña Mencia. Doña Lucrecia +fué casada con Juan de Rivas, vecino de la +ciudad de La Paz, por otro nombre llamado el +Pueblo Nuevo; siendo ambos ya viejos y la hija +viuda, aunque moza, se concertaron marido y mujer +de que se metiesen monjas madre é hija y fundasen +este monasterio con la hacienda que tenian;<span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[Pg 120]</a></span> +era mucha. Salieron con su intento la madre é +hija; escogieron para sitio el que dejaron los padres +de San Augustin, donde gastaron mucha plata +en un dormitorio alto y bajo y en sacar los cimientos +de la iglesia de tres naves, y se mudaron á medio +de la ciudad donde no tienen tanto sitio como +tenian. Aquí, que es el sitio muy grande, tiene tres +cuadras en largo; una huerta muy espaciosa y +buena eligieron para fundar un monasterio, pared +en medio de la perroquia de San Marcello. Vívese +aquí con gran recogimiento, tienen bastantemente +lo necesario, pueden recibir seis monjas sin dote, y +en muriendo algunas destas luego reciben otra; +guardan su profesion al pie de la letra. El locutorio +y libratorio se frecuentaba tan poco, que no +parecia haber en aquella casa monjas. En este +breve tiempo se ha multiplicado, porque hay en él +más de treinta monjas de velo, y novicias se van +recibiendo. No comen carne en el refectorio perpétuamente.</p> + +<p>Los edificios se van labrando y Nuestro Señor lo +multiplicará todo. No quieren música de canto de +órgano, su canto es llano y muy devoto, y órgano +solamente, y proveyóles Nuestro Señor de una +monja tan hábil en la tecla, que es cosa de admiracion.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLI" id="CAPITULO_XLI">CAPITULO XLI</a><br /> +<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LAS DESCALZAS</span></h2> + +<p class="p2">En esta ciudad de Los Reyes fué doña Inés de +Sosa, hija ligítima de Francisco de Talavera, de +los antiguos conquistadores, y de Inés de Sosa.<span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[Pg 121]</a></span> +Habiendo sido casada dos veces, en vida del segundo +marido murió, y no dejando hijos, toda su +hacienda dejó para que se instituyese un monasterio +de monjas descalzas debajo de título de la +Concepción de Nuestra Señora. Edificóse junto á +la plazuela de Santana y para él salieron del monasterio +de la Concepción las dos hermanas arriba +dichas, doña Leonor de Ribera y doña Beatriz de +Orozco, con otras cuatro ó cinco religiosas, donde +guardan la observancia con mucho rigor; creo es +constitucion no pueda haber á lo más largo más +que veinte monjas de velo. Espero en Nuestro Señor +se ha de servir aquí grandemente.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLII" id="CAPITULO_XLII">CAPITULO XLII</a><br /> +<span class="medium">DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE</span></h2> + +<p class="p2">Fuera desta ciudad, junto al camino de Pachacama, +fundó Alonso Ramos Cervantes y su mujer +doña Elvira de la Reina una iglesia con invocacion +de Nuestra Señora de Guadalupe, á su costa, por +órden y licencia del reverendísimo arzobispo Mogrobejo, +á instancia de un religioso de la Orden +de San Jerónimo del monasterio de Nuestra Señora +de Guadalupe de España, cuya primera piedra +del fundamento de la iglesia puse yo ya consagrado +obispo. El fundador es natural de Medellín, +é yo nací en aquel pueblo, para que se entienda +que sabe Dios de pueblos pequeños sacar un marqués +del Valle, don Fernando Cortés, y un obispo,<span class="pagenum"><a name="Page_122" id="Page_122">[Pg 122]</a></span> +aunque indigno para el cargo, y un fundador de +la iglesia de Nuestra Señora. Todo esto sea á gloria +del hijo y de la madre. Es cosa admirable ver +en cuán poco tiempo ha crecido la devocion á aquella +iglesia; tiene un retrato al vivo de la imágen +de Nuestra Señora de Guadalupe puesta en el altar +mayor, que retractó el mismo religioso de San Hierónimo +arriba dicho, con muchas piedras preciosas.</p> + +<p>Tiene muchos y buenos ornamentos y cuatro +lámparas de plata y dos altares colaterales en el +encaje de las paredes. Es mucha la frecuencia de +la devocion de los fieles, porque cada dia se dicen +allí más de doce misas por devocion, con que pobres +sacerdotes se sustentan, y algunas veces sobran +las limosnas. Un buen hombre, luego que se +puso la imágen, todos los sábados á cuatro sacerdotes +da á cada uno cuatro reales porque canten +la Salve, y un hermano del fundador, sacerdote, +llamado Esteban Ramos, dejó instituída una capellania +en esta iglesia, de más de docientos y +cincuenta pesos de renta. Es cosa admirable la devocion +que los fieles tienen á la advocacion desta +iglesia, y como se va multiplicando, porque hasta +en la mar, los que se hallan en tormenta reciben +mil favores de Nuestra Señora, y así ningun navio +deja de traer limosna á esta iglesia.</p> + +<p>Un religioso del convento de Nuestra Señora de +Monsarrate fundó tambien otra iglesia con la misma +advocacion.</p> + +<p>El reverendísimo desta ciudad ha hecho otro +monasterio, con título de Santa Clara, en el mejor +sitio della, con limosnas que ha pedido á naturales +y á todo género de gentes cuando visita su<span class="pagenum"><a name="Page_123" id="Page_123">[Pg 123]</a></span> +obispado, y con parte de su hacienda. Cuando esto +escribo debe estar acabado, pero hasta agora no se +sabe que hayan entrado en él ningunas monjas; +tiene mucho y grande sitio y muy bien cercado. +Entraron en él este año de 605 cinco monjas de la +Encarnación, priora, supriora, portera, maestra +de novicias, sacristana; las doce monjas novicias +para hábitos son legas, sin dote alguno.</p> + +<p>Los clérigos han hecho otra iglesia llamada San +Pedro, una cuadra más arriba del convento de San +Francisco, donde se entierran los sacerdotes pobres +y los curarán de sus enfermedades; entiérranlos +con mucho acompañamiento; fué fundadora <i>la +Caridad</i>.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLIII" id="CAPITULO_XLIII">CAPITULO XLIII</a><br /> +<span class="medium">DE LAS COFRADÍAS DESTA CIUDAD</span></h2> + +<p class="p2">La cofradia de la Caridad es rica; tiene una casa +de recogimiento del mismo nombre, donde se recogen +algunas doncellas pobres debajo del gobierno +de una matrona honrada y buena cristiana y se les +provee de lo necesario. El dia de la Asumpcion de +Nuestra Señora sacan desta casa seis doncellas y +las traen en procesion á la iglesia mayor, y aqueste +mismo dia se les dan maridos y su dote señalado.</p> + +<p>La cofradia del Sanctísimo Sacramento es muy +rica y acompáñese en esta ciudad cuando sale fuera +con mucha cera y mucho concurso de gente, tanto +como en cualquier parte del mundo. Las varas del<span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[Pg 124]</a></span> +palio llevan sacerdotes con sus sobrepellices, y el +guion asimismo, y dos maceros con dos mazas +grandes de plata, delante del Sanctísimo Sacramento. +A los sacerdotes que llevan las varas y al +del guion y á los maceros les da la cofradia por +cada vez á cada uno cuatro reales de limosna. Esta +cofradia está fundada en nuestro convento, con las +gracias de la de la Minerva de Roma.</p> + +<p>La cofradia de la Vera Cruz asimismo está fundada +en nuestra casa. Tiene bastantemente lo que +ha menester, con su capilla por sí, detrás de la +capilla del capitan Diego de Agüero, bien adornada, +donde los dias de la Cruz se saca en procesion +un pedacito del lignum crucis en que Cristo +Nuestro Señor murió, con gran veneracion y concurso +de todo el pueblo, y muchas hachas de cera +y de más de á media libra, para todos los cofrades.</p> + +<p>En otros monasterios hay otras, como en San +Francisco, la de la Concepción de Nuestra Señora, +muy rica; en San Agustin, la de Santa Lucia y +del Crucifijo, que tienen los plateros, y todas tienen +sus cofrades que llaman veinticuatros, los cuales +en los dias señalados que hacen sus procesiones +llevan cirios encendidos, y cuando alguno destos +veinticuatro muere, los demás han de acompañar +el cuerpo con sus cirios, y le han de mandar decir, +cada uno, una misa rezada, y acaece ser uno veinticuatro +en tres ó cuatro cofradias, y todos le han +de acompañar con sus cirios.</p> + +<p>Los negros tienen sus cofradias aparte, y veinticuatros; +es cosa de ver qué cirio sacan muriendo +algun veinticuatro; yo vi un acompañamiento de +una negra que me admiró: es cierto que acompaña<span class="pagenum"><a name="Page_125" id="Page_125">[Pg 125]</a></span>ban +el cuerpo más de treinta cirios, sin la cera menuda; +esta cofradia tienen los negros fundada en +la iglesia mayor; en San Diego tienen los negros +otra capilla y cofradia; demás desto, en San Francisco +otra.</p> + +<p>En nuestra casa tienen los indios cofradia y capilla +y veinticuatros, y lo mismo en San Francisco, +y en la Compañía otra del niño Jesús, todas con +sus veinticuatros, y es cosa de ver los solemnes enterramientos +que se hacen con cera, cirios y posas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLIV" id="CAPITULO_XLIV">CAPITULO XLIV</a><br /> +<span class="medium">DE LA CAPILLA DE LA CÁRCEL</span></h2> + +<p class="p2">La capilla que llaman de la cárcel, donde los +presos, así de la cárcel de corte como los de la ciudad, +oyen cada dia misa, es una de las buenas cosas +que en provecho de los pobres presos se ha fundado +en el mundo, y tuvo su principio desta suerte: +Habrá 47 años que los mercaderes se juntaron y determinaron +entre pocos, no creo fueron diez, de +pedir limosna cada semana, ó cada mes (los presos +pobres no eran tantos como agora), dos dellos, y +de las limosnas tener cuidado de proveerlos de comer, +y cuando las limosnas no alcanzasen, ellos de +sus haciendas suplirlo; consultáronlo con el Sr. Arzobispo +don Jerónimo de Loaysa, de felice recordacion; +aprobó su intento, dióles licencia para que +pidiesen limosna, y señalóles un tanto que su mayordomo +les daria sin ninguna falta; los segundos<span class="pagenum"><a name="Page_126" id="Page_126">[Pg 126]</a></span> +que pidieron para esta obra sanctisima fueron dos +mercaderes que yo conocí mucho y traté: el uno +se llamaba Juan Vázquez y el otro Juan Baz; andando +pidiendo, determinaron de entrar á pedir +limosna al marqués de Cañete, de buena memoria, +y para hablarle no fué necesario aguardar mucho, +luego les mandó entrar; bésanle las manos, suplícanle +les mande dar limosna para los pobres de +la cárcel, dícenle lo que entre sí habian determinado; +alabóles la obra, y de primera instancia +mandóles dar cien pesos, y que para cada mes, +dende en adelante, tuviesen cuidado de pedir á su +mayordomo cincuenta pesos, que luego se les darian, +como así fué. Desta suerte comenzaron á pedir +y á tener cuidado de los pobres. Nuestro Señor +ha favorecido tanto esta obra de caridad, que la +capilla tiene capellan señalado con muy buena prebenda, +y el capellan ha de ser graduado, docto, +para confesar á los presos, y predicarles, y para +que los que han de justiciar, animarlos y salir +con ellos.</p> + +<p>Agora hay señalados mayordomos y oficiales y +tiénese por mucha honra ser de los principales desta +cofradia. La advocacion de la capilla es de San +Pedro; celébrase la fiesta el dia de su Cátedra con +mucha solemnidad, y porque en la capilla no cabe +el pueblo, cúbrese la plaza buena parte con velas +de navios y el púlpito pónese á la puerta de la capilla, +de suerte que en la capilla y plaza cubierta +entra toda la gente que concurre.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_127" id="Page_127">[Pg 127]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLV" id="CAPITULO_XLV">CAPITULO XLV</a><br /> +<span class="medium">DE LA UNIVERSIDAD</span></h2> + +<p class="p2">Su Majestad del Rey Felipo 2.º, de inmortal memoria, +celoso del bien deste reino como lo es de +todos los que gobierna con tanta justicia y cristiandad +cuanta ningun Rey ha gobernado hasta +agora, mandó se fundase una Universidad donde +se leyesen las sciencias, y á los que en ella se graduasen +les concedia las exemptiones que gozan los +graduados en Salamanca. Por órden de Su Majestad +la instituyó y fundó el Visorrey don Francisco +de Toledo, donde se lee, por muy doctos maestros y +doctores, Latinidad, Artes, Lógica, Filosofía, Cánones, +Leyes, con suficientes salarios, y Escritura +divina. Medicina hasta hoy no se ha leído, ni Retórica, +ni Astrologia; corren á estudiar de Quito +á Chile, nacidos en estas tierras, buenas habilidades. +Con esta Universidad ha hecho gran bien y +merced Su Majestad á estos reinos, halos ennoblecido +y ha descargado mucho su conciencia real, +gratificando y haciendo hombres á los hijos, nietos +y tataranietos de los conquistadores y pobladores, +á cuyos antecesores no se les habia hecho +merced, y si hecho, no tanta cuanta sus servicios +merecian. De los nacidos acá se han graduado, y +con rigurosísimo exámen, algunos doctores y maestros +en las facultades dichas, y se graduarán muchos +más, é van graduando, por lo cual, cuando<span class="pagenum"><a name="Page_128" id="Page_128">[Pg 128]</a></span> +hay doctoramiento, es de ver en tan breve tiempo +muchos doctores y maestros; ni los graduados en +otras Universidades se desdeñan de incorporarse +en ésta.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLVI" id="CAPITULO_XLVI">CAPITULO XLVI</a><br /> +<span class="medium">DE LOS COLEGIOS</span></h2> + +<p class="p2">Tambien por órden de Su Majestad se fundó un +colegio, llamado El Real, donde sustenta cierto +número de colegiales á costas de Su Majestad, para +descargo de su real conciencia, bien y merced de +sus vasallos; llámase San Felipe; dáseles lo que +se suele dar en otros colegios.</p> + +<p>El arzobispo D. Toribio Mogrobejo fundó otro, +que es el seminario que manda el concilio Tridentino; +hay pocos colegiales.</p> + +<p>Los padres de la Compañía tienen otro colegillo +á las espaldas de su casa, donde enseñan solamente +latin, nombrado San Martin á devocion del Virrey +D. Martin Enriquez. Por cada muchacho que +allí entra paga 120 pesos cada año.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLVII" id="CAPITULO_XLVII">CAPITULO XLVII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DE COPACAVANA</span></h2> + +<p class="p2">En la provincia del Collao (como en su lugar diremos) +hay un pueblo de indios llamado Copaca<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[Pg 129]</a></span>vana. +Aquí hay una imágen de Nuestra Señora +que ha hecho no pocos milagros agora en nuestros +dias. A devocion desta imágen, en todos los pueblos +casi de españoles y en muchos de indios, se +han puesto imágenes de Nuestra Señora con la +misma advocacion; en esta ciudad se hizo una capilla +junto á la puerta del Perdon de la iglesia +mayor, con una imágen nombrada así: Nuestra +Señora de Copacavana, la cual debe haber veinte +años poco más que se puso, donde con gran devocion +concurre el pueblo, la cual tiene muy adornada, +y un capellan que sirve en esta capilla y sustenta +muy abundantemente con las limosnas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLVIII" id="CAPITULO_XLVIII">CAPITULO XLVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS HOSPITALES</span></h2> + +<p class="p2">Sustenta esta ciudad cuatro hospitales; uno de +españoles, llamado San Andrés por respeto del +marqués de Cañete, D. Andrés Hurtado de Mendoza, +de buena memoria, á quien de su hacienda +dió muchas limosnas y crecidas, pasadas de 30.000 +pesos, como diremos cuando tractaremos de su gobierno +y virtudes.</p> + +<p>Aqui se curan solamente españoles y negros, de +todas las enfermedades, con mucho cuidado y regalo; +la enfermeria de las enfermedades cotidianas +es á modo de cruz; el un brazo más cercano á +la puerta sirve de cuerpo de iglesia; los otros tres +para enfermos, en las paredes hechos sus encajes,<span class="pagenum"><a name="Page_130" id="Page_130">[Pg 130]</a></span> +donde está la cama del enfermo con su cortina delante +y de donde puede ver misa. El altar se colocó +en medio destos brazos. Despues acá no sé +que Virrey la haya hecho tantas limosnas, ni con +mucho que llegue á ellas. Fueras destas enfermerias +hay otros apartamientos para curar otras enfermedades +contagiosas.</p> + +<p>Quien con más cuidado comenzó á tenerlo de los +pobres hasta que la edad no lo permitió, fué el padre +Molina, sacerdote, gran celador del bien de los +enfermos, y augmentador de las haciendas del hospital, +con notable ejemplo de vida y cristiandad, +con la cual acabó el Señor.</p> + +<p>Su hermano el secretario Molina se metió á servir +á los pobres, donde acabó tambien.</p> + +<p>El segundo se llama Santa Ana, donde solamente +se curan indios; fundólo á su costa, asi la iglesia +como la capilla mayor de bóveda, y lo demás de +buenos edificios, el ilustrísimo y reverendísimo +fray Jerónimo de Loaysa, primer arzobispo desta +ciudad y reino, de felice recordacion, dejándole +bastantísima renta, donde murió y está enterrado. +El día de su advocacion se gana una y muchas +más veces indulgencia plenísima, mejor diré jubileo +plenísimo; cúranse aquí los indios de todo el +reino que caen enfermos, con todo el regalo y cuidado +posible, donde ha habido grandes siervos de +Dios, seglares, que se han venido por esclavos ellos +mismos, y dedicado al servicio de los indios, y entre +ellos floreció en nuestros tiempos el padre Machín, +sacerdote vizcaíno, y otro gran siervo de +Dios, que todo el dia se ocupaba en pedir limosna +á pie por la ciudad, y de noche velaba su cuarto á<span class="pagenum"><a name="Page_131" id="Page_131">[Pg 131]</a></span> +los enfermos, como si no hobiera trabajado nada +entre dia, sin que nadie fuese parte á que descansase. +Acabó loablemente; llamábase fulano Ruiz.</p> + +<p>El tercero es nombrado el Spíritu Santo; aquí +se curan solamente los marineros, porque ellos á +su costa le han fundado, y han hecho una buena +iglesia; los edificios van labrándose; cada navio +le acude con una soldada, fuera de las limosnas +que piden en los viajes y otras que marineros é +pilotos les dejan al tiempo de su muerte.</p> + +<p>Hase fundado otro, que es el cuarto, llamado +San Diego, de convalescientes; éste es muy moderno; +aquí se da bastante recaudo á los tales, +hasta que enteramente han recuperado la salud y +puedan trabajar.</p> + +<p>Hay otro, llamado San Lázaro, pasado el rio; +es el más pobre; comenzóle á fundar y á su costa, +muy poco á poco, un buen hombre muy conocido +en esta ciudad, é yo le conocí mucho, Anton Sanchez, +espadero de oficio y muy enfermo de grandes +dolores. Murió este buen hombre, despues del cual +se entró á servir allí el padre Cristóbal López Bote, +sacerdote muy conocido en este reino, y de mí muy +en particular y tractado, á quien Nuestro Señor +hizo admirables mercedes, porque habiendo por +cierta ocasion muchos años tenido una enemistad +que le inquietó mucho y desasosegó, y en lo demás +de su sacerdocio hombre muy concertado y muy +buen eclesiástico, le tocó la mano del Señor y se +consagró allí á servir á los pobres, no sólo españoles, +sino negros esclavos é pobres indios, de tales +enfermedades que en los demás hospitales no +los querian recibir, é los curaba (yo lo vi, y otros<span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[Pg 132]</a></span> +muchos) de aquellas enfermedades contagiosas y +asquerosas, tan sin asco y con tanto amor y caridad +como si fueran sus hijos ó hermanos. Despues +le dió Nuestro Señor una enfermedad muy larga +y trabajosa, la cual sufria con tanta paciencia +cuanta el Señor que se la dió sabia era necesaria +para llevarla; su cama, una tabla, murió loablemente +en el Señor.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLIX" id="CAPITULO_XLIX">CAPITULO XLIX</a><br /> +<span class="medium">DE LA IGLESIA MAYOR</span></h2> + +<p class="p2">Hasta agora la iglesia Mayor desta ciudad era +muy pobre de edificios; solamente la capilla mayor +era de bóveda, del marqués don Francisco Pizarro, +dotada por él con una rica capellania, y al +lado del Evangelio, en la pared, tiene su sepultura. +Agora se ha hecho una muy buena, de cal +y ladrillo, de tres naves, donde se celebran los divinos +oficios con mucha puntualidad y canto de órgano; +en esta santa iglesia está fundada la cofradia +de las ánimas del Purgatorio, en su capilla, +con altar previlegiado, donde cada misa que en él +se dice se saca un ánima de Purgatorio, y son tantas +las que cada dia se dicen, que al cabo del año +pasan de cuatro mil, y al sacerdote que la dice se +le da luego su limosna acostumbrada; de suerte +que se sustentan sacerdotes pobres, porque allí +tienen la limosna cierta. Otras capillas de vecinos +particulares hay en ella, como es, al lado<span class="pagenum"><a name="Page_133" id="Page_133">[Pg 133]</a></span> +del Evangelio, la de Nicolás de Rivera, el Viejo, +de quien dijimos arriba, con la advocacion de +Santa Ana, con buena renta, y al de la Epístola, +la de Francisco de Talavera, de quien tambien hicimos +breve mencion, con invocacion del Crucifijo.</p> + +<p>Los carpinteros tienen aquí su cofradia con la +invocacion de San José, y celebran su fiesta con +mucha solemnidad. Los zapateros tienen tambien +su cofradia, con invocacion de San Crispino y Crispiniano, +que los celebraban como mejor pueden. +Los negros tienen tambien su cofradia, como ya +dijimos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_L" id="CAPITULO_L">CAPITULO L</a><br /> +<span class="medium">DE LOS EDIFICIOS</span></h2> + +<p class="p2">Los edificios desta ciudad son de adobe, pero +buenos, y como no llueve, los techos de las casas +son chatos. Las casas principales tienen sus azoteas; +desde fuera no parece ciudad, sino un bosque, +por las muchas huertas que la cercan, y no ha +muchos años que casi todas las casas tenian sus +huertas con naranjos, parras grandes y otros árboles +frutales de la tierra, por las acequias que +por las cuadras pasan; pero agora, como se ha poblado +tanto, por maravilla hay casa que tenga dentro +de sí árbol ni parra.</p> + +<p>La plaza es muy buena y cuadrada, porque toda +la ciudad es de cuadras; tiene la plaza las dos frentes +cercadas de arcos de ladrillo y sus corredores +encima, ó por mejor decir doblados en los portales;<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[Pg 134]</a></span> +arriba mucho ventanaje y muy bueno, de donde se +ven los regocijos que en ella se hacen. Estos portales +y arqueria adornan mucho la plaza y defienden +el sol á los tractantes, el cual á su tiempo es muy +caluroso; debajo destos portales hay muchos oficiales +de todo género que en la plaza se sufre haya.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LI" id="CAPITULO_LI">CAPITULO LI</a><br /> +<span class="medium">DE LOS VESTIDOS DE LAS MUJERES</span></h2> + +<p class="p2">Lo que en esta ciudad admira mucho y aun lo +que se habia de refrenar, es los vestidos é trajes +de las mujeres; son en esto tan costosas, que casi +no se sabe cómo lo pueden sufrir sus maridos. La +soberbia dellas es demasiada, y no sabemos en lo +que ha de venir á parar; plegue á Dios y no sea +en lo que pararon aquellas de quien dice Nuestro +Señor: Porque las hijas de Sion se ensoberbecieron +(esto es, las ciudadanas); cuando salian de su casa +llevaban las gargantas extendidas, los ojos altos á +una y á otra parte, guiñándolos, los pasos muy +compuestos; el Señor las volverá calvas y les raerá +los cabellos de sus cabezas, les quitará sus chapines +y jerbillas bordadas, las medias lunas, rodetes, +las cadenas y collares de oro, las ajorcas, los tocados +costosos, los punzones de oro para partir las +crenchas, los zarcillos y los olores, los anillos é +piedras preciosas, etc., y por los olores se les dará +muy pestilencial olor, y por las cintas de oro, sogas +de esparto, etc.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_135" id="Page_135">[Pg 135]</a></span></p> + +<p>No creo yo hay en lo descubierto del mundo ciudad +en su tanto, ni cuatro veces mayor, que á tanta +soberbia, en este particular, como esta nuestra ciudad, +llegue; acuérdome que los años pasados, más +ha de 38, que llegando un religioso nuestro de España, +nacido y criado en Toledo, á nuestro convento +desta ciudad, cerca de la fiesta del Corpus +Christi, tratando della y de la sumptuosidad, majestad +y riqueza que aquel dia en Toledo, en calles +y ventanas, se mostraba, le decíamos que no nos +espantase, porque en nuestra ciudad veria como +no le hacia mucha ventaja Toledo. Llegó la fiesta, +vió la riqueza que se mostró en los vestidos de las +mujeres, adornos de ventanas, altares y calles; dijo +que la riqueza de Toledo, en este dia mostrada, no +hacia muchas ventajas á la de esta ciudad. Pues +es cierto que hay tanta diferencia de entonces agora, +en lo que vamos tratando, como de vestidos de +aldea á vestidos de corte, con justo título se podria +moderar por los virreyes esta soberbia, pero +no sé por qué no se modera; y si sé, porque ni los +maridos no tienen ánimo para moderarlo, ni los +gobernadores tampoco.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LII" id="CAPITULO_LII">CAPITULO LII</a><br /> +<span class="medium">DEL ACOMPAÑAMIENTO DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO</span></h2> + +<p class="p2">Habia en esta ciudad una costumbre muy loable, +mas ya se va cayendo por la mucha cobdicia, +y era que, en tocando la campana del Sanctísimo<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[Pg 136]</a></span> +Sacramento para se dar á los enfermos, por maravilla +quedaba hombre en su casa que no acudiese +á la iglesia Mayor; las tiendas de los mercaderes +se cerraban, y ellos y sus criados, con gran fervor, +iban á acompañar al Señor del cielo y de la +tierra, y realmente era cosa de ver tanta gente +como se llegaba, sin que se viese una capa parda +ni de color, sino todos vestidos de negro, y para +todos habia cera de media libra, que es gran excelencia, +sin reparar si eran cofrades ó no.</p> + +<p>Vi esto, siendo seglar, dia del Santísimo Sacramento +en la iglesia Mayor. Los mayordomos de +las cofradias sacaron su cera; llegóse á ellos uno +de los mayordomos del Santísimo Sacramento y +díjoles: Volved, señores, vuestra cera á vuestras +casas, porque la cofradia no tiene necesidad de +cera de otra, y no les consintió dar ni una vela. +¿A dónde, en todo el mundo en la cristiandad, hay +ciudad cristiana que haya sucedido tanta grandeza? +en aquel tiempo, los oficiales sacaban sus +pendones; agora saca cada género de oficio imágenes +de bulto en sus andas, en hombros, muy +bien labradas y guarnecidas, acompañadas de muchas +hachas y cera de media libra, que es no menos +grandeza, porque se trae la cera de España.</p> + +<p>No conocemos ciudad en ningun reino cristiano +que tal tenga.</p> + +<p>Hasta las cofradias de los indios y de los negros +llevan sus imágenes de bulto, en andas y con sus +hachas de cera.</p> + +<p>Esta cofradia es muy rica, tiene muy buenas posesiones +de casas y tiendas en la Plaza; hizo una +custodia, toda de plata de muy buena labor, y mu<span class="pagenum"><a name="Page_137" id="Page_137">[Pg 137]</a></span>chos +pilares macizos de plata, poco menos que un +estado de un hombre, y para llevarla en hombros +el dia del Santísimo Sacramento son necesarios +doce sacerdotes de remuda; ya se lleva en un carreton.</p> + +<p>Esta cofradia dimana de la que está fundada en +Roma, en la Minerva, que es convento nuestro; +tiene suma de gracias, indulgencias y jubileos más +que otra alguna, y justísimamente, por concesion +apostólica, tenémosla en nuestro convento; subcedió, +pues, así, viviendo yo en él, recien sacerdote: +El domingo siguiente despues del jueves que se +celebra la fiesta en la iglesia Mayor, se celebra +en nuestra casa; el sábado antes tráese la custodia +de la iglesia Mayor á nuestra casa, para sacar en +ella en nuestra procesion el domingo el Santísimo +Sacramento, la cual se celebra con mucha pompa +y alegria, saliendo del convento y andando una +cuadra en torno, y una frente de la cuadra es la +plaza. En la peana desta custodia, sobre que se +arma toda ella, se fija otra custodia de oro toda, +muy bien labrada, con que el ilustrísimo fray Hierónimo +de Loaisa, arzobispo de esta ciudad, sirvió +á la Majestad del Señor, que vale tres mil pesos, +encima de la cual, en su veril, se pone el Santísimo +Sacramento. El padre sacristan era un sacerdote +muy esencial que yo conocí é traté mucho; fuimos +novicios juntos; en un bufete puso las andas en +la iglesia, en la capilla del capitan Diego de +Agüero, de quien habemos arriba sumariamente +tratado. Cubriólas con unos manteles, de los que +hay sobrados para los altares; sucedió, pues, así: +que aquella noche, quienquiera que fué, notó bien<span class="pagenum"><a name="Page_138" id="Page_138">[Pg 138]</a></span> +donde se ponia la custodia, y despues ó antes de +maitines de media noche, fuese para la custodia, +desclavó la de oro y fué nuestro Señor servido que +con ser la peana sexavada y por cualquiera de las +puertas de los sexavos podía entrar y salir la custodia +de oro (no se fija en este lugar ni está en él, +sino cuando ha de salir en ella el Santísimo Sacramento) +que no acertase aquel infame ladron á sacarla; +acertó á desclavarla y no acertó á sacarla. +El sacristan era gran siervo de Dios y de nuestra +Señora muy devoto; llamábala nuestra Ama; cuando +vió por la mañana la custodia de oro desclavada +y que no la pudo sacar aquel más que pérfido +ladron, arrimada á una de las puertas del sexavo, +dió muchas gracias á Nuestro Señor y á su Madre +santísima, y si no fuí el primero, fuí el segundo +á quien lo dijo. Este sacrílego ladron debia ser +algun impio luterano.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LIII" id="CAPITULO_LIII">CAPITULO LIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CRISTIANDAD DESTE PUEBLO</span></h2> + +<p class="p2">Pues porque digamos á gloria de Nuestro Señor +lo que resplandece mucho en este pueblo, aunque +es así que en los trajes es demasiadamente soberbio, +con todo eso es muy cristiano; la cofradia de +la Caridad casa tantas doncellas como habemos dicho, +y fuera desto, como en todos los monasterios +haya tantos jubileos, indulgencias y perdones, los +más de los cuales para ganarse requieren confesar<span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[Pg 139]</a></span> +y comulgar, es cosa de gran alegria ver en los monasterios +tanta frecuencia en confesiones y comuniones. +Son, pues, tantos los jubileos que en esta +ciudad á los monasterios, iglesias y capillas son +concedidos, que no sé yo si, fuera de Roma, hay +otra en toda la cristiandad de tantos, ni donde con +tanto fervor se acuda á ganarlos, haciendo y tomando +los medios que para ganarlos los Sumos +Pontífices que los concedieron mandan se tomen.</p> + +<p>A toda esta ciudad por una parte la cerca el rio, +por las otras tres huertas y viñas llenas de árboles +frutales, como dejamos escrito; de los de la tierra, +si no son plátanos, ya casi no hay otros, por ser +de tan buena fruta como los nuestros. El vino, pan +y carne que se gasta es cosa increible; buena población +es la que consume en el rastro más de +50.000 carneros, sin los que se gastan en la carneceria, +y más de 100 reses vacunas cada semana; +carne de puerco no hay quien se atreva á dar abasto; +dan tantos para cada dia; oficiales, tanto género +dellos como en Sevilla. El puerto, uno de los +mejores y más capaz del mundo, abundantísimo +á su tiempo de mucho pescado, donde jamás faltan +de cuarenta navios grandes y pequeños, y +dende arriba, de Panamá, México, Chile y Guayaquil. +Empero tiene un gran contrario temeroso y +enfadoso, y es los temblores de tierra que la suelen +descomponer, como los años pasados sucedió +uno que derribó muchos edificios; mas en breve se +han tornado á redificar muy mejor que antes, y +despues que se tomó en suerte por abogada la fiesta +de la Visitacion de Nuestra Señora, ha sido Nuestro +Señor servido, por intercesion de su santísima<span class="pagenum"><a name="Page_140" id="Page_140">[Pg 140]</a></span> +Madre, no haya venido temblor dañoso; celebra la +ciudad esta fiesta con procesion, que sale de la +iglesia mayor, anda en contorno de la plaza con la +solemnidad casi que se celebra la del Corpus Christi, +y con tanto concurso del pueblo.</p> + +<p>No sale el Santísimo Sacramento, ni las cofradias +ni oficiales con sus andas; en lo demás, la +misma solemnidad se guarda.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LIV" id="CAPITULO_LIV">CAPITULO LIV</a><br /> +<span class="medium">LAS COSAS CONTRARIAS Á ESTA CIUDAD</span></h2> + +<p class="p2">Es combatida esta ciudad de enfermedades que +de cuando en cuando Nuestro Señor por nuestros +pecados envia, y en otros tiempos lo era de cámaras +de sangre, por causa del agua del rio, como dijimos; +despues de traída la fuente, esta enfermedad +ha cesado. Las enfermedades cuotidianas son, +en alcanzando algun nortecillo, romadizo, catarros, +juntamente con dolor de costado. El viento +Norte en todas estas partes, en Tucumán y Chile, +es pestilencial, porque como es de su natural muy +frio, en corriendo son estas enfermedades con nosotros, +y en todo lo que habitamos desta tierra y de +los demás dos reinos no corren otros vientos sino +Norte ó Sur, el Sur sano, el Norte enfermo; demás +desto, como las mercaderias se traigan de +otros reinos, si en ellos han pasado algunas enfermedades +contagiosas, nos vienen y cáusanos mucho +daño y gran disminucion en los naturales,<span class="pagenum"><a name="Page_141" id="Page_141">[Pg 141]</a></span> +como ahora lo causa una enfermedad de viruelas +juntamente con sarampion, llevándose mucha gente +de todas naciones, españoles, naturales, negros, +mestizos y de los demás que en estas regiones vivimos, +y escribiendo este capítulo, agora actualmente +corre otra no de tanto riesgo acá en la Sierra, +como lo fué en los Llanos, de sarampion solo, +el cual en secándose acude un catarro y tose que +de los muy viejos é niños deja pocos, y en la ciudad +de Los Reyes hizo mucho daño, particularmente +en negros.</p> + +<p>Alcancé en esta ciudad algunos de los conquistadores +viejos, á los cuales oí decir que llegados á +este valle les parecia era imposible morirse, aunque +tambien decian habian oido á los indios que no +fueran poderosos á conquistarlos si pocos años antes +no hubiera venido una enfermedad de romadizo +y dolor de costado que consumió la mayor +parte dellos. Las frutas nuestras, como son melones, +higos, pepinos, etc., y otras de la tierra, en +gente desreglada causa grandes calenturas, á los +cuales si les halla un poco faltos de virtud, fácilmente +los despacha; pero desto es la causa la incontinencia +de los necios. Dejó otras particularidades, +por no ser prolijo, y no se diga de mí que +como aficionado las trato. Serla aficionado no lo +niego, por tenerla por patria; en lo demás no digo +tanto de bien como en ella, por la bondad de Dios, +ha crecido en tan breves años.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_142" id="Page_142">[Pg 142]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LV" id="CAPITULO_LV">CAPITULO LV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS CALIDADES DE LOS NACIDOS EN ELLA</span></h2> + +<p class="p2">Los que nascen en esta ciudad meros españoles +son gentiles hombres por la mayor parte y de buenos +entendimientos, y animosos, y lo serían más +si los ejercitasen en cosas de guerra; son muy buenos +hombres de á caballo y galanos, y para otras +cosas que adornan, la policia humana, no les falta +habilidad. Por la mayor parte son más prodigos +que liberales, y trasportados hacen muchas ventajas +á los naturales. En una cosa tienen gran falta, +esta no es la culpa suya, sino de los que gobiernan; +déseme licencia para tratarlo, porque á ello +no me mueve quererme entremeter en cosas de gobierno, +sino advertir del daño que podria suceder. +La falta que tienen es que esta ciudad es puerto +de mar. Pues los nacidos en puerto, que no sepan +nadar, que no sepan qué cosa es mar, que no entren +en ella, y que si entran luego se marean como +si vivieran muy apartados della; esta es la falta. +Hasta agora no se sintia, porque no se imaginaba +que enemigos de la Iglesia católica y del nombre +español nos habian de venir á robar; pero ya que +por nuestros pecados lo experimentamos, debian +los gobernadores á todos los nacidos en esta ciudad +desde muchos años, mandar llevarlos al puerto, enseñarlos +á nadar, meterlos en barcos y hacerlos llevar +por lo menos dos veces en la semana cuatro<span class="pagenum"><a name="Page_143" id="Page_143">[Pg 143]</a></span> +leguas y más á la mar, porque se hiciesen á ella, y +no que como testigo de vista hablo.</p> + +<p>Cuando don García de Mendoza, marqués de Cañete, +envió contra el inglés tres navios grandes y +otros patajes, yo iba en la Almiranta, y cuantos +criollos, así los llamamos, iban en ella, y hombres +bien nacidos, en entrando en la mar cayeron como +amodorridos, y el dia que vimos al enemigo, de +mareados que estaban no eran hombres, y en tierra +riñeran con el gran diablo de Palermo, los +cuales si estuvieran hechos á entrar en la mar no +les subcediera.</p> + +<p>Esto no es falta de ánimo, sino falta de ejercicio +marítimo; lean los gobernadores á Platon en +los libros de sus Leyes, y en los de la República, y +deprendan de allí en qué han de ejercitar los muchachos +para que puedan y sepan defender su república. +Que los nacidos en puerto á la lengua del +agua no sepan ni conozcan la mar, notable descuido +es; y desto no más. De las mujeres nacidas +en esta ciudad, como en las demás de todo el reino, +Tucumán y Chile, no tengo que decir sino que +hacen mucha ventaja á los varones; perdónenme +por escribirlo, y no lo escribiera si no fuera notísimo.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LVI" id="CAPITULO_LVI">CAPITULO LVI</a><br /> +<span class="medium">DEL PUERTO Y PUEBLO DEL CALLAO</span></h2> + +<p class="p2">Dos leguas desta ciudad á la parte del Poniente +demora (hablemos como marineros) el puerto desta<span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[Pg 144]</a></span> +ciudad, llamado el Callao, poblado de muchos españoles +y otras naciones, con su jurisdicción. Ha +crecido mucho y crecerá más, por ser templo más +fresco y más sano que la ciudad de Los Reyes, á +causa de ser fundado á la orilla ó costa de la mar; +solamente le falta agua y tierra para los edificios, +porque lo uno y lo otro se trae más de media legua, +porque el suelo todo es cascajo, y si alguna tierra +hay es salitrosa, y de leña no tiene sino mucha +falta. Tiene su iglesia mayor, sustenta cuatro conventos; +Santo Domingo, llamado por otro nombre +Nuestra Señora de Buena Guía, el cual fundó, con +autoridad de la Orden, el venerable fray Melchior +de Villagomez; despues se ha augmentado de suerte +que es priorato. San Francisco, San Agustin, los +padres de la Compañía, la Merced: todos se sustentan +razonablemente, aunque con pocos religiosos; +los más son los nuestros, que son de seis para arriba, +y fué necesario fundarlos porque los religiosos +que se embarcan y desembarcan se vayan á sus +conventos, y no á casa de seglares, que es inconveniente.</p> + +<p>Tambien es castigado de temblores de tierra, y +de tarde en tarde en inundaciones de la mar, porque +cuanto ha que le conosco, que son más de 50 +años á esta parte, sola una ha subcedido, que fué +gobernando el conde del Villar, de la cual cuando +dél tractaremos diremos lo que le subcedió. Sólo +una cosa quiero decir, por ser cosa tocante á nuestro +convento. Antes de la inundacion, ó juntamente +con ella, vino un temblor de tierra muy +grande, que derribó y arruinó muchos edificios; +en el altar mayor de nuestro convento está la caja<span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[Pg 145]</a></span> +del Santísimo Sacramento, y encima desta caja, en +un tabernáculo, una imágen de Nuestra Señora de +bulto grande; con el temblor cayó la imágen saliendo +de su lugar, y fué la Majestad de Dios servido +que, habiendo de caer la imágen la cabeza las +gradas abajo, y los pies en las gradas altas, que +son tres ó cuatro, la hallaron los religiosos, pasado +el temblor, acudiendo luego á la iglesia, la cabeza +y rostro en la última grada del altar mayor, y los +pies en la última grada junto al suelo, como postrada, +pidiendo á su hijo benedictísimo misericordia +por aquel pueblo, sin que se le hallase ninguna +lesion; solamente el pico de la nariz tanto +cuanto como desollado; en el encaje de la caja del +Sanctísimo Sacramento ni en la caja no se halló +cosa alguna más que si no hobiera pasado temblor +alguno, ni la caja se movió de su lugar.</p> + +<p>Todos los hombres de la mar tienen singular devocion +á esta imágen y convento; los navios que +salen llevan sus alcancías señaladas para pedir limosna +para Nuestra Señora, y cuando vuelven +acuden con la recogida, con mucho amor. Tiene el +puerto abundancia de pescado al verano, que es de +Noviembre hasta fin de Abril; luego entran las +garúas y hace un poco de frio, y entonces hácense +los peces á la mar á buscar abrigo.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_146" id="Page_146">[Pg 146]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LVII" id="CAPITULO_LVII">CAPITULO LVII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS VALLES QUE SE SIGUEN</span></h2> + +<p class="p2">Siguiendo la costa adelante al Sur, llegamos +luego al valle nombrado Pachacámac, no muy ancho, +aunque en partes tiene dos leguas y más de +fértil suelo; hay en él muy pocos naturales; las +borracheras los han consumido el dia de hoy. A la +entrada del valle vemos aquel famoso adoratorio +ó guaca, que es un edificio poco menor que el de +la guaca de Trujillo, dedicado por los indios al +demonio, que les hacia creer era el criador de la +tierra, y así llamaron Pachacámac, que quiere decir +criador de la tierra. Es fama en esta guaca haber +gran suma de tesoro aquí enterrado y ofrecido +al demonio. Han algunos cavado en ella, empero +no han dado en él, sino sacado plata de la bolsa; +es necesaria mucha suma de plata y muchos años +para atravesarla. Hoy la vemos casi cubierta de +arena que los aires sobre ella han amontonado. A +este valle, cinco leguas adelante, se sigue el valle +de Chilca, que son unas hoyas naturalmente cercadas +de arena, en las cuales se da mucho maíz y +demás mantenimientos de la tierra; de nuestras +fructas, uvas, higos, granadas, membrillos y melones, +los mejores del mundo, y las demás fructas +muy sabrosas, porque la tierra pica en salitre. Este +valle ni hoyas tienen agua con que se rieguen, ni +del cielo ni de la tierra, pero tiene bastante hume<span class="pagenum"><a name="Page_147" id="Page_147">[Pg 147]</a></span>dad +con el agua que por debajo de la tierra se trasmina, +la cual es poderosa para que las comidas +crezcan, se multipliquen y lleguen á sazon; hállanse +en estas hoyas jagüeyes, que son unos pozos +poco fondos, con la mano alcanzamos á ellos, de +agua salobre; otros, y éstos pocos, de agua un poco +mejor que se puede beber y con ella se sustentan +los indios y los españoles que por aquí caminan. +Para sembrar el maíz usan los indios una cosa extraña: +el grano de maíz lo meten en una cabeza de +sardina, y así lo ponen debajo de la tierra; es mucha +la que da en la costa (donde muy cerca están +estas hoyas) huyendo de los peces mayores, si no +dan en la costa, tienen cuidado de pescarlas. La +costa es abundantísima de pescado, lizas, corbinas, +lenguados, tollos y otros. Los indios usan sus +balsas de junco como los demás desta costa y valles; +puerto ninguno tiene. Los naturales se van +consumiendo por la razon en el otro capítulo dicha.</p> + +<p>Luego á cuatro leguas se sigue el valle llamado +Mara, á quien corrompiendo la r en l llamamos +Mala; de mucha y muy buena tierra, con un rio +de la mejor agua destos llanos; es rio de oro, de +aquí se sacaba cinco ú seis leguas más arriba para +el Inga. Dos leguas el rio arriba de la costa está +un pueblo pequeño de cien indios casados, poco +menos, nombrado Calango, que lo doctrina nuestra +Orden. Doctrinándolo un religioso nuestro, llegó +á él un indio con una piedra de metal, que la +mayor parte era plata, y díjole que él le enseñaría +<i>la mina</i>; sábenlo los caciques; este fué indio que +hasta hoy no ha parecido, mas entiéndese lo mataron +por que no descubriese aquel cerro, y así se<span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[Pg 148]</a></span> +ha quedado. El valle es fertilísimo de maíz, trigo +y demás mantenimientos, todo acequiado; cultívase +poco, respecto de haberse consumido los indios +por las borracheras dichas.</p> + +<p>Dos leguas adelante, poco más, se sigue el de +Acia, ó por mejor decir el de Coaillo; tiene pocos +indios, consumidos por lo dicho, y malas aguas. El +rio se sume más de seis leguas antes de la mar, y +junto á ella revienta en poca agua en una laguna +pequeña que se hace cerca del tambo llamado Acia.</p> + +<p>Tiene buenas tierras, aunque es angosto de riego. +Fueron los indios deste valle ricos de oro, y +ellos entre los naturales destos Llanos, los más nobles +de condicion; fué muy poblado; ya son pocos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LVIII" id="CAPITULO_LVIII">CAPITULO LVIII</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE CAÑETE</span></h2> + +<p class="p2">Prosiguiendo la costa adelante, á siete leguas +andadas entramos en el valle ancho y fertilísimo, +llamado Guarco, de los indios, y de nosotros Cañete, +por un pueblo que en él se fundó llamado +Cañete, de españoles, respecto del marqués de Cañete +el viejo, de laudable memoria, que fué quien +le mandó poblar; tiene puerto, aunque no muy seguro. +Las tierras deste valle son muy apropiadas +á trigo, maíz, y es cosa no acreedera lo que +acude por hanega. Son bonísimos para viñas, olivares +y para los demás árboles frutales y mantenimientos, +así de la tierra como nuestros; no tiene<span class="pagenum"><a name="Page_149" id="Page_149">[Pg 149]</a></span> +rio que por medio del corra; riégase con dos acequias +sacadas desde el tiempo de los Ingas, grandes, +del rio de Lunaguaná, y el agua es buena; es +abundante de ganados nuestros y de crias de mulas +muy buenas; aquí no hay uno ni algun indio +natural; tiene una fortaleza que guarda el puerto +fácilmente. El pan de aquí es de lo bueno del orbe, +por lo cual ya es proverbio: <i>en Cañete toma pan +y vete</i>, porque como no hay servicio de indios en +el meson y muy poco recado para los caminantes, +no se puede parar mucho en el pueblo. Parte términos +con este valle otro (yo lo he atravesado) de +más de tres leguas de ancho y siete de largo, todo +acequiado, de fertilísimo suelo, si lo hay en el +mundo: el cual no se labra por se haber perdido +una acequia con que todo se regaba, que hizo sacar +el Inga á los naturales, del rio de Lunaguaná. Derrumbóse +un pedazo de una sierra sobre ella y cojó +la toma, y nunca más se ha abierto, que si se +abriese, sólo aqueste valle era poderoso á sustentar +la ciudad de Los Reyes de trigo é maíz; y aunque +algunos Virreyes han pretendido desmontar la +toma, no se atreven por ser necesarios más de +50.000 pesos. Yo conozco quien daba órden cómo +se sacase el acequia, limpiase y desmontase, sin +que á Su Majestad, ni á indio, ni á español le costase +blanca, aunque se gastaran 100.000 pesos, y +era ésta que el Virrey, la renta de los indios que +vacasen y se habian de encomendar en beneméritos, +como su Majestad lo manda, que encomendase +los indios, pero que la renta de un año ó dos la +aplicase para esta obra, y desta suerte juntara la +cantidad de plata necesaria, y al encomendero no<span class="pagenum"><a name="Page_150" id="Page_150">[Pg 150]</a></span> +se le hiciera muy pesado, porque como habia estado +años sin encomienda, teniéndola ya cierta, y +la posesion, de muy buena gana la tomara, y dos +años en breve se pasan, y cuando esto se quisiese +moderar, para que el encomendero tuviese con qué +comer, le diesen el tercio ó cuarto de la renta; lo +demás, se aplicase para la dicha acequia.</p> + +<p>Tratóse este medio con el ilustrísimo señor arzobispo +destos reinos, y parecióle bien; tratólo con +don Martin Enriquez, á la sazon Visorrey, y aunque +no le pareció mal, respondió que las mercedes +que habia de hacer en nombre de Su Majestad no +las queria aguar con aquella carga, y fué respuesta +de ánimo generoso, y correspondiente á la magnanimidad +de nuestro católico rey, y así se quedó +hasta hoy, y se quedará si este medio no se toma, +porque no hay hombre á quien, aunque le den todo +el valle por suyo, se atreva á gastar tanta plata, +y desta suerte se desmontaba y abria la acequia, y +sacada, cuando su Majestad quisiera vender aquellas +tierras, sacara mucha más plata, lo cual es +necesario hacerse, porque la gente se va multiplicando, +y todos nos habemos de ocupar en cavar y +arar, y que á los que se les hiciese merced, con +esta carga la tomarian. Es cierto yo conocí un pretensor +y benemérito en este reino que vacando un +repartimiento lo pidió con esta condicion: que por +cinco años los tributos se cobrasen para Su Majestad, +y pasados fuesen suyos; dióselo el conde de +Nieva, pasáronse los cinco años y él vivió gozando +su renta más de otros quince, y á muchos pareció +disparate; pues con esta condicion pidió estos indios, +mejor los aceptara el que se los dieran por<span class="pagenum"><a name="Page_151" id="Page_151">[Pg 151]</a></span> +un año ó dos con esta carga, y es así que desde este +tiempo acá, digo desde que se trató deste medio, +han vacado muchos y muy buenos repartimientos, +con que se hobiera sacado la acequia aunque se +gastaran en ella ducientos mil pesos; á dicho de +los oficiales no son necesarios 60.000.</p> + +<p>El valle de Lunaguaná, por donde pasa este rio, +dista un poco más la tierra adentro cuatro leguas +deste valle; es angosto pero abundante de mucho +y muy buen vino, y frutas nuestras y de la tierra; +aquí se han conservado los indios un poco más que +en los otros valles; con todo eso se van apocando.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LIX" id="CAPITULO_LIX">CAPITULO LIX</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE CHINCHA</span></h2> + +<p class="p2">Síguesele á este valle de Lunaguaná el de Chincha +á pocas leguas, muy ancho y espacioso, sino +que le falta agua. Cuando los españoles entraron +en este reino habia en él 30.000 indios tributarios; +agora no hay seiscientos, y porque no tiene +agua suficiente para que todos pudiesen labrar la +tierra, el Inga señor destos los tenia repartidos +desta suerte: los 10.000 eran labradores, los diez +mil pescadores, los 10.000 mercaderes. Los pescadores +no habian de labrar un palmo de tierra: con +el pescado compraban todo lo que les era necesario +para sustentar la vida. Los labradores no habian +de entrar á pescar: con los mantenimientos compraban +el pescado, y entre estos labradores habia algu<span class="pagenum"><a name="Page_152" id="Page_152">[Pg 152]</a></span>nos +oficiales buenos plateros, y el dia de hoy han +quedado algunos. Los mercaderes tenian licencia +de discurrir por este reino con sus mercadurias, que +las principales eran mates para beber, muy pintados +y tenidos en mucho, hasta la provincia de +Chucuito, que en el Collao no se habia de entremeter +el uno en el oficio del otro, no debajo de +menor pena que de la vida. Con este concierto se +sustentaban en el valle tanta cantidad de indios +varones con sus casas, que por lo menos, chicos é +grandes, habian de ser más de 100.000; el dia de +hoy no se hallan en él 600 indios casados, lo cual +causa mucha compasion; la disminucion han traido +las borracheras; son dados mucho á ellas, las +cuales les abrasan las entrañas; particularmente +hacen la chicha de maíz entallecido, que es puro +fuego, y no se contentan con ella, sino águanla con +vino nuevo; añaden fuego á fuego, y borrachos +caen en el suelo; pasa el fervor del sol por ellos, +calor en el cuerpo, exterior; fuego en las entrañas, +interior, háceselas ceniza; mueren los más súpitamente, +y desta suerte se han acabado y consumido +y los pocos que quedan se consumirán. Acuérdome +que tratando con un Oidor de Su Majestad +que se pusiese algun remedio y castigo en esto, +respondió que no habia leyes de emperadores, ni +de los Virreyes de España, que á los borrachos diesen +castigo, ni se señalase. Fundados los que gobiernan +en esto, no se ha puesto remedio en cosa +que tanto convenia, y es de tal manera el menoscabo +de los indios en todos los valles de los Llanos, +que de aquí á pocos años no habrá algunos, ni se +caminará por ellos.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_153" id="Page_153">[Pg 153]</a></span></p> + +<p>Los indios deste valle les ha cabido en suerte por +la mayor parte religiosos nuestros varones muy +esenciales que les doctrinasen, y entre ellos dos +grandes siervos de nuestro Señor, y aun tres: el +primero el maestro fray Diego de Santo Tomás, +de quien habemos comenzado á tratar, que en este +valle doctrinándolos gastó lo mejor de su vida con +admirable ejemplo y obras y despues fué primer +obispo de los Charcas. El segundo fray Melchior +de Los Reyes, varon, cierto, apostólico, gran siervo +de Dios, libre de todo vicio, que es contrario á la +predicacion del Evangelio; paupérrimo, castísimo, +abstinentísimo, varon de grandes partes. El tercero, +el venerable fray Cristóbal de Castro, el cual, +aunque no era tan docto como los dos referidos, no +le hacian ventaja en religion y caridad para con +los indios; todos tres grandes lenguas. A este padre +fray Cristóbal, cuotidianamente, y aun hasta +que murió el ilustrísimo fray Hierónimo de Loaysa, +porque conocia la entereza de su vida, le ocupaba +en visitar todo su arzobispado, por lo cual +los indios le llamaban el hermano del señor arzobispo; +todos tres acabaron loablemente. Otros religiosos +han tenido los indios deste valle, pero no +de tanto nombre. Pero paréceme se puede arguir +diciendo: si estos indios tuvieron religiosos tan +esenciales, ¿cómo se hizo tan poco fruto en ellos? +á esto responderé dos cosas: la primera, que estos +indios y todos los demás reciben muy mal las cosas +de la fe, y esto por sus pecados y por los nuestros, +y como es gente que se ha de gobernar con mucho +castigo, faltándoles el gobierno del Inga, que por +muy leves cosas mataba á los delincuentes é ino<span class="pagenum"><a name="Page_154" id="Page_154">[Pg 154]</a></span>centes, +gobernándolos como á hombres de razon y +políticos, no viendo el castigo, no acudian sino +cual ó cual cosa de virtud; y para confirmar esto +diré lo que pasó al padre maestro fray Domingo de +Santo Tomás en la ciudad de Los Reyes. Este +padre maestro, siendo provincial fué á España á +un capítulo nuestro general, donde todos los provinciales +se habian de hallar; volvió; llegado á +nuestro convento de Los Reyes viniéronle á ver +muchos indios de los de Chincha, de los principales. +A uno dellos preguntóle la doctrina; no la +supo, ó no quiso responder; díjole el padre maestro: +Pues cómo, ¿no te enseñé yo la doctrina cristiana, +y la sabias muy bien? respondió el indio: +Padre, enseñándosela á mi hijo se me ha olvidado. +He dicho esto para que se vea la calidad desta +gente.</p> + +<p>Lo otro es lo que acabé de decir, que como les +faltó el rigor y castigo del Inga, facilísimamente +se vuelven á sus malas costumbres y inclinaciones, +y borracheras, y no hay otro Dios sino su vientre, +y mientras no se les castigare con mucho rigor, +no se espere enmienda, sino su total disminucion +y destruicion, y lo mismo, aunque no tanto, en +los indios de la Sierra.</p> + +<p>Los indios, particularmente los señores, eran riquísimos +de oro, y los que agora son señores, creo +lo son: tiénenlo enterrado, y hay en este valle muchas +guacas en algunas de las cuales españoles han +cavado, mas han sacado dellos tierra y plata de la +bolsa. Cuando andaba la grita dellas, como arriba +dijimos, un curaca, el principal deste valle de +Chincha, dijo al padre fray Cristóbal de Castro<span class="pagenum"><a name="Page_155" id="Page_155">[Pg 155]</a></span> +(teníanle en gran veneracion por su cristiandad y +ejemplo), que si queria, le daria tanto oro y plata +que cargase un navio; el buen religioso díjole: un +hábito roto me basta, sácalo para ti y para tus hijos, +que eso es vuestro, é yo no lo truje de Castilla, +ni me es necesario; y por importunacion del +curaca no quiso recibir más de un cáliz de oro +para la iglesia, el cual tiene hoy, y es el primero +que vi en este reino, bastante argumento de su +ninguna cobdicia; si lo sacaron ó no, no lo sé; lo +más cierto es hasta hoy estar enterrado y oculto.</p> + +<p>A cinco ó seis leguas llegamos al valle de Yumay, +de las mismas calidades del de Chincha, no +tan espacioso; no fué tan poblado, y en él hay muy +pocos naturales; pasa por él un rio caudaloso, que +pocas veces se vadea.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LX" id="CAPITULO_LX">CAPITULO LX</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE PISCO</span></h2> + +<p class="p2">Seis leguas adelante llegamos al valle de Pisco, +ancho y espacioso, con puerto y agua bastante, sacada +en acequias del rio de Yumay; fué poblado +de muchos indios; hanse consumido como los demás +de los Llanos y por las mismas razones. Es +abundante de todo mantenimiento y de muchas heredades, +donde ya casi está fundado un pueblo de +españoles; abunda tambien en pescado; entre este +valle y el de Ica puso Dios aquellas hoyas que llamamos +de Villacori, muy mayores que las que di<span class="pagenum"><a name="Page_156" id="Page_156">[Pg 156]</a></span>jimos +haber en Chilca, donde se da mucho vino, +granada, membrillo, higos, melones y demás fruta, +sin riego alguno, ni del cielo ni de la tierra; +hay en estas hoyas algunos jagüeyes de agua razonable, +porque por la mayor parte es salobre; vemos +aquí hoyas donde se plantan 4.000 cepas, y es cosa +de admiracion que en medio de unos médanos de +arena muerta pusiese Dios estas hoyas tan fértiles. +En estos arenales de Villacuri desbarató el tirano +Francisco Hernandez Giron al capitan Lope +Martin, y es fama algunas noches oirse pífanos y +atambores y grita de batalla, tropel de caballos con +cascabeles, que pone no poca grima.</p> + +<p>Por estos arenales no se puede caminar sin guia +yendo<a name="FNanchor_24" id="FNanchor_24" href="#Footnote_24" class="fnanchor">[24]</a> ó viniendo á Ica y de noche, por los +muchos calores, y los indios de guia, oyendo estas +gritas y voces animan á los españoles, diciéndoles +que el demonio por espantarlos causa aquellos temores.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXI" id="CAPITULO_LXI">CAPITULO LXI</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE ICA</span></h2> + +<p class="p2">Otras seis leguas dista el valle anchísimo y largo +de Ica, doce leguas de la costa de la mar, pobladísimo +de muchos algarrobos muy gruesos, con un +rio no muy grande, con muy buena agua, y fuera +mucho mayor si no se trasminara por todo el valle; +por lo cual las heredades que hay en este valle, + +<span class="pagenum"><a name="Page_157" id="Page_157">[Pg 157]</a></span> +muchas y muy buenas, de viñas y demás mantenimientos, +no tienen necesidad de mucho riego. El +vino, que aquí se hace alguno, es muy bueno, de +donde, porque en el meson del pueblo no hay tanto +recaudo para los caminantes, ya es comun sentencia: +En Ica, hinche la bota y pica. Fundóse aquí +un pueblo de españoles; algunos dellos son ricos +de viñas y chácaras, sus casas llenas de todo mantenimiento. +Era valle de muchos indios; agora no +hay sino dos ó tres pueblos dellos; vanse consumiendo +como los demás destos Llanos y por las +mismas razones.</p> + +<p>Todos los Llanos y la tierra que se habita desde +las vertientes de la sierra y cordillera nevada, hasta +lo último del reino de Chile, es grandemente +combatida de temblores de tierra, y este valle lo +es mucho; ya dos veces lo ha derribado un temblor +de tierra, y la iglesia del convento de San Francisco, +que era buena, dos veces ha dado con ella +en el suelo, lo cual desanima mucho para que +aquel pueblo no pase muy adelante.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXII" id="CAPITULO_LXII">CAPITULO LXII</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE GUAYURI</span></h2> + +<p class="p2">De aquí al vallecillo de Guayuri se ponen quince +leguas de despoblado y sin agua; á las cinco leguas, +á la salida del valle de Ica, solia haber un +jagüey y una ventilla; cególo un temblor y despoblóse +la venta. Guayuri es muy angosto, de poca<span class="pagenum"><a name="Page_158" id="Page_158">[Pg 158]</a></span> +agua, pero buena; plantáronse en él solas dos viñas; +no hay espacio para más; la una de 500 cepas +y la otra de 1.500; cargan tanta uva y dellas se +saca tanto vino, que si no se ve no se puede creer; +de las 500 se cogen 1.500 botijas de vino, y de las +otras, 4.000; fuera desto, danse muy bien nuestros +árboles fructales, grandes membrillos, higos y melones +y otras legumbres. El vino es el mejor de +todo el reino.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXIII" id="CAPITULO_LXIII">CAPITULO LXIII</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE LA NASCA</span></h2> + +<p class="p2">Saliendo deste vallecillo, á nueve leguas adelante, +entramos en el gran valle de la Nasca, muy +ancho y largo; fué muy poblado de indios; agora +le faltan, por las causas arriba dichas; es fértil, +como los demás destos Llanos, de vino y demás cosas. +El cacique dél fué siempre tenido en mucho de +los indios y de los españoles.</p> + +<p>Por este valle y el de Chincha, así por la multitud +de los indios como por la fertilidad, cuando +alguno de los antiguos pretensores, por sus servicios, +queria encarecerlos, decia: Chincha ó Nasca +ó nada, lo cual ha quedado como en proverbio. Es +falto de agua al invierno, que es el tiempo que en +la Sierra no llueve, y acá el de las garúas; pero al +verano, que es el tiempo de las aguas en la Sierra, +es rio grande y aun peligroso. Hame sucedido llegar +á este valle en tiempo que en la madre del +rio no se hallaba una gota de agua, y un solo dia<span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[Pg 159]</a></span> +que allí holgué, á otro pasé el rio por tres brazos; +aprovéchanse los indios, para el tiempo de la seca, +de pozas hechas á mano, á trechos, y en lugares altos, +como estanques grandes de agua, de las cuales +sacan acequias para comenzar á sembrar y sustentarse +dellas hasta que viene el rio; dista de la mar +más de catorce leguas, todas arenales y sin aguas. +Con todo eso en carretas llevan el vino al puerto, +que es seguro.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXIV" id="CAPITULO_LXIV">CAPITULO LXIV</a><br /> +<span class="medium">DE OTROS VALLES SIGUIENTES</span></h2> + +<p class="p2">Quince leguas se ponen desde este valle á Acari, +de despoblado, grandes arenales y sin agua, si no +es en una pequeña quebradilla, muy angosta, á las +siete leguas, de muy poca agua, gruesa y cenagosa. +Es Acari buen valle y de las calidades de +los demás; habia en él muchos indios; hanse consumido, +como los de los otros valles y por las mismas +causas.</p> + +<p>Desde donde á Ariquipa (que dijimos ser casi +sierra) hay catorce leguas de despoblado, sin agua +y arenoso; luego se sigue el valle de Atico, estrecho +y no tan abundante como los demás. Luego el +de Ocaña, angosto, pero de buenas fructas y viñas +y abundante de maíz. Los indios son pocos y se +van disminuyendo.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[Pg 160]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXV" id="CAPITULO_LXV">CAPITULO LXV</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE [DE] CAMANÁ</span></h2> + +<p class="p2">Síguese á éste, ocho leguas adelante, el valle de +Camaná, de las mismas calidades de los pasados, +donde se fundó un pueblo de españoles; su trato +es vino, pasa, higo, de lo bueno deste reino; es +abundante de pescado; el puerto es playa; pasa +por él un rio grande que pocas veces se deja vadear. +El año de 604, víspera de Santa Catalina +mártir, lo destruyó casi todo un temblor de tierra. +Desde aquí á Arica y aun hasta Chile, ya fenecieron +los valles grandes y fértiles y se siguen +vallecillos angostos y no de las calidades de los +pasados; por eso haremos dellos poca memoria. +Desde aquí nos comenzamos á meter la tierra adentro, +caminando para la ciudad de Arequipa, distante +dél veintidós leguas y más, en las cuales hay +dos valles, uno llamado Ciguas, de muy buena +agua y mejor vino; ya casi sin indios, por se haber +consumido, como habemos de los demás referido. +Cinco leguas adelante entramos en el valle llamado +Víctor; éste es más ancho y donde los más de los +vecinos de Arequipa tienen sus heredades; cogen +mucho vino y muy bueno, que se lleva al Cuzco, +65 leguas, y á Potosí, más de 140, y se provee todo +el Collao.</p> + +<p>Esta ciudad fué los años pasados de mucha contractacion, +hasta que don Francisco de Toledo, vi<span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[Pg 161]</a></span>sorrey +destos reinos, le quitó el puerto y lo pasó á +Arica; digo mandó que todas las mercaderias que +se desembarcaban en el puerto de Arequipa para +Potosí se desembarcasen en el puerto de Arica, por +lo cual la contractacion ha cesado, porque no llega +allí navio, sino el que forzosamente va fletado para +el puerto de aquella ciudad, con mercaderias para +ella misma ó con algun balumen, hierro, jabon, +aceite y otras cosas así llamadas, para el Cusco, de +donde se lleva por tierra con carneros. Los navios +surgen más de una legua en el mar, lejos de la +Caleta, donde se embarcan y desembarcan, que +dista de la ciudad diez y ocho leguas no de muy +buen camino y faltísimo de agua, y es cosa de admiracion +que con surgir tan en la mar, en aquel +paraje nunca hay tormenta ni los navios han garrado, +y aunque es así que en el tiempo del ivierno, +que es en el de las garúas, anda la mar tan brava, +que no se puede entrar ni salir de la Caleta, la +mar donde el navio tiene echadas sus anclas no se +alborota.</p> + +<p>Despues de entrado el batel en la Caleta, la mar +es llanísima, y es tan angosta que se recogen los +marineros los remos de una parte y otra por que +no se hagan pedazos con las peñas, hasta que se +abre un poco más, y así llegan á tierra ó salen á +lo ancho; pero en cualquier tiempo es peligroso entrar +ó salir della si los marineros no bogan con +mucha fuerza. Tiénese este cuidado en comenzando +á entrar en lo peligroso: que viendo venir la ola +de tumbo, antes que quiebre se dan mucha priesa á +bogar, porque la ola no quiebre en el batel, porque +si en él quiebra, lo aniega y se pierde sin remedio.<span class="pagenum"><a name="Page_162" id="Page_162">[Pg 162]</a></span> +Conocí en este puerto un hombre extranjero, residente +en él, el cual tenia ya tanta experiencia y +conocimiento cuándo se podía desembarcar y venir +á tierra, que en surgiendo el navio levantaba una +banderilla blanca, y si no, los marineros no venian +hasta verla. Empero en cualquier tiempo, como +sean aguas vivas, por tres dias antes y tres despues +es muy peligroso desembarcar. Tiene este asiento +poca agua; una fuentecilla hay en él, que para deshacer +la piedra de los riñones es muy aprobada. Es +combatido de muchos temblores de tierra, y lo que +más admira, que la mar tambien tiembla.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXVI" id="CAPITULO_LXVI">CAPITULO LXVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE AREQUIPA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á la ciudad de Arequipa, es del mejor +temple deste reino, por estar fundada á la falda +de la sierra, de buen cielo, aunque un poco seco; +dentro del pueblo se dan muchas uvas, y todas las +frutas nuestras, en particular peras no mayores +que cermeñas; son malsanas; en conserva son buenas: +El agua del rio es malsana por ser crudia; +deciende de la tierra, y pasa por lugares salitrosos. +Fundóse al pie de un volcan llamado de Arequipa, +á cuya causa, y por ser la tierra cavernosa, es combatida +por frecuentes terremotos, y tantos, que +acaesce tres ó cuatro veces temblar al dia, otras +tantas á la noche, unas veces con más violencia que +otras. Los años pasados, gobernando don Francisco<span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[Pg 163]</a></span> +de Toledo, sucedió uno, y tal que arruinó toda la +ciudad; á nuestro convento echó todo por el suelo, +sin quedar celda donde se pudiese vivir, ni donde +poder decir misa; las casas que no cayeron quedaron +peores que si totalmente dieran consigo en el +suelo. Hase tornado á edificar, aunque mal; es +faltísimo de madera para edificios. Cuotidianamente +la puesta del Sol es muy apacible por la diversidad +de arreboles en los celajes á la parte del +Poniente. Comiénzanse á plantar olivares, y son +bonísimas las aceitunas; es abundante de pan, vino +y carnes y demás mantenimientos, y todo de riego; +llueve poco y no con mucha tempestad.</p> + +<p>Los indios deste asiento, que son en cantidad, +usan del trébol en lugar de estiércol, con lo cual +los maices crecen y multiplican mucho; siémbranlo +de propósito, y maduro lo cogen y entierran en +la tierra que han de sembrar; fertilízala mucho, +en lo cual nosotros no habemos advertido, y la razon +lo dice: porque el trébol es calidísimo; y antes, +aunque sus chácaras estercolaban con otras cosas, +no eran tan fértiles; críanse gran cantidad de pájaros +dañosísimos al trigo ya granado; el enemigo +es muchos muchachos con voces y hondas ojearlos, +y no aprovecha tanto como quisiéramos. Porque +no haya cosa sin alguacil, si no fuera tan combatida +de temblores hobiera crecido mucho. Sustenta +cinco conventos: Santo Domingo, San Francisco, +San Augustin, la Merced; los Teatinos, que aunque +llegaron tarde, tienen el mejor puesto. Los +vecinos viejos eran ricos; sus hijos son pobres, porque +no siguen la prudencia de sus padres, y los +nietos de los conquistadores y vecinos serán pau<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[Pg 164]</a></span>pérrimos. +El año de 604 otro temblor lo destruyó; +el mismo que á Camaná.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXVII" id="CAPITULO_LXVII">CAPITULO LXVII</a><br /> +<span class="medium">DEL PUERTO ARICA</span></h2> + +<p class="p2">Desde esta ciudad al puerto, ó por mejor decir +playa de Arica, hay más de cuarenta leguas, en +el camino de las cuales hay algunos valles angostos, +donde se dan las cosas que en los demás, pero +no en tanta abundancia, por ser estrechos; viven +en ellos algunos españoles que allí tienen sus haciendas, +donde como mejor pueden pasan su trabajo. +La Playa de Arica es muy grande y muy conocida +por un morro (así lo llaman los marineros) +blanco, que desde muchas leguas en la mar se parece. +Es blanco por respeto de los muchos pájaros +que en él vienen á dormir, cuyo estiércol le ha +vuelto tal. Es valle muy angosto, y de poca agua, +y no muy buena. En la misma playa, junto al cerro, +cuando es baja mar, y baja poco, se muestran +dos ó tres manantiales de agua dulce y buena, y en +creciendo la mar los cubre; han sido para poco los +corregidores en no haber hecho cavar y limpiar +un poco más arriba á donde la marea no llega: hobieran +descubierto aquellas fuentes y tuviera el +pueblo buen agua. Desta playa hizo don Francisco +de Toledo, siendo Virrey, puerto (como arriba dijimos) +para las mercaderias y azogue que va á Potosí; +la ocasion que tuvo para quitar la contrata<span class="pagenum"><a name="Page_165" id="Page_165">[Pg 165]</a></span>cion +de Arequipa y pasarla á Arica fué acrecentar +los derechos á Su Majestad de las ganancias de +los mercaderes, diciendo que, aunque ya los hobiesen +pagado en Lima, porque las mercaderias las +sacaban de un puerto á otro, habian de pagar los +de las ganancias; hacia este reino tres: el de Los +Reyes por todo el distrito de las apellaciones para +el Audiencia: el de las Charcas por el suyo, y +el de Quito por el suyo; y porque si en Arequipa, +que es distrito de la Audiencia de Los Reyes, +se desembarcaran las mercaderias de las ganancias, +por ser dentro de un mismo reino, no se +debian derechos (creo son dos y medio por ciento), +pasó la contratación á Arica y puso allí Casa Real +y oficiales. Los mercaderes fuéronse á la Audiencia +de Los Reyes por via de agravio, trujeron pleito +con el Rey; condenáronle por dos sentencias, declarando +la Audiencia no deber derechos, teniendo +por todo un reino y sólo de Quito á todo el distrito +de los Charcas; sacaron los mercaderes su ejecutoria, +notificáronla á los oficiales reales (y en ella +como presidente firmó el Virrey don Francisco de +Toledo), los cuales escriben al Virrey la notificacion, +y que allí viene su firma si han de cobrar ó +no; respondióles que cobre de las ganancias los +derechos señalados, y que si allí firmó fué como +presidente, que lo demás mandaba como gobernador, +y así se ha quedado hasta hoy se cobran los +derechos como se impusieron. Por esta razon se ha +poblado aquesta playa y es frecuentada de navios +que llevan allí las mercaderias y los azogues de Su +Majestad para Potosí.</p> + +<p>Reside allí el corregidor cuotidianamente y es<span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[Pg 166]</a></span> +necesario, porque en este pueblo (helo visto tres +veces) viven de todas las naciones que sabemos; +aquí hay griegos, frisones<a name="FNanchor_25" id="FNanchor_25" href="#Footnote_25" class="fnanchor">[25]</a>, flamencos, y ojalá +no hobiese entre ellos algunos ingleses y alemanes, +luteranos encubiertos, y siendo como es escala donde +los navios que vienen de Chile paran, y los luteranos, +que desde el año de 78 acá han entrado, +que han sido tres piratas ingleses, han venido á +reconocer y han surgido en él, ¿cómo dejan vivir +allí tanto extranjero? hay más de 150 hombres, y +no creo son los cuarenta meros españoles; esto ya +es tratar de gobierno; cesemos, porque acá se recibe +mal.</p> + +<p>No se puede desembarcar en él sino es en una +caletilla donde no pueden entrar ni salir dos bateles +juntos, sino uno á uno, y es necesario saber la +entrada por unos peñascos que á una y otra mano +tiene, en los cuales asentándose los bateles fácilmente +se trastornan. Los navios surgen más de tres +cuartos de legua desta caletilla. Vemos en él una +cosa admirable: que ningun navio puede llegar al +surgidero, sino es de medio dia para abajo, hasta +las cinco de la tarde, porque en todo tiempo la marea +del aire comienza á las nueve de la mañana, y +cuando son las cinco ya ha cesado. Puesta una +atalaya sobre este morro, como ya la hay, descubre +más de diez leguas de mar, por una parte y por +otra, y antes que llegue cualquier vela al puerto, +de más de seis leguas ya le ha descubierto, por lo +cual de noche pueden dormir segurísimos que +enemigo no entrará en él; hay en él cuatro ó cinco + +<span class="pagenum"><a name="Page_167" id="Page_167">[Pg 167]</a></span> +piezas gruesas de artillería muy buena, que alcanzan +una legua y más, bastante para defender la +entrada al enemigo. Tres leguas el valle arriba se +dan muchas uvas y buen vino y frutas de las nuestras +muy buenas. El trigo, maíz y harina se trae +de fuera parte, y por esto sale caro. Al tiempo del +verano es abundante de pescado, y bueno. Es muy +enfermo; siempre hobo en él pocos indios; agora +no creo hay seis.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXVIII" id="CAPITULO_LXVIII">CAPITULO LXVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS DEMÁS VALLES HASTA COPIAPÓ</span></h2> + +<p class="p2">Desde aquí se va prolongando la costa derecha +al Sur, con algunos valles angostos, en ella, y despoblados, +de quince y más leguas; el camino, arenales, +y pasadas creo sesenta leguas, luego se entra +en el valle de Atarapacá; éste solia ser muy +buen repartimiento y rico de minas de plata, de +donde se camina por un despoblado de ochenta leguas +hasta Atacama, por el cual sin guia no se puede +caminar. Los indios de Atacama han estado hasta +agora medio de paz y medio de guerra; son muy +belicosos, y no sufren los malos tratamientos que +algunos hombres hacen á los de acá del Perú; no +dan más tributo de lo que quieren y cuando quieren. +Al tiempo que esto escribo dicen se ha domado +un poco más. Es fama ver en su tierra minas de +oro riquísimas, y á su encomendero, que es vecino +de Los Charcas, Juan Velazquez Altamirano, á<span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[Pg 168]</a></span> +quien han tenido mucho amor, dos ó tres veces le +han inviado á llamar para descubrirse; las más en +llegando allá se arrepienten, y no se les puede apremiar; +esto el mismo encomendero me lo dijo.</p> + +<p>Desde aquí se entra luego en el gran despoblado +de 120 leguas que hay de aquí á Copiapó, que es +el primer repartimiento del reino de Chile; el camino +es de arena no muy muerta, y en partes tierra +tiesa; en este trecho de tierra hay algunas caletillas +con poca agua salobre, donde se han recogido +y huido algunos indios pescadores, pobres y +casi desnudos; los vestidos son de pieles de lobos +marinos, y en muchas partes desta costa beben +sangre destos lobos á falta de agua; no alcanzan un +grano de maíz, no lo tienen; su comida sola es pescado +y marisco. Llaman á estos indios Camanchacas, +porque los rostros y cueros de sus cuerpos +se les han vuelto como una costra colorada, durísimos; +dícen les previene de la sangre que beben de +los lobos marinos, y por esta color son conocidísimos.</p> + +<p>Volviendo al camino, unas veces es por la playa, +otras á tres, cuatro y seis leguas y más la tierra +adentro, á causa de los muchos peñascos que hay +en la costa, á donde proveyó. Nuestro Señor, sus +jornadas de seis y siete leguas y la que más de +ocho, de vallecillos muy angostos, con agua no +muy buena y leña delgada y alguna yerba; no es +camino que sufre mucha compañia ni de hombres +ni de caballos; camínanse estas 120 leguas de Atacama +á Copiapó en veinte dias, dos más ó menos, +si las nieves no lo impiden, porque en algunas partes +se mete el camino hacia la cordillera, donde<span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[Pg 169]</a></span> +por Junio, Julio y Agosto suele nevar; el matalotaje +de los caminantes es biscocho, queso y tocino; +los indios de guia, que son dos, se pagan primero +que se pongan en camino, doce pesos á cada uno; +llevan galgos y porque no se les despeen, con sus +zapatillas, con las cuales cazan venados y guanacos, +y son tan diestros en esto, que como lo columbren +es cierto le han de cazar; desta carne, que +es buena, se sustentan.</p> + +<p>Este camino pocas veces se anda, porque si no es +algun desesperado ó fugitivo homiciano no se pone +á tanto trabajo.</p> + +<p>Caminando por aquí se llega á un rio que en la +lengua de los indios se llama Anchallullac, que +quiere decir rio gran mentiroso, porque verémosle +correr particularmente á la tarde y parte de la noche, +y si luego no se toma el agua necesaria y da +de beber á los caballos, dende á poco rato no hay +gota de agua, y no es rio pequeño.</p> + +<p>La causa es que con el calor del sol se derriten +las nieves de la cordillera Nevada, y corre el agua +á la tarde y parte de la noche, y cuando resfria á +la noche cesa la corriente; por lo cual los que piensan +á la mañana hallar agua, hállense burlados y +la madre del rio seca. Hay otro rio, que como viene +corriendo el agua se va cuajando en sal. Por esta +parte se mete mucho la mar hacia la cordillera, y +en los tres meses dichos hace mucho frio y suelen +caer nieves.</p> + +<p>Los indios pocos que habitan en las caletillas +desta costa desde Arica á Copiapó, que es el primer +pueblo del reino de Chile, salen á pescar en +balsas de cueros de lobos marinos llenos de viento;<span class="pagenum"><a name="Page_170" id="Page_170">[Pg 170]</a></span> +cósenlos tan fuertemente que no les puede entrar +gota de agua; la costura está para arriba y el ombligo +en medio de la balsilla, en el cual cosen una +tripilla de dos palmos de largo, por donde la hinchan, +y luego la revuelven ó tuercen y enroscan. +Cuando sienten que la balsilla está floja, desenroscan +la tripilla y tornan á hinchar su balsa, usando +de canaletes por remos, y no sufre cada balsilla +sino una persona; la que sufre dos es muy grande; +entran la mar adentro, en ellas, seis leguas y más.</p> + +<p>En medio deste gran despoblado de Atacama á +Copiapó hay un cerro muy conocido, llamado morro +Moreno de los marineros, al cual llegando por +tierra parece ser el que divide los términos del +Pirú de los de Chile, y comenzar los de Chile, otra +nueva region.</p> + +<p>Aquí casi fenecen los arenales y la tierra es ya +dura, pero inhabitable por ser muy seca, sin aguas +ni leña más de la que habemos dicho; desde este +morro comienzan á ventar á su tiempo los Nortes, +que es de mediado Abril hasta Noviembre, unas +veces un poco más temprano, otras más tarde, y +en este tiempo, no cada dia, sino á veces, porque +el Sur es el que más reina, y desde Payta hasta +este morro en la mar, á lo menos en la costa, muchas, +y la mar adentro no alcanzan Nortes.</p> + +<p>En la sierra del Perú corren y muy recios; pero +desde este morro ya vientan, y mientras más nos +vamos llegando al polo Antártico, más vehementes. +Como diremos tractando del reino de Chile, +sucede una cosa, cuya causa no se alcanza, y la he +visto dos veces que de Chile por mar he bajado á +la ciudad de Los Reyes, y es: que en llegando al<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[Pg 171]</a></span> +paraje del morro Moreno, el vino que de Chile se +saca, aunque sea añejo, y lo hay muy bueno, da +vuelta y se pone turbio y de tal sabor que no se +puede beber, y desta manera persevera más de +seis meses; despues vuelve á su natural.</p> + +<p>Esto, á los que no lo han experimentado les parecerá +fábula; no lo es, sino que es mera verdad. +Por lo cual, aunque los navios se hallen con alta +mar, viendo vuelto el vino, conocen llegar al paraje +de morro Moreno, y luego poco á poco van declinando +á tierra, si han de hacer escala en Arica.</p> + +<p>Este viaje por mar del puerto del Callao á Chile, +agora veinte años, solia ser muy tardio, porque no +hacian cada dia más que dar un bordo á la mar, +otro á la tierra y surgir en la costa, y así están +toda la noche, á cuya causa tardaban un año y +más en llegar á Chile; conocí en aquel reino un +español, que embarcándose sus padres para aquel +reino, se engendró y nació en la mar y tornó su +madre á se hacer otra vez preñada, y no habian +llegado al puerto de Coquimbo; agora se navega +en veinticinco dias y á lo más largo treinta, porque +en saliendo el navio del puerto del Callao se +arrimarán el bordo á la mar quince dias y más, y +luego vuelven sobre la tierra otros tantos, y se hallan +en el puerto, algunas veces adelante del puerto +en cuya demanda navegan. La primera vez que fuí +á Chile, agora 27 años, no tardamos en llegar al +puerto de Coquimbo más que veintidós dias en solo +dos bordos, que fué el mejor y más breve que se ha +hecho; y esto cuanto á la descripción +<a name="FNanchor_26" id="FNanchor_26" href="#Footnote_26" class="fnanchor">[26]</a> de la + +<span class="pagenum"><a name="Page_172" id="Page_172">[Pg 172]</a></span> +costa del Pirú desde Puerto Viejo á Copiapó, en +toda la cual costa hay muy pocos puertos, y esos +no muy seguros, que es la fuerza destos reinos. +Agora volvamos á las ciudades deste nuestro Perú +por el camino de la Sierra, y luego trataremos de +la calidad de los indios della y sus costumbres.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXIX" id="CAPITULO_LXIX">CAPITULO LXIX</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE QUITO</span></h2> + +<p class="p2">La ciudad de Quito es pueblo grande, cabeza de +Obispado, y donde reside una Audiencia real; su +comarca es fértil, así de trigo como de maíz y demás +mantenimientos de la tierra y nuestros, abundantísima +de todo género de ganados mayores ó +menores; dista de la línea Equinocial un tercio de +grado, y con distar tan poco es muy fria y destemplada, +lluviosa, que casi todos los meses poco ó +mucho llueve, y á su tiempo, que es desde diciembre +á abril, es de muchas aguas, muchos truenos +y rayos; oí decir á los conquistadores, que cuando +venian conquistando la tierra desde Riobamba á +Quito, que son veinticinco leguas, mataban los caballos +y se metian dentro para guarecerse del frio, +porque desde Guayaquil se subieron á la sierra, +á donde hay páramos bastantemente frios y destemplados; +agora parece se han moderado los +tiempos.</p> + +<p>Fundaron la ciudad entre cuatro cerros; los de +la parte del Septentrion son altos, los otros peque<span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[Pg 173]</a></span>ños; +dentro del mismo pueblo se da maíz y legumbres, +muchas y muy buenas, duraznos, membrillos +y manzanas, que no so pensó tal se dieran en ella.</p> + +<p>Hase augmentado mucho esta ciudad; reside en +ella la Audiencia real; tiene muchos indios en su +comarca, y las tierras muy abundantes, los campos +llenos de ganados mayores y menores, de donde +hasta la ciudad de Los Reyes, que son más de trescientas +leguas, traen ganado vacuno, y aun carneros.</p> + +<p>Lo que han multiplicado yeguas y caballos parece +no creedero. Hay fundados en esta ciudad conventos +de todas órdenes y un monasterio de monjas.</p> + +<p>Nuestros religiosos tienen provincial por sí, y los +del glorioso San Francisco, divididos desta provincia +del Perú; los padres de San Agustin y Teatinos, +subjectos á los provinciales de Los Reyes.</p> + +<p>El convento del seráfico San Francisco fué el +primero, y la ciudad se fundó el dia de San Francisco, +por lo cual se llama San Francisco de Quito.</p> + +<p>Esta sagrada religion, como más antigua, comenzó +á doctrinar los naturales con mucha religion +y cristiandad, donde yo conocí á algunos religiosos +tales, y entre ellos al padre fray Francisco +de Morales, fray Jodoco y fray Pedro Pintor. El +sitio del convento es muy grande, en una plaza de +una cuadra delante dél, á donde encorporado con +el convento tenian agora cuarenta y cuatro años +un collegio, así lo llamaban, do enseñaban la doctrina +á muchos indios de diferentes repartimientos, +porque á la sazon no habia tantos sacerdotes que +en ellos pudiesen residir como agora; demás de les +enseñar la doctrina les enseñaban tambien á leer,<span class="pagenum"><a name="Page_174" id="Page_174">[Pg 174]</a></span> +escribir, cantar y tañer flautas; en este tiempo las +voces de los muchachos indios, mestizos, y aun españoles, +eran bonísimas; particularmente eran tiples +admirables.</p> + +<p>Conocí en este collegio un muchacho indio llamado +Juan, y por ser bermejo de su nacimiento +le llamaban Juan Bermejo, que podía ser tiple en +la capilla del Sumo Pontífice; este muchacho salió +tan diestro en el canto de órgano, flauta y tecla, +que ya hombre lo sacaron para la iglesia mayor, +donde sirve de maeso de capilla y organista; deste +he oido decir (dése fe á los autores) que llegando á +sus manos las obras de Guerrero, de canto de órgano, +maeso de capilla de Sevilla, famoso en nuestros +tiempos, le enmendó algunas consonancias, las +cuales venidas á manos de Guerrero conoció su +falta. Esto no lo decimos sino por cosa rara, y porque +no ha habido otro indio semejante en estos +reinos.</p> + +<p>Combaten á esta ciudad, y toda su comarca, +grandes y violentos temblores de tierra, á causa +de que la ciudad á la parte del Septentrion tiene +uno ó dos volcanes, y el uno dellos que casi siempre +humea; toda aquella provincia tiene muchos, tantos, +que en lo restante del Perú no se ven sino cual +ó cual allí á cada paso. Los años pasados, debe +hacer 23 ó 24, salió tanta ceniza deste volcan cercano +á la ciudad, que por algunos dias no se via +al sol, y el pueblo, campos y pastos llenos de ceniza, +por lo cual todos los ganados se venian á la +ciudad á buscar comida bramando. Hiciéronse procesiones +y de sangre; fué Nuestro Señor servido +proveer de algunos aguaceros que limpiaron la ce<span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[Pg 175]</a></span>niza, +y se descubrió la yerba para el ganado. En +este tiempo la ciudad era combatida de frecuentes +temblores y muy recios, de tal manera que pensaban +ser las señales últimas del dia del Juicio; +reventó este volcan, y declinó á la mar del Sur; +arruinó algunos pueblos de indios y se los llevó el +agua que salió dél, y porque por esta parte del Septentrion +no dista muchas leguas el volcan, de la +mar del Sur, hacia el paraje de Puerto Viejo, bahia +de Caraques y de San Mateo, alcanzó parte +desta ceniza, que el viento la llevaba, y en alta +mar en el mismo paraje los navios que en aquella +sazon navegaban viniendo de Panamá á estos reinos, +veian la claridad de la lumbre del volcan.</p> + +<p>Oí decir á persona fidedigna que entonces se halló +en Quito, que salieron muchas personas, y entre +ellas ésta, á ver una laguna junto al volcan, +que ardia como si fuera de tea.</p> + +<p>El edificio de la iglesia mayor es de adobe, la +cubierta de madera muy bien labrada; labróla un +religioso nuestro, fraile lego, de los buenos oficiales +que habia en España. En medio de la plaza hay +labrada una fuente muy buena y de muy buena +agua, y en la plaza de San Francisco otra; las casas +para sus huertas no tienen necesidad de acequias; +el cielo les da abundantes pluvias, y á las +veces no querrian tantas.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_176" id="Page_176">[Pg 176]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXX" id="CAPITULO_LXX">CAPITULO LXX</a><br /> +<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE LOS QUIJOS</span></h2> + +<p class="p2">A la parte del Sur desta ciudad demora la provincia +llamada de los Quijos, ó por otro nombre +de la Canela, por se hallar en ella y de allí se +trae ya por estas partes tan buena y mejor que la +que viene de la India, porque, como más fresca, +pica y quema más. Hay en esta provincia tres ciudades +de españoles; es tierra cálida y lluviosa, y +en ella un rio muy grande; los indios no son tan +bien agestados como los de por acá; es gente pobre; +los años pasados, gobernando don Francisco de +Toledo, al fin de su gobierno se quisieron alzar y +lo hicieron; mataron algunos españoles, y creo dos +religiosos nuestros; estaban concertados con los de +Quito, y si no se descubriera el alzamiento en Quito, +fuera el daño muy mucho mayor, y cómo en +Quito se descubrió fué desta manera: para el servicio +de las ciudades hay señalados indios que se +reparten tantos en número como jornaleros, porque +sin esto no se podrian sustentar las ciudades; +señálaseles por cada dia un tanto por su trabajo, +que se les paga infaliblemente; estos indios repártense +por los repartimientos, rata por cantidad, y +vienen á sus tiempos algunos curacas de los menos +principales, á los cuales si algunos de los indios +jornaleros faltan, ó se huyen (no los pueden +tener atados), les echan los corregidores ó alcaldes<span class="pagenum"><a name="Page_177" id="Page_177">[Pg 177]</a></span> +en la cárcel, y veces azotan y trasquilan (si es +bien hecho ó mal esto, no me entremeto en ello); +sucedió que á uno destos curacas le faltaron ó se le +huyeron parte de los que habia de dar, la justicia +envióle á llamar con un indio lengua; trújole; el +pobre curaca veníase afligiendo, temiendo los azotes +y cárcel; el indio lengua, que le llevaba preso +y sabia del alzamiento, consolóle diciendo: No tengas +pena, que para tal dia nos habemos de alzar +y matar todos estos españoles y quedaremos libres, +y los Quijos han de hacer lo mismo; sucedió (Nuestro +Señor lo ordenó así) que iban en pos de los indios +acaso dos españoles, á los cuales no vieron los +indios; oyeron y entendieron lo que el indio lengua +dijo; callaron su boca y fueron siguiendo los indios; +llegados delante de la justicia, declararon lo +que oyeron; la justicia prende al indio, pónele á +cuestion de tormento, declaró la verdad, y los conjurados; +hicieron<a name="FNanchor_27" id="FNanchor_27" href="#Footnote_27" class="fnanchor">[27]</a> justicia de algunos; á los +Quijos no pudieron avisar por ser corto el tiempo. +Los Quijos, no sabiendo lo que pasaba en Quito, +y entendiendo que no faltarian, alzáronse al dia +señalado, y hicieron el daño que habemos dicho. +Pero castigáronlos, y el dia de hoy sirven pacíficos +como antes.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_178" id="Page_178">[Pg 178]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXI" id="CAPITULO_LXXI">CAPITULO LXXI</a><br /> +<span class="medium">DE RIOBAMBA Y TUMIBAMBA</span></h2> + +<p class="p2">Saliendo de la ciudad de Quito, por el camino +real del Inga, para venir por acá arriba, á 25 leguas +desta ciudad llegamos al valle llamado Riopampa, +antes del cual hay cinco pueblos de indios, +buenos. Este valle no tiene una legua de largo, +poco más; de ancho no alcanza á media legua; no +era poblado de indios, pero muy fértil de pastos +para ganados; aquí comenzaron dos ó tres españoles +que conocí en él á hacer sus estancias de ganados; +multiplicaban admirablemente, lo cual visto +por otros, se metieron en él, y agora es un razonable +pueblo de españoles, rico de todo género +de ganados y de trigo; es falto de leña, y algun +tanto destemplado, porque hace frio; en el mismo +asiento del pueblo nacen unos caños de agua buena, +que como sale debajo de tierra son templados.</p> + +<p>En este valle y pueblo (creo gobernando don +Francisco de Toledo) andaba un hereje luterano, +extranjero, en hábito de pobre y sustentábase de +limosnas que como á pobre le hacian, y en este estado +vivió tres ú cuatro años, que sin duda debia +esperar algunos otros de su secta, y como se tardaron, +un dia de fiesta, estando la iglesia llena de +gente oyendo misa, el impio luterano arriba, junto +á la peana del altar mayor donde el cura decia +misa, así como el sacerdote consagró la hostia y la<span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[Pg 179]</a></span> +levantó para que el pueblo, consagrada, la adorase, +se levantó, y con un ánimo endemoniado la +quitó con sus manos sacrílegas de las manos del +sacerdote y la hizo pedazos; echando mano á un +cuchillo carnicero que tenia escondido, creo hirió +livianamente al sacerdote; el pueblo, viendo esta +maldad sacrílega, admirado, los que se hallaron +más cerca se levantaron, las espadas desnudas, y +llegando al luterano le dieron de estocadas y mataron, +sin advertir que fuera muy mejor cogerle +vivo á manos y echalle en una cárcel á muy buen +recaudo y dar aviso á los inquisidores que residen +en la ciudad de Los Reyes, para que supieran dél +qué fué la causa de su hecho endemoniado y si +por ventura habia otros como él en el reino; empero +en semejante caso ¿qué católico puede tener +reportacion?</p> + +<p>Otras 25 leguas adelante entramos en el valle, +muy espacioso y abundante, llamado Tumipampa, +donde ningunos naturales dejó el Inga, porque +cuando iba conquistando estos reinos, llegando +aquí le hicieron mucha resistencia; pero, vencidos, +á los que dejó con la vida, que fueron pocos, los +trasportó por acá arriba. En el valle de Jauja, que +dista deste mas de 300 leguas, puso algunos pocos, +descendientes<a name="FNanchor_28" id="FNanchor_28" href="#Footnote_28" class="fnanchor">[28]</a> destos; llámanse Cañares, y este +valle está casi en medio de la provincia. Corren +por él dos ríos en tiempo de aguas, grandes, y no +distando mucho el uno del otro; en el uno se crian +peces, en el otro ninguno.</p> + +<p>Antes de llegar á este valle, una jornada ó dos, + +<span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[Pg 180]</a></span> +vivia, con un apacible asiento, el señor desta provincia +de los Cañares, en su pueblo formado, el +cual, cuando Guainacapac, que fué el más poderoso +señor destos reinos y penúltimo dél, conquistaba +la tierra, llegando aquí los Cañares le vencieron +en batalla campal y prendieron, é preso lo pusieron +en un pozo poco hondo; yo he visto el lugar; +de donde, sacándole una mujer suya con una faja +que las indias se ceñian, llamada chumbi, de noche, +los Cañares, borrachos, le puso en libertad; +volvió á rehacerse y vino con tan poderoso ejército +sobre esta provincia, que, no se hallando los Cañares +poderosos para resistirle, le inviaron 15.000 +niños con ramos en las manos, pidiendo paz; el +cual á todos los mandó matar, y haciendo grandes +crueldades y muertes á los Cañares despobló este +valle Tumipampa, y al pueblo del gran señor de los +Cañares, que era el principal, donde le tuvieron +preso, le dejó con tan pocos indios, que, agora 43 +años, no eran ochocientos los vecinos, y al presente +tienen muchos menos.</p> + +<p>Son estos Cañares hombres muy belicosos y muy +gentiles hombres, bien proporcionados, y lo mismo +las mujeres; los rostros aguileños y blancos; son +muy temidos de todos los indios del Perú, y grandes +enemigos de los Ingas; sucedió así: que cuando +se alzó toda la tierra contra los españoles, á pocos +años despues de conquistada, y muerto el señor +della, Atabalipa, tuvieron los indios serranos y Ingas +cercada la ciudad de Los Reyes, y en no poco +estrecho, y en el valle de Jauja mataron más de +treinta españoles, y en otras partes los que podian +haber, y al Cuzco tambien cercaron: un vecino, de<span class="pagenum"><a name="Page_181" id="Page_181">[Pg 181]</a></span> +Quito (conocílo), llamado el capitan Sandoval, encomendero, +si no de toda esta provincia, de la +mayor parte della, sabiendo el aprieto en que estaban +los nuestros, juntó cuatro ó cinco mil indios +Cañares y vino en favor de los españoles. Púsose +en camino con ellos, y prosiguiéndolo, sabido +por los indios cercadores que venian los Cañares +contra ellos, alzaron el cerco, y los cercados, saliendo +contra ellos, les hicieron volver á sus tierras, +y desde entonces hasta hoy no se han atrevido +á se rebelar, aunque lo han procurado.</p> + +<p>El dia de hoy, donde hay fuera de sus tierras +Cañares, las justicias se sirven dellos así para prender +indios fugitivos como españoles facinorosos; +sácanlos de rastro, aunque se metan en el vientre +(como dicen) de la ballena.</p> + +<p>En este valle Tumipampa comenzaron á hacer +sus estancias algunos españoles de todo género de +ganado, el cual ha crecido y multiplicádose tanto, +que él solo es poderoso á dar carnes á todo el +Perú, lo cual he visto; se fundó en él un pueblo de +españoles, y bueno, rico destos ganados, donde muchos +millares de novillos se sacan y vienen á Los +Reyes para el sustento desta ciudad; pues la abundancia +de ganado ovejuno, porcuno y caballuno +parece no tener número, y los caballos é yeguas +valen tan poco, que se compran á cuatro ó cinco +pesos, escogidos, que son á 32 ó 40 reales; llámase +la ciudad Cuenca; el temple es bueno, donde se +dan las fructas nuestras, si no son uvas. Sustenta +tres conventos, no de muchos frailes: Santo Domingo, +San Francisco y San Augustín, habrá que +se fundó treinta años.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[Pg 182]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXII" id="CAPITULO_LXXII">CAPITULO LXXII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD LLAMADA LOJA</span></h2> + +<p class="p2">Prosiguiendo el camino adelante, del Inga, á 35 +ó 40 leguas entramos en el valle donde la ciudad +de Loja se fundó, llamado en la lengua del Inga +Cusipampa, que es tanto como decir: valle de placer, +y así lo es realmente; es alegrísimo, de grata +arboleda, por medio del cual corre un rio de saludable +agua; casi en todo el año se siembra y cógese +el trigo y maíz: uno en un mismo tiempo está +en berza, otro se riega; en otras partes aran para +sembrar; no es muy ancho el valle, pero bastante +para sustentar la ciudad, que no es muy pequeña; +tiene muchos indios de encomienda, la comarca +fértil é más templada que la de Quito, y más lluviosa; +en su distrito caen las minas de oro que +llaman de Caruma; sustenta tres monasterios de +las Ordenes mendicantes, aunque no de muchos religiosos; +el nuestro es el más antiguo.</p> + +<p>Desta ciudad, declinando al Oriente la tierra +adentro, se camina á la ciudad de Zamora, y gobernacion +que llamamos de Salinas, donde hay tres +ó cuatro pueblos de españoles, algunos dellos ricos +de oro; particularmente lo fué, y agora no le falta +á Zamora, en cuyas minas se hallaron dos granos, +uno que pesaba 1.600 pesos, y otro la mitad, 800.</p> + +<p>Para ir á esta gobernacion se pasan uno ó dos +páramos despoblados y muy frios; los cuales pa<span class="pagenum"><a name="Page_183" id="Page_183">[Pg 183]</a></span>sados, +lo demás es tierra muy cálida, montuosa y +de muchas aguas del cielo, llena de sabandijas +ponzoñosas.</p> + +<p>A esta provincia no he visto, por eso trato brevemente +della.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXIII" id="CAPITULO_LXXIII">CAPITULO LXXIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE CAJAMARCA</span></h2> + +<p class="p2">Saliendo desta ciudad y valle por el camino real +del Inga, de la Sierra, hasta llegar á la provincia +de Cajamarca, no sé las leguas que hay, ni las +particularidades del camino; no lo he visto; la ciudad +de Loja si vi, porque viniendo de Quito para +la ciudad de Los Reyes, desde la de Loja bajamos +á Tumbez, por un camino, mejor diré sin camino, +íbamoslo abriendo; haria dieciseis años no se caminaba +por él, y desde entonces no se ha caminado, +ni bajado á Tumbez otra vez, y porque á +nuestro intento hace poco, no tractaré dél. Lo +que he oido desta ciudad á Cajamarca, que quiere +decir tierra ó provincia de espinas ó cardones +espinosos, es que por la mayor parte el camino es +áspero, de muchas piedras, cuestas y de algunos +despoblados, hasta llegar á esta provincia, donde +fué preso Atabalipa, señor de todos estos larguísimos +reinos, desde Pasto, 40 leguas más abajo de +Quito, hasta la ciudad de Santiago de Chile y <i>aún</i> +18 leguas más adelante y todo el reino de Tucumán; +en esta provincia se enseña (no lo he visto)<span class="pagenum"><a name="Page_184" id="Page_184">[Pg 184]</a></span> +el lienzo ancho y largo de pared con quien dieron +los indios del ejército de Atabalipa en el suelo, +huyendo de un caballo y caballero, empujándose +los unos á los otros.</p> + +<p>Es bien poblada esta provincia de indios y abundante +de todo mantenimiento, porque aunque es +por la mayor parte fria, tiene algunos valles templados +donde se coge mucho maíz y trigo, y en los +altos, abundante de papas, que son como turmas +de tierra, empero, de mejor nutrimiento. Los padres +de San Francisco la han doctrinado desde el +principio y la doctrinan con mucho ejemplo de +cristiandad y religion.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXIV" id="CAPITULO_LXXIV">CAPITULO LXXIV</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE CHACHAPOYAS</span></h2> + +<p class="p2">A las espaldas de Cajamarca, la tierra adentro, +caminando hácia el Oriente, se fundó la ciudad llamada +comunmente Chachapoyas, á los principios +rica de oro y poblada de gente más bien dispuesta +que la del Perú, más gallarda y de mejor dispusicion, +pero grandes ladrones. Es region más cálida +que fria, los valles son cálidos, lluviosos y con +abundancia de víboras y otros animales sucios y +ponzoñosos; oí decir á un portugués que habia residido +en el Brasil y sabia un poco de la lengua de +aquella tierra, que viviendo en un valle destos salieron +allí unos indios, y conociéndoles por el traje, +y pareciéndole eran del Brasil, les habló en la<span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[Pg 185]</a></span> +lengua de aquella tierra, y le respondiendo en ella, +preguntándoles de dónde eran y venian, le dijeron +ser del Brasil y que acaso se habian entrado la tierra +adentro huyendo de sus enemigos, y habian +aportado allí no siguiendo camino, sino do la ventura +les guiaba, que yo seguro anduvieron más de +900 leguas y pasaron rios muy caudalosos, á los +cuales no temen por ser grandes nadadores. En la +provincia de Bracamoros, que está más hacia el +Norte, se fundó otra ciudad llamada Jaen; no tiene +mucho nombre, porque no es más que abundante +de comida: es el paraíso de Mahoma; tiene las calidades +la tierra que la de los Chachapoyas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXV" id="CAPITULO_LXXV">CAPITULO LXXV</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD [DE] GUÁNUCO</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo, pues, á nuestro camino por la sierra +adelante desde Cajamarca, dejándolo á mano derecha +llegamos á la ciudad de Guánuco, nombrada +de los Caballeros porque se pobló de hombres muy +nobles.</p> + +<p>Esta ciudad tiene buena comarca, y muchos indios +de repartimiento; no la he visto, pero sé lo +que voy diciendo por relacion y tracto de los que +en ella han vivido; es fértil y abundante. En el +mismo pueblo se da todo el año higos, naranjas, +limas, unos están recién nacidos, otros un poco +más gruesos, otros maduros; danse muy bien membrillos +y manzanas con las frutas de la tierra. Es<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[Pg 186]</a></span> +el temple ni caluroso ni frio, y más declina al calor. +Es abundante de muchas carnes, á causa de +tener en su distrito muy buenos pastos. Los edificios +buenos; de medio dia para abajo, en el verano, +son tan recios los vientos, que no se puede andar +por las calles.</p> + +<p>Sustenta monasterios de todas Ordenes bastantemente, +no de muchos frayles. El que más tiene +hasta doce. De aquí salieron el capitan Serna y +Juan Tello, los cuales teniendo rendido á Francisco +Hernandez Giron, que fué tirano, llegó el capitan +Juan de la Serna, echóle mano y prendióle y llevóse +la honra de la prision; con lo cual se acabó +aquella rebelion, y desde entonces acá, que han pasado +más de 42 años, no ha sucedido otra ni se espera +sucederá, si Nuestro Señor por nuestros pecados +no nos quiere castigar, porque las cosas ya están +tan bien asentadas, y tanta justicia en el reino, +que los españoles no quieren sino ganar de comer. +Saliendo desta ciudad y volviendo al camino real, +á 30 leguas andadas entramos en el valle de Jauja, +donde al presente escribimos este breve compendio, +uno de los mejores y más poblados deste Reino; +es abundantísimo de trigo, maíz y otros mantenimientos +de la tierra, y carnes. Pasa por medio +dél un rio grande y caudaloso al tiempo de las +aguas, pero el más desaprovechado del mundo, +porque no se puede sacar dél una sola acequia para +regar los sembrados; lleva pescado y bueno; susténtanse +en él trece pueblos de indios, los siete por +la una banda y los seis por la otra, poblados con +sus cuadras, las iglesias de adobes y tejas, adornadas +de razonables ornamentos. Vanse diminu<span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[Pg 187]</a></span>yendo +estos indios, á lo menos los varones, por estar +tan cerca de Guancavilca; la causa diré en el +capítulo siguiente. Cásanse en algunos pueblos pocas +indias solteras, en particular en el que agora +resido doctrinándolos, llamado Chongos, porque +dicen que si, casados, los maridos las han de tractar +mal, como lo hacen estando borrachos, que +más quieren su libertad y buen tractamiento, y es +así, que como para los indios varones no hay castigo +por las borracheras, ni por estos malos tractamientos, +que á veces llegan á matar las mujeres, +como soy testigo, no hay de qué maravillarnos. +Tiene de largo este valle nueve leguas tiradas, y +por lo más ancho dos; es falto de leña, que si la +tuviera ya se hobiera poblado en él un pueblo +de españoles; es templado, aunque no sufre naranjos +ni limones; danse algunos membrillos y duraznos, +y de las legumbres nuestras algunas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXVI" id="CAPITULO_LXXVI">CAPITULO LXXVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA VILLA DE OROPESA, LLAMADA POR OTRO +NOMBRE GUANCAVILCA</span></h2> + +<p class="p2">Cuatro jornadas deste valle, no muy grandes, +se descubrieron, creo en tiempo que gobernaba el +Marqués de Cañete, de buena memoria, ó al fin de +su gobierno y principio del Conde de Nieva, las +minas que llaman del azogue, en un valle llamado +Guancavilca, asaz fria, porque está en medio de la +cordillera de las Sierras Nevadas que atraviesan<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[Pg 188]</a></span> +todo este reino de Perú y Chile, hasta el estrecho +de Magallanes, á donde se pobló un pueblo de españoles +gobernando don Francisco de Toledo, por +cuyo respecto se nombró Oropesa, con título de +villa. Descubrieron estas minas unos indios de la +encomienda de Amador de Cabrera, vecino de Guamanga, +en cuyo distrito<a name="FNanchor_29" id="FNanchor_29" href="#Footnote_29" class="fnanchor">[29]</a> se hallaron, de donde +sacó y se vió prosperísimo en riqueza; no murió con +tanta, y su mujer y hijos agora padecen necesidad. +Al principio repartióse el cerro en minas á +hombres particulares, como si fueran minas de +plata; ellos las labraban pagando su quinto al +Rey; despues acá, Su Majestad, y justísimamente, +las quitó y aplicó para sí; sólo dejó con propiedad +de su mina al descubridor, Amador de Cabrera, y +á sus herederos.</p> + +<p>Arrienda estas minas Su Majestad á cierto número +de españoles, con condicion que todo el azogue +que sacaren lo metan en el almacen, y Su Majestad +les paga el quintal á quarenta pesos ensayados; +Su Majestad les reparte indios de los comarcanos, +pagándoles su trabajo los arrendadores +conforme á lo que el Virrey señala. Este cerro de +azogue ha sido la vida deste Perú, porque si no se +hobiera descubierto, fuera el más pobre y más costoso +del mundo. Con los azogues ha revivido, porque +toda la plata que en Potosí y en Porco se saca, +como tractando dellos diremos, es por azogue y +con azogue. Los que comenzaron á labrar el azogue +fueran poderosísimos de plata si tuvieran juicio +para guardar y gastar; faltóles, y el dia de hoy + +<span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[Pg 189]</a></span> +están alcanzadísimos, porque como el azogue se va +en humo, así sus riquezas se han resuelto en él. +Que haya uno solo que se entienda está rico, aunque +lo disimula, no es contra lo que decimos, porque +una golondrina no hace verano. Solíase labrar +el cerro, como dicen, á tajo abierto, y labrándolo +así no era dañoso á la salud de los que entraban +á labrar y quebrar el metal; de pocos años á esta +parte, no creo son ocho, labran por socavon, lo +cual es la total destruicion de los miserables indios; +que á labrar en tierra, al socavon no le hicieron +respiraderos para que por ellos el humo ó +polvillo del metal exhalase; todo aquel humo entrase +por la boca, ojos, narices y orejas de los indios, +el polvo del azogue es azogue y el humo del +azogue es azogue; salen los pobres azogados, no +los curan; luego viénense á sus tierras así enfermos; +ninguno escapa que venga enfermo de Guancavilca; +viven seis y ocho meses y un año y año y +medio, con gran apretamiento de pecho, y así enferman +y acaban la vida.</p> + +<p>Esta es la causa de la diminucion destos naturales +y de los que se habian de multiplicar dellos; +yo confieso verdad, que en dos años que vivo en +este pueblo <i>de</i> Chongos, los más que <i>llevo</i> enterrados +son deste azogue. Avisamos dello, no creo se +nos da crédito, y lo que es deste valle es de los demás +que de más cerca y lejos van á trabajar á las +minas, y desto son testigos tambien los repartimientos +de Guamanga, y en particular el del primer +descubridor, era uno de los buenos del reino, +del Cuzco para abajo; agora está menoscabadísimo. +Que si al socavon hobieran hecho sus respiraderos,<span class="pagenum"><a name="Page_190" id="Page_190">[Pg 190]</a></span> +ó se labraran las minas como antes, no padecian +este detrimento la vida de los naturales, lo cual +viendo los miserables huyen por no ir á Guancavilca, +como es justo se huya de la muerte.</p> + +<p>No se puede dejar de creer, sino que si Su Majestad +deste menoscabo de sus vasallos fuese informado, +que mandaria, ó cesar la labor, ó que se +labrase como antes, porque el rey sin vasallos es +como cabeza sin miembros, sin pies, sin manos, sin +ojos, etc., y quien tanto cela el bien destos pobres, +con tanto amor y cristiandad, no es posible no lo +mandase remediar, y aun castigaria á quien no lo +pusiese luego en ejecucion.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXVII" id="CAPITULO_LXXVII">CAPITULO LXXVII</a><br /> +<span class="medium">DEL ASIENTO DE MINAS CHOCLOCOC[H]A, POR OTRO +NOMBRE CASTROVIRREINA</span></h2> + +<p class="p2">Quince leguas, declinando á los Llanos, deste +cerro Guancavilca dista un cerro de minas llamado +Choclococha, al pie del cual, porque se descubrió +y pobló gobernando el marqués de Cañete, don +García de Mendoza, por ser casado con la ilustrísima +Sra. Doña Teresa de Castro, que á estos reinos +trujo consigo, le pusieron por nombre Castrovirreina, +asiento frigidísimo más que Potosí; no +es tan rico con mucho.</p> + +<p>Este cerro tambien ha consumido parte de los +indios que se repartieron para la labor de las minas; +porque aunque la labor de las minas de pla<span class="pagenum"><a name="Page_191" id="Page_191">[Pg 191]</a></span>ta +no consuma la vida como la del azogue, porque +los indios repartidos vienen por tierras frigidísimas, +y aquel asiento lo es, y primero que hicieron +casas donde guarecerse de las nieves y aguas +del cielo, el temple desabridísimo y malo los hacia +enfermar y morir como han muerto muchos; +ya esto ha cesado con el reparo de las casas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXVIII" id="CAPITULO_LXXVIII">CAPITULO LXXVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD [DE] GUAMANGA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo al camino real (es necesario hacer estas +digresiones por no volver á ellas) desde Jauja +á la ciudad de Guamanga ponen 36 leguas, no de +muy buen camino, en el cual no hay pueblo ninguno +de indios, sino cinco tambos con servicio de +naturales para los pasajeros, donde se halla recado +de pan, vino, maíz y carnero, y caballos de alquiler +de jornada en jornada, como ya casi en todos +los tambos, que son ventas, desde Quito á Potosí, +y aun más adelante. Cinco leguas antes de llegar +á esta ciudad entramos en el valle llamado Assangaro, +donde casi todo el año hay uvas para vender, +respecto de tener allí cerca una viña de un vecino +de Guamanga, de donde se proveen, y á una +legua, poco más, hay un ingenio de azúcar deste +mismo vecino, y muy bueno. Dos leguas más adelante +de Assangaro es el valle llamado Viñaca, en +el cual hay algunas viñas muy buenas que dan +buen vino, y parece adivinaron los indios llamán<span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[Pg 192]</a></span>dolo +así Viñaca, por lo que en él se ha plantado +de viñas; es caliente mucho, aunque á su tiempo +hiela, no mucho, y el rio arriba á mano izquierda, +por una parte y otra del rio, se han plantado y +plantan viñas.</p> + +<p>La ciudad de Guamanga es de buenos edificios +y son los mejores del reino; particularmente las +portadas de las casas son muy buenas, de piedra, +que la tienen junto al pueblo y la sacan cuan +grande quieren, y la cal no está lejos; los monasterios, +que son tres, Santo Domingo, San Francisco, +La Merced; las tienen buenas, donde en cada +convento se sustentan de ocho á diez religiosos; es +falta de agua, porque es falta de rio; empero tiene +una muy buena fuente en medio de la plaza y de +muy buena agua.</p> + +<p>Cuando los conquistadores vivian era pueblo +muy rico; agora no lo es tanto por haber quedado +en poder de nacidos en ella. La comarca es muy +buena y abundante de mucho ganado de toda +suerte, y no menos de pan y demás mantenimientos, +así nuestros como de los que habia en la tierra. +El temple es el mejor de los que yo he visto +de Quito á Chile; llueve poco; tiene su alguacil, +que son pedriscos á la entrada de las aguas, y aun +algunos rayos.</p> + +<p>Habia en este pueblo la mejor casta de caballos +del reino; ya se ha perdido por la negligencia de +los que con ellos quedaron. No sé yo si en lo descubierto +se hallará mejor temple ni más sano para +fundar una Universidad, porque ni el calor ni el +frio impide en todo el año que no se pueda estudiar +á todas horas. Yo tuve casi concertado con un hijo<span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[Pg 193]</a></span> +de un vecino, hombre principal, fundase con su +hacienda en nuestra casa un colegio con que ennobleciese +su ciudad; sacóme la obediencia para +este asiento y quedóse. Fuera obra heróica y de +gran provecho para todo el reino, la ciudad se augmentara +y de todo el reino acudieran á oir Teología, +porque los nacidos en la sierra corren mucho +riesgo de su salud en Los Reyes. Por maravilla alcanza +aquí temblor de tierra, y cuando llega viene +tan cansado, que casi no se siente; la comarca es +rica de todo género de minerales, por una parte y +por otra.</p> + +<p>Edificó aquí un vecino desta ciudad, llamado +Sancho de Ure, gran cristiano y no menos su mujer +y casa, cuyo nombre corresponde con los hechos, +porque Sancho es ó quiere decir Santo; edificó, +digo, un convento de monjas de Santa Clara +á su costa, con una iglesia, la capilla mayor de +bóveda, el cuerpo de la iglesia bueno, y es el mejor +del pueblo; déjoles renta bastante, la cual con +las que han entrado se ha augmentado y crecido. +Puso en él cuatro hijas, que todas profesaron; las +tres viven hoy, religiosas muy principales y de +mucha cristiandad y gobierno. El fundador no tenia +mucha renta de indios, aunque tenia haciendas; +oí decir en aquella ciudad que mientras edificaba +el convento le proveyó Nuestro Señor en una +mina que labraba bastante plata para el edificio, +el cual acabado cesó la veta, y aun las demás del +cerro, porque el dia de hoy nadie labra en él.</p> + +<p>Fué dichoso este fundador en hijos, porque tuvo +muchos, once: los seis varones, las cinco mujeres; +de los varones los cuatro son religiosos de la Or<span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[Pg 194]</a></span>den +del Seráfico San Francisco; los tres muy buenos +predicadores, así para españoles como para indios, +que todos cuatro viven hoy con gran ejemplo +de cristiandad y virtud, á quien la Orden les ha +encomendado oficios honrosos y han dado muy +buena cuenta dellos.</p> + +<p>Al fundador deste convento le dió Nuestro Señor +una muerte cual fué su vida, porque demás de la +obra famosa deste monasterio, era hombre de mucha +oracion y diciplina, y en esto su mujer le era +bonísima compañera, la cual, aunque le vió espirar, +no hizo los extremos ni tragedias que otras +suelen hacer, sino con el semblante alegre ella propia +le amortajó, puso en el ataud, y en su casa +aquel dia no se vieron lágrimas ni voces, sino un +silencio, una tristeza subjecta á la razon y muchas +gracias á Nuestro Señor y conformidad con su voluntad, +y si lágrimas hobo, fueron piadosas y cristianas; +murió esta señora como vivió, con gran satisfacion +de su vida.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXIX" id="CAPITULO_LXXIX">CAPITULO LXXIX</a><br /> +<span class="medium">DEL RIO Y CAMINOS DE GUAMANGA AL CUZCO</span></h2> + +<p class="p2">De la ciudad de Guamanga dista la del Cuzco +sesenta leguas, si no son 70, divididas en doce jornadas; +el camino es malo y destemplado, porque +en algunas jornadas hay dos temples diferentes; +salimos de uno templado y llegamos á dormir á +donde hace un frio incomportable, como saliendo<span class="pagenum"><a name="Page_195" id="Page_195">[Pg 195]</a></span> +de Guamanga y parando en los Tambillos de Illaguaci; +otras veces salíamos de lugares frios y á +tres leguas bajábamos á hornos encendidos, valles +calidísimos, y luego subíamos á temple frio, cual +es la jornada de Villcas á Uramarca, y desta suerte +es casi todo el camino. En esta distancia encontramos +con tres rios muy grandes en valles calidísimos: +el primero es el de Villcas, á 16 leguas +de Guamanga; en tiempo de aguas, poderoso, pásase +por puente de creznejas; en tiempo de seca se +vadea, y esto como deja el vado, unas veces lo deja +pedregoso, otras no con tantas piedras, y cada año +muda el vado, no se puede hacer en él puente +de cal y canto por no haber cómodo para ello. El +agua es gruesa y cálida como las demás de Guamanga +al Cuzco, que lo quel (<i>sic</i>) arroyo es de +buena agua.</p> + +<p>Pasado este rio, dos jornadas adelante, entramos +en el valle de Andaguailas, templado, donde se da +maíz y trigo; es bien poblado de indios, abundante +de ganados nuestros y de la tierra. Tambien aquí +se van apocando los indios, por dos vias, la una por +Guancavilca y la otra porque de aquí sacan indios +para labrar en los Andes del Cuzco las chácaras de +coca, y dales allí una enfermedad en las narices +que se les ponen como una trompa muy gruesa y +colorada, de que algunos mueren, fuera de las enfermedades +que allá les dan mortales, como diremos +en su lugar. Más adelante se sigue el valle +nombrado Amancay por unas flores olorosas blancas +que en él nacen en abundancia, así llamadas. +Este rio nunca se vadea; tiene puente de cal y +canto, mandada hacer por el buen marqués de Cañete, +de felice recordacion el primero.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[Pg 196]</a></span></p> + +<p>Aquí hay, por ser templado, uno ó dos trapiches +donde se hacen buenas cosas de azúcar. Más +adelante llegamos al rio de Aporimac; éste tambien +no se vadea; pásase por una puente de creznejas +asaz larga y angosta, donde hay cantidad de +mosquitos zancudos cantores, amicísimos de beber +sangre humana, y no menos cantidad de los rodadores, +tan sedientos como esotros; hay agua gruesa +y muy cálida; todos estos tres rios se juntan con +el de Jauja y otro que pasa cuatro leguas del +Cuzco, por el valle de Yucay, no menor que cualquiera +destos, y hacen aquel grande y famoso rio +del Marañon, que desemboca en la mar del Norte +con 80 leguas de boca. Es el mayor rio del orbe.</p> + +<p>Prosiguiendo nuestro camino adelante, cuatro +leguas antes de la ciudad del Cuzco entramos en +el valle de Xaquixaguana, donde fué desbaratado +el tirano Gonzalo Pizarro y sus valedores, sin rompimiento +de batalla, por el gobernador licenciado +Pedro de la Gasca y demás servidores de Su Majestad. +Valle ancho y largo, donde hay dos ó tres pueblos +de indios, apartados un poco del camino real; +es más frio que templado, aunque se da maíz en él +y trigo; empero, si acierta á helar un poco temprano, +arrebátase el hielo al maíz; el trigo sufre +más, y por eso no le hace tanto daño.</p> + +<p>Es abundante de ganado del nuestro, de todo género. +Las aguas son malas, gruesas y salobres.</p> +<p><span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[Pg 197]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXX" id="CAPITULO_LXXX">CAPITULO LXXX</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD LLAMADA EL CUZCO</span></h2> + +<p class="p2">De aquí á la ciudad de El Cuzco ponen cuatro +leguas buenas.</p> + +<p>Era el asiento principal de los reyes destos larguísimos +reinos, á quien llamaban Ingas. El sitio +es malo y las aguas malas; fundaron aquí su ciudad +los españoles en el mismo lugar donde la tenian +fundada los indios, que es al principio del valle, +el cual, en esta parte, es angosto, aunque más +abajo, como va corriendo casi al Oriente, se ensancha +un poco más. Siémbrase en él trigo é maíz +de riego y dase bien si los hielos no acuden temprano. +Parte desta ciudad está fundada en una +ladera, y aun la mayor parte; no la dividieron los +fundadores por cuadras, como las demás deste reino, +ni tiene calle derecha ni proporcionada, porque +no quisieron los españoles romper los edificios +de piedra que en ella hallaron, no siendo muy +aventajados; hállanse en ellas muchas calles muy +angostas, que apenas pueden ir dos hombres de á +caballo á las parejas, á cuya causa en ivierno es +muy sucia y lodosa. Pasa por medio della un +arroyo de poca agua al verano y aun al ivierno, +si no es por alguna gran avenida que luego cesa, +por tener su nacimiento muy cercano; este rio es +muy sucio y de mal olor; hanle hecho sus alcantarillas +para pasar de unas calles á otras. El Inga<span class="pagenum"><a name="Page_198" id="Page_198">[Pg 198]</a></span> +le tenia tan bien acanalado y recogido con una muralla +de piedra, por una parte y por otra, y por +donde corria el agua, enlosado, que ni se divertia +á otra parte, ni paraba cosa en él. Agora con el +buen gobierno de los nuestros se derrama por muchas +partes y anega no poca parte del valle, y la +huerta de nuestra casa corre riesgo, porque rompiendo +el rio el reparo y no reparándolo, se le ha +llegado mucho. Gobernando los Ingas, en cayéndose +una piedra, se ponia luego otra ó la misma +en su lugar, porque el daño no pasase adelante.</p> + +<p>Las casas de los españoles, por la mayor parte +son sombrias y tristes, si no es la del capitan Diego +de Silva, que la labró alegre. Es pueblo muy rico, +por la gran cantidad que tiene de indios de encomienda.</p> + +<p>Los vecinos antiguos todos lo fueron; sus hijos, +agora, tienen abundancia de deudas y no les alcanza +la sal al agua; gastan sin órden y sin discrecion. +Sustenta cinco monasterios religiosos y uno +de monjas de Sancta Clara.</p> + +<p>Nuestra casa es la que antiguamente se llamaba +gobernando los Ingas, la Casa ó Templo del Sol, +á quien adoraban por principal de todos sus dioses +falsos. Conforme á lo que los indios edificaban, +es bueno el edificio; la piedra es parda y labrada, +y tan juntas unas con otras, que parece no tener +mescla alguna, y tiénela, y es de plata delgadísima, +la cual no sale fuera de las junturas de las +piedras.</p> + +<p>La piedra es durísima y el edificio fijísimo, que +para romperlo se pasa mucho trabajo. Permanece +en nuestro convento una pila grande desta pie<span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[Pg 199]</a></span>dra, +ochavada por de fuera, que de hueco debe +tener, por cualquiera parte que la midan, más de +vara y media, y de fondo más de vara y cuarta. +A esta pila hinchian con cantidad de chicha, escogida +de la que el Inga bebia, para que bebiese +el Sol, y lo que en ella se embebia creia esta gente +bárbara que el Sol lo bebia; cubria la boca desta +pila una lámina de oro, en la cual estaba el Sol +esculpido. Cuando los españoles entraron en esta +ciudad le cupo en suerte á uno de los conquistadores, +que yo conocí, llamado Mansio Sierra, de nacion +vizcaíno y creo provinciano, gran jugador; +jugó la lámina y perdióla: verificóse en él que jugó +el Sol.</p> + +<p>Sustenta nuestro convento 25 religiosos, y dende +arriba; vase poco á poco edificando como los demás; +está casi fuera de la ciudad; los demás, dentro. +La huerta de nuestra casa era la Huerta del +Sol, y la tierra della dicen fué traída en hombros +de indios del valle de Chincha, por muy buena; +venian á su tiempo todo los indios á labrarla, vestidos +de riquísimos vestidos, y aún permaneció por +algunos años, é yo vi una vez que se juntaron los +más de los ingas y por sus cuarteles la labraron y +desmontaron con gran alegria, y ésta fué la última +vez, porque se tenia por inconveniente y con mucha +justicia se les vedó.</p> + +<p>Lo que en esta huerta se sembraba eran unas +cañas de maíz, todas de plata, las mazorcas de oro; +éstas no han parecido, ni se sabe donde están; será +la huerta poco menos de media cuadra; tiene un +pilar donde caen dos caños de agua, el uno un +poco salobre, el otro algo mejor. No se sabia de<span class="pagenum"><a name="Page_200" id="Page_200">[Pg 200]</a></span> +dónde ó por dónde venia el uno, hasta que el rio, +con una avenida grande se llevó dos ó tres losas, +á lo menos las sacó de su lugar, por debajo de las +cuales venia encañada el agua á la Huerta del Sol.</p> + +<p>Es fama haber en nuestra casa gran mina de +oro enterrado, pero no se sabe dónde; unos dicen, +y aun se tiene por lo más cierto, que en la capilla +mayor; otros, que en la huerta; han cavado en +muchos lugares, pero hasta hoy no se ha hallado +cosa alguna. Don Carlos Inga salia á este partido: +que le dejasen cavar debajo del altar mayor, y de +lo que sacase daria tanta parte, y si no hallase cosa +alguna, tornaria á reedificar lo derribado, á su +costa, de la misma manera que antes estaba. No se +le admitió el partido, y así quedó.</p> + +<p>El monasterio más rico es el de Nuestra Señora +de las Mercedes, y el que tiene mejor sitio, por +ser en medio del pueblo y en una de tres plazas, +aunque los padres Teatinos se pusieron en la plaza +que está delante de la iglesia Mayor y bien junto +á la Merced.</p> + +<p>El de San Francisco tiene plaza y bien grande; +sustenta más de treinta religiosos; ya <i>está</i> acabado. +El de San Augustin se va edificando. Sustenta +veinte religiosos.</p> + +<p>El temple es frio y desabrido, y luego que los +españoles poblaron, no se criaba ningun niño mero +español; ya se crian, y en cantidad. Al verano, que +es cuando no llueve, desde mediado Abril hasta +Noviembre, es más frio que lo restante del año al +tiempo de las aguas, aunque en este tiempo hay +bastante frio y en un dia se hallan tres temples: +unas veces, antes que venga el agua mucho calor,<span class="pagenum"><a name="Page_201" id="Page_201">[Pg 201]</a></span> +arde mucho el sol; en comenzando á llover, frio; +en acabando, mucho más, porque como viene el +aire de tierra mojada y fria, por cualquier parte +que venga viene más frio, lo cual causa mucha +destemplanza en los cuerpos. En el tiempo de las +aguas es muy lodoso y sucio, y de mal olor, porque +como las más de las calles sean angostas y +el concurso de pasearlas mucho, así de indios como +de españoles, no se puede evitar este inconveniente. +Despues de la ciudad de Los Reyes y Potosí +es el mejor pueblo destos reinos á la redonda; +hay seis ó siete perroquias de indios que bastecen +á la ciudad; el valle es muy poblado de muchas +chácaras, fuera de que la comarca es muy fértil.</p> + +<p>Esta ciudad es cabeza de obispado, y lo era de +todo el reino, y aunque así se nombra en los contractos +y escripturas que se hacen <i>en</i> ella, va perdiendo +este título, porque la ciudad de Los Reyes +se lo lleva con la asistencia del virrey, Audiencia +y Santa Inquisicion, y otras calidades.</p> + +<p>La iglesia Catedral es paupérrima en edificios, +aunque en renta es la más aventajada de todas las +Indias; hay muchos templos en pueblos de indios, +muy mejores; la causa por que no se haya edificado +no la sé; algunos echan la culpa á personas +ya muertas, otros á vivos; no me quiero entremeter +en esto.</p> + +<p>Ha muchos años, cuando no tenia tanta renta, +que se comenzaron á traer materiales, juntáronse +muchos, y en la plaza hay no poca cantidad de +cal y arena mezclada, ya perdida con el tiempo; +así se ha quedado. En ornamentos es rica, pero en +lo que más florecia era en la celebracion de los di<span class="pagenum"><a name="Page_202" id="Page_202">[Pg 202]</a></span>vinos +oficios, viviendo el chantre primero que en +ella hubo, porque todas las Horas se cantaban cada +dia, y el Oficio menor de Nuestra Señora; á media +noche no se sigue el coro por la destemplanza +del frio en todo tiempo, y aunque es así que en +España los frios son mayores y se sigue el coro á +media noche, es de otra calidad el uno quel otro: +el de España es frio y húmido; el nuestro, en todo +el reino donde lo hay, es frio y seco, muy contrario +á la salud corporal.</p> + +<p>Carece esta ciudad de leña, por lo cual no ha +crecido más; yo la he visto repartir como carne +en la carneceria; ni tiene de donde le venga, ni +carbon. De cuando en cuando le alcanzan temblores +de tierra, y recios, y á las veces son tan vehementes +los truenos, que parece temblar los cielos.</p> + +<p>Junto á la ciudad, saliendo della caminando +para el Collao, hay una fuente de agua salada, +clarísima y abundante, la cual recogida en un estanque +grande que desde el tiempo de los Ingas +está hecho, se reparte por la tierra, en contorno +del estanque, la cual dentro de pocos dias se vuelve +sal blanquísima.</p> + +<p>La tierra en que cae se dividió por chácaras (que +así se llaman) por los vecinos de indios y conventos. +Tenemos allí nosotros nuestra chacarilla. Hacen +los indios desta sal mil pajaritos, leones, tigres +y otros animales, y así la venden.</p> + +<p>Un poco más adelante entramos en el llano donde +se dió la batalla nombrada de las Salinas, por +ser cerca destas, entre Hernando Pizarro, ó por +mejor decir, por parte del Marqués Pizarro, y don +Diego de Almagro; fué la primera que hobo entre<span class="pagenum"><a name="Page_203" id="Page_203">[Pg 203]</a></span> +españoles, y don Diego de Almagro y los suyos +fueron vencidos; fué bien reñida, pero tratar della +no hace á nuestro propósito. Y esto cuanto á la +ciudad del Cuzco.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXI" id="CAPITULO_LXXXI">CAPITULO LXXXI</a><br /> +<span class="medium">DE LOS ANDES DEL CUZCO Y COCA</span></h2> + +<p class="p2">Muchas cosas hacen á esta ciudad muy rica: los +muchos indios de repartimientos; los que tiene en +contorno del pueblo; la contractacion de los mercaderes; +pero lo que más le enriquece es la contractacion +de la coca, que comen los indios; esta +coca es un arbolillo pequeño que no se levanta del +suelo cuando mucho una vara, las ramas delgadas, +la hoja casi como de zumaque, aunque es más ancha; +otra hay más pequeña, pero désta no tractamos. +Esta coca no se da sino en tierra muy cálida y +lluviosa; siémbrase á mano; tres ó cuatro jornadas +del Cuzco, hay una tierra llamada los Andes, donde +hay estas chácaras de coca, con las cuales los +vecinos y muchos otros han enriquecido, porque +se sacan destos Andes, para Potosí particularmente, +cada año más de 60.000 cestos de coca, que +cada uno debe pesar de 20 á 25 libras; sácanlos +en carneros de la tierra y lleva un carnero cuatro +y cinco, y por la mayor parte cinco. Desde Potosí +vienen al Cuzco con las barras de plata á comprar +esta coca. Vale el cesto, cuando menos, tres +pesos, que es imaginación, ó tiene esta hoja en sí<span class="pagenum"><a name="Page_204" id="Page_204">[Pg 204]</a></span> +alguna virtud de sustentar, lo cual parece falso; +pero los indios, si han de trabajar, y no traen un +poco della en la boca, ó han de caminar, luego se +desmayan, y como la lleven, trabajan y caminan +todo el dia, si no es cuando se sientan á comer, +que brevemente cuncluyen.</p> + +<p>Estos Andes donde se da es tierra calidísima, +muy lluviosa, llena de mil género de sabandijas +ponzoñosas, que en las mismas chácaras se crian +y hacen no poco daño, y la picadura es irremediable, +hasta agora, que de pocos años se ha hallado +el remedio, y es el más fácil del mundo y más manual. +Uno de los primeros que lo supo fuí yo, y lo +enseñó un perro. Pasó así: que andando á caza de +perdices un soldado gentilhombre, arcabuz, llamado +Pedro Ruiz de Ahumada, á un perro suyo picóle +una víbora en el hocico; hinchósele la cabeza +como una bota; viniéndose ya tarde para su casa, +que era en el campo, el perro veníase así tras de +su amo, pero en viendo un arroyo de agua que +cerca de la casa corria, fuese á toda furia para el +agua; el amo, pensando que la rabia de la muerte +lo llevaba, paróse; vióle poner la cabeza en el +agua; dejóle el amo por muerto, pero ya que queria +cenar, entra el perro sano y bueno y halagando +á su amo. Venido al pueblo, luego me lo dijo: esto +era en la ciudad de La Plata; sabido, escrebí á un +religioso nuestro que residia en una doctrina en +un pueblo de indios cinco leguas de la ciudad, +donde se crian cantidad dellas, que hiciese la experiencia +en dos perros; hízola, y á uno echó en +un estanque de agua, al otro dejóle fuera; el que +fué lanzado en el agua, al cabo de media hora que<span class="pagenum"><a name="Page_205" id="Page_205">[Pg 205]</a></span> +en ella estuvo saltó el pretil, sacudióse y comenzó +á retozar con otros perros; el que no fué lanzado, +dentro de pocas horas murió. De suerte que en picando +la víbora habemos de buscar el agua: si es +corriente es mejor, si es embalsada no es inconveniente, +y poner el pie ó la mano en el agua, de +suerte que sobrepuje un jeme el agua á la picadura, +y dejarlo estar allí espacio de una hora, y no +es necesario más cura.</p> + +<p>Los indios han enseñado otra manera de curar, +y es ésta: toman la víbora que picó, y aunque sea +otra no creo es inconveniente; córtanle tres ó cuatro +dedos de la cola y échanla á mal; luego de allí +junto cortan cantidad de tres dedos en ancho, quitan +la piel, y tres veces en tres dias continuos dan +de comer aquella carne al herido; acuéstanlo y +abríganlo; suda, guarda dieta, y no es necesario +más cura; desta suerte curaron en una chácara +dos leguas de la ciudad de La Plata á una ama +suya unos indios del Rio de Plata que con ella +vinieron, y su marido é yo propio se lo pregunté y +me dijo que desta suerte la curaron no haria dos +meses.</p> + +<p>Matar la víbora que picó (principalmente si es +de las que llamamos y son de cascabel, porque +cuantos años tienen tantos cascabeles les nacen en +las colas, y cuando van deslizándose por el suelo +van haciendo ruido como si llevasen cascabeles), +no es dificultoso, porque son torpes en andar, en +picar velocísimas; no la han pisado cuando vuelve +á picar, cuyos colmillos son más agudos que +alesnas; helas visto grandes y gruesas como un +grueso brazo.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_206" id="Page_206">[Pg 206]</a></span></p> + +<p>En el Brasil hay cantidad destas sabandijas, y +como ya se comunican aquellos dos reinos, es fácil +saber lo que en ellos sucede; sucedió pues así: que +una víbora picó á un portugués en un pie y le pasó +unas botas de baqueta que llevaba calzadas; murió +de la ponzoña de la víbora; hízose almoneda de +sus bienes; las botas comprólas otro portugués, y +calzándoselas murió; torna otro á comprarlas y +cálzaselas; murió tambien; viendo esto los médicos +advierten que la causa de la muerte de los dos fueron +las botas rotas con la picadura ó diente de la +víbora; quemáronlas y no las compró más portugués +alguno, y así cesó la muerte dellos; la fe +desto y crédito dése á los que lo refirieron; no lo +vi, oílo por cierto. Estos Andes del Cuzco son fértiles +destas víboras, y de culebras que llaman bobas; +éstas son muy grandes y muy gruesas; no hacen +daño, sino es cuando, como dicen, andan en +celos. Porque en aquellos Andes sucedió lo que +diré: tres soldados volvíanse á sus casas de las +chácaras de la Coca, á pie; no es tierra para caballos. +El uno quedóse un poco atrás á cierta necesidad +corporal; acabada siguió su camino solo, +pues los compañeros iban un poco adelante; prosiguiéndolo, +ve atravesar una culebra destas que +tienen de largo más de 16 pies y gruesas más que +la pantorrilla de un hombre, silbando, y otra culebra +en pos della, de la misma calidad; la postrera, +viendo á nuestro soldado, cíñele todo el +cuerpo, y la boca encaminaba á la garganta; el +pobre que se vió ceñido y la boca de la culebra +cerca de su garganta, con ambas manos afierra de +la garganta de la culebra con cuanta fuerza pudo,<span class="pagenum"><a name="Page_207" id="Page_207">[Pg 207]</a></span> +no dejándola llegar á su garganta; la culebra, sintiéndose +apretada de las manos del soldado, apretábale +con lo restante de su cuerpo fortísimamente, +de suerte que le hizo reventar sangre por la boca, +ojos, narices y orejas; el pobre, viéndose de aquella +suerte, gemia; no podia gritar, sino bramar.</p> + +<p>Los compañeros, pareciéndoles tardaba, pararon +un poco, oyendo los bramidos; vuelven corriendo +en busca de su compañero, halláronle de la suerte +que le habemos pintado. Uno sacó una daga que +traía en la cinta y metiéndola entre el sayo y la +culebra la cortó; luego aflojó la culebra hechas dos +partes, y acabáronla de matar. El soldado quedó +como muerto; lleváronle y albergáronle; volviósele +la color del rostro y cuerpo amarilla como cera; +vínose al Cuzco, y dentro de tres meses murió. Oí +esto á hombres que le conocieron.</p> + +<p>Era este soldado vizcaíno; otro por ventura no +tuviera tanto ánimo á echar mano á la culebra de +la garganta con ambas manos.</p> + +<p>En estos Andes no hay indios naturales; llevan, +para el beneficio de la coca, del distrito del Cuzco, +indios bien contra su voluntad, porque es llevarlos +á la casa de la muerte, como dijimos tractando +del valle de Andaguaylas y su menoscabo.</p> + +<p>Religiosos nuestros lo han contradicho y predicado +contra ello, viendo la diminucion de los naturales +que allá entran; pero como es interés de +diezmos y de otros particulares, creo hallan aun +entre otros religiosos valedores. Vase disminuyendo +esta contractacion, porque los indios ya más +quieren pan y vino que coca.</p> + +<p>La tierra es muy contraria á la salud de los po<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[Pg 208]</a></span>bres +indios y aun á la de los españoles, sino que á +nosotros no nos da la enfermedad de las narices +como á los indios; es tierra llena de montaña calurosísima, +como habemos dicho, y abundantísima +de lluvias. Pero el interés la hace habitable por +más indios que en ella perezcan, lo cual debian +considerar y aun remediar los que nos gobiernan.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXII" id="CAPITULO_LXXXII">CAPITULO LXXXII</a><br /> +<span class="medium">PROSÍGUESE EL CAMINO DEL CUZCO Á VILCANOTA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo, pues, al camino Real, y pasando del +llano do fué la batalla de las Salinas, va corriendo +el valle del Cuzco, ensanchándose un poco más; si +le queremos prolongar hasta la rinconada llamada +Mohina, terná de largo poco menos de cinco leguas, +por medio del cual, el rio los Ingas llevaban +acanalado, de suerte que no declinaba á una parte +ni á otra; agora, por el descuido de los nuestros, +con mediana avenida aniega la mayor parte del +valle á mano derecha y siniestra, como lo he visto +y pasado con no poco riesgo, compelido por la obediencia, +con la cual en medio del ivierno caminaba. +Fenecido este valle, diez leguas más adelante +llegamos al pueblo é valle de Quiquejana; la +mitad del pueblo fundado de la una parte del rio, +la otra mitad de la otra; es rio grande y pocas veces +se vadea, de gruesa agua; pásase por puente +de criznejas, sin riesgo alguno. Luego proseguimos +nuestro camino para el Collao el rio arriba,<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[Pg 209]</a></span> +pasando por muchos pueblos de indios que á la +mano izquierda dél hay poblados; á la derecha uno +solo, ó cuando mucho dos, hasta llegar á su nacimiento, +que es una laguna llamada Vilcanota, que +se hace de nieves que corren de un cerro alto é +nevado, antes de la cual hay unos baños de agua +caliente, que de lejos no parece sino que hay allí +cantidad de fuegos; tanto es el vapor como humo +que de los manantiales sale, y tan caliente el agua, +que no se puede poner la mano en ella; hierve á +borbotones, y en muchas partes; confieso que la +primera vez que vi tanto humo imaginé habia allí +muchos indios y fuego; es lugar muy frio. Esta +agua, si es de piedra azufre, es singularísimo remedio +para el mal de ijada é piedra; bebiéndola +callente cuanto se pudiere sufrir, deshace la piedra +de los riñones y límpialos: es experiencia hecha, +y si se trae y se vuelve fria hase de callentar +y beberla caliente como está dicho, y tiene el mismo +efecto: ya se puede decir que de historiador me +he vuelto médico; no es inconveniente tractar en +historia, ó descripción de tierras, las cosas provechosas +que en ella se hallan para la salud de los +hombres.</p> + +<p>Volviendo á nuestra laguna Vilcanota, que terná +en torno, ó será tan grande como seis cuadras, es +digno de encomendar á la memoria lo que en +ella hay.</p> + +<p>Este asiento es muy alto y muy frio; la laguna +y camino Real entre dos cordilleras nevadas. Vierte +á dos partes; el un desaguadero á la mar del Norte, +que es el principio deste rio grande de Quiquejana, +el cual juntándose con el de Apurimac,<span class="pagenum"><a name="Page_210" id="Page_210">[Pg 210]</a></span> +Amancay, Vilcas, Jauja y otros, hace el famoso +rio del Marañon, que dijimos desembocar en la +mar del Norte con ochenta leguas de boca. La +otra vertiente ó desaguadero hace el rio que llamamos +de Chungara y Ayaviri, que entra en la laguna +de Chucuito, y ésta desagua por una parte, +como diremos, á la mar del Sur.</p> + +<p>Un poco más adelante, como media legua, vemos +una pared de piedra de mampuesto que corre +desde la nieve del un cerro al otro atravesando el +camino Real. Esta pared dicen los viejos se hizo +por órden y concierto de paz entre los Ingas y los +indios del Callao, los cuales trayendo guerras muy +reñidas entre sí, vinieron en este medio: que se +hiciese esta pared en el lugar dicho, de un estado +de un hombre, no muy ancha, la cual sirviese +como de muralla para que ni los Ingas pasasen á +conquistar el Collao ni los Collas al Cuzco; rompieron +por su mal los Collas las paces y quisieron conquistar +á los Ingas, mas los Ingas revolviendo sobre +ellos los conquistaron y no pararon hasta Chile. +Esta pared se ve el dia de hoy descender desde la +nieve del un cerro, y atravesando el valle y camino +Real sube hasta la nieve del otro.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_211" id="Page_211">[Pg 211]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXIII" id="CAPITULO_LXXXIII">CAPITULO LXXXIII</a><br /> +<span class="medium">PROSIGUE EL CAMINO AL COLLAO</span></h2> + +<p class="p2">Puestos en este paraje<a name="FNanchor_30" id="FNanchor_30" href="#Footnote_30" class="fnanchor">[30]</a> de Vilcanota luego +comenzamos á bajar (aunque la bajada no es agra, +que casi no se siente) hasta el tambo de Chungara, +donde en todo el valle se apacienta copia de ganado +vacuno, y á la mano derecha no poco ovejuno y +ganado de la tierra. Este tambo es muy frio, y +desde aquí á la provincia de los Charcas ya no se +da maíz, sino papas y quinua, y ha de ser muy +buen año, porque si los yelos se anticipan las papas +corren riesgo; la quinoa mejor lo sufre. De +aquí vamos al primer pueblo del Collao, llamado +Ayavire, asaz ventoso y frio, pueblo grande y rico +de ganado de la tierra, como lo son los demás desta +provincia de Ayaviri. Siete leguas adelante llegamos +al pueblo llamado Pucará, tambien pueblo +grande, famoso porque aquí se desbarató el tirano +Francisco Hernandes Giron; cególe Nuestro Señor, +como andaba en deservicio suyo y de su Rey, +porque si se tuviera diez dias más, que no saliera +del sitio y fuerte donde estaba, siendo señor de las +comidas y teniendo agua y leña, no se les podía +quitar, y el sitio suyo inexpugnable, y servicio de +los indios, que le obedecian por ser de su encomienda; +era imposible el real del Rey sustentarse, + +<span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[Pg 212]</a></span> +habiase de deshacer por falta de mantenimientos. +Salió una noche á dar en el campo de Su Majestad, +pero avisado por un soldado que aquella noche +se vino al servicio de su Rey, levantóse el campo +de donde estaba, dejando las tiendas armadas, y +púsose en escuadron en una hoya donde el tirano +no le pudo ver; llegó á las tiendas, desbaratóse en +ellas, y viéndose desbaratado, recogióse con hasta +160 soldados descontentos, y á pie y por tierra fragosa +y frigidísima tomó la vuelta de Quito; pero +llegando al valle de Jauja, ó poco más adelante, +salieron á él dos capitanes de la ciudad de Guánuco +y lo prendieron, y á los pocos que con él iban, +como dejamos dicho tractando del valle de Jauja; +los demás ya se le habian quedado cansados y sin +armas; trujéronle á la ciudad de Los Reyes, donde +como á tirano y traidor á la Corona Real, le cortaron +la cabeza y la pusieron en el rollo en medio +de la plaza en una jaula de hierro á vista de todo +el pueblo, con su letrero que decia: esta es la cabeza +del tirano Francisco Hernandez.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXIV" id="CAPITULO_LXXXIV">CAPITULO LXXXIV</a><br /> +<span class="medium">DE LA LAGUNA DE CHUCUITO</span></h2> + +<p class="p2">Pasando adelante por el camino Real, á pocas +jornadas de aquí, no son ocho, damos en la laguna +de Chucuito. Es la más famosa del mundo y mayor, +muy poblada por una parte é por otra. Tiene +en torno, y si hablamos como marineros, de boj,<span class="pagenum"><a name="Page_213" id="Page_213">[Pg 213]</a></span> +ochenta leguas y cuarenta de travesia; casi á la +playa della son las poblaciones; los vientos causan +en ella tormentas como en la mar, y aun más ásperas, +por no tener puerto fondable. Lo que sirve +de puerto son totorales, que son una juncia gruesa +como el dedo pulgar, y más; aunque allá dentro +(digamos en alta mar) se hunda con vientos y tempestades, +en llegando á la totora la ola, cesa toda +la tormenta; el agua es muy gruesa, nadie la bebe, +con no ser tan salada como la de la mar; es abundante +de peces por la una y otra costa. Algunas +veces se mete la tierra adentro, pero porque el +camino Real del Inga iba muy derecho no lo torcia, +antes por medio de la ensenada, más ó menos +conforme á la derecera del camino, se proseguia, +hechas á mano unas calzadas derechas como una +vira, y á trecho sus ojos llanos, por los cuales corria +el agua. Hay calzada de dos leguas y más, á +lo menos, por el otro camino, llamado de Omasuyo; +tambien las hay menores, conforme á como +es la ensenada; pero ya muchas dellas por esta +parte se han perdido por descuido de nuestras justicias, +y se rodean en partes de más de dos leguas, +en otras menos, y ver aquellas calzadas y caminos +derechos perdidos, es compasion.</p> + +<p>El remedio al principio era fácil, agora es irremediable. +Casi á la orilla, ó costa, y un poco más +adentro, á legua y más, tiene sus islas pequeñas en +donde vivian indios pescadores llamados en ambas +provincias Uros.</p> + +<p>Estos no comian jamás maíz, lo cual de fuera +parte se traía, ni otra cosa sino pescado, y la raíz +desta totora, que es muy blanca, fria y desabrida;<span class="pagenum"><a name="Page_214" id="Page_214">[Pg 214]</a></span> +gente barbarísima, con lengua diferente de los +demás de la tierra firme y la del Inga; muy raros +la entendian, ni sabian, por lo cual dificultosamente +recibian la fe; decian eran como puercos, +pues comian totora como ellos; ya son un poco +más políticos, despues que los redujeron á pueblos +sacándolos de las isletas de la laguna; van á Potosí +á trabajar á sus tiempos, y hacen sus mitas +en los tambos, que es decir sirven en ellos y dan +recado, que es regularmente por noviembre, pero +malo, porque son faltos de carneros para las cargas +é para lo demás necesario, aunque se les paga +conforme al arancel. Diré lo que me sucedió con +uno destos: yo bajaba de la ciudad de La Plata +por órden de mi perlado á la de Los Reyes por este +mismo mes, y venia á la ciudad de Arequipa; llegué +á un tambo donde servian estos Uros, y habiéndome +de partir pedí uno ó dos carneros de +carga; diéronseme, y un indio que los llevase y +volviese; llegando al otro tambo, pagando su trabajo +y de los carneros al Uro, díjome: Padre, cómprame +un real de pan; yo le respondí: ve tú á +comprarlo; respondió: no me lo dará el indio tambero, +porque me conoce, soy Uro; repliquéle: Pues +tú, Uro, ¿ya sabes comer pan? respondió: si padre, +despues que servimos en los tambos. Hales aprovechado +la reduccion para que coman pan y beban +vino, y para la doctrina ha sido lo principal. Pero +verlos antes que amanesca en sus balsas de totora, +casi desnudos y navegar y pescar y meterse tres y +cuatro leguas y más, por una parte es para dar +gracias á Dios, por otra se les tiene mucha lástima, +porque caminamos por tierra muy arropa<span class="pagenum"><a name="Page_215" id="Page_215">[Pg 215]</a></span>dos, +no nos podemos valer de frio y éstos, desnudos +en el agua no lo sienten, ó si lo sienten lo sufren +no con tanta pesadumbre como nosotros. Lo que +no vi en la mar del Norte, ni en esta del Sur, vi +en esta laguna: fué una manga de agua, la cual +vista me admiré mucho: no habia visto otra; en la +compañia caminábamos cuatro ó cinco de conformidad; +venia un piloto que huyendo de la mar +quiso ver á Potosí, pero volviéndose á su inclinacion +natural, no le habia parecido bien la tierra, y +volvióse; preguntéle qué era aquello; entonces me +dijo: aquella se llama manga de agua, y si cae en +navio sin puente, sin remedio le anega, y de noche +son muy peligrosas, porque no las vemos; de dia +huimos della como de la muerte; cae de lo alto de +las nubes hasta el agua; al viso parecia tan gruesa +como un mastil muy grueso de una carraca, y como +va descargándose va adelgazando, á la cual, delgada, +el viento la pone como un arco hasta que totalmente +la nube se queda sin agua; todo esto vi +entonces. He dicho esto para probar las tormentas +que aquí se padecen; por lo cual, y porque no hay +puertos, no se puede navegar con bergantines; uno +se hizo é se comenzó á navegar en él, pero con una +tormenta se perdió y nunca más se ha hecho otro, +ni intentado hacerle. Los indios en sus balsas tambien +usan y se aprovechan de velas conforme á +como la balsa la sufre.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_216" id="Page_216">[Pg 216]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXV" id="CAPITULO_LXXXV">CAPITULO LXXXV</a><br /> +<span class="medium">DE LOS PUEBLOS QUE HAY EN ESTA PROVINCIA +DE CHUCUITO</span></h2> + +<p class="p2">Tomó la denominacion esta +<a name="FNanchor_31" id="FNanchor_31" href="#Footnote_31" class="fnanchor">[31]</a> laguna acerca de +los españoles, llamándola la laguna de Chucuito, +por razon de una provincia así llamada Chucuito, +la más rica del Collao, cuya cabeza es un pueblo +así llamado, fundado casi á la playa desta laguna +por la una parte, y por la otra sobre un cerro no +agrio de subir. Aquí reside, á lo menos tiene su +casa, el curaca principal y la justicia, con título de +gobernador. Los pueblos subjectos son: á dos leguas, +Acora; á tres, Hilavi; á Juli, cuatro; otras +tantas á Pomata, y cinco á Cepita, que todas son +18 leguas. Son grandes y ricos de ganados de la +tierra, y de los nuestros no hay falta. Nuestra sagrada +religion la tuvo á su cargo desde el principio +que se redujeron á la Corona Real de Castilla, +para la doctrinar, en cuya doctrina se ocupó muchos +años augmentando siempre el número de los +religiosos, conforme á como nos augmentábamos.</p> + +<p>Hobo en ella, ocupados en este oficio evangélico, +muchos y muy buenos, y entre ellos el padre fray +Melchior de los Reyes, de quien en breve dejamos +hecha mencion; el padre fray Augustin de Formicedo, +que hoy muy viejo vive; el padre fray Domingo + +<span class="pagenum"><a name="Page_217" id="Page_217">[Pg 217]</a></span> +de Narvaez<a name="FNanchor_32" id="FNanchor_32" href="#Footnote_32" class="fnanchor">[32]</a>, cuyo cuerpo dijimos, enterrado +en el Convento de nuestro padre Santo Domingo +de los Reyes, en el capítulo pasados siete +años se halló entero y los hábitos sin lision; el padre +fray Miguel Cerezuela, y el padre fray Domingo +de la Cruz, á quien un demonio perseguia +de dia y de noche, con otros muchos grandes religiosos +y grandes lenguas de la que llamamos Aimará, +que es diferente de la general de los Ingas, +más abundante y más galana; con cuyos trabajos, +artes, vocabularios, cartapacios y sermones otros +el dia de hoy triunfan, como si ellos lo hobieran +trabajado; quitóla á la Orden don Francisco de +Toledo, residiendo en ella treinta religiosos; si +con justicia ó con pasion, ya ha dado cuenta á +nuestro Señor dello; dióla primeramente á clérigos; +despues el pueblo mayor, qu' es Juli, dió á +los padres de la Compañia. Pero cuánta diferencia +haya (no tracto de los padres de la Compañia, +que hacen su oficio religiosamente) del un tiempo +al otro, del concierto y ornato de los templos y +servicio del altar, los ciegos que pasan por el camino +lo ven. Hallábanse en estos pueblos 20.000 +indios tributarios; agora no sé si hay tantos, porque +se han huido muchos (fama es más de 6.000) +á una provincia de infieles y de guerra de los +Chunchos, dejando sus mujeres, hijos, casas y haciendas. +Por qué causa no es de mio decirla en +este lugar; en otro, si me viese sin ningun temor +de mal subceso humano, creo lo diria.</p> + +<p>En el pueblo de Juli, digo en su término, no + +<span class="pagenum"><a name="Page_218" id="Page_218">[Pg 218]</a></span> +lejos, descubrió un indio una veta de plata rica; +quiérensela quitar diciendo que el indio no puede +tener mina de plata; el procurador del indio apeló +para la Real Audiencia de la ciudad de La Plata +(yo estaba á la sazon en ella); quítansela; perdióse +la veta hasta hoy; no sé en qué se pueda fundar +que yo, en mi tierra, como el extraño, no pueda +tener mina, principalmente descubriéndola yo.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXVI" id="CAPITULO_LXXXVI">CAPITULO LXXXVI</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO [DE] COPACAVANA</span></h2> + +<p class="p2">Desde Pomata, tomando el camino sobre mano +izquierda, dejando el Real á la mano derecha, ocho +leguas dista el pueblo Copacavana, á donde se redujeron +muchos indios que de diversas provincias +deste Perú vivian en una isla de la laguna, dos leguas +deste asiento y tierra firme, una por mar, +otra por tierra; llámase esta isla Tiquicaca, donde +era el más famoso adoratorio que el demonio en +todos estos reinos tenia, y para su servicio mandaba +que de las más provincias dél que señalaba le +sirviesen allí indios; solos unos exceptaba, llamados +Puquinas, que viven la mayor parte en el camino +de Omasuyo, que es de la otra parte de la laguna, +por ser gente como de suyo es muy sucia, +más que otra destos reinos, como si el demonio +fuera muy limpio; antes que estos indios se redujesen +y se deshiciese aquel famoso y falso adoratorio, +todavia el demonio por los pecados destos,<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[Pg 219]</a></span> +aunque ocultamente, era reverenciado y obedecido, +para comprobacion de lo cual diré lo que un religioso +nuestro me refirió le habia pasado no ha 25 +años, viviendo en un pueblo y doctrinándolo, llamado +Tarama, distrito de la ciudad de Guánuco, +siete leguas del primer pueblo del valle de Jauja, +llamado Butun Jauja, que es decir el gran pueblo +de Jauja.</p> + +<p>Sucedióle, pues, que estando en esta doctrina +llegó á él un fiscal della, indio, y díjole: Padre, +aquí está un Cacha, que es un mensajero, de Tiquicaca; +el religioso, aunque no habia vivido por allá +arriba, tenia noticia deste adoratorio, y luego advirtió +á lo que podria ser; dijo al fiscal: tráemelo +aquí. Trújoselo. Era un indio bien dispuesto; llegó +á guisa de caminante, la manta ceñida; preguntóle: +¿De dónde eres, hijo? Responde: de la isla +Tiquicaca. Replicóle: ¿Dónde vas? Respondió: A +Quito. (Hay desde Tiquicaca á Quito más de quinientas +leguas.) ¿Quién te envia? Responde: El +Apo, que es el señor de Tiquicaca. Bien entendió +el religioso que el que le inviaba era el demonio. +¿Así Tiquicaca te envia? pues yo os doy mi palabra +que no habéis de ir allá y que os tengo de +castigar por el mensaje. Del demonio sois mensajero. +Respondióle el indio: Padre, yo tengo de ir. +El padre: No iréis; yo os azotaré y tresquilaré primero +y echaré en la cárcel. Responde el indio: Padre, +los azotes y tresquilarme, no lo quitará Tiquicaca; +mas dejar de ir no lo impidirás. Viendo +esto el religioso, ¿qué habia de hacer? Mándale +azotar y tresquilar, á la justicia, por mensajero del +demonio, y que lo echen en la cárcel, en el cepo, y<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[Pg 220]</a></span> +toma la llave de la cárcel y cepo; á la mañana va á +ver su indio allá <i>en</i> la cárcel; él va á buscar el indio; +el cepo hallólo cerrado, pero el indio nunca +más le vió. ¿Este fué indio ó demonio, que no pareció +más?</p> + +<p>El religioso que esto me dijo, y á otros muchos, +en la ciudad de Los Reyes, se llama fray Juan de +Torrealba, que agora vive en España, hombre de +mucha verdad, y no tenia para qué fingirlo.</p> + +<p>Para deshacer este adoratorio, que llamamos +guacas, fué acertadísimo sacar los indios de aquella +isla y poblarlos en la tierra firme, á la lengua +casi del agua, en un cerro no alto, llamado así Copacavana. +Este pueblo tenia á su cargo un clérigo +gran lengua de la Aymará y de la Quichua; así se +llama la de los Ingas, llamado el bachiller Montoro; +la iglesia es buena; hiciéronla religiosos +nuestros, porque este pueblo y otro que dista deste +una breve legua, llamado Yunguyo, se encorporaron, +cuanto á la doctrina, con la provincia de Chucuito. +El buen clérigo mandó hacer á un indio +una imágen de bulto, que colocó en la iglesia, al +lado de la Epístola, en un altar, por sí; intitulóla +de la Purificacion; yo la he visto tres ó cuatro veces; +tiene de largo, sin la peana, una vara y cuatro +dedos; salió hermosa de rostro, con su Niño Jesús +entre los brazos, y aunque es así (como luego diremos) +que los indios tienen poca fée ó ninguna, +algunos hay en quien Nuestro Señor la ha infundido. +Estos son pocos.</p> + +<p>En aquel pueblo habia un indio casado que á +su mujer daba mala vida y aborrecia grandemente;<span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[Pg 221]</a></span> +ella era buena cristiana y devota de aquella imágen +de Nuestra Señora; el marido, persuadido del +demonio, sacóla al campo para ahorcarla; echóle +la soga á la garganta y quísola ahorcar; la india, +muy de veras se encomendó á Nuestra Señora, y +teniéndola ya su marido para lanzarla de un árbol +abajo, apareciósele Nuestra Señora en figura de +aquella imágen; el indio deja la mujer é pone pies +en polvorosa, mirando para atrás, lleno de temor; +la india quedó libre hallándose en el suelo, la cual +tambien vió á Nuestra Señora en su favor; vínose +á la iglesia, hincóse de rodillas delante del altar +de Nuestra Señora, dándola gracias; da noticia +deste milagro al clérigo, hácese la averiguacion, +traen al marido, confiesa la verdad, que todavia +estaba temerosísimo; llámase al corregidor de aquel +partido, que á la sazon era don Jerónimo Marañon, +convocáronse los clérigos comarcanos, hízose una +solemne procesion con los indios del pueblo y otros +que acudieron y algunos españoles que por allí se +hallaron; luego se comenzaron á multiplicar milagros, +que pintaron en las paredes de la iglesia; hízose +libro dellos, pero algun luterano oculto que +por allí pasó lo hurtó, mas no pudo hurtar la memoria +dellos, que como eran frescos no se habian +olvidado y tornáronse á escribir.</p> + +<p>Los milagros han sido muchos y notables, de los +cuales escrebiré dos aquí, que oí al mismo bachiller +Montoro: el uno fué que habiendo falta de aguas +para las comidas, los indios determinaron hacer +una procesion á instancia deste sacerdote, sacando +la imágen de Nuestra Señora, y para esto la par<span class="pagenum"><a name="Page_222" id="Page_222">[Pg 222]</a></span>cialidad +que llaman <i>Hañan saya</i><a name="FNanchor_33" id="FNanchor_33" href="#Footnote_33" class="fnanchor">[33]</a>, que es la +más principal, tractólo con la menos principal, llamada +<i>Urin saya</i><a name="FNanchor_34" id="FNanchor_34" href="#Footnote_34" class="fnanchor">[34]</a>, ésta no quiso venir en ellos; +los Hañan sayas hacen su procesion; fué Nuestro +Señor servido, para confundir á estos indios de poca +fe, que, con tener las chácaras juntos, parten linderos, +lloviese en la de los Hañan sayas y no en las +de los Urin sayas. El otro fué: dos indios, marido +y mujer, trujeron de más de cuarenta leguas un +hijo solo que tenian contrecho, á Nuestra Señora +que se lo cúrase; en abriendo la puerta de la iglesia +por la mañana, tomaban su hijo, que ya sabia +hablar, tenia de siete á ocho años, y ponian delante +del altar de Nuestra Señora; desta suerte le +ponian por espacio de diez ó doce dias; sucedió +que el niño un dia comenzó á hablar con la imágen +de Nuestra Señora y decirla: Señora, ya ha muchos +dias que mis padres me ponen aquí delante +Vos, para que me saneis, y no me sanais; la comida +ya se les ha acabado, y están lejos de nuestra +tierra; sáname ya, Señora, y si no, volverémonos á +nuestra tierra; dicho esto se levantó el niño sano y +salvo, como si no hobiera padecido lesion alguna, y +salió á buscar á sus padres que fuera de la iglesia +en el patio ó cementerio della estaban.</p> + +<p>Volviéronse con su hijo á sus tierras. Las palabras +del niño, los demás que allí se hallaron las +refirieron. A la fama desta imágen y milagros concurrian +en romerias desde el Cuzco, que son más de +cien leguas, y desde Potosí, que hay otras tantas, + +<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[Pg 223]</a></span> +muchas personas, y las que no, enviaban sus limosnas +aventajadas; de suerte que si se hobiera +tenido un poco más de cuidado fuera riquísima la +capilla. Arden delante del altar tres lámparas +muy grandes y muy bien labradas, que personas +particulares han enviado para el culto de Nuestra +Señora; coronas tiene muchas; anillos con piedras +riquísimas; quitóse la doctrina al clérigo poco antes +que muriese, y dióse por órden de Su Majestad +é buena diligencia que se dieron, á los padres de +San Augustin, donde tienen un priorato. Ya los +milagros no son tan frecuentes, por nuestros pecados, +y aun no han cesado <i>los que</i> con las medidas +de la imágen se han hecho: el contador Garnica, +quebrado, ciñéndose la medida sanó. Los hechos +no es de mio escrebirlos, porque piden un libro entero. +Los Padres Augustinos ternán cuidado dello.</p> + +<p>Fué Nuestro Señor servido, para confusion del +demonio y para alumbrar á estos miserables, que +cerca de aquel lugar donde con tanta reverencia el +demonio era adorado, allí se hiciesen muchos milagros +por Nuestra Señora á gloria de Su Majestad +y de su Madre sacrosanta.</p> + +<p>No creo hay cibdad, en lo que he visto de la de +Los Reyes y Potosí, donde no haya capilla de +Nuestra Señora de Copacavana, y en pueblos de +indios hay no pocas desta advocacion, y en algunos +se dice se han hecho milagros, como es en Pucarani, +ocho leguas de la ciudad de la Paz; el indio +que hizo esta imágen, aunque ha hecho otras, ninguna +ha sacado como ella; ha sido llamado á muchas +partes y las ha hecho<a name="FNanchor_35" id="FNanchor_35" href="#Footnote_35" class="fnanchor">[35]</a>, y estando en la + +<span class="pagenum"><a name="Page_224" id="Page_224">[Pg 224]</a></span> +ciudad de La Plata le llamó el presidente de la +Audiencia para conocerle, el licenciado Cepeda, y +dióle silla, diciendo: Quien hace imágen de Nuestra +Señora que obra milagros, merece se le dé silla +delante de un Presidente.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXVII" id="CAPITULO_LXXXVII">CAPITULO LXXXVII</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO [DE] CEPITA Y [DE]S[A]GUADERO</span></h2> + +<p class="p2">De Copacavana volvemos al camino Real, sobre +mano derecha, en demanda del último pueblo de la +laguna de Chucuito, ocho leguas tiradas.</p> + +<p>Es pueblo frio y destemplado como los demás, +y ninguno tanto como éste en toda esta provincia, +del cual dista el Desaguadero desta laguna dos leguas +y media. El Desaguadero es tan ancho como +un tiro de piedra; el agua tiene muy poca corriente, +parece como embalsada. Comunmente se trata +en este reino que no se le halla fondo, y que el agua +por abajo corre con tanta velocidad que, por mucho +que pese una piedra, si con ella la quieren sondar, +se la lleva el agua.</p> + +<p>La primera vez que pasé por este Desaguadero +llevaba intencion de sondarlo y averiguar esta verdad; +llegando con más de cincuenta brazas de sogas +que saqué de Cepita, me puse en medio de la +puente con una piedra como medio adobe; echéla +al agua y luego se fué la piedra derecha al fondo +como si no hobiera corriente alguna; sompeséla y +sacándola hallé cuatro brazas y media de agua, de<span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[Pg 225]</a></span> +suerte que lo que se dice es fábula; tambien decian +que cayendo alguna cosa en el agua era imposible +salir; tambien lancé un perro y fácilmente +salió nadando; y que por abajo no haya corriente +es fácil de persuadir, aunque no lo hobiera experimentado +con la sonda, porque como toda aquel +agua sea un solo cuerpo, si por abajo fuera tan +raudo y corriente, por el medio y por arriba habia +de correr de la misma suerte.</p> + +<p>Tiene este Desaguadero una puente, la mejor, +más fácil y segura del mundo; es llana y de totora +asentada sobre tres ó cuatro maromas de icho, muy +estiradas; hacen los indios unas balsas fuertemente +atadas desta totora, á manera de media luna cuando +se muestra despues de la conjuncion; el convexo, +que es el lomo, asientan sobre las maromas +muy bien atado, y luego junto á esta otra, y así las +multiplican desde el principio al fin y las unas con +las otra las atan. El vacio que hay entre una y +otra, porque estas balsas son redondas, hínchenlo +con enea ó totora suelta, que es lo mismo, de suerte +que la puncta queda llana y rema de ancho tres +varas largas; es segurísima y puédese pasar á caballo, +aunque yo muchas veces que la he pasado +me apeo, llevando la cabalgadura de diestro. Hay +aquí indios con pescado, los cuales tienen cuidado +á su tiempo de renovarla, y son tan diestros en ello, +y en saber, por la experiencia que tienen, cuándo +conviene hacerlo, que no pierden puncto, porque +ya saben cuándo han de renovar las maromas y las +balsas.</p> + +<p>Deste Desaguadero se hace otra laguna que llaman +de Paria, ó de Challacollo por otro nombre,<span class="pagenum"><a name="Page_226" id="Page_226">[Pg 226]</a></span> +no tan grande, ni con mucho, como ésta; desagua +contra la mar del Sur, sumiéndose sin que responda +á alguna parte; por ventura por las entrañas +de la tierra va á dar á la mar.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXVIII" id="CAPITULO_LXXXVIII">CAPITULO LXXXVIII</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO TIAGUANACO</span></h2> + +<p class="p2">Seis ó siete leguas delante del Desaguadero llegamos +al pueblo <i>de</i> Tiaguanaco, donde hay, apartado +un poco del camino Real, sobre mano derecha, +unos edificios antiguos de piedra recia de labrar, +que parecen labradas con escuadra, y entre +ellas piedras grandísimas; casi no pasa por aquel +pueblo hombre curioso que no las vaya á ver.</p> + +<p>La primera vez que por allí pasé con otros dos +compañeros las fuimos á ver, donde vimos unas +figuras de hombres de sola una piedra, tan grandes +como gigantes, y junto á ellas de muchachos, la +cintura ceñida con un talabarte labrado en la misma +piedra, sin tiros, como usan los que traen tahelies. +Paredes no habia altas, ni casa cubierta; +ocuparia este edificio más que cuatro cuadras en +torno. No saben los indios quien lo edificó, ni de +dónde se trujeron aquellas piedras, porque en muchas +leguas á la redonda no se halla tal cantera. +Es fama haber allí gran suma de tesoro enterrado; +hase buscado con diligencia, mas como andan á +ciegas los buscadores, no han dado con ello, sólo +dan con la plata que sacan de la bolsa para el gasto.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_227" id="Page_227">[Pg 227]</a></span></p> + +<p>Agora se aprovechan de aquellas piedras para +el edificio de la iglesia deste pueblo. De aquí á Calamarca, +otro pueblo de indios, hay dos jornadas +largas, donde se junta el otro camino de Omasuyo, +que corre por la otra parte de la laguna; por lo +cual es necesario volver á tractar dél.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXIX" id="CAPITULO_LXXXIX">CAPITULO LXXXIX</a><br /> +<span class="medium">DEL CAMINO DE OMASUYO</span></h2> + +<p class="p2">Desde el pueblo de Ayaviri, que dijimos ser el +primero del Collao, tomando sobre mano izquierda, +comienza el camino y se sigue la provincia llamada +Omasuyo, que corre por la otra parte de la laguna +de Chucuito; esta provincia es muy poblada, y por +la mayor parte son Poquinas; son recios de ganados +de la tierra, y participan de más maíz é trigo +que los de la otra parte, por tener sobre mano izquierda +la provincia de Larecaja, abundante de +lo uno y de lo otro.</p> + +<p>Esta provincia es montuosa, llena de sabandijas +ponzoñosas, de tigres y osos y leoncillos; de aquí se +proveen de madera para las iglesias, así los de la +una parte de la laguna como los de la otra, y de +otra más menuda para sus casas. Por esta parte la +laguna (digamos) se mete más la tierra adentro +con esteros, por medio de los cuales llevaba su camino +el Inga, derecho, como habemos dicho; agora, +por descuido de los corregidores, que con tiempo +no lo han querido remediar, está perdido en<span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[Pg 228]</a></span> +muchas partes, y rodeamos por algunas ensenadas +más de dos leguas, y en otras menos, conforme es +la calzada perdida. Tiene tambien esta provincia, +á la propia mano izquierda, primero, ó un poco +más abajo que á Larecaja, la provincia de Caravaya, +ó por mejor decir las montañas, porque no +son pobladas, cálida, lluviosa y montuosa, donde +antiguamente se sacaba oro en abundancia, subido +de la ley; agora tambien se saca, pero mucho +menos; la razon es porque siendo tan cálida para +los indios que lo han de sacar, que los llevan desta +provincia de Omasuyo, es muy enferma, y justísimamente +se prohibe vayan los indios á ella contra +su voluntad, ni con ella, á sacar oro; con todo +eso, hay españoles y corregidor, y no pienso va +mal aprovechado el que lo es. Junto á esta laguna +hay un pueblo llamado Arapa, de donde dos leguas, +ó poco más, segun me dijo un sacerdote clérigo +que en él residia, que tiene otro desaguadero +esta laguna, no de tanta agua como el que habemos +dicho, de suerte que desagua á una y otra mar.</p> + +<p>En toda esta provincia no he visto, dos veces que +por ella he caminado, cosa digna de memoria, si +no es el pueblo de Guarina, dos leguas adelante del +cual fué la batalla desgraciada entre el general +Diego Centeno, que defendia la parte del Rey, y +el tirano Gonzalo Pizarro, éste con cuatrocientos +hombres y Centeno con 1.200; aquí fué desbaratado, +y la flor de los vecinos y capitanes muertos +y presos, y enterrados más de cuatrocientos hombres +en un hoyo donde agora está una ermita harto +mal parada, sin que los hijos de los que allí tienen +sus padres la reparen ni aun hayan gastado un<span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[Pg 229]</a></span> +real, y son algunos destos vivos y muy ricos; mas +de sus padres creo se acuerdan poco.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XC" id="CAPITULO_XC">CAPITULO XC</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LA PAZ</span></h2> + +<p class="p2">De aquí de Guarina á la ciudad de La Paz son +dos jornadas, la cual se llamó así por ser poblada +en medio de Potosí y el Cuzco, donde habia, los +años pasados, ó de donde se temian algunos alborotos, +y porque de aquí se habia de salir á apaciguarlos +se llama la ciudad de La Paz, en la cual, +por la mayor parte, hay poca entre los vecinos della. +Poblóse en valle hondo por <i>ser</i> lugar más abrigado, +junto á un rio pequeño de buena agua; no +lleva peces por la frialdad del temple, pero proveese +y bastantemente de la laguna, que la tiene á +ocho leguas, poco más; aquí no se da sino muy +poco maíz en unas quebradillas junto al pueblo, +donde hay un poblezuelo pequeño de indios para +su servicio. El rio abajo, á seis leguas y más, se +dan viñas y fructas de las nuestras muy buenas, y +á diez, y dende arriba, hay valles callentes, principalmente +uno llamado Caracato, en el cual se +han plantado viñas y se coge mucho y buen vino, +y alguno tinto, á quien no hace ventaja el de +España.</p> + +<p>En este valle tienen los más de los vecinos sus +heredades. El trigo é maíz les traen de la provincia +de Larecaja, y de otro valle más abajo dicho<span class="pagenum"><a name="Page_230" id="Page_230">[Pg 230]</a></span> +Cochapampa; los vecinos de aquí, á lo menos los +viejos, eran muy ricos asi de plata como de ganados +nuestros, particularmente ovejuno, por los muchos +y buenos pastos que hay en la comarca y cerca +del pueblo; á cuya causa en el mismo pueblo conocí +un obraje de paños, donde se hacian blancos +y pardos, mejores que los que nos traen de Castilla, +frezadas y otras cosas. Sustenta cuatro monasterios: +San Francisco; San Augustin, la Merced +y Teatinos, que en breve se han hacendado y +muy bien; tienen su sitio en una cuadra de la +plaza, y en él tiendas no pocas para mercaderes +y pulperos. Es pueblo de mucha contractacion, á lo +menos solíalo ser, y donde se remediaban soldados +pobres hasta que se proveyeron corregidores de naturales.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCI" id="CAPITULO_XCI">CAPITULO XCI</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO CALAMARCA Y DEMÁS PROVINCIAS +DEL COLLAO</span></h2> + +<p class="p2">De aquí al pueblo Calamarca, que quiere decir +pueblo fundado en pedregal, y así es, ponen ocho +leguas tiradas y largas y llanas, á donde, no una +legua dél, se junta con el camino Real que viene +de Chucuito el que viene de Omasuyo á la mano +derecha, del cual dejamos la mano derecha la provincia +llamada de los Pacajes, donde los más de +los vecinos de La Paz tienen sus repartimientos. Es +provincia riquísima de ganado de la tierra, y es +el mejor, los carneros más bien hechos y que llevan<span class="pagenum"><a name="Page_231" id="Page_231">[Pg 231]</a></span> +más carga, y valen más que los de otras partes. Es +tierra llana, muy fria en todo tiempo, de grandes +tempestades con truenos, rayos é nieves, como las +demás de la Sierra.</p> + +<p>Luego se sigue la provincia de Paria, de la misma +calidad, fértil juntamente de ganado porcuno, +porque se cria mucho en la ribera de la laguna que +dijimos se hacia del Desaguadero; de aquí se siguen +los Quillacas; ya éstos son del repartimiento +de la ciudad de La Plata, y tambien Paria, provincia +más seca, pero de la misma calidad en lo +demás, y desde el Desaguadero hasta los Quillacas, +todo comunmente se nombra Pacajes; en todas estas +naciones hay pueblos de indios grandes y ricos +de ganados, faltos de leña para cubrir las casas y +aun para el fuego, aunque les proveyó Nuestro +Señor de una que llaman tola, que casi la hoja tira +á nuestro romero, y quemada huele bien, no mucho. +Hay en estas provincias grandes salinas, por +lo cual agora pocos años se descubrieron unas minas +de plata que por este respecto se llamaron de +las Salinas; ya creo han cesado por su pobreza.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCII" id="CAPITULO_XCII">CAPITULO XCII</a><br /> +<span class="medium">DEL TAMBO DE CARACOLLO Y CAMINO POR LOS +VALLES HASTA LA PLATA</span></h2> + +<p class="p2">De Calamarca al tambo de Caracollo, asaz frio +y destemplado, se ponen cuatro jornadas, en medio +de las cuales se fundó el pueblo llamado Sica<span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[Pg 232]</a></span>sica; +tiene este pueblo nombre por una fuente de +agua que se le trujo bonísima, y por un espinillo +que no crece un palmo, salubérrimo, tomando un +sahumerio, para catarros, toses y apretamiento de +pecho, y para otras enfermedades bebida el agua +de su cocimiento, tanto que de España se pide +como cosa preciada. De aquí á Caracollo son doce +leguas: las siete á una ventilla, entorno de la cual +solia andar un mestizo, famoso ladron de caballos +y mulas; esta venta no tiene recado para poner las +cabalgaduras en caballeriza; andan al campo al +pasto; salia este mestizo de unas quebradas, recogia +todos los caballos con dos ó tres indios que traía +al tracto, y daba con ellos en Arica; allí las vendia +por poco precio; cogióle la justicia, y preguntándole +por qué siquiera no dejaba algunas, respondió: +porque no fuesen tras mí; finalmente, pagó en +la horca sus delitos.</p> + +<p>De Caracollo, tomando el camino por la mano +siniestra, quince leguas andadas, llegamos al valle +de Tapacari y pueblo; en las ocho de las cuales, +en medio de una cordillera muy fria, se hizo +una ventilla con solas dos casas, que lo más del año +no habita nadie en él por destemplanza del frio, y +á dos leguas andadas comenzamos á bajar una +cuesta no menos que de tres leguas, hasta que damos +en el valle y pueblo sobredicho; ya esta tierra +es más templada, aunque Tapacari, por estar al +pie de la sierra, es más frio que los demás valles y +pueblos; dase maíz y trigo, duraznos y membrillos +en lugares abrigados; hay aquí un convento de los +padres de San Augustin con título de priorato. Los<span class="pagenum"><a name="Page_233" id="Page_233">[Pg 233]</a></span> +padres que en él residen son dos ó tres. Los demás +en otros pueblos.</p> + +<p>De Tapacari hay dos jornadas al gran valle y +ancho llamado Cochabamba, que quiere decir tanto +como valle cenagoso, porque todo está lleno de +ciénagas, si no son á las faldas de los cerros, que +por la una parte son muy altos y nevados; en estas +faldas se da mucho maíz y trigo y aun algunas parras, +frutas de las nuestras todas, y árboles, y en +medio dél hay algunos altozanillos donde se da lo +mismo. Es este valle el sustento de Potosí, de trigo, +maíz, tocinos, manteca; habrá 34 años se pobló +un pueblo de españoles en él que va en mucho +augmento, cuyos vecinos, algunos son ricos de +plata, pero de ganados nuestros, casi todos. Hay +en este valle dos repartimientos de indios y muy +buenos. Aqui tenia su repartimiento el licenciado +Polo, con una cría de famosos caballos caminadores +y aun corredores; ya se ha perdido despues que +murió; su hijo no tiene tanto cuidado como su padre. +Es templado el valle, pero tiene una plaga +irremediable, ya la hay desde Tapacari en toda +esta provincia de Los Charcas, que desde Taquiri +comienza y no cesa en todo Tucumán, y llega hasta +los primeros pueblos de Chile, y es unas cucarachas +llamadas acá hitas, tan grandes como las medianas +de los navios de la mar del Norte, de aquella +color, con alas; mas diferéncianse, que éstas +tienen un agujon casi invisible con que pican, y +tan delicadamente que no se siente, de noche despues +de apagada la lumbre; empero dende á dos +dias se levanta una roncha como una haba, con +tanta comezon, que no se puede sufrir, hasta que<span class="pagenum"><a name="Page_234" id="Page_234">[Pg 234]</a></span> +una poquita de agua que allí se cria la echamos +fuera, y luego se descansa; mas al que no tiene buena +encarnadura se le hace una llaga que da pesadumbre; +tienen miedo á la lumbre, mas apagada +ó bajan por las paredes ó del techo se dejan caer +á peso sobre el rostro ó cabeza del que duerme. Las +que bajan, pican en las piernas; las que se dejan +caer, en la cabeza y rostro. No pican á ninguna +persona que de suyo sea melancólica, ó que tenga +mal olor de cuerpo, ó pies, con ser ellas de muy mal +olor; helo visto por experiencia; son torpes de pies +por los tener largos y delgados, y llena la barriga +con la sangre que han chupado, no pueden andar. +Tambien se crian chinches pequeñas como las de +España. Críanse en todos estos valles muchas víboras +de las de cascabel, de que habemos tratado, +y en los altos, con otras pequeñas como las de España, +y otras que se abalanzan tanto como una +lanza á picar; en las montañas y árboles se suben +otras, y de allí se arrojan á picar á los caminantes; +estas dicen ser áspides. Todas las picaduras destas +víboras son irremediables si luego no se les acude +con el remedio que ya dijimos y enseñamos; otro +se me olvidó poner allí: cúrase con una raizilla de +que hay abundancia en esta provincia, junto á la +ciudad de La Plata; ésta es delgada como el dedo, +negrilla, huele como higuera; dase en polvos poca +cantidad, súdase con ella, y hase de tener dieta; +llamámosla en estas partes contrayerba.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[Pg 235]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCIII" id="CAPITULO_XCIII">CAPITULO XCIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS VALLES Y PUEBLOS DESDE CLIZA Á MISQUE</span></h2> + +<p class="p2">De Cochabamba á Pocona ponen quince leguas, +en medio del cual cae el valle de Cliza, muy ancho, +de más de cuatro leguas, y de largo más de ocho; +vice aquí Eolo con todos los vientos (si nos es lícito +hablar como los poetas), porque al verano son incomportables, +por cuya razon el trigo deste valle +es bonísimo y de lo mejor del mundo, y el maíz +es lo mismo; no tiene agua, que si tuviera abundancia +della era suficiente él sólo á dar trigo é +maíz á Potosí, de donde dista más de cuatro leguas, +y aun á todo el Collao.</p> + +<p>El rio que sale de Cochabamba, y divide estos +dos valles, no es provechoso para sacar acequias, +porque corre casi al fin dél. Diré lo que hay por +muy cierto, que sucedió en este rio á un soldado +(así llamamos á los solteros que no tienen casa conocida): +el pobre habia jugado y perdido lo poco +que tenia en una chácara deste valle, é ya que anochecia, +medio desesperado, tomó su camino para +Cochabamba; llegando á este rio ya á media noche, +hallóle de avenida; no tiene puente; no se +atrevió á vadearle, y apeándose del caballo buscaba +por donde pasar; no hallando, dijo: ¿No hobiera +algun diablo que me pasara? No lo dijo á sordas, y +Nuestro Señor, que le quiso castigar, arrebátanle +y pásanle de la otra parte por medio del agua y<span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[Pg 236]</a></span> +tórnanle á pasar; desta manera lo llevaban y traian +de una parte á otra, hasta que finalmente lo dejaron +bien mojado de la otra parte del rio, donde halló +su caballo. El miserable, medio muerto y no +poco temeroso, tomó su caballo y siguió su camino +hasta Cochabamba, una legua poco más, donde +contó en una posada lo sucedido; otro dia confesó, +y despues vivió pocos dias. Esto oí á personas que +conocieron á este soldado, y lo nombraban; cuando +lo oí no tenia intencion de escrebir esto y así no +encomendé á la memoria el nombre. A la ribera de +un arroyo que tiene este espacioso valle viven algunos +españoles en sus chácaras, donde fuera de +las sementeras tienen algunas viñuelas, más para +uvas que para vino, con algunos árboles de los +nuestros, membrillos, manzanas y duraznos. Cuando +descubrimos el valle parece estar lleno de indios +que lo labran, y son unos hormigueros tan altos +casi como un estado. Críase en él mucho ganado +ovejuno, muy sabroso por la yerba que nace en +tierra salitral, y el agua es salobre.</p> + +<p>No faltan aquí víboras de toda suerte, y en las +casas muchas hitas. El temple del pueblo Pocona, +siete leguas más adelante, es muy frio, por estar +más alto. Hay en él 3.000 indios tributarios; doctrínanlos +padres de San Francisco y es guardianato; +son indios trasplantados deste valle de Jauja; +trasplantólos el Inga; á los cuales llamamos +mitimas; son indios muy ricos, así por los ganados +como por la coca que sacan de tierra caliente, llamada +los Andes de Pocona, y aunque es enferma, +no tanto como los Andes del Cuzco. Es fértil de +las sabandijas que dijimos haber en los demás An<span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[Pg 237]</a></span>des. +Críanse allí osos muy grandes, que trastornan +las mujeres, y ellas viéndoles, ninguna resistencia +hacen; hay terribles tigres, y ha sucedido llegar +un tigre á la casa donde dormian muchos indios, +y de en medio dellos, si habia alguno no baptizado, +llevárselo en las uñas sin hacer daño á los +baptizados; esto no es fábula.</p> + +<p>A ocho leguas de aquí entramos en el valle de +Mizque, y antes de llegar á él pasamos por dos +vallecillos pequeños, pero de muchos cedros finísimos, +donde hay algunas chácaras de españoles; +hay viñas en las cuales se coge bonísimo vino, y el +agua donde se dan los cedros es tal; parece que no +sufre el cedro regarse con agua gruesa.</p> + +<p>Mizque es valle ancho, con dos rios, uno mayor +que otro; el mayor lleva sábalos grandes y buenos; +en él hay un pueblo de indios; es abundante este +valle de viñas y vino muy bueno, y frutas de las +nuestras y hortaliza; pero lo que mejor se da son +cardos, que por no espantar los oidos de los que +leyeren estos borrones, no quiero decir cuán grandes +los he visto; es abundante de víboras como los +demás, y de hormigas á los pies de las cepas, que +les roen las raíces y luego se secan; el remedio +es en el hormiguero echar agua hirviente; mátalas +y salen arriba huyendo, donde á escobazos las +matan.</p> + +<p>Todos estos valles, con toda la provincia de los +Charcas, tienen al cielo por contrario, por los +grandes pedriscos que sobre ellos vienen y descargan; +la causa natural es ser esta provincia llena de +minerales, y como los vapores que dellos saca el +Sol sean gruesos, fácilmente se convierten en pe<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[Pg 238]</a></span>driscos, +y si alguno dellos es combatido, es este +valle de Mizque, y á la viña que da, ó árbol frutal, +en tres años no vuelve en sí. Tiene otra plaga, y +es que se crian, así en los indios como en los españoles, +papos, que acá llamamos cotos, en las gargantas; +yo he visto hijos de españoles nacer con +ellos; el remedio experimentado es atarse á la garganta +una ó dos cabezas de víboras, y con esto se +resuelven.</p> + +<p>Conocí á un hombre llamado Simon Albertos, +con uno muy grande; y sabiendo este remedio, se +echó dos cabezas de víboras al cuello, y le vi sano, +como si no hobiera tenido tal en toda su vida. Pues +¿no hay remedio para apocar las víboras? Sí hay, +y son los puercos; éstos las apocan; pero en el +tiempo de las aguas se crian muchas por la costelacion +del cielo y por la humedad y fertilidad de +la tierra. Es cosa de admiracion ver pelear un +puerco con una víbora. En viéndola, eriza todas +las cerdas del cerro; la víbora, en viéndole, levanta +la cabeza cuanto naturalmente puede y estáse +queda. El puerco rodéala hozando y guardando +con la tierra el hocico, no le pique en él; +si le pica, como un gamo vase al agua y pone el +hocico en ella, hasta que se siente sano; vuelve +con la misma velocidad á la batalla; la víbora no +se aparta de su lugar; el puerco vásele llegando +hozando, y cuando ve la suya, es prestísimo, con +la una mano pónela encima de la cabeza de la +víbora, y dando con ella en el suelo la aprieta tan +fuertemente con la tierra que no la deja volver á +picar, y con la boca hácela dos pedazos y luego se +la come. He dicho esto para alivio del prudente +lector.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_239" id="Page_239">[Pg 239]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCIV" id="CAPITULO_XCIV">CAPITULO XCIV</a><br /> +<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA</span></h2> + +<p class="p2">Desde este valle Misque se toma el camino, sobre +mano izquierda, para la provincia de Sancta +Cruz de la Sierra; esta provincia es abundante de +maíz y en algunas partes de trigo; el temple de +la ciudad es bueno; dista deste valle más de 120 leguas, +en partes, de mal camino, falto de agua.</p> + +<p>Para ir á esta ciudad se pasa por unas montañas +donde viven indios Chiriguanas que comen carne +humana, y algunas veces suelen salir hasta bien +cerca del valle de Mizque, donde hacen el daño +que pueden, y á los caminantes lo hacen saliéndoles +de través, y si los cogen descuidados lo pasan +mal los nuestros, como lo pasaron ha muchos años, +que saliendo de la ciudad de Sancta Cruz la mujer +del general Nuflo de Chaves, de quien luego tractaremos, +salieron al camino y la quitaron á los +soldados que con ellos venian, peleando. Mas viendo +los soldados lo subcedido, se concertaron, como +hombres nobles y valientes, de morir ó recobrarla, +y siguiendo los enemigos los alcanzaron, y sin +riesgo de las mujeres quitaron la presa y se volvieron +su camino, sin que los indios se atreviesen más +á pelear con ellos. Fué capitan Francisco de Montenegro, +bien experto entre los Chiriguanas y dellos +conocido; y algunos <i>años despues</i>, un buen +hombre llamado Romaguera, viviendo en una chá<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[Pg 240]</a></span>cara, +no dos leguas apartado de Mizque, de noche +dieron en su casa los Chiriguanas y le mataron y +se llevaron mujer y dos ó tres hijas y mucho servicio, +y hasta hoy, si no las han muerto, se las +tienen allá.</p> + +<p>Estos indios, aunque comen carne humana, no +comen la de ningun español, porque los años pasados, +comiendo uno, á todos los que lo comieron les +dieron cámaras de sangre y murieron; los restantes, +avisados del suceso, no la comen; pero al que +toman vivo, para matarle usan de exquisitos tormentos.</p> + +<p>Pasadas las montañas destos Chiriguanas, se siguen +unos llanos muy grandes, donde hay gran +cantidad de miel y mucho ganado nuestro vacuno, +cimarron, muy gordo, que se multiplica allí de +un poco que se quedó de un pueblo de españoles +que hubo á la vera de un rio grande que llamaron +de la Barranca. No se pudo sustentar; despobláronle, +ó por la guerra continua con los indios comarcanos, +llamados los Chiquitos, belicosos y de +yerva, aunque no caribes, ó por la pobreza de la +tierra; despoblando, no pudieron sacar todo el ganado +sin que alguno se quedase, de lo cual se ha +multiplicado mucho para proveimiento de los pasajeros, +porque de gordo no puede correr, particularmente +las terneras, que al primer apreton se +quedan estacadas. Agora me dicen se ha tornado +á poblar este sitio, que será freno para los Chiriguanas.</p> + +<p>De aquí á Santa Cruz de la Sierra, todo ó lo más +es despoblado y sin agua, si no son unos jagüeyes, á +quien lo más del tiempo falta agua; es tierra llana,<span class="pagenum"><a name="Page_241" id="Page_241">[Pg 241]</a></span> +y ésta es la causa. Este pueblo pobló el general Nuflo +de Chaves, hermano del padre nuestro fray Diego +de Chaves, doctísimo, verdadero hijo de Sancto +Domingo, varon integérrimo en todo género de +virtud, primer confesor del Príncipe nuestro señor +don Carlos y despues del Rey nuestro señor Filipe +segundo, sin que jamás se le conociese amor á cosa +terrena.</p> + +<p>El general Nuflo de Chaves, subiendo por el Rio +de la Plata arriba, muchas leguas de la Asumpcion, +pueblo principal de aquella gobernacion, dió +en este asiento, pobló y púsole el nombre susodicho, +en medio de muchos indios chiriguanas, porque +á la una parte y otra del pueblo los hay. Cercó +la ciudad de tres tapias, fortaleció las puertas; en +todos estos reinos no hay ciudad cercada; vélase +por los enemigos tan comarcanos y malos. De aquí +salió en demanda de unos cerros donde se entendia +hacer minas de plata, en tierra de guerra; llevaba +consigo españoles y mestizos, buenos soldados, y +tambien chiriguanas, por amigos, que le ayudaban, +por ser gente belicosa.</p> + +<p>En un recuentro que tuvo con los indios de guerra, +alcanzada la victoria, los chiriguanas pidiéronle +parte de los indios captivos y presos para comérselos, +diciendo le habian ayudado. El general +no se los quiso dar; guardáronsela, y dejando á +don Diego de Mendoza, creo cuñado suyo, con todo +el ejército, apartóse con doce ó catorce soldados y +los chiriguanas 15 leguas, pocas menos, á cierto +paraje, en el cual los chiriguanas determinaron de +matarle, y no lo trataban tan secreto que no se +entendiese su mala intencion; avisaron los solda<span class="pagenum"><a name="Page_242" id="Page_242">[Pg 242]</a></span>dos +á su General; hizo burla de los que lo avisaban, +y un dia, que fué el de su muerte, viniendo +los chiriguanas determinados de poner en ejecucion +lo concertado, estaban con el General tres ó +cuatro soldados, Juan de Paredes y Diego de +Ocampo Leyton, ambos extremeños y hombres de +vergüenza, ánimo y hidalgos, con sus arcabuces y +cuerdas en las serpentines; dijéronle: Señor, estos +indios vienen con mal pecho. Si vuestra merced +manda, aquí los despacharemos. Enojóse el General +y díjoles: Quitaos de ahí. ¿Para qué me ponéis +esos miedos? Apagad las cuerdas y dejadme con +la lengua, un mestizo que servia della. Replicáronle; +no aprovechó nada. Apagaron las cuerdas y +no fueron cuerdos, y fuéronse á un bohio donde estaban +los demás. El General estaba en una hamaca, +entre las piernas la celada, encima de una +rodilla, y sin espada, vestida una cota; como quedó +solo con el mestizo lengua entran los chiriguanas, +comienzan á quejarse que no les daba parte de la +presa; descuídanle, llega uno por detrás, que el +pobre General, ni la lengua lo advirtió, alza la +mano y con una macana de palma dale un golpe +en la cabeza que le aturdió y dió con él de la hamaca +abajo. El lengua salió dando voces ¡Al General +han muerto! ¡Al General han muerto! Los +pocos soldados túrbanse, y como no tenian mecha +encendida, uno de los dos arriba referidos arrebató +un tizon y puso fuego al arcabuz; dispara +sin saber á donde tiraba y acertó á dar en un caballo +y matóle. Los indios pensaron que los soldados +venian sobre ellos; retiráronse á una montañuela +que cerca estaba, para guarecerse de los ar<span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[Pg 243]</a></span>cabuces, +que si vinieran sobre los nuestros allí los +mataran á todos. Retirados, tuvieron lugar los pocos +españoles, pero bravos, de encender sus mechas +y hacerse fuertes en la casa y recoger los caballos. +El pobre General murió dende á pocas horas, +sin poder hablar palabra.</p> + +<p>Entre los soldados habia un mestizo, del Rio +de la Plata, llamado Juan de Paredes, y por diferenciarle +del que habemos tractado le llamo Paizunu; +á los dos conocí y tracté mucho, y á éste no +tanto, que me dijeron lo que voy refiriendo. Este +Paizunu dijo: Aquí estamos perdidos; si me dan +un caballo, el que yo pidiere, yo romperé por los +enemigos, iré á dar aviso á don Diego, y si esto no +hacemos, aquí nos han de matar; y muertos, como +don Diego no sepa lo sucedido, luego darán sobre +él y los demás, y todos pereceremos y la ciudad +asolarán. Y fuera así si Nuestro Señor otra cosa +no ordenara por su misericordia: los chiriguanas +habianse puesto en medio del camino para que no +se fuese á dar mandado á don Diego. Don Diego +fué uno de los buenos capitanes para contra indios +que habia en estas partes, mestizo del Rio de +la Plata; no le conocí, mas por su fama, y despues +tractaremos dél, cuando tractaremos de lo sucedido +en el tiempo que gobernó don Francisco de +Toledo. A los soldados pareció bien el consejo; dan +el caballo que pidió, armóse y armaron al caballo; +toma una lanza y un arcabuz pequeño, sale, dispara +su arcabuz y luego echa mano de la lanza y +rompe por medio de los Chiriguanas, y sin parar, +aunque con algunos flechazos peligrosos, en él y +en el caballo, da aviso á don Diego de Mendoza,<span class="pagenum"><a name="Page_244" id="Page_244">[Pg 244]</a></span> +que habia quedado donde dijimos. En el real hízose +el sentimiento debido. Parte con su ejército +luego, da en los Chiriguanas por una parte, los pocos +por otra; mató muchos, y á los que hubieron +á las manos metiéronlos en un buhio y pusiéronlos +fuego; castigo merecido por la maldad cometida, +porque el General era noblísimo y valentísimo. Sucedió +esta maldad y desgracia gobernando este +reino el licenciado Lope García de Castro; Su Majestad +le habia hecho merced de aquella gobernacion, +para sí, hijo y nieto; dejó dos hijos pequeños +y tres hijas. El gobierno encomendóse á don Diego +de Mendoza hasta que su sobrino el mayor tuviese +edad. Despues quitóselo don Francisco de Toledo, +siendo Visorrey destos reinos; proveyó en él á +Juan Pérez de Zurita, más para pelear que para +gobernar; despues tornóse á proveer en el mismo +don Diego, el cual muerto, como diremos, quedó +un poco de tiempo el gobierno en los alcaldes; despues +de lo cual, no sé si por Su Majestad ó por +qué Virrey, se proveyó á don Lorenzo de Figueroa, +un caballero muy noble y de muy buenas partes, y +no menos cristiano, el cual descubrió una provincia +de gente política como ésta del Perú, muy poblada +y que fácilmente se le dieron y aun le convidaron +con la paz, porque los librase de los Chiriguanas, +que los comian. Murió este caballero; +agora no sé quién la gobierna.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_245" id="Page_245">[Pg 245]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCV" id="CAPITULO_XCV">CAPITULO XCV</a><br /> +<span class="medium">PROSIGUE EL CAMINO DE MIZQUE Á LA CIUDAD +DE LA PLATA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo al valle de Mizque, y prosiguiendo el +camino, á diez leguas andadas llegamos al rio +Grande, que corre por un valle desaprovechadísimo, +si no es para víboras, tigres y osos; caluroso +y sombrio respeto de la mucha montaña de una +parte y otra, y los árboles infructíferos, silvestres, +los más espinosos. Aquí no habitan sino las creaturas +dichas, y no pocos mosquitos. Al tiempo de las +aguas, es el rio muy grande; no se puede vadear, +y al de la seca es necesario saber bien el vado. Por +el riesgo de los que se ahogaban y por ser camino +muy pasajero, el marqués de Cañete, de buena memoria, +el viejo, mandó se hiciese una puente, y +para ello se cortó mucha madera, juntóse mucha +piedra, hízose gran cantidad de cahices de cal, sogas, +maromas, acequia para desaguar el rio; todo +se perdió, por respecto de un religioso, no de mi +Orden, y así se quedó y se quedará por muchos +años. La puente no puede ser más que de un ojo, +y éste, segun lo afirmaba el artífice, habia de ser +de más de sesenta pasos. Luego se siguen otros valles +angostos, empero fértiles de maíz en las laderas, +y en los altos de trigo, donde jamás entraron +indios ni en ellos poblaron; era montaña cerrada, +llena de los animales que habemos dicho. Los es<span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[Pg 246]</a></span>pañoles, +acabadas las guerras civiles, como no tenian +en qué ocuparse, se metieron, desmontaron, +araron y cavaron, hicieron sus chácaras, donde de +Potosí les vienen á comprar las comidas; siémbrase +aquí el maíz con ceniza; en haciendo el hoyo para +echar los granos y echándose en él, luego otro indio +anda con una taleguilla de ceniza derramándola +á la redonda y dentro, por que las hormigas +no coman el grano; llegando á la ceniza no pasan +adelante, y nacido el maíz no llegan á la hoja. +Así en este valle como en otros tres que hay de aquí +á la ciudad de La Plata, las aguas son muy gruesas +y salobres, y en todas hay las plagas referidas, con +pedriscos á su tiempo; danse tambien en estos valles +algunas viñas y fructas de las nuestras. A una +parte dellos viven algunos indios llamados Moyos, +barbarísimos en extremo, y holgazanes, más bárbaros +que los de la laguna de Chucuito; éstos comen +cuantas sabandijas hay; culebras, sapos, perros, +aunque estén hediendo, y si pueden haber á +las manos los potranquillos, no los perdonan, y +como tengan un sapo para comer aquel dia, luego +se tienden de barriga en el suelo. No creo se ha +descubierto, ni hay en este Perú, gente más bárbara. +Críanse en estos valles cedros altísimos, gruesísimos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCVI" id="CAPITULO_XCVI">CAPITULO XCVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LA PLATA</span></h2> + +<p class="p2">La ciudad de La Plata fué uno de los ricos pueblos +del Perú, y los vecinos della fueron de los<span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[Pg 247]</a></span> +más aventajados de todo este reino; aquí fué vecino +el general Hinojosa, el general Diego Centeno, +el general Lorenzo de Aldana, D. Pedro de +Portugal, Gómez de Solís, el general Pablo de +Meneses, licenciado Polo y otros muchos capitanes +y valerosos varones, de todos los cuales ya no hay +memoria, si no es de cual ó cual; fueron todos á +una mano riquísimos por las minas que tomaron +en Potosí, las cuales entonces acudian á muchos +marcos por quintal; su poblacion es <i>en</i> unas lomas +llanas no mucho, pero como las requiere la tierra +donde llueve. Es cabeza de obispado y muy rico. +Agora cuatro años que estuve en ella, estaban los +diezmos solamente del districto de la ciudad y algunos +pueblos recien poblados de españoles hácia +las montañas de los Chiriguanas, en 76.000 pesos +ensayados, y el año pasado en 82.000 sin los diezmos +de la ciudad de La Paz y provincia de Chucuito; +los cuales todos juntos pasan de 100.000 pesos; +tiene el señor Obispo, de su cuarta de la mesa +episcopal, 25.000 pesos, sin lo que le viene de la +cuarta funeral, que yo seguro no le falta mucho +para 40.000 pesos, que no es mal bocado para un +pobre clérigo ó fraile. Agora 28 años no llegaba +la renta del obispo á 7.000 pesos, siéndolo nuestro +religioso el Rmo. fray Domingo de Sancto Tomás, +porque nunca tal cuarta pidió, ni las cosas se habian +subido tanto; despues vinieron clérigos á ser +obispos, deseados por los clérigos del obispado, los +cuales, cuando vino la nueva y poderes para tomar +la posesion por el Rmo. don Fernando Santillán, +haciendo grandes regocijos de noche á caballo y<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[Pg 248]</a></span> +con hachas y repiques de campanas, decian: capillas +fuera, capillas fuera; empero, sucedióles +como á las ranas; entablaron estos señores obispos +la cuarta episcopal, y agora lloran las capillas pasadas +y reniegan de sus deseos, y más viéndolos +cumplidos.</p> + +<p>Es cosa de admiracion ver lo presto que los prebendados +hinchen las cajas de plata. La iglesia +catedral es de bóveda y de una nave bien labrada; +es rica de ornamentos, y bien servida en lo que +toca á los oficios divinos, con mucha música. Sustenta +seis monasterios: uno nuestro, otro de San +Francisco, otro de San Augustin, otro de la Merced, +otro de Teatinos y uno de monjas subjectas á +los padres Augustinos; ninguno hay acabado; el +nuestro estuviera en muy buen puesto si se hiciera +en él una iglesia moderada, mas quisieron hacerla +de tres naves, mayor que la nuestra de Los Reyes, +y en hacer y deshacer han gastado priores poco discretos +muchos millares de plata.</p> + +<p>El monasterio de San Francisco es el que tiene +más edificado; la iglesia es cómoda, de una nave, +cubierta toda á dos aguas con madera de cedro. En +entrando en ella huele muy bien. Los padres augustinos +van edificando el convento; la iglesia dejan +para la postre. Los materiales para cal son bonísimos, +y la piedra para de mampuesto muy cerca +del pueblo. Reside aquí Audiencia Real, necesarísima +para los pleitos de Potosí, y más para la quietud +de la tierra. No tiene rio; tiene un manantial +á la parte del Sur, de donde se trujo una fuente á +la plaza, bien labrada, y para algunas casas se les +repartió agua. El temple es bueno, porque en todo<span class="pagenum"><a name="Page_249" id="Page_249">[Pg 249]</a></span> +el año no hace tanto frio que sea necesario llegarse +al brasero, de donde se vino á decir que esta ciudad +excedia á las demás deste reino en templo, temple, +fuente y puente, y cascos, etc. La puente se hizo +en un rio, legua y media de la ciudad, camino de +Potosí, muy bien labraba, de un solo ojo. Está +en altura de veinte grados; corren aquí casi todos +los vientos; el más cuotidiano es el Oriente; cuando +alcanza el Sur en junio y julio, á quien llamamos +Tomahavi, se cubre la tierra de una niebla, +pero dura pocos dias, cuando llega á ocho es lo +sumo, y entonces es desabrido.</p> + +<p>Temblores de tierra, por maravilla alcanzan en +esta ciudad; viviendo yo en nuestro convento, en +ella, pasó uno que en nuestra casa, y dende arriba, +no se sintió, y el convento de San Francisco, tres +cuadras más abajo, se sintió mucho; era hora de +misa mayor, y habia gente en la iglesia, y toda +salió huyendo unos en otros tropezando. El año +pasado de 602<a name="FNanchor_36" id="FNanchor_36" href="#Footnote_36" class="fnanchor">[36]</a> sucedió otro que hizo daño en +toda la ciudad, particularmente en el convento de +San Francisco derribó el campanario, abrióse el +coro y en la iglesia mayor hizo mucho más daño. +En la nuestra muy poco, y así en las casas que están +de la plaza para arriba, los temblores han hecho +poco; de la plaza para abajo se ha recebido mayor. +He dicho esta particularidad porque muy +de tarde en tarde suele suceder temblor alguno.</p> + +<p>Empero, es toda esta provincia tan combatida, +á la entrada de las aguas, y salida, de truenos, rayos +y pedriscos, que parece temblar los cielos. No + +<span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[Pg 250]</a></span> +sé si hay en el mundo provincia más combatida +destas cosas. Diré un dicho discreto del gobernador +Castro; visitando el Audiencia una noche (y +en las noches son las tempestades mayores) sucedió +una tormenta tal; el huésped de la casa donde +posaba, á la mañana vínole á ver, y díjole: Poco +habrá vuestra señoria dormido esta noche, por los +muchos truenos; respondió: ¿Truenos? Uno he +oido. El huésped dice: Bien ha dormido vuestra +señoria, pues sólo uno oyó; respondió el presidente: +No quiero decir eso, sino que toda esta noche +ha sido un trueno; y dijo discretísimamente, +porque comienza uno, y al tercio otro, y luego otro, +y así alcanzándose los unos á los otros no parece +sino todo un trueno.</p> + +<p>Los rayos son muy frecuentes que hacen daño, +y si no fuera por salir de mi intento dijera cosas +raras que han sucedido en el tiempo que viví en +ella. Llueve poco en toda esta provincia. Es grande +y poco poblada de indios. Comienzan las aguas +á mediado diciembre, y por abril han cesado. Si el +cielo fuera más lluvioso se pudiera comparar con +todas las provincias fértiles del mundo. En toda +ella no hay casi cosa de riego, si no es en cual ó +cual valle á la redonda de la ciudad; juncto á las +casas se siembra trigo, cebada, maíz.</p> + +<p>La comarca de la ciudad es buena y abundante +por los valles que tiene en contorno, donde se da +el maíz, y en los altos el trigo. Las chácaras son +de mucha tierra, y por ella se han enriquecido no +pocos. Conocí en esta ciudad, agora cuatro años, +un vecino que vendió una chácara suya con tres +ó cuatro piedras de molino en 52.000 reales de á<span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[Pg 251]</a></span> +ocho; para ser un chacarero rico no es necesario +más que el año sea un poco estéril, y que en su +chácara haya llovido. Pocas veces el agua es general; +son aguaceros con tanto ímpetu de vientos, +truenos, rayos y relámpagos, que es cosa temerosísima; +á los que suben de los llanos háceseles muy +pesado; veráse ahora, más en particular de noche, +el cielo sereno y muy claro y en un instante cubierto +de una escuridad que pone grima. Toda esta +provincia de los indios Charcas es abundantísima +de miel de abejas; no crian en colmenas como en +España, porque no las han recogido en ellas, ni +de eso se tiene cuidado; crian unas en la tierra, +debajo della, y por un agujero entran y salen á su +labor; ésta suele ser agria; otras crian en troncos +y huecos de árboles: ésta es mucho mejor; otras +hacen sus panales (acá llamámosles chiguanas) +colgándolos de una rama de un árbol, sobre la cual +los fraguan redondos y algunos tan grandes como +botijas peruleras: ésta es la mejor, más blanca y +para muchas cosas buena.</p> + +<p>A cuatro leguas de la ciudad, al Oriente, entramos +en el valle llamado Moxotoro, que quiere decir +barrio nuevo, angosto, mas tiene algunas anconadas +todas de riego con las acequias que del rio +sacan; á su tiempo es muy caluroso, y á su tiempo +frio. Aquí hay muy buenas chácaras y huertas +con todos los frutales nuestros, y muy buenas viñas, +adonde de Potosí, que son 22 leguas, vienen +los indios con los reales á comprar la fruta, desde +las cebollas y ajos hasta las camuesas y peras. Una +legua más adelante, en un valle llamado Chuquichuqui, +hay un ingenio bonísimo de azúcar y de<span class="pagenum"><a name="Page_252" id="Page_252">[Pg 252]</a></span>más +cosas, pero es una caldera de fuego de Babilonia.</p> + +<p>Todos estos valles desta provincia son abundantes +de las plagas arriba dichas: víboras, hitas, +chinches y otros animales ponzoñosos; pero proveyó +Dios de muchas yerbas medicinales y árboles, +más que en ninguna otra parte destos reinos.</p> + +<p>Pocas leguas desta ciudad se coge la contrayerba, +que dijimos ser una raíz negra que huele á +higuera. Otras raíces hay aprobadísimas para cámaras +de sangre. Lleva esta tierra mechoacán tan +bueno como el que se trae de México. Entre los +árboles hay tres muy conocidos y salubérrimos: el +uno llamado Tareo, que entre mil de los demás es +muy señalado; antes que eche las hojas produce +una flor como campanillas, morada, de la cual se +hace una conserva probada contra el mal francés. +El otro se llama Quinaquina; destila una goma +muy olorosa, remedio principal, sahumándose con +ella, contra toda tose, catarro y apretamiento de +pecho. He conocido personas, á lo menos un religioso +nuestro, que cortaba una rama y en la punta +colgaba un calabacillo, de suerte que la rama estuviese +enarcada; destilaba el bálsamo. Este árbol +llora unas pepitas grandes como habas y más largas, +llenas de goma, de las cuales se aprovechan +para mil enfermedades; tuve la memoria dellas, no +sé qué se me hizo; sahúmanse con ello contra la +tose, y para la jaqueca no hay remedio más eficaz; +tarda en destilar tiempo.</p> + +<p>Lo que en más abundancia se cría son molles, +aprobadísimos para muchas enfermedades frias; +todos estos árboles son como grandes encinas. Los<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[Pg 253]</a></span> +molles, dándole una cuchillada en la corteza, y sin +que se les dé, pero dada destilan una goma blanca +con un poquito de cárdeno, al gusto poco mordaz; +usan della para purgar flegmas; yo la he tomado; +pónenla en un paño limpio, mójanla en agua y exprímenla +como cuando se hace una almendrada, y +cuanto una escudilla, échanle un poco de azúcar, y +puesta al sereno, á la mañana se bebe, sin mas preparacion; +hace su efecto admirablemente; lleva +unas uvillas coloradas que son como las majuelas +de España, sino que son todas redondas, sin la coronilla +que tienen las majuelas; destas uvillas se +hace miel y chicha muy dulce y calidísima. Con +la corteza curten suelas y muy buenas. Hay entre +estos árboles macho y hembra: el macho es más +coposo y más grato á la vista; la hembra crece más +y las ramas más extendidas. La fructa del macho +jamás madura; quédase como la uva, en cierne; +la hembra la llega á sazonar. Pero de lo que más es +abundante esta provincia de toda suerte de minerales, +á cuya causa son las tempestades tan recias, +y si Potosí faltase, no faltarian otros cerros llenos +de plata.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCVII" id="CAPITULO_XCVII">CAPITULO XCVII</a><br /> +<span class="medium">DE OTRO CAMINO PARA LA CIUDAD DE LA PLATA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á Caracollo, de donde proseguimos el +camino para la ciudad de La Plata por los valles, +y tomándolo por el más seguido, de aquí una jornada +llegamos á la venta de las Sepulturas; llá<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[Pg 254]</a></span>mase +asi porque se pobló en un llano donde hay +cantidad dellas, y en todo el camino, particularmente +desde Siquisica; son sepulturas de indios, +donde en su infidelidad se enterraban en estos lugares +frios; la causa debia ser por que no se corrompiesen +los cuerpos; son altas de más de estado +y medio, todas, en general, angostas como una +vara, de cuatro paredes; unas portezuelas que todas +miran al Oriente junto al suelo; aquí se enterraban +los indios y sus mujeres; para los hijos +hacian otras pequeñas juncto á éstas. Ha sucedido +ir caminando por esta tierra llana el español y alcanzarle +un aguacero de los buenos, y meterse dentro +de una destas sepulturas, sin tener grima de +los cuerpos muertos; no la dan como los nuestros.</p> + +<p>Algunos indios sacan los cuerpos dellas y abrazaditos +marido é mujer los ponen en los caminos, +sola la osamenta, entera, sin despegarse de las coyunturas, +porque en estas sepulturas no come la +tierra los cuerpos, sino consúmese la carne; lo demás +queda entero; tampoco se crian gusanos; la +frialdad y sequedad de la tierra no da lugar á ello.</p> + +<p>Algunas sepulturas vemos más altas y labradas, +digo pintadas; éstas por ventura eran de los curacas. +Por estar puesta esta venta en un lugar donde +habia muchas, se quedó con el nombre de la venta +de las Sepulturas. Hácese aquí mucha y muy buena +pólvora, y aquí vive un oficial della que con +licencia de los Virreyes la hace. Siete leguas adelante +es la venta de En Medio, así llamada por ser +fundada en parte donde se toma á mano izquierda +el camino para la ciudad de La Plata y sobre mano<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[Pg 255]</a></span> +derecha para Potosí; dase en ella buen recaudo á +los pasajeros; los caballos á la sabana.</p> + +<p>Prosiguiendo para Potosí<a name="FNanchor_37" id="FNanchor_37" href="#Footnote_37" class="fnanchor">[37]</a>, porque no volvamos +más á ella, son cinco jornadas; todas son de +ventas, sin que en el camino haya cosa que sea +digna de memoria, más de que antes de llegar á +Potosí, como legua y media, no se ha de dar más +priesa á la cabalgadura de la que ella quisiere; fáltales +el aliento, y si se la dan se quedan muertas +en el camino.</p> + +<p>Tomando, pues, el camino sobre mano izquierda, +nueve leguas, si no son diez, dista de aquí el pueblo +llamado Chayanta, poblado en una llanada +bien fria, antes de llegar al cual, <i>hay</i> en medio del +camino un arroyo abajo, de mala agua, con muchos +manantiales de aguas calientes, pero una +fuente hay en una peña viva que cae sobre este +arroyo; la piedra terná en contorno como braza y +media; vase arrugando como un pan de azúcar, y +por la corona della sale un caño de agua como la +muñeca, y para caer en el arroyo hace su charco +muy formado; no pasa hombre por allí que no se +detenga un poco á mirarla y considerar la fuerza +del agua que rompiese aquella peña viva; estas +aguas calientes, si son de piedra azufre, dan salud +á los enfermos de la ijada y orina, como ya dijimos; +las del alumbre les hacen más daño.</p> + +<p>De aquí son dos jornadas al pueblo llamado Macha, +en distrito del cual hay una mina de plata, +que hasta agora no se ha descubierto, ni se espera +se descubrirá. Un religioso nuestro, á quien yo conocí + +<span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[Pg 256]</a></span> +en este reino siendo seglar, agora cuarenta +años, acaso dió con ella, y conociendo el metal +echó alguno en unas alforjas; llevólo á Potosí, fundiólo; +acudió mucha plata; luego conoció ser la +mina que tanta fama tiene, empero no lo dijo sino +á uno ó dos amigos, para ir á ella y registrarla; sucedióle +en este tiempo, antes que la fuese á descubrir, +hacer un viaje forzoso á Arequipa, donde se +metió fraile nuestro, y así se quedó; ya profeso y +viviendo en nuestro convento en Huánuco, y estando +á la sazon allí nuestro provincial el padre +fray Francisco de San Miguel, á quien se lo oí +decir muchas veces, llegaron dos hombres que venian +de Potosí en busca del religioso para que les +descubriese la mina y cerro; encuentran con el +provincial, dícenle por qué razon tomaron tanto +trabajo, viaje largo, y que si el religioso les descubre +el cerro y mina se obligarán á hacer un +convento entero en la ciudad que el provincial señalase. +Al provincial no le pareció mal el partido; +tractólo con el religioso, y con ser un hombre tosco +y no de mucho entendimiento, respondió al provincial +era verdadero sabia el cerro y mina, pero +que no convenia descubrirlo porque los indios de +Macha, en cuyo distrito estaba, y cuya era, la labraban +(por lo que él vió) para pagar sus tributos +y para sus necesidades; la cual si se descubria la +habian de quitar á los indios y quedarian privados +de su hacienda. La respuesta del religioso pareció +bien al provincial, y respondió á los dos compañeros +que no la descubriria aunque le hiciesen tres +conventos, y así se quedó hasta hoy. Desde este +pueblo son tres jornadas á la ciudad de La Plata, +<span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[Pg 257]</a></span> +de muy mal camino, como lo es todo el desta provincia.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCVIII" id="CAPITULO_XCVIII">CAPITULO XCVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑOLES EN VALLES CERCA DE +LOS CHIRIGUANAS</span></h2> + +<p class="p2">Saliendo de la ciudad de La Plata, entre el +Oriente y el Sur, puso Dios muchos valles muy +buenos y fértiles, donde los indios nunca habitaron, +ni entraron, llenos de montañas calientes, +fértiles de trigo y maíz, árboles nuestros y +otros mantenimientos, donde en chácaras viven +españoles; en los altos pastan sus ganados mayores +y menores; allí á sus casas les vienen de Potosí á +comprar los mantenimientos, con los costales llenos +de reales. De pocos años á esta parte, en dos +valles destos se han fundado dos pueblos, recogiéndose +los chacareros á ellos: uno en el valle llamado +Tomina, otro en el valle de la Lagunilla, fronteras +de Chiriguanas, con lo cual se les ha puesto freno +para que no hagan el daño que solian hacer antes +que se redujesen á pueblos, y aun agora tambien; +las casas de las chácaras todas eran fuertes, y de +noche los amos y los indios dormian debajo de +una puerta y llave, y algunas veces se velaban, +por miedo desta mala gente, que por la mayor +parte sus saltos son de noche, y por que se sepa qué +gente es ésta, en breve diré sus calidades.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_258" id="Page_258">[Pg 258]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCIX" id="CAPITULO_XCIX">CAPITULO XCIX</a><br /> +<span class="medium">DE LOS CHIRIGUANAS Y SUS CALIDADES</span></h2> + +<p class="p2">Los indios Chiriguanas viven muy cerca destos +valles, en unas montañas calurosas y ásperas por +donde apenas pueden andar caballos. No son naturales, +sino advenedizos; vinieron allí del rio de +la Plata; la lengua es la misma, sin se diferenciar +en cosa alguna. Son bien dispuestos, fornidos, los +pechos levantados, espaldudos y bien hechos, morenazos; +pélanse las cejas y pestañas; los ojos tienen +pequeños y vivos. No guardan un punto de ley +natural; son viciosos, tocados del vicio nefando, y +no perdonan á sus hermanas; es gente superbísima; +todas las naciones dicen ser sus esclavos. Comen +carne humana sin ningun asco; andan desnudos; +cuando mucho, cual ó cual tiene una camisetilla +hasta el ombligo; usan pañetes; son grandes +flecheros; sus armas son arco y flecha; el arco +tan grande como el mismo que lo tira, y porque la +cuerda no lastime la mano izquierda, en la muñeca +encajan un trocillo de madera, y allí da la cuerda. +Pelean muy á su salvo, porque si les parece el +enemigo les tiene ventaja, no acometen. Pocas veces +con nosotros pelean en campo raso, si no es á +más no poder, y si les parece han de perder un +chiriguano, no acometerán; son grandes hombres +de forjar una mentira, tardan mucho tiempo en +ella, y enséñanla á todos, de suerte que los niños<span class="pagenum"><a name="Page_259" id="Page_259">[Pg 259]</a></span> +la saben, y si se les pregunta no difieren de los mayores, +particularmente para engañarnos, como adelante +diremos. Si han de ir á la guerra es por órden +de las viejas, que les traen á la memoria los agravios +recibidos, y los afrentan con palabras llamándolos +cobades, borrachos, ociosos y flojos. Entre estas +viejas hay grandes hechiceras, y hállanse en +ellas las pitonisas que dice la Escritura, en cuyo +ombligo habla el demonio. El mayor de los pueblos +es de cinco casas; lo comun es de tres; mas son +muy largas, de más de 150 pasos, á dos aguas, con +estantes en el medio sobre que se arma la cumbrera, +y de estante á estante vive una parentela. +Con los indios que más enemiga han tenido son +con una provincia que cae á las espaldas destas +montañas, tierra llanísima, falta de agua, que se +llama los Llanos de Manso, ó la provincia de los +Chaneses; destos, que es gente desarmada, aunque +bien dispuesta, de mejores rostros y más bien inclinados +que los Chiriguanas, se han comido más +de 60.000, y no creo digo muchos, porque aquellos +llanos eran muy poblados; agora no hay indios +sino muy pocos, y como no tienen quien los defienda, +es la carneceria desta bestialísima gente. Son +tan subjectos á los Chiriguanas, que en viéndolos +no hay más que sentarse, sin resistencia alguna, +para que el chiriguana haga dél lo que quisiere; +tráenlos como ovejas en manadas; comen los que se +les antojan, de los demás se aprovechan para el +servicio de sus casas y sementeras. Cuando se quieren +comer alguno no hay más que decirle se vaya á +lavar al rio, lo cual hace sin replicar; viene desnudo; +mandan á sus hijos tomen los arcos y fle<span class="pagenum"><a name="Page_260" id="Page_260">[Pg 260]</a></span>chas, +y el pobre chanés en una plaza huyendo de +aquí para allí de las flechas, sin se atrever á salir +della, de los muchachos es flechado y muerto con +gran alegria de los que le miran; le hacen pedazos +y se lo comen, ó asado, ó cocido con maíz y mucho +ají. De los que ven valientes y de buenos cuerpos, +aprovéchanse para la guerra; hácenlos á sus bárbaras +costumbres y cuando han de pelear pónenlos +en la delantera, y si no pelean bien, fléchanlos por +las espaldas. Es gente traidora y que no guarda +palabra, porque como dijimos, no tiene un puncto +de ley natural, ni cosa de policia; es poca gente; +no llegan á 4.000 indios de guerra; la aspereza de +la tierra en que habitan les ha sustentado tanto +tiempo contra los españoles; en ella hay rios grandes, +poco temidos destos, por ser grandes nadadores. +Los rios llevan sábalos, armados, bagres y otros +peces los cuales pescan desta suerte: al verano +echan un pedazo del rio por otra parte; quedan los +peces en el brazo del rio desaguado; en agua hasta +la cinta, entran en ella con sus arcos y flechas, +allí los flechan, y el que se escapa de la flecha, +las mujeres van detrás con unas redes en que caen. +Son tambien astutísimos en cazar ó enlazar las víboras, +las de cascabel; éstas comen, y cuando un +chiriguana halla una dellas y la mata se la echa +en el hombro y se viene muy contento á su casa; +cómenlas desta suerte: córtanles la cabeza, con dos +ó tres dedos más, y otro tanto de la cola; luego la +desuellan y hecha trozos ponen encima de las brasas, +y así asada con ají la engullen; oí decir á dos +personas fidedignas que las habian visto asar, y +que olía la carne como si la hobieran lardado con<span class="pagenum"><a name="Page_261" id="Page_261">[Pg 261]</a></span> +muchos olores, porque al olor de una que asaban +sus yanaconas en su chácara, salieron de casa á +ver lo que era y hallaron los indios chiriguanas en +una gran candelada asando una para se la comer. +Toda la tierra que habitan es fértil de muchas víboras +de cascabel y de las pequeñas que habemos +dicho; hay otras culebras grandes de más de tres +varas; éstas no pican, pero en viendo al hombre +abalánzasele, cíñele por el cuerpo y luego con una +espina acutísima que tienen en la cola es cierta al +sieso por donde la meten, y desta suerte le mata, +y luego se lo come. Hállanse lagartos de sequera, +el cuerpo de una vara y más, sin la cola, que es +poco menos; éstos acometen á un muchacho y se lo +comen. En Tucumán vi uno destos, como diremos +cuando tractaremos de aquella tierra. Entre los árboles +tienen muchos cedros, pero hay otros que llevan +tanta garrapata, que arrimándose un hombre +á él caen á mia sobre tuya sobre el pobre, que le +cubren como si una saca dellas le hobieran derramado +por encima. Contra éstos más que bárbaros +hombres entró don Francisco de Toledo, Visorrey +del Perú; lo que le sucedió diremos cuando trataremos +de lo que le sucedió en el tiempo que gobernó +estos reinos.</p> + +<p>Con ser esta gente de la calidad referida y la tierra +asperísima, el capitan Andrés Manso, natural +de la Rioja, con sólo sesenta hombres los subjectó é +repartió; sirviéronle y á sus encomenderos como +sirven los indios destos reinos, y no trabajó mucho +en la conquista dellos, y menos en la de los Chaneses. +Agora 29 años, cuando subí la primera vez á +la provincia de Los Charcas, ya era muerto; no +creo habria siete años.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_262" id="Page_262">[Pg 262]</a></span></p> + +<p>Este capitan pobló un pueblo que confina con +las montañas de los Chiriguanas y con los llanos de +los Chaneses; el sitio, llamado por un nombre Condorillo +y por el otro el río de los Sauces. Los que +lo han visto, que son muchos, dicen no hay en lo +descubierto de las Indias temple más saludable; +el suelo fértil y alegre. Viviendo aquí con toda +paz, y no distando de la ciudad de La Plata ochenta +leguas á lo más largo, estos Chiriguanas le engañaron +con una ficcion, de las cuales, como habemos +dicho, son grandes hombres para fingirlas; +fingen, pues, y engañan al pobre capitan, que á +pocas leguas de allí habia un valle donde vivian +unos indios de extraña figura, muy ricos de oro +(entre los Chiriguanas, ni en toda aquella montaña, +ni oro ni plata se ha descubierto); que si +quiere, ellos le llevarán allá y se los conquistarán, +y de los españoles no es necesario más que la +mitad, y la otra mitad se queden en el pueblo. Creyóse +(que no debiera) dellos, y salió con treinta +soldados; los otros treinta con las pocas mujeres +dejó en el pueblo; llevó consigo parte de los Chiriguanas, +los cuales dejaron concertado con los +demás que para el servicio del pueblo se habian +quedado, que para tal dia tomasen las armas, y á +tal hora de noche; que ellos en el propio dia y hora +darian en Andrés Manso, y sus soldados, y desta +suerte los matarian á todos. Al dia, pues, ó por +mejor decir, á la hora de la noche señalada, los +unos dan en el pueblo, los otros en Andrés Manso; +matáronlos á todos sin dejar uno ni ninguno, y +desde entonces se han quedado señores como agora +lo son, y tan enemigos nuestros como antes, y del<span class="pagenum"><a name="Page_263" id="Page_263">[Pg 263]</a></span> +nombre cristiano; sólo se escapó un mestizo llamado +fulano de Almendras, á quien prendieron en +el pueblo, y un cacique destos Chiriguanas le quitó +que no le matasen, y puso en salvo, porque tenia +con él amistad: cosa nunca entre Chiriguanas +guardada. Vínose á la ciudad de La Plata, +donde á pocos años murió, estando yo presente, á +quien entonces confesé y ayudé lo mejor que supe +en aquel trance; escapóse otra mestiza que debia +estar amancebada con algun Chiriguana, porque se +quedó con ellos hasta hoy, como otra vez della diremos; +y esto en suma de los Chiriguanas y sus +costumbres; prosigamos agora nuestro viaje.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_C" id="CAPITULO_C">CAPITULO C</a><br /> +<span class="medium">DEL CERRO DE POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á nuestra provincia de Los Charcas, +cansado de tractar de la gente más que bárbara +Chiriguana, es esta provincia ancha y larga, empero +poco poblada y muy áspera, de malos caminos; +los indios son más bien dispuestos que los del +Collao, más fornidos, los rostros más llenos y en +sus vestidos más bien tractados, hablando en comun; +son conocidísimos por el vestido, y muy ricos +de plata y de ganados, aunque en ganados les +hacen ventaja los del Collao, y oro no les falta, +sino que no quieren descubrirlo; es fama en el distrito +de Chayanta haberlo, no de río, sino veta, +pero guárdanla para sí, y no hacen mal.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_264" id="Page_264">[Pg 264]</a></span></p> + +<p>El Visorrey don Francisco de Toledo, desde Potosí +envió con un yanacona que le prometió descubrir +esta mina á un religioso nuestro; fué y halló +una veta pobre, aunque trujo una piedra pasada +toda con clavos de oro; túvose por cosa que +no se podía seguir, y así se quedó. Tambien es +fama y comun que entre Potosí y Porco, que son +ocho leguas, hay minas de azogue, y no es difícil +de creer; empero el que la sabe no la quiere descubrir, +diciendo que si luego se la han de quitar, +se esté por todos; la cual si se descubriese, Su Majestad +aumentaria grandemente sus tributos, porque +como el azogue necesariamente bajase, no seria +necesario seguir veta, sino á tajo abierto labrar +en el cerro, y como fuesen las costas menos y +más los mineros, los quintos habian de subir; pero +esto es ya salir de nuestro intento; dejémoslo á los +Contadores.</p> + +<p><i>De</i> la ciudad de La Plata se ponen á Potosí 18 +leguas, divididas en tres jornadas, en las cuales +hay cinco ventas, y en la primera dos rios; el primero +llamado Cachimayo, que es decir rio de la +sal, por la sal que en algunas partes por donde corre +se hace, porque no es necesario otra cosa quel +agua echar en los lugares señalados, y dentro de +pocos dias se congela, y buena sal, con ser el agua +no muy gruesa, pero no es salobre ni salada. El +otro es rio Grande, y solamente al verano se vadea +y conviene saber tomar el vado, porque si no, +no parará el que lo quisiere vadear hasta los Chiriguanas. +Tiene sus puentes de piedra que mandó +hacer el famoso marqués de Cañete, de felice memoria, +el viejo; la primera del Achimayo; por des<span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[Pg 265]</a></span>cuido +de las justicias, con una avenida se la llevó +el rio; hase hecho legua y media más abajo otra, +que se ha tardado en hacella más que se tardó en +las dos, porque las dos en dos veranos se hicieron; +esta han pasado más de seis.</p> + +<p>Es Potosí de forma de un pan de azúcar; sólo á +la parte del Poniente se le desgaja una cordillera +de un cerro que no creo tiene una legua de largo, +y baja. Por la parte del pueblo tiene un cerrillo +pegado á sí, á quien llaman Guaina Potosí, como +si dijésemos el grande, el viejo Potosí, y á este +otro el mozo. Este cerro es conocidísimo entre mil +que hobiera; parece que la naturaleza se esmeró +en criarle como cosa de donde tanta riqueza habia +de salir; es como el centro de todas las Indias, +fin é paradero de los que á ellas venimos. Quien +no ha visto á Potosí no ha visto las Indias. Es la +riqueza del mundo, terror del Turco, freno de los +enemigos de la fe y del nombre de los españoles, +asombro de los herejes, silencio de las bárbaras +naciones. Todos estos epítetos le convienen. Con la +riqueza que ha salido de Potosí Italia, Francia, +Flandes y Alemaña son ricas, y hasta el Turco +tiene en su Tesoro barras de Potosí, y teme al señor +deste cerro, en cuyos reinos corre aquella moneda; +los enemigos del magno Filippo y de los +brazos españoles y de su cristiandad, en trayendo +á la memoria que es señor de Potosí, no se atreven +á moverse de sus casas; los herejes quedan +como despulsados, y cuando los potentados del +mundo se quieren conjurar contra la Majestad católica, +no aciertan á hablar. Es el más bien hecho +cerro que se ha visto en todas las Indias, y si di<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[Pg 266]</a></span>jésemos +en el mundo, no creo seria exageracion; +del pie hasta la cumbre y corona dél hay una legua +larga. Vese de más de veinte leguas, porque +desde un pueblo llamado Aravati, tres leguas de +la ciudad de La Plata, más adelante, se ve, y á la +parte del Sur, por el camino de los Chichas, de +muchas leguas le conocemos. Por todas partes, +Oriente y Poniente y Norte y Sur, es abundante de +vetas de plata; las ricas que se labran y siguen son +las que miran al Oriente; luego diremos sus nombres. +Jamás por los indios, antes que los españoles +entrasen en este reino y lo poseyesen, fué conocido +tener plata, ni jamás indio lo labró, ni <i>vivió</i> +en él; era despoblada la tierra á la redonda dél, y +el mismo cerro, por ser frigidísimo con estar en +veinte grados; ocho leguas dél se labraba el cerco +llamado Porco, como diremos concluido con Potosí. +Todo él de arriba abajo era una montaña espesa +de unos árboles que llamamos quinuas, torcidos, +sólo buenos para leña y carbon, en lo cual +puede competir con la encina; para enmaderar +nadie se aprovecha dél. Su descubrimiento fué +desta suerte, y si no me engaño lo descubrieron +unos yanaconas de fulano Zúñiga, hombre antiguo +en este reino, y si no fué tesorero de la +hacienda Real, á lo menos fué uno de los oficiales, +á quien conocí en Potosí, y me dijo lo que +referiré. Cuando los españoles entraron en este +reino, conquistado el Collao y esta provincia de +los Charcas, no la tenian por rica más que de +miel, por lo cual muchos rehusaron los repartimientos +y encomiendas en esta provincia, diciendo +que no querian tributos de miel. Verdad es que se<span class="pagenum"><a name="Page_267" id="Page_267">[Pg 267]</a></span> +labraba el cerro de Porco, de donde se sacaba plata +para el Inga antes de la venida de los nuestros. +Acobardábales el temple, en partes desabrido, y +el cielo como le tenemos pintado, áspero, con tantas +tormentas de truenos y rayos, y que Porco +á pocas brazas daba en agua. Con todo eso quedaron +algunos de los conquistadores antiguos, pero +los más fueron de los que llamaban pobladores, +venidos despues de llana la tierra. Porco se labraba, +y los vecinos de la ciudad de La Plata, que +deste cerro dista 25 leguas, iban y venian á sus +minas; tambien sus criados, así españoles como indios, +que llamamos yanaconas. El camino era tan +cursado como agora, en el cual encontraban ganado +silvestre, llamado guanacos y vicuñas; son de +la misma figura que el ganado doméstico, sino que +la color es bermeja de los guanacos y el hocico que +tira á negro. La vicuña es más cenceña, de la misma +color; el hocico tira un poco á blanco, y el pecho +y pescuezo por la parte de abajo blanco. Pues +como todo el camino desde la ciudad de La Plata +fuese despoblado hasta Porco, algunos indios y españoles +llevaban galgos para si saliese algun guanaco, +ó vicuña, cazarlo. Sucedió así que yendo ó +viniendo algunos indios yanaconas deste fulano de +Zúñiga y de otro compañero suyo, y pasando por +las faldas de Potosí (va por aquí el camino), salió +un guanaco; échanle los perros; el guanaco tira +el cerro arriba, y los perros; siguen los indios á +los perros y guanaco, el cual subiendo al cerro +arriba hizo fuerza con los pies en una veta en la +superficie de la tierra, y derrumbó un poco de metal. +Los yanaconas que le seguian, como quien co<span class="pagenum"><a name="Page_268" id="Page_268">[Pg 268]</a></span>nocia +el metal, viéndolo dejan de seguir el guanaco; +tomándolo é conociéndolo, en su lengua comienzan +á decir: caimí mamacolqui, caimí mamacolqui; +que quiere decir: esta piedra es de plata, ó +madre de plata. Recogen más piedras, llévanlas á +su amo, hacen el ensayo: acudió á muchos marcos +por quintal, á más de cincuenta; á la voz vino Zúñiga, +y vinieron los demás y registraron minas en +el cerro.</p> + +<p>Este fué el principio y orígen del descubrimiento +de Potosí, y es así verdad; desde entonces dejaron +de seguir las minas de Porco con aquella frecuencia +que antes. La principal veta que se descubrió +se llamó y llama la veta Rica; luego la del Estaño, +porque la plata es sobre estaño, y la de Mendieta, +y éstas son las que agora principalmente se +labran, de las cuales ha salido tanta cantidad de +plata que asombra al mundo. Si estas vetas desde +fuera las miran, parecen como sangraderas, ó quebradas +muy angostas, que vienen de arriba abajo. +Agora no hay más memoria de leña en él que en la +palma de la mano. Al principio los metales eran +muy ricos, porque las vetas lo eran, y acudian cuarenta +marcos y más por quintal; agora, como están +muy bajas, son mucho más pobres. El quintal que +acude á tres pesos ensayados, que es á tres cuartos +de marco, es muy rico, que son seis onzas; son todas +las minas de plata que en este reino se descubren +de cabeza, que es decir la riqueza tiénenla en +la superficie; como las tierras que se labran la fertilidad +es la superficie, y á esta causa los árboles no +echan las raíces sino á la haz de la tierra, y por +esto, conformándose las minas con los árboles, +mientras más fondas se labran, más pobres.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[Pg 269]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CI" id="CAPITULO_CI">CAPITULO CI</a><br /> +<span class="medium">DEL CERRO DE POTOSÍ<a name="FNanchor_38" id="FNanchor_38" href="#Footnote_38" class="fnanchor">[38]</a></span></h2> + +<p class="p2">A la fama de tanta plata, luego se comenzó á +despoblar, aunque no del todo, el asiento de Porco +y se pasó á Potosí, y poblaron los españoles desta +otra parte de un arroyo que pasa al pie del Guayna +Potosí; los indios, de la otra parte del arroyo, al +pie del cerro; mas como se fué multiplicando la +gente, tambien á la parte de los españoles se poblaron +no pocos indios, y entre ellos los Carangas +á las espaldas de los nuestros. El asiento, así del +pueblo de los españoles como de los indios, no es +llano, sino en una media ladera, como se requiere +en tierra que llueve; el un asiento y el otro lleno +de manantiales de agua que Dios nuestro Señor +proveyó allí para el beneficio que agora se hace de +los metales; si no, ya se hobiera despoblado la mayor +parte por falta della, y los manantiales y +fuentes, unos están sobre la faz de la tierra, otros +á un estado y á menos; el que á dos es muy fondo. +El agua en unas partes es mejor que otra, poca +para que se pueda beber; guísase con ella de +comer y lávase la ropa; no se halla casi cuadra que +no tenga muchos manantiales, ni casas sin pozos, +y en las calles en muchas dellas revienta el agua. + +<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[Pg 270]</a></span> +Cuando los metales acudian á mucho más que agora, +no los fundian los españoles, sino los indios +se los compraban y beneficiaban, y acudian con +el precio al criado del señor de la mina. Desta manera +el señor de la mina tenia su mayordomo que +della tenia cuidado, de hacer los indios ó yanaconas +barreteros labrasen, y sacasen el metal á la +boca de la mina, adonde cada sábado llegaba el +indio fundidor, mirábalo, concertábase por tantos +marcos y á otro sábado infaliblemente la traía la +plata concertada; estos indios llevaban el metal á +sus casas, y lo beneficiaban, y fundian, no con fuelles, +porque el metal deste cerro no las sufre; la +causa no se sabe; el metal cernido y lavado echábanlo +á boca de noche en unas hornazas que llaman +guairas, agujereadas, del tamaño de una vara, redondas, +y con el aire, que entonces es más vehemente, +fundian su metal; de cuando en cuando lo limpiaban +y añadian carbon, como vian era necesario, +y el indio fundidor para guarecerse del aire estábase +al reparo de una paredilla sobre que asentaba +su guaira, sufriendo el frio harto recio; derretido +el metal y limpio de la escoria, sacaba su tejo de +plata y veníase á su casa muy contento. Habia á la +sazon en el cerro que dijimos se desmiembra de Potosí, +y á la redonda del pueblo, más de 4.000 guairas, +que por la mayor parte cada noche ardian, y +verlas de fuera y aun dentro del pueblo no parecia +sino que el pueblo se abrasaba. La que menos destas +fundia salia con un marco de plata, que es riqueza +nunca oída. Los indios fundidores ganaban +plata, y los señores de las minas no perdian.</p> + +<p>El viento con que más cotidianamente fundian<span class="pagenum"><a name="Page_271" id="Page_271">[Pg 271]</a></span> +era con el Sur, que dijimos llamarse Tomahavi. +Proveyó Dios en aquel tiempo deste viento, que +casi no faltaba en todo el año, y cuando descansaba +algunos dias, luego se hacian procesiones por +viento, como por falta de aguas cuando se detienen. +Cesaron totalmente las guairas desde que se +comenzó el beneficio del azogue, que fué en el +segundo año del gobierno de don Francisco de +Toledo.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CII" id="CAPITULO_CII">CAPITULO CII</a><br /> +<span class="medium">LAS VUELTAS QUE HA DADO POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Agora treinta años ya casi Potosí estaba para +totalmente perder todo su crédito, si nuestro Señor +no proveyera de que se acertase á sacar plata +con azogue. Es así, que si en esta sazon llegara un +hombre con 200.000 pesos, comprara todas las minas +del cerro; las costas muchas, los metales pobres, +las minas muy hondas, no parecia se podía +sustentar. Empero luego el año adelante se descubre +el beneficio del azogue, y torna á revivir de +tal manera, que en estos treinta años es casi innumerable +la plata que dél ha salido, y pasó así: que +muchos años antes, más de diez, llegaron allí unos +extranjeros con azogue, y quisieron fundir por él; +hicieron las diligencias posibles, y no atinaron á +fundir, ó á incorporar, por lo cual las bolas del metal +incorporado dejaron con el azogue, desesperados +de salir con su intento, y en este tiempo el que +las tenia, como por cosa desechada, las tornó á mo<span class="pagenum"><a name="Page_272" id="Page_272">[Pg 272]</a></span>ler +y fundir, y sacó plata de donde los otros no atinaron +á sacar un grano, que parece prodigio. Despues +de hallado este beneficio, y usado muchos +años, como los metales fuesen bajando en ley, ya +los señores de las minas no se podian sustentar; +el ingenio del hombre, dando y tomando, vino un +beneficiador á mezclar escoria de los herreros molida +con el metal; fundiólo, salióle bien, donde infirió: +si la escoria es provechosa, mejor lo será el +hierro; da en deshacer el hierro, y con el agua del +hierro deshecho incorporó el metal: salióle con +más ley y sacó más plata. Pues para deshacer este +hierro ¿qué remedio? Eran necesarias muelas de +piedra como de barbero, más anchas que altas y +de grano más grueso; provee Dios junto á los mismos +ingenios tanta piedra désta, que algunos ingenios +no á media legua, otros á una, y el que más +lejos no la tiene á dos leguas; estas piedras andan +con el movimiento del ingenio grande, en el cual +debajo de la piedra ponen una artesa bien estanque, +con agua, de donde la muela coja agua dando +vuelta, y encima de la piedra se pone la plancha +del hierro, la cual se va gastando como se gasta +el cuchillo en la muela del barbero; de cuando en +cuando se requiere verla para que siempre esté encima +de la muela; <i>con</i> cada cajon de cincuenta +quintales de metal molido y encorporado con azogue +se mesclan diez libras de agua, y si á estos +cincuenta quintales echan menos, no sacan nada; +si más, pierden el agua más que echan, porque no +se saca más plata que si echasen las diez libras. +Lo necesario á cincuenta quintales es diez libras +de agua. En todos los ingenios tienen sus vasos de<span class="pagenum"><a name="Page_273" id="Page_273">[Pg 273]</a></span> +madera, en que al justo caben diez libras de agua; +con éstos las sacan de la artesa donde cae la agua +en que se deshace el hierro. Este beneficio es el +frecuentado y cierto; algunos han procurado descubrir +otros, más sáleles al revés, y si no al revés, +no hay quien los siga. En todo este tiempo me hallé +en la ciudad de La Plata, que es casi como vivir +en Potosí, porque lo malo ó bueno que sucede +en aquella villa, luego se publica en La Plata, por +la frecuencia de los que van y vienen.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CIII" id="CAPITULO_CIII">CAPITULO CIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA ABUNDANCIA DE QUE GOZA POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Goza Potosí (á lo menos gozaba) de las mejores +mercaderias, paños, sedas, lienzos, vinos y de las +demás, de todo lo descubierto de las Indias, porque +como en España se cargase lo mejor para la ciudad +de Los Reyes, de allí la flor se llevaba á Potosí.</p> + +<p>Agora no es así, porque como sea tierra de acarreto, +y las mercaderias, que sean buenas que sean +malas, se hayan de gastar, no se tiene tanta cuenta +como los años pasados. Es pueblo muy abundante +de mantenimientos, porque de Cochabamba, que +dista dél cincuenta leguas, le llevan el trigo, harinas, +tocinos, manteca, y de la ciudad de La Plata, +todas las fructas nuestras y mucho trigo é +maíz, y de la costa de más de cien leguas el pescado +casi salpreso, porque agora cuatro años se obligaron +tres ó cuatro de dar pescado salpreso en Po<span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[Pg 274]</a></span>tosí, +con condicion que otro que ellos no lo pudiese +meter, señalándoles la villa el precio, y salieron +con ello; tenian en paradas caballos con que lo llevaban; +si agora lo hacen, no lo sé. Finalmente, +todos los pueblos que se han poblado y se pueblan +de españoles en aquella provincia de los Charcas, +podemos decir que Potosí los puebla, porque con +la confianza de llevarle lo que tienen de labranza +y crianza, anima á los españoles á meterse en las +montañas de los Chiriguanas, y fundar pueblos en +valles calorosísimos, llenos de las plagas referidas, +y todo lo allana Potosí.</p> + +<p>El pueblo tiene sus plazas donde se venden las +cosas necesarias, en cada plaza la suya; la plaza +del maíz en grano, la de la harina, la de la leña, +la del carbon, la del alcacer y la del metal, y plaza +donde se vende el estiércol de los carneros de la +tierra, el cual me certificaron se compraba y se +vendia cada año en cantidad de 10.000 pesos y +más. Pues ¿qué diremos de la de la coca? La plaza +principal es muy bien proveida, donde casi todo el +año se hallan uvas, las demás fructas, camuesas, +manzanas, membrillos, duraznos, melones, naranjas +y limas, granadas á su tiempo en cantidad, y +hase introducido que no pierde el más estirado +nada de su opinion en entrar donde estas cosas se +venden, que es una calle larga en la misma plaza +junto á la iglesia mayor, hecha por los indios que +traen estas cosas, y escoger el propio lo que más +gusto le da y enviarlo á su casa; no se repara en +la plata. Pues en el mismo cerro hay sus plazas +con todas estas cosas, y vino y pan, hasta en la +misma coronilla del cerro, que llevan los indios, +donde lo venden así á indios como á españoles.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[Pg 275]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CIV" id="CAPITULO_CIV">CAPITULO CIV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS PERROQUIAS DE POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Si no me engaño, deben ser las perroquias de +Potosí de ocho á diez, las cuales dividió don Francisco +de Toledo, siendo Virrey, cada una con 500 +indios tributarios para servicio del pueblo, mejor +diré del cerro, que todos con hijos é mujeres llegan +á 30.000 indios, y ninguno hay, si quiere trabajar, +que no gane plata; hasta los niños de seis +á siete años, á mascar maíz para hacer levadura +para chicha, la ganan; multiplícanse aquí los niños +de los indios que es admiracion; de los españoles, +cual ó cual nace, y esos contrechos y luego +se mueren. Vanse las españolas á un valle caliente, +doce leguas de Potosí, á donde se quedan con sus +hijos tres y cuatro meses, hasta que ya el niño +tiene un poco de fuerza, aunque como el temple se +ha moderado un poco, ya comienzan á nacer y á +criar, mas son raros.</p> + +<p>La iglesia mayor es buena, de adobe y teja, y de +una nave, rica de ornamentos y de servicio de plata +para el altar, y de aquella suerte son las demás +iglesias de los monasterios de todas Ordenes, ricos +de ornamento y plata para el culto divino; +susténtanse en cada convento dominicos é franciscos, +augustinos, teatinos, de ocho á diez religiosos, +unas veces más, otras menos, porque es +temple desesperado, á lo menos, desde mayo <i>hasta</i><span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[Pg 276]</a></span> +agosto, y no todos pueden vivir en él, sino los que +son recios de complexion ó temperamento; en el +de la Merced es donde siempre hay menos.</p> + +<p>Tiene buenas carnes y buen agua si la traen de +una fuente que llaman de Castilla.</p> + +<p>Es pueblo de mucha contractacion, y una de las +mayores es la coca, que del Cuzco le viene cada +año al pie de 60.000 cestos, y si hay logreros en el +mundo, creo son los coqueros, porque segun el +tiempo á que fian, así acrecientan el precio, y puesto +que se les predique, es cantar á los sordos.</p> + +<p>Las Ordenes habian de tener aquí uno ó dos de +los más doctos dellas, por las muchas é malas contractaciones +que se hacen. En esto han ganado mucha +tierra con todas ellas los padres de la Compañía, +que han tenido y tienen varones doctos que +alumbren á los contractantes. Aquí se hacia una +contractacion que llamaban de los aseguros de los +metales, aprobada por el Audiencia y por dos teólogos, +uno augustino, otro teatino de la Compañía, +tres coronistas y juristas, que era usura clara, sino +que no se habia entendido bien; fué Nuestro Señor +servido que yendo yo á Chile, con su favor, contra +todo el torrente del pueblo y letrados, se declaró la +verdad della; costóme mucho trabajo; animóme +mucho á tomarlo el Rmo. del Paraguay, que á +la sazon allí estaba, fray Alonso Guerra, de nuestra +Orden, que la tenia por mala; finalmente, de +ocho años á esta parte no se ha tractado más della, +como si no se hobiere hecho; á Nuestro Señor +las gracias, de quien todo bien procede. Los +religiosos de mi Orden no la aprobaron, ni los +de San Francisco; uno de los juristas que la apro<span class="pagenum"><a name="Page_277" id="Page_277">[Pg 277]</a></span>bó, +convencido, dijo que ¡ojalá y cuando la firmé +tuviera manca ó quemada la mano!</p> + +<p>Perdíanse los hombres á remate; conocí quien +en ella habia perdido más de 100.000 pesos; otros +á 80.000, otros á menos, conforme á las veces que +la hacian, lo cual por ser largo de referir, y ser +más de escuelas que de relaciones breves, no se +tractará más dello. Solamente esto se ha dicho +para comprobar que es necesario tener los provinciales +en este pueblo hombres doctos, por las muchas +contractaciones usurarias que en él se tractan +y se inventan, con muy poco temor de Nuestro +Señor y menos de sus conciencias, por las cuales +debemos, conforme á nuestro estado, mirar y alumbrarlas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CV" id="CAPITULO_CV">CAPITULO CV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS COFRADIAS</span></h2> + +<p class="p2">Las cofradias de Potosí son muchas y muy bien +servidas, con mucha cera, y casi todas tienen sus +veinticuatros, los cuales en las fiestas señaladas +que cada una tiene se han de hallar, en vísperas y +misa mayor, con un cirio que les da la cofradia, +y aquel dia confiesan y comulgan. La del Sanctísimo +Sacramento es una de las bien servidas de +cera del mundo, y la del Rosario y Juramentos, +en nuestra casa, y así lo son las demás, porque son +ricas, y aunque la cera cuotidianamente vale á 150 +pesos el quintal, y dende arriba, no se disminuye +el servicio della.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_278" id="Page_278">[Pg 278]</a></span></p> + +<p>Es pueblo donde se hacen muchas y grandes limosnas; +yo me hallé una Cuaresma en él y me +certificaron algunos mayordomos que, tractando +entre sí lo que se habria juntado de limosna para +ellas, pasaban de cinco mil pesos en la Semana +Sancta. La procesion de la Soledad, fundada en +nuestra Señora de la Merced, se celebra con tanta +solemnidad que no llega la celebracion de Los +Reyes á ella, con ser solemnísima, pues la cera que +sale en la procesion el dia del Sanctísimo Sacramento +parece increible; los indios en sus cofradias +van imitando á los españoles: tienen sus veinticuatros +y gastan mucha cera.</p> + +<p>Cuando algun veinticuatro muere, los demás le +han de acompañar de todas cuantas cofradias fuere +veinticuatro; acaesce ser de tres ó cuatro, y todos +le acompañan con sus hachas ó cirios; suelen ser +más de ciento, que es cosa de ver, porque aunque +se llaman veinticuatros, el número no es sólo de +veinticuatro, sino de cincuenta y más; finalmente, +Potosí, podremos decir es España, Italia, Francia, +Flandes, Venecia, México, China, porque de todas +estas partes le viene lo mejor de sus mercaderias. +De las naciones extranjeras hay muchos hombres, +que si no los hobiera no perdiera nada el reino, y +quien no ha visto á Potosí no ha visto las Indias, +por más que haya visto, como habemos dicho.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_279" id="Page_279">[Pg 279]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CVI" id="CAPITULO_CVI">CAPITULO CVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA DESTEMPLANZA DE POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Con tener todo esto bueno, no deja de tener un +alguacil y contrario, como las demás ciudades y +provincias, porque al tiempo de las aguas, y en +particular á la entrada y salida del ivierno, son +muchas las tempestades de truenos, rayos, pedriscos +y nieves, desde Diciembre hasta Abril, y en el +verano el viento que decimos llamarse tomahavi, +por venir de un cerro alto así llamado, suele venir +con tanta furia, que en aquellos dias que corre no +hay sino cerrar puertas y ventanas y no salir á la +plaza.</p> + +<p>Este viento levanta (lo que no hacen los demás) +cuantas plumas, lana, cabellos, pajas y otras cosas +livianas que hay por las plazas y calles, y cubre +el pueblo de una niebla que parece se puede +palpar, y aquellos dias está frio, que no se puede +vivir sino tras los tizones. Oí decir allí á una señora +discreta, que cuando corrian estos tomahavis, +y salia de su casa á oir misa en los dias forzosos, +á la vuelta traía un fieltro dentro en el pecho, +por el polvo, lana y cabellos que le hacia tragar +Tomahavi, mal que le pesase; con todo esto, +la cobdicia de la plata y diligencia para adquirirla +y sacarle hace en estos dias trabajar y pasear +las calles á los hombres.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_280" id="Page_280">[Pg 280]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CVII" id="CAPITULO_CVII">CAPITULO CVII</a><br /> +<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE LOS CHICHAS Y LIPES</span></h2> + +<p class="p2">Desde este pueblo de Potosí, declinando un poco +al Oriente, se entra en la provincia de los Chichas, +á dos jornadas andadas, los cuales son indios bien +dispuestos, belicosos; su tierra, rica de oro y plata, +sino que no la quieren descubrir. Llega esta provincia +hasta el último pueblo dellos, y de la juridicion +del reino del Perú, llamado Talina, cincuenta +leguas buenas de Potosí, el camino no +malo, y los valles donde están los indios poblados, +de moderado temple, con abundancia de mantenimientos +y ganados, así de la tierra como de los +nuestros; á cuya mano derecha queda la provincia +de los Lipes, no de muchos indios, muy fria y destemplada, +donde no se da maíz; en lo demás de +poca fama, si no es por las piedras medicinales +que della se traen, que yo he visto y en todo el +reino se usan: la una de color azul, con la cual +se curan cualesquier llagas viejas con no poca mordacidad, +con la cual las castra y en breve sanan; +las otras son para la ijada aprobadas, unas de color +de aceite y otras (estas son las mejores) de color +de carne de membrillo; digo ser aprobadas, +porque yo comenzaba á ser enfermo della, y de cuatro +años á esta parte, gracias á Nuestro Señor, que +traigo dos conmigo cosidas en un jubon, una un +lado y otra á otro de la ijada, la una de la una co<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[Pg 281]</a></span>lor +y la otra de la otra, no he sentido cosa de pesadumbre; +la de color de carne de membrillo dicen +los lapidarios ser contra ijada, riñones y para +estancar flujo de sangre. No dejan fraguar piedra; +deshácenla, y deshecha se lanza por la orina; experiencia +cierta.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CVIII" id="CAPITULO_CVIII">CAPITULO CVIII</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE TARIJA</span></h2> + +<p class="p2">Quince leguas á la mano izquierda de Talina, +declinando más al Oriente, entramos en el gran +valle de Tarija (no le he visto, pero lo que dél dijere +sélo de hombres fidedignos que han vivido +en él), ancho y espacioso, abundante de todas comidas +nuestras y de la tierra, y de ganados de los +nuestros, donde se dan viñas y buen vino con las +demás fructas españolas; los años pasados, deben +ser más de 45, fué poblado de estancias de ganados +nuestros; la más principal era del capitan Juan +Ortiz de Zárate, que despues fué Adelantado del +Rio de la Plata, de quien habemos de tractar en +breve, donde tenia copia de ganado vacuno.</p> + +<p>Los indios Chiriguanas, creo en las guerras civiles +contra el tirano Francisco Hernandez, viendo +la poca gente de los nuestros, y sin armas, dieron +en ellos, mataron algunos, otros huyeron y se salvaron, +de los cuales conocí dos ó tres; los Chiriguanas +se apoderaron del valle, á lo menos quedaron +libres de los nuestros que en aquella frontera<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[Pg 282]</a></span> +vivian; dejóse allí el ganado vacuno, que en grande +abundancia se multiplicó, vuelto silvestre y +bravo, y como acá llamamos cimarron. Visitando +este reino el Visorrey don Francisco de Toledo, y +llegando á la ciudad de La Plata, sabida la calidad +del valle, y la importancia de ser poblado, +para el freno por aquella parte de los Chiriguanas, +que por allí hacian no poco daño á los Chichas, y +aun les pagaban tributo, nombró por corregidor é +para edificar allí un pueblo de españoles al capitan +Luis de Fuentes, con el cual fué alguna gente con +sus armas y caballos, y un religioso nuestro, llamado +fray Francisco Sedeño, predicador y fraile +esencial, por cura y vicario de los españoles, con +licencia del padre fray García de Toledo, que á la +sazon era provincial, y comision de la sede vacante, +porque clérigo ninguno quiso ir; llevaba +tambien órden de nuestro provincial para edificar +convento, lo cual hizo; llegaron sin dificultad, +aunque entonces era un poco peligroso el camino, +pero tuviéronla en la poblacion, por tener á los +Chiriguanas muy cerca que los molestaban, mas +fueron poca parte; hicieron sus casas fuertes en el +lugar más cómodo que hallaron, y en menos de +treinta años ha crecido tanto, que hay en él hombres +cuyas haciendas valen más de 30.000 pesos, +y si tuviera indios de servicio, hobiera crecido más.</p> + +<p>Fuéles de mucha ayuda el ganado, porque como +desamparado y sin dueño lo mataban y se sustentaban +dél, y agora no hay poco, pero más arredrado, +huyendo de las mechas de los arcabuces, que de +muy lejos las huelen. Primero se mandó por pregones +que los señores de aquel ganado lo sacasen<span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[Pg 283]</a></span> +dentro de tanto tiempo, so pena darlo por desamparado; +mas como no hobiese, ó no pareciese dueño, +y aunque pareciera y trujera el ejército del +Turco no lo pudiera sacar, declaróse ó dióse por +cimarron desamparado; agora no hay vecino que +no tenga, cual más, cual menos, manso y corralero, +no de aquello, sino de otro manso que han llevado, +y no les falta ovejuno y porcuno; de Potosí vienen +á comprarles lo que tienen, y si no, ellos lo llevan; +en el <i>valle</i> menor fundaron <i>otro pueblo</i>, de buenas +aguas y sábalos con otros géneros de peces; es +abundante de víboras y sabandijas ponzoñosas, +como los demás valles de los Charcas, empero ellas +huirán de los españoles ó se acabarán. Cae en tierras +de la provincia de los Chichas. El Inga, cuando +era señor desta tierra, tenia aquí guarnicion de +gente de guerra contra estos Chiriguanas, los cuales, +entrando los nuestros en este reino, la dejaron +y se volvieron á sus tierras.</p> + +<p>Hállanse en este valle á la ribera y barrancas del +rio sepulturas de gigantes, muchos huesos, cabezas +y muelas, que si no se ve, no se puede creer cuán +grandes eran; cómo se acabasen ignórase, porque +como estos indios no tengan escripturas, la memoria +de cosas raras y notables fácilmente se pierde.</p> + +<p>Certificóme este religioso nuestro haber visto una +cabeza en el cóncavo de la cual cabia una espada +mayor de la marca, desde la guarnicion á la punta, +que por lo menos era mayor que una adarga; y no +es dificultoso de creer, porque siendo yo estudiante +de Teología en nuestro convento de Los Reyes, el +gobernador Castro envió al padre prior fray Antonio +de Ervias, que nos la leía, y despues fué obispo<span class="pagenum"><a name="Page_284" id="Page_284">[Pg 284]</a></span> +de Cartagena, en el reino de Tierra Firme, que actualmente +estaba leyendo, una muela de un gigante +que le habian enviado desde la ciudad de +Córdoba del reino de Tucumán, de la cual diremos +en su lugar, y un artejo de un dedo, el de en medio +de los tres que en cada dedo tenemos, y acabada la +lection nos pusimos á ver qué tan grande seria la +cabeza donde habia de haber tantas muelas, tantos +colmillos y dientes, y la quijada cuán grande, y +la figuramos como una grande adarga, y á proporcion +con el artejo figuramos la mano, y parecia +cosa increible, con ser demostracion; oí decir más +á este nuestro religioso, que las muelas y dientes +estaban de tal manera duros, que se sacaba dellas +lumbre como de pedernal.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CIX" id="CAPITULO_CIX">CAPITULO CIX</a><br /> +<span class="medium">DE OTROS PUEBLOS EN FRONTERA Y LA TIERRA +ADENTRO DE LOS CHIRIGUANAS</span></h2> + +<p class="p2">Dos jornadas no largas deste valle de Tarija, sobre +mano izquierda, hay un valle que llaman San +Lucas, donde un hombre poderoso, llamado Jerónimo +Alanis, manco de la mano derecha, tenia +una gran hacienda de vacas y cria de mulas, con +gente bastante, yanaconas y un mestizo y mulato, +y casa fuerte para el beneficio della; pero como era +muy cerca de las montañas Chiriguanas, porque +no le hiciesen daño pagábanles tributos, cuchillos, +tijeras, algunas hachas para cortar árboles y al<span class="pagenum"><a name="Page_285" id="Page_285">[Pg 285]</a></span>guna +chaquira. El señor de la hacienda de cuando +en cuando iba á verla; sucedió (y no habia tres +años que Tarija se habia poblado) que yendo á +verla, de allí despachó un indio á nuestro religioso, +con quien tenia amistad, haciéndole saber estaba +allí, rogándole viniese á confesarle la gente; era +despues de Pascua de Resurrection: recibida la +carta, concertóse con el capitan Luis de Fuentes +y otros tres soldados ir con sus armas, arcabuces y +recado; quiso nuestro Señor que el dia que habian +de llegar vinieron más de cien Chiriguanas á pedir +su tributo á nuestro Alanis, y con tanta soberbia +entraron, que sin duda venian determinados +de hacerle mucho mal, matarle y á toda su gente; +el capitan, religioso y los demás, ni vieron á los +Chiriguanas ni dellos fueron vistos, por causa de +una niebla muy obscura que aquel dia cubria la +tierra; entran en casa de Alanis, hallan allí parte +desta bárbara nacion (los demás no habian llegado), +que ya comenzaban á querer disparar sus +flechas en el Alanis, que sólo tenia una cota puesta +y una espada en la mano izquierda, porque la +derecha la tenia cortada. Los nuestros que llegan, +si no fué el religioso, comienzan á desenvolverse +contra los Chiriguanas; en su ayuda acuden el +mestizo y mulato con sus arcabuces; despacharon +á los que hallaron dentro, y luego en sus caballos +salen á los que venian; mataron más de sesenta +gandulazos, los demás se escaparon y algunos heridos +é mal. Entre estos indios venian algunos +Chaneses, de los cuales dijimos que se aprovechan +estos como gente en la guerra, é ya los nuestros +descansando, y habida esta victoria, entra por las<span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[Pg 286]</a></span> +puertas un indio muy mal herido de un arcabuzazo, +y aun lanzada, diciendo era Chanés, y pidiendo, ó +diciendo: ¡cristiano, cristiano! que era decir lo +queria ser y le baptizasen; baptizóle nuestro religioso, +y luego se murió. Esto me escribió nuestro +religioso á la ciudad de La Plata, donde yo vivia +á la sazon. Pues para refrenar á estos enemigos comunes +del género humano, aquí se ha poblado otro +pueblo de españoles, al cual agora cuatro años, llegando +yo á la ciudad de La Plata, volvian mas de +cincuenta hombres que con un capitan habian salido +á descercar el pueblo, porque Los Chiriguanas, +le tenian cercado, y el capitan habia enviado á +pedir favor; sabido por los Chiriguanas, alzaron el +cerco y no los osaron á esperar. Otros dos pueblos, +á lo menos uno, he oido decir se ha poblado por +los nuestros en el gran rio de Pilaya, ya en la tierra +Chiriguana, á donde llegó y pasó el Visorrey +don Francisco de Toledo, y entonces (como diremos) +le llamaron el rio Incógnito. Estos indios andan +agora más soberbios que antes, porque los vandea +un perro mestizo nacido en el Rio de la Plata; +yo le conocí, gran oficial herrero, llamado fulano +Capillas, ladino como el demonio, y blanco, que +no parece mestizo, casado y con hijos en la ciudad +de La Plata; no sé por qué ocasion se fué ó le envió +el Audiencia, y esto fué lo más cierto, á tractar +con ellos no sé qué medios de paz, y él decia no le +enviasen, porque no le habian de dejar salir los +indios; fué y quedóse con ellos; este maldicto les +hace unos cascquillos de acero para las flechas, tan +bien templados que no tienen resistencia; antes +usaban de cañas como las nuestras, el ñudo tostado<span class="pagenum"><a name="Page_287" id="Page_287">[Pg 287]</a></span> +por puncta; lo demás servia de cuchilla; con las +cuales tan bien pasaban una cota como un nabo. +Contra estas armas Chiriguanas usan los nuestros +cotas y encima escaupiles sueltos en vanda, porque +en el algodon se entrape la flecha. Vive este mestizo +entre los Chiriguanas con ellos, con las mujeres +que quiere; anda casi desnudo, y por no ser +conocido cuando sale á hacer daño en los nuestros, +se embija como indio; dicen ha inviado á decir á +la Audiencia que de buena gana dejaria aquella +vida, porque es cristiano, si le perdonasen; pero +que teme, si se reduce, le han de castigar por los +daños que ha hecho; pero como desta gente alguna +sabe á la pega, en ella se queda.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CX" id="CAPITULO_CX">CAPITULO CX</a><br /> +<span class="medium">DEL CERRO LLAMADO PORCO</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á nuestro Potosí, porque siendo el +centro de las Indias habemos de tractar ó traerle +á la memoria muchas veces, como del centro salen +muchas líneas á la circunferencia, así de Potosí +hay y salen muchos caminos y entran en él de diferentes +partes; digo, pues, que volviendo al de +aquí, salimos para el puerto de Arica, cien leguas +tiradas; á las siete ó ocho llegamos al cerro de Porco, +de quien habemos tractado un poco, al pie del +cual tienen su asiento los pocos españoles que allí +viven, y pobres respecto de los de Potosí; no he +llegado á este asiento, pero he pasado media legua<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[Pg 288]</a></span> +dél, y quien vive en Potosí puede decir vive en +Porco, así por la poca distancia de camino, como +porque todo lo que pasa en Porco se sabe luego en +Potosí, y al contrario. Es cerro más alto quel de +Potosí, metido entre otros cerros y no tan bien hecho. +Es más destemplado, y más rico si no diera en +agua, y el metal más fino; he visto alguno que certificaron +á don Francisco de Toledo. Visorrey destos +reinos, acudia á ochenta marcos por quintal; este +metal es poco, y luego se descubre agua, y tanta +que es imposible desaguarla. En la misma cumbre +del cerro certifican haber fuentes de agua, lo cual +en Potosí no se ha hallado. Tiene otra cosa, que no +son vetas seguidas de donde se saca la plata, sino +pozos, y como se dé en uno, hace á su amo presto +rico. Síguese algunas veces la labor con esperanzas +al parecer certísimas, mas al mejor tiempo atraviésase +un peñisco, ó una fuente de agua, y veis +aquí las esperanzas perdidas. Si estos dos contrarios +no tuviera, ó la del agua, que es la mayor, +mucho más rica era que Potosí, y el metal más +suave de quebrar, y una de las excelencias que +puso Dios nuestro señor en Potosí es no haber dado +en agua. Toda la puso al pie del cerro de una parte +y otra del arroyo que divide á los indios de los españoles.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXI" id="CAPITULO_CXI">CAPITULO CXI</a><br /> +<span class="medium">DEL CAMINO DE PORCO Á ARICA</span></h2> + +<p class="p2">Media legua de Porco, sobre mano derecha, pasa +el camino Real de Potosí á Arica, que son cien le<span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[Pg 289]</a></span>guas +tiradas (como dijimos) llanas, muy frias y +de algunos arenales no muy pesados para caballos, +empero para carneros de la tierra, cuando van cargados, +sonlo mucho, y para las recuas de mulas, +por lo cual las recuas de carneros que llevan el +azogue á Potosí desde Arica, y las mercaderias, los +que llamamos balumen, vino, hierro, jabon, etc., +á las nueve del dia han de tener su jornada hecha, +que es de tres leguas, comenzando á caminar á las +tres, antes que amanesca, y aun antes, porque en +toda la Sierra, con ser en partes inhabitable por el +mucho frio, y lo más deste camino lo es, desde las +nueve del dia hasta las cuatro de la tarde son los +calores del sol muy crecidos, tanto y más abrasan +que en los Llanos y valles calientes; es muy trabajoso +este camino por la destemplanza del frio, y no +haber en tres ó cuatro jornadas tambos donde albergarse, +sino unos paredones mal puestos; é ya +que comenzamos á abajar para Arica lo es mucho, +porque veinte leguas que hay desde donde se comienza +á bajar por una quebrada abajo, llamada +de Contreras, en quince leguas no hay gota de +agua; aquí es donde los carneros de la tierra, de +carga, corren riesgo y se quedan muchos muertos, +y en echándose el carnero en esta quebrada, no hay +sino descargarle y dejarle; allí se muere de hambre +y sed; si comieran arena, y no bebieran en +ocho dias, muy gordos salieran; ver en toda esta +quebrada tanta osamenta de carneros es lástima, +por lo que pierden los señores de los carneros (y +este es el mejor camino) por lo cual llevan para las +cargas la mitad más de los necesarios; subidos á +la sierra, no tienen ese riesgo, porque ni pastos<span class="pagenum"><a name="Page_290" id="Page_290">[Pg 290]</a></span> +ni agua les falta, y en llegando el carnero á la +jornada suya, no le harán pasar adelante cuantos +aran y cavan. Las recuas de mulas en medio +dia y una noche concluyen con estas quince leguas. +El subir á la Sierra á los unos y á los otros es +más dificultoso, y Potosí lo allana. A tres ó cuatro +jornadas de Potosí se toma el camino para las minas +que llaman de las Salinas, que ha pocos años +se descubrieron; mas como no hacen ruido, no hay +que tractar dellas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXII" id="CAPITULO_CXII">CAPITULO CXII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CALIDAD Y COSTUMBRES DE LOS INDIOS +DESTOS REINOS</span></h2> + +<p class="p2">Habiendo tractado con la brevedad que prometimos +de las ciudades, caminos y otras cosas +particulares tocantes á los españoles, ya es tiempo +tractemos de las condiciones destos indios. Lo primero +que tienen, y es el fundamento de las malas +ó buenas costumbres morales, es un ánimo el más +vil y bajo que se ha visto ni hallado en nacion alguna; +parece realmente son de su naturaleza para +servir; á los negros esclavos reconocen superioridad; +llámanlos señores, con saber son comprados y +vendidos, y lo que les mandan obedecen muy mejor +que lo mandado por nosotros. Es gente cobarde, +si la hay en el mundo, de donde les viene lo que á +todos los cobardes, son cruelísimos cuando ven la +suya ó son vencedores. No quieren ser tractados<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[Pg 291]</a></span> +sino con rigor y aspereza, porque en tractando +bien á un indio, aunque se haya criado en casa +desde niño como hijo, dicen que de puro miedo lo +hacemos, y por eso no nos atrevemos á castigarlos.</p> + +<p>En tractándolos mal sirven con gran diligencia. +Cuando tienen necesidad de nosotros, en cualquiera +que se vean, ó de enfermedad, ó de hambre, ó de +otras semejantes, con grandes humildades y subjectiones +piden nuestro favor; pero si estamos en +ella y con palabras mansas y amorosas les pedimos +nos socorran, hacen burla de nosotros mofando y +escarneciendo, y aunque sea su amo, que le haya +criado, si se ve en peligro de muerte, en rio, caida +de caballo, ó en otro peligro, se pone á mirarlo sin +socorrerlo, pudiendo, y se rie de buena gana; la +gente más ingrata que hay en lo descubierto, al +bien que se le ha hecho ó hace; por lo cual sólo por +amor de Dios les hacemos bien, que dellos esperar +gratitud es en vano. La nacion más sin honra que +se ha visto; no la conoce ni sabe qué cosa es, pues +es más mentirosa que se puede imaginar; de donde +les viene no temer levantar falsos testimonios, que +los levantan gravísimos, y como no se les castiga +por ellos, quédanse en su mala costumbre; que +unos indios á otros los levanten, no es tanto el +daño, ni pierden honra (como dicen), ni casamiento; +mas levántanlos á los religiosos, á clérigos, +á españoles, tan sin asco, como si en ellos no +fuese nada, y cuando se averigua la falsedad, los +que los habian de castigar dicen son indios, y +mientras no se averigua padece el pobre fraile ó +clérigo. Pero lo que más me admira es que todos +cuantos vivimos en estas partes, conociendo la fa<span class="pagenum"><a name="Page_292" id="Page_292">[Pg 292]</a></span>cilidad +destos en mentir y levantar falsos testimonios, +dígannos mal deste ó de aquél, le creemos; +esta falta es nuestra, y en los gobernadores nuestros +la hay, porque confesando que es así, cuando +vamos á volver delante dellos por la fama y honra +del clérigo ó religioso, dice el Virrey: conozco su +facilidad en mentir; pero ya que dicen tantas cosas, +en algo deben<a name="FNanchor_39" id="FNanchor_39" href="#Footnote_39" class="fnanchor">[39]</a> decir verdad; algo hay; +háseme respondido así á mí propio por un Virrey +destos reinos, haciéndole demostracion de muchos +y graves testimonios falsos que á un religioso nuestro +habian levantado. Jurar falso no lo tienen en +más de cuanto se les da una taza de vino, ó un mate +de chicha, y cuando los reprehendemos, ¿cómo juraste +en falso? la excusa es, y responden: díjome +un amigo, ó mi vecino, ó mi curaca (que es lo +más comun) que lo hiciese, sin más sentimiento; +pues volver la fama, ni desdecirse, no se hable +en eso.</p> + +<p>Para mentir y en un instante forjar la mentira, +los más fáciles son que hay hombres en el mundo, +grandes y pequeños, mayores y menores; es cosa +admirable cuán en el pico de la lengua tienen las +mentiras. No parece sino que muchos dias han estudiado +y imaginado: esto me han de preguntar y +esta mentira tengo de responder, y tan sin vergüenza, +como si dijesen mucha verdad; ellos no +han de tractar verdad, y nosotros no les habemos +de mentir, y ojalá en algunos acá nacidos de los +nuestros no se hallase este vicio. No es afrenta entre +ellos decirle mientes, ni ellos decir á otro lo + +<span class="pagenum"><a name="Page_293" id="Page_293">[Pg 293]</a></span> +mismo. Alábanse mucho que mintieron al padre +que los doctrina, ó engañaron, y lo propio es que +mintieron al español con quien tractan, y hacen +gran plato désto, y como no tienen color en el rostro, +por lo cual, demudándose, conoscamos si mienten +ó engañan, mienten tan disimuladamente, que +parece es todo verdad lo que afirman, y con unos +ademanes ó afectos que nos hacen creerlo; tambien +se alaban si dejaron algun español (habiéndole pagado +su trabajo) en medio de un despoblado ó en +medio de la nieve, sin camino; hay muchas partes +donde no se puede caminar sin guia, y en estos +caminos dejan al pobre caminante á la luna de +Paita; borrachos, es nunca acabar tractar desto.</p> + +<p>Si han de comenzar viaje, aunque sea de pocas +leguas, primero se han de emborrachar; si vuelven, +lo primero es emborracharse; dicen que se +emborrachan porque si se muriesen en el camino, +ó donde van, ya se morirán habiéndose emborrachado, +y cuando vuelven se emborrachan porque +no se murieron y volvieron con salud á sus tierras, +ó casas; así me lo han dicho; borrachos, tractan +muy mal á sus mujeres, y son deshonestos con sus +hermanas y aun madres, y cuando están borrachos +entonces hablan nuestra lengua, y se preguntan, +¿cuándo los cristianos nos habemos de volver á +nuestra patria? y ¿por qué no nos echan de la tierra? +pues son más que nosotros, y ¿cuándo se ha +de acabar el Ave María? que es decir cuándo no +les habemos de compeler á venir á la doctrina. Porque +en la semana dos dias juntamos al pueblo para +enseñársela y predicarles, á lo cual vienen por +fuerza los más; finalmente, su Dios es su vientre y +la chicha, y no hay más mundo.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_294" id="Page_294">[Pg 294]</a></span></p> + +<p>No tienen veneracion alguna á sus padres, ni +madres, agüelos, ni agüelas; finalmente, les dan +de palos y bofetones; yo he castigado á alguno por +esto, delante de todo el pueblo, y les he hecho les +besen los pies. Pues ayudarlos en sus necesidades, +ni por imaginación; si son dos hermanos, y el uno +es casado y el otro no, muriendo el casado, el otro +se revuelve con la mujer de su hermano luego; he +visto muchos destos castigados por la justicia, pero +no sé si con el rigor debido. Este vicio más se halla +en los curacas y indios principales que en el +comun. Ojalá y el dia de hoy no tengan sus idolatrias, +como antes, y porque no han justiciado las +justicias á los curacas, ojalá no se estén con ellas. +Luego entra una piedad dañosa (¡oh! son nuevos +en la fe) y desto tenemos los religiosos mucha +culpa, y cuando aquesto no tengan, ojalá no tengan +sus hechiceros ocultos, á quien consultan como +en el tiempo de la infidelidad de sus padres. No +tienen vergüenza de hacer á sus mujeres alcahuetas, +las cuales, como son pusilánimes, temiendo +el castigo, se las traen; todos duermen casi juntos, +porque las casas de los indios no tienen algun +apartamiento; hácenlas de obra de veinte pies en +largo, y de ancho diez ó poco más; otras son redondas, +donde viven con la mayor porqueria del +mundo; jamás las barren; todos viven juntos, padres, +madres, gallinas, cuchinillos, perros y gatos +y ratos; por maravilla hay quien duerma si no en el +suelo, sobre un poco de paja de juncia. Su asiento +es perpétuamente en el suelo, y luego escarban la +tierra con las uñas; solos los curacas principales +usan de una como banquilla de zapatero, de una<span class="pagenum"><a name="Page_295" id="Page_295">[Pg 295]</a></span> +pieza, que llaman duo, no tan alta ni con mucho. +A los hijos, sin policia alguna los crian; no es +gente que los castiga, es gran pecado entre ellos +castigarlos ó reñirlos<a name="FNanchor_40" id="FNanchor_40" href="#Footnote_40" class="fnanchor">[40]</a>; con cuanto quieren se +salen; jamás les lavan los rostros, manos ni pies, +y así traen las manos y brazos con dos dedos de suciedad; +las uñas nunca se las cortan, sírvenles +como de cuchillos; amicísimos de perros, acaece +caminando llevar el perrillo á cuestas, y el hijo de +cuatro á cinco años por su pie. No guardan los +padres ni madres á las hijas, ni les buscan maridos; +ellas se los busquen y se concierten con ellos. +Entre los indios la virginidad no es virtud, ni la +estiman en lo que es justo: que en su infidelidad +no la tuviesen por tal, no hay por qué nos admiremos, +pero ya predicados y avisados +<a name="FNanchor_41" id="FNanchor_41" href="#Footnote_41" class="fnanchor">[41]</a> es gran +ceguera; no nos creen. La hija del más estirado se +va y se viene como quiere, por lo cual por maravilla +se casa alguna mujer doncella; dicen los varones +no debe ser para servir, pues así persevera. +Si se han de casar, primero se amanceban seis y +más meses que se casen; dicen que esto hacen para +conocer la condicion el uno al otro, y deste error +no los podemos sacar; una cosa tienen buena las +mujeres: aunque antes de casarse hayan corrido +ceca y meca, despues de casadas pocas son las que +adulteran; las que han tractado antes con españoles +faltan mucho en esto. Algunos varones hay que +no se quieren casar con mujeres mozas, diciendo +no saben servir; cásanse con viejas, porque les hacen + +<span class="pagenum"><a name="Page_296" id="Page_296">[Pg 296]</a></span> +la chicha y los vestidos. Son ladrones para con +nosotros; para con los indios no tanto, y los más +ladinos, mayores y atrevidos. Pues si les mandamos +restituir, ni por sueños; si alguna cosa se hallan, +dicen que Dios se la da; no hay buscar al +dueño, sino cual ó cual; los indios de los Llanos, +que llamamos Yungas, sobre todas estas desventuras +tienen otra mayor: son dados mucho al vicio +sodomítico, y las mujeres estando preñadas fácilmente +lo usan. Entre los serranos, raros se dan á +este vicio, por lo cual á los indios Yungas los ha +castigado Nuestro Señor, que ya no hay casi en +los valles sino muy pocos, como habemos dicho. +Son levísimos de corazón, inconstantísimos; cualquiera +cosita los admira; los mayores pleitistas del +mundo, por lo cual la Sierra deciende á Los Reyes, +á los Virreyes, donde ó mueren ó enferman, +por ser la tierra contra su salud y embutirse en +vino. En lo que toca á la doctrina, cómo aprovecharon +en ella no quiero tractar, porque no se +puede decir sino con palabras muy sentidas, y éstas +me faltan.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXIII" id="CAPITULO_CXIII">CAPITULO CXIII</a><br /> +<span class="medium">CÓMO LOS GOBERNABA EL INGA</span></h2> + +<p class="p2">Conoscida, pues, la calidad de los indios por el +Inga, y su ánimo peor que servil, los gobernaba +con leyes rigurosísimas, porque las penas eran +muerte, y no sólo al delincuente, más á toda su pa<span class="pagenum"><a name="Page_297" id="Page_297">[Pg 297]</a></span>rentela +llevaba por el mismo rigor. El que hurtaba, +por muy leve que fuese el hurto, pena de +muerte; la misma se ejecutaba en el que levantaba +del suelo alguna cosa que á otro se le hobiese caído: +allí la habia de dejar, fuese de mucho precio +ó de ninguno, por lo cual, el dueño que la perdió, +allí la habia de hallar; por esto no se hallaba ladron +entonces, y casi era necesario este rigor, porque +las casas de los indios no tienen puertas, ni cerraduras, +ni el dia de hoy, si no es cual ó cual usa +de puerta, más de un haz de leña delgada, ó unas +cañas ó palos atados unos con otros; ya tienen necesidad +de puertas y cerraduras. Ningun indio habia +de entrar en chácara de otro, ni le habia de coger +una hoja de maíz, so la misma pena. A los soldados +tenia con tanta disciplina, que el mayor ó +el menor no habian de hacer agravio, ni tocar en +un grano de maíz ajeno, so la misma pena, y por +eso les tenia depósitos de todo género de sus comidas, +de vestidos y armas, no como los nuestros soldados, +que en escribiéndose en la matrícula, en poniéndose +debajo de bandera, le parece que todos +los vicios le son lícitos y como naturales.</p> + +<p>Mentir no se usaba ni por imaginación; verdad +se habia de decir, burlando ó de veras; agravio no +se hacia á nadie, so pena de la vida, y si un indio +á otro agraviaba, el que recibia el agravio íbase +al gobernador ó capitan del Inga, contábale el +caso; luego inviaba á llamar al que habia agraviado, +y lo primero que le decia era tractase verdad, +porque una oreja le tenia guardada para oirle; no +era necesario más; luego confesaba de plano, y era +castigado; lo mismo guardaba el Inga en las resi<span class="pagenum"><a name="Page_298" id="Page_298">[Pg 298]</a></span>dencias +que tomaba á sus gobernadores ó capitanes; +enviaba un chasqui, que es un correo, á esta +ó aquella provincia; juntaba los indios, decíales +cómo el gran señor le enviaba para saber si su señor +ó capitan habia hecho algun agravio, que el +agraviado viniese y se lo dijese. Con los agravios +oidos, partia para el Inga, y referíaselos; el Inga +despachaba otro á llamar á su gobernador ó capitan; +venido y pareciendo en su presencia, decíale: +este agravio he oido con esta oreja derecha, que +has hecho; la izquierda te he guardado para oir tu +disculpa, di la verdad. Si agravió, era castigado +con quitarle la vida; si no, al que mintió daba la +pena del talion; finalmente, no habia pena sino de +muerte. Con este temor y leyes rigurosísimas no +habia quien se atreviese á mentir, ni se á emborrachar, +sin licencia del gobernador, ni llegar á mujer +ajena, ni cometer otros vicios que agora son +muy usados. Conocíales ser amigos de ociosidad, +y por esto de dia y de noche habian de trabajar; +no habia palmo de tierra en todo este Perú, que +pudiese ser labrado, que no se labrase para las comidas; +por esto andaban sus ejércitos muy hartos +y abundantes, y sus reinos bien gobernados; digo +á su modo, porque tanta crueldad en cosas livianas, +y que los parientes inocentes pagasen por los +delincuentes, ni se puede alabar ni excusar. Acuérdome +de haber oido decir á algunos antiguos, que +cuando Atabalipa, el último señor destos reinos, +se vió preso en poder del marqués don Francisco +Pizarro, le dijo. El mejor reino tienes del mundo, +pero cada tercer año, si te han de servir bien estos +indios, has de matar la tercera parte dellos; el con<span class="pagenum"><a name="Page_299" id="Page_299">[Pg 299]</a></span>sejo +no lo alabamos, porque es cruelísimo, el cual +ni se aceptó ni se ha de aceptar, sino comprobamos +el ánimo servil destos, que si no es por miedo, no +se aplican á cosa de virtud; para malicias, vivísimos +son.</p> + +<p>Fuera de lo que en otras partes habemos tractado +de caminos y puentes, el Inga y sus gobernadores +tenian tanto cuidado acerca de los caminos, +que siempre habian de estar limpios y aderezados; +y tan anchos que casi dos carretas á la par sin estorbarse +la una á la otra podrian caminar. Los +pueblos comarcanos á los caminos tenian cuidado +de aderezarlos si se derrumbaban, y lo mismo era +de las puentes, entre las cuales, fuera de las creznejas, +hay en rios grandes, donde no se pueden hacer +puentes, una manera de pasarlos jamás inventada +si no es en este reino del Perú, y facilísima de +pasar y segura, y es que de la una hilera á la otra +del rio, de barranca á barranca, tienen echada +una maroma tan gruesa como el brazo, muy estirada, +de paja que acá llamamos hicho, que es mucho +más blanda que esparto, y en ella ponen una +como taravilla con una soga recia de lana, pendiente +para abajo, con la cual atan al que ha de +pasar y va sentado en ella; en la misma taravilla +tienen dos sogas delgadas y recias como las que se +ponen en las cortinas ó en los velos de los retablos, +que tiramos de una y recogemos la cortina, y tirando +de la otra la extendemos; así de la otra parte +del rio tiene una de las sogas que está en la taravilla, +tiran della y en dos palabras ponen de la +otra parte al pasajero, y cuando los indios conocen +que el que pasa es chapeton, ó nuevo en la tierra,<span class="pagenum"><a name="Page_300" id="Page_300">[Pg 300]</a></span> +y le ven con temor antes que le aten, cuando le +tienen en medio del rio cesan de halar ó tirar la +soga, y el pobre chapeton piensa que allí se ha de +quedar ó ha de caer en el rio, y con palabras halagüeñas +y humildes les ruega le acaben de pasar; +puesto de la otra banda se rie de su poco ánimo; +confieso de mí que la primera vez que pasé el rio +de Jauja por esta oroya, que así se llama, que temia, +aunque por no dar muestras de flaqueza mostraba +ánimo y mandé á un ordenante que venia +conmigo, entre otros, que pasase, y como vi que +tan presto y seguramente estaba de la otra parte, +luego me puse y en menos espacio de cuatro ó cinco +credos pasé mi rio. Por aquí y desta manera se +pasan las cajas, almofrejes y mercaderias; págaseles +á los indios su trabajo, y cada uno se va con +Dios; yo creo que para los que no han visto esta +oroya, ni manera de pasar, le parecerá son ficciones +peruleras; hacérseles ha increible que un rio +caudaloso se pase de la suerte dicha, y menos creible +les será decir que un indio solo pasa por esta +maroma, él mismo tirando la soga; lo uno y lo +otro he visto y experimentado. Demás desto los +tambos, que son como ventas en los caminos, eran +muy bien proveidos de lo necesario para los caminantes, +gobernando el Inga, sin interés ninguno, +y desto tenian cuidado los indios comarcanos. +Despues que los españoles entraron en el reino, +mandó el gobernador Vaca de Castro, que vino +á pacificar la rebelion de don Diego de Almagro +y á gobernarlo, que los caminos, tambos, puentes +y recaudo para ello estuviesen á cargo de los mismos +indios, como antes estaba, y esto yo lo conocí<span class="pagenum"><a name="Page_301" id="Page_301">[Pg 301]</a></span> +y alcancé por muchos años, sin que á los indios se +les pagase nada por su trabajo ni por la comida +que nos daban. Despues el marqués de Cañete, de +buena memoria, mandó quel trabajo y comida que +diesen los indios se les pagase por arancel que los +corregidores de las ciudades pusiesen, y así se hacia +infaliblemente, y los indios vendían sus gallinas, +pollos, carneros, perdices, leña y yerba, y +todo se les pagaba; agora los corregidores de los +partidos venden todas estas cosas, y el vino y lo +demás, pan, y maíz, y tocinos, y ponen los aranceles +subidos de punto, como cosa propia, y se aprovechan +para sus granjerias de buena parte de los +indios que están repartidos para el servicio de los +tambos ó ventas, y cuando los indios tenian á su +cargo los tambos, les era no poco provecho y ayuda +para pagar sus tributos. Yo vi apuñearse algunos +indios, y puse en paz, sobre cuál habia de llevar +las cargas de un pasajero, no á sus cuestas, +sino en sus carneros de la tierra, que los cargan +como los asnillos en España; despues que los corregidores +de los partidos se ocupan en sus granjerias, +con no poco daño, de que tambien soy testigo +de vista y he predicado contra ello delante de Virreyes +y Audiencias, y en particular les he avisado +de sus costumbres; no por eso se remedia mucho, y +los indios del servicio del tambo, más trabajados.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_302" id="Page_302">[Pg 302]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXIV" id="CAPITULO_CXIV">CAPITULO CXIV</a><br /> +<span class="medium">CÓMO SE HAN DE GOBERNAR EN ALGUNAS COSAS</span></h2> + +<p class="p2">Teniendo, pues, consideracion á la calidad desta +gente, parece en ley de buena razon que no deben +ser gobernados en muchas cosas como los españoles, +y en particular en los pleitos, en los cuales, +por ser tan amigos dellos, gastan sus pobres haciendas +y pierden las vidas, si no fuesen de tal +calidad (como en cacicazgos, en sucesion de grandes +haciendas y otros semejantes) que requieren +sus plazos y traslados y lo demás que el Derecho +permite y justísimamente tiene establecido; porque +los más de los pleitos son de una chacarilla +que no es de media hanega de sembradura, y de +otras cosas de poco momento; por lo cual, si el corregidor, +aunque las aplique al que tiene justicia, +el otro fácilmente apela para el Audiencia, principalmente +los subjectos á la de Los Reyes, donde +van con sus apellaciones, y lo primero que hacen +es atestarse de vino, y lo más es nuevo; andan por +el sol, son derreglados, mueren como chinches; y +si no, vayan á las matrículas de los hospitales de +los indios, y veran tractamos verdad, y cuando +vuelven con salud á sus tierras, en el camino enferman, +y en llegando mueren. Un vecino de la +ciudad de La Plata, en tiempos antiguos, llamado +Diego de Pantoja, conquistador del descubrimiento +de Chile (oíselo al mismo), siendo alcalde en<span class="pagenum"><a name="Page_303" id="Page_303">[Pg 303]</a></span> +aquella ciudad, tenia este modo para averiguar los +pleitos destos miserables, y era: en viniendo los indios +contrarios, poníalos en un aposento, cerrábalos +con llave y decíales: no habeis de salir de +aqui hasta que me llameis; aquí estaré y vosotros +convenios en quién tiene justicia; ellos se concertaban, +y llamando á la puerta y abriéndoles el alcalde, +le decian: señor, éste tracta verdad y pide +justicia; yo no la tengo; esto oido, tornábalos nuestro +alcalde á encerrar y decíales: otra ved os conformad +y veamos con que salís; ellos llamaban á +la puerta conformes totalmente, y diciéndole lo +mismo, adjudicaba la hacienda sobre que se traía +pleito, y ponia perpétuo silencio al mentiroso, reprehendido +ó levemente castigado; desta suerte se +averiguaban los pleitos en breve. Esto era antes +de fundada la Audiencia en aquella ciudad, lo cual +me decia condoliéndose de ver á los pobres indios +gastar sus haciendas, con no correr allí riesgo de +la salud, por ser el temple como el de sus tierras. +Conocí allí un Oidor que se malquistó grandemente +con los secretarios y procuradores (y á fée que le +costó no poca inquietud) porque pretendió con los +demás sus compañeros que los pleitos de los indios +se averiguasen á su modo, y como esto era +quitar los derechos á los secretarios, levantáronse +contra él y no salió con su intencion. Lo que vamos +tractando las mismas Audiencias lo han hecho, +porque ya ha sucedido un curaca hallar en adulterio +á su mujer, y matar al adúltero y á ella, y +le condenaron á muerte y justiciaron, porque aunque +era curaca no tiene tanta honra como el español, +al cual en semejante caso no le justician, sino<span class="pagenum"><a name="Page_304" id="Page_304">[Pg 304]</a></span> +le dan por libre, como vemos muchas veces; pues +si en esto, ¿por qué no será lo mismo en otras +cosas?</p> + +<p>El otro vicio en que es necesario poner remedio, +así en los Llanos como en la Sierra y en los Llanos +(y que verná tarde), es en las borracheras. Estas +han consumido los indios de los valles, de los Llanos, +y consumirán los pocos que han quedado, y +los de la Sierra no menos se acabarán. Hacen los +unos y los otros una chicha ó bebida, llamada sora, +de maíz talludo; echan al maíz en unas ollas grandes +en remojo, y cuando comienza á entallecer sácanlo, +pónenlo al sol, y despues hacen su bebida. +Es calidísima la bebida que deste maíz hacen en +extremo, y muy fuerte; abrásales las entrañas, é +para que más presto les emborrache, si tienen vino, +mézclanlo con ella, añaden fuego á fuego, y mueren +muchos. Esta chicha y el vino ha consumido +los indios de los Llanos, en particular los de la ciudad +de Los Reyes para arriba, y aun para abajo; +testigo ocular es el valle de Chincha, donde tractando +dél dijimos sustentaba 30.000 indios tributarios; +el dia de hoy no tiene seiscientos. El de Ica +va siguiendo los pasos de su vecino, y el de la +Nasca los de ambos, y viendo las justicias el menoscabo +de los indios no lo han querido remediar +con castigarlo; este castigo es del gobierno de los +Visorreyes, por lo cual Su Majestad ha perdido +sus vasallos y tributos, y la tierra sus habitadores, +sólo por gobernarlos como á nosotros; no digo se +gobiernen con la crueldad del Inga, ¿qué cristiano, +y menos qué religioso ha de decir tal? sino con +castigo que temieran emborracharse, y se enmen<span class="pagenum"><a name="Page_305" id="Page_305">[Pg 305]</a></span>daran; +bien sé que don Francisco de Toledo, en +sus Ordenanzas, pone castigo para los borrachos; +faltan los ejecutores. El daño es evidente, porque +si donde habia 30.000 indios tributarios no hay +seiscientos, en tan breve tiempo, ¿por qué no se +habia de poner ley rigurosa contra este vicio? Bien +sé que en Flandes y Alemaña, y en otros reinos, se +emborrachan, y en nuestra España dicen se multiplican; +pero no se mueren por las borracheras +á manadas como éstos, ni la tierra se despuebla. Si +Flandes y Alemaña, por las borracheras, se despoblara, +porque los borrachos se morian, el señor de +aquellos reinos ¿no estaba obligado, so graves penas, +prohibir y castigar las borracheras? ¿Quién +dubda? Pues ¿por qué acá no se habia de hacer +lo mismo? Acuérdome que en la ciudad de La +Plata, tractando esto con un Oidor de Su Majestad, +me dijo: Mire, padre, no hay ley que al borracho +castigue por solo borracho, si no es darle +por infame. Es verdad, pero cuando un reino ó +provincia se despuebla por las borracheras, ¿por +qué no se añidirán penas, para que se enmiende +tan mal vicio de donde tantos proceden? Pues la +tierra sin habitadores y el reino sin vasallos, ¿qué +vale? Aquel rey y reino es más tenido que más poderoso +es en vasallos, y la riqueza destos reinos, +en que los naturales se conserven y augmenten +consiste. De los demás vicios no quiero tractar, +porque no es de mi intento; baste decir las calidades +desta servil gente, para que conforme á ellas se +les den las leyes que les convienen.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_306" id="Page_306">[Pg 306]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXV" id="CAPITULO_CXV">CAPITULO CXV</a><br /> +<span class="medium">EL AZOGUE CONSUME MUCHOS INDIOS</span></h2> + +<p class="p2">El asiento de las minas de azogue do Guancavilca +ha consumido y consume muchos indios tributarios; +si no se me cree, véanse los repartimientos +más cercanos de los Angareyes, y pregúntenselo +á este valle de Jauja; la cansa es labrar las minas +por socavon, porque como no tenga respiradero el +humo del metal, al que los quiebra lo azoga, asentándoseles +en el pecho, y como no curan al pobre +indio azogado, viene, cumplida su mita, á su tierra, +donde ni tienen quien le cure ni remedio; el +azogue hásele asentado y arraigado en el pecho; +con grandes dolores del cuerpo muere, y ninguno +viene así enfermo que dentro de pocos meses no +muera; unos viven más que otros, pero cual ó cual +llega á un año. Cuando se labraban (que fué al +principio) sin socavon, ningun indio enfermaba, +iban y venian los indios contentos; agora, como +mueren tantos, dificultosamente quieren ir allá. +Escrebimos y avisamos á los que lo pueden remediar; +empero no se nos responde, y desto no más, +porque, tractando de Guancavilca, no sé si dijimos +más de lo que se querria oir.</p> + +<p>Lo que he tractado de las calidades y condiciones +de los indios es verdad, y es lo comun; si alguno +se hallare sin ellas, será cisne negro; por lo +cual lo que dejamos escripto no puede padecer calumnia.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_307" id="Page_307">[Pg 307]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXVI" id="CAPITULO_CXVI">CAPITULO CXVI</a><br /> +<span class="medium">CÓMO SE CRIAN LOS HIJOS DE LOS ESPAÑOLES QUE +NACEN EN ESTE REINO</span></h2> + +<p class="p2">Habiendo dicho la razon por qué los naturales se +consumen, estamos obligados á decir si los hijos de +los nuestros se multiplican, y cómo se crian; multiplicarse +los hijos de los españoles no es necesario +probarlo, porque las escuelas de los muchachos +en todos los pueblos son bastantes testigos. Pero +críanse ó críanlos sus padres muy mal, con demasiado +regalo, y no ha nacido el muchacho, cuando +ya le tienen hechos los griguiescos, monteras, etc., +y lo llevan á la iglesia, cuando lo van á baptizar, +en fuentes de plata grandes; un abuso jamás oido, +digno de ser prohibido. Nacido el pobre muchacho, +lo entregan á una india ó negra, borracha, +que le crie, sucia, mentirosa, con las demás buenas +inclinaciones que habemos dicho, y críase, ya +grandecillo, con indiezuelos, ¿cuál ha de salir este +muchacho? sacará las inclinaciones que mamó en +la leche, y hará lo que hace aquel con quien pace, +como cada dia lo experimentamos<a name="FNanchor_42" id="FNanchor_42" href="#Footnote_42" class="fnanchor">[42]</a>. El que +mama leche mentirosa, mentiroso; el que borracha, +borracho; el que ladrona, ladron, etc., y si de +Cayo Calígula vemos haber salido cruelísimo, porque + +<span class="pagenum"><a name="Page_308" id="Page_308">[Pg 308]</a></span> +que su ama, cuando le criaba, untaba los pezones +de la teta con sangre humana, ¿qué diremos en +estas partes? Tito, hijo de Vespaciano, se crió enfermo +porque su ama era enfermiza. Pues ya que +así los crian las amas negras, é indias, despues de +cinco años para adelante, ¿críanlos con el rigor +que es justo para que lo malo que mamaron en la +leche pierdan? No por cierto; con todas sus ruines +inclinaciones los dejan salir, por lo cual, viendo +el descuido de los padres en criar sus hijos he dicho +á alguno: Señor, ¿por qué no crias á vuestros +hijos con el rigor y disciplina que os criaron vuestros +padres? ¿es mejor que vos? Pero en esto pueden +tanto las madres, que no consienten castiguen +á los hijos. Acuérdome que en los sermones que +el Illmo. de Los Reyes, fray Jerónimo de Loaisa, +predicaba, cuotidianamente reprehendia á los vecinos +de Lima la mala crianza de sus hijos, el regalo +con que los criaban, y amas que les daban, +los vestidos é compañias, ¿para qué buscan á los +hijos de los príncipes y reyes, los médicos, amas +de buenas costumbres y buena leche? Luego algo +va en esto, y porque no quiero cansar al prudente +lector, le ruego lea el segundo libro del <i>Teatro del +mundo</i>, donde verá los inconvenientes irremediables +que de las malas costumbres de las amas han +subcedido, y ganado los niños, y cuánta ventaja +en este particular hacen los animales á los hombres, +porque no consienten otros que ellos crien sus +hijos. Pues aunque me den con una higa en los +ojos de las que dicen hay en Roma, si los que gobiernan +este nuevo mundo mandasen, y con mucho +rigor y pena, y la ejecutasen en los maridos, que +<span class="pagenum"><a name="Page_309" id="Page_309">[Pg 309]</a></span> +á ningun mero español críase negra ni india, otras +costumbres esperaríamos; y desto no mas, no se +conjure todo el reino contra nos. De las costumbres +de los nacidos de españoles é indias (que llamamos +mestizos) ó por otro nombre montañeses, no hay +para qué gastar tiempo en ello.</p> + +<p class="p6 center"> +FIN DEL LIBRO PRIMERO</p> + +<div class="footnotes"><h2>NOTAS:</h2> +<div class="footnote"> + +<p><a name="Footnote_1" id="Footnote_1" href="#FNanchor_1"> +<span class="label">[1]</span></a> +Lizárraga dice que nació en Medellín (I p. 121)</p> + +<p><a name="Footnote_2" id="Footnote_2" href="#FNanchor_2"><span class="label">[2]</span></a> + +Dada la índole de esta obra, omitimos en este volumen la nota +biográfica sobre el autor, que hemos dado en los anteriores. Lo que +de Lizárraga se sabe, y que lo debemos casi exclusivamente á Fr. Juan +Meléndez en sus <i>Tesoros verdaderos de las Indias</i>, va incluido en esta +«Noticia preliminar». Falta asimismo el retrato del autor, por no haber +encontrado iconografía de Lizárraga, no conociéndose ni siquiera tradición +sobre algun retrato suyo.</p> + +<p><a name="Footnote_3" id="Footnote_3" href="#FNanchor_3"><span class="label">[3]</span></a> +Es bien sabido que éstos finalizaron trágicamente +sus gobiernos.</p> + +<p><a name="Footnote_4" id="Footnote_4" href="#FNanchor_4"><span class="label">[4]</span></a> +Sobre estos y otros detalles de la muy fragmentaria biografía de +Lizárraga, puede verse la <i>Literatura colonial de Chile</i>, por D. J. Toribio +Medina, y los cronistas eclesiásticos en que él se apoya: Menéndez, +Errázuriz, etc. Especialmente el P. Menéndez, parece haber servido de +fuente principal á Medina.</p> + +<p><a name="Footnote_5" id="Footnote_5" href="#FNanchor_5"><span class="label">[5]</span></a> +Esta ciudad de Esteco, es la del mismo nombre que poco más +tarde fué destruída por un cataclismo, y sobre la cual los cronistas +eclesiásticos de la colonia han tejido una leyenda muy impregnada de +reminiscencias bíblicas.</p> + +<p><a name="Footnote_6" id="Footnote_6" href="#FNanchor_6"><span class="label">[6]</span></a> +De acuerdo con la tendencia popular que abrevia los títulos bibliográficos +por su palabra más significativa, hemos puesto simplemente +<i>Descripción</i> en la carátula de este volumen, por ser muy extenso su +título auténtico y porque no hacemos con ello sino anticiparnos al +pueblo, que lo abreviaría en este caso, como lo ha hecho con <i>Bases</i>, <i>Facundo</i>, +<i>Hamlet</i>, <i>Quijote</i>, etc. Nos hemos atrevido á llamarle <i>Descripción +Colonial</i>, para definir su carácter, y nos hemos creído con derecho á +hacerlo, porque toda variante de ese género va advertida en el texto ó +en las «Noticias preliminares» de nuestra <span class="smcap">Biblioteca</span>, y porque no sabemos +cuál fué el título auténtico de esta obra, no editada en vida del +autor, ni impresa sobre sus originales. Alude á esta obra don Toribio +Medina en su ya citada <i>Historia</i>, pero no sabemos si se atiene sólo á +las citas fragmentarias del cronista Meléndez, ó á cierto manuscrito +atribuído á Lizárraga con el nombre de <i>Descripción y población de las +Indias</i> ó <i>Descripción y población de los reynos del Perú</i>. De ese manuscrito, +existente en la Biblioteca Nacional de Madrid, copió los pasajes +interesantes para Chile, el señor Barros Arana. El todo era un infolio +de 308 páginas. Una nota dice: «Concuerda este escrito con el libro original +de donde se sacó el año 1735, que está archivado en la librería de +San Lázaro en la ciudad de Zaragoza». Serrano y Sans, en su edición +de 1909, se habria valido de la copia de Madrid, ó del original de Zaragoza. +Los fragmentos que copia ó alude Medina (tomados á Meléndez ó á +Barros Arana) coinciden algunos con la edición de Sans; otros concuerdan +en el fondo y no en la forma. Tal cosa pudiera provenir de las variantes +explicables en estos antiguos códices manuscritos, á menos de +aceptar que Lizárraga escribiera dos obras de asunto análogo. Pero mi +impresión es que la obra inédita aludida por Medina, es la misma que +yo comento sobre el texto de este volumen. La presente edición (hecha +literalmente sobre la española de 1909) es la primera que se publica en +volumen especialmente destinado á esta obra y la primera que aparece +en América.</p> + +<p><a name="Footnote_7" id="Footnote_7" href="#FNanchor_7"><span class="label">[7]</span></a> +Garay fué á La Plata, enviado por los españoles del Paraguay, +para arreglar con la hija de Ortiz de Zárate la sucesion del gobierno, vacante +por la muerte de su padre en 1578.</p> + +<p><a name="Footnote_8" id="Footnote_8" href="#FNanchor_8"><span class="label">[8]</span></a> +El texto de Serrano y Sans dice <i>Francisco de Trejo</i>, pero es, evidentemente, +un error de copia. Alusiones á cosas de actualidad entonces, +como este obispo Trejo y Sanabria ó el gobierno de López de +Velasco, me han servido tambien para inferir la fecha en que este libro +pudo ser redactado.</p> + +<p><a name="Footnote_9" id="Footnote_9" href="#FNanchor_9"><span class="label">[9]</span></a> +Chongos, lugar del Perú, cerca de la villa de Oropesa, ó Guancavélica, +y cerca de Jauja.</p> + +<p><a name="Footnote_10" id="Footnote_10" href="#FNanchor_10"><span class="label">[10]</span></a> +De esta última época de su vida, no habla la <i>Descripción</i>. Por eso +y por lo avanzado de su edad (murió de 70 años) creo que no escribió +su libro en el Paraguay. En el capítulo LXII de la segunda parte del +valle de Jujuy, «donde habia siete años que aquel mismo gobernador +Juan Ramírez de Valasco pobló un pueblo de españoles para la paz de +Ornaguaca». Jujuy se fundó en 1593 (véase mi <i>Archivo Capitular de +Jujuy</i>, t. I). Tomando la última fecha, más los siete años á que se refiere +Lizárraga, quiere decir que esta segunda parte fué escrita hacia 1600 +más ó menos. Es sabido que hasta 1603 Fray Reginaldo no volvió á Chile, +como obispo de la Imperial. Este dato corrobora mi conjetura sobre +los lugares y las fechas en que pudo ser escrita la <i>Descripción</i>, y destruye +de plano la afirmación de que hubiera podido escribirla en Chile.</p> + +<p><a name="Footnote_11" id="Footnote_11" href="#FNanchor_11"><span class="label">[11]</span></a> +<i>Op. cit.</i> (t. II, nota de la pág. 48).</p> + +<p><a name="Footnote_12" id="Footnote_12" href="#FNanchor_12"><span class="label">[12]</span></a> +<span class="smcap">Sarmiento.</span> <i>Mis pajaritos</i> (t. XLVI, p. 261). +</p> + +<p><a name="Footnote_13" id="Footnote_13" href="#FNanchor_13"><span class="label">[13]</span></a> +Nombre de los indios casi nómades que habitaban en las riberas +del Dulce.</p> + +<p><a name="Footnote_14" id="Footnote_14" href="#FNanchor_14"><span class="label">[14]</span></a>Nombre de los indios que habitaban las provincias de Cuyo. +Otros escriben <i>huarpes</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_15" id="Footnote_15" href="#FNanchor_15"><span class="label">[15]</span></a> +Interesante noticia, que da á la industria vinícola de Cuyo una +antiguedad de 325 años. Esa industria siguió cultivándose durante los +siglos <span class="smcap">XVII</span> y <span class="smcap">XVIII</span>, y sus productos se vendían en el norte, llevados á +lomo de mula. (Véase los <i>Libros de la Renta de Propios</i> en el Archivo +de Jujuy. Documentos inéditos.) Algo semejante ha ocurrido con las industrias +tucumanas, por donde se ve que ellas no son del todo un invento +moderno de las oligarquías proteccionistas...</p> + +<p><a name="Footnote_16" id="Footnote_16" href="#FNanchor_16"><span class="label">[16]</span></a> +En la <i>Bibliografía Americana</i> del famoso Pinelo (tomo II, página +912), leyendo la sección llamada <i>Autores de cuyos escritos ay duda</i>, +encuentro esta noticia: «De Fray Reginaldo de Lizárraga, Dominico, +Obispo de la Imperial de Chile, tengo noticia que escribió un curioso +Libro: <i>De las cosas del Perú</i>, i que lo embió á este Reino; por no hallar +mas particular mencion, ni estar en su autor mismo, lo pongo en +este título». Probablemente se refiere al propio libro que ahora publicamos, +pues «cosas del Perú» se llamaban entonces tambien á +las nuestras. La notica y copia de Barros Arana, que cita Medina +(<i>Literatura Colonial</i>), varía tambien el título y no la atribuye á Lizárraga, +sino á <i>Baltasar de Obando</i>, pero ya hemos visto que ese fué el +primitivo nombre de nuestro autor.</p> + +<p><a name="Footnote_17" id="Footnote_17" href="#FNanchor_17"><span class="label">[17]</span></a> +Véase en la +<i>Argentina</i> de Barco Centenera el Canto III (páginas +20 y 20 v. de la edición príncipe), y Schmidel, <i>Viaje al Plata</i> (capítulo +XVII).</p> + +<p><a name="Footnote_18" id="Footnote_18" href="#FNanchor_18"><span class="label">[18]</span></a> +En el ms., <i>ignosençia</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_19" id="Footnote_19" href="#FNanchor_19"><span class="label">[19]</span></a> +En el ms., <i>dessendientes</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_20" id="Footnote_20" href="#FNanchor_20"><span class="label">[20]</span></a> +Tachado: <i>de unas</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_21" id="Footnote_21" href="#FNanchor_21"><span class="label">[21]</span></a> +Faltan las páginas 49 y 50 del ms., donde se hallaba este capítulo +y el comienzo del siguiente.</p> + +<p><a name="Footnote_22" id="Footnote_22" href="#FNanchor_22"><span class="label">[22]</span></a> +Tachado: España.</p> + +<p><a name="Footnote_23" id="Footnote_23" href="#FNanchor_23"><span class="label">[23]</span></a> +Tachado: <i>y despues del mismo obispado</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_24" id="Footnote_24" href="#FNanchor_24"><span class="label">[24]</span></a> +En el ms., <i>indo</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_25" id="Footnote_25" href="#FNanchor_25"><span class="label">[25]</span></a> +En el ms., <i>figones</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_26" id="Footnote_26" href="#FNanchor_26"><span class="label">[26]</span></a> +En el ms., <i>discrepcion</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_27" id="Footnote_27" href="#FNanchor_27"><span class="label">[27]</span></a> +En el ms., <i>hizren</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_28" id="Footnote_28" href="#FNanchor_28"><span class="label">[28]</span></a> +En el ms., <i>desendientes</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_29" id="Footnote_29" href="#FNanchor_29"><span class="label">[29]</span></a> +Tachado: <i>salieron</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_30" id="Footnote_30" href="#FNanchor_30"><span class="label">[30]</span></a> +En el ms., <i>pareje</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_31" id="Footnote_31" href="#FNanchor_31"><span class="label">[31]</span></a> +Tachado: <i>provincia</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_32" id="Footnote_32" href="#FNanchor_32"><span class="label">[32]</span></a> +Tachado: el padre fray Miguel Cerezuela.</p> + +<p><a name="Footnote_33" id="Footnote_33" href="#FNanchor_33"><span class="label">[33]</span></a> +Al margen: barrio de arriba.</p> + +<p><a name="Footnote_34" id="Footnote_34" href="#FNanchor_34"><span class="label">[34]</span></a> +Al margen: barrio de abajo.</p> + +<p><a name="Footnote_35" id="Footnote_35" href="#FNanchor_35"><span class="label">[35]</span></a> +En el ms., <i>yo las he hecho</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_36" id="Footnote_36" href="#FNanchor_36"><span class="label">[36]</span></a> +En el ms., 62.</p> + +<p><a name="Footnote_37" id="Footnote_37" href="#FNanchor_37"><span class="label">[37]</span></a> +En el ms., <i>Potisi</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_38" id="Footnote_38" href="#FNanchor_38"><span class="label">[38]</span></a> +En la parte superior de las páginas lleva este otro título: <i>Cómo se +pobló Potosí</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_39" id="Footnote_39" href="#FNanchor_39"><span class="label">[39]</span></a> +En el ms., <i>no deben</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_40" id="Footnote_40" href="#FNanchor_40"><span class="label">[40]</span></a> +<i>Ninguna crianza enseñan á los hijos.</i> (Nota marginal.)</p> + +<p><a name="Footnote_41" id="Footnote_41" href="#FNanchor_41"><span class="label">[41]</span></a> +<i>La virginidad no tienen por virtud.</i> (Nota marginal.)</p> + +<p><a name="Footnote_42" id="Footnote_42" href="#FNanchor_42"><span class="label">[42]</span></a> +Tachado: Y si de Cayo Calígula leemos haber salido cruelísimo +su ama cuando lo criaba untaba los pezones de la teta con sangre +humana, ¿qué diremos en estas partes?</p> + +</div></div> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_1b" id="Page_1b">[Pg 1]</a></span></p> + + +<p class="xlarge center p2">Librería LA FACULTAD</p> + +<p class="p2 center small">DE</p> + +<p class="large center p2">JUAN ROLDAN</p> + +<hr class="tbs" /> + +<p class="medium center p2">436, Florida, 436, BUENOS AIRES</p> + +<hr class="tb" /> + + +<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="signature" width="100%"> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Joaquín V. González</p></th> +</tr> + +<tr> + <td> </td> + <td class="tdr">$ m/n</td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdl"><b>Mis montañas</b>, 1 tomo encuadernado</td> + <td class="tdr">2,—</td> +</tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La tradición nacional</b>, 2 tomos, encuadernados</td> +<td class="tdr">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>El juicio del siglo.—Cien años de historia Argentina</b>, un tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Política Universitaria</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Jurisprudencia y política</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ideales y Caracteres</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Los tratados de paz</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Debates constitucionales,</b> 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,50</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Vicente Fidel López</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Historia de la República Argentina</b>, 10 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr">70,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Manual de la Historia Argentina</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">7,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La loca de la guardia</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La novia del hereje</b>, 1 tomo encuadernado </td> +<td class="tdr">5,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Marasso Rocca</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La canción olvidada</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Nuestros hombres de letras.—El doctor Joaquín V. González</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">2,—</td></tr> + +<tr> + <td> </td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdc" colspan="2"><span class="large"><b>Obras del Dr. Adolfo Saldías</b></span> + <span class="pagenum"><a name="Page_2b" id="Page_2b">[Pg 2]</a></span></td> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Historia de la Confederación Argentina.—Rozas y su época</b>, +3.ª edición, corregida y aumentada, ilustrada con más de 50 retratos, +5 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">50,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Páginas históricas</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Páginas literarias</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Páginas políticas</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">General Garmendia</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Del Brasil, Chile y Paraguay</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras de M. Leguizamón</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Alma nativa</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">3,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Montaraz</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">3,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Bartolomé Mitre</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Historia de San Martín y de la Emancipación Sud-Americana</b>, 4 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">24,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Ruiz Moreno</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La Presidencia del doctor Santiago Derqui y la batalla de Pavón</b>, +2 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">10,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>El General Urquiza en la instrucción pública</b>, +1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Sicardi</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La Inquietud humana</b>, 2 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Perdida</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Libro extraño</b>, 2 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +</table> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_3b" id="Page_3b">[Pg 3]</a></span></p> + +<h2><a name="Biblioteca_Cientifico-Filosofica" id="Biblioteca_Cientifico-Filosofica">Biblioteca Científico-Filosófica</a></h2> + +<hr class="tb" /> + +<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="signature" width="100%"> +<tr><td class="tdr" colspan="2">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Altamira.</b>—Cuestiones modernas de Historia, Madrid, +1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Arreat.</b>—La moral en el drama, en la epopeya y en la novela, +traducción de Anselmo González, Madrid, (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Baldwin</b> (J. M.)—Historia del alma, traducción del inglés, +con prólogo de Julián Besteiro, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Baldwin</b> (J. M.)—Interpretaciones sociales y éticas del +desenvolvimiento mental, traducción del inglés, por +don Adolfo Posada y Gonzalo J. de la Espada, Madrid, +1907 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Binet.</b>—La psicología del razonamiento.—Investigaciones +experimentales por el hipnotismo, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Binet.</b>—El fetichismo en el amor, traducción de Anselmo +González, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Binet.</b>—Introducción á la psicología experimental, traducción +de Angel do Rego, con prólogo de Julián +Besteiro, 2.ª edición, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12).</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Boissier</b> (Gastón).—El fin del paganismo.—Estudio sobre +las últimas luchas religiosas en el siglo IV en Occidente, +traducido por Pedro González Blanco, Madrid, +1908, 2 tomos (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Boissier</b> (Gastón).—Paseos arqueológicos.—Roma y +Pompeya.—El Foro.—El Palatino.—Las Catacumbas.—La +quinta de Adriano en Tívoli.—El puerto de +Ostia.—Pompeya, traducción de Domingo Vaca, +Madrid, 1909 (tamaño, 19×12), con varios planos</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_4b" id="Page_4b">[Pg 4]</a></span> +<b>Bourdeau.</b>—El problema de la muerte, sus soluciones +imaginarias y la ciencia positiva, traducción de Benito +Menacho Ulibarri, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15), pasta</td> +<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bourdeau.</b>—El problema de la vida, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15), pasta</td> +<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bray.</b>—Lo bello.—Ensayo acerca del origen y la evolución +del sentimiento estético, traducción de Vicente +Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bunge.</b>—Principios de psicología individual y social.—Prólogo +por el doctor don Luis Simarro, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bunge.</b>—La Educación, 3.ª edición dividida en tres partes +(tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top"></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">Parte primera: Evolución de la Educación</p></td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">Parte segunda: La Educación contemporánea</p></td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">Parte tercera: Educación de los degenerados. Teoría +de la educación </p></td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bureau.</b>—El contrato colectivo del trabajo (Le contrat de +travail. Le role des sindicats professionels), traducción +y prólogo de José Jorro y Miranda, Madrid, +1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Carle.</b>—La vida del Derecho en sus relaciones con la vida +social.—Estudio comparado de Filosofía del Derecho, +versión española de don Hermenegildo Giner de +los Ríos, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15), en prensa.</td> +<td class="tdr" valign="top"></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Carlyle.</b>—Folletos de última hora.—El tiempo presente.—Cárceles +modelos.—El gobierno moderno.—De un +gobierno nuevo.—Elocuencia política.—Parlamentos.—Estatuomanía.—Jesuitismo, +traducción del inglés +con una introducción y notas, por Pedro González +Blanco, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Compayre.</b>—La evolución intelectual y moral del niño, +traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Cosentini.</b>—La sociología genética.—Ensayo sobre el +pensamiento y la vida social prehistóricos, con una +<span class="pagenum"><a name="Page_5b" id="Page_5b">[Pg 5]</a></span> +introducción de Máximo Kovalewsky, traducción y +un apéndice bibliográfico de Antonio Ferrer y Robert, +Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Crèpieux-Jamin</b> (J.)—La escritura y el carácter, traducción +de Ansemo González, con 232 figuras en el texto, +Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Cullerre.</b>—Las fronteras de la locura, versión española +de Antonio Atienza y Medrano, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Davidson.</b>—Una historia de la educación, traducida del +inglés, por Domingo Barnés, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Delœuf.</b>—El dormir y el soñar, traducción de Vicente +Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Durkheim.</b>—Las reglas del método sociológico, traducción +española de Antonio Ferrer Robert, Madrid, +1912 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Eucken.</b>—Las grandes corrientes del pensamiento contemporáneo, +versión española de Nicolás Salmerón +y García, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Eucken.</b>—Significación y valor de la vida, traducción directa +del alemán, por Eloy Luis André, Madrid, 1912 +(tamaño, 19×12), en prensa.</td> +<td class="tdr" valign="top"></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferè.</b>—Sensación y movimiento, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferè.</b>—Degeneración y criminalidad, traducción de Anselmo +González, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferrero.</b>—Grandeza y decadencia de Roma, traducción +de M. Ciges Aparicio (tamaño, 19×12), precio de cada tomo</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2">Tomo I. La conquista.—II. Julio César.—III. El fin +de una aristocracia.—IV. Antonio y Cleopatra.—V. +La república de Augusto.-VI y último. Augusto +y el Grande Imperio.</p></td> +<td class="tdr" valign="top"></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—Errores científicos de la Biblia, traducción española +de Vicente Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_6b" id="Page_6b">[Pg 6]</a></span> +<b>Ferriere.</b>—Los mitos de la Biblia, traducción de Benito +Menacho Ulibarri, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—La materia y la energía, traducido por Anselmo +González, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—La vida y el alma, traducción de Anselmo +González, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—La causa primera, según los datos experimentales, +traducción de Anselmo González, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—El alma es la función del cerebro, traducción +de Anselmo González, Madrid, 1912, 2 tomos (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fleury</b> (Dr. Mauricio de).—El cuerpo y el alma del niño, +traducido por Matilde García del Real, Madrid, 1907 +(tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fleury</b> (Dr. Mauricio de).—Nuestros hijos en el colegio, +traducido por Matilde García del Real, Madrid, 1907 +(tamaño, 19×12) </td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fouillée.</b>—La moral, el arte y la religión, según Guyau, +traducción de Ricardo Rubio, de la 3.ª edición francesa, +con estudios acerca de las obras póstumas y +del influjo de Guyau, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fouillée.</b>—Bosquejo psicológico de los pueblos europeos, +traducción de Ricardo Rubio (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fustel de Coulanges.</b>—La ciudad antigua.—Estudio sobre +el culto, el derecho, las instituciones de Grecia y +Roma, traducción de M. Ciges Aparicio, Madrid, +1908 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Garofalo.</b>—La Criminología.—Estudio sobre la naturaleza +del crimen y teoría de la penalidad, versión española +de Pedro Borrajo, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Gauckler.</b>—Lo bello y su historia, traducción de Anselmo +González, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Gow y Relnach.</b>—Minerva.—Introducción al estudio de +los autores clásicos griegos y latinos.—Obra del doctor +<span class="pagenum"><a name="Page_7b" id="Page_7b">[Pg 7]</a></span> +James Gow, adaptada para las escuelas francesas, +por M. Salomón Reinach y traducida de la +6.ª edición francesa, por Domingo Vaca, Madrid, +1911, ilustrada con numerosos grabados, alfabetos, +pianos, etc. (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Grasserie.</b>—Psicología de las religiones, traducción de +Ricardo Rubio, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top"> 2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Greenwood.</b>—Elementos de pedagogía práctica, traducción +del inglés por Domingo Barnés, Madrid, 1912 +(tamaño, 19×12) </td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guignebert</b> (Carlos).—Manual de Historia antigua del +Cristianismo.—Los orígenes, versión española de +Américo Castro, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—Génesis de la idea de tiempo, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1901 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—El arte desde el punto de vista sociológico, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—Los problemas de la estética contemporánea, +traducción de José M. Navarro de Palencia, Madrid, +1902 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—La irreligión del porvenir, traducción y prólogo +de Antonio M. de Carvajal, Madrid, 1904 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—La moral de Epicuro y sus relaciones con las +doctrinas contemporáneas (obra premiada por la +Academia Francesa de Ciencias Morales y Políticas). +Versión española por A. Hernandez Almansa, Madrid, +1907 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hampson.</b>—Paradojas de la Naturaleza y de la Ciencia.—Descripción +y explicación de hechos que parecen +contradecir la experiencia ordinaria ó los principios +científicos, traducción del inglés por José Ontañón, +Madrid, 1912. Con 64 figuras intercaladas en el texto +y 7 láminas tiradas aparte en papel mate (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_8" id="Page_8">[Pg 8]</a></span> +<b>Hearn</b> (Lafcadio).—Kokoro.—Impresiones de la vida íntima +del Japón, traducción del inglés por Julián Besteiro, +Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hegel.</b>—Estética, versión castellana de la segunda edición +de Ch. Benard, por H. Giner de los Ríos (obra +premiada por la Academia Francesa), Madrid, 1908 +2 tomos (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">9,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hegel.</b>—Filosofía del espíritu, versión castellana con notas +y un prólogo original de E. Barriobero y Herrán, +Madrid, 1907, 2 tomos (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">6,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hennequín</b> (Emilio).—La crítica científica, traducción de +Manuel Núñez de Arenas, Madrid, 1909 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>—Bosquejo de una Psicología basada en la experiencia, +traducción de Domingo Vaca, Madrid, +1904 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>—Historia de la Filosofía moderna, versión de +Pedro González Blanco, Madrid, 1907, 2 tomos de +584 páginas el 1.º, y 671 el 2.º (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">11,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>—Filosofía de la Religion.—Versión española +de Domingo Vaca. Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>—Filósofos contemporáneos, traducción, estudio +crítico del autor, y notas por Eloy Luis André, +Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>James</b> (W.)—Principios de Psicología, traducción por +Domingo Barnés, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15), dos +tomos de XII-758 páginas el 1.º, y 712 el 2.º</td> +<td class="tdr" valign="top">12,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Janet.</b>—Orígenes del socialismo contemporáneo, traducción +de Anselmo González, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Janet</b> (P.).—Historia de la Ciencia política en sus relaciones +con la Moral, obra premiada por la Academia de +Ciencias Morales y Políticas y por la Academia Francesa, +traducción de don Ricardo Fuente y don Carlos +Cerrillo, Madrid, 1910, dos tomos (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">9,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Kant.</b>—Prolegómenos á toda Metafísica del porvenir que +haya de poder presentarse como una ciencia, traducido +<span class="pagenum"><a name="Page_9b" id="Page_9b">[Pg 9]</a></span> +del alemán y prólogo de Julián Besteiro, con un +epílogo del Profesor Cassirer, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Kant, Pestalozzi y Goethe.</b>—Sobre educación, composición +y traducción de Lorenzo Luzuriaga, Madrid, 1911 +(tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Kergomard.</b>—La educación maternal en la escuela, traducido +por Matilde García del Real, Madrid, 1906, dos +tomos (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lanessan.</b>—El transformismo, versión española por Mariano +Potó, Madrid; 1909 (tamaño, 23×15), con varios +grabados</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lange.</b>—Historia del materialismo, traducción de Vicente +Colorado, Madrid, 1903, dos tomos (tamaño, 23×15), +pasta</td><td class="tdr" valign="top">10,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lapie.</b>—Lógica de la voluntad, versión española, Madrid, +1903 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Bon</b> (G.)—Psicología de las multitudes, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Bon</b> (G.)—Leyes psicológicas de la evolución de los +pueblos, traducido por Carlos Cerrillo Escobar, Madrid, +1912 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Bon.</b>—Psicología del socialismo, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1903 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Dantec.</b>—Elementos de Filosofía biológica, versión +española de Mariano Potó, Madrid, 1908 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Dantec.</b>—Teoría nueva de la vida, traducido de la tercera +edición francesa por Domingo Vaca, Madrid, +1911 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lefevre.</b>—Las lenguas y las razas, versión española por +don Anselmo González, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Leveque.</b>—El espiritualismo en el arte, traducción de +Constantino Román (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_10b" id="Page_10b">[Pg 10]</a></span> +<b>Lhotzki</b> (H.)—El alma de tu hijo.—Un libro para los padres, +traducción directa del alemán por Luis de Zulueta, +Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Llichtenberger</b> (E.)—La filosofía de Nietzsche, traducción +española de J. Elías Matheu, Madrid, 1910 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Loliee</b> (F.)—Historia de las literaturas comparadas, desde +sus orígenes hasta el siglo <span class="smcap">xx</span>, versión española +con las adiciones y correcciones del autor para la tercera +edición francesa, por Hermenegildo Giner de los +Ríos, Madrid, 1905 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lubbock.</b>—Los orígenes de la civilización y la condicion +primitiva del hombre (estado intelectual y social de +los salvajes), traducción española por José de Caso, +Madrid, 1912, con grabados en el texto y láminas +aparte (tamaño, 23×15), en prensa.</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Maspero.</b>—Historia antigua de los pueblos de Oriente, +traducción española de Domingo Vaca, Madrid, 1912, +con infinidad de grabados y mapas en color (tamaño, +23×15), en prensa.</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Mauthner.</b>—Contribuciones á una crítica del lenguaje, +traducción directa del alemán por José Moreno Villa, +Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Mercante</b> (V.)—La verbocromía, contribución al estudio +de las facultades expresivas, Madrid, 1910 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Mercier.</b>—La Filosofía en el siglo <span class="smcap">XIX</span>, traducción de +Francisco Lombardía, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Moreau de Jonnes.</b>—Los tiempos mitológicos, ensayo de +reconstitución histórica.—Cosmogonías, El libro de +los muertos, Sanchoniaton, El Génesis, Hesiodo, El +Avesta, traducción de M. Ciges Aparicio, Madrid, +1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Munsterberg.</b>—La Psicología y el maestro, traducción del +inglés por Domingo Barnés, Madrid, 1911 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_11b" id="Page_11b">[Pg 11]</a></span> +<b>Nitobé.</b>—Bushido.—El alma del Japón, traducido de la +13.ª edición del autor por Gonzalo Jiménez de la Espada, +Madrid, 1909 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Nordau</b> (M.)—Psico-fisiología del genio y del talento, +traducción de Nicolás Salmerón y García, Madrid, +1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Nordau</b> (M.)—Degeneración, traducción de Nicolás Salmerón +y García, con un epílogo del autor, Madrid, +1902, dos tomos (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">8,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">I.—Fin de siglo.—El Misticismo.</p> + +<p class="i2 p0">II.—El Egotismo.—El Realismo.—El siglo <span class="smcap">XX</span>.</p></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Nordau</b> (M.)—El sentido de la Historia, traducción de +Nicolás Salmerón y García, Madrid, 1911 (tamaño, +23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Painter.</b>—Historia de la Pedagogía, traducción del inglés +por Domingo Barnés, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Payot.</b>—La educación de la voluntad, por el profesor de +Filosofía é inspector de la Academia, M. Julio Payot, +traducido de la 4.ª edición francesa, por Manuel Antón +y Ferrándiz, catedrático de Antropología de la +Universidad y Museo de Ciencias Naturales de Madrid, +tercera edición, Madrid, 1907 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Payot.</b>—La creencia, traducción de Anselmo González, +Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Pearson.</b>—La Gramática de la Ciencia, versión directa +del inglés por Julián Besteiro, Madrid, 1909 (tamaño, +23×15), con 33 figuras en el texto</td><td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Posada</b> (A.)—Política y enseñanza, Madrid, 1904 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Posada</b> (A.)—Teorías políticas, Madrid, 1905 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Posada</b> (A.)—Principios de Sociología.—Introducción, +Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Preyer.</b>—El alma del niño.—Observaciones acerca del +desarrollo psíquico en los primeros años de la vida, +traducción española con un prólogo de don Martín +Navarro, Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_12b" id="Page_12b">[Pg 12]</a></span> +<b>Relnach</b> (S.)—Orfeo.—Historia general de las religiones, +traducido por Domingo Vaca, de la 12.ª edición francesa, +corregida y adicionada por el autor, Madrid, +1910 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Ensayo acerca de la imaginación creadora, traducción +de Vicente Colorado, con un prólogo de González +Serrano (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—La lógica de los sentimientos, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Las enfermedades de la voluntad, traducción de +Ricardo Rubio, 2.ª edición, Madrid, 1906 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Ensayo sobre las pasiones, versión española de +Domingo Vaca, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Las enfermedades de la memoria, traducción de +Ricardo Rubio, 2.ª edición, Madrid, 1908 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Las enfermedades de la personalidad, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Psicología de la atención, traducción española +de Ricardo Rubio, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—La evolución de las ideas generales, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1899 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—La herencia psicológica, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1900 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Psicología de los sentimientos, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1900 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Romanes.</b>—La evolución mental en el hombre.—Origen +de la facultad característica humana, traducción del +inglés por Gonzalo J. de la Espada, Madrid, 1906 (tamaño, +23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ruskin.</b>—Munera Pulveris (sobre Economía Política), +traducción del inglés por M. Ciges Aparicio, Madrid, +1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ruskin.</b>—Sésamo y azucenas, traducida del inglés por +Julián Besteiro, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_13b" id="Page_13b">[Pg 13]</a></span> +<b>Ruskin.</b>—Lo que nos han contado nuestros padres. La +Biblia de Amiens, traducción del inglés por M. Ciges +Aparicio, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Sabatier.</b>—Ensayo de una Filosofía de la Religion, según +la Psicología y la Historia, por Augusto Sabatier, +profesor de la Universidad de París, decano de la +Facultad de Teología protestante, traducido de la 8.ª +edición por Eduardo Ovejero y Maury, Madrid, 1912 +(tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Senet.</b>—Las estoglosias (contribución al estudio del lenguaje), +Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Schwegler.</b>—Historia general de la Filosofía, traducida +directamente del alemán por Eduardo Ovejero y Maury, +con un prólogo de don Adolfo Bonilla y San +Martín, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Sollier.</b>—El problema de la memoria (ensayo de psico-mecánica), +traducción de Ricardo Rubio, Madrid, +1902 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Spencer.</b>—Ensayos científicos, traducción de José González +Llana, Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Spir.</b>—La norma mental (Ensayos de filosofía crítica), +traducción y prólogo de Rafael Urbano, Madrid, 1904 +(tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Squillace</b> (Fausto).—Diccionario de Sociología, traducido +del italiano, Barcelona, 1915 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Taine.</b>—La inteligencia, traducción de Ricardo Rubio, +Madrid, 1904, dos tomos (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">5,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Taine.</b>—Ensayos de Crítica y de Historia, traducción de +Carlos Cerrillo Escobar, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tarde</b> (G.)—Las leyes de la imitación, estudio sociológico, +traducción de Alejo García Góngora, Madrid, 1907 +(tamaño, 23×15), pasta</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tardieu.</b>—El aburrimiento, traducción de Ricardo Rubio, +Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Thomas.</b>—La educación de los sentimientos, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_14b" id="Page_14b">[Pg 14]</a></span> +<b>Tissié.</b>—Los sueños (Fisiología y Patología), traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tocqueville.</b>—El antiguo régimen y la revolución, versión +castellana de la 2.ª edición francesa por R. V. +de R., Madrid, 1911 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tocqueville.</b>—La democracia en América, traducción española, +profusamente anotada y con prólogo por Carlos +Cerrillo Escobar, dos tomos, Madrid, 1911 (tamaño, 23×15), pasta +</td><td class="tdr" valign="top">9,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tylor.</b>—Antropología, introducción al estudio del hombre +y de la civilización, traducida del inglés por Antonio +Machado y Alvarez, Madrid, 1912, con multitud de +grabados y un prólogo especial del autor para la edición +española (tamaño, 23×15), en prensa.</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Varigny</b> (H. de)—La naturaleza y la vida, traducción de +E. Lozano, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Villa</b> (G.)—La psicología contemporánea (obra premiada +en la Real Academia de Ciencias de Turín), edición +cuidadosamente revisada y corregida por su autor, y +traducida por U. González Serrano, Madrid, 1902 +(tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Villa</b> (G.)—El idealismo moderno, traducción del italiano +por R. Rubio, Madrid, 1906 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Juventud (obra premiada por la Real Academia +Francesa), versión española de H. Giner de los +Ríos, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—La vida sencilla, versión española de H. Giner +de los Ríos, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Junto al hogar, versión castellana de H. Giner +de los Ríos, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Para los pequeños y para los mayores.—Conversaciones +sobre la vida y el modo de servirse de +ella, traducción española de Domingo Vaca, Madrid, +1909 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Valor, traducción de Domingo Barnés, Madrid, +1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—A través de las cosas y de los hombres.—La +<span class="pagenum"><a name="Page_15b" id="Page_15b">[Pg 15]</a></span> +base de todo, traducción de Domingo Vaca (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Sonriendo, traducción de Domingo Vaca, Madrid, +1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wegener</b> (H.)—Nosotros los jóvenes.—El problema sexual +del joven soltero, traducción directa del alemán +por Luis de Zulueta, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wundt.</b>—Introducción á la Filosofía, traducción de la 5.ª +edición alemana por Eloy Luis André, dos tomos, +conteniendo el 1.º un estudio sobre la Filosofía contemporánea +en Alemania y la Filosofía científica de +Wundt, y el 2.º, un estudio sobre el porvenir de la Filosofía +científica en España é Hispano-América, ambos +escritos por Eloy Luis André, catedrático de Filosofía, +Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">7,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Xénopol.</b>—Teoría de la Historia, 2.ª edición de «Los +principios fundamentales de la Historia», traducción +española de Domingo Vaca, Madrid, 1911 (tamaño, +23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +</table> + +<hr class="tb" /> + + + +<h2><a name="BIBLIOTECA_INTERNACIONAL" id="BIBLIOTECA_INTERNACIONAL">BIBLIOTECA INTERNACIONAL</a></h2> + +<p class="small center">DE</p> + +<p class="large center">PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL</p> +<p class="large center">NORMAL Y PATOLÓGICA</p> + +<hr class="tb" /> + +<p class="center p2"><span class="smcap">precio de cada tomo, encuadernado</span>, $ 2,50</p> + +<p class="i4">Tomos publicados:</p> + +<blockquote><p><b>Baldwin.</b>—El pensamiento y las cosas.—El conocimiento y el +juicio, traducción de Francisco Rodríguez Besteiro, con +figuras, Madrid, 1911.</p> + +<p><b>Claparéde.</b>—La asociación de las ideas, traducción de Domingo +Barnés, con figuras, Madrid, 1907.</p> + +<p><b>Cuyer.</b>—La Mímica, traducción de Alejandro Miquis, con 75 +figuras, Madrid, 1906.</p></blockquote><p><span class="pagenum"><a name="Page_16b" id="Page_16b">[Pg 16]</a></span></p> +<blockquote> +<p><b>Dugas.</b>—La imaginación, traducción del doctor César Juarros, +Madrid, 1905.</p> + +<p><b>Duprat.</b>—La moral.—Fundamentos psico-sociológicos de una +conducta racional, traducción de Ricardo Rubio, Madrid, +1905.</p> + +<p><b>Grasset.</b>—El hipnotismo y la sugestión, traducido por Eduardo +García del Real, con figuras, Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Malapert.</b>—El carácter, traducido por José María González, Madrid, +1905.</p> + +<p><b>Marchand.</b>—El gusto, traducción de Alejo García Góngora, +con 33 figuras, Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Marie</b> (Dr. A.)—La demencia, traducción de Anselmo González, +con 42 grabados, Madrid, 1908.</p> + +<p><b>Nuel.</b>—La visión, traducido por el doctor Víctor Martín, con 22 +figuras, Madrid, 1905.</p> + +<p><b>Paulhan.</b>—La voluntad, traducción de Ricardo Rubio, Madrid, +1905.</p> + +<p><b>Pillsbury.</b>—La atención, traducción de Domingo Barnés, Madrid, +1910.</p> + +<p><b>Pitres</b> (N.) <b>y Regis</b> (E.)—Las obsesiones y los impulsos, traducido +por José María González, Madrid, 1910.</p> + +<p><b>Sergi.</b>—Las emociones, traducido por Julián Besteiro, con figuras, +Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Toulouse, Vaschide y Pieron.</b>—Técnica de psicología experimental +(exámen de sujetos), traducción de Ricardo Rubio, +con numerosas figuras, Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Van Biervliet.</b>—La memoria, traducido por Martín Navarro, +Madrid, 1905.</p> + +<p><b>Vigouroux y Juquelier.</b>—El contagio mental, traducción del doctor +César Juarros, Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Woodworth.</b>—El movimiento, traducción de Domingo Vaca, con +figuras, Madrid, 1907.</p> + +<hr class="tb" /> + +<p>Estos volúmenes constan de 350 á 500 páginas, tamaño +19×12 centímetros, algunos con figuras en el texto.</p> +</blockquote> + + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_17b" id="Page_17b">[Pg 17]</a></span></p> + +<h2><a name="BIBLIOTECA_ARGENTINA" id="BIBLIOTECA_ARGENTINA">BIBLIOTECA ARGENTINA</a></h2> + +<p class="p2 center smcap"><b>publicación mensual de los mejores libros nacionales</b></p> + +<hr class="tb" /> + +<p class="center p2">TOMOS PUBLICADOS</p> + +<blockquote><p>1. <b>Doctrina Democrática</b>, de Mariano Moreno.</p> + +<p>2. <b>Dogma Socialista</b>, de Esteban Echeverría.</p> + +<p>3. <b>Las Bases</b>, de J. B. Alberdi.</p> + +<p>4. <b>Educación Popular</b>, de D. F. Sarmiento.</p> + +<p>5. <b>Tierras Públicas</b>, de N. Avellaneda.</p> + +<p>6. <b>Tragedias</b>, de Juan Cruz Varela.</p> + +<p>7. <b>Obras Políticas</b>, de B. Monteagudo.</p> + +<p>8. <b>Comprobaciones históricas</b> (Primera parte), de +B. Mitre.</p> + +<p>9. <b>Luz del Dia en América</b>, de J. B. Alberdi.</p> + +<p>10. <b>Peregrino en Babilonia</b>, de Luis de Tejeda.</p> + +<p>11. <b>Reflexiones</b>, de J. I. de Gorriti.</p> + +<p>12. <b>Facundo</b>, de D. F. Sarmiento.</p></blockquote> + +<hr class="tb" /> + +<p class="center"><i>Precio de la subscripción por semestre, $ 7.50</i></p> + +<p class="center small">LA SUBSCRIPCIÓN CORRESPONDE A 6 VOLÚMENES</p> + +<hr class="tb" /> + +<p class="large center p2"><span class="smcap">Librería</span> LA FACULTAD</p> + +<p class="small center">DE</p> + +<p class="large center">JUAN ROLDÁN.—436-<span class="smcap">Florida</span>-436</p> + +<p class="medium center">BUENOS AIRES</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_18b" id="Page_18b">[Pg 18]</a></span></p> +<h2>BIBLIOTECA ARGENTINA</h2> + +<p><b>E</b>sta <span class="smcap">Biblioteca</span> publicará mensualmente, en condiciones +económicas, los mejores ó más famosos libros nacionales, +con el objeto de contribuir á la educación popular, por la +obra de nuestros más esclarecidos autores.</p> + +<p><b>F</b>undada esta <span class="smcap">Biblioteca</span> por iniciativa particular, ella +sale á luz sin subvención alguna del Estado, librado su +éxito al apoyo del pueblo, que podrá adquirir cada volumen +por 1.50 $ m/n, ó á precio más reducido (7.50 $ m/n) +en las suscripciones por semestre.</p> + +<p><b>P</b>ara ponerla al alcance de estudiantes y obreros, á quienes +especialmente se la destina, se ha fijado el precio más +bajo consentido por los gastos de imprenta y difusión, sacrificando +en ello todo propósito de lucro, pues aspiramos +á caracterizar nuestra <span class="smcap">Biblioteca</span> como una institución de +cultura democrática.</p> + +<p><b>L</b>a <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span> publicará necesariamente los +libros entregados al dominio comun por la ley de propiedad +literaria; pero como una protesta moral contra esa +ley, que sacrifica á las madres, viudas é hijos de dichos +autores, cederemos á éstos una parte de las tiradas, á pesar +de ser exiguas y económicas nuestras ediciones.</p> + +<p><b>H</b>acemos, pues, en favor de esta iniciativa, un llamado á +la prensa, las escuelas, los ateneos, las bibliotecas públicas, +las sociedades de educación, y tambien á los partidos políticos, +dada la función de cultura popular que la moderna +democracia exige de los partidos, como una necesidad de +la soberanía que practican.</p> + +<p><b>C</b>ada uno de los volúmenes llevará un prólogo del Director, +donde se dará una somera noticia biográfica y bibliográfica +sobre el autor y el libro pertinentes, con indicación +de las fuentes utilizadas y del estado actual de la crítica +respecto á la obra que se publique.</p> + +<p><b>I</b>nterrumpida por la guerra mundial, la influencia inmediata +del pensamiento europeo, tan desorientado en los +últimos tiempos, esta <span class="smcap">Biblioteca</span> se propone orientar y +nutrir la conciencia argentina por el pensamiento olvidado +de nuestros propios maestros.</p> + +<p><b>A</b>creditamos con este manifiesto la generosa finalidad de +la <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span>, y bajo su único auspicio, confiamos +merecer el apoyo de los estudiosos, para salvar los +notorios riesgos que ofrecen todas las empresas de esta +índole en nuestro país.</p> + +<p class="box">Nota del Transcriptor: Errores obvios de imprenta han sido corregidos. Páginas en blanco +han sido eliminadas</p> + + + + + + + + +<pre> + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Descripción colonial, libro primero +(1/2), by Reginaldo de Lizárraga + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DESCRIPCIÓN COLONIAL, 1/2 *** + +***** This file should be named 39579-h.htm or 39579-h.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + http://www.gutenberg.org/3/9/5/7/39579/ + +Produced by Adrian Mastronardi, Carlos Colon and the Online +Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This +file was produced from images generously made available +by The Internet Archive/American Libraries.) + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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It exists +because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from +people in all walks of life. + +Volunteers and financial support to provide volunteers with the +assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's +goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will +remain freely available for generations to come. In 2001, the Project +Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure +and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. +To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation +and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 +and the Foundation web page at http://www.pglaf.org. + + +Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive +Foundation + +The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit +501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the +state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal +Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification +number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at +http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent +permitted by U.S. federal laws and your state's laws. + +The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S. +Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered +throughout numerous locations. Its business office is located at +809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email +business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact +information can be found at the Foundation's web site and official +page at http://pglaf.org + +For additional contact information: + Dr. Gregory B. Newby + Chief Executive and Director + gbnewby@pglaf.org + + +Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation + +Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide +spread public support and donations to carry out its mission of +increasing the number of public domain and licensed works that can be +freely distributed in machine readable form accessible by the widest +array of equipment including outdated equipment. Many small donations +($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt +status with the IRS. + +The Foundation is committed to complying with the laws regulating +charities and charitable donations in all 50 states of the United +States. 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Donations are accepted in a number of other +ways including checks, online payments and credit card donations. +To donate, please visit: http://pglaf.org/donate + + +Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic +works. + +Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm +concept of a library of electronic works that could be freely shared +with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project +Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support. + + +Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed +editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S. +unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily +keep eBooks in compliance with any particular paper edition. + + +Most people start at our Web site which has the main PG search facility: + + http://www.gutenberg.org + +This Web site includes information about Project Gutenberg-tm, +including how to make donations to the Project Gutenberg Literary +Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to +subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. + + +</pre> + +</body> +</html> diff --git a/39579-h/images/cover.jpg b/39579-h/images/cover.jpg Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..54cb735 --- /dev/null +++ b/39579-h/images/cover.jpg diff --git a/39579-h/images/title.jpg b/39579-h/images/title.jpg Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..6a25604 --- /dev/null +++ b/39579-h/images/title.jpg |
