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+ The Project Gutenberg eBook of Descripción Colonial, Libro Primero, by Fr. Reginaldo de Lizárraga.
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+<pre>
+
+The Project Gutenberg EBook of Descripción colonial, libro primero (1/2), by
+Reginaldo de Lizárraga
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org/license
+
+
+Title: Descripción colonial, libro primero (1/2)
+
+Author: Reginaldo de Lizárraga
+
+Release Date: April 30, 2012 [EBook #39579]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: ISO-8859-1
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+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DESCRIPCIÓN COLONIAL, 1/2 ***
+
+
+
+
+Produced by Adrian Mastronardi, Carlos Colon and the Online
+Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
+file was produced from images generously made available
+by The Internet Archive/American Libraries.)
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+
+
+<p class="p2 center large">BIBLIOTECA ARGENTINA
+<span class="pagenum"><a name="Page_i" id="Page_i"></a></span></p>
+
+<p class="p2 center medium">PUBLICACIÓN MENSUAL DE LOS MEJORES LIBROS NACIONALES</p>
+
+<p class="p2 large center"><span class="smcap">Director</span>: RICARDO ROJAS</p>
+
+<p class="p2 large center"><b>13</b></p>
+
+<h1><b>Descripción Colonial</b></h1>
+
+<p class="p2 medium center">POR</p>
+
+<p class="p2 xlarge center"><b>Fr. Reginaldo de Lizárraga</b></p>
+
+<p class="p2 large center">(LIBRO PRIMERO)</p>
+
+<div class="figcenter"><img src="images/title.jpg" width="175"
+height="175" alt="image1" title="" /></div>
+
+
+<p class="p2 large center">BUENOS AIRES</p>
+
+<p class="p2 large center"><span class="smcap">Librería</span>
+LA FACULTAD, <span class="smcap">de Juan Roldán</span></p>
+
+<p class="p2 medium center">436&mdash;<span class="smcap">Florida</span>&mdash;436</p>
+
+<p class="p2 large center">1916</p>
+
+<hr class="chap" />
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_ii" id="Page_ii">[Pg ii]</a></span></p>
+
+
+<h2><a name="ORIGENES_DE_ESTA_BIBLIOTECA" id="ORIGENES_DE_ESTA_BIBLIOTECA">ORÍGENES DE ESTA BIBLIOTECA</a>
+</h2>
+
+
+<p>I.&mdash;El año 1909, Ricardo Rojas proyectó por primera vez esta <span class="smcap">Biblioteca</span>,
+como parte integrante de su más extenso plan de educación democrática,
+que llamó <i>La Restauración Nacionalista</i>, en el informe sobre
+nuestra enseñanza, presentado entonces al ministro de Instrucción Pública,
+doctor Rómulo Naon. (Véase en la citada obra el capítulo VII,
+páginas 430-434, y en el Apéndice, el acápite número 2, páginas 482-483.)</p>
+
+<p>II.&mdash;En 1910, Ricardo Rojas, delegado al Congreso de Bibliotecas, reunido
+para el Centenario en Buenos Aires, renovó su iniciativa del año
+anterior, concretándola más aun, y dicha asamblea de educadores la
+aceptó por unanimidad, despues de oir, en sesión presidida por el profesor
+Pablo Pizzurno, los fundamentos y propósitos del autor. (Véase el
+proyecto y el voto pertinente del Congreso en <i>La Nación</i> y <i>La Prensa</i>
+del mes de junio de 1910.)</p>
+
+<p>III.&mdash;En 1911, este proyecto de fundar una Biblioteca popular de autores
+argentinos, fué adoptado por el presidente del Consejo de Educación
+doctor José M. Ramos Mejía, quien, con la lealtad que le era ingénita,
+llamó espontáneamente al autor de la idea para ofrecerle la dirección y
+le pidió que redactara un informe ó prospecto sobre la proyectada Biblioteca.
+Ricardo Rojas accedió, indicando los mismos autores que publicaremos
+nosotros, con idéntico formato, precio y periodicidad; pero
+la renuncia del presidente Ramos Mejía, frustró tan generosa tentativa.
+(Véase en el <i>Monitor de la Educación Común</i>, tomo XXXIX, número
+466, páginas 105-112, los antecedentes de este asunto y el proyecto
+de Rojas.)</p>
+
+<p>IV.&mdash;En 1912, la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, confió
+á Ricardo Rojas la nueva cátedra de «Historia de la Literatura Argentina»
+y en la conferencia inaugural de su curso, leída el 7 de junio de
+1914 en el anfiteatro de dicha facultad, encareció la urgencia de organizar,
+como base de sus estudios, la bibliografía nacional, restaurando
+textos corrompidos ó divulgando los olvidados, á fin de popularizar
+sus enseñanzas. (Véase dicha conferencia, parágrafo X, en el tomo XXI
+de la Revista de la Universidad de Buenos Aires.)</p>
+
+<p>V.&mdash;En 1913, la iniciativa teórica de Ricardo Rojas, tan lentamente
+madurada, se convirtió en resolución de fundar la <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span>
+por iniciativa particular, y no disponiendo él de medios para hacerlo,
+nos convenció de que debíamos acompañarlo como editores en
+esta empresa de cultura popular, según tuvimos ocasion de publicarlo
+entonces, en nuestro primer prospecto dirigido á los futuros suscriptores.
+(Véase nuestra circular, que se titula <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span>, fechada
+y repartida en julio de 1914.)</p>
+
+<p>VI.&mdash;Tal es el origen, públicamente documentado, de la <span class="smcap">Biblioteca
+Argentina</span> que Ricardo Rojas dirigirá, por el derecho que le da su iniciativa
+y su versación en estas cuestiones. Realizaremos esta empresa
+casi en la misma forma y con los mismos libros del proyecto que presentó
+al doctor Ramos Mejía. La sanción que esta idea recibiera en el Ministerio
+de Instrucción Pública (1909), en el Congreso de Bibliotecas Populares
+(1910), en el Consejo de Educación (1911), han influído en nuestro
+ánimo, pero declaramos que nuestra confianza estriba, sobre todo,
+en el sólido prestigio de su iniciador. Nuestro éxito dependerá, no de la
+idea, sino del plan y el método. Lo que no hizo el Estado, lo hará la iniciativa
+particular. Desde 1914 hemos esperado para lanzarnos á la publicidad,
+tener un número discreto de suscriptores. Ya lo tenemos; pero
+aun con ellos, esta es una aventura patriótica, y probamos no perseguir
+ganancias, con sólo invocar el delicado trabajo que demanda cada tomo
+al Director, y el precio popular de nuestras ediciones.</p>
+
+<p><span class="smcap">El Editor.</span></p>
+
+<p class="p2 center"><span class="xlarge">BIBLIOTECA ARGENTINA</span>
+<span class="pagenum"><a name="Page_iii" id="Page_iii">[Pg iii]</a></span></p>
+
+<p class="p2 large center"><b>Volumen 13</b></p>
+
+<p class="p2 center large">BIBLIOTECA ARGENTINA
+<span class="pagenum"><a name="Page_iv" id="Page_iv"></a></span></p>
+
+<p class="p2 center medium">PUBLICACIÓN MENSUAL DE LOS MEJORES LIBROS NACIONALES</p>
+
+<p class="p2 large center"><span class="smcap">Director</span>: RICARDO ROJAS</p>
+
+<p class="p2 large center"><b>13</b></p>
+
+<h1><b>Descripción Colonial</b></h1>
+
+<p class="p2 medium center">POR</p>
+
+<p class="p2 xlarge center"><b>Fr. Reginaldo de Lizárraga</b></p>
+
+<p class="p2 large center">(LIBRO PRIMERO)</p>
+
+<div class="figcenter"><img src="images/title.jpg" width="175"
+height="175" alt="image1" title="" /></div>
+
+<p class="p2 large center">BUENOS AIRES</p>
+
+<p class="p2 large center"><span class="smcap">Librería</span>
+LA FACULTAD, <span class="smcap">de Juan Roldán</span></p>
+
+<p class="p2 medium center">436&mdash;<span class="smcap">Florida</span>&mdash;436</p>
+
+<p class="p2 large center">1916</p>
+
+<p class="p2"><span class="pagenum"><a name="Page_v" id="Page_v">[Pg v]</a></span></p>
+
+<h2><a name="INDICE" id="INDICE">ÍNDICE</a></h2>
+
+<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="signature">
+
+<tr>
+ <td>&nbsp;</td>
+ <td>&nbsp;</td>
+ <td class="tdr u">Págs.</td>
+</tr>
+
+<tr>
+ <td class="tdl" colspan="2"><a href="#NOTICIA_PRELIMINAR">
+ <span class="smcap">Noticia Preliminar</span>, por <span class="smcap">Ricardo Rojas</span>.</a></td>
+ <td class="tdr"><a href="#NOTICIA_PRELIMINAR">11</a></td>
+</tr>
+
+<tr>
+<td class="tdc large" colspan="3">LIBRO PRIMERO</td>
+</tr>
+
+<tr>
+ <td class="tdl" colspan="3"><span class="smcap">Descripción breve de toda la tierra del Perú,
+ Tucumán, Río de la Plata y Chile, para el Excelentísimo Señor Conde de Lemus y Andrada,
+ presidente del Consejo real de Indias, por Fr. Reginaldo de Lizárraga.</span></td>
+</tr>
+
+<tr>
+ <td class="tdr" valign="top"><a href="#CAPITULO_PRIMERO">I.</a></td><td class="tdl">
+ &mdash;De la descripción del Perú. De qué gente procedan los indios.</td>
+ <td class="tdr"><a href="#CAPITULO_PRIMERO">39</a></td>
+</tr>
+
+<tr>
+ <td class="tdr"><a href="#CAPITULO_II">II.</a></td>
+ <td class="tdl">&mdash;De la descripción del Pirú.</td>
+ <td class="tdr"><a href="#CAPITULO_II">42</a></td>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_III">III.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Prosíguese la descripción del Perú.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_III">43</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IV">IV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la punta de Santa Helena.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IV">44</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_V">V.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del pueblo de Guayaquil.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_V">46</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VI">VI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle de Chicama.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VI">54</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VII">VII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De Tumbes.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VII">56</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VIII">VIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del rio de Motape.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VIII">57</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IX">IX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del puerto de Paita.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IX">58</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_X">X.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad de Piura.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_X">58</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XI">XI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;[Del valle de Xayanca].</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XI">60</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XII">XII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los Llanos.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XII">60</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIII">XIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del camino de la costa.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIII">64</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIV">XIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los demás valles.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIV">65</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XV">XV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De Nuestra Señora de Guadalupe.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XV">66</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVI">XVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle de Chicama.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVI">66</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVII">XVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad de Trujillo.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVII">68</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVIII">XVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la[s] guaca[s] de Trujillo.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVIII">73</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIX">XIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle de Sancta.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIX">76</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XX">XX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los demás valles á Los Reyes.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XX">77</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXI">XXI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle y ciudad de Los Reyes.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXI">79</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXII">XXII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad de Los Reyes.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXII">82</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIII">XXIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De nuestro Convento.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIII">86</a>
+<span class="pagenum"><a name="Page_vi" id="Page_vi">[Pg vi]</a></span></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIV">XXIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De las Capillas.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIV">88</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXV">XXV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De las capillas del lado de la Epístola.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXV">91</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVI">XXVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la capilla de las Reliquias.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVI">93</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVII">XXVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los Provinciales [que] han augmentado el convento.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVII">95</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVIII">XXVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los Provinciales de nuestra Orden.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVIII">97</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIX">XXIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los demás Provinciales de nuestra Orden.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIX">98</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXX">XXX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los restantes Provinciales de nuestra Orden.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXX">102</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXI">XXXI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los religiosos que sustenta.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXI">105</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXII">XXXII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los Obispos.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXII">105</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIII">XXXIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del convento de San Francisco.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIII">110</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIV">XXXIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del convento de San Augustin.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIV">112</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXV">XXXV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del convento de la Merced.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXV">114</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVI">XXXVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del convento del Nombre de Jesús.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVI">114</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVII">XXXVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del convento de los Descalzos.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVII">115</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVIII">XXXVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del monasterio de la Encarnación.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVIII">116</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIX">XXXIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del monasterio de la Concepción.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIX">118</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XL">XL.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del monasterio de la Trinidad.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XL">119</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLI">XLI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del monasterio de las Descalzas.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLI">120</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLII">XLII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLII">121</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIII">XLIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De las cofradías desta ciudad.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIII">123</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIV">XLIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la capilla de la Cárcel.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIV">125</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLV">XLV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la Universidad.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLV">127</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVI">XLVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los Colegios.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVI">128</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVII">XLVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la capilla de Nuestra Señora de Copacavana.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVII">128</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVIII">XLVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los hospitales.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVIII">129</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIX">XLIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la iglesia Mayor.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIX">132</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_L">L.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los edificios.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_L">133</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LI">LI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los vestidos de las mujeres.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LI">134</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LII">LII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del acompañamiento del Santísimo.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LII">135</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIII">LIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la cristiandad deste pueblo.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIII">138</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIV">LIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Las cosas contrarias á esta ciudad.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIV">140</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LV">LV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De las calidades de los nacidos en ella.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LV">142</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVI">LVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del puerto y pueblo del Callao.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVI">143</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVII">LVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los valles que se siguen.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVII">146</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVIII">LVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle de Cañete.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVIII">148</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIX">LIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle de Chincha.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIX">151</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LX">LX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle de Pisco.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LX">155</a>
+<span class="pagenum"><a name="Page_vii" id="Page_vii">[Pg vii]</a></span></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXI">LXI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle de Ica.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXI">156</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXII">LXII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle de Guayuri.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXII">157</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIII">LXIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle de la Nasca.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIII">158</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">LXIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De otros valles siguientes.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">158</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">LXIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De otros valles siguientes.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">159</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXV">LXV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle [de] Camaná.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXV">160</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVI">LXVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad de Arequipa.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVI">162</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVII">LXVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del puerto Arica.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVII">164</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVIII">LXVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los demás valles hasta Copiapó.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVIII">167</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIX">LXIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad de Quito.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIX">172</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXX">LXX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la provincia de los Quijos.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXX">176</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXI">LXXI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De Riobamba y Tumibamba.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXI">178</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXII">LXXII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad llamada Loja.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXII">182</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIII">LXXIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la provincia de Cajamarca.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIII">183</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIV">LXXIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad de Chachapoyas.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIV">184</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXV">LXXV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad [de] Guánuco.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXV">185</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr" valign="top"><a href="#CAPITULO_LXXVI">LXXVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la villa de Oropesa, llamada por otro nombre Guancavilca.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVI">187</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr" valign="top"><a href="#CAPITULO_LXXVII">LXXVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del asiento de Minas Choclococ[h]a, por otro nombre Castrovirreina.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVII">190</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVIII">LXXVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad [de] Guamanga.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVIII">191</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIX">LXXIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del rio y caminos de Guamanga al Cuzco.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIX">194</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXX">LXXX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad llamada El Cuzco.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXX">197</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXI">LXXXI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los Andes del Cuzco y Coca.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXI">203</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXII">LXXXII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Prosíguese el camino del Cuzco á Vilcanota.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXII">208</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIII">LXXXIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Prosigue el camino al Collao.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIII">211</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIV">LXXXIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la laguna de Chucuito.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIV">212</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXV">LXXXV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los pueblos que hay en esta provincia de Chucuito.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXV">216</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVI">LXXXVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del pueblo [de] Copacavana.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVI">218</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVII">LXXXVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del pueblo [de] Cepita y [De]s[a]guadero.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVII">224</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVIII">LXXXVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del pueblo de Tiaguanaco.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVIII">226</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIX">LXXXIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del camino de Omasuyo.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIX">227</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XC">XC.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad de La Paz.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XC">229</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCI">XCI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del pueblo Calamarca y demás provincias del Collao.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCI">230</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCII">XCII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del tambo de Caracollo y camino por los valles hasta La Plata.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCII">231</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIII">XCIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los valles y pueblos desde Cliza á Misque.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIII">235</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIV">XCIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la provincia de Santa Cruz de la Sierra.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIV">239</a>
+<span class="pagenum"><a name="Page_viii" id="Page_viii">[Pg viii]</a></span></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCV">XCV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Prosigue el camino de Mizque á la ciudad de la Plata.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCV">245</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVI">XCVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la ciudad de La Plata.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVI">246</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVII">XCVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De otro camino para la ciudad de La Plata.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVII">253</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVIII">XCVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los pueblos de españoles en valles cerca de los Chiriguanas.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVIII">257</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIX">XCIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De los Chiriguanas y sus calidades.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIX">258</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_C">C.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del cerro de Potosí.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_C">263</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CI">CI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del cerro de Potosí.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CI">269</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CII">CII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Las vueltas que ha dado Potosí.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CII">271</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIII">CIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la abundancia de que goza Potosí.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIII">273</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIV">CIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De las perroquias de Potosí.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIV">275</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CV">CV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De las cofradías.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CV">277</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVI">CVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la destemplanza de Potosí.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVI">279</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVII">CVII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la provincia de las Chichas y Lipes.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVII">280</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVIII">CVIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del valle Tarija.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVIII">281</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIX">CIX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De otros pueblos en frontera y la tierra adentro de los Chiriguanas.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIX">286</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CX">CX.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del cerro llamado Porco.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CX">287</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXI">CXI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Del camino de Porco á Arica.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXI">288</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXII">CXII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;De la calidad y costumbres de los indios destos reinos.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXII">290</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIII">CXIII.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Cómo los gobernaba el Inga.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIII">296</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIV">CXIV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Cómo se han de gobernar en algunas cosas.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIV">302</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXV">CXV.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;El azogue consume muchos indios.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXV">306</a></td></tr>
+
+<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXVI">CXVI.</a></td><td class="tdl">
+&mdash;Cómo se crian los hijos de los españoles que nacen en este reino.</td>
+<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXVI">307</a></td></tr>
+</table>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_9" id="Page_9">[Pg 9]</a></span></p>
+<h1>DESCRIPCIÓN COLONIAL</h1>
+<hr class="tb" />
+<p class="p2 xlarge center">NOTICIA PRELIMINAR</p>
+
+<p class="p2 medium center">POR</p>
+
+<p class="p2 smcap large center">Ricardo Rojas</p>
+
+<p class="p2"><span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[Pg 11]</a></span></p>
+
+<h2><a name="NOTICIA_PRELIMINAR" id="NOTICIA_PRELIMINAR">NOTICIA PRELIMINAR</a></h2>
+
+<hr class="chap" />
+<p class="p2 i2"><span class="smcap">Sumario</span>: Quién era Fray Reginaldo de Lizárraga (1545-1615).&mdash;<i>Descripción
+breve del reino del Perú, Tucumán, Río de
+la Plata y Chile</i> (1605).&mdash;Parte de esta obra que se refiere
+á la naciente sociedad argentina (capítulos LXII-LXXII).&mdash;Biografía
+de Lizárraga.&mdash;Fecha probable de su viaje por
+nuestro país: 1589.&mdash;Valor histórico de su obra.&mdash;Sus condiciones
+de observador.&mdash;Algunos ejemplos de juicios, etopeyas
+y paisajes.&mdash;Valor relativo de su prosa entre las crónicas
+del siglo <span class="smcap">XVI</span>.</p>
+
+<p class="p2 large center">I</p>
+
+<p>Al finalizar el siglo <span class="smcap">XVI</span> llegó á Santiago del Estero,
+capital entonces del Tucumán, el padre fray
+Reginaldo de Lizárraga, visitador de los conventos
+dominicos en la dilatada provincia del Perú.
+Su verdadero nombre era Baltasar de Obando,
+como su padre, que habia entrado al Nuevo Mundo
+con los primeros conquistadores del imperio incaico.
+Nacido en 1545&mdash;unos dicen en Lima, otros
+en España,
+<a name="FNanchor_1" id="FNanchor_1" href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a>
+&mdash;profesó á los quince años en la órden
+de Santo Domingo. Fué su maestro Fray Tomás de
+Argomedo, «varon doctísimo, de grande ejemplo
+en vida, é insigne predicador», quien, al consagrarle
+<span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[Pg 12]</a></span>
+en 1560, le cambió el nombre paterno por
+el otro con que le conocemos en sus obras, pues
+aquél solia decir: «á nueva vida, nombre nuevo».
+Desde entonces le distinguieron por «Fray Reginaldo
+de Lizárraga». Por tal llegó á Santiago, y
+así firmó los libros que más tarde escribiera, entre
+ellos esta <i>Descripción</i> de su viaje, que ahora publica
+la <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span>
+<a name="FNanchor_2" id="FNanchor_2" href="#Footnote_2" class="fnanchor">[2]</a>.</p>
+
+<p>En 1586 dividióse la provincia dominica del
+Perú, creándose la de San Lorenzo Mártir, que
+comprendía, más ó menos, Chile, la Argentina y
+el Paraguay actuales. Fray Reginaldo fué nombrado
+provincial de la nueva jurisdicción, y en
+tiempo de Sixto Fabro, general de la órden, mandáronle
+á visitar los conventos del vasto territorio
+que se extendía de Buenos Aires y la Asunción á
+Concepción y Coquimbo, y de Salta y Esteco á
+Córdoba y Mendoza. Por tal motivo llegó á Santiago
+hacia 1589, cuando gobernaba don Juan Ramírez
+de Velasco, de quien guardó muy halagüeño
+recuerdo, y del cual escribió pocos años más
+tarde: «caballero bien intencionado; el cual pobló
+de españoles las faldas de la cordillera vertientes
+á Tucumán». «Caballero dócil y que fácilmente
+<span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[Pg 13]</a></span>
+recibe la razon y se convence»&mdash;como dice esta
+<i>Descripción</i>.&mdash;Más adelante agrega, recordando á
+Abreu, á Lerma, sus trágicos antecesores, «creo
+no le sucederá lo que á los sobredichos»
+<a name="FNanchor_3" id="FNanchor_3" href="#Footnote_3" class="fnanchor">[3]</a>.</p>
+
+<p>Harto menguada era la situación de los dominicos
+en su convento de Santiago, cuando Lizárraga
+los visitó. «Pasando yo por esta provincia&mdash;escribe
+él mismo&mdash;(y esto me compelió ir por ella á Chile),
+hallé seis ó siete religiosos nuestros divididos en
+doctrinas; uno en una desventurada casa en Santiago;
+más era cocina que convento; es vergüenza
+tratar de ello; y teníanle puesto por nombre Santo
+Domingo el Real; viendo, pues, que no se podía
+guardar ni aún sombra de religión en él, lo saqué
+de aquella provincia; es cosa de lástima haya ningunos
+religiosos en ella, porque un solo fraile en
+un convento y en un pueblo, ¿qué ha de hacer?
+Una ánima sola&mdash;decíanos&mdash;ni canta ni llora.»&mdash;Era
+mejor el convento franciscano, con cinco ó
+seis religiosos; pero igualmente precario el de la
+Merced. En torno de ellos, la ciudad menguaba en
+fortín ó aldea, visible apenas entre selvas vírgenes
+y tribus nómades. Las gentes vivian del maíz; beneficiaban
+la miel silvestre que vendían en odres
+al Perú; vestían trajes burdos de lana, que allí
+mismo labraban y teñían. Un extranjero proyectaba
+por esos días&mdash;según nos cuenta el fraile escritor&mdash;montar
+un molino á la manera de los que él habia
+<span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[Pg 14]</a></span>
+visto en «Alemaña», pero murió á la sazon
+sin lograr su empresa, y siguióse la molienda del
+trigo y maíz en morteros de piedra, según usanza
+de los indios. Habia, sin embargo, dos ó tres «atahonas»
+particulares. Las casas eran pobres, de
+adobe, y se desmoronaban fácilmente, por ser la
+tierra salitrosa. Y si ésta era la situación de la capital
+en la provincia, puede medirse cómo eran las
+otras aldeas y cómo todo el interior argentino al
+finalizar el siglo <span class="smcap">XVI</span>. Tal como Fray Reginaldo de
+Lizárraga lo viera entonces, así volvemos á verlo
+nosotros en las páginas de este libro, donde nos
+dejó la «descripción» de sus viajes.</p>
+
+<p>Antes de visitar nuestras ciudades, Fray Reginaldo
+habia residido en el convento de Lima; despues,
+vuelto al Perú, en diversas localidades: Arequipa,
+Cuzco, Guamanga, La Plata y otras, ya
+como doctrinero, ya como prior de su órden. Despues
+de 1591, estaba en Jauja cuando el virrey
+García Hurtado recomendóle ante Felipe II para
+el obispado de la Imperial ciudad chilena. Nombráronle
+en 1599. Por diversos inconvenientes no
+pasó á Chile hasta 1602, llegando á hacerse cargo
+de su sede en 1603, más bien con desabrimiento
+que entusiasmo. Los indios de Valdivia acosaban
+la region; ese obispado era pobre; y en una carta
+de 1604, el propio Lizárraga se lamentaba: «La
+iglesia, paupérrima; las misas se dicen con candelas
+de sebo, si no son los domingos y fiestas; el santísimo
+se alumbra con aceite de lobo, de mal olor. Si
+<span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[Pg 15]</a></span>
+se halla de ballena no es tan malo». Intentó renunciar
+á semejante probenda... Dicen, no obstante,
+que era virtuoso, que lo amaba el pueblo. El
+gobernador Alonso de Ribera recomiéndalo al Rey
+así: «Usa el oficio con mucha edificación de letras,
+vida y ejemplo». Parece lógico, pues, que en 1607
+lo trasladaran de obispo al Paraguay. Hacia 1602
+murió en la Asunción, á los sesenta años de edad.
+Aseguran las crónicas eclesiásticas que murió santamente
+<a name="FNanchor_4" id="FNanchor_4" href="#Footnote_4" class="fnanchor">[4]</a>.</p>
+<p>Los viajes de Lizárraga por el Perú le permitieron
+conocer las ciudades nombradas y los valles de
+Chincha, Pisco, Ica, Nasca, Cumaná, Chicoama,
+Tarija, y otros de que trata en su libro. De nuestro
+país, describe las comarcas y pueblos de Salta, Esteco
+<a name="FNanchor_5" id="FNanchor_5" href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a>,
+Santiago, Córdoba, Mendoza; toda la tierra
+que va desde la Puna hasta la cordillera de
+Cuyo. Durante esas jornadas conoció las riberas
+del Chucuito, los tambos del Collao, la quebrada
+de Humahuaca, los desiertos de Córdoba, las cordilleras
+de Mendoza. Hombre docto como era, trató
+á gobernantes y prelados, á caciques y conquistadores,
+á maestros y bandidos; inquirió noticias
+<span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[Pg 16]</a></span>
+históricas sobre el pasado de estos reinos; observó
+las costumbres y caracteres de la época en que tocárale
+vivir; y legó á su posteridad la memoria de
+sus viajes en esta «Descripción», primer libro donde
+se muestra, en visión sedentaria, la tierra y la
+sociedad de la conquista argentina.</p>
+
+<p>El verdadero título del libro es como sigue:
+<i>Descripción breve de toda la tierra del Perú, Tucumán,
+Río de la Plata y Chile</i>
+
+<a name="FNanchor_6" id="FNanchor_6" href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a>.
+
+Sabido es que en aquel primer momento de la conquista, todas
+<span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[Pg 17]</a></span>
+estas regiones&mdash;ó «reinos» como se decia&mdash;formaban
+una sola entidad política y moral, cuyo centro
+era Lima. Posteriormente vinieron las segmentaciones
+administrativas y espirituales, núcleos
+tradicionales y geográficos de actuales naciones
+americanas en esta parte del continente. Pero en el
+siglo de Lizárraga vemos como los hombres y las
+cosas coloniales se movían á través de las susodichas
+regiones dentro de una sola unidad. Así por
+ejemplo en el capítulo LXVIII dice de don Juan
+de Garay, despues de escribir sobre la Asunción:
+«La segunda ciudad, el río abajo, según dicen 150
+leguas, se fundó en nuestros días por el capitan
+Juan de Garay, de nación vizcaíno, hombre nobilísimo
+y muy temido de los indios, llamada Sancta
+Fe; <i>conocílo y tratélo en la ciudad de la Plata</i>»
+
+<a name="FNanchor_7" id="FNanchor_7" href="#Footnote_7" class="fnanchor">[7]</a>.
+
+Probablemente conoció en La Plata, ó en
+Lima, ó en Oropesa, donde tambien residió, á
+Barco Centenera, autor del poema <i>Argentina</i>, y á
+algunos otros personajes del Río de la Plata. En
+el convento dominico de la ciudad de los Reyes,
+Fray Reginaldo habia sido compañero de noviciado
+con Fray Francisco Victoria, más tarde obispo
+del Tucumán, y de él nos dice en el capítulo VI:
+«...fuimos novicios juntos; varon docto y agudo;
+fuese á España, donde murió en corte, y hizo heredero
+á la magestad del Rey Felipe Segundo, de
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[Pg 18]</a></span>
+
+mucha hacienda que llevó, y loablemente lo hizo
+así. Sucedióle el reverendísimo señor Don Fray
+Fernando Trejo, que agora reside en su silla, y resida
+
+por muchos años»
+<a name="FNanchor_8" id="FNanchor_8" href="#Footnote_8" class="fnanchor">[8]</a>.
+
+Así este libro de Lizárraga,
+que participa de la índole de los libros de
+viajes y memorias, abunda en sugestiones y noticias
+para nosotros interesantes, aun en los capítulos
+que no se hallan especialmente destinados á
+describir las tierras y las cosas que pertenecen hoy,
+políticamente, á los dominios de la República Argentina.</p>
+
+<p class="p2 center large">II</p>
+
+<p>La obra que nos ocupa, divídese en dos partes.
+La primera es pertinente, más bien, á las cosas del
+Perú, Bolivia y Ecuador actuales. La siguiente se
+titula: «<span class="smcap">Libro segundo.</span>&mdash;
+<i>De los prelados eclesiásticos
+del reino del Perú, desde el reverendísimo
+don Jerónimo de Loaiza, de buena memoria, y de
+los virreyes que lo han gobernado, y cosas sucedidas
+desde don Antonio de Mendoza, hasta el conde
+de Monterrey, y de los gobernadores de Tucumán
+y Chile.</i>» Mas á pesar de la limitación que el título
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[Pg 19]</a></span>
+
+parece marcar, la segunda parte no reviste carácter
+de relacion histórica escueta y retrospectiva,
+sino que, en los capítulos pertinentes á nuestras
+provincias del norte y del oeste, acentúa, por lo
+contrario, ese colorido, á veces conmovedor, de memoria
+personal ó relato de viajes.</p>
+
+<p>La <i>Descripción</i> cuenta por todo 204 párrafos&mdash;116
+de la primera parte y 88 de la segunda,&mdash;breves
+capítulos encabezados por sendos epígrafes.
+Los que expresamente se refieren á nuestro país
+son los postreros del libro, del LXII al LXXII, en
+la segunda parte. Despues de la extensa noticia
+histórica sobre los virreyes y obispos, el visitador
+reanuda el itinerario interrumpido en la primera
+parte al llegar á Tarija y regiones inmediatas,
+para continuar la descripción con este epígrafe:
+«Del camino de Talina á Tucumán» (LXII), el
+cual penetra de la provincia de Chichas en nuestro
+país actual, y sale de él con este epígrafe:
+«Del camino de Mendoza á Santiago de Chile»
+(LXXII), con lo cual penetra en el reino trasandino,
+donde Fray Reginaldo de Lizárraga llegó á
+ocupar la sede episcopal de la imperialense. A pesar
+de ello, no dedica á Chile más que quince capítulos.
+Describe á Santiago, Osorno, Valdivia,
+Castro; da la cronología de sus obispos hasta él;
+de sus gobernadores hasta Alonso de Ribera; y concluye
+con un capítulo sobre «cualidades de los indios
+de Chile».</p>
+
+<p>Alusiones contenidas en esta obra, permítenme
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_20" id="Page_20">[Pg 20]</a></span>
+
+inducir dónde escribió su libro el obispo de la Imperial.
+Don José Toribio Medina, historiador de
+la literatura colonial de Chile, afirma sin vacilación
+que la escribió en aquel país.</p>
+
+<p>Yo creo, sin embargo, que la obra fué en su conjunto
+formada con notas de diversas épocas de la
+vida de Lizárraga, reunidas con el ánimo de imprimirlas
+en España. Dicha obra, según su edición
+reciente, fué dedicada al señor conde de Lemos
+y Andrada, Presidente del Consejo de Indias.
+Procuraré dilucidar ahora la prueba y el lugar en
+que los varios fragmentos de la obra pudieron ser
+escritos, aunque lo haré con todas las reservas del
+caso, dada la precaria información que se posee
+sobre Lizárraga y sus obras. Con iguales reservas
+aparece esta edición, y si me he decidido á darla,
+es por lo interesante de las noticias argentinas que
+contiene y por la frecuencia con que esta obra ha
+empezado á ser citada por nuestros historiadores.</p>
+
+<p>Fray Reginaldo de Lizárraga realizó dos viajes
+á Chile: uno entre 1586 y 1591, como visitador de
+la órden; otro en 1602, para ocupar el obispado de
+la Imperial. En 1591, término de su primer viaje,
+regresó de Chile á Lima para desempeñar el cargo
+de maestro de novicios. Creo que fué despues de
+1591, en el Perú, donde escribió la primera parte
+de su obra y algo de la segunda. Despues de 1603,
+en el suelo de Chile, habria escrito los quince capítulos
+que se refieren á aquel país, y que complementan
+la memoria ó <i>descripción</i> de sus viajes. Me
+<span class="pagenum"><a name="Page_21" id="Page_21">[Pg 21]</a></span>
+fundo para ello en el capítulo LXXVI de la primera
+parte, donde dice:&mdash;«Yo confieso verdad que
+en dos años que vivo en este pueblo de Chongos»
+<a name="FNanchor_9" id="FNanchor_9" href="#Footnote_9" class="fnanchor">[9]</a>,
+etc.&mdash;Luego estos capítulos eran escritos
+en el Perú. Esto se ratifica en otros pasajes como el
+LXXVIII, donde al hablar de la ciudad de Guamanga,
+dice:&mdash;«Edificó aquí un vecino desta ciudad,
+llamado Sancho de Ure», etc.&mdash;La segunda
+parte de la obra, da la impresión de que cambia de
+asunto, al acometer la cronología de los gobernantes
+y virreyes, pero sin cambiar de lugar. Esa impresión
+persiste en todos los capítulos, incluso en
+los que tratan del Tucumán, cuyos lugares aparecen
+como aludidos ó recordados desde el Perú. No
+ocurre lo mismo en los capítulos finales, referentes
+á Chile, donde nos encontramos con expresiones
+como la siguiente:&mdash;«En este estado dejó la tierra
+Alonso de Ribera á Alonso García Ramón, que
+vino á este reino», etc. (LXXXVII). Asimismo
+al tratar de los prelados y religiosos de las órdenes:&mdash;«La
+primera religión que pasó á este reino (Chile)
+creo fué de Nuestra Señora de las Mercedes»,
+etcétera (LXXXII).&mdash;Y no sólo el cambio de lugar
+se advierte en la yuxtaposición de dichos fragmentos,
+sino el cambio de la época en que uno y
+otro fueron escritos: aquéllos en el Perú, entre 1591
+y 1602, antes de ser obispo de la Imperial; éstos,
+<span class="pagenum"><a name="Page_22" id="Page_22">[Pg 22]</a></span>
+en Chile, entre 1603 y 1607, año en que fué trasladado
+de la Imperial á la Asunción, donde Lizárraga
+falleció<a name="FNanchor_10" id="FNanchor_10" href="#Footnote_10" class="fnanchor">[10]</a>.
+Así al hablar del último obispo
+de la Imperial, don Agustin de Cisneros, «á quién
+sucedí yo&mdash;agrega&mdash;en este tiempo tan trabajoso»,
+«...empero, falta lo principal, que es la virtud, y
+el pusible, por ser obispado paupérrimo, que apenas
+se puede sustentar, y no tengo casa donde vivir,
+que si en San Francisco no me diesen dos celdas
+donde vivir, en todo el pueblo no habria cómodo
+para ello, con todo esto, tengo más de lo que
+merezco, por que si lo merecido se me hubiese de
+dar, eran muchos azotes» (LXXXI).&mdash;Tales alusiones,
+de tiempo presente, prueban que los escribió
+siendo obispo, y en la Imperial; pero tal cosa
+ocurre sólo en los contados capítulos adicionales
+de tema chileno, probándose por todos los anteriores
+(más de 150 párrafos) que no solamente los escribió
+en el valle de Chongos, sino que lo hizo antes
+de ser obispo. De suerte que cuando Fray Reginaldo
+describe las ciudades de Santiago del Estero
+<span class="pagenum"><a name="Page_23" id="Page_23">[Pg 23]</a></span>
+y Mendoza, ó pinta los paisajes de la llanura
+cuyona, se refiere á aquellos lugares tal como los
+viera en su primer viaje de 1589, cuando pasó
+para Chile como visitador de los conventos de su
+órden, y no como pudo verlos en 1602, si es que
+pasó por tierra argentina, cuando fué á tomar posesion
+de su obispado trasandino. El viaje que describe
+es tan penoso por lo largo de las jornadas en
+el desierto y lo precario del hospedaje en los tambos
+indios, que sólo pudo realizar aquel viaje terrestre
+por necesidad de visitar los conventos. Parece
+probable que el viaje episcopal, libre de ese
+deber, lo realizara por la costa del Pacífico. Creo
+haber esclarecido, con las propias palabras de Fray
+Reginaldo, la cuestión bibliográfica que el señor
+Medina plantea, sin resolver definitivamente.</p>
+
+<p class="p2 center large">III</p>
+
+<p>Cuando Lizárraga vino á nuestro país, dicen
+cronistas como Menéndez, que practicó su viaje á
+pie desde Lima hasta el Tucumán, más ó menos.
+Habia salido del Perú con sus alforjas y su bastón
+de caminante por precario avío. Acompañábale un
+fraile de su convento; pero cansado del camino,
+éste, menos santo que aquél, tornóse á Lima donde
+mentó las privaciones y asperezas que iba sufriendo
+el visitador en su larga jornada. Estas condiciones
+<span class="pagenum"><a name="Page_24" id="Page_24">[Pg 24]</a></span>
+del viaje han sido puestas en duda por Medina
+<a name="FNanchor_11" id="FNanchor_11" href="#Footnote_11" class="fnanchor">[11]</a>;
+pero sabemos que otros prelados como San
+Francisco Solano, Alonso de Barzana ó Luis de
+Bolaños, los realizaban habitualmente. Cierto que
+los biógrafos ó cronistas de las órdenes emulaban
+en su afán hagiográfico ó en su ilusión milagrera,
+pero no debemos extrañarnos de que los evangelistas
+realizaran por necesidad ó voto de virtud,
+lo que tambien á veces realizaban los conquistadores
+militares. Lo cierto es que el relato de Lizárraga,
+sobre todo en la parte del camino que media
+entre Santiago del Estero y Córdoba, abunda en
+observaciones que parecen propias de un caminante
+á pie, pues habia llegado á familiarizarse con el
+secreto de las tierras que recorría. El paisaje no se
+le presenta sólo como un espectáculo visual, accesible
+á los ojos extraños del observador, sino como
+un recuerdo de cosas vividas en la intimidad de
+nuestros desiertos. A tal pertenece el siguiente pasaje
+en que muestra á los avestruces de la llanura
+argentina, visto al ir hacia Córdoba:</p>
+
+<p>«En toda esta tierra y llanuras hay cantidad de
+avestruces; son pardos y grandes, á cuya causa
+no vuelan; pero á vuelapié, con una ala, corren
+ligerísimamente; con todo eso los cazan con galgos,
+porque con un espolón que tienen en el encuentro
+del ala, cuando van huyendo se hieren en
+el pecho y desangran. Cuando el galgo viene cerca,
+<span class="pagenum"><a name="Page_25" id="Page_25">[Pg 25]</a></span>
+levantan el ala que llevan caida, y dejan caer la
+levantada; viran como carabela á la bolina á otro
+bordo, dejando al galgo burlado» (LXV).</p>
+
+<p>Otro pequeño cuadro rústico de la llanura santiagueña,
+se lo inspira la vida de los pájaros y su
+casa ingeniosa, que tres siglos más tarde dictó una
+bella página á Sarmiento
+<a name="FNanchor_12" id="FNanchor_12" href="#Footnote_12" class="fnanchor">[12]</a>.</p>
+
+<p>«Es providencia de Dios&mdash;dice Lizárraga&mdash;ver
+los nidos de los pájaros en los árboles: cuélganlos
+de una rama más ó menos gruesa, como es el pájaro
+mayor ó menor, y en contorno del nido engieren
+muchas espinas; no parecen sino erizos, y
+un agujero á una parte por donde el pájaro entra,
+ó á dormir ó á sus huevos, y esto con el instinto
+natural que les dió naturaleza para librarse á sí y
+á sus hijuelos de las culebras» (LXV).</p>
+
+<p>Cierto pasaje de este mismo capítulo LXV, da á
+entender que una parte de la jornada la hubiera
+hecho á caballo, pues hablando de sus pantanos y
+tremedales, dice: «<i>se sumen el caballo y caballero
+en el cieno</i>». Otro pasaje del capítulo LXVI, da á
+entender que de Santiago á Córdoba y de Córdoba
+á Buenos Aires, se hacía ya la travesia en carretas:&mdash;«<i>El
+camino, carretero; y así caminé yo desde
+Estero</i> (sic) <i>á esta cebadad, que son poco menos
+de 200 leguas, si no son más, y desde aquí se toma
+el camino á Buenos Aires, tambien en carretas,
+que son otras 200, pocas menos; toda la tierra llana</i>,
+<span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[Pg 26]</a></span>
+<i>y en partes tan rasa, que no se halla un arbolillo</i>».
+Por el mismo transporte, en convoy de doce
+carretas cuyanas, pasó de Córdoba á Mendoza, que
+ya era estación carretera del tráfico andino. Los
+ferrocarriles actuales han seguido las rutas de 1590.</p>
+
+<p>Pasajes de tal género, pudiera yo citar numerosos.
+Otros hay en que caracteriza á nuestros indios
+ó á los gobernantes españoles que vinieron á reducirlos.
+De los juries
+<a name="FNanchor_13" id="FNanchor_13" href="#Footnote_13" class="fnanchor">[13]</a> dice, por ejemplo: «Son
+haraganes y ladrones» (LXXI); y de los guarpes
+<a name="FNanchor_14" id="FNanchor_14" href="#Footnote_14" class="fnanchor">[14]</a>:&mdash;«Son
+mal proporcionados, desvaídos»
+(LXXI). De don Francisco de Aguirre dice:&mdash;«Varon
+para guerra de indios, bravo», y del licenciado
+Lerma:&mdash;«En Tucumán, unos le alaban,
+otros le vituperan» (LXVII).&mdash;Muéstrase, como
+se ve, capaz de caracterizar los hombres con un
+rasgo lacónico. Asimismo, logra á las veces caracterizar
+un paisaje, haciéndolo visible por una
+comparación, como cuando retrata las salinas de
+la Puna, ya explotadas entonces por los indios
+Cochinocas y Casavindos:&mdash;«De lejos, con la reverberación
+del sol&mdash;dice&mdash;no parece sino río, y
+á los que no lo han visto nunca, espanta, pensando
+que han de pasar río tan ancho; llegados, admira
+ver tanta sal» (LXII).&mdash;Y cuando retrata
+la estructura de aquellas nacientes sociedades argentinas,
+<span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[Pg 27]</a></span>
+elige rasgos que han subsistido. Por
+ejemplo, de Mendoza, fundada «á las vertientes de
+estas sierras nevadas» dice su libro:&mdash;«<i>La cibdad
+es fresquísima, donde se dan todas las frutas nuestras,
+árboles y viñas, y sacan muy buen vino que
+llevan á Tucumán ó de allá se lo vienen á comprar</i>»
+<a name="FNanchor_15" id="FNanchor_15" href="#Footnote_15" class="fnanchor">[15]</a>;
+<i>es abundante de todo género de mantenimiento
+y carnes de las nuestras; sola una falta
+tiene, que es leña para la maderación de las casas</i>»
+(LXXI).&mdash;Así van sucediéndose en el libro, anécdotas
+de cautivos, paisajes de la cordillera, asaltos
+de indios á las carretas, noticias sobre conventos
+y vecinos, hasta hacer de su libro un cuadro sugerente
+y muy completo de lo que fué el embrión de
+nuestro país en el siglo XVI, al terminar la primera
+conquista militar de los españoles. Así tambien el
+viaje de Concolorcorvo, realizado por aquellos mismos
+caminos que dos siglos antes recorriera Lizárraga,
+iba á ser el cuadro más completo de esa misma
+embrionaria sociedad argentina al concluir la
+colonización española, en las vísperas de la emancipación
+americana...</p>
+
+<p class="p2 center"><span class="large">IV</span>
+<span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[Pg 28]</a></span></p>
+
+<p>No fué esta <i>Descripción</i> el único libro que escribió
+Reginaldo de Lizárraga. Menéndez, el cronista
+de los dominicos, le atribuye además de esa obra
+(que ese cronista conoció y aprovechó), estas otras
+sobre cuestiones religiosas: <i>Los cinco libros del
+Pentateuco</i>; <i>Lugares de uno y otro Testamento que
+parecen encontrados</i>; <i>Lugares comunes de la Sagrada
+Escritura</i>; <i>Sermones del tiempo y Santos</i>;
+<i>Cartas y Comento á los Emblemas del Alciato</i>. Hoy
+se dan por perdidos estos libros; pero yo no suelo
+abandonar jamás la esperanza de que vayan reapareciendo
+todos estos antiguos códices coloniales,
+á medida que las investigaciones paleográficas
+avanzan y se perfeccionan, mucho más si se tiene
+en cuenta que Lizárraga dejó preparados dichos
+papeles para su publicación, y que á los papeles de
+un religioso como él les han alcanzado menos las
+vicisitudes temporales de viajes y guerras, pues
+siempre tuvieron quien los guardara, ya en la órden
+en que fué provincial ó visitador, ya en las
+diócesis donde fué obispo. Pero aun perdido el texto,
+esos títulos bastan para revelarnos que Fray
+Reginaldo fué un hombre sabio en ciencias sagradas,
+que apasionaban en su tiempo; y acaso en
+letras clásicas, instrumento inherente á la cultura
+<span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[Pg 29]</a></span>
+teológica
+<a name="FNanchor_16" id="FNanchor_16" href="#Footnote_16" class="fnanchor">[16]</a>.
+Pero nada de todo ello se advierte
+en la <i>Descripción</i> que se ha salvado, sin duda porque
+á esta otra la caracteriza, por su género, un
+tono familiar, fluyente á la deriva de sus recuerdos
+espontáneos, tal que á la disertación abstracta y
+erudita, roban su sitio anécdotas expresivas, paisajes
+característicos, intencionadas etopeyas, mientras
+pasan por el espejo del recuerdo, tanto cosas,
+hombres y sitios como conoció en sus duras andanzas
+por las Indias.</p>
+
+<p>El «estilo» de Lizárraga es casi siempre desaliñado,
+pero su observación es siempre aguda; su
+memoria, feliz; su sentimiento, plástico para su
+época. El temperamento belicoso de los conquistadores
+militares y el ascético temperamento de los
+conquistadores evangélicos, no dejaba mucho lugar
+á la contemplación sensual de las cosas mundanas,
+fuente de forma y de color en el arte. De ahí que
+estos libros de Indias no abunden en pasajes de
+verdadero valor literario. Cuando quieren describir,
+enumeran; cuando quieren narrar, enumeran
+<span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[Pg 30]</a></span>
+tambien; y sus temas son siempre de utilidad
+para la acción perentoria ó para el arrobamiento
+extraterreno. En la <i>Descripción</i> de Lizárraga, yo
+he encontrado, sin embargo, pasajes que traducen
+su relativa delectación, como aquellas dos líneas,
+en las cuales, describiendo la ciudad de Arequipa,
+sus edificios, sus aguas, sus temblores, dice:&mdash;«Continuamente,
+la puesta del sol es muy apacible, por
+la diversidad de arreboles en los celajes, á la parte
+del Poniente» (LXVI). En el capítulo LV, diserta
+sobre las cualidades de «los criollos» («así les llamamos»),
+y entonces dice de las limeñas:&mdash;«<i>De
+las mujeres nacidas en esta ciudad, como en las
+demás de todo el reino, Tucumán y Chile, no tengo
+que decir sino que hacen mucha ventaja á los varones;
+perdónenme por escribirlo, y no lo escribiera
+si no fuera notísimo</i>». Ese juicio continúa siendo
+verdad; pero sorprende encontrarlo bajo la pluma
+de un cronista primitivo. Ni el sentimiento de la
+naturaleza ni el de la belleza femenina, asoman
+con frecuencia en la prosa colonial del primer siglo.
+En tal sentido, Lizárraga es una excepción en
+el Plata. Su libro es uno de los documentos más
+humanos de la primitiva literatura colonial, por
+su acento sincero, y por la profusión de noticias
+personales que enriquecen sus páginas. Entre tantas
+piezas cartularias, dogmáticas, protocolares,
+esta <i>Descripción</i> es un oasis de cosas vistas y sentidas,
+un espejo de vida verdadera. A los áridos
+testimonios de las «informaciones» y «probanzas»,
+<span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[Pg 31]</a></span>
+él les da forma: á los episodios oficiales de las «relaciones»
+y las «actas», él les da color de anécdota
+novelesca. Tal, por ejemplo, aquel pasaje en el cual
+habla del Cuzco y del convento de Santo Domingo
+en esta ciudad: «Nuestra casa es lo que antiguamente
+se llamaba, gobernando los Ingas, la Casa
+ó Templo del Sol»;&mdash;así dice Lizárraga.&mdash;Pinta
+despues cómo eran las murallas; cómo una fuente
+de piedra donde evaporaba el sol la chicha que bebia;
+cómo «una lámina de oro, en la cual estaba
+el sol esculpido» y que servía para tapar la chicha
+en la fuente litúrgica. Y á eso agrega su anécdota
+personal: «Cuando los españoles entraron en
+esta ciudad, le cupo en suerte (la lámina) á uno de
+los conquistadores que yo conocí, llamado Mansio
+Sierra, de nación vizcaíno y creo provinciano; gran
+jugador: jugó la lámina y perdióla: verificóse en
+él que jugó el Sol»... (LXXX).</p>
+
+<p>Otra anécdota de carácter más novelesco que
+histórico, refiere, por ejemplo al hablar de los Andes
+del Cuzco; anécdota de color ciertamente salvaje:</p>
+
+<p>«Estos Andes del Cuzco son fértiles destas víboras
+y de culebras que llaman bobas: éstas son
+muy grandes y muy gruesas; no hacen daño, si no
+es cuando, como dicen, andan en celos. Porque
+en aquellos Andes sucedió lo que diré: tres soldados
+volvíanse á sus casas de las chácaras de la Coca, á
+pie: no es tierra para caballos. El uno quedóse un
+poco atrás á cierta necesidad corporal; acabada,
+<span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[Pg 32]</a></span>
+siguió su camino solo, pues los compañeros iban
+un poco adelante; prosiguiéndolo, ve atravesar una
+culebra destas que tienen de largo más de 16 pies
+y gruesas más que la pantorrilla de un hombre,
+silbando, y otra culebra en pos de ella, de la misma
+calidad; la postrera, viendo á nuestro soldado,
+cíñele todo el cuerpo, y la boca encaminaba á la
+garganta; el pobre, que se vió ceñido y la boca de
+la culebra cerca de su garganta, con ambas manos
+afierra de la garganta de la culebra con cuanta
+fuerza pudo, no dejándola llegar á su garganta; la
+culebra, sintiéndose apretada de las manos del soldado,
+apretábale con lo restante de su cuerpo fortísimamente,
+de suerte que le hizo reventar sangre
+por la boca, ojos, narices y orejas; el pobre, viéndose
+de aquella suerte, gemia; no podía gritar,
+sino bramar. Los compañeros, pareciéndoles que
+tardaba, pararon un poco, oyeron los bramidos;
+vuelven corriendo en busca de su compañero; halláronle
+de la suerte que lo hemos pintado. Uno
+sacó una daga que traía en la cinta y metiéndola
+entre el sayo y la culebra la cortó; luego aflojó la
+culebra hecha dos partes, y acabáronla de matar.
+El soldado quedó como muerto; lleváronle y albergáronle;
+volviósele la color del rostro y cuerpo
+amarilla como cera; vínose al Cuzco, y dentro de
+tres meses murió. Oí esto á hombres que le conocieron»
+(LXXXI).</p>
+
+<p>Combates singulares de hombres con víboras gigantescas
+debian ser frecuentes en la conquista.
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[Pg 33]</a></span>
+
+Las crónicas nos refieren de algunos. En este mundo
+virgen, semejante confrontación de una terrible
+fauna nueva y de la cenceña imaginación de
+los soldados, exaltada por la reciente caballería,
+tales animales se les antojaban dragones algunas
+veces. Ulrich Schmidel en su «Viaje» y Barco
+Centenera en su «poema», nos han dejado el recuerdo
+de combates análogos con las temibles serpientes
+y yacarés del Paraná
+<a name="FNanchor_17" id="FNanchor_17" href="#Footnote_17" class="fnanchor">[17]</a>. Pero esta descripción
+de Lizárraga es más realista, más animada
+y plástica que todas las otras. Esta podria pintarse.
+Por eso, aunque incorrecta, la trascribo,
+como muestra de su estilo y de sus facultades de
+descriptor y narrador, primitivas por cierto, pero
+apreciables en su tiempo, cuando los cronistas coetáneos
+carecían de ellas. Lizárraga mira con simpatía
+la naturaleza y los hombres, los campos y
+las ciudades, los gestos y las palabras, los españoles
+y los indios, los brillantes acontecimientos gubernamentales
+y las humildes anécdotas dramáticas,
+los virreyes y los obispos, los árboles y los animales.
+De ahí el interés humano de toda su obra,
+de ahí la prueba de su sensibilidad literaria, siquiera
+incipiente. Y no sólo se la cultivó á sí propio,
+sino que hubiera querido difundir la cultura
+entre los demás. Cuando estuvo en Guamanga,
+quiso fundar allí Universidad. Encontraba en
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[Pg 34]</a></span>
+
+ésta mejor clima que en la Ciudad de los Reyes,
+y no la alcanzaba el peligro de los temblores. «No
+sé yo&mdash;nos dice&mdash;si en lo descubierto se hallará
+mejor temple ni más sano para fundar una universidad,
+porque ni el calor ni el frio impiden todo el
+año que no se pueda estudiar á todas horas. Yo tuve
+casi concertado con un hijo de un vecino, hombre
+principal, fundase con su hacienda en nuestra casa,
+un colegio con que ennobleciese su ciudad. Sacóme
+la obediencia para este asiento (Chongos) y quedóse.
+Fuera obra heróica y de gran provecho para
+todo el reino; la ciudad se aumentara, y de todo
+el reino vendrian á oir Teología, porque los nacidos
+en la Sierra corren mucho riesgo de su salud en
+Los Reyes» (LXXVIII). Tal superioridad espiritual
+trasciende, desde luego, en esta <i>Descripción</i>,
+que no sólo nos dan el hilo de su vida, sino la visión
+de los pueblos que recorrió, haciendo de ella
+una valiosa fuente de pequeñas noticias locales,
+que empieza á ser explotada ya por nuestros historiadores.
+Datos no siempre guardados por documentos
+oficiales, los conocemos por ella; tales como
+la clase de vecinos que habitaban los pueblos, la índole
+de los indígenas comarcanos, la manera como
+estaban construídas las casas de los encomenderos
+y magistrados, los alimentos de que se proveían,
+la forma en que se realizaba el comercio, la dificultad
+de los viajes, los precios de las cosas, las
+pasiones de los hombres, el ambiente precario de
+los conventos, la epopeya instintiva de los indios,
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_35" id="Page_35">[Pg 35]</a></span>
+
+todo cuanto constituye, en fin, la vida argentina
+del siglo <span class="smcap">XVI</span>, la primitiva conciencia del drama
+histórico en el vasto escenario virgen donde comenzaba
+entonces á fundarse nuestra civilización.
+He ahí por qué me ha parecido tambien que este
+libro tenia derecho á figurar en una <span class="smcap">Biblioteca
+Argentina</span>, como otros de su índole, que más adelante
+publicaré.</p>
+
+<p class="p2 smcap right">Ricardo Rojas</p>
+
+
+
+
+
+<p class="p2 center"><b><span class="xlarge">DESCRIPCIÓN BREVE</span></b>
+<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[Pg 37]</a></span></p>
+
+<p class="p2 center large">DE TODA LA TIERRA DEL</p>
+
+<p class="p2 center xlarge"><b>PERÚ, TUCUMÁN, RÍO DE LA PLATA Y CHILE</b></p>
+
+<p class="p2 center large">PARA EL EXCMO. SR. CONDE DE LEMOS Y ANDRADA</p>
+
+<p class="p2 center medium">Presidente del Consejo Real de Indias</p>
+
+<p class="p2 center medium">POR</p>
+
+<p class="p2 center large">FR. REGINALDO DE LIZÁRRAGA</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_39" id="Page_39">[Pg 39]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_PRIMERO" id="CAPITULO_PRIMERO">CAPITULO PRIMERO</a><br />
+<span class="medium">DE LA DESCRIPCIÓN DEL PERÚ. DE QUÉ GENTE
+PROCEDAN LOS INDIOS</span></h2>
+
+<p class="p2">Lo más dificultoso de toda esta materia es averiguar
+de qué gentes procedan los indios que habitan
+estos larguísimos y anchísimos reinos, porque
+como no tengan escripturas, ni ellos ni nosotros
+sabemos quien fueron sus predescesores ni
+pobladores destas tierras, mucha parte dellas despobladas
+ó por la destemplanza del calor, ó por el
+demasiado frio, ó por los médanos de arena y llanos
+estériles por falta de las aguas. Porque afirmar lo
+que dice Platon en el libro que intituló <i>Timeo</i>, que
+desembocando por el estrecho de Gibraltar en el
+mar Occeano, no muy lejos de la tierra firme se
+descubria una isla mayor que la Europa y toda la
+Asia, que contenia en sí diez reinos, la cual, con
+una inundacion del mar toda se anegó y destruyó
+de tal manera que no quedó rastro della, sino el
+mar ancho que hay por ventura desde Cabo Verde
+al Brasil; lo cual no es creible, por no se hallar en
+ningun autor mencion dello, ni es posible. Lo que
+parece se puede rastrear de los primos genitores
+destos indios descubiertos desde las primeras islas:
+Deseada, Marigalante, Dominica y las demás,
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[Pg 40]</a></span>
+
+Sancto Domingo, Cuba, Habana, Puerto Rico y
+la Tierra Firme, reino de México y del Perú, es
+llegarnos á lo que dice Floriano de Ocampo en la
+<i>Historia general</i> que comenzó de España, que es lo
+siguiente: Que cuando los cartaginenses eran señores
+de alguna parte del Andalucia, desembocando
+con temporal por el estrecho de Gibraltar ciertos
+navios de los Cartaginenses se derrotaron hacia el
+Occidente, corriendo la derrota que agora se navega
+por aquel mar ancho, y no pararon hasta descubrir
+unas islas que por ventura son las arriba referidas,
+y viéndolas tan fértiles, pobladas de arboledas,
+rios y sabanas, que son llanos abundantes
+de yerba, como vegas de pastos, los más allí se
+quedaron, y volvieron los otros á Cartago, los cuales,
+proponiendo en el Senado lo que habian descubierto,
+y fertilidad de la tierra, convernia poblar
+aquellas islas despobladas. Empero por aquellos
+senadores cartaginenses fué acordado por entonces
+se dejase de tratar de aquello, mandando con mucho
+rigor nadie volviese á aquellas islas, porque
+tenian por más importante el señorio y riqueza de
+nuestra España que poblar nuevas tierras.</p>
+
+<p>Destos pudo ser que navegando y buscando tierra
+firme diesen con ella, y dellos se poblasen estos reinos;
+y esto no parece dificultoso de imaginar, porque
+los cartaginenses que se quedaron en aquellas
+islas, con algunos navios se habian de quedar, con
+los cuales pudo ser que navegando para España ó
+buscando tierra firme se derrotaron y dieron en
+ella, que por lo menos en aquella derecera dista de
+las islas cien leguas, y más y menos como corre la
+costa, así de las islas como de la tierra firme; por
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_41" id="Page_41">[Pg 41]</a></span>que
+
+el dia de hoy, como me refirió un español qu' estuvo
+preso y captivo en la Deseada, que los indios
+della, en sus canoas, que son unas vigas más
+gruesas que un buey, de madera liviana, cavadas,
+largas y angostas, atraviesan á la tierra firme á la
+gobernacion de Venezuela, cien leguas por mar, y
+más; cuando hay viento, á vela, y cuando les falta,
+á remo, guiándose de noche por las estrellas que
+tienen marcadas en aquel tiempo, qu' es verano;
+donde el pobre remaba como captivo hasta que huyéndose
+al tiempo que las flotas nuestras vienen á
+Tierra Firme suelen aportar á la Deseada á tomar
+agua y leña, fué su ventura buena que á cabo de
+pocos dias despues de huido y llegado al puerto,
+surgió la flota en él y le tomaron los nuestros. De
+dia estaba escondido arriba en las copas de los árboles,
+que son muy grandes y altos y muy coposos
+y de ramas espesas, y de noche descendia, con no
+poco temor, á buscar algunas raíces dél conoscidas
+ó algun poco de marisco para comer, porque si sus
+amos le hallaran, como luego salieron, en echándole
+menos en busca dél, sin duda le flecharan y
+luego se le comieran. Son todos estos indios caribes,
+que quiere decir comedores de carne humana;
+bien dispuestos de cuerpo, morenotes, y así los varones
+como las mujeres andan desnudos, como si
+vivieran en el estado de la ignocencia
+
+<a name="FNanchor_18" id="FNanchor_18" href="#Footnote_18" class="fnanchor">[18]</a>; son
+
+grandes flecheros y muy ligeros, y el cuero del
+cuerpo, por el mucho calor, muy duro. Estas islas
+son abundantes de muchas víboras ponzoñosas y
+culebras muy grandes que llaman bobas, y muy
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[Pg 42]</a></span>
+
+gruesas; tienen muchas aves de monte y críanse
+en ellas muchos venados. Lo que con mucha verdad
+podemos afirmar, que no se sabe hasta hoy, ni
+en los siglos venideros naturalmente se sabrá, de
+qué hijos ó nietos ó descendientes<a name="FNanchor_19" id="FNanchor_19" href="#Footnote_19" class="fnanchor">[19]</a> de Noé los
+indios de todas estas islas, ni Tierra Firme, ni México,
+ni del Perú, hayan procedido.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_II" id="CAPITULO_II">CAPITULO II</a><br />
+<span class="medium">DE LA DESCRIPCIÓN DEL PIRÚ</span></h2>
+
+<p class="p2">Descendiendo en particular á nuestro intento,
+trataré lo que he visto, como hombre que allegué á
+este Perú más ha de cincuenta años el dia que esto
+escribo, muchacho de quince años, con mis padres,
+que vinieron á Quito, desde donde, aunque en diferentes
+tiempos y edades, he visto muchas veces
+lo más y mejor deste Pirú, de alli hasta Potosí, que
+son más de 600 leguas, y desde Potosí al reino de
+Chile, por tierra, que hay más de quinientas, atravesando
+todo el reino de Tucumán, y á Chile me
+ha mandado la obediencia ir dos veces; esta que
+acabo de decir fué la segunda, y la primera por
+mar desde el puerto de la ciudad de Los Reyes; he
+dicho esto porque no hablaré de oidas, sino muy
+poco, y entonces diré haberlo<a name="FNanchor_20" id="FNanchor_20" href="#Footnote_20" class="fnanchor">[20]</a> oido mas á personas
+fidedignas; lo demás he visto con mis propios
+<span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[Pg 43]</a></span>
+ojos, y como dicen, palpado con las manos;
+por lo cual lo visto es verdad, y lo oido, no menos;
+algunas cosas diré que parece van contra toda razon
+natural, á las cuales el incrédulo dirá que de
+largas vías, etc., mas el tal dará muestras de un
+corto entendimiento, porque no creer los hombres
+sino lo que en sus patrias veen, es de los tales.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_III" id="CAPITULO_III">CAPITULO III</a><br />
+<span class="medium">PROSÍGUESE LA DESCRIPCIÓN DEL PERÚ</span></h2>
+
+<p class="p2">Este reino, tomándolo por lo que habitamos los
+españoles, es largo y angosto; comienza, digamos,
+desde el puerto, ó por mejor dezir playa, llamado
+Manta, y por otro nombre Puerto Viejo.</p>
+
+<p>Llámase Puerto Viejo por un pueblo de españoles,
+así llamado, que dista del puerto la tierra
+adentro ocho ó diez leguas; no le he visto, pero sé
+es abundante de trigo y maíz y otras comidas de la
+tierra, de vacas y ovejas, y es abundante de muchos
+caballos y no malos; el temple es caliente,
+aunque templado el calor; cria la tierra muchas
+sabandijas ponzoñosas, y con estar en la línea equinocial
+no es muy caluroso. Los aires de la mar le
+refrescan; llueve en él, aunque no mucho.</p>
+
+<p>Los indios deste puerto son grandes marineros
+y nadadores; tienen balsas de madera liviana,
+grandes, que sufren vela y remo; los remos son
+caneletes; visten algodon, manta y camiseta; desde
+este puerto, enviando los navios que vienen la<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[Pg 44]</a></span>
+vuelta de tierra, salen con sus balsas, llevan refresco
+que venden, gallinas, pescado, maíz, tortillas
+biscochadas, plátanos, camotes y otras cosas. Tienen
+las narices encorvadas y algun tanto grandes;
+diré lo que vi, porque pase por donaire: cuando
+veniamos navegando cerca del puerto llegó una
+balsa con refresco; diósele un cabo; traía lo que
+tengo referido; un criado de mis padres, rescatando
+algunas cosas destas, y no queriendo el indio
+que era el principal piloto de la balsa (hablan un
+poco nuestra lengua) quebrar de la plata que pedia
+por el refresco, díjole: <i>¡oh qué pesado eres; no pareces
+sino judío!</i> En oyendo esto el indio, saltó del
+navio en su balsa; larga el cabo y vira la vuelta
+de tierra; ni por muchas voces que se le dieron
+para que volviese, no lo quiso hacer; tan grande
+fué la afrenta que se le hizo y tanto lo sintió.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_IV" id="CAPITULO_IV">CAPITULO IV</a><br />
+<span class="medium">DE LA PUNTA DE SANTA HELENA</span></h2>
+
+<p class="p2">Siguiendo la costa adelante, que toda ella desde
+punta de Manglares hasta el estrecho de Magallanes,
+que sin dubda hay más de mil leguas, corre
+Norte Sur (no creo son veinte leguas), está la punta
+llamada de Santa Helena; tiene pocos ó ningunos
+indios el dia de hoy; cuando la vi y saltamos
+en ella eran muy pocos los que allí vivian. En esta
+punta, aunque es playa, suelen surgir los navios
+que vienen de Panamá, toman agua y algun re<span class="pagenum"><a name="Page_45" id="Page_45">[Pg 45]</a></span>fresco.
+Hubo aquí antiguamente gigantes, que los
+naturales decian no saber dónde vinieron; sus casas
+tenian tres leguas más abajo del surgidero, hechas
+á dos aguas con vigas muy grandes; yo vi allí algunas
+traídas en balsas para hacer un tambo que
+allí labraba el encomendero de aquellos indios, llamado
+Alonso de Vera y del Peso, vecino de Guayaquil.</p>
+
+<p>Vi tambien una muela grande de un gigante,
+que pesaba diez onzas, y más. Refieren los indios,
+por tradición de sus antepasados, que como fuesen
+advenedizos, no saben de dónde, y no tuviesen mujeres,
+las naturales no los aguardaban, dieron en
+el vicio de la sodomia, la cual castigó Dios enviando
+sobre ellos fuego del cielo, y así se acabaron
+todos; no tiene este vicio nefando otra medicina.</p>
+
+<p>Hay tambien en este puerto, no lejos del tambo,
+una fuente como de brea líquida, que mana, y no
+en pequeña cantidad; del agua se aprovechan algunos
+navios en lugar de brea, como se aprovechó
+el nuestro, porque viniéndonos anegando entramos
+en la bahia de Caraques, doblado el cabo de Pasao,
+ocho leguas más abajo de Manta, de donde se invió
+el batel con ciertos marineros á esta punta por esta
+brea (creo se llama copey), y traída se descargó
+todo el navio; diósele lado y con el copey cocido
+para que se espesase más brearon el navio, y saliendo
+de allí navegamos sin tanto peligro.</p>
+
+<p>Dice<i>n</i> es bonísimo remedio para curar heridas
+frescas como no haya rotura de niervo.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[Pg 46]</a></span></p>
+<h2><a name="CAPITULO_V" id="CAPITULO_V">CAPITULO V</a><br />
+<span class="medium">DEL PUEBLO DE GUAYAQUIL</span></h2>
+
+<p class="p2">De aquí por mar en balsas se va al segundo
+pueblo de españoles; no sé las leguas que hay, doblando
+esta punta hasta Santiago de Guayaquil,
+y tambien se camina por tierra llana, y en tiempo
+de aguas, cenagosa. Este pueblo Santiago de Guayaquil
+es muy caluroso por estar apartado de la
+mar; tiene mal asiento, por ser edificado en terreno
+alto, con figura como de silla estradiota, por
+lo cual no es de cuadras, ni tiene plaza, sino muy
+pequeña, no cuadrada. Por la una parte y por la
+otra deste cerro tiene la ribera de un rio grande y
+caudaloso, navegable, empero no se puede entrar
+en él si no es con creciente de la mar, ni salir si
+no es en menguante; tanta es la velocidad y violencia
+de el agua, cresciendo ó menguando. Críanse
+en las casas muchas sabandijas, cuales son culebras,
+y alguna víboras, sapos muy grandes, ratones
+en cantidad; están cenando, ó en la cama, y
+vense las culebras correr por el techo tras el raton,
+que son como las ratas de España; al tiempo de
+las aguas, infinitos mosquitos, unos zancudos cantores,
+de noche infectisimos, no dejan dormir;
+otros pequeños, que de día solamente pican, llamados
+rodadores, porque en teniendo llena la barriga,
+como no puedan volar, déjanse caer rodando en el
+suelo, y otros, y los peores y más pequeños, llama<span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[Pg 47]</a></span>dos
+jejenes, ó comijenes, importunísimos; métense
+en los ojos y donde pican dejan escociendo la carne
+por buen rato, con no pequeña comezon.</p>
+
+<p>Es pueblo de contratación, por ser el puerto para
+la ciudad de Quito, y por se hacer en él muchos y
+muy buenos navios, y por las sierras de agua que
+tiene en las montañas el rio arriba, de donde se
+lleva á la ciudad de Los Reyes mucha y muy buena
+madera. Tiene dos ó tres excelencias notables: la
+primera, la carne de puerco es aquí saludable, las
+aves bonísimas, y sobre todo el agua del rio, particularmente
+la que se trae de Guayaquil el Viejo,
+que es donde se pobló este pueblo; van por ella en
+balsas grandes, en una marea, y vuelven en otra;
+dicen esta agua corre por cima de la zarzaparrilla,
+yerba ó bejuco notísimo en todo el mundo por sus
+buenos efectos para el mal francés, ó bubas por
+otro nombre, las cuales se verán aquí mejor que en
+parte de todo el orbe, y sana muy en breve los
+pacientes, dejándoles la sangre purificada como si
+no hobieran sido tocados desta enfermedad, con
+sólo tomarla por el órden que allí se les manda
+guardar; empero si no se guardan por lo menos
+seis meses, tornan á recaer; yo vi un hombre gafo
+en un valle distrito de Quito, llamado Riopampa,
+que no podía comer con sus manos, y lo pusieron
+en una hamaca para lo llevar á que se cúrase en
+este pueblo, y dentro de seis meses le vi en Los
+Reyes tan gordo y tan sano como si no hobiera tenido
+enfermedad alguna, y otros he visto volver sanísimos;
+suficiente excelencia para contrapeso de
+las plagas referidas. No se da trigo en este pueblo,
+mas dase maíz muy blanco, y el pan que dél se<span class="pagenum"><a name="Page_48" id="Page_48">[Pg 48]</a></span>
+hace es mejor y más sabroso que el de nuestro trigo;
+danse muchas naranjas y limas, y frutas de la
+tierra en cantidad, buenas y sabrosas, y la mejor
+de todas ellas son las llamadas badeas por nosotros;
+son tan grandes como melones, la cáscara verde, la
+carne, digamos, blanca, no de mal sabor; por dentro
+tiene unos granillos poco menores que garbanzos,
+con un caldillo que lo uno y lo otro comido
+sabe á uvas moscateles las más finas; es regalada
+comida.</p>
+
+<p>Por este rio arriba se sube en balsas para ir á la
+ciudad de Quito, que dista deste pueblo sesenta leguas,
+en la sierra y tierra fria, las veinticinco por
+el rio arriba, las demás por tierra.</p>
+
+<p>Al verano se sube en cuatro ó cinco dias; al
+ivierno en ocho cuando en menos tiempo, porque
+se rodea mucho: déjase la madre del rio y declinando
+sobre la mano derecha á las sabanas, que son
+unos llanos muy grandes llenos de carrizo, pero
+anegados del agua que sale de la madre del rio,
+llévanse las balsas con botadores, porque el agua
+está enbalsada y no corre; es cierto que si la tierra
+no fuera tan cálida y llena de mosquitos, causara
+mucha recreacion navegar por estas sabanas.</p>
+
+<p>En ellas hay algunos pedazos de tierras altas
+que son como islas, donde los indios tienen sus
+poblaciones con abundancia de comidas y mantenimientos
+de los que son naturales á sus tierras:
+mucha caza de venados y puercos de monte, que
+tienen el ombligo en el espinazo; pavas, que son
+unas aves negras grandes, crestas coloradas y no
+malas al gusto; hay tambien en estas islas tigres
+no poco dañosos á los indios, y es cosa de admira<span class="pagenum"><a name="Page_49" id="Page_49">[Pg 49]</a></span>cion:
+en estas sabanas hay muchas casas, ó barbacoas
+por mejor decir, puestas en cuatro cañas de
+las grandes, en cuadro, tan gruesas como un muslo
+y muy altas, hincadas en el suelo; tienen su escalera
+angosta, por donde suben á la barbacoa ó cañizo
+donde tienen su cama y un toldillo para guarecerse
+de los mosquitos; aquí duermen por miedo
+de los tigres; muchos destos indios están toda la
+noche en peso sin dormir, tocando una flautilla,
+aunque la música, para nosotros á lo menos, no es
+muy suave; estas barbacoas no sustentan más que
+una persona.</p>
+
+<p>Todo este rio, á lo menos en la madre que yo vi,
+es abundante de caimanes ó lagartos, que son los
+cocodrilos del rio Nilo, muy grandes, de veinte y
+cinco pies en largo, y dende abajo, conforme á la
+edad que tienen; encima del agua no parecen sino
+vigas, y son tantos, que muchas veces vi á los indios
+que remaban y guiaban las balsas darles de
+palos con los botadores para que los dejasen pasar.</p>
+
+<p>Y pues habemos venido á tractar destos lagartos
+ó caimanes, será justo decir sus propiedades, las
+cuales he yo visto. Tienen la misma figura que un
+lagarto, pero tan largos como acabo de decir; son
+velocísimos en el agua, duermen en tierra, y en
+ella son perezosísimos, y esto es necesario, por ser
+de cuerpos tan grandes y de barriga anchos; los
+pies y manos cortos; el sueño es pesadísimo, porque
+lo que subcedió con uno destos en Panamá, é
+yo lo vi muerto en la playa, paso así: que una mañana
+de San Juan se salieron tres mujeres enamoradas,
+las cuales vi en aquella ciudad, con sus
+hombres á lavarse al rio, que es pequeño, y cerca<span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[Pg 50]</a></span>
+del pueblo; el tiempo os caluroso y de aguas, por
+ser el ivierno, aunque por San Juan suelen cesar
+por algunos dias, y así se llama el veranillo de
+San Juan; llegaron al rio y en una poza se entraron
+á bañar, en la cual se habia un caiman quedado,
+que con avenida se subió de la mar por el
+rio arriba, y como cesó la avenida no pudo volverse
+á la mar, donde hay muchos; en este aroyo no se
+crian.</p>
+
+<p>El caiman estaba durmiendo en tierra; bañáronse
+estas mujeres, y saliendo una á enjugarse,
+pareciéndole peña el caiman dormido, sentóse encima
+dél una, y saliendo la otra llamóla convidándola
+con la peña tan blanda; salió la tercera y convidándola
+sentóse más hácia la cola, donde los caimanes
+tienen unas conchas agudas, y como se espinase
+con ellas, dijo: ¡Oh! qué espinosa peña, y
+tentando con la mano, no era aún de dia, levantó
+la cola del caiman, y conosciéndolo dió voces:
+¡caiman, caiman! las demás levántanse no poco alborotadas;
+llamaron á sus hombres, que se habian
+apartado un poco rio abajo; á las voces acudieron
+y con sus espadas mataron al caiman antes que entrase
+en el agua.</p>
+
+<p>El mismo dia por la mañana le trajeron negros
+arrastrando á la ciudad, y lo pusieron en la playa,
+donde todo el pueblo lo fué á ver; conoscí é traté
+á uno de los que iban con estas mujeres que se halló
+presente, llamado Bracamonte, de quien y de otros
+oí lo referido; tenia de largo 18 pies.</p>
+
+<p>Vi tambien en esta misma ciudad otro caiman
+muerto en el portete della, á donde los navios pequeños
+y fragatas con la marea entran y con ella<span class="pagenum"><a name="Page_51" id="Page_51">[Pg 51]</a></span>
+salen, que unos negros de un vecino de aquella
+ciudad, llamado Cazalla, viniendo de una isla de
+su amo á este portete con la creciente de la marea,
+acaso le hallaron, que se habia quedado en la menguante
+precedente en la lama (aquí en esta playa
+de Panamá crece y mengua la mar tres leguas,
+y todo este espacio es lama); echáronle un lazo y
+muerto le trujeron por la popa de la fragata; este
+caiman era muy grande: tenia de largo 22 pies:
+yo le vi medir, vile desollar, y del buche le sacaron
+muchas piedras, que me parece habria tres copas
+de sombrero de los comunes, unas mayores y otras
+menores, y las mayores tan grandes como huevo de
+gallina; es cierto comen piedras y con el calor del
+buche las digieren; estaban lisas, y por algunas
+partes gastadas; vi tambien que debajo de los
+brazos, séame lícito decir, del sobaco, le sacaron
+unas bolsillas llenas de un olor que no parecia sino
+almiscle; esto curan al sol y huele como el mismo
+almiscle; entonces llegó del Perú un hombre rico
+llamado Bozmediano, y la piel deste animal le
+dieron; decia lo habia de llevar á España y ponerlo
+en Santiago de Galicia.</p>
+
+<p>No tienen lengua, sino una paletilla pequeña
+con que cubren y abren el tragadero, por lo cual
+debajo del agua no pueden comer; tienen los dientes
+por una parte acutísimos, por la otra encajan
+unos en otros; hecha presa no la sueltan hasta que
+la han despedazado.</p>
+
+<p>Es cosa graciosa verlos cazar gaviotas, pájaros
+bobos y cuervos marinos y otras aves; cuando éstas
+se abaten de arriba abajo á pescar, velas venir el
+caiman, y por debajo del agua va á donde la pobre<span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[Pg 52]</a></span>
+ave da consigo en el agua, y veniendo con tanta
+velocidad no puede declinar la caida, como el caballo
+en medio de la carrera; entonces el caiman
+antes que llegue al agua abre la boca, y pensando
+el ave dar en el agua, da en la boca del caiman, y
+pensando cazar la sardina ó otro pece es cazada,
+y el caiman, la cabeza fuera del agua levantada,
+trágase la gaviota ó cuervo marino. El buche desta
+bestia es calidísimo; aprovéchanse dél, bebido en
+polvos, contra el dolor de la ijada; son amicísimos
+de perros y caballos, y por esto la balsa donde van
+la siguen muchas leguas.</p>
+
+<p>Cuando están cebados y encarnizados en carne
+humana son muy dañosos, y hacen el daño desta
+manera: para hacer la presa en el indio ó negro
+que lava en el rio, ó coge agua, vienen muy ocultamente
+por debajo della, y viéndola suya, vuelven
+con una velocidad extraña la cola, y dan con
+ella un zapatazo en el indio ó negro; cae el indio
+en el agua, al cual al instante le echan mano con
+la boca, de donde pueden; llévanlo al rio ó mar
+adelante hasta que lo ahogan, y sacándolo á tierra
+se lo comen.</p>
+
+<p>Destos caimanes hay mucha cantidad en otros
+rios, así desta costa como de Tierra Firme y México,
+como el temple sea caluroso; en ésta del Pirú
+no pasan del gran rio de Motape adelante.</p>
+
+<p>Por este rio de Guayaquil arriba (como habemos
+dicho) se sube en balsas grandes hasta el desembarcadero,
+veinticinco leguas; hasta el dia de
+hoy hay requas de mulas y caballos que llevan las
+mercaderias á aquella ciudad y á otros pueblos que
+de Panamá vienen á Guayaquil. Viven en esta ciu<span class="pagenum"><a name="Page_53" id="Page_53">[Pg 53]</a></span>dad
+y su distrito dos naciones de indios, unos llamados
+Guamcavillcas, gente bien dispuesta y blanca,
+limpios en sus vestidos y de buen parecer; los
+otros se llaman Chonos, morenos, no tan políticos
+como los Guamcavillcas; los unos y los otros es
+gente guerrera; sus armas, arco y flecha. Tienen
+los Chonos mala fama en el vicio nefando; el cabello
+traen un poco alto y el cogote trasquilado,
+con lo cual los demás indios los afrentan en burlas
+y en veras; llámanlos perros chonos cocotados,
+como luego diremos.</p>
+
+<p>Desde aquí á pocas leguas andadas se llega á un
+convento de San Augustín fundado en el valle llamado
+Reque, que tiene por nombre Nuestra Señora
+de Guadalupe, porque Francisco de Lezcano
+(á quien el marqués de Cañete, de buena memoria,
+por ciertos indicios desterró á España), volviendo
+acá trujo una imágen de Nuestra Señora, del tamaño
+de la de Guadalupe de España; púsola en la
+iglesia del pueblo de aquel valle que los padres de
+San Agustin tenian á su cargo, dándola el nombre
+de Nuestra Señora de Guadalupe.</p>
+
+<p>Luego que se puso hizo muchos milagros sanando
+diversas enfermedades, y particularmente á los
+quebrados. Oí decir al padre fray Gaspar de Carvajal
+(el cual me dió la profesion) que siendo muy
+enfermo, como tambien le vi para espirar de esta
+enfermedad, fué á tener unas novenas, y las tuvo
+en aquel convento, y al cabo de los nueve dias se
+halló sano y salvo de su quebradura, como si en su
+vida no la hobiera tenido, y nunca más padeció
+aquella enfermedad, viviendo despues muchos
+años; ya han cesado estos milagros y aun la devo<span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[Pg 54]</a></span>cion
+de la imágen, por la indevocion de los circunvecinos.
+El convento es religioso y de mucha recreacion;
+susténtanse en él de 16 á 20 religiosos,
+con mucha clausura y ejercicio de letras.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_VI" id="CAPITULO_VI">CAPITULO VI</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE DE CHICAMA</span></h2>
+
+<p class="p2">Pocas leguas adelante, no creo son dos jornadas,
+corre el valle de Chicama, abundante; los hijos de
+los españoles que nascen en este pueblo, por la
+mayor parte son gentiles hombres, y las mujeres
+les hacen gran ventaja, y aun á todas las del Perú;
+créese que el agua es gran parte en este particular,
+porque donde la hay buena, las mujeres son muy
+bien dispuestas que donde no es tal; esto lo dice la
+experiencia.</p>
+
+<p>Saliendo, pues, de la ciudad de Guayaquil para
+la mar en una marea ó poco más, menguante, se
+llega á la isla Lampuna, cuyo nombre corrompido
+llaman la Puna, cuyos indios fueron belicosos mucho;
+comian carne humana; era bastantemente poblada.
+Produce oro y mucha comida; toda su costa
+es abundantísima de pescado. Produce tambien
+cantidad de sabandijas ponzoñosas, culebras, víboras
+y otros animales; por la costa della, particular
+la que mira la tierra, se veen muchos caimanes;
+dista de la tierra firme poco más de ocho
+leguas.</p>
+
+<p>Estos indios se comieron al primer obispo que<span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[Pg 55]</a></span>
+hobo en estos reynos, llamado Fr. Vicente de Valverde,
+religioso de nuestra sagrada Orden, con
+otros españoles; fué obispo de más tierra que ha
+habido en el mundo, porque desde Panamá hasta
+Chile se prolongaba por mar y por tierra su obispado.
+Era fama en aquella isla haber un tesoro
+riquísimo que los indios tenian escondido; despachóle
+el Marqués Pizarro desde la ciudad de Los
+Reyes con poca gente para que lo descubriese y
+sacase; los indios eran recien conquistados; los
+cuales, recibiendo á nuestro obispo y á los que con
+él iban, de paz, y sabiendo á lo que venian, los descuidaron,
+y descuidados dan en ellos, mátanlos y
+cómenselos; por esto son afrentados de los indios
+comarcanos, llamándoles perros Lampuna, come
+obispo. Estos indios son grandes marineros, tienen
+balsas grandes de madera liviana, con las cuales
+navegan y se meten en la mar á pescar muchas leguas;
+vienen á Guayaquil con ellas cargadas de
+pescado, lizas, tollos, camarones, etc., y suben al
+desembarcadero que dejamos dicho del rio de Guayaquil;
+cuando en este rio se encuentran estos indios
+con los Chonos, se afrentan los unos á los
+otros; los Chonos dícenles; ¡ah! perro Lampuna,
+come obispo! Los Lampunas: ¡ah! perro Chono,
+cocotarro! notándolos del vicio nefando; ésto vi
+y oí. Hay en esta isla plateros de oro que labran
+una chaquira de oro, así la llamamos acá, tan delicada,
+que los más famosos artífices nuestros, ni
+los de otras nasciones la saben, ni se atreven á labrar;
+destas usaban las mujeres principales collares
+para sus gargantas; llevóse á España, donde
+era en mucho tenida.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_56" id="Page_56">[Pg 56]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_VII" id="CAPITULO_VII">CAPITULO VII</a><br />
+<span class="medium">DE TUMBES</span></h2>
+
+<p class="p2">Prolongando la costa y corriendo Norte, Sur,
+pocas leguas adelante, no son veinte, llegamos al
+puerto llamado Tumbes, que más justamente se
+ha de llamar playa y costa brava; tiene esta playa
+un rio grande y caudaloso de buena agua, pero los
+navios que antiguamente allí aportaban no entraban
+en él por la mucha mar de tumbo y olas unas
+tras otras que cuotidianamente quiebran en su
+boca, viniendo más de media legua de la mar, por
+lo cual es dificultoso entrar en él aun balsas, y si
+son aguas vivas es imposible, so pena de perderse.</p>
+
+<p>El rio tiene otro nombre, que es rio de Tumbez;
+solia ser mucho más poblado que agora, y los más
+de los indios tenian su pueblo casi cuatro leguas
+el rio arriba, donde agora están poblados. Los pescadores
+vivian en la costa; eran belicosos y fornidos.
+Llueve raras veces en este paraje, é ya desde
+esta costa, si no es por maravilla, no hay lluvias,
+y (como adelante diremos) hasta Coquimbo, el
+primer pueblo de Chile. Los que no vivian de
+pescar tenian por oficio ser plateros de oro, labraban
+la chaquira, que acabamos de decir en el capítulo
+precedente, tan delicada como los indios
+de la Puna, y aun más; lábranla desta suerte,
+como lo vi estando en aquel puerto: el indio que
+labra tiéndese de largo á largo sobre un banquillo<span class="pagenum"><a name="Page_57" id="Page_57">[Pg 57]</a></span>
+tan largo como él, obra de un jeme alto del suelo;
+la cabeza tiene fuera del banquillo y los brazos,
+tendiendo una manta, y encima ponen sus instrumentos.
+Fueron no pocos, agora cuasi no hay algunos;
+hanse consumido y se van consumiendo; la
+causa, las borracheras.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_VIII" id="CAPITULO_VIII">CAPITULO VIII</a><br />
+<span class="medium">DEL RIO DE MOTAPE</span></h2>
+
+<p class="p2">Pasando la costa adelante y metiéndonos un
+poco la tierra adentro, por ser la costa muy brava,
+llegamos veinte leguas andadas, poco más ó menos,
+al gran rio de Motape, donde hay un pueblo deste
+nombre. Quien antiguamente gobernaba en esta
+provincia, que por pocas leguas se extiende, eran
+las mujeres, á quien los nuestros llaman capullanas,
+por el vestido que traen y traian á manera
+de capuces, con que se cubren desde la garganta
+á los pies, y el dia de hoy, casi en todos los llanos
+usan las indias este vestido; unas le ciñen por la
+cintura, otras le traen en vanda. Estas capullanas,
+que eran las señoras, en su infidelidad se casaban
+las veces que querian, porque en no contentándolas
+el marido, le desechaban y casábanse con otro. El
+dia de la boda, el marido escogido se asentaba junto
+á la señora y se hacia gran fiesta de borrachera;
+el desechado se hallaba allí, pero arrinconado, sentado
+en el suelo, llorando su desventura, sin que
+nadie le diese una sed de agua. Los novios, con
+gran alegria, haciendo burla del pobre.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[Pg 58]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_IX" id="CAPITULO_IX">CAPITULO IX</a><br />
+<span class="medium">DEL PUERTO DE PAITA</span></h2>
+
+<p class="p2">De aquí al puerto de Paita debe haber diez
+leguas, poco más ó menos. Es muy bueno y seguro;
+no le he visto; es escala de todos los navios que
+bajan del puerto de la ciudad de Los Reyes á Panamá
+y á México y de los que suben de allá para
+estos reinos; si tuviera agua y alguna tierra frutífera
+se hobiera allí poblado un pueblo grande;
+empero, por esta falta, y de leña, hay en él pocas
+cosas; el suelo es arena; traen en balsas grandes
+el agua de más de diez leguas, los indios pocos que
+allí viven.</p>
+
+<p>Las balsas son mayores que las de Tumbez y la
+Puna; atrévense con ellas á bajar hasta la Puna
+y hasta Guayaquil, y volver doblando el cabo
+Blanco, que es uno de los trabajosos de doblar, y
+ninguno más de los desta costa del Pirú; aprovéchanse
+de velas en estas balsas, y de remos en
+calmas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_X" id="CAPITULO_X">CAPITULO X</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD DE PIURA</span></h2>
+
+<p class="p2">De aquí nos metemos un poco la tierra adentro,
+deben ser otras doce leguas, á la ciudad llamada<span class="pagenum"><a name="Page_59" id="Page_59">[Pg 59]</a></span>
+San Miguel de Piura; ésta fué la primera que edificaron
+los españoles en este reino. Era ciudad de
+razonables edificios, casas altas y los vecinos ricos;
+participaban de los indios de los llanos y de la
+sierra. Llueve en esta ciudad, aunque poco; es
+abundante de mantenimientos, así de los de la
+tierra como de los nuestros, y de ganados; es muy
+cálida, por estar lejos de la mar, y la tierra produce
+muchas sabandijas sucias, y entre ellas víboras,
+culebras y arañas; de las frutas nuestras,
+cuales son membrillos, granadas, manzanas y otras
+de muy buen sabor y grandes, son las mejores del
+mundo. Pero tiene esta ciudad un contrapeso muy
+notable, que es ser enfermísima de accidentes
+de ojos, y son incurables, porque al que no le salta
+el ojo queda ciego, con unos dolores incomportables;
+apenas vi en aquella ciudad hombre que no
+fuese tuerto. Esta enfermedad es comun en todos
+los valles que desta ciudad hay á la de Trujillo,
+aunque no son tan continuos ni ásperos, y á quien
+más frecuente les da es á los españoles: á los indios
+raras veces. En estos valles vi á hombres con semejantes
+accidentes, encerrados en aposentos oscurísimos,
+y con el dolor renegaban de quien les habia
+traido á estas partes; los vecinos desta ciudad, dos
+ó tres veces, por esta enfermedad la han despoblado
+y pasándose á vivir los más dellos á un valle llamado
+Catacaos (no le he visto); es muy fértil y
+libre de toda enfermedad, pero todavia han quedado
+algunos en la ciudad por no dejar sus casas
+y heredades, aunque de pocos años á esta parte se
+han mudado seis ú ocho leguas más cerca del puerto
+de Paita, á la barranca del rio de Motape.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[Pg 60]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XI" id="CAPITULO_XI">CAPITULO XI</a><br />
+<span class="medium">[DEL VALLE DE XAYANCA]</span></h2>
+
+<p class="p2">De aquí se camina la tierra adentro á doce, diez
+y menos leguas de la costa de la mar hasta la ciudad
+de Trujillo, que son ochenta leguas tiradas, en
+cuyo camino hay un despoblado de doce leguas y
+más sin agua hasta el valle de Xayanca; éste es
+muy fértil y de muchos indios, y el señor dél, indio
+muy aespañolado; vístese como nosotros, sírvese
+de españoles, con su vajilla de plata; es rico
+y de buenas costumbres.</p>
+
+<p>El valle es tan abundante de mosquitos zancudos,
+cantores, y de los rodadores, que es como milagro
+poderlos sufrir los indios, ni los españoles;
+yo he caminado veces por los Llanos, y aunque en
+todos los valles hay mosquitos, no tantos como en
+éste.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XII" id="CAPITULO_XII">CAPITULO XII</a><br />
+<span class="medium">DE LOS LLANOS</span></h2>
+
+<p class="p2">Y para que se entienda qué llamamos Llanos y
+Sierra, adviértase que desde este valle Xayanca, y
+aun más abajo, desde Tumbez, aunque allí alcanzan
+(como dijimos) algunos aguaceros hasta Copiapo,
+que es el primer valle del distrito del reino<span class="pagenum"><a name="Page_61" id="Page_61">[Pg 61]</a></span>
+de Chille, á lo menos desde el valle de Santa hasta
+Copiapo no llueve jamás, ni se acuerdan los habitadores
+dellos haber llovido. Todo el camino, diez
+leguas en algunas partes, en otras ocho, en otras
+seis y cuatro leguas en otras, hasta la costa de la
+mar, es arena muerta, aunque hay pedazos de arena
+ó tierra fija en algunas partes y á trechos. Entre
+estos arenales proveyó Dios hobiese valles anchos,
+unos más que otros, por los cuales corren rios, mayores
+ó menores, conforme á como tienen más cercana,
+ó vienen de más adentro de la sierra su nascimiento;
+la tierra de todos estos valles es de buen
+migajon, la cual regada con las acequias que los
+naturales tienen sacadas para regarlos, es abundantísima
+de todo género de comidas, así suya
+como nuestra; cógese mucho maíz, trigo, cebada,
+fríjoles, pepinos, etc.; tienen muchas huertas, con
+mucho membrillo, manzana, camuesa, naranjas,
+limas, olivos que llevan mucha y muy buena aceituna,
+la grande mejor que la de Córdoba, porque
+tiene más que comer; en muchos dellos se da vino
+muy bueno, y la caña dulce se cria mucha y gruesa,
+por lo cual son cómodas para ingenios de azúcar,
+en muchos de los cuales los hay, como en su
+lugar diremos. Extiéndense estos Llanos que llamamos
+(aunque hay grandes médanos de arena)
+desde el puerto de Paita hasta el valle que dijimos
+de Copiapo por más de 700 leguas ó poco menos,
+siguiendo la costa, sin que en ellas llueva; pero
+desde Mayo comienzan unas garúas, llamadas así
+de los marineros, que duran hasta Octubre; son
+unas nieblas espesas, que mojan un poco la tierra,
+mas no son poderosas á hacerla fructificar; son con<span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[Pg 62]</a></span>
+todo eso necesarias para las sementeras, porque las
+defiende de cuando está en berza de los grandes
+calores del sol; con estas garúas en los cerros y
+médanos de arena se cria mucha yerba y flores olorosas,
+las cuales son admirable pasto para el ganado
+vacuno y yeguas; pero tiene un contrapeso
+grande, porque no falte á cada cosa su alguacil.
+Cuando éstas garúas son muchas críanse grande
+cantidad de ratones entre estas yerbas, y venido
+el verano, como se sequen y no tengan que comer,
+descienden ejércitos dellos á buscar comida á los
+valles, viñas y heredades, y cómense hasta las cáscaras
+de árboles; esta plaga es irremediable.</p>
+
+<p>El aire que corre por estos arenales es Sur, algunas
+temporadas muy recio, y es cosa de ver que
+remolina en estos cerros de arena y levantando la
+arena la trasporta á otro lugar, y ha subcedido
+estar durmiendo en estos arenales, porque por ellos
+va el camino, el pasajero, y viniendo un remolino
+destos caer sobre el pobre viandante y quedarse
+alli enterrado en la arena. Fuera de la abundancia
+que los valles tienen de mieses, son abundantes de
+árboles frutales, como son guayabas, paltas, plátanos,
+melones, ciruelas de la tierra y otras fructas,
+mucho algarrobal; con la fructa de los árboles
+engordan los ganados abundantísimamente, haciendo
+la carne muy sabrosa; pero hay en algunas
+partes unos algarrobos parrados por el suelo, que
+llevan una algarrobilla, la cual comida de los caballos
+ó yeguas, luego dan con la crin y cerdas de
+la cola en el suelo, y porque en el valle de Santa
+hay más que en otros valles, se llama la algarrobilla
+de Santa, de donde, cuando algun hombre por en<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[Pg 63]</a></span>fermedad
+se pela, le dicen haber comido la algarrobilla
+de Santa. El rey desta tierra, á quien comunmente
+llamamos el Inga, para que en estos arenales
+no se perdiesen los caminantes y se atinase
+con el camino, tenia puestas de trecho á trecho
+unas vigas grandes hincadas muy adentro en el
+arena, por las cuales se gobernaban los pasajeros.
+Ya esto se ha perdido por el descuido de los corregidores
+de los distritos, por lo cual es necesaria
+guia.</p>
+
+<p>Entrando en el valle, por una parte y por otra
+iba el camino Real entre dos paredes á manera de
+tapias hechas de barro de mampuesto, de un estado
+en alto, derecho como una vira, porque los
+caminantes no entrasen á hacer daño á las sementeras,
+ni cogiesen una mazorca de maíz ni una
+guayaba, so pena de la vida, que luego se ejecutaba.</p>
+
+<p>Estas paredes están por muchas partes ya derribadas,
+y los caminos no en pocas partes van por
+detrás de las paredes; en tiempo del Inga no se
+consintiera. Por los arenales ya dijimos no se puede
+caminar sin guia, y lo más del año se ha de caminar
+de noche, por los grandes calores del sol;
+los guias indios son tan diestros en no perder el
+camino, de dia ni de noche, que parece cosa no
+creedera.</p>
+
+<p>Lo que llamamos y es sierra son unos cerros muy
+altos, muchos de los cuales, por su altura, aunque
+están en la misma línea equinoctial, como es Quito
+y mucha parte de aquel distrito, y desde allí á
+Potosí, que son 600 leguas incluidas entre el trópico
+de Capricornio, porque Potosí está en veinte<span class="pagenum"><a name="Page_64" id="Page_64">[Pg 64]</a></span>
+grados, es muy frio siempre y no pocas las sierras
+llenas de nieve todo el año, y otros lugares por el
+frio inhabitables; lo cual los antiguos filósofos tuvieron
+por inhabitable respecto del mucho calor
+por andar el sol entre estos dos trópicos, de Cancro
+á la parte del Norte y de Capricornio á la parte del
+Sur, veinte é dos grados y medio apartado cada
+uno de la línea.</p>
+
+<p>En esta sierra hay muchas y muy grandes poblaciones
+en valles que hay, y en llanos muy espaciosos,
+como son los del Collao; corre esta cordillera
+comunmente de 17 á 20 leguas de la mar,
+y lo bueno deste Perú es esta tierra que dista de
+la cordillera á la mar, y aun de Chile, como en su
+lugar diremos.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XIII" id="CAPITULO_XIII">CAPITULO XIII</a><br />
+<span class="medium">DEL CAMINO DE LA COSTA</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo á nuestro propósito, desde Xayanca
+á Trujillo, agora 43 años, poco más ó menos, se
+caminaba á la tierra adentro ocho leguas y diez
+de la costa de la mar, ó se declinaba á la costa; yo
+vine por la costa, donde las bocas de los ríos eran
+pobladas de muchos pueblos de indios, muy abundantes
+de comida y pescado; aquí hallábamos gallinas,
+cabritos y puercos, de valde, porque los mayordomos
+de los encomenderos que en estos pueblos
+vivian no nos pedian más precio que tomar las
+aves y pelallas, y los cabritos desollarlos, y el maíz
+desgranarlo. Todos estos indios se han acabado,<span class="pagenum"><a name="Page_65" id="Page_65">[Pg 65]</a></span>
+por lo cual ya no se camina por la costa, que era
+camino más fresco y no menos abundante que el
+otro. Los indios que quedaban, porque totalmente
+no faltasen, los han reducido el valle arriba, donde
+los demás vivian. Era realmente para dar gracias
+á Nuestro Señor ver unos pueblos llenos de indios
+y de todo mantenimiento, el cual se daba á todos
+de gracia. La causa de la destruicion de tanto indio
+diré cuando tratare de sus costumbres, y para aquí
+sea suficiente decir, las borracheras. Bajando, pues,
+de Xayanca á la costa y caminando por ella se
+venia á salir á siete leguas de Trujillo, á un valle
+llamado Licapa.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XIV" id="CAPITULO_XIV">CAPITULO XIV</a><br />
+<span class="medium">DE LOS DEMÁS VALLES</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo, pues, á Xayanca, y continuando el
+camino la tierra adentro, á pocas leguas unos de
+otros, se va de valle en valle, lo cual, si bien se
+considera, no parece sino que desde Xayanca á
+Trujillo es todo un valle en diversos rios, empero
+todos de muy buena agua, que los fertiliza en gran
+manera. Entre ellos hay uno llamado Zaña, abundantísimo,
+á donde de pocos años á esta parte se ha
+poblado un pueblo de españoles de no poca contratación,
+por los ingenios de azúcar y corambre de
+cordobanes y por las muchas harinas que dél se
+sacan para el reino de Tierra Firme; el puerto no
+es muy bueno; dista del pueblo algunas leguas; ni<span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[Pg 66]</a></span>
+en toda esta costa, desde Paita á Chile, que es lo último
+poblado de Chile, los hay buenos; los más son
+playas. Con el que tienen embarcan sus mercaderias
+para la ciudad de Los Reyes y para Tierra
+Firme. Esta población de Zaña destruye á la ciudad
+de Trujillo, porque dejando sus casas los vecinos
+de Trujillo se fueron á vivir á Zaña.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XV" id="CAPITULO_XV">CAPITULO XV</a><br />
+<span class="medium">DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE
+<a name="FNanchor_21" id="FNanchor_21" href="#Footnote_21" class="fnanchor">[21]</a></span></h2>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XVI" id="CAPITULO_XVI">CAPITULO XVI</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE DE CHICAMA</span></h2>
+
+<p class="p2">[Es el valle de Chicama] abundante, ancho y
+largo, donde habia muchos indios dotrinados por
+religiosos de nuestra Orden, encomendados en el
+capitan Diego de Mora, varon muy principal en
+este reino. Entre otros religiosos nuestros de mucha
+virtud y cristiandad que en la doctrina de
+aquel valle se han ocupado, fué uno el padre fray
+Benito de Jarandilla, el cual, despues que entró
+en él nunca dél salió para vivir en otra parte; aquí
+se consagró á Nuestro Señor, predicando el Evangelio
+<span class="pagenum"><a name="Page_67" id="Page_67">[Pg 67]</a></span>
+á los indios con admirable austeridad de vida
+en todo lo tocante á su profesion, sin jamás se conocer
+en él cosa de mal ejemplo, sino gran celo á
+la conversión de aquellos naturales, donde vivió
+más de 55 años, y ha pocos años, no ha dos cuando
+escrebí esto, que Nuestro Señor le llevó, como piadosamente
+creemos, á pagarle sus trabajos. Los
+indios deste valle tienen dos lenguas, que hablan:
+los pescadores una, y dificultosísima, y otra no
+tanto; pocos hablan la general del Inga; este buen
+religioso las sabia ambas, y la más dificultosa,
+mejor. Su caridad para con los indios era muy
+grande, porque curarlos en sus enfermedades, repartir
+con ellos su racion y quedarse ó contentarse
+para su mantenimiento con un poco de maíz tostado
+ó cocido, era como natural. Varon de mucha
+oracion y penitencia, doquiera que estaba se habia
+de levantar á media noche á rezar maitines, y á
+cualquiera hora que le llamaban para confesar al
+enfermo, con toda el alegria del mundo se levantaba,
+y aunque el rio viniese muy crecido, no le
+temia más que si no llevara agua, y es muy grande
+al verano. Este es comun lenguaje entre los indios,
+que decian pasaba el rio en un macho que la Orden
+le habia concedido á uso, por cima del agua, á
+cualquier hora y cuando más agua traía el rio.
+Esto no lo escribo por milagro, sino como cosa comunmente
+dicha entre los indios.</p>
+
+<p>En este valle tiene nuestra sagrada Religion un
+convento priorato que este religioso venerable fundó,
+donde se sustentan de ocho á diez religiosos,
+y favoreciéndolo Nuestro Señor se sustentarán más,
+porque las haciendas van en crecimiento. El valle<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[Pg 68]</a></span>
+es abundantísimo de pan, vino, maíz y demás mantenimientos;
+danse en él admirablemente los olivos,
+que cargan de aceituna muy buena. Los demás
+mantenimientos á la tierra naturales, bonísimos;
+es famoso por un ingenio de azúcar que allí
+plantó el capitan Diego de Mora; una cosa que
+por ser peregrina la diré, que hay en este ingenio,
+y es que con ser cálido el temple en todo tiempo y
+todos los valles de los Llanos abunden en moscas y
+éste las tenga dentro y fuera de las casas de los
+indios y de los españoles, en la casa que llaman del
+azúcar y donde se hacen las conservas y están las
+tinajas llenas de todo género dellas no se halle ni
+se vea una ni más.</p>
+
+<p>Helo visto, por eso lo digo, pues la miel y el
+azúcar, madre es de las moscas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XVII" id="CAPITULO_XVII">CAPITULO XVII</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD DE TRUJILLO</span></h2>
+
+<p class="p2">Dista la ciudad de Trujillo del valle de Chicama
+cinco leguas tiradas.</p>
+
+<p>La primera vez que la vi era muy abundante y
+muy rica; los vecinos, conquistadores, unos hombrazos
+tan llenos de caridad para con los pasajeros,
+que en viendo en la plaza un hombre no conocido
+ó nuevo en la tierra (que llamamos chapeton), á
+mia sobre tuya lo llevaban á su casa, lo hospedaban,
+regalaban y ayudaban para el camino, si allí
+no le daba gusto hacer asiento; un vecino de aque<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[Pg 69]</a></span>llos,
+cuando salia de su casa ocupaba toda la calle;
+no habia meson entonces, ni en muchos años despues,
+ni carneceria; á todos sobraba lo necesario
+y aun más, y el que no lo tenia no le faltaba, porque
+los encomenderos les enviaban el carnero, vaca
+y lo demás cada dia. Liberalísimos para con los
+pobres; sus casas muy hartas y sus cajas muy llenas
+de oro y plata. Ya todo ha cesado y sus hijos
+han quedado pobres, porque no siguen la cordura,
+y raras veces retienen las sillas de sus padres.</p>
+
+<p>Dista esta ciudad del puerto, si así se ha de llamar
+siendo costa brava, dos leguas; surgen los
+navios más de legua y media de la playa; en el
+desembarcadero hay mares de tumbo, unas tras
+otras, con tanta violencia cuanta experimentan los
+que allí se desembarcan. Aquí hay un poblezuelo
+que del puerto toma el nombre, llamado Guanchaco.
+Los indios son grandes nadadores y pescadores;
+no temen las olas, por más que sean; entran
+y salen en unas balsillas de juncos gruesos, llamados
+eneas, que no sufren dos personas, y las que
+las sufren han de ser muy grandes. En llegando á
+tierra, cuando vienen de pescar, toman la balsa á
+cuestas y la llevan á su casa, donde, ó en la playa,
+la deshacen y enjugan, y cuando se quieren aprovechar
+della tórnanla á atar.</p>
+
+<p>Conoscí en esta ciudad, entre otros vecinos y
+encomenderos, al capitan don Juan de Sandoval,
+hombre muy amigo de los pobres, gran cristiano,
+muy rico, casado con una señora muy principal de
+no menores partes que su marido, nascida en el
+mismo pueblo, llamada doña Florencia de Valverde,
+hija del capitan Diego de Mora y de doña Ana<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[Pg 70]</a></span>
+de Valverde. Este caballero tenia antes que muriese
+capellanias instituidas en todos los monasterios;
+su enterramiento escogió en el de San Agustin,
+cuya capilla mayor edificó; aunque no quiso,
+el altar mayor fué suyo; al lado del Evangelio
+hizo un altar advocacion de los Angeles, que adornó
+con retablos famosos y muy ricos ornamentos
+labrados en España; dejó mucha renta y poca carga
+de misas, con la cual se va edificando el convento,
+ó por mejor decir se ha edificado. En el
+convento de nuestro padre Santo Domingo se le
+dice perpétuamente la misa de Nuestra Señora todos
+los sábados del año, y cada dia la Salve cantada,
+despues de Completas, como es antiguo uso en
+la Orden desde su fundación; dejó bastante renta.</p>
+
+<p>En el convento de San Francisco tambien tenia
+su memoria de misas, y dejó renta para que se pague
+la limosna dellas.</p>
+
+<p>Mucho tiempo del que vivió tenia en el puerto
+desta ciudad indios pagados á su costa, para que
+en llegando el navio al surgidero, que ya dije es
+de la playa más de legua y media, saliesen en sus
+balsillas, fuesen al navio y avisasen saliesen ó no
+saliesen á tierra, porque como el navio surge tan
+lejos, no venia quebrazon de las olas en tierra; avisados
+no corren riesgo. Antes de que este caballero
+tuviese pagados indios para esta bonísima obra
+perdianse muchos bateles, y los que en ellos venian,
+porque viniendo á desembarcar, metianse en
+tierra, no viendo el peligro, y cuando querian volver
+al navio no podian, por lo cual era necesario
+zozobrar y perderse. Solia esta ciudad ser de buena
+contractacion respecto del mucho azúcar y coram<span class="pagenum"><a name="Page_71" id="Page_71">[Pg 71]</a></span>bre
+que los vecinos tenian, y por el ganado porcuno
+que della se llevaba á la de Los Reyes; ya se
+va perdiendo.</p>
+
+<p>Aunque dije arriba que desde Xayanca á Copiapo
+no llueve, añidí que á lo menos desde el
+Puerto de Santa, lo cual es así, porque de cuando
+en cuando suele llover en estos valles y arenales
+que hay desde Xayanca y aun más abajo hasta
+Trujillo y un poco más arriba; y tan recio, y con
+sus truenos, y en tanta abundancia, que saliendo
+los rios de madre destruyen los valles, pastos y
+heredades, como subcedió agora 16 años, poco más,
+que llovió tanto desde Trujillo para abajo, que se
+destruyeron muchas haciendas y hobo mucha hambre;
+oí certificar en Trujillo, donde llegué acabada
+de pasar esta inundacion, que se temió mucho no se
+llevase el rio la ciudad; hicieron los reparos posibles,
+pero como eran sobre arena, permanecian
+poco tiempo; llegó á tanto, que ya se habia apregonado
+que, oida la campana, cada uno se pusiese
+en cobro como mejor pudiese. Proveyó nuestro Señor
+con su misericordia que el rio divertió por otra
+parte. Perdióse mucha cantidad de vestidos; arruináronse
+muchas casas, porque como no se cubren
+con tejas, ni son á dos aguas, sino terrados y éstos
+muy leves, llovianse todas y no habia donde guarecer
+la ropa y comida. Los ornamentos de las iglesias,
+con dificultad se guardaron. Oí decir á personas
+que se hallaron en Trujillo en aquella sazon,
+y á los que en ella habia, que desde el valle de Chicama
+á Trujillo, que dijimos poner cinco leguas,
+corrian tres rios que no se podian vadear. Las madres
+dellos de muy antiguo se ven y se conocen<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[Pg 72]</a></span>
+haber por allí corrido rios; los nuestros decian haber
+quedado desde el diluvio. Los indios afirmaban
+haber oido á sus viejos que de muchos en muchos
+años acontecian semejantes aguas é inundaciones,
+y ahora un año subcedió tal azote, aunque no tan
+pesado.</p>
+
+<p>Viviendo yo agora 15 años en Trujillo en nuestro
+convento (celebramos allí la fiesta de Nuestra
+Señora de la Visitacion con toda la solemnidad
+posible), cuando salíamos con la procesion ya se
+habia revuelto el cielo; tronó, relampagueó, llovió,
+y si las cubiertas de las casas fueran de tejas, corrieran
+las canales por un poco de tiempo.</p>
+
+<p>Empero estos aguaceros no llegan al valle de
+Santa. Pasadas estas aguas, son tantos los grillos
+que se crian en los campos y tierras de pan, y en
+las casas, que es otro azote y plaga no menor;
+cómense lo sembrado y lo no sembrado, y en las
+casas hacen no poco daño. Demás desto, con la putrefaccion
+de la tierra con las aguas, críanse muchos
+ratones, que es otra peor plaga. Llueve tambien
+en esta costa más continuamente que por estos
+llanos de Trujillo para abajo, en un asiento llamado,
+mejor diré en unas lomas llamadas de Ariquipa;
+pero esto es porque la mar, haciendo un
+grande ensenada, se mete casi á las faldas de la
+tierra, donde alcanzan muchos aguaceros, por lo
+cual los indios que aquí habitan más son más serranos
+que yungas. Visten como serranos. Lo uno
+y lo otro he visto muchas veces.</p>
+
+<p>Es esta ciudad, como las demás de los Llanos,
+combatida de terremotos, aunque no tan recios
+como desde ella para arriba.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_73" id="Page_73">[Pg 73]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XVIII" id="CAPITULO_XVIII">CAPITULO XVIII</a><br />
+<span class="medium">DE LA[S] GUACA[S] DE TRUJILLO</span></h2>
+
+<p class="p2">Hállanse en estos reinos, y particularmente en
+los Llanos, unos enterramientos, comunmente llamados
+Guacas, que son unos como cerros de tierra
+amontonada á manos, debajo de la cual los señores
+destos Llanos se enterraban, y con ellos, segun
+es fama, y aun experiencia, ponian gran suma de
+tesoros de oro é plata y la mayor cantidad de plata,
+tinajas grandes y otras vasijas y tazas para beber,
+que llamamos cocos. La guaca más famosa era una
+que estaba poco más de media legua de la ciudad
+de Trujillo, de la otra banda del rio, de un edificio
+en partes terrapleno, en partes de ladrillos
+grandes, ó por mejor decir de adobes pequeños.</p>
+
+<p>Este edificio era muy alto, y en circuito ó de
+box (si como marineros nos es lícito hablar) debia
+tener poco menos de media legua.</p>
+
+<p>Quien lo edificase no hay memoria, ni los indios
+tal oyeron decir á sus antepasados. Para edificarlo
+es imposible, sino que se pasaron muchos años y
+labraban en él suma de indios. Si no se ve no se
+puede creer. Siempre se entendió era enterramiento,
+y aun enterramientos ó sepultura de muchos
+señores, cuales fueron los de aquel valle de Trujillo,
+que se entiende fueron mucho antes que los
+Ingas, y poderosísimos así en riquezas como en
+ánimos para subjetar mucha parte deste reino,<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[Pg 74]</a></span>
+porque á cuatro leguas de la ciudad de Guamanga
+se ha hallado otro edificio, aunque diferente, pero
+figuras de indios como las de los deste valle de
+Trujillo, de donde se colige hasta allí haber llegado
+el señorío destos señores, y aun pasado hasta
+el Collao. Porque en un pueblo deste Collao, Tiaguanuco,
+se ve otro edificio de canteria, y piedras
+muy grandes, muy bien labradas, semejantes á
+este cerca de Guamanga, que los que allí hacen
+noche lo iban á ver á maravilla; la primera vez que
+por allí pasé, habrá 29 años, con otros dos religiosos,
+lo vimos y nos admiramos, porque no <i>habiendo</i>
+tenido estos indios picos ni escodas, ni escuadras,
+para labrar aquellas piedras, verlas labradas
+como si canteros muy finos las hobieran labrado,
+causaba admiracion; habia puertas de tres
+piedras y grandes: las dos que servian á los lados,
+la otra de umbral alto. Vimos allí una figura de
+sola una piedra que parecia de gigante, segun era
+grande, corona en la cabeza y talabarte como los
+anchos nuestros, con su hebilla.</p>
+
+<p>Preguntar qué noticia se tiene desta gente no
+hay quien la dé, y porque este edificio es semejante
+al de junto á Guamanga, se cree haberlo hecho un
+mismo señor, y que este era señor de Trujillo, que
+para memoria suya donde le parecia lo mandaba
+edificar. Cosa cierta no hay.</p>
+
+<p>Los señores principales deste valle de Trujillo
+se llamaban, como propio nombre, Chimo, y de
+uno hasta el dia de hoy hay memoria deste nombre,
+añidiéndole otro como por sobrenombre, Capac,
+que, junto se nombraba Chimocapac, que quiere
+decir chimo riquísimo. Lo que se colige es que<span class="pagenum"><a name="Page_75" id="Page_75">[Pg 75]</a></span>
+destos Chimos era la guaca de Trujillo enterramiento.
+Los vecinos de Trujillo, viendo aquel famoso
+edificio y teniendo noticia haber allí gran
+tesoro enterrado, sin que hobiese rastro ni memoria
+quien allí lo puso, ni á qué herederos les hobiese
+de venir, juntárose algunos vecinos de indios
+y no vecinos, y hecha compañía determinaron de
+cavar á la ventura como dicen; dieron en algunos
+aposentos debajo de tierra, y finalmente, dieron
+en mucho tesoro, y no en el principal como se tiene
+por cierto. Cúpoles á más de 160.000 pesos, pagados
+quintos, pero no sé qué se tenia aquella plata,
+que ninguno la gozó; fuéseles como en humo. Verdad
+sea que gastaban á su albedrio y sin órden alguna;
+otros cavarian en otras partes, sacaron alguna
+plata, no tanta como los desta compañia.
+Comenzando á sacar plata desta guaca, todos los
+valles de los Llanos se hundian cavando guacas, y
+registrando sacaron plata de la bolsa pagando jornaleros
+cavadores y mucha tierra; nunca, empero,
+hallaron lo que deseaban. Hobo en este tiempo en
+el valle de Lima un famoso hereje, creo inglés,
+que junto al pueblo de Surco él solo cavaba una
+guaca, que llaman de Surco, y por lo que despues,
+cuando preso y descubierto ser hereje se entendió,
+aguardaba otros de su herejia que habian de venir;
+allí se estaba de dia y de noche cavando y sacando
+la tierra él propio, mal vestido; venia á la ciudad,
+que dista de la guaca una legua, pedia por amor
+de Dios y llevaba poco que comer, hasta que se
+descubrió ser hereje, preso por el Santo Oficio justísimamente.
+Le quemaron en el primer aucto que
+los señores inquisidores hicieron.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[Pg 76]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XIX" id="CAPITULO_XIX">CAPITULO XIX</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE DE SANCTA</span></h2>
+
+<p class="p2">Desde esta ciudad de Trujillo, 18 leguas más
+adelante, la costa en la mano, llegamos al valle y
+puerto llamado Sancta, abundante mucho de todo
+género de mantenimientos, donde se comienzan
+á hacer trapiches de azúcar y muy bueno; muy
+cerca del puerto se ha poblado un pueblo de españoles,
+el cual si tuviera indios de servicio fuera
+en mucho crescimiento; tiene pocos indios naturales;
+bajan los de la sierra de la provincia que llamamos
+Guailas; es en notable daño de los indios;
+son serranos y corren gran riesgo sus vidas, como
+en todas partes é todas las veces que á los Llanos
+bajan. Tiene muchas y muy buenas tierras, todas
+de riego, con acequias de un rio de bonísima agua,
+y muy grande, que pocas veces se deja vadear; pásase
+en balsas de calabazos, y es lo más seguro. Estas
+balsas las hacen los indios mayores ó menores,
+como es la gente ó hato que se ha de pasar. Los
+calabazos son muy grandes y redondos; ponen en
+una red á la larga ocho ó diez, otros tantos en
+otra, y así la ensanchan conforme son los que han
+de balsear; hácenla de seis, siete y ocho hileras
+de calabazos. Las redes atan unas con otras; atadas,
+encima echan leña y rama porque no se mojen
+las personas y el hato. Luego dos indios, grandes
+nadadores como lo son todos los de los Lla<span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[Pg 77]</a></span>nos,
+atan unas sogas á la balsa, y ciñiéndosela por
+el hombro toma cada uno su calabazo grande, y
+echándose sobre él nadan, y desta suerte llevan y
+pasan la balsa de la otra parte del rio, por poco
+precio que se les da. Este rio desemboca viniendo
+de Trujillo, un poco más abajo del puerto, por cuya
+boca no se puede entrar ni tomar agua; empero, de
+la acequia principal que pasa por cima del pueblo,
+sale una pequeña que cae en la playa del puerto.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XX" id="CAPITULO_XX">CAPITULO XX</a><br />
+<span class="medium">DE LOS DEMÁS VALLES, Á LOS REYES.</span></h2>
+
+<p class="p2">Desde este valle al de Chancay ponen cincuenta
+leguas, en las cuales á trechos pasamos por seis valles,
+todos abundantísimos, si los naturales no hobieran
+faltado, que los labraban, para todo género
+de mantenimiento, con agua bastante de riego;
+sus acequias sacadas, pero ya perdidas.</p>
+
+<p>El primero es Cazmala baja y Cazmala alta,
+donde han quedado pocos indios, que apenas pueden
+sustentar un sacerdote; de aquí vamos á Guarme,
+mejor valle y de más indios, con puerto no
+muy seguro por la mar de tumbo que <i>hay</i> al desembarcar;
+tiene mucho pescado, mucha arboleda,
+algarrobas que se llevan á los Reyes para
+las carretas, é yo vi desde este valle llevarse navios
+cargados á Los Reyes de carbon, que no era
+poco provecho á la ciudad y al señor del navio, llamado
+el Carbonero.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[Pg 78]</a></span></p>
+
+<p>Ocho leguas siguiendo la costa por do se caminaba
+es el de Parmunguilla, valle estrecho, de bonísima
+agua el rio, y que en su nacimiento se halla
+oro; abundante de trigo é maíz; ya no se camina
+por la costa, porque haberse consumido los
+indios fué causa de cerrarse con mucho cañaveral
+bravo; rodéanse más de cuatro leguas metiéndonos
+la tierra adentro, el cual pasado, parte términos
+con el de la Barranca, que le es muy cercano; las
+pocas tierras que tiene son muy buenas.</p>
+
+<p>Luego entramos en el de la Barranca, fertilísimo
+de trigo é maíz, y de tierras muchas y muy
+gruesas; de aquí se lleva la mayor parte del trigo
+que en Los Reyes se gasta; hay en él dos ingenios
+de azúcar bonísimo; el rio no es tan grande como
+raudo y pedregoso, por lo cual en todo tiempo es
+dificultoso de pasar; tiene puente tres leguas arriba,
+á la cual por no ir, algunos se han ahogado.</p>
+
+<p>Aquí hay unos pocos de indios poblados; pasado
+el rio, luego se sigue el de Gaura, que tiene las
+mismas calidades que éste, con otros pocos de
+indios, y de donde se lleva mucho maíz y trigo á
+Los Reyes por mar; tiene puerto no muy seguro.</p>
+
+<p>Prosiguiendo por la costa adelante (si no nos
+queremos meter cuatro ó cinco leguas la tierra
+adentro) llegamos, once leguas andadas, al valle de
+Chancay, donde hay un pueblo de españoles llamado
+Arnedo. Este valle es muy ancho y de bonísimas
+tierras para todos mantenimientos, vino y
+olivares; de aquí se provee la ciudad de Los Reyes
+del mucho maíz y otras cosas, y aun melones
+de los buenos del mundo. Hácese buen vino, y
+fuera mejor si el vidueño fuera del que llamamos
+torrontés.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_79" id="Page_79">[Pg 79]</a></span></p>
+
+<p>Tiene puerto, donde los vecinos de Arnedo embarcan
+sus harinas para Tierra Firme, y trigo é
+maíz para Los Reyes.</p>
+
+<p>El rio es no de tan buena agua como los precedentes.
+De aquí á la ciudad de Los Reyes ponen
+once leguas, en cuyo camino se atraviesa la sierra
+de la arena áspera, y larga, por ser arena muerta;
+en tiempo de verano no se puede caminar sino de
+noche, con riesgo de negros cimarrones.</p>
+
+<p>Ocho leguas andadas entramos en el valle de
+Carvaillo, donde hay muy buenas estancias ó chácaras
+de maíz é trigo, con un rio de buena agua
+con que las tierras se riegan; este valle dista de la
+ciudad de Los Reyes tres leguas, desde donde aun
+podemos decir comienza aún el valle desta ciudad,
+que tiene dos ríos, porque en medio de un valle y
+otro no hay arenales que los dividan, sino todo este
+trecho son tierras de pan, maíz, viñas, aunque pocas,
+pobladas con sus casas de los señores de las heredades.
+Hay en este valle de Carvaillo un poblezuelo
+de indios el rio arriba, donde se sustenta un
+sacerdote con las chácaras anejas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXI" id="CAPITULO_XXI">CAPITULO XXI</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LOS REYES</span></h2>
+
+<p class="p2">El valle donde se fundó la ciudad de Los Reyes,
+llamado Rimac en lengua de los indios, sin hacer
+agravio á otro, es uno de los buenos, y si dijere,
+uno de los mejores del mundo, muy ancho, abun<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[Pg 80]</a></span>dante,
+de muchas y muy buenas tierras, todas de
+riego, pobladas de chácaras, como las llamamos en
+estas partes, que son heredades donde se da trigo,
+maíz, cebada, viñas, olivares (á las aceitunas llamamos
+criollas, son las mejores del mundo), camuesas,
+manzanas, ciruelas, peras, plátanos y
+otros árboles frutales de la tierra, membrillos y
+granadas, tantos é tan buenos como los de Zahara;
+las legumbres, así de nuestra España como las de
+acá, en mucha abundancia en todo el año.</p>
+
+<p>El agua del rio no es tan buena como la de los
+demás valles destos llanos, respeto de juntarse con
+el rio principal otro no de tan buena que la daña.
+Pero proveyóle Dios de una fuente á tres cuartos
+de legua de la ciudad, de una agua tan buena que
+los médicos no sé si quisieran fuera tal. Oí decir á
+uno dellos, y el más antiguo que hoy vive, que la
+fuente desta agua le habria quitado más de tres mil
+pesos de renta cada año, porque despues que el
+pueblo bebe della, las enfermedades no son tantas,
+particularmente las cámaras de sangre, que se llevaban
+á muchos.</p>
+
+<p>Esta agua se trujo á la ciudad, y en medio de la
+plaza hay una fuente muy grande, bastante para
+dar la agua necesaria; pero porque es grande y más
+sin costa se aprovechase della, en los barrios hay
+sus fuentes, como en la placeta de la Inquisicion,
+en la esquina de las casas del licenciado Rengifo,
+en el barrio de San Sebastian y en todos los monasterios
+y en casas de hombres principales, y en las
+cárceles y en el palacio hay dos, porque como las
+calles sean en cuadro, y el agua vaya encañada por
+medio de las calles, es fácil de la calle ponerla
+en casa.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[Pg 81]</a></span></p>
+
+<p>Llamaron los fundadores, que fueron el marqués
+don Francisco Pizarro y sus pocos compañeros, á
+este pueblo, la ciudad de Los Reyes, porque en
+este dia la fundaron; diéronle, aunque acaso, auspicatísimo
+nombre, porque si muchos Reyes la hobieran
+ennoblecido, en tan breve tiempo como diremos,
+no hobiera crecido más, ni aun tanto; mas
+como el favor del cielo sea mayor que el de los
+hombres, Nuestro Señor, por intercesion de los
+Santos Reyes, la ha multiplicado; es la silla metropolitana
+de todo este reino de Quito á Chile;
+aquí reside el Virrey con el Audiencia, la Santa
+Inquisicion, y aquí se fundó la Universidad.</p>
+
+<p>De todo diremos adelante más en particular lo
+que á esto toca, cuando tractaremos de los Virreyes
+y perlados eclesiásticos.</p>
+
+<p>El rio desta ciudad, en tiempo de aguas en la
+Sierra, que llueve como en nuestra España, es muy
+grande y extendido; no tiene madre, como no la
+tienen los demás destos llanos; corre por cima de
+mucha piedra rolliza; antes que tuviese puente,
+muchas personas se ahogaban en él queriéndole
+vadear, porque aunque tenia un puente de madera
+hecho de horcones hincados en el suelo, estaba
+tan mal parada, que no se atrevian á pasar
+por ella, y no podian pasar sino uno solo, y con
+sus pies. Lo cual visto por el marqués de Cañete,
+don Andrés Hurtado de Mendoza, de buena memoria,
+llamado el limosnero, gran amigo de pobres,
+dió órden cómo se hiciese puente toda de ladrillo
+y cal, de siete ó ocho ojos, que comenzase
+desde la barranca del rio á donde casi llegaban las
+casas Reales, y desde los molinos del capitan Je<span class="pagenum"><a name="Page_82" id="Page_82">[Pg 82]</a></span>rónimo
+de Aliaga, secretario que fué de la Audiencia,
+que hacen casi calle con las casas Reales;
+al cual diciendo los oficiales maestros de la
+obra que mejor se fundaría más abajo, donde estaba
+la puente de madera que acabamos de decir,
+aunque habia de ser más larga, porque haciéndola
+allí el rio se iba su camino, sin echarlo
+á la ciudad, lo cual forzosamente se habia de hacer
+haciéndola donde el Virrey mandaba, y que
+la barranca era señal evidente ya el rio habia llegado
+una vez allí y habia de llegar otra, por el
+comun refran, al cabo de los años mil vuelve el
+rio á su carril, respondió la mandaba hacer en
+aquel sitio porque los pasajeros que viniesen de
+abajo, y pliegos de Su Majestad de España, por
+tierra, entrasen á una cuadra de las casas Reales
+donde el Virrey viviese, y por la calle derecha á
+la plaza una cuadra della, y cuanto á echar el rio
+á la ciudad, que no habian de ser los Virreyes tan
+flojos quel rio la hiciese daño; palabras realmente
+de gran republicano, como lo era.</p>
+
+<p>Con todo eso, como diremos, ha hecho daño el
+rio si los Virreyes no tienen ánimo para remediarlo.</p>
+
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXII" id="CAPITULO_XXII">CAPITULO XXII</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LOS REYES</span></h2>
+
+<p class="p2">No creo ha habido en el mundo ciudad que en
+tan breve tiempo haya crecido en número de monasterios,
+ni iguale á los religiosos que en ellos sir<span class="pagenum"><a name="Page_83" id="Page_83">[Pg 83]</a></span>ven
+á Dios, alabándole de dia y de noche, y ejercitándose
+en letras para el bien de las ánimas,
+como esta de Los Reyes, habiendo ayudado muy
+poco ó nada los príncipes y gobernadores destos
+reinos al edificio dellos.</p>
+
+<p>El más principal y el primero della es el nuestro,
+llamado Nuestra Señora del Rosario; no ha 68 años
+que se fundó; el primer fundador fué el padre fray
+Juan de Olias; su sitio es una cuadra de la plaza
+y muy cercado al rio. Oí decir á los viejos lo que
+aquí refiriré de su fundación.</p>
+
+<p>Llegado el marqués Pizarro con los demás conquistadores
+á este valle, despues de haber preso en
+Cajamarca á Atabalipa y habiéndole muerto, vinieron
+con él dos religiosos, uno nuestro, el sobredicho,
+y otro de la órden del glorioso padre San
+Francisco; eligieron para fundar su ciudad el sitio
+que agora tiene, que es el mejor del valle junto
+al rio, á la parte casi del Oriente; á la del Sur por
+la parte de arriba, una acequia de agua ancha que
+atraviesa todo el valle de Oriente á Poniente. Por
+la parte del Poniente, el puerto llamado el Callao,
+dos leguas de la ciudad de Los Reyes; carreteras,
+por la parte del Norte el camino real para Trujillo,
+y dende abajo, señalaron sus cuadras y sitios para
+casas, y á los dos religiosos dijéronles: vosotros no
+sois más que dos, vivid agora juntos en este sitio
+que os señalamos, que es el que tiene agora nuestro
+convento; llana la tierra, y conquistados los indios
+del valle (que á la sazon eran muchos), el que se
+quisiese quedar con ese sitio se quedará con él; al
+otro le daremos el que más cómodo le pareciere.
+Sucedió así, aceptando los dos religiosos el partido,<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[Pg 84]</a></span>
+que un dia vinieron todos los indios del valle, y
+otros llamados, sobre los nuestros, los cuales dijeron
+á los religiosos: Padres, vosotros no habeis de
+pelear; tomad en esas botas vino y biscochos, y á
+los que estuvieren cansados y flacos dadles de comer
+y beber, y á los heridos recogedles y lavadles
+las heridas con vino. Los indios llegaron donde los
+nuestros les esperaban, con gran vocerío, así pelean;
+el padre de San Francisco, pareciéndole no
+le convenia esperar el fin de la batalla, ni hacer lo
+encomendado, que en aquel trance le era muy lícito,
+puso faldas en cinta, tomó la via del puerto,
+llega cansado, lleno de polvo, sudando, y á los pocos
+de los nuestros que allí habia dejado el Marqués
+con dos navios y no muchos soldados con dos caballos,
+dales nueva quel Marqués y los demás eran
+muertos, y sólo él se habia escapado. El capitan de
+los navios (creo era el capitan Juan Fernandez, de
+quien abajo haremos mencion), con los demás, hicieron
+el sentimiento justo, tuvieron por perdido
+el mejor reino del mundo, y perplejos no sabian
+qué se hacer, si por ventura desamparaban el puerto
+y se volverian á Panamá ó á Trujillo, ó aguardarían
+otra nueva; el buen padre instaba en ser
+verdad lo por él afirmado; finalmente, resolviéronse
+en que dos soldados, los más valientes, con
+sus armas tomasen los caballos, y caminando para
+la ciudad fuesen á ver si era así, y cuando lo fuese,
+no era posible todos quedasen muertos, algunos se
+escaparian y encontrarian en el camino, ó fuera
+dél, y á éstos recogiesen y volviesen al punto, y
+entonces deliberarían lo que más conviniese. Salen
+nuestros dos valientes soldados en sus caballos, ar<span class="pagenum"><a name="Page_85" id="Page_85">[Pg 85]</a></span>mados,
+llenos de tristeza é no con menos temor; en
+el camino, que muy poblado era de arboleda, á lo
+menos la legua y media, cada hoja que se meneaba
+les parecia ejércitos de enemigos; pero prosiguiendo
+su camino, sin encontrar hombre viviente llegan
+á la ciudad y hallan á los nuestros, alcanzada
+la vitoria, curando á los heridos, y los sanos descansando
+del trabajo de la batalla.</p>
+
+<p>Su alegria fué muy grande cuando vieron cuán
+al contrario era lo que el padre de San Francisco
+dijo, de lo que por sus ojos vieron; llegan donde
+estaba el Marqués, dan cuenta de lo dicho, y la razon
+por que vinieron, el cual con los demás estaban
+cuidadosos qué hobiese sido de aquel padre,
+no imaginando que se hubiese huido, sino que por
+ventura los indios se lo hubiesen llevado. Empero,
+sabida la verdad del hecho, el Marqués mandó embarcarlo,
+y en el primer navio que despachó á Panamá
+lo llevaron, con juramento que hizo que
+mientras viviese no le habia de entrar fraile de
+San Francisco en su gobernacion, y así se cumplió,
+no siendo bien hecho ni lícitamente jurado. Aquel
+no fué defeto sino de un fraile particular, pusilánime,
+y por este defecto no se habia de perder ni
+carecer del bien grande que la religion del seráfico
+padre San Francisco donde quiera que vive hace.
+Si los del puerto le desamparan, creyendo lo dicho
+por este religioso, en gran riesgo ponian al Marqués
+y á los demás de perderse, porque como el
+reino sea muy grande y muchos los indios, si les
+faltaran navios con que enviar á pedir socorro á
+Tierra Firme, totalmente se perderia. Nuestro religioso
+puso tambien sus faldas en cinta, arre<span class="pagenum"><a name="Page_86" id="Page_86">[Pg 86]</a></span>bató
+su bota, biscocho y queso; no tenian conservas,
+ni regalos, y á los cansados dábales de beber
+y un bocado, á los heridos curaba como mejor podía,
+y así andaba en medio de los que peleaban.
+Desta suerte quedamos con el sitio que agora tenemos,
+el cual, aunque entonces pareció el más cómodo,
+agora no lo es, por no poderse extender
+tanto cuanto es necesario, y por el rio, que es mal
+vecino en todas partes.</p>
+
+<p>Despues muchos años poblaron los padres de San
+Francisco y tienen el mejor sitio del pueblo, y más
+que todos los conventos juntos, aunque del rio corren
+un poco de riesgo, como nosotros, y se correrá
+más si no se remedia.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXIII" id="CAPITULO_XXIII">CAPITULO XXIII</a><br />
+<span class="medium">DE NUESTRO CONVENTO</span></h2>
+
+<p class="p2">Quedando, pues, con este sitio, que es de cuadra
+y media de largo; de ancho no tiene cuadra entera
+(porque la barranca del rio no da lugar á
+ello, por correr al sesgo), se comenzó á edificar el
+convento; empero, quien con más ánimo, fué el valeroso,
+y no menos religioso, gran predicador, gran
+servidor de Su Majestad, fray Tomás de San Martín,
+á quien por otro nombre llamaban el Regente,
+por haberlo sido en la Española ó isla de Santo
+Domingo.</p>
+
+<p>Este religiosísimo padre, siendo provincial en
+esta provincia, y el primero, á quien dió por nom<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[Pg 87]</a></span>bre
+San Juan Baptista, comenzó el edificio de la
+iglesia de bóveda, de tres naves, y hizo la mitad de
+la iglesia, dejando los cimientos de lo restante sacados.</p>
+
+<p>Oí decir al padre fray Antonio de Figueroa, un
+religioso nuestro muy esencial, gran siervo de
+Dios, verdadero hijo de Santo Domingo, que fué
+mi maestro de novicios, que le acaecia á este ínclito
+religioso, siendo como era provincial, salir de casa
+por la mañana con un bordon á pie, é ir una legua,
+poco más ó menos, á la Caleta, y estar allí todo el
+dia en peso hasta la noche, en que se venia al convento,
+sin comer, y lo que hallaba en el convento
+era un poco de capado fiambre, porque entonces
+no se habia multiplicado el ganado nuestro mayor
+ni menor, que hobiese carnero, ni se comia en la
+ciudad, y con tanta alegria pasaba este trabajo
+como si tuviera todo el regalo del mundo. Parecia
+adevinaba el augmento que nuestro Señor habia
+de hacer en breve tiempo, de religion, cristiandad
+y letras, en aquella casa. Despues fué este varon
+heróico primero obispo de la ciudad de La Plata,
+aunque no llegó á sentarse en su silla, llevándole
+la majestad del muy alto primero á gozar de su
+gloria.</p>
+
+<p>El dia de hoy ya se ha acabado la iglesia con la
+buena diligencia del maestro fray Salvador de Ribera,
+hijo deste convento, aplicando justísimamente
+todo cuanto puede de los religiosos que se
+ocupan en doctrinar á los indios, y tan bien acabada,
+que en Indias ninguna <i>hay</i> mejor: sola una
+falta se le pone, y sin invidia, que la capilla mayor
+es pequeña, la cual tiene un retablo muy aventajado.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_88" id="Page_88">[Pg 88]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXIV" id="CAPITULO_XXIV">CAPITULO XXIV</a><br />
+<span class="medium">DE LAS CAPILLAS</span></h2>
+
+<p class="p2">Las capillas colaterales por la parte del Evangelio.
+La primera se llama del Crucifijo; ésta es
+del capitan Diego de Agüero, varon famoso entre
+los conquistadores deste reino, el segundo despues
+del marqués Pizarro; dotóla bastantemente; dícensele
+dos misas cada semana, rezadas, sin vísperas,
+y misa mayor el dia de Santiago, en el cual
+dia tiene un jubileo plenísimo, y sin los aniversarios.
+Dejó demás desto la renta de unas casas, para
+reparos de la capilla, que hoy rentan más de quinientos
+pesos cada año. Su hijo el capitan Diego
+de Agüero la ha ennoblecido mucho; puso en ella
+un retablo grande á proporcion de la capilla, con
+un crucifijo de muy buena y devota figura, y en el
+retablo muchas reliquias de santos en sus medallas
+que le dió el convento.</p>
+
+<p>Luego se sigue la capilla nombrada de San Juan
+de Letran, donde tiene un enterramiento junto al
+altar al lado del Evangelio el capitan Juan Hernandez,
+quien dijimos era el capitan de los navios
+que estaban en el puerto cuando el padre de San
+Francisco se huyó de la batalla que tuvo el marqués
+Pizarro con los indios en la plaza.</p>
+
+<p>Dotóla su dueño muy aventajadamente con limosna
+para dos misas rezadas cada semana: en las
+octavas de Todos Sanctos, vigilia y misa cantada,
+<span class="pagenum"><a name="Page_89" id="Page_89">[Pg 89]</a></span>
+y el dia de San Juan Baptista, vísperas é misa con
+sermon, con bastante limosna, y dejó para reparos
+de la capilla y ornamentos buena renta que la
+cobra el convento y la gasta en el uso dicho.</p>
+
+<p>El arcediano de la sancta iglesia desta ciudad
+viene cada año, por nombramiento del señor de
+la capilla, á tomar cuenta en qué se distribuye la
+renta para el ornato de la capilla, y se le da un
+tanto señalado por el capitan Juan Fernandez por
+este cuidado y trabajo. Helas visto tomar á un
+provincial nuestro, Fr. Salvador de Ribera, susodicho,
+con poco acuerdo y aun con no poca nota;
+quiso quitar esta capilla y la advocacion della y
+darla á no sé qué otras personas; súpolo el heredero,
+salió á la contradiction, y viendo el provincial
+el agravio, á lo menos avisado lo hacia por el
+señor arzobispo de México, Bonilla, la volvió á sus
+herederos. Y no sé cómo tal cosa, no quiero decir
+injusticia, pretendió hacer, ni cómo los padres
+de consejo en ello vinieron. Porque esto oí decir
+muchas veces al padre fray Antonio de Figueroa,
+que fué mi maestro de novicios, y si no fué el primero,
+á lo menos el segundo hijo deste convento,
+varon verdaderamente hijo de Santo Domingo, que
+el capitan Juan Fernandez trujo en sus navios la
+tierra desta capilla desde<a name="FNanchor_22" id="FNanchor_22" href="#Footnote_22" class="fnanchor">[22]</a> Panamá, porque en
+ella todos los que se quieren enterrar se les da sepultura
+de gracia, y para que los cuerpos se comiesen
+presto trujo esta tierra; vi un año de un catarro
+pestilencial que la capilla, con ser espacio de dos
+los que en ella se enterraban, que fueron muchos,
+<span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[Pg 90]</a></span>
+al tercero dia los cuerpos estar consumidos, y queria
+un provincial quitar esta capilla á su dueño y
+darla á otros. Pero Dios volvió por la verdad y la
+justicia.</p>
+
+<p>Todos los que aquí se entierran ganan indulgencia
+plenaria, y las gracias que los que se entierran
+en San Juan de Letran en Roma, y para el dia de
+San Juan Baptista hay jubileo plenísimo. Muchos
+años vi que el día deste gloriosísimo sancto, Virrey,
+Audiencia y toda la ciudad venian á nuestra
+casa á celebrar en este dia la fiesta de San Juan;
+ya por descuido de los padres prelados se ha caído,
+digo el venir los virreyes. El oficio se celebra este
+dia en esta capilla.</p>
+
+<p>Luego se sigue la capilla de Santa Caterina de
+Sena, muy bien aderezada con retablo y imágen
+desta gloriosa sancta; los tintoreros desta ciudad
+la tomaron para su enterramiento y la tienen muy
+bien adornada; celébrase en ella la fiesta de la gloriosa
+virgen Caterina con mucha solenidad y con
+un jubileo plenísimo, que los fundadores trujeron
+para los cofrades, todo el pueblo con sus cofrades,
+y si no me engaño los tintoreros instituyeron
+la cofradia de los nazarenos que el Miércoles
+sancto de noche sale de nuestra casa con túnicas
+de buriel y cruces á los hombros, grandes, y
+muchos llevan consigo sus hijos niños con sus cruces.
+Gástase mucha cera.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_91" id="Page_91">[Pg 91]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXV" id="CAPITULO_XXV">CAPITULO XXV</a><br />
+<span class="medium">DE LAS CAPILLAS DEL LADO DE LA EPÍSTOLA</span></h2>
+
+<p class="p2">Por la parte del lado de la Epístola, la primera
+capilla es de San Hierónimo; dotóla el capitan Hierónimo
+do Aliaga con dos misas rezadas cada semana,
+vísperas y misa el dia de San Hierónimo y
+sus aniversarios; dejó bastante limosna, pero como
+al tiempo de la rebelion de Francisco Hernandez
+fuese á España por procurador destos reinos, y no
+volviese más á ellos, muchos años la vimos muy mal
+parada, que no decíamos misa en ella, por no tener
+ornato, hasta que habrá seis años que una nieta
+suya, doña Juana de Aliaga, hizo un retablo al
+ólio, grande á proporcion de la capilla, con una
+imágen de la Concepción arriba, que le costó más
+de tres mil pesos, añadiendo paños de seda para
+las paredes y ornamentos para el altar; empero
+Nuestro Señor la llevó para sí á pagarle lo que en
+su servicio habia hecho, la cual si más vida le
+fuera concedida hiciera más.</p>
+
+<p>A esta capilla se sigue la del Rosario, con un
+retablo hecho en España, bueno, y una imágen de
+bulto de Nuestra Señora en el cóncavo del retablo,
+de las buenas piezas que hay en todo España, porque
+en Indias ninguna llega. A la redonda de la
+imágen los quince misterios del Rosario, de bulto,
+cuanto la proporcion del retablo lo sufre. En el pedestal
+la muerte de los niños inocentes, que parece<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[Pg 92]</a></span>
+cosa viva, con la adoracion de los Reyes al niño Jesús
+en el pisebre; fuera desto tiene en cuatro encasamentos
+cuatro santos de la Orden, de bulto, de
+muy galana proporcion y figura.</p>
+
+<p>Lo alto de la capilla es dorado con unas piñas
+de yeso pendientes, grandes, todas escarchadas de
+oro. Adórnase la capilla en las fiestas del Rosario
+con paños de damasco y terciopelo carmesí unas veces,
+otras con paños de damasco verde y terciopelo
+verde. Tiene tres lámparas de plata grandes, que
+por lo menos la una arde perpétuamente.</p>
+
+<p>Todo esto ha hecho la cofradia del Rosario con
+la industria de los devotos y mayordomos. Los
+primeros domingos de cada mes se hace una procesion
+por el claustro, que para los que en ella se
+hallaren confrades (creo confesados) se les concede
+indulgencia plenaria. Sácase una imágen de bulto
+de Nuestra Señora, muy devota, que llevan diáconos.
+Sírvese de mucha cera de cirios que llevan
+los veinticuatro sin la demás para los demás confrades
+religiosos. Concurre mucha gente por la devocion
+grande que se tiene particularmente á la
+imágen puesta en el altar. El segundo domingo se
+hace procesion con el niño Jesús por la confadria
+de los Juramentos, fundada en nuestra casa, ni
+puede fundarse en otra parte, por concesion de los
+sumos pontífices, ó con licencia del provincial
+donde no hobiere convento de la Orden, de la imágen
+de Nuestra Señora puesta en el altar. Si no
+fuéramos descuidados hobiera muchos milagros escriptos
+que ha hecho.</p>
+
+<p>Siendo yo prior deste convento pretendí, dándome
+los señores inquisidores licencia para ello,<span class="pagenum"><a name="Page_93" id="Page_93">[Pg 93]</a></span>
+sacarlos á luz, haciendo las diligencias necesarias;
+empero, el provincial que á la sazon era, no sé
+por qué respeto lo impidió.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXVI" id="CAPITULO_XXVI">CAPITULO XXVI</a><br />
+<span class="medium">DE LA CAPILLA DE LAS RELIQUIAS</span></h2>
+
+<p class="p2">Luego más abajo se sigue la capilla de las Reliquias;
+llámase así porque tiene un retablo con
+sus vidrieras tan grande como un guadamecí, lleno
+dellas, traídas de Roma. Trújolo el reverendísimo
+fray Francisco de Victoria, primer obispo de Tucumán,
+hijo de esta casa, varon docto; fuimos novicios
+juntos y condiscípulos en las Artes y Filosofía.</p>
+
+<p>Esta capilla de las Reliquias es celebrada por la
+multitud que dellas hay, mayores y menores en
+cantidad, de famosísimos sanctos; hay entrellas un
+poquito del verdadero lignum crucis, donde Cristo
+murió, y un cabello de Nuestra Señora. El provincial
+que quiso mudar ó quitar la capilla de San
+Juan de Letran dió esta capilla á los ministros del
+Santo Oficio, con una carga pesadísima, que fuese
+el convento por sus cuerpos y sacerdotes los trujesen
+en hombros, como si fueran sacerdotes, cosa
+bien excusada, si se diera á los señores inquisidores
+y en ella se enterraran, pasara, pero darla á
+oficiales no se puede tolerar, y sin ninguna limosna.
+Y aunque entre ellos hay personas nobles,
+hay familiares que tienen oficios bajos, y á éstos<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[Pg 94]</a></span>
+enterrarlos, como vi á uno, como si fuera inquisidor,
+es igualar lo alto con lo bajo y la nobleza con
+los que no la tienen, y con todo esto, alguno destos
+familiares se entierran en otras partes y la capilla
+está sin marido, como las demás lo tienen, dotadas
+con muchas ventajas.</p>
+
+<p>Luego se sigue la del glorioso San Jacinto, con
+retablo dorado y figura del sancto muy buena; la
+capilla bien adornada; hízose una solenísima fiesta
+el dia que en esta ciudad se celebró la canonizacion
+del santo, con admirable adorno de la iglesia
+y más del claustro, con un coloquio famosísimo
+de la vida de este santísimo hermano nuestro, con
+tanta riqueza que parecia incomparable, y con ser
+tanta, no se perdió ni un alfiler.</p>
+
+<p>Aquí se ha juntado la imágen de San Raimundo,
+agora nuevamente canonizado por el mismo
+Clemente octavo, que canonizó á Jacinto, en cuya
+fiesta fué mucho más el ornato admirable del
+claustro y iglesia que en tres dias no se pudo impedir
+al pueblo que no viniese á verlo, y no se hartaban;
+tampoco faltó cosa de momento.</p>
+
+<p>Debajo del coro al uno y otro lado hay dos capillas;
+al de la Epístola, una de los indios, con
+imágen de nuestra Señora, de bulto, y otra de los
+negros, asimismo con imágen de bulto, de la misma
+Señora, que, conforme á su posible, no estan
+mal aderezadas.</p>
+
+<p>Los mulatos toman otra, que es por donde se
+sale al claustro; ésta es la menos adornada; será
+nuestro Señor servido se adorne á su servicio y de
+su santísima madre.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[Pg 95]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXVII" id="CAPITULO_XXVII">CAPITULO XXVII</a><br />
+<span class="medium">DE LOS PROVINCIALES [QUE] HAN AUGMENTADO
+EL CONVENTO</span></h2>
+
+<p class="p2">Dijimos arriba que el principal fundador deste
+convento fué el religioso y no menos valeroso padre
+fray Tomás de San Martin, primer provincial,
+el cual, despues de haber comenzado la obra de la
+iglesia fué el que buscó y atrajo á todos aquellos
+capitanes y otras personas á que tomasen las capillas
+y las dotasen; buscó y atrajo al convento
+mucha renta de otras partes, como fué que á su
+persuasion el capitan Gabriel de Rojas hizo limosna
+á este convento de 6.000 pesos ensayados,
+con no más obligacion de que le encomendasen á
+nuestro Señor en los capítulos, lo cual perpétuamente
+so hace y en las misas, como á principal
+bienhechor nuestro; ganó chácaras y tierras de
+pan y solares para casas, con no poco trabajo de
+su persona, á quien subcedió en provincial fray
+Domingo de Santo Tomás, maestro en sancta Teología,
+varon realmente apostólico, castísimo, libre
+de toda cobdicia y ambicion, gran predicador, así
+para los españoles como para los indios, y más dado
+á la predicacion y conversión de los indios que á
+la de los españoles; fué el primero que imprimió y
+redujo á arte la lengua general deste reino. Varon
+de grande entendimiento y prudencia cristiana,
+ferventísimo en el celo del bien y aumento de los<span class="pagenum"><a name="Page_96" id="Page_96">[Pg 96]</a></span>
+naturales deste reino, por lo cual era de algunos
+aborrecido; empero decia lo que San Pablo: si
+agradase á los apetitos dañados de los hombres,
+no seria siervo de Dios. En el convento no sé qué
+haya aumentado, porque siendo provincial le fué
+forzoso ir á España y dende allí pasar en Italia al
+capítulo general que se celebraba de provinciales,
+y por esta razon no pudo augmentar como quisiera
+la casa, aunque, por no dar nota de aplicar más
+para su casa que para otras partes, hizo una cosa
+donde mostró el poco amor que á los bienes temporales
+tenia, ni para su convento, que para sí,
+ninguno.</p>
+
+<p>Esto la ciudad toda lo vió y los religiosos, porque
+estábamos en el convento. Habia en la ciudad
+un mercader llamado Nicolaso Corso, hermano de
+Juan Antonio Corso, el rico; estando para se ir á
+España con 80.000 pesos y más, ensayados, dióle el
+mal de la muerte; envia á llamar al padre nuestro
+fray Domingo de Santo Tomás, que habia pocos
+dias llegado de España; dice le confiese y que allí
+tiene 80.000 pesos y más, ensayados; que como le
+fia el ánima, le fia y entrega la hacienda para que
+haga della lo que quisiere, en bien y descargo de
+su conciencia, porque no tiene heredero forzoso.</p>
+
+<p>No creo otro que este apostólico varon hiciera
+lo quel hizo. Toda la hacienda repartió entre pobres,
+y particularmente al Hospital de los naturales
+desta ciudad dejó la mayor cantidad, donde
+hizo una capilla y la dotó; <i>no</i> á su convento, con
+poderle dejar toda, instituyendo un colegio para
+bien de todo el reino, con renta, al modo de los de
+San Gregorio, de Valladolid, y no fuera esta obra<span class="pagenum"><a name="Page_97" id="Page_97">[Pg 97]</a></span>
+menos acepta á nuestro Señor que dejarlo al Hospital
+de Santa-Ana. Porque no se dijese aplicaba
+para su casa, huyendo esta nota, lo dejó al Hospital
+de los naturales, y no dejó á su convento más
+que á los otros, que fueron 100 pesos corrientes de
+limosna para cien misas, ni en el acompañamiento
+del difunto que de aquella enfermedad murió, pidió
+más religiosos de un convento que de otro. Bastante
+argumento es del poco amor que á la plata
+tenia. Luego dende á poco le hizo merced Su Majestad
+de la silla episcopal de la ciudad de La
+Plata; lo que allí hizo y su muerte, cuando tractaremos
+de los señores obispos destos reinos lo diremos.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXVIII" id="CAPITULO_XXVIII">CAPITULO XXVIII</a><br />
+<span class="medium">DE LOS PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN</span></h2>
+
+<p class="p2">A este excelentísimo varon sucedió el gran fray
+Gaspar de Carvajal, religioso de mucho pecho y
+no menos virtud carretera y llana, el cual á todos
+los conventos que llegaba, cuando los iba á visitar,
+en lo espiritual y temporal, favoreciéndolo el Señor,
+dejaba augmentados. Varon abstinentísimo,
+de gran ejemplo, de una simplicidad extraña. En
+su tiempo, en parte dél fué prior desta casa el muy
+religioso fray Tomás de Argomedo, varon docto,
+de mucho ejemplo, buen predicador y acepto, el
+cual, el año de 60 me dió el hábito: á quienes, si
+no era cual ó cual, nos quitaba los nombres y nos
+daba otros, diciendo que á la nueva vida, nuevos<span class="pagenum"><a name="Page_98" id="Page_98">[Pg 98]</a></span>
+nombres se requerian. Yo me llamaba Baltasar;
+mandóme llamar Reginaldo, y con él me quedé
+hasta hoy.</p>
+
+<p>Este religiosísimo varon y padre fué el primero
+que en nuestro convento comenzó á poner órden
+en el coro; hasta entonces no la habia, por no haber
+religiosos que lo sustentasen; en pocos meses
+tomamos el hábito más de treinta, con los cuales y
+los demás sacerdotes del convento se comenzó de
+dia y de noche, como en el más religioso de España,
+á guardar la observancia de la religion, y lo
+mismo se comenzó en los demás desta ciudad, porque
+hasta este año de sesenta muy pocos religiosos
+habia en los conventos, los cuales faltando, no
+puede haber tanto concierto en el coro, ni en lo
+demás; de suerte que podemos decir, y justísimamente,
+que desde este año de 60, ó cuando mucho
+del 58, comenzaron los conventos á se aumentar;
+para que se vea cuán en breve tiempo la mano del
+Señor ha venido favorabilísima sobre todos ellos.
+Dióme la profesion el padre provincial fray Gaspar
+de Carvajal, cumplido mi año de noviciado,
+que ojalá y en la simplicidad que entonces tenia
+hobiera perseverado.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXIX" id="CAPITULO_XXIX">CAPITULO XXIX</a><br />
+<span class="medium">DE LOS DEMÁS PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN</span></h2>
+
+<p class="p2">A este bonísimo varon sucedió el padre fray
+Francisco de San Miguel, venerable por sus canas<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[Pg 99]</a></span>
+y vida ejemplar, gran predicador, conforme á lo
+que entonces se usaba, que era (creo lo mejor) no
+tantas flores como agora, ni vocablos galanos; no
+se daba tanto pasto al entendimiento como agora
+se da, pero dábase más á la voluntad y más la aficionaban
+á la virtud; dióle nuestro Señor este don:
+tenia en su mano el auditorio para le alegrar y
+para le compungir y hacer derramar lágrimas; era
+de su natural grave, mas acompañaba á su natural
+gravedad mucha humildad y no menos sufrimiento;
+ninguna cosa aumentó en el convento, por no
+haber cómodo para ello.</p>
+
+<p>Despues del cual fué provincial el padre fray
+Alonso de la Cerda, hijo de este convento, varon
+recto, de unas entrañas humanísimas y muy llanas,
+gran religioso y de muy buen ejemplo, libre
+de toda cobdicia y muy observante; siendo prior
+compró el retablo para el altar mayor, de madera
+talla de bonísimas figuras, que costó 3.500 pesos
+puesto en el altar; fué el primero que comenzó á
+edificar el convento, haciendo una enfermeria muy
+buena, con muy alegres celdas altas y bajas, como
+se requieren para el regalo de los enfermos. Ayudó
+mucho á esto una legítima que dejó, siendo novicio,
+para edificarla, el padre fray Tomás de Heredia,
+que al presente vive, maestro en sacta Teología
+y Lector que ha sido della, hombre religioso
+y de muy buen ejemplo, nacido en Guánuco, de
+nobles padres. La ligítima mandó se echase en
+renta, y así se echó y permanece, y no se puede
+gastar en otra cosa que en el regalo de los enfermos.</p>
+
+<p>Todos los que en esta enfermeria mueren ganan<span class="pagenum"><a name="Page_100" id="Page_100">[Pg 100]</a></span>
+indulgencia plenaria, como yo he visto las letras
+apostólicas que están guardadas en el archivo del
+convento. Siendo provincial el padre fray Alonso
+de la Cerda, fué prior el padre fray Antonio de
+Ervias, doctísimo varon y maestro mio en la Teología
+y no menos religioso; hizo el refectorio, que
+es muy buena pieza; despues fué obispo de Cartagena
+en el reino de Tierra Firme, como despues
+diremos.</p>
+
+<p>Esta enfermeria se edificó en aquella parte del
+convento que cae sobre el rio, la cual con una avenida
+que el rio trujo se llegó tanto á la barranca,
+que rompiendo por ella se llevó un poco, y desde
+este tiempo no se puede pasar por detrás de nuestra
+casa entre la barranca del rio y nuestras paredes,
+por donde muy descansadamente podian ir dos carretas
+á la par. Otra vez, siendo yo prior en este
+convento, me vi en gran riesgo de que el rio rompiera
+por nuestra porteria que llamamos del rio.
+Fuí á pedir favor de indios para remediar mi casa
+y buena parte de la ciudad, al Virrey, que era el
+conde del Villar, y no le pedia sino indios para
+amontonar piedras y reparar el daño que se esperaba;
+la paga de los jornales yo la daba, y respondióme
+con mucha flema: ¡ah, este rio! ¡ah, este
+rio! Empero, viendo el poco remedio que se me
+daba, todas las noches destas avenidas, que son las
+mayores en Cuaresma, hice que despues de maitines
+á media noche se rezase la letania de Nuestra
+Señora, mediante el favor de la cual una noche
+que creí el rio habia de romper por el convento,
+por ser la avenida muy crecida y el ruido de las
+piedras que traía notable, fué Nuestro Señor ser<span class="pagenum"><a name="Page_101" id="Page_101">[Pg 101]</a></span>vido,
+por intercesion de su santísima madre, que
+nos amontonó mucha piedra frontero de nuestra
+porteria, y recodando hacia el Rastro, derribó
+parte dél y nuestra casa hasta hoy, gracias á Dios,
+quedó libre; ya aquel año no hobo más avenida;
+luego con ayuda de la ciudad, que nos dió mil y
+quinientos pesos de limosna, la cual ayudé á pedir,
+y con otros tantos que el convento gastó, hicimos
+un reparo de cal y canto, con que al convento
+y á la ciudad habemos librado del rio, el cual, si
+hasta entonces el marqués de Cañete, de buena memoria,
+viviera, no nos pusiera en tanto estrecho;
+pero no le mereció el reino y llevóselo Nuestro
+Señor para sí.</p>
+
+<p>Volviendo á nuestro provincial fray Alonso de
+la Cerda, en los cargos que en la Orden tuvo fué
+muy bien quisto de los religiosos por su llanísima
+condicion y bondad. Fué despues obispo de Puerto
+de Caballos, y luego de Los Charcas, como escribiremos
+en su lugar.</p>
+
+<p>Sucedióle en el provincialato el padre fray Andrés
+Velez, hombre docto y buen predicador, de
+agudo ingenio; fuese á España, y por eso no tenemos
+nada que tratar dél en el augmento deste convento.</p>
+
+<p>A quien sucedió el padre fray Gaspar de Toledo,
+varon, cierto, religioso, de bueno y galano
+entendimiento, pero no amplió cosa en el convento,
+como se pensó, y en su eleccion lo prometió
+el virrey don Francisco de Toledo, deudo muy
+cercano suyo; á cabo su cuadrienio, fué electo el
+padre fray Domingo de la Parra, tambien varon
+religioso y muy observante, aunque nimio en al<span class="pagenum"><a name="Page_102" id="Page_102">[Pg 102]</a></span>gunas
+cosas muy menudas en que los provinciales
+no se han de entremeter, sino avisar se guarden;
+donde no, castigar á los prelados. El tiempo que
+fué provincial hizo guardar en este convento nuestra
+constitucion que no se coma perpétuamente
+carne en el refectorio, y él la guardaba infaliblemente.
+Si no la guardábamos era por dispensacion
+que para ello tenemos en estos reinos, respecto de
+ser la tierra de los llanos enferma y la de la sierra
+falta de pescado, y en este convento haber cuotidianamente
+muchos enfermos, y la costa ser mucho
+mayor; y con decirle los médicos el riesgo de
+la salud de los religiosos, respondia un poco secamente:
+mueren en lo que profesaron. Fué á España
+y no volvió más; en acabando fué electo en
+el Cuzco el padre fray Domingo de Valderrama,
+maestro en sancta Teología, buen predicador, el
+cual comenzó la casa de novicios, de las buenas
+que hay en la Orden y fuera della; tiene casi 50
+celdas altas y bajas, frescas y alegres, porque así
+lo pide la tierra. Hizo este edificio, digo la mayor
+parte dél, porque en su tiempo no se pudo acabar,
+con lo que aplicaba de los salarios que se dan á
+los religiosos que se ocupan en la doctrina de los
+naturales.</p>
+
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXX" id="CAPITULO_XXX">CAPITULO XXX</a><br />
+<span class="medium">DE LOS RESTANTES PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN</span></h2>
+
+<p class="p2">Acabado el cuadrienio del mismo padre fray Domingo
+fué electo en provincial el padre fray Agus<span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[Pg 103]</a></span>tin
+Montes, Presentado en sancta Teología, hijo
+deste convento, donde tomó el hábito de quince
+años, varon religioso y amigo de ampliar con edificios
+su casa, el cual acabó la casa de novicios, lo
+tocante á las celdas, de todo puncto.</p>
+
+<p>Hizo el claustro bajo, adornándolo con unos
+lienzos al ólio de figuras é imágenes de sanctos,
+muy perfectas y muy devotas; augmentó la sacristia
+con ornamentos y mucho servicio de plata, y un
+cáliz todo de oro. Aumentó tambien el retablo del
+altar mayor: á lo menos dejó con un entablador
+concertado el augmento de imágenes de media talla,
+y pagada parte de la hechura; hizo un cofre
+grande de plata, en que en el retablo se collocase
+el Sanctísimo Sacramento, porque hasta entonces
+no estaba sino en una cajita de madera. Trabajó
+lo que pudo con mucho y buen ejemplo. Puso
+mucha órden en las lectiones y estudio. Ordenó
+que hobiese cierto número de religiosos collegiales,
+y para ser recibidos pasasen por exámen muy riguroso,
+lo cual hasta hoy se guarda como conviene,
+porque desta suerte los no muy hábiles se animan,
+y los hábiles trabajan más, sin que en el
+coro se pierda punto. A quien sucedió el padre
+maestro fray Salvador de Ribera, hijo deste convento,
+en el cual tomó el hábito de 17 ó diez é
+ocho años, buen predicador; es hijo de padres nobles
+de todos cuatro costados; su padre se llamó
+Niculás de Ribera el viejo, respecto de otro vecino
+desta ciudad llamado del mismo nombre, pero el
+mozo. Su padre fué uno de los de la Fama de la
+isla del Gallo, varon liberal; su casa era hospital
+de todos los de su patria y enfermeria deste nuestro<span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[Pg 104]</a></span>
+convento, porque todo lo necesario para los enfermos
+con toda liberalidad y caridad se hacia, y con
+sus propios hijos se inviaba de dia y de noche, y
+desto soy testigo de vista. La Madre se llamaba
+doña Elvira de Avalos, de cuya virtud en breve
+no se puede tratar. En su tiempo se acabó á gloria
+de Nuestro Señor dichosamente todo el cuerpo
+de la iglesia con tanta perfection que puede competir
+con las buenas iglesias de mucha parte de España.
+Adornó la capilla mayor de tal manera que
+se encubre la falta (que dijimos) ser pequeña.
+Acabó el aumento del retablo; hiciéronse paños de
+terciopelo carmesí bordados para la capilla mayor,
+con oro, que la cubren de alto á bajo, tan buenos
+que en nuestra España se hallan pocos iguales.
+Acabó el claustro y la porteria tan buena como las
+muy buenas de Castilla, sin otras cosas tocantes á
+la sacristia. Todo lo cual hasta aquí augmentado
+en este nuestro convento han hecho los provinciales
+con lo que han aplicado de los salarios de las
+doctrinas donde viven los religiosos. Al sobredicho
+padre sucedió el Presentado fray Diego de Ayala,
+hijo tambien deste convento, el cual por vivir poco
+é irse á España, y pasando en Italia murió en
+Roma, hay poco que decir dél. Sucedióle el padre
+maestro fray Juan de Lorenzana, el más docto destos
+reinos, hijo, creo, de Salamanca, buen religioso,
+de claro y galan ingenio, el cual, despues de
+haber leído muchos años Teología en este convento,
+fué electo en Provincial; gobierna á la hora
+que esto escribo; lo que haya augmentado no lo sé.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_105" id="Page_105">[Pg 105]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXI" id="CAPITULO_XXXI">CAPITULO XXXI</a><br />
+<span class="medium">DE LOS RELIGIOSOS QUE SUSTENTA</span></h2>
+
+<p class="p2">Y porque dije que en muy breve tiempo se ha
+multiplicado esta casa, favoreciéndolo la Majestad
+del muy Alto, el dia de hoy sustenta 130 religiosos
+y dende arriba, lo cual causa admiracion,
+porque no hay en toda la cristiandad conventos,
+de cuatrocientos años á esta parte fundados, si no
+son cual ó cual, que sustenten otros tantos. Celébranse
+en esta casa los oficios divinos, de dia y de
+noche, con tanto concierto como en el más religioso
+de la Orden.</p>
+
+<p>Los estudios con todo el rigor pusible, y las demás
+ceremonias muy al justo. El coro tiene sillas
+altas y bajas, de madera de cedro, labrados los
+respaldares, altos, de madera de talla, de admirables
+figuras de sanctos, que si fueran doradas no
+habia más que desear; costaron 18.500 pesos de á
+nueve reales, y el oficial perdió mucha plata.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXII" id="CAPITULO_XXXII">CAPITULO XXXII</a><br />
+<span class="medium">DE LOS OBISPOS</span></h2>
+
+<p class="p2">En este breve tiempo, como acabamos de decir,
+han salido deste convento siete obispos, y tres casi<span class="pagenum"><a name="Page_106" id="Page_106">[Pg 106]</a></span>
+á un tiempo juntamente, en lo cual excede á todos
+los conventos, no sólo de nuestra Orden, pero de
+las demás en España y fuera de España, porque
+á conventos de muchos años fundados no ha sucedido
+otro tanto. El primero fué el reverendísimo
+fray Tomás de San Martin, de quien tractaremos
+arriba y trataremos algo más cuando escribiéremos
+los obispos que en este reino he conocido;
+primer obispo de la ciudad de La Plata, el cual
+obispado concluia en sí, entonces, todo el reino
+de Tucumán y la provincia de Santa Cruz de la
+Sierra.</p>
+
+<p>El segundo, el reverendísimo fray Domingo de
+Santo Tomás, de la misma ciudad; el tercero, el
+reverendísimo fray Alonso de la Cerda, primer
+obispo de Puerto de Caballos
+<a name="FNanchor_23" id="FNanchor_23" href="#Footnote_23" class="fnanchor">[23]</a>. El cuarto, el reverendísimo
+fray Alonso Guerra, primer obispo del
+Rio de la Plata, y despues de Mechoacán, ó Yucatán;
+el quinto, el reverendísimo fray Francisco
+de Victoria, primer obispo de Tucumán. Estos
+tres señores obispos son hijos deste convento, y todos
+tres se vieron obispos junctos en su casa, y su
+madre, que es esta casa, los vió todos juntos en
+ella. El sexto, el reverendísimo fray Antonio de
+Ervias, obispo de Cartagena, en el reino de Tierra
+Firme.</p>
+
+<p>En un mismo tiempo sacó Su Majestad para
+obispos, estando todos tres presentes, al reverendísimo
+fray Alonso de la Cerda, fray Alonso Guerra,
+fray Antonio de Ervias, en lo cual, aunque hizo
+mucha merced á la Orden, sirviéndose della, á nosotros,
+<span class="pagenum"><a name="Page_107" id="Page_107">[Pg 107]</a></span>
+llamo á nosotros los que acá estábamos y tomamos
+el hábito, la hizo, pero dejónos sin canas
+que nos gobernasen, lo cual hasta hoy sentimos;
+no me acuerdo haber leído que de un convento tres
+personas tales á un mismo tiempo se hayan sacado
+para iglesias, como deste nuestro de Los Reyes.
+El séptimo y menor y más indigno de todos soy
+yo, á quien la Majestad de Dios levantó á obispo
+de la Imperial, reino de Chile, y espero en Nuestro
+Señor se han de sacar más.</p>
+
+<p>Demás destos señores obispos, ha hecho nuestro
+Señor merced á nuestra sagrada religion en nuestros
+tiempos, dándole en estas partes varones apostólicos
+que con mucho celo del servicio de nuestro
+Señor y de las ánimas han predicado á los naturales
+la ley evangélica, con claro ejemplo de costumbres
+y vida. Uno dellos fué el padre fray Melchior
+de Los Reyes, que por muchos años se ejercitó
+en este ministerio y murió en este convento
+de Los Reyes y se enterró en el capítulo, donde
+es costumbre enterrarse los religiosos nuestros, y
+abriéndose su sepultura á cabo de siete años y más,
+se halló su cuerpo entero y los hábitos y capa de
+anascote, sin lision alguna, y esto el señor arzobispo
+de México, Bonilla, visitador de la Audiencia
+Real, lo vió, é yo tambien, y todo el convento,
+queriendo echar en aquella sepultura otro religioso
+difunto.</p>
+
+<p>En esta misma sala de Capítulo se halló otra sepultura
+con otro cuerpo, del padre fray Domingo
+de Narvaez, hijo desta nuestra provincia, buen religioso,
+entero, con todos sus hábitos y capa de
+anascote, sin lision alguna. Este religioso se habia<span class="pagenum"><a name="Page_108" id="Page_108">[Pg 108]</a></span>
+ocupado en doctrinar los naturales deste reino con
+gran llaneza y sinceridad.</p>
+
+<p>El padre fray Cristóbal de Castro, gran siervo
+de Dios, celosísimo de la conversión de los naturales,
+de clarísimo ejemplo y abstinentísimo, murió
+en su oficio loablemente. A este religioso, los curacas
+del valle de Chincha, donde por la mayor parte
+vivió ocupado en este ministerio, le ofrecian un
+navio cargado de oro y plata, y jamás se pudo acabar
+con él recibiese un grano, y haciéndole fuerza
+los curacas á que tomase alguna cosa, jamás lo pudieron
+acabar con él, ni para sí, ni para la Orden,
+ni para hombre viviente. Lo que hizo fué decir
+á los curacas hiciesen un cáliz de oro para su iglesia,
+como lo hicieron, y fué el primer cáliz que se
+hizo en el Pirú; á cuya sancta emulacion los curacas
+del valle de Lunaguaca hicieron para dos iglesias
+suyas en cada una un cáliz de oro, que yo he
+visto y dicho misa con ellos.</p>
+
+<p>El padre fray Benito de Jarandilla, verdadero
+hijo de Santo Domingo, el cual por más de cuarenta
+años, en el valle de Chicama, cinco leguas
+de la ciudad de Trujillo, se ejercitó en la conversión
+de los naturales sin salir de aquellos valles,
+donde vivió con admirable ejemplo, así para con
+los naturales como para los españoles, y deprendió
+muy de raíz la lengua de los indios pescadores de
+aquel valle, que es dificultosísima de aprender. Los
+naturales le tenian por un hombre sancto, porque
+le vian guardar con mucho rigor su profesion,
+como verdadero hijo de Santo Domingo, y dicen
+dél que como le viniesen á llamar á cualquier hora
+de dia ó de noche, para confesar algun indio en<span class="pagenum"><a name="Page_109" id="Page_109">[Pg 109]</a></span>fermo
+que viviese de la una parte ó de otra del rio,
+que en tiempo de aguas no se deja vadear, que es
+en verano, no temia el rio y en un macho en que
+andaba lo vadeaba, y los indios decian iba caminando
+por cima del agua. Acabó sus dias, llenos
+de buenas obras, con buena vejez.</p>
+
+<p>El padre fray Baltasar de Heredia fué un religioso
+esencial, el cual, aunque no se ocupó tanto en
+doctrinar á los naturales, viviendo en conventos de
+pueblos de españoles se ejercitó en obras de mucha
+virtud y de gran caridad; es fama que le hallaron
+muerto hincado de rodillas en una chácara de la
+ciudad de La Plata, aviándose para venir al reino
+de Chile por vicario provincial y visitador, por
+tierra: lo cual este varon religioso acetó con gran
+humildad, aunque el trabajo y riesgos de tierra,
+caminos, rios é indios de guerra, por donde habia
+de pasar algunas veces, eran notables.</p>
+
+<p>El padre fray Antonio de Figueroa, hijo deste
+convento, fué un varon religioso y muy esencial,
+gran trabajador en las cosas de la comunidad, muy
+libre de cualquier interés humano; para consigo
+riguroso y paupérrimo, pero las cosas del culto divino
+deseaba, y de la sacristia, que fuesen riquísimas.</p>
+
+<p>Fué muy muchos años subprior deste convento,
+con mucho ejemplo de vida y costumbres.</p>
+
+<p>Fué mi maestro de novicios, á quien debo más
+que á mis padres. Cuando á este gran religioso, por
+su virtud y trabajos y ejemplos, se le habia de mandar
+descansase, quitándole la carga del cuidado del
+convento, le mandó la obediencia ir á España á
+negocios de mucha calidad de la Orden: lo acetó<span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[Pg 110]</a></span>
+con mucha humildad y se puso en camino, y llegando
+á Cartagena, de Tierra Firme, le llevó nuestro
+Señor para sí con una muerte como habia vivido;
+finalmente, murió obedeciendo.</p>
+
+<p>Cuando llegó la nueva cierta de su muerte cayó
+tanta tristeza sobre todos los religiosos que en él
+viviamos, y cuando se le hizo su sufragio, que no
+osábamos mirarnos los unos á los otros: tanto era
+el amor que le teniamos, porque á casi todos nos
+habia criado y habia entonces en el convento poco
+menos de ochenta religiosos. A todos estos padres
+conoscí y traté mucho y no hablo sino de vistas.</p>
+
+<p>Otros más ha habido buenos religiosos; empero
+éstos, conforme á lo que dellos conosciamos, son
+los más aventajados que para estos defectuosos
+tiempos son afamados.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXIII" id="CAPITULO_XXXIII">CAPITULO XXXIII</a><br />
+<span class="medium">DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO</span></h2>
+
+<p class="p2">Hay en esta ciudad otro convento del seráfico
+padre San Francisco, que en breves años ha florescido
+y floresce en religion, santidad, letras y número
+de religiosos, con admirable ejemplo, donde
+yo he conoscido famosos varones, grandes predicadores,
+de mucho pecho y celo para las ánimas
+y conversión de los naturales.</p>
+
+<p>El padre fray Luis de Oña, que fué provincial,
+varon consumado y no menor púlpito; el padre
+fray Hierónimo Villacarrillo; el religiosísimo fray<span class="pagenum"><a name="Page_111" id="Page_111">[Pg 111]</a></span>
+Diego de Medellín, deudo nuestro, obispo de Santiago
+de Chile, donde murió como un sancto, habiendo
+vivido en la Orden con gran religion, cristiandad,
+ejemplo y observancia más de sesenta
+años; halléme en su muerte siendo en aquel reino
+el primero provincial de mi Orden, no lo mereciendo,
+y fué Nuestro Señor servido hacerme esta merced:
+que porque el dia de sus obsequias no hobo sermon,
+respecto de ser los oficios muy largos, y las ceremonias
+con que se entierran estos señores obispos,
+el dia del novenario, aunque se habia encomendado
+al guardian del convento de nuestro padre San
+Francisco, por cierta ocasion no lo predicó, y se me
+mandó predicase, lo cual hice lo mejor que pude
+fundando mi sermon sobre esta sentencia: <i>pr&#339;tiosa
+est in conspectu Domini mors sanctorum eius</i>. El
+padre fray Juan del Campo, gran varon en opinion
+de sanctidad y letras, todos los cuales fueron
+provinciales y algunos vicarios generales ó comisarios,
+como en esta sagrada religión se nombran.</p>
+
+<p>Es mucho más moderno quel nuestro, que no
+creo ha 45 años se fundó, por lo arriba dicho. Ha
+crecido, favoreciéndolo la mano del muy alto, en
+este breve tiempo, en edificios, porque está acabado;
+la iglesia, sombría é no de bóvedas.</p>
+
+<p>El edificio de la casa bueno y alegre, con muchas
+fuentes, y un estanque que llaman, dado por
+el Marqués de Cañete el viejo, de buena memoria,
+el cual era como casa de recreacion del marqués
+Pizarro, de mucho sitio y de muchos parrales y
+árboles frutales, así de la tierra como de los nuestros;
+sustenta 130 y más religiosos, y estudio.</p>
+
+<p>Han salido della tres obispos: el reverendísimo<span class="pagenum"><a name="Page_112" id="Page_112">[Pg 112]</a></span>
+fray Diego de Medellín, de quien poco ha tractamos;
+el reverendísimo fray Juan Izquierdo, obispo
+de Puerto de Caballos y agora obispo de Yucatán;
+el reverendísimo fray Hernando Trejo, obispo de
+Tucumán, los dos últimos hijos desta provincia, y
+se espera habrá otros muchos más.</p>
+
+<p>El padre fray Hierónimo Villacarrillo, y el padre
+fray Juan del Campo, no quisieron iglesias, enviándoles
+cédulas dellas Su Majestad. Tanta era la
+humildad y religion destos venerabilísimos padres.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXIV" id="CAPITULO_XXXIV">CAPITULO XXXIV</a><br />
+<span class="medium">DEL CONVENTO DE SAN AUGUSTÍN</span></h2>
+
+<p class="p2">El convento de nuestro padre San Augustín, ó
+por mejor decir nuestro abuelo, es más moderno,
+empero de buen edificio la iglesia, si un temblor
+muy grande no le abriera la capilla mayor. Comenzóse
+la iglesia toda de ladrillo y cal y de muy
+buena traza. Tambien ha crecido en número de
+religiosos en breve tiempo, porque no ha 44 años
+que se fundó esta Orden en este reino; hobiera
+crecido en más si las obras de los edificios dieran
+lugar á recibir novicios. Sustenta 60 religiosos y
+más, con mucha religion, letras y ejemplo.</p>
+
+<p>Ha habido famosos varones, los cuales yo he
+conocido.</p>
+
+<p>El padre fray Juan de San Pedro, tres ó cuatro
+veces provincial, varon de gran opinion y crédito.
+El padre fray Andrés de Santa María, varon gran<span class="pagenum"><a name="Page_113" id="Page_113">[Pg 113]</a></span>
+religioso, murió siendo provincial; el padre Cepeda;
+el padre Corral, gran predicador que por
+predicar la verdad padeció un poco el riesgo en el
+Cuzco. El padre maestro fray Diego Gutiérrez,
+muchos años lector de Teología en su casa, maestro
+de los que agora son en su Orden varones doctos.
+El padre fray Juan de Almaraz, maestro en
+Sancta Teología, discípulo deste sobredicho padre,
+fué catedrático de Escritura en la Universidad,
+murió provincial y electo obispo del Rio de la
+Plata, hijo deste convento. El reverendísimo fray
+Luis López, obispo de Quito, varon docto y predicador,
+maestro de los que ahora predican y enseñan
+en su Orden, hombre prudente mucho, y de
+gran ánimo, emprendió el edificio de la iglesia
+todo de ladrillo y cal como acabamos de decir; otro
+que su amor no lo imaginara, siendo provincial y
+despues prior, varon derechamente religioso, de
+gran ejemplo y bondad. El padre maestro fray
+Alonso Pacheco, agora provincial y lo ha sido otra
+vez, hijo desta casa, donde tomó el hábito agora 37
+años, siendo de 16, varon de letras, púlpito, ejemplar,
+gran religioso. Otros muchos religiosos tiene,
+que la brevedad no da lugar á tractar dellos.</p>
+
+<p>A su Orden se le quede este cuidado. La capilla
+del Crucifijo de los plateros es muy devota y tiene
+cofradia de sangre; celébrase con mucho concurso
+de gente y mucha cera.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_114" id="Page_114">[Pg 114]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXV" id="CAPITULO_XXXV">CAPITULO XXXV</a><br />
+<span class="medium">DEL CONVENTO DE LA MERCED</span></h2>
+
+<p class="p2">El convento de Nuestra Señora de las Mercedes,
+despues del nuestro, es el más antiguo en esta
+ciudad; la iglesia es bien edificada, aunque no de
+bóveda, con sus capillas colaterales. Conoscí en este
+convento al padre Orense y al padre fray Juan de
+Bargas, que fueron provinciales, ambos varones
+religiosos y de mucho y buen ejemplo. El padre
+Angulo y el padre Ovalle, catedrático de Prima en
+la Universidad, de Teología, varon religioso. A las
+derechas sustenta 60 á 70 religiosos; la sacristia es
+adornada de muchos é buenos ornamentos.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXVI" id="CAPITULO_XXXVI">CAPITULO XXXVI</a><br />
+<span class="medium">DEL CONVENTO DEL NOMBRE DE JESÚS</span></h2>
+
+<p class="p2">En nuestros dias (siendo ya sacerdote) se fundó
+el colegio del Nombre de Jesús, de los Padres de
+la Compañía, habrá 30 años. Es para dar muchas
+gracias al Señor y á su santísimo nombre, ver en
+cuán breve tiempo ha crecido en número de religiosos
+y haciendas, porque el dia de hoy sustenta
+más de ochenta religiosos, sin la casa de los novicios
+que tiene fuera de la ciudad.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_115" id="Page_115">[Pg 115]</a></span></p>
+
+<p>El primer fundador fué el padre Portillo, gran
+predicador y bonísimo religioso, con otros padres
+que con él vinieron. Hospedámoslos en nuestra
+casa, y de allí salieron para irse al sitio donde
+agora viven, uno de los mejores del pueblo. Ayudóles
+nuestro convento y acreditóles en todo lo posible,
+y los regaló el tiempo que en nuestra casa
+estuvieron; reconocen la buena obra que se les hizo,
+por lo cual, cuando llegamos á las suyas nos hacen
+toda caridad, como en particular la he recibido,
+hospedándome y regalándome con mucho amor;
+despues la augmentó el padre Acosta, provincial,
+gran predicador y muy docto, aceptísimo por su
+religion y buen ejemplo. Otros religiosos tiene
+grandes siervos de Dios, muy consignados á su servicio,
+para predicar á estos naturales, y con ánimos
+de se entrar por la tierra de guerra á predicar
+la ley Evangélica, sólo con las armas de la fe.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXVII" id="CAPITULO_XXXVII">CAPITULO XXXVII</a><br />
+<span class="medium">DEL CONVENTO DE LOS DESCALZOS</span></h2>
+
+<p class="p2">De pocos años á esta parte se ha comenzado á
+fundar de la otra parte de la puente y rio, no son
+catorce años pasados, el convento de los Descalzos,
+con gran abstinencia, religion y cristiandad.
+Este convento Nuestro Señor lo prosperará como
+cosa suya y donde se sirve mucho á su Divina Majestad.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[Pg 116]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXVIII" id="CAPITULO_XXXVIII">CAPITULO XXXVIII</a><br />
+<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LA ENCARNACIÓN</span></h2>
+
+<p class="p2">El monasterio de la Encarnación, de monjas,
+que ha se fundó poco más de 45 años por doña Leonor
+Portocarrero y doña Mencia de Sosa, su hija,
+es como cosa de milagro ver en cuán poco tiempo
+cuánto ha crecido en toda virtud, y ahora recién
+profesó cuando se fundó, y se mudó de un sitio
+corto y breve que tenian junto al convento de San
+Augustín, que ahora es la perrochia de San Marcello
+y convento de monjas de la Trinidad, al sitio
+que ahora tienen, y en aquel dia de nuestra
+casa se hizo el oficio; yo serví de acólito en la
+misa mayor.</p>
+
+<p>Ha crecido tanto el número de religiosas profesas,
+con favor del Altísimo Dios, que el dia de
+hoy sustenta más de 140 monjas, sin más de 40 novicias,
+y sin el servicio que tiene de las puertas
+dentro, con toda religion y ejemplo, cuanta Nuestro
+Señor la prospere en su servicio. Madre é hija
+fueron las dos principales fundadoras, las cuales
+han gobernado, é agora doña Mencia de Sosa abadesa
+(porque á su madre la llevó Nuestro Señor
+á gozar al cielo de Su Majestad por el servicio que
+se le hizo y hace tanta virgen alabando de dia y
+de noche á su sanctísimo nombre) con tanta prudencia
+y discrecion, que parece más que humana.
+Con madre y hija entraron otras dueñas y donce<span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[Pg 117]</a></span>llas:
+Antonia de Castro y Antonia Velázquez, doña
+Juana Giron, dos hermanas, doña Isabel y doña
+Inés de Alvarado, doña Mariana de Adrada, doña
+Juana Pacheco; todas casi viven el dia de hoy.
+Tiene este convento una excellencia que no sé si
+en la cristiandad se halla el dia de hoy: el cuidado
+en celebrar los oficios divinos; la solemnidad
+y concierto, con tanta música de voces admirables,
+con todos géneros de instrumentos, que no
+parece cosa de acá de la tierra, y sobre todo los sábados
+á la Salve, donde concurre la mayor parte
+del pueblo y de las Ordenes muchos religiosos á
+oirla. Yo confieso de mi que si todos los sábados,
+hallándome en esta ciudad, me diesen mis prelados
+licencia para oirla, no la perderia.</p>
+
+<p>Los señores inquisidores muchos sábados no la
+pierden, y los Virreyes hacen lo mismo.</p>
+
+<p>Ha usado Nuestro Señor con este convento, como
+el de la Concepción, de su larguísima misericordia
+y particular cuidado en conservarlos en su servicio,
+que con no ser los edificios muy altos los ha
+guardado y guarda de suerte que jamás se ha imaginado
+cosa que no sea virtud y religion, porque ni
+duerme ni dormirá el que guarda á Israel.</p>
+
+<p>Guardan la profesion y regla de las monjas de
+San Pedro de las Dueñas de Salamanca subjetas
+al Ordinario.</p>
+
+<p>Pretendieron con todas sus fuerzas ser monjas
+nuestras; empero nunca pudieron acabar con el padre
+fray Gaspar de Carvajal, de quien arriba brevemente
+tractamos, siendo provincial, que las recibiese,
+aunque el prior del convento, el padre
+maestro fray Tomás de Argomedo, las favorecia<span class="pagenum"><a name="Page_118" id="Page_118">[Pg 118]</a></span>
+todo lo posible y por muchos dias no perdieron la
+esperanza, y rezaban el órden de rezar nuestro, y
+guardaban las constituciones de nuestras monjas,
+hasta que ya perdida tomaron la que tienen y profesan;
+celebran en este convento el Tránsito de
+Nuestra Señora.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXIX" id="CAPITULO_XXXIX">CAPITULO XXXIX</a><br />
+<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LA CONCEPCIÓN</span></h2>
+
+<p class="p2">El monasterio de monjas de la Concepción habrá
+veinticinco años se fundó; fué fundadora dél
+doña Inés de Ribera, con gran pujanza de hacienda,
+así en muebles como en raíces. Hale augmentado
+Nuestro Señor mucho á su servicio; susténtanse
+en él hoy más de 120 monjas de velo, y
+muchas novicias. Hay en él grandes siervas de
+Dios, grandes religiosas de mucha penitencia, buen
+gobierno, y entre ellas han gobernado no poco
+tiempo, con título de suprioras, hasta que Nuestro
+Señor llevó al cielo á la fundadora, á pagarle el
+servicio con su favor hecho y el que se hace y se
+ha de hacer: María de Jesús, gran religiosa, despues
+de la cual han gobernado dos hermanas: doña
+Leonor de Ribera y doña Beatriz de Horosco, ya
+con título de abadesas (porque acabando la una
+de ser abadesa elegian á la otra), con gran ejemplo,
+religion, prudencia, modestia y blandura y
+no poca penitencia, con lo cual á las demás animaban
+al cumplimiento de lo profesado. Víanlas<span class="pagenum"><a name="Page_119" id="Page_119">[Pg 119]</a></span>
+en los trabajos las primeras, por lo cual nadie se
+excusaba. Hacen lo que Cristo nos enseñó: El mayor
+entre vosotros sea como menor, y el que manda
+sea siervo de los demás. Gracias á Nuestro Señor,
+ansí no se ha dicho deste monasterio, como ni del
+otro. Son sujectas al Ordinario.</p>
+
+<p>En lo que toca á la celebracion de los Oficios
+Divinos, si no son iguales en la música al de la
+Encarnación, vanles pisando los carcañales, y no
+les hacemos en esto agravio, porque el otro, como
+más antiguo y principio, proveyóle Nuestro Señor
+de voces y destreza en el canto y todo género de
+música cual se requiere para alabar á su Majestad.
+No quiero decir más, no me apedreen. Aunque
+es así, que en este convento hay Religiosas
+muy diestras, y de voces admirables, y en el órgano
+famosas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XL" id="CAPITULO_XL">CAPITULO XL</a><br />
+<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LA TRINIDAD</span></h2>
+
+<p class="p2">Fundóse otro monasterio de monjas llamado de
+la Trinidad, habrá veinte años, de la Orden de
+San Bernardo; fundadoras fueron madre é hija
+doña Lucrecia de Soto y doña Mencia. Doña Lucrecia
+fué casada con Juan de Rivas, vecino de la
+ciudad de La Paz, por otro nombre llamado el
+Pueblo Nuevo; siendo ambos ya viejos y la hija
+viuda, aunque moza, se concertaron marido y mujer
+de que se metiesen monjas madre é hija y fundasen
+este monasterio con la hacienda que tenian;<span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[Pg 120]</a></span>
+era mucha. Salieron con su intento la madre é
+hija; escogieron para sitio el que dejaron los padres
+de San Augustin, donde gastaron mucha plata
+en un dormitorio alto y bajo y en sacar los cimientos
+de la iglesia de tres naves, y se mudaron á medio
+de la ciudad donde no tienen tanto sitio como
+tenian. Aquí, que es el sitio muy grande, tiene tres
+cuadras en largo; una huerta muy espaciosa y
+buena eligieron para fundar un monasterio, pared
+en medio de la perroquia de San Marcello. Vívese
+aquí con gran recogimiento, tienen bastantemente
+lo necesario, pueden recibir seis monjas sin dote, y
+en muriendo algunas destas luego reciben otra;
+guardan su profesion al pie de la letra. El locutorio
+y libratorio se frecuentaba tan poco, que no
+parecia haber en aquella casa monjas. En este
+breve tiempo se ha multiplicado, porque hay en él
+más de treinta monjas de velo, y novicias se van
+recibiendo. No comen carne en el refectorio perpétuamente.</p>
+
+<p>Los edificios se van labrando y Nuestro Señor lo
+multiplicará todo. No quieren música de canto de
+órgano, su canto es llano y muy devoto, y órgano
+solamente, y proveyóles Nuestro Señor de una
+monja tan hábil en la tecla, que es cosa de admiracion.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XLI" id="CAPITULO_XLI">CAPITULO XLI</a><br />
+<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LAS DESCALZAS</span></h2>
+
+<p class="p2">En esta ciudad de Los Reyes fué doña Inés de
+Sosa, hija ligítima de Francisco de Talavera, de
+los antiguos conquistadores, y de Inés de Sosa.<span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[Pg 121]</a></span>
+Habiendo sido casada dos veces, en vida del segundo
+marido murió, y no dejando hijos, toda su
+hacienda dejó para que se instituyese un monasterio
+de monjas descalzas debajo de título de la
+Concepción de Nuestra Señora. Edificóse junto á
+la plazuela de Santana y para él salieron del monasterio
+de la Concepción las dos hermanas arriba
+dichas, doña Leonor de Ribera y doña Beatriz de
+Orozco, con otras cuatro ó cinco religiosas, donde
+guardan la observancia con mucho rigor; creo es
+constitucion no pueda haber á lo más largo más
+que veinte monjas de velo. Espero en Nuestro Señor
+se ha de servir aquí grandemente.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XLII" id="CAPITULO_XLII">CAPITULO XLII</a><br />
+<span class="medium">DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE</span></h2>
+
+<p class="p2">Fuera desta ciudad, junto al camino de Pachacama,
+fundó Alonso Ramos Cervantes y su mujer
+doña Elvira de la Reina una iglesia con invocacion
+de Nuestra Señora de Guadalupe, á su costa, por
+órden y licencia del reverendísimo arzobispo Mogrobejo,
+á instancia de un religioso de la Orden
+de San Jerónimo del monasterio de Nuestra Señora
+de Guadalupe de España, cuya primera piedra
+del fundamento de la iglesia puse yo ya consagrado
+obispo. El fundador es natural de Medellín,
+é yo nací en aquel pueblo, para que se entienda
+que sabe Dios de pueblos pequeños sacar un marqués
+del Valle, don Fernando Cortés, y un obispo,<span class="pagenum"><a name="Page_122" id="Page_122">[Pg 122]</a></span>
+aunque indigno para el cargo, y un fundador de
+la iglesia de Nuestra Señora. Todo esto sea á gloria
+del hijo y de la madre. Es cosa admirable ver
+en cuán poco tiempo ha crecido la devocion á aquella
+iglesia; tiene un retrato al vivo de la imágen
+de Nuestra Señora de Guadalupe puesta en el altar
+mayor, que retractó el mismo religioso de San Hierónimo
+arriba dicho, con muchas piedras preciosas.</p>
+
+<p>Tiene muchos y buenos ornamentos y cuatro
+lámparas de plata y dos altares colaterales en el
+encaje de las paredes. Es mucha la frecuencia de
+la devocion de los fieles, porque cada dia se dicen
+allí más de doce misas por devocion, con que pobres
+sacerdotes se sustentan, y algunas veces sobran
+las limosnas. Un buen hombre, luego que se
+puso la imágen, todos los sábados á cuatro sacerdotes
+da á cada uno cuatro reales porque canten
+la Salve, y un hermano del fundador, sacerdote,
+llamado Esteban Ramos, dejó instituída una capellania
+en esta iglesia, de más de docientos y
+cincuenta pesos de renta. Es cosa admirable la devocion
+que los fieles tienen á la advocacion desta
+iglesia, y como se va multiplicando, porque hasta
+en la mar, los que se hallan en tormenta reciben
+mil favores de Nuestra Señora, y así ningun navio
+deja de traer limosna á esta iglesia.</p>
+
+<p>Un religioso del convento de Nuestra Señora de
+Monsarrate fundó tambien otra iglesia con la misma
+advocacion.</p>
+
+<p>El reverendísimo desta ciudad ha hecho otro
+monasterio, con título de Santa Clara, en el mejor
+sitio della, con limosnas que ha pedido á naturales
+y á todo género de gentes cuando visita su<span class="pagenum"><a name="Page_123" id="Page_123">[Pg 123]</a></span>
+obispado, y con parte de su hacienda. Cuando esto
+escribo debe estar acabado, pero hasta agora no se
+sabe que hayan entrado en él ningunas monjas;
+tiene mucho y grande sitio y muy bien cercado.
+Entraron en él este año de 605 cinco monjas de la
+Encarnación, priora, supriora, portera, maestra
+de novicias, sacristana; las doce monjas novicias
+para hábitos son legas, sin dote alguno.</p>
+
+<p>Los clérigos han hecho otra iglesia llamada San
+Pedro, una cuadra más arriba del convento de San
+Francisco, donde se entierran los sacerdotes pobres
+y los curarán de sus enfermedades; entiérranlos
+con mucho acompañamiento; fué fundadora <i>la
+Caridad</i>.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XLIII" id="CAPITULO_XLIII">CAPITULO XLIII</a><br />
+<span class="medium">DE LAS COFRADÍAS DESTA CIUDAD</span></h2>
+
+<p class="p2">La cofradia de la Caridad es rica; tiene una casa
+de recogimiento del mismo nombre, donde se recogen
+algunas doncellas pobres debajo del gobierno
+de una matrona honrada y buena cristiana y se les
+provee de lo necesario. El dia de la Asumpcion de
+Nuestra Señora sacan desta casa seis doncellas y
+las traen en procesion á la iglesia mayor, y aqueste
+mismo dia se les dan maridos y su dote señalado.</p>
+
+<p>La cofradia del Sanctísimo Sacramento es muy
+rica y acompáñese en esta ciudad cuando sale fuera
+con mucha cera y mucho concurso de gente, tanto
+como en cualquier parte del mundo. Las varas del<span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[Pg 124]</a></span>
+palio llevan sacerdotes con sus sobrepellices, y el
+guion asimismo, y dos maceros con dos mazas
+grandes de plata, delante del Sanctísimo Sacramento.
+A los sacerdotes que llevan las varas y al
+del guion y á los maceros les da la cofradia por
+cada vez á cada uno cuatro reales de limosna. Esta
+cofradia está fundada en nuestro convento, con las
+gracias de la de la Minerva de Roma.</p>
+
+<p>La cofradia de la Vera Cruz asimismo está fundada
+en nuestra casa. Tiene bastantemente lo que
+ha menester, con su capilla por sí, detrás de la
+capilla del capitan Diego de Agüero, bien adornada,
+donde los dias de la Cruz se saca en procesion
+un pedacito del lignum crucis en que Cristo
+Nuestro Señor murió, con gran veneracion y concurso
+de todo el pueblo, y muchas hachas de cera
+y de más de á media libra, para todos los cofrades.</p>
+
+<p>En otros monasterios hay otras, como en San
+Francisco, la de la Concepción de Nuestra Señora,
+muy rica; en San Agustin, la de Santa Lucia y
+del Crucifijo, que tienen los plateros, y todas tienen
+sus cofrades que llaman veinticuatros, los cuales
+en los dias señalados que hacen sus procesiones
+llevan cirios encendidos, y cuando alguno destos
+veinticuatro muere, los demás han de acompañar
+el cuerpo con sus cirios, y le han de mandar decir,
+cada uno, una misa rezada, y acaece ser uno veinticuatro
+en tres ó cuatro cofradias, y todos le han
+de acompañar con sus cirios.</p>
+
+<p>Los negros tienen sus cofradias aparte, y veinticuatros;
+es cosa de ver qué cirio sacan muriendo
+algun veinticuatro; yo vi un acompañamiento de
+una negra que me admiró: es cierto que acompaña<span class="pagenum"><a name="Page_125" id="Page_125">[Pg 125]</a></span>ban
+el cuerpo más de treinta cirios, sin la cera menuda;
+esta cofradia tienen los negros fundada en
+la iglesia mayor; en San Diego tienen los negros
+otra capilla y cofradia; demás desto, en San Francisco
+otra.</p>
+
+<p>En nuestra casa tienen los indios cofradia y capilla
+y veinticuatros, y lo mismo en San Francisco,
+y en la Compañía otra del niño Jesús, todas con
+sus veinticuatros, y es cosa de ver los solemnes enterramientos
+que se hacen con cera, cirios y posas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XLIV" id="CAPITULO_XLIV">CAPITULO XLIV</a><br />
+<span class="medium">DE LA CAPILLA DE LA CÁRCEL</span></h2>
+
+<p class="p2">La capilla que llaman de la cárcel, donde los
+presos, así de la cárcel de corte como los de la ciudad,
+oyen cada dia misa, es una de las buenas cosas
+que en provecho de los pobres presos se ha fundado
+en el mundo, y tuvo su principio desta suerte:
+Habrá 47 años que los mercaderes se juntaron y determinaron
+entre pocos, no creo fueron diez, de
+pedir limosna cada semana, ó cada mes (los presos
+pobres no eran tantos como agora), dos dellos, y
+de las limosnas tener cuidado de proveerlos de comer,
+y cuando las limosnas no alcanzasen, ellos de
+sus haciendas suplirlo; consultáronlo con el Sr. Arzobispo
+don Jerónimo de Loaysa, de felice recordacion;
+aprobó su intento, dióles licencia para que
+pidiesen limosna, y señalóles un tanto que su mayordomo
+les daria sin ninguna falta; los segundos<span class="pagenum"><a name="Page_126" id="Page_126">[Pg 126]</a></span>
+que pidieron para esta obra sanctisima fueron dos
+mercaderes que yo conocí mucho y traté: el uno
+se llamaba Juan Vázquez y el otro Juan Baz; andando
+pidiendo, determinaron de entrar á pedir
+limosna al marqués de Cañete, de buena memoria,
+y para hablarle no fué necesario aguardar mucho,
+luego les mandó entrar; bésanle las manos, suplícanle
+les mande dar limosna para los pobres de
+la cárcel, dícenle lo que entre sí habian determinado;
+alabóles la obra, y de primera instancia
+mandóles dar cien pesos, y que para cada mes,
+dende en adelante, tuviesen cuidado de pedir á su
+mayordomo cincuenta pesos, que luego se les darian,
+como así fué. Desta suerte comenzaron á pedir
+y á tener cuidado de los pobres. Nuestro Señor
+ha favorecido tanto esta obra de caridad, que la
+capilla tiene capellan señalado con muy buena prebenda,
+y el capellan ha de ser graduado, docto,
+para confesar á los presos, y predicarles, y para
+que los que han de justiciar, animarlos y salir
+con ellos.</p>
+
+<p>Agora hay señalados mayordomos y oficiales y
+tiénese por mucha honra ser de los principales desta
+cofradia. La advocacion de la capilla es de San
+Pedro; celébrase la fiesta el dia de su Cátedra con
+mucha solemnidad, y porque en la capilla no cabe
+el pueblo, cúbrese la plaza buena parte con velas
+de navios y el púlpito pónese á la puerta de la capilla,
+de suerte que en la capilla y plaza cubierta
+entra toda la gente que concurre.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_127" id="Page_127">[Pg 127]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XLV" id="CAPITULO_XLV">CAPITULO XLV</a><br />
+<span class="medium">DE LA UNIVERSIDAD</span></h2>
+
+<p class="p2">Su Majestad del Rey Felipo 2.º, de inmortal memoria,
+celoso del bien deste reino como lo es de
+todos los que gobierna con tanta justicia y cristiandad
+cuanta ningun Rey ha gobernado hasta
+agora, mandó se fundase una Universidad donde
+se leyesen las sciencias, y á los que en ella se graduasen
+les concedia las exemptiones que gozan los
+graduados en Salamanca. Por órden de Su Majestad
+la instituyó y fundó el Visorrey don Francisco
+de Toledo, donde se lee, por muy doctos maestros y
+doctores, Latinidad, Artes, Lógica, Filosofía, Cánones,
+Leyes, con suficientes salarios, y Escritura
+divina. Medicina hasta hoy no se ha leído, ni Retórica,
+ni Astrologia; corren á estudiar de Quito
+á Chile, nacidos en estas tierras, buenas habilidades.
+Con esta Universidad ha hecho gran bien y
+merced Su Majestad á estos reinos, halos ennoblecido
+y ha descargado mucho su conciencia real,
+gratificando y haciendo hombres á los hijos, nietos
+y tataranietos de los conquistadores y pobladores,
+á cuyos antecesores no se les habia hecho
+merced, y si hecho, no tanta cuanta sus servicios
+merecian. De los nacidos acá se han graduado, y
+con rigurosísimo exámen, algunos doctores y maestros
+en las facultades dichas, y se graduarán muchos
+más, é van graduando, por lo cual, cuando<span class="pagenum"><a name="Page_128" id="Page_128">[Pg 128]</a></span>
+hay doctoramiento, es de ver en tan breve tiempo
+muchos doctores y maestros; ni los graduados en
+otras Universidades se desdeñan de incorporarse
+en ésta.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XLVI" id="CAPITULO_XLVI">CAPITULO XLVI</a><br />
+<span class="medium">DE LOS COLEGIOS</span></h2>
+
+<p class="p2">Tambien por órden de Su Majestad se fundó un
+colegio, llamado El Real, donde sustenta cierto
+número de colegiales á costas de Su Majestad, para
+descargo de su real conciencia, bien y merced de
+sus vasallos; llámase San Felipe; dáseles lo que
+se suele dar en otros colegios.</p>
+
+<p>El arzobispo D. Toribio Mogrobejo fundó otro,
+que es el seminario que manda el concilio Tridentino;
+hay pocos colegiales.</p>
+
+<p>Los padres de la Compañía tienen otro colegillo
+á las espaldas de su casa, donde enseñan solamente
+latin, nombrado San Martin á devocion del Virrey
+D. Martin Enriquez. Por cada muchacho que
+allí entra paga 120 pesos cada año.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XLVII" id="CAPITULO_XLVII">CAPITULO XLVII</a><br />
+<span class="medium">DE LA CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DE COPACAVANA</span></h2>
+
+<p class="p2">En la provincia del Collao (como en su lugar diremos)
+hay un pueblo de indios llamado Copaca<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[Pg 129]</a></span>vana.
+Aquí hay una imágen de Nuestra Señora
+que ha hecho no pocos milagros agora en nuestros
+dias. A devocion desta imágen, en todos los pueblos
+casi de españoles y en muchos de indios, se
+han puesto imágenes de Nuestra Señora con la
+misma advocacion; en esta ciudad se hizo una capilla
+junto á la puerta del Perdon de la iglesia
+mayor, con una imágen nombrada así: Nuestra
+Señora de Copacavana, la cual debe haber veinte
+años poco más que se puso, donde con gran devocion
+concurre el pueblo, la cual tiene muy adornada,
+y un capellan que sirve en esta capilla y sustenta
+muy abundantemente con las limosnas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XLVIII" id="CAPITULO_XLVIII">CAPITULO XLVIII</a><br />
+<span class="medium">DE LOS HOSPITALES</span></h2>
+
+<p class="p2">Sustenta esta ciudad cuatro hospitales; uno de
+españoles, llamado San Andrés por respeto del
+marqués de Cañete, D. Andrés Hurtado de Mendoza,
+de buena memoria, á quien de su hacienda
+dió muchas limosnas y crecidas, pasadas de 30.000
+pesos, como diremos cuando tractaremos de su gobierno
+y virtudes.</p>
+
+<p>Aqui se curan solamente españoles y negros, de
+todas las enfermedades, con mucho cuidado y regalo;
+la enfermeria de las enfermedades cotidianas
+es á modo de cruz; el un brazo más cercano á
+la puerta sirve de cuerpo de iglesia; los otros tres
+para enfermos, en las paredes hechos sus encajes,<span class="pagenum"><a name="Page_130" id="Page_130">[Pg 130]</a></span>
+donde está la cama del enfermo con su cortina delante
+y de donde puede ver misa. El altar se colocó
+en medio destos brazos. Despues acá no sé
+que Virrey la haya hecho tantas limosnas, ni con
+mucho que llegue á ellas. Fueras destas enfermerias
+hay otros apartamientos para curar otras enfermedades
+contagiosas.</p>
+
+<p>Quien con más cuidado comenzó á tenerlo de los
+pobres hasta que la edad no lo permitió, fué el padre
+Molina, sacerdote, gran celador del bien de los
+enfermos, y augmentador de las haciendas del hospital,
+con notable ejemplo de vida y cristiandad,
+con la cual acabó el Señor.</p>
+
+<p>Su hermano el secretario Molina se metió á servir
+á los pobres, donde acabó tambien.</p>
+
+<p>El segundo se llama Santa Ana, donde solamente
+se curan indios; fundólo á su costa, asi la iglesia
+como la capilla mayor de bóveda, y lo demás de
+buenos edificios, el ilustrísimo y reverendísimo
+fray Jerónimo de Loaysa, primer arzobispo desta
+ciudad y reino, de felice recordacion, dejándole
+bastantísima renta, donde murió y está enterrado.
+El día de su advocacion se gana una y muchas
+más veces indulgencia plenísima, mejor diré jubileo
+plenísimo; cúranse aquí los indios de todo el
+reino que caen enfermos, con todo el regalo y cuidado
+posible, donde ha habido grandes siervos de
+Dios, seglares, que se han venido por esclavos ellos
+mismos, y dedicado al servicio de los indios, y entre
+ellos floreció en nuestros tiempos el padre Machín,
+sacerdote vizcaíno, y otro gran siervo de
+Dios, que todo el dia se ocupaba en pedir limosna
+á pie por la ciudad, y de noche velaba su cuarto á<span class="pagenum"><a name="Page_131" id="Page_131">[Pg 131]</a></span>
+los enfermos, como si no hobiera trabajado nada
+entre dia, sin que nadie fuese parte á que descansase.
+Acabó loablemente; llamábase fulano Ruiz.</p>
+
+<p>El tercero es nombrado el Spíritu Santo; aquí
+se curan solamente los marineros, porque ellos á
+su costa le han fundado, y han hecho una buena
+iglesia; los edificios van labrándose; cada navio
+le acude con una soldada, fuera de las limosnas
+que piden en los viajes y otras que marineros é
+pilotos les dejan al tiempo de su muerte.</p>
+
+<p>Hase fundado otro, que es el cuarto, llamado
+San Diego, de convalescientes; éste es muy moderno;
+aquí se da bastante recaudo á los tales,
+hasta que enteramente han recuperado la salud y
+puedan trabajar.</p>
+
+<p>Hay otro, llamado San Lázaro, pasado el rio;
+es el más pobre; comenzóle á fundar y á su costa,
+muy poco á poco, un buen hombre muy conocido
+en esta ciudad, é yo le conocí mucho, Anton Sanchez,
+espadero de oficio y muy enfermo de grandes
+dolores. Murió este buen hombre, despues del cual
+se entró á servir allí el padre Cristóbal López Bote,
+sacerdote muy conocido en este reino, y de mí muy
+en particular y tractado, á quien Nuestro Señor
+hizo admirables mercedes, porque habiendo por
+cierta ocasion muchos años tenido una enemistad
+que le inquietó mucho y desasosegó, y en lo demás
+de su sacerdocio hombre muy concertado y muy
+buen eclesiástico, le tocó la mano del Señor y se
+consagró allí á servir á los pobres, no sólo españoles,
+sino negros esclavos é pobres indios, de tales
+enfermedades que en los demás hospitales no
+los querian recibir, é los curaba (yo lo vi, y otros<span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[Pg 132]</a></span>
+muchos) de aquellas enfermedades contagiosas y
+asquerosas, tan sin asco y con tanto amor y caridad
+como si fueran sus hijos ó hermanos. Despues
+le dió Nuestro Señor una enfermedad muy larga
+y trabajosa, la cual sufria con tanta paciencia
+cuanta el Señor que se la dió sabia era necesaria
+para llevarla; su cama, una tabla, murió loablemente
+en el Señor.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XLIX" id="CAPITULO_XLIX">CAPITULO XLIX</a><br />
+<span class="medium">DE LA IGLESIA MAYOR</span></h2>
+
+<p class="p2">Hasta agora la iglesia Mayor desta ciudad era
+muy pobre de edificios; solamente la capilla mayor
+era de bóveda, del marqués don Francisco Pizarro,
+dotada por él con una rica capellania, y al
+lado del Evangelio, en la pared, tiene su sepultura.
+Agora se ha hecho una muy buena, de cal
+y ladrillo, de tres naves, donde se celebran los divinos
+oficios con mucha puntualidad y canto de órgano;
+en esta santa iglesia está fundada la cofradia
+de las ánimas del Purgatorio, en su capilla,
+con altar previlegiado, donde cada misa que en él
+se dice se saca un ánima de Purgatorio, y son tantas
+las que cada dia se dicen, que al cabo del año
+pasan de cuatro mil, y al sacerdote que la dice se
+le da luego su limosna acostumbrada; de suerte
+que se sustentan sacerdotes pobres, porque allí
+tienen la limosna cierta. Otras capillas de vecinos
+particulares hay en ella, como es, al lado<span class="pagenum"><a name="Page_133" id="Page_133">[Pg 133]</a></span>
+del Evangelio, la de Nicolás de Rivera, el Viejo,
+de quien dijimos arriba, con la advocacion de
+Santa Ana, con buena renta, y al de la Epístola,
+la de Francisco de Talavera, de quien tambien hicimos
+breve mencion, con invocacion del Crucifijo.</p>
+
+<p>Los carpinteros tienen aquí su cofradia con la
+invocacion de San José, y celebran su fiesta con
+mucha solemnidad. Los zapateros tienen tambien
+su cofradia, con invocacion de San Crispino y Crispiniano,
+que los celebraban como mejor pueden.
+Los negros tienen tambien su cofradia, como ya
+dijimos.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_L" id="CAPITULO_L">CAPITULO L</a><br />
+<span class="medium">DE LOS EDIFICIOS</span></h2>
+
+<p class="p2">Los edificios desta ciudad son de adobe, pero
+buenos, y como no llueve, los techos de las casas
+son chatos. Las casas principales tienen sus azoteas;
+desde fuera no parece ciudad, sino un bosque,
+por las muchas huertas que la cercan, y no ha
+muchos años que casi todas las casas tenian sus
+huertas con naranjos, parras grandes y otros árboles
+frutales de la tierra, por las acequias que
+por las cuadras pasan; pero agora, como se ha poblado
+tanto, por maravilla hay casa que tenga dentro
+de sí árbol ni parra.</p>
+
+<p>La plaza es muy buena y cuadrada, porque toda
+la ciudad es de cuadras; tiene la plaza las dos frentes
+cercadas de arcos de ladrillo y sus corredores
+encima, ó por mejor decir doblados en los portales;<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[Pg 134]</a></span>
+arriba mucho ventanaje y muy bueno, de donde se
+ven los regocijos que en ella se hacen. Estos portales
+y arqueria adornan mucho la plaza y defienden
+el sol á los tractantes, el cual á su tiempo es muy
+caluroso; debajo destos portales hay muchos oficiales
+de todo género que en la plaza se sufre haya.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LI" id="CAPITULO_LI">CAPITULO LI</a><br />
+<span class="medium">DE LOS VESTIDOS DE LAS MUJERES</span></h2>
+
+<p class="p2">Lo que en esta ciudad admira mucho y aun lo
+que se habia de refrenar, es los vestidos é trajes
+de las mujeres; son en esto tan costosas, que casi
+no se sabe cómo lo pueden sufrir sus maridos. La
+soberbia dellas es demasiada, y no sabemos en lo
+que ha de venir á parar; plegue á Dios y no sea
+en lo que pararon aquellas de quien dice Nuestro
+Señor: Porque las hijas de Sion se ensoberbecieron
+(esto es, las ciudadanas); cuando salian de su casa
+llevaban las gargantas extendidas, los ojos altos á
+una y á otra parte, guiñándolos, los pasos muy
+compuestos; el Señor las volverá calvas y les raerá
+los cabellos de sus cabezas, les quitará sus chapines
+y jerbillas bordadas, las medias lunas, rodetes,
+las cadenas y collares de oro, las ajorcas, los tocados
+costosos, los punzones de oro para partir las
+crenchas, los zarcillos y los olores, los anillos é
+piedras preciosas, etc., y por los olores se les dará
+muy pestilencial olor, y por las cintas de oro, sogas
+de esparto, etc.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_135" id="Page_135">[Pg 135]</a></span></p>
+
+<p>No creo yo hay en lo descubierto del mundo ciudad
+en su tanto, ni cuatro veces mayor, que á tanta
+soberbia, en este particular, como esta nuestra ciudad,
+llegue; acuérdome que los años pasados, más
+ha de 38, que llegando un religioso nuestro de España,
+nacido y criado en Toledo, á nuestro convento
+desta ciudad, cerca de la fiesta del Corpus
+Christi, tratando della y de la sumptuosidad, majestad
+y riqueza que aquel dia en Toledo, en calles
+y ventanas, se mostraba, le decíamos que no nos
+espantase, porque en nuestra ciudad veria como
+no le hacia mucha ventaja Toledo. Llegó la fiesta,
+vió la riqueza que se mostró en los vestidos de las
+mujeres, adornos de ventanas, altares y calles; dijo
+que la riqueza de Toledo, en este dia mostrada, no
+hacia muchas ventajas á la de esta ciudad. Pues
+es cierto que hay tanta diferencia de entonces agora,
+en lo que vamos tratando, como de vestidos de
+aldea á vestidos de corte, con justo título se podria
+moderar por los virreyes esta soberbia, pero
+no sé por qué no se modera; y si sé, porque ni los
+maridos no tienen ánimo para moderarlo, ni los
+gobernadores tampoco.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LII" id="CAPITULO_LII">CAPITULO LII</a><br />
+<span class="medium">DEL ACOMPAÑAMIENTO DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO</span></h2>
+
+<p class="p2">Habia en esta ciudad una costumbre muy loable,
+mas ya se va cayendo por la mucha cobdicia,
+y era que, en tocando la campana del Sanctísimo<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[Pg 136]</a></span>
+Sacramento para se dar á los enfermos, por maravilla
+quedaba hombre en su casa que no acudiese
+á la iglesia Mayor; las tiendas de los mercaderes
+se cerraban, y ellos y sus criados, con gran fervor,
+iban á acompañar al Señor del cielo y de la
+tierra, y realmente era cosa de ver tanta gente
+como se llegaba, sin que se viese una capa parda
+ni de color, sino todos vestidos de negro, y para
+todos habia cera de media libra, que es gran excelencia,
+sin reparar si eran cofrades ó no.</p>
+
+<p>Vi esto, siendo seglar, dia del Santísimo Sacramento
+en la iglesia Mayor. Los mayordomos de
+las cofradias sacaron su cera; llegóse á ellos uno
+de los mayordomos del Santísimo Sacramento y
+díjoles: Volved, señores, vuestra cera á vuestras
+casas, porque la cofradia no tiene necesidad de
+cera de otra, y no les consintió dar ni una vela.
+¿A dónde, en todo el mundo en la cristiandad, hay
+ciudad cristiana que haya sucedido tanta grandeza?
+en aquel tiempo, los oficiales sacaban sus
+pendones; agora saca cada género de oficio imágenes
+de bulto en sus andas, en hombros, muy
+bien labradas y guarnecidas, acompañadas de muchas
+hachas y cera de media libra, que es no menos
+grandeza, porque se trae la cera de España.</p>
+
+<p>No conocemos ciudad en ningun reino cristiano
+que tal tenga.</p>
+
+<p>Hasta las cofradias de los indios y de los negros
+llevan sus imágenes de bulto, en andas y con sus
+hachas de cera.</p>
+
+<p>Esta cofradia es muy rica, tiene muy buenas posesiones
+de casas y tiendas en la Plaza; hizo una
+custodia, toda de plata de muy buena labor, y mu<span class="pagenum"><a name="Page_137" id="Page_137">[Pg 137]</a></span>chos
+pilares macizos de plata, poco menos que un
+estado de un hombre, y para llevarla en hombros
+el dia del Santísimo Sacramento son necesarios
+doce sacerdotes de remuda; ya se lleva en un carreton.</p>
+
+<p>Esta cofradia dimana de la que está fundada en
+Roma, en la Minerva, que es convento nuestro;
+tiene suma de gracias, indulgencias y jubileos más
+que otra alguna, y justísimamente, por concesion
+apostólica, tenémosla en nuestro convento; subcedió,
+pues, así, viviendo yo en él, recien sacerdote:
+El domingo siguiente despues del jueves que se
+celebra la fiesta en la iglesia Mayor, se celebra
+en nuestra casa; el sábado antes tráese la custodia
+de la iglesia Mayor á nuestra casa, para sacar en
+ella en nuestra procesion el domingo el Santísimo
+Sacramento, la cual se celebra con mucha pompa
+y alegria, saliendo del convento y andando una
+cuadra en torno, y una frente de la cuadra es la
+plaza. En la peana desta custodia, sobre que se
+arma toda ella, se fija otra custodia de oro toda,
+muy bien labrada, con que el ilustrísimo fray Hierónimo
+de Loaisa, arzobispo de esta ciudad, sirvió
+á la Majestad del Señor, que vale tres mil pesos,
+encima de la cual, en su veril, se pone el Santísimo
+Sacramento. El padre sacristan era un sacerdote
+muy esencial que yo conocí é traté mucho; fuimos
+novicios juntos; en un bufete puso las andas en
+la iglesia, en la capilla del capitan Diego de
+Agüero, de quien habemos arriba sumariamente
+tratado. Cubriólas con unos manteles, de los que
+hay sobrados para los altares; sucedió, pues, así:
+que aquella noche, quienquiera que fué, notó bien<span class="pagenum"><a name="Page_138" id="Page_138">[Pg 138]</a></span>
+donde se ponia la custodia, y despues ó antes de
+maitines de media noche, fuese para la custodia,
+desclavó la de oro y fué nuestro Señor servido que
+con ser la peana sexavada y por cualquiera de las
+puertas de los sexavos podía entrar y salir la custodia
+de oro (no se fija en este lugar ni está en él,
+sino cuando ha de salir en ella el Santísimo Sacramento)
+que no acertase aquel infame ladron á sacarla;
+acertó á desclavarla y no acertó á sacarla.
+El sacristan era gran siervo de Dios y de nuestra
+Señora muy devoto; llamábala nuestra Ama; cuando
+vió por la mañana la custodia de oro desclavada
+y que no la pudo sacar aquel más que pérfido
+ladron, arrimada á una de las puertas del sexavo,
+dió muchas gracias á Nuestro Señor y á su Madre
+santísima, y si no fuí el primero, fuí el segundo
+á quien lo dijo. Este sacrílego ladron debia ser
+algun impio luterano.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LIII" id="CAPITULO_LIII">CAPITULO LIII</a><br />
+<span class="medium">DE LA CRISTIANDAD DESTE PUEBLO</span></h2>
+
+<p class="p2">Pues porque digamos á gloria de Nuestro Señor
+lo que resplandece mucho en este pueblo, aunque
+es así que en los trajes es demasiadamente soberbio,
+con todo eso es muy cristiano; la cofradia de
+la Caridad casa tantas doncellas como habemos dicho,
+y fuera desto, como en todos los monasterios
+haya tantos jubileos, indulgencias y perdones, los
+más de los cuales para ganarse requieren confesar<span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[Pg 139]</a></span>
+y comulgar, es cosa de gran alegria ver en los monasterios
+tanta frecuencia en confesiones y comuniones.
+Son, pues, tantos los jubileos que en esta
+ciudad á los monasterios, iglesias y capillas son
+concedidos, que no sé yo si, fuera de Roma, hay
+otra en toda la cristiandad de tantos, ni donde con
+tanto fervor se acuda á ganarlos, haciendo y tomando
+los medios que para ganarlos los Sumos
+Pontífices que los concedieron mandan se tomen.</p>
+
+<p>A toda esta ciudad por una parte la cerca el rio,
+por las otras tres huertas y viñas llenas de árboles
+frutales, como dejamos escrito; de los de la tierra,
+si no son plátanos, ya casi no hay otros, por ser
+de tan buena fruta como los nuestros. El vino, pan
+y carne que se gasta es cosa increible; buena población
+es la que consume en el rastro más de
+50.000 carneros, sin los que se gastan en la carneceria,
+y más de 100 reses vacunas cada semana;
+carne de puerco no hay quien se atreva á dar abasto;
+dan tantos para cada dia; oficiales, tanto género
+dellos como en Sevilla. El puerto, uno de los
+mejores y más capaz del mundo, abundantísimo
+á su tiempo de mucho pescado, donde jamás faltan
+de cuarenta navios grandes y pequeños, y
+dende arriba, de Panamá, México, Chile y Guayaquil.
+Empero tiene un gran contrario temeroso y
+enfadoso, y es los temblores de tierra que la suelen
+descomponer, como los años pasados sucedió
+uno que derribó muchos edificios; mas en breve se
+han tornado á redificar muy mejor que antes, y
+despues que se tomó en suerte por abogada la fiesta
+de la Visitacion de Nuestra Señora, ha sido Nuestro
+Señor servido, por intercesion de su santísima<span class="pagenum"><a name="Page_140" id="Page_140">[Pg 140]</a></span>
+Madre, no haya venido temblor dañoso; celebra la
+ciudad esta fiesta con procesion, que sale de la
+iglesia mayor, anda en contorno de la plaza con la
+solemnidad casi que se celebra la del Corpus Christi,
+y con tanto concurso del pueblo.</p>
+
+<p>No sale el Santísimo Sacramento, ni las cofradias
+ni oficiales con sus andas; en lo demás, la
+misma solemnidad se guarda.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LIV" id="CAPITULO_LIV">CAPITULO LIV</a><br />
+<span class="medium">LAS COSAS CONTRARIAS Á ESTA CIUDAD</span></h2>
+
+<p class="p2">Es combatida esta ciudad de enfermedades que
+de cuando en cuando Nuestro Señor por nuestros
+pecados envia, y en otros tiempos lo era de cámaras
+de sangre, por causa del agua del rio, como dijimos;
+despues de traída la fuente, esta enfermedad
+ha cesado. Las enfermedades cuotidianas son,
+en alcanzando algun nortecillo, romadizo, catarros,
+juntamente con dolor de costado. El viento
+Norte en todas estas partes, en Tucumán y Chile,
+es pestilencial, porque como es de su natural muy
+frio, en corriendo son estas enfermedades con nosotros,
+y en todo lo que habitamos desta tierra y de
+los demás dos reinos no corren otros vientos sino
+Norte ó Sur, el Sur sano, el Norte enfermo; demás
+desto, como las mercaderias se traigan de
+otros reinos, si en ellos han pasado algunas enfermedades
+contagiosas, nos vienen y cáusanos mucho
+daño y gran disminucion en los naturales,<span class="pagenum"><a name="Page_141" id="Page_141">[Pg 141]</a></span>
+como ahora lo causa una enfermedad de viruelas
+juntamente con sarampion, llevándose mucha gente
+de todas naciones, españoles, naturales, negros,
+mestizos y de los demás que en estas regiones vivimos,
+y escribiendo este capítulo, agora actualmente
+corre otra no de tanto riesgo acá en la Sierra,
+como lo fué en los Llanos, de sarampion solo,
+el cual en secándose acude un catarro y tose que
+de los muy viejos é niños deja pocos, y en la ciudad
+de Los Reyes hizo mucho daño, particularmente
+en negros.</p>
+
+<p>Alcancé en esta ciudad algunos de los conquistadores
+viejos, á los cuales oí decir que llegados á
+este valle les parecia era imposible morirse, aunque
+tambien decian habian oido á los indios que no
+fueran poderosos á conquistarlos si pocos años antes
+no hubiera venido una enfermedad de romadizo
+y dolor de costado que consumió la mayor
+parte dellos. Las frutas nuestras, como son melones,
+higos, pepinos, etc., y otras de la tierra, en
+gente desreglada causa grandes calenturas, á los
+cuales si les halla un poco faltos de virtud, fácilmente
+los despacha; pero desto es la causa la incontinencia
+de los necios. Dejó otras particularidades,
+por no ser prolijo, y no se diga de mí que
+como aficionado las trato. Serla aficionado no lo
+niego, por tenerla por patria; en lo demás no digo
+tanto de bien como en ella, por la bondad de Dios,
+ha crecido en tan breves años.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_142" id="Page_142">[Pg 142]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LV" id="CAPITULO_LV">CAPITULO LV</a><br />
+<span class="medium">DE LAS CALIDADES DE LOS NACIDOS EN ELLA</span></h2>
+
+<p class="p2">Los que nascen en esta ciudad meros españoles
+son gentiles hombres por la mayor parte y de buenos
+entendimientos, y animosos, y lo serían más
+si los ejercitasen en cosas de guerra; son muy buenos
+hombres de á caballo y galanos, y para otras
+cosas que adornan, la policia humana, no les falta
+habilidad. Por la mayor parte son más prodigos
+que liberales, y trasportados hacen muchas ventajas
+á los naturales. En una cosa tienen gran falta,
+esta no es la culpa suya, sino de los que gobiernan;
+déseme licencia para tratarlo, porque á ello
+no me mueve quererme entremeter en cosas de gobierno,
+sino advertir del daño que podria suceder.
+La falta que tienen es que esta ciudad es puerto
+de mar. Pues los nacidos en puerto, que no sepan
+nadar, que no sepan qué cosa es mar, que no entren
+en ella, y que si entran luego se marean como
+si vivieran muy apartados della; esta es la falta.
+Hasta agora no se sintia, porque no se imaginaba
+que enemigos de la Iglesia católica y del nombre
+español nos habian de venir á robar; pero ya que
+por nuestros pecados lo experimentamos, debian
+los gobernadores á todos los nacidos en esta ciudad
+desde muchos años, mandar llevarlos al puerto, enseñarlos
+á nadar, meterlos en barcos y hacerlos llevar
+por lo menos dos veces en la semana cuatro<span class="pagenum"><a name="Page_143" id="Page_143">[Pg 143]</a></span>
+leguas y más á la mar, porque se hiciesen á ella, y
+no que como testigo de vista hablo.</p>
+
+<p>Cuando don García de Mendoza, marqués de Cañete,
+envió contra el inglés tres navios grandes y
+otros patajes, yo iba en la Almiranta, y cuantos
+criollos, así los llamamos, iban en ella, y hombres
+bien nacidos, en entrando en la mar cayeron como
+amodorridos, y el dia que vimos al enemigo, de
+mareados que estaban no eran hombres, y en tierra
+riñeran con el gran diablo de Palermo, los
+cuales si estuvieran hechos á entrar en la mar no
+les subcediera.</p>
+
+<p>Esto no es falta de ánimo, sino falta de ejercicio
+marítimo; lean los gobernadores á Platon en
+los libros de sus Leyes, y en los de la República, y
+deprendan de allí en qué han de ejercitar los muchachos
+para que puedan y sepan defender su república.
+Que los nacidos en puerto á la lengua del
+agua no sepan ni conozcan la mar, notable descuido
+es; y desto no más. De las mujeres nacidas
+en esta ciudad, como en las demás de todo el reino,
+Tucumán y Chile, no tengo que decir sino que
+hacen mucha ventaja á los varones; perdónenme
+por escribirlo, y no lo escribiera si no fuera notísimo.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LVI" id="CAPITULO_LVI">CAPITULO LVI</a><br />
+<span class="medium">DEL PUERTO Y PUEBLO DEL CALLAO</span></h2>
+
+<p class="p2">Dos leguas desta ciudad á la parte del Poniente
+demora (hablemos como marineros) el puerto desta<span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[Pg 144]</a></span>
+ciudad, llamado el Callao, poblado de muchos españoles
+y otras naciones, con su jurisdicción. Ha
+crecido mucho y crecerá más, por ser templo más
+fresco y más sano que la ciudad de Los Reyes, á
+causa de ser fundado á la orilla ó costa de la mar;
+solamente le falta agua y tierra para los edificios,
+porque lo uno y lo otro se trae más de media legua,
+porque el suelo todo es cascajo, y si alguna tierra
+hay es salitrosa, y de leña no tiene sino mucha
+falta. Tiene su iglesia mayor, sustenta cuatro conventos;
+Santo Domingo, llamado por otro nombre
+Nuestra Señora de Buena Guía, el cual fundó, con
+autoridad de la Orden, el venerable fray Melchior
+de Villagomez; despues se ha augmentado de suerte
+que es priorato. San Francisco, San Agustin, los
+padres de la Compañía, la Merced: todos se sustentan
+razonablemente, aunque con pocos religiosos;
+los más son los nuestros, que son de seis para arriba,
+y fué necesario fundarlos porque los religiosos
+que se embarcan y desembarcan se vayan á sus
+conventos, y no á casa de seglares, que es inconveniente.</p>
+
+<p>Tambien es castigado de temblores de tierra, y
+de tarde en tarde en inundaciones de la mar, porque
+cuanto ha que le conosco, que son más de 50
+años á esta parte, sola una ha subcedido, que fué
+gobernando el conde del Villar, de la cual cuando
+dél tractaremos diremos lo que le subcedió. Sólo
+una cosa quiero decir, por ser cosa tocante á nuestro
+convento. Antes de la inundacion, ó juntamente
+con ella, vino un temblor de tierra muy
+grande, que derribó y arruinó muchos edificios;
+en el altar mayor de nuestro convento está la caja<span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[Pg 145]</a></span>
+del Santísimo Sacramento, y encima desta caja, en
+un tabernáculo, una imágen de Nuestra Señora de
+bulto grande; con el temblor cayó la imágen saliendo
+de su lugar, y fué la Majestad de Dios servido
+que, habiendo de caer la imágen la cabeza las
+gradas abajo, y los pies en las gradas altas, que
+son tres ó cuatro, la hallaron los religiosos, pasado
+el temblor, acudiendo luego á la iglesia, la cabeza
+y rostro en la última grada del altar mayor, y los
+pies en la última grada junto al suelo, como postrada,
+pidiendo á su hijo benedictísimo misericordia
+por aquel pueblo, sin que se le hallase ninguna
+lesion; solamente el pico de la nariz tanto
+cuanto como desollado; en el encaje de la caja del
+Sanctísimo Sacramento ni en la caja no se halló
+cosa alguna más que si no hobiera pasado temblor
+alguno, ni la caja se movió de su lugar.</p>
+
+<p>Todos los hombres de la mar tienen singular devocion
+á esta imágen y convento; los navios que
+salen llevan sus alcancías señaladas para pedir limosna
+para Nuestra Señora, y cuando vuelven
+acuden con la recogida, con mucho amor. Tiene el
+puerto abundancia de pescado al verano, que es de
+Noviembre hasta fin de Abril; luego entran las
+garúas y hace un poco de frio, y entonces hácense
+los peces á la mar á buscar abrigo.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_146" id="Page_146">[Pg 146]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LVII" id="CAPITULO_LVII">CAPITULO LVII</a><br />
+<span class="medium">DE LOS VALLES QUE SE SIGUEN</span></h2>
+
+<p class="p2">Siguiendo la costa adelante al Sur, llegamos
+luego al valle nombrado Pachacámac, no muy ancho,
+aunque en partes tiene dos leguas y más de
+fértil suelo; hay en él muy pocos naturales; las
+borracheras los han consumido el dia de hoy. A la
+entrada del valle vemos aquel famoso adoratorio
+ó guaca, que es un edificio poco menor que el de
+la guaca de Trujillo, dedicado por los indios al
+demonio, que les hacia creer era el criador de la
+tierra, y así llamaron Pachacámac, que quiere decir
+criador de la tierra. Es fama en esta guaca haber
+gran suma de tesoro aquí enterrado y ofrecido
+al demonio. Han algunos cavado en ella, empero
+no han dado en él, sino sacado plata de la bolsa;
+es necesaria mucha suma de plata y muchos años
+para atravesarla. Hoy la vemos casi cubierta de
+arena que los aires sobre ella han amontonado. A
+este valle, cinco leguas adelante, se sigue el valle
+de Chilca, que son unas hoyas naturalmente cercadas
+de arena, en las cuales se da mucho maíz y
+demás mantenimientos de la tierra; de nuestras
+fructas, uvas, higos, granadas, membrillos y melones,
+los mejores del mundo, y las demás fructas
+muy sabrosas, porque la tierra pica en salitre. Este
+valle ni hoyas tienen agua con que se rieguen, ni
+del cielo ni de la tierra, pero tiene bastante hume<span class="pagenum"><a name="Page_147" id="Page_147">[Pg 147]</a></span>dad
+con el agua que por debajo de la tierra se trasmina,
+la cual es poderosa para que las comidas
+crezcan, se multipliquen y lleguen á sazon; hállanse
+en estas hoyas jagüeyes, que son unos pozos
+poco fondos, con la mano alcanzamos á ellos, de
+agua salobre; otros, y éstos pocos, de agua un poco
+mejor que se puede beber y con ella se sustentan
+los indios y los españoles que por aquí caminan.
+Para sembrar el maíz usan los indios una cosa extraña:
+el grano de maíz lo meten en una cabeza de
+sardina, y así lo ponen debajo de la tierra; es mucha
+la que da en la costa (donde muy cerca están
+estas hoyas) huyendo de los peces mayores, si no
+dan en la costa, tienen cuidado de pescarlas. La
+costa es abundantísima de pescado, lizas, corbinas,
+lenguados, tollos y otros. Los indios usan sus
+balsas de junco como los demás desta costa y valles;
+puerto ninguno tiene. Los naturales se van
+consumiendo por la razon en el otro capítulo dicha.</p>
+
+<p>Luego á cuatro leguas se sigue el valle llamado
+Mara, á quien corrompiendo la r en l llamamos
+Mala; de mucha y muy buena tierra, con un rio
+de la mejor agua destos llanos; es rio de oro, de
+aquí se sacaba cinco ú seis leguas más arriba para
+el Inga. Dos leguas el rio arriba de la costa está
+un pueblo pequeño de cien indios casados, poco
+menos, nombrado Calango, que lo doctrina nuestra
+Orden. Doctrinándolo un religioso nuestro, llegó
+á él un indio con una piedra de metal, que la
+mayor parte era plata, y díjole que él le enseñaría
+<i>la mina</i>; sábenlo los caciques; este fué indio que
+hasta hoy no ha parecido, mas entiéndese lo mataron
+por que no descubriese aquel cerro, y así se<span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[Pg 148]</a></span>
+ha quedado. El valle es fertilísimo de maíz, trigo
+y demás mantenimientos, todo acequiado; cultívase
+poco, respecto de haberse consumido los indios
+por las borracheras dichas.</p>
+
+<p>Dos leguas adelante, poco más, se sigue el de
+Acia, ó por mejor decir el de Coaillo; tiene pocos
+indios, consumidos por lo dicho, y malas aguas. El
+rio se sume más de seis leguas antes de la mar, y
+junto á ella revienta en poca agua en una laguna
+pequeña que se hace cerca del tambo llamado Acia.</p>
+
+<p>Tiene buenas tierras, aunque es angosto de riego.
+Fueron los indios deste valle ricos de oro, y
+ellos entre los naturales destos Llanos, los más nobles
+de condicion; fué muy poblado; ya son pocos.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LVIII" id="CAPITULO_LVIII">CAPITULO LVIII</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE DE CAÑETE</span></h2>
+
+<p class="p2">Prosiguiendo la costa adelante, á siete leguas
+andadas entramos en el valle ancho y fertilísimo,
+llamado Guarco, de los indios, y de nosotros Cañete,
+por un pueblo que en él se fundó llamado
+Cañete, de españoles, respecto del marqués de Cañete
+el viejo, de laudable memoria, que fué quien
+le mandó poblar; tiene puerto, aunque no muy seguro.
+Las tierras deste valle son muy apropiadas
+á trigo, maíz, y es cosa no acreedera lo que
+acude por hanega. Son bonísimos para viñas, olivares
+y para los demás árboles frutales y mantenimientos,
+así de la tierra como nuestros; no tiene<span class="pagenum"><a name="Page_149" id="Page_149">[Pg 149]</a></span>
+rio que por medio del corra; riégase con dos acequias
+sacadas desde el tiempo de los Ingas, grandes,
+del rio de Lunaguaná, y el agua es buena; es
+abundante de ganados nuestros y de crias de mulas
+muy buenas; aquí no hay uno ni algun indio
+natural; tiene una fortaleza que guarda el puerto
+fácilmente. El pan de aquí es de lo bueno del orbe,
+por lo cual ya es proverbio: <i>en Cañete toma pan
+y vete</i>, porque como no hay servicio de indios en
+el meson y muy poco recado para los caminantes,
+no se puede parar mucho en el pueblo. Parte términos
+con este valle otro (yo lo he atravesado) de
+más de tres leguas de ancho y siete de largo, todo
+acequiado, de fertilísimo suelo, si lo hay en el
+mundo: el cual no se labra por se haber perdido
+una acequia con que todo se regaba, que hizo sacar
+el Inga á los naturales, del rio de Lunaguaná. Derrumbóse
+un pedazo de una sierra sobre ella y cojó
+la toma, y nunca más se ha abierto, que si se
+abriese, sólo aqueste valle era poderoso á sustentar
+la ciudad de Los Reyes de trigo é maíz; y aunque
+algunos Virreyes han pretendido desmontar la
+toma, no se atreven por ser necesarios más de
+50.000 pesos. Yo conozco quien daba órden cómo
+se sacase el acequia, limpiase y desmontase, sin
+que á Su Majestad, ni á indio, ni á español le costase
+blanca, aunque se gastaran 100.000 pesos, y
+era ésta que el Virrey, la renta de los indios que
+vacasen y se habian de encomendar en beneméritos,
+como su Majestad lo manda, que encomendase
+los indios, pero que la renta de un año ó dos la
+aplicase para esta obra, y desta suerte juntara la
+cantidad de plata necesaria, y al encomendero no<span class="pagenum"><a name="Page_150" id="Page_150">[Pg 150]</a></span>
+se le hiciera muy pesado, porque como habia estado
+años sin encomienda, teniéndola ya cierta, y
+la posesion, de muy buena gana la tomara, y dos
+años en breve se pasan, y cuando esto se quisiese
+moderar, para que el encomendero tuviese con qué
+comer, le diesen el tercio ó cuarto de la renta; lo
+demás, se aplicase para la dicha acequia.</p>
+
+<p>Tratóse este medio con el ilustrísimo señor arzobispo
+destos reinos, y parecióle bien; tratólo con
+don Martin Enriquez, á la sazon Visorrey, y aunque
+no le pareció mal, respondió que las mercedes
+que habia de hacer en nombre de Su Majestad no
+las queria aguar con aquella carga, y fué respuesta
+de ánimo generoso, y correspondiente á la magnanimidad
+de nuestro católico rey, y así se quedó
+hasta hoy, y se quedará si este medio no se toma,
+porque no hay hombre á quien, aunque le den todo
+el valle por suyo, se atreva á gastar tanta plata,
+y desta suerte se desmontaba y abria la acequia, y
+sacada, cuando su Majestad quisiera vender aquellas
+tierras, sacara mucha más plata, lo cual es
+necesario hacerse, porque la gente se va multiplicando,
+y todos nos habemos de ocupar en cavar y
+arar, y que á los que se les hiciese merced, con
+esta carga la tomarian. Es cierto yo conocí un pretensor
+y benemérito en este reino que vacando un
+repartimiento lo pidió con esta condicion: que por
+cinco años los tributos se cobrasen para Su Majestad,
+y pasados fuesen suyos; dióselo el conde de
+Nieva, pasáronse los cinco años y él vivió gozando
+su renta más de otros quince, y á muchos pareció
+disparate; pues con esta condicion pidió estos indios,
+mejor los aceptara el que se los dieran por<span class="pagenum"><a name="Page_151" id="Page_151">[Pg 151]</a></span>
+un año ó dos con esta carga, y es así que desde este
+tiempo acá, digo desde que se trató deste medio,
+han vacado muchos y muy buenos repartimientos,
+con que se hobiera sacado la acequia aunque se
+gastaran en ella ducientos mil pesos; á dicho de
+los oficiales no son necesarios 60.000.</p>
+
+<p>El valle de Lunaguaná, por donde pasa este rio,
+dista un poco más la tierra adentro cuatro leguas
+deste valle; es angosto pero abundante de mucho
+y muy buen vino, y frutas nuestras y de la tierra;
+aquí se han conservado los indios un poco más que
+en los otros valles; con todo eso se van apocando.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LIX" id="CAPITULO_LIX">CAPITULO LIX</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE DE CHINCHA</span></h2>
+
+<p class="p2">Síguesele á este valle de Lunaguaná el de Chincha
+á pocas leguas, muy ancho y espacioso, sino
+que le falta agua. Cuando los españoles entraron
+en este reino habia en él 30.000 indios tributarios;
+agora no hay seiscientos, y porque no tiene
+agua suficiente para que todos pudiesen labrar la
+tierra, el Inga señor destos los tenia repartidos
+desta suerte: los 10.000 eran labradores, los diez
+mil pescadores, los 10.000 mercaderes. Los pescadores
+no habian de labrar un palmo de tierra: con
+el pescado compraban todo lo que les era necesario
+para sustentar la vida. Los labradores no habian
+de entrar á pescar: con los mantenimientos compraban
+el pescado, y entre estos labradores habia algu<span class="pagenum"><a name="Page_152" id="Page_152">[Pg 152]</a></span>nos
+oficiales buenos plateros, y el dia de hoy han
+quedado algunos. Los mercaderes tenian licencia
+de discurrir por este reino con sus mercadurias, que
+las principales eran mates para beber, muy pintados
+y tenidos en mucho, hasta la provincia de
+Chucuito, que en el Collao no se habia de entremeter
+el uno en el oficio del otro, no debajo de
+menor pena que de la vida. Con este concierto se
+sustentaban en el valle tanta cantidad de indios
+varones con sus casas, que por lo menos, chicos é
+grandes, habian de ser más de 100.000; el dia de
+hoy no se hallan en él 600 indios casados, lo cual
+causa mucha compasion; la disminucion han traido
+las borracheras; son dados mucho á ellas, las
+cuales les abrasan las entrañas; particularmente
+hacen la chicha de maíz entallecido, que es puro
+fuego, y no se contentan con ella, sino águanla con
+vino nuevo; añaden fuego á fuego, y borrachos
+caen en el suelo; pasa el fervor del sol por ellos,
+calor en el cuerpo, exterior; fuego en las entrañas,
+interior, háceselas ceniza; mueren los más súpitamente,
+y desta suerte se han acabado y consumido
+y los pocos que quedan se consumirán. Acuérdome
+que tratando con un Oidor de Su Majestad
+que se pusiese algun remedio y castigo en esto,
+respondió que no habia leyes de emperadores, ni
+de los Virreyes de España, que á los borrachos diesen
+castigo, ni se señalase. Fundados los que gobiernan
+en esto, no se ha puesto remedio en cosa
+que tanto convenia, y es de tal manera el menoscabo
+de los indios en todos los valles de los Llanos,
+que de aquí á pocos años no habrá algunos, ni se
+caminará por ellos.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_153" id="Page_153">[Pg 153]</a></span></p>
+
+<p>Los indios deste valle les ha cabido en suerte por
+la mayor parte religiosos nuestros varones muy
+esenciales que les doctrinasen, y entre ellos dos
+grandes siervos de nuestro Señor, y aun tres: el
+primero el maestro fray Diego de Santo Tomás,
+de quien habemos comenzado á tratar, que en este
+valle doctrinándolos gastó lo mejor de su vida con
+admirable ejemplo y obras y despues fué primer
+obispo de los Charcas. El segundo fray Melchior
+de Los Reyes, varon, cierto, apostólico, gran siervo
+de Dios, libre de todo vicio, que es contrario á la
+predicacion del Evangelio; paupérrimo, castísimo,
+abstinentísimo, varon de grandes partes. El tercero,
+el venerable fray Cristóbal de Castro, el cual,
+aunque no era tan docto como los dos referidos, no
+le hacian ventaja en religion y caridad para con
+los indios; todos tres grandes lenguas. A este padre
+fray Cristóbal, cuotidianamente, y aun hasta
+que murió el ilustrísimo fray Hierónimo de Loaysa,
+porque conocia la entereza de su vida, le ocupaba
+en visitar todo su arzobispado, por lo cual
+los indios le llamaban el hermano del señor arzobispo;
+todos tres acabaron loablemente. Otros religiosos
+han tenido los indios deste valle, pero no
+de tanto nombre. Pero paréceme se puede arguir
+diciendo: si estos indios tuvieron religiosos tan
+esenciales, ¿cómo se hizo tan poco fruto en ellos?
+á esto responderé dos cosas: la primera, que estos
+indios y todos los demás reciben muy mal las cosas
+de la fe, y esto por sus pecados y por los nuestros,
+y como es gente que se ha de gobernar con mucho
+castigo, faltándoles el gobierno del Inga, que por
+muy leves cosas mataba á los delincuentes é ino<span class="pagenum"><a name="Page_154" id="Page_154">[Pg 154]</a></span>centes,
+gobernándolos como á hombres de razon y
+políticos, no viendo el castigo, no acudian sino
+cual ó cual cosa de virtud; y para confirmar esto
+diré lo que pasó al padre maestro fray Domingo de
+Santo Tomás en la ciudad de Los Reyes. Este
+padre maestro, siendo provincial fué á España á
+un capítulo nuestro general, donde todos los provinciales
+se habian de hallar; volvió; llegado á
+nuestro convento de Los Reyes viniéronle á ver
+muchos indios de los de Chincha, de los principales.
+A uno dellos preguntóle la doctrina; no la
+supo, ó no quiso responder; díjole el padre maestro:
+Pues cómo, ¿no te enseñé yo la doctrina cristiana,
+y la sabias muy bien? respondió el indio:
+Padre, enseñándosela á mi hijo se me ha olvidado.
+He dicho esto para que se vea la calidad desta
+gente.</p>
+
+<p>Lo otro es lo que acabé de decir, que como les
+faltó el rigor y castigo del Inga, facilísimamente
+se vuelven á sus malas costumbres y inclinaciones,
+y borracheras, y no hay otro Dios sino su vientre,
+y mientras no se les castigare con mucho rigor,
+no se espere enmienda, sino su total disminucion
+y destruicion, y lo mismo, aunque no tanto, en
+los indios de la Sierra.</p>
+
+<p>Los indios, particularmente los señores, eran riquísimos
+de oro, y los que agora son señores, creo
+lo son: tiénenlo enterrado, y hay en este valle muchas
+guacas en algunas de las cuales españoles han
+cavado, mas han sacado dellos tierra y plata de la
+bolsa. Cuando andaba la grita dellas, como arriba
+dijimos, un curaca, el principal deste valle de
+Chincha, dijo al padre fray Cristóbal de Castro<span class="pagenum"><a name="Page_155" id="Page_155">[Pg 155]</a></span>
+(teníanle en gran veneracion por su cristiandad y
+ejemplo), que si queria, le daria tanto oro y plata
+que cargase un navio; el buen religioso díjole: un
+hábito roto me basta, sácalo para ti y para tus hijos,
+que eso es vuestro, é yo no lo truje de Castilla,
+ni me es necesario; y por importunacion del
+curaca no quiso recibir más de un cáliz de oro
+para la iglesia, el cual tiene hoy, y es el primero
+que vi en este reino, bastante argumento de su
+ninguna cobdicia; si lo sacaron ó no, no lo sé; lo
+más cierto es hasta hoy estar enterrado y oculto.</p>
+
+<p>A cinco ó seis leguas llegamos al valle de Yumay,
+de las mismas calidades del de Chincha, no
+tan espacioso; no fué tan poblado, y en él hay muy
+pocos naturales; pasa por él un rio caudaloso, que
+pocas veces se vadea.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LX" id="CAPITULO_LX">CAPITULO LX</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE DE PISCO</span></h2>
+
+<p class="p2">Seis leguas adelante llegamos al valle de Pisco,
+ancho y espacioso, con puerto y agua bastante, sacada
+en acequias del rio de Yumay; fué poblado
+de muchos indios; hanse consumido como los demás
+de los Llanos y por las mismas razones. Es
+abundante de todo mantenimiento y de muchas heredades,
+donde ya casi está fundado un pueblo de
+españoles; abunda tambien en pescado; entre este
+valle y el de Ica puso Dios aquellas hoyas que llamamos
+de Villacori, muy mayores que las que di<span class="pagenum"><a name="Page_156" id="Page_156">[Pg 156]</a></span>jimos
+haber en Chilca, donde se da mucho vino,
+granada, membrillo, higos, melones y demás fruta,
+sin riego alguno, ni del cielo ni de la tierra;
+hay en estas hoyas algunos jagüeyes de agua razonable,
+porque por la mayor parte es salobre; vemos
+aquí hoyas donde se plantan 4.000 cepas, y es cosa
+de admiracion que en medio de unos médanos de
+arena muerta pusiese Dios estas hoyas tan fértiles.
+En estos arenales de Villacuri desbarató el tirano
+Francisco Hernandez Giron al capitan Lope
+Martin, y es fama algunas noches oirse pífanos y
+atambores y grita de batalla, tropel de caballos con
+cascabeles, que pone no poca grima.</p>
+
+<p>Por estos arenales no se puede caminar sin guia
+yendo<a name="FNanchor_24" id="FNanchor_24" href="#Footnote_24" class="fnanchor">[24]</a> ó viniendo á Ica y de noche, por los
+muchos calores, y los indios de guia, oyendo estas
+gritas y voces animan á los españoles, diciéndoles
+que el demonio por espantarlos causa aquellos temores.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXI" id="CAPITULO_LXI">CAPITULO LXI</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE DE ICA</span></h2>
+
+<p class="p2">Otras seis leguas dista el valle anchísimo y largo
+de Ica, doce leguas de la costa de la mar, pobladísimo
+de muchos algarrobos muy gruesos, con un
+rio no muy grande, con muy buena agua, y fuera
+mucho mayor si no se trasminara por todo el valle;
+por lo cual las heredades que hay en este valle,
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_157" id="Page_157">[Pg 157]</a></span>
+muchas y muy buenas, de viñas y demás mantenimientos,
+no tienen necesidad de mucho riego. El
+vino, que aquí se hace alguno, es muy bueno, de
+donde, porque en el meson del pueblo no hay tanto
+recaudo para los caminantes, ya es comun sentencia:
+En Ica, hinche la bota y pica. Fundóse aquí
+un pueblo de españoles; algunos dellos son ricos
+de viñas y chácaras, sus casas llenas de todo mantenimiento.
+Era valle de muchos indios; agora no
+hay sino dos ó tres pueblos dellos; vanse consumiendo
+como los demás destos Llanos y por las
+mismas razones.</p>
+
+<p>Todos los Llanos y la tierra que se habita desde
+las vertientes de la sierra y cordillera nevada, hasta
+lo último del reino de Chile, es grandemente
+combatida de temblores de tierra, y este valle lo
+es mucho; ya dos veces lo ha derribado un temblor
+de tierra, y la iglesia del convento de San Francisco,
+que era buena, dos veces ha dado con ella
+en el suelo, lo cual desanima mucho para que
+aquel pueblo no pase muy adelante.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXII" id="CAPITULO_LXII">CAPITULO LXII</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE DE GUAYURI</span></h2>
+
+<p class="p2">De aquí al vallecillo de Guayuri se ponen quince
+leguas de despoblado y sin agua; á las cinco leguas,
+á la salida del valle de Ica, solia haber un
+jagüey y una ventilla; cególo un temblor y despoblóse
+la venta. Guayuri es muy angosto, de poca<span class="pagenum"><a name="Page_158" id="Page_158">[Pg 158]</a></span>
+agua, pero buena; plantáronse en él solas dos viñas;
+no hay espacio para más; la una de 500 cepas
+y la otra de 1.500; cargan tanta uva y dellas se
+saca tanto vino, que si no se ve no se puede creer;
+de las 500 se cogen 1.500 botijas de vino, y de las
+otras, 4.000; fuera desto, danse muy bien nuestros
+árboles fructales, grandes membrillos, higos y melones
+y otras legumbres. El vino es el mejor de
+todo el reino.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXIII" id="CAPITULO_LXIII">CAPITULO LXIII</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE DE LA NASCA</span></h2>
+
+<p class="p2">Saliendo deste vallecillo, á nueve leguas adelante,
+entramos en el gran valle de la Nasca, muy
+ancho y largo; fué muy poblado de indios; agora
+le faltan, por las causas arriba dichas; es fértil,
+como los demás destos Llanos, de vino y demás cosas.
+El cacique dél fué siempre tenido en mucho de
+los indios y de los españoles.</p>
+
+<p>Por este valle y el de Chincha, así por la multitud
+de los indios como por la fertilidad, cuando
+alguno de los antiguos pretensores, por sus servicios,
+queria encarecerlos, decia: Chincha ó Nasca
+ó nada, lo cual ha quedado como en proverbio. Es
+falto de agua al invierno, que es el tiempo que en
+la Sierra no llueve, y acá el de las garúas; pero al
+verano, que es el tiempo de las aguas en la Sierra,
+es rio grande y aun peligroso. Hame sucedido llegar
+á este valle en tiempo que en la madre del
+rio no se hallaba una gota de agua, y un solo dia<span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[Pg 159]</a></span>
+que allí holgué, á otro pasé el rio por tres brazos;
+aprovéchanse los indios, para el tiempo de la seca,
+de pozas hechas á mano, á trechos, y en lugares altos,
+como estanques grandes de agua, de las cuales
+sacan acequias para comenzar á sembrar y sustentarse
+dellas hasta que viene el rio; dista de la mar
+más de catorce leguas, todas arenales y sin aguas.
+Con todo eso en carretas llevan el vino al puerto,
+que es seguro.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXIV" id="CAPITULO_LXIV">CAPITULO LXIV</a><br />
+<span class="medium">DE OTROS VALLES SIGUIENTES</span></h2>
+
+<p class="p2">Quince leguas se ponen desde este valle á Acari,
+de despoblado, grandes arenales y sin agua, si no
+es en una pequeña quebradilla, muy angosta, á las
+siete leguas, de muy poca agua, gruesa y cenagosa.
+Es Acari buen valle y de las calidades de
+los demás; habia en él muchos indios; hanse consumido,
+como los de los otros valles y por las mismas
+causas.</p>
+
+<p>Desde donde á Ariquipa (que dijimos ser casi
+sierra) hay catorce leguas de despoblado, sin agua
+y arenoso; luego se sigue el valle de Atico, estrecho
+y no tan abundante como los demás. Luego el
+de Ocaña, angosto, pero de buenas fructas y viñas
+y abundante de maíz. Los indios son pocos y se
+van disminuyendo.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[Pg 160]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXV" id="CAPITULO_LXV">CAPITULO LXV</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE [DE] CAMANÁ</span></h2>
+
+<p class="p2">Síguese á éste, ocho leguas adelante, el valle de
+Camaná, de las mismas calidades de los pasados,
+donde se fundó un pueblo de españoles; su trato
+es vino, pasa, higo, de lo bueno deste reino; es
+abundante de pescado; el puerto es playa; pasa
+por él un rio grande que pocas veces se deja vadear.
+El año de 604, víspera de Santa Catalina
+mártir, lo destruyó casi todo un temblor de tierra.
+Desde aquí á Arica y aun hasta Chile, ya fenecieron
+los valles grandes y fértiles y se siguen
+vallecillos angostos y no de las calidades de los
+pasados; por eso haremos dellos poca memoria.
+Desde aquí nos comenzamos á meter la tierra adentro,
+caminando para la ciudad de Arequipa, distante
+dél veintidós leguas y más, en las cuales hay
+dos valles, uno llamado Ciguas, de muy buena
+agua y mejor vino; ya casi sin indios, por se haber
+consumido, como habemos de los demás referido.
+Cinco leguas adelante entramos en el valle llamado
+Víctor; éste es más ancho y donde los más de los
+vecinos de Arequipa tienen sus heredades; cogen
+mucho vino y muy bueno, que se lleva al Cuzco,
+65 leguas, y á Potosí, más de 140, y se provee todo
+el Collao.</p>
+
+<p>Esta ciudad fué los años pasados de mucha contractacion,
+hasta que don Francisco de Toledo, vi<span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[Pg 161]</a></span>sorrey
+destos reinos, le quitó el puerto y lo pasó á
+Arica; digo mandó que todas las mercaderias que
+se desembarcaban en el puerto de Arequipa para
+Potosí se desembarcasen en el puerto de Arica, por
+lo cual la contractacion ha cesado, porque no llega
+allí navio, sino el que forzosamente va fletado para
+el puerto de aquella ciudad, con mercaderias para
+ella misma ó con algun balumen, hierro, jabon,
+aceite y otras cosas así llamadas, para el Cusco, de
+donde se lleva por tierra con carneros. Los navios
+surgen más de una legua en el mar, lejos de la
+Caleta, donde se embarcan y desembarcan, que
+dista de la ciudad diez y ocho leguas no de muy
+buen camino y faltísimo de agua, y es cosa de admiracion
+que con surgir tan en la mar, en aquel
+paraje nunca hay tormenta ni los navios han garrado,
+y aunque es así que en el tiempo del ivierno,
+que es en el de las garúas, anda la mar tan brava,
+que no se puede entrar ni salir de la Caleta, la
+mar donde el navio tiene echadas sus anclas no se
+alborota.</p>
+
+<p>Despues de entrado el batel en la Caleta, la mar
+es llanísima, y es tan angosta que se recogen los
+marineros los remos de una parte y otra por que
+no se hagan pedazos con las peñas, hasta que se
+abre un poco más, y así llegan á tierra ó salen á
+lo ancho; pero en cualquier tiempo es peligroso entrar
+ó salir della si los marineros no bogan con
+mucha fuerza. Tiénese este cuidado en comenzando
+á entrar en lo peligroso: que viendo venir la ola
+de tumbo, antes que quiebre se dan mucha priesa á
+bogar, porque la ola no quiebre en el batel, porque
+si en él quiebra, lo aniega y se pierde sin remedio.<span class="pagenum"><a name="Page_162" id="Page_162">[Pg 162]</a></span>
+Conocí en este puerto un hombre extranjero, residente
+en él, el cual tenia ya tanta experiencia y
+conocimiento cuándo se podía desembarcar y venir
+á tierra, que en surgiendo el navio levantaba una
+banderilla blanca, y si no, los marineros no venian
+hasta verla. Empero en cualquier tiempo, como
+sean aguas vivas, por tres dias antes y tres despues
+es muy peligroso desembarcar. Tiene este asiento
+poca agua; una fuentecilla hay en él, que para deshacer
+la piedra de los riñones es muy aprobada. Es
+combatido de muchos temblores de tierra, y lo que
+más admira, que la mar tambien tiembla.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXVI" id="CAPITULO_LXVI">CAPITULO LXVI</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD DE AREQUIPA</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo á la ciudad de Arequipa, es del mejor
+temple deste reino, por estar fundada á la falda
+de la sierra, de buen cielo, aunque un poco seco;
+dentro del pueblo se dan muchas uvas, y todas las
+frutas nuestras, en particular peras no mayores
+que cermeñas; son malsanas; en conserva son buenas:
+El agua del rio es malsana por ser crudia;
+deciende de la tierra, y pasa por lugares salitrosos.
+Fundóse al pie de un volcan llamado de Arequipa,
+á cuya causa, y por ser la tierra cavernosa, es combatida
+por frecuentes terremotos, y tantos, que
+acaesce tres ó cuatro veces temblar al dia, otras
+tantas á la noche, unas veces con más violencia que
+otras. Los años pasados, gobernando don Francisco<span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[Pg 163]</a></span>
+de Toledo, sucedió uno, y tal que arruinó toda la
+ciudad; á nuestro convento echó todo por el suelo,
+sin quedar celda donde se pudiese vivir, ni donde
+poder decir misa; las casas que no cayeron quedaron
+peores que si totalmente dieran consigo en el
+suelo. Hase tornado á edificar, aunque mal; es
+faltísimo de madera para edificios. Cuotidianamente
+la puesta del Sol es muy apacible por la diversidad
+de arreboles en los celajes á la parte del
+Poniente. Comiénzanse á plantar olivares, y son
+bonísimas las aceitunas; es abundante de pan, vino
+y carnes y demás mantenimientos, y todo de riego;
+llueve poco y no con mucha tempestad.</p>
+
+<p>Los indios deste asiento, que son en cantidad,
+usan del trébol en lugar de estiércol, con lo cual
+los maices crecen y multiplican mucho; siémbranlo
+de propósito, y maduro lo cogen y entierran en
+la tierra que han de sembrar; fertilízala mucho,
+en lo cual nosotros no habemos advertido, y la razon
+lo dice: porque el trébol es calidísimo; y antes,
+aunque sus chácaras estercolaban con otras cosas,
+no eran tan fértiles; críanse gran cantidad de pájaros
+dañosísimos al trigo ya granado; el enemigo
+es muchos muchachos con voces y hondas ojearlos,
+y no aprovecha tanto como quisiéramos. Porque
+no haya cosa sin alguacil, si no fuera tan combatida
+de temblores hobiera crecido mucho. Sustenta
+cinco conventos: Santo Domingo, San Francisco,
+San Augustin, la Merced; los Teatinos, que aunque
+llegaron tarde, tienen el mejor puesto. Los
+vecinos viejos eran ricos; sus hijos son pobres, porque
+no siguen la prudencia de sus padres, y los
+nietos de los conquistadores y vecinos serán pau<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[Pg 164]</a></span>pérrimos.
+El año de 604 otro temblor lo destruyó;
+el mismo que á Camaná.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXVII" id="CAPITULO_LXVII">CAPITULO LXVII</a><br />
+<span class="medium">DEL PUERTO ARICA</span></h2>
+
+<p class="p2">Desde esta ciudad al puerto, ó por mejor decir
+playa de Arica, hay más de cuarenta leguas, en
+el camino de las cuales hay algunos valles angostos,
+donde se dan las cosas que en los demás, pero
+no en tanta abundancia, por ser estrechos; viven
+en ellos algunos españoles que allí tienen sus haciendas,
+donde como mejor pueden pasan su trabajo.
+La Playa de Arica es muy grande y muy conocida
+por un morro (así lo llaman los marineros)
+blanco, que desde muchas leguas en la mar se parece.
+Es blanco por respeto de los muchos pájaros
+que en él vienen á dormir, cuyo estiércol le ha
+vuelto tal. Es valle muy angosto, y de poca agua,
+y no muy buena. En la misma playa, junto al cerro,
+cuando es baja mar, y baja poco, se muestran
+dos ó tres manantiales de agua dulce y buena, y en
+creciendo la mar los cubre; han sido para poco los
+corregidores en no haber hecho cavar y limpiar
+un poco más arriba á donde la marea no llega: hobieran
+descubierto aquellas fuentes y tuviera el
+pueblo buen agua. Desta playa hizo don Francisco
+de Toledo, siendo Virrey, puerto (como arriba dijimos)
+para las mercaderias y azogue que va á Potosí;
+la ocasion que tuvo para quitar la contrata<span class="pagenum"><a name="Page_165" id="Page_165">[Pg 165]</a></span>cion
+de Arequipa y pasarla á Arica fué acrecentar
+los derechos á Su Majestad de las ganancias de
+los mercaderes, diciendo que, aunque ya los hobiesen
+pagado en Lima, porque las mercaderias las
+sacaban de un puerto á otro, habian de pagar los
+de las ganancias; hacia este reino tres: el de Los
+Reyes por todo el distrito de las apellaciones para
+el Audiencia: el de las Charcas por el suyo, y
+el de Quito por el suyo; y porque si en Arequipa,
+que es distrito de la Audiencia de Los Reyes,
+se desembarcaran las mercaderias de las ganancias,
+por ser dentro de un mismo reino, no se
+debian derechos (creo son dos y medio por ciento),
+pasó la contratación á Arica y puso allí Casa Real
+y oficiales. Los mercaderes fuéronse á la Audiencia
+de Los Reyes por via de agravio, trujeron pleito
+con el Rey; condenáronle por dos sentencias, declarando
+la Audiencia no deber derechos, teniendo
+por todo un reino y sólo de Quito á todo el distrito
+de los Charcas; sacaron los mercaderes su ejecutoria,
+notificáronla á los oficiales reales (y en ella
+como presidente firmó el Virrey don Francisco de
+Toledo), los cuales escriben al Virrey la notificacion,
+y que allí viene su firma si han de cobrar ó
+no; respondióles que cobre de las ganancias los
+derechos señalados, y que si allí firmó fué como
+presidente, que lo demás mandaba como gobernador,
+y así se ha quedado hasta hoy se cobran los
+derechos como se impusieron. Por esta razon se ha
+poblado aquesta playa y es frecuentada de navios
+que llevan allí las mercaderias y los azogues de Su
+Majestad para Potosí.</p>
+
+<p>Reside allí el corregidor cuotidianamente y es<span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[Pg 166]</a></span>
+necesario, porque en este pueblo (helo visto tres
+veces) viven de todas las naciones que sabemos;
+aquí hay griegos, frisones<a name="FNanchor_25" id="FNanchor_25" href="#Footnote_25" class="fnanchor">[25]</a>, flamencos, y ojalá
+no hobiese entre ellos algunos ingleses y alemanes,
+luteranos encubiertos, y siendo como es escala donde
+los navios que vienen de Chile paran, y los luteranos,
+que desde el año de 78 acá han entrado,
+que han sido tres piratas ingleses, han venido á
+reconocer y han surgido en él, ¿cómo dejan vivir
+allí tanto extranjero? hay más de 150 hombres, y
+no creo son los cuarenta meros españoles; esto ya
+es tratar de gobierno; cesemos, porque acá se recibe
+mal.</p>
+
+<p>No se puede desembarcar en él sino es en una
+caletilla donde no pueden entrar ni salir dos bateles
+juntos, sino uno á uno, y es necesario saber la
+entrada por unos peñascos que á una y otra mano
+tiene, en los cuales asentándose los bateles fácilmente
+se trastornan. Los navios surgen más de tres
+cuartos de legua desta caletilla. Vemos en él una
+cosa admirable: que ningun navio puede llegar al
+surgidero, sino es de medio dia para abajo, hasta
+las cinco de la tarde, porque en todo tiempo la marea
+del aire comienza á las nueve de la mañana, y
+cuando son las cinco ya ha cesado. Puesta una
+atalaya sobre este morro, como ya la hay, descubre
+más de diez leguas de mar, por una parte y por
+otra, y antes que llegue cualquier vela al puerto,
+de más de seis leguas ya le ha descubierto, por lo
+cual de noche pueden dormir segurísimos que
+enemigo no entrará en él; hay en él cuatro ó cinco
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_167" id="Page_167">[Pg 167]</a></span>
+piezas gruesas de artillería muy buena, que alcanzan
+una legua y más, bastante para defender la
+entrada al enemigo. Tres leguas el valle arriba se
+dan muchas uvas y buen vino y frutas de las nuestras
+muy buenas. El trigo, maíz y harina se trae
+de fuera parte, y por esto sale caro. Al tiempo del
+verano es abundante de pescado, y bueno. Es muy
+enfermo; siempre hobo en él pocos indios; agora
+no creo hay seis.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXVIII" id="CAPITULO_LXVIII">CAPITULO LXVIII</a><br />
+<span class="medium">DE LOS DEMÁS VALLES HASTA COPIAPÓ</span></h2>
+
+<p class="p2">Desde aquí se va prolongando la costa derecha
+al Sur, con algunos valles angostos, en ella, y despoblados,
+de quince y más leguas; el camino, arenales,
+y pasadas creo sesenta leguas, luego se entra
+en el valle de Atarapacá; éste solia ser muy
+buen repartimiento y rico de minas de plata, de
+donde se camina por un despoblado de ochenta leguas
+hasta Atacama, por el cual sin guia no se puede
+caminar. Los indios de Atacama han estado hasta
+agora medio de paz y medio de guerra; son muy
+belicosos, y no sufren los malos tratamientos que
+algunos hombres hacen á los de acá del Perú; no
+dan más tributo de lo que quieren y cuando quieren.
+Al tiempo que esto escribo dicen se ha domado
+un poco más. Es fama ver en su tierra minas de
+oro riquísimas, y á su encomendero, que es vecino
+de Los Charcas, Juan Velazquez Altamirano, á<span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[Pg 168]</a></span>
+quien han tenido mucho amor, dos ó tres veces le
+han inviado á llamar para descubrirse; las más en
+llegando allá se arrepienten, y no se les puede apremiar;
+esto el mismo encomendero me lo dijo.</p>
+
+<p>Desde aquí se entra luego en el gran despoblado
+de 120 leguas que hay de aquí á Copiapó, que es
+el primer repartimiento del reino de Chile; el camino
+es de arena no muy muerta, y en partes tierra
+tiesa; en este trecho de tierra hay algunas caletillas
+con poca agua salobre, donde se han recogido
+y huido algunos indios pescadores, pobres y
+casi desnudos; los vestidos son de pieles de lobos
+marinos, y en muchas partes desta costa beben
+sangre destos lobos á falta de agua; no alcanzan un
+grano de maíz, no lo tienen; su comida sola es pescado
+y marisco. Llaman á estos indios Camanchacas,
+porque los rostros y cueros de sus cuerpos
+se les han vuelto como una costra colorada, durísimos;
+dícen les previene de la sangre que beben de
+los lobos marinos, y por esta color son conocidísimos.</p>
+
+<p>Volviendo al camino, unas veces es por la playa,
+otras á tres, cuatro y seis leguas y más la tierra
+adentro, á causa de los muchos peñascos que hay
+en la costa, á donde proveyó. Nuestro Señor, sus
+jornadas de seis y siete leguas y la que más de
+ocho, de vallecillos muy angostos, con agua no
+muy buena y leña delgada y alguna yerba; no es
+camino que sufre mucha compañia ni de hombres
+ni de caballos; camínanse estas 120 leguas de Atacama
+á Copiapó en veinte dias, dos más ó menos,
+si las nieves no lo impiden, porque en algunas partes
+se mete el camino hacia la cordillera, donde<span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[Pg 169]</a></span>
+por Junio, Julio y Agosto suele nevar; el matalotaje
+de los caminantes es biscocho, queso y tocino;
+los indios de guia, que son dos, se pagan primero
+que se pongan en camino, doce pesos á cada uno;
+llevan galgos y porque no se les despeen, con sus
+zapatillas, con las cuales cazan venados y guanacos,
+y son tan diestros en esto, que como lo columbren
+es cierto le han de cazar; desta carne, que
+es buena, se sustentan.</p>
+
+<p>Este camino pocas veces se anda, porque si no es
+algun desesperado ó fugitivo homiciano no se pone
+á tanto trabajo.</p>
+
+<p>Caminando por aquí se llega á un rio que en la
+lengua de los indios se llama Anchallullac, que
+quiere decir rio gran mentiroso, porque verémosle
+correr particularmente á la tarde y parte de la noche,
+y si luego no se toma el agua necesaria y da
+de beber á los caballos, dende á poco rato no hay
+gota de agua, y no es rio pequeño.</p>
+
+<p>La causa es que con el calor del sol se derriten
+las nieves de la cordillera Nevada, y corre el agua
+á la tarde y parte de la noche, y cuando resfria á
+la noche cesa la corriente; por lo cual los que piensan
+á la mañana hallar agua, hállense burlados y
+la madre del rio seca. Hay otro rio, que como viene
+corriendo el agua se va cuajando en sal. Por esta
+parte se mete mucho la mar hacia la cordillera, y
+en los tres meses dichos hace mucho frio y suelen
+caer nieves.</p>
+
+<p>Los indios pocos que habitan en las caletillas
+desta costa desde Arica á Copiapó, que es el primer
+pueblo del reino de Chile, salen á pescar en
+balsas de cueros de lobos marinos llenos de viento;<span class="pagenum"><a name="Page_170" id="Page_170">[Pg 170]</a></span>
+cósenlos tan fuertemente que no les puede entrar
+gota de agua; la costura está para arriba y el ombligo
+en medio de la balsilla, en el cual cosen una
+tripilla de dos palmos de largo, por donde la hinchan,
+y luego la revuelven ó tuercen y enroscan.
+Cuando sienten que la balsilla está floja, desenroscan
+la tripilla y tornan á hinchar su balsa, usando
+de canaletes por remos, y no sufre cada balsilla
+sino una persona; la que sufre dos es muy grande;
+entran la mar adentro, en ellas, seis leguas y más.</p>
+
+<p>En medio deste gran despoblado de Atacama á
+Copiapó hay un cerro muy conocido, llamado morro
+Moreno de los marineros, al cual llegando por
+tierra parece ser el que divide los términos del
+Pirú de los de Chile, y comenzar los de Chile, otra
+nueva region.</p>
+
+<p>Aquí casi fenecen los arenales y la tierra es ya
+dura, pero inhabitable por ser muy seca, sin aguas
+ni leña más de la que habemos dicho; desde este
+morro comienzan á ventar á su tiempo los Nortes,
+que es de mediado Abril hasta Noviembre, unas
+veces un poco más temprano, otras más tarde, y
+en este tiempo, no cada dia, sino á veces, porque
+el Sur es el que más reina, y desde Payta hasta
+este morro en la mar, á lo menos en la costa, muchas,
+y la mar adentro no alcanzan Nortes.</p>
+
+<p>En la sierra del Perú corren y muy recios; pero
+desde este morro ya vientan, y mientras más nos
+vamos llegando al polo Antártico, más vehementes.
+Como diremos tractando del reino de Chile,
+sucede una cosa, cuya causa no se alcanza, y la he
+visto dos veces que de Chile por mar he bajado á
+la ciudad de Los Reyes, y es: que en llegando al<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[Pg 171]</a></span>
+paraje del morro Moreno, el vino que de Chile se
+saca, aunque sea añejo, y lo hay muy bueno, da
+vuelta y se pone turbio y de tal sabor que no se
+puede beber, y desta manera persevera más de
+seis meses; despues vuelve á su natural.</p>
+
+<p>Esto, á los que no lo han experimentado les parecerá
+fábula; no lo es, sino que es mera verdad.
+Por lo cual, aunque los navios se hallen con alta
+mar, viendo vuelto el vino, conocen llegar al paraje
+de morro Moreno, y luego poco á poco van declinando
+á tierra, si han de hacer escala en Arica.</p>
+
+<p>Este viaje por mar del puerto del Callao á Chile,
+agora veinte años, solia ser muy tardio, porque no
+hacian cada dia más que dar un bordo á la mar,
+otro á la tierra y surgir en la costa, y así están
+toda la noche, á cuya causa tardaban un año y
+más en llegar á Chile; conocí en aquel reino un
+español, que embarcándose sus padres para aquel
+reino, se engendró y nació en la mar y tornó su
+madre á se hacer otra vez preñada, y no habian
+llegado al puerto de Coquimbo; agora se navega
+en veinticinco dias y á lo más largo treinta, porque
+en saliendo el navio del puerto del Callao se
+arrimarán el bordo á la mar quince dias y más, y
+luego vuelven sobre la tierra otros tantos, y se hallan
+en el puerto, algunas veces adelante del puerto
+en cuya demanda navegan. La primera vez que fuí
+á Chile, agora 27 años, no tardamos en llegar al
+puerto de Coquimbo más que veintidós dias en solo
+dos bordos, que fué el mejor y más breve que se ha
+hecho; y esto cuanto á la descripción
+<a name="FNanchor_26" id="FNanchor_26" href="#Footnote_26" class="fnanchor">[26]</a> de la
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_172" id="Page_172">[Pg 172]</a></span>
+costa del Pirú desde Puerto Viejo á Copiapó, en
+toda la cual costa hay muy pocos puertos, y esos
+no muy seguros, que es la fuerza destos reinos.
+Agora volvamos á las ciudades deste nuestro Perú
+por el camino de la Sierra, y luego trataremos de
+la calidad de los indios della y sus costumbres.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXIX" id="CAPITULO_LXIX">CAPITULO LXIX</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD DE QUITO</span></h2>
+
+<p class="p2">La ciudad de Quito es pueblo grande, cabeza de
+Obispado, y donde reside una Audiencia real; su
+comarca es fértil, así de trigo como de maíz y demás
+mantenimientos de la tierra y nuestros, abundantísima
+de todo género de ganados mayores ó
+menores; dista de la línea Equinocial un tercio de
+grado, y con distar tan poco es muy fria y destemplada,
+lluviosa, que casi todos los meses poco ó
+mucho llueve, y á su tiempo, que es desde diciembre
+á abril, es de muchas aguas, muchos truenos
+y rayos; oí decir á los conquistadores, que cuando
+venian conquistando la tierra desde Riobamba á
+Quito, que son veinticinco leguas, mataban los caballos
+y se metian dentro para guarecerse del frio,
+porque desde Guayaquil se subieron á la sierra,
+á donde hay páramos bastantemente frios y destemplados;
+agora parece se han moderado los
+tiempos.</p>
+
+<p>Fundaron la ciudad entre cuatro cerros; los de
+la parte del Septentrion son altos, los otros peque<span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[Pg 173]</a></span>ños;
+dentro del mismo pueblo se da maíz y legumbres,
+muchas y muy buenas, duraznos, membrillos
+y manzanas, que no so pensó tal se dieran en ella.</p>
+
+<p>Hase augmentado mucho esta ciudad; reside en
+ella la Audiencia real; tiene muchos indios en su
+comarca, y las tierras muy abundantes, los campos
+llenos de ganados mayores y menores, de donde
+hasta la ciudad de Los Reyes, que son más de trescientas
+leguas, traen ganado vacuno, y aun carneros.</p>
+
+<p>Lo que han multiplicado yeguas y caballos parece
+no creedero. Hay fundados en esta ciudad conventos
+de todas órdenes y un monasterio de monjas.</p>
+
+<p>Nuestros religiosos tienen provincial por sí, y los
+del glorioso San Francisco, divididos desta provincia
+del Perú; los padres de San Agustin y Teatinos,
+subjectos á los provinciales de Los Reyes.</p>
+
+<p>El convento del seráfico San Francisco fué el
+primero, y la ciudad se fundó el dia de San Francisco,
+por lo cual se llama San Francisco de Quito.</p>
+
+<p>Esta sagrada religion, como más antigua, comenzó
+á doctrinar los naturales con mucha religion
+y cristiandad, donde yo conocí á algunos religiosos
+tales, y entre ellos al padre fray Francisco
+de Morales, fray Jodoco y fray Pedro Pintor. El
+sitio del convento es muy grande, en una plaza de
+una cuadra delante dél, á donde encorporado con
+el convento tenian agora cuarenta y cuatro años
+un collegio, así lo llamaban, do enseñaban la doctrina
+á muchos indios de diferentes repartimientos,
+porque á la sazon no habia tantos sacerdotes que
+en ellos pudiesen residir como agora; demás de les
+enseñar la doctrina les enseñaban tambien á leer,<span class="pagenum"><a name="Page_174" id="Page_174">[Pg 174]</a></span>
+escribir, cantar y tañer flautas; en este tiempo las
+voces de los muchachos indios, mestizos, y aun españoles,
+eran bonísimas; particularmente eran tiples
+admirables.</p>
+
+<p>Conocí en este collegio un muchacho indio llamado
+Juan, y por ser bermejo de su nacimiento
+le llamaban Juan Bermejo, que podía ser tiple en
+la capilla del Sumo Pontífice; este muchacho salió
+tan diestro en el canto de órgano, flauta y tecla,
+que ya hombre lo sacaron para la iglesia mayor,
+donde sirve de maeso de capilla y organista; deste
+he oido decir (dése fe á los autores) que llegando á
+sus manos las obras de Guerrero, de canto de órgano,
+maeso de capilla de Sevilla, famoso en nuestros
+tiempos, le enmendó algunas consonancias, las
+cuales venidas á manos de Guerrero conoció su
+falta. Esto no lo decimos sino por cosa rara, y porque
+no ha habido otro indio semejante en estos
+reinos.</p>
+
+<p>Combaten á esta ciudad, y toda su comarca,
+grandes y violentos temblores de tierra, á causa
+de que la ciudad á la parte del Septentrion tiene
+uno ó dos volcanes, y el uno dellos que casi siempre
+humea; toda aquella provincia tiene muchos, tantos,
+que en lo restante del Perú no se ven sino cual
+ó cual allí á cada paso. Los años pasados, debe
+hacer 23 ó 24, salió tanta ceniza deste volcan cercano
+á la ciudad, que por algunos dias no se via
+al sol, y el pueblo, campos y pastos llenos de ceniza,
+por lo cual todos los ganados se venian á la
+ciudad á buscar comida bramando. Hiciéronse procesiones
+y de sangre; fué Nuestro Señor servido
+proveer de algunos aguaceros que limpiaron la ce<span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[Pg 175]</a></span>niza,
+y se descubrió la yerba para el ganado. En
+este tiempo la ciudad era combatida de frecuentes
+temblores y muy recios, de tal manera que pensaban
+ser las señales últimas del dia del Juicio;
+reventó este volcan, y declinó á la mar del Sur;
+arruinó algunos pueblos de indios y se los llevó el
+agua que salió dél, y porque por esta parte del Septentrion
+no dista muchas leguas el volcan, de la
+mar del Sur, hacia el paraje de Puerto Viejo, bahia
+de Caraques y de San Mateo, alcanzó parte
+desta ceniza, que el viento la llevaba, y en alta
+mar en el mismo paraje los navios que en aquella
+sazon navegaban viniendo de Panamá á estos reinos,
+veian la claridad de la lumbre del volcan.</p>
+
+<p>Oí decir á persona fidedigna que entonces se halló
+en Quito, que salieron muchas personas, y entre
+ellas ésta, á ver una laguna junto al volcan,
+que ardia como si fuera de tea.</p>
+
+<p>El edificio de la iglesia mayor es de adobe, la
+cubierta de madera muy bien labrada; labróla un
+religioso nuestro, fraile lego, de los buenos oficiales
+que habia en España. En medio de la plaza hay
+labrada una fuente muy buena y de muy buena
+agua, y en la plaza de San Francisco otra; las casas
+para sus huertas no tienen necesidad de acequias;
+el cielo les da abundantes pluvias, y á las
+veces no querrian tantas.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_176" id="Page_176">[Pg 176]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXX" id="CAPITULO_LXX">CAPITULO LXX</a><br />
+<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE LOS QUIJOS</span></h2>
+
+<p class="p2">A la parte del Sur desta ciudad demora la provincia
+llamada de los Quijos, ó por otro nombre
+de la Canela, por se hallar en ella y de allí se
+trae ya por estas partes tan buena y mejor que la
+que viene de la India, porque, como más fresca,
+pica y quema más. Hay en esta provincia tres ciudades
+de españoles; es tierra cálida y lluviosa, y
+en ella un rio muy grande; los indios no son tan
+bien agestados como los de por acá; es gente pobre;
+los años pasados, gobernando don Francisco de
+Toledo, al fin de su gobierno se quisieron alzar y
+lo hicieron; mataron algunos españoles, y creo dos
+religiosos nuestros; estaban concertados con los de
+Quito, y si no se descubriera el alzamiento en Quito,
+fuera el daño muy mucho mayor, y cómo en
+Quito se descubrió fué desta manera: para el servicio
+de las ciudades hay señalados indios que se
+reparten tantos en número como jornaleros, porque
+sin esto no se podrian sustentar las ciudades;
+señálaseles por cada dia un tanto por su trabajo,
+que se les paga infaliblemente; estos indios repártense
+por los repartimientos, rata por cantidad, y
+vienen á sus tiempos algunos curacas de los menos
+principales, á los cuales si algunos de los indios
+jornaleros faltan, ó se huyen (no los pueden
+tener atados), les echan los corregidores ó alcaldes<span class="pagenum"><a name="Page_177" id="Page_177">[Pg 177]</a></span>
+en la cárcel, y veces azotan y trasquilan (si es
+bien hecho ó mal esto, no me entremeto en ello);
+sucedió que á uno destos curacas le faltaron ó se le
+huyeron parte de los que habia de dar, la justicia
+envióle á llamar con un indio lengua; trújole; el
+pobre curaca veníase afligiendo, temiendo los azotes
+y cárcel; el indio lengua, que le llevaba preso
+y sabia del alzamiento, consolóle diciendo: No tengas
+pena, que para tal dia nos habemos de alzar
+y matar todos estos españoles y quedaremos libres,
+y los Quijos han de hacer lo mismo; sucedió (Nuestro
+Señor lo ordenó así) que iban en pos de los indios
+acaso dos españoles, á los cuales no vieron los
+indios; oyeron y entendieron lo que el indio lengua
+dijo; callaron su boca y fueron siguiendo los indios;
+llegados delante de la justicia, declararon lo
+que oyeron; la justicia prende al indio, pónele á
+cuestion de tormento, declaró la verdad, y los conjurados;
+hicieron<a name="FNanchor_27" id="FNanchor_27" href="#Footnote_27" class="fnanchor">[27]</a> justicia de algunos; á los
+Quijos no pudieron avisar por ser corto el tiempo.
+Los Quijos, no sabiendo lo que pasaba en Quito,
+y entendiendo que no faltarian, alzáronse al dia
+señalado, y hicieron el daño que habemos dicho.
+Pero castigáronlos, y el dia de hoy sirven pacíficos
+como antes.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_178" id="Page_178">[Pg 178]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXI" id="CAPITULO_LXXI">CAPITULO LXXI</a><br />
+<span class="medium">DE RIOBAMBA Y TUMIBAMBA</span></h2>
+
+<p class="p2">Saliendo de la ciudad de Quito, por el camino
+real del Inga, para venir por acá arriba, á 25 leguas
+desta ciudad llegamos al valle llamado Riopampa,
+antes del cual hay cinco pueblos de indios,
+buenos. Este valle no tiene una legua de largo,
+poco más; de ancho no alcanza á media legua; no
+era poblado de indios, pero muy fértil de pastos
+para ganados; aquí comenzaron dos ó tres españoles
+que conocí en él á hacer sus estancias de ganados;
+multiplicaban admirablemente, lo cual visto
+por otros, se metieron en él, y agora es un razonable
+pueblo de españoles, rico de todo género
+de ganados y de trigo; es falto de leña, y algun
+tanto destemplado, porque hace frio; en el mismo
+asiento del pueblo nacen unos caños de agua buena,
+que como sale debajo de tierra son templados.</p>
+
+<p>En este valle y pueblo (creo gobernando don
+Francisco de Toledo) andaba un hereje luterano,
+extranjero, en hábito de pobre y sustentábase de
+limosnas que como á pobre le hacian, y en este estado
+vivió tres ú cuatro años, que sin duda debia
+esperar algunos otros de su secta, y como se tardaron,
+un dia de fiesta, estando la iglesia llena de
+gente oyendo misa, el impio luterano arriba, junto
+á la peana del altar mayor donde el cura decia
+misa, así como el sacerdote consagró la hostia y la<span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[Pg 179]</a></span>
+levantó para que el pueblo, consagrada, la adorase,
+se levantó, y con un ánimo endemoniado la
+quitó con sus manos sacrílegas de las manos del
+sacerdote y la hizo pedazos; echando mano á un
+cuchillo carnicero que tenia escondido, creo hirió
+livianamente al sacerdote; el pueblo, viendo esta
+maldad sacrílega, admirado, los que se hallaron
+más cerca se levantaron, las espadas desnudas, y
+llegando al luterano le dieron de estocadas y mataron,
+sin advertir que fuera muy mejor cogerle
+vivo á manos y echalle en una cárcel á muy buen
+recaudo y dar aviso á los inquisidores que residen
+en la ciudad de Los Reyes, para que supieran dél
+qué fué la causa de su hecho endemoniado y si
+por ventura habia otros como él en el reino; empero
+en semejante caso ¿qué católico puede tener
+reportacion?</p>
+
+<p>Otras 25 leguas adelante entramos en el valle,
+muy espacioso y abundante, llamado Tumipampa,
+donde ningunos naturales dejó el Inga, porque
+cuando iba conquistando estos reinos, llegando
+aquí le hicieron mucha resistencia; pero, vencidos,
+á los que dejó con la vida, que fueron pocos, los
+trasportó por acá arriba. En el valle de Jauja, que
+dista deste mas de 300 leguas, puso algunos pocos,
+descendientes<a name="FNanchor_28" id="FNanchor_28" href="#Footnote_28" class="fnanchor">[28]</a> destos; llámanse Cañares, y este
+valle está casi en medio de la provincia. Corren
+por él dos ríos en tiempo de aguas, grandes, y no
+distando mucho el uno del otro; en el uno se crian
+peces, en el otro ninguno.</p>
+
+<p>Antes de llegar á este valle, una jornada ó dos,
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[Pg 180]</a></span>
+vivia, con un apacible asiento, el señor desta provincia
+de los Cañares, en su pueblo formado, el
+cual, cuando Guainacapac, que fué el más poderoso
+señor destos reinos y penúltimo dél, conquistaba
+la tierra, llegando aquí los Cañares le vencieron
+en batalla campal y prendieron, é preso lo pusieron
+en un pozo poco hondo; yo he visto el lugar;
+de donde, sacándole una mujer suya con una faja
+que las indias se ceñian, llamada chumbi, de noche,
+los Cañares, borrachos, le puso en libertad;
+volvió á rehacerse y vino con tan poderoso ejército
+sobre esta provincia, que, no se hallando los Cañares
+poderosos para resistirle, le inviaron 15.000
+niños con ramos en las manos, pidiendo paz; el
+cual á todos los mandó matar, y haciendo grandes
+crueldades y muertes á los Cañares despobló este
+valle Tumipampa, y al pueblo del gran señor de los
+Cañares, que era el principal, donde le tuvieron
+preso, le dejó con tan pocos indios, que, agora 43
+años, no eran ochocientos los vecinos, y al presente
+tienen muchos menos.</p>
+
+<p>Son estos Cañares hombres muy belicosos y muy
+gentiles hombres, bien proporcionados, y lo mismo
+las mujeres; los rostros aguileños y blancos; son
+muy temidos de todos los indios del Perú, y grandes
+enemigos de los Ingas; sucedió así: que cuando
+se alzó toda la tierra contra los españoles, á pocos
+años despues de conquistada, y muerto el señor
+della, Atabalipa, tuvieron los indios serranos y Ingas
+cercada la ciudad de Los Reyes, y en no poco
+estrecho, y en el valle de Jauja mataron más de
+treinta españoles, y en otras partes los que podian
+haber, y al Cuzco tambien cercaron: un vecino, de<span class="pagenum"><a name="Page_181" id="Page_181">[Pg 181]</a></span>
+Quito (conocílo), llamado el capitan Sandoval, encomendero,
+si no de toda esta provincia, de la
+mayor parte della, sabiendo el aprieto en que estaban
+los nuestros, juntó cuatro ó cinco mil indios
+Cañares y vino en favor de los españoles. Púsose
+en camino con ellos, y prosiguiéndolo, sabido
+por los indios cercadores que venian los Cañares
+contra ellos, alzaron el cerco, y los cercados, saliendo
+contra ellos, les hicieron volver á sus tierras,
+y desde entonces hasta hoy no se han atrevido
+á se rebelar, aunque lo han procurado.</p>
+
+<p>El dia de hoy, donde hay fuera de sus tierras
+Cañares, las justicias se sirven dellos así para prender
+indios fugitivos como españoles facinorosos;
+sácanlos de rastro, aunque se metan en el vientre
+(como dicen) de la ballena.</p>
+
+<p>En este valle Tumipampa comenzaron á hacer
+sus estancias algunos españoles de todo género de
+ganado, el cual ha crecido y multiplicádose tanto,
+que él solo es poderoso á dar carnes á todo el
+Perú, lo cual he visto; se fundó en él un pueblo de
+españoles, y bueno, rico destos ganados, donde muchos
+millares de novillos se sacan y vienen á Los
+Reyes para el sustento desta ciudad; pues la abundancia
+de ganado ovejuno, porcuno y caballuno
+parece no tener número, y los caballos é yeguas
+valen tan poco, que se compran á cuatro ó cinco
+pesos, escogidos, que son á 32 ó 40 reales; llámase
+la ciudad Cuenca; el temple es bueno, donde se
+dan las fructas nuestras, si no son uvas. Sustenta
+tres conventos, no de muchos frailes: Santo Domingo,
+San Francisco y San Augustín, habrá que
+se fundó treinta años.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[Pg 182]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXII" id="CAPITULO_LXXII">CAPITULO LXXII</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD LLAMADA LOJA</span></h2>
+
+<p class="p2">Prosiguiendo el camino adelante, del Inga, á 35
+ó 40 leguas entramos en el valle donde la ciudad
+de Loja se fundó, llamado en la lengua del Inga
+Cusipampa, que es tanto como decir: valle de placer,
+y así lo es realmente; es alegrísimo, de grata
+arboleda, por medio del cual corre un rio de saludable
+agua; casi en todo el año se siembra y cógese
+el trigo y maíz: uno en un mismo tiempo está
+en berza, otro se riega; en otras partes aran para
+sembrar; no es muy ancho el valle, pero bastante
+para sustentar la ciudad, que no es muy pequeña;
+tiene muchos indios de encomienda, la comarca
+fértil é más templada que la de Quito, y más lluviosa;
+en su distrito caen las minas de oro que
+llaman de Caruma; sustenta tres monasterios de
+las Ordenes mendicantes, aunque no de muchos religiosos;
+el nuestro es el más antiguo.</p>
+
+<p>Desta ciudad, declinando al Oriente la tierra
+adentro, se camina á la ciudad de Zamora, y gobernacion
+que llamamos de Salinas, donde hay tres
+ó cuatro pueblos de españoles, algunos dellos ricos
+de oro; particularmente lo fué, y agora no le falta
+á Zamora, en cuyas minas se hallaron dos granos,
+uno que pesaba 1.600 pesos, y otro la mitad, 800.</p>
+
+<p>Para ir á esta gobernacion se pasan uno ó dos
+páramos despoblados y muy frios; los cuales pa<span class="pagenum"><a name="Page_183" id="Page_183">[Pg 183]</a></span>sados,
+lo demás es tierra muy cálida, montuosa y
+de muchas aguas del cielo, llena de sabandijas
+ponzoñosas.</p>
+
+<p>A esta provincia no he visto, por eso trato brevemente
+della.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXIII" id="CAPITULO_LXXIII">CAPITULO LXXIII</a><br />
+<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE CAJAMARCA</span></h2>
+
+<p class="p2">Saliendo desta ciudad y valle por el camino real
+del Inga, de la Sierra, hasta llegar á la provincia
+de Cajamarca, no sé las leguas que hay, ni las
+particularidades del camino; no lo he visto; la ciudad
+de Loja si vi, porque viniendo de Quito para
+la ciudad de Los Reyes, desde la de Loja bajamos
+á Tumbez, por un camino, mejor diré sin camino,
+íbamoslo abriendo; haria dieciseis años no se caminaba
+por él, y desde entonces no se ha caminado,
+ni bajado á Tumbez otra vez, y porque á
+nuestro intento hace poco, no tractaré dél. Lo
+que he oido desta ciudad á Cajamarca, que quiere
+decir tierra ó provincia de espinas ó cardones
+espinosos, es que por la mayor parte el camino es
+áspero, de muchas piedras, cuestas y de algunos
+despoblados, hasta llegar á esta provincia, donde
+fué preso Atabalipa, señor de todos estos larguísimos
+reinos, desde Pasto, 40 leguas más abajo de
+Quito, hasta la ciudad de Santiago de Chile y <i>aún</i>
+18 leguas más adelante y todo el reino de Tucumán;
+en esta provincia se enseña (no lo he visto)<span class="pagenum"><a name="Page_184" id="Page_184">[Pg 184]</a></span>
+el lienzo ancho y largo de pared con quien dieron
+los indios del ejército de Atabalipa en el suelo,
+huyendo de un caballo y caballero, empujándose
+los unos á los otros.</p>
+
+<p>Es bien poblada esta provincia de indios y abundante
+de todo mantenimiento, porque aunque es
+por la mayor parte fria, tiene algunos valles templados
+donde se coge mucho maíz y trigo, y en los
+altos, abundante de papas, que son como turmas
+de tierra, empero, de mejor nutrimiento. Los padres
+de San Francisco la han doctrinado desde el
+principio y la doctrinan con mucho ejemplo de
+cristiandad y religion.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXIV" id="CAPITULO_LXXIV">CAPITULO LXXIV</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD DE CHACHAPOYAS</span></h2>
+
+<p class="p2">A las espaldas de Cajamarca, la tierra adentro,
+caminando hácia el Oriente, se fundó la ciudad llamada
+comunmente Chachapoyas, á los principios
+rica de oro y poblada de gente más bien dispuesta
+que la del Perú, más gallarda y de mejor dispusicion,
+pero grandes ladrones. Es region más cálida
+que fria, los valles son cálidos, lluviosos y con
+abundancia de víboras y otros animales sucios y
+ponzoñosos; oí decir á un portugués que habia residido
+en el Brasil y sabia un poco de la lengua de
+aquella tierra, que viviendo en un valle destos salieron
+allí unos indios, y conociéndoles por el traje,
+y pareciéndole eran del Brasil, les habló en la<span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[Pg 185]</a></span>
+lengua de aquella tierra, y le respondiendo en ella,
+preguntándoles de dónde eran y venian, le dijeron
+ser del Brasil y que acaso se habian entrado la tierra
+adentro huyendo de sus enemigos, y habian
+aportado allí no siguiendo camino, sino do la ventura
+les guiaba, que yo seguro anduvieron más de
+900 leguas y pasaron rios muy caudalosos, á los
+cuales no temen por ser grandes nadadores. En la
+provincia de Bracamoros, que está más hacia el
+Norte, se fundó otra ciudad llamada Jaen; no tiene
+mucho nombre, porque no es más que abundante
+de comida: es el paraíso de Mahoma; tiene las calidades
+la tierra que la de los Chachapoyas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXV" id="CAPITULO_LXXV">CAPITULO LXXV</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD [DE] GUÁNUCO</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo, pues, á nuestro camino por la sierra
+adelante desde Cajamarca, dejándolo á mano derecha
+llegamos á la ciudad de Guánuco, nombrada
+de los Caballeros porque se pobló de hombres muy
+nobles.</p>
+
+<p>Esta ciudad tiene buena comarca, y muchos indios
+de repartimiento; no la he visto, pero sé lo
+que voy diciendo por relacion y tracto de los que
+en ella han vivido; es fértil y abundante. En el
+mismo pueblo se da todo el año higos, naranjas,
+limas, unos están recién nacidos, otros un poco
+más gruesos, otros maduros; danse muy bien membrillos
+y manzanas con las frutas de la tierra. Es<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[Pg 186]</a></span>
+el temple ni caluroso ni frio, y más declina al calor.
+Es abundante de muchas carnes, á causa de
+tener en su distrito muy buenos pastos. Los edificios
+buenos; de medio dia para abajo, en el verano,
+son tan recios los vientos, que no se puede andar
+por las calles.</p>
+
+<p>Sustenta monasterios de todas Ordenes bastantemente,
+no de muchos frayles. El que más tiene
+hasta doce. De aquí salieron el capitan Serna y
+Juan Tello, los cuales teniendo rendido á Francisco
+Hernandez Giron, que fué tirano, llegó el capitan
+Juan de la Serna, echóle mano y prendióle y llevóse
+la honra de la prision; con lo cual se acabó
+aquella rebelion, y desde entonces acá, que han pasado
+más de 42 años, no ha sucedido otra ni se espera
+sucederá, si Nuestro Señor por nuestros pecados
+no nos quiere castigar, porque las cosas ya están
+tan bien asentadas, y tanta justicia en el reino,
+que los españoles no quieren sino ganar de comer.
+Saliendo desta ciudad y volviendo al camino real,
+á 30 leguas andadas entramos en el valle de Jauja,
+donde al presente escribimos este breve compendio,
+uno de los mejores y más poblados deste Reino;
+es abundantísimo de trigo, maíz y otros mantenimientos
+de la tierra, y carnes. Pasa por medio
+dél un rio grande y caudaloso al tiempo de las
+aguas, pero el más desaprovechado del mundo,
+porque no se puede sacar dél una sola acequia para
+regar los sembrados; lleva pescado y bueno; susténtanse
+en él trece pueblos de indios, los siete por
+la una banda y los seis por la otra, poblados con
+sus cuadras, las iglesias de adobes y tejas, adornadas
+de razonables ornamentos. Vanse diminu<span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[Pg 187]</a></span>yendo
+estos indios, á lo menos los varones, por estar
+tan cerca de Guancavilca; la causa diré en el
+capítulo siguiente. Cásanse en algunos pueblos pocas
+indias solteras, en particular en el que agora
+resido doctrinándolos, llamado Chongos, porque
+dicen que si, casados, los maridos las han de tractar
+mal, como lo hacen estando borrachos, que
+más quieren su libertad y buen tractamiento, y es
+así, que como para los indios varones no hay castigo
+por las borracheras, ni por estos malos tractamientos,
+que á veces llegan á matar las mujeres,
+como soy testigo, no hay de qué maravillarnos.
+Tiene de largo este valle nueve leguas tiradas, y
+por lo más ancho dos; es falto de leña, que si la
+tuviera ya se hobiera poblado en él un pueblo
+de españoles; es templado, aunque no sufre naranjos
+ni limones; danse algunos membrillos y duraznos,
+y de las legumbres nuestras algunas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXVI" id="CAPITULO_LXXVI">CAPITULO LXXVI</a><br />
+<span class="medium">DE LA VILLA DE OROPESA, LLAMADA POR OTRO
+NOMBRE GUANCAVILCA</span></h2>
+
+<p class="p2">Cuatro jornadas deste valle, no muy grandes,
+se descubrieron, creo en tiempo que gobernaba el
+Marqués de Cañete, de buena memoria, ó al fin de
+su gobierno y principio del Conde de Nieva, las
+minas que llaman del azogue, en un valle llamado
+Guancavilca, asaz fria, porque está en medio de la
+cordillera de las Sierras Nevadas que atraviesan<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[Pg 188]</a></span>
+todo este reino de Perú y Chile, hasta el estrecho
+de Magallanes, á donde se pobló un pueblo de españoles
+gobernando don Francisco de Toledo, por
+cuyo respecto se nombró Oropesa, con título de
+villa. Descubrieron estas minas unos indios de la
+encomienda de Amador de Cabrera, vecino de Guamanga,
+en cuyo distrito<a name="FNanchor_29" id="FNanchor_29" href="#Footnote_29" class="fnanchor">[29]</a> se hallaron, de donde
+sacó y se vió prosperísimo en riqueza; no murió con
+tanta, y su mujer y hijos agora padecen necesidad.
+Al principio repartióse el cerro en minas á
+hombres particulares, como si fueran minas de
+plata; ellos las labraban pagando su quinto al
+Rey; despues acá, Su Majestad, y justísimamente,
+las quitó y aplicó para sí; sólo dejó con propiedad
+de su mina al descubridor, Amador de Cabrera, y
+á sus herederos.</p>
+
+<p>Arrienda estas minas Su Majestad á cierto número
+de españoles, con condicion que todo el azogue
+que sacaren lo metan en el almacen, y Su Majestad
+les paga el quintal á quarenta pesos ensayados;
+Su Majestad les reparte indios de los comarcanos,
+pagándoles su trabajo los arrendadores
+conforme á lo que el Virrey señala. Este cerro de
+azogue ha sido la vida deste Perú, porque si no se
+hobiera descubierto, fuera el más pobre y más costoso
+del mundo. Con los azogues ha revivido, porque
+toda la plata que en Potosí y en Porco se saca,
+como tractando dellos diremos, es por azogue y
+con azogue. Los que comenzaron á labrar el azogue
+fueran poderosísimos de plata si tuvieran juicio
+para guardar y gastar; faltóles, y el dia de hoy
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[Pg 189]</a></span>
+están alcanzadísimos, porque como el azogue se va
+en humo, así sus riquezas se han resuelto en él.
+Que haya uno solo que se entienda está rico, aunque
+lo disimula, no es contra lo que decimos, porque
+una golondrina no hace verano. Solíase labrar
+el cerro, como dicen, á tajo abierto, y labrándolo
+así no era dañoso á la salud de los que entraban
+á labrar y quebrar el metal; de pocos años á esta
+parte, no creo son ocho, labran por socavon, lo
+cual es la total destruicion de los miserables indios;
+que á labrar en tierra, al socavon no le hicieron
+respiraderos para que por ellos el humo ó
+polvillo del metal exhalase; todo aquel humo entrase
+por la boca, ojos, narices y orejas de los indios,
+el polvo del azogue es azogue y el humo del
+azogue es azogue; salen los pobres azogados, no
+los curan; luego viénense á sus tierras así enfermos;
+ninguno escapa que venga enfermo de Guancavilca;
+viven seis y ocho meses y un año y año y
+medio, con gran apretamiento de pecho, y así enferman
+y acaban la vida.</p>
+
+<p>Esta es la causa de la diminucion destos naturales
+y de los que se habian de multiplicar dellos;
+yo confieso verdad, que en dos años que vivo en
+este pueblo <i>de</i> Chongos, los más que <i>llevo</i> enterrados
+son deste azogue. Avisamos dello, no creo se
+nos da crédito, y lo que es deste valle es de los demás
+que de más cerca y lejos van á trabajar á las
+minas, y desto son testigos tambien los repartimientos
+de Guamanga, y en particular el del primer
+descubridor, era uno de los buenos del reino,
+del Cuzco para abajo; agora está menoscabadísimo.
+Que si al socavon hobieran hecho sus respiraderos,<span class="pagenum"><a name="Page_190" id="Page_190">[Pg 190]</a></span>
+ó se labraran las minas como antes, no padecian
+este detrimento la vida de los naturales, lo cual
+viendo los miserables huyen por no ir á Guancavilca,
+como es justo se huya de la muerte.</p>
+
+<p>No se puede dejar de creer, sino que si Su Majestad
+deste menoscabo de sus vasallos fuese informado,
+que mandaria, ó cesar la labor, ó que se
+labrase como antes, porque el rey sin vasallos es
+como cabeza sin miembros, sin pies, sin manos, sin
+ojos, etc., y quien tanto cela el bien destos pobres,
+con tanto amor y cristiandad, no es posible no lo
+mandase remediar, y aun castigaria á quien no lo
+pusiese luego en ejecucion.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXVII" id="CAPITULO_LXXVII">CAPITULO LXXVII</a><br />
+<span class="medium">DEL ASIENTO DE MINAS CHOCLOCOC[H]A, POR OTRO
+NOMBRE CASTROVIRREINA</span></h2>
+
+<p class="p2">Quince leguas, declinando á los Llanos, deste
+cerro Guancavilca dista un cerro de minas llamado
+Choclococha, al pie del cual, porque se descubrió
+y pobló gobernando el marqués de Cañete, don
+García de Mendoza, por ser casado con la ilustrísima
+Sra. Doña Teresa de Castro, que á estos reinos
+trujo consigo, le pusieron por nombre Castrovirreina,
+asiento frigidísimo más que Potosí; no
+es tan rico con mucho.</p>
+
+<p>Este cerro tambien ha consumido parte de los
+indios que se repartieron para la labor de las minas;
+porque aunque la labor de las minas de pla<span class="pagenum"><a name="Page_191" id="Page_191">[Pg 191]</a></span>ta
+no consuma la vida como la del azogue, porque
+los indios repartidos vienen por tierras frigidísimas,
+y aquel asiento lo es, y primero que hicieron
+casas donde guarecerse de las nieves y aguas
+del cielo, el temple desabridísimo y malo los hacia
+enfermar y morir como han muerto muchos;
+ya esto ha cesado con el reparo de las casas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXVIII" id="CAPITULO_LXXVIII">CAPITULO LXXVIII</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD [DE] GUAMANGA</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo al camino real (es necesario hacer estas
+digresiones por no volver á ellas) desde Jauja
+á la ciudad de Guamanga ponen 36 leguas, no de
+muy buen camino, en el cual no hay pueblo ninguno
+de indios, sino cinco tambos con servicio de
+naturales para los pasajeros, donde se halla recado
+de pan, vino, maíz y carnero, y caballos de alquiler
+de jornada en jornada, como ya casi en todos
+los tambos, que son ventas, desde Quito á Potosí,
+y aun más adelante. Cinco leguas antes de llegar
+á esta ciudad entramos en el valle llamado Assangaro,
+donde casi todo el año hay uvas para vender,
+respecto de tener allí cerca una viña de un vecino
+de Guamanga, de donde se proveen, y á una
+legua, poco más, hay un ingenio de azúcar deste
+mismo vecino, y muy bueno. Dos leguas más adelante
+de Assangaro es el valle llamado Viñaca, en
+el cual hay algunas viñas muy buenas que dan
+buen vino, y parece adivinaron los indios llamán<span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[Pg 192]</a></span>dolo
+así Viñaca, por lo que en él se ha plantado
+de viñas; es caliente mucho, aunque á su tiempo
+hiela, no mucho, y el rio arriba á mano izquierda,
+por una parte y otra del rio, se han plantado y
+plantan viñas.</p>
+
+<p>La ciudad de Guamanga es de buenos edificios
+y son los mejores del reino; particularmente las
+portadas de las casas son muy buenas, de piedra,
+que la tienen junto al pueblo y la sacan cuan
+grande quieren, y la cal no está lejos; los monasterios,
+que son tres, Santo Domingo, San Francisco,
+La Merced; las tienen buenas, donde en cada
+convento se sustentan de ocho á diez religiosos; es
+falta de agua, porque es falta de rio; empero tiene
+una muy buena fuente en medio de la plaza y de
+muy buena agua.</p>
+
+<p>Cuando los conquistadores vivian era pueblo
+muy rico; agora no lo es tanto por haber quedado
+en poder de nacidos en ella. La comarca es muy
+buena y abundante de mucho ganado de toda
+suerte, y no menos de pan y demás mantenimientos,
+así nuestros como de los que habia en la tierra.
+El temple es el mejor de los que yo he visto
+de Quito á Chile; llueve poco; tiene su alguacil,
+que son pedriscos á la entrada de las aguas, y aun
+algunos rayos.</p>
+
+<p>Habia en este pueblo la mejor casta de caballos
+del reino; ya se ha perdido por la negligencia de
+los que con ellos quedaron. No sé yo si en lo descubierto
+se hallará mejor temple ni más sano para
+fundar una Universidad, porque ni el calor ni el
+frio impide en todo el año que no se pueda estudiar
+á todas horas. Yo tuve casi concertado con un hijo<span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[Pg 193]</a></span>
+de un vecino, hombre principal, fundase con su
+hacienda en nuestra casa un colegio con que ennobleciese
+su ciudad; sacóme la obediencia para
+este asiento y quedóse. Fuera obra heróica y de
+gran provecho para todo el reino, la ciudad se augmentara
+y de todo el reino acudieran á oir Teología,
+porque los nacidos en la sierra corren mucho
+riesgo de su salud en Los Reyes. Por maravilla alcanza
+aquí temblor de tierra, y cuando llega viene
+tan cansado, que casi no se siente; la comarca es
+rica de todo género de minerales, por una parte y
+por otra.</p>
+
+<p>Edificó aquí un vecino desta ciudad, llamado
+Sancho de Ure, gran cristiano y no menos su mujer
+y casa, cuyo nombre corresponde con los hechos,
+porque Sancho es ó quiere decir Santo; edificó,
+digo, un convento de monjas de Santa Clara
+á su costa, con una iglesia, la capilla mayor de
+bóveda, el cuerpo de la iglesia bueno, y es el mejor
+del pueblo; déjoles renta bastante, la cual con
+las que han entrado se ha augmentado y crecido.
+Puso en él cuatro hijas, que todas profesaron; las
+tres viven hoy, religiosas muy principales y de
+mucha cristiandad y gobierno. El fundador no tenia
+mucha renta de indios, aunque tenia haciendas;
+oí decir en aquella ciudad que mientras edificaba
+el convento le proveyó Nuestro Señor en una
+mina que labraba bastante plata para el edificio,
+el cual acabado cesó la veta, y aun las demás del
+cerro, porque el dia de hoy nadie labra en él.</p>
+
+<p>Fué dichoso este fundador en hijos, porque tuvo
+muchos, once: los seis varones, las cinco mujeres;
+de los varones los cuatro son religiosos de la Or<span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[Pg 194]</a></span>den
+del Seráfico San Francisco; los tres muy buenos
+predicadores, así para españoles como para indios,
+que todos cuatro viven hoy con gran ejemplo
+de cristiandad y virtud, á quien la Orden les ha
+encomendado oficios honrosos y han dado muy
+buena cuenta dellos.</p>
+
+<p>Al fundador deste convento le dió Nuestro Señor
+una muerte cual fué su vida, porque demás de la
+obra famosa deste monasterio, era hombre de mucha
+oracion y diciplina, y en esto su mujer le era
+bonísima compañera, la cual, aunque le vió espirar,
+no hizo los extremos ni tragedias que otras
+suelen hacer, sino con el semblante alegre ella propia
+le amortajó, puso en el ataud, y en su casa
+aquel dia no se vieron lágrimas ni voces, sino un
+silencio, una tristeza subjecta á la razon y muchas
+gracias á Nuestro Señor y conformidad con su voluntad,
+y si lágrimas hobo, fueron piadosas y cristianas;
+murió esta señora como vivió, con gran satisfacion
+de su vida.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXIX" id="CAPITULO_LXXIX">CAPITULO LXXIX</a><br />
+<span class="medium">DEL RIO Y CAMINOS DE GUAMANGA AL CUZCO</span></h2>
+
+<p class="p2">De la ciudad de Guamanga dista la del Cuzco
+sesenta leguas, si no son 70, divididas en doce jornadas;
+el camino es malo y destemplado, porque
+en algunas jornadas hay dos temples diferentes;
+salimos de uno templado y llegamos á dormir á
+donde hace un frio incomportable, como saliendo<span class="pagenum"><a name="Page_195" id="Page_195">[Pg 195]</a></span>
+de Guamanga y parando en los Tambillos de Illaguaci;
+otras veces salíamos de lugares frios y á
+tres leguas bajábamos á hornos encendidos, valles
+calidísimos, y luego subíamos á temple frio, cual
+es la jornada de Villcas á Uramarca, y desta suerte
+es casi todo el camino. En esta distancia encontramos
+con tres rios muy grandes en valles calidísimos:
+el primero es el de Villcas, á 16 leguas
+de Guamanga; en tiempo de aguas, poderoso, pásase
+por puente de creznejas; en tiempo de seca se
+vadea, y esto como deja el vado, unas veces lo deja
+pedregoso, otras no con tantas piedras, y cada año
+muda el vado, no se puede hacer en él puente
+de cal y canto por no haber cómodo para ello. El
+agua es gruesa y cálida como las demás de Guamanga
+al Cuzco, que lo quel (<i>sic</i>) arroyo es de
+buena agua.</p>
+
+<p>Pasado este rio, dos jornadas adelante, entramos
+en el valle de Andaguailas, templado, donde se da
+maíz y trigo; es bien poblado de indios, abundante
+de ganados nuestros y de la tierra. Tambien aquí
+se van apocando los indios, por dos vias, la una por
+Guancavilca y la otra porque de aquí sacan indios
+para labrar en los Andes del Cuzco las chácaras de
+coca, y dales allí una enfermedad en las narices
+que se les ponen como una trompa muy gruesa y
+colorada, de que algunos mueren, fuera de las enfermedades
+que allá les dan mortales, como diremos
+en su lugar. Más adelante se sigue el valle
+nombrado Amancay por unas flores olorosas blancas
+que en él nacen en abundancia, así llamadas.
+Este rio nunca se vadea; tiene puente de cal y
+canto, mandada hacer por el buen marqués de Cañete,
+de felice recordacion el primero.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[Pg 196]</a></span></p>
+
+<p>Aquí hay, por ser templado, uno ó dos trapiches
+donde se hacen buenas cosas de azúcar. Más
+adelante llegamos al rio de Aporimac; éste tambien
+no se vadea; pásase por una puente de creznejas
+asaz larga y angosta, donde hay cantidad de
+mosquitos zancudos cantores, amicísimos de beber
+sangre humana, y no menos cantidad de los rodadores,
+tan sedientos como esotros; hay agua gruesa
+y muy cálida; todos estos tres rios se juntan con
+el de Jauja y otro que pasa cuatro leguas del
+Cuzco, por el valle de Yucay, no menor que cualquiera
+destos, y hacen aquel grande y famoso rio
+del Marañon, que desemboca en la mar del Norte
+con 80 leguas de boca. Es el mayor rio del orbe.</p>
+
+<p>Prosiguiendo nuestro camino adelante, cuatro
+leguas antes de la ciudad del Cuzco entramos en
+el valle de Xaquixaguana, donde fué desbaratado
+el tirano Gonzalo Pizarro y sus valedores, sin rompimiento
+de batalla, por el gobernador licenciado
+Pedro de la Gasca y demás servidores de Su Majestad.
+Valle ancho y largo, donde hay dos ó tres pueblos
+de indios, apartados un poco del camino real;
+es más frio que templado, aunque se da maíz en él
+y trigo; empero, si acierta á helar un poco temprano,
+arrebátase el hielo al maíz; el trigo sufre
+más, y por eso no le hace tanto daño.</p>
+
+<p>Es abundante de ganado del nuestro, de todo género.
+Las aguas son malas, gruesas y salobres.</p>
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[Pg 197]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXX" id="CAPITULO_LXXX">CAPITULO LXXX</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD LLAMADA EL CUZCO</span></h2>
+
+<p class="p2">De aquí á la ciudad de El Cuzco ponen cuatro
+leguas buenas.</p>
+
+<p>Era el asiento principal de los reyes destos larguísimos
+reinos, á quien llamaban Ingas. El sitio
+es malo y las aguas malas; fundaron aquí su ciudad
+los españoles en el mismo lugar donde la tenian
+fundada los indios, que es al principio del valle,
+el cual, en esta parte, es angosto, aunque más
+abajo, como va corriendo casi al Oriente, se ensancha
+un poco más. Siémbrase en él trigo é maíz
+de riego y dase bien si los hielos no acuden temprano.
+Parte desta ciudad está fundada en una
+ladera, y aun la mayor parte; no la dividieron los
+fundadores por cuadras, como las demás deste reino,
+ni tiene calle derecha ni proporcionada, porque
+no quisieron los españoles romper los edificios
+de piedra que en ella hallaron, no siendo muy
+aventajados; hállanse en ellas muchas calles muy
+angostas, que apenas pueden ir dos hombres de á
+caballo á las parejas, á cuya causa en ivierno es
+muy sucia y lodosa. Pasa por medio della un
+arroyo de poca agua al verano y aun al ivierno,
+si no es por alguna gran avenida que luego cesa,
+por tener su nacimiento muy cercano; este rio es
+muy sucio y de mal olor; hanle hecho sus alcantarillas
+para pasar de unas calles á otras. El Inga<span class="pagenum"><a name="Page_198" id="Page_198">[Pg 198]</a></span>
+le tenia tan bien acanalado y recogido con una muralla
+de piedra, por una parte y por otra, y por
+donde corria el agua, enlosado, que ni se divertia
+á otra parte, ni paraba cosa en él. Agora con el
+buen gobierno de los nuestros se derrama por muchas
+partes y anega no poca parte del valle, y la
+huerta de nuestra casa corre riesgo, porque rompiendo
+el rio el reparo y no reparándolo, se le ha
+llegado mucho. Gobernando los Ingas, en cayéndose
+una piedra, se ponia luego otra ó la misma
+en su lugar, porque el daño no pasase adelante.</p>
+
+<p>Las casas de los españoles, por la mayor parte
+son sombrias y tristes, si no es la del capitan Diego
+de Silva, que la labró alegre. Es pueblo muy rico,
+por la gran cantidad que tiene de indios de encomienda.</p>
+
+<p>Los vecinos antiguos todos lo fueron; sus hijos,
+agora, tienen abundancia de deudas y no les alcanza
+la sal al agua; gastan sin órden y sin discrecion.
+Sustenta cinco monasterios religiosos y uno
+de monjas de Sancta Clara.</p>
+
+<p>Nuestra casa es la que antiguamente se llamaba
+gobernando los Ingas, la Casa ó Templo del Sol,
+á quien adoraban por principal de todos sus dioses
+falsos. Conforme á lo que los indios edificaban,
+es bueno el edificio; la piedra es parda y labrada,
+y tan juntas unas con otras, que parece no tener
+mescla alguna, y tiénela, y es de plata delgadísima,
+la cual no sale fuera de las junturas de las
+piedras.</p>
+
+<p>La piedra es durísima y el edificio fijísimo, que
+para romperlo se pasa mucho trabajo. Permanece
+en nuestro convento una pila grande desta pie<span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[Pg 199]</a></span>dra,
+ochavada por de fuera, que de hueco debe
+tener, por cualquiera parte que la midan, más de
+vara y media, y de fondo más de vara y cuarta.
+A esta pila hinchian con cantidad de chicha, escogida
+de la que el Inga bebia, para que bebiese
+el Sol, y lo que en ella se embebia creia esta gente
+bárbara que el Sol lo bebia; cubria la boca desta
+pila una lámina de oro, en la cual estaba el Sol
+esculpido. Cuando los españoles entraron en esta
+ciudad le cupo en suerte á uno de los conquistadores,
+que yo conocí, llamado Mansio Sierra, de nacion
+vizcaíno y creo provinciano, gran jugador;
+jugó la lámina y perdióla: verificóse en él que jugó
+el Sol.</p>
+
+<p>Sustenta nuestro convento 25 religiosos, y dende
+arriba; vase poco á poco edificando como los demás;
+está casi fuera de la ciudad; los demás, dentro.
+La huerta de nuestra casa era la Huerta del
+Sol, y la tierra della dicen fué traída en hombros
+de indios del valle de Chincha, por muy buena;
+venian á su tiempo todo los indios á labrarla, vestidos
+de riquísimos vestidos, y aún permaneció por
+algunos años, é yo vi una vez que se juntaron los
+más de los ingas y por sus cuarteles la labraron y
+desmontaron con gran alegria, y ésta fué la última
+vez, porque se tenia por inconveniente y con mucha
+justicia se les vedó.</p>
+
+<p>Lo que en esta huerta se sembraba eran unas
+cañas de maíz, todas de plata, las mazorcas de oro;
+éstas no han parecido, ni se sabe donde están; será
+la huerta poco menos de media cuadra; tiene un
+pilar donde caen dos caños de agua, el uno un
+poco salobre, el otro algo mejor. No se sabia de<span class="pagenum"><a name="Page_200" id="Page_200">[Pg 200]</a></span>
+dónde ó por dónde venia el uno, hasta que el rio,
+con una avenida grande se llevó dos ó tres losas,
+á lo menos las sacó de su lugar, por debajo de las
+cuales venia encañada el agua á la Huerta del Sol.</p>
+
+<p>Es fama haber en nuestra casa gran mina de
+oro enterrado, pero no se sabe dónde; unos dicen,
+y aun se tiene por lo más cierto, que en la capilla
+mayor; otros, que en la huerta; han cavado en
+muchos lugares, pero hasta hoy no se ha hallado
+cosa alguna. Don Carlos Inga salia á este partido:
+que le dejasen cavar debajo del altar mayor, y de
+lo que sacase daria tanta parte, y si no hallase cosa
+alguna, tornaria á reedificar lo derribado, á su
+costa, de la misma manera que antes estaba. No se
+le admitió el partido, y así quedó.</p>
+
+<p>El monasterio más rico es el de Nuestra Señora
+de las Mercedes, y el que tiene mejor sitio, por
+ser en medio del pueblo y en una de tres plazas,
+aunque los padres Teatinos se pusieron en la plaza
+que está delante de la iglesia Mayor y bien junto
+á la Merced.</p>
+
+<p>El de San Francisco tiene plaza y bien grande;
+sustenta más de treinta religiosos; ya <i>está</i> acabado.
+El de San Augustin se va edificando. Sustenta
+veinte religiosos.</p>
+
+<p>El temple es frio y desabrido, y luego que los
+españoles poblaron, no se criaba ningun niño mero
+español; ya se crian, y en cantidad. Al verano, que
+es cuando no llueve, desde mediado Abril hasta
+Noviembre, es más frio que lo restante del año al
+tiempo de las aguas, aunque en este tiempo hay
+bastante frio y en un dia se hallan tres temples:
+unas veces, antes que venga el agua mucho calor,<span class="pagenum"><a name="Page_201" id="Page_201">[Pg 201]</a></span>
+arde mucho el sol; en comenzando á llover, frio;
+en acabando, mucho más, porque como viene el
+aire de tierra mojada y fria, por cualquier parte
+que venga viene más frio, lo cual causa mucha
+destemplanza en los cuerpos. En el tiempo de las
+aguas es muy lodoso y sucio, y de mal olor, porque
+como las más de las calles sean angostas y
+el concurso de pasearlas mucho, así de indios como
+de españoles, no se puede evitar este inconveniente.
+Despues de la ciudad de Los Reyes y Potosí
+es el mejor pueblo destos reinos á la redonda;
+hay seis ó siete perroquias de indios que bastecen
+á la ciudad; el valle es muy poblado de muchas
+chácaras, fuera de que la comarca es muy fértil.</p>
+
+<p>Esta ciudad es cabeza de obispado, y lo era de
+todo el reino, y aunque así se nombra en los contractos
+y escripturas que se hacen <i>en</i> ella, va perdiendo
+este título, porque la ciudad de Los Reyes
+se lo lleva con la asistencia del virrey, Audiencia
+y Santa Inquisicion, y otras calidades.</p>
+
+<p>La iglesia Catedral es paupérrima en edificios,
+aunque en renta es la más aventajada de todas las
+Indias; hay muchos templos en pueblos de indios,
+muy mejores; la causa por que no se haya edificado
+no la sé; algunos echan la culpa á personas
+ya muertas, otros á vivos; no me quiero entremeter
+en esto.</p>
+
+<p>Ha muchos años, cuando no tenia tanta renta,
+que se comenzaron á traer materiales, juntáronse
+muchos, y en la plaza hay no poca cantidad de
+cal y arena mezclada, ya perdida con el tiempo;
+así se ha quedado. En ornamentos es rica, pero en
+lo que más florecia era en la celebracion de los di<span class="pagenum"><a name="Page_202" id="Page_202">[Pg 202]</a></span>vinos
+oficios, viviendo el chantre primero que en
+ella hubo, porque todas las Horas se cantaban cada
+dia, y el Oficio menor de Nuestra Señora; á media
+noche no se sigue el coro por la destemplanza
+del frio en todo tiempo, y aunque es así que en
+España los frios son mayores y se sigue el coro á
+media noche, es de otra calidad el uno quel otro:
+el de España es frio y húmido; el nuestro, en todo
+el reino donde lo hay, es frio y seco, muy contrario
+á la salud corporal.</p>
+
+<p>Carece esta ciudad de leña, por lo cual no ha
+crecido más; yo la he visto repartir como carne
+en la carneceria; ni tiene de donde le venga, ni
+carbon. De cuando en cuando le alcanzan temblores
+de tierra, y recios, y á las veces son tan vehementes
+los truenos, que parece temblar los cielos.</p>
+
+<p>Junto á la ciudad, saliendo della caminando
+para el Collao, hay una fuente de agua salada,
+clarísima y abundante, la cual recogida en un estanque
+grande que desde el tiempo de los Ingas
+está hecho, se reparte por la tierra, en contorno
+del estanque, la cual dentro de pocos dias se vuelve
+sal blanquísima.</p>
+
+<p>La tierra en que cae se dividió por chácaras (que
+así se llaman) por los vecinos de indios y conventos.
+Tenemos allí nosotros nuestra chacarilla. Hacen
+los indios desta sal mil pajaritos, leones, tigres
+y otros animales, y así la venden.</p>
+
+<p>Un poco más adelante entramos en el llano donde
+se dió la batalla nombrada de las Salinas, por
+ser cerca destas, entre Hernando Pizarro, ó por
+mejor decir, por parte del Marqués Pizarro, y don
+Diego de Almagro; fué la primera que hobo entre<span class="pagenum"><a name="Page_203" id="Page_203">[Pg 203]</a></span>
+españoles, y don Diego de Almagro y los suyos
+fueron vencidos; fué bien reñida, pero tratar della
+no hace á nuestro propósito. Y esto cuanto á la
+ciudad del Cuzco.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXXI" id="CAPITULO_LXXXI">CAPITULO LXXXI</a><br />
+<span class="medium">DE LOS ANDES DEL CUZCO Y COCA</span></h2>
+
+<p class="p2">Muchas cosas hacen á esta ciudad muy rica: los
+muchos indios de repartimientos; los que tiene en
+contorno del pueblo; la contractacion de los mercaderes;
+pero lo que más le enriquece es la contractacion
+de la coca, que comen los indios; esta
+coca es un arbolillo pequeño que no se levanta del
+suelo cuando mucho una vara, las ramas delgadas,
+la hoja casi como de zumaque, aunque es más ancha;
+otra hay más pequeña, pero désta no tractamos.
+Esta coca no se da sino en tierra muy cálida y
+lluviosa; siémbrase á mano; tres ó cuatro jornadas
+del Cuzco, hay una tierra llamada los Andes, donde
+hay estas chácaras de coca, con las cuales los
+vecinos y muchos otros han enriquecido, porque
+se sacan destos Andes, para Potosí particularmente,
+cada año más de 60.000 cestos de coca, que
+cada uno debe pesar de 20 á 25 libras; sácanlos
+en carneros de la tierra y lleva un carnero cuatro
+y cinco, y por la mayor parte cinco. Desde Potosí
+vienen al Cuzco con las barras de plata á comprar
+esta coca. Vale el cesto, cuando menos, tres
+pesos, que es imaginación, ó tiene esta hoja en sí<span class="pagenum"><a name="Page_204" id="Page_204">[Pg 204]</a></span>
+alguna virtud de sustentar, lo cual parece falso;
+pero los indios, si han de trabajar, y no traen un
+poco della en la boca, ó han de caminar, luego se
+desmayan, y como la lleven, trabajan y caminan
+todo el dia, si no es cuando se sientan á comer,
+que brevemente cuncluyen.</p>
+
+<p>Estos Andes donde se da es tierra calidísima,
+muy lluviosa, llena de mil género de sabandijas
+ponzoñosas, que en las mismas chácaras se crian
+y hacen no poco daño, y la picadura es irremediable,
+hasta agora, que de pocos años se ha hallado
+el remedio, y es el más fácil del mundo y más manual.
+Uno de los primeros que lo supo fuí yo, y lo
+enseñó un perro. Pasó así: que andando á caza de
+perdices un soldado gentilhombre, arcabuz, llamado
+Pedro Ruiz de Ahumada, á un perro suyo picóle
+una víbora en el hocico; hinchósele la cabeza
+como una bota; viniéndose ya tarde para su casa,
+que era en el campo, el perro veníase así tras de
+su amo, pero en viendo un arroyo de agua que
+cerca de la casa corria, fuese á toda furia para el
+agua; el amo, pensando que la rabia de la muerte
+lo llevaba, paróse; vióle poner la cabeza en el
+agua; dejóle el amo por muerto, pero ya que queria
+cenar, entra el perro sano y bueno y halagando
+á su amo. Venido al pueblo, luego me lo dijo: esto
+era en la ciudad de La Plata; sabido, escrebí á un
+religioso nuestro que residia en una doctrina en
+un pueblo de indios cinco leguas de la ciudad,
+donde se crian cantidad dellas, que hiciese la experiencia
+en dos perros; hízola, y á uno echó en
+un estanque de agua, al otro dejóle fuera; el que
+fué lanzado en el agua, al cabo de media hora que<span class="pagenum"><a name="Page_205" id="Page_205">[Pg 205]</a></span>
+en ella estuvo saltó el pretil, sacudióse y comenzó
+á retozar con otros perros; el que no fué lanzado,
+dentro de pocas horas murió. De suerte que en picando
+la víbora habemos de buscar el agua: si es
+corriente es mejor, si es embalsada no es inconveniente,
+y poner el pie ó la mano en el agua, de
+suerte que sobrepuje un jeme el agua á la picadura,
+y dejarlo estar allí espacio de una hora, y no
+es necesario más cura.</p>
+
+<p>Los indios han enseñado otra manera de curar,
+y es ésta: toman la víbora que picó, y aunque sea
+otra no creo es inconveniente; córtanle tres ó cuatro
+dedos de la cola y échanla á mal; luego de allí
+junto cortan cantidad de tres dedos en ancho, quitan
+la piel, y tres veces en tres dias continuos dan
+de comer aquella carne al herido; acuéstanlo y
+abríganlo; suda, guarda dieta, y no es necesario
+más cura; desta suerte curaron en una chácara
+dos leguas de la ciudad de La Plata á una ama
+suya unos indios del Rio de Plata que con ella
+vinieron, y su marido é yo propio se lo pregunté y
+me dijo que desta suerte la curaron no haria dos
+meses.</p>
+
+<p>Matar la víbora que picó (principalmente si es
+de las que llamamos y son de cascabel, porque
+cuantos años tienen tantos cascabeles les nacen en
+las colas, y cuando van deslizándose por el suelo
+van haciendo ruido como si llevasen cascabeles),
+no es dificultoso, porque son torpes en andar, en
+picar velocísimas; no la han pisado cuando vuelve
+á picar, cuyos colmillos son más agudos que
+alesnas; helas visto grandes y gruesas como un
+grueso brazo.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_206" id="Page_206">[Pg 206]</a></span></p>
+
+<p>En el Brasil hay cantidad destas sabandijas, y
+como ya se comunican aquellos dos reinos, es fácil
+saber lo que en ellos sucede; sucedió pues así: que
+una víbora picó á un portugués en un pie y le pasó
+unas botas de baqueta que llevaba calzadas; murió
+de la ponzoña de la víbora; hízose almoneda de
+sus bienes; las botas comprólas otro portugués, y
+calzándoselas murió; torna otro á comprarlas y
+cálzaselas; murió tambien; viendo esto los médicos
+advierten que la causa de la muerte de los dos fueron
+las botas rotas con la picadura ó diente de la
+víbora; quemáronlas y no las compró más portugués
+alguno, y así cesó la muerte dellos; la fe
+desto y crédito dése á los que lo refirieron; no lo
+vi, oílo por cierto. Estos Andes del Cuzco son fértiles
+destas víboras, y de culebras que llaman bobas;
+éstas son muy grandes y muy gruesas; no hacen
+daño, sino es cuando, como dicen, andan en
+celos. Porque en aquellos Andes sucedió lo que
+diré: tres soldados volvíanse á sus casas de las
+chácaras de la Coca, á pie; no es tierra para caballos.
+El uno quedóse un poco atrás á cierta necesidad
+corporal; acabada siguió su camino solo,
+pues los compañeros iban un poco adelante; prosiguiéndolo,
+ve atravesar una culebra destas que
+tienen de largo más de 16 pies y gruesas más que
+la pantorrilla de un hombre, silbando, y otra culebra
+en pos della, de la misma calidad; la postrera,
+viendo á nuestro soldado, cíñele todo el
+cuerpo, y la boca encaminaba á la garganta; el
+pobre que se vió ceñido y la boca de la culebra
+cerca de su garganta, con ambas manos afierra de
+la garganta de la culebra con cuanta fuerza pudo,<span class="pagenum"><a name="Page_207" id="Page_207">[Pg 207]</a></span>
+no dejándola llegar á su garganta; la culebra, sintiéndose
+apretada de las manos del soldado, apretábale
+con lo restante de su cuerpo fortísimamente,
+de suerte que le hizo reventar sangre por la boca,
+ojos, narices y orejas; el pobre, viéndose de aquella
+suerte, gemia; no podia gritar, sino bramar.</p>
+
+<p>Los compañeros, pareciéndoles tardaba, pararon
+un poco, oyendo los bramidos; vuelven corriendo
+en busca de su compañero, halláronle de la suerte
+que le habemos pintado. Uno sacó una daga que
+traía en la cinta y metiéndola entre el sayo y la
+culebra la cortó; luego aflojó la culebra hechas dos
+partes, y acabáronla de matar. El soldado quedó
+como muerto; lleváronle y albergáronle; volviósele
+la color del rostro y cuerpo amarilla como cera;
+vínose al Cuzco, y dentro de tres meses murió. Oí
+esto á hombres que le conocieron.</p>
+
+<p>Era este soldado vizcaíno; otro por ventura no
+tuviera tanto ánimo á echar mano á la culebra de
+la garganta con ambas manos.</p>
+
+<p>En estos Andes no hay indios naturales; llevan,
+para el beneficio de la coca, del distrito del Cuzco,
+indios bien contra su voluntad, porque es llevarlos
+á la casa de la muerte, como dijimos tractando
+del valle de Andaguaylas y su menoscabo.</p>
+
+<p>Religiosos nuestros lo han contradicho y predicado
+contra ello, viendo la diminucion de los naturales
+que allá entran; pero como es interés de
+diezmos y de otros particulares, creo hallan aun
+entre otros religiosos valedores. Vase disminuyendo
+esta contractacion, porque los indios ya más
+quieren pan y vino que coca.</p>
+
+<p>La tierra es muy contraria á la salud de los po<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[Pg 208]</a></span>bres
+indios y aun á la de los españoles, sino que á
+nosotros no nos da la enfermedad de las narices
+como á los indios; es tierra llena de montaña calurosísima,
+como habemos dicho, y abundantísima
+de lluvias. Pero el interés la hace habitable por
+más indios que en ella perezcan, lo cual debian
+considerar y aun remediar los que nos gobiernan.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXXII" id="CAPITULO_LXXXII">CAPITULO LXXXII</a><br />
+<span class="medium">PROSÍGUESE EL CAMINO DEL CUZCO Á VILCANOTA</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo, pues, al camino Real, y pasando del
+llano do fué la batalla de las Salinas, va corriendo
+el valle del Cuzco, ensanchándose un poco más; si
+le queremos prolongar hasta la rinconada llamada
+Mohina, terná de largo poco menos de cinco leguas,
+por medio del cual, el rio los Ingas llevaban
+acanalado, de suerte que no declinaba á una parte
+ni á otra; agora, por el descuido de los nuestros,
+con mediana avenida aniega la mayor parte del
+valle á mano derecha y siniestra, como lo he visto
+y pasado con no poco riesgo, compelido por la obediencia,
+con la cual en medio del ivierno caminaba.
+Fenecido este valle, diez leguas más adelante
+llegamos al pueblo é valle de Quiquejana; la
+mitad del pueblo fundado de la una parte del rio,
+la otra mitad de la otra; es rio grande y pocas veces
+se vadea, de gruesa agua; pásase por puente
+de criznejas, sin riesgo alguno. Luego proseguimos
+nuestro camino para el Collao el rio arriba,<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[Pg 209]</a></span>
+pasando por muchos pueblos de indios que á la
+mano izquierda dél hay poblados; á la derecha uno
+solo, ó cuando mucho dos, hasta llegar á su nacimiento,
+que es una laguna llamada Vilcanota, que
+se hace de nieves que corren de un cerro alto é
+nevado, antes de la cual hay unos baños de agua
+caliente, que de lejos no parece sino que hay allí
+cantidad de fuegos; tanto es el vapor como humo
+que de los manantiales sale, y tan caliente el agua,
+que no se puede poner la mano en ella; hierve á
+borbotones, y en muchas partes; confieso que la
+primera vez que vi tanto humo imaginé habia allí
+muchos indios y fuego; es lugar muy frio. Esta
+agua, si es de piedra azufre, es singularísimo remedio
+para el mal de ijada é piedra; bebiéndola
+callente cuanto se pudiere sufrir, deshace la piedra
+de los riñones y límpialos: es experiencia hecha,
+y si se trae y se vuelve fria hase de callentar
+y beberla caliente como está dicho, y tiene el mismo
+efecto: ya se puede decir que de historiador me
+he vuelto médico; no es inconveniente tractar en
+historia, ó descripción de tierras, las cosas provechosas
+que en ella se hallan para la salud de los
+hombres.</p>
+
+<p>Volviendo á nuestra laguna Vilcanota, que terná
+en torno, ó será tan grande como seis cuadras, es
+digno de encomendar á la memoria lo que en
+ella hay.</p>
+
+<p>Este asiento es muy alto y muy frio; la laguna
+y camino Real entre dos cordilleras nevadas. Vierte
+á dos partes; el un desaguadero á la mar del Norte,
+que es el principio deste rio grande de Quiquejana,
+el cual juntándose con el de Apurimac,<span class="pagenum"><a name="Page_210" id="Page_210">[Pg 210]</a></span>
+Amancay, Vilcas, Jauja y otros, hace el famoso
+rio del Marañon, que dijimos desembocar en la
+mar del Norte con ochenta leguas de boca. La
+otra vertiente ó desaguadero hace el rio que llamamos
+de Chungara y Ayaviri, que entra en la laguna
+de Chucuito, y ésta desagua por una parte,
+como diremos, á la mar del Sur.</p>
+
+<p>Un poco más adelante, como media legua, vemos
+una pared de piedra de mampuesto que corre
+desde la nieve del un cerro al otro atravesando el
+camino Real. Esta pared dicen los viejos se hizo
+por órden y concierto de paz entre los Ingas y los
+indios del Callao, los cuales trayendo guerras muy
+reñidas entre sí, vinieron en este medio: que se
+hiciese esta pared en el lugar dicho, de un estado
+de un hombre, no muy ancha, la cual sirviese
+como de muralla para que ni los Ingas pasasen á
+conquistar el Collao ni los Collas al Cuzco; rompieron
+por su mal los Collas las paces y quisieron conquistar
+á los Ingas, mas los Ingas revolviendo sobre
+ellos los conquistaron y no pararon hasta Chile.
+Esta pared se ve el dia de hoy descender desde la
+nieve del un cerro, y atravesando el valle y camino
+Real sube hasta la nieve del otro.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_211" id="Page_211">[Pg 211]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXXIII" id="CAPITULO_LXXXIII">CAPITULO LXXXIII</a><br />
+<span class="medium">PROSIGUE EL CAMINO AL COLLAO</span></h2>
+
+<p class="p2">Puestos en este paraje<a name="FNanchor_30" id="FNanchor_30" href="#Footnote_30" class="fnanchor">[30]</a> de Vilcanota luego
+comenzamos á bajar (aunque la bajada no es agra,
+que casi no se siente) hasta el tambo de Chungara,
+donde en todo el valle se apacienta copia de ganado
+vacuno, y á la mano derecha no poco ovejuno y
+ganado de la tierra. Este tambo es muy frio, y
+desde aquí á la provincia de los Charcas ya no se
+da maíz, sino papas y quinua, y ha de ser muy
+buen año, porque si los yelos se anticipan las papas
+corren riesgo; la quinoa mejor lo sufre. De
+aquí vamos al primer pueblo del Collao, llamado
+Ayavire, asaz ventoso y frio, pueblo grande y rico
+de ganado de la tierra, como lo son los demás desta
+provincia de Ayaviri. Siete leguas adelante llegamos
+al pueblo llamado Pucará, tambien pueblo
+grande, famoso porque aquí se desbarató el tirano
+Francisco Hernandes Giron; cególe Nuestro Señor,
+como andaba en deservicio suyo y de su Rey,
+porque si se tuviera diez dias más, que no saliera
+del sitio y fuerte donde estaba, siendo señor de las
+comidas y teniendo agua y leña, no se les podía
+quitar, y el sitio suyo inexpugnable, y servicio de
+los indios, que le obedecian por ser de su encomienda;
+era imposible el real del Rey sustentarse,
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[Pg 212]</a></span>
+habiase de deshacer por falta de mantenimientos.
+Salió una noche á dar en el campo de Su Majestad,
+pero avisado por un soldado que aquella noche
+se vino al servicio de su Rey, levantóse el campo
+de donde estaba, dejando las tiendas armadas, y
+púsose en escuadron en una hoya donde el tirano
+no le pudo ver; llegó á las tiendas, desbaratóse en
+ellas, y viéndose desbaratado, recogióse con hasta
+160 soldados descontentos, y á pie y por tierra fragosa
+y frigidísima tomó la vuelta de Quito; pero
+llegando al valle de Jauja, ó poco más adelante,
+salieron á él dos capitanes de la ciudad de Guánuco
+y lo prendieron, y á los pocos que con él iban,
+como dejamos dicho tractando del valle de Jauja;
+los demás ya se le habian quedado cansados y sin
+armas; trujéronle á la ciudad de Los Reyes, donde
+como á tirano y traidor á la Corona Real, le cortaron
+la cabeza y la pusieron en el rollo en medio
+de la plaza en una jaula de hierro á vista de todo
+el pueblo, con su letrero que decia: esta es la cabeza
+del tirano Francisco Hernandez.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXXIV" id="CAPITULO_LXXXIV">CAPITULO LXXXIV</a><br />
+<span class="medium">DE LA LAGUNA DE CHUCUITO</span></h2>
+
+<p class="p2">Pasando adelante por el camino Real, á pocas
+jornadas de aquí, no son ocho, damos en la laguna
+de Chucuito. Es la más famosa del mundo y mayor,
+muy poblada por una parte é por otra. Tiene
+en torno, y si hablamos como marineros, de boj,<span class="pagenum"><a name="Page_213" id="Page_213">[Pg 213]</a></span>
+ochenta leguas y cuarenta de travesia; casi á la
+playa della son las poblaciones; los vientos causan
+en ella tormentas como en la mar, y aun más ásperas,
+por no tener puerto fondable. Lo que sirve
+de puerto son totorales, que son una juncia gruesa
+como el dedo pulgar, y más; aunque allá dentro
+(digamos en alta mar) se hunda con vientos y tempestades,
+en llegando á la totora la ola, cesa toda
+la tormenta; el agua es muy gruesa, nadie la bebe,
+con no ser tan salada como la de la mar; es abundante
+de peces por la una y otra costa. Algunas
+veces se mete la tierra adentro, pero porque el
+camino Real del Inga iba muy derecho no lo torcia,
+antes por medio de la ensenada, más ó menos
+conforme á la derecera del camino, se proseguia,
+hechas á mano unas calzadas derechas como una
+vira, y á trecho sus ojos llanos, por los cuales corria
+el agua. Hay calzada de dos leguas y más, á
+lo menos, por el otro camino, llamado de Omasuyo;
+tambien las hay menores, conforme á como
+es la ensenada; pero ya muchas dellas por esta
+parte se han perdido por descuido de nuestras justicias,
+y se rodean en partes de más de dos leguas,
+en otras menos, y ver aquellas calzadas y caminos
+derechos perdidos, es compasion.</p>
+
+<p>El remedio al principio era fácil, agora es irremediable.
+Casi á la orilla, ó costa, y un poco más
+adentro, á legua y más, tiene sus islas pequeñas en
+donde vivian indios pescadores llamados en ambas
+provincias Uros.</p>
+
+<p>Estos no comian jamás maíz, lo cual de fuera
+parte se traía, ni otra cosa sino pescado, y la raíz
+desta totora, que es muy blanca, fria y desabrida;<span class="pagenum"><a name="Page_214" id="Page_214">[Pg 214]</a></span>
+gente barbarísima, con lengua diferente de los
+demás de la tierra firme y la del Inga; muy raros
+la entendian, ni sabian, por lo cual dificultosamente
+recibian la fe; decian eran como puercos,
+pues comian totora como ellos; ya son un poco
+más políticos, despues que los redujeron á pueblos
+sacándolos de las isletas de la laguna; van á Potosí
+á trabajar á sus tiempos, y hacen sus mitas
+en los tambos, que es decir sirven en ellos y dan
+recado, que es regularmente por noviembre, pero
+malo, porque son faltos de carneros para las cargas
+é para lo demás necesario, aunque se les paga
+conforme al arancel. Diré lo que me sucedió con
+uno destos: yo bajaba de la ciudad de La Plata
+por órden de mi perlado á la de Los Reyes por este
+mismo mes, y venia á la ciudad de Arequipa; llegué
+á un tambo donde servian estos Uros, y habiéndome
+de partir pedí uno ó dos carneros de
+carga; diéronseme, y un indio que los llevase y
+volviese; llegando al otro tambo, pagando su trabajo
+y de los carneros al Uro, díjome: Padre, cómprame
+un real de pan; yo le respondí: ve tú á
+comprarlo; respondió: no me lo dará el indio tambero,
+porque me conoce, soy Uro; repliquéle: Pues
+tú, Uro, ¿ya sabes comer pan? respondió: si padre,
+despues que servimos en los tambos. Hales aprovechado
+la reduccion para que coman pan y beban
+vino, y para la doctrina ha sido lo principal. Pero
+verlos antes que amanesca en sus balsas de totora,
+casi desnudos y navegar y pescar y meterse tres y
+cuatro leguas y más, por una parte es para dar
+gracias á Dios, por otra se les tiene mucha lástima,
+porque caminamos por tierra muy arropa<span class="pagenum"><a name="Page_215" id="Page_215">[Pg 215]</a></span>dos,
+no nos podemos valer de frio y éstos, desnudos
+en el agua no lo sienten, ó si lo sienten lo sufren
+no con tanta pesadumbre como nosotros. Lo que
+no vi en la mar del Norte, ni en esta del Sur, vi
+en esta laguna: fué una manga de agua, la cual
+vista me admiré mucho: no habia visto otra; en la
+compañia caminábamos cuatro ó cinco de conformidad;
+venia un piloto que huyendo de la mar
+quiso ver á Potosí, pero volviéndose á su inclinacion
+natural, no le habia parecido bien la tierra, y
+volvióse; preguntéle qué era aquello; entonces me
+dijo: aquella se llama manga de agua, y si cae en
+navio sin puente, sin remedio le anega, y de noche
+son muy peligrosas, porque no las vemos; de dia
+huimos della como de la muerte; cae de lo alto de
+las nubes hasta el agua; al viso parecia tan gruesa
+como un mastil muy grueso de una carraca, y como
+va descargándose va adelgazando, á la cual, delgada,
+el viento la pone como un arco hasta que totalmente
+la nube se queda sin agua; todo esto vi
+entonces. He dicho esto para probar las tormentas
+que aquí se padecen; por lo cual, y porque no hay
+puertos, no se puede navegar con bergantines; uno
+se hizo é se comenzó á navegar en él, pero con una
+tormenta se perdió y nunca más se ha hecho otro,
+ni intentado hacerle. Los indios en sus balsas tambien
+usan y se aprovechan de velas conforme á
+como la balsa la sufre.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_216" id="Page_216">[Pg 216]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXXV" id="CAPITULO_LXXXV">CAPITULO LXXXV</a><br />
+<span class="medium">DE LOS PUEBLOS QUE HAY EN ESTA PROVINCIA
+DE CHUCUITO</span></h2>
+
+<p class="p2">Tomó la denominacion esta
+<a name="FNanchor_31" id="FNanchor_31" href="#Footnote_31" class="fnanchor">[31]</a> laguna acerca de
+los españoles, llamándola la laguna de Chucuito,
+por razon de una provincia así llamada Chucuito,
+la más rica del Collao, cuya cabeza es un pueblo
+así llamado, fundado casi á la playa desta laguna
+por la una parte, y por la otra sobre un cerro no
+agrio de subir. Aquí reside, á lo menos tiene su
+casa, el curaca principal y la justicia, con título de
+gobernador. Los pueblos subjectos son: á dos leguas,
+Acora; á tres, Hilavi; á Juli, cuatro; otras
+tantas á Pomata, y cinco á Cepita, que todas son
+18 leguas. Son grandes y ricos de ganados de la
+tierra, y de los nuestros no hay falta. Nuestra sagrada
+religion la tuvo á su cargo desde el principio
+que se redujeron á la Corona Real de Castilla,
+para la doctrinar, en cuya doctrina se ocupó muchos
+años augmentando siempre el número de los
+religiosos, conforme á como nos augmentábamos.</p>
+
+<p>Hobo en ella, ocupados en este oficio evangélico,
+muchos y muy buenos, y entre ellos el padre fray
+Melchior de los Reyes, de quien en breve dejamos
+hecha mencion; el padre fray Augustin de Formicedo,
+que hoy muy viejo vive; el padre fray Domingo
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_217" id="Page_217">[Pg 217]</a></span>
+de Narvaez<a name="FNanchor_32" id="FNanchor_32" href="#Footnote_32" class="fnanchor">[32]</a>, cuyo cuerpo dijimos, enterrado
+en el Convento de nuestro padre Santo Domingo
+de los Reyes, en el capítulo pasados siete
+años se halló entero y los hábitos sin lision; el padre
+fray Miguel Cerezuela, y el padre fray Domingo
+de la Cruz, á quien un demonio perseguia
+de dia y de noche, con otros muchos grandes religiosos
+y grandes lenguas de la que llamamos Aimará,
+que es diferente de la general de los Ingas,
+más abundante y más galana; con cuyos trabajos,
+artes, vocabularios, cartapacios y sermones otros
+el dia de hoy triunfan, como si ellos lo hobieran
+trabajado; quitóla á la Orden don Francisco de
+Toledo, residiendo en ella treinta religiosos; si
+con justicia ó con pasion, ya ha dado cuenta á
+nuestro Señor dello; dióla primeramente á clérigos;
+despues el pueblo mayor, qu' es Juli, dió á
+los padres de la Compañia. Pero cuánta diferencia
+haya (no tracto de los padres de la Compañia,
+que hacen su oficio religiosamente) del un tiempo
+al otro, del concierto y ornato de los templos y
+servicio del altar, los ciegos que pasan por el camino
+lo ven. Hallábanse en estos pueblos 20.000
+indios tributarios; agora no sé si hay tantos, porque
+se han huido muchos (fama es más de 6.000)
+á una provincia de infieles y de guerra de los
+Chunchos, dejando sus mujeres, hijos, casas y haciendas.
+Por qué causa no es de mio decirla en
+este lugar; en otro, si me viese sin ningun temor
+de mal subceso humano, creo lo diria.</p>
+
+<p>En el pueblo de Juli, digo en su término, no
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_218" id="Page_218">[Pg 218]</a></span>
+lejos, descubrió un indio una veta de plata rica;
+quiérensela quitar diciendo que el indio no puede
+tener mina de plata; el procurador del indio apeló
+para la Real Audiencia de la ciudad de La Plata
+(yo estaba á la sazon en ella); quítansela; perdióse
+la veta hasta hoy; no sé en qué se pueda fundar
+que yo, en mi tierra, como el extraño, no pueda
+tener mina, principalmente descubriéndola yo.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXXVI" id="CAPITULO_LXXXVI">CAPITULO LXXXVI</a><br />
+<span class="medium">DEL PUEBLO [DE] COPACAVANA</span></h2>
+
+<p class="p2">Desde Pomata, tomando el camino sobre mano
+izquierda, dejando el Real á la mano derecha, ocho
+leguas dista el pueblo Copacavana, á donde se redujeron
+muchos indios que de diversas provincias
+deste Perú vivian en una isla de la laguna, dos leguas
+deste asiento y tierra firme, una por mar,
+otra por tierra; llámase esta isla Tiquicaca, donde
+era el más famoso adoratorio que el demonio en
+todos estos reinos tenia, y para su servicio mandaba
+que de las más provincias dél que señalaba le
+sirviesen allí indios; solos unos exceptaba, llamados
+Puquinas, que viven la mayor parte en el camino
+de Omasuyo, que es de la otra parte de la laguna,
+por ser gente como de suyo es muy sucia,
+más que otra destos reinos, como si el demonio
+fuera muy limpio; antes que estos indios se redujesen
+y se deshiciese aquel famoso y falso adoratorio,
+todavia el demonio por los pecados destos,<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[Pg 219]</a></span>
+aunque ocultamente, era reverenciado y obedecido,
+para comprobacion de lo cual diré lo que un religioso
+nuestro me refirió le habia pasado no ha 25
+años, viviendo en un pueblo y doctrinándolo, llamado
+Tarama, distrito de la ciudad de Guánuco,
+siete leguas del primer pueblo del valle de Jauja,
+llamado Butun Jauja, que es decir el gran pueblo
+de Jauja.</p>
+
+<p>Sucedióle, pues, que estando en esta doctrina
+llegó á él un fiscal della, indio, y díjole: Padre,
+aquí está un Cacha, que es un mensajero, de Tiquicaca;
+el religioso, aunque no habia vivido por allá
+arriba, tenia noticia deste adoratorio, y luego advirtió
+á lo que podria ser; dijo al fiscal: tráemelo
+aquí. Trújoselo. Era un indio bien dispuesto; llegó
+á guisa de caminante, la manta ceñida; preguntóle:
+¿De dónde eres, hijo? Responde: de la isla
+Tiquicaca. Replicóle: ¿Dónde vas? Respondió: A
+Quito. (Hay desde Tiquicaca á Quito más de quinientas
+leguas.) ¿Quién te envia? Responde: El
+Apo, que es el señor de Tiquicaca. Bien entendió
+el religioso que el que le inviaba era el demonio.
+¿Así Tiquicaca te envia? pues yo os doy mi palabra
+que no habéis de ir allá y que os tengo de
+castigar por el mensaje. Del demonio sois mensajero.
+Respondióle el indio: Padre, yo tengo de ir.
+El padre: No iréis; yo os azotaré y tresquilaré primero
+y echaré en la cárcel. Responde el indio: Padre,
+los azotes y tresquilarme, no lo quitará Tiquicaca;
+mas dejar de ir no lo impidirás. Viendo
+esto el religioso, ¿qué habia de hacer? Mándale
+azotar y tresquilar, á la justicia, por mensajero del
+demonio, y que lo echen en la cárcel, en el cepo, y<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[Pg 220]</a></span>
+toma la llave de la cárcel y cepo; á la mañana va á
+ver su indio allá <i>en</i> la cárcel; él va á buscar el indio;
+el cepo hallólo cerrado, pero el indio nunca
+más le vió. ¿Este fué indio ó demonio, que no pareció
+más?</p>
+
+<p>El religioso que esto me dijo, y á otros muchos,
+en la ciudad de Los Reyes, se llama fray Juan de
+Torrealba, que agora vive en España, hombre de
+mucha verdad, y no tenia para qué fingirlo.</p>
+
+<p>Para deshacer este adoratorio, que llamamos
+guacas, fué acertadísimo sacar los indios de aquella
+isla y poblarlos en la tierra firme, á la lengua
+casi del agua, en un cerro no alto, llamado así Copacavana.
+Este pueblo tenia á su cargo un clérigo
+gran lengua de la Aymará y de la Quichua; así se
+llama la de los Ingas, llamado el bachiller Montoro;
+la iglesia es buena; hiciéronla religiosos
+nuestros, porque este pueblo y otro que dista deste
+una breve legua, llamado Yunguyo, se encorporaron,
+cuanto á la doctrina, con la provincia de Chucuito.
+El buen clérigo mandó hacer á un indio
+una imágen de bulto, que colocó en la iglesia, al
+lado de la Epístola, en un altar, por sí; intitulóla
+de la Purificacion; yo la he visto tres ó cuatro veces;
+tiene de largo, sin la peana, una vara y cuatro
+dedos; salió hermosa de rostro, con su Niño Jesús
+entre los brazos, y aunque es así (como luego diremos)
+que los indios tienen poca fée ó ninguna,
+algunos hay en quien Nuestro Señor la ha infundido.
+Estos son pocos.</p>
+
+<p>En aquel pueblo habia un indio casado que á
+su mujer daba mala vida y aborrecia grandemente;<span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[Pg 221]</a></span>
+ella era buena cristiana y devota de aquella imágen
+de Nuestra Señora; el marido, persuadido del
+demonio, sacóla al campo para ahorcarla; echóle
+la soga á la garganta y quísola ahorcar; la india,
+muy de veras se encomendó á Nuestra Señora, y
+teniéndola ya su marido para lanzarla de un árbol
+abajo, apareciósele Nuestra Señora en figura de
+aquella imágen; el indio deja la mujer é pone pies
+en polvorosa, mirando para atrás, lleno de temor;
+la india quedó libre hallándose en el suelo, la cual
+tambien vió á Nuestra Señora en su favor; vínose
+á la iglesia, hincóse de rodillas delante del altar
+de Nuestra Señora, dándola gracias; da noticia
+deste milagro al clérigo, hácese la averiguacion,
+traen al marido, confiesa la verdad, que todavia
+estaba temerosísimo; llámase al corregidor de aquel
+partido, que á la sazon era don Jerónimo Marañon,
+convocáronse los clérigos comarcanos, hízose una
+solemne procesion con los indios del pueblo y otros
+que acudieron y algunos españoles que por allí se
+hallaron; luego se comenzaron á multiplicar milagros,
+que pintaron en las paredes de la iglesia; hízose
+libro dellos, pero algun luterano oculto que
+por allí pasó lo hurtó, mas no pudo hurtar la memoria
+dellos, que como eran frescos no se habian
+olvidado y tornáronse á escribir.</p>
+
+<p>Los milagros han sido muchos y notables, de los
+cuales escrebiré dos aquí, que oí al mismo bachiller
+Montoro: el uno fué que habiendo falta de aguas
+para las comidas, los indios determinaron hacer
+una procesion á instancia deste sacerdote, sacando
+la imágen de Nuestra Señora, y para esto la par<span class="pagenum"><a name="Page_222" id="Page_222">[Pg 222]</a></span>cialidad
+que llaman <i>Hañan saya</i><a name="FNanchor_33" id="FNanchor_33" href="#Footnote_33" class="fnanchor">[33]</a>, que es la
+más principal, tractólo con la menos principal, llamada
+<i>Urin saya</i><a name="FNanchor_34" id="FNanchor_34" href="#Footnote_34" class="fnanchor">[34]</a>, ésta no quiso venir en ellos;
+los Hañan sayas hacen su procesion; fué Nuestro
+Señor servido, para confundir á estos indios de poca
+fe, que, con tener las chácaras juntos, parten linderos,
+lloviese en la de los Hañan sayas y no en las
+de los Urin sayas. El otro fué: dos indios, marido
+y mujer, trujeron de más de cuarenta leguas un
+hijo solo que tenian contrecho, á Nuestra Señora
+que se lo cúrase; en abriendo la puerta de la iglesia
+por la mañana, tomaban su hijo, que ya sabia
+hablar, tenia de siete á ocho años, y ponian delante
+del altar de Nuestra Señora; desta suerte le
+ponian por espacio de diez ó doce dias; sucedió
+que el niño un dia comenzó á hablar con la imágen
+de Nuestra Señora y decirla: Señora, ya ha muchos
+dias que mis padres me ponen aquí delante
+Vos, para que me saneis, y no me sanais; la comida
+ya se les ha acabado, y están lejos de nuestra
+tierra; sáname ya, Señora, y si no, volverémonos á
+nuestra tierra; dicho esto se levantó el niño sano y
+salvo, como si no hobiera padecido lesion alguna, y
+salió á buscar á sus padres que fuera de la iglesia
+en el patio ó cementerio della estaban.</p>
+
+<p>Volviéronse con su hijo á sus tierras. Las palabras
+del niño, los demás que allí se hallaron las
+refirieron. A la fama desta imágen y milagros concurrian
+en romerias desde el Cuzco, que son más de
+cien leguas, y desde Potosí, que hay otras tantas,
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[Pg 223]</a></span>
+muchas personas, y las que no, enviaban sus limosnas
+aventajadas; de suerte que si se hobiera
+tenido un poco más de cuidado fuera riquísima la
+capilla. Arden delante del altar tres lámparas
+muy grandes y muy bien labradas, que personas
+particulares han enviado para el culto de Nuestra
+Señora; coronas tiene muchas; anillos con piedras
+riquísimas; quitóse la doctrina al clérigo poco antes
+que muriese, y dióse por órden de Su Majestad
+é buena diligencia que se dieron, á los padres de
+San Augustin, donde tienen un priorato. Ya los
+milagros no son tan frecuentes, por nuestros pecados,
+y aun no han cesado <i>los que</i> con las medidas
+de la imágen se han hecho: el contador Garnica,
+quebrado, ciñéndose la medida sanó. Los hechos
+no es de mio escrebirlos, porque piden un libro entero.
+Los Padres Augustinos ternán cuidado dello.</p>
+
+<p>Fué Nuestro Señor servido, para confusion del
+demonio y para alumbrar á estos miserables, que
+cerca de aquel lugar donde con tanta reverencia el
+demonio era adorado, allí se hiciesen muchos milagros
+por Nuestra Señora á gloria de Su Majestad
+y de su Madre sacrosanta.</p>
+
+<p>No creo hay cibdad, en lo que he visto de la de
+Los Reyes y Potosí, donde no haya capilla de
+Nuestra Señora de Copacavana, y en pueblos de
+indios hay no pocas desta advocacion, y en algunos
+se dice se han hecho milagros, como es en Pucarani,
+ocho leguas de la ciudad de la Paz; el indio
+que hizo esta imágen, aunque ha hecho otras, ninguna
+ha sacado como ella; ha sido llamado á muchas
+partes y las ha hecho<a name="FNanchor_35" id="FNanchor_35" href="#Footnote_35" class="fnanchor">[35]</a>, y estando en la
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_224" id="Page_224">[Pg 224]</a></span>
+ciudad de La Plata le llamó el presidente de la
+Audiencia para conocerle, el licenciado Cepeda, y
+dióle silla, diciendo: Quien hace imágen de Nuestra
+Señora que obra milagros, merece se le dé silla
+delante de un Presidente.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXXVII" id="CAPITULO_LXXXVII">CAPITULO LXXXVII</a><br />
+<span class="medium">DEL PUEBLO [DE] CEPITA Y [DE]S[A]GUADERO</span></h2>
+
+<p class="p2">De Copacavana volvemos al camino Real, sobre
+mano derecha, en demanda del último pueblo de la
+laguna de Chucuito, ocho leguas tiradas.</p>
+
+<p>Es pueblo frio y destemplado como los demás,
+y ninguno tanto como éste en toda esta provincia,
+del cual dista el Desaguadero desta laguna dos leguas
+y media. El Desaguadero es tan ancho como
+un tiro de piedra; el agua tiene muy poca corriente,
+parece como embalsada. Comunmente se trata
+en este reino que no se le halla fondo, y que el agua
+por abajo corre con tanta velocidad que, por mucho
+que pese una piedra, si con ella la quieren sondar,
+se la lleva el agua.</p>
+
+<p>La primera vez que pasé por este Desaguadero
+llevaba intencion de sondarlo y averiguar esta verdad;
+llegando con más de cincuenta brazas de sogas
+que saqué de Cepita, me puse en medio de la
+puente con una piedra como medio adobe; echéla
+al agua y luego se fué la piedra derecha al fondo
+como si no hobiera corriente alguna; sompeséla y
+sacándola hallé cuatro brazas y media de agua, de<span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[Pg 225]</a></span>
+suerte que lo que se dice es fábula; tambien decian
+que cayendo alguna cosa en el agua era imposible
+salir; tambien lancé un perro y fácilmente
+salió nadando; y que por abajo no haya corriente
+es fácil de persuadir, aunque no lo hobiera experimentado
+con la sonda, porque como toda aquel
+agua sea un solo cuerpo, si por abajo fuera tan
+raudo y corriente, por el medio y por arriba habia
+de correr de la misma suerte.</p>
+
+<p>Tiene este Desaguadero una puente, la mejor,
+más fácil y segura del mundo; es llana y de totora
+asentada sobre tres ó cuatro maromas de icho, muy
+estiradas; hacen los indios unas balsas fuertemente
+atadas desta totora, á manera de media luna cuando
+se muestra despues de la conjuncion; el convexo,
+que es el lomo, asientan sobre las maromas
+muy bien atado, y luego junto á esta otra, y así las
+multiplican desde el principio al fin y las unas con
+las otra las atan. El vacio que hay entre una y
+otra, porque estas balsas son redondas, hínchenlo
+con enea ó totora suelta, que es lo mismo, de suerte
+que la puncta queda llana y rema de ancho tres
+varas largas; es segurísima y puédese pasar á caballo,
+aunque yo muchas veces que la he pasado
+me apeo, llevando la cabalgadura de diestro. Hay
+aquí indios con pescado, los cuales tienen cuidado
+á su tiempo de renovarla, y son tan diestros en ello,
+y en saber, por la experiencia que tienen, cuándo
+conviene hacerlo, que no pierden puncto, porque
+ya saben cuándo han de renovar las maromas y las
+balsas.</p>
+
+<p>Deste Desaguadero se hace otra laguna que llaman
+de Paria, ó de Challacollo por otro nombre,<span class="pagenum"><a name="Page_226" id="Page_226">[Pg 226]</a></span>
+no tan grande, ni con mucho, como ésta; desagua
+contra la mar del Sur, sumiéndose sin que responda
+á alguna parte; por ventura por las entrañas
+de la tierra va á dar á la mar.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXXVIII" id="CAPITULO_LXXXVIII">CAPITULO LXXXVIII</a><br />
+<span class="medium">DEL PUEBLO TIAGUANACO</span></h2>
+
+<p class="p2">Seis ó siete leguas delante del Desaguadero llegamos
+al pueblo <i>de</i> Tiaguanaco, donde hay, apartado
+un poco del camino Real, sobre mano derecha,
+unos edificios antiguos de piedra recia de labrar,
+que parecen labradas con escuadra, y entre
+ellas piedras grandísimas; casi no pasa por aquel
+pueblo hombre curioso que no las vaya á ver.</p>
+
+<p>La primera vez que por allí pasé con otros dos
+compañeros las fuimos á ver, donde vimos unas
+figuras de hombres de sola una piedra, tan grandes
+como gigantes, y junto á ellas de muchachos, la
+cintura ceñida con un talabarte labrado en la misma
+piedra, sin tiros, como usan los que traen tahelies.
+Paredes no habia altas, ni casa cubierta;
+ocuparia este edificio más que cuatro cuadras en
+torno. No saben los indios quien lo edificó, ni de
+dónde se trujeron aquellas piedras, porque en muchas
+leguas á la redonda no se halla tal cantera.
+Es fama haber allí gran suma de tesoro enterrado;
+hase buscado con diligencia, mas como andan á
+ciegas los buscadores, no han dado con ello, sólo
+dan con la plata que sacan de la bolsa para el gasto.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_227" id="Page_227">[Pg 227]</a></span></p>
+
+<p>Agora se aprovechan de aquellas piedras para
+el edificio de la iglesia deste pueblo. De aquí á Calamarca,
+otro pueblo de indios, hay dos jornadas
+largas, donde se junta el otro camino de Omasuyo,
+que corre por la otra parte de la laguna; por lo
+cual es necesario volver á tractar dél.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_LXXXIX" id="CAPITULO_LXXXIX">CAPITULO LXXXIX</a><br />
+<span class="medium">DEL CAMINO DE OMASUYO</span></h2>
+
+<p class="p2">Desde el pueblo de Ayaviri, que dijimos ser el
+primero del Collao, tomando sobre mano izquierda,
+comienza el camino y se sigue la provincia llamada
+Omasuyo, que corre por la otra parte de la laguna
+de Chucuito; esta provincia es muy poblada, y por
+la mayor parte son Poquinas; son recios de ganados
+de la tierra, y participan de más maíz é trigo
+que los de la otra parte, por tener sobre mano izquierda
+la provincia de Larecaja, abundante de
+lo uno y de lo otro.</p>
+
+<p>Esta provincia es montuosa, llena de sabandijas
+ponzoñosas, de tigres y osos y leoncillos; de aquí se
+proveen de madera para las iglesias, así los de la
+una parte de la laguna como los de la otra, y de
+otra más menuda para sus casas. Por esta parte la
+laguna (digamos) se mete más la tierra adentro
+con esteros, por medio de los cuales llevaba su camino
+el Inga, derecho, como habemos dicho; agora,
+por descuido de los corregidores, que con tiempo
+no lo han querido remediar, está perdido en<span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[Pg 228]</a></span>
+muchas partes, y rodeamos por algunas ensenadas
+más de dos leguas, y en otras menos, conforme es
+la calzada perdida. Tiene tambien esta provincia,
+á la propia mano izquierda, primero, ó un poco
+más abajo que á Larecaja, la provincia de Caravaya,
+ó por mejor decir las montañas, porque no
+son pobladas, cálida, lluviosa y montuosa, donde
+antiguamente se sacaba oro en abundancia, subido
+de la ley; agora tambien se saca, pero mucho
+menos; la razon es porque siendo tan cálida para
+los indios que lo han de sacar, que los llevan desta
+provincia de Omasuyo, es muy enferma, y justísimamente
+se prohibe vayan los indios á ella contra
+su voluntad, ni con ella, á sacar oro; con todo
+eso, hay españoles y corregidor, y no pienso va
+mal aprovechado el que lo es. Junto á esta laguna
+hay un pueblo llamado Arapa, de donde dos leguas,
+ó poco más, segun me dijo un sacerdote clérigo
+que en él residia, que tiene otro desaguadero
+esta laguna, no de tanta agua como el que habemos
+dicho, de suerte que desagua á una y otra mar.</p>
+
+<p>En toda esta provincia no he visto, dos veces que
+por ella he caminado, cosa digna de memoria, si
+no es el pueblo de Guarina, dos leguas adelante del
+cual fué la batalla desgraciada entre el general
+Diego Centeno, que defendia la parte del Rey, y
+el tirano Gonzalo Pizarro, éste con cuatrocientos
+hombres y Centeno con 1.200; aquí fué desbaratado,
+y la flor de los vecinos y capitanes muertos
+y presos, y enterrados más de cuatrocientos hombres
+en un hoyo donde agora está una ermita harto
+mal parada, sin que los hijos de los que allí tienen
+sus padres la reparen ni aun hayan gastado un<span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[Pg 229]</a></span>
+real, y son algunos destos vivos y muy ricos; mas
+de sus padres creo se acuerdan poco.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XC" id="CAPITULO_XC">CAPITULO XC</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LA PAZ</span></h2>
+
+<p class="p2">De aquí de Guarina á la ciudad de La Paz son
+dos jornadas, la cual se llamó así por ser poblada
+en medio de Potosí y el Cuzco, donde habia, los
+años pasados, ó de donde se temian algunos alborotos,
+y porque de aquí se habia de salir á apaciguarlos
+se llama la ciudad de La Paz, en la cual,
+por la mayor parte, hay poca entre los vecinos della.
+Poblóse en valle hondo por <i>ser</i> lugar más abrigado,
+junto á un rio pequeño de buena agua; no
+lleva peces por la frialdad del temple, pero proveese
+y bastantemente de la laguna, que la tiene á
+ocho leguas, poco más; aquí no se da sino muy
+poco maíz en unas quebradillas junto al pueblo,
+donde hay un poblezuelo pequeño de indios para
+su servicio. El rio abajo, á seis leguas y más, se
+dan viñas y fructas de las nuestras muy buenas, y
+á diez, y dende arriba, hay valles callentes, principalmente
+uno llamado Caracato, en el cual se
+han plantado viñas y se coge mucho y buen vino,
+y alguno tinto, á quien no hace ventaja el de
+España.</p>
+
+<p>En este valle tienen los más de los vecinos sus
+heredades. El trigo é maíz les traen de la provincia
+de Larecaja, y de otro valle más abajo dicho<span class="pagenum"><a name="Page_230" id="Page_230">[Pg 230]</a></span>
+Cochapampa; los vecinos de aquí, á lo menos los
+viejos, eran muy ricos asi de plata como de ganados
+nuestros, particularmente ovejuno, por los muchos
+y buenos pastos que hay en la comarca y cerca
+del pueblo; á cuya causa en el mismo pueblo conocí
+un obraje de paños, donde se hacian blancos
+y pardos, mejores que los que nos traen de Castilla,
+frezadas y otras cosas. Sustenta cuatro monasterios:
+San Francisco; San Augustin, la Merced
+y Teatinos, que en breve se han hacendado y
+muy bien; tienen su sitio en una cuadra de la
+plaza, y en él tiendas no pocas para mercaderes
+y pulperos. Es pueblo de mucha contractacion, á lo
+menos solíalo ser, y donde se remediaban soldados
+pobres hasta que se proveyeron corregidores de naturales.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XCI" id="CAPITULO_XCI">CAPITULO XCI</a><br />
+<span class="medium">DEL PUEBLO CALAMARCA Y DEMÁS PROVINCIAS
+DEL COLLAO</span></h2>
+
+<p class="p2">De aquí al pueblo Calamarca, que quiere decir
+pueblo fundado en pedregal, y así es, ponen ocho
+leguas tiradas y largas y llanas, á donde, no una
+legua dél, se junta con el camino Real que viene
+de Chucuito el que viene de Omasuyo á la mano
+derecha, del cual dejamos la mano derecha la provincia
+llamada de los Pacajes, donde los más de
+los vecinos de La Paz tienen sus repartimientos. Es
+provincia riquísima de ganado de la tierra, y es
+el mejor, los carneros más bien hechos y que llevan<span class="pagenum"><a name="Page_231" id="Page_231">[Pg 231]</a></span>
+más carga, y valen más que los de otras partes. Es
+tierra llana, muy fria en todo tiempo, de grandes
+tempestades con truenos, rayos é nieves, como las
+demás de la Sierra.</p>
+
+<p>Luego se sigue la provincia de Paria, de la misma
+calidad, fértil juntamente de ganado porcuno,
+porque se cria mucho en la ribera de la laguna que
+dijimos se hacia del Desaguadero; de aquí se siguen
+los Quillacas; ya éstos son del repartimiento
+de la ciudad de La Plata, y tambien Paria, provincia
+más seca, pero de la misma calidad en lo
+demás, y desde el Desaguadero hasta los Quillacas,
+todo comunmente se nombra Pacajes; en todas estas
+naciones hay pueblos de indios grandes y ricos
+de ganados, faltos de leña para cubrir las casas y
+aun para el fuego, aunque les proveyó Nuestro
+Señor de una que llaman tola, que casi la hoja tira
+á nuestro romero, y quemada huele bien, no mucho.
+Hay en estas provincias grandes salinas, por
+lo cual agora pocos años se descubrieron unas minas
+de plata que por este respecto se llamaron de
+las Salinas; ya creo han cesado por su pobreza.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XCII" id="CAPITULO_XCII">CAPITULO XCII</a><br />
+<span class="medium">DEL TAMBO DE CARACOLLO Y CAMINO POR LOS
+VALLES HASTA LA PLATA</span></h2>
+
+<p class="p2">De Calamarca al tambo de Caracollo, asaz frio
+y destemplado, se ponen cuatro jornadas, en medio
+de las cuales se fundó el pueblo llamado Sica<span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[Pg 232]</a></span>sica;
+tiene este pueblo nombre por una fuente de
+agua que se le trujo bonísima, y por un espinillo
+que no crece un palmo, salubérrimo, tomando un
+sahumerio, para catarros, toses y apretamiento de
+pecho, y para otras enfermedades bebida el agua
+de su cocimiento, tanto que de España se pide
+como cosa preciada. De aquí á Caracollo son doce
+leguas: las siete á una ventilla, entorno de la cual
+solia andar un mestizo, famoso ladron de caballos
+y mulas; esta venta no tiene recado para poner las
+cabalgaduras en caballeriza; andan al campo al
+pasto; salia este mestizo de unas quebradas, recogia
+todos los caballos con dos ó tres indios que traía
+al tracto, y daba con ellos en Arica; allí las vendia
+por poco precio; cogióle la justicia, y preguntándole
+por qué siquiera no dejaba algunas, respondió:
+porque no fuesen tras mí; finalmente, pagó en
+la horca sus delitos.</p>
+
+<p>De Caracollo, tomando el camino por la mano
+siniestra, quince leguas andadas, llegamos al valle
+de Tapacari y pueblo; en las ocho de las cuales,
+en medio de una cordillera muy fria, se hizo
+una ventilla con solas dos casas, que lo más del año
+no habita nadie en él por destemplanza del frio, y
+á dos leguas andadas comenzamos á bajar una
+cuesta no menos que de tres leguas, hasta que damos
+en el valle y pueblo sobredicho; ya esta tierra
+es más templada, aunque Tapacari, por estar al
+pie de la sierra, es más frio que los demás valles y
+pueblos; dase maíz y trigo, duraznos y membrillos
+en lugares abrigados; hay aquí un convento de los
+padres de San Augustin con título de priorato. Los<span class="pagenum"><a name="Page_233" id="Page_233">[Pg 233]</a></span>
+padres que en él residen son dos ó tres. Los demás
+en otros pueblos.</p>
+
+<p>De Tapacari hay dos jornadas al gran valle y
+ancho llamado Cochabamba, que quiere decir tanto
+como valle cenagoso, porque todo está lleno de
+ciénagas, si no son á las faldas de los cerros, que
+por la una parte son muy altos y nevados; en estas
+faldas se da mucho maíz y trigo y aun algunas parras,
+frutas de las nuestras todas, y árboles, y en
+medio dél hay algunos altozanillos donde se da lo
+mismo. Es este valle el sustento de Potosí, de trigo,
+maíz, tocinos, manteca; habrá 34 años se pobló
+un pueblo de españoles en él que va en mucho
+augmento, cuyos vecinos, algunos son ricos de
+plata, pero de ganados nuestros, casi todos. Hay
+en este valle dos repartimientos de indios y muy
+buenos. Aqui tenia su repartimiento el licenciado
+Polo, con una cría de famosos caballos caminadores
+y aun corredores; ya se ha perdido despues que
+murió; su hijo no tiene tanto cuidado como su padre.
+Es templado el valle, pero tiene una plaga
+irremediable, ya la hay desde Tapacari en toda
+esta provincia de Los Charcas, que desde Taquiri
+comienza y no cesa en todo Tucumán, y llega hasta
+los primeros pueblos de Chile, y es unas cucarachas
+llamadas acá hitas, tan grandes como las medianas
+de los navios de la mar del Norte, de aquella
+color, con alas; mas diferéncianse, que éstas
+tienen un agujon casi invisible con que pican, y
+tan delicadamente que no se siente, de noche despues
+de apagada la lumbre; empero dende á dos
+dias se levanta una roncha como una haba, con
+tanta comezon, que no se puede sufrir, hasta que<span class="pagenum"><a name="Page_234" id="Page_234">[Pg 234]</a></span>
+una poquita de agua que allí se cria la echamos
+fuera, y luego se descansa; mas al que no tiene buena
+encarnadura se le hace una llaga que da pesadumbre;
+tienen miedo á la lumbre, mas apagada
+ó bajan por las paredes ó del techo se dejan caer
+á peso sobre el rostro ó cabeza del que duerme. Las
+que bajan, pican en las piernas; las que se dejan
+caer, en la cabeza y rostro. No pican á ninguna
+persona que de suyo sea melancólica, ó que tenga
+mal olor de cuerpo, ó pies, con ser ellas de muy mal
+olor; helo visto por experiencia; son torpes de pies
+por los tener largos y delgados, y llena la barriga
+con la sangre que han chupado, no pueden andar.
+Tambien se crian chinches pequeñas como las de
+España. Críanse en todos estos valles muchas víboras
+de las de cascabel, de que habemos tratado,
+y en los altos, con otras pequeñas como las de España,
+y otras que se abalanzan tanto como una
+lanza á picar; en las montañas y árboles se suben
+otras, y de allí se arrojan á picar á los caminantes;
+estas dicen ser áspides. Todas las picaduras destas
+víboras son irremediables si luego no se les acude
+con el remedio que ya dijimos y enseñamos; otro
+se me olvidó poner allí: cúrase con una raizilla de
+que hay abundancia en esta provincia, junto á la
+ciudad de La Plata; ésta es delgada como el dedo,
+negrilla, huele como higuera; dase en polvos poca
+cantidad, súdase con ella, y hase de tener dieta;
+llamámosla en estas partes contrayerba.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[Pg 235]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XCIII" id="CAPITULO_XCIII">CAPITULO XCIII</a><br />
+<span class="medium">DE LOS VALLES Y PUEBLOS DESDE CLIZA Á MISQUE</span></h2>
+
+<p class="p2">De Cochabamba á Pocona ponen quince leguas,
+en medio del cual cae el valle de Cliza, muy ancho,
+de más de cuatro leguas, y de largo más de ocho;
+vice aquí Eolo con todos los vientos (si nos es lícito
+hablar como los poetas), porque al verano son incomportables,
+por cuya razon el trigo deste valle
+es bonísimo y de lo mejor del mundo, y el maíz
+es lo mismo; no tiene agua, que si tuviera abundancia
+della era suficiente él sólo á dar trigo é
+maíz á Potosí, de donde dista más de cuatro leguas,
+y aun á todo el Collao.</p>
+
+<p>El rio que sale de Cochabamba, y divide estos
+dos valles, no es provechoso para sacar acequias,
+porque corre casi al fin dél. Diré lo que hay por
+muy cierto, que sucedió en este rio á un soldado
+(así llamamos á los solteros que no tienen casa conocida):
+el pobre habia jugado y perdido lo poco
+que tenia en una chácara deste valle, é ya que anochecia,
+medio desesperado, tomó su camino para
+Cochabamba; llegando á este rio ya á media noche,
+hallóle de avenida; no tiene puente; no se
+atrevió á vadearle, y apeándose del caballo buscaba
+por donde pasar; no hallando, dijo: ¿No hobiera
+algun diablo que me pasara? No lo dijo á sordas, y
+Nuestro Señor, que le quiso castigar, arrebátanle
+y pásanle de la otra parte por medio del agua y<span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[Pg 236]</a></span>
+tórnanle á pasar; desta manera lo llevaban y traian
+de una parte á otra, hasta que finalmente lo dejaron
+bien mojado de la otra parte del rio, donde halló
+su caballo. El miserable, medio muerto y no
+poco temeroso, tomó su caballo y siguió su camino
+hasta Cochabamba, una legua poco más, donde
+contó en una posada lo sucedido; otro dia confesó,
+y despues vivió pocos dias. Esto oí á personas que
+conocieron á este soldado, y lo nombraban; cuando
+lo oí no tenia intencion de escrebir esto y así no
+encomendé á la memoria el nombre. A la ribera de
+un arroyo que tiene este espacioso valle viven algunos
+españoles en sus chácaras, donde fuera de
+las sementeras tienen algunas viñuelas, más para
+uvas que para vino, con algunos árboles de los
+nuestros, membrillos, manzanas y duraznos. Cuando
+descubrimos el valle parece estar lleno de indios
+que lo labran, y son unos hormigueros tan altos
+casi como un estado. Críase en él mucho ganado
+ovejuno, muy sabroso por la yerba que nace en
+tierra salitral, y el agua es salobre.</p>
+
+<p>No faltan aquí víboras de toda suerte, y en las
+casas muchas hitas. El temple del pueblo Pocona,
+siete leguas más adelante, es muy frio, por estar
+más alto. Hay en él 3.000 indios tributarios; doctrínanlos
+padres de San Francisco y es guardianato;
+son indios trasplantados deste valle de Jauja;
+trasplantólos el Inga; á los cuales llamamos
+mitimas; son indios muy ricos, así por los ganados
+como por la coca que sacan de tierra caliente, llamada
+los Andes de Pocona, y aunque es enferma,
+no tanto como los Andes del Cuzco. Es fértil de
+las sabandijas que dijimos haber en los demás An<span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[Pg 237]</a></span>des.
+Críanse allí osos muy grandes, que trastornan
+las mujeres, y ellas viéndoles, ninguna resistencia
+hacen; hay terribles tigres, y ha sucedido llegar
+un tigre á la casa donde dormian muchos indios,
+y de en medio dellos, si habia alguno no baptizado,
+llevárselo en las uñas sin hacer daño á los
+baptizados; esto no es fábula.</p>
+
+<p>A ocho leguas de aquí entramos en el valle de
+Mizque, y antes de llegar á él pasamos por dos
+vallecillos pequeños, pero de muchos cedros finísimos,
+donde hay algunas chácaras de españoles;
+hay viñas en las cuales se coge bonísimo vino, y el
+agua donde se dan los cedros es tal; parece que no
+sufre el cedro regarse con agua gruesa.</p>
+
+<p>Mizque es valle ancho, con dos rios, uno mayor
+que otro; el mayor lleva sábalos grandes y buenos;
+en él hay un pueblo de indios; es abundante este
+valle de viñas y vino muy bueno, y frutas de las
+nuestras y hortaliza; pero lo que mejor se da son
+cardos, que por no espantar los oidos de los que
+leyeren estos borrones, no quiero decir cuán grandes
+los he visto; es abundante de víboras como los
+demás, y de hormigas á los pies de las cepas, que
+les roen las raíces y luego se secan; el remedio
+es en el hormiguero echar agua hirviente; mátalas
+y salen arriba huyendo, donde á escobazos las
+matan.</p>
+
+<p>Todos estos valles, con toda la provincia de los
+Charcas, tienen al cielo por contrario, por los
+grandes pedriscos que sobre ellos vienen y descargan;
+la causa natural es ser esta provincia llena de
+minerales, y como los vapores que dellos saca el
+Sol sean gruesos, fácilmente se convierten en pe<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[Pg 238]</a></span>driscos,
+y si alguno dellos es combatido, es este
+valle de Mizque, y á la viña que da, ó árbol frutal,
+en tres años no vuelve en sí. Tiene otra plaga, y
+es que se crian, así en los indios como en los españoles,
+papos, que acá llamamos cotos, en las gargantas;
+yo he visto hijos de españoles nacer con
+ellos; el remedio experimentado es atarse á la garganta
+una ó dos cabezas de víboras, y con esto se
+resuelven.</p>
+
+<p>Conocí á un hombre llamado Simon Albertos,
+con uno muy grande; y sabiendo este remedio, se
+echó dos cabezas de víboras al cuello, y le vi sano,
+como si no hobiera tenido tal en toda su vida. Pues
+¿no hay remedio para apocar las víboras? Sí hay,
+y son los puercos; éstos las apocan; pero en el
+tiempo de las aguas se crian muchas por la costelacion
+del cielo y por la humedad y fertilidad de
+la tierra. Es cosa de admiracion ver pelear un
+puerco con una víbora. En viéndola, eriza todas
+las cerdas del cerro; la víbora, en viéndole, levanta
+la cabeza cuanto naturalmente puede y estáse
+queda. El puerco rodéala hozando y guardando
+con la tierra el hocico, no le pique en él;
+si le pica, como un gamo vase al agua y pone el
+hocico en ella, hasta que se siente sano; vuelve
+con la misma velocidad á la batalla; la víbora no
+se aparta de su lugar; el puerco vásele llegando
+hozando, y cuando ve la suya, es prestísimo, con
+la una mano pónela encima de la cabeza de la
+víbora, y dando con ella en el suelo la aprieta tan
+fuertemente con la tierra que no la deja volver á
+picar, y con la boca hácela dos pedazos y luego se
+la come. He dicho esto para alivio del prudente
+lector.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_239" id="Page_239">[Pg 239]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XCIV" id="CAPITULO_XCIV">CAPITULO XCIV</a><br />
+<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA</span></h2>
+
+<p class="p2">Desde este valle Misque se toma el camino, sobre
+mano izquierda, para la provincia de Sancta
+Cruz de la Sierra; esta provincia es abundante de
+maíz y en algunas partes de trigo; el temple de
+la ciudad es bueno; dista deste valle más de 120 leguas,
+en partes, de mal camino, falto de agua.</p>
+
+<p>Para ir á esta ciudad se pasa por unas montañas
+donde viven indios Chiriguanas que comen carne
+humana, y algunas veces suelen salir hasta bien
+cerca del valle de Mizque, donde hacen el daño
+que pueden, y á los caminantes lo hacen saliéndoles
+de través, y si los cogen descuidados lo pasan
+mal los nuestros, como lo pasaron ha muchos años,
+que saliendo de la ciudad de Sancta Cruz la mujer
+del general Nuflo de Chaves, de quien luego tractaremos,
+salieron al camino y la quitaron á los
+soldados que con ellos venian, peleando. Mas viendo
+los soldados lo subcedido, se concertaron, como
+hombres nobles y valientes, de morir ó recobrarla,
+y siguiendo los enemigos los alcanzaron, y sin
+riesgo de las mujeres quitaron la presa y se volvieron
+su camino, sin que los indios se atreviesen más
+á pelear con ellos. Fué capitan Francisco de Montenegro,
+bien experto entre los Chiriguanas y dellos
+conocido; y algunos <i>años despues</i>, un buen
+hombre llamado Romaguera, viviendo en una chá<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[Pg 240]</a></span>cara,
+no dos leguas apartado de Mizque, de noche
+dieron en su casa los Chiriguanas y le mataron y
+se llevaron mujer y dos ó tres hijas y mucho servicio,
+y hasta hoy, si no las han muerto, se las
+tienen allá.</p>
+
+<p>Estos indios, aunque comen carne humana, no
+comen la de ningun español, porque los años pasados,
+comiendo uno, á todos los que lo comieron les
+dieron cámaras de sangre y murieron; los restantes,
+avisados del suceso, no la comen; pero al que
+toman vivo, para matarle usan de exquisitos tormentos.</p>
+
+<p>Pasadas las montañas destos Chiriguanas, se siguen
+unos llanos muy grandes, donde hay gran
+cantidad de miel y mucho ganado nuestro vacuno,
+cimarron, muy gordo, que se multiplica allí de
+un poco que se quedó de un pueblo de españoles
+que hubo á la vera de un rio grande que llamaron
+de la Barranca. No se pudo sustentar; despobláronle,
+ó por la guerra continua con los indios comarcanos,
+llamados los Chiquitos, belicosos y de
+yerva, aunque no caribes, ó por la pobreza de la
+tierra; despoblando, no pudieron sacar todo el ganado
+sin que alguno se quedase, de lo cual se ha
+multiplicado mucho para proveimiento de los pasajeros,
+porque de gordo no puede correr, particularmente
+las terneras, que al primer apreton se
+quedan estacadas. Agora me dicen se ha tornado
+á poblar este sitio, que será freno para los Chiriguanas.</p>
+
+<p>De aquí á Santa Cruz de la Sierra, todo ó lo más
+es despoblado y sin agua, si no son unos jagüeyes, á
+quien lo más del tiempo falta agua; es tierra llana,<span class="pagenum"><a name="Page_241" id="Page_241">[Pg 241]</a></span>
+y ésta es la causa. Este pueblo pobló el general Nuflo
+de Chaves, hermano del padre nuestro fray Diego
+de Chaves, doctísimo, verdadero hijo de Sancto
+Domingo, varon integérrimo en todo género de
+virtud, primer confesor del Príncipe nuestro señor
+don Carlos y despues del Rey nuestro señor Filipe
+segundo, sin que jamás se le conociese amor á cosa
+terrena.</p>
+
+<p>El general Nuflo de Chaves, subiendo por el Rio
+de la Plata arriba, muchas leguas de la Asumpcion,
+pueblo principal de aquella gobernacion, dió
+en este asiento, pobló y púsole el nombre susodicho,
+en medio de muchos indios chiriguanas, porque
+á la una parte y otra del pueblo los hay. Cercó
+la ciudad de tres tapias, fortaleció las puertas; en
+todos estos reinos no hay ciudad cercada; vélase
+por los enemigos tan comarcanos y malos. De aquí
+salió en demanda de unos cerros donde se entendia
+hacer minas de plata, en tierra de guerra; llevaba
+consigo españoles y mestizos, buenos soldados, y
+tambien chiriguanas, por amigos, que le ayudaban,
+por ser gente belicosa.</p>
+
+<p>En un recuentro que tuvo con los indios de guerra,
+alcanzada la victoria, los chiriguanas pidiéronle
+parte de los indios captivos y presos para comérselos,
+diciendo le habian ayudado. El general
+no se los quiso dar; guardáronsela, y dejando á
+don Diego de Mendoza, creo cuñado suyo, con todo
+el ejército, apartóse con doce ó catorce soldados y
+los chiriguanas 15 leguas, pocas menos, á cierto
+paraje, en el cual los chiriguanas determinaron de
+matarle, y no lo trataban tan secreto que no se
+entendiese su mala intencion; avisaron los solda<span class="pagenum"><a name="Page_242" id="Page_242">[Pg 242]</a></span>dos
+á su General; hizo burla de los que lo avisaban,
+y un dia, que fué el de su muerte, viniendo
+los chiriguanas determinados de poner en ejecucion
+lo concertado, estaban con el General tres ó
+cuatro soldados, Juan de Paredes y Diego de
+Ocampo Leyton, ambos extremeños y hombres de
+vergüenza, ánimo y hidalgos, con sus arcabuces y
+cuerdas en las serpentines; dijéronle: Señor, estos
+indios vienen con mal pecho. Si vuestra merced
+manda, aquí los despacharemos. Enojóse el General
+y díjoles: Quitaos de ahí. ¿Para qué me ponéis
+esos miedos? Apagad las cuerdas y dejadme con
+la lengua, un mestizo que servia della. Replicáronle;
+no aprovechó nada. Apagaron las cuerdas y
+no fueron cuerdos, y fuéronse á un bohio donde estaban
+los demás. El General estaba en una hamaca,
+entre las piernas la celada, encima de una
+rodilla, y sin espada, vestida una cota; como quedó
+solo con el mestizo lengua entran los chiriguanas,
+comienzan á quejarse que no les daba parte de la
+presa; descuídanle, llega uno por detrás, que el
+pobre General, ni la lengua lo advirtió, alza la
+mano y con una macana de palma dale un golpe
+en la cabeza que le aturdió y dió con él de la hamaca
+abajo. El lengua salió dando voces ¡Al General
+han muerto! ¡Al General han muerto! Los
+pocos soldados túrbanse, y como no tenian mecha
+encendida, uno de los dos arriba referidos arrebató
+un tizon y puso fuego al arcabuz; dispara
+sin saber á donde tiraba y acertó á dar en un caballo
+y matóle. Los indios pensaron que los soldados
+venian sobre ellos; retiráronse á una montañuela
+que cerca estaba, para guarecerse de los ar<span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[Pg 243]</a></span>cabuces,
+que si vinieran sobre los nuestros allí los
+mataran á todos. Retirados, tuvieron lugar los pocos
+españoles, pero bravos, de encender sus mechas
+y hacerse fuertes en la casa y recoger los caballos.
+El pobre General murió dende á pocas horas,
+sin poder hablar palabra.</p>
+
+<p>Entre los soldados habia un mestizo, del Rio
+de la Plata, llamado Juan de Paredes, y por diferenciarle
+del que habemos tractado le llamo Paizunu;
+á los dos conocí y tracté mucho, y á éste no
+tanto, que me dijeron lo que voy refiriendo. Este
+Paizunu dijo: Aquí estamos perdidos; si me dan
+un caballo, el que yo pidiere, yo romperé por los
+enemigos, iré á dar aviso á don Diego, y si esto no
+hacemos, aquí nos han de matar; y muertos, como
+don Diego no sepa lo sucedido, luego darán sobre
+él y los demás, y todos pereceremos y la ciudad
+asolarán. Y fuera así si Nuestro Señor otra cosa
+no ordenara por su misericordia: los chiriguanas
+habianse puesto en medio del camino para que no
+se fuese á dar mandado á don Diego. Don Diego
+fué uno de los buenos capitanes para contra indios
+que habia en estas partes, mestizo del Rio de
+la Plata; no le conocí, mas por su fama, y despues
+tractaremos dél, cuando tractaremos de lo sucedido
+en el tiempo que gobernó don Francisco de
+Toledo. A los soldados pareció bien el consejo; dan
+el caballo que pidió, armóse y armaron al caballo;
+toma una lanza y un arcabuz pequeño, sale, dispara
+su arcabuz y luego echa mano de la lanza y
+rompe por medio de los Chiriguanas, y sin parar,
+aunque con algunos flechazos peligrosos, en él y
+en el caballo, da aviso á don Diego de Mendoza,<span class="pagenum"><a name="Page_244" id="Page_244">[Pg 244]</a></span>
+que habia quedado donde dijimos. En el real hízose
+el sentimiento debido. Parte con su ejército
+luego, da en los Chiriguanas por una parte, los pocos
+por otra; mató muchos, y á los que hubieron
+á las manos metiéronlos en un buhio y pusiéronlos
+fuego; castigo merecido por la maldad cometida,
+porque el General era noblísimo y valentísimo. Sucedió
+esta maldad y desgracia gobernando este
+reino el licenciado Lope García de Castro; Su Majestad
+le habia hecho merced de aquella gobernacion,
+para sí, hijo y nieto; dejó dos hijos pequeños
+y tres hijas. El gobierno encomendóse á don Diego
+de Mendoza hasta que su sobrino el mayor tuviese
+edad. Despues quitóselo don Francisco de Toledo,
+siendo Visorrey destos reinos; proveyó en él á
+Juan Pérez de Zurita, más para pelear que para
+gobernar; despues tornóse á proveer en el mismo
+don Diego, el cual muerto, como diremos, quedó
+un poco de tiempo el gobierno en los alcaldes; despues
+de lo cual, no sé si por Su Majestad ó por
+qué Virrey, se proveyó á don Lorenzo de Figueroa,
+un caballero muy noble y de muy buenas partes, y
+no menos cristiano, el cual descubrió una provincia
+de gente política como ésta del Perú, muy poblada
+y que fácilmente se le dieron y aun le convidaron
+con la paz, porque los librase de los Chiriguanas,
+que los comian. Murió este caballero;
+agora no sé quién la gobierna.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_245" id="Page_245">[Pg 245]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XCV" id="CAPITULO_XCV">CAPITULO XCV</a><br />
+<span class="medium">PROSIGUE EL CAMINO DE MIZQUE Á LA CIUDAD
+DE LA PLATA</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo al valle de Mizque, y prosiguiendo el
+camino, á diez leguas andadas llegamos al rio
+Grande, que corre por un valle desaprovechadísimo,
+si no es para víboras, tigres y osos; caluroso
+y sombrio respeto de la mucha montaña de una
+parte y otra, y los árboles infructíferos, silvestres,
+los más espinosos. Aquí no habitan sino las creaturas
+dichas, y no pocos mosquitos. Al tiempo de las
+aguas, es el rio muy grande; no se puede vadear,
+y al de la seca es necesario saber bien el vado. Por
+el riesgo de los que se ahogaban y por ser camino
+muy pasajero, el marqués de Cañete, de buena memoria,
+el viejo, mandó se hiciese una puente, y
+para ello se cortó mucha madera, juntóse mucha
+piedra, hízose gran cantidad de cahices de cal, sogas,
+maromas, acequia para desaguar el rio; todo
+se perdió, por respecto de un religioso, no de mi
+Orden, y así se quedó y se quedará por muchos
+años. La puente no puede ser más que de un ojo,
+y éste, segun lo afirmaba el artífice, habia de ser
+de más de sesenta pasos. Luego se siguen otros valles
+angostos, empero fértiles de maíz en las laderas,
+y en los altos de trigo, donde jamás entraron
+indios ni en ellos poblaron; era montaña cerrada,
+llena de los animales que habemos dicho. Los es<span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[Pg 246]</a></span>pañoles,
+acabadas las guerras civiles, como no tenian
+en qué ocuparse, se metieron, desmontaron,
+araron y cavaron, hicieron sus chácaras, donde de
+Potosí les vienen á comprar las comidas; siémbrase
+aquí el maíz con ceniza; en haciendo el hoyo para
+echar los granos y echándose en él, luego otro indio
+anda con una taleguilla de ceniza derramándola
+á la redonda y dentro, por que las hormigas
+no coman el grano; llegando á la ceniza no pasan
+adelante, y nacido el maíz no llegan á la hoja.
+Así en este valle como en otros tres que hay de aquí
+á la ciudad de La Plata, las aguas son muy gruesas
+y salobres, y en todas hay las plagas referidas, con
+pedriscos á su tiempo; danse tambien en estos valles
+algunas viñas y fructas de las nuestras. A una
+parte dellos viven algunos indios llamados Moyos,
+barbarísimos en extremo, y holgazanes, más bárbaros
+que los de la laguna de Chucuito; éstos comen
+cuantas sabandijas hay; culebras, sapos, perros,
+aunque estén hediendo, y si pueden haber á
+las manos los potranquillos, no los perdonan, y
+como tengan un sapo para comer aquel dia, luego
+se tienden de barriga en el suelo. No creo se ha
+descubierto, ni hay en este Perú, gente más bárbara.
+Críanse en estos valles cedros altísimos, gruesísimos.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XCVI" id="CAPITULO_XCVI">CAPITULO XCVI</a><br />
+<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LA PLATA</span></h2>
+
+<p class="p2">La ciudad de La Plata fué uno de los ricos pueblos
+del Perú, y los vecinos della fueron de los<span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[Pg 247]</a></span>
+más aventajados de todo este reino; aquí fué vecino
+el general Hinojosa, el general Diego Centeno,
+el general Lorenzo de Aldana, D. Pedro de
+Portugal, Gómez de Solís, el general Pablo de
+Meneses, licenciado Polo y otros muchos capitanes
+y valerosos varones, de todos los cuales ya no hay
+memoria, si no es de cual ó cual; fueron todos á
+una mano riquísimos por las minas que tomaron
+en Potosí, las cuales entonces acudian á muchos
+marcos por quintal; su poblacion es <i>en</i> unas lomas
+llanas no mucho, pero como las requiere la tierra
+donde llueve. Es cabeza de obispado y muy rico.
+Agora cuatro años que estuve en ella, estaban los
+diezmos solamente del districto de la ciudad y algunos
+pueblos recien poblados de españoles hácia
+las montañas de los Chiriguanas, en 76.000 pesos
+ensayados, y el año pasado en 82.000 sin los diezmos
+de la ciudad de La Paz y provincia de Chucuito;
+los cuales todos juntos pasan de 100.000 pesos;
+tiene el señor Obispo, de su cuarta de la mesa
+episcopal, 25.000 pesos, sin lo que le viene de la
+cuarta funeral, que yo seguro no le falta mucho
+para 40.000 pesos, que no es mal bocado para un
+pobre clérigo ó fraile. Agora 28 años no llegaba
+la renta del obispo á 7.000 pesos, siéndolo nuestro
+religioso el Rmo. fray Domingo de Sancto Tomás,
+porque nunca tal cuarta pidió, ni las cosas se habian
+subido tanto; despues vinieron clérigos á ser
+obispos, deseados por los clérigos del obispado, los
+cuales, cuando vino la nueva y poderes para tomar
+la posesion por el Rmo. don Fernando Santillán,
+haciendo grandes regocijos de noche á caballo y<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[Pg 248]</a></span>
+con hachas y repiques de campanas, decian: capillas
+fuera, capillas fuera; empero, sucedióles
+como á las ranas; entablaron estos señores obispos
+la cuarta episcopal, y agora lloran las capillas pasadas
+y reniegan de sus deseos, y más viéndolos
+cumplidos.</p>
+
+<p>Es cosa de admiracion ver lo presto que los prebendados
+hinchen las cajas de plata. La iglesia
+catedral es de bóveda y de una nave bien labrada;
+es rica de ornamentos, y bien servida en lo que
+toca á los oficios divinos, con mucha música. Sustenta
+seis monasterios: uno nuestro, otro de San
+Francisco, otro de San Augustin, otro de la Merced,
+otro de Teatinos y uno de monjas subjectas á
+los padres Augustinos; ninguno hay acabado; el
+nuestro estuviera en muy buen puesto si se hiciera
+en él una iglesia moderada, mas quisieron hacerla
+de tres naves, mayor que la nuestra de Los Reyes,
+y en hacer y deshacer han gastado priores poco discretos
+muchos millares de plata.</p>
+
+<p>El monasterio de San Francisco es el que tiene
+más edificado; la iglesia es cómoda, de una nave,
+cubierta toda á dos aguas con madera de cedro. En
+entrando en ella huele muy bien. Los padres augustinos
+van edificando el convento; la iglesia dejan
+para la postre. Los materiales para cal son bonísimos,
+y la piedra para de mampuesto muy cerca
+del pueblo. Reside aquí Audiencia Real, necesarísima
+para los pleitos de Potosí, y más para la quietud
+de la tierra. No tiene rio; tiene un manantial
+á la parte del Sur, de donde se trujo una fuente á
+la plaza, bien labrada, y para algunas casas se les
+repartió agua. El temple es bueno, porque en todo<span class="pagenum"><a name="Page_249" id="Page_249">[Pg 249]</a></span>
+el año no hace tanto frio que sea necesario llegarse
+al brasero, de donde se vino á decir que esta ciudad
+excedia á las demás deste reino en templo, temple,
+fuente y puente, y cascos, etc. La puente se hizo
+en un rio, legua y media de la ciudad, camino de
+Potosí, muy bien labraba, de un solo ojo. Está
+en altura de veinte grados; corren aquí casi todos
+los vientos; el más cuotidiano es el Oriente; cuando
+alcanza el Sur en junio y julio, á quien llamamos
+Tomahavi, se cubre la tierra de una niebla,
+pero dura pocos dias, cuando llega á ocho es lo
+sumo, y entonces es desabrido.</p>
+
+<p>Temblores de tierra, por maravilla alcanzan en
+esta ciudad; viviendo yo en nuestro convento, en
+ella, pasó uno que en nuestra casa, y dende arriba,
+no se sintió, y el convento de San Francisco, tres
+cuadras más abajo, se sintió mucho; era hora de
+misa mayor, y habia gente en la iglesia, y toda
+salió huyendo unos en otros tropezando. El año
+pasado de 602<a name="FNanchor_36" id="FNanchor_36" href="#Footnote_36" class="fnanchor">[36]</a> sucedió otro que hizo daño en
+toda la ciudad, particularmente en el convento de
+San Francisco derribó el campanario, abrióse el
+coro y en la iglesia mayor hizo mucho más daño.
+En la nuestra muy poco, y así en las casas que están
+de la plaza para arriba, los temblores han hecho
+poco; de la plaza para abajo se ha recebido mayor.
+He dicho esta particularidad porque muy
+de tarde en tarde suele suceder temblor alguno.</p>
+
+<p>Empero, es toda esta provincia tan combatida,
+á la entrada de las aguas, y salida, de truenos, rayos
+y pedriscos, que parece temblar los cielos. No
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[Pg 250]</a></span>
+sé si hay en el mundo provincia más combatida
+destas cosas. Diré un dicho discreto del gobernador
+Castro; visitando el Audiencia una noche (y
+en las noches son las tempestades mayores) sucedió
+una tormenta tal; el huésped de la casa donde
+posaba, á la mañana vínole á ver, y díjole: Poco
+habrá vuestra señoria dormido esta noche, por los
+muchos truenos; respondió: ¿Truenos? Uno he
+oido. El huésped dice: Bien ha dormido vuestra
+señoria, pues sólo uno oyó; respondió el presidente:
+No quiero decir eso, sino que toda esta noche
+ha sido un trueno; y dijo discretísimamente,
+porque comienza uno, y al tercio otro, y luego otro,
+y así alcanzándose los unos á los otros no parece
+sino todo un trueno.</p>
+
+<p>Los rayos son muy frecuentes que hacen daño,
+y si no fuera por salir de mi intento dijera cosas
+raras que han sucedido en el tiempo que viví en
+ella. Llueve poco en toda esta provincia. Es grande
+y poco poblada de indios. Comienzan las aguas
+á mediado diciembre, y por abril han cesado. Si el
+cielo fuera más lluvioso se pudiera comparar con
+todas las provincias fértiles del mundo. En toda
+ella no hay casi cosa de riego, si no es en cual ó
+cual valle á la redonda de la ciudad; juncto á las
+casas se siembra trigo, cebada, maíz.</p>
+
+<p>La comarca de la ciudad es buena y abundante
+por los valles que tiene en contorno, donde se da
+el maíz, y en los altos el trigo. Las chácaras son
+de mucha tierra, y por ella se han enriquecido no
+pocos. Conocí en esta ciudad, agora cuatro años,
+un vecino que vendió una chácara suya con tres
+ó cuatro piedras de molino en 52.000 reales de á<span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[Pg 251]</a></span>
+ocho; para ser un chacarero rico no es necesario
+más que el año sea un poco estéril, y que en su
+chácara haya llovido. Pocas veces el agua es general;
+son aguaceros con tanto ímpetu de vientos,
+truenos, rayos y relámpagos, que es cosa temerosísima;
+á los que suben de los llanos háceseles muy
+pesado; veráse ahora, más en particular de noche,
+el cielo sereno y muy claro y en un instante cubierto
+de una escuridad que pone grima. Toda esta
+provincia de los indios Charcas es abundantísima
+de miel de abejas; no crian en colmenas como en
+España, porque no las han recogido en ellas, ni
+de eso se tiene cuidado; crian unas en la tierra,
+debajo della, y por un agujero entran y salen á su
+labor; ésta suele ser agria; otras crian en troncos
+y huecos de árboles: ésta es mucho mejor; otras
+hacen sus panales (acá llamámosles chiguanas)
+colgándolos de una rama de un árbol, sobre la cual
+los fraguan redondos y algunos tan grandes como
+botijas peruleras: ésta es la mejor, más blanca y
+para muchas cosas buena.</p>
+
+<p>A cuatro leguas de la ciudad, al Oriente, entramos
+en el valle llamado Moxotoro, que quiere decir
+barrio nuevo, angosto, mas tiene algunas anconadas
+todas de riego con las acequias que del rio
+sacan; á su tiempo es muy caluroso, y á su tiempo
+frio. Aquí hay muy buenas chácaras y huertas
+con todos los frutales nuestros, y muy buenas viñas,
+adonde de Potosí, que son 22 leguas, vienen
+los indios con los reales á comprar la fruta, desde
+las cebollas y ajos hasta las camuesas y peras. Una
+legua más adelante, en un valle llamado Chuquichuqui,
+hay un ingenio bonísimo de azúcar y de<span class="pagenum"><a name="Page_252" id="Page_252">[Pg 252]</a></span>más
+cosas, pero es una caldera de fuego de Babilonia.</p>
+
+<p>Todos estos valles desta provincia son abundantes
+de las plagas arriba dichas: víboras, hitas,
+chinches y otros animales ponzoñosos; pero proveyó
+Dios de muchas yerbas medicinales y árboles,
+más que en ninguna otra parte destos reinos.</p>
+
+<p>Pocas leguas desta ciudad se coge la contrayerba,
+que dijimos ser una raíz negra que huele á
+higuera. Otras raíces hay aprobadísimas para cámaras
+de sangre. Lleva esta tierra mechoacán tan
+bueno como el que se trae de México. Entre los
+árboles hay tres muy conocidos y salubérrimos: el
+uno llamado Tareo, que entre mil de los demás es
+muy señalado; antes que eche las hojas produce
+una flor como campanillas, morada, de la cual se
+hace una conserva probada contra el mal francés.
+El otro se llama Quinaquina; destila una goma
+muy olorosa, remedio principal, sahumándose con
+ella, contra toda tose, catarro y apretamiento de
+pecho. He conocido personas, á lo menos un religioso
+nuestro, que cortaba una rama y en la punta
+colgaba un calabacillo, de suerte que la rama estuviese
+enarcada; destilaba el bálsamo. Este árbol
+llora unas pepitas grandes como habas y más largas,
+llenas de goma, de las cuales se aprovechan
+para mil enfermedades; tuve la memoria dellas, no
+sé qué se me hizo; sahúmanse con ello contra la
+tose, y para la jaqueca no hay remedio más eficaz;
+tarda en destilar tiempo.</p>
+
+<p>Lo que en más abundancia se cría son molles,
+aprobadísimos para muchas enfermedades frias;
+todos estos árboles son como grandes encinas. Los<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[Pg 253]</a></span>
+molles, dándole una cuchillada en la corteza, y sin
+que se les dé, pero dada destilan una goma blanca
+con un poquito de cárdeno, al gusto poco mordaz;
+usan della para purgar flegmas; yo la he tomado;
+pónenla en un paño limpio, mójanla en agua y exprímenla
+como cuando se hace una almendrada, y
+cuanto una escudilla, échanle un poco de azúcar, y
+puesta al sereno, á la mañana se bebe, sin mas preparacion;
+hace su efecto admirablemente; lleva
+unas uvillas coloradas que son como las majuelas
+de España, sino que son todas redondas, sin la coronilla
+que tienen las majuelas; destas uvillas se
+hace miel y chicha muy dulce y calidísima. Con
+la corteza curten suelas y muy buenas. Hay entre
+estos árboles macho y hembra: el macho es más
+coposo y más grato á la vista; la hembra crece más
+y las ramas más extendidas. La fructa del macho
+jamás madura; quédase como la uva, en cierne;
+la hembra la llega á sazonar. Pero de lo que más es
+abundante esta provincia de toda suerte de minerales,
+á cuya causa son las tempestades tan recias,
+y si Potosí faltase, no faltarian otros cerros llenos
+de plata.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XCVII" id="CAPITULO_XCVII">CAPITULO XCVII</a><br />
+<span class="medium">DE OTRO CAMINO PARA LA CIUDAD DE LA PLATA</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo á Caracollo, de donde proseguimos el
+camino para la ciudad de La Plata por los valles,
+y tomándolo por el más seguido, de aquí una jornada
+llegamos á la venta de las Sepulturas; llá<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[Pg 254]</a></span>mase
+asi porque se pobló en un llano donde hay
+cantidad dellas, y en todo el camino, particularmente
+desde Siquisica; son sepulturas de indios,
+donde en su infidelidad se enterraban en estos lugares
+frios; la causa debia ser por que no se corrompiesen
+los cuerpos; son altas de más de estado
+y medio, todas, en general, angostas como una
+vara, de cuatro paredes; unas portezuelas que todas
+miran al Oriente junto al suelo; aquí se enterraban
+los indios y sus mujeres; para los hijos
+hacian otras pequeñas juncto á éstas. Ha sucedido
+ir caminando por esta tierra llana el español y alcanzarle
+un aguacero de los buenos, y meterse dentro
+de una destas sepulturas, sin tener grima de
+los cuerpos muertos; no la dan como los nuestros.</p>
+
+<p>Algunos indios sacan los cuerpos dellas y abrazaditos
+marido é mujer los ponen en los caminos,
+sola la osamenta, entera, sin despegarse de las coyunturas,
+porque en estas sepulturas no come la
+tierra los cuerpos, sino consúmese la carne; lo demás
+queda entero; tampoco se crian gusanos; la
+frialdad y sequedad de la tierra no da lugar á ello.</p>
+
+<p>Algunas sepulturas vemos más altas y labradas,
+digo pintadas; éstas por ventura eran de los curacas.
+Por estar puesta esta venta en un lugar donde
+habia muchas, se quedó con el nombre de la venta
+de las Sepulturas. Hácese aquí mucha y muy buena
+pólvora, y aquí vive un oficial della que con
+licencia de los Virreyes la hace. Siete leguas adelante
+es la venta de En Medio, así llamada por ser
+fundada en parte donde se toma á mano izquierda
+el camino para la ciudad de La Plata y sobre mano<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[Pg 255]</a></span>
+derecha para Potosí; dase en ella buen recaudo á
+los pasajeros; los caballos á la sabana.</p>
+
+<p>Prosiguiendo para Potosí<a name="FNanchor_37" id="FNanchor_37" href="#Footnote_37" class="fnanchor">[37]</a>, porque no volvamos
+más á ella, son cinco jornadas; todas son de
+ventas, sin que en el camino haya cosa que sea
+digna de memoria, más de que antes de llegar á
+Potosí, como legua y media, no se ha de dar más
+priesa á la cabalgadura de la que ella quisiere; fáltales
+el aliento, y si se la dan se quedan muertas
+en el camino.</p>
+
+<p>Tomando, pues, el camino sobre mano izquierda,
+nueve leguas, si no son diez, dista de aquí el pueblo
+llamado Chayanta, poblado en una llanada
+bien fria, antes de llegar al cual, <i>hay</i> en medio del
+camino un arroyo abajo, de mala agua, con muchos
+manantiales de aguas calientes, pero una
+fuente hay en una peña viva que cae sobre este
+arroyo; la piedra terná en contorno como braza y
+media; vase arrugando como un pan de azúcar, y
+por la corona della sale un caño de agua como la
+muñeca, y para caer en el arroyo hace su charco
+muy formado; no pasa hombre por allí que no se
+detenga un poco á mirarla y considerar la fuerza
+del agua que rompiese aquella peña viva; estas
+aguas calientes, si son de piedra azufre, dan salud
+á los enfermos de la ijada y orina, como ya dijimos;
+las del alumbre les hacen más daño.</p>
+
+<p>De aquí son dos jornadas al pueblo llamado Macha,
+en distrito del cual hay una mina de plata,
+que hasta agora no se ha descubierto, ni se espera
+se descubrirá. Un religioso nuestro, á quien yo conocí
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[Pg 256]</a></span>
+en este reino siendo seglar, agora cuarenta
+años, acaso dió con ella, y conociendo el metal
+echó alguno en unas alforjas; llevólo á Potosí, fundiólo;
+acudió mucha plata; luego conoció ser la
+mina que tanta fama tiene, empero no lo dijo sino
+á uno ó dos amigos, para ir á ella y registrarla; sucedióle
+en este tiempo, antes que la fuese á descubrir,
+hacer un viaje forzoso á Arequipa, donde se
+metió fraile nuestro, y así se quedó; ya profeso y
+viviendo en nuestro convento en Huánuco, y estando
+á la sazon allí nuestro provincial el padre
+fray Francisco de San Miguel, á quien se lo oí
+decir muchas veces, llegaron dos hombres que venian
+de Potosí en busca del religioso para que les
+descubriese la mina y cerro; encuentran con el
+provincial, dícenle por qué razon tomaron tanto
+trabajo, viaje largo, y que si el religioso les descubre
+el cerro y mina se obligarán á hacer un
+convento entero en la ciudad que el provincial señalase.
+Al provincial no le pareció mal el partido;
+tractólo con el religioso, y con ser un hombre tosco
+y no de mucho entendimiento, respondió al provincial
+era verdadero sabia el cerro y mina, pero
+que no convenia descubrirlo porque los indios de
+Macha, en cuyo distrito estaba, y cuya era, la labraban
+(por lo que él vió) para pagar sus tributos
+y para sus necesidades; la cual si se descubria la
+habian de quitar á los indios y quedarian privados
+de su hacienda. La respuesta del religioso pareció
+bien al provincial, y respondió á los dos compañeros
+que no la descubriria aunque le hiciesen tres
+conventos, y así se quedó hasta hoy. Desde este
+pueblo son tres jornadas á la ciudad de La Plata,
+<span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[Pg 257]</a></span>
+de muy mal camino, como lo es todo el desta provincia.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XCVIII" id="CAPITULO_XCVIII">CAPITULO XCVIII</a><br />
+<span class="medium">DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑOLES EN VALLES CERCA DE
+LOS CHIRIGUANAS</span></h2>
+
+<p class="p2">Saliendo de la ciudad de La Plata, entre el
+Oriente y el Sur, puso Dios muchos valles muy
+buenos y fértiles, donde los indios nunca habitaron,
+ni entraron, llenos de montañas calientes,
+fértiles de trigo y maíz, árboles nuestros y
+otros mantenimientos, donde en chácaras viven
+españoles; en los altos pastan sus ganados mayores
+y menores; allí á sus casas les vienen de Potosí á
+comprar los mantenimientos, con los costales llenos
+de reales. De pocos años á esta parte, en dos
+valles destos se han fundado dos pueblos, recogiéndose
+los chacareros á ellos: uno en el valle llamado
+Tomina, otro en el valle de la Lagunilla, fronteras
+de Chiriguanas, con lo cual se les ha puesto freno
+para que no hagan el daño que solian hacer antes
+que se redujesen á pueblos, y aun agora tambien;
+las casas de las chácaras todas eran fuertes, y de
+noche los amos y los indios dormian debajo de
+una puerta y llave, y algunas veces se velaban,
+por miedo desta mala gente, que por la mayor
+parte sus saltos son de noche, y por que se sepa qué
+gente es ésta, en breve diré sus calidades.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_258" id="Page_258">[Pg 258]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XCIX" id="CAPITULO_XCIX">CAPITULO XCIX</a><br />
+<span class="medium">DE LOS CHIRIGUANAS Y SUS CALIDADES</span></h2>
+
+<p class="p2">Los indios Chiriguanas viven muy cerca destos
+valles, en unas montañas calurosas y ásperas por
+donde apenas pueden andar caballos. No son naturales,
+sino advenedizos; vinieron allí del rio de
+la Plata; la lengua es la misma, sin se diferenciar
+en cosa alguna. Son bien dispuestos, fornidos, los
+pechos levantados, espaldudos y bien hechos, morenazos;
+pélanse las cejas y pestañas; los ojos tienen
+pequeños y vivos. No guardan un punto de ley
+natural; son viciosos, tocados del vicio nefando, y
+no perdonan á sus hermanas; es gente superbísima;
+todas las naciones dicen ser sus esclavos. Comen
+carne humana sin ningun asco; andan desnudos;
+cuando mucho, cual ó cual tiene una camisetilla
+hasta el ombligo; usan pañetes; son grandes
+flecheros; sus armas son arco y flecha; el arco
+tan grande como el mismo que lo tira, y porque la
+cuerda no lastime la mano izquierda, en la muñeca
+encajan un trocillo de madera, y allí da la cuerda.
+Pelean muy á su salvo, porque si les parece el
+enemigo les tiene ventaja, no acometen. Pocas veces
+con nosotros pelean en campo raso, si no es á
+más no poder, y si les parece han de perder un
+chiriguano, no acometerán; son grandes hombres
+de forjar una mentira, tardan mucho tiempo en
+ella, y enséñanla á todos, de suerte que los niños<span class="pagenum"><a name="Page_259" id="Page_259">[Pg 259]</a></span>
+la saben, y si se les pregunta no difieren de los mayores,
+particularmente para engañarnos, como adelante
+diremos. Si han de ir á la guerra es por órden
+de las viejas, que les traen á la memoria los agravios
+recibidos, y los afrentan con palabras llamándolos
+cobades, borrachos, ociosos y flojos. Entre estas
+viejas hay grandes hechiceras, y hállanse en
+ellas las pitonisas que dice la Escritura, en cuyo
+ombligo habla el demonio. El mayor de los pueblos
+es de cinco casas; lo comun es de tres; mas son
+muy largas, de más de 150 pasos, á dos aguas, con
+estantes en el medio sobre que se arma la cumbrera,
+y de estante á estante vive una parentela.
+Con los indios que más enemiga han tenido son
+con una provincia que cae á las espaldas destas
+montañas, tierra llanísima, falta de agua, que se
+llama los Llanos de Manso, ó la provincia de los
+Chaneses; destos, que es gente desarmada, aunque
+bien dispuesta, de mejores rostros y más bien inclinados
+que los Chiriguanas, se han comido más
+de 60.000, y no creo digo muchos, porque aquellos
+llanos eran muy poblados; agora no hay indios
+sino muy pocos, y como no tienen quien los defienda,
+es la carneceria desta bestialísima gente. Son
+tan subjectos á los Chiriguanas, que en viéndolos
+no hay más que sentarse, sin resistencia alguna,
+para que el chiriguana haga dél lo que quisiere;
+tráenlos como ovejas en manadas; comen los que se
+les antojan, de los demás se aprovechan para el
+servicio de sus casas y sementeras. Cuando se quieren
+comer alguno no hay más que decirle se vaya á
+lavar al rio, lo cual hace sin replicar; viene desnudo;
+mandan á sus hijos tomen los arcos y fle<span class="pagenum"><a name="Page_260" id="Page_260">[Pg 260]</a></span>chas,
+y el pobre chanés en una plaza huyendo de
+aquí para allí de las flechas, sin se atrever á salir
+della, de los muchachos es flechado y muerto con
+gran alegria de los que le miran; le hacen pedazos
+y se lo comen, ó asado, ó cocido con maíz y mucho
+ají. De los que ven valientes y de buenos cuerpos,
+aprovéchanse para la guerra; hácenlos á sus bárbaras
+costumbres y cuando han de pelear pónenlos
+en la delantera, y si no pelean bien, fléchanlos por
+las espaldas. Es gente traidora y que no guarda
+palabra, porque como dijimos, no tiene un puncto
+de ley natural, ni cosa de policia; es poca gente;
+no llegan á 4.000 indios de guerra; la aspereza de
+la tierra en que habitan les ha sustentado tanto
+tiempo contra los españoles; en ella hay rios grandes,
+poco temidos destos, por ser grandes nadadores.
+Los rios llevan sábalos, armados, bagres y otros
+peces los cuales pescan desta suerte: al verano
+echan un pedazo del rio por otra parte; quedan los
+peces en el brazo del rio desaguado; en agua hasta
+la cinta, entran en ella con sus arcos y flechas,
+allí los flechan, y el que se escapa de la flecha,
+las mujeres van detrás con unas redes en que caen.
+Son tambien astutísimos en cazar ó enlazar las víboras,
+las de cascabel; éstas comen, y cuando un
+chiriguana halla una dellas y la mata se la echa
+en el hombro y se viene muy contento á su casa;
+cómenlas desta suerte: córtanles la cabeza, con dos
+ó tres dedos más, y otro tanto de la cola; luego la
+desuellan y hecha trozos ponen encima de las brasas,
+y así asada con ají la engullen; oí decir á dos
+personas fidedignas que las habian visto asar, y
+que olía la carne como si la hobieran lardado con<span class="pagenum"><a name="Page_261" id="Page_261">[Pg 261]</a></span>
+muchos olores, porque al olor de una que asaban
+sus yanaconas en su chácara, salieron de casa á
+ver lo que era y hallaron los indios chiriguanas en
+una gran candelada asando una para se la comer.
+Toda la tierra que habitan es fértil de muchas víboras
+de cascabel y de las pequeñas que habemos
+dicho; hay otras culebras grandes de más de tres
+varas; éstas no pican, pero en viendo al hombre
+abalánzasele, cíñele por el cuerpo y luego con una
+espina acutísima que tienen en la cola es cierta al
+sieso por donde la meten, y desta suerte le mata,
+y luego se lo come. Hállanse lagartos de sequera,
+el cuerpo de una vara y más, sin la cola, que es
+poco menos; éstos acometen á un muchacho y se lo
+comen. En Tucumán vi uno destos, como diremos
+cuando tractaremos de aquella tierra. Entre los árboles
+tienen muchos cedros, pero hay otros que llevan
+tanta garrapata, que arrimándose un hombre
+á él caen á mia sobre tuya sobre el pobre, que le
+cubren como si una saca dellas le hobieran derramado
+por encima. Contra éstos más que bárbaros
+hombres entró don Francisco de Toledo, Visorrey
+del Perú; lo que le sucedió diremos cuando trataremos
+de lo que le sucedió en el tiempo que gobernó
+estos reinos.</p>
+
+<p>Con ser esta gente de la calidad referida y la tierra
+asperísima, el capitan Andrés Manso, natural
+de la Rioja, con sólo sesenta hombres los subjectó é
+repartió; sirviéronle y á sus encomenderos como
+sirven los indios destos reinos, y no trabajó mucho
+en la conquista dellos, y menos en la de los Chaneses.
+Agora 29 años, cuando subí la primera vez á
+la provincia de Los Charcas, ya era muerto; no
+creo habria siete años.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_262" id="Page_262">[Pg 262]</a></span></p>
+
+<p>Este capitan pobló un pueblo que confina con
+las montañas de los Chiriguanas y con los llanos de
+los Chaneses; el sitio, llamado por un nombre Condorillo
+y por el otro el río de los Sauces. Los que
+lo han visto, que son muchos, dicen no hay en lo
+descubierto de las Indias temple más saludable;
+el suelo fértil y alegre. Viviendo aquí con toda
+paz, y no distando de la ciudad de La Plata ochenta
+leguas á lo más largo, estos Chiriguanas le engañaron
+con una ficcion, de las cuales, como habemos
+dicho, son grandes hombres para fingirlas;
+fingen, pues, y engañan al pobre capitan, que á
+pocas leguas de allí habia un valle donde vivian
+unos indios de extraña figura, muy ricos de oro
+(entre los Chiriguanas, ni en toda aquella montaña,
+ni oro ni plata se ha descubierto); que si
+quiere, ellos le llevarán allá y se los conquistarán,
+y de los españoles no es necesario más que la
+mitad, y la otra mitad se queden en el pueblo. Creyóse
+(que no debiera) dellos, y salió con treinta
+soldados; los otros treinta con las pocas mujeres
+dejó en el pueblo; llevó consigo parte de los Chiriguanas,
+los cuales dejaron concertado con los
+demás que para el servicio del pueblo se habian
+quedado, que para tal dia tomasen las armas, y á
+tal hora de noche; que ellos en el propio dia y hora
+darian en Andrés Manso, y sus soldados, y desta
+suerte los matarian á todos. Al dia, pues, ó por
+mejor decir, á la hora de la noche señalada, los
+unos dan en el pueblo, los otros en Andrés Manso;
+matáronlos á todos sin dejar uno ni ninguno, y
+desde entonces se han quedado señores como agora
+lo son, y tan enemigos nuestros como antes, y del<span class="pagenum"><a name="Page_263" id="Page_263">[Pg 263]</a></span>
+nombre cristiano; sólo se escapó un mestizo llamado
+fulano de Almendras, á quien prendieron en
+el pueblo, y un cacique destos Chiriguanas le quitó
+que no le matasen, y puso en salvo, porque tenia
+con él amistad: cosa nunca entre Chiriguanas
+guardada. Vínose á la ciudad de La Plata,
+donde á pocos años murió, estando yo presente, á
+quien entonces confesé y ayudé lo mejor que supe
+en aquel trance; escapóse otra mestiza que debia
+estar amancebada con algun Chiriguana, porque se
+quedó con ellos hasta hoy, como otra vez della diremos;
+y esto en suma de los Chiriguanas y sus
+costumbres; prosigamos agora nuestro viaje.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_C" id="CAPITULO_C">CAPITULO C</a><br />
+<span class="medium">DEL CERRO DE POTOSÍ</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo á nuestra provincia de Los Charcas,
+cansado de tractar de la gente más que bárbara
+Chiriguana, es esta provincia ancha y larga, empero
+poco poblada y muy áspera, de malos caminos;
+los indios son más bien dispuestos que los del
+Collao, más fornidos, los rostros más llenos y en
+sus vestidos más bien tractados, hablando en comun;
+son conocidísimos por el vestido, y muy ricos
+de plata y de ganados, aunque en ganados les
+hacen ventaja los del Collao, y oro no les falta,
+sino que no quieren descubrirlo; es fama en el distrito
+de Chayanta haberlo, no de río, sino veta,
+pero guárdanla para sí, y no hacen mal.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_264" id="Page_264">[Pg 264]</a></span></p>
+
+<p>El Visorrey don Francisco de Toledo, desde Potosí
+envió con un yanacona que le prometió descubrir
+esta mina á un religioso nuestro; fué y halló
+una veta pobre, aunque trujo una piedra pasada
+toda con clavos de oro; túvose por cosa que
+no se podía seguir, y así se quedó. Tambien es
+fama y comun que entre Potosí y Porco, que son
+ocho leguas, hay minas de azogue, y no es difícil
+de creer; empero el que la sabe no la quiere descubrir,
+diciendo que si luego se la han de quitar,
+se esté por todos; la cual si se descubriese, Su Majestad
+aumentaria grandemente sus tributos, porque
+como el azogue necesariamente bajase, no seria
+necesario seguir veta, sino á tajo abierto labrar
+en el cerro, y como fuesen las costas menos y
+más los mineros, los quintos habian de subir; pero
+esto es ya salir de nuestro intento; dejémoslo á los
+Contadores.</p>
+
+<p><i>De</i> la ciudad de La Plata se ponen á Potosí 18
+leguas, divididas en tres jornadas, en las cuales
+hay cinco ventas, y en la primera dos rios; el primero
+llamado Cachimayo, que es decir rio de la
+sal, por la sal que en algunas partes por donde corre
+se hace, porque no es necesario otra cosa quel
+agua echar en los lugares señalados, y dentro de
+pocos dias se congela, y buena sal, con ser el agua
+no muy gruesa, pero no es salobre ni salada. El
+otro es rio Grande, y solamente al verano se vadea
+y conviene saber tomar el vado, porque si no,
+no parará el que lo quisiere vadear hasta los Chiriguanas.
+Tiene sus puentes de piedra que mandó
+hacer el famoso marqués de Cañete, de felice memoria,
+el viejo; la primera del Achimayo; por des<span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[Pg 265]</a></span>cuido
+de las justicias, con una avenida se la llevó
+el rio; hase hecho legua y media más abajo otra,
+que se ha tardado en hacella más que se tardó en
+las dos, porque las dos en dos veranos se hicieron;
+esta han pasado más de seis.</p>
+
+<p>Es Potosí de forma de un pan de azúcar; sólo á
+la parte del Poniente se le desgaja una cordillera
+de un cerro que no creo tiene una legua de largo,
+y baja. Por la parte del pueblo tiene un cerrillo
+pegado á sí, á quien llaman Guaina Potosí, como
+si dijésemos el grande, el viejo Potosí, y á este
+otro el mozo. Este cerro es conocidísimo entre mil
+que hobiera; parece que la naturaleza se esmeró
+en criarle como cosa de donde tanta riqueza habia
+de salir; es como el centro de todas las Indias,
+fin é paradero de los que á ellas venimos. Quien
+no ha visto á Potosí no ha visto las Indias. Es la
+riqueza del mundo, terror del Turco, freno de los
+enemigos de la fe y del nombre de los españoles,
+asombro de los herejes, silencio de las bárbaras
+naciones. Todos estos epítetos le convienen. Con la
+riqueza que ha salido de Potosí Italia, Francia,
+Flandes y Alemaña son ricas, y hasta el Turco
+tiene en su Tesoro barras de Potosí, y teme al señor
+deste cerro, en cuyos reinos corre aquella moneda;
+los enemigos del magno Filippo y de los
+brazos españoles y de su cristiandad, en trayendo
+á la memoria que es señor de Potosí, no se atreven
+á moverse de sus casas; los herejes quedan
+como despulsados, y cuando los potentados del
+mundo se quieren conjurar contra la Majestad católica,
+no aciertan á hablar. Es el más bien hecho
+cerro que se ha visto en todas las Indias, y si di<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[Pg 266]</a></span>jésemos
+en el mundo, no creo seria exageracion;
+del pie hasta la cumbre y corona dél hay una legua
+larga. Vese de más de veinte leguas, porque
+desde un pueblo llamado Aravati, tres leguas de
+la ciudad de La Plata, más adelante, se ve, y á la
+parte del Sur, por el camino de los Chichas, de
+muchas leguas le conocemos. Por todas partes,
+Oriente y Poniente y Norte y Sur, es abundante de
+vetas de plata; las ricas que se labran y siguen son
+las que miran al Oriente; luego diremos sus nombres.
+Jamás por los indios, antes que los españoles
+entrasen en este reino y lo poseyesen, fué conocido
+tener plata, ni jamás indio lo labró, ni <i>vivió</i>
+en él; era despoblada la tierra á la redonda dél, y
+el mismo cerro, por ser frigidísimo con estar en
+veinte grados; ocho leguas dél se labraba el cerco
+llamado Porco, como diremos concluido con Potosí.
+Todo él de arriba abajo era una montaña espesa
+de unos árboles que llamamos quinuas, torcidos,
+sólo buenos para leña y carbon, en lo cual
+puede competir con la encina; para enmaderar
+nadie se aprovecha dél. Su descubrimiento fué
+desta suerte, y si no me engaño lo descubrieron
+unos yanaconas de fulano Zúñiga, hombre antiguo
+en este reino, y si no fué tesorero de la
+hacienda Real, á lo menos fué uno de los oficiales,
+á quien conocí en Potosí, y me dijo lo que
+referiré. Cuando los españoles entraron en este
+reino, conquistado el Collao y esta provincia de
+los Charcas, no la tenian por rica más que de
+miel, por lo cual muchos rehusaron los repartimientos
+y encomiendas en esta provincia, diciendo
+que no querian tributos de miel. Verdad es que se<span class="pagenum"><a name="Page_267" id="Page_267">[Pg 267]</a></span>
+labraba el cerro de Porco, de donde se sacaba plata
+para el Inga antes de la venida de los nuestros.
+Acobardábales el temple, en partes desabrido, y
+el cielo como le tenemos pintado, áspero, con tantas
+tormentas de truenos y rayos, y que Porco
+á pocas brazas daba en agua. Con todo eso quedaron
+algunos de los conquistadores antiguos, pero
+los más fueron de los que llamaban pobladores,
+venidos despues de llana la tierra. Porco se labraba,
+y los vecinos de la ciudad de La Plata, que
+deste cerro dista 25 leguas, iban y venian á sus
+minas; tambien sus criados, así españoles como indios,
+que llamamos yanaconas. El camino era tan
+cursado como agora, en el cual encontraban ganado
+silvestre, llamado guanacos y vicuñas; son de
+la misma figura que el ganado doméstico, sino que
+la color es bermeja de los guanacos y el hocico que
+tira á negro. La vicuña es más cenceña, de la misma
+color; el hocico tira un poco á blanco, y el pecho
+y pescuezo por la parte de abajo blanco. Pues
+como todo el camino desde la ciudad de La Plata
+fuese despoblado hasta Porco, algunos indios y españoles
+llevaban galgos para si saliese algun guanaco,
+ó vicuña, cazarlo. Sucedió así que yendo ó
+viniendo algunos indios yanaconas deste fulano de
+Zúñiga y de otro compañero suyo, y pasando por
+las faldas de Potosí (va por aquí el camino), salió
+un guanaco; échanle los perros; el guanaco tira
+el cerro arriba, y los perros; siguen los indios á
+los perros y guanaco, el cual subiendo al cerro
+arriba hizo fuerza con los pies en una veta en la
+superficie de la tierra, y derrumbó un poco de metal.
+Los yanaconas que le seguian, como quien co<span class="pagenum"><a name="Page_268" id="Page_268">[Pg 268]</a></span>nocia
+el metal, viéndolo dejan de seguir el guanaco;
+tomándolo é conociéndolo, en su lengua comienzan
+á decir: caimí mamacolqui, caimí mamacolqui;
+que quiere decir: esta piedra es de plata, ó
+madre de plata. Recogen más piedras, llévanlas á
+su amo, hacen el ensayo: acudió á muchos marcos
+por quintal, á más de cincuenta; á la voz vino Zúñiga,
+y vinieron los demás y registraron minas en
+el cerro.</p>
+
+<p>Este fué el principio y orígen del descubrimiento
+de Potosí, y es así verdad; desde entonces dejaron
+de seguir las minas de Porco con aquella frecuencia
+que antes. La principal veta que se descubrió
+se llamó y llama la veta Rica; luego la del Estaño,
+porque la plata es sobre estaño, y la de Mendieta,
+y éstas son las que agora principalmente se
+labran, de las cuales ha salido tanta cantidad de
+plata que asombra al mundo. Si estas vetas desde
+fuera las miran, parecen como sangraderas, ó quebradas
+muy angostas, que vienen de arriba abajo.
+Agora no hay más memoria de leña en él que en la
+palma de la mano. Al principio los metales eran
+muy ricos, porque las vetas lo eran, y acudian cuarenta
+marcos y más por quintal; agora, como están
+muy bajas, son mucho más pobres. El quintal que
+acude á tres pesos ensayados, que es á tres cuartos
+de marco, es muy rico, que son seis onzas; son todas
+las minas de plata que en este reino se descubren
+de cabeza, que es decir la riqueza tiénenla en
+la superficie; como las tierras que se labran la fertilidad
+es la superficie, y á esta causa los árboles no
+echan las raíces sino á la haz de la tierra, y por
+esto, conformándose las minas con los árboles,
+mientras más fondas se labran, más pobres.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[Pg 269]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CI" id="CAPITULO_CI">CAPITULO CI</a><br />
+<span class="medium">DEL CERRO DE POTOSÍ<a name="FNanchor_38" id="FNanchor_38" href="#Footnote_38" class="fnanchor">[38]</a></span></h2>
+
+<p class="p2">A la fama de tanta plata, luego se comenzó á
+despoblar, aunque no del todo, el asiento de Porco
+y se pasó á Potosí, y poblaron los españoles desta
+otra parte de un arroyo que pasa al pie del Guayna
+Potosí; los indios, de la otra parte del arroyo, al
+pie del cerro; mas como se fué multiplicando la
+gente, tambien á la parte de los españoles se poblaron
+no pocos indios, y entre ellos los Carangas
+á las espaldas de los nuestros. El asiento, así del
+pueblo de los españoles como de los indios, no es
+llano, sino en una media ladera, como se requiere
+en tierra que llueve; el un asiento y el otro lleno
+de manantiales de agua que Dios nuestro Señor
+proveyó allí para el beneficio que agora se hace de
+los metales; si no, ya se hobiera despoblado la mayor
+parte por falta della, y los manantiales y
+fuentes, unos están sobre la faz de la tierra, otros
+á un estado y á menos; el que á dos es muy fondo.
+El agua en unas partes es mejor que otra, poca
+para que se pueda beber; guísase con ella de
+comer y lávase la ropa; no se halla casi cuadra que
+no tenga muchos manantiales, ni casas sin pozos,
+y en las calles en muchas dellas revienta el agua.
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[Pg 270]</a></span>
+Cuando los metales acudian á mucho más que agora,
+no los fundian los españoles, sino los indios
+se los compraban y beneficiaban, y acudian con
+el precio al criado del señor de la mina. Desta manera
+el señor de la mina tenia su mayordomo que
+della tenia cuidado, de hacer los indios ó yanaconas
+barreteros labrasen, y sacasen el metal á la
+boca de la mina, adonde cada sábado llegaba el
+indio fundidor, mirábalo, concertábase por tantos
+marcos y á otro sábado infaliblemente la traía la
+plata concertada; estos indios llevaban el metal á
+sus casas, y lo beneficiaban, y fundian, no con fuelles,
+porque el metal deste cerro no las sufre; la
+causa no se sabe; el metal cernido y lavado echábanlo
+á boca de noche en unas hornazas que llaman
+guairas, agujereadas, del tamaño de una vara, redondas,
+y con el aire, que entonces es más vehemente,
+fundian su metal; de cuando en cuando lo limpiaban
+y añadian carbon, como vian era necesario,
+y el indio fundidor para guarecerse del aire estábase
+al reparo de una paredilla sobre que asentaba
+su guaira, sufriendo el frio harto recio; derretido
+el metal y limpio de la escoria, sacaba su tejo de
+plata y veníase á su casa muy contento. Habia á la
+sazon en el cerro que dijimos se desmiembra de Potosí,
+y á la redonda del pueblo, más de 4.000 guairas,
+que por la mayor parte cada noche ardian, y
+verlas de fuera y aun dentro del pueblo no parecia
+sino que el pueblo se abrasaba. La que menos destas
+fundia salia con un marco de plata, que es riqueza
+nunca oída. Los indios fundidores ganaban
+plata, y los señores de las minas no perdian.</p>
+
+<p>El viento con que más cotidianamente fundian<span class="pagenum"><a name="Page_271" id="Page_271">[Pg 271]</a></span>
+era con el Sur, que dijimos llamarse Tomahavi.
+Proveyó Dios en aquel tiempo deste viento, que
+casi no faltaba en todo el año, y cuando descansaba
+algunos dias, luego se hacian procesiones por
+viento, como por falta de aguas cuando se detienen.
+Cesaron totalmente las guairas desde que se
+comenzó el beneficio del azogue, que fué en el
+segundo año del gobierno de don Francisco de
+Toledo.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CII" id="CAPITULO_CII">CAPITULO CII</a><br />
+<span class="medium">LAS VUELTAS QUE HA DADO POTOSÍ</span></h2>
+
+<p class="p2">Agora treinta años ya casi Potosí estaba para
+totalmente perder todo su crédito, si nuestro Señor
+no proveyera de que se acertase á sacar plata
+con azogue. Es así, que si en esta sazon llegara un
+hombre con 200.000 pesos, comprara todas las minas
+del cerro; las costas muchas, los metales pobres,
+las minas muy hondas, no parecia se podía
+sustentar. Empero luego el año adelante se descubre
+el beneficio del azogue, y torna á revivir de
+tal manera, que en estos treinta años es casi innumerable
+la plata que dél ha salido, y pasó así: que
+muchos años antes, más de diez, llegaron allí unos
+extranjeros con azogue, y quisieron fundir por él;
+hicieron las diligencias posibles, y no atinaron á
+fundir, ó á incorporar, por lo cual las bolas del metal
+incorporado dejaron con el azogue, desesperados
+de salir con su intento, y en este tiempo el que
+las tenia, como por cosa desechada, las tornó á mo<span class="pagenum"><a name="Page_272" id="Page_272">[Pg 272]</a></span>ler
+y fundir, y sacó plata de donde los otros no atinaron
+á sacar un grano, que parece prodigio. Despues
+de hallado este beneficio, y usado muchos
+años, como los metales fuesen bajando en ley, ya
+los señores de las minas no se podian sustentar;
+el ingenio del hombre, dando y tomando, vino un
+beneficiador á mezclar escoria de los herreros molida
+con el metal; fundiólo, salióle bien, donde infirió:
+si la escoria es provechosa, mejor lo será el
+hierro; da en deshacer el hierro, y con el agua del
+hierro deshecho incorporó el metal: salióle con
+más ley y sacó más plata. Pues para deshacer este
+hierro ¿qué remedio? Eran necesarias muelas de
+piedra como de barbero, más anchas que altas y
+de grano más grueso; provee Dios junto á los mismos
+ingenios tanta piedra désta, que algunos ingenios
+no á media legua, otros á una, y el que más
+lejos no la tiene á dos leguas; estas piedras andan
+con el movimiento del ingenio grande, en el cual
+debajo de la piedra ponen una artesa bien estanque,
+con agua, de donde la muela coja agua dando
+vuelta, y encima de la piedra se pone la plancha
+del hierro, la cual se va gastando como se gasta
+el cuchillo en la muela del barbero; de cuando en
+cuando se requiere verla para que siempre esté encima
+de la muela; <i>con</i> cada cajon de cincuenta
+quintales de metal molido y encorporado con azogue
+se mesclan diez libras de agua, y si á estos
+cincuenta quintales echan menos, no sacan nada;
+si más, pierden el agua más que echan, porque no
+se saca más plata que si echasen las diez libras.
+Lo necesario á cincuenta quintales es diez libras
+de agua. En todos los ingenios tienen sus vasos de<span class="pagenum"><a name="Page_273" id="Page_273">[Pg 273]</a></span>
+madera, en que al justo caben diez libras de agua;
+con éstos las sacan de la artesa donde cae la agua
+en que se deshace el hierro. Este beneficio es el
+frecuentado y cierto; algunos han procurado descubrir
+otros, más sáleles al revés, y si no al revés,
+no hay quien los siga. En todo este tiempo me hallé
+en la ciudad de La Plata, que es casi como vivir
+en Potosí, porque lo malo ó bueno que sucede
+en aquella villa, luego se publica en La Plata, por
+la frecuencia de los que van y vienen.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CIII" id="CAPITULO_CIII">CAPITULO CIII</a><br />
+<span class="medium">DE LA ABUNDANCIA DE QUE GOZA POTOSÍ</span></h2>
+
+<p class="p2">Goza Potosí (á lo menos gozaba) de las mejores
+mercaderias, paños, sedas, lienzos, vinos y de las
+demás, de todo lo descubierto de las Indias, porque
+como en España se cargase lo mejor para la ciudad
+de Los Reyes, de allí la flor se llevaba á Potosí.</p>
+
+<p>Agora no es así, porque como sea tierra de acarreto,
+y las mercaderias, que sean buenas que sean
+malas, se hayan de gastar, no se tiene tanta cuenta
+como los años pasados. Es pueblo muy abundante
+de mantenimientos, porque de Cochabamba, que
+dista dél cincuenta leguas, le llevan el trigo, harinas,
+tocinos, manteca, y de la ciudad de La Plata,
+todas las fructas nuestras y mucho trigo é
+maíz, y de la costa de más de cien leguas el pescado
+casi salpreso, porque agora cuatro años se obligaron
+tres ó cuatro de dar pescado salpreso en Po<span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[Pg 274]</a></span>tosí,
+con condicion que otro que ellos no lo pudiese
+meter, señalándoles la villa el precio, y salieron
+con ello; tenian en paradas caballos con que lo llevaban;
+si agora lo hacen, no lo sé. Finalmente,
+todos los pueblos que se han poblado y se pueblan
+de españoles en aquella provincia de los Charcas,
+podemos decir que Potosí los puebla, porque con
+la confianza de llevarle lo que tienen de labranza
+y crianza, anima á los españoles á meterse en las
+montañas de los Chiriguanas, y fundar pueblos en
+valles calorosísimos, llenos de las plagas referidas,
+y todo lo allana Potosí.</p>
+
+<p>El pueblo tiene sus plazas donde se venden las
+cosas necesarias, en cada plaza la suya; la plaza
+del maíz en grano, la de la harina, la de la leña,
+la del carbon, la del alcacer y la del metal, y plaza
+donde se vende el estiércol de los carneros de la
+tierra, el cual me certificaron se compraba y se
+vendia cada año en cantidad de 10.000 pesos y
+más. Pues ¿qué diremos de la de la coca? La plaza
+principal es muy bien proveida, donde casi todo el
+año se hallan uvas, las demás fructas, camuesas,
+manzanas, membrillos, duraznos, melones, naranjas
+y limas, granadas á su tiempo en cantidad, y
+hase introducido que no pierde el más estirado
+nada de su opinion en entrar donde estas cosas se
+venden, que es una calle larga en la misma plaza
+junto á la iglesia mayor, hecha por los indios que
+traen estas cosas, y escoger el propio lo que más
+gusto le da y enviarlo á su casa; no se repara en
+la plata. Pues en el mismo cerro hay sus plazas
+con todas estas cosas, y vino y pan, hasta en la
+misma coronilla del cerro, que llevan los indios,
+donde lo venden así á indios como á españoles.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[Pg 275]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CIV" id="CAPITULO_CIV">CAPITULO CIV</a><br />
+<span class="medium">DE LAS PERROQUIAS DE POTOSÍ</span></h2>
+
+<p class="p2">Si no me engaño, deben ser las perroquias de
+Potosí de ocho á diez, las cuales dividió don Francisco
+de Toledo, siendo Virrey, cada una con 500
+indios tributarios para servicio del pueblo, mejor
+diré del cerro, que todos con hijos é mujeres llegan
+á 30.000 indios, y ninguno hay, si quiere trabajar,
+que no gane plata; hasta los niños de seis
+á siete años, á mascar maíz para hacer levadura
+para chicha, la ganan; multiplícanse aquí los niños
+de los indios que es admiracion; de los españoles,
+cual ó cual nace, y esos contrechos y luego
+se mueren. Vanse las españolas á un valle caliente,
+doce leguas de Potosí, á donde se quedan con sus
+hijos tres y cuatro meses, hasta que ya el niño
+tiene un poco de fuerza, aunque como el temple se
+ha moderado un poco, ya comienzan á nacer y á
+criar, mas son raros.</p>
+
+<p>La iglesia mayor es buena, de adobe y teja, y de
+una nave, rica de ornamentos y de servicio de plata
+para el altar, y de aquella suerte son las demás
+iglesias de los monasterios de todas Ordenes, ricos
+de ornamento y plata para el culto divino;
+susténtanse en cada convento dominicos é franciscos,
+augustinos, teatinos, de ocho á diez religiosos,
+unas veces más, otras menos, porque es
+temple desesperado, á lo menos, desde mayo <i>hasta</i><span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[Pg 276]</a></span>
+agosto, y no todos pueden vivir en él, sino los que
+son recios de complexion ó temperamento; en el
+de la Merced es donde siempre hay menos.</p>
+
+<p>Tiene buenas carnes y buen agua si la traen de
+una fuente que llaman de Castilla.</p>
+
+<p>Es pueblo de mucha contractacion, y una de las
+mayores es la coca, que del Cuzco le viene cada
+año al pie de 60.000 cestos, y si hay logreros en el
+mundo, creo son los coqueros, porque segun el
+tiempo á que fian, así acrecientan el precio, y puesto
+que se les predique, es cantar á los sordos.</p>
+
+<p>Las Ordenes habian de tener aquí uno ó dos de
+los más doctos dellas, por las muchas é malas contractaciones
+que se hacen. En esto han ganado mucha
+tierra con todas ellas los padres de la Compañía,
+que han tenido y tienen varones doctos que
+alumbren á los contractantes. Aquí se hacia una
+contractacion que llamaban de los aseguros de los
+metales, aprobada por el Audiencia y por dos teólogos,
+uno augustino, otro teatino de la Compañía,
+tres coronistas y juristas, que era usura clara, sino
+que no se habia entendido bien; fué Nuestro Señor
+servido que yendo yo á Chile, con su favor, contra
+todo el torrente del pueblo y letrados, se declaró la
+verdad della; costóme mucho trabajo; animóme
+mucho á tomarlo el Rmo. del Paraguay, que á
+la sazon allí estaba, fray Alonso Guerra, de nuestra
+Orden, que la tenia por mala; finalmente, de
+ocho años á esta parte no se ha tractado más della,
+como si no se hobiere hecho; á Nuestro Señor
+las gracias, de quien todo bien procede. Los
+religiosos de mi Orden no la aprobaron, ni los
+de San Francisco; uno de los juristas que la apro<span class="pagenum"><a name="Page_277" id="Page_277">[Pg 277]</a></span>bó,
+convencido, dijo que ¡ojalá y cuando la firmé
+tuviera manca ó quemada la mano!</p>
+
+<p>Perdíanse los hombres á remate; conocí quien
+en ella habia perdido más de 100.000 pesos; otros
+á 80.000, otros á menos, conforme á las veces que
+la hacian, lo cual por ser largo de referir, y ser
+más de escuelas que de relaciones breves, no se
+tractará más dello. Solamente esto se ha dicho
+para comprobar que es necesario tener los provinciales
+en este pueblo hombres doctos, por las muchas
+contractaciones usurarias que en él se tractan
+y se inventan, con muy poco temor de Nuestro
+Señor y menos de sus conciencias, por las cuales
+debemos, conforme á nuestro estado, mirar y alumbrarlas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CV" id="CAPITULO_CV">CAPITULO CV</a><br />
+<span class="medium">DE LAS COFRADIAS</span></h2>
+
+<p class="p2">Las cofradias de Potosí son muchas y muy bien
+servidas, con mucha cera, y casi todas tienen sus
+veinticuatros, los cuales en las fiestas señaladas
+que cada una tiene se han de hallar, en vísperas y
+misa mayor, con un cirio que les da la cofradia,
+y aquel dia confiesan y comulgan. La del Sanctísimo
+Sacramento es una de las bien servidas de
+cera del mundo, y la del Rosario y Juramentos,
+en nuestra casa, y así lo son las demás, porque son
+ricas, y aunque la cera cuotidianamente vale á 150
+pesos el quintal, y dende arriba, no se disminuye
+el servicio della.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_278" id="Page_278">[Pg 278]</a></span></p>
+
+<p>Es pueblo donde se hacen muchas y grandes limosnas;
+yo me hallé una Cuaresma en él y me
+certificaron algunos mayordomos que, tractando
+entre sí lo que se habria juntado de limosna para
+ellas, pasaban de cinco mil pesos en la Semana
+Sancta. La procesion de la Soledad, fundada en
+nuestra Señora de la Merced, se celebra con tanta
+solemnidad que no llega la celebracion de Los
+Reyes á ella, con ser solemnísima, pues la cera que
+sale en la procesion el dia del Sanctísimo Sacramento
+parece increible; los indios en sus cofradias
+van imitando á los españoles: tienen sus veinticuatros
+y gastan mucha cera.</p>
+
+<p>Cuando algun veinticuatro muere, los demás le
+han de acompañar de todas cuantas cofradias fuere
+veinticuatro; acaesce ser de tres ó cuatro, y todos
+le acompañan con sus hachas ó cirios; suelen ser
+más de ciento, que es cosa de ver, porque aunque
+se llaman veinticuatros, el número no es sólo de
+veinticuatro, sino de cincuenta y más; finalmente,
+Potosí, podremos decir es España, Italia, Francia,
+Flandes, Venecia, México, China, porque de todas
+estas partes le viene lo mejor de sus mercaderias.
+De las naciones extranjeras hay muchos hombres,
+que si no los hobiera no perdiera nada el reino, y
+quien no ha visto á Potosí no ha visto las Indias,
+por más que haya visto, como habemos dicho.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_279" id="Page_279">[Pg 279]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CVI" id="CAPITULO_CVI">CAPITULO CVI</a><br />
+<span class="medium">DE LA DESTEMPLANZA DE POTOSÍ</span></h2>
+
+<p class="p2">Con tener todo esto bueno, no deja de tener un
+alguacil y contrario, como las demás ciudades y
+provincias, porque al tiempo de las aguas, y en
+particular á la entrada y salida del ivierno, son
+muchas las tempestades de truenos, rayos, pedriscos
+y nieves, desde Diciembre hasta Abril, y en el
+verano el viento que decimos llamarse tomahavi,
+por venir de un cerro alto así llamado, suele venir
+con tanta furia, que en aquellos dias que corre no
+hay sino cerrar puertas y ventanas y no salir á la
+plaza.</p>
+
+<p>Este viento levanta (lo que no hacen los demás)
+cuantas plumas, lana, cabellos, pajas y otras cosas
+livianas que hay por las plazas y calles, y cubre
+el pueblo de una niebla que parece se puede
+palpar, y aquellos dias está frio, que no se puede
+vivir sino tras los tizones. Oí decir allí á una señora
+discreta, que cuando corrian estos tomahavis,
+y salia de su casa á oir misa en los dias forzosos,
+á la vuelta traía un fieltro dentro en el pecho,
+por el polvo, lana y cabellos que le hacia tragar
+Tomahavi, mal que le pesase; con todo esto,
+la cobdicia de la plata y diligencia para adquirirla
+y sacarle hace en estos dias trabajar y pasear
+las calles á los hombres.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_280" id="Page_280">[Pg 280]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CVII" id="CAPITULO_CVII">CAPITULO CVII</a><br />
+<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE LOS CHICHAS Y LIPES</span></h2>
+
+<p class="p2">Desde este pueblo de Potosí, declinando un poco
+al Oriente, se entra en la provincia de los Chichas,
+á dos jornadas andadas, los cuales son indios bien
+dispuestos, belicosos; su tierra, rica de oro y plata,
+sino que no la quieren descubrir. Llega esta provincia
+hasta el último pueblo dellos, y de la juridicion
+del reino del Perú, llamado Talina, cincuenta
+leguas buenas de Potosí, el camino no
+malo, y los valles donde están los indios poblados,
+de moderado temple, con abundancia de mantenimientos
+y ganados, así de la tierra como de los
+nuestros; á cuya mano derecha queda la provincia
+de los Lipes, no de muchos indios, muy fria y destemplada,
+donde no se da maíz; en lo demás de
+poca fama, si no es por las piedras medicinales
+que della se traen, que yo he visto y en todo el
+reino se usan: la una de color azul, con la cual
+se curan cualesquier llagas viejas con no poca mordacidad,
+con la cual las castra y en breve sanan;
+las otras son para la ijada aprobadas, unas de color
+de aceite y otras (estas son las mejores) de color
+de carne de membrillo; digo ser aprobadas,
+porque yo comenzaba á ser enfermo della, y de cuatro
+años á esta parte, gracias á Nuestro Señor, que
+traigo dos conmigo cosidas en un jubon, una un
+lado y otra á otro de la ijada, la una de la una co<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[Pg 281]</a></span>lor
+y la otra de la otra, no he sentido cosa de pesadumbre;
+la de color de carne de membrillo dicen
+los lapidarios ser contra ijada, riñones y para
+estancar flujo de sangre. No dejan fraguar piedra;
+deshácenla, y deshecha se lanza por la orina; experiencia
+cierta.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CVIII" id="CAPITULO_CVIII">CAPITULO CVIII</a><br />
+<span class="medium">DEL VALLE TARIJA</span></h2>
+
+<p class="p2">Quince leguas á la mano izquierda de Talina,
+declinando más al Oriente, entramos en el gran
+valle de Tarija (no le he visto, pero lo que dél dijere
+sélo de hombres fidedignos que han vivido
+en él), ancho y espacioso, abundante de todas comidas
+nuestras y de la tierra, y de ganados de los
+nuestros, donde se dan viñas y buen vino con las
+demás fructas españolas; los años pasados, deben
+ser más de 45, fué poblado de estancias de ganados
+nuestros; la más principal era del capitan Juan
+Ortiz de Zárate, que despues fué Adelantado del
+Rio de la Plata, de quien habemos de tractar en
+breve, donde tenia copia de ganado vacuno.</p>
+
+<p>Los indios Chiriguanas, creo en las guerras civiles
+contra el tirano Francisco Hernandez, viendo
+la poca gente de los nuestros, y sin armas, dieron
+en ellos, mataron algunos, otros huyeron y se salvaron,
+de los cuales conocí dos ó tres; los Chiriguanas
+se apoderaron del valle, á lo menos quedaron
+libres de los nuestros que en aquella frontera<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[Pg 282]</a></span>
+vivian; dejóse allí el ganado vacuno, que en grande
+abundancia se multiplicó, vuelto silvestre y
+bravo, y como acá llamamos cimarron. Visitando
+este reino el Visorrey don Francisco de Toledo, y
+llegando á la ciudad de La Plata, sabida la calidad
+del valle, y la importancia de ser poblado,
+para el freno por aquella parte de los Chiriguanas,
+que por allí hacian no poco daño á los Chichas, y
+aun les pagaban tributo, nombró por corregidor é
+para edificar allí un pueblo de españoles al capitan
+Luis de Fuentes, con el cual fué alguna gente con
+sus armas y caballos, y un religioso nuestro, llamado
+fray Francisco Sedeño, predicador y fraile
+esencial, por cura y vicario de los españoles, con
+licencia del padre fray García de Toledo, que á la
+sazon era provincial, y comision de la sede vacante,
+porque clérigo ninguno quiso ir; llevaba
+tambien órden de nuestro provincial para edificar
+convento, lo cual hizo; llegaron sin dificultad,
+aunque entonces era un poco peligroso el camino,
+pero tuviéronla en la poblacion, por tener á los
+Chiriguanas muy cerca que los molestaban, mas
+fueron poca parte; hicieron sus casas fuertes en el
+lugar más cómodo que hallaron, y en menos de
+treinta años ha crecido tanto, que hay en él hombres
+cuyas haciendas valen más de 30.000 pesos,
+y si tuviera indios de servicio, hobiera crecido más.</p>
+
+<p>Fuéles de mucha ayuda el ganado, porque como
+desamparado y sin dueño lo mataban y se sustentaban
+dél, y agora no hay poco, pero más arredrado,
+huyendo de las mechas de los arcabuces, que de
+muy lejos las huelen. Primero se mandó por pregones
+que los señores de aquel ganado lo sacasen<span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[Pg 283]</a></span>
+dentro de tanto tiempo, so pena darlo por desamparado;
+mas como no hobiese, ó no pareciese dueño,
+y aunque pareciera y trujera el ejército del
+Turco no lo pudiera sacar, declaróse ó dióse por
+cimarron desamparado; agora no hay vecino que
+no tenga, cual más, cual menos, manso y corralero,
+no de aquello, sino de otro manso que han llevado,
+y no les falta ovejuno y porcuno; de Potosí vienen
+á comprarles lo que tienen, y si no, ellos lo llevan;
+en el <i>valle</i> menor fundaron <i>otro pueblo</i>, de buenas
+aguas y sábalos con otros géneros de peces; es
+abundante de víboras y sabandijas ponzoñosas,
+como los demás valles de los Charcas, empero ellas
+huirán de los españoles ó se acabarán. Cae en tierras
+de la provincia de los Chichas. El Inga, cuando
+era señor desta tierra, tenia aquí guarnicion de
+gente de guerra contra estos Chiriguanas, los cuales,
+entrando los nuestros en este reino, la dejaron
+y se volvieron á sus tierras.</p>
+
+<p>Hállanse en este valle á la ribera y barrancas del
+rio sepulturas de gigantes, muchos huesos, cabezas
+y muelas, que si no se ve, no se puede creer cuán
+grandes eran; cómo se acabasen ignórase, porque
+como estos indios no tengan escripturas, la memoria
+de cosas raras y notables fácilmente se pierde.</p>
+
+<p>Certificóme este religioso nuestro haber visto una
+cabeza en el cóncavo de la cual cabia una espada
+mayor de la marca, desde la guarnicion á la punta,
+que por lo menos era mayor que una adarga; y no
+es dificultoso de creer, porque siendo yo estudiante
+de Teología en nuestro convento de Los Reyes, el
+gobernador Castro envió al padre prior fray Antonio
+de Ervias, que nos la leía, y despues fué obispo<span class="pagenum"><a name="Page_284" id="Page_284">[Pg 284]</a></span>
+de Cartagena, en el reino de Tierra Firme, que actualmente
+estaba leyendo, una muela de un gigante
+que le habian enviado desde la ciudad de
+Córdoba del reino de Tucumán, de la cual diremos
+en su lugar, y un artejo de un dedo, el de en medio
+de los tres que en cada dedo tenemos, y acabada la
+lection nos pusimos á ver qué tan grande seria la
+cabeza donde habia de haber tantas muelas, tantos
+colmillos y dientes, y la quijada cuán grande, y
+la figuramos como una grande adarga, y á proporcion
+con el artejo figuramos la mano, y parecia
+cosa increible, con ser demostracion; oí decir más
+á este nuestro religioso, que las muelas y dientes
+estaban de tal manera duros, que se sacaba dellas
+lumbre como de pedernal.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CIX" id="CAPITULO_CIX">CAPITULO CIX</a><br />
+<span class="medium">DE OTROS PUEBLOS EN FRONTERA Y LA TIERRA
+ADENTRO DE LOS CHIRIGUANAS</span></h2>
+
+<p class="p2">Dos jornadas no largas deste valle de Tarija, sobre
+mano izquierda, hay un valle que llaman San
+Lucas, donde un hombre poderoso, llamado Jerónimo
+Alanis, manco de la mano derecha, tenia
+una gran hacienda de vacas y cria de mulas, con
+gente bastante, yanaconas y un mestizo y mulato,
+y casa fuerte para el beneficio della; pero como era
+muy cerca de las montañas Chiriguanas, porque
+no le hiciesen daño pagábanles tributos, cuchillos,
+tijeras, algunas hachas para cortar árboles y al<span class="pagenum"><a name="Page_285" id="Page_285">[Pg 285]</a></span>guna
+chaquira. El señor de la hacienda de cuando
+en cuando iba á verla; sucedió (y no habia tres
+años que Tarija se habia poblado) que yendo á
+verla, de allí despachó un indio á nuestro religioso,
+con quien tenia amistad, haciéndole saber estaba
+allí, rogándole viniese á confesarle la gente; era
+despues de Pascua de Resurrection: recibida la
+carta, concertóse con el capitan Luis de Fuentes
+y otros tres soldados ir con sus armas, arcabuces y
+recado; quiso nuestro Señor que el dia que habian
+de llegar vinieron más de cien Chiriguanas á pedir
+su tributo á nuestro Alanis, y con tanta soberbia
+entraron, que sin duda venian determinados
+de hacerle mucho mal, matarle y á toda su gente;
+el capitan, religioso y los demás, ni vieron á los
+Chiriguanas ni dellos fueron vistos, por causa de
+una niebla muy obscura que aquel dia cubria la
+tierra; entran en casa de Alanis, hallan allí parte
+desta bárbara nacion (los demás no habian llegado),
+que ya comenzaban á querer disparar sus
+flechas en el Alanis, que sólo tenia una cota puesta
+y una espada en la mano izquierda, porque la
+derecha la tenia cortada. Los nuestros que llegan,
+si no fué el religioso, comienzan á desenvolverse
+contra los Chiriguanas; en su ayuda acuden el
+mestizo y mulato con sus arcabuces; despacharon
+á los que hallaron dentro, y luego en sus caballos
+salen á los que venian; mataron más de sesenta
+gandulazos, los demás se escaparon y algunos heridos
+é mal. Entre estos indios venian algunos
+Chaneses, de los cuales dijimos que se aprovechan
+estos como gente en la guerra, é ya los nuestros
+descansando, y habida esta victoria, entra por las<span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[Pg 286]</a></span>
+puertas un indio muy mal herido de un arcabuzazo,
+y aun lanzada, diciendo era Chanés, y pidiendo, ó
+diciendo: ¡cristiano, cristiano! que era decir lo
+queria ser y le baptizasen; baptizóle nuestro religioso,
+y luego se murió. Esto me escribió nuestro
+religioso á la ciudad de La Plata, donde yo vivia
+á la sazon. Pues para refrenar á estos enemigos comunes
+del género humano, aquí se ha poblado otro
+pueblo de españoles, al cual agora cuatro años, llegando
+yo á la ciudad de La Plata, volvian mas de
+cincuenta hombres que con un capitan habian salido
+á descercar el pueblo, porque Los Chiriguanas,
+le tenian cercado, y el capitan habia enviado á
+pedir favor; sabido por los Chiriguanas, alzaron el
+cerco y no los osaron á esperar. Otros dos pueblos,
+á lo menos uno, he oido decir se ha poblado por
+los nuestros en el gran rio de Pilaya, ya en la tierra
+Chiriguana, á donde llegó y pasó el Visorrey
+don Francisco de Toledo, y entonces (como diremos)
+le llamaron el rio Incógnito. Estos indios andan
+agora más soberbios que antes, porque los vandea
+un perro mestizo nacido en el Rio de la Plata;
+yo le conocí, gran oficial herrero, llamado fulano
+Capillas, ladino como el demonio, y blanco, que
+no parece mestizo, casado y con hijos en la ciudad
+de La Plata; no sé por qué ocasion se fué ó le envió
+el Audiencia, y esto fué lo más cierto, á tractar
+con ellos no sé qué medios de paz, y él decia no le
+enviasen, porque no le habian de dejar salir los
+indios; fué y quedóse con ellos; este maldicto les
+hace unos cascquillos de acero para las flechas, tan
+bien templados que no tienen resistencia; antes
+usaban de cañas como las nuestras, el ñudo tostado<span class="pagenum"><a name="Page_287" id="Page_287">[Pg 287]</a></span>
+por puncta; lo demás servia de cuchilla; con las
+cuales tan bien pasaban una cota como un nabo.
+Contra estas armas Chiriguanas usan los nuestros
+cotas y encima escaupiles sueltos en vanda, porque
+en el algodon se entrape la flecha. Vive este mestizo
+entre los Chiriguanas con ellos, con las mujeres
+que quiere; anda casi desnudo, y por no ser
+conocido cuando sale á hacer daño en los nuestros,
+se embija como indio; dicen ha inviado á decir á
+la Audiencia que de buena gana dejaria aquella
+vida, porque es cristiano, si le perdonasen; pero
+que teme, si se reduce, le han de castigar por los
+daños que ha hecho; pero como desta gente alguna
+sabe á la pega, en ella se queda.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CX" id="CAPITULO_CX">CAPITULO CX</a><br />
+<span class="medium">DEL CERRO LLAMADO PORCO</span></h2>
+
+<p class="p2">Volviendo á nuestro Potosí, porque siendo el
+centro de las Indias habemos de tractar ó traerle
+á la memoria muchas veces, como del centro salen
+muchas líneas á la circunferencia, así de Potosí
+hay y salen muchos caminos y entran en él de diferentes
+partes; digo, pues, que volviendo al de
+aquí, salimos para el puerto de Arica, cien leguas
+tiradas; á las siete ó ocho llegamos al cerro de Porco,
+de quien habemos tractado un poco, al pie del
+cual tienen su asiento los pocos españoles que allí
+viven, y pobres respecto de los de Potosí; no he
+llegado á este asiento, pero he pasado media legua<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[Pg 288]</a></span>
+dél, y quien vive en Potosí puede decir vive en
+Porco, así por la poca distancia de camino, como
+porque todo lo que pasa en Porco se sabe luego en
+Potosí, y al contrario. Es cerro más alto quel de
+Potosí, metido entre otros cerros y no tan bien hecho.
+Es más destemplado, y más rico si no diera en
+agua, y el metal más fino; he visto alguno que certificaron
+á don Francisco de Toledo. Visorrey destos
+reinos, acudia á ochenta marcos por quintal; este
+metal es poco, y luego se descubre agua, y tanta
+que es imposible desaguarla. En la misma cumbre
+del cerro certifican haber fuentes de agua, lo cual
+en Potosí no se ha hallado. Tiene otra cosa, que no
+son vetas seguidas de donde se saca la plata, sino
+pozos, y como se dé en uno, hace á su amo presto
+rico. Síguese algunas veces la labor con esperanzas
+al parecer certísimas, mas al mejor tiempo atraviésase
+un peñisco, ó una fuente de agua, y veis
+aquí las esperanzas perdidas. Si estos dos contrarios
+no tuviera, ó la del agua, que es la mayor,
+mucho más rica era que Potosí, y el metal más
+suave de quebrar, y una de las excelencias que
+puso Dios nuestro señor en Potosí es no haber dado
+en agua. Toda la puso al pie del cerro de una parte
+y otra del arroyo que divide á los indios de los españoles.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CXI" id="CAPITULO_CXI">CAPITULO CXI</a><br />
+<span class="medium">DEL CAMINO DE PORCO Á ARICA</span></h2>
+
+<p class="p2">Media legua de Porco, sobre mano derecha, pasa
+el camino Real de Potosí á Arica, que son cien le<span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[Pg 289]</a></span>guas
+tiradas (como dijimos) llanas, muy frias y
+de algunos arenales no muy pesados para caballos,
+empero para carneros de la tierra, cuando van cargados,
+sonlo mucho, y para las recuas de mulas,
+por lo cual las recuas de carneros que llevan el
+azogue á Potosí desde Arica, y las mercaderias, los
+que llamamos balumen, vino, hierro, jabon, etc.,
+á las nueve del dia han de tener su jornada hecha,
+que es de tres leguas, comenzando á caminar á las
+tres, antes que amanesca, y aun antes, porque en
+toda la Sierra, con ser en partes inhabitable por el
+mucho frio, y lo más deste camino lo es, desde las
+nueve del dia hasta las cuatro de la tarde son los
+calores del sol muy crecidos, tanto y más abrasan
+que en los Llanos y valles calientes; es muy trabajoso
+este camino por la destemplanza del frio, y no
+haber en tres ó cuatro jornadas tambos donde albergarse,
+sino unos paredones mal puestos; é ya
+que comenzamos á abajar para Arica lo es mucho,
+porque veinte leguas que hay desde donde se comienza
+á bajar por una quebrada abajo, llamada
+de Contreras, en quince leguas no hay gota de
+agua; aquí es donde los carneros de la tierra, de
+carga, corren riesgo y se quedan muchos muertos,
+y en echándose el carnero en esta quebrada, no hay
+sino descargarle y dejarle; allí se muere de hambre
+y sed; si comieran arena, y no bebieran en
+ocho dias, muy gordos salieran; ver en toda esta
+quebrada tanta osamenta de carneros es lástima,
+por lo que pierden los señores de los carneros (y
+este es el mejor camino) por lo cual llevan para las
+cargas la mitad más de los necesarios; subidos á
+la sierra, no tienen ese riesgo, porque ni pastos<span class="pagenum"><a name="Page_290" id="Page_290">[Pg 290]</a></span>
+ni agua les falta, y en llegando el carnero á la
+jornada suya, no le harán pasar adelante cuantos
+aran y cavan. Las recuas de mulas en medio
+dia y una noche concluyen con estas quince leguas.
+El subir á la Sierra á los unos y á los otros es
+más dificultoso, y Potosí lo allana. A tres ó cuatro
+jornadas de Potosí se toma el camino para las minas
+que llaman de las Salinas, que ha pocos años
+se descubrieron; mas como no hacen ruido, no hay
+que tractar dellas.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CXII" id="CAPITULO_CXII">CAPITULO CXII</a><br />
+<span class="medium">DE LA CALIDAD Y COSTUMBRES DE LOS INDIOS
+DESTOS REINOS</span></h2>
+
+<p class="p2">Habiendo tractado con la brevedad que prometimos
+de las ciudades, caminos y otras cosas
+particulares tocantes á los españoles, ya es tiempo
+tractemos de las condiciones destos indios. Lo primero
+que tienen, y es el fundamento de las malas
+ó buenas costumbres morales, es un ánimo el más
+vil y bajo que se ha visto ni hallado en nacion alguna;
+parece realmente son de su naturaleza para
+servir; á los negros esclavos reconocen superioridad;
+llámanlos señores, con saber son comprados y
+vendidos, y lo que les mandan obedecen muy mejor
+que lo mandado por nosotros. Es gente cobarde,
+si la hay en el mundo, de donde les viene lo que á
+todos los cobardes, son cruelísimos cuando ven la
+suya ó son vencedores. No quieren ser tractados<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[Pg 291]</a></span>
+sino con rigor y aspereza, porque en tractando
+bien á un indio, aunque se haya criado en casa
+desde niño como hijo, dicen que de puro miedo lo
+hacemos, y por eso no nos atrevemos á castigarlos.</p>
+
+<p>En tractándolos mal sirven con gran diligencia.
+Cuando tienen necesidad de nosotros, en cualquiera
+que se vean, ó de enfermedad, ó de hambre, ó de
+otras semejantes, con grandes humildades y subjectiones
+piden nuestro favor; pero si estamos en
+ella y con palabras mansas y amorosas les pedimos
+nos socorran, hacen burla de nosotros mofando y
+escarneciendo, y aunque sea su amo, que le haya
+criado, si se ve en peligro de muerte, en rio, caida
+de caballo, ó en otro peligro, se pone á mirarlo sin
+socorrerlo, pudiendo, y se rie de buena gana; la
+gente más ingrata que hay en lo descubierto, al
+bien que se le ha hecho ó hace; por lo cual sólo por
+amor de Dios les hacemos bien, que dellos esperar
+gratitud es en vano. La nacion más sin honra que
+se ha visto; no la conoce ni sabe qué cosa es, pues
+es más mentirosa que se puede imaginar; de donde
+les viene no temer levantar falsos testimonios, que
+los levantan gravísimos, y como no se les castiga
+por ellos, quédanse en su mala costumbre; que
+unos indios á otros los levanten, no es tanto el
+daño, ni pierden honra (como dicen), ni casamiento;
+mas levántanlos á los religiosos, á clérigos,
+á españoles, tan sin asco, como si en ellos no
+fuese nada, y cuando se averigua la falsedad, los
+que los habian de castigar dicen son indios, y
+mientras no se averigua padece el pobre fraile ó
+clérigo. Pero lo que más me admira es que todos
+cuantos vivimos en estas partes, conociendo la fa<span class="pagenum"><a name="Page_292" id="Page_292">[Pg 292]</a></span>cilidad
+destos en mentir y levantar falsos testimonios,
+dígannos mal deste ó de aquél, le creemos;
+esta falta es nuestra, y en los gobernadores nuestros
+la hay, porque confesando que es así, cuando
+vamos á volver delante dellos por la fama y honra
+del clérigo ó religioso, dice el Virrey: conozco su
+facilidad en mentir; pero ya que dicen tantas cosas,
+en algo deben<a name="FNanchor_39" id="FNanchor_39" href="#Footnote_39" class="fnanchor">[39]</a> decir verdad; algo hay;
+háseme respondido así á mí propio por un Virrey
+destos reinos, haciéndole demostracion de muchos
+y graves testimonios falsos que á un religioso nuestro
+habian levantado. Jurar falso no lo tienen en
+más de cuanto se les da una taza de vino, ó un mate
+de chicha, y cuando los reprehendemos, ¿cómo juraste
+en falso? la excusa es, y responden: díjome
+un amigo, ó mi vecino, ó mi curaca (que es lo
+más comun) que lo hiciese, sin más sentimiento;
+pues volver la fama, ni desdecirse, no se hable
+en eso.</p>
+
+<p>Para mentir y en un instante forjar la mentira,
+los más fáciles son que hay hombres en el mundo,
+grandes y pequeños, mayores y menores; es cosa
+admirable cuán en el pico de la lengua tienen las
+mentiras. No parece sino que muchos dias han estudiado
+y imaginado: esto me han de preguntar y
+esta mentira tengo de responder, y tan sin vergüenza,
+como si dijesen mucha verdad; ellos no
+han de tractar verdad, y nosotros no les habemos
+de mentir, y ojalá en algunos acá nacidos de los
+nuestros no se hallase este vicio. No es afrenta entre
+ellos decirle mientes, ni ellos decir á otro lo
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_293" id="Page_293">[Pg 293]</a></span>
+mismo. Alábanse mucho que mintieron al padre
+que los doctrina, ó engañaron, y lo propio es que
+mintieron al español con quien tractan, y hacen
+gran plato désto, y como no tienen color en el rostro,
+por lo cual, demudándose, conoscamos si mienten
+ó engañan, mienten tan disimuladamente, que
+parece es todo verdad lo que afirman, y con unos
+ademanes ó afectos que nos hacen creerlo; tambien
+se alaban si dejaron algun español (habiéndole pagado
+su trabajo) en medio de un despoblado ó en
+medio de la nieve, sin camino; hay muchas partes
+donde no se puede caminar sin guia, y en estos
+caminos dejan al pobre caminante á la luna de
+Paita; borrachos, es nunca acabar tractar desto.</p>
+
+<p>Si han de comenzar viaje, aunque sea de pocas
+leguas, primero se han de emborrachar; si vuelven,
+lo primero es emborracharse; dicen que se
+emborrachan porque si se muriesen en el camino,
+ó donde van, ya se morirán habiéndose emborrachado,
+y cuando vuelven se emborrachan porque
+no se murieron y volvieron con salud á sus tierras,
+ó casas; así me lo han dicho; borrachos, tractan
+muy mal á sus mujeres, y son deshonestos con sus
+hermanas y aun madres, y cuando están borrachos
+entonces hablan nuestra lengua, y se preguntan,
+¿cuándo los cristianos nos habemos de volver á
+nuestra patria? y ¿por qué no nos echan de la tierra?
+pues son más que nosotros, y ¿cuándo se ha
+de acabar el Ave María? que es decir cuándo no
+les habemos de compeler á venir á la doctrina. Porque
+en la semana dos dias juntamos al pueblo para
+enseñársela y predicarles, á lo cual vienen por
+fuerza los más; finalmente, su Dios es su vientre y
+la chicha, y no hay más mundo.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_294" id="Page_294">[Pg 294]</a></span></p>
+
+<p>No tienen veneracion alguna á sus padres, ni
+madres, agüelos, ni agüelas; finalmente, les dan
+de palos y bofetones; yo he castigado á alguno por
+esto, delante de todo el pueblo, y les he hecho les
+besen los pies. Pues ayudarlos en sus necesidades,
+ni por imaginación; si son dos hermanos, y el uno
+es casado y el otro no, muriendo el casado, el otro
+se revuelve con la mujer de su hermano luego; he
+visto muchos destos castigados por la justicia, pero
+no sé si con el rigor debido. Este vicio más se halla
+en los curacas y indios principales que en el
+comun. Ojalá y el dia de hoy no tengan sus idolatrias,
+como antes, y porque no han justiciado las
+justicias á los curacas, ojalá no se estén con ellas.
+Luego entra una piedad dañosa (¡oh! son nuevos
+en la fe) y desto tenemos los religiosos mucha
+culpa, y cuando aquesto no tengan, ojalá no tengan
+sus hechiceros ocultos, á quien consultan como
+en el tiempo de la infidelidad de sus padres. No
+tienen vergüenza de hacer á sus mujeres alcahuetas,
+las cuales, como son pusilánimes, temiendo
+el castigo, se las traen; todos duermen casi juntos,
+porque las casas de los indios no tienen algun
+apartamiento; hácenlas de obra de veinte pies en
+largo, y de ancho diez ó poco más; otras son redondas,
+donde viven con la mayor porqueria del
+mundo; jamás las barren; todos viven juntos, padres,
+madres, gallinas, cuchinillos, perros y gatos
+y ratos; por maravilla hay quien duerma si no en el
+suelo, sobre un poco de paja de juncia. Su asiento
+es perpétuamente en el suelo, y luego escarban la
+tierra con las uñas; solos los curacas principales
+usan de una como banquilla de zapatero, de una<span class="pagenum"><a name="Page_295" id="Page_295">[Pg 295]</a></span>
+pieza, que llaman duo, no tan alta ni con mucho.
+A los hijos, sin policia alguna los crian; no es
+gente que los castiga, es gran pecado entre ellos
+castigarlos ó reñirlos<a name="FNanchor_40" id="FNanchor_40" href="#Footnote_40" class="fnanchor">[40]</a>; con cuanto quieren se
+salen; jamás les lavan los rostros, manos ni pies,
+y así traen las manos y brazos con dos dedos de suciedad;
+las uñas nunca se las cortan, sírvenles
+como de cuchillos; amicísimos de perros, acaece
+caminando llevar el perrillo á cuestas, y el hijo de
+cuatro á cinco años por su pie. No guardan los
+padres ni madres á las hijas, ni les buscan maridos;
+ellas se los busquen y se concierten con ellos.
+Entre los indios la virginidad no es virtud, ni la
+estiman en lo que es justo: que en su infidelidad
+no la tuviesen por tal, no hay por qué nos admiremos,
+pero ya predicados y avisados
+<a name="FNanchor_41" id="FNanchor_41" href="#Footnote_41" class="fnanchor">[41]</a> es gran
+ceguera; no nos creen. La hija del más estirado se
+va y se viene como quiere, por lo cual por maravilla
+se casa alguna mujer doncella; dicen los varones
+no debe ser para servir, pues así persevera.
+Si se han de casar, primero se amanceban seis y
+más meses que se casen; dicen que esto hacen para
+conocer la condicion el uno al otro, y deste error
+no los podemos sacar; una cosa tienen buena las
+mujeres: aunque antes de casarse hayan corrido
+ceca y meca, despues de casadas pocas son las que
+adulteran; las que han tractado antes con españoles
+faltan mucho en esto. Algunos varones hay que
+no se quieren casar con mujeres mozas, diciendo
+no saben servir; cásanse con viejas, porque les hacen
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_296" id="Page_296">[Pg 296]</a></span>
+la chicha y los vestidos. Son ladrones para con
+nosotros; para con los indios no tanto, y los más
+ladinos, mayores y atrevidos. Pues si les mandamos
+restituir, ni por sueños; si alguna cosa se hallan,
+dicen que Dios se la da; no hay buscar al
+dueño, sino cual ó cual; los indios de los Llanos,
+que llamamos Yungas, sobre todas estas desventuras
+tienen otra mayor: son dados mucho al vicio
+sodomítico, y las mujeres estando preñadas fácilmente
+lo usan. Entre los serranos, raros se dan á
+este vicio, por lo cual á los indios Yungas los ha
+castigado Nuestro Señor, que ya no hay casi en
+los valles sino muy pocos, como habemos dicho.
+Son levísimos de corazón, inconstantísimos; cualquiera
+cosita los admira; los mayores pleitistas del
+mundo, por lo cual la Sierra deciende á Los Reyes,
+á los Virreyes, donde ó mueren ó enferman,
+por ser la tierra contra su salud y embutirse en
+vino. En lo que toca á la doctrina, cómo aprovecharon
+en ella no quiero tractar, porque no se
+puede decir sino con palabras muy sentidas, y éstas
+me faltan.</p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CXIII" id="CAPITULO_CXIII">CAPITULO CXIII</a><br />
+<span class="medium">CÓMO LOS GOBERNABA EL INGA</span></h2>
+
+<p class="p2">Conoscida, pues, la calidad de los indios por el
+Inga, y su ánimo peor que servil, los gobernaba
+con leyes rigurosísimas, porque las penas eran
+muerte, y no sólo al delincuente, más á toda su pa<span class="pagenum"><a name="Page_297" id="Page_297">[Pg 297]</a></span>rentela
+llevaba por el mismo rigor. El que hurtaba,
+por muy leve que fuese el hurto, pena de
+muerte; la misma se ejecutaba en el que levantaba
+del suelo alguna cosa que á otro se le hobiese caído:
+allí la habia de dejar, fuese de mucho precio
+ó de ninguno, por lo cual, el dueño que la perdió,
+allí la habia de hallar; por esto no se hallaba ladron
+entonces, y casi era necesario este rigor, porque
+las casas de los indios no tienen puertas, ni cerraduras,
+ni el dia de hoy, si no es cual ó cual usa
+de puerta, más de un haz de leña delgada, ó unas
+cañas ó palos atados unos con otros; ya tienen necesidad
+de puertas y cerraduras. Ningun indio habia
+de entrar en chácara de otro, ni le habia de coger
+una hoja de maíz, so la misma pena. A los soldados
+tenia con tanta disciplina, que el mayor ó
+el menor no habian de hacer agravio, ni tocar en
+un grano de maíz ajeno, so la misma pena, y por
+eso les tenia depósitos de todo género de sus comidas,
+de vestidos y armas, no como los nuestros soldados,
+que en escribiéndose en la matrícula, en poniéndose
+debajo de bandera, le parece que todos
+los vicios le son lícitos y como naturales.</p>
+
+<p>Mentir no se usaba ni por imaginación; verdad
+se habia de decir, burlando ó de veras; agravio no
+se hacia á nadie, so pena de la vida, y si un indio
+á otro agraviaba, el que recibia el agravio íbase
+al gobernador ó capitan del Inga, contábale el
+caso; luego inviaba á llamar al que habia agraviado,
+y lo primero que le decia era tractase verdad,
+porque una oreja le tenia guardada para oirle; no
+era necesario más; luego confesaba de plano, y era
+castigado; lo mismo guardaba el Inga en las resi<span class="pagenum"><a name="Page_298" id="Page_298">[Pg 298]</a></span>dencias
+que tomaba á sus gobernadores ó capitanes;
+enviaba un chasqui, que es un correo, á esta
+ó aquella provincia; juntaba los indios, decíales
+cómo el gran señor le enviaba para saber si su señor
+ó capitan habia hecho algun agravio, que el
+agraviado viniese y se lo dijese. Con los agravios
+oidos, partia para el Inga, y referíaselos; el Inga
+despachaba otro á llamar á su gobernador ó capitan;
+venido y pareciendo en su presencia, decíale:
+este agravio he oido con esta oreja derecha, que
+has hecho; la izquierda te he guardado para oir tu
+disculpa, di la verdad. Si agravió, era castigado
+con quitarle la vida; si no, al que mintió daba la
+pena del talion; finalmente, no habia pena sino de
+muerte. Con este temor y leyes rigurosísimas no
+habia quien se atreviese á mentir, ni se á emborrachar,
+sin licencia del gobernador, ni llegar á mujer
+ajena, ni cometer otros vicios que agora son
+muy usados. Conocíales ser amigos de ociosidad,
+y por esto de dia y de noche habian de trabajar;
+no habia palmo de tierra en todo este Perú, que
+pudiese ser labrado, que no se labrase para las comidas;
+por esto andaban sus ejércitos muy hartos
+y abundantes, y sus reinos bien gobernados; digo
+á su modo, porque tanta crueldad en cosas livianas,
+y que los parientes inocentes pagasen por los
+delincuentes, ni se puede alabar ni excusar. Acuérdome
+de haber oido decir á algunos antiguos, que
+cuando Atabalipa, el último señor destos reinos,
+se vió preso en poder del marqués don Francisco
+Pizarro, le dijo. El mejor reino tienes del mundo,
+pero cada tercer año, si te han de servir bien estos
+indios, has de matar la tercera parte dellos; el con<span class="pagenum"><a name="Page_299" id="Page_299">[Pg 299]</a></span>sejo
+no lo alabamos, porque es cruelísimo, el cual
+ni se aceptó ni se ha de aceptar, sino comprobamos
+el ánimo servil destos, que si no es por miedo, no
+se aplican á cosa de virtud; para malicias, vivísimos
+son.</p>
+
+<p>Fuera de lo que en otras partes habemos tractado
+de caminos y puentes, el Inga y sus gobernadores
+tenian tanto cuidado acerca de los caminos,
+que siempre habian de estar limpios y aderezados;
+y tan anchos que casi dos carretas á la par sin estorbarse
+la una á la otra podrian caminar. Los
+pueblos comarcanos á los caminos tenian cuidado
+de aderezarlos si se derrumbaban, y lo mismo era
+de las puentes, entre las cuales, fuera de las creznejas,
+hay en rios grandes, donde no se pueden hacer
+puentes, una manera de pasarlos jamás inventada
+si no es en este reino del Perú, y facilísima de
+pasar y segura, y es que de la una hilera á la otra
+del rio, de barranca á barranca, tienen echada
+una maroma tan gruesa como el brazo, muy estirada,
+de paja que acá llamamos hicho, que es mucho
+más blanda que esparto, y en ella ponen una
+como taravilla con una soga recia de lana, pendiente
+para abajo, con la cual atan al que ha de
+pasar y va sentado en ella; en la misma taravilla
+tienen dos sogas delgadas y recias como las que se
+ponen en las cortinas ó en los velos de los retablos,
+que tiramos de una y recogemos la cortina, y tirando
+de la otra la extendemos; así de la otra parte
+del rio tiene una de las sogas que está en la taravilla,
+tiran della y en dos palabras ponen de la
+otra parte al pasajero, y cuando los indios conocen
+que el que pasa es chapeton, ó nuevo en la tierra,<span class="pagenum"><a name="Page_300" id="Page_300">[Pg 300]</a></span>
+y le ven con temor antes que le aten, cuando le
+tienen en medio del rio cesan de halar ó tirar la
+soga, y el pobre chapeton piensa que allí se ha de
+quedar ó ha de caer en el rio, y con palabras halagüeñas
+y humildes les ruega le acaben de pasar;
+puesto de la otra banda se rie de su poco ánimo;
+confieso de mí que la primera vez que pasé el rio
+de Jauja por esta oroya, que así se llama, que temia,
+aunque por no dar muestras de flaqueza mostraba
+ánimo y mandé á un ordenante que venia
+conmigo, entre otros, que pasase, y como vi que
+tan presto y seguramente estaba de la otra parte,
+luego me puse y en menos espacio de cuatro ó cinco
+credos pasé mi rio. Por aquí y desta manera se
+pasan las cajas, almofrejes y mercaderias; págaseles
+á los indios su trabajo, y cada uno se va con
+Dios; yo creo que para los que no han visto esta
+oroya, ni manera de pasar, le parecerá son ficciones
+peruleras; hacérseles ha increible que un rio
+caudaloso se pase de la suerte dicha, y menos creible
+les será decir que un indio solo pasa por esta
+maroma, él mismo tirando la soga; lo uno y lo
+otro he visto y experimentado. Demás desto los
+tambos, que son como ventas en los caminos, eran
+muy bien proveidos de lo necesario para los caminantes,
+gobernando el Inga, sin interés ninguno,
+y desto tenian cuidado los indios comarcanos.
+Despues que los españoles entraron en el reino,
+mandó el gobernador Vaca de Castro, que vino
+á pacificar la rebelion de don Diego de Almagro
+y á gobernarlo, que los caminos, tambos, puentes
+y recaudo para ello estuviesen á cargo de los mismos
+indios, como antes estaba, y esto yo lo conocí<span class="pagenum"><a name="Page_301" id="Page_301">[Pg 301]</a></span>
+y alcancé por muchos años, sin que á los indios se
+les pagase nada por su trabajo ni por la comida
+que nos daban. Despues el marqués de Cañete, de
+buena memoria, mandó quel trabajo y comida que
+diesen los indios se les pagase por arancel que los
+corregidores de las ciudades pusiesen, y así se hacia
+infaliblemente, y los indios vendían sus gallinas,
+pollos, carneros, perdices, leña y yerba, y
+todo se les pagaba; agora los corregidores de los
+partidos venden todas estas cosas, y el vino y lo
+demás, pan, y maíz, y tocinos, y ponen los aranceles
+subidos de punto, como cosa propia, y se aprovechan
+para sus granjerias de buena parte de los
+indios que están repartidos para el servicio de los
+tambos ó ventas, y cuando los indios tenian á su
+cargo los tambos, les era no poco provecho y ayuda
+para pagar sus tributos. Yo vi apuñearse algunos
+indios, y puse en paz, sobre cuál habia de llevar
+las cargas de un pasajero, no á sus cuestas,
+sino en sus carneros de la tierra, que los cargan
+como los asnillos en España; despues que los corregidores
+de los partidos se ocupan en sus granjerias,
+con no poco daño, de que tambien soy testigo
+de vista y he predicado contra ello delante de Virreyes
+y Audiencias, y en particular les he avisado
+de sus costumbres; no por eso se remedia mucho, y
+los indios del servicio del tambo, más trabajados.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_302" id="Page_302">[Pg 302]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CXIV" id="CAPITULO_CXIV">CAPITULO CXIV</a><br />
+<span class="medium">CÓMO SE HAN DE GOBERNAR EN ALGUNAS COSAS</span></h2>
+
+<p class="p2">Teniendo, pues, consideracion á la calidad desta
+gente, parece en ley de buena razon que no deben
+ser gobernados en muchas cosas como los españoles,
+y en particular en los pleitos, en los cuales,
+por ser tan amigos dellos, gastan sus pobres haciendas
+y pierden las vidas, si no fuesen de tal
+calidad (como en cacicazgos, en sucesion de grandes
+haciendas y otros semejantes) que requieren
+sus plazos y traslados y lo demás que el Derecho
+permite y justísimamente tiene establecido; porque
+los más de los pleitos son de una chacarilla
+que no es de media hanega de sembradura, y de
+otras cosas de poco momento; por lo cual, si el corregidor,
+aunque las aplique al que tiene justicia,
+el otro fácilmente apela para el Audiencia, principalmente
+los subjectos á la de Los Reyes, donde
+van con sus apellaciones, y lo primero que hacen
+es atestarse de vino, y lo más es nuevo; andan por
+el sol, son derreglados, mueren como chinches; y
+si no, vayan á las matrículas de los hospitales de
+los indios, y veran tractamos verdad, y cuando
+vuelven con salud á sus tierras, en el camino enferman,
+y en llegando mueren. Un vecino de la
+ciudad de La Plata, en tiempos antiguos, llamado
+Diego de Pantoja, conquistador del descubrimiento
+de Chile (oíselo al mismo), siendo alcalde en<span class="pagenum"><a name="Page_303" id="Page_303">[Pg 303]</a></span>
+aquella ciudad, tenia este modo para averiguar los
+pleitos destos miserables, y era: en viniendo los indios
+contrarios, poníalos en un aposento, cerrábalos
+con llave y decíales: no habeis de salir de
+aqui hasta que me llameis; aquí estaré y vosotros
+convenios en quién tiene justicia; ellos se concertaban,
+y llamando á la puerta y abriéndoles el alcalde,
+le decian: señor, éste tracta verdad y pide
+justicia; yo no la tengo; esto oido, tornábalos nuestro
+alcalde á encerrar y decíales: otra ved os conformad
+y veamos con que salís; ellos llamaban á
+la puerta conformes totalmente, y diciéndole lo
+mismo, adjudicaba la hacienda sobre que se traía
+pleito, y ponia perpétuo silencio al mentiroso, reprehendido
+ó levemente castigado; desta suerte se
+averiguaban los pleitos en breve. Esto era antes
+de fundada la Audiencia en aquella ciudad, lo cual
+me decia condoliéndose de ver á los pobres indios
+gastar sus haciendas, con no correr allí riesgo de
+la salud, por ser el temple como el de sus tierras.
+Conocí allí un Oidor que se malquistó grandemente
+con los secretarios y procuradores (y á fée que le
+costó no poca inquietud) porque pretendió con los
+demás sus compañeros que los pleitos de los indios
+se averiguasen á su modo, y como esto era
+quitar los derechos á los secretarios, levantáronse
+contra él y no salió con su intencion. Lo que vamos
+tractando las mismas Audiencias lo han hecho,
+porque ya ha sucedido un curaca hallar en adulterio
+á su mujer, y matar al adúltero y á ella, y
+le condenaron á muerte y justiciaron, porque aunque
+era curaca no tiene tanta honra como el español,
+al cual en semejante caso no le justician, sino<span class="pagenum"><a name="Page_304" id="Page_304">[Pg 304]</a></span>
+le dan por libre, como vemos muchas veces; pues
+si en esto, ¿por qué no será lo mismo en otras
+cosas?</p>
+
+<p>El otro vicio en que es necesario poner remedio,
+así en los Llanos como en la Sierra y en los Llanos
+(y que verná tarde), es en las borracheras. Estas
+han consumido los indios de los valles, de los Llanos,
+y consumirán los pocos que han quedado, y
+los de la Sierra no menos se acabarán. Hacen los
+unos y los otros una chicha ó bebida, llamada sora,
+de maíz talludo; echan al maíz en unas ollas grandes
+en remojo, y cuando comienza á entallecer sácanlo,
+pónenlo al sol, y despues hacen su bebida.
+Es calidísima la bebida que deste maíz hacen en
+extremo, y muy fuerte; abrásales las entrañas, é
+para que más presto les emborrache, si tienen vino,
+mézclanlo con ella, añaden fuego á fuego, y mueren
+muchos. Esta chicha y el vino ha consumido
+los indios de los Llanos, en particular los de la ciudad
+de Los Reyes para arriba, y aun para abajo;
+testigo ocular es el valle de Chincha, donde tractando
+dél dijimos sustentaba 30.000 indios tributarios;
+el dia de hoy no tiene seiscientos. El de Ica
+va siguiendo los pasos de su vecino, y el de la
+Nasca los de ambos, y viendo las justicias el menoscabo
+de los indios no lo han querido remediar
+con castigarlo; este castigo es del gobierno de los
+Visorreyes, por lo cual Su Majestad ha perdido
+sus vasallos y tributos, y la tierra sus habitadores,
+sólo por gobernarlos como á nosotros; no digo se
+gobiernen con la crueldad del Inga, ¿qué cristiano,
+y menos qué religioso ha de decir tal? sino con
+castigo que temieran emborracharse, y se enmen<span class="pagenum"><a name="Page_305" id="Page_305">[Pg 305]</a></span>daran;
+bien sé que don Francisco de Toledo, en
+sus Ordenanzas, pone castigo para los borrachos;
+faltan los ejecutores. El daño es evidente, porque
+si donde habia 30.000 indios tributarios no hay
+seiscientos, en tan breve tiempo, ¿por qué no se
+habia de poner ley rigurosa contra este vicio? Bien
+sé que en Flandes y Alemaña, y en otros reinos, se
+emborrachan, y en nuestra España dicen se multiplican;
+pero no se mueren por las borracheras
+á manadas como éstos, ni la tierra se despuebla. Si
+Flandes y Alemaña, por las borracheras, se despoblara,
+porque los borrachos se morian, el señor de
+aquellos reinos ¿no estaba obligado, so graves penas,
+prohibir y castigar las borracheras? ¿Quién
+dubda? Pues ¿por qué acá no se habia de hacer
+lo mismo? Acuérdome que en la ciudad de La
+Plata, tractando esto con un Oidor de Su Majestad,
+me dijo: Mire, padre, no hay ley que al borracho
+castigue por solo borracho, si no es darle
+por infame. Es verdad, pero cuando un reino ó
+provincia se despuebla por las borracheras, ¿por
+qué no se añidirán penas, para que se enmiende
+tan mal vicio de donde tantos proceden? Pues la
+tierra sin habitadores y el reino sin vasallos, ¿qué
+vale? Aquel rey y reino es más tenido que más poderoso
+es en vasallos, y la riqueza destos reinos,
+en que los naturales se conserven y augmenten
+consiste. De los demás vicios no quiero tractar,
+porque no es de mi intento; baste decir las calidades
+desta servil gente, para que conforme á ellas se
+les den las leyes que les convienen.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_306" id="Page_306">[Pg 306]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CXV" id="CAPITULO_CXV">CAPITULO CXV</a><br />
+<span class="medium">EL AZOGUE CONSUME MUCHOS INDIOS</span></h2>
+
+<p class="p2">El asiento de las minas de azogue do Guancavilca
+ha consumido y consume muchos indios tributarios;
+si no se me cree, véanse los repartimientos
+más cercanos de los Angareyes, y pregúntenselo
+á este valle de Jauja; la cansa es labrar las minas
+por socavon, porque como no tenga respiradero el
+humo del metal, al que los quiebra lo azoga, asentándoseles
+en el pecho, y como no curan al pobre
+indio azogado, viene, cumplida su mita, á su tierra,
+donde ni tienen quien le cure ni remedio; el
+azogue hásele asentado y arraigado en el pecho;
+con grandes dolores del cuerpo muere, y ninguno
+viene así enfermo que dentro de pocos meses no
+muera; unos viven más que otros, pero cual ó cual
+llega á un año. Cuando se labraban (que fué al
+principio) sin socavon, ningun indio enfermaba,
+iban y venian los indios contentos; agora, como
+mueren tantos, dificultosamente quieren ir allá.
+Escrebimos y avisamos á los que lo pueden remediar;
+empero no se nos responde, y desto no más,
+porque, tractando de Guancavilca, no sé si dijimos
+más de lo que se querria oir.</p>
+
+<p>Lo que he tractado de las calidades y condiciones
+de los indios es verdad, y es lo comun; si alguno
+se hallare sin ellas, será cisne negro; por lo
+cual lo que dejamos escripto no puede padecer calumnia.</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_307" id="Page_307">[Pg 307]</a></span></p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_CXVI" id="CAPITULO_CXVI">CAPITULO CXVI</a><br />
+<span class="medium">CÓMO SE CRIAN LOS HIJOS DE LOS ESPAÑOLES QUE
+NACEN EN ESTE REINO</span></h2>
+
+<p class="p2">Habiendo dicho la razon por qué los naturales se
+consumen, estamos obligados á decir si los hijos de
+los nuestros se multiplican, y cómo se crian; multiplicarse
+los hijos de los españoles no es necesario
+probarlo, porque las escuelas de los muchachos
+en todos los pueblos son bastantes testigos. Pero
+críanse ó críanlos sus padres muy mal, con demasiado
+regalo, y no ha nacido el muchacho, cuando
+ya le tienen hechos los griguiescos, monteras, etc.,
+y lo llevan á la iglesia, cuando lo van á baptizar,
+en fuentes de plata grandes; un abuso jamás oido,
+digno de ser prohibido. Nacido el pobre muchacho,
+lo entregan á una india ó negra, borracha,
+que le crie, sucia, mentirosa, con las demás buenas
+inclinaciones que habemos dicho, y críase, ya
+grandecillo, con indiezuelos, ¿cuál ha de salir este
+muchacho? sacará las inclinaciones que mamó en
+la leche, y hará lo que hace aquel con quien pace,
+como cada dia lo experimentamos<a name="FNanchor_42" id="FNanchor_42" href="#Footnote_42" class="fnanchor">[42]</a>. El que
+mama leche mentirosa, mentiroso; el que borracha,
+borracho; el que ladrona, ladron, etc., y si de
+Cayo Calígula vemos haber salido cruelísimo, porque
+
+<span class="pagenum"><a name="Page_308" id="Page_308">[Pg 308]</a></span>
+que su ama, cuando le criaba, untaba los pezones
+de la teta con sangre humana, ¿qué diremos en
+estas partes? Tito, hijo de Vespaciano, se crió enfermo
+porque su ama era enfermiza. Pues ya que
+así los crian las amas negras, é indias, despues de
+cinco años para adelante, ¿críanlos con el rigor
+que es justo para que lo malo que mamaron en la
+leche pierdan? No por cierto; con todas sus ruines
+inclinaciones los dejan salir, por lo cual, viendo
+el descuido de los padres en criar sus hijos he dicho
+á alguno: Señor, ¿por qué no crias á vuestros
+hijos con el rigor y disciplina que os criaron vuestros
+padres? ¿es mejor que vos? Pero en esto pueden
+tanto las madres, que no consienten castiguen
+á los hijos. Acuérdome que en los sermones que
+el Illmo. de Los Reyes, fray Jerónimo de Loaisa,
+predicaba, cuotidianamente reprehendia á los vecinos
+de Lima la mala crianza de sus hijos, el regalo
+con que los criaban, y amas que les daban,
+los vestidos é compañias, ¿para qué buscan á los
+hijos de los príncipes y reyes, los médicos, amas
+de buenas costumbres y buena leche? Luego algo
+va en esto, y porque no quiero cansar al prudente
+lector, le ruego lea el segundo libro del <i>Teatro del
+mundo</i>, donde verá los inconvenientes irremediables
+que de las malas costumbres de las amas han
+subcedido, y ganado los niños, y cuánta ventaja
+en este particular hacen los animales á los hombres,
+porque no consienten otros que ellos crien sus
+hijos. Pues aunque me den con una higa en los
+ojos de las que dicen hay en Roma, si los que gobiernan
+este nuevo mundo mandasen, y con mucho
+rigor y pena, y la ejecutasen en los maridos, que
+<span class="pagenum"><a name="Page_309" id="Page_309">[Pg 309]</a></span>
+á ningun mero español críase negra ni india, otras
+costumbres esperaríamos; y desto no mas, no se
+conjure todo el reino contra nos. De las costumbres
+de los nacidos de españoles é indias (que llamamos
+mestizos) ó por otro nombre montañeses, no hay
+para qué gastar tiempo en ello.</p>
+
+<p class="p6 center">
+FIN DEL LIBRO PRIMERO</p>
+
+<div class="footnotes"><h2>NOTAS:</h2>
+<div class="footnote">
+
+<p><a name="Footnote_1" id="Footnote_1" href="#FNanchor_1">
+<span class="label">[1]</span></a>
+Lizárraga dice que nació en Medellín (I p. 121)</p>
+
+<p><a name="Footnote_2" id="Footnote_2" href="#FNanchor_2"><span class="label">[2]</span></a>
+
+Dada la índole de esta obra, omitimos en este volumen la nota
+biográfica sobre el autor, que hemos dado en los anteriores. Lo que
+de Lizárraga se sabe, y que lo debemos casi exclusivamente á Fr. Juan
+Meléndez en sus <i>Tesoros verdaderos de las Indias</i>, va incluido en esta
+«Noticia preliminar». Falta asimismo el retrato del autor, por no haber
+encontrado iconografía de Lizárraga, no conociéndose ni siquiera tradición
+sobre algun retrato suyo.</p>
+
+<p><a name="Footnote_3" id="Footnote_3" href="#FNanchor_3"><span class="label">[3]</span></a>
+Es bien sabido que éstos finalizaron trágicamente
+sus gobiernos.</p>
+
+<p><a name="Footnote_4" id="Footnote_4" href="#FNanchor_4"><span class="label">[4]</span></a>
+Sobre estos y otros detalles de la muy fragmentaria biografía de
+Lizárraga, puede verse la <i>Literatura colonial de Chile</i>, por D. J. Toribio
+Medina, y los cronistas eclesiásticos en que él se apoya: Menéndez,
+Errázuriz, etc. Especialmente el P. Menéndez, parece haber servido de
+fuente principal á Medina.</p>
+
+<p><a name="Footnote_5" id="Footnote_5" href="#FNanchor_5"><span class="label">[5]</span></a>
+Esta ciudad de Esteco, es la del mismo nombre que poco más
+tarde fué destruída por un cataclismo, y sobre la cual los cronistas
+eclesiásticos de la colonia han tejido una leyenda muy impregnada de
+reminiscencias bíblicas.</p>
+
+<p><a name="Footnote_6" id="Footnote_6" href="#FNanchor_6"><span class="label">[6]</span></a>
+De acuerdo con la tendencia popular que abrevia los títulos bibliográficos
+por su palabra más significativa, hemos puesto simplemente
+<i>Descripción</i> en la carátula de este volumen, por ser muy extenso su
+título auténtico y porque no hacemos con ello sino anticiparnos al
+pueblo, que lo abreviaría en este caso, como lo ha hecho con <i>Bases</i>, <i>Facundo</i>,
+<i>Hamlet</i>, <i>Quijote</i>, etc. Nos hemos atrevido á llamarle <i>Descripción
+Colonial</i>, para definir su carácter, y nos hemos creído con derecho á
+hacerlo, porque toda variante de ese género va advertida en el texto ó
+en las «Noticias preliminares» de nuestra <span class="smcap">Biblioteca</span>, y porque no sabemos
+cuál fué el título auténtico de esta obra, no editada en vida del
+autor, ni impresa sobre sus originales. Alude á esta obra don Toribio
+Medina en su ya citada <i>Historia</i>, pero no sabemos si se atiene sólo á
+las citas fragmentarias del cronista Meléndez, ó á cierto manuscrito
+atribuído á Lizárraga con el nombre de <i>Descripción y población de las
+Indias</i> ó <i>Descripción y población de los reynos del Perú</i>. De ese manuscrito,
+existente en la Biblioteca Nacional de Madrid, copió los pasajes
+interesantes para Chile, el señor Barros Arana. El todo era un infolio
+de 308 páginas. Una nota dice: «Concuerda este escrito con el libro original
+de donde se sacó el año 1735, que está archivado en la librería de
+San Lázaro en la ciudad de Zaragoza». Serrano y Sans, en su edición
+de 1909, se habria valido de la copia de Madrid, ó del original de Zaragoza.
+Los fragmentos que copia ó alude Medina (tomados á Meléndez ó á
+Barros Arana) coinciden algunos con la edición de Sans; otros concuerdan
+en el fondo y no en la forma. Tal cosa pudiera provenir de las variantes
+explicables en estos antiguos códices manuscritos, á menos de
+aceptar que Lizárraga escribiera dos obras de asunto análogo. Pero mi
+impresión es que la obra inédita aludida por Medina, es la misma que
+yo comento sobre el texto de este volumen. La presente edición (hecha
+literalmente sobre la española de 1909) es la primera que se publica en
+volumen especialmente destinado á esta obra y la primera que aparece
+en América.</p>
+
+<p><a name="Footnote_7" id="Footnote_7" href="#FNanchor_7"><span class="label">[7]</span></a>
+Garay fué á La Plata, enviado por los españoles del Paraguay,
+para arreglar con la hija de Ortiz de Zárate la sucesion del gobierno, vacante
+por la muerte de su padre en 1578.</p>
+
+<p><a name="Footnote_8" id="Footnote_8" href="#FNanchor_8"><span class="label">[8]</span></a>
+El texto de Serrano y Sans dice <i>Francisco de Trejo</i>, pero es, evidentemente,
+un error de copia. Alusiones á cosas de actualidad entonces,
+como este obispo Trejo y Sanabria ó el gobierno de López de
+Velasco, me han servido tambien para inferir la fecha en que este libro
+pudo ser redactado.</p>
+
+<p><a name="Footnote_9" id="Footnote_9" href="#FNanchor_9"><span class="label">[9]</span></a>
+Chongos, lugar del Perú, cerca de la villa de Oropesa, ó Guancavélica,
+y cerca de Jauja.</p>
+
+<p><a name="Footnote_10" id="Footnote_10" href="#FNanchor_10"><span class="label">[10]</span></a>
+De esta última época de su vida, no habla la <i>Descripción</i>. Por eso
+y por lo avanzado de su edad (murió de 70 años) creo que no escribió
+su libro en el Paraguay. En el capítulo LXII de la segunda parte del
+valle de Jujuy, «donde habia siete años que aquel mismo gobernador
+Juan Ramírez de Valasco pobló un pueblo de españoles para la paz de
+Ornaguaca». Jujuy se fundó en 1593 (véase mi <i>Archivo Capitular de
+Jujuy</i>, t. I). Tomando la última fecha, más los siete años á que se refiere
+Lizárraga, quiere decir que esta segunda parte fué escrita hacia 1600
+más ó menos. Es sabido que hasta 1603 Fray Reginaldo no volvió á Chile,
+como obispo de la Imperial. Este dato corrobora mi conjetura sobre
+los lugares y las fechas en que pudo ser escrita la <i>Descripción</i>, y destruye
+de plano la afirmación de que hubiera podido escribirla en Chile.</p>
+
+<p><a name="Footnote_11" id="Footnote_11" href="#FNanchor_11"><span class="label">[11]</span></a>
+<i>Op. cit.</i> (t. II, nota de la pág. 48).</p>
+
+<p><a name="Footnote_12" id="Footnote_12" href="#FNanchor_12"><span class="label">[12]</span></a>
+<span class="smcap">Sarmiento.</span> <i>Mis pajaritos</i> (t. XLVI, p. 261).
+</p>
+
+<p><a name="Footnote_13" id="Footnote_13" href="#FNanchor_13"><span class="label">[13]</span></a>
+Nombre de los indios casi nómades que habitaban en las riberas
+del Dulce.</p>
+
+<p><a name="Footnote_14" id="Footnote_14" href="#FNanchor_14"><span class="label">[14]</span></a>Nombre de los indios que habitaban las provincias de Cuyo.
+Otros escriben <i>huarpes</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_15" id="Footnote_15" href="#FNanchor_15"><span class="label">[15]</span></a>
+Interesante noticia, que da á la industria vinícola de Cuyo una
+antiguedad de 325 años. Esa industria siguió cultivándose durante los
+siglos <span class="smcap">XVII</span> y <span class="smcap">XVIII</span>, y sus productos se vendían en el norte, llevados á
+lomo de mula. (Véase los <i>Libros de la Renta de Propios</i> en el Archivo
+de Jujuy. Documentos inéditos.) Algo semejante ha ocurrido con las industrias
+tucumanas, por donde se ve que ellas no son del todo un invento
+moderno de las oligarquías proteccionistas...</p>
+
+<p><a name="Footnote_16" id="Footnote_16" href="#FNanchor_16"><span class="label">[16]</span></a>
+En la <i>Bibliografía Americana</i> del famoso Pinelo (tomo II, página
+912), leyendo la sección llamada <i>Autores de cuyos escritos ay duda</i>,
+encuentro esta noticia: «De Fray Reginaldo de Lizárraga, Dominico,
+Obispo de la Imperial de Chile, tengo noticia que escribió un curioso
+Libro: <i>De las cosas del Perú</i>, i que lo embió á este Reino; por no hallar
+mas particular mencion, ni estar en su autor mismo, lo pongo en
+este título». Probablemente se refiere al propio libro que ahora publicamos,
+pues «cosas del Perú» se llamaban entonces tambien á
+las nuestras. La notica y copia de Barros Arana, que cita Medina
+(<i>Literatura Colonial</i>), varía tambien el título y no la atribuye á Lizárraga,
+sino á <i>Baltasar de Obando</i>, pero ya hemos visto que ese fué el
+primitivo nombre de nuestro autor.</p>
+
+<p><a name="Footnote_17" id="Footnote_17" href="#FNanchor_17"><span class="label">[17]</span></a>
+Véase en la
+<i>Argentina</i> de Barco Centenera el Canto III (páginas
+20 y 20 v. de la edición príncipe), y Schmidel, <i>Viaje al Plata</i> (capítulo
+XVII).</p>
+
+<p><a name="Footnote_18" id="Footnote_18" href="#FNanchor_18"><span class="label">[18]</span></a>
+En el ms., <i>ignosençia</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_19" id="Footnote_19" href="#FNanchor_19"><span class="label">[19]</span></a>
+En el ms., <i>dessendientes</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_20" id="Footnote_20" href="#FNanchor_20"><span class="label">[20]</span></a>
+Tachado: <i>de unas</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_21" id="Footnote_21" href="#FNanchor_21"><span class="label">[21]</span></a>
+Faltan las páginas 49 y 50 del ms., donde se hallaba este capítulo
+y el comienzo del siguiente.</p>
+
+<p><a name="Footnote_22" id="Footnote_22" href="#FNanchor_22"><span class="label">[22]</span></a>
+Tachado: España.</p>
+
+<p><a name="Footnote_23" id="Footnote_23" href="#FNanchor_23"><span class="label">[23]</span></a>
+Tachado: <i>y despues del mismo obispado</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_24" id="Footnote_24" href="#FNanchor_24"><span class="label">[24]</span></a>
+En el ms., <i>indo</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_25" id="Footnote_25" href="#FNanchor_25"><span class="label">[25]</span></a>
+En el ms., <i>figones</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_26" id="Footnote_26" href="#FNanchor_26"><span class="label">[26]</span></a>
+En el ms., <i>discrepcion</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_27" id="Footnote_27" href="#FNanchor_27"><span class="label">[27]</span></a>
+En el ms., <i>hizren</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_28" id="Footnote_28" href="#FNanchor_28"><span class="label">[28]</span></a>
+En el ms., <i>desendientes</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_29" id="Footnote_29" href="#FNanchor_29"><span class="label">[29]</span></a>
+Tachado: <i>salieron</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_30" id="Footnote_30" href="#FNanchor_30"><span class="label">[30]</span></a>
+En el ms., <i>pareje</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_31" id="Footnote_31" href="#FNanchor_31"><span class="label">[31]</span></a>
+Tachado: <i>provincia</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_32" id="Footnote_32" href="#FNanchor_32"><span class="label">[32]</span></a>
+Tachado: el padre fray Miguel Cerezuela.</p>
+
+<p><a name="Footnote_33" id="Footnote_33" href="#FNanchor_33"><span class="label">[33]</span></a>
+Al margen: barrio de arriba.</p>
+
+<p><a name="Footnote_34" id="Footnote_34" href="#FNanchor_34"><span class="label">[34]</span></a>
+Al margen: barrio de abajo.</p>
+
+<p><a name="Footnote_35" id="Footnote_35" href="#FNanchor_35"><span class="label">[35]</span></a>
+En el ms., <i>yo las he hecho</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_36" id="Footnote_36" href="#FNanchor_36"><span class="label">[36]</span></a>
+En el ms., 62.</p>
+
+<p><a name="Footnote_37" id="Footnote_37" href="#FNanchor_37"><span class="label">[37]</span></a>
+En el ms., <i>Potisi</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_38" id="Footnote_38" href="#FNanchor_38"><span class="label">[38]</span></a>
+En la parte superior de las páginas lleva este otro título: <i>Cómo se
+pobló Potosí</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_39" id="Footnote_39" href="#FNanchor_39"><span class="label">[39]</span></a>
+En el ms., <i>no deben</i>.</p>
+
+<p><a name="Footnote_40" id="Footnote_40" href="#FNanchor_40"><span class="label">[40]</span></a>
+<i>Ninguna crianza enseñan á los hijos.</i> (Nota marginal.)</p>
+
+<p><a name="Footnote_41" id="Footnote_41" href="#FNanchor_41"><span class="label">[41]</span></a>
+<i>La virginidad no tienen por virtud.</i> (Nota marginal.)</p>
+
+<p><a name="Footnote_42" id="Footnote_42" href="#FNanchor_42"><span class="label">[42]</span></a>
+Tachado: Y si de Cayo Calígula leemos haber salido cruelísimo
+su ama cuando lo criaba untaba los pezones de la teta con sangre
+humana, ¿qué diremos en estas partes?</p>
+
+</div></div>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_1b" id="Page_1b">[Pg 1]</a></span></p>
+
+
+<p class="xlarge center p2">Librería LA FACULTAD</p>
+
+<p class="p2 center small">DE</p>
+
+<p class="large center p2">JUAN ROLDAN</p>
+
+<hr class="tbs" />
+
+<p class="medium center p2">436, Florida, 436, BUENOS AIRES</p>
+
+<hr class="tb" />
+
+
+<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="signature" width="100%">
+
+<tr>
+ <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Joaquín V. González</p></th>
+</tr>
+
+<tr>
+ <td>&nbsp;</td>
+ <td class="tdr">$ m/n</td>
+</tr>
+
+<tr>
+ <td class="tdl"><b>Mis montañas</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+ <td class="tdr">2,&mdash;</td>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>La tradición nacional</b>, 2 tomos, encuadernados</td>
+<td class="tdr">6,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>El juicio del siglo.&mdash;Cien años de historia Argentina</b>, un tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Política Universitaria</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Jurisprudencia y política</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ideales y Caracteres</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Los tratados de paz</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Debates constitucionales,</b> 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">3,50</td></tr>
+
+<tr>
+ <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Vicente Fidel López</p></th>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Historia de la República Argentina</b>, 10 tomos encuadernados</td>
+<td class="tdr">70,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Manual de la Historia Argentina</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">7,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>La loca de la guardia</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>La novia del hereje</b>, 1 tomo encuadernado </td>
+<td class="tdr">5,&mdash;</td></tr>
+
+<tr>
+ <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Marasso Rocca</p></th>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>La canción olvidada</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Nuestros hombres de letras.&mdash;El doctor Joaquín V. González</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr>
+ <td>&nbsp;</td>
+</tr>
+
+<tr>
+ <td class="tdc" colspan="2"><span class="large"><b>Obras del Dr. Adolfo Saldías</b></span>
+ <span class="pagenum"><a name="Page_2b" id="Page_2b">[Pg 2]</a></span></td>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Historia de la Confederación Argentina.&mdash;Rozas y su época</b>,
+3.ª edición, corregida y aumentada, ilustrada con más de 50 retratos,
+5 tomos encuadernados</td>
+<td class="tdr" valign="top">50,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Páginas históricas</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">3,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Páginas literarias</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">3,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Páginas políticas</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr">3,&mdash;</td></tr>
+
+<tr>
+ <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">General Garmendia</p></th>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Del Brasil, Chile y Paraguay</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr>
+ <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras de M. Leguizamón</p></th>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Alma nativa</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr" valign="top">3,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Montaraz</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr" valign="top">3,&mdash;</td></tr>
+
+<tr>
+ <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Bartolomé Mitre</p></th>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Historia de San Martín y de la Emancipación Sud-Americana</b>, 4 tomos encuadernados</td>
+<td class="tdr" valign="top">24,&mdash;</td></tr>
+
+<tr>
+ <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Ruiz Moreno</p></th>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>La Presidencia del doctor Santiago Derqui y la batalla de Pavón</b>,
+2 tomos encuadernados</td>
+<td class="tdr" valign="top">10,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>El General Urquiza en la instrucción pública</b>,
+1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr>
+ <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Sicardi</p></th>
+</tr>
+
+<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>La Inquietud humana</b>, 2 tomos encuadernados</td>
+<td class="tdr" valign="top">6,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Perdida</b>, 1 tomo encuadernado</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Libro extraño</b>, 2 tomos encuadernados</td>
+<td class="tdr" valign="top">6,&mdash;</td></tr>
+
+</table>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_3b" id="Page_3b">[Pg 3]</a></span></p>
+
+<h2><a name="Biblioteca_Cientifico-Filosofica" id="Biblioteca_Cientifico-Filosofica">Biblioteca Científico-Filosófica</a></h2>
+
+<hr class="tb" />
+
+<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="signature" width="100%">
+<tr><td class="tdr" colspan="2">$ m/n</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Altamira.</b>&mdash;Cuestiones modernas de Historia, Madrid,
+1904 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Arreat.</b>&mdash;La moral en el drama, en la epopeya y en la novela,
+traducción de Anselmo González, Madrid, (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Baldwin</b> (J. M.)&mdash;Historia del alma, traducción del inglés,
+con prólogo de Julián Besteiro, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Baldwin</b> (J. M.)&mdash;Interpretaciones sociales y éticas del
+desenvolvimiento mental, traducción del inglés, por
+don Adolfo Posada y Gonzalo J. de la Espada, Madrid,
+1907 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">5,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Binet.</b>&mdash;La psicología del razonamiento.&mdash;Investigaciones
+experimentales por el hipnotismo, traducción
+de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Binet.</b>&mdash;El fetichismo en el amor, traducción de Anselmo
+González, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Binet.</b>&mdash;Introducción á la psicología experimental, traducción
+de Angel do Rego, con prólogo de Julián
+Besteiro, 2.ª edición, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12).</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Boissier</b> (Gastón).&mdash;El fin del paganismo.&mdash;Estudio sobre
+las últimas luchas religiosas en el siglo IV en Occidente,
+traducido por Pedro González Blanco, Madrid,
+1908, 2 tomos (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Boissier</b> (Gastón).&mdash;Paseos arqueológicos.&mdash;Roma y
+Pompeya.&mdash;El Foro.&mdash;El Palatino.&mdash;Las Catacumbas.&mdash;La
+quinta de Adriano en Tívoli.&mdash;El puerto de
+Ostia.&mdash;Pompeya, traducción de Domingo Vaca,
+Madrid, 1909 (tamaño, 19×12), con varios planos</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_4b" id="Page_4b">[Pg 4]</a></span>
+<b>Bourdeau.</b>&mdash;El problema de la muerte, sus soluciones
+imaginarias y la ciencia positiva, traducción de Benito
+Menacho Ulibarri, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15), pasta</td>
+<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Bourdeau.</b>&mdash;El problema de la vida, traducción de Ricardo
+Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15), pasta</td>
+<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Bray.</b>&mdash;Lo bello.&mdash;Ensayo acerca del origen y la evolución
+del sentimiento estético, traducción de Vicente
+Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Bunge.</b>&mdash;Principios de psicología individual y social.&mdash;Prólogo
+por el doctor don Luis Simarro, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Bunge.</b>&mdash;La Educación, 3.ª edición dividida en tres partes
+(tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top"></td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">Parte primera: Evolución de la Educación</p></td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">Parte segunda: La Educación contemporánea</p></td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">Parte tercera: Educación de los degenerados. Teoría
+de la educación </p></td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Bureau.</b>&mdash;El contrato colectivo del trabajo (Le contrat de
+travail. Le role des sindicats professionels), traducción
+y prólogo de José Jorro y Miranda, Madrid,
+1904 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Carle.</b>&mdash;La vida del Derecho en sus relaciones con la vida
+social.&mdash;Estudio comparado de Filosofía del Derecho,
+versión española de don Hermenegildo Giner de
+los Ríos, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15), en prensa.</td>
+<td class="tdr" valign="top"></td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Carlyle.</b>&mdash;Folletos de última hora.&mdash;El tiempo presente.&mdash;Cárceles
+modelos.&mdash;El gobierno moderno.&mdash;De un
+gobierno nuevo.&mdash;Elocuencia política.&mdash;Parlamentos.&mdash;Estatuomanía.&mdash;Jesuitismo,
+traducción del inglés
+con una introducción y notas, por Pedro González
+Blanco, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Compayre.</b>&mdash;La evolución intelectual y moral del niño,
+traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Cosentini.</b>&mdash;La sociología genética.&mdash;Ensayo sobre el
+pensamiento y la vida social prehistóricos, con una
+<span class="pagenum"><a name="Page_5b" id="Page_5b">[Pg 5]</a></span>
+introducción de Máximo Kovalewsky, traducción y
+un apéndice bibliográfico de Antonio Ferrer y Robert,
+Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Crèpieux-Jamin</b> (J.)&mdash;La escritura y el carácter, traducción
+de Ansemo González, con 232 figuras en el texto,
+Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Cullerre.</b>&mdash;Las fronteras de la locura, versión española
+de Antonio Atienza y Medrano, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Davidson.</b>&mdash;Una historia de la educación, traducida del
+inglés, por Domingo Barnés, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Del&oelig;uf.</b>&mdash;El dormir y el soñar, traducción de Vicente
+Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Durkheim.</b>&mdash;Las reglas del método sociológico, traducción
+española de Antonio Ferrer Robert, Madrid,
+1912 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Eucken.</b>&mdash;Las grandes corrientes del pensamiento contemporáneo,
+versión española de Nicolás Salmerón
+y García, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">5,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Eucken.</b>&mdash;Significación y valor de la vida, traducción directa
+del alemán, por Eloy Luis André, Madrid, 1912
+(tamaño, 19×12), en prensa.</td>
+<td class="tdr" valign="top"></td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ferè.</b>&mdash;Sensación y movimiento, traducción de Ricardo
+Rubio, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ferè.</b>&mdash;Degeneración y criminalidad, traducción de Anselmo
+González, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ferrero.</b>&mdash;Grandeza y decadencia de Roma, traducción
+de M. Ciges Aparicio (tamaño, 19×12), precio de cada tomo</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><p class="i2">Tomo I. La conquista.&mdash;II. Julio César.&mdash;III. El fin
+de una aristocracia.&mdash;IV. Antonio y Cleopatra.&mdash;V.
+La república de Augusto.-VI y último. Augusto
+y el Grande Imperio.</p></td>
+<td class="tdr" valign="top"></td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>&mdash;Errores científicos de la Biblia, traducción española
+de Vicente Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_6b" id="Page_6b">[Pg 6]</a></span>
+<b>Ferriere.</b>&mdash;Los mitos de la Biblia, traducción de Benito
+Menacho Ulibarri, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>&mdash;La materia y la energía, traducido por Anselmo
+González, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>&mdash;La vida y el alma, traducción de Anselmo
+González, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>&mdash;La causa primera, según los datos experimentales,
+traducción de Anselmo González, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>&mdash;El alma es la función del cerebro, traducción
+de Anselmo González, Madrid, 1912, 2 tomos (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Fleury</b> (Dr. Mauricio de).&mdash;El cuerpo y el alma del niño,
+traducido por Matilde García del Real, Madrid, 1907
+(tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Fleury</b> (Dr. Mauricio de).&mdash;Nuestros hijos en el colegio,
+traducido por Matilde García del Real, Madrid, 1907
+(tamaño, 19×12) </td>
+<td class="tdr" valign="top">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Fouillée.</b>&mdash;La moral, el arte y la religión, según Guyau,
+traducción de Ricardo Rubio, de la 3.ª edición francesa,
+con estudios acerca de las obras póstumas y
+del influjo de Guyau, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Fouillée.</b>&mdash;Bosquejo psicológico de los pueblos europeos,
+traducción de Ricardo Rubio (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">6,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Fustel de Coulanges.</b>&mdash;La ciudad antigua.&mdash;Estudio sobre
+el culto, el derecho, las instituciones de Grecia y
+Roma, traducción de M. Ciges Aparicio, Madrid,
+1908 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Garofalo.</b>&mdash;La Criminología.&mdash;Estudio sobre la naturaleza
+del crimen y teoría de la penalidad, versión española
+de Pedro Borrajo, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Gauckler.</b>&mdash;Lo bello y su historia, traducción de Anselmo
+González, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Gow y Relnach.</b>&mdash;Minerva.&mdash;Introducción al estudio de
+los autores clásicos griegos y latinos.&mdash;Obra del doctor
+<span class="pagenum"><a name="Page_7b" id="Page_7b">[Pg 7]</a></span>
+James Gow, adaptada para las escuelas francesas,
+por M. Salomón Reinach y traducida de la
+6.ª edición francesa, por Domingo Vaca, Madrid,
+1911, ilustrada con numerosos grabados, alfabetos,
+pianos, etc. (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Grasserie.</b>&mdash;Psicología de las religiones, traducción de
+Ricardo Rubio, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top"> 2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Greenwood.</b>&mdash;Elementos de pedagogía práctica, traducción
+del inglés por Domingo Barnés, Madrid, 1912
+(tamaño, 19×12) </td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Guignebert</b> (Carlos).&mdash;Manual de Historia antigua del
+Cristianismo.&mdash;Los orígenes, versión española de
+Américo Castro, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>&mdash;Génesis de la idea de tiempo, traducción de Ricardo
+Rubio, Madrid, 1901 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>&mdash;El arte desde el punto de vista sociológico, traducción
+de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>&mdash;Los problemas de la estética contemporánea,
+traducción de José M. Navarro de Palencia, Madrid,
+1902 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>&mdash;La irreligión del porvenir, traducción y prólogo
+de Antonio M. de Carvajal, Madrid, 1904 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>&mdash;La moral de Epicuro y sus relaciones con las
+doctrinas contemporáneas (obra premiada por la
+Academia Francesa de Ciencias Morales y Políticas).
+Versión española por A. Hernandez Almansa, Madrid,
+1907 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Hampson.</b>&mdash;Paradojas de la Naturaleza y de la Ciencia.&mdash;Descripción
+y explicación de hechos que parecen
+contradecir la experiencia ordinaria ó los principios
+científicos, traducción del inglés por José Ontañón,
+Madrid, 1912. Con 64 figuras intercaladas en el texto
+y 7 láminas tiradas aparte en papel mate (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_8" id="Page_8">[Pg 8]</a></span>
+<b>Hearn</b> (Lafcadio).&mdash;Kokoro.&mdash;Impresiones de la vida íntima
+del Japón, traducción del inglés por Julián Besteiro,
+Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Hegel.</b>&mdash;Estética, versión castellana de la segunda edición
+de Ch. Benard, por H. Giner de los Ríos (obra
+premiada por la Academia Francesa), Madrid, 1908
+2 tomos (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">9,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Hegel.</b>&mdash;Filosofía del espíritu, versión castellana con notas
+y un prólogo original de E. Barriobero y Herrán,
+Madrid, 1907, 2 tomos (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">6,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Hennequín</b> (Emilio).&mdash;La crítica científica, traducción de
+Manuel Núñez de Arenas, Madrid, 1909 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>&mdash;Bosquejo de una Psicología basada en la experiencia,
+traducción de Domingo Vaca, Madrid,
+1904 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">5,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>&mdash;Historia de la Filosofía moderna, versión de
+Pedro González Blanco, Madrid, 1907, 2 tomos de
+584 páginas el 1.º, y 671 el 2.º (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">11,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>&mdash;Filosofía de la Religion.&mdash;Versión española
+de Domingo Vaca. Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>&mdash;Filósofos contemporáneos, traducción, estudio
+crítico del autor, y notas por Eloy Luis André,
+Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>James</b> (W.)&mdash;Principios de Psicología, traducción por
+Domingo Barnés, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15), dos
+tomos de XII-758 páginas el 1.º, y 712 el 2.º</td>
+<td class="tdr" valign="top">12,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Janet.</b>&mdash;Orígenes del socialismo contemporáneo, traducción
+de Anselmo González, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Janet</b> (P.).&mdash;Historia de la Ciencia política en sus relaciones
+con la Moral, obra premiada por la Academia de
+Ciencias Morales y Políticas y por la Academia Francesa,
+traducción de don Ricardo Fuente y don Carlos
+Cerrillo, Madrid, 1910, dos tomos (tamaño, 23×15)</td>
+<td class="tdr" valign="top">9,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Kant.</b>&mdash;Prolegómenos á toda Metafísica del porvenir que
+haya de poder presentarse como una ciencia, traducido
+<span class="pagenum"><a name="Page_9b" id="Page_9b">[Pg 9]</a></span>
+del alemán y prólogo de Julián Besteiro, con un
+epílogo del Profesor Cassirer, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td>
+<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Kant, Pestalozzi y Goethe.</b>&mdash;Sobre educación, composición
+y traducción de Lorenzo Luzuriaga, Madrid, 1911
+(tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Kergomard.</b>&mdash;La educación maternal en la escuela, traducido
+por Matilde García del Real, Madrid, 1906, dos
+tomos (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Lanessan.</b>&mdash;El transformismo, versión española por Mariano
+Potó, Madrid; 1909 (tamaño, 23×15), con varios
+grabados</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Lange.</b>&mdash;Historia del materialismo, traducción de Vicente
+Colorado, Madrid, 1903, dos tomos (tamaño, 23×15),
+pasta</td><td class="tdr" valign="top">10,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Lapie.</b>&mdash;Lógica de la voluntad, versión española, Madrid,
+1903 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Le Bon</b> (G.)&mdash;Psicología de las multitudes, traducción
+de Ricardo Rubio, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Le Bon</b> (G.)&mdash;Leyes psicológicas de la evolución de los
+pueblos, traducido por Carlos Cerrillo Escobar, Madrid,
+1912 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Le Bon.</b>&mdash;Psicología del socialismo, traducción de Ricardo
+Rubio, Madrid, 1903 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Le Dantec.</b>&mdash;Elementos de Filosofía biológica, versión
+española de Mariano Potó, Madrid, 1908 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Le Dantec.</b>&mdash;Teoría nueva de la vida, traducido de la tercera
+edición francesa por Domingo Vaca, Madrid,
+1911 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Lefevre.</b>&mdash;Las lenguas y las razas, versión española por
+don Anselmo González, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Leveque.</b>&mdash;El espiritualismo en el arte, traducción de
+Constantino Román (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_10b" id="Page_10b">[Pg 10]</a></span>
+<b>Lhotzki</b> (H.)&mdash;El alma de tu hijo.&mdash;Un libro para los padres,
+traducción directa del alemán por Luis de Zulueta,
+Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Llichtenberger</b> (E.)&mdash;La filosofía de Nietzsche, traducción
+española de J. Elías Matheu, Madrid, 1910 (tamaño,
+19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Loliee</b> (F.)&mdash;Historia de las literaturas comparadas, desde
+sus orígenes hasta el siglo <span class="smcap">xx</span>, versión española
+con las adiciones y correcciones del autor para la tercera
+edición francesa, por Hermenegildo Giner de los
+Ríos, Madrid, 1905 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Lubbock.</b>&mdash;Los orígenes de la civilización y la condicion
+primitiva del hombre (estado intelectual y social de
+los salvajes), traducción española por José de Caso,
+Madrid, 1912, con grabados en el texto y láminas
+aparte (tamaño, 23×15), en prensa.</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Maspero.</b>&mdash;Historia antigua de los pueblos de Oriente,
+traducción española de Domingo Vaca, Madrid, 1912,
+con infinidad de grabados y mapas en color (tamaño,
+23×15), en prensa.</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Mauthner.</b>&mdash;Contribuciones á una crítica del lenguaje,
+traducción directa del alemán por José Moreno Villa,
+Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Mercante</b> (V.)&mdash;La verbocromía, contribución al estudio
+de las facultades expresivas, Madrid, 1910 (tamaño,
+19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Mercier.</b>&mdash;La Filosofía en el siglo <span class="smcap">XIX</span>, traducción de
+Francisco Lombardía, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Moreau de Jonnes.</b>&mdash;Los tiempos mitológicos, ensayo de
+reconstitución histórica.&mdash;Cosmogonías, El libro de
+los muertos, Sanchoniaton, El Génesis, Hesiodo, El
+Avesta, traducción de M. Ciges Aparicio, Madrid,
+1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Munsterberg.</b>&mdash;La Psicología y el maestro, traducción del
+inglés por Domingo Barnés, Madrid, 1911 (tamaño,
+19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_11b" id="Page_11b">[Pg 11]</a></span>
+<b>Nitobé.</b>&mdash;Bushido.&mdash;El alma del Japón, traducido de la
+13.ª edición del autor por Gonzalo Jiménez de la Espada,
+Madrid, 1909 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Nordau</b> (M.)&mdash;Psico-fisiología del genio y del talento,
+traducción de Nicolás Salmerón y García, Madrid,
+1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Nordau</b> (M.)&mdash;Degeneración, traducción de Nicolás Salmerón
+y García, con un epílogo del autor, Madrid,
+1902, dos tomos (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">8,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">I.&mdash;Fin de siglo.&mdash;El Misticismo.</p>
+
+<p class="i2 p0">II.&mdash;El Egotismo.&mdash;El Realismo.&mdash;El siglo <span class="smcap">XX</span>.</p></td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Nordau</b> (M.)&mdash;El sentido de la Historia, traducción de
+Nicolás Salmerón y García, Madrid, 1911 (tamaño,
+23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Painter.</b>&mdash;Historia de la Pedagogía, traducción del inglés
+por Domingo Barnés, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Payot.</b>&mdash;La educación de la voluntad, por el profesor de
+Filosofía é inspector de la Academia, M. Julio Payot,
+traducido de la 4.ª edición francesa, por Manuel Antón
+y Ferrándiz, catedrático de Antropología de la
+Universidad y Museo de Ciencias Naturales de Madrid,
+tercera edición, Madrid, 1907 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Payot.</b>&mdash;La creencia, traducción de Anselmo González,
+Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Pearson.</b>&mdash;La Gramática de la Ciencia, versión directa
+del inglés por Julián Besteiro, Madrid, 1909 (tamaño,
+23×15), con 33 figuras en el texto</td><td class="tdr" valign="top">5,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Posada</b> (A.)&mdash;Política y enseñanza, Madrid, 1904 (tamaño,
+19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Posada</b> (A.)&mdash;Teorías políticas, Madrid, 1905 (tamaño,
+19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Posada</b> (A.)&mdash;Principios de Sociología.&mdash;Introducción,
+Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">5,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Preyer.</b>&mdash;El alma del niño.&mdash;Observaciones acerca del
+desarrollo psíquico en los primeros años de la vida,
+traducción española con un prólogo de don Martín
+Navarro, Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">5,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_12b" id="Page_12b">[Pg 12]</a></span>
+<b>Relnach</b> (S.)&mdash;Orfeo.&mdash;Historia general de las religiones,
+traducido por Domingo Vaca, de la 12.ª edición francesa,
+corregida y adicionada por el autor, Madrid,
+1910 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;Ensayo acerca de la imaginación creadora, traducción
+de Vicente Colorado, con un prólogo de González
+Serrano (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;La lógica de los sentimientos, traducción de Ricardo
+Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;Las enfermedades de la voluntad, traducción de
+Ricardo Rubio, 2.ª edición, Madrid, 1906 (tamaño,
+19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;Ensayo sobre las pasiones, versión española de
+Domingo Vaca, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;Las enfermedades de la memoria, traducción de
+Ricardo Rubio, 2.ª edición, Madrid, 1908 (tamaño,
+19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;Las enfermedades de la personalidad, traducción
+de Ricardo Rubio, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;Psicología de la atención, traducción española
+de Ricardo Rubio, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;La evolución de las ideas generales, traducción
+de Ricardo Rubio, Madrid, 1899 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;La herencia psicológica, traducción de Ricardo
+Rubio, Madrid, 1900 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>&mdash;Psicología de los sentimientos, traducción de Ricardo
+Rubio, Madrid, 1900 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">5,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Romanes.</b>&mdash;La evolución mental en el hombre.&mdash;Origen
+de la facultad característica humana, traducción del
+inglés por Gonzalo J. de la Espada, Madrid, 1906 (tamaño,
+23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ruskin.</b>&mdash;Munera Pulveris (sobre Economía Política),
+traducción del inglés por M. Ciges Aparicio, Madrid,
+1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Ruskin.</b>&mdash;Sésamo y azucenas, traducida del inglés por
+Julián Besteiro, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_13b" id="Page_13b">[Pg 13]</a></span>
+<b>Ruskin.</b>&mdash;Lo que nos han contado nuestros padres. La
+Biblia de Amiens, traducción del inglés por M. Ciges
+Aparicio, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Sabatier.</b>&mdash;Ensayo de una Filosofía de la Religion, según
+la Psicología y la Historia, por Augusto Sabatier,
+profesor de la Universidad de París, decano de la
+Facultad de Teología protestante, traducido de la 8.ª
+edición por Eduardo Ovejero y Maury, Madrid, 1912
+(tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Senet.</b>&mdash;Las estoglosias (contribución al estudio del lenguaje),
+Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Schwegler.</b>&mdash;Historia general de la Filosofía, traducida
+directamente del alemán por Eduardo Ovejero y Maury,
+con un prólogo de don Adolfo Bonilla y San
+Martín, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Sollier.</b>&mdash;El problema de la memoria (ensayo de psico-mecánica),
+traducción de Ricardo Rubio, Madrid,
+1902 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Spencer.</b>&mdash;Ensayos científicos, traducción de José González
+Llana, Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Spir.</b>&mdash;La norma mental (Ensayos de filosofía crítica),
+traducción y prólogo de Rafael Urbano, Madrid, 1904
+(tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Squillace</b> (Fausto).&mdash;Diccionario de Sociología, traducido
+del italiano, Barcelona, 1915 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">6,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Taine.</b>&mdash;La inteligencia, traducción de Ricardo Rubio,
+Madrid, 1904, dos tomos (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">5,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Taine.</b>&mdash;Ensayos de Crítica y de Historia, traducción de
+Carlos Cerrillo Escobar, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Tarde</b> (G.)&mdash;Las leyes de la imitación, estudio sociológico,
+traducción de Alejo García Góngora, Madrid, 1907
+(tamaño, 23×15), pasta</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Tardieu.</b>&mdash;El aburrimiento, traducción de Ricardo Rubio,
+Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Thomas.</b>&mdash;La educación de los sentimientos, traducción
+de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_14b" id="Page_14b">[Pg 14]</a></span>
+<b>Tissié.</b>&mdash;Los sueños (Fisiología y Patología), traducción
+de Ricardo Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Tocqueville.</b>&mdash;El antiguo régimen y la revolución, versión
+castellana de la 2.ª edición francesa por R. V.
+de R., Madrid, 1911 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Tocqueville.</b>&mdash;La democracia en América, traducción española,
+profusamente anotada y con prólogo por Carlos
+Cerrillo Escobar, dos tomos, Madrid, 1911 (tamaño, 23×15), pasta
+</td><td class="tdr" valign="top">9,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Tylor.</b>&mdash;Antropología, introducción al estudio del hombre
+y de la civilización, traducida del inglés por Antonio
+Machado y Alvarez, Madrid, 1912, con multitud de
+grabados y un prólogo especial del autor para la edición
+española (tamaño, 23×15), en prensa.</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Varigny</b> (H. de)&mdash;La naturaleza y la vida, traducción de
+E. Lozano, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Villa</b> (G.)&mdash;La psicología contemporánea (obra premiada
+en la Real Academia de Ciencias de Turín), edición
+cuidadosamente revisada y corregida por su autor, y
+traducida por U. González Serrano, Madrid, 1902
+(tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">6,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Villa</b> (G.)&mdash;El idealismo moderno, traducción del italiano
+por R. Rubio, Madrid, 1906 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>&mdash;Juventud (obra premiada por la Real Academia
+Francesa), versión española de H. Giner de los
+Ríos, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>&mdash;La vida sencilla, versión española de H. Giner
+de los Ríos, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>&mdash;Junto al hogar, versión castellana de H. Giner
+de los Ríos, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>&mdash;Para los pequeños y para los mayores.&mdash;Conversaciones
+sobre la vida y el modo de servirse de
+ella, traducción española de Domingo Vaca, Madrid,
+1909 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>&mdash;Valor, traducción de Domingo Barnés, Madrid,
+1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>&mdash;A través de las cosas y de los hombres.&mdash;La
+<span class="pagenum"><a name="Page_15b" id="Page_15b">[Pg 15]</a></span>
+base de todo, traducción de Domingo Vaca (tamaño,
+19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>&mdash;Sonriendo, traducción de Domingo Vaca, Madrid,
+1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Wegener</b> (H.)&mdash;Nosotros los jóvenes.&mdash;El problema sexual
+del joven soltero, traducción directa del alemán
+por Luis de Zulueta, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Wundt.</b>&mdash;Introducción á la Filosofía, traducción de la 5.ª
+edición alemana por Eloy Luis André, dos tomos,
+conteniendo el 1.º un estudio sobre la Filosofía contemporánea
+en Alemania y la Filosofía científica de
+Wundt, y el 2.º, un estudio sobre el porvenir de la Filosofía
+científica en España é Hispano-América, ambos
+escritos por Eloy Luis André, catedrático de Filosofía,
+Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">7,&mdash;</td></tr>
+
+<tr><td class="tdl"><b>Xénopol.</b>&mdash;Teoría de la Historia, 2.ª edición de «Los
+principios fundamentales de la Historia», traducción
+española de Domingo Vaca, Madrid, 1911 (tamaño,
+23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr>
+
+</table>
+
+<hr class="tb" />
+
+
+
+<h2><a name="BIBLIOTECA_INTERNACIONAL" id="BIBLIOTECA_INTERNACIONAL">BIBLIOTECA INTERNACIONAL</a></h2>
+
+<p class="small center">DE</p>
+
+<p class="large center">PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL</p>
+<p class="large center">NORMAL Y PATOLÓGICA</p>
+
+<hr class="tb" />
+
+<p class="center p2"><span class="smcap">precio de cada tomo, encuadernado</span>, $ 2,50</p>
+
+<p class="i4">Tomos publicados:</p>
+
+<blockquote><p><b>Baldwin.</b>&mdash;El pensamiento y las cosas.&mdash;El conocimiento y el
+juicio, traducción de Francisco Rodríguez Besteiro, con
+figuras, Madrid, 1911.</p>
+
+<p><b>Claparéde.</b>&mdash;La asociación de las ideas, traducción de Domingo
+Barnés, con figuras, Madrid, 1907.</p>
+
+<p><b>Cuyer.</b>&mdash;La Mímica, traducción de Alejandro Miquis, con 75
+figuras, Madrid, 1906.</p></blockquote><p><span class="pagenum"><a name="Page_16b" id="Page_16b">[Pg 16]</a></span></p>
+<blockquote>
+<p><b>Dugas.</b>&mdash;La imaginación, traducción del doctor César Juarros,
+Madrid, 1905.</p>
+
+<p><b>Duprat.</b>&mdash;La moral.&mdash;Fundamentos psico-sociológicos de una
+conducta racional, traducción de Ricardo Rubio, Madrid,
+1905.</p>
+
+<p><b>Grasset.</b>&mdash;El hipnotismo y la sugestión, traducido por Eduardo
+García del Real, con figuras, Madrid, 1906.</p>
+
+<p><b>Malapert.</b>&mdash;El carácter, traducido por José María González, Madrid,
+1905.</p>
+
+<p><b>Marchand.</b>&mdash;El gusto, traducción de Alejo García Góngora,
+con 33 figuras, Madrid, 1906.</p>
+
+<p><b>Marie</b> (Dr. A.)&mdash;La demencia, traducción de Anselmo González,
+con 42 grabados, Madrid, 1908.</p>
+
+<p><b>Nuel.</b>&mdash;La visión, traducido por el doctor Víctor Martín, con 22
+figuras, Madrid, 1905.</p>
+
+<p><b>Paulhan.</b>&mdash;La voluntad, traducción de Ricardo Rubio, Madrid,
+1905.</p>
+
+<p><b>Pillsbury.</b>&mdash;La atención, traducción de Domingo Barnés, Madrid,
+1910.</p>
+
+<p><b>Pitres</b> (N.) <b>y Regis</b> (E.)&mdash;Las obsesiones y los impulsos, traducido
+por José María González, Madrid, 1910.</p>
+
+<p><b>Sergi.</b>&mdash;Las emociones, traducido por Julián Besteiro, con figuras,
+Madrid, 1906.</p>
+
+<p><b>Toulouse, Vaschide y Pieron.</b>&mdash;Técnica de psicología experimental
+(exámen de sujetos), traducción de Ricardo Rubio,
+con numerosas figuras, Madrid, 1906.</p>
+
+<p><b>Van Biervliet.</b>&mdash;La memoria, traducido por Martín Navarro,
+Madrid, 1905.</p>
+
+<p><b>Vigouroux y Juquelier.</b>&mdash;El contagio mental, traducción del doctor
+César Juarros, Madrid, 1906.</p>
+
+<p><b>Woodworth.</b>&mdash;El movimiento, traducción de Domingo Vaca, con
+figuras, Madrid, 1907.</p>
+
+<hr class="tb" />
+
+<p>Estos volúmenes constan de 350 á 500 páginas, tamaño
+19×12 centímetros, algunos con figuras en el texto.</p>
+</blockquote>
+
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_17b" id="Page_17b">[Pg 17]</a></span></p>
+
+<h2><a name="BIBLIOTECA_ARGENTINA" id="BIBLIOTECA_ARGENTINA">BIBLIOTECA ARGENTINA</a></h2>
+
+<p class="p2 center smcap"><b>publicación mensual de los mejores libros nacionales</b></p>
+
+<hr class="tb" />
+
+<p class="center p2">TOMOS PUBLICADOS</p>
+
+<blockquote><p>1. <b>Doctrina Democrática</b>, de Mariano Moreno.</p>
+
+<p>2. <b>Dogma Socialista</b>, de Esteban Echeverría.</p>
+
+<p>3. <b>Las Bases</b>, de J. B. Alberdi.</p>
+
+<p>4. <b>Educación Popular</b>, de D. F. Sarmiento.</p>
+
+<p>5. <b>Tierras Públicas</b>, de N. Avellaneda.</p>
+
+<p>6. <b>Tragedias</b>, de Juan Cruz Varela.</p>
+
+<p>7. <b>Obras Políticas</b>, de B. Monteagudo.</p>
+
+<p>8. <b>Comprobaciones históricas</b> (Primera parte), de
+B. Mitre.</p>
+
+<p>9. <b>Luz del Dia en América</b>, de J. B. Alberdi.</p>
+
+<p>10. <b>Peregrino en Babilonia</b>, de Luis de Tejeda.</p>
+
+<p>11. <b>Reflexiones</b>, de J. I. de Gorriti.</p>
+
+<p>12. <b>Facundo</b>, de D. F. Sarmiento.</p></blockquote>
+
+<hr class="tb" />
+
+<p class="center"><i>Precio de la subscripción por semestre, $ 7.50</i></p>
+
+<p class="center small">LA SUBSCRIPCIÓN CORRESPONDE A 6 VOLÚMENES</p>
+
+<hr class="tb" />
+
+<p class="large center p2"><span class="smcap">Librería</span> LA FACULTAD</p>
+
+<p class="small center">DE</p>
+
+<p class="large center">JUAN ROLDÁN.&mdash;436-<span class="smcap">Florida</span>-436</p>
+
+<p class="medium center">BUENOS AIRES</p>
+
+<p><span class="pagenum"><a name="Page_18b" id="Page_18b">[Pg 18]</a></span></p>
+<h2>BIBLIOTECA ARGENTINA</h2>
+
+<p><b>E</b>sta <span class="smcap">Biblioteca</span> publicará mensualmente, en condiciones
+económicas, los mejores ó más famosos libros nacionales,
+con el objeto de contribuir á la educación popular, por la
+obra de nuestros más esclarecidos autores.</p>
+
+<p><b>F</b>undada esta <span class="smcap">Biblioteca</span> por iniciativa particular, ella
+sale á luz sin subvención alguna del Estado, librado su
+éxito al apoyo del pueblo, que podrá adquirir cada volumen
+por 1.50 $ m/n, ó á precio más reducido (7.50 $ m/n)
+en las suscripciones por semestre.</p>
+
+<p><b>P</b>ara ponerla al alcance de estudiantes y obreros, á quienes
+especialmente se la destina, se ha fijado el precio más
+bajo consentido por los gastos de imprenta y difusión, sacrificando
+en ello todo propósito de lucro, pues aspiramos
+á caracterizar nuestra <span class="smcap">Biblioteca</span> como una institución de
+cultura democrática.</p>
+
+<p><b>L</b>a <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span> publicará necesariamente los
+libros entregados al dominio comun por la ley de propiedad
+literaria; pero como una protesta moral contra esa
+ley, que sacrifica á las madres, viudas é hijos de dichos
+autores, cederemos á éstos una parte de las tiradas, á pesar
+de ser exiguas y económicas nuestras ediciones.</p>
+
+<p><b>H</b>acemos, pues, en favor de esta iniciativa, un llamado á
+la prensa, las escuelas, los ateneos, las bibliotecas públicas,
+las sociedades de educación, y tambien á los partidos políticos,
+dada la función de cultura popular que la moderna
+democracia exige de los partidos, como una necesidad de
+la soberanía que practican.</p>
+
+<p><b>C</b>ada uno de los volúmenes llevará un prólogo del Director,
+donde se dará una somera noticia biográfica y bibliográfica
+sobre el autor y el libro pertinentes, con indicación
+de las fuentes utilizadas y del estado actual de la crítica
+respecto á la obra que se publique.</p>
+
+<p><b>I</b>nterrumpida por la guerra mundial, la influencia inmediata
+del pensamiento europeo, tan desorientado en los
+últimos tiempos, esta <span class="smcap">Biblioteca</span> se propone orientar y
+nutrir la conciencia argentina por el pensamiento olvidado
+de nuestros propios maestros.</p>
+
+<p><b>A</b>creditamos con este manifiesto la generosa finalidad de
+la <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span>, y bajo su único auspicio, confiamos
+merecer el apoyo de los estudiosos, para salvar los
+notorios riesgos que ofrecen todas las empresas de esta
+índole en nuestro país.</p>
+
+<p class="box">Nota del Transcriptor: Errores obvios de imprenta han sido corregidos. Páginas en blanco
+han sido eliminadas</p>
+
+
+
+
+
+
+
+
+<pre>
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Descripción colonial, libro primero
+(1/2), by Reginaldo de Lizárraga
+
+*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DESCRIPCIÓN COLONIAL, 1/2 ***
+
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+or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
+work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
+Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
+
+
+Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
+
+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
+electronic works in formats readable by the widest variety of computers
+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
+because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
+people in all walks of life.
+
+Volunteers and financial support to provide volunteers with the
+assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
+goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
+remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
+and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
+
+The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
+throughout numerous locations. Its business office is located at
+809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
+business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
+information can be found at the Foundation's web site and official
+page at http://pglaf.org
+
+For additional contact information:
+ Dr. Gregory B. Newby
+ Chief Executive and Director
+ gbnewby@pglaf.org
+
+
+Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation
+
+Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
+spread public support and donations to carry out its mission of
+increasing the number of public domain and licensed works that can be
+freely distributed in machine readable form accessible by the widest
+array of equipment including outdated equipment. Many small donations
+($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
+status with the IRS.
+
+The Foundation is committed to complying with the laws regulating
+charities and charitable donations in all 50 states of the United
+States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
+considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
+with these requirements. We do not solicit donations in locations
+where we have not received written confirmation of compliance. To
+SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
+particular state visit http://pglaf.org
+
+While we cannot and do not solicit contributions from states where we
+have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
+against accepting unsolicited donations from donors in such states who
+approach us with offers to donate.
+
+International donations are gratefully accepted, but we cannot make
+any statements concerning tax treatment of donations received from
+outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
+
+Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
+methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
+ways including checks, online payments and credit card donations.
+To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
+
+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
+
+
+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
+
+ http://www.gutenberg.org
+
+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
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