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| author | Roger Frank <rfrank@pglaf.org> | 2025-10-14 20:13:06 -0700 |
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You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org/license + + +Title: Descripción colonial, libro primero (1/2) + +Author: Reginaldo de Lizárraga + +Release Date: April 30, 2012 [EBook #39579] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DESCRIPCIÓN COLONIAL, 1/2 *** + + + + +Produced by Adrian Mastronardi, Carlos Colon and the Online +Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This +file was produced from images generously made available +by The Internet Archive/American Libraries.) + + + + + + + +Notas del Transcriptor: + +1) Texto en letras itálicas se denota con _líneas_ y texto enegrecido se +denota con =signos de igual=. + +2) Errores obvios de imprenta han sido corregidos. + +3) Páginas en blanco han sido eliminadas + + + + +BIBLIOTECA ARGENTINA + +PUBLICACIÓN MENSUAL DE LOS MEJORES LIBROS NACIONALES + +DIRECTOR: RICARDO ROJAS + +13 + +Descripción Colonial + +POR + +Fr. Reginaldo de Lizárraga + +(LIBRO PRIMERO) + +[Illustración] + +BUENOS AIRES + +LIBRERÍA LA FACULTAD, DE JUAN ROLDÁN + +436-FLORIDA-436 + +1916 + + + + +ORÍGENES DE ESTA BIBLIOTECA + + +I.--El año 1909, Ricardo Rojas proyectó por primera vez esta BIBLIOTECA, +como parte integrante de su más extenso plan de educación democrática, +que llamó _La Restauración Nacionalista_, en el informe sobre nuestra +enseñanza, presentado entonces al ministro de Instrucción Pública, +doctor Rómulo Naon. (Véase en la citada obra el capítulo VII, páginas +430-434, y en el Apéndice, el acápite número 2, páginas 482-483.) + +II.--En 1910, Ricardo Rojas, delegado al Congreso de Bibliotecas, +reunido para el Centenario en Buenos Aires, renovó su iniciativa del año +anterior, concretándola más aun, y dicha asamblea de educadores la +aceptó por unanimidad, despues de oir, en sesión presidida por el +profesor Pablo Pizzurno, los fundamentos y propósitos del autor. (Véase +el proyecto y el voto pertinente del Congreso en _La Nación_ y _La +Prensa_ del mes de junio de 1910.) + +III.--En 1911, este proyecto de fundar una Biblioteca popular de autores +argentinos, fué adoptado por el presidente del Consejo de Educación +doctor José M. Ramos Mejía, quien, con la lealtad que le era ingénita, +llamó espontáneamente al autor de la idea para ofrecerle la dirección y +le pidió que redactara un informe ó prospecto sobre la proyectada +Biblioteca. Ricardo Rojas accedió, indicando los mismos autores que +publicaremos nosotros, con idéntico formato, precio y periodicidad; pero +la renuncia del presidente Ramos Mejía, frustró tan generosa tentativa. +(Véase en el _Monitor de la Educación Común_, tomo XXXIX, número 466, +páginas 105-112, los antecedentes de este asunto y el proyecto de +Rojas.) + +IV.--En 1912, la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, confió +á Ricardo Rojas la nueva cátedra de «Historia de la Literatura +Argentina» y en la conferencia inaugural de su curso, leída el 7 de +junio de 1914 en el anfiteatro de dicha facultad, encareció la urgencia +de organizar, como base de sus estudios, la bibliografía nacional, +restaurando textos corrompidos ó divulgando los olvidados, á fin de +popularizar sus enseñanzas. (Véase dicha conferencia, parágrafo X, en el +tomo XXI de la Revista de la Universidad de Buenos Aires.) + +V.--En 1913, la iniciativa teórica de Ricardo Rojas, tan lentamente +madurada, se convirtió en resolución de fundar la BIBLIOTECA ARGENTINA +por iniciativa particular, y no disponiendo él de medios para hacerlo, +nos convenció de que debíamos acompañarlo como editores en esta empresa +de cultura popular, según tuvimos ocasion de publicarlo entonces, en +nuestro primer prospecto dirigido á los futuros suscriptores. (Véase +nuestra circular, que se titula BIBLIOTECA ARGENTINA, fechada y +repartida en julio de 1914.) + +VI.--Tal es el origen, públicamente documentado, de la BIBLIOTECA +ARGENTINA que Ricardo Rojas dirigirá, por el derecho que le da su +iniciativa y su versación en estas cuestiones. Realizaremos esta empresa +casi en la misma forma y con los mismos libros del proyecto que presentó +al doctor Ramos Mejía. La sanción que esta idea recibiera en el +Ministerio de Instrucción Pública (1909), en el Congreso de Bibliotecas +Populares (1910), en el Consejo de Educación (1911), han influído en +nuestro ánimo, pero declaramos que nuestra confianza estriba, sobre +todo, en el sólido prestigio de su iniciador. Nuestro éxito dependerá, +no de la idea, sino del plan y el método. Lo que no hizo el Estado, lo +hará la iniciativa particular. Desde 1914 hemos esperado para lanzarnos +á la publicidad, tener un número discreto de suscriptores. Ya lo +tenemos; pero aun con ellos, esta es una aventura patriótica, y probamos +no perseguir ganancias, con sólo invocar el delicado trabajo que demanda +cada tomo al Director, y el precio popular de nuestras ediciones. + +EL EDITOR. + + + + +BIBLIOTECA ARGENTINA + +Volumen 13 + + + + +BIBLIOTECA ARGENTINA + +PUBLICACIÓN MENSUAL DE LOS MEJORES LIBROS NACIONALES + +DIRECTOR: RICARDO ROJAS + +13 + +Descripción Colonial + +POR + +Fr. Reginaldo de Lizárraga + +(LIBRO PRIMERO) + +[Illustración] + +BUENOS AIRES + +LIBRERÍA LA FACULTAD, DE JUAN ROLDÁN + +436--FLORIDA--436 + +1916 + + + + + ÍNDICE + + + Págs. + + NOTICIA PRELIMINAR, por RICARDO ROJAS. 11 + + + LIBRO PRIMERO + + DESCRIPCIÓN BREVE DE TODA LA TIERRA DEL PERÚ, TUCUMÁN, + RÍO DE LA PLATA Y CHILE, PARA EL EXCELENTÍSIMO SEÑOR + CONDE DE LEMUS Y ANDRADA, PRESIDENTE DEL CONSEJO + REAL DE INDIAS, POR FR. REGINALDO DE LIZÁRRAGA. + + I.--De la descripción del Perú. De qué + gente procedan los indios. 39 + + II.--De la descripción del Pirú. 42 + + III.--Prosíguese la descripción del Perú. 43 + + IV.--De la punta de Santa Helena. 44 + + V.--Del pueblo de Guayaquil. 46 + + VI.--Del valle de Chicama. 54 + + VII.--De Tumbes. 56 + + VIII.--Del rio de Motape. 57 + + IX.--Del puerto de Paita. 58 + + X.--De la ciudad de Piura. 58 + + XI.--[Del valle de Xayanca]. 60 + + XII.--De los Llanos. 60 + + XIII.--Del camino de la costa. 64 + + XIV.--De los demás valles. 65 + + XV.--De Nuestra Señora de Guadalupe. 66 + + XVI.--Del valle de Chicama. 66 + + XVII.--De la ciudad de Trujillo. 68 + + XVIII.--De la[s] guaca[s] de Trujillo. 73 + + XIX.--Del valle de Sancta. 76 + + XX.--De los demás valles á Los Reyes. 77 + + XXI.--Del valle y ciudad de Los Reyes. 79 + + XXII.--De la ciudad de Los Reyes. 82 + + XXIII.--De nuestro Convento. 86 + + XXIV.--De las Capillas. 88 + + XXV.--De las capillas del lado de la Epístola. 91 + + XXVI.--De la capilla de las Reliquias. 93 + + XXVII.--De los Provinciales [que] han augmentado + el convento. 95 + + XXVIII.--De los Provinciales de nuestra Orden. 97 + + XXIX.--De los demás Provinciales de nuestra + Orden. 98 + + XXX.--De los restantes Provinciales de nuestra + Orden. 102 + + XXXI.--De los religiosos que sustenta. 105 + + XXXII.--De los Obispos. 105 + + XXXIII.--Del convento de San Francisco. 110 + + XXXIV.--Del convento de San Augustin. 112 + + XXXV.--Del convento de la Merced. 114 + + XXXVI.--Del convento del Nombre de Jesús. 114 + + XXXVII.--Del convento de los Descalzos. 115 + + XXXVIII.--Del monasterio de la Encarnación. 116 + + XXXIX.--Del monasterio de la Concepción. 118 + + XL.--Del monasterio de la Trinidad. 119 + + XLI.--Del monasterio de las Descalzas. 120 + + XLII.--De la iglesia de Nuestra Señora de + Guadalupe. 121 + + XLIII.--De las cofradías desta ciudad. 123 + + XLIV.--De la capilla de la Cárcel. 125 + + XLV.--De la Universidad. 127 + + XLVI.--De los Colegios. 128 + + XLVII.--De la capilla de Nuestra Señora de + Copacavana. 128 + + XLVIII.--De los hospitales. 129 + + XLIX.--De la iglesia Mayor. 132 + + L.--De los edificios. 133 + + LI.--De los vestidos de las mujeres. 134 + + LII.--Del acompañamiento del Santísimo + Sacramento. 135 + + LIII.--De la cristiandad deste pueblo. 138 + + LIV.--Las cosas contrarias á esta ciudad. 140 + + LV.--De las calidades de los nacidos en ella. 142 + + LVI.--Del puerto y pueblo del Callao. 143 + + LVII.--De los valles que se siguen. 146 + + LVIII.--Del valle de Cañete. 148 + + LIX.--Del valle de Chincha. 151 + + LX.--Del valle de Pisco. 155 + + LXI.--Del valle de Ica. 156 + + LXII.--Del valle de Guayuri. 157 + + LXIII.--Del valle de la Nasca. 158 + + LXIV.--De otros valles siguientes. 159 + + LXV.--Del valle [de] Camaná. 160 + + LXVI.--De la ciudad de Arequipa. 162 + + LXVII.--Del puerto Arica. 164 + + LXVIII.--De los demás valles hasta Copiapó. 167 + + LXIX.--De la ciudad de Quito. 172 + + LXX.--De la provincia de los Quijos. 176 + + LXXI.--De Riobamba y Tumibamba. 178 + + LXXII.--De la ciudad llamada Loja. 182 + + LXXIII.--De la provincia de Cajamarca. 183 + + LXXIV.--De la ciudad de Chachapoyas. 184 + + LXXV.--De la ciudad [de] Guánuco. 185 + + LXXVI.--De la villa de Oropesa, llamada por + otro nombre Guancavilca. 187 + + LXXVII.--Del asiento de Minas Choclococ[h]a, + por otro nombre Castrovirreina. 190 + + LXXVIII.--De la ciudad [de] Guamanga. 191 + + LXXIX.--Del rio y caminos de Guamanga al + Cuzco. 194 + + LXXX.--De la ciudad llamada El Cuzco. 197 + + LXXXI.--De los Andes del Cuzco y Coca. 203 + + LXXXII.--Prosíguese el camino del Cuzco á Vilcanota. 208 + + LXXXIII.--Prosigue el camino al Collao. 211 + + LXXXIV.--De la laguna de Chucuito. 212 + + LXXXV.--De los pueblos que hay en esta provincia + de Chucuito. 216 + + LXXXVI.--Del pueblo [de] Copacavana. 218 + + LXXXVII.--Del pueblo [de] Cepita y [De]s[a]guadero. 224 + + XXXVIII.--Del pueblo de Tiaguanaco. 226 + + LXXXIX.--Del camino de Omasuyo. 227 + + XC.--De la ciudad de La Paz. 229 + + XCI.--Del pueblo Calamarca y demás provincias + del Collao. 230 + + XCII.--Del tambo de Caracollo y camino por + los valles hasta La Plata. 231 + + XCIII.--De los valles y pueblos desde Cliza á + Misque. 235 + + XCIV.--De la provincia de Santa Cruz de la + Sierra. 239 + + XCV.--Prosigue el camino de Mizque á la ciudad + de La Plata. 245 + + XCVI.--De la ciudad de La Plata. 246 + + XCVII.--De otro camino para la ciudad de La + Plata. 253 + + XCVIII.--De los pueblos de españoles en valles + cerca de los Chiriguanas. 257 + + XCIX.--De los Chiriguanas y sus calidades. 258 + + C.--Del cerro de Potosí. 263 + + CI.--Del cerro de Potosí. 269 + + CII.--Las vueltas que ha dado Potosí. 271 + + CIII.--De la abundancia de que goza Potosí. 273 + + CIV.--De las perroquias de Potosí. 275 + + CV.--De las cofradías. 277 + + CVI.--De la destemplanza de Potosí. 279 + + CVII.--De la provincia de las Chichas y Lipes. 280 + + CVIII.--Del valle Tarija. 281 + + CIX.--De otros pueblos en frontera y la tierra + adentro de los Chiriguanas. 286 + + CX.--Del cerro llamado Porco. 287 + + CXI.--Del camino de Porco á Arica. 288 + + CXII.--De la calidad y costumbres de los indios + destos reinos. 290 + + CXIII.--Cómo los gobernaba el Inga. 296 + + CXIV.--Cómo se han de gobernar en algunas + cosas. 302 + + CXV.--El azogue consume muchos indios. 306 + + CXVI.--Cómo se crian los hijos de los españoles + que nacen en este reino. 307 + + + + +DESCRIPCIÓN COLONIAL + +NOTICIA PRELIMINAR + +POR + +RICARDO ROJAS + + + + +NOTICIA PRELIMINAR + +SUMARIO: Quién era Fray Reginaldo de Lizárraga +(1545-1615).--_Descripción breve del reino del Perú, Tucumán, Río de la +Plata y Chile_ (1605).--Parte de esta obra que se refiere á la naciente +sociedad argentina (capítulos LXII-LXXII).--Biografía de +Lizárraga.--Fecha probable de su viaje por nuestro país: 1589.--Valor +histórico de su obra.--Sus condiciones de observador.--Algunos ejemplos +de juicios, etopeyas y paisajes.--Valor relativo de su prosa entre las +crónicas del siglo XVI. + + +I + +Al finalizar el siglo XVI llegó á Santiago del Estero, capital entonces +del Tucumán, el padre fray Reginaldo de Lizárraga, visitador de los +conventos dominicos en la dilatada provincia del Perú. Su verdadero +nombre era Baltasar de Obando, como su padre, que habia entrado al Nuevo +Mundo con los primeros conquistadores del imperio incaico. Nacido en +1545--unos dicen en Lima, otros en España,[1]--profesó á los quince años +en la orden de Santo Domingo. Fué su maestro Fray Tomás de Argomedo, +«varon doctísimo, de grande ejemplo en vida, é insigne predicador», +quien, al consagrarle en 1560, le cambió el nombre paterno por el otro +con que le conocemos en sus obras, pues aquél solia decir: «á nueva +vida, nombre nuevo». Desde entonces le distinguieron por «Fray Reginaldo +de Lizárraga». Por tal llegó á Santiago, y así firmó los libros que más +tarde escribiera, entre ellos esta _Descripción_ de su viaje, que ahora +publica la BIBLIOTECA ARGENTINA[2]. + +En 1586 dividióse la provincia dominica del Perú, creándose la de San +Lorenzo Mártir, que comprendía, más ó menos, Chile, la Argentina y el +Paraguay actuales. Fray Reginaldo fué nombrado provincial de la nueva +jurisdicción, y en tiempo de Sixto Fabro, general de la órden, +mandáronle á visitar los conventos del vasto territorio que se extendía +de Buenos Aires y la Asunción á Concepción y Coquimbo, y de Salta y +Esteco á Córdoba y Mendoza. Por tal motivo llegó á Santiago hacia 1589, +cuando gobernaba don Juan Ramírez de Velasco, de quien guardó muy +halagüeño recuerdo, y del cual escribió pocos años más tarde: «caballero +bien intencionado; el cual pobló de españoles las faldas de la +cordillera vertientes á Tucumán». «Caballero dócil y que fácilmente +recibe la razon y se convence»--como dice esta _Descripción_.--Más +adelante agrega, recordando á Abreu, á Lerma, sus trágicos antecesores, +«creo no le sucederá lo que á los sobredichos»[3]. + +Harto menguada era la situación de los dominicos en su convento de +Santiago, cuando Lizárraga los visitó. «Pasando yo por esta +provincia--escribe él mismo--(y esto me compelió ir por ella á Chile), +hallé seis ó siete religiosos nuestros divididos en doctrinas; uno en +una desventurada casa en Santiago; más era cocina que convento; es +vergüenza tratar de ello; y teníanle puesto por nombre Santo Domingo el +Real; viendo, pues, que no se podía guardar ni aún sombra de religion en +él, lo saqué de aquella provincia; es cosa de lástima haya ningunos +religiosos en ella, porque un solo fraile en un convento y en un pueblo, +¿qué ha de hacer? Una ánima sola--decíanos--ni canta ni llora.»--Era +mejor el convento franciscano, con cinco ó seis religiosos; pero +igualmente precario el de la Merced. En torno de ellos, la ciudad +menguaba en fortín ó aldea, visible apenas entre selvas vírgenes y +tribus nómades. Las gentes vivian del maíz; beneficiaban la miel +silvestre que vendían en odres al Perú; vestían trajes burdos de lana, +que allí mismo labraban y teñían. Un extranjero proyectaba por esos +días--según nos cuenta el fraile escritor--montar un molino á la manera +de los que él habia visto en «Alemaña», pero murió á la sazon sin lograr +su empresa, y siguióse la molienda del trigo y maíz en morteros de +piedra, según usanza de los indios. Habia, sin embargo, dos ó tres +«atahonas» particulares. Las casas eran pobres, de adobe, y se +desmoronaban fácilmente, por ser la tierra salitrosa. Y si ésta era la +situación de la capital en la provincia, puede medirse cómo eran las +otras aldeas y cómo todo el interior argentino al finalizar el siglo +XVI. Tal como Fray Reginaldo de Lizárraga lo viera entonces, así +volvemos á verlo nosotros en las páginas de este libro, donde nos dejó +la «descripción» de sus viajes. + +Antes de visitar nuestras ciudades, Fray Reginaldo habia residido en el +convento de Lima; despues, vuelto al Perú, en diversas localidades: +Arequipa, Cuzco, Guamanga, La Plata y otras, ya como doctrinero, ya como +prior de su órden. Despues de 1591, estaba en Jauja cuando el virrey +García Hurtado recomendóle ante Felipe II para el obispado de la +Imperial ciudad chilena. Nombráronle en 1599. Por diversos +inconvenientes no pasó á Chile hasta 1602, llegando á hacerse cargo de +su sede en 1603, más bien con desabrimiento que entusiasmo. Los indios +de Valdivia acosaban la region; ese obispado era pobre; y en una carta +de 1604, el propio Lizárraga se lamentaba: «La iglesia, paupérrima; las +misas se dicen con candelas de sebo, si no son los domingos y fiestas; +el santísimo se alumbra con aceite de lobo, de mal olor. Si se halla de +ballena no es tan malo». Intentó renunciar á semejante probenda... +Dicen, no obstante, que era virtuoso, que lo amaba el pueblo. El +gobernador Alonso de Ribera recomiéndalo al Rey así: «Usa el oficio con +mucha edificación de letras, vida y ejemplo». Parece lógico, pues, que +en 1607 lo trasladaran de obispo al Paraguay. Hacia 1602 murió en la +Asunción, á los sesenta años de edad. Aseguran las crónicas +eclesiásticas que murió santamente[4]. + +Los viajes de Lizárraga por el Perú le permitieron conocer las ciudades +nombradas y los valles de Chincha, Pisco, Ica, Nasca, Cumaná, Chicoama, +Tarija, y otros de que trata en su libro. De nuestro país, describe las +comarcas y pueblos de Salta, Esteco[5], Santiago, Córdoba, Mendoza; toda +la tierra que va desde la Puna hasta la cordillera de Cuyo. Durante esas +jornadas conoció las riberas del Chucuito, los tambos del Collao, la +quebrada de Humahuaca, los desiertos de Córdoba, las cordilleras de +Mendoza. Hombre docto como era, trató á gobernantes y prelados, á +caciques y conquistadores, á maestros y bandidos; inquirió noticias +históricas sobre el pasado de estos reinos; observó las costumbres y +caracteres de la época en que tocárale vivir; y legó á su posteridad la +memoria de sus viajes en esta «Descripción», primer libro donde se +muestra, en visión sedentaria, la tierra y la sociedad de la conquista +argentina. + +El verdadero título del libro es como sigue: _Descripción breve de toda +la tierra del Perú, Tucumán, Río de la Plata y Chile_[6]. Sabido es que +en aquel primer momento de la conquista, todas estas regiones--ó +«reinos» como se decía--formaban una sola entidad política y moral, cuyo +centro era Lima. Posteriormente vinieron las segmentaciones +administrativas y espirituales, núcleos tradicionales y geográficos de +actuales naciones americanas en esta parte del continente. Pero en el +siglo de Lizárraga vemos como los hombres y las cosas coloniales se +movían á través de las susodichas regiones dentro de una sola unidad. +Así por ejemplo en el capítulo LXVIII dice de don Juan de Garay, despues +de escribir sobre la Asunción: «La segunda ciudad, el río abajo, según +dicen 150 leguas, se fundó en nuestros días por el capitan Juan de +Garay, de nación vizcaíno, hombre nobilísimo y muy temido de los indios, +llamada Sancta Fe; _conocílo y tratélo en la ciudad de la Plata_»[7]. +Probablemente conoció en La Plata, ó en Lima, ó en Oropesa, donde +tambien residió, á Barco Centenera, autor del poema _Argentina_, y á +algunos otros personajes del Río de la Plata. En el convento dominico de +la ciudad de los Reyes, Fray Reginaldo habia sido compañero de noviciado +con Fray Francisco Victoria, más tarde obispo del Tucumán, y de él nos +dice en el capítulo VI: «...fuimos novicios juntos; varon docto y agudo; +fuese á España, donde murió en corte, y hizo heredero á la magestad del +Rey Felipe Segundo, de mucha hacienda que llevó, y loablemente lo hizo +así. Sucedióle el reverendísimo señor Don Fray Fernando Trejo, que agora +reside en su silla, y resida por muchos años»[8]. Así este libro de +Lizárraga, que participa de la índole de los libros de viajes y +memorias, abunda en sugestiones y noticias para nosotros interesantes, +aun en los capítulos que no se hallan especialmente destinados á +describir las tierras y las cosas que pertenecen hoy, políticamente, á +los dominios de la República Argentina. + + +II + +La obra que nos ocupa, divídese en dos partes. La primera es pertinente, +más bien, á las cosas del Perú, Bolivia y Ecuador actuales. La siguiente +se titula: «LIBRO SEGUNDO.--_De los prelados eclesiásticos del reino del +Perú, desde el reverendísimo don Jerónimo de Loaiza, de buena memoria, y +de los virreyes que lo han gobernado, y cosas sucedidas desde don +Antonio de Mendoza, hasta el conde de Monterrey, y de los gobernadores +de Tucumán y Chile._» Mas á pesar de la limitación que el título parece +marcar, la segunda parte no reviste carácter de relacion histórica +escueta y retrospectiva, sino que, en los capítulos pertinentes á +nuestras provincias del norte y del oeste, acentúa, por lo contrario, +ese colorido, á veces conmovedor, de memoria personal ó relato de +viajes. + +La _Descripción_ cuenta por todo 204 párrafos--116 de la primera parte y +88 de la segunda,--breves capítulos encabezados por sendos epígrafes. +Los que expresamente se refieren á nuestro país son los postreros del +libro, del LXII al LXXII, en la segunda parte. Despues de la extensa +noticia histórica sobre los virreyes y obispos, el visitador reanuda el +itinerario interrumpido en la primera parte al llegar á Tarija y +regiones inmediatas, para continuar la descripción con este epígrafe: +«Del camino de Talina á Tucumán» (LXII), el cual penetra de la provincia +de Chichas en nuestro país actual, y sale de él con este epígrafe: «Del +camino de Mendoza á Santiago de Chile» (LXXII), con lo cual penetra en +el reino trasandino, donde Fray Reginaldo de Lizárraga llegó á ocupar la +sede episcopal de la imperialense. A pesar de ello, no dedica á Chile +más que quince capítulos. Describe á Santiago, Osorno, Valdivia, Castro; +da la cronología de sus obispos hasta él; de sus gobernadores hasta +Alonso de Ribera; y concluye con un capítulo sobre «cualidades de los +indios de Chile». + +Alusiones contenidas en esta obra, permítenme inducir dónde escribió su +libro el obispo de la Imperial. Don José Toribio Medina, historiador de +la literatura colonial de Chile, afirma sin vacilación que la escribió +en aquel país. + +Yo creo, sin embargo, que la obra fué en su conjunto formada con notas +de diversas épocas de la vida de Lizárraga, reunidas con el ánimo de +imprimirlas en España. Dicha obra, según su edición reciente, fué +dedicada al señor conde de Lemos y Andrada, Presidente del Consejo de +Indias. Procuraré dilucidar ahora la prueba y el lugar en que los varios +fragmentos de la obra pudieron ser escritos, aunque lo haré con todas +las reservas del caso, dada la precaria información que se posee sobre +Lizárraga y sus obras. Con iguales reservas aparece esta edición, y si +me he decidido á darla, es por lo interesante de las noticias argentinas +que contiene y por la frecuencia con que esta obra ha empezado á ser +citada por nuestros historiadores. + +Fray Reginaldo de Lizárraga realizó dos viajes á Chile: uno entre 1586 y +1591, como visitador de la órden; otro en 1602, para ocupar el obispado +de la Imperial. En 1591, término de su primer viaje, regresó de Chile á +Lima para desempeñar el cargo de maestro de novicios. Creo que fué +despues de 1591, en el Perú, donde escribió la primera parte de su obra +y algo de la segunda. Despues de 1603, en el suelo de Chile, habria +escrito los quince capítulos que se refieren á aquel país, y que +complementan la memoria ó _descripción_ de sus viajes. Me fundo para +ello en el capítulo LXXVI de la primera parte, donde dice:--«Yo confieso +verdad que en dos años que vivo en este pueblo de Chongos»[9], +etc.--Luego estos capítulos eran escritos en el Perú. Esto se ratifica +en otros pasajes como el LXXVIII, donde al hablar de la ciudad de +Guamanga, dice:--«Edificó aquí un vecino desta ciudad, llamado Sancho de +Ure», etc.--La segunda parte de la obra, da la impresión de que cambia +de asunto, al acometer la cronología de los gobernantes y virreyes, pero +sin cambiar de lugar. Esa impresión persiste en todos los capítulos, +incluso en los que tratan del Tucumán, cuyos lugares aparecen como +aludidos ó recordados desde el Perú. No ocurre lo mismo en los capítulos +finales, referentes á Chile, donde nos encontramos con expresiones como +la siguiente:--«En este estado dejó la tierra Alonso de Ribera á Alonso +García Ramón, que vino á este reino», etc. (LXXXVII). Asimismo al tratar +de los prelados y religiosos de las órdenes:--«La primera religion que +pasó á este reino (Chile) creo fué de Nuestra Señora de las Mercedes», +etcétera (LXXXII).--Y no sólo el cambio de lugar se advierte en la +yuxtaposición de dichos fragmentos, sino el cambio de la época en que +uno y otro fueron escritos: aquéllos en el Perú, entre 1591 y 1602, +antes de ser obispo de la Imperial; éstos, en Chile, entre 1603 y 1607, +año en que fué trasladado de la Imperial á la Asunción, donde Lizárraga +falleció[10]. Así al hablar del último obispo de la Imperial, don +Agustín de Cisneros, «á quién sucedí yo--agrega--en este tiempo tan +trabajoso», «...empero, falta lo principal, que es la virtud, y el +pusible, por ser obispado paupérrimo, que apenas se puede sustentar, y +no tengo casa donde vivir, que si en San Francisco no me diesen dos +celdas donde vivir, en todo el pueblo no habria cómodo para ello, con +todo esto, tengo más de lo que merezco, por que si lo merecido se me +hubiese de dar, eran muchos azotes» (LXXXI).--Tales alusiones, de tiempo +presente, prueban que los escribió siendo obispo, y en la Imperial; pero +tal cosa ocurre sólo en los contados capítulos adicionales de tema +chileno, probándose por todos los anteriores (más de 150 párrafos) que +no solamente los escribió en el valle de Chongos, sino que lo hizo antes +de ser obispo. De suerte que cuando Fray Reginaldo describe las ciudades +de Santiago del Estero y Mendoza, ó pinta los paisajes de la llanura +cuyona, se refiere á aquellos lugares tal como los viera en su primer +viaje de 1589, cuando pasó para Chile como visitador de los conventos de +su órden, y no como pudo verlos en 1602, si es que pasó por tierra +argentina, cuando fué á tomar posesion de su obispado trasandino. El +viaje que describe es tan penoso por lo largo de las jornadas en el +desierto y lo precario del hospedaje en los tambos indios, que sólo pudo +realizar aquel viaje terrestre por necesidad de visitar los conventos. +Parece probable que el viaje episcopal, libre de ese deber, lo realizara +por la costa del Pacífico. Creo haber esclarecido, con las propias +palabras de Fray Reginaldo, la cuestión bibliográfica que el señor +Medina plantea, sin resolver definitivamente. + + +III + +Cuando Lizárraga vino á nuestro país, dicen cronistas como Menéndez, que +practicó su viaje á pie desde Lima hasta el Tucumán, más ó menos. Habia +salido del Perú con sus alforjas y su bastón de caminante por precario +avío. Acompañábale un fraile de su convento; pero cansado del camino, +éste, menos santo que aquél, tornóse á Lima donde mentó las privaciones +y asperezas que iba sufriendo el visitador en su larga jornada. Estas +condiciones del viaje han sido puestas en duda por Medina[11]; pero +sabemos que otros prelados como San Francisco Solano, Alonso de Barzana +ó Luis de Bolaños, los realizaban habitualmente. Cierto que los +biógrafos ó cronistas de las órdenes emulaban en su afán hagiográfico ó +en su ilusión milagrera, pero no debemos extrañarnos de que los +evangelistas realizaran por necesidad ó voto de virtud, lo que tambien á +veces realizaban los conquistadores militares. Lo cierto es que el +relato de Lizárraga, sobre todo en la parte del camino que media entre +Santiago del Estero y Córdoba, abunda en observaciones que parecen +propias de un caminante á pie, pues habia llegado á familiarizarse con +el secreto de las tierras que recorría. El paisaje no se le presenta +sólo como un espectáculo visual, accesible á los ojos extraños del +observador, sino como un recuerdo de cosas vividas en la intimidad de +nuestros desiertos. A tal pertenece el siguiente pasaje en que muestra á +los avestruces de la llanura argentina, visto al ir hacia Córdoba: + +«En toda esta tierra y llanuras hay cantidad de avestruces; son pardos y +grandes, á cuya causa no vuelan; pero á vuelapié, con una ala, corren +ligerísimamente; con todo eso los cazan con galgos, porque con un +espolón que tienen en el encuentro del ala, cuando van huyendo se hieren +en el pecho y desangran. Cuando el galgo viene cerca, levantan el ala +que llevan caída, y dejan caer la levantada; viran como carabela á la +bolina á otro bordo, dejando al galgo burlado» (LXV). + +Otro pequeño cuadro rústico de la llanura santiagueña, se lo inspira la +vida de los pájaros y su casa ingeniosa, que tres siglos más tarde dictó +una bella página á Sarmiento[12]. + +«Es providencia de Dios--dice Lizárraga--ver los nidos de los pájaros en +los árboles: cuélganlos de una rama más ó menos gruesa, como es el +pájaro mayor ó menor, y en contorno del nido engieren muchas espinas; no +parecen sino erizos, y un agujero á una parte por donde el pájaro entra, +ó á dormir ó á sus huevos, y esto con el instinto natural que les dió +naturaleza para librarse á sí y á sus hijuelos de las culebras» (LXV). + +Cierto pasaje de este mismo capítulo LXV, da á entender que una parte de +la jornada la hubiera hecho á caballo, pues hablando de sus pantanos y +tremedales, dice: «_se sumen el caballo y caballero en el cieno_». Otro +pasaje del capítulo LXVI, da á entender que de Santiago á Córdoba y de +Córdoba á Buenos Aires, se hacía ya la travesia en carretas:--«_El +camino, carretero; y así caminé yo desde Estero_ (sic) _á esta cebadad, +que son poco menos de 200 leguas, si no son más, y desde aquí se toma el +camino á Buenos Aires, tambien en carretas, que son otras 200, pocas +menos; toda la tierra llana, y en partes tan rasa, que no se halla un +arbolillo_». Por el mismo transporte, en convoy de doce carretas +cuyanas, pasó de Córdoba á Mendoza, que ya era estación carretera del +tráfico andino. Los ferrocarriles actuales han seguido las rutas de +1590. + +Pasajes de tal género, pudiera yo citar numerosos. Otros hay en que +caracteriza á nuestros indios ó á los gobernantes españoles que vinieron +á reducirlos. De los juries[13] dice, por ejemplo: «Son haraganes y +ladrones» (LXXI); y de los guarpes[14]:--«Son mal proporcionados, +desvaídos» (LXXI). De don Francisco de Aguirre dice:--«Varon para guerra +de indios, bravo», y del licenciado Lerma:--«En Tucumán, unos le alaban, +otros le vituperan» (LXVII).--Muéstrase, como se ve, capaz de +caracterizar los hombres con un rasgo lacónico. Asimismo, logra á las +veces caracterizar un paisaje, haciéndolo visible por una comparación, +como cuando retrata las salinas de la Puna, ya explotadas entonces por +los indios Cochinocas y Casavindos:--«De lejos, con la reverberación del +sol--dice--no parece sino río, y á los que no lo han visto nunca, +espanta, pensando que han de pasar río tan ancho; llegados, admira ver +tanta sal» (LXII).--Y cuando retrata la estructura de aquellas nacientes +sociedades argentinas, elige rasgos que han subsistido. Por ejemplo, de +Mendoza, fundada «á las vertientes de estas sierras nevadas» dice su +libro:--«_La cibdad es fresquísima, donde se dan todas las frutas +nuestras, árboles y viñas, y sacan muy buen vino que llevan á Tucumán ó +de allá se lo vienen á comprar_»[15]; _es abundante de todo género de +mantenimiento y carnes de las nuestras; sola una falta tiene, que es +leña para la maderación de las casas_» (LXXI).--Así van sucediéndose en +el libro, anécdotas de cautivos, paisajes de la cordillera, asaltos de +indios á las carretas, noticias sobre conventos y vecinos, hasta hacer +de su libro un cuadro sugerente y muy completo de lo que fué el embrión +de nuestro país en el siglo XVI, al terminar la primera conquista +militar de los españoles. Así tambien el viaje de Concolorcorvo, +realizado por aquellos mismos caminos que dos siglos antes recorriera +Lizárraga, iba á ser el cuadro más completo de esa misma embrionaria +sociedad argentina al concluir la colonización española, en las vísperas +de la emancipación americana... + +IV + +No fué esta _Descripción_ el único libro que escribió Reginaldo de +Lizárraga. Menéndez, el cronista de los dominicos, le atribuye además de +esa obra (que ese cronista conoció y aprovechó), estas otras sobre +cuestiones religiosas: _Los cinco libros del Pentateuco_; _Lugares de +uno y otro Testamento que parecen encontrados_; _Lugares comunes de la +Sagrada Escritura_; _Sermones del tiempo y Santos_; _Cartas y Comento á +los Emblemas del Alciato_. Hoy se dan por perdidos estos libros; pero yo +no suelo abandonar jamás la esperanza de que vayan reapareciendo todos +estos antiguos códices coloniales, á medida que las investigaciones +paleográficas avanzan y se perfeccionan, mucho más si se tiene en cuenta +que Lizárraga dejó preparados dichos papeles para su publicación, y que +á los papeles de un religioso como él les han alcanzado menos las +vicisitudes temporales de viajes y guerras, pues siempre tuvieron quien +los guardara, ya en la órden en que fué provincial ó visitador, ya en +las diócesis donde fué obispo. Pero aun perdido el texto, esos títulos +bastan para revelarnos que Fray Reginaldo fué un hombre sabio en +ciencias sagradas, que apasionaban en su tiempo; y acaso en letras +clásicas, instrumento inherente á la cultura teológica[16]. Pero nada +de todo ello se advierte en la _Descripción_ que se ha salvado, sin duda +porque á esta otra la caracteriza, por su género, un tono familiar, +fluyente á la deriva de sus recuerdos espontáneos, tal que á la +disertación abstracta y erudita, roban su sitio anécdotas expresivas, +paisajes característicos, intencionadas etopeyas, mientras pasan por el +espejo del recuerdo, tanto cosas, hombres y sitios como conoció en sus +duras andanzas por las Indias. + +El «estilo» de Lizárraga es casi siempre desaliñado, pero su observación +es siempre aguda; su memoria, feliz; su sentimiento, plástico para su +época. El temperamento belicoso de los conquistadores militares y el +ascético temperamento de los conquistadores evangélicos, no dejaba mucho +lugar á la contemplación sensual de las cosas mundanas, fuente de forma +y de color en el arte. De ahí que estos libros de Indias no abunden en +pasajes de verdadero valor literario. Cuando quieren describir, +enumeran; cuando quieren narrar, enumeran tambien; y sus temas son +siempre de utilidad para la acción perentoria ó para el arrobamiento +extraterreno. En la _Descripción_ de Lizárraga, yo he encontrado, sin +embargo, pasajes que traducen su relativa delectación, como aquellas dos +líneas, en las cuales, describiendo la ciudad de Arequipa, sus +edificios, sus aguas, sus temblores, dice:--«Continuamente, la puesta +del sol es muy apacible, por la diversidad de arreboles en los celajes, +á la parte del Poniente» (LXVI). En el capítulo LV, diserta sobre las +cualidades de «los criollos» («así les llamamos»), y entonces dice de +las limeñas:--«_De las mujeres nacidas en esta ciudad, como en las demás +de todo el reino, Tucumán y Chile, no tengo que decir sino que hacen +mucha ventaja á los varones; perdónenme por escribirlo, y no lo +escribiera si no fuera notísimo_». Ese juicio continúa siendo verdad; +pero sorprende encontrarlo bajo la pluma de un cronista primitivo. Ni el +sentimiento de la naturaleza ni el de la belleza femenina, asoman con +frecuencia en la prosa colonial del primer siglo. En tal sentido, +Lizárraga es una excepción en el Plata. Su libro es uno de los +documentos más humanos de la primitiva literatura colonial, por su +acento sincero, y por la profusión de noticias personales que enriquecen +sus páginas. Entre tantas piezas cartularias, dogmáticas, protocolares, +esta _Descripción_ es un oasis de cosas vistas y sentidas, un espejo de +vida verdadera. A los áridos testimonios de las «informaciones» y +«probanzas», él les da forma: á los episodios oficiales de las +«relaciones» y las «actas», él les da color de anécdota novelesca. Tal, +por ejemplo, aquel pasaje en el cual habla del Cuzco y del convento de +Santo Domingo en esta ciudad: «Nuestra casa es lo que antiguamente se +llamaba, gobernando los Ingas, la Casa ó Templo del Sol»;--así dice +Lizárraga.--Pinta despues cómo eran las murallas; cómo una fuente de +piedra donde evaporaba el sol la chicha que bebia; cómo «una lámina de +oro, en la cual estaba el sol esculpido» y que servía para tapar la +chicha en la fuente litúrgica. Y á eso agrega su anécdota personal: +«Cuando los españoles entraron en esta ciudad, le cupo en suerte (la +lámina) á uno de los conquistadores que yo conocí, llamado Mansio +Sierra, de nación vizcaíno y creo provinciano; gran jugador: jugó la +lámina y perdióla: verificóse en él que jugó el Sol»... (LXXX). + +Otra anécdota de carácter más novelesco que histórico, refiere, por +ejemplo al hablar de los Andes del Cuzco; anécdota de color ciertamente +salvaje: + +«Estos Andes del Cuzco son fértiles destas víboras y de culebras que +llaman bobas: éstas son muy grandes y muy gruesas; no hacen daño, si no +es cuando, como dicen, andan en celos. Porque en aquellos Andes sucedió +lo que diré: tres soldados volvíanse á sus casas de las chácaras de la +Coca, á pie: no es tierra para caballos. El uno quedóse un poco atrás á +cierta necesidad corporal; acabada, siguió su camino solo, pues los +compañeros iban un poco adelante; prosiguiéndolo, ve atravesar una +culebra destas que tienen de largo más de 16 pies y gruesas más que la +pantorrilla de un hombre, silbando, y otra culebra en pos de ella, de la +misma calidad; la postrera, viendo á nuestro soldado, cíñele todo el +cuerpo, y la boca encaminaba á la garganta; el pobre, que se vió ceñido +y la boca de la culebra cerca de su garganta, con ambas manos afierra de +la garganta de la culebra con cuanta fuerza pudo, no dejándola llegar á +su garganta; la culebra, sintiéndose apretada de las manos del soldado, +apretábale con lo restante de su cuerpo fortísimamente, de suerte que le +hizo reventar sangre por la boca, ojos, narices y orejas; el pobre, +viéndose de aquella suerte, gemia; no podía gritar, sino bramar. Los +compañeros, pareciéndoles que tardaba, pararon un poco, oyeron los +bramidos; vuelven corriendo en busca de su compañero; halláronle de la +suerte que lo hemos pintado. Uno sacó una daga que traía en la cinta y +metiéndola entre el sayo y la culebra la cortó; luego aflojó la culebra +hecha dos partes, y acabáronla de matar. El soldado quedó como muerto; +lleváronle y albergáronle; volviósele la color del rostro y cuerpo +amarilla como cera; vínose al Cuzco, y dentro de tres meses murió. Oí +esto á hombres que le conocieron» (LXXXI). + +Combates singulares de hombres con víboras gigantescas debian ser +frecuentes en la conquista. Las crónicas nos refieren de algunos. En +este mundo virgen, semejante confrontación de una terrible fauna nueva y +de la cenceña imaginación de los soldados, exaltada por la reciente +caballería, tales animales se les antojaban dragones algunas veces. +Ulrich Schmidel en su «Viaje» y Barco Centenera en su «poema», nos han +dejado el recuerdo de combates análogos con las temibles serpientes y +yacarés del Paraná[17]. Pero esta descripción de Lizárraga es más +realista, más animada y plástica que todas las otras. Esta podria +pintarse. Por eso, aunque incorrecta, la trascribo, como muestra de su +estilo y de sus facultades de descriptor y narrador, primitivas por +cierto, pero apreciables en su tiempo, cuando los cronistas coetáneos +carecían de ellas. Lizárraga mira con simpatía la naturaleza y los +hombres, los campos y las ciudades, los gestos y las palabras, los +españoles y los indios, los brillantes acontecimientos gubernamentales y +las humildes anécdotas dramáticas, los virreyes y los obispos, los +árboles y los animales. De ahí el interés humano de toda su obra, de ahí +la prueba de su sensibilidad literaria, siquiera incipiente. Y no sólo +se la cultivó á sí propio, sino que hubiera querido difundir la cultura +entre los demás. Cuando estuvo en Guamanga, quiso fundar allí +Universidad. Encontraba en ésta mejor clima que en la Ciudad de los +Reyes, y no la alcanzaba el peligro de los temblores. «No sé yo--nos +dice--si en lo descubierto se hallará mejor temple ni más sano para +fundar una universidad, porque ni el calor ni el frío impiden todo el +año que no se pueda estudiar á todas horas. Yo tuve casi concertado con +un hijo de un vecino, hombre principal, fundase con su hacienda en +nuestra casa, un colegio con que ennobleciese su ciudad. Sacóme la +obediencia para este asiento (Chongos) y quedóse. Fuera obra heróica y +de gran provecho para todo el reino; la ciudad se aumentara, y de todo +el reino vendrian á oir Teología, porque los nacidos en la Sierra corren +mucho riesgo de su salud en Los Reyes» (LXXVIII). Tal superioridad +espiritual trasciende, desde luego, en esta _Descripción_, que no sólo +nos dan el hilo de su vida, sino la visión de los pueblos que recorrió, +haciendo de ella una valiosa fuente de pequeñas noticias locales, que +empieza á ser explotada ya por nuestros historiadores. Datos no siempre +guardados por documentos oficiales, los conocemos por ella; tales como +la clase de vecinos que habitaban los pueblos, la índole de los +indígenas comarcanos, la manera como estaban construídas las casas de +los encomenderos y magistrados, los alimentos de que se proveían, la +forma en que se realizaba el comercio, la dificultad de los viajes, los +precios de las cosas, las pasiones de los hombres, el ambiente precario +de los conventos, la epopeya instintiva de los indios, todo cuanto +constituye, en fin, la vida argentina del siglo XVI, la primitiva +conciencia del drama histórico en el vasto escenario virgen donde +comenzaba entonces á fundarse nuestra civilización. He ahí por qué me ha +parecido tambien que este libro tenia derecho á figurar en una +BIBLIOTECA ARGENTINA, como otros de su índole, que más adelante +publicaré. + +RICARDO ROJAS + +[1] Lizárraga dice que nació en Medellín (I p. 121) + +[2] Dada la índole de esta obra, omitimos en este volumen la nota +biográfica sobre el autor, que hemos dado en los anteriores. Lo que de +Lizárraga se sabe, y que lo debemos casi exclusivamente á Fr. Juan +Meléndez en sus _Tesoros verdaderos de las Indias_, va incluido en esta +«Noticia preliminar». Falta asimismo el retrato del autor, por no haber +encontrado iconografía de Lizárraga, no conociéndose ni siquiera +tradición sobre algun retrato suyo. + +[3] Es bien sabido que éstos finalizaron trágicamente sus gobiernos. + +[4] Sobre estos y otros detalles de la muy fragmentaria biografía de +Lizárraga, puede verse la _Literatura colonial de Chile_, por D. J. +Toribio Medina, y los cronistas eclesiásticos en que él se apoya: +Menéndez, Errázuriz, etc. Especialmente el P. Menéndez, parece haber +servido de fuente principal á Medina. + +[5] Esta ciudad de Esteco, es la del mismo nombre que poco más tarde fué +destruída por un cataclismo, y sobre la cual los cronistas eclesiásticos +de la colonia han tejido una leyenda muy impregnada de reminiscencias +bíblicas. + +[6] De acuerdo con la tendencia popular que abrevia los títulos +bibliográficos por su palabra más significativa, hemos puesto +simplemente _Descripción_ en la carátula de este volumen, por ser muy +extenso su título auténtico y porque no hacemos con ello sino +anticiparnos al pueblo, que lo abreviaría en este caso, como lo ha hecho +con _Bases_, _Facundo_, _Hamlet_, _Quijote_, etc. Nos hemos atrevido á +llamarle _Descripción Colonial_, para definir su carácter, y nos hemos +creído con derecho á hacerlo, porque toda variante de ese género va +advertida en el texto ó en las «Noticias preliminares» de nuestra +BIBLIOTECA, y porque no sabemos cuál fué el título auténtico de esta +obra, no editada en vida del autor, ni impresa sobre sus originales. +Alude á esta obra don Toribio Medina en su ya citada _Historia_, pero no +sabemos si se atiene sólo á las citas fragmentarias del cronista +Meléndez, ó á cierto manuscrito atribuído á Lizárraga con el nombre de +_Descripción y población de las Indias_ ó _Descripción y población de +los reynos del Perú_. De ese manuscrito, existente en la Biblioteca +Nacional de Madrid, copió los pasajes interesantes para Chile, el señor +Barros Arana. El todo era un infolio de 308 páginas. Una nota dice: +«Concuerda este escrito con el libro original de donde se sacó el año +1735, que está archivado en la librería de San Lázaro en la ciudad de +Zaragoza». Serrano y Sans, en su edición de 1909, se habria valido de la +copia de Madrid, ó del original de Zaragoza. Los fragmentos que copia ó +alude Medina (tomados á Meléndez ó á Barros Arana) coinciden algunos con +la edición de Sans; otros concuerdan en el fondo y no en la forma. Tal +cosa pudiera provenir de las variantes explicables en estos antiguos +códices manuscritos, á menos de aceptar que Lizárraga escribiera dos +obras de asunto análogo. Pero mi impresión es que la obra inédita +aludida por Medina, es la misma que yo comento sobre el texto de este +volumen. La presente edición (hecha literalmente sobre la española de +1909) es la primera que se publica en volumen especialmente destinado á +esta obra y la primera que aparece en América. + +[7] Garay fué á La Plata, enviado por los españoles del Paraguay, para +arreglar con la hija de Ortiz de Zárate la sucesion del gobierno, +vacante por la muerte de su padre en 1578. + +[8] El texto de Serrano y Sans dice _Francisco de Trejo_, pero es, +evidentemente, un error de copia. Alusiones á cosas de actualidad +entonces, como este obispo Trejo y Sanabria ó el gobierno de López de +Velasco, me han servido tambien para inferir la fecha en que este libro +pudo ser redactado. + +[9] Chongos, lugar del Perú, cerca de la villa de Oropesa, ó +Guancavélica, y cerca de Jauja. + +[10] De esta última época de su vida, no habla la _Descripción_. Por eso +y por lo avanzado de su edad (murió de 70 años) creo que no escribió su +libro en el Paraguay. En el capítulo LXII de la segunda parte del valle +de Jujuy, «donde habia siete años que aquel mismo gobernador Juan +Ramírez de Valasco pobló un pueblo de españoles para la paz de +Ornaguaca». Jujuy se fundó en 1593 (véase mi _Archivo Capitular de +Jujuy_, t. I). Tomando la última fecha, más los siete años á que se +refiere Lizárraga, quiere decir que esta segunda parte fué escrita hacia +1600 más ó menos. Es sabido que hasta 1603 Fray Reginaldo no volvió á +Chile, como obispo de la Imperial. Este dato corrobora mi conjetura +sobre los lugares y las fechas en que pudo ser escrita la _Descripción_, +y destruye de plano la afirmación de que hubiera podido escribirla en +Chile. + +[11] _Op. cit._ (t. II, nota de la pág. 48). + +[12] SARMIENTO. _Mis pajaritos_ (t. XLVI, p. 261). + +[13] Nombre de los indios casi nómades que habitaban en las riberas del +Dulce. + +[14] Nombre de los indios que habitaban las provincias de Cuyo. Otros +escriben _huarpes_. + +[15] Interesante noticia, que da á la industria vinícola de Cuyo una +antiguedad de 325 años. Esa industria siguió cultivándose durante los +siglos XVII y XVIII, y sus productos se vendían en el norte, llevados á +lomo de mula. (Véase los _Libros de la Renta de Propios_ en el Archivo +de Jujuy. Documentos inéditos.) Algo semejante ha ocurrido con las +industrias tucumanas, por donde se ve que ellas no son del todo un +invento moderno de las oligarquías proteccionistas... + +[16] En la _Bibliografía Americana_ del famoso Pinelo (tomo II, página +912), leyendo la sección llamada _Autores de cuyos escritos ay duda_, +encuentro esta noticia: «De Fray Reginaldo de Lizárraga, Dominico, +Obispo de la Imperial de Chile, tengo noticia que escribió un curioso +Libro: _De las cosas del Perú_, i que lo embió á este Reino; por no +hallar mas particular mencion, ni estar en su autor mismo, lo pongo en +este título». Probablemente se refiere al propio libro que ahora +publicamos, pues «cosas del Perú» se llamaban entonces tambien á las +nuestras. La notica y copia de Barros Arana, que cita Medina +(_Literatura Colonial_), varía tambien el título y no la atribuye á +Lizárraga, sino á _Baltasar de Obando_, pero ya hemos visto que ese fué +el primitivo nombre de nuestro autor. + +[17] Véase en la _Argentina_ de Barco Centenera el Canto III (páginas 20 +y 20 v. de la edición príncipe), y Schmidel, _Viaje al Plata_ (capítulo +XVII). + + +DESCRIPCIÓN BREVE + +DE TODA LA TIERRA DEL + +PERÚ, TUCUMÁN, RÍO DE LA PLATA Y CHILE + +PARA EL EXCMO. SR. CONDE DE LEMOS Y ANDRADA + +Presidente del Consejo Real de Indias + +POR + +FR. REGINALDO DE LIZÁRRAGA + + + + +CAPITULO PRIMERO + +DE LA DESCRIPCIÓN DEL PERÚ. DE QUÉ GENTE PROCEDAN LOS INDIOS + + +Lo más dificultoso de toda esta materia es averiguar de qué gentes +procedan los indios que habitan estos larguísimos y anchísimos reinos, +porque como no tengan escripturas, ni ellos ni nosotros sabemos quien +fueron sus predescesores ni pobladores destas tierras, mucha parte +dellas despobladas ó por la destemplanza del calor, ó por el demasiado +frio, ó por los médanos de arena y llanos estériles por falta de las +aguas. Porque afirmar lo que dice Platon en el libro que intituló +_Timeo_, que desembocando por el estrecho de Gibraltar en el mar +Occeano, no muy lejos de la tierra firme se descubria una isla mayor que +la Europa y toda la Asia, que contenia en sí diez reinos, la cual, con +una inundacion del mar toda se anegó y destruyó de tal manera que no +quedó rastro della, sino el mar ancho que hay por ventura desde Cabo +Verde al Brasil; lo cual no es creible, por no se hallar en ningun autor +mencion dello, ni es posible. Lo que parece se puede rastrear de los +primos genitores destos indios descubiertos desde las primeras islas: +Deseada, Marigalante, Dominica y las demás, Sancto Domingo, Cuba, +Habana, Puerto Rico y la Tierra Firme, reino de México y del Perú, es +llegarnos á lo que dice Floriano de Ocampo en la _Historia general_ que +comenzó de España, que es lo siguiente: Que cuando los cartaginenses +eran señores de alguna parte del Andalucia, desembocando con temporal +por el estrecho de Gibraltar ciertos navios de los Cartaginenses se +derrotaron hacia el Occidente, corriendo la derrota que agora se navega +por aquel mar ancho, y no pararon hasta descubrir unas islas que por +ventura son las arriba referidas, y viéndolas tan fértiles, pobladas de +arboledas, rios y sabanas, que son llanos abundantes de yerba, como +vegas de pastos, los más allí se quedaron, y volvieron los otros á +Cartago, los cuales, proponiendo en el Senado lo que habian descubierto, +y fertilidad de la tierra, convernia poblar aquellas islas despobladas. +Empero por aquellos senadores cartaginenses fué acordado por entonces se +dejase de tratar de aquello, mandando con mucho rigor nadie volviese á +aquellas islas, porque tenian por más importante el señorio y riqueza de +nuestra España que poblar nuevas tierras. + +Destos pudo ser que navegando y buscando tierra firme diesen con ella, y +dellos se poblasen estos reinos; y esto no parece dificultoso de +imaginar, porque los cartaginenses que se quedaron en aquellas islas, +con algunos navios se habian de quedar, con los cuales pudo ser que +navegando para España ó buscando tierra firme se derrotaron y dieron en +ella, que por lo menos en aquella derecera dista de las islas cien +leguas, y más y menos como corre la costa, así de las islas como de la +tierra firme; porque el dia de hoy, como me refirió un español qu' +estuvo preso y captivo en la Deseada, que los indios della, en sus +canoas, que son unas vigas más gruesas que un buey, de madera liviana, +cavadas, largas y angostas, atraviesan á la tierra firme á la +gobernacion de Venezuela, cien leguas por mar, y más; cuando hay viento, +á vela, y cuando les falta, á remo, guiándose de noche por las estrellas +que tienen marcadas en aquel tiempo, qu' es verano; donde el pobre +remaba como captivo hasta que huyéndose al tiempo que las flotas +nuestras vienen á Tierra Firme suelen aportar á la Deseada á tomar agua +y leña, fué su ventura buena que á cabo de pocos dias despues de huido y +llegado al puerto, surgió la flota en él y le tomaron los nuestros. De +dia estaba escondido arriba en las copas de los árboles, que son muy +grandes y altos y muy coposos y de ramas espesas, y de noche descendia, +con no poco temor, á buscar algunas raíces dél conoscidas ó algun poco +de marisco para comer, porque si sus amos le hallaran, como luego +salieron, en echándole menos en busca dél, sin duda le flecharan y luego +se le comieran. Son todos estos indios caribes, que quiere decir +comedores de carne humana; bien dispuestos de cuerpo, morenotes, y así +los varones como las mujeres andan desnudos, como si vivieran en el +estado de la ignocencia[18]; son grandes flecheros y muy ligeros, y el +cuero del cuerpo, por el mucho calor, muy duro. Estas islas son +abundantes de muchas víboras ponzoñosas y culebras muy grandes que +llaman bobas, y muy gruesas; tienen muchas aves de monte y críanse en +ellas muchos venados. Lo que con mucha verdad podemos afirmar, que no se +sabe hasta hoy, ni en los siglos venideros naturalmente se sabrá, de qué +hijos ó nietos ó descendientes[19] de Noé los indios de todas estas +islas, ni Tierra Firme, ni México, ni del Perú, hayan procedido. + +[18] En el ms., _ignosençia_. + +[19] En el ms., _dessendientes_. + + + + +CAPITULO II + +DE LA DESCRIPCIÓN DEL PIRÚ + + +Descendiendo en particular á nuestro intento, trataré lo que he visto, +como hombre que allegué á este Perú más ha de cincuenta años el dia que +esto escribo, muchacho de quince años, con mis padres, que vinieron á +Quito, desde donde, aunque en diferentes tiempos y edades, he visto +muchas veces lo más y mejor deste Pirú, de allí hasta Potosí, que son +más de 600 leguas, y desde Potosí al reino de Chile, por tierra, que hay +más de quinientas, atravesando todo el reino de Tucumán, y á Chile me ha +mandado la obediencia ir dos veces; esta que acabo de decir fué la +segunda, y la primera por mar desde el puerto de la ciudad de Los Reyes; +he dicho esto porque no hablaré de oidas, sino muy poco, y entonces diré +haberlo[20] oido mas á personas fidedignas; lo demás he visto con mis +propios ojos, y como dicen, palpado con las manos; por lo cual lo visto +es verdad, y lo oido, no menos; algunas cosas diré que parece van contra +toda razon natural, á las cuales el incrédulo dirá que de largas vías, +etc., mas el tal dará muestras de un corto entendimiento, porque no +creer los hombres sino lo que en sus patrias veen, es de los tales. + +[20] Tachado: _de unas_. + + + + +CAPITULO III + +PROSÍGUESE LA DESCRIPCIÓN DEL PERÚ + + +Este reino, tomándolo por lo que habitamos los españoles, es largo y +angosto; comienza, digamos, desde el puerto, ó por mejor dezir playa, +llamado Manta, y por otro nombre Puerto Viejo. + +Llámase Puerto Viejo por un pueblo de españoles, así llamado, que dista +del puerto la tierra adentro ocho ó diez leguas; no le he visto, pero sé +es abundante de trigo y maíz y otras comidas de la tierra, de vacas y +ovejas, y es abundante de muchos caballos y no malos; el temple es +caliente, aunque templado el calor; cria la tierra muchas sabandijas +ponzoñosas, y con estar en la línea equinocial no es muy caluroso. Los +aires de la mar le refrescan; llueve en él, aunque no mucho. + +Los indios deste puerto son grandes marineros y nadadores; tienen balsas +de madera liviana, grandes, que sufren vela y remo; los remos son +caneletes; visten algodon, manta y camiseta; desde este puerto, enviando +los navios que vienen la vuelta de tierra, salen con sus balsas, llevan +refresco que venden, gallinas, pescado, maíz, tortillas biscochadas, +plátanos, camotes y otras cosas. Tienen las narices encorvadas y algun +tanto grandes; diré lo que vi, porque pase por donaire: cuando veniamos +navegando cerca del puerto llegó una balsa con refresco; diósele un +cabo; traía lo que tengo referido; un criado de mis padres, rescatando +algunas cosas destas, y no queriendo el indio que era el principal +piloto de la balsa (hablan un poco nuestra lengua) quebrar de la plata +que pedia por el refresco, díjole: _¡oh qué pesado eres; no pareces sino +judío!_ En oyendo esto el indio, saltó del navio en su balsa; larga el +cabo y vira la vuelta de tierra; ni por muchas voces que se le dieron +para que volviese, no lo quiso hacer; tan grande fué la afrenta que se +le hizo y tanto lo sintió. + + + + +CAPITULO IV + +DE LA PUNTA DE SANTA HELENA + + +Siguiendo la costa adelante, que toda ella desde punta de Manglares +hasta el estrecho de Magallanes, que sin dubda hay más de mil leguas, +corre Norte Sur (no creo son veinte leguas), está la punta llamada de +Santa Helena; tiene pocos ó ningunos indios el dia de hoy; cuando la vi +y saltamos en ella eran muy pocos los que allí vivian. En esta punta, +aunque es playa, suelen surgir los navios que vienen de Panamá, toman +agua y algun refresco. Hubo aquí antiguamente gigantes, que los +naturales decian no saber dónde vinieron; sus casas tenian tres leguas +más abajo del surgidero, hechas á dos aguas con vigas muy grandes; yo vi +allí algunas traidas en balsas para hacer un tambo que allí labraba el +encomendero de aquellos indios, llamado Alonso de Vera y del Peso, +vecino de Guayaquil. + +Vi tambien una muela grande de un gigante, que pesaba diez onzas, y más. +Refieren los indios, por tradición de sus antepasados, que como fuesen +advenedizos, no saben de dónde, y no tuviesen mujeres, las naturales no +los aguardaban, dieron en el vicio de la sodomia, la cual castigó Dios +enviando sobre ellos fuego del cielo, y así se acabaron todos; no tiene +este vicio nefando otra medicina. + +Hay tambien en este puerto, no lejos del tambo, una fuente como de brea +líquida, que mana, y no en pequeña cantidad; del agua se aprovechan +algunos navios en lugar de brea, como se aprovechó el nuestro, porque +viniéndonos anegando entramos en la bahia de Caraques, doblado el cabo +de Pasao, ocho leguas más abajo de Manta, de donde se invió el batel con +ciertos marineros á esta punta por esta brea (creo se llama copey), y +traida se descargó todo el navio; diósele lado y con el copey cocido +para que se espesase más brearon el navio, y saliendo de allí navegamos +sin tanto peligro. + +Dice_n_ es bonísimo remedio para curar heridas frescas como no haya +rotura de niervo. + + + + +CAPITULO V + +DEL PUEBLO DE GUAYAQUIL + + +De aquí por mar en balsas se va al segundo pueblo de españoles; no sé +las leguas que hay, doblando esta punta hasta Santiago de Guayaquil, y +tambien se camina por tierra llana, y en tiempo de aguas, cenagosa. Este +pueblo Santiago de Guayaquil es muy caluroso por estar apartado de la +mar; tiene mal asiento, por ser edificado en terreno alto, con figura +como de silla estradiota, por lo cual no es de cuadras, ni tiene plaza, +sino muy pequeña, no cuadrada. Por la una parte y por la otra deste +cerro tiene la ribera de un rio grande y caudaloso, navegable, empero no +se puede entrar en él si no es con creciente de la mar, ni salir si no +es en menguante; tanta es la velocidad y violencia de el agua, +cresciendo ó menguando. Críanse en las casas muchas sabandijas, cuales +son culebras, y alguna víboras, sapos muy grandes, ratones en cantidad; +están cenando, ó en la cama, y vense las culebras correr por el techo +tras el raton, que son como las ratas de España; al tiempo de las aguas, +infinitos mosquitos, unos zancudos cantores, de noche infectisimos, no +dejan dormir; otros pequeños, que de día solamente pican, llamados +rodadores, porque en teniendo llena la barriga, como no puedan volar, +déjanse caer rodando en el suelo, y otros, y los peores y más pequeños, +llamados jejenes, ó comijenes, importunísimos; métense en los ojos y +donde pican dejan escociendo la carne por buen rato, con no pequeña +comezon. + +Es pueblo de contratación, por ser el puerto para la ciudad de Quito, y +por se hacer en él muchos y muy buenos navios, y por las sierras de agua +que tiene en las montañas el rio arriba, de donde se lleva á la ciudad +de Los Reyes mucha y muy buena madera. Tiene dos ó tres excelencias +notables: la primera, la carne de puerco es aquí saludable, las aves +bonísimas, y sobre todo el agua del rio, particularmente la que se trae +de Guayaquil el Viejo, que es donde se pobló este pueblo; van por ella +en balsas grandes, en una marea, y vuelven en otra; dicen esta agua +corre por cima de la zarzaparrilla, yerba ó bejuco notísimo en todo el +mundo por sus buenos efectos para el mal francés, ó bubas por otro +nombre, las cuales se verán aquí mejor que en parte de todo el orbe, y +sana muy en breve los pacientes, dejándoles la sangre purificada como si +no hobieran sido tocados desta enfermedad, con sólo tomarla por el órden +que allí se les manda guardar; empero si no se guardan por lo menos seis +meses, tornan á recaer; yo vi un hombre gafo en un valle distrito de +Quito, llamado Riopampa, que no podía comer con sus manos, y lo pusieron +en una hamaca para lo llevar á que se cúrase en este pueblo, y dentro de +seis meses le vi en Los Reyes tan gordo y tan sano como si no hobiera +tenido enfermedad alguna, y otros he visto volver sanísimos; suficiente +excelencia para contrapeso de las plagas referidas. No se da trigo en +este pueblo, mas dase maíz muy blanco, y el pan que dél se hace es +mejor y más sabroso que el de nuestro trigo; danse muchas naranjas y +limas, y frutas de la tierra en cantidad, buenas y sabrosas, y la mejor +de todas ellas son las llamadas badeas por nosotros; son tan grandes +como melones, la cáscara verde, la carne, digamos, blanca, no de mal +sabor; por dentro tiene unos granillos poco menores que garbanzos, con +un caldillo que lo uno y lo otro comido sabe á uvas moscateles las más +finas; es regalada comida. + +Por este rio arriba se sube en balsas para ir á la ciudad de Quito, que +dista deste pueblo sesenta leguas, en la sierra y tierra fria, las +veinticinco por el rio arriba, las demás por tierra. + +Al verano se sube en cuatro ó cinco dias; al ivierno en ocho cuando en +menos tiempo, porque se rodea mucho: déjase la madre del rio y +declinando sobre la mano derecha á las sabanas, que son unos llanos muy +grandes llenos de carrizo, pero anegados del agua que sale de la madre +del rio, llévanse las balsas con botadores, porque el agua está +enbalsada y no corre; es cierto que si la tierra no fuera tan cálida y +llena de mosquitos, causara mucha recreacion navegar por estas sabanas. + +En ellas hay algunos pedazos de tierras altas que son como islas, donde +los indios tienen sus poblaciones con abundancia de comidas y +mantenimientos de los que son naturales á sus tierras: mucha caza de +venados y puercos de monte, que tienen el ombligo en el espinazo; pavas, +que son unas aves negras grandes, crestas coloradas y no malas al gusto; +hay tambien en estas islas tigres no poco dañosos á los indios, y es +cosa de admiracion: en estas sabanas hay muchas casas, ó barbacoas por +mejor decir, puestas en cuatro cañas de las grandes, en cuadro, tan +gruesas como un muslo y muy altas, hincadas en el suelo; tienen su +escalera angosta, por donde suben á la barbacoa ó cañizo donde tienen su +cama y un toldillo para guarecerse de los mosquitos; aquí duermen por +miedo de los tigres; muchos destos indios están toda la noche en peso +sin dormir, tocando una flautilla, aunque la música, para nosotros á lo +menos, no es muy suave; estas barbacoas no sustentan más que una +persona. + +Todo este rio, á lo menos en la madre que yo vi, es abundante de +caimanes ó lagartos, que son los cocodrilos del rio Nilo, muy grandes, +de veinte y cinco pies en largo, y dende abajo, conforme á la edad que +tienen; encima del agua no parecen sino vigas, y son tantos, que muchas +veces vi á los indios que remaban y guiaban las balsas darles de palos +con los botadores para que los dejasen pasar. + +Y pues habemos venido á tractar destos lagartos ó caimanes, será justo +decir sus propiedades, las cuales he yo visto. Tienen la misma figura +que un lagarto, pero tan largos como acabo de decir; son velocísimos en +el agua, duermen en tierra, y en ella son perezosísimos, y esto es +necesario, por ser de cuerpos tan grandes y de barriga anchos; los pies +y manos cortos; el sueño es pesadísimo, porque lo que subcedió con uno +destos en Panamá, é yo lo vi muerto en la playa, paso así: que una +mañana de San Juan se salieron tres mujeres enamoradas, las cuales vi en +aquella ciudad, con sus hombres á lavarse al rio, que es pequeño, y +cerca del pueblo; el tiempo os caluroso y de aguas, por ser el ivierno, +aunque por San Juan suelen cesar por algunos dias, y así se llama el +veranillo de San Juan; llegaron al rio y en una poza se entraron á +bañar, en la cual se habia un caiman quedado, que con avenida se subió +de la mar por el rio arriba, y como cesó la avenida no pudo volverse á +la mar, donde hay muchos; en este aroyo no se crian. + +El caiman estaba durmiendo en tierra; bañáronse estas mujeres, y +saliendo una á enjugarse, pareciéndole peña el caiman dormido, sentóse +encima dél una, y saliendo la otra llamóla convidándola con la peña tan +blanda; salió la tercera y convidándola sentóse más hácia la cola, donde +los caimanes tienen unas conchas agudas, y como se espinase con ellas, +dijo: ¡Oh! qué espinosa peña, y tentando con la mano, no era aún de dia, +levantó la cola del caiman, y conosciéndolo dió voces: ¡caiman, caiman! +las demás levántanse no poco alborotadas; llamaron á sus hombres, que se +habian apartado un poco rio abajo; á las voces acudieron y con sus +espadas mataron al caiman antes que entrase en el agua. + +El mismo dia por la mañana le trajeron negros arrastrando á la ciudad, y +lo pusieron en la playa, donde todo el pueblo lo fué á ver; conoscí é +traté á uno de los que iban con estas mujeres que se halló presente, +llamado Bracamonte, de quien y de otros oí lo referido; tenia de largo +18 pies. + +Vi tambien en esta misma ciudad otro caiman muerto en el portete della, +á donde los navios pequeños y fragatas con la marea entran y con ella +salen, que unos negros de un vecino de aquella ciudad, llamado Cazalla, +viniendo de una isla de su amo á este portete con la creciente de la +marea, acaso le hallaron, que se habia quedado en la menguante +precedente en la lama (aquí en esta playa de Panamá crece y mengua la +mar tres leguas, y todo este espacio es lama); echáronle un lazo y +muerto le trujeron por la popa de la fragata; este caiman era muy +grande: tenia de largo 22 pies: yo le vi medir, vile desollar, y del +buche le sacaron muchas piedras, que me parece habria tres copas de +sombrero de los comunes, unas mayores y otras menores, y las mayores tan +grandes como huevo de gallina; es cierto comen piedras y con el calor +del buche las digieren; estaban lisas, y por algunas partes gastadas; vi +tambien que debajo de los brazos, séame lícito decir, del sobaco, le +sacaron unas bolsillas llenas de un olor que no parecia sino almiscle; +esto curan al sol y huele como el mismo almiscle; entonces llegó del +Perú un hombre rico llamado Bozmediano, y la piel deste animal le +dieron; decia lo habia de llevar á España y ponerlo en Santiago de +Galicia. + +No tienen lengua, sino una paletilla pequeña con que cubren y abren el +tragadero, por lo cual debajo del agua no pueden comer; tienen los +dientes por una parte acutísimos, por la otra encajan unos en otros; +hecha presa no la sueltan hasta que la han despedazado. + +Es cosa graciosa verlos cazar gaviotas, pájaros bobos y cuervos marinos +y otras aves; cuando éstas se abaten de arriba abajo á pescar, velas +venir el caiman, y por debajo del agua va á donde la pobre ave da +consigo en el agua, y veniendo con tanta velocidad no puede declinar la +caída, como el caballo en medio de la carrera; entonces el caiman antes +que llegue al agua abre la boca, y pensando el ave dar en el agua, da en +la boca del caiman, y pensando cazar la sardina ó otro pece es cazada, y +el caiman, la cabeza fuera del agua levantada, trágase la gaviota ó +cuervo marino. El buche desta bestia es calidísimo; aprovéchanse dél, +bebido en polvos, contra el dolor de la ijada; son amicísimos de perros +y caballos, y por esto la balsa donde van la siguen muchas leguas. + +Cuando están cebados y encarnizados en carne humana son muy dañosos, y +hacen el daño desta manera: para hacer la presa en el indio ó negro que +lava en el rio, ó coge agua, vienen muy ocultamente por debajo della, y +viéndola suya, vuelven con una velocidad extraña la cola, y dan con ella +un zapatazo en el indio ó negro; cae el indio en el agua, al cual al +instante le echan mano con la boca, de donde pueden; llévanlo al rio ó +mar adelante hasta que lo ahogan, y sacándolo á tierra se lo comen. + +Destos caimanes hay mucha cantidad en otros rios, así desta costa como +de Tierra Firme y México, como el temple sea caluroso; en ésta del Pirú +no pasan del gran rio de Motape adelante. + +Por este rio de Guayaquil arriba (como habemos dicho) se sube en balsas +grandes hasta el desembarcadero, veinticinco leguas; hasta el dia de hoy +hay requas de mulas y caballos que llevan las mercaderias á aquella +ciudad y á otros pueblos que de Panamá vienen á Guayaquil. Viven en esta +ciudad y su distrito dos naciones de indios, unos llamados +Guamcavillcas, gente bien dispuesta y blanca, limpios en sus vestidos y +de buen parecer; los otros se llaman Chonos, morenos, no tan políticos +como los Guamcavillcas; los unos y los otros es gente guerrera; sus +armas, arco y flecha. Tienen los Chonos mala fama en el vicio nefando; +el cabello traen un poco alto y el cogote trasquilado, con lo cual los +demás indios los afrentan en burlas y en veras; llámanlos perros chonos +cocotados, como luego diremos. + +Desde aquí á pocas leguas andadas se llega á un convento de San Augustín +fundado en el valle llamado Reque, que tiene por nombre Nuestra Señora +de Guadalupe, porque Francisco de Lezcano (á quien el marqués de Cañete, +de buena memoria, por ciertos indicios desterró á España), volviendo acá +trujo una imágen de Nuestra Señora, del tamaño de la de Guadalupe de +España; púsola en la iglesia del pueblo de aquel valle que los padres de +San Agustin tenian á su cargo, dándola el nombre de Nuestra Señora de +Guadalupe. + +Luego que se puso hizo muchos milagros sanando diversas enfermedades, y +particularmente á los quebrados. Oí decir al padre fray Gaspar de +Carvajal (el cual me dió la profesion) que siendo muy enfermo, como +tambien le vi para espirar de esta enfermedad, fué á tener unas novenas, +y las tuvo en aquel convento, y al cabo de los nueve dias se halló sano +y salvo de su quebradura, como si en su vida no la hobiera tenido, y +nunca más padeció aquella enfermedad, viviendo despues muchos años; ya +han cesado estos milagros y aun la devocion de la imágen, por la +indevocion de los circunvecinos. El convento es religioso y de mucha +recreacion; susténtanse en él de 16 á 20 religiosos, con mucha clausura +y ejercicio de letras. + + + + +CAPITULO VI + +DEL VALLE DE CHICAMA + + +Pocas leguas adelante, no creo son dos jornadas, corre el valle de +Chicama, abundante; los hijos de los españoles que nascen en este +pueblo, por la mayor parte son gentiles hombres, y las mujeres les hacen +gran ventaja, y aun á todas las del Perú; créese que el agua es gran +parte en este particular, porque donde la hay buena, las mujeres son muy +bien dispuestas que donde no es tal; esto lo dice la experiencia. + +Saliendo, pues, de la ciudad de Guayaquil para la mar en una marea ó +poco más, menguante, se llega á la isla Lampuna, cuyo nombre corrompido +llaman la Puna, cuyos indios fueron belicosos mucho; comian carne +humana; era bastantemente poblada. Produce oro y mucha comida; toda su +costa es abundantísima de pescado. Produce tambien cantidad de +sabandijas ponzoñosas, culebras, víboras y otros animales; por la costa +della, particular la que mira la tierra, se veen muchos caimanes; dista +de la tierra firme poco más de ocho leguas. + +Estos indios se comieron al primer obispo que hobo en estos reynos, +llamado Fr. Vicente de Valverde, religioso de nuestra sagrada Orden, con +otros españoles; fué obispo de más tierra que ha habido en el mundo, +porque desde Panamá hasta Chile se prolongaba por mar y por tierra su +obispado. Era fama en aquella isla haber un tesoro riquísimo que los +indios tenian escondido; despachóle el Marqués Pizarro desde la ciudad +de Los Reyes con poca gente para que lo descubriese y sacase; los indios +eran recien conquistados; los cuales, recibiendo á nuestro obispo y á +los que con él iban, de paz, y sabiendo á lo que venian, los +descuidaron, y descuidados dan en ellos, mátanlos y cómenselos; por esto +son afrentados de los indios comarcanos, llamándoles perros Lampuna, +come obispo. Estos indios son grandes marineros, tienen balsas grandes +de madera liviana, con las cuales navegan y se meten en la mar á pescar +muchas leguas; vienen á Guayaquil con ellas cargadas de pescado, lizas, +tollos, camarones, etc., y suben al desembarcadero que dejamos dicho del +rio de Guayaquil; cuando en este rio se encuentran estos indios con los +Chonos, se afrentan los unos á los otros; los Chonos dícenles; ¡ah! +perro Lampuna, come obispo! Los Lampunas: ¡ah! perro Chono, cocotarro! +notándolos del vicio nefando; ésto vi y oí. Hay en esta isla plateros de +oro que labran una chaquira de oro, así la llamamos acá, tan delicada, +que los más famosos artífices nuestros, ni los de otras nasciones la +saben, ni se atreven á labrar; destas usaban las mujeres principales +collares para sus gargantas; llevóse á España, donde era en mucho +tenida. + + + + +CAPITULO VII + +DE TUMBES + + +Prolongando la costa y corriendo Norte, Sur, pocas leguas adelante, no +son veinte, llegamos al puerto llamado Tumbes, que más justamente se ha +de llamar playa y costa brava; tiene esta playa un rio grande y +caudaloso de buena agua, pero los navios que antiguamente allí aportaban +no entraban en él por la mucha mar de tumbo y olas unas tras otras que +cuotidianamente quiebran en su boca, viniendo más de media legua de la +mar, por lo cual es dificultoso entrar en él aun balsas, y si son aguas +vivas es imposible, so pena de perderse. + +El rio tiene otro nombre, que es rio de Tumbez; solia ser mucho más +poblado que agora, y los más de los indios tenian su pueblo casi cuatro +leguas el rio arriba, donde agora están poblados. Los pescadores vivian +en la costa; eran belicosos y fornidos. Llueve raras veces en este +paraje, é ya desde esta costa, si no es por maravilla, no hay lluvias, y +(como adelante diremos) hasta Coquimbo, el primer pueblo de Chile. Los +que no vivian de pescar tenian por oficio ser plateros de oro, labraban +la chaquira, que acabamos de decir en el capítulo precedente, tan +delicada como los indios de la Puna, y aun más; lábranla desta suerte, +como lo vi estando en aquel puerto: el indio que labra tiéndese de largo +á largo sobre un banquillo tan largo como él, obra de un jeme alto del +suelo; la cabeza tiene fuera del banquillo y los brazos, tendiendo una +manta, y encima ponen sus instrumentos. Fueron no pocos, agora cuasi no +hay algunos; hanse consumido y se van consumiendo; la causa, las +borracheras. + + + + +CAPITULO VIII + +DEL RIO DE MOTAPE + + +Pasando la costa adelante y metiéndonos un poco la tierra adentro, por +ser la costa muy brava, llegamos veinte leguas andadas, poco más ó +menos, al gran rio de Motape, donde hay un pueblo deste nombre. Quien +antiguamente gobernaba en esta provincia, que por pocas leguas se +extiende, eran las mujeres, á quien los nuestros llaman capullanas, por +el vestido que traen y traian á manera de capuces, con que se cubren +desde la garganta á los pies, y el dia de hoy, casi en todos los llanos +usan las indias este vestido; unas le ciñen por la cintura, otras le +traen en vanda. Estas capullanas, que eran las señoras, en su +infidelidad se casaban las veces que querian, porque en no +contentándolas el marido, le desechaban y casábanse con otro. El dia de +la boda, el marido escogido se asentaba junto á la señora y se hacia +gran fiesta de borrachera; el desechado se hallaba allí, pero +arrinconado, sentado en el suelo, llorando su desventura, sin que nadie +le diese una sed de agua. Los novios, con gran alegria, haciendo burla +del pobre. + + + + +CAPITULO IX + +DEL PUERTO DE PAITA + + +De aquí al puerto de Paita debe haber diez leguas, poco más ó menos. Es +muy bueno y seguro; no le he visto; es escala de todos los navios que +bajan del puerto de la ciudad de Los Reyes á Panamá y á México y de los +que suben de allá para estos reinos; si tuviera agua y alguna tierra +frutífera se hobiera allí poblado un pueblo grande; empero, por esta +falta, y de leña, hay en él pocas cosas; el suelo es arena; traen en +balsas grandes el agua de más de diez leguas, los indios pocos que allí +viven. + +Las balsas son mayores que las de Tumbez y la Puna; atrévense con ellas +á bajar hasta la Puna y hasta Guayaquil, y volver doblando el cabo +Blanco, que es uno de los trabajosos de doblar, y ninguno más de los +desta costa del Pirú; aprovéchanse de velas en estas balsas, y de remos +en calmas. + + + + +CAPITULO X + +DE LA CIUDAD DE PIURA + + +De aquí nos metemos un poco la tierra adentro, deben ser otras doce +leguas, á la ciudad llamada San Miguel de Piura; ésta fué la primera +que edificaron los españoles en este reino. Era ciudad de razonables +edificios, casas altas y los vecinos ricos; participaban de los indios +de los llanos y de la sierra. Llueve en esta ciudad, aunque poco; es +abundante de mantenimientos, así de los de la tierra como de los +nuestros, y de ganados; es muy cálida, por estar lejos de la mar, y la +tierra produce muchas sabandijas sucias, y entre ellas víboras, culebras +y arañas; de las frutas nuestras, cuales son membrillos, granadas, +manzanas y otras de muy buen sabor y grandes, son las mejores del mundo. +Pero tiene esta ciudad un contrapeso muy notable, que es ser enfermísima +de accidentes de ojos, y son incurables, porque al que no le salta el +ojo queda ciego, con unos dolores incomportables; apenas vi en aquella +ciudad hombre que no fuese tuerto. Esta enfermedad es comun en todos los +valles que desta ciudad hay á la de Trujillo, aunque no son tan +continuos ni ásperos, y á quien más frecuente les da es á los españoles: +á los indios raras veces. En estos valles vi á hombres con semejantes +accidentes, encerrados en aposentos oscurísimos, y con el dolor +renegaban de quien les habia traido á estas partes; los vecinos desta +ciudad, dos ó tres veces, por esta enfermedad la han despoblado y +pasándose á vivir los más dellos á un valle llamado Catacaos (no le he +visto); es muy fértil y libre de toda enfermedad, pero todavia han +quedado algunos en la ciudad por no dejar sus casas y heredades, aunque +de pocos años á esta parte se han mudado seis ú ocho leguas más cerca +del puerto de Paita, á la barranca del rio de Motape. + + + + +CAPITULO XI + +[DEL VALLE DE XAYANCA] + + +De aquí se camina la tierra adentro á doce, diez y menos leguas de la +costa de la mar hasta la ciudad de Trujillo, que son ochenta leguas +tiradas, en cuyo camino hay un despoblado de doce leguas y más sin agua +hasta el valle de Xayanca; éste es muy fértil y de muchos indios, y el +señor dél, indio muy aespañolado; vístese como nosotros, sírvese de +españoles, con su vajilla de plata; es rico y de buenas costumbres. + +El valle es tan abundante de mosquitos zancudos, cantores, y de los +rodadores, que es como milagro poderlos sufrir los indios, ni los +españoles; yo he caminado veces por los Llanos, y aunque en todos los +valles hay mosquitos, no tantos como en éste. + + + + +CAPITULO XII + +DE LOS LLANOS + + +Y para que se entienda qué llamamos Llanos y Sierra, adviértase que +desde este valle Xayanca, y aun más abajo, desde Tumbez, aunque allí +alcanzan (como dijimos) algunos aguaceros hasta Copiapo, que es el +primer valle del distrito del reino de Chille, á lo menos desde el +valle de Santa hasta Copiapo no llueve jamás, ni se acuerdan los +habitadores dellos haber llovido. Todo el camino, diez leguas en algunas +partes, en otras ocho, en otras seis y cuatro leguas en otras, hasta la +costa de la mar, es arena muerta, aunque hay pedazos de arena ó tierra +fija en algunas partes y á trechos. Entre estos arenales proveyó Dios +hobiese valles anchos, unos más que otros, por los cuales corren rios, +mayores ó menores, conforme á como tienen más cercana, ó vienen de más +adentro de la sierra su nascimiento; la tierra de todos estos valles es +de buen migajon, la cual regada con las acequias que los naturales +tienen sacadas para regarlos, es abundantísima de todo género de +comidas, así suya como nuestra; cógese mucho maíz, trigo, cebada, +fríjoles, pepinos, etc.; tienen muchas huertas, con mucho membrillo, +manzana, camuesa, naranjas, limas, olivos que llevan mucha y muy buena +aceituna, la grande mejor que la de Córdoba, porque tiene más que comer; +en muchos dellos se da vino muy bueno, y la caña dulce se cria mucha y +gruesa, por lo cual son cómodas para ingenios de azúcar, en muchos de +los cuales los hay, como en su lugar diremos. Extiéndense estos Llanos +que llamamos (aunque hay grandes médanos de arena) desde el puerto de +Paita hasta el valle que dijimos de Copiapo por más de 700 leguas ó poco +menos, siguiendo la costa, sin que en ellas llueva; pero desde Mayo +comienzan unas garúas, llamadas así de los marineros, que duran hasta +Octubre; son unas nieblas espesas, que mojan un poco la tierra, mas no +son poderosas á hacerla fructificar; son con todo eso necesarias para +las sementeras, porque las defiende de cuando está en berza de los +grandes calores del sol; con estas garúas en los cerros y médanos de +arena se cria mucha yerba y flores olorosas, las cuales son admirable +pasto para el ganado vacuno y yeguas; pero tiene un contrapeso grande, +porque no falte á cada cosa su alguacil. Cuando éstas garúas son muchas +críanse grande cantidad de ratones entre estas yerbas, y venido el +verano, como se sequen y no tengan que comer, descienden ejércitos +dellos á buscar comida á los valles, viñas y heredades, y cómense hasta +las cáscaras de árboles; esta plaga es irremediable. + +El aire que corre por estos arenales es Sur, algunas temporadas muy +recio, y es cosa de ver que remolina en estos cerros de arena y +levantando la arena la trasporta á otro lugar, y ha subcedido estar +durmiendo en estos arenales, porque por ellos va el camino, el pasajero, +y viniendo un remolino destos caer sobre el pobre viandante y quedarse +alli enterrado en la arena. Fuera de la abundancia que los valles tienen +de mieses, son abundantes de árboles frutales, como son guayabas, +paltas, plátanos, melones, ciruelas de la tierra y otras fructas, mucho +algarrobal; con la fructa de los árboles engordan los ganados +abundantísimamente, haciendo la carne muy sabrosa; pero hay en algunas +partes unos algarrobos parrados por el suelo, que llevan una +algarrobilla, la cual comida de los caballos ó yeguas, luego dan con la +crin y cerdas de la cola en el suelo, y porque en el valle de Santa hay +más que en otros valles, se llama la algarrobilla de Santa, de donde, +cuando algun hombre por enfermedad se pela, le dicen haber comido la +algarrobilla de Santa. El rey desta tierra, á quien comunmente llamamos +el Inga, para que en estos arenales no se perdiesen los caminantes y se +atinase con el camino, tenia puestas de trecho á trecho unas vigas +grandes hincadas muy adentro en el arena, por las cuales se gobernaban +los pasajeros. Ya esto se ha perdido por el descuido de los corregidores +de los distritos, por lo cual es necesaria guia. + +Entrando en el valle, por una parte y por otra iba el camino Real entre +dos paredes á manera de tapias hechas de barro de mampuesto, de un +estado en alto, derecho como una vira, porque los caminantes no entrasen +á hacer daño á las sementeras, ni cogiesen una mazorca de maíz ni una +guayaba, so pena de la vida, que luego se ejecutaba. + +Estas paredes están por muchas partes ya derribadas, y los caminos no en +pocas partes van por detrás de las paredes; en tiempo del Inga no se +consintiera. Por los arenales ya dijimos no se puede caminar sin guia, y +lo más del año se ha de caminar de noche, por los grandes calores del +sol; los guias indios son tan diestros en no perder el camino, de dia ni +de noche, que parece cosa no creedera. + +Lo que llamamos y es sierra son unos cerros muy altos, muchos de los +cuales, por su altura, aunque están en la misma linea equinoctial, como +es Quito y mucha parte de aquel distrito, y desde allí á Potosí, que son +600 leguas incluidas entre el trópico de Capricornio, porque Potosí está +en veinte grados, es muy frio siempre y no pocas las sierras llenas de +nieve todo el año, y otros lugares por el frio inhabitables; lo cual los +antiguos filósofos tuvieron por inhabitable respecto del mucho calor por +andar el sol entre estos dos trópicos, de Cancro á la parte del Norte y +de Capricornio á la parte del Sur, veinte é dos grados y medio apartado +cada uno de la línea. + +En esta sierra hay muchas y muy grandes poblaciones en valles que hay, y +en llanos muy espaciosos, como son los del Collao; corre esta cordillera +comunmente de 17 á 20 leguas de la mar, y lo bueno deste Perú es esta +tierra que dista de la cordillera á la mar, y aun de Chile, como en su +lugar diremos. + + + + +CAPITULO XIII + +DEL CAMINO DE LA COSTA + + +Volviendo á nuestro propósito, desde Xayanca á Trujillo, agora 43 años, +poco más ó menos, se caminaba á la tierra adentro ocho leguas y diez de +la costa de la mar, ó se declinaba á la costa; yo vine por la costa, +donde las bocas de los ríos eran pobladas de muchos pueblos de indios, +muy abundantes de comida y pescado; aquí hallábamos gallinas, cabritos y +puercos, de valde, porque los mayordomos de los encomenderos que en +estos pueblos vivian no nos pedian más precio que tomar las aves y +pelallas, y los cabritos desollarlos, y el maíz desgranarlo. Todos estos +indios se han acabado, por lo cual ya no se camina por la costa, que +era camino más fresco y no menos abundante que el otro. Los indios que +quedaban, porque totalmente no faltasen, los han reducido el valle +arriba, donde los demás vivian. Era realmente para dar gracias á Nuestro +Señor ver unos pueblos llenos de indios y de todo mantenimiento, el cual +se daba á todos de gracia. La causa de la destruicion de tanto indio +diré cuando tratare de sus costumbres, y para aquí sea suficiente decir, +las borracheras. Bajando, pues, de Xayanca á la costa y caminando por +ella se venia á salir á siete leguas de Trujillo, á un valle llamado +Licapa. + + + + +CAPITULO XIV + +DE LOS DEMÁS VALLES + + +Volviendo, pues, á Xayanca, y continuando el camino la tierra adentro, á +pocas leguas unos de otros, se va de valle en valle, lo cual, si bien se +considera, no parece sino que desde Xayanca á Trujillo es todo un valle +en diversos rios, empero todos de muy buena agua, que los fertiliza en +gran manera. Entre ellos hay uno llamado Zaña, abundantísimo, á donde de +pocos años á esta parte se ha poblado un pueblo de españoles de no poca +contratación, por los ingenios de azúcar y corambre de cordobanes y por +las muchas harinas que dél se sacan para el reino de Tierra Firme; el +puerto no es muy bueno; dista del pueblo algunas leguas; ni en toda +esta costa, desde Paita á Chile, que es lo último poblado de Chile, los +hay buenos; los más son playas. Con el que tienen embarcan sus +mercaderias para la ciudad de Los Reyes y para Tierra Firme. Esta +población de Zaña destruye á la ciudad de Trujillo, porque dejando sus +casas los vecinos de Trujillo se fueron á vivir á Zaña. + + + + +CAPITULO XV + +DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE[21] + +[21] Faltan las páginas 49 y 50 del ms., donde se hallaba este capítulo +y el comienzo del siguiente. + + + + +CAPITULO XVI + +DEL VALLE DE CHICAMA + + +[Es el valle de Chicama] abundante, ancho y largo, donde habia muchos +indios dotrinados por religiosos de nuestra Orden, encomendados en el +capitan Diego de Mora, varon muy principal en este reino. Entre otros +religiosos nuestros de mucha virtud y cristiandad que en la doctrina de +aquel valle se han ocupado, fué uno el padre fray Benito de Jarandilla, +el cual, despues que entró en él nunca dél salió para vivir en otra +parte; aquí se consagró á Nuestro Señor, predicando el Evangelio á los +indios con admirable austeridad de vida en todo lo tocante á su +profesion, sin jamás se conocer en él cosa de mal ejemplo, sino gran +celo á la conversión de aquellos naturales, donde vivió más de 55 años, +y ha pocos años, no ha dos cuando escrebí esto, que Nuestro Señor le +llevó, como piadosamente creemos, á pagarle sus trabajos. Los indios +deste valle tienen dos lenguas, que hablan: los pescadores una, y +dificultosísima, y otra no tanto; pocos hablan la general del Inga; este +buen religioso las sabia ambas, y la más dificultosa, mejor. Su caridad +para con los indios era muy grande, porque curarlos en sus enfermedades, +repartir con ellos su racion y quedarse ó contentarse para su +mantenimiento con un poco de maíz tostado ó cocido, era como natural. +Varon de mucha oracion y penitencia, doquiera que estaba se habia de +levantar á media noche á rezar maitines, y á cualquiera hora que le +llamaban para confesar al enfermo, con toda el alegria del mundo se +levantaba, y aunque el rio viniese muy crecido, no le temia más que si +no llevara agua, y es muy grande al verano. Este es comun lenguaje entre +los indios, que decian pasaba el rio en un macho que la Orden le habia +concedido á uso, por cima del agua, á cualquier hora y cuando más agua +traía el rio. Esto no lo escribo por milagro, sino como cosa comunmente +dicha entre los indios. + +En este valle tiene nuestra sagrada Religion un convento priorato que +este religioso venerable fundó, donde se sustentan de ocho á diez +religiosos, y favoreciéndolo Nuestro Señor se sustentarán más, porque +las haciendas van en crecimiento. El valle es abundantísimo de pan, +vino, maíz y demás mantenimientos; danse en él admirablemente los +olivos, que cargan de aceituna muy buena. Los demás mantenimientos á la +tierra naturales, bonísimos; es famoso por un ingenio de azúcar que allí +plantó el capitan Diego de Mora; una cosa que por ser peregrina la diré, +que hay en este ingenio, y es que con ser cálido el temple en todo +tiempo y todos los valles de los Llanos abunden en moscas y éste las +tenga dentro y fuera de las casas de los indios y de los españoles, en +la casa que llaman del azúcar y donde se hacen las conservas y están las +tinajas llenas de todo género dellas no se halle ni se vea una ni más. + +Helo visto, por eso lo digo, pues la miel y el azúcar, madre es de las +moscas. + + + + +CAPITULO XVII + +DE LA CIUDAD DE TRUJILLO + + +Dista la ciudad de Trujillo del valle de Chicama cinco leguas tiradas. + +La primera vez que la vi era muy abundante y muy rica; los vecinos, +conquistadores, unos hombrazos tan llenos de caridad para con los +pasajeros, que en viendo en la plaza un hombre no conocido ó nuevo en la +tierra (que llamamos chapeton), á mia sobre tuya lo llevaban á su casa, +lo hospedaban, regalaban y ayudaban para el camino, si allí no le daba +gusto hacer asiento; un vecino de aquellos, cuando salia de su casa +ocupaba toda la calle; no habia meson entonces, ni en muchos años +despues, ni carneceria; á todos sobraba lo necesario y aun más, y el que +no lo tenia no le faltaba, porque los encomenderos les enviaban el +carnero, vaca y lo demás cada dia. Liberalísimos para con los pobres; +sus casas muy hartas y sus cajas muy llenas de oro y plata. Ya todo ha +cesado y sus hijos han quedado pobres, porque no siguen la cordura, y +raras veces retienen las sillas de sus padres. + +Dista esta ciudad del puerto, si así se ha de llamar siendo costa brava, +dos leguas; surgen los navios más de legua y media de la playa; en el +desembarcadero hay mares de tumbo, unas tras otras, con tanta violencia +cuanta experimentan los que allí se desembarcan. Aquí hay un poblezuelo +que del puerto toma el nombre, llamado Guanchaco. Los indios son grandes +nadadores y pescadores; no temen las olas, por más que sean; entran y +salen en unas balsillas de juncos gruesos, llamados eneas, que no sufren +dos personas, y las que las sufren han de ser muy grandes. En llegando á +tierra, cuando vienen de pescar, toman la balsa á cuestas y la llevan á +su casa, donde, ó en la playa, la deshacen y enjugan, y cuando se +quieren aprovechar della tórnanla á atar. + +Conoscí en esta ciudad, entre otros vecinos y encomenderos, al capitan +don Juan de Sandoval, hombre muy amigo de los pobres, gran cristiano, +muy rico, casado con una señora muy principal de no menores partes que +su marido, nascida en el mismo pueblo, llamada doña Florencia de +Valverde, hija del capitan Diego de Mora y de doña Ana de Valverde. +Este caballero tenia antes que muriese capellanias instituidas en todos +los monasterios; su enterramiento escogió en el de San Agustin, cuya +capilla mayor edificó; aunque no quiso, el altar mayor fué suyo; al lado +del Evangelio hizo un altar advocacion de los Angeles, que adornó con +retablos famosos y muy ricos ornamentos labrados en España; dejó mucha +renta y poca carga de misas, con la cual se va edificando el convento, ó +por mejor decir se ha edificado. En el convento de nuestro padre Santo +Domingo se le dice perpétuamente la misa de Nuestra Señora todos los +sábados del año, y cada dia la Salve cantada, despues de Completas, como +es antiguo uso en la Orden desde su fundación; dejó bastante renta. + +En el convento de San Francisco tambien tenia su memoria de misas, y +dejó renta para que se pague la limosna dellas. + +Mucho tiempo del que vivió tenia en el puerto desta ciudad indios +pagados á su costa, para que en llegando el navio al surgidero, que ya +dije es de la playa más de legua y media, saliesen en sus balsillas, +fuesen al navio y avisasen saliesen ó no saliesen á tierra, porque como +el navio surge tan lejos, no venia quebrazon de las olas en tierra; +avisados no corren riesgo. Antes de que este caballero tuviese pagados +indios para esta bonísima obra perdianse muchos bateles, y los que en +ellos venian, porque viniendo á desembarcar, metianse en tierra, no +viendo el peligro, y cuando querian volver al navio no podian, por lo +cual era necesario zozobrar y perderse. Solia esta ciudad ser de buena +contractacion respecto del mucho azúcar y corambre que los vecinos +tenian, y por el ganado porcuno que della se llevaba á la de Los Reyes; +ya se va perdiendo. + +Aunque dije arriba que desde Xayanca á Copiapo no llueve, añidí que á lo +menos desde el Puerto de Santa, lo cual es así, porque de cuando en +cuando suele llover en estos valles y arenales que hay desde Xayanca y +aun más abajo hasta Trujillo y un poco más arriba; y tan recio, y con +sus truenos, y en tanta abundancia, que saliendo los rios de madre +destruyen los valles, pastos y heredades, como subcedió agora 16 años, +poco más, que llovió tanto desde Trujillo para abajo, que se destruyeron +muchas haciendas y hobo mucha hambre; oí certificar en Trujillo, donde +llegué acabada de pasar esta inundacion, que se temió mucho no se +llevase el rio la ciudad; hicieron los reparos posibles, pero como eran +sobre arena, permanecian poco tiempo; llegó á tanto, que ya se habia +apregonado que, oida la campana, cada uno se pusiese en cobro como mejor +pudiese. Proveyó nuestro Señor con su misericordia que el rio divertió +por otra parte. Perdióse mucha cantidad de vestidos; arruináronse muchas +casas, porque como no se cubren con tejas, ni son á dos aguas, sino +terrados y éstos muy leves, llovianse todas y no habia donde guarecer la +ropa y comida. Los ornamentos de las iglesias, con dificultad se +guardaron. Oí decir á personas que se hallaron en Trujillo en aquella +sazon, y á los que en ella habia, que desde el valle de Chicama á +Trujillo, que dijimos poner cinco leguas, corrian tres rios que no se +podian vadear. Las madres dellos de muy antiguo se ven y se conocen +haber por allí corrido rios; los nuestros decian haber quedado desde el +diluvio. Los indios afirmaban haber oido á sus viejos que de muchos en +muchos años acontecian semejantes aguas é inundaciones, y ahora un año +subcedió tal azote, aunque no tan pesado. + +Viviendo yo agora 15 años en Trujillo en nuestro convento (celebramos +allí la fiesta de Nuestra Señora de la Visitacion con toda la solemnidad +posible), cuando salíamos con la procesion ya se habia revuelto el +cielo; tronó, relampagueó, llovió, y si las cubiertas de las casas +fueran de tejas, corrieran las canales por un poco de tiempo. + +Empero estos aguaceros no llegan al valle de Santa. Pasadas estas aguas, +son tantos los grillos que se crian en los campos y tierras de pan, y en +las casas, que es otro azote y plaga no menor; cómense lo sembrado y lo +no sembrado, y en las casas hacen no poco daño. Demás desto, con la +putrefaccion de la tierra con las aguas, críanse muchos ratones, que es +otra peor plaga. Llueve tambien en esta costa más continuamente que por +estos llanos de Trujillo para abajo, en un asiento llamado, mejor diré +en unas lomas llamadas de Ariquipa; pero esto es porque la mar, haciendo +un grande ensenada, se mete casi á las faldas de la tierra, donde +alcanzan muchos aguaceros, por lo cual los indios que aquí habitan más +son más serranos que yungas. Visten como serranos. Lo uno y lo otro he +visto muchas veces. + +Es esta ciudad, como las demás de los Llanos, combatida de terremotos, +aunque no tan recios como desde ella para arriba. + + + + +CAPITULO XVIII + +DE LA[S] GUACA[S] DE TRUJILLO + + +Hállanse en estos reinos, y particularmente en los Llanos, unos +enterramientos, comunmente llamados Guacas, que son unos como cerros de +tierra amontonada á manos, debajo de la cual los señores destos Llanos +se enterraban, y con ellos, segun es fama, y aun experiencia, ponian +gran suma de tesoros de oro é plata y la mayor cantidad de plata, +tinajas grandes y otras vasijas y tazas para beber, que llamamos cocos. +La guaca más famosa era una que estaba poco más de media legua de la +ciudad de Trujillo, de la otra banda del rio, de un edificio en partes +terrapleno, en partes de ladrillos grandes, ó por mejor decir de adobes +pequeños. + +Este edificio era muy alto, y en circuito ó de box (si como marineros +nos es lícito hablar) debia tener poco menos de media legua. + +Quien lo edificase no hay memoria, ni los indios tal oyeron decir á sus +antepasados. Para edificarlo es imposible, sino que se pasaron muchos +años y labraban en él suma de indios. Si no se ve no se puede creer. +Siempre se entendió era enterramiento, y aun enterramientos ó sepultura +de muchos señores, cuales fueron los de aquel valle de Trujillo, que se +entiende fueron mucho antes que los Ingas, y poderosísimos así en +riquezas como en ánimos para subjetar mucha parte deste reino, porque á +cuatro leguas de la ciudad de Guamanga se ha hallado otro edificio, +aunque diferente, pero figuras de indios como las de los deste valle de +Trujillo, de donde se colige hasta allí haber llegado el señorío destos +señores, y aun pasado hasta el Collao. Porque en un pueblo deste Collao, +Tiaguanuco, se ve otro edificio de canteria, y piedras muy grandes, muy +bien labradas, semejantes á este cerca de Guamanga, que los que allí +hacen noche lo iban á ver á maravilla; la primera vez que por allí pasé, +habrá 29 años, con otros dos religiosos, lo vimos y nos admiramos, +porque no _habiendo_ tenido estos indios picos ni escodas, ni escuadras, +para labrar aquellas piedras, verlas labradas como si canteros muy finos +las hobieran labrado, causaba admiracion; habia puertas de tres piedras +y grandes: las dos que servian á los lados, la otra de umbral alto. +Vimos allí una figura de sola una piedra que parecia de gigante, segun +era grande, corona en la cabeza y talabarte como los anchos nuestros, +con su hebilla. + +Preguntar qué noticia se tiene desta gente no hay quien la dé, y porque +este edificio es semejante al de junto á Guamanga, se cree haberlo hecho +un mismo señor, y que este era señor de Trujillo, que para memoria suya +donde le parecia lo mandaba edificar. Cosa cierta no hay. + +Los señores principales deste valle de Trujillo se llamaban, como propio +nombre, Chimo, y de uno hasta el dia de hoy hay memoria deste nombre, +añidiéndole otro como por sobrenombre, Capac, que, junto se nombraba +Chimocapac, que quiere decir chimo riquísimo. Lo que se colige es que +destos Chimos era la guaca de Trujillo enterramiento. Los vecinos de +Trujillo, viendo aquel famoso edificio y teniendo noticia haber allí +gran tesoro enterrado, sin que hobiese rastro ni memoria quien allí lo +puso, ni á qué herederos les hobiese de venir, juntárose algunos vecinos +de indios y no vecinos, y hecha compañía determinaron de cavar á la +ventura como dicen; dieron en algunos aposentos debajo de tierra, y +finalmente, dieron en mucho tesoro, y no en el principal como se tiene +por cierto. Cúpoles á más de 160.000 pesos, pagados quintos, pero no sé +qué se tenia aquella plata, que ninguno la gozó; fuéseles como en humo. +Verdad sea que gastaban á su albedrio y sin órden alguna; otros cavarian +en otras partes, sacaron alguna plata, no tanta como los desta compañia. +Comenzando á sacar plata desta guaca, todos los valles de los Llanos se +hundian cavando guacas, y registrando sacaron plata de la bolsa pagando +jornaleros cavadores y mucha tierra; nunca, empero, hallaron lo que +deseaban. Hobo en este tiempo en el valle de Lima un famoso hereje, creo +inglés, que junto al pueblo de Surco él solo cavaba una guaca, que +llaman de Surco, y por lo que despues, cuando preso y descubierto ser +hereje se entendió, aguardaba otros de su herejia que habian de venir; +allí se estaba de dia y de noche cavando y sacando la tierra él propio, +mal vestido; venia á la ciudad, que dista de la guaca una legua, pedia +por amor de Dios y llevaba poco que comer, hasta que se descubrió ser +hereje, preso por el Santo Oficio justísimamente. Le quemaron en el +primer aucto que los señores inquisidores hicieron. + + + + +CAPITULO XIX + +DEL VALLE DE SANCTA + + +Desde esta ciudad de Trujillo, 18 leguas más adelante, la costa en la +mano, llegamos al valle y puerto llamado Sancta, abundante mucho de todo +género de mantenimientos, donde se comienzan á hacer trapiches de azúcar +y muy bueno; muy cerca del puerto se ha poblado un pueblo de españoles, +el cual si tuviera indios de servicio fuera en mucho crescimiento; tiene +pocos indios naturales; bajan los de la sierra de la provincia que +llamamos Guailas; es en notable daño de los indios; son serranos y +corren gran riesgo sus vidas, como en todas partes é todas las veces que +á los Llanos bajan. Tiene muchas y muy buenas tierras, todas de riego, +con acequias de un rio de bonísima agua, y muy grande, que pocas veces +se deja vadear; pásase en balsas de calabazos, y es lo más seguro. Estas +balsas las hacen los indios mayores ó menores, como es la gente ó hato +que se ha de pasar. Los calabazos son muy grandes y redondos; ponen en +una red á la larga ocho ó diez, otros tantos en otra, y así la ensanchan +conforme son los que han de balsear; hácenla de seis, siete y ocho +hileras de calabazos. Las redes atan unas con otras; atadas, encima +echan leña y rama porque no se mojen las personas y el hato. Luego dos +indios, grandes nadadores como lo son todos los de los Llanos, atan +unas sogas á la balsa, y ciñiéndosela por el hombro toma cada uno su +calabazo grande, y echándose sobre él nadan, y desta suerte llevan y +pasan la balsa de la otra parte del rio, por poco precio que se les da. +Este rio desemboca viniendo de Trujillo, un poco más abajo del puerto, +por cuya boca no se puede entrar ni tomar agua; empero, de la acequia +principal que pasa por cima del pueblo, sale una pequeña que cae en la +playa del puerto. + + + + +CAPITULO XX + +DE LOS DEMÁS VALLES, Á LOS REYES. + + +Desde este valle al de Chancay ponen cincuenta leguas, en las cuales á +trechos pasamos por seis valles, todos abundantísimos, si los naturales +no hobieran faltado, que los labraban, para todo género de +mantenimiento, con agua bastante de riego; sus acequias sacadas, pero ya +perdidas. + +El primero es Cazmala baja y Cazmala alta, donde han quedado pocos +indios, que apenas pueden sustentar un sacerdote; de aquí vamos á +Guarme, mejor valle y de más indios, con puerto no muy seguro por la mar +de tumbo que _hay_ al desembarcar; tiene mucho pescado, mucha arboleda, +algarrobas que se llevan á los Reyes para las carretas, é yo vi desde +este valle llevarse navios cargados á Los Reyes de carbon, que no era +poco provecho á la ciudad y al señor del navio, llamado el Carbonero. + +Ocho leguas siguiendo la costa por do se caminaba es el de Parmunguilla, +valle estrecho, de bonísima agua el rio, y que en su nacimiento se halla +oro; abundante de trigo é maíz; ya no se camina por la costa, porque +haberse consumido los indios fué causa de cerrarse con mucho cañaveral +bravo; rodéanse más de cuatro leguas metiéndonos la tierra adentro, el +cual pasado, parte términos con el de la Barranca, que le es muy +cercano; las pocas tierras que tiene son muy buenas. + +Luego entramos en el de la Barranca, fertilísimo de trigo é maíz, y de +tierras muchas y muy gruesas; de aquí se lleva la mayor parte del trigo +que en Los Reyes se gasta; hay en él dos ingenios de azúcar bonísimo; el +rio no es tan grande como raudo y pedregoso, por lo cual en todo tiempo +es dificultoso de pasar; tiene puente tres leguas arriba, á la cual por +no ir, algunos se han ahogado. + +Aquí hay unos pocos de indios poblados; pasado el rio, luego se sigue el +de Gaura, que tiene las mismas calidades que éste, con otros pocos de +indios, y de donde se lleva mucho maíz y trigo á Los Reyes por mar; +tiene puerto no muy seguro. + +Prosiguiendo por la costa adelante (si no nos queremos meter cuatro ó +cinco leguas la tierra adentro) llegamos, once leguas andadas, al valle +de Chancay, donde hay un pueblo de españoles llamado Arnedo. Este valle +es muy ancho y de bonísimas tierras para todos mantenimientos, vino y +olivares; de aquí se provee la ciudad de Los Reyes del mucho maíz y +otras cosas, y aun melones de los buenos del mundo. Hácese buen vino, y +fuera mejor si el vidueño fuera del que llamamos torrontés. + +Tiene puerto, donde los vecinos de Arnedo embarcan sus harinas para +Tierra Firme, y trigo é maíz para Los Reyes. + +El rio es no de tan buena agua como los precedentes. De aquí á la ciudad +de Los Reyes ponen once leguas, en cuyo camino se atraviesa la sierra de +la arena áspera, y larga, por ser arena muerta; en tiempo de verano no +se puede caminar sino de noche, con riesgo de negros cimarrones. + +Ocho leguas andadas entramos en el valle de Carvaillo, donde hay muy +buenas estancias ó chácaras de maíz é trigo, con un rio de buena agua +con que las tierras se riegan; este valle dista de la ciudad de Los +Reyes tres leguas, desde donde aun podemos decir comienza aún el valle +desta ciudad, que tiene dos ríos, porque en medio de un valle y otro no +hay arenales que los dividan, sino todo este trecho son tierras de pan, +maíz, viñas, aunque pocas, pobladas con sus casas de los señores de las +heredades. Hay en este valle de Carvaillo un poblezuelo de indios el rio +arriba, donde se sustenta un sacerdote con las chácaras anejas. + + + + +CAPITULO XXI + +DE LA CIUDAD DE LOS REYES + + +El valle donde se fundó la ciudad de Los Reyes, llamado Rimac en lengua +de los indios, sin hacer agravio á otro, es uno de los buenos, y si +dijere, uno de los mejores del mundo, muy ancho, abundante, de muchas y +muy buenas tierras, todas de riego, pobladas de chácaras, como las +llamamos en estas partes, que son heredades donde se da trigo, maíz, +cebada, viñas, olivares (á las aceitunas llamamos criollas, son las +mejores del mundo), camuesas, manzanas, ciruelas, peras, plátanos y +otros árboles frutales de la tierra, membrillos y granadas, tantos é tan +buenos como los de Zahara; las legumbres, así de nuestra España como las +de acá, en mucha abundancia en todo el año. + +El agua del rio no es tan buena como la de los demás valles destos +llanos, respeto de juntarse con el rio principal otro no de tan buena +que la daña. Pero proveyóle Dios de una fuente á tres cuartos de legua +de la ciudad, de una agua tan buena que los médicos no sé si quisieran +fuera tal. Oí decir á uno dellos, y el más antiguo que hoy vive, que la +fuente desta agua le habria quitado más de tres mil pesos de renta cada +año, porque despues que el pueblo bebe della, las enfermedades no son +tantas, particularmente las cámaras de sangre, que se llevaban á muchos. + +Esta agua se trujo á la ciudad, y en medio de la plaza hay una fuente +muy grande, bastante para dar la agua necesaria; pero porque es grande y +más sin costa se aprovechase della, en los barrios hay sus fuentes, como +en la placeta de la Inquisicion, en la esquina de las casas del +licenciado Rengifo, en el barrio de San Sebastian y en todos los +monasterios y en casas de hombres principales, y en las cárceles y en el +palacio hay dos, porque como las calles sean en cuadro, y el agua vaya +encañada por medio de las calles, es fácil de la calle ponerla en casa. + +Llamaron los fundadores, que fueron el marqués don Francisco Pizarro y +sus pocos compañeros, á este pueblo, la ciudad de Los Reyes, porque en +este dia la fundaron; diéronle, aunque acaso, auspicatísimo nombre, +porque si muchos Reyes la hobieran ennoblecido, en tan breve tiempo como +diremos, no hobiera crecido más, ni aun tanto; mas como el favor del +cielo sea mayor que el de los hombres, Nuestro Señor, por intercesion de +los Santos Reyes, la ha multiplicado; es la silla metropolitana de todo +este reino de Quito á Chile; aquí reside el Virrey con el Audiencia, la +Santa Inquisicion, y aquí se fundó la Universidad. + +De todo diremos adelante más en particular lo que á esto toca, cuando +tractaremos de los Virreyes y perlados eclesiásticos. + +El rio desta ciudad, en tiempo de aguas en la Sierra, que llueve como en +nuestra España, es muy grande y extendido; no tiene madre, como no la +tienen los demás destos llanos; corre por cima de mucha piedra rolliza; +antes que tuviese puente, muchas personas se ahogaban en él queriéndole +vadear, porque aunque tenia un puente de madera hecho de horcones +hincados en el suelo, estaba tan mal parada, que no se atrevian á pasar +por ella, y no podian pasar sino uno solo, y con sus pies. Lo cual visto +por el marqués de Cañete, don Andrés Hurtado de Mendoza, de buena +memoria, llamado el limosnero, gran amigo de pobres, dió órden cómo se +hiciese puente toda de ladrillo y cal, de siete ó ocho ojos, que +comenzase desde la barranca del rio á donde casi llegaban las casas +Reales, y desde los molinos del capitan Jerónimo de Aliaga, secretario +que fué de la Audiencia, que hacen casi calle con las casas Reales; al +cual diciendo los oficiales maestros de la obra que mejor se fundaría +más abajo, donde estaba la puente de madera que acabamos de decir, +aunque habia de ser más larga, porque haciéndola allí el rio se iba su +camino, sin echarlo á la ciudad, lo cual forzosamente se habia de hacer +haciéndola donde el Virrey mandaba, y que la barranca era señal evidente +ya el rio habia llegado una vez allí y habia de llegar otra, por el +comun refran, al cabo de los años mil vuelve el rio á su carril, +respondió la mandaba hacer en aquel sitio porque los pasajeros que +viniesen de abajo, y pliegos de Su Majestad de España, por tierra, +entrasen á una cuadra de las casas Reales donde el Virrey viviese, y por +la calle derecha á la plaza una cuadra della, y cuanto á echar el rio á +la ciudad, que no habian de ser los Virreyes tan flojos quel rio la +hiciese daño; palabras realmente de gran republicano, como lo era. + +Con todo eso, como diremos, ha hecho daño el rio si los Virreyes no +tienen ánimo para remediarlo. + + + + +CAPITULO XXII + +DE LA CIUDAD DE LOS REYES + + +No creo ha habido en el mundo ciudad que en tan breve tiempo haya +crecido en número de monasterios, ni iguale á los religiosos que en +ellos sirven á Dios, alabándole de dia y de noche, y ejercitándose en +letras para el bien de las ánimas, como esta de Los Reyes, habiendo +ayudado muy poco ó nada los príncipes y gobernadores destos reinos al +edificio dellos. + +El más principal y el primero della es el nuestro, llamado Nuestra +Señora del Rosario; no ha 68 años que se fundó; el primer fundador fué +el padre fray Juan de Olias; su sitio es una cuadra de la plaza y muy +cercado al rio. Oí decir á los viejos lo que aquí refiriré de su +fundación. + +Llegado el marqués Pizarro con los demás conquistadores á este valle, +despues de haber preso en Cajamarca á Atabalipa y habiéndole muerto, +vinieron con él dos religiosos, uno nuestro, el sobredicho, y otro de la +órden del glorioso padre San Francisco; eligieron para fundar su ciudad +el sitio que agora tiene, que es el mejor del valle junto al rio, á la +parte casi del Oriente; á la del Sur por la parte de arriba, una acequia +de agua ancha que atraviesa todo el valle de Oriente á Poniente. Por la +parte del Poniente, el puerto llamado el Callao, dos leguas de la ciudad +de Los Reyes; carreteras, por la parte del Norte el camino real para +Trujillo, y dende abajo, señalaron sus cuadras y sitios para casas, y á +los dos religiosos dijéronles: vosotros no sois más que dos, vivid agora +juntos en este sitio que os señalamos, que es el que tiene agora nuestro +convento; llana la tierra, y conquistados los indios del valle (que á la +sazon eran muchos), el que se quisiese quedar con ese sitio se quedará +con él; al otro le daremos el que más cómodo le pareciere. Sucedió así, +aceptando los dos religiosos el partido, que un dia vinieron todos los +indios del valle, y otros llamados, sobre los nuestros, los cuales +dijeron á los religiosos: Padres, vosotros no habeis de pelear; tomad en +esas botas vino y biscochos, y á los que estuvieren cansados y flacos +dadles de comer y beber, y á los heridos recogedles y lavadles las +heridas con vino. Los indios llegaron donde los nuestros les esperaban, +con gran vocerío, así pelean; el padre de San Francisco, pareciéndole no +le convenia esperar el fin de la batalla, ni hacer lo encomendado, que +en aquel trance le era muy lícito, puso faldas en cinta, tomó la via del +puerto, llega cansado, lleno de polvo, sudando, y á los pocos de los +nuestros que allí habia dejado el Marqués con dos navios y no muchos +soldados con dos caballos, dales nueva quel Marqués y los demás eran +muertos, y sólo él se habia escapado. El capitan de los navios (creo era +el capitan Juan Fernandez, de quien abajo haremos mencion), con los +demás, hicieron el sentimiento justo, tuvieron por perdido el mejor +reino del mundo, y perplejos no sabian qué se hacer, si por ventura +desamparaban el puerto y se volverian á Panamá ó á Trujillo, ó +aguardarían otra nueva; el buen padre instaba en ser verdad lo por él +afirmado; finalmente, resolviéronse en que dos soldados, los más +valientes, con sus armas tomasen los caballos, y caminando para la +ciudad fuesen á ver si era así, y cuando lo fuese, no era posible todos +quedasen muertos, algunos se escaparian y encontrarian en el camino, ó +fuera dél, y á éstos recogiesen y volviesen al punto, y entonces +deliberarían lo que más conviniese. Salen nuestros dos valientes +soldados en sus caballos, armados, llenos de tristeza é no con menos +temor; en el camino, que muy poblado era de arboleda, á lo menos la +legua y media, cada hoja que se meneaba les parecia ejércitos de +enemigos; pero prosiguiendo su camino, sin encontrar hombre viviente +llegan á la ciudad y hallan á los nuestros, alcanzada la vitoria, +curando á los heridos, y los sanos descansando del trabajo de la +batalla. + +Su alegria fué muy grande cuando vieron cuán al contrario era lo que el +padre de San Francisco dijo, de lo que por sus ojos vieron; llegan donde +estaba el Marqués, dan cuenta de lo dicho, y la razon por que vinieron, +el cual con los demás estaban cuidadosos qué hobiese sido de aquel +padre, no imaginando que se hubiese huido, sino que por ventura los +indios se lo hubiesen llevado. Empero, sabida la verdad del hecho, el +Marqués mandó embarcarlo, y en el primer navio que despachó á Panamá lo +llevaron, con juramento que hizo que mientras viviese no le habia de +entrar fraile de San Francisco en su gobernacion, y así se cumplió, no +siendo bien hecho ni lícitamente jurado. Aquel no fué defeto sino de un +fraile particular, pusilánime, y por este defecto no se habia de perder +ni carecer del bien grande que la religion del seráfico padre San +Francisco donde quiera que vive hace. Si los del puerto le desamparan, +creyendo lo dicho por este religioso, en gran riesgo ponian al Marqués y +á los demás de perderse, porque como el reino sea muy grande y muchos +los indios, si les faltaran navios con que enviar á pedir socorro á +Tierra Firme, totalmente se perderia. Nuestro religioso puso tambien sus +faldas en cinta, arrebató su bota, biscocho y queso; no tenian +conservas, ni regalos, y á los cansados dábales de beber y un bocado, á +los heridos curaba como mejor podia, y así andaba en medio de los que +peleaban. Desta suerte quedamos con el sitio que agora tenemos, el cual, +aunque entonces pareció el más cómodo, agora no lo es, por no poderse +extender tanto cuanto es necesario, y por el rio, que es mal vecino en +todas partes. + +Despues muchos años poblaron los padres de San Francisco y tienen el +mejor sitio del pueblo, y más que todos los conventos juntos, aunque del +rio corren un poco de riesgo, como nosotros, y se correrá más si no se +remedia. + + + + +CAPITULO XXIII + +DE NUESTRO CONVENTO + + +Quedando, pues, con este sitio, que es de cuadra y media de largo; de +ancho no tiene cuadra entera (porque la barranca del rio no da lugar á +ello, por correr al sesgo), se comenzó á edificar el convento; empero, +quien con más ánimo, fué el valeroso, y no menos religioso, gran +predicador, gran servidor de Su Majestad, fray Tomás de San Martín, á +quien por otro nombre llamaban el Regente, por haberlo sido en la +Española ó isla de Santo Domingo. + +Este religiosísimo padre, siendo provincial en esta provincia, y el +primero, á quien dió por nombre San Juan Baptista, comenzó el edificio +de la iglesia de bóveda, de tres naves, y hizo la mitad de la iglesia, +dejando los cimientos de lo restante sacados. + +Oí decir al padre fray Antonio de Figueroa, un religioso nuestro muy +esencial, gran siervo de Dios, verdadero hijo de Santo Domingo, que fué +mi maestro de novicios, que le acaecia á este ínclito religioso, siendo +como era provincial, salir de casa por la mañana con un bordon á pie, é +ir una legua, poco más ó menos, á la Caleta, y estar allí todo el dia en +peso hasta la noche, en que se venia al convento, sin comer, y lo que +hallaba en el convento era un poco de capado fiambre, porque entonces no +se habia multiplicado el ganado nuestro mayor ni menor, que hobiese +carnero, ni se comia en la ciudad, y con tanta alegria pasaba este +trabajo como si tuviera todo el regalo del mundo. Parecia adevinaba el +augmento que nuestro Señor habia de hacer en breve tiempo, de religion, +cristiandad y letras, en aquella casa. Despues fué este varon heróico +primero obispo de la ciudad de La Plata, aunque no llegó á sentarse en +su silla, llevándole la majestad del muy alto primero á gozar de su +gloria. + +El dia de hoy ya se ha acabado la iglesia con la buena diligencia del +maestro fray Salvador de Ribera, hijo deste convento, aplicando +justísimamente todo cuanto puede de los religiosos que se ocupan en +doctrinar á los indios, y tan bien acabada, que en Indias ninguna _hay_ +mejor: sola una falta se le pone, y sin invidia, que la capilla mayor es +pequeña, la cual tiene un retablo muy aventajado. + + + + +CAPITULO XXIV + +DE LAS CAPILLAS + + +Las capillas colaterales por la parte del Evangelio. La primera se llama +del Crucifijo; ésta es del capitan Diego de Agüero, varon famoso entre +los conquistadores deste reino, el segundo despues del marqués Pizarro; +dotóla bastantemente; dícensele dos misas cada semana, rezadas, sin +vísperas, y misa mayor el dia de Santiago, en el cual dia tiene un +jubileo plenísimo, y sin los aniversarios. Dejó demás desto la renta de +unas casas, para reparos de la capilla, que hoy rentan más de quinientos +pesos cada año. Su hijo el capitan Diego de Agüero la ha ennoblecido +mucho; puso en ella un retablo grande á proporcion de la capilla, con un +crucifijo de muy buena y devota figura, y en el retablo muchas reliquias +de santos en sus medallas que le dió el convento. + +Luego se sigue la capilla nombrada de San Juan de Letran, donde tiene un +enterramiento junto al altar al lado del Evangelio el capitan Juan +Hernandez, quien dijimos era el capitan de los navios que estaban en el +puerto cuando el padre de San Francisco se huyó de la batalla que tuvo +el marqués Pizarro con los indios en la plaza. + +Dotóla su dueño muy aventajadamente con limosna para dos misas rezadas +cada semana: en las octavas de Todos Sanctos, vigilia y misa cantada, y +el dia de San Juan Baptista, vísperas é misa con sermon, con bastante +limosna, y dejó para reparos de la capilla y ornamentos buena renta que +la cobra el convento y la gasta en el uso dicho. + +El arcediano de la sancta iglesia desta ciudad viene cada año, por +nombramiento del señor de la capilla, á tomar cuenta en qué se +distribuye la renta para el ornato de la capilla, y se le da un tanto +señalado por el capitan Juan Fernandez por este cuidado y trabajo. Helas +visto tomar á un provincial nuestro, Fr. Salvador de Ribera, susodicho, +con poco acuerdo y aun con no poca nota; quiso quitar esta capilla y la +advocacion della y darla á no sé qué otras personas; súpolo el heredero, +salió á la contradiction, y viendo el provincial el agravio, á lo menos +avisado lo hacia por el señor arzobispo de México, Bonilla, la volvió á +sus herederos. Y no sé cómo tal cosa, no quiero decir injusticia, +pretendió hacer, ni cómo los padres de consejo en ello vinieron. Porque +esto oí decir muchas veces al padre fray Antonio de Figueroa, que fué mi +maestro de novicios, y si no fué el primero, á lo menos el segundo hijo +deste convento, varon verdaderamente hijo de Santo Domingo, que el +capitan Juan Fernandez trujo en sus navios la tierra desta capilla +desde[22] Panamá, porque en ella todos los que se quieren enterrar se les +da sepultura de gracia, y para que los cuerpos se comiesen presto trujo +esta tierra; vi un año de un catarro pestilencial que la capilla, con +ser espacio de dos los que en ella se enterraban, que fueron muchos, al +tercero dia los cuerpos estar consumidos, y queria un provincial quitar +esta capilla á su dueño y darla á otros. Pero Dios volvió por la verdad +y la justicia. + +Todos los que aquí se entierran ganan indulgencia plenaria, y las +gracias que los que se entierran en San Juan de Letran en Roma, y para +el dia de San Juan Baptista hay jubileo plenísimo. Muchos años vi que el +día deste gloriosísimo sancto, Virrey, Audiencia y toda la ciudad venian +á nuestra casa á celebrar en este dia la fiesta de San Juan; ya por +descuido de los padres prelados se ha caído, digo el venir los virreyes. +El oficio se celebra este dia en esta capilla. + +Luego se sigue la capilla de Santa Caterina de Sena, muy bien aderezada +con retablo y imágen desta gloriosa sancta; los tintoreros desta ciudad +la tomaron para su enterramiento y la tienen muy bien adornada; +celébrase en ella la fiesta de la gloriosa virgen Caterina con mucha +solenidad y con un jubileo plenísimo, que los fundadores trujeron para +los cofrades, todo el pueblo con sus cofrades, y si no me engaño los +tintoreros instituyeron la cofradia de los nazarenos que el Miércoles +sancto de noche sale de nuestra casa con túnicas de buriel y cruces á +los hombros, grandes, y muchos llevan consigo sus hijos niños con sus +cruces. Gástase mucha cera. + +[22] Tachado: España. + + + + +CAPITULO XXV + +DE LAS CAPILLAS DEL LADO DE LA EPÍSTOLA + + +Por la parte del lado de la Epístola, la primera capilla es de San +Hierónimo; dotóla el capitan Hierónimo do Aliaga con dos misas rezadas +cada semana, vísperas y misa el dia de San Hierónimo y sus aniversarios; +dejó bastante limosna, pero como al tiempo de la rebelion de Francisco +Hernandez fuese á España por procurador destos reinos, y no volviese más +á ellos, muchos años la vimos muy mal parada, que no decíamos misa en +ella, por no tener ornato, hasta que habrá seis años que una nieta suya, +doña Juana de Aliaga, hizo un retablo al ólio, grande á proporcion de la +capilla, con una imágen de la Concepción arriba, que le costó más de +tres mil pesos, añadiendo paños de seda para las paredes y ornamentos +para el altar; empero Nuestro Señor la llevó para sí á pagarle lo que en +su servicio habia hecho, la cual si más vida le fuera concedida hiciera +más. + +A esta capilla se sigue la del Rosario, con un retablo hecho en España, +bueno, y una imágen de bulto de Nuestra Señora en el cóncavo del +retablo, de las buenas piezas que hay en todo España, porque en Indias +ninguna llega. A la redonda de la imágen los quince misterios del +Rosario, de bulto, cuanto la proporcion del retablo lo sufre. En el +pedestal la muerte de los niños inocentes, que parece cosa viva, con la +adoracion de los Reyes al niño Jesús en el pisebre; fuera desto tiene en +cuatro encasamentos cuatro santos de la Orden, de bulto, de muy galana +proporcion y figura. + +Lo alto de la capilla es dorado con unas piñas de yeso pendientes, +grandes, todas escarchadas de oro. Adórnase la capilla en las fiestas +del Rosario con paños de damasco y terciopelo carmesí unas veces, otras +con paños de damasco verde y terciopelo verde. Tiene tres lámparas de +plata grandes, que por lo menos la una arde perpétuamente. + +Todo esto ha hecho la cofradia del Rosario con la industria de los +devotos y mayordomos. Los primeros domingos de cada mes se hace una +procesion por el claustro, que para los que en ella se hallaren +confrades (creo confesados) se les concede indulgencia plenaria. Sácase +una imágen de bulto de Nuestra Señora, muy devota, que llevan diáconos. +Sírvese de mucha cera de cirios que llevan los veinticuatro sin la demás +para los demás confrades religiosos. Concurre mucha gente por la +devocion grande que se tiene particularmente á la imágen puesta en el +altar. El segundo domingo se hace procesion con el niño Jesús por la +confadria de los Juramentos, fundada en nuestra casa, ni puede fundarse +en otra parte, por concesion de los sumos pontífices, ó con licencia del +provincial donde no hobiere convento de la Orden, de la imágen de +Nuestra Señora puesta en el altar. Si no fuéramos descuidados hobiera +muchos milagros escriptos que ha hecho. + +Siendo yo prior deste convento pretendí, dándome los señores +inquisidores licencia para ello, sacarlos á luz, haciendo las +diligencias necesarias; empero, el provincial que á la sazon era, no sé +por qué respeto lo impidió. + + + + +CAPITULO XXVI + +DE LA CAPILLA DE LAS RELIQUIAS + + +Luego más abajo se sigue la capilla de las Reliquias; llámase así porque +tiene un retablo con sus vidrieras tan grande como un guadamecí, lleno +dellas, traidas de Roma. Trújolo el reverendísimo fray Francisco de +Victoria, primer obispo de Tucumán, hijo de esta casa, varon docto; +fuimos novicios juntos y condiscípulos en las Artes y Filosofía. + +Esta capilla de las Reliquias es celebrada por la multitud que dellas +hay, mayores y menores en cantidad, de famosísimos sanctos; hay +entrellas un poquito del verdadero lignum crucis, donde Cristo murió, y +un cabello de Nuestra Señora. El provincial que quiso mudar ó quitar la +capilla de San Juan de Letran dió esta capilla á los ministros del Santo +Oficio, con una carga pesadísima, que fuese el convento por sus cuerpos +y sacerdotes los trujesen en hombros, como si fueran sacerdotes, cosa +bien excusada, si se diera á los señores inquisidores y en ella se +enterraran, pasara, pero darla á oficiales no se puede tolerar, y sin +ninguna limosna. Y aunque entre ellos hay personas nobles, hay +familiares que tienen oficios bajos, y á éstos enterrarlos, como vi á +uno, como si fuera inquisidor, es igualar lo alto con lo bajo y la +nobleza con los que no la tienen, y con todo esto, alguno destos +familiares se entierran en otras partes y la capilla está sin marido, +como las demás lo tienen, dotadas con muchas ventajas. + +Luego se sigue la del glorioso San Jacinto, con retablo dorado y figura +del sancto muy buena; la capilla bien adornada; hízose una solenísima +fiesta el dia que en esta ciudad se celebró la canonizacion del santo, +con admirable adorno de la iglesia y más del claustro, con un coloquio +famosísimo de la vida de este santísimo hermano nuestro, con tanta +riqueza que parecia incomparable, y con ser tanta, no se perdió ni un +alfiler. + +Aquí se ha juntado la imágen de San Raimundo, agora nuevamente +canonizado por el mismo Clemente octavo, que canonizó á Jacinto, en cuya +fiesta fué mucho más el ornato admirable del claustro y iglesia que en +tres dias no se pudo impedir al pueblo que no viniese á verlo, y no se +hartaban; tampoco faltó cosa de momento. + +Debajo del coro al uno y otro lado hay dos capillas; al de la Epístola, +una de los indios, con imágen de nuestra Señora, de bulto, y otra de los +negros, asimismo con imágen de bulto, de la misma Señora, que, conforme +á su posible, no están mal aderezadas. + +Los mulatos toman otra, que es por donde se sale al claustro; ésta es la +menos adornada; será nuestro Señor servido se adorne á su servicio y de +su santísima madre. + + + + +CAPITULO XXVII + +DE LOS PROVINCIALES [QUE] HAN AUGMENTADO EL CONVENTO + + +Dijimos arriba que el principal fundador deste convento fué el religioso +y no menos valeroso padre fray Tomás de San Martín, primer provincial, +el cual, despues de haber comenzado la obra de la iglesia fué el que +buscó y atrajo á todos aquellos capitanes y otras personas á que tomasen +las capillas y las dotasen; buscó y atrajo al convento mucha renta de +otras partes, como fué que á su persuasion el capitan Gabriel de Rojas +hizo limosna á este convento de 6.000 pesos ensayados, con no más +obligacion de que le encomendasen á nuestro Señor en los capítulos, lo +cual perpétuamente so hace y en las misas, como á principal bienhechor +nuestro; ganó chácaras y tierras de pan y solares para casas, con no +poco trabajo de su persona, á quien subcedió en provincial fray Domingo +de Santo Tomás, maestro en sancta Teología, varon realmente apostólico, +castísimo, libre de toda cobdicia y ambicion, gran predicador, así para +los españoles como para los indios, y más dado á la predicacion y +conversión de los indios que á la de los españoles; fué el primero que +imprimió y redujo á arte la lengua general deste reino. Varon de grande +entendimiento y prudencia cristiana, ferventísimo en el celo del bien y +aumento de los naturales deste reino, por lo cual era de algunos +aborrecido; empero decia lo que San Pablo: si agradase á los apetitos +dañados de los hombres, no seria siervo de Dios. En el convento no sé +qué haya aumentado, porque siendo provincial le fué forzoso ir á España +y dende allí pasar en Italia al capítulo general que se celebraba de +provinciales, y por esta razon no pudo augmentar como quisiera la casa, +aunque, por no dar nota de aplicar más para su casa que para otras +partes, hizo una cosa donde mostró el poco amor que á los bienes +temporales tenia, ni para su convento, que para sí, ninguno. + +Esto la ciudad toda lo vió y los religiosos, porque estábamos en el +convento. Habia en la ciudad un mercader llamado Nicolaso Corso, hermano +de Juan Antonio Corso, el rico; estando para se ir á España con 80.000 +pesos y más, ensayados, dióle el mal de la muerte; envia á llamar al +padre nuestro fray Domingo de Santo Tomás, que habia pocos dias llegado +de España; dice le confiese y que allí tiene 80.000 pesos y más, +ensayados; que como le fia el ánima, le fia y entrega la hacienda para +que haga della lo que quisiere, en bien y descargo de su conciencia, +porque no tiene heredero forzoso. + +No creo otro que este apostólico varon hiciera lo quel hizo. Toda la +hacienda repartió entre pobres, y particularmente al Hospital de los +naturales desta ciudad dejó la mayor cantidad, donde hizo una capilla y +la dotó; _no_ á su convento, con poderle dejar toda, instituyendo un +colegio para bien de todo el reino, con renta, al modo de los de San +Gregorio, de Valladolid, y no fuera esta obra menos acepta á nuestro +Señor que dejarlo al Hospital de Santa-Ana. Porque no se dijese aplicaba +para su casa, huyendo esta nota, lo dejó al Hospital de los naturales, y +no dejó á su convento más que á los otros, que fueron 100 pesos +corrientes de limosna para cien misas, ni en el acompañamiento del +difunto que de aquella enfermedad murió, pidió más religiosos de un +convento que de otro. Bastante argumento es del poco amor que á la plata +tenia. Luego dende á poco le hizo merced Su Majestad de la silla +episcopal de la ciudad de La Plata; lo que allí hizo y su muerte, cuando +tractaremos de los señores obispos destos reinos lo diremos. + + + + +CAPITULO XXVIII + +DE LOS PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN + + +A este excelentísimo varon sucedió el gran fray Gaspar de Carvajal, +religioso de mucho pecho y no menos virtud carretera y llana, el cual á +todos los conventos que llegaba, cuando los iba á visitar, en lo +espiritual y temporal, favoreciéndolo el Señor, dejaba augmentados. +Varon abstinentísimo, de gran ejemplo, de una simplicidad extraña. En su +tiempo, en parte dél fué prior desta casa el muy religioso fray Tomás de +Argomedo, varon docto, de mucho ejemplo, buen predicador y acepto, el +cual, el año de 60 me dió el hábito: á quienes, si no era cual ó cual, +nos quitaba los nombres y nos daba otros, diciendo que á la nueva vida, +nuevos nombres se requerian. Yo me llamaba Baltasar; mandóme llamar +Reginaldo, y con él me quedé hasta hoy. + +Este religiosísimo varon y padre fué el primero que en nuestro convento +comenzó á poner órden en el coro; hasta entonces no la habia, por no +haber religiosos que lo sustentasen; en pocos meses tomamos el hábito +más de treinta, con los cuales y los demás sacerdotes del convento se +comenzó de dia y de noche, como en el más religioso de España, á guardar +la observancia de la religion, y lo mismo se comenzó en los demás desta +ciudad, porque hasta este año de sesenta muy pocos religiosos habia en +los conventos, los cuales faltando, no puede haber tanto concierto en el +coro, ni en lo demás; de suerte que podemos decir, y justísimamente, que +desde este año de 60, ó cuando mucho del 58, comenzaron los conventos á +se aumentar; para que se vea cuán en breve tiempo la mano del Señor ha +venido favorabilísima sobre todos ellos. Dióme la profesion el padre +provincial fray Gaspar de Carvajal, cumplido mi año de noviciado, que +ojalá y en la simplicidad que entonces tenia hobiera perseverado. + + + + +CAPITULO XXIX + +DE LOS DEMÁS PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN + + +A este bonísimo varon sucedió el padre fray Francisco de San Miguel, +venerable por sus canas y vida ejemplar, gran predicador, conforme á lo +que entonces se usaba, que era (creo lo mejor) no tantas flores como +agora, ni vocablos galanos; no se daba tanto pasto al entendimiento como +agora se da, pero dábase más á la voluntad y más la aficionaban á la +virtud; dióle nuestro Señor este don: tenia en su mano el auditorio para +le alegrar y para le compungir y hacer derramar lágrimas; era de su +natural grave, mas acompañaba á su natural gravedad mucha humildad y no +menos sufrimiento; ninguna cosa aumentó en el convento, por no haber +cómodo para ello. + +Despues del cual fué provincial el padre fray Alonso de la Cerda, hijo +de este convento, varon recto, de unas entrañas humanísimas y muy +llanas, gran religioso y de muy buen ejemplo, libre de toda cobdicia y +muy observante; siendo prior compró el retablo para el altar mayor, de +madera talla de bonísimas figuras, que costó 3.500 pesos puesto en el +altar; fué el primero que comenzó á edificar el convento, haciendo una +enfermeria muy buena, con muy alegres celdas altas y bajas, como se +requieren para el regalo de los enfermos. Ayudó mucho á esto una +legítima que dejó, siendo novicio, para edificarla, el padre fray Tomás +de Heredia, que al presente vive, maestro en sacta Teología y Lector que +ha sido della, hombre religioso y de muy buen ejemplo, nacido en +Guánuco, de nobles padres. La ligítima mandó se echase en renta, y así +se echó y permanece, y no se puede gastar en otra cosa que en el regalo +de los enfermos. + +Todos los que en esta enfermeria mueren ganan indulgencia plenaria, +como yo he visto las letras apostólicas que están guardadas en el +archivo del convento. Siendo provincial el padre fray Alonso de la +Cerda, fué prior el padre fray Antonio de Ervias, doctísimo varon y +maestro mio en la Teología y no menos religioso; hizo el refectorio, que +es muy buena pieza; despues fué obispo de Cartagena en el reino de +Tierra Firme, como despues diremos. + +Esta enfermeria se edificó en aquella parte del convento que cae sobre +el rio, la cual con una avenida que el rio trujo se llegó tanto á la +barranca, que rompiendo por ella se llevó un poco, y desde este tiempo +no se puede pasar por detrás de nuestra casa entre la barranca del rio y +nuestras paredes, por donde muy descansadamente podian ir dos carretas á +la par. Otra vez, siendo yo prior en este convento, me vi en gran riesgo +de que el rio rompiera por nuestra porteria que llamamos del rio. Fuí á +pedir favor de indios para remediar mi casa y buena parte de la ciudad, +al Virrey, que era el conde del Villar, y no le pedia sino indios para +amontonar piedras y reparar el daño que se esperaba; la paga de los +jornales yo la daba, y respondióme con mucha flema: ¡ah, este rio! ¡ah, +este rio! Empero, viendo el poco remedio que se me daba, todas las +noches destas avenidas, que son las mayores en Cuaresma, hice que +despues de maitines á media noche se rezase la letania de Nuestra +Señora, mediante el favor de la cual una noche que creí el rio habia de +romper por el convento, por ser la avenida muy crecida y el ruido de las +piedras que traía notable, fué Nuestro Señor servido, por intercesion +de su santísima madre, que nos amontonó mucha piedra frontero de nuestra +porteria, y recodando hacia el Rastro, derribó parte dél y nuestra casa +hasta hoy, gracias á Dios, quedó libre; ya aquel año no hobo más +avenida; luego con ayuda de la ciudad, que nos dió mil y quinientos +pesos de limosna, la cual ayudé á pedir, y con otros tantos que el +convento gastó, hicimos un reparo de cal y canto, con que al convento y +á la ciudad habemos librado del rio, el cual, si hasta entonces el +marqués de Cañete, de buena memoria, viviera, no nos pusiera en tanto +estrecho; pero no le mereció el reino y llevóselo Nuestro Señor para sí. + +Volviendo á nuestro provincial fray Alonso de la Cerda, en los cargos +que en la Orden tuvo fué muy bien quisto de los religiosos por su +llanísima condicion y bondad. Fué despues obispo de Puerto de Caballos, +y luego de Los Charcas, como escribiremos en su lugar. + +Sucedióle en el provincialato el padre fray Andrés Velez, hombre docto y +buen predicador, de agudo ingenio; fuese á España, y por eso no tenemos +nada que tratar dél en el augmento deste convento. + +A quien sucedió el padre fray Gaspar de Toledo, varon, cierto, +religioso, de bueno y galano entendimiento, pero no amplió cosa en el +convento, como se pensó, y en su eleccion lo prometió el virrey don +Francisco de Toledo, deudo muy cercano suyo; á cabo su cuadrienio, fué +electo el padre fray Domingo de la Parra, tambien varon religioso y muy +observante, aunque nimio en algunas cosas muy menudas en que los +provinciales no se han de entremeter, sino avisar se guarden; donde no, +castigar á los prelados. El tiempo que fué provincial hizo guardar en +este convento nuestra constitucion que no se coma perpétuamente carne en +el refectorio, y él la guardaba infaliblemente. Si no la guardábamos era +por dispensacion que para ello tenemos en estos reinos, respecto de ser +la tierra de los llanos enferma y la de la sierra falta de pescado, y en +este convento haber cuotidianamente muchos enfermos, y la costa ser +mucho mayor; y con decirle los médicos el riesgo de la salud de los +religiosos, respondia un poco secamente: mueren en lo que profesaron. +Fué á España y no volvió más; en acabando fué electo en el Cuzco el +padre fray Domingo de Valderrama, maestro en sancta Teología, buen +predicador, el cual comenzó la casa de novicios, de las buenas que hay +en la Orden y fuera della; tiene casi 50 celdas altas y bajas, frescas y +alegres, porque así lo pide la tierra. Hizo este edificio, digo la mayor +parte dél, porque en su tiempo no se pudo acabar, con lo que aplicaba de +los salarios que se dan á los religiosos que se ocupan en la doctrina de +los naturales. + + + + +CAPITULO XXX + +DE LOS RESTANTES PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN + + +Acabado el cuadrienio del mismo padre fray Domingo fué electo en +provincial el padre fray Agustin Montes, Presentado en sancta Teología, +hijo deste convento, donde tomó el hábito de quince años, varon +religioso y amigo de ampliar con edificios su casa, el cual acabó la +casa de novicios, lo tocante á las celdas, de todo puncto. + +Hizo el claustro bajo, adornándolo con unos lienzos al ólio de figuras é +imágenes de sanctos, muy perfectas y muy devotas; augmentó la sacristia +con ornamentos y mucho servicio de plata, y un cáliz todo de oro. +Aumentó tambien el retablo del altar mayor: á lo menos dejó con un +entablador concertado el augmento de imágenes de media talla, y pagada +parte de la hechura; hizo un cofre grande de plata, en que en el retablo +se collocase el Sanctísimo Sacramento, porque hasta entonces no estaba +sino en una cajita de madera. Trabajó lo que pudo con mucho y buen +ejemplo. Puso mucha órden en las lectiones y estudio. Ordenó que hobiese +cierto número de religiosos collegiales, y para ser recibidos pasasen +por exámen muy riguroso, lo cual hasta hoy se guarda como conviene, +porque desta suerte los no muy hábiles se animan, y los hábiles trabajan +más, sin que en el coro se pierda punto. A quien sucedió el padre +maestro fray Salvador de Ribera, hijo deste convento, en el cual tomó el +hábito de 17 ó diez é ocho años, buen predicador; es hijo de padres +nobles de todos cuatro costados; su padre se llamó Niculás de Ribera el +viejo, respecto de otro vecino desta ciudad llamado del mismo nombre, +pero el mozo. Su padre fué uno de los de la Fama de la isla del Gallo, +varon liberal; su casa era hospital de todos los de su patria y +enfermeria deste nuestro convento, porque todo lo necesario para los +enfermos con toda liberalidad y caridad se hacia, y con sus propios +hijos se inviaba de dia y de noche, y desto soy testigo de vista. La +Madre se llamaba doña Elvira de Avalos, de cuya virtud en breve no se +puede tratar. En su tiempo se acabó á gloria de Nuestro Señor +dichosamente todo el cuerpo de la iglesia con tanta perfection que puede +competir con las buenas iglesias de mucha parte de España. Adornó la +capilla mayor de tal manera que se encubre la falta (que dijimos) ser +pequeña. Acabó el aumento del retablo; hiciéronse paños de terciopelo +carmesí bordados para la capilla mayor, con oro, que la cubren de alto á +bajo, tan buenos que en nuestra España se hallan pocos iguales. Acabó el +claustro y la porteria tan buena como las muy buenas de Castilla, sin +otras cosas tocantes á la sacristia. Todo lo cual hasta aquí augmentado +en este nuestro convento han hecho los provinciales con lo que han +aplicado de los salarios de las doctrinas donde viven los religiosos. Al +sobredicho padre sucedió el Presentado fray Diego de Ayala, hijo tambien +deste convento, el cual por vivir poco é irse á España, y pasando en +Italia murió en Roma, hay poco que decir dél. Sucedióle el padre maestro +fray Juan de Lorenzana, el más docto destos reinos, hijo, creo, de +Salamanca, buen religioso, de claro y galan ingenio, el cual, despues de +haber leído muchos años Teología en este convento, fué electo en +Provincial; gobierna á la hora que esto escribo; lo que haya augmentado +no lo sé. + + + + +CAPITULO XXXI + +DE LOS RELIGIOSOS QUE SUSTENTA + + +Y porque dije que en muy breve tiempo se ha multiplicado esta casa, +favoreciéndolo la Majestad del muy Alto, el dia de hoy sustenta 130 +religiosos y dende arriba, lo cual causa admiracion, porque no hay en +toda la cristiandad conventos, de cuatrocientos años á esta parte +fundados, si no son cual ó cual, que sustenten otros tantos. Celébranse +en esta casa los oficios divinos, de dia y de noche, con tanto concierto +como en el más religioso de la Orden. + +Los estudios con todo el rigor pusible, y las demás ceremonias muy al +justo. El coro tiene sillas altas y bajas, de madera de cedro, labrados +los respaldares, altos, de madera de talla, de admirables figuras de +sanctos, que si fueran doradas no habia más que desear; costaron 18.500 +pesos de á nueve reales, y el oficial perdió mucha plata. + + + + +CAPITULO XXXII + +DE LOS OBISPOS + + +En este breve tiempo, como acabamos de decir, han salido deste convento +siete obispos, y tres casi á un tiempo juntamente, en lo cual excede á +todos los conventos, no sólo de nuestra Orden, pero de las demás en +España y fuera de España, porque á conventos de muchos años fundados no +ha sucedido otro tanto. El primero fué el reverendísimo fray Tomás de +San Martín, de quien tractaremos arriba y trataremos algo más cuando +escribiéremos los obispos que en este reino he conocido; primer obispo +de la ciudad de La Plata, el cual obispado concluia en sí, entonces, +todo el reino de Tucumán y la provincia de Santa Cruz de la Sierra. + +El segundo, el reverendísimo fray Domingo de Santo Tomás, de la misma +ciudad; el tercero, el reverendísimo fray Alonso de la Cerda, primer +obispo de Puerto de Caballos[23]. El cuarto, el reverendísimo fray Alonso +Guerra, primer obispo del Rio de la Plata, y despues de Mechoacán, ó +Yucatán; el quinto, el reverendísimo fray Francisco de Victoria, primer +obispo de Tucumán. Estos tres señores obispos son hijos deste convento, +y todos tres se vieron obispos junctos en su casa, y su madre, que es +esta casa, los vió todos juntos en ella. El sexto, el reverendísimo fray +Antonio de Ervias, obispo de Cartagena, en el reino de Tierra Firme. + +En un mismo tiempo sacó Su Majestad para obispos, estando todos tres +presentes, al reverendísimo fray Alonso de la Cerda, fray Alonso Guerra, +fray Antonio de Ervias, en lo cual, aunque hizo mucha merced á la Orden, +sirviéndose della, á nosotros, llamo á nosotros los que acá estábamos y +tomamos el hábito, la hizo, pero dejónos sin canas que nos gobernasen, +lo cual hasta hoy sentimos; no me acuerdo haber leído que de un convento +tres personas tales á un mismo tiempo se hayan sacado para iglesias, +como deste nuestro de Los Reyes. El séptimo y menor y más indigno de +todos soy yo, á quien la Majestad de Dios levantó á obispo de la +Imperial, reino de Chile, y espero en Nuestro Señor se han de sacar más. + +Demás destos señores obispos, ha hecho nuestro Señor merced á nuestra +sagrada religion en nuestros tiempos, dándole en estas partes varones +apostólicos que con mucho celo del servicio de nuestro Señor y de las +ánimas han predicado á los naturales la ley evangélica, con claro +ejemplo de costumbres y vida. Uno dellos fué el padre fray Melchior de +Los Reyes, que por muchos años se ejercitó en este ministerio y murió en +este convento de Los Reyes y se enterró en el capítulo, donde es +costumbre enterrarse los religiosos nuestros, y abriéndose su sepultura +á cabo de siete años y más, se halló su cuerpo entero y los hábitos y +capa de anascote, sin lision alguna, y esto el señor arzobispo de +México, Bonilla, visitador de la Audiencia Real, lo vió, é yo tambien, y +todo el convento, queriendo echar en aquella sepultura otro religioso +difunto. + +En esta misma sala de Capítulo se halló otra sepultura con otro cuerpo, +del padre fray Domingo de Narvaez, hijo desta nuestra provincia, buen +religioso, entero, con todos sus hábitos y capa de anascote, sin lision +alguna. Este religioso se habia ocupado en doctrinar los naturales +deste reino con gran llaneza y sinceridad. + +El padre fray Cristóbal de Castro, gran siervo de Dios, celosísimo de la +conversión de los naturales, de clarísimo ejemplo y abstinentísimo, +murió en su oficio loablemente. A este religioso, los curacas del valle +de Chincha, donde por la mayor parte vivió ocupado en este ministerio, +le ofrecian un navio cargado de oro y plata, y jamás se pudo acabar con +él recibiese un grano, y haciéndole fuerza los curacas á que tomase +alguna cosa, jamás lo pudieron acabar con él, ni para sí, ni para la +Orden, ni para hombre viviente. Lo que hizo fué decir á los curacas +hiciesen un cáliz de oro para su iglesia, como lo hicieron, y fué el +primer cáliz que se hizo en el Pirú; á cuya sancta emulacion los curacas +del valle de Lunaguaca hicieron para dos iglesias suyas en cada una un +cáliz de oro, que yo he visto y dicho misa con ellos. + +El padre fray Benito de Jarandilla, verdadero hijo de Santo Domingo, el +cual por más de cuarenta años, en el valle de Chicama, cinco leguas de +la ciudad de Trujillo, se ejercitó en la conversión de los naturales sin +salir de aquellos valles, donde vivió con admirable ejemplo, así para +con los naturales como para los españoles, y deprendió muy de raíz la +lengua de los indios pescadores de aquel valle, que es dificultosísima +de aprender. Los naturales le tenian por un hombre sancto, porque le +vian guardar con mucho rigor su profesion, como verdadero hijo de Santo +Domingo, y dicen dél que como le viniesen á llamar á cualquier hora de +dia ó de noche, para confesar algun indio enfermo que viviese de la una +parte ó de otra del rio, que en tiempo de aguas no se deja vadear, que +es en verano, no temia el rio y en un macho en que andaba lo vadeaba, y +los indios decian iba caminando por cima del agua. Acabó sus dias, +llenos de buenas obras, con buena vejez. + +El padre fray Baltasar de Heredia fué un religioso esencial, el cual, +aunque no se ocupó tanto en doctrinar á los naturales, viviendo en +conventos de pueblos de españoles se ejercitó en obras de mucha virtud y +de gran caridad; es fama que le hallaron muerto hincado de rodillas en +una chácara de la ciudad de La Plata, aviándose para venir al reino de +Chile por vicario provincial y visitador, por tierra: lo cual este varon +religioso acetó con gran humildad, aunque el trabajo y riesgos de +tierra, caminos, rios é indios de guerra, por donde habia de pasar +algunas veces, eran notables. + +El padre fray Antonio de Figueroa, hijo deste convento, fué un varon +religioso y muy esencial, gran trabajador en las cosas de la comunidad, +muy libre de cualquier interés humano; para consigo riguroso y +paupérrimo, pero las cosas del culto divino deseaba, y de la sacristia, +que fuesen riquísimas. + +Fué muy muchos años subprior deste convento, con mucho ejemplo de vida y +costumbres. + +Fué mi maestro de novicios, á quien debo más que á mis padres. Cuando á +este gran religioso, por su virtud y trabajos y ejemplos, se le habia de +mandar descansase, quitándole la carga del cuidado del convento, le +mandó la obediencia ir á España á negocios de mucha calidad de la Orden: +lo acetó con mucha humildad y se puso en camino, y llegando á +Cartagena, de Tierra Firme, le llevó nuestro Señor para sí con una +muerte como habia vivido; finalmente, murió obedeciendo. + +Cuando llegó la nueva cierta de su muerte cayó tanta tristeza sobre +todos los religiosos que en él viviamos, y cuando se le hizo su +sufragio, que no osábamos mirarnos los unos á los otros: tanto era el +amor que le teniamos, porque á casi todos nos habia criado y habia +entonces en el convento poco menos de ochenta religiosos. A todos estos +padres conoscí y traté mucho y no hablo sino de vistas. + +Otros más ha habido buenos religiosos; empero éstos, conforme á lo que +dellos conosciamos, son los más aventajados que para estos defectuosos +tiempos son afamados. + +[23] Tachado: _y despues del mismo obispado_. + + + + +CAPITULO XXXIII + +DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO + + +Hay en esta ciudad otro convento del seráfico padre San Francisco, que +en breves años ha florescido y floresce en religion, santidad, letras y +número de religiosos, con admirable ejemplo, donde yo he conoscido +famosos varones, grandes predicadores, de mucho pecho y celo para las +ánimas y conversión de los naturales. + +El padre fray Luis de Oña, que fué provincial, varon consumado y no +menor púlpito; el padre fray Hierónimo Villacarrillo; el religiosísimo +fray Diego de Medellín, deudo nuestro, obispo de Santiago de Chile, +donde murió como un sancto, habiendo vivido en la Orden con gran +religion, cristiandad, ejemplo y observancia más de sesenta años; +halléme en su muerte siendo en aquel reino el primero provincial de mi +Orden, no lo mereciendo, y fué Nuestro Señor servido hacerme esta +merced: que porque el dia de sus obsequias no hobo sermon, respecto de +ser los oficios muy largos, y las ceremonias con que se entierran estos +señores obispos, el dia del novenario, aunque se habia encomendado al +guardian del convento de nuestro padre San Francisco, por cierta ocasion +no lo predicó, y se me mandó predicase, lo cual hice lo mejor que pude +fundando mi sermon sobre esta sentencia: _proetiosa est in conspectu +Domini mors sanctorum eius_. El padre fray Juan del Campo, gran varon en +opinion de sanctidad y letras, todos los cuales fueron provinciales y +algunos vicarios generales ó comisarios, como en esta sagrada religion +se nombran. + +Es mucho más moderno quel nuestro, que no creo ha 45 años se fundó, por +lo arriba dicho. Ha crecido, favoreciéndolo la mano del muy alto, en +este breve tiempo, en edificios, porque está acabado; la iglesia, +sombría é no de bóvedas. + +El edificio de la casa bueno y alegre, con muchas fuentes, y un estanque +que llaman, dado por el Marqués de Cañete el viejo, de buena memoria, el +cual era como casa de recreacion del marqués Pizarro, de mucho sitio y +de muchos parrales y árboles frutales, así de la tierra como de los +nuestros; sustenta 130 y más religiosos, y estudio. + +Han salido della tres obispos: el reverendísimo fray Diego de Medellín, +de quien poco ha tractamos; el reverendísimo fray Juan Izquierdo, obispo +de Puerto de Caballos y agora obispo de Yucatán; el reverendísimo fray +Hernando Trejo, obispo de Tucumán, los dos últimos hijos desta +provincia, y se espera habrá otros muchos más. + +El padre fray Hierónimo Villacarrillo, y el padre fray Juan del Campo, +no quisieron iglesias, enviándoles cédulas dellas Su Majestad. Tanta era +la humildad y religion destos venerabilísimos padres. + + + + +CAPITULO XXXIV + +DEL CONVENTO DE SAN AUGUSTÍN + + +El convento de nuestro padre San Augustín, ó por mejor decir nuestro +abuelo, es más moderno, empero de buen edificio la iglesia, si un +temblor muy grande no le abriera la capilla mayor. Comenzóse la iglesia +toda de ladrillo y cal y de muy buena traza. Tambien ha crecido en +número de religiosos en breve tiempo, porque no ha 44 años que se fundó +esta Orden en este reino; hobiera crecido en más si las obras de los +edificios dieran lugar á recibir novicios. Sustenta 60 religiosos y más, +con mucha religion, letras y ejemplo. + +Ha habido famosos varones, los cuales yo he conocido. + +El padre fray Juan de San Pedro, tres ó cuatro veces provincial, varon +de gran opinion y crédito. El padre fray Andrés de Santa María, varon +gran religioso, murió siendo provincial; el padre Cepeda; el padre +Corral, gran predicador que por predicar la verdad padeció un poco el +riesgo en el Cuzco. El padre maestro fray Diego Gutiérrez, muchos años +lector de Teología en su casa, maestro de los que agora son en su Orden +varones doctos. El padre fray Juan de Almaraz, maestro en Sancta +Teología, discípulo deste sobredicho padre, fué catedrático de Escritura +en la Universidad, murió provincial y electo obispo del Rio de la Plata, +hijo deste convento. El reverendísimo fray Luis López, obispo de Quito, +varon docto y predicador, maestro de los que ahora predican y enseñan en +su Orden, hombre prudente mucho, y de gran ánimo, emprendió el edificio +de la iglesia todo de ladrillo y cal como acabamos de decir; otro que su +amor no lo imaginara, siendo provincial y despues prior, varon +derechamente religioso, de gran ejemplo y bondad. El padre maestro fray +Alonso Pacheco, agora provincial y lo ha sido otra vez, hijo desta casa, +donde tomó el hábito agora 37 años, siendo de 16, varon de letras, +púlpito, ejemplar, gran religioso. Otros muchos religiosos tiene, que la +brevedad no da lugar á tractar dellos. + +A su Orden se le quede este cuidado. La capilla del Crucifijo de los +plateros es muy devota y tiene cofradia de sangre; celébrase con mucho +concurso de gente y mucha cera. + + + + +CAPITULO XXXV + +DEL CONVENTO DE LA MERCED + + +El convento de Nuestra Señora de las Mercedes, despues del nuestro, es +el más antiguo en esta ciudad; la iglesia es bien edificada, aunque no +de bóveda, con sus capillas colaterales. Conoscí en este convento al +padre Orense y al padre fray Juan de Bargas, que fueron provinciales, +ambos varones religiosos y de mucho y buen ejemplo. El padre Angulo y el +padre Ovalle, catedrático de Prima en la Universidad, de Teología, varon +religioso. A las derechas sustenta 60 á 70 religiosos; la sacristia es +adornada de muchos é buenos ornamentos. + + + + +CAPITULO XXXVI + +DEL CONVENTO DEL NOMBRE DE JESÚS + + +En nuestros dias (siendo ya sacerdote) se fundó el colegio del Nombre de +Jesús, de los Padres de la Compañía, habrá 30 años. Es para dar muchas +gracias al Señor y á su santísimo nombre, ver en cuán breve tiempo ha +crecido en número de religiosos y haciendas, porque el dia de hoy +sustenta más de ochenta religiosos, sin la casa de los novicios que +tiene fuera de la ciudad. + +El primer fundador fué el padre Portillo, gran predicador y bonísimo +religioso, con otros padres que con él vinieron. Hospedámoslos en +nuestra casa, y de allí salieron para irse al sitio donde agora viven, +uno de los mejores del pueblo. Ayudóles nuestro convento y acreditóles +en todo lo posible, y los regaló el tiempo que en nuestra casa +estuvieron; reconocen la buena obra que se les hizo, por lo cual, cuando +llegamos á las suyas nos hacen toda caridad, como en particular la he +recibido, hospedándome y regalándome con mucho amor; despues la augmentó +el padre Acosta, provincial, gran predicador y muy docto, aceptísimo por +su religion y buen ejemplo. Otros religiosos tiene grandes siervos de +Dios, muy consignados á su servicio, para predicar á estos naturales, y +con ánimos de se entrar por la tierra de guerra á predicar la ley +Evangélica, sólo con las armas de la fe. + + + + +CAPITULO XXXVII + +DEL CONVENTO DE LOS DESCALZOS + + +De pocos años á esta parte se ha comenzado á fundar de la otra parte de +la puente y rio, no son catorce años pasados, el convento de los +Descalzos, con gran abstinencia, religion y cristiandad. Este convento +Nuestro Señor lo prosperará como cosa suya y donde se sirve mucho á su +Divina Majestad. + + + + +CAPITULO XXXVIII + +DEL MONASTERIO DE LA ENCARNACIÓN + + +El monasterio de la Encarnación, de monjas, que ha se fundó poco más de +45 años por doña Leonor Portocarrero y doña Mencia de Sosa, su hija, es +como cosa de milagro ver en cuán poco tiempo cuánto ha crecido en toda +virtud, y ahora recién profesó cuando se fundó, y se mudó de un sitio +corto y breve que tenian junto al convento de San Augustín, que ahora es +la perrochia de San Marcello y convento de monjas de la Trinidad, al +sitio que ahora tienen, y en aquel dia de nuestra casa se hizo el +oficio; yo serví de acólito en la misa mayor. + +Ha crecido tanto el número de religiosas profesas, con favor del +Altísimo Dios, que el dia de hoy sustenta más de 140 monjas, sin más de +40 novicias, y sin el servicio que tiene de las puertas dentro, con toda +religion y ejemplo, cuanta Nuestro Señor la prospere en su servicio. +Madre é hija fueron las dos principales fundadoras, las cuales han +gobernado, é agora doña Mencia de Sosa abadesa (porque á su madre la +llevó Nuestro Señor á gozar al cielo de Su Majestad por el servicio que +se le hizo y hace tanta virgen alabando de dia y de noche á su +sanctísimo nombre) con tanta prudencia y discrecion, que parece más que +humana. Con madre y hija entraron otras dueñas y doncellas: Antonia de +Castro y Antonia Velázquez, doña Juana Giron, dos hermanas, doña Isabel +y doña Inés de Alvarado, doña Mariana de Adrada, doña Juana Pacheco; +todas casi viven el dia de hoy. Tiene este convento una excellencia que +no sé si en la cristiandad se halla el dia de hoy: el cuidado en +celebrar los oficios divinos; la solemnidad y concierto, con tanta +música de voces admirables, con todos géneros de instrumentos, que no +parece cosa de acá de la tierra, y sobre todo los sábados á la Salve, +donde concurre la mayor parte del pueblo y de las Ordenes muchos +religiosos á oirla. Yo confieso de mi que si todos los sábados, +hallándome en esta ciudad, me diesen mis prelados licencia para oirla, +no la perderia. + +Los señores inquisidores muchos sábados no la pierden, y los Virreyes +hacen lo mismo. + +Ha usado Nuestro Señor con este convento, como el de la Concepción, de +su larguísima misericordia y particular cuidado en conservarlos en su +servicio, que con no ser los edificios muy altos los ha guardado y +guarda de suerte que jamás se ha imaginado cosa que no sea virtud y +religion, porque ni duerme ni dormirá el que guarda á Israel. + +Guardan la profesion y regla de las monjas de San Pedro de las Dueñas de +Salamanca subjetas al Ordinario. + +Pretendieron con todas sus fuerzas ser monjas nuestras; empero nunca +pudieron acabar con el padre fray Gaspar de Carvajal, de quien arriba +brevemente tractamos, siendo provincial, que las recibiese, aunque el +prior del convento, el padre maestro fray Tomás de Argomedo, las +favorecia todo lo posible y por muchos dias no perdieron la esperanza, +y rezaban el órden de rezar nuestro, y guardaban las constituciones de +nuestras monjas, hasta que ya perdida tomaron la que tienen y profesan; +celebran en este convento el Tránsito de Nuestra Señora. + + + + +CAPITULO XXXIX + +DEL MONASTERIO DE LA CONCEPCION + + +El monasterio de monjas de la Concepción habrá veinticinco años se +fundó; fué fundadora dél doña Inés de Ribera, con gran pujanza de +hacienda, así en muebles como en raíces. Hale augmentado Nuestro Señor +mucho á su servicio; susténtanse en él hoy más de 120 monjas de velo, y +muchas novicias. Hay en él grandes siervas de Dios, grandes religiosas +de mucha penitencia, buen gobierno, y entre ellas han gobernado no poco +tiempo, con título de suprioras, hasta que Nuestro Señor llevó al cielo +á la fundadora, á pagarle el servicio con su favor hecho y el que se +hace y se ha de hacer: Maria de Jesús, gran religiosa, despues de la +cual han gobernado dos hermanas: doña Leonor de Ribera y doña Beatriz de +Horosco, ya con título de abadesas (porque acabando la una de ser +abadesa elegian á la otra), con gran ejemplo, religion, prudencia, +modestia y blandura y no poca penitencia, con lo cual á las demás +animaban al cumplimiento de lo profesado. Víanlas en los trabajos las +primeras, por lo cual nadie se excusaba. Hacen lo que Cristo nos enseñó: +El mayor entre vosotros sea como menor, y el que manda sea siervo de los +demás. Gracias á Nuestro Señor, ansí no se ha dicho deste monasterio, +como ni del otro. Son sujectas al Ordinario. + +En lo que toca á la celebracion de los Oficios Divinos, si no son +iguales en la música al de la Encarnación, vanles pisando los +carcañales, y no les hacemos en esto agravio, porque el otro, como más +antiguo y principio, proveyóle Nuestro Señor de voces y destreza en el +canto y todo género de música cual se requiere para alabar á su +Majestad. No quiero decir más, no me apedreen. Aunque es así, que en +este convento hay Religiosas muy diestras, y de voces admirables, y en +el órgano famosas. + + + + +CAPITULO XL + +DEL MONASTERIO DE LA TRINIDAD + + +Fundóse otro monasterio de monjas llamado de la Trinidad, habrá veinte +años, de la Orden de San Bernardo; fundadoras fueron madre é hija doña +Lucrecia de Soto y doña Mencia. Doña Lucrecia fué casada con Juan de +Rivas, vecino de la ciudad de La Paz, por otro nombre llamado el Pueblo +Nuevo; siendo ambos ya viejos y la hija viuda, aunque moza, se +concertaron marido y mujer de que se metiesen monjas madre é hija y +fundasen este monasterio con la hacienda que tenian; era mucha. +Salieron con su intento la madre é hija; escogieron para sitio el que +dejaron los padres de San Augustin, donde gastaron mucha plata en un +dormitorio alto y bajo y en sacar los cimientos de la iglesia de tres +naves, y se mudaron á medio de la ciudad donde no tienen tanto sitio +como tenian. Aquí, que es el sitio muy grande, tiene tres cuadras en +largo; una huerta muy espaciosa y buena eligieron para fundar un +monasterio, pared en medio de la perroquia de San Marcello. Vívese aquí +con gran recogimiento, tienen bastantemente lo necesario, pueden recibir +seis monjas sin dote, y en muriendo algunas destas luego reciben otra; +guardan su profesion al pie de la letra. El locutorio y libratorio se +frecuentaba tan poco, que no parecia haber en aquella casa monjas. En +este breve tiempo se ha multiplicado, porque hay en él más de treinta +monjas de velo, y novicias se van recibiendo. No comen carne en el +refectorio perpétuamente. + +Los edificios se van labrando y Nuestro Señor lo multiplicará todo. No +quieren música de canto de órgano, su canto es llano y muy devoto, y +órgano solamente, y proveyóles Nuestro Señor de una monja tan hábil en +la tecla, que es cosa de admiracion. + + + + +CAPITULO XLI + +DEL MONASTERIO DE LAS DESCALZAS + + +En esta ciudad de Los Reyes fué doña Inés de Sosa, hija ligítima de +Francisco de Talavera, de los antiguos conquistadores, y de Inés de +Sosa. Habiendo sido casada dos veces, en vida del segundo marido murió, +y no dejando hijos, toda su hacienda dejó para que se instituyese un +monasterio de monjas descalzas debajo de título de la Concepción de +Nuestra Señora. Edificóse junto á la plazuela de Santana y para él +salieron del monasterio de la Concepción las dos hermanas arriba dichas, +doña Leonor de Ribera y doña Beatriz de Orozco, con otras cuatro ó cinco +religiosas, donde guardan la observancia con mucho rigor; creo es +constitucion no pueda haber á lo más largo más que veinte monjas de +velo. Espero en Nuestro Señor se ha de servir aquí grandemente. + + + + +CAPITULO XLII + +DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE + + +Fuera desta ciudad, junto al camino de Pachacama, fundó Alonso Ramos +Cervantes y su mujer doña Elvira de la Reina una iglesia con invocacion +de Nuestra Señora de Guadalupe, á su costa, por órden y licencia del +reverendísimo arzobispo Mogrobejo, á instancia de un religioso de la +Orden de San Jerónimo del monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe de +España, cuya primera piedra del fundamento de la iglesia puse yo ya +consagrado obispo. El fundador es natural de Medellín, é yo nací en +aquel pueblo, para que se entienda que sabe Dios de pueblos pequeños +sacar un marqués del Valle, don Fernando Cortés, y un obispo, aunque +indigno para el cargo, y un fundador de la iglesia de Nuestra Señora. +Todo esto sea á gloria del hijo y de la madre. Es cosa admirable ver en +cuán poco tiempo ha crecido la devocion á aquella iglesia; tiene un +retrato al vivo de la imágen de Nuestra Señora de Guadalupe puesta en el +altar mayor, que retractó el mismo religioso de San Hierónimo arriba +dicho, con muchas piedras preciosas. + +Tiene muchos y buenos ornamentos y cuatro lámparas de plata y dos +altares colaterales en el encaje de las paredes. Es mucha la frecuencia +de la devocion de los fieles, porque cada dia se dicen allí más de doce +misas por devocion, con que pobres sacerdotes se sustentan, y algunas +veces sobran las limosnas. Un buen hombre, luego que se puso la imágen, +todos los sábados á cuatro sacerdotes da á cada uno cuatro reales porque +canten la Salve, y un hermano del fundador, sacerdote, llamado Esteban +Ramos, dejó instituída una capellania en esta iglesia, de más de +docientos y cincuenta pesos de renta. Es cosa admirable la devocion que +los fieles tienen á la advocacion desta iglesia, y como se va +multiplicando, porque hasta en la mar, los que se hallan en tormenta +reciben mil favores de Nuestra Señora, y así ningun navio deja de traer +limosna á esta iglesia. + +Un religioso del convento de Nuestra Señora de Monsarrate fundó tambien +otra iglesia con la misma advocacion. + +El reverendísimo desta ciudad ha hecho otro monasterio, con título de +Santa Clara, en el mejor sitio della, con limosnas que ha pedido á +naturales y á todo género de gentes cuando visita su obispado, y con +parte de su hacienda. Cuando esto escribo debe estar acabado, pero hasta +agora no se sabe que hayan entrado en él ningunas monjas; tiene mucho y +grande sitio y muy bien cercado. Entraron en él este año de 605 cinco +monjas de la Encarnación, priora, supriora, portera, maestra de +novicias, sacristana; las doce monjas novicias para hábitos son legas, +sin dote alguno. + +Los clérigos han hecho otra iglesia llamada San Pedro, una cuadra más +arriba del convento de San Francisco, donde se entierran los sacerdotes +pobres y los curarán de sus enfermedades; entiérranlos con mucho +acompañamiento; fué fundadora _la Caridad_. + + + + +CAPITULO XLIII + +DE LAS COFRADÍAS DESTA CIUDAD + + +La cofradia de la Caridad es rica; tiene una casa de recogimiento del +mismo nombre, donde se recogen algunas doncellas pobres debajo del +gobierno de una matrona honrada y buena cristiana y se les provee de lo +necesario. El dia de la Asumpcion de Nuestra Señora sacan desta casa +seis doncellas y las traen en procesion á la iglesia mayor, y aqueste +mismo dia se les dan maridos y su dote señalado. + +La cofradia del Sanctísimo Sacramento es muy rica y acompáñese en esta +ciudad cuando sale fuera con mucha cera y mucho concurso de gente, tanto +como en cualquier parte del mundo. Las varas del palio llevan +sacerdotes con sus sobrepellices, y el guion asimismo, y dos maceros con +dos mazas grandes de plata, delante del Sanctísimo Sacramento. A los +sacerdotes que llevan las varas y al del guion y á los maceros les da la +cofradia por cada vez á cada uno cuatro reales de limosna. Esta cofradia +está fundada en nuestro convento, con las gracias de la de la Minerva de +Roma. + +La cofradia de la Vera Cruz asimismo está fundada en nuestra casa. Tiene +bastantemente lo que ha menester, con su capilla por sí, detrás de la +capilla del capitan Diego de Agüero, bien adornada, donde los dias de la +Cruz se saca en procesion un pedacito del lignum crucis en que Cristo +Nuestro Señor murió, con gran veneracion y concurso de todo el pueblo, y +muchas hachas de cera y de más de á media libra, para todos los +cofrades. + +En otros monasterios hay otras, como en San Francisco, la de la +Concepción de Nuestra Señora, muy rica; en San Agustin, la de Santa +Lucia y del Crucifijo, que tienen los plateros, y todas tienen sus +cofrades que llaman veinticuatros, los cuales en los dias señalados que +hacen sus procesiones llevan cirios encendidos, y cuando alguno destos +veinticuatro muere, los demás han de acompañar el cuerpo con sus cirios, +y le han de mandar decir, cada uno, una misa rezada, y acaece ser uno +veinticuatro en tres ó cuatro cofradias, y todos le han de acompañar con +sus cirios. + +Los negros tienen sus cofradias aparte, y veinticuatros; es cosa de ver +qué cirio sacan muriendo algun veinticuatro; yo vi un acompañamiento de +una negra que me admiró: es cierto que acompañaban el cuerpo más de +treinta cirios, sin la cera menuda; esta cofradia tienen los negros +fundada en la iglesia mayor; en San Diego tienen los negros otra capilla +y cofradia; demás desto, en San Francisco otra. + +En nuestra casa tienen los indios cofradia y capilla y veinticuatros, y +lo mismo en San Francisco, y en la Compañía otra del niño Jesús, todas +con sus veinticuatros, y es cosa de ver los solemnes enterramientos que +se hacen con cera, cirios y posas. + + + + +CAPITULO XLIV + +DE LA CAPILLA DE LA CÁRCEL + + +La capilla que llaman de la cárcel, donde los presos, así de la cárcel +de corte como los de la ciudad, oyen cada dia misa, es una de las buenas +cosas que en provecho de los pobres presos se ha fundado en el mundo, y +tuvo su principio desta suerte: Habrá 47 años que los mercaderes se +juntaron y determinaron entre pocos, no creo fueron diez, de pedir +limosna cada semana, ó cada mes (los presos pobres no eran tantos como +agora), dos dellos, y de las limosnas tener cuidado de proveerlos de +comer, y cuando las limosnas no alcanzasen, ellos de sus haciendas +suplirlo; consultáronlo con el Sr. Arzobispo don Jerónimo de Loaysa, de +felice recordacion; aprobó su intento, dióles licencia para que pidiesen +limosna, y señalóles un tanto que su mayordomo les daria sin ninguna +falta; los segundos que pidieron para esta obra sanctisima fueron dos +mercaderes que yo conocí mucho y traté: el uno se llamaba Juan Vázquez y +el otro Juan Baz; andando pidiendo, determinaron de entrar á pedir +limosna al marqués de Cañete, de buena memoria, y para hablarle no fué +necesario aguardar mucho, luego les mandó entrar; bésanle las manos, +suplícanle les mande dar limosna para los pobres de la cárcel, dícenle +lo que entre sí habian determinado; alabóles la obra, y de primera +instancia mandóles dar cien pesos, y que para cada mes, dende en +adelante, tuviesen cuidado de pedir á su mayordomo cincuenta pesos, que +luego se les darian, como así fué. Desta suerte comenzaron á pedir y á +tener cuidado de los pobres. Nuestro Señor ha favorecido tanto esta obra +de caridad, que la capilla tiene capellan señalado con muy buena +prebenda, y el capellan ha de ser graduado, docto, para confesar á los +presos, y predicarles, y para que los que han de justiciar, animarlos y +salir con ellos. + +Agora hay señalados mayordomos y oficiales y tiénese por mucha honra ser +de los principales desta cofradia. La advocacion de la capilla es de San +Pedro; celébrase la fiesta el dia de su Cátedra con mucha solemnidad, y +porque en la capilla no cabe el pueblo, cúbrese la plaza buena parte con +velas de navios y el púlpito pónese á la puerta de la capilla, de suerte +que en la capilla y plaza cubierta entra toda la gente que concurre. + + + + +CAPITULO XLV + +DE LA UNIVERSIDAD + + +Su Majestad del Rey Felipo 2.º, de inmortal memoria, celoso del bien +deste reino como lo es de todos los que gobierna con tanta justicia y +cristiandad cuanta ningun Rey ha gobernado hasta agora, mandó se fundase +una Universidad donde se leyesen las sciencias, y á los que en ella se +graduasen les concedia las exemptiones que gozan los graduados en +Salamanca. Por órden de Su Majestad la instituyó y fundó el Visorrey don +Francisco de Toledo, donde se lee, por muy doctos maestros y doctores, +Latinidad, Artes, Lógica, Filosofía, Cánones, Leyes, con suficientes +salarios, y Escritura divina. Medicina hasta hoy no se ha leído, ni +Retórica, ni Astrologia; corren á estudiar de Quito á Chile, nacidos en +estas tierras, buenas habilidades. Con esta Universidad ha hecho gran +bien y merced Su Majestad á estos reinos, halos ennoblecido y ha +descargado mucho su conciencia real, gratificando y haciendo hombres á +los hijos, nietos y tataranietos de los conquistadores y pobladores, á +cuyos antecesores no se les habia hecho merced, y si hecho, no tanta +cuanta sus servicios merecian. De los nacidos acá se han graduado, y con +rigurosísimo exámen, algunos doctores y maestros en las facultades +dichas, y se graduarán muchos más, é van graduando, por lo cual, cuando +hay doctoramiento, es de ver en tan breve tiempo muchos doctores y +maestros; ni los graduados en otras Universidades se desdeñan de +incorporarse en ésta. + + + + +CAPITULO XLVI + +DE LOS COLEGIOS + + +Tambien por órden de Su Majestad se fundó un colegio, llamado El Real, +donde sustenta cierto número de colegiales á costas de Su Majestad, para +descargo de su real conciencia, bien y merced de sus vasallos; llámase +San Felipe; dáseles lo que se suele dar en otros colegios. + +El arzobispo D. Toribio Mogrobejo fundó otro, que es el seminario que +manda el concilio Tridentino; hay pocos colegiales. + +Los padres de la Compañía tienen otro colegillo á las espaldas de su +casa, donde enseñan solamente latin, nombrado San Martín á devocion del +Virrey D. Martín Enriquez. Por cada muchacho que allí entra paga 120 +pesos cada año. + + + + +CAPITULO XLVII + +DE LA CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DE COPACAVANA + + +En la provincia del Collao (como en su lugar diremos) hay un pueblo de +indios llamado Copacavana. Aquí hay una imágen de Nuestra Señora que ha +hecho no pocos milagros agora en nuestros dias. A devocion desta imágen, +en todos los pueblos casi de españoles y en muchos de indios, se han +puesto imágenes de Nuestra Señora con la misma advocacion; en esta +ciudad se hizo una capilla junto á la puerta del Perdon de la iglesia +mayor, con una imágen nombrada así: Nuestra Señora de Copacavana, la +cual debe haber veinte años poco más que se puso, donde con gran +devocion concurre el pueblo, la cual tiene muy adornada, y un capellan +que sirve en esta capilla y sustenta muy abundantemente con las +limosnas. + + + + +CAPITULO XLVIII + +DE LOS HOSPITALES + + +Sustenta esta ciudad cuatro hospitales; uno de españoles, llamado San +Andrés por respeto del marqués de Cañete, D. Andrés Hurtado de Mendoza, +de buena memoria, á quien de su hacienda dió muchas limosnas y crecidas, +pasadas de 30.000 pesos, como diremos cuando tractaremos de su gobierno +y virtudes. + +Aqui se curan solamente españoles y negros, de todas las enfermedades, +con mucho cuidado y regalo; la enfermeria de las enfermedades cotidianas +es á modo de cruz; el un brazo más cercano á la puerta sirve de cuerpo +de iglesia; los otros tres para enfermos, en las paredes hechos sus +encajes, donde está la cama del enfermo con su cortina delante y de +donde puede ver misa. El altar se colocó en medio destos brazos. Despues +acá no sé que Virrey la haya hecho tantas limosnas, ni con mucho que +llegue á ellas. Fueras destas enfermerias hay otros apartamientos para +curar otras enfermedades contagiosas. + +Quien con más cuidado comenzó á tenerlo de los pobres hasta que la edad +no lo permitió, fué el padre Molina, sacerdote, gran celador del bien de +los enfermos, y augmentador de las haciendas del hospital, con notable +ejemplo de vida y cristiandad, con la cual acabó el Señor. + +Su hermano el secretario Molina se metió á servir á los pobres, donde +acabó tambien. + +El segundo se llama Santa Ana, donde solamente se curan indios; fundólo +á su costa, asi la iglesia como la capilla mayor de bóveda, y lo demás +de buenos edificios, el ilustrísimo y reverendísimo fray Jerónimo de +Loaysa, primer arzobispo desta ciudad y reino, de felice recordacion, +dejándole bastantísima renta, donde murió y está enterrado. El día de su +advocacion se gana una y muchas más veces indulgencia plenísima, mejor +diré jubileo plenísimo; cúranse aquí los indios de todo el reino que +caen enfermos, con todo el regalo y cuidado posible, donde ha habido +grandes siervos de Dios, seglares, que se han venido por esclavos ellos +mismos, y dedicado al servicio de los indios, y entre ellos floreció en +nuestros tiempos el padre Machín, sacerdote vizcaíno, y otro gran siervo +de Dios, que todo el dia se ocupaba en pedir limosna á pie por la +ciudad, y de noche velaba su cuarto á los enfermos, como si no hobiera +trabajado nada entre dia, sin que nadie fuese parte á que descansase. +Acabó loablemente; llamábase fulano Ruiz. + +El tercero es nombrado el Spíritu Santo; aquí se curan solamente los +marineros, porque ellos á su costa le han fundado, y han hecho una buena +iglesia; los edificios van labrándose; cada navio le acude con una +soldada, fuera de las limosnas que piden en los viajes y otras que +marineros é pilotos les dejan al tiempo de su muerte. + +Hase fundado otro, que es el cuarto, llamado San Diego, de +convalescientes; éste es muy moderno; aquí se da bastante recaudo á los +tales, hasta que enteramente han recuperado la salud y puedan trabajar. + +Hay otro, llamado San Lázaro, pasado el rio; es el más pobre; comenzóle +á fundar y á su costa, muy poco á poco, un buen hombre muy conocido en +esta ciudad, é yo le conocí mucho, Anton Sanchez, espadero de oficio y +muy enfermo de grandes dolores. Murió este buen hombre, despues del cual +se entró á servir allí el padre Cristóbal López Bote, sacerdote muy +conocido en este reino, y de mí muy en particular y tractado, á quien +Nuestro Señor hizo admirables mercedes, porque habiendo por cierta +ocasion muchos años tenido una enemistad que le inquietó mucho y +desasosegó, y en lo demás de su sacerdocio hombre muy concertado y muy +buen eclesiástico, le tocó la mano del Señor y se consagró allí á servir +á los pobres, no sólo españoles, sino negros esclavos é pobres indios, +de tales enfermedades que en los demás hospitales no los querian +recibir, é los curaba (yo lo vi, y otros muchos) de aquellas +enfermedades contagiosas y asquerosas, tan sin asco y con tanto amor y +caridad como si fueran sus hijos ó hermanos. Despues le dió Nuestro +Señor una enfermedad muy larga y trabajosa, la cual sufria con tanta +paciencia cuanta el Señor que se la dió sabia era necesaria para +llevarla; su cama, una tabla, murió loablemente en el Señor. + + + + +CAPITULO XLIX + +DE LA IGLESIA MAYOR + + +Hasta agora la iglesia Mayor desta ciudad era muy pobre de edificios; +solamente la capilla mayor era de bóveda, del marqués don Francisco +Pizarro, dotada por él con una rica capellania, y al lado del Evangelio, +en la pared, tiene su sepultura. Agora se ha hecho una muy buena, de cal +y ladrillo, de tres naves, donde se celebran los divinos oficios con +mucha puntualidad y canto de órgano; en esta santa iglesia está fundada +la cofradia de las ánimas del Purgatorio, en su capilla, con altar +previlegiado, donde cada misa que en él se dice se saca un ánima de +Purgatorio, y son tantas las que cada dia se dicen, que al cabo del año +pasan de cuatro mil, y al sacerdote que la dice se le da luego su +limosna acostumbrada; de suerte que se sustentan sacerdotes pobres, +porque allí tienen la limosna cierta. Otras capillas de vecinos +particulares hay en ella, como es, al lado del Evangelio, la de Nicolás +de Rivera, el Viejo, de quien dijimos arriba, con la advocacion de Santa +Ana, con buena renta, y al de la Epístola, la de Francisco de Talavera, +de quien tambien hicimos breve mencion, con invocacion del Crucifijo. + +Los carpinteros tienen aquí su cofradia con la invocacion de San José, y +celebran su fiesta con mucha solemnidad. Los zapateros tienen tambien su +cofradia, con invocacion de San Crispino y Crispiniano, que los +celebraban como mejor pueden. Los negros tienen tambien su cofradia, +como ya dijimos. + + + + +CAPITULO L + +DE LOS EDIFICIOS + + +Los edificios desta ciudad son de adobe, pero buenos, y como no llueve, +los techos de las casas son chatos. Las casas principales tienen sus +azoteas; desde fuera no parece ciudad, sino un bosque, por las muchas +huertas que la cercan, y no ha muchos años que casi todas las casas +tenian sus huertas con naranjos, parras grandes y otros árboles frutales +de la tierra, por las acequias que por las cuadras pasan; pero agora, +como se ha poblado tanto, por maravilla hay casa que tenga dentro de sí +árbol ni parra. + +La plaza es muy buena y cuadrada, porque toda la ciudad es de cuadras; +tiene la plaza las dos frentes cercadas de arcos de ladrillo y sus +corredores encima, ó por mejor decir doblados en los portales; arriba +mucho ventanaje y muy bueno, de donde se ven los regocijos que en ella +se hacen. Estos portales y arqueria adornan mucho la plaza y defienden +el sol á los tractantes, el cual á su tiempo es muy caluroso; debajo +destos portales hay muchos oficiales de todo género que en la plaza se +sufre haya. + + + + +CAPITULO LI + +DE LOS VESTIDOS DE LAS MUJERES + + +Lo que en esta ciudad admira mucho y aun lo que se habia de refrenar, es +los vestidos é trajes de las mujeres; son en esto tan costosas, que casi +no se sabe cómo lo pueden sufrir sus maridos. La soberbia dellas es +demasiada, y no sabemos en lo que ha de venir á parar; plegue á Dios y +no sea en lo que pararon aquellas de quien dice Nuestro Señor: Porque +las hijas de Sion se ensoberbecieron (esto es, las ciudadanas); cuando +salian de su casa llevaban las gargantas extendidas, los ojos altos á +una y á otra parte, guiñándolos, los pasos muy compuestos; el Señor las +volverá calvas y les raerá los cabellos de sus cabezas, les quitará sus +chapines y jerbillas bordadas, las medias lunas, rodetes, las cadenas y +collares de oro, las ajorcas, los tocados costosos, los punzones de oro +para partir las crenchas, los zarcillos y los olores, los anillos é +piedras preciosas, etc., y por los olores se les dará muy pestilencial +olor, y por las cintas de oro, sogas de esparto, etc. + +No creo yo hay en lo descubierto del mundo ciudad en su tanto, ni cuatro +veces mayor, que á tanta soberbia, en este particular, como esta nuestra +ciudad, llegue; acuérdome que los años pasados, más ha de 38, que +llegando un religioso nuestro de España, nacido y criado en Toledo, á +nuestro convento desta ciudad, cerca de la fiesta del Corpus Christi, +tratando della y de la sumptuosidad, majestad y riqueza que aquel dia en +Toledo, en calles y ventanas, se mostraba, le decíamos que no nos +espantase, porque en nuestra ciudad veria como no le hacia mucha ventaja +Toledo. Llegó la fiesta, vió la riqueza que se mostró en los vestidos de +las mujeres, adornos de ventanas, altares y calles; dijo que la riqueza +de Toledo, en este dia mostrada, no hacia muchas ventajas á la de esta +ciudad. Pues es cierto que hay tanta diferencia de entonces agora, en lo +que vamos tratando, como de vestidos de aldea á vestidos de corte, con +justo título se podria moderar por los virreyes esta soberbia, pero no +sé por qué no se modera; y si sé, porque ni los maridos no tienen ánimo +para moderarlo, ni los gobernadores tampoco. + + + + +CAPITULO LII + +DEL ACOMPAÑAMIENTO DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO + + +Habia en esta ciudad una costumbre muy loable, mas ya se va cayendo por +la mucha cobdicia, y era que, en tocando la campana del Sanctísimo +Sacramento para se dar á los enfermos, por maravilla quedaba hombre en +su casa que no acudiese á la iglesia Mayor; las tiendas de los +mercaderes se cerraban, y ellos y sus criados, con gran fervor, iban á +acompañar al Señor del cielo y de la tierra, y realmente era cosa de ver +tanta gente como se llegaba, sin que se viese una capa parda ni de +color, sino todos vestidos de negro, y para todos habia cera de media +libra, que es gran excelencia, sin reparar si eran cofrades ó no. + +Vi esto, siendo seglar, dia del Santísimo Sacramento en la iglesia +Mayor. Los mayordomos de las cofradias sacaron su cera; llegóse á ellos +uno de los mayordomos del Santísimo Sacramento y díjoles: Volved, +señores, vuestra cera á vuestras casas, porque la cofradia no tiene +necesidad de cera de otra, y no les consintió dar ni una vela. ¿A dónde, +en todo el mundo en la cristiandad, hay ciudad cristiana que haya +sucedido tanta grandeza? en aquel tiempo, los oficiales sacaban sus +pendones; agora saca cada género de oficio imágenes de bulto en sus +andas, en hombros, muy bien labradas y guarnecidas, acompañadas de +muchas hachas y cera de media libra, que es no menos grandeza, porque se +trae la cera de España. + +No conocemos ciudad en ningun reino cristiano que tal tenga. + +Hasta las cofradias de los indios y de los negros llevan sus imágenes de +bulto, en andas y con sus hachas de cera. + +Esta cofradia es muy rica, tiene muy buenas posesiones de casas y +tiendas en la Plaza; hizo una custodia, toda de plata de muy buena +labor, y muchos pilares macizos de plata, poco menos que un estado de +un hombre, y para llevarla en hombros el dia del Santísimo Sacramento +son necesarios doce sacerdotes de remuda; ya se lleva en un carreton. + +Esta cofradia dimana de la que está fundada en Roma, en la Minerva, que +es convento nuestro; tiene suma de gracias, indulgencias y jubileos más +que otra alguna, y justísimamente, por concesion apostólica, tenémosla +en nuestro convento; subcedió, pues, así, viviendo yo en él, recien +sacerdote: El domingo siguiente despues del jueves que se celebra la +fiesta en la iglesia Mayor, se celebra en nuestra casa; el sábado antes +tráese la custodia de la iglesia Mayor á nuestra casa, para sacar en +ella en nuestra procesion el domingo el Santísimo Sacramento, la cual se +celebra con mucha pompa y alegria, saliendo del convento y andando una +cuadra en torno, y una frente de la cuadra es la plaza. En la peana +desta custodia, sobre que se arma toda ella, se fija otra custodia de +oro toda, muy bien labrada, con que el ilustrísimo fray Hierónimo de +Loaisa, arzobispo de esta ciudad, sirvió á la Majestad del Señor, que +vale tres mil pesos, encima de la cual, en su veril, se pone el +Santísimo Sacramento. El padre sacristan era un sacerdote muy esencial +que yo conocí é traté mucho; fuimos novicios juntos; en un bufete puso +las andas en la iglesia, en la capilla del capitan Diego de Agüero, de +quien habemos arriba sumariamente tratado. Cubriólas con unos manteles, +de los que hay sobrados para los altares; sucedió, pues, así: que +aquella noche, quienquiera que fué, notó bien donde se ponia la +custodia, y despues ó antes de maitines de media noche, fuese para la +custodia, desclavó la de oro y fué nuestro Señor servido que con ser la +peana sexavada y por cualquiera de las puertas de los sexavos podia +entrar y salir la custodia de oro (no se fija en este lugar ni está en +él, sino cuando ha de salir en ella el Santísimo Sacramento) que no +acertase aquel infame ladron á sacarla; acertó á desclavarla y no acertó +á sacarla. El sacristan era gran siervo de Dios y de nuestra Señora muy +devoto; llamábala nuestra Ama; cuando vió por la mañana la custodia de +oro desclavada y que no la pudo sacar aquel más que pérfido ladron, +arrimada á una de las puertas del sexavo, dió muchas gracias á Nuestro +Señor y á su Madre santísima, y si no fuí el primero, fuí el segundo á +quien lo dijo. Este sacrílego ladron debia ser algun impio luterano. + + + + +CAPITULO LIII + +DE LA CRISTIANDAD DESTE PUEBLO + + +Pues porque digamos á gloria de Nuestro Señor lo que resplandece mucho +en este pueblo, aunque es así que en los trajes es demasiadamente +soberbio, con todo eso es muy cristiano; la cofradia de la Caridad casa +tantas doncellas como habemos dicho, y fuera desto, como en todos los +monasterios haya tantos jubileos, indulgencias y perdones, los más de +los cuales para ganarse requieren confesar y comulgar, es cosa de gran +alegria ver en los monasterios tanta frecuencia en confesiones y +comuniones. Son, pues, tantos los jubileos que en esta ciudad á los +monasterios, iglesias y capillas son concedidos, que no sé yo si, fuera +de Roma, hay otra en toda la cristiandad de tantos, ni donde con tanto +fervor se acuda á ganarlos, haciendo y tomando los medios que para +ganarlos los Sumos Pontífices que los concedieron mandan se tomen. + +A toda esta ciudad por una parte la cerca el rio, por las otras tres +huertas y viñas llenas de árboles frutales, como dejamos escrito; de los +de la tierra, si no son plátanos, ya casi no hay otros, por ser de tan +buena fruta como los nuestros. El vino, pan y carne que se gasta es cosa +increible; buena población es la que consume en el rastro más de 50.000 +carneros, sin los que se gastan en la carneceria, y más de 100 reses +vacunas cada semana; carne de puerco no hay quien se atreva á dar +abasto; dan tantos para cada dia; oficiales, tanto género dellos como en +Sevilla. El puerto, uno de los mejores y más capaz del mundo, +abundantísimo á su tiempo de mucho pescado, donde jamás faltan de +cuarenta navios grandes y pequeños, y dende arriba, de Panamá, México, +Chile y Guayaquil. Empero tiene un gran contrario temeroso y enfadoso, y +es los temblores de tierra que la suelen descomponer, como los años +pasados sucedió uno que derribó muchos edificios; mas en breve se han +tornado á redificar muy mejor que antes, y despues que se tomó en suerte +por abogada la fiesta de la Visitacion de Nuestra Señora, ha sido +Nuestro Señor servido, por intercesion de su santísima Madre, no haya +venido temblor dañoso; celebra la ciudad esta fiesta con procesion, que +sale de la iglesia mayor, anda en contorno de la plaza con la solemnidad +casi que se celebra la del Corpus Christi, y con tanto concurso del +pueblo. + +No sale el Santísimo Sacramento, ni las cofradias ni oficiales con sus +andas; en lo demás, la misma solemnidad se guarda. + + + + +CAPITULO LIV + +LAS COSAS CONTRARIAS Á ESTA CIUDAD + + +Es combatida esta ciudad de enfermedades que de cuando en cuando Nuestro +Señor por nuestros pecados envia, y en otros tiempos lo era de cámaras +de sangre, por causa del agua del rio, como dijimos; despues de traída +la fuente, esta enfermedad ha cesado. Las enfermedades cuotidianas son, +en alcanzando algun nortecillo, romadizo, catarros, juntamente con dolor +de costado. El viento Norte en todas estas partes, en Tucumán y Chile, +es pestilencial, porque como es de su natural muy frio, en corriendo son +estas enfermedades con nosotros, y en todo lo que habitamos desta tierra +y de los demás dos reinos no corren otros vientos sino Norte ó Sur, el +Sur sano, el Norte enfermo; demás desto, como las mercaderias se traigan +de otros reinos, si en ellos han pasado algunas enfermedades +contagiosas, nos vienen y cáusanos mucho daño y gran disminucion en los +naturales, como ahora lo causa una enfermedad de viruelas juntamente +con sarampion, llevándose mucha gente de todas naciones, españoles, +naturales, negros, mestizos y de los demás que en estas regiones +vivimos, y escribiendo este capítulo, agora actualmente corre otra no de +tanto riesgo acá en la Sierra, como lo fué en los Llanos, de sarampion +solo, el cual en secándose acude un catarro y tose que de los muy viejos +é niños deja pocos, y en la ciudad de Los Reyes hizo mucho daño, +particularmente en negros. + +Alcancé en esta ciudad algunos de los conquistadores viejos, á los +cuales oí decir que llegados á este valle les parecia era imposible +morirse, aunque tambien decian habian oido á los indios que no fueran +poderosos á conquistarlos si pocos años antes no hubiera venido una +enfermedad de romadizo y dolor de costado que consumió la mayor parte +dellos. Las frutas nuestras, como son melones, higos, pepinos, etc., y +otras de la tierra, en gente desreglada causa grandes calenturas, á los +cuales si les halla un poco faltos de virtud, fácilmente los despacha; +pero desto es la causa la incontinencia de los necios. Dejó otras +particularidades, por no ser prolijo, y no se diga de mí que como +aficionado las trato. Serla aficionado no lo niego, por tenerla por +patria; en lo demás no digo tanto de bien como en ella, por la bondad de +Dios, ha crecido en tan breves años. + + + + +CAPITULO LV + +DE LAS CALIDADES DE LOS NACIDOS EN ELLA + + +Los que nascen en esta ciudad meros españoles son gentiles hombres por +la mayor parte y de buenos entendimientos, y animosos, y lo serían más +si los ejercitasen en cosas de guerra; son muy buenos hombres de á +caballo y galanos, y para otras cosas que adornan, la policia humana, no +les falta habilidad. Por la mayor parte son más prodigos que liberales, +y trasportados hacen muchas ventajas á los naturales. En una cosa tienen +gran falta, esta no es la culpa suya, sino de los que gobiernan; déseme +licencia para tratarlo, porque á ello no me mueve quererme entremeter en +cosas de gobierno, sino advertir del daño que podria suceder. La falta +que tienen es que esta ciudad es puerto de mar. Pues los nacidos en +puerto, que no sepan nadar, que no sepan qué cosa es mar, que no entren +en ella, y que si entran luego se marean como si vivieran muy apartados +della; esta es la falta. Hasta agora no se sintia, porque no se +imaginaba que enemigos de la Iglesia católica y del nombre español nos +habian de venir á robar; pero ya que por nuestros pecados lo +experimentamos, debian los gobernadores á todos los nacidos en esta +ciudad desde muchos años, mandar llevarlos al puerto, enseñarlos á +nadar, meterlos en barcos y hacerlos llevar por lo menos dos veces en la +semana cuatro leguas y más á la mar, porque se hiciesen á ella, y no +que como testigo de vista hablo. + +Cuando don García de Mendoza, marqués de Cañete, envió contra el inglés +tres navios grandes y otros patajes, yo iba en la Almiranta, y cuantos +criollos, así los llamamos, iban en ella, y hombres bien nacidos, en +entrando en la mar cayeron como amodorridos, y el dia que vimos al +enemigo, de mareados que estaban no eran hombres, y en tierra riñeran +con el gran diablo de Palermo, los cuales si estuvieran hechos á entrar +en la mar no les subcediera. + +Esto no es falta de ánimo, sino falta de ejercicio marítimo; lean los +gobernadores á Platon en los libros de sus Leyes, y en los de la +República, y deprendan de allí en qué han de ejercitar los muchachos +para que puedan y sepan defender su república. Que los nacidos en puerto +á la lengua del agua no sepan ni conozcan la mar, notable descuido es; y +desto no más. De las mujeres nacidas en esta ciudad, como en las demás +de todo el reino, Tucumán y Chile, no tengo que decir sino que hacen +mucha ventaja á los varones; perdónenme por escribirlo, y no lo +escribiera si no fuera notísimo. + + + + +CAPITULO LVI + +DEL PUERTO Y PUEBLO DEL CALLAO + + +Dos leguas desta ciudad á la parte del Poniente demora (hablemos como +marineros) el puerto desta ciudad, llamado el Callao, poblado de muchos +españoles y otras naciones, con su jurisdicción. Ha crecido mucho y +crecerá más, por ser templo más fresco y más sano que la ciudad de Los +Reyes, á causa de ser fundado á la orilla ó costa de la mar; solamente +le falta agua y tierra para los edificios, porque lo uno y lo otro se +trae más de media legua, porque el suelo todo es cascajo, y si alguna +tierra hay es salitrosa, y de leña no tiene sino mucha falta. Tiene su +iglesia mayor, sustenta cuatro conventos; Santo Domingo, llamado por +otro nombre Nuestra Señora de Buena Guía, el cual fundó, con autoridad +de la Orden, el venerable fray Melchior de Villagomez; despues se ha +augmentado de suerte que es priorato. San Francisco, San Agustín, los +padres de la Compañía, la Merced: todos se sustentan razonablemente, +aunque con pocos religiosos; los más son los nuestros, que son de seis +para arriba, y fué necesario fundarlos porque los religiosos que se +embarcan y desembarcan se vayan á sus conventos, y no á casa de +seglares, que es inconveniente. + +Tambien es castigado de temblores de tierra, y de tarde en tarde en +inundaciones de la mar, porque cuanto ha que le conosco, que son más de +50 años á esta parte, sola una ha subcedido, que fué gobernando el conde +del Villar, de la cual cuando dél tractaremos diremos lo que le +subcedió. Sólo una cosa quiero decir, por ser cosa tocante á nuestro +convento. Antes de la inundacion, ó juntamente con ella, vino un temblor +de tierra muy grande, que derribó y arruinó muchos edificios; en el +altar mayor de nuestro convento está la caja del Santísimo Sacramento, +y encima desta caja, en un tabernáculo, una imágen de Nuestra Señora de +bulto grande; con el temblor cayó la imágen saliendo de su lugar, y fué +la Majestad de Dios servido que, habiendo de caer la imágen la cabeza +las gradas abajo, y los pies en las gradas altas, que son tres ó cuatro, +la hallaron los religiosos, pasado el temblor, acudiendo luego á la +iglesia, la cabeza y rostro en la última grada del altar mayor, y los +pies en la última grada junto al suelo, como postrada, pidiendo á su +hijo benedictísimo misericordia por aquel pueblo, sin que se le hallase +ninguna lesion; solamente el pico de la nariz tanto cuanto como +desollado; en el encaje de la caja del Sanctísimo Sacramento ni en la +caja no se halló cosa alguna más que si no hobiera pasado temblor +alguno, ni la caja se movió de su lugar. + +Todos los hombres de la mar tienen singular devocion á esta imágen y +convento; los navios que salen llevan sus alcancías señaladas para pedir +limosna para Nuestra Señora, y cuando vuelven acuden con la recogida, +con mucho amor. Tiene el puerto abundancia de pescado al verano, que es +de Noviembre hasta fin de Abril; luego entran las garúas y hace un poco +de frio, y entonces hácense los peces á la mar á buscar abrigo. + + + + +CAPITULO LVII + +DE LOS VALLES QUE SE SIGUEN + + +Siguiendo la costa adelante al Sur, llegamos luego al valle nombrado +Pachacámac, no muy ancho, aunque en partes tiene dos leguas y más de +fértil suelo; hay en él muy pocos naturales; las borracheras los han +consumido el dia de hoy. A la entrada del valle vemos aquel famoso +adoratorio ó guaca, que es un edificio poco menor que el de la guaca de +Trujillo, dedicado por los indios al demonio, que les hacia creer era el +criador de la tierra, y así llamaron Pachacámac, que quiere decir +criador de la tierra. Es fama en esta guaca haber gran suma de tesoro +aquí enterrado y ofrecido al demonio. Han algunos cavado en ella, empero +no han dado en él, sino sacado plata de la bolsa; es necesaria mucha +suma de plata y muchos años para atravesarla. Hoy la vemos casi cubierta +de arena que los aires sobre ella han amontonado. A este valle, cinco +leguas adelante, se sigue el valle de Chilca, que son unas hoyas +naturalmente cercadas de arena, en las cuales se da mucho maíz y demás +mantenimientos de la tierra; de nuestras fructas, uvas, higos, granadas, +membrillos y melones, los mejores del mundo, y las demás fructas muy +sabrosas, porque la tierra pica en salitre. Este valle ni hoyas tienen +agua con que se rieguen, ni del cielo ni de la tierra, pero tiene +bastante humedad con el agua que por debajo de la tierra se trasmina, +la cual es poderosa para que las comidas crezcan, se multipliquen y +lleguen á sazon; hállanse en estas hoyas jagüeyes, que son unos pozos +poco fondos, con la mano alcanzamos á ellos, de agua salobre; otros, y +éstos pocos, de agua un poco mejor que se puede beber y con ella se +sustentan los indios y los españoles que por aquí caminan. Para sembrar +el maíz usan los indios una cosa extraña: el grano de maíz lo meten en +una cabeza de sardina, y así lo ponen debajo de la tierra; es mucha la +que da en la costa (donde muy cerca están estas hoyas) huyendo de los +peces mayores, si no dan en la costa, tienen cuidado de pescarlas. La +costa es abundantísima de pescado, lizas, corbinas, lenguados, tollos y +otros. Los indios usan sus balsas de junco como los demás desta costa y +valles; puerto ninguno tiene. Los naturales se van consumiendo por la +razon en el otro capítulo dicha. + +Luego á cuatro leguas se sigue el valle llamado Mara, á quien +corrompiendo la r en l llamamos Mala; de mucha y muy buena tierra, con +un rio de la mejor agua destos llanos; es rio de oro, de aquí se sacaba +cinco ú seis leguas más arriba para el Inga. Dos leguas el rio arriba de +la costa está un pueblo pequeño de cien indios casados, poco menos, +nombrado Calango, que lo doctrina nuestra Orden. Doctrinándolo un +religioso nuestro, llegó á él un indio con una piedra de metal, que la +mayor parte era plata, y díjole que él le enseñaría _la mina_; sábenlo +los caciques; este fué indio que hasta hoy no ha parecido, mas +entiéndese lo mataron por que no descubriese aquel cerro, y así se ha +quedado. El valle es fertilísimo de maíz, trigo y demás mantenimientos, +todo acequiado; cultívase poco, respecto de haberse consumido los indios +por las borracheras dichas. + +Dos leguas adelante, poco más, se sigue el de Acia, ó por mejor decir el +de Coaillo; tiene pocos indios, consumidos por lo dicho, y malas aguas. +El rio se sume más de seis leguas antes de la mar, y junto á ella +revienta en poca agua en una laguna pequeña que se hace cerca del tambo +llamado Acia. + +Tiene buenas tierras, aunque es angosto de riego. Fueron los indios +deste valle ricos de oro, y ellos entre los naturales destos Llanos, los +más nobles de condicion; fué muy poblado; ya son pocos. + + + + +CAPITULO LVIII + +DEL VALLE DE CAÑETE + + +Prosiguiendo la costa adelante, á siete leguas andadas entramos en el +valle ancho y fertilísimo, llamado Guarco, de los indios, y de nosotros +Cañete, por un pueblo que en él se fundó llamado Cañete, de españoles, +respecto del marqués de Cañete el viejo, de laudable memoria, que fué +quien le mandó poblar; tiene puerto, aunque no muy seguro. Las tierras +deste valle son muy apropiadas á trigo, maíz, y es cosa no acreedera lo +que acude por hanega. Son bonísimos para viñas, olivares y para los +demás árboles frutales y mantenimientos, así de la tierra como nuestros; +no tiene rio que por medio del corra; riégase con dos acequias sacadas +desde el tiempo de los Ingas, grandes, del rio de Lunaguaná, y el agua +es buena; es abundante de ganados nuestros y de crias de mulas muy +buenas; aquí no hay uno ni algun indio natural; tiene una fortaleza que +guarda el puerto fácilmente. El pan de aquí es de lo bueno del orbe, por +lo cual ya es proverbio: _en Cañete toma pan y vete_, porque como no hay +servicio de indios en el meson y muy poco recado para los caminantes, no +se puede parar mucho en el pueblo. Parte términos con este valle otro +(yo lo he atravesado) de más de tres leguas de ancho y siete de largo, +todo acequiado, de fertilísimo suelo, si lo hay en el mundo: el cual no +se labra por se haber perdido una acequia con que todo se regaba, que +hizo sacar el Inga á los naturales, del rio de Lunaguaná. Derrumbóse un +pedazo de una sierra sobre ella y cojó la toma, y nunca más se ha +abierto, que si se abriese, sólo aqueste valle era poderoso á sustentar +la ciudad de Los Reyes de trigo é maíz; y aunque algunos Virreyes han +pretendido desmontar la toma, no se atreven por ser necesarios más de +50.000 pesos. Yo conozco quien daba órden cómo se sacase el acequia, +limpiase y desmontase, sin que á Su Majestad, ni á indio, ni á español +le costase blanca, aunque se gastaran 100.000 pesos, y era ésta que el +Virrey, la renta de los indios que vacasen y se habian de encomendar en +beneméritos, como su Majestad lo manda, que encomendase los indios, pero +que la renta de un año ó dos la aplicase para esta obra, y desta suerte +juntara la cantidad de plata necesaria, y al encomendero no se le +hiciera muy pesado, porque como habia estado años sin encomienda, +teniéndola ya cierta, y la posesion, de muy buena gana la tomara, y dos +años en breve se pasan, y cuando esto se quisiese moderar, para que el +encomendero tuviese con qué comer, le diesen el tercio ó cuarto de la +renta; lo demás, se aplicase para la dicha acequia. + +Tratóse este medio con el ilustrísimo señor arzobispo destos reinos, y +parecióle bien; tratólo con don Martín Enriquez, á la sazon Visorrey, y +aunque no le pareció mal, respondió que las mercedes que habia de hacer +en nombre de Su Majestad no las queria aguar con aquella carga, y fué +respuesta de ánimo generoso, y correspondiente á la magnanimidad de +nuestro católico rey, y así se quedó hasta hoy, y se quedará si este +medio no se toma, porque no hay hombre á quien, aunque le den todo el +valle por suyo, se atreva á gastar tanta plata, y desta suerte se +desmontaba y abria la acequia, y sacada, cuando su Majestad quisiera +vender aquellas tierras, sacara mucha más plata, lo cual es necesario +hacerse, porque la gente se va multiplicando, y todos nos habemos de +ocupar en cavar y arar, y que á los que se les hiciese merced, con esta +carga la tomarian. Es cierto yo conocí un pretensor y benemérito en este +reino que vacando un repartimiento lo pidió con esta condicion: que por +cinco años los tributos se cobrasen para Su Majestad, y pasados fuesen +suyos; dióselo el conde de Nieva, pasáronse los cinco años y él vivió +gozando su renta más de otros quince, y á muchos pareció disparate; pues +con esta condicion pidió estos indios, mejor los aceptara el que se los +dieran por un año ó dos con esta carga, y es así que desde este tiempo +acá, digo desde que se trató deste medio, han vacado muchos y muy buenos +repartimientos, con que se hobiera sacado la acequia aunque se gastaran +en ella ducientos mil pesos; á dicho de los oficiales no son necesarios +60.000. + +El valle de Lunaguaná, por donde pasa este rio, dista un poco más la +tierra adentro cuatro leguas deste valle; es angosto pero abundante de +mucho y muy buen vino, y frutas nuestras y de la tierra; aquí se han +conservado los indios un poco más que en los otros valles; con todo eso +se van apocando. + + + + +CAPITULO LIX + +DEL VALLE DE CHINCHA + + +Síguesele á este valle de Lunaguaná el de Chincha á pocas leguas, muy +ancho y espacioso, sino que le falta agua. Cuando los españoles entraron +en este reino habia en él 30.000 indios tributarios; agora no hay +seiscientos, y porque no tiene agua suficiente para que todos pudiesen +labrar la tierra, el Inga señor destos los tenia repartidos desta +suerte: los 10.000 eran labradores, los diez mil pescadores, los 10.000 +mercaderes. Los pescadores no habian de labrar un palmo de tierra: con +el pescado compraban todo lo que les era necesario para sustentar la +vida. Los labradores no habian de entrar á pescar: con los +mantenimientos compraban el pescado, y entre estos labradores habia +algunos oficiales buenos plateros, y el dia de hoy han quedado algunos. +Los mercaderes tenian licencia de discurrir por este reino con sus +mercadurias, que las principales eran mates para beber, muy pintados y +tenidos en mucho, hasta la provincia de Chucuito, que en el Collao no se +habia de entremeter el uno en el oficio del otro, no debajo de menor +pena que de la vida. Con este concierto se sustentaban en el valle tanta +cantidad de indios varones con sus casas, que por lo menos, chicos é +grandes, habian de ser más de 100.000; el dia de hoy no se hallan en él +600 indios casados, lo cual causa mucha compasion; la disminucion han +traido las borracheras; son dados mucho á ellas, las cuales les abrasan +las entrañas; particularmente hacen la chicha de maíz entallecido, que +es puro fuego, y no se contentan con ella, sino águanla con vino nuevo; +añaden fuego á fuego, y borrachos caen en el suelo; pasa el fervor del +sol por ellos, calor en el cuerpo, exterior; fuego en las entrañas, +interior, háceselas ceniza; mueren los más súpitamente, y desta suerte +se han acabado y consumido y los pocos que quedan se consumirán. +Acuérdome que tratando con un Oidor de Su Majestad que se pusiese algun +remedio y castigo en esto, respondió que no habia leyes de emperadores, +ni de los Virreyes de España, que á los borrachos diesen castigo, ni se +señalase. Fundados los que gobiernan en esto, no se ha puesto remedio en +cosa que tanto convenia, y es de tal manera el menoscabo de los indios +en todos los valles de los Llanos, que de aquí á pocos años no habrá +algunos, ni se caminará por ellos. + +Los indios deste valle les ha cabido en suerte por la mayor parte +religiosos nuestros varones muy esenciales que les doctrinasen, y entre +ellos dos grandes siervos de nuestro Señor, y aun tres: el primero el +maestro fray Diego de Santo Tomás, de quien habemos comenzado á tratar, +que en este valle doctrinándolos gastó lo mejor de su vida con admirable +ejemplo y obras y despues fué primer obispo de los Charcas. El segundo +fray Melchior de Los Reyes, varon, cierto, apostólico, gran siervo de +Dios, libre de todo vicio, que es contrario á la predicacion del +Evangelio; paupérrimo, castísimo, abstinentísimo, varon de grandes +partes. El tercero, el venerable fray Cristóbal de Castro, el cual, +aunque no era tan docto como los dos referidos, no le hacian ventaja en +religion y caridad para con los indios; todos tres grandes lenguas. A +este padre fray Cristóbal, cuotidianamente, y aun hasta que murió el +ilustrísimo fray Hierónimo de Loaysa, porque conocia la entereza de su +vida, le ocupaba en visitar todo su arzobispado, por lo cual los indios +le llamaban el hermano del señor arzobispo; todos tres acabaron +loablemente. Otros religiosos han tenido los indios deste valle, pero no +de tanto nombre. Pero paréceme se puede arguir diciendo: si estos indios +tuvieron religiosos tan esenciales, ¿cómo se hizo tan poco fruto en +ellos? á esto responderé dos cosas: la primera, que estos indios y todos +los demás reciben muy mal las cosas de la fe, y esto por sus pecados y +por los nuestros, y como es gente que se ha de gobernar con mucho +castigo, faltándoles el gobierno del Inga, que por muy leves cosas +mataba á los delincuentes é inocentes, gobernándolos como á hombres de +razon y políticos, no viendo el castigo, no acudian sino cual ó cual +cosa de virtud; y para confirmar esto diré lo que pasó al padre maestro +fray Domingo de Santo Tomás en la ciudad de Los Reyes. Este padre +maestro, siendo provincial fué á España á un capítulo nuestro general, +donde todos los provinciales se habian de hallar; volvió; llegado á +nuestro convento de Los Reyes viniéronle á ver muchos indios de los de +Chincha, de los principales. A uno dellos preguntóle la doctrina; no la +supo, ó no quiso responder; díjole el padre maestro: Pues cómo, ¿no te +enseñé yo la doctrina cristiana, y la sabias muy bien? respondió el +indio: Padre, enseñándosela á mi hijo se me ha olvidado. He dicho esto +para que se vea la calidad desta gente. + +Lo otro es lo que acabé de decir, que como les faltó el rigor y castigo +del Inga, facilísimamente se vuelven á sus malas costumbres y +inclinaciones, y borracheras, y no hay otro Dios sino su vientre, y +mientras no se les castigare con mucho rigor, no se espere enmienda, +sino su total disminucion y destruicion, y lo mismo, aunque no tanto, en +los indios de la Sierra. + +Los indios, particularmente los señores, eran riquísimos de oro, y los +que agora son señores, creo lo son: tiénenlo enterrado, y hay en este +valle muchas guacas en algunas de las cuales españoles han cavado, mas +han sacado dellos tierra y plata de la bolsa. Cuando andaba la grita +dellas, como arriba dijimos, un curaca, el principal deste valle de +Chincha, dijo al padre fray Cristóbal de Castro (teníanle en gran +veneracion por su cristiandad y ejemplo), que si queria, le daria tanto +oro y plata que cargase un navio; el buen religioso díjole: un hábito +roto me basta, sácalo para ti y para tus hijos, que eso es vuestro, é yo +no lo truje de Castilla, ni me es necesario; y por importunacion del +curaca no quiso recibir más de un cáliz de oro para la iglesia, el cual +tiene hoy, y es el primero que vi en este reino, bastante argumento de +su ninguna cobdicia; si lo sacaron ó no, no lo sé; lo más cierto es +hasta hoy estar enterrado y oculto. + +A cinco ó seis leguas llegamos al valle de Yumay, de las mismas +calidades del de Chincha, no tan espacioso; no fué tan poblado, y en él +hay muy pocos naturales; pasa por él un rio caudaloso, que pocas veces +se vadea. + + + + +CAPITULO LX + +DEL VALLE DE PISCO + + +Seis leguas adelante llegamos al valle de Pisco, ancho y espacioso, con +puerto y agua bastante, sacada en acequias del rio de Yumay; fué poblado +de muchos indios; hanse consumido como los demás de los Llanos y por las +mismas razones. Es abundante de todo mantenimiento y de muchas +heredades, donde ya casi está fundado un pueblo de españoles; abunda +tambien en pescado; entre este valle y el de Ica puso Dios aquellas +hoyas que llamamos de Villacori, muy mayores que las que dijimos haber +en Chilca, donde se da mucho vino, granada, membrillo, higos, melones y +demás fruta, sin riego alguno, ni del cielo ni de la tierra; hay en +estas hoyas algunos jagüeyes de agua razonable, porque por la mayor +parte es salobre; vemos aquí hoyas donde se plantan 4.000 cepas, y es +cosa de admiracion que en medio de unos médanos de arena muerta pusiese +Dios estas hoyas tan fértiles. En estos arenales de Villacuri desbarató +el tirano Francisco Hernandez Giron al capitan Lope Martín, y es fama +algunas noches oirse pífanos y atambores y grita de batalla, tropel de +caballos con cascabeles, que pone no poca grima. + +Por estos arenales no se puede caminar sin guia yendo[24] ó viniendo á +Ica y de noche, por los muchos calores, y los indios de guia, oyendo +estas gritas y voces animan á los españoles, diciéndoles que el demonio +por espantarlos causa aquellos temores. + +[24] En el ms., _indo_. + + + + +CAPITULO LXI + +DEL VALLE DE ICA + + +Otras seis leguas dista el valle anchísimo y largo de Ica, doce leguas +de la costa de la mar, pobladísimo de muchos algarrobos muy gruesos, con +un rio no muy grande, con muy buena agua, y fuera mucho mayor si no se +trasminara por todo el valle; por lo cual las heredades que hay en este +valle, muchas y muy buenas, de viñas y demás mantenimientos, no tienen +necesidad de mucho riego. El vino, que aquí se hace alguno, es muy +bueno, de donde, porque en el meson del pueblo no hay tanto recaudo para +los caminantes, ya es comun sentencia: En Ica, hinche la bota y pica. +Fundóse aquí un pueblo de españoles; algunos dellos son ricos de viñas y +chácaras, sus casas llenas de todo mantenimiento. Era valle de muchos +indios; agora no hay sino dos ó tres pueblos dellos; vanse consumiendo +como los demás destos Llanos y por las mismas razones. + +Todos los Llanos y la tierra que se habita desde las vertientes de la +sierra y cordillera nevada, hasta lo último del reino de Chile, es +grandemente combatida de temblores de tierra, y este valle lo es mucho; +ya dos veces lo ha derribado un temblor de tierra, y la iglesia del +convento de San Francisco, que era buena, dos veces ha dado con ella en +el suelo, lo cual desanima mucho para que aquel pueblo no pase muy +adelante. + + + + +CAPITULO LXII + +DEL VALLE DE GUAYURI + + +De aquí al vallecillo de Guayuri se ponen quince leguas de despoblado y +sin agua; á las cinco leguas, á la salida del valle de Ica, solia haber +un jagüey y una ventilla; cególo un temblor y despoblóse la venta. +Guayuri es muy angosto, de poca agua, pero buena; plantáronse en él +solas dos viñas; no hay espacio para más; la una de 500 cepas y la otra +de 1.500; cargan tanta uva y dellas se saca tanto vino, que si no se ve +no se puede creer; de las 500 se cogen 1.500 botijas de vino, y de las +otras, 4.000; fuera desto, danse muy bien nuestros árboles fructales, +grandes membrillos, higos y melones y otras legumbres. El vino es el +mejor de todo el reino. + + + + +CAPITULO LXIII + +DEL VALLE DE LA NASCA + + +Saliendo deste vallecillo, á nueve leguas adelante, entramos en el gran +valle de la Nasca, muy ancho y largo; fué muy poblado de indios; agora +le faltan, por las causas arriba dichas; es fértil, como los demás +destos Llanos, de vino y demás cosas. El cacique dél fué siempre tenido +en mucho de los indios y de los españoles. + +Por este valle y el de Chincha, así por la multitud de los indios como +por la fertilidad, cuando alguno de los antiguos pretensores, por sus +servicios, queria encarecerlos, decia: Chincha ó Nasca ó nada, lo cual +ha quedado como en proverbio. Es falto de agua al invierno, que es el +tiempo que en la Sierra no llueve, y acá el de las garúas; pero al +verano, que es el tiempo de las aguas en la Sierra, es rio grande y aun +peligroso. Hame sucedido llegar á este valle en tiempo que en la madre +del rio no se hallaba una gota de agua, y un solo dia que allí holgué, +á otro pasé el rio por tres brazos; aprovéchanse los indios, para el +tiempo de la seca, de pozas hechas á mano, á trechos, y en lugares +altos, como estanques grandes de agua, de las cuales sacan acequias para +comenzar á sembrar y sustentarse dellas hasta que viene el rio; dista de +la mar más de catorce leguas, todas arenales y sin aguas. Con todo eso +en carretas llevan el vino al puerto, que es seguro. + + + + +CAPITULO LXIV + +DE OTROS VALLES SIGUIENTES + + +Quince leguas se ponen desde este valle á Acari, de despoblado, grandes +arenales y sin agua, si no es en una pequeña quebradilla, muy angosta, á +las siete leguas, de muy poca agua, gruesa y cenagosa. Es Acari buen +valle y de las calidades de los demás; habia en él muchos indios; hanse +consumido, como los de los otros valles y por las mismas causas. + +Desde donde á Ariquipa (que dijimos ser casi sierra) hay catorce leguas +de despoblado, sin agua y arenoso; luego se sigue el valle de Atico, +estrecho y no tan abundante como los demás. Luego el de Ocaña, angosto, +pero de buenas fructas y viñas y abundante de maíz. Los indios son pocos +y se van disminuyendo. + + + + +CAPITULO LXV + +DEL VALLE [DE] CAMANÁ + + +Síguese á éste, ocho leguas adelante, el valle de Camaná, de las mismas +calidades de los pasados, donde se fundó un pueblo de españoles; su +trato es vino, pasa, higo, de lo bueno deste reino; es abundante de +pescado; el puerto es playa; pasa por él un rio grande que pocas veces +se deja vadear. El año de 604, víspera de Santa Catalina mártir, lo +destruyó casi todo un temblor de tierra. Desde aquí á Arica y aun hasta +Chile, ya fenecieron los valles grandes y fértiles y se siguen +vallecillos angostos y no de las calidades de los pasados; por eso +haremos dellos poca memoria. Desde aquí nos comenzamos á meter la tierra +adentro, caminando para la ciudad de Arequipa, distante dél veintidós +leguas y más, en las cuales hay dos valles, uno llamado Ciguas, de muy +buena agua y mejor vino; ya casi sin indios, por se haber consumido, +como habemos de los demás referido. Cinco leguas adelante entramos en el +valle llamado Víctor; éste es más ancho y donde los más de los vecinos +de Arequipa tienen sus heredades; cogen mucho vino y muy bueno, que se +lleva al Cuzco, 65 leguas, y á Potosí, más de 140, y se provee todo el +Collao. + +Esta ciudad fué los años pasados de mucha contractacion, hasta que don +Francisco de Toledo, visorrey destos reinos, le quitó el puerto y lo +pasó á Arica; digo mandó que todas las mercaderias que se desembarcaban +en el puerto de Arequipa para Potosí se desembarcasen en el puerto de +Arica, por lo cual la contractacion ha cesado, porque no llega allí +navio, sino el que forzosamente va fletado para el puerto de aquella +ciudad, con mercaderias para ella misma ó con algun balumen, hierro, +jabon, aceite y otras cosas así llamadas, para el Cusco, de donde se +lleva por tierra con carneros. Los navios surgen más de una legua en el +mar, lejos de la Caleta, donde se embarcan y desembarcan, que dista de +la ciudad diez y ocho leguas no de muy buen camino y faltísimo de agua, +y es cosa de admiracion que con surgir tan en la mar, en aquel paraje +nunca hay tormenta ni los navios han garrado, y aunque es así que en el +tiempo del ivierno, que es en el de las garúas, anda la mar tan brava, +que no se puede entrar ni salir de la Caleta, la mar donde el navio +tiene echadas sus anclas no se alborota. + +Despues de entrado el batel en la Caleta, la mar es llanísima, y es tan +angosta que se recogen los marineros los remos de una parte y otra por +que no se hagan pedazos con las peñas, hasta que se abre un poco más, y +así llegan á tierra ó salen á lo ancho; pero en cualquier tiempo es +peligroso entrar ó salir della si los marineros no bogan con mucha +fuerza. Tiénese este cuidado en comenzando á entrar en lo peligroso: que +viendo venir la ola de tumbo, antes que quiebre se dan mucha priesa á +bogar, porque la ola no quiebre en el batel, porque si en él quiebra, lo +aniega y se pierde sin remedio. Conocí en este puerto un hombre +extranjero, residente en él, el cual tenia ya tanta experiencia y +conocimiento cuándo se podia desembarcar y venir á tierra, que en +surgiendo el navio levantaba una banderilla blanca, y si no, los +marineros no venian hasta verla. Empero en cualquier tiempo, como sean +aguas vivas, por tres dias antes y tres despues es muy peligroso +desembarcar. Tiene este asiento poca agua; una fuentecilla hay en él, +que para deshacer la piedra de los riñones es muy aprobada. Es combatido +de muchos temblores de tierra, y lo que más admira, que la mar tambien +tiembla. + + + + +CAPITULO LXVI + +DE LA CIUDAD DE AREQUIPA + + +Volviendo á la ciudad de Arequipa, es del mejor temple deste reino, por +estar fundada á la falda de la sierra, de buen cielo, aunque un poco +seco; dentro del pueblo se dan muchas uvas, y todas las frutas nuestras, +en particular peras no mayores que cermeñas; son malsanas; en conserva +son buenas: El agua del rio es malsana por ser crudia; deciende de la +tierra, y pasa por lugares salitrosos. Fundóse al pie de un volcan +llamado de Arequipa, á cuya causa, y por ser la tierra cavernosa, es +combatida por frecuentes terremotos, y tantos, que acaesce tres ó cuatro +veces temblar al dia, otras tantas á la noche, unas veces con más +violencia que otras. Los años pasados, gobernando don Francisco de +Toledo, sucedió uno, y tal que arruinó toda la ciudad; á nuestro +convento echó todo por el suelo, sin quedar celda donde se pudiese +vivir, ni donde poder decir misa; las casas que no cayeron quedaron +peores que si totalmente dieran consigo en el suelo. Hase tornado á +edificar, aunque mal; es faltísimo de madera para edificios. +Cuotidianamente la puesta del Sol es muy apacible por la diversidad de +arreboles en los celajes á la parte del Poniente. Comiénzanse á plantar +olivares, y son bonísimas las aceitunas; es abundante de pan, vino y +carnes y demás mantenimientos, y todo de riego; llueve poco y no con +mucha tempestad. + +Los indios deste asiento, que son en cantidad, usan del trébol en lugar +de estiércol, con lo cual los maices crecen y multiplican mucho; +siémbranlo de propósito, y maduro lo cogen y entierran en la tierra que +han de sembrar; fertilízala mucho, en lo cual nosotros no habemos +advertido, y la razon lo dice: porque el trébol es calidísimo; y antes, +aunque sus chácaras estercolaban con otras cosas, no eran tan fértiles; +críanse gran cantidad de pájaros dañosísimos al trigo ya granado; el +enemigo es muchos muchachos con voces y hondas ojearlos, y no aprovecha +tanto como quisiéramos. Porque no haya cosa sin alguacil, si no fuera +tan combatida de temblores hobiera crecido mucho. Sustenta cinco +conventos: Santo Domingo, San Francisco, San Augustin, la Merced; los +Teatinos, que aunque llegaron tarde, tienen el mejor puesto. Los vecinos +viejos eran ricos; sus hijos son pobres, porque no siguen la prudencia +de sus padres, y los nietos de los conquistadores y vecinos serán +paupérrimos. El año de 604 otro temblor lo destruyó; el mismo que á +Camaná. + + + + +CAPITULO LXVII + +DEL PUERTO ARICA + + +Desde esta ciudad al puerto, ó por mejor decir playa de Arica, hay más +de cuarenta leguas, en el camino de las cuales hay algunos valles +angostos, donde se dan las cosas que en los demás, pero no en tanta +abundancia, por ser estrechos; viven en ellos algunos españoles que allí +tienen sus haciendas, donde como mejor pueden pasan su trabajo. La Playa +de Arica es muy grande y muy conocida por un morro (así lo llaman los +marineros) blanco, que desde muchas leguas en la mar se parece. Es +blanco por respeto de los muchos pájaros que en él vienen á dormir, cuyo +estiércol le ha vuelto tal. Es valle muy angosto, y de poca agua, y no +muy buena. En la misma playa, junto al cerro, cuando es baja mar, y baja +poco, se muestran dos ó tres manantiales de agua dulce y buena, y en +creciendo la mar los cubre; han sido para poco los corregidores en no +haber hecho cavar y limpiar un poco más arriba á donde la marea no +llega: hobieran descubierto aquellas fuentes y tuviera el pueblo buen +agua. Desta playa hizo don Francisco de Toledo, siendo Virrey, puerto +(como arriba dijimos) para las mercaderias y azogue que va á Potosí; la +ocasion que tuvo para quitar la contratación de Arequipa y pasarla á +Arica fué acrecentar los derechos á Su Majestad de las ganancias de los +mercaderes, diciendo que, aunque ya los hobiesen pagado en Lima, porque +las mercaderias las sacaban de un puerto á otro, habian de pagar los de +las ganancias; hacia este reino tres: el de Los Reyes por todo el +distrito de las apellaciones para el Audiencia: el de las Charcas por el +suyo, y el de Quito por el suyo; y porque si en Arequipa, que es +distrito de la Audiencia de Los Reyes, se desembarcaran las mercaderias +de las ganancias, por ser dentro de un mismo reino, no se debian +derechos (creo son dos y medio por ciento), pasó la contratación á Arica +y puso allí Casa Real y oficiales. Los mercaderes fuéronse á la +Audiencia de Los Reyes por via de agravio, trujeron pleito con el Rey; +condenáronle por dos sentencias, declarando la Audiencia no deber +derechos, teniendo por todo un reino y sólo de Quito á todo el distrito +de los Charcas; sacaron los mercaderes su ejecutoria, notificáronla á +los oficiales reales (y en ella como presidente firmó el Virrey don +Francisco de Toledo), los cuales escriben al Virrey la notificacion, y +que allí viene su firma si han de cobrar ó no; respondióles que cobre de +las ganancias los derechos señalados, y que si allí firmó fué como +presidente, que lo demás mandaba como gobernador, y así se ha quedado +hasta hoy se cobran los derechos como se impusieron. Por esta razon se +ha poblado aquesta playa y es frecuentada de navios que llevan allí las +mercaderias y los azogues de Su Majestad para Potosí. + +Reside allí el corregidor cuotidianamente y es necesario, porque en +este pueblo (helo visto tres veces) viven de todas las naciones que +sabemos; aquí hay griegos, frisones[25], flamencos, y ojalá no hobiese +entre ellos algunos ingleses y alemanes, luteranos encubiertos, y siendo +como es escala donde los navios que vienen de Chile paran, y los +luteranos, que desde el año de 78 acá han entrado, que han sido tres +piratas ingleses, han venido á reconocer y han surgido en él, ¿cómo +dejan vivir allí tanto extranjero? hay más de 150 hombres, y no creo son +los cuarenta meros españoles; esto ya es tratar de gobierno; cesemos, +porque acá se recibe mal. + +No se puede desembarcar en él sino es en una caletilla donde no pueden +entrar ni salir dos bateles juntos, sino uno á uno, y es necesario saber +la entrada por unos peñascos que á una y otra mano tiene, en los cuales +asentándose los bateles fácilmente se trastornan. Los navios surgen más +de tres cuartos de legua desta caletilla. Vemos en él una cosa +admirable: que ningun navio puede llegar al surgidero, sino es de medio +dia para abajo, hasta las cinco de la tarde, porque en todo tiempo la +marea del aire comienza á las nueve de la mañana, y cuando son las cinco +ya ha cesado. Puesta una atalaya sobre este morro, como ya la hay, +descubre más de diez leguas de mar, por una parte y por otra, y antes +que llegue cualquier vela al puerto, de más de seis leguas ya le ha +descubierto, por lo cual de noche pueden dormir segurísimos que enemigo +no entrará en él; hay en él cuatro ó cinco piezas gruesas de artillería +muy buena, que alcanzan una legua y más, bastante para defender la +entrada al enemigo. Tres leguas el valle arriba se dan muchas uvas y +buen vino y frutas de las nuestras muy buenas. El trigo, maíz y harina +se trae de fuera parte, y por esto sale caro. Al tiempo del verano es +abundante de pescado, y bueno. Es muy enfermo; siempre hobo en él pocos +indios; agora no creo hay seis. + +[25] En el ms., _figones_. + + + + +CAPITULO LXVIII + +DE LOS DEMÁS VALLES HASTA COPIAPÓ + + +Desde aquí se va prolongando la costa derecha al Sur, con algunos valles +angostos, en ella, y despoblados, de quince y más leguas; el camino, +arenales, y pasadas creo sesenta leguas, luego se entra en el valle de +Atarapacá; éste solia ser muy buen repartimiento y rico de minas de +plata, de donde se camina por un despoblado de ochenta leguas hasta +Atacama, por el cual sin guia no se puede caminar. Los indios de Atacama +han estado hasta agora medio de paz y medio de guerra; son muy +belicosos, y no sufren los malos tratamientos que algunos hombres hacen +á los de acá del Perú; no dan más tributo de lo que quieren y cuando +quieren. Al tiempo que esto escribo dicen se ha domado un poco más. Es +fama ver en su tierra minas de oro riquísimas, y á su encomendero, que +es vecino de Los Charcas, Juan Velazquez Altamirano, á quien han tenido +mucho amor, dos ó tres veces le han inviado á llamar para descubrirse; +las más en llegando allá se arrepienten, y no se les puede apremiar; +esto el mismo encomendero me lo dijo. + +Desde aquí se entra luego en el gran despoblado de 120 leguas que hay de +aquí á Copiapó, que es el primer repartimiento del reino de Chile; el +camino es de arena no muy muerta, y en partes tierra tiesa; en este +trecho de tierra hay algunas caletillas con poca agua salobre, donde se +han recogido y huido algunos indios pescadores, pobres y casi desnudos; +los vestidos son de pieles de lobos marinos, y en muchas partes desta +costa beben sangre destos lobos á falta de agua; no alcanzan un grano de +maíz, no lo tienen; su comida sola es pescado y marisco. Llaman á estos +indios Camanchacas, porque los rostros y cueros de sus cuerpos se les +han vuelto como una costra colorada, durísimos; dícen les previene de la +sangre que beben de los lobos marinos, y por esta color son +conocidísimos. + +Volviendo al camino, unas veces es por la playa, otras á tres, cuatro y +seis leguas y más la tierra adentro, á causa de los muchos peñascos que +hay en la costa, á donde proveyó. Nuestro Señor, sus jornadas de seis y +siete leguas y la que más de ocho, de vallecillos muy angostos, con agua +no muy buena y leña delgada y alguna yerba; no es camino que sufre mucha +compañia ni de hombres ni de caballos; camínanse estas 120 leguas de +Atacama á Copiapó en veinte dias, dos más ó menos, si las nieves no lo +impiden, porque en algunas partes se mete el camino hacia la cordillera, +donde por Junio, Julio y Agosto suele nevar; el matalotaje de los +caminantes es biscocho, queso y tocino; los indios de guia, que son dos, +se pagan primero que se pongan en camino, doce pesos á cada uno; llevan +galgos y porque no se les despeen, con sus zapatillas, con las cuales +cazan venados y guanacos, y son tan diestros en esto, que como lo +columbren es cierto le han de cazar; desta carne, que es buena, se +sustentan. + +Este camino pocas veces se anda, porque si no es algun desesperado ó +fugitivo homiciano no se pone á tanto trabajo. + +Caminando por aquí se llega á un rio que en la lengua de los indios se +llama Anchallullac, que quiere decir rio gran mentiroso, porque +verémosle correr particularmente á la tarde y parte de la noche, y si +luego no se toma el agua necesaria y da de beber á los caballos, dende á +poco rato no hay gota de agua, y no es rio pequeño. + +La causa es que con el calor del sol se derriten las nieves de la +cordillera Nevada, y corre el agua á la tarde y parte de la noche, y +cuando resfria á la noche cesa la corriente; por lo cual los que piensan +á la mañana hallar agua, hállense burlados y la madre del rio seca. Hay +otro rio, que como viene corriendo el agua se va cuajando en sal. Por +esta parte se mete mucho la mar hacia la cordillera, y en los tres meses +dichos hace mucho frio y suelen caer nieves. + +Los indios pocos que habitan en las caletillas desta costa desde Arica á +Copiapó, que es el primer pueblo del reino de Chile, salen á pescar en +balsas de cueros de lobos marinos llenos de viento; cósenlos tan +fuertemente que no les puede entrar gota de agua; la costura está para +arriba y el ombligo en medio de la balsilla, en el cual cosen una +tripilla de dos palmos de largo, por donde la hinchan, y luego la +revuelven ó tuercen y enroscan. Cuando sienten que la balsilla está +floja, desenroscan la tripilla y tornan á hinchar su balsa, usando de +canaletes por remos, y no sufre cada balsilla sino una persona; la que +sufre dos es muy grande; entran la mar adentro, en ellas, seis leguas y +más. + +En medio deste gran despoblado de Atacama á Copiapó hay un cerro muy +conocido, llamado morro Moreno de los marineros, al cual llegando por +tierra parece ser el que divide los términos del Pirú de los de Chile, y +comenzar los de Chile, otra nueva region. + +Aquí casi fenecen los arenales y la tierra es ya dura, pero inhabitable +por ser muy seca, sin aguas ni leña más de la que habemos dicho; desde +este morro comienzan á ventar á su tiempo los Nortes, que es de mediado +Abril hasta Noviembre, unas veces un poco más temprano, otras más tarde, +y en este tiempo, no cada dia, sino á veces, porque el Sur es el que más +reina, y desde Payta hasta este morro en la mar, á lo menos en la costa, +muchas, y la mar adentro no alcanzan Nortes. + +En la sierra del Perú corren y muy recios; pero desde este morro ya +vientan, y mientras más nos vamos llegando al polo Antártico, más +vehementes. Como diremos tractando del reino de Chile, sucede una cosa, +cuya causa no se alcanza, y la he visto dos veces que de Chile por mar +he bajado á la ciudad de Los Reyes, y es: que en llegando al paraje del +morro Moreno, el vino que de Chile se saca, aunque sea añejo, y lo hay +muy bueno, da vuelta y se pone turbio y de tal sabor que no se puede +beber, y desta manera persevera más de seis meses; despues vuelve á su +natural. + +Esto, á los que no lo han experimentado les parecerá fábula; no lo es, +sino que es mera verdad. Por lo cual, aunque los navios se hallen con +alta mar, viendo vuelto el vino, conocen llegar al paraje de morro +Moreno, y luego poco á poco van declinando á tierra, si han de hacer +escala en Arica. + +Este viaje por mar del puerto del Callao á Chile, agora veinte años, +solia ser muy tardio, porque no hacian cada dia más que dar un bordo á +la mar, otro á la tierra y surgir en la costa, y así están toda la +noche, á cuya causa tardaban un año y más en llegar á Chile; conocí en +aquel reino un español, que embarcándose sus padres para aquel reino, se +engendró y nació en la mar y tornó su madre á se hacer otra vez preñada, +y no habian llegado al puerto de Coquimbo; agora se navega en +veinticinco dias y á lo más largo treinta, porque en saliendo el navio +del puerto del Callao se arrimarán el bordo á la mar quince dias y más, +y luego vuelven sobre la tierra otros tantos, y se hallan en el puerto, +algunas veces adelante del puerto en cuya demanda navegan. La primera +vez que fuí á Chile, agora 27 años, no tardamos en llegar al puerto de +Coquimbo más que veintidós dias en solo dos bordos, que fué el mejor y +más breve que se ha hecho; y esto cuanto á la descripción[26] de la +costa del Pirú desde Puerto Viejo á Copiapó, en toda la cual costa hay +muy pocos puertos, y esos no muy seguros, que es la fuerza destos +reinos. Agora volvamos á las ciudades deste nuestro Perú por el camino +de la Sierra, y luego trataremos de la calidad de los indios della y sus +costumbres. + +[26] En el ms., _discrepcion_. + + + + +CAPITULO LXIX + +DE LA CIUDAD DE QUITO + + +La ciudad de Quito es pueblo grande, cabeza de Obispado, y donde reside +una Audiencia real; su comarca es fértil, así de trigo como de maíz y +demás mantenimientos de la tierra y nuestros, abundantísima de todo +género de ganados mayores ó menores; dista de la línea Equinocial un +tercio de grado, y con distar tan poco es muy fria y destemplada, +lluviosa, que casi todos los meses poco ó mucho llueve, y á su tiempo, +que es desde diciembre á abril, es de muchas aguas, muchos truenos y +rayos; oí decir á los conquistadores, que cuando venian conquistando la +tierra desde Riobamba á Quito, que son veinticinco leguas, mataban los +caballos y se metian dentro para guarecerse del frio, porque desde +Guayaquil se subieron á la sierra, á donde hay páramos bastantemente +frios y destemplados; agora parece se han moderado los tiempos. + +Fundaron la ciudad entre cuatro cerros; los de la parte del Septentrion +son altos, los otros pequeños; dentro del mismo pueblo se da maíz y +legumbres, muchas y muy buenas, duraznos, membrillos y manzanas, que no +so pensó tal se dieran en ella. + +Hase augmentado mucho esta ciudad; reside en ella la Audiencia real; +tiene muchos indios en su comarca, y las tierras muy abundantes, los +campos llenos de ganados mayores y menores, de donde hasta la ciudad de +Los Reyes, que son más de trescientas leguas, traen ganado vacuno, y aun +carneros. + +Lo que han multiplicado yeguas y caballos parece no creedero. Hay +fundados en esta ciudad conventos de todas órdenes y un monasterio de +monjas. + +Nuestros religiosos tienen provincial por sí, y los del glorioso San +Francisco, divididos desta provincia del Perú; los padres de San Agustin +y Teatinos, subjectos á los provinciales de Los Reyes. + +El convento del seráfico San Francisco fué el primero, y la ciudad se +fundó el dia de San Francisco, por lo cual se llama San Francisco de +Quito. + +Esta sagrada religion, como más antigua, comenzó á doctrinar los +naturales con mucha religion y cristiandad, donde yo conocí á algunos +religiosos tales, y entre ellos al padre fray Francisco de Morales, fray +Jodoco y fray Pedro Pintor. El sitio del convento es muy grande, en una +plaza de una cuadra delante dél, á donde encorporado con el convento +tenian agora cuarenta y cuatro años un collegio, así lo llamaban, do +enseñaban la doctrina á muchos indios de diferentes repartimientos, +porque á la sazon no habia tantos sacerdotes que en ellos pudiesen +residir como agora; demás de les enseñar la doctrina les enseñaban +tambien á leer, escribir, cantar y tañer flautas; en este tiempo las +voces de los muchachos indios, mestizos, y aun españoles, eran +bonísimas; particularmente eran tiples admirables. + +Conocí en este collegio un muchacho indio llamado Juan, y por ser +bermejo de su nacimiento le llamaban Juan Bermejo, que podía ser tiple +en la capilla del Sumo Pontífice; este muchacho salió tan diestro en el +canto de órgano, flauta y tecla, que ya hombre lo sacaron para la +iglesia mayor, donde sirve de maeso de capilla y organista; deste he +oido decir (dése fe á los autores) que llegando á sus manos las obras de +Guerrero, de canto de órgano, maeso de capilla de Sevilla, famoso en +nuestros tiempos, le enmendó algunas consonancias, las cuales venidas á +manos de Guerrero conoció su falta. Esto no lo decimos sino por cosa +rara, y porque no ha habido otro indio semejante en estos reinos. + +Combaten á esta ciudad, y toda su comarca, grandes y violentos temblores +de tierra, á causa de que la ciudad á la parte del Septentrion tiene uno +ó dos volcanes, y el uno dellos que casi siempre humea; toda aquella +provincia tiene muchos, tantos, que en lo restante del Perú no se ven +sino cual ó cual allí á cada paso. Los años pasados, debe hacer 23 ó 24, +salió tanta ceniza deste volcan cercano á la ciudad, que por algunos +dias no se via al sol, y el pueblo, campos y pastos llenos de ceniza, +por lo cual todos los ganados se venian á la ciudad á buscar comida +bramando. Hiciéronse procesiones y de sangre; fué Nuestro Señor servido +proveer de algunos aguaceros que limpiaron la ceniza, y se descubrió la +yerba para el ganado. En este tiempo la ciudad era combatida de +frecuentes temblores y muy recios, de tal manera que pensaban ser las +señales últimas del dia del Juicio; reventó este volcan, y declinó á la +mar del Sur; arruinó algunos pueblos de indios y se los llevó el agua +que salió dél, y porque por esta parte del Septentrion no dista muchas +leguas el volcan, de la mar del Sur, hacia el paraje de Puerto Viejo, +bahia de Caraques y de San Mateo, alcanzó parte desta ceniza, que el +viento la llevaba, y en alta mar en el mismo paraje los navios que en +aquella sazon navegaban viniendo de Panamá á estos reinos, veian la +claridad de la lumbre del volcan. + +Oí decir á persona fidedigna que entonces se halló en Quito, que +salieron muchas personas, y entre ellas ésta, á ver una laguna junto al +volcan, que ardia como si fuera de tea. + +El edificio de la iglesia mayor es de adobe, la cubierta de madera muy +bien labrada; labróla un religioso nuestro, fraile lego, de los buenos +oficiales que habia en España. En medio de la plaza hay labrada una +fuente muy buena y de muy buena agua, y en la plaza de San Francisco +otra; las casas para sus huertas no tienen necesidad de acequias; el +cielo les da abundantes pluvias, y á las veces no querrian tantas. + + + + +CAPITULO LXX + +DE LA PROVINCIA DE LOS QUIJOS + + +A la parte del Sur desta ciudad demora la provincia llamada de los +Quijos, ó por otro nombre de la Canela, por se hallar en ella y de allí +se trae ya por estas partes tan buena y mejor que la que viene de la +India, porque, como más fresca, pica y quema más. Hay en esta provincia +tres ciudades de españoles; es tierra cálida y lluviosa, y en ella un +rio muy grande; los indios no son tan bien agestados como los de por +acá; es gente pobre; los años pasados, gobernando don Francisco de +Toledo, al fin de su gobierno se quisieron alzar y lo hicieron; mataron +algunos españoles, y creo dos religiosos nuestros; estaban concertados +con los de Quito, y si no se descubriera el alzamiento en Quito, fuera +el daño muy mucho mayor, y cómo en Quito se descubrió fué desta manera: +para el servicio de las ciudades hay señalados indios que se reparten +tantos en número como jornaleros, porque sin esto no se podrian +sustentar las ciudades; señálaseles por cada dia un tanto por su +trabajo, que se les paga infaliblemente; estos indios repártense por los +repartimientos, rata por cantidad, y vienen á sus tiempos algunos +curacas de los menos principales, á los cuales si algunos de los indios +jornaleros faltan, ó se huyen (no los pueden tener atados), les echan +los corregidores ó alcaldes en la cárcel, y veces azotan y trasquilan +(si es bien hecho ó mal esto, no me entremeto en ello); sucedió que á +uno destos curacas le faltaron ó se le huyeron parte de los que habia de +dar, la justicia envióle á llamar con un indio lengua; trújole; el pobre +curaca veníase afligiendo, temiendo los azotes y cárcel; el indio +lengua, que le llevaba preso y sabia del alzamiento, consolóle diciendo: +No tengas pena, que para tal dia nos habemos de alzar y matar todos +estos españoles y quedaremos libres, y los Quijos han de hacer lo mismo; +sucedió (Nuestro Señor lo ordenó así) que iban en pos de los indios +acaso dos españoles, á los cuales no vieron los indios; oyeron y +entendieron lo que el indio lengua dijo; callaron su boca y fueron +siguiendo los indios; llegados delante de la justicia, declararon lo que +oyeron; la justicia prende al indio, pónele á cuestion de tormento, +declaró la verdad, y los conjurados; hicieron[27] justicia de algunos; á +los Quijos no pudieron avisar por ser corto el tiempo. Los Quijos, no +sabiendo lo que pasaba en Quito, y entendiendo que no faltarian, +alzáronse al dia señalado, y hicieron el daño que habemos dicho. Pero +castigáronlos, y el dia de hoy sirven pacíficos como antes. + +[27] En el ms., _hizren_. + + + + +CAPITULO LXXI + +DE RIOBAMBA Y TUMIBAMBA + + +Saliendo de la ciudad de Quito, por el camino real del Inga, para venir +por acá arriba, á 25 leguas desta ciudad llegamos al valle llamado +Riopampa, antes del cual hay cinco pueblos de indios, buenos. Este valle +no tiene una legua de largo, poco más; de ancho no alcanza á media +legua; no era poblado de indios, pero muy fértil de pastos para ganados; +aquí comenzaron dos ó tres españoles que conocí en él á hacer sus +estancias de ganados; multiplicaban admirablemente, lo cual visto por +otros, se metieron en él, y agora es un razonable pueblo de españoles, +rico de todo género de ganados y de trigo; es falto de leña, y algun +tanto destemplado, porque hace frio; en el mismo asiento del pueblo +nacen unos caños de agua buena, que como sale debajo de tierra son +templados. + +En este valle y pueblo (creo gobernando don Francisco de Toledo) andaba +un hereje luterano, extranjero, en hábito de pobre y sustentábase de +limosnas que como á pobre le hacian, y en este estado vivió tres ú +cuatro años, que sin duda debia esperar algunos otros de su secta, y +como se tardaron, un dia de fiesta, estando la iglesia llena de gente +oyendo misa, el impio luterano arriba, junto á la peana del altar mayor +donde el cura decia misa, así como el sacerdote consagró la hostia y la +levantó para que el pueblo, consagrada, la adorase, se levantó, y con un +ánimo endemoniado la quitó con sus manos sacrílegas de las manos del +sacerdote y la hizo pedazos; echando mano á un cuchillo carnicero que +tenia escondido, creo hirió livianamente al sacerdote; el pueblo, viendo +esta maldad sacrílega, admirado, los que se hallaron más cerca se +levantaron, las espadas desnudas, y llegando al luterano le dieron de +estocadas y mataron, sin advertir que fuera muy mejor cogerle vivo á +manos y echalle en una cárcel á muy buen recaudo y dar aviso á los +inquisidores que residen en la ciudad de Los Reyes, para que supieran +dél qué fué la causa de su hecho endemoniado y si por ventura habia +otros como él en el reino; empero en semejante caso ¿qué católico puede +tener reportacion? + +Otras 25 leguas adelante entramos en el valle, muy espacioso y +abundante, llamado Tumipampa, donde ningunos naturales dejó el Inga, +porque cuando iba conquistando estos reinos, llegando aquí le hicieron +mucha resistencia; pero, vencidos, á los que dejó con la vida, que +fueron pocos, los trasportó por acá arriba. En el valle de Jauja, que +dista deste mas de 300 leguas, puso algunos pocos, descendientes[28] +destos; llámanse Cañares, y este valle está casi en medio de la +provincia. Corren por él dos ríos en tiempo de aguas, grandes, y no +distando mucho el uno del otro; en el uno se crian peces, en el otro +ninguno. + +Antes de llegar á este valle, una jornada ó dos, vivia, con un apacible +asiento, el señor desta provincia de los Cañares, en su pueblo formado, +el cual, cuando Guainacapac, que fué el más poderoso señor destos reinos +y penúltimo dél, conquistaba la tierra, llegando aquí los Cañares le +vencieron en batalla campal y prendieron, é preso lo pusieron en un pozo +poco hondo; yo he visto el lugar; de donde, sacándole una mujer suya con +una faja que las indias se ceñian, llamada chumbi, de noche, los +Cañares, borrachos, le puso en libertad; volvió á rehacerse y vino con +tan poderoso ejército sobre esta provincia, que, no se hallando los +Cañares poderosos para resistirle, le inviaron 15.000 niños con ramos en +las manos, pidiendo paz; el cual á todos los mandó matar, y haciendo +grandes crueldades y muertes á los Cañares despobló este valle +Tumipampa, y al pueblo del gran señor de los Cañares, que era el +principal, donde le tuvieron preso, le dejó con tan pocos indios, que, +agora 43 años, no eran ochocientos los vecinos, y al presente tienen +muchos menos. + +Son estos Cañares hombres muy belicosos y muy gentiles hombres, bien +proporcionados, y lo mismo las mujeres; los rostros aguileños y blancos; +son muy temidos de todos los indios del Perú, y grandes enemigos de los +Ingas; sucedió así: que cuando se alzó toda la tierra contra los +españoles, á pocos años despues de conquistada, y muerto el señor della, +Atabalipa, tuvieron los indios serranos y Ingas cercada la ciudad de Los +Reyes, y en no poco estrecho, y en el valle de Jauja mataron más de +treinta españoles, y en otras partes los que podian haber, y al Cuzco +tambien cercaron: un vecino, de Quito (conocílo), llamado el capitan +Sandoval, encomendero, si no de toda esta provincia, de la mayor parte +della, sabiendo el aprieto en que estaban los nuestros, juntó cuatro ó +cinco mil indios Cañares y vino en favor de los españoles. Púsose en +camino con ellos, y prosiguiéndolo, sabido por los indios cercadores que +venian los Cañares contra ellos, alzaron el cerco, y los cercados, +saliendo contra ellos, les hicieron volver á sus tierras, y desde +entonces hasta hoy no se han atrevido á se rebelar, aunque lo han +procurado. + +El dia de hoy, donde hay fuera de sus tierras Cañares, las justicias se +sirven dellos así para prender indios fugitivos como españoles +facinorosos; sácanlos de rastro, aunque se metan en el vientre (como +dicen) de la ballena. + +En este valle Tumipampa comenzaron á hacer sus estancias algunos +españoles de todo género de ganado, el cual ha crecido y multiplicádose +tanto, que él solo es poderoso á dar carnes á todo el Perú, lo cual he +visto; se fundó en él un pueblo de españoles, y bueno, rico destos +ganados, donde muchos millares de novillos se sacan y vienen á Los Reyes +para el sustento desta ciudad; pues la abundancia de ganado ovejuno, +porcuno y caballuno parece no tener número, y los caballos é yeguas +valen tan poco, que se compran á cuatro ó cinco pesos, escogidos, que +son á 32 ó 40 reales; llámase la ciudad Cuenca; el temple es bueno, +donde se dan las fructas nuestras, si no son uvas. Sustenta tres +conventos, no de muchos frailes: Santo Domingo, San Francisco y San +Augustín, habrá que se fundó treinta años. + +[28] En el ms., _desendientes_. + + + + +CAPITULO LXXII + +DE LA CIUDAD LLAMADA LOJA + + +Prosiguiendo el camino adelante, del Inga, á 35 ó 40 leguas entramos en +el valle donde la ciudad de Loja se fundó, llamado en la lengua del Inga +Cusipampa, que es tanto como decir: valle de placer, y así lo es +realmente; es alegrísimo, de grata arboleda, por medio del cual corre un +rio de saludable agua; casi en todo el año se siembra y cógese el trigo +y maíz: uno en un mismo tiempo está en berza, otro se riega; en otras +partes aran para sembrar; no es muy ancho el valle, pero bastante para +sustentar la ciudad, que no es muy pequeña; tiene muchos indios de +encomienda, la comarca fértil é más templada que la de Quito, y más +lluviosa; en su distrito caen las minas de oro que llaman de Caruma; +sustenta tres monasterios de las Ordenes mendicantes, aunque no de +muchos religiosos; el nuestro es el más antiguo. + +Desta ciudad, declinando al Oriente la tierra adentro, se camina á la +ciudad de Zamora, y gobernacion que llamamos de Salinas, donde hay tres +ó cuatro pueblos de españoles, algunos dellos ricos de oro; +particularmente lo fué, y agora no le falta á Zamora, en cuyas minas se +hallaron dos granos, uno que pesaba 1.600 pesos, y otro la mitad, 800. + +Para ir á esta gobernacion se pasan uno ó dos páramos despoblados y muy +frios; los cuales pasados, lo demás es tierra muy cálida, montuosa y de +muchas aguas del cielo, llena de sabandijas ponzoñosas. + +A esta provincia no he visto, por eso trato brevemente della. + + + + +CAPITULO LXXIII + +DE LA PROVINCIA DE CAJAMARCA + + +Saliendo desta ciudad y valle por el camino real del Inga, de la Sierra, +hasta llegar á la provincia de Cajamarca, no sé las leguas que hay, ni +las particularidades del camino; no lo he visto; la ciudad de Loja si +vi, porque viniendo de Quito para la ciudad de Los Reyes, desde la de +Loja bajamos á Tumbez, por un camino, mejor diré sin camino, íbamoslo +abriendo; haria dieciseis años no se caminaba por él, y desde entonces +no se ha caminado, ni bajado á Tumbez otra vez, y porque á nuestro +intento hace poco, no tractaré dél. Lo que he oido desta ciudad á +Cajamarca, que quiere decir tierra ó provincia de espinas ó cardones +espinosos, es que por la mayor parte el camino es áspero, de muchas +piedras, cuestas y de algunos despoblados, hasta llegar á esta +provincia, donde fué preso Atabalipa, señor de todos estos larguísimos +reinos, desde Pasto, 40 leguas más abajo de Quito, hasta la ciudad de +Santiago de Chile y _aún_ 18 leguas más adelante y todo el reino de +Tucumán; en esta provincia se enseña (no lo he visto) el lienzo ancho y +largo de pared con quien dieron los indios del ejército de Atabalipa en +el suelo, huyendo de un caballo y caballero, empujándose los unos á los +otros. + +Es bien poblada esta provincia de indios y abundante de todo +mantenimiento, porque aunque es por la mayor parte fria, tiene algunos +valles templados donde se coge mucho maíz y trigo, y en los altos, +abundante de papas, que son como turmas de tierra, empero, de mejor +nutrimiento. Los padres de San Francisco la han doctrinado desde el +principio y la doctrinan con mucho ejemplo de cristiandad y religion. + + + + +CAPITULO LXXIV + +DE LA CIUDAD DE CHACHAPOYAS + + +A las espaldas de Cajamarca, la tierra adentro, caminando hácia el +Oriente, se fundó la ciudad llamada comunmente Chachapoyas, á los +principios rica de oro y poblada de gente más bien dispuesta que la del +Perú, más gallarda y de mejor dispusicion, pero grandes ladrones. Es +region más cálida que fria, los valles son cálidos, lluviosos y con +abundancia de víboras y otros animales sucios y ponzoñosos; oí decir á +un portugués que habia residido en el Brasil y sabia un poco de la +lengua de aquella tierra, que viviendo en un valle destos salieron allí +unos indios, y conociéndoles por el traje, y pareciéndole eran del +Brasil, les habló en la lengua de aquella tierra, y le respondiendo en +ella, preguntándoles de dónde eran y venian, le dijeron ser del Brasil y +que acaso se habian entrado la tierra adentro huyendo de sus enemigos, y +habian aportado allí no siguiendo camino, sino do la ventura les guiaba, +que yo seguro anduvieron más de 900 leguas y pasaron rios muy +caudalosos, á los cuales no temen por ser grandes nadadores. En la +provincia de Bracamoros, que está más hacia el Norte, se fundó otra +ciudad llamada Jaen; no tiene mucho nombre, porque no es más que +abundante de comida: es el paraíso de Mahoma; tiene las calidades la +tierra que la de los Chachapoyas. + + + + +CAPITULO LXXV + +DE LA CIUDAD [DE] GUÁNUCO + + +Volviendo, pues, á nuestro camino por la sierra adelante desde +Cajamarca, dejándolo á mano derecha llegamos á la ciudad de Guánuco, +nombrada de los Caballeros porque se pobló de hombres muy nobles. + +Esta ciudad tiene buena comarca, y muchos indios de repartimiento; no la +he visto, pero sé lo que voy diciendo por relacion y tracto de los que +en ella han vivido; es fértil y abundante. En el mismo pueblo se da todo +el año higos, naranjas, limas, unos están recién nacidos, otros un poco +más gruesos, otros maduros; danse muy bien membrillos y manzanas con las +frutas de la tierra. Es el temple ni caluroso ni frio, y más declina al +calor. Es abundante de muchas carnes, á causa de tener en su distrito +muy buenos pastos. Los edificios buenos; de medio dia para abajo, en el +verano, son tan recios los vientos, que no se puede andar por las +calles. + +Sustenta monasterios de todas Ordenes bastantemente, no de muchos +frayles. El que más tiene hasta doce. De aquí salieron el capitan Serna +y Juan Tello, los cuales teniendo rendido á Francisco Hernandez Giron, +que fué tirano, llegó el capitan Juan de la Serna, echóle mano y +prendióle y llevóse la honra de la prision; con lo cual se acabó aquella +rebelion, y desde entonces acá, que han pasado más de 42 años, no ha +sucedido otra ni se espera sucederá, si Nuestro Señor por nuestros +pecados no nos quiere castigar, porque las cosas ya están tan bien +asentadas, y tanta justicia en el reino, que los españoles no quieren +sino ganar de comer. Saliendo desta ciudad y volviendo al camino real, á +30 leguas andadas entramos en el valle de Jauja, donde al presente +escribimos este breve compendio, uno de los mejores y más poblados deste +Reino; es abundantísimo de trigo, maíz y otros mantenimientos de la +tierra, y carnes. Pasa por medio dél un rio grande y caudaloso al tiempo +de las aguas, pero el más desaprovechado del mundo, porque no se puede +sacar dél una sola acequia para regar los sembrados; lleva pescado y +bueno; susténtanse en él trece pueblos de indios, los siete por la una +banda y los seis por la otra, poblados con sus cuadras, las iglesias de +adobes y tejas, adornadas de razonables ornamentos. Vanse diminuyendo +estos indios, á lo menos los varones, por estar tan cerca de +Guancavilca; la causa diré en el capítulo siguiente. Cásanse en algunos +pueblos pocas indias solteras, en particular en el que agora resido +doctrinándolos, llamado Chongos, porque dicen que si, casados, los +maridos las han de tractar mal, como lo hacen estando borrachos, que más +quieren su libertad y buen tractamiento, y es así, que como para los +indios varones no hay castigo por las borracheras, ni por estos malos +tractamientos, que á veces llegan á matar las mujeres, como soy testigo, +no hay de qué maravillarnos. Tiene de largo este valle nueve leguas +tiradas, y por lo más ancho dos; es falto de leña, que si la tuviera ya +se hobiera poblado en él un pueblo de españoles; es templado, aunque no +sufre naranjos ni limones; danse algunos membrillos y duraznos, y de las +legumbres nuestras algunas. + + + + +CAPITULO LXXVI + +DE LA VILLA DE OROPESA, LLAMADA POR OTRO NOMBRE GUANCAVILCA + + +Cuatro jornadas deste valle, no muy grandes, se descubrieron, creo en +tiempo que gobernaba el Marqués de Cañete, de buena memoria, ó al fin de +su gobierno y principio del Conde de Nieva, las minas que llaman del +azogue, en un valle llamado Guancavilca, asaz fria, porque está en medio +de la cordillera de las Sierras Nevadas que atraviesan todo este reino +de Perú y Chile, hasta el estrecho de Magallanes, á donde se pobló un +pueblo de españoles gobernando don Francisco de Toledo, por cuyo +respecto se nombró Oropesa, con título de villa. Descubrieron estas +minas unos indios de la encomienda de Amador de Cabrera, vecino de +Guamanga, en cuyo distrito[29] se hallaron, de donde sacó y se vió +prosperísimo en riqueza; no murió con tanta, y su mujer y hijos agora +padecen necesidad. Al principio repartióse el cerro en minas á hombres +particulares, como si fueran minas de plata; ellos las labraban pagando +su quinto al Rey; despues acá, Su Majestad, y justísimamente, las quitó +y aplicó para sí; sólo dejó con propiedad de su mina al descubridor, +Amador de Cabrera, y á sus herederos. + +Arrienda estas minas Su Majestad á cierto número de españoles, con +condicion que todo el azogue que sacaren lo metan en el almacen, y Su +Majestad les paga el quintal á quarenta pesos ensayados; Su Majestad les +reparte indios de los comarcanos, pagándoles su trabajo los arrendadores +conforme á lo que el Virrey señala. Este cerro de azogue ha sido la vida +deste Perú, porque si no se hobiera descubierto, fuera el más pobre y +más costoso del mundo. Con los azogues ha revivido, porque toda la plata +que en Potosí y en Porco se saca, como tractando dellos diremos, es por +azogue y con azogue. Los que comenzaron á labrar el azogue fueran +poderosísimos de plata si tuvieran juicio para guardar y gastar; +faltóles, y el dia de hoy están alcanzadísimos, porque como el azogue +se va en humo, así sus riquezas se han resuelto en él. Que haya uno solo +que se entienda está rico, aunque lo disimula, no es contra lo que +decimos, porque una golondrina no hace verano. Solíase labrar el cerro, +como dicen, á tajo abierto, y labrándolo así no era dañoso á la salud de +los que entraban á labrar y quebrar el metal; de pocos años á esta +parte, no creo son ocho, labran por socavon, lo cual es la total +destruicion de los miserables indios; que á labrar en tierra, al socavon +no le hicieron respiraderos para que por ellos el humo ó polvillo del +metal exhalase; todo aquel humo entrase por la boca, ojos, narices y +orejas de los indios, el polvo del azogue es azogue y el humo del azogue +es azogue; salen los pobres azogados, no los curan; luego viénense á sus +tierras así enfermos; ninguno escapa que venga enfermo de Guancavilca; +viven seis y ocho meses y un año y año y medio, con gran apretamiento de +pecho, y así enferman y acaban la vida. + +Esta es la causa de la diminucion destos naturales y de los que se +habian de multiplicar dellos; yo confieso verdad, que en dos años que +vivo en este pueblo _de_ Chongos, los más que _llevo_ enterrados son +deste azogue. Avisamos dello, no creo se nos da crédito, y lo que es +deste valle es de los demás que de más cerca y lejos van á trabajar á +las minas, y desto son testigos tambien los repartimientos de Guamanga, +y en particular el del primer descubridor, era uno de los buenos del +reino, del Cuzco para abajo; agora está menoscabadísimo. Que si al +socavon hobieran hecho sus respiraderos, ó se labraran las minas como +antes, no padecian este detrimento la vida de los naturales, lo cual +viendo los miserables huyen por no ir á Guancavilca, como es justo se +huya de la muerte. + +No se puede dejar de creer, sino que si Su Majestad deste menoscabo de +sus vasallos fuese informado, que mandaria, ó cesar la labor, ó que se +labrase como antes, porque el rey sin vasallos es como cabeza sin +miembros, sin pies, sin manos, sin ojos, etc., y quien tanto cela el +bien destos pobres, con tanto amor y cristiandad, no es posible no lo +mandase remediar, y aun castigaria á quien no lo pusiese luego en +ejecucion. + +[29] Tachado: _salieron_. + + + + +CAPITULO LXXVII + +DEL ASIENTO DE MINAS CHOCLOCOC[H]A, POR OTRO NOMBRE CASTROVIRREINA + + +Quince leguas, declinando á los Llanos, deste cerro Guancavilca dista un +cerro de minas llamado Choclococha, al pie del cual, porque se descubrió +y pobló gobernando el marqués de Cañete, don García de Mendoza, por ser +casado con la ilustrísima Sra. Doña Teresa de Castro, que á estos reinos +trujo consigo, le pusieron por nombre Castrovirreina, asiento +frigidísimo más que Potosí; no es tan rico con mucho. + +Este cerro tambien ha consumido parte de los indios que se repartieron +para la labor de las minas; porque aunque la labor de las minas de +plata no consuma la vida como la del azogue, porque los indios +repartidos vienen por tierras frigidísimas, y aquel asiento lo es, y +primero que hicieron casas donde guarecerse de las nieves y aguas del +cielo, el temple desabridísimo y malo los hacia enfermar y morir como +han muerto muchos; ya esto ha cesado con el reparo de las casas. + + + + +CAPITULO LXXVIII + +DE LA CIUDAD [DE] GUAMANGA + + +Volviendo al camino real (es necesario hacer estas digresiones por no +volver á ellas) desde Jauja á la ciudad de Guamanga ponen 36 leguas, no +de muy buen camino, en el cual no hay pueblo ninguno de indios, sino +cinco tambos con servicio de naturales para los pasajeros, donde se +halla recado de pan, vino, maíz y carnero, y caballos de alquiler de +jornada en jornada, como ya casi en todos los tambos, que son ventas, +desde Quito á Potosí, y aun más adelante. Cinco leguas antes de llegar á +esta ciudad entramos en el valle llamado Assangaro, donde casi todo el +año hay uvas para vender, respecto de tener allí cerca una viña de un +vecino de Guamanga, de donde se proveen, y á una legua, poco más, hay un +ingenio de azúcar deste mismo vecino, y muy bueno. Dos leguas más +adelante de Assangaro es el valle llamado Viñaca, en el cual hay algunas +viñas muy buenas que dan buen vino, y parece adivinaron los indios +llamándolo así Viñaca, por lo que en él se ha plantado de viñas; es +caliente mucho, aunque á su tiempo hiela, no mucho, y el rio arriba á +mano izquierda, por una parte y otra del rio, se han plantado y plantan +viñas. + +La ciudad de Guamanga es de buenos edificios y son los mejores del +reino; particularmente las portadas de las casas son muy buenas, de +piedra, que la tienen junto al pueblo y la sacan cuan grande quieren, y +la cal no está lejos; los monasterios, que son tres, Santo Domingo, San +Francisco, La Merced; las tienen buenas, donde en cada convento se +sustentan de ocho á diez religiosos; es falta de agua, porque es falta +de rio; empero tiene una muy buena fuente en medio de la plaza y de muy +buena agua. + +Cuando los conquistadores vivian era pueblo muy rico; agora no lo es +tanto por haber quedado en poder de nacidos en ella. La comarca es muy +buena y abundante de mucho ganado de toda suerte, y no menos de pan y +demás mantenimientos, así nuestros como de los que habia en la tierra. +El temple es el mejor de los que yo he visto de Quito á Chile; llueve +poco; tiene su alguacil, que son pedriscos á la entrada de las aguas, y +aun algunos rayos. + +Habia en este pueblo la mejor casta de caballos del reino; ya se ha +perdido por la negligencia de los que con ellos quedaron. No sé yo si en +lo descubierto se hallará mejor temple ni más sano para fundar una +Universidad, porque ni el calor ni el frio impide en todo el año que no +se pueda estudiar á todas horas. Yo tuve casi concertado con un hijo de +un vecino, hombre principal, fundase con su hacienda en nuestra casa un +colegio con que ennobleciese su ciudad; sacóme la obediencia para este +asiento y quedóse. Fuera obra heróica y de gran provecho para todo el +reino, la ciudad se augmentara y de todo el reino acudieran á oir +Teología, porque los nacidos en la sierra corren mucho riesgo de su +salud en Los Reyes. Por maravilla alcanza aquí temblor de tierra, y +cuando llega viene tan cansado, que casi no se siente; la comarca es +rica de todo género de minerales, por una parte y por otra. + +Edificó aquí un vecino desta ciudad, llamado Sancho de Ure, gran +cristiano y no menos su mujer y casa, cuyo nombre corresponde con los +hechos, porque Sancho es ó quiere decir Santo; edificó, digo, un +convento de monjas de Santa Clara á su costa, con una iglesia, la +capilla mayor de bóveda, el cuerpo de la iglesia bueno, y es el mejor +del pueblo; déjoles renta bastante, la cual con las que han entrado se +ha augmentado y crecido. Puso en él cuatro hijas, que todas profesaron; +las tres viven hoy, religiosas muy principales y de mucha cristiandad y +gobierno. El fundador no tenia mucha renta de indios, aunque tenia +haciendas; oí decir en aquella ciudad que mientras edificaba el convento +le proveyó Nuestro Señor en una mina que labraba bastante plata para el +edificio, el cual acabado cesó la veta, y aun las demás del cerro, +porque el dia de hoy nadie labra en él. + +Fué dichoso este fundador en hijos, porque tuvo muchos, once: los seis +varones, las cinco mujeres; de los varones los cuatro son religiosos de +la Orden del Seráfico San Francisco; los tres muy buenos predicadores, +así para españoles como para indios, que todos cuatro viven hoy con gran +ejemplo de cristiandad y virtud, á quien la Orden les ha encomendado +oficios honrosos y han dado muy buena cuenta dellos. + +Al fundador deste convento le dió Nuestro Señor una muerte cual fué su +vida, porque demás de la obra famosa deste monasterio, era hombre de +mucha oracion y diciplina, y en esto su mujer le era bonísima compañera, +la cual, aunque le vió espirar, no hizo los extremos ni tragedias que +otras suelen hacer, sino con el semblante alegre ella propia le +amortajó, puso en el ataud, y en su casa aquel dia no se vieron lágrimas +ni voces, sino un silencio, una tristeza subjecta á la razon y muchas +gracias á Nuestro Señor y conformidad con su voluntad, y si lágrimas +hobo, fueron piadosas y cristianas; murió esta señora como vivió, con +gran satisfacion de su vida. + + + + +CAPITULO LXXIX + +DEL RIO Y CAMINOS DE GUAMANGA AL CUZCO + + +De la ciudad de Guamanga dista la del Cuzco sesenta leguas, si no son +70, divididas en doce jornadas; el camino es malo y destemplado, porque +en algunas jornadas hay dos temples diferentes; salimos de uno templado +y llegamos á dormir á donde hace un frio incomportable, como saliendo +de Guamanga y parando en los Tambillos de Illaguaci; otras veces +salíamos de lugares frios y á tres leguas bajábamos á hornos encendidos, +valles calidísimos, y luego subíamos á temple frio, cual es la jornada +de Villcas á Uramarca, y desta suerte es casi todo el camino. En esta +distancia encontramos con tres rios muy grandes en valles calidísimos: +el primero es el de Villcas, á 16 leguas de Guamanga; en tiempo de +aguas, poderoso, pásase por puente de creznejas; en tiempo de seca se +vadea, y esto como deja el vado, unas veces lo deja pedregoso, otras no +con tantas piedras, y cada año muda el vado, no se puede hacer en él +puente de cal y canto por no haber cómodo para ello. El agua es gruesa y +cálida como las demás de Guamanga al Cuzco, que lo quel (_sic_) arroyo +es de buena agua. + +Pasado este rio, dos jornadas adelante, entramos en el valle de +Andaguailas, templado, donde se da maíz y trigo; es bien poblado de +indios, abundante de ganados nuestros y de la tierra. Tambien aquí se +van apocando los indios, por dos vias, la una por Guancavilca y la otra +porque de aquí sacan indios para labrar en los Andes del Cuzco las +chácaras de coca, y dales allí una enfermedad en las narices que se les +ponen como una trompa muy gruesa y colorada, de que algunos mueren, +fuera de las enfermedades que allá les dan mortales, como diremos en su +lugar. Más adelante se sigue el valle nombrado Amancay por unas flores +olorosas blancas que en él nacen en abundancia, así llamadas. Este rio +nunca se vadea; tiene puente de cal y canto, mandada hacer por el buen +marqués de Cañete, de felice recordacion el primero. + +Aquí hay, por ser templado, uno ó dos trapiches donde se hacen buenas +cosas de azúcar. Más adelante llegamos al rio de Aporimac; éste tambien +no se vadea; pásase por una puente de creznejas asaz larga y angosta, +donde hay cantidad de mosquitos zancudos cantores, amicísimos de beber +sangre humana, y no menos cantidad de los rodadores, tan sedientos como +esotros; hay agua gruesa y muy cálida; todos estos tres rios se juntan +con el de Jauja y otro que pasa cuatro leguas del Cuzco, por el valle de +Yucay, no menor que cualquiera destos, y hacen aquel grande y famoso rio +del Marañon, que desemboca en la mar del Norte con 80 leguas de boca. Es +el mayor rio del orbe. + +Prosiguiendo nuestro camino adelante, cuatro leguas antes de la ciudad +del Cuzco entramos en el valle de Xaquixaguana, donde fué desbaratado el +tirano Gonzalo Pizarro y sus valedores, sin rompimiento de batalla, por +el gobernador licenciado Pedro de la Gasca y demás servidores de Su +Majestad. Valle ancho y largo, donde hay dos ó tres pueblos de indios, +apartados un poco del camino real; es más frio que templado, aunque se +da maíz en él y trigo; empero, si acierta á helar un poco temprano, +arrebátase el hielo al maíz; el trigo sufre más, y por eso no le hace +tanto daño. + +Es abundante de ganado del nuestro, de todo género. Las aguas son malas, +gruesas y salobres. + + + + +CAPITULO LXXX + +DE LA CIUDAD LLAMADA EL CUZCO + + +De aquí á la ciudad de El Cuzco ponen cuatro leguas buenas. + +Era el asiento principal de los reyes destos larguísimos reinos, á quien +llamaban Ingas. El sitio es malo y las aguas malas; fundaron aquí su +ciudad los españoles en el mismo lugar donde la tenian fundada los +indios, que es al principio del valle, el cual, en esta parte, es +angosto, aunque más abajo, como va corriendo casi al Oriente, se +ensancha un poco más. Siémbrase en él trigo é maíz de riego y dase bien +si los hielos no acuden temprano. Parte desta ciudad está fundada en una +ladera, y aun la mayor parte; no la dividieron los fundadores por +cuadras, como las demás deste reino, ni tiene calle derecha ni +proporcionada, porque no quisieron los españoles romper los edificios de +piedra que en ella hallaron, no siendo muy aventajados; hállanse en +ellas muchas calles muy angostas, que apenas pueden ir dos hombres de á +caballo á las parejas, á cuya causa en ivierno es muy sucia y lodosa. +Pasa por medio della un arroyo de poca agua al verano y aun al ivierno, +si no es por alguna gran avenida que luego cesa, por tener su nacimiento +muy cercano; este rio es muy sucio y de mal olor; hanle hecho sus +alcantarillas para pasar de unas calles á otras. El Inga le tenia tan +bien acanalado y recogido con una muralla de piedra, por una parte y por +otra, y por donde corria el agua, enlosado, que ni se divertia á otra +parte, ni paraba cosa en él. Agora con el buen gobierno de los nuestros +se derrama por muchas partes y anega no poca parte del valle, y la +huerta de nuestra casa corre riesgo, porque rompiendo el rio el reparo y +no reparándolo, se le ha llegado mucho. Gobernando los Ingas, en +cayéndose una piedra, se ponia luego otra ó la misma en su lugar, porque +el daño no pasase adelante. + +Las casas de los españoles, por la mayor parte son sombrias y tristes, +si no es la del capitan Diego de Silva, que la labró alegre. Es pueblo +muy rico, por la gran cantidad que tiene de indios de encomienda. + +Los vecinos antiguos todos lo fueron; sus hijos, agora, tienen +abundancia de deudas y no les alcanza la sal al agua; gastan sin órden y +sin discrecion. Sustenta cinco monasterios religiosos y uno de monjas de +Sancta Clara. + +Nuestra casa es la que antiguamente se llamaba gobernando los Ingas, la +Casa ó Templo del Sol, á quien adoraban por principal de todos sus +dioses falsos. Conforme á lo que los indios edificaban, es bueno el +edificio; la piedra es parda y labrada, y tan juntas unas con otras, que +parece no tener mescla alguna, y tiénela, y es de plata delgadísima, la +cual no sale fuera de las junturas de las piedras. + +La piedra es durísima y el edificio fijísimo, que para romperlo se pasa +mucho trabajo. Permanece en nuestro convento una pila grande desta +piedra, ochavada por de fuera, que de hueco debe tener, por cualquiera +parte que la midan, más de vara y media, y de fondo más de vara y +cuarta. A esta pila hinchian con cantidad de chicha, escogida de la que +el Inga bebia, para que bebiese el Sol, y lo que en ella se embebia +creia esta gente bárbara que el Sol lo bebia; cubria la boca desta pila +una lámina de oro, en la cual estaba el Sol esculpido. Cuando los +españoles entraron en esta ciudad le cupo en suerte á uno de los +conquistadores, que yo conocí, llamado Mansio Sierra, de nacion vizcaíno +y creo provinciano, gran jugador; jugó la lámina y perdióla: verificóse +en él que jugó el Sol. + +Sustenta nuestro convento 25 religiosos, y dende arriba; vase poco á +poco edificando como los demás; está casi fuera de la ciudad; los demás, +dentro. La huerta de nuestra casa era la Huerta del Sol, y la tierra +della dicen fué traída en hombros de indios del valle de Chincha, por +muy buena; venian á su tiempo todo los indios á labrarla, vestidos de +riquísimos vestidos, y aún permaneció por algunos años, é yo vi una vez +que se juntaron los más de los ingas y por sus cuarteles la labraron y +desmontaron con gran alegria, y ésta fué la última vez, porque se tenia +por inconveniente y con mucha justicia se les vedó. + +Lo que en esta huerta se sembraba eran unas cañas de maíz, todas de +plata, las mazorcas de oro; éstas no han parecido, ni se sabe donde +están; será la huerta poco menos de media cuadra; tiene un pilar donde +caen dos caños de agua, el uno un poco salobre, el otro algo mejor. No +se sabia de dónde ó por dónde venia el uno, hasta que el rio, con una +avenida grande se llevó dos ó tres losas, á lo menos las sacó de su +lugar, por debajo de las cuales venia encañada el agua á la Huerta del +Sol. + +Es fama haber en nuestra casa gran mina de oro enterrado, pero no se +sabe dónde; unos dicen, y aun se tiene por lo más cierto, que en la +capilla mayor; otros, que en la huerta; han cavado en muchos lugares, +pero hasta hoy no se ha hallado cosa alguna. Don Carlos Inga salia á +este partido: que le dejasen cavar debajo del altar mayor, y de lo que +sacase daria tanta parte, y si no hallase cosa alguna, tornaria á +reedificar lo derribado, á su costa, de la misma manera que antes +estaba. No se le admitió el partido, y así quedó. + +El monasterio más rico es el de Nuestra Señora de las Mercedes, y el que +tiene mejor sitio, por ser en medio del pueblo y en una de tres plazas, +aunque los padres Teatinos se pusieron en la plaza que está delante de +la iglesia Mayor y bien junto á la Merced. + +El de San Francisco tiene plaza y bien grande; sustenta más de treinta +religiosos; ya _está_ acabado. El de San Augustin se va edificando. +Sustenta veinte religiosos. + +El temple es frio y desabrido, y luego que los españoles poblaron, no se +criaba ningun niño mero español; ya se crian, y en cantidad. Al verano, +que es cuando no llueve, desde mediado Abril hasta Noviembre, es más +frio que lo restante del año al tiempo de las aguas, aunque en este +tiempo hay bastante frio y en un dia se hallan tres temples: unas veces, +antes que venga el agua mucho calor, arde mucho el sol; en comenzando á +llover, frio; en acabando, mucho más, porque como viene el aire de +tierra mojada y fria, por cualquier parte que venga viene más frio, lo +cual causa mucha destemplanza en los cuerpos. En el tiempo de las aguas +es muy lodoso y sucio, y de mal olor, porque como las más de las calles +sean angostas y el concurso de pasearlas mucho, así de indios como de +españoles, no se puede evitar este inconveniente. Despues de la ciudad +de Los Reyes y Potosí es el mejor pueblo destos reinos á la redonda; hay +seis ó siete perroquias de indios que bastecen á la ciudad; el valle es +muy poblado de muchas chácaras, fuera de que la comarca es muy fértil. + +Esta ciudad es cabeza de obispado, y lo era de todo el reino, y aunque +así se nombra en los contractos y escripturas que se hacen _en_ ella, va +perdiendo este título, porque la ciudad de Los Reyes se lo lleva con la +asistencia del virrey, Audiencia y Santa Inquisicion, y otras calidades. + +La iglesia Catedral es paupérrima en edificios, aunque en renta es la +más aventajada de todas las Indias; hay muchos templos en pueblos de +indios, muy mejores; la causa por que no se haya edificado no la sé; +algunos echan la culpa á personas ya muertas, otros á vivos; no me +quiero entremeter en esto. + +Ha muchos años, cuando no tenia tanta renta, que se comenzaron á traer +materiales, juntáronse muchos, y en la plaza hay no poca cantidad de cal +y arena mezclada, ya perdida con el tiempo; así se ha quedado. En +ornamentos es rica, pero en lo que más florecia era en la celebracion de +los divinos oficios, viviendo el chantre primero que en ella hubo, +porque todas las Horas se cantaban cada dia, y el Oficio menor de +Nuestra Señora; á media noche no se sigue el coro por la destemplanza +del frio en todo tiempo, y aunque es así que en España los frios son +mayores y se sigue el coro á media noche, es de otra calidad el uno quel +otro: el de España es frio y húmido; el nuestro, en todo el reino donde +lo hay, es frio y seco, muy contrario á la salud corporal. + +Carece esta ciudad de leña, por lo cual no ha crecido más; yo la he +visto repartir como carne en la carneceria; ni tiene de donde le venga, +ni carbon. De cuando en cuando le alcanzan temblores de tierra, y +recios, y á las veces son tan vehementes los truenos, que parece temblar +los cielos. + +Junto á la ciudad, saliendo della caminando para el Collao, hay una +fuente de agua salada, clarísima y abundante, la cual recogida en un +estanque grande que desde el tiempo de los Ingas está hecho, se reparte +por la tierra, en contorno del estanque, la cual dentro de pocos dias se +vuelve sal blanquísima. + +La tierra en que cae se dividió por chácaras (que así se llaman) por los +vecinos de indios y conventos. Tenemos allí nosotros nuestra chacarilla. +Hacen los indios desta sal mil pajaritos, leones, tigres y otros +animales, y así la venden. + +Un poco más adelante entramos en el llano donde se dió la batalla +nombrada de las Salinas, por ser cerca destas, entre Hernando Pizarro, ó +por mejor decir, por parte del Marqués Pizarro, y don Diego de Almagro; +fué la primera que hobo entre españoles, y don Diego de Almagro y los +suyos fueron vencidos; fué bien reñida, pero tratar della no hace á +nuestro propósito. Y esto cuanto á la ciudad del Cuzco. + + + + +CAPITULO LXXXI + +DE LOS ANDES DEL CUZCO Y COCA + + +Muchas cosas hacen á esta ciudad muy rica: los muchos indios de +repartimientos; los que tiene en contorno del pueblo; la contractacion +de los mercaderes; pero lo que más le enriquece es la contractacion de +la coca, que comen los indios; esta coca es un arbolillo pequeño que no +se levanta del suelo cuando mucho una vara, las ramas delgadas, la hoja +casi como de zumaque, aunque es más ancha; otra hay más pequeña, pero +desta no tractamos. Esta coca no se da sino en tierra muy cálida y +lluviosa; siémbrase á mano; tres ó cuatro jornadas del Cuzco, hay una +tierra llamada los Andes, donde hay estas chácaras de coca, con las +cuales los vecinos y muchos otros han enriquecido, porque se sacan +destos Andes, para Potosí particularmente, cada año más de 60.000 cestos +de coca, que cada uno debe pesar de 20 á 25 libras; sácanlos en carneros +de la tierra y lleva un carnero cuatro y cinco, y por la mayor parte +cinco. Desde Potosí vienen al Cuzco con las barras de plata á comprar +esta coca. Vale el cesto, cuando menos, tres pesos, que es imaginación, +ó tiene esta hoja en sí alguna virtud de sustentar, lo cual parece +falso; pero los indios, si han de trabajar, y no traen un poco della en +la boca, ó han de caminar, luego se desmayan, y como la lleven, trabajan +y caminan todo el dia, si no es cuando se sientan á comer, que +brevemente cuncluyen. + +Estos Andes donde se da es tierra calidísima, muy lluviosa, llena de mil +género de sabandijas ponzoñosas, que en las mismas chácaras se crian y +hacen no poco daño, y la picadura es irremediable, hasta agora, que de +pocos años se ha hallado el remedio, y es el más fácil del mundo y más +manual. Uno de los primeros que lo supo fuí yo, y lo enseñó un perro. +Pasó así: que andando á caza de perdices un soldado gentilhombre, +arcabuz, llamado Pedro Ruiz de Ahumada, á un perro suyo picóle una +víbora en el hocico; hinchósele la cabeza como una bota; viniéndose ya +tarde para su casa, que era en el campo, el perro veníase así tras de su +amo, pero en viendo un arroyo de agua que cerca de la casa corria, fuese +á toda furia para el agua; el amo, pensando que la rabia de la muerte lo +llevaba, paróse; vióle poner la cabeza en el agua; dejóle el amo por +muerto, pero ya que queria cenar, entra el perro sano y bueno y +halagando á su amo. Venido al pueblo, luego me lo dijo: esto era en la +ciudad de La Plata; sabido, escrebí á un religioso nuestro que residia +en una doctrina en un pueblo de indios cinco leguas de la ciudad, donde +se crian cantidad dellas, que hiciese la experiencia en dos perros; +hízola, y á uno echó en un estanque de agua, al otro dejóle fuera; el +que fué lanzado en el agua, al cabo de media hora que en ella estuvo +saltó el pretil, sacudióse y comenzó á retozar con otros perros; el que +no fué lanzado, dentro de pocas horas murió. De suerte que en picando la +víbora habemos de buscar el agua: si es corriente es mejor, si es +embalsada no es inconveniente, y poner el pie ó la mano en el agua, de +suerte que sobrepuje un jeme el agua á la picadura, y dejarlo estar allí +espacio de una hora, y no es necesario más cura. + +Los indios han enseñado otra manera de curar, y es ésta: toman la víbora +que picó, y aunque sea otra no creo es inconveniente; córtanle tres ó +cuatro dedos de la cola y échanla á mal; luego de allí junto cortan +cantidad de tres dedos en ancho, quitan la piel, y tres veces en tres +dias continuos dan de comer aquella carne al herido; acuéstanlo y +abríganlo; suda, guarda dieta, y no es necesario más cura; desta suerte +curaron en una chácara dos leguas de la ciudad de La Plata á una ama +suya unos indios del Rio de Plata que con ella vinieron, y su marido é +yo propio se lo pregunté y me dijo que desta suerte la curaron no haria +dos meses. + +Matar la víbora que picó (principalmente si es de las que llamamos y son +de cascabel, porque cuantos años tienen tantos cascabeles les nacen en +las colas, y cuando van deslizándose por el suelo van haciendo ruido +como si llevasen cascabeles), no es dificultoso, porque son torpes en +andar, en picar velocísimas; no la han pisado cuando vuelve á picar, +cuyos colmillos son más agudos que alesnas; helas visto grandes y +gruesas como un grueso brazo. + +En el Brasil hay cantidad destas sabandijas, y como ya se comunican +aquellos dos reinos, es fácil saber lo que en ellos sucede; sucedió pues +así: que una víbora picó á un portugués en un pie y le pasó unas botas +de baqueta que llevaba calzadas; murió de la ponzoña de la víbora; +hízose almoneda de sus bienes; las botas comprólas otro portugués, y +calzándoselas murió; torna otro á comprarlas y cálzaselas; murió +tambien; viendo esto los médicos advierten que la causa de la muerte de +los dos fueron las botas rotas con la picadura ó diente de la víbora; +quemáronlas y no las compró más portugués alguno, y así cesó la muerte +dellos; la fe desto y crédito dése á los que lo refirieron; no lo vi, +oílo por cierto. Estos Andes del Cuzco son fértiles destas víboras, y de +culebras que llaman bobas; éstas son muy grandes y muy gruesas; no hacen +daño, sino es cuando, como dicen, andan en celos. Porque en aquellos +Andes sucedió lo que diré: tres soldados volvíanse á sus casas de las +chácaras de la Coca, á pie; no es tierra para caballos. El uno quedóse +un poco atrás á cierta necesidad corporal; acabada siguió su camino +solo, pues los compañeros iban un poco adelante; prosiguiéndolo, ve +atravesar una culebra destas que tienen de largo más de 16 pies y +gruesas más que la pantorrilla de un hombre, silbando, y otra culebra en +pos della, de la misma calidad; la postrera, viendo á nuestro soldado, +cíñele todo el cuerpo, y la boca encaminaba á la garganta; el pobre que +se vió ceñido y la boca de la culebra cerca de su garganta, con ambas +manos afierra de la garganta de la culebra con cuanta fuerza pudo, no +dejándola llegar á su garganta; la culebra, sintiéndose apretada de las +manos del soldado, apretábale con lo restante de su cuerpo +fortísimamente, de suerte que le hizo reventar sangre por la boca, ojos, +narices y orejas; el pobre, viéndose de aquella suerte, gemia; no podía +gritar, sino bramar. + +Los compañeros, pareciéndoles tardaba, pararon un poco, oyendo los +bramidos; vuelven corriendo en busca de su compañero, halláronle de la +suerte que le habemos pintado. Uno sacó una daga que traía en la cinta y +metiéndola entre el sayo y la culebra la cortó; luego aflojó la culebra +hechas dos partes, y acabáronla de matar. El soldado quedó como muerto; +lleváronle y albergáronle; volviósele la color del rostro y cuerpo +amarilla como cera; vínose al Cuzco, y dentro de tres meses murió. Oí +esto á hombres que le conocieron. + +Era este soldado vizcaíno; otro por ventura no tuviera tanto ánimo á +echar mano á la culebra de la garganta con ambas manos. + +En estos Andes no hay indios naturales; llevan, para el beneficio de la +coca, del distrito del Cuzco, indios bien contra su voluntad, porque es +llevarlos á la casa de la muerte, como dijimos tractando del valle de +Andaguaylas y su menoscabo. + +Religiosos nuestros lo han contradicho y predicado contra ello, viendo +la diminucion de los naturales que allá entran; pero como es interés de +diezmos y de otros particulares, creo hallan aun entre otros religiosos +valedores. Vase disminuyendo esta contractacion, porque los indios ya +más quieren pan y vino que coca. + +La tierra es muy contraria á la salud de los pobres indios y aun á la +de los españoles, sino que á nosotros no nos da la enfermedad de las +narices como á los indios; es tierra llena de montaña calurosísima, como +habemos dicho, y abundantísima de lluvias. Pero el interés la hace +habitable por más indios que en ella perezcan, lo cual debian considerar +y aun remediar los que nos gobiernan. + + + + +CAPITULO LXXXII + +PROSÍGUESE EL CAMINO DEL CUZCO Á VILCANOTA + + +Volviendo, pues, al camino Real, y pasando del llano do fué la batalla +de las Salinas, va corriendo el valle del Cuzco, ensanchándose un poco +más; si le queremos prolongar hasta la rinconada llamada Mohina, terná +de largo poco menos de cinco leguas, por medio del cual, el rio los +Ingas llevaban acanalado, de suerte que no declinaba á una parte ni á +otra; agora, por el descuido de los nuestros, con mediana avenida aniega +la mayor parte del valle á mano derecha y siniestra, como lo he visto y +pasado con no poco riesgo, compelido por la obediencia, con la cual en +medio del ivierno caminaba. Fenecido este valle, diez leguas más +adelante llegamos al pueblo é valle de Quiquejana; la mitad del pueblo +fundado de la una parte del rio, la otra mitad de la otra; es rio grande +y pocas veces se vadea, de gruesa agua; pásase por puente de criznejas, +sin riesgo alguno. Luego proseguimos nuestro camino para el Collao el +rio arriba, pasando por muchos pueblos de indios que á la mano +izquierda dél hay poblados; á la derecha uno solo, ó cuando mucho dos, +hasta llegar á su nacimiento, que es una laguna llamada Vilcanota, que +se hace de nieves que corren de un cerro alto é nevado, antes de la cual +hay unos baños de agua caliente, que de lejos no parece sino que hay +allí cantidad de fuegos; tanto es el vapor como humo que de los +manantiales sale, y tan caliente el agua, que no se puede poner la mano +en ella; hierve á borbotones, y en muchas partes; confieso que la +primera vez que vi tanto humo imaginé habia allí muchos indios y fuego; +es lugar muy frio. Esta agua, si es de piedra azufre, es singularísimo +remedio para el mal de ijada é piedra; bebiéndola callente cuanto se +pudiere sufrir, deshace la piedra de los riñones y límpialos: es +experiencia hecha, y si se trae y se vuelve fria hase de callentar y +beberla caliente como está dicho, y tiene el mismo efecto: ya se puede +decir que de historiador me he vuelto médico; no es inconveniente +tractar en historia, ó descripción de tierras, las cosas provechosas que +en ella se hallan para la salud de los hombres. + +Volviendo á nuestra laguna Vilcanota, que terná en torno, ó será tan +grande como seis cuadras, es digno de encomendar á la memoria lo que en +ella hay. + +Este asiento es muy alto y muy frio; la laguna y camino Real entre dos +cordilleras nevadas. Vierte á dos partes; el un desaguadero á la mar del +Norte, que es el principio deste rio grande de Quiquejana, el cual +juntándose con el de Apurimac, Amancay, Vilcas, Jauja y otros, hace el +famoso rio del Marañon, que dijimos desembocar en la mar del Norte con +ochenta leguas de boca. La otra vertiente ó desaguadero hace el rio que +llamamos de Chungara y Ayaviri, que entra en la laguna de Chucuito, y +ésta desagua por una parte, como diremos, á la mar del Sur. + +Un poco más adelante, como media legua, vemos una pared de piedra de +mampuesto que corre desde la nieve del un cerro al otro atravesando el +camino Real. Esta pared dicen los viejos se hizo por órden y concierto +de paz entre los Ingas y los indios del Callao, los cuales trayendo +guerras muy reñidas entre sí, vinieron en este medio: que se hiciese +esta pared en el lugar dicho, de un estado de un hombre, no muy ancha, +la cual sirviese como de muralla para que ni los Ingas pasasen á +conquistar el Collao ni los Collas al Cuzco; rompieron por su mal los +Collas las paces y quisieron conquistar á los Ingas, mas los Ingas +revolviendo sobre ellos los conquistaron y no pararon hasta Chile. Esta +pared se ve el dia de hoy descender desde la nieve del un cerro, y +atravesando el valle y camino Real sube hasta la nieve del otro. + + + + +CAPITULO LXXXIII + +PROSIGUE EL CAMINO AL COLLAO + + +Puestos en este paraje[30] de Vilcanota luego comenzamos á bajar (aunque +la bajada no es agra, que casi no se siente) hasta el tambo de Chungara, +donde en todo el valle se apacienta copia de ganado vacuno, y á la mano +derecha no poco ovejuno y ganado de la tierra. Este tambo es muy frio, y +desde aquí á la provincia de los Charcas ya no se da maíz, sino papas y +quinua, y ha de ser muy buen año, porque si los yelos se anticipan las +papas corren riesgo; la quinoa mejor lo sufre. De aquí vamos al primer +pueblo del Collao, llamado Ayavire, asaz ventoso y frio, pueblo grande y +rico de ganado de la tierra, como lo son los demás desta provincia de +Ayaviri. Siete leguas adelante llegamos al pueblo llamado Pucará, +tambien pueblo grande, famoso porque aquí se desbarató el tirano +Francisco Hernandes Giron; cególe Nuestro Señor, como andaba en +deservicio suyo y de su Rey, porque si se tuviera diez dias más, que no +saliera del sitio y fuerte donde estaba, siendo señor de las comidas y +teniendo agua y leña, no se les podía quitar, y el sitio suyo +inexpugnable, y servicio de los indios, que le obedecian por ser de su +encomienda; era imposible el real del Rey sustentarse, habiase de +deshacer por falta de mantenimientos. Salió una noche á dar en el campo +de Su Majestad, pero avisado por un soldado que aquella noche se vino al +servicio de su Rey, levantóse el campo de donde estaba, dejando las +tiendas armadas, y púsose en escuadron en una hoya donde el tirano no le +pudo ver; llegó á las tiendas, desbaratóse en ellas, y viéndose +desbaratado, recogióse con hasta 160 soldados descontentos, y á pie y +por tierra fragosa y frigidísima tomó la vuelta de Quito; pero llegando +al valle de Jauja, ó poco más adelante, salieron á él dos capitanes de +la ciudad de Guánuco y lo prendieron, y á los pocos que con él iban, +como dejamos dicho tractando del valle de Jauja; los demás ya se le +habian quedado cansados y sin armas; trujéronle á la ciudad de Los +Reyes, donde como á tirano y traidor á la Corona Real, le cortaron la +cabeza y la pusieron en el rollo en medio de la plaza en una jaula de +hierro á vista de todo el pueblo, con su letrero que decia: esta es la +cabeza del tirano Francisco Hernandez. + +[30] En el ms., _pareje_. + + + + +CAPITULO LXXXIV + +DE LA LAGUNA DE CHUCUITO + + +Pasando adelante por el camino Real, á pocas jornadas de aquí, no son +ocho, damos en la laguna de Chucuito. Es la más famosa del mundo y +mayor, muy poblada por una parte é por otra. Tiene en torno, y si +hablamos como marineros, de boj, ochenta leguas y cuarenta de travesia; +casi á la playa della son las poblaciones; los vientos causan en ella +tormentas como en la mar, y aun más ásperas, por no tener puerto +fondable. Lo que sirve de puerto son totorales, que son una juncia +gruesa como el dedo pulgar, y más; aunque allá dentro (digamos en alta +mar) se hunda con vientos y tempestades, en llegando á la totora la ola, +cesa toda la tormenta; el agua es muy gruesa, nadie la bebe, con no ser +tan salada como la de la mar; es abundante de peces por la una y otra +costa. Algunas veces se mete la tierra adentro, pero porque el camino +Real del Inga iba muy derecho no lo torcia, antes por medio de la +ensenada, más ó menos conforme á la derecera del camino, se proseguia, +hechas á mano unas calzadas derechas como una vira, y á trecho sus ojos +llanos, por los cuales corria el agua. Hay calzada de dos leguas y más, +á lo menos, por el otro camino, llamado de Omasuyo; tambien las hay +menores, conforme á como es la ensenada; pero ya muchas dellas por esta +parte se han perdido por descuido de nuestras justicias, y se rodean en +partes de más de dos leguas, en otras menos, y ver aquellas calzadas y +caminos derechos perdidos, es compasion. + +El remedio al principio era fácil, agora es irremediable. Casi á la +orilla, ó costa, y un poco más adentro, á legua y más, tiene sus islas +pequeñas en donde vivian indios pescadores llamados en ambas provincias +Uros. + +Estos no comian jamás maíz, lo cual de fuera parte se traía, ni otra +cosa sino pescado, y la raíz desta totora, que es muy blanca, fria y +desabrida; gente barbarísima, con lengua diferente de los demás de la +tierra firme y la del Inga; muy raros la entendian, ni sabian, por lo +cual dificultosamente recibian la fe; decian eran como puercos, pues +comian totora como ellos; ya son un poco más políticos, despues que los +redujeron á pueblos sacándolos de las isletas de la laguna; van á Potosí +á trabajar á sus tiempos, y hacen sus mitas en los tambos, que es decir +sirven en ellos y dan recado, que es regularmente por noviembre, pero +malo, porque son faltos de carneros para las cargas é para lo demás +necesario, aunque se les paga conforme al arancel. Diré lo que me +sucedió con uno destos: yo bajaba de la ciudad de La Plata por órden de +mi perlado á la de Los Reyes por este mismo mes, y venia á la ciudad de +Arequipa; llegué á un tambo donde servian estos Uros, y habiéndome de +partir pedí uno ó dos carneros de carga; diéronseme, y un indio que los +llevase y volviese; llegando al otro tambo, pagando su trabajo y de los +carneros al Uro, díjome: Padre, cómprame un real de pan; yo le respondí: +ve tú á comprarlo; respondió: no me lo dará el indio tambero, porque me +conoce, soy Uro; repliquéle: Pues tú, Uro, ¿ya sabes comer pan? +respondió: si padre, despues que servimos en los tambos. Hales +aprovechado la reduccion para que coman pan y beban vino, y para la +doctrina ha sido lo principal. Pero verlos antes que amanesca en sus +balsas de totora, casi desnudos y navegar y pescar y meterse tres y +cuatro leguas y más, por una parte es para dar gracias á Dios, por otra +se les tiene mucha lástima, porque caminamos por tierra muy arropados, +no nos podemos valer de frio y éstos, desnudos en el agua no lo sienten, +ó si lo sienten lo sufren no con tanta pesadumbre como nosotros. Lo que +no vi en la mar del Norte, ni en esta del Sur, vi en esta laguna: fué +una manga de agua, la cual vista me admiré mucho: no habia visto otra; +en la compañia caminábamos cuatro ó cinco de conformidad; venia un +piloto que huyendo de la mar quiso ver á Potosí, pero volviéndose á su +inclinacion natural, no le habia parecido bien la tierra, y volvióse; +preguntéle qué era aquello; entonces me dijo: aquella se llama manga de +agua, y si cae en navio sin puente, sin remedio le anega, y de noche son +muy peligrosas, porque no las vemos; de dia huimos della como de la +muerte; cae de lo alto de las nubes hasta el agua; al viso parecia tan +gruesa como un mastil muy grueso de una carraca, y como va descargándose +va adelgazando, á la cual, delgada, el viento la pone como un arco hasta +que totalmente la nube se queda sin agua; todo esto vi entonces. He +dicho esto para probar las tormentas que aquí se padecen; por lo cual, y +porque no hay puertos, no se puede navegar con bergantines; uno se hizo +é se comenzó á navegar en él, pero con una tormenta se perdió y nunca +más se ha hecho otro, ni intentado hacerle. Los indios en sus balsas +tambien usan y se aprovechan de velas conforme á como la balsa la +sufre. + + + + +CAPITULO LXXXV + +DE LOS PUEBLOS QUE HAY EN ESTA PROVINCIA DE CHUCUITO + + +Tomó la denominacion esta[31] laguna acerca de los españoles, llamándola +la laguna de Chucuito, por razon de una provincia así llamada Chucuito, +la más rica del Collao, cuya cabeza es un pueblo así llamado, fundado +casi á la playa desta laguna por la una parte, y por la otra sobre un +cerro no agrio de subir. Aquí reside, á lo menos tiene su casa, el +curaca principal y la justicia, con título de gobernador. Los pueblos +subjectos son: á dos leguas, Acora; á tres, Hilavi; á Juli, cuatro; +otras tantas á Pomata, y cinco á Cepita, que todas son 18 leguas. Son +grandes y ricos de ganados de la tierra, y de los nuestros no hay falta. +Nuestra sagrada religion la tuvo á su cargo desde el principio que se +redujeron á la Corona Real de Castilla, para la doctrinar, en cuya +doctrina se ocupó muchos años augmentando siempre el número de los +religiosos, conforme á como nos augmentábamos. + +Hobo en ella, ocupados en este oficio evangélico, muchos y muy buenos, y +entre ellos el padre fray Melchior de los Reyes, de quien en breve +dejamos hecha mencion; el padre fray Augustin de Formicedo, que hoy muy +viejo vive; el padre fray Domingo de Narvaez[32], cuyo cuerpo dijimos, +enterrado en el Convento de nuestro padre Santo Domingo de los Reyes, en +el capítulo pasados siete años se halló entero y los hábitos sin lision; +el padre fray Miguel Cerezuela, y el padre fray Domingo de la Cruz, á +quien un demonio perseguia de dia y de noche, con otros muchos grandes +religiosos y grandes lenguas de la que llamamos Aimará, que es diferente +de la general de los Ingas, más abundante y más galana; con cuyos +trabajos, artes, vocabularios, cartapacios y sermones otros el dia de +hoy triunfan, como si ellos lo hobieran trabajado; quitóla á la Orden +don Francisco de Toledo, residiendo en ella treinta religiosos; si con +justicia ó con pasion, ya ha dado cuenta á nuestro Señor dello; dióla +primeramente á clérigos; despues el pueblo mayor, qu' es Juli, dió á los +padres de la Compañia. Pero cuánta diferencia haya (no tracto de los +padres de la Compañia, que hacen su oficio religiosamente) del un tiempo +al otro, del concierto y ornato de los templos y servicio del altar, los +ciegos que pasan por el camino lo ven. Hallábanse en estos pueblos +20.000 indios tributarios; agora no sé si hay tantos, porque se han +huido muchos (fama es más de 6.000) á una provincia de infieles y de +guerra de los Chunchos, dejando sus mujeres, hijos, casas y haciendas. +Por qué causa no es de mio decirla en este lugar; en otro, si me viese +sin ningun temor de mal subceso humano, creo lo diria. + +En el pueblo de Juli, digo en su término, no lejos, descubrió un indio +una veta de plata rica; quiérensela quitar diciendo que el indio no +puede tener mina de plata; el procurador del indio apeló para la Real +Audiencia de la ciudad de La Plata (yo estaba á la sazon en ella); +quítansela; perdióse la veta hasta hoy; no sé en qué se pueda fundar que +yo, en mi tierra, como el extraño, no pueda tener mina, principalmente +descubriéndola yo. + +[31] Tachado: _provincia_. + +[32] Tachado: el padre fray Miguel Cerezuela. + + + + +CAPITULO LXXXVI + +DEL PUEBLO [DE] COPACAVANA + + +Desde Pomata, tomando el camino sobre mano izquierda, dejando el Real á +la mano derecha, ocho leguas dista el pueblo Copacavana, á donde se +redujeron muchos indios que de diversas provincias deste Perú vivian en +una isla de la laguna, dos leguas deste asiento y tierra firme, una por +mar, otra por tierra; llámase esta isla Tiquicaca, donde era el más +famoso adoratorio que el demonio en todos estos reinos tenia, y para su +servicio mandaba que de las más provincias dél que señalaba le sirviesen +allí indios; solos unos exceptaba, llamados Puquinas, que viven la mayor +parte en el camino de Omasuyo, que es de la otra parte de la laguna, por +ser gente como de suyo es muy sucia, más que otra destos reinos, como si +el demonio fuera muy limpio; antes que estos indios se redujesen y se +deshiciese aquel famoso y falso adoratorio, todavia el demonio por los +pecados destos, aunque ocultamente, era reverenciado y obedecido, para +comprobacion de lo cual diré lo que un religioso nuestro me refirió le +habia pasado no ha 25 años, viviendo en un pueblo y doctrinándolo, +llamado Tarama, distrito de la ciudad de Guánuco, siete leguas del +primer pueblo del valle de Jauja, llamado Butun Jauja, que es decir el +gran pueblo de Jauja. + +Sucedióle, pues, que estando en esta doctrina llegó á él un fiscal +della, indio, y díjole: Padre, aquí está un Cacha, que es un mensajero, +de Tiquicaca; el religioso, aunque no habia vivido por allá arriba, +tenia noticia deste adoratorio, y luego advirtió á lo que podria ser; +dijo al fiscal: tráemelo aquí. Trújoselo. Era un indio bien dispuesto; +llegó á guisa de caminante, la manta ceñida; preguntóle: ¿De dónde eres, +hijo? Responde: de la isla Tiquicaca. Replicóle: ¿Dónde vas? Respondió: +A Quito. (Hay desde Tiquicaca á Quito más de quinientas leguas.) ¿Quién +te envia? Responde: El Apo, que es el señor de Tiquicaca. Bien entendió +el religioso que el que le inviaba era el demonio. ¿Así Tiquicaca te +envia? pues yo os doy mi palabra que no habéis de ir allá y que os tengo +de castigar por el mensaje. Del demonio sois mensajero. Respondióle el +indio: Padre, yo tengo de ir. El padre: No iréis; yo os azotaré y +tresquilaré primero y echaré en la cárcel. Responde el indio: Padre, los +azotes y tresquilarme, no lo quitará Tiquicaca; mas dejar de ir no lo +impidirás. Viendo esto el religioso, ¿qué habia de hacer? Mándale azotar +y tresquilar, á la justicia, por mensajero del demonio, y que lo echen +en la cárcel, en el cepo, y toma la llave de la cárcel y cepo; á la +mañana va á ver su indio allá _en_ la cárcel; él va á buscar el indio; +el cepo hallólo cerrado, pero el indio nunca más le vió. ¿Este fué indio +ó demonio, que no pareció más? + +El religioso que esto me dijo, y á otros muchos, en la ciudad de Los +Reyes, se llama fray Juan de Torrealba, que agora vive en España, hombre +de mucha verdad, y no tenia para qué fingirlo. + +Para deshacer este adoratorio, que llamamos guacas, fué acertadísimo +sacar los indios de aquella isla y poblarlos en la tierra firme, á la +lengua casi del agua, en un cerro no alto, llamado así Copacavana. Este +pueblo tenia á su cargo un clérigo gran lengua de la Aymará y de la +Quichua; así se llama la de los Ingas, llamado el bachiller Montoro; la +iglesia es buena; hiciéronla religiosos nuestros, porque este pueblo y +otro que dista deste una breve legua, llamado Yunguyo, se encorporaron, +cuanto á la doctrina, con la provincia de Chucuito. El buen clérigo +mandó hacer á un indio una imágen de bulto, que colocó en la iglesia, al +lado de la Epístola, en un altar, por sí; intitulóla de la Purificacion; +yo la he visto tres ó cuatro veces; tiene de largo, sin la peana, una +vara y cuatro dedos; salió hermosa de rostro, con su Niño Jesús entre +los brazos, y aunque es así (como luego diremos) que los indios tienen +poca fée ó ninguna, algunos hay en quien Nuestro Señor la ha infundido. +Estos son pocos. + +En aquel pueblo habia un indio casado que á su mujer daba mala vida y +aborrecia grandemente; ella era buena cristiana y devota de aquella +imágen de Nuestra Señora; el marido, persuadido del demonio, sacóla al +campo para ahorcarla; echóle la soga á la garganta y quísola ahorcar; la +india, muy de veras se encomendó á Nuestra Señora, y teniéndola ya su +marido para lanzarla de un árbol abajo, apareciósele Nuestra Señora en +figura de aquella imágen; el indio deja la mujer é pone pies en +polvorosa, mirando para atrás, lleno de temor; la india quedó libre +hallándose en el suelo, la cual tambien vió á Nuestra Señora en su +favor; vínose á la iglesia, hincóse de rodillas delante del altar de +Nuestra Señora, dándola gracias; da noticia deste milagro al clérigo, +hácese la averiguacion, traen al marido, confiesa la verdad, que todavia +estaba temerosísimo; llámase al corregidor de aquel partido, que á la +sazon era don Jerónimo Marañon, convocáronse los clérigos comarcanos, +hízose una solemne procesion con los indios del pueblo y otros que +acudieron y algunos españoles que por allí se hallaron; luego se +comenzaron á multiplicar milagros, que pintaron en las paredes de la +iglesia; hízose libro dellos, pero algun luterano oculto que por allí +pasó lo hurtó, mas no pudo hurtar la memoria dellos, que como eran +frescos no se habian olvidado y tornáronse á escribir. + +Los milagros han sido muchos y notables, de los cuales escrebiré dos +aquí, que oí al mismo bachiller Montoro: el uno fué que habiendo falta +de aguas para las comidas, los indios determinaron hacer una procesion á +instancia deste sacerdote, sacando la imágen de Nuestra Señora, y para +esto la parcialidad que llaman _Hañan saya_[33], que es la más +principal, tractólo con la menos principal, llamada _Urin saya_[34], +ésta no quiso venir en ellos; los Hañan sayas hacen su procesion; fué +Nuestro Señor servido, para confundir á estos indios de poca fe, que, +con tener las chácaras juntos, parten linderos, lloviese en la de los +Hañan sayas y no en las de los Urin sayas. El otro fué: dos indios, +marido y mujer, trujeron de más de cuarenta leguas un hijo solo que +tenian contrecho, á Nuestra Señora que se lo cúrase; en abriendo la +puerta de la iglesia por la mañana, tomaban su hijo, que ya sabia +hablar, tenia de siete á ocho años, y ponian delante del altar de +Nuestra Señora; desta suerte le ponian por espacio de diez ó doce dias; +sucedió que el niño un dia comenzó á hablar con la imágen de Nuestra +Señora y decirla: Señora, ya ha muchos dias que mis padres me ponen aquí +delante Vos, para que me saneis, y no me sanais; la comida ya se les ha +acabado, y están lejos de nuestra tierra; sáname ya, Señora, y si no, +volverémonos á nuestra tierra; dicho esto se levantó el niño sano y +salvo, como si no hobiera padecido lesion alguna, y salió á buscar á sus +padres que fuera de la iglesia en el patio ó cementerio della estaban. + +Volviéronse con su hijo á sus tierras. Las palabras del niño, los demás +que allí se hallaron las refirieron. A la fama desta imágen y milagros +concurrian en romerias desde el Cuzco, que son más de cien leguas, y +desde Potosí, que hay otras tantas, muchas personas, y las que no, +enviaban sus limosnas aventajadas; de suerte que si se hobiera tenido un +poco más de cuidado fuera riquísima la capilla. Arden delante del altar +tres lámparas muy grandes y muy bien labradas, que personas particulares +han enviado para el culto de Nuestra Señora; coronas tiene muchas; +anillos con piedras riquísimas; quitóse la doctrina al clérigo poco +antes que muriese, y dióse por órden de Su Majestad é buena diligencia +que se dieron, á los padres de San Augustin, donde tienen un priorato. +Ya los milagros no son tan frecuentes, por nuestros pecados, y aun no +han cesado _los que_ con las medidas de la imágen se han hecho: el +contador Garnica, quebrado, ciñéndose la medida sanó. Los hechos no es +de mio escrebirlos, porque piden un libro entero. Los Padres Augustinos +ternán cuidado dello. + +Fué Nuestro Señor servido, para confusion del demonio y para alumbrar á +estos miserables, que cerca de aquel lugar donde con tanta reverencia el +demonio era adorado, allí se hiciesen muchos milagros por Nuestra Señora +á gloria de Su Majestad y de su Madre sacrosanta. + +No creo hay cibdad, en lo que he visto de la de Los Reyes y Potosí, +donde no haya capilla de Nuestra Señora de Copacavana, y en pueblos de +indios hay no pocas desta advocacion, y en algunos se dice se han hecho +milagros, como es en Pucarani, ocho leguas de la ciudad de la Paz; el +indio que hizo esta imágen, aunque ha hecho otras, ninguna ha sacado +como ella; ha sido llamado á muchas partes y las ha hecho[35], y estando +en la ciudad de La Plata le llamó el presidente de la Audiencia para +conocerle, el licenciado Cepeda, y dióle silla, diciendo: Quien hace +imágen de Nuestra Señora que obra milagros, merece se le dé silla +delante de un Presidente. + +[33] Al margen: barrio de arriba. + +[34] Al margen: barrio de abajo. + +[35] En el ms., _yo las he hecho_. + + + + +CAPITULO LXXXVII + +DEL PUEBLO [DE] CEPITA Y [DE]S[A]GUADERO + + +De Copacavana volvemos al camino Real, sobre mano derecha, en demanda +del último pueblo de la laguna de Chucuito, ocho leguas tiradas. + +Es pueblo frio y destemplado como los demás, y ninguno tanto como éste +en toda esta provincia, del cual dista el Desaguadero desta laguna dos +leguas y media. El Desaguadero es tan ancho como un tiro de piedra; el +agua tiene muy poca corriente, parece como embalsada. Comunmente se +trata en este reino que no se le halla fondo, y que el agua por abajo +corre con tanta velocidad que, por mucho que pese una piedra, si con +ella la quieren sondar, se la lleva el agua. + +La primera vez que pasé por este Desaguadero llevaba intencion de +sondarlo y averiguar esta verdad; llegando con más de cincuenta brazas +de sogas que saqué de Cepita, me puse en medio de la puente con una +piedra como medio adobe; echéla al agua y luego se fué la piedra derecha +al fondo como si no hobiera corriente alguna; sompeséla y sacándola +hallé cuatro brazas y media de agua, de suerte que lo que se dice es +fábula; tambien decian que cayendo alguna cosa en el agua era imposible +salir; tambien lancé un perro y fácilmente salió nadando; y que por +abajo no haya corriente es fácil de persuadir, aunque no lo hobiera +experimentado con la sonda, porque como toda aquel agua sea un solo +cuerpo, si por abajo fuera tan raudo y corriente, por el medio y por +arriba habia de correr de la misma suerte. + +Tiene este Desaguadero una puente, la mejor, más fácil y segura del +mundo; es llana y de totora asentada sobre tres ó cuatro maromas de +icho, muy estiradas; hacen los indios unas balsas fuertemente atadas +desta totora, á manera de media luna cuando se muestra despues de la +conjuncion; el convexo, que es el lomo, asientan sobre las maromas muy +bien atado, y luego junto á esta otra, y así las multiplican desde el +principio al fin y las unas con las otra las atan. El vacio que hay +entre una y otra, porque estas balsas son redondas, hínchenlo con enea ó +totora suelta, que es lo mismo, de suerte que la puncta queda llana y +rema de ancho tres varas largas; es segurísima y puédese pasar á +caballo, aunque yo muchas veces que la he pasado me apeo, llevando la +cabalgadura de diestro. Hay aquí indios con pescado, los cuales tienen +cuidado á su tiempo de renovarla, y son tan diestros en ello, y en +saber, por la experiencia que tienen, cuándo conviene hacerlo, que no +pierden puncto, porque ya saben cuándo han de renovar las maromas y las +balsas. + +Deste Desaguadero se hace otra laguna que llaman de Paria, ó de +Challacollo por otro nombre, no tan grande, ni con mucho, como ésta; +desagua contra la mar del Sur, sumiéndose sin que responda á alguna +parte; por ventura por las entrañas de la tierra va á dar á la mar. + + + + +CAPITULO LXXXVIII + +DEL PUEBLO TIAGUANACO + + +Seis ó siete leguas delante del Desaguadero llegamos al pueblo _de_ +Tiaguanaco, donde hay, apartado un poco del camino Real, sobre mano +derecha, unos edificios antiguos de piedra recia de labrar, que parecen +labradas con escuadra, y entre ellas piedras grandísimas; casi no pasa +por aquel pueblo hombre curioso que no las vaya á ver. + +La primera vez que por allí pasé con otros dos compañeros las fuimos á +ver, donde vimos unas figuras de hombres de sola una piedra, tan grandes +como gigantes, y junto á ellas de muchachos, la cintura ceñida con un +talabarte labrado en la misma piedra, sin tiros, como usan los que traen +tahelies. Paredes no habia altas, ni casa cubierta; ocuparia este +edificio más que cuatro cuadras en torno. No saben los indios quien lo +edificó, ni de dónde se trujeron aquellas piedras, porque en muchas +leguas á la redonda no se halla tal cantera. Es fama haber allí gran +suma de tesoro enterrado; hase buscado con diligencia, mas como andan á +ciegas los buscadores, no han dado con ello, sólo dan con la plata que +sacan de la bolsa para el gasto. + +Agora se aprovechan de aquellas piedras para el edificio de la iglesia +deste pueblo. De aquí á Calamarca, otro pueblo de indios, hay dos +jornadas largas, donde se junta el otro camino de Omasuyo, que corre por +la otra parte de la laguna; por lo cual es necesario volver á tractar +dél. + + + + +CAPITULO LXXXIX + +DEL CAMINO DE OMASUYO + + +Desde el pueblo de Ayaviri, que dijimos ser el primero del Collao, +tomando sobre mano izquierda, comienza el camino y se sigue la provincia +llamada Omasuyo, que corre por la otra parte de la laguna de Chucuito; +esta provincia es muy poblada, y por la mayor parte son Poquinas; son +recios de ganados de la tierra, y participan de más maíz é trigo que los +de la otra parte, por tener sobre mano izquierda la provincia de +Larecaja, abundante de lo uno y de lo otro. + +Esta provincia es montuosa, llena de sabandijas ponzoñosas, de tigres y +osos y leoncillos; de aquí se proveen de madera para las iglesias, así +los de la una parte de la laguna como los de la otra, y de otra más +menuda para sus casas. Por esta parte la laguna (digamos) se mete más la +tierra adentro con esteros, por medio de los cuales llevaba su camino el +Inga, derecho, como habemos dicho; agora, por descuido de los +corregidores, que con tiempo no lo han querido remediar, está perdido +en muchas partes, y rodeamos por algunas ensenadas más de dos leguas, y +en otras menos, conforme es la calzada perdida. Tiene tambien esta +provincia, á la propia mano izquierda, primero, ó un poco más abajo que +á Larecaja, la provincia de Caravaya, ó por mejor decir las montañas, +porque no son pobladas, cálida, lluviosa y montuosa, donde antiguamente +se sacaba oro en abundancia, subido de la ley; agora tambien se saca, +pero mucho menos; la razon es porque siendo tan cálida para los indios +que lo han de sacar, que los llevan desta provincia de Omasuyo, es muy +enferma, y justísimamente se prohibe vayan los indios á ella contra su +voluntad, ni con ella, á sacar oro; con todo eso, hay españoles y +corregidor, y no pienso va mal aprovechado el que lo es. Junto á esta +laguna hay un pueblo llamado Arapa, de donde dos leguas, ó poco más, +segun me dijo un sacerdote clérigo que en él residia, que tiene otro +desaguadero esta laguna, no de tanta agua como el que habemos dicho, de +suerte que desagua á una y otra mar. + +En toda esta provincia no he visto, dos veces que por ella he caminado, +cosa digna de memoria, si no es el pueblo de Guarina, dos leguas +adelante del cual fué la batalla desgraciada entre el general Diego +Centeno, que defendia la parte del Rey, y el tirano Gonzalo Pizarro, +éste con cuatrocientos hombres y Centeno con 1.200; aquí fué +desbaratado, y la flor de los vecinos y capitanes muertos y presos, y +enterrados más de cuatrocientos hombres en un hoyo donde agora está una +ermita harto mal parada, sin que los hijos de los que allí tienen sus +padres la reparen ni aun hayan gastado un real, y son algunos destos +vivos y muy ricos; mas de sus padres creo se acuerdan poco. + + + + +CAPITULO XC + +DE LA CIUDAD DE LA PAZ + + +De aquí de Guarina á la ciudad de La Paz son dos jornadas, la cual se +llamó así por ser poblada en medio de Potosí y el Cuzco, donde habia, +los años pasados, ó de donde se temian algunos alborotos, y porque de +aquí se habia de salir á apaciguarlos se llama la ciudad de La Paz, en +la cual, por la mayor parte, hay poca entre los vecinos della. Poblóse +en valle hondo por _ser_ lugar más abrigado, junto á un rio pequeño de +buena agua; no lleva peces por la frialdad del temple, pero proveese y +bastantemente de la laguna, que la tiene á ocho leguas, poco más; aquí +no se da sino muy poco maíz en unas quebradillas junto al pueblo, donde +hay un poblezuelo pequeño de indios para su servicio. El rio abajo, á +seis leguas y más, se dan viñas y fructas de las nuestras muy buenas, y +á diez, y dende arriba, hay valles callentes, principalmente uno llamado +Caracato, en el cual se han plantado viñas y se coge mucho y buen vino, +y alguno tinto, á quien no hace ventaja el de España. + +En este valle tienen los más de los vecinos sus heredades. El trigo é +maíz les traen de la provincia de Larecaja, y de otro valle más abajo +dicho Cochapampa; los vecinos de aquí, á lo menos los viejos, eran muy +ricos asi de plata como de ganados nuestros, particularmente ovejuno, +por los muchos y buenos pastos que hay en la comarca y cerca del pueblo; +á cuya causa en el mismo pueblo conocí un obraje de paños, donde se +hacian blancos y pardos, mejores que los que nos traen de Castilla, +frezadas y otras cosas. Sustenta cuatro monasterios: San Francisco; San +Augustin, la Merced y Teatinos, que en breve se han hacendado y muy +bien; tienen su sitio en una cuadra de la plaza, y en él tiendas no +pocas para mercaderes y pulperos. Es pueblo de mucha contractacion, á lo +menos solíalo ser, y donde se remediaban soldados pobres hasta que se +proveyeron corregidores de naturales. + + + + +CAPITULO XCI + +DEL PUEBLO CALAMARCA Y DEMÁS PROVINCIAS DEL COLLAO + + +De aquí al pueblo Calamarca, que quiere decir pueblo fundado en +pedregal, y así es, ponen ocho leguas tiradas y largas y llanas, á +donde, no una legua dél, se junta con el camino Real que viene de +Chucuito el que viene de Omasuyo á la mano derecha, del cual dejamos la +mano derecha la provincia llamada de los Pacajes, donde los más de los +vecinos de La Paz tienen sus repartimientos. Es provincia riquísima de +ganado de la tierra, y es el mejor, los carneros más bien hechos y que +llevan más carga, y valen más que los de otras partes. Es tierra llana, +muy fria en todo tiempo, de grandes tempestades con truenos, rayos é +nieves, como las demás de la Sierra. + +Luego se sigue la provincia de Paria, de la misma calidad, fértil +juntamente de ganado porcuno, porque se cria mucho en la ribera de la +laguna que dijimos se hacia del Desaguadero; de aquí se siguen los +Quillacas; ya éstos son del repartimiento de la ciudad de La Plata, y +tambien Paria, provincia más seca, pero de la misma calidad en lo demás, +y desde el Desaguadero hasta los Quillacas, todo comunmente se nombra +Pacajes; en todas estas naciones hay pueblos de indios grandes y ricos +de ganados, faltos de leña para cubrir las casas y aun para el fuego, +aunque les proveyó Nuestro Señor de una que llaman tola, que casi la +hoja tira á nuestro romero, y quemada huele bien, no mucho. Hay en estas +provincias grandes salinas, por lo cual agora pocos años se descubrieron +unas minas de plata que por este respecto se llamaron de las Salinas; ya +creo han cesado por su pobreza. + + + + +CAPITULO XCII + +DEL TAMBO DE CARACOLLO Y CAMINO POR LOS VALLES HASTA LA PLATA + + +De Calamarca al tambo de Caracollo, asaz frio y destemplado, se ponen +cuatro jornadas, en medio de las cuales se fundó el pueblo llamado +Sicasica; tiene este pueblo nombre por una fuente de agua que se le +trujo bonísima, y por un espinillo que no crece un palmo, salubérrimo, +tomando un sahumerio, para catarros, toses y apretamiento de pecho, y +para otras enfermedades bebida el agua de su cocimiento, tanto que de +España se pide como cosa preciada. De aquí á Caracollo son doce leguas: +las siete á una ventilla, entorno de la cual solia andar un mestizo, +famoso ladron de caballos y mulas; esta venta no tiene recado para poner +las cabalgaduras en caballeriza; andan al campo al pasto; salia este +mestizo de unas quebradas, recogia todos los caballos con dos ó tres +indios que traía al tracto, y daba con ellos en Arica; allí las vendia +por poco precio; cogióle la justicia, y preguntándole por qué siquiera +no dejaba algunas, respondió: porque no fuesen tras mí; finalmente, pagó +en la horca sus delitos. + +De Caracollo, tomando el camino por la mano siniestra, quince leguas +andadas, llegamos al valle de Tapacari y pueblo; en las ocho de las +cuales, en medio de una cordillera muy fria, se hizo una ventilla con +solas dos casas, que lo más del año no habita nadie en él por +destemplanza del frio, y á dos leguas andadas comenzamos á bajar una +cuesta no menos que de tres leguas, hasta que damos en el valle y pueblo +sobredicho; ya esta tierra es más templada, aunque Tapacari, por estar +al pie de la sierra, es más frío que los demás valles y pueblos; dase +maíz y trigo, duraznos y membrillos en lugares abrigados; hay aquí un +convento de los padres de San Augustin con título de priorato. Los +padres que en él residen son dos ó tres. Los demás en otros pueblos. + +De Tapacari hay dos jornadas al gran valle y ancho llamado Cochabamba, +que quiere decir tanto como valle cenagoso, porque todo está lleno de +ciénagas, si no son á las faldas de los cerros, que por la una parte son +muy altos y nevados; en estas faldas se da mucho maíz y trigo y aun +algunas parras, frutas de las nuestras todas, y árboles, y en medio dél +hay algunos altozanillos donde se da lo mismo. Es este valle el sustento +de Potosí, de trigo, maíz, tocinos, manteca; habrá 34 años se pobló un +pueblo de españoles en él que va en mucho augmento, cuyos vecinos, +algunos son ricos de plata, pero de ganados nuestros, casi todos. Hay en +este valle dos repartimientos de indios y muy buenos. Aqui tenia su +repartimiento el licenciado Polo, con una cría de famosos caballos +caminadores y aun corredores; ya se ha perdido despues que murió; su +hijo no tiene tanto cuidado como su padre. Es templado el valle, pero +tiene una plaga irremediable, ya la hay desde Tapacari en toda esta +provincia de Los Charcas, que desde Taquiri comienza y no cesa en todo +Tucumán, y llega hasta los primeros pueblos de Chile, y es unas +cucarachas llamadas acá hitas, tan grandes como las medianas de los +navios de la mar del Norte, de aquella color, con alas; mas +diferéncianse, que éstas tienen un agujon casi invisible con que pican, +y tan delicadamente que no se siente, de noche despues de apagada la +lumbre; empero dende á dos dias se levanta una roncha como una haba, con +tanta comezon, que no se puede sufrir, hasta que una poquita de agua +que allí se cria la echamos fuera, y luego se descansa; mas al que no +tiene buena encarnadura se le hace una llaga que da pesadumbre; tienen +miedo á la lumbre, mas apagada ó bajan por las paredes ó del techo se +dejan caer á peso sobre el rostro ó cabeza del que duerme. Las que +bajan, pican en las piernas; las que se dejan caer, en la cabeza y +rostro. No pican á ninguna persona que de suyo sea melancólica, ó que +tenga mal olor de cuerpo, ó pies, con ser ellas de muy mal olor; helo +visto por experiencia; son torpes de pies por los tener largos y +delgados, y llena la barriga con la sangre que han chupado, no pueden +andar. Tambien se crian chinches pequeñas como las de España. Críanse en +todos estos valles muchas víboras de las de cascabel, de que habemos +tratado, y en los altos, con otras pequeñas como las de España, y otras +que se abalanzan tanto como una lanza á picar; en las montañas y árboles +se suben otras, y de allí se arrojan á picar á los caminantes; estas +dicen ser áspides. Todas las picaduras destas víboras son irremediables +si luego no se les acude con el remedio que ya dijimos y enseñamos; otro +se me olvidó poner allí: cúrase con una raizilla de que hay abundancia +en esta provincia, junto á la ciudad de La Plata; ésta es delgada como +el dedo, negrilla, huele como higuera; dase en polvos poca cantidad, +súdase con ella, y hase de tener dieta; llamámosla en estas partes +contrayerba. + + + + +CAPITULO XCIII + +DE LOS VALLES Y PUEBLOS DESDE CLIZA Á MISQUE + + +De Cochabamba á Pocona ponen quince leguas, en medio del cual cae el +valle de Cliza, muy ancho, de más de cuatro leguas, y de largo más de +ocho; vice aquí Eolo con todos los vientos (si nos es lícito hablar como +los poetas), porque al verano son incomportables, por cuya razon el +trigo deste valle es bonísimo y de lo mejor del mundo, y el maíz es lo +mismo; no tiene agua, que si tuviera abundancia della era suficiente él +sólo á dar trigo é maíz á Potosí, de donde dista más de cuatro leguas, y +aun á todo el Collao. + +El rio que sale de Cochabamba, y divide estos dos valles, no es +provechoso para sacar acequias, porque corre casi al fin dél. Diré lo +que hay por muy cierto, que sucedió en este rio á un soldado (así +llamamos á los solteros que no tienen casa conocida): el pobre habia +jugado y perdido lo poco que tenia en una chácara deste valle, é ya que +anochecia, medio desesperado, tomó su camino para Cochabamba; llegando á +este rio ya á media noche, hallóle de avenida; no tiene puente; no se +atrevió á vadearle, y apeándose del caballo buscaba por donde pasar; no +hallando, dijo: ¿No hobiera algun diablo que me pasara? No lo dijo á +sordas, y Nuestro Señor, que le quiso castigar, arrebátanle y pásanle de +la otra parte por medio del agua y tórnanle á pasar; desta manera lo +llevaban y traian de una parte á otra, hasta que finalmente lo dejaron +bien mojado de la otra parte del rio, donde halló su caballo. El +miserable, medio muerto y no poco temeroso, tomó su caballo y siguió su +camino hasta Cochabamba, una legua poco más, donde contó en una posada +lo sucedido; otro dia confesó, y despues vivió pocos dias. Esto oí á +personas que conocieron á este soldado, y lo nombraban; cuando lo oí no +tenia intencion de escrebir esto y así no encomendé á la memoria el +nombre. A la ribera de un arroyo que tiene este espacioso valle viven +algunos españoles en sus chácaras, donde fuera de las sementeras tienen +algunas viñuelas, más para uvas que para vino, con algunos árboles de +los nuestros, membrillos, manzanas y duraznos. Cuando descubrimos el +valle parece estar lleno de indios que lo labran, y son unos hormigueros +tan altos casi como un estado. Críase en él mucho ganado ovejuno, muy +sabroso por la yerba que nace en tierra salitral, y el agua es salobre. + +No faltan aquí víboras de toda suerte, y en las casas muchas hitas. El +temple del pueblo Pocona, siete leguas más adelante, es muy frio, por +estar más alto. Hay en él 3.000 indios tributarios; doctrínanlos padres +de San Francisco y es guardianato; son indios trasplantados deste valle +de Jauja; trasplantólos el Inga; á los cuales llamamos mitimas; son +indios muy ricos, así por los ganados como por la coca que sacan de +tierra caliente, llamada los Andes de Pocona, y aunque es enferma, no +tanto como los Andes del Cuzco. Es fértil de las sabandijas que dijimos +haber en los demás Andes. Críanse allí osos muy grandes, que trastornan +las mujeres, y ellas viéndoles, ninguna resistencia hacen; hay terribles +tigres, y ha sucedido llegar un tigre á la casa donde dormian muchos +indios, y de en medio dellos, si habia alguno no baptizado, llevárselo +en las uñas sin hacer daño á los baptizados; esto no es fábula. + +A ocho leguas de aquí entramos en el valle de Mizque, y antes de llegar +á él pasamos por dos vallecillos pequeños, pero de muchos cedros +finísimos, donde hay algunas chácaras de españoles; hay viñas en las +cuales se coge bonísimo vino, y el agua donde se dan los cedros es tal; +parece que no sufre el cedro regarse con agua gruesa. + +Mizque es valle ancho, con dos rios, uno mayor que otro; el mayor lleva +sábalos grandes y buenos; en él hay un pueblo de indios; es abundante +este valle de viñas y vino muy bueno, y frutas de las nuestras y +hortaliza; pero lo que mejor se da son cardos, que por no espantar los +oídos de los que leyeren estos borrones, no quiero decir cuán grandes +los he visto; es abundante de víboras como los demás, y de hormigas á +los pies de las cepas, que les roen las raíces y luego se secan; el +remedio es en el hormiguero echar agua hirviente; mátalas y salen arriba +huyendo, donde á escobazos las matan. + +Todos estos valles, con toda la provincia de los Charcas, tienen al +cielo por contrario, por los grandes pedriscos que sobre ellos vienen y +descargan; la causa natural es ser esta provincia llena de minerales, y +como los vapores que dellos saca el Sol sean gruesos, fácilmente se +convierten en pedriscos, y si alguno dellos es combatido, es este valle +de Mizque, y á la viña que da, ó árbol frutal, en tres años no vuelve en +sí. Tiene otra plaga, y es que se crian, así en los indios como en los +españoles, papos, que acá llamamos cotos, en las gargantas; yo he visto +hijos de españoles nacer con ellos; el remedio experimentado es atarse á +la garganta una ó dos cabezas de víboras, y con esto se resuelven. + +Conocí á un hombre llamado Simon Albertos, con uno muy grande; y +sabiendo este remedio, se echó dos cabezas de víboras al cuello, y le vi +sano, como si no hobiera tenido tal en toda su vida. Pues ¿no hay +remedio para apocar las víboras? Sí hay, y son los puercos; éstos las +apocan; pero en el tiempo de las aguas se crian muchas por la +costelacion del cielo y por la humedad y fertilidad de la tierra. Es +cosa de admiracion ver pelear un puerco con una víbora. En viéndola, +eriza todas las cerdas del cerro; la víbora, en viéndole, levanta la +cabeza cuanto naturalmente puede y estáse queda. El puerco rodéala +hozando y guardando con la tierra el hocico, no le pique en él; si le +pica, como un gamo vase al agua y pone el hocico en ella, hasta que se +siente sano; vuelve con la misma velocidad á la batalla; la víbora no se +aparta de su lugar; el puerco vásele llegando hozando, y cuando ve la +suya, es prestísimo, con la una mano pónela encima de la cabeza de la +víbora, y dando con ella en el suelo la aprieta tan fuertemente con la +tierra que no la deja volver á picar, y con la boca hácela dos pedazos y +luego se la come. He dicho esto para alivio del prudente lector. + + + + +CAPITULO XCIV + +DE LA PROVINCIA DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA + + +Desde este valle Misque se toma el camino, sobre mano izquierda, para la +provincia de Sancta Cruz de la Sierra; esta provincia es abundante de +maíz y en algunas partes de trigo; el temple de la ciudad es bueno; +dista deste valle más de 120 leguas, en partes, de mal camino, falto de +agua. + +Para ir á esta ciudad se pasa por unas montañas donde viven indios +Chiriguanas que comen carne humana, y algunas veces suelen salir hasta +bien cerca del valle de Mizque, donde hacen el daño que pueden, y á los +caminantes lo hacen saliéndoles de través, y si los cogen descuidados lo +pasan mal los nuestros, como lo pasaron ha muchos años, que saliendo de +la ciudad de Sancta Cruz la mujer del general Nuflo de Chaves, de quien +luego tractaremos, salieron al camino y la quitaron á los soldados que +con ellos venian, peleando. Mas viendo los soldados lo subcedido, se +concertaron, como hombres nobles y valientes, de morir ó recobrarla, y +siguiendo los enemigos los alcanzaron, y sin riesgo de las mujeres +quitaron la presa y se volvieron su camino, sin que los indios se +atreviesen más á pelear con ellos. Fué capitan Francisco de Montenegro, +bien experto entre los Chiriguanas y dellos conocido; y algunos _años +despues_, un buen hombre llamado Romaguera, viviendo en una chácara, no +dos leguas apartado de Mizque, de noche dieron en su casa los +Chiriguanas y le mataron y se llevaron mujer y dos ó tres hijas y mucho +servicio, y hasta hoy, si no las han muerto, se las tienen allá. + +Estos indios, aunque comen carne humana, no comen la de ningun español, +porque los años pasados, comiendo uno, á todos los que lo comieron les +dieron cámaras de sangre y murieron; los restantes, avisados del suceso, +no la comen; pero al que toman vivo, para matarle usan de exquisitos +tormentos. + +Pasadas las montañas destos Chiriguanas, se siguen unos llanos muy +grandes, donde hay gran cantidad de miel y mucho ganado nuestro vacuno, +cimarron, muy gordo, que se multiplica allí de un poco que se quedó de +un pueblo de españoles que hubo á la vera de un rio grande que llamaron +de la Barranca. No se pudo sustentar; despobláronle, ó por la guerra +continua con los indios comarcanos, llamados los Chiquitos, belicosos y +de yerva, aunque no caribes, ó por la pobreza de la tierra; despoblando, +no pudieron sacar todo el ganado sin que alguno se quedase, de lo cual +se ha multiplicado mucho para proveimiento de los pasajeros, porque de +gordo no puede correr, particularmente las terneras, que al primer +apreton se quedan estacadas. Agora me dicen se ha tornado á poblar este +sitio, que será freno para los Chiriguanas. + +De aquí á Santa Cruz de la Sierra, todo ó lo más es despoblado y sin +agua, si no son unos jagüeyes, á quien lo más del tiempo falta agua; es +tierra llana, y ésta es la causa. Este pueblo pobló el general Nuflo de +Chaves, hermano del padre nuestro fray Diego de Chaves, doctísimo, +verdadero hijo de Sancto Domingo, varon integérrimo en todo género de +virtud, primer confesor del Príncipe nuestro señor don Carlos y despues +del Rey nuestro señor Filipe segundo, sin que jamás se le conociese amor +á cosa terrena. + +El general Nuflo de Chaves, subiendo por el Rio de la Plata arriba, +muchas leguas de la Asumpcion, pueblo principal de aquella gobernacion, +dió en este asiento, pobló y púsole el nombre susodicho, en medio de +muchos indios chiriguanas, porque á la una parte y otra del pueblo los +hay. Cercó la ciudad de tres tapias, fortaleció las puertas; en todos +estos reinos no hay ciudad cercada; vélase por los enemigos tan +comarcanos y malos. De aquí salió en demanda de unos cerros donde se +entendia hacer minas de plata, en tierra de guerra; llevaba consigo +españoles y mestizos, buenos soldados, y tambien chiriguanas, por +amigos, que le ayudaban, por ser gente belicosa. + +En un recuentro que tuvo con los indios de guerra, alcanzada la +victoria, los chiriguanas pidiéronle parte de los indios captivos y +presos para comérselos, diciendo le habian ayudado. El general no se los +quiso dar; guardáronsela, y dejando á don Diego de Mendoza, creo cuñado +suyo, con todo el ejército, apartóse con doce ó catorce soldados y los +chiriguanas 15 leguas, pocas menos, á cierto paraje, en el cual los +chiriguanas determinaron de matarle, y no lo trataban tan secreto que no +se entendiese su mala intencion; avisaron los soldados á su General; +hizo burla de los que lo avisaban, y un dia, que fué el de su muerte, +viniendo los chiriguanas determinados de poner en ejecucion lo +concertado, estaban con el General tres ó cuatro soldados, Juan de +Paredes y Diego de Ocampo Leyton, ambos extremeños y hombres de +vergüenza, ánimo y hidalgos, con sus arcabuces y cuerdas en las +serpentines; dijéronle: Señor, estos indios vienen con mal pecho. Si +vuestra merced manda, aquí los despacharemos. Enojóse el General y +díjoles: Quitaos de ahí. ¿Para qué me ponéis esos miedos? Apagad las +cuerdas y dejadme con la lengua, un mestizo que servia della. +Replicáronle; no aprovechó nada. Apagaron las cuerdas y no fueron +cuerdos, y fuéronse á un bohio donde estaban los demás. El General +estaba en una hamaca, entre las piernas la celada, encima de una +rodilla, y sin espada, vestida una cota; como quedó solo con el mestizo +lengua entran los chiriguanas, comienzan á quejarse que no les daba +parte de la presa; descuídanle, llega uno por detrás, que el pobre +General, ni la lengua lo advirtió, alza la mano y con una macana de +palma dale un golpe en la cabeza que le aturdió y dió con él de la +hamaca abajo. El lengua salió dando voces ¡Al General han muerto! ¡Al +General han muerto! Los pocos soldados túrbanse, y como no tenian mecha +encendida, uno de los dos arriba referidos arrebató un tizon y puso +fuego al arcabuz; dispara sin saber á donde tiraba y acertó á dar en un +caballo y matóle. Los indios pensaron que los soldados venian sobre +ellos; retiráronse á una montañuela que cerca estaba, para guarecerse de +los arcabuces, que si vinieran sobre los nuestros allí los mataran á +todos. Retirados, tuvieron lugar los pocos españoles, pero bravos, de +encender sus mechas y hacerse fuertes en la casa y recoger los caballos. +El pobre General murió dende á pocas horas, sin poder hablar palabra. + +Entre los soldados habia un mestizo, del Rio de la Plata, llamado Juan +de Paredes, y por diferenciarle del que habemos tractado le llamo +Paizunu; á los dos conocí y tracté mucho, y á éste no tanto, que me +dijeron lo que voy refiriendo. Este Paizunu dijo: Aquí estamos perdidos; +si me dan un caballo, el que yo pidiere, yo romperé por los enemigos, +iré á dar aviso á don Diego, y si esto no hacemos, aquí nos han de +matar; y muertos, como don Diego no sepa lo sucedido, luego darán sobre +él y los demás, y todos pereceremos y la ciudad asolarán. Y fuera así si +Nuestro Señor otra cosa no ordenara por su misericordia: los chiriguanas +habianse puesto en medio del camino para que no se fuese á dar mandado á +don Diego. Don Diego fué uno de los buenos capitanes para contra indios +que habia en estas partes, mestizo del Rio de la Plata; no le conocí, +mas por su fama, y despues tractaremos dél, cuando tractaremos de lo +sucedido en el tiempo que gobernó don Francisco de Toledo. A los +soldados pareció bien el consejo; dan el caballo que pidió, armóse y +armaron al caballo; toma una lanza y un arcabuz pequeño, sale, dispara +su arcabuz y luego echa mano de la lanza y rompe por medio de los +Chiriguanas, y sin parar, aunque con algunos flechazos peligrosos, en él +y en el caballo, da aviso á don Diego de Mendoza, que habia quedado +donde dijimos. En el real hízose el sentimiento debido. Parte con su +ejército luego, da en los Chiriguanas por una parte, los pocos por otra; +mató muchos, y á los que hubieron á las manos metiéronlos en un buhio y +pusiéronlos fuego; castigo merecido por la maldad cometida, porque el +General era noblísimo y valentísimo. Sucedió esta maldad y desgracia +gobernando este reino el licenciado Lope García de Castro; Su Majestad +le habia hecho merced de aquella gobernacion, para sí, hijo y nieto; +dejó dos hijos pequeños y tres hijas. El gobierno encomendóse á don +Diego de Mendoza hasta que su sobrino el mayor tuviese edad. Despues +quitóselo don Francisco de Toledo, siendo Visorrey destos reinos; +proveyó en él á Juan Pérez de Zurita, más para pelear que para gobernar; +despues tornóse á proveer en el mismo don Diego, el cual muerto, como +diremos, quedó un poco de tiempo el gobierno en los alcaldes; despues de +lo cual, no sé si por Su Majestad ó por qué Virrey, se proveyó á don +Lorenzo de Figueroa, un caballero muy noble y de muy buenas partes, y no +menos cristiano, el cual descubrió una provincia de gente política como +ésta del Perú, muy poblada y que fácilmente se le dieron y aun le +convidaron con la paz, porque los librase de los Chiriguanas, que los +comian. Murió este caballero; agora no sé quién la gobierna. + + + + +CAPITULO XCV + +PROSIGUE EL CAMINO DE MIZQUE Á LA CIUDAD DE LA PLATA + + +Volviendo al valle de Mizque, y prosiguiendo el camino, á diez +leguas andadas llegamos al rio Grande, que corre por un valle +desaprovechadísimo, si no es para víboras, tigres y osos; caluroso y +sombrio respeto de la mucha montaña de una parte y otra, y los árboles +infructíferos, silvestres, los más espinosos. Aquí no habitan sino las +creaturas dichas, y no pocos mosquitos. Al tiempo de las aguas, es el +rio muy grande; no se puede vadear, y al de la seca es necesario saber +bien el vado. Por el riesgo de los que se ahogaban y por ser camino muy +pasajero, el marqués de Cañete, de buena memoria, el viejo, mandó se +hiciese una puente, y para ello se cortó mucha madera, juntóse mucha +piedra, hízose gran cantidad de cahices de cal, sogas, maromas, acequia +para desaguar el rio; todo se perdió, por respecto de un religioso, no +de mi Orden, y así se quedó y se quedará por muchos años. La puente no +puede ser más que de un ojo, y éste, segun lo afirmaba el artífice, +habia de ser de más de sesenta pasos. Luego se siguen otros valles +angostos, empero fértiles de maíz en las laderas, y en los altos de +trigo, donde jamás entraron indios ni en ellos poblaron; era montaña +cerrada, llena de los animales que habemos dicho. Los españoles, +acabadas las guerras civiles, como no tenian en qué ocuparse, se +metieron, desmontaron, araron y cavaron, hicieron sus chácaras, donde de +Potosí les vienen á comprar las comidas; siémbrase aquí el maíz con +ceniza; en haciendo el hoyo para echar los granos y echándose en él, +luego otro indio anda con una taleguilla de ceniza derramándola á la +redonda y dentro, por que las hormigas no coman el grano; llegando á la +ceniza no pasan adelante, y nacido el maíz no llegan á la hoja. Así en +este valle como en otros tres que hay de aquí á la ciudad de La Plata, +las aguas son muy gruesas y salobres, y en todas hay las plagas +referidas, con pedriscos á su tiempo; danse tambien en estos valles +algunas viñas y fructas de las nuestras. A una parte dellos viven +algunos indios llamados Moyos, barbarísimos en extremo, y holgazanes, +más bárbaros que los de la laguna de Chucuito; éstos comen cuantas +sabandijas hay; culebras, sapos, perros, aunque estén hediendo, y si +pueden haber á las manos los potranquillos, no los perdonan, y como +tengan un sapo para comer aquel dia, luego se tienden de barriga en el +suelo. No creo se ha descubierto, ni hay en este Perú, gente más +bárbara. Críanse en estos valles cedros altísimos, gruesísimos. + + + + +CAPITULO XCVI + +DE LA CIUDAD DE LA PLATA + + +La ciudad de La Plata fué uno de los ricos pueblos del Perú, y los +vecinos della fueron de los más aventajados de todo este reino; aquí +fué vecino el general Hinojosa, el general Diego Centeno, el general +Lorenzo de Aldana, D. Pedro de Portugal, Gómez de Solís, el general +Pablo de Meneses, licenciado Polo y otros muchos capitanes y valerosos +varones, de todos los cuales ya no hay memoria, si no es de cual ó cual; +fueron todos á una mano riquísimos por las minas que tomaron en Potosí, +las cuales entonces acudian á muchos marcos por quintal; su poblacion es +_en_ unas lomas llanas no mucho, pero como las requiere la tierra donde +llueve. Es cabeza de obispado y muy rico. Agora cuatro años que estuve +en ella, estaban los diezmos solamente del districto de la ciudad y +algunos pueblos recien poblados de españoles hácia las montañas de los +Chiriguanas, en 76.000 pesos ensayados, y el año pasado en 82.000 sin +los diezmos de la ciudad de La Paz y provincia de Chucuito; los cuales +todos juntos pasan de 100.000 pesos; tiene el señor Obispo, de su cuarta +de la mesa episcopal, 25.000 pesos, sin lo que le viene de la cuarta +funeral, que yo seguro no le falta mucho para 40.000 pesos, que no es +mal bocado para un pobre clérigo ó fraile. Agora 28 años no llegaba la +renta del obispo á 7.000 pesos, siéndolo nuestro religioso el Rmo. fray +Domingo de Sancto Tomás, porque nunca tal cuarta pidió, ni las cosas se +habian subido tanto; despues vinieron clérigos á ser obispos, deseados +por los clérigos del obispado, los cuales, cuando vino la nueva y +poderes para tomar la posesion por el Rmo. don Fernando Santillán, +haciendo grandes regocijos de noche á caballo y con hachas y repiques +de campanas, decian: capillas fuera, capillas fuera; empero, sucedióles +como á las ranas; entablaron estos señores obispos la cuarta episcopal, +y agora lloran las capillas pasadas y reniegan de sus deseos, y más +viéndolos cumplidos. + +Es cosa de admiracion ver lo presto que los prebendados hinchen las +cajas de plata. La iglesia catedral es de bóveda y de una nave bien +labrada; es rica de ornamentos, y bien servida en lo que toca á los +oficios divinos, con mucha música. Sustenta seis monasterios: uno +nuestro, otro de San Francisco, otro de San Augustin, otro de la Merced, +otro de Teatinos y uno de monjas subjectas á los padres Augustinos; +ninguno hay acabado; el nuestro estuviera en muy buen puesto si se +hiciera en él una iglesia moderada, mas quisieron hacerla de tres naves, +mayor que la nuestra de Los Reyes, y en hacer y deshacer han gastado +priores poco discretos muchos millares de plata. + +El monasterio de San Francisco es el que tiene más edificado; la iglesia +es cómoda, de una nave, cubierta toda á dos aguas con madera de cedro. +En entrando en ella huele muy bien. Los padres augustinos van edificando +el convento; la iglesia dejan para la postre. Los materiales para cal +son bonísimos, y la piedra para de mampuesto muy cerca del pueblo. +Reside aquí Audiencia Real, necesarísima para los pleitos de Potosí, y +más para la quietud de la tierra. No tiene rio; tiene un manantial á la +parte del Sur, de donde se trujo una fuente á la plaza, bien labrada, y +para algunas casas se les repartió agua. El temple es bueno, porque en +todo el año no hace tanto frio que sea necesario llegarse al brasero, +de donde se vino á decir que esta ciudad excedia á las demás deste reino +en templo, temple, fuente y puente, y cascos, etc. La puente se hizo en +un rio, legua y media de la ciudad, camino de Potosí, muy bien labraba, +de un solo ojo. Está en altura de veinte grados; corren aquí casi todos +los vientos; el más cuotidiano es el Oriente; cuando alcanza el Sur en +junio y julio, á quien llamamos Tomahavi, se cubre la tierra de una +niebla, pero dura pocos dias, cuando llega á ocho es lo sumo, y entonces +es desabrido. + +Temblores de tierra, por maravilla alcanzan en esta ciudad; viviendo yo +en nuestro convento, en ella, pasó uno que en nuestra casa, y dende +arriba, no se sintió, y el convento de San Francisco, tres cuadras más +abajo, se sintió mucho; era hora de misa mayor, y habia gente en la +iglesia, y toda salió huyendo unos en otros tropezando. El año pasado de +602[36] sucedió otro que hizo daño en toda la ciudad, particularmente en +el convento de San Francisco derribó el campanario, abrióse el coro y en +la iglesia mayor hizo mucho más daño. En la nuestra muy poco, y así en +las casas que están de la plaza para arriba, los temblores han hecho +poco; de la plaza para abajo se ha recebido mayor. He dicho esta +particularidad porque muy de tarde en tarde suele suceder temblor +alguno. + +Empero, es toda esta provincia tan combatida, á la entrada de las aguas, +y salida, de truenos, rayos y pedriscos, que parece temblar los cielos. +No sé si hay en el mundo provincia más combatida destas cosas. Diré un +dicho discreto del gobernador Castro; visitando el Audiencia una noche +(y en las noches son las tempestades mayores) sucedió una tormenta tal; +el huésped de la casa donde posaba, á la mañana vínole á ver, y díjole: +Poco habrá vuestra señoria dormido esta noche, por los muchos truenos; +respondió: ¿Truenos? Uno he oído. El huésped dice: Bien ha dormido +vuestra señoria, pues sólo uno oyó; respondió el presidente: No quiero +decir eso, sino que toda esta noche ha sido un trueno; y dijo +discretísimamente, porque comienza uno, y al tercio otro, y luego otro, +y así alcanzándose los unos á los otros no parece sino todo un trueno. + +Los rayos son muy frecuentes que hacen daño, y si no fuera por salir de +mi intento dijera cosas raras que han sucedido en el tiempo que viví en +ella. Llueve poco en toda esta provincia. Es grande y poco poblada de +indios. Comienzan las aguas á mediado diciembre, y por abril han cesado. +Si el cielo fuera más lluvioso se pudiera comparar con todas las +provincias fértiles del mundo. En toda ella no hay casi cosa de riego, +si no es en cual ó cual valle á la redonda de la ciudad; juncto á las +casas se siembra trigo, cebada, maíz. + +La comarca de la ciudad es buena y abundante por los valles que tiene en +contorno, donde se da el maíz, y en los altos el trigo. Las chácaras son +de mucha tierra, y por ella se han enriquecido no pocos. Conocí en esta +ciudad, agora cuatro años, un vecino que vendió una chácara suya con +tres ó cuatro piedras de molino en 52.000 reales de á ocho; para ser un +chacarero rico no es necesario más que el año sea un poco estéril, y que +en su chácara haya llovido. Pocas veces el agua es general; son +aguaceros con tanto ímpetu de vientos, truenos, rayos y relámpagos, que +es cosa temerosísima; á los que suben de los llanos háceseles muy +pesado; veráse ahora, más en particular de noche, el cielo sereno y muy +claro y en un instante cubierto de una escuridad que pone grima. Toda +esta provincia de los indios Charcas es abundantísima de miel de abejas; +no crian en colmenas como en España, porque no las han recogido en +ellas, ni de eso se tiene cuidado; crian unas en la tierra, debajo +della, y por un agujero entran y salen á su labor; ésta suele ser agria; +otras crian en troncos y huecos de árboles: ésta es mucho mejor; otras +hacen sus panales (acá llamámosles chiguanas) colgándolos de una rama de +un árbol, sobre la cual los fraguan redondos y algunos tan grandes como +botijas peruleras: ésta es la mejor, más blanca y para muchas cosas +buena. + +A cuatro leguas de la ciudad, al Oriente, entramos en el valle llamado +Moxotoro, que quiere decir barrio nuevo, angosto, mas tiene algunas +anconadas todas de riego con las acequias que del rio sacan; á su tiempo +es muy caluroso, y á su tiempo frío. Aquí hay muy buenas chácaras y +huertas con todos los frutales nuestros, y muy buenas viñas, adonde de +Potosí, que son 22 leguas, vienen los indios con los reales á comprar la +fruta, desde las cebollas y ajos hasta las camuesas y peras. Una legua +más adelante, en un valle llamado Chuquichuqui, hay un ingenio bonísimo +de azúcar y demás cosas, pero es una caldera de fuego de Babilonia. + +Todos estos valles desta provincia son abundantes de las plagas arriba +dichas: víboras, hitas, chinches y otros animales ponzoñosos; pero +proveyó Dios de muchas yerbas medicinales y árboles, más que en ninguna +otra parte destos reinos. + +Pocas leguas desta ciudad se coge la contrayerba, que dijimos ser una +raíz negra que huele á higuera. Otras raíces hay aprobadísimas para +cámaras de sangre. Lleva esta tierra mechoacán tan bueno como el que se +trae de México. Entre los árboles hay tres muy conocidos y salubérrimos: +el uno llamado Tareo, que entre mil de los demás es muy señalado; antes +que eche las hojas produce una flor como campanillas, morada, de la cual +se hace una conserva probada contra el mal francés. El otro se llama +Quinaquina; destila una goma muy olorosa, remedio principal, sahumándose +con ella, contra toda tose, catarro y apretamiento de pecho. He conocido +personas, á lo menos un religioso nuestro, que cortaba una rama y en la +punta colgaba un calabacillo, de suerte que la rama estuviese enarcada; +destilaba el bálsamo. Este árbol llora unas pepitas grandes como habas y +más largas, llenas de goma, de las cuales se aprovechan para mil +enfermedades; tuve la memoria dellas, no sé qué se me hizo; sahúmanse +con ello contra la tose, y para la jaqueca no hay remedio más eficaz; +tarda en destilar tiempo. + +Lo que en más abundancia se cría son molles, aprobadísimos para muchas +enfermedades frias; todos estos árboles son como grandes encinas. Los +molles, dándole una cuchillada en la corteza, y sin que se les dé, pero +dada destilan una goma blanca con un poquito de cárdeno, al gusto poco +mordaz; usan della para purgar flegmas; yo la he tomado; pónenla en un +paño limpio, mójanla en agua y exprímenla como cuando se hace una +almendrada, y cuanto una escudilla, échanle un poco de azúcar, y puesta +al sereno, á la mañana se bebe, sin mas preparacion; hace su efecto +admirablemente; lleva unas uvillas coloradas que son como las majuelas +de España, sino que son todas redondas, sin la coronilla que tienen las +majuelas; destas uvillas se hace miel y chicha muy dulce y calidísima. +Con la corteza curten suelas y muy buenas. Hay entre estos árboles macho +y hembra: el macho es más coposo y más grato á la vista; la hembra crece +más y las ramas más extendidas. La fructa del macho jamás madura; +quédase como la uva, en cierne; la hembra la llega á sazonar. Pero de lo +que más es abundante esta provincia de toda suerte de minerales, á cuya +causa son las tempestades tan recias, y si Potosí faltase, no faltarian +otros cerros llenos de plata. + +[36] En el ms., 62. + + + + +CAPITULO XCVII + +DE OTRO CAMINO PARA LA CIUDAD DE LA PLATA + + +Volviendo á Caracollo, de donde proseguimos el camino para la ciudad de +La Plata por los valles, y tomándolo por el más seguido, de aquí una +jornada llegamos á la venta de las Sepulturas; llámase asi porque se +pobló en un llano donde hay cantidad dellas, y en todo el camino, +particularmente desde Siquisica; son sepulturas de indios, donde en su +infidelidad se enterraban en estos lugares frios; la causa debia ser por +que no se corrompiesen los cuerpos; son altas de más de estado y medio, +todas, en general, angostas como una vara, de cuatro paredes; unas +portezuelas que todas miran al Oriente junto al suelo; aquí se +enterraban los indios y sus mujeres; para los hijos hacian otras +pequeñas juncto á éstas. Ha sucedido ir caminando por esta tierra llana +el español y alcanzarle un aguacero de los buenos, y meterse dentro de +una destas sepulturas, sin tener grima de los cuerpos muertos; no la dan +como los nuestros. + +Algunos indios sacan los cuerpos dellas y abrazaditos marido é mujer los +ponen en los caminos, sola la osamenta, entera, sin despegarse de las +coyunturas, porque en estas sepulturas no come la tierra los cuerpos, +sino consúmese la carne; lo demás queda entero; tampoco se crian +gusanos; la frialdad y sequedad de la tierra no da lugar á ello. + +Algunas sepulturas vemos más altas y labradas, digo pintadas; éstas por +ventura eran de los curacas. Por estar puesta esta venta en un lugar +donde habia muchas, se quedó con el nombre de la venta de las +Sepulturas. Hácese aquí mucha y muy buena pólvora, y aquí vive un +oficial della que con licencia de los Virreyes la hace. Siete leguas +adelante es la venta de En Medio, así llamada por ser fundada en parte +donde se toma á mano izquierda el camino para la ciudad de La Plata y +sobre mano derecha para Potosí; dase en ella buen recaudo á los +pasajeros; los caballos á la sabana. + +Prosiguiendo para Potosí[37], porque no volvamos más á ella, son cinco +jornadas; todas son de ventas, sin que en el camino haya cosa que sea +digna de memoria, más de que antes de llegar á Potosí, como legua y +media, no se ha de dar más priesa á la cabalgadura de la que ella +quisiere; fáltales el aliento, y si se la dan se quedan muertas en el +camino. + +Tomando, pues, el camino sobre mano izquierda, nueve leguas, si no son +diez, dista de aquí el pueblo llamado Chayanta, poblado en una llanada +bien fría, antes de llegar al cual, _hay_ en medio del camino un arroyo +abajo, de mala agua, con muchos manantiales de aguas calientes, pero una +fuente hay en una peña viva que cae sobre este arroyo; la piedra terná +en contorno como braza y media; vase arrugando como un pan de azúcar, y +por la corona della sale un caño de agua como la muñeca, y para caer en +el arroyo hace su charco muy formado; no pasa hombre por allí que no se +detenga un poco á mirarla y considerar la fuerza del agua que rompiese +aquella peña viva; estas aguas calientes, si son de piedra azufre, dan +salud á los enfermos de la ijada y orina, como ya dijimos; las del +alumbre les hacen más daño. + +De aquí son dos jornadas al pueblo llamado Macha, en distrito del cual +hay una mina de plata, que hasta agora no se ha descubierto, ni se +espera se descubrirá. Un religioso nuestro, á quien yo conocí en este +reino siendo seglar, agora cuarenta años, acaso dió con ella, y +conociendo el metal echó alguno en unas alforjas; llevólo á Potosí, +fundiólo; acudió mucha plata; luego conoció ser la mina que tanta fama +tiene, empero no lo dijo sino á uno ó dos amigos, para ir á ella y +registrarla; sucedióle en este tiempo, antes que la fuese á descubrir, +hacer un viaje forzoso á Arequipa, donde se metió fraile nuestro, y así +se quedó; ya profeso y viviendo en nuestro convento en Huánuco, y +estando á la sazon allí nuestro provincial el padre fray Francisco de +San Miguel, á quien se lo oí decir muchas veces, llegaron dos hombres +que venian de Potosí en busca del religioso para que les descubriese la +mina y cerro; encuentran con el provincial, dícenle por qué razon +tomaron tanto trabajo, viaje largo, y que si el religioso les descubre +el cerro y mina se obligarán á hacer un convento entero en la ciudad que +el provincial señalase. Al provincial no le pareció mal el partido; +tractólo con el religioso, y con ser un hombre tosco y no de mucho +entendimiento, respondió al provincial era verdadero sabia el cerro y +mina, pero que no convenia descubrirlo porque los indios de Macha, en +cuyo distrito estaba, y cuya era, la labraban (por lo que él vió) para +pagar sus tributos y para sus necesidades; la cual si se descubria la +habian de quitar á los indios y quedarian privados de su hacienda. La +respuesta del religioso pareció bien al provincial, y respondió á los +dos compañeros que no la descubriria aunque le hiciesen tres conventos, +y así se quedó hasta hoy. Desde este pueblo son tres jornadas á la +ciudad de La Plata, de muy mal camino, como lo es todo el desta +provincia. + +[37] En el ms., _Potisi_. + + + + +CAPITULO XCVIII + +DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑOLES EN VALLES CERCA DE LOS CHIRIGUANAS + + +Saliendo de la ciudad de La Plata, entre el Oriente y el Sur, puso Dios +muchos valles muy buenos y fértiles, donde los indios nunca habitaron, +ni entraron, llenos de montañas calientes, fértiles de trigo y maíz, +árboles nuestros y otros mantenimientos, donde en chácaras viven +españoles; en los altos pastan sus ganados mayores y menores; allí á sus +casas les vienen de Potosí á comprar los mantenimientos, con los +costales llenos de reales. De pocos años á esta parte, en dos valles +destos se han fundado dos pueblos, recogiéndose los chacareros á ellos: +uno en el valle llamado Tomina, otro en el valle de la Lagunilla, +fronteras de Chiriguanas, con lo cual se les ha puesto freno para que no +hagan el daño que solian hacer antes que se redujesen á pueblos, y aun +agora tambien; las casas de las chácaras todas eran fuertes, y de noche +los amos y los indios dormian debajo de una puerta y llave, y algunas +veces se velaban, por miedo desta mala gente, que por la mayor parte sus +saltos son de noche, y por que se sepa qué gente es ésta, en breve diré +sus calidades. + + + + +CAPITULO XCIX + +DE LOS CHIRIGUANAS Y SUS CALIDADES + + +Los indios Chiriguanas viven muy cerca destos valles, en unas montañas +calurosas y ásperas por donde apenas pueden andar caballos. No son +naturales, sino advenedizos; vinieron allí del rio de la Plata; la +lengua es la misma, sin se diferenciar en cosa alguna. Son bien +dispuestos, fornidos, los pechos levantados, espaldudos y bien hechos, +morenazos; pélanse las cejas y pestañas; los ojos tienen pequeños y +vivos. No guardan un punto de ley natural; son viciosos, tocados del +vicio nefando, y no perdonan á sus hermanas; es gente superbísima; todas +las naciones dicen ser sus esclavos. Comen carne humana sin ningun asco; +andan desnudos; cuando mucho, cual ó cual tiene una camisetilla hasta el +ombligo; usan pañetes; son grandes flecheros; sus armas son arco y +flecha; el arco tan grande como el mismo que lo tira, y porque la cuerda +no lastime la mano izquierda, en la muñeca encajan un trocillo de +madera, y allí da la cuerda. Pelean muy á su salvo, porque si les parece +el enemigo les tiene ventaja, no acometen. Pocas veces con nosotros +pelean en campo raso, si no es á más no poder, y si les parece han de +perder un chiriguano, no acometerán; son grandes hombres de forjar una +mentira, tardan mucho tiempo en ella, y enséñanla á todos, de suerte que +los niños la saben, y si se les pregunta no difieren de los mayores, +particularmente para engañarnos, como adelante diremos. Si han de ir á +la guerra es por órden de las viejas, que les traen á la memoria los +agravios recibidos, y los afrentan con palabras llamándolos cobades, +borrachos, ociosos y flojos. Entre estas viejas hay grandes hechiceras, +y hállanse en ellas las pitonisas que dice la Escritura, en cuyo ombligo +habla el demonio. El mayor de los pueblos es de cinco casas; lo comun es +de tres; mas son muy largas, de más de 150 pasos, á dos aguas, con +estantes en el medio sobre que se arma la cumbrera, y de estante á +estante vive una parentela. Con los indios que más enemiga han tenido +son con una provincia que cae á las espaldas destas montañas, tierra +llanísima, falta de agua, que se llama los Llanos de Manso, ó la +provincia de los Chaneses; destos, que es gente desarmada, aunque bien +dispuesta, de mejores rostros y más bien inclinados que los Chiriguanas, +se han comido más de 60.000, y no creo digo muchos, porque aquellos +llanos eran muy poblados; agora no hay indios sino muy pocos, y como no +tienen quien los defienda, es la carneceria desta bestialísima gente. +Son tan subjectos á los Chiriguanas, que en viéndolos no hay más que +sentarse, sin resistencia alguna, para que el chiriguana haga dél lo que +quisiere; tráenlos como ovejas en manadas; comen los que se les antojan, +de los demás se aprovechan para el servicio de sus casas y sementeras. +Cuando se quieren comer alguno no hay más que decirle se vaya á lavar al +rio, lo cual hace sin replicar; viene desnudo; mandan á sus hijos tomen +los arcos y flechas, y el pobre chanés en una plaza huyendo de aquí +para allí de las flechas, sin se atrever á salir della, de los muchachos +es flechado y muerto con gran alegria de los que le miran; le hacen +pedazos y se lo comen, ó asado, ó cocido con maíz y mucho ají. De los +que ven valientes y de buenos cuerpos, aprovéchanse para la guerra; +hácenlos á sus bárbaras costumbres y cuando han de pelear pónenlos en la +delantera, y si no pelean bien, fléchanlos por las espaldas. Es gente +traidora y que no guarda palabra, porque como dijimos, no tiene un +puncto de ley natural, ni cosa de policia; es poca gente; no llegan á +4.000 indios de guerra; la aspereza de la tierra en que habitan les ha +sustentado tanto tiempo contra los españoles; en ella hay rios grandes, +poco temidos destos, por ser grandes nadadores. Los rios llevan sábalos, +armados, bagres y otros peces los cuales pescan desta suerte: al verano +echan un pedazo del rio por otra parte; quedan los peces en el brazo del +rio desaguado; en agua hasta la cinta, entran en ella con sus arcos y +flechas, allí los flechan, y el que se escapa de la flecha, las mujeres +van detrás con unas redes en que caen. Son tambien astutísimos en cazar +ó enlazar las víboras, las de cascabel; éstas comen, y cuando un +chiriguana halla una dellas y la mata se la echa en el hombro y se viene +muy contento á su casa; cómenlas desta suerte: córtanles la cabeza, con +dos ó tres dedos más, y otro tanto de la cola; luego la desuellan y +hecha trozos ponen encima de las brasas, y así asada con ají la +engullen; oí decir á dos personas fidedignas que las habian visto asar, +y que olía la carne como si la hobieran lardado con muchos olores, +porque al olor de una que asaban sus yanaconas en su chácara, salieron +de casa á ver lo que era y hallaron los indios chiriguanas en una gran +candelada asando una para se la comer. Toda la tierra que habitan es +fértil de muchas víboras de cascabel y de las pequeñas que habemos +dicho; hay otras culebras grandes de más de tres varas; éstas no pican, +pero en viendo al hombre abalánzasele, cíñele por el cuerpo y luego con +una espina acutísima que tienen en la cola es cierta al sieso por donde +la meten, y desta suerte le mata, y luego se lo come. Hállanse lagartos +de sequera, el cuerpo de una vara y más, sin la cola, que es poco menos; +éstos acometen á un muchacho y se lo comen. En Tucumán vi uno destos, +como diremos cuando tractaremos de aquella tierra. Entre los árboles +tienen muchos cedros, pero hay otros que llevan tanta garrapata, que +arrimándose un hombre á él caen á mia sobre tuya sobre el pobre, que le +cubren como si una saca dellas le hobieran derramado por encima. Contra +éstos más que bárbaros hombres entró don Francisco de Toledo, Visorrey +del Perú; lo que le sucedió diremos cuando trataremos de lo que le +sucedió en el tiempo que gobernó estos reinos. + +Con ser esta gente de la calidad referida y la tierra asperísima, el +capitan Andrés Manso, natural de la Rioja, con sólo sesenta hombres los +subjectó é repartió; sirviéronle y á sus encomenderos como sirven los +indios destos reinos, y no trabajó mucho en la conquista dellos, y menos +en la de los Chaneses. Agora 29 años, cuando subí la primera vez á la +provincia de Los Charcas, ya era muerto; no creo habria siete años. + +Este capitan pobló un pueblo que confina con las montañas de los +Chiriguanas y con los llanos de los Chaneses; el sitio, llamado por un +nombre Condorillo y por el otro el río de los Sauces. Los que lo han +visto, que son muchos, dicen no hay en lo descubierto de las Indias +temple más saludable; el suelo fértil y alegre. Viviendo aquí con toda +paz, y no distando de la ciudad de La Plata ochenta leguas á lo más +largo, estos Chiriguanas le engañaron con una ficcion, de las cuales, +como habemos dicho, son grandes hombres para fingirlas; fingen, pues, y +engañan al pobre capitan, que á pocas leguas de allí habia un valle +donde vivian unos indios de extraña figura, muy ricos de oro (entre los +Chiriguanas, ni en toda aquella montaña, ni oro ni plata se ha +descubierto); que si quiere, ellos le llevarán allá y se los +conquistarán, y de los españoles no es necesario más que la mitad, y la +otra mitad se queden en el pueblo. Creyóse (que no debiera) dellos, y +salió con treinta soldados; los otros treinta con las pocas mujeres dejó +en el pueblo; llevó consigo parte de los Chiriguanas, los cuales dejaron +concertado con los demás que para el servicio del pueblo se habian +quedado, que para tal dia tomasen las armas, y á tal hora de noche; que +ellos en el propio dia y hora darian en Andrés Manso, y sus soldados, y +desta suerte los matarian á todos. Al dia, pues, ó por mejor decir, á la +hora de la noche señalada, los unos dan en el pueblo, los otros en +Andrés Manso; matáronlos á todos sin dejar uno ni ninguno, y desde +entonces se han quedado señores como agora lo son, y tan enemigos +nuestros como antes, y del nombre cristiano; sólo se escapó un mestizo +llamado fulano de Almendras, á quien prendieron en el pueblo, y un +cacique destos Chiriguanas le quitó que no le matasen, y puso en salvo, +porque tenia con él amistad: cosa nunca entre Chiriguanas guardada. +Vínose á la ciudad de La Plata, donde á pocos años murió, estando yo +presente, á quien entonces confesé y ayudé lo mejor que supe en aquel +trance; escapóse otra mestiza que debia estar amancebada con algun +Chiriguana, porque se quedó con ellos hasta hoy, como otra vez della +diremos; y esto en suma de los Chiriguanas y sus costumbres; prosigamos +agora nuestro viaje. + + + + +CAPITULO C + +DEL CERRO DE POTOSÍ + + +Volviendo á nuestra provincia de Los Charcas, cansado de tractar de la +gente más que bárbara Chiriguana, es esta provincia ancha y larga, +empero poco poblada y muy áspera, de malos caminos; los indios son más +bien dispuestos que los del Collao, más fornidos, los rostros más llenos +y en sus vestidos más bien tractados, hablando en comun; son +conocidísimos por el vestido, y muy ricos de plata y de ganados, aunque +en ganados les hacen ventaja los del Collao, y oro no les falta, sino +que no quieren descubrirlo; es fama en el distrito de Chayanta haberlo, +no de río, sino veta, pero guárdanla para sí, y no hacen mal. + +El Visorrey don Francisco de Toledo, desde Potosí envió con un yanacona +que le prometió descubrir esta mina á un religioso nuestro; fué y halló +una veta pobre, aunque trujo una piedra pasada toda con clavos de oro; +túvose por cosa que no se podía seguir, y así se quedó. Tambien es fama +y comun que entre Potosí y Porco, que son ocho leguas, hay minas de +azogue, y no es difícil de creer; empero el que la sabe no la quiere +descubrir, diciendo que si luego se la han de quitar, se esté por todos; +la cual si se descubriese, Su Majestad aumentaria grandemente sus +tributos, porque como el azogue necesariamente bajase, no seria +necesario seguir veta, sino á tajo abierto labrar en el cerro, y como +fuesen las costas menos y más los mineros, los quintos habian de subir; +pero esto es ya salir de nuestro intento; dejémoslo á los Contadores. + +_De_ la ciudad de La Plata se ponen á Potosí 18 leguas, divididas en +tres jornadas, en las cuales hay cinco ventas, y en la primera dos rios; +el primero llamado Cachimayo, que es decir rio de la sal, por la sal que +en algunas partes por donde corre se hace, porque no es necesario otra +cosa quel agua echar en los lugares señalados, y dentro de pocos dias se +congela, y buena sal, con ser el agua no muy gruesa, pero no es salobre +ni salada. El otro es rio Grande, y solamente al verano se vadea y +conviene saber tomar el vado, porque si no, no parará el que lo quisiere +vadear hasta los Chiriguanas. Tiene sus puentes de piedra que mandó +hacer el famoso marqués de Cañete, de felice memoria, el viejo; la +primera del Achimayo; por descuido de las justicias, con una avenida se +la llevó el rio; hase hecho legua y media más abajo otra, que se ha +tardado en hacella más que se tardó en las dos, porque las dos en dos +veranos se hicieron; esta han pasado más de seis. + +Es Potosí de forma de un pan de azúcar; sólo á la parte del Poniente se +le desgaja una cordillera de un cerro que no creo tiene una legua de +largo, y baja. Por la parte del pueblo tiene un cerrillo pegado á sí, á +quien llaman Guaina Potosí, como si dijésemos el grande, el viejo +Potosí, y á este otro el mozo. Este cerro es conocidísimo entre mil que +hobiera; parece que la naturaleza se esmeró en criarle como cosa de +donde tanta riqueza habia de salir; es como el centro de todas las +Indias, fin é paradero de los que á ellas venimos. Quien no ha visto á +Potosí no ha visto las Indias. Es la riqueza del mundo, terror del +Turco, freno de los enemigos de la fe y del nombre de los españoles, +asombro de los herejes, silencio de las bárbaras naciones. Todos estos +epítetos le convienen. Con la riqueza que ha salido de Potosí Italia, +Francia, Flandes y Alemaña son ricas, y hasta el Turco tiene en su +Tesoro barras de Potosí, y teme al señor deste cerro, en cuyos reinos +corre aquella moneda; los enemigos del magno Filippo y de los brazos +españoles y de su cristiandad, en trayendo á la memoria que es señor de +Potosí, no se atreven á moverse de sus casas; los herejes quedan como +despulsados, y cuando los potentados del mundo se quieren conjurar +contra la Majestad católica, no aciertan á hablar. Es el más bien hecho +cerro que se ha visto en todas las Indias, y si dijésemos en el mundo, +no creo seria exageracion; del pie hasta la cumbre y corona dél hay una +legua larga. Vese de más de veinte leguas, porque desde un pueblo +llamado Aravati, tres leguas de la ciudad de La Plata, más adelante, se +ve, y á la parte del Sur, por el camino de los Chichas, de muchas leguas +le conocemos. Por todas partes, Oriente y Poniente y Norte y Sur, es +abundante de vetas de plata; las ricas que se labran y siguen son las +que miran al Oriente; luego diremos sus nombres. Jamás por los indios, +antes que los españoles entrasen en este reino y lo poseyesen, fué +conocido tener plata, ni jamás indio lo labró, ni _vivió_ en él; era +despoblada la tierra á la redonda dél, y el mismo cerro, por ser +frigidísimo con estar en veinte grados; ocho leguas dél se labraba el +cerco llamado Porco, como diremos concluido con Potosí. Todo él de +arriba abajo era una montaña espesa de unos árboles que llamamos +quinuas, torcidos, sólo buenos para leña y carbon, en lo cual puede +competir con la encina; para enmaderar nadie se aprovecha dél. Su +descubrimiento fué desta suerte, y si no me engaño lo descubrieron unos +yanaconas de fulano Zúñiga, hombre antiguo en este reino, y si no fué +tesorero de la hacienda Real, á lo menos fué uno de los oficiales, á +quien conocí en Potosí, y me dijo lo que referiré. Cuando los españoles +entraron en este reino, conquistado el Collao y esta provincia de los +Charcas, no la tenian por rica más que de miel, por lo cual muchos +rehusaron los repartimientos y encomiendas en esta provincia, diciendo +que no querian tributos de miel. Verdad es que se labraba el cerro de +Porco, de donde se sacaba plata para el Inga antes de la venida de los +nuestros. Acobardábales el temple, en partes desabrido, y el cielo como +le tenemos pintado, áspero, con tantas tormentas de truenos y rayos, y +que Porco á pocas brazas daba en agua. Con todo eso quedaron algunos de +los conquistadores antiguos, pero los más fueron de los que llamaban +pobladores, venidos despues de llana la tierra. Porco se labraba, y los +vecinos de la ciudad de La Plata, que deste cerro dista 25 leguas, iban +y venian á sus minas; tambien sus criados, así españoles como indios, +que llamamos yanaconas. El camino era tan cursado como agora, en el cual +encontraban ganado silvestre, llamado guanacos y vicuñas; son de la +misma figura que el ganado doméstico, sino que la color es bermeja de +los guanacos y el hocico que tira á negro. La vicuña es más cenceña, de +la misma color; el hocico tira un poco á blanco, y el pecho y pescuezo +por la parte de abajo blanco. Pues como todo el camino desde la ciudad +de La Plata fuese despoblado hasta Porco, algunos indios y españoles +llevaban galgos para si saliese algun guanaco, ó vicuña, cazarlo. +Sucedió así que yendo ó viniendo algunos indios yanaconas deste fulano +de Zúñiga y de otro compañero suyo, y pasando por las faldas de Potosí +(va por aquí el camino), salió un guanaco; échanle los perros; el +guanaco tira el cerro arriba, y los perros; siguen los indios á los +perros y guanaco, el cual subiendo al cerro arriba hizo fuerza con los +pies en una veta en la superficie de la tierra, y derrumbó un poco de +metal. Los yanaconas que le seguian, como quien conocia el metal, +viéndolo dejan de seguir el guanaco; tomándolo é conociéndolo, en su +lengua comienzan á decir: caimí mamacolqui, caimí mamacolqui; que quiere +decir: esta piedra es de plata, ó madre de plata. Recogen más piedras, +llévanlas á su amo, hacen el ensayo: acudió á muchos marcos por quintal, +á más de cincuenta; á la voz vino Zúñiga, y vinieron los demás y +registraron minas en el cerro. + +Este fué el principio y orígen del descubrimiento de Potosí, y es así +verdad; desde entonces dejaron de seguir las minas de Porco con aquella +frecuencia que antes. La principal veta que se descubrió se llamó y +llama la veta Rica; luego la del Estaño, porque la plata es sobre +estaño, y la de Mendieta, y éstas son las que agora principalmente se +labran, de las cuales ha salido tanta cantidad de plata que asombra al +mundo. Si estas vetas desde fuera las miran, parecen como sangraderas, ó +quebradas muy angostas, que vienen de arriba abajo. Agora no hay más +memoria de leña en él que en la palma de la mano. Al principio los +metales eran muy ricos, porque las vetas lo eran, y acudian cuarenta +marcos y más por quintal; agora, como están muy bajas, son mucho más +pobres. El quintal que acude á tres pesos ensayados, que es á tres +cuartos de marco, es muy rico, que son seis onzas; son todas las minas +de plata que en este reino se descubren de cabeza, que es decir la +riqueza tiénenla en la superficie; como las tierras que se labran la +fertilidad es la superficie, y á esta causa los árboles no echan las +raíces sino á la haz de la tierra, y por esto, conformándose las minas +con los árboles, mientras más fondas se labran, más pobres. + + + + +CAPITULO CI + +DEL CERRO DE POTOSÍ[38] + + +A la fama de tanta plata, luego se comenzó á despoblar, aunque no del +todo, el asiento de Porco y se pasó á Potosí, y poblaron los españoles +desta otra parte de un arroyo que pasa al pie del Guayna Potosí; los +indios, de la otra parte del arroyo, al pie del cerro; mas como se fué +multiplicando la gente, tambien á la parte de los españoles se poblaron +no pocos indios, y entre ellos los Carangas á las espaldas de los +nuestros. El asiento, así del pueblo de los españoles como de los +indios, no es llano, sino en una media ladera, como se requiere en +tierra que llueve; el un asiento y el otro lleno de manantiales de agua +que Dios nuestro Señor proveyó allí para el beneficio que agora se hace +de los metales; si no, ya se hobiera despoblado la mayor parte por falta +della, y los manantiales y fuentes, unos están sobre la faz de la +tierra, otros á un estado y á menos; el que á dos es muy fondo. El agua +en unas partes es mejor que otra, poca para que se pueda beber; guísase +con ella de comer y lávase la ropa; no se halla casi cuadra que no tenga +muchos manantiales, ni casas sin pozos, y en las calles en muchas dellas +revienta el agua. Cuando los metales acudian á mucho más que agora, no +los fundian los españoles, sino los indios se los compraban y +beneficiaban, y acudian con el precio al criado del señor de la mina. +Desta manera el señor de la mina tenia su mayordomo que della tenia +cuidado, de hacer los indios ó yanaconas barreteros labrasen, y sacasen +el metal á la boca de la mina, adonde cada sábado llegaba el indio +fundidor, mirábalo, concertábase por tantos marcos y á otro sábado +infaliblemente la traía la plata concertada; estos indios llevaban el +metal á sus casas, y lo beneficiaban, y fundian, no con fuelles, porque +el metal deste cerro no las sufre; la causa no se sabe; el metal cernido +y lavado echábanlo á boca de noche en unas hornazas que llaman guairas, +agujereadas, del tamaño de una vara, redondas, y con el aire, que +entonces es más vehemente, fundian su metal; de cuando en cuando lo +limpiaban y añadian carbon, como vian era necesario, y el indio fundidor +para guarecerse del aire estábase al reparo de una paredilla sobre que +asentaba su guaira, sufriendo el frío harto recio; derretido el metal y +limpio de la escoria, sacaba su tejo de plata y veníase á su casa muy +contento. Habia á la sazon en el cerro que dijimos se desmiembra de +Potosí, y á la redonda del pueblo, más de 4.000 guairas, que por la +mayor parte cada noche ardian, y verlas de fuera y aun dentro del pueblo +no parecia sino que el pueblo se abrasaba. La que menos destas fundia +salia con un marco de plata, que es riqueza nunca oída. Los indios +fundidores ganaban plata, y los señores de las minas no perdian. + +El viento con que más cotidianamente fundian era con el Sur, que +dijimos llamarse Tomahavi. Proveyó Dios en aquel tiempo deste viento, +que casi no faltaba en todo el año, y cuando descansaba algunos dias, +luego se hacian procesiones por viento, como por falta de aguas cuando +se detienen. Cesaron totalmente las guairas desde que se comenzó el +beneficio del azogue, que fué en el segundo año del gobierno de don +Francisco de Toledo. + +[38] En la parte superior de las páginas lleva este otro título: +_Cómo se pobló Potosí_. + + + + +CAPITULO CII + +LAS VUELTAS QUE HA DADO POTOSÍ + + +Agora treinta años ya casi Potosí estaba para totalmente perder todo su +crédito, si nuestro Señor no proveyera de que se acertase á sacar plata +con azogue. Es así, que si en esta sazon llegara un hombre con 200.000 +pesos, comprara todas las minas del cerro; las costas muchas, los +metales pobres, las minas muy hondas, no parecia se podia sustentar. +Empero luego el año adelante se descubre el beneficio del azogue, y +torna á revivir de tal manera, que en estos treinta años es casi +innumerable la plata que dél ha salido, y pasó así: que muchos años +antes, más de diez, llegaron allí unos extranjeros con azogue, y +quisieron fundir por él; hicieron las diligencias posibles, y no +atinaron á fundir, ó á incorporar, por lo cual las bolas del metal +incorporado dejaron con el azogue, desesperados de salir con su intento, +y en este tiempo el que las tenia, como por cosa desechada, las tornó á +moler y fundir, y sacó plata de donde los otros no atinaron á sacar un +grano, que parece prodigio. Despues de hallado este beneficio, y usado +muchos años, como los metales fuesen bajando en ley, ya los señores de +las minas no se podian sustentar; el ingenio del hombre, dando y +tomando, vino un beneficiador á mezclar escoria de los herreros molida +con el metal; fundiólo, salióle bien, donde infirió: si la escoria es +provechosa, mejor lo será el hierro; da en deshacer el hierro, y con el +agua del hierro deshecho incorporó el metal: salióle con más ley y sacó +más plata. Pues para deshacer este hierro ¿qué remedio? Eran necesarias +muelas de piedra como de barbero, más anchas que altas y de grano más +grueso; provee Dios junto á los mismos ingenios tanta piedra desta, que +algunos ingenios no á media legua, otros á una, y el que más lejos no la +tiene á dos leguas; estas piedras andan con el movimiento del ingenio +grande, en el cual debajo de la piedra ponen una artesa bien estanque, +con agua, de donde la muela coja agua dando vuelta, y encima de la +piedra se pone la plancha del hierro, la cual se va gastando como se +gasta el cuchillo en la muela del barbero; de cuando en cuando se +requiere verla para que siempre esté encima de la muela; _con_ cada +cajon de cincuenta quintales de metal molido y encorporado con azogue se +mesclan diez libras de agua, y si á estos cincuenta quintales echan +menos, no sacan nada; si más, pierden el agua más que echan, porque no +se saca más plata que si echasen las diez libras. Lo necesario á +cincuenta quintales es diez libras de agua. En todos los ingenios tienen +sus vasos de madera, en que al justo caben diez libras de agua; con +éstos las sacan de la artesa donde cae la agua en que se deshace el +hierro. Este beneficio es el frecuentado y cierto; algunos han procurado +descubrir otros, más sáleles al revés, y si no al revés, no hay quien +los siga. En todo este tiempo me hallé en la ciudad de La Plata, que es +casi como vivir en Potosí, porque lo malo ó bueno que sucede en aquella +villa, luego se publica en La Plata, por la frecuencia de los que van y +vienen. + + + + +CAPITULO CIII + +DE LA ABUNDANCIA DE QUE GOZA POTOSÍ + + +Goza Potosí (á lo menos gozaba) de las mejores mercaderias, paños, +sedas, lienzos, vinos y de las demás, de todo lo descubierto de las +Indias, porque como en España se cargase lo mejor para la ciudad de Los +Reyes, de allí la flor se llevaba á Potosí. + +Agora no es así, porque como sea tierra de acarreto, y las mercaderias, +que sean buenas que sean malas, se hayan de gastar, no se tiene tanta +cuenta como los años pasados. Es pueblo muy abundante de mantenimientos, +porque de Cochabamba, que dista dél cincuenta leguas, le llevan el +trigo, harinas, tocinos, manteca, y de la ciudad de La Plata, todas las +fructas nuestras y mucho trigo é maíz, y de la costa de más de cien +leguas el pescado casi salpreso, porque agora cuatro años se obligaron +tres ó cuatro de dar pescado salpreso en Potosí, con condicion que otro +que ellos no lo pudiese meter, señalándoles la villa el precio, y +salieron con ello; tenian en paradas caballos con que lo llevaban; si +agora lo hacen, no lo sé. Finalmente, todos los pueblos que se han +poblado y se pueblan de españoles en aquella provincia de los Charcas, +podemos decir que Potosí los puebla, porque con la confianza de llevarle +lo que tienen de labranza y crianza, anima á los españoles á meterse en +las montañas de los Chiriguanas, y fundar pueblos en valles +calorosísimos, llenos de las plagas referidas, y todo lo allana Potosí. + +El pueblo tiene sus plazas donde se venden las cosas necesarias, en cada +plaza la suya; la plaza del maíz en grano, la de la harina, la de la +leña, la del carbon, la del alcacer y la del metal, y plaza donde se +vende el estiércol de los carneros de la tierra, el cual me certificaron +se compraba y se vendia cada año en cantidad de 10.000 pesos y más. Pues +¿qué diremos de la de la coca? La plaza principal es muy bien proveida, +donde casi todo el año se hallan uvas, las demás fructas, camuesas, +manzanas, membrillos, duraznos, melones, naranjas y limas, granadas á su +tiempo en cantidad, y hase introducido que no pierde el más estirado +nada de su opinion en entrar donde estas cosas se venden, que es una +calle larga en la misma plaza junto á la iglesia mayor, hecha por los +indios que traen estas cosas, y escoger el propio lo que más gusto le da +y enviarlo á su casa; no se repara en la plata. Pues en el mismo cerro +hay sus plazas con todas estas cosas, y vino y pan, hasta en la misma +coronilla del cerro, que llevan los indios, donde lo venden así á indios +como á españoles. + + + + +CAPITULO CIV + +DE LAS PERROQUIAS DE POTOSÍ + + +Si no me engaño, deben ser las perroquias de Potosí de ocho á diez, las +cuales dividió don Francisco de Toledo, siendo Virrey, cada una con 500 +indios tributarios para servicio del pueblo, mejor diré del cerro, que +todos con hijos é mujeres llegan á 30.000 indios, y ninguno hay, si +quiere trabajar, que no gane plata; hasta los niños de seis á siete +años, á mascar maíz para hacer levadura para chicha, la ganan; +multiplícanse aquí los niños de los indios que es admiracion; de los +españoles, cual ó cual nace, y esos contrechos y luego se mueren. Vanse +las españolas á un valle caliente, doce leguas de Potosí, á donde se +quedan con sus hijos tres y cuatro meses, hasta que ya el niño tiene un +poco de fuerza, aunque como el temple se ha moderado un poco, ya +comienzan á nacer y á criar, mas son raros. + +La iglesia mayor es buena, de adobe y teja, y de una nave, rica de +ornamentos y de servicio de plata para el altar, y de aquella suerte son +las demás iglesias de los monasterios de todas Ordenes, ricos de +ornamento y plata para el culto divino; susténtanse en cada convento +dominicos é franciscos, augustinos, teatinos, de ocho á diez religiosos, +unas veces más, otras menos, porque es temple desesperado, á lo menos, +desde mayo _hasta_ agosto, y no todos pueden vivir en él, sino los que +son recios de complexion ó temperamento; en el de la Merced es donde +siempre hay menos. + +Tiene buenas carnes y buen agua si la traen de una fuente que llaman de +Castilla. + +Es pueblo de mucha contractacion, y una de las mayores es la coca, que +del Cuzco le viene cada año al pie de 60.000 cestos, y si hay logreros +en el mundo, creo son los coqueros, porque segun el tiempo á que fian, +así acrecientan el precio, y puesto que se les predique, es cantar á los +sordos. + +Las Ordenes habian de tener aquí uno ó dos de los más doctos dellas, por +las muchas é malas contractaciones que se hacen. En esto han ganado +mucha tierra con todas ellas los padres de la Compañía, que han tenido y +tienen varones doctos que alumbren á los contractantes. Aquí se hacia +una contractacion que llamaban de los aseguros de los metales, aprobada +por el Audiencia y por dos teólogos, uno augustino, otro teatino de la +Compañía, tres coronistas y juristas, que era usura clara, sino que no +se habia entendido bien; fué Nuestro Señor servido que yendo yo á Chile, +con su favor, contra todo el torrente del pueblo y letrados, se declaró +la verdad della; costóme mucho trabajo; animóme mucho á tomarlo el Rmo. +del Paraguay, que á la sazon allí estaba, fray Alonso Guerra, de nuestra +Orden, que la tenia por mala; finalmente, de ocho años á esta parte no +se ha tractado más della, como si no se hobiere hecho; á Nuestro Señor +las gracias, de quien todo bien procede. Los religiosos de mi Orden no +la aprobaron, ni los de San Francisco; uno de los juristas que la +aprobó, convencido, dijo que ¡ojalá y cuando la firmé tuviera manca ó +quemada la mano! + +Perdíanse los hombres á remate; conocí quien en ella habia perdido más +de 100.000 pesos; otros á 80.000, otros á menos, conforme á las veces +que la hacian, lo cual por ser largo de referir, y ser más de escuelas +que de relaciones breves, no se tractará más dello. Solamente esto se ha +dicho para comprobar que es necesario tener los provinciales en este +pueblo hombres doctos, por las muchas contractaciones usurarias que en +él se tractan y se inventan, con muy poco temor de Nuestro Señor y menos +de sus conciencias, por las cuales debemos, conforme á nuestro estado, +mirar y alumbrarlas. + + + + +CAPITULO CV + +DE LAS COFRADIAS + + +Las cofradias de Potosí son muchas y muy bien servidas, con mucha cera, +y casi todas tienen sus veinticuatros, los cuales en las fiestas +señaladas que cada una tiene se han de hallar, en vísperas y misa mayor, +con un cirio que les da la cofradia, y aquel dia confiesan y comulgan. +La del Sanctísimo Sacramento es una de las bien servidas de cera del +mundo, y la del Rosario y Juramentos, en nuestra casa, y así lo son las +demás, porque son ricas, y aunque la cera cuotidianamente vale á 150 +pesos el quintal, y dende arriba, no se disminuye el servicio della. + +Es pueblo donde se hacen muchas y grandes limosnas; yo me hallé una +Cuaresma en él y me certificaron algunos mayordomos que, tractando entre +sí lo que se habria juntado de limosna para ellas, pasaban de cinco mil +pesos en la Semana Sancta. La procesion de la Soledad, fundada en +nuestra Señora de la Merced, se celebra con tanta solemnidad que no +llega la celebracion de Los Reyes á ella, con ser solemnísima, pues la +cera que sale en la procesion el dia del Sanctísimo Sacramento parece +increible; los indios en sus cofradias van imitando á los españoles: +tienen sus veinticuatros y gastan mucha cera. + +Cuando algun veinticuatro muere, los demás le han de acompañar de todas +cuantas cofradias fuere veinticuatro; acaesce ser de tres ó cuatro, y +todos le acompañan con sus hachas ó cirios; suelen ser más de ciento, +que es cosa de ver, porque aunque se llaman veinticuatros, el número no +es sólo de veinticuatro, sino de cincuenta y más; finalmente, Potosí, +podremos decir es España, Italia, Francia, Flandes, Venecia, México, +China, porque de todas estas partes le viene lo mejor de sus +mercaderias. De las naciones extranjeras hay muchos hombres, que si no +los hobiera no perdiera nada el reino, y quien no ha visto á Potosí no +ha visto las Indias, por más que haya visto, como habemos dicho. + + + + +CAPITULO CVI + +DE LA DESTEMPLANZA DE POTOSÍ + + +Con tener todo esto bueno, no deja de tener un alguacil y contrario, +como las demás ciudades y provincias, porque al tiempo de las aguas, y +en particular á la entrada y salida del ivierno, son muchas las +tempestades de truenos, rayos, pedriscos y nieves, desde Diciembre hasta +Abril, y en el verano el viento que decimos llamarse tomahavi, por venir +de un cerro alto así llamado, suele venir con tanta furia, que en +aquellos dias que corre no hay sino cerrar puertas y ventanas y no salir +á la plaza. + +Este viento levanta (lo que no hacen los demás) cuantas plumas, lana, +cabellos, pajas y otras cosas livianas que hay por las plazas y calles, +y cubre el pueblo de una niebla que parece se puede palpar, y aquellos +dias está frío, que no se puede vivir sino tras los tizones. Oí decir +allí á una señora discreta, que cuando corrian estos tomahavis, y salia +de su casa á oir misa en los dias forzosos, á la vuelta traía un fieltro +dentro en el pecho, por el polvo, lana y cabellos que le hacia tragar +Tomahavi, mal que le pesase; con todo esto, la cobdicia de la plata y +diligencia para adquirirla y sacarle hace en estos dias trabajar y +pasear las calles á los hombres. + + + + +CAPITULO CVII + +DE LA PROVINCIA DE LOS CHICHAS Y LIPES + + +Desde este pueblo de Potosí, declinando un poco al Oriente, se entra en +la provincia de los Chichas, á dos jornadas andadas, los cuales son +indios bien dispuestos, belicosos; su tierra, rica de oro y plata, sino +que no la quieren descubrir. Llega esta provincia hasta el último pueblo +dellos, y de la juridicion del reino del Perú, llamado Talina, cincuenta +leguas buenas de Potosí, el camino no malo, y los valles donde están los +indios poblados, de moderado temple, con abundancia de mantenimientos y +ganados, así de la tierra como de los nuestros; á cuya mano derecha +queda la provincia de los Lipes, no de muchos indios, muy fria y +destemplada, donde no se da maíz; en lo demás de poca fama, si no es por +las piedras medicinales que della se traen, que yo he visto y en todo el +reino se usan: la una de color azul, con la cual se curan cualesquier +llagas viejas con no poca mordacidad, con la cual las castra y en breve +sanan; las otras son para la ijada aprobadas, unas de color de aceite y +otras (estas son las mejores) de color de carne de membrillo; digo ser +aprobadas, porque yo comenzaba á ser enfermo della, y de cuatro años á +esta parte, gracias á Nuestro Señor, que traigo dos conmigo cosidas en +un jubon, una un lado y otra á otro de la ijada, la una de la una color +y la otra de la otra, no he sentido cosa de pesadumbre; la de color de +carne de membrillo dicen los lapidarios ser contra ijada, riñones y para +estancar flujo de sangre. No dejan fraguar piedra; deshácenla, y +deshecha se lanza por la orina; experiencia cierta. + + + + +CAPITULO CVIII + +DEL VALLE TARIJA + + +Quince leguas á la mano izquierda de Talina, declinando más al Oriente, +entramos en el gran valle de Tarija (no le he visto, pero lo que dél +dijere sélo de hombres fidedignos que han vivido en él), ancho y +espacioso, abundante de todas comidas nuestras y de la tierra, y de +ganados de los nuestros, donde se dan viñas y buen vino con las demás +fructas españolas; los años pasados, deben ser más de 45, fué poblado de +estancias de ganados nuestros; la más principal era del capitan Juan +Ortiz de Zárate, que despues fué Adelantado del Rio de la Plata, de +quien habemos de tractar en breve, donde tenia copia de ganado vacuno. + +Los indios Chiriguanas, creo en las guerras civiles contra el tirano +Francisco Hernandez, viendo la poca gente de los nuestros, y sin armas, +dieron en ellos, mataron algunos, otros huyeron y se salvaron, de los +cuales conocí dos ó tres; los Chiriguanas se apoderaron del valle, á lo +menos quedaron libres de los nuestros que en aquella frontera vivian; +dejóse allí el ganado vacuno, que en grande abundancia se multiplicó, +vuelto silvestre y bravo, y como acá llamamos cimarron. Visitando este +reino el Visorrey don Francisco de Toledo, y llegando á la ciudad de La +Plata, sabida la calidad del valle, y la importancia de ser poblado, +para el freno por aquella parte de los Chiriguanas, que por allí hacian +no poco daño á los Chichas, y aun les pagaban tributo, nombró por +corregidor é para edificar allí un pueblo de españoles al capitan Luis +de Fuentes, con el cual fué alguna gente con sus armas y caballos, y un +religioso nuestro, llamado fray Francisco Sedeño, predicador y fraile +esencial, por cura y vicario de los españoles, con licencia del padre +fray García de Toledo, que á la sazon era provincial, y comision de la +sede vacante, porque clérigo ninguno quiso ir; llevaba tambien órden de +nuestro provincial para edificar convento, lo cual hizo; llegaron sin +dificultad, aunque entonces era un poco peligroso el camino, pero +tuviéronla en la poblacion, por tener á los Chiriguanas muy cerca que +los molestaban, mas fueron poca parte; hicieron sus casas fuertes en el +lugar más cómodo que hallaron, y en menos de treinta años ha crecido +tanto, que hay en él hombres cuyas haciendas valen más de 30.000 pesos, +y si tuviera indios de servicio, hobiera crecido más. + +Fuéles de mucha ayuda el ganado, porque como desamparado y sin dueño lo +mataban y se sustentaban dél, y agora no hay poco, pero más arredrado, +huyendo de las mechas de los arcabuces, que de muy lejos las huelen. +Primero se mandó por pregones que los señores de aquel ganado lo +sacasen dentro de tanto tiempo, so pena darlo por desamparado; mas como +no hobiese, ó no pareciese dueño, y aunque pareciera y trujera el +ejército del Turco no lo pudiera sacar, declaróse ó dióse por cimarron +desamparado; agora no hay vecino que no tenga, cual más, cual menos, +manso y corralero, no de aquello, sino de otro manso que han llevado, y +no les falta ovejuno y porcuno; de Potosí vienen á comprarles lo que +tienen, y si no, ellos lo llevan; en el _valle_ menor fundaron _otro +pueblo_, de buenas aguas y sábalos con otros géneros de peces; es +abundante de víboras y sabandijas ponzoñosas, como los demás valles de +los Charcas, empero ellas huirán de los españoles ó se acabarán. Cae en +tierras de la provincia de los Chichas. El Inga, cuando era señor desta +tierra, tenia aquí guarnicion de gente de guerra contra estos +Chiriguanas, los cuales, entrando los nuestros en este reino, la dejaron +y se volvieron á sus tierras. + +Hállanse en este valle á la ribera y barrancas del rio sepulturas de +gigantes, muchos huesos, cabezas y muelas, que si no se ve, no se puede +creer cuán grandes eran; cómo se acabasen ignórase, porque como estos +indios no tengan escripturas, la memoria de cosas raras y notables +fácilmente se pierde. + +Certificóme este religioso nuestro haber visto una cabeza en el cóncavo +de la cual cabia una espada mayor de la marca, desde la guarnicion á la +punta, que por lo menos era mayor que una adarga; y no es dificultoso de +creer, porque siendo yo estudiante de Teología en nuestro convento de +Los Reyes, el gobernador Castro envió al padre prior fray Antonio de +Ervias, que nos la leía, y despues fué obispo de Cartagena, en el reino +de Tierra Firme, que actualmente estaba leyendo, una muela de un gigante +que le habian enviado desde la ciudad de Córdoba del reino de Tucumán, +de la cual diremos en su lugar, y un artejo de un dedo, el de en medio +de los tres que en cada dedo tenemos, y acabada la lection nos pusimos á +ver qué tan grande seria la cabeza donde habia de haber tantas muelas, +tantos colmillos y dientes, y la quijada cuán grande, y la figuramos +como una grande adarga, y á proporcion con el artejo figuramos la mano, +y parecia cosa increible, con ser demostracion; oí decir más á este +nuestro religioso, que las muelas y dientes estaban de tal manera duros, +que se sacaba dellas lumbre como de pedernal. + + + + +CAPITULO CIX + +DE OTROS PUEBLOS EN FRONTERA Y LA TIERRA ADENTRO DE LOS CHIRIGUANAS + + +Dos jornadas no largas deste valle de Tarija, sobre mano izquierda, hay +un valle que llaman San Lucas, donde un hombre poderoso, llamado +Jerónimo Alanis, manco de la mano derecha, tenia una gran hacienda de +vacas y cria de mulas, con gente bastante, yanaconas y un mestizo y +mulato, y casa fuerte para el beneficio della; pero como era muy cerca +de las montañas Chiriguanas, porque no le hiciesen daño pagábanles +tributos, cuchillos, tijeras, algunas hachas para cortar árboles y +alguna chaquira. El señor de la hacienda de cuando en cuando iba á +verla; sucedió (y no habia tres años que Tarija se habia poblado) que +yendo á verla, de allí despachó un indio á nuestro religioso, con quien +tenia amistad, haciéndole saber estaba allí, rogándole viniese á +confesarle la gente; era despues de Pascua de Resurrection: recibida la +carta, concertóse con el capitan Luis de Fuentes y otros tres soldados +ir con sus armas, arcabuces y recado; quiso nuestro Señor que el dia que +habian de llegar vinieron más de cien Chiriguanas á pedir su tributo á +nuestro Alanis, y con tanta soberbia entraron, que sin duda venian +determinados de hacerle mucho mal, matarle y á toda su gente; el +capitan, religioso y los demás, ni vieron á los Chiriguanas ni dellos +fueron vistos, por causa de una niebla muy obscura que aquel dia cubria +la tierra; entran en casa de Alanis, hallan allí parte desta bárbara +nacion (los demás no habian llegado), que ya comenzaban á querer +disparar sus flechas en el Alanis, que sólo tenia una cota puesta y una +espada en la mano izquierda, porque la derecha la tenía cortada. Los +nuestros que llegan, si no fué el religioso, comienzan á desenvolverse +contra los Chiriguanas; en su ayuda acuden el mestizo y mulato con sus +arcabuces; despacharon á los que hallaron dentro, y luego en sus +caballos salen á los que venian; mataron más de sesenta gandulazos, los +demás se escaparon y algunos heridos é mal. Entre estos indios venian +algunos Chaneses, de los cuales dijimos que se aprovechan estos como +gente en la guerra, é ya los nuestros descansando, y habida esta +victoria, entra por las puertas un indio muy mal herido de un +arcabuzazo, y aun lanzada, diciendo era Chanés, y pidiendo, ó diciendo: +¡cristiano, cristiano! que era decir lo queria ser y le baptizasen; +baptizóle nuestro religioso, y luego se murió. Esto me escribió nuestro +religioso á la ciudad de La Plata, donde yo vivia á la sazon. Pues para +refrenar á estos enemigos comunes del género humano, aquí se ha poblado +otro pueblo de españoles, al cual agora cuatro años, llegando yo á la +ciudad de La Plata, volvian mas de cincuenta hombres que con un capitan +habian salido á descercar el pueblo, porque Los Chiriguanas, le tenian +cercado, y el capitan habia enviado á pedir favor; sabido por los +Chiriguanas, alzaron el cerco y no los osaron á esperar. Otros dos +pueblos, á lo menos uno, he oido decir se ha poblado por los nuestros en +el gran rio de Pilaya, ya en la tierra Chiriguana, á donde llegó y pasó +el Visorrey don Francisco de Toledo, y entonces (como diremos) le +llamaron el rio Incógnito. Estos indios andan agora más soberbios que +antes, porque los vandea un perro mestizo nacido en el Rio de la Plata; +yo le conocí, gran oficial herrero, llamado fulano Capillas, ladino como +el demonio, y blanco, que no parece mestizo, casado y con hijos en la +ciudad de La Plata; no sé por qué ocasion se fué ó le envió el +Audiencia, y esto fué lo más cierto, á tractar con ellos no sé qué +medios de paz, y él decia no le enviasen, porque no le habian de dejar +salir los indios; fué y quedóse con ellos; este maldicto les hace unos +cascquillos de acero para las flechas, tan bien templados que no tienen +resistencia; antes usaban de cañas como las nuestras, el ñudo tostado +por puncta; lo demás servia de cuchilla; con las cuales tan bien pasaban +una cota como un nabo. Contra estas armas Chiriguanas usan los nuestros +cotas y encima escaupiles sueltos en vanda, porque en el algodon se +entrape la flecha. Vive este mestizo entre los Chiriguanas con ellos, +con las mujeres que quiere; anda casi desnudo, y por no ser conocido +cuando sale á hacer daño en los nuestros, se embija como indio; dicen ha +inviado á decir á la Audiencia que de buena gana dejaria aquella vida, +porque es cristiano, si le perdonasen; pero que teme, si se reduce, le +han de castigar por los daños que ha hecho; pero como desta gente alguna +sabe á la pega, en ella se queda. + + + + +CAPITULO CX + +DEL CERRO LLAMADO PORCO + + +Volviendo á nuestro Potosí, porque siendo el centro de las Indias +habemos de tractar ó traerle á la memoria muchas veces, como del centro +salen muchas líneas á la circunferencia, así de Potosí hay y salen +muchos caminos y entran en él de diferentes partes; digo, pues, que +volviendo al de aquí, salimos para el puerto de Arica, cien leguas +tiradas; á las siete ó ocho llegamos al cerro de Porco, de quien habemos +tractado un poco, al pie del cual tienen su asiento los pocos españoles +que allí viven, y pobres respecto de los de Potosí; no he llegado á este +asiento, pero he pasado media legua dél, y quien vive en Potosí puede +decir vive en Porco, así por la poca distancia de camino, como porque +todo lo que pasa en Porco se sabe luego en Potosí, y al contrario. Es +cerro más alto quel de Potosí, metido entre otros cerros y no tan bien +hecho. Es más destemplado, y más rico si no diera en agua, y el metal +más fino; he visto alguno que certificaron á don Francisco de Toledo. +Visorrey destos reinos, acudia á ochenta marcos por quintal; este metal +es poco, y luego se descubre agua, y tanta que es imposible desaguarla. +En la misma cumbre del cerro certifican haber fuentes de agua, lo cual +en Potosí no se ha hallado. Tiene otra cosa, que no son vetas seguidas +de donde se saca la plata, sino pozos, y como se dé en uno, hace á su +amo presto rico. Síguese algunas veces la labor con esperanzas al +parecer certísimas, mas al mejor tiempo atraviésase un peñisco, ó una +fuente de agua, y veis aquí las esperanzas perdidas. Si estos dos +contrarios no tuviera, ó la del agua, que es la mayor, mucho más rica +era que Potosí, y el metal más suave de quebrar, y una de las +excelencias que puso Dios nuestro señor en Potosí es no haber dado en +agua. Toda la puso al pie del cerro de una parte y otra del arroyo que +divide á los indios de los españoles. + + + + +CAPITULO CXI + +DEL CAMINO DE PORCO Á ARICA + + +Media legua de Porco, sobre mano derecha, pasa el camino Real de Potosí +á Arica, que son cien leguas tiradas (como dijimos) llanas, muy frias y +de algunos arenales no muy pesados para caballos, empero para carneros +de la tierra, cuando van cargados, sonlo mucho, y para las recuas de +mulas, por lo cual las recuas de carneros que llevan el azogue á Potosí +desde Arica, y las mercaderias, los que llamamos balumen, vino, hierro, +jabon, etc., á las nueve del dia han de tener su jornada hecha, que es +de tres leguas, comenzando á caminar á las tres, antes que amanesca, y +aun antes, porque en toda la Sierra, con ser en partes inhabitable por +el mucho frio, y lo más deste camino lo es, desde las nueve del dia +hasta las cuatro de la tarde son los calores del sol muy crecidos, tanto +y más abrasan que en los Llanos y valles calientes; es muy trabajoso +este camino por la destemplanza del frio, y no haber en tres ó cuatro +jornadas tambos donde albergarse, sino unos paredones mal puestos; é ya +que comenzamos á abajar para Arica lo es mucho, porque veinte leguas que +hay desde donde se comienza á bajar por una quebrada abajo, llamada de +Contreras, en quince leguas no hay gota de agua; aquí es donde los +carneros de la tierra, de carga, corren riesgo y se quedan muchos +muertos, y en echándose el carnero en esta quebrada, no hay sino +descargarle y dejarle; allí se muere de hambre y sed; si comieran arena, +y no bebieran en ocho dias, muy gordos salieran; ver en toda esta +quebrada tanta osamenta de carneros es lástima, por lo que pierden los +señores de los carneros (y este es el mejor camino) por lo cual llevan +para las cargas la mitad más de los necesarios; subidos á la sierra, no +tienen ese riesgo, porque ni pastos ni agua les falta, y en llegando el +carnero á la jornada suya, no le harán pasar adelante cuantos aran y +cavan. Las recuas de mulas en medio dia y una noche concluyen con estas +quince leguas. El subir á la Sierra á los unos y á los otros es más +dificultoso, y Potosí lo allana. A tres ó cuatro jornadas de Potosí se +toma el camino para las minas que llaman de las Salinas, que ha pocos +años se descubrieron; mas como no hacen ruido, no hay que tractar +dellas. + + + + +CAPITULO CXII + +DE LA CALIDAD Y COSTUMBRES DE LOS INDIOS DESTOS REINOS + + +Habiendo tractado con la brevedad que prometimos de las ciudades, +caminos y otras cosas particulares tocantes á los españoles, ya es +tiempo tractemos de las condiciones destos indios. Lo primero que +tienen, y es el fundamento de las malas ó buenas costumbres morales, es +un ánimo el más vil y bajo que se ha visto ni hallado en nacion alguna; +parece realmente son de su naturaleza para servir; á los negros esclavos +reconocen superioridad; llámanlos señores, con saber son comprados y +vendidos, y lo que les mandan obedecen muy mejor que lo mandado por +nosotros. Es gente cobarde, si la hay en el mundo, de donde les viene lo +que á todos los cobardes, son cruelísimos cuando ven la suya ó son +vencedores. No quieren ser tractados sino con rigor y aspereza, porque +en tractando bien á un indio, aunque se haya criado en casa desde niño +como hijo, dicen que de puro miedo lo hacemos, y por eso no nos +atrevemos á castigarlos. + +En tractándolos mal sirven con gran diligencia. Cuando tienen necesidad +de nosotros, en cualquiera que se vean, ó de enfermedad, ó de hambre, ó +de otras semejantes, con grandes humildades y subjectiones piden nuestro +favor; pero si estamos en ella y con palabras mansas y amorosas les +pedimos nos socorran, hacen burla de nosotros mofando y escarneciendo, y +aunque sea su amo, que le haya criado, si se ve en peligro de muerte, en +rio, caída de caballo, ó en otro peligro, se pone á mirarlo sin +socorrerlo, pudiendo, y se rie de buena gana; la gente más ingrata que +hay en lo descubierto, al bien que se le ha hecho ó hace; por lo cual +sólo por amor de Dios les hacemos bien, que dellos esperar gratitud es +en vano. La nacion más sin honra que se ha visto; no la conoce ni sabe +qué cosa es, pues es más mentirosa que se puede imaginar; de donde les +viene no temer levantar falsos testimonios, que los levantan gravísimos, +y como no se les castiga por ellos, quédanse en su mala costumbre; que +unos indios á otros los levanten, no es tanto el daño, ni pierden honra +(como dicen), ni casamiento; mas levántanlos á los religiosos, á +clérigos, á españoles, tan sin asco, como si en ellos no fuese nada, y +cuando se averigua la falsedad, los que los habian de castigar dicen son +indios, y mientras no se averigua padece el pobre fraile ó clérigo. Pero +lo que más me admira es que todos cuantos vivimos en estas partes, +conociendo la facilidad destos en mentir y levantar falsos testimonios, +dígannos mal deste ó de aquél, le creemos; esta falta es nuestra, y en +los gobernadores nuestros la hay, porque confesando que es así, cuando +vamos á volver delante dellos por la fama y honra del clérigo ó +religioso, dice el Virrey: conozco su facilidad en mentir; pero ya que +dicen tantas cosas, en algo deben[39] decir verdad; algo hay; háseme +respondido así á mí propio por un Virrey destos reinos, haciéndole +demostracion de muchos y graves testimonios falsos que á un religioso +nuestro habian levantado. Jurar falso no lo tienen en más de cuanto se +les da una taza de vino, ó un mate de chicha, y cuando los +reprehendemos, ¿cómo juraste en falso? la excusa es, y responden: díjome +un amigo, ó mi vecino, ó mi curaca (que es lo más comun) que lo hiciese, +sin más sentimiento; pues volver la fama, ni desdecirse, no se hable en +eso. + +Para mentir y en un instante forjar la mentira, los más fáciles son que +hay hombres en el mundo, grandes y pequeños, mayores y menores; es cosa +admirable cuán en el pico de la lengua tienen las mentiras. No parece +sino que muchos dias han estudiado y imaginado: esto me han de preguntar +y esta mentira tengo de responder, y tan sin vergüenza, como si dijesen +mucha verdad; ellos no han de tractar verdad, y nosotros no les habemos +de mentir, y ojalá en algunos acá nacidos de los nuestros no se hallase +este vicio. No es afrenta entre ellos decirle mientes, ni ellos decir á +otro lo mismo. Alábanse mucho que mintieron al padre que los doctrina, +ó engañaron, y lo propio es que mintieron al español con quien tractan, +y hacen gran plato desto, y como no tienen color en el rostro, por lo +cual, demudándose, conoscamos si mienten ó engañan, mienten tan +disimuladamente, que parece es todo verdad lo que afirman, y con unos +ademanes ó afectos que nos hacen creerlo; tambien se alaban si dejaron +algun español (habiéndole pagado su trabajo) en medio de un despoblado ó +en medio de la nieve, sin camino; hay muchas partes donde no se puede +caminar sin guia, y en estos caminos dejan al pobre caminante á la luna +de Paita; borrachos, es nunca acabar tractar desto. + +Si han de comenzar viaje, aunque sea de pocas leguas, primero se han de +emborrachar; si vuelven, lo primero es emborracharse; dicen que se +emborrachan porque si se muriesen en el camino, ó donde van, ya se +morirán habiéndose emborrachado, y cuando vuelven se emborrachan porque +no se murieron y volvieron con salud á sus tierras, ó casas; así me lo +han dicho; borrachos, tractan muy mal á sus mujeres, y son deshonestos +con sus hermanas y aun madres, y cuando están borrachos entonces hablan +nuestra lengua, y se preguntan, ¿cuándo los cristianos nos habemos de +volver á nuestra patria? y ¿por qué no nos echan de la tierra? pues son +más que nosotros, y ¿cuándo se ha de acabar el Ave María? que es decir +cuándo no les habemos de compeler á venir á la doctrina. Porque en la +semana dos dias juntamos al pueblo para enseñársela y predicarles, á lo +cual vienen por fuerza los más; finalmente, su Dios es su vientre y la +chicha, y no hay más mundo. + +No tienen veneracion alguna á sus padres, ni madres, agüelos, ni +agüelas; finalmente, les dan de palos y bofetones; yo he castigado á +alguno por esto, delante de todo el pueblo, y les he hecho les besen los +pies. Pues ayudarlos en sus necesidades, ni por imaginación; si son dos +hermanos, y el uno es casado y el otro no, muriendo el casado, el otro +se revuelve con la mujer de su hermano luego; he visto muchos destos +castigados por la justicia, pero no sé si con el rigor debido. Este +vicio más se halla en los curacas y indios principales que en el comun. +Ojalá y el dia de hoy no tengan sus idolatrias, como antes, y porque no +han justiciado las justicias á los curacas, ojalá no se estén con ellas. +Luego entra una piedad dañosa (¡oh! son nuevos en la fe) y desto tenemos +los religiosos mucha culpa, y cuando aquesto no tengan, ojalá no tengan +sus hechiceros ocultos, á quien consultan como en el tiempo de la +infidelidad de sus padres. No tienen vergüenza de hacer á sus mujeres +alcahuetas, las cuales, como son pusilánimes, temiendo el castigo, se +las traen; todos duermen casi juntos, porque las casas de los indios no +tienen algun apartamiento; hácenlas de obra de veinte pies en largo, y +de ancho diez ó poco más; otras son redondas, donde viven con la mayor +porqueria del mundo; jamás las barren; todos viven juntos, padres, +madres, gallinas, cuchinillos, perros y gatos y ratos; por maravilla hay +quien duerma si no en el suelo, sobre un poco de paja de juncia. Su +asiento es perpétuamente en el suelo, y luego escarban la tierra con las +uñas; solos los curacas principales usan de una como banquilla de +zapatero, de una pieza, que llaman duo, no tan alta ni con mucho. A los +hijos, sin policia alguna los crian; no es gente que los castiga, es +gran pecado entre ellos castigarlos ó reñirlos[40]; con cuanto quieren +se salen; jamás les lavan los rostros, manos ni pies, y así traen las +manos y brazos con dos dedos de suciedad; las uñas nunca se las cortan, +sírvenles como de cuchillos; amicísimos de perros, acaece caminando +llevar el perrillo á cuestas, y el hijo de cuatro á cinco años por su +pie. No guardan los padres ni madres á las hijas, ni les buscan maridos; +ellas se los busquen y se concierten con ellos. Entre los indios la +virginidad no es virtud, ni la estiman en lo que es justo: que en su +infidelidad no la tuviesen por tal, no hay por qué nos admiremos, pero +ya predicados y avisados[41] es gran ceguera; no nos creen. La hija del +más estirado se va y se viene como quiere, por lo cual por maravilla se +casa alguna mujer doncella; dicen los varones no debe ser para servir, +pues así persevera. Si se han de casar, primero se amanceban seis y más +meses que se casen; dicen que esto hacen para conocer la condicion el +uno al otro, y deste error no los podemos sacar; una cosa tienen buena +las mujeres: aunque antes de casarse hayan corrido ceca y meca, despues +de casadas pocas son las que adulteran; las que han tractado antes con +españoles faltan mucho en esto. Algunos varones hay que no se quieren +casar con mujeres mozas, diciendo no saben servir; cásanse con viejas, +porque les hacen la chicha y los vestidos. Son ladrones para con +nosotros; para con los indios no tanto, y los más ladinos, mayores y +atrevidos. Pues si les mandamos restituir, ni por sueños; si alguna cosa +se hallan, dicen que Dios se la da; no hay buscar al dueño, sino cual ó +cual; los indios de los Llanos, que llamamos Yungas, sobre todas estas +desventuras tienen otra mayor: son dados mucho al vicio sodomítico, y +las mujeres estando preñadas fácilmente lo usan. Entre los serranos, +raros se dan á este vicio, por lo cual á los indios Yungas los ha +castigado Nuestro Señor, que ya no hay casi en los valles sino muy +pocos, como habemos dicho. Son levísimos de corazón, inconstantísimos; +cualquiera cosita los admira; los mayores pleitistas del mundo, por lo +cual la Sierra deciende á Los Reyes, á los Virreyes, donde ó mueren ó +enferman, por ser la tierra contra su salud y embutirse en vino. En lo +que toca á la doctrina, cómo aprovecharon en ella no quiero tractar, +porque no se puede decir sino con palabras muy sentidas, y éstas me +faltan. + +[39] En el ms., _no deben_. + +[40] _Ninguna crianza enseñan á los hijos._ (Nota marginal.) + +[41] _La virginidad no tienen por virtud._ (Nota marginal.) + + + + +CAPITULO CXIII + +CÓMO LOS GOBERNABA EL INGA + + +Conoscida, pues, la calidad de los indios por el Inga, y su ánimo peor +que servil, los gobernaba con leyes rigurosísimas, porque las penas eran +muerte, y no sólo al delincuente, más á toda su parentela llevaba por +el mismo rigor. El que hurtaba, por muy leve que fuese el hurto, pena de +muerte; la misma se ejecutaba en el que levantaba del suelo alguna cosa +que á otro se le hobiese caído: allí la habia de dejar, fuese de mucho +precio ó de ninguno, por lo cual, el dueño que la perdió, allí la habia +de hallar; por esto no se hallaba ladron entonces, y casi era necesario +este rigor, porque las casas de los indios no tienen puertas, ni +cerraduras, ni el dia de hoy, si no es cual ó cual usa de puerta, más de +un haz de leña delgada, ó unas cañas ó palos atados unos con otros; ya +tienen necesidad de puertas y cerraduras. Ningun indio habia de entrar +en chácara de otro, ni le habia de coger una hoja de maíz, so la misma +pena. A los soldados tenia con tanta disciplina, que el mayor ó el menor +no habian de hacer agravio, ni tocar en un grano de maíz ajeno, so la +misma pena, y por eso les tenia depósitos de todo género de sus comidas, +de vestidos y armas, no como los nuestros soldados, que en escribiéndose +en la matrícula, en poniéndose debajo de bandera, le parece que todos +los vicios le son lícitos y como naturales. + +Mentir no se usaba ni por imaginación; verdad se habia de decir, +burlando ó de veras; agravio no se hacia á nadie, so pena de la vida, y +si un indio á otro agraviaba, el que recibia el agravio íbase al +gobernador ó capitan del Inga, contábale el caso; luego inviaba á llamar +al que habia agraviado, y lo primero que le decia era tractase verdad, +porque una oreja le tenia guardada para oirle; no era necesario más; +luego confesaba de plano, y era castigado; lo mismo guardaba el Inga en +las residencias que tomaba á sus gobernadores ó capitanes; enviaba un +chasqui, que es un correo, á esta ó aquella provincia; juntaba los +indios, decíales cómo el gran señor le enviaba para saber si su señor ó +capitan habia hecho algun agravio, que el agraviado viniese y se lo +dijese. Con los agravios oídos, partia para el Inga, y referíaselos; el +Inga despachaba otro á llamar á su gobernador ó capitan; venido y +pareciendo en su presencia, decíale: este agravio he oido con esta oreja +derecha, que has hecho; la izquierda te he guardado para oir tu +disculpa, di la verdad. Si agravió, era castigado con quitarle la vida; +si no, al que mintió daba la pena del talion; finalmente, no habia pena +sino de muerte. Con este temor y leyes rigurosísimas no habia quien se +atreviese á mentir, ni se á emborrachar, sin licencia del gobernador, ni +llegar á mujer ajena, ni cometer otros vicios que agora son muy usados. +Conocíales ser amigos de ociosidad, y por esto de dia y de noche habian +de trabajar; no habia palmo de tierra en todo este Perú, que pudiese ser +labrado, que no se labrase para las comidas; por esto andaban sus +ejércitos muy hartos y abundantes, y sus reinos bien gobernados; digo á +su modo, porque tanta crueldad en cosas livianas, y que los parientes +inocentes pagasen por los delincuentes, ni se puede alabar ni excusar. +Acuérdome de haber oído decir á algunos antiguos, que cuando Atabalipa, +el último señor destos reinos, se vió preso en poder del marqués don +Francisco Pizarro, le dijo. El mejor reino tienes del mundo, pero cada +tercer año, si te han de servir bien estos indios, has de matar la +tercera parte dellos; el consejo no lo alabamos, porque es cruelísimo, +el cual ni se aceptó ni se ha de aceptar, sino comprobamos el ánimo +servil destos, que si no es por miedo, no se aplican á cosa de virtud; +para malicias, vivísimos son. + +Fuera de lo que en otras partes habemos tractado de caminos y puentes, +el Inga y sus gobernadores tenian tanto cuidado acerca de los caminos, +que siempre habian de estar limpios y aderezados; y tan anchos que casi +dos carretas á la par sin estorbarse la una á la otra podrian caminar. +Los pueblos comarcanos á los caminos tenian cuidado de aderezarlos si se +derrumbaban, y lo mismo era de las puentes, entre las cuales, fuera de +las creznejas, hay en rios grandes, donde no se pueden hacer puentes, +una manera de pasarlos jamás inventada si no es en este reino del Perú, +y facilísima de pasar y segura, y es que de la una hilera á la otra del +rio, de barranca á barranca, tienen echada una maroma tan gruesa como el +brazo, muy estirada, de paja que acá llamamos hicho, que es mucho más +blanda que esparto, y en ella ponen una como taravilla con una soga +recia de lana, pendiente para abajo, con la cual atan al que ha de pasar +y va sentado en ella; en la misma taravilla tienen dos sogas delgadas y +recias como las que se ponen en las cortinas ó en los velos de los +retablos, que tiramos de una y recogemos la cortina, y tirando de la +otra la extendemos; así de la otra parte del rio tiene una de las sogas +que está en la taravilla, tiran della y en dos palabras ponen de la otra +parte al pasajero, y cuando los indios conocen que el que pasa es +chapeton, ó nuevo en la tierra, y le ven con temor antes que le aten, +cuando le tienen en medio del rio cesan de halar ó tirar la soga, y el +pobre chapeton piensa que allí se ha de quedar ó ha de caer en el rio, y +con palabras halagüeñas y humildes les ruega le acaben de pasar; puesto +de la otra banda se rie de su poco ánimo; confieso de mí que la primera +vez que pasé el rio de Jauja por esta oroya, que así se llama, que +temia, aunque por no dar muestras de flaqueza mostraba ánimo y mandé á +un ordenante que venia conmigo, entre otros, que pasase, y como vi que +tan presto y seguramente estaba de la otra parte, luego me puse y en +menos espacio de cuatro ó cinco credos pasé mi rio. Por aquí y desta +manera se pasan las cajas, almofrejes y mercaderias; págaseles á los +indios su trabajo, y cada uno se va con Dios; yo creo que para los que +no han visto esta oroya, ni manera de pasar, le parecerá son ficciones +peruleras; hacérseles ha increible que un rio caudaloso se pase de la +suerte dicha, y menos creible les será decir que un indio solo pasa por +esta maroma, él mismo tirando la soga; lo uno y lo otro he visto y +experimentado. Demás desto los tambos, que son como ventas en los +caminos, eran muy bien proveidos de lo necesario para los caminantes, +gobernando el Inga, sin interés ninguno, y desto tenian cuidado los +indios comarcanos. Despues que los españoles entraron en el reino, mandó +el gobernador Vaca de Castro, que vino á pacificar la rebelion de don +Diego de Almagro y á gobernarlo, que los caminos, tambos, puentes y +recaudo para ello estuviesen á cargo de los mismos indios, como antes +estaba, y esto yo lo conocí y alcancé por muchos años, sin que á los +indios se les pagase nada por su trabajo ni por la comida que nos daban. +Despues el marqués de Cañete, de buena memoria, mandó quel trabajo y +comida que diesen los indios se les pagase por arancel que los +corregidores de las ciudades pusiesen, y así se hacia infaliblemente, y +los indios vendían sus gallinas, pollos, carneros, perdices, leña y +yerba, y todo se les pagaba; agora los corregidores de los partidos +venden todas estas cosas, y el vino y lo demás, pan, y maíz, y tocinos, +y ponen los aranceles subidos de punto, como cosa propia, y se +aprovechan para sus granjerias de buena parte de los indios que están +repartidos para el servicio de los tambos ó ventas, y cuando los indios +tenian á su cargo los tambos, les era no poco provecho y ayuda para +pagar sus tributos. Yo vi apuñearse algunos indios, y puse en paz, sobre +cuál habia de llevar las cargas de un pasajero, no á sus cuestas, sino +en sus carneros de la tierra, que los cargan como los asnillos en +España; despues que los corregidores de los partidos se ocupan en sus +granjerias, con no poco daño, de que tambien soy testigo de vista y he +predicado contra ello delante de Virreyes y Audiencias, y en particular +les he avisado de sus costumbres; no por eso se remedia mucho, y los +indios del servicio del tambo, más trabajados. + + + + +CAPITULO CXIV + +CÓMO SE HAN DE GOBERNAR EN ALGUNAS COSAS + + +Teniendo, pues, consideracion á la calidad desta gente, parece en ley de +buena razon que no deben ser gobernados en muchas cosas como los +españoles, y en particular en los pleitos, en los cuales, por ser tan +amigos dellos, gastan sus pobres haciendas y pierden las vidas, si no +fuesen de tal calidad (como en cacicazgos, en sucesion de grandes +haciendas y otros semejantes) que requieren sus plazos y traslados y lo +demás que el Derecho permite y justísimamente tiene establecido; porque +los más de los pleitos son de una chacarilla que no es de media hanega +de sembradura, y de otras cosas de poco momento; por lo cual, si el +corregidor, aunque las aplique al que tiene justicia, el otro fácilmente +apela para el Audiencia, principalmente los subjectos á la de Los Reyes, +donde van con sus apellaciones, y lo primero que hacen es atestarse de +vino, y lo más es nuevo; andan por el sol, son derreglados, mueren como +chinches; y si no, vayan á las matrículas de los hospitales de los +indios, y veran tractamos verdad, y cuando vuelven con salud á sus +tierras, en el camino enferman, y en llegando mueren. Un vecino de la +ciudad de La Plata, en tiempos antiguos, llamado Diego de Pantoja, +conquistador del descubrimiento de Chile (oíselo al mismo), siendo +alcalde en aquella ciudad, tenia este modo para averiguar los pleitos +destos miserables, y era: en viniendo los indios contrarios, poníalos en +un aposento, cerrábalos con llave y decíales: no habeis de salir de aqui +hasta que me llameis; aquí estaré y vosotros convenios en quién tiene +justicia; ellos se concertaban, y llamando á la puerta y abriéndoles el +alcalde, le decian: señor, éste tracta verdad y pide justicia; yo no la +tengo; esto oido, tornábalos nuestro alcalde á encerrar y decíales: otra +ved os conformad y veamos con que salís; ellos llamaban á la puerta +conformes totalmente, y diciéndole lo mismo, adjudicaba la hacienda +sobre que se traía pleito, y ponia perpétuo silencio al mentiroso, +reprehendido ó levemente castigado; desta suerte se averiguaban los +pleitos en breve. Esto era antes de fundada la Audiencia en aquella +ciudad, lo cual me decia condoliéndose de ver á los pobres indios gastar +sus haciendas, con no correr allí riesgo de la salud, por ser el temple +como el de sus tierras. Conocí allí un Oidor que se malquistó +grandemente con los secretarios y procuradores (y á fée que le costó no +poca inquietud) porque pretendió con los demás sus compañeros que los +pleitos de los indios se averiguasen á su modo, y como esto era quitar +los derechos á los secretarios, levantáronse contra él y no salió con su +intencion. Lo que vamos tractando las mismas Audiencias lo han hecho, +porque ya ha sucedido un curaca hallar en adulterio á su mujer, y matar +al adúltero y á ella, y le condenaron á muerte y justiciaron, porque +aunque era curaca no tiene tanta honra como el español, al cual en +semejante caso no le justician, sino le dan por libre, como vemos +muchas veces; pues si en esto, ¿por qué no será lo mismo en otras cosas? + +El otro vicio en que es necesario poner remedio, así en los Llanos como +en la Sierra y en los Llanos (y que verná tarde), es en las borracheras. +Estas han consumido los indios de los valles, de los Llanos, y +consumirán los pocos que han quedado, y los de la Sierra no menos se +acabarán. Hacen los unos y los otros una chicha ó bebida, llamada sora, +de maíz talludo; echan al maíz en unas ollas grandes en remojo, y cuando +comienza á entallecer sácanlo, pónenlo al sol, y despues hacen su +bebida. Es calidísima la bebida que deste maíz hacen en extremo, y muy +fuerte; abrásales las entrañas, é para que más presto les emborrache, si +tienen vino, mézclanlo con ella, añaden fuego á fuego, y mueren muchos. +Esta chicha y el vino ha consumido los indios de los Llanos, en +particular los de la ciudad de Los Reyes para arriba, y aun para abajo; +testigo ocular es el valle de Chincha, donde tractando dél dijimos +sustentaba 30.000 indios tributarios; el dia de hoy no tiene +seiscientos. El de Ica va siguiendo los pasos de su vecino, y el de la +Nasca los de ambos, y viendo las justicias el menoscabo de los indios no +lo han querido remediar con castigarlo; este castigo es del gobierno de +los Visorreyes, por lo cual Su Majestad ha perdido sus vasallos y +tributos, y la tierra sus habitadores, sólo por gobernarlos como á +nosotros; no digo se gobiernen con la crueldad del Inga, ¿qué cristiano, +y menos qué religioso ha de decir tal? sino con castigo que temieran +emborracharse, y se enmendaran; bien sé que don Francisco de Toledo, en +sus Ordenanzas, pone castigo para los borrachos; faltan los ejecutores. +El daño es evidente, porque si donde habia 30.000 indios tributarios no +hay seiscientos, en tan breve tiempo, ¿por qué no se habia de poner ley +rigurosa contra este vicio? Bien sé que en Flandes y Alemaña, y en otros +reinos, se emborrachan, y en nuestra España dicen se multiplican; pero +no se mueren por las borracheras á manadas como éstos, ni la tierra se +despuebla. Si Flandes y Alemaña, por las borracheras, se despoblara, +porque los borrachos se morian, el señor de aquellos reinos ¿no estaba +obligado, so graves penas, prohibir y castigar las borracheras? ¿Quién +dubda? Pues ¿por qué acá no se habia de hacer lo mismo? Acuérdome que en +la ciudad de La Plata, tractando esto con un Oidor de Su Majestad, me +dijo: Mire, padre, no hay ley que al borracho castigue por solo +borracho, si no es darle por infame. Es verdad, pero cuando un reino ó +provincia se despuebla por las borracheras, ¿por qué no se añidirán +penas, para que se enmiende tan mal vicio de donde tantos proceden? Pues +la tierra sin habitadores y el reino sin vasallos, ¿qué vale? Aquel rey +y reino es más tenido que más poderoso es en vasallos, y la riqueza +destos reinos, en que los naturales se conserven y augmenten consiste. +De los demás vicios no quiero tractar, porque no es de mi intento; baste +decir las calidades desta servil gente, para que conforme á ellas se les +den las leyes que les convienen. + + + + +CAPITULO CXV + +EL AZOGUE CONSUME MUCHOS INDIOS + + +El asiento de las minas de azogue do Guancavilca ha consumido y consume +muchos indios tributarios; si no se me cree, véanse los repartimientos +más cercanos de los Angareyes, y pregúntenselo á este valle de Jauja; la +cansa es labrar las minas por socavon, porque como no tenga respiradero +el humo del metal, al que los quiebra lo azoga, asentándoseles en el +pecho, y como no curan al pobre indio azogado, viene, cumplida su mita, +á su tierra, donde ni tienen quien le cure ni remedio; el azogue hásele +asentado y arraigado en el pecho; con grandes dolores del cuerpo muere, +y ninguno viene así enfermo que dentro de pocos meses no muera; unos +viven más que otros, pero cual ó cual llega á un año. Cuando se labraban +(que fué al principio) sin socavon, ningun indio enfermaba, iban y +venian los indios contentos; agora, como mueren tantos, dificultosamente +quieren ir allá. Escrebimos y avisamos á los que lo pueden remediar; +empero no se nos responde, y desto no más, porque, tractando de +Guancavilca, no sé si dijimos más de lo que se querria oir. + +Lo que he tractado de las calidades y condiciones de los indios es +verdad, y es lo comun; si alguno se hallare sin ellas, será cisne negro; +por lo cual lo que dejamos escripto no puede padecer calumnia. + + + + +CAPITULO CXVI + +CÓMO SE CRIAN LOS HIJOS DE LOS ESPAÑOLES QUE NACEN EN ESTE REINO + + +Habiendo dicho la razon por qué los naturales se consumen, estamos +obligados á decir si los hijos de los nuestros se multiplican, y cómo se +crian; multiplicarse los hijos de los españoles no es necesario +probarlo, porque las escuelas de los muchachos en todos los pueblos son +bastantes testigos. Pero críanse ó críanlos sus padres muy mal, con +demasiado regalo, y no ha nacido el muchacho, cuando ya le tienen hechos +los griguiescos, monteras, etc., y lo llevan á la iglesia, cuando lo van +á baptizar, en fuentes de plata grandes; un abuso jamás oido, digno de +ser prohibido. Nacido el pobre muchacho, lo entregan á una india ó +negra, borracha, que le crie, sucia, mentirosa, con las demás buenas +inclinaciones que habemos dicho, y críase, ya grandecillo, con +indiezuelos, ¿cuál ha de salir este muchacho? sacará las inclinaciones +que mamó en la leche, y hará lo que hace aquel con quien pace, como cada +dia lo experimentamos[42]. El que mama leche mentirosa, mentiroso; el +que borracha, borracho; el que ladrona, ladron, etc., y si de Cayo +Calígula vemos haber salido cruelísimo, porque que su ama, cuando le +criaba, untaba los pezones de la teta con sangre humana, ¿qué diremos en +estas partes? Tito, hijo de Vespaciano, se crió enfermo porque su ama +era enfermiza. Pues ya que así los crian las amas negras, é indias, +despues de cinco años para adelante, ¿críanlos con el rigor que es justo +para que lo malo que mamaron en la leche pierdan? No por cierto; con +todas sus ruines inclinaciones los dejan salir, por lo cual, viendo el +descuido de los padres en criar sus hijos he dicho á alguno: Señor, ¿por +qué no crias á vuestros hijos con el rigor y disciplina que os criaron +vuestros padres? ¿es mejor que vos? Pero en esto pueden tanto las +madres, que no consienten castiguen á los hijos. Acuérdome que en los +sermones que el Illmo. de Los Reyes, fray Jerónimo de Loaisa, predicaba, +cuotidianamente reprehendia á los vecinos de Lima la mala crianza de sus +hijos, el regalo con que los criaban, y amas que les daban, los vestidos +é compañias, ¿para qué buscan á los hijos de los príncipes y reyes, los +médicos, amas de buenas costumbres y buena leche? Luego algo va en esto, +y porque no quiero cansar al prudente lector, le ruego lea el segundo +libro del _Teatro del mundo_, donde verá los inconvenientes +irremediables que de las malas costumbres de las amas han subcedido, y +ganado los niños, y cuánta ventaja en este particular hacen los animales +á los hombres, porque no consienten otros que ellos crien sus hijos. +Pues aunque me den con una higa en los ojos de las que dicen hay en +Roma, si los que gobiernan este nuevo mundo mandasen, y con mucho rigor +y pena, y la ejecutasen en los maridos, que á ningun mero español +críase negra ni india, otras costumbres esperaríamos; y desto no mas, no +se conjure todo el reino contra nos. De las costumbres de los nacidos de +españoles é indias (que llamamos mestizos) ó por otro nombre montañeses, +no hay para qué gastar tiempo en ello. + +[42] Tachado: Y si de Cayo Calígula leemos haber salido cruelísimo su +ama cuando lo criaba untaba los pezones de la teta con sangre humana, +¿qué diremos en estas partes? + + +FIN DEL LIBRO PRIMERO + + +Librería LA FACULTAD + +DE + +JUAN ROLDAN + + * * * * * + +436, Florida, 436, BUENOS AIRES + + * * * * * + + +Obras del Dr. Joaquín V. González + + $ m/n + + =Mis montañas=, 1 tomo encuadernado 2,-- + + =La tradición nacional=, 2 tomos, encuadernados 6,-- + + =El juicio del siglo.--Cien años de historia + Argentina=, un tomo encuadernado 3,50 + + =Política Universitaria=, 1 tomo encuadernado 4,-- + + =Jurisprudencia y política=, 1 tomo encuadernado 4,-- + + =Ideales y Caracteres=, 1 tomo encuadernado 3,50 + + =Los tratados de paz=, 1 tomo encuadernado 3,50 + + =Debates constitucionales,= 1 tomo encuadernado 3,50 + + +Obras del Dr. Vicente Fidel López + + =Historia de la República Argentina=, 10 tomos + encuadernados 70,-- + + =Manual de la Historia Argentina=, 1 tomo encuadernado 7,-- + + =La loca de la guardia=, 1 tomo encuadernado 4,-- + + =La novia del hereje=, 1 tomo encuadernado 5,-- + + +Marasso Rocca + + =La canción olvidada=, 1 tomo encuadernado 2,-- + + =Nuestros hombres de letras.--El doctor Joaquín V. + González=, 1 tomo encuadernado 2,-- + + +Obras del Dr. Adolfo Saldías + + $ m/n + + =Historia de la Confederación Argentina.--Rozas y + su época=, 3.ª edición, corregida y aumentada, + ilustrada con más de 50 retratos, 5 tomos encuadernados 50,-- + + =Páginas históricas=, 1 tomo encuadernado 3,-- + + =Páginas literarias=, 1 tomo encuadernado 3,-- + + =Páginas políticas=, 1 tomo encuadernado 3,-- + + +General Garmendia + + =Del Brasil, Chile y Paraguay=, 1 tomo encuadernado 2,50 + + +Obras de M. Leguizamón + + =Alma nativa=, 1 tomo encuadernado 3,-- + + =Montaraz=, 1 tomo encuadernado 3,-- + + +Bartolomé Mitre + + =Historia de San Martín y de la Emancipación + Sud-Americana=, 4 tomos encuadernados 24,-- + + +Obras del Dr. Ruiz Moreno + + =La Presidencia del doctor Santiago Derqui y la + batalla de Pavón=, 2 tomos encuadernados 10,-- + + =El General Urquiza en la instrucción pública=, + 1 tomo encuadernado 4,-- + + +Obras del Dr. Sicardi + + =La Inquietud humana=, 2 tomos encuadernados 6,-- + + =Perdida=, 1 tomo encuadernado 2,50 + + =Libro extraño=, 2 tomos encuadernados 6,-- + + + + +Biblioteca Científico-Filosófica + + + $ m/n + + =Altamira.=--Cuestiones modernas de Historia, Madrid, + 1904 (tamaño, 19×12) 2,-- + + =Arreat.=--La moral en el drama, en la epopeya y en la + novela, traducción de Anselmo González, Madrid, 1903 + (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Baldwin= (J. M.)--Historia del alma, traducción del + inglés, con prólogo de Julián Besteiro, Madrid, 1905 + (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Baldwin= (J. M.)--Interpretaciones sociales y éticas + del desenvolvimiento mental, traducción del inglés, por + don Adolfo Posada y Gonzalo J. de la Espada, Madrid, + 1907 (tamaño, 23×15) 5,-- + + =Binet.=--La psicología del razonamiento. + --Investigaciones experimentales por el hipnotismo, + traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Binet.=--El fetichismo en el amor, traducción de + Anselmo González, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12) 2,-- + + =Binet.=--Introducción á la psicología experimental, + traducción de Angel do Rego, con prólogo de Julián + Besteiro, 2.ª edición, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12). 1,75 + + =Boissier= (Gastón).--El fin del paganismo.--Estudio + sobre las últimas luchas religiosas en el siglo IV en + Occidente, traducido por Pedro González Blanco, Madrid, + 1908, 2 tomos (tamaño, 19×12) 4,50 + + =Boissier= (Gastón).--Paseos arqueológicos.--Roma y + Pompeya.--El Foro.--El Palatino.--Las Catacumbas.--La + quinta de Adriano en Tívoli.--El puerto de + Ostia.--Pompeya, traducción de Domingo Vaca, + Madrid, 1909 (tamaño, 19×12), con varios planos 2,50 + + $ m/n + + =Bourdeau.=--El problema de la muerte, sus soluciones + imaginarias y la ciencia positiva, traducción de Benito + Menacho Ulibarri, Madrid, 1902 (tamaño, 23 + por 15), pasta 3,50 + + =Bourdeau.=--El problema de la vida, traducción de + Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15), pasta 3,50 + + =Bray.=--Lo bello.--Ensayo acerca del origen y la + evolucióndel sentimiento estético, traducción de Vicente + Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12) 2,25 + + =Bunge.=--Principios de psicología individual y + social.--Prólogo por el doctor don Luis Simarro, Madrid, + 1903 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Bunge.=--La Educación, 3.ª edición dividida en tres + partes (tamaño, 19×12) + + Parte primera: Evolución de la Educación 1,75 + + Parte segunda: La Educación contemporánea 2,50 + + Parte tercera: Educación de los degenerados. Teoría + de la educación 1,75 + + =Bureau.=--El contrato colectivo del trabajo (Le contrat + de travail. Le role des sindicats professionels), + traducción y prólogo de José Jorro y Miranda, Madrid, + 1904 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Carle.=--La vida del Derecho en sus relaciones con la + vida social.--Estudio comparado de Filosofía del + Derecho, versión española de don Hermenegildo Giner de + los Ríos, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15), en prensa. + + =Carlyle.=--Folletos de última hora.--El tiempo + presente.--Cárceles modelos.--El gobierno moderno.--De + un gobierno nuevo.--Elocuencia política.--Parlamentos. + --Estatuomanía.--Jesuitismo, traducción del inglés + con una introducción y notas, por Pedro González + Blanco, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15) 4,-- + + =Compayre.=--La evolución intelectual y moral del niño, + traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, + 23×15) 4,50 + + =Cosentini.=--La sociología genética.--Ensayo sobre el + pensamiento y la vida social prehistóricos, con una + introducción de Máximo Kovalewsky, traducción y + un apéndice bibliográfico de Antonio Ferrer y Robert, + Madrid, 1911 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Crèpieux-Jamin= (J.)--La escritura y el carácter, + traducción de Ansemo González, con 232 figuras en el + texto, Madrid, 1908 (tamaño, 23×15) 4,50 + + =Cullerre.=--Las fronteras de la locura, versión española + de Antonio Atienza y Medrano, Madrid, 1912 (tamaño, + 19×12) 2,25 + + =Davidson.=--Una historia de la educación, traducida del + inglés, por Domingo Barnés, Madrid, 1910 (tamaño, + 19×12) 2,25 + + =Delboeuf.=--El dormir y el soñar, traducción de Vicente + Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12) 2,-- + + =Durkheim.=--Las reglas del método sociológico, + traducció nespañola de Antonio Ferrer Robert, Madrid, + 1912 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Eucken.=--Las grandes corrientes del pensamiento + contemporáneo, versión española de Nicolás Salmerón + y García, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15) 5,-- + + =Eucken.=--Significación y valor de la vida, traducción + directa del alemán, por Eloy Luis André, Madrid, 1912 + (tamaño, 19×12), en prensa. + + =Ferè.=--Sensación y movimiento, traducción de Ricardo + Rubio, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Ferè.=--Degeneración y criminalidad, traducción de + Anselmo González, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Ferrero.=--Grandeza y decadencia de Roma, traducción + de M. Ciges Aparicio (tamaño, 19×12), precio de + cada tomo 2,25 + + Tomo I. La conquista.--II. Julio César.--III. El fin + de una aristocracia.--IV. Antonio y Cleopatra.--V. + La república de Augusto.-VI y último. Augusto + y el Grande Imperio. + + =Ferriere.=--Errores científicos de la Biblia, + traducción española de Vicente Colorado, Madrid, 1904 + (tamaño, 19×12) 2,50 + + $ m/n + + =Ferriere.=--Los mitos de la Biblia, traducción de + Benito Menacho Ulibarri, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Ferriere.=--La materia y la energía, traducido por + Anselmo González, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12) 2,25 + + =Ferriere.=--La vida y el alma, traducción de Anselmo + González, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Ferriere.=--La causa primera, según los datos + experimentales, traducción de Anselmo González, Madrid, + 1910 (tamaño, 19×12) 2,25 + + =Ferriere.=--El alma es la función del cerebro, + traducción de Anselmo González, Madrid, 1912, 2 tomos + (tamaño, 19×12) 4,50 + + =Fleury= (Dr. Mauricio de).--El cuerpo y el alma del + niño, traducido por Matilde García del Real, Madrid, + 1907 (tamaño, 19×12) 2,-- + + =Fleury= (Dr. Mauricio de).--Nuestros hijos en el + colegio, traducido por Matilde García del Real, Madrid, + 1907 (tamaño, 19×12) 2,-- + + =Fouillée.=--La moral, el arte y la religion, según + Guyau, traducción de Ricardo Rubio, de la 3.ª edición + francesa, con estudios acerca de las obras póstumas y + del influjo de Guyau, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Fouillée.=--Bosquejo psicológico de los pueblos + europeos, traducción de Ricardo Rubio (tamaño, 23×15) 6,-- + + =Fustel de Coulanges.=--La ciudad antigua.--Estudio + sobre el culto, el derecho, las instituciones de + Grecia y Roma, traducción de M. Ciges Aparicio, + Madrid, 1908 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Garofalo.=--La Criminología.--Estudio sobre la + naturaleza del crimen y teoría de la penalidad, versión + española de Pedro Borrajo, Madrid, 1912 (tamaño, 23 + por 15) 4,-- + + =Gauckler.=--Lo bello y su historia, traducción de + Anselmo González, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Gow y Relnach.=--Minerva.--Introducción al estudio de + los autores clásicos griegos y latinos.--Obra del doctor + + $ m/n + + James Gow, adaptada para las escuelas francesas, + por M. Salomón Reinach y traducida de la + 6.ª edición francesa, por Domingo Vaca, Madrid, + 1911, ilustrada con numerosos grabados, alfabetos, + pianos, etc. (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Grasserie.=--Psicología de las religiones, traducción + de Ricardo Rubio, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Greenwood.=--Elementos de pedagogía práctica, + traducción del inglés por Domingo Barnés, Madrid, + 1912 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Guignebert= (Carlos).--Manual de Historia antigua del + Cristianismo.--Los orígenes, versión española de + Américo Castro, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Guyau.=--Génesis de la idea de tiempo, traducción de + Ricardo Rubio, Madrid, 1901 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Guyau.=--El arte desde el punto de vista sociológico, + traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 23 + por 15) 4,50 + + =Guyau.=--Los problemas de la estética contemporánea, + traducción de José M. Navarro de Palencia, Madrid, + 1902 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Guyau.=--La irreligión del porvenir, traducción y + prólogo de Antonio M. de Carvajal, Madrid, 1904 + (tamaño, 23×15) 4,50 + + =Guyau.=--La moral de Epicuro y sus relaciones con las + doctrinas contemporáneas (obra premiada por la + Academia Francesa de Ciencias Morales y Políticas). + Versión española por A. Hernandez Almansa, Madrid, + 1907 (tamaño, 23×15) 3,50 + + =Hampson.=--Paradojas de la Naturaleza y de la + Ciencia.--Descripción y explicación de hechos que + parecen contradecir la experiencia ordinaria ó los + principios científicos, traducción del inglés por José + Ontañón, Madrid, 1912. Con 64 figuras intercaladas en + el texto y 7 láminas tiradas aparte en papel mate + (tamaño, 19×12) 1,75 + + $ m/n + + =Hearn= (Lafcadio).--Kokoro.--Impresiones de la vida + íntima del Japón, traducción del inglés por Julián + Besteiro, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12) 2,25 + + =Hegel.=--Estética, versión castellana de la segunda + edición de Ch. Benard, por H. Giner de los Ríos (obra + premiada por la Academia Francesa), Madrid, 1908 + 2 tomos (tamaño, 23×15) 9,50 + + =Hegel.=--Filosofía del espíritu, versión castellana con + notas y un prólogo original de E. Barriobero y Herrán, + Madrid, 1907, 2 tomos (tamaño, 23×15) 6,50 + + =Hennequín= (Emilio).--La crítica científica, traducción + de Manuel Núñez de Arenas, Madrid, 1909 (tamaño, 19 + por 12) 1,75 + + =Hoffding.=--Bosquejo de una Psicología basada en la + experiencia, traducción de Domingo Vaca, Madrid, + 1904 (tamaño, 23×15) 5,-- + + =Hoffding.=--Historia de la Filosofía moderna, versión + de Pedro González Blanco, Madrid, 1907, 2 tomos de + 584 páginas el 1.º, y 671 el 2.º (tamaño, 23×15) 11,-- + + =Hoffding.=--Filosofía de la Religion.--Versión + española de Domingo Vaca. Madrid, 1909 (tamaño, 23×15) 4,-- + + =Hoffding.=--Filósofos contemporáneos, traducción, + estudio crítico del autor, y notas por Eloy Luis André, + Madrid, 1909 (tamaño, 23×15) 3,50 + + =James= (W.)--Principios de Psicología, traducción por + Domingo Barnés, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15), dos + tomos de XII-758 páginas el 1.º, y 712 el 2.º 12,-- + + =Janet.=--Orígenes del socialismo contemporáneo, + traducción de Anselmo González, Madrid, 1904 (tamaño, + 19×12) 1,75 + + =Janet= (P.).--Historia de la Ciencia política en sus + relaciones con la Moral, obra premiada por la Academia + de Ciencias Morales y Políticas y por la Academia + Francesa, traducción de don Ricardo Fuente y don Carlos + Cerrillo, Madrid, 1910, dos tomos (tamaño, 23×15) 9,50 + + =Kant.=--Prolegómenos á toda Metafísica del porvenir que + haya de poder presentarse como una ciencia, traducido + del alemán y prólogo de Julián Besteiro, con un + epílogo del Profesor Cassirer, Madrid, 1912 (tamaño, + 19×12) 2,25 + + =Kant, Pestalozzi y Goethe.=--Sobre educación, + composición y traducción de Lorenzo Luzuriaga, Madrid, + 1911 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Kergomard.=--La educación maternal en la escuela, + traducido por Matilde García del Real, Madrid, 1906, dos + tomos (tamaño, 19×12) 4,50 + + =Lanessan.=--El transformismo, versión española por + Mariano Potó, Madrid; 1909 (tamaño, 23×15), con varios + grabados 3,50 + + =Lange.=--Historia del materialismo, traducción de + Vicente Colorado, Madrid, 1903, dos tomos + (tamaño, 23×15), pasta 10,-- + + =Lapie.=--Lógica de la voluntad, versión española, + Madrid, 1903 (tamaño, 23×15) 3,50 + + =Le Bon= (G.)--Psicología de las multitudes, traducción + de Ricardo Rubio, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Le Bon= (G.)--Leyes psicológicas de la evolución de los + pueblos, traducido por Carlos Cerrillo Escobar, Madrid, + 1912 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Le Bon.=--Psicología del socialismo, traducción de + Ricardo Rubio, Madrid, 1903 (tamaño, 23×15) 4,50 + + =Le Dantec.=--Elementos de Filosofía biológica, versión + española de Mariano Potó, Madrid, 1908 (tamaño, 19 + por 12) 2,25 + + =Le Dantec.=--Teoría nueva de la vida, traducido de la + tercera edición francesa por Domingo Vaca, Madrid, + 1911 (tamaño, 23×15) 3,50 + + =Lefevre.=--Las lenguas y las razas, versión española + por don Anselmo González, Madrid, 1909 (tamaño, 23 + por 15) 3,50 + + =Leveque.=--El espiritualismo en el arte, traducción + de Constantino Román (tamaño, 19×12) 1,75 + + $ m/n + + =Lhotzki= (H.)--El alma de tu hijo.--Un libro para los + padres, traducción directa del alemán por Luis de + Zulueta, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Llichtenberger= (E.)--La filosofía de Nietzsche, + traducción española de J. Elías Matheu, Madrid, 1910 + (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Loliee= (F.)--Historia de las literaturas comparadas, + desde sus orígenes hasta el siglo XX, versión española + con las adiciones y correcciones del autor para la + tercera edición francesa, por Hermenegildo Giner de los + Ríos, Madrid, 1905 (tamaño, 23×15) 4,-- + + =Lubbock.=--Los orígenes de la civilización y la + condicion primitiva del hombre (estado intelectual y + social de los salvajes), traducción española por José + de Caso, Madrid, 1912, con grabados en el texto y + láminas aparte (tamaño, 23×15), en prensa. + + =Maspero.=--Historia antigua de los pueblos de Oriente, + traducción española de Domingo Vaca, Madrid, 1912, + con infinidad de grabados y mapas en color (tamaño, + 23×15), en prensa. + + =Mauthner.=--Contribuciones á una crítica del lenguaje, + traducción directa del alemán por José Moreno Villa, + Madrid, 1911 (tamaño, 19×12) 2,25 + + =Mercante= (V.)--La verbocromía, contribución al + estudio de las facultades expresivas, Madrid, 1910 + (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Mercier.=--La Filosofía en el siglo XIX, traducción + de Francisco Lombardía, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Moreau de Jonnes.=--Los tiempos mitológicos, ensayo + de reconstitución histórica.--Cosmogonías, El libro de + los muertos, Sanchoniaton, El Génesis, Hesiodo, El + Avesta, traducción de M. Ciges Aparicio, Madrid, + 1910 (tamaño, 19×12) 2,25 + + =Munsterberg.=--La Psicología y el maestro, traducción + del inglés por Domingo Barnés, Madrid, 1911 (tamaño, + 19×12) 2,25 + + $ m/n + + =Nitobé.=--Bushido.--El alma del Japón, traducido de la + 13.ª edición del autor por Gonzalo Jiménez de la Espada, + Madrid, 1909 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Nordau= (M.)--Psico-fisiología del genio y del talento, + traducción de Nicolás Salmerón y García, Madrid, + 1910 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Nordau= (M.)--Degeneración, traducción de Nicolás + Salmerón y García, con un epílogo del autor, Madrid, + 1902, dos tomos (tamaño, 23×15) 8,-- + + I.--Fin de siglo.--El Misticismo. + + II.--El Egotismo.--El Realismo.--El siglo XX. + + =Nordau= (M.)--El sentido de la Historia, traducción + de Nicolás Salmerón y García, Madrid, 1911 (tamaño, + 23×15) 4,-- + + =Painter.=--Historia de la Pedagogía, traducción del + inglés por Domingo Barnés, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12) 2,25 + + =Payot.=--La educación de la voluntad, por el profesor + de Filosofía é inspector de la Academia, M. Julio Payot, + traducido de la 4.ª edición francesa, por Manuel Antón + y Ferrándiz, catedrático de Antropología de la + Universidad y Museo de Ciencias Naturales de Madrid, + tercera edición, Madrid, 1907 (tamaño, 23×15) 3,-- + + =Payot.=--La creencia, traducción de Anselmo González, + Madrid, 1905 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Pearson.=--La Gramática de la Ciencia, versión directa + del inglés por Julián Besteiro, Madrid, 1909 (tamaño, + 23×15), con 33 figuras en el texto 5,-- + + =Posada= (A.)--Política y enseñanza, Madrid, 1904 + (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Posada= (A.)--Teorías políticas, Madrid, 1905 (tamaño, + 19×12) 1,75 + + =Posada= (A.)--Principios de Sociología.--Introducción, + Madrid, 1908 (tamaño, 23×15) 5,-- + + =Preyer.=--El alma del niño.--Observaciones acerca del + desarrollo psíquico en los primeros años de la vida, + traducción española con un prólogo de don Martín + Navarro, Madrid, 1908 (tamaño, 23×15) 5,-- + + $ m/n + + =Relnach= (S.)--Orfeo.--Historia general de las + religiones, traducido por Domingo Vaca, de la 12.ª + edición francesa, corregida y adicionada por el autor, + Madrid, 1910 (tamaño, 23×15) 4,50 + + =Ribot.=--Ensayo acerca de la imaginación creadora, + traducción de Vicente Colorado, con un prólogo de + González Serrano (tamaño, 23×15) 4,-- + + =Ribot.=--La lógica de los sentimientos, traducción de + Ricardo Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Ribot.=--Las enfermedades de la voluntad, traducción + de Ricardo Rubio, 2.ª edición, Madrid, 1906 (tamaño, + 19×12) 1,75 + + =Ribot.=--Ensayo sobre las pasiones, versión española + de Domingo Vaca, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Ribot.=--Las enfermedades de la memoria, traducción de + Ricardo Rubio, 2.ª edición, Madrid, 1908 (tamaño, + 19×12) 1,75 + + =Ribot.=--Las enfermedades de la personalidad, + traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1912 (tamaño, 19 + por 12) 1,75 + + =Ribot.=--Psicología de la atención, traducción española + de Ricardo Rubio, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Ribot.=--La evolución de las ideas generales, traducción + de Ricardo Rubio, Madrid, 1899 (tamaño, 19×12) 2,-- + + =Ribot.=--La herencia psicológica, traducción de Ricardo + Rubio, Madrid, 1900 (tamaño, 23×15) 4,50 + + =Ribot.=--Psicología de los sentimientos, traducción de + Ricardo Rubio, Madrid, 1900 (tamaño, 23×15) 5,-- + + =Romanes.=--La evolución mental en el hombre.--Origen + de la facultad característica humana, traducción del + inglés por Gonzalo J. de la Espada, Madrid, 1906 + (tamaño, 23×15) 4,50 + + =Ruskin.=--Munera Pulveris (sobre Economía Política), + traducción del inglés por M. Ciges Aparicio, Madrid, + 1907 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Ruskin.=--Sésamo y azucenas, traducida del inglés por + Julián Besteiro, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12) 1,75 + + $ m/n + + =Ruskin.=--Lo que nos han contado nuestros padres. La + Biblia de Amiens, traducción del inglés por M. Ciges + Aparicio, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Sabatier.=--Ensayo de una Filosofía de la Religion, + según la Psicología y la Historia, por Augusto Sabatier, + profesor de la Universidad de París, decano de la + Facultad de Teología protestante, traducido de la 8.ª + edición por Eduardo Ovejero y Maury, Madrid, 1912 + (tamaño, 23×15) 4,-- + + =Senet.=--Las estoglosias (contribución al estudio del + lenguaje), Madrid, 1911 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Schwegler.=--Historia general de la Filosofía, traducida + directamente del alemán por Eduardo Ovejero y Maury, + con un prólogo de don Adolfo Bonilla y San + Martín, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15) 4,-- + + =Sollier.=--El problema de la memoria (ensayo de + psico-mecánica), traducción de Ricardo Rubio, Madrid, + 1902 (tamaño, 19×12) 2,25 + + =Spencer.=--Ensayos científicos, traducción de José + González Llana, Madrid, 1908 (tamaño, 23×15) 3,50 + + =Spir.=--La norma mental (Ensayos de filosofía crítica), + traducción y prólogo de Rafael Urbano, Madrid, 1904 + (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Squillace= (Fausto).--Diccionario de Sociología, + traducido del italiano, Barcelona, 1915 (tamaño, 23×15) 6,-- + + =Taine.=--La inteligencia, traducción de Ricardo Rubio, + Madrid, 1904, dos tomos (tamaño, 19×12) 5,50 + + =Taine.=--Ensayos de Crítica y de Historia, traducción + de Carlos Cerrillo Escobar, Madrid, 1912 (tamaño, 19 + por 12) 2,25 + + =Tarde= (G.)--Las leyes de la imitación, estudio + sociológico, traducción de Alejo García Góngora, Madrid, + 1907 (tamaño, 23×15), pasta 4,50 + + =Tardieu.=--El aburrimiento, traducción de Ricardo Rubio, + Madrid, 1904 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Thomas.=--La educación de los sentimientos, traducción + de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12) 2,50 + + $ m/n + + =Tissié.=--Los sueños (Fisiología y Patología), + traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, + 19×12) 2,-- + + =Tocqueville.=--El antiguo régimen y la revolución, + versión castellana de la 2.ª edición francesa por R. V. + de R., Madrid, 1911 (tamaño, 23×15) 3,50 + + =Tocqueville.=--La democracia en América, traducción + española, profusamente anotada y con prólogo por Carlos + Cerrillo Escobar, dos tomos, Madrid, 1911 (tamaño, + 23×15), pasta 9,-- + + =Tylor.=--Antropología, introducción al estudio del + hombre y de la civilización, traducida del inglés por + Antonio Machado y Alvarez, Madrid, 1912, con multitud + de grabados y un prólogo especial del autor para la + edición española (tamaño, 23×15), en prensa. + + =Varigny= (H. de)--La naturaleza y la vida, traducción + de E. Lozano, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Villa= (G.)--La psicología contemporánea (obra premiada + en la Real Academia de Ciencias de Turín), edición + cuidadosamente revisada y corregida por su autor, y + traducida por U. González Serrano, Madrid, 1902 + (tamaño, 23×15) 6,-- + + =Villa= (G.)--El idealismo moderno, traducción del + italiano por R. Rubio, Madrid, 1906 (tamaño, 23×15) 3,50 + + =Wagner.=--Juventud (obra premiada por la Real Academia + Francesa), versión española de H. Giner de los + Ríos, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12) 2,25 + + =Wagner.=--La vida sencilla, versión española de H. + Giner de los Ríos, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Wagner.=--Junto al hogar, versión castellana de H. + Giner de los Ríos, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12) 2,-- + + =Wagner.=--Para los pequeños y para los mayores. + --Conversaciones sobre la vida y el modo de servirse + de ella, traducción española de Domingo Vaca, Madrid, + 1909 (tamaño, 19×12) 2,50 + + =Wagner.=--Valor, traducción de Domingo Barnés, Madrid, + 1910 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Wagner.=--A través de las cosas y de los hombres.--La + base de todo, traducción de Domingo Vaca (tamaño, + 19×12) 1,75 + + =Wagner.=--Sonriendo, traducción de Domingo Vaca, + Madrid, 1911 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Wegener= (H.)--Nosotros los jóvenes.--El problema + sexual del joven soltero, traducción directa del alemán + por Luis de Zulueta, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12) 1,75 + + =Wundt.=--Introducción á la Filosofía, traducción de la + 5.ª edición alemana por Eloy Luis André, dos tomos, + conteniendo el 1.º un estudio sobre la Filosofía + contemporánea en Alemania y la Filosofía científica de + Wundt, y el 2.º, un estudio sobre el porvenir de la + Filosofía científica en España é Hispano-América, ambos + escritos por Eloy Luis André, catedrático de Filosofía, + Madrid, 1912 (tamaño, 23×15) 7,-- + + =Xénopol.=--Teoría de la Historia, 2.ª edición de «Los + principios fundamentales de la Historia», traducción + española de Domingo Vaca, Madrid, 1911 (tamaño, + 23×15) 4,50 + + + + +BIBLIOTECA INTERNACIONAL + +DE + +PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL NORMAL Y PATOLÓGICA + + +PRECIO DE CADA TOMO, ENCUADERNADO, $ 2,50 + +Tomos publicados: + + =Baldwin.=--El pensamiento y las cosas.--El conocimiento y el + juicio, traducción de Francisco Rodríguez Besteiro, con figuras, + Madrid, 1911. + + =Claparéde.=--La asociación de las ideas, traducción de Domingo + Barnés, con figuras, Madrid, 1907. + + =Cuyer.=--La Mímica, traducción de Alejandro Miquis, con 75 + figuras, Madrid, 1906. + + =Dugas.=--La imaginación, traducción del doctor César Juarros, Madrid, + 1905. + + =Duprat.=--La moral.--Fundamentos psico-sociológicos de una conducta + racional, traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1905. + + =Grasset.=--El hipnotismo y la sugestión, traducido por Eduardo García + del Real, con figuras, Madrid, 1906. + + =Malapert.=--El carácter, traducido por José María González, Madrid, + 1905. + + =Marchand.=--El gusto, traducción de Alejo García Góngora, con 33 + figuras, Madrid, 1906. + + =Marie= (Dr. A.)--La demencia, traducción de Anselmo González, con 42 + grabados, Madrid, 1908. + + =Nuel.=--La visión, traducido por el doctor Víctor Martín, con 22 + figuras, Madrid, 1905. + + =Paulhan.=--La voluntad, traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1905. + + =Pillsbury.=--La atención, traducción de Domingo Barnés, Madrid, 1910. + + =Pitres= (N.) =y Regis= (E.)--Las obsesiones y los impulsos, traducido + por José María González, Madrid, 1910. + + =Sergi.=--Las emociones, traducido por Julián Besteiro, con figuras, + Madrid, 1906. + + =Toulouse, Vaschide y Pieron.=--Técnica de psicología experimental + (exámen de sujetos), traducción de Ricardo Rubio, con numerosas + figuras, Madrid, 1906. + + =Van Biervliet.=--La memoria, traducido por Martín Navarro, Madrid, + 1905. + + =Vigouroux y Juquelier.=--El contagio mental, traducción del doctor + César Juarros, Madrid, 1906. + + =Woodworth.=--El movimiento, traducción de Domingo Vaca, con figuras, + Madrid, 1907. + +Estos volúmenes constan de 350 á 500 páginas, tamaño 19×12 centímetros, +algunos con figuras en el texto. + + + + +BIBLIOTECA ARGENTINA + +PUBLICACIÓN MENSUAL DE LOS MEJORES LIBROS NACIONALES + + +TOMOS PUBLICADOS + + 1. =Doctrina Democrática=, de Mariano Moreno. + + 2. =Dogma Socialista=, de Esteban Echeverría. + + 3. =Las Bases=, de J. B. Alberdi. + + 4. =Educación Popular=, de D. F. Sarmiento. + + 5. =Tierras Públicas=, de N. Avellaneda. + + 6. =Tragedias=, de Juan Cruz Varela. + + 7. =Obras Políticas=, de B. Monteagudo. + + 8. =Comprobaciones históricas= (Primera parte), de B. Mitre. + + 9. =Luz del Dia en América=, de J. B. Alberdi. + + 10. =Peregrino en Babilonia=, de Luis de Tejeda. + + 11. =Reflexiones=, de J. I. de Gorriti. + + 12. =Facundo=, de D. F. Sarmiento. + + * * * * * + +_Precio de la subscripción por semestre, $ 7.50_ + +LA SUBSCRIPCIÓN CORRESPONDE A 6 VOLÚMENES + + * * * * * + +LIBRERÍA LA FACULTAD + +DE + +JUAN ROLDÁN.--436-FLORIDA-436 + +BUENOS AIRES BIBLIOTECA ARGENTINA + + +Esta BIBLIOTECA publicará mensualmente, en condiciones económicas, los +mejores ó más famosos libros nacionales, con el objeto de contribuir á +la educación popular, por la obra de nuestros más esclarecidos autores. + +Fundada esta BIBLIOTECA por iniciativa particular, ella sale á luz sin +subvención alguna del Estado, librado su éxito al apoyo del pueblo, que +podrá adquirir cada volumen por 1.50 $ m/n, ó á precio más reducido +(7.50 $ m/n) en las suscripciones por semestre. + +Para ponerla al alcance de estudiantes y obreros, á quienes +especialmente se la destina, se ha fijado el precio más bajo consentido +por los gastos de imprenta y difusión, sacrificando en ello todo +propósito de lucro, pues aspiramos á caracterizar nuestra BIBLIOTECA +como una institución de cultura democrática. + +La BIBLIOTECA ARGENTINA publicará necesariamente los libros entregados +al dominio comun por la ley de propiedad literaria; pero como una +protesta moral contra esa ley, que sacrifica á las madres, viudas é +hijos de dichos autores, cederemos á éstos una parte de las tiradas, á +pesar de ser exiguas y económicas nuestras ediciones. + +Hacemos, pues, en favor de esta iniciativa, un llamado á la prensa, las +escuelas, los ateneos, las bibliotecas públicas, las sociedades de +educación, y tambien á los partidos políticos, dada la función de +cultura popular que la moderna democracia exige de los partidos, como +una necesidad de la soberanía que practican. + +Cada uno de los volúmenes llevará un prólogo del Director, donde se dará +una somera noticia biográfica y bibliográfica sobre el autor y el libro +pertinentes, con indicación de las fuentes utilizadas y del estado +actual de la crítica respecto á la obra que se publique. + +Interrumpida por la guerra mundial, la influencia inmediata del +pensamiento europeo, tan desorientado en los últimos tiempos, esta +BIBLIOTECA se propone orientar y nutrir la conciencia argentina por el +pensamiento olvidado de nuestros propios maestros. + +Acreditamos con este manifiesto la generosa finalidad de la BIBLIOTECA +ARGENTINA, y bajo su único auspicio, confiamos merecer el apoyo de los +estudiosos, para salvar los notorios riesgos que ofrecen todas las +empresas de esta índole en nuestro país. + + * * * * * + +Transcriber Note: Obvious printer mistakes have been repaired + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Descripción colonial, libro primero +(1/2), by Reginaldo de Lizárraga + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DESCRIPCIÓN COLONIAL, 1/2 *** + +***** This file should be named 39579-8.txt or 39579-8.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + http://www.gutenberg.org/3/9/5/7/39579/ + +Produced by Adrian Mastronardi, Carlos Colon and the Online +Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This +file was produced from images generously made available +by The Internet Archive/American Libraries.) + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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It exists +because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from +people in all walks of life. + +Volunteers and financial support to provide volunteers with the +assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's +goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will +remain freely available for generations to come. In 2001, the Project +Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure +and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. +To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation +and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 +and the Foundation web page at http://www.pglaf.org. + + +Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive +Foundation + +The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit +501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the +state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal +Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification +number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at +http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent +permitted by U.S. federal laws and your state's laws. + +The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S. +Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered +throughout numerous locations. Its business office is located at +809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email +business@pglaf.org. 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Thus, we do not necessarily +keep eBooks in compliance with any particular paper edition. + + +Most people start at our Web site which has the main PG search facility: + + http://www.gutenberg.org + +This Web site includes information about Project Gutenberg-tm, +including how to make donations to the Project Gutenberg Literary +Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to +subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. diff --git a/39579-8.zip b/39579-8.zip Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..3e5bc02 --- /dev/null +++ b/39579-8.zip diff --git a/39579-h.zip b/39579-h.zip Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..5783399 --- /dev/null +++ b/39579-h.zip diff --git a/39579-h/39579-h.htm b/39579-h/39579-h.htm new file mode 100644 index 0000000..9d7e80f --- /dev/null +++ b/39579-h/39579-h.htm @@ -0,0 +1,12068 @@ +<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Strict//EN" + "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-strict.dtd"> +<html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml" xml:lang="es" lang="es"> + <head> + <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html;charset=iso-8859-1" /> + <meta http-equiv="Content-Style-Type" content="text/css" /> + <title> + The Project Gutenberg eBook of Descripción Colonial, Libro Primero, by Fr. Reginaldo de Lizárraga. + </title> + <link rel="coverpage" href="images/cover.jpg" /> + <style type="text/css"> + +body { + margin-left: 10%; + margin-right: 10%; +} + + h1,h2 { + text-align: center; /* all headings centered */ + clear: both; + line-height: 2; + margin-top: 2em; + margin-bottom: 2em; +} + +p { + margin-top: .75em; + text-align: justify; + margin-bottom: .75em; +} + +.p2 {margin-top: 2em;} +.p6 {margin-top: 6em;} +.p0 {margin-top: .15em; + margin-bottom: .15em;} + +hr { + width: 33%; + margin-top: 2em; + margin-bottom: 2em; + margin-left: auto; + margin-right: auto; + clear: both; +} + +hr.tb {width: 45%;} +hr.tbs {width: 30%;} +hr.chap {width: 65%} + +table { + margin-left: auto; + margin-right: auto; + margin-top: 2em; +} + + .tdl {text-align: left;} + .tdr {text-align: right;} + .tdc {text-align: center;} + +.pagenum { /* uncomment the next line for invisible page numbers */ + /* visibility: hidden; */ + position: absolute; + left: 92%; + font-size: smaller; + text-align: right; +} /* page numbers */ + + + + +.center {text-align: center;} + +.right {text-align: right;} + +.smcap {font-variant: small-caps;} + +.small {font-size: small;} + +.medium {font-size: medium;} + +.large {font-size: large;} + +.xlarge {font-size: x-large;} + +.u {text-decoration: underline;} + +.i2 {margin-left: 2em;} +.i4 {margin-left: 4em;} + +.caption {font-weight: bold;} + +/* Images */ +.figcenter { + margin: auto; + text-align: center; +} + + +/* Footnotes */ + +.footnote {margin-left: 10%; margin-right: 10%; font-size: 0.9em;} + +.footnote .label {position: absolute; right: 84%; text-align: right;} + +.fnanchor { + vertical-align: super; + font-size: .8em; + text-decoration: + none; +} + + +/* Transcriber's notes */ +.box {margin: auto; + text-align: center; + border: 1px solid; + padding: 1em; + background-color: #F0FFFF; + width: 25em;} + </style> + </head> +<body> + + +<pre> + +The Project Gutenberg EBook of Descripción colonial, libro primero (1/2), by +Reginaldo de Lizárraga + +This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with +almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org/license + + +Title: Descripción colonial, libro primero (1/2) + +Author: Reginaldo de Lizárraga + +Release Date: April 30, 2012 [EBook #39579] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DESCRIPCIÓN COLONIAL, 1/2 *** + + + + +Produced by Adrian Mastronardi, Carlos Colon and the Online +Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This +file was produced from images generously made available +by The Internet Archive/American Libraries.) + + + + + + +</pre> + + + + + + +<p class="p2 center large">BIBLIOTECA ARGENTINA +<span class="pagenum"><a name="Page_i" id="Page_i"></a></span></p> + +<p class="p2 center medium">PUBLICACIÓN MENSUAL DE LOS MEJORES LIBROS NACIONALES</p> + +<p class="p2 large center"><span class="smcap">Director</span>: RICARDO ROJAS</p> + +<p class="p2 large center"><b>13</b></p> + +<h1><b>Descripción Colonial</b></h1> + +<p class="p2 medium center">POR</p> + +<p class="p2 xlarge center"><b>Fr. Reginaldo de Lizárraga</b></p> + +<p class="p2 large center">(LIBRO PRIMERO)</p> + +<div class="figcenter"><img src="images/title.jpg" width="175" +height="175" alt="image1" title="" /></div> + + +<p class="p2 large center">BUENOS AIRES</p> + +<p class="p2 large center"><span class="smcap">Librería</span> +LA FACULTAD, <span class="smcap">de Juan Roldán</span></p> + +<p class="p2 medium center">436—<span class="smcap">Florida</span>—436</p> + +<p class="p2 large center">1916</p> + +<hr class="chap" /> +<p><span class="pagenum"><a name="Page_ii" id="Page_ii">[Pg ii]</a></span></p> + + +<h2><a name="ORIGENES_DE_ESTA_BIBLIOTECA" id="ORIGENES_DE_ESTA_BIBLIOTECA">ORÍGENES DE ESTA BIBLIOTECA</a> +</h2> + + +<p>I.—El año 1909, Ricardo Rojas proyectó por primera vez esta <span class="smcap">Biblioteca</span>, +como parte integrante de su más extenso plan de educación democrática, +que llamó <i>La Restauración Nacionalista</i>, en el informe sobre +nuestra enseñanza, presentado entonces al ministro de Instrucción Pública, +doctor Rómulo Naon. (Véase en la citada obra el capítulo VII, +páginas 430-434, y en el Apéndice, el acápite número 2, páginas 482-483.)</p> + +<p>II.—En 1910, Ricardo Rojas, delegado al Congreso de Bibliotecas, reunido +para el Centenario en Buenos Aires, renovó su iniciativa del año +anterior, concretándola más aun, y dicha asamblea de educadores la +aceptó por unanimidad, despues de oir, en sesión presidida por el profesor +Pablo Pizzurno, los fundamentos y propósitos del autor. (Véase el +proyecto y el voto pertinente del Congreso en <i>La Nación</i> y <i>La Prensa</i> +del mes de junio de 1910.)</p> + +<p>III.—En 1911, este proyecto de fundar una Biblioteca popular de autores +argentinos, fué adoptado por el presidente del Consejo de Educación +doctor José M. Ramos Mejía, quien, con la lealtad que le era ingénita, +llamó espontáneamente al autor de la idea para ofrecerle la dirección y +le pidió que redactara un informe ó prospecto sobre la proyectada Biblioteca. +Ricardo Rojas accedió, indicando los mismos autores que publicaremos +nosotros, con idéntico formato, precio y periodicidad; pero +la renuncia del presidente Ramos Mejía, frustró tan generosa tentativa. +(Véase en el <i>Monitor de la Educación Común</i>, tomo XXXIX, número +466, páginas 105-112, los antecedentes de este asunto y el proyecto +de Rojas.)</p> + +<p>IV.—En 1912, la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, confió +á Ricardo Rojas la nueva cátedra de «Historia de la Literatura Argentina» +y en la conferencia inaugural de su curso, leída el 7 de junio de +1914 en el anfiteatro de dicha facultad, encareció la urgencia de organizar, +como base de sus estudios, la bibliografía nacional, restaurando +textos corrompidos ó divulgando los olvidados, á fin de popularizar +sus enseñanzas. (Véase dicha conferencia, parágrafo X, en el tomo XXI +de la Revista de la Universidad de Buenos Aires.)</p> + +<p>V.—En 1913, la iniciativa teórica de Ricardo Rojas, tan lentamente +madurada, se convirtió en resolución de fundar la <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span> +por iniciativa particular, y no disponiendo él de medios para hacerlo, +nos convenció de que debíamos acompañarlo como editores en +esta empresa de cultura popular, según tuvimos ocasion de publicarlo +entonces, en nuestro primer prospecto dirigido á los futuros suscriptores. +(Véase nuestra circular, que se titula <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span>, fechada +y repartida en julio de 1914.)</p> + +<p>VI.—Tal es el origen, públicamente documentado, de la <span class="smcap">Biblioteca +Argentina</span> que Ricardo Rojas dirigirá, por el derecho que le da su iniciativa +y su versación en estas cuestiones. Realizaremos esta empresa +casi en la misma forma y con los mismos libros del proyecto que presentó +al doctor Ramos Mejía. La sanción que esta idea recibiera en el Ministerio +de Instrucción Pública (1909), en el Congreso de Bibliotecas Populares +(1910), en el Consejo de Educación (1911), han influído en nuestro +ánimo, pero declaramos que nuestra confianza estriba, sobre todo, +en el sólido prestigio de su iniciador. Nuestro éxito dependerá, no de la +idea, sino del plan y el método. Lo que no hizo el Estado, lo hará la iniciativa +particular. Desde 1914 hemos esperado para lanzarnos á la publicidad, +tener un número discreto de suscriptores. Ya lo tenemos; pero +aun con ellos, esta es una aventura patriótica, y probamos no perseguir +ganancias, con sólo invocar el delicado trabajo que demanda cada tomo +al Director, y el precio popular de nuestras ediciones.</p> + +<p><span class="smcap">El Editor.</span></p> + +<p class="p2 center"><span class="xlarge">BIBLIOTECA ARGENTINA</span> +<span class="pagenum"><a name="Page_iii" id="Page_iii">[Pg iii]</a></span></p> + +<p class="p2 large center"><b>Volumen 13</b></p> + +<p class="p2 center large">BIBLIOTECA ARGENTINA +<span class="pagenum"><a name="Page_iv" id="Page_iv"></a></span></p> + +<p class="p2 center medium">PUBLICACIÓN MENSUAL DE LOS MEJORES LIBROS NACIONALES</p> + +<p class="p2 large center"><span class="smcap">Director</span>: RICARDO ROJAS</p> + +<p class="p2 large center"><b>13</b></p> + +<h1><b>Descripción Colonial</b></h1> + +<p class="p2 medium center">POR</p> + +<p class="p2 xlarge center"><b>Fr. Reginaldo de Lizárraga</b></p> + +<p class="p2 large center">(LIBRO PRIMERO)</p> + +<div class="figcenter"><img src="images/title.jpg" width="175" +height="175" alt="image1" title="" /></div> + +<p class="p2 large center">BUENOS AIRES</p> + +<p class="p2 large center"><span class="smcap">Librería</span> +LA FACULTAD, <span class="smcap">de Juan Roldán</span></p> + +<p class="p2 medium center">436—<span class="smcap">Florida</span>—436</p> + +<p class="p2 large center">1916</p> + +<p class="p2"><span class="pagenum"><a name="Page_v" id="Page_v">[Pg v]</a></span></p> + +<h2><a name="INDICE" id="INDICE">ÍNDICE</a></h2> + +<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="signature"> + +<tr> + <td> </td> + <td> </td> + <td class="tdr u">Págs.</td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdl" colspan="2"><a href="#NOTICIA_PRELIMINAR"> + <span class="smcap">Noticia Preliminar</span>, por <span class="smcap">Ricardo Rojas</span>.</a></td> + <td class="tdr"><a href="#NOTICIA_PRELIMINAR">11</a></td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdc large" colspan="3">LIBRO PRIMERO</td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdl" colspan="3"><span class="smcap">Descripción breve de toda la tierra del Perú, + Tucumán, Río de la Plata y Chile, para el Excelentísimo Señor Conde de Lemus y Andrada, + presidente del Consejo real de Indias, por Fr. Reginaldo de Lizárraga.</span></td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdr" valign="top"><a href="#CAPITULO_PRIMERO">I.</a></td><td class="tdl"> + —De la descripción del Perú. De qué gente procedan los indios.</td> + <td class="tdr"><a href="#CAPITULO_PRIMERO">39</a></td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdr"><a href="#CAPITULO_II">II.</a></td> + <td class="tdl">—De la descripción del Pirú.</td> + <td class="tdr"><a href="#CAPITULO_II">42</a></td> +</tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_III">III.</a></td><td class="tdl"> +—Prosíguese la descripción del Perú.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_III">43</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IV">IV.</a></td><td class="tdl"> +—De la punta de Santa Helena.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IV">44</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_V">V.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo de Guayaquil.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_V">46</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VI">VI.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Chicama.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VI">54</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VII">VII.</a></td><td class="tdl"> +—De Tumbes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VII">56</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VIII">VIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del rio de Motape.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_VIII">57</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IX">IX.</a></td><td class="tdl"> +—Del puerto de Paita.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_IX">58</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_X">X.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Piura.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_X">58</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XI">XI.</a></td><td class="tdl"> +—[Del valle de Xayanca].</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XI">60</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XII">XII.</a></td><td class="tdl"> +—De los Llanos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XII">60</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIII">XIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del camino de la costa.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIII">64</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIV">XIV.</a></td><td class="tdl"> +—De los demás valles.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIV">65</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XV">XV.</a></td><td class="tdl"> +—De Nuestra Señora de Guadalupe.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XV">66</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVI">XVI.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Chicama.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVI">66</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVII">XVII.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Trujillo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVII">68</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVIII">XVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la[s] guaca[s] de Trujillo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XVIII">73</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIX">XIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Sancta.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XIX">76</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XX">XX.</a></td><td class="tdl"> +—De los demás valles á Los Reyes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XX">77</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXI">XXI.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle y ciudad de Los Reyes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXI">79</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXII">XXII.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Los Reyes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXII">82</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIII">XXIII.</a></td><td class="tdl"> +—De nuestro Convento.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIII">86</a> +<span class="pagenum"><a name="Page_vi" id="Page_vi">[Pg vi]</a></span></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIV">XXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De las Capillas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIV">88</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXV">XXV.</a></td><td class="tdl"> +—De las capillas del lado de la Epístola.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXV">91</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVI">XXVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la capilla de las Reliquias.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVI">93</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVII">XXVII.</a></td><td class="tdl"> +—De los Provinciales [que] han augmentado el convento.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVII">95</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVIII">XXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los Provinciales de nuestra Orden.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXVIII">97</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIX">XXIX.</a></td><td class="tdl"> +—De los demás Provinciales de nuestra Orden.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXIX">98</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXX">XXX.</a></td><td class="tdl"> +—De los restantes Provinciales de nuestra Orden.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXX">102</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXI">XXXI.</a></td><td class="tdl"> +—De los religiosos que sustenta.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXI">105</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXII">XXXII.</a></td><td class="tdl"> +—De los Obispos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXII">105</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIII">XXXIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento de San Francisco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIII">110</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIV">XXXIV.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento de San Augustin.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIV">112</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXV">XXXV.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento de la Merced.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXV">114</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVI">XXXVI.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento del Nombre de Jesús.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVI">114</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVII">XXXVII.</a></td><td class="tdl"> +—Del convento de los Descalzos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVII">115</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVIII">XXXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del monasterio de la Encarnación.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXVIII">116</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIX">XXXIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del monasterio de la Concepción.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XXXIX">118</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XL">XL.</a></td><td class="tdl"> +—Del monasterio de la Trinidad.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XL">119</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLI">XLI.</a></td><td class="tdl"> +—Del monasterio de las Descalzas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLI">120</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLII">XLII.</a></td><td class="tdl"> +—De la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLII">121</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIII">XLIII.</a></td><td class="tdl"> +—De las cofradías desta ciudad.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIII">123</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIV">XLIV.</a></td><td class="tdl"> +—De la capilla de la Cárcel.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIV">125</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLV">XLV.</a></td><td class="tdl"> +—De la Universidad.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLV">127</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVI">XLVI.</a></td><td class="tdl"> +—De los Colegios.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVI">128</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVII">XLVII.</a></td><td class="tdl"> +—De la capilla de Nuestra Señora de Copacavana.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVII">128</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVIII">XLVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los hospitales.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLVIII">129</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIX">XLIX.</a></td><td class="tdl"> +—De la iglesia Mayor.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XLIX">132</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_L">L.</a></td><td class="tdl"> +—De los edificios.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_L">133</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LI">LI.</a></td><td class="tdl"> +—De los vestidos de las mujeres.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LI">134</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LII">LII.</a></td><td class="tdl"> +—Del acompañamiento del Santísimo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LII">135</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIII">LIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la cristiandad deste pueblo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIII">138</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIV">LIV.</a></td><td class="tdl"> +—Las cosas contrarias á esta ciudad.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIV">140</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LV">LV.</a></td><td class="tdl"> +—De las calidades de los nacidos en ella.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LV">142</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVI">LVI.</a></td><td class="tdl"> +—Del puerto y pueblo del Callao.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVI">143</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVII">LVII.</a></td><td class="tdl"> +—De los valles que se siguen.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVII">146</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVIII">LVIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Cañete.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LVIII">148</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIX">LIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Chincha.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LIX">151</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LX">LX.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Pisco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LX">155</a> +<span class="pagenum"><a name="Page_vii" id="Page_vii">[Pg vii]</a></span></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXI">LXI.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Ica.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXI">156</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXII">LXII.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de Guayuri.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXII">157</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIII">LXIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle de la Nasca.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIII">158</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">LXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De otros valles siguientes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">158</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">LXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De otros valles siguientes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIV">159</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXV">LXV.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle [de] Camaná.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXV">160</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVI">LXVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Arequipa.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVI">162</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVII">LXVII.</a></td><td class="tdl"> +—Del puerto Arica.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVII">164</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVIII">LXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los demás valles hasta Copiapó.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXVIII">167</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIX">LXIX.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Quito.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXIX">172</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXX">LXX.</a></td><td class="tdl"> +—De la provincia de los Quijos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXX">176</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXI">LXXI.</a></td><td class="tdl"> +—De Riobamba y Tumibamba.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXI">178</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXII">LXXII.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad llamada Loja.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXII">182</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIII">LXXIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la provincia de Cajamarca.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIII">183</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIV">LXXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de Chachapoyas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIV">184</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXV">LXXV.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad [de] Guánuco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXV">185</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr" valign="top"><a href="#CAPITULO_LXXVI">LXXVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la villa de Oropesa, llamada por otro nombre Guancavilca.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVI">187</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr" valign="top"><a href="#CAPITULO_LXXVII">LXXVII.</a></td><td class="tdl"> +—Del asiento de Minas Choclococ[h]a, por otro nombre Castrovirreina.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVII">190</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVIII">LXXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad [de] Guamanga.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXVIII">191</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIX">LXXIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del rio y caminos de Guamanga al Cuzco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXIX">194</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXX">LXXX.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad llamada El Cuzco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXX">197</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXI">LXXXI.</a></td><td class="tdl"> +—De los Andes del Cuzco y Coca.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXI">203</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXII">LXXXII.</a></td><td class="tdl"> +—Prosíguese el camino del Cuzco á Vilcanota.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXII">208</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIII">LXXXIII.</a></td><td class="tdl"> +—Prosigue el camino al Collao.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIII">211</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIV">LXXXIV.</a></td><td class="tdl"> +—De la laguna de Chucuito.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIV">212</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXV">LXXXV.</a></td><td class="tdl"> +—De los pueblos que hay en esta provincia de Chucuito.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXV">216</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVI">LXXXVI.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo [de] Copacavana.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVI">218</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVII">LXXXVII.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo [de] Cepita y [De]s[a]guadero.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVII">224</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVIII">LXXXVIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo de Tiaguanaco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXVIII">226</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIX">LXXXIX.</a></td><td class="tdl"> +—Del camino de Omasuyo.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_LXXXIX">227</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XC">XC.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de La Paz.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XC">229</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCI">XCI.</a></td><td class="tdl"> +—Del pueblo Calamarca y demás provincias del Collao.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCI">230</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCII">XCII.</a></td><td class="tdl"> +—Del tambo de Caracollo y camino por los valles hasta La Plata.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCII">231</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIII">XCIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los valles y pueblos desde Cliza á Misque.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIII">235</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIV">XCIV.</a></td><td class="tdl"> +—De la provincia de Santa Cruz de la Sierra.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIV">239</a> +<span class="pagenum"><a name="Page_viii" id="Page_viii">[Pg viii]</a></span></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCV">XCV.</a></td><td class="tdl"> +—Prosigue el camino de Mizque á la ciudad de la Plata.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCV">245</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVI">XCVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la ciudad de La Plata.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVI">246</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVII">XCVII.</a></td><td class="tdl"> +—De otro camino para la ciudad de La Plata.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVII">253</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVIII">XCVIII.</a></td><td class="tdl"> +—De los pueblos de españoles en valles cerca de los Chiriguanas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCVIII">257</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIX">XCIX.</a></td><td class="tdl"> +—De los Chiriguanas y sus calidades.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_XCIX">258</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_C">C.</a></td><td class="tdl"> +—Del cerro de Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_C">263</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CI">CI.</a></td><td class="tdl"> +—Del cerro de Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CI">269</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CII">CII.</a></td><td class="tdl"> +—Las vueltas que ha dado Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CII">271</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIII">CIII.</a></td><td class="tdl"> +—De la abundancia de que goza Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIII">273</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIV">CIV.</a></td><td class="tdl"> +—De las perroquias de Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIV">275</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CV">CV.</a></td><td class="tdl"> +—De las cofradías.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CV">277</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVI">CVI.</a></td><td class="tdl"> +—De la destemplanza de Potosí.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVI">279</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVII">CVII.</a></td><td class="tdl"> +—De la provincia de las Chichas y Lipes.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVII">280</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVIII">CVIII.</a></td><td class="tdl"> +—Del valle Tarija.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CVIII">281</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIX">CIX.</a></td><td class="tdl"> +—De otros pueblos en frontera y la tierra adentro de los Chiriguanas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CIX">286</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CX">CX.</a></td><td class="tdl"> +—Del cerro llamado Porco.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CX">287</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXI">CXI.</a></td><td class="tdl"> +—Del camino de Porco á Arica.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXI">288</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXII">CXII.</a></td><td class="tdl"> +—De la calidad y costumbres de los indios destos reinos.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXII">290</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIII">CXIII.</a></td><td class="tdl"> +—Cómo los gobernaba el Inga.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIII">296</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIV">CXIV.</a></td><td class="tdl"> +—Cómo se han de gobernar en algunas cosas.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXIV">302</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXV">CXV.</a></td><td class="tdl"> +—El azogue consume muchos indios.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXV">306</a></td></tr> + +<tr><td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXVI">CXVI.</a></td><td class="tdl"> +—Cómo se crian los hijos de los españoles que nacen en este reino.</td> +<td class="tdr"><a href="#CAPITULO_CXVI">307</a></td></tr> +</table> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_9" id="Page_9">[Pg 9]</a></span></p> +<h1>DESCRIPCIÓN COLONIAL</h1> +<hr class="tb" /> +<p class="p2 xlarge center">NOTICIA PRELIMINAR</p> + +<p class="p2 medium center">POR</p> + +<p class="p2 smcap large center">Ricardo Rojas</p> + +<p class="p2"><span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[Pg 11]</a></span></p> + +<h2><a name="NOTICIA_PRELIMINAR" id="NOTICIA_PRELIMINAR">NOTICIA PRELIMINAR</a></h2> + +<hr class="chap" /> +<p class="p2 i2"><span class="smcap">Sumario</span>: Quién era Fray Reginaldo de Lizárraga (1545-1615).—<i>Descripción +breve del reino del Perú, Tucumán, Río de +la Plata y Chile</i> (1605).—Parte de esta obra que se refiere +á la naciente sociedad argentina (capítulos LXII-LXXII).—Biografía +de Lizárraga.—Fecha probable de su viaje por +nuestro país: 1589.—Valor histórico de su obra.—Sus condiciones +de observador.—Algunos ejemplos de juicios, etopeyas +y paisajes.—Valor relativo de su prosa entre las crónicas +del siglo <span class="smcap">XVI</span>.</p> + +<p class="p2 large center">I</p> + +<p>Al finalizar el siglo <span class="smcap">XVI</span> llegó á Santiago del Estero, +capital entonces del Tucumán, el padre fray +Reginaldo de Lizárraga, visitador de los conventos +dominicos en la dilatada provincia del Perú. +Su verdadero nombre era Baltasar de Obando, +como su padre, que habia entrado al Nuevo Mundo +con los primeros conquistadores del imperio incaico. +Nacido en 1545—unos dicen en Lima, otros +en España, +<a name="FNanchor_1" id="FNanchor_1" href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a> +—profesó á los quince años en la órden +de Santo Domingo. Fué su maestro Fray Tomás de +Argomedo, «varon doctísimo, de grande ejemplo +en vida, é insigne predicador», quien, al consagrarle +<span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[Pg 12]</a></span> +en 1560, le cambió el nombre paterno por +el otro con que le conocemos en sus obras, pues +aquél solia decir: «á nueva vida, nombre nuevo». +Desde entonces le distinguieron por «Fray Reginaldo +de Lizárraga». Por tal llegó á Santiago, y +así firmó los libros que más tarde escribiera, entre +ellos esta <i>Descripción</i> de su viaje, que ahora publica +la <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span> +<a name="FNanchor_2" id="FNanchor_2" href="#Footnote_2" class="fnanchor">[2]</a>.</p> + +<p>En 1586 dividióse la provincia dominica del +Perú, creándose la de San Lorenzo Mártir, que +comprendía, más ó menos, Chile, la Argentina y +el Paraguay actuales. Fray Reginaldo fué nombrado +provincial de la nueva jurisdicción, y en +tiempo de Sixto Fabro, general de la órden, mandáronle +á visitar los conventos del vasto territorio +que se extendía de Buenos Aires y la Asunción á +Concepción y Coquimbo, y de Salta y Esteco á +Córdoba y Mendoza. Por tal motivo llegó á Santiago +hacia 1589, cuando gobernaba don Juan Ramírez +de Velasco, de quien guardó muy halagüeño +recuerdo, y del cual escribió pocos años más +tarde: «caballero bien intencionado; el cual pobló +de españoles las faldas de la cordillera vertientes +á Tucumán». «Caballero dócil y que fácilmente +<span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[Pg 13]</a></span> +recibe la razon y se convence»—como dice esta +<i>Descripción</i>.—Más adelante agrega, recordando á +Abreu, á Lerma, sus trágicos antecesores, «creo +no le sucederá lo que á los sobredichos» +<a name="FNanchor_3" id="FNanchor_3" href="#Footnote_3" class="fnanchor">[3]</a>.</p> + +<p>Harto menguada era la situación de los dominicos +en su convento de Santiago, cuando Lizárraga +los visitó. «Pasando yo por esta provincia—escribe +él mismo—(y esto me compelió ir por ella á Chile), +hallé seis ó siete religiosos nuestros divididos en +doctrinas; uno en una desventurada casa en Santiago; +más era cocina que convento; es vergüenza +tratar de ello; y teníanle puesto por nombre Santo +Domingo el Real; viendo, pues, que no se podía +guardar ni aún sombra de religión en él, lo saqué +de aquella provincia; es cosa de lástima haya ningunos +religiosos en ella, porque un solo fraile en +un convento y en un pueblo, ¿qué ha de hacer? +Una ánima sola—decíanos—ni canta ni llora.»—Era +mejor el convento franciscano, con cinco ó +seis religiosos; pero igualmente precario el de la +Merced. En torno de ellos, la ciudad menguaba en +fortín ó aldea, visible apenas entre selvas vírgenes +y tribus nómades. Las gentes vivian del maíz; beneficiaban +la miel silvestre que vendían en odres +al Perú; vestían trajes burdos de lana, que allí +mismo labraban y teñían. Un extranjero proyectaba +por esos días—según nos cuenta el fraile escritor—montar +un molino á la manera de los que él habia +<span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[Pg 14]</a></span> +visto en «Alemaña», pero murió á la sazon +sin lograr su empresa, y siguióse la molienda del +trigo y maíz en morteros de piedra, según usanza +de los indios. Habia, sin embargo, dos ó tres «atahonas» +particulares. Las casas eran pobres, de +adobe, y se desmoronaban fácilmente, por ser la +tierra salitrosa. Y si ésta era la situación de la capital +en la provincia, puede medirse cómo eran las +otras aldeas y cómo todo el interior argentino al +finalizar el siglo <span class="smcap">XVI</span>. Tal como Fray Reginaldo de +Lizárraga lo viera entonces, así volvemos á verlo +nosotros en las páginas de este libro, donde nos +dejó la «descripción» de sus viajes.</p> + +<p>Antes de visitar nuestras ciudades, Fray Reginaldo +habia residido en el convento de Lima; despues, +vuelto al Perú, en diversas localidades: Arequipa, +Cuzco, Guamanga, La Plata y otras, ya +como doctrinero, ya como prior de su órden. Despues +de 1591, estaba en Jauja cuando el virrey +García Hurtado recomendóle ante Felipe II para +el obispado de la Imperial ciudad chilena. Nombráronle +en 1599. Por diversos inconvenientes no +pasó á Chile hasta 1602, llegando á hacerse cargo +de su sede en 1603, más bien con desabrimiento +que entusiasmo. Los indios de Valdivia acosaban +la region; ese obispado era pobre; y en una carta +de 1604, el propio Lizárraga se lamentaba: «La +iglesia, paupérrima; las misas se dicen con candelas +de sebo, si no son los domingos y fiestas; el santísimo +se alumbra con aceite de lobo, de mal olor. Si +<span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[Pg 15]</a></span> +se halla de ballena no es tan malo». Intentó renunciar +á semejante probenda... Dicen, no obstante, +que era virtuoso, que lo amaba el pueblo. El +gobernador Alonso de Ribera recomiéndalo al Rey +así: «Usa el oficio con mucha edificación de letras, +vida y ejemplo». Parece lógico, pues, que en 1607 +lo trasladaran de obispo al Paraguay. Hacia 1602 +murió en la Asunción, á los sesenta años de edad. +Aseguran las crónicas eclesiásticas que murió santamente +<a name="FNanchor_4" id="FNanchor_4" href="#Footnote_4" class="fnanchor">[4]</a>.</p> +<p>Los viajes de Lizárraga por el Perú le permitieron +conocer las ciudades nombradas y los valles de +Chincha, Pisco, Ica, Nasca, Cumaná, Chicoama, +Tarija, y otros de que trata en su libro. De nuestro +país, describe las comarcas y pueblos de Salta, Esteco +<a name="FNanchor_5" id="FNanchor_5" href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a>, +Santiago, Córdoba, Mendoza; toda la tierra +que va desde la Puna hasta la cordillera de +Cuyo. Durante esas jornadas conoció las riberas +del Chucuito, los tambos del Collao, la quebrada +de Humahuaca, los desiertos de Córdoba, las cordilleras +de Mendoza. Hombre docto como era, trató +á gobernantes y prelados, á caciques y conquistadores, +á maestros y bandidos; inquirió noticias +<span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[Pg 16]</a></span> +históricas sobre el pasado de estos reinos; observó +las costumbres y caracteres de la época en que tocárale +vivir; y legó á su posteridad la memoria de +sus viajes en esta «Descripción», primer libro donde +se muestra, en visión sedentaria, la tierra y la +sociedad de la conquista argentina.</p> + +<p>El verdadero título del libro es como sigue: +<i>Descripción breve de toda la tierra del Perú, Tucumán, +Río de la Plata y Chile</i> + +<a name="FNanchor_6" id="FNanchor_6" href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a>. + +Sabido es que en aquel primer momento de la conquista, todas +<span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[Pg 17]</a></span> +estas regiones—ó «reinos» como se decia—formaban +una sola entidad política y moral, cuyo centro +era Lima. Posteriormente vinieron las segmentaciones +administrativas y espirituales, núcleos +tradicionales y geográficos de actuales naciones +americanas en esta parte del continente. Pero en el +siglo de Lizárraga vemos como los hombres y las +cosas coloniales se movían á través de las susodichas +regiones dentro de una sola unidad. Así por +ejemplo en el capítulo LXVIII dice de don Juan +de Garay, despues de escribir sobre la Asunción: +«La segunda ciudad, el río abajo, según dicen 150 +leguas, se fundó en nuestros días por el capitan +Juan de Garay, de nación vizcaíno, hombre nobilísimo +y muy temido de los indios, llamada Sancta +Fe; <i>conocílo y tratélo en la ciudad de la Plata</i>» + +<a name="FNanchor_7" id="FNanchor_7" href="#Footnote_7" class="fnanchor">[7]</a>. + +Probablemente conoció en La Plata, ó en +Lima, ó en Oropesa, donde tambien residió, á +Barco Centenera, autor del poema <i>Argentina</i>, y á +algunos otros personajes del Río de la Plata. En +el convento dominico de la ciudad de los Reyes, +Fray Reginaldo habia sido compañero de noviciado +con Fray Francisco Victoria, más tarde obispo +del Tucumán, y de él nos dice en el capítulo VI: +«...fuimos novicios juntos; varon docto y agudo; +fuese á España, donde murió en corte, y hizo heredero +á la magestad del Rey Felipe Segundo, de + +<span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[Pg 18]</a></span> + +mucha hacienda que llevó, y loablemente lo hizo +así. Sucedióle el reverendísimo señor Don Fray +Fernando Trejo, que agora reside en su silla, y resida + +por muchos años» +<a name="FNanchor_8" id="FNanchor_8" href="#Footnote_8" class="fnanchor">[8]</a>. + +Así este libro de Lizárraga, +que participa de la índole de los libros de +viajes y memorias, abunda en sugestiones y noticias +para nosotros interesantes, aun en los capítulos +que no se hallan especialmente destinados á +describir las tierras y las cosas que pertenecen hoy, +políticamente, á los dominios de la República Argentina.</p> + +<p class="p2 center large">II</p> + +<p>La obra que nos ocupa, divídese en dos partes. +La primera es pertinente, más bien, á las cosas del +Perú, Bolivia y Ecuador actuales. La siguiente se +titula: «<span class="smcap">Libro segundo.</span>— +<i>De los prelados eclesiásticos +del reino del Perú, desde el reverendísimo +don Jerónimo de Loaiza, de buena memoria, y de +los virreyes que lo han gobernado, y cosas sucedidas +desde don Antonio de Mendoza, hasta el conde +de Monterrey, y de los gobernadores de Tucumán +y Chile.</i>» Mas á pesar de la limitación que el título + +<span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[Pg 19]</a></span> + +parece marcar, la segunda parte no reviste carácter +de relacion histórica escueta y retrospectiva, +sino que, en los capítulos pertinentes á nuestras +provincias del norte y del oeste, acentúa, por lo +contrario, ese colorido, á veces conmovedor, de memoria +personal ó relato de viajes.</p> + +<p>La <i>Descripción</i> cuenta por todo 204 párrafos—116 +de la primera parte y 88 de la segunda,—breves +capítulos encabezados por sendos epígrafes. +Los que expresamente se refieren á nuestro país +son los postreros del libro, del LXII al LXXII, en +la segunda parte. Despues de la extensa noticia +histórica sobre los virreyes y obispos, el visitador +reanuda el itinerario interrumpido en la primera +parte al llegar á Tarija y regiones inmediatas, +para continuar la descripción con este epígrafe: +«Del camino de Talina á Tucumán» (LXII), el +cual penetra de la provincia de Chichas en nuestro +país actual, y sale de él con este epígrafe: +«Del camino de Mendoza á Santiago de Chile» +(LXXII), con lo cual penetra en el reino trasandino, +donde Fray Reginaldo de Lizárraga llegó á +ocupar la sede episcopal de la imperialense. A pesar +de ello, no dedica á Chile más que quince capítulos. +Describe á Santiago, Osorno, Valdivia, +Castro; da la cronología de sus obispos hasta él; +de sus gobernadores hasta Alonso de Ribera; y concluye +con un capítulo sobre «cualidades de los indios +de Chile».</p> + +<p>Alusiones contenidas en esta obra, permítenme + +<span class="pagenum"><a name="Page_20" id="Page_20">[Pg 20]</a></span> + +inducir dónde escribió su libro el obispo de la Imperial. +Don José Toribio Medina, historiador de +la literatura colonial de Chile, afirma sin vacilación +que la escribió en aquel país.</p> + +<p>Yo creo, sin embargo, que la obra fué en su conjunto +formada con notas de diversas épocas de la +vida de Lizárraga, reunidas con el ánimo de imprimirlas +en España. Dicha obra, según su edición +reciente, fué dedicada al señor conde de Lemos +y Andrada, Presidente del Consejo de Indias. +Procuraré dilucidar ahora la prueba y el lugar en +que los varios fragmentos de la obra pudieron ser +escritos, aunque lo haré con todas las reservas del +caso, dada la precaria información que se posee +sobre Lizárraga y sus obras. Con iguales reservas +aparece esta edición, y si me he decidido á darla, +es por lo interesante de las noticias argentinas que +contiene y por la frecuencia con que esta obra ha +empezado á ser citada por nuestros historiadores.</p> + +<p>Fray Reginaldo de Lizárraga realizó dos viajes +á Chile: uno entre 1586 y 1591, como visitador de +la órden; otro en 1602, para ocupar el obispado de +la Imperial. En 1591, término de su primer viaje, +regresó de Chile á Lima para desempeñar el cargo +de maestro de novicios. Creo que fué despues de +1591, en el Perú, donde escribió la primera parte +de su obra y algo de la segunda. Despues de 1603, +en el suelo de Chile, habria escrito los quince capítulos +que se refieren á aquel país, y que complementan +la memoria ó <i>descripción</i> de sus viajes. Me +<span class="pagenum"><a name="Page_21" id="Page_21">[Pg 21]</a></span> +fundo para ello en el capítulo LXXVI de la primera +parte, donde dice:—«Yo confieso verdad que +en dos años que vivo en este pueblo de Chongos» +<a name="FNanchor_9" id="FNanchor_9" href="#Footnote_9" class="fnanchor">[9]</a>, +etc.—Luego estos capítulos eran escritos +en el Perú. Esto se ratifica en otros pasajes como el +LXXVIII, donde al hablar de la ciudad de Guamanga, +dice:—«Edificó aquí un vecino desta ciudad, +llamado Sancho de Ure», etc.—La segunda +parte de la obra, da la impresión de que cambia de +asunto, al acometer la cronología de los gobernantes +y virreyes, pero sin cambiar de lugar. Esa impresión +persiste en todos los capítulos, incluso en +los que tratan del Tucumán, cuyos lugares aparecen +como aludidos ó recordados desde el Perú. No +ocurre lo mismo en los capítulos finales, referentes +á Chile, donde nos encontramos con expresiones +como la siguiente:—«En este estado dejó la tierra +Alonso de Ribera á Alonso García Ramón, que +vino á este reino», etc. (LXXXVII). Asimismo +al tratar de los prelados y religiosos de las órdenes:—«La +primera religión que pasó á este reino (Chile) +creo fué de Nuestra Señora de las Mercedes», +etcétera (LXXXII).—Y no sólo el cambio de lugar +se advierte en la yuxtaposición de dichos fragmentos, +sino el cambio de la época en que uno y +otro fueron escritos: aquéllos en el Perú, entre 1591 +y 1602, antes de ser obispo de la Imperial; éstos, +<span class="pagenum"><a name="Page_22" id="Page_22">[Pg 22]</a></span> +en Chile, entre 1603 y 1607, año en que fué trasladado +de la Imperial á la Asunción, donde Lizárraga +falleció<a name="FNanchor_10" id="FNanchor_10" href="#Footnote_10" class="fnanchor">[10]</a>. +Así al hablar del último obispo +de la Imperial, don Agustin de Cisneros, «á quién +sucedí yo—agrega—en este tiempo tan trabajoso», +«...empero, falta lo principal, que es la virtud, y +el pusible, por ser obispado paupérrimo, que apenas +se puede sustentar, y no tengo casa donde vivir, +que si en San Francisco no me diesen dos celdas +donde vivir, en todo el pueblo no habria cómodo +para ello, con todo esto, tengo más de lo que +merezco, por que si lo merecido se me hubiese de +dar, eran muchos azotes» (LXXXI).—Tales alusiones, +de tiempo presente, prueban que los escribió +siendo obispo, y en la Imperial; pero tal cosa +ocurre sólo en los contados capítulos adicionales +de tema chileno, probándose por todos los anteriores +(más de 150 párrafos) que no solamente los escribió +en el valle de Chongos, sino que lo hizo antes +de ser obispo. De suerte que cuando Fray Reginaldo +describe las ciudades de Santiago del Estero +<span class="pagenum"><a name="Page_23" id="Page_23">[Pg 23]</a></span> +y Mendoza, ó pinta los paisajes de la llanura +cuyona, se refiere á aquellos lugares tal como los +viera en su primer viaje de 1589, cuando pasó +para Chile como visitador de los conventos de su +órden, y no como pudo verlos en 1602, si es que +pasó por tierra argentina, cuando fué á tomar posesion +de su obispado trasandino. El viaje que describe +es tan penoso por lo largo de las jornadas en +el desierto y lo precario del hospedaje en los tambos +indios, que sólo pudo realizar aquel viaje terrestre +por necesidad de visitar los conventos. Parece +probable que el viaje episcopal, libre de ese +deber, lo realizara por la costa del Pacífico. Creo +haber esclarecido, con las propias palabras de Fray +Reginaldo, la cuestión bibliográfica que el señor +Medina plantea, sin resolver definitivamente.</p> + +<p class="p2 center large">III</p> + +<p>Cuando Lizárraga vino á nuestro país, dicen +cronistas como Menéndez, que practicó su viaje á +pie desde Lima hasta el Tucumán, más ó menos. +Habia salido del Perú con sus alforjas y su bastón +de caminante por precario avío. Acompañábale un +fraile de su convento; pero cansado del camino, +éste, menos santo que aquél, tornóse á Lima donde +mentó las privaciones y asperezas que iba sufriendo +el visitador en su larga jornada. Estas condiciones +<span class="pagenum"><a name="Page_24" id="Page_24">[Pg 24]</a></span> +del viaje han sido puestas en duda por Medina +<a name="FNanchor_11" id="FNanchor_11" href="#Footnote_11" class="fnanchor">[11]</a>; +pero sabemos que otros prelados como San +Francisco Solano, Alonso de Barzana ó Luis de +Bolaños, los realizaban habitualmente. Cierto que +los biógrafos ó cronistas de las órdenes emulaban +en su afán hagiográfico ó en su ilusión milagrera, +pero no debemos extrañarnos de que los evangelistas +realizaran por necesidad ó voto de virtud, +lo que tambien á veces realizaban los conquistadores +militares. Lo cierto es que el relato de Lizárraga, +sobre todo en la parte del camino que media +entre Santiago del Estero y Córdoba, abunda en +observaciones que parecen propias de un caminante +á pie, pues habia llegado á familiarizarse con el +secreto de las tierras que recorría. El paisaje no se +le presenta sólo como un espectáculo visual, accesible +á los ojos extraños del observador, sino como +un recuerdo de cosas vividas en la intimidad de +nuestros desiertos. A tal pertenece el siguiente pasaje +en que muestra á los avestruces de la llanura +argentina, visto al ir hacia Córdoba:</p> + +<p>«En toda esta tierra y llanuras hay cantidad de +avestruces; son pardos y grandes, á cuya causa +no vuelan; pero á vuelapié, con una ala, corren +ligerísimamente; con todo eso los cazan con galgos, +porque con un espolón que tienen en el encuentro +del ala, cuando van huyendo se hieren en +el pecho y desangran. Cuando el galgo viene cerca, +<span class="pagenum"><a name="Page_25" id="Page_25">[Pg 25]</a></span> +levantan el ala que llevan caida, y dejan caer la +levantada; viran como carabela á la bolina á otro +bordo, dejando al galgo burlado» (LXV).</p> + +<p>Otro pequeño cuadro rústico de la llanura santiagueña, +se lo inspira la vida de los pájaros y su +casa ingeniosa, que tres siglos más tarde dictó una +bella página á Sarmiento +<a name="FNanchor_12" id="FNanchor_12" href="#Footnote_12" class="fnanchor">[12]</a>.</p> + +<p>«Es providencia de Dios—dice Lizárraga—ver +los nidos de los pájaros en los árboles: cuélganlos +de una rama más ó menos gruesa, como es el pájaro +mayor ó menor, y en contorno del nido engieren +muchas espinas; no parecen sino erizos, y +un agujero á una parte por donde el pájaro entra, +ó á dormir ó á sus huevos, y esto con el instinto +natural que les dió naturaleza para librarse á sí y +á sus hijuelos de las culebras» (LXV).</p> + +<p>Cierto pasaje de este mismo capítulo LXV, da á +entender que una parte de la jornada la hubiera +hecho á caballo, pues hablando de sus pantanos y +tremedales, dice: «<i>se sumen el caballo y caballero +en el cieno</i>». Otro pasaje del capítulo LXVI, da á +entender que de Santiago á Córdoba y de Córdoba +á Buenos Aires, se hacía ya la travesia en carretas:—«<i>El +camino, carretero; y así caminé yo desde +Estero</i> (sic) <i>á esta cebadad, que son poco menos +de 200 leguas, si no son más, y desde aquí se toma +el camino á Buenos Aires, tambien en carretas, +que son otras 200, pocas menos; toda la tierra llana</i>, +<span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[Pg 26]</a></span> +<i>y en partes tan rasa, que no se halla un arbolillo</i>». +Por el mismo transporte, en convoy de doce +carretas cuyanas, pasó de Córdoba á Mendoza, que +ya era estación carretera del tráfico andino. Los +ferrocarriles actuales han seguido las rutas de 1590.</p> + +<p>Pasajes de tal género, pudiera yo citar numerosos. +Otros hay en que caracteriza á nuestros indios +ó á los gobernantes españoles que vinieron á reducirlos. +De los juries +<a name="FNanchor_13" id="FNanchor_13" href="#Footnote_13" class="fnanchor">[13]</a> dice, por ejemplo: «Son +haraganes y ladrones» (LXXI); y de los guarpes +<a name="FNanchor_14" id="FNanchor_14" href="#Footnote_14" class="fnanchor">[14]</a>:—«Son +mal proporcionados, desvaídos» +(LXXI). De don Francisco de Aguirre dice:—«Varon +para guerra de indios, bravo», y del licenciado +Lerma:—«En Tucumán, unos le alaban, +otros le vituperan» (LXVII).—Muéstrase, como +se ve, capaz de caracterizar los hombres con un +rasgo lacónico. Asimismo, logra á las veces caracterizar +un paisaje, haciéndolo visible por una +comparación, como cuando retrata las salinas de +la Puna, ya explotadas entonces por los indios +Cochinocas y Casavindos:—«De lejos, con la reverberación +del sol—dice—no parece sino río, y +á los que no lo han visto nunca, espanta, pensando +que han de pasar río tan ancho; llegados, admira +ver tanta sal» (LXII).—Y cuando retrata +la estructura de aquellas nacientes sociedades argentinas, +<span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[Pg 27]</a></span> +elige rasgos que han subsistido. Por +ejemplo, de Mendoza, fundada «á las vertientes de +estas sierras nevadas» dice su libro:—«<i>La cibdad +es fresquísima, donde se dan todas las frutas nuestras, +árboles y viñas, y sacan muy buen vino que +llevan á Tucumán ó de allá se lo vienen á comprar</i>» +<a name="FNanchor_15" id="FNanchor_15" href="#Footnote_15" class="fnanchor">[15]</a>; +<i>es abundante de todo género de mantenimiento +y carnes de las nuestras; sola una falta +tiene, que es leña para la maderación de las casas</i>» +(LXXI).—Así van sucediéndose en el libro, anécdotas +de cautivos, paisajes de la cordillera, asaltos +de indios á las carretas, noticias sobre conventos +y vecinos, hasta hacer de su libro un cuadro sugerente +y muy completo de lo que fué el embrión de +nuestro país en el siglo XVI, al terminar la primera +conquista militar de los españoles. Así tambien el +viaje de Concolorcorvo, realizado por aquellos mismos +caminos que dos siglos antes recorriera Lizárraga, +iba á ser el cuadro más completo de esa misma +embrionaria sociedad argentina al concluir la +colonización española, en las vísperas de la emancipación +americana...</p> + +<p class="p2 center"><span class="large">IV</span> +<span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[Pg 28]</a></span></p> + +<p>No fué esta <i>Descripción</i> el único libro que escribió +Reginaldo de Lizárraga. Menéndez, el cronista +de los dominicos, le atribuye además de esa obra +(que ese cronista conoció y aprovechó), estas otras +sobre cuestiones religiosas: <i>Los cinco libros del +Pentateuco</i>; <i>Lugares de uno y otro Testamento que +parecen encontrados</i>; <i>Lugares comunes de la Sagrada +Escritura</i>; <i>Sermones del tiempo y Santos</i>; +<i>Cartas y Comento á los Emblemas del Alciato</i>. Hoy +se dan por perdidos estos libros; pero yo no suelo +abandonar jamás la esperanza de que vayan reapareciendo +todos estos antiguos códices coloniales, +á medida que las investigaciones paleográficas +avanzan y se perfeccionan, mucho más si se tiene +en cuenta que Lizárraga dejó preparados dichos +papeles para su publicación, y que á los papeles de +un religioso como él les han alcanzado menos las +vicisitudes temporales de viajes y guerras, pues +siempre tuvieron quien los guardara, ya en la órden +en que fué provincial ó visitador, ya en las +diócesis donde fué obispo. Pero aun perdido el texto, +esos títulos bastan para revelarnos que Fray +Reginaldo fué un hombre sabio en ciencias sagradas, +que apasionaban en su tiempo; y acaso en +letras clásicas, instrumento inherente á la cultura +<span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[Pg 29]</a></span> +teológica +<a name="FNanchor_16" id="FNanchor_16" href="#Footnote_16" class="fnanchor">[16]</a>. +Pero nada de todo ello se advierte +en la <i>Descripción</i> que se ha salvado, sin duda porque +á esta otra la caracteriza, por su género, un +tono familiar, fluyente á la deriva de sus recuerdos +espontáneos, tal que á la disertación abstracta y +erudita, roban su sitio anécdotas expresivas, paisajes +característicos, intencionadas etopeyas, mientras +pasan por el espejo del recuerdo, tanto cosas, +hombres y sitios como conoció en sus duras andanzas +por las Indias.</p> + +<p>El «estilo» de Lizárraga es casi siempre desaliñado, +pero su observación es siempre aguda; su +memoria, feliz; su sentimiento, plástico para su +época. El temperamento belicoso de los conquistadores +militares y el ascético temperamento de los +conquistadores evangélicos, no dejaba mucho lugar +á la contemplación sensual de las cosas mundanas, +fuente de forma y de color en el arte. De ahí que +estos libros de Indias no abunden en pasajes de +verdadero valor literario. Cuando quieren describir, +enumeran; cuando quieren narrar, enumeran +<span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[Pg 30]</a></span> +tambien; y sus temas son siempre de utilidad +para la acción perentoria ó para el arrobamiento +extraterreno. En la <i>Descripción</i> de Lizárraga, yo +he encontrado, sin embargo, pasajes que traducen +su relativa delectación, como aquellas dos líneas, +en las cuales, describiendo la ciudad de Arequipa, +sus edificios, sus aguas, sus temblores, dice:—«Continuamente, +la puesta del sol es muy apacible, por +la diversidad de arreboles en los celajes, á la parte +del Poniente» (LXVI). En el capítulo LV, diserta +sobre las cualidades de «los criollos» («así les llamamos»), +y entonces dice de las limeñas:—«<i>De +las mujeres nacidas en esta ciudad, como en las +demás de todo el reino, Tucumán y Chile, no tengo +que decir sino que hacen mucha ventaja á los varones; +perdónenme por escribirlo, y no lo escribiera +si no fuera notísimo</i>». Ese juicio continúa siendo +verdad; pero sorprende encontrarlo bajo la pluma +de un cronista primitivo. Ni el sentimiento de la +naturaleza ni el de la belleza femenina, asoman +con frecuencia en la prosa colonial del primer siglo. +En tal sentido, Lizárraga es una excepción en +el Plata. Su libro es uno de los documentos más +humanos de la primitiva literatura colonial, por +su acento sincero, y por la profusión de noticias +personales que enriquecen sus páginas. Entre tantas +piezas cartularias, dogmáticas, protocolares, +esta <i>Descripción</i> es un oasis de cosas vistas y sentidas, +un espejo de vida verdadera. A los áridos +testimonios de las «informaciones» y «probanzas», +<span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[Pg 31]</a></span> +él les da forma: á los episodios oficiales de las «relaciones» +y las «actas», él les da color de anécdota +novelesca. Tal, por ejemplo, aquel pasaje en el cual +habla del Cuzco y del convento de Santo Domingo +en esta ciudad: «Nuestra casa es lo que antiguamente +se llamaba, gobernando los Ingas, la Casa +ó Templo del Sol»;—así dice Lizárraga.—Pinta +despues cómo eran las murallas; cómo una fuente +de piedra donde evaporaba el sol la chicha que bebia; +cómo «una lámina de oro, en la cual estaba +el sol esculpido» y que servía para tapar la chicha +en la fuente litúrgica. Y á eso agrega su anécdota +personal: «Cuando los españoles entraron en +esta ciudad, le cupo en suerte (la lámina) á uno de +los conquistadores que yo conocí, llamado Mansio +Sierra, de nación vizcaíno y creo provinciano; gran +jugador: jugó la lámina y perdióla: verificóse en +él que jugó el Sol»... (LXXX).</p> + +<p>Otra anécdota de carácter más novelesco que +histórico, refiere, por ejemplo al hablar de los Andes +del Cuzco; anécdota de color ciertamente salvaje:</p> + +<p>«Estos Andes del Cuzco son fértiles destas víboras +y de culebras que llaman bobas: éstas son +muy grandes y muy gruesas; no hacen daño, si no +es cuando, como dicen, andan en celos. Porque +en aquellos Andes sucedió lo que diré: tres soldados +volvíanse á sus casas de las chácaras de la Coca, á +pie: no es tierra para caballos. El uno quedóse un +poco atrás á cierta necesidad corporal; acabada, +<span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[Pg 32]</a></span> +siguió su camino solo, pues los compañeros iban +un poco adelante; prosiguiéndolo, ve atravesar una +culebra destas que tienen de largo más de 16 pies +y gruesas más que la pantorrilla de un hombre, +silbando, y otra culebra en pos de ella, de la misma +calidad; la postrera, viendo á nuestro soldado, +cíñele todo el cuerpo, y la boca encaminaba á la +garganta; el pobre, que se vió ceñido y la boca de +la culebra cerca de su garganta, con ambas manos +afierra de la garganta de la culebra con cuanta +fuerza pudo, no dejándola llegar á su garganta; la +culebra, sintiéndose apretada de las manos del soldado, +apretábale con lo restante de su cuerpo fortísimamente, +de suerte que le hizo reventar sangre +por la boca, ojos, narices y orejas; el pobre, viéndose +de aquella suerte, gemia; no podía gritar, +sino bramar. Los compañeros, pareciéndoles que +tardaba, pararon un poco, oyeron los bramidos; +vuelven corriendo en busca de su compañero; halláronle +de la suerte que lo hemos pintado. Uno +sacó una daga que traía en la cinta y metiéndola +entre el sayo y la culebra la cortó; luego aflojó la +culebra hecha dos partes, y acabáronla de matar. +El soldado quedó como muerto; lleváronle y albergáronle; +volviósele la color del rostro y cuerpo +amarilla como cera; vínose al Cuzco, y dentro de +tres meses murió. Oí esto á hombres que le conocieron» +(LXXXI).</p> + +<p>Combates singulares de hombres con víboras gigantescas +debian ser frecuentes en la conquista. + +<span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[Pg 33]</a></span> + +Las crónicas nos refieren de algunos. En este mundo +virgen, semejante confrontación de una terrible +fauna nueva y de la cenceña imaginación de +los soldados, exaltada por la reciente caballería, +tales animales se les antojaban dragones algunas +veces. Ulrich Schmidel en su «Viaje» y Barco +Centenera en su «poema», nos han dejado el recuerdo +de combates análogos con las temibles serpientes +y yacarés del Paraná +<a name="FNanchor_17" id="FNanchor_17" href="#Footnote_17" class="fnanchor">[17]</a>. Pero esta descripción +de Lizárraga es más realista, más animada +y plástica que todas las otras. Esta podria pintarse. +Por eso, aunque incorrecta, la trascribo, +como muestra de su estilo y de sus facultades de +descriptor y narrador, primitivas por cierto, pero +apreciables en su tiempo, cuando los cronistas coetáneos +carecían de ellas. Lizárraga mira con simpatía +la naturaleza y los hombres, los campos y +las ciudades, los gestos y las palabras, los españoles +y los indios, los brillantes acontecimientos gubernamentales +y las humildes anécdotas dramáticas, +los virreyes y los obispos, los árboles y los animales. +De ahí el interés humano de toda su obra, +de ahí la prueba de su sensibilidad literaria, siquiera +incipiente. Y no sólo se la cultivó á sí propio, +sino que hubiera querido difundir la cultura +entre los demás. Cuando estuvo en Guamanga, +quiso fundar allí Universidad. Encontraba en + +<span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[Pg 34]</a></span> + +ésta mejor clima que en la Ciudad de los Reyes, +y no la alcanzaba el peligro de los temblores. «No +sé yo—nos dice—si en lo descubierto se hallará +mejor temple ni más sano para fundar una universidad, +porque ni el calor ni el frio impiden todo el +año que no se pueda estudiar á todas horas. Yo tuve +casi concertado con un hijo de un vecino, hombre +principal, fundase con su hacienda en nuestra casa, +un colegio con que ennobleciese su ciudad. Sacóme +la obediencia para este asiento (Chongos) y quedóse. +Fuera obra heróica y de gran provecho para +todo el reino; la ciudad se aumentara, y de todo +el reino vendrian á oir Teología, porque los nacidos +en la Sierra corren mucho riesgo de su salud en +Los Reyes» (LXXVIII). Tal superioridad espiritual +trasciende, desde luego, en esta <i>Descripción</i>, +que no sólo nos dan el hilo de su vida, sino la visión +de los pueblos que recorrió, haciendo de ella +una valiosa fuente de pequeñas noticias locales, +que empieza á ser explotada ya por nuestros historiadores. +Datos no siempre guardados por documentos +oficiales, los conocemos por ella; tales como +la clase de vecinos que habitaban los pueblos, la índole +de los indígenas comarcanos, la manera como +estaban construídas las casas de los encomenderos +y magistrados, los alimentos de que se proveían, +la forma en que se realizaba el comercio, la dificultad +de los viajes, los precios de las cosas, las +pasiones de los hombres, el ambiente precario de +los conventos, la epopeya instintiva de los indios, + +<span class="pagenum"><a name="Page_35" id="Page_35">[Pg 35]</a></span> + +todo cuanto constituye, en fin, la vida argentina +del siglo <span class="smcap">XVI</span>, la primitiva conciencia del drama +histórico en el vasto escenario virgen donde comenzaba +entonces á fundarse nuestra civilización. +He ahí por qué me ha parecido tambien que este +libro tenia derecho á figurar en una <span class="smcap">Biblioteca +Argentina</span>, como otros de su índole, que más adelante +publicaré.</p> + +<p class="p2 smcap right">Ricardo Rojas</p> + + + + + +<p class="p2 center"><b><span class="xlarge">DESCRIPCIÓN BREVE</span></b> +<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[Pg 37]</a></span></p> + +<p class="p2 center large">DE TODA LA TIERRA DEL</p> + +<p class="p2 center xlarge"><b>PERÚ, TUCUMÁN, RÍO DE LA PLATA Y CHILE</b></p> + +<p class="p2 center large">PARA EL EXCMO. SR. CONDE DE LEMOS Y ANDRADA</p> + +<p class="p2 center medium">Presidente del Consejo Real de Indias</p> + +<p class="p2 center medium">POR</p> + +<p class="p2 center large">FR. REGINALDO DE LIZÁRRAGA</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_39" id="Page_39">[Pg 39]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_PRIMERO" id="CAPITULO_PRIMERO">CAPITULO PRIMERO</a><br /> +<span class="medium">DE LA DESCRIPCIÓN DEL PERÚ. DE QUÉ GENTE +PROCEDAN LOS INDIOS</span></h2> + +<p class="p2">Lo más dificultoso de toda esta materia es averiguar +de qué gentes procedan los indios que habitan +estos larguísimos y anchísimos reinos, porque +como no tengan escripturas, ni ellos ni nosotros +sabemos quien fueron sus predescesores ni +pobladores destas tierras, mucha parte dellas despobladas +ó por la destemplanza del calor, ó por el +demasiado frio, ó por los médanos de arena y llanos +estériles por falta de las aguas. Porque afirmar lo +que dice Platon en el libro que intituló <i>Timeo</i>, que +desembocando por el estrecho de Gibraltar en el +mar Occeano, no muy lejos de la tierra firme se +descubria una isla mayor que la Europa y toda la +Asia, que contenia en sí diez reinos, la cual, con +una inundacion del mar toda se anegó y destruyó +de tal manera que no quedó rastro della, sino el +mar ancho que hay por ventura desde Cabo Verde +al Brasil; lo cual no es creible, por no se hallar en +ningun autor mencion dello, ni es posible. Lo que +parece se puede rastrear de los primos genitores +destos indios descubiertos desde las primeras islas: +Deseada, Marigalante, Dominica y las demás, + +<span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[Pg 40]</a></span> + +Sancto Domingo, Cuba, Habana, Puerto Rico y +la Tierra Firme, reino de México y del Perú, es +llegarnos á lo que dice Floriano de Ocampo en la +<i>Historia general</i> que comenzó de España, que es lo +siguiente: Que cuando los cartaginenses eran señores +de alguna parte del Andalucia, desembocando +con temporal por el estrecho de Gibraltar ciertos +navios de los Cartaginenses se derrotaron hacia el +Occidente, corriendo la derrota que agora se navega +por aquel mar ancho, y no pararon hasta descubrir +unas islas que por ventura son las arriba referidas, +y viéndolas tan fértiles, pobladas de arboledas, +rios y sabanas, que son llanos abundantes +de yerba, como vegas de pastos, los más allí se +quedaron, y volvieron los otros á Cartago, los cuales, +proponiendo en el Senado lo que habian descubierto, +y fertilidad de la tierra, convernia poblar +aquellas islas despobladas. Empero por aquellos +senadores cartaginenses fué acordado por entonces +se dejase de tratar de aquello, mandando con mucho +rigor nadie volviese á aquellas islas, porque +tenian por más importante el señorio y riqueza de +nuestra España que poblar nuevas tierras.</p> + +<p>Destos pudo ser que navegando y buscando tierra +firme diesen con ella, y dellos se poblasen estos reinos; +y esto no parece dificultoso de imaginar, porque +los cartaginenses que se quedaron en aquellas +islas, con algunos navios se habian de quedar, con +los cuales pudo ser que navegando para España ó +buscando tierra firme se derrotaron y dieron en +ella, que por lo menos en aquella derecera dista de +las islas cien leguas, y más y menos como corre la +costa, así de las islas como de la tierra firme; por + +<span class="pagenum"><a name="Page_41" id="Page_41">[Pg 41]</a></span>que + +el dia de hoy, como me refirió un español qu' estuvo +preso y captivo en la Deseada, que los indios +della, en sus canoas, que son unas vigas más +gruesas que un buey, de madera liviana, cavadas, +largas y angostas, atraviesan á la tierra firme á la +gobernacion de Venezuela, cien leguas por mar, y +más; cuando hay viento, á vela, y cuando les falta, +á remo, guiándose de noche por las estrellas que +tienen marcadas en aquel tiempo, qu' es verano; +donde el pobre remaba como captivo hasta que huyéndose +al tiempo que las flotas nuestras vienen á +Tierra Firme suelen aportar á la Deseada á tomar +agua y leña, fué su ventura buena que á cabo de +pocos dias despues de huido y llegado al puerto, +surgió la flota en él y le tomaron los nuestros. De +dia estaba escondido arriba en las copas de los árboles, +que son muy grandes y altos y muy coposos +y de ramas espesas, y de noche descendia, con no +poco temor, á buscar algunas raíces dél conoscidas +ó algun poco de marisco para comer, porque si sus +amos le hallaran, como luego salieron, en echándole +menos en busca dél, sin duda le flecharan y +luego se le comieran. Son todos estos indios caribes, +que quiere decir comedores de carne humana; +bien dispuestos de cuerpo, morenotes, y así los varones +como las mujeres andan desnudos, como si +vivieran en el estado de la ignocencia + +<a name="FNanchor_18" id="FNanchor_18" href="#Footnote_18" class="fnanchor">[18]</a>; son + +grandes flecheros y muy ligeros, y el cuero del +cuerpo, por el mucho calor, muy duro. Estas islas +son abundantes de muchas víboras ponzoñosas y +culebras muy grandes que llaman bobas, y muy + +<span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[Pg 42]</a></span> + +gruesas; tienen muchas aves de monte y críanse +en ellas muchos venados. Lo que con mucha verdad +podemos afirmar, que no se sabe hasta hoy, ni +en los siglos venideros naturalmente se sabrá, de +qué hijos ó nietos ó descendientes<a name="FNanchor_19" id="FNanchor_19" href="#Footnote_19" class="fnanchor">[19]</a> de Noé los +indios de todas estas islas, ni Tierra Firme, ni México, +ni del Perú, hayan procedido.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_II" id="CAPITULO_II">CAPITULO II</a><br /> +<span class="medium">DE LA DESCRIPCIÓN DEL PIRÚ</span></h2> + +<p class="p2">Descendiendo en particular á nuestro intento, +trataré lo que he visto, como hombre que allegué á +este Perú más ha de cincuenta años el dia que esto +escribo, muchacho de quince años, con mis padres, +que vinieron á Quito, desde donde, aunque en diferentes +tiempos y edades, he visto muchas veces +lo más y mejor deste Pirú, de alli hasta Potosí, que +son más de 600 leguas, y desde Potosí al reino de +Chile, por tierra, que hay más de quinientas, atravesando +todo el reino de Tucumán, y á Chile me +ha mandado la obediencia ir dos veces; esta que +acabo de decir fué la segunda, y la primera por +mar desde el puerto de la ciudad de Los Reyes; he +dicho esto porque no hablaré de oidas, sino muy +poco, y entonces diré haberlo<a name="FNanchor_20" id="FNanchor_20" href="#Footnote_20" class="fnanchor">[20]</a> oido mas á personas +fidedignas; lo demás he visto con mis propios +<span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[Pg 43]</a></span> +ojos, y como dicen, palpado con las manos; +por lo cual lo visto es verdad, y lo oido, no menos; +algunas cosas diré que parece van contra toda razon +natural, á las cuales el incrédulo dirá que de +largas vías, etc., mas el tal dará muestras de un +corto entendimiento, porque no creer los hombres +sino lo que en sus patrias veen, es de los tales.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_III" id="CAPITULO_III">CAPITULO III</a><br /> +<span class="medium">PROSÍGUESE LA DESCRIPCIÓN DEL PERÚ</span></h2> + +<p class="p2">Este reino, tomándolo por lo que habitamos los +españoles, es largo y angosto; comienza, digamos, +desde el puerto, ó por mejor dezir playa, llamado +Manta, y por otro nombre Puerto Viejo.</p> + +<p>Llámase Puerto Viejo por un pueblo de españoles, +así llamado, que dista del puerto la tierra +adentro ocho ó diez leguas; no le he visto, pero sé +es abundante de trigo y maíz y otras comidas de la +tierra, de vacas y ovejas, y es abundante de muchos +caballos y no malos; el temple es caliente, +aunque templado el calor; cria la tierra muchas +sabandijas ponzoñosas, y con estar en la línea equinocial +no es muy caluroso. Los aires de la mar le +refrescan; llueve en él, aunque no mucho.</p> + +<p>Los indios deste puerto son grandes marineros +y nadadores; tienen balsas de madera liviana, +grandes, que sufren vela y remo; los remos son +caneletes; visten algodon, manta y camiseta; desde +este puerto, enviando los navios que vienen la<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[Pg 44]</a></span> +vuelta de tierra, salen con sus balsas, llevan refresco +que venden, gallinas, pescado, maíz, tortillas +biscochadas, plátanos, camotes y otras cosas. Tienen +las narices encorvadas y algun tanto grandes; +diré lo que vi, porque pase por donaire: cuando +veniamos navegando cerca del puerto llegó una +balsa con refresco; diósele un cabo; traía lo que +tengo referido; un criado de mis padres, rescatando +algunas cosas destas, y no queriendo el indio +que era el principal piloto de la balsa (hablan un +poco nuestra lengua) quebrar de la plata que pedia +por el refresco, díjole: <i>¡oh qué pesado eres; no pareces +sino judío!</i> En oyendo esto el indio, saltó del +navio en su balsa; larga el cabo y vira la vuelta +de tierra; ni por muchas voces que se le dieron +para que volviese, no lo quiso hacer; tan grande +fué la afrenta que se le hizo y tanto lo sintió.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_IV" id="CAPITULO_IV">CAPITULO IV</a><br /> +<span class="medium">DE LA PUNTA DE SANTA HELENA</span></h2> + +<p class="p2">Siguiendo la costa adelante, que toda ella desde +punta de Manglares hasta el estrecho de Magallanes, +que sin dubda hay más de mil leguas, corre +Norte Sur (no creo son veinte leguas), está la punta +llamada de Santa Helena; tiene pocos ó ningunos +indios el dia de hoy; cuando la vi y saltamos +en ella eran muy pocos los que allí vivian. En esta +punta, aunque es playa, suelen surgir los navios +que vienen de Panamá, toman agua y algun re<span class="pagenum"><a name="Page_45" id="Page_45">[Pg 45]</a></span>fresco. +Hubo aquí antiguamente gigantes, que los +naturales decian no saber dónde vinieron; sus casas +tenian tres leguas más abajo del surgidero, hechas +á dos aguas con vigas muy grandes; yo vi allí algunas +traídas en balsas para hacer un tambo que +allí labraba el encomendero de aquellos indios, llamado +Alonso de Vera y del Peso, vecino de Guayaquil.</p> + +<p>Vi tambien una muela grande de un gigante, +que pesaba diez onzas, y más. Refieren los indios, +por tradición de sus antepasados, que como fuesen +advenedizos, no saben de dónde, y no tuviesen mujeres, +las naturales no los aguardaban, dieron en +el vicio de la sodomia, la cual castigó Dios enviando +sobre ellos fuego del cielo, y así se acabaron +todos; no tiene este vicio nefando otra medicina.</p> + +<p>Hay tambien en este puerto, no lejos del tambo, +una fuente como de brea líquida, que mana, y no +en pequeña cantidad; del agua se aprovechan algunos +navios en lugar de brea, como se aprovechó +el nuestro, porque viniéndonos anegando entramos +en la bahia de Caraques, doblado el cabo de Pasao, +ocho leguas más abajo de Manta, de donde se invió +el batel con ciertos marineros á esta punta por esta +brea (creo se llama copey), y traída se descargó +todo el navio; diósele lado y con el copey cocido +para que se espesase más brearon el navio, y saliendo +de allí navegamos sin tanto peligro.</p> + +<p>Dice<i>n</i> es bonísimo remedio para curar heridas +frescas como no haya rotura de niervo.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[Pg 46]</a></span></p> +<h2><a name="CAPITULO_V" id="CAPITULO_V">CAPITULO V</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO DE GUAYAQUIL</span></h2> + +<p class="p2">De aquí por mar en balsas se va al segundo +pueblo de españoles; no sé las leguas que hay, doblando +esta punta hasta Santiago de Guayaquil, +y tambien se camina por tierra llana, y en tiempo +de aguas, cenagosa. Este pueblo Santiago de Guayaquil +es muy caluroso por estar apartado de la +mar; tiene mal asiento, por ser edificado en terreno +alto, con figura como de silla estradiota, por +lo cual no es de cuadras, ni tiene plaza, sino muy +pequeña, no cuadrada. Por la una parte y por la +otra deste cerro tiene la ribera de un rio grande y +caudaloso, navegable, empero no se puede entrar +en él si no es con creciente de la mar, ni salir si +no es en menguante; tanta es la velocidad y violencia +de el agua, cresciendo ó menguando. Críanse +en las casas muchas sabandijas, cuales son culebras, +y alguna víboras, sapos muy grandes, ratones +en cantidad; están cenando, ó en la cama, y +vense las culebras correr por el techo tras el raton, +que son como las ratas de España; al tiempo de +las aguas, infinitos mosquitos, unos zancudos cantores, +de noche infectisimos, no dejan dormir; +otros pequeños, que de día solamente pican, llamados +rodadores, porque en teniendo llena la barriga, +como no puedan volar, déjanse caer rodando en el +suelo, y otros, y los peores y más pequeños, llama<span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[Pg 47]</a></span>dos +jejenes, ó comijenes, importunísimos; métense +en los ojos y donde pican dejan escociendo la carne +por buen rato, con no pequeña comezon.</p> + +<p>Es pueblo de contratación, por ser el puerto para +la ciudad de Quito, y por se hacer en él muchos y +muy buenos navios, y por las sierras de agua que +tiene en las montañas el rio arriba, de donde se +lleva á la ciudad de Los Reyes mucha y muy buena +madera. Tiene dos ó tres excelencias notables: la +primera, la carne de puerco es aquí saludable, las +aves bonísimas, y sobre todo el agua del rio, particularmente +la que se trae de Guayaquil el Viejo, +que es donde se pobló este pueblo; van por ella en +balsas grandes, en una marea, y vuelven en otra; +dicen esta agua corre por cima de la zarzaparrilla, +yerba ó bejuco notísimo en todo el mundo por sus +buenos efectos para el mal francés, ó bubas por +otro nombre, las cuales se verán aquí mejor que en +parte de todo el orbe, y sana muy en breve los +pacientes, dejándoles la sangre purificada como si +no hobieran sido tocados desta enfermedad, con +sólo tomarla por el órden que allí se les manda +guardar; empero si no se guardan por lo menos +seis meses, tornan á recaer; yo vi un hombre gafo +en un valle distrito de Quito, llamado Riopampa, +que no podía comer con sus manos, y lo pusieron +en una hamaca para lo llevar á que se cúrase en +este pueblo, y dentro de seis meses le vi en Los +Reyes tan gordo y tan sano como si no hobiera tenido +enfermedad alguna, y otros he visto volver sanísimos; +suficiente excelencia para contrapeso de +las plagas referidas. No se da trigo en este pueblo, +mas dase maíz muy blanco, y el pan que dél se<span class="pagenum"><a name="Page_48" id="Page_48">[Pg 48]</a></span> +hace es mejor y más sabroso que el de nuestro trigo; +danse muchas naranjas y limas, y frutas de la +tierra en cantidad, buenas y sabrosas, y la mejor +de todas ellas son las llamadas badeas por nosotros; +son tan grandes como melones, la cáscara verde, la +carne, digamos, blanca, no de mal sabor; por dentro +tiene unos granillos poco menores que garbanzos, +con un caldillo que lo uno y lo otro comido +sabe á uvas moscateles las más finas; es regalada +comida.</p> + +<p>Por este rio arriba se sube en balsas para ir á la +ciudad de Quito, que dista deste pueblo sesenta leguas, +en la sierra y tierra fria, las veinticinco por +el rio arriba, las demás por tierra.</p> + +<p>Al verano se sube en cuatro ó cinco dias; al +ivierno en ocho cuando en menos tiempo, porque +se rodea mucho: déjase la madre del rio y declinando +sobre la mano derecha á las sabanas, que son +unos llanos muy grandes llenos de carrizo, pero +anegados del agua que sale de la madre del rio, +llévanse las balsas con botadores, porque el agua +está enbalsada y no corre; es cierto que si la tierra +no fuera tan cálida y llena de mosquitos, causara +mucha recreacion navegar por estas sabanas.</p> + +<p>En ellas hay algunos pedazos de tierras altas +que son como islas, donde los indios tienen sus +poblaciones con abundancia de comidas y mantenimientos +de los que son naturales á sus tierras: +mucha caza de venados y puercos de monte, que +tienen el ombligo en el espinazo; pavas, que son +unas aves negras grandes, crestas coloradas y no +malas al gusto; hay tambien en estas islas tigres +no poco dañosos á los indios, y es cosa de admira<span class="pagenum"><a name="Page_49" id="Page_49">[Pg 49]</a></span>cion: +en estas sabanas hay muchas casas, ó barbacoas +por mejor decir, puestas en cuatro cañas de +las grandes, en cuadro, tan gruesas como un muslo +y muy altas, hincadas en el suelo; tienen su escalera +angosta, por donde suben á la barbacoa ó cañizo +donde tienen su cama y un toldillo para guarecerse +de los mosquitos; aquí duermen por miedo +de los tigres; muchos destos indios están toda la +noche en peso sin dormir, tocando una flautilla, +aunque la música, para nosotros á lo menos, no es +muy suave; estas barbacoas no sustentan más que +una persona.</p> + +<p>Todo este rio, á lo menos en la madre que yo vi, +es abundante de caimanes ó lagartos, que son los +cocodrilos del rio Nilo, muy grandes, de veinte y +cinco pies en largo, y dende abajo, conforme á la +edad que tienen; encima del agua no parecen sino +vigas, y son tantos, que muchas veces vi á los indios +que remaban y guiaban las balsas darles de +palos con los botadores para que los dejasen pasar.</p> + +<p>Y pues habemos venido á tractar destos lagartos +ó caimanes, será justo decir sus propiedades, las +cuales he yo visto. Tienen la misma figura que un +lagarto, pero tan largos como acabo de decir; son +velocísimos en el agua, duermen en tierra, y en +ella son perezosísimos, y esto es necesario, por ser +de cuerpos tan grandes y de barriga anchos; los +pies y manos cortos; el sueño es pesadísimo, porque +lo que subcedió con uno destos en Panamá, é +yo lo vi muerto en la playa, paso así: que una mañana +de San Juan se salieron tres mujeres enamoradas, +las cuales vi en aquella ciudad, con sus +hombres á lavarse al rio, que es pequeño, y cerca<span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[Pg 50]</a></span> +del pueblo; el tiempo os caluroso y de aguas, por +ser el ivierno, aunque por San Juan suelen cesar +por algunos dias, y así se llama el veranillo de +San Juan; llegaron al rio y en una poza se entraron +á bañar, en la cual se habia un caiman quedado, +que con avenida se subió de la mar por el +rio arriba, y como cesó la avenida no pudo volverse +á la mar, donde hay muchos; en este aroyo no se +crian.</p> + +<p>El caiman estaba durmiendo en tierra; bañáronse +estas mujeres, y saliendo una á enjugarse, +pareciéndole peña el caiman dormido, sentóse encima +dél una, y saliendo la otra llamóla convidándola +con la peña tan blanda; salió la tercera y convidándola +sentóse más hácia la cola, donde los caimanes +tienen unas conchas agudas, y como se espinase +con ellas, dijo: ¡Oh! qué espinosa peña, y +tentando con la mano, no era aún de dia, levantó +la cola del caiman, y conosciéndolo dió voces: +¡caiman, caiman! las demás levántanse no poco alborotadas; +llamaron á sus hombres, que se habian +apartado un poco rio abajo; á las voces acudieron +y con sus espadas mataron al caiman antes que entrase +en el agua.</p> + +<p>El mismo dia por la mañana le trajeron negros +arrastrando á la ciudad, y lo pusieron en la playa, +donde todo el pueblo lo fué á ver; conoscí é traté +á uno de los que iban con estas mujeres que se halló +presente, llamado Bracamonte, de quien y de otros +oí lo referido; tenia de largo 18 pies.</p> + +<p>Vi tambien en esta misma ciudad otro caiman +muerto en el portete della, á donde los navios pequeños +y fragatas con la marea entran y con ella<span class="pagenum"><a name="Page_51" id="Page_51">[Pg 51]</a></span> +salen, que unos negros de un vecino de aquella +ciudad, llamado Cazalla, viniendo de una isla de +su amo á este portete con la creciente de la marea, +acaso le hallaron, que se habia quedado en la menguante +precedente en la lama (aquí en esta playa +de Panamá crece y mengua la mar tres leguas, +y todo este espacio es lama); echáronle un lazo y +muerto le trujeron por la popa de la fragata; este +caiman era muy grande: tenia de largo 22 pies: +yo le vi medir, vile desollar, y del buche le sacaron +muchas piedras, que me parece habria tres copas +de sombrero de los comunes, unas mayores y otras +menores, y las mayores tan grandes como huevo de +gallina; es cierto comen piedras y con el calor del +buche las digieren; estaban lisas, y por algunas +partes gastadas; vi tambien que debajo de los +brazos, séame lícito decir, del sobaco, le sacaron +unas bolsillas llenas de un olor que no parecia sino +almiscle; esto curan al sol y huele como el mismo +almiscle; entonces llegó del Perú un hombre rico +llamado Bozmediano, y la piel deste animal le +dieron; decia lo habia de llevar á España y ponerlo +en Santiago de Galicia.</p> + +<p>No tienen lengua, sino una paletilla pequeña +con que cubren y abren el tragadero, por lo cual +debajo del agua no pueden comer; tienen los dientes +por una parte acutísimos, por la otra encajan +unos en otros; hecha presa no la sueltan hasta que +la han despedazado.</p> + +<p>Es cosa graciosa verlos cazar gaviotas, pájaros +bobos y cuervos marinos y otras aves; cuando éstas +se abaten de arriba abajo á pescar, velas venir el +caiman, y por debajo del agua va á donde la pobre<span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[Pg 52]</a></span> +ave da consigo en el agua, y veniendo con tanta +velocidad no puede declinar la caida, como el caballo +en medio de la carrera; entonces el caiman +antes que llegue al agua abre la boca, y pensando +el ave dar en el agua, da en la boca del caiman, y +pensando cazar la sardina ó otro pece es cazada, +y el caiman, la cabeza fuera del agua levantada, +trágase la gaviota ó cuervo marino. El buche desta +bestia es calidísimo; aprovéchanse dél, bebido en +polvos, contra el dolor de la ijada; son amicísimos +de perros y caballos, y por esto la balsa donde van +la siguen muchas leguas.</p> + +<p>Cuando están cebados y encarnizados en carne +humana son muy dañosos, y hacen el daño desta +manera: para hacer la presa en el indio ó negro +que lava en el rio, ó coge agua, vienen muy ocultamente +por debajo della, y viéndola suya, vuelven +con una velocidad extraña la cola, y dan con +ella un zapatazo en el indio ó negro; cae el indio +en el agua, al cual al instante le echan mano con +la boca, de donde pueden; llévanlo al rio ó mar +adelante hasta que lo ahogan, y sacándolo á tierra +se lo comen.</p> + +<p>Destos caimanes hay mucha cantidad en otros +rios, así desta costa como de Tierra Firme y México, +como el temple sea caluroso; en ésta del Pirú +no pasan del gran rio de Motape adelante.</p> + +<p>Por este rio de Guayaquil arriba (como habemos +dicho) se sube en balsas grandes hasta el desembarcadero, +veinticinco leguas; hasta el dia de +hoy hay requas de mulas y caballos que llevan las +mercaderias á aquella ciudad y á otros pueblos que +de Panamá vienen á Guayaquil. Viven en esta ciu<span class="pagenum"><a name="Page_53" id="Page_53">[Pg 53]</a></span>dad +y su distrito dos naciones de indios, unos llamados +Guamcavillcas, gente bien dispuesta y blanca, +limpios en sus vestidos y de buen parecer; los +otros se llaman Chonos, morenos, no tan políticos +como los Guamcavillcas; los unos y los otros es +gente guerrera; sus armas, arco y flecha. Tienen +los Chonos mala fama en el vicio nefando; el cabello +traen un poco alto y el cogote trasquilado, +con lo cual los demás indios los afrentan en burlas +y en veras; llámanlos perros chonos cocotados, +como luego diremos.</p> + +<p>Desde aquí á pocas leguas andadas se llega á un +convento de San Augustín fundado en el valle llamado +Reque, que tiene por nombre Nuestra Señora +de Guadalupe, porque Francisco de Lezcano +(á quien el marqués de Cañete, de buena memoria, +por ciertos indicios desterró á España), volviendo +acá trujo una imágen de Nuestra Señora, del tamaño +de la de Guadalupe de España; púsola en la +iglesia del pueblo de aquel valle que los padres de +San Agustin tenian á su cargo, dándola el nombre +de Nuestra Señora de Guadalupe.</p> + +<p>Luego que se puso hizo muchos milagros sanando +diversas enfermedades, y particularmente á los +quebrados. Oí decir al padre fray Gaspar de Carvajal +(el cual me dió la profesion) que siendo muy +enfermo, como tambien le vi para espirar de esta +enfermedad, fué á tener unas novenas, y las tuvo +en aquel convento, y al cabo de los nueve dias se +halló sano y salvo de su quebradura, como si en su +vida no la hobiera tenido, y nunca más padeció +aquella enfermedad, viviendo despues muchos +años; ya han cesado estos milagros y aun la devo<span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[Pg 54]</a></span>cion +de la imágen, por la indevocion de los circunvecinos. +El convento es religioso y de mucha recreacion; +susténtanse en él de 16 á 20 religiosos, +con mucha clausura y ejercicio de letras.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_VI" id="CAPITULO_VI">CAPITULO VI</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE CHICAMA</span></h2> + +<p class="p2">Pocas leguas adelante, no creo son dos jornadas, +corre el valle de Chicama, abundante; los hijos de +los españoles que nascen en este pueblo, por la +mayor parte son gentiles hombres, y las mujeres +les hacen gran ventaja, y aun á todas las del Perú; +créese que el agua es gran parte en este particular, +porque donde la hay buena, las mujeres son muy +bien dispuestas que donde no es tal; esto lo dice la +experiencia.</p> + +<p>Saliendo, pues, de la ciudad de Guayaquil para +la mar en una marea ó poco más, menguante, se +llega á la isla Lampuna, cuyo nombre corrompido +llaman la Puna, cuyos indios fueron belicosos mucho; +comian carne humana; era bastantemente poblada. +Produce oro y mucha comida; toda su costa +es abundantísima de pescado. Produce tambien +cantidad de sabandijas ponzoñosas, culebras, víboras +y otros animales; por la costa della, particular +la que mira la tierra, se veen muchos caimanes; +dista de la tierra firme poco más de ocho +leguas.</p> + +<p>Estos indios se comieron al primer obispo que<span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[Pg 55]</a></span> +hobo en estos reynos, llamado Fr. Vicente de Valverde, +religioso de nuestra sagrada Orden, con +otros españoles; fué obispo de más tierra que ha +habido en el mundo, porque desde Panamá hasta +Chile se prolongaba por mar y por tierra su obispado. +Era fama en aquella isla haber un tesoro +riquísimo que los indios tenian escondido; despachóle +el Marqués Pizarro desde la ciudad de Los +Reyes con poca gente para que lo descubriese y +sacase; los indios eran recien conquistados; los +cuales, recibiendo á nuestro obispo y á los que con +él iban, de paz, y sabiendo á lo que venian, los descuidaron, +y descuidados dan en ellos, mátanlos y +cómenselos; por esto son afrentados de los indios +comarcanos, llamándoles perros Lampuna, come +obispo. Estos indios son grandes marineros, tienen +balsas grandes de madera liviana, con las cuales +navegan y se meten en la mar á pescar muchas leguas; +vienen á Guayaquil con ellas cargadas de +pescado, lizas, tollos, camarones, etc., y suben al +desembarcadero que dejamos dicho del rio de Guayaquil; +cuando en este rio se encuentran estos indios +con los Chonos, se afrentan los unos á los +otros; los Chonos dícenles; ¡ah! perro Lampuna, +come obispo! Los Lampunas: ¡ah! perro Chono, +cocotarro! notándolos del vicio nefando; ésto vi +y oí. Hay en esta isla plateros de oro que labran +una chaquira de oro, así la llamamos acá, tan delicada, +que los más famosos artífices nuestros, ni +los de otras nasciones la saben, ni se atreven á labrar; +destas usaban las mujeres principales collares +para sus gargantas; llevóse á España, donde +era en mucho tenida.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_56" id="Page_56">[Pg 56]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_VII" id="CAPITULO_VII">CAPITULO VII</a><br /> +<span class="medium">DE TUMBES</span></h2> + +<p class="p2">Prolongando la costa y corriendo Norte, Sur, +pocas leguas adelante, no son veinte, llegamos al +puerto llamado Tumbes, que más justamente se +ha de llamar playa y costa brava; tiene esta playa +un rio grande y caudaloso de buena agua, pero los +navios que antiguamente allí aportaban no entraban +en él por la mucha mar de tumbo y olas unas +tras otras que cuotidianamente quiebran en su +boca, viniendo más de media legua de la mar, por +lo cual es dificultoso entrar en él aun balsas, y si +son aguas vivas es imposible, so pena de perderse.</p> + +<p>El rio tiene otro nombre, que es rio de Tumbez; +solia ser mucho más poblado que agora, y los más +de los indios tenian su pueblo casi cuatro leguas +el rio arriba, donde agora están poblados. Los pescadores +vivian en la costa; eran belicosos y fornidos. +Llueve raras veces en este paraje, é ya desde +esta costa, si no es por maravilla, no hay lluvias, +y (como adelante diremos) hasta Coquimbo, el +primer pueblo de Chile. Los que no vivian de +pescar tenian por oficio ser plateros de oro, labraban +la chaquira, que acabamos de decir en el capítulo +precedente, tan delicada como los indios +de la Puna, y aun más; lábranla desta suerte, +como lo vi estando en aquel puerto: el indio que +labra tiéndese de largo á largo sobre un banquillo<span class="pagenum"><a name="Page_57" id="Page_57">[Pg 57]</a></span> +tan largo como él, obra de un jeme alto del suelo; +la cabeza tiene fuera del banquillo y los brazos, +tendiendo una manta, y encima ponen sus instrumentos. +Fueron no pocos, agora cuasi no hay algunos; +hanse consumido y se van consumiendo; la +causa, las borracheras.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_VIII" id="CAPITULO_VIII">CAPITULO VIII</a><br /> +<span class="medium">DEL RIO DE MOTAPE</span></h2> + +<p class="p2">Pasando la costa adelante y metiéndonos un +poco la tierra adentro, por ser la costa muy brava, +llegamos veinte leguas andadas, poco más ó menos, +al gran rio de Motape, donde hay un pueblo deste +nombre. Quien antiguamente gobernaba en esta +provincia, que por pocas leguas se extiende, eran +las mujeres, á quien los nuestros llaman capullanas, +por el vestido que traen y traian á manera +de capuces, con que se cubren desde la garganta +á los pies, y el dia de hoy, casi en todos los llanos +usan las indias este vestido; unas le ciñen por la +cintura, otras le traen en vanda. Estas capullanas, +que eran las señoras, en su infidelidad se casaban +las veces que querian, porque en no contentándolas +el marido, le desechaban y casábanse con otro. El +dia de la boda, el marido escogido se asentaba junto +á la señora y se hacia gran fiesta de borrachera; +el desechado se hallaba allí, pero arrinconado, sentado +en el suelo, llorando su desventura, sin que +nadie le diese una sed de agua. Los novios, con +gran alegria, haciendo burla del pobre.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[Pg 58]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_IX" id="CAPITULO_IX">CAPITULO IX</a><br /> +<span class="medium">DEL PUERTO DE PAITA</span></h2> + +<p class="p2">De aquí al puerto de Paita debe haber diez +leguas, poco más ó menos. Es muy bueno y seguro; +no le he visto; es escala de todos los navios que +bajan del puerto de la ciudad de Los Reyes á Panamá +y á México y de los que suben de allá para +estos reinos; si tuviera agua y alguna tierra frutífera +se hobiera allí poblado un pueblo grande; +empero, por esta falta, y de leña, hay en él pocas +cosas; el suelo es arena; traen en balsas grandes +el agua de más de diez leguas, los indios pocos que +allí viven.</p> + +<p>Las balsas son mayores que las de Tumbez y la +Puna; atrévense con ellas á bajar hasta la Puna +y hasta Guayaquil, y volver doblando el cabo +Blanco, que es uno de los trabajosos de doblar, y +ninguno más de los desta costa del Pirú; aprovéchanse +de velas en estas balsas, y de remos en +calmas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_X" id="CAPITULO_X">CAPITULO X</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE PIURA</span></h2> + +<p class="p2">De aquí nos metemos un poco la tierra adentro, +deben ser otras doce leguas, á la ciudad llamada<span class="pagenum"><a name="Page_59" id="Page_59">[Pg 59]</a></span> +San Miguel de Piura; ésta fué la primera que edificaron +los españoles en este reino. Era ciudad de +razonables edificios, casas altas y los vecinos ricos; +participaban de los indios de los llanos y de la +sierra. Llueve en esta ciudad, aunque poco; es +abundante de mantenimientos, así de los de la +tierra como de los nuestros, y de ganados; es muy +cálida, por estar lejos de la mar, y la tierra produce +muchas sabandijas sucias, y entre ellas víboras, +culebras y arañas; de las frutas nuestras, +cuales son membrillos, granadas, manzanas y otras +de muy buen sabor y grandes, son las mejores del +mundo. Pero tiene esta ciudad un contrapeso muy +notable, que es ser enfermísima de accidentes +de ojos, y son incurables, porque al que no le salta +el ojo queda ciego, con unos dolores incomportables; +apenas vi en aquella ciudad hombre que no +fuese tuerto. Esta enfermedad es comun en todos +los valles que desta ciudad hay á la de Trujillo, +aunque no son tan continuos ni ásperos, y á quien +más frecuente les da es á los españoles: á los indios +raras veces. En estos valles vi á hombres con semejantes +accidentes, encerrados en aposentos oscurísimos, +y con el dolor renegaban de quien les habia +traido á estas partes; los vecinos desta ciudad, dos +ó tres veces, por esta enfermedad la han despoblado +y pasándose á vivir los más dellos á un valle llamado +Catacaos (no le he visto); es muy fértil y +libre de toda enfermedad, pero todavia han quedado +algunos en la ciudad por no dejar sus casas +y heredades, aunque de pocos años á esta parte se +han mudado seis ú ocho leguas más cerca del puerto +de Paita, á la barranca del rio de Motape.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[Pg 60]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XI" id="CAPITULO_XI">CAPITULO XI</a><br /> +<span class="medium">[DEL VALLE DE XAYANCA]</span></h2> + +<p class="p2">De aquí se camina la tierra adentro á doce, diez +y menos leguas de la costa de la mar hasta la ciudad +de Trujillo, que son ochenta leguas tiradas, en +cuyo camino hay un despoblado de doce leguas y +más sin agua hasta el valle de Xayanca; éste es +muy fértil y de muchos indios, y el señor dél, indio +muy aespañolado; vístese como nosotros, sírvese +de españoles, con su vajilla de plata; es rico +y de buenas costumbres.</p> + +<p>El valle es tan abundante de mosquitos zancudos, +cantores, y de los rodadores, que es como milagro +poderlos sufrir los indios, ni los españoles; +yo he caminado veces por los Llanos, y aunque en +todos los valles hay mosquitos, no tantos como en +éste.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XII" id="CAPITULO_XII">CAPITULO XII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS LLANOS</span></h2> + +<p class="p2">Y para que se entienda qué llamamos Llanos y +Sierra, adviértase que desde este valle Xayanca, y +aun más abajo, desde Tumbez, aunque allí alcanzan +(como dijimos) algunos aguaceros hasta Copiapo, +que es el primer valle del distrito del reino<span class="pagenum"><a name="Page_61" id="Page_61">[Pg 61]</a></span> +de Chille, á lo menos desde el valle de Santa hasta +Copiapo no llueve jamás, ni se acuerdan los habitadores +dellos haber llovido. Todo el camino, diez +leguas en algunas partes, en otras ocho, en otras +seis y cuatro leguas en otras, hasta la costa de la +mar, es arena muerta, aunque hay pedazos de arena +ó tierra fija en algunas partes y á trechos. Entre +estos arenales proveyó Dios hobiese valles anchos, +unos más que otros, por los cuales corren rios, mayores +ó menores, conforme á como tienen más cercana, +ó vienen de más adentro de la sierra su nascimiento; +la tierra de todos estos valles es de buen +migajon, la cual regada con las acequias que los +naturales tienen sacadas para regarlos, es abundantísima +de todo género de comidas, así suya +como nuestra; cógese mucho maíz, trigo, cebada, +fríjoles, pepinos, etc.; tienen muchas huertas, con +mucho membrillo, manzana, camuesa, naranjas, +limas, olivos que llevan mucha y muy buena aceituna, +la grande mejor que la de Córdoba, porque +tiene más que comer; en muchos dellos se da vino +muy bueno, y la caña dulce se cria mucha y gruesa, +por lo cual son cómodas para ingenios de azúcar, +en muchos de los cuales los hay, como en su +lugar diremos. Extiéndense estos Llanos que llamamos +(aunque hay grandes médanos de arena) +desde el puerto de Paita hasta el valle que dijimos +de Copiapo por más de 700 leguas ó poco menos, +siguiendo la costa, sin que en ellas llueva; pero +desde Mayo comienzan unas garúas, llamadas así +de los marineros, que duran hasta Octubre; son +unas nieblas espesas, que mojan un poco la tierra, +mas no son poderosas á hacerla fructificar; son con<span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[Pg 62]</a></span> +todo eso necesarias para las sementeras, porque las +defiende de cuando está en berza de los grandes +calores del sol; con estas garúas en los cerros y +médanos de arena se cria mucha yerba y flores olorosas, +las cuales son admirable pasto para el ganado +vacuno y yeguas; pero tiene un contrapeso +grande, porque no falte á cada cosa su alguacil. +Cuando éstas garúas son muchas críanse grande +cantidad de ratones entre estas yerbas, y venido +el verano, como se sequen y no tengan que comer, +descienden ejércitos dellos á buscar comida á los +valles, viñas y heredades, y cómense hasta las cáscaras +de árboles; esta plaga es irremediable.</p> + +<p>El aire que corre por estos arenales es Sur, algunas +temporadas muy recio, y es cosa de ver que +remolina en estos cerros de arena y levantando la +arena la trasporta á otro lugar, y ha subcedido +estar durmiendo en estos arenales, porque por ellos +va el camino, el pasajero, y viniendo un remolino +destos caer sobre el pobre viandante y quedarse +alli enterrado en la arena. Fuera de la abundancia +que los valles tienen de mieses, son abundantes de +árboles frutales, como son guayabas, paltas, plátanos, +melones, ciruelas de la tierra y otras fructas, +mucho algarrobal; con la fructa de los árboles +engordan los ganados abundantísimamente, haciendo +la carne muy sabrosa; pero hay en algunas +partes unos algarrobos parrados por el suelo, que +llevan una algarrobilla, la cual comida de los caballos +ó yeguas, luego dan con la crin y cerdas de +la cola en el suelo, y porque en el valle de Santa +hay más que en otros valles, se llama la algarrobilla +de Santa, de donde, cuando algun hombre por en<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[Pg 63]</a></span>fermedad +se pela, le dicen haber comido la algarrobilla +de Santa. El rey desta tierra, á quien comunmente +llamamos el Inga, para que en estos arenales +no se perdiesen los caminantes y se atinase +con el camino, tenia puestas de trecho á trecho +unas vigas grandes hincadas muy adentro en el +arena, por las cuales se gobernaban los pasajeros. +Ya esto se ha perdido por el descuido de los corregidores +de los distritos, por lo cual es necesaria +guia.</p> + +<p>Entrando en el valle, por una parte y por otra +iba el camino Real entre dos paredes á manera de +tapias hechas de barro de mampuesto, de un estado +en alto, derecho como una vira, porque los +caminantes no entrasen á hacer daño á las sementeras, +ni cogiesen una mazorca de maíz ni una +guayaba, so pena de la vida, que luego se ejecutaba.</p> + +<p>Estas paredes están por muchas partes ya derribadas, +y los caminos no en pocas partes van por +detrás de las paredes; en tiempo del Inga no se +consintiera. Por los arenales ya dijimos no se puede +caminar sin guia, y lo más del año se ha de caminar +de noche, por los grandes calores del sol; +los guias indios son tan diestros en no perder el +camino, de dia ni de noche, que parece cosa no +creedera.</p> + +<p>Lo que llamamos y es sierra son unos cerros muy +altos, muchos de los cuales, por su altura, aunque +están en la misma línea equinoctial, como es Quito +y mucha parte de aquel distrito, y desde allí á +Potosí, que son 600 leguas incluidas entre el trópico +de Capricornio, porque Potosí está en veinte<span class="pagenum"><a name="Page_64" id="Page_64">[Pg 64]</a></span> +grados, es muy frio siempre y no pocas las sierras +llenas de nieve todo el año, y otros lugares por el +frio inhabitables; lo cual los antiguos filósofos tuvieron +por inhabitable respecto del mucho calor +por andar el sol entre estos dos trópicos, de Cancro +á la parte del Norte y de Capricornio á la parte del +Sur, veinte é dos grados y medio apartado cada +uno de la línea.</p> + +<p>En esta sierra hay muchas y muy grandes poblaciones +en valles que hay, y en llanos muy espaciosos, +como son los del Collao; corre esta cordillera +comunmente de 17 á 20 leguas de la mar, +y lo bueno deste Perú es esta tierra que dista de +la cordillera á la mar, y aun de Chile, como en su +lugar diremos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XIII" id="CAPITULO_XIII">CAPITULO XIII</a><br /> +<span class="medium">DEL CAMINO DE LA COSTA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á nuestro propósito, desde Xayanca +á Trujillo, agora 43 años, poco más ó menos, se +caminaba á la tierra adentro ocho leguas y diez +de la costa de la mar, ó se declinaba á la costa; yo +vine por la costa, donde las bocas de los ríos eran +pobladas de muchos pueblos de indios, muy abundantes +de comida y pescado; aquí hallábamos gallinas, +cabritos y puercos, de valde, porque los mayordomos +de los encomenderos que en estos pueblos +vivian no nos pedian más precio que tomar las +aves y pelallas, y los cabritos desollarlos, y el maíz +desgranarlo. Todos estos indios se han acabado,<span class="pagenum"><a name="Page_65" id="Page_65">[Pg 65]</a></span> +por lo cual ya no se camina por la costa, que era +camino más fresco y no menos abundante que el +otro. Los indios que quedaban, porque totalmente +no faltasen, los han reducido el valle arriba, donde +los demás vivian. Era realmente para dar gracias +á Nuestro Señor ver unos pueblos llenos de indios +y de todo mantenimiento, el cual se daba á todos +de gracia. La causa de la destruicion de tanto indio +diré cuando tratare de sus costumbres, y para aquí +sea suficiente decir, las borracheras. Bajando, pues, +de Xayanca á la costa y caminando por ella se +venia á salir á siete leguas de Trujillo, á un valle +llamado Licapa.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XIV" id="CAPITULO_XIV">CAPITULO XIV</a><br /> +<span class="medium">DE LOS DEMÁS VALLES</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo, pues, á Xayanca, y continuando el +camino la tierra adentro, á pocas leguas unos de +otros, se va de valle en valle, lo cual, si bien se +considera, no parece sino que desde Xayanca á +Trujillo es todo un valle en diversos rios, empero +todos de muy buena agua, que los fertiliza en gran +manera. Entre ellos hay uno llamado Zaña, abundantísimo, +á donde de pocos años á esta parte se ha +poblado un pueblo de españoles de no poca contratación, +por los ingenios de azúcar y corambre de +cordobanes y por las muchas harinas que dél se +sacan para el reino de Tierra Firme; el puerto no +es muy bueno; dista del pueblo algunas leguas; ni<span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[Pg 66]</a></span> +en toda esta costa, desde Paita á Chile, que es lo último +poblado de Chile, los hay buenos; los más son +playas. Con el que tienen embarcan sus mercaderias +para la ciudad de Los Reyes y para Tierra +Firme. Esta población de Zaña destruye á la ciudad +de Trujillo, porque dejando sus casas los vecinos +de Trujillo se fueron á vivir á Zaña.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XV" id="CAPITULO_XV">CAPITULO XV</a><br /> +<span class="medium">DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE +<a name="FNanchor_21" id="FNanchor_21" href="#Footnote_21" class="fnanchor">[21]</a></span></h2> + +<h2><a name="CAPITULO_XVI" id="CAPITULO_XVI">CAPITULO XVI</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE CHICAMA</span></h2> + +<p class="p2">[Es el valle de Chicama] abundante, ancho y +largo, donde habia muchos indios dotrinados por +religiosos de nuestra Orden, encomendados en el +capitan Diego de Mora, varon muy principal en +este reino. Entre otros religiosos nuestros de mucha +virtud y cristiandad que en la doctrina de +aquel valle se han ocupado, fué uno el padre fray +Benito de Jarandilla, el cual, despues que entró +en él nunca dél salió para vivir en otra parte; aquí +se consagró á Nuestro Señor, predicando el Evangelio +<span class="pagenum"><a name="Page_67" id="Page_67">[Pg 67]</a></span> +á los indios con admirable austeridad de vida +en todo lo tocante á su profesion, sin jamás se conocer +en él cosa de mal ejemplo, sino gran celo á +la conversión de aquellos naturales, donde vivió +más de 55 años, y ha pocos años, no ha dos cuando +escrebí esto, que Nuestro Señor le llevó, como piadosamente +creemos, á pagarle sus trabajos. Los +indios deste valle tienen dos lenguas, que hablan: +los pescadores una, y dificultosísima, y otra no +tanto; pocos hablan la general del Inga; este buen +religioso las sabia ambas, y la más dificultosa, +mejor. Su caridad para con los indios era muy +grande, porque curarlos en sus enfermedades, repartir +con ellos su racion y quedarse ó contentarse +para su mantenimiento con un poco de maíz tostado +ó cocido, era como natural. Varon de mucha +oracion y penitencia, doquiera que estaba se habia +de levantar á media noche á rezar maitines, y á +cualquiera hora que le llamaban para confesar al +enfermo, con toda el alegria del mundo se levantaba, +y aunque el rio viniese muy crecido, no le +temia más que si no llevara agua, y es muy grande +al verano. Este es comun lenguaje entre los indios, +que decian pasaba el rio en un macho que la Orden +le habia concedido á uso, por cima del agua, á +cualquier hora y cuando más agua traía el rio. +Esto no lo escribo por milagro, sino como cosa comunmente +dicha entre los indios.</p> + +<p>En este valle tiene nuestra sagrada Religion un +convento priorato que este religioso venerable fundó, +donde se sustentan de ocho á diez religiosos, +y favoreciéndolo Nuestro Señor se sustentarán más, +porque las haciendas van en crecimiento. El valle<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[Pg 68]</a></span> +es abundantísimo de pan, vino, maíz y demás mantenimientos; +danse en él admirablemente los olivos, +que cargan de aceituna muy buena. Los demás +mantenimientos á la tierra naturales, bonísimos; +es famoso por un ingenio de azúcar que allí +plantó el capitan Diego de Mora; una cosa que +por ser peregrina la diré, que hay en este ingenio, +y es que con ser cálido el temple en todo tiempo y +todos los valles de los Llanos abunden en moscas y +éste las tenga dentro y fuera de las casas de los +indios y de los españoles, en la casa que llaman del +azúcar y donde se hacen las conservas y están las +tinajas llenas de todo género dellas no se halle ni +se vea una ni más.</p> + +<p>Helo visto, por eso lo digo, pues la miel y el +azúcar, madre es de las moscas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XVII" id="CAPITULO_XVII">CAPITULO XVII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE TRUJILLO</span></h2> + +<p class="p2">Dista la ciudad de Trujillo del valle de Chicama +cinco leguas tiradas.</p> + +<p>La primera vez que la vi era muy abundante y +muy rica; los vecinos, conquistadores, unos hombrazos +tan llenos de caridad para con los pasajeros, +que en viendo en la plaza un hombre no conocido +ó nuevo en la tierra (que llamamos chapeton), á +mia sobre tuya lo llevaban á su casa, lo hospedaban, +regalaban y ayudaban para el camino, si allí +no le daba gusto hacer asiento; un vecino de aque<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[Pg 69]</a></span>llos, +cuando salia de su casa ocupaba toda la calle; +no habia meson entonces, ni en muchos años despues, +ni carneceria; á todos sobraba lo necesario +y aun más, y el que no lo tenia no le faltaba, porque +los encomenderos les enviaban el carnero, vaca +y lo demás cada dia. Liberalísimos para con los +pobres; sus casas muy hartas y sus cajas muy llenas +de oro y plata. Ya todo ha cesado y sus hijos +han quedado pobres, porque no siguen la cordura, +y raras veces retienen las sillas de sus padres.</p> + +<p>Dista esta ciudad del puerto, si así se ha de llamar +siendo costa brava, dos leguas; surgen los +navios más de legua y media de la playa; en el +desembarcadero hay mares de tumbo, unas tras +otras, con tanta violencia cuanta experimentan los +que allí se desembarcan. Aquí hay un poblezuelo +que del puerto toma el nombre, llamado Guanchaco. +Los indios son grandes nadadores y pescadores; +no temen las olas, por más que sean; entran +y salen en unas balsillas de juncos gruesos, llamados +eneas, que no sufren dos personas, y las que +las sufren han de ser muy grandes. En llegando á +tierra, cuando vienen de pescar, toman la balsa á +cuestas y la llevan á su casa, donde, ó en la playa, +la deshacen y enjugan, y cuando se quieren aprovechar +della tórnanla á atar.</p> + +<p>Conoscí en esta ciudad, entre otros vecinos y +encomenderos, al capitan don Juan de Sandoval, +hombre muy amigo de los pobres, gran cristiano, +muy rico, casado con una señora muy principal de +no menores partes que su marido, nascida en el +mismo pueblo, llamada doña Florencia de Valverde, +hija del capitan Diego de Mora y de doña Ana<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[Pg 70]</a></span> +de Valverde. Este caballero tenia antes que muriese +capellanias instituidas en todos los monasterios; +su enterramiento escogió en el de San Agustin, +cuya capilla mayor edificó; aunque no quiso, +el altar mayor fué suyo; al lado del Evangelio +hizo un altar advocacion de los Angeles, que adornó +con retablos famosos y muy ricos ornamentos +labrados en España; dejó mucha renta y poca carga +de misas, con la cual se va edificando el convento, +ó por mejor decir se ha edificado. En el +convento de nuestro padre Santo Domingo se le +dice perpétuamente la misa de Nuestra Señora todos +los sábados del año, y cada dia la Salve cantada, +despues de Completas, como es antiguo uso en +la Orden desde su fundación; dejó bastante renta.</p> + +<p>En el convento de San Francisco tambien tenia +su memoria de misas, y dejó renta para que se pague +la limosna dellas.</p> + +<p>Mucho tiempo del que vivió tenia en el puerto +desta ciudad indios pagados á su costa, para que +en llegando el navio al surgidero, que ya dije es +de la playa más de legua y media, saliesen en sus +balsillas, fuesen al navio y avisasen saliesen ó no +saliesen á tierra, porque como el navio surge tan +lejos, no venia quebrazon de las olas en tierra; avisados +no corren riesgo. Antes de que este caballero +tuviese pagados indios para esta bonísima obra +perdianse muchos bateles, y los que en ellos venian, +porque viniendo á desembarcar, metianse en +tierra, no viendo el peligro, y cuando querian volver +al navio no podian, por lo cual era necesario +zozobrar y perderse. Solia esta ciudad ser de buena +contractacion respecto del mucho azúcar y coram<span class="pagenum"><a name="Page_71" id="Page_71">[Pg 71]</a></span>bre +que los vecinos tenian, y por el ganado porcuno +que della se llevaba á la de Los Reyes; ya se +va perdiendo.</p> + +<p>Aunque dije arriba que desde Xayanca á Copiapo +no llueve, añidí que á lo menos desde el +Puerto de Santa, lo cual es así, porque de cuando +en cuando suele llover en estos valles y arenales +que hay desde Xayanca y aun más abajo hasta +Trujillo y un poco más arriba; y tan recio, y con +sus truenos, y en tanta abundancia, que saliendo +los rios de madre destruyen los valles, pastos y +heredades, como subcedió agora 16 años, poco más, +que llovió tanto desde Trujillo para abajo, que se +destruyeron muchas haciendas y hobo mucha hambre; +oí certificar en Trujillo, donde llegué acabada +de pasar esta inundacion, que se temió mucho no se +llevase el rio la ciudad; hicieron los reparos posibles, +pero como eran sobre arena, permanecian +poco tiempo; llegó á tanto, que ya se habia apregonado +que, oida la campana, cada uno se pusiese +en cobro como mejor pudiese. Proveyó nuestro Señor +con su misericordia que el rio divertió por otra +parte. Perdióse mucha cantidad de vestidos; arruináronse +muchas casas, porque como no se cubren +con tejas, ni son á dos aguas, sino terrados y éstos +muy leves, llovianse todas y no habia donde guarecer +la ropa y comida. Los ornamentos de las iglesias, +con dificultad se guardaron. Oí decir á personas +que se hallaron en Trujillo en aquella sazon, +y á los que en ella habia, que desde el valle de Chicama +á Trujillo, que dijimos poner cinco leguas, +corrian tres rios que no se podian vadear. Las madres +dellos de muy antiguo se ven y se conocen<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[Pg 72]</a></span> +haber por allí corrido rios; los nuestros decian haber +quedado desde el diluvio. Los indios afirmaban +haber oido á sus viejos que de muchos en muchos +años acontecian semejantes aguas é inundaciones, +y ahora un año subcedió tal azote, aunque no tan +pesado.</p> + +<p>Viviendo yo agora 15 años en Trujillo en nuestro +convento (celebramos allí la fiesta de Nuestra +Señora de la Visitacion con toda la solemnidad +posible), cuando salíamos con la procesion ya se +habia revuelto el cielo; tronó, relampagueó, llovió, +y si las cubiertas de las casas fueran de tejas, corrieran +las canales por un poco de tiempo.</p> + +<p>Empero estos aguaceros no llegan al valle de +Santa. Pasadas estas aguas, son tantos los grillos +que se crian en los campos y tierras de pan, y en +las casas, que es otro azote y plaga no menor; +cómense lo sembrado y lo no sembrado, y en las +casas hacen no poco daño. Demás desto, con la putrefaccion +de la tierra con las aguas, críanse muchos +ratones, que es otra peor plaga. Llueve tambien +en esta costa más continuamente que por estos +llanos de Trujillo para abajo, en un asiento llamado, +mejor diré en unas lomas llamadas de Ariquipa; +pero esto es porque la mar, haciendo un +grande ensenada, se mete casi á las faldas de la +tierra, donde alcanzan muchos aguaceros, por lo +cual los indios que aquí habitan más son más serranos +que yungas. Visten como serranos. Lo uno +y lo otro he visto muchas veces.</p> + +<p>Es esta ciudad, como las demás de los Llanos, +combatida de terremotos, aunque no tan recios +como desde ella para arriba.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_73" id="Page_73">[Pg 73]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XVIII" id="CAPITULO_XVIII">CAPITULO XVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA[S] GUACA[S] DE TRUJILLO</span></h2> + +<p class="p2">Hállanse en estos reinos, y particularmente en +los Llanos, unos enterramientos, comunmente llamados +Guacas, que son unos como cerros de tierra +amontonada á manos, debajo de la cual los señores +destos Llanos se enterraban, y con ellos, segun +es fama, y aun experiencia, ponian gran suma de +tesoros de oro é plata y la mayor cantidad de plata, +tinajas grandes y otras vasijas y tazas para beber, +que llamamos cocos. La guaca más famosa era una +que estaba poco más de media legua de la ciudad +de Trujillo, de la otra banda del rio, de un edificio +en partes terrapleno, en partes de ladrillos +grandes, ó por mejor decir de adobes pequeños.</p> + +<p>Este edificio era muy alto, y en circuito ó de +box (si como marineros nos es lícito hablar) debia +tener poco menos de media legua.</p> + +<p>Quien lo edificase no hay memoria, ni los indios +tal oyeron decir á sus antepasados. Para edificarlo +es imposible, sino que se pasaron muchos años y +labraban en él suma de indios. Si no se ve no se +puede creer. Siempre se entendió era enterramiento, +y aun enterramientos ó sepultura de muchos +señores, cuales fueron los de aquel valle de Trujillo, +que se entiende fueron mucho antes que los +Ingas, y poderosísimos así en riquezas como en +ánimos para subjetar mucha parte deste reino,<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[Pg 74]</a></span> +porque á cuatro leguas de la ciudad de Guamanga +se ha hallado otro edificio, aunque diferente, pero +figuras de indios como las de los deste valle de +Trujillo, de donde se colige hasta allí haber llegado +el señorío destos señores, y aun pasado hasta +el Collao. Porque en un pueblo deste Collao, Tiaguanuco, +se ve otro edificio de canteria, y piedras +muy grandes, muy bien labradas, semejantes á +este cerca de Guamanga, que los que allí hacen +noche lo iban á ver á maravilla; la primera vez que +por allí pasé, habrá 29 años, con otros dos religiosos, +lo vimos y nos admiramos, porque no <i>habiendo</i> +tenido estos indios picos ni escodas, ni escuadras, +para labrar aquellas piedras, verlas labradas +como si canteros muy finos las hobieran labrado, +causaba admiracion; habia puertas de tres +piedras y grandes: las dos que servian á los lados, +la otra de umbral alto. Vimos allí una figura de +sola una piedra que parecia de gigante, segun era +grande, corona en la cabeza y talabarte como los +anchos nuestros, con su hebilla.</p> + +<p>Preguntar qué noticia se tiene desta gente no +hay quien la dé, y porque este edificio es semejante +al de junto á Guamanga, se cree haberlo hecho un +mismo señor, y que este era señor de Trujillo, que +para memoria suya donde le parecia lo mandaba +edificar. Cosa cierta no hay.</p> + +<p>Los señores principales deste valle de Trujillo +se llamaban, como propio nombre, Chimo, y de +uno hasta el dia de hoy hay memoria deste nombre, +añidiéndole otro como por sobrenombre, Capac, +que, junto se nombraba Chimocapac, que quiere +decir chimo riquísimo. Lo que se colige es que<span class="pagenum"><a name="Page_75" id="Page_75">[Pg 75]</a></span> +destos Chimos era la guaca de Trujillo enterramiento. +Los vecinos de Trujillo, viendo aquel famoso +edificio y teniendo noticia haber allí gran +tesoro enterrado, sin que hobiese rastro ni memoria +quien allí lo puso, ni á qué herederos les hobiese +de venir, juntárose algunos vecinos de indios +y no vecinos, y hecha compañía determinaron de +cavar á la ventura como dicen; dieron en algunos +aposentos debajo de tierra, y finalmente, dieron +en mucho tesoro, y no en el principal como se tiene +por cierto. Cúpoles á más de 160.000 pesos, pagados +quintos, pero no sé qué se tenia aquella plata, +que ninguno la gozó; fuéseles como en humo. Verdad +sea que gastaban á su albedrio y sin órden alguna; +otros cavarian en otras partes, sacaron alguna +plata, no tanta como los desta compañia. +Comenzando á sacar plata desta guaca, todos los +valles de los Llanos se hundian cavando guacas, y +registrando sacaron plata de la bolsa pagando jornaleros +cavadores y mucha tierra; nunca, empero, +hallaron lo que deseaban. Hobo en este tiempo en +el valle de Lima un famoso hereje, creo inglés, +que junto al pueblo de Surco él solo cavaba una +guaca, que llaman de Surco, y por lo que despues, +cuando preso y descubierto ser hereje se entendió, +aguardaba otros de su herejia que habian de venir; +allí se estaba de dia y de noche cavando y sacando +la tierra él propio, mal vestido; venia á la ciudad, +que dista de la guaca una legua, pedia por amor +de Dios y llevaba poco que comer, hasta que se +descubrió ser hereje, preso por el Santo Oficio justísimamente. +Le quemaron en el primer aucto que +los señores inquisidores hicieron.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[Pg 76]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XIX" id="CAPITULO_XIX">CAPITULO XIX</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE SANCTA</span></h2> + +<p class="p2">Desde esta ciudad de Trujillo, 18 leguas más +adelante, la costa en la mano, llegamos al valle y +puerto llamado Sancta, abundante mucho de todo +género de mantenimientos, donde se comienzan +á hacer trapiches de azúcar y muy bueno; muy +cerca del puerto se ha poblado un pueblo de españoles, +el cual si tuviera indios de servicio fuera +en mucho crescimiento; tiene pocos indios naturales; +bajan los de la sierra de la provincia que llamamos +Guailas; es en notable daño de los indios; +son serranos y corren gran riesgo sus vidas, como +en todas partes é todas las veces que á los Llanos +bajan. Tiene muchas y muy buenas tierras, todas +de riego, con acequias de un rio de bonísima agua, +y muy grande, que pocas veces se deja vadear; pásase +en balsas de calabazos, y es lo más seguro. Estas +balsas las hacen los indios mayores ó menores, +como es la gente ó hato que se ha de pasar. Los +calabazos son muy grandes y redondos; ponen en +una red á la larga ocho ó diez, otros tantos en +otra, y así la ensanchan conforme son los que han +de balsear; hácenla de seis, siete y ocho hileras +de calabazos. Las redes atan unas con otras; atadas, +encima echan leña y rama porque no se mojen +las personas y el hato. Luego dos indios, grandes +nadadores como lo son todos los de los Lla<span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[Pg 77]</a></span>nos, +atan unas sogas á la balsa, y ciñiéndosela por +el hombro toma cada uno su calabazo grande, y +echándose sobre él nadan, y desta suerte llevan y +pasan la balsa de la otra parte del rio, por poco +precio que se les da. Este rio desemboca viniendo +de Trujillo, un poco más abajo del puerto, por cuya +boca no se puede entrar ni tomar agua; empero, de +la acequia principal que pasa por cima del pueblo, +sale una pequeña que cae en la playa del puerto.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XX" id="CAPITULO_XX">CAPITULO XX</a><br /> +<span class="medium">DE LOS DEMÁS VALLES, Á LOS REYES.</span></h2> + +<p class="p2">Desde este valle al de Chancay ponen cincuenta +leguas, en las cuales á trechos pasamos por seis valles, +todos abundantísimos, si los naturales no hobieran +faltado, que los labraban, para todo género +de mantenimiento, con agua bastante de riego; +sus acequias sacadas, pero ya perdidas.</p> + +<p>El primero es Cazmala baja y Cazmala alta, +donde han quedado pocos indios, que apenas pueden +sustentar un sacerdote; de aquí vamos á Guarme, +mejor valle y de más indios, con puerto no +muy seguro por la mar de tumbo que <i>hay</i> al desembarcar; +tiene mucho pescado, mucha arboleda, +algarrobas que se llevan á los Reyes para +las carretas, é yo vi desde este valle llevarse navios +cargados á Los Reyes de carbon, que no era +poco provecho á la ciudad y al señor del navio, llamado +el Carbonero.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[Pg 78]</a></span></p> + +<p>Ocho leguas siguiendo la costa por do se caminaba +es el de Parmunguilla, valle estrecho, de bonísima +agua el rio, y que en su nacimiento se halla +oro; abundante de trigo é maíz; ya no se camina +por la costa, porque haberse consumido los +indios fué causa de cerrarse con mucho cañaveral +bravo; rodéanse más de cuatro leguas metiéndonos +la tierra adentro, el cual pasado, parte términos +con el de la Barranca, que le es muy cercano; las +pocas tierras que tiene son muy buenas.</p> + +<p>Luego entramos en el de la Barranca, fertilísimo +de trigo é maíz, y de tierras muchas y muy +gruesas; de aquí se lleva la mayor parte del trigo +que en Los Reyes se gasta; hay en él dos ingenios +de azúcar bonísimo; el rio no es tan grande como +raudo y pedregoso, por lo cual en todo tiempo es +dificultoso de pasar; tiene puente tres leguas arriba, +á la cual por no ir, algunos se han ahogado.</p> + +<p>Aquí hay unos pocos de indios poblados; pasado +el rio, luego se sigue el de Gaura, que tiene las +mismas calidades que éste, con otros pocos de +indios, y de donde se lleva mucho maíz y trigo á +Los Reyes por mar; tiene puerto no muy seguro.</p> + +<p>Prosiguiendo por la costa adelante (si no nos +queremos meter cuatro ó cinco leguas la tierra +adentro) llegamos, once leguas andadas, al valle de +Chancay, donde hay un pueblo de españoles llamado +Arnedo. Este valle es muy ancho y de bonísimas +tierras para todos mantenimientos, vino y +olivares; de aquí se provee la ciudad de Los Reyes +del mucho maíz y otras cosas, y aun melones +de los buenos del mundo. Hácese buen vino, y +fuera mejor si el vidueño fuera del que llamamos +torrontés.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_79" id="Page_79">[Pg 79]</a></span></p> + +<p>Tiene puerto, donde los vecinos de Arnedo embarcan +sus harinas para Tierra Firme, y trigo é +maíz para Los Reyes.</p> + +<p>El rio es no de tan buena agua como los precedentes. +De aquí á la ciudad de Los Reyes ponen +once leguas, en cuyo camino se atraviesa la sierra +de la arena áspera, y larga, por ser arena muerta; +en tiempo de verano no se puede caminar sino de +noche, con riesgo de negros cimarrones.</p> + +<p>Ocho leguas andadas entramos en el valle de +Carvaillo, donde hay muy buenas estancias ó chácaras +de maíz é trigo, con un rio de buena agua +con que las tierras se riegan; este valle dista de la +ciudad de Los Reyes tres leguas, desde donde aun +podemos decir comienza aún el valle desta ciudad, +que tiene dos ríos, porque en medio de un valle y +otro no hay arenales que los dividan, sino todo este +trecho son tierras de pan, maíz, viñas, aunque pocas, +pobladas con sus casas de los señores de las heredades. +Hay en este valle de Carvaillo un poblezuelo +de indios el rio arriba, donde se sustenta un +sacerdote con las chácaras anejas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXI" id="CAPITULO_XXI">CAPITULO XXI</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LOS REYES</span></h2> + +<p class="p2">El valle donde se fundó la ciudad de Los Reyes, +llamado Rimac en lengua de los indios, sin hacer +agravio á otro, es uno de los buenos, y si dijere, +uno de los mejores del mundo, muy ancho, abun<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[Pg 80]</a></span>dante, +de muchas y muy buenas tierras, todas de +riego, pobladas de chácaras, como las llamamos en +estas partes, que son heredades donde se da trigo, +maíz, cebada, viñas, olivares (á las aceitunas llamamos +criollas, son las mejores del mundo), camuesas, +manzanas, ciruelas, peras, plátanos y +otros árboles frutales de la tierra, membrillos y +granadas, tantos é tan buenos como los de Zahara; +las legumbres, así de nuestra España como las de +acá, en mucha abundancia en todo el año.</p> + +<p>El agua del rio no es tan buena como la de los +demás valles destos llanos, respeto de juntarse con +el rio principal otro no de tan buena que la daña. +Pero proveyóle Dios de una fuente á tres cuartos +de legua de la ciudad, de una agua tan buena que +los médicos no sé si quisieran fuera tal. Oí decir á +uno dellos, y el más antiguo que hoy vive, que la +fuente desta agua le habria quitado más de tres mil +pesos de renta cada año, porque despues que el +pueblo bebe della, las enfermedades no son tantas, +particularmente las cámaras de sangre, que se llevaban +á muchos.</p> + +<p>Esta agua se trujo á la ciudad, y en medio de la +plaza hay una fuente muy grande, bastante para +dar la agua necesaria; pero porque es grande y más +sin costa se aprovechase della, en los barrios hay +sus fuentes, como en la placeta de la Inquisicion, +en la esquina de las casas del licenciado Rengifo, +en el barrio de San Sebastian y en todos los monasterios +y en casas de hombres principales, y en las +cárceles y en el palacio hay dos, porque como las +calles sean en cuadro, y el agua vaya encañada por +medio de las calles, es fácil de la calle ponerla +en casa.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[Pg 81]</a></span></p> + +<p>Llamaron los fundadores, que fueron el marqués +don Francisco Pizarro y sus pocos compañeros, á +este pueblo, la ciudad de Los Reyes, porque en +este dia la fundaron; diéronle, aunque acaso, auspicatísimo +nombre, porque si muchos Reyes la hobieran +ennoblecido, en tan breve tiempo como diremos, +no hobiera crecido más, ni aun tanto; mas +como el favor del cielo sea mayor que el de los +hombres, Nuestro Señor, por intercesion de los +Santos Reyes, la ha multiplicado; es la silla metropolitana +de todo este reino de Quito á Chile; +aquí reside el Virrey con el Audiencia, la Santa +Inquisicion, y aquí se fundó la Universidad.</p> + +<p>De todo diremos adelante más en particular lo +que á esto toca, cuando tractaremos de los Virreyes +y perlados eclesiásticos.</p> + +<p>El rio desta ciudad, en tiempo de aguas en la +Sierra, que llueve como en nuestra España, es muy +grande y extendido; no tiene madre, como no la +tienen los demás destos llanos; corre por cima de +mucha piedra rolliza; antes que tuviese puente, +muchas personas se ahogaban en él queriéndole +vadear, porque aunque tenia un puente de madera +hecho de horcones hincados en el suelo, estaba +tan mal parada, que no se atrevian á pasar +por ella, y no podian pasar sino uno solo, y con +sus pies. Lo cual visto por el marqués de Cañete, +don Andrés Hurtado de Mendoza, de buena memoria, +llamado el limosnero, gran amigo de pobres, +dió órden cómo se hiciese puente toda de ladrillo +y cal, de siete ó ocho ojos, que comenzase +desde la barranca del rio á donde casi llegaban las +casas Reales, y desde los molinos del capitan Je<span class="pagenum"><a name="Page_82" id="Page_82">[Pg 82]</a></span>rónimo +de Aliaga, secretario que fué de la Audiencia, +que hacen casi calle con las casas Reales; +al cual diciendo los oficiales maestros de la +obra que mejor se fundaría más abajo, donde estaba +la puente de madera que acabamos de decir, +aunque habia de ser más larga, porque haciéndola +allí el rio se iba su camino, sin echarlo +á la ciudad, lo cual forzosamente se habia de hacer +haciéndola donde el Virrey mandaba, y que +la barranca era señal evidente ya el rio habia llegado +una vez allí y habia de llegar otra, por el +comun refran, al cabo de los años mil vuelve el +rio á su carril, respondió la mandaba hacer en +aquel sitio porque los pasajeros que viniesen de +abajo, y pliegos de Su Majestad de España, por +tierra, entrasen á una cuadra de las casas Reales +donde el Virrey viviese, y por la calle derecha á +la plaza una cuadra della, y cuanto á echar el rio +á la ciudad, que no habian de ser los Virreyes tan +flojos quel rio la hiciese daño; palabras realmente +de gran republicano, como lo era.</p> + +<p>Con todo eso, como diremos, ha hecho daño el +rio si los Virreyes no tienen ánimo para remediarlo.</p> + + +<h2><a name="CAPITULO_XXII" id="CAPITULO_XXII">CAPITULO XXII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LOS REYES</span></h2> + +<p class="p2">No creo ha habido en el mundo ciudad que en +tan breve tiempo haya crecido en número de monasterios, +ni iguale á los religiosos que en ellos sir<span class="pagenum"><a name="Page_83" id="Page_83">[Pg 83]</a></span>ven +á Dios, alabándole de dia y de noche, y ejercitándose +en letras para el bien de las ánimas, +como esta de Los Reyes, habiendo ayudado muy +poco ó nada los príncipes y gobernadores destos +reinos al edificio dellos.</p> + +<p>El más principal y el primero della es el nuestro, +llamado Nuestra Señora del Rosario; no ha 68 años +que se fundó; el primer fundador fué el padre fray +Juan de Olias; su sitio es una cuadra de la plaza +y muy cercado al rio. Oí decir á los viejos lo que +aquí refiriré de su fundación.</p> + +<p>Llegado el marqués Pizarro con los demás conquistadores +á este valle, despues de haber preso en +Cajamarca á Atabalipa y habiéndole muerto, vinieron +con él dos religiosos, uno nuestro, el sobredicho, +y otro de la órden del glorioso padre San +Francisco; eligieron para fundar su ciudad el sitio +que agora tiene, que es el mejor del valle junto +al rio, á la parte casi del Oriente; á la del Sur por +la parte de arriba, una acequia de agua ancha que +atraviesa todo el valle de Oriente á Poniente. Por +la parte del Poniente, el puerto llamado el Callao, +dos leguas de la ciudad de Los Reyes; carreteras, +por la parte del Norte el camino real para Trujillo, +y dende abajo, señalaron sus cuadras y sitios para +casas, y á los dos religiosos dijéronles: vosotros no +sois más que dos, vivid agora juntos en este sitio +que os señalamos, que es el que tiene agora nuestro +convento; llana la tierra, y conquistados los indios +del valle (que á la sazon eran muchos), el que se +quisiese quedar con ese sitio se quedará con él; al +otro le daremos el que más cómodo le pareciere. +Sucedió así, aceptando los dos religiosos el partido,<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[Pg 84]</a></span> +que un dia vinieron todos los indios del valle, y +otros llamados, sobre los nuestros, los cuales dijeron +á los religiosos: Padres, vosotros no habeis de +pelear; tomad en esas botas vino y biscochos, y á +los que estuvieren cansados y flacos dadles de comer +y beber, y á los heridos recogedles y lavadles +las heridas con vino. Los indios llegaron donde los +nuestros les esperaban, con gran vocerío, así pelean; +el padre de San Francisco, pareciéndole no +le convenia esperar el fin de la batalla, ni hacer lo +encomendado, que en aquel trance le era muy lícito, +puso faldas en cinta, tomó la via del puerto, +llega cansado, lleno de polvo, sudando, y á los pocos +de los nuestros que allí habia dejado el Marqués +con dos navios y no muchos soldados con dos caballos, +dales nueva quel Marqués y los demás eran +muertos, y sólo él se habia escapado. El capitan de +los navios (creo era el capitan Juan Fernandez, de +quien abajo haremos mencion), con los demás, hicieron +el sentimiento justo, tuvieron por perdido +el mejor reino del mundo, y perplejos no sabian +qué se hacer, si por ventura desamparaban el puerto +y se volverian á Panamá ó á Trujillo, ó aguardarían +otra nueva; el buen padre instaba en ser +verdad lo por él afirmado; finalmente, resolviéronse +en que dos soldados, los más valientes, con +sus armas tomasen los caballos, y caminando para +la ciudad fuesen á ver si era así, y cuando lo fuese, +no era posible todos quedasen muertos, algunos se +escaparian y encontrarian en el camino, ó fuera +dél, y á éstos recogiesen y volviesen al punto, y +entonces deliberarían lo que más conviniese. Salen +nuestros dos valientes soldados en sus caballos, ar<span class="pagenum"><a name="Page_85" id="Page_85">[Pg 85]</a></span>mados, +llenos de tristeza é no con menos temor; en +el camino, que muy poblado era de arboleda, á lo +menos la legua y media, cada hoja que se meneaba +les parecia ejércitos de enemigos; pero prosiguiendo +su camino, sin encontrar hombre viviente llegan +á la ciudad y hallan á los nuestros, alcanzada +la vitoria, curando á los heridos, y los sanos descansando +del trabajo de la batalla.</p> + +<p>Su alegria fué muy grande cuando vieron cuán +al contrario era lo que el padre de San Francisco +dijo, de lo que por sus ojos vieron; llegan donde +estaba el Marqués, dan cuenta de lo dicho, y la razon +por que vinieron, el cual con los demás estaban +cuidadosos qué hobiese sido de aquel padre, +no imaginando que se hubiese huido, sino que por +ventura los indios se lo hubiesen llevado. Empero, +sabida la verdad del hecho, el Marqués mandó embarcarlo, +y en el primer navio que despachó á Panamá +lo llevaron, con juramento que hizo que +mientras viviese no le habia de entrar fraile de +San Francisco en su gobernacion, y así se cumplió, +no siendo bien hecho ni lícitamente jurado. Aquel +no fué defeto sino de un fraile particular, pusilánime, +y por este defecto no se habia de perder ni +carecer del bien grande que la religion del seráfico +padre San Francisco donde quiera que vive hace. +Si los del puerto le desamparan, creyendo lo dicho +por este religioso, en gran riesgo ponian al Marqués +y á los demás de perderse, porque como el +reino sea muy grande y muchos los indios, si les +faltaran navios con que enviar á pedir socorro á +Tierra Firme, totalmente se perderia. Nuestro religioso +puso tambien sus faldas en cinta, arre<span class="pagenum"><a name="Page_86" id="Page_86">[Pg 86]</a></span>bató +su bota, biscocho y queso; no tenian conservas, +ni regalos, y á los cansados dábales de beber +y un bocado, á los heridos curaba como mejor podía, +y así andaba en medio de los que peleaban. +Desta suerte quedamos con el sitio que agora tenemos, +el cual, aunque entonces pareció el más cómodo, +agora no lo es, por no poderse extender +tanto cuanto es necesario, y por el rio, que es mal +vecino en todas partes.</p> + +<p>Despues muchos años poblaron los padres de San +Francisco y tienen el mejor sitio del pueblo, y más +que todos los conventos juntos, aunque del rio corren +un poco de riesgo, como nosotros, y se correrá +más si no se remedia.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXIII" id="CAPITULO_XXIII">CAPITULO XXIII</a><br /> +<span class="medium">DE NUESTRO CONVENTO</span></h2> + +<p class="p2">Quedando, pues, con este sitio, que es de cuadra +y media de largo; de ancho no tiene cuadra entera +(porque la barranca del rio no da lugar á +ello, por correr al sesgo), se comenzó á edificar el +convento; empero, quien con más ánimo, fué el valeroso, +y no menos religioso, gran predicador, gran +servidor de Su Majestad, fray Tomás de San Martín, +á quien por otro nombre llamaban el Regente, +por haberlo sido en la Española ó isla de Santo +Domingo.</p> + +<p>Este religiosísimo padre, siendo provincial en +esta provincia, y el primero, á quien dió por nom<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[Pg 87]</a></span>bre +San Juan Baptista, comenzó el edificio de la +iglesia de bóveda, de tres naves, y hizo la mitad de +la iglesia, dejando los cimientos de lo restante sacados.</p> + +<p>Oí decir al padre fray Antonio de Figueroa, un +religioso nuestro muy esencial, gran siervo de +Dios, verdadero hijo de Santo Domingo, que fué +mi maestro de novicios, que le acaecia á este ínclito +religioso, siendo como era provincial, salir de casa +por la mañana con un bordon á pie, é ir una legua, +poco más ó menos, á la Caleta, y estar allí todo el +dia en peso hasta la noche, en que se venia al convento, +sin comer, y lo que hallaba en el convento +era un poco de capado fiambre, porque entonces +no se habia multiplicado el ganado nuestro mayor +ni menor, que hobiese carnero, ni se comia en la +ciudad, y con tanta alegria pasaba este trabajo +como si tuviera todo el regalo del mundo. Parecia +adevinaba el augmento que nuestro Señor habia +de hacer en breve tiempo, de religion, cristiandad +y letras, en aquella casa. Despues fué este varon +heróico primero obispo de la ciudad de La Plata, +aunque no llegó á sentarse en su silla, llevándole +la majestad del muy alto primero á gozar de su +gloria.</p> + +<p>El dia de hoy ya se ha acabado la iglesia con la +buena diligencia del maestro fray Salvador de Ribera, +hijo deste convento, aplicando justísimamente +todo cuanto puede de los religiosos que se +ocupan en doctrinar á los indios, y tan bien acabada, +que en Indias ninguna <i>hay</i> mejor: sola una +falta se le pone, y sin invidia, que la capilla mayor +es pequeña, la cual tiene un retablo muy aventajado.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_88" id="Page_88">[Pg 88]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXIV" id="CAPITULO_XXIV">CAPITULO XXIV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS CAPILLAS</span></h2> + +<p class="p2">Las capillas colaterales por la parte del Evangelio. +La primera se llama del Crucifijo; ésta es +del capitan Diego de Agüero, varon famoso entre +los conquistadores deste reino, el segundo despues +del marqués Pizarro; dotóla bastantemente; dícensele +dos misas cada semana, rezadas, sin vísperas, +y misa mayor el dia de Santiago, en el cual +dia tiene un jubileo plenísimo, y sin los aniversarios. +Dejó demás desto la renta de unas casas, para +reparos de la capilla, que hoy rentan más de quinientos +pesos cada año. Su hijo el capitan Diego +de Agüero la ha ennoblecido mucho; puso en ella +un retablo grande á proporcion de la capilla, con +un crucifijo de muy buena y devota figura, y en el +retablo muchas reliquias de santos en sus medallas +que le dió el convento.</p> + +<p>Luego se sigue la capilla nombrada de San Juan +de Letran, donde tiene un enterramiento junto al +altar al lado del Evangelio el capitan Juan Hernandez, +quien dijimos era el capitan de los navios +que estaban en el puerto cuando el padre de San +Francisco se huyó de la batalla que tuvo el marqués +Pizarro con los indios en la plaza.</p> + +<p>Dotóla su dueño muy aventajadamente con limosna +para dos misas rezadas cada semana: en las +octavas de Todos Sanctos, vigilia y misa cantada, +<span class="pagenum"><a name="Page_89" id="Page_89">[Pg 89]</a></span> +y el dia de San Juan Baptista, vísperas é misa con +sermon, con bastante limosna, y dejó para reparos +de la capilla y ornamentos buena renta que la +cobra el convento y la gasta en el uso dicho.</p> + +<p>El arcediano de la sancta iglesia desta ciudad +viene cada año, por nombramiento del señor de +la capilla, á tomar cuenta en qué se distribuye la +renta para el ornato de la capilla, y se le da un +tanto señalado por el capitan Juan Fernandez por +este cuidado y trabajo. Helas visto tomar á un +provincial nuestro, Fr. Salvador de Ribera, susodicho, +con poco acuerdo y aun con no poca nota; +quiso quitar esta capilla y la advocacion della y +darla á no sé qué otras personas; súpolo el heredero, +salió á la contradiction, y viendo el provincial +el agravio, á lo menos avisado lo hacia por el +señor arzobispo de México, Bonilla, la volvió á sus +herederos. Y no sé cómo tal cosa, no quiero decir +injusticia, pretendió hacer, ni cómo los padres +de consejo en ello vinieron. Porque esto oí decir +muchas veces al padre fray Antonio de Figueroa, +que fué mi maestro de novicios, y si no fué el primero, +á lo menos el segundo hijo deste convento, +varon verdaderamente hijo de Santo Domingo, que +el capitan Juan Fernandez trujo en sus navios la +tierra desta capilla desde<a name="FNanchor_22" id="FNanchor_22" href="#Footnote_22" class="fnanchor">[22]</a> Panamá, porque en +ella todos los que se quieren enterrar se les da sepultura +de gracia, y para que los cuerpos se comiesen +presto trujo esta tierra; vi un año de un catarro +pestilencial que la capilla, con ser espacio de dos +los que en ella se enterraban, que fueron muchos, +<span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[Pg 90]</a></span> +al tercero dia los cuerpos estar consumidos, y queria +un provincial quitar esta capilla á su dueño y +darla á otros. Pero Dios volvió por la verdad y la +justicia.</p> + +<p>Todos los que aquí se entierran ganan indulgencia +plenaria, y las gracias que los que se entierran +en San Juan de Letran en Roma, y para el dia de +San Juan Baptista hay jubileo plenísimo. Muchos +años vi que el día deste gloriosísimo sancto, Virrey, +Audiencia y toda la ciudad venian á nuestra +casa á celebrar en este dia la fiesta de San Juan; +ya por descuido de los padres prelados se ha caído, +digo el venir los virreyes. El oficio se celebra este +dia en esta capilla.</p> + +<p>Luego se sigue la capilla de Santa Caterina de +Sena, muy bien aderezada con retablo y imágen +desta gloriosa sancta; los tintoreros desta ciudad +la tomaron para su enterramiento y la tienen muy +bien adornada; celébrase en ella la fiesta de la gloriosa +virgen Caterina con mucha solenidad y con +un jubileo plenísimo, que los fundadores trujeron +para los cofrades, todo el pueblo con sus cofrades, +y si no me engaño los tintoreros instituyeron +la cofradia de los nazarenos que el Miércoles +sancto de noche sale de nuestra casa con túnicas +de buriel y cruces á los hombros, grandes, y +muchos llevan consigo sus hijos niños con sus cruces. +Gástase mucha cera.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_91" id="Page_91">[Pg 91]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXV" id="CAPITULO_XXV">CAPITULO XXV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS CAPILLAS DEL LADO DE LA EPÍSTOLA</span></h2> + +<p class="p2">Por la parte del lado de la Epístola, la primera +capilla es de San Hierónimo; dotóla el capitan Hierónimo +do Aliaga con dos misas rezadas cada semana, +vísperas y misa el dia de San Hierónimo y +sus aniversarios; dejó bastante limosna, pero como +al tiempo de la rebelion de Francisco Hernandez +fuese á España por procurador destos reinos, y no +volviese más á ellos, muchos años la vimos muy mal +parada, que no decíamos misa en ella, por no tener +ornato, hasta que habrá seis años que una nieta +suya, doña Juana de Aliaga, hizo un retablo al +ólio, grande á proporcion de la capilla, con una +imágen de la Concepción arriba, que le costó más +de tres mil pesos, añadiendo paños de seda para +las paredes y ornamentos para el altar; empero +Nuestro Señor la llevó para sí á pagarle lo que en +su servicio habia hecho, la cual si más vida le +fuera concedida hiciera más.</p> + +<p>A esta capilla se sigue la del Rosario, con un +retablo hecho en España, bueno, y una imágen de +bulto de Nuestra Señora en el cóncavo del retablo, +de las buenas piezas que hay en todo España, porque +en Indias ninguna llega. A la redonda de la +imágen los quince misterios del Rosario, de bulto, +cuanto la proporcion del retablo lo sufre. En el pedestal +la muerte de los niños inocentes, que parece<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[Pg 92]</a></span> +cosa viva, con la adoracion de los Reyes al niño Jesús +en el pisebre; fuera desto tiene en cuatro encasamentos +cuatro santos de la Orden, de bulto, de +muy galana proporcion y figura.</p> + +<p>Lo alto de la capilla es dorado con unas piñas +de yeso pendientes, grandes, todas escarchadas de +oro. Adórnase la capilla en las fiestas del Rosario +con paños de damasco y terciopelo carmesí unas veces, +otras con paños de damasco verde y terciopelo +verde. Tiene tres lámparas de plata grandes, que +por lo menos la una arde perpétuamente.</p> + +<p>Todo esto ha hecho la cofradia del Rosario con +la industria de los devotos y mayordomos. Los +primeros domingos de cada mes se hace una procesion +por el claustro, que para los que en ella se +hallaren confrades (creo confesados) se les concede +indulgencia plenaria. Sácase una imágen de bulto +de Nuestra Señora, muy devota, que llevan diáconos. +Sírvese de mucha cera de cirios que llevan +los veinticuatro sin la demás para los demás confrades +religiosos. Concurre mucha gente por la devocion +grande que se tiene particularmente á la +imágen puesta en el altar. El segundo domingo se +hace procesion con el niño Jesús por la confadria +de los Juramentos, fundada en nuestra casa, ni +puede fundarse en otra parte, por concesion de los +sumos pontífices, ó con licencia del provincial +donde no hobiere convento de la Orden, de la imágen +de Nuestra Señora puesta en el altar. Si no +fuéramos descuidados hobiera muchos milagros escriptos +que ha hecho.</p> + +<p>Siendo yo prior deste convento pretendí, dándome +los señores inquisidores licencia para ello,<span class="pagenum"><a name="Page_93" id="Page_93">[Pg 93]</a></span> +sacarlos á luz, haciendo las diligencias necesarias; +empero, el provincial que á la sazon era, no sé +por qué respeto lo impidió.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXVI" id="CAPITULO_XXVI">CAPITULO XXVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA CAPILLA DE LAS RELIQUIAS</span></h2> + +<p class="p2">Luego más abajo se sigue la capilla de las Reliquias; +llámase así porque tiene un retablo con +sus vidrieras tan grande como un guadamecí, lleno +dellas, traídas de Roma. Trújolo el reverendísimo +fray Francisco de Victoria, primer obispo de Tucumán, +hijo de esta casa, varon docto; fuimos novicios +juntos y condiscípulos en las Artes y Filosofía.</p> + +<p>Esta capilla de las Reliquias es celebrada por la +multitud que dellas hay, mayores y menores en +cantidad, de famosísimos sanctos; hay entrellas un +poquito del verdadero lignum crucis, donde Cristo +murió, y un cabello de Nuestra Señora. El provincial +que quiso mudar ó quitar la capilla de San +Juan de Letran dió esta capilla á los ministros del +Santo Oficio, con una carga pesadísima, que fuese +el convento por sus cuerpos y sacerdotes los trujesen +en hombros, como si fueran sacerdotes, cosa +bien excusada, si se diera á los señores inquisidores +y en ella se enterraran, pasara, pero darla á +oficiales no se puede tolerar, y sin ninguna limosna. +Y aunque entre ellos hay personas nobles, +hay familiares que tienen oficios bajos, y á éstos<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[Pg 94]</a></span> +enterrarlos, como vi á uno, como si fuera inquisidor, +es igualar lo alto con lo bajo y la nobleza con +los que no la tienen, y con todo esto, alguno destos +familiares se entierran en otras partes y la capilla +está sin marido, como las demás lo tienen, dotadas +con muchas ventajas.</p> + +<p>Luego se sigue la del glorioso San Jacinto, con +retablo dorado y figura del sancto muy buena; la +capilla bien adornada; hízose una solenísima fiesta +el dia que en esta ciudad se celebró la canonizacion +del santo, con admirable adorno de la iglesia +y más del claustro, con un coloquio famosísimo +de la vida de este santísimo hermano nuestro, con +tanta riqueza que parecia incomparable, y con ser +tanta, no se perdió ni un alfiler.</p> + +<p>Aquí se ha juntado la imágen de San Raimundo, +agora nuevamente canonizado por el mismo +Clemente octavo, que canonizó á Jacinto, en cuya +fiesta fué mucho más el ornato admirable del +claustro y iglesia que en tres dias no se pudo impedir +al pueblo que no viniese á verlo, y no se hartaban; +tampoco faltó cosa de momento.</p> + +<p>Debajo del coro al uno y otro lado hay dos capillas; +al de la Epístola, una de los indios, con +imágen de nuestra Señora, de bulto, y otra de los +negros, asimismo con imágen de bulto, de la misma +Señora, que, conforme á su posible, no estan +mal aderezadas.</p> + +<p>Los mulatos toman otra, que es por donde se +sale al claustro; ésta es la menos adornada; será +nuestro Señor servido se adorne á su servicio y de +su santísima madre.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[Pg 95]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXVII" id="CAPITULO_XXVII">CAPITULO XXVII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS PROVINCIALES [QUE] HAN AUGMENTADO +EL CONVENTO</span></h2> + +<p class="p2">Dijimos arriba que el principal fundador deste +convento fué el religioso y no menos valeroso padre +fray Tomás de San Martin, primer provincial, +el cual, despues de haber comenzado la obra de la +iglesia fué el que buscó y atrajo á todos aquellos +capitanes y otras personas á que tomasen las capillas +y las dotasen; buscó y atrajo al convento +mucha renta de otras partes, como fué que á su +persuasion el capitan Gabriel de Rojas hizo limosna +á este convento de 6.000 pesos ensayados, +con no más obligacion de que le encomendasen á +nuestro Señor en los capítulos, lo cual perpétuamente +so hace y en las misas, como á principal +bienhechor nuestro; ganó chácaras y tierras de +pan y solares para casas, con no poco trabajo de +su persona, á quien subcedió en provincial fray +Domingo de Santo Tomás, maestro en sancta Teología, +varon realmente apostólico, castísimo, libre +de toda cobdicia y ambicion, gran predicador, así +para los españoles como para los indios, y más dado +á la predicacion y conversión de los indios que á +la de los españoles; fué el primero que imprimió y +redujo á arte la lengua general deste reino. Varon +de grande entendimiento y prudencia cristiana, +ferventísimo en el celo del bien y aumento de los<span class="pagenum"><a name="Page_96" id="Page_96">[Pg 96]</a></span> +naturales deste reino, por lo cual era de algunos +aborrecido; empero decia lo que San Pablo: si +agradase á los apetitos dañados de los hombres, +no seria siervo de Dios. En el convento no sé qué +haya aumentado, porque siendo provincial le fué +forzoso ir á España y dende allí pasar en Italia al +capítulo general que se celebraba de provinciales, +y por esta razon no pudo augmentar como quisiera +la casa, aunque, por no dar nota de aplicar más +para su casa que para otras partes, hizo una cosa +donde mostró el poco amor que á los bienes temporales +tenia, ni para su convento, que para sí, +ninguno.</p> + +<p>Esto la ciudad toda lo vió y los religiosos, porque +estábamos en el convento. Habia en la ciudad +un mercader llamado Nicolaso Corso, hermano de +Juan Antonio Corso, el rico; estando para se ir á +España con 80.000 pesos y más, ensayados, dióle el +mal de la muerte; envia á llamar al padre nuestro +fray Domingo de Santo Tomás, que habia pocos +dias llegado de España; dice le confiese y que allí +tiene 80.000 pesos y más, ensayados; que como le +fia el ánima, le fia y entrega la hacienda para que +haga della lo que quisiere, en bien y descargo de +su conciencia, porque no tiene heredero forzoso.</p> + +<p>No creo otro que este apostólico varon hiciera +lo quel hizo. Toda la hacienda repartió entre pobres, +y particularmente al Hospital de los naturales +desta ciudad dejó la mayor cantidad, donde +hizo una capilla y la dotó; <i>no</i> á su convento, con +poderle dejar toda, instituyendo un colegio para +bien de todo el reino, con renta, al modo de los de +San Gregorio, de Valladolid, y no fuera esta obra<span class="pagenum"><a name="Page_97" id="Page_97">[Pg 97]</a></span> +menos acepta á nuestro Señor que dejarlo al Hospital +de Santa-Ana. Porque no se dijese aplicaba +para su casa, huyendo esta nota, lo dejó al Hospital +de los naturales, y no dejó á su convento más +que á los otros, que fueron 100 pesos corrientes de +limosna para cien misas, ni en el acompañamiento +del difunto que de aquella enfermedad murió, pidió +más religiosos de un convento que de otro. Bastante +argumento es del poco amor que á la plata +tenia. Luego dende á poco le hizo merced Su Majestad +de la silla episcopal de la ciudad de La +Plata; lo que allí hizo y su muerte, cuando tractaremos +de los señores obispos destos reinos lo diremos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXVIII" id="CAPITULO_XXVIII">CAPITULO XXVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN</span></h2> + +<p class="p2">A este excelentísimo varon sucedió el gran fray +Gaspar de Carvajal, religioso de mucho pecho y +no menos virtud carretera y llana, el cual á todos +los conventos que llegaba, cuando los iba á visitar, +en lo espiritual y temporal, favoreciéndolo el Señor, +dejaba augmentados. Varon abstinentísimo, +de gran ejemplo, de una simplicidad extraña. En +su tiempo, en parte dél fué prior desta casa el muy +religioso fray Tomás de Argomedo, varon docto, +de mucho ejemplo, buen predicador y acepto, el +cual, el año de 60 me dió el hábito: á quienes, si +no era cual ó cual, nos quitaba los nombres y nos +daba otros, diciendo que á la nueva vida, nuevos<span class="pagenum"><a name="Page_98" id="Page_98">[Pg 98]</a></span> +nombres se requerian. Yo me llamaba Baltasar; +mandóme llamar Reginaldo, y con él me quedé +hasta hoy.</p> + +<p>Este religiosísimo varon y padre fué el primero +que en nuestro convento comenzó á poner órden +en el coro; hasta entonces no la habia, por no haber +religiosos que lo sustentasen; en pocos meses +tomamos el hábito más de treinta, con los cuales y +los demás sacerdotes del convento se comenzó de +dia y de noche, como en el más religioso de España, +á guardar la observancia de la religion, y lo +mismo se comenzó en los demás desta ciudad, porque +hasta este año de sesenta muy pocos religiosos +habia en los conventos, los cuales faltando, no +puede haber tanto concierto en el coro, ni en lo +demás; de suerte que podemos decir, y justísimamente, +que desde este año de 60, ó cuando mucho +del 58, comenzaron los conventos á se aumentar; +para que se vea cuán en breve tiempo la mano del +Señor ha venido favorabilísima sobre todos ellos. +Dióme la profesion el padre provincial fray Gaspar +de Carvajal, cumplido mi año de noviciado, +que ojalá y en la simplicidad que entonces tenia +hobiera perseverado.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXIX" id="CAPITULO_XXIX">CAPITULO XXIX</a><br /> +<span class="medium">DE LOS DEMÁS PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN</span></h2> + +<p class="p2">A este bonísimo varon sucedió el padre fray +Francisco de San Miguel, venerable por sus canas<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[Pg 99]</a></span> +y vida ejemplar, gran predicador, conforme á lo +que entonces se usaba, que era (creo lo mejor) no +tantas flores como agora, ni vocablos galanos; no +se daba tanto pasto al entendimiento como agora +se da, pero dábase más á la voluntad y más la aficionaban +á la virtud; dióle nuestro Señor este don: +tenia en su mano el auditorio para le alegrar y +para le compungir y hacer derramar lágrimas; era +de su natural grave, mas acompañaba á su natural +gravedad mucha humildad y no menos sufrimiento; +ninguna cosa aumentó en el convento, por no +haber cómodo para ello.</p> + +<p>Despues del cual fué provincial el padre fray +Alonso de la Cerda, hijo de este convento, varon +recto, de unas entrañas humanísimas y muy llanas, +gran religioso y de muy buen ejemplo, libre +de toda cobdicia y muy observante; siendo prior +compró el retablo para el altar mayor, de madera +talla de bonísimas figuras, que costó 3.500 pesos +puesto en el altar; fué el primero que comenzó á +edificar el convento, haciendo una enfermeria muy +buena, con muy alegres celdas altas y bajas, como +se requieren para el regalo de los enfermos. Ayudó +mucho á esto una legítima que dejó, siendo novicio, +para edificarla, el padre fray Tomás de Heredia, +que al presente vive, maestro en sacta Teología +y Lector que ha sido della, hombre religioso +y de muy buen ejemplo, nacido en Guánuco, de +nobles padres. La ligítima mandó se echase en +renta, y así se echó y permanece, y no se puede +gastar en otra cosa que en el regalo de los enfermos.</p> + +<p>Todos los que en esta enfermeria mueren ganan<span class="pagenum"><a name="Page_100" id="Page_100">[Pg 100]</a></span> +indulgencia plenaria, como yo he visto las letras +apostólicas que están guardadas en el archivo del +convento. Siendo provincial el padre fray Alonso +de la Cerda, fué prior el padre fray Antonio de +Ervias, doctísimo varon y maestro mio en la Teología +y no menos religioso; hizo el refectorio, que +es muy buena pieza; despues fué obispo de Cartagena +en el reino de Tierra Firme, como despues +diremos.</p> + +<p>Esta enfermeria se edificó en aquella parte del +convento que cae sobre el rio, la cual con una avenida +que el rio trujo se llegó tanto á la barranca, +que rompiendo por ella se llevó un poco, y desde +este tiempo no se puede pasar por detrás de nuestra +casa entre la barranca del rio y nuestras paredes, +por donde muy descansadamente podian ir dos carretas +á la par. Otra vez, siendo yo prior en este +convento, me vi en gran riesgo de que el rio rompiera +por nuestra porteria que llamamos del rio. +Fuí á pedir favor de indios para remediar mi casa +y buena parte de la ciudad, al Virrey, que era el +conde del Villar, y no le pedia sino indios para +amontonar piedras y reparar el daño que se esperaba; +la paga de los jornales yo la daba, y respondióme +con mucha flema: ¡ah, este rio! ¡ah, este +rio! Empero, viendo el poco remedio que se me +daba, todas las noches destas avenidas, que son las +mayores en Cuaresma, hice que despues de maitines +á media noche se rezase la letania de Nuestra +Señora, mediante el favor de la cual una noche +que creí el rio habia de romper por el convento, +por ser la avenida muy crecida y el ruido de las +piedras que traía notable, fué Nuestro Señor ser<span class="pagenum"><a name="Page_101" id="Page_101">[Pg 101]</a></span>vido, +por intercesion de su santísima madre, que +nos amontonó mucha piedra frontero de nuestra +porteria, y recodando hacia el Rastro, derribó +parte dél y nuestra casa hasta hoy, gracias á Dios, +quedó libre; ya aquel año no hobo más avenida; +luego con ayuda de la ciudad, que nos dió mil y +quinientos pesos de limosna, la cual ayudé á pedir, +y con otros tantos que el convento gastó, hicimos +un reparo de cal y canto, con que al convento +y á la ciudad habemos librado del rio, el cual, si +hasta entonces el marqués de Cañete, de buena memoria, +viviera, no nos pusiera en tanto estrecho; +pero no le mereció el reino y llevóselo Nuestro +Señor para sí.</p> + +<p>Volviendo á nuestro provincial fray Alonso de +la Cerda, en los cargos que en la Orden tuvo fué +muy bien quisto de los religiosos por su llanísima +condicion y bondad. Fué despues obispo de Puerto +de Caballos, y luego de Los Charcas, como escribiremos +en su lugar.</p> + +<p>Sucedióle en el provincialato el padre fray Andrés +Velez, hombre docto y buen predicador, de +agudo ingenio; fuese á España, y por eso no tenemos +nada que tratar dél en el augmento deste convento.</p> + +<p>A quien sucedió el padre fray Gaspar de Toledo, +varon, cierto, religioso, de bueno y galano +entendimiento, pero no amplió cosa en el convento, +como se pensó, y en su eleccion lo prometió +el virrey don Francisco de Toledo, deudo muy +cercano suyo; á cabo su cuadrienio, fué electo el +padre fray Domingo de la Parra, tambien varon +religioso y muy observante, aunque nimio en al<span class="pagenum"><a name="Page_102" id="Page_102">[Pg 102]</a></span>gunas +cosas muy menudas en que los provinciales +no se han de entremeter, sino avisar se guarden; +donde no, castigar á los prelados. El tiempo que +fué provincial hizo guardar en este convento nuestra +constitucion que no se coma perpétuamente +carne en el refectorio, y él la guardaba infaliblemente. +Si no la guardábamos era por dispensacion +que para ello tenemos en estos reinos, respecto de +ser la tierra de los llanos enferma y la de la sierra +falta de pescado, y en este convento haber cuotidianamente +muchos enfermos, y la costa ser mucho +mayor; y con decirle los médicos el riesgo de +la salud de los religiosos, respondia un poco secamente: +mueren en lo que profesaron. Fué á España +y no volvió más; en acabando fué electo en +el Cuzco el padre fray Domingo de Valderrama, +maestro en sancta Teología, buen predicador, el +cual comenzó la casa de novicios, de las buenas +que hay en la Orden y fuera della; tiene casi 50 +celdas altas y bajas, frescas y alegres, porque así +lo pide la tierra. Hizo este edificio, digo la mayor +parte dél, porque en su tiempo no se pudo acabar, +con lo que aplicaba de los salarios que se dan á +los religiosos que se ocupan en la doctrina de los +naturales.</p> + + +<h2><a name="CAPITULO_XXX" id="CAPITULO_XXX">CAPITULO XXX</a><br /> +<span class="medium">DE LOS RESTANTES PROVINCIALES DE NUESTRA ORDEN</span></h2> + +<p class="p2">Acabado el cuadrienio del mismo padre fray Domingo +fué electo en provincial el padre fray Agus<span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[Pg 103]</a></span>tin +Montes, Presentado en sancta Teología, hijo +deste convento, donde tomó el hábito de quince +años, varon religioso y amigo de ampliar con edificios +su casa, el cual acabó la casa de novicios, lo +tocante á las celdas, de todo puncto.</p> + +<p>Hizo el claustro bajo, adornándolo con unos +lienzos al ólio de figuras é imágenes de sanctos, +muy perfectas y muy devotas; augmentó la sacristia +con ornamentos y mucho servicio de plata, y un +cáliz todo de oro. Aumentó tambien el retablo del +altar mayor: á lo menos dejó con un entablador +concertado el augmento de imágenes de media talla, +y pagada parte de la hechura; hizo un cofre +grande de plata, en que en el retablo se collocase +el Sanctísimo Sacramento, porque hasta entonces +no estaba sino en una cajita de madera. Trabajó +lo que pudo con mucho y buen ejemplo. Puso +mucha órden en las lectiones y estudio. Ordenó +que hobiese cierto número de religiosos collegiales, +y para ser recibidos pasasen por exámen muy riguroso, +lo cual hasta hoy se guarda como conviene, +porque desta suerte los no muy hábiles se animan, +y los hábiles trabajan más, sin que en el +coro se pierda punto. A quien sucedió el padre +maestro fray Salvador de Ribera, hijo deste convento, +en el cual tomó el hábito de 17 ó diez é +ocho años, buen predicador; es hijo de padres nobles +de todos cuatro costados; su padre se llamó +Niculás de Ribera el viejo, respecto de otro vecino +desta ciudad llamado del mismo nombre, pero el +mozo. Su padre fué uno de los de la Fama de la +isla del Gallo, varon liberal; su casa era hospital +de todos los de su patria y enfermeria deste nuestro<span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[Pg 104]</a></span> +convento, porque todo lo necesario para los enfermos +con toda liberalidad y caridad se hacia, y con +sus propios hijos se inviaba de dia y de noche, y +desto soy testigo de vista. La Madre se llamaba +doña Elvira de Avalos, de cuya virtud en breve +no se puede tratar. En su tiempo se acabó á gloria +de Nuestro Señor dichosamente todo el cuerpo +de la iglesia con tanta perfection que puede competir +con las buenas iglesias de mucha parte de España. +Adornó la capilla mayor de tal manera que +se encubre la falta (que dijimos) ser pequeña. +Acabó el aumento del retablo; hiciéronse paños de +terciopelo carmesí bordados para la capilla mayor, +con oro, que la cubren de alto á bajo, tan buenos +que en nuestra España se hallan pocos iguales. +Acabó el claustro y la porteria tan buena como las +muy buenas de Castilla, sin otras cosas tocantes á +la sacristia. Todo lo cual hasta aquí augmentado +en este nuestro convento han hecho los provinciales +con lo que han aplicado de los salarios de las +doctrinas donde viven los religiosos. Al sobredicho +padre sucedió el Presentado fray Diego de Ayala, +hijo tambien deste convento, el cual por vivir poco +é irse á España, y pasando en Italia murió en +Roma, hay poco que decir dél. Sucedióle el padre +maestro fray Juan de Lorenzana, el más docto destos +reinos, hijo, creo, de Salamanca, buen religioso, +de claro y galan ingenio, el cual, despues de +haber leído muchos años Teología en este convento, +fué electo en Provincial; gobierna á la hora +que esto escribo; lo que haya augmentado no lo sé.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_105" id="Page_105">[Pg 105]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXI" id="CAPITULO_XXXI">CAPITULO XXXI</a><br /> +<span class="medium">DE LOS RELIGIOSOS QUE SUSTENTA</span></h2> + +<p class="p2">Y porque dije que en muy breve tiempo se ha +multiplicado esta casa, favoreciéndolo la Majestad +del muy Alto, el dia de hoy sustenta 130 religiosos +y dende arriba, lo cual causa admiracion, +porque no hay en toda la cristiandad conventos, +de cuatrocientos años á esta parte fundados, si no +son cual ó cual, que sustenten otros tantos. Celébranse +en esta casa los oficios divinos, de dia y de +noche, con tanto concierto como en el más religioso +de la Orden.</p> + +<p>Los estudios con todo el rigor pusible, y las demás +ceremonias muy al justo. El coro tiene sillas +altas y bajas, de madera de cedro, labrados los +respaldares, altos, de madera de talla, de admirables +figuras de sanctos, que si fueran doradas no +habia más que desear; costaron 18.500 pesos de á +nueve reales, y el oficial perdió mucha plata.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXII" id="CAPITULO_XXXII">CAPITULO XXXII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS OBISPOS</span></h2> + +<p class="p2">En este breve tiempo, como acabamos de decir, +han salido deste convento siete obispos, y tres casi<span class="pagenum"><a name="Page_106" id="Page_106">[Pg 106]</a></span> +á un tiempo juntamente, en lo cual excede á todos +los conventos, no sólo de nuestra Orden, pero de +las demás en España y fuera de España, porque +á conventos de muchos años fundados no ha sucedido +otro tanto. El primero fué el reverendísimo +fray Tomás de San Martin, de quien tractaremos +arriba y trataremos algo más cuando escribiéremos +los obispos que en este reino he conocido; +primer obispo de la ciudad de La Plata, el cual +obispado concluia en sí, entonces, todo el reino +de Tucumán y la provincia de Santa Cruz de la +Sierra.</p> + +<p>El segundo, el reverendísimo fray Domingo de +Santo Tomás, de la misma ciudad; el tercero, el +reverendísimo fray Alonso de la Cerda, primer +obispo de Puerto de Caballos +<a name="FNanchor_23" id="FNanchor_23" href="#Footnote_23" class="fnanchor">[23]</a>. El cuarto, el reverendísimo +fray Alonso Guerra, primer obispo del +Rio de la Plata, y despues de Mechoacán, ó Yucatán; +el quinto, el reverendísimo fray Francisco +de Victoria, primer obispo de Tucumán. Estos +tres señores obispos son hijos deste convento, y todos +tres se vieron obispos junctos en su casa, y su +madre, que es esta casa, los vió todos juntos en +ella. El sexto, el reverendísimo fray Antonio de +Ervias, obispo de Cartagena, en el reino de Tierra +Firme.</p> + +<p>En un mismo tiempo sacó Su Majestad para +obispos, estando todos tres presentes, al reverendísimo +fray Alonso de la Cerda, fray Alonso Guerra, +fray Antonio de Ervias, en lo cual, aunque hizo +mucha merced á la Orden, sirviéndose della, á nosotros, +<span class="pagenum"><a name="Page_107" id="Page_107">[Pg 107]</a></span> +llamo á nosotros los que acá estábamos y tomamos +el hábito, la hizo, pero dejónos sin canas +que nos gobernasen, lo cual hasta hoy sentimos; +no me acuerdo haber leído que de un convento tres +personas tales á un mismo tiempo se hayan sacado +para iglesias, como deste nuestro de Los Reyes. +El séptimo y menor y más indigno de todos soy +yo, á quien la Majestad de Dios levantó á obispo +de la Imperial, reino de Chile, y espero en Nuestro +Señor se han de sacar más.</p> + +<p>Demás destos señores obispos, ha hecho nuestro +Señor merced á nuestra sagrada religion en nuestros +tiempos, dándole en estas partes varones apostólicos +que con mucho celo del servicio de nuestro +Señor y de las ánimas han predicado á los naturales +la ley evangélica, con claro ejemplo de costumbres +y vida. Uno dellos fué el padre fray Melchior +de Los Reyes, que por muchos años se ejercitó +en este ministerio y murió en este convento +de Los Reyes y se enterró en el capítulo, donde +es costumbre enterrarse los religiosos nuestros, y +abriéndose su sepultura á cabo de siete años y más, +se halló su cuerpo entero y los hábitos y capa de +anascote, sin lision alguna, y esto el señor arzobispo +de México, Bonilla, visitador de la Audiencia +Real, lo vió, é yo tambien, y todo el convento, +queriendo echar en aquella sepultura otro religioso +difunto.</p> + +<p>En esta misma sala de Capítulo se halló otra sepultura +con otro cuerpo, del padre fray Domingo +de Narvaez, hijo desta nuestra provincia, buen religioso, +entero, con todos sus hábitos y capa de +anascote, sin lision alguna. Este religioso se habia<span class="pagenum"><a name="Page_108" id="Page_108">[Pg 108]</a></span> +ocupado en doctrinar los naturales deste reino con +gran llaneza y sinceridad.</p> + +<p>El padre fray Cristóbal de Castro, gran siervo +de Dios, celosísimo de la conversión de los naturales, +de clarísimo ejemplo y abstinentísimo, murió +en su oficio loablemente. A este religioso, los curacas +del valle de Chincha, donde por la mayor parte +vivió ocupado en este ministerio, le ofrecian un +navio cargado de oro y plata, y jamás se pudo acabar +con él recibiese un grano, y haciéndole fuerza +los curacas á que tomase alguna cosa, jamás lo pudieron +acabar con él, ni para sí, ni para la Orden, +ni para hombre viviente. Lo que hizo fué decir +á los curacas hiciesen un cáliz de oro para su iglesia, +como lo hicieron, y fué el primer cáliz que se +hizo en el Pirú; á cuya sancta emulacion los curacas +del valle de Lunaguaca hicieron para dos iglesias +suyas en cada una un cáliz de oro, que yo he +visto y dicho misa con ellos.</p> + +<p>El padre fray Benito de Jarandilla, verdadero +hijo de Santo Domingo, el cual por más de cuarenta +años, en el valle de Chicama, cinco leguas +de la ciudad de Trujillo, se ejercitó en la conversión +de los naturales sin salir de aquellos valles, +donde vivió con admirable ejemplo, así para con +los naturales como para los españoles, y deprendió +muy de raíz la lengua de los indios pescadores de +aquel valle, que es dificultosísima de aprender. Los +naturales le tenian por un hombre sancto, porque +le vian guardar con mucho rigor su profesion, +como verdadero hijo de Santo Domingo, y dicen +dél que como le viniesen á llamar á cualquier hora +de dia ó de noche, para confesar algun indio en<span class="pagenum"><a name="Page_109" id="Page_109">[Pg 109]</a></span>fermo +que viviese de la una parte ó de otra del rio, +que en tiempo de aguas no se deja vadear, que es +en verano, no temia el rio y en un macho en que +andaba lo vadeaba, y los indios decian iba caminando +por cima del agua. Acabó sus dias, llenos +de buenas obras, con buena vejez.</p> + +<p>El padre fray Baltasar de Heredia fué un religioso +esencial, el cual, aunque no se ocupó tanto en +doctrinar á los naturales, viviendo en conventos de +pueblos de españoles se ejercitó en obras de mucha +virtud y de gran caridad; es fama que le hallaron +muerto hincado de rodillas en una chácara de la +ciudad de La Plata, aviándose para venir al reino +de Chile por vicario provincial y visitador, por +tierra: lo cual este varon religioso acetó con gran +humildad, aunque el trabajo y riesgos de tierra, +caminos, rios é indios de guerra, por donde habia +de pasar algunas veces, eran notables.</p> + +<p>El padre fray Antonio de Figueroa, hijo deste +convento, fué un varon religioso y muy esencial, +gran trabajador en las cosas de la comunidad, muy +libre de cualquier interés humano; para consigo +riguroso y paupérrimo, pero las cosas del culto divino +deseaba, y de la sacristia, que fuesen riquísimas.</p> + +<p>Fué muy muchos años subprior deste convento, +con mucho ejemplo de vida y costumbres.</p> + +<p>Fué mi maestro de novicios, á quien debo más +que á mis padres. Cuando á este gran religioso, por +su virtud y trabajos y ejemplos, se le habia de mandar +descansase, quitándole la carga del cuidado del +convento, le mandó la obediencia ir á España á +negocios de mucha calidad de la Orden: lo acetó<span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[Pg 110]</a></span> +con mucha humildad y se puso en camino, y llegando +á Cartagena, de Tierra Firme, le llevó nuestro +Señor para sí con una muerte como habia vivido; +finalmente, murió obedeciendo.</p> + +<p>Cuando llegó la nueva cierta de su muerte cayó +tanta tristeza sobre todos los religiosos que en él +viviamos, y cuando se le hizo su sufragio, que no +osábamos mirarnos los unos á los otros: tanto era +el amor que le teniamos, porque á casi todos nos +habia criado y habia entonces en el convento poco +menos de ochenta religiosos. A todos estos padres +conoscí y traté mucho y no hablo sino de vistas.</p> + +<p>Otros más ha habido buenos religiosos; empero +éstos, conforme á lo que dellos conosciamos, son +los más aventajados que para estos defectuosos +tiempos son afamados.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXIII" id="CAPITULO_XXXIII">CAPITULO XXXIII</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO</span></h2> + +<p class="p2">Hay en esta ciudad otro convento del seráfico +padre San Francisco, que en breves años ha florescido +y floresce en religion, santidad, letras y número +de religiosos, con admirable ejemplo, donde +yo he conoscido famosos varones, grandes predicadores, +de mucho pecho y celo para las ánimas +y conversión de los naturales.</p> + +<p>El padre fray Luis de Oña, que fué provincial, +varon consumado y no menor púlpito; el padre +fray Hierónimo Villacarrillo; el religiosísimo fray<span class="pagenum"><a name="Page_111" id="Page_111">[Pg 111]</a></span> +Diego de Medellín, deudo nuestro, obispo de Santiago +de Chile, donde murió como un sancto, habiendo +vivido en la Orden con gran religion, cristiandad, +ejemplo y observancia más de sesenta +años; halléme en su muerte siendo en aquel reino +el primero provincial de mi Orden, no lo mereciendo, +y fué Nuestro Señor servido hacerme esta merced: +que porque el dia de sus obsequias no hobo sermon, +respecto de ser los oficios muy largos, y las ceremonias +con que se entierran estos señores obispos, +el dia del novenario, aunque se habia encomendado +al guardian del convento de nuestro padre San +Francisco, por cierta ocasion no lo predicó, y se me +mandó predicase, lo cual hice lo mejor que pude +fundando mi sermon sobre esta sentencia: <i>prœtiosa +est in conspectu Domini mors sanctorum eius</i>. El +padre fray Juan del Campo, gran varon en opinion +de sanctidad y letras, todos los cuales fueron +provinciales y algunos vicarios generales ó comisarios, +como en esta sagrada religión se nombran.</p> + +<p>Es mucho más moderno quel nuestro, que no +creo ha 45 años se fundó, por lo arriba dicho. Ha +crecido, favoreciéndolo la mano del muy alto, en +este breve tiempo, en edificios, porque está acabado; +la iglesia, sombría é no de bóvedas.</p> + +<p>El edificio de la casa bueno y alegre, con muchas +fuentes, y un estanque que llaman, dado por +el Marqués de Cañete el viejo, de buena memoria, +el cual era como casa de recreacion del marqués +Pizarro, de mucho sitio y de muchos parrales y +árboles frutales, así de la tierra como de los nuestros; +sustenta 130 y más religiosos, y estudio.</p> + +<p>Han salido della tres obispos: el reverendísimo<span class="pagenum"><a name="Page_112" id="Page_112">[Pg 112]</a></span> +fray Diego de Medellín, de quien poco ha tractamos; +el reverendísimo fray Juan Izquierdo, obispo +de Puerto de Caballos y agora obispo de Yucatán; +el reverendísimo fray Hernando Trejo, obispo de +Tucumán, los dos últimos hijos desta provincia, y +se espera habrá otros muchos más.</p> + +<p>El padre fray Hierónimo Villacarrillo, y el padre +fray Juan del Campo, no quisieron iglesias, enviándoles +cédulas dellas Su Majestad. Tanta era la +humildad y religion destos venerabilísimos padres.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXIV" id="CAPITULO_XXXIV">CAPITULO XXXIV</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DE SAN AUGUSTÍN</span></h2> + +<p class="p2">El convento de nuestro padre San Augustín, ó +por mejor decir nuestro abuelo, es más moderno, +empero de buen edificio la iglesia, si un temblor +muy grande no le abriera la capilla mayor. Comenzóse +la iglesia toda de ladrillo y cal y de muy +buena traza. Tambien ha crecido en número de +religiosos en breve tiempo, porque no ha 44 años +que se fundó esta Orden en este reino; hobiera +crecido en más si las obras de los edificios dieran +lugar á recibir novicios. Sustenta 60 religiosos y +más, con mucha religion, letras y ejemplo.</p> + +<p>Ha habido famosos varones, los cuales yo he +conocido.</p> + +<p>El padre fray Juan de San Pedro, tres ó cuatro +veces provincial, varon de gran opinion y crédito. +El padre fray Andrés de Santa María, varon gran<span class="pagenum"><a name="Page_113" id="Page_113">[Pg 113]</a></span> +religioso, murió siendo provincial; el padre Cepeda; +el padre Corral, gran predicador que por +predicar la verdad padeció un poco el riesgo en el +Cuzco. El padre maestro fray Diego Gutiérrez, +muchos años lector de Teología en su casa, maestro +de los que agora son en su Orden varones doctos. +El padre fray Juan de Almaraz, maestro en +Sancta Teología, discípulo deste sobredicho padre, +fué catedrático de Escritura en la Universidad, +murió provincial y electo obispo del Rio de la +Plata, hijo deste convento. El reverendísimo fray +Luis López, obispo de Quito, varon docto y predicador, +maestro de los que ahora predican y enseñan +en su Orden, hombre prudente mucho, y de +gran ánimo, emprendió el edificio de la iglesia +todo de ladrillo y cal como acabamos de decir; otro +que su amor no lo imaginara, siendo provincial y +despues prior, varon derechamente religioso, de +gran ejemplo y bondad. El padre maestro fray +Alonso Pacheco, agora provincial y lo ha sido otra +vez, hijo desta casa, donde tomó el hábito agora 37 +años, siendo de 16, varon de letras, púlpito, ejemplar, +gran religioso. Otros muchos religiosos tiene, +que la brevedad no da lugar á tractar dellos.</p> + +<p>A su Orden se le quede este cuidado. La capilla +del Crucifijo de los plateros es muy devota y tiene +cofradia de sangre; celébrase con mucho concurso +de gente y mucha cera.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_114" id="Page_114">[Pg 114]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXV" id="CAPITULO_XXXV">CAPITULO XXXV</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DE LA MERCED</span></h2> + +<p class="p2">El convento de Nuestra Señora de las Mercedes, +despues del nuestro, es el más antiguo en esta +ciudad; la iglesia es bien edificada, aunque no de +bóveda, con sus capillas colaterales. Conoscí en este +convento al padre Orense y al padre fray Juan de +Bargas, que fueron provinciales, ambos varones +religiosos y de mucho y buen ejemplo. El padre +Angulo y el padre Ovalle, catedrático de Prima en +la Universidad, de Teología, varon religioso. A las +derechas sustenta 60 á 70 religiosos; la sacristia es +adornada de muchos é buenos ornamentos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXVI" id="CAPITULO_XXXVI">CAPITULO XXXVI</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DEL NOMBRE DE JESÚS</span></h2> + +<p class="p2">En nuestros dias (siendo ya sacerdote) se fundó +el colegio del Nombre de Jesús, de los Padres de +la Compañía, habrá 30 años. Es para dar muchas +gracias al Señor y á su santísimo nombre, ver en +cuán breve tiempo ha crecido en número de religiosos +y haciendas, porque el dia de hoy sustenta +más de ochenta religiosos, sin la casa de los novicios +que tiene fuera de la ciudad.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_115" id="Page_115">[Pg 115]</a></span></p> + +<p>El primer fundador fué el padre Portillo, gran +predicador y bonísimo religioso, con otros padres +que con él vinieron. Hospedámoslos en nuestra +casa, y de allí salieron para irse al sitio donde +agora viven, uno de los mejores del pueblo. Ayudóles +nuestro convento y acreditóles en todo lo posible, +y los regaló el tiempo que en nuestra casa +estuvieron; reconocen la buena obra que se les hizo, +por lo cual, cuando llegamos á las suyas nos hacen +toda caridad, como en particular la he recibido, +hospedándome y regalándome con mucho amor; +despues la augmentó el padre Acosta, provincial, +gran predicador y muy docto, aceptísimo por su +religion y buen ejemplo. Otros religiosos tiene +grandes siervos de Dios, muy consignados á su servicio, +para predicar á estos naturales, y con ánimos +de se entrar por la tierra de guerra á predicar +la ley Evangélica, sólo con las armas de la fe.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXVII" id="CAPITULO_XXXVII">CAPITULO XXXVII</a><br /> +<span class="medium">DEL CONVENTO DE LOS DESCALZOS</span></h2> + +<p class="p2">De pocos años á esta parte se ha comenzado á +fundar de la otra parte de la puente y rio, no son +catorce años pasados, el convento de los Descalzos, +con gran abstinencia, religion y cristiandad. +Este convento Nuestro Señor lo prosperará como +cosa suya y donde se sirve mucho á su Divina Majestad.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[Pg 116]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXVIII" id="CAPITULO_XXXVIII">CAPITULO XXXVIII</a><br /> +<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LA ENCARNACIÓN</span></h2> + +<p class="p2">El monasterio de la Encarnación, de monjas, +que ha se fundó poco más de 45 años por doña Leonor +Portocarrero y doña Mencia de Sosa, su hija, +es como cosa de milagro ver en cuán poco tiempo +cuánto ha crecido en toda virtud, y ahora recién +profesó cuando se fundó, y se mudó de un sitio +corto y breve que tenian junto al convento de San +Augustín, que ahora es la perrochia de San Marcello +y convento de monjas de la Trinidad, al sitio +que ahora tienen, y en aquel dia de nuestra +casa se hizo el oficio; yo serví de acólito en la +misa mayor.</p> + +<p>Ha crecido tanto el número de religiosas profesas, +con favor del Altísimo Dios, que el dia de +hoy sustenta más de 140 monjas, sin más de 40 novicias, +y sin el servicio que tiene de las puertas +dentro, con toda religion y ejemplo, cuanta Nuestro +Señor la prospere en su servicio. Madre é hija +fueron las dos principales fundadoras, las cuales +han gobernado, é agora doña Mencia de Sosa abadesa +(porque á su madre la llevó Nuestro Señor +á gozar al cielo de Su Majestad por el servicio que +se le hizo y hace tanta virgen alabando de dia y +de noche á su sanctísimo nombre) con tanta prudencia +y discrecion, que parece más que humana. +Con madre y hija entraron otras dueñas y donce<span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[Pg 117]</a></span>llas: +Antonia de Castro y Antonia Velázquez, doña +Juana Giron, dos hermanas, doña Isabel y doña +Inés de Alvarado, doña Mariana de Adrada, doña +Juana Pacheco; todas casi viven el dia de hoy. +Tiene este convento una excellencia que no sé si +en la cristiandad se halla el dia de hoy: el cuidado +en celebrar los oficios divinos; la solemnidad +y concierto, con tanta música de voces admirables, +con todos géneros de instrumentos, que no +parece cosa de acá de la tierra, y sobre todo los sábados +á la Salve, donde concurre la mayor parte +del pueblo y de las Ordenes muchos religiosos á +oirla. Yo confieso de mi que si todos los sábados, +hallándome en esta ciudad, me diesen mis prelados +licencia para oirla, no la perderia.</p> + +<p>Los señores inquisidores muchos sábados no la +pierden, y los Virreyes hacen lo mismo.</p> + +<p>Ha usado Nuestro Señor con este convento, como +el de la Concepción, de su larguísima misericordia +y particular cuidado en conservarlos en su servicio, +que con no ser los edificios muy altos los ha +guardado y guarda de suerte que jamás se ha imaginado +cosa que no sea virtud y religion, porque ni +duerme ni dormirá el que guarda á Israel.</p> + +<p>Guardan la profesion y regla de las monjas de +San Pedro de las Dueñas de Salamanca subjetas +al Ordinario.</p> + +<p>Pretendieron con todas sus fuerzas ser monjas +nuestras; empero nunca pudieron acabar con el padre +fray Gaspar de Carvajal, de quien arriba brevemente +tractamos, siendo provincial, que las recibiese, +aunque el prior del convento, el padre +maestro fray Tomás de Argomedo, las favorecia<span class="pagenum"><a name="Page_118" id="Page_118">[Pg 118]</a></span> +todo lo posible y por muchos dias no perdieron la +esperanza, y rezaban el órden de rezar nuestro, y +guardaban las constituciones de nuestras monjas, +hasta que ya perdida tomaron la que tienen y profesan; +celebran en este convento el Tránsito de +Nuestra Señora.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XXXIX" id="CAPITULO_XXXIX">CAPITULO XXXIX</a><br /> +<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LA CONCEPCIÓN</span></h2> + +<p class="p2">El monasterio de monjas de la Concepción habrá +veinticinco años se fundó; fué fundadora dél +doña Inés de Ribera, con gran pujanza de hacienda, +así en muebles como en raíces. Hale augmentado +Nuestro Señor mucho á su servicio; susténtanse +en él hoy más de 120 monjas de velo, y +muchas novicias. Hay en él grandes siervas de +Dios, grandes religiosas de mucha penitencia, buen +gobierno, y entre ellas han gobernado no poco +tiempo, con título de suprioras, hasta que Nuestro +Señor llevó al cielo á la fundadora, á pagarle el +servicio con su favor hecho y el que se hace y se +ha de hacer: María de Jesús, gran religiosa, despues +de la cual han gobernado dos hermanas: doña +Leonor de Ribera y doña Beatriz de Horosco, ya +con título de abadesas (porque acabando la una +de ser abadesa elegian á la otra), con gran ejemplo, +religion, prudencia, modestia y blandura y +no poca penitencia, con lo cual á las demás animaban +al cumplimiento de lo profesado. Víanlas<span class="pagenum"><a name="Page_119" id="Page_119">[Pg 119]</a></span> +en los trabajos las primeras, por lo cual nadie se +excusaba. Hacen lo que Cristo nos enseñó: El mayor +entre vosotros sea como menor, y el que manda +sea siervo de los demás. Gracias á Nuestro Señor, +ansí no se ha dicho deste monasterio, como ni del +otro. Son sujectas al Ordinario.</p> + +<p>En lo que toca á la celebracion de los Oficios +Divinos, si no son iguales en la música al de la +Encarnación, vanles pisando los carcañales, y no +les hacemos en esto agravio, porque el otro, como +más antiguo y principio, proveyóle Nuestro Señor +de voces y destreza en el canto y todo género de +música cual se requiere para alabar á su Majestad. +No quiero decir más, no me apedreen. Aunque +es así, que en este convento hay Religiosas +muy diestras, y de voces admirables, y en el órgano +famosas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XL" id="CAPITULO_XL">CAPITULO XL</a><br /> +<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LA TRINIDAD</span></h2> + +<p class="p2">Fundóse otro monasterio de monjas llamado de +la Trinidad, habrá veinte años, de la Orden de +San Bernardo; fundadoras fueron madre é hija +doña Lucrecia de Soto y doña Mencia. Doña Lucrecia +fué casada con Juan de Rivas, vecino de la +ciudad de La Paz, por otro nombre llamado el +Pueblo Nuevo; siendo ambos ya viejos y la hija +viuda, aunque moza, se concertaron marido y mujer +de que se metiesen monjas madre é hija y fundasen +este monasterio con la hacienda que tenian;<span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[Pg 120]</a></span> +era mucha. Salieron con su intento la madre é +hija; escogieron para sitio el que dejaron los padres +de San Augustin, donde gastaron mucha plata +en un dormitorio alto y bajo y en sacar los cimientos +de la iglesia de tres naves, y se mudaron á medio +de la ciudad donde no tienen tanto sitio como +tenian. Aquí, que es el sitio muy grande, tiene tres +cuadras en largo; una huerta muy espaciosa y +buena eligieron para fundar un monasterio, pared +en medio de la perroquia de San Marcello. Vívese +aquí con gran recogimiento, tienen bastantemente +lo necesario, pueden recibir seis monjas sin dote, y +en muriendo algunas destas luego reciben otra; +guardan su profesion al pie de la letra. El locutorio +y libratorio se frecuentaba tan poco, que no +parecia haber en aquella casa monjas. En este +breve tiempo se ha multiplicado, porque hay en él +más de treinta monjas de velo, y novicias se van +recibiendo. No comen carne en el refectorio perpétuamente.</p> + +<p>Los edificios se van labrando y Nuestro Señor lo +multiplicará todo. No quieren música de canto de +órgano, su canto es llano y muy devoto, y órgano +solamente, y proveyóles Nuestro Señor de una +monja tan hábil en la tecla, que es cosa de admiracion.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLI" id="CAPITULO_XLI">CAPITULO XLI</a><br /> +<span class="medium">DEL MONASTERIO DE LAS DESCALZAS</span></h2> + +<p class="p2">En esta ciudad de Los Reyes fué doña Inés de +Sosa, hija ligítima de Francisco de Talavera, de +los antiguos conquistadores, y de Inés de Sosa.<span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[Pg 121]</a></span> +Habiendo sido casada dos veces, en vida del segundo +marido murió, y no dejando hijos, toda su +hacienda dejó para que se instituyese un monasterio +de monjas descalzas debajo de título de la +Concepción de Nuestra Señora. Edificóse junto á +la plazuela de Santana y para él salieron del monasterio +de la Concepción las dos hermanas arriba +dichas, doña Leonor de Ribera y doña Beatriz de +Orozco, con otras cuatro ó cinco religiosas, donde +guardan la observancia con mucho rigor; creo es +constitucion no pueda haber á lo más largo más +que veinte monjas de velo. Espero en Nuestro Señor +se ha de servir aquí grandemente.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLII" id="CAPITULO_XLII">CAPITULO XLII</a><br /> +<span class="medium">DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE</span></h2> + +<p class="p2">Fuera desta ciudad, junto al camino de Pachacama, +fundó Alonso Ramos Cervantes y su mujer +doña Elvira de la Reina una iglesia con invocacion +de Nuestra Señora de Guadalupe, á su costa, por +órden y licencia del reverendísimo arzobispo Mogrobejo, +á instancia de un religioso de la Orden +de San Jerónimo del monasterio de Nuestra Señora +de Guadalupe de España, cuya primera piedra +del fundamento de la iglesia puse yo ya consagrado +obispo. El fundador es natural de Medellín, +é yo nací en aquel pueblo, para que se entienda +que sabe Dios de pueblos pequeños sacar un marqués +del Valle, don Fernando Cortés, y un obispo,<span class="pagenum"><a name="Page_122" id="Page_122">[Pg 122]</a></span> +aunque indigno para el cargo, y un fundador de +la iglesia de Nuestra Señora. Todo esto sea á gloria +del hijo y de la madre. Es cosa admirable ver +en cuán poco tiempo ha crecido la devocion á aquella +iglesia; tiene un retrato al vivo de la imágen +de Nuestra Señora de Guadalupe puesta en el altar +mayor, que retractó el mismo religioso de San Hierónimo +arriba dicho, con muchas piedras preciosas.</p> + +<p>Tiene muchos y buenos ornamentos y cuatro +lámparas de plata y dos altares colaterales en el +encaje de las paredes. Es mucha la frecuencia de +la devocion de los fieles, porque cada dia se dicen +allí más de doce misas por devocion, con que pobres +sacerdotes se sustentan, y algunas veces sobran +las limosnas. Un buen hombre, luego que se +puso la imágen, todos los sábados á cuatro sacerdotes +da á cada uno cuatro reales porque canten +la Salve, y un hermano del fundador, sacerdote, +llamado Esteban Ramos, dejó instituída una capellania +en esta iglesia, de más de docientos y +cincuenta pesos de renta. Es cosa admirable la devocion +que los fieles tienen á la advocacion desta +iglesia, y como se va multiplicando, porque hasta +en la mar, los que se hallan en tormenta reciben +mil favores de Nuestra Señora, y así ningun navio +deja de traer limosna á esta iglesia.</p> + +<p>Un religioso del convento de Nuestra Señora de +Monsarrate fundó tambien otra iglesia con la misma +advocacion.</p> + +<p>El reverendísimo desta ciudad ha hecho otro +monasterio, con título de Santa Clara, en el mejor +sitio della, con limosnas que ha pedido á naturales +y á todo género de gentes cuando visita su<span class="pagenum"><a name="Page_123" id="Page_123">[Pg 123]</a></span> +obispado, y con parte de su hacienda. Cuando esto +escribo debe estar acabado, pero hasta agora no se +sabe que hayan entrado en él ningunas monjas; +tiene mucho y grande sitio y muy bien cercado. +Entraron en él este año de 605 cinco monjas de la +Encarnación, priora, supriora, portera, maestra +de novicias, sacristana; las doce monjas novicias +para hábitos son legas, sin dote alguno.</p> + +<p>Los clérigos han hecho otra iglesia llamada San +Pedro, una cuadra más arriba del convento de San +Francisco, donde se entierran los sacerdotes pobres +y los curarán de sus enfermedades; entiérranlos +con mucho acompañamiento; fué fundadora <i>la +Caridad</i>.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLIII" id="CAPITULO_XLIII">CAPITULO XLIII</a><br /> +<span class="medium">DE LAS COFRADÍAS DESTA CIUDAD</span></h2> + +<p class="p2">La cofradia de la Caridad es rica; tiene una casa +de recogimiento del mismo nombre, donde se recogen +algunas doncellas pobres debajo del gobierno +de una matrona honrada y buena cristiana y se les +provee de lo necesario. El dia de la Asumpcion de +Nuestra Señora sacan desta casa seis doncellas y +las traen en procesion á la iglesia mayor, y aqueste +mismo dia se les dan maridos y su dote señalado.</p> + +<p>La cofradia del Sanctísimo Sacramento es muy +rica y acompáñese en esta ciudad cuando sale fuera +con mucha cera y mucho concurso de gente, tanto +como en cualquier parte del mundo. Las varas del<span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[Pg 124]</a></span> +palio llevan sacerdotes con sus sobrepellices, y el +guion asimismo, y dos maceros con dos mazas +grandes de plata, delante del Sanctísimo Sacramento. +A los sacerdotes que llevan las varas y al +del guion y á los maceros les da la cofradia por +cada vez á cada uno cuatro reales de limosna. Esta +cofradia está fundada en nuestro convento, con las +gracias de la de la Minerva de Roma.</p> + +<p>La cofradia de la Vera Cruz asimismo está fundada +en nuestra casa. Tiene bastantemente lo que +ha menester, con su capilla por sí, detrás de la +capilla del capitan Diego de Agüero, bien adornada, +donde los dias de la Cruz se saca en procesion +un pedacito del lignum crucis en que Cristo +Nuestro Señor murió, con gran veneracion y concurso +de todo el pueblo, y muchas hachas de cera +y de más de á media libra, para todos los cofrades.</p> + +<p>En otros monasterios hay otras, como en San +Francisco, la de la Concepción de Nuestra Señora, +muy rica; en San Agustin, la de Santa Lucia y +del Crucifijo, que tienen los plateros, y todas tienen +sus cofrades que llaman veinticuatros, los cuales +en los dias señalados que hacen sus procesiones +llevan cirios encendidos, y cuando alguno destos +veinticuatro muere, los demás han de acompañar +el cuerpo con sus cirios, y le han de mandar decir, +cada uno, una misa rezada, y acaece ser uno veinticuatro +en tres ó cuatro cofradias, y todos le han +de acompañar con sus cirios.</p> + +<p>Los negros tienen sus cofradias aparte, y veinticuatros; +es cosa de ver qué cirio sacan muriendo +algun veinticuatro; yo vi un acompañamiento de +una negra que me admiró: es cierto que acompaña<span class="pagenum"><a name="Page_125" id="Page_125">[Pg 125]</a></span>ban +el cuerpo más de treinta cirios, sin la cera menuda; +esta cofradia tienen los negros fundada en +la iglesia mayor; en San Diego tienen los negros +otra capilla y cofradia; demás desto, en San Francisco +otra.</p> + +<p>En nuestra casa tienen los indios cofradia y capilla +y veinticuatros, y lo mismo en San Francisco, +y en la Compañía otra del niño Jesús, todas con +sus veinticuatros, y es cosa de ver los solemnes enterramientos +que se hacen con cera, cirios y posas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLIV" id="CAPITULO_XLIV">CAPITULO XLIV</a><br /> +<span class="medium">DE LA CAPILLA DE LA CÁRCEL</span></h2> + +<p class="p2">La capilla que llaman de la cárcel, donde los +presos, así de la cárcel de corte como los de la ciudad, +oyen cada dia misa, es una de las buenas cosas +que en provecho de los pobres presos se ha fundado +en el mundo, y tuvo su principio desta suerte: +Habrá 47 años que los mercaderes se juntaron y determinaron +entre pocos, no creo fueron diez, de +pedir limosna cada semana, ó cada mes (los presos +pobres no eran tantos como agora), dos dellos, y +de las limosnas tener cuidado de proveerlos de comer, +y cuando las limosnas no alcanzasen, ellos de +sus haciendas suplirlo; consultáronlo con el Sr. Arzobispo +don Jerónimo de Loaysa, de felice recordacion; +aprobó su intento, dióles licencia para que +pidiesen limosna, y señalóles un tanto que su mayordomo +les daria sin ninguna falta; los segundos<span class="pagenum"><a name="Page_126" id="Page_126">[Pg 126]</a></span> +que pidieron para esta obra sanctisima fueron dos +mercaderes que yo conocí mucho y traté: el uno +se llamaba Juan Vázquez y el otro Juan Baz; andando +pidiendo, determinaron de entrar á pedir +limosna al marqués de Cañete, de buena memoria, +y para hablarle no fué necesario aguardar mucho, +luego les mandó entrar; bésanle las manos, suplícanle +les mande dar limosna para los pobres de +la cárcel, dícenle lo que entre sí habian determinado; +alabóles la obra, y de primera instancia +mandóles dar cien pesos, y que para cada mes, +dende en adelante, tuviesen cuidado de pedir á su +mayordomo cincuenta pesos, que luego se les darian, +como así fué. Desta suerte comenzaron á pedir +y á tener cuidado de los pobres. Nuestro Señor +ha favorecido tanto esta obra de caridad, que la +capilla tiene capellan señalado con muy buena prebenda, +y el capellan ha de ser graduado, docto, +para confesar á los presos, y predicarles, y para +que los que han de justiciar, animarlos y salir +con ellos.</p> + +<p>Agora hay señalados mayordomos y oficiales y +tiénese por mucha honra ser de los principales desta +cofradia. La advocacion de la capilla es de San +Pedro; celébrase la fiesta el dia de su Cátedra con +mucha solemnidad, y porque en la capilla no cabe +el pueblo, cúbrese la plaza buena parte con velas +de navios y el púlpito pónese á la puerta de la capilla, +de suerte que en la capilla y plaza cubierta +entra toda la gente que concurre.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_127" id="Page_127">[Pg 127]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLV" id="CAPITULO_XLV">CAPITULO XLV</a><br /> +<span class="medium">DE LA UNIVERSIDAD</span></h2> + +<p class="p2">Su Majestad del Rey Felipo 2.º, de inmortal memoria, +celoso del bien deste reino como lo es de +todos los que gobierna con tanta justicia y cristiandad +cuanta ningun Rey ha gobernado hasta +agora, mandó se fundase una Universidad donde +se leyesen las sciencias, y á los que en ella se graduasen +les concedia las exemptiones que gozan los +graduados en Salamanca. Por órden de Su Majestad +la instituyó y fundó el Visorrey don Francisco +de Toledo, donde se lee, por muy doctos maestros y +doctores, Latinidad, Artes, Lógica, Filosofía, Cánones, +Leyes, con suficientes salarios, y Escritura +divina. Medicina hasta hoy no se ha leído, ni Retórica, +ni Astrologia; corren á estudiar de Quito +á Chile, nacidos en estas tierras, buenas habilidades. +Con esta Universidad ha hecho gran bien y +merced Su Majestad á estos reinos, halos ennoblecido +y ha descargado mucho su conciencia real, +gratificando y haciendo hombres á los hijos, nietos +y tataranietos de los conquistadores y pobladores, +á cuyos antecesores no se les habia hecho +merced, y si hecho, no tanta cuanta sus servicios +merecian. De los nacidos acá se han graduado, y +con rigurosísimo exámen, algunos doctores y maestros +en las facultades dichas, y se graduarán muchos +más, é van graduando, por lo cual, cuando<span class="pagenum"><a name="Page_128" id="Page_128">[Pg 128]</a></span> +hay doctoramiento, es de ver en tan breve tiempo +muchos doctores y maestros; ni los graduados en +otras Universidades se desdeñan de incorporarse +en ésta.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLVI" id="CAPITULO_XLVI">CAPITULO XLVI</a><br /> +<span class="medium">DE LOS COLEGIOS</span></h2> + +<p class="p2">Tambien por órden de Su Majestad se fundó un +colegio, llamado El Real, donde sustenta cierto +número de colegiales á costas de Su Majestad, para +descargo de su real conciencia, bien y merced de +sus vasallos; llámase San Felipe; dáseles lo que +se suele dar en otros colegios.</p> + +<p>El arzobispo D. Toribio Mogrobejo fundó otro, +que es el seminario que manda el concilio Tridentino; +hay pocos colegiales.</p> + +<p>Los padres de la Compañía tienen otro colegillo +á las espaldas de su casa, donde enseñan solamente +latin, nombrado San Martin á devocion del Virrey +D. Martin Enriquez. Por cada muchacho que +allí entra paga 120 pesos cada año.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLVII" id="CAPITULO_XLVII">CAPITULO XLVII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DE COPACAVANA</span></h2> + +<p class="p2">En la provincia del Collao (como en su lugar diremos) +hay un pueblo de indios llamado Copaca<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[Pg 129]</a></span>vana. +Aquí hay una imágen de Nuestra Señora +que ha hecho no pocos milagros agora en nuestros +dias. A devocion desta imágen, en todos los pueblos +casi de españoles y en muchos de indios, se +han puesto imágenes de Nuestra Señora con la +misma advocacion; en esta ciudad se hizo una capilla +junto á la puerta del Perdon de la iglesia +mayor, con una imágen nombrada así: Nuestra +Señora de Copacavana, la cual debe haber veinte +años poco más que se puso, donde con gran devocion +concurre el pueblo, la cual tiene muy adornada, +y un capellan que sirve en esta capilla y sustenta +muy abundantemente con las limosnas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLVIII" id="CAPITULO_XLVIII">CAPITULO XLVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS HOSPITALES</span></h2> + +<p class="p2">Sustenta esta ciudad cuatro hospitales; uno de +españoles, llamado San Andrés por respeto del +marqués de Cañete, D. Andrés Hurtado de Mendoza, +de buena memoria, á quien de su hacienda +dió muchas limosnas y crecidas, pasadas de 30.000 +pesos, como diremos cuando tractaremos de su gobierno +y virtudes.</p> + +<p>Aqui se curan solamente españoles y negros, de +todas las enfermedades, con mucho cuidado y regalo; +la enfermeria de las enfermedades cotidianas +es á modo de cruz; el un brazo más cercano á +la puerta sirve de cuerpo de iglesia; los otros tres +para enfermos, en las paredes hechos sus encajes,<span class="pagenum"><a name="Page_130" id="Page_130">[Pg 130]</a></span> +donde está la cama del enfermo con su cortina delante +y de donde puede ver misa. El altar se colocó +en medio destos brazos. Despues acá no sé +que Virrey la haya hecho tantas limosnas, ni con +mucho que llegue á ellas. Fueras destas enfermerias +hay otros apartamientos para curar otras enfermedades +contagiosas.</p> + +<p>Quien con más cuidado comenzó á tenerlo de los +pobres hasta que la edad no lo permitió, fué el padre +Molina, sacerdote, gran celador del bien de los +enfermos, y augmentador de las haciendas del hospital, +con notable ejemplo de vida y cristiandad, +con la cual acabó el Señor.</p> + +<p>Su hermano el secretario Molina se metió á servir +á los pobres, donde acabó tambien.</p> + +<p>El segundo se llama Santa Ana, donde solamente +se curan indios; fundólo á su costa, asi la iglesia +como la capilla mayor de bóveda, y lo demás de +buenos edificios, el ilustrísimo y reverendísimo +fray Jerónimo de Loaysa, primer arzobispo desta +ciudad y reino, de felice recordacion, dejándole +bastantísima renta, donde murió y está enterrado. +El día de su advocacion se gana una y muchas +más veces indulgencia plenísima, mejor diré jubileo +plenísimo; cúranse aquí los indios de todo el +reino que caen enfermos, con todo el regalo y cuidado +posible, donde ha habido grandes siervos de +Dios, seglares, que se han venido por esclavos ellos +mismos, y dedicado al servicio de los indios, y entre +ellos floreció en nuestros tiempos el padre Machín, +sacerdote vizcaíno, y otro gran siervo de +Dios, que todo el dia se ocupaba en pedir limosna +á pie por la ciudad, y de noche velaba su cuarto á<span class="pagenum"><a name="Page_131" id="Page_131">[Pg 131]</a></span> +los enfermos, como si no hobiera trabajado nada +entre dia, sin que nadie fuese parte á que descansase. +Acabó loablemente; llamábase fulano Ruiz.</p> + +<p>El tercero es nombrado el Spíritu Santo; aquí +se curan solamente los marineros, porque ellos á +su costa le han fundado, y han hecho una buena +iglesia; los edificios van labrándose; cada navio +le acude con una soldada, fuera de las limosnas +que piden en los viajes y otras que marineros é +pilotos les dejan al tiempo de su muerte.</p> + +<p>Hase fundado otro, que es el cuarto, llamado +San Diego, de convalescientes; éste es muy moderno; +aquí se da bastante recaudo á los tales, +hasta que enteramente han recuperado la salud y +puedan trabajar.</p> + +<p>Hay otro, llamado San Lázaro, pasado el rio; +es el más pobre; comenzóle á fundar y á su costa, +muy poco á poco, un buen hombre muy conocido +en esta ciudad, é yo le conocí mucho, Anton Sanchez, +espadero de oficio y muy enfermo de grandes +dolores. Murió este buen hombre, despues del cual +se entró á servir allí el padre Cristóbal López Bote, +sacerdote muy conocido en este reino, y de mí muy +en particular y tractado, á quien Nuestro Señor +hizo admirables mercedes, porque habiendo por +cierta ocasion muchos años tenido una enemistad +que le inquietó mucho y desasosegó, y en lo demás +de su sacerdocio hombre muy concertado y muy +buen eclesiástico, le tocó la mano del Señor y se +consagró allí á servir á los pobres, no sólo españoles, +sino negros esclavos é pobres indios, de tales +enfermedades que en los demás hospitales no +los querian recibir, é los curaba (yo lo vi, y otros<span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[Pg 132]</a></span> +muchos) de aquellas enfermedades contagiosas y +asquerosas, tan sin asco y con tanto amor y caridad +como si fueran sus hijos ó hermanos. Despues +le dió Nuestro Señor una enfermedad muy larga +y trabajosa, la cual sufria con tanta paciencia +cuanta el Señor que se la dió sabia era necesaria +para llevarla; su cama, una tabla, murió loablemente +en el Señor.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XLIX" id="CAPITULO_XLIX">CAPITULO XLIX</a><br /> +<span class="medium">DE LA IGLESIA MAYOR</span></h2> + +<p class="p2">Hasta agora la iglesia Mayor desta ciudad era +muy pobre de edificios; solamente la capilla mayor +era de bóveda, del marqués don Francisco Pizarro, +dotada por él con una rica capellania, y al +lado del Evangelio, en la pared, tiene su sepultura. +Agora se ha hecho una muy buena, de cal +y ladrillo, de tres naves, donde se celebran los divinos +oficios con mucha puntualidad y canto de órgano; +en esta santa iglesia está fundada la cofradia +de las ánimas del Purgatorio, en su capilla, +con altar previlegiado, donde cada misa que en él +se dice se saca un ánima de Purgatorio, y son tantas +las que cada dia se dicen, que al cabo del año +pasan de cuatro mil, y al sacerdote que la dice se +le da luego su limosna acostumbrada; de suerte +que se sustentan sacerdotes pobres, porque allí +tienen la limosna cierta. Otras capillas de vecinos +particulares hay en ella, como es, al lado<span class="pagenum"><a name="Page_133" id="Page_133">[Pg 133]</a></span> +del Evangelio, la de Nicolás de Rivera, el Viejo, +de quien dijimos arriba, con la advocacion de +Santa Ana, con buena renta, y al de la Epístola, +la de Francisco de Talavera, de quien tambien hicimos +breve mencion, con invocacion del Crucifijo.</p> + +<p>Los carpinteros tienen aquí su cofradia con la +invocacion de San José, y celebran su fiesta con +mucha solemnidad. Los zapateros tienen tambien +su cofradia, con invocacion de San Crispino y Crispiniano, +que los celebraban como mejor pueden. +Los negros tienen tambien su cofradia, como ya +dijimos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_L" id="CAPITULO_L">CAPITULO L</a><br /> +<span class="medium">DE LOS EDIFICIOS</span></h2> + +<p class="p2">Los edificios desta ciudad son de adobe, pero +buenos, y como no llueve, los techos de las casas +son chatos. Las casas principales tienen sus azoteas; +desde fuera no parece ciudad, sino un bosque, +por las muchas huertas que la cercan, y no ha +muchos años que casi todas las casas tenian sus +huertas con naranjos, parras grandes y otros árboles +frutales de la tierra, por las acequias que +por las cuadras pasan; pero agora, como se ha poblado +tanto, por maravilla hay casa que tenga dentro +de sí árbol ni parra.</p> + +<p>La plaza es muy buena y cuadrada, porque toda +la ciudad es de cuadras; tiene la plaza las dos frentes +cercadas de arcos de ladrillo y sus corredores +encima, ó por mejor decir doblados en los portales;<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[Pg 134]</a></span> +arriba mucho ventanaje y muy bueno, de donde se +ven los regocijos que en ella se hacen. Estos portales +y arqueria adornan mucho la plaza y defienden +el sol á los tractantes, el cual á su tiempo es muy +caluroso; debajo destos portales hay muchos oficiales +de todo género que en la plaza se sufre haya.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LI" id="CAPITULO_LI">CAPITULO LI</a><br /> +<span class="medium">DE LOS VESTIDOS DE LAS MUJERES</span></h2> + +<p class="p2">Lo que en esta ciudad admira mucho y aun lo +que se habia de refrenar, es los vestidos é trajes +de las mujeres; son en esto tan costosas, que casi +no se sabe cómo lo pueden sufrir sus maridos. La +soberbia dellas es demasiada, y no sabemos en lo +que ha de venir á parar; plegue á Dios y no sea +en lo que pararon aquellas de quien dice Nuestro +Señor: Porque las hijas de Sion se ensoberbecieron +(esto es, las ciudadanas); cuando salian de su casa +llevaban las gargantas extendidas, los ojos altos á +una y á otra parte, guiñándolos, los pasos muy +compuestos; el Señor las volverá calvas y les raerá +los cabellos de sus cabezas, les quitará sus chapines +y jerbillas bordadas, las medias lunas, rodetes, +las cadenas y collares de oro, las ajorcas, los tocados +costosos, los punzones de oro para partir las +crenchas, los zarcillos y los olores, los anillos é +piedras preciosas, etc., y por los olores se les dará +muy pestilencial olor, y por las cintas de oro, sogas +de esparto, etc.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_135" id="Page_135">[Pg 135]</a></span></p> + +<p>No creo yo hay en lo descubierto del mundo ciudad +en su tanto, ni cuatro veces mayor, que á tanta +soberbia, en este particular, como esta nuestra ciudad, +llegue; acuérdome que los años pasados, más +ha de 38, que llegando un religioso nuestro de España, +nacido y criado en Toledo, á nuestro convento +desta ciudad, cerca de la fiesta del Corpus +Christi, tratando della y de la sumptuosidad, majestad +y riqueza que aquel dia en Toledo, en calles +y ventanas, se mostraba, le decíamos que no nos +espantase, porque en nuestra ciudad veria como +no le hacia mucha ventaja Toledo. Llegó la fiesta, +vió la riqueza que se mostró en los vestidos de las +mujeres, adornos de ventanas, altares y calles; dijo +que la riqueza de Toledo, en este dia mostrada, no +hacia muchas ventajas á la de esta ciudad. Pues +es cierto que hay tanta diferencia de entonces agora, +en lo que vamos tratando, como de vestidos de +aldea á vestidos de corte, con justo título se podria +moderar por los virreyes esta soberbia, pero +no sé por qué no se modera; y si sé, porque ni los +maridos no tienen ánimo para moderarlo, ni los +gobernadores tampoco.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LII" id="CAPITULO_LII">CAPITULO LII</a><br /> +<span class="medium">DEL ACOMPAÑAMIENTO DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO</span></h2> + +<p class="p2">Habia en esta ciudad una costumbre muy loable, +mas ya se va cayendo por la mucha cobdicia, +y era que, en tocando la campana del Sanctísimo<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[Pg 136]</a></span> +Sacramento para se dar á los enfermos, por maravilla +quedaba hombre en su casa que no acudiese +á la iglesia Mayor; las tiendas de los mercaderes +se cerraban, y ellos y sus criados, con gran fervor, +iban á acompañar al Señor del cielo y de la +tierra, y realmente era cosa de ver tanta gente +como se llegaba, sin que se viese una capa parda +ni de color, sino todos vestidos de negro, y para +todos habia cera de media libra, que es gran excelencia, +sin reparar si eran cofrades ó no.</p> + +<p>Vi esto, siendo seglar, dia del Santísimo Sacramento +en la iglesia Mayor. Los mayordomos de +las cofradias sacaron su cera; llegóse á ellos uno +de los mayordomos del Santísimo Sacramento y +díjoles: Volved, señores, vuestra cera á vuestras +casas, porque la cofradia no tiene necesidad de +cera de otra, y no les consintió dar ni una vela. +¿A dónde, en todo el mundo en la cristiandad, hay +ciudad cristiana que haya sucedido tanta grandeza? +en aquel tiempo, los oficiales sacaban sus +pendones; agora saca cada género de oficio imágenes +de bulto en sus andas, en hombros, muy +bien labradas y guarnecidas, acompañadas de muchas +hachas y cera de media libra, que es no menos +grandeza, porque se trae la cera de España.</p> + +<p>No conocemos ciudad en ningun reino cristiano +que tal tenga.</p> + +<p>Hasta las cofradias de los indios y de los negros +llevan sus imágenes de bulto, en andas y con sus +hachas de cera.</p> + +<p>Esta cofradia es muy rica, tiene muy buenas posesiones +de casas y tiendas en la Plaza; hizo una +custodia, toda de plata de muy buena labor, y mu<span class="pagenum"><a name="Page_137" id="Page_137">[Pg 137]</a></span>chos +pilares macizos de plata, poco menos que un +estado de un hombre, y para llevarla en hombros +el dia del Santísimo Sacramento son necesarios +doce sacerdotes de remuda; ya se lleva en un carreton.</p> + +<p>Esta cofradia dimana de la que está fundada en +Roma, en la Minerva, que es convento nuestro; +tiene suma de gracias, indulgencias y jubileos más +que otra alguna, y justísimamente, por concesion +apostólica, tenémosla en nuestro convento; subcedió, +pues, así, viviendo yo en él, recien sacerdote: +El domingo siguiente despues del jueves que se +celebra la fiesta en la iglesia Mayor, se celebra +en nuestra casa; el sábado antes tráese la custodia +de la iglesia Mayor á nuestra casa, para sacar en +ella en nuestra procesion el domingo el Santísimo +Sacramento, la cual se celebra con mucha pompa +y alegria, saliendo del convento y andando una +cuadra en torno, y una frente de la cuadra es la +plaza. En la peana desta custodia, sobre que se +arma toda ella, se fija otra custodia de oro toda, +muy bien labrada, con que el ilustrísimo fray Hierónimo +de Loaisa, arzobispo de esta ciudad, sirvió +á la Majestad del Señor, que vale tres mil pesos, +encima de la cual, en su veril, se pone el Santísimo +Sacramento. El padre sacristan era un sacerdote +muy esencial que yo conocí é traté mucho; fuimos +novicios juntos; en un bufete puso las andas en +la iglesia, en la capilla del capitan Diego de +Agüero, de quien habemos arriba sumariamente +tratado. Cubriólas con unos manteles, de los que +hay sobrados para los altares; sucedió, pues, así: +que aquella noche, quienquiera que fué, notó bien<span class="pagenum"><a name="Page_138" id="Page_138">[Pg 138]</a></span> +donde se ponia la custodia, y despues ó antes de +maitines de media noche, fuese para la custodia, +desclavó la de oro y fué nuestro Señor servido que +con ser la peana sexavada y por cualquiera de las +puertas de los sexavos podía entrar y salir la custodia +de oro (no se fija en este lugar ni está en él, +sino cuando ha de salir en ella el Santísimo Sacramento) +que no acertase aquel infame ladron á sacarla; +acertó á desclavarla y no acertó á sacarla. +El sacristan era gran siervo de Dios y de nuestra +Señora muy devoto; llamábala nuestra Ama; cuando +vió por la mañana la custodia de oro desclavada +y que no la pudo sacar aquel más que pérfido +ladron, arrimada á una de las puertas del sexavo, +dió muchas gracias á Nuestro Señor y á su Madre +santísima, y si no fuí el primero, fuí el segundo +á quien lo dijo. Este sacrílego ladron debia ser +algun impio luterano.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LIII" id="CAPITULO_LIII">CAPITULO LIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CRISTIANDAD DESTE PUEBLO</span></h2> + +<p class="p2">Pues porque digamos á gloria de Nuestro Señor +lo que resplandece mucho en este pueblo, aunque +es así que en los trajes es demasiadamente soberbio, +con todo eso es muy cristiano; la cofradia de +la Caridad casa tantas doncellas como habemos dicho, +y fuera desto, como en todos los monasterios +haya tantos jubileos, indulgencias y perdones, los +más de los cuales para ganarse requieren confesar<span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[Pg 139]</a></span> +y comulgar, es cosa de gran alegria ver en los monasterios +tanta frecuencia en confesiones y comuniones. +Son, pues, tantos los jubileos que en esta +ciudad á los monasterios, iglesias y capillas son +concedidos, que no sé yo si, fuera de Roma, hay +otra en toda la cristiandad de tantos, ni donde con +tanto fervor se acuda á ganarlos, haciendo y tomando +los medios que para ganarlos los Sumos +Pontífices que los concedieron mandan se tomen.</p> + +<p>A toda esta ciudad por una parte la cerca el rio, +por las otras tres huertas y viñas llenas de árboles +frutales, como dejamos escrito; de los de la tierra, +si no son plátanos, ya casi no hay otros, por ser +de tan buena fruta como los nuestros. El vino, pan +y carne que se gasta es cosa increible; buena población +es la que consume en el rastro más de +50.000 carneros, sin los que se gastan en la carneceria, +y más de 100 reses vacunas cada semana; +carne de puerco no hay quien se atreva á dar abasto; +dan tantos para cada dia; oficiales, tanto género +dellos como en Sevilla. El puerto, uno de los +mejores y más capaz del mundo, abundantísimo +á su tiempo de mucho pescado, donde jamás faltan +de cuarenta navios grandes y pequeños, y +dende arriba, de Panamá, México, Chile y Guayaquil. +Empero tiene un gran contrario temeroso y +enfadoso, y es los temblores de tierra que la suelen +descomponer, como los años pasados sucedió +uno que derribó muchos edificios; mas en breve se +han tornado á redificar muy mejor que antes, y +despues que se tomó en suerte por abogada la fiesta +de la Visitacion de Nuestra Señora, ha sido Nuestro +Señor servido, por intercesion de su santísima<span class="pagenum"><a name="Page_140" id="Page_140">[Pg 140]</a></span> +Madre, no haya venido temblor dañoso; celebra la +ciudad esta fiesta con procesion, que sale de la +iglesia mayor, anda en contorno de la plaza con la +solemnidad casi que se celebra la del Corpus Christi, +y con tanto concurso del pueblo.</p> + +<p>No sale el Santísimo Sacramento, ni las cofradias +ni oficiales con sus andas; en lo demás, la +misma solemnidad se guarda.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LIV" id="CAPITULO_LIV">CAPITULO LIV</a><br /> +<span class="medium">LAS COSAS CONTRARIAS Á ESTA CIUDAD</span></h2> + +<p class="p2">Es combatida esta ciudad de enfermedades que +de cuando en cuando Nuestro Señor por nuestros +pecados envia, y en otros tiempos lo era de cámaras +de sangre, por causa del agua del rio, como dijimos; +despues de traída la fuente, esta enfermedad +ha cesado. Las enfermedades cuotidianas son, +en alcanzando algun nortecillo, romadizo, catarros, +juntamente con dolor de costado. El viento +Norte en todas estas partes, en Tucumán y Chile, +es pestilencial, porque como es de su natural muy +frio, en corriendo son estas enfermedades con nosotros, +y en todo lo que habitamos desta tierra y de +los demás dos reinos no corren otros vientos sino +Norte ó Sur, el Sur sano, el Norte enfermo; demás +desto, como las mercaderias se traigan de +otros reinos, si en ellos han pasado algunas enfermedades +contagiosas, nos vienen y cáusanos mucho +daño y gran disminucion en los naturales,<span class="pagenum"><a name="Page_141" id="Page_141">[Pg 141]</a></span> +como ahora lo causa una enfermedad de viruelas +juntamente con sarampion, llevándose mucha gente +de todas naciones, españoles, naturales, negros, +mestizos y de los demás que en estas regiones vivimos, +y escribiendo este capítulo, agora actualmente +corre otra no de tanto riesgo acá en la Sierra, +como lo fué en los Llanos, de sarampion solo, +el cual en secándose acude un catarro y tose que +de los muy viejos é niños deja pocos, y en la ciudad +de Los Reyes hizo mucho daño, particularmente +en negros.</p> + +<p>Alcancé en esta ciudad algunos de los conquistadores +viejos, á los cuales oí decir que llegados á +este valle les parecia era imposible morirse, aunque +tambien decian habian oido á los indios que no +fueran poderosos á conquistarlos si pocos años antes +no hubiera venido una enfermedad de romadizo +y dolor de costado que consumió la mayor +parte dellos. Las frutas nuestras, como son melones, +higos, pepinos, etc., y otras de la tierra, en +gente desreglada causa grandes calenturas, á los +cuales si les halla un poco faltos de virtud, fácilmente +los despacha; pero desto es la causa la incontinencia +de los necios. Dejó otras particularidades, +por no ser prolijo, y no se diga de mí que +como aficionado las trato. Serla aficionado no lo +niego, por tenerla por patria; en lo demás no digo +tanto de bien como en ella, por la bondad de Dios, +ha crecido en tan breves años.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_142" id="Page_142">[Pg 142]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LV" id="CAPITULO_LV">CAPITULO LV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS CALIDADES DE LOS NACIDOS EN ELLA</span></h2> + +<p class="p2">Los que nascen en esta ciudad meros españoles +son gentiles hombres por la mayor parte y de buenos +entendimientos, y animosos, y lo serían más +si los ejercitasen en cosas de guerra; son muy buenos +hombres de á caballo y galanos, y para otras +cosas que adornan, la policia humana, no les falta +habilidad. Por la mayor parte son más prodigos +que liberales, y trasportados hacen muchas ventajas +á los naturales. En una cosa tienen gran falta, +esta no es la culpa suya, sino de los que gobiernan; +déseme licencia para tratarlo, porque á ello +no me mueve quererme entremeter en cosas de gobierno, +sino advertir del daño que podria suceder. +La falta que tienen es que esta ciudad es puerto +de mar. Pues los nacidos en puerto, que no sepan +nadar, que no sepan qué cosa es mar, que no entren +en ella, y que si entran luego se marean como +si vivieran muy apartados della; esta es la falta. +Hasta agora no se sintia, porque no se imaginaba +que enemigos de la Iglesia católica y del nombre +español nos habian de venir á robar; pero ya que +por nuestros pecados lo experimentamos, debian +los gobernadores á todos los nacidos en esta ciudad +desde muchos años, mandar llevarlos al puerto, enseñarlos +á nadar, meterlos en barcos y hacerlos llevar +por lo menos dos veces en la semana cuatro<span class="pagenum"><a name="Page_143" id="Page_143">[Pg 143]</a></span> +leguas y más á la mar, porque se hiciesen á ella, y +no que como testigo de vista hablo.</p> + +<p>Cuando don García de Mendoza, marqués de Cañete, +envió contra el inglés tres navios grandes y +otros patajes, yo iba en la Almiranta, y cuantos +criollos, así los llamamos, iban en ella, y hombres +bien nacidos, en entrando en la mar cayeron como +amodorridos, y el dia que vimos al enemigo, de +mareados que estaban no eran hombres, y en tierra +riñeran con el gran diablo de Palermo, los +cuales si estuvieran hechos á entrar en la mar no +les subcediera.</p> + +<p>Esto no es falta de ánimo, sino falta de ejercicio +marítimo; lean los gobernadores á Platon en +los libros de sus Leyes, y en los de la República, y +deprendan de allí en qué han de ejercitar los muchachos +para que puedan y sepan defender su república. +Que los nacidos en puerto á la lengua del +agua no sepan ni conozcan la mar, notable descuido +es; y desto no más. De las mujeres nacidas +en esta ciudad, como en las demás de todo el reino, +Tucumán y Chile, no tengo que decir sino que +hacen mucha ventaja á los varones; perdónenme +por escribirlo, y no lo escribiera si no fuera notísimo.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LVI" id="CAPITULO_LVI">CAPITULO LVI</a><br /> +<span class="medium">DEL PUERTO Y PUEBLO DEL CALLAO</span></h2> + +<p class="p2">Dos leguas desta ciudad á la parte del Poniente +demora (hablemos como marineros) el puerto desta<span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[Pg 144]</a></span> +ciudad, llamado el Callao, poblado de muchos españoles +y otras naciones, con su jurisdicción. Ha +crecido mucho y crecerá más, por ser templo más +fresco y más sano que la ciudad de Los Reyes, á +causa de ser fundado á la orilla ó costa de la mar; +solamente le falta agua y tierra para los edificios, +porque lo uno y lo otro se trae más de media legua, +porque el suelo todo es cascajo, y si alguna tierra +hay es salitrosa, y de leña no tiene sino mucha +falta. Tiene su iglesia mayor, sustenta cuatro conventos; +Santo Domingo, llamado por otro nombre +Nuestra Señora de Buena Guía, el cual fundó, con +autoridad de la Orden, el venerable fray Melchior +de Villagomez; despues se ha augmentado de suerte +que es priorato. San Francisco, San Agustin, los +padres de la Compañía, la Merced: todos se sustentan +razonablemente, aunque con pocos religiosos; +los más son los nuestros, que son de seis para arriba, +y fué necesario fundarlos porque los religiosos +que se embarcan y desembarcan se vayan á sus +conventos, y no á casa de seglares, que es inconveniente.</p> + +<p>Tambien es castigado de temblores de tierra, y +de tarde en tarde en inundaciones de la mar, porque +cuanto ha que le conosco, que son más de 50 +años á esta parte, sola una ha subcedido, que fué +gobernando el conde del Villar, de la cual cuando +dél tractaremos diremos lo que le subcedió. Sólo +una cosa quiero decir, por ser cosa tocante á nuestro +convento. Antes de la inundacion, ó juntamente +con ella, vino un temblor de tierra muy +grande, que derribó y arruinó muchos edificios; +en el altar mayor de nuestro convento está la caja<span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[Pg 145]</a></span> +del Santísimo Sacramento, y encima desta caja, en +un tabernáculo, una imágen de Nuestra Señora de +bulto grande; con el temblor cayó la imágen saliendo +de su lugar, y fué la Majestad de Dios servido +que, habiendo de caer la imágen la cabeza las +gradas abajo, y los pies en las gradas altas, que +son tres ó cuatro, la hallaron los religiosos, pasado +el temblor, acudiendo luego á la iglesia, la cabeza +y rostro en la última grada del altar mayor, y los +pies en la última grada junto al suelo, como postrada, +pidiendo á su hijo benedictísimo misericordia +por aquel pueblo, sin que se le hallase ninguna +lesion; solamente el pico de la nariz tanto +cuanto como desollado; en el encaje de la caja del +Sanctísimo Sacramento ni en la caja no se halló +cosa alguna más que si no hobiera pasado temblor +alguno, ni la caja se movió de su lugar.</p> + +<p>Todos los hombres de la mar tienen singular devocion +á esta imágen y convento; los navios que +salen llevan sus alcancías señaladas para pedir limosna +para Nuestra Señora, y cuando vuelven +acuden con la recogida, con mucho amor. Tiene el +puerto abundancia de pescado al verano, que es de +Noviembre hasta fin de Abril; luego entran las +garúas y hace un poco de frio, y entonces hácense +los peces á la mar á buscar abrigo.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_146" id="Page_146">[Pg 146]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LVII" id="CAPITULO_LVII">CAPITULO LVII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS VALLES QUE SE SIGUEN</span></h2> + +<p class="p2">Siguiendo la costa adelante al Sur, llegamos +luego al valle nombrado Pachacámac, no muy ancho, +aunque en partes tiene dos leguas y más de +fértil suelo; hay en él muy pocos naturales; las +borracheras los han consumido el dia de hoy. A la +entrada del valle vemos aquel famoso adoratorio +ó guaca, que es un edificio poco menor que el de +la guaca de Trujillo, dedicado por los indios al +demonio, que les hacia creer era el criador de la +tierra, y así llamaron Pachacámac, que quiere decir +criador de la tierra. Es fama en esta guaca haber +gran suma de tesoro aquí enterrado y ofrecido +al demonio. Han algunos cavado en ella, empero +no han dado en él, sino sacado plata de la bolsa; +es necesaria mucha suma de plata y muchos años +para atravesarla. Hoy la vemos casi cubierta de +arena que los aires sobre ella han amontonado. A +este valle, cinco leguas adelante, se sigue el valle +de Chilca, que son unas hoyas naturalmente cercadas +de arena, en las cuales se da mucho maíz y +demás mantenimientos de la tierra; de nuestras +fructas, uvas, higos, granadas, membrillos y melones, +los mejores del mundo, y las demás fructas +muy sabrosas, porque la tierra pica en salitre. Este +valle ni hoyas tienen agua con que se rieguen, ni +del cielo ni de la tierra, pero tiene bastante hume<span class="pagenum"><a name="Page_147" id="Page_147">[Pg 147]</a></span>dad +con el agua que por debajo de la tierra se trasmina, +la cual es poderosa para que las comidas +crezcan, se multipliquen y lleguen á sazon; hállanse +en estas hoyas jagüeyes, que son unos pozos +poco fondos, con la mano alcanzamos á ellos, de +agua salobre; otros, y éstos pocos, de agua un poco +mejor que se puede beber y con ella se sustentan +los indios y los españoles que por aquí caminan. +Para sembrar el maíz usan los indios una cosa extraña: +el grano de maíz lo meten en una cabeza de +sardina, y así lo ponen debajo de la tierra; es mucha +la que da en la costa (donde muy cerca están +estas hoyas) huyendo de los peces mayores, si no +dan en la costa, tienen cuidado de pescarlas. La +costa es abundantísima de pescado, lizas, corbinas, +lenguados, tollos y otros. Los indios usan sus +balsas de junco como los demás desta costa y valles; +puerto ninguno tiene. Los naturales se van +consumiendo por la razon en el otro capítulo dicha.</p> + +<p>Luego á cuatro leguas se sigue el valle llamado +Mara, á quien corrompiendo la r en l llamamos +Mala; de mucha y muy buena tierra, con un rio +de la mejor agua destos llanos; es rio de oro, de +aquí se sacaba cinco ú seis leguas más arriba para +el Inga. Dos leguas el rio arriba de la costa está +un pueblo pequeño de cien indios casados, poco +menos, nombrado Calango, que lo doctrina nuestra +Orden. Doctrinándolo un religioso nuestro, llegó +á él un indio con una piedra de metal, que la +mayor parte era plata, y díjole que él le enseñaría +<i>la mina</i>; sábenlo los caciques; este fué indio que +hasta hoy no ha parecido, mas entiéndese lo mataron +por que no descubriese aquel cerro, y así se<span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[Pg 148]</a></span> +ha quedado. El valle es fertilísimo de maíz, trigo +y demás mantenimientos, todo acequiado; cultívase +poco, respecto de haberse consumido los indios +por las borracheras dichas.</p> + +<p>Dos leguas adelante, poco más, se sigue el de +Acia, ó por mejor decir el de Coaillo; tiene pocos +indios, consumidos por lo dicho, y malas aguas. El +rio se sume más de seis leguas antes de la mar, y +junto á ella revienta en poca agua en una laguna +pequeña que se hace cerca del tambo llamado Acia.</p> + +<p>Tiene buenas tierras, aunque es angosto de riego. +Fueron los indios deste valle ricos de oro, y +ellos entre los naturales destos Llanos, los más nobles +de condicion; fué muy poblado; ya son pocos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LVIII" id="CAPITULO_LVIII">CAPITULO LVIII</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE CAÑETE</span></h2> + +<p class="p2">Prosiguiendo la costa adelante, á siete leguas +andadas entramos en el valle ancho y fertilísimo, +llamado Guarco, de los indios, y de nosotros Cañete, +por un pueblo que en él se fundó llamado +Cañete, de españoles, respecto del marqués de Cañete +el viejo, de laudable memoria, que fué quien +le mandó poblar; tiene puerto, aunque no muy seguro. +Las tierras deste valle son muy apropiadas +á trigo, maíz, y es cosa no acreedera lo que +acude por hanega. Son bonísimos para viñas, olivares +y para los demás árboles frutales y mantenimientos, +así de la tierra como nuestros; no tiene<span class="pagenum"><a name="Page_149" id="Page_149">[Pg 149]</a></span> +rio que por medio del corra; riégase con dos acequias +sacadas desde el tiempo de los Ingas, grandes, +del rio de Lunaguaná, y el agua es buena; es +abundante de ganados nuestros y de crias de mulas +muy buenas; aquí no hay uno ni algun indio +natural; tiene una fortaleza que guarda el puerto +fácilmente. El pan de aquí es de lo bueno del orbe, +por lo cual ya es proverbio: <i>en Cañete toma pan +y vete</i>, porque como no hay servicio de indios en +el meson y muy poco recado para los caminantes, +no se puede parar mucho en el pueblo. Parte términos +con este valle otro (yo lo he atravesado) de +más de tres leguas de ancho y siete de largo, todo +acequiado, de fertilísimo suelo, si lo hay en el +mundo: el cual no se labra por se haber perdido +una acequia con que todo se regaba, que hizo sacar +el Inga á los naturales, del rio de Lunaguaná. Derrumbóse +un pedazo de una sierra sobre ella y cojó +la toma, y nunca más se ha abierto, que si se +abriese, sólo aqueste valle era poderoso á sustentar +la ciudad de Los Reyes de trigo é maíz; y aunque +algunos Virreyes han pretendido desmontar la +toma, no se atreven por ser necesarios más de +50.000 pesos. Yo conozco quien daba órden cómo +se sacase el acequia, limpiase y desmontase, sin +que á Su Majestad, ni á indio, ni á español le costase +blanca, aunque se gastaran 100.000 pesos, y +era ésta que el Virrey, la renta de los indios que +vacasen y se habian de encomendar en beneméritos, +como su Majestad lo manda, que encomendase +los indios, pero que la renta de un año ó dos la +aplicase para esta obra, y desta suerte juntara la +cantidad de plata necesaria, y al encomendero no<span class="pagenum"><a name="Page_150" id="Page_150">[Pg 150]</a></span> +se le hiciera muy pesado, porque como habia estado +años sin encomienda, teniéndola ya cierta, y +la posesion, de muy buena gana la tomara, y dos +años en breve se pasan, y cuando esto se quisiese +moderar, para que el encomendero tuviese con qué +comer, le diesen el tercio ó cuarto de la renta; lo +demás, se aplicase para la dicha acequia.</p> + +<p>Tratóse este medio con el ilustrísimo señor arzobispo +destos reinos, y parecióle bien; tratólo con +don Martin Enriquez, á la sazon Visorrey, y aunque +no le pareció mal, respondió que las mercedes +que habia de hacer en nombre de Su Majestad no +las queria aguar con aquella carga, y fué respuesta +de ánimo generoso, y correspondiente á la magnanimidad +de nuestro católico rey, y así se quedó +hasta hoy, y se quedará si este medio no se toma, +porque no hay hombre á quien, aunque le den todo +el valle por suyo, se atreva á gastar tanta plata, +y desta suerte se desmontaba y abria la acequia, y +sacada, cuando su Majestad quisiera vender aquellas +tierras, sacara mucha más plata, lo cual es +necesario hacerse, porque la gente se va multiplicando, +y todos nos habemos de ocupar en cavar y +arar, y que á los que se les hiciese merced, con +esta carga la tomarian. Es cierto yo conocí un pretensor +y benemérito en este reino que vacando un +repartimiento lo pidió con esta condicion: que por +cinco años los tributos se cobrasen para Su Majestad, +y pasados fuesen suyos; dióselo el conde de +Nieva, pasáronse los cinco años y él vivió gozando +su renta más de otros quince, y á muchos pareció +disparate; pues con esta condicion pidió estos indios, +mejor los aceptara el que se los dieran por<span class="pagenum"><a name="Page_151" id="Page_151">[Pg 151]</a></span> +un año ó dos con esta carga, y es así que desde este +tiempo acá, digo desde que se trató deste medio, +han vacado muchos y muy buenos repartimientos, +con que se hobiera sacado la acequia aunque se +gastaran en ella ducientos mil pesos; á dicho de +los oficiales no son necesarios 60.000.</p> + +<p>El valle de Lunaguaná, por donde pasa este rio, +dista un poco más la tierra adentro cuatro leguas +deste valle; es angosto pero abundante de mucho +y muy buen vino, y frutas nuestras y de la tierra; +aquí se han conservado los indios un poco más que +en los otros valles; con todo eso se van apocando.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LIX" id="CAPITULO_LIX">CAPITULO LIX</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE CHINCHA</span></h2> + +<p class="p2">Síguesele á este valle de Lunaguaná el de Chincha +á pocas leguas, muy ancho y espacioso, sino +que le falta agua. Cuando los españoles entraron +en este reino habia en él 30.000 indios tributarios; +agora no hay seiscientos, y porque no tiene +agua suficiente para que todos pudiesen labrar la +tierra, el Inga señor destos los tenia repartidos +desta suerte: los 10.000 eran labradores, los diez +mil pescadores, los 10.000 mercaderes. Los pescadores +no habian de labrar un palmo de tierra: con +el pescado compraban todo lo que les era necesario +para sustentar la vida. Los labradores no habian +de entrar á pescar: con los mantenimientos compraban +el pescado, y entre estos labradores habia algu<span class="pagenum"><a name="Page_152" id="Page_152">[Pg 152]</a></span>nos +oficiales buenos plateros, y el dia de hoy han +quedado algunos. Los mercaderes tenian licencia +de discurrir por este reino con sus mercadurias, que +las principales eran mates para beber, muy pintados +y tenidos en mucho, hasta la provincia de +Chucuito, que en el Collao no se habia de entremeter +el uno en el oficio del otro, no debajo de +menor pena que de la vida. Con este concierto se +sustentaban en el valle tanta cantidad de indios +varones con sus casas, que por lo menos, chicos é +grandes, habian de ser más de 100.000; el dia de +hoy no se hallan en él 600 indios casados, lo cual +causa mucha compasion; la disminucion han traido +las borracheras; son dados mucho á ellas, las +cuales les abrasan las entrañas; particularmente +hacen la chicha de maíz entallecido, que es puro +fuego, y no se contentan con ella, sino águanla con +vino nuevo; añaden fuego á fuego, y borrachos +caen en el suelo; pasa el fervor del sol por ellos, +calor en el cuerpo, exterior; fuego en las entrañas, +interior, háceselas ceniza; mueren los más súpitamente, +y desta suerte se han acabado y consumido +y los pocos que quedan se consumirán. Acuérdome +que tratando con un Oidor de Su Majestad +que se pusiese algun remedio y castigo en esto, +respondió que no habia leyes de emperadores, ni +de los Virreyes de España, que á los borrachos diesen +castigo, ni se señalase. Fundados los que gobiernan +en esto, no se ha puesto remedio en cosa +que tanto convenia, y es de tal manera el menoscabo +de los indios en todos los valles de los Llanos, +que de aquí á pocos años no habrá algunos, ni se +caminará por ellos.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_153" id="Page_153">[Pg 153]</a></span></p> + +<p>Los indios deste valle les ha cabido en suerte por +la mayor parte religiosos nuestros varones muy +esenciales que les doctrinasen, y entre ellos dos +grandes siervos de nuestro Señor, y aun tres: el +primero el maestro fray Diego de Santo Tomás, +de quien habemos comenzado á tratar, que en este +valle doctrinándolos gastó lo mejor de su vida con +admirable ejemplo y obras y despues fué primer +obispo de los Charcas. El segundo fray Melchior +de Los Reyes, varon, cierto, apostólico, gran siervo +de Dios, libre de todo vicio, que es contrario á la +predicacion del Evangelio; paupérrimo, castísimo, +abstinentísimo, varon de grandes partes. El tercero, +el venerable fray Cristóbal de Castro, el cual, +aunque no era tan docto como los dos referidos, no +le hacian ventaja en religion y caridad para con +los indios; todos tres grandes lenguas. A este padre +fray Cristóbal, cuotidianamente, y aun hasta +que murió el ilustrísimo fray Hierónimo de Loaysa, +porque conocia la entereza de su vida, le ocupaba +en visitar todo su arzobispado, por lo cual +los indios le llamaban el hermano del señor arzobispo; +todos tres acabaron loablemente. Otros religiosos +han tenido los indios deste valle, pero no +de tanto nombre. Pero paréceme se puede arguir +diciendo: si estos indios tuvieron religiosos tan +esenciales, ¿cómo se hizo tan poco fruto en ellos? +á esto responderé dos cosas: la primera, que estos +indios y todos los demás reciben muy mal las cosas +de la fe, y esto por sus pecados y por los nuestros, +y como es gente que se ha de gobernar con mucho +castigo, faltándoles el gobierno del Inga, que por +muy leves cosas mataba á los delincuentes é ino<span class="pagenum"><a name="Page_154" id="Page_154">[Pg 154]</a></span>centes, +gobernándolos como á hombres de razon y +políticos, no viendo el castigo, no acudian sino +cual ó cual cosa de virtud; y para confirmar esto +diré lo que pasó al padre maestro fray Domingo de +Santo Tomás en la ciudad de Los Reyes. Este +padre maestro, siendo provincial fué á España á +un capítulo nuestro general, donde todos los provinciales +se habian de hallar; volvió; llegado á +nuestro convento de Los Reyes viniéronle á ver +muchos indios de los de Chincha, de los principales. +A uno dellos preguntóle la doctrina; no la +supo, ó no quiso responder; díjole el padre maestro: +Pues cómo, ¿no te enseñé yo la doctrina cristiana, +y la sabias muy bien? respondió el indio: +Padre, enseñándosela á mi hijo se me ha olvidado. +He dicho esto para que se vea la calidad desta +gente.</p> + +<p>Lo otro es lo que acabé de decir, que como les +faltó el rigor y castigo del Inga, facilísimamente +se vuelven á sus malas costumbres y inclinaciones, +y borracheras, y no hay otro Dios sino su vientre, +y mientras no se les castigare con mucho rigor, +no se espere enmienda, sino su total disminucion +y destruicion, y lo mismo, aunque no tanto, en +los indios de la Sierra.</p> + +<p>Los indios, particularmente los señores, eran riquísimos +de oro, y los que agora son señores, creo +lo son: tiénenlo enterrado, y hay en este valle muchas +guacas en algunas de las cuales españoles han +cavado, mas han sacado dellos tierra y plata de la +bolsa. Cuando andaba la grita dellas, como arriba +dijimos, un curaca, el principal deste valle de +Chincha, dijo al padre fray Cristóbal de Castro<span class="pagenum"><a name="Page_155" id="Page_155">[Pg 155]</a></span> +(teníanle en gran veneracion por su cristiandad y +ejemplo), que si queria, le daria tanto oro y plata +que cargase un navio; el buen religioso díjole: un +hábito roto me basta, sácalo para ti y para tus hijos, +que eso es vuestro, é yo no lo truje de Castilla, +ni me es necesario; y por importunacion del +curaca no quiso recibir más de un cáliz de oro +para la iglesia, el cual tiene hoy, y es el primero +que vi en este reino, bastante argumento de su +ninguna cobdicia; si lo sacaron ó no, no lo sé; lo +más cierto es hasta hoy estar enterrado y oculto.</p> + +<p>A cinco ó seis leguas llegamos al valle de Yumay, +de las mismas calidades del de Chincha, no +tan espacioso; no fué tan poblado, y en él hay muy +pocos naturales; pasa por él un rio caudaloso, que +pocas veces se vadea.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LX" id="CAPITULO_LX">CAPITULO LX</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE PISCO</span></h2> + +<p class="p2">Seis leguas adelante llegamos al valle de Pisco, +ancho y espacioso, con puerto y agua bastante, sacada +en acequias del rio de Yumay; fué poblado +de muchos indios; hanse consumido como los demás +de los Llanos y por las mismas razones. Es +abundante de todo mantenimiento y de muchas heredades, +donde ya casi está fundado un pueblo de +españoles; abunda tambien en pescado; entre este +valle y el de Ica puso Dios aquellas hoyas que llamamos +de Villacori, muy mayores que las que di<span class="pagenum"><a name="Page_156" id="Page_156">[Pg 156]</a></span>jimos +haber en Chilca, donde se da mucho vino, +granada, membrillo, higos, melones y demás fruta, +sin riego alguno, ni del cielo ni de la tierra; +hay en estas hoyas algunos jagüeyes de agua razonable, +porque por la mayor parte es salobre; vemos +aquí hoyas donde se plantan 4.000 cepas, y es cosa +de admiracion que en medio de unos médanos de +arena muerta pusiese Dios estas hoyas tan fértiles. +En estos arenales de Villacuri desbarató el tirano +Francisco Hernandez Giron al capitan Lope +Martin, y es fama algunas noches oirse pífanos y +atambores y grita de batalla, tropel de caballos con +cascabeles, que pone no poca grima.</p> + +<p>Por estos arenales no se puede caminar sin guia +yendo<a name="FNanchor_24" id="FNanchor_24" href="#Footnote_24" class="fnanchor">[24]</a> ó viniendo á Ica y de noche, por los +muchos calores, y los indios de guia, oyendo estas +gritas y voces animan á los españoles, diciéndoles +que el demonio por espantarlos causa aquellos temores.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXI" id="CAPITULO_LXI">CAPITULO LXI</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE ICA</span></h2> + +<p class="p2">Otras seis leguas dista el valle anchísimo y largo +de Ica, doce leguas de la costa de la mar, pobladísimo +de muchos algarrobos muy gruesos, con un +rio no muy grande, con muy buena agua, y fuera +mucho mayor si no se trasminara por todo el valle; +por lo cual las heredades que hay en este valle, + +<span class="pagenum"><a name="Page_157" id="Page_157">[Pg 157]</a></span> +muchas y muy buenas, de viñas y demás mantenimientos, +no tienen necesidad de mucho riego. El +vino, que aquí se hace alguno, es muy bueno, de +donde, porque en el meson del pueblo no hay tanto +recaudo para los caminantes, ya es comun sentencia: +En Ica, hinche la bota y pica. Fundóse aquí +un pueblo de españoles; algunos dellos son ricos +de viñas y chácaras, sus casas llenas de todo mantenimiento. +Era valle de muchos indios; agora no +hay sino dos ó tres pueblos dellos; vanse consumiendo +como los demás destos Llanos y por las +mismas razones.</p> + +<p>Todos los Llanos y la tierra que se habita desde +las vertientes de la sierra y cordillera nevada, hasta +lo último del reino de Chile, es grandemente +combatida de temblores de tierra, y este valle lo +es mucho; ya dos veces lo ha derribado un temblor +de tierra, y la iglesia del convento de San Francisco, +que era buena, dos veces ha dado con ella +en el suelo, lo cual desanima mucho para que +aquel pueblo no pase muy adelante.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXII" id="CAPITULO_LXII">CAPITULO LXII</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE GUAYURI</span></h2> + +<p class="p2">De aquí al vallecillo de Guayuri se ponen quince +leguas de despoblado y sin agua; á las cinco leguas, +á la salida del valle de Ica, solia haber un +jagüey y una ventilla; cególo un temblor y despoblóse +la venta. Guayuri es muy angosto, de poca<span class="pagenum"><a name="Page_158" id="Page_158">[Pg 158]</a></span> +agua, pero buena; plantáronse en él solas dos viñas; +no hay espacio para más; la una de 500 cepas +y la otra de 1.500; cargan tanta uva y dellas se +saca tanto vino, que si no se ve no se puede creer; +de las 500 se cogen 1.500 botijas de vino, y de las +otras, 4.000; fuera desto, danse muy bien nuestros +árboles fructales, grandes membrillos, higos y melones +y otras legumbres. El vino es el mejor de +todo el reino.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXIII" id="CAPITULO_LXIII">CAPITULO LXIII</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE DE LA NASCA</span></h2> + +<p class="p2">Saliendo deste vallecillo, á nueve leguas adelante, +entramos en el gran valle de la Nasca, muy +ancho y largo; fué muy poblado de indios; agora +le faltan, por las causas arriba dichas; es fértil, +como los demás destos Llanos, de vino y demás cosas. +El cacique dél fué siempre tenido en mucho de +los indios y de los españoles.</p> + +<p>Por este valle y el de Chincha, así por la multitud +de los indios como por la fertilidad, cuando +alguno de los antiguos pretensores, por sus servicios, +queria encarecerlos, decia: Chincha ó Nasca +ó nada, lo cual ha quedado como en proverbio. Es +falto de agua al invierno, que es el tiempo que en +la Sierra no llueve, y acá el de las garúas; pero al +verano, que es el tiempo de las aguas en la Sierra, +es rio grande y aun peligroso. Hame sucedido llegar +á este valle en tiempo que en la madre del +rio no se hallaba una gota de agua, y un solo dia<span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[Pg 159]</a></span> +que allí holgué, á otro pasé el rio por tres brazos; +aprovéchanse los indios, para el tiempo de la seca, +de pozas hechas á mano, á trechos, y en lugares altos, +como estanques grandes de agua, de las cuales +sacan acequias para comenzar á sembrar y sustentarse +dellas hasta que viene el rio; dista de la mar +más de catorce leguas, todas arenales y sin aguas. +Con todo eso en carretas llevan el vino al puerto, +que es seguro.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXIV" id="CAPITULO_LXIV">CAPITULO LXIV</a><br /> +<span class="medium">DE OTROS VALLES SIGUIENTES</span></h2> + +<p class="p2">Quince leguas se ponen desde este valle á Acari, +de despoblado, grandes arenales y sin agua, si no +es en una pequeña quebradilla, muy angosta, á las +siete leguas, de muy poca agua, gruesa y cenagosa. +Es Acari buen valle y de las calidades de +los demás; habia en él muchos indios; hanse consumido, +como los de los otros valles y por las mismas +causas.</p> + +<p>Desde donde á Ariquipa (que dijimos ser casi +sierra) hay catorce leguas de despoblado, sin agua +y arenoso; luego se sigue el valle de Atico, estrecho +y no tan abundante como los demás. Luego el +de Ocaña, angosto, pero de buenas fructas y viñas +y abundante de maíz. Los indios son pocos y se +van disminuyendo.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[Pg 160]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXV" id="CAPITULO_LXV">CAPITULO LXV</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE [DE] CAMANÁ</span></h2> + +<p class="p2">Síguese á éste, ocho leguas adelante, el valle de +Camaná, de las mismas calidades de los pasados, +donde se fundó un pueblo de españoles; su trato +es vino, pasa, higo, de lo bueno deste reino; es +abundante de pescado; el puerto es playa; pasa +por él un rio grande que pocas veces se deja vadear. +El año de 604, víspera de Santa Catalina +mártir, lo destruyó casi todo un temblor de tierra. +Desde aquí á Arica y aun hasta Chile, ya fenecieron +los valles grandes y fértiles y se siguen +vallecillos angostos y no de las calidades de los +pasados; por eso haremos dellos poca memoria. +Desde aquí nos comenzamos á meter la tierra adentro, +caminando para la ciudad de Arequipa, distante +dél veintidós leguas y más, en las cuales hay +dos valles, uno llamado Ciguas, de muy buena +agua y mejor vino; ya casi sin indios, por se haber +consumido, como habemos de los demás referido. +Cinco leguas adelante entramos en el valle llamado +Víctor; éste es más ancho y donde los más de los +vecinos de Arequipa tienen sus heredades; cogen +mucho vino y muy bueno, que se lleva al Cuzco, +65 leguas, y á Potosí, más de 140, y se provee todo +el Collao.</p> + +<p>Esta ciudad fué los años pasados de mucha contractacion, +hasta que don Francisco de Toledo, vi<span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[Pg 161]</a></span>sorrey +destos reinos, le quitó el puerto y lo pasó á +Arica; digo mandó que todas las mercaderias que +se desembarcaban en el puerto de Arequipa para +Potosí se desembarcasen en el puerto de Arica, por +lo cual la contractacion ha cesado, porque no llega +allí navio, sino el que forzosamente va fletado para +el puerto de aquella ciudad, con mercaderias para +ella misma ó con algun balumen, hierro, jabon, +aceite y otras cosas así llamadas, para el Cusco, de +donde se lleva por tierra con carneros. Los navios +surgen más de una legua en el mar, lejos de la +Caleta, donde se embarcan y desembarcan, que +dista de la ciudad diez y ocho leguas no de muy +buen camino y faltísimo de agua, y es cosa de admiracion +que con surgir tan en la mar, en aquel +paraje nunca hay tormenta ni los navios han garrado, +y aunque es así que en el tiempo del ivierno, +que es en el de las garúas, anda la mar tan brava, +que no se puede entrar ni salir de la Caleta, la +mar donde el navio tiene echadas sus anclas no se +alborota.</p> + +<p>Despues de entrado el batel en la Caleta, la mar +es llanísima, y es tan angosta que se recogen los +marineros los remos de una parte y otra por que +no se hagan pedazos con las peñas, hasta que se +abre un poco más, y así llegan á tierra ó salen á +lo ancho; pero en cualquier tiempo es peligroso entrar +ó salir della si los marineros no bogan con +mucha fuerza. Tiénese este cuidado en comenzando +á entrar en lo peligroso: que viendo venir la ola +de tumbo, antes que quiebre se dan mucha priesa á +bogar, porque la ola no quiebre en el batel, porque +si en él quiebra, lo aniega y se pierde sin remedio.<span class="pagenum"><a name="Page_162" id="Page_162">[Pg 162]</a></span> +Conocí en este puerto un hombre extranjero, residente +en él, el cual tenia ya tanta experiencia y +conocimiento cuándo se podía desembarcar y venir +á tierra, que en surgiendo el navio levantaba una +banderilla blanca, y si no, los marineros no venian +hasta verla. Empero en cualquier tiempo, como +sean aguas vivas, por tres dias antes y tres despues +es muy peligroso desembarcar. Tiene este asiento +poca agua; una fuentecilla hay en él, que para deshacer +la piedra de los riñones es muy aprobada. Es +combatido de muchos temblores de tierra, y lo que +más admira, que la mar tambien tiembla.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXVI" id="CAPITULO_LXVI">CAPITULO LXVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE AREQUIPA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á la ciudad de Arequipa, es del mejor +temple deste reino, por estar fundada á la falda +de la sierra, de buen cielo, aunque un poco seco; +dentro del pueblo se dan muchas uvas, y todas las +frutas nuestras, en particular peras no mayores +que cermeñas; son malsanas; en conserva son buenas: +El agua del rio es malsana por ser crudia; +deciende de la tierra, y pasa por lugares salitrosos. +Fundóse al pie de un volcan llamado de Arequipa, +á cuya causa, y por ser la tierra cavernosa, es combatida +por frecuentes terremotos, y tantos, que +acaesce tres ó cuatro veces temblar al dia, otras +tantas á la noche, unas veces con más violencia que +otras. Los años pasados, gobernando don Francisco<span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[Pg 163]</a></span> +de Toledo, sucedió uno, y tal que arruinó toda la +ciudad; á nuestro convento echó todo por el suelo, +sin quedar celda donde se pudiese vivir, ni donde +poder decir misa; las casas que no cayeron quedaron +peores que si totalmente dieran consigo en el +suelo. Hase tornado á edificar, aunque mal; es +faltísimo de madera para edificios. Cuotidianamente +la puesta del Sol es muy apacible por la diversidad +de arreboles en los celajes á la parte del +Poniente. Comiénzanse á plantar olivares, y son +bonísimas las aceitunas; es abundante de pan, vino +y carnes y demás mantenimientos, y todo de riego; +llueve poco y no con mucha tempestad.</p> + +<p>Los indios deste asiento, que son en cantidad, +usan del trébol en lugar de estiércol, con lo cual +los maices crecen y multiplican mucho; siémbranlo +de propósito, y maduro lo cogen y entierran en +la tierra que han de sembrar; fertilízala mucho, +en lo cual nosotros no habemos advertido, y la razon +lo dice: porque el trébol es calidísimo; y antes, +aunque sus chácaras estercolaban con otras cosas, +no eran tan fértiles; críanse gran cantidad de pájaros +dañosísimos al trigo ya granado; el enemigo +es muchos muchachos con voces y hondas ojearlos, +y no aprovecha tanto como quisiéramos. Porque +no haya cosa sin alguacil, si no fuera tan combatida +de temblores hobiera crecido mucho. Sustenta +cinco conventos: Santo Domingo, San Francisco, +San Augustin, la Merced; los Teatinos, que aunque +llegaron tarde, tienen el mejor puesto. Los +vecinos viejos eran ricos; sus hijos son pobres, porque +no siguen la prudencia de sus padres, y los +nietos de los conquistadores y vecinos serán pau<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[Pg 164]</a></span>pérrimos. +El año de 604 otro temblor lo destruyó; +el mismo que á Camaná.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXVII" id="CAPITULO_LXVII">CAPITULO LXVII</a><br /> +<span class="medium">DEL PUERTO ARICA</span></h2> + +<p class="p2">Desde esta ciudad al puerto, ó por mejor decir +playa de Arica, hay más de cuarenta leguas, en +el camino de las cuales hay algunos valles angostos, +donde se dan las cosas que en los demás, pero +no en tanta abundancia, por ser estrechos; viven +en ellos algunos españoles que allí tienen sus haciendas, +donde como mejor pueden pasan su trabajo. +La Playa de Arica es muy grande y muy conocida +por un morro (así lo llaman los marineros) +blanco, que desde muchas leguas en la mar se parece. +Es blanco por respeto de los muchos pájaros +que en él vienen á dormir, cuyo estiércol le ha +vuelto tal. Es valle muy angosto, y de poca agua, +y no muy buena. En la misma playa, junto al cerro, +cuando es baja mar, y baja poco, se muestran +dos ó tres manantiales de agua dulce y buena, y en +creciendo la mar los cubre; han sido para poco los +corregidores en no haber hecho cavar y limpiar +un poco más arriba á donde la marea no llega: hobieran +descubierto aquellas fuentes y tuviera el +pueblo buen agua. Desta playa hizo don Francisco +de Toledo, siendo Virrey, puerto (como arriba dijimos) +para las mercaderias y azogue que va á Potosí; +la ocasion que tuvo para quitar la contrata<span class="pagenum"><a name="Page_165" id="Page_165">[Pg 165]</a></span>cion +de Arequipa y pasarla á Arica fué acrecentar +los derechos á Su Majestad de las ganancias de +los mercaderes, diciendo que, aunque ya los hobiesen +pagado en Lima, porque las mercaderias las +sacaban de un puerto á otro, habian de pagar los +de las ganancias; hacia este reino tres: el de Los +Reyes por todo el distrito de las apellaciones para +el Audiencia: el de las Charcas por el suyo, y +el de Quito por el suyo; y porque si en Arequipa, +que es distrito de la Audiencia de Los Reyes, +se desembarcaran las mercaderias de las ganancias, +por ser dentro de un mismo reino, no se +debian derechos (creo son dos y medio por ciento), +pasó la contratación á Arica y puso allí Casa Real +y oficiales. Los mercaderes fuéronse á la Audiencia +de Los Reyes por via de agravio, trujeron pleito +con el Rey; condenáronle por dos sentencias, declarando +la Audiencia no deber derechos, teniendo +por todo un reino y sólo de Quito á todo el distrito +de los Charcas; sacaron los mercaderes su ejecutoria, +notificáronla á los oficiales reales (y en ella +como presidente firmó el Virrey don Francisco de +Toledo), los cuales escriben al Virrey la notificacion, +y que allí viene su firma si han de cobrar ó +no; respondióles que cobre de las ganancias los +derechos señalados, y que si allí firmó fué como +presidente, que lo demás mandaba como gobernador, +y así se ha quedado hasta hoy se cobran los +derechos como se impusieron. Por esta razon se ha +poblado aquesta playa y es frecuentada de navios +que llevan allí las mercaderias y los azogues de Su +Majestad para Potosí.</p> + +<p>Reside allí el corregidor cuotidianamente y es<span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[Pg 166]</a></span> +necesario, porque en este pueblo (helo visto tres +veces) viven de todas las naciones que sabemos; +aquí hay griegos, frisones<a name="FNanchor_25" id="FNanchor_25" href="#Footnote_25" class="fnanchor">[25]</a>, flamencos, y ojalá +no hobiese entre ellos algunos ingleses y alemanes, +luteranos encubiertos, y siendo como es escala donde +los navios que vienen de Chile paran, y los luteranos, +que desde el año de 78 acá han entrado, +que han sido tres piratas ingleses, han venido á +reconocer y han surgido en él, ¿cómo dejan vivir +allí tanto extranjero? hay más de 150 hombres, y +no creo son los cuarenta meros españoles; esto ya +es tratar de gobierno; cesemos, porque acá se recibe +mal.</p> + +<p>No se puede desembarcar en él sino es en una +caletilla donde no pueden entrar ni salir dos bateles +juntos, sino uno á uno, y es necesario saber la +entrada por unos peñascos que á una y otra mano +tiene, en los cuales asentándose los bateles fácilmente +se trastornan. Los navios surgen más de tres +cuartos de legua desta caletilla. Vemos en él una +cosa admirable: que ningun navio puede llegar al +surgidero, sino es de medio dia para abajo, hasta +las cinco de la tarde, porque en todo tiempo la marea +del aire comienza á las nueve de la mañana, y +cuando son las cinco ya ha cesado. Puesta una +atalaya sobre este morro, como ya la hay, descubre +más de diez leguas de mar, por una parte y por +otra, y antes que llegue cualquier vela al puerto, +de más de seis leguas ya le ha descubierto, por lo +cual de noche pueden dormir segurísimos que +enemigo no entrará en él; hay en él cuatro ó cinco + +<span class="pagenum"><a name="Page_167" id="Page_167">[Pg 167]</a></span> +piezas gruesas de artillería muy buena, que alcanzan +una legua y más, bastante para defender la +entrada al enemigo. Tres leguas el valle arriba se +dan muchas uvas y buen vino y frutas de las nuestras +muy buenas. El trigo, maíz y harina se trae +de fuera parte, y por esto sale caro. Al tiempo del +verano es abundante de pescado, y bueno. Es muy +enfermo; siempre hobo en él pocos indios; agora +no creo hay seis.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXVIII" id="CAPITULO_LXVIII">CAPITULO LXVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS DEMÁS VALLES HASTA COPIAPÓ</span></h2> + +<p class="p2">Desde aquí se va prolongando la costa derecha +al Sur, con algunos valles angostos, en ella, y despoblados, +de quince y más leguas; el camino, arenales, +y pasadas creo sesenta leguas, luego se entra +en el valle de Atarapacá; éste solia ser muy +buen repartimiento y rico de minas de plata, de +donde se camina por un despoblado de ochenta leguas +hasta Atacama, por el cual sin guia no se puede +caminar. Los indios de Atacama han estado hasta +agora medio de paz y medio de guerra; son muy +belicosos, y no sufren los malos tratamientos que +algunos hombres hacen á los de acá del Perú; no +dan más tributo de lo que quieren y cuando quieren. +Al tiempo que esto escribo dicen se ha domado +un poco más. Es fama ver en su tierra minas de +oro riquísimas, y á su encomendero, que es vecino +de Los Charcas, Juan Velazquez Altamirano, á<span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[Pg 168]</a></span> +quien han tenido mucho amor, dos ó tres veces le +han inviado á llamar para descubrirse; las más en +llegando allá se arrepienten, y no se les puede apremiar; +esto el mismo encomendero me lo dijo.</p> + +<p>Desde aquí se entra luego en el gran despoblado +de 120 leguas que hay de aquí á Copiapó, que es +el primer repartimiento del reino de Chile; el camino +es de arena no muy muerta, y en partes tierra +tiesa; en este trecho de tierra hay algunas caletillas +con poca agua salobre, donde se han recogido +y huido algunos indios pescadores, pobres y +casi desnudos; los vestidos son de pieles de lobos +marinos, y en muchas partes desta costa beben +sangre destos lobos á falta de agua; no alcanzan un +grano de maíz, no lo tienen; su comida sola es pescado +y marisco. Llaman á estos indios Camanchacas, +porque los rostros y cueros de sus cuerpos +se les han vuelto como una costra colorada, durísimos; +dícen les previene de la sangre que beben de +los lobos marinos, y por esta color son conocidísimos.</p> + +<p>Volviendo al camino, unas veces es por la playa, +otras á tres, cuatro y seis leguas y más la tierra +adentro, á causa de los muchos peñascos que hay +en la costa, á donde proveyó. Nuestro Señor, sus +jornadas de seis y siete leguas y la que más de +ocho, de vallecillos muy angostos, con agua no +muy buena y leña delgada y alguna yerba; no es +camino que sufre mucha compañia ni de hombres +ni de caballos; camínanse estas 120 leguas de Atacama +á Copiapó en veinte dias, dos más ó menos, +si las nieves no lo impiden, porque en algunas partes +se mete el camino hacia la cordillera, donde<span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[Pg 169]</a></span> +por Junio, Julio y Agosto suele nevar; el matalotaje +de los caminantes es biscocho, queso y tocino; +los indios de guia, que son dos, se pagan primero +que se pongan en camino, doce pesos á cada uno; +llevan galgos y porque no se les despeen, con sus +zapatillas, con las cuales cazan venados y guanacos, +y son tan diestros en esto, que como lo columbren +es cierto le han de cazar; desta carne, que +es buena, se sustentan.</p> + +<p>Este camino pocas veces se anda, porque si no es +algun desesperado ó fugitivo homiciano no se pone +á tanto trabajo.</p> + +<p>Caminando por aquí se llega á un rio que en la +lengua de los indios se llama Anchallullac, que +quiere decir rio gran mentiroso, porque verémosle +correr particularmente á la tarde y parte de la noche, +y si luego no se toma el agua necesaria y da +de beber á los caballos, dende á poco rato no hay +gota de agua, y no es rio pequeño.</p> + +<p>La causa es que con el calor del sol se derriten +las nieves de la cordillera Nevada, y corre el agua +á la tarde y parte de la noche, y cuando resfria á +la noche cesa la corriente; por lo cual los que piensan +á la mañana hallar agua, hállense burlados y +la madre del rio seca. Hay otro rio, que como viene +corriendo el agua se va cuajando en sal. Por esta +parte se mete mucho la mar hacia la cordillera, y +en los tres meses dichos hace mucho frio y suelen +caer nieves.</p> + +<p>Los indios pocos que habitan en las caletillas +desta costa desde Arica á Copiapó, que es el primer +pueblo del reino de Chile, salen á pescar en +balsas de cueros de lobos marinos llenos de viento;<span class="pagenum"><a name="Page_170" id="Page_170">[Pg 170]</a></span> +cósenlos tan fuertemente que no les puede entrar +gota de agua; la costura está para arriba y el ombligo +en medio de la balsilla, en el cual cosen una +tripilla de dos palmos de largo, por donde la hinchan, +y luego la revuelven ó tuercen y enroscan. +Cuando sienten que la balsilla está floja, desenroscan +la tripilla y tornan á hinchar su balsa, usando +de canaletes por remos, y no sufre cada balsilla +sino una persona; la que sufre dos es muy grande; +entran la mar adentro, en ellas, seis leguas y más.</p> + +<p>En medio deste gran despoblado de Atacama á +Copiapó hay un cerro muy conocido, llamado morro +Moreno de los marineros, al cual llegando por +tierra parece ser el que divide los términos del +Pirú de los de Chile, y comenzar los de Chile, otra +nueva region.</p> + +<p>Aquí casi fenecen los arenales y la tierra es ya +dura, pero inhabitable por ser muy seca, sin aguas +ni leña más de la que habemos dicho; desde este +morro comienzan á ventar á su tiempo los Nortes, +que es de mediado Abril hasta Noviembre, unas +veces un poco más temprano, otras más tarde, y +en este tiempo, no cada dia, sino á veces, porque +el Sur es el que más reina, y desde Payta hasta +este morro en la mar, á lo menos en la costa, muchas, +y la mar adentro no alcanzan Nortes.</p> + +<p>En la sierra del Perú corren y muy recios; pero +desde este morro ya vientan, y mientras más nos +vamos llegando al polo Antártico, más vehementes. +Como diremos tractando del reino de Chile, +sucede una cosa, cuya causa no se alcanza, y la he +visto dos veces que de Chile por mar he bajado á +la ciudad de Los Reyes, y es: que en llegando al<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[Pg 171]</a></span> +paraje del morro Moreno, el vino que de Chile se +saca, aunque sea añejo, y lo hay muy bueno, da +vuelta y se pone turbio y de tal sabor que no se +puede beber, y desta manera persevera más de +seis meses; despues vuelve á su natural.</p> + +<p>Esto, á los que no lo han experimentado les parecerá +fábula; no lo es, sino que es mera verdad. +Por lo cual, aunque los navios se hallen con alta +mar, viendo vuelto el vino, conocen llegar al paraje +de morro Moreno, y luego poco á poco van declinando +á tierra, si han de hacer escala en Arica.</p> + +<p>Este viaje por mar del puerto del Callao á Chile, +agora veinte años, solia ser muy tardio, porque no +hacian cada dia más que dar un bordo á la mar, +otro á la tierra y surgir en la costa, y así están +toda la noche, á cuya causa tardaban un año y +más en llegar á Chile; conocí en aquel reino un +español, que embarcándose sus padres para aquel +reino, se engendró y nació en la mar y tornó su +madre á se hacer otra vez preñada, y no habian +llegado al puerto de Coquimbo; agora se navega +en veinticinco dias y á lo más largo treinta, porque +en saliendo el navio del puerto del Callao se +arrimarán el bordo á la mar quince dias y más, y +luego vuelven sobre la tierra otros tantos, y se hallan +en el puerto, algunas veces adelante del puerto +en cuya demanda navegan. La primera vez que fuí +á Chile, agora 27 años, no tardamos en llegar al +puerto de Coquimbo más que veintidós dias en solo +dos bordos, que fué el mejor y más breve que se ha +hecho; y esto cuanto á la descripción +<a name="FNanchor_26" id="FNanchor_26" href="#Footnote_26" class="fnanchor">[26]</a> de la + +<span class="pagenum"><a name="Page_172" id="Page_172">[Pg 172]</a></span> +costa del Pirú desde Puerto Viejo á Copiapó, en +toda la cual costa hay muy pocos puertos, y esos +no muy seguros, que es la fuerza destos reinos. +Agora volvamos á las ciudades deste nuestro Perú +por el camino de la Sierra, y luego trataremos de +la calidad de los indios della y sus costumbres.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXIX" id="CAPITULO_LXIX">CAPITULO LXIX</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE QUITO</span></h2> + +<p class="p2">La ciudad de Quito es pueblo grande, cabeza de +Obispado, y donde reside una Audiencia real; su +comarca es fértil, así de trigo como de maíz y demás +mantenimientos de la tierra y nuestros, abundantísima +de todo género de ganados mayores ó +menores; dista de la línea Equinocial un tercio de +grado, y con distar tan poco es muy fria y destemplada, +lluviosa, que casi todos los meses poco ó +mucho llueve, y á su tiempo, que es desde diciembre +á abril, es de muchas aguas, muchos truenos +y rayos; oí decir á los conquistadores, que cuando +venian conquistando la tierra desde Riobamba á +Quito, que son veinticinco leguas, mataban los caballos +y se metian dentro para guarecerse del frio, +porque desde Guayaquil se subieron á la sierra, +á donde hay páramos bastantemente frios y destemplados; +agora parece se han moderado los +tiempos.</p> + +<p>Fundaron la ciudad entre cuatro cerros; los de +la parte del Septentrion son altos, los otros peque<span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[Pg 173]</a></span>ños; +dentro del mismo pueblo se da maíz y legumbres, +muchas y muy buenas, duraznos, membrillos +y manzanas, que no so pensó tal se dieran en ella.</p> + +<p>Hase augmentado mucho esta ciudad; reside en +ella la Audiencia real; tiene muchos indios en su +comarca, y las tierras muy abundantes, los campos +llenos de ganados mayores y menores, de donde +hasta la ciudad de Los Reyes, que son más de trescientas +leguas, traen ganado vacuno, y aun carneros.</p> + +<p>Lo que han multiplicado yeguas y caballos parece +no creedero. Hay fundados en esta ciudad conventos +de todas órdenes y un monasterio de monjas.</p> + +<p>Nuestros religiosos tienen provincial por sí, y los +del glorioso San Francisco, divididos desta provincia +del Perú; los padres de San Agustin y Teatinos, +subjectos á los provinciales de Los Reyes.</p> + +<p>El convento del seráfico San Francisco fué el +primero, y la ciudad se fundó el dia de San Francisco, +por lo cual se llama San Francisco de Quito.</p> + +<p>Esta sagrada religion, como más antigua, comenzó +á doctrinar los naturales con mucha religion +y cristiandad, donde yo conocí á algunos religiosos +tales, y entre ellos al padre fray Francisco +de Morales, fray Jodoco y fray Pedro Pintor. El +sitio del convento es muy grande, en una plaza de +una cuadra delante dél, á donde encorporado con +el convento tenian agora cuarenta y cuatro años +un collegio, así lo llamaban, do enseñaban la doctrina +á muchos indios de diferentes repartimientos, +porque á la sazon no habia tantos sacerdotes que +en ellos pudiesen residir como agora; demás de les +enseñar la doctrina les enseñaban tambien á leer,<span class="pagenum"><a name="Page_174" id="Page_174">[Pg 174]</a></span> +escribir, cantar y tañer flautas; en este tiempo las +voces de los muchachos indios, mestizos, y aun españoles, +eran bonísimas; particularmente eran tiples +admirables.</p> + +<p>Conocí en este collegio un muchacho indio llamado +Juan, y por ser bermejo de su nacimiento +le llamaban Juan Bermejo, que podía ser tiple en +la capilla del Sumo Pontífice; este muchacho salió +tan diestro en el canto de órgano, flauta y tecla, +que ya hombre lo sacaron para la iglesia mayor, +donde sirve de maeso de capilla y organista; deste +he oido decir (dése fe á los autores) que llegando á +sus manos las obras de Guerrero, de canto de órgano, +maeso de capilla de Sevilla, famoso en nuestros +tiempos, le enmendó algunas consonancias, las +cuales venidas á manos de Guerrero conoció su +falta. Esto no lo decimos sino por cosa rara, y porque +no ha habido otro indio semejante en estos +reinos.</p> + +<p>Combaten á esta ciudad, y toda su comarca, +grandes y violentos temblores de tierra, á causa +de que la ciudad á la parte del Septentrion tiene +uno ó dos volcanes, y el uno dellos que casi siempre +humea; toda aquella provincia tiene muchos, tantos, +que en lo restante del Perú no se ven sino cual +ó cual allí á cada paso. Los años pasados, debe +hacer 23 ó 24, salió tanta ceniza deste volcan cercano +á la ciudad, que por algunos dias no se via +al sol, y el pueblo, campos y pastos llenos de ceniza, +por lo cual todos los ganados se venian á la +ciudad á buscar comida bramando. Hiciéronse procesiones +y de sangre; fué Nuestro Señor servido +proveer de algunos aguaceros que limpiaron la ce<span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[Pg 175]</a></span>niza, +y se descubrió la yerba para el ganado. En +este tiempo la ciudad era combatida de frecuentes +temblores y muy recios, de tal manera que pensaban +ser las señales últimas del dia del Juicio; +reventó este volcan, y declinó á la mar del Sur; +arruinó algunos pueblos de indios y se los llevó el +agua que salió dél, y porque por esta parte del Septentrion +no dista muchas leguas el volcan, de la +mar del Sur, hacia el paraje de Puerto Viejo, bahia +de Caraques y de San Mateo, alcanzó parte +desta ceniza, que el viento la llevaba, y en alta +mar en el mismo paraje los navios que en aquella +sazon navegaban viniendo de Panamá á estos reinos, +veian la claridad de la lumbre del volcan.</p> + +<p>Oí decir á persona fidedigna que entonces se halló +en Quito, que salieron muchas personas, y entre +ellas ésta, á ver una laguna junto al volcan, +que ardia como si fuera de tea.</p> + +<p>El edificio de la iglesia mayor es de adobe, la +cubierta de madera muy bien labrada; labróla un +religioso nuestro, fraile lego, de los buenos oficiales +que habia en España. En medio de la plaza hay +labrada una fuente muy buena y de muy buena +agua, y en la plaza de San Francisco otra; las casas +para sus huertas no tienen necesidad de acequias; +el cielo les da abundantes pluvias, y á las +veces no querrian tantas.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_176" id="Page_176">[Pg 176]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXX" id="CAPITULO_LXX">CAPITULO LXX</a><br /> +<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE LOS QUIJOS</span></h2> + +<p class="p2">A la parte del Sur desta ciudad demora la provincia +llamada de los Quijos, ó por otro nombre +de la Canela, por se hallar en ella y de allí se +trae ya por estas partes tan buena y mejor que la +que viene de la India, porque, como más fresca, +pica y quema más. Hay en esta provincia tres ciudades +de españoles; es tierra cálida y lluviosa, y +en ella un rio muy grande; los indios no son tan +bien agestados como los de por acá; es gente pobre; +los años pasados, gobernando don Francisco de +Toledo, al fin de su gobierno se quisieron alzar y +lo hicieron; mataron algunos españoles, y creo dos +religiosos nuestros; estaban concertados con los de +Quito, y si no se descubriera el alzamiento en Quito, +fuera el daño muy mucho mayor, y cómo en +Quito se descubrió fué desta manera: para el servicio +de las ciudades hay señalados indios que se +reparten tantos en número como jornaleros, porque +sin esto no se podrian sustentar las ciudades; +señálaseles por cada dia un tanto por su trabajo, +que se les paga infaliblemente; estos indios repártense +por los repartimientos, rata por cantidad, y +vienen á sus tiempos algunos curacas de los menos +principales, á los cuales si algunos de los indios +jornaleros faltan, ó se huyen (no los pueden +tener atados), les echan los corregidores ó alcaldes<span class="pagenum"><a name="Page_177" id="Page_177">[Pg 177]</a></span> +en la cárcel, y veces azotan y trasquilan (si es +bien hecho ó mal esto, no me entremeto en ello); +sucedió que á uno destos curacas le faltaron ó se le +huyeron parte de los que habia de dar, la justicia +envióle á llamar con un indio lengua; trújole; el +pobre curaca veníase afligiendo, temiendo los azotes +y cárcel; el indio lengua, que le llevaba preso +y sabia del alzamiento, consolóle diciendo: No tengas +pena, que para tal dia nos habemos de alzar +y matar todos estos españoles y quedaremos libres, +y los Quijos han de hacer lo mismo; sucedió (Nuestro +Señor lo ordenó así) que iban en pos de los indios +acaso dos españoles, á los cuales no vieron los +indios; oyeron y entendieron lo que el indio lengua +dijo; callaron su boca y fueron siguiendo los indios; +llegados delante de la justicia, declararon lo +que oyeron; la justicia prende al indio, pónele á +cuestion de tormento, declaró la verdad, y los conjurados; +hicieron<a name="FNanchor_27" id="FNanchor_27" href="#Footnote_27" class="fnanchor">[27]</a> justicia de algunos; á los +Quijos no pudieron avisar por ser corto el tiempo. +Los Quijos, no sabiendo lo que pasaba en Quito, +y entendiendo que no faltarian, alzáronse al dia +señalado, y hicieron el daño que habemos dicho. +Pero castigáronlos, y el dia de hoy sirven pacíficos +como antes.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_178" id="Page_178">[Pg 178]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXI" id="CAPITULO_LXXI">CAPITULO LXXI</a><br /> +<span class="medium">DE RIOBAMBA Y TUMIBAMBA</span></h2> + +<p class="p2">Saliendo de la ciudad de Quito, por el camino +real del Inga, para venir por acá arriba, á 25 leguas +desta ciudad llegamos al valle llamado Riopampa, +antes del cual hay cinco pueblos de indios, +buenos. Este valle no tiene una legua de largo, +poco más; de ancho no alcanza á media legua; no +era poblado de indios, pero muy fértil de pastos +para ganados; aquí comenzaron dos ó tres españoles +que conocí en él á hacer sus estancias de ganados; +multiplicaban admirablemente, lo cual visto +por otros, se metieron en él, y agora es un razonable +pueblo de españoles, rico de todo género +de ganados y de trigo; es falto de leña, y algun +tanto destemplado, porque hace frio; en el mismo +asiento del pueblo nacen unos caños de agua buena, +que como sale debajo de tierra son templados.</p> + +<p>En este valle y pueblo (creo gobernando don +Francisco de Toledo) andaba un hereje luterano, +extranjero, en hábito de pobre y sustentábase de +limosnas que como á pobre le hacian, y en este estado +vivió tres ú cuatro años, que sin duda debia +esperar algunos otros de su secta, y como se tardaron, +un dia de fiesta, estando la iglesia llena de +gente oyendo misa, el impio luterano arriba, junto +á la peana del altar mayor donde el cura decia +misa, así como el sacerdote consagró la hostia y la<span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[Pg 179]</a></span> +levantó para que el pueblo, consagrada, la adorase, +se levantó, y con un ánimo endemoniado la +quitó con sus manos sacrílegas de las manos del +sacerdote y la hizo pedazos; echando mano á un +cuchillo carnicero que tenia escondido, creo hirió +livianamente al sacerdote; el pueblo, viendo esta +maldad sacrílega, admirado, los que se hallaron +más cerca se levantaron, las espadas desnudas, y +llegando al luterano le dieron de estocadas y mataron, +sin advertir que fuera muy mejor cogerle +vivo á manos y echalle en una cárcel á muy buen +recaudo y dar aviso á los inquisidores que residen +en la ciudad de Los Reyes, para que supieran dél +qué fué la causa de su hecho endemoniado y si +por ventura habia otros como él en el reino; empero +en semejante caso ¿qué católico puede tener +reportacion?</p> + +<p>Otras 25 leguas adelante entramos en el valle, +muy espacioso y abundante, llamado Tumipampa, +donde ningunos naturales dejó el Inga, porque +cuando iba conquistando estos reinos, llegando +aquí le hicieron mucha resistencia; pero, vencidos, +á los que dejó con la vida, que fueron pocos, los +trasportó por acá arriba. En el valle de Jauja, que +dista deste mas de 300 leguas, puso algunos pocos, +descendientes<a name="FNanchor_28" id="FNanchor_28" href="#Footnote_28" class="fnanchor">[28]</a> destos; llámanse Cañares, y este +valle está casi en medio de la provincia. Corren +por él dos ríos en tiempo de aguas, grandes, y no +distando mucho el uno del otro; en el uno se crian +peces, en el otro ninguno.</p> + +<p>Antes de llegar á este valle, una jornada ó dos, + +<span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[Pg 180]</a></span> +vivia, con un apacible asiento, el señor desta provincia +de los Cañares, en su pueblo formado, el +cual, cuando Guainacapac, que fué el más poderoso +señor destos reinos y penúltimo dél, conquistaba +la tierra, llegando aquí los Cañares le vencieron +en batalla campal y prendieron, é preso lo pusieron +en un pozo poco hondo; yo he visto el lugar; +de donde, sacándole una mujer suya con una faja +que las indias se ceñian, llamada chumbi, de noche, +los Cañares, borrachos, le puso en libertad; +volvió á rehacerse y vino con tan poderoso ejército +sobre esta provincia, que, no se hallando los Cañares +poderosos para resistirle, le inviaron 15.000 +niños con ramos en las manos, pidiendo paz; el +cual á todos los mandó matar, y haciendo grandes +crueldades y muertes á los Cañares despobló este +valle Tumipampa, y al pueblo del gran señor de los +Cañares, que era el principal, donde le tuvieron +preso, le dejó con tan pocos indios, que, agora 43 +años, no eran ochocientos los vecinos, y al presente +tienen muchos menos.</p> + +<p>Son estos Cañares hombres muy belicosos y muy +gentiles hombres, bien proporcionados, y lo mismo +las mujeres; los rostros aguileños y blancos; son +muy temidos de todos los indios del Perú, y grandes +enemigos de los Ingas; sucedió así: que cuando +se alzó toda la tierra contra los españoles, á pocos +años despues de conquistada, y muerto el señor +della, Atabalipa, tuvieron los indios serranos y Ingas +cercada la ciudad de Los Reyes, y en no poco +estrecho, y en el valle de Jauja mataron más de +treinta españoles, y en otras partes los que podian +haber, y al Cuzco tambien cercaron: un vecino, de<span class="pagenum"><a name="Page_181" id="Page_181">[Pg 181]</a></span> +Quito (conocílo), llamado el capitan Sandoval, encomendero, +si no de toda esta provincia, de la +mayor parte della, sabiendo el aprieto en que estaban +los nuestros, juntó cuatro ó cinco mil indios +Cañares y vino en favor de los españoles. Púsose +en camino con ellos, y prosiguiéndolo, sabido +por los indios cercadores que venian los Cañares +contra ellos, alzaron el cerco, y los cercados, saliendo +contra ellos, les hicieron volver á sus tierras, +y desde entonces hasta hoy no se han atrevido +á se rebelar, aunque lo han procurado.</p> + +<p>El dia de hoy, donde hay fuera de sus tierras +Cañares, las justicias se sirven dellos así para prender +indios fugitivos como españoles facinorosos; +sácanlos de rastro, aunque se metan en el vientre +(como dicen) de la ballena.</p> + +<p>En este valle Tumipampa comenzaron á hacer +sus estancias algunos españoles de todo género de +ganado, el cual ha crecido y multiplicádose tanto, +que él solo es poderoso á dar carnes á todo el +Perú, lo cual he visto; se fundó en él un pueblo de +españoles, y bueno, rico destos ganados, donde muchos +millares de novillos se sacan y vienen á Los +Reyes para el sustento desta ciudad; pues la abundancia +de ganado ovejuno, porcuno y caballuno +parece no tener número, y los caballos é yeguas +valen tan poco, que se compran á cuatro ó cinco +pesos, escogidos, que son á 32 ó 40 reales; llámase +la ciudad Cuenca; el temple es bueno, donde se +dan las fructas nuestras, si no son uvas. Sustenta +tres conventos, no de muchos frailes: Santo Domingo, +San Francisco y San Augustín, habrá que +se fundó treinta años.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[Pg 182]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXII" id="CAPITULO_LXXII">CAPITULO LXXII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD LLAMADA LOJA</span></h2> + +<p class="p2">Prosiguiendo el camino adelante, del Inga, á 35 +ó 40 leguas entramos en el valle donde la ciudad +de Loja se fundó, llamado en la lengua del Inga +Cusipampa, que es tanto como decir: valle de placer, +y así lo es realmente; es alegrísimo, de grata +arboleda, por medio del cual corre un rio de saludable +agua; casi en todo el año se siembra y cógese +el trigo y maíz: uno en un mismo tiempo está +en berza, otro se riega; en otras partes aran para +sembrar; no es muy ancho el valle, pero bastante +para sustentar la ciudad, que no es muy pequeña; +tiene muchos indios de encomienda, la comarca +fértil é más templada que la de Quito, y más lluviosa; +en su distrito caen las minas de oro que +llaman de Caruma; sustenta tres monasterios de +las Ordenes mendicantes, aunque no de muchos religiosos; +el nuestro es el más antiguo.</p> + +<p>Desta ciudad, declinando al Oriente la tierra +adentro, se camina á la ciudad de Zamora, y gobernacion +que llamamos de Salinas, donde hay tres +ó cuatro pueblos de españoles, algunos dellos ricos +de oro; particularmente lo fué, y agora no le falta +á Zamora, en cuyas minas se hallaron dos granos, +uno que pesaba 1.600 pesos, y otro la mitad, 800.</p> + +<p>Para ir á esta gobernacion se pasan uno ó dos +páramos despoblados y muy frios; los cuales pa<span class="pagenum"><a name="Page_183" id="Page_183">[Pg 183]</a></span>sados, +lo demás es tierra muy cálida, montuosa y +de muchas aguas del cielo, llena de sabandijas +ponzoñosas.</p> + +<p>A esta provincia no he visto, por eso trato brevemente +della.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXIII" id="CAPITULO_LXXIII">CAPITULO LXXIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE CAJAMARCA</span></h2> + +<p class="p2">Saliendo desta ciudad y valle por el camino real +del Inga, de la Sierra, hasta llegar á la provincia +de Cajamarca, no sé las leguas que hay, ni las +particularidades del camino; no lo he visto; la ciudad +de Loja si vi, porque viniendo de Quito para +la ciudad de Los Reyes, desde la de Loja bajamos +á Tumbez, por un camino, mejor diré sin camino, +íbamoslo abriendo; haria dieciseis años no se caminaba +por él, y desde entonces no se ha caminado, +ni bajado á Tumbez otra vez, y porque á +nuestro intento hace poco, no tractaré dél. Lo +que he oido desta ciudad á Cajamarca, que quiere +decir tierra ó provincia de espinas ó cardones +espinosos, es que por la mayor parte el camino es +áspero, de muchas piedras, cuestas y de algunos +despoblados, hasta llegar á esta provincia, donde +fué preso Atabalipa, señor de todos estos larguísimos +reinos, desde Pasto, 40 leguas más abajo de +Quito, hasta la ciudad de Santiago de Chile y <i>aún</i> +18 leguas más adelante y todo el reino de Tucumán; +en esta provincia se enseña (no lo he visto)<span class="pagenum"><a name="Page_184" id="Page_184">[Pg 184]</a></span> +el lienzo ancho y largo de pared con quien dieron +los indios del ejército de Atabalipa en el suelo, +huyendo de un caballo y caballero, empujándose +los unos á los otros.</p> + +<p>Es bien poblada esta provincia de indios y abundante +de todo mantenimiento, porque aunque es +por la mayor parte fria, tiene algunos valles templados +donde se coge mucho maíz y trigo, y en los +altos, abundante de papas, que son como turmas +de tierra, empero, de mejor nutrimiento. Los padres +de San Francisco la han doctrinado desde el +principio y la doctrinan con mucho ejemplo de +cristiandad y religion.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXIV" id="CAPITULO_LXXIV">CAPITULO LXXIV</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE CHACHAPOYAS</span></h2> + +<p class="p2">A las espaldas de Cajamarca, la tierra adentro, +caminando hácia el Oriente, se fundó la ciudad llamada +comunmente Chachapoyas, á los principios +rica de oro y poblada de gente más bien dispuesta +que la del Perú, más gallarda y de mejor dispusicion, +pero grandes ladrones. Es region más cálida +que fria, los valles son cálidos, lluviosos y con +abundancia de víboras y otros animales sucios y +ponzoñosos; oí decir á un portugués que habia residido +en el Brasil y sabia un poco de la lengua de +aquella tierra, que viviendo en un valle destos salieron +allí unos indios, y conociéndoles por el traje, +y pareciéndole eran del Brasil, les habló en la<span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[Pg 185]</a></span> +lengua de aquella tierra, y le respondiendo en ella, +preguntándoles de dónde eran y venian, le dijeron +ser del Brasil y que acaso se habian entrado la tierra +adentro huyendo de sus enemigos, y habian +aportado allí no siguiendo camino, sino do la ventura +les guiaba, que yo seguro anduvieron más de +900 leguas y pasaron rios muy caudalosos, á los +cuales no temen por ser grandes nadadores. En la +provincia de Bracamoros, que está más hacia el +Norte, se fundó otra ciudad llamada Jaen; no tiene +mucho nombre, porque no es más que abundante +de comida: es el paraíso de Mahoma; tiene las calidades +la tierra que la de los Chachapoyas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXV" id="CAPITULO_LXXV">CAPITULO LXXV</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD [DE] GUÁNUCO</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo, pues, á nuestro camino por la sierra +adelante desde Cajamarca, dejándolo á mano derecha +llegamos á la ciudad de Guánuco, nombrada +de los Caballeros porque se pobló de hombres muy +nobles.</p> + +<p>Esta ciudad tiene buena comarca, y muchos indios +de repartimiento; no la he visto, pero sé lo +que voy diciendo por relacion y tracto de los que +en ella han vivido; es fértil y abundante. En el +mismo pueblo se da todo el año higos, naranjas, +limas, unos están recién nacidos, otros un poco +más gruesos, otros maduros; danse muy bien membrillos +y manzanas con las frutas de la tierra. Es<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[Pg 186]</a></span> +el temple ni caluroso ni frio, y más declina al calor. +Es abundante de muchas carnes, á causa de +tener en su distrito muy buenos pastos. Los edificios +buenos; de medio dia para abajo, en el verano, +son tan recios los vientos, que no se puede andar +por las calles.</p> + +<p>Sustenta monasterios de todas Ordenes bastantemente, +no de muchos frayles. El que más tiene +hasta doce. De aquí salieron el capitan Serna y +Juan Tello, los cuales teniendo rendido á Francisco +Hernandez Giron, que fué tirano, llegó el capitan +Juan de la Serna, echóle mano y prendióle y llevóse +la honra de la prision; con lo cual se acabó +aquella rebelion, y desde entonces acá, que han pasado +más de 42 años, no ha sucedido otra ni se espera +sucederá, si Nuestro Señor por nuestros pecados +no nos quiere castigar, porque las cosas ya están +tan bien asentadas, y tanta justicia en el reino, +que los españoles no quieren sino ganar de comer. +Saliendo desta ciudad y volviendo al camino real, +á 30 leguas andadas entramos en el valle de Jauja, +donde al presente escribimos este breve compendio, +uno de los mejores y más poblados deste Reino; +es abundantísimo de trigo, maíz y otros mantenimientos +de la tierra, y carnes. Pasa por medio +dél un rio grande y caudaloso al tiempo de las +aguas, pero el más desaprovechado del mundo, +porque no se puede sacar dél una sola acequia para +regar los sembrados; lleva pescado y bueno; susténtanse +en él trece pueblos de indios, los siete por +la una banda y los seis por la otra, poblados con +sus cuadras, las iglesias de adobes y tejas, adornadas +de razonables ornamentos. Vanse diminu<span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[Pg 187]</a></span>yendo +estos indios, á lo menos los varones, por estar +tan cerca de Guancavilca; la causa diré en el +capítulo siguiente. Cásanse en algunos pueblos pocas +indias solteras, en particular en el que agora +resido doctrinándolos, llamado Chongos, porque +dicen que si, casados, los maridos las han de tractar +mal, como lo hacen estando borrachos, que +más quieren su libertad y buen tractamiento, y es +así, que como para los indios varones no hay castigo +por las borracheras, ni por estos malos tractamientos, +que á veces llegan á matar las mujeres, +como soy testigo, no hay de qué maravillarnos. +Tiene de largo este valle nueve leguas tiradas, y +por lo más ancho dos; es falto de leña, que si la +tuviera ya se hobiera poblado en él un pueblo +de españoles; es templado, aunque no sufre naranjos +ni limones; danse algunos membrillos y duraznos, +y de las legumbres nuestras algunas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXVI" id="CAPITULO_LXXVI">CAPITULO LXXVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA VILLA DE OROPESA, LLAMADA POR OTRO +NOMBRE GUANCAVILCA</span></h2> + +<p class="p2">Cuatro jornadas deste valle, no muy grandes, +se descubrieron, creo en tiempo que gobernaba el +Marqués de Cañete, de buena memoria, ó al fin de +su gobierno y principio del Conde de Nieva, las +minas que llaman del azogue, en un valle llamado +Guancavilca, asaz fria, porque está en medio de la +cordillera de las Sierras Nevadas que atraviesan<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[Pg 188]</a></span> +todo este reino de Perú y Chile, hasta el estrecho +de Magallanes, á donde se pobló un pueblo de españoles +gobernando don Francisco de Toledo, por +cuyo respecto se nombró Oropesa, con título de +villa. Descubrieron estas minas unos indios de la +encomienda de Amador de Cabrera, vecino de Guamanga, +en cuyo distrito<a name="FNanchor_29" id="FNanchor_29" href="#Footnote_29" class="fnanchor">[29]</a> se hallaron, de donde +sacó y se vió prosperísimo en riqueza; no murió con +tanta, y su mujer y hijos agora padecen necesidad. +Al principio repartióse el cerro en minas á +hombres particulares, como si fueran minas de +plata; ellos las labraban pagando su quinto al +Rey; despues acá, Su Majestad, y justísimamente, +las quitó y aplicó para sí; sólo dejó con propiedad +de su mina al descubridor, Amador de Cabrera, y +á sus herederos.</p> + +<p>Arrienda estas minas Su Majestad á cierto número +de españoles, con condicion que todo el azogue +que sacaren lo metan en el almacen, y Su Majestad +les paga el quintal á quarenta pesos ensayados; +Su Majestad les reparte indios de los comarcanos, +pagándoles su trabajo los arrendadores +conforme á lo que el Virrey señala. Este cerro de +azogue ha sido la vida deste Perú, porque si no se +hobiera descubierto, fuera el más pobre y más costoso +del mundo. Con los azogues ha revivido, porque +toda la plata que en Potosí y en Porco se saca, +como tractando dellos diremos, es por azogue y +con azogue. Los que comenzaron á labrar el azogue +fueran poderosísimos de plata si tuvieran juicio +para guardar y gastar; faltóles, y el dia de hoy + +<span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[Pg 189]</a></span> +están alcanzadísimos, porque como el azogue se va +en humo, así sus riquezas se han resuelto en él. +Que haya uno solo que se entienda está rico, aunque +lo disimula, no es contra lo que decimos, porque +una golondrina no hace verano. Solíase labrar +el cerro, como dicen, á tajo abierto, y labrándolo +así no era dañoso á la salud de los que entraban +á labrar y quebrar el metal; de pocos años á esta +parte, no creo son ocho, labran por socavon, lo +cual es la total destruicion de los miserables indios; +que á labrar en tierra, al socavon no le hicieron +respiraderos para que por ellos el humo ó +polvillo del metal exhalase; todo aquel humo entrase +por la boca, ojos, narices y orejas de los indios, +el polvo del azogue es azogue y el humo del +azogue es azogue; salen los pobres azogados, no +los curan; luego viénense á sus tierras así enfermos; +ninguno escapa que venga enfermo de Guancavilca; +viven seis y ocho meses y un año y año y +medio, con gran apretamiento de pecho, y así enferman +y acaban la vida.</p> + +<p>Esta es la causa de la diminucion destos naturales +y de los que se habian de multiplicar dellos; +yo confieso verdad, que en dos años que vivo en +este pueblo <i>de</i> Chongos, los más que <i>llevo</i> enterrados +son deste azogue. Avisamos dello, no creo se +nos da crédito, y lo que es deste valle es de los demás +que de más cerca y lejos van á trabajar á las +minas, y desto son testigos tambien los repartimientos +de Guamanga, y en particular el del primer +descubridor, era uno de los buenos del reino, +del Cuzco para abajo; agora está menoscabadísimo. +Que si al socavon hobieran hecho sus respiraderos,<span class="pagenum"><a name="Page_190" id="Page_190">[Pg 190]</a></span> +ó se labraran las minas como antes, no padecian +este detrimento la vida de los naturales, lo cual +viendo los miserables huyen por no ir á Guancavilca, +como es justo se huya de la muerte.</p> + +<p>No se puede dejar de creer, sino que si Su Majestad +deste menoscabo de sus vasallos fuese informado, +que mandaria, ó cesar la labor, ó que se +labrase como antes, porque el rey sin vasallos es +como cabeza sin miembros, sin pies, sin manos, sin +ojos, etc., y quien tanto cela el bien destos pobres, +con tanto amor y cristiandad, no es posible no lo +mandase remediar, y aun castigaria á quien no lo +pusiese luego en ejecucion.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXVII" id="CAPITULO_LXXVII">CAPITULO LXXVII</a><br /> +<span class="medium">DEL ASIENTO DE MINAS CHOCLOCOC[H]A, POR OTRO +NOMBRE CASTROVIRREINA</span></h2> + +<p class="p2">Quince leguas, declinando á los Llanos, deste +cerro Guancavilca dista un cerro de minas llamado +Choclococha, al pie del cual, porque se descubrió +y pobló gobernando el marqués de Cañete, don +García de Mendoza, por ser casado con la ilustrísima +Sra. Doña Teresa de Castro, que á estos reinos +trujo consigo, le pusieron por nombre Castrovirreina, +asiento frigidísimo más que Potosí; no +es tan rico con mucho.</p> + +<p>Este cerro tambien ha consumido parte de los +indios que se repartieron para la labor de las minas; +porque aunque la labor de las minas de pla<span class="pagenum"><a name="Page_191" id="Page_191">[Pg 191]</a></span>ta +no consuma la vida como la del azogue, porque +los indios repartidos vienen por tierras frigidísimas, +y aquel asiento lo es, y primero que hicieron +casas donde guarecerse de las nieves y aguas +del cielo, el temple desabridísimo y malo los hacia +enfermar y morir como han muerto muchos; +ya esto ha cesado con el reparo de las casas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXVIII" id="CAPITULO_LXXVIII">CAPITULO LXXVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD [DE] GUAMANGA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo al camino real (es necesario hacer estas +digresiones por no volver á ellas) desde Jauja +á la ciudad de Guamanga ponen 36 leguas, no de +muy buen camino, en el cual no hay pueblo ninguno +de indios, sino cinco tambos con servicio de +naturales para los pasajeros, donde se halla recado +de pan, vino, maíz y carnero, y caballos de alquiler +de jornada en jornada, como ya casi en todos +los tambos, que son ventas, desde Quito á Potosí, +y aun más adelante. Cinco leguas antes de llegar +á esta ciudad entramos en el valle llamado Assangaro, +donde casi todo el año hay uvas para vender, +respecto de tener allí cerca una viña de un vecino +de Guamanga, de donde se proveen, y á una +legua, poco más, hay un ingenio de azúcar deste +mismo vecino, y muy bueno. Dos leguas más adelante +de Assangaro es el valle llamado Viñaca, en +el cual hay algunas viñas muy buenas que dan +buen vino, y parece adivinaron los indios llamán<span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[Pg 192]</a></span>dolo +así Viñaca, por lo que en él se ha plantado +de viñas; es caliente mucho, aunque á su tiempo +hiela, no mucho, y el rio arriba á mano izquierda, +por una parte y otra del rio, se han plantado y +plantan viñas.</p> + +<p>La ciudad de Guamanga es de buenos edificios +y son los mejores del reino; particularmente las +portadas de las casas son muy buenas, de piedra, +que la tienen junto al pueblo y la sacan cuan +grande quieren, y la cal no está lejos; los monasterios, +que son tres, Santo Domingo, San Francisco, +La Merced; las tienen buenas, donde en cada +convento se sustentan de ocho á diez religiosos; es +falta de agua, porque es falta de rio; empero tiene +una muy buena fuente en medio de la plaza y de +muy buena agua.</p> + +<p>Cuando los conquistadores vivian era pueblo +muy rico; agora no lo es tanto por haber quedado +en poder de nacidos en ella. La comarca es muy +buena y abundante de mucho ganado de toda +suerte, y no menos de pan y demás mantenimientos, +así nuestros como de los que habia en la tierra. +El temple es el mejor de los que yo he visto +de Quito á Chile; llueve poco; tiene su alguacil, +que son pedriscos á la entrada de las aguas, y aun +algunos rayos.</p> + +<p>Habia en este pueblo la mejor casta de caballos +del reino; ya se ha perdido por la negligencia de +los que con ellos quedaron. No sé yo si en lo descubierto +se hallará mejor temple ni más sano para +fundar una Universidad, porque ni el calor ni el +frio impide en todo el año que no se pueda estudiar +á todas horas. Yo tuve casi concertado con un hijo<span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[Pg 193]</a></span> +de un vecino, hombre principal, fundase con su +hacienda en nuestra casa un colegio con que ennobleciese +su ciudad; sacóme la obediencia para +este asiento y quedóse. Fuera obra heróica y de +gran provecho para todo el reino, la ciudad se augmentara +y de todo el reino acudieran á oir Teología, +porque los nacidos en la sierra corren mucho +riesgo de su salud en Los Reyes. Por maravilla alcanza +aquí temblor de tierra, y cuando llega viene +tan cansado, que casi no se siente; la comarca es +rica de todo género de minerales, por una parte y +por otra.</p> + +<p>Edificó aquí un vecino desta ciudad, llamado +Sancho de Ure, gran cristiano y no menos su mujer +y casa, cuyo nombre corresponde con los hechos, +porque Sancho es ó quiere decir Santo; edificó, +digo, un convento de monjas de Santa Clara +á su costa, con una iglesia, la capilla mayor de +bóveda, el cuerpo de la iglesia bueno, y es el mejor +del pueblo; déjoles renta bastante, la cual con +las que han entrado se ha augmentado y crecido. +Puso en él cuatro hijas, que todas profesaron; las +tres viven hoy, religiosas muy principales y de +mucha cristiandad y gobierno. El fundador no tenia +mucha renta de indios, aunque tenia haciendas; +oí decir en aquella ciudad que mientras edificaba +el convento le proveyó Nuestro Señor en una +mina que labraba bastante plata para el edificio, +el cual acabado cesó la veta, y aun las demás del +cerro, porque el dia de hoy nadie labra en él.</p> + +<p>Fué dichoso este fundador en hijos, porque tuvo +muchos, once: los seis varones, las cinco mujeres; +de los varones los cuatro son religiosos de la Or<span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[Pg 194]</a></span>den +del Seráfico San Francisco; los tres muy buenos +predicadores, así para españoles como para indios, +que todos cuatro viven hoy con gran ejemplo +de cristiandad y virtud, á quien la Orden les ha +encomendado oficios honrosos y han dado muy +buena cuenta dellos.</p> + +<p>Al fundador deste convento le dió Nuestro Señor +una muerte cual fué su vida, porque demás de la +obra famosa deste monasterio, era hombre de mucha +oracion y diciplina, y en esto su mujer le era +bonísima compañera, la cual, aunque le vió espirar, +no hizo los extremos ni tragedias que otras +suelen hacer, sino con el semblante alegre ella propia +le amortajó, puso en el ataud, y en su casa +aquel dia no se vieron lágrimas ni voces, sino un +silencio, una tristeza subjecta á la razon y muchas +gracias á Nuestro Señor y conformidad con su voluntad, +y si lágrimas hobo, fueron piadosas y cristianas; +murió esta señora como vivió, con gran satisfacion +de su vida.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXIX" id="CAPITULO_LXXIX">CAPITULO LXXIX</a><br /> +<span class="medium">DEL RIO Y CAMINOS DE GUAMANGA AL CUZCO</span></h2> + +<p class="p2">De la ciudad de Guamanga dista la del Cuzco +sesenta leguas, si no son 70, divididas en doce jornadas; +el camino es malo y destemplado, porque +en algunas jornadas hay dos temples diferentes; +salimos de uno templado y llegamos á dormir á +donde hace un frio incomportable, como saliendo<span class="pagenum"><a name="Page_195" id="Page_195">[Pg 195]</a></span> +de Guamanga y parando en los Tambillos de Illaguaci; +otras veces salíamos de lugares frios y á +tres leguas bajábamos á hornos encendidos, valles +calidísimos, y luego subíamos á temple frio, cual +es la jornada de Villcas á Uramarca, y desta suerte +es casi todo el camino. En esta distancia encontramos +con tres rios muy grandes en valles calidísimos: +el primero es el de Villcas, á 16 leguas +de Guamanga; en tiempo de aguas, poderoso, pásase +por puente de creznejas; en tiempo de seca se +vadea, y esto como deja el vado, unas veces lo deja +pedregoso, otras no con tantas piedras, y cada año +muda el vado, no se puede hacer en él puente +de cal y canto por no haber cómodo para ello. El +agua es gruesa y cálida como las demás de Guamanga +al Cuzco, que lo quel (<i>sic</i>) arroyo es de +buena agua.</p> + +<p>Pasado este rio, dos jornadas adelante, entramos +en el valle de Andaguailas, templado, donde se da +maíz y trigo; es bien poblado de indios, abundante +de ganados nuestros y de la tierra. Tambien aquí +se van apocando los indios, por dos vias, la una por +Guancavilca y la otra porque de aquí sacan indios +para labrar en los Andes del Cuzco las chácaras de +coca, y dales allí una enfermedad en las narices +que se les ponen como una trompa muy gruesa y +colorada, de que algunos mueren, fuera de las enfermedades +que allá les dan mortales, como diremos +en su lugar. Más adelante se sigue el valle +nombrado Amancay por unas flores olorosas blancas +que en él nacen en abundancia, así llamadas. +Este rio nunca se vadea; tiene puente de cal y +canto, mandada hacer por el buen marqués de Cañete, +de felice recordacion el primero.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[Pg 196]</a></span></p> + +<p>Aquí hay, por ser templado, uno ó dos trapiches +donde se hacen buenas cosas de azúcar. Más +adelante llegamos al rio de Aporimac; éste tambien +no se vadea; pásase por una puente de creznejas +asaz larga y angosta, donde hay cantidad de +mosquitos zancudos cantores, amicísimos de beber +sangre humana, y no menos cantidad de los rodadores, +tan sedientos como esotros; hay agua gruesa +y muy cálida; todos estos tres rios se juntan con +el de Jauja y otro que pasa cuatro leguas del +Cuzco, por el valle de Yucay, no menor que cualquiera +destos, y hacen aquel grande y famoso rio +del Marañon, que desemboca en la mar del Norte +con 80 leguas de boca. Es el mayor rio del orbe.</p> + +<p>Prosiguiendo nuestro camino adelante, cuatro +leguas antes de la ciudad del Cuzco entramos en +el valle de Xaquixaguana, donde fué desbaratado +el tirano Gonzalo Pizarro y sus valedores, sin rompimiento +de batalla, por el gobernador licenciado +Pedro de la Gasca y demás servidores de Su Majestad. +Valle ancho y largo, donde hay dos ó tres pueblos +de indios, apartados un poco del camino real; +es más frio que templado, aunque se da maíz en él +y trigo; empero, si acierta á helar un poco temprano, +arrebátase el hielo al maíz; el trigo sufre +más, y por eso no le hace tanto daño.</p> + +<p>Es abundante de ganado del nuestro, de todo género. +Las aguas son malas, gruesas y salobres.</p> +<p><span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[Pg 197]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXX" id="CAPITULO_LXXX">CAPITULO LXXX</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD LLAMADA EL CUZCO</span></h2> + +<p class="p2">De aquí á la ciudad de El Cuzco ponen cuatro +leguas buenas.</p> + +<p>Era el asiento principal de los reyes destos larguísimos +reinos, á quien llamaban Ingas. El sitio +es malo y las aguas malas; fundaron aquí su ciudad +los españoles en el mismo lugar donde la tenian +fundada los indios, que es al principio del valle, +el cual, en esta parte, es angosto, aunque más +abajo, como va corriendo casi al Oriente, se ensancha +un poco más. Siémbrase en él trigo é maíz +de riego y dase bien si los hielos no acuden temprano. +Parte desta ciudad está fundada en una +ladera, y aun la mayor parte; no la dividieron los +fundadores por cuadras, como las demás deste reino, +ni tiene calle derecha ni proporcionada, porque +no quisieron los españoles romper los edificios +de piedra que en ella hallaron, no siendo muy +aventajados; hállanse en ellas muchas calles muy +angostas, que apenas pueden ir dos hombres de á +caballo á las parejas, á cuya causa en ivierno es +muy sucia y lodosa. Pasa por medio della un +arroyo de poca agua al verano y aun al ivierno, +si no es por alguna gran avenida que luego cesa, +por tener su nacimiento muy cercano; este rio es +muy sucio y de mal olor; hanle hecho sus alcantarillas +para pasar de unas calles á otras. El Inga<span class="pagenum"><a name="Page_198" id="Page_198">[Pg 198]</a></span> +le tenia tan bien acanalado y recogido con una muralla +de piedra, por una parte y por otra, y por +donde corria el agua, enlosado, que ni se divertia +á otra parte, ni paraba cosa en él. Agora con el +buen gobierno de los nuestros se derrama por muchas +partes y anega no poca parte del valle, y la +huerta de nuestra casa corre riesgo, porque rompiendo +el rio el reparo y no reparándolo, se le ha +llegado mucho. Gobernando los Ingas, en cayéndose +una piedra, se ponia luego otra ó la misma +en su lugar, porque el daño no pasase adelante.</p> + +<p>Las casas de los españoles, por la mayor parte +son sombrias y tristes, si no es la del capitan Diego +de Silva, que la labró alegre. Es pueblo muy rico, +por la gran cantidad que tiene de indios de encomienda.</p> + +<p>Los vecinos antiguos todos lo fueron; sus hijos, +agora, tienen abundancia de deudas y no les alcanza +la sal al agua; gastan sin órden y sin discrecion. +Sustenta cinco monasterios religiosos y uno +de monjas de Sancta Clara.</p> + +<p>Nuestra casa es la que antiguamente se llamaba +gobernando los Ingas, la Casa ó Templo del Sol, +á quien adoraban por principal de todos sus dioses +falsos. Conforme á lo que los indios edificaban, +es bueno el edificio; la piedra es parda y labrada, +y tan juntas unas con otras, que parece no tener +mescla alguna, y tiénela, y es de plata delgadísima, +la cual no sale fuera de las junturas de las +piedras.</p> + +<p>La piedra es durísima y el edificio fijísimo, que +para romperlo se pasa mucho trabajo. Permanece +en nuestro convento una pila grande desta pie<span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[Pg 199]</a></span>dra, +ochavada por de fuera, que de hueco debe +tener, por cualquiera parte que la midan, más de +vara y media, y de fondo más de vara y cuarta. +A esta pila hinchian con cantidad de chicha, escogida +de la que el Inga bebia, para que bebiese +el Sol, y lo que en ella se embebia creia esta gente +bárbara que el Sol lo bebia; cubria la boca desta +pila una lámina de oro, en la cual estaba el Sol +esculpido. Cuando los españoles entraron en esta +ciudad le cupo en suerte á uno de los conquistadores, +que yo conocí, llamado Mansio Sierra, de nacion +vizcaíno y creo provinciano, gran jugador; +jugó la lámina y perdióla: verificóse en él que jugó +el Sol.</p> + +<p>Sustenta nuestro convento 25 religiosos, y dende +arriba; vase poco á poco edificando como los demás; +está casi fuera de la ciudad; los demás, dentro. +La huerta de nuestra casa era la Huerta del +Sol, y la tierra della dicen fué traída en hombros +de indios del valle de Chincha, por muy buena; +venian á su tiempo todo los indios á labrarla, vestidos +de riquísimos vestidos, y aún permaneció por +algunos años, é yo vi una vez que se juntaron los +más de los ingas y por sus cuarteles la labraron y +desmontaron con gran alegria, y ésta fué la última +vez, porque se tenia por inconveniente y con mucha +justicia se les vedó.</p> + +<p>Lo que en esta huerta se sembraba eran unas +cañas de maíz, todas de plata, las mazorcas de oro; +éstas no han parecido, ni se sabe donde están; será +la huerta poco menos de media cuadra; tiene un +pilar donde caen dos caños de agua, el uno un +poco salobre, el otro algo mejor. No se sabia de<span class="pagenum"><a name="Page_200" id="Page_200">[Pg 200]</a></span> +dónde ó por dónde venia el uno, hasta que el rio, +con una avenida grande se llevó dos ó tres losas, +á lo menos las sacó de su lugar, por debajo de las +cuales venia encañada el agua á la Huerta del Sol.</p> + +<p>Es fama haber en nuestra casa gran mina de +oro enterrado, pero no se sabe dónde; unos dicen, +y aun se tiene por lo más cierto, que en la capilla +mayor; otros, que en la huerta; han cavado en +muchos lugares, pero hasta hoy no se ha hallado +cosa alguna. Don Carlos Inga salia á este partido: +que le dejasen cavar debajo del altar mayor, y de +lo que sacase daria tanta parte, y si no hallase cosa +alguna, tornaria á reedificar lo derribado, á su +costa, de la misma manera que antes estaba. No se +le admitió el partido, y así quedó.</p> + +<p>El monasterio más rico es el de Nuestra Señora +de las Mercedes, y el que tiene mejor sitio, por +ser en medio del pueblo y en una de tres plazas, +aunque los padres Teatinos se pusieron en la plaza +que está delante de la iglesia Mayor y bien junto +á la Merced.</p> + +<p>El de San Francisco tiene plaza y bien grande; +sustenta más de treinta religiosos; ya <i>está</i> acabado. +El de San Augustin se va edificando. Sustenta +veinte religiosos.</p> + +<p>El temple es frio y desabrido, y luego que los +españoles poblaron, no se criaba ningun niño mero +español; ya se crian, y en cantidad. Al verano, que +es cuando no llueve, desde mediado Abril hasta +Noviembre, es más frio que lo restante del año al +tiempo de las aguas, aunque en este tiempo hay +bastante frio y en un dia se hallan tres temples: +unas veces, antes que venga el agua mucho calor,<span class="pagenum"><a name="Page_201" id="Page_201">[Pg 201]</a></span> +arde mucho el sol; en comenzando á llover, frio; +en acabando, mucho más, porque como viene el +aire de tierra mojada y fria, por cualquier parte +que venga viene más frio, lo cual causa mucha +destemplanza en los cuerpos. En el tiempo de las +aguas es muy lodoso y sucio, y de mal olor, porque +como las más de las calles sean angostas y +el concurso de pasearlas mucho, así de indios como +de españoles, no se puede evitar este inconveniente. +Despues de la ciudad de Los Reyes y Potosí +es el mejor pueblo destos reinos á la redonda; +hay seis ó siete perroquias de indios que bastecen +á la ciudad; el valle es muy poblado de muchas +chácaras, fuera de que la comarca es muy fértil.</p> + +<p>Esta ciudad es cabeza de obispado, y lo era de +todo el reino, y aunque así se nombra en los contractos +y escripturas que se hacen <i>en</i> ella, va perdiendo +este título, porque la ciudad de Los Reyes +se lo lleva con la asistencia del virrey, Audiencia +y Santa Inquisicion, y otras calidades.</p> + +<p>La iglesia Catedral es paupérrima en edificios, +aunque en renta es la más aventajada de todas las +Indias; hay muchos templos en pueblos de indios, +muy mejores; la causa por que no se haya edificado +no la sé; algunos echan la culpa á personas +ya muertas, otros á vivos; no me quiero entremeter +en esto.</p> + +<p>Ha muchos años, cuando no tenia tanta renta, +que se comenzaron á traer materiales, juntáronse +muchos, y en la plaza hay no poca cantidad de +cal y arena mezclada, ya perdida con el tiempo; +así se ha quedado. En ornamentos es rica, pero en +lo que más florecia era en la celebracion de los di<span class="pagenum"><a name="Page_202" id="Page_202">[Pg 202]</a></span>vinos +oficios, viviendo el chantre primero que en +ella hubo, porque todas las Horas se cantaban cada +dia, y el Oficio menor de Nuestra Señora; á media +noche no se sigue el coro por la destemplanza +del frio en todo tiempo, y aunque es así que en +España los frios son mayores y se sigue el coro á +media noche, es de otra calidad el uno quel otro: +el de España es frio y húmido; el nuestro, en todo +el reino donde lo hay, es frio y seco, muy contrario +á la salud corporal.</p> + +<p>Carece esta ciudad de leña, por lo cual no ha +crecido más; yo la he visto repartir como carne +en la carneceria; ni tiene de donde le venga, ni +carbon. De cuando en cuando le alcanzan temblores +de tierra, y recios, y á las veces son tan vehementes +los truenos, que parece temblar los cielos.</p> + +<p>Junto á la ciudad, saliendo della caminando +para el Collao, hay una fuente de agua salada, +clarísima y abundante, la cual recogida en un estanque +grande que desde el tiempo de los Ingas +está hecho, se reparte por la tierra, en contorno +del estanque, la cual dentro de pocos dias se vuelve +sal blanquísima.</p> + +<p>La tierra en que cae se dividió por chácaras (que +así se llaman) por los vecinos de indios y conventos. +Tenemos allí nosotros nuestra chacarilla. Hacen +los indios desta sal mil pajaritos, leones, tigres +y otros animales, y así la venden.</p> + +<p>Un poco más adelante entramos en el llano donde +se dió la batalla nombrada de las Salinas, por +ser cerca destas, entre Hernando Pizarro, ó por +mejor decir, por parte del Marqués Pizarro, y don +Diego de Almagro; fué la primera que hobo entre<span class="pagenum"><a name="Page_203" id="Page_203">[Pg 203]</a></span> +españoles, y don Diego de Almagro y los suyos +fueron vencidos; fué bien reñida, pero tratar della +no hace á nuestro propósito. Y esto cuanto á la +ciudad del Cuzco.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXI" id="CAPITULO_LXXXI">CAPITULO LXXXI</a><br /> +<span class="medium">DE LOS ANDES DEL CUZCO Y COCA</span></h2> + +<p class="p2">Muchas cosas hacen á esta ciudad muy rica: los +muchos indios de repartimientos; los que tiene en +contorno del pueblo; la contractacion de los mercaderes; +pero lo que más le enriquece es la contractacion +de la coca, que comen los indios; esta +coca es un arbolillo pequeño que no se levanta del +suelo cuando mucho una vara, las ramas delgadas, +la hoja casi como de zumaque, aunque es más ancha; +otra hay más pequeña, pero désta no tractamos. +Esta coca no se da sino en tierra muy cálida y +lluviosa; siémbrase á mano; tres ó cuatro jornadas +del Cuzco, hay una tierra llamada los Andes, donde +hay estas chácaras de coca, con las cuales los +vecinos y muchos otros han enriquecido, porque +se sacan destos Andes, para Potosí particularmente, +cada año más de 60.000 cestos de coca, que +cada uno debe pesar de 20 á 25 libras; sácanlos +en carneros de la tierra y lleva un carnero cuatro +y cinco, y por la mayor parte cinco. Desde Potosí +vienen al Cuzco con las barras de plata á comprar +esta coca. Vale el cesto, cuando menos, tres +pesos, que es imaginación, ó tiene esta hoja en sí<span class="pagenum"><a name="Page_204" id="Page_204">[Pg 204]</a></span> +alguna virtud de sustentar, lo cual parece falso; +pero los indios, si han de trabajar, y no traen un +poco della en la boca, ó han de caminar, luego se +desmayan, y como la lleven, trabajan y caminan +todo el dia, si no es cuando se sientan á comer, +que brevemente cuncluyen.</p> + +<p>Estos Andes donde se da es tierra calidísima, +muy lluviosa, llena de mil género de sabandijas +ponzoñosas, que en las mismas chácaras se crian +y hacen no poco daño, y la picadura es irremediable, +hasta agora, que de pocos años se ha hallado +el remedio, y es el más fácil del mundo y más manual. +Uno de los primeros que lo supo fuí yo, y lo +enseñó un perro. Pasó así: que andando á caza de +perdices un soldado gentilhombre, arcabuz, llamado +Pedro Ruiz de Ahumada, á un perro suyo picóle +una víbora en el hocico; hinchósele la cabeza +como una bota; viniéndose ya tarde para su casa, +que era en el campo, el perro veníase así tras de +su amo, pero en viendo un arroyo de agua que +cerca de la casa corria, fuese á toda furia para el +agua; el amo, pensando que la rabia de la muerte +lo llevaba, paróse; vióle poner la cabeza en el +agua; dejóle el amo por muerto, pero ya que queria +cenar, entra el perro sano y bueno y halagando +á su amo. Venido al pueblo, luego me lo dijo: esto +era en la ciudad de La Plata; sabido, escrebí á un +religioso nuestro que residia en una doctrina en +un pueblo de indios cinco leguas de la ciudad, +donde se crian cantidad dellas, que hiciese la experiencia +en dos perros; hízola, y á uno echó en +un estanque de agua, al otro dejóle fuera; el que +fué lanzado en el agua, al cabo de media hora que<span class="pagenum"><a name="Page_205" id="Page_205">[Pg 205]</a></span> +en ella estuvo saltó el pretil, sacudióse y comenzó +á retozar con otros perros; el que no fué lanzado, +dentro de pocas horas murió. De suerte que en picando +la víbora habemos de buscar el agua: si es +corriente es mejor, si es embalsada no es inconveniente, +y poner el pie ó la mano en el agua, de +suerte que sobrepuje un jeme el agua á la picadura, +y dejarlo estar allí espacio de una hora, y no +es necesario más cura.</p> + +<p>Los indios han enseñado otra manera de curar, +y es ésta: toman la víbora que picó, y aunque sea +otra no creo es inconveniente; córtanle tres ó cuatro +dedos de la cola y échanla á mal; luego de allí +junto cortan cantidad de tres dedos en ancho, quitan +la piel, y tres veces en tres dias continuos dan +de comer aquella carne al herido; acuéstanlo y +abríganlo; suda, guarda dieta, y no es necesario +más cura; desta suerte curaron en una chácara +dos leguas de la ciudad de La Plata á una ama +suya unos indios del Rio de Plata que con ella +vinieron, y su marido é yo propio se lo pregunté y +me dijo que desta suerte la curaron no haria dos +meses.</p> + +<p>Matar la víbora que picó (principalmente si es +de las que llamamos y son de cascabel, porque +cuantos años tienen tantos cascabeles les nacen en +las colas, y cuando van deslizándose por el suelo +van haciendo ruido como si llevasen cascabeles), +no es dificultoso, porque son torpes en andar, en +picar velocísimas; no la han pisado cuando vuelve +á picar, cuyos colmillos son más agudos que +alesnas; helas visto grandes y gruesas como un +grueso brazo.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_206" id="Page_206">[Pg 206]</a></span></p> + +<p>En el Brasil hay cantidad destas sabandijas, y +como ya se comunican aquellos dos reinos, es fácil +saber lo que en ellos sucede; sucedió pues así: que +una víbora picó á un portugués en un pie y le pasó +unas botas de baqueta que llevaba calzadas; murió +de la ponzoña de la víbora; hízose almoneda de +sus bienes; las botas comprólas otro portugués, y +calzándoselas murió; torna otro á comprarlas y +cálzaselas; murió tambien; viendo esto los médicos +advierten que la causa de la muerte de los dos fueron +las botas rotas con la picadura ó diente de la +víbora; quemáronlas y no las compró más portugués +alguno, y así cesó la muerte dellos; la fe +desto y crédito dése á los que lo refirieron; no lo +vi, oílo por cierto. Estos Andes del Cuzco son fértiles +destas víboras, y de culebras que llaman bobas; +éstas son muy grandes y muy gruesas; no hacen +daño, sino es cuando, como dicen, andan en +celos. Porque en aquellos Andes sucedió lo que +diré: tres soldados volvíanse á sus casas de las +chácaras de la Coca, á pie; no es tierra para caballos. +El uno quedóse un poco atrás á cierta necesidad +corporal; acabada siguió su camino solo, +pues los compañeros iban un poco adelante; prosiguiéndolo, +ve atravesar una culebra destas que +tienen de largo más de 16 pies y gruesas más que +la pantorrilla de un hombre, silbando, y otra culebra +en pos della, de la misma calidad; la postrera, +viendo á nuestro soldado, cíñele todo el +cuerpo, y la boca encaminaba á la garganta; el +pobre que se vió ceñido y la boca de la culebra +cerca de su garganta, con ambas manos afierra de +la garganta de la culebra con cuanta fuerza pudo,<span class="pagenum"><a name="Page_207" id="Page_207">[Pg 207]</a></span> +no dejándola llegar á su garganta; la culebra, sintiéndose +apretada de las manos del soldado, apretábale +con lo restante de su cuerpo fortísimamente, +de suerte que le hizo reventar sangre por la boca, +ojos, narices y orejas; el pobre, viéndose de aquella +suerte, gemia; no podia gritar, sino bramar.</p> + +<p>Los compañeros, pareciéndoles tardaba, pararon +un poco, oyendo los bramidos; vuelven corriendo +en busca de su compañero, halláronle de la suerte +que le habemos pintado. Uno sacó una daga que +traía en la cinta y metiéndola entre el sayo y la +culebra la cortó; luego aflojó la culebra hechas dos +partes, y acabáronla de matar. El soldado quedó +como muerto; lleváronle y albergáronle; volviósele +la color del rostro y cuerpo amarilla como cera; +vínose al Cuzco, y dentro de tres meses murió. Oí +esto á hombres que le conocieron.</p> + +<p>Era este soldado vizcaíno; otro por ventura no +tuviera tanto ánimo á echar mano á la culebra de +la garganta con ambas manos.</p> + +<p>En estos Andes no hay indios naturales; llevan, +para el beneficio de la coca, del distrito del Cuzco, +indios bien contra su voluntad, porque es llevarlos +á la casa de la muerte, como dijimos tractando +del valle de Andaguaylas y su menoscabo.</p> + +<p>Religiosos nuestros lo han contradicho y predicado +contra ello, viendo la diminucion de los naturales +que allá entran; pero como es interés de +diezmos y de otros particulares, creo hallan aun +entre otros religiosos valedores. Vase disminuyendo +esta contractacion, porque los indios ya más +quieren pan y vino que coca.</p> + +<p>La tierra es muy contraria á la salud de los po<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[Pg 208]</a></span>bres +indios y aun á la de los españoles, sino que á +nosotros no nos da la enfermedad de las narices +como á los indios; es tierra llena de montaña calurosísima, +como habemos dicho, y abundantísima +de lluvias. Pero el interés la hace habitable por +más indios que en ella perezcan, lo cual debian +considerar y aun remediar los que nos gobiernan.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXII" id="CAPITULO_LXXXII">CAPITULO LXXXII</a><br /> +<span class="medium">PROSÍGUESE EL CAMINO DEL CUZCO Á VILCANOTA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo, pues, al camino Real, y pasando del +llano do fué la batalla de las Salinas, va corriendo +el valle del Cuzco, ensanchándose un poco más; si +le queremos prolongar hasta la rinconada llamada +Mohina, terná de largo poco menos de cinco leguas, +por medio del cual, el rio los Ingas llevaban +acanalado, de suerte que no declinaba á una parte +ni á otra; agora, por el descuido de los nuestros, +con mediana avenida aniega la mayor parte del +valle á mano derecha y siniestra, como lo he visto +y pasado con no poco riesgo, compelido por la obediencia, +con la cual en medio del ivierno caminaba. +Fenecido este valle, diez leguas más adelante +llegamos al pueblo é valle de Quiquejana; la +mitad del pueblo fundado de la una parte del rio, +la otra mitad de la otra; es rio grande y pocas veces +se vadea, de gruesa agua; pásase por puente +de criznejas, sin riesgo alguno. Luego proseguimos +nuestro camino para el Collao el rio arriba,<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[Pg 209]</a></span> +pasando por muchos pueblos de indios que á la +mano izquierda dél hay poblados; á la derecha uno +solo, ó cuando mucho dos, hasta llegar á su nacimiento, +que es una laguna llamada Vilcanota, que +se hace de nieves que corren de un cerro alto é +nevado, antes de la cual hay unos baños de agua +caliente, que de lejos no parece sino que hay allí +cantidad de fuegos; tanto es el vapor como humo +que de los manantiales sale, y tan caliente el agua, +que no se puede poner la mano en ella; hierve á +borbotones, y en muchas partes; confieso que la +primera vez que vi tanto humo imaginé habia allí +muchos indios y fuego; es lugar muy frio. Esta +agua, si es de piedra azufre, es singularísimo remedio +para el mal de ijada é piedra; bebiéndola +callente cuanto se pudiere sufrir, deshace la piedra +de los riñones y límpialos: es experiencia hecha, +y si se trae y se vuelve fria hase de callentar +y beberla caliente como está dicho, y tiene el mismo +efecto: ya se puede decir que de historiador me +he vuelto médico; no es inconveniente tractar en +historia, ó descripción de tierras, las cosas provechosas +que en ella se hallan para la salud de los +hombres.</p> + +<p>Volviendo á nuestra laguna Vilcanota, que terná +en torno, ó será tan grande como seis cuadras, es +digno de encomendar á la memoria lo que en +ella hay.</p> + +<p>Este asiento es muy alto y muy frio; la laguna +y camino Real entre dos cordilleras nevadas. Vierte +á dos partes; el un desaguadero á la mar del Norte, +que es el principio deste rio grande de Quiquejana, +el cual juntándose con el de Apurimac,<span class="pagenum"><a name="Page_210" id="Page_210">[Pg 210]</a></span> +Amancay, Vilcas, Jauja y otros, hace el famoso +rio del Marañon, que dijimos desembocar en la +mar del Norte con ochenta leguas de boca. La +otra vertiente ó desaguadero hace el rio que llamamos +de Chungara y Ayaviri, que entra en la laguna +de Chucuito, y ésta desagua por una parte, +como diremos, á la mar del Sur.</p> + +<p>Un poco más adelante, como media legua, vemos +una pared de piedra de mampuesto que corre +desde la nieve del un cerro al otro atravesando el +camino Real. Esta pared dicen los viejos se hizo +por órden y concierto de paz entre los Ingas y los +indios del Callao, los cuales trayendo guerras muy +reñidas entre sí, vinieron en este medio: que se +hiciese esta pared en el lugar dicho, de un estado +de un hombre, no muy ancha, la cual sirviese +como de muralla para que ni los Ingas pasasen á +conquistar el Collao ni los Collas al Cuzco; rompieron +por su mal los Collas las paces y quisieron conquistar +á los Ingas, mas los Ingas revolviendo sobre +ellos los conquistaron y no pararon hasta Chile. +Esta pared se ve el dia de hoy descender desde la +nieve del un cerro, y atravesando el valle y camino +Real sube hasta la nieve del otro.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_211" id="Page_211">[Pg 211]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXIII" id="CAPITULO_LXXXIII">CAPITULO LXXXIII</a><br /> +<span class="medium">PROSIGUE EL CAMINO AL COLLAO</span></h2> + +<p class="p2">Puestos en este paraje<a name="FNanchor_30" id="FNanchor_30" href="#Footnote_30" class="fnanchor">[30]</a> de Vilcanota luego +comenzamos á bajar (aunque la bajada no es agra, +que casi no se siente) hasta el tambo de Chungara, +donde en todo el valle se apacienta copia de ganado +vacuno, y á la mano derecha no poco ovejuno y +ganado de la tierra. Este tambo es muy frio, y +desde aquí á la provincia de los Charcas ya no se +da maíz, sino papas y quinua, y ha de ser muy +buen año, porque si los yelos se anticipan las papas +corren riesgo; la quinoa mejor lo sufre. De +aquí vamos al primer pueblo del Collao, llamado +Ayavire, asaz ventoso y frio, pueblo grande y rico +de ganado de la tierra, como lo son los demás desta +provincia de Ayaviri. Siete leguas adelante llegamos +al pueblo llamado Pucará, tambien pueblo +grande, famoso porque aquí se desbarató el tirano +Francisco Hernandes Giron; cególe Nuestro Señor, +como andaba en deservicio suyo y de su Rey, +porque si se tuviera diez dias más, que no saliera +del sitio y fuerte donde estaba, siendo señor de las +comidas y teniendo agua y leña, no se les podía +quitar, y el sitio suyo inexpugnable, y servicio de +los indios, que le obedecian por ser de su encomienda; +era imposible el real del Rey sustentarse, + +<span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[Pg 212]</a></span> +habiase de deshacer por falta de mantenimientos. +Salió una noche á dar en el campo de Su Majestad, +pero avisado por un soldado que aquella noche +se vino al servicio de su Rey, levantóse el campo +de donde estaba, dejando las tiendas armadas, y +púsose en escuadron en una hoya donde el tirano +no le pudo ver; llegó á las tiendas, desbaratóse en +ellas, y viéndose desbaratado, recogióse con hasta +160 soldados descontentos, y á pie y por tierra fragosa +y frigidísima tomó la vuelta de Quito; pero +llegando al valle de Jauja, ó poco más adelante, +salieron á él dos capitanes de la ciudad de Guánuco +y lo prendieron, y á los pocos que con él iban, +como dejamos dicho tractando del valle de Jauja; +los demás ya se le habian quedado cansados y sin +armas; trujéronle á la ciudad de Los Reyes, donde +como á tirano y traidor á la Corona Real, le cortaron +la cabeza y la pusieron en el rollo en medio +de la plaza en una jaula de hierro á vista de todo +el pueblo, con su letrero que decia: esta es la cabeza +del tirano Francisco Hernandez.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXIV" id="CAPITULO_LXXXIV">CAPITULO LXXXIV</a><br /> +<span class="medium">DE LA LAGUNA DE CHUCUITO</span></h2> + +<p class="p2">Pasando adelante por el camino Real, á pocas +jornadas de aquí, no son ocho, damos en la laguna +de Chucuito. Es la más famosa del mundo y mayor, +muy poblada por una parte é por otra. Tiene +en torno, y si hablamos como marineros, de boj,<span class="pagenum"><a name="Page_213" id="Page_213">[Pg 213]</a></span> +ochenta leguas y cuarenta de travesia; casi á la +playa della son las poblaciones; los vientos causan +en ella tormentas como en la mar, y aun más ásperas, +por no tener puerto fondable. Lo que sirve +de puerto son totorales, que son una juncia gruesa +como el dedo pulgar, y más; aunque allá dentro +(digamos en alta mar) se hunda con vientos y tempestades, +en llegando á la totora la ola, cesa toda +la tormenta; el agua es muy gruesa, nadie la bebe, +con no ser tan salada como la de la mar; es abundante +de peces por la una y otra costa. Algunas +veces se mete la tierra adentro, pero porque el +camino Real del Inga iba muy derecho no lo torcia, +antes por medio de la ensenada, más ó menos +conforme á la derecera del camino, se proseguia, +hechas á mano unas calzadas derechas como una +vira, y á trecho sus ojos llanos, por los cuales corria +el agua. Hay calzada de dos leguas y más, á +lo menos, por el otro camino, llamado de Omasuyo; +tambien las hay menores, conforme á como +es la ensenada; pero ya muchas dellas por esta +parte se han perdido por descuido de nuestras justicias, +y se rodean en partes de más de dos leguas, +en otras menos, y ver aquellas calzadas y caminos +derechos perdidos, es compasion.</p> + +<p>El remedio al principio era fácil, agora es irremediable. +Casi á la orilla, ó costa, y un poco más +adentro, á legua y más, tiene sus islas pequeñas en +donde vivian indios pescadores llamados en ambas +provincias Uros.</p> + +<p>Estos no comian jamás maíz, lo cual de fuera +parte se traía, ni otra cosa sino pescado, y la raíz +desta totora, que es muy blanca, fria y desabrida;<span class="pagenum"><a name="Page_214" id="Page_214">[Pg 214]</a></span> +gente barbarísima, con lengua diferente de los +demás de la tierra firme y la del Inga; muy raros +la entendian, ni sabian, por lo cual dificultosamente +recibian la fe; decian eran como puercos, +pues comian totora como ellos; ya son un poco +más políticos, despues que los redujeron á pueblos +sacándolos de las isletas de la laguna; van á Potosí +á trabajar á sus tiempos, y hacen sus mitas +en los tambos, que es decir sirven en ellos y dan +recado, que es regularmente por noviembre, pero +malo, porque son faltos de carneros para las cargas +é para lo demás necesario, aunque se les paga +conforme al arancel. Diré lo que me sucedió con +uno destos: yo bajaba de la ciudad de La Plata +por órden de mi perlado á la de Los Reyes por este +mismo mes, y venia á la ciudad de Arequipa; llegué +á un tambo donde servian estos Uros, y habiéndome +de partir pedí uno ó dos carneros de +carga; diéronseme, y un indio que los llevase y +volviese; llegando al otro tambo, pagando su trabajo +y de los carneros al Uro, díjome: Padre, cómprame +un real de pan; yo le respondí: ve tú á +comprarlo; respondió: no me lo dará el indio tambero, +porque me conoce, soy Uro; repliquéle: Pues +tú, Uro, ¿ya sabes comer pan? respondió: si padre, +despues que servimos en los tambos. Hales aprovechado +la reduccion para que coman pan y beban +vino, y para la doctrina ha sido lo principal. Pero +verlos antes que amanesca en sus balsas de totora, +casi desnudos y navegar y pescar y meterse tres y +cuatro leguas y más, por una parte es para dar +gracias á Dios, por otra se les tiene mucha lástima, +porque caminamos por tierra muy arropa<span class="pagenum"><a name="Page_215" id="Page_215">[Pg 215]</a></span>dos, +no nos podemos valer de frio y éstos, desnudos +en el agua no lo sienten, ó si lo sienten lo sufren +no con tanta pesadumbre como nosotros. Lo que +no vi en la mar del Norte, ni en esta del Sur, vi +en esta laguna: fué una manga de agua, la cual +vista me admiré mucho: no habia visto otra; en la +compañia caminábamos cuatro ó cinco de conformidad; +venia un piloto que huyendo de la mar +quiso ver á Potosí, pero volviéndose á su inclinacion +natural, no le habia parecido bien la tierra, y +volvióse; preguntéle qué era aquello; entonces me +dijo: aquella se llama manga de agua, y si cae en +navio sin puente, sin remedio le anega, y de noche +son muy peligrosas, porque no las vemos; de dia +huimos della como de la muerte; cae de lo alto de +las nubes hasta el agua; al viso parecia tan gruesa +como un mastil muy grueso de una carraca, y como +va descargándose va adelgazando, á la cual, delgada, +el viento la pone como un arco hasta que totalmente +la nube se queda sin agua; todo esto vi +entonces. He dicho esto para probar las tormentas +que aquí se padecen; por lo cual, y porque no hay +puertos, no se puede navegar con bergantines; uno +se hizo é se comenzó á navegar en él, pero con una +tormenta se perdió y nunca más se ha hecho otro, +ni intentado hacerle. Los indios en sus balsas tambien +usan y se aprovechan de velas conforme á +como la balsa la sufre.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_216" id="Page_216">[Pg 216]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXV" id="CAPITULO_LXXXV">CAPITULO LXXXV</a><br /> +<span class="medium">DE LOS PUEBLOS QUE HAY EN ESTA PROVINCIA +DE CHUCUITO</span></h2> + +<p class="p2">Tomó la denominacion esta +<a name="FNanchor_31" id="FNanchor_31" href="#Footnote_31" class="fnanchor">[31]</a> laguna acerca de +los españoles, llamándola la laguna de Chucuito, +por razon de una provincia así llamada Chucuito, +la más rica del Collao, cuya cabeza es un pueblo +así llamado, fundado casi á la playa desta laguna +por la una parte, y por la otra sobre un cerro no +agrio de subir. Aquí reside, á lo menos tiene su +casa, el curaca principal y la justicia, con título de +gobernador. Los pueblos subjectos son: á dos leguas, +Acora; á tres, Hilavi; á Juli, cuatro; otras +tantas á Pomata, y cinco á Cepita, que todas son +18 leguas. Son grandes y ricos de ganados de la +tierra, y de los nuestros no hay falta. Nuestra sagrada +religion la tuvo á su cargo desde el principio +que se redujeron á la Corona Real de Castilla, +para la doctrinar, en cuya doctrina se ocupó muchos +años augmentando siempre el número de los +religiosos, conforme á como nos augmentábamos.</p> + +<p>Hobo en ella, ocupados en este oficio evangélico, +muchos y muy buenos, y entre ellos el padre fray +Melchior de los Reyes, de quien en breve dejamos +hecha mencion; el padre fray Augustin de Formicedo, +que hoy muy viejo vive; el padre fray Domingo + +<span class="pagenum"><a name="Page_217" id="Page_217">[Pg 217]</a></span> +de Narvaez<a name="FNanchor_32" id="FNanchor_32" href="#Footnote_32" class="fnanchor">[32]</a>, cuyo cuerpo dijimos, enterrado +en el Convento de nuestro padre Santo Domingo +de los Reyes, en el capítulo pasados siete +años se halló entero y los hábitos sin lision; el padre +fray Miguel Cerezuela, y el padre fray Domingo +de la Cruz, á quien un demonio perseguia +de dia y de noche, con otros muchos grandes religiosos +y grandes lenguas de la que llamamos Aimará, +que es diferente de la general de los Ingas, +más abundante y más galana; con cuyos trabajos, +artes, vocabularios, cartapacios y sermones otros +el dia de hoy triunfan, como si ellos lo hobieran +trabajado; quitóla á la Orden don Francisco de +Toledo, residiendo en ella treinta religiosos; si +con justicia ó con pasion, ya ha dado cuenta á +nuestro Señor dello; dióla primeramente á clérigos; +despues el pueblo mayor, qu' es Juli, dió á +los padres de la Compañia. Pero cuánta diferencia +haya (no tracto de los padres de la Compañia, +que hacen su oficio religiosamente) del un tiempo +al otro, del concierto y ornato de los templos y +servicio del altar, los ciegos que pasan por el camino +lo ven. Hallábanse en estos pueblos 20.000 +indios tributarios; agora no sé si hay tantos, porque +se han huido muchos (fama es más de 6.000) +á una provincia de infieles y de guerra de los +Chunchos, dejando sus mujeres, hijos, casas y haciendas. +Por qué causa no es de mio decirla en +este lugar; en otro, si me viese sin ningun temor +de mal subceso humano, creo lo diria.</p> + +<p>En el pueblo de Juli, digo en su término, no + +<span class="pagenum"><a name="Page_218" id="Page_218">[Pg 218]</a></span> +lejos, descubrió un indio una veta de plata rica; +quiérensela quitar diciendo que el indio no puede +tener mina de plata; el procurador del indio apeló +para la Real Audiencia de la ciudad de La Plata +(yo estaba á la sazon en ella); quítansela; perdióse +la veta hasta hoy; no sé en qué se pueda fundar +que yo, en mi tierra, como el extraño, no pueda +tener mina, principalmente descubriéndola yo.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXVI" id="CAPITULO_LXXXVI">CAPITULO LXXXVI</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO [DE] COPACAVANA</span></h2> + +<p class="p2">Desde Pomata, tomando el camino sobre mano +izquierda, dejando el Real á la mano derecha, ocho +leguas dista el pueblo Copacavana, á donde se redujeron +muchos indios que de diversas provincias +deste Perú vivian en una isla de la laguna, dos leguas +deste asiento y tierra firme, una por mar, +otra por tierra; llámase esta isla Tiquicaca, donde +era el más famoso adoratorio que el demonio en +todos estos reinos tenia, y para su servicio mandaba +que de las más provincias dél que señalaba le +sirviesen allí indios; solos unos exceptaba, llamados +Puquinas, que viven la mayor parte en el camino +de Omasuyo, que es de la otra parte de la laguna, +por ser gente como de suyo es muy sucia, +más que otra destos reinos, como si el demonio +fuera muy limpio; antes que estos indios se redujesen +y se deshiciese aquel famoso y falso adoratorio, +todavia el demonio por los pecados destos,<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[Pg 219]</a></span> +aunque ocultamente, era reverenciado y obedecido, +para comprobacion de lo cual diré lo que un religioso +nuestro me refirió le habia pasado no ha 25 +años, viviendo en un pueblo y doctrinándolo, llamado +Tarama, distrito de la ciudad de Guánuco, +siete leguas del primer pueblo del valle de Jauja, +llamado Butun Jauja, que es decir el gran pueblo +de Jauja.</p> + +<p>Sucedióle, pues, que estando en esta doctrina +llegó á él un fiscal della, indio, y díjole: Padre, +aquí está un Cacha, que es un mensajero, de Tiquicaca; +el religioso, aunque no habia vivido por allá +arriba, tenia noticia deste adoratorio, y luego advirtió +á lo que podria ser; dijo al fiscal: tráemelo +aquí. Trújoselo. Era un indio bien dispuesto; llegó +á guisa de caminante, la manta ceñida; preguntóle: +¿De dónde eres, hijo? Responde: de la isla +Tiquicaca. Replicóle: ¿Dónde vas? Respondió: A +Quito. (Hay desde Tiquicaca á Quito más de quinientas +leguas.) ¿Quién te envia? Responde: El +Apo, que es el señor de Tiquicaca. Bien entendió +el religioso que el que le inviaba era el demonio. +¿Así Tiquicaca te envia? pues yo os doy mi palabra +que no habéis de ir allá y que os tengo de +castigar por el mensaje. Del demonio sois mensajero. +Respondióle el indio: Padre, yo tengo de ir. +El padre: No iréis; yo os azotaré y tresquilaré primero +y echaré en la cárcel. Responde el indio: Padre, +los azotes y tresquilarme, no lo quitará Tiquicaca; +mas dejar de ir no lo impidirás. Viendo +esto el religioso, ¿qué habia de hacer? Mándale +azotar y tresquilar, á la justicia, por mensajero del +demonio, y que lo echen en la cárcel, en el cepo, y<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[Pg 220]</a></span> +toma la llave de la cárcel y cepo; á la mañana va á +ver su indio allá <i>en</i> la cárcel; él va á buscar el indio; +el cepo hallólo cerrado, pero el indio nunca +más le vió. ¿Este fué indio ó demonio, que no pareció +más?</p> + +<p>El religioso que esto me dijo, y á otros muchos, +en la ciudad de Los Reyes, se llama fray Juan de +Torrealba, que agora vive en España, hombre de +mucha verdad, y no tenia para qué fingirlo.</p> + +<p>Para deshacer este adoratorio, que llamamos +guacas, fué acertadísimo sacar los indios de aquella +isla y poblarlos en la tierra firme, á la lengua +casi del agua, en un cerro no alto, llamado así Copacavana. +Este pueblo tenia á su cargo un clérigo +gran lengua de la Aymará y de la Quichua; así se +llama la de los Ingas, llamado el bachiller Montoro; +la iglesia es buena; hiciéronla religiosos +nuestros, porque este pueblo y otro que dista deste +una breve legua, llamado Yunguyo, se encorporaron, +cuanto á la doctrina, con la provincia de Chucuito. +El buen clérigo mandó hacer á un indio +una imágen de bulto, que colocó en la iglesia, al +lado de la Epístola, en un altar, por sí; intitulóla +de la Purificacion; yo la he visto tres ó cuatro veces; +tiene de largo, sin la peana, una vara y cuatro +dedos; salió hermosa de rostro, con su Niño Jesús +entre los brazos, y aunque es así (como luego diremos) +que los indios tienen poca fée ó ninguna, +algunos hay en quien Nuestro Señor la ha infundido. +Estos son pocos.</p> + +<p>En aquel pueblo habia un indio casado que á +su mujer daba mala vida y aborrecia grandemente;<span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[Pg 221]</a></span> +ella era buena cristiana y devota de aquella imágen +de Nuestra Señora; el marido, persuadido del +demonio, sacóla al campo para ahorcarla; echóle +la soga á la garganta y quísola ahorcar; la india, +muy de veras se encomendó á Nuestra Señora, y +teniéndola ya su marido para lanzarla de un árbol +abajo, apareciósele Nuestra Señora en figura de +aquella imágen; el indio deja la mujer é pone pies +en polvorosa, mirando para atrás, lleno de temor; +la india quedó libre hallándose en el suelo, la cual +tambien vió á Nuestra Señora en su favor; vínose +á la iglesia, hincóse de rodillas delante del altar +de Nuestra Señora, dándola gracias; da noticia +deste milagro al clérigo, hácese la averiguacion, +traen al marido, confiesa la verdad, que todavia +estaba temerosísimo; llámase al corregidor de aquel +partido, que á la sazon era don Jerónimo Marañon, +convocáronse los clérigos comarcanos, hízose una +solemne procesion con los indios del pueblo y otros +que acudieron y algunos españoles que por allí se +hallaron; luego se comenzaron á multiplicar milagros, +que pintaron en las paredes de la iglesia; hízose +libro dellos, pero algun luterano oculto que +por allí pasó lo hurtó, mas no pudo hurtar la memoria +dellos, que como eran frescos no se habian +olvidado y tornáronse á escribir.</p> + +<p>Los milagros han sido muchos y notables, de los +cuales escrebiré dos aquí, que oí al mismo bachiller +Montoro: el uno fué que habiendo falta de aguas +para las comidas, los indios determinaron hacer +una procesion á instancia deste sacerdote, sacando +la imágen de Nuestra Señora, y para esto la par<span class="pagenum"><a name="Page_222" id="Page_222">[Pg 222]</a></span>cialidad +que llaman <i>Hañan saya</i><a name="FNanchor_33" id="FNanchor_33" href="#Footnote_33" class="fnanchor">[33]</a>, que es la +más principal, tractólo con la menos principal, llamada +<i>Urin saya</i><a name="FNanchor_34" id="FNanchor_34" href="#Footnote_34" class="fnanchor">[34]</a>, ésta no quiso venir en ellos; +los Hañan sayas hacen su procesion; fué Nuestro +Señor servido, para confundir á estos indios de poca +fe, que, con tener las chácaras juntos, parten linderos, +lloviese en la de los Hañan sayas y no en las +de los Urin sayas. El otro fué: dos indios, marido +y mujer, trujeron de más de cuarenta leguas un +hijo solo que tenian contrecho, á Nuestra Señora +que se lo cúrase; en abriendo la puerta de la iglesia +por la mañana, tomaban su hijo, que ya sabia +hablar, tenia de siete á ocho años, y ponian delante +del altar de Nuestra Señora; desta suerte le +ponian por espacio de diez ó doce dias; sucedió +que el niño un dia comenzó á hablar con la imágen +de Nuestra Señora y decirla: Señora, ya ha muchos +dias que mis padres me ponen aquí delante +Vos, para que me saneis, y no me sanais; la comida +ya se les ha acabado, y están lejos de nuestra +tierra; sáname ya, Señora, y si no, volverémonos á +nuestra tierra; dicho esto se levantó el niño sano y +salvo, como si no hobiera padecido lesion alguna, y +salió á buscar á sus padres que fuera de la iglesia +en el patio ó cementerio della estaban.</p> + +<p>Volviéronse con su hijo á sus tierras. Las palabras +del niño, los demás que allí se hallaron las +refirieron. A la fama desta imágen y milagros concurrian +en romerias desde el Cuzco, que son más de +cien leguas, y desde Potosí, que hay otras tantas, + +<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[Pg 223]</a></span> +muchas personas, y las que no, enviaban sus limosnas +aventajadas; de suerte que si se hobiera +tenido un poco más de cuidado fuera riquísima la +capilla. Arden delante del altar tres lámparas +muy grandes y muy bien labradas, que personas +particulares han enviado para el culto de Nuestra +Señora; coronas tiene muchas; anillos con piedras +riquísimas; quitóse la doctrina al clérigo poco antes +que muriese, y dióse por órden de Su Majestad +é buena diligencia que se dieron, á los padres de +San Augustin, donde tienen un priorato. Ya los +milagros no son tan frecuentes, por nuestros pecados, +y aun no han cesado <i>los que</i> con las medidas +de la imágen se han hecho: el contador Garnica, +quebrado, ciñéndose la medida sanó. Los hechos +no es de mio escrebirlos, porque piden un libro entero. +Los Padres Augustinos ternán cuidado dello.</p> + +<p>Fué Nuestro Señor servido, para confusion del +demonio y para alumbrar á estos miserables, que +cerca de aquel lugar donde con tanta reverencia el +demonio era adorado, allí se hiciesen muchos milagros +por Nuestra Señora á gloria de Su Majestad +y de su Madre sacrosanta.</p> + +<p>No creo hay cibdad, en lo que he visto de la de +Los Reyes y Potosí, donde no haya capilla de +Nuestra Señora de Copacavana, y en pueblos de +indios hay no pocas desta advocacion, y en algunos +se dice se han hecho milagros, como es en Pucarani, +ocho leguas de la ciudad de la Paz; el indio +que hizo esta imágen, aunque ha hecho otras, ninguna +ha sacado como ella; ha sido llamado á muchas +partes y las ha hecho<a name="FNanchor_35" id="FNanchor_35" href="#Footnote_35" class="fnanchor">[35]</a>, y estando en la + +<span class="pagenum"><a name="Page_224" id="Page_224">[Pg 224]</a></span> +ciudad de La Plata le llamó el presidente de la +Audiencia para conocerle, el licenciado Cepeda, y +dióle silla, diciendo: Quien hace imágen de Nuestra +Señora que obra milagros, merece se le dé silla +delante de un Presidente.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXVII" id="CAPITULO_LXXXVII">CAPITULO LXXXVII</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO [DE] CEPITA Y [DE]S[A]GUADERO</span></h2> + +<p class="p2">De Copacavana volvemos al camino Real, sobre +mano derecha, en demanda del último pueblo de la +laguna de Chucuito, ocho leguas tiradas.</p> + +<p>Es pueblo frio y destemplado como los demás, +y ninguno tanto como éste en toda esta provincia, +del cual dista el Desaguadero desta laguna dos leguas +y media. El Desaguadero es tan ancho como +un tiro de piedra; el agua tiene muy poca corriente, +parece como embalsada. Comunmente se trata +en este reino que no se le halla fondo, y que el agua +por abajo corre con tanta velocidad que, por mucho +que pese una piedra, si con ella la quieren sondar, +se la lleva el agua.</p> + +<p>La primera vez que pasé por este Desaguadero +llevaba intencion de sondarlo y averiguar esta verdad; +llegando con más de cincuenta brazas de sogas +que saqué de Cepita, me puse en medio de la +puente con una piedra como medio adobe; echéla +al agua y luego se fué la piedra derecha al fondo +como si no hobiera corriente alguna; sompeséla y +sacándola hallé cuatro brazas y media de agua, de<span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[Pg 225]</a></span> +suerte que lo que se dice es fábula; tambien decian +que cayendo alguna cosa en el agua era imposible +salir; tambien lancé un perro y fácilmente +salió nadando; y que por abajo no haya corriente +es fácil de persuadir, aunque no lo hobiera experimentado +con la sonda, porque como toda aquel +agua sea un solo cuerpo, si por abajo fuera tan +raudo y corriente, por el medio y por arriba habia +de correr de la misma suerte.</p> + +<p>Tiene este Desaguadero una puente, la mejor, +más fácil y segura del mundo; es llana y de totora +asentada sobre tres ó cuatro maromas de icho, muy +estiradas; hacen los indios unas balsas fuertemente +atadas desta totora, á manera de media luna cuando +se muestra despues de la conjuncion; el convexo, +que es el lomo, asientan sobre las maromas +muy bien atado, y luego junto á esta otra, y así las +multiplican desde el principio al fin y las unas con +las otra las atan. El vacio que hay entre una y +otra, porque estas balsas son redondas, hínchenlo +con enea ó totora suelta, que es lo mismo, de suerte +que la puncta queda llana y rema de ancho tres +varas largas; es segurísima y puédese pasar á caballo, +aunque yo muchas veces que la he pasado +me apeo, llevando la cabalgadura de diestro. Hay +aquí indios con pescado, los cuales tienen cuidado +á su tiempo de renovarla, y son tan diestros en ello, +y en saber, por la experiencia que tienen, cuándo +conviene hacerlo, que no pierden puncto, porque +ya saben cuándo han de renovar las maromas y las +balsas.</p> + +<p>Deste Desaguadero se hace otra laguna que llaman +de Paria, ó de Challacollo por otro nombre,<span class="pagenum"><a name="Page_226" id="Page_226">[Pg 226]</a></span> +no tan grande, ni con mucho, como ésta; desagua +contra la mar del Sur, sumiéndose sin que responda +á alguna parte; por ventura por las entrañas +de la tierra va á dar á la mar.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXVIII" id="CAPITULO_LXXXVIII">CAPITULO LXXXVIII</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO TIAGUANACO</span></h2> + +<p class="p2">Seis ó siete leguas delante del Desaguadero llegamos +al pueblo <i>de</i> Tiaguanaco, donde hay, apartado +un poco del camino Real, sobre mano derecha, +unos edificios antiguos de piedra recia de labrar, +que parecen labradas con escuadra, y entre +ellas piedras grandísimas; casi no pasa por aquel +pueblo hombre curioso que no las vaya á ver.</p> + +<p>La primera vez que por allí pasé con otros dos +compañeros las fuimos á ver, donde vimos unas +figuras de hombres de sola una piedra, tan grandes +como gigantes, y junto á ellas de muchachos, la +cintura ceñida con un talabarte labrado en la misma +piedra, sin tiros, como usan los que traen tahelies. +Paredes no habia altas, ni casa cubierta; +ocuparia este edificio más que cuatro cuadras en +torno. No saben los indios quien lo edificó, ni de +dónde se trujeron aquellas piedras, porque en muchas +leguas á la redonda no se halla tal cantera. +Es fama haber allí gran suma de tesoro enterrado; +hase buscado con diligencia, mas como andan á +ciegas los buscadores, no han dado con ello, sólo +dan con la plata que sacan de la bolsa para el gasto.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_227" id="Page_227">[Pg 227]</a></span></p> + +<p>Agora se aprovechan de aquellas piedras para +el edificio de la iglesia deste pueblo. De aquí á Calamarca, +otro pueblo de indios, hay dos jornadas +largas, donde se junta el otro camino de Omasuyo, +que corre por la otra parte de la laguna; por lo +cual es necesario volver á tractar dél.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_LXXXIX" id="CAPITULO_LXXXIX">CAPITULO LXXXIX</a><br /> +<span class="medium">DEL CAMINO DE OMASUYO</span></h2> + +<p class="p2">Desde el pueblo de Ayaviri, que dijimos ser el +primero del Collao, tomando sobre mano izquierda, +comienza el camino y se sigue la provincia llamada +Omasuyo, que corre por la otra parte de la laguna +de Chucuito; esta provincia es muy poblada, y por +la mayor parte son Poquinas; son recios de ganados +de la tierra, y participan de más maíz é trigo +que los de la otra parte, por tener sobre mano izquierda +la provincia de Larecaja, abundante de +lo uno y de lo otro.</p> + +<p>Esta provincia es montuosa, llena de sabandijas +ponzoñosas, de tigres y osos y leoncillos; de aquí se +proveen de madera para las iglesias, así los de la +una parte de la laguna como los de la otra, y de +otra más menuda para sus casas. Por esta parte la +laguna (digamos) se mete más la tierra adentro +con esteros, por medio de los cuales llevaba su camino +el Inga, derecho, como habemos dicho; agora, +por descuido de los corregidores, que con tiempo +no lo han querido remediar, está perdido en<span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[Pg 228]</a></span> +muchas partes, y rodeamos por algunas ensenadas +más de dos leguas, y en otras menos, conforme es +la calzada perdida. Tiene tambien esta provincia, +á la propia mano izquierda, primero, ó un poco +más abajo que á Larecaja, la provincia de Caravaya, +ó por mejor decir las montañas, porque no +son pobladas, cálida, lluviosa y montuosa, donde +antiguamente se sacaba oro en abundancia, subido +de la ley; agora tambien se saca, pero mucho +menos; la razon es porque siendo tan cálida para +los indios que lo han de sacar, que los llevan desta +provincia de Omasuyo, es muy enferma, y justísimamente +se prohibe vayan los indios á ella contra +su voluntad, ni con ella, á sacar oro; con todo +eso, hay españoles y corregidor, y no pienso va +mal aprovechado el que lo es. Junto á esta laguna +hay un pueblo llamado Arapa, de donde dos leguas, +ó poco más, segun me dijo un sacerdote clérigo +que en él residia, que tiene otro desaguadero +esta laguna, no de tanta agua como el que habemos +dicho, de suerte que desagua á una y otra mar.</p> + +<p>En toda esta provincia no he visto, dos veces que +por ella he caminado, cosa digna de memoria, si +no es el pueblo de Guarina, dos leguas adelante del +cual fué la batalla desgraciada entre el general +Diego Centeno, que defendia la parte del Rey, y +el tirano Gonzalo Pizarro, éste con cuatrocientos +hombres y Centeno con 1.200; aquí fué desbaratado, +y la flor de los vecinos y capitanes muertos +y presos, y enterrados más de cuatrocientos hombres +en un hoyo donde agora está una ermita harto +mal parada, sin que los hijos de los que allí tienen +sus padres la reparen ni aun hayan gastado un<span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[Pg 229]</a></span> +real, y son algunos destos vivos y muy ricos; mas +de sus padres creo se acuerdan poco.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XC" id="CAPITULO_XC">CAPITULO XC</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LA PAZ</span></h2> + +<p class="p2">De aquí de Guarina á la ciudad de La Paz son +dos jornadas, la cual se llamó así por ser poblada +en medio de Potosí y el Cuzco, donde habia, los +años pasados, ó de donde se temian algunos alborotos, +y porque de aquí se habia de salir á apaciguarlos +se llama la ciudad de La Paz, en la cual, +por la mayor parte, hay poca entre los vecinos della. +Poblóse en valle hondo por <i>ser</i> lugar más abrigado, +junto á un rio pequeño de buena agua; no +lleva peces por la frialdad del temple, pero proveese +y bastantemente de la laguna, que la tiene á +ocho leguas, poco más; aquí no se da sino muy +poco maíz en unas quebradillas junto al pueblo, +donde hay un poblezuelo pequeño de indios para +su servicio. El rio abajo, á seis leguas y más, se +dan viñas y fructas de las nuestras muy buenas, y +á diez, y dende arriba, hay valles callentes, principalmente +uno llamado Caracato, en el cual se +han plantado viñas y se coge mucho y buen vino, +y alguno tinto, á quien no hace ventaja el de +España.</p> + +<p>En este valle tienen los más de los vecinos sus +heredades. El trigo é maíz les traen de la provincia +de Larecaja, y de otro valle más abajo dicho<span class="pagenum"><a name="Page_230" id="Page_230">[Pg 230]</a></span> +Cochapampa; los vecinos de aquí, á lo menos los +viejos, eran muy ricos asi de plata como de ganados +nuestros, particularmente ovejuno, por los muchos +y buenos pastos que hay en la comarca y cerca +del pueblo; á cuya causa en el mismo pueblo conocí +un obraje de paños, donde se hacian blancos +y pardos, mejores que los que nos traen de Castilla, +frezadas y otras cosas. Sustenta cuatro monasterios: +San Francisco; San Augustin, la Merced +y Teatinos, que en breve se han hacendado y +muy bien; tienen su sitio en una cuadra de la +plaza, y en él tiendas no pocas para mercaderes +y pulperos. Es pueblo de mucha contractacion, á lo +menos solíalo ser, y donde se remediaban soldados +pobres hasta que se proveyeron corregidores de naturales.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCI" id="CAPITULO_XCI">CAPITULO XCI</a><br /> +<span class="medium">DEL PUEBLO CALAMARCA Y DEMÁS PROVINCIAS +DEL COLLAO</span></h2> + +<p class="p2">De aquí al pueblo Calamarca, que quiere decir +pueblo fundado en pedregal, y así es, ponen ocho +leguas tiradas y largas y llanas, á donde, no una +legua dél, se junta con el camino Real que viene +de Chucuito el que viene de Omasuyo á la mano +derecha, del cual dejamos la mano derecha la provincia +llamada de los Pacajes, donde los más de +los vecinos de La Paz tienen sus repartimientos. Es +provincia riquísima de ganado de la tierra, y es +el mejor, los carneros más bien hechos y que llevan<span class="pagenum"><a name="Page_231" id="Page_231">[Pg 231]</a></span> +más carga, y valen más que los de otras partes. Es +tierra llana, muy fria en todo tiempo, de grandes +tempestades con truenos, rayos é nieves, como las +demás de la Sierra.</p> + +<p>Luego se sigue la provincia de Paria, de la misma +calidad, fértil juntamente de ganado porcuno, +porque se cria mucho en la ribera de la laguna que +dijimos se hacia del Desaguadero; de aquí se siguen +los Quillacas; ya éstos son del repartimiento +de la ciudad de La Plata, y tambien Paria, provincia +más seca, pero de la misma calidad en lo +demás, y desde el Desaguadero hasta los Quillacas, +todo comunmente se nombra Pacajes; en todas estas +naciones hay pueblos de indios grandes y ricos +de ganados, faltos de leña para cubrir las casas y +aun para el fuego, aunque les proveyó Nuestro +Señor de una que llaman tola, que casi la hoja tira +á nuestro romero, y quemada huele bien, no mucho. +Hay en estas provincias grandes salinas, por +lo cual agora pocos años se descubrieron unas minas +de plata que por este respecto se llamaron de +las Salinas; ya creo han cesado por su pobreza.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCII" id="CAPITULO_XCII">CAPITULO XCII</a><br /> +<span class="medium">DEL TAMBO DE CARACOLLO Y CAMINO POR LOS +VALLES HASTA LA PLATA</span></h2> + +<p class="p2">De Calamarca al tambo de Caracollo, asaz frio +y destemplado, se ponen cuatro jornadas, en medio +de las cuales se fundó el pueblo llamado Sica<span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[Pg 232]</a></span>sica; +tiene este pueblo nombre por una fuente de +agua que se le trujo bonísima, y por un espinillo +que no crece un palmo, salubérrimo, tomando un +sahumerio, para catarros, toses y apretamiento de +pecho, y para otras enfermedades bebida el agua +de su cocimiento, tanto que de España se pide +como cosa preciada. De aquí á Caracollo son doce +leguas: las siete á una ventilla, entorno de la cual +solia andar un mestizo, famoso ladron de caballos +y mulas; esta venta no tiene recado para poner las +cabalgaduras en caballeriza; andan al campo al +pasto; salia este mestizo de unas quebradas, recogia +todos los caballos con dos ó tres indios que traía +al tracto, y daba con ellos en Arica; allí las vendia +por poco precio; cogióle la justicia, y preguntándole +por qué siquiera no dejaba algunas, respondió: +porque no fuesen tras mí; finalmente, pagó en +la horca sus delitos.</p> + +<p>De Caracollo, tomando el camino por la mano +siniestra, quince leguas andadas, llegamos al valle +de Tapacari y pueblo; en las ocho de las cuales, +en medio de una cordillera muy fria, se hizo +una ventilla con solas dos casas, que lo más del año +no habita nadie en él por destemplanza del frio, y +á dos leguas andadas comenzamos á bajar una +cuesta no menos que de tres leguas, hasta que damos +en el valle y pueblo sobredicho; ya esta tierra +es más templada, aunque Tapacari, por estar al +pie de la sierra, es más frio que los demás valles y +pueblos; dase maíz y trigo, duraznos y membrillos +en lugares abrigados; hay aquí un convento de los +padres de San Augustin con título de priorato. Los<span class="pagenum"><a name="Page_233" id="Page_233">[Pg 233]</a></span> +padres que en él residen son dos ó tres. Los demás +en otros pueblos.</p> + +<p>De Tapacari hay dos jornadas al gran valle y +ancho llamado Cochabamba, que quiere decir tanto +como valle cenagoso, porque todo está lleno de +ciénagas, si no son á las faldas de los cerros, que +por la una parte son muy altos y nevados; en estas +faldas se da mucho maíz y trigo y aun algunas parras, +frutas de las nuestras todas, y árboles, y en +medio dél hay algunos altozanillos donde se da lo +mismo. Es este valle el sustento de Potosí, de trigo, +maíz, tocinos, manteca; habrá 34 años se pobló +un pueblo de españoles en él que va en mucho +augmento, cuyos vecinos, algunos son ricos de +plata, pero de ganados nuestros, casi todos. Hay +en este valle dos repartimientos de indios y muy +buenos. Aqui tenia su repartimiento el licenciado +Polo, con una cría de famosos caballos caminadores +y aun corredores; ya se ha perdido despues que +murió; su hijo no tiene tanto cuidado como su padre. +Es templado el valle, pero tiene una plaga +irremediable, ya la hay desde Tapacari en toda +esta provincia de Los Charcas, que desde Taquiri +comienza y no cesa en todo Tucumán, y llega hasta +los primeros pueblos de Chile, y es unas cucarachas +llamadas acá hitas, tan grandes como las medianas +de los navios de la mar del Norte, de aquella +color, con alas; mas diferéncianse, que éstas +tienen un agujon casi invisible con que pican, y +tan delicadamente que no se siente, de noche despues +de apagada la lumbre; empero dende á dos +dias se levanta una roncha como una haba, con +tanta comezon, que no se puede sufrir, hasta que<span class="pagenum"><a name="Page_234" id="Page_234">[Pg 234]</a></span> +una poquita de agua que allí se cria la echamos +fuera, y luego se descansa; mas al que no tiene buena +encarnadura se le hace una llaga que da pesadumbre; +tienen miedo á la lumbre, mas apagada +ó bajan por las paredes ó del techo se dejan caer +á peso sobre el rostro ó cabeza del que duerme. Las +que bajan, pican en las piernas; las que se dejan +caer, en la cabeza y rostro. No pican á ninguna +persona que de suyo sea melancólica, ó que tenga +mal olor de cuerpo, ó pies, con ser ellas de muy mal +olor; helo visto por experiencia; son torpes de pies +por los tener largos y delgados, y llena la barriga +con la sangre que han chupado, no pueden andar. +Tambien se crian chinches pequeñas como las de +España. Críanse en todos estos valles muchas víboras +de las de cascabel, de que habemos tratado, +y en los altos, con otras pequeñas como las de España, +y otras que se abalanzan tanto como una +lanza á picar; en las montañas y árboles se suben +otras, y de allí se arrojan á picar á los caminantes; +estas dicen ser áspides. Todas las picaduras destas +víboras son irremediables si luego no se les acude +con el remedio que ya dijimos y enseñamos; otro +se me olvidó poner allí: cúrase con una raizilla de +que hay abundancia en esta provincia, junto á la +ciudad de La Plata; ésta es delgada como el dedo, +negrilla, huele como higuera; dase en polvos poca +cantidad, súdase con ella, y hase de tener dieta; +llamámosla en estas partes contrayerba.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[Pg 235]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCIII" id="CAPITULO_XCIII">CAPITULO XCIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS VALLES Y PUEBLOS DESDE CLIZA Á MISQUE</span></h2> + +<p class="p2">De Cochabamba á Pocona ponen quince leguas, +en medio del cual cae el valle de Cliza, muy ancho, +de más de cuatro leguas, y de largo más de ocho; +vice aquí Eolo con todos los vientos (si nos es lícito +hablar como los poetas), porque al verano son incomportables, +por cuya razon el trigo deste valle +es bonísimo y de lo mejor del mundo, y el maíz +es lo mismo; no tiene agua, que si tuviera abundancia +della era suficiente él sólo á dar trigo é +maíz á Potosí, de donde dista más de cuatro leguas, +y aun á todo el Collao.</p> + +<p>El rio que sale de Cochabamba, y divide estos +dos valles, no es provechoso para sacar acequias, +porque corre casi al fin dél. Diré lo que hay por +muy cierto, que sucedió en este rio á un soldado +(así llamamos á los solteros que no tienen casa conocida): +el pobre habia jugado y perdido lo poco +que tenia en una chácara deste valle, é ya que anochecia, +medio desesperado, tomó su camino para +Cochabamba; llegando á este rio ya á media noche, +hallóle de avenida; no tiene puente; no se +atrevió á vadearle, y apeándose del caballo buscaba +por donde pasar; no hallando, dijo: ¿No hobiera +algun diablo que me pasara? No lo dijo á sordas, y +Nuestro Señor, que le quiso castigar, arrebátanle +y pásanle de la otra parte por medio del agua y<span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[Pg 236]</a></span> +tórnanle á pasar; desta manera lo llevaban y traian +de una parte á otra, hasta que finalmente lo dejaron +bien mojado de la otra parte del rio, donde halló +su caballo. El miserable, medio muerto y no +poco temeroso, tomó su caballo y siguió su camino +hasta Cochabamba, una legua poco más, donde +contó en una posada lo sucedido; otro dia confesó, +y despues vivió pocos dias. Esto oí á personas que +conocieron á este soldado, y lo nombraban; cuando +lo oí no tenia intencion de escrebir esto y así no +encomendé á la memoria el nombre. A la ribera de +un arroyo que tiene este espacioso valle viven algunos +españoles en sus chácaras, donde fuera de +las sementeras tienen algunas viñuelas, más para +uvas que para vino, con algunos árboles de los +nuestros, membrillos, manzanas y duraznos. Cuando +descubrimos el valle parece estar lleno de indios +que lo labran, y son unos hormigueros tan altos +casi como un estado. Críase en él mucho ganado +ovejuno, muy sabroso por la yerba que nace en +tierra salitral, y el agua es salobre.</p> + +<p>No faltan aquí víboras de toda suerte, y en las +casas muchas hitas. El temple del pueblo Pocona, +siete leguas más adelante, es muy frio, por estar +más alto. Hay en él 3.000 indios tributarios; doctrínanlos +padres de San Francisco y es guardianato; +son indios trasplantados deste valle de Jauja; +trasplantólos el Inga; á los cuales llamamos +mitimas; son indios muy ricos, así por los ganados +como por la coca que sacan de tierra caliente, llamada +los Andes de Pocona, y aunque es enferma, +no tanto como los Andes del Cuzco. Es fértil de +las sabandijas que dijimos haber en los demás An<span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[Pg 237]</a></span>des. +Críanse allí osos muy grandes, que trastornan +las mujeres, y ellas viéndoles, ninguna resistencia +hacen; hay terribles tigres, y ha sucedido llegar +un tigre á la casa donde dormian muchos indios, +y de en medio dellos, si habia alguno no baptizado, +llevárselo en las uñas sin hacer daño á los +baptizados; esto no es fábula.</p> + +<p>A ocho leguas de aquí entramos en el valle de +Mizque, y antes de llegar á él pasamos por dos +vallecillos pequeños, pero de muchos cedros finísimos, +donde hay algunas chácaras de españoles; +hay viñas en las cuales se coge bonísimo vino, y el +agua donde se dan los cedros es tal; parece que no +sufre el cedro regarse con agua gruesa.</p> + +<p>Mizque es valle ancho, con dos rios, uno mayor +que otro; el mayor lleva sábalos grandes y buenos; +en él hay un pueblo de indios; es abundante este +valle de viñas y vino muy bueno, y frutas de las +nuestras y hortaliza; pero lo que mejor se da son +cardos, que por no espantar los oidos de los que +leyeren estos borrones, no quiero decir cuán grandes +los he visto; es abundante de víboras como los +demás, y de hormigas á los pies de las cepas, que +les roen las raíces y luego se secan; el remedio +es en el hormiguero echar agua hirviente; mátalas +y salen arriba huyendo, donde á escobazos las +matan.</p> + +<p>Todos estos valles, con toda la provincia de los +Charcas, tienen al cielo por contrario, por los +grandes pedriscos que sobre ellos vienen y descargan; +la causa natural es ser esta provincia llena de +minerales, y como los vapores que dellos saca el +Sol sean gruesos, fácilmente se convierten en pe<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[Pg 238]</a></span>driscos, +y si alguno dellos es combatido, es este +valle de Mizque, y á la viña que da, ó árbol frutal, +en tres años no vuelve en sí. Tiene otra plaga, y +es que se crian, así en los indios como en los españoles, +papos, que acá llamamos cotos, en las gargantas; +yo he visto hijos de españoles nacer con +ellos; el remedio experimentado es atarse á la garganta +una ó dos cabezas de víboras, y con esto se +resuelven.</p> + +<p>Conocí á un hombre llamado Simon Albertos, +con uno muy grande; y sabiendo este remedio, se +echó dos cabezas de víboras al cuello, y le vi sano, +como si no hobiera tenido tal en toda su vida. Pues +¿no hay remedio para apocar las víboras? Sí hay, +y son los puercos; éstos las apocan; pero en el +tiempo de las aguas se crian muchas por la costelacion +del cielo y por la humedad y fertilidad de +la tierra. Es cosa de admiracion ver pelear un +puerco con una víbora. En viéndola, eriza todas +las cerdas del cerro; la víbora, en viéndole, levanta +la cabeza cuanto naturalmente puede y estáse +queda. El puerco rodéala hozando y guardando +con la tierra el hocico, no le pique en él; +si le pica, como un gamo vase al agua y pone el +hocico en ella, hasta que se siente sano; vuelve +con la misma velocidad á la batalla; la víbora no +se aparta de su lugar; el puerco vásele llegando +hozando, y cuando ve la suya, es prestísimo, con +la una mano pónela encima de la cabeza de la +víbora, y dando con ella en el suelo la aprieta tan +fuertemente con la tierra que no la deja volver á +picar, y con la boca hácela dos pedazos y luego se +la come. He dicho esto para alivio del prudente +lector.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_239" id="Page_239">[Pg 239]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCIV" id="CAPITULO_XCIV">CAPITULO XCIV</a><br /> +<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA</span></h2> + +<p class="p2">Desde este valle Misque se toma el camino, sobre +mano izquierda, para la provincia de Sancta +Cruz de la Sierra; esta provincia es abundante de +maíz y en algunas partes de trigo; el temple de +la ciudad es bueno; dista deste valle más de 120 leguas, +en partes, de mal camino, falto de agua.</p> + +<p>Para ir á esta ciudad se pasa por unas montañas +donde viven indios Chiriguanas que comen carne +humana, y algunas veces suelen salir hasta bien +cerca del valle de Mizque, donde hacen el daño +que pueden, y á los caminantes lo hacen saliéndoles +de través, y si los cogen descuidados lo pasan +mal los nuestros, como lo pasaron ha muchos años, +que saliendo de la ciudad de Sancta Cruz la mujer +del general Nuflo de Chaves, de quien luego tractaremos, +salieron al camino y la quitaron á los +soldados que con ellos venian, peleando. Mas viendo +los soldados lo subcedido, se concertaron, como +hombres nobles y valientes, de morir ó recobrarla, +y siguiendo los enemigos los alcanzaron, y sin +riesgo de las mujeres quitaron la presa y se volvieron +su camino, sin que los indios se atreviesen más +á pelear con ellos. Fué capitan Francisco de Montenegro, +bien experto entre los Chiriguanas y dellos +conocido; y algunos <i>años despues</i>, un buen +hombre llamado Romaguera, viviendo en una chá<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[Pg 240]</a></span>cara, +no dos leguas apartado de Mizque, de noche +dieron en su casa los Chiriguanas y le mataron y +se llevaron mujer y dos ó tres hijas y mucho servicio, +y hasta hoy, si no las han muerto, se las +tienen allá.</p> + +<p>Estos indios, aunque comen carne humana, no +comen la de ningun español, porque los años pasados, +comiendo uno, á todos los que lo comieron les +dieron cámaras de sangre y murieron; los restantes, +avisados del suceso, no la comen; pero al que +toman vivo, para matarle usan de exquisitos tormentos.</p> + +<p>Pasadas las montañas destos Chiriguanas, se siguen +unos llanos muy grandes, donde hay gran +cantidad de miel y mucho ganado nuestro vacuno, +cimarron, muy gordo, que se multiplica allí de +un poco que se quedó de un pueblo de españoles +que hubo á la vera de un rio grande que llamaron +de la Barranca. No se pudo sustentar; despobláronle, +ó por la guerra continua con los indios comarcanos, +llamados los Chiquitos, belicosos y de +yerva, aunque no caribes, ó por la pobreza de la +tierra; despoblando, no pudieron sacar todo el ganado +sin que alguno se quedase, de lo cual se ha +multiplicado mucho para proveimiento de los pasajeros, +porque de gordo no puede correr, particularmente +las terneras, que al primer apreton se +quedan estacadas. Agora me dicen se ha tornado +á poblar este sitio, que será freno para los Chiriguanas.</p> + +<p>De aquí á Santa Cruz de la Sierra, todo ó lo más +es despoblado y sin agua, si no son unos jagüeyes, á +quien lo más del tiempo falta agua; es tierra llana,<span class="pagenum"><a name="Page_241" id="Page_241">[Pg 241]</a></span> +y ésta es la causa. Este pueblo pobló el general Nuflo +de Chaves, hermano del padre nuestro fray Diego +de Chaves, doctísimo, verdadero hijo de Sancto +Domingo, varon integérrimo en todo género de +virtud, primer confesor del Príncipe nuestro señor +don Carlos y despues del Rey nuestro señor Filipe +segundo, sin que jamás se le conociese amor á cosa +terrena.</p> + +<p>El general Nuflo de Chaves, subiendo por el Rio +de la Plata arriba, muchas leguas de la Asumpcion, +pueblo principal de aquella gobernacion, dió +en este asiento, pobló y púsole el nombre susodicho, +en medio de muchos indios chiriguanas, porque +á la una parte y otra del pueblo los hay. Cercó +la ciudad de tres tapias, fortaleció las puertas; en +todos estos reinos no hay ciudad cercada; vélase +por los enemigos tan comarcanos y malos. De aquí +salió en demanda de unos cerros donde se entendia +hacer minas de plata, en tierra de guerra; llevaba +consigo españoles y mestizos, buenos soldados, y +tambien chiriguanas, por amigos, que le ayudaban, +por ser gente belicosa.</p> + +<p>En un recuentro que tuvo con los indios de guerra, +alcanzada la victoria, los chiriguanas pidiéronle +parte de los indios captivos y presos para comérselos, +diciendo le habian ayudado. El general +no se los quiso dar; guardáronsela, y dejando á +don Diego de Mendoza, creo cuñado suyo, con todo +el ejército, apartóse con doce ó catorce soldados y +los chiriguanas 15 leguas, pocas menos, á cierto +paraje, en el cual los chiriguanas determinaron de +matarle, y no lo trataban tan secreto que no se +entendiese su mala intencion; avisaron los solda<span class="pagenum"><a name="Page_242" id="Page_242">[Pg 242]</a></span>dos +á su General; hizo burla de los que lo avisaban, +y un dia, que fué el de su muerte, viniendo +los chiriguanas determinados de poner en ejecucion +lo concertado, estaban con el General tres ó +cuatro soldados, Juan de Paredes y Diego de +Ocampo Leyton, ambos extremeños y hombres de +vergüenza, ánimo y hidalgos, con sus arcabuces y +cuerdas en las serpentines; dijéronle: Señor, estos +indios vienen con mal pecho. Si vuestra merced +manda, aquí los despacharemos. Enojóse el General +y díjoles: Quitaos de ahí. ¿Para qué me ponéis +esos miedos? Apagad las cuerdas y dejadme con +la lengua, un mestizo que servia della. Replicáronle; +no aprovechó nada. Apagaron las cuerdas y +no fueron cuerdos, y fuéronse á un bohio donde estaban +los demás. El General estaba en una hamaca, +entre las piernas la celada, encima de una +rodilla, y sin espada, vestida una cota; como quedó +solo con el mestizo lengua entran los chiriguanas, +comienzan á quejarse que no les daba parte de la +presa; descuídanle, llega uno por detrás, que el +pobre General, ni la lengua lo advirtió, alza la +mano y con una macana de palma dale un golpe +en la cabeza que le aturdió y dió con él de la hamaca +abajo. El lengua salió dando voces ¡Al General +han muerto! ¡Al General han muerto! Los +pocos soldados túrbanse, y como no tenian mecha +encendida, uno de los dos arriba referidos arrebató +un tizon y puso fuego al arcabuz; dispara +sin saber á donde tiraba y acertó á dar en un caballo +y matóle. Los indios pensaron que los soldados +venian sobre ellos; retiráronse á una montañuela +que cerca estaba, para guarecerse de los ar<span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[Pg 243]</a></span>cabuces, +que si vinieran sobre los nuestros allí los +mataran á todos. Retirados, tuvieron lugar los pocos +españoles, pero bravos, de encender sus mechas +y hacerse fuertes en la casa y recoger los caballos. +El pobre General murió dende á pocas horas, +sin poder hablar palabra.</p> + +<p>Entre los soldados habia un mestizo, del Rio +de la Plata, llamado Juan de Paredes, y por diferenciarle +del que habemos tractado le llamo Paizunu; +á los dos conocí y tracté mucho, y á éste no +tanto, que me dijeron lo que voy refiriendo. Este +Paizunu dijo: Aquí estamos perdidos; si me dan +un caballo, el que yo pidiere, yo romperé por los +enemigos, iré á dar aviso á don Diego, y si esto no +hacemos, aquí nos han de matar; y muertos, como +don Diego no sepa lo sucedido, luego darán sobre +él y los demás, y todos pereceremos y la ciudad +asolarán. Y fuera así si Nuestro Señor otra cosa +no ordenara por su misericordia: los chiriguanas +habianse puesto en medio del camino para que no +se fuese á dar mandado á don Diego. Don Diego +fué uno de los buenos capitanes para contra indios +que habia en estas partes, mestizo del Rio de +la Plata; no le conocí, mas por su fama, y despues +tractaremos dél, cuando tractaremos de lo sucedido +en el tiempo que gobernó don Francisco de +Toledo. A los soldados pareció bien el consejo; dan +el caballo que pidió, armóse y armaron al caballo; +toma una lanza y un arcabuz pequeño, sale, dispara +su arcabuz y luego echa mano de la lanza y +rompe por medio de los Chiriguanas, y sin parar, +aunque con algunos flechazos peligrosos, en él y +en el caballo, da aviso á don Diego de Mendoza,<span class="pagenum"><a name="Page_244" id="Page_244">[Pg 244]</a></span> +que habia quedado donde dijimos. En el real hízose +el sentimiento debido. Parte con su ejército +luego, da en los Chiriguanas por una parte, los pocos +por otra; mató muchos, y á los que hubieron +á las manos metiéronlos en un buhio y pusiéronlos +fuego; castigo merecido por la maldad cometida, +porque el General era noblísimo y valentísimo. Sucedió +esta maldad y desgracia gobernando este +reino el licenciado Lope García de Castro; Su Majestad +le habia hecho merced de aquella gobernacion, +para sí, hijo y nieto; dejó dos hijos pequeños +y tres hijas. El gobierno encomendóse á don Diego +de Mendoza hasta que su sobrino el mayor tuviese +edad. Despues quitóselo don Francisco de Toledo, +siendo Visorrey destos reinos; proveyó en él á +Juan Pérez de Zurita, más para pelear que para +gobernar; despues tornóse á proveer en el mismo +don Diego, el cual muerto, como diremos, quedó +un poco de tiempo el gobierno en los alcaldes; despues +de lo cual, no sé si por Su Majestad ó por +qué Virrey, se proveyó á don Lorenzo de Figueroa, +un caballero muy noble y de muy buenas partes, y +no menos cristiano, el cual descubrió una provincia +de gente política como ésta del Perú, muy poblada +y que fácilmente se le dieron y aun le convidaron +con la paz, porque los librase de los Chiriguanas, +que los comian. Murió este caballero; +agora no sé quién la gobierna.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_245" id="Page_245">[Pg 245]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCV" id="CAPITULO_XCV">CAPITULO XCV</a><br /> +<span class="medium">PROSIGUE EL CAMINO DE MIZQUE Á LA CIUDAD +DE LA PLATA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo al valle de Mizque, y prosiguiendo el +camino, á diez leguas andadas llegamos al rio +Grande, que corre por un valle desaprovechadísimo, +si no es para víboras, tigres y osos; caluroso +y sombrio respeto de la mucha montaña de una +parte y otra, y los árboles infructíferos, silvestres, +los más espinosos. Aquí no habitan sino las creaturas +dichas, y no pocos mosquitos. Al tiempo de las +aguas, es el rio muy grande; no se puede vadear, +y al de la seca es necesario saber bien el vado. Por +el riesgo de los que se ahogaban y por ser camino +muy pasajero, el marqués de Cañete, de buena memoria, +el viejo, mandó se hiciese una puente, y +para ello se cortó mucha madera, juntóse mucha +piedra, hízose gran cantidad de cahices de cal, sogas, +maromas, acequia para desaguar el rio; todo +se perdió, por respecto de un religioso, no de mi +Orden, y así se quedó y se quedará por muchos +años. La puente no puede ser más que de un ojo, +y éste, segun lo afirmaba el artífice, habia de ser +de más de sesenta pasos. Luego se siguen otros valles +angostos, empero fértiles de maíz en las laderas, +y en los altos de trigo, donde jamás entraron +indios ni en ellos poblaron; era montaña cerrada, +llena de los animales que habemos dicho. Los es<span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[Pg 246]</a></span>pañoles, +acabadas las guerras civiles, como no tenian +en qué ocuparse, se metieron, desmontaron, +araron y cavaron, hicieron sus chácaras, donde de +Potosí les vienen á comprar las comidas; siémbrase +aquí el maíz con ceniza; en haciendo el hoyo para +echar los granos y echándose en él, luego otro indio +anda con una taleguilla de ceniza derramándola +á la redonda y dentro, por que las hormigas +no coman el grano; llegando á la ceniza no pasan +adelante, y nacido el maíz no llegan á la hoja. +Así en este valle como en otros tres que hay de aquí +á la ciudad de La Plata, las aguas son muy gruesas +y salobres, y en todas hay las plagas referidas, con +pedriscos á su tiempo; danse tambien en estos valles +algunas viñas y fructas de las nuestras. A una +parte dellos viven algunos indios llamados Moyos, +barbarísimos en extremo, y holgazanes, más bárbaros +que los de la laguna de Chucuito; éstos comen +cuantas sabandijas hay; culebras, sapos, perros, +aunque estén hediendo, y si pueden haber á +las manos los potranquillos, no los perdonan, y +como tengan un sapo para comer aquel dia, luego +se tienden de barriga en el suelo. No creo se ha +descubierto, ni hay en este Perú, gente más bárbara. +Críanse en estos valles cedros altísimos, gruesísimos.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCVI" id="CAPITULO_XCVI">CAPITULO XCVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA CIUDAD DE LA PLATA</span></h2> + +<p class="p2">La ciudad de La Plata fué uno de los ricos pueblos +del Perú, y los vecinos della fueron de los<span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[Pg 247]</a></span> +más aventajados de todo este reino; aquí fué vecino +el general Hinojosa, el general Diego Centeno, +el general Lorenzo de Aldana, D. Pedro de +Portugal, Gómez de Solís, el general Pablo de +Meneses, licenciado Polo y otros muchos capitanes +y valerosos varones, de todos los cuales ya no hay +memoria, si no es de cual ó cual; fueron todos á +una mano riquísimos por las minas que tomaron +en Potosí, las cuales entonces acudian á muchos +marcos por quintal; su poblacion es <i>en</i> unas lomas +llanas no mucho, pero como las requiere la tierra +donde llueve. Es cabeza de obispado y muy rico. +Agora cuatro años que estuve en ella, estaban los +diezmos solamente del districto de la ciudad y algunos +pueblos recien poblados de españoles hácia +las montañas de los Chiriguanas, en 76.000 pesos +ensayados, y el año pasado en 82.000 sin los diezmos +de la ciudad de La Paz y provincia de Chucuito; +los cuales todos juntos pasan de 100.000 pesos; +tiene el señor Obispo, de su cuarta de la mesa +episcopal, 25.000 pesos, sin lo que le viene de la +cuarta funeral, que yo seguro no le falta mucho +para 40.000 pesos, que no es mal bocado para un +pobre clérigo ó fraile. Agora 28 años no llegaba +la renta del obispo á 7.000 pesos, siéndolo nuestro +religioso el Rmo. fray Domingo de Sancto Tomás, +porque nunca tal cuarta pidió, ni las cosas se habian +subido tanto; despues vinieron clérigos á ser +obispos, deseados por los clérigos del obispado, los +cuales, cuando vino la nueva y poderes para tomar +la posesion por el Rmo. don Fernando Santillán, +haciendo grandes regocijos de noche á caballo y<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[Pg 248]</a></span> +con hachas y repiques de campanas, decian: capillas +fuera, capillas fuera; empero, sucedióles +como á las ranas; entablaron estos señores obispos +la cuarta episcopal, y agora lloran las capillas pasadas +y reniegan de sus deseos, y más viéndolos +cumplidos.</p> + +<p>Es cosa de admiracion ver lo presto que los prebendados +hinchen las cajas de plata. La iglesia +catedral es de bóveda y de una nave bien labrada; +es rica de ornamentos, y bien servida en lo que +toca á los oficios divinos, con mucha música. Sustenta +seis monasterios: uno nuestro, otro de San +Francisco, otro de San Augustin, otro de la Merced, +otro de Teatinos y uno de monjas subjectas á +los padres Augustinos; ninguno hay acabado; el +nuestro estuviera en muy buen puesto si se hiciera +en él una iglesia moderada, mas quisieron hacerla +de tres naves, mayor que la nuestra de Los Reyes, +y en hacer y deshacer han gastado priores poco discretos +muchos millares de plata.</p> + +<p>El monasterio de San Francisco es el que tiene +más edificado; la iglesia es cómoda, de una nave, +cubierta toda á dos aguas con madera de cedro. En +entrando en ella huele muy bien. Los padres augustinos +van edificando el convento; la iglesia dejan +para la postre. Los materiales para cal son bonísimos, +y la piedra para de mampuesto muy cerca +del pueblo. Reside aquí Audiencia Real, necesarísima +para los pleitos de Potosí, y más para la quietud +de la tierra. No tiene rio; tiene un manantial +á la parte del Sur, de donde se trujo una fuente á +la plaza, bien labrada, y para algunas casas se les +repartió agua. El temple es bueno, porque en todo<span class="pagenum"><a name="Page_249" id="Page_249">[Pg 249]</a></span> +el año no hace tanto frio que sea necesario llegarse +al brasero, de donde se vino á decir que esta ciudad +excedia á las demás deste reino en templo, temple, +fuente y puente, y cascos, etc. La puente se hizo +en un rio, legua y media de la ciudad, camino de +Potosí, muy bien labraba, de un solo ojo. Está +en altura de veinte grados; corren aquí casi todos +los vientos; el más cuotidiano es el Oriente; cuando +alcanza el Sur en junio y julio, á quien llamamos +Tomahavi, se cubre la tierra de una niebla, +pero dura pocos dias, cuando llega á ocho es lo +sumo, y entonces es desabrido.</p> + +<p>Temblores de tierra, por maravilla alcanzan en +esta ciudad; viviendo yo en nuestro convento, en +ella, pasó uno que en nuestra casa, y dende arriba, +no se sintió, y el convento de San Francisco, tres +cuadras más abajo, se sintió mucho; era hora de +misa mayor, y habia gente en la iglesia, y toda +salió huyendo unos en otros tropezando. El año +pasado de 602<a name="FNanchor_36" id="FNanchor_36" href="#Footnote_36" class="fnanchor">[36]</a> sucedió otro que hizo daño en +toda la ciudad, particularmente en el convento de +San Francisco derribó el campanario, abrióse el +coro y en la iglesia mayor hizo mucho más daño. +En la nuestra muy poco, y así en las casas que están +de la plaza para arriba, los temblores han hecho +poco; de la plaza para abajo se ha recebido mayor. +He dicho esta particularidad porque muy +de tarde en tarde suele suceder temblor alguno.</p> + +<p>Empero, es toda esta provincia tan combatida, +á la entrada de las aguas, y salida, de truenos, rayos +y pedriscos, que parece temblar los cielos. No + +<span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[Pg 250]</a></span> +sé si hay en el mundo provincia más combatida +destas cosas. Diré un dicho discreto del gobernador +Castro; visitando el Audiencia una noche (y +en las noches son las tempestades mayores) sucedió +una tormenta tal; el huésped de la casa donde +posaba, á la mañana vínole á ver, y díjole: Poco +habrá vuestra señoria dormido esta noche, por los +muchos truenos; respondió: ¿Truenos? Uno he +oido. El huésped dice: Bien ha dormido vuestra +señoria, pues sólo uno oyó; respondió el presidente: +No quiero decir eso, sino que toda esta noche +ha sido un trueno; y dijo discretísimamente, +porque comienza uno, y al tercio otro, y luego otro, +y así alcanzándose los unos á los otros no parece +sino todo un trueno.</p> + +<p>Los rayos son muy frecuentes que hacen daño, +y si no fuera por salir de mi intento dijera cosas +raras que han sucedido en el tiempo que viví en +ella. Llueve poco en toda esta provincia. Es grande +y poco poblada de indios. Comienzan las aguas +á mediado diciembre, y por abril han cesado. Si el +cielo fuera más lluvioso se pudiera comparar con +todas las provincias fértiles del mundo. En toda +ella no hay casi cosa de riego, si no es en cual ó +cual valle á la redonda de la ciudad; juncto á las +casas se siembra trigo, cebada, maíz.</p> + +<p>La comarca de la ciudad es buena y abundante +por los valles que tiene en contorno, donde se da +el maíz, y en los altos el trigo. Las chácaras son +de mucha tierra, y por ella se han enriquecido no +pocos. Conocí en esta ciudad, agora cuatro años, +un vecino que vendió una chácara suya con tres +ó cuatro piedras de molino en 52.000 reales de á<span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[Pg 251]</a></span> +ocho; para ser un chacarero rico no es necesario +más que el año sea un poco estéril, y que en su +chácara haya llovido. Pocas veces el agua es general; +son aguaceros con tanto ímpetu de vientos, +truenos, rayos y relámpagos, que es cosa temerosísima; +á los que suben de los llanos háceseles muy +pesado; veráse ahora, más en particular de noche, +el cielo sereno y muy claro y en un instante cubierto +de una escuridad que pone grima. Toda esta +provincia de los indios Charcas es abundantísima +de miel de abejas; no crian en colmenas como en +España, porque no las han recogido en ellas, ni +de eso se tiene cuidado; crian unas en la tierra, +debajo della, y por un agujero entran y salen á su +labor; ésta suele ser agria; otras crian en troncos +y huecos de árboles: ésta es mucho mejor; otras +hacen sus panales (acá llamámosles chiguanas) +colgándolos de una rama de un árbol, sobre la cual +los fraguan redondos y algunos tan grandes como +botijas peruleras: ésta es la mejor, más blanca y +para muchas cosas buena.</p> + +<p>A cuatro leguas de la ciudad, al Oriente, entramos +en el valle llamado Moxotoro, que quiere decir +barrio nuevo, angosto, mas tiene algunas anconadas +todas de riego con las acequias que del rio +sacan; á su tiempo es muy caluroso, y á su tiempo +frio. Aquí hay muy buenas chácaras y huertas +con todos los frutales nuestros, y muy buenas viñas, +adonde de Potosí, que son 22 leguas, vienen +los indios con los reales á comprar la fruta, desde +las cebollas y ajos hasta las camuesas y peras. Una +legua más adelante, en un valle llamado Chuquichuqui, +hay un ingenio bonísimo de azúcar y de<span class="pagenum"><a name="Page_252" id="Page_252">[Pg 252]</a></span>más +cosas, pero es una caldera de fuego de Babilonia.</p> + +<p>Todos estos valles desta provincia son abundantes +de las plagas arriba dichas: víboras, hitas, +chinches y otros animales ponzoñosos; pero proveyó +Dios de muchas yerbas medicinales y árboles, +más que en ninguna otra parte destos reinos.</p> + +<p>Pocas leguas desta ciudad se coge la contrayerba, +que dijimos ser una raíz negra que huele á +higuera. Otras raíces hay aprobadísimas para cámaras +de sangre. Lleva esta tierra mechoacán tan +bueno como el que se trae de México. Entre los +árboles hay tres muy conocidos y salubérrimos: el +uno llamado Tareo, que entre mil de los demás es +muy señalado; antes que eche las hojas produce +una flor como campanillas, morada, de la cual se +hace una conserva probada contra el mal francés. +El otro se llama Quinaquina; destila una goma +muy olorosa, remedio principal, sahumándose con +ella, contra toda tose, catarro y apretamiento de +pecho. He conocido personas, á lo menos un religioso +nuestro, que cortaba una rama y en la punta +colgaba un calabacillo, de suerte que la rama estuviese +enarcada; destilaba el bálsamo. Este árbol +llora unas pepitas grandes como habas y más largas, +llenas de goma, de las cuales se aprovechan +para mil enfermedades; tuve la memoria dellas, no +sé qué se me hizo; sahúmanse con ello contra la +tose, y para la jaqueca no hay remedio más eficaz; +tarda en destilar tiempo.</p> + +<p>Lo que en más abundancia se cría son molles, +aprobadísimos para muchas enfermedades frias; +todos estos árboles son como grandes encinas. Los<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[Pg 253]</a></span> +molles, dándole una cuchillada en la corteza, y sin +que se les dé, pero dada destilan una goma blanca +con un poquito de cárdeno, al gusto poco mordaz; +usan della para purgar flegmas; yo la he tomado; +pónenla en un paño limpio, mójanla en agua y exprímenla +como cuando se hace una almendrada, y +cuanto una escudilla, échanle un poco de azúcar, y +puesta al sereno, á la mañana se bebe, sin mas preparacion; +hace su efecto admirablemente; lleva +unas uvillas coloradas que son como las majuelas +de España, sino que son todas redondas, sin la coronilla +que tienen las majuelas; destas uvillas se +hace miel y chicha muy dulce y calidísima. Con +la corteza curten suelas y muy buenas. Hay entre +estos árboles macho y hembra: el macho es más +coposo y más grato á la vista; la hembra crece más +y las ramas más extendidas. La fructa del macho +jamás madura; quédase como la uva, en cierne; +la hembra la llega á sazonar. Pero de lo que más es +abundante esta provincia de toda suerte de minerales, +á cuya causa son las tempestades tan recias, +y si Potosí faltase, no faltarian otros cerros llenos +de plata.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCVII" id="CAPITULO_XCVII">CAPITULO XCVII</a><br /> +<span class="medium">DE OTRO CAMINO PARA LA CIUDAD DE LA PLATA</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á Caracollo, de donde proseguimos el +camino para la ciudad de La Plata por los valles, +y tomándolo por el más seguido, de aquí una jornada +llegamos á la venta de las Sepulturas; llá<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[Pg 254]</a></span>mase +asi porque se pobló en un llano donde hay +cantidad dellas, y en todo el camino, particularmente +desde Siquisica; son sepulturas de indios, +donde en su infidelidad se enterraban en estos lugares +frios; la causa debia ser por que no se corrompiesen +los cuerpos; son altas de más de estado +y medio, todas, en general, angostas como una +vara, de cuatro paredes; unas portezuelas que todas +miran al Oriente junto al suelo; aquí se enterraban +los indios y sus mujeres; para los hijos +hacian otras pequeñas juncto á éstas. Ha sucedido +ir caminando por esta tierra llana el español y alcanzarle +un aguacero de los buenos, y meterse dentro +de una destas sepulturas, sin tener grima de +los cuerpos muertos; no la dan como los nuestros.</p> + +<p>Algunos indios sacan los cuerpos dellas y abrazaditos +marido é mujer los ponen en los caminos, +sola la osamenta, entera, sin despegarse de las coyunturas, +porque en estas sepulturas no come la +tierra los cuerpos, sino consúmese la carne; lo demás +queda entero; tampoco se crian gusanos; la +frialdad y sequedad de la tierra no da lugar á ello.</p> + +<p>Algunas sepulturas vemos más altas y labradas, +digo pintadas; éstas por ventura eran de los curacas. +Por estar puesta esta venta en un lugar donde +habia muchas, se quedó con el nombre de la venta +de las Sepulturas. Hácese aquí mucha y muy buena +pólvora, y aquí vive un oficial della que con +licencia de los Virreyes la hace. Siete leguas adelante +es la venta de En Medio, así llamada por ser +fundada en parte donde se toma á mano izquierda +el camino para la ciudad de La Plata y sobre mano<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[Pg 255]</a></span> +derecha para Potosí; dase en ella buen recaudo á +los pasajeros; los caballos á la sabana.</p> + +<p>Prosiguiendo para Potosí<a name="FNanchor_37" id="FNanchor_37" href="#Footnote_37" class="fnanchor">[37]</a>, porque no volvamos +más á ella, son cinco jornadas; todas son de +ventas, sin que en el camino haya cosa que sea +digna de memoria, más de que antes de llegar á +Potosí, como legua y media, no se ha de dar más +priesa á la cabalgadura de la que ella quisiere; fáltales +el aliento, y si se la dan se quedan muertas +en el camino.</p> + +<p>Tomando, pues, el camino sobre mano izquierda, +nueve leguas, si no son diez, dista de aquí el pueblo +llamado Chayanta, poblado en una llanada +bien fria, antes de llegar al cual, <i>hay</i> en medio del +camino un arroyo abajo, de mala agua, con muchos +manantiales de aguas calientes, pero una +fuente hay en una peña viva que cae sobre este +arroyo; la piedra terná en contorno como braza y +media; vase arrugando como un pan de azúcar, y +por la corona della sale un caño de agua como la +muñeca, y para caer en el arroyo hace su charco +muy formado; no pasa hombre por allí que no se +detenga un poco á mirarla y considerar la fuerza +del agua que rompiese aquella peña viva; estas +aguas calientes, si son de piedra azufre, dan salud +á los enfermos de la ijada y orina, como ya dijimos; +las del alumbre les hacen más daño.</p> + +<p>De aquí son dos jornadas al pueblo llamado Macha, +en distrito del cual hay una mina de plata, +que hasta agora no se ha descubierto, ni se espera +se descubrirá. Un religioso nuestro, á quien yo conocí + +<span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[Pg 256]</a></span> +en este reino siendo seglar, agora cuarenta +años, acaso dió con ella, y conociendo el metal +echó alguno en unas alforjas; llevólo á Potosí, fundiólo; +acudió mucha plata; luego conoció ser la +mina que tanta fama tiene, empero no lo dijo sino +á uno ó dos amigos, para ir á ella y registrarla; sucedióle +en este tiempo, antes que la fuese á descubrir, +hacer un viaje forzoso á Arequipa, donde se +metió fraile nuestro, y así se quedó; ya profeso y +viviendo en nuestro convento en Huánuco, y estando +á la sazon allí nuestro provincial el padre +fray Francisco de San Miguel, á quien se lo oí +decir muchas veces, llegaron dos hombres que venian +de Potosí en busca del religioso para que les +descubriese la mina y cerro; encuentran con el +provincial, dícenle por qué razon tomaron tanto +trabajo, viaje largo, y que si el religioso les descubre +el cerro y mina se obligarán á hacer un +convento entero en la ciudad que el provincial señalase. +Al provincial no le pareció mal el partido; +tractólo con el religioso, y con ser un hombre tosco +y no de mucho entendimiento, respondió al provincial +era verdadero sabia el cerro y mina, pero +que no convenia descubrirlo porque los indios de +Macha, en cuyo distrito estaba, y cuya era, la labraban +(por lo que él vió) para pagar sus tributos +y para sus necesidades; la cual si se descubria la +habian de quitar á los indios y quedarian privados +de su hacienda. La respuesta del religioso pareció +bien al provincial, y respondió á los dos compañeros +que no la descubriria aunque le hiciesen tres +conventos, y así se quedó hasta hoy. Desde este +pueblo son tres jornadas á la ciudad de La Plata, +<span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[Pg 257]</a></span> +de muy mal camino, como lo es todo el desta provincia.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCVIII" id="CAPITULO_XCVIII">CAPITULO XCVIII</a><br /> +<span class="medium">DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑOLES EN VALLES CERCA DE +LOS CHIRIGUANAS</span></h2> + +<p class="p2">Saliendo de la ciudad de La Plata, entre el +Oriente y el Sur, puso Dios muchos valles muy +buenos y fértiles, donde los indios nunca habitaron, +ni entraron, llenos de montañas calientes, +fértiles de trigo y maíz, árboles nuestros y +otros mantenimientos, donde en chácaras viven +españoles; en los altos pastan sus ganados mayores +y menores; allí á sus casas les vienen de Potosí á +comprar los mantenimientos, con los costales llenos +de reales. De pocos años á esta parte, en dos +valles destos se han fundado dos pueblos, recogiéndose +los chacareros á ellos: uno en el valle llamado +Tomina, otro en el valle de la Lagunilla, fronteras +de Chiriguanas, con lo cual se les ha puesto freno +para que no hagan el daño que solian hacer antes +que se redujesen á pueblos, y aun agora tambien; +las casas de las chácaras todas eran fuertes, y de +noche los amos y los indios dormian debajo de +una puerta y llave, y algunas veces se velaban, +por miedo desta mala gente, que por la mayor +parte sus saltos son de noche, y por que se sepa qué +gente es ésta, en breve diré sus calidades.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_258" id="Page_258">[Pg 258]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_XCIX" id="CAPITULO_XCIX">CAPITULO XCIX</a><br /> +<span class="medium">DE LOS CHIRIGUANAS Y SUS CALIDADES</span></h2> + +<p class="p2">Los indios Chiriguanas viven muy cerca destos +valles, en unas montañas calurosas y ásperas por +donde apenas pueden andar caballos. No son naturales, +sino advenedizos; vinieron allí del rio de +la Plata; la lengua es la misma, sin se diferenciar +en cosa alguna. Son bien dispuestos, fornidos, los +pechos levantados, espaldudos y bien hechos, morenazos; +pélanse las cejas y pestañas; los ojos tienen +pequeños y vivos. No guardan un punto de ley +natural; son viciosos, tocados del vicio nefando, y +no perdonan á sus hermanas; es gente superbísima; +todas las naciones dicen ser sus esclavos. Comen +carne humana sin ningun asco; andan desnudos; +cuando mucho, cual ó cual tiene una camisetilla +hasta el ombligo; usan pañetes; son grandes +flecheros; sus armas son arco y flecha; el arco +tan grande como el mismo que lo tira, y porque la +cuerda no lastime la mano izquierda, en la muñeca +encajan un trocillo de madera, y allí da la cuerda. +Pelean muy á su salvo, porque si les parece el +enemigo les tiene ventaja, no acometen. Pocas veces +con nosotros pelean en campo raso, si no es á +más no poder, y si les parece han de perder un +chiriguano, no acometerán; son grandes hombres +de forjar una mentira, tardan mucho tiempo en +ella, y enséñanla á todos, de suerte que los niños<span class="pagenum"><a name="Page_259" id="Page_259">[Pg 259]</a></span> +la saben, y si se les pregunta no difieren de los mayores, +particularmente para engañarnos, como adelante +diremos. Si han de ir á la guerra es por órden +de las viejas, que les traen á la memoria los agravios +recibidos, y los afrentan con palabras llamándolos +cobades, borrachos, ociosos y flojos. Entre estas +viejas hay grandes hechiceras, y hállanse en +ellas las pitonisas que dice la Escritura, en cuyo +ombligo habla el demonio. El mayor de los pueblos +es de cinco casas; lo comun es de tres; mas son +muy largas, de más de 150 pasos, á dos aguas, con +estantes en el medio sobre que se arma la cumbrera, +y de estante á estante vive una parentela. +Con los indios que más enemiga han tenido son +con una provincia que cae á las espaldas destas +montañas, tierra llanísima, falta de agua, que se +llama los Llanos de Manso, ó la provincia de los +Chaneses; destos, que es gente desarmada, aunque +bien dispuesta, de mejores rostros y más bien inclinados +que los Chiriguanas, se han comido más +de 60.000, y no creo digo muchos, porque aquellos +llanos eran muy poblados; agora no hay indios +sino muy pocos, y como no tienen quien los defienda, +es la carneceria desta bestialísima gente. Son +tan subjectos á los Chiriguanas, que en viéndolos +no hay más que sentarse, sin resistencia alguna, +para que el chiriguana haga dél lo que quisiere; +tráenlos como ovejas en manadas; comen los que se +les antojan, de los demás se aprovechan para el +servicio de sus casas y sementeras. Cuando se quieren +comer alguno no hay más que decirle se vaya á +lavar al rio, lo cual hace sin replicar; viene desnudo; +mandan á sus hijos tomen los arcos y fle<span class="pagenum"><a name="Page_260" id="Page_260">[Pg 260]</a></span>chas, +y el pobre chanés en una plaza huyendo de +aquí para allí de las flechas, sin se atrever á salir +della, de los muchachos es flechado y muerto con +gran alegria de los que le miran; le hacen pedazos +y se lo comen, ó asado, ó cocido con maíz y mucho +ají. De los que ven valientes y de buenos cuerpos, +aprovéchanse para la guerra; hácenlos á sus bárbaras +costumbres y cuando han de pelear pónenlos +en la delantera, y si no pelean bien, fléchanlos por +las espaldas. Es gente traidora y que no guarda +palabra, porque como dijimos, no tiene un puncto +de ley natural, ni cosa de policia; es poca gente; +no llegan á 4.000 indios de guerra; la aspereza de +la tierra en que habitan les ha sustentado tanto +tiempo contra los españoles; en ella hay rios grandes, +poco temidos destos, por ser grandes nadadores. +Los rios llevan sábalos, armados, bagres y otros +peces los cuales pescan desta suerte: al verano +echan un pedazo del rio por otra parte; quedan los +peces en el brazo del rio desaguado; en agua hasta +la cinta, entran en ella con sus arcos y flechas, +allí los flechan, y el que se escapa de la flecha, +las mujeres van detrás con unas redes en que caen. +Son tambien astutísimos en cazar ó enlazar las víboras, +las de cascabel; éstas comen, y cuando un +chiriguana halla una dellas y la mata se la echa +en el hombro y se viene muy contento á su casa; +cómenlas desta suerte: córtanles la cabeza, con dos +ó tres dedos más, y otro tanto de la cola; luego la +desuellan y hecha trozos ponen encima de las brasas, +y así asada con ají la engullen; oí decir á dos +personas fidedignas que las habian visto asar, y +que olía la carne como si la hobieran lardado con<span class="pagenum"><a name="Page_261" id="Page_261">[Pg 261]</a></span> +muchos olores, porque al olor de una que asaban +sus yanaconas en su chácara, salieron de casa á +ver lo que era y hallaron los indios chiriguanas en +una gran candelada asando una para se la comer. +Toda la tierra que habitan es fértil de muchas víboras +de cascabel y de las pequeñas que habemos +dicho; hay otras culebras grandes de más de tres +varas; éstas no pican, pero en viendo al hombre +abalánzasele, cíñele por el cuerpo y luego con una +espina acutísima que tienen en la cola es cierta al +sieso por donde la meten, y desta suerte le mata, +y luego se lo come. Hállanse lagartos de sequera, +el cuerpo de una vara y más, sin la cola, que es +poco menos; éstos acometen á un muchacho y se lo +comen. En Tucumán vi uno destos, como diremos +cuando tractaremos de aquella tierra. Entre los árboles +tienen muchos cedros, pero hay otros que llevan +tanta garrapata, que arrimándose un hombre +á él caen á mia sobre tuya sobre el pobre, que le +cubren como si una saca dellas le hobieran derramado +por encima. Contra éstos más que bárbaros +hombres entró don Francisco de Toledo, Visorrey +del Perú; lo que le sucedió diremos cuando trataremos +de lo que le sucedió en el tiempo que gobernó +estos reinos.</p> + +<p>Con ser esta gente de la calidad referida y la tierra +asperísima, el capitan Andrés Manso, natural +de la Rioja, con sólo sesenta hombres los subjectó é +repartió; sirviéronle y á sus encomenderos como +sirven los indios destos reinos, y no trabajó mucho +en la conquista dellos, y menos en la de los Chaneses. +Agora 29 años, cuando subí la primera vez á +la provincia de Los Charcas, ya era muerto; no +creo habria siete años.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_262" id="Page_262">[Pg 262]</a></span></p> + +<p>Este capitan pobló un pueblo que confina con +las montañas de los Chiriguanas y con los llanos de +los Chaneses; el sitio, llamado por un nombre Condorillo +y por el otro el río de los Sauces. Los que +lo han visto, que son muchos, dicen no hay en lo +descubierto de las Indias temple más saludable; +el suelo fértil y alegre. Viviendo aquí con toda +paz, y no distando de la ciudad de La Plata ochenta +leguas á lo más largo, estos Chiriguanas le engañaron +con una ficcion, de las cuales, como habemos +dicho, son grandes hombres para fingirlas; +fingen, pues, y engañan al pobre capitan, que á +pocas leguas de allí habia un valle donde vivian +unos indios de extraña figura, muy ricos de oro +(entre los Chiriguanas, ni en toda aquella montaña, +ni oro ni plata se ha descubierto); que si +quiere, ellos le llevarán allá y se los conquistarán, +y de los españoles no es necesario más que la +mitad, y la otra mitad se queden en el pueblo. Creyóse +(que no debiera) dellos, y salió con treinta +soldados; los otros treinta con las pocas mujeres +dejó en el pueblo; llevó consigo parte de los Chiriguanas, +los cuales dejaron concertado con los +demás que para el servicio del pueblo se habian +quedado, que para tal dia tomasen las armas, y á +tal hora de noche; que ellos en el propio dia y hora +darian en Andrés Manso, y sus soldados, y desta +suerte los matarian á todos. Al dia, pues, ó por +mejor decir, á la hora de la noche señalada, los +unos dan en el pueblo, los otros en Andrés Manso; +matáronlos á todos sin dejar uno ni ninguno, y +desde entonces se han quedado señores como agora +lo son, y tan enemigos nuestros como antes, y del<span class="pagenum"><a name="Page_263" id="Page_263">[Pg 263]</a></span> +nombre cristiano; sólo se escapó un mestizo llamado +fulano de Almendras, á quien prendieron en +el pueblo, y un cacique destos Chiriguanas le quitó +que no le matasen, y puso en salvo, porque tenia +con él amistad: cosa nunca entre Chiriguanas +guardada. Vínose á la ciudad de La Plata, +donde á pocos años murió, estando yo presente, á +quien entonces confesé y ayudé lo mejor que supe +en aquel trance; escapóse otra mestiza que debia +estar amancebada con algun Chiriguana, porque se +quedó con ellos hasta hoy, como otra vez della diremos; +y esto en suma de los Chiriguanas y sus +costumbres; prosigamos agora nuestro viaje.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_C" id="CAPITULO_C">CAPITULO C</a><br /> +<span class="medium">DEL CERRO DE POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á nuestra provincia de Los Charcas, +cansado de tractar de la gente más que bárbara +Chiriguana, es esta provincia ancha y larga, empero +poco poblada y muy áspera, de malos caminos; +los indios son más bien dispuestos que los del +Collao, más fornidos, los rostros más llenos y en +sus vestidos más bien tractados, hablando en comun; +son conocidísimos por el vestido, y muy ricos +de plata y de ganados, aunque en ganados les +hacen ventaja los del Collao, y oro no les falta, +sino que no quieren descubrirlo; es fama en el distrito +de Chayanta haberlo, no de río, sino veta, +pero guárdanla para sí, y no hacen mal.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_264" id="Page_264">[Pg 264]</a></span></p> + +<p>El Visorrey don Francisco de Toledo, desde Potosí +envió con un yanacona que le prometió descubrir +esta mina á un religioso nuestro; fué y halló +una veta pobre, aunque trujo una piedra pasada +toda con clavos de oro; túvose por cosa que +no se podía seguir, y así se quedó. Tambien es +fama y comun que entre Potosí y Porco, que son +ocho leguas, hay minas de azogue, y no es difícil +de creer; empero el que la sabe no la quiere descubrir, +diciendo que si luego se la han de quitar, +se esté por todos; la cual si se descubriese, Su Majestad +aumentaria grandemente sus tributos, porque +como el azogue necesariamente bajase, no seria +necesario seguir veta, sino á tajo abierto labrar +en el cerro, y como fuesen las costas menos y +más los mineros, los quintos habian de subir; pero +esto es ya salir de nuestro intento; dejémoslo á los +Contadores.</p> + +<p><i>De</i> la ciudad de La Plata se ponen á Potosí 18 +leguas, divididas en tres jornadas, en las cuales +hay cinco ventas, y en la primera dos rios; el primero +llamado Cachimayo, que es decir rio de la +sal, por la sal que en algunas partes por donde corre +se hace, porque no es necesario otra cosa quel +agua echar en los lugares señalados, y dentro de +pocos dias se congela, y buena sal, con ser el agua +no muy gruesa, pero no es salobre ni salada. El +otro es rio Grande, y solamente al verano se vadea +y conviene saber tomar el vado, porque si no, +no parará el que lo quisiere vadear hasta los Chiriguanas. +Tiene sus puentes de piedra que mandó +hacer el famoso marqués de Cañete, de felice memoria, +el viejo; la primera del Achimayo; por des<span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[Pg 265]</a></span>cuido +de las justicias, con una avenida se la llevó +el rio; hase hecho legua y media más abajo otra, +que se ha tardado en hacella más que se tardó en +las dos, porque las dos en dos veranos se hicieron; +esta han pasado más de seis.</p> + +<p>Es Potosí de forma de un pan de azúcar; sólo á +la parte del Poniente se le desgaja una cordillera +de un cerro que no creo tiene una legua de largo, +y baja. Por la parte del pueblo tiene un cerrillo +pegado á sí, á quien llaman Guaina Potosí, como +si dijésemos el grande, el viejo Potosí, y á este +otro el mozo. Este cerro es conocidísimo entre mil +que hobiera; parece que la naturaleza se esmeró +en criarle como cosa de donde tanta riqueza habia +de salir; es como el centro de todas las Indias, +fin é paradero de los que á ellas venimos. Quien +no ha visto á Potosí no ha visto las Indias. Es la +riqueza del mundo, terror del Turco, freno de los +enemigos de la fe y del nombre de los españoles, +asombro de los herejes, silencio de las bárbaras +naciones. Todos estos epítetos le convienen. Con la +riqueza que ha salido de Potosí Italia, Francia, +Flandes y Alemaña son ricas, y hasta el Turco +tiene en su Tesoro barras de Potosí, y teme al señor +deste cerro, en cuyos reinos corre aquella moneda; +los enemigos del magno Filippo y de los +brazos españoles y de su cristiandad, en trayendo +á la memoria que es señor de Potosí, no se atreven +á moverse de sus casas; los herejes quedan +como despulsados, y cuando los potentados del +mundo se quieren conjurar contra la Majestad católica, +no aciertan á hablar. Es el más bien hecho +cerro que se ha visto en todas las Indias, y si di<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[Pg 266]</a></span>jésemos +en el mundo, no creo seria exageracion; +del pie hasta la cumbre y corona dél hay una legua +larga. Vese de más de veinte leguas, porque +desde un pueblo llamado Aravati, tres leguas de +la ciudad de La Plata, más adelante, se ve, y á la +parte del Sur, por el camino de los Chichas, de +muchas leguas le conocemos. Por todas partes, +Oriente y Poniente y Norte y Sur, es abundante de +vetas de plata; las ricas que se labran y siguen son +las que miran al Oriente; luego diremos sus nombres. +Jamás por los indios, antes que los españoles +entrasen en este reino y lo poseyesen, fué conocido +tener plata, ni jamás indio lo labró, ni <i>vivió</i> +en él; era despoblada la tierra á la redonda dél, y +el mismo cerro, por ser frigidísimo con estar en +veinte grados; ocho leguas dél se labraba el cerco +llamado Porco, como diremos concluido con Potosí. +Todo él de arriba abajo era una montaña espesa +de unos árboles que llamamos quinuas, torcidos, +sólo buenos para leña y carbon, en lo cual +puede competir con la encina; para enmaderar +nadie se aprovecha dél. Su descubrimiento fué +desta suerte, y si no me engaño lo descubrieron +unos yanaconas de fulano Zúñiga, hombre antiguo +en este reino, y si no fué tesorero de la +hacienda Real, á lo menos fué uno de los oficiales, +á quien conocí en Potosí, y me dijo lo que +referiré. Cuando los españoles entraron en este +reino, conquistado el Collao y esta provincia de +los Charcas, no la tenian por rica más que de +miel, por lo cual muchos rehusaron los repartimientos +y encomiendas en esta provincia, diciendo +que no querian tributos de miel. Verdad es que se<span class="pagenum"><a name="Page_267" id="Page_267">[Pg 267]</a></span> +labraba el cerro de Porco, de donde se sacaba plata +para el Inga antes de la venida de los nuestros. +Acobardábales el temple, en partes desabrido, y +el cielo como le tenemos pintado, áspero, con tantas +tormentas de truenos y rayos, y que Porco +á pocas brazas daba en agua. Con todo eso quedaron +algunos de los conquistadores antiguos, pero +los más fueron de los que llamaban pobladores, +venidos despues de llana la tierra. Porco se labraba, +y los vecinos de la ciudad de La Plata, que +deste cerro dista 25 leguas, iban y venian á sus +minas; tambien sus criados, así españoles como indios, +que llamamos yanaconas. El camino era tan +cursado como agora, en el cual encontraban ganado +silvestre, llamado guanacos y vicuñas; son de +la misma figura que el ganado doméstico, sino que +la color es bermeja de los guanacos y el hocico que +tira á negro. La vicuña es más cenceña, de la misma +color; el hocico tira un poco á blanco, y el pecho +y pescuezo por la parte de abajo blanco. Pues +como todo el camino desde la ciudad de La Plata +fuese despoblado hasta Porco, algunos indios y españoles +llevaban galgos para si saliese algun guanaco, +ó vicuña, cazarlo. Sucedió así que yendo ó +viniendo algunos indios yanaconas deste fulano de +Zúñiga y de otro compañero suyo, y pasando por +las faldas de Potosí (va por aquí el camino), salió +un guanaco; échanle los perros; el guanaco tira +el cerro arriba, y los perros; siguen los indios á +los perros y guanaco, el cual subiendo al cerro +arriba hizo fuerza con los pies en una veta en la +superficie de la tierra, y derrumbó un poco de metal. +Los yanaconas que le seguian, como quien co<span class="pagenum"><a name="Page_268" id="Page_268">[Pg 268]</a></span>nocia +el metal, viéndolo dejan de seguir el guanaco; +tomándolo é conociéndolo, en su lengua comienzan +á decir: caimí mamacolqui, caimí mamacolqui; +que quiere decir: esta piedra es de plata, ó +madre de plata. Recogen más piedras, llévanlas á +su amo, hacen el ensayo: acudió á muchos marcos +por quintal, á más de cincuenta; á la voz vino Zúñiga, +y vinieron los demás y registraron minas en +el cerro.</p> + +<p>Este fué el principio y orígen del descubrimiento +de Potosí, y es así verdad; desde entonces dejaron +de seguir las minas de Porco con aquella frecuencia +que antes. La principal veta que se descubrió +se llamó y llama la veta Rica; luego la del Estaño, +porque la plata es sobre estaño, y la de Mendieta, +y éstas son las que agora principalmente se +labran, de las cuales ha salido tanta cantidad de +plata que asombra al mundo. Si estas vetas desde +fuera las miran, parecen como sangraderas, ó quebradas +muy angostas, que vienen de arriba abajo. +Agora no hay más memoria de leña en él que en la +palma de la mano. Al principio los metales eran +muy ricos, porque las vetas lo eran, y acudian cuarenta +marcos y más por quintal; agora, como están +muy bajas, son mucho más pobres. El quintal que +acude á tres pesos ensayados, que es á tres cuartos +de marco, es muy rico, que son seis onzas; son todas +las minas de plata que en este reino se descubren +de cabeza, que es decir la riqueza tiénenla en +la superficie; como las tierras que se labran la fertilidad +es la superficie, y á esta causa los árboles no +echan las raíces sino á la haz de la tierra, y por +esto, conformándose las minas con los árboles, +mientras más fondas se labran, más pobres.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[Pg 269]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CI" id="CAPITULO_CI">CAPITULO CI</a><br /> +<span class="medium">DEL CERRO DE POTOSÍ<a name="FNanchor_38" id="FNanchor_38" href="#Footnote_38" class="fnanchor">[38]</a></span></h2> + +<p class="p2">A la fama de tanta plata, luego se comenzó á +despoblar, aunque no del todo, el asiento de Porco +y se pasó á Potosí, y poblaron los españoles desta +otra parte de un arroyo que pasa al pie del Guayna +Potosí; los indios, de la otra parte del arroyo, al +pie del cerro; mas como se fué multiplicando la +gente, tambien á la parte de los españoles se poblaron +no pocos indios, y entre ellos los Carangas +á las espaldas de los nuestros. El asiento, así del +pueblo de los españoles como de los indios, no es +llano, sino en una media ladera, como se requiere +en tierra que llueve; el un asiento y el otro lleno +de manantiales de agua que Dios nuestro Señor +proveyó allí para el beneficio que agora se hace de +los metales; si no, ya se hobiera despoblado la mayor +parte por falta della, y los manantiales y +fuentes, unos están sobre la faz de la tierra, otros +á un estado y á menos; el que á dos es muy fondo. +El agua en unas partes es mejor que otra, poca +para que se pueda beber; guísase con ella de +comer y lávase la ropa; no se halla casi cuadra que +no tenga muchos manantiales, ni casas sin pozos, +y en las calles en muchas dellas revienta el agua. + +<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[Pg 270]</a></span> +Cuando los metales acudian á mucho más que agora, +no los fundian los españoles, sino los indios +se los compraban y beneficiaban, y acudian con +el precio al criado del señor de la mina. Desta manera +el señor de la mina tenia su mayordomo que +della tenia cuidado, de hacer los indios ó yanaconas +barreteros labrasen, y sacasen el metal á la +boca de la mina, adonde cada sábado llegaba el +indio fundidor, mirábalo, concertábase por tantos +marcos y á otro sábado infaliblemente la traía la +plata concertada; estos indios llevaban el metal á +sus casas, y lo beneficiaban, y fundian, no con fuelles, +porque el metal deste cerro no las sufre; la +causa no se sabe; el metal cernido y lavado echábanlo +á boca de noche en unas hornazas que llaman +guairas, agujereadas, del tamaño de una vara, redondas, +y con el aire, que entonces es más vehemente, +fundian su metal; de cuando en cuando lo limpiaban +y añadian carbon, como vian era necesario, +y el indio fundidor para guarecerse del aire estábase +al reparo de una paredilla sobre que asentaba +su guaira, sufriendo el frio harto recio; derretido +el metal y limpio de la escoria, sacaba su tejo de +plata y veníase á su casa muy contento. Habia á la +sazon en el cerro que dijimos se desmiembra de Potosí, +y á la redonda del pueblo, más de 4.000 guairas, +que por la mayor parte cada noche ardian, y +verlas de fuera y aun dentro del pueblo no parecia +sino que el pueblo se abrasaba. La que menos destas +fundia salia con un marco de plata, que es riqueza +nunca oída. Los indios fundidores ganaban +plata, y los señores de las minas no perdian.</p> + +<p>El viento con que más cotidianamente fundian<span class="pagenum"><a name="Page_271" id="Page_271">[Pg 271]</a></span> +era con el Sur, que dijimos llamarse Tomahavi. +Proveyó Dios en aquel tiempo deste viento, que +casi no faltaba en todo el año, y cuando descansaba +algunos dias, luego se hacian procesiones por +viento, como por falta de aguas cuando se detienen. +Cesaron totalmente las guairas desde que se +comenzó el beneficio del azogue, que fué en el +segundo año del gobierno de don Francisco de +Toledo.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CII" id="CAPITULO_CII">CAPITULO CII</a><br /> +<span class="medium">LAS VUELTAS QUE HA DADO POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Agora treinta años ya casi Potosí estaba para +totalmente perder todo su crédito, si nuestro Señor +no proveyera de que se acertase á sacar plata +con azogue. Es así, que si en esta sazon llegara un +hombre con 200.000 pesos, comprara todas las minas +del cerro; las costas muchas, los metales pobres, +las minas muy hondas, no parecia se podía +sustentar. Empero luego el año adelante se descubre +el beneficio del azogue, y torna á revivir de +tal manera, que en estos treinta años es casi innumerable +la plata que dél ha salido, y pasó así: que +muchos años antes, más de diez, llegaron allí unos +extranjeros con azogue, y quisieron fundir por él; +hicieron las diligencias posibles, y no atinaron á +fundir, ó á incorporar, por lo cual las bolas del metal +incorporado dejaron con el azogue, desesperados +de salir con su intento, y en este tiempo el que +las tenia, como por cosa desechada, las tornó á mo<span class="pagenum"><a name="Page_272" id="Page_272">[Pg 272]</a></span>ler +y fundir, y sacó plata de donde los otros no atinaron +á sacar un grano, que parece prodigio. Despues +de hallado este beneficio, y usado muchos +años, como los metales fuesen bajando en ley, ya +los señores de las minas no se podian sustentar; +el ingenio del hombre, dando y tomando, vino un +beneficiador á mezclar escoria de los herreros molida +con el metal; fundiólo, salióle bien, donde infirió: +si la escoria es provechosa, mejor lo será el +hierro; da en deshacer el hierro, y con el agua del +hierro deshecho incorporó el metal: salióle con +más ley y sacó más plata. Pues para deshacer este +hierro ¿qué remedio? Eran necesarias muelas de +piedra como de barbero, más anchas que altas y +de grano más grueso; provee Dios junto á los mismos +ingenios tanta piedra désta, que algunos ingenios +no á media legua, otros á una, y el que más +lejos no la tiene á dos leguas; estas piedras andan +con el movimiento del ingenio grande, en el cual +debajo de la piedra ponen una artesa bien estanque, +con agua, de donde la muela coja agua dando +vuelta, y encima de la piedra se pone la plancha +del hierro, la cual se va gastando como se gasta +el cuchillo en la muela del barbero; de cuando en +cuando se requiere verla para que siempre esté encima +de la muela; <i>con</i> cada cajon de cincuenta +quintales de metal molido y encorporado con azogue +se mesclan diez libras de agua, y si á estos +cincuenta quintales echan menos, no sacan nada; +si más, pierden el agua más que echan, porque no +se saca más plata que si echasen las diez libras. +Lo necesario á cincuenta quintales es diez libras +de agua. En todos los ingenios tienen sus vasos de<span class="pagenum"><a name="Page_273" id="Page_273">[Pg 273]</a></span> +madera, en que al justo caben diez libras de agua; +con éstos las sacan de la artesa donde cae la agua +en que se deshace el hierro. Este beneficio es el +frecuentado y cierto; algunos han procurado descubrir +otros, más sáleles al revés, y si no al revés, +no hay quien los siga. En todo este tiempo me hallé +en la ciudad de La Plata, que es casi como vivir +en Potosí, porque lo malo ó bueno que sucede +en aquella villa, luego se publica en La Plata, por +la frecuencia de los que van y vienen.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CIII" id="CAPITULO_CIII">CAPITULO CIII</a><br /> +<span class="medium">DE LA ABUNDANCIA DE QUE GOZA POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Goza Potosí (á lo menos gozaba) de las mejores +mercaderias, paños, sedas, lienzos, vinos y de las +demás, de todo lo descubierto de las Indias, porque +como en España se cargase lo mejor para la ciudad +de Los Reyes, de allí la flor se llevaba á Potosí.</p> + +<p>Agora no es así, porque como sea tierra de acarreto, +y las mercaderias, que sean buenas que sean +malas, se hayan de gastar, no se tiene tanta cuenta +como los años pasados. Es pueblo muy abundante +de mantenimientos, porque de Cochabamba, que +dista dél cincuenta leguas, le llevan el trigo, harinas, +tocinos, manteca, y de la ciudad de La Plata, +todas las fructas nuestras y mucho trigo é +maíz, y de la costa de más de cien leguas el pescado +casi salpreso, porque agora cuatro años se obligaron +tres ó cuatro de dar pescado salpreso en Po<span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[Pg 274]</a></span>tosí, +con condicion que otro que ellos no lo pudiese +meter, señalándoles la villa el precio, y salieron +con ello; tenian en paradas caballos con que lo llevaban; +si agora lo hacen, no lo sé. Finalmente, +todos los pueblos que se han poblado y se pueblan +de españoles en aquella provincia de los Charcas, +podemos decir que Potosí los puebla, porque con +la confianza de llevarle lo que tienen de labranza +y crianza, anima á los españoles á meterse en las +montañas de los Chiriguanas, y fundar pueblos en +valles calorosísimos, llenos de las plagas referidas, +y todo lo allana Potosí.</p> + +<p>El pueblo tiene sus plazas donde se venden las +cosas necesarias, en cada plaza la suya; la plaza +del maíz en grano, la de la harina, la de la leña, +la del carbon, la del alcacer y la del metal, y plaza +donde se vende el estiércol de los carneros de la +tierra, el cual me certificaron se compraba y se +vendia cada año en cantidad de 10.000 pesos y +más. Pues ¿qué diremos de la de la coca? La plaza +principal es muy bien proveida, donde casi todo el +año se hallan uvas, las demás fructas, camuesas, +manzanas, membrillos, duraznos, melones, naranjas +y limas, granadas á su tiempo en cantidad, y +hase introducido que no pierde el más estirado +nada de su opinion en entrar donde estas cosas se +venden, que es una calle larga en la misma plaza +junto á la iglesia mayor, hecha por los indios que +traen estas cosas, y escoger el propio lo que más +gusto le da y enviarlo á su casa; no se repara en +la plata. Pues en el mismo cerro hay sus plazas +con todas estas cosas, y vino y pan, hasta en la +misma coronilla del cerro, que llevan los indios, +donde lo venden así á indios como á españoles.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[Pg 275]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CIV" id="CAPITULO_CIV">CAPITULO CIV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS PERROQUIAS DE POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Si no me engaño, deben ser las perroquias de +Potosí de ocho á diez, las cuales dividió don Francisco +de Toledo, siendo Virrey, cada una con 500 +indios tributarios para servicio del pueblo, mejor +diré del cerro, que todos con hijos é mujeres llegan +á 30.000 indios, y ninguno hay, si quiere trabajar, +que no gane plata; hasta los niños de seis +á siete años, á mascar maíz para hacer levadura +para chicha, la ganan; multiplícanse aquí los niños +de los indios que es admiracion; de los españoles, +cual ó cual nace, y esos contrechos y luego +se mueren. Vanse las españolas á un valle caliente, +doce leguas de Potosí, á donde se quedan con sus +hijos tres y cuatro meses, hasta que ya el niño +tiene un poco de fuerza, aunque como el temple se +ha moderado un poco, ya comienzan á nacer y á +criar, mas son raros.</p> + +<p>La iglesia mayor es buena, de adobe y teja, y de +una nave, rica de ornamentos y de servicio de plata +para el altar, y de aquella suerte son las demás +iglesias de los monasterios de todas Ordenes, ricos +de ornamento y plata para el culto divino; +susténtanse en cada convento dominicos é franciscos, +augustinos, teatinos, de ocho á diez religiosos, +unas veces más, otras menos, porque es +temple desesperado, á lo menos, desde mayo <i>hasta</i><span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[Pg 276]</a></span> +agosto, y no todos pueden vivir en él, sino los que +son recios de complexion ó temperamento; en el +de la Merced es donde siempre hay menos.</p> + +<p>Tiene buenas carnes y buen agua si la traen de +una fuente que llaman de Castilla.</p> + +<p>Es pueblo de mucha contractacion, y una de las +mayores es la coca, que del Cuzco le viene cada +año al pie de 60.000 cestos, y si hay logreros en el +mundo, creo son los coqueros, porque segun el +tiempo á que fian, así acrecientan el precio, y puesto +que se les predique, es cantar á los sordos.</p> + +<p>Las Ordenes habian de tener aquí uno ó dos de +los más doctos dellas, por las muchas é malas contractaciones +que se hacen. En esto han ganado mucha +tierra con todas ellas los padres de la Compañía, +que han tenido y tienen varones doctos que +alumbren á los contractantes. Aquí se hacia una +contractacion que llamaban de los aseguros de los +metales, aprobada por el Audiencia y por dos teólogos, +uno augustino, otro teatino de la Compañía, +tres coronistas y juristas, que era usura clara, sino +que no se habia entendido bien; fué Nuestro Señor +servido que yendo yo á Chile, con su favor, contra +todo el torrente del pueblo y letrados, se declaró la +verdad della; costóme mucho trabajo; animóme +mucho á tomarlo el Rmo. del Paraguay, que á +la sazon allí estaba, fray Alonso Guerra, de nuestra +Orden, que la tenia por mala; finalmente, de +ocho años á esta parte no se ha tractado más della, +como si no se hobiere hecho; á Nuestro Señor +las gracias, de quien todo bien procede. Los +religiosos de mi Orden no la aprobaron, ni los +de San Francisco; uno de los juristas que la apro<span class="pagenum"><a name="Page_277" id="Page_277">[Pg 277]</a></span>bó, +convencido, dijo que ¡ojalá y cuando la firmé +tuviera manca ó quemada la mano!</p> + +<p>Perdíanse los hombres á remate; conocí quien +en ella habia perdido más de 100.000 pesos; otros +á 80.000, otros á menos, conforme á las veces que +la hacian, lo cual por ser largo de referir, y ser +más de escuelas que de relaciones breves, no se +tractará más dello. Solamente esto se ha dicho +para comprobar que es necesario tener los provinciales +en este pueblo hombres doctos, por las muchas +contractaciones usurarias que en él se tractan +y se inventan, con muy poco temor de Nuestro +Señor y menos de sus conciencias, por las cuales +debemos, conforme á nuestro estado, mirar y alumbrarlas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CV" id="CAPITULO_CV">CAPITULO CV</a><br /> +<span class="medium">DE LAS COFRADIAS</span></h2> + +<p class="p2">Las cofradias de Potosí son muchas y muy bien +servidas, con mucha cera, y casi todas tienen sus +veinticuatros, los cuales en las fiestas señaladas +que cada una tiene se han de hallar, en vísperas y +misa mayor, con un cirio que les da la cofradia, +y aquel dia confiesan y comulgan. La del Sanctísimo +Sacramento es una de las bien servidas de +cera del mundo, y la del Rosario y Juramentos, +en nuestra casa, y así lo son las demás, porque son +ricas, y aunque la cera cuotidianamente vale á 150 +pesos el quintal, y dende arriba, no se disminuye +el servicio della.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_278" id="Page_278">[Pg 278]</a></span></p> + +<p>Es pueblo donde se hacen muchas y grandes limosnas; +yo me hallé una Cuaresma en él y me +certificaron algunos mayordomos que, tractando +entre sí lo que se habria juntado de limosna para +ellas, pasaban de cinco mil pesos en la Semana +Sancta. La procesion de la Soledad, fundada en +nuestra Señora de la Merced, se celebra con tanta +solemnidad que no llega la celebracion de Los +Reyes á ella, con ser solemnísima, pues la cera que +sale en la procesion el dia del Sanctísimo Sacramento +parece increible; los indios en sus cofradias +van imitando á los españoles: tienen sus veinticuatros +y gastan mucha cera.</p> + +<p>Cuando algun veinticuatro muere, los demás le +han de acompañar de todas cuantas cofradias fuere +veinticuatro; acaesce ser de tres ó cuatro, y todos +le acompañan con sus hachas ó cirios; suelen ser +más de ciento, que es cosa de ver, porque aunque +se llaman veinticuatros, el número no es sólo de +veinticuatro, sino de cincuenta y más; finalmente, +Potosí, podremos decir es España, Italia, Francia, +Flandes, Venecia, México, China, porque de todas +estas partes le viene lo mejor de sus mercaderias. +De las naciones extranjeras hay muchos hombres, +que si no los hobiera no perdiera nada el reino, y +quien no ha visto á Potosí no ha visto las Indias, +por más que haya visto, como habemos dicho.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_279" id="Page_279">[Pg 279]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CVI" id="CAPITULO_CVI">CAPITULO CVI</a><br /> +<span class="medium">DE LA DESTEMPLANZA DE POTOSÍ</span></h2> + +<p class="p2">Con tener todo esto bueno, no deja de tener un +alguacil y contrario, como las demás ciudades y +provincias, porque al tiempo de las aguas, y en +particular á la entrada y salida del ivierno, son +muchas las tempestades de truenos, rayos, pedriscos +y nieves, desde Diciembre hasta Abril, y en el +verano el viento que decimos llamarse tomahavi, +por venir de un cerro alto así llamado, suele venir +con tanta furia, que en aquellos dias que corre no +hay sino cerrar puertas y ventanas y no salir á la +plaza.</p> + +<p>Este viento levanta (lo que no hacen los demás) +cuantas plumas, lana, cabellos, pajas y otras cosas +livianas que hay por las plazas y calles, y cubre +el pueblo de una niebla que parece se puede +palpar, y aquellos dias está frio, que no se puede +vivir sino tras los tizones. Oí decir allí á una señora +discreta, que cuando corrian estos tomahavis, +y salia de su casa á oir misa en los dias forzosos, +á la vuelta traía un fieltro dentro en el pecho, +por el polvo, lana y cabellos que le hacia tragar +Tomahavi, mal que le pesase; con todo esto, +la cobdicia de la plata y diligencia para adquirirla +y sacarle hace en estos dias trabajar y pasear +las calles á los hombres.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_280" id="Page_280">[Pg 280]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CVII" id="CAPITULO_CVII">CAPITULO CVII</a><br /> +<span class="medium">DE LA PROVINCIA DE LOS CHICHAS Y LIPES</span></h2> + +<p class="p2">Desde este pueblo de Potosí, declinando un poco +al Oriente, se entra en la provincia de los Chichas, +á dos jornadas andadas, los cuales son indios bien +dispuestos, belicosos; su tierra, rica de oro y plata, +sino que no la quieren descubrir. Llega esta provincia +hasta el último pueblo dellos, y de la juridicion +del reino del Perú, llamado Talina, cincuenta +leguas buenas de Potosí, el camino no +malo, y los valles donde están los indios poblados, +de moderado temple, con abundancia de mantenimientos +y ganados, así de la tierra como de los +nuestros; á cuya mano derecha queda la provincia +de los Lipes, no de muchos indios, muy fria y destemplada, +donde no se da maíz; en lo demás de +poca fama, si no es por las piedras medicinales +que della se traen, que yo he visto y en todo el +reino se usan: la una de color azul, con la cual +se curan cualesquier llagas viejas con no poca mordacidad, +con la cual las castra y en breve sanan; +las otras son para la ijada aprobadas, unas de color +de aceite y otras (estas son las mejores) de color +de carne de membrillo; digo ser aprobadas, +porque yo comenzaba á ser enfermo della, y de cuatro +años á esta parte, gracias á Nuestro Señor, que +traigo dos conmigo cosidas en un jubon, una un +lado y otra á otro de la ijada, la una de la una co<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[Pg 281]</a></span>lor +y la otra de la otra, no he sentido cosa de pesadumbre; +la de color de carne de membrillo dicen +los lapidarios ser contra ijada, riñones y para +estancar flujo de sangre. No dejan fraguar piedra; +deshácenla, y deshecha se lanza por la orina; experiencia +cierta.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CVIII" id="CAPITULO_CVIII">CAPITULO CVIII</a><br /> +<span class="medium">DEL VALLE TARIJA</span></h2> + +<p class="p2">Quince leguas á la mano izquierda de Talina, +declinando más al Oriente, entramos en el gran +valle de Tarija (no le he visto, pero lo que dél dijere +sélo de hombres fidedignos que han vivido +en él), ancho y espacioso, abundante de todas comidas +nuestras y de la tierra, y de ganados de los +nuestros, donde se dan viñas y buen vino con las +demás fructas españolas; los años pasados, deben +ser más de 45, fué poblado de estancias de ganados +nuestros; la más principal era del capitan Juan +Ortiz de Zárate, que despues fué Adelantado del +Rio de la Plata, de quien habemos de tractar en +breve, donde tenia copia de ganado vacuno.</p> + +<p>Los indios Chiriguanas, creo en las guerras civiles +contra el tirano Francisco Hernandez, viendo +la poca gente de los nuestros, y sin armas, dieron +en ellos, mataron algunos, otros huyeron y se salvaron, +de los cuales conocí dos ó tres; los Chiriguanas +se apoderaron del valle, á lo menos quedaron +libres de los nuestros que en aquella frontera<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[Pg 282]</a></span> +vivian; dejóse allí el ganado vacuno, que en grande +abundancia se multiplicó, vuelto silvestre y +bravo, y como acá llamamos cimarron. Visitando +este reino el Visorrey don Francisco de Toledo, y +llegando á la ciudad de La Plata, sabida la calidad +del valle, y la importancia de ser poblado, +para el freno por aquella parte de los Chiriguanas, +que por allí hacian no poco daño á los Chichas, y +aun les pagaban tributo, nombró por corregidor é +para edificar allí un pueblo de españoles al capitan +Luis de Fuentes, con el cual fué alguna gente con +sus armas y caballos, y un religioso nuestro, llamado +fray Francisco Sedeño, predicador y fraile +esencial, por cura y vicario de los españoles, con +licencia del padre fray García de Toledo, que á la +sazon era provincial, y comision de la sede vacante, +porque clérigo ninguno quiso ir; llevaba +tambien órden de nuestro provincial para edificar +convento, lo cual hizo; llegaron sin dificultad, +aunque entonces era un poco peligroso el camino, +pero tuviéronla en la poblacion, por tener á los +Chiriguanas muy cerca que los molestaban, mas +fueron poca parte; hicieron sus casas fuertes en el +lugar más cómodo que hallaron, y en menos de +treinta años ha crecido tanto, que hay en él hombres +cuyas haciendas valen más de 30.000 pesos, +y si tuviera indios de servicio, hobiera crecido más.</p> + +<p>Fuéles de mucha ayuda el ganado, porque como +desamparado y sin dueño lo mataban y se sustentaban +dél, y agora no hay poco, pero más arredrado, +huyendo de las mechas de los arcabuces, que de +muy lejos las huelen. Primero se mandó por pregones +que los señores de aquel ganado lo sacasen<span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[Pg 283]</a></span> +dentro de tanto tiempo, so pena darlo por desamparado; +mas como no hobiese, ó no pareciese dueño, +y aunque pareciera y trujera el ejército del +Turco no lo pudiera sacar, declaróse ó dióse por +cimarron desamparado; agora no hay vecino que +no tenga, cual más, cual menos, manso y corralero, +no de aquello, sino de otro manso que han llevado, +y no les falta ovejuno y porcuno; de Potosí vienen +á comprarles lo que tienen, y si no, ellos lo llevan; +en el <i>valle</i> menor fundaron <i>otro pueblo</i>, de buenas +aguas y sábalos con otros géneros de peces; es +abundante de víboras y sabandijas ponzoñosas, +como los demás valles de los Charcas, empero ellas +huirán de los españoles ó se acabarán. Cae en tierras +de la provincia de los Chichas. El Inga, cuando +era señor desta tierra, tenia aquí guarnicion de +gente de guerra contra estos Chiriguanas, los cuales, +entrando los nuestros en este reino, la dejaron +y se volvieron á sus tierras.</p> + +<p>Hállanse en este valle á la ribera y barrancas del +rio sepulturas de gigantes, muchos huesos, cabezas +y muelas, que si no se ve, no se puede creer cuán +grandes eran; cómo se acabasen ignórase, porque +como estos indios no tengan escripturas, la memoria +de cosas raras y notables fácilmente se pierde.</p> + +<p>Certificóme este religioso nuestro haber visto una +cabeza en el cóncavo de la cual cabia una espada +mayor de la marca, desde la guarnicion á la punta, +que por lo menos era mayor que una adarga; y no +es dificultoso de creer, porque siendo yo estudiante +de Teología en nuestro convento de Los Reyes, el +gobernador Castro envió al padre prior fray Antonio +de Ervias, que nos la leía, y despues fué obispo<span class="pagenum"><a name="Page_284" id="Page_284">[Pg 284]</a></span> +de Cartagena, en el reino de Tierra Firme, que actualmente +estaba leyendo, una muela de un gigante +que le habian enviado desde la ciudad de +Córdoba del reino de Tucumán, de la cual diremos +en su lugar, y un artejo de un dedo, el de en medio +de los tres que en cada dedo tenemos, y acabada la +lection nos pusimos á ver qué tan grande seria la +cabeza donde habia de haber tantas muelas, tantos +colmillos y dientes, y la quijada cuán grande, y +la figuramos como una grande adarga, y á proporcion +con el artejo figuramos la mano, y parecia +cosa increible, con ser demostracion; oí decir más +á este nuestro religioso, que las muelas y dientes +estaban de tal manera duros, que se sacaba dellas +lumbre como de pedernal.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CIX" id="CAPITULO_CIX">CAPITULO CIX</a><br /> +<span class="medium">DE OTROS PUEBLOS EN FRONTERA Y LA TIERRA +ADENTRO DE LOS CHIRIGUANAS</span></h2> + +<p class="p2">Dos jornadas no largas deste valle de Tarija, sobre +mano izquierda, hay un valle que llaman San +Lucas, donde un hombre poderoso, llamado Jerónimo +Alanis, manco de la mano derecha, tenia +una gran hacienda de vacas y cria de mulas, con +gente bastante, yanaconas y un mestizo y mulato, +y casa fuerte para el beneficio della; pero como era +muy cerca de las montañas Chiriguanas, porque +no le hiciesen daño pagábanles tributos, cuchillos, +tijeras, algunas hachas para cortar árboles y al<span class="pagenum"><a name="Page_285" id="Page_285">[Pg 285]</a></span>guna +chaquira. El señor de la hacienda de cuando +en cuando iba á verla; sucedió (y no habia tres +años que Tarija se habia poblado) que yendo á +verla, de allí despachó un indio á nuestro religioso, +con quien tenia amistad, haciéndole saber estaba +allí, rogándole viniese á confesarle la gente; era +despues de Pascua de Resurrection: recibida la +carta, concertóse con el capitan Luis de Fuentes +y otros tres soldados ir con sus armas, arcabuces y +recado; quiso nuestro Señor que el dia que habian +de llegar vinieron más de cien Chiriguanas á pedir +su tributo á nuestro Alanis, y con tanta soberbia +entraron, que sin duda venian determinados +de hacerle mucho mal, matarle y á toda su gente; +el capitan, religioso y los demás, ni vieron á los +Chiriguanas ni dellos fueron vistos, por causa de +una niebla muy obscura que aquel dia cubria la +tierra; entran en casa de Alanis, hallan allí parte +desta bárbara nacion (los demás no habian llegado), +que ya comenzaban á querer disparar sus +flechas en el Alanis, que sólo tenia una cota puesta +y una espada en la mano izquierda, porque la +derecha la tenia cortada. Los nuestros que llegan, +si no fué el religioso, comienzan á desenvolverse +contra los Chiriguanas; en su ayuda acuden el +mestizo y mulato con sus arcabuces; despacharon +á los que hallaron dentro, y luego en sus caballos +salen á los que venian; mataron más de sesenta +gandulazos, los demás se escaparon y algunos heridos +é mal. Entre estos indios venian algunos +Chaneses, de los cuales dijimos que se aprovechan +estos como gente en la guerra, é ya los nuestros +descansando, y habida esta victoria, entra por las<span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[Pg 286]</a></span> +puertas un indio muy mal herido de un arcabuzazo, +y aun lanzada, diciendo era Chanés, y pidiendo, ó +diciendo: ¡cristiano, cristiano! que era decir lo +queria ser y le baptizasen; baptizóle nuestro religioso, +y luego se murió. Esto me escribió nuestro +religioso á la ciudad de La Plata, donde yo vivia +á la sazon. Pues para refrenar á estos enemigos comunes +del género humano, aquí se ha poblado otro +pueblo de españoles, al cual agora cuatro años, llegando +yo á la ciudad de La Plata, volvian mas de +cincuenta hombres que con un capitan habian salido +á descercar el pueblo, porque Los Chiriguanas, +le tenian cercado, y el capitan habia enviado á +pedir favor; sabido por los Chiriguanas, alzaron el +cerco y no los osaron á esperar. Otros dos pueblos, +á lo menos uno, he oido decir se ha poblado por +los nuestros en el gran rio de Pilaya, ya en la tierra +Chiriguana, á donde llegó y pasó el Visorrey +don Francisco de Toledo, y entonces (como diremos) +le llamaron el rio Incógnito. Estos indios andan +agora más soberbios que antes, porque los vandea +un perro mestizo nacido en el Rio de la Plata; +yo le conocí, gran oficial herrero, llamado fulano +Capillas, ladino como el demonio, y blanco, que +no parece mestizo, casado y con hijos en la ciudad +de La Plata; no sé por qué ocasion se fué ó le envió +el Audiencia, y esto fué lo más cierto, á tractar +con ellos no sé qué medios de paz, y él decia no le +enviasen, porque no le habian de dejar salir los +indios; fué y quedóse con ellos; este maldicto les +hace unos cascquillos de acero para las flechas, tan +bien templados que no tienen resistencia; antes +usaban de cañas como las nuestras, el ñudo tostado<span class="pagenum"><a name="Page_287" id="Page_287">[Pg 287]</a></span> +por puncta; lo demás servia de cuchilla; con las +cuales tan bien pasaban una cota como un nabo. +Contra estas armas Chiriguanas usan los nuestros +cotas y encima escaupiles sueltos en vanda, porque +en el algodon se entrape la flecha. Vive este mestizo +entre los Chiriguanas con ellos, con las mujeres +que quiere; anda casi desnudo, y por no ser +conocido cuando sale á hacer daño en los nuestros, +se embija como indio; dicen ha inviado á decir á +la Audiencia que de buena gana dejaria aquella +vida, porque es cristiano, si le perdonasen; pero +que teme, si se reduce, le han de castigar por los +daños que ha hecho; pero como desta gente alguna +sabe á la pega, en ella se queda.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CX" id="CAPITULO_CX">CAPITULO CX</a><br /> +<span class="medium">DEL CERRO LLAMADO PORCO</span></h2> + +<p class="p2">Volviendo á nuestro Potosí, porque siendo el +centro de las Indias habemos de tractar ó traerle +á la memoria muchas veces, como del centro salen +muchas líneas á la circunferencia, así de Potosí +hay y salen muchos caminos y entran en él de diferentes +partes; digo, pues, que volviendo al de +aquí, salimos para el puerto de Arica, cien leguas +tiradas; á las siete ó ocho llegamos al cerro de Porco, +de quien habemos tractado un poco, al pie del +cual tienen su asiento los pocos españoles que allí +viven, y pobres respecto de los de Potosí; no he +llegado á este asiento, pero he pasado media legua<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[Pg 288]</a></span> +dél, y quien vive en Potosí puede decir vive en +Porco, así por la poca distancia de camino, como +porque todo lo que pasa en Porco se sabe luego en +Potosí, y al contrario. Es cerro más alto quel de +Potosí, metido entre otros cerros y no tan bien hecho. +Es más destemplado, y más rico si no diera en +agua, y el metal más fino; he visto alguno que certificaron +á don Francisco de Toledo. Visorrey destos +reinos, acudia á ochenta marcos por quintal; este +metal es poco, y luego se descubre agua, y tanta +que es imposible desaguarla. En la misma cumbre +del cerro certifican haber fuentes de agua, lo cual +en Potosí no se ha hallado. Tiene otra cosa, que no +son vetas seguidas de donde se saca la plata, sino +pozos, y como se dé en uno, hace á su amo presto +rico. Síguese algunas veces la labor con esperanzas +al parecer certísimas, mas al mejor tiempo atraviésase +un peñisco, ó una fuente de agua, y veis +aquí las esperanzas perdidas. Si estos dos contrarios +no tuviera, ó la del agua, que es la mayor, +mucho más rica era que Potosí, y el metal más +suave de quebrar, y una de las excelencias que +puso Dios nuestro señor en Potosí es no haber dado +en agua. Toda la puso al pie del cerro de una parte +y otra del arroyo que divide á los indios de los españoles.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXI" id="CAPITULO_CXI">CAPITULO CXI</a><br /> +<span class="medium">DEL CAMINO DE PORCO Á ARICA</span></h2> + +<p class="p2">Media legua de Porco, sobre mano derecha, pasa +el camino Real de Potosí á Arica, que son cien le<span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[Pg 289]</a></span>guas +tiradas (como dijimos) llanas, muy frias y +de algunos arenales no muy pesados para caballos, +empero para carneros de la tierra, cuando van cargados, +sonlo mucho, y para las recuas de mulas, +por lo cual las recuas de carneros que llevan el +azogue á Potosí desde Arica, y las mercaderias, los +que llamamos balumen, vino, hierro, jabon, etc., +á las nueve del dia han de tener su jornada hecha, +que es de tres leguas, comenzando á caminar á las +tres, antes que amanesca, y aun antes, porque en +toda la Sierra, con ser en partes inhabitable por el +mucho frio, y lo más deste camino lo es, desde las +nueve del dia hasta las cuatro de la tarde son los +calores del sol muy crecidos, tanto y más abrasan +que en los Llanos y valles calientes; es muy trabajoso +este camino por la destemplanza del frio, y no +haber en tres ó cuatro jornadas tambos donde albergarse, +sino unos paredones mal puestos; é ya +que comenzamos á abajar para Arica lo es mucho, +porque veinte leguas que hay desde donde se comienza +á bajar por una quebrada abajo, llamada +de Contreras, en quince leguas no hay gota de +agua; aquí es donde los carneros de la tierra, de +carga, corren riesgo y se quedan muchos muertos, +y en echándose el carnero en esta quebrada, no hay +sino descargarle y dejarle; allí se muere de hambre +y sed; si comieran arena, y no bebieran en +ocho dias, muy gordos salieran; ver en toda esta +quebrada tanta osamenta de carneros es lástima, +por lo que pierden los señores de los carneros (y +este es el mejor camino) por lo cual llevan para las +cargas la mitad más de los necesarios; subidos á +la sierra, no tienen ese riesgo, porque ni pastos<span class="pagenum"><a name="Page_290" id="Page_290">[Pg 290]</a></span> +ni agua les falta, y en llegando el carnero á la +jornada suya, no le harán pasar adelante cuantos +aran y cavan. Las recuas de mulas en medio +dia y una noche concluyen con estas quince leguas. +El subir á la Sierra á los unos y á los otros es +más dificultoso, y Potosí lo allana. A tres ó cuatro +jornadas de Potosí se toma el camino para las minas +que llaman de las Salinas, que ha pocos años +se descubrieron; mas como no hacen ruido, no hay +que tractar dellas.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXII" id="CAPITULO_CXII">CAPITULO CXII</a><br /> +<span class="medium">DE LA CALIDAD Y COSTUMBRES DE LOS INDIOS +DESTOS REINOS</span></h2> + +<p class="p2">Habiendo tractado con la brevedad que prometimos +de las ciudades, caminos y otras cosas +particulares tocantes á los españoles, ya es tiempo +tractemos de las condiciones destos indios. Lo primero +que tienen, y es el fundamento de las malas +ó buenas costumbres morales, es un ánimo el más +vil y bajo que se ha visto ni hallado en nacion alguna; +parece realmente son de su naturaleza para +servir; á los negros esclavos reconocen superioridad; +llámanlos señores, con saber son comprados y +vendidos, y lo que les mandan obedecen muy mejor +que lo mandado por nosotros. Es gente cobarde, +si la hay en el mundo, de donde les viene lo que á +todos los cobardes, son cruelísimos cuando ven la +suya ó son vencedores. No quieren ser tractados<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[Pg 291]</a></span> +sino con rigor y aspereza, porque en tractando +bien á un indio, aunque se haya criado en casa +desde niño como hijo, dicen que de puro miedo lo +hacemos, y por eso no nos atrevemos á castigarlos.</p> + +<p>En tractándolos mal sirven con gran diligencia. +Cuando tienen necesidad de nosotros, en cualquiera +que se vean, ó de enfermedad, ó de hambre, ó de +otras semejantes, con grandes humildades y subjectiones +piden nuestro favor; pero si estamos en +ella y con palabras mansas y amorosas les pedimos +nos socorran, hacen burla de nosotros mofando y +escarneciendo, y aunque sea su amo, que le haya +criado, si se ve en peligro de muerte, en rio, caida +de caballo, ó en otro peligro, se pone á mirarlo sin +socorrerlo, pudiendo, y se rie de buena gana; la +gente más ingrata que hay en lo descubierto, al +bien que se le ha hecho ó hace; por lo cual sólo por +amor de Dios les hacemos bien, que dellos esperar +gratitud es en vano. La nacion más sin honra que +se ha visto; no la conoce ni sabe qué cosa es, pues +es más mentirosa que se puede imaginar; de donde +les viene no temer levantar falsos testimonios, que +los levantan gravísimos, y como no se les castiga +por ellos, quédanse en su mala costumbre; que +unos indios á otros los levanten, no es tanto el +daño, ni pierden honra (como dicen), ni casamiento; +mas levántanlos á los religiosos, á clérigos, +á españoles, tan sin asco, como si en ellos no +fuese nada, y cuando se averigua la falsedad, los +que los habian de castigar dicen son indios, y +mientras no se averigua padece el pobre fraile ó +clérigo. Pero lo que más me admira es que todos +cuantos vivimos en estas partes, conociendo la fa<span class="pagenum"><a name="Page_292" id="Page_292">[Pg 292]</a></span>cilidad +destos en mentir y levantar falsos testimonios, +dígannos mal deste ó de aquél, le creemos; +esta falta es nuestra, y en los gobernadores nuestros +la hay, porque confesando que es así, cuando +vamos á volver delante dellos por la fama y honra +del clérigo ó religioso, dice el Virrey: conozco su +facilidad en mentir; pero ya que dicen tantas cosas, +en algo deben<a name="FNanchor_39" id="FNanchor_39" href="#Footnote_39" class="fnanchor">[39]</a> decir verdad; algo hay; +háseme respondido así á mí propio por un Virrey +destos reinos, haciéndole demostracion de muchos +y graves testimonios falsos que á un religioso nuestro +habian levantado. Jurar falso no lo tienen en +más de cuanto se les da una taza de vino, ó un mate +de chicha, y cuando los reprehendemos, ¿cómo juraste +en falso? la excusa es, y responden: díjome +un amigo, ó mi vecino, ó mi curaca (que es lo +más comun) que lo hiciese, sin más sentimiento; +pues volver la fama, ni desdecirse, no se hable +en eso.</p> + +<p>Para mentir y en un instante forjar la mentira, +los más fáciles son que hay hombres en el mundo, +grandes y pequeños, mayores y menores; es cosa +admirable cuán en el pico de la lengua tienen las +mentiras. No parece sino que muchos dias han estudiado +y imaginado: esto me han de preguntar y +esta mentira tengo de responder, y tan sin vergüenza, +como si dijesen mucha verdad; ellos no +han de tractar verdad, y nosotros no les habemos +de mentir, y ojalá en algunos acá nacidos de los +nuestros no se hallase este vicio. No es afrenta entre +ellos decirle mientes, ni ellos decir á otro lo + +<span class="pagenum"><a name="Page_293" id="Page_293">[Pg 293]</a></span> +mismo. Alábanse mucho que mintieron al padre +que los doctrina, ó engañaron, y lo propio es que +mintieron al español con quien tractan, y hacen +gran plato désto, y como no tienen color en el rostro, +por lo cual, demudándose, conoscamos si mienten +ó engañan, mienten tan disimuladamente, que +parece es todo verdad lo que afirman, y con unos +ademanes ó afectos que nos hacen creerlo; tambien +se alaban si dejaron algun español (habiéndole pagado +su trabajo) en medio de un despoblado ó en +medio de la nieve, sin camino; hay muchas partes +donde no se puede caminar sin guia, y en estos +caminos dejan al pobre caminante á la luna de +Paita; borrachos, es nunca acabar tractar desto.</p> + +<p>Si han de comenzar viaje, aunque sea de pocas +leguas, primero se han de emborrachar; si vuelven, +lo primero es emborracharse; dicen que se +emborrachan porque si se muriesen en el camino, +ó donde van, ya se morirán habiéndose emborrachado, +y cuando vuelven se emborrachan porque +no se murieron y volvieron con salud á sus tierras, +ó casas; así me lo han dicho; borrachos, tractan +muy mal á sus mujeres, y son deshonestos con sus +hermanas y aun madres, y cuando están borrachos +entonces hablan nuestra lengua, y se preguntan, +¿cuándo los cristianos nos habemos de volver á +nuestra patria? y ¿por qué no nos echan de la tierra? +pues son más que nosotros, y ¿cuándo se ha +de acabar el Ave María? que es decir cuándo no +les habemos de compeler á venir á la doctrina. Porque +en la semana dos dias juntamos al pueblo para +enseñársela y predicarles, á lo cual vienen por +fuerza los más; finalmente, su Dios es su vientre y +la chicha, y no hay más mundo.</p><p><span class="pagenum"><a name="Page_294" id="Page_294">[Pg 294]</a></span></p> + +<p>No tienen veneracion alguna á sus padres, ni +madres, agüelos, ni agüelas; finalmente, les dan +de palos y bofetones; yo he castigado á alguno por +esto, delante de todo el pueblo, y les he hecho les +besen los pies. Pues ayudarlos en sus necesidades, +ni por imaginación; si son dos hermanos, y el uno +es casado y el otro no, muriendo el casado, el otro +se revuelve con la mujer de su hermano luego; he +visto muchos destos castigados por la justicia, pero +no sé si con el rigor debido. Este vicio más se halla +en los curacas y indios principales que en el +comun. Ojalá y el dia de hoy no tengan sus idolatrias, +como antes, y porque no han justiciado las +justicias á los curacas, ojalá no se estén con ellas. +Luego entra una piedad dañosa (¡oh! son nuevos +en la fe) y desto tenemos los religiosos mucha +culpa, y cuando aquesto no tengan, ojalá no tengan +sus hechiceros ocultos, á quien consultan como +en el tiempo de la infidelidad de sus padres. No +tienen vergüenza de hacer á sus mujeres alcahuetas, +las cuales, como son pusilánimes, temiendo +el castigo, se las traen; todos duermen casi juntos, +porque las casas de los indios no tienen algun +apartamiento; hácenlas de obra de veinte pies en +largo, y de ancho diez ó poco más; otras son redondas, +donde viven con la mayor porqueria del +mundo; jamás las barren; todos viven juntos, padres, +madres, gallinas, cuchinillos, perros y gatos +y ratos; por maravilla hay quien duerma si no en el +suelo, sobre un poco de paja de juncia. Su asiento +es perpétuamente en el suelo, y luego escarban la +tierra con las uñas; solos los curacas principales +usan de una como banquilla de zapatero, de una<span class="pagenum"><a name="Page_295" id="Page_295">[Pg 295]</a></span> +pieza, que llaman duo, no tan alta ni con mucho. +A los hijos, sin policia alguna los crian; no es +gente que los castiga, es gran pecado entre ellos +castigarlos ó reñirlos<a name="FNanchor_40" id="FNanchor_40" href="#Footnote_40" class="fnanchor">[40]</a>; con cuanto quieren se +salen; jamás les lavan los rostros, manos ni pies, +y así traen las manos y brazos con dos dedos de suciedad; +las uñas nunca se las cortan, sírvenles +como de cuchillos; amicísimos de perros, acaece +caminando llevar el perrillo á cuestas, y el hijo de +cuatro á cinco años por su pie. No guardan los +padres ni madres á las hijas, ni les buscan maridos; +ellas se los busquen y se concierten con ellos. +Entre los indios la virginidad no es virtud, ni la +estiman en lo que es justo: que en su infidelidad +no la tuviesen por tal, no hay por qué nos admiremos, +pero ya predicados y avisados +<a name="FNanchor_41" id="FNanchor_41" href="#Footnote_41" class="fnanchor">[41]</a> es gran +ceguera; no nos creen. La hija del más estirado se +va y se viene como quiere, por lo cual por maravilla +se casa alguna mujer doncella; dicen los varones +no debe ser para servir, pues así persevera. +Si se han de casar, primero se amanceban seis y +más meses que se casen; dicen que esto hacen para +conocer la condicion el uno al otro, y deste error +no los podemos sacar; una cosa tienen buena las +mujeres: aunque antes de casarse hayan corrido +ceca y meca, despues de casadas pocas son las que +adulteran; las que han tractado antes con españoles +faltan mucho en esto. Algunos varones hay que +no se quieren casar con mujeres mozas, diciendo +no saben servir; cásanse con viejas, porque les hacen + +<span class="pagenum"><a name="Page_296" id="Page_296">[Pg 296]</a></span> +la chicha y los vestidos. Son ladrones para con +nosotros; para con los indios no tanto, y los más +ladinos, mayores y atrevidos. Pues si les mandamos +restituir, ni por sueños; si alguna cosa se hallan, +dicen que Dios se la da; no hay buscar al +dueño, sino cual ó cual; los indios de los Llanos, +que llamamos Yungas, sobre todas estas desventuras +tienen otra mayor: son dados mucho al vicio +sodomítico, y las mujeres estando preñadas fácilmente +lo usan. Entre los serranos, raros se dan á +este vicio, por lo cual á los indios Yungas los ha +castigado Nuestro Señor, que ya no hay casi en +los valles sino muy pocos, como habemos dicho. +Son levísimos de corazón, inconstantísimos; cualquiera +cosita los admira; los mayores pleitistas del +mundo, por lo cual la Sierra deciende á Los Reyes, +á los Virreyes, donde ó mueren ó enferman, +por ser la tierra contra su salud y embutirse en +vino. En lo que toca á la doctrina, cómo aprovecharon +en ella no quiero tractar, porque no se +puede decir sino con palabras muy sentidas, y éstas +me faltan.</p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXIII" id="CAPITULO_CXIII">CAPITULO CXIII</a><br /> +<span class="medium">CÓMO LOS GOBERNABA EL INGA</span></h2> + +<p class="p2">Conoscida, pues, la calidad de los indios por el +Inga, y su ánimo peor que servil, los gobernaba +con leyes rigurosísimas, porque las penas eran +muerte, y no sólo al delincuente, más á toda su pa<span class="pagenum"><a name="Page_297" id="Page_297">[Pg 297]</a></span>rentela +llevaba por el mismo rigor. El que hurtaba, +por muy leve que fuese el hurto, pena de +muerte; la misma se ejecutaba en el que levantaba +del suelo alguna cosa que á otro se le hobiese caído: +allí la habia de dejar, fuese de mucho precio +ó de ninguno, por lo cual, el dueño que la perdió, +allí la habia de hallar; por esto no se hallaba ladron +entonces, y casi era necesario este rigor, porque +las casas de los indios no tienen puertas, ni cerraduras, +ni el dia de hoy, si no es cual ó cual usa +de puerta, más de un haz de leña delgada, ó unas +cañas ó palos atados unos con otros; ya tienen necesidad +de puertas y cerraduras. Ningun indio habia +de entrar en chácara de otro, ni le habia de coger +una hoja de maíz, so la misma pena. A los soldados +tenia con tanta disciplina, que el mayor ó +el menor no habian de hacer agravio, ni tocar en +un grano de maíz ajeno, so la misma pena, y por +eso les tenia depósitos de todo género de sus comidas, +de vestidos y armas, no como los nuestros soldados, +que en escribiéndose en la matrícula, en poniéndose +debajo de bandera, le parece que todos +los vicios le son lícitos y como naturales.</p> + +<p>Mentir no se usaba ni por imaginación; verdad +se habia de decir, burlando ó de veras; agravio no +se hacia á nadie, so pena de la vida, y si un indio +á otro agraviaba, el que recibia el agravio íbase +al gobernador ó capitan del Inga, contábale el +caso; luego inviaba á llamar al que habia agraviado, +y lo primero que le decia era tractase verdad, +porque una oreja le tenia guardada para oirle; no +era necesario más; luego confesaba de plano, y era +castigado; lo mismo guardaba el Inga en las resi<span class="pagenum"><a name="Page_298" id="Page_298">[Pg 298]</a></span>dencias +que tomaba á sus gobernadores ó capitanes; +enviaba un chasqui, que es un correo, á esta +ó aquella provincia; juntaba los indios, decíales +cómo el gran señor le enviaba para saber si su señor +ó capitan habia hecho algun agravio, que el +agraviado viniese y se lo dijese. Con los agravios +oidos, partia para el Inga, y referíaselos; el Inga +despachaba otro á llamar á su gobernador ó capitan; +venido y pareciendo en su presencia, decíale: +este agravio he oido con esta oreja derecha, que +has hecho; la izquierda te he guardado para oir tu +disculpa, di la verdad. Si agravió, era castigado +con quitarle la vida; si no, al que mintió daba la +pena del talion; finalmente, no habia pena sino de +muerte. Con este temor y leyes rigurosísimas no +habia quien se atreviese á mentir, ni se á emborrachar, +sin licencia del gobernador, ni llegar á mujer +ajena, ni cometer otros vicios que agora son +muy usados. Conocíales ser amigos de ociosidad, +y por esto de dia y de noche habian de trabajar; +no habia palmo de tierra en todo este Perú, que +pudiese ser labrado, que no se labrase para las comidas; +por esto andaban sus ejércitos muy hartos +y abundantes, y sus reinos bien gobernados; digo +á su modo, porque tanta crueldad en cosas livianas, +y que los parientes inocentes pagasen por los +delincuentes, ni se puede alabar ni excusar. Acuérdome +de haber oido decir á algunos antiguos, que +cuando Atabalipa, el último señor destos reinos, +se vió preso en poder del marqués don Francisco +Pizarro, le dijo. El mejor reino tienes del mundo, +pero cada tercer año, si te han de servir bien estos +indios, has de matar la tercera parte dellos; el con<span class="pagenum"><a name="Page_299" id="Page_299">[Pg 299]</a></span>sejo +no lo alabamos, porque es cruelísimo, el cual +ni se aceptó ni se ha de aceptar, sino comprobamos +el ánimo servil destos, que si no es por miedo, no +se aplican á cosa de virtud; para malicias, vivísimos +son.</p> + +<p>Fuera de lo que en otras partes habemos tractado +de caminos y puentes, el Inga y sus gobernadores +tenian tanto cuidado acerca de los caminos, +que siempre habian de estar limpios y aderezados; +y tan anchos que casi dos carretas á la par sin estorbarse +la una á la otra podrian caminar. Los +pueblos comarcanos á los caminos tenian cuidado +de aderezarlos si se derrumbaban, y lo mismo era +de las puentes, entre las cuales, fuera de las creznejas, +hay en rios grandes, donde no se pueden hacer +puentes, una manera de pasarlos jamás inventada +si no es en este reino del Perú, y facilísima de +pasar y segura, y es que de la una hilera á la otra +del rio, de barranca á barranca, tienen echada +una maroma tan gruesa como el brazo, muy estirada, +de paja que acá llamamos hicho, que es mucho +más blanda que esparto, y en ella ponen una +como taravilla con una soga recia de lana, pendiente +para abajo, con la cual atan al que ha de +pasar y va sentado en ella; en la misma taravilla +tienen dos sogas delgadas y recias como las que se +ponen en las cortinas ó en los velos de los retablos, +que tiramos de una y recogemos la cortina, y tirando +de la otra la extendemos; así de la otra parte +del rio tiene una de las sogas que está en la taravilla, +tiran della y en dos palabras ponen de la +otra parte al pasajero, y cuando los indios conocen +que el que pasa es chapeton, ó nuevo en la tierra,<span class="pagenum"><a name="Page_300" id="Page_300">[Pg 300]</a></span> +y le ven con temor antes que le aten, cuando le +tienen en medio del rio cesan de halar ó tirar la +soga, y el pobre chapeton piensa que allí se ha de +quedar ó ha de caer en el rio, y con palabras halagüeñas +y humildes les ruega le acaben de pasar; +puesto de la otra banda se rie de su poco ánimo; +confieso de mí que la primera vez que pasé el rio +de Jauja por esta oroya, que así se llama, que temia, +aunque por no dar muestras de flaqueza mostraba +ánimo y mandé á un ordenante que venia +conmigo, entre otros, que pasase, y como vi que +tan presto y seguramente estaba de la otra parte, +luego me puse y en menos espacio de cuatro ó cinco +credos pasé mi rio. Por aquí y desta manera se +pasan las cajas, almofrejes y mercaderias; págaseles +á los indios su trabajo, y cada uno se va con +Dios; yo creo que para los que no han visto esta +oroya, ni manera de pasar, le parecerá son ficciones +peruleras; hacérseles ha increible que un rio +caudaloso se pase de la suerte dicha, y menos creible +les será decir que un indio solo pasa por esta +maroma, él mismo tirando la soga; lo uno y lo +otro he visto y experimentado. Demás desto los +tambos, que son como ventas en los caminos, eran +muy bien proveidos de lo necesario para los caminantes, +gobernando el Inga, sin interés ninguno, +y desto tenian cuidado los indios comarcanos. +Despues que los españoles entraron en el reino, +mandó el gobernador Vaca de Castro, que vino +á pacificar la rebelion de don Diego de Almagro +y á gobernarlo, que los caminos, tambos, puentes +y recaudo para ello estuviesen á cargo de los mismos +indios, como antes estaba, y esto yo lo conocí<span class="pagenum"><a name="Page_301" id="Page_301">[Pg 301]</a></span> +y alcancé por muchos años, sin que á los indios se +les pagase nada por su trabajo ni por la comida +que nos daban. Despues el marqués de Cañete, de +buena memoria, mandó quel trabajo y comida que +diesen los indios se les pagase por arancel que los +corregidores de las ciudades pusiesen, y así se hacia +infaliblemente, y los indios vendían sus gallinas, +pollos, carneros, perdices, leña y yerba, y +todo se les pagaba; agora los corregidores de los +partidos venden todas estas cosas, y el vino y lo +demás, pan, y maíz, y tocinos, y ponen los aranceles +subidos de punto, como cosa propia, y se aprovechan +para sus granjerias de buena parte de los +indios que están repartidos para el servicio de los +tambos ó ventas, y cuando los indios tenian á su +cargo los tambos, les era no poco provecho y ayuda +para pagar sus tributos. Yo vi apuñearse algunos +indios, y puse en paz, sobre cuál habia de llevar +las cargas de un pasajero, no á sus cuestas, +sino en sus carneros de la tierra, que los cargan +como los asnillos en España; despues que los corregidores +de los partidos se ocupan en sus granjerias, +con no poco daño, de que tambien soy testigo +de vista y he predicado contra ello delante de Virreyes +y Audiencias, y en particular les he avisado +de sus costumbres; no por eso se remedia mucho, y +los indios del servicio del tambo, más trabajados.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_302" id="Page_302">[Pg 302]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXIV" id="CAPITULO_CXIV">CAPITULO CXIV</a><br /> +<span class="medium">CÓMO SE HAN DE GOBERNAR EN ALGUNAS COSAS</span></h2> + +<p class="p2">Teniendo, pues, consideracion á la calidad desta +gente, parece en ley de buena razon que no deben +ser gobernados en muchas cosas como los españoles, +y en particular en los pleitos, en los cuales, +por ser tan amigos dellos, gastan sus pobres haciendas +y pierden las vidas, si no fuesen de tal +calidad (como en cacicazgos, en sucesion de grandes +haciendas y otros semejantes) que requieren +sus plazos y traslados y lo demás que el Derecho +permite y justísimamente tiene establecido; porque +los más de los pleitos son de una chacarilla +que no es de media hanega de sembradura, y de +otras cosas de poco momento; por lo cual, si el corregidor, +aunque las aplique al que tiene justicia, +el otro fácilmente apela para el Audiencia, principalmente +los subjectos á la de Los Reyes, donde +van con sus apellaciones, y lo primero que hacen +es atestarse de vino, y lo más es nuevo; andan por +el sol, son derreglados, mueren como chinches; y +si no, vayan á las matrículas de los hospitales de +los indios, y veran tractamos verdad, y cuando +vuelven con salud á sus tierras, en el camino enferman, +y en llegando mueren. Un vecino de la +ciudad de La Plata, en tiempos antiguos, llamado +Diego de Pantoja, conquistador del descubrimiento +de Chile (oíselo al mismo), siendo alcalde en<span class="pagenum"><a name="Page_303" id="Page_303">[Pg 303]</a></span> +aquella ciudad, tenia este modo para averiguar los +pleitos destos miserables, y era: en viniendo los indios +contrarios, poníalos en un aposento, cerrábalos +con llave y decíales: no habeis de salir de +aqui hasta que me llameis; aquí estaré y vosotros +convenios en quién tiene justicia; ellos se concertaban, +y llamando á la puerta y abriéndoles el alcalde, +le decian: señor, éste tracta verdad y pide +justicia; yo no la tengo; esto oido, tornábalos nuestro +alcalde á encerrar y decíales: otra ved os conformad +y veamos con que salís; ellos llamaban á +la puerta conformes totalmente, y diciéndole lo +mismo, adjudicaba la hacienda sobre que se traía +pleito, y ponia perpétuo silencio al mentiroso, reprehendido +ó levemente castigado; desta suerte se +averiguaban los pleitos en breve. Esto era antes +de fundada la Audiencia en aquella ciudad, lo cual +me decia condoliéndose de ver á los pobres indios +gastar sus haciendas, con no correr allí riesgo de +la salud, por ser el temple como el de sus tierras. +Conocí allí un Oidor que se malquistó grandemente +con los secretarios y procuradores (y á fée que le +costó no poca inquietud) porque pretendió con los +demás sus compañeros que los pleitos de los indios +se averiguasen á su modo, y como esto era +quitar los derechos á los secretarios, levantáronse +contra él y no salió con su intencion. Lo que vamos +tractando las mismas Audiencias lo han hecho, +porque ya ha sucedido un curaca hallar en adulterio +á su mujer, y matar al adúltero y á ella, y +le condenaron á muerte y justiciaron, porque aunque +era curaca no tiene tanta honra como el español, +al cual en semejante caso no le justician, sino<span class="pagenum"><a name="Page_304" id="Page_304">[Pg 304]</a></span> +le dan por libre, como vemos muchas veces; pues +si en esto, ¿por qué no será lo mismo en otras +cosas?</p> + +<p>El otro vicio en que es necesario poner remedio, +así en los Llanos como en la Sierra y en los Llanos +(y que verná tarde), es en las borracheras. Estas +han consumido los indios de los valles, de los Llanos, +y consumirán los pocos que han quedado, y +los de la Sierra no menos se acabarán. Hacen los +unos y los otros una chicha ó bebida, llamada sora, +de maíz talludo; echan al maíz en unas ollas grandes +en remojo, y cuando comienza á entallecer sácanlo, +pónenlo al sol, y despues hacen su bebida. +Es calidísima la bebida que deste maíz hacen en +extremo, y muy fuerte; abrásales las entrañas, é +para que más presto les emborrache, si tienen vino, +mézclanlo con ella, añaden fuego á fuego, y mueren +muchos. Esta chicha y el vino ha consumido +los indios de los Llanos, en particular los de la ciudad +de Los Reyes para arriba, y aun para abajo; +testigo ocular es el valle de Chincha, donde tractando +dél dijimos sustentaba 30.000 indios tributarios; +el dia de hoy no tiene seiscientos. El de Ica +va siguiendo los pasos de su vecino, y el de la +Nasca los de ambos, y viendo las justicias el menoscabo +de los indios no lo han querido remediar +con castigarlo; este castigo es del gobierno de los +Visorreyes, por lo cual Su Majestad ha perdido +sus vasallos y tributos, y la tierra sus habitadores, +sólo por gobernarlos como á nosotros; no digo se +gobiernen con la crueldad del Inga, ¿qué cristiano, +y menos qué religioso ha de decir tal? sino con +castigo que temieran emborracharse, y se enmen<span class="pagenum"><a name="Page_305" id="Page_305">[Pg 305]</a></span>daran; +bien sé que don Francisco de Toledo, en +sus Ordenanzas, pone castigo para los borrachos; +faltan los ejecutores. El daño es evidente, porque +si donde habia 30.000 indios tributarios no hay +seiscientos, en tan breve tiempo, ¿por qué no se +habia de poner ley rigurosa contra este vicio? Bien +sé que en Flandes y Alemaña, y en otros reinos, se +emborrachan, y en nuestra España dicen se multiplican; +pero no se mueren por las borracheras +á manadas como éstos, ni la tierra se despuebla. Si +Flandes y Alemaña, por las borracheras, se despoblara, +porque los borrachos se morian, el señor de +aquellos reinos ¿no estaba obligado, so graves penas, +prohibir y castigar las borracheras? ¿Quién +dubda? Pues ¿por qué acá no se habia de hacer +lo mismo? Acuérdome que en la ciudad de La +Plata, tractando esto con un Oidor de Su Majestad, +me dijo: Mire, padre, no hay ley que al borracho +castigue por solo borracho, si no es darle +por infame. Es verdad, pero cuando un reino ó +provincia se despuebla por las borracheras, ¿por +qué no se añidirán penas, para que se enmiende +tan mal vicio de donde tantos proceden? Pues la +tierra sin habitadores y el reino sin vasallos, ¿qué +vale? Aquel rey y reino es más tenido que más poderoso +es en vasallos, y la riqueza destos reinos, +en que los naturales se conserven y augmenten +consiste. De los demás vicios no quiero tractar, +porque no es de mi intento; baste decir las calidades +desta servil gente, para que conforme á ellas se +les den las leyes que les convienen.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_306" id="Page_306">[Pg 306]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXV" id="CAPITULO_CXV">CAPITULO CXV</a><br /> +<span class="medium">EL AZOGUE CONSUME MUCHOS INDIOS</span></h2> + +<p class="p2">El asiento de las minas de azogue do Guancavilca +ha consumido y consume muchos indios tributarios; +si no se me cree, véanse los repartimientos +más cercanos de los Angareyes, y pregúntenselo +á este valle de Jauja; la cansa es labrar las minas +por socavon, porque como no tenga respiradero el +humo del metal, al que los quiebra lo azoga, asentándoseles +en el pecho, y como no curan al pobre +indio azogado, viene, cumplida su mita, á su tierra, +donde ni tienen quien le cure ni remedio; el +azogue hásele asentado y arraigado en el pecho; +con grandes dolores del cuerpo muere, y ninguno +viene así enfermo que dentro de pocos meses no +muera; unos viven más que otros, pero cual ó cual +llega á un año. Cuando se labraban (que fué al +principio) sin socavon, ningun indio enfermaba, +iban y venian los indios contentos; agora, como +mueren tantos, dificultosamente quieren ir allá. +Escrebimos y avisamos á los que lo pueden remediar; +empero no se nos responde, y desto no más, +porque, tractando de Guancavilca, no sé si dijimos +más de lo que se querria oir.</p> + +<p>Lo que he tractado de las calidades y condiciones +de los indios es verdad, y es lo comun; si alguno +se hallare sin ellas, será cisne negro; por lo +cual lo que dejamos escripto no puede padecer calumnia.</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_307" id="Page_307">[Pg 307]</a></span></p> + +<h2><a name="CAPITULO_CXVI" id="CAPITULO_CXVI">CAPITULO CXVI</a><br /> +<span class="medium">CÓMO SE CRIAN LOS HIJOS DE LOS ESPAÑOLES QUE +NACEN EN ESTE REINO</span></h2> + +<p class="p2">Habiendo dicho la razon por qué los naturales se +consumen, estamos obligados á decir si los hijos de +los nuestros se multiplican, y cómo se crian; multiplicarse +los hijos de los españoles no es necesario +probarlo, porque las escuelas de los muchachos +en todos los pueblos son bastantes testigos. Pero +críanse ó críanlos sus padres muy mal, con demasiado +regalo, y no ha nacido el muchacho, cuando +ya le tienen hechos los griguiescos, monteras, etc., +y lo llevan á la iglesia, cuando lo van á baptizar, +en fuentes de plata grandes; un abuso jamás oido, +digno de ser prohibido. Nacido el pobre muchacho, +lo entregan á una india ó negra, borracha, +que le crie, sucia, mentirosa, con las demás buenas +inclinaciones que habemos dicho, y críase, ya +grandecillo, con indiezuelos, ¿cuál ha de salir este +muchacho? sacará las inclinaciones que mamó en +la leche, y hará lo que hace aquel con quien pace, +como cada dia lo experimentamos<a name="FNanchor_42" id="FNanchor_42" href="#Footnote_42" class="fnanchor">[42]</a>. El que +mama leche mentirosa, mentiroso; el que borracha, +borracho; el que ladrona, ladron, etc., y si de +Cayo Calígula vemos haber salido cruelísimo, porque + +<span class="pagenum"><a name="Page_308" id="Page_308">[Pg 308]</a></span> +que su ama, cuando le criaba, untaba los pezones +de la teta con sangre humana, ¿qué diremos en +estas partes? Tito, hijo de Vespaciano, se crió enfermo +porque su ama era enfermiza. Pues ya que +así los crian las amas negras, é indias, despues de +cinco años para adelante, ¿críanlos con el rigor +que es justo para que lo malo que mamaron en la +leche pierdan? No por cierto; con todas sus ruines +inclinaciones los dejan salir, por lo cual, viendo +el descuido de los padres en criar sus hijos he dicho +á alguno: Señor, ¿por qué no crias á vuestros +hijos con el rigor y disciplina que os criaron vuestros +padres? ¿es mejor que vos? Pero en esto pueden +tanto las madres, que no consienten castiguen +á los hijos. Acuérdome que en los sermones que +el Illmo. de Los Reyes, fray Jerónimo de Loaisa, +predicaba, cuotidianamente reprehendia á los vecinos +de Lima la mala crianza de sus hijos, el regalo +con que los criaban, y amas que les daban, +los vestidos é compañias, ¿para qué buscan á los +hijos de los príncipes y reyes, los médicos, amas +de buenas costumbres y buena leche? Luego algo +va en esto, y porque no quiero cansar al prudente +lector, le ruego lea el segundo libro del <i>Teatro del +mundo</i>, donde verá los inconvenientes irremediables +que de las malas costumbres de las amas han +subcedido, y ganado los niños, y cuánta ventaja +en este particular hacen los animales á los hombres, +porque no consienten otros que ellos crien sus +hijos. Pues aunque me den con una higa en los +ojos de las que dicen hay en Roma, si los que gobiernan +este nuevo mundo mandasen, y con mucho +rigor y pena, y la ejecutasen en los maridos, que +<span class="pagenum"><a name="Page_309" id="Page_309">[Pg 309]</a></span> +á ningun mero español críase negra ni india, otras +costumbres esperaríamos; y desto no mas, no se +conjure todo el reino contra nos. De las costumbres +de los nacidos de españoles é indias (que llamamos +mestizos) ó por otro nombre montañeses, no hay +para qué gastar tiempo en ello.</p> + +<p class="p6 center"> +FIN DEL LIBRO PRIMERO</p> + +<div class="footnotes"><h2>NOTAS:</h2> +<div class="footnote"> + +<p><a name="Footnote_1" id="Footnote_1" href="#FNanchor_1"> +<span class="label">[1]</span></a> +Lizárraga dice que nació en Medellín (I p. 121)</p> + +<p><a name="Footnote_2" id="Footnote_2" href="#FNanchor_2"><span class="label">[2]</span></a> + +Dada la índole de esta obra, omitimos en este volumen la nota +biográfica sobre el autor, que hemos dado en los anteriores. Lo que +de Lizárraga se sabe, y que lo debemos casi exclusivamente á Fr. Juan +Meléndez en sus <i>Tesoros verdaderos de las Indias</i>, va incluido en esta +«Noticia preliminar». Falta asimismo el retrato del autor, por no haber +encontrado iconografía de Lizárraga, no conociéndose ni siquiera tradición +sobre algun retrato suyo.</p> + +<p><a name="Footnote_3" id="Footnote_3" href="#FNanchor_3"><span class="label">[3]</span></a> +Es bien sabido que éstos finalizaron trágicamente +sus gobiernos.</p> + +<p><a name="Footnote_4" id="Footnote_4" href="#FNanchor_4"><span class="label">[4]</span></a> +Sobre estos y otros detalles de la muy fragmentaria biografía de +Lizárraga, puede verse la <i>Literatura colonial de Chile</i>, por D. J. Toribio +Medina, y los cronistas eclesiásticos en que él se apoya: Menéndez, +Errázuriz, etc. Especialmente el P. Menéndez, parece haber servido de +fuente principal á Medina.</p> + +<p><a name="Footnote_5" id="Footnote_5" href="#FNanchor_5"><span class="label">[5]</span></a> +Esta ciudad de Esteco, es la del mismo nombre que poco más +tarde fué destruída por un cataclismo, y sobre la cual los cronistas +eclesiásticos de la colonia han tejido una leyenda muy impregnada de +reminiscencias bíblicas.</p> + +<p><a name="Footnote_6" id="Footnote_6" href="#FNanchor_6"><span class="label">[6]</span></a> +De acuerdo con la tendencia popular que abrevia los títulos bibliográficos +por su palabra más significativa, hemos puesto simplemente +<i>Descripción</i> en la carátula de este volumen, por ser muy extenso su +título auténtico y porque no hacemos con ello sino anticiparnos al +pueblo, que lo abreviaría en este caso, como lo ha hecho con <i>Bases</i>, <i>Facundo</i>, +<i>Hamlet</i>, <i>Quijote</i>, etc. Nos hemos atrevido á llamarle <i>Descripción +Colonial</i>, para definir su carácter, y nos hemos creído con derecho á +hacerlo, porque toda variante de ese género va advertida en el texto ó +en las «Noticias preliminares» de nuestra <span class="smcap">Biblioteca</span>, y porque no sabemos +cuál fué el título auténtico de esta obra, no editada en vida del +autor, ni impresa sobre sus originales. Alude á esta obra don Toribio +Medina en su ya citada <i>Historia</i>, pero no sabemos si se atiene sólo á +las citas fragmentarias del cronista Meléndez, ó á cierto manuscrito +atribuído á Lizárraga con el nombre de <i>Descripción y población de las +Indias</i> ó <i>Descripción y población de los reynos del Perú</i>. De ese manuscrito, +existente en la Biblioteca Nacional de Madrid, copió los pasajes +interesantes para Chile, el señor Barros Arana. El todo era un infolio +de 308 páginas. Una nota dice: «Concuerda este escrito con el libro original +de donde se sacó el año 1735, que está archivado en la librería de +San Lázaro en la ciudad de Zaragoza». Serrano y Sans, en su edición +de 1909, se habria valido de la copia de Madrid, ó del original de Zaragoza. +Los fragmentos que copia ó alude Medina (tomados á Meléndez ó á +Barros Arana) coinciden algunos con la edición de Sans; otros concuerdan +en el fondo y no en la forma. Tal cosa pudiera provenir de las variantes +explicables en estos antiguos códices manuscritos, á menos de +aceptar que Lizárraga escribiera dos obras de asunto análogo. Pero mi +impresión es que la obra inédita aludida por Medina, es la misma que +yo comento sobre el texto de este volumen. La presente edición (hecha +literalmente sobre la española de 1909) es la primera que se publica en +volumen especialmente destinado á esta obra y la primera que aparece +en América.</p> + +<p><a name="Footnote_7" id="Footnote_7" href="#FNanchor_7"><span class="label">[7]</span></a> +Garay fué á La Plata, enviado por los españoles del Paraguay, +para arreglar con la hija de Ortiz de Zárate la sucesion del gobierno, vacante +por la muerte de su padre en 1578.</p> + +<p><a name="Footnote_8" id="Footnote_8" href="#FNanchor_8"><span class="label">[8]</span></a> +El texto de Serrano y Sans dice <i>Francisco de Trejo</i>, pero es, evidentemente, +un error de copia. Alusiones á cosas de actualidad entonces, +como este obispo Trejo y Sanabria ó el gobierno de López de +Velasco, me han servido tambien para inferir la fecha en que este libro +pudo ser redactado.</p> + +<p><a name="Footnote_9" id="Footnote_9" href="#FNanchor_9"><span class="label">[9]</span></a> +Chongos, lugar del Perú, cerca de la villa de Oropesa, ó Guancavélica, +y cerca de Jauja.</p> + +<p><a name="Footnote_10" id="Footnote_10" href="#FNanchor_10"><span class="label">[10]</span></a> +De esta última época de su vida, no habla la <i>Descripción</i>. Por eso +y por lo avanzado de su edad (murió de 70 años) creo que no escribió +su libro en el Paraguay. En el capítulo LXII de la segunda parte del +valle de Jujuy, «donde habia siete años que aquel mismo gobernador +Juan Ramírez de Valasco pobló un pueblo de españoles para la paz de +Ornaguaca». Jujuy se fundó en 1593 (véase mi <i>Archivo Capitular de +Jujuy</i>, t. I). Tomando la última fecha, más los siete años á que se refiere +Lizárraga, quiere decir que esta segunda parte fué escrita hacia 1600 +más ó menos. Es sabido que hasta 1603 Fray Reginaldo no volvió á Chile, +como obispo de la Imperial. Este dato corrobora mi conjetura sobre +los lugares y las fechas en que pudo ser escrita la <i>Descripción</i>, y destruye +de plano la afirmación de que hubiera podido escribirla en Chile.</p> + +<p><a name="Footnote_11" id="Footnote_11" href="#FNanchor_11"><span class="label">[11]</span></a> +<i>Op. cit.</i> (t. II, nota de la pág. 48).</p> + +<p><a name="Footnote_12" id="Footnote_12" href="#FNanchor_12"><span class="label">[12]</span></a> +<span class="smcap">Sarmiento.</span> <i>Mis pajaritos</i> (t. XLVI, p. 261). +</p> + +<p><a name="Footnote_13" id="Footnote_13" href="#FNanchor_13"><span class="label">[13]</span></a> +Nombre de los indios casi nómades que habitaban en las riberas +del Dulce.</p> + +<p><a name="Footnote_14" id="Footnote_14" href="#FNanchor_14"><span class="label">[14]</span></a>Nombre de los indios que habitaban las provincias de Cuyo. +Otros escriben <i>huarpes</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_15" id="Footnote_15" href="#FNanchor_15"><span class="label">[15]</span></a> +Interesante noticia, que da á la industria vinícola de Cuyo una +antiguedad de 325 años. Esa industria siguió cultivándose durante los +siglos <span class="smcap">XVII</span> y <span class="smcap">XVIII</span>, y sus productos se vendían en el norte, llevados á +lomo de mula. (Véase los <i>Libros de la Renta de Propios</i> en el Archivo +de Jujuy. Documentos inéditos.) Algo semejante ha ocurrido con las industrias +tucumanas, por donde se ve que ellas no son del todo un invento +moderno de las oligarquías proteccionistas...</p> + +<p><a name="Footnote_16" id="Footnote_16" href="#FNanchor_16"><span class="label">[16]</span></a> +En la <i>Bibliografía Americana</i> del famoso Pinelo (tomo II, página +912), leyendo la sección llamada <i>Autores de cuyos escritos ay duda</i>, +encuentro esta noticia: «De Fray Reginaldo de Lizárraga, Dominico, +Obispo de la Imperial de Chile, tengo noticia que escribió un curioso +Libro: <i>De las cosas del Perú</i>, i que lo embió á este Reino; por no hallar +mas particular mencion, ni estar en su autor mismo, lo pongo en +este título». Probablemente se refiere al propio libro que ahora publicamos, +pues «cosas del Perú» se llamaban entonces tambien á +las nuestras. La notica y copia de Barros Arana, que cita Medina +(<i>Literatura Colonial</i>), varía tambien el título y no la atribuye á Lizárraga, +sino á <i>Baltasar de Obando</i>, pero ya hemos visto que ese fué el +primitivo nombre de nuestro autor.</p> + +<p><a name="Footnote_17" id="Footnote_17" href="#FNanchor_17"><span class="label">[17]</span></a> +Véase en la +<i>Argentina</i> de Barco Centenera el Canto III (páginas +20 y 20 v. de la edición príncipe), y Schmidel, <i>Viaje al Plata</i> (capítulo +XVII).</p> + +<p><a name="Footnote_18" id="Footnote_18" href="#FNanchor_18"><span class="label">[18]</span></a> +En el ms., <i>ignosençia</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_19" id="Footnote_19" href="#FNanchor_19"><span class="label">[19]</span></a> +En el ms., <i>dessendientes</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_20" id="Footnote_20" href="#FNanchor_20"><span class="label">[20]</span></a> +Tachado: <i>de unas</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_21" id="Footnote_21" href="#FNanchor_21"><span class="label">[21]</span></a> +Faltan las páginas 49 y 50 del ms., donde se hallaba este capítulo +y el comienzo del siguiente.</p> + +<p><a name="Footnote_22" id="Footnote_22" href="#FNanchor_22"><span class="label">[22]</span></a> +Tachado: España.</p> + +<p><a name="Footnote_23" id="Footnote_23" href="#FNanchor_23"><span class="label">[23]</span></a> +Tachado: <i>y despues del mismo obispado</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_24" id="Footnote_24" href="#FNanchor_24"><span class="label">[24]</span></a> +En el ms., <i>indo</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_25" id="Footnote_25" href="#FNanchor_25"><span class="label">[25]</span></a> +En el ms., <i>figones</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_26" id="Footnote_26" href="#FNanchor_26"><span class="label">[26]</span></a> +En el ms., <i>discrepcion</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_27" id="Footnote_27" href="#FNanchor_27"><span class="label">[27]</span></a> +En el ms., <i>hizren</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_28" id="Footnote_28" href="#FNanchor_28"><span class="label">[28]</span></a> +En el ms., <i>desendientes</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_29" id="Footnote_29" href="#FNanchor_29"><span class="label">[29]</span></a> +Tachado: <i>salieron</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_30" id="Footnote_30" href="#FNanchor_30"><span class="label">[30]</span></a> +En el ms., <i>pareje</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_31" id="Footnote_31" href="#FNanchor_31"><span class="label">[31]</span></a> +Tachado: <i>provincia</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_32" id="Footnote_32" href="#FNanchor_32"><span class="label">[32]</span></a> +Tachado: el padre fray Miguel Cerezuela.</p> + +<p><a name="Footnote_33" id="Footnote_33" href="#FNanchor_33"><span class="label">[33]</span></a> +Al margen: barrio de arriba.</p> + +<p><a name="Footnote_34" id="Footnote_34" href="#FNanchor_34"><span class="label">[34]</span></a> +Al margen: barrio de abajo.</p> + +<p><a name="Footnote_35" id="Footnote_35" href="#FNanchor_35"><span class="label">[35]</span></a> +En el ms., <i>yo las he hecho</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_36" id="Footnote_36" href="#FNanchor_36"><span class="label">[36]</span></a> +En el ms., 62.</p> + +<p><a name="Footnote_37" id="Footnote_37" href="#FNanchor_37"><span class="label">[37]</span></a> +En el ms., <i>Potisi</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_38" id="Footnote_38" href="#FNanchor_38"><span class="label">[38]</span></a> +En la parte superior de las páginas lleva este otro título: <i>Cómo se +pobló Potosí</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_39" id="Footnote_39" href="#FNanchor_39"><span class="label">[39]</span></a> +En el ms., <i>no deben</i>.</p> + +<p><a name="Footnote_40" id="Footnote_40" href="#FNanchor_40"><span class="label">[40]</span></a> +<i>Ninguna crianza enseñan á los hijos.</i> (Nota marginal.)</p> + +<p><a name="Footnote_41" id="Footnote_41" href="#FNanchor_41"><span class="label">[41]</span></a> +<i>La virginidad no tienen por virtud.</i> (Nota marginal.)</p> + +<p><a name="Footnote_42" id="Footnote_42" href="#FNanchor_42"><span class="label">[42]</span></a> +Tachado: Y si de Cayo Calígula leemos haber salido cruelísimo +su ama cuando lo criaba untaba los pezones de la teta con sangre +humana, ¿qué diremos en estas partes?</p> + +</div></div> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_1b" id="Page_1b">[Pg 1]</a></span></p> + + +<p class="xlarge center p2">Librería LA FACULTAD</p> + +<p class="p2 center small">DE</p> + +<p class="large center p2">JUAN ROLDAN</p> + +<hr class="tbs" /> + +<p class="medium center p2">436, Florida, 436, BUENOS AIRES</p> + +<hr class="tb" /> + + +<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="signature" width="100%"> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Joaquín V. González</p></th> +</tr> + +<tr> + <td> </td> + <td class="tdr">$ m/n</td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdl"><b>Mis montañas</b>, 1 tomo encuadernado</td> + <td class="tdr">2,—</td> +</tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La tradición nacional</b>, 2 tomos, encuadernados</td> +<td class="tdr">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>El juicio del siglo.—Cien años de historia Argentina</b>, un tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Política Universitaria</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Jurisprudencia y política</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ideales y Caracteres</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Los tratados de paz</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Debates constitucionales,</b> 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,50</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Vicente Fidel López</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Historia de la República Argentina</b>, 10 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr">70,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Manual de la Historia Argentina</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">7,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La loca de la guardia</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La novia del hereje</b>, 1 tomo encuadernado </td> +<td class="tdr">5,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Marasso Rocca</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La canción olvidada</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Nuestros hombres de letras.—El doctor Joaquín V. González</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">2,—</td></tr> + +<tr> + <td> </td> +</tr> + +<tr> + <td class="tdc" colspan="2"><span class="large"><b>Obras del Dr. Adolfo Saldías</b></span> + <span class="pagenum"><a name="Page_2b" id="Page_2b">[Pg 2]</a></span></td> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Historia de la Confederación Argentina.—Rozas y su época</b>, +3.ª edición, corregida y aumentada, ilustrada con más de 50 retratos, +5 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">50,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Páginas históricas</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Páginas literarias</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Páginas políticas</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr">3,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">General Garmendia</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Del Brasil, Chile y Paraguay</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras de M. Leguizamón</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Alma nativa</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">3,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Montaraz</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">3,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Bartolomé Mitre</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Historia de San Martín y de la Emancipación Sud-Americana</b>, 4 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">24,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Ruiz Moreno</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La Presidencia del doctor Santiago Derqui y la batalla de Pavón</b>, +2 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">10,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>El General Urquiza en la instrucción pública</b>, +1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr> + <th class="large" colspan="2"><p class="p2 center">Obras del Dr. Sicardi</p></th> +</tr> + +<tr><td class="tdl"></td><td class="tdr">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>La Inquietud humana</b>, 2 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Perdida</b>, 1 tomo encuadernado</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Libro extraño</b>, 2 tomos encuadernados</td> +<td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +</table> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_3b" id="Page_3b">[Pg 3]</a></span></p> + +<h2><a name="Biblioteca_Cientifico-Filosofica" id="Biblioteca_Cientifico-Filosofica">Biblioteca Científico-Filosófica</a></h2> + +<hr class="tb" /> + +<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="5" summary="signature" width="100%"> +<tr><td class="tdr" colspan="2">$ m/n</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Altamira.</b>—Cuestiones modernas de Historia, Madrid, +1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Arreat.</b>—La moral en el drama, en la epopeya y en la novela, +traducción de Anselmo González, Madrid, (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Baldwin</b> (J. M.)—Historia del alma, traducción del inglés, +con prólogo de Julián Besteiro, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Baldwin</b> (J. M.)—Interpretaciones sociales y éticas del +desenvolvimiento mental, traducción del inglés, por +don Adolfo Posada y Gonzalo J. de la Espada, Madrid, +1907 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Binet.</b>—La psicología del razonamiento.—Investigaciones +experimentales por el hipnotismo, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Binet.</b>—El fetichismo en el amor, traducción de Anselmo +González, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Binet.</b>—Introducción á la psicología experimental, traducción +de Angel do Rego, con prólogo de Julián +Besteiro, 2.ª edición, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12).</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Boissier</b> (Gastón).—El fin del paganismo.—Estudio sobre +las últimas luchas religiosas en el siglo IV en Occidente, +traducido por Pedro González Blanco, Madrid, +1908, 2 tomos (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Boissier</b> (Gastón).—Paseos arqueológicos.—Roma y +Pompeya.—El Foro.—El Palatino.—Las Catacumbas.—La +quinta de Adriano en Tívoli.—El puerto de +Ostia.—Pompeya, traducción de Domingo Vaca, +Madrid, 1909 (tamaño, 19×12), con varios planos</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_4b" id="Page_4b">[Pg 4]</a></span> +<b>Bourdeau.</b>—El problema de la muerte, sus soluciones +imaginarias y la ciencia positiva, traducción de Benito +Menacho Ulibarri, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15), pasta</td> +<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bourdeau.</b>—El problema de la vida, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15), pasta</td> +<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bray.</b>—Lo bello.—Ensayo acerca del origen y la evolución +del sentimiento estético, traducción de Vicente +Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bunge.</b>—Principios de psicología individual y social.—Prólogo +por el doctor don Luis Simarro, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bunge.</b>—La Educación, 3.ª edición dividida en tres partes +(tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top"></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">Parte primera: Evolución de la Educación</p></td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">Parte segunda: La Educación contemporánea</p></td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">Parte tercera: Educación de los degenerados. Teoría +de la educación </p></td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Bureau.</b>—El contrato colectivo del trabajo (Le contrat de +travail. Le role des sindicats professionels), traducción +y prólogo de José Jorro y Miranda, Madrid, +1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Carle.</b>—La vida del Derecho en sus relaciones con la vida +social.—Estudio comparado de Filosofía del Derecho, +versión española de don Hermenegildo Giner de +los Ríos, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15), en prensa.</td> +<td class="tdr" valign="top"></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Carlyle.</b>—Folletos de última hora.—El tiempo presente.—Cárceles +modelos.—El gobierno moderno.—De un +gobierno nuevo.—Elocuencia política.—Parlamentos.—Estatuomanía.—Jesuitismo, +traducción del inglés +con una introducción y notas, por Pedro González +Blanco, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Compayre.</b>—La evolución intelectual y moral del niño, +traducción de Ricardo Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Cosentini.</b>—La sociología genética.—Ensayo sobre el +pensamiento y la vida social prehistóricos, con una +<span class="pagenum"><a name="Page_5b" id="Page_5b">[Pg 5]</a></span> +introducción de Máximo Kovalewsky, traducción y +un apéndice bibliográfico de Antonio Ferrer y Robert, +Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Crèpieux-Jamin</b> (J.)—La escritura y el carácter, traducción +de Ansemo González, con 232 figuras en el texto, +Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Cullerre.</b>—Las fronteras de la locura, versión española +de Antonio Atienza y Medrano, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Davidson.</b>—Una historia de la educación, traducida del +inglés, por Domingo Barnés, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Delœuf.</b>—El dormir y el soñar, traducción de Vicente +Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Durkheim.</b>—Las reglas del método sociológico, traducción +española de Antonio Ferrer Robert, Madrid, +1912 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Eucken.</b>—Las grandes corrientes del pensamiento contemporáneo, +versión española de Nicolás Salmerón +y García, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Eucken.</b>—Significación y valor de la vida, traducción directa +del alemán, por Eloy Luis André, Madrid, 1912 +(tamaño, 19×12), en prensa.</td> +<td class="tdr" valign="top"></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferè.</b>—Sensación y movimiento, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferè.</b>—Degeneración y criminalidad, traducción de Anselmo +González, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferrero.</b>—Grandeza y decadencia de Roma, traducción +de M. Ciges Aparicio (tamaño, 19×12), precio de cada tomo</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2">Tomo I. La conquista.—II. Julio César.—III. El fin +de una aristocracia.—IV. Antonio y Cleopatra.—V. +La república de Augusto.-VI y último. Augusto +y el Grande Imperio.</p></td> +<td class="tdr" valign="top"></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—Errores científicos de la Biblia, traducción española +de Vicente Colorado, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_6b" id="Page_6b">[Pg 6]</a></span> +<b>Ferriere.</b>—Los mitos de la Biblia, traducción de Benito +Menacho Ulibarri, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—La materia y la energía, traducido por Anselmo +González, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—La vida y el alma, traducción de Anselmo +González, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—La causa primera, según los datos experimentales, +traducción de Anselmo González, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ferriere.</b>—El alma es la función del cerebro, traducción +de Anselmo González, Madrid, 1912, 2 tomos (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fleury</b> (Dr. Mauricio de).—El cuerpo y el alma del niño, +traducido por Matilde García del Real, Madrid, 1907 +(tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fleury</b> (Dr. Mauricio de).—Nuestros hijos en el colegio, +traducido por Matilde García del Real, Madrid, 1907 +(tamaño, 19×12) </td> +<td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fouillée.</b>—La moral, el arte y la religión, según Guyau, +traducción de Ricardo Rubio, de la 3.ª edición francesa, +con estudios acerca de las obras póstumas y +del influjo de Guyau, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fouillée.</b>—Bosquejo psicológico de los pueblos europeos, +traducción de Ricardo Rubio (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Fustel de Coulanges.</b>—La ciudad antigua.—Estudio sobre +el culto, el derecho, las instituciones de Grecia y +Roma, traducción de M. Ciges Aparicio, Madrid, +1908 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Garofalo.</b>—La Criminología.—Estudio sobre la naturaleza +del crimen y teoría de la penalidad, versión española +de Pedro Borrajo, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Gauckler.</b>—Lo bello y su historia, traducción de Anselmo +González, Madrid, 1903 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Gow y Relnach.</b>—Minerva.—Introducción al estudio de +los autores clásicos griegos y latinos.—Obra del doctor +<span class="pagenum"><a name="Page_7b" id="Page_7b">[Pg 7]</a></span> +James Gow, adaptada para las escuelas francesas, +por M. Salomón Reinach y traducida de la +6.ª edición francesa, por Domingo Vaca, Madrid, +1911, ilustrada con numerosos grabados, alfabetos, +pianos, etc. (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Grasserie.</b>—Psicología de las religiones, traducción de +Ricardo Rubio, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top"> 2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Greenwood.</b>—Elementos de pedagogía práctica, traducción +del inglés por Domingo Barnés, Madrid, 1912 +(tamaño, 19×12) </td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guignebert</b> (Carlos).—Manual de Historia antigua del +Cristianismo.—Los orígenes, versión española de +Américo Castro, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—Génesis de la idea de tiempo, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1901 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—El arte desde el punto de vista sociológico, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—Los problemas de la estética contemporánea, +traducción de José M. Navarro de Palencia, Madrid, +1902 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—La irreligión del porvenir, traducción y prólogo +de Antonio M. de Carvajal, Madrid, 1904 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Guyau.</b>—La moral de Epicuro y sus relaciones con las +doctrinas contemporáneas (obra premiada por la +Academia Francesa de Ciencias Morales y Políticas). +Versión española por A. Hernandez Almansa, Madrid, +1907 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hampson.</b>—Paradojas de la Naturaleza y de la Ciencia.—Descripción +y explicación de hechos que parecen +contradecir la experiencia ordinaria ó los principios +científicos, traducción del inglés por José Ontañón, +Madrid, 1912. Con 64 figuras intercaladas en el texto +y 7 láminas tiradas aparte en papel mate (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_8" id="Page_8">[Pg 8]</a></span> +<b>Hearn</b> (Lafcadio).—Kokoro.—Impresiones de la vida íntima +del Japón, traducción del inglés por Julián Besteiro, +Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hegel.</b>—Estética, versión castellana de la segunda edición +de Ch. Benard, por H. Giner de los Ríos (obra +premiada por la Academia Francesa), Madrid, 1908 +2 tomos (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">9,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hegel.</b>—Filosofía del espíritu, versión castellana con notas +y un prólogo original de E. Barriobero y Herrán, +Madrid, 1907, 2 tomos (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">6,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hennequín</b> (Emilio).—La crítica científica, traducción de +Manuel Núñez de Arenas, Madrid, 1909 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>—Bosquejo de una Psicología basada en la experiencia, +traducción de Domingo Vaca, Madrid, +1904 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>—Historia de la Filosofía moderna, versión de +Pedro González Blanco, Madrid, 1907, 2 tomos de +584 páginas el 1.º, y 671 el 2.º (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">11,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>—Filosofía de la Religion.—Versión española +de Domingo Vaca. Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Hoffding.</b>—Filósofos contemporáneos, traducción, estudio +crítico del autor, y notas por Eloy Luis André, +Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>James</b> (W.)—Principios de Psicología, traducción por +Domingo Barnés, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15), dos +tomos de XII-758 páginas el 1.º, y 712 el 2.º</td> +<td class="tdr" valign="top">12,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Janet.</b>—Orígenes del socialismo contemporáneo, traducción +de Anselmo González, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Janet</b> (P.).—Historia de la Ciencia política en sus relaciones +con la Moral, obra premiada por la Academia de +Ciencias Morales y Políticas y por la Academia Francesa, +traducción de don Ricardo Fuente y don Carlos +Cerrillo, Madrid, 1910, dos tomos (tamaño, 23×15)</td> +<td class="tdr" valign="top">9,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Kant.</b>—Prolegómenos á toda Metafísica del porvenir que +haya de poder presentarse como una ciencia, traducido +<span class="pagenum"><a name="Page_9b" id="Page_9b">[Pg 9]</a></span> +del alemán y prólogo de Julián Besteiro, con un +epílogo del Profesor Cassirer, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td> +<td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Kant, Pestalozzi y Goethe.</b>—Sobre educación, composición +y traducción de Lorenzo Luzuriaga, Madrid, 1911 +(tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Kergomard.</b>—La educación maternal en la escuela, traducido +por Matilde García del Real, Madrid, 1906, dos +tomos (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lanessan.</b>—El transformismo, versión española por Mariano +Potó, Madrid; 1909 (tamaño, 23×15), con varios +grabados</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lange.</b>—Historia del materialismo, traducción de Vicente +Colorado, Madrid, 1903, dos tomos (tamaño, 23×15), +pasta</td><td class="tdr" valign="top">10,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lapie.</b>—Lógica de la voluntad, versión española, Madrid, +1903 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Bon</b> (G.)—Psicología de las multitudes, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Bon</b> (G.)—Leyes psicológicas de la evolución de los +pueblos, traducido por Carlos Cerrillo Escobar, Madrid, +1912 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Bon.</b>—Psicología del socialismo, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1903 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Dantec.</b>—Elementos de Filosofía biológica, versión +española de Mariano Potó, Madrid, 1908 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Le Dantec.</b>—Teoría nueva de la vida, traducido de la tercera +edición francesa por Domingo Vaca, Madrid, +1911 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lefevre.</b>—Las lenguas y las razas, versión española por +don Anselmo González, Madrid, 1909 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Leveque.</b>—El espiritualismo en el arte, traducción de +Constantino Román (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_10b" id="Page_10b">[Pg 10]</a></span> +<b>Lhotzki</b> (H.)—El alma de tu hijo.—Un libro para los padres, +traducción directa del alemán por Luis de Zulueta, +Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Llichtenberger</b> (E.)—La filosofía de Nietzsche, traducción +española de J. Elías Matheu, Madrid, 1910 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Loliee</b> (F.)—Historia de las literaturas comparadas, desde +sus orígenes hasta el siglo <span class="smcap">xx</span>, versión española +con las adiciones y correcciones del autor para la tercera +edición francesa, por Hermenegildo Giner de los +Ríos, Madrid, 1905 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Lubbock.</b>—Los orígenes de la civilización y la condicion +primitiva del hombre (estado intelectual y social de +los salvajes), traducción española por José de Caso, +Madrid, 1912, con grabados en el texto y láminas +aparte (tamaño, 23×15), en prensa.</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Maspero.</b>—Historia antigua de los pueblos de Oriente, +traducción española de Domingo Vaca, Madrid, 1912, +con infinidad de grabados y mapas en color (tamaño, +23×15), en prensa.</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Mauthner.</b>—Contribuciones á una crítica del lenguaje, +traducción directa del alemán por José Moreno Villa, +Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Mercante</b> (V.)—La verbocromía, contribución al estudio +de las facultades expresivas, Madrid, 1910 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Mercier.</b>—La Filosofía en el siglo <span class="smcap">XIX</span>, traducción de +Francisco Lombardía, Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Moreau de Jonnes.</b>—Los tiempos mitológicos, ensayo de +reconstitución histórica.—Cosmogonías, El libro de +los muertos, Sanchoniaton, El Génesis, Hesiodo, El +Avesta, traducción de M. Ciges Aparicio, Madrid, +1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Munsterberg.</b>—La Psicología y el maestro, traducción del +inglés por Domingo Barnés, Madrid, 1911 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_11b" id="Page_11b">[Pg 11]</a></span> +<b>Nitobé.</b>—Bushido.—El alma del Japón, traducido de la +13.ª edición del autor por Gonzalo Jiménez de la Espada, +Madrid, 1909 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Nordau</b> (M.)—Psico-fisiología del genio y del talento, +traducción de Nicolás Salmerón y García, Madrid, +1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Nordau</b> (M.)—Degeneración, traducción de Nicolás Salmerón +y García, con un epílogo del autor, Madrid, +1902, dos tomos (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">8,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><p class="i2 p0">I.—Fin de siglo.—El Misticismo.</p> + +<p class="i2 p0">II.—El Egotismo.—El Realismo.—El siglo <span class="smcap">XX</span>.</p></td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Nordau</b> (M.)—El sentido de la Historia, traducción de +Nicolás Salmerón y García, Madrid, 1911 (tamaño, +23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Painter.</b>—Historia de la Pedagogía, traducción del inglés +por Domingo Barnés, Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Payot.</b>—La educación de la voluntad, por el profesor de +Filosofía é inspector de la Academia, M. Julio Payot, +traducido de la 4.ª edición francesa, por Manuel Antón +y Ferrándiz, catedrático de Antropología de la +Universidad y Museo de Ciencias Naturales de Madrid, +tercera edición, Madrid, 1907 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Payot.</b>—La creencia, traducción de Anselmo González, +Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Pearson.</b>—La Gramática de la Ciencia, versión directa +del inglés por Julián Besteiro, Madrid, 1909 (tamaño, +23×15), con 33 figuras en el texto</td><td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Posada</b> (A.)—Política y enseñanza, Madrid, 1904 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Posada</b> (A.)—Teorías políticas, Madrid, 1905 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Posada</b> (A.)—Principios de Sociología.—Introducción, +Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Preyer.</b>—El alma del niño.—Observaciones acerca del +desarrollo psíquico en los primeros años de la vida, +traducción española con un prólogo de don Martín +Navarro, Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_12b" id="Page_12b">[Pg 12]</a></span> +<b>Relnach</b> (S.)—Orfeo.—Historia general de las religiones, +traducido por Domingo Vaca, de la 12.ª edición francesa, +corregida y adicionada por el autor, Madrid, +1910 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Ensayo acerca de la imaginación creadora, traducción +de Vicente Colorado, con un prólogo de González +Serrano (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—La lógica de los sentimientos, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Las enfermedades de la voluntad, traducción de +Ricardo Rubio, 2.ª edición, Madrid, 1906 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Ensayo sobre las pasiones, versión española de +Domingo Vaca, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Las enfermedades de la memoria, traducción de +Ricardo Rubio, 2.ª edición, Madrid, 1908 (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Las enfermedades de la personalidad, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Psicología de la atención, traducción española +de Ricardo Rubio, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—La evolución de las ideas generales, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1899 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—La herencia psicológica, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1900 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ribot.</b>—Psicología de los sentimientos, traducción de Ricardo +Rubio, Madrid, 1900 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">5,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Romanes.</b>—La evolución mental en el hombre.—Origen +de la facultad característica humana, traducción del +inglés por Gonzalo J. de la Espada, Madrid, 1906 (tamaño, +23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ruskin.</b>—Munera Pulveris (sobre Economía Política), +traducción del inglés por M. Ciges Aparicio, Madrid, +1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Ruskin.</b>—Sésamo y azucenas, traducida del inglés por +Julián Besteiro, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_13b" id="Page_13b">[Pg 13]</a></span> +<b>Ruskin.</b>—Lo que nos han contado nuestros padres. La +Biblia de Amiens, traducción del inglés por M. Ciges +Aparicio, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Sabatier.</b>—Ensayo de una Filosofía de la Religion, según +la Psicología y la Historia, por Augusto Sabatier, +profesor de la Universidad de París, decano de la +Facultad de Teología protestante, traducido de la 8.ª +edición por Eduardo Ovejero y Maury, Madrid, 1912 +(tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Senet.</b>—Las estoglosias (contribución al estudio del lenguaje), +Madrid, 1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Schwegler.</b>—Historia general de la Filosofía, traducida +directamente del alemán por Eduardo Ovejero y Maury, +con un prólogo de don Adolfo Bonilla y San +Martín, Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Sollier.</b>—El problema de la memoria (ensayo de psico-mecánica), +traducción de Ricardo Rubio, Madrid, +1902 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Spencer.</b>—Ensayos científicos, traducción de José González +Llana, Madrid, 1908 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Spir.</b>—La norma mental (Ensayos de filosofía crítica), +traducción y prólogo de Rafael Urbano, Madrid, 1904 +(tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Squillace</b> (Fausto).—Diccionario de Sociología, traducido +del italiano, Barcelona, 1915 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Taine.</b>—La inteligencia, traducción de Ricardo Rubio, +Madrid, 1904, dos tomos (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">5,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Taine.</b>—Ensayos de Crítica y de Historia, traducción de +Carlos Cerrillo Escobar, Madrid, 1912 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tarde</b> (G.)—Las leyes de la imitación, estudio sociológico, +traducción de Alejo García Góngora, Madrid, 1907 +(tamaño, 23×15), pasta</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tardieu.</b>—El aburrimiento, traducción de Ricardo Rubio, +Madrid, 1904 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Thomas.</b>—La educación de los sentimientos, traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1902 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><span class="pagenum"><a name="Page_14b" id="Page_14b">[Pg 14]</a></span> +<b>Tissié.</b>—Los sueños (Fisiología y Patología), traducción +de Ricardo Rubio, Madrid, 1905 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tocqueville.</b>—El antiguo régimen y la revolución, versión +castellana de la 2.ª edición francesa por R. V. +de R., Madrid, 1911 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tocqueville.</b>—La democracia en América, traducción española, +profusamente anotada y con prólogo por Carlos +Cerrillo Escobar, dos tomos, Madrid, 1911 (tamaño, 23×15), pasta +</td><td class="tdr" valign="top">9,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Tylor.</b>—Antropología, introducción al estudio del hombre +y de la civilización, traducida del inglés por Antonio +Machado y Alvarez, Madrid, 1912, con multitud de +grabados y un prólogo especial del autor para la edición +española (tamaño, 23×15), en prensa.</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Varigny</b> (H. de)—La naturaleza y la vida, traducción de +E. Lozano, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Villa</b> (G.)—La psicología contemporánea (obra premiada +en la Real Academia de Ciencias de Turín), edición +cuidadosamente revisada y corregida por su autor, y +traducida por U. González Serrano, Madrid, 1902 +(tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">6,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Villa</b> (G.)—El idealismo moderno, traducción del italiano +por R. Rubio, Madrid, 1906 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">3,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Juventud (obra premiada por la Real Academia +Francesa), versión española de H. Giner de los +Ríos, Madrid, 1906 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,25</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—La vida sencilla, versión española de H. Giner +de los Ríos, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Junto al hogar, versión castellana de H. Giner +de los Ríos, Madrid, 1907 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Para los pequeños y para los mayores.—Conversaciones +sobre la vida y el modo de servirse de +ella, traducción española de Domingo Vaca, Madrid, +1909 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">2,50</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Valor, traducción de Domingo Barnés, Madrid, +1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—A través de las cosas y de los hombres.—La +<span class="pagenum"><a name="Page_15b" id="Page_15b">[Pg 15]</a></span> +base de todo, traducción de Domingo Vaca (tamaño, +19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wagner.</b>—Sonriendo, traducción de Domingo Vaca, Madrid, +1911 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wegener</b> (H.)—Nosotros los jóvenes.—El problema sexual +del joven soltero, traducción directa del alemán +por Luis de Zulueta, Madrid, 1910 (tamaño, 19×12)</td><td class="tdr" valign="top">1,75</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Wundt.</b>—Introducción á la Filosofía, traducción de la 5.ª +edición alemana por Eloy Luis André, dos tomos, +conteniendo el 1.º un estudio sobre la Filosofía contemporánea +en Alemania y la Filosofía científica de +Wundt, y el 2.º, un estudio sobre el porvenir de la Filosofía +científica en España é Hispano-América, ambos +escritos por Eloy Luis André, catedrático de Filosofía, +Madrid, 1912 (tamaño, 23×15)</td><td class="tdr" valign="top">7,—</td></tr> + +<tr><td class="tdl"><b>Xénopol.</b>—Teoría de la Historia, 2.ª edición de «Los +principios fundamentales de la Historia», traducción +española de Domingo Vaca, Madrid, 1911 (tamaño, +23×15)</td><td class="tdr" valign="top">4,50</td></tr> + +</table> + +<hr class="tb" /> + + + +<h2><a name="BIBLIOTECA_INTERNACIONAL" id="BIBLIOTECA_INTERNACIONAL">BIBLIOTECA INTERNACIONAL</a></h2> + +<p class="small center">DE</p> + +<p class="large center">PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL</p> +<p class="large center">NORMAL Y PATOLÓGICA</p> + +<hr class="tb" /> + +<p class="center p2"><span class="smcap">precio de cada tomo, encuadernado</span>, $ 2,50</p> + +<p class="i4">Tomos publicados:</p> + +<blockquote><p><b>Baldwin.</b>—El pensamiento y las cosas.—El conocimiento y el +juicio, traducción de Francisco Rodríguez Besteiro, con +figuras, Madrid, 1911.</p> + +<p><b>Claparéde.</b>—La asociación de las ideas, traducción de Domingo +Barnés, con figuras, Madrid, 1907.</p> + +<p><b>Cuyer.</b>—La Mímica, traducción de Alejandro Miquis, con 75 +figuras, Madrid, 1906.</p></blockquote><p><span class="pagenum"><a name="Page_16b" id="Page_16b">[Pg 16]</a></span></p> +<blockquote> +<p><b>Dugas.</b>—La imaginación, traducción del doctor César Juarros, +Madrid, 1905.</p> + +<p><b>Duprat.</b>—La moral.—Fundamentos psico-sociológicos de una +conducta racional, traducción de Ricardo Rubio, Madrid, +1905.</p> + +<p><b>Grasset.</b>—El hipnotismo y la sugestión, traducido por Eduardo +García del Real, con figuras, Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Malapert.</b>—El carácter, traducido por José María González, Madrid, +1905.</p> + +<p><b>Marchand.</b>—El gusto, traducción de Alejo García Góngora, +con 33 figuras, Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Marie</b> (Dr. A.)—La demencia, traducción de Anselmo González, +con 42 grabados, Madrid, 1908.</p> + +<p><b>Nuel.</b>—La visión, traducido por el doctor Víctor Martín, con 22 +figuras, Madrid, 1905.</p> + +<p><b>Paulhan.</b>—La voluntad, traducción de Ricardo Rubio, Madrid, +1905.</p> + +<p><b>Pillsbury.</b>—La atención, traducción de Domingo Barnés, Madrid, +1910.</p> + +<p><b>Pitres</b> (N.) <b>y Regis</b> (E.)—Las obsesiones y los impulsos, traducido +por José María González, Madrid, 1910.</p> + +<p><b>Sergi.</b>—Las emociones, traducido por Julián Besteiro, con figuras, +Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Toulouse, Vaschide y Pieron.</b>—Técnica de psicología experimental +(exámen de sujetos), traducción de Ricardo Rubio, +con numerosas figuras, Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Van Biervliet.</b>—La memoria, traducido por Martín Navarro, +Madrid, 1905.</p> + +<p><b>Vigouroux y Juquelier.</b>—El contagio mental, traducción del doctor +César Juarros, Madrid, 1906.</p> + +<p><b>Woodworth.</b>—El movimiento, traducción de Domingo Vaca, con +figuras, Madrid, 1907.</p> + +<hr class="tb" /> + +<p>Estos volúmenes constan de 350 á 500 páginas, tamaño +19×12 centímetros, algunos con figuras en el texto.</p> +</blockquote> + + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_17b" id="Page_17b">[Pg 17]</a></span></p> + +<h2><a name="BIBLIOTECA_ARGENTINA" id="BIBLIOTECA_ARGENTINA">BIBLIOTECA ARGENTINA</a></h2> + +<p class="p2 center smcap"><b>publicación mensual de los mejores libros nacionales</b></p> + +<hr class="tb" /> + +<p class="center p2">TOMOS PUBLICADOS</p> + +<blockquote><p>1. <b>Doctrina Democrática</b>, de Mariano Moreno.</p> + +<p>2. <b>Dogma Socialista</b>, de Esteban Echeverría.</p> + +<p>3. <b>Las Bases</b>, de J. B. Alberdi.</p> + +<p>4. <b>Educación Popular</b>, de D. F. Sarmiento.</p> + +<p>5. <b>Tierras Públicas</b>, de N. Avellaneda.</p> + +<p>6. <b>Tragedias</b>, de Juan Cruz Varela.</p> + +<p>7. <b>Obras Políticas</b>, de B. Monteagudo.</p> + +<p>8. <b>Comprobaciones históricas</b> (Primera parte), de +B. Mitre.</p> + +<p>9. <b>Luz del Dia en América</b>, de J. B. Alberdi.</p> + +<p>10. <b>Peregrino en Babilonia</b>, de Luis de Tejeda.</p> + +<p>11. <b>Reflexiones</b>, de J. I. de Gorriti.</p> + +<p>12. <b>Facundo</b>, de D. F. Sarmiento.</p></blockquote> + +<hr class="tb" /> + +<p class="center"><i>Precio de la subscripción por semestre, $ 7.50</i></p> + +<p class="center small">LA SUBSCRIPCIÓN CORRESPONDE A 6 VOLÚMENES</p> + +<hr class="tb" /> + +<p class="large center p2"><span class="smcap">Librería</span> LA FACULTAD</p> + +<p class="small center">DE</p> + +<p class="large center">JUAN ROLDÁN.—436-<span class="smcap">Florida</span>-436</p> + +<p class="medium center">BUENOS AIRES</p> + +<p><span class="pagenum"><a name="Page_18b" id="Page_18b">[Pg 18]</a></span></p> +<h2>BIBLIOTECA ARGENTINA</h2> + +<p><b>E</b>sta <span class="smcap">Biblioteca</span> publicará mensualmente, en condiciones +económicas, los mejores ó más famosos libros nacionales, +con el objeto de contribuir á la educación popular, por la +obra de nuestros más esclarecidos autores.</p> + +<p><b>F</b>undada esta <span class="smcap">Biblioteca</span> por iniciativa particular, ella +sale á luz sin subvención alguna del Estado, librado su +éxito al apoyo del pueblo, que podrá adquirir cada volumen +por 1.50 $ m/n, ó á precio más reducido (7.50 $ m/n) +en las suscripciones por semestre.</p> + +<p><b>P</b>ara ponerla al alcance de estudiantes y obreros, á quienes +especialmente se la destina, se ha fijado el precio más +bajo consentido por los gastos de imprenta y difusión, sacrificando +en ello todo propósito de lucro, pues aspiramos +á caracterizar nuestra <span class="smcap">Biblioteca</span> como una institución de +cultura democrática.</p> + +<p><b>L</b>a <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span> publicará necesariamente los +libros entregados al dominio comun por la ley de propiedad +literaria; pero como una protesta moral contra esa +ley, que sacrifica á las madres, viudas é hijos de dichos +autores, cederemos á éstos una parte de las tiradas, á pesar +de ser exiguas y económicas nuestras ediciones.</p> + +<p><b>H</b>acemos, pues, en favor de esta iniciativa, un llamado á +la prensa, las escuelas, los ateneos, las bibliotecas públicas, +las sociedades de educación, y tambien á los partidos políticos, +dada la función de cultura popular que la moderna +democracia exige de los partidos, como una necesidad de +la soberanía que practican.</p> + +<p><b>C</b>ada uno de los volúmenes llevará un prólogo del Director, +donde se dará una somera noticia biográfica y bibliográfica +sobre el autor y el libro pertinentes, con indicación +de las fuentes utilizadas y del estado actual de la crítica +respecto á la obra que se publique.</p> + +<p><b>I</b>nterrumpida por la guerra mundial, la influencia inmediata +del pensamiento europeo, tan desorientado en los +últimos tiempos, esta <span class="smcap">Biblioteca</span> se propone orientar y +nutrir la conciencia argentina por el pensamiento olvidado +de nuestros propios maestros.</p> + +<p><b>A</b>creditamos con este manifiesto la generosa finalidad de +la <span class="smcap">Biblioteca Argentina</span>, y bajo su único auspicio, confiamos +merecer el apoyo de los estudiosos, para salvar los +notorios riesgos que ofrecen todas las empresas de esta +índole en nuestro país.</p> + +<p class="box">Nota del Transcriptor: Errores obvios de imprenta han sido corregidos. Páginas en blanco +han sido eliminadas</p> + + + + + + + + +<pre> + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Descripción colonial, libro primero +(1/2), by Reginaldo de Lizárraga + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DESCRIPCIÓN COLONIAL, 1/2 *** + +***** This file should be named 39579-h.htm or 39579-h.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + http://www.gutenberg.org/3/9/5/7/39579/ + +Produced by Adrian Mastronardi, Carlos Colon and the Online +Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This +file was produced from images generously made available +by The Internet Archive/American Libraries.) + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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It exists +because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from +people in all walks of life. + +Volunteers and financial support to provide volunteers with the +assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's +goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will +remain freely available for generations to come. In 2001, the Project +Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure +and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. +To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation +and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 +and the Foundation web page at http://www.pglaf.org. + + +Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive +Foundation + +The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit +501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the +state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal +Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification +number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at +http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent +permitted by U.S. federal laws and your state's laws. + +The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S. +Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered +throughout numerous locations. Its business office is located at +809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email +business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact +information can be found at the Foundation's web site and official +page at http://pglaf.org + +For additional contact information: + Dr. Gregory B. Newby + Chief Executive and Director + gbnewby@pglaf.org + + +Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation + +Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide +spread public support and donations to carry out its mission of +increasing the number of public domain and licensed works that can be +freely distributed in machine readable form accessible by the widest +array of equipment including outdated equipment. Many small donations +($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt +status with the IRS. + +The Foundation is committed to complying with the laws regulating +charities and charitable donations in all 50 states of the United +States. 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Donations are accepted in a number of other +ways including checks, online payments and credit card donations. +To donate, please visit: http://pglaf.org/donate + + +Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic +works. + +Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm +concept of a library of electronic works that could be freely shared +with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project +Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support. + + +Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed +editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S. +unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily +keep eBooks in compliance with any particular paper edition. + + +Most people start at our Web site which has the main PG search facility: + + http://www.gutenberg.org + +This Web site includes information about Project Gutenberg-tm, +including how to make donations to the Project Gutenberg Literary +Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to +subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. + + +</pre> + +</body> +</html> diff --git a/39579-h/images/cover.jpg b/39579-h/images/cover.jpg Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..54cb735 --- /dev/null +++ b/39579-h/images/cover.jpg diff --git a/39579-h/images/title.jpg b/39579-h/images/title.jpg Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..6a25604 --- /dev/null +++ b/39579-h/images/title.jpg diff --git a/LICENSE.txt b/LICENSE.txt new file mode 100644 index 0000000..6312041 --- /dev/null +++ b/LICENSE.txt @@ -0,0 +1,11 @@ +This eBook, including all associated images, markup, improvements, +metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be +in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES. + +Procedures for determining public domain status are described in +the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org. + +No investigation has been made concerning possible copyrights in +jurisdictions other than the United States. 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