summaryrefslogtreecommitdiff
diff options
context:
space:
mode:
authorRoger Frank <rfrank@pglaf.org>2025-10-14 20:07:07 -0700
committerRoger Frank <rfrank@pglaf.org>2025-10-14 20:07:07 -0700
commite5313bc1e035bbdd6446eda160d441ae7e3cba80 (patch)
tree1d998fc94c9b83d5bc111766d9e0ce3fd05ccb70
initial commit of ebook 37067HEADmain
-rw-r--r--.gitattributes3
-rw-r--r--37067-0.txt11412
-rw-r--r--37067-0.zipbin0 -> 255377 bytes
-rw-r--r--37067-8.txt11412
-rw-r--r--37067-8.zipbin0 -> 252769 bytes
-rw-r--r--37067-h.zipbin0 -> 687639 bytes
-rw-r--r--37067-h/37067-h.htm11850
-rw-r--r--37067-h/images/cap_i-d.pngbin0 -> 1350 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_i.pngbin0 -> 11607 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_ii-a.pngbin0 -> 2039 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_ii.pngbin0 -> 13099 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_iii-l.pngbin0 -> 1079 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_iii.pngbin0 -> 8240 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_iv-p.pngbin0 -> 916 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_iv.pngbin0 -> 14517 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_ix-e.pngbin0 -> 921 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_ix.pngbin0 -> 9128 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_v-h.pngbin0 -> 1118 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_v.pngbin0 -> 11027 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_vi-a.pngbin0 -> 1207 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_vi.pngbin0 -> 14506 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_vii-l.pngbin0 -> 1027 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_vii.pngbin0 -> 8734 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_viii-t.pngbin0 -> 1034 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_viii.pngbin0 -> 10474 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_x-l.pngbin0 -> 1069 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_x.pngbin0 -> 12437 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xi-l.pngbin0 -> 1066 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xi.pngbin0 -> 8353 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xii-l.pngbin0 -> 1014 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xii.pngbin0 -> 8290 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xxix-n.pngbin0 -> 1974 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xxix.pngbin0 -> 11327 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xxviii.pngbin0 -> 14097 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xxx-c.pngbin0 -> 1611 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xxx.pngbin0 -> 14258 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xxxi-p.pngbin0 -> 1724 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xxxi.pngbin0 -> 14978 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xxxii-s.pngbin0 -> 1299 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cap_xxxii.pngbin0 -> 11116 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/cover.jpgbin0 -> 34153 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/exlibris.jpgbin0 -> 26216 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/fin.pngbin0 -> 475 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/indice.pngbin0 -> 15652 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_118.pngbin0 -> 2196 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_152.pngbin0 -> 2133 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_187.pngbin0 -> 2345 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_226.pngbin0 -> 2275 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_247.pngbin0 -> 2180 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_288.pngbin0 -> 2395 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_30.pngbin0 -> 2415 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_320.pngbin0 -> 2402 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_346.pngbin0 -> 2842 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_368.pngbin0 -> 2624 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_400.pngbin0 -> 3360 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_432.pngbin0 -> 2239 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_492.pngbin0 -> 2971 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_58.pngbin0 -> 2107 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_70.pngbin0 -> 2830 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/pg_95.pngbin0 -> 2105 bytes
-rw-r--r--37067-h/images/title.jpgbin0 -> 76365 bytes
-rw-r--r--LICENSE.txt11
-rw-r--r--README.md2
63 files changed, 34690 insertions, 0 deletions
diff --git a/.gitattributes b/.gitattributes
new file mode 100644
index 0000000..6833f05
--- /dev/null
+++ b/.gitattributes
@@ -0,0 +1,3 @@
+* text=auto
+*.txt text
+*.md text
diff --git a/37067-0.txt b/37067-0.txt
new file mode 100644
index 0000000..d59eb8b
--- /dev/null
+++ b/37067-0.txt
@@ -0,0 +1,11412 @@
+The Project Gutenberg EBook of Historia de la literatura y del arte
+dramático en España, tomo IV, by Adolfo Federico
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+
+Title: Historia de la literatura y del arte dramático en España, tomo IV
+
+Author: Adolfo Federico
+
+Translator: Eduardo De Mier
+
+Release Date: August 13, 2011 [EBook #37067]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: UTF-8
+
+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HISTORIA DE LA LITERATURA, TOMO IV ***
+
+
+
+
+Produced by Chuck Greif and the Online Distributed
+Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
+produced from images available at the Digital & Multimedia
+Center, Michigan State University Libraries.)
+
+
+
+
+
+
+
+
+[Illustration: COLECCIÓN
+DE
+ESCRITORES CASTELLANOS]
+
+A. F. SCHACK
+
+HISTORIA
+DE
+LA LITERATURA
+Y DEL ARTE DRAMÁTICO
+EN ESPAÑA
+
+traducida directamente del alemán al castellano
+
+POR
+
+EDUARDO DE MIER
+
+TOMO IV
+
+[Illustration]
+
+MADRID
+
+IMPRENTA Y FUNDICIÓN DE M. TELLO
+_Impresor de Cámara de S. M._
+Don Evaristo 8
+1887
+
+[Illustration: CRITICOS.]
+
+COLECCIÓN
+DE
+ESCRITORES CASTELLANOS
+
+CRÍTICOS
+
+[Illustration: EX LIBRIS.]
+
+HISTORIA
+DE
+LA LITERATURA
+Y DEL ARTE DRAMÁTICO
+EN ESPAÑA
+IV
+
+
+
+
+TIRADAS ESPECIALES
+
+
+ 100 ejemplares en papel de hilo, del I al 100.
+ 25 » en papel China, del I al XXV.
+ 25 » en papel Japón, del XXVI al L.
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXVIII.
+
+ ALARCÓN.--Sus obras dramáticas.
+
+
+Alarcón es uno de los poetas dramáticos españoles más distinguidos, y á
+pesar de esto, fué poco estimado de sus coetáneos, haciéndole notoria
+injusticia, y tampoco ha obtenido después por la posteridad la fama que
+indudablemente merecía. Sábese muy poco de su vida. D. Nicolás Antonio,
+que por otra parte hace mención de él con singular aprecio, no indica ni
+aun con seguridad el lugar de su nacimiento[1]. Pero acerca de este
+punto existe, sin embargo, una antigua crónica que aclara nuestras
+dudas[2]. Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, pues, si nos atemos á sus
+datos, nació en Tasco, en Méjico, y descendía de una familia oriunda del
+lugar de Alarcón, en el obispado de Cuenca. No se ha podido averiguar
+todavía si esta misma familia de Alarcón, que pasó á América, formaba
+parte de la casa noble del mismo nombre, sobre cuya genealogía hay una
+obra escrita por el marqués de Trocifal; pero es lo cierto que nada se
+dice en ella de nuestro poeta[3]. De los registros de la Inquisición
+aparece que Alarcón residía en España en el año de 1622[4]. En el de
+1628 se publicó el primer volumen de sus comedias[5], titulándose el
+autor Relator del Real Consejo de Indias. Este cargo era muy
+importante, y demuestra que Alarcón pertenecía á las clases más elevadas
+de la sociedad. El estilo familiar, que emplea en la dedicatoria de su
+libro al duque de Medina de las Torres, se diferencia mucho del humilde
+y algo rastrero, usado generalmente por los escritores de aquella época
+al dedicar sus obras á los grandes y á los que desempeñaban los puestos
+públicos supremos. A la dedicatoria que mencionamos sigue otra al
+público, cuyo lenguaje respira el mayor orgullo:
+
+«Contigo hablo, bestia fiera, que con la nobleza no es menester, que
+ella se dicta más que yo sabria. Allá van esas comedias: trátalas como
+sueles; no como es justo, sino como es gusto, que ellas te miran con
+desprecio y sin temor, como las que passaron ya el peligro de tus
+silvas, y aora pueden sólo passar el de tus rencores. Si te
+desagradaren, me holgaré de saber que son buenas; y si no, me vengará de
+saber que no lo son el dinero que te han de costar.»
+
+Pero este desdén orgulloso fué funesto en sumo grado para el poeta.
+Mientras que muchos poetas dramáticos medianos eran celebrados, en
+general, se le atendía muy poco, y su nombre, ó no se encuentra en los
+escritores coetáneos, ó sólo se cita de paso y á la ligera. Lope de
+Vega, á la verdad, le consagra en su _Laurel de Apolo_ algunas frases de
+alabanza que nada prueban y significan, cuando observamos que otras
+iguales y más exageradas se consagran en la misma obra á poetas muy
+inferiores á Alarcón. Pocas composiciones suyas se encuentran en las
+colecciones de las comedias más aplaudidas de aquella época, y lo que
+es peor, y debía disgustarnos sobremanera, es que algunas de sus obras
+más notables se imprimieron y atribuyeron á otros poetas más famosos. En
+el prólogo al segundo volumen de sus comedias alude él á este abuso, y
+lo hace, por cierto, con tanta moderación y tanta modestia, cuanto que
+se halla en completa oposición con el tono del párrafo copiado más
+arriba:
+
+«Qualquiera que tu seas, dice, ó mal contento (ó bien intencionado) sabe
+que las ocho comedias de mi primera parte, y las doce desta segunda son
+todas mias, aunque algunas han sido plumas de otras cornejas, como _El
+texedor de Segovia_, _La verdad sospechosa_, _Examen de maridos_[6], y
+otras que andan impressas por de otros dueños: culpa de los impressores,
+que les dan los que les parece, no de los Autores, á quien las han
+atribuydo, cuyo mayor descuydo luze mas que mi mayor cuydado; y assi he
+querido declarar esto, más por su honra que por la mia, que no es justo
+que padezca su fama notas de mi ignorancia.»
+
+No hay dato alguno que nos ponga en estado de determinar, ni aun
+aproximadamente, el año de la muerte de Alarcón.
+
+Las obras de este poeta, como se nota en general en la poesía dramática
+española, apareciendo como carácter suyo peculiar, nos descubren un
+horizonte poético completamente nuevo. Alarcón era uno de esos hombres
+osados y de espíritu independiente, que, despreciando toda imitación,
+emprenden sin vacilar nuevas sendas; uno de esos caracteres enérgicos,
+que imprimen el sello de su originalidad de una manera indeleble en todo
+lo que hacen. Cuando la mayor parte de los poetas dramáticos de aquel
+período consideraban de ordinario el argumento de sus obras como su
+objeto principal, manejándolo y revolviéndolo en todos sentidos para
+darle el aspecto y la forma que podía ofrecer la poesía para recreo de
+los espectadores, los hechos, que constituyen el enredo, son sólo para
+este poeta la expresión del pensamiento que intenta representar. No
+arranca, como Lope, de la contemplación tranquila de lo que es la vida
+humana, sino del sentimiento de la pasión, poderosamente excitado; ni se
+propone únicamente agradar, ni interesar y conmover al público, sino
+comunicar á los demás la fuerza violenta de la inspiración que lo
+llena. Alarcón, según parece, hubo de ser un hombre atrevido y
+orgulloso, despreciador de todo lo villano y sintiendo ardiente amor por
+todo lo bueno; la nobleza de un alma grande y la sublimidad de los
+pensamientos se ven impresas en todas sus poesías; pinta con
+predilección cuanto realza y sublima al hombre, la energía varonil y el
+ánimo incontrastable de la inocencia perseguida, la abnegación infinita
+del amor, la fidelidad inmutable de la amistad, y lo que preferían á
+todo los verdaderos españoles de aquel tiempo, la lealtad caballeresca y
+la satisfacción de aquél, á cuyo honor no deslustra mancha alguna. Al
+lado de estas cualidades, se nota también, con arreglo á las ideas de la
+época, que se ensalza la sed inextinguible de venganza, poco escrupulosa
+en la elección de los medios, y que se sostiene el principio de borrar
+con sangre del ofensor la deshonra sufrida por su causa.
+
+Este poeta, en el momento en que concibe con toda claridad la idea ó el
+pensamiento, que ha de revestir forma poética, no obstante la violencia
+de sus afectos, que por todas partes se muestra, le imprime con pasmosa
+seguridad los contornos plásticos que la convierten en obra artística
+perfecta. No se observa en su trabajo nada superfluo, nada que no se
+halle en riguroso acuerdo con la idea fundamental de cada una de sus
+obras: todas las partes de ella forman un conjunto orgánico acabado, lo
+particular en la más estrecha relación con lo general, y es imposible
+suprimir una escena sin destruir por completo la harmonía de la obra.
+Los dramas de Alarcón son tan limados, es tan estrecha la trabazón de
+sus partes, y cada una de éstas tan perfecta, que pocos pueden
+comparársele bajo este aspecto. Digno de alabanza especialmente es el
+método racional, que observa para apurar hasta el extremo el fondo de
+sus argumentos, y lo es tanto más, cuanto que la mayor parte de los
+dramáticos de su época se distinguen por el defecto contrario.
+
+La forma externa de sus obras se acomoda exactamente á la perfección del
+fondo; su lenguaje se amolda siempre maravillosamente á los pensamientos
+que expresa; elévase, con la osadía de los conceptos, al peldaño más
+alto de la locución poética sin hinchazón y sin hojarasca, y hasta en
+las escenas menos animadas puede calificarse de modelo de claridad y de
+naturalidad.
+
+Ninguno de los dramas de Alarcón deja de sobresalir por sus bellezas
+particulares; sin embargo, descuellan entre todos aquéllos que pueden
+llamarse heróicos, y cuyo argumento se funda en la historia ó en la
+tradición nacional. El carácter romántico peculiar que imprimía su sello
+en la vida de España en esa época, aparece en sus obras con más plenitud
+y con mayor fuerza que en ninguna otra. La grandeza y la sublimidad, que
+había persistido desde siglos en los romances populares, y exaltado
+hasta el extremo la imaginación y los afectos de los españoles; el amor
+y la ternura caballeresca que sugería á los enamorados sus cantos en la
+ventana de sus damas, se presenta en las comedias de Alarcón bajo otra
+forma y con mayor viveza. Ese pueblo formal y satisfecho, lleno de
+heroísmo y de fe, ingénita en España largo tiempo hacía, se presenta á
+nuestra vista en su vida y en sus obras; y á su lado, el otro, que como
+un fuego destructor, habían abortado los desiertos de la Arabia,
+olvidando pronto su ferocidad natural bajo un cielo más benigno, y
+construyendo sus mágicos palacios en los jardines encantados de
+Andalucía. Contemplamos como testigos la lucha secular entre la cruz y
+la media luna; oimos los gritos de guerra y el estrépito de las armas, y
+entre ellos, cantos llenos de melodías y quejas amorosas, hasta que, al
+fin, el sonido de la campana se sobrepone al fragor de las batallas, y
+el pueblo victorioso planta el símbolo de la fe en las mezquitas del
+Profeta, pero asimilándose todas las bellezas que encuentra entre los
+vencidos, y haciéndolas florecer luego con más pompa y con mayor brío.
+
+_El tejedor de Segovia_ es una de las composiciones dramáticas más ricas
+y llenas de vida que se han puesto en escena. El fundamento de esta
+comedia parece ser una tradición, relativa á las familias de los Vargas
+y de Peláez[7]; pero la forma particular que le ha dado Alarcón, es
+original, sin duda alguna, y de tal naturaleza, que sólo podía prosperar
+en manos de un poeta de primer orden. El ingenio que muestra en la
+invención, el interés arrebatador de las situaciones, la firmeza y la
+vida de los caracteres y el estro poético que vivifica todas sus partes,
+señala á este drama un lugar merecido entre las obras magistrales más
+selectas que haya producido la poesía dramática. Aquellas escenas, en
+que el joven Fernando vuelve como vencedor de las guerras contra los
+moros, y en vez de la recompensa que esperaba, encuentra decapitado á su
+noble padre por las calumnias del infame Peláez, amenazándole también
+el mismo suplicio; su refugio en una iglesia, en donde se parapeta y
+defiende contra el populacho amotinado; la aparición maravillosa de la
+joven doncella, su ángel salvador, que llega á libertarlo estando tan
+próximo á la muerte; el sacrificio de su hermana, á quien inmola,
+rogándoselo ella para hacer vanas las asechanzas de su enemigo; y la
+venganza completa, que, después de afrontar infinitos peligros, que se
+suceden con interés siempre creciente, toma al cabo de los traidores,
+dejando su honor inmaculado: todo esto se graba perfectamente en la
+memoria de cualquiera si alguna vez llega á leerlo. Imposible es, sin
+embargo, exponer en el análisis de esta obra el número y calidad de las
+innumerables bellezas de este poema grandioso, exuberante en fuerza y
+energía, que sin dudas de ningún género puede colocarse entre los más
+perfectos que se hayan escrito en cualquier época y en cualquier pueblo.
+Basta su simple lectura, como decimos (y ya que no en el original, por
+lo menos en la traducción alemana, que dista mucho del primero)[8], para
+que admiremos la riqueza inagotable de la invención, el brillo de la
+exposición, su riqueza en imágenes y afectos, y la sublimidad verdadera
+de toda la obra, así como el arte y buen sentido del poeta, que, á pesar
+de la superabundancia de hechos que constituyen su acción, los encauza á
+todos hacia el objeto final de su plan, y aumenta así sobremanera la
+belleza y el efecto de la impresión que hace en el espectador ó lector.
+
+La titulada _Ganar amigos_, de Alarcón, es casi igual en mérito á la
+indicada: un poema sublime y apologético de la amistad, en el cual
+campean la inspiración poética más vigorosa y los más hidalgos
+sentimientos.
+
+La acción de este drama es, en resumen, la siguiente:
+
+La bella Doña Flor es amada por el marqués Don Fadrique, favorito de
+Pedro _el Justiciero_, y le demuestra la inclinación exclusiva que la
+domina, motivada por el desagrado que la produce la ida á Sevilla de Don
+Fernando, otro caballero con quien antes estaba en relaciones; algo
+coqueta, á la verdad, no renuncia al amor de este último por completo,
+haciéndole jurar solemnemente que nunca, por ningún pretexto, hablará á
+nadie de su amor. Una noche, en que Don Fernando galantea á su novia en
+la ventana, se suscita una cuestión entre él y otro caballero, que
+termina con la muerte de éste. Fernando huye de la justicia, que le
+persigue, y pide auxilio al primer caballero que encuentra, el cual no
+es otro que su rival el marqués Don Fadrique, que le promete ampararlo,
+como era de esperar de su hidalguía, y le presta su capa para que se
+disfrace y no lo conozcan. Acércanse sus perseguidores, y el Marqués
+averigua de ellos que el muerto es su hermano; pero á pesar de esto
+cumple religiosamente su palabra, oculta al matador y le acompaña hasta
+fuera de la ciudad, pidiendo sólo al fugitivo que le diga su nombre y
+que le descubra la clase de relaciones en que había estado con Doña
+Flor. Fernando rehusa acceder á lo último por guardar el juramento
+prestado; entonces pelean ambos, cae Fernando, y Don Fadrique le pone la
+espada al pecho para que revele el secreto; pero el vencido persiste con
+firmeza en su propósito, y prefiere morir á quebrantar su promesa. El
+Marqués le dice entonces:
+
+ Levantad, ejemplo raro
+ De fortaleza y valor,
+ Alto blasón del honor,
+ De nobleza espejo claro.
+ Vivid: no permita el cielo
+ Que quien tal valor alcanza,
+ Por una ciega venganza
+ Deje de dar luz al suelo.
+
+ * * * * *
+
+ * * * * *
+
+ No sólo estáis perdonado,
+ Pero os quedaré obligado
+ Si me queréis por amigo.
+
+ FERNANDO.
+
+ De eterna y firme amistad
+ La palabra y mano os doy.
+
+ MARQUÉS.
+
+ Don Fernando de Godoy,
+ Idos con Dios, y pensad
+ Que, puesto que ya la muerte
+ De mi hermano sucedió,
+ Que más que á mí quise yo,
+ Os estimo de tal suerte,
+ Que trueco alegre y ufano,
+ A mi suerte agradecido,
+ El hermano que he perdido
+ Por el amigo que gano.
+
+Esta escena es de una belleza incomparable. El Marqués suplica al Rey
+que indulte á Don Fernando de la pena merecida por su delito, y promete
+también á Don Diego, hermano de Doña Flor, renunciar por completo á la
+mano de su hermana, cuya reputación ha sufrido algo á causa de la
+aventura nocturna ocurrida junto á su ventana. Doña Flor, muy afligida
+por la retirada repentina del Marqués, encarga á una de sus amigas,
+llamada Doña Ana, que le disuada de su propósito por cualquier medio, y
+que le consagre de nuevo su amor. La última, con este objeto, tiene una
+conferencia con Don Fadrique, que es escuchada por Don Diego, amante de
+Doña Ana; pero por mala explicación ó por mala inteligencia, deduce de
+ella que se propone atraer por su cuenta al Marqués. Don Diego resuelve
+entonces, para vengarse de la infiel, entrar disfrazado en su casa, como
+si fuese el mismo Marqués, y ejecutar su propósito. Don Fadrique,
+mientras tanto, ha recibido del Rey la comisión de encarcelar á un Don
+Pedro de Luna, reo de cierta falta punible; pero, como es amigo suyo,
+intenta librarlo concediéndole una plaza de general, cuya provisión era
+muy urgente. Don Pedro, que ignora la causa de este nombramiento, cree
+que Don Fadrique desea tan sólo alejarse del Rey, y resuelve también
+vengarse acusándolo de haber dado muerte á su hermano, impulsado por los
+celos. Doña Ana, vestida de luto, se presenta al Rey y le pide justicia
+contra el fautor de su deshonra. El Marqués es encerrado en la cárcel y
+condenado á muerte; pero apenas lo sabe Fernando, oculto hasta entonces,
+se presenta y confiesa que él es el matador; Don Diego acorre también
+para declarar que es el causante de la deshonra de Doña Ana; y por
+último, Don Pedro, conocedor ya de los motivos que impulsaron al Marqués
+á obrar como lo hizo, se empeña en entrar en la cárcel en lugar del
+inocente acusado. Suscítase entonces una contienda heróica entre los
+cuatro caballeros: cada uno de ellos quiere salvar á los demás y sufrir
+la pena. El Rey, que asiste á este altercado sin ser visto, siente tal
+emoción ante la nobleza de sentimientos de los cuatro caballeros, que á
+todos concede su gracia y los llama el mejor ornamento de su reino. Doña
+Ana da su mano á Don Diego, y Doña Flor al Marqués.
+
+El efecto de esta comedia debió ser extraordinario al representarse,
+porque no sólo interesa y conmueve el corazón, sino que estimula también
+á las acciones magnánimas. Aunque parezca una aserción algo temeraria,
+diremos, no obstante, que Alarcón es, entre todos los dramáticos
+españoles, el que más sobresale por la pureza y energía de los afectos.
+Cuanto dice arranca inmediatamente de la sensibilidad más profunda, y de
+aquí que mueva también inmediatamente la nuestra; su elocuencia es
+siempre inagotable, y nos arrastra con ella, porque su lenguaje es el
+lenguaje del alma.
+
+_La crueldad por el honor_ (cuyo argumento proviene de un suceso, que
+cuenta Mariana en su libro undécimo) no es inferior á las comedias
+mencionadas hasta ahora, ni en la grandeza de los pensamientos, ni en la
+fuerza de su expresión. El argumento se basa en un hecho extraordinario
+de la historia antigua del reino de Aragón, y es, en pocas palabras, el
+siguiente:
+
+Don Nuño Aulaga, noble aragonés, que se cree gravemente ofendido por Don
+Bermudo, uno de los dignatarios más elevados del reino, ha intentado
+vanamente vengarse de su ofensor; todas las tentativas se han estrellado
+ante la posición que ocupa en el Estado Don Bermudo, y no le queda otro
+recurso, para realizar sus proyectos más adelante, que acompañar al rey
+Alfonso en una expedición á la Tierra Santa. El Rey muere en esta
+cruzada á manos de los infieles, y Don Nuño es hecho prisionero. Se
+supone que todos estos sucesos han ocurrido antes de comenzar la
+comedia. Don Nuño vuelve á su patria después de una ausencia de
+veinticinco años, durante la cual han gobernado á Aragón la reina
+Petronila y Don Bermudo, su primer ministro. Sólo rumores vagos han
+llegado al reino acerca de la muerte del Rey, y muchos confunden con
+éste á Don Nuño por su extraordinaria semejanza con el difunto Monarca.
+Esta particularidad le sugiere el plan de fingirse el Rey, no dudando
+que como á tal lo mirarán todos sus vasallos, y que de esta manera podrá
+asegurar el éxito de su venganza de Bermudo, tan largo tiempo y tan
+ardientemente deseada. En efecto, encuentra en seguida el apoyo de casi
+todos los grandes, y á poco se ve al frente de un ejército poderoso,
+con cuya ayuda ataca á la Reina, que lo declara un impostor. Doña
+Petronila sólo cuenta con pocos partidarios, siendo uno de ellos Don
+Sancho Aulaga, el hijo de Don Nuño, que, como es natural, no conoce á su
+padre el caudillo del bando contrario. Pero antes de darse la batalla
+decisiva, en la cual han de pelear el padre contra el hijo, Don Nuño
+atrae á Sancho á una conferencia, se descubre y le conjura á que
+abandone la defensa de la Reina; pero él permanece fiel á su deber, y,
+cuando intenta dar la señal del ataque, su ejército se pronuncia en
+favor de Don Nuño, obligándolo por necesidad á no hacer armas contra su
+padre. Doña Petronila se ve privada de todo auxilio; Don Nuño ocupa el
+trono, y todos lo reconocen por Rey. Llega entonces el momento suspirado
+de vengarse de Don Bermudo. Lo atrae á una entrevista secreta; le revela
+quién es y el fin que se ha propuesto desde un principio, y quiere
+obligarlo á combatir con él á muerte, cuando muchos caballeros, que
+ocultos lo habían escuchado, se presentan de improviso é impiden la
+ejecución de sus proyectos. Conocido ya y abandonado de todos sus
+amigos, es condenado el falso Rey á muerte vergonzosa; pero como el
+objeto de su conducta no ha sido otro que el deseo de recobrar su
+honor, se propone entonces ejecutar una resolución heróica para librarse
+del oprobio que ha de recaer en su nombre. Pide, pues, como última
+gracia que se le permita ver á su hijo, y le ruega entonces
+encarecidamente que le dé muerte, porque si sucumbe á manos de un hombre
+esforzado se borrará la vergüenza de su suplicio. Don Sancho, después de
+matar á su padre, ha de vengarse en seguida de Don Bermudo y sostener en
+lid solemne contra todos, que el impostor que se presentó al principio
+como Rey, y que después se creyó ser Nuño Aulaga, no era su verdadero
+padre, porque éste había muerto en Palestina largo tiempo antes. Don
+Sancho ejecuta esta orden al cabo, siendo vanas sus objeciones y su
+obstinada oposición á los deseos de su padre, y lo mata, y consigue de
+la Reina la licencia de pelear solemnemente con Don Bermudo, y después
+con todos los demás que nieguen la verdad de su dicho, averiguándose al
+fin que él mismo no es hijo de Don Nuño, sino de Don Bermudo; que no ha
+existido en realidad la ofensa que se suponía haber hecho éste á Don
+Nuño, finalizando así el drama, y desatándose su nudo satisfactoria y
+tranquilamente, después de haber movido tanto los afectos de los
+espectadores.
+
+_Nunca mucho costó poco_ (conocida también bajo el título de _Los
+pechos privilegiados_), fundada, según asegura el poeta, en un suceso
+verdadero, contiene escenas muy interesantes; pero carece de esa viva
+pintura de pasiones que se observa en otras de Alarcón, y en las cuales
+es tan maestro. En _Don Domingo de Don Blas_ se describe con mucha
+belleza la transformación repentina de un alma, sumida en el egoísmo, en
+noble y en magnánima. _La Manganilla de Melilla_ ofrece cuadros y
+situaciones de mucho interés, propios sólo de poetas de imaginación muy
+creadora, aunque se echen de menos en el plan la razón y la sensatez,
+que tanto brillan en otras obras de este mismo poeta. En _La prueba de
+las promesas_ se desenvuelve muy hábilmente, bajo forma dramática, el
+conocido cuento del diácono de Badajoz.
+
+En las comedias de _El Antecristo_ y _Quien mal anda mal acaba_,
+predomina un genio sombrío y fantástico, poco común en España. La
+primera es una representación dramática extraña de la visión del
+Apocalipsis; la segunda, en su argumento, es semejante á la tradición de
+Fausto, conocida probablemente en España poco antes de su composición.
+Un mancebo, llamado Román Ramírez, extraviado por su amor, sin
+esperanzas, á una beldad, prometida á otro, vende al diablo su alma por
+alcanzar con su ayuda el cumplimiento de sus deseos. Y, en efecto, con
+el auxilio del espíritu de las tinieblas, consigue anular los anteriores
+esponsales; pero al darle su amada la mano junto al altar, se presentan
+dos familiares de la Inquisición, y lo condenan por su alianza con el
+demonio.
+
+En _El dueño de las estrellas_ y _La amistad castigada_, recurre
+Alarcón, en sus invenciones, á la antigüedad griega. No es fácil
+descubrir la razón que hubo de moverle, porque ambas comedias se fundan
+por completo, con arreglo á las ideas de los españoles de aquella época,
+en el conflicto suscitado entre el honor y los deberes de súbdito.
+
+Las comedias auténticas de Alarcón se distinguen de la mayor parte de
+las demás españolas por lo animado é individual de sus caracteres.
+
+La más célebre, entre todas éstas, es _La verdad sospechosa_, modelo del
+_Menteur_, de Corneille, aunque ésta sólo ha conservado muy poco del
+original. Un joven de prendas poco comunes, aunque deslustradas por su
+propensión á la mentira, ve, recién llegado á Madrid, dos bellas damas,
+enamorándose de una. Habla con ella y pretexta, ya por seguir su natural
+propensión, ya por realzar su mérito á sus ojos, que es un americano
+residente en Madrid hace un año, y que desde esta fecha está enamorado
+de ella, sin haber encontrado ocasión de declarárselo. Poco después
+encuentra un amigo, enamorado también de la misma dama, y celoso de ella
+por haber oído que otro amante le ha dado una fiesta á orillas del
+Manzanares la noche anterior; el embustero, que ignora la pasión de su
+amigo, le dice, para darse importancia, que él ha sido el autor de
+aquella fiesta. Habla luego con su padre, que le propone un enlace con
+una dama de belleza y amabilidad tan extraordinaria, que ninguna otra
+puede comparársele. Esta es la misma de quien está apasionado el
+mancebo; pero no conociendo su verdadero nombre y para oponerse al
+casamiento propuesto por su padre, finge que se ha casado ya en
+Salamanca, y lo obliga, por tanto, á anular el trato ya hecho. De estas
+tres complicaciones, y de otras que nacen de su argumento, combinadas
+con el mayor ingenio, teje Alarcón su fábula, desenlazándose de suerte
+que el embustero pelea con su amigo, se convierte en objeto de las
+burlas de todos, pierde la mano de su amada y se casa con otra que no es
+de su agrado.
+
+Es probable que la tendencia tan moral de esta comedia ha sido el
+motivo, que ha llevado á muchos críticos á considerarla como la mejor de
+todo el teatro español. Nuestro juicio acerca de su mérito es muy
+diverso. Lope, Tirso, Moreto, Rojas y hasta el mismo Alarcón, han
+escrito otras obras de más ingenio en la invención, y de mucha más vis
+cómica, y de mayor gracia y elegancia. No es esto negar que _La verdad
+sospechosa_ sea una comedia de primer orden y de las muy raras, á cuya
+tendencia moral directa no perjudica en lo más mínimo la poesía. Sus
+bellezas resaltan todavía más cuando se comparan con la imitación seca y
+descolorida de Corneille, en la cual se echan de menos ó aparecen
+desfigurados todos los rasgos de ingenio y gracia del original,
+transformándose en drama moral insoportable un cuadro lleno de vida y de
+talento en todos sus personajes[9].
+
+Otra comedia, superior en nuestro concepto á la mencionada, y
+notabilísima en todas sus partes, es _El examen de maridos_. La idea de
+presentar una dama joven que, en obediencia á lo dispuesto en el
+testamento de su padre, hace un examen formal de la honradez y
+sentimientos de sus pretendientes, alcanzando el triunfo el más digno,
+es original en sumo grado, y da margen á las situaciones dramáticas más
+interesantes; la combinación de su plan demuestra, además, el
+extraordinario ingenio y la superioridad de su autor, así como los
+caracteres sobresalen por su vida, por su variedad y por su fuerza.
+
+_El semejante á sí mismo_, _Quién engaña más á quién_ y _Los empeños de
+un engaño_, han de clasificarse entre las comedias de intriga
+propiamente dichas; pero así éstas como las demás de nuestro eminente
+poeta, por su invención ingeniosa y original, por el hábil desarrollo de
+la acción y por la elegancia de la exposición, han de considerarse como
+las más perfectas del teatro español, siendo de deplorar que sólo
+existan ediciones antiguas y raras de ellas, conocidas sólo de escasos
+aficionados.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXIX.
+
+ Felipe Godínez.--Luis de Belmonte.--Rodrigo de Herrera.--Otros
+ dramáticos de este tiempo.
+
+
+No hay dato alguno acerca de la vida de Felipe Godínez, y el único que
+conservamos, y que nos sirve para determinar la época en que escribió
+para el teatro, es la mención que de él se hace en _El viaje al
+Parnaso_[10].
+
+Sus comedias no se distinguen por rasgos grandes y originales: son, en
+general, de invención interesante, y en su exposición revela también
+ingenio poco común. En la comedia titulada _Aun de noche alumbra el
+sol_, se repite un tema muy popular en la escena española, á saber: el
+del conflicto que surge entre un Príncipe y un particular, que enamoran
+ambos á la misma dama, siendo muy de alabar en este poeta que el
+argumento de su drama, manejado tantas veces por otros escritores, gana
+considerablemente en mérito y belleza.
+
+El lugar de la escena es en la corte del rey de Navarra. Don Juan de
+Zúñiga tiene relaciones amorosas con Doña Sol, emparentada con la
+familia real, y es pretendida al mismo tiempo por Don Carlos, Príncipe
+heredero de la Corona. Una noche se encuentran los dos rivales en la
+puerta de la casa de Doña Sol; suscítase entre ellos un altercado, y el
+Príncipe, usando de su autoridad soberana, le manda renunciar á su amor.
+Pero Don Juan, para asegurar por completo la posesión de su amada, forma
+el proyecto de casarse con ella en secreto. El Príncipe, que continúa
+tratando á la dama, aunque ignora todavía si se ha celebrado ó no el
+casamiento, lleno de ira al saber que no se han cumplido sus órdenes,
+encarga á Don Jaime, amigo de Don Juan, que lo mate. Don Jaime, mientras
+finge obedecer las órdenes del Príncipe, advierte á su amigo el peligro
+que le amenaza, obligándole á huir para salvarse, y prometiéndole que,
+durante su ausencia, él será el protector de Doña Sol. Don Juan accede á
+las súplicas unidas de su amigo y de su esposa, cuyo tierno afecto
+describe el poeta de un modo muy agradable, y se encamina á una aldea
+próxima, en donde se mantiene oculto. Doña Constanza, mientras tanto,
+otra dama enamorada de Don Juan, cuya suerte le sigue interesando, forma
+el proyecto de explotar la cólera del Príncipe, escribiéndole billetes
+amorosos y dándole citas nocturnas bajo el nombre de Doña Sol. El
+Príncipe, por equivocación, llega una noche al aposento de la verdadera
+Doña Sol, la cual lo rechaza enérgicamente, como exigía su deber; pero
+esta conversación llega á oídos de Don Juan, que había venido á hacer
+una visita secreta á su esposa, y como desconoce el conjunto de
+circunstancias, causa de esta entrevista, tiene por infiel á su esposa,
+á la cual acusan las apariencias. Preséntase luego movido de rabiosos
+celos; prorrumpe en dicterios contra Doña Sol, y es encerrado en la
+cárcel por orden del Príncipe. El Rey, que, mientras tanto, ha prometido
+la mano de su hijo á la Princesa heredera de la Corona de Aragón, se
+muestra muy descontento de la pasión que lo extravía y distrae, por cuyo
+motivo pone en libertad á Don Juan, y le manda que dé muerte á Doña Sol.
+Don Juan, excitado por los celos, y en la inteligencia de que su honor
+ha sido manchado, sin pensar más que en su venganza, se dispone á
+ejecutar las órdenes del Rey, penetra de noche en la casa de Doña Sol,
+no da crédito á sus protestas de inocencia, y se prepara á herir su
+pecho, cuando oye cerca de la casa un coloquio amoroso, conociendo la
+voz del Príncipe, que habla con otra dama, que no es su esposa Doña Sol.
+Desengañado entonces de su error, y convencido de la fidelidad de su
+mujer, se precipita al punto en sus brazos; en este momento aparece el
+Rey con servidores, que traen antorchas, y en vez de encontrar el
+cadáver que esperaba, encuentra á los dos esposos estrechamente
+abrazados, y también al Príncipe su hijo en brazos de Doña Constanza.
+Don Juan declara que se ha casado en secreto con Doña Sol, y el Príncipe
+conoce, averiguado su engaño, que tan largo tiempo le ha dominado, lo
+insensato y fantástico de su amor, manifestándose, en su consecuencia,
+dispuesto á ofrecer su mano á la Infanta.
+
+Entre todas las comedias de Godínez que han llegado á nuestra noticia,
+nos parece ésta la mejor. El drama heróico _Cautelas son amistades_, es
+defectuoso por el argumento alambicado que constituye su acción; los
+disfraces, las equivocaciones y las asechanzas y tretas de unos
+personajes con otros se acumulan de tal modo, que es ímprobo trabajo
+seguir el hilo de la intriga en este enredo obscuro. El drama religioso,
+titulado _La Virgen de Guadalupe_, contiene, á la verdad, algunos
+rasgos bellos y poéticos, pero desaparecen ante las innumerables faltas
+de regularidad y de buen gusto que lo llenan. De todas maneras, no es
+tan grande la importancia de este autor que exija el análisis crítico de
+otras comedias suyas, como _Los trabajos de Job_, _Celos son bien y
+ventura_, _Acertar de tres la una_, _Adquirir para reinar_, _Amán y
+Mardoqueo_, ni tampoco de sus autos, como, por ejemplo, el titulado _El
+segundo Isaac_.
+
+Carecemos también de datos biográficos acerca de Luis de Belmonte[11],
+sabiéndose únicamente que floreció en tiempo de Lope de Vega. Sus
+comedias son poco más que medianas, y no brillan por su originalidad. En
+_El príncipe villano_ observamos una fábula novelesca, ya común y
+conocida, por lo menos, en cuanto al modo de presentarla en el teatro,
+muy vulgar en España, no siendo preciso atormentar mucho la imaginación
+para imprimirle algunas modificaciones y llevarla á la escena. Un
+Príncipe de Dinamarca, que con nombre supuesto se dirige á la corte del
+Rey de Polonia para enamorar á su hija; la pasión de esta Princesa por
+un mancebo particular, que penetra en palacio disfrazado de caballero y
+mata á cierto Príncipe en un torneo, persiguiéndole el Rey por esta
+causa, y ocultándole la Princesa en su gabinete; encuentros nocturnos y
+desafíos; por último, el descubrimiento de que el presunto galán
+labrador es también un Príncipe, son los elementos manejados para el
+teatro, con molesta repetición por los autores anteriores, y que por lo
+mismo no ofrecen aliciente ni interés alguno, tan conocidos y tan
+gastados.
+
+_La renegada de Valladolid_ es una amalgama extraña de intrigas profanas
+amorosas y de tendencias místicas. Doña Isabel, joven dama de
+Valladolid, ha hecho voto de ser monja, y está á punto de entrar en el
+convento, cuando se enamora de repente de un caballero que sirve bajo
+las banderas de Carlos V, y se perjura de manera, que quebranta
+locamente sus votos y se escapa con su amante. Los dos, después de
+diversas aventuras, son cautivados por los moros de África. Pero el amor
+de Isabel á su acompañante se ha transformado poco á poco en verdadero
+odio; lo abandona, por tanto, y accede á los ruegos del Rey de los
+moros, que la pretende, llegando á ser la sultana favorita y á renegar
+de la fe cristiana. El destino hace entonces que el hermano de Isabel
+sea también cautivo en África, pero éste es un modelo de virtud y de
+piedad, como la hermana de lo contrario; primero sufre todos los males
+de la esclavitud con incansable paciencia, y persevera con tal
+constancia en su fe, que está dispuesto á sufrir por ella el martirio.
+La hermana lo atormenta con todo linaje de males, pero él logra al cabo
+convertir á la apóstata, que vuelve arrepentida al gremio de la Iglesia,
+y que utiliza su elevada posición social para libertar á todos los
+cautivos cristianos.
+
+En algunas ediciones antiguas aparece la célebre comedia, titulada _El
+diablo predicador_, como obra de Belmonte, aunque otras lo atribuyan á
+Antonio Coello, y algunas se limiten á llamar á su autor _un ingenio de
+esta corte_[12]. Por lo que hace á su estilo, se asemeja, sin duda, al
+de las demás obras de Belmonte, y si es suya, en efecto, es seguramente
+la mejor. El diablo Lucifer ha conseguido con sus artificios exasperar
+sobremanera á los habitantes de Luca contra los frailes franciscos;
+nadie les da limosnas, se ven en la mayor necesidad, casi á punto de
+morir de hambre, y por último, les ordenan los magistrados de la ciudad
+que abandonen su convento y que se repartan por el mundo como puedan.
+Pero cuando el demonio triunfa de este modo de los pobres frailes, baja
+del cielo el Niño Jesús y lo condena, para castigar su maldad, á
+transformarse á su vez en fraile francisco, y á predicar en público y
+recoger limosnas, hasta que se edifique otro convento mayor para la
+misma orden, por la piedad que despierte en los habitantes de Luca, y
+con los dones y riquezas que se granjee. Lucifer se desespera al verse
+forzado á trabajar contra sí mismo, si ha de obedecer este mandato, pero
+no le es posible evitar su cumplimiento; se viste el hábito franciscano
+y se presenta de repente en medio de los frailes en el instante en que
+se disponían á abandonar su convento:
+
+ LUZBEL.
+
+ _Deo gratias,_
+ Hermanos... (Ap. ¡Fiero castigo!)
+
+ GUARDIÁN.
+
+ ¡Válgame Dios! ¿Quién es, padre?
+ Que de verle aquí me admiro.
+
+ FRAY ANTOLÍN.
+
+ ¿Por dónde ha entrado este fraile?
+
+ FRAY NICOLÁS.
+
+ Por la puerta no ha podido,
+ Que yo la cerré.
+
+ LUZBEL.
+
+ No hay puerta
+ Cerrada al poder divino.
+ Él es quien (sin que pudiera
+ Excusarme) me ha traído
+ Desde tan ignoto clima,
+ Que el puesto donde yo asisto
+ En mi vocación constante,
+ El sol, general registro,
+ Ó le perdonó por pobre
+ Ó dejó por escondido.
+
+ GUARDIÁN.
+
+ Dígame, ¿qué nombre tiene?
+
+ LUZBEL.
+
+ Mi nombre es, y mi apellido,
+ Fray Obediente Forzado;
+ De antes Querub...
+
+ FRAY ANTOLÍN.
+
+ Vizcaino
+ Debe ser el tal fraile.
+
+ GUARDIÁN.
+
+ Parece varón divino.
+
+ FRAY ANTOLÍN.
+
+ Bien su palidez lo muestra.
+
+ LUZBEL.
+
+ Pues jamás tan encendido
+ Tuve el espíritu.
+
+ GUARDIÁN.
+
+ Padre,
+ Díganos, pues, á qué vino;
+ Que nos tienen recelosos
+ Sus palabras y el prodigio
+ De entrar cerradas las puertas.
+ Algún engaño imagino
+ De nuestro común contrario;
+ ¡Temblando estoy!
+
+ FRAY ANTOLÍN.
+
+ Yo apercibo
+ Hisopo y agua bendita,
+ Por si acaso es el maligno.
+
+ LUZBEL.
+
+ No teman y estenme atentos.
+ Orden traigo de Dios mismo
+ Á boca de reprenderles
+ La poca fe que han tenido.
+ Los que siguen la bandera
+ Del gran alférez de Cristo,
+ ¿La plaza que les entrega
+ Desamparan fugitivos?
+ No há dos días naturales
+ Que puso el contrario el sitio:
+ ¿Cómo desmaya tan presto
+ De vuestra esperanza el brío?
+ Los que debieran ser rocas
+ De corazones impíos
+ Á los embates, ¿qué oponen,
+ Siendo culpa lo indeciso,
+ Á riesgos amenazados
+ Temores ejecutivos?
+ Sabiendo que á nuestro padre
+ Prometió Dios que á sus hijos
+ No faltaría el sustento,
+ ¿Incurren en un delito
+ Tan grande como el pensar
+ Que pueda lo que Dios dijo
+ Faltar? (Ap. ¡Que yo tal pronuncie!)
+ Crean (Ap. ¡Volcanes respiro!)
+ Que cuando de todo el orbe
+ Cerraron, á un tiempo mismo,
+ Los vivientes racionales
+ Á la piedad los oídos,
+ Los ángeles les trajeron
+ El sustento prometido
+ De su Criador, ó el demonio
+ Porque fuese más prodigio.
+
+ FRAY ANTOLÍN.
+
+ Con el fervor echa llama
+ Por los ojos.
+
+ GUARDIÁN.
+
+ Padre mío,
+ Bien se ve que es enviado
+ De Dios..............
+
+Lucifer comienza entonces á desempeñar su comisión, y pronto toman el
+aspecto más favorable los negocios de los franciscanos. Las limosnas
+llueven de todas partes, y al poco tiempo reunen la suma necesaria para
+edificar con tan piadosos dones un convento nuevo mayor. El pretendido
+monje muestra una actividad sobrehumana: predica en todas las calles, y
+al parecer en muchas á la vez; ayuda á la construcción del convento,
+pero es tan singular en todas sus acciones, que los pobres hermanos no
+saben cómo explicarlo, y sólo el Padre Guardián, por revelación divina,
+conoce con certeza su diabólico carácter.
+
+ FRAY PEDRO.
+
+ Él es varón prodigioso,
+ Padre Guardián: sus portentos
+ El sér humano desmienten.
+
+ GUARDIÁN.
+
+ De muchos santos leemos,
+ Padre, portentos tan grandes,
+ Y eran humanos.
+
+ FRAY NICOLÁS.
+
+ Es cierto,
+ Y que podía Dios en éste
+ Obrar lo que en aquéllos,
+ Y más, si fuere servido.
+
+ FRAY PEDRO.
+
+ Claro está; pero no es eso
+ Lo que nos tiene confusos,
+ Sino ignorar en qué reino
+ Ó en qué provincia este santo
+ Tomó el hábito; porque esto
+ Ni él ha querido decirlo,
+ Ni hemos podido saberlo;
+ Con que juzgo que no es fraile.
+
+ GUARDIÁN (_aparte_).
+
+ Ni aun quisiera parecerlo.
+
+ FRAY NICOLÁS.
+
+ Yo he pensado que es Elías,
+ Porque manda con imperio
+ Notable y con aspereza.
+
+ GUARDIÁN (_aparte_).
+
+ No asistía en tan ameno
+ País.
+
+ FRAY PEDRO.
+
+ Yo creo que es ángel.
+
+ GUARDIÁN (_aparte_).
+
+ Puede ser; pero no bueno.
+
+ FRAY PEDRO.
+
+ Porque sufrir cada día
+ Un trabajo tan inmenso
+ Como andar la ciudad toda
+ Y asistir en el convento,
+ Que labra con tanta priesa
+ Trabajando y disponiendo,
+ Y hallarse presente en casa
+ Cuando importa, siendo cuerpo
+ Humano, fuera imposible,
+ Sin que tal vez por lo menos
+ El cansancio le rindiera.
+
+ GUARDIÁN.
+
+ Sólo asegurarle puedo,
+ Padre, que Dios lo ha enviado;
+ No examinen sus misterios.
+ A Fray Forzado obedezcan
+ En todo, pues cuanto ha hecho
+ Y cuanto ha mandado es justo;
+ Que yo también lo obedezco,
+ Y soy su guardián.
+
+ (_Sale Fray Antolín._)
+
+ FRAY ANTOLÍN.
+
+ No hay parte
+ Segura de este hechicero;
+ Dos gazapos me ha sacado
+ Que escondí en un agujero,
+ Con una vara de hondo;
+ Por mi mal vino al convento;
+ Él ha dado en perseguirme.
+
+ GUARDIÁN.
+
+ Fray Antolín, pues ¿tan presto
+ Se vuelve á casa?
+
+ FRAY ANTOLÍN.
+
+ Sí, padre;
+ Que dos veces el jumento
+ Y yo venimos cargados,
+ Y es fuerza volverme luego,
+ Que quedan muchas limosnas
+ Por traer.
+
+ GUARDIÁN.
+
+ Gracias al cielo;
+ ¿Dónde queda Fray Forzado?
+
+ FRAY ANTOLÍN.
+
+ No sé; que sólo le veo
+ Cuando él quiere que le vea.
+ En la obra del convento
+ Que labra está todo el día;
+ Pero no deja por eso
+ De entrar en más de mil casas.
+ Él camina más que el viento,
+ Y trabaja por cien hombres;
+ En la fábrica, un madero
+ No le pudieron subir
+ Veinte hombres; llegó á este tiempo,
+ Y asiéndole por el cabo,
+ Á no agacharse tan presto
+ Los que arriba le esperaban,
+ Los birla y vienen al suelo.
+
+ GUARDIÁN.
+
+ Esa bien se ve que es fuerza
+ Sobrenatural.
+
+ FRAY ANTOLÍN.
+
+ Á tiempos
+ Está que parece un ángel,
+ Y otras veces en el cielo
+ Pone los ojos, y brama
+ Como un toro, y yo sospecho
+ Que, aunque él disimula, tiene
+ Muchos males encubiertos,
+ Y sin duda que son llagas;
+ Que huele muy mal el siervo
+ De Dios......................
+
+Lo expuesto da sólo una idea general del argumento de esta comedia; pero
+es imposible comprender en un extracto de ella las numerosas y
+divertidas escenas, que desenvuelve el poeta con gracia, y ateniéndose
+al principio fundamental que le sirve de base. La descripción que se
+hace de la conducta del demonio, por una parte, predicando el amor de
+Dios y haciendo milagros para terminar cuanto antes la misión fatal que
+se le ha ordenado; las frases obscuras é incomprensibles, con que
+expresa su repugnancia á llenarla, y el éxito extraordinario de sus
+obras, contrarias á su propio interés; los medios de que se vale para
+mitigar algún tanto su dolor, atormentando á los demás monjes, y
+asustándolos con sus apariciones repentinas cuando creen que está más
+lejos de ellos; y por último, su regreso á los infiernos después de
+ejecutar en todo los mandatos divinos, todo esto, repetimos, es de una
+gracia y de un ingenio incomparable.
+
+Merece consignarse, á propósito de este _Diablo predicador_, la singular
+circunstancia de que, mientras durante el siglo XVII se representó con
+frecuencia y con general aplauso, y sin la más leve oposición por parte
+de los piadosos espectadores, fué prohibida á fines del siglo siguiente,
+y no há mucho, en el reinado de Fernando VII, como ofensiva á la
+religión. ¡Tanto habían variado los tiempos!
+
+Luis de Belmonte, que probablemente sobrevivió muchos años á Lope de
+Vega, escribió también diversas comedias, asociado á otros poetas más
+jóvenes, como, por ejemplo, _El mejor amigo el muerto_, con Francisco de
+Rojas y Calderón. Esta comedia, en la cual se distinguen los diversos
+trabajos de los tres poetas, y en el acto tercero especialmente la mano
+de Calderón, está, á la verdad, escrita algo á la ligera, y tiende con
+exceso á producir efecto teatral, aunque aparezcan en ella situaciones
+dramáticas notables. Don Juan de Castro, heredero de la Corona de
+Galicia, después de sufrir un naufragio, se ve solo y abandonado de sus
+compañeros en la costa de Inglaterra, en donde encuentra, á poco de
+arribar, á un caballero llamado Lidoro, próximo á espirar, que le
+suplica lleve á efecto su último deseo, sin cuya realización no puede
+morir tranquilo. D. Juan, con la mayor generosidad y abnegación, accede
+al ruego del moribundo, de ejecución nada fácil, que espira entonces en
+paz, prometiéndole presentarse ante el trono del Señor para dar fe de la
+nobleza de ánimo de su bienhechor. En Lóndres, á donde se dirige D. Juan
+entonces, hay grande excitación en el pueblo, porque la reina Clarinda,
+obligada á casarse con Roberto, Príncipe de Irlanda, con arreglo á la
+voluntad de su padre, se opone á este casamiento; se han formado dos
+partidos contrarios, uno de los cuales se propone elevar al trono al
+Príncipe, y defender el otro la libertad de la Reina, peleando ambos
+entre sí en calles y plazas. Don Juan, que nada sabe de esto, cae, á
+poco de llegar, en manos de los partidarios de Roberto, y es hecho
+prisionero por los defensores de Clarinda y condenado á muerte. Ya el
+prisionero se prepara para el suplicio, cuando oye un coro de ángeles
+que le anima, y poco después se presenta el difunto Lidoro, que le abre
+las puertas de la cárcel, y le anuncia que Dios le ha concedido la
+gracia de revestir de nuevo forma humana para proteger á su bienhechor y
+salvarlo del peligro. Don Juan, entonces, se ve libre por la
+intervención sobrenatural de Lidoro, y se publica por las calles de
+Londres que el Príncipe heredero de la corona de Galicia se juzga sólo
+digno de dar su mano á Clorinda, y que así lo sostendrá contra todos en
+solemne desafío. Con ayuda de su milagroso protector, logra asistir de
+incógnito á una fiesta brillante de la corte y atraerse en ella el favor
+de la Reina; pero Roberto, á su vez, proyecta asesinarlo para librarse
+de este rival, y el amenazado de muerte escapa también ahora por la
+intervención de Lidoro, que toma la forma de Don Juan y recibe en su
+pecho el hierro asesino.
+
+El Príncipe de Irlanda cree muerto á su adversario, pero éste, declarada
+la guerra entre la Reina y su porfiado pretendiente, es nombrado General
+de las tropas de la primera. La victoria se decide en favor de Irlanda;
+el ejército de Clarinda se disuelve, y ella cae en manos de Roberto; Don
+Juan yace herido mortalmente en el campo de batalla entre innumerables
+víctimas; oye entonces de nuevo el coro celestial que lo consoló antes
+en la cárcel, y se siente con nuevo vigor y nueva vida; Lidoro se
+presenta de nuevo armado de todas piezas, con una bandera en la mano, al
+frente de un ejército, con el cual derrota por completo al triunfante
+vencedor. En la escena final, Clarinda, obligada por la necesidad, se
+dispone á ofrecer su mano á Roberto, cuando las puertas se abren de
+repente, entra Lidoro con una antorcha en la mano, anuncia su derrota al
+orgulloso Príncipe de Irlanda y lleva á Don Juan á los brazos de
+Clarinda.
+
+Debemos mencionar ahora algunos poetas dramáticos, que ocupan un lugar
+inferior entre los españoles consagrados al teatro, y en los cuales no
+hemos de detenernos sino lo suficiente para dar una idea completa de
+esta materia.
+
+Rodrigo de Herrera[13] fué nombrado ya por Cervantes, en su _Viaje al
+Parnaso_, y alabado irónicamente, comparándolo con Homero. Era natural
+de Portugal, caballero de la orden de Santiago, y murió en el año de
+1641. Sus comedias, que sólo pueden calificarse de algo más que
+medianas, tienen en su mayor parte una tendencia religiosa pronunciada,
+como, por ejemplo, las tituladas: _El primer templo en España_, _El
+segundo obispo de Avila_, _La fe no há menester armas_ (sobre el ataque
+frustrado de los ingleses á Cádiz el año de 1597). El argumento de la
+_Del cielo viene el buen Rey_ es bastante extraño. El rey Federico de
+Sicilia ha hecho desdichado á todo su reino con su tiranía y su olvido
+de los preceptos divinos, irritando á sus súbditos de tal modo, que es
+inminente una sublevación popular. Baja entonces del cielo el arcángel
+San Miguel para refrenarlos, y al mismo tiempo para enmendar las faltas
+cometidas por el Monarca. Vístese el traje real mientras el soberano se
+baña, y toma su cuerpo y sus facciones desfigurando la fisonomía del
+Rey, vistiéndolo de campesino. El arcángel gobierna entonces, siendo
+mirado como el verdadero soberano, y lo hace con tanta justicia y con
+tanta sabiduría, que se atribuye á milagro tan radical mudanza; las
+pretensiones del Rey al trono, estando tan desfigurado, sirven sólo de
+objeto de burlas; pero su enseñanza en la escuela de la humillación y de
+la desdicha es tan completa, que, después de las pruebas á que lo sujeta
+su divino representante, lo declara digno de ocupar de nuevo el trono.
+El maestro Alonso Alfaro[14], presbítero de Madrid (muerto en 1643),
+escribió un número considerable de comedias, entre las cuales, aunque en
+general de escaso mérito, son las más célebres, las siguientes:
+_Aristómenes Mesenio_, _El hombre de Portugal_, _La Virgen de la
+Salceda_ y _La Virgen de la Soledad_.
+
+Diego Muxet de Solís publicó en Bruselas en el año de 1624 un tomo de
+comedias, que contiene seis históricas y dramas religiosos[15]. Su
+_Venganza de la duquesa de Amalfi_ es una continuación de _El mayordomo
+de la duquesa de Amalfi_, de Lope de Vega.
+
+La obra dramática más famosa de Antonio de Huerta (de Madrid, según dice
+Montalbán en su _Para todos_; de Valladolid, según D. Nicolás Antonio),
+_Las doncellas de Madrid_, se ha perdido, según todas las apariencias.
+Consérvanse de él, sin embargo, la comedia religiosa que lleva el título
+de _Las cinco blancas de Juan de Espera en Dios_, _Los competidores y
+amigos_, y otras.
+
+De los muchos dramas que escribieron[16] Pedro García Carrero, médico de
+Cámara de Felipe III, y Marcedo Díaz de Calle Cerrada (autor del poema
+_Endymion y Luna_: Madrid, 1624), sólo se conservan los títulos; no así
+de las de Juan Delgado[17], amigo de Lope y de Montalbán, algunas de las
+cuales han llegado hasta nosotros, como, por ejemplo, la comedia de
+espectáculo _El prodigio de Polonia_.
+
+Jerónimo de la Fuente, médico, de quien existen muchas obras de
+medicina, se consagró también, al mismo tiempo que cumplía sus deberes
+profesionales, á cultivar con celo la poesía[18]. Insértanse comedias
+suyas en las grandes colecciones dramáticas españolas, como sucede, por
+ejemplo, con la titulada _Engañar con la verdad_, que se halla en el
+tercer volumen de _Las comedias nuevas escogidas_: Madrid, 1653.
+
+Montalbán, en su catálogo de escritores naturales de Madrid, celebra
+como poeta dramático á Diego de Moxica y á Andrés Tamayo. Pertenecen al
+último las piezas tituladas _A buen hambre no hay mal pan_ y _Así me lo
+quiero_.
+
+Fernando de Ludeña, capitán de infantería y caballero de la orden de
+Santiago (muerto en 1641), es alabado como autor de muchas comedias y
+autos, así como Gregorio López de Madera, nombre que aparece con
+frecuencia en los escritos de Lope, famoso como abogado, poeta y pintor,
+y caballero también del hábito de Santiago[19].
+
+Los que mencionamos ahora, se encuentran todos en la misma relación de
+valor y mérito con el arte dramático.
+
+Diego de Vera Ordóñez y Villaquirán, capitán de infantería y alguacil
+mayor de la Inquisición de Cataluña, fué nombrado caballero de la orden
+de Calatrava en el año de 1653, y es el mismo D. Diego de Vera citado
+por Agustín de Rojas.
+
+Antonio de Herrera y Saavedra, muerto en 1639.
+
+Jacinto de Herrera y Sotomayor. Este poeta dramático estuvo al servicio
+del cardenal Don Fernando de Austria, y vivió en Bruselas en el año de
+1640.
+
+Felipe Bernardo del Castillo, muerto en 1632, famoso por sus autos.
+
+Juan de la Porta Cortés, presbítero y notario apostólico.
+
+Juan Antonio de la Peña[20].
+
+Vicente Esquerdo, de Valencia, nacido en 1600, muerto en 1630, escribió
+las comedias _Marte y Venus en París_ (representada en el año de 1619),
+_La ilustre fregona_ (de la novela de Cervantes) y _La niña de
+amor_[21].
+
+Jerónimo de Salas Barbadillo, nacido en 1580, muerto en 1630, autor de
+muchas obras en prosa y verso, y entre ellas de comedias como la
+titulada _El gallardo Escarramán_.
+
+Alonso del Castillo Solórzano, escritor muy fecundo, que en el reinado
+de Felipe III, y en los primeros años de Felipe IV, vivió al servicio
+del marqués de los Vélez, virrey de Valencia, escribió, además de muchas
+novelas, algunas comedias, y entre ellas _La victoria de Norlingen_.
+Entre los poetas dramáticos españoles, merece también mencion especial
+el célebre conde de Lemos, virrey de Nápoles. Sábese que compuso una
+comedia titulada _La casa confusa_, que se representó en el palacio del
+duque de Lerma, con asistencia de Felipe III.
+
+La afición de escribir para el teatro fué tan general, que algunos
+autores que habían mostrado su talento en otros géneros literarios,
+quisieron ensayarse también en el de la poesía dramática. Así, por
+ejemplo, el conocido Don Francisco de Quevedo y Villegas, juntamente con
+D. Antonio de Mendoza (poeta que floreció en el reinado de Felipe IV),
+compuso una comedia, que se representó en una fiesta en el palacio del
+conde de Olivares. Desgraciadamente, según todas las probabilidades,
+esta comedia, titulada _Quien más miente medra más_, se ha perdido para
+nosotros, aunque se conserven en la colección de las obras de Quevedo
+una serie de entremeses suyos muy entretenidos.
+
+D. Luis de Góngora, muchas veces mencionado antes, aunque sin vocación
+especial para el drama, quiso también probar sus fuerzas en este
+terreno, arrastrado por las corrientes de la moda; pero sus tentativas
+tuvieron mal éxito, y no llevando su nombre las dos comedias tituladas
+_Las firmezas de Isabela_ y _El doctor Carlino_, hay motivos para dudar
+que hayan sido escritas por tan ingenioso poeta.
+
+Los imitadores de Góngora no quisieron ser menos que su maestro. Así, el
+culterano Félix de Arteaga compuso una comedia, _Gridonia_, que revela
+ya en su calificativo (_invención real_) el estilo culto. Hállase
+inserta en las _Obras póstumas divinas y humanas_, de D. Félix de
+Arteaga: Madrid, 1641.
+
+También las mujeres pagaron su tributo á la predilección con que se
+cultivaba la poesía dramática, contándose entre ellas á Doña Bernarda
+Ferreira de la Cerda, portuguesa instruída, llamada á Madrid por Felipe
+III para enseñar latín á las Infantas. Hay un tomo de comedias
+españolas[22] de esta señora, y la tragicomedia _Los jardines y campos
+Sabeos_, Lisboa, 1627, de Doña Feliciana Enríquez de Guzmán.
+
+Ya en tiempo de Lope de Vega no era raro que se reuniesen varios poetas
+para componer una comedia; sin embargo, la mayor extensión de esta
+costumbre cae juntamente en la época, á que consagramos el tomo
+siguiente de esta historia del teatro español, por cuyo motivo
+reservamos para ese lugar el examen de la significación de las palabras
+impresas en algunas comedias, expresando que han sido escritas _por
+uno_, _por dos_ ó _por tres ingenios de esta corte_. También trataremos
+entonces, por creerlo así más oportuno, de las grandes colecciones de
+las obras dramáticas españolas, cuya mayor parte fué dada á luz á
+_mediados del siglo XVII_.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXX.
+
+ El italiano Fabio Franchi acerca del arte dramático en España.
+
+
+Como en este libro no solamente nos ocupamos en la exposición y crítica
+de la poesía dramática de los españoles, sino que nos importa también
+conocer los juicios coetáneos emitidos acerca de esta misma poesía,
+insertamos con este objeto un extracto del pequeño escrito titulado
+_Ragguaglio al Parnasso_, impreso por el italiano Fabio Franchi en el
+año de 1636, en las _Essequie poetiche alla morte di Lope de Vega_. Este
+Franchi había vivido muchos años en España, y al parecer mostró mucho
+interés y mucha atención al drama español, y conviene sin duda alguna
+conocer cuál es su opinión acerca del mismo.
+
+«El día siguiente á la celebración de las exequias del incomparable Lope
+de Vega en el templo de Delfos (dice este autor italiano), cierto
+número de poetas españoles pidió una audiencia á Apolo. Antes de
+concedérsela fueron llamados Homero, Séneca, el Tasso, Sannázaro y
+Anníbal Caro, para asistir á ella. Después entraron los poetas, unos
+vestidos á la usanza de su tiempo, con la capilla hasta las rodillas, el
+cabello largo hasta los hombros, y los cuellos de la camisa á la manera
+del Dante; los otros que llegaron á ver algunos rayos de la luz de
+nuestro siglo, con la capa corta y la gorra de paño, chaleco con mangas
+estrechas y su gorguera. Los recién llegados se acercaron al trono, y
+todos hicieron su cortesía, y después uno de ellos, de cara redonda y de
+nariz de sabueso, habló en nombre de sus compañeros de esta manera:
+
+«Príncipe Sol, así os nombramos en España: yo soy Lope de Rueda, y mis
+compañeros Torres Naharro, Castillejo, Montemayor, Silvestre,
+Garci-Sánchez, Miguel de Placencia, Rodrigo Cota, Miguel Sánchez,
+Tárrega, Aguilar, Poyo, Ochoa, Velarde, Grajales y Claramonte[23]. Ves
+en nosotros una cohorte de poetas dramáticos que representan al siglo de
+oro, y llegan hasta éste, que comienza á ser de hierro. Somos los
+autores más antiguos españoles de comedias, autos, pastorales,
+coloquios, églogas, diálogos y entremeses; pero si bien cada uno de
+nosotros se vanagloría de haber sido en su tiempo el único y famoso,
+venimos aquí, ahora, después de haber oído ayer la oración fúnebre de
+Marín sobre la muerte del fénix Lope de Vega, como almas pecadoras, y
+nos postramos arrepentidos á tus pies para pedirte dos cosas: la
+primera, que mandes quemar todas nuestras obras, escritas hace cuarenta
+años; y la segunda, que des orden de purgar con ruibarbo á las
+compuestas desde entonces hasta el día, para que se purifiquen en lo
+posible de la grosería y rusticidad de sus pasajes serios, y de la
+frialdad y escasa animación de los burlescos. Velarde, que es ese hombre
+grueso, pretende que se olvide hasta el título de sus comedias _El Cid,
+Doña Sol y Doña Elvira_, y la de _El conde de las manos blancas_. Miguel
+Sánchez desea que se introduzca en sus comedias algún personaje, que
+pronuncie siquiera veinte versos seguidos, porque los de sus obras
+dramáticas preguntan y responden con tanta prisa, que hacen pensar si el
+poeta no habrá sabido escribir más largos discursos, con sus
+pensamientos y máximas correspondientes. Tárrega y Aguilar, ambos
+naturales del reino de Valencia, en donde tú, oh gran Apolo, príncipe
+de las Musas y de los versos, cuentas tantos vasallos, te suplican que
+concedas á sus comedias argumentos mejor desarrollados, y á sus
+quintillas más profundidad en sus tres primeros versos, no se crea que
+son sólo aquéllos una especie de lecho, destinado al descanso de los
+últimos versos. Poyo, aquel sacerdote de baja estatura que ves allí, te
+ruega que entregues sus comedias á un poeta coetáneo, para que las
+limpie de frases anticuadas y de sentencias matusalénicas, y las exorne
+con algunas perífrasis y modismos modernos; pero te suplica, ante todo,
+que no consientas en ninguna de sus comedias más de dos apariciones en
+las nubes, más de dos príncipes que salten en los aires, ni más de dos ó
+tres princesas que se precipiten desde los peñascos. Son grandes los
+remordimientos de su conciencia por haber sido causa, con sus
+invenciones, de que se mutilen y estropeen tantos pobres actores. Ochoa
+pide, por amor de Dios, que infundas algún ingenio á los criados de sus
+comedias; y Grajales, humildemente, que borres las imperfecciones de las
+suyas, ó, lo que es lo mismo, que no dejes ninguno de sus versos
+intactos. Ramón demanda que sus versos sean bañados en néctar, y
+Claramonte, que, á la verdad, se ha servido con celo de sus rasgos
+ingeniosos, desea que se borren de sus comedias los numerosos desafíos
+sobre caballos verdaderos, que tanto abundan en ellas. Tal es, ¡oh
+Príncipe! nuestra primera súplica, y no tanto para que desaparezcan los
+defectos indicados, sino para que sea más bella y perfecta tu Biblioteca
+dramática. Ya que te has dignado iluminar con tus rayos á la noble
+España, y hacerla tan famosa en las letras como en las armas,
+concediéndole al gran Lope como modelo é ilustre guía, es nuestra
+segunda demanda que ordenes á los poetas dramáticos no separarse del
+estilo y de las reglas trazadas á la comedia por aquel hombre eminente,
+y que lo imiten en su ternura y afectos y en sus gracias originales, y
+que, además, preceptúes á los que se dan aire de inteligentes en este
+arte, invocando siempre las reglas, viviendo en la molesta compañía de
+las obras antiguas del tiempo de Noé, que consideren á la que se titula
+_La noche toledana_, como ejemplar y tipo dramático más verdadero y
+perfecto, ya que en esta pieza se ostentan, en indisoluble consorcio, el
+arte y la libertad, y la habilidad con la licencia. Ordena, además, ¡oh
+deidad poderosa! á todos los poetas españoles, que han dividido entre
+sí, como piadoso legado, la capa y el espíritu de su maestro Lope, que
+prosigan escribiendo comedias; y que Montalbán, tan aplaudido hasta
+ahora, no se deje arrastrar de la censura de cierto crítico, por haber
+sido demasiado complaciente con el público en su comedia _La vizcaína_,
+haciendo aparecer un mismo personaje bajo tres disfraces distintos;
+antes bien, que continúe escribiendo siempre, que siempre acertará como
+debe esperarse de tan inspirado poeta, y que sus obras alcanzarán la
+aprobación general, mientras imite á Lope su gran maestro. Y que D.
+Pedro Calderón siga escribiendo muchas otras comedias semejantes á la
+titulada _Peor está que estaba_, á _Casa con dos puertas_ ó á cualquiera
+otra de las suyas, y que se le recomiende, en particular, que concentre
+ó condense más el argumento de sus piezas. Dígase á Mendoza que ningún
+inteligente calificará las suyas de pesadas, si desenvuelve algo más la
+fábula, porque su estilo, sin ser, á la verdad, el de la comedia
+antigua, es un estilo verdaderamente cortesano, y sería de deplorar que
+lo alterase, puesto que hoy en España no hay ya populacho.
+
+»Estimúlese á Pellicer y á Godínez, que, sin renunciar á Escalígero y á
+Enrique Estéfano, se den trazas de conciliarlos con la dulzura y gracia
+del laureado Lope, que, en este caso, los escritos de su pluma agradarán
+á cuantos los leyeren. Adviértase á D. Juan de Jáuregui, que _El
+Turismundo_, del Tasso, y _El Pastor Fido_, de Guarino, desean un traje
+español semejante al de Aminta. Solicitamos también de V. M. que
+despache media docena de vuestros satélites, para que busquen á D. Juan
+de Alarcón y le recomienden que no olvide el Parnaso por América, sino
+que escriba muchas comedias iguales á _La verdad sospechosa_ y al
+_Examen de maridos_, obras ambas de un consumado maestro. Nadie honrará
+más al teatro que él, si se precave de poner término á la acción en el
+acto segundo, como á veces le sucede. A Don Antonio de Coello debe decir
+V. M. que excitará la emulación de todos los demás poetas siempre que
+escriba comedias semejantes á la de _El celoso extremeño_. Ha de
+recomendarse á D. Antonio de Solís y á D. Francisco de Rojas que
+escriban cada año doce comedias, por lo menos, porque las compuestas por
+ellos hasta ahora, no tienen otra falta que la de ser pocas. Han de
+darse las gracias á Guillén de Castro por sus muchas y bellas obras
+dramáticas, é inculcarle, al mismo tiempo, que destierre de ellas los
+desafíos, y no trate del honor como de un asunto _stricti juris_, ni que
+cuando sus damas caen é intentan apoyarse en los que se hallan cerca, no
+sean motivo constante de duelos. A Vélez (de Guevara), ha de aconsejarse
+que, un mes antes de representarse alguna pieza suya, ponga un cabezón,
+como el de Lope, á sus fanfarronadas; porque un poeta que ha escrito la
+comedia _Errar por amor, fortuna_, peca doblemente cuando comete faltas
+de esta especie. Sería de desear que todas las comedias de Avila agraden
+tanto como la otra suya, titulada _Familiar sin demonio_: sólo así
+podrán figurar dignamente al lado de ésta, y acertará si antes de
+comenzar á escribir coge en sus manos un tomo de las de Lope y le dice:
+¡Ayúdame, Lope! Ha de exhortarse á Tirso seriamente que continúe siempre
+escribiendo, y convencerlo de que, si bien un libelo ó pasquín puede
+adornar una esquina, no aumenta la merecida fama de un hombre tan
+ilustrado, tan ingenioso y de tanto talento. Hágase entender á Amescua
+que el coro de los canónigos puede conciliarse bien con el de las Musas,
+haciéndose lo mismo con Valdivielso, así como también que de aquellas
+hijas de Mnemosine nunca envejecen; y si hubiese yo ahora de calificar
+con epítetos particulares y las merecidas alabanzas á los que no he
+mencionado todavía, veríame en grandes apuros para contentarlos. Por
+tanto, nombraré sin aditamento alguno á Bocángel, Herrera,
+Vatres-Huertas, Moxica, Laporta, Tapia, Tovar, Alfaro, Medrano, Díaz,
+López, Delgado, Belmonte, Vivanco y Prado, rogándote que les comuniques
+tu inspiración y que emplees tu poder persuasivo en convencerlos; que
+añadan nuevas comedias á las que ya se han representado de ellos, y que,
+despojándose de la falsa modestia que los distingue, las presenten al
+publico sin miedo. Y como, según parece, hay personajes elevados que se
+apropian las obras dramáticas de otros autores, solicitamos de ti, ¡oh
+rey de las bellas artes! que no lo consientas, porque los poetas que les
+venden sus obras, remedian sus apuros de esta manera y proporcionan á
+los compradores gloria injusta y prestada. Pero lo que no has de tolerar
+de ninguna manera, que algunos otros, también de esa misma alta esfera,
+menosprecien ser tenidos por poetas, cuando este talento es y será
+siempre su mejor prenda. Y al hablarte ahora en estos términos de los
+poetas dramáticos existentes, y exhortarlos de todas veras á imitar á
+Lope de Vega, creemos hacer un servicio importante á nuestra patria
+(España), borrando la barbarie que en ella reinaba antes de aparecer el
+gran Lope, el cual ha enriquecido al mundo con su sabiduría, con sus
+pensamientos ingeniosos, así serios como burlescos, y con la harmonía
+inimitable de su lenguaje, de tal suerte, que ningún otro podrá
+igualarlo, á no ser que por mandato tuyo sea iluminado sobrenaturalmente
+con los destellos de tu luz poderosa.»
+
+Así habló Lope de Rueda, cuando un poeta español de mucho mérito,
+llamado Villayzán, se acercó al sacrosanto trono del Dios con algunos
+escritos suyos, y le dijo así:
+
+«¡Oh príncipe de Delos! Óyeme antes de publicar tus decretos: nada tengo
+que oponer á lo expuesto por el barbudo Lope de Rueda, sino apoyar sus
+demandas y añadir que, así como tú condenas los conciliábulos de
+hechiceros y de otros malvados, prohibas la costumbre de juntarse tres ó
+cuatro poetas para componer una comedia; si este uso se extiende y
+arraiga, engendrará monstruos y no comedias, siendo imposible que logre
+aplausos una obra que no haya sido pensada y escrita por un solo hombre,
+y que aquéllos que se consagran á este trabajo, no merezcan apellidarse
+menestrales más bien que poetas. Cualesquiera obra dramática, cuyos tres
+actos tengan estilo diverso, transforman la escena en desierto líbico,
+en mansión verdadera de los más deformes monstruos. A mi costa lo he
+aprendido, porque después de haber escrito la comedia titulada _De un
+agravio tres venganzas_, celebrada de mis contemporáneos y alabada por
+el Apolo de la tierra, por el gran Felipe IV, dejéme arrastrar de las
+influencias de mis competidores y asociarme con otros dos poetas para
+escribir otra comedia, por la cual he perdido la fama anterior,
+justamente ganada. Ruégote, pues, encarecidamente, ¡oh Monarca poderoso!
+que castigues con el fuego estas odiosas asociaciones, madres de
+verdaderos monstruos, y que no nombraré por no ofender á sus autores.
+Hasta la que lleva el título de _Los tres blasones_, obra de tres
+grandes ingenios[24], no ha de exceptuarse de mi anatema, porque es un
+monstruo de belleza, como las otras lo son de
+fealdad.................................»
+
+Así habló Villayzán, retirándose entonces los poetas. Apolo preguntó á
+Anníbal Caro si se le ocurría hacer alguna observación, contestando que
+convendría convocar á D. Fernando de Acuña y al canónigo Pacheco, los
+cuales, como poetas satíricos, decidirían, con su perspicaz ingenio, si
+la cuestión propuesta era digna de ulterior consejo. El Tasso y Lucano
+desvanecieron todas las dudas, decretando Apolo: «Que el dios Mercurio
+se encaminase á España y tomase juramento á todos los poetas
+mencionados, y á cuantos se propusieran escribir comedias, de imitar
+siempre el estilo y observar las reglas del grande, ilustre é
+incomparable Lope de Vega, y de censurar á todos aquéllos que, por
+emplear el _estilo culto_, se aparten del modelo trazado por tan
+inspirado vate; además, que se inculque á todos los fautores la
+necesidad de no admitir ninguna obra dramática que no provenga de poetas
+que hayan recibido su título de doctor en nombre de Lope, y que la
+violación de esta orden sea castigada, la primera vez, con silbidos y
+murmullos; la segunda, con manzanas, nabos y otras menudencias, y la
+tercera, con piedras y mezcla.»
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXXI.
+
+ Actores famosos de la época de Lope de Vega.
+
+
+Para terminar esta parte de nuestra obra, fáltanos sólo dar á conocer
+los actores y actrices más famosos de la época de Lope de Vega, y el
+influjo que ejerció el teatro español, en este mismo período, en los
+demás teatros de Europa.
+
+Se comprende, desde luego, que no es posible formar un juicio general y
+fehaciente acerca del arte dramático de este tiempo, puesto que los
+escritores contemporáneos no nos dicen acerca de él nada concreto y
+detallado; pero hay, no obstante, sólidas razones para asegurar que ese
+arte alcanzó entonces también perfección notable. Por lo general, y
+atendiendo al curso natural de las cosas, cuando se presenta la poesía
+dramática en un grado superior de perfección, se hallan siempre á la
+misma altura los medios artísticos de representarla, concurriendo además
+aquí la circunstancia de existir las declaraciones de muchos testigos de
+vista, unánimes en manifestar su admiración hacia los grandes actores
+españoles de la época de Lope de Vega. Entre estos testimonios, los más
+interesantes, sin duda, son los de aquellos escritores, contrarios en
+general al teatro de aquel período, y cuyas alabanzas desvanecen, por
+tanto, toda sospecha de parcialidad y de pasión ciega[25].
+
+Aunque á consecuencia de la falta de datos detallados del antiguo arte
+escénico en España, estamos imposibilitados de dar aquí noticias
+auténticas acerca de este particular, parécenos, sin embargo, que sobre
+la mímica y recitación de los actores de esta época y de este pueblo,
+podemos hacer algunas indicaciones importantes, que no son ya simples
+hipótesis. Fúndanse, en parte, en el examen atento del método y manera
+con que se representan hoy en los teatros principales de la Península
+las antiguas comedias nacionales, debiendo admitirse que se perpetúa en
+esta materia la tradición de épocas anteriores, y, en parte, en la
+índole particular de la comedia española, y en la correlación que ha de
+existir necesariamente, al representarlas, entre la composición poética
+y su representación práctica.
+
+El arte dramático, en los teatros españoles, se caracteriza por una
+animación peculiar, de la cual no pueden formar ni una idea aproximada
+los demás pueblos, reflejando fielmente, como en un espejo, la vida de
+los habitantes del Mediodía, cuya sangre circula en sus venas con
+singular viveza. El temperamento apasionado y fácilmente impresionable
+de los pueblos meridionales ha de hacerse notar, así en el teatro como
+en la vida social: todo es en ellos acción, palabra y movimiento. Una
+consecuencia de esto es la extrañeza que en un principio causa á los
+extranjeros, acostumbrados á diversa gesticulación y traza exterior; la
+exageración, con frecuencia excesiva, con que se expresan las distintas
+emociones del alma; la movilidad extraordinaria de gestos, los rápidos
+contrastes en el tono y la modulación oral, el fuego y animación
+insólitos de los movimientos, y á menudo la transición repentina, sin
+las naturales gradaciones, de un afecto á otro contrario. De aquí
+proviene, sin duda, que los actores españoles expresen los matices más
+delicados del lenguaje, y que nos encanten y nos arrebaten, cuando han
+logrado combinar los resultados del análisis más profundo con los
+detalles de la inspiración más fogosa y de la pasión más violenta. Suele
+echarse de menos, en su manera de declamar, el arte de representar los
+caracteres en todos sus matices más delicados, efecto de un estudio
+profundo de los mismos, apareciéndosenos, en la mayoría de los casos,
+como inspiración feliz del momento; y de aquí que, en la impresión total
+que nos hacen los personajes dramáticos, se noten siempre algunos
+defectos, aunque este método ofrezca la ventaja de ser opuesta á la
+frialdad ingénita, al estudio exagerado y demasiado minucioso de esta
+parte de la mímica. Sin abandonarse á cavilosidades, ni á resolver
+difíciles problemas, sino dejándose arrastrar, sin miedo y con
+confianza, de la corriente de la inspiración, que evoca en ellos el
+influjo de los tipos poéticos; saben los artistas dramáticos españoles
+producir grande efecto, y resolver dificultades, muchas veces
+insuperables, á los artistas metódicos é instruídos, y en virtud de su
+facilísima comprehensión y de su sensibilidad impresionable, son los
+intérpretes más fieles de la intención poética del autor. Añádase á esto
+que nunca se proponen imitar la realidad ordinaria de la vida,
+observando y copiando sus rasgos individuales, sino que sólo se
+esfuerzan en personificar las formas creadas por el poeta, harmonizando
+así, en su representación, de la manera más feliz, el idealismo y la
+naturalidad. Con el fuego de su fantasía, con la rapidez y flexibilidad
+de su comprehensión y fecundidad, saben expresar toda la existencia
+humana en sus variados aspectos, dar forma corporal, verdadera y
+característica á sus infinitas manifestaciones, descubrir las más
+recónditas sinuosidades del alma, pintar las pasiones, no solo en su
+explosión, sino en sus causas y naturaleza, conmover á los espectadores
+con la representación de los afectos más extraordinarios que pueden
+mover el ánimo, y comunicarles la misma fuerza de la elocuencia y de la
+inspiración que los llenan. Pero en lo que se distinguen principalmente
+los actores españoles, y pueden servir de modelo á los demás, es en la
+gracia, en el encanto y en la elegancia con que saben revestir hasta
+las formas más ordinarias y vulgares de la vida real.
+
+No nos choca en ellos jamás esa exacta imitación de la naturaleza, en
+sus manifestaciones más inmediatas y casuales, con cuyo secreto se
+proponen lograr fama los actores de otras naciones, cuando lo que hacen
+es contravenir á las reglas eternas del arte; siempre notamos en los
+españoles una concepción más artística, por cuanto hacen sólo resaltar
+los rasgos más importantes de la realidad, expresándolos en su conjunto
+y notándose que la verdad está siempre al lado de la belleza, sin
+perjudicar, no obstante, al carácter individual, condición
+esencialísima, y la única compatible con la poesía.
+
+Su manera de declamar, en general, se acomoda al movimiento rápido é
+íntimo del argumento, sin descuidar los detalles, con mucha animación y
+variando de tono con frecuencia, á lo cual se debe que los personajes se
+muestren y desaparezcan con la mayor celeridad y haya sólo pausas muy
+leves. En la recitación firme, exacta y variada, se proponen los mejores
+actores españoles amoldarse á la índole del verso, no debiendo olvidarse
+que se ven obligados á aplicarse con esmero al desempeño de su papel,
+excitados por el buen gusto del público, y por la atención incansable
+con que éste escucha cada una de las palabras que pronuncian. La
+acentuación falsa, la omisión de una sola sílaba que perjudique á la
+medida del verso, es censurada con los signos más vivos de
+desaprobación. Increíble parecerá á un aficionado al teatro alemán, que
+ignora, por lo común, si lo que oye es prosa ó verso, y, sin embargo,
+diariamente se observa en España que la supresión de una sola línea que
+interrumpa la serie de las asonancias, promueve entre los espectadores
+un murmullo tan general como espontáneo. Seguramente es una fortuna para
+los hábiles artistas presentarse ante espectadores de sentidos tan
+delicados; se ve así puesto en la necesidad inevitable de emplear todas
+sus facultades, para llegar á la perfección, y á considerar los aplausos
+de un público tan distinguido como el premio justo debido á su mérito.
+Para probar lo extendidas que se hallan en España, en todas las clases
+populares, la afición y la inteligencia de la poesía, téngase en cuenta
+que las comedias más célebres y bien escritas, que entre nosotros sólo
+se conocen por un público muy escogido, no sólo se representan ante
+gentes de la clase más baja de la sociedad española que asisten al
+teatro y siguen sus peripecias con el mayor interés, sino que también
+las leen luego con la mayor fruición, explicándose así las ediciones
+baratas que se hacen de ellas, como de libros destinados al pueblo. Con
+arreglo al testimonio de un viajero muy instruído[26], confirmado por
+nuestra propia experiencia, españoles sin instrucción alguna, siguen los
+complicados hilos del desarrollo de un drama en los teatros, con tal
+atención, que les basta oirlo una sola vez para hallarse en estado de
+contar en seguida todo su argumento, sin omitir circunstancia alguna
+esencial, mientras que extranjeros instruídos, y que dominan
+completamente el idioma, no pueden ni comprender siquiera el conjunto de
+la acción de tales comedias, si sólo asisten una vez al teatro para
+verlas.
+
+La extructura métrica de las obras dramáticas españolas exige diversas
+maneras de recitación, con arreglo á los distintos versos que se emplean
+en ellas. Este modo de recitar ha de acomodarse á la índole de la
+combinación métrica que se use, con tanto rigor, que el artista
+dramático no puede ni debe confundirlas, por cuya razón no es posible
+dudar que las mismas reglas observadas ahora en los teatros españoles en
+esta parte, rigieron en la edad de oro de su poesía dramática. El
+romance, casi siempre de índole narrativa, se declama con tal ligereza
+y rapidez, que nunca cansan, por largos que parezcan, y sus períodos
+complicados, interrumpidos con frecuencia por incisos, pasan con viveza
+extraordinaria. La verdadera importancia de la declamación se nota
+principalmente cuando por la lentitud, monotonía y falta del énfasis
+correspondiente del actor, se hace lo que dice ininteligible, cansado y
+confuso. Para las redondillas y quintillas, sobre todo, cuando
+comprenden antítesis, rasgos epigramáticos y juegos de ingenio, la
+locución es algo más reposada, y sin embargo, la rapidez con que esto se
+hace es siempre grande, sobre todo, cuando sirve para indicar el
+progreso de la acción. Un recitado más solemne y majestuoso, con viva
+gesticulación, y hasta con carácter algo declamatorio, piden las
+estancias y también las liras y las silvas, sólo que estas últimas han
+de recitarse con más lentitud; la de los yambos no rimados ha de ser al
+contrario, ligera y sencilla, mientras que el soneto, á causa de su
+importancia, por regla general, y de su lenguaje escogido, necesita que
+se pronuncie con el mayor cuidado, sobre todo, en lo que se refiere á su
+exacta acentuación.
+
+Se ha sostenido con frecuencia que el actor vive para lo presente, y
+sólo en él influye, y que no ha de esperar premio alguno de la
+posteridad: hasta sus grandes triunfos desaparecen, como si nunca
+existieran, para los que nacen después, y que su sepulcro, así como
+encierra su cuerpo, así también guarda avaro el recuerdo de las horas de
+placer y de entusiasmo que hizo gustar á sus admirados auditores. Dos
+siglos[27] tan sólo han transcurrido desde la muerte de los grandes
+actores, que asombraron á toda España en tiempo de Lope de Vega, y se
+ha desvanecido su memoria de tal modo, que se hace preciso recurrir á
+libros viejos de pergamino, llenos de polvo, para averiguar sus nombres
+y conocer algunas noticias ligeras de su importancia y de su vida.
+Insertamos, pues, estas noticias á continuación, tales cuales las hemos
+podido adquirir, aunque hayamos de contentarnos á veces con copiar sólo
+los nombres de los actores[28].
+
+Siempre que se habla de cómicos españoles, se suele mencionar también á
+_Nuestra Señora de la Novena_, su santa patrona, cuyo culto se fundaba
+en los hechos y en las razones siguientes: Había una actriz llamada
+Catalina Flórez, que recorría á pie el país con su marido, mercader
+ambulante, que vendía sus artículos de pueblo en pueblo. En uno de estos
+viajes se vió acometida de los dolores de parto. El alumbramiento fué
+feliz; pero como la recién parida se veía obligada á acompañar á su
+esposo, no tuvo tiempo bastante para restablecerse por completo,
+perjudicándola tanto el frío del invierno, en aquel año extraordinario,
+que se quedó baldada de todos sus miembros. Catalina Flórez puso
+entonces sus ojos y sus esperanzas, para curarse, en una imagen de la
+Vírgen, que se adoraba en un retablo situado en un ángulo de la calle
+del León, de Madrid, y celebró en su honor una novena, con tal celo, que
+hasta pasó las noches en la calle. Sanó, según se dice, al terminar el
+día noveno, recobrando de tal modo el uso de sus miembros, que colgó
+delante de la imagen, como su exvoto, las muletas de que se había
+servido hasta entonces. Este milagro produjo gran sensación, y fué causa
+de que los actores se pusieran bajo la protección de aquella santa
+imagen, eligiendo como patrona á _Nuestra Señora de la Novena_. Esta
+imagen veneranda fué trasladada á la parroquia de San Sebastián, y aquí
+fundaron los principales cómicos, en julio de 1624, una hermandad ó
+cofradía de Nuestra Señora de la Novena, congregación que duró más de un
+siglo, y á la que pertenecieron como hermanos los principales y más
+célebres actores de España.
+
+Muy escasas noticias tenemos de los más famosos cómicos del principio de
+este período, esto es, del último decenio del siglo XVI. Casi todas
+ellas se han insertado ya en el tomo anterior, pero conviene repetir
+sus nombres ahora, puesto que no trabajaron sólo en aquella época[29].
+
+Alonso Cisneros, de Toledo, fué un actor que perteneció en su juventud á
+la compañía de Lope de Rueda, más tarde director de otra compañía suya
+que gozó de gran renombre hasta principios del siglo XVII. Lope de Vega
+dice de él en _El peregrino en su patria_, que, desde la invención de
+las comedias, no tuvo rival, y así López Pinciano, como Agustín de
+Rojas, hablan en igual sentido muchas veces. Mateo Alemán, en su
+_Guzmán de Alfarache_, refiere la siguiente anécdota: «Aquesto le
+aconteció á Cisneros, un famosísimo representante, hablando con Manzanos
+(que también lo era, y ambos de Toledo, los dos más graciosos que se
+conocieron en su tiempo), que le dijo: Veis aquí, Manzanos, que todo el
+mundo nos estima por los dos hombres más graciosos que hoy se conocen.
+Considerad que con esta fama nos manda llamar el Rey nuestro Señor.
+Entramos vos y yo, y hecho el acatamiento debido, si de turbados
+acertáremos con ello, nos pregunta:--¿Sois Manzanos y Cisneros?
+Responderéisle vos que sí, porque yo no tengo de hablar palabra. Luego
+nos vuelve á decir: Pues decidme gracias. Agora quiero yo saber: ¿Qué le
+diremos? Manzanos le respondió: Pues, hermano Cisneros, cuando en eso
+nos veamos (lo que Dios no quiera), no habrá más que responder sino que
+no están fritas.»
+
+Ríos, uno de los cómicos que vagaban de un lugar á otro, y que desempeña
+el principal papel en _El viaje entretenido_, de Rojas, era natural de
+Toledo, y murió en el año de 1610, siendo celebrado por Lope de Vega en
+la obra citada, á causa de su superioridad en el género cómico, y de la
+naturalidad y gracia de su estilo. Este Ríos, como dijimos en su lugar
+oportuno, hizo de gracioso en _La Francesilla_, de Lope, personaje el
+más antiguo de esta especie que se vió en España.
+
+Alonso y Pedro de Morales fueron actores y poetas dramáticos, alabados
+por Rojas. Sus comedias yacen en el olvido, sobreviviéndoles sólo su
+fama como actores. Los apasionados de Morales le llamaban _el Divino_, y
+Andrés de Claramonte, en su _Letanía moral_, le califica de príncipe de
+los cómicos. No menos célebre que él fué su esposa Jusepa Vaca, tan
+notable por su belleza como por su talento. Cuéntase la anécdota de que
+Morales, al llegar á Madrid con su mujer, le recitó un soneto patético
+para prevenirla contra los peligros de su residencia en la corte, y que
+además le dió un palo en la cabeza para esforzar más sus exhortaciones.
+Este Alonso, si nos atenemos á lo que dice Figueroa en su _Plaza
+universal_, había muerto ya en el año de 1615; no así Pedro de Morales,
+á quien Cervantes, en el cap. 2.º de su _Viaje al Parnaso_, llama el
+favorito de las musas, modelo de talento, ingenio y gracia, que vivía
+sin duda en el año de 1635, puesto que en la _Fama póstuma_, de
+Montalbán, se encuentra incluído un soneto suyo sobre la muerte de Lope
+de Vega.
+
+Angulo. Hubo dos actores célebres de este nombre en los teatros
+españoles, llamándose á uno Angulo _el malo_ para distinguirlo del
+otro, y habiendo sido uno director de una compañía de cómicos y poeta
+dramático, y disfrutado el otro de gran fama como actor, según nos
+cuenta Cervantes en su _Coloquio de los perros_.
+
+Enuméranse también entre los cómicos más famosos y directores de escena
+de principios del siglo XVII, á Solano, Velázquez, Tomás de Fuentes,
+Alcocer, Gabriel de la Torre, Ramírez, Robles, Villegas, Navarrico,
+Quirós, Miguel Ruiz y Marcos Ramírez, todos de Toledo; Francisco Osorio,
+Jerónimo López, Pedro Rodríguez, Juan de Vergara, Alonso Riquelme,
+Villegas, Jerónimo López, Alcaraz, Vaca, Gaspar de la Torre, Gálvez,
+Saldaña, Salcedo, Villalva, Murillo, Segura, Rentería, Tomás Gutiérrez,
+Avendaño y Mainel.
+
+Entre las actrices de la misma época, se distinguieron Ana de Velasco,
+Mariana Páez, Mariana Ortiz, Mariana Vaca y Jerónima de Salcedo.
+
+Entre los más renombrados que brillaron en las tablas, hasta la mitad
+del siglo XVII, merecen mención especial los siguientes:
+
+Pinedo. La familia de los Pinedo fué fecunda en actores sobresalientes,
+y la predilección del público por ellos era tan grande á fines del
+reinado de Felipe IV, que bastaba el anuncio de que cualquiera de su
+nombre había de representar en una comedia, para asegurar su buen
+éxito. El apellido de Pinedo era el más famoso de todos los de los
+cómicos en la época de Lope de Vega, y de uno de éstos dice en su
+_Peregrino_ que era el más admirable de todos los que lo llevaban. A
+pesar de nuestras prolijas investigaciones, no hemos podido
+proporcionarnos más datos y distinguirlo de sus homónimos.
+
+Alonso de Olmedo, de una familia distinguida, natural de Talavera de la
+Reina, y al principio paje de Felipe III, se hizo cómico por su amor á
+una bella actriz, y entró á formar parte de la compañía, cuyo director
+era el marido de su amada. Sucedió entonces que parte de esta compañía,
+en un viaje á Vélez Málaga, cayó en manos de unos piratas berberiscos.
+Entre los cautivos lo fué el director de la compañía; y como transcurrió
+mucho tiempo sin que se oyera hablar nada de él, se le tuvo por muerto y
+se casó Alonso con la viuda del que se juzgaba difunto; pero unos dos
+años después de este suceso, y estando sentado á la mesa en Granada el
+matrimonio, entró de repente en la habitación el primer esposo de la
+dama, y preguntó por el director Alonso de Olmedo; éste se levantó en
+seguida de la mesa, y dijo á su mujer:--Señora, la llegada de este
+caballero nos obliga á separarnos; dadme licencia para que yo busque
+otro domicilio, porque no me conviene permanecer más aquí.--Olmedo hizo
+lo que dijo y se encaminó á Zaragoza, en donde se casó por segunda vez.
+Uno de los hijos de este segundo matrimonio, del mismo nombre que su
+padre, desempeñó después, bajo Felipe IV, y con gran aplauso, los
+papeles de primer galán en los teatros de Madrid.
+
+Andrés de la Vega fué director de escena muy solicitado, y uno de los
+fundadores de la hermandad de Nuestra Señora de la Novena. Más famosa
+que él fué su esposa María de Córdoba y de la Vega, celebrada por los
+poetas más distinguidos de su tiempo bajo el nombre de Amarilis, y
+calificada en el reinado de Felipe III y á principios del de Felipe IV
+como la primera actriz de España, tan notable en declamar comedias como
+en cantar, bailar y tocar[30].
+
+D. Pedro Antonio de Castro, tronco de otros muchos Castros, muy
+aplaudidos en los teatros españoles durante el siglo XVII, siendo el
+último de esta línea, en el XVIII, el llamado Damián de Castro. Este D.
+Pedro Antonio perteneció á una familia noble y muy estimada, y
+desempeñaba un cargo público importante, capaz de hacerle aspirar á los
+supremos del Estado, cuando conoció á la bella é ingeniosa actriz
+Antonia Granados, y le obligó el amor á variar por completo su futuro
+plan de vida. Esta dama, hermana del actor Juan Granados, y llamada por
+sus encantos y por sus talentos la divina Antandra, encadenó de tal modo
+al joven Castro, que le ofreció su mano, y trocó por la de cómico su
+vida de empleado público.
+
+Damián Arias de Peñafiel fué un eminente artista dramático de su época,
+de quien dice Caramuel que tenía voz clara y harmoniosa, una memoria
+excelente y una acción animada y expresiva, pareciendo como si las
+gracias acompañasen á los sonidos articulados por su lengua, y Apolo á
+sus gestos y al movimiento de sus manos[31]. La fama de que disfrutó fué
+tan grande, que los mejores oradores de Madrid aprendieron de él el arte
+de hablar, y era tanto el entusiasmo que movía, que D. Luis de Benavente
+dice de él, en uno de sus entremeses, lo que sigue:
+
+ Que en ocupando el teatro
+ Arias, compañero nuestro,
+
+ * * * * *
+
+ * * * * *
+
+ Se desclavaban las tablas,
+ Se desquiciaban los techos,
+ Gemían todos los bancos,
+ Crujían los aposentos,
+ Y el cobrador no podía
+ Abarcar tanto dinero[32].
+
+Este aplaudido actor, en medio de sus triunfos, tomó la resolución de
+renunciar al mundo, y de entrar en una orden monástica rígida; pero un
+suceso imprevisto impidió que llevara á cabo su propósito y volvió luego
+al teatro. Murió en Arcos, en donde el Duque de este título, como á
+hombre muy distinguido, le dió sepultura en el panteón de su familia.
+
+Roque de Figueroa, hijo de una familia de Córdoba, distinguida y
+respetada, recibió una educación literaria y científica correspondiente
+á su clase, debiendo consagrarse al servicio del Estado con arreglo á la
+voluntad de sus padres; pero por su afición al teatro abandonó los
+estudios y se hizo cómico. Su talento y estilo escénico le granjearon
+mucha fama, declamando, no sólo en Madrid, Zaragoza, Valencia, Barcelona
+y Lisboa, con general aplauso, sino recorriendo también con su compañía
+Italia y los Países Bajos, y ganando en todas partes riquezas y fama. Su
+carrera teatral comprende casi todo el siglo de oro del teatro español,
+porque llegó á la avanzada edad de ochenta años.
+
+Ya mencionamos antes á las dos famosas actrices llamadas Amarilis y la
+divina Antandra. Iguales fueron también la popularidad y las alabanzas
+que se prodigaron al talento, á la belleza y á la virtud de María ó
+(Damiana) Riquelme, de la cual dice Caramuel en su _Primus Calamus_,
+tomo II, pág. 705, que por este tiempo (hacia 1624) se celebraba en los
+teatros á la bella Riquelme, tan impresionable por naturaleza, que, con
+asombro de todos, mudaba representando el color de su rostro, denotando
+sus facciones la alegría, si su papel lo demandaba, ó la tristeza más
+profunda en los pasos patéticos, y figurando los afectos más opuestos en
+sus más rápidas transiciones, de tal modo, que era inimitable y única en
+este género de mímica. Estaba casada con el director de escena Manuel
+Vallejo, y representaba en su compañía. El cronista de la hermandad de
+Nuestra Señora de la Novena, cuenta que en el año de 1631 entró María
+Riquelme en la cofradía, y que á causa de su belleza, y de su talento
+divino para la escena, había estado expuesta á las pretensiones de
+muchos galanes; pero que jamás se oyó nada que perjudicase en lo más
+mínimo á su honra, sino que, antes bien, su vida fué ejemplar como la de
+una santa. La fama de honradez de la Riquelme se aumentó más después,
+por vivir tranquila y consagrada á la religión desde la muerte de su
+marido, abandonando el teatro y domiciliándose en Barcelona, en donde
+murió en 1656.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXXII.
+
+ Otros actores famosos de la época de Lope de Vega.--El teatro
+ español en el extranjero.
+
+
+Semejante á la de la Riquelme es la vida de Francisca Baltasara,
+particularmente inimitable en el desempeño de papeles de damas
+disfrazadas de hombre. Fué mujer del gracioso Miguel Ruiz, y reputada
+como una de las joyas más bellas del teatro español. Cuando su renombre
+era más grande tomó la resolución repentina, no sólo de renunciar á sus
+triunfos, sino de decir adiós al mundo. Retiróse á una soledad, en donde
+pasó el resto de sus días en prácticas piadosas y en ejercicios
+expiatorios, muriendo en olor de santidad. Un escritor de esa época
+refiere que, á su muerte, tocaron por sí mismas las campanas, y que, al
+dar sepultura á su cadáver, sucedieron otros milagros. La vida y muerte
+de esta actriz sirvió para la composición de varias comedias, escritas
+por Guevara, Antonio Coello y Francisco de Rojas, cuyo título y
+protagonista eran _La Baltasara_.
+
+Otra actriz muy célebre fué Angela Dido, cuyo sobrenombre recibió á
+causa de la habilidad extraordinaria con que representaba el papel de
+Dido, reina de Cartago, en la tragedia del mismo nombre, de Guillén de
+Castro. Nos concretaremos ahora á indicar sólo los nombres de los más
+célebres cómicos y cómicas del tiempo de Lope de Vega.
+
+Juan Rana, según Caramuel el cómico más notable de cuantos hubo en el
+teatro español, floreció en los reinados de Felipe III y Felipe IV.
+Heredia, actor y director de compañía, ya muy famoso á principios del
+siglo XVII; su esposa, también muy renombrada, María de Heredia, le
+sobrevivió largo tiempo, y murió en Nápoles en 1658. Cristóbal de
+Avendaño, que falleció en 1635, y Tomás Fernando Cabredo en 1634,
+fundadores los dos de la cofradía de Nuestra Señora de la Novena.
+Cristóbal Santiago Ortiz, Valdés, Sánchez, Pedro Cebrián, Melchor de
+León, Porras, Santander, Miguel Ramírez, Cristóbal, Cintor, Jerónimo
+López, Juana de Villalba, Micaela de Luján, Ana Muñoz, Jerónima de
+Burgos, Polonia Pérez, María de los Angeles y María de Morales.
+
+Para ilustración y complemento de las noticias antes insertas acerca de
+la vida de los cómicos españoles, puede verse el pasaje que copiamos del
+_Gran tacaño_, de Quevedo. Don Pablo refiere, en el cap. 22 de esta
+novela picaresca, lo siguiente:
+
+«En una posada topé una compañía de farsantes que iban á Toledo:
+llevaban tres carros, y quiso Dios que entre los compañeros iba uno que
+lo había sido mío del estudio en Alcalá, y había renegado, metídose en
+el oficio, díxele lo que me importaba el ir allá y salir de la Corte; y
+apenas el hombre me conocía con la cuchillada y no hacía sino
+santiguarse, _per signum crucis_. Al fin me hizo amistad (por mi dinero)
+de alcanzar de los demás lugar para que yo fuera con ellos. Ibamos
+barajados hombres y mujeres; y una entre ellas, la bailarina, que
+también hacía las Reinas y papeles graves en la Comedia, me pareció
+extremada sabandija. Acertó á estar su marido á mi lado, y yo sin pensar
+á quién hablaba, llevado del deseo de amor, y gozarla, díxele:--Esta
+mujer, ¿por qué orden podríamos hablar, para gastar con ella veinte
+escudos, que me ha parecido hermosa?--No me está bien á mí el decirlo,
+que soy su marido (dixo el hombre), ni tratar de eso: pero sin pasión
+(que no me mueve ninguna) se puede gastar con ella cualquier dinero,
+porque tales carnes no tiene el suelo, ni tal juguetoncica, y diciendo
+esto saltó del carro y fuese al otro, según pareció, por darme lugar á
+que le hablase. Cayóme en gracia la respuesta del hombre, y eché de ver
+que por esto se puede decir tienen mujeres como si no las tuviesen,
+torciendo la sentencia en malicia. Yo gocé de la ocasión, y preguntóme
+que á dónde iba, y algo de mi hacienda y vida. Al fin dexamos, tras
+muchas palabras, para Toledo las obras: íbamos holgando por el camino
+mucho. Yo acaso comencé á representar un pedazo de la Comedia de San
+Alexo, que me acordaba de cuando muchacho, y representélo de suerte que
+les di codicia; y sabiendo (por lo que yo le dixe á mi amigo que iba en
+la Compañía) mis desgracias y descomodidades, díxome que si quería
+entrar en la danza con ellos. Encarecióme tanto la vida de la farándula,
+que yo, que tenía necesidad de arrimo, y me había parecido bien la moza,
+concertéme por dos años con el Autor. Hícele escritura de estar con él,
+y dióme mi ración y representaciones, y con tanto llegamos á Toledo.
+Diéronme que estudiase tres ó cuatro Loas y papeles de barba, que los
+acomodaba bien con mi voz. Yo puse cuidado en todo y eché la primera Loa
+en el Lugar: era de una Nave (de lo que son todas) que venía destrozada
+y sin provisión, y decía lo de Este es el Puerto: llamaba á la gente
+Senado: pedía perdón de las faltas y silencio y entréme. Hubo un vítor
+de rezado, y al fin parecí bien en el Teatro. Representamos una Comedia
+de un Representante nuestro, que yo me admiré de que fuesen Poetas,
+porque pensaba que el serlo era de hombres muy doctos y sabios, y no de
+gente tan sumamente lega; y está ya de manera esto, que no hay Autor que
+no escriba Comedias, ni Representante que no haga su farsa de Moros y
+Christianos: que me acuerdo yo antes, que si no eran Comedias del buen
+Lope de Vega y Ramón, no había otra cosa. Al fin, la Comedia se hizo el
+primer día y no la entendió nadie: al segundo, empezámosla, y quiso Dios
+que empezaba por una guerra, y salía yo armado y con rodela, que si no,
+á manos de mal membrillo, tronchos y badeas acabo. No se ha visto tal
+torbellino, y ello merecíalo la Comedia, porque traía un Rey de
+Normandía sin propósito en hábito de Ermitaño, y metía dos lacayos para
+hacer reir; al desatar la maraña no había más de casarse todos, y allá
+va. Al fin tuvimos nuestro merecido. Tratamos mal al compañero Poeta, y
+yo, diciéndole que mirase de la que nos habíamos escapado, y
+escarmentase, díxome que no era suyo nada de la Comedia, sino que de un
+paso de uno y otro de otro había hecho la capa de pobre de remiendo, y
+que el daño no había estado sino en lo mal zurcido. Confesóme que los
+Farsantes que hacían Comedias, á todos les obligaba restitución, porque
+se aprovechaban de cuanto habían representado, y que era muy fácil; y
+que el interés de sacar trescientos ó cuatrocientos reales les ponía á
+aquellos riesgos. Lo otro, que como andaban por esos lugares y les leen
+unos y otros Comedias, tomábanlas para verlas y hurtábanselas, y con
+añadir una necedad y quitar una cosa bien dicha, decían que era suya; y
+declaróme como no había habido Farsantes jamás que supiesen hacer una
+copla de otra manera. No me pareció mal la traza: yo confieso que me
+incliné á ella por hallarme con algún natural á la Poesía, y más que
+tenía ya conocimiento con algunos Poetas, y había leído á Garcilaso: y
+así determiné de dar en el arte: y con esto, la Farsanta, y representar,
+pasaba la vida. Pasado un mes que había que estábamos en Toledo haciendo
+muchas Comedias buenas, y también enmendado el yerro pasado (que con
+esto yo ya tenía nombre y había llegado á llamarme Alonsete, porque yo
+había dicho llamarme Alonso, y por otro nombre me llamaban el Cruel, por
+serlo una figura que había hecho con grande aceptación de los
+mosqueteros y chusma vulgar); tenía ya tres pares de vestidos y Autores
+que me pretendían sonsacar de la compañía. Hablaba ya de entender de la
+Comedia, murmuraba de los Cómicos famosos, reprehendía los gestos á
+Pinedo, daba mi voto en el reposo natural de Sánchez, llamaba bonico á
+Morales, y pedíame el parecer en el adorno de los Teatros y trazar las
+apariencias. Si alguno venía á leer la Comedia, yo era el que la oía. Al
+fin, animado con este aplauso, me desvirgué de Poeta en un romancico, y
+luego hice un Entremés y no pareció mal. Atrevíme á una Comedia, y
+porque no escapase de ser divina cosa la hice de Nuestra Señora del
+Rosario. Comenzaba por chirimías: había sus Animas de Purgatorio, y sus
+demonios que se usaban entonces con su bú, bú, al salir, y rí, rí, al
+entrar. Caíale muy en gracia al Lugar el nombre de Satán en las coplas y
+el tratar luego de si cayó del cielo y tal. En fin, mi Comedia se hizo y
+pareció muy bien. No daba manos á trabajar, porque acudían á mí
+enamorados, unos por coplas de cejas y otros de ojos, cuál de manos y
+cuál romancicos para cabellos. Para cada cosa tenía su precio, aunque
+como había otras tiendas, porque acudiesen á la mía hacía barato. Pues
+Villancicos, hervían Sacristanes y Demandaderos de monjas, ciegos me
+sustentaban á pura oración ocho reales de cada una, y me acuerdo que
+hice entonces la del _Justo juez_, grave y sonorosa, que provocaba á
+gestos. Escribí para un ciego, que la sacó en su nombre, las famosas que
+empiezan:
+
+ Madre del Verbo humanal,
+ Hija del Padre Divino,
+ Dame gracia virginal, etc.
+
+»Fuí el primero que introduxo acabar las coplas como los sermones, con
+aquí gracia y después gloria, en esta copla de un cautivo de Tetuán:
+
+ Pidámosle sin falacia
+ Al alto Rey sin escoria,
+ Pues ve nuestra pertinacia,
+ Que nos quiera dar su gracia
+ Y después allá la gloria. Amén.
+
+»Estaba viento en popa con estas cosas, rico, próspero y tal que casi
+aspiraba ya á ser Autor. Tenía mi casa muy bien aderezada, porque había
+dado (para tener tapicería barata) en un arbitrio del diablo, y fué
+comprar reposteros de tabernas y colgarlos. Costáronme veinte y cinco ó
+treinta reales: eran más para ver que cuantos tiene el Rey, pues por
+éstos se veía de puro rotos y por esotros no se verá nada. Sucedióme un
+día la mejor cosa del mundo, que aunque es en mi afrenta la he de
+contar. Yo me recogía en mi posada el día que escribía Comedia al
+desván, y allí me estaba, y allí comía. Subía una moza con la vianda y
+dexábamela allí; yo tenía por costumbre escribir representando recio,
+como si lo hiciera en el tablado. Ordena el diablo que á la hora y punto
+que la moza iba subiendo por la escalera (que era angosta y obscura) con
+los platos y la olla, yo estaba en un paso de montería y daba grandes
+gritos componiendo mi Comedia, y decía:
+
+ Guarda el oso, guarda el oso,
+ Que me dexa hecho pedazos
+ Y baxa tras ti furioso.
+
+»¿Qué entendió la moza (que era gallega) que oyó decir baxa tras ti, y
+me dexa? Que era verdad y que le avisaba. Va á huir y con la turbación
+písase la saya y rueda toda la escalera: derramó la olla, quebró los
+platos y sale dando gritos á la calle, diciendo:--Que mata un oso á un
+hombre:--y por presto que yo acudí, ya estaba toda la vecindad conmigo,
+preguntando por el oso, y aun contándoles yo como había sido ignorancia
+de la moza (porque era lo que he referido de la Comedia) aún no lo
+querían creer. No comí aquel día: supiéronlo los compañeros, y fué
+celebrado el cuento en toda la ciudad; y de estas cosas me sucedieron
+muchas mientras perseveré en el oficio de Poeta y no salí del mal
+estado. Sucedió, pues, que á mi Autor (que siempre paran en esto),
+sabiendo que en Toledo le había ido bien, le executaron por no sé qué
+deuda, y le pusieron en la cárcel, con lo cual nos desembarazamos todos
+y echó cada uno por su parte. Yo (si va á decir verdad), aunque los
+compañeros me querían guiar á otras compañías, como no aspiraba á
+semejantes oficios y el andar en ellos era por necesidad, viéndome con
+dinero y bien puesto, no traté más que de holgarme. Despedíme de todos;
+fuéronse......»
+
+El período en que se extendieron por el extranjero las representaciones
+de comedias por compañías de cómicos españoles, especialmente en Italia,
+Inglaterra y Francia, así como mayor número de traducciones é
+imitaciones de obras dramáticas castellanas, comienza en el segundo
+tercio del siglo XVII, aunque hayan de ser muy anteriores á esta fecha
+las primeras que se hicieron. En su lugar correspondiente tratamos de la
+cuestión de si se conoció en Inglaterra el drama español en tiempo de
+Shakespeare. Como indicamos antes, el primer dato existente acerca de la
+aparición en Londres de una compañía de cómicos españoles, es del año de
+1635, porque el 23 de diciembre de este año representó Juan Navarro con
+su compañía ante el rey Carlos I[33]; los dramas ingleses más antiguos,
+que se miran con certeza como imitaciones de los castellanos,
+corresponden á la época de Carlos II; sin embargo, hay razones,
+expuestas precedentemente, para creer que los dramáticos ingleses
+conocieron y estudiaron antes á los españoles.
+
+Las noticias que se conservan de la popularidad de las comedias y
+cómicos españoles por Italia, son más positivas, y alcanzan á una época
+más remota. En ella, como sabemos, se representaron las obras dramáticas
+de Torres Naharro. Las ciudades de Nápoles y Milán, en donde habitaban
+muchos españoles, ofrecían ricas ganancias á las compañías de cómicos de
+esta nación; pero estas compañías no se encerraban sólo en las ciudades
+mencionadas, sino que recorrían todo el país. El P. Tomás Hurtado habla
+de cómicos españoles que representaron en Roma en el pontificado de
+Gregorio XV (1621 á 23)[34], y en la vida de la actriz María Laredo se
+lee que perteneció siempre á las compañías de cómicos que vagaron por
+Italia, sin venir después á España. Según dice Riccoboni, desde el año
+de 1620 hubo tal afición en Italia á las comedias españolas, que las
+traducciones é imitaciones de las obras de Lope de Vega y de sus
+coetáneos sustituyeron casi por completo en los teatros á las comedias y
+tragedias originales italianas[35]. El célebre actor de _Adone_, Marino,
+dice, en su _Elogio fúnebre de Lope_, que era costumbre de los
+empresarios de teatro de Italia y Francia, y para aumentar sus entradas,
+anunciar en los carteles que la comedia que había de representarse era
+de Lope de Vega; y que bastaba sólo su nombre para atraer tantos
+espectadores, que ni bastaba el teatro para contenerlos ni su caja para
+guardar el dinero[36].
+
+Aún más se explotó en Francia que en Italia la rica mina descubierta por
+los poetas dramáticos españoles. Las guerras de Francisco I habían
+contribuído á extender allende los Pirineos la lengua castellana; el
+casamiento de Luis XIII con Ana Mauricia, hija de Felipe III, divulgó
+más esta lengua en la corte de París. Es en alto grado probable que ya
+en la primera mitad del siglo XVII representaran en París cómicos
+españoles, aunque, á decir verdad, no hemos encontrado datos históricos
+fidedignos que lo confirmen. La noticia relativa á la compañía de
+Sebastián del Prado, que vino á España con la infanta María Teresa, hija
+de Felipe IV, pertenece al período subsiguiente de la historia del
+teatro español. Pero aparece con toda evidencia el influjo que los
+dramáticos españoles ejercieron en los franceses, aun durante el período
+anterior, en las muchas obras dramáticas que, en todo ó en parte,
+plagiaron éstos de aquéllos. Los franceses del siglo XVII no tienen
+escrúpulo alguno en declararlo. Corneille y Molière confiesan que deben
+mucho á los españoles, y Fontenelle, el sobrino de Corneille, dice que,
+en vida de su tío, era costumbre admitida recurrir á los españoles para
+los argumentos de las obras dramáticas, por su gran superioridad en esta
+materia; y Voltaire afirma expresamente que Francia debe á España su
+primera tragedia verdadera y su primera comedia de carácter. Después de
+esta declaración no tiene ya tanto valor la que hace después, cuando
+asegura que los franceses, en el reinado de Luis XIII y Luis XIV, se han
+apropiado más de 40 obras dramáticas de los españoles. Ya mencionamos
+antes algunos ejemplos famosos de tales imitaciones, como el _Cid_ y el
+_Menteur_, de Corneille, y el _Festín de Pierre_, de Molière, cuando
+hablamos de Guillén de Castro, Alarcón y Tirso de Molina. Estas obras
+dramáticas son trabajos originales, declarados y confesados, de célebres
+poetas españoles; pero hay además otras muchas tragedias y comedias
+francesas que pertenecen también á la misma fuente, aunque la imitación
+no se haya declarado. Nuestro objeto no puede ser ahora formar un
+catálogo completo y exacto de todas estas copias, plagios é imitaciones,
+no sólo porque es poco grato perder un tiempo precioso en averiguar este
+linaje de hurtos, sino también porque investigaciones prolijas de esa
+especie no tienen su oportuno asiento en una historia del teatro
+español. Bástanos, por tanto, tratar de este saqueo sólo de un modo
+sumario, y señalar los plagios más notables que han hecho los poetas
+franceses á Lope y á sus contemporáneos. En el tomo V indicaremos
+también los más numerosos que se hicieron en su época, de Calderón y de
+otros dramáticos posteriores.
+
+Ya el fecundo escritor dramático Hardy (seríamos injustos si le
+llamáramos poeta: floreció de 1600 á 1620) conoció y explotó la mina de
+singulares invenciones é interesantes argumentos dramáticos, que
+encerraba la literatura española. De las 41 obras suyas que se
+conservan, parte de las 800 que se le atribuyen, hay muchas, cuyos
+originales son, sin duda alguna, españoles, como la _Felismene_ dimana
+de la _Diana_, de Montemayor, y la _Force du sang_ de otra novela del
+mismo autor. No es posible averiguar si ha cometido algún otro plagio de
+la misma naturaleza, ateniéndonos á las obras suyas, hoy existentes;
+pero se puede suponer que así lo ha hecho, y que, si se conocieran todas
+sus obras perdidas, se demostraría más cumplidamente este aserto.
+
+Al frente de los dramáticos franceses que, por lo general, han imitado á
+los españoles, debe nombrarse á Rotrou, no sólo teniendo en cuenta el
+tiempo en que escribió, sino también las obras que compuso. Demuestra
+singular aptitud para sentir y apreciar las bellezas de sus originales,
+y un talento poco común para reproducirlas. En _La belle Alfrede_ (de
+_La hermosa Alfreda_, de Lope de Vega); _Laure persecuteé_ (de la _Laura
+perseguida_, del mismo poeta), y en _Don Lope de Cardonne_ (también del
+_Lope de Cardona_, del mismo), observamos que se han trasladado á las
+copias el colorido poético, el fuego de la fantasía y la viveza de la
+exposición que tanto nos seducen en las creaciones del poeta español,
+cuyas cualidades, aunque no tan brillantes, se encuentran, sin embargo,
+en las imitaciones hechas de aquellas obras, no siendo justo negarlas.
+Lo mismo se puede decir de sus _Ocasions perdues_ (de _La ocasión
+perdida_, de Lope), y de su _Don Bernard de Cabrere_ (de la comedia _La
+adversa fortuna de Don Bernardo de Cabrera_, de Mira de Mescua). _La
+bague de l'oubli_ es una imitación de _La sortija del olvido_, de Lope
+de Vega, y ha servido después de principal argumento á una de las
+mejores comedias francesas, _Le Roy de Cocagne_, de Legrand. Si los
+sucesores de Rotrou hubieran seguido su ejemplo, hubiese ganado mucho el
+teatro francés; pero desgraciadamente Corneille, al imitar los dramas
+españoles, emprendió una senda en la cual habían de desaparecer, en
+general, todas las excelencias y bellezas de aquéllas. Hicimos notar á
+su tiempo que en su _Cid_ no se encontraban ninguna de las grandes
+creaciones de la magnífica tragedia de Guillén de Castro, de la misma
+manera que transformó en obra árida y pesada, que de ningún modo puede
+llamarse poética, á la comedia llena de vida de Alarcón, titulada _La
+verdad sospechosa_. Entre sus demás dramas, _Don Sanche d'Aragon_ y la
+_Suite du Menteur_, son imitaciones respectivamente de _El palacio
+confuso_ y de _Amar sin saber á quién_, de Lope de Vega. Ambos dramas
+son indudablemente de los mejores que cuenta la literatura francesa;
+pero cuando se comparan con sus notables originales, aparece de un modo
+indudable la falta de dotes poéticas de Corneille. La invención de las
+comedias mencionadas es tan bella, tan indeleble su vida íntima poética
+y tan grande su energía, que ninguna imitación podía destruirlas por
+completo; pero el autor francés apenas ha hecho otra cosa que trasladar
+á su imitación el seco esqueleto de la fábula, destruyendo su movimiento
+y su vida al aplicarles sus estrechas reglas: todas las galas y el
+colorido poético del original han desaparecido por completo,
+transformándose en momia un cuerpo lozano y vigoroso. Dejemos á un lado
+la cuestión de si _El honrado hermano_, de Lope de Vega, ha servido ó no
+para la composición de _Los Horacios_, de Corneille, porque, á lo menos,
+no se destacan con claridad los vínculos de unión que hay entre ambas
+producciones.
+
+La explotación que hizo Molière de los dramas españoles, es mayor de lo
+que se cree, manifestándose, no sólo en las comedias, cuyo plan, en su
+totalidad, es copia de composiciones dramáticas españolas, sino también
+en otras, en que encontramos escenas y situaciones aisladas, que tienen
+el mismo origen. A las primeras pertenece _Le medecin malgré lui_,
+prescindiendo por ahora de los trabajos de Calderón y de Moreto sobre el
+mismo asunto, de los cuales hablaremos en su lugar oportuno. Esta
+comedia proviene, en su fondo ó acción, de _El acero de Madrid_, de
+Lope; pero la escena en que Sganarelle presenta á Leandro como boticario
+para proporcionarle una entrevista con Lucinda, recuerda otra escena
+semejante de _La fingida Arcadia_, de Tirso de Molina. _L'amour
+medecin_, á la verdad, no tiene de común con _El amor médico_, de Tirso,
+más que el título, puesto que la acción es muy diversa; pero las escenas
+tercera y cuarta del acto segundo del mismo drama, provienen de aquel
+poeta español, como cualquiera puede convencerse, comparándolas con el
+principio del acto segundo de _La venganza de Tamar_. La célebre escena
+de la reconciliación en _Tartuffe_ está sacada de _El perro del
+hortelano_, de Lope de Vega, y _L'école des marés_, en muchas de sus
+escenas, recuerda otras de _La discreta enamorada_ y de _El mayor
+imposible_, del célebre poeta español.
+
+Si los dos grandes dramáticos franceses, en sus imitaciones de los
+poetas españoles, aparecen en ellas con tan poca ventaja suya, ¿qué
+podrá esperarse de otros escritores inferiores de comedias de aquel
+tiempo? A la verdad, éstos han bebido en aquella fuente con extraña
+insistencia. Pueden citarse, para indicar sólo á la ligera algunos
+ejemplos, _La jalouse d'elle même_, de Bois-Robert, de _La celosa de sí
+misma_, de Tirso; _L'absent chez soi_, de d'Ouville, de _El ausente en
+su lugar_, de Lope; _L'amour medecin_, de Sainte Marthe, de _El amor
+médico_, de Tirso; su _Aimer sans savoir qui_, del _Amar sin saber á
+quién_, de Lope, y añadirse á éstas, además, como imitaciones de
+originales españoles, casi todas las obras dramáticas de Montfleury,
+Mayret, Scarron, Tomás Corneille, Bois-Robert, d'Ouville, y las más
+antiguas de Quinault. No se crea por esto que censuramos á esos
+escritores al hacer esas apropiaciones. Es preciso conceder al poeta el
+derecho de utilizar las invenciones y pensamientos ajenos. De esta
+manera, trabajos dramáticos de sus predecesores y contemporáneos
+sugirieron á Shakespeare la idea de algunas de sus obras ó la de escenas
+aisladas de ellas, y así también los dramáticos españoles se apoderaron
+mutuamente de sus riquezas literarias. Pero lo que ha de exigirse sin
+remedio de este proceder es que el autor, que se atribuye bienes ajenos,
+los revista de formas poéticas y se los asimile; que los exorne con
+nuevos elementos poéticos, hijos de su inspiración, y que les infunda
+más vigor y más lozana vida. Aun aquél que estime excesiva esta
+pretensión, ha de confesar, á lo menos, que el que usufructúe así las
+obras preexistentes, muestre simpatía por sus bellezas y por sus rasgos
+más notables, en vez de deslustrarlos, haciéndolos siempre descollar al
+presentarlos como suyos de nuevo. Si no llena estas condiciones, será
+llamado con justicia un torpe plagiario. ¿Pero qué han hecho los
+franceses mencionados para cumplir estos requisitos racionales? Se
+apoderan de una comedia española, exprimen los materiales que la
+constituyen, arrancan de ella con el mayor esmero sus galas poéticas,
+sacrifican al ídolo de las tres unidades la verdad y la verosimilitud,
+el fuego y la vida de la exposición dramática, y de esta manera, de un
+poema original _irregular_ y _tosco_, ó, más bien dicho, de retazos y
+ligeras reminiscencias de él, componen una tragedia clásica ó una
+comedia. En vez de los arranques poéticos del primero, encontramos en la
+segunda la más prosáica parsimonia; en vez de la abundancia y de la
+verdad de los motivos dramáticos, una acción mutilada en todas sus
+partes y sin dote alguna artística; en vez de la rapidez arrebatadora
+del diálogo, una conversación lánguida; en vez del sonido harmonioso
+que arrebata y de las rimas diversas que encantan el oído, el arrastre
+monótono de los alejandrinos. En efecto, sólo en cuanto, sin duda, no es
+á todos posible componer originales excelentes, hasta el punto de no
+quedar apenas ni la más leve huella de su excelencia primitiva; sólo
+bajo este aspecto ha de calificarse el talento de los escritores
+dramáticos franceses. ¡Desdichados los poetas españoles, sobre quienes
+ha caído esta nube de langostas, y mísera mil veces la grandeza y la
+lozanía de su musa poética! Pero más desdichados y dignos de lástima por
+su desvergüenza son los críticos que, por vanidad nacional ó por
+estúpida y supersticiosa adoración á los preceptos de Boileau, no han
+temido calificar de reformas más perfectas de los originales á estos
+engendros, dignos del más absoluto desprecio.
+
+Sólo noticias aisladas é incompletas han llegado á nuestro conocimiento
+acerca de la difusión de las obras dramáticas españolas de este período
+en pueblos diversos de los indicados. No hay la más leve duda de que se
+divulgaron en los Países Bajos, como lo prueban las muchas impresiones
+que de esas comedias se hicieron. Consta también del prólogo de _El
+peregrino en su patria_ que los dramas de Lope habían ya penetrado en
+América á principios del siglo XVII, y que se representaron allí con
+general aplauso. Hay motivos para dudar, puesto que no hemos encontrado
+dato alguno que lo confirme, del aserto de Sismondi, de que en las
+cortes de Viena y de Munich se representaron comedias españolas; pero
+parece, al contrario, positivo que en el serrallo de Constantinopla se
+representaron algunas por moriscos y esclavos españoles, que las
+recibían de mercaderes venecianos[37].
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+TERCER PERÍODO.
+
+EDAD DE ORO DEL TEATRO ESPAÑOL.
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO PRIMERO.
+
+ Afición de Felipe IV al arte dramático.--Teatro Real del Buen
+ Retiro.--Fiestas de corte y lujo de decoraciones.
+
+
+Después de la muerte de Felipe III, ocurrida el 31 de marzo de 1621, se
+cerraron los teatros de Madrid por espacio de cuatro meses, en virtud de
+orden superior. Bajo mejores auspicios que antes, se abrieron de nuevo
+el 28 de junio siguiente, estrenándose la comedia de Lope titulada _Dios
+hizo los reyes y los hombres las leyes_. Las representaciones escénicas
+habían tenido que luchar hasta entonces, por diversos motivos, con la
+oposición del Gobierno, no encontrando más apoyo que la afición del
+público, y desde este momento se puso al frente del Estado un Monarca
+apasionado del arte dramático, y protector decidido de estos
+espectáculos[38]. Indudablemente Felipe IV ocupa un lugar distinguido
+entre los príncipes que se han honrado favoreciendo á los artistas y
+poetas, y nadie podrá negarle esta gloria, sean cuales fueren las
+censuras diversas que merezcan sus actos como soberano, y la influencia
+que por sus faltas haya podido tener en la pérdida más y más sensible
+de la grandeza política de España. Su nombre está enlazado estrechamente
+con los de todos los grandes artistas y poetas que dieron tanto lustre
+á su reinado. A su llamamiento acudieron á Madrid los pintores más
+distinguidos de España, y, con Velázquez á la cabeza, formaron una
+escuela, que puede igualarse á las primeras de otras naciones. Casi
+todos los cargos importantes de su corte se encomendaron á hombres
+ilustrados, capaces de apreciar las artes y la poesía, si ya no
+sobresalieron también en este concepto, como los condes de Lemos y de
+Villamediana[39]. Una de las diversiones favoritas del Rey, después de
+cumplir con los deberes de su gobierno, á los cuales tal vez no
+dispensase toda la atención necesaria, era el de solazarse con
+improvisaciones y juegos poéticos. Pero el teatro fué siempre el centro
+principal, á donde convergían todos sus pasatiempos. Todo poeta
+dramático distinguido estaba seguro de contar con su favor. La fama
+llegó á sostener que él mismo había escrito innumerables comedias,
+citándose entre ellas especialmente las tituladas _Dar la vida por su
+dama ó el conde de Sex_ y _Lo que pasa en un torno de monjas_; y tan
+lejos se ha ido en este camino, que se le atribuyen todas las impresas,
+cuyo autor se llama _un ingenio de esta corte_. Pero esta última
+suposición se funda en un error manifiesto, no existiendo tampoco
+pruebas históricas de ninguna especie que autoricen tampoco á admitir la
+primera, sabiéndose sólo con certeza que le agradaba reunir á su
+alrededor á los poetas de más talento, y trazar en su compañía planes de
+comedias. Acostumbraba también, en un círculo más estrecho de su corte,
+desempeñar papeles en comedias improvisadas[40].
+
+La etiqueta de la corte había prohibido hasta entonces al Rey su
+asistencia á los teatros; y aunque Felipe IV no se atrevió á anular esta
+costumbre, visitó, no obstante, de incógnito á los de la Cruz y del
+Príncipe. Pero, para entregarse sin obstáculos á su recreo favorito, y á
+la vez para facilitar un local más decente á las representaciones
+escénicas, ya desde el principio de su reinado construyó un teatro en el
+palacio del Buen Retiro, ante las puertas de Madrid, para que fuese
+exclusivamente teatro de la corte, y cuyos espectadores habían de ser
+personajes invitados por el Monarca para acompañarle. Este teatro superó
+en sumo grado á los corrales de la ciudad en la elegancia de sus
+dependencias y en la perfección de decoraciones y máquinas, guardándose
+en su construcción reglas tan distintas de las seguidas hasta entonces,
+que estaba cubierto por un techo y cerrado por todos lados. El salón, ó
+la parte del mismo teatro destinada á los espectadores, era, sin duda,
+de extensión reducida; pero, en cambio, era mucho mayor la escena, y
+dispuesta de tal suerte, que era posible emplear en ella los aparatos
+escénicos más complicados. El fondo podía abrirse hacia el jardín;
+circunstancia particularmente favorable á los efectos teatrales, puesto
+que de esta manera las decoraciones en que se representaban paisajes á
+pérdida de vista producían mucha mayor ilusión, y porque daba así
+también cabida á los coros, por numerosos que fueran.
+
+Consultemos además, para conocer este teatro de la corte, á los mismos
+viajeros franceses del siglo XVII, que nos describieron antes los
+corrales de la Cruz y del Príncipe. El personaje que acompañaba al
+mariscal de Grammont, que vino á la corte de España el año de 1659, como
+enviado extraordinario de Luis XIV, habla en una carta á su hermana de
+una fiesta que se celebró en el palacio antiguo ó alcázar en honor de
+este enviado[41]. «Lo mejor de todo, escribe, y lo que yo dejo para lo
+último como bocado más sabroso, es la comedia que fué ayer por la noche
+representada. El salón estaba sólo alumbrado por seis antorchas, ó más
+bien seis grandes cirios, en candeleros de plata de un tamaño
+verdaderamente gigantesco. A ambos costados del salón, y fronteros uno á
+otro, hay dos palcos ó tribunas con cancelas de hierro. Ocuparon uno las
+Infantas y algunos de palacio, y destinóse el otro al Mariscal. A lo
+largo de los dos costados había dos filas de bancos cubiertos con
+tapices de Persia, en los cuales se sentaron doce damas, unas en frente
+de otras, y apoyando sus espaldas en los bancos posteriores. Mucho más
+abajo, hacia el escenario, estaban algunos señores; junto al cancel del
+mariscal Grammont sólo había un grande. Nosotros los franceses nos
+hallábamos detrás del banco en que se apoyaban las damas... Después
+entraron la Reina y la Infantita[42]. Precedíalas una dama de la corte
+con una vela. El Rey, al aparecer, saludó á las damas quitándose el
+sombrero, y se sentó en el palco á la derecha de la Reina, y la
+Infantita á la izquierda de aquélla. El Rey se mantuvo inmóvil durante
+toda la representación, y sólo una vez habló con la Reina, aunque miraba
+en ocasiones á todas partes. Veíase junto á él un enano... Al acabarse
+la comedia se levantaron todas las damas, y una tras otra abandonaron
+sus asientos, juntándose en medio, como lo hacen los canónigos
+terminados los Oficios. Estrecháronse luego las manos, é hicieron su
+cortesía; ceremonia que duró medio cuarto de hora, porque una á una, no
+todas á un tiempo, hicieron sus respectivas genuflexiones. Mientras
+tanto estuvo el Rey de pie con el sombrero en la mano; después se
+inclinó cortesmente ante la Reina; ésta ante la Infantita, y todos se
+dieron las manos y salieron. Hablóse mucho en la comedia representada:
+el galán era un arzobispo de Toledo que mandaba un ejército; y para no
+dar lugar á dudas, presentábase siempre con sobrepelliz, pero armado de
+espada, con botas de montar y espuelas[43].»
+
+La condesa d'Aulnoy dice en otra carta, fecha en Madrid el 29 de mayo de
+1689, lo siguiente:
+
+«El Buen Retiro es un palacio real, edificado delante de una de las
+puertas de Madrid. Cuatro construcciones importantes y cuatro pabellones
+forman un cuadrado perfecto. En el centro hay un jardín con flores y una
+fuente con una estatua, que arroja agua, con la cual se riegan las
+flores y los árboles de las calles, que van de unos edificios á otros.
+Este palacio tiene el defecto de ser muy bajo; pero las habitaciones son
+espaciosas, lujosas y adornadas con buenos cuadros. El oro y los colores
+más vivos, que revisten los techos y artesonados, resplandecen por
+todas partes... El parque tiene de circuito más de una legua. Hay en él
+muchos pabellones aislados muy lindos... y un canal, á donde confluyen
+muchas fuentes de agua viva, y un estanque, en el cual se ven góndolas
+pequeñas del Rey, pintadas y doradas. Habita aquí mientras duran los
+grandes calores del verano, porque las fuentes, los árboles y los prados
+hacen este paraje más fresco y agradable... El teatro para la
+representación de las comedias está bien trazado, es grande y adornado
+de esculturas y molduras doradas. Caben holgadamente quince personas en
+cada palco. Todos tienen celosías, siendo doradas las del Rey. No hay
+orquesta ni anfiteatro, y los asientos se hallan en el patio ó parterre,
+y en unos bancos... Antes era pública la entrada, aunque asistiera á la
+función el Rey; pero esta costumbre ha sido abolida, y para entrar ahora
+es preciso ser de un rango elevado, ó desempeñar, por lo menos, algún
+cargo importante, ó pertenecer á alguna de las tres órdenes militares
+... Este teatro es, sin duda, muy bello: todo él está pintado y dorado,
+y los palcos, como en los nuestros de ópera, tienen celosías, pero desde
+arriba hasta abajo, de modo que son verdaderos aposentos. El del Rey es
+suntuoso[44].»
+
+La inclinación al lujo y á la pompa, desplegada por Felipe en su
+capital, lo indujo también á llevar al teatro y á la representación
+escénica las mismas aficiones. Si se hubiera atenido á cuidar de la
+representación externa de los dramas, imitando en lo posible la verdad;
+acomodar el traje al carácter de los papeles que se desempeñaban, y
+hacer á las decoraciones más ilusorias, el arte habría ganado sin duda;
+pero no se limitó á esto sencillamente: disfrutó con la ostentación y el
+lujo del aparato escénico, y con los efectos teatrales deslumbradores, é
+impulsó á los poetas, á quienes pagaba, ó que deseaban complacerlo, á
+seguir la misma tendencia, y á componer comedias semejantes á óperas, y
+calculadas para dar lustre á los espectáculos que se representaban. De
+aquí la explicación de que encontremos en este período tan gran número
+de obras dramáticas que, al parecer, no se proponen otro objeto que
+hacer brillar el arte del maquinista y del decorador, y recrear á los
+espectadores con inundaciones y lluvias de fuego, con procesiones
+pomposas y marchas de ejércitos, y ensordecer los oídos con trompetas y
+clarines, truenos y terremotos. Siempre que el teatro llega á florecer
+en cualquiera parte, en virtud de su propia é ingénita fuerza, hay que
+complacer las exigencias de la mayoría del público, que desea ver ó
+contemplar variados espectáculos, y de aquí también que los poetas
+españoles, antes de este período, no hubiesen desatendido el placer que
+reciben los sentidos de una exornación teatral atractiva. Principalmente
+en los dramas religiosos, largo tiempo antes se hacía alarde de un
+aparato escénico extraordinario, si bien en ellos, como en los
+mitológicos, y en las composiciones fundadas en tradiciones románticas
+de la Edad Media ó en los libros de caballerías, su mismo objeto las
+limitaba más ó menos á contenerse en determinado círculo. Pero los
+medios de que se disponía para sostener los teatros existentes, que
+dependían sólo del público, eran, naturalmente, muy inferiores en valor
+y en extensión á los suministrados con el mismo objeto por el Real
+Erario. He aquí, sin duda, el origen, en cuanto se refiere á esa
+abundancia de recursos y á las excitaciones hechas por Felipe IV á los
+poetas, de las innumerables comedias de esa especie, destinadas en
+particular para solaz de la corte del Buen Retiro. Su representación se
+reservaba para las ocasiones solemnes, bodas, etc., y el lujo, de que se
+hacía entonces alarde, era real verdaderamente. Para la invención y
+disposición de las decoraciones, había Felipe IV tomado á su servicio al
+ingenioso Cosme Loti, constructor de máquinas italiano; y si nos hemos
+de atener á las prolijas noticias de él que han llegado hasta nosotros,
+no es posible dudar de que había llevado á tal perfección su arte, que
+quizás no fuese aventajado ni aun por los maquinistas de ópera de
+nuestra época. No sólo sabía figurar montañas vomitando fuego y
+temblores de tierra; á la mar con navíos que lo cruzaban en distintas
+direcciones; palacios de la más rica y artística arquitectura; el Olimpo
+con la asamblea de los dioses en su cima, y el Tártaro con los
+condenados allá en lo hondo, todo ello de una manera maravillosa, sino
+castillos, que aparecían de repente con la vara mágica; á Faetonte
+dirigiendo el carro del sol, y precipitándose luego en el abismo; á
+Perseo, que cabalga por los aires montado en el pegaso; á Venus,
+atravesando el cielo en un carro de nubes, tirado por cisnes, etc. No se
+escaseaban, sin duda, los gastos, por cuantiosos que fueran, para
+representar esas escenas con todo el brillo posible, y en casos
+necesarios se hicieron los preparativos más difíciles, opuestos por su
+índole á la especial disposición de todo el teatro, como, por ejemplo,
+para representar los _Tres mayores prodigios_, de Calderón, en que el
+escenario se dividía en tres compartimentos de tablas separados, en cada
+uno de los cuales había de emplearse un juego escénico de los más
+complicados, y representarse los tres actos por tres compañías
+distintas.
+
+La celebración de tales fiestas escénicas se verificaba, no sólo en el
+teatro del Buen Retiro, sino también con alguna frecuencia en los
+jardines del palacio, y casi siempre con la exornación más artística.
+Así leemos, entre otras cosas, que en la noche de San Juan del año de
+1640 se levantó un tablado en el estanque del Buen Retiro, para
+representar en él una comedia. Descansaba en ciertas barcas, y fueron
+innumerables las luces, telones, máquinas, entrebastidores y
+decoraciones que se emplearon. El coste fué exorbitante y las pérdidas
+mayores, porque en lo mejor del espectáculo sobrevino una tempestad
+horrorosa, que destrozó en un instante las máquinas, derribó los
+pilares, se llevó los telones y puso en grave riesgo á los
+espectadores[45].
+
+Otra relación más detallada de esta clase de representaciones existe
+también, cuyo extracto, en los términos más concisos, puede darnos una
+idea clara de la naturaleza de tan pomposos espectáculos. Titulábase
+_Circe_ la comedia puesta en escena. Del centro del estanque surgía una
+isla, que se levantaba siete pies sobre la superficie del agua, con
+corales, moluscos y otras producciones marinas, y con diversas cascadas
+que caían de ellas en el estanque. En la isla había una montaña elevada
+llena de árboles. En la representación de la loa aparecía una barquilla,
+brillante como la plata, tirada por dos grandes peces y rodeada de
+tritones y nereidas, que cantaban y bailaban en el agua. En la barca
+estaba sentada en su trono la diosa del mar con una urna, de la cual
+salían varios surtidores, y con un traje largo y de muchos pliegues, de
+los cuales surgían también en todas direcciones otros surtidores. Al
+principio de la comedia se presentaba un navío grande, dorado, con
+gallardetes, de Ulises y sus compañeros. En una chalupa de este buque
+se embarcaban algunos de los viajeros para recorrer la isla. Leones,
+tigres, osos y otras fieras rodeaban á los recién venidos, y de los
+árboles resonaba una música melancólica que entonaban los que habían
+visitado antes la isla, transformados por los encantos de Circe. Después
+había de repente truenos y temblores de tierra. En la cima de la montaña
+brillaba un relámpago, y al cesar se veía, en lugar de esa montaña, un
+palacio resplandeciente de oro y piedras preciosas, con columnas de
+cristal y capiteles de oro, con estatuas de mármol en los huecos y
+alrededor jardines encantados. En el vestíbulo de las columnas, y
+delante del palacio, se ostentaba Circe sentada en su trono, acompañada
+de sus doncellas, que atraían con sus gestos á los compañeros de Ulises.
+A una señal de Circe brota de la tierra una mesa lujosa con manjares
+exquisitos; los recién llegados beben de las copas que les presentan, y
+se transforman como los demás huéspedes de la isla. Uno sólo puede
+escaparse y llevar á Ulises la noticia de lo sucedido. Ulises se acerca
+entonces para desvanecer el encanto: una voz que sale de un árbol le
+dice que se guarde de los artificios de aquella mujer astuta, y Mercurio
+baja del cielo y le ofrece una flor, que ha de anular todas las artes
+mágicas. Preséntase con ella á Circe; pero las zalamerías de la
+encantadora lo enloquecen de tal modo, que se abandona insensatamente á
+su pasión. A otra señal de la reina de la isla, seis cupidos aportan
+otras tantas barcas, tomando asiento en la primera la enamorada pareja,
+y en las demás se embarcan jugando las doncellas del séquito de Circe.
+Para divertir á Ulises se evocan los monstruos de lo más profundo del
+mar, y se les obliga á mostrarse en la superficie: ballenas y delfines
+discurren por el estanque, y arrojan al aire columnas de agua perfumada,
+que salpican á los espectadores, y sirenas y tritones celebran un baile
+alrededor de la barca que lleva á los amantes. Entre las diversas
+figuras que surgen alternativamente, encuéntrase también la Virtud, que
+intenta arrancar á Ulises de los brazos de la encantadora; Circe hace
+nuevos conjuros, y evoca terribles apariciones para ahuyentar á su
+enemigo; pero ésta obtiene al cabo el triunfo, y al caer Ulises en sus
+brazos, el encanto se desvanece, el palacio con sus habitantes se hunde
+por un terremoto, y los encantados recobran sus primitivas formas.
+
+También en los jardines de Aranjuez se celebraban algunas veces estas
+fiestas de corte. Se ha conservado hasta nosotros otra relación
+detallada de uno de estos brillantes espectáculos, que se dió aquí en
+el año de 1623 para solemnizar el nacimiento de Felipe IV. El director
+de escena fué el arquitecto italiano César Fontana. El escenario contaba
+115 pies de largo y 78 de ancho; á cada lado había siete arcos con
+cornisamento, pilastras, capiteles dorados, y encima galerías con
+balaustradas de oro y de plata, que sostenían 70 candelabros para
+blandones de cera. Arriba había una tienda, que imitaba al firmamento
+estrellado, sembrado de innumerables puntos brillantes. Veíase en el
+mismo escenario una montaña elevada de 80 pies de circunferencia y
+abierta por el centro. El argumento de la comedia que se representaba
+estaba sacado de las aventuras de Amadís de Gaula; los papeles eran
+desempeñados por los señores y damas principales de la corte, contándose
+entre ellas la misma Reina; en cuanto el Rey aparecía y tomaba asiento
+en el trono, dispuesto delante de la escena, saludábalo una música.
+
+El espectáculo comenzaba con un baile, en que tomaban parte las señoras
+más bellas. Bajo uno de los arcos se presentaba una carroza de cristal,
+en donde venía el río Tajo cercado de muchas ninfas y náyades. Un
+segundo carro traía al mes de Abril, y uncido á él venía el toro del
+Zodiaco. Después que esas dos figuras saludaban al Rey y bajaban de sus
+carrozas, acudía el Tiempo á la escena, montando un águila dorada, y
+felicitaba al Rey por su aniversario; después se abrían tres árboles y
+dejaban ver unas ninfas, que rivalizaban por su parte en
+congratulaciones entusiastas. En la comedia, que después comenzaba, se
+prodigaba hasta el extremo el lujo más suntuoso en trajes brillantes y
+pomposas decoraciones. Entre otras, se veía á la Aurora subir al cielo
+en una nube resplandeciente; pelear dragones, que lanzaban llamas;
+abrirse la montaña, que estaba en el centro de la escena, y ofrecer un
+palacio encantado, guardado por cuatro gigantes; desaparecer luego este
+palacio por un temblor de tierra, y en su lugar surgir magníficos
+jardines...[46].
+
+En casi todas estas fiestas, que servían de regocijo á la corte de
+Felipe IV, había siempre, como parte integrante de ellas, así música
+como bailes, predominando al fin de tal manera uno y otra, que se
+transformaron por último en verdaderas óperas. _La púrpura de la rosa_,
+de Calderón, cuyo argumento es la muerte de Adonis, y que se representó
+para celebrar la paz de los Pirineos y el casamiento de Luis XIV con la
+infanta María Teresa, es el primer drama español, cuya representación
+es toda cantada. No se crea, sin embargo, que, á pesar de lo expuesto,
+sólo servía el teatro del Buen Retiro para esos espectáculos pomposos,
+porque se utilizaba también para la representación de todas las demás
+clases de dramas, y, entre ellas, de las comedias de capa y espada, para
+las cuales no era necesario lujo alguno en las decoraciones.
+
+Sin embargo, ese lujo externo escénico á que aludimos, es un rasgo
+característico que separa la segunda mitad de la edad de oro del teatro
+español de la primera, y un síntoma, al mismo tiempo, que deja ya
+adivinar su próxima decadencia. Mientras hubo grandes poetas, como
+Calderón, consagrados á este género literario, el lujo de la
+representación escénica fué realzado por el esplendor incomparable de la
+poesía; pero no es dable sostener que, cuando accedían á las
+pretensiones de la corte, habían de conservarse á la misma altura en que
+lo hubieran hecho, á seguir sólo su propia inclinación; y cuando la
+literatura dramática fué cultivada por medianos escritores, hubo de
+transformarse el arte en vano é insubstancial espectáculo. El influjo
+perjudicial que ejerció ese lujo escénico en el público y en los
+actores, fué, sin duda, incalculable, por acostumbrarse el primero á un
+espectáculo poco dramático, que apartaba la atención de los elementos
+esenciales del arte, y corrompía á los últimos hasta el punto de que no
+se propusiesen representar sus papeles en sus rasgos más esenciales, en
+su carácter, por decirlo así, espiritual, sino sólo para producir un
+efecto puramente externo, fiándose de los brillantes accesorios que
+aligeraban su trabajo y encubrían también sus faltas.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO II.
+
+ Nueva época de la poesía dramática.--Nuevas especies de piezas
+ dramáticas.--Aparato escénico de esta época.--Principios de la
+ decadencia del teatro español en el reinado de Carlos II.
+
+
+Afortunadamente esos espectáculos teatrales de corte no constituyen el
+único lazo que une el nombre de Felipe IV con la historia del drama
+español. No es posible dudar del verdadero amor que profesó este Monarca
+al arte dramático, ni de sus merecimientos en protegerlo y fomentarlo.
+Pruébalo la penetración con que supo distinguir á los poetas de más
+talento y más dignos de su aprecio para llamarlos á su lado, entre la
+infinita muchedumbre de ellos que se esforzaba en granjearse sus
+favores. Debiéndole una posición social independiente, los poetas
+dramáticos no siguieron ya sujetos á las exigencias de los empresarios
+de teatro, para ganarse recursos miserables de subsistencia á cambio de
+un trabajo incesante y atropellado, sino que pudieron meditar sin
+precipitación sus composiciones, y escribirlas con ese esmero, sin el
+cual es imposible la perfección artística. Aquí, como en otras partes,
+yace la diferencia característica que separa la época anterior del arte
+dramático de la que mencionamos, apareciendo esta última como el punto
+culminante que alcanza toda la poesía dramática española. Ya Lope de
+Vega y sus coetáneos habían desarrollado los primeros gérmenes de este
+género literario, creciendo lozanos bajo su cultivo. A la verdad, cuando
+se atiende sólo á la riqueza de la fantasía y á la fecundidad de la
+invención, nos asaltan algunas dudas de si son ó no superiores á los de
+esta época los poetas que florecieron en la precedente; y hasta la
+elegancia de las creaciones, el trazado juicioso del plan y la sobriedad
+en su desarrollo, no faltan tampoco en las obras de los poetas más
+antiguos, escritas en los instantes más afortunados de su inspiración;
+pero puede asegurarse que, comparadas con estos trabajos más perfectos,
+se observan, por lo menos, otros muchos, en los cuales notamos
+propiedades contrarias, como la violación grosera y manifiesta de las
+reglas de la composición dramática, falta de unidad en su conjunto, y
+del cuidado necesario en su corrección. ¡Y cómo había de ser de otra
+manera, si tenemos en cuenta la profusión y prodigalidad de Lope de Vega
+en esta materia, el maestro principal, que arrastró consigo á la mayoría
+de sus contemporáneos! La nueva generación de dramáticos emprendió en
+esta parte nueva senda, no entregándose á producir sin plan ni
+concierto, y en virtud de ese fuego que los devoraba, composiciones
+baladíes, sino que profesó más respeto al público, guardando más las
+leyes eternas de todo arte cuyo principio fundamental es la perfección
+en la forma, y la simetría íntima de las distintas partes de su
+conjunto. Pronto veremos que esta regla capital de conducta fué
+observada por los poetas más importantes que representan este nuevo
+período, no oponiéndose á este aserto que otros dramáticos de rango
+inferior diesen á luz en él obras sin concierto ni orden, y que hasta
+los más caracterizados prescindiesen también alguna vez de sus
+preceptos.
+
+Aunque nos llene de admiración la riqueza inagotable de inventiva de la
+época anterior y las creaciones infinitas que brotaban á raudales de
+ella, como de una fuente perenne, y el prodigioso número de elementos
+poéticos existentes en la misma, hasta tal punto, que, bajo este
+aspecto, no se encuentra ninguna otra que le iguale, siendo difícil
+arrancarse de ese florido laberinto para penetrar después en artístico
+jardín, lleno de más regular riqueza; aunque se haya de confesar que no
+hubo tal superabundancia de condiciones poéticas en el período
+subsiguiente de la poesía dramática, no es posible abrigar dudas de
+ninguna especie de que la última aventaja á la primera en perfección
+artística. Pero como esta misma perfección debe ser el modelo eterno, á
+que ha de sujetarse la teoría y la crítica estética, siempre que se
+trate de determinar el mérito absoluto de una composición poética, hemos
+de considerar colocado en el peldaño más alto de esta escala, para ser
+consecuentes, al período de tiempo, que se distingue por la mayor
+conformidad de sus composiciones con aquel modelo. Asentadas, pues,
+estas observaciones, que serán después confirmadas con el examen más
+prolijo de las obras de cada poeta, y que son necesarias para comprender
+su historia, nos ocuparemos de nuevo en trazar los contornos externos
+del teatro español, desde la ascensión al trono de Felipe IV.
+
+Si la literatura dramática fué desde principio del siglo XVII el centro
+ó el foco de la poesía española, también es cierto que la ilustrada
+inclinación del joven soberano á este género literario, excitó más á
+todos los poetas de su tiempo á emplear todas sus fuerzas en sobresalir
+en la composición de este género dramático. El número de comedias, que
+se pusieron en escena durante su reinado, si no superior, fué á lo menos
+igual á la multitud infinita de ellas, que se representaron bajo sus dos
+predecesores. Porque si bien cesó esa poligrafía monstruosa, que hizo
+escribir á Lope de Vega 1.500 comedias y 300 á Tirso de Molina, ya que
+el esmero, que consagraban los dramáticos de esta época á sus escritos,
+los incapacitaba de igualar en fecundidad á sus predecesores, sin
+embargo, como acontece en los países meridionales, en cuyo fértil suelo
+alcanza la vegetación rápido y lozano desarrollo, fué siempre muy
+considerable el número de obras dramáticas que se escribieron, cuando se
+comparan con las compuestas por los poetas dramáticos de otras naciones,
+y se aumentaron también, con relación á la época anterior, los que se
+consagraron á escribir para el teatro.
+
+Hacia la mitad del siglo XVII se distinguieron las obras dramáticas del
+teatro español con nombres diversos, no usados en tiempo de Lope de
+Vega; tales son:
+
+_Las comedias de figurón_, palabra que indica aquellas comedias, en las
+cuales aparece un personaje ridículo y exagerado, generalmente algún
+fatuo presuntuoso y bien educado. Moreto, Rojas y algunos otros nos han
+dejado excelentes comedias de este género, aunque después degeneraron en
+farsas groseras y vulgares.
+
+_Los sainetes_, nombre nuevo, que en realidad significaba lo que antes
+_entremeses_. Los sainetes, sin embargo, eran generalmente de acción más
+extensa. Se representaban, como los entremeses, entre las jornadas de
+los dramas más importantes.
+
+_Las mojigangas_ eran pequeñas piezas burlescas, semejantes á los
+sainetes, en que se presentaban caricaturas y máscaras. Fueron más
+comunes éstas en el siglo XVIII, si bien en los catálogos que existen
+hay algunas piezas de Calderón y de Moreto que llevan este nombre.
+
+_Las zarzuelas_, operetas ó composiciones pequeñas destinadas al canto.
+_La púrpura de la rosa_, de Calderón, es una de estas zarzuelas. Este
+nombre proviene del de una posesión de recreo, denominada así, situada
+no lejos de Madrid, y que se aplicó después á ese linaje de
+composiciones.
+
+Hemos dicho antes que las loas no eran ya tan necesarias como en la
+época anterior, ni elemento casi esencial de toda representación
+escénica, conservándose, en general, sólo en los autos. Las fiestas del
+Corpus, desde la mitad del siglo XVII, no son tan frecuentes como
+antes, puesto que Vera Tassis dice, en la biografía de Calderón, que ya
+en los últimos años de este poeta insigne no se representaban autos
+sacramentales en Sevilla, en Granada ni en Toledo. En Madrid, sin
+embargo, se celebró siempre la fiesta del Corpus con toda la pompa á la
+antigua usanza. La condesa d'Aulnoy, en una carta fecha en 27 de junio
+de 1679, describe una de estas fiestas, que copiamos aquí como
+complemento de la inserta antes, de otro viajero.
+
+«Debo decir, escribe esta señora, que he visto la fiesta del Corpus,
+aquí muy solemne. Hay una procesión general á la que asisten todas las
+parroquias y todos los religiosos, cuyo número es muy grande. Las calles
+por donde pasa se cubren con tapices, los más bellos del mundo, porque
+no me refiero sólo á los de la Corona. Los hay á millares de los
+particulares, verdaderamente admirables. Quítanse las celosías de los
+balcones, y se cuelgan de ellos tapices con ricos ornamentos en los
+huecos y doseles; toldos de lienzo dan sombra á las calles, é
+interceptan los rayos del sol. Humedécense estos toldos para que estén
+más frescos; las calles se enarenan, se riegan y se cubren de tantas
+flores, que sólo hollándolas se puede andar por ellas. Los lugares
+destinados á las paradas son muy espaciosos, y magníficos sus adornos
+... Toda la corte, sin excepción alguna, asiste á esta fiesta. Los
+consejos seguían sin orden ni concierto, y los consejeros llevaban todos
+cirios. El Rey también lo llevaba, y seguía inmediatamente á la
+custodia. Es ésta una ceremonia de las más bellas que se pueden ver...
+A las dos de la madrugada la procesión estaba todavía en la calle.
+Cuando pasó delante del palacio, se tiraron bombas de pólvora, y se
+dispararon muchos cohetes. El Rey fué á Santa María, iglesia próxima al
+palacio, para tomar parte en la procesión. Todas las damas se visten
+este día su traje de verano. Asómanse muy compuestas á los balcones, en
+los cuales hay canastillos llenos de flores, ó frascos con agua de olor,
+para el momento en que pasa la procesión... Cuando la custodia entra en
+la iglesia, todos corren á sus casas para comer y asistir á los autos.
+Estos son tragedias de argumentos piadosos, y de representación bastante
+extraña. Se representan en el patio ó en la calle del presidente de cada
+consejo, á quien corresponde. El Rey asiste también, y los billetes se
+reparten la víspera entre los espectadores distinguidos. Fuimos, pues,
+convidados, llamándome la atención que se encendiesen innumerables
+antorchas, cuando el sol caía á plomo sobre los comediantes y derretía
+las bujías como si fuesen de manteca. Representaron la pieza dramática
+más impertinente que yo he visto en mi vida. He aquí su argumento:
+
+»Reunidos los caballeros de Santiago, se les presenta Nuestro Señor
+Jesucristo, y les ruega que lo reciban en su orden. Muchos se inclinan á
+este parecer; pero los más antiguos exponen los inconvenientes que se
+seguirían de admitir en la orden á un personaje de tan humilde origen,
+porque su padre, San José, es un pobre carpintero, y la Santa Virgen, su
+madre, una costurera. Nuestro Señor espera muy inquieto la resolución de
+los caballeros, que, al fin, con alguna pena rechazan su pretensión.
+Determinan entonces instituir, sólo en su obsequio, la orden de Cristo,
+y así todos quedan contentos. Esta orden es la de Portugal. Y, sin
+embargo, esto lo hacen sin malicia, y preferirían morir á faltar al
+respeto que merece la religión. Los autos se representan por espacio de
+más de un mes, y estoy tan cansada de verlos, que me propongo, en cuanto
+pueda, no asistir á ellos.»
+
+No ha faltado quien se tome el trabajo de calcular el número de todas
+las comedias de la edad de oro del teatro español. Esta es una empresa
+vana, en cuyo favor no hay probabilidad alguna de acierto, puesto que no
+han llegado hasta nosotros datos fidedignos para acometerla. Es
+seguramente insensato considerar, como aproximada á la verdad, la suma
+de los dramas españoles, insertos en los catálogos publicados en el
+siglo XVIII. Catálogos de esta especie sólo comprendían las obras
+dramáticas impresas, ó las manuscritas, que por casualidad habían
+llegado á manos de los editores. Si de las comedias de los más famosos
+poetas sólo pocas han llegado hasta nosotros, acaso ni una tercera parte
+de las de Lope y una quinta parte de las de Tirso de Molina, fácil es de
+deducir cuánto más grande debió ser el número, que se ha perdido, de las
+escritas por otros autores menos celebrados[47]. Así aparece claro el
+error de aquéllos que piensan, que las 3.852 comedias, registradas por
+la Huerta, componen todo el repertorio de la literatura dramática
+española. Tampoco es difícil, si se suman las obras de sólo diez de los
+dramáticos más conocidos, superar fácilmente á la suma indicada.
+Cuéntense las mil quinientas comedias de Lope de Vega, las cuatrocientas
+de Luis de Guevara, las trescientas de Tirso de Molina, las ciento y
+tantas de Calderón y de Alvaro Cubillo de Aragón; el número no exacto,
+pero siempre muy considerable, de los dramas del Dr. Ramón, de
+Montalbán, de Mira de Mescua, de Matos Fragoso, etc... y pronto se
+completa la suma indicada por la Huerta. Añádanse á esto la innumerable
+muchedumbre de poetas dramáticos, cuyo solo nombre se ha conservado
+hasta nosotros; las contenidas en las grandes colecciones de comedias
+españolas, y los muchos dramas que se representaban en el teatro sin
+indicación de su autor, y será preciso convenir que se duplica con
+seguridad, y sin exageración alguna, el catálogo mencionado. Riccoboni,
+en sus _Reflexions sur les differens theatres de l'Europe_, Amsterdam,
+1740, pág. 57, cuenta la anécdota, no por cierto inverosímil, de que un
+librero de Madrid acometió la empresa de reunir comedias españolas sin
+nombre de autor, y que las escritas por _uno_, _dos_ y _tres ingenios de
+esta corte_ llegaron á ascender á 4.800.
+
+En la misma proporción, con que se aumentaba el número de los poetas, se
+multiplicaban también los teatros y los actores bajo el reinado de
+Felipe IV. Hasta las ciudades más insignificantes y las aldeas querían
+disfrutar á veces del placer de las representaciones escénicas. Esta
+abundancia de compañías de cómicos, y algunos desórdenes, que fueron su
+consecuencia, llamaron en distintas ocasiones la atención del Gobierno
+hacia ellos, y se dictaron algunas medidas para disminuirlos; pero no
+fueron bastante enérgicas para combatir el mal que se perseguía, y las
+disposiciones aisladas, que se adoptaron con este objeto, cayeron pronto
+en desuso. Así aparece claramente de un memorial, que, en el año de
+1647, dirigió al Rey el actor Cristóbal Santiago Ortiz, suplicándole que
+pusiese orden y concierto en los teatros. Dedúcese de él que el Consejo
+de Castilla limitó en un principio á seis el número de las compañías de
+cómicos, reservándose el derecho de nombrar sus directores; pero que,
+poco después, llegaron hasta doce el número de estas compañías legales.
+Imponíanse penas graves á cuantas excediesen de aquel número; pero, á
+pesar de eso, en tiempo del autor de ese memorial existían catorce, que
+contaban sobre mil individuos, entre los cuales había criminales,
+frailes escapados del convento y clérigos apóstatas, que, bajo la capa
+del histrionismo, y vagando sin cesar de un punto á otro, evitaban la
+persecución de la justicia. De ese documento se deduce, que era grande
+el escándalo y disipada la vida de esas gentes, y, como su profesión
+agradaba tanto al pueblo, en cualquier parte encontraban jóvenes que los
+protegiesen: hasta la justicia los favorecía, valiéndose, para lograrlo,
+de la intercesión de las mujeres de las compañías. Otra causa principal
+de ese desorden, según el mismo documento, era la avaricia de los dueños
+de los teatros, á quienes interesaba tenerlos siempre alquilados,
+pretextando que, de no ser así, lo pagarían los hospitales, debiendo
+advertirse que, de veinte años á su fecha, se habían construído tantos
+teatros, que eran pocas las ciudades, y hasta las poblaciones
+insignificantes, que no contaban alguno; y, siendo así, con el afán de
+alquilarlos, formábanse por do quier compañías de la legua, á las cuales
+ayudaban, adelantándoles dinero, los mismos arrendatarios[48].
+
+Los teatros de la Cruz y del Príncipe, de Madrid, continuaron, en este
+período como en el anterior, en iguales relaciones con los hospitales,
+que en su lugar correspondiente indicamos. Respecto á su distribución
+interior, parece oportuno explicar una palabra que aparece hacia la
+mitad del siglo XVII, y es el nombre de _tertulia_, común desde esta
+época en cuantos escritos se refieren al teatro. Llamábanse así los
+asientos del piso superior, que se denominaban antes _desvanes_, y que
+ocupaban principalmente el público ilustrado y los clérigos. Era
+entonces moda estudiar á Tertuliano, y los eclesiásticos, sobre todo,
+tenían la costumbre de aducir en sus sermones citas de sus obras, por lo
+cual se les llamaba en broma tertuliantes, y tertulia al lugar que
+ocupaban. De estos asientos, á los cuales se daba antes el título
+honorífico de doctos desvanes, provenían los juicios críticos, á que los
+poetas atribuían mayor importancia, por la fama de entendidos que tenían
+los que concurrían á ellos con frecuencia. Por lo demás, no hubo
+alteración alguna en la distribución y conjunto de los antiguos
+corrales, y de aquí que, mientras se desplegaba un lujo nunca visto en
+el teatro del Buen Retiro, aquéllos, en punto á máquinas y decoraciones,
+continuaban en el mismo estado que tenían hacia fines del siglo XVI.
+Mientras que al teatro de la corte sólo acudía una sociedad escogida de
+notables personajes, ya por su ilustración, ya por su rango social, á
+las casas de comedias de la ciudad asistía inmensa muchedumbre,
+compuesta de las clases populares, llena de una curiosidad insaciable, y
+los _mosqueteros_ daban sus votos de censura ó de alabanza de la misma
+manera estrepitosa que antes, pudiendo asegurarse que esas
+manifestaciones ruidosas de su aprobación ó de su vituperio llegaron á
+su punto culminante en la mitad del siglo XVII. De las noticias dadas
+por Caramuel, aparece que de 1650 á 1660 había uno de estos mosqueteros,
+un zapatero remendón, apellidado Sánchez, que se había erigido en
+Aristarco de los teatros, y cuya influencia era tan grande, que de él
+dependía la buena ó mala acogida que en el público encontraban las
+comedias, hasta el extremo de que poetas dramáticos famosos procuraban
+captarse su benevolencia antes de llevar sus obras á la escena. El
+escritor antes citado refiere á este propósito la siguiente anécdota: Un
+poeta de mucho talento había escrito una comedia, que había sido
+admitida en el teatro, y de cuya representación se habían encargado los
+actores más notables; dudaba, sin embargo, de su éxito, y resolvió,
+temeroso de la insolencia del patio, hacer una visita al Sr. Sánchez
+para atraerlo previamente á su partido. Dirigióse, pues, con este
+propósito á un amigo, que también lo era del temible zapatero; hizo que
+lo presentara á éste, formulando su pretensión con voz temblorosa,
+puesto que aquella comedia era las primicias de su musa, y de su éxito
+dependía su fama futura y la consideración que esperaba ganar entre sus
+conciudadanos. El zapatero escuchó su humilde ruego con gravedad y
+ceño, y despidió al fin al poeta, diciéndole con voz solemne:--«Esté V.
+seguro, señor poeta, de que vuestra comedia será acogida con justicia,
+según su mérito[49].»
+
+A esta preponderancia del populacho en los teatros, alude un satírico de
+la época cuando dice «que los zapateros vuelven de nuevo á sus faenas, y
+cuesta trabajo reconocer en ellos á los arrogantes y orgullosos
+mosqueteros, á los cuales ni los poetas ni los actores pueden ablandar
+con sus súplicas, ni conmoverlos con su indiferencia ni con su
+aturdimiento, y que á la tarde siguiente dejan á un lado otra vez sus
+botas y sus suelas, y sueltan su ruidoso martillo, transformándose en
+rayo, que reduce á polvo á los malos poetas[50].»
+
+Este mismo temor á los silbidos de los mosqueteros obligó á muchos
+poetas á llevar sus obras anónimas á la escena, y puesto que, como antes
+dijimos, la tiranía de este populacho crítico alcanzó su apogeo hacia la
+mitad del siglo XVII, de aquí también, que, en este mismo tiempo,
+aumente sobremanera el número de las comedias, que no llevan el nombre
+del autor. En estos casos leíanse en su portada que eran obra de un
+_ingenio_, y, si el escritor residía en Madrid, se le adicionaba con las
+palabras _de esta corte_[51]. Posible es que entre las comedias que se
+distinguen por esta particularidad, haya algunas, como la tradición
+afirma, en cuya composición tomó parte Felipe IV; pero no por eso deja
+de ser un grave yerro atribuirlas todas á este Monarca, sólo con tener
+un conocimiento muy superficial de la literatura española. El número de
+las comedias de _un ingenio_, hoy existentes, es muy considerable, y las
+hay escritas por varios poetas asociados, distinguiéndose, según el
+número de éstos, por la adición de las palabras _de dos_, _de tres
+ingenios_, etc., no faltando algunos ejemplos de haber trabajado hasta
+seis en la composición de algunas de estas obras[52]. Quien conozca lo
+defectuoso de este método de asociación para escribir poesías,
+adivinará, desde luego, que la mayor parte de las comedias conocidas de
+dos ó más poetas, son de las más inferiores en mérito del repertorio
+español. Ocioso es demostrar cuán difícil sea que se reunan dos hombres
+de una organización suficientemente harmónica, para componer una obra,
+como si fuese escrita por uno solo. Calcúlese, pues, lo que será
+aquélla, que debe la vida nada menos que á seis colaboradores. No es,
+sin duda, uno de los aspectos más brillantes de esta época esa
+coparticipación de diversos autores en la misma obra, costumbre
+extendida sobremanera en la época de Calderón; y, sin embargo, tan
+universal fué esta práctica, que hasta los poetas más distinguidos, el
+mismo Calderón, Rojas y Moreto, trabajaron juntos con otros.
+
+A la muerte de la reina Isabel, la primera esposa de Felipe IV, ocurrida
+en el año de 1644, se cerraron también los teatros de Madrid, como era
+costumbre hacerlo al fallecimiento de los miembros de la familia real, y
+algunos teólogos fanáticos aprovecharon esta ocasión para renovar los
+antiguos escrúpulos acerca de la licencia de los espectáculos
+dramáticos, de los cuales no se hablaba hacía ya largo tiempo, y alegar
+nuevos cargos contra ellos. Felipe IV, aún más abatido poco después por
+la muerte del príncipe heredero Don Baltasar, se encontraba
+predispuesto, por este motivo, á participar de tales temores, y, en su
+consecuencia, se ordenó al Consejo de Castilla que trazara las
+restricciones, á que habían de sujetarse los teatros. El plan propuesto
+por esta Corporación para redactar una ley en este sentido, se apoyaba
+en las bases siguientes:
+
+Primera: sólo había de darse licencia á seis ú ocho compañías de
+cómicos, prohibiéndose la existencia de las demás compañías errantes en
+las poblaciones de menor vecindario.
+
+Segunda: las comedias habían de limitarse á exponer vidas de santos ó
+sucesos notables históricos, prohibiéndose por completo la de las
+pasiones amorosas, y, como su resultado, eran desterradas de las tablas
+la mayor parte de las representadas hasta entonces, y especialmente las
+de Lope de Vega, que tanto daño habían hecho á las buenas costumbres.
+
+Tercera: en el espacio de una semana no había de ponerse en escena más
+que una sola comedia.
+
+Cuarta: se prohibía también el lujo de los vestidos de los actores,
+particularmente llevar en ellos oro, y mudar de trajes durante la
+representación, á no ser que la obra dramática lo hiciese indispensable.
+
+Quinta: prohibíanse asimismo todos los cantos y bailes indecentes y
+provocativos, y sólo las mujeres casadas podían presentarse en las
+tablas.
+
+Sexta: la entrada en los vestuarios se limitaba á los actores y á las
+personas pertenecientes á la compañía.
+
+Sétima: las representaciones no podían empezar después de las dos de la
+tarde en el invierno, y de las tres en verano.
+
+Octava: toda comedia había de someterse, antes de su representación, al
+examen de una autoridad creada especialmente con este objeto; á todo
+espectáculo dramático había de asistir un alcalde, y se encomendaba á
+las justicias vigilar atentamente á los actores, visitar sus casas y
+desterrar de su compañía á los vagos que alternaban con ellos, con
+grande escándalo de la corte; y, finalmente, con arreglo á la novena, se
+prohibía también la representación de comedias en el domicilio de los
+particulares, á no ser bajo la inspección especial del Presidente del
+Consejo de Castilla.[53]
+
+Los teatros españoles permanecieron, pues, cerrados por completo desde
+el ano 1644 al de 1649. En este último año se comenzó ya á permitir las
+representaciones teatrales, primero en Madrid, siguiendo pronto su
+ejemplo las demás ciudades del reino; pero, por regla general, se toleró
+la reapertura de los teatros, bajo la condición de someterse á las
+restricciones anteriormente expuestas. Si estas leyes se hubiesen
+aplicado con rigor, su influjo en los teatros y en la poesía dramática
+hubiese sido, sin duda, duradero; parece, sin embargo, que, así estas
+medidas gubernativas como otras anteriores, cayeron pronto en desuso,
+porque pocos años después el austero arzobispo de Sevilla, confesor de
+Felipe IV, intentó suscitar en el Rey escrúpulos de conciencia para que
+prohibiese esas funciones, diciéndole en su petición, dirigida á este
+objeto, que los comediantes se vestían con el mayor lujo, y que en todas
+partes había teatros, representándose en algunas poblaciones hasta dos ó
+tres comedias, con las decoraciones más costosas, mientras que el Rey y
+la religión católica carecían de recursos para defenderse de enemigos y
+de herejes; y que la prohibición de representar comedias, desde 1644 á
+1649, no fué perjudicial al Estado. Tan lejos fué este celoso prelado,
+según refiere Don Gaspar de Villarroel, arzobispo de Lima, que
+acostumbraba decir de Lope de Vega, cuyas comedias habían vuelto otra
+vez en el teatro, que «un solo sacerdote había compuesto mil comedias,
+con las cuales había traído más pecados al mundo que mil demonios[54].»
+
+Como antes hablamos de la representación de comedias en las casas
+particulares, no nos parece ocioso explicar más detenidamente este
+punto. Las familias principales acostumbraban á llamar á sus casas
+actores, y hacerlos representar en su presencia entremeses ó
+comedias[55]. Estas costumbres se observaban hasta en los conventos,
+cuya sacristía se transformaba entonces en teatro, y fué defendida, á
+pesar de las censuras del Consejo de Castilla, por ese mismo arzobispo
+Villarroel, antes citado. Esta apología dice así:
+
+«Se ha suscitado la cuestión de si escandalizan los frailes que asisten
+á la representación de las comedias. Parécemelo, sin duda, siempre que
+veo hábitos de religiosos en los teatros, confundidos con el público.
+Pero ¿por qué razón? ¿Debemos condenar al convento de San Felipe de
+Madrid, tan santo y respetable, y á otros muy venerados, porque en ellos
+se representen comedias en la sacristía? Si fuese pecado asistir á las
+comedias, ¿habrían de tolerarlo ni esta orden, tan guardadora de la
+religión, ni los conventos de otras órdenes de la corte, que siguen su
+ejemplo?[56]. Se me contestará que el Rey lo ha prohibido ahora, y que,
+sin licencia expresa del Presidente del Consejo de Castilla, no se
+permite ya en los conventos la representación de comedias. Que esta
+orden está vigente, lo sé por propia experiencia. Siendo yo superior del
+convento, quise proporcionar ese regocijo á los frailes, mis hermanos y
+bienhechores, y dispuse que se representasen tres comedias pagándolas
+anticipadamente. Los actores tomaron el dinero, y nada dijeron de la
+prohibición legal, que impedía estas representaciones. Reunida toda la
+comunidad en la sacristía, nos llamaron la atención sobre la necesidad
+de la licencia, añadiendo que el Presidente de Castilla las concedía
+fácilmente. Pedísela yo como debía; pero el Presidente la rehusó de tal
+manera, que no fué posible representarlas, aunque poco después se
+representaran tres en tres huertos diferentes. Por lo demás, esta
+prohibición se fundaba en ciertos motivos especiales. Señores, algo
+ligeros, y algunos jóvenes, acostumbraban entrar en los conventos en
+tales ocasiones, deslizarse en los vestuarios, y, confiados en su edad y
+en su posición, promover escenas escandalosas que llegaron hasta los
+oídos del Rey.»
+
+Mientras Felipe IV ocupó el trono de España, el teatro, en consideración
+y en cuanto á elementos esenciales, se mantuvo á la misma altura, á que
+había llegado, á consecuencia del impulso que recibió en los primeros
+años del reinado de este Monarca. A la muerte de Felipe, en septiembre
+de 1675, sufrió una verdadera crisis, puesto que la representación de
+comedias, en todo el reino, estuvo prohibida durante todo el tiempo del
+luto. Verdad es que esta prohibición dejó de regir al año siguiente, y
+que los espectáculos teatrales se celebraron como antes; pero ni los
+teatros ni el arte dramático recobraron otra vez su antiguo brillo. En
+la minoría de Carlos II se vió ya, en toda su desnudez, la extraña
+decadencia de la monarquía española, disimulada hasta entonces por su
+brillo exterior. Y ¿cómo era posible detener al Estado en la pendiente,
+por donde se encaminaba á su ruína, cuando las riendas del Gobierno se
+encomendaron á María Ana de Austria, mujer débil y dominada por
+intrigantes, cuando tan difíciles de manejar habían parecido á Felipe
+III y á Felipe IV? La deuda pública, por efecto de las guerras
+continuas, se había acrecido en una proporción monstruosa, y la
+despoblación había caminado al mismo paso: necesitábanse inagotables
+riquezas, sólo para encubrir algún tanto su ruína, y lo peor era que no
+existían tales riquezas. Las posesiones de España en los Países Bajos se
+habían disminuído de tal manera, que, para regirlas y sostenerlas,
+hacían falta sumas más cuantiosas que las que producían; las vastas
+provincias del Nuevo Mundo destacaban, á la verdad, sus rayos sobre la
+Corona de Castilla, envolviéndola en una aureola de aparente poderío, no
+de acuerdo con su utilidad real, porque, á causa de su organización
+defectuosa, estaban hacía tiempo en manos de aventureros y de
+gobernadores poco fieles; y la guerra sistemática, que, en los mares de
+América, hacían á España, Inglaterra, Holanda y Francia, absorbía por
+completo todas sus rentas. Ya bajo Felipe IV se manifestaban, sin duda,
+los síntomas, que anunciaban esta disolución nacional, y su política no
+fué muy favorable ni meritoria para el bien del Estado; pero las muchas
+y brillantes cualidades de este Príncipe, y sus esfuerzos, dignos de
+loa, en otros terrenos, lo habían hecho, hasta cierto punto, glorioso.
+Toda la monarquía participó también de esta gloria, y así se pudo
+disimular, en la apariencia, la corrupción creciente de todo el cuerpo
+social. El sentimiento nacional, sin embargo, fuente de todo lo grande,
+que ha producido la literatura española, subsistía siempre, y España
+estaba siempre para él á la misma altura, en poder y en fama, que en la
+época de Carlos V. ¿Cómo no debía cambiar pronto todo, cuando ese
+imperio poderoso, acosado por fuera por sus enemigos, y próximo á la
+consunción en su vida interior, no contaba con más apoyo que con un niño
+débil bajo la tutela de su madre? ¡Y cuando la corte, que debiera
+haberse distinguido por su energía extraordinaria, era el asiento de la
+indolencia, y el foco de miserables intrigas! Vana en breve fué también
+la esperanza, de que los negocios tomarían mejor sesgo, en cuanto
+ocupase el trono Carlos II, porque, á la verdad, pocas personas podían
+acariciar tales ilusiones, sabiéndose cuáles eran las cualidades
+desdichadas de entendimiento y de carácter del último soberano de la
+dinastía de los Ausburgos. Perezoso y sin voluntad, incapaz de
+desplegar actividad intelectual y de disfrutar de los placeres más
+nobles del alma, ascendió al trono esta sombra de Rey, que se deshacía á
+las llamas del último auto de fe, mientras los dominios españoles, unos
+tras otros, pasaban á manos extrañas, y mientras sus parientes de las
+casas de Borbón y de Ausburgo esperaban inquietos ocupar la herencia
+vacante. Bajo estas circunstancias menester era que ese imperio, largo
+tiempo la primera potencia política de Europa, decayese más y más en la
+estimación general, y que hasta el español más orgulloso no pudiese ya
+acariciar ilusiones opuestas á la decadencia de su patria. Esta
+situación lamentable de los negocios de España, como era de suponer,
+había de influir también en su literatura.
+
+El amparo del Monarca, sin embargo, favoreció todavía al teatro por
+largo tiempo. Más adelante veremos en la vida de Calderón que la corte
+de Carlos II le dió el encargo de escribir diversas obras para fiestas
+reales; leemos también, que, á costa de la casa Real, se dieron al
+pueblo algunas representaciones teatrales.[57] Parece, sin embargo, que
+estas muestras de benevolencia al arte dramático, fueron más bien
+efecto de la costumbre ó de la vanidad que verdadera inclinación hacia
+el mismo; y aunque ese apoyo del trono hubiese sido más poderoso de lo
+que fué en realidad, nunca hubiese podido impedir que la poesía
+dramática participase de la decadencia general de la nación y de su vida
+intelectual. De un pasaje de la comedia de Moreto, _La ocasión hace al
+ladrón_, aparece claramente cuánto había disminuído la afición y la
+estimación del público á la literatura dramática bajo circunstancias tan
+desfavorables, y cuánto menor no era ya la actividad de los poetas
+dramáticos para satisfacerla.[58] En él encontramos la siguiente queja:
+
+ DON MANUEL.
+
+ ...Muy pocas (comedias) vemos,
+ Sino cual y cual, de alguno
+ Que por superior precepto
+ Escribe para Palacio;
+ Pero con tan alto acierto
+ De novedad, que parece
+ Se está excediendo á sí mesmo.
+
+ DON PEDRO.
+
+ ¿Ese es Calderón?
+
+ DON MANUEL.
+
+ Sin duda,
+ Que sólo puede su ingenio
+ Ser admiración de cuantos
+ Bebieron el sacro aliento.
+
+ DON PEDRO.
+
+ No tiene esa facultad
+ La estimación que otros tiempos.
+
+ DON MANUEL.
+
+ Y de eso nace el no haber
+ Quien á estudios tan supremos
+ Dé la atención; sino miren
+ Con qué laureles y premios
+ La antigüedad celebraba
+ A los varones de ingenio.
+
+ * * * * *
+
+ * * * * *
+
+ DON PEDRO.
+
+ ................ ¡Oh, mudanza
+ De la edad, que lo que un tiempo
+ Fué divina estimación,
+ Es hoy casi vituperio!
+
+Aun cuando no se puede negar la decadencia de la literatura dramática en
+España en el reinado de Carlos II, sin embargo, este período de la
+historia del teatro español está unido al precedente con tantos
+vínculos, que es imposible separarlos. Calderón, Rojas y otros muchos
+poetas importantes siguieron escribiendo para el teatro; y si bien sus
+últimas obras no son iguales á las primeras, hasta las producciones más
+débiles de estos maestros tienen títulos suficientes para ser incluídas
+en la edad de oro del teatro español. De los nuevos poetas dramáticos,
+que aparecen en este período, ninguno, sin duda, puede elevarse al
+rango de Lope, Tirso, Alarcón, Calderón, Rojas y Moreto, y, por lo
+general, ninguno de ellos se distingue tampoco por su talento original,
+aunque, bajo otros aspectos, tampoco deban considerarse sus obras como
+desprovistas de todo mérito. El mediodía del drama español había pasado
+ya; pero su sol, al ponerse, lanzaba todavía algunos rayos brillantes.
+Sus últimos resplandores desaparecieron en el siglo XVIII, y á causa de
+la guerra de sucesión, su vida propia se extinguió ya por completo,
+comenzando un nuevo período, del cual se puede decir con certeza que no
+pertenece ya á la edad de oro del teatro español.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO III.
+
+ CALDERÓN.--Carácter general de sus obras dramáticas
+
+
+La ampulosa apología de Calderón[59], escrita por Vera Tassis, es casi
+la única fuente para conocer la biografía de este hombre extraordinario.
+El amigo del gran poeta, y primer editor de sus obras, hubiera merecido
+mayor gratitud de la posteridad, si hubiera empleado el tiempo, que
+destinó á sus pomposos y alambicados elogios, en recoger noticias
+biográficas más completas de su vida. Las más importantes, que ofrece,
+son las siguientes:
+
+D. Pedro Calderón de la Barca nació en Madrid el día 17 de enero del año
+de 1600.[60] Descendía, por la línea paterna, de una familia noble de
+los antiguos hijodalgos del valle de Carriedo, en las montañas de
+Burgos. Si se recuerda el origen de Lope de Vega, no dejará de llamar la
+atención la singular coincidencia, de que los dos poetas dramáticos, más
+famosos de España, fuesen oriundos del mismo pequeño y oculto valle. La
+familia de Calderón estuvo domiciliada al principio en Toledo, y
+posteriormente, á causa de ciertas desavenencias que surgieron entre
+sus miembros, se trasladó al lugar mencionado del Norte de España. El
+nombre de su padre era el de Don Diego Calderón de la Barca y Barreda.
+Casóse éste con Doña Ana María de Henao y Riaño, descendiente de unos
+caballeros flamencos que se establecieron en Castilla, y parienta de los
+Riaños, infanzones de Aragón. Fruto de este matrimonio fué nuestro D.
+Pedro. Estudió las primeras letras en el gran Colegio de la Compañía
+(una Escuela de jesuitas de Madrid), y pasó después, muy joven, á la
+Universidad de Salamanca, en donde se dedicó á sus estudios con
+incansable aplicación. Las ciencias, á que se consagró particularmente
+con más celo, fueron las matemáticas, la filosofía y el derecho civil y
+canónico. Su talento poético debió manifestarse muy pronto, puesto que
+cuando tenía poco más de trece años escribió ya su primera comedia,
+titulada _El carro del Cielo_, asegurando Vera Tassis, que, antes de
+cumplir los diez y nueve años, había hecho época con sus comedias en el
+teatro español. En los años de 1620 y 1622 tomó parte en el certamen
+poético, celebrado con motivo de la beatificación y canonización de San
+Isidro[61].
+
+A los diez y nueve años abandonó la Universidad y se trasladó á Madrid,
+en donde muchos grandes le dispensaron su favor, y á los veinticinco
+entró, por su propia inclinación, en el servicio militar, y estuvo en
+Milán, y después en Flandes. Es muy probable que en esta época
+escribiera la comedia titulada _El sitio de Breda_, que se representó en
+los teatros de Madrid, poco después de la rendición de esta plaza, en 2
+de junio de 1625. No se sabe cuánto tiempo sirvió en el ejército
+español. Sólo consta que el rey Felipe IV lo hizo venir de los
+campamentos á la corte para ocuparlo en el teatro, su recreo favorito,
+encargándosele especialmente la composición y dirección de las fiestas
+dramáticas, que se celebraban con gran lujo, casi siempre, en el palacio
+del Buen Retiro.
+
+Su fama poética era ya tan grande en el año de 1630, que Lope de Vega,
+considerándolo como su digno sucesor, dice de él en _El Laurel de
+Apolo_:
+
+ En estilo poético y dulzura,
+ Sube del monte á la suprema altura.
+
+Por premio de sus servicios fué este poeta nombrado en 1637 caballero
+del hábito de Santiago. Cuando en 1640 se movilizaron los caballeros de
+esta orden, dispensóle el Rey de sus obligaciones guerreras, y le
+encargó que escribiese el drama _Certamen de amor y celos_; pero
+Calderón quiso cumplir con ambos deberes: terminó la comedia en breve
+plazo, y tuvo tiempo para seguir las tropas á Cataluña, en donde sirvió,
+en compañía del duque de Olivares, hasta la conclusión de la campaña.
+Regresó después á la corte, y entonces, como antes, se consagró con
+particular afición á escribir para el teatro. En el año de 1649 recibió
+la comisión de trazar y describir el arco de triunfo, erigido para la
+recepción de Doña Mariana de Austria. Dos años más tarde se hizo
+sacerdote, sin renunciar por esto á su antigua ocupación de poeta
+dramático; el Rey le concedió una plaza de capellán en Toledo, de la
+cual tomó posesión el 19 de julio de 1653, y en 1663, para tener al
+poeta más cerca de su persona, le concedió otra plaza en la capilla
+Real, añadiendo luego, para aumentar sus emolumentos, las rentas de un
+beneficio en Sicilia.
+
+Así pudo Calderón entregarse tranquilo á la composición de sus obras
+poéticas. Por espacio de treinta y siete años escribió los autos
+sacramentales para la festividad del Corpus en Madrid, y largo tiempo
+también los autos para Toledo, Sevilla y Granada, hasta que, como Vera
+Tassis dice, cesaron esas solemnidades en las ciudades mencionadas.
+Aunque este género poético convenía, particularmente, á su profundo
+sentimiento religioso, y estaba en harmonía con su estado eclesiástico,
+no abandonó por esto, hasta una edad avanzada, la composición de dramas
+mundanos y otras poesías. Su biógrafo asegura que el número de sus autos
+ascendió á más de ciento, y el de las comedias á más de ciento veinte;
+enumera, además, doscientas loas sobre asuntos mundanos y religiosos;
+cien sonetos é infinitas canciones, romances, sainetes y otras poesías
+sobre diversos asuntos, mencionando, por último, una descripción de la
+entrada de la Reina madre, un poema sobre las _Cuatro novísimas_, un
+tratado sobre la nobleza de la pintura, y otro en defensa de la comedia.
+Más adelante tendremos tiempo de discutir la exactitud de estos datos,
+en cuanto se refieren á sus obras dramáticas. Sus comedias se
+imprimieron al principio aisladamente; pero se coleccionaron primero
+doce en 1635, y otras doce en 1637[62], y estas mismas se reimprimieron
+después en la edición titulada _Comedias de D. Pedro Calderón de la
+Barca, recogidas por D. José Calderón y hermanos_. Parte 1.ª y 2.ª:
+Madrid, 1640. Los tomos III y IV aparecieron respectivamente en 1664 y
+1672. La primera edición incompleta que se hizo de los autos, lo fué en
+Madrid en 1637. La mayor parte de las obras de Calderón era inaccesible
+á la generalidad de los lectores, y lo que se imprimió se mutiló en
+parte, de la manera más lamentable, para satisfacer las exigencias de
+los libreros; también se le atribuyeron muchas obras apócrifas. El deseo
+de poseer una edición completa de sus escritos, movió al duque de
+Veragua, virrey de Valencia, Mecenas y amigo de la poesía, á dirigirse
+al mismo poeta para que le hiciese un catálogo de las auténticas. Esta
+carta, así como su contestación, son de la mayor importancia y el más
+seguro fundamento para conocer el número de las obras de Calderón, por
+lo cual la insertaremos en el apéndice á esta parte de nuestra historia,
+que ha de ocuparse también en investigar la cronología de las comedias
+de Calderón.
+
+Sólo hay noticias muy escasas acerca de los últimos años de su vida, sin
+duda porque llevó una existencia sosegada y tranquila, consagrado por
+completo á la religión y á las musas. A falta, pues, de descripciones
+más interesantes é instructivas, que tan deseadas son cuando se trata de
+hombres eminentes, se leerá, acaso, como dato curioso el que sigue, de
+una antigua obra francesa de viaje[63].
+
+«A la noche (cuenta este viajero) llegaron á mi casa el marqués de
+Eliche, hijo mayor de D. Luis de Haro, y M. de Barriere, y me llevaron
+al teatro. La comedia que se representó era ya conocida y de poco
+mérito, aunque compuesta por D. Pedro Calderón. Después hice una visita
+á este mismo Calderón, que pasa por ser el poeta más eminente, y el
+ingenio más distinguido de España: es caballero de la Orden de Santiago,
+y capellán de la capilla de la Reina de Toledo; pero deduje de su
+conversación, que, en punto á conocimientos, estaba muy atrasado.
+Discutimos largo tiempo sobre las reglas de la comedia, desconocidas en
+esta nación, y despreciadas por los españoles.»
+
+Calderón entró en el año de 1663 en la hermandad de San Pedro,
+aplicándose con diligencia á desempeñar este cargo eclesiástico, y
+dejando á esta congregación, en su testamento, heredera universal de su
+cuantiosa fortuna. Mucho debió afligirle la muerte de Felipe IV, por
+perder en él, no sólo su constante favorecedor, sino casi un amigo. Sin
+embargo, duraron sus relaciones con la corte, y se le encomendaron
+siempre, como antes, las fiestas dramáticas que se celebraban alguna vez
+en las ocasiones más solemnes. Su último drama fué _Hado y divisa_.
+Murió el 25 de mayo de 1681[64]. Sus restos mortales fueron sepultados
+en la capilla de San Salvador.
+
+La extrema admiración, que excitó en sus coetáneos, le acompañó hasta su
+muerte, y así aparece de las palabras, que copiamos á continuación, con
+que Vera Tassis termina el elogio de su amigo, y que, á pesar de su
+hojarasca, revelan un sentimiento profundo. Dice así: «Este fué el
+oráculo de la corte, el ansia de los extranjeros, el padre de las musas,
+el lince de la erudición, la luz de los teatros, la admiración de los
+hombres, el que de peregrinas virtudes estuvo adornado siempre, pues su
+casa era el abrigo de los desvalidos, su condición la más prudente, su
+humildad la más profunda, su modestia la más elevada, su cortesía la más
+atenta, su compañía la más segura y provechosa, su lengua la más cándida
+y honrada, su pluma la más cortesana de su siglo y que no hirió jamás
+con mordaces comentos la fama de ninguno ni manchó con libelos á los
+maldicientes, ni su oído atendió á las detractaciones maliciosas de la
+envidia, y éste, en fin, fué el príncipe de los poetas castellanos que
+suscitó con su sagrada poesía á griegos y latinos; pues en lo heróico
+fué culto y elevado, en lo moral erudito y sentencioso, en lo lírico
+agradable y elocuente, en lo sacro divino y conceptuoso, en lo amoroso
+honesto y respectivo, en lo jocoso salado y vivo, en lo cómico sutil y
+proporcionado. Fué dulce y sonoro en el verso, sublime y elegante en la
+locución, docto y ardiente en la frase, grave y fecundo en la sentencia,
+templado y propio en la traslación, agudo y primoroso en la idea,
+amoroso y persuasivo en la inventiva singular, y eterno en la fama.
+
+Como ejemplo de una crítica coetánea encomiástica, copiamos aquí también
+los siguientes párrafos de un escrito del Dr. Manuel, en defensa de las
+comedias, impreso en el año de 1672:
+
+«¿Quién ha casado lo delicadísimo de la traza, dice, con lo verosímil de
+los sucesos? Es una tela tan delicada que se rompe al hacerla, porque el
+peligro de lo muy sutil es la inverosimilitud. Alargue la imaginación
+los ojos á todos sus argumentos, y los verá tan igualmente manifestados,
+que anden litigando los excesos. Las comedias de santo son de ejemplo;
+las historiales, de desengaño; las amatorias, de inocente diversión sin
+peligro. La majestad de los afectos, la claridad de los conceptos, la
+pureza de las locuciones, la mantiene tan tirante, que aún la conserva
+dentro de las sales de la gracia. Nunca se desliza en puerilidades;
+nunca se cae en la bajeza de afectos. Mantiene una alta majestad en el
+argumento que sigue, que, si es de santo, le ennoblece las virtudes; si
+es de príncipe, le enciende á las más heróicas acciones; si es de
+particular, le purifica los afectos. Cuando escribe de santo, le ilustra
+el trono; cuando de príncipe, le enciende el ánimo; cuando de
+particular, le purifica el afecto.
+
+»Este monstruo de ingenio dió en sus comedias muchos imposibles
+vencidos. Noten cuántos. Casó con dulcísimo artificio la verosimilitud
+con el engaño; lo posible con lo fabuloso; lo fingido con lo verdadero;
+lo amatorio con lo decente; lo majestuoso con lo tratable; lo heróico
+con lo inteligible; lo grave con lo dulce; lo sentencioso con lo
+corriente; lo conceptuoso con lo claro; la doctrina con el gusto; la
+moralidad con la dulzura; la gracia con la discreción; el aviso con la
+templanza; la reprensión sin herida; las advertencias sin molestias; los
+documentos sin pesadez, y, en fin, los desengaños tan caídos y los
+golpes tan suavizados, que sólo su entendimiento pudo dar tantos
+imposibles vencidos.
+
+»Lo que más admiro y admiré en este raro ingenio, fué que á ninguno
+imitó. Nació para maestro, y no discípulo; rompió senda nueva al
+Parnaso; sin guía escaló su cumbre: ésta es para mí la más justa
+admiración, porque bien saben los eruditos que han sido rarísimos en los
+siglos los inventores.
+
+»Sólo el singular ingenio de nuestro D. Pedro pudo conseguir hacer
+caminos nuevos sin pisar los pasos antiguos; los miró, no para
+seguirlos, sino para adelantarlos; voló sobre todos. Puedo decir de esta
+insigne pluma lo que dijo el eruditísimo Macedo, de Tasso, que _sólo
+pecó en no pecar_. O lo que dice de su idolatrado Camoëns, que aun
+contentó con los pecados veniales. Son tan artificiosos los defectillos
+ligeros que puede notarle la escrupulosa melancolía de los críticos, que
+debo juzgar que los puso para mayor hermosura, por habilidades los
+deslices.
+
+»Para todos los accidentes humanos suministran las comedias de D. Pedro
+ejemplos, y es tan discreta la medicina, que dejan, por lograrla,
+ambiciosa la llaga. Sirva este rasgo de sus obras de venerable lisonja á
+sus respetadas cenizas, y viva eterno en la mente de los estudiosos para
+viva idea de los aciertos.»
+
+¡Qué contraste forman Cervantes y Lope de Vega con Calderón, cuando se
+compara la vida de los primeros, tan fecunda en aventuras y vicisitudes
+diversas, con la reposada y pobre en sucesos ruidosos del último, según
+consta de lo expuesto! ¿Habremos de creer, acaso, que, por una
+negligencia censurable, no han llegado hasta nosotros noticias de esos
+hechos de la biografía de Calderón? Viviendo en la corte más brillante
+de Europa de aquella época, en comercio inmediato con un Rey ilustrado,
+entre gentes que también lo eran y conocedoras del mundo, entre galantes
+caballeros y damas seductoras, ¿era posible que Calderón hiciese vida de
+anacoreta, y que no le ocurriese ninguna aventura novelesca, ni tomase
+tampoco parte en ningún desafío?[65]. La dicha del amor afortunado, los
+tormentos del no correspondido, la rabia de los celos, todos esos
+sentimientos, que pinta con una verdad tan elocuente, ¿había de
+conocerlo sólo por intuición poética, y no por su propia experiencia? No
+nos conviene responder á estas preguntas ó completar sucesos de su vida,
+sobre los cuales faltan datos necesarios, y recurrir sólo á nuestra
+fantasía. Pero esperamos, á pesar de esto, que el estudio de las obras
+del poeta nos dará los medios de trazar los rasgos esenciales de la
+imagen de su persona. Para lograrlo, sólo en lo más general, tengamos
+presente que la culta é ilustrada corte de Felipe IV, en cuyo centro
+vivió siempre, ha ejercido gran influjo, que no se puede desconocer, en
+el fondo y en la forma de sus obras.
+
+Calderón es, entre todos los poetas dramáticos españoles, el más
+conocido y el más famoso. Se le ha separado de la serie de sus
+predecesores y coetáneos, presentándolo solitario, para alabarlo con
+frases entusiastas, como lo más divino que ha producido la literatura
+española, y casi se desprende de los elocuentes encomios de su inspirado
+admirador[66], que los demás poetas dramáticos castellanos, fuera de él,
+del elegido, apenas merecen el trabajo de ser conocidos y estudiados.
+El juicio de Schlegel, hombre importante, y que tanto ha hecho, no sólo
+por la literatura alemana, sino por la europea, ha sido tan decisivo,
+que, si bien, por una parte, ha llamado de nuevo la atención hacia la
+literatura española, por la otra ha trazado á ésta límites harto
+estrechos. Cuando Schlegel escribió su incomparable y elocuente lección
+XIV, que, así como excitó en todos universal interés, así también movió
+al autor de esta obra á examinar con singular predilección las de las
+musas de Castilla, la literatura española yacía abandonada de la manera
+más incomprensible, desde muchos años antes, sin existir otro medio,
+para llegar principalmente al conocimiento de las obras dramáticas,
+exceptuando las comedias de Calderón, varias veces reimpresas; sin haber
+otro medio, repetimos, que la colección escasa y defectuosa de La
+Huerta, y no inspirada tampoco por un verdadero sentido poético.
+Schlegel, por su parte, según él mismo declara, sólo tenía noticia muy
+imperfecta de las comedias de Lope de Vega, y ninguna de las de Tirso de
+Molina, Alarcón, Guevara y otros muchos. Con su crítica perspicaz
+calificó como composiciones de poco mérito las de Solís y La Hoz,
+incluídas en la colección de La Huerta; no pudo apreciar el talento de
+Moreto y de Rojas, comprendidas en aquella colección, y que no eran
+otra cosa, en resumen, que algunas comedias de intriga, escasas en
+número, de estos poetas; pero siendo esto así, ¿cómo no había de
+concentrar en Calderón todo su entusiasmo? En general, compartimos con
+él por completo esta misma admiración, y creemos también que no es
+exagerada; pero lo dicho no obsta á que hagamos algunas objeciones á
+esta manera de expresarse y de repetirse hasta el exceso.
+
+El poeta favorito se presentaba de tal suerte, como si él solo
+simbolizase toda la poesía dramática de los españoles, ó, por lo menos,
+como si sobrepujase con tal extremo á los demás dramáticos de esta
+nación, que no hubiese necesidad alguna de echar ni una ojeada desde
+esta altura á otros talentos muy inferiores al suyo. Pero esta
+distinción injusta arrojaba, por un lado, una luz falsa sobre el
+conjunto del teatro español, menospreciando sin motivo á muchos grandes
+poetas; y celebrando tanto á uno solo, por otro lado, dañaba á la exacta
+estimación y profundo conocimiento del mismo autor favorecido. En
+efecto; Calderón no es, como aparece de estas descripciones, solo y
+aislado, sino el eslabón de una gran cadena, un punto más distinto de
+una larga serie de ellos; y, aunque se conceda á su elocuente admirador
+que el drama español se muestra en sus obras, en su forma más perfecta,
+es imposible, sin embargo, apreciar su mérito con exactitud si no se le
+estudia en sus relaciones con los que le precedieron. De esta
+comparación y examen resalta su verdadera superioridad como dramático, y
+el fuego íntimo y vital que anima sus obras. Cuando intentamos señalar
+los vínculos que unen al famoso poeta español con la larga serie de los
+dramáticos castellanos, hemos de renunciar por necesidad á rivalizar con
+nuestro predecesor en esta materia en sus entusiastas arranques y
+brillante elocuencia, exponiéndonos acaso á parecer fríos y mesurados
+con exceso para los que están familiarizados con las anteriores
+apoteosis de Calderón. Pero aunque se debilite algún tanto el brillo de
+la aureola divina, que ha rodeado hasta ahora á este poeta, esperamos,
+no obstante, presentar su carácter artístico, iluminado con otros rayos
+de claridad más apacible.
+
+Como preparación para el logro de este objeto, téngase presente que la
+indicación de todo aquello que este hombre extraordinario debía á sus
+predecesores, no se opone á la existencia de muchas y distinguidas
+prendas poéticas, que han de considerarse como propiedad suya exclusiva,
+y suficientes para ensalzarlo y para justificar la predilección con que
+lo mira toda Europa, y con la ventaja de ser verdaderas, y tanto mayor
+su mérito cuanto que, en su virtud, el arte dramático de Calderón
+aparece con el más perfecto desarrollo orgánico de toda la poesía
+española.[67]
+
+Cuando comenzó Calderón á escribir para el teatro, no encontró, como
+Lope de Vega al principio de su carrera, confusos ó informes materiales
+de más ó menos valor, ni un caos de elementos dramáticos desordenados,
+que esperaban la obra de su imaginación, creadora y reguladora, para
+trazarles su fondo y su forma poética, sino que, al contrario, se le
+presentó un campo bien cultivado en todas las direcciones posibles, y
+además una poesía dramática con hondas raíces en los teatros españoles,
+lozana y esplendente, resultado de los esfuerzos reunidos de muchos
+talentos distinguidos; y no sólo, en su forma y carácter general, se
+presentaba el drama claro y concreto, sino que, en particular, eran bien
+conocidos los límites que separaban á las diversas especies de obras
+dramáticas, con arreglo á la predilección particular que manifestaba
+hacia ellas la afición de los españoles. Nuestro poeta estaba
+familiarizado, desde un principio, con esa parte de la literatura
+dramática, á cuyo detenido examen hemos ya destinado parte de esta obra.
+Absorto y lleno de admiración, y con la fogosidad propia de todo poeta,
+había asistido á la representación de las magníficas creaciones del gran
+Lope de Vega[68]; había saboreado, cuando pasaba ante sus ojos, el
+mundo lleno de encanto y de poesía de Tirso de Molina, y conoció, sin
+duda á fondo, las obras de otros poetas menos famosos. Este conocimiento
+exacto de Calderón de los dramáticos, que, durante su juventud,
+brillaron en los teatros de España, no es supuesto, como pudiera
+creerse, sino que consta, con pruebas sólidas y claras, de las mismas
+obras suyas, que examinaremos después. Cuando el joven poeta, cuya
+vocación lo inclinaba al drama, comenzó á escribir para el teatro, tenía
+presentes, sin duda, todas aquellas imágenes poéticas, que habían
+entusiasmado á él y á todo el público, y era imposible que no fuesen
+fecundas, é influyeran también en su fantasía. Su espíritu era, sin
+embargo, demasiado sólido y enérgico para contentarse con seguir el
+impulso de esas impresiones, y dejarse arrastrar por su corriente; hubo
+de reflexionar sobre la senda que debiera seguir, y proponerse, no sólo
+conquistar en la dramática un puesto distinguido y propio, sino también
+llevarla, en lo posible, á su término y á su perfección. Hacer una
+revolución radical y completa en el sistema dramático dominante, y en
+sus formas, ya aceptadas, no podía lograrse sin su completa
+desaparición, y sin ponerse en lucha abierta con las simpatías de todo
+el pueblo; además, su propia inclinación á este sistema, y el
+convencimiento de su superioridad, era demasiado grande para que ni
+siquiera se le ocurriera trastornar en lo más mínimo sus fundamentos. Su
+objeto fué, pues, tan sólo labrar la corona ó el remate del edificio
+existente, ya tan bello, y poner con sus manos la clave en esta
+magnífica bóveda.
+
+Pero ¿cómo conseguirlo? Superar á Lope de Vega en riqueza de inventiva,
+ó rivalizar siquiera con él en este terreno, ni Calderón ni ningún otro
+mortal podría esperarlo; y hasta los demás poetas dramáticos más
+notables se distinguían cada uno en su género, y parecía imposible
+sobrepujarlos en aquello que constituía su excelencia.
+
+Pero Calderón, con su inteligencia perspicaz y analítica, comprendió
+cuáles eran las ventajas insuperables de sus predecesores y sus defectos
+evidentes; comprendió también que la mayor perfección y el más fino
+pulimento del arte dramático, podría alcanzarse en virtud de ciertas
+causas muy favorables, pero que hasta él ningún otro poeta había
+vislumbrado estos principios artísticos é importantes, sino que, al
+contrario, las facultades poéticas más extraordinarias y las
+concepciones más ingeniosas, habían padecido no escaso detrimento por la
+falta de cuidado y por la precipitación de los mismos poetas. Si
+intentaba, pues, llevar el drama á su más alto pináculo, había de verse
+obligado, no sólo á evitar los defectos que se habían deslizado en las
+obras de otros autores anteriores, á causa de su ligereza en
+componerlas, sino también á hacer el principal objeto de su trabajo el
+examen razonado y el desarrollo consiguiente del argumento, así como la
+aplicación del mayor esmero posible á la traza de sus partes ó detalles.
+
+Tal es, á nuestro juicio, la clave que nos revela el carácter original
+de la poesía de Calderón. La senda que había de seguir, en particular,
+era la siguiente: apoyarse en los trabajos de sus predecesores; aceptar
+el drama español, tal como lo encontraba, con todas sus modificaciones y
+todas sus divisiones, sin remover en lo más mínimo los cimientos del
+sistema dramático predominante, y, á la vez, cultivar por sí todos los
+gérmenes lozanos preexistentes, y hacerlos florecer con sus nimios
+cuidados; desenvolver cuanto hallaba confuso y sin orden; redondear lo
+anguloso, y transformar en un conjunto orgánico lo suelto y lo
+imperfecto. Ajustóse, pues, estrechamente á los poetas que le
+precedieron; apropióse también la armazón de sus obras, sus invenciones
+y argumentos; tomó de ellos escenas aisladas, conservando cuanto notaba
+en ellos de valía, pero al mismo tiempo reformando esas riquezas ajenas
+con un sentido artístico tan delicado, ejecutándolo con tanta constancia
+y tan buena fortuna y haciéndole tantas y tan bellas adiciones, que
+podía pretender, con sobra de razón, que el todo así formado era
+propiedad suya indisputable. Su trabajo no se limitó sólo al arreglo del
+plan, que pulió y retocó hasta dejarlo perfecto á su juicio; no sólo á
+la exacta relación de las partes con el conjunto; no sólo á que el fondo
+dramático de cada obra apareciese depurado, y superior á todo lo
+conocido, sino que también se aplicó muy especialmente á todos los
+detalles, y al estilo, y á la versificación. Así, reasumiendo todo lo
+expuesto, es lícito afirmar que el arte dramático de Calderón es el
+resultado de un examen crítico, profundo y bien hecho, de toda la poesía
+dramática anterior, apropiándose, es verdad, lo preexistente, pero
+trazando otro orden superior y más artístico á los elementos que
+manejaba, juntando lo aislado, poniendo en su lugar correspondiente á lo
+que yacía diseminado y sin asiento, é imprimiendo, por último,
+estabilidad y fijeza á todo lo inseguro y vacilante.
+
+Sabemos que esta opinión nuestra se separa de cuanto se ha escrito hasta
+ahora sobre Calderón; valga, pues, sólo como una tesis, cuya
+demostración esperamos hacer en esta parte de nuestra obra, si bien con
+este propósito expondremos algunas razones en apoyo de nuestros asertos.
+
+Se ha calificado á Calderón de poeta original, tan exageradamente, que
+no parece sino que todo se lo debe á sí mismo, y nada á los demás
+poetas. Chocará, por tanto, sobremanera que digamos, contra ese juicio,
+que ha aprovechado en un sentido muy lato los esfuerzos de sus
+predecesores, no contentándose con asimilarse escenas aisladas de dramas
+anteriores, sino hasta el trazado completo de obras de otros autores más
+antiguos. Sin embargo, la verdad es la antes expuesta, y así lo probarán
+dos solos ejemplos. Adviértase, no obstante, que el mismo Calderón no
+oculta ni se avergüenza en lo más mínimo de hacerlo así, y de señalar la
+fuente en donde bebe, puesto que dice:
+
+ La dama duende será,
+ Que volver á vivir quiere.
+
+En su _Casa con dos puertas_, indica con toda claridad, que, al escribir
+su _Dama duende_, ha tenido á la vista otra comedia antigua semejante.
+
+Los autores, cuyas obras ha utilizado principalmente, son Tirso de
+Molina y Mira de Mescua. Su _Encanto sin encanto_ fúndase, en casi todo
+su plan, en la notable comedia de Tirso, titulada _Amor por señas_[69].
+En su _Devoción de la Cruz_ se observa también que ha imitado á _El
+esclavo del demonio_, de Mira de Mescua, así en el conjunto del drama
+como en muchas de sus partes, y Tieck había llamado la atención acerca
+del hecho de que, en el drama de Calderón, se repiten algunas estrofas,
+palabra por palabra, de las escritas por Mira de Mescua. Del drama de
+este último es también la escena de _El mágico prodigioso_, en que
+Cipriano cree abrazar á su amada, averiguando luego que ha estrechado
+entre sus brazos un esqueleto, y en _El hermitaño galán_, de Mescua, se
+observa el modelo de la larga narración del demonio del acto segundo de
+esta tragedia de Calderón. La escena de _El mayor monstruo los celos_,
+en que Herodes quiere matar á su esposa, impidiéndoselo la estatua de
+ella, que cae en tierra en este momento, es semejante á otras dos, que
+se hallan en dramas anteriores: la más antigua, _La próspera fortuna de
+Ruiz Lope de Avalos_, de Damián Salustio del Poyo, y la otra, _La
+prudencia en la mujer_, de Tirso. Ese mismo drama contiene también
+diversos pensamientos de _La vida de Herodes_, de Tirso. La idea
+fundamental de _El secreto á voces_ parece sacada de _El amar por arte
+mayor_, de Tirso. Muchas analogías se encuentran también, además, _En
+esta vida todo es verdad y todo mentira_, y _La rueda de la fortuna_, de
+Mescua; entre _Los cabellos de Absalón_ y _La venganza de Tamar_, de
+Tirso; entre _El monstruo de los jardines_ y el _Aquiles_, del mismo
+poeta; advirtiéndose que estas semejanzas no son de las espontáneas que
+pueden ocurrir á dos autores, al manejar el mismo asunto, sino que, como
+se demostrará después cumplidamente, cuando llegue la ocasión oportuna,
+constituyen la repetición especial y completa de elementos dramáticos
+anteriores en sus propias obras, y que no pueden explicarse de otra
+manera, sino suponiendo que Calderón las tuvo á la vista al escribirlas.
+_Peor está que estaba_ es, escena por escena, una comedia de igual
+nombre más antigua de Luis Alvarez del año de 1630, habiendo suprimido
+algo defectuoso de ésta, y variando sólo las palabras. Se ha supuesto, á
+la verdad, que Calderón es también autor de comedias más antiguas,
+habiéndole inducido á adoptar nombres falsos algún motivo desconocido; y
+acaso no sea improbable esta hipótesis, á lo menos en nuestro juicio,
+puesto que no se encuentra mencionado en ninguna parte ningún autor
+dramático llamado Luis Alvarez; pero á la conclusión de la más antigua,
+_Peor está que estaba_, se dice que su primer autor la titula _Todo
+sucede al revés_, con cuyas palabras se indica también que esta obra es
+imitación de otra anterior. La escena primera de _El escondido y la
+tapada_, tiene singular semejanza con la de Tirso, _Por el sótano y por
+el torno_. Tieck había notado ya que _El médico de su honra_, en el
+plan, en sus motivos y caracteres, tiene gran afinidad con la tragedia
+de Rojas, _Casarse por vengarse_; pero surge aquí la duda de cuál fué la
+más antigua de ambas, puesto que la una, la de Rojas, se imprimió en
+1636 (tomo XXIX de las _Comedias de diferentes autores_), y la de
+Calderón en 1637, siendo indudable, de todas maneras, que la escena
+inicial de este drama es una reminiscencia de _La guarda cuidadosa_, de
+Miguel Sánchez _el Divino_, y que muchas estrofas de la misma,
+especialmente el monólogo de Don Gutierre en el acto segundo, están
+imitadas de _El celoso prudente_, de Tirso[70]. En _No hay burlas con el
+amor_ se recuerda visiblemente á _Los melindres de Belisa_, de Lope, y
+en _El maestro de danzar_ la idea fundamental de otra comedia, de igual
+título, del mismo poeta. En _La niña de Gómez Arias_ se ha aprovechado
+mucho de la del mismo nombre de Guevara; en _El gran príncipe de Fez_
+encontramos reminiscencias de la de título idéntico de Lope; el auto de
+Calderón de _Psiquis y Cupido_, ofrece muchas analogías con el del mismo
+título de Valdivielso, advirtiendo que, á los ejemplos aducidos,
+podríamos añadir otros muchos, no haciéndolo, porque bastan los
+expuestos para probar en general la verdad de nuestra afirmación.
+Conviene también tener presente que nuestro poeta ha mejorado, en casi
+todas estas obras dramáticas, los materiales ajenos de que ha dispuesto,
+pudiendo llamársele su segundo inventor, y que aquello, que en los
+escritos de sus antecesores aparece sólo como un esbozo, lo ha
+pulimentado artísticamente de un modo admirable, borrando sus
+desigualdades y transformando casi siempre en flor bellísima capullos
+informes.
+
+De todo lo dicho se desprende suficientemente, que estamos muy lejos de
+censurar á Calderón por haberse apropiado esas riquezas ajenas. Es un
+grave error, no justificado hasta ahora, en cuanto sepamos, que siglos
+modernos, no poéticos, exijan de los poetas una originalidad de tal
+naturaleza, que se les prohiba aprovechar lecciones y pensamientos
+extraños. En nuestra época, en que el arte parece como arrancado de su
+conjunto orgánico; en que los poetas se muestran aislados, y sin viva y
+constante influencia recíproca, se considera y se llama plagio lo que en
+todos los grandes y verdaderos períodos poéticos se ha mirado como
+costumbre racional y admitida. Cegando las fuentes, que han hecho brotar
+otros poetas, se priva á quienes lo son de regar con sus aguas las
+raíces, á que sirven de abundante y sano alimento. Se ven así
+arrastrados á afectar una falsa originalidad, á correr en pos de lo
+nuevo y de lo insólito, y de aquí también, con otras concausas tan
+eficaces como éstas, que las producciones deplorables de las literaturas
+modernas estén desprovistas de unidad interna y de perfección orgánica.
+Para quienes conocen á fondo la poesía, no hay necesidad de probar que
+el arte poético moderno no hubiera logrado todavía revestir la forma,
+que tanto nos regocija, si los principios predominantes hoy acerca de
+este punto, se hubieran también observado en períodos anteriores. Para
+demostrarlo con algunos ejemplos, tomados de la literatura de la Edad
+Media, recordaremos la divulgación de las invenciones francesas,
+bretonas y provenzales, hecha en toda Europa por las poesías
+caballerescas, por la traslación y división de los _Gesta romanorum_ y
+de la _Disciplina clericalis_ en los _Fabliaux_ y en las novelas
+posteriores, así como por la combinación y enlace repetido de las
+últimas entre sí; problema ya resuelto por investigaciones recientes, y
+en particular por las de Val. Schmidt y J. Ph. Grasse. Se sabe ya con
+certeza que, hasta las más famosas poesías heróicas alemanas de la Edad
+Media, y los cuentos de Bocaccio, son, en su mayor parte, variaciones de
+los originales franceses primitivos. Conocido es también que los
+antiguos líricos italianos se han apropiado caudal inmenso de los
+provenzales, habiéndose tomado el Abate de Sade el trabajo de enumerar
+en un largo catálogo los pensamientos, escritos y giros, que el Petrarca
+ha copiado de los trovadores, ó, que sin darse cuenta de lo que hacía,
+se han deslizado en sus obras, como reminiscencias de aquéllos, y, sin
+embargo, sería una verdadera insensatez que algún crítico lo atribuyera
+á pobreza de inventiva de tan eminente poeta, y que lo anatematizara por
+repetir pensamientos ajenos. ¿Y cómo ha de ser posible que haya
+composiciones poéticas, que entusiasman á toda Europa hace ya cinco
+siglos, y que pudieran perder parte siquiera de nuestra admiración, sólo
+por el hecho de saberse que hay en ellas algo, tomado de otras fuentes?
+Esa censura sólo podría aplicarse, encontrándose ejemplos análogos en
+todas las obras de todos los tiempos y naciones, cuando se demostrara
+que lo hacían así por su incapacidad en producir creaciones originales,
+y cuando el autor no hubiera sabido asimilárselas, y formar con ellas un
+todo orgánico, propio y peculiar suyo. Si examinamos ese gran período de
+la poesía europea, que termina en el siglo XVII, veremos que la
+corriente de la italiana se establece entre este último país y España, y
+que Boscán y Garcilaso, no sólo imitan con el mayor esmero al Petrarca
+en la forma de sus sonetos y canciones, sino que reproducen muchos
+pensamientos suyos y hasta versos enteros. La lírica de estos autores,
+así como también la de Herrera y Fr. Luis de León, debe su existencia,
+y, téngase esto muy presente, por lo menos en su mitad, á las obras de
+los antiguos y de los italianos; pero sin duda se puede también
+sostener, sin temor alguno, que han revestido de nuevas bellezas á los
+materiales sacados de otras fuentes; y siendo así, ¿no nos encantarán
+estas bellas poesías, sólo porque pensemos que alguna parte de ellas no
+es original y propia de su autor?[71].
+
+Volviendo ahora á hablar de los italianos, añadiremos que el Tasso
+estaba tan lejos de avergonzarse de sus repeticiones é imitaciones de
+los poetas antiguos, que en los comentarios á sus rimas pone el mayor
+empeño en señalarlas y darse el parabién de haberlo hecho. Una ligera
+ojeada al teatro inglés de la época de Isabel, nos demuestra que los
+dramáticos de aquel tiempo se comunicaban unos á otros sus particulares
+invenciones, y hasta el más eminente de ellos no se avergonzaba de
+recurrir cuando le parecía á los que le eran inferiores, sabiéndose que
+Shakespeare ha imitado en diversas ocasiones el plan dramático de sus
+predecesores; que dramas enteros suyos se distinguen por este carácter,
+y que la escena de las hechiceras de _Macbeth_ y hasta las palabras
+usadas en ellas, provienen también, en parte, del _Witch_, de Middleton.
+Vimos también que los franceses, en vasta escala, se apropiaron ideas
+extrañas, sobre todo de los españoles, y nuestra censura de ellos no se
+refiere á esta conducta, en sí, en absoluto (por cuya razón no rehusamos
+alabar á Rotrou), sino á la circunstancia de que la mayoría de sus
+poetas apelaron á las invenciones ajenas por la evidente pobreza de las
+originales, porque, á lo que se apropiaron, no le infundieron nueva vida
+y vigor poéticos, y porque sus imitaciones son muy inferiores á los
+originales. También en España, para tratar de nuevo de nuestro asunto,
+no se hicieron escrúpulos sus dramáticos desde un principio de imitarse
+unos á otros; y para demostrarlo con ejemplos aislados, encontramos el
+primero en las obras de Gil Vicente, que se apropia muchas escenas de
+Juan del Encina[72]. El auto portugués, _de Moralidade_, de Gil
+Vicente, se imitó poco después en España, con algunas variaciones, en la
+tragicomedia alegórica _Del Infierno y del Paraíso_; y aunque Lope de
+Vega casi siempre desenvolvió argumentos suyos originales, nadie se
+avergonzaba en su tiempo, y así lo hemos demostrado en distintas
+ocasiones, de apropiarse, mejorándolos, ideas y argumentos ajenos[73].
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO IV.
+
+ Otras bellezas dramáticas, comunes á las comedias de Calderón, que
+ las caracterizan y distinguen.
+
+
+Para derramar más luz sobre este punto por medio de analogías, sacadas
+del dominio de las artes del diseño, recordaremos que Miguel Angel, en
+su _Juicio final_, no sólo tomó aislados motivos artísticos, sino
+figuras enteras del gran cuadro de Lucas Signorelli de Orvieto; sábese
+también que las dos primeras figuras de padres de Rafael, en las logias,
+están copiadas del célebre fresco de Masaccio, como el San Pablo, de los
+tapices, es también del mismo antiguo pintor florentino, y que á otros
+muchos, y sus predecesores y coetáneos, ha imitado aquel pintor, el
+primero de todos, y esto de obras en general muy conocidas; de manera
+que no podían hacerse la ilusión de que había de pasar desapercibido.
+Era época ilustrada: sabían bien que los grandes artistas no se veían
+obligados á hacerlo por pobreza de inventiva, como creían también que no
+es aceptable la opinión, de que, hasta el hombre más eminente y casi
+divino, no ha de crearlo todo por sí mismo: juzgaban, al contrario, y
+así lo prueba de una manera evidente el examen de muchos cuadros de ese
+período, que cualquiera pintor, sin miedo á la crítica, podía aprovechar
+motivos artísticos y pensamientos ajenos, asimilándoselos é
+imprimiéndoles nuevas formas; y justamente por este comercio continuo y
+recíproco, por este cambio de lo propio con lo extraño, alcanzaron las
+artes esa altura inaccesible á los esfuerzos individuales.
+
+Lo expuesto prueba suficientemente la verdad innegable, de que, muchas
+de las obras maestras más importantes de la poesía y del arte, no
+hubiesen podido existir si sus autores hubiesen adoptado las falsas
+ideas sobre originalidad, hoy predominantes. A la demostración histórica
+de que la conducta de Calderón, durante el período más floreciente de la
+poesía europea, fué la más seguida, añadimos una observación general
+apologética, y afirmaremos, que la poesía, aunque crea, no crea de la
+nada, sino de materiales preexistentes, y que estos materiales, como la
+naturaleza hace con todas sus obras, son también, en parte, las
+creaciones de los poetas anteriores.
+
+Pero si lo expuesto hasta aquí no es una desnuda hipótesis, sino una
+verdad, justificada por el conocimiento exacto de las obras de Calderón
+y de la literatura española anterior, nuestro poeta puede compararse á
+un arquitecto, que edifica con materiales propios, en la generalidad de
+los casos, sobre un cimiento ya labrado, pero sin despreciar por esto
+los que le ofrecen otros, perfeccionándolos en sus detalles, y juntando
+y fundiendo en un todo lo suelto y lo aislado. Esta opinión nuestra, sin
+embargo, en cuanto se aplica á Calderón, no disminuye en lo más mínimo
+su fama, sino antes bien la enaltece, puesto que su arte no se nos
+presenta como una sencilla improvisación de un genio privilegiado, sino
+en enlace orgánico con el drama español en su conjunto. Todo lo más
+sublime, creado en cualquiera esfera por un solo espíritu, existe por
+esa unión con lo que le ha precedido en el mismo género. ¿Cómo pensar
+siquiera, que llegase á tan supremo grado de perfección sin los trabajos
+de los que le precedieron?
+
+Después de haber fijado el lugar, que corresponde á Calderón en la
+poesía dramática española, y la regla principal de su conducta de una
+manera general, pasemos ahora á estudiarla particularmente en sus
+obras. En este análisis especial, saldrá por sí misma á nuestro
+encuentro, bastándonos sólo anticipar algunas ideas.
+
+Si Calderón se había propuesto perfeccionar la obra recibida de sus
+antecesores, y llevar el drama español á la posible perfección
+artística, debía consagrar preferentemente su atención al estudio y á la
+preparación más esmerada del plan dramático. Este era justamente el
+flaco de la mayor parte de los poetas anteriores, aunque, por fortuna,
+también á veces, hubieran llegado á una composición perfecta de sus
+obras y que satisficiera al inteligente. Muchas críticas se habían hecho
+de este defecto, por cuyo motivo nuestro poeta meditaba profundamente
+sus asuntos hasta en sus pormenores más insignificantes: preparaba sus
+bosquejos con el cuidado más rigoroso, y, sin duda alguna, antes de
+escribir sus comedias, y de terminarlas, se daba cuenta de todas las
+alternativas de la acción, de sus escenas aisladas y de su relación é
+importancia recíprocas. Depuraba con su inteligencia perspicaz las
+riquezas de su fecunda y chispeante fantasía y de su inventiva, y no
+toleraba nunca en sus dramas sino lo que estaba justificado por el gusto
+más exquisito y por las reglas más sensatas de la composición. Todas las
+partes de este conjunto habían de estar en estrecho enlace con la
+acción principal, y encontrarse todas simétricamente dispuestas entre sí
+con referencia al todo, desterrando la costumbre de ofrecer escenas
+interesantes sólo en sí, y sin consideración al argumento de la obra
+dramática, que se desarrollaba, y de cuya licencia abusaron Lope de
+Vega, y con más frecuencia el maestro Tirso de Molina. En la composición
+dramática, tal como él la comprendía, debía haber siempre constante
+movimiento interior, y cada escena influir enérgicamente en el
+desarrollo de la acción principal; de un suceso debía siempre surgir
+otro; en lo anterior indicarse ya lo que había de sucederle, y todos los
+elementos aislados juntarse necesariamente para constituir un conjunto
+harmónico. En este arte, sin disputa el peldaño más elevado de la poesía
+dramática, es Calderón maestro consumado, y ningún otro poeta de su
+nación se le asemeja en esta parte, ni aun de lejos. Séanos permitido
+usar de una comparación para hacer más claro nuestro pensamiento. La
+acción de sus piezas dramáticas se parece á una avalancha, que crece
+siempre en extensión, y se precipita con celeridad siempre mayor por las
+vertientes de las montañas, hasta que alcanza retumbando lo más
+profundo; su desarrollo se hace siempre adelantando con paso seguro, y
+cada vez más rápido, no deteniéndose hasta que llega á su término final,
+y arrastrando con su poderosa fuerza cuantos obstáculos se oponen á su
+precipitada marcha. De esta manera consiguió Calderón imprimir en sus
+mejores obras tanta unidad, un interés tan vivo, cautivándonos y
+dominándonos y poniéndonos en la imposibilidad de resistirlo, como es
+también imposible la resistencia de un hilo de araña á la violencia del
+huracán. Pero este arte suyo en componer es mayor de lo que aparece á
+primera vista: para conocerlo en toda su extensión, es preciso examinar
+las comedias, en que nuestro poeta se propone hacer alarde de ese don
+particular, anudando sus hilos infinitos del modo más hábil para formar
+un tejido maravilloso, cruzándose esos hilos de mil maneras, y, sin
+embargo, sosteniéndose unos á otros, tomando, al parecer, distinta
+dirección, y viniendo á parar al mismo punto para converger todos en un
+foco ó centro común. Sin embargo, por grande que sea la complicación de
+sus argumentos, domina siempre en su estructura la más transparente
+claridad, y se ven á un mismo tiempo todas las partes de este edificio y
+su destino arquitectónico. Continuando en este mismo terreno de la
+arquitectura, se puede afirmar que las obras de Lope y de los que le
+precedieron pertenecen al estilo, que antecedió á la perfección completa
+del llamado gótico ó germánico, y encontrándose detalles superfluos y
+excesivos, y relación poco harmónica entre ellos y muchos elementos,
+que, si bien agradan á la vista, no tienen relación esencial con el
+conjunto. En Calderón, por el contrario, observamos el sistema gótico en
+su mayor perfección, como en esas obras maravillosas del arte de
+edificar, en las cuales se eleva todo formando un organismo completo
+como para confundirse con las nubes, y cuyos elementos, al parecer, más
+insignificantes, son tan necesarios al todo, que éste no podía existir
+sin ellos. Pero con dificultad bastará esta comparación para trazar y
+dar á conocer por completo el arte profundo, que reina en la composición
+de este poeta, y la transparencia que deja ver en todas las partes de
+sus obras. Es preciso invocar, para comprenderlas, los palacios
+encantados de los moros con sus ornamentos variados hasta el extremo,
+entrelazándose mutuamente, y sus arabescos complicados bajo mil formas,
+y añadir á esto la claridad del cielo del mediodía, bajo el cual todos
+los contornos se destacan extraordinariamente, siendo así posible, que
+la vista pueda seguir sin trabajo sus flexiones sinuosas, confundidas de
+otro modo en un verdadero laberinto.
+
+Esta habilidad dramática, que se revela en la disposición de sus planes,
+no sólo comprende á todos los accesorios de la fábula, sino que se
+extiende también, con su natural superioridad, á su versificación.
+Distínguese ésta, no sólo por su extrema belleza y elegancia, sino que,
+obedeciendo también en general á reglas fijas, se harmoniza en todo con
+las diversas alternativas de la acción. Sus versos, con las formas más
+varias y más escogidas, son propiamente á la vez como el resultado y el
+fundamento de toda la composición; de la misma manera que las obras del
+cincel y de la estatuaria, y las pilastras y torrecillas de una
+catedral, reproducen en escala mínima la estructura del conjunto. Las
+diversas rimas que usa Calderón en ésta ó aquella comedia, y en una ú
+otra escena, se ajustan á las visicitudes aisladas del drama,
+acomodándose á sus distintas inflexiones ó interrupciones de tal modo,
+que, si tratándose de los poetas anteriores no aparece siempre la razón
+de emplear en ciertos casos la octava ó la lira, la redondilla ó el
+romance, en las obras de Calderón, al contrario, jamás ocurren estas
+dudas. En virtud de este principio tan sensato, se aunan de un modo
+maravilloso, con su perfecta aplicación, el estilo poético más elevado,
+el más lozano y el más vivo. La manera de exponer de Calderón, ostenta
+una riqueza portentosa de colorido; las comparaciones se suceden sin
+cesar; todos los fenómenos del mundo, lo más grande como lo más pequeño,
+la vida y la muerte, lo remoto y lo próximo, forman, en virtud de la
+inspiración celestial del poeta (que celebra en la naturaleza el sello,
+y como la sombra de un Sér supremo), un soberbio ramillete de flores, en
+las perlas de cuyo rocío se refleja la perpetua belleza de lo
+sobrenatural. Con un sentimiento entusiasta de la naturaleza, recorre
+Calderón los mágicos jardines de la creación, y toda flor que abre ávida
+su cáliz á la luz, el canto de todas las aves, el murmullo de todas las
+hojas, anuncian el eterno misterio del amor. Así también su dicción
+poética, con su dulzura y su flexibilidad, y con el vigor de sus
+imágenes iluminadas por una luz interior, nos trasladan á un paisaje
+meridional, bajo bosques de palmas y de cipreses, y teniendo por cúpula
+el azul brillante de un cielo siempre puro; rosas y jazmines se ostentan
+con las primeras galas de la primavera; dorados frutos se destacan de
+las verdes hojas, y, en el fondo, se agita un mar sin límites, llenando
+el alma, con el movimiento acompasado de sus olas, de sueños y poéticas
+ilusiones.
+
+De lo expuesto acerca de la manera de escribir de Calderón, se deduce,
+sin esfuerzo, que ha de descollar con extremo en cuanto se refiere á la
+impresión que hacen sus comedias y á su efecto teatral y escénico. La
+traza artística y perfecta de sus planes, y su esmero en que reine en
+toda la acción la unidad íntima más rigorosa, se proponían, sin duda,
+alcanzar el fin que Calderón estimaba más por su importancia. Aunque es
+una verdad que el propósito de hacer servir una fábula profunda y
+poética al efecto teatral, puede considerarse como prenda casi general
+de los dramáticos españoles, y que hasta las composiciones de Lope de
+Vega, como lo demuestra su éxito extraordinario, estaban calculadas para
+ponerse en escena, sin embargo, no se nota en ellas, en el mismo grado
+que en las de nuestro poeta, la acertada distribución y economía de los
+efectos escénicos y de los medios de conseguirlo: encontramos muchas
+que, en ciertas escenas, excitan nuestro interés sobremanera, pero que
+resultan desanimadas y frías en su conjunto. Con Calderón, al contrario,
+cada resorte particular del interés tiende siempre á completar la
+impresión total del drama, y cada escena en sí, por interesante y
+seductora que sea, sólo tiene su verdadera significación en sus
+relaciones con las demás, y en su unión con cada parte del argumento,
+para producir un resultado único y final.
+
+Bajo este aspecto, en cuanto á la maestría y el dominio de la escena,
+quizás no reconozca rival alguno, entre todos los poetas dramáticos de
+las diversas naciones, nuestro insigne dramaturgo castellano; y como ese
+conocimiento con otras prendas superiores, constituye, innegablemente,
+un elemento esencial del arte dramático, de aquí también que las
+comedias de Calderón, sólo por este motivo, por poseer esa cualidad en
+grado eminente, merecen también calificarse entre las que ocupan el
+primer rango en el mundo. Este arte particular (que, en más ó en menos,
+á nuestro juicio, resalta en todas las obras del poeta), se muestra muy
+especialmente en dos especies de sus dramas. Son los primeros aquéllos,
+en que acumula infinitos motivos dramáticos, variedad inagotable de
+hechos y efectos escénicos, pero llevando las riendas de toda la acción
+con mano tan segura y vigorosa, que esos diversos momentos confluyen en
+un solo resultado, y recorren con firme paso la senda trazada para
+alcanzar su último desenlace; cada efecto aislado aparece aquí sólo como
+una preparación para el total del drama entero, y las varias situaciones
+de los mismos se encuentran en una conexión tan íntima con todas las
+escenas, que todos estos elementos unidos producen, al cabo, un efecto
+grandioso y sublime. La segunda clase á que aludimos, que corrobora
+nuestro aserto, comprende esos dramas, cuyo interés descansa
+principalmente en motivos internos y en la pintura detallada de diversos
+estados del alma, aunque, por esto mismo, parezcan menos ocasionados á
+producir impresión escénica. Pero en éstas se muestra Calderón bajo su
+aspecto más brillante, probando cuán profundo es su conocimiento de la
+escena, y cuán incomparable su talento para corresponder á sus
+exigencias. Sin alterar en lo más mínimo los recónditos senos en que se
+mueve la vida del alma; sin falsear su análisis psicológico, sino, al
+contrario, persiguiéndolo con tenacidad bajo todas sus formas, sabe dar
+cuerpo á lo espiritual y transformarlo en acción viva y sensible, de tal
+suerte, que hasta las evoluciones del alma, en sus momentos más
+expresivos, parecen hacerse visibles. ¡Cuánto exceden sus dramas de esta
+especie, como, por ejemplo, _Las cadenas del demonio_ y _El mágico
+prodigioso_, á muchas obras maestras de la poesía moderna, que gozan de
+gran fama y renombre!
+
+No será ocioso, sin duda, hacer con este motivo una observación. Hemos
+ponderado, como es justo, el efecto escénico de las comedias de
+Calderón; pero no se crea por esto, que, al hacerlo así, aprobamos
+también esos groseros golpes teatrales, esas toscas pinceladas, que,
+contrastando con el tono de todo el cuadro, y perjudicando á la belleza
+de su conjunto, no se proponen otro objeto que el aplauso de gentes,
+poco cultas, y que, por estas razones, han de desterrarse de todas las
+artes. Nuestro autor ha despreciado siempre esas tendencias á la farsa y
+á las aprobaciones ruidosas. Pero se proponía, conociendo tanto el
+teatro, siendo tan gran poeta, y tan hábil en la elección de los medios
+eficaces para transformar en dramática una obra poética, y producir
+desde la escena impresión en los ánimos, dirigir la fábula de manera,
+que, en sus diversas partes, tendiese á un efecto único y total; que
+atrajera la atención de los espectadores, y, haciendo resaltar las
+vicisitudes de esa acción, sin perjudicar á la excelencia de la poesía y
+al fondo de todo el argumento, le sirviese de fundamento y motivo
+poderoso para realzar más su importancia. Esta manera de componer, para
+que el interés de la trama, á modo de torrente y con igual fuerza,
+compenetre toda la obra poética, concentrándose, sin embargo, en ciertos
+puntos aislados y fijos de ella, para evocar cierta clase de emociones
+eléctricas, parécenos esencial á todo drama perfecto, y, bajo este
+aspecto, como también en lo relativo á la economía, al hábil arreglo de
+los elementos parciales, y á la aplicación exacta y oportuna de la
+forma dramática, los poetas consagrados al teatro, que cuentan las demás
+naciones, han de considerar como acabados maestros á los españoles.
+
+Una propiedad, característica de la estructura de los dramas de
+Calderón, es la de los contrastes, con que le agrada llenar sus
+argumentos, presentando sus personajes en situaciones opuestas, y
+haciendo descollar los caracteres por la contraposición, bien calculada,
+de sus prendas. Constituyen una alternativa continua de circunstancias ó
+estados, que se anulan recíprocamente; de situaciones, que chocan entre
+sí; de resoluciones y afectos, que se contraponen y dividen. Este
+personaje poético, tan indispensable para excitar el interés, se
+reproduce en todas las obras de nuestro poeta, é influye poderosamente
+en dar á las mismas una vida interior vigorosa, que concentra la
+atención y la ansiedad de los espectadores en las diversas agrupaciones
+y masas de colorido de la acción.
+
+Por lo que toca á la inventiva, creeríase inclinado cualquiera, á
+primera vista, á conceder menos riqueza á Calderón que á Lope de Vega.
+Verdad es que nuestro poeta no ha hecho tan pródigo alarde de esta
+facultad como su predecesor; proponíase imprimir más solidez á sus
+materiales, y una forma más perfecta, y forzarla á dar de sí todo
+aquello, de que era susceptible con arreglo á un plan trazado, viéndose,
+por tanto, en la necesidad de limitar su imaginación á un campo más
+estrecho; pero, á pesar de esto, basta hojear someramente sus obras para
+encontrar en ellas muchas creaciones ingeniosas, aunque acaso en un
+principio no nos sorprendan, por la sencilla razón de aparecernos como
+ricos materiales, bien manejados y sometidos á ordenadas reglas; pero,
+aun después de conocer el uso, que Calderón ha hecho de los pensamientos
+de otros poetas, no podemos menos de maravillarnos de la inagotable vena
+de su propia fantasía. ¡Cuántas acciones y situaciones, que llevan el
+sello del genio, y que parecen correr de la fuente más profunda de una
+imaginación creadora, no se encuentran en cada una de sus obras! Para
+apreciar por completo la fecundidad imaginativa de este poeta, y
+compararla, sin perder sus quilates, con la de Lope, es menester
+estudiar á fondo sus dramas: las imágenes, que surgen de ellos, no se
+presentan aisladas (como sucede con tanta frecuencia en los demás poetas
+anteriores), y como destacándose de los accesorios, que los cercan,
+siendo, por tanto, menos distintas para el examen ligero del crítico: al
+contrario, están enlazadas entre sí estrechamente sus partes más
+insignificantes; hállanse dispuestas con cierta simetría, con relación
+á las de más importancia; hay hilos á millares, que las juntan y que las
+confunden, por decirlo así, de tal suerte con el todo, que la vista sólo
+contempla una sola é inseparable belleza.
+
+Respecto á la composición, los dramas de Calderón pueden dividirse en
+dos clases, esencialmente diversas, aunque se encuentren á veces ligeras
+transiciones de los de una á la otra. Pertenecen á la primera aquéllos
+cuya importancia, en cuanto á su interés, estriba en el suceso, que,
+como tal, se representa, mientras que las extrañas y sorprendentes
+colisiones, á que da el mismo orígen, forman su foco ó punto central,
+fijándose el interés del espectador sólo en esa acción exterior, en su
+desarrollo y en el desenlace de su nudo. En las obras dramáticas de esta
+especie, los personajes, en sí y por sí, quedan en segundo término,
+excitando sólo la atención, en cuanto son juguetes de otras fuerzas
+objetivas. Esas fuerzas, en las comedias mitológicas, se ven
+personificadas en los dioses; en las caballerescas, en los jigantes y
+encantadores, y en las descripciones de la vida real, en la suerte ó la
+casualidad, en sus diversas manifestaciones. Tales son los factores
+propios de la acción, consistiendo la importancia del conjunto en la
+forma, que recibe de ellos la vida.
+
+La segunda clase la constituyen las comedias, cuyo fin particular no
+parece ser otro, que hacer resaltar una idea fundamental de la
+composición, dando de este modo á lo exterior y accidental significación
+de más valía. Sin duda, en su aspecto externo, encontramos con
+frecuencia el desarrollo del argumento descansando, como en los de la
+primera clase, en los mismos é iguales motivos, no habiendo otra
+diferencia sino la de que cada momento de la última recibe su verdadero
+sentido de su menor ó mayor relación con la idea capital. Entre los
+dramas, correspondientes á esta categoría, hay dos especies, diversas á
+su vez entre sí: hay unos de carácter típico, esto es, que son tales,
+que su idea fundamental no se incorpora inmediatamente en la acción,
+sino en el fondo de la misma, y su argumento viene á ser un símbolo de
+ese pensamiento fundamental metafísico ó ético. Con toda propiedad,
+estos dramas pueden, pues, llamarse simbólicos. La clase segunda,
+diversa de la anterior, es la de aquellos dramas, cuyo argumento, á la
+verdad, en los elementos más inmediatos, que lo constituyen, se refieren
+también á algo más elevado; pero en ellos el suceso, que se representa,
+reviste, en virtud del arte de la composición, toda su natural
+importancía, aparece en seguida de manifiesto, y no necesita de lo
+simbólico para que se comprenda y se conozca sin trabajo.
+
+En íntimo contacto con lo expuesto se hallan las facultades de nuestro
+poeta, en la parte que se refiere al trazado de caracteres. Calderón, en
+esta materia, incurre en las mismas faltas que los demás dramáticos
+españoles, y, por lo general, sólo se le concede que haya logrado dar
+más pulimento á las formas características más comunes, las cuales, como
+es sabido, sustituyen á lo individual en el teatro español. No obstante,
+para no ser injustos, es preciso hacer una distinción: en los dramas, en
+que la parte externa de la vida se nos presenta dependiente de la
+casualidad y de otras influencias, los rasgos de carácter individual son
+ligeros, por lo común, y los personajes sólo se pintan con rasgos
+generales y confusos, puesto que determinarlos con más claridad sería
+contrario al objeto del poeta; pero ya en esta clase encontramos
+también, que, cuando la intención poética va más allá de su objeto, y
+cuando se necesitan otros elementos para imprimir á la acción y á sus
+formas un giro diverso del indicado, y superior ó inferior á él, también
+los caracteres de formas abstractas y nebulosas se transforman en
+individuos distintos y llenos de vida. Otra clase de característica
+observamos en esas comedias, que hemos llamado simbólicas. La base de
+esos caracteres son ciertas potencias, que se destacan de ellos con la
+mayor claridad; y esta práctica, por regla general, no merece censura,
+porque una idea abstracta, en virtud de la fuerza creadora del poeta,
+puede revestir forma corporal, haciéndose una persona subsistente por
+sí, como, en efecto, acontece en muchas de Calderón, al lado de otras,
+que coexisten con ellas como individuos reales, dotados de vida, en cuyo
+concepto, más que nuestro vituperio, merece nuestra alabanza; y, sin
+embargo, en sus dramas de esta especie, hallamos, con frecuencia, tan
+acentuadas esas formas generales del espíritu, que los personajes
+parecen sólo como quienes las llevan y sostienen como símbolo de
+virtudes ó de vicios, siendo insensato negar que perjudican á la verdad
+y determinación de los elementos dramáticos de algunas comedias de
+Calderón. Pero ya trataremos de esto más adelante. Mientras tanto, y
+teniendo ahora presente el gran número de comedias suyas, en que la idea
+representada se destaca inmediatamente, sin el auxilio de la alegoría,
+en los varios giros y momentos de la vida, no es posible desconocer la
+multitud de caracteres que descuellan en las mismas, todos de formas
+plásticas, y disfrutando de un principio vital propio é íntimo. En
+estas obras, que pueden calificarse como las más perfectas suyas, se
+concede igual lugar al conjunto de sus hechos ó sucesos, á la idea
+general predominante, y á cuanto se relaciona con los caracteres, no
+sobresaliendo ninguno de estos elementos, sino, al contrario, juntándose
+todos para formar un conjunto harmónico. Ejemplos de esto, suficientes
+para demostrar nuestra afirmación, encontramos en _El alcalde de
+Zalamea_ y en las _Tres justicias en una_: en estas composiciones
+dramáticas, todos los personajes principales, y hasta los accesorios, se
+distinguen claramente unos de otros, y hay tanta vida en cada uno de
+ellos, que ofrecen una prueba incontrastable de la rara y superior
+maestría de nuestro poeta en el trazado de los caracteres.
+
+Estas dos comedias mencionadas, y otras muchas obras de Calderón,
+demuestran, que, así como sabía dibujar sus personajes con rasgos
+significativos, é infundiéndoles una existencia particular, así sabía
+también disponerlos y juntarlos. Con un arte, propio sólo de los grandes
+maestros, ha señalado cada carácter particular, calculando exactamente y
+midiendo las distancias, á que han de encontrarse, y la posición más
+ventajosa que han de ocupar, para que el conjunto produzca el efecto
+total que se propone, y para que las formas accesorias realcen mejor
+las agrupaciones principales. Ha conseguido, de esta manera, que sus
+composiciones dramáticas se asemejen á grandes cuadros vivos, cuyas
+figuras aisladas, conservando cada una su organización especial, se
+muevan, sin embargo, observando cierto orden rítmico, y aparezcan ó
+desaparezcan en lo claro y en lo obscuro; y la reunión de todas estas
+apariciones representa á la humanidad entera, lo más alto de ella como
+lo más bajo, lo más particular como lo más general, con los intermedios
+y transiciones necesarias, y trazado todo con distintos contornos. Del
+conjunto de estas diversas agrupaciones nace una harmonía
+extraordinaria, que refleja lo inmutable en los fenómenos transitorios
+de la vida, y el orden perpetuo en el tráfago incesante y en el tumulto
+del mundo.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO V.
+
+ Defectos de Calderón.--Clasificación cronológica de sus obras
+ dramáticas.--Su versificación.--Otros defectos de sus comedias.--De
+ los errores históricos y geográficos de Calderón.
+
+
+Hasta aquí sólo hemos expuesto las cualidades más brillantes de
+Calderón, observándolo tal cual se muestra en sus obras más acabadas.
+Pero como es indispensable conocer más á fondo sus facultades poéticas y
+originales, hemos de indicar también las sombras, que lo obscurecen, sin
+omitir tampoco aquello que disminuye su mérito, inferior en algunos
+puntos al de sus predecesores, ó, por lo menos, á la herencia, recibida
+de aquéllos, que seguramente no ha mejorado. Con este propósito, y
+mientras llega el lugar oportuno de probar nuestra tesis, declararemos
+que _Calderón ha perfeccionado, sin duda, hasta donde era posible, el
+drama español, pero imprimiéndole sólo una dirección exclusiva: hasta
+cierto punto lo ha llevado á tal y tan vertiginosa altura, que no es
+dable elevarlo más; pero no por esto se sigue de aquí que sea superior
+en todos conceptos á sus predecesores, y que haya perfeccionado el drama
+español en todas las direcciones, á que lo impulsaron aquéllos con
+éxito_. Las faltas de este gran poeta están en enlace tan íntimo, sin
+duda alguna, con sus excelencias; son efecto tan necesario de sus
+condiciones individuales, y, en parte, del tiempo y el lugar, en que
+escribió, que no es justo de ningún modo censurarlas, como no lo es
+tampoco callarlas, exigiéndolo así, no sólo el deber de conocer á
+nuestro autor profunda y radicalmente, sino la justicia que debe hacerse
+á la literatura dramática española en su conjunto, puesto que, con
+arreglo á ella, no es lícito considerar á Calderón única y
+exclusivamente como al poeta más grande de esta literatura. Nuestra
+opinión acerca de este punto será expuesta más adelante, no debiendo
+presentarse aisladas las cualidades menos brillantes de nuestro poeta,
+sino en relación con lo que añadiremos después, único medio de delinear
+su carácter como dramático.
+
+Si intentamos explicarnos parte de las cualidades poéticas de Calderón,
+teniendo en cuenta el marco social que lo cercaba (influencia de la cual
+no pueden eximirse ni los talentos más originales é independientes), no
+podremos prescindir de estimar la influencia, que la corte de Felipe IV
+grabó en sus obras poéticas. Hallábase en continuo é íntimo contacto con
+esta corte, y escribió la mayor parte de sus comedias para sus damas y
+caballeros, no, como Lope, para un público numeroso y variado. Como en
+esta sociedad brillante y llena de elegancia, á pesar de algunos
+recuerdos, que conservaba todavía de la Edad Media, reinaba una cultura
+muy refinada, casi excesiva, ese mismo colorido resplandeció después en
+los cuadros poéticos de Calderón, siendo éstos un espejo de las clases
+sociales distinguidas, para cuyo recreo se escribían. Su manera de
+exponer era tan ática y urbana, y sus pinceladas tan finas y tan
+delicadas, como no se habían conocido hasta entonces; pero su estilo se
+contaminó también con el exagerado atildamiento de aquellas frases, que
+dirigían á sus damas, en el Buen Retiro, los mismos caballeros que
+frecuentaban sus salones; los personajes, y hasta la ilación de las
+escenas de sus comedias, hubieron de ajustarse, no pocas veces, á la
+etiqueta de la corte, y, en vez de ofrecer un cuadro vasto y completo de
+la humanidad, en su variedad infinita, trazó, tan sólo, á menudo, la
+pintura de una parte muy reducida de la misma, esto es, de aquélla en
+que vivía, y para la cual escribía. Todo esto aparecerá más claro
+después, cuando señalemos los demás factores, que hubieron de producir
+análogos resultados, pudiendo adelantar, desde luego, que la influencia
+perjudicial, que, en los escritos de Calderón, tuvo su cargo de poeta de
+la corte, se manifiesta, muy particular y claramente, en los dramas que,
+por orden superior, escribió para determinadas solemnidades.
+
+Ya hemos hecho mención del esmero calculado é incesante de Calderón en
+la traza y desarrollo del plan de sus comedias. En la mayor parte de sus
+obras, sobre todo en las que más nos maravilla, este cálculo y esta
+reflexión se nos presenta como guía y regulador de su actividad poética;
+modera y refrena los vuelos de su fantasía, sin menoscabar en lo más
+mínimo el carácter poético de su inspiración, ni perjudicar tampoco en
+nada á la libertad y al movimiento de la vida dramática; pero en otros
+dramas, no escasos en número, observamos con sentimiento los efectos
+lastimosos de esa reflexión y de ese cálculo extremado, hasta el punto
+de que, ciertas cualidades especiales, ó, más bien dicho, menos dignas
+de alabanza de la poesía de Calderón, pueden calificarse de resultado
+necesario de este trabajo reflexivo exagerado. Con frecuencia
+encontramos en Calderón tanto atildamiento artístico en la disposición
+de su plan, que el argumento de la obra nos parece una reunión de
+sumandos, y el poeta el operador que los junta en una suma total; todas
+las partes de este todo son tan pulidas y redondeadas, que se nos
+antojan proposiciones diversas de una argumentación escolástica para
+demostrar una tesis especial; las diversas escenas son de proporciones
+tan exactas y tan matemáticas, tan simétricas y paralelas, que las
+agrupaciones, bien calculadas, á la verdad, pero tan salientes de sus
+personajes, evocan en nosotros el recuerdo de pinturas decorativas; las
+figuras van y vienen con cierto paso de parada, como obedeciendo á la
+voz de mando del autor. Huellas aisladas de este amaneramiento
+exagerado, que forma chocante contraste con la soltura, la libertad y
+naturalidad de Lope, de Tirso y de Alarcón, se observan hasta en las
+obras más perfectas de nuestro poeta; sólo que, en ellas, su vigor
+poético primitivo predomina con tanto brillo, que obscurece, por decirlo
+así, ese elemento alambicado. Otro fenómeno semejante, y cuyo origen es
+el mismo que el de su modo de componer, exageradamente artístico,
+encontramos, más ó menos pronunciado, en la elocución dramática, que
+puede considerarse como propia y exclusiva de este poeta. Nótase en
+ella, al analizarla con cuidado, el vuelo poderoso de una exuberante
+fantasía, y, á la vez, el influjo moderador de una inteligencia
+reflexiva, en lucha con la primera. No es, sin duda, nuestro ánimo
+rebajar en lo más mínimo las admirables bellezas de la dicción
+calderoniana; en riqueza y osadía, en su número infinito de ingeniosas
+imágenes y comparaciones oportunas, así como en su versificación más
+perfecta, supera á cuanto se había escrito en este género en el teatro
+español; pero se distingue á la par por otras propiedades que nos
+impiden calificarlo de _estilo romántico el mas puro y elevado_,
+atreviéndonos á decir que, si se compara con la manera de escribir de
+otros dramáticos españoles, esta comparación le perjudica en lugar de
+favorecerle. Carece de su lozana frescura, y no parece provenir
+inmediatamente del alma ni llegar hasta ella, como acontece con el
+lenguaje de Lope y de Tirso; si había de producir ese efecto total, lo
+debilita, sin embargo, el giro impreso por la reflexión que lo regula,
+moderando con exceso los extravíos de la fantasía y del sentimiento, y
+limitando la fuerza de su expansión. También en las obras de Lope, como
+en las de todos los demás poetas examinadas hasta ahora, notamos
+extravagancias y rebuscamientos en la expresión, y una abundancia de
+metáforas, que no siempre podemos conciliar con nuestras ideas actuales
+acerca de la belleza; pero ¡cuánto no les aventajan los conceptos y
+exageradas hipérboles, siempre repetidas; los refinamientos y antítesis;
+la pompa fraseológica alambicada y exuberante de Calderón,
+particularmente en las obras de su juventud y de los últimos años de su
+vida! El carácter especial de este _marinismo_ ó, si se quiere llamar,
+_gongorismo_, tan extraño para nosotros y tan opuesto al buen gusto, nos
+choca tanto más, cuanto que echamos de ver el esmero con que lo prepara
+la inteligencia del poeta, y lo ofrece á nuestra vista con un propósito
+harto evidente, hasta en sus más leves pormenores. Cada imagen (siendo
+cosa accesoria la comprehensión total de los objetos), se extiende tan
+largo tiempo, que casi se pierde el motivo de la comparación; acumúlanse
+esas mismas imágenes en número extraordinario, y, sin embargo, parece
+que se van registrando formalmente, como si se tratase de discursos
+filosóficos, y se hacen lucubraciones tan sutiles y delicadas, que
+honrarían al más consumado escolástico. Pero si la afectación ó el
+amaneramiento es su origen, y si contraría ó no al estilo más puro de la
+poesía, sobre lo cual no puede haber duda, aunque esto disminuya la
+extrema admiración que se profesa á este poeta, siempre resulta que es
+un defecto suyo, no eximiéndolo de él la afirmación de que esa manera
+de hablar era la de la sociedad de buen tono de su tiempo y peculiar de
+la poesía castellana, desde una época anterior, puesto que, al decir que
+Calderón ha incurrido en las mismas faltas de sus contemporáneos, no se
+refuta nuestro aserto, no siendo tampoco verdad que esas mismas faltas
+hayan sido generales y dominantes en España antes. Lope y los dramáticos
+de su edad[74], se libertaron mucho más de ellas, y hasta hicieron al
+gongorismo una oposición sistemática. Calderón, al contrario, lleva á su
+apogeo á este estilo absurdo; junta las sutilezas metafísicas y los
+alambicamientos más afectados, que, en las poesías de los antiguos
+cancioneros, apenas dejan lugar á la expresión de los sentimientos
+naturales, con los pensamientos rebuscados, la redundancia de imágenes y
+el afán de las antítesis de los marinistas, añadiendo, además, á esto la
+hinchazón altisonante y el amaneramiento del _estilo culto_.
+
+A pesar de todas las licencias, que concedemos en general á la dicción
+poética; á pesar de la afición pronunciada, que sentimos por la lengua y
+la poesía española, ni nos es posible alabar ese estilo, ni tampoco nos
+satisface ni nos agrada. Este amaneramiento de Calderón se extiende á
+cuanto puede hablarse, y se manifiesta en el lugar que ocupan las partes
+de la oración, en el enlace de sus períodos y en el diálogo, oponiéndose
+á todo, hasta á la naturalidad poética, y no habiéndose oído hasta
+entonces en el teatro español. Hay aquí algo de la ópera, ó más bien del
+baile, que nos recuerda á cada instante que no se nos presenta ningún
+trasunto poético de la naturaleza, sino un espectáculo visible, dirigido
+sólo á obtener nuestros aplausos. No hay que pensar, pues, dado ese
+molde convencional y estrecho, en esa animación y soltura de
+movimientos, que, en toda obra poética, ha de impulsar la intención de
+su autor, antojándosenos que éste, á cada momento, á manera de
+apuntador, ha de sugerir á cada uno de sus personajes las palabras que
+debe pronunciar.
+
+Es más importante de lo que se cree señalar claramente las faltas del
+estilo de Calderón, porque su novedad y extrañeza, y las cualidades
+brillantes de este mismo estilo pueden engañar á algunos, é inducirlos á
+calificar como bellezas sus defectos. Pero á fin de no descorazonar por
+completo á los admiradores incondicionales de esta dicción poética
+falsa, declaramos también que un número considerable de las comedias de
+Calderón, de las cuales trataremos en breve, adolece en menor grado de
+ese defecto, aunque no estén libres de él por completo, y además, que el
+genio del poeta se sobrepone siempre á todo, ostentándose en sus
+imágenes grandiosas y profundas, y mereciendo, sin duda, excitar nuestro
+entusiasmo. Calderón parece, en efecto, como dice un ilustrado crítico
+literario[75], «que ya con la dulce soñolencia de quien se deja llevar
+de risueñas ilusiones, ya con la formalidad sublime de un pensador ó de
+un anciano, al contemplar la brillante grandeza del firmamento,
+alumbrado por el sol ó tachonado de estrellas, que semejan flores
+eternas, las comparan con esas otras flores, astros pasajeros de la
+tierra, adornadas de vivos colores, y despidiendo perfumes de sus
+cálices de púrpura, y ó presencian sonriéndose sus tempestades temibles,
+pero bellas, ó las consideran como manifestaciones de un poder más
+alto;» y, á la verdad, en los afectados adornos de su elocución,
+sobrecargada de imágenes, en su hojarasca vacía de sentido, nos ofrece
+abundancia extraordinaria de pensamientos poéticos. Ya indicamos antes
+cuán grande es la admiración, que nos inspira, y, por tanto, no es
+necesario repetirlo de nuevo; de manera, que, si juntamos en un haz las
+faltas y las bellezas de estilo de este poeta, podremos compararlo,
+invocando una imagen, que se usa con mucha frecuencia, á un volcán que
+despide brillantes columnas de fuego juntamente con espesas y negras
+nubes de humo.
+
+Por lo que hace á la composición, así como al lenguaje, las obras de
+Calderón, con arreglo á la diversa edad en que las escribió, se pueden
+dividir en tres clases distintas, no, sin duda, con toda claridad, sino
+diferenciándose sólo entre sí por ciertos rasgos generales, para cuya
+determinación pueden ayudarnos mucho los datos cronológicos insertos en
+el apéndice de este tomo. A la primera clase pertenecen también las
+primeras comedias del poeta, las de los años de su juventud hasta su
+edad adulta, si se nos permite la licencia en gracia de la exactitud,
+hasta el _mezzo del cammin di nostra vita_ (treinta y cinco años). En
+cuanto al lenguaje, las composiciones correspondientes á este período
+están llenas, muy particularmente, de metáforas abundantes y de palabras
+vacías de sentido, de comparaciones rebuscadas é hiperbólicas, de
+antítesis y de pensamientos sutiles, de falso énfasis y de giros
+gongorinos, en una palabra, de todo el amaneramiento del _estilo culto_.
+En ellas se comprenden todas las comedias de la primera y segunda parte,
+y algunas otras que por su semejanza estrecha con éstas pueden, con
+seguridad, clasificarse también con ellas; y, como ejemplos que
+presentan claramente las faltas indicadas, pueden nombrarse las
+tituladas _Lances de amor y fortuna_, _Casa con dos puertas_ y _La
+puente de Mantible_. Rebosa en ellas un prurito particular de hacer
+comparaciones y evocar imágenes, y las auroras y los crepúsculos, las
+perlas y los diamantes, los rayos y los relámpagos, menudean sin cesar;
+ya es un jardín un mar de flores; ya el mar un jardín de espuma; el mar
+alborotado se compara al Nembrod de los vientos, que acumula montañas y
+ciudades sobre ciudades, y á una espada desenvainada se llama cometa
+errante, que atraviesa las esferas del aire. Todo diálogo de un amante
+con su dama, está sembrado de estrellas y de flores; el sol se
+obscurecería si ella no le prestase la luz de sus ojos; sus mejillas
+siempre se comparan con la aurora, y sus cabellos son siempre redes
+doradas en donde se aprisionan los corazones. La imaginación de nuestro
+poeta aparece ya, desde su principio, con esa plenitud y ese fuego que
+tanto nos maravilla siempre; pero algunas de sus primeras obras son bajo
+este aspecto grandiosas, especialmente _El Príncipe constante_ y _La
+vida es sueño_; y en cuanto á la delicadeza y mérito dramático de su
+enredo, ninguna de sus comedias posteriores aventaja á las que se
+titulan _Peor está que estaba_, _Casa con dos puertas_ y _La dama
+duende_. Al contrario; la pintura de caracteres, el arte, por lo menos,
+de crear personajes accesorios, concretos y con vida individual y
+propia, aislados da los principales, y las proporciones poéticas de
+todos los elementos de la composición, alcanzan con los años mayor é
+innegable maestría.
+
+A la segunda clase pertenecen las obras de la edad adulta de Calderón,
+próximamente de 1635 á 1660. Ha renunciado ya á sus defectos más
+chocantes y á las exageraciones del estilo culto; así, en la comedia
+_Cuál es mayor perfección_, dice estas palabras:
+
+ De esos hipérboles, llenos
+ De crepúsculos y albores,
+ El mundo cansado está.
+ ¿No los dejaremos ya
+ Siquiera por hoy, señores?
+
+desaprobando de este modo el lenguaje, de que había abusado tanto; y aun
+cuando no se pueda decir que ha abandonado por completo esa manera de
+escribir, ya natural en él, sin embargo, no prodiga tanto sus frases
+sonoras y floridas como en otras, sino las guarda para las ocasiones
+oportunas. Merece observarse también, que en algunas de estas
+composiciones ofrece Calderón personajes, con el objeto, según parece,
+de burlarse con seriedad de su artificioso estilo gongorino. Tales son,
+por ejemplo, los de Beatriz y Moscatel en _No hay burlas con el amor_.
+En los dramas de esta segunda clase, así el lenguaje del poeta como su
+habilidad en crear y agrupar caracteres, y su arte en la composición,
+alcanzan su punto culminante, bastando, para probarlo cumplidamente, _El
+mágico prodigioso_, _El postrer duelo de España_ y _El secreto á voces_.
+
+En las comedias que el poeta escribió en sus últimos años, y que
+comprendemos en la tercera clase, incurre de nuevo en las mismas faltas
+de su juventud, pero sin la lozanía y el genio, que se ostenta en las de
+sus primeros años. Obsérvanse en ellas, además de esa exornación
+florida y superabundante del estilo, y de sus palabras sonoras y huecas,
+una construcción de frases rebuscadas y torturadas con paréntesis, que
+encierran otros paréntesis, con períodos muy largos, y una disposición
+singular de las partes del diálogo. En general, esta clase de comedias
+se distinguen por su frialdad y por cierto cansancio, cuando se comparan
+con el fuego juvenil de las primeras y con el flamante vigor de las
+segundas, enumerándose, entre ellas, muchas composiciones mitológicas,
+destinadas á la celebración de fiestas ó á otras solemnidades análogas,
+como, por ejemplo, _Duelos de amor y lealtad_, _El conde Lucanor_, etc.
+
+Respecto á la versificación, señalaremos como una de las diferencias
+características de Calderón, no observada en sus predecesores, la
+variedad y multiplicidad de sus metros y de sus rimas. El yambo, no
+rimado, no se encuentra en ella, ni tampoco el verso de arte mayor, cuyo
+uso se había limitado mucho antes de este poeta; las canciones de forma
+italiana tampoco se ven en sus versos, y pocas veces las liras y las
+endechas. Al contrario, aplica el romance con más frecuencia que sus
+antecesores, predominando, así, en el diálogo como en las narraciones,
+de manera que las demás combinaciones métricas rimadas las reserva para
+los momentos culminantes de la acción. Respecto á estos metros, y á las
+ocasiones en que se empleaban más particularmente, expusimos nuestra
+opinión, que puede consultarse en las páginas 213 y 216 del tomo II de
+esta obra, y, sin embargo, conviene conocer más detenidamente el sistema
+seguido por nuestro poeta, en cuanto se separa del observado hasta él.
+Debemos indicar, como particularidad característica de Calderón, cuando
+se compara con otros dramáticos más antiguos de su patria, la
+predilección que muestra por el romance en las largas narraciones; en la
+mayor parte de sus obras, aparece en las primeras escenas, y de aquí
+proviene que su exposición no se hace por medio de la acción, como en
+Lope y en los poetas que le precedieron, sino, lo más comunmente, en
+forma narrativa. Si el poeta las hubiese presentado al principio, se le
+atribuiría, sin duda, falta de sentido artístico, y no sin razón, puesto
+que el interés de los espectadores no podía fijarse en esas narraciones,
+hasta que su atención se concentrara de algún modo en los sucesos
+dramáticos que le antecedieron; pero Calderón ha evitado esta falta que
+se le achaca, con tanto ingenio como arte. Comienza siempre con una
+situación que encadena el interés del público; le hace esperar algo, y
+le obliga á estar atento; después sigue la narración, que explica los
+hechos y circunstancias necesarias para la inteligencia del drama, y
+satisface de este modo la curiosidad de los espectadores, quienes poseen
+ya la clave para comprender lo que sigue. Aunque se explique algo de
+esta suerte, queda mucho que se ignora, y en la misma narración se
+anudan otros hilos, y se aumentan los motivos, que mantienen viva la
+expectación del oyente. Es innegable, que, con este método de
+exposición, aventaja mucho nuestro poeta á Lope de Vega, por ser más
+claro y más sencillo, y suplir á la vida y la energía real del principio
+de las comedias del mismo Lope.
+
+Las narraciones en romance son mucho más largas que las de los poetas
+anteriores[76], más raras en estos últimos y usándose sólo en las
+ocasiones en que el suceso que se refiere tiene alguna analogía con los
+antiguos romances populares. La abundancia de palabras de Calderón y su
+elocuencia casi inagotable en estos discursos, nos causa cierta
+extrañeza, y es innegable que sería de desear que se las aligerase de
+tanta profusión; sin embargo, conviene recordar lo que dijimos antes, á
+propósito de la manera con que se recitan estas narraciones por los
+actores españoles. Tengamos presente que se hace con tal rapidez, y á la
+vez con tanta claridad, que no parece absurdo suponer que algo de
+superfluo en su lectura podía transformarse, declamado, en verdadera
+belleza de locución. Merece también consignarse que el romance, en la
+forma más artística y perfecta de los dramas de Calderón, como raíz ó
+fuente de toda la poesía española, ocupa mayor espacio y con mayor
+derecho de lo que había acontecido antes en sus principios. Se creería
+que el drama español, ya en su apogeo, rinde su tributo de
+agradecimiento á la poesía popular, y que demuestra con toda evidencia
+el íntimo enlace que hay entre ambos. Para justificar la existencia
+dramática de este elemento épico predominante, que, sin duda, perjudica
+á veces á la verdadera exposición dramática, es menester no olvidar la
+relación que con él tiene el espectador español: éste ama con pasión su
+poesía nacional, regocijándole oir también en el drama el sonido, para
+él predilecto, de sus cantos populares, pudiendo admitirse como cierto,
+aunque no nos sea posible aducir sobre esto un testimonio concreto, que
+los romances comprendidos en los dramas fueron siempre aplaudidos.
+
+También para el diálogo, cuando sólo es una continuación de la fábula,
+usa Calderón el romance con más frecuencia que sus predecesores.
+Juntamente con él emplea de ordinario redondillas, quintillas, décimas,
+octavas, silvas y sonetos. En cuanto á los tercetos, por lo que nosotros
+conocemos, sólo se observan una sola vez al principio de _El Príncipe
+constante_. Por lo que hace á las ocasiones, en que aplica estas
+diferentes medidas de versos, puede decirse, en general, que cuando el
+romance está destinado á lo meramente narrativo y á lo que sólo sirve
+para desarrollar la acción, todos los demás versos se reservan para las
+estrofas más enfáticas; en lo lírico y en el diálogo florido, se usan
+generalmente las diversas especies de troqueos rimados; las silvas, en
+los discursos apasionados y de mucha animación, ó en las réplicas; las
+octavas, en las descripciones pomposas y en los monólogos, y el soneto,
+por último, en las comparaciones ingeniosas y llenas de antítesis, ó
+cuando hablan dos de concierto. Sólo excepcionalmente, y muy raras
+veces, se encuentran también en los dramas de Calderón las siguientes
+formas métricas: décimas, con el quinto, séptimo ú octavo verso
+quebrado, esto es, sólo con dos pies (por ejemplo, en la jornada tercera
+de _El mayor monstruo los celos_); estrofas yámbicas rimadas de seis
+líneas, parecidas á la lira, diferenciándose de ella en que los cinco
+primeros versos son todos de tres pies, y terminando después con un
+verso de cinco (jornada tercera de _Nadie fíe su secreto_); por último,
+el verso anacreóntico con asonancia (jornada tercera de _La gran
+Cenobia_).
+
+Si bien Calderón concedió al romance más espacio y mayor importancia, y
+á la vez desterró del drama combinaciones métricas, antes usadas,
+ofreciendo, por tanto, menos variedad métrica que los poetas antiguos,
+también, bajo otro aspecto, empleó combinaciones de palabra y enlaces de
+períodos muy ingeniosos y nuevos, y dignos, sin duda, de nuestro examen,
+porque pueden calificarse muy particularmente de invenciones felices de
+este poeta. Tales son, en primer término, una división de discursos,
+extraña y demasiado artística entre los diversos interlocutores, con
+arreglo á la cual se interrumpen las frases de los que hablan, y después
+de la interrupción prosiguen otra vez ó se confunden en un solo
+unísono[77]. De esta manera se entrelazan á veces dos monólogos, de tal
+suerte, que cada uno de los interlocutores habla consigo mismo, y, sin
+embargo, concuerdan entre sí las palabras de ambos. Este arte sube de
+punto cuando, como sucede algunas veces, los dos monólogos forman una
+glosa con su enlace, cuyo tema se divide entre los dos interlocutores, y
+después las paráfrasis del texto, alternando simétricamente con las
+palabras intercaladas de nuevo de la letra, son recitadas por uno y
+otro[78]. Ocasión es ésta también de indicar la manera particular con
+que Calderón emplea comunmente la música, haciendo que el canto que se
+oye detrás de la escena contesta al interlocutor ó continúa su discurso,
+cuando el último no declara cuáles son sus secretos pensamientos[79]. Si
+se encuentra en los ejemplos, aducidos hasta ahora de exagerada dicción
+poética, algo convencional y propio de ópera que daña á la libertad de
+movimiento de la poesía, hay que aplicar esta observación con algunas
+creces á ciertos pasajes declamatorios de carácter esencialmente
+retórico, notándose su amaneramiento bajo todos sus numerosos y varios
+matices; puede servir de ejemplo un paso de _Amor, honor y poder_, en
+que se recita un romance largo, cuyo cuarto verso forma siempre un
+_climax_ ó gradación, acumulando cuatro sustantivos, y al terminar este
+_climax_ sube de punto de tal modo que junta, no sólo el verso cuarto,
+sino casi todos los demás[80].
+
+Al echar una ojeada retrospectiva hacia la versificación de los dramas
+de este poeta, no podemos menos, después de confesar algunas de sus
+faltas innegables, de llamar la atención sobre la inmensa ventaja que la
+métrica de los españoles, en general, y muy particularmente en la
+perfección que alcanza en nuestro dramaturgo, sobrepuja á la dicción
+dramática, usada en el teatro por nuestros poetas. Aun aquéllos, dotados
+de escasas facultades musicales, convendrán con nosotros seguramente, si
+conocen la harmonía seductora de los dramáticos meridionales que, bajo
+este aspecto, casi todos los dramas alemanes, hasta los de nuestros
+autores más famosos, parecen de niños de escuela cuando se comparan con
+el arte superior de los primeros. ¡Qué diferencia entre la agradable
+alternativa de los metros tan sonoros de aquéllos y la monotonía de
+éstos! ¡entre la animación y la ligereza de unos y la grosera pesadez de
+otros! ¡entre la diversidad de ritmos, enlazados, sin embargo,
+harmónicamente, la inagotable riqueza de colorido con que revisten á la
+expresión, su semejanza y uniformidad de sonidos tan significativos,
+semejantes al eco, y su combinación silábica, ya lenta, ya ligera, con
+esa monotonía insoportable, con esa locuacidad desprovista de cultura
+ática, sin fuerza ni realce, que atormenta los oídos en nuestros
+teatros! Materia es ésta, acerca de la cual hay que insistir con esmero,
+porque así se comprende la inmensa superioridad que esta pompa del
+lenguaje presta al drama español, cuando sus materiales están sacados de
+la vida ordinaria, porque sólo la dicción poética comunica al drama tal
+elevación, que lo arranca, por decirlo así, de lo común y de lo
+cuotidiano, obligando al poeta á representar la vida real, no en los
+trozos duros y secos de su manifestación inmediata, sino bajo un aspecto
+más ideal, no deteniéndose en lo estrecho y limitado, sino en las
+esferas más altas de la vida de la humanidad. En nuestra opinión, la
+forma poética es de todo punto esencial al drama, y uno de los mayores
+extravíos de épocas posteriores, que, en este terreno, casi se haya
+renunciado al verso por completo, cuando al hacerlo así se han abierto
+las puertas de par en par á lo trivial y á lo prosáico.
+
+Si recordamos de nuevo la tendencia predominante en Calderón de pensar y
+reflexionar, dote que nos ha dado la clave de diversas particularidades
+de su composición dramática, averiguaremos que esta misma propensión ha
+impreso otros rasgos característicos en su arte dramático. Su
+inteligencia se trazó un sistema formal de ideas generales, á que
+sometió sus escritos, calculando con ingenio y extraordinaria
+perspicacia las diversas colisiones ó choques que pudieran utilizarse, y
+tomando por base de sus dramas el desarrollo y solución de esas
+contradicciones. Los elementos esenciales de este plan ó sistema eran la
+fe, el amor, el honor y la lealtad. Como personificaban el sentimiento y
+la vida de la nación española, dominada por ellos, habían ya jugado un
+papel importante en las obras de los dramáticos anteriores; pero nunca
+se habían ofrecido tan á las claras, ni ejercido en la acción un influjo
+tan importante. Del gran valor que las ideas tenían en Calderón, se
+desprenden dos de las propiedades más notables que se observan en sus
+dramas. En primer lugar, como ya dijimos, esas potencias ideales, á las
+que siguen otras en diversas gradaciones y de menor significación en
+general; pero con frecuencia de una manera tan decisiva, y forman de tal
+modo con sus trazos más vigorosos el fondo de los caracteres, que á su
+lado desaparece el individuo por completo. Esta abstracción, en cuya
+virtud los personajes, sin cualidades propias, se muestran como simples
+representantes de facultades generales del alma, había de perjudicar
+naturalmente á la verdad y á la vida, que han de adornar esos mismos
+personajes, para realizar por completo la idea del drama.
+
+El espíritu de Calderón, para indicar el segundo punto crítico y grave á
+que aludimos antes, se había acostumbrado de tal modo á esas ideas
+generales, que jamás se cansaba de moverse dentro de ese círculo
+predilecto que satisfacía á su manera especial de considerar al hombre,
+ó cuando discurría por algún otro terreno, lo hacía siempre inspirándose
+en esas ideas exclusivas. De aquí proviene cierta uniformidad, cierta
+repetición de los mismos motivos en sus dramas, muy diversos de la
+variedad infinita de los de Lope. Consecuencia es de esto que nuestro
+poeta no demuestre grande afición, al obedecer á esas influencias, al
+drama histórico propiamente dicho, como sucede á Lope de Vega, cuyos
+trabajos en esta parte, aunque no perfectos, parecían, sin embargo,
+prometer mucho para lo futuro, arrancándose siempre de su época con
+trabajo y como contra su voluntad, y penetrando en los siglos pasados,
+tan distintos de aquélla. Apenas, pues, se encuentran entre esos dramas
+composiciones verdaderamente históricas, excepto aquéllas que, como _El
+sitio de Breda_, desenvuelven un argumento contemporáneo del poeta. No
+hay que hablar, por tanto, de las comedias, cuyos materiales provienen
+de la historia antigua; ningún español se había propuesto estudiar estos
+asuntos bajo su aspecto histórico, y Calderón fué mucho más allá que
+ningún otro en su manera arbitraria de dramatizar á los mismos, y casi
+otro tanto puede decirse de las vidas de santos y de los argumentos
+tomados de la Iglesia católica, porque éstos se utilizan por lo general
+en su forma de leyenda, en lo cual concuerda nuestro poeta con cuantos
+le precedieron. Apenas ha ensayado tampoco Calderón ofrecer cuadros
+verdaderamente históricos de las edades pasadas de su patria. Si la
+acción de sus dramas nacionales se supone ocurrir en la edad antigua, no
+se cuida de trazar imágenes fieles del espíritu y modo de ser de esas
+épocas, sino que, al contrario, lleva á lo pasado las ideas y opiniones
+de su tiempo; y aunque, por lo común y en general, esos cuadros animados
+reflejen costumbres y pensamientos españoles, en su fondo se observan
+siempre las costumbres y creencias del siglo XVII, no las del período en
+que la acción se supone ocurrir, ni los hechos y sucesos representados
+por él, á no ser excepcionalmente, coinciden con los grandes momentos
+históricos del mundo, sino que son siempre sucesos ó hechos
+particulares, que ni se enlazan por su esencia con la historia de la
+época, ni reflejan tampoco con claridad el carácter de lo pasado; sus
+personajes históricos están trazados á la ligera, y no toman parte
+importante en la acción, mientras Lope de Vega ofrece á los reyes de
+España, desde D. Pelayo hasta Felipe II, gobernando verdaderamente, y
+dibuja con designio premeditado cuadros de siglos anteriores,
+sirviéndose de los hechos y de los personajes más importantes. De
+deplorar es, por consiguiente, que Calderón, despreciando esa rica mies
+que encontraba ya floreciente, no la haya también cultivado y
+perfeccionado.
+
+Aunque antes aludimos al talento de Calderón para dibujar caracteres
+diversos, y ofrecer en su conjunto la vida y el mundo, que lo rodeaba,
+debemos lamentar, no obstante, que se haya creído obligado, siguiendo la
+dirección exclusiva de su espíritu, á usar con tanta parsimonia de este
+talento, circunscribiéndose voluntariamente á tan estrecho y limitado
+círculo. No es posible abrigar dudas de su aptitud extraordinaria para
+lograrlo, recordando tan sólo, como ejemplo, _El alcalde de Zalamea_;
+pero tampoco se puede negar, que su predilección por los motivos
+dramáticos indicados, lo ha arrastrado á limitarse sólo á la pintura de
+ciertas clases de la sociedad, en las cuales podría suponer que
+encontraría opiniones é ideas iguales á las suyas. Ni en muchas de sus
+obras se observa, como en las de Lope, á la humanidad en todos sus
+representantes y clases diversas, sino, por el contrario, una especie
+particular de hombres, de pensamientos y afectos análogos, ya sean
+príncipes, nobles ó caballeros, imbuídos todos en las máximas de la
+nobleza española de su época; y hasta cuando la acción es fuera de
+España, los personajes, en un círculo idéntico, concuerdan en un todo
+con aquéllos. De aquí proviene, con la repetición incesante de las
+mismas figuras, indudable monotonía en la exposición y en el lenguaje,
+siendo siempre la locución la más noble y selecta, y formando un estilo,
+que, en su constante aplicación, perjudica á la vitalidad del drama.
+Sólo el gracioso perturba con sus chistes el tono grave y solemne del
+conjunto. Tampoco se puede sostener que sobresaliera Calderón por su
+ingenio y por su gracia: es inferior en este concepto, no sólo á Tirso
+de Molina (el más eminente de los españoles por su _vis cómica_), sino á
+otros dramáticos de segundo y tercer rango. Esforzábase, por el
+contrario, en harmonizar con su tendencia general á disponer
+artísticamente su plan, á concordarlos entre sí y á imprimir simetría en
+los varios elementos de sus composiciones, los papeles de gracioso que
+en ellas ofrecía, acomodándolos á los efectos de sus partes más
+formales, y realzando éstas por medio de aquéllos, debiendo también
+añadir, que, por esa reunión de lo cómico y de lo trágico, obtuvo
+resultados sorprendentes y hasta él desconocidos. Llamamos, pues, la
+atención como lo ha hecho V. Schmidt, sobre la particularidad de que los
+diálogos más sublimes y conmovedores de _La niña de Gómez Arias_,
+_Primero soy yo_, _Mejor está que estaba_ y _Antes que todo es mi dama_,
+sirven de burla grosera á los graciosos, que repiten versos enteros, ó
+que mutilan sus palabras de suerte, que la mitad de ellas quedan en un
+verso y la otra mitad en el otro, resaltando asonancias y rimas, que
+producen un efecto cómico extraordinario, ó que realzan lo patético de
+las situaciones.
+
+Ya indicamos antes que el origen de esas propiedades de Calderón, que
+no pocas veces limitan sensiblemente la esfera de su talento poético,
+habían de buscarse en parte en las circunstancias externas de su vida, y
+en su cargo de poeta de corte. En efecto; el nuestro se sentía atraido
+por la natural inclinación de su espíritu á la pintura de los
+sentimientos caballerescos y de las costumbres de la nobleza, y si su
+razón reflexiva encontraba un alimento favorito en el sistema de honor
+de la grandeza española, y en su oposición con otros deberes, también es
+cierto que no contribuyó poco á encadenarlo en este círculo de personas
+y de ideas, la circunstancia de escribir generalmente para las clases de
+la sociedad más elevadas y selectas.
+
+Antes de pasar, expuestas ya las dos observaciones anteriores, al examen
+sumario de los dramas de Calderón, declararemos, movidos por nuestro
+convencimiento más íntimo, que, al echar una ojeada general en el mundo
+maravilloso de poesía, encerrado en sus obras, desaparecen esas
+debilidades escasas del autor, que la crítica no debe callar,
+desvaneciéndolas la grandeza del talento poético, que predomina en sus
+creaciones, y no dejando en nuestra alma otro sentimiento que el de la
+gratitud y la admiración hacia ese maestro casi divino, por los
+innumerables placeres que nos ha proporcionado. De la misma manera que
+llegan hasta amarse las flaquezas del amigo, así también nos sucede,
+cuando estudiamos á fondo este poeta, que hasta sus cualidades más
+extrañas á nosotros llegan á sernos caras, y casi sentiríamos no
+encontrarlas en sus obras. La diversidad de elementos confundidos en las
+obras de Calderón, constituyen los caracteres distintivos de su
+personalidad. Como observamos en ellas, por una parte, un lujo oriental
+y una exuberancia de imaginación extraordinaria, juntamente con la
+reflexión y la vida activa é inquieta del pensamiento del Occidente,
+capacidad franca para señalar los fenómenos de la realidad más vulgar
+con una inclinación decidida á lo suprasensible y puramente espiritual,
+conocimiento general de las relaciones sociales y profundidad para
+penetrar en el laberinto del corazón humano, la fe ardiente del
+catolicismo de aquella época con la dulzura de la devoción
+verdaderamente cristiana, la pompa brillante de la magnificencia
+terrenal al lado del ascetismo y del desprecio del mundo, participación
+en los intereses más insignificantes de la vida con aspiraciones á la
+verdad divina: así también, por otra parte, notamos sofismas y sutileza
+dialéctica, mezclada con el lenguaje sencillo y sin afeites de la
+naturaleza; indulgencia con las aficiones momentáneas de la época,
+juntamente con una inspiración, original en sumo grado, y que sabe
+trazarse su propio camino; simpatía hacia las ideas y opiniones de una
+clase determinada de la sociedad, con el pensamiento poético más vasto y
+comprensivo; así también, al considerar todo esto fundido y asimilado,
+hasta constituir un todo orgánico, no es posible censurarlo á sangre
+fría, ni depurarlo de éste ó de aquel defecto, que lo deslustra, sin
+desordenar y destruir su conjunto.
+
+Acaso no sea superfluo decir algunas palabras acerca de la instrucción
+de nuestro poeta. No es difícil, sin duda, encontrar en sus obras tantos
+anacronismos y errores geográficos como en las del gran poeta británico.
+En su comedia, titulada _En esta vida todo es verdad y todo es mentira_,
+se habla, en la época del emperador de Bizancio, Phokas (siglo VII), en
+estos términos de la pólvora:
+
+ Última razón de reyes,
+ Son la pólvora y las balas.
+
+En _La virgen del Sagrario_, dice un obispo del siglo VII:
+
+ Africa, América y Asia,
+ Son las tres de que no tengo
+ Necesidad: Herodoto
+ Las describe con su ingenio.
+
+Herodoto, por tanto, debió hacer una descripción de América. En la misma
+comedia, Constantinopla está en poder de los infieles en la época de la
+conquista de España por los árabes. Algo de esto, al parecer
+(concediendo sólo á Calderón conocimientos ya generales en su época, y
+no una ignorancia completa de ellos), ha de atribuirse á precipitación ó
+á falta de memoria. Con frecuencia han de explicarse sus errores contra
+la verdad histórica y geográfica, como lo han hecho los comentadores más
+instruídos de Shakespeare con los de éste. Nuestro poeta español se
+hallaba con el público en igualdad de relaciones que el inglés: se
+presentaba ante un auditorio, entre cuyos individuos se encontraban, sin
+duda, los hombres más ilustrados de su época; pero que de ninguna manera
+tenían presente su erudición á cada instante para aplicar á la poesía la
+medida exacta de la instrucción y de la crítica. El público de aquellos
+días no estaba formado de groseros ignorantes, sino en su mayoría de
+personas, cuya educación había carecido de los muchos medios de auxilio
+que poseemos ahora. El auditorio de Calderón no poseía algunos
+conocimientos que nosotros aprendemos ahora en la escuela; pero, en
+cambio, abundaba en lo mismo que nos falta: en el sentimiento verdadero
+de la poesía, y en el raro don de distinguir lo que es y no es esencial
+al arte. No exigían al poeta la realidad ordinaria y completa, sino lo
+seguían espontáneamente á los libres y maravillosos dominios de la
+fantasía, considerando los hechos como elementos subordinados á la
+composición poética, ó como materiales que el artista podía ajustar sin
+traba alguna al fin propuesto. Los dramáticos de ese período tenían
+presente esta correspondencia que encontraban en el público; prescindían
+de sus propios conocimientos, cuando el trazado de sus planes exigía que
+se separasen de la verdad histórica, y no temían que ningún pedante los
+censurase por su ignorancia; si versaban sus argumentos sobre la
+historia antigua, lo hacían de manera que fuese entendida y simpática á
+la generalidad de sus auditores, y en consideración á ellos, á quienes
+se dirigían, entremezclaban anacronismos de propósito deliberado y
+alusiones opuestas á la erudición severa y delicada. Tampoco se creían
+obligados, cuando representaban sucesos de tiempos más modernos, á ser
+topógrafos escrupulosos, ó pararse en otros melindres de igual género.
+En la muchedumbre de asistentes al teatro, contaban, desde luego, con
+su ignorancia; y entre los más ilustrados, que se encontraban en esta
+parte al mismo nivel que el autor, con el desprecio á las micrologías, y
+con su delicada inteligencia de lo poético verdadero y de sus derechos.
+Nada hay más ridículo, que, partiendo de la ilustración y erudición
+moderna, juzgar con este criterio las frecuentes violaciones de Calderón
+y otros autores de su época, de la exactitud de la indumentaria, ó de
+otras conveniencias de igual índole. Cierto es que nosotros sabemos hoy
+muchas más menudencias, á las cuales los españoles del siglo XVII
+dispensaban poca atención; pero lo es también que hemos perdido su
+sentido natural, y entonces muy común, de muchas cosas grandes y bellas,
+resultando, en parte, de nuestro progreso científico y erudito, vernos
+privados de muchos goces de que ellos disfrutaban. Los contemporáneos de
+Calderón estimaban á este gran poeta por deberle tantas creaciones
+soberbias; consentían que su arte se sobrepusiera á su ciencia y á su
+erudición; no ignoraban que aquélla no puede coexistir con las formas
+duras de la realidad vulgar, sino, al contrario, que se mueve y vive,
+allende la naturaleza ordinaria, en encantadas regiones, forjadas por el
+poder enérgico de la imaginación. Si Calderón convertía á Parma en
+residencia de una Princesa soberana, ¿había de preocuparse aquel
+público de si esto era ó no permitido, con arreglo á la ley sálica? Si
+en las fábulas de la antigua mitología entrelazaba rasgos é ideas
+propias de la vida y del honor, predominantes en España, ¿podía ocurrir
+á los espectadores pedirle cuenta estrecha de su conducta?
+
+Teniendo, pues, presente las indicaciones anteriores, las inexactitudes
+cronológicas é históricas de Calderón, que tanta extrañeza causan á la
+crítica de nuestro siglo, han de considerarse bajo otro punto de vista,
+juzgándolas hijas de fines poéticos más bien que de la ignorancia. Una
+prueba palpable de que el fundamento de esos yerros contra la
+cronología, etc., no siempre se han de mirar como resultado de la
+ignorancia, nos lo suministran algunos pasajes de sus papeles cómicos,
+por ejemplo, las palabras siguientes de _Los dos amantes del cielo_:
+
+ Un fraile... más no es bueno,
+ Porque aún no hay en Roma frailes.
+
+A pesar de esto, no negamos que errores de la especie mencionada puedan
+provenir verdaderamente, ya de ignorancia, ya de negligencia. Lo que hoy
+se llama erudición en su sentido estricto, era desconocido de Calderón,
+y, por tanto, había de incurrir en errores de poca importancia, debiendo
+tenerse en cuenta, que la historia, especialmente de la antigüedad, y la
+geografía de los países lejanos, no se conocía en su tiempo con la
+exactitud que en el presente[81]. Los conocimientos de Calderón de
+idiomas extranjeros, se limitaban al italiano y al latín. Si sabría
+griego, y cuanto sabía de este idioma, debe ser negado; pero que su
+lectura de escritores españoles, italianos y latinos, en particular de
+todo lo relativo á aquello que podía ser útil á su actividad poética,
+había sido grande, lo demuestra cualquier página de sus obras. Sabía
+bien la historia de la Iglesia cristiana y de todas las tradiciones
+relativas á la misma, así como la historia y las tradiciones españolas,
+y era además muy instruído en la mitología antigua, siéndole familiares
+las poesías heróicas románticas, y la poesía novelesca de los italianos.
+Señalaremos luego cuáles fueron las remotas fuentes que utilizó, cuando
+tratemos de sus composiciones aisladas, anticipando, no obstante, que
+no puede sostenerse de ningún modo que Calderón tuviese ante sí, en
+estos casos, el texto original. Nos referimos aquí tan sólo á las
+fuentes primitivas que les suministraban sus primeros materiales, no
+siendo siempre posible averiguar el medio, en cuya virtud llegaban á su
+noticia.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO VI.
+
+ Comedias religiosas de Calderón.--_El Príncipe constante._--_El
+ Josef de las mujeres._--_El mágico prodigioso._--_Las dos amantes
+ del cielo._--_El purgatorio de San Patricio._
+
+
+Al examinar particularmente los dramas de Calderón, nuestro objeto
+inmediato ahora, daremos la preferencia á las comedias religiosas.
+Comprendemos bajo esta denominación, no sólo aquellos dramas, que se
+llaman comedias divinas, con arreglo á la nomenclatura española, sino,
+en general, todas aquéllas cuyo carácter predominante es el religioso.
+En ninguna otra especie de sus dramas se muestra tan evidente la
+superioridad de Calderón sobre todos sus contemporáneos, y en ninguna
+otra como en ésta se ostenta con tanto brillo la grandeza y sublimidad
+de su poesía. Las obras más notables de esta clase, escritas por otros
+poetas anteriores, como _La fianza satisfecha_, de Lope, y _El condenado
+por desconfiado_, de Tirso, ni en lo transcendental de su composición,
+ni en el poderoso vuelo de la fantasía, pueden rivalizar con las obras
+más notables y de igual género de Calderón. Mas para seguir al poeta
+hasta la altura en que se sublima, para que no nos choque lo excéntrico
+de sus ideas, nos es indispensable, como observamos antes en ocasión
+análoga, transportarnos por completo á su época y juzgarla con sujeción
+al espíritu del catolicismo español, origen de esta poesía.
+
+Esa asimilación de las creencias de una época pasada, necesaria para
+comprender rectamente las comedias religiosas anteriores, lo es mucho
+más cuando se trata de las de Calderón, puesto que él ha utilizado esos
+elementos, extraños para nosotros, de la vida religiosa de su tiempo,
+poetizándolos de la manera más elevada, y no apareciendo ya á nuestra
+vista con esa desnudez, que con frecuencia nos molestaba en las obras de
+sus antecesores; pero justamente, bajo otro aspecto, la forma más
+perfecta y artística, que reciben, y la más clara exposición de los
+motivos, que le sirven de fundamento, contribuyen, á su vez, á que el
+espíritu, que anima al conjunto, y á que las opiniones peculiares de los
+españoles del siglo XVII, acerca de la religión, se manifiesten con
+mayor transparencia y exactitud. Calderón, en sus ideas generales
+religiosas, era el hombre de su pueblo y de su tiempo, y seguramente
+puede ser calificado en rigor de legítimo representante de la forma
+original y admirable, que adoptó en España la fe católica. Ese mismo
+mundo maravilloso, creación de la ardiente fantasía de los pueblos
+meridionales, se nos ofrece en sus obras, como se ostenta también, bajo
+otro aspecto, y con colores tan brillantes, en los cuadros de Murillo;
+nos encontramos en una región de ensueños y de encantos, entre visiones,
+éxtasis y arrebatos ascéticos, en una palabra, en medio de esas
+apariencias excéntricas de la religión, de que se reviste el fanatismo
+en su aspecto más repugnante en los autos de fe; llevado, por otra
+parte, á la sublimidad en las poesías de San Juan de la Cruz (admirables
+por su profundidad y su alcance, rivales de las de los cantores sagrados
+del Antiguo Testamento), hasta el extremo más brillante, que podía
+inspirar en raras ocasiones la devoción y el amor divino. También en
+Calderón se observa este claro-oscuro, porque si bien, por un lado, las
+tendencias de _La devoción de la Cruz_ y de _El purgatorio de San
+Patricio_, indujeron á exclamar al estimable, aunque algo parsimonioso,
+Sismondi, que Calderón era el poeta de la Inquisición, al examinar, por
+otro, algunos dramas suyos de la misma clase, como _El Príncipe
+constante_ y _Crisanto y Daría_, podrán apellidarlo cándido y santo, y
+añadir que, sin padecer injuria alguna del tiempo transcurrido, ha
+compendiado en sí las flores más bellas de la civilización más elevada y
+más tierna, evocando de su purísimo corazón el eterno amor de la
+religión y del alma humana[82]. Se ha dicho que esta misma fe religiosa
+eran la sangre y la vida de Calderón, y que á ella se deben las
+emociones más apasionadas y profundas, que ha sabido evocar en los
+ánimos. Este aserto es exacto, porque sus composiciones religiosas más
+perfectas respiran esa sagrada unción, propia sólo del sentimiento más
+íntimo y vehemente de lo eterno. Observamos en ellas, que son obra de un
+espíritu consagrado á Dios, que, iluminado por el brillo radiante de una
+sabiduría sobrenatural, traspasa con ese sagrado impulso los límites de
+lo finito, penetrando en otro mundo de belleza inmutable, en donde la
+religión y la poesía, como la estatua de Memnon saludaba á la aurora con
+sus harmoniosos acentos, así también anunciaban aquéllas la próxima luz
+de la eternidad. El poeta, con su corazón elevado y creyente, y con su
+amor inmenso, rasga el velo que oculta á los ojos de los mortales el
+reino de Dios; ábrese el cielo, lleno de nubes rosadas, que se mueven en
+todas direcciones, y de rostros angelicales resplandecientes, iluminando
+al linaje humano esos rayos sagrados, hasta los abismos más profundos de
+lo finito, hasta que todas las miserias de la tierra desaparecen ante el
+esplendor del astro del cielo. Ningún poeta ha logrado producir afectos
+tan intensos, ni emociones tan vivas, como Calderón lo ha hecho en estas
+tragedias religiosas, y nadie, como él, ha desvanecido el error de esa
+opinión vulgar de que los tormentos de los mártires no pueden servir
+para desenvolver con ellos una acción trágica. Sus héroes no buscan la
+muerte por motivos criminales, sino, al contrario, salen á su encuentro
+impulsados por la fe más pura y por los afectos más nobles; no
+insensibles, cuando esperan y cuando temen, no, sino llevando en su
+corazón amor todopoderoso y confianza inmutable en la grandeza de la
+Divinidad; y así, entre el tumulto de los demás hombres, que luchan
+entre sí sin descanso, atraviesan los cementerios, llenos de cadáveres,
+y los campos de batalla de la tierra; nubes tempestuosas, pesadas y
+sombrías, vuelan por debajo, y no sin esfuerzo se arranca su alma eterna
+de lo finito que le rodea; pero la fe los precede y los ilumina con su
+antorcha, y, cobrando fuerzas del poder divino de la religión, apuran
+sin murmurar la copa de la amargura; elevándose, en virtud del
+sentimiento de su unidad con lo eterno, ven disiparse bajo ellos, como
+vanas sombras, los dolores y las alegrías mundanales; y ante los rayos
+divinos que los iluminan, siempre más brillantes, abandonan su condición
+mortal, y, llenos de gloria, y coronados de blancas rosas, penetran en
+triunfo por las puertas de la muerte, que se abren para dar paso á los
+bienaventurados, que los reciben con sus palmas victoriosas.
+
+Si de esta indicación de una clase de los dramas religiosos de Calderón,
+nos fijamos en éstos, en general, observaremos que su superioridad,
+cuando se comparan con obras análogas de poetas anteriores, no consiste,
+por lo común, en la mayor pureza y elevación de sus sentimientos
+religiosos, en aquello en que coinciden lo verdaderamente católico y lo
+genuinamente cristiano (porque nuestro poeta desenvuelve con frecuencia
+los dogmas más tenebrosos de su comunión), sino en que lo perfecciona
+todo con plástica incomparable; que lo aplica con arte singular á sus
+materiales, harmonizándolos entre sí, y, valiéndose de su sentido
+profundo y de sus encantos románticos, reviste á las historias
+milagrosas, que ofrece, con la gloria de la visión del San Antonio de
+Murillo, distinguiéndose bajo este aspecto de tal modo, que la
+literatura española, en toda su extensión, apenas cuenta con alguna que
+otra obra que pueda igualarse á las suyas.
+
+Como se nos censuraría acaso de parciales por estos poemas religiosos
+(si bien señalamos con insistencia, cuando es necesario, sus aislados
+defectos y redundancias), copiaremos el juicio formado acerca de ellos
+por un crítico competente. «En los dramas religiosos de Calderón--dice
+el célebre Carlos Rosenkranz,--reina la mayor variedad, y en ellos ha
+condensado el poeta sus pasiones y pensamientos más profundos. Todas las
+grandezas del catolicismo toman aquí las formas más brillantes; se
+revisten del mágico color de una fantasía tan inagotable como fecunda, y
+respiran los afectos más dignos y más nobles. La fe, como la certeza
+infalible de Dios, ha desterrado de ellos todos los elementos, cuya
+conservación es superflua, y de aquí que, en estas poesías, se observe
+cierto resplandor vaporoso y sorprendente, como si el mundo
+desapareciera en otro sobrenatural de dicha y bienandanza.»
+
+Las obras de esta clase son:
+
+_El Príncipe constante._--El suceso histórico que se refiere en este
+drama, se halla, con arreglo á sus fuentes, en el tomo I, _Histoire du
+Portugal_, París, 1735, por De la Clede, y en el breve y excelente
+escrito, titulado _Vida del Príncipe constante_, tomada de la crónica de
+su secretario Joan Alvarez, y de otros datos: Berlín, 1827[83]. La
+lectura de estas obras demuestra que Calderón, en lo más esencial, ha
+respetado esta historia en su poesía, añadiéndole sólo algo conforme en
+todo á la índole del conjunto.
+
+Vamos, pues, si podemos, á exponer de una manera compendiosa su
+argumento. El Infante portugués Don Fernando, gran maestre de la orden
+de Avis, desembarca, con su hermano Enrique y un ejército, en las
+costas de Africa. Una profecía, de que esta expedición será desgraciada
+para Portugal, y otros presagios funestos, han infundido en los soldados
+inquietud, temor y tristeza; pero Don Fernando manifiesta al punto la
+grandeza de su alma y su confianza en Dios, disponiendo sus huestes para
+pelear contra los infieles, y haciendo prisionero á Muley, general
+enemigo. En su comportamiento con el prisionero, cuyo caballo ha caído
+muerto, da á conocer la delicadeza de sus sentimientos, y su espíritu
+verdaderamente caballeresco, llevándolo en su misma cabalgadura. Muley,
+animado con su conducta, le abre su corazón y le cuenta que ama á la
+hija del rey de Marruecos, á la bella Fénix, y que teme que ésta,
+durante su cautiverio, sea obligada por su padre á dar su mano á otro.
+Don Fernando, al oirlo, le concede al punto la libertad, y Muley se
+aleja de su lado lleno de alegría, y dando las gracias á su generoso
+adversario; escena sublime, propia de aquella caballería romántica de
+las guerras civiles de Granada, y hasta en sus palabras se nota cierto
+colorido semejante al de los romances moriscos. Los infieles se acercan
+entonces con fuerzas más numerosas, y el ejército cristiano es vencido
+por completo. Don Fernando, después de haber peleado con valor, se
+rinde y es llevado á Fez en rehenes, declarando el Monarca mahometano
+que sólo podrá rescatarlo la entrega de Ceuta, con cuyo objeto envía Don
+Enrique á Portugal para negociarla. Don Fernando replica en seguida que
+no consiente en ser rescatado á este precio, y encarga á su hermano con
+insistencia, al despedirse de él, que nunca olvide sus deberes de
+cristiano. Entonces comienza la serie de pruebas, que ha de sufrir el
+cautivo, aunque al principio lo trate el Rey con atención. Muley, por el
+agradecimiento que le debe, y cuyo amor á la princesa Fénix está
+enlazado con el argumento del drama, hace cuanto puede para libertarlo,
+pero no lo consigue. Al fin llega la noticia que el rey Eduardo de
+Portugal ha dispuesto en su lecho de muerte que Ceuta sea entregada al
+punto, para rescatar al Infante del cautiverio. Don Enrique viene con
+los poderes necesarios para cumplir la voluntad del soberano; pero Don
+Fernando, en vez de sentir alegría por su libertad, declara en un fogoso
+discurso, de la más sublime inspiración, que prefiere morir en su
+ignominioso cautiverio á sufrir que pase á poder de los infieles una
+ciudad cristiana. El magnánimo Príncipe hace pedazos los poderes, y el
+rey de Fez extrema sus rigores disponiendo que Don Fernando lleve
+pesadas cadenas, y que, como los demás esclavos más viles, ejecute los
+trabajos más penosos. La grandeza de alma del mártir, que, sin murmurar,
+sufre los dolores más intolerables, resplandece después en todo su
+brillo. De belleza incomparable es la escena, en que, trabajando como
+esclavo en los jardines reales, ofrece flores á la princesa Fénix, y
+ambos, en un diálogo lleno de tierno entusiasmo, y bajo el símbolo de
+las estrellas y de las flores, comparan lo infinito con lo transitorio
+del mundo real; una escena, que, como dice J. Schulze, «nos arrebata de
+la tierra, entrelazando todo lo mundano en una corona fúnebre, y
+llevándonos del vasto cementerio de nuestro planeta, abundante en
+sepulcros, á la patria eterna de las almas.» El Príncipe sucumbe al fin
+á tantos dolores y sufrimientos, acumulados en su persona; lo vemos en
+el peldaño más bajo de la humillación; la majestad y hasta la grandeza
+de su alma parecen extinguirse, y, sin embargo, dura su constancia. El
+poeta, al describir la miseria de Fernando, no evita lo repugnante y lo
+horrible, sino que, al contrario, al trazar con tan vivos colores la
+imagen de la grandeza caída, ostenta en todo su esplendor el arte
+verdadero. El Rey pasa por el camino, en que está Fernando, pidiendo
+limosna á los transeuntes. El mismo tirano no puede menos de
+compadecerle, considerando el estado en que se halla la víctima de sus
+rigores, cuando hasta el Infante parece haber olvidado su regia
+alcurnia, y no oye á quien lo llama. De repente brilla de nuevo el alma
+del Príncipe en toda su pureza y sublimidad; su espíritu casi se ha
+despojado de los lazos mortales, que lo encadenan, y la muerte le hace
+prorrumpir en palabras de una energía indescriptible, como si viniesen
+del imperio de lo eterno, y anunciasen la verdad, también inmutable.
+«¿Cómo es posible--dice J. Schulze--encontrar palabras bastante
+expresivas, para alabar como se merece al poeta, que ha sabido hacer
+brillar el espíritu divino de su héroe, ofreciéndolo en toda su
+desnudez, desde el abismo del oprobio y de la humillación más completa,
+de tal manera, que el astro de este hombre celestial aparezca más
+esplendente en medio de la noche más obscura?» Esta escena es de las más
+sublimes, que ha creado hasta ahora la poesía, demostrando lo que nunca
+se ha representado en esa forma: la grandeza espiritual y moral
+reduciendo á polvo, por su superioridad, á todo lo terrestre, y
+manifestando y descubriendo lo divino en la suprema elevación del alma
+humana.
+
+Después que vemos á Fernando con toda la majestad de un caballero,
+consagrado á Dios, siente que sus fuerzas terrestres le abandonan; ya
+no puede acercar á sus labios el pan que le ofrece uno de sus compañeros
+de sufrimiento, y se lo llevan para enterrarlo con el traje de su orden,
+con arreglo á sus deseos. Cuando llega un ejército portugués ante los
+muros de Fez para libertarlo, ha dejado ya triunfante todos los vínculos
+terrenales. Se han borrado los límites de lo finito, pero permanece
+inmutable lo eterno. Fernando, ya lleno de gloria, abandona su sepulcro,
+se aparece á los soldados de la Cruz con una antorcha en la mano, y los
+guía á la victoria. Jamás se ha presentado en la escena una aparición de
+efecto tan portentoso, y este magnífico desenlace reviste á toda esa
+admirable tragedia de una aureola divina, como lo más sublime que ha
+producido jamás la poesía cristiana. Si hay alguna obra digna de ser
+guardada en el santuario más recóndito del arte, es, sin duda, _El
+Príncipe constante_, porque el poeta ha prodigado en ella todos sus
+encantos hasta un extremo inconcebible, empeñando todas sus fuerzas en
+componer una obra maestra de perfección sin igual y superior á las
+facultades humanas; la devoción y la fe, como el sonido solemne del
+órgano, llenan su conjunto y parecen imprimirle su carácter divino,
+celebrando lo terrestre y su transfiguración más elevada, y convirtiendo
+los dolores y las lágrimas, himno que pronuncian los labios del mártir
+moribundo, en cántico de adoración y de júbilo[84]. Tales son las
+palabras que nos sugiere nuestro sentimiento, excitado por la obra más
+eminente de uno de los más grandes poetas de todos los tiempos,
+costándonos no poco esfuerzo recobrar de nuevo la tranquilidad de
+espíritu necesaria para analizar y criticar las demás creaciones suyas.
+
+_El Josef de las mujeres_[85].--Este drama notabilísimo se distingue por
+la energía de su concepción y por la plenitud de la vida de su
+pensamiento, no menos que por la perfección de su estructura externa,
+calculada para hacer en el teatro el mayor efecto. En la escena primera
+vemos á Eugenia, maestra de filosofía en Alejandría, reflexionando en su
+estudio sobre las palabras de la epístola de San Pablo: _Nihil est
+idolum in mundo, quia nullus Deus est nisi unus._ La docta pagana no
+puede comprender la significación de esas palabras, y vacila entre su
+adhesión á la creencia heredada de sus padres, y el impulso misterioso
+de su corazón, que la induce á desear otra más profunda y verdadera.
+Preséntansele dos apariciones: una la del anciano Eleno, que profesa el
+cristianismo, y que intenta atraerla á la nueva religión, y la otra la
+del Demonio, que se propone engañarla. Un ruido que se oye detrás de la
+escena, ahuyenta á las dos sombras: llega Filipo, el padre de Eugenia;
+nota que su hija tiene un libro cristiano ante los ojos, y se llena de
+cólera, porque es celoso perseguidor de la nueva secta. Poco después
+viene también el joven Aurelio, amante de Eugenia, y que se ha separado
+hace poco de una expedición emprendida para extirpar el cristianismo,
+con la esperanza de congraciarse el favor del padre de su amada.
+Eugenia, absorbida por completo en las reflexiones que han hecho nacer
+en ella los dos espectros, ni hace mucho caso de la cólera de su padre,
+ni presta grande atención á las pretensiones de su amante. No mucho
+después, se juntan en la casa de Filipo cierto número de mancebos y
+doncellas para una fiesta y una especie de academia poética en honor del
+príncipe Cesarino, hijo del Emperador. También éste aspira al amor de
+Eugenia, suscitándose entre él y su rival Aurelio un desafío, en que
+este último sucumbe. Apenas cae el muerto, se presenta el Demonio y se
+lleva el cadáver; pero de tal suerte, que se levanta de nuevo con vida,
+creyendo corromper más fácilmente á Eugenia y conquistar su alma.
+
+En el acto segundo, Eugenia, obediente á las sugestiones de su
+conciencia, se nos ofrece en los desiertos de la Tebaida para instruirse
+en el cristianismo, oyendo á sus antiguos solitarios; Aurelio, ó más
+bien el Demonio bajo su forma, la sigue y se empeña primero en
+pervertirla con lisonjas, y después empleando la fuerza; pero Eleno,
+dotado de poder maravilloso, se la arrebata, y se la lleva por los
+aires. Las escenas inmediatas nos la presentan ya del todo cristiana y
+en traje de ermitaña; Filipo se acerca con un ejército, organizado para
+la extirpación del cristianismo, y prende, entre otros prosélitos de
+este culto, tan odiado por él, á su misma hija, y, sin conocerla, se la
+lleva cautiva. En esta prisión se ve obligada á sufrir las pruebas más
+duras; pero las soporta con paciencia, y resiste con tal firmeza á todas
+las tentaciones con que, para seducirla, la rodea el Demonio, que
+obtiene el nombre de Josef de las mujeres. Nadie imagina que es Eugenia,
+á quien se cree muerta á causa de su desaparición repentina, y á la
+cual, por orden del príncipe Cesarino, ha de levantarse un templo como á
+una divinidad. El Demonio es también el forjador de estos planes,
+esperando que la víctima elegida por él, pero firme siempre en su
+propósito, sucumbirá al cabo al doble empuje de la vergüenza, por una
+parte, y de la vanidad, por otra. Pero justamente el momento de su
+esperado triunfo lo es el de su humillación y su derrota. Prepárase la
+fiesta; acude la muchedumbre al templo, y se presenta la estatua de la
+presunta muerta; pero entonces se descubre Eugenia, no para recibir la
+adoración, que se tributa á su imagen, sino para confesar públicamente,
+aunque con humildad, su fe en el Salvador; no para disfrutar de las
+grandezas terrenales, que Cesarino le ofrece en sus brazos, sino para
+sufrir el martirio. El altar pagano se derrumba al hacer su confesión;
+el Demonio abandona el cuerpo de Aurelio, que cae de nuevo en tierra sin
+vida, y los sayones de Filipo, enfurecido, así como los de Cesarino,
+furioso al ver que desprecian su amor, se apoderan de Eugenia y de los
+demás cristianos para llevarlos al suplicio, y viéndose, á su desenlace,
+en la gloria á estos nuevos santos.
+
+_El mágico prodigioso_[86].--Esta es una de las obras más sublimes de
+Calderón, y una de las más magistrales, creadas hasta aquí por la
+poesía. Cipriano, dudando de la naturaleza de la Divinidad, y, no libre
+de las tinieblas del paganismo, en su ignorancia, lleno de sospechas y
+presentimientos, busca la verdadera fe. Para apartarlo del camino de su
+salvación, se le presenta Satanás en figura de un caballero, é intenta
+disipar sus dudas acerca de la verdad de las creencias gentílicas. El
+seductor cede á los razonamientos victoriosos de Cipriano, y forma
+entonces el plan de pervertir á su adversario por medio de goces
+sensuales. Justina, hija de una mártir cristiana, es elegida para este
+objeto, y para ser también la segunda víctima del infernal corruptor. El
+plan se pone al punto en ejecución. Floro y Lelio, dos jóvenes
+enamorados ciegamente de Justina, pero no correspondidos por ella,
+invocan la mediación de Cipriano. Este accede á sus ruegos, pero siente
+en seguida una pasión furiosa por la bella cristiana. Mientras que los
+dos amigos esperan delante de la casa de Justina la respuesta decisiva
+que ha de traerles, se descuelga del balcón de la casa el Demonio para
+manchar la reputación de Justina, y, en efecto, lo consigue, en cuanto
+Floro y Lelio conciben sospechas de su conducta, y renuncian á ella.
+Cipriano, rechazado por la cristiana, se refugia lleno de desesperación
+en un lugar desierto á la orilla del mar; los elementos se desencadenan,
+como lo están también los afectos en su corazón; ve un buque en el mar
+alborotado, que se hace pedazos contra un peñasco, y un hombre que se
+salva nadando hasta alcanzar la ribera. Es el mismo Demonio bajo otra
+forma. Este, valiéndose de imágenes, traza la historia de su rebelión
+contra Dios y de su caída; insinúa con astucia cuán grande es su poder
+en la naturaleza, y de este modo se propone atraer á sus redes á
+Cipriano, ansioso de satisfacer su pasión. Sigue á esto la venta de su
+alma con sangre, y, en su consecuencia, la promesa de poseer seguramente
+á Justina. Pero el Demonio sabe que sus artes son inútiles ante una
+voluntad enérgica, y comienza en seguida á pervertir á Justina; de lo
+profundo del infierno evoca la muchedumbre de sus lascivos servidores
+para perderla con visiones lúbricas; pero á pesar de lo voluptuoso de
+los cánticos de aquellas voces aéreas para corromperla, no consigue su
+objeto, y Satanás deja el campo avergonzado. Cipriano ensaya entonces
+sus artes mágicas, recientemente aprendidas; preséntasele una figura con
+las facciones de Justina, pero el poder del Demonio sólo alcanza á
+enviarle su imagen aparente; corre detrás de la fantasma, le arranca el
+velo que la cubre, y encuentra el esqueleto de un muerto que le anuncia
+lo transitorio de todas las cosas terrestres. Horrorizado y confuso,
+conoce entonces que en su ansia de placeres mundanos sólo le espera al
+fin la muerte, y declara á Satanás que el trato hecho con él es nulo, no
+habiendo cumplido lo pactado. El Demonio le confiesa trémulo que Justina
+se halla bajo la guarda de un poder superior al suyo, y á las preguntas
+é instancias de Cipriano, se ve forzado á responder que este Sér
+superior es el Dios de los cristianos. En su angustia invoca entonces
+Cipriano á este Dios, y su invocación desvanece el encanto en que
+Satanás lo ha envuelto. Satanás abandona el campo, y Cipriano se refugia
+al punto en una montaña para recibir el Bautismo de un ermitaño
+cristiano; después, ansiando sufrir el martirio, se presenta en
+Antioquía como confesor de las verdades cristianas, y es condenado á
+muerte. Justina ha sido ya encarcelada por igual motivo. Ambos se
+encuentran en el camino del suplicio; asegúrale ella, en un discurso
+inspirado, que, con él, su muerte y su martirio, anula su pacto anterior
+con el Demonio, alcanzando la gracia infinita de Dios, y así se dirigen
+juntos al cadalso para sacrificar su vida por la verdad infinita.
+Satanás, cabalgando en una serpiente, se presenta, después de ser
+decapitados ambos, en el sangriento lugar del suplicio, y anuncia que,
+vencido por un poder más fuerte que el suyo, ha sido derrotado en la
+lucha, salvándose Justina y Cipriano[87].
+
+_Los dos amantes del cielo._--Es un drama que conmueve nuestras fibras
+más sensibles, como el anterior nos aterra y horroriza. La dulzura
+sobrenatural y la pureza de sentimiento, prodigados en este drama, nos
+revelan con los colores más bellos la piedad del noble poeta. La leyenda
+de Crisanto y Daría es contada por _Surius de prob. Sanctorum
+Historiis_, tomo V, pág. 948: ed. Colon., 1578. Puede verse también á
+_Gregorius Turonensis, gloria beatorum martyrum_, cap. 38, y _Les vies
+de Saints_, tomo VII, pág. 385: París, 1739. Lo más substancial de la
+tradición es lo siguiente: Crisanto, hijo del senador romano Polemio, se
+dedica con afición á los estudios filosóficos; los Evangelios llegan
+casualmente á sus manos, y su lectura le hace tal impresión, que cae en
+profunda melancolía. Para resolver las dudas que le asedian, recurre al
+presbítero cristiano Carpóforo, que lo instruye en la nueva doctrina, lo
+bautiza, y después Crisanto se hace públicamente cristiano. El padre,
+celoso sectario de los antiguos dioses, lo pone vanamente en prisión;
+luego, por consejo de un amigo, emplea con el converso otros medios.
+Prepárase una magnífica fiesta, á la que acude Crisanto en compañía de
+frívolas doncellas; pero el mancebo, inspirado por Dios, alcanza con sus
+fervientes oraciones que sus seductoras se queden profundamente
+dormidas. Por último, hacen venir á una casta sacerdotisa de Minerva,
+llamada Daría, á la cual atrae Crisanto al cristianismo, presentándose
+públicamente como si estuviesen casados, pero viviendo ambos en completa
+abstinencia de los goces conyugales. Los esfuerzos de ambos en difundir
+la nueva religión, despiertan las sospechas de los paganos. El tribuno
+Claudio lleva á Crisanto á un templo de Hércules para ofrecerle
+sacrificios. El cristiano lo rehusa, siendo condenado por su negativa á
+sufrir los más horribles martirios; pero su cuerpo, por obra milagrosa,
+resiste incólume á todos los tormentos, é impresiona de tal modo á
+Claudio y á los soldados, que todos reciben el Bautismo. El Emperador
+interviene entonces también en este asunto; Crisanto es encerrado en la
+cárcel, y Daría en un lupanar; preséntase un león para socorrerla y
+defenderla de sus corruptores, y, por último, el pretor ordena que los
+dos amantes sean llevados á un pozo, situado fuera de la ciudad, y que
+lo colmen con tierras y piedras. En cuanto al arte incomparable de que
+el poeta hace gala en la dramatización de esta leyenda, sólo hay una voz
+unánime. Su drama es de lo más perfecto de este género que se ha escrito
+hasta hoy.
+
+_El purgatorio de San Patricio_[88].--Pertenece á las obras de la edad
+juvenil de Calderón, y, así en la prodigalidad de sus galas como en su
+estilo ostentoso, lleva las trazas de su precoz nacimiento. Sin duda
+este drama merece algunas censuras sensatas, porque no sólo lleva
+impreso el sello de la fe monstruosa, que dominaba en su tiempo,
+ofreciendo también algunos flacos á la crítica, que se ajusta en su
+juicio á la moral, sino también contiene algunas faltas por lo que
+respecta á la composición; y, sin embargo, aun cuando nos cause
+extrañeza su pensamiento fundamental; aun cuando haya algo, en su
+desempeño, que choque con nuestras ideas artísticas, así en su conjunto
+como en muchos de sus detalles, revela tanto talento y tanto genio en el
+autor, que no podemos menos de admirarlo. Los dos protagonistas del
+drama, San Patricio y Ludovico Ennio, naufragan en las costas de
+Irlanda; San Patricio salva á Ludovico, y, nadando con él, arriba á la
+tierra, en donde se encuentra también Egerio, rey de Irlanda, con su
+séquito. Los dos náufragos cuentan la historia de su vida en dos largos
+discursos, de los que Calderón usa con preferencia al principio de sus
+comedias. San Patricio refiere, que es hijo de un caballero irlandés y
+de una señora francesa, y que sus padres, poco después de su nacimiento,
+se han retirado á un monasterio; que él mismo, educado piadosamente,
+disfruta desde sus primeros años del don de hacer milagros, y que,
+cautivo poco antes por piratas, se ha libertado de ellos con la ayuda
+del cielo, que lo ha socorrido promoviendo la tempestad, causa del
+naufragio del buque. En cuanto á Ludovico, á quien ha salvado, dice:
+
+ Porque no sé qué secreto
+ Tras él me arrebata y lleva,
+ Que pienso que ha de pagarme
+ Con grande logro esta deuda.
+
+El discurso siguiente de Ludovico, empleando colores muy vivos, nos
+traza ese hecho, no contrario á la naturaleza, pero que, sin embargo,
+nos extraña, á pesar de su conformidad con las ideas católicas, entonces
+reinantes en España, y cuyo fundamento es la existencia de un criminal,
+que persiste, con plena conciencia de lo que hace, en perpetrar los
+mayores delitos, y firme, en el fondo de su alma, en la fe de la
+Iglesia. Ludovico enumera la larga serie de los desafueros que ha
+cometido, calificando como más grave el de haber seducido á una monja,
+haberla robado y casádose con ella; haberla llevado á Valencia,
+malgastando allí toda su fortuna, é intentado después prostituirla para
+lucrarse de su deshonra; pero que ella se opuso, y volvió otra vez á su
+convento. Después de referir otras muchas aventuras, declara que había
+caído en manos de piratas, libertándose de ellos por la intercesión de
+San Patricio. El Rey pagano perdona á Ludovico, en atención á sus
+maldades, el crimen de ser cristiano, pero deja caer todo el peso de su
+cólera en San Patricio. En el desarrollo de la acción acumula Ludovico
+crímenes sobre crímenes, pero asegura por su fe la protección, cada vez
+más decidida, de San Patricio; seduce á Polonia, la hija del Rey; hace
+la guerra al general Filipo, cae prisionero y es condenado á muerte,
+debiendo su salvación á Polonia. Los dos huyen juntos, pero Ludovico no
+la ha querido nunca sinceramente y determina matar á su libertadora,
+porque, al parecer, le estorba en su huída; en efecto, ejecuta su
+propósito en un bosque sombrío, por donde pasa un camino, y recorre
+luego el mundo en compañía de un campesino que se le agrega. San
+Patricio, mientras tanto, resucita á Polonia; Egerio, admirado de este
+prodigio, pide á su autor que le haga ver el Purgatorio; San Patricio
+accede á este deseo, y se lleva al Rey á una caverna, desde la cual se
+ve al Purgatorio en lo hondo, y lo precipita desde aquí en el Infierno,
+cuyo suceso produce la conversión de la corte y la de toda Irlanda. Al
+principio del acto tercero se nos ofrece Ludovico, que regresa á Irlanda
+después de viajar largo tiempo por toda Europa, no guiándole otro
+propósito que matar al general Filipo, en quien no ha podido saciar su
+sed de venganza. En la noche, en que espera á su enemigo, se le aparece
+un caballero disfrazado, y lo provoca á la pelea. Ludovico la comienza,
+pero sus golpes sólo hieren al aire. Descúbrese entonces el caballero,
+que es un esqueleto, y le dice:
+
+ ...¿No te conoces?
+ Este es tu retrato propio.
+ Yo soy Ludovico Eneo. (_Desaparece._)
+
+El pecador se convierte en virtud de esta aparición; cae al suelo sin
+sentido, exclamando después:
+
+ ¿Qué será satisfacción
+ De mi vida?
+
+ MÚSICA. (_Dentro._)
+
+ ¡El Purgatorio!
+
+Se encamina entonces, para buscar el Purgatorio, al lugar en donde
+subsiste aquella caverna, á donde llevó al Rey San Patricio; encuentra
+allí á Polonia de ermitaña; le indica la dirección que ha de tomar;
+llega á la caverna, y, al cabo de algunos días, sale de ella santificado
+y transfigurado. Una larga oración, en la cual refiere las maravillas,
+que ha presenciado en el Purgatorio de San Patricio, termina esta obra
+dramática[89].
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO VII.
+
+ _Las cadenas del demonio._--_La exaltación de la Cruz._--_La
+ devoción de la Cruz._--_Origen, pérdida y restauración de la Virgen
+ del Sagrario._--_La cisma de Ingalaterra._--_La aurora en
+ Copacavana._--_El gran príncipe de Fez._--_San Francisco de
+ Borja._--_La sibila del Oriente._--_La estatua de Prometeo._--_La
+ vida es sueño._
+
+
+_Las cadenas del demonio._--Comienza con una escena semejante á la que
+se halla también al principio en _La vida es sueño_. Irene, hija del rey
+de Armenia, está presa desde su nacimiento en una cárcel obscura, por
+haber profetizado un astrólogo que su libertad acarrearía á su país todo
+linaje de males. Invoca, desesperada, la ayuda del Demonio, y consigue
+de él, vendiéndole su alma, que la saque de la cárcel. Las exhortaciones
+del apóstol San Bartolomé, que llega allí poco después y convierte al
+cristianismo á parte de sus habitantes, hacen en ella tal impresión,
+que, conociendo su pecado, se aflige primero sobremanera, y pierde
+después el juicio. La descripción de su locura es, sin disputa, de lo
+más magistral y poético que se ha escrito; finalmente, libre ya su alma
+del delirio que la embargaba, confiesa á Jesucristo y consigue del
+apóstol, que, al final del drama, recibe el martirio, la anulación de su
+pacto con el Diablo[90].
+
+_La exaltación de la Cruz_[91].--Este drama extraordinario trata de la
+conquista de la Santa Cruz del rey persa Cosroes, y de su instalación en
+el templo de Jerusalén; pero el objeto del poeta fué personificar
+simbólicamente en _La exaltación de la Cruz_ la del cristianismo. La
+leyenda de San Anastasio (_Acta sanctorum Bolandi_, Januar, tomo II,
+pág. 422: Antuerp., 1643), está enlazada hábilmente con la acción
+principal. Este santo, mago y encantador al principio, muestra á los
+hijos de Cosroes, á sus ruegos, en un espejo negro, la entrada de su
+padre en Jerusalén; pero, al ver la cruz, su arte es impotente, y le
+sugiere sus primeras dudas acerca de la verdad de su religión. Cosroes
+vuelve triunfante á su capital; planta la cruz robada del Salvador en el
+templo de Júpiter, y entrega, como esclavo, á Zacarías, patriarca
+cautivo de Jerusalén, en manos de Anastasio, para que éste le haga
+apostatar de su fe. El emperador Heraclio, mientras tanto, sabe, por
+conducto de Clodomira, reina fugitiva de Gaza, que se le presenta
+suplicante, que Jerusalén ha sido tomada y que se ha arrancado de ella
+la Santa Cruz; y, si bien hasta entonces había sentido por su futura
+esposa ardiente amor mundano, lo borra de su corazón y dirige sólo su
+pensamiento á la noble empresa de recuperar el símbolo del cristianismo.
+Clodomira, armada también, forma parte de la expedición contra Persia.
+No fácilmente, sin embargo, concede el Señor la victoria á sus
+adoradores: aguárdanles pruebas y tormentos diversos; derrótanlos los
+persas, y se ven á punto de sucumbir en una región montañosa y desierta;
+pero perseveran en su fe y en su esperanza, y al cabo el cielo también
+les ayuda, los ángeles esgrimen sus espadas de fuego, y dispersan los
+escuadrones enemigos que los cercaban. Mientras suceden estas cosas,
+estalla la desunión en la familia real de Persia, á la cual han llevado
+cautiva á Clodomira; un hijo de Cosroes, gravemente ofendido por su
+padre, se acoge á Heraclio con Clodomira, y con su ayuda se apodera de
+la capital de Persia y recupera la Santa Cruz. Anastasio, convertido al
+cristianismo por su esclavo Zacarías, y después de sufrir de Cosroes
+todo linaje de oprobios y torturas á causa de su nueva religión, que
+confiesa públicamente, es puesto en libertad, ocupando de nuevo Zacarías
+su silla episcopal en Jerusalén. A la conclusión del drama se nos ofrece
+un contraste con la primera escena: así como Anastasio hace allí ver, en
+virtud de sus artes mágicas, el robo de la cruz á los príncipes de
+Persia, así aquí le muestran los ángeles á Heraclio con cilicio y corona
+de espinas en la cabeza, llevando en sus hombros el sagrado madero al
+templo de Jerusalén, y plantándolo en el altar.
+
+_La devoción de la Cruz._--Esta obra tiene igual valor, ya se la
+considere como la expresión del espíritu de tiempos pasados, ó por su
+mérito poético. La idea imaginaria, que le sirve de fundamento, se
+desenvuelve en rasgos grandiosos; pero el sentimiento religioso del
+poeta, en otros dramas suyos tan pura y genuinamente cristiano, aparece
+en éste extraviado singularmente por la superstición y el fanatismo. La
+creencia, de que un hombre puede cometer crímenes de toda especie, y
+salvarse, sin embargo, por su adhesión á la fe católica y al símbolo de
+su Divino Fundador, se expone en este drama de la manera más
+inconveniente; porque envuelta por completo la significación literal del
+argumento en una forma simbólica, obliga al poeta á intercalar una idea,
+en que seguramente no ha pensado. Una mujer casada, después de sufrir de
+su esposo malos y groseros tratamientos, se ve acometida de los dolores
+del parto en el desierto, al pie de una cruz, invocando el auxilio de
+esa misma cruz en hora tan angustiosa para ella. Los gemelos, que da á
+luz, llevan impreso en el pecho el signo de la gracia, bajo la forma de
+una cruz roja. El padre hace criar á Julia, la hija, en su casa; pero el
+hijo crece y se educa en el extranjero, desconocido de su padre, y
+después se enamora de Julia, ignorando que sea su hermana. Otro hermano
+de Julia provoca al seductor, y muere en la pelea. Julia es encerrada
+en un convento por su padre, y el hijo de éste entra en una banda de
+ladrones, y comete crímenes sobre crímenes. Su antiguo amor no le
+abandona, y forma el proyecto de robar á Julia del convento; pero cuando
+ella se inclina á acceder á sus deseos, retrocede él, temblando, al
+observar en su pecho el signo de la cruz. Julia, entonces, arrastrada de
+una pasión sensual y censurable, se escapa del convento y sale en su
+persecución. El milagro que la cruz hace en los dos, que la llevan,
+forma entonces el verdadero núcleo del drama: la vida de los dos
+elegidos, no obstante sus pecados y desdichas, es sólo para ambos la
+senda obscura, que conduce al sol resplandeciente de la salvación
+eterna, que, desde la cuna, ha brillado para ellos; en vano influencias
+maléficas los arrebatan al abismo de su perdición, porque permanecen
+fieles á la cruz, y este signo de la verdad y de la gloria los arranca
+del pecado y de la muerte. Píntalo así el poeta con el vuelo poderoso de
+su fantasía; pero, á pesar de todo su talento, no es posible que la
+imaginación, por lo menos la de los que ahora vivimos, se vea libre de
+extrañeza, al considerar que, aquel signo externo, no se presenta sólo
+como símbolo, sino como instrumento salvador de la gracia divina, aunque
+las almas de los glorificados persistan en la culpa con conocimiento
+clarísimo de lo que hacen. Mientras el hijo y la hija se entregan á todo
+linaje de excesos y maldades, el padre ataca á los ladrones y el hijo
+muere en la batalla; y al invocar el auxilio de la cruz se presenta un
+piadoso obispo que lo confiesa, requisito indispensable y conocido, con
+arreglo á las creencias católicas, para alcanzar la bienaventuranza.
+Julia, perseguida también y viendo lo inevitable de su muerte, se abraza
+á una cruz y sale con ella volando por los aires, dejando burlados á sus
+perseguidores[92].
+
+_Del origen, pérdida y restauración de la Virgen del Sagrario_[93].--La
+acción se divide en tres partes, distribuídas cada una en diversos
+siglos: la primera, en el VII, en el reinado de Recesvinto, rey de los
+visigodos; la segunda, en el VIII, cuando la conquista de España por
+Tarik; y la tercera, en el XI, cuando fué recuperada Toledo. El centro ó
+foco de la acción lo constituye la milagrosa imagen de la Virgen en su
+nacimiento, decadencia y restauración, dependiendo la unidad del
+argumento de este centro, al que se refieren todas las demás escenas.
+
+_La cisma de Ingalaterra_[94].--El plan de esta tragedia coincide en
+muchos puntos con la de _Enrique VIII_, de Shakespeare. Compréndese, sin
+embargo, que las diferencias entre ambas han de ser radicales. Si el
+drama inglés se propone la alabanza de Isabel, en el español predomina
+claramente la tendencia de acumular sobre la cabeza de la Reina hereje
+todas las manchas de su nacimiento ilegítimo. La desdichada Ana Bolena,
+madre de Isabel, es representada como una mujer voluptuosa y llena de
+vicios, y á su lado, con colores tan odiosos, el arrogante cardenal
+Wolsey. Por el contrario, la católica María y la princesa española
+Catalina (esposa repudiada de Enrique VIII), aparecen adornadas con las
+más preclaras virtudes de su sexo. El carácter del Rey, tan débil como
+vano, está pintado magistralmente, notándose en él cierta buena semilla,
+que vive siempre, pero que no llega á germinar nunca. Bastan estas
+indicaciones generales, y pasemos ahora á exponer su argumento con
+alguna prolijidad, porque este drama es muy interesante bajo diversos
+aspectos[95].
+
+Acto primero. Enrique VIII, dormitando en su gabinete. Delante de él
+yace un manuscrito, en que ha trabajado antes, y es el tratado _De
+Septem Sacramentis_: divaga, escribe y habla en sueños; á su lado está
+la visión de Ana Bolena, á la cual él no ha visto hasta entonces,
+borrando con la mano izquierda lo que él escribe con la derecha. Oyense
+á lo lejos los pasos del cardenal Wolsey; desaparece la visión y Enrique
+despierta, guardando en su pecho la afición hacia el sér seductor, que
+ha desaparecido. Acércase á él Wolsey, trayendo una carta del papa León
+X, y un libro nuevo de Lutero. El Rey intenta pisotear el escrito de
+Lutero, y poner la carta del Papa sobre su cabeza; pero distraído por su
+recuerdo de Ana, trueca los frenos, arroja al suelo el escrito del Papa,
+y levanta la obra de Lutero. En vano intenta interpretar este mal
+presagio valiéndose de sofismas. Quédase solo el Cardenal, y revela en
+un monólogo su insaciable avaricia. Carlos, embajador francés, pide una
+audiencia á Enrique; el arrogante Cardenal lo rechaza con orgullo.
+Carlos, solo con un amigo, le descubre el obstáculo, causa de la
+dilación de su regreso á Francia, que colmaría sus deseos, y es su
+ardiente amor á Ana Bolena, que estrechamente lo encadena. Esta joven ha
+estado antes en Francia: allí la ha visto primero Carlos en un baile, la
+ha amado y ella se ha entregado á su amor sin reserva. Vienen, por una
+parte, la reina Catalina, su hija María y su dama Margarita Pool; por
+otro, Tomás Boleyn, que trae á su hija Ana á la Reina, y se la presenta.
+Ana dirige cumplidos lisonjeros á la Princesa, y maldice para sí su
+posición inferior, que la obliga á arrodillarse. Catalina le manda
+levantar, porque tales testimonios de respeto corresponden sólo á Dios;
+después la misma Reina intenta ver á su esposo, pero Wolsey, ante la
+puerta del gabinete, se lo niega. Irritada la Reina, le dice que lo
+conoce bien y que le consta cuán grande es el orgullo de su alma bajo la
+hipócrita máscara de la humildad. Wolsey, descubierto, jura tomar una
+enérgica venganza de esta afrenta; además, un astrólogo, maestro suyo,
+le ha profetizado que una mujer será causa de su desgracia: ¿quién podrá
+serlo sino Catalina? Ana, sola con su padre, oye de sus labios consejos
+sensatos para que arregle á ellos su conducta; pero le contesta con
+frialdad y menosprecio, porque se avergüenza de su nacimiento. Carlos
+con Ana. Júranse muchas veces perpetuo amor, y los dos se dan las manos
+como para un casamiento secreto. Por una parte, llegan el rey Enrique
+con Wolsey, y por otra, Catalina con su séquito. Apenas ve el Rey á Ana,
+reconoce en ella aquella misma visión que ha barrido sus creencias
+católicas. Arrebatado y confuso se aproxima á ella, enamorándole aún más
+sus palabras humildes é hipócritas. El astuto Cardenal observa á su
+señor y á Ana. Lee lo que pasa en los corazones de ambos: en el de la
+una, un orgullo satánico, y en el del otro, un amor sensual que lo
+trastorna, y saborea ya su próxima venganza.
+
+Acto segundo. Enrique, en su gabinete, pensando inconsolable en Ana:
+rodéanlo sólo el Cardenal y el gracioso Pasquín, pero no consiguen
+desvanecer la profunda melancolía que lo embarga; preséntase la Reina
+con su séquito para tranquilizar á su amado esposo. Él la recibe, porque
+Ana la acompaña. La música, el canto y el baile deben disipar su pena.
+Wolsey se ve obligado á alejarse por orden de Catalina; cántase una
+letra tierna, y la misma Reina le añade una glosa. Enrique sólo mira á
+Ana, y en vano hiere la música su oído. Entonces baila Ana, y cae, al
+parecer casualmente, á los pies del apasionado Príncipe. Carlos se
+anuncia entonces, y es admitido. Pide, en nombre del duque de Orleans, á
+la princesa María. Enrique aplaza la contestación. Wolsey solo. Todos
+los tormentos del orgullo humillado destrozan su corazón. Después de la
+muerte de León X, Carlos V ha elevado á la Sede pontificia á su
+preceptor Adriano, suprema dignidad eclesiástica, en que Wolsey había
+puesto los ojos. No le es dado vengarse del Emperador, pero sí de su
+tía, la inocente reina Catalina, destinada á ser blanco de sus iras.
+Llega entonces Ana: ambos se han conocido mutuamente, y á ambos impulsa
+el mismo pensamiento. Júrale ella que sólo tendrá en cuenta su medro si
+la ayuda á subir al trono, condenándose á sí misma á morir
+ignominiosamente á manos del verdugo, si alguna vez falta á los deberes
+que le impone la gratitud. Ana se queda sola; el Rey, arrastrado por su
+pasión, pretende á la seductora doncella. Un amor irresistible, según
+ella afirma, la atrae hacia el Rey, y, con palabras lisonjeras y miradas
+insinuantes, lo encadena más y más, y lo deja así trastornado; entonces
+se desliza junto á él Wolsey, y le dice, entre otras cosas:
+
+ No fué tu matrimonio verdadero,
+ Ni humana ni divina
+ Ley habrá que conceda
+ Que ser tu esposa pueda
+ La reina Catalina,
+ Siendo caso tan llano,
+ Que fué primero esposa de tu hermano.
+
+Se opone en apariencia, pero su voluntad, ya sin energía, aprueba el
+propósito. El Cardenal convoca precipitadamente al Consejo de Estado á
+solemne sesión parlamentaria. Sesión del Parlamento. Enrique aparece en
+el trono con Catalina, llevando corona y cetro; siéntase junto á la
+Reina la princesa María, y Wolsey está de pie detrás del Rey. Enrique
+declara solemnemente que su casamiento con Catalina es nulo, y que su
+hija María será la heredera legítima de la corona de Inglaterra. Dice,
+al terminar, que la cabeza de cualquiera, que no encuentre bastante
+sólidas las razones que le asisten para el divorcio, será separada
+inmediatamente del tronco. La Reina le replica en un largo discurso
+lleno de amor y abnegación; ruega á su esposo, que por ninguna razón ni
+pretexto ponga en peligro la salvación de su alma; pero el Rey le vuelve
+las espaldas y se aleja lentamente sin replicarla. Carlos, asustado,
+lleva precipitadamente esta noticia á la corte de Francia. Wolsey se
+venga entonces de las humillaciones que ha sufrido antes de su Reina,
+arrancando con sarcasmos á la princesa María de los brazos de su madre;
+la Reina se dirige entonces á Ana, pidiéndole su intercesión: pero ésta
+se vuelve y la deja con mal disimulada alegría, y sólo Margarita no
+abandona á la desgraciada.
+
+Acto tercero. Ha transcurrido ya largo tiempo, y Ana se ha casado con
+Enrique; y, como el Papa no ha consentido en su divorcio, Enrique ha
+abjurado de la religión católica, apoderándose de sus conventos y bienes
+temporales. Catalina vive en Londres, en una pobre habitación. Carlos ha
+vuelto de nuevo de Francia á Inglaterra para celebrar sus bodas con su
+amada Ana, y la encuentra ya reina; sólo una vez quiere verla y
+devolverle las prendas de su antiguo amor. Wolsey lo recibe rodeado de
+muchos soldados miserables y estropeados, que le presentan memoriales;
+recházalos á todos, quedándose solo con la nueva reina Ana, y le suplica
+entonces que lo apoye en su pretensión de ocupar la presidencia del
+Gobierno, pero ha confiado ya este cargo á su padre sin saberlo el
+Cardenal. El prelado la amenaza iracundo devolverla á la nada, de donde
+la había sacado, resolviendo ella resistir con todo su poder y toda su
+astucia femenil á las intrigas de sus enemigos. Enrique con Ana. Enseña
+á su querida mujer una carta para la divorciada Catalina, llena de vanos
+consuelos; Ana se aflige al leerla, con el secreto propósito de
+envenenarla. Laméntase luego del orgullo insolente y de las ofensas que
+le ha hecho el cardenal Wolsey, y pide, adulándolo, venganza. Falta,
+pues, al juramento que antes hizo á su protector, como había faltado
+también al de amor eterno que hizo á Carlos. Wolsey se engaña al
+interpretar falsamente aquella profecía que se le había hecho de que
+una mujer sería la causa de su ruína, creyendo que esta mujer era
+Catalina; él mismo ha dado fuerza y valor á su enemiga. Enrique lo
+despide ignominiosamente de la corte, y confisca sus bienes y tesoro en
+beneficio de los soldados, á quienes trató tan mal. Posesión campestre
+de la reina divorciada Catalina. Resignada y triste se pasea con
+Margarita por un campo solitario, entre flores silvestres. Acércase á
+ella Wolsey, fugitivo, sediento y muerto de hambre, y le pide una
+limosna. La Reina se había tapado el rostro para no avergonzarlo, y le
+entrega sus últimas joyas; entonces se descubre á sus ruegos, y él,
+desesperado, le da las gracias. Llegan entonces servidores del Rey; él
+cree que lo persiguen, y, ciego de ira, se arroja desde lo alto de un
+peñasco, y se mata. Los criados del Rey son portadores de aquella carta
+envenenada, que la Reina recibe, contenta y placentera, de su señor y
+esposo. Londres. El palacio real. El Rey, atormentado por sus
+remordimientos, acecha oculto á su esposa. Ana ordena á sus damas que se
+retiren, y cree estar entonces sola con Carlos. Este devuelve á su
+infiel amada las prendas de su antigua pasión, y ella le asegura que
+sólo á él ama; que la corona de Enrique tiene valor á sus ojos; la
+persona del Rey, no. Carlos tira al suelo las tiernas cartas de la
+Reina, y se aleja lleno de indignación y de desprecio. Cae entonces la
+venda que lo cegaba; se apodera de una carta, y ve confirmadas sus
+sospechas. Manda que Ana sea presa por su mismo padre; ha sacrificado
+todo á su amor, aun oponiéndose á sus mejores inclinaciones, y se
+encuentra ahora vendido evidentemente. ¿A quién ha de dirigirse en este
+trance, sino á su esposa Catalina? Intenta reconciliarse otra vez con
+ella, pero se presenta á la sazón su hija María, vestida de luto, y le
+anuncia la muerte prematura de su paciente madre. Enrique, profundamente
+afligido, baja la cabeza y se acusa de su pecado. Para enmendarlo en lo
+posible, promete á María casarla con Felipe II, rey de España. Convoca
+después el Parlamento, y hace que la reconozcan como heredera del trono.
+Siéntase, en efecto, bajo el regio solio, yaciendo á sus pies el cadáver
+de Ana Bolena. Como católica celosa, no aprueba la libertad de cultos ni
+la secularización de los bienes eclesiásticos. Enrique le aconseja que
+disimule hasta ocasión más oportuna. El pueblo le presta homenaje, y un
+capitán termina el drama, pronunciando estas palabras:
+
+ Y aquí acaba la comedia
+ Del docto ignorante Enrique,
+ Y muerte de Ana Bolena.
+
+_La aurora en Copacavana_[96].--En este drama, cuyo título significa la
+salida del sol del cristianismo, en el Perú, ha hecho el poeta rico
+alarde de su brillante fantasía. Su principio, representando la fiesta
+de los indios en el templo del Sol de Copacavana, es magnífico. Los
+himnos de los sacerdotes de los ídolos son interrumpidos por los
+cañonazos, que anuncian la llegada de la flota de Pizarro. El aspecto de
+los buques y el retumbar de los cañones difunden general horror; los
+dioses, irritados, reclaman un sacrificio humano, y nada menos que el de
+la sacerdotisa Guacolda, amada á un tiempo del Inca y del héroe
+Impanguí. El Inca, arrastrado por su idolatría, como por una fuerza
+irresistible, da su consentimiento al sacrificio; pero Impanguí arrebata
+á su amada de las manos de sus sanguinarios perseguidores.
+
+El acto segundo nos ofrece á los españoles, ya desembarcados, peleando
+con los indianos. En una de sus escenas más brillantes aparece el
+ejército cristiano, encerrado en Cuzco, ciudad conquistada, cuyas casas
+de madera han incendiado los indianos para acabar con sus enemigos; pero
+la Virgen María, invocada por Pizarro, viene en ayuda de sus devotos: se
+aparece rodeada de ángeles sobre la ciudad incendiada, y apaga el fuego.
+La misma visión se presenta á Impanguí, que capitanea los indianos, y le
+infunde un sentimiento religioso y devoto, desconocido de él hasta
+entonces; y cuando, poco después, sabe que se ha descubierto el refugio
+de su Guacolda, invoca también la celestial visión, por cuyo poder él y
+su amada se salvan del peligro.
+
+En el acto tercero, todo el Perú se ha sometido ya á España, y se ha
+convertido al cristianismo, personificándose particularmente en Impanguí
+esta mudanza del culto del sol en la adoración del sol verdadero de
+nuestra redención. Lleno de la imagen de la Santa Virgen, sólo piensa en
+representarla bajo la forma de una estatua, tal cual la contempla su
+alma; pero no puede lograrlo con sus toscos instrumentos, y llega á ser
+un objeto de burla de sus compatriotas. La Virgen, por último, para
+premiar su fe, le envía dos ángeles, que acaban la imagen, y el drama
+termina con una fiesta en honor de este milagro.
+
+Este bosquejo de la fábula manifiesta cuánta animación y cuánta
+exuberancia de vida reina en esta comedia, no siendo menos brillante la
+poesía que la exorna. En cuanto á la falta, que se le atribuye, de no
+haber en su acción rigoroso é interior encadenamiento, así como otros
+defectos, que también se le achacan, diremos con Malsburg «que, como el
+principal objeto de ella es la transformación del culto del sol en el
+cristianismo, el poeta, con mucho juicio, para desvanecer el efecto
+desagradable, que pudiera hacer esa conversión violenta de un pueblo
+vencido por sus vencedores, supone una especie de cristianismo
+embrionario y preexistente entre los peruanos, que se ha desarrollado
+con el desembarco de los europeos.» Llama la atención la figura de la
+idolatría, porque Calderón emplea muy pocas veces en sus comedias
+personajes alegóricos; sin embargo, no tiene fundamento alguno la
+opinión de Schlegel, de que el poeta tuvo á la vista _La Numancia_, de
+Cervantes, porque innumerables comedias de Lope y de otros, sin hablar
+de los autos, pudieron servirle de modelo.
+
+_El gran príncipe de Fez_[97].--Un Príncipe moro, reflexionando en un
+versículo del Corán, siente en su alma afición á otras creencias más
+elevadas, aunque no concretas, y abandona á su esposa y su patria para
+hacer una peregrinación á la Meca, y satisfacer su deseo. En su viaje
+cae cautivo en manos de cristianos, y confunde entonces el motivo
+misterioso de su peregrinación. Se bautiza, y, por último, predica el
+Evangelio entre los paganos. También en este drama aparece una figura
+alegórica, la de la religión; debiendo confesarse que esta comedia es de
+las más inferiores, en este género, de Calderón.
+
+_San Francisco de Borja._--Este drama, uno de los más defectuosos de
+nuestro poeta, pertenece, según todas las apariencias, á los últimos
+años de su vida. El argumento es tan refractario á toda dramatización
+poética, que hubiera sido difícil á Calderón, hasta en la época en que
+sus facultades poéticas se encontraban en toda su fuerza, darle la forma
+de un drama perfecto. Sobre la vida de San Francisco de Borja, tan
+famoso en España, véase á Tanner, _Societas Jesu_, pág. 121: Pragæ,
+1694.
+
+_La sibila del Oriente._--Para representarse en la fiesta de la Santa
+Cruz. Su fundamento es el libro segundo de Samuel, el primero de los
+Reyes, los dos libros de la Crónica, y Josephi, _Antiquitates judaicæ_,
+I, libros VII y VIII, cap. 6.º El carácter de la reina de Saba se
+asemeja al de las sibilas de las leyendas de la Edad Media, encargadas
+de anunciar á los gentiles la venida del Salvador. Este drama no se
+menciona por Calderón en el catálogo de sus comedias, que hizo en 1680
+para el duque de Veragua, deduciéndose de esta circunstancia, que es uno
+de los últimos, si no el postrero, de todos sus dramas; pero ese
+catálogo incluye otras muchas obras, de cuya autenticidad se duda, y no
+hay que concederle mayor autoridad de la que tiene, aunque el examen
+detenido de esta composición parezca también confirmarlo. El poeta ha
+hecho gala de su devoción en esta obra admirable, revistiéndola de la
+solemne poesía del Antiguo Testamento. «Si, en general,» dice Malsburg,
+«es la adoración de un sér más alto la fuente primera de toda poesía,
+ningún otro poeta ha levantado un monumento tan magnífico en loor suyo
+como Calderón en su _Sibila del Oriente_, escrita, al parecer, en una
+edad avanzada, cuando su alma se ocupaba sólo en los portentos
+admirables de la religión. Desarróllase aquí, con singular
+magnificencia, la tesis de que en el Antiguo Testamento existe la raíz
+del Nuevo, siendo una de las bellezas más incomparables de esta comedia
+que, así su fábula como sus elementos aislados, tienen siempre
+transcendental significación. Es semejante á una imagen, que encierra
+en sí profundo misterio; anuncia sólo lo más santo y lo más oculto, para
+que nuestro espíritu lo comprenda de este modo, y conozcamos que se
+apodera de nosotros, y nos llena por completo. Dotados ya de esa vista
+profética, comprendemos en toda su extensión la sublime empresa de la
+redención humana por el Salvador; y así como vemos levantarse y
+perfeccionarse el templo de Salomón, así también se eleva en nuestro
+espíritu la Iglesia de Cristo, sobrecogiéndonos y arrebatándonos: el
+vate es aquí profeta, la poesía una revelación, y la magia brillante de
+que ésta se reviste, se trueca luego en humildad y rendimiento al
+servicio de Dios, para anunciar esos misterios elevados, que la palabra
+no puede expresar. Al sublimar el poeta lo divino, se transfigura él
+mismo por su virtud, excediéndose á sí propio de tal suerte, que ha
+dejado á todos en la imposibilidad de aventajarlo.»
+
+A los dramas mencionados hasta ahora, que con más razón merecen
+calificarse de religiosos, por predominar en ellos este elemento,
+agregaremos otros dos, cuya forma exterior no corresponde, al parecer, á
+esta clase; pero que, á causa del pensamiento, también religioso, que
+los llena, y de su simbolismo, enérgicamente caracterizado, merecen,
+sin duda, ser conocidos después de aquéllos. Tales son los siguientes:
+
+_La estatua de Prometeo._--Trabajo profundo del mito de Prometeo, con
+arreglo á las ideas cristianas. Prometeo hace una copia de Minerva, de
+la razón eterna, y es llevado en alas de la diosa por los espacios
+celestes al palacio del dios del sol, robándole un rayo, con cuya ayuda
+infunde la vida en la naturaleza; pero la razón, en cuanto nace,
+enciende con la luz á la discordia, y, de la urna abierta por ella,
+salen y se divulgan el odio y la enemistad, como obscuro humo, entre el
+linaje humano; los dos hermanos, Prometeo y Epimeteo, se hacen la guerra
+entonces, cuyo azote devasta á la tierra virgen. Finalmente, Apolo se
+aplaca por las súplicas de Minerva, muda el humo en luz radiante, y
+devuelve á nuestro planeta el amor y la reconciliación.
+
+_La vida es sueño._--Todo lo esencial del plan de esta poesía, quizá la
+más famosa de nuestro dramaturgo, parece ser invención suya exclusiva.
+Sólo para la traza externa del argumento, que representa simbólicamente
+á la vida humana como un sueño, puede haberse fundado en la narración de
+Marco Polo, _De consuetudinibus et conditionibus orientalium regionum_,
+lib. II, cap. 28. Más se parece á este drama el cuento oriental de _Los
+durmientes que despiertan_, que, acaso tradicionalmente, hubo de
+penetrar pronto en Europa. En las novelas de Occidente aparecen con
+repeticiones muchas invenciones análogas, como, por ejemplo, la jornada
+tercera, novela 8.ª del _Decameron_; _Grazzini_, tomo II, pág. 117 de la
+edición de Londres de 1793. Tal es también la fuente de la obra de
+Shakespeare, titulada _Taming of the shrew_; una comedia inglesa más
+antigua, impresa en los _Six old plays_, y la _Jeppe paa Bierge_, de
+Holberg; pero Calderón ha considerado, bajo su aspecto formal y serio,
+el motivo cómico usado en las obras anteriores para representar la idea
+de la nada de la vida humana en su duración transitoria. Si examinamos
+esta composición, ateniéndonos sólo á su forma externa, ha de
+clasificarse entre los dramas peculiares del teatro español, ya antes de
+Calderón, llenos de hechos fantásticos extraños para dar más vuelo á la
+imaginación, y crear un mundo maravilloso, en el cual la naturaleza
+humana parece sometida á leyes distintas de la realidad; pero ¡qué
+diferencia entre las comedias anteriores, de espectáculo, toscas, por lo
+general, de esta especie, y el drama de Calderón, que rebosa de
+profundos pensamientos, y que nos ofrece al espíritu como á una
+manifestación de lo eterno, oponiéndole lo finito, que desaparece para
+dejar sólo la eternidad! Nuestro poeta muestra, al parecer, afición
+singular á describir seres humanos que crecen aislados de los demás
+mortales, repitiéndose este pensamiento en otras muchas obras suyas,
+como, por ejemplo, en _Las cadenas del demonio_, _Apolo y Climene_, _La
+hija del aire_, _Leonido y Marfisa_, _El monstruo de los jardines_ y
+_Eco y Narciso_. La fuente de este pensamiento, habrá sido probablemente
+la novela religiosa de _Barlaam y Josafat_, en la cual se cuenta que un
+Príncipe, á causa de la desdicha que le amenazaba hasta cumplir los diez
+años, había sido encerrado en una obscura cueva, y, después del
+transcurso de este tiempo, había salido á la luz del día con motivo de
+una fiesta de corte, llenándose de asombro al contemplarse rodeado de
+muchos objetos de valor, y de señoras y caballeros, lujosamente
+vestidos. Lo último, sin duda, lo ha tenido presente Calderón en la
+escena primera del acto segundo.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO VIII.
+
+ Dramas históricos de Calderón.--_La niña de Gómez Arias._--_El
+ postrer duelo de España._--_El médico de su honra._--_A secreto
+ agravio, secreta venganza._--_Las tres justicias en una._
+
+
+Tratemos ahora de los dramas de Calderón, cuyo asunto está tomado
+directamente de la historia, ó, si son invención suya, presentados con
+circunstancias históricas. Llaman primero nuestra atención los que se
+refieren á la Península española. Ya dijimos antes, que, pocas veces
+este poeta, como Lope de Vega, penetra en lo pasado y en su espíritu, y
+que, al contrario, es lo más común que mire á su tiempo como tipo del
+anterior, y no escriba, por tanto, en sentido verdaderamente histórico.
+Aun cuando este método tenga sus inconvenientes, no es ocioso añadir que
+nunca Calderón, como su predecesor, acude á los períodos primitivos de
+la historia de España, ni á los albores de la Edad Media, ni á la época
+de la restauración del imperio cristiano, sino solamente á los siglos
+más próximos á él, moviéndose, por tanto, dentro de un círculo, que le
+impide, por lo menos, faltar groseramente á la verosimilitud, ó falsear
+la verdad histórica.
+
+Esto supuesto, examinaremos las obras de Calderón, relativas á la
+historia, ó á las tradiciones de España, así por su mérito dramático,
+puesto que pertenecen á la serie de sus más notables composiciones, como
+también porque este análisis nos habilita para penetrar en lo más íntimo
+de la vida de la nación española en el siglo XVII, y porque es mucho más
+útil que los datos históricos para revelarnos las ideas y costumbres de
+esta época. Hagamos notar también, con este propósito, que de ese examen
+se desprende la verdad, de que la monarquía por los extremos, con que se
+celebra, había llegado á una altura en la opinión, no igual á la
+observada en períodos precedentes. Los poetas más antiguos no temían
+presentar á los reyes como simples mortales, y, con frecuencia, con los
+vicios y las pasiones más torpes, ni se hacían escrúpulo tampoco de
+poner en los labios de los vasallos un lenguaje noble y libre contra los
+tiranos. ¡Cuánta no es la osadía y la entereza del Cid, de Guillén de
+Castro, frente al rey D. Sancho! ¡Cuán obstinado y arrogante no aparece
+el Bernardo del Carpio, de Lope, contra D. Alfonso _el Casto!_ ¡Cuántas
+comedias no examinamos antes, en las cuales queda humillado el poder
+real por las culpas de los soberanos!
+
+Los reyes de Calderón, al contrario, parecen pertenecer á otro mundo
+mejor que los demás mortales; no les obligan los vínculos y leyes que á
+aquéllos, y hasta sus flaquezas y sus faltas se mitigan
+embelleciéndolas. La veneración del poeta hacia el poder absoluto era
+tan grande, que creía que sus representantes sólo habían de mostrarse á
+cierta distancia, y de aquí que no nos los haya representado, en su vida
+privada y en sus asuntos de estado, sino como poderes superiores, que, á
+modo de providencia, deciden de los destinos del mundo. Tan avasallador
+es para él el deber de la sumisión al Monarca legítimo, que hasta las
+leyes del honor han de ser sacrificadas en su obsequio. Esto es tanto
+más notable, cuanto que Calderón ha llevado la susceptibilidad del
+sentimiento del honor á un grado tal de exaltación, que ningún poeta
+anterior puede comparársele bajo este aspecto, y justamente sus comedias
+históricas son las que ofrecen ejemplos más gráficos de este linaje de
+ideas del poeta.
+
+Estos dramas de Calderón nos revelan también, más cumplidamente que
+otros cualesquiera suyos, las extravagancias y exageraciones, que, desde
+antes, formaban ya un rasgo esencial de los españoles. Debemos
+detenernos, pues, en la exposición y estudio de este rasgo nacional,
+porque, sin conocerlo bien, hemos de extrañar sobremanera algunas
+particularidades de estos dramas, y no podremos apreciar en su valor los
+principios morales, extraños y opuestos con mucha frecuencia á nuestras
+ideas, que dominaban entonces en España. El carácter de los españoles,
+como lo demuestra ya el principio de su historia, se distinguió siempre
+por su obstinación y por su férrea firmeza; pero esta prenda no aparecía
+sólo bajo su aspecto favorable, porque en sus preocupaciones no los
+paraban tampoco respetos ni temores, y llegaba inexorablemente hasta sus
+consecuencias más extremas. En virtud de una cadena de conclusiones,
+fuertemente trabadas entre sí, trazáronse leyes morales opuestas
+conocidamente á la verdadera moral, convirtiendo en base ó principio de
+conducta motivos externos puramente casuales. De esta suerte fué, no ya
+un derecho, sino hasta un deber la defensa del amigo ó del pariente, por
+injusta que fuese la causa, y contra todos, y á costa de la sangre y de
+la vida; por tanto, era posible que se considerase un hecho dado
+culpable, y que, con arreglo á las ideas de los españoles, fuera
+obligatorio ejecutarlo si el Rey lo pedía, santificándose, en general,
+no sólo la venganza sangrienta, sino rigiendo la ley de que todo
+agravio, y hasta la apariencia de él, había de borrarse con sangre. En
+otros diversos lugares de esta obra tratamos también de este punto; pero
+es preciso insistir en él de nuevo expresamente, porque es imposible
+comprender bien varias comedias de Calderón, que analizaremos en
+seguida, á no tener presente lo que significaba el honor, según las
+ideas españolas y sus exigencias, en casos aislados. La certeza ó la
+simple sospecha de haber hablado una dama con un extraño, de haber
+entrado éste en su casa, ó demostrarle ella alguna inclinación,
+producían el convencimiento íntimo de haber entre ellos relaciones
+culpables, que obligaban al padre, al hermano ó al esposo á pedir una
+satisfacción para lavar la mancha caída en su honor. Esta costumbre era
+tan general y absoluta, que nadie podía esquivar su imperio. La muerte
+bullía, pues, siempre en el fondo de estas intrigas amorosas; hasta la
+ofensa más ligera pedía sangrienta expiación, no bastando que sucumbiera
+el ofensor; la hija, la hermana ó la esposa, por inocentes que fuesen,
+eran arrastradas también en su caída. El apasionamiento de este pueblo
+meridional sentía crecer su sed de venganza por la influencia de la
+opinión pública, excusándose de este modo hasta los medios más crueles,
+odiosos y traidores, si se alcanzaba aquel fin. Con arreglo á estas
+ideas, los poetas dramáticos ofrecen en la escena las venganzas más
+horribles, y hasta hacen que las perpetren sus héroes favoritos.
+Consignan, es cierto, la lucha del sentimiento subjetivo contra el poder
+de la costumbre general; nos hacen oir lamentaciones, con las cuales los
+ofendidos expresan su convencimiento contra las leyes del honor, y ya
+Lope de Vega pone en los labios de uno de sus héroes las siguientes
+palabras: «¡Maldito seas, oh honor, desastrosa invención humana, y
+opuesta á las leyes naturales! ¡Ay de aquél que te ha inventado!» Pero
+éstas son sólo expansiones momentáneas de la sensibilidad, no atendidas
+por nadie, y sirven sólo, si nos fijamos en la intención del poeta, para
+hacer resaltar más la enérgica voluntad de sus héroes, que, á pesar de
+ese sentimiento contrario, ejecutan, no obstante, el hecho aborrecido.
+Conviene, pues, tenerlo presente para entender y apreciar algunos de los
+dramas que subsiguen. Al hablar de los históricos españoles, incluímos
+también en ellos los que se fundan en la historia de Portugal, por no
+diferenciarse de aquéllos en su traza y colorido.
+
+_La niña de Gómez Arias._--Representa un suceso que hubo de ocurrir en
+el reinado de Don Fernando y Doña Isabel, cuando la primera rebelión de
+los moriscos en las Alpujarras. Ni en la obra de Mendoza, ni en la de
+Mármol Carvajal, se encuentra noticia alguna histórica que aclare ese
+suceso. Esta historia conmovedora había servido de base á un romance
+popular, que hubo de divulgarse mucho, si nos atenemos á las
+multiplicadas alusiones que hacen á él los poetas españoles (véase,
+entre otros, á Cervantes, _Ocho comedias_, edición de 1742, tomo II,
+pág. 317). El primero que le dió forma dramática fué Luis Vélez de
+Guevara. Su comedia, muy notable, lleva el mismo título que la de
+Calderón. No es posible negar á este último el mérito de haber superado
+en mucho á su predecesor. El protagonista de este drama, Gómez Arias, es
+un libertino, como el Don Juan, de Tirso. La joven é inocente Dorotea
+sucumbe á sus poderosos medios de seducción, y consiente en huir con él
+del hogar paterno. Cansado de ella, la abandona mientras duerme en un
+lugar agreste de la Alpujarra, en donde, después de la toma de Granada,
+se sostienen algunos moros independientes contra las armas cristianas.
+Al despertar busca Dorotea á su amante, y encuentra sólo guerreros moros
+que se apoderan de ella y la hacen prisionera; no largo tiempo después
+es libertada por soldados cristianos, y conducida á una casa de Guadix,
+en donde se junta de nuevo con Gómez Arias. Este se hallaba allí para
+robar otra doncella; pero se equivoca de noche, llevándose á Dorotea. Al
+romper el día conoce su error. Ocupan el mismo lugar, en donde la
+abandonó la vez primera, al pie de la ciudadela morisca de Benamejí.
+Fuera de sí por su equivocación, maltrata á la desventurada, y se
+propone abandonarla de nuevo. Dorotea se lamenta y procura mover su
+compasión; pero el inexorable libertino toma una resolución aún más
+horrible, y llama á los moros para venderles la mísera seducida. Las
+palabras que pronuncia la inconsolable dama para excitar la lástima del
+despiadado caballero, rogándole que no la abandone, es de lo mejor que
+ha escrito Calderón; enérgicas y apasionadas para expresar su
+desesperación, y respirando la pena más profunda, cuando solicita en su
+desamparo al seductor, aseméjanse á un torrente embravecido,
+aprovechando los términos del romance antiguo, que aumentan más su
+efecto. Pero la resolución criminal de Gómez Arias no se altera ni un
+punto: el inhumano entrega á la desolada joven en manos de los moros.
+Poco después se acerca á aquel paraje la reina Isabel con un ejército,
+y se apodera de la fortaleza, oyendo de los labios de la cautiva la
+maldad insólita de que ha sido víctima: manda prender al culpable; lo
+obliga á lavar el honor de Dorotea, casándose con ella, y lo hace
+decapitar después en el cadalso. La Huerta refiere un hecho notable para
+probar la impresión arrebatadora que hizo esta comedia en el teatro. Los
+alcaldes de corte que presidían el espectáculo, tenían un asiento
+especial é iban acompañados de algunos alguaciles. En la escena en que
+Gómez Arias se propone entregar á los moros á la mísera joven, á quien
+sedujo, uno de los alguaciles se dejó llevar de tal manera de la verdad
+y de la animación del espectáculo, que se precipitó con la espada
+desnuda contra el actor, que representaba el papel de Gómez Arias, y lo
+puso en precipitada fuga.
+
+_El postrer duelo de España[98]._--Extraño es, sin duda, que los
+traductores alemanes de Calderón no hayan apreciado, como merece, esta
+obra dramática. En todos conceptos puede calificarse de una de sus
+comedias más magistrales, juntando el arte más refinado en su plan con
+la animación teatral más perfecta; su estilo es también casi siempre de
+primer orden. Acaso en ningún otro drama de nuestro poeta se presenta la
+idea del honor, como poder predominante en la vida entera de aquella
+época, de una manera tan profunda, ni su contraste con la conciencia
+subjetiva se junta nunca para producir una impresión tan completa. El
+argumento de la fábula es, en pocas palabras, el siguiente: Dos
+caballeros españoles, amigos, Don Jerónimo y Don Pedro, se encuentran
+tras larga separación en Zaragoza, en cuya ciudad se celebraban diversas
+fiestas, para solemnizar la vuelta á España de Carlos V. Don Jerónimo
+dice á su amigo, en confianza, que una dama, llamada Doña Violante, ha
+inflamado su corazón con un amor ardiente; pero que los celos le
+atormentan, sospechando, por algunos indicios, la existencia de un
+rival, que también la ama; finalmente, ruega á Don Pedro que le ayude á
+descubrirlo. Don Pedro expresa en un monólogo los afectos encontrados,
+que bullen y luchan en su alma, por ser él el pretendiente de Violante;
+y aunque por una parte los deberes de la amistad exigen que lo declare,
+sin embargo, por otra ha prometido á Violante guardar el silencio más
+absoluto acerca de sus relaciones amorosas; no puede evitar tampoco, al
+oir la confesión de Don Jerónimo, cierto arranque de celos, resolviendo,
+en su consecuencia, espiar con esmero á su amada, para averiguar si le
+guarda la fidelidad debida. No poco después, cuando por la noche se
+halla al lado de ella, oye una serenata delante de su ventana; la
+reconviene; entabla con ella un diálogo animado, y, presa de su pasión,
+se estima autorizado á romper su sigilo respecto á Don Jerónimo. Hace
+presente á su amigo que su derecho es anterior; pero excitados por la
+pasión uno y otro, se acaloran, pronuncian palabras ofensivas, y su
+entrevista termina fijando el tiempo y el lugar para un desafío. Cuando
+Don Pedro llega al sitio, en que ha de verificarse, se cae del caballo y
+se lastima un brazo. Don Jerónimo no quiere pelear con él en este
+estado, pero Don Pedro insiste en llevar á efecto lo convenido. Apenas
+comienzan el combate, se escapa la espada de las manos débiles de Don
+Pedro; su adversario se opone á aprovecharse de esta ventaja, que se le
+presenta, y su generosidad trae consigo la reconciliación de los dos
+adalides, prometiendo Don Jerónimo, bajo solemne juramento, no decir á
+nadie, con arreglo á las ideas sobre el honor, dominantes entonces en
+España, cuál ha sido el desenlace del desafío, humillante para Don
+Pedro. Serafina, dama desdeñada por éste por haber preferido á Violante,
+se entera de este pacto, oculta en un matorral, y resuelve utilizarlo
+para vengarse de su antiguo amante. Pronto se le presenta la ocasión.
+Así, cuando Don Pedro entabla poco después amorosos coloquios con
+Violante, aparece Serafina, y cuenta en son de burlas el suceso, de cuya
+verdad ha sido testigo ocular, no dejando de hacer su efecto natural en
+Violante, que despide á su galán, y le ordena que no se presente más
+ante ella hasta no borrar la mancha, que deslustra su honor. Don Pedro
+se queda anonadado, y ardiendo en ira por vengarse de Don Jerónimo,
+creyendo sinceramente que ha faltado al secreto prometido. Cuando deja á
+su amada, oye un canto burlesco, que entona gente del pueblo, y cuenta
+con frases ofensivas el éxito infortunado de su desafío: ¡tan conocida
+ya de todos es su vergüenza! Obtiene entonces una audiencia del
+Emperador, y logra una orden para que se celebre un juicio de Dios para
+probar que su honor no tiene mancha, y castigar la violación de la
+palabra de su contrario. Accede á sus ruegos el Emperador, y fija tiempo
+y lugar para esa lid solemne. En la última escena de la comedia, en la
+Plaza Mayor de Valladolid, se ve al Rey con su corte, y un concurso
+numeroso de espectadores, que se apiñan junto á las barreras. Comienza
+el combate, y ambos adalides pelean con un valor tan heróico, que el
+Emperador se interpone entre ellos, y los obliga á separarse, mereciendo
+ambos la victoria, y por tanto también no ser considerados como
+culpables. Llega entonces Serafina, y declara que ella reveló lo que
+había visto, y que Don Jerónimo no ha faltado ni al secreto ni al
+juramento. Los dos amigos reconciliados se abrazan, y Don Pedro da su
+mano á Violante. Don Jerónimo, á su vez, olvidándose de sus amoríos
+recientes, renueva sus anteriores relaciones con Serafina, guardándose
+en esta comedia la costumbre, casi convertida en ley en el teatro
+español, de que á su desenlace concurran varias parejas enamoradas.
+
+_El médico de su honra_[99].--Esta es una tragedia horrible, repugnante
+y ofensiva á nuestras ideas, pero vaciada en el molde de las morales,
+reinantes entonces en España, con arreglo á las cuales el sentimiento
+del honor degenera en verdadero fanatismo. Juzgándola bajo este punto
+de vista--prescindiendo de que la muerte de la inocente Mencía es
+contraria á nuestro modo de sentir en esta materia,--y ateniéndonos sólo
+á la opinión común de los españoles de esa época, no es posible dejar de
+convenir en que este drama es una de las creaciones más extraordinarias,
+que se encuentran en los vastos dominios de la poesía. Suponiendo
+conocido su argumento, y la incomparable maestría del autor en su
+composición, nos limitaremos, como ha hecho Damas Hinard en las
+excelentes notas, que acompañan á su traducción francesa, á señalar tan
+sólo como más notables algunas de sus bellezas aisladas. Tales son, en
+el acto primero, su excelente exposición, tantas veces imitada; en el
+segundo, la escena en que Don Gutierre registra su casa para descubrir
+en ella el amante oculto de su esposa, atrapando sólo al gracioso, que
+prorrumpe en gritos descompasados, haciendo creer á Doña Mencía, llena
+de horror, que ha sido descubierto su amante; después el monólogo en que
+Don Gutierre se esfuerza en mirar, bajo el punto de vista más favorable
+posible, la causa de sus celos; luego el diálogo nocturno entre Don
+Gutierre y su esposa, en que la última, creyendo hablar con Don Enrique,
+confirma las sospechas de su marido; finalmente, todo el acto tercero,
+obra magistral y perfecta, durante el cual el espectador más impasible
+no puede menos de seguir sin respirar la rapidez de los sucesos, que se
+precipitan, sucediéndose unas á otras las escenas interesantes, y
+terminando el drama con tanta pasión como energía. ¡Cuán poética, y, al
+mismo tiempo, cuán dramática y de cuánto efecto no es, poco antes de la
+catástrofe, la invención de hacer oir en la calle, cantado por una voz
+misteriosa, cierto romance sobre la partida del Infante! También la
+pintura de caracteres es de mérito sobresaliente; como prueba de la
+delicadeza, con que se ha trazado el de Don Gutierre, recuérdese el
+rasgo de que él (como lo hace resaltar premeditadamente el poeta), á
+pesar de su anterior fidelidad al cumplimiento de sus deberes de
+caballero, había abandonado á la mujer, á quien había prometido su mano,
+sin más motivo que una ligera sospecha. El personaje de Don Pedro _el
+Justiciero_, como acontece en casi todos los dramas españoles, es más
+noble y distinguido de lo que aparece en las narraciones de los
+historiadores.
+
+_A secreto agravio, secreta venganza._--Afírmase, al terminar esta
+tragedia, que se funda en un suceso verdadero. Nada dicen de él los
+historiógrafos, aunque se puede indicar el tiempo en que ocurrió. Las
+dos primeras jornadas caen, como resulta del mismo drama, en julio de
+1578, y la tercera en la noche anterior al embarque del rey Don
+Sebastián de Portugal hacia el Africa, del 23 al 24 del mismo mes. Este
+drama, quizás con rasgos aún más rudos que los de _El médico de su
+honra_, nos demuestra la irritabilidad de este pueblo del Mediodía,
+cuando se tocaba al punto del honor, y los hechos horribles á que daba
+lugar. Un caballero portugués, Don Lope de Almeida, que, en las
+gloriosas expediciones de su pueblo, se ha distinguido mucho en la
+India, contrae matrimonio en Lisboa con la española Doña Leonor. Ya de
+edad avanzada, concibe graves sospechas acerca de la fidelidad de su
+joven esposa. Pronto nota que un caballero español ronda de noche su
+casa; otra circunstancia, que aumenta sus recelos, es que Leonor le
+aconseja, cuando habla con él de sus planes de guerra, que acompañe al
+Rey en su expedición al Africa. Al volver una noche á su casa, encuentra
+un desconocido, oculto en la habitación de su esposa: es un antiguo
+amante de Leonor, á quien ésta creía muerto ya, y al verlo vivo, y,
+contra su esperanza, ante sus ojos, ha permitido que se despida de ella
+para siempre. El esposo ofendido finge no haber visto nada, para que su
+honor no padezca, si este hecho se hace público, y resuelve vengar en
+secreto su secreto agravio. Pronto se presenta la ocasión para ejecutar
+su propósito. En las fiestas, que se celebran antes de la partida del
+rey Don Sebastián, atrae á su presunto ofensor á una barquilla, so
+pretexto de trasladarlo á la orilla opuesta del Tajo; en medio del río
+precipita al desdichado en sus olas hasta que se ahoga, sumerge el bote,
+y se salva nadando. Al llegar á la ribera, dice que la barca se ha
+volcado á consecuencia de una ráfaga de viento. Inmediatamente busca á
+Doña Leonor; la cuenta con indiferencia el triste suceso, como si no
+pudiera interesar en lo más mínimo á la desdichada, y, al terminar su
+narración, le hunde un puñal en el pecho. Después incendia su casa; y,
+cuando el cadáver de su esposa es devorado completamente por las llamas,
+refiere á sus amigos que no ha podido salvarla del incendio, á pesar de
+todos sus esfuerzos. El rey Don Sebastián sabe por uno de estos amigos
+de Lope la verdad de toda esta tragedia, y hace que el héroe de ella, al
+presentársele, le acompañe también al Africa, no sólo dejándole impune,
+sino alabando su osadía y su prudencia.
+
+_Las tres justicias en una_[100].--Este drama, pensado profundamente,
+está trazado como pocos para producir efecto conmovedor. Al comenzar la
+escena, es ésta un paraje agreste, montañoso, oyéndose dentro tiros de
+arcabuz. Preséntanse Don Mendo y su hija Violante, perseguidos por
+salteadores, y, cuando están á punto de sucumbir, aparece Don Lope,
+capitán de la banda, vestido como los demás ladrones. Don Mendo,
+pidiendo misericordia, se arrodilla ante él, y Don Lope lo levanta,
+movido de repente á compasión, diciéndole:
+
+ ...Alza del suelo;
+ Que el primer hombre has sido,
+ Que á compasión mi cólera ha movido.
+
+Violante es también consolada por el bandolero, compasivo entonces de
+una manera tan inesperada; Don Mendo dice quién es, y refiere que, por
+orden del rey D. Pedro de Aragón, había hecho un viaje por razones de
+estado, y que regresaba entonces á Zaragoza, en donde esperaba alcanzar
+del Rey el perdón en favor de su generoso salvador. Don Lope le replica
+que no se atreve á concebir estas esperanzas por la gravedad de los
+delitos, que ha cometido. Don Mendo intenta consolarlo, rogándole que le
+cuente su historia, prometiendo de nuevo hacer cuanto esté en su mano
+para inclinar al Rey al perdón. Don Lope manda á sus compañeros que se
+alejen, y dice que su padre Lope de Urrea, se casó, ya anciano, con Doña
+Blanca, de quince años de edad. Al oirlo, lo interrumpe Don Mendo de
+este modo:
+
+ Ya lo sé. (_Ap._) ¡Y pluguiera al cielo
+ No lo supiera! Prolijos
+ Discursos, ¿qué me queréis?
+
+Lope prosigue su narración, añadiendo que Blanca sólo consintió á la
+fuerza en su casamiento, y que él, fruto de esta unión forzada, sufrió
+en su educación los efectos de ese enlace poco natural. Amado por su
+madre y odiado por su padre, nunca se había atrevido á visitar á la
+primera sino en secreto; más tarde, ya mancebo, y para olvidar sus
+desdichas domésticas, se entregó á todo linaje de excesos, sedujo á una
+doncella y mató á su hermano, viéndose obligado á huir para escapar á la
+pena de sus delitos. Al llegar aquí interrumpe su narración un tumulto,
+que se levanta detrás de la escena: son los ministros de la justicia que
+siguen el rastro á los ladrones. Don Lope corre á ocultarse; Don Mendo,
+al despedirse de él, repite su promesa anterior, y le pide una prenda
+para conocer por ella al mensajero que envíe de su parte. Don Lope le da
+un puñal, con que se hiere al entregárselo[101], y al verlo en las manos
+de Don Mendo, se ve acometido de una vaga inquietud que lo llena de
+confusión. Doña Violante, después que Don Lope se ausenta, manifiesta la
+impresión que ha hecho en ella salteador tan compasivo. La fábula se
+muestra ya trazada magistralmente, y excita sobremanera la atención para
+averiguar lo que sigue. En el curso de ella, á ruegos de Don Mendo y con
+su apoyo, solicita el viejo Lope el indulto de su hijo. Este vuelve á la
+casa paterna, y el amor enlaza pronto su corazón con el de Violante;
+pero la índole aviesa del joven Lope no se refrena por esto, sino, al
+contrario, se manifiesta sin tardanza tal cual es, en pendencias y en
+todo linaje de excesos. En un altercado nocturno en las calles, al cual
+acorre su padre, se olvida de tal modo del respeto que le debe, que se
+atreve á ponerle la mano encima. Rebosa ya la medida de su culpa, y el
+mismo padre acusa á su hijo desnaturalizado ante el tribunal del Rey.
+Encárgase á Don Mendo el castigo del culpable; pero la gratitud que le
+debe por haberle salvado la vida, lo induce únicamente á procurar su
+salvación. El Rey lo sabe, y se propone él mismo castigarlo; pero le
+parece el delito tan monstruoso, que llega á dudar si Lope será
+verdaderamente hijo del Don Lope de Urrea, injuriado por él; para
+disipar sus sospechas visita á Doña Blanca, y sabe de ella un secreto
+que hasta entonces ha tenido guardado en su pecho. Don Lope no es hijo
+del que pasa por su padre, sino fruto de una violación cometida por Don
+Mendo en la hermana de Doña Blanca; para salvar el honor de su hermana,
+Doña Blanca ha supuesto que este hijo lo era suyo. Después de esta
+explicación, que arroja de repente clarísima luz sobre todos los sucesos
+anteriores, sigue una catástrofe de un efecto sorprendente, Don Mendo y
+Violante intentan penetrar en la cárcel de Don Lope para libertarlo; la
+última acaba de saber, de los labios de su padre, que su amante es su
+hermano, y esta noticia, si bien llena su alma de horror, acrece por
+otra parte su deseo de libertar al preso. También Blanca y el viejo
+Lope de Urrea acuden presurosos á la cárcel; sordos gemidos y lamentos
+salen de ésta; las puertas se abren, y se ve á Don Lope estrangulado, y
+teniendo en sus manos un papel con la sentencia siguiente:
+
+ Quien al que tuvo por padre
+ Ofende, agravia é injuria,
+ Muera, y véale morir
+ Quien un limpio honor deslustra,
+ Para que llore su muerte
+ También quien de engaños usa,
+ Juntando de tres delitos
+ Las tres justicias en una.
+
+Bella y soberanamente grandiosa es en este drama, uno de los más
+notables de nuestro poeta, la manifestación de la senda misteriosa, que
+recorre la justicia divina para castigar al culpable; y es también
+excelente la pintura que hace de la fuerza secreta de la sangre, que
+retiene la mano, ya levantada, del hijo degenerado cuando se presenta su
+verdadero padre, y maltrata al putativo.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO IX.
+
+ _El alcalde de Zalamea._--_Amar después de la muerte._--_Luis Pérez
+ el Gallego._--_El sitio de Breda._--_Gustos y disgustos son no más
+ que imaginación._--_Saber del mal y del bien._--_En esta vida todo
+ es verdad y todo es mentira._--_El mayor monstruo los celos._--_Los
+ cabellos de Absalón._--_Las armas de la hermosura._--_La gran
+ Cenobia._
+
+
+_El alcalde de Zalamea_[102].--Aunque este drama se ha traducido dos
+veces al alemán, sin embargo, en cuanto ha llegado á nuestra noticia, no
+ha encontrado todavía el aplauso que merece, por lo cual intentaremos,
+valiéndonos de la exposición, que sigue, de su argumento, excitar algún
+interés en su favor. Pedro Crespo, rico labrador de Zalamea, pueblo de
+Extremadura, tiene una hija de singular belleza. Con motivo de la
+llegada de una tropa de soldados, destinada á Portugal, mandados por Don
+Lope de Figueroa, forma el proyecto previsor de tener oculta á la
+seductora Isabel en una de las habitaciones más aisladas de su casa;
+pero uno de los oficiales que viene con ellos, el capitán Alvaro de
+Ataide, se da trazas de verla, á pesar de las precauciones de Crespo, y
+en seguida intenta enamorarla. El mal éxito de su tentativa no lo aparta
+de persistir en su empeño. Sus diversos proyectos de llegar hasta
+Isabel, y la serenata que la da, inspiran á Crespo y á su hijo la más
+viva inquietud, llegando tan lejos la osadía del capitán, que surgen
+altercados formales entre los campesinos y los soldados, formando
+partido los unos por Crespo y los otros por Alvaro. Don Lope de
+Figueroa, á causa de estos disturbios, cree lo más conveniente que las
+tropas abandonen el pueblo; se despide de su huésped Crespo, con quien
+ha contraído amistad en el tiempo que han vivido juntos; deja á Isabel
+como recuerdo una cruz de diamantes, y se lleva consigo al hermano de
+aquélla, que ha mostrado mucha inclinación por la vida militar,
+tomándolo bajo su protección. Los soldados dejan efectivamente el
+pueblo. Alegre ya Isabel de verse libre de su prisión, toma el fresco
+por la noche en la puerta de su casa, cuando se presenta de improviso
+Don Alvaro, que quiere satisfacer su pasión á cualquier precio, y que ha
+regresado secretamente á Zamalea; se apodera de ella con ayuda de
+algunos soldados, y se la lleva á un monte inmediato. Crespo, que acude
+á sus gritos de angustia, se empeña vanamente en socorrerla; lo desarman
+los soldados que acompañan á Don Alvaro, y lo atan con cuerdas á un
+árbol, impidiéndole moverse á pesar de sus esfuerzos; su hijo, que se
+proponía justamente seguir á las tropas, corre también detrás de los
+raptores; pero cuando los alcanza, al romper el día, es ya tarde para
+salvar el honor de su desdichada hermana, y sólo le queda el recurso de
+vengarse. Mientras que, furioso, acomete al capitán y lo atraviesa con
+su espada, huye Isabel del infame, que le ha robado su honra. La
+casualidad la lleva al mismo lugar, en donde su padre ha sido atado la
+noche antes. Comienza entonces una escena tan atrevida como original,
+calculada toda ella para producir la impresión más profunda; pero falta
+en las palabras de Isabel, que se lamenta de su suerte, y llora
+arrodillada ante su padre, esa expresión sencilla y natural, que su
+especial situación exigía; su narración está llena de galas retóricas,
+metáforas y antítesis. Más nobles y propias son las palabras,
+pronunciadas por Crespo para consolarla.
+
+ CRESPO.
+
+ Alzate, Isabel, del suelo;
+ No, no estés más de rodillas,
+ Que á no haber estos sucesos
+ Que atormenten y que aflijan,
+ Ociosas fueran las penas,
+ Sin estimación las dichas.
+ Para los hombres se hicieron,
+ Y es menester que se impriman
+ Con valor dentro del pecho.
+ Isabel, vamos aprisa;
+ Demos la vuelta á mi casa,
+ Que este muchacho peligra,
+ Y hemos menester hacer
+ Diligencias exquisitas
+ Por saber dél y ponerle
+ En salvo.
+
+En el mismo instante se presenta una diputación de los vecinos de
+Zalamea, para anunciar á Crespo que lo han elegido alcalde. A la vez le
+anuncian que el rey Felipe vendrá aquel mismo día á Zalamea, y que el
+capitán Alvaro, herido, ha sido llevado al pueblo. Crespo se apresura á
+tomar posesión de su nuevo cargo, y su primer acto, como alcalde, es la
+prisión del capitán, cuya herida no resulta tan peligrosa como se creyó
+al principio; Alvaro protesta contra la aplicación de la justicia civil
+á un oficial; Crespo manda entonces que se retiren todos los
+circunstantes, porque tiene que hablar con él á solas. Admirable es la
+escena que sigue. El alcalde, con frases enérgicas, echa en cara al
+oficial que ha deshonrado á su hija la infamia de su conducta, manchando
+el lustre de una familia, que había subsistido inmaculada siglos hacía;
+intenta hacerle comprender, que su obligación, según las leyes divinas y
+humanas, es devolver á Isabel el honor que le ha robado, y que no hay
+otro medio de conseguirlo que casándose con ella; le ofrece cederle toda
+su fortuna y todas sus posesiones, y, por último, se arrodilla ante él,
+conjurándole, por lo más sagrado, que acceda á su justísima pretensión.
+Pero el insensible capitán rechaza con frío desprecio la súplica, para
+él insensata, del sencillo anciano, y entonces se levanta Crespo de
+repente blandiendo su vara de alcalde, y manda á los vecinos que
+acorren, que encierren al culpable en la cárcel. Alvaro se opone, pero
+al fin queda preso. Crespo entabla las diligencias judiciales
+necesarias; toma declaración á los soldados, también presos; les hace
+confesar el delito, y obliga á su hija á declarar también sobre la
+existencia del atentado, y sobre el delincuente. Después de esto
+encierra en la cárcel á su hijo, acusado de sacar la espada contra su
+superior jerárquico, y, cuando algunos extrañan tanto rigor, les
+contesta: «Lo mismo haría con mi propio padre si la ley lo mandara.»
+Mientras tanto, un soldado fugitivo cuenta á Don Lope de Figueroa lo que
+sucede en Zalamea. Éste, ofendido de que un alcalde se haya aventurado á
+atacar los privilegios de la milicia, y prender á un oficial, acude
+corriendo á Zalamea, y suscita un vivo altercado con Pedro Crespo. Pide
+la entrega del capitán, ofreciendo hacer en él rigorosa justicia; pero
+el alcalde se opone obstinadamente, sosteniendo que él es el único juez
+de su honor. Don Lope quiere apoderarse á la fuerza del prisionero; pero
+Crespo le advierte que hay guardas armados, que defienden la cárcel, y
+que el primero, que se acerque, morirá fusilado. Ya comienzan los
+soldados á venir á las manos con los vecinos, preparándose á incendiar
+el pueblo, cuando se anuncia la llegada del Rey. Éste pregunta cuál es
+la causa de aquel tumulto, y Don Lope le replica que no es otra que la
+osadía increíble del alcalde, que ha puesto preso á un capitán y rehusa
+entregarlo. Crespo se presenta entonces al Rey; justifica su conducta
+por lo extraordinario del caso, y añade que la justicia se ha cumplido
+en el delincuente. Abrense las puertas, y se ve al capitán estrangulado.
+El Rey, sabedor de todo, dice que el criminal ha merecido la muerte;
+pero censura que se haya faltado á las formas legales por Crespo, aunque
+perdona esta irregularidad en atención á su ira natural, tratándose del
+inaudito atentado de Don Alvaro, y le confiere por vida el cargo de
+Alcalde de Zalamea. Isabel es condenada á entrar en un convento, y su
+hermano puesto en libertad, por las mismas razones que militan en favor
+de su padre.
+
+Ningún otro drama de nuestro poeta es superior á éste por su
+composición, que de escena en escena produce un efecto trágico
+extraordinario, así como por sus caracteres, tan enérgicos como
+distintos. El anciano Don Lope de Figueroa, hombre endurecido por su
+larga vida militar, franco y violento, pero de buen corazón en el fondo;
+después el valiente Pedro Crespo, que representa á la perfección al
+campesino español, con sus rasgos más nobles, fiel á su Rey y á su
+deber, y de una firmeza inflexible; el capitán, orgulloso y libertino;
+Chispa, la despierta vivandera; los personajes de Juan y de Isabel, de
+una lozanía encantadora y llena de gracia; finalmente, los diversos
+soldados, poco escrupulosos y crueles, pero también simpáticos por su
+franqueza, forman todos una serie de personajes muy diversos entre sí,
+de una verdad deslumbradora, y que nos hacen acordarnos del poeta
+inglés, el gran pintor de caracteres. Lugar oportuno es éste de copiar
+las palabras que siguen, escritas por Luis Viel Castell, ilustrado
+conocedor de la literatura española, en la _Revue des deux mondes_, al
+hacer el análisis detenido de este drama: «Admirables son, sin duda
+alguna, dice, las gradaciones que ofrece su interés hasta la terrible
+catástrofe, y el arte con que ésta se prepara. La conducta de Crespo,
+por violenta que sea, en vez de sernos repugnante, nos parece
+justificada; el delito cometido contra su hija es tan odioso, tan justo
+su castigo y tan probable que el criminal lo evite, á no ser por el
+medio indicado; y, por último, es tan grande la moderación de Crespo al
+principio, cuando aguarda la satisfacción debida, y tanta después su
+firmeza y energía, que nos interesamos con toda nuestra alma en su
+venganza, reconciliándonos por completo este sentimiento con lo
+sanguinario y lo horrible de su acción en absoluto.»
+
+_Amar después de la muerte_[103].Calderón--Este drama es un cuadro
+brillante y animado de la sublevación de los moriscos en las Alpujarras
+en el año de 1570, y, en cuanto á su composición y argumento, uno de los
+mejores de este poeta, aunque su estilo, en general, no merezca
+alabanza. En las escenas más apasionadas, cuando se espera oir el
+lenguaje sencillo del sentimiento, nos choca con frecuencia lo rebuscado
+de su expresión. Es muy singular que Calderón, cuyo celo por el
+catolicismo lo ciega casi siempre contra todos sus adversarios, atribuya
+aquí á los moriscos todo linaje de virtudes nobles y heróicas, haciendo
+más interesantes á los vencidos que á los vencedores. La primera escena
+es en la casa del Cadí de Granada, en donde los moros celebran en
+secreto su aniversario; llaman de repente á la puerta, y pide entrar Don
+Juan de Malec, descendiente de los antiguos reyes de Granada, que,
+sumiso á las leyes de Felipe II, se ha convertido al cristianismo,
+habiendo sido premiado con el cargo de concejal de la ciudad. Dice que
+viene entonces del cabildo, en donde se ha leído una orden del Rey, por
+la cual se imponen á los moriscos nuevos gravámenes. Malec, el concejal
+más antiguo, había desaprobado el primero estas medidas; pero Don Juan
+de Mendoza le había interrumpido, replicándole que él era moro, y que se
+proponía librar á sus correligionarios del castigo condigno. La disputa
+se había ido acalorando más y más, y terminó, al cabo, dando Mendoza á
+Malec una bofetada. El ofendido de esta manera, se queja de no tener
+ningún hijo que vengue su injuria, sino sólo una hija, que lo aflige más
+en su desdicha; por lo cual demuestra á los moriscos reunidos, que estas
+medidas no tendrán otro resultado que hacerlos á todos esclavos,
+excitándolos á vengar su oprobio, porque á todos ellos alcanza. En
+efecto, toda la reunión pronuncia ese juramento de venganza. La escena
+siguiente nos muestra á la hija de Malec, desesperada por la ofensa
+inferida á su padre, aumentando aún más su pena el pensamiento de que su
+amante, Don Alvaro Tuzaní, la juzgará indigna de él á consecuencia de la
+mancha que ha recaído en su linaje. Aparece entonces Tuzaní, y solicita
+su mano para tomar á su cargo la venganza de su suegro. Clara se opone
+porque su amante no participe de su vergüenza. Mientras tanto, vienen á
+la casa de Malec el corregidor Zúñiga y Don Fernando de Valor, otro
+descendiente de los reyes de Granada, que se ha hecho también cristiano,
+para anunciarle que, hasta la resolución de la contienda suscitada, ha
+de servirle su casa de cárcel. Valor propone que la hija de Malec se
+case con Mendoza, y Tuzaní, para prevenirlo, corre á buscar á Mendoza y
+lo desafía; pero este combate es interrumpido, porque Valor y Zúñiga
+vienen á casa de Mendoza para hablarle del casamiento que ha de poner
+término á esta cuestión. Mendoza rechaza la propuesta con desprecio,
+pronunciando palabras injuriosas contra los moriscos, y Tuzaní, Valor y
+Malec, sintiéndose también lastimados por Mendoza, se alejan resueltos á
+promover la rebelión.
+
+En el acto segundo, tres años después del anterior, la rebelión ha
+estallado ya, y Don Juan de Austria es el encargado de sofocarla.
+Fernando Valor ha sido elegido Rey, y se ha casado con la bella Isabel
+Tuzaní; en su misma casa se celebran las bodas de Tuzaní y de Clara,
+cuando de repente anuncian los tambores la llegada del ejército
+cristiano. Valor envía á Malec y á Tuzaní á sus puestos, y el último
+promete á su esposa venir á verla todas las noches. Una de las escenas
+siguientes nos ofrece esta entrevista, interrumpida por la aproximación
+de Don Juan de Austria. En el acto tercero, Tuzaní se ha deslizado de
+nuevo por las murallas de la fortificación, en que vive su amada; pero
+los enemigos han minado los peñascos, sobre los cuales está edificada la
+ciudad, y preparado la pólvora de las minas; una terrible explosión hace
+saltar las murallas, y deja entrar á los españoles en la ciudad. Tuzaní
+se precipita por en medio de las llamas en la habitación de Clara; pero
+la encuentra moribunda, herida por la mano de un soldado. Sediento de
+venganza, corre al campamento cristiano; observa que un soldado tiene un
+collar, que reconoce como joya de su amada, deduciendo, de esta
+circunstancia, que este soldado es el asesino de Clara; por cuya razón
+lo mata. A los gritos del soldado acuden otros muchos, y Don Juan de
+Austria, Don Lope de Figueroa y otros capitanes españoles rodean al
+atrevido, que ha penetrado sólo en el campamento español para vengarse y
+matar al asesino de su amada; pero Tuzaní se abre paso con su espada, á
+pesar de la muchedumbre que lo rodea, y se pone en salvo en parajes
+inaccesibles de aquellas montañas. Los moriscos, privados por la
+conquista de aquella fortaleza de su mejor defensa, deponen al fin las
+armas, y se acogen al perdón que el Rey les concede.
+
+_Luis Pérez el Gallego._--Este no es un drama, en el sentido rigoroso de
+la palabra, sino una serie de situaciones, enlazadas entre sí, de la
+vida de Luis Pérez, noble gallego, transformado en salteador por un
+concurso fatal de circunstancias. Su pensamiento principal tiene mucha
+semejanza con el de _El tejedor de Segovia_, de Alarcón, pero no
+superando, sin embargo, á este último é inimitable drama. Los caracteres
+y las situaciones son, por lo demás, muy animados. El motivo capital,
+que ha impulsado al protagonista á hacerse bandolero, es la rígida
+observancia de la ley del honor, con arreglo á las ideas españolas. Luis
+Pérez quiere matar á un criado, que ha entregado una carta á su hermana,
+y al que mira como intermediario de una intriga ilícita, y resiste á la
+justicia, al presentarse ésta para capturar á un portugués, refugiado en
+su casa por haber matado á su rival. Forzado á huir ocúrrenle después
+varias aventuras, y regresa, por último, á su hogar, creyéndose seguro;
+pero, al saber que ha sido condenado á muerte, busca al juez de la
+sentencia; pone á sus criados de centinela á la puerta de la casa de
+éste, su apodera de los autos, los rompe y se escapa con sus servidores.
+Se le persigue luego en un monte, en donde se ha refugiado,
+defendiéndose en él con sus amigos contra los agentes de la justicia.
+Por último, le alcanza un tiro de fusil, es hecho prisionero y se le da
+al cabo libertad, terminando de este modo la primera parte de las
+hazañas de _Luis Pérez el Gallego_. La parte segunda, que existe, no es
+de Calderón.
+
+_El sitio de Breda._--Se escribió para solemnizar en una fiesta la toma
+de Breda por los españoles. Todo este drama lleva el sello de una
+composición, escrita para un objeto dado. No le falta elevación ni
+fuego; el odio contra los enemigos de la fe católica está expresado con
+tremenda energía; encierra bellezas aisladas, así líricas como épicas,
+en número no escaso; pero los sucesos de la guerra están enlazados entre
+sí, sin formar un plan regular, y sin constituir, por tanto, un drama
+verdadero.
+
+_Gustos y disgustos son no más que imaginación_[104].Calderón--Este es
+uno de los trabajos más delicados y perfectos de Calderón, y que se
+distingue por su profundidad psicológica, por su análisis perspicaz del
+corazón humano, porque encadena nuestra atención, y por el enlace feliz
+que se observa entre su argumento y sus situaciones interesantes y
+bellas. La comparación de este drama con los datos históricos, que le
+han servido de base, prueba el arte inimitable del poeta para dramatizar
+y pulimentar una anécdota descarnada é insignificante, no exenta tampoco
+de cierta repugnancia. Su enredo, en la esencia, consiste en que el rey
+de Aragón menosprecia el amor de su esposa, prefiriendo á Doña Violante,
+dama de su corte. Sucede casualmente, que, estando la Reina de noche en
+una ventana de la habitación de Violante, se acerca á ella el Rey, y la
+requiere, engañado, de amores; la prudente señora finge, en efecto, ser
+Violante; acepta sus tiernas declaraciones, y lo provoca á llevar
+adelante sus propósitos. Con la repetición de estas entrevistas en la
+reja de la ventana, conquista de tal modo la Reina el corazón de su
+infiel esposo, que, cuando el misterio se aclara, se precipita éste en
+sus brazos arrepentido y avergonzado. Éste es sólo un ligero bosquejo
+del argumento, exornado con muchas otras escenas curiosas.
+
+_Saber del mal y del bien._--Más sencilla en su traza, y de un fondo
+menos rico que la mayor parte de las obras de nuestro poeta, sobresale
+ésta, sin embargo, por su pintura de afectos. La noble y firme amistad
+de los magnánimos Don Pedro y Don Alvaro nos recuerda la excelente
+comedia de Alarcón, titulada _Ganar amigos_. En la dramatización de las
+noticias históricas, fundamento de este drama, ha usado el poeta de la
+mayor libertad. Don Alvaro es hijo de Alvarez d'Armada, conde de
+Abranches, cuya historia cuenta La Clede, en su _Histoire du Portugal_,
+y el suceso trágico, que Don Alvaro refiere á Don Pedro de Lara, es la
+catástrofe del infante Don Pedro de Portugal, trocados los nombres.
+Mayor es todavía la libertad que se ha tomado el poeta con la historia
+de España, puesto que nos ofrece un Don Alfonso, rey de Castilla y de
+Aragón.
+
+Pasamos ahora á las comedias, cuyos materiales provienen de las
+historias de la antigüedad ó de la de pueblos distintos del español, de
+la época moderna. Encuéntranse en esta clase algunas de las mejores
+composiciones de Calderón, pero también otras muchas de las más débiles.
+Las primeras, como es natural, serán las preferidas.
+
+_En esta vida todo es verdad y todo es mentira._--Las fuentes, indicadas
+en la nota que va al pie de estas líneas, si se consultan, harán ver la
+libertad extraordinaria con que Calderón ha utilizado esos hechos
+históricos[105]. Hace á Heraclio hijo de Mauricio. Supone, que, en vida
+del último, hubo una reina de Sicilia y un duque de Calabria, vasallos
+del imperio de Bizancio, lo cual basta para demostrar cuán poco tuvo en
+cuenta la verdad histórica. El fundamento especial de su drama es un
+suceso contado por Baronio en sus _Anales eclesiásticos_, según el cual,
+después que Focas hizo matar á los hijos de Mauricio en presencia de su
+padre, intentó la nodriza de los Príncipes suplantar, en lugar de uno
+de los condenados á muerte, á un hijo suyo para conservar de este modo
+la vida de un descendiente de la regia estirpe; pero esa tentativa no
+pudo realizarse. Calderón finge que Heraclio, hijo de Mauricio, escapó
+efectivamente de la matanza de toda su familia, y que el usurpador Focas
+no se creía seguro hasta encontrarlo también y matarlo. El tirano
+encuentra, al fin, dos mancebos, criados en un desierto por un viejo
+servidor de Mauricio, siendo uno de ellos hijo de su predecesor
+asesinado, y suyo el otro, robado en sus primeros años. Las dudas de
+Focas acerca de cuál de ellos será Heraclio y la imposibilidad de
+averiguarlo; sus sospechas y vacilaciones, impulsado, ya por el odio, ya
+por el amor paternal; su deseo de hacer desaparecer al heredero legítimo
+del trono, y al mismo tiempo el temor de dar muerte á su propio hijo,
+forman el nudo principal del drama, siendo excelentes todas las escenas
+que tienen relación inmediata con este motivo dramático. Es difícil
+imaginar nada más poético que la descripción del Príncipe, criado en la
+soledad, ignorante de su nacimiento, demostrando en la primera ocasión
+que se le presenta su ingénita y natural nobleza. ¡De qué belleza tan
+arrebatadora es la escena en que Focas encuentra á los dos jóvenes
+Heraclio y Leonido ante la cueva en que viven, en los montes, y les
+anuncia el primero que uno de ellos es de sangre real! Séame permitido
+intercalar aquí parte de esta escena. Astolfo, el anciano criado de
+Mauricio, descubre el secreto á Focas; le presenta á los dos mancebos, y
+le dice:
+
+ ASTOLFO.
+
+ Ahora, con el resguardo
+ Que el uno en el otro halló,
+ Sabiendo que es tu hijo el uno,
+ Podrás matar á los dos.
+
+ FOCAS.
+
+ ¡Qué escucho y qué miro!
+
+ CINTIA.
+
+ ¡Extraño
+ Suceso!
+
+ FOCAS.
+
+ ¿Quién, cielos, vió,
+ Que cuando de mi enemigo
+ Y mía buscando voy
+ La sucesión que afligía
+ Mi vaga imaginación,
+ Tan equívocas encuentre
+ Una y otra sucesión,
+ Que impida el golpe del odio
+ El escudo del amor?
+ Mas tú dirás uno y otro
+ Quién es.
+
+ ASTOLFO.
+
+ Eso no haré yo.
+ Tu hijo ha de guardar al hijo
+ De mi rey y mi señor.
+
+ FOCAS.
+
+ No le valdrá tu silencio;
+ Que la natural pasión,
+ Con experiencias dirá
+ Cuál es mi hijo y cuál no,
+ Y entonces podré dar muerte
+ Al que no halle en mi favor.
+
+ ASTOLFO.
+
+ No te creas de experiencias
+ De hijo á quien otro crió;
+ Que apartadas crianzas tienen
+ Muy sin cariño el calor
+ De los padres; y quizá,
+ Llevado de algún error,
+ Darás la muerte á tu hijo.
+
+ FOCAS.
+
+ Con eso, en la obligación
+ De dártela á ti me pones,
+ Si no declaras quién son.
+
+ ASTOLFO.
+
+ Así quedará el secreto
+ En seguridad mayor;
+ Que los secretos, un muerto
+ Es quien los guarda mejor.
+
+ FOCAS.
+
+ Pues no te daré la muerte,
+ Caduco, loco, traidor;
+ Sino guardaré tu vida
+ En tan mísera prisión,
+ Que lo prolijo en morir
+ Te saque del corazón
+ A pedazos el secreto.
+
+ (_Echale en el suelo, y levántanle Heraclio y Leonido._)
+
+ HERACLIO.
+
+ No le ultraje tu furor.
+
+ LEONIDO.
+
+ No tu saña le maltrate.
+
+ FOCAS.
+
+ ¡Pues qué! ¿Amparáisle los dos?
+
+ LOS DOS.
+
+ Si él nuestra vida ha guardado,
+ ¿No es primera obligación
+ De todos guardar su vida?
+
+ FOCAS.
+
+ ¿Luego á ninguno mudó
+ La vanidad de que pueda
+ Ser hijo mío?
+
+ HERACLIO.
+
+ A mí no;
+ Porque más quiero (otra vez
+ Digo) morir al honor
+ De ser legítimo hijo
+ De un supremo Emperador,
+ Que vivir de una villana
+ Hijo natural.
+
+ LEONIDO.
+
+ Y yo,
+ Que aunque ser tu hijo tuviera
+ A soberano blasón,
+ No me ha de exceder á mí
+ Heraclio en la presunción
+ De ser lo más.
+
+ FOCAS.
+
+ ¿Y es lo más
+ Mauricio?
+
+ LOS DOS.
+
+ Sí.
+
+ FOCAS.
+
+ ¿Y Focas?
+
+ LOS DOS.
+
+ No.
+
+ FOCAS.
+
+ ¡Ah, venturoso Mauricio!
+ ¡Ah, infeliz Focas! ¿Quién vió
+ Que, para reinar, no quiera
+ Ser hijo de mi valor
+ Uno, y que quieran el tuyo
+ Serlo, para morir, dos?
+
+Si lo restante de este drama fuese igual á lo que antecede, había de
+clasificarse entre los más notables escritos por Calderón; pero el
+poeta, al comedio de su obra, ha añadido algo soñado y fantástico á la
+acción para hacer sensible la idea de que _en esta vida todo es verdad y
+todo es mentira_; y, aunque en ella se admiren muchos rasgos atrevidos y
+poéticos de mérito extraordinario, sin embargo, nos vemos obligados á
+deplorar su extravío, imprimiendo en este argumento grandioso y
+eminentemente trágico, una modificación más propia de ópera que de
+drama. Podría esperarse de Corneille, que, al escribir su _Heraclio_,
+tuvo á la vista la comedia española[106], hubiese reformado el plan de
+Calderón, haciéndolo más consecuente consigo mismo; pero, muy lejos de
+esto, el francés ha desfigurado lo más importante que le ofrecía el
+español, no resultando de su trabajo sino una pieza de intriga ordinaria
+y medianamente confusa. Hasta en la misma Francia ha habido unanimidad,
+desde lo antiguo, en censurar los defectos de esta tragedia.
+
+_El mayor monstruo, los celos_[107].Calderón--Este drama es una
+verdadera tragedia, en que domina el destino, y uno de los primeros
+gérmenes de esos cuadros monstruosos, creados por una imaginación
+impotente y ávida de lo extraordinario, que pulularon por los teatros
+alemanes al conocerse las obras de Calderón; pero ¡cuán profunda é
+ingeniosa es la idea, que nos ofrece nuestro poeta de esa fatalidad,
+ofreciéndola como el presentimiento del alma que penetra angustiosa en
+lo porvenir! Marianne cuenta á Herodes, que la ama tiernamente, cierta
+profecía de un astrólogo, según la cual, ella misma sería sacrificada
+por el mayor monstruo del mundo, y que su esposo había de matar con su
+puñal á la persona á quien más amase sobre la tierra. El Tetrarca
+procura sosegar á su esposa, y tira á la mar su puñal para hacer vana la
+profecía. En el mismo instante se oye un grito de dolor detrás de la
+escena; preséntase en ella un cierto Ptolomeo, herido por la caída del
+arma, lleno de sangre y clavado el puñal en la herida, devolviendo de
+este modo el instrumento fatídico á las manos de su dueño; Marianne
+tiembla, al observarlo, pero ocurren otros sucesos, que la distraen de
+esa temible profecía. Antonio y Cleopatra han sido vencidos por
+Octaviano, y el Tetrarca, auxiliar de los primeros, vencido también.
+Aristóbolo, hermano de Marianne, enviado por él al campo contra
+Octaviano, hace prisionero á su cuñado, y lo lleva ante el vencedor. Ve
+entonces, en poder de Octaviano, un retrato de Marianne, arrancado á
+Aristóbolo por el primero, y poco después, otro igual, pero de mayor
+tamaño, que Augusto, inflamado de amor al verlo, ha hecho copiar del
+primitivo. Herodes, lleno de rabiosos celos, intenta matar á Octaviano
+al entrar en su tienda; pero en el mismo instante el retrato de Marianne
+se cae, y se interpone entre uno y otro, y el puñal lo atraviesa de
+parte á parte. Es sorprendente el arte del poeta en mantener vivo en los
+espectadores, por esos diversos signos, el presentimiento de la suerte
+final que espera á Marianne. El puñal se queda en poder de Octaviano, y
+el Tetrarca es encerrado en la cárcel. Sentenciado á muerte, despacha un
+mensajero á Ptolomeo con una carta secreta, en la cual le encarga que
+mate á Marianne, en cuanto tenga noticia segura de su muerte; pero esta
+carta llega á las manos de Marianne, indignada con extremo de la injusta
+sospecha de su esposo: pide primero á Octaviano su perdón, y lo
+consigue, retirándose luego á sus habitaciones más escondidas, por haber
+anunciado á Herodes que no la verá más en su vida. Herodes, furioso por
+haber descubierto Ptolomeo su secreto, intenta matarlo; Ptolomeo busca
+su refugio en Octaviano, y lo lleva de noche, para vengarse de Herodes,
+al aposento de Marianne. Ésta se opone á la entrada de su visitador, y,
+no pudiendo lograrlo, le arrebata el puñal para defender su honor; pero
+al reconocer esta arma fatídica de su esposo, la arroja al suelo y huye.
+En seguida se presenta el Tetrarca, á quien los criados cuentan la
+escena ocurrida: juzga manchado su honor, recoge el puñal, y se empeña
+en matar á Octaviano; la primera persona, que se le acerca, cae en
+tierra muerta de una puñalada; engañado por las tinieblas de la noche,
+asesina á su propia esposa. Cuando conoce su yerro, se precipita
+desesperado en la mar. Sus últimas palabras son:
+
+ Yo no la he dado muerte.
+
+ * * * * *
+
+ .........El destino suyo,
+ Pues que muriendo á mis celos,
+ Que son sangrientos verdugos,
+ Vino á morir á las manos
+ Del mayor monstruo del mundo.
+
+_Los cabellos de Absalón_[108].Calderón--Esta magnífica tragedia ocupa
+lugar preferente entre las obras de nuestro poeta: la vida poderosa, que
+bulle en ella; su movimiento solemne é imponente, y el gran número de
+sus bellezas aisladas, brillantes, ó graciosas, ó duras, ó apasionadas,
+juntamente con el delicado sentimiento artístico, que modela todas sus
+partes, pintando con la mayor naturalidad las aberraciones más
+vehementes de la pasión, no son parte bastante á perturbar en lo más
+mínimo la tranquilidad y la belleza ideal, que reunen en todo el
+conjunto de este cuadro sublime. Las luchas de los hijos desobedientes y
+degenerados del anciano David contra su padre; la dulzura y longanimidad
+de éste con los crímenes que cometen, causa principal de acrecer aún más
+su rabia, y disminuir el amor que le profesan, tales son los fundamentos
+de esta composición dramática, de arrebatadora belleza. Desde la
+soberbia escena inicial, en la cual sobre la pompa del triunfo se ve
+asomar ya la próxima desdicha, como nube tempestuosa, corre la acción
+con fuerza irresistible siempre más sombría y enérgica en su progreso,
+hasta encontrar en el incesto de Annon con Tamar hecho suficiente para
+precipitarse con inaudita violencia en profundísimo abismo. La escena
+del incesto es horriblemente bella, y demuestra el poder del arte del
+poeta, que ha sabido presentar un acto de la inmoralidad más repugnante,
+sin hacer impresión alguna de disgusto, sino, al contrario, inspirando
+un horror puramente ideal. No menos admirable, y tan resplandeciente de
+la más sublime poesía, es la escena de la muerte de Absalón; pero ¿á qué
+señalar sus perfecciones aisladas, cuando este drama, en la construcción
+simétrica de tan escogidos materiales, forma un todo perfecto?
+
+Infinitamente más inferior es _Judas Macabeo_[109], que, con arreglo á
+su plan primitivo, había de constar de dos partes, pero no se ha
+terminado más que la mitad. Así este drama, como los que le subsiguen
+inmediatamente, son, en nuestro juicio, composiciones dramáticas de las
+más inferiores de nuestro poeta. No es posible censurar que los datos
+históricos se hayan revestido de un disfraz romántico, por estar esto de
+acuerdo con la práctica constante de todos los poetas españoles; pero es
+verdad que Calderón ha manejado la historia antigua harto
+arbitrariamente, desfigurándola sin motivo, debiendo extrañarnos aún más
+la frecuencia con que viste con frases huecas y pomposas la desnudez,
+mal encubierta, y lo indeciso de las formas, que han de representar á
+los héroes griegos y romanos. La observación de Schlegel, calificando de
+majestuosa hipérbole á esa manera especial de presentarnos la historia
+romana, no tiene, al parecer, fundamento serio.
+
+_Las armas de la hermosura._--La historia de Coriolano es una de las
+obras más desgraciadas de Calderón. El héroe romano es aquí general á
+las órdenes de Rómulo, y, sin embargo, ya se han sometido al imperio
+romano España y Africa, y Roma es dueña del mundo, y llamada la rival de
+Jerusalén. Coriolano aparece transformado en un galán del siglo XVII,
+con capa y espada, muy puntilloso en cuestiones de honor, y amable y
+enamorado con las damas; promueve una rebelión popular, por haber
+establecido el Senado, en una ley, que las mujeres no han de ponerse
+afeites ni llevar piedras preciosas; un senador perece en esta sedición,
+y su principal autor es desterrado por este motivo. La dicción es
+enfática y alambicada, y los personajes desaparecen por su falta
+exagerada de consistencia. De algunos pasajes de ella, por ejemplo, el
+del ruego, que dirige el gracioso al apuntador para que no lo empale, se
+podría presumir que el poeta se propuso tratar este argumento
+irónicamente, pero siempre resulta claro que esa ironía no resplandece
+por igual en toda la composición. Dios sólo sabe cuáles fueron las
+fuentes históricas, que hubo de consultar Calderón; pero no hubo de
+conocer los datos verídicos, que, acerca de Coriolano, se encuentran en
+Plutarco y en Tito-Livio (II, 34-40). Esta comedia no merece compararse
+con el Coriolano de Shakespeare.
+
+_Darlo todo y no dar nada._--Parece asimismo fruto de una inspiración
+poética, ya cansada, y digna sólo del gran vate en sus rasgos cómicos.
+Su asunto es la historia de Apeles y de Campaspe, según Plinio (_Hist.
+nat._, 35 y 36).
+
+_El segundo Scipión._--Lo histórico proviene de Tito-Livio (XXVI, XXVII
+y L), pero muy desfigurado. Scipión, el más joven, se transforma en una
+copia del más desventurado de todos los reyes españoles, esto es, de
+Carlos II.
+
+_Duelos de amor y lealtad._--La adulación de comparar á Carlos II, sin
+actividad ni energía, nada menos que con Alejandro Magno, que sale al
+campo contra Tiro, es demasiado grosera. El estilo es defectuoso,
+hinchado y lleno de hojarasca. Al hacer la descripción de la conquista
+de Tiro, parece haber utilizado la de esta ciudad que se encuentra en
+Curcio, lib. IV, cap. 4.º[110].
+
+_La gran Cenobia_[111].Calderón--Para no terminar esta clase de dramas
+despojando á Calderón de sus brillantes cualidades, hemos dejado éste
+para el último lugar. En él forman el poderoso imperio de Occidente y el
+Oriente misterioso, la rápida elevación y pronta caída de Aureliano, la
+muerte de la gran reina de Palmira, y el contraste de estos dos
+caracteres extraordinarios, que se asimilan recíprocamente; forman,
+repetimos, un cuadro de brillante colorido y tonos vivísimos, cuya
+magnificencia se realza más por su dicción atrevida y llena de imágenes,
+acomodada á la índole especial del asunto.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO X.
+
+ _La hija del aire._--Comedias mitológicas y otras caballerescas y
+ novelescas de Calderón.
+
+
+_La hija del aire._--Puede clasificarse entre las comedias históricas y
+mitológicas. Las narraciones tradicionales de los antiguos, acerca de
+_Semíramis_[112], se aprovechan en las dos partes de esta tragedia con
+sumo ingenio, trazando una obra brillantísima, que nos arrebata tanto
+por su soberbio colorido, cuanto nos admira por el arte magistral, con
+que están dispuestas las grandes masas de esta composición, tan
+exuberante en riqueza, y formando un conjunto acabado y harmónico en sus
+diversas partes.
+
+Semíramis, hija de una sacerdotisa de Diana, milagrosamente nacida,
+amparada por Venus y perseguida por Diana, yace prisionera, desde los
+primeros años de su juventud, en un lugar montañoso y solitario, porque
+un oráculo ha anunciado que llenará á la tierra de horrores y desdichas,
+que transformará á un Príncipe en tirano, y que se precipitará al cabo
+en el abismo desde inconmensurable altura. Las precauciones humanas, sin
+embargo, son insuficientes para detener el cumplimiento del oráculo.
+Menón, el victorioso general de Nino, llega, en una expedición guerrera,
+á la caverna que guarda á beldad tan extraordinaria, y la contempla á la
+luz del día, sin hacer caso alguno de la voz amiga, que intenta
+disuadirlo de su propósito. El sacerdote, encargado de su guarda, se
+suicida al ver que se rompen sus cadenas, y que inundarán al mundo las
+desdichas anunciadas. Pronto empieza á cumplirse el oráculo. Apenas
+contrae matrimonio con Menón esta mujer infernal, cuando atrae la
+atención del Rey con sus mágicos encantos; guiada por un poder
+sobrenatural, que la arrastra á llenar en todas sus partes los acuerdos
+del destino, se arroja en brazos del soberano, y comparte con él el
+trono. Menón sucumbe, y es su primera víctima. Nino lo manda cegar para
+hacerlo inofensivo, y mientras Semíramis es proclamada reina del mundo,
+profiere su primer esposo contra ella terribles maldiciones. El cielo
+las acompaña con tempestades y truenos, pero también Nino perece por
+obra del bello dragón, cuya mirada mata. Semíramis pasa por encima de su
+cadáver, por mandar sola, y encierra en la cárcel á su hijo Ninias,
+quedándose señora y soberana única de inmensas regiones. Los pueblos
+vecinos le hacen la guerra; pero ella, sonriéndose, menosprecia á esos
+desdichados, y mientras sus damas la revisten de trajes preciosos y
+peinan sus cabellos, entona cánticos agradables, y corre después á la
+pelea; vence como si se tratara de un juego de niños, y del campo de
+batalla vuelve en seguida á su tocador.
+
+El orgullo de la Reina ha irritado al pueblo. Los rebeldes sacan á
+Ninias de su prisión, y lo proclaman Rey. La afligida Semíramis se
+retira á los aposentos más escondidos de su palacio; el joven Rey no
+hace caso de los favoritos de su madre, y, sobre todo, del más
+influyente, del almirante Frixo, y distribuye entre sus sectarios los
+cargos más importantes. Semíramis, mientras tanto, ha formado en su
+soledad el plan más temerario para recuperar de nuevo el mando. Ninias
+es tan semejante á ella en facciones y en cuerpo, que, con traje de
+hombre, puede confundirse con él. Con ayuda, pues, de Frixo, se desliza
+de noche en la alcoba de su hijo, lo arranca de allí y lo encierra en un
+lugar alejado del palacio real; se pone sus ropas y gobierna como si
+fuese Ninias, ignorándolo todos menos Frixo. Anúlanse entonces muchos
+actos del gobierno del Rey; sus favoritos caen en desgracia; el falso
+Ninias ofrece la esposa prometida del verdadero á su auxiliar Frixo, que
+la pretende; la confusión es completa; las leyes del espíritu humano que
+siempre han regido al mundo, se muestran entonces trastornadas, y sólo
+Frixo comprende la razón del laberinto en que toda la corte se
+pierde[113]. Por último, estalla nueva guerra con los pueblos
+inmediatos, y Semíramis perece en la contienda. El imperio se ve en el
+mayor peligro; el pueblo comprende que sólo su gran Reina podrá
+salvarlo, y se precipita en el aposento, en donde yace escondida, pero
+en su lugar, y con admiración de todos, se presenta Ninias, á quien se
+creía muerto. De esta manera se cumple en toda su extensión el oráculo:
+el astro brillante, como un cometa mensajero de males, pero iluminando
+también la tierra, se extingue al cabo, y las cosas siguen su curso
+ordinario[114].
+
+Las comedias mitológicas de Calderón fueron casi todas escritas por
+orden del Rey, ó por algún otro motivo análogo, y se destinaban á ser
+representadas en la corte, en ciertas ocasiones solemnes, en
+casamientos, etc. Bajo este aspecto pueden calificarse de fiestas, á
+cuya clase (para repetir una observación, hecha ya en lugar oportuno),
+pertenecen también otras diversas históricas y sacadas de los romances
+caballerescos. Refiérense particularmente á estas fiestas las notables
+palabras de Jovellanos, que dicen así:
+
+«Todo se mejoró bajo sus auspicios (de Felipe IV), y el magnífico teatro
+que hizo levantar en el Buen Retiro, abrió una escena muy gloriosa á los
+talentos y á las gracias de aquel tiempo.
+
+ * * * * *
+
+»La _música_, reducida primero á la guitarra y al canto de algunas
+jácaras entonadas por ciegos, admitió ya el artificio _de la harmonía,
+cantándose á tres y á cuatro_, y el encanto de la _modulación_, aplicada
+á la representación de algunos dramas, que del lugar en que más
+frecuentemente se oían tomaron el nombre de _zarzuelas_. La _danza_
+añadió con sus movimientos, medidos y locuaces, nuevos estímulos á la
+ilusión y al gusto de los ojos. La _pintura_ multiplicó los objetos de
+esta misma ilusión, dando formas significantes y graciosas á las
+máquinas y tramoyas inventadas por la mecánica, y animándolo y
+vivificándolo todo con la magia de sus colores, Y la _poesía_, ayudada
+de sus hermanas, desenvolvió sus fuerzas, desplegó sus alas, y vagando
+por todos los tiempos y regiones, no hubo ni en la historia ni en la
+fábula, en la naturaleza ni en la política, acciones y acaecimientos,
+vicios ó virtudes, fortunas ó desgracias, que no se atreviese á imitar y
+presentar sobre la escena.
+
+»Entonces fué cuando todos los ingenios se ciñeron para buscar en ella
+su interés ó su aplauso. Los empleos, la profesión y el estado no
+detenían á ninguno en esta senda de gloria, y, animados todos por la
+protección y la recompensa, se vió hasta dónde podía llegar en aquella
+sazón el talento ayudado de la opinión y del poder. De innumerables
+dramas que se presentaron á esta competencia, oimos todavía algunos con
+gran deleite sobre nuestra escena; pero los de Calderón y Moreto, que
+ganaron entonces la primera reputación, son hoy, á pesar de sus
+defectos, nuestra delicia, y probablemente lo serán mientras no
+desdeñemos la voz halagüeña de las musas.»
+
+Con arreglo á su fin de solemnizar fiestas de corte, los dramas de que
+tratamos ahora descuellan casi todos por su lujo teatral, abundando en
+apariciones de dioses, terremotos y lluvias de fuego, que el poeta
+emplea para su objeto, á fin de que los maquinistas y pintores
+escenógrafos del Buen Retiro hagan alarde de su arte. Con frecuencia nos
+ofrecen también partes cantables, y éstas, juntamente con las demás
+mudanzas escénicas diversas, les imprimen cierta semejanza con las
+óperas; pero, sin embargo, la poesía no se subordina á la música,
+viniendo ésta en ayuda de la primera, para interpretar á su modo el
+sentido de la poesía. Hállase sólo una de estas comedias, titulada _La
+púrpura de la rosa_, destinada toda al canto. Por lo que hace á su
+mérito poético, han de estimarse algunas entre las mejores obras de
+Calderón, ofreciendo los mitos antiguos bajo un aspecto moral al estilo
+romántico; el elemento poético es siempre aquí lo principal, empleando
+sólo ese ornato externo y pomposo como una envoltura agradable. Al
+contrario, en otras fiestas se observa á menudo, por desgracia, que el
+poeta se amolda más al encargo que ha recibido, que á seguir sus propios
+y naturales impulsos; el predominio de la pompa escénica, que ahoga
+alguna vez los arranques poéticos del autor, anuncia la decadencia del
+teatro, y al parecer arrastra en ella al poeta. Por lo demás, que
+ciertos resortes dramáticos españoles; que ciertos personajes y
+situaciones; que los celos y la venganza castellana, y que nombres
+modernos alternen con los griegos, no debe extrañar á nadie, porque en
+todas estas composiciones, la mitología toma, en general, la forma de
+tradición fantástica del ciclo de Carlomagno.
+
+Como lo más esencial del argumento de las comedias mitológicas está
+contenido en su mismo título, no podemos aquí ser muy prolijos en el
+examen de estos dramas de Calderón, Sin extendernos, pues, como
+quisiéramos, nos limitaremos á hacer algunas indicaciones acerca de las
+siguientes:
+
+_El mayor encanto, amor._--Circe, la de Homero, antes de llegar á manos
+de nuestro dramaturgo, había hecho ya diversas correrías por las obras
+de los poetas románticos, bastándonos sólo recordar _La Morgana_, de
+Lancelote y de Boyardo; _La Alcina_, del Ariosto, y _La Armida_, del
+Tasso. Calderón ha incluído en su poesía, cuyo fundamento es la
+_Odisea_, X, 135 á 574, y XII, 8 á 141, algunos rasgos de esas formas
+románticas de la tradición antigua, particularmente de _La Jerusalén
+libertada_, cap. 16, y de _El Orlando furioso_, cap. 6.º Rejuvenecida
+por completo con todos sus encantos se muestra en este drama la antigua
+fábula; pero, en lo general, bajo una forma nueva, y llevando el sello
+romántico. Así como los compañeros de Ulises se encuentran encadenados
+por la belleza de Circe, y por su isla, semejante al Paraíso, así
+también el lector se siente adormecido por las alas del deleite,
+creyéndose trasladado á una isla maravillosa, desde la cual ve, en lo
+profundo, á la mar azulada ó á sus riberas encantadas formando graciosas
+bahías, y á sus suaves colinas, que parecen respirar amor.
+
+_El golfo de las sirenas._--Égloga piscatoria, continuación de la
+anterior, y que refiere las persecuciones, que sufrió Ulises, de la
+cólera de Circe y de Venus. En _Scila y Caribdis_ vemos alegorías, que
+indican los extravíos de la razón bajo la influencia de los sentidos.
+
+_El monstruo de los jardines._--El antiguo mito, base de este drama, es
+atribuído á los poetas cíclicos en el escolio á la _Iliada_, XIX, 332.
+Calderón aprovechó también algo de Ovidio, _Metamorphos._, XIII, 162, y
+_Arsamat._, I, 689. Aquiles, criado en la soledad de los bosques por su
+solícita madre, y oculto á todo el mundo, no puede resistir, ya mancebo,
+á su natural afán de vivir en otra esfera, y huye de su encierro.
+Encadenado por los encantos de Deidamia se disfraza de mujer, y vive
+desconocido de todos, entregado á su amor tranquilamente en la corte de
+la bella Princesa, hasta que la guerra penetra en esta región pastoril,
+y despierta su alma de esa embriaguez amorosa al cumplimiento de los
+deberes más sagrados del hombre. El colorido voluptuoso y suave de este
+cuadro; el vuelo reposado de la lírica que en él se nota; las floridas
+descripciones de esos tiernos ensueños amorosos; el brillo y la pompa de
+las fiestas, que se celebran en la corte del rey de Sciros, y, á lo
+lejos, el estrépito belicoso de los héroes griegos, forma un conjunto
+harmonioso, que transporta en una especie de éxtasis á quien la lee ó la
+oye.
+
+_Eco y Narciso._--Drama, que forma pareja con el anterior, y no inferior
+á él bajo ningún aspecto, trazado con arreglo á la conocida fábula de
+las _Metamorfosis_, de Ovidio, III, 359 á 510. Según la indicación, que
+se hace al terminar, fué escrito de orden superior, y se representó por
+vez primera, ante el Rey y la Reina, en el teatro del Buen Retiro.
+«¡Cuán grande es la harmonía--dice Malsburg,--de este idilio de Narciso!
+¡Es una ópera en palabras! El placer de la música lo sentimos, al oirla
+sin acompañamiento instrumental alguno. El poeta no se ha propuesto
+conmovernos ni sorprendernos mucho: es un juego agradable en la dorada y
+verde Arcadia, con su cielo de azul purísimo; lo trágico, que se
+encuentra en ella, nos conmueve sólo á la ligera, y se pierde, como por
+magia, en dulces cantos, acompañados de un arpa melancólica. Toda la
+composición es flores y colorido, y á pesar de la tempestad, que en
+ella reina, la seductora catástrofe nos sonríe como grata y lejana
+canción pastoril[115].»
+
+_Ni Amor se libra de amor._--Nos ofrece el lindo cuento de Amor y
+Psiquis, de Apuleyo, de una manera tan superior, que es preciso
+calificar este drama entre los primeros y más bellos de las obras de la
+misma clase de Calderón. Diferénciase de las demás comedias mitológicas
+por el simbolismo manifiesto, que predomina en toda la composición. La
+última parte del cuento, narración de Apuleyo, el arrepentimiento y
+castigo de Psiquis, está muy compendiada. Lope de Vega había escrito
+también un drama, titulado _Psiquis y Cupido_ (véase el prólogo al
+_Peregrino_), que, según parece, se ha perdido por completo.
+
+_Celos aun del aire matan._--Con la fábula de Céfalo y Proclis, de las
+_Metamorfosis_, de Ovidio, VII, 794, aparece también en íntimo y
+artístico enlace el famoso Heróstrato, que incendió el templo de Diana.
+Este drama, también, es uno de los mejores de su clase, y contiene
+muchos rasgos de verdadero genio.
+
+_El faetonte_ ó _El hijo del Sol, Faetón_.--Una fiesta, en la cual
+Calderón ha manejado con gran libertad el mito conocido de las
+_Metamorfosis_, de Ovidio, I, 745 y siguientes, y II, 1 y siguientes,
+variándolo con arreglo á otros motivos dramáticos, inventados por el
+autor. Faetón y Peleo se enamoran ambos de Tetis, y el primero pierde la
+razón á la puesta del carro del Sol, al ver que Peleo roba á Tetis y se
+la lleva.
+
+_Apolo y Clímene._--Puede considerarse como la primera parte de _El
+faetonte_. Clímene, hija de Admeto, se cría en un desierto por miedo á
+un oráculo. Apolo es enviado por Júpiter á esta región. Enlázase con
+esto el amor de Elytia á Apolo, de las _Metamorfosis_, de Ovidio, IV,
+256, y el paseo de Céfiro con Flora, de los _Fastos_, del mismo Ovidio,
+V, 195. Este drama, á pesar de algunas bellezas aisladas (en particular
+la escena nocturna en el jardín, cuando juegan al escondite las varias
+parejas de amantes), nos ofrece cierto vacío interior y falta de
+substancia, como sucede también en muchas otras composiciones de esta
+índole, probando que no siempre brilla el estro poético aun cuando lo
+mande un Rey.
+
+_Los tres mayores prodigios._--Destinado probablemente al jardín del
+Buen Retiro. El teatro se dividía en tres compartimentos en fila, en
+los cuales se representaban los tres actos por tres compañías diversas.
+Esta fiesta es una de las producciones más débiles de nuestro poeta.
+
+_Fortunas de Andrómeda y Perseo._--El argumento de este drama, de mucha
+música y lujo de decoraciones, y también de extraordinaria poesía,
+proviene de las _Metamorfosis_, de Ovidio, IV, 609 y siguientes. La
+gruta de Morfeo, de las _Metamorfosis_, XI, 592, y la representación del
+Tártaro, de las mismas _Metamorfosis_, IV, 932.
+
+_La fiera, el rayo y la púrpura._--Drama parecido á ópera, de argumento
+muy variado y lleno de portentos, cánticos y danzas. La parte poética no
+es muy importante. Los mitos de Anarete y de Pigmalión (de las
+_Metamorfosis_, de Ovidio, XIV, 698, y X, 243), están enlazados con una
+tercera fábula de la invención peculiar del poeta.
+
+_El laurel de Apolo._--Según las mismas palabras de Calderón,
+
+ No es comedia, sino sólo
+ Una fábula pequeña,
+ En que, á imitación de Italia,
+ Se canta y se representa.
+
+El argumento, la transformación de Dafne en laurel, la victoria de
+Apolo contra la serpiente Python y su disputa con Cupido, dimana de las
+_Metamorfosis_, de Ovidio, I, 438 y siguientes. A la conclusión se
+ofrece el laurel al Rey.
+
+_La púrpura de la rosa._--Desenvuelve el bello mito de Venus y de
+Adonis, con arreglo á las _Metamorfosis_, de Ovidio, X, 503, exornándolo
+con gracia. Consérvase aquí la loa con las figuras alegóricas. Esta
+pieza consta sólo de un acto con arreglo á la terminología española; no
+es comedia, sino zarzuela, como se llama también en las antiguas
+ediciones. Las modernas de este mismo autor no son, pues, exactas cuando
+suprimen su calificación propia, dándoles diverso nombre.
+
+_Amado y aborrecido._--Sólo son mitológicos los nombres, y su ingeniosa
+fábula, original de Calderón. Consiste en una disputa entre Venus y
+Diana acerca de cuál es más fuerte, el odio ó el amor: pruébanlo en un
+mortal, y la balanza tarda largo tiempo en inclinarse; pero al fin vence
+el amor.
+
+_Fineza contra fineza._--Parecida por su argumento á la anterior, y,
+como ella, de invención del autor, aunque la mitología desempeñe también
+su papel exterior. Ni en su pensamiento ni en su desarrollo es más que
+mediana. Es posible que la historia de Olimpo y Sofronia, del acto
+tercero, sea una reminiscencia del Tasso.
+
+_Fieras afemina amor._--Desenvuelve las hazañas de Hércules. Las
+aplicaciones de la maquinaria que hubo de exigir su representación,
+debieron ser de las más complicadas, porque casi todas las hazañas
+atribuídas á Hércules aparecen en este drama. Entre otras, trepa á la
+cima del Parnaso, monta allí en el caballo Pegaso y cabalga en él por
+los aires, para pelear con el dragón, que guarda las manzanas de las
+Hespérides. En la loa son los personajes parlantes el águila de dos
+cabezas de Austria, el fénix, el pavo real, los doce meses del año y los
+doce signos del Zodiaco. No es grande el mérito de esta obra.
+
+De composición muy semejante á las mitológicas, y con el propósito
+también de interesar los sentidos por la pompa escénica y por el cambio
+continuo de decoraciones, son la mayor parte de las comedias, cuyo
+argumento ha sacado Calderón de novelas y poesías antiguas. Con arreglo
+á las palabras que leemos en _El maestro de danzar_,
+
+ ......Las locuras
+ De Esplandián y Belianís,
+ Amadís y Beltenebros,
+ A pesar de Don Quijote,
+ Hoy á vivir han vuelto.
+
+Hay motivos para extrañar que el poeta haya llevado á la escena los
+singulares cuentos de los libros de caballería, y en este concepto se ha
+observado, en son de burla, que los héroes gigantes y damas encantadas
+de Amadís y de Esplandián se habían refugiado en el teatro después de
+expulsarlas Don Quijote de los libros; pero tampoco es posible negar que
+Calderón ha mejorado esas invenciones desordenadas y fantásticas de los
+antiguos romances, revistiéndolas de verdadera y más brillante poesía.
+La acción es indudablemente de carácter épico marcado, y, con arreglo á
+la índole de estos materiales, prestábanse con dificultad á servir para
+una composición verdaderamente dramática; pero á pesar de este
+obstáculo, que se encuentra en las obras de Calderón, correspondientes á
+esta clase, ¿quién podrá oponerse á renegar del encanto de este mundo
+romántico y maravilloso, realzado con todas las galas de la poesía y
+expresado en el lenguaje más florido? Esa brillante magia, á cuya señal
+surgen de los desiertos castillos suntuosos, coros invisibles que
+entonan dulces cánticos, y ninfas voluptuosas que estrechan á los
+guerreros en sus brazos después de sus trabajos; esa ostentación
+escénica que nos transporta, ya á perfumados jardines, á la sombra de
+mirtos y naranjos, ya á palacios de oro resplandeciente, ya á islas
+encantadas; esa multitud de aventuras novelescas en un país maravilloso
+en que toman forma sensible todos los asuntos de la fantasía; todo esto,
+junto con una exposición que centuplica sus bellezas con sus ricas y
+artísticas pinceladas, atrae el espíritu con sus gratísimas imágenes, y
+lo arrulla, haciéndolo olvidarse de la realidad. Hay en este drama,
+aunque pertenezca á otro género literario, lo mismo que en los cantos
+del Ariosto.
+
+_La puente de Mantible_[116].Calderón--Composición llena de los más
+extravagantes prodigios. La expedición guerrera de Carlomagno contra el
+gigante sarraceno, Fierabrás; los combates incesantes entre los
+caballeros moros y cristianos; el lugar encantado, con su río de verdes
+orillas; el puente maravilloso, que aparece y desaparece, y el palacio
+mágico, edificado en la cabeza de un enano de bronce, forman el marco,
+en cuyo centro se desarrollan los amores de Guido de Borgoña y de
+Floripes. El primero, con otros caballeros francos, ha caído en manos de
+Fierabrás, siendo encerrados todos en el castillo encantado para morir
+al día siguiente. Floripes, hermana de Fierabrás, entra en la prisión de
+su amante y mata á los carceleros; pero Fierabrás acude corriendo, y
+pone sitio al castillo para rendir por hambre á su hermana y á los
+caballeros cristianos. Guido cae prisionero en una salida que hacen, y
+ya está á punto de sucumbir, á pesar de los ruegos de Floripes, cuando
+sus compañeros lo libertan, y se abren paso por el ejército de Fierabrás
+para poner en noticia de Carlomagno la situación apurada de sus pares.
+El Emperador está separado del territorio sarraceno por un río temible y
+torrencial, no habiendo en él más que la puente de Mantible, guardada
+por el gigante Galafre; pero Guido se lanza con su corcel en la
+corriente, y llega así al lugar ocupado por los cristianos. Sabedor
+Fierabrás de la huída del caballero, acorre al puente y hace allí cara
+con sus gigantes, por una parte al Emperador y al ejército cristiano que
+lo ataca, y por otra á los caballeros del castillo, que lo acometen á
+las órdenes de su hermana Floripes. La victoria se decide al fin por los
+cristianos: el puente es hecho pedazos por ellos; Fierabrás cae desde él
+á los pies del Emperador, amenazándole hasta en su caída; Carlomagno da
+orden de tratarlo con dulzura, y Floripes da su mano á Guido.
+
+_El jardín de Falerina_[117].Calderón--Trata de la conocida hazaña de
+Rolando, de Boyardo, cuando vence el arte mágico de la hada Falerina, y
+pone en libertad á las damas y caballeros cristianos, presos en su
+jardín mágico. Este drama se distingue también por su brillante poesía
+romántica, hablando al alma por la nobleza y ternura de los
+sentimientos, y por el espíritu verdaderamente caballeresco que en toda
+ella reina, así como arrebata la imaginación por la pompa y variedad de
+sus decoraciones.
+
+_El castillo de Lindabridis._--Drama en general inmejorable, rebosando
+en hechos maravillosos, sucesos y casos increíbles, en una palabra, en
+las _magnanimes mensonges_ de la caballería fantástica. Proviene su
+argumento del libro célebre de _El caballero de Febo, espejo de
+príncipes y caballeros_[118]. La princesa tártara Lindabridis, á quien
+su hermano ha despojado del trono, no dispone de otro medio para
+recuperarlo que el hallazgo de un esposo, que aventaje al usurpador en
+valor y en prudencia. En un palacio encantado atraviesa los aires,
+recorriendo todos los países, para buscar el marido que necesita. Grande
+es el número de los que, atraídos por sus encantos y por la suerte
+codiciada que les aguarda, se creen dignos de alcanzar su mano. Las
+luchas de los rivales y otras diversas aventuras del caballero Febo y
+del príncipe Rosicler, enlazadas con la acción principal, llenan esta
+comedia, que termina con un gran torneo que decide la contienda, y con
+las bodas de Rosicler y de Lindabridis.
+
+_Hado y divisa de Leonido y Marfisa_[119].Calderón--Vera Tassis asegura
+que ésta es la última obra de Calderón, escrita á los ochenta y un años.
+Sin embargo, el fuego de la imaginación del autor es aquí juvenil,
+encontrándose pocas faltas, de las que se hallan en las restantes
+comedias de los últimos años de su vida; como afirma muy acertadamente
+V. Schmidt, parece que la luz de su poesía, antes de extinguirse, brilla
+por última vez clara y vigorosa. El argumento, con su varia y rica
+alternativa de las más diversas imágenes y situaciones; con sus
+caballeros, tan valerosos y tan inquietos, siempre amando ó peleando, y
+con sus damas varoniles, se nos presenta al alma como un sueño
+agradable, respirando dulce soñolencia; los cuadros tan sentidos que en
+ella se trazan, á la vez que su dicción galana y abundante, ya sublime,
+ya atrevida, ya dulce, ya agradable, realzan más el encanto de su
+conjunto. Digna es, por tanto, de ser tratada y explicada más
+prolijamente.
+
+Arminda, princesa de Trinacria, y sus dos pretendientes, los príncipes
+de Rusia y de Suavia, persiguen á Leonido con sus espadas desenvainadas,
+dándole apenas tiempo de refugiarse en una barca con un compañero fiel,
+y escapar, á fuerza de remos, de sus perseguidores. El fugitivo, sin
+saberlo, ha dado muerte en un torneo á un hermano de Arminda, por
+haberse alabado de que su novia Mitilene es la dama más bella de la
+tierra. Arminda promete dar su mano á quien quiera que le entregue el
+matador, muerto ó vivo, apresurándose los Príncipes á ganar tan
+codiciado premio. El lugar de la escena se muda de Trinacria á Mitilene.
+Leonido desembarca con su compañero; deja su escudo y su armadura cerca
+de una caverna de la ribera, y sale en busca de guarida. Marfisa,
+vestida de pieles, sale á su vez de la caverna; ve las armas, y
+experimenta un sentimiento vago y agradable; pero el viejo encantador
+Argante la arrastra á la fuerza á la gruta. Preséntase entonces la
+princesa Mitilene, con brillante acompañamiento, con música y cánticos;
+se propone, por curiosidad, robar á Marfisa, siendo la música el medio
+más eficaz de lograrlo, ya que los pastores, que han visto muchas veces
+desde lejos á la beldad portentosa que habita la gruta, le han asegurado
+que aquélla será atraída irresistiblemente por tan gratos sonidos. Pero
+lo impiden otros sucesos que ocurren: Leonido, que se hace pasar por un
+mercader náufrago, se arroja á los pies de Mitilene pidiéndole
+protección, llegando casi en seguida la noticia de que su amante ha
+muerto á manos de Leonido. La Princesa clama venganza y se aleja de allí
+precipitadamente, declarando que, por la muerte de su amante, le
+corresponde, por juro de heredad, el trono de Trinacria. Alegre Leonido
+de que nadie se acuerde de él, se queda allí solo, presentándose
+entonces Marfisa, y sintiendo ambos, al verse por vez primera, tierna y
+recíproca simpatía. Leonido se prepara á arrancar á Marfisa de su triste
+morada, cuando acude colérica la furia Megera, evocada del Infierno por
+Argante, y huye, llevándose por los aires á Marfisa entre tempestades y
+terremotos.
+
+En el acto segundo reina la mayor tranquilidad. Leonido se acerca de
+nuevo á recoger sus armas y á ver á Marfisa; arranca un peñasco de la
+caverna, y mira á la doncella en un salón de cristal en medio de sus
+ninfas, que la cubren de galas y regocijan sus oídos con cánticos
+agradables. El mágico Argante rodea á su pupila con estas seducciones
+para tenerla contenta en la caverna, porque una profecía le amenaza con
+el peligro de matar á quien más ama, ó de perecer por mano del mismo.
+Leonido se presenta á Marfisa y le cuenta su vida, diciéndole que había
+sido expuesto á la inclemencia del cielo, adoptándolo el duque de
+Toscana, y que más tarde, ya hecho caballero, por amor á Arminda había
+dado muerte á su hermano. Marfisa, en un espejo mágico, hace ver á su
+amada, que, con ayuda de los dos Príncipes, busca á aquel matador. El
+amor aleja de allí á Leonido, á causa del peligro que le amenaza; pero
+antes de separarse de la joven que habita en la gruta, cambian ambos dos
+alhajas que llevan desde sus primeros años, y que son exactamente
+iguales, llenándolos de sorpresa este hallazgo. La escena inmediata es
+otra vez en Trinacria. Mitilene desembarca con poderoso ejército para
+conquistar la isla, y ya se prepara á recibirla y á pelear con ella
+Arminda con sus soldados, cuando Megera abre el cráter del Etna, que
+despide en todas direcciones corrientes de lava y de fuego, y que
+obliga á Mitilene á refugiarse en sus buques. Arminda corre el peligro
+de morir abrasada en su tienda; pero Leonido, vestido como un guerrero
+ordinario, arrebata su presa á las llamas.
+
+La acción en el acto tercero es en el palacio de Arminda. Casimiro, tío
+de las dos Princesas, que se hacen la guerra, ha llegado ya para poner
+fin á su contienda; al ver á Leonido, que, como salvador de Arminda,
+tiene libre entrada en el palacio, experimenta hacia él extraña
+simpatía. Arminda (que no conoce al matador de su hermano, no habiéndolo
+visto nunca, y sólo sabe que se llama Leonido, por cuya razón ignora que
+el salvador de su vida, que lleva un nombre falso, es realmente ese
+mismo matador) excita á Leonido, por quien siente cierta inclinación
+amorosa, á provocar al matador de su hermano y á pelear con él á muerte,
+puesto que su mano ha de ser la recompensa que obtenga. Leonido se queda
+anonadado; pero su amigo le hace volver en sí de su asombro, y se ofrece
+á tomar sus armas, y, fingiendo ser Leonido, á pelear con él. Otra vez
+aparece de nuevo la gruta de Mitilene; preséntase el amigo de Leonido
+para recoger las armas de éste; pero lo mata el príncipe de Suavia en
+una emboscada, tomándolo por Leonido. Marfisa cree también que ha
+muerto su amigo; se reviste su armadura excitada por el deseo de alejar
+de él la vergüenza de su cobarde abstención, después de enterarse del
+suceso, y llega á Trinacria, rompiendo el encanto y desoyendo los
+consejos de Argante.
+
+En la escena última se han hecho los preparativos del torneo, delante
+del palacio de Arminda: Marfisa y Leonido se aprestan á la pelea, pero
+se conocen y combaten con cierto temor. Casimiro los separa, y se
+informa de su procedencia. Al presentarle las joyas, que ambos guardan,
+averigua que son los dos hijos gemelos suyos y de Matilde, princesa de
+Trinacria, que los ha dado á luz en secreto. Los dos, después de nacer,
+fueron enviados á escondidas á Casimiro; pero el buque que los llevaba
+naufragó en las costas de Toscana, robando Argante á la niña, y
+amamantando una leona al varón. Después de esta aclaración, Leonido
+ofrece su mano á Arminda; el príncipe de Rusia hace lo mismo con
+Marfisa, y Mitilene se casa con el príncipe de Suavia.
+
+Otras novelas y libros caballerescos son también el fundamento de los
+dramas siguientes:
+
+_Los hijos de la fortuna, Teagenes y Clariclea._--De la célebre novela
+de Heliodoro[120], que Cervantes tuvo ya á la vista al escribir su
+_Persiles_. De los muchos hechos extraños, en parte, y en parte
+agradables é interesantes, que componen esa novela, sólo se aprovechan
+los más notables. Bastan éstos, sin embargo, para formar una acción
+dramática de mucho movimiento; pero el mérito principal de esta obra de
+Calderón consiste en su belleza moral, y en la pureza de sentimientos
+que en ella predominan; en la pintura incomparable de la tierna
+inocencia de la heroína, y en los nobles y elevados sentimientos de su
+amante, que no sólo salen ilesos, sino que brillan con resplandor más
+vivo, á pesar de los tormentos y de las contrariedades que experimentan
+en su vida.
+
+_Argenis y Poliarco._--De la novela latina _Argenis_, de John Barclay,
+conocida ya en España por dos traducciones de Josef Pellicer de Salas, y
+de Gabriel Correa (impresas ambas en Madrid en 1626). Evidentemente
+contiene esta novela una descripción de la historia política de Francia
+bajo Enrique III, y, con nombres fingidos, la de los hombres más
+célebres de aquella época, entre los cuales aparece Felipe II con los
+colores más repugnantes[121]; pero Calderón prescinde de todas estas
+alusiones, ateniéndose únicamente á su fábula.
+
+_Amor, honor y poder._--Se funda en una novela de Bandello (II, nov.
+38), que, á su vez, descansa también en datos históricos. Los
+principales personajes son Eduardo III, rey de Inglaterra, y Estela de
+Salverich (la condesa de Salisbury). Puede servir la de Calderón para
+hacer comparaciones interesantes con el antiguo y excelente drama inglés
+_Edward the Third and the Black Prince_, atribuída recientemente, con
+plena razón, á Shakespeare. Ambas son, sin embargo, completamente
+diversas. Shakespeare no ha tenido presente para nada la novela, sino
+sólo la tradición histórica. El amor de Eduardo á la bella Condesa llena
+sólo su acto primero. Esta mujer enérgica se da trazas de proteger su
+honor, tomando una resolución varonil, y obligar al Rey á volver de
+nuevo á su heróica y magnánima senda, llenando la segunda mitad del
+drama las hazañas ejecutadas por el Monarca, después de vencer su
+pasión. La comedia española, al contrario, gira toda ella sobre la
+lucha, que se establece entre el honor, el poder y el amor. Eduardo,
+apasionado hasta el extremo de la bella Condesa, y persuadido de que
+serán vanos sus esfuerzos para lograr sus deseos, intenta forzarla; pero
+ella es bastante discreta para burlarse de todas sus estratagemas, y
+llega á dominarlo de tal modo con la nobleza de sus sentimientos, que su
+amor sensual se trueca en respeto y veneración, y después, cuando cesa
+la lucha entre esos tres poderes, ella le ofrece voluntariamente su
+mano.
+
+Quedan todavía diversas comedias, que, como algunas de las mencionadas
+últimamente, son de argumento fantástico y de lujo escénico, como ellas;
+pero, según todas las probabilidades, de la exclusiva invención del
+poeta. Si no fuese otro nuestro objeto que presentar á Calderón por su
+lado más favorable, pasaríamos adrede por alto estas composiciones
+ostentosas, puesto que se observa en ellas, no obstante la variedad y
+riqueza de su fondo, como cierto cansancio y vacío interior, no
+ciertamente compensado por la superabundancia de sus galas exteriores.
+Sus personajes son de ordinario príncipes y princesas de los países más
+diversos de Europa, juguetes de los más extraños acontecimientos, aunque
+incapaces también de excitar nuestro interés. No faltan en ellas, sin
+duda, extrañas aventuras, desafíos, serenatas á la luz de la luna,
+grutas misteriosas, en las cuales se pronuncian oráculos, y castillos
+antiguos, rodeados de jardines solitarios; pero todos estos estímulos
+románticos, y alguna que otra escena importante, no bastan para hacernos
+olvidar sus defectos y su falta de arte, genuinamente dramático. A esta
+clase pertenece la comedia _Efectos de odio y de amor_, cuya heroína,
+Cristerna, representa, al parecer, á la reina Cristina de Suecia. Para
+formar una idea de lo fabuloso de su geografía, téngase en cuenta que se
+dice en ella que el Danubio es el límite entre Rusia y Suecia; los
+protagonistas, además de la Reina, son el duque de Rusia y los duques de
+Albania y de Gothia; algunas bellezas de su parte cómica no contrapesan
+la vaciedad de la parte seria. Los mismos defectos se observan en las
+piezas verdaderas de espectáculo, _Auristela y Lisidante_, y _Los tres
+afectos de amor_. De más mérito, pero formada con iguales elementos, es
+_El conde Lucanor_, obra fantástica, cuya acción alterna entre Egipto y
+Toscana, y cuyos principales personajes son un príncipe de Rusia, otro
+de Hungría, el duque de Toscana, el Sultán y una encantadora egipcia; no
+escasean en ella detalles agradables y poéticos, pero la traza de ópera
+de su conjunto y lo alambicado de su exposición, ahogan por completo
+estas bellezas aisladas. Este drama no tiene nada de común con la
+célebre colección de novelas de igual nombre, del infante Don Juan
+Manuel.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO XI.
+
+ Comedias románticas de Calderón.
+
+
+La enumeración de las comedias de Calderón nos ofrece ahora una serie de
+dramas, que no pueden calificarse de otra manera, que, con el nombre,
+demasiado genérico, de comedias románticas. Estas composiciones, que son
+todas, al parecer, de la exclusiva invención del poeta, por cuya razón
+no pueden ser comprendidas en las divisiones anteriores, tienen, sin
+embargo, argumento demasiado serio para que se las llame únicamente
+comedias, y de aquí que las juntemos bajo el epígrafe tan general
+indicado, á pesar de lo diverso de sus elementos predominantes.
+
+_El pintor de su deshonra._--A quien se sienta dispuesto á dudar del
+genio sublime de nuestro poeta castellano, le presentaremos esta
+magnífica tragedia, de lo mejor, sin duda, que ha escrito Calderón, y
+que reune todos los encantos de la poesía romántica con notable
+profundidad psicológica, y una impresión trágica conmovedora en sumo
+grado. El lugar de la acción del primer acto es la residencia del
+gobernador de Gaeta, el cual, en la primera escena del mismo, felicita
+por su llegada al mismo sitio á su amigo el español Don Juan Roca, y á
+su joven esposa Serafina. Porcia, la hija del gobernador, traba pronto
+amistad con Serafina, confiándose ambas sus secretos amorosos. La
+primera cuenta que acepta en secreto las pretensiones del príncipe de
+Ursino, y la segunda describe con fuego la pasión que le inspiró el
+hermano de Porcia, Don Alvaro, correspondida por él con igual
+vehemencia. Pero Don Alvaro se había embarcado después, recibiéndose á
+poco la noticia de haber naufragado el buque que lo llevaba, pereciendo
+todos los pasajeros. Esta noticia la anonadó por completo, acabando la
+obra las instancias repetidas de su padre, para que diese su aprobación,
+como lo hizo, á su enlace con Don Juan. Serafina, al referir estos
+sucesos, se impresiona de tal modo por la fuerza de su sentimiento, que
+cae en tierra sin sentido, saliendo Porcia presurosa para pedir socorro.
+En este instante se presenta un desconocido, mira á la desmayada y se
+inclina sobre ella con la expresión del interés más vivo; Serafina abre
+los ojos, y después de gritar ¡Alvaro! cae otra vez en tierra desmayada.
+En efecto, la noticia de la muerte de su amante era falsa, porque
+encontró medio de salvar su vida del naufragio. La escena, en que se
+encuentran de nuevo los dos amantes en una situación tan dramática, está
+escrita con toda la perfección y ternura de afectos, de que era capaz el
+pincel de Calderón, y conmueve hasta admirarnos el principio de este
+cuadro, que ha de representar la lucha entre el deber y el amor en el
+corazón de Serafina. La desdichada se empeña con toda la energía de su
+alma en dominar su inclinación, declarando á Don Alvaro, con fingida
+frialdad, que se casó con su esposo por deber y por amor. Durante esta
+entrevista se oye un cañonazo: es la señal que anuncia la partida de Don
+Juan; Serafina se apresura á acompañarlo á su patria, y Don Alvaro se
+queda en Gaeta sin esperanza.
+
+El acto segundo nos ofrece á Don Juan, en su residencia de Barcelona,
+ocupado en retratar á su esposa, por ser aficionado entusiasta á la
+pintura. La paz y la felicidad rodean, al parecer, á este matrimonio, y
+hasta los recuerdos de lo pasado se han borrado ya del corazón de
+Serafina. De repente, al dejar Don Juan sola á su esposa, entra en la
+habitación un hombre vestido de marinero: es Don Alvaro, que, no
+pudiendo resistir á su antiguo amor, se ha encaminado con este disfraz á
+Barcelona; con nuevas súplicas atormenta el corazón de Serafina, pero
+ella le representa con tanta energía y elocuencia lo insensato y lo vano
+de sus deseos, que él resuelve, por su parte, luchar con su amor, y no
+turbar más, en adelante, la tranquilidad de su amada. Las escenas
+siguientes trazan con los colores más bellos las fiestas del Carnaval en
+la orilla del mar de Barcelona. Don Juan, con su esposa, se halla en una
+quinta de un amigo, situada en la ribera, y se mezcla también con la
+muchedumbre, entregada á estas diversiones; allí los encuentra Don
+Alvaro, pero sin acercarse á ellos, porque aparentemente ha triunfado de
+su amor. Un día, cuando la gente alborozada se abandona por completo á
+estas fiestas, se oye de repente la voz de fuego. La quinta, en donde
+habita Don Juan, es presa de las llamas; Serafina, sin sentido, es
+salvada por su esposo, confiándola á la guarda de Don Alvaro, á quien no
+conoce; aléjase después para socorrer á otro, que se halla en peligro,
+mientras que Don Alvaro, en cuyos brazos se encuentra entonces su amada
+de un modo tan impensado, cede entonces por esta circunstancia al ímpetu
+irresistible de su amor, vencido en apariencia, puesto que la tentación
+es demasiado fuerte: se lleva consigo á Serafina, siempre desmayada;
+sube en su buque, y se hace á la vela con su víctima. Don Juan se acerca
+entonces á la orilla, cuando el navío levanta el áncora; descubre que ha
+sido engañado, y se precipita en las olas para alcanzar á los fugitivos.
+
+En el acto tercero, la acción es otra vez en Gaeta. Don Juan se presenta
+disfrazado de pintor, habiendo adoptado este traje para entrar con más
+libertad en las casas de los particulares, y descubrir más fácilmente al
+raptor de su esposa, con cuya sangre se propone lavar la mancha de su
+honor. Es presentado al príncipe Ursino, que le da la comisión de
+retratar una beldad, que ha conocido en una quinta, situada en una
+arboleda inmediata. El Príncipe, en persona, visita con frecuencia
+aquella parada de caza, para celebrar en ella secretas entrevistas con
+su amada Porcia; pero allí se ha refugiado también Don Alvaro con
+Serafina, para ocultarse de su padre, habiendo llamado su belleza la
+atención del mismo Príncipe. Don Juan se encamina al lugar señalado, y
+coloca su caballete detrás de una ventana con rejas, desde donde puede
+ver al original, que ha de ser retratado, sin miedo á que le descubran.
+¿Quién podrá describir su asombro, cuando reconoce en él á Serafina?
+Esta aparece allí dormida, y pronunciando en sueños palabras, que
+atestiguan la pureza de su alma; pero su inocencia no puede salvarla,
+debiendo sucumbir, como víctima propiciatoria de la deshonra, que, por
+ella, ha sufrido su esposo. El monólogo en que Don Juan expresa la
+lucha, que sostiene entre su amor, siempre vivo y ferviente, y entre las
+inspiraciones de su conciencia, acerca de la vanidad de las leyes del
+honor, y la necesidad en que se halla de guardar esa costumbre general,
+es de un patético profundo; preséntase entonces Don Alvaro, y estrecha
+entre sus brazos á Serafina dormida, pero en el mismo instante suenan
+dos tiros detrás de la escena, y el raptor y la robada caen en tierra
+llenos de sangre.
+
+_Manos blancas no ofenden._--Este drama es una de las composiciones más
+admirables y de mayor mérito entre las de su clase, por su enredo, hábil
+y dramático, en lo general, así en la traza como en el desempeño,
+interesándonos por lo mismo, y llevando el sello más esplendente de
+sublime poesía. Serafina, la joven princesa de Ursino, se ve perseguida
+en su corte por muchos pretendientes á su mano, siendo el más favorecido
+su primo Federigo, que la ha salvado recientemente de un incendio con
+peligro de su vida. Este Federigo, ahora enamorado de ella, es infiel
+por esta causa á su antigua amada Lisarda, la cual (usando del ardid,
+tantas veces empleado por Tirso de Molina), se disfraza de hombre, y
+llega á la corte bajo el nombre del príncipe César de Orbitel para
+oponerse á los planes de su infiel amante. Al mismo tiempo el príncipe
+Don César, mancebo de singular belleza, casi femenina, y con el objeto
+de escapar de la solícita y angustiosa ternura de su madre, se viste á
+su vez de mujer, y con este disfraz se pone en camino hacia Ursino, para
+formar también parte de la turba de pretendientes: un suceso casual le
+impide abandonar sus vestiduras en ocasión oportuna, y llega así á la
+corte de Serafina. El nuevo Aquiles de Sciros mueve entonces en la
+Princesa un sentimiento amoroso, que ella confunde con la amistad.
+Compréndese fácilmente el partido ingenioso, que el poeta obtiene de
+esta situación, á cuyo desarrollo contribuyen también otros hechos, que
+utiliza, no siendo posible exponerlo por los límites estrechos á que
+hemos de reducirnos. El desenlace consiste en que Serafina, cuando Don
+César al fin se descubre, le ofrece su mano, puesto que su corazón era
+ya suyo, y Federigo, curado de su olvido pasajero, vuelve apasionado á
+los brazos de su primera amada.
+
+_Un castigo en tres venganzas_[122].Calderón--Esta pieza no es de las
+más ingeniosas de Calderón, aunque no pueda negársele el mérito de
+inspirar vivísimo interés. El duque de Borgoña sabe, con seguridad, que
+un caballero de su corte tiene relaciones sospechosas con sus enemigos,
+pero ignora cuál es el culpable. Clotaldo, favorito del Duque, en quien
+el espectador cree descubrir desde el principio al criminal, intenta
+descargarse de esta sospecha en un cierto Federico: este último,
+indignado, desenvaina su espada en presencia del Duque, y es desterrado
+de la corte por esta causa, triunfando tanto más Clotaldo, cuanto que,
+de esta manera, se ve libre de un rival en sus pretensiones amorosas
+para conquistar á la bella Doña Flor, hermana del anciano Manfredo.
+Federico se ve obligado á desterrarse, abandonando á su amada al mismo
+tiempo que su patria. Doña Flor, afligida por esta separación, lo es más
+todavía á consecuencia de otro suceso. Una de sus amigas ha dado una
+cita secreta en el aposento de Doña Flor al joven Enrico, sobrino del
+Duque; encuéntrase este último allí, cuando entra también Clotaldo, que
+ha sobornado á una doncella; surge de aquí una riña entre ambos
+caballeros, y Enrico, herido mortalmente, cae en tierra, y Clotaldo se
+escapa enmascarado y sin ser de nadie conocido. El choque de sus
+espadas, en la pelea, hace venir á Manfredo. Flor es sorprendida junto
+al cadáver ensangrentado, y, en este apuro y para salvar su honor,
+declara que ella misma le ha dado muerte por defender su honra. Manfredo
+se ve en el mayor embarazo, porque si se averigua que el muerto, que hay
+en su casa, es sobrino del Duque, corre peligro su vida, resolviendo
+entonces alejar de allí secretamente el cadáver. Federico, mientras
+tanto, se junta casualmente con el Duque y su favorito Clotaldo en una
+cacería, á que asisten ambos en los montes; el Duque se había quedado
+dormido, y Clotaldo se acercaba á él para perpetrar su traición y
+matarlo, cuando se presenta Federico de repente, arrebata el puñal al
+traidor y salva la vida del Duque; éste despierta al ruido, que ambos
+hacen, pero el astuto Clotaldo se da trazas de hacerle creer que él ha
+sido su salvador y Federico el que ha intentado asesinarle, por cuya
+razón se prohibe al último, bajo pena de muerte, su presencia en los
+dominios del Duque. Poco después sabe el desterrado, por uno de sus
+servidores, que se ha visto bajar de noche á un hombre disfrazado del
+balcón de Doña Flor, por lo cual, lleno de celos, toma la resolución de
+penetrar en la ciudad. Lo hace así, como si fuese un mozo de cordel;
+preséntase en la casa de Manfredo, y lo ocupan en llevarse el cadáver de
+Enrico; pero lo prenden después en la calle, lo toman por el matador, es
+condenado á muerte, y puesto en manos de Manfredo para que éste se
+encargue del cumplimiento de la pena. Clotaldo, mientras tanto, ha
+forjado un nuevo plan para llevar á cabo sus aleves proyectos; ataca al
+Duque, pero es desarmado y herido mortalmente, confesando al morir su
+traición, que él ha sido el matador de Enrico, y sus asechanzas para
+robar el honor á Doña Flor; quéjase ya el Duque de la ejecución, harto
+precipitada, de Federico, y visita arrepentido su sepulcro; Manfredo
+levanta la piedra, que lo cubre, y sale de él Federico lleno de vida,
+porque una bebida soporífera, para simular que se había ejecutado el
+suplicio, lo ha privado transitoriamente del uso de sus sentidos; el
+Duque lo abraza lleno de júbilo, y, para compensar las injusticias, que
+ha cometido con él, le concede el cargo de Clotaldo, y corona su ventura
+casándose también al cabo con Doña Flor, su siempre fiel amada.
+
+_Amigo, amante y leal._--Se funda en esa lucha, tan repetida, entre
+diversos deberes; el héroe vacila y duda, impulsado á un tiempo por el
+amor, por la amistad y por la fidelidad, que debe á su Soberano,
+llevando tan lejos su abnegación hacia su Príncipe, y su amigo, que
+hasta se halla dispuesto á sacrificarle su misma amada, y surgiendo de
+esta complicación de sucesos un nudo muy intrincado, si bien termina al
+fin en el objeto que se desea, esto es, en el acuerdo más puro y
+perfecto entre estos tres móviles, antes contrapuestos.
+
+_Mujer, llora y vencerás._--El lugar de la acción es Alemania, y el
+argumento, una contienda fingida entre la hija y heredera del landgrave
+de Hesse, y sus primos, los príncipes de Lorena. Su plan es muy
+ingenioso é interesante; pero en su desarrollo se nota ese cálculo frío,
+y esa falta de movimiento y de poesía, que distingue algunas de las
+últimas obras de este poeta.
+
+_Lances de amor y fortuna._--Los extraños caprichos de la suerte, que,
+con frecuencia, dispensa al indigno los honores y todo género de
+felicidades, y deja perecer al digno en la indigencia, constituyen el
+fin de este drama. Rugero salva la vida á la condesa Aurora de
+Barcelona, á quien ama, y apela á todo linaje de sacrificios heróicos
+por ganar su corazón; pero un concurso fatal de circunstancias hace que
+el premio de todos sus actos lo recoja su rival, y hasta que su amada
+los desconozca, logrando, al fin, abrir los ojos de Doña Aurora, la
+cual, por otra parte, siempre le ha mostrado cierta inclinación.
+
+_Agradecer y no amar._--Es una novela en forma dramática, sólo mediana
+en su invención y desempeño.
+
+_Para vencer amor, querer vencerlo._--Menos rica en su acción exterior
+que la mayor parte de las comedias de Calderón, no desmerece, sin
+embargo, de tan gran maestro por su delicadeza psicológica, y por el
+conocimiento sorprendente, que revela, de los móviles más recónditos del
+corazón humano. Ya su título deja adivinar, que el triunfo de la razón y
+de la voluntad sobre la pasión es el motivo capital de esta comedia.
+César de Colonna, enamorado ciegamente de la bella Margarita, y ya en
+vísperas de casarse con ella, oye de sus labios la confesión, de que no
+puede amarlo, aunque lo juzgue digno de ella, bajo todos aspectos, y que
+sólo ha dado su consentimiento á ese enlace en consideración á los
+deseos de sus padres. Suplícale, pues, que no celebre con ella sus
+bodas, y, á la vez, que no descubra su declaración secreta ni al público
+ni á su padre, sino que esquive el casamiento aduciendo cualquiera otro
+pretexto plausible. La sorpresa y la pena de César es extremada, y al
+principio no sabe qué hacer; pero cuando ella lo conjura por el mismo
+amor, que le profesa, que acceda á sus ruegos, acaba al fin por
+prestarse gustoso á sus deseos. So color, pues, de creerse indigno de
+Margarita, abandona á su patria con el corazón desgarrado, y se decide á
+hacer la guerra esperando encontrar en ella la muerte, ó, por lo menos,
+ganar por sus méritos el corazón de Margarita. Congraciándose después
+todo el favor del emperador Federico III, es bastante afortunado para
+prestar servicios importantes á Margarita; pero mostrándose ésta todavía
+reservada y sin pasión hacia él, invoca en su ayuda el auxilio de la
+razón y del honor, y vence de esta manera las sugestiones de su amor.
+
+_De una causa dos efectos._--Ya indicamos antes la semejanza de esta
+comedia con una de las mejores de Fletcher, titulada _The Elder
+brother_, y enunciamos las sospechas, de que uno de estos dos poetas
+pudiera haber aprovechado el trabajo del otro; pero es preciso
+rectificar esta opinión, porque el drama español, por su estilo, ha de
+ser uno de los últimos de Calderón, no pudiendo haberse escrito antes
+del año 1625, en que murió Fletcher, y no siendo verosímil, bajo ningún
+concepto, que el español pudiera haber conocido el del inglés. La
+analogía, pues, que hay entre ambas comedias, dimana probablemente de la
+circunstancia de haber empleado ambos en su composición un pensamiento
+muy manoseado por los novelistas más antiguos, á saber: que el amor hace
+sabio al más estúpido (véase la novela de Bocaccio de _Simón é
+Ifigenia_: _Decamerón_, jornada 5.ª, novela 1.ª) Calderón nos ofrece ese
+efecto del amor en un hijo del duque de Mantua, y lo contrario en un
+hermano suyo, de cuyo contraste resulta un drama muy ingenioso.
+
+_Nadie fíe sus secretos._--Tiene alguna semejanza con una comedia, _Yo
+me entiendo_, que lleva, ya el nombre de Lope de Vega, ya el de
+Calderón; pero, según todos los indicios, pertenece al primero, porque
+no hay que pensar siquiera que sea obra de Calderón. La acción, que
+forma el fondo de ambas composiciones, es parecida á la de _La quinta de
+Florencia_, de Lope, y sacada probablemente de la misma novela de
+Bandello: _Yo me entiendo_ es más semejante á esa novela, mientras que
+_Nadie fíe sus secretos_, manifiesta mayor libertad en el manejo del
+asunto, y sólo la recuerda desde lejos. El protagonista del drama de
+Calderón es el famoso Alejandro Farnesio, duque de Parma, y el
+pensamiento fundamental de la fábula, que el Príncipe y su favorito Don
+César aman á la misma dama, intentando siempre el primero, instruído del
+secreto de los amores de ambos, evitar á todo trance la ocasión de que
+se vean, y de que lleven á cabo su resolución de huir juntos, aunque,
+después de algunos combates consigo mismo, deja la dama á su amigo. La
+acción, en cuanto á riqueza de detalles y á interés, vale poco
+seguramente; no así los caracteres, en cuya traza ha sido feliz el
+poeta.
+
+_El alcaide de sí mismo._--Calderón, en esta comedia agradable, parece
+que renuncia á su estilo ordinario, y sigue más bien los pasos de Lope
+de Vega. El argumento es el siguiente: El príncipe Federico de Sicilia
+ha dado muerte en un torneo, en Nápoles, al sobrino del Rey, huyendo
+luego para no ser perseguido. Nadie presume quién pueda ser el matador,
+porque el Príncipe, á causa de la enemistad, reinante há largo tiempo,
+entre Nápoles y Sicilia, se ha presentado de incógnito y con la visera
+calada. Para asegurar más su huída, se despoja en un bosque de sus
+vestiduras lujosas, sustituyéndolas con un traje muy pobre, con el cual
+implora luego el auxilio de una señora principal, cuyo palacio encuentra
+á su paso; pretexta ser un mercader, que ha caído en manos de
+salteadores, y la compasiva señora, no sólo le promete su protección,
+sino que manifiesta agradarle mucho su trato, y lo nombra representante
+suyo en el castillo. Sabe él entonces, con horror, que su bienhechora es
+la princesa Elena, hermana del que ha muerto á sus manos, y empeñada á
+todo trance en apoderarse de su matador. Al principio, sin embargo, no
+teme ser descubierto, puesto que nadie lo ha visto en Nápoles, excepto
+la infanta Margarita, hija del Rey, con la cual ha entablado relaciones
+amorosas, á consecuencia de un encuentro casual, habido entre ambos.
+Mientras tanto, un campesino sencillo, pero algo travieso, llamado
+Benito, ha encontrado en el bosque los vestidos del caballero,
+poniéndoselos para que sus compañeros lo contemplen con tan inusitada
+vestimenta; apodéranse de él los emisarios del Rey, encargados de
+aprehender al matador de su sobrino, y lo llevan preso á la corte; sus
+trazas rústicas se interpretan como obra del disimulo, y creyendo el Rey
+que tiene en su poder al caballero fugitivo, lo envía á la princesa
+Elena para que lo guarde en su castillo. Ésta á su vez lo entrega al
+príncipe Federico para que lo custodie, de suerte que el último viene á
+ser el alcaide de sí mismo. La infanta Margarita se da trazas de
+penetrar en el castillo para ver allí á su amante, y el alcaide,
+sabiéndolo, representa el papel del preso, pudiéndose presumir de
+antemano cuáles son las situaciones interesantes, que surgen por obra
+del poeta de este extraño _quid pro quo_. Compréndese ya, después de lo
+dicho, que la princesa Margarita averigua el secreto, y que ambos llevan
+el engaño hasta el punto de que el Príncipe consiga su perdón, y de que
+obtengan el beneplácito del Rey para contraer matrimonio.
+
+_La señora y la criada[123]._--Es una comedia muy interesante, en
+general, y muy superior por su vuelo poético á las composiciones
+dramáticas que se distinguen con ese nombre, y demuestra al mismo
+tiempo, de la manera más brillante, los talentos de Calderón para lo
+cómico propiamente dicho. La princesa Diana de Mantua ha sido prometida
+por su padre al duque de Milán; pero ama al príncipe Clotaldo de Parma,
+que la corresponde apasionadamente, pero no puede enlazarse con ella en
+matrimonio, por la enemistad antigua que hay entre las dos casas
+reales. Cuando se acerca el día en que Diana ha de casarse con el odiado
+Duque, resuelve Clotaldo robarla; pero, por una casualidad, roba á una
+labradora que se ha vestido el traje de la Princesa. Diana, al mismo
+tiempo, para evitar esas bodas odiosas, se ha escapado, vestida de
+aldeana, de la corte de su padre, siendo llevada á Parma por un
+accidente imprevisto, que ha inutilizado su carruaje. Por la
+circunstancia, pues, de que la campesina robada es para todos la
+Princesa, fuera de los que conocen el secreto, pasa Diana desapercibida
+en el traje impropio de su clase, que la cubre, y forja un enredo muy
+divertido, en que el mismo duque de Milán renuncia á su prometida
+esposa, y Clotaldo se casa al cabo con su querida Diana.
+
+_Dicha y desdicha del nombre y La banda y la flor._--Dos dramas de un
+gusto muy puro, de fábula complicada é interesante y de situaciones de
+mucho efecto. En el fondo de estas comedias, como en algunas de las
+precedentes, y de las que siguen, predominan los mismos elementos que en
+las demás españolas, distinguiéndose sólo por el colorido que le presta
+el personal de príncipes y cortesanos que en ellas se presenta, así como
+por el tono, también distinguido, correspondiente á la categoría de sus
+personajes.
+
+_El galán fantasma._--La invención de este argumento es de las más
+felices; está, además, perfectamente calculado, y su desarrollo parece
+hecho por el poeta con predilección y cariño. El joven Astolfo tiene
+relaciones amorosas con la bella Julia, á quien el duque de Sajonia
+pretende también, aunque ella no corresponda á su inclinación. Una
+noche, estando Astolfo de visita en casa de su amada, penetra en ella el
+Duque á la fuerza. Los dos rivales riñen. Astolfo cae y es dejado por
+muerto. La herida, sin embargo, no es mortal; trasladado á casa de un
+amigo, permanece allí oculto hasta después de su convalecencia, temeroso
+de la venganza del Duque. Un subterráneo pone en comunicación esta casa
+con el jardín de Julia, y Astolfo lo utiliza para hacer una visita á su
+amada. Julia se asusta al principio de su aparición, tomándolo por un
+fantasma, hasta que le refiere la historia de su salvación, pasando
+después juntos horas muy felices; para el Duque, no obstante, es siempre
+un muerto, asombrándolo con sus apariciones, hasta que, en virtud de
+otros sucesos del enredo, se llega á su desenlace, descubriéndose todo y
+casándose seguro con Julia, con el beneplácito del Duque.
+
+_Basta callar._--En este drama superior rivalizan la gracia de su
+interesantísima invención con las galas más ricas y variadas de la
+poesía, la sencillez con el fuego, la singular delicadeza del plan con
+lo exquisito de la ejecución, y con los encantos que le presta el
+lenguaje más harmonioso. Su desarrollo es tan ingenioso y tan complicado
+como el de las mejores comedias de intriga, propiamente dichas; pero en
+ésta se respira, además, cierto perfume poético, reinando en su
+exposición tan brillante poesía, que no puede compararse con aquéllas.
+Margarita, hija del duque de Bearne, y en cumplimiento de los deseos de
+su padre, ha sido prometida al conde de Montpellier; encuentra cazando,
+y en los montes, á un caballero peligrosamente herido, al cual
+transporta á la corte de su padre para cuidarlo. El herido se llama Don
+César, y finge haber sido atacado por ladrones; pero, en realidad, es un
+caballero del séquito del conde de Montpellier, que ha sufrido ese
+percance por mandato de su Soberano; estaba en relaciones amorosas con
+la bella Doña Serafina, amada también del Conde, y un día desenvainó
+contra él su espada, al intentar penetrar primero en el aposento de su
+amada, y, aunque huyó después de cometer este atentado, la venganza del
+Conde le alcanzó en su huída; es acogido con benevolencia en la corte de
+Bearne, en donde calla todos esos sucesos; el Duque le nombra su
+secretario, después de curado, y la Princesa siente por él cierta
+inclinación amorosa, á la que él no corresponde, ni siquiera atiende,
+dominado sólo por su antiguo amor. Pero el tormento mayor de su
+destierro es la incertidumbre acerca de la fidelidad de Serafina.
+Acontece entonces que Roberto, padre de Serafina, viene con su hija á la
+capital del Bearne, trayendo también en su séquito, disfrazado, al conde
+de Montpellier, so pretexto de celar mejor á Margarita, pero, en
+realidad, para estar más cerca de su querida Serafina. Esta última
+entabla pronto estrecha amistad con Margarita, pero su hermosura
+despierta pronto el amor del Duque. El poeta, pues, tiene en su mano los
+diversos hilos de este enredo: la rivalidad del Conde, del Duque y de
+César; el interés del último en no ser conocido del Conde, que lo cree
+muerto; después, la inclinación de Margarita á César, en lucha con su
+amistad á Serafina, etc.; pero estos diversos resortes no sirven, como
+sucede con frecuencia en las comedias de capa y espada, sólo para urdir
+una fábula divertida é interesante, sino para distinguir los caracteres
+y pasiones, en sus diversas fases, y ofrecernos un cuadro, en el cual se
+confunden, con las tintas más tenues, el amor y los celos, la tristeza y
+la risa, las ilusiones y la prudencia mundana; brillando, además, sobre
+todo este conjunto, el mágico resplandor de la poesía romántica más
+pura. El desenlace consiste en que Margarita sacrifica su amor á la
+amistad, y, con arreglo á los deseos de su padre, da su mano al Conde,
+venciendo el Duque y el Conde sus pasiones, noble y esforzadamente, y
+consintiendo que Serafina contraiga matrimonio con César, su primero y
+preferido amor.
+
+_El secreto á voces._--De la misma especie que el anterior, como lo es
+también por su delicadeza, gracia y perfección. _El secreto á voces_, ó
+las cifras, con que se entienden los dos amantes, sin que nadie pueda
+comprender el sentido de sus palabras, recuerda igual ardid de la linda
+comedia de Tirso, titulada _Amar por arte mayor_; pero la invención de
+Tirso es más ingeniosa que la de Calderón, y de mayor sutileza. Trátase
+de dos amantes en la corte de León, de quienes todos sospechan, y que,
+para entenderse sin estorbos, y sin producir en nadie recelos, inventan
+un medio secreto de hacerlo. Elvira, dama de la corte, es amada por el
+Rey, conviniéndole acceder aparentemente á sus pretensiones, aunque, en
+realidad, sea su amante Don Lope, el secretario del mismo Rey. Para
+contentar á éste, le dirige varias cartas amorosas, como, por ejemplo,
+la siguiente:
+
+ Celosa temo, caro dueño mío,
+ Que os venzan intereses de una Infanta.
+ Perdonad, que, en efecto, en verdad tanta,
+ Contra amor no es valiente el albedrío.
+ Causóos Don Lope el ciego desvarío
+ Sin culpa, de sospechas y desvelos:
+ ¿Qué haré yo, combatida de mis celos.
+ Si el temor me da causa de culparos?
+ Muriendo viviré con adoraros, etc.
+
+Pero ya ella ha enterado á su querido Lope, á cuyas manos, como al
+secretario del Rey, llegan todas las cartas, dirigidas á éste, que esas
+cartas son sólo para él, y que, suprimiendo las tres primeras sílabas de
+cada verso, averiguará el verdadero sentido de la escritura. Haciéndolo
+así, estos versos se quedan en la forma siguiente:
+
+ Temo, caro dueño mío,
+ Intereses de una Infanta,
+ Que, en efecto, en beldad tanta
+ No es valiente el albedrío.
+ Lope, el ciego desvarío,
+ De sospechas y desvelos;
+ Combatida de mis celos
+ Me da causa de culparos:
+ Viviré con adoraros, etc.
+
+Por artificioso que sea este plan de Elvira, supéralo Lope en sus
+respuestas. Es amado, además de Elvira, de la reina Blanca y de otra
+dama de palacio, llamada Isabel, aconsejándole también la prudencia no
+oponerse á las sugestiones de las dos últimas, aun cuando se vea
+obligado, por otros motivos, á hablar con el mayor misterio de la pasión
+disimulada por la Reina. Dirígese, pues, en apariencia, á Isabel,
+escribiendo los versos que siguen:
+
+ Aunque amante me juzguéis
+ De otro gusto, y como ingrato
+ Me presumáis todo olvido,
+ Yo soy vuestro y no os agravio.
+ El Rey suspira, Isabela,
+ Celoso como indignado,
+ Porque ignora que disculpa
+ Mis desvelos amor casto.
+ No os asombre vengativo
+ (Cuando sepa que en su estado
+ Don Ordoño favorece
+ El amor nuestro) Don Sancho;
+ Su poder, con el de Ordoño,
+ Aunque temido, es muy flaco;
+ Contra el amor, todo incendio,
+ Es pequeño el de Alexandro.
+ Que he de morir es sin duda
+ Si os perdiese mi cuidado:
+ Blanca por vos se desvela;
+ Será cierto el ampararnos
+ O ha de ser en yugo eterno
+ Vuestra belleza el descanso
+ De mi esperanza, ó la muerte
+ El remedio, aunque inhumano,
+ De Don Lope, prenda mía;
+ Estad segura entre tanto,
+ Que será con fe invencible,
+ Bronce en quereros y amaros.
+ Doña Elvira, que os dió celos,
+ A Ordoño adora ó su estado:
+ Ni la quise en vuestra ofensa
+ Ni deseo, pues os amo.
+
+Del contexto de estas palabras, Isabel se cree naturalmente la única
+favorecida. Pero la Reina tiene la clave para descifrarla, que consiste
+en leer sólo la primera mitad de los versos y juntarlos. De este modo
+las palabras citadas forman los versos siguientes, que parecen dirigidos
+sólo á la Reina:
+
+ Aunque amante de otro gusto
+ Me presumáis, yo soy vuestro:
+ El Rey suspira celoso,
+ Porque ignora mis desvelos.
+ No os asombre cuando sepa
+ Don Ordoño el amor nuestro.
+ Su poder, aunque temido,
+ Contra el de amor es pequeño.
+ Que he de morir si os perdiese,
+ Blanca, por vos será cierto,
+ O ha de ser vuestra belleza
+ De mi esperanza el remedio.
+ De Don Lope estad segura
+ Que será bronce en quereros;
+ Doña Elvira á Ordoño adora:
+ Ni la quise, ni deseo.
+
+Pero también la Reina se engaña, porque quien posee la verdadera clave
+es Elvira, sabiendo que de cuatro en cuatro versos ha de prescindir de
+las mitades de los mismos, y así recibe de Lope la siguiente seguridad
+de su eterno amor á ella:
+
+ Aunque amante el Rey suspira
+ No os asombre su poder;
+ Que he de morir, ó ha de ser
+ De Don Lope Doña Elvira.
+
+Nos llama la atención, en estos versos, el arte ingenioso, con que unas
+mismas palabras, sin violencia alguna, sólo con variarlas de lugar, no
+sólo ofrecen un sentido diverso y muy claro, sino que primero forman dos
+asonancias distintas y al fin una redondilla. Nos hemos fijado en esta
+particularidad para demostrar, que muchas veces, cuando se cree á
+Calderón original, imita sólo á sus predecesores; por lo demás, esa
+ingeniosa invención de Tirso es simplificada por él, porque la supresión
+de la primera palabra, en cada verso, y la unión de la restante,
+constituye su secreto. Ocioso, es, sin duda, decir, por lo que hace al
+argumento del drama, que _El secreto á voces_, traducido ó imitado,
+existe en casi todos los repertorios de Europa, y que es, por tanto, una
+de las obras más conocidas de Calderón.
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPÍTULO XII.
+
+ Comedias de _azar_ y algunas otras de Calderón.
+
+
+Los dramas últimamente mencionados nos llevan, como por la mano, á
+tratar de las comedias, en que se representa la vida y trato social de
+la España de esa época. Las composiciones de Calderón, de esta clase,
+han sido muy famosas desde el principio, y merecen esa reputación bajo
+todos aspectos, aunque haya de confesarse que el círculo de motivos y de
+situaciones, en que se mueve, es más estrecho que el de Lope y el de
+Tirso; son en su especie lo más perfecto que posee el teatro español,
+pero adolecen también de cierta uniformidad. Se ha observado ya antes,
+que la mayor parte de estas obras de Calderón podrían llevar el título
+de argumentos fundados en la casualidad, porque esta última es realmente
+la que de ordinario desata su nudo. Si se quiere en pocas palabras
+formarse una idea general de las condiciones de todas estas comedias,
+fijémonos en las líneas que siguen, que se han escrito ya en otra obra
+sobre este mismo asunto[124]: Un caballero joven, que vuelve de Flandes,
+busca en las calles de Madrid la casa de un amigo, en la cual ha de
+hospedarse; de improviso se le presenta una dama, tapada con un velo,
+que solicita su protección. Su deber de caballero le impide rehusársela,
+y la acompaña hasta su domicilio: entonces averigua que la dama es
+hermana del amigo; éste ama á su vez á otra dama amiga de su hermana,
+destinada á ser la esposa del caballero recién llegado. Hay también otro
+tercer amante, despreciado de aquella primera dama, que corría en las
+primeras escenas las calles de Madrid; y de todos estos amoríos, que se
+cruzan, dimanan sucesos de todas clases: se confunden entre sí dos damas
+tapadas, y una escucha desde una puerta inmediata palabras, que, por
+equivocación, se dirigen á su rival; el galán se esconde, porque oye
+ruido; es descubierto el segundo, y surge un desafío, interrumpido por
+la llegada del hermano; y después de otras complicaciones análogas, se
+desata el enredo de la misma manera que se ha formado, terminando con
+dos ó tres casamientos, sin contar el del gracioso con la criada.
+
+Los resortes empleados principalmente por Calderón en sus enredos
+parecerán más claros todavía teniendo en cuenta que consisten en el amor
+de dos damas al mismo caballero; en las pretensiones de muchos galanes á
+la misma doncella, de dos amigos en conquistar las gracias de la misma
+beldad; en los celos de las enamoradas parejas; en la lucha de deberes
+entre el amigo y la amada; en la ocultación de las mujeres por medio del
+velo, y de los hombres con la capa, y en las equivocaciones, que se
+originan, de ambos medios; en requiebros nocturnos junto á la ventana de
+una dama, y en cambios, ocurridos con este motivo, cuando se pone otra
+en lugar de la que se espera; en conflictos de los deberes de la
+hospitalidad y de la venganza; en desafíos, en casas con dos puertas, en
+mudanzas de nombres y domicilios, entradas secretas, caminos
+subterráneos, etc. Los sucesos sorprendentes, las situaciones
+interesantes, que excitan la curiosidad, y hace surgir el poeta de estos
+motivos, eran ya proverbiales en vida del autor: llamábaseles _Lances de
+Calderón_, y no faltaban entonces personas, que criticasen la repetición
+constante de causas iguales para atraer la atención. Nuestro mismo
+poeta aprobaba estas observaciones, y hasta las formulaba chanceándose.
+En _No hay burlas con el amor_, dice uno, que ha de esconderse:
+
+ Es comedia de Don Pedro
+ Calderón, donde ha de haber,
+ Por fuerza, amante escondido,
+ Ó rebozada mujer.
+
+En _Bien vengas, mal, si vienes solo_, dice también:
+
+ Que debe de ser comedia,
+ Sin duda, ésta de Don Pedro
+ Calderón, que hermano ó padre
+ Siempre vienen á mal tiempo.
+
+Pero como el poeta aceptaba, en broma, aquello mismo que se le
+censuraba, y, no obstante, proseguía siempre haciendo lo que antes, hubo
+de provenir esto del conocimiento que tenía de su talento particular
+para desenvolver estos motivos dramáticos, y de su inventiva inagotable
+para dar forma é imprimir nuevo colorido á esos materiales uniformes;
+razón también para que nosotros, recordando la igualdad de los resortes
+de estas piezas, nos admiremos del arte infinito, con que el autor, del
+mismo fondo, y de iguales elementos, obtuviese tan extraordinaria
+variedad de resultados. En efecto, ningún otro poeta ha poseído, en tan
+supremo grado como Calderón, la facilidad de formar combinaciones,
+siempre nuevas, de argumentos tan sencillos como repetidos, é
+imprimirles nuevos giros y sacar situaciones interesantes; en acumular
+sorpresas sobre sorpresas, y en desenvolver la acción principal con
+otras paralelas, de tal suerte, que el espectador sigue, con una
+situación constante, los hilos, que se entrecruzan, de esa urdimbre,
+hasta llegar á su desenlace. La especialidad de nuestro poeta, en esta
+parte, ha sido confesada hace ya tiempo, y hasta Linguet, en la época en
+que no se aceptaban teóricamente las excelencias del drama español,
+aunque sí en la práctica, por las copias é imitaciones que se hacían de
+ellos, declara que Calderón, en este linaje de bellezas, es muy superior
+á todos los poetas conocidos. Si, pues, las comedias de esta clase (á
+las cuales denominamos comedias de _capa y espada_, por representarse
+todas en esta forma), se distinguen por sus propiedades, ya indicadas;
+por su gran variedad, á pesar de su semejanza; por su mérito poético;
+por su vida y animación, que atrae nuestro interés con extremo, ha de
+añadirse también la circunstancia, que aumenta, asimismo, el encanto que
+nos producen, de trazar fielmente las costumbres, la vida ordinaria y
+los caracteres especiales del Madrid de su época. Las aventuras
+novelescas, que, en esta ciudad de las serenatas, estaban á la orden
+del día; la extraña mezcla de civilización, casi refinada, y de
+ferocidad, casi propia de la Edad Media; las escenas galantes del Prado;
+las citas nocturnas y amorosas en las rejas; los sangrientos desafíos de
+los caballeros; el fogoso amor, así como la afición á las intrigas y las
+astucias, de los amantes; la alegría y la ligereza; la iniciativa de los
+caballeros en sus empresas, no espantándoles ningún peligro; la ternura
+y la abnegación de las damas, y también su espíritu vengativo y su
+facilidad en ofenderse por motivos livianos: todo esto, repetimos, se
+encuentra en esas comedias, con tanta verdad, que quizá no haya otro
+documento más fiel para estudiar y conocer las costumbres de los
+antiguos españoles. Pero indiquemos también algunos otros rasgos
+chocantes de estos cuadros extraños. La desconfianza y el rigorismo, en
+cuanto toca al honor, es tan grande, que, cuando es sorprendido un
+hombre en casa de una dama, aun cuando no haya la menor duda de no
+existir entre ellos relaciones criminales, obliga al padre ó al hermano
+á matarla, sin vacilaciones, como si fuese culpable. Tan fuerte es el
+deber del caballero de amparar á la mujer, que cualquiera dama puede
+solicitar del primero que se encuentre, que la proteja contra todos con
+peligro de su vida. Tales son los celos y las pretensiones de amor
+exclusivo, que, cuando un galán habla con su dama, en la ventana, no
+consiente que ninguno de los transeuntes pueda molestarlo en lo más
+mínimo, habiendo de morir, sin falta, el que lo haga; la obligación de
+recíproca ayuda entre los caballeros faculta al que ha dado muerte á
+alguno, si lo persigue la justicia, á pedir socorro al primero que se
+presente, debiendo éste acceder á su demanda, prescindiendo de todo
+deber y de toda otra consideración.
+
+Todas estas particularidades han de tenerse en cuenta por el lector
+moderno, para entender bien las comedias de capa y espada de Calderón, y
+todas ellas han de suponerse y afirmarse para comprender bien estas
+composiciones, esto es, como las apreciaban los espectadores de aquella
+época. Menester es también que, como aquel público para quien se
+escribían esas piezas, consideremos como sucesos ordinarios á las
+muertes causadas por los celos, por la venganza ú otros motivos
+análogos, sin impresionarnos por ellas vivamente, ni creer que
+interrumpan en lo más mínimo la tranquilidad del espectáculo, porque
+muchas veces encontramos el deber de vengar la muerte de un pariente en
+lucha con otros deberes, la ocultación de alguno que ha matado á su
+adversario en desafío, ú otros sucesos de la misma índole, trágicos,
+según nuestras ideas, pero usados entonces como resortes de los enredos
+más cómicos; á menudo vemos también, en medio de escenas de la misma
+clase, que un padre ó un hermano sacan su espada y matan á la hija ó á
+la hermana, de quienes recelan, afligiéndonos y haciéndonos sospechar un
+desenlace triste, mientras que los españoles de entonces no se
+preocupaban mucho de estos hechos, ni se perturbaba en lo más mínimo por
+esos casos frecuentes la serenidad aneja al conjunto dramático.
+Finalmente, es necesario también, para darnos cuenta de esa explosión
+repentina de afectos y de sus mudanzas continuas é inesperadas al leer
+estas composiciones y al observar su repetición, que recordemos la
+movilidad y el fuego de los habitantes del Mediodía, y la exageración
+que las costumbres de la España de entonces daban á esos mismos afectos.
+La severa vigilancia á que estaban sometidas las mujeres, acrecía las
+dificultades de llegar hasta ellas; excitaba los celos y el disimulo
+cuando intervenía la presencia de un tercero, y extremaba todo esto la
+violencia del amor, é inflamaba con más fuerzas los deseos. Si las
+señoras de nuestro tiempo se quejan, pues, de la tibieza y hasta de la
+frialdad de los hombres, atribúyanlas principalmente á la libertad de
+que gozan, siendo, por tanto, el medio más seguro de inspirar á los
+enamorados ese ardor fogoso, volver ellas de nuevo á su antigua
+esclavitud.
+
+Aun cuando no se pueda negar que las costumbres de la nobleza española,
+tales cuales las pinta Calderón, no brillan por esa pureza absoluta, que
+les han atribuído algunos críticos más entusiastas que amigos de la
+verdad, no es posible tampoco desconocer que la adornaban muchas prendas
+distinguidas y recomendables, en cuya virtud obtienen nuestras simpatías
+los caballeros y las señoras de Calderón por su fina galantería, por la
+ternura y variedad de sentimientos (causa de su tendencia al amor
+exclusivo, y que condena hasta la más leve anfibología en la conducta),
+la observancia rigorosa de los deberes de la amistad y de la gratitud,
+la adhesión y la fidelidad hasta la muerte al Soberano legítimo, la
+conmiseración con el enemigo vencido, y el sacrificio completo de la
+voluntad y del corazón al objeto ó la persona que ha elegido su amor.
+
+Para que el lector asista de un modo inmediato á la vida de los
+españoles, tal como se representa en estas composiciones, y para
+demostrar, á la vez, lo fielmente que se retratan estas costumbres en
+las comedias de Calderón, copiándolas de la realidad, intercalamos
+ahora algunos párrafos del interesante viaje, olvidados por completo,
+de la condesa d'Aulnoy por España. Dice así, en dos cartas, fechadas en
+Madrid en 27 de junio y 25 de julio de 1679:
+
+«Si yo quisiera contar todos los sucesos trágicos de que oigo hablar
+aquí un día y otro día, habías de creer que este país es teatro de las
+escenas más horribles del mundo. Da ocasión á ellas de ordinario el
+amor, el afán de satisfacerlo, y el castigo del mismo. Nada hay que los
+españoles no emprendan por este motivo, ni obstáculo alguno que pueda
+refrenar su valor ni contener su ternura. Los celos son su pasión
+dominante, menos según se juzga, por la parte que tenga en ellos el
+amor, que por espíritu de venganza y por el afán de mantener inmaculado
+el lustre de su nombre, ó porque no pueden sufrir que ningún otro les
+sea preferido, ó porque los desespera cuanto se asemeja á insulto ó
+degradación; pero, en fin, sea de esto lo que quiera, es lo más cierto
+que la nación española es en este punto bárbara y salvaje. Las mujeres
+están como divorciadas de los hombres, pero, á pesar de esto, saben muy
+bien escribir sus billetes, dando citas á los que aman: grande es el
+riesgo para ellas, para sus amantes y para los mensajeros; pero
+desafiando ese peligro, se dan trazas hábiles con su ingenio y con su
+dinero para esquivarlos, y burlarse del Argos más vigilante.
+
+»Los hombres solteros, cuando llega la noche, acostumbran, después de
+pasear por el Prado y tomar una comida frugal, montar á caballo,
+llevando á las ancas á sus escuderos, y lo hacen así para no perderlos
+de vista, porque como cabalgan rápidamente por las calles en la
+obscuridad más completa, sería imposible que los siguiesen sus
+escuderos; también temen ser atacados por detrás, y el escudero sirve
+para parar los golpes y vigilar en defensa de su amo, aunque lo más
+general es que, en estos casos, tomen la huída estos defensores que no
+se suelen preciar de valientes. Estas cabalgatas nocturnas se celebran
+en honor de las damas, y los caballeros españoles por ningún precio del
+mundo dejan de consagrarse á esta ocupación por las noches; hablan con
+sus amadas por las ventanas, entran á veces en los jardines, y también,
+cuando pueden, en sus casas; se aventuran en ocasiones hasta la alcoba,
+en donde duerme el esposo de su adorada, y hasta se me ha dicho que así
+se ven años enteros, sin hablarse una palabra, por temor de ser
+descubiertos.
+
+»Nunca, en Francia, han sabido amar tanto como los españoles aman,
+encontrando yo que á todos superan, y, prescindiendo de sus tiernos
+cuidados, de sus servicios constantes y de su abnegación hasta la
+muerte (porque ni el marido ni los parientes perdonan jamás), en la
+fidelidad y el secreto, que siempre se guarda. Nunca se oye que algún
+caballero se alabe de los favores, que le ha concedido su dama; hablan
+de ellas con tanta veneración y tanto respeto, como si fuesen sus
+reinas. También las damas, por su parte, ponen todo su empeño en no
+agradar más que á su amante: sólo en él piensan; y si no lo ven,
+encuentran medio de consagrar á su amor muchas horas, ya escribiéndoles,
+ya hablando de él con alguna amiga de confianza, ó pasando el día entero
+en la ventana sólo por acecharlo al pasar. En una palabra, si me atengo
+á lo que he oído, puedo asegurar que España es el país clásico del
+amor...................................
+
+Mientras los señores hablan con sus amadas, los criados, con los
+caballos, esperan á cierta distancia de la casa....... Además de los
+medios indicados, de que se valen los enamorados para llegar hasta los
+objetos de su amor, hay también otros, porque las señoras se visitan con
+mucha frecuencia, y nada es más fácil para ellas que taparse con un
+velo, deslizarse por alguna puerta excusada, subir en una litera y
+encaminarse á donde se les antoja. Mucho les ayuda la particularidad de
+que todas ellas, por un pacto tácito, guardan inviolablemente los
+secretos, y cualquiera que sea el altercado ó la disputa que se promueva
+entre ellas, jamás abren sus labios para venderse unas á otras. Su
+discreción, en este punto, no merece incondicional alabanza; pero las
+consecuencias de su ligereza serían aquí más desastrosas que en ninguna
+otra parte, porque aquí también se mata sólo por sospecha. Las buenas
+españolas son muy astutas y saben hacer excelente uso de esta prenda,
+porque como todas las casas tienen puertas traseras, pueden salir á la
+calle cuando les parece; y como es frecuente que un hermano viva con su
+hermana, un hijo con su madre ó un sobrino con su tía, sirve esto de
+pretexto ú ocasión para verse. El amor es aquí naturalmente ingenioso, y
+apela á todos los recursos para satisfacerse, permaneciendo siempre fiel
+y constante. Hay intrigas de este género que duran toda la vida, aunque
+no se haya malgastado una sola hora en perder de vista su término; se
+aprovechan todos los instantes, y cuando los amantes se ven y quedan
+contentos, no hay que pedir otra cosa....... A veces sucede que una
+dama, envuelta en su velo para no ser conocida y con traje muy sencillo,
+se encamina á pie al lugar de la cita. La ve un caballero, la persigue,
+y se empeña en hablarla; pero incómoda con este acompañamiento, se
+dirige á cualquiera de los que pasan, y, sin darse á conocer, le dice:
+«Yo os ruego que os interpongáis para impedir que este majadero me
+siga.» Esta súplica es una orden para el galán español: habla con el que
+la molesta, le ruega que no la siga, le aconseja que la deje ir en paz,
+y, si no accede á su deseo, hay que sacar las espadas; de suerte que,
+por un encuentro de esta especie, se derrama sangre por una señora á
+quien no se conoce. Ésta, mientras tanto, se aleja de allí, y los dos
+caballeros pelean, encaminándose ella á donde la aguardan. Acontece en
+ocasiones, y esto no deja de ser original, que el mismo marido ó el
+hermano de la dama en cuestión, son quienes la protegen de las
+persecuciones del imprudente, y, por tanto, le ayudan, sin saberlo, á
+que corra á los brazos de su amante....... Sucede también que cualquiera
+encuentra á su amada en la calle, y no estando cerca su propia casa,
+entra sin más contemplaciones en otra ajena en donde á nadie conoce;
+pide al dueño que le ceda su habitación, porque acaso no se le presente
+otra coyuntura como aquélla para hablar con su dama, y, en efecto, el
+dueño lo complace, y deja en su casa solos al galán con su amada. En una
+palabra, se hacen las cosas más increíbles por lograr una entrevista de
+un cuarto de hora....... Madrid entero parece una gran jaula, porque
+todas las casas, desde el piso bajo hasta el más alto, están llenas de
+celosías, y no sólo las ventanas, sino también los balcones. Detrás de
+ellas se ven siempre á las pobres mujeres que miran á los transeuntes, y
+que, cuando se atreven, abren la celosía. No hay noche que no se den, en
+los distintos barrios de la ciudad, cuatrocientas ó quinientas
+serenatas. Verdad es que tienen su merecido premio, porque la dama más
+bella se vanagloría y se cree tan feliz como una reina cuando cualquier
+galán toca ante su ventana el laúd ó la guitarra, y entona una endecha
+con voz apasionada.»
+
+Tal es, trazada con exactitud por el pincel de una testigo de vista, la
+vida, y tales son las relaciones sociales que aparecen en las comedias
+de capa y espada de Calderón. Pero para que se forme una idea más clara
+de la naturaleza de estos dramas, insertamos en seguida un extracto del
+argumento de la titulada.
+
+_Antes que todo es mi dama_, una de las mejores de esta clase. Dos
+caballeros, Lisardo y Don Félix, antiguos é íntimos amigos, se
+encuentran impensadamente en Madrid después de una larga separación, y
+recuerdan los sucesos anteriores de su vida, comunicándose al mismo
+tiempo sus amoríos. Cuenta Don Félix que en Granada ha herido
+mortalmente á un caballero en desafío, y que, después, accediendo á las
+súplicas de sus parientes, y por huir de la justicia, se ha venido á
+Madrid; ya en la corte, ha visto una joven encantadora, que corresponde
+benévola á sus pretensiones amorosas, y cuya posesión ha de hacerlo
+feliz. Lisardo confía á su amigo otra historia amorosa de la misma
+índole, hallándose también enamorado de otra dama hace poco tiempo, y se
+separan luego ambos para acudir á sus obligaciones amorosas.
+
+El lugar de la escena cambia representando la casa de Laura, la amada de
+Don Félix. Don Iñigo, padre de aquélla, recibe sorprendido una carta de
+Granada, por la cual le recomienda eficazmente á Don Félix un amigo de
+su juventud: sale, pues, inmediatamente para buscar á su recomendado;
+Laura recibe, por intermedio de un criado, y como regalo de su amante,
+una banda, suplicándole aquél que la lleve en recuerdo de su amor; pero
+teme llamar la atención de su padre si se la pone en seguida, por cuya
+razón la envía á su amiga Clara, para que se la devuelva luego ella,
+como si fuese verdaderamente quien le hiciera este obsequio. Pero Clara
+es la amada de Lisardo, y éste la ve adornada con la misma banda que
+observó antes en manos de Don Félix: al punto se despiertan sus celos,
+moteja de infiel á su dama y corre en busca de Don Félix para decirle
+que ambos están enamorados de una misma persona. La confusión que de
+aquí nace es penosa por extremo, proponiendo Don Félix, para
+desvanecerla, presentarse ambos á Clara: desaparece entonces la
+equivocación, porque Laura y Clara están juntas; cada uno de los amigos
+reconoce á su amada respectiva, y saben de sus labios la verdad de lo
+ocurrido con la banda; pero mientras se regocijan así con tan plausible
+desenlace, viene una criada y dice que el hermano de Clara ha llegado
+justamente de Granada, viéndose ambos obligados á ocultarse por
+consideración á las damas.
+
+En el acto segundo, cuenta Lisardo al gracioso, su criado, la traza con
+que él y su amigo escaparon con felicidad de la situación comprometida
+de la noche anterior; pero mientras habla así, entra el padre de Laura y
+pregunta por Don Félix. Lisardo cree que este anciano se propone hablar
+á su amigo de la visita hecha á su hija, y para evitarle ese disgusto se
+hace pasar por Don Félix; Don Iñigo, sin embargo, le estrecha
+amistosamente las manos; dícele que el padre de Don Félix le ha escrito
+desde Granada recomendándole su hijo, y le ofrece sus servicios. Pero
+Lisardo no puede desdecirse, viéndose forzado á representar el mismo
+papel que ha elegido. Cuando el anciano se aleja, llega el verdadero
+Don Félix: Lisardo le refiere lo sucedido, y el objeto laudable que lo
+guiaba, pero su amigo apenas lo escucha por haber recibido un billete de
+Laura, dándole una cita secreta; igual invitación recibe también Lisardo
+de Clara, y uno y otro no piensan en otra cosa que en la dicha que les
+aguarda. En la escena inmediata aparecen Clara y su hermano Antonio,
+recién venido de Granada. Antonio ha visto á Laura, y ha concebido por
+ella una viva pasión, consiguiendo de su hermana que le dé un encargo
+para su amiga, y le proporcione ocasión de acercarse á ella y hablarla.
+Los espectadores asisten después á la entrevista nocturna entre Laura y
+Don Félix, interrumpida por la llegada de Don Antonio, portador del
+encargo de su hermana. Don Félix se esconde, accediendo á los ruegos de
+su amada, y averiguando desde su escondite que Don Antonio es el mismo
+caballero, herido por él en Granada; y aun cuando este descubrimiento lo
+soliviante naturalmente, al presenciar los extremos amorosos del
+visitante con su dama, le es ya imposible contenerse: preséntase con la
+espada desnuda, y, cuando ambos combaten, se anuncia la llegada de Don
+Iñigo. Don Félix se oculta de nuevo; Don Antonio excusa su presencia con
+el encargo de Clara, y se retira. Don Iñigo cuenta á su hija que conoce
+ya á Don Félix, que le ha agradado mucho, y que se propone ofrecerle su
+casa para vivir en ella. De repente se oye ruido en el aposento
+inmediato; el anciano quiere averiguar lo que es, y la angustia de Laura
+es mortal sabiendo que Don Félix está allí escondido: para evitar las
+consecuencias, declara á su padre que le ha dado en secreto palabra de
+casamiento. Aunque es grande la sorpresa de Don Iñigo al oirlo, no se
+encoleriza al cabo, puesto que no podrá desear otro yerno más simpático.
+
+Busca en seguida al amante, sacándolo de su escondite; pero la sorpresa
+de Laura es extraordinaria, al encontrarse con Lisardo, porque Don
+Félix, con ayuda de una criada, ha podido huir por una puerta trasera, y
+Lisardo, que estaba de visita en casa de Clara, se ha refugiado en la de
+Don Iñigo, huyendo de la primera por la vuelta repentina de Don Antonio,
+y ocultándose en el mismo lugar, en que estuvo antes Don Félix. Laura se
+llena de confusiones, siendo mayor su extrañeza al notar que su padre
+llama Félix á Lisardo, y le ruega que inmediatamente se case con su
+hija. En este instante se oye ruido de espadas en la calle, y las voces
+de Don Antonio y Don Félix, que pelean, y á la vez los gritos de socorro
+de Clara, diciendo: «¡Que matan á mi hermano!» Lisardo duda, en el
+instante, á qué lado inclinarse, puesto que á un tiempo lo llaman su
+amigo y su amada; pero sale al fin corriendo, y exclama: «¡Antes que
+todo es mi dama!»
+
+En el acto tercero, Lisardo y Don Félix han regresado á su domicilio; el
+desafío nocturno fué interrumpido por la llegada de algunas personas,
+deliberando ambos, entonces, cuál ha de ser su conducta en el estado en
+que se encuentran las cosas. Pero anuncian de improviso la llegada de
+Don Iñigo; Lisardo, el presunto Don Félix, se oculta, y el verdadero Don
+Félix recibe al anciano, pretextando la ausencia de su amigo. Extráñalo
+mucho Don Iñigo, y encarga á Don Félix que diga á su compañero, que
+espera inmediatamente su casamiento con su hija, y que, en caso
+contrario, ha de darle una satisfacción sangrienta. Don Félix promete
+hacerlo; vase el anciano, y acuerdan ambos amigos que Lisardo celebre
+una conferencia secreta con el padre de Laura, y que le descubra sin
+ambajes la verdad. Don Iñigo, receloso y resuelto á pelear, acude á una
+cita, que se le da en compañía de Don Antonio; Lisardo le cuenta que él
+no es Don Félix, y las circunstancias, que le obligaron á tomar su
+nombre; añade, que, estando de visita en casa de Clara, huyó de ella
+refugiándose en la de Don Iñigo; pero el anciano se encoleriza, y
+califica de agravio ese yerro; Antonio saca también su espada para
+vengar en Lisardo la visita secreta hecha á su hermana; Don Félix, que
+asiste escondido á esta escena, sale también para socorrer á su amigo, y
+el combate se hubiera llevado á efecto, á no sobrevenir mucha gente que
+obligara á los combatientes á retirarse. Don Félix se queda solo en el
+teatro, y viene un criado á anunciarle que Lisardo está peleando con los
+alguaciles; y, cuando Don Félix se propone salir volando á su socorro,
+aparece Doña Clara pidiéndole protección contra su hermano, que intenta
+matarla por su entrevista nocturna con Lisardo; vacila entre socorrer á
+su amigo ó á su dama, cuando se presenta Don Antonio, y se empeña en
+levantar el velo de Doña Clara; Don Félix no lo consiente, porque así se
+lo manda su deber de caballero, y relucen de nuevo las espadas; pero
+entonces oye, desde la casa de Don Iñigo, las voces de socorro de Laura,
+á quien su padre, furioso, amenaza con un puñal, y acude á ella
+corriendo, no sin decir antes lo que sigue:
+
+ Bien sé que mi obligación
+ Es valeros, bella Clara,
+ Porque de mí os amparásteis;
+ Bien sé que en esta demanda,
+ Mi obligación, Don Antonio,
+ Es no volveros la espalda;
+ Bien sé, Lisardo, que sois
+ Mi amigo, y que os hago falta;
+ Mas mi amigo, mi enemigo,
+ Y la dama que se ampara
+ De mí, todos me perdonen.
+ Que _antes que todo es mi dama_. (_Vase._)
+
+Entonces acude Lisardo corriendo y toma bajo su protección á la afligida
+Clara, declarando que él es su esposo. Poco después llegan Félix y
+Laura, y Don Iñigo persigue á ésta con la espada desenvainada,
+vociferando:
+
+ .............. De mi casa
+ No ha de llevar á mi hija
+ Quien su esposo no se llama.
+
+ * * * * *
+
+ Pues ¿cómo vos defendéis
+ Que otro lleve á quien aguarda
+ Ser esposa vuestra?
+
+ LISARDO.
+
+ Como
+ Don Félix, que es quien la ama,
+ Es su esposo y es mi amigo.
+
+ DON FÉLIX.
+
+ Y quien se rinde á esas plantas
+ Asegurando que soy
+ Don Félix, y que la causa
+ De que Lisardo tomase
+ Mi nombre, siempre fué Laura.
+
+ DON ÍÑIGO.
+
+ Si yo en mi casa le hallé...
+
+ DON FÉLIX.
+
+ Como yo me satisfaga,
+ Siendo su esposo, ¿qué importa?
+
+ * * * * *
+
+ LISARDO.
+
+ Sólo lo que ahora falta
+ Es que Don Antonio y Félix
+ Sean amigos.
+
+La extremada complicación del plan de la mayor parte de estas piezas,
+hace imposible dar noticias detalladas de sus argumentos, no pudiendo
+comprenderse éstos sino por medio de una clarísima exposición de los
+elementos diversos que los componen. Limitémonos, por tanto, á apuntar
+algunas indicaciones. Las comedias _Casa con dos puertas_, _La dama
+duende_, _El escondido y la tapada_, tienen todas de común, que exigen
+inusitada preparación mecánica y escénica, la primera una doble entrada,
+la segunda una puerta secreta, y en las otras dos un aposento ó
+habitación oculta, causas de diversas equivocaciones y motivo capital de
+las situaciones más sorprendentes. _Casa con dos puertas_ se distingue
+por el ingenio extraordinario de su autor, puesto que, de un motivo muy
+sencillo, forma una fábula con extremo complicada, y notable, sin
+embargo, por su claridad. _La dama duende_ ha sido una de las obras más
+aplaudidas de Calderón por la delicadeza y moralidad de su enredo, y á
+la vez por la gracia inimitable de todas las escenas. En _El escondido y
+la tapada_ se ostenta el talento eminente de su autor, imprimiendo en su
+acción giros siempre nuevos, que mantienen el interés, y atraen al
+espectador de tal suerte, que por grande que sea su perspicacia y su
+fijeza, apenas puede seguirla: es de las comedias más brillantes de
+Calderón, y puede servir para probar, con este solo ejemplo, que la
+comedia española, en el arte de desarrollar un argumento, deja detrás de
+sí á larga distancia á cuanto han hecho en esta parte los poetas de
+todas las demás naciones. En _El encanto sin encanto_, como antes
+dijimos, ha utilizado Calderón un plan dramático de Tirso de Molina, si
+bien hemos de confesar, sin menoscabar en lo más mínimo la fama de tan
+célebre poeta, que, á nuestro juicio, el trabajo de su predecesor es de
+mucho más mérito que el suyo. _Peor está que estaba_, es, al contrario,
+una composición tan llena de encantos como de belleza: como el título
+indica, la situación de sus distintos personajes se va haciendo desde un
+principio peor y más embarazosa, y desde las primeras escenas hasta su
+desenlace nos ofrece una serie no interrumpida de situaciones
+interesantes y siempre diversas, y, sin embargo, todas ellas, hasta en
+sus pormenores más insignificantes, están perfectamente motivadas.
+_Mejor está que estaba_, comedia opuesta á la anterior, es menos rica
+que ella en cuanto á su acción externa, pero rebosando, en cuanto á
+afectos y pensamientos, frescura poética y fuego juvenil. En _Los
+empeños de un acaso_, como su título mismo anuncia, es la casualidad la
+palanca más poderosa de la acción: las combinaciones, los sucesos, los
+resultados que se enlazan entre sí, son tan varios, trazados con tanto
+ingenio y unidos por un lazo tan estrecho, que la curiosidad de ver cómo
+el poeta sale airoso de tantos obstáculos acumulados, inspira el mayor
+placer, tanto al que la lee como al que la oye, sin dejar á su atención
+un solo momento de descanso. Lo mismo puede decirse de _Bien vengas,
+mal, si vienes solo_, cuyo enredo, en lo más esencial, puede condensarse
+en las palabras siguientes: Don Luis presencia una noche un desafío
+delante de su casa, de cuyas resultas uno de los dos combatientes cae en
+tierra con una herida mortal. El vencedor se aleja á paso rápido del
+lugar de la contienda, no pudiendo apresarlo Don Luis, pero sí á su
+criado, de quien averigua con trabajo que el fugitivo es un cierto Don
+Juan, amante de Doña María, la hermana de Don Luis. En la escena
+inmediata se nos presenta Doña Ana, novia de un galán llamado Don Diego,
+á la cual pretende también Don Luis, no sin hacerle ella entrever
+algunas esperanzas de buen éxito; visítala Doña María, y la entrega un
+retrato de Don Juan, suplicándola que lo guarde, obligándola á ello el
+miedo que le inspiran las sospechas de su hermano. Don Diego llega á ver
+este retrato en poder de su novia, excitando en él celos rabiosos. Don
+Juan, perseguido por la justicia á causa de la muerte de su rival, ruega
+al padre de Doña María, amigo del suyo, que le conceda un asilo en su
+casa, escondiéndose en una habitación oculta para escapar más
+fácilmente; pero Don Diego es pariente del difunto y debe vengar su
+muerte; Don Luis es causante también de mayor discordia por sus celos de
+Don Diego, y por las sospechas que tiene de su hermana y de Don Juan; en
+una palabra, los resortes contrarios que concurren en esta fábula, son
+tan numerosos, que parece imposible su conciliación; pero el poeta, gran
+maestro en el arte de desarrollar un argumento, combina de tal modo
+todos los hilos de esta urdimbre, que, cuando el enredo es más
+complicado y parece imposible su desenlace, nos presenta éste de
+repente de la manera más natural y satisfactoria.
+
+Todas las comedias mencionadas hasta ahora pueden considerarse como
+piezas de intriga ó enredo, ó más bien de acción muy complicada, en la
+significación más genuína de la palabra, ó, lo que es lo mismo, como
+obras dramáticas, cuyos factores importantes para producir la acción,
+son circunstancias y situaciones externas y extraordinarias, atrayendo
+todo el interés hacia su argumento, contribuyendo también la casualidad
+considerablemente á aumentar la complicación de la fábula, y
+prescindiendo, por lo mismo, de la pintura de caracteres. Los mismos
+elementos, en toda su pureza, juegan en _Fuego de Dios en el querer
+bien_, _Cada uno para sí_, _Con quien vengo vengo_, _También hay duelo
+en las damas_ y _El maestro de danzar_.
+
+_El astrólogo fingido_ y _No hay burlas con el amor_.--Son propiamente
+comedias burlescas, ó, más bien, entremeses ó sainetes. La primera se
+distingue por sus gracias inimitables y sus situaciones divertidas; pero
+el asunto no se prestaba á extenderse hasta componer una comedia en tres
+actos, y su parte cómica se hubiese concentrado mucho mejor en un
+entremés. En _No hay burlas con el amor_ se nos ofrece una dama
+presumida y muy llena de su importancia con _vis cómica_
+extraordinaria, y á la vez un enredo que consiste en las pretensiones de
+un galán enamorado verdaderamente de la hermana de aquélla, pero
+temeroso de los obstáculos que puede suscitarle tan vana é insensata
+señora, por cuya razón finge amarla y habla con ella con frases
+rebuscadas, logrando de este modo conseguir el objeto que su pasión le
+inspira. Muy parecida á esta última pieza es la titulada _Hombre pobre
+todo es traza_, comedia que V. Schmidt caracteriza con mucha exactitud,
+recordando _El lazarillo de Tormes_ y _El Guzmán de Alfarache_, porque
+el protagonista, en efecto, se asemeja mucho á aquellos caballeros de
+industria, de espada y de retorcidos mostachos, descritos en esas
+novelas picarescas; aunque no estará de más añadir que nunca Calderón se
+deja caer en los lodazales que son, á veces, tan del gusto de Mendoza y
+de Alemán, y que ennoblece á un tiempo las costumbres y los tiempos.
+
+En _Guárdate del agua mansa_ no sólo el trazado y desarrollo del enredo
+son de un arte consumado, sino que también brilla por la pintura de
+caracteres, por su singular gusto y excelencia poco común. Don Alonso
+tiene dos hijas, que, desde la muerte de su madre, se han educado en un
+convento, que ambas abandonan al trasladarse su padre de Méjico á
+Madrid. Clara, la hermana mayor, es pacífica y callada, y dice que á
+todo prefiere el silencio del claustro. Eugenia, la menor, es, al
+contrario, más viva y resuelta, agradándole el trato del mundo, razón
+suficiente para que su padre se proponga casarla antes. Preséntanse
+diversos pretendientes á su mano, y, entre otros, un hidalgo campesino,
+sencillo y rústico, natural de Asturias, y de nombre Toribio, blanco de
+continuas burlas de ambas doncellas. Mientras Clara reprueba los
+proyectos, algo libres, de su hermana, urde ella el enredo más astuto,
+haciéndose pasar por Eugenia, envolviendo en sus redes al futuro marido
+que se le destina, engañando á la dueña que la guarda, y convirtiéndola
+en auxiliar de sus planes. Resulta de esto, al cabo, que la viva y
+mundana Eugenia no adelanta nada en sus amores, mientras la callada y
+pacífica Clara se apropia sus pretendientes. El cándido y rústico
+Toribio es un personaje hábilmente diseñado y de un carácter cómico
+extraordinario, y de aquí que esta caricatura tenga semejanza con las
+comedias llamadas de figurón.
+
+_Mañanas de abril y mayo._--Esta es una comedia muy parecida á las
+anteriores en espíritu y colorido, y que también se distingue por la
+hábil pintura de sus caracteres. El antitipo, ó contraste de Toribio, es
+en ésta un petimetre ilustrado y vanidoso. Calderón, sin embargo, no
+usa nunca de ese estilo grosero y bajo, que tanto nos ofende en las
+comedias de figurón de otros poetas; ni los personajes de caricatura son
+nunca en las suyas las figuras más interesantes, sirviendo tan sólo sus
+extravagancias para hacer resaltar más otros nobles caracteres.
+
+_No siempre lo peor es cierto._--Podría clasificarse, por sus personajes
+y por sus contornos exteriores, entre las comedias de capa y espada;
+pero su tono más serio, casi sentimental, y su argumento, la separan
+evidentemente de las demás producciones de esta clase. Don Carlos,
+amante de Doña Leonor de Lara, encuentra de noche un hombre en el
+aposento de su dama, tomándolo por su rival equivocadamente, y, bajo el
+imperio de otras diversas circunstancias, le da muerte impulsado por sus
+celos. Para salvar el honor de su amada, se la lleva consigo y la
+protege, considerándola culpable, y sin prestar atención alguna á sus
+protestas de inocencia. Un concurso de muchas concausas, y una acción
+accesoria enlazada hábilmente con la principal, contribuyen á aumentar
+más y más las sospechas de Carlos, y casi á inspirar dudas á los
+espectadores, hasta que al fin aparece la verdad en todo su esplendor, y
+Carlos se convence de que Leonor le ha sido siempre fiel. Si nos admira
+en este drama el desarrollo de la fábula, por el ingenio delicado de su
+autor, no nos encanta menos su argumento principal por los caracteres de
+Don Carlos y de Leonor, trazados con tanta fuerza como gracia: el del
+uno, de nobles y magnánimos pensamientos, y arrastrado, no obstante, por
+esas mismas cualidades á concebir sospechas injustas, y el de Leonor,
+por su dulzura y por su afecto constante á aquél, que tanto la ofende.
+Ambos personajes excitan nuestro interés en sumo grado.
+
+_Mañana será otro día._--Análoga á la precedente, «Si la primera, dice
+V. Schmidt, nos da á conocer la índole divina de la mujer, que,
+mortificada por una desconfianza injusta, deja ver todo el mérito de su
+carácter, por cuya razón Leonor aparece desde un principio enamorada,
+debiendo á este mismo amor su desdicha, en ésta se nos ofrece una flor,
+aún no abierta, que se desenvuelve á nuestra vista, y resplandece á los
+rayos del sol del amor, ostentando sus perfumes y sus colores
+magníficos. Al ruido de las espadas y al oprobio, cuya consecuencia ha
+de ser la muerte entre esos nobles españoles de Calderón, crece ese amor
+celestial de la mujer, que sólo teme la pérdida de su amante, moviendo
+al fin la misericordia de un Dios compasivo y bondadoso.»
+
+Aseméjanse también á estas últimas, ya por su fábula y por el colorido
+serio, que en ellas predomina, ya por su característico más importante:
+_No hay cosa como callar_, _Primero soy yo_, _Cuál es mayor perfección_,
+_La desdicha de la voz_ y _Dar tiempo al tiempo_. Todas estas comedias
+de la edad más provecta de Calderón, por la pureza del estilo y por el
+mayor esmero con que se distinguen sus varios personajes, son, sin duda,
+superiores á las demás obras suyas que les precedieron; pero en cambio,
+á nuestro juicio, no se muestra tan vigorosa esa frescura juvenil y esa
+animación propia de las demás, notándose á veces como cierto cansancio y
+repetición amanerada de motivos dramáticos manoseados.
+
+Hay una sola comedia de Calderón, de las llamadas burlescas, que se
+titula _Céfalo y Procris_, parodia de otra suya, _Celos aun del aire
+matan_. Esta pieza burlesca es de mucha gracia, haciendo alarde el poeta
+de agudezas y chistes extremados, y ofreciendo, además, un efecto cómico
+incomparable, porque las burlas más desatinadas y hasta las más absurdas
+revisten tono patético, y se expresan en elegantísimos versos. Es la
+única comedia de Calderón, en que lo grosero y lo ordinario se usan como
+incentivos de lo cómico; con libertad extraordinaria eleva lo más bajo,
+y hasta se mofa en apariencia de sí mismo, de todo el mundo y de su
+propia obra. Los actores se olvidan sin cesar de sus papeles: una dama
+griega, por ejemplo, al contar su nacimiento, dice sencillamente que es
+hija de Luis López, y que se llama María. El príncipe Rosicler monta en
+un jacucho, trayendo en la mano un zapato monstruoso, y recorre toda la
+tierra para buscar la dama á quien pertenece aquella enorme lancha. Los
+versos siguientes darán una idea del tono, que domina en toda la
+composición. El Rey habla en estos términos á sus vasallos reunidos:
+
+ Vasallos, deudos y amigos,
+ Cuya lealtad y virtud
+ Canta el sol por _fa_, _mi_, _re_,
+ La fama por _re_, _fa_, _ut_;
+ Ilustre nobleza y plebe,
+ Que al brindis de mi salud
+ Agotárades ahora
+ Aun la cuba de Sahagún:
+ Ya sabéis que yo, inclinado
+ Fuí desde mi juventud
+ Á las letras, estudiando
+ Todo el ban, ben, bin, bon, bun,
+ Hasta el arte de Nebrija
+ Y las tablas del Talmud.
+
+Céfalo, después de matar con un venablo á su querida Procris, exclama
+así:
+
+ República celestial,
+ Aves, peces, fieras, hombres,
+ Montes, riscos, peñas, mar,
+ Plantas, flores, yerbas, prados,
+ ¡Venid todos á llorar!
+ Coches, albardas, pollinos,
+ Con todo vivo animal;
+ Pavos, perdices, gallinas,
+ Morcillas, manos, cuajar,
+ ¡Procris murió! Decid, pues:
+ ¡Su moño descanse en paz!
+
+Hemos hecho mención hasta ahora, ya prolija, ya ligeramente, de todas
+las comedias auténticas de Calderón; en cuanto á aquéllas, reputadas
+evidentemente por falsas, aunque lleven su nombre, ó sobre las cuales se
+abrigan dudas muy fundadas, así como respecto á los sainetes y loas,
+puede consultarse el apéndice, que ilustra esta parte de nuestra obra.
+Vamos á tratar en seguida de sus autos sacramentales.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+ÍNDICE.
+
+
+ Págs.
+
+CAPÍTULO XXVIII.--ALARCÓN.--Sus obras dramáticas. 7
+
+CAPÍTULO XXIX.--Felipe Godínez.--Luis de Belmonte.--Rodrigo
+de Herrera.--Otros dramáticos de este
+tiempo. 31
+
+CAPÍTULO XXX.--El italiano Fabio Franchi acerca del
+arte dramático en España. 59
+
+CAPÍTULO XXXI.--Actores famosos de la época de Lope
+de Vega. 71
+
+CAPÍTULO XXXII.--Otros actores famosos de la época
+de Lope de Vega.--El teatro español en el extranjero. 97
+
+
+TERCER PERÍODO.
+
+EDAD DE ORO DEL TEATRO ESPAÑOL.
+
+CAPÍTULO PRIMERO.--Afición de Felipe IV al arte
+dramático.--Teatro Real del Buen Retiro.--Fiestas de
+corte y lujo de decoraciones. 121
+
+CAPÍTULO II.--Nueva época de la poesía dramática.--Nuevas
+especies de piezas dramáticas.--Aparato escénico
+de esta época.--Principios de la decadencia del teatro
+español en el reinado de Carlos II. 153
+
+CAPÍTULO III.--CALDERÓN.--Carácter general de sus
+obras dramáticas. 189
+
+CAPÍTULO IV.--Otras bellezas dramáticas, comunes á
+las comedias de Calderón, que las caracterizan y distinguen. 227
+
+CAPÍTULO V.--Defectos de Calderón.--Clasificación
+cronológica de sus obras dramáticas.--Su versificación.--Otros
+defectos de sus comedias.--De los errores históricos
+y geográficos de Calderón. 249
+
+CAPÍTULO VI.--Comedias religiosas de Calderón.--_El
+Príncipe constante._--_El Josef las mujeres._--_El mágico
+prodigioso._--_Los dos amantes del cielo._--_El purgatorio
+de San Patricio._ 289
+
+CAPÍTULO VII.--_Las cadenas del demonio._--_La exaltación
+de la Cruz._--_La devoción de la Cruz._--_Origen, pérdida y
+restauración de la Virgen del Sagrario._--_La cisma
+de Ingalaterra._--_La aurora en Copacavana._--_El
+gran príncipe de Fez._--_San Francisco de Borja._--_La sibila
+del Oriente._--_La estatua de Prometeo._--_La vida es
+sueño._ 321
+
+CAPÍTULO VIII.--Dramas históricos de Calderón.--_La
+niña de Gómez Arias._--_El postrer duelo de España._--_El
+médico de su honra._--_A secreto agravio, secreta venganza._--_Las
+tres justicias en una._ 347
+
+CAPÍTULO IX.--_El alcalde de Zalamea._--_Amar después
+de la muerte._--_Luis Pérez el Gallego._--_El sitio de Breda._--_Gustos
+y disgustos son no más que imaginación._--_Saber
+del mal y del bien._--_En esta vida todo es verdad y
+todo es mentira._--_El mayor monstruo los celos._--_Los cabellos
+de Absalón._--_Las armas de la hermosura._--_La
+gran Cenobia._ 369
+
+CAPÍTULO X.--_La hija del aire._--Comedias mitológicas
+y otras caballerescas y novelescas de Calderón. 401
+
+CAPÍTULO XI.--Comedias románticas de Calderón. 433
+
+CAPÍTULO XII.--Comedias de _azar_ y algunas otras de
+Calderón. 459
+
+ _Este libro se acabó de imprimir
+ en Madrid, en casa de
+ Manuel Tello, el día
+ 18 de Noviembre
+ del año de
+ 1887._
+
+[Illustration]
+
+
+FOOTNOTES:
+
+[1] «Joannes Ruiz de Alarcon, Mexici, ut credo, apud orientales indos
+natus, ex Hispania oriundus, comoediarum auctor, parentum memoria, inter
+eos, qui classem hujus artis ducunt, meo judicio annumerandus, et vix
+uni aut alteri puritate dictionis urbanitateque et copia atque
+inventione comparandus.»--(_Bibl. Hisp. Nova_, tomo I.)--Juan Ruiz de
+Alarcón, nacido, según creo, en Méjico, cerca de los indios orientales
+(probablemente orientales con relación á América, no con relación á
+Europa), de una familia española y distinguida, autor de comedias, digno
+de ser mencionado, á mi juicio, entre los primeros escritores de este
+arte, y al que igualan sólo pocos en la pureza de su dicción, en su
+aticismo y en su fecundidad y abundancia.--(_T. del T._)
+
+[2] _Crónica de la provincia de San Diego de Méjico de religiosos
+descalzos de San Francisco_, por Baltasar de Medina: Méjico, 1882, fol.
+251.
+
+[3] Debo esta noticia al Sr. H. Ternaux Compans, poseedor de este libro
+raro.
+
+[4] V. á Ferdinand Denis, _Chroniques chevaleresques de l'Espagne et du
+Portugal_: París, 1839, vol. II, página 237.
+
+[5] El teatro de Alarcón es una de las mayores rarezas bibliográficas.
+De los dos tomos de que consta, sólo un ejemplar he llegado á ver, cuyo
+primer tomo existe en la Biblioteca Real de París, y el segundo en
+posesión del Sr. Luis Lemcke, en Brunswick, á quien estoy sumamente
+agradecido por su amabilidad en haberlo dejado largo tiempo á mi
+disposición, juntamente con otras muchas joyas de su rica biblioteca
+española. Copio aquí el índice de ambas partes:
+
+Comedias de D. Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza. Madrid, en casa de Juan
+González, 1628, 4.
+
+_Los favores del mundo._--_La industria y la suerte._--_Las paredes
+oyen._--_El semejante á sí mismo._--_La cueva de Salamanca._--_Mudarse
+por mejorarse._--_Toda es ventura._--_El desdichada en fingir._
+
+Parte segunda de las comedias del licenciado D. Juan Ruiz de Alarcón y
+Mendoza. Barcelona, Sebastián de Cormellas, 1634, 4.
+
+_Los empeños de un engaño._--_El Dueño de las estrellas._--_La amistad
+castigada._--_La manganilla de Melilla._--_Ganar amigos._--_La verdad
+sospechosa._--_El Antichristo._--_El texedor de Segovia._--_Los pechos
+privilegiados._--_La prueba de las promesas._--_La crueldad por el
+honor._--_El examen de maridos._
+
+Conozco también, sueltas, á _Quien mal anda mal acaba_, y _No hay mal
+que por bien no venga_.
+
+En el catálogo de la Huerta llevan también el nombre Alarcón: _Dar con
+la misma flor_, _La culpa busca la pena y el agravio la venganza_, _La
+Hechicera_, _Siempre ayuda la verdad_ y _Quien priva aconseje bien_.
+
+[6] _El tejedor de Segovia_, en las sueltas, se atribuye, ya á Calderón,
+ya á Rojas; _La verdad sospechosa_, á Lope de Vega, en el tomo XXII
+(apócrifo) de sus comedias: Zaragoza, 1630; _El examen de maridos_, en
+las sueltas, ya lleva el nombre de Montalbán, ya el de Lope, y también
+el de éste en el tomo XXIV de las _Comedias de Lope de Vega_: Zaragoza,
+1633.
+
+Estas falsificaciones de los autores de las comedias son sólo imputables
+á la ignorancia ó á la codicia de los libreros, no á los poetas, cuyos
+nombres llevan trocados.
+
+[7] La familia noble de Vargas es nombrada en _Don Quijote_, parte 1.ª,
+capítulos 8.º y 49; véanse también las notas de D. Diego Clemencín. Los
+traidores Peláez juegan ya un mal papel en los romances del Cid; véanse
+los romances números 36 y 37 de la edición de Juan de Escobar.--Nada he
+podido averiguar de la tradición especial, dramatizada por Alarcón.
+
+[8] Véase mi _Spanisches Theater_. Frankfurt auf der Mein, 1845.--T. I.
+
+[9] Corneille dice de su _Menteur_: «Esta pieza es en parte imitación, y
+en parte traducción de otra española. Paréceme su asunto tan ingenioso y
+tan bien desenvuelto, que me ha hecho decir con frecuencia que daría de
+buen grado dos de mis mejores composiciones dramáticas porque esa
+invención hubiera sido mía. La comedia española es atribuída al famoso
+Lope de Vega; pero hace poco llegó á mis manos un tomo de D. Juan Ruiz
+de Alarcón, afirmando haberla él escrito y quejándose de los libreros
+por imprimirla bajo otro nombre. Sea quien fuere su autor, es lo cierto
+que su mérito es grande y que no conozco nada en esa lengua que más
+placer me haya proporcionado.»
+
+[10]
+
+ Este, que tiene, como mes de mayo,
+ Florido ingenio, y que comienza ahora
+ Á hacer de sus comedias nuevo ensayo,
+ Godínez es.
+
+ (Cervantes, _Viaje al Parnaso_.)
+
+
+[11] _Ludovicus de Belmonte, comœdiarum poeta, vel eo tempore
+audiebatur in theatris, quo, sub Lupo de Vega et aliis, Hispana
+comœdia alias omnium gentium omnisque aetatis probocabat: idem cum eo
+qui inscripsit._
+
+_Hazañas de Don García Hurtado de Mendoza_, 1622, 4.º--D. Nicolás
+Antonio, _Bibliotheca Nova_.
+
+Luis de Belmonte, poeta, escritor de comedias, era oído también en los
+teatros en la misma época en que la comedia española, con las obras de
+Lope de Vega y de otros, aventajaba á las de todas las demás naciones de
+todos los tiempos; es el mismo que escribió las _Hazañas de Don García
+Hurtado de Mendoza_, 1622.
+
+[12] _El diablo predicador_, en dos manuscritos de la biblioteca del
+duque de Osuna, se atribuye á Francisco de Villegas; particularidad que,
+no siendo autógrafos estos manuscritos, nada prueba contra la opinión
+común de que fuera su autor Belmonte. Por lo demás, el argumento de esta
+comedia famosa (probablemente antes), fué desenvuelto por Lope de Vega
+en su _Fray diablo_. En la biblioteca del duque de Osuna se encuentran
+manuscritas de Belmonte las comedias:
+
+_El sastre del Campillo_, autógrafa, con la firma de Luis de Belmonte
+Bermúdez: _1.º de augusto 1624_. (Las impresiones antiguas la atribuyen
+á Lope.)
+
+_El satisfecho_, autógrafa, con firma, fecha en Sevilla, el 5 de julio
+de 1634.
+
+_El conde de Fuentes._
+
+_El hortelano de Tordesillas._
+
+_A un tiempo rey y vasallo_, autógrafa, con firma y licencia de 1642.
+
+D. Agustín Durán poseía una comedia manuscrita de Belmonte, titulada _El
+acierto en el engaño y robador de su honra_, fecha en diciembre de 1641.
+De la licencia que la acompaña, resulta que se prohibió al principio por
+indecente, y que se alzó después esa prohibición.
+
+[13] _Hijos ilustres de Madrid_, por Baena.--Lope, _Laurel de Apolo_.
+
+[14] _Hijos ilustres de Madrid._
+
+[15] Comedias humanas y divinas, y rimas morales, compuestas por Diego
+Muxet de Solís: Bruselas, 1624. (D. Nicolás Antonio dice,
+equivocadamente, que el lugar de la impresión es Francfort.)
+
+Las piezas sueltas son: _Cómo ha de ser el valiente_, _La igualdad en
+los sujetos_, _El cazador más dichoso_, _El generoso en España_, _El
+mayordomo de la duquesa de Amalfi_, _El ermitaño seglar_.
+
+[16] Montalbán, _Para todos_.
+
+[17] Montalbán y Lope, _Laurel de Apolo_.
+
+[18] _Hijos ilustres de Madrid._
+
+[19] _Hijos ilustres de Madrid._
+
+[20] Todos estos nombres y noticias se han tomado de los _Hijos ilustres
+de Madrid_, de Baena, y del _Para todos_, de Montalbán.
+
+[21] Fuster, _Biblioteca valenciana_.
+
+[22] D. Nicolás Antonio.
+
+[23] Muchos de los mencionados, como Montemayor, Silvestre y
+Garci-Sánchez, se llaman sin razón poetas dramáticos.
+
+[24] Con arreglo á la indicación que se hace en el tomo II de las
+comedias de Francisco de Rojas (Madrid, 1645), Antonio Coello es el
+autor de la primera jornada de esta pieza, y Rojas de las dos restantes.
+
+[25] Cascales, _Tablas poéticas_, lib. II.--Christóbal Suárez de
+Figueroa, _Plaza universal de ciencias y artes_ (1615), discurso 91 de
+los comediantes y autores de comedias: «España ha tenido y tiene
+prodigiosos hombres y mujeres en representación, entre otros Cisneros,
+Gálvez, Morales _el Divino_, Saldaña, Salcedo, Ríos, Villalva, Murillo,
+Segura, Rentería, Angulo, Solano, Tomás Gutiérrez, Avendaño, Villegas,
+Mainel: éstos ya difuntos. De los vivos, Pinedo, Sánchez, Melchor de
+León, Miguel Ramírez, Granados, Christóbal, Salvador, Olmedo, Cintor,
+Jerónimo López. De mujeres, Ana de Velasco, Mariana Páez, Mariana Vaca,
+Jerónima de Salcedo, difuntas. De las que hoy viven, Juana de Villalva,
+Mariflores, Micaela de Luján, Ana Muñoz, Josefa Vaca, Jerónima de
+Burgos, Polonia Pérez, María de los Angeles, María de Morales, sin otras
+que por brevedad no pongo.»
+
+[26] Bourgoing, _Viaje á España_, tomo II, pág. 56.
+
+[27] Del artículo de Mesonero Romanos, sobre la topografía de Madrid,
+tantas veces citado, resulta que la calle del León era antes algo más
+ancha, desde la del Prado hasta las de Francos y Cantarranas, y formaba
+una plazuela con árboles, llamada «El mentidero de los representantes,»
+sin duda por reunirse en ella los actores y aficionados al teatro, como
+sucedía hasta hace poco con la plazuela de Santa Ana. El mismo nombre
+lleva en el gran plano de Madrid, de 1656; en los escritos de Quevedo,
+Lope, Villamediana y otros, y, por último, en el testamento del obispo
+de Cuzco, D. Manuel de Mollinedo y Angulo, el cual dice expresamente que
+sus padres vivían en Madrid, en la calle del León, «Mentidero de los
+representantes.» Esta parte de la corte está toda llena de recuerdos de
+los famosos poetas dramáticos y actores que la frecuentaban o habitaban.
+Consta de los documentos de esa época, que residieron en ella todos los
+célebres actores y actrices de los siglos XVII y XVIII, desde Agustín de
+Rojas y Alonso de Olmedo, hasta Manuel García Parra y Mariano Querol, y
+desde María Riquelme y María Calderón, hasta la Ladvenant y la Tirana,
+viviendo en las calles de las Huertas, Amor de Dios, San Juan, Santa
+María, Francos, Cantarranas y León; costumbre seguida por los actores y
+actrices modernos, hasta hace poco, como Rita Luna, Isidoro Máiquez,
+Guzmán, Latorre, Romea y otros.
+
+[28] Están sacadas de muchas y varias obras antiguas españolas, como de
+_El peregrino en su patria_, de Lope, y de los prólogos de sus comedias;
+de la _Filosofía poética_, de López Pinciano; de las _Tablas poéticas_,
+de Francisco Cascales; de _El gran tacaño_ y otros escritos de Quevedo;
+de la _Plaza universal_, de Suárez de Figueroa; de la novela _La garduña
+de Sevilla_, de Alonso del Castillo Solorzano (Logroño, 1634), etc.
+Otras provienen del tomo II del _Tratado histórico_, de Pellicer.
+
+[29] He aquí algunas noticias y anécdotas de autores célebres de la edad
+de oro del teatro español:
+
+«_Epistolae Hoelianae. Familiar letters domestic and forren._ By James
+Howell. 2nd edition, London, 1650. Vol. II, pág. 111, carta de Madrid
+de 1.º de agosto de 1622:
+
+«To this I will join an epigram which was made of de Vaca husband to
+Jusepa de Vaca the famous comedian, who came upon the stage with a cloak
+lined with black plush and a great chain about his neek, where upon the
+duke of Mediana broke into these witty lines.»--Añadiré á esto un
+epigrama, compuesto contra el famoso comediante Vaca, marido de la
+Jusepa de Vaca, que salió á la escena con una capa con vueltas de felpa
+negra, y una gran cadena al cuello, con cuyo motivo el duque de Mediana
+improvisó estos ingeniosos versos: (_T. del T._)
+
+ «Con tanta felpa en la capa
+ Y tanta cadena de oro,
+ El marido de la Vaca,
+ ¿Qué puede ser sino toro?»
+
+_Comedias de Lope de Vega_, tomo XIX, prólogo dialogístico:
+
+«Preguntó Cisneros, representando, á un alcalde, que por qué estaba
+preso un estudiante que, entre otros, salía á visita.--Díjole el
+escribano que por una sátira.--¿Qué es sátira? replicó Cisneros.--Sátira
+es, dijo el escribano, decir las faltas de los del lugar.--Y respondió
+Cisneros:--¿Pues no sería mejor prender á los que tienen las faltas?»
+
+_Comedias de Lope de Vega_, tomo XVII. Dedicatoria á Jorge Toledano
+(comedia de las antiguas mías):
+
+«Hacía el Jorge Toledano aquel insigne representante de Toledo Solano, á
+quien en la figura del galán, por la blandura, talle y aseo de su
+persona, nadie ha igualado. Roma nos dejó una memoria de sus famosos
+histriones; no parezca exceso á la modestia y circunspección de muchos,
+alabar estos hombres, pues no los vió semejantes, cuando más su
+república florecía.»
+
+_Comedias de Lope de Vega_, tomo XVI: Madrid, 1622. Prólogo:
+
+«Como se acabaron los Cisneros, los Navarros, Loyolas, Ríos, Solanos,
+Ramírez, Tapias, Leones, Rochas, Salvadores y Christóvales, ¿qué han de
+hacer los Autores, sino, convertidos en Bolatines, remitir á las
+tramoyas las comedias?»
+
+_Caramuelis Rhythmica. Editio altera. Campaniae_, 1668, págs. 706 y
+siguientes.
+
+«Arias habet vocem claram et puram, memoriam firmam et actionem vivacem,
+et quidquid ipse diceret in singulis linguae motibus charites et in
+singulis mannum videbatur habere Apollines. Ad eum audiendum confluebant
+excellentissimi concionatores, ut dictionis et actionis perfectionem
+addiscerent.
+
+»Sub idem tempus Amaryllis (sic eam vocabant), inter comicas floruit,
+quae erat prodigiosa in sua arte. Eloquebatur, canebat, musicis
+instrumentis ludebat, tripudiabat, et nihil erat, quod cum laude et
+aplausu non faceret.
+
+»Paucis post annis theatra adsurgebant Riquelmae, adolescenti pulchrae,
+aprehensiva tam forti praeditae, ut inter loquendum vultus colorem cum
+omnium admiratione mutaret: nam si in theatro fausta et felicia
+narrarentur, roseo colore suffusa auscultabat; si autem aliqua infausta
+circunstantia intercurreret, illico pallida reddebatur. Et in hoc erat
+unica, quam nemo valeret imitari.
+
+»Fuerunt et sunt alii Comici, in quibus magnae hujus generis dotes
+relucent. Ego nomino, quos puer cognovi, nam a juventute excedi ab
+Hispania jussus, comedias audire non potui.»Quia magna interdum ingenia
+pereunt in aratro, quae si colerentur, possent patriae et scholae
+servire, hunc casum addo. Barrueli (pagus est non longe a Spinensi
+coenobio jacens in antiquâ Castellâ), interfui Divinis mysteriis die
+nascenti Deiparae consecrata. Musica fuit expectatione melior, et omnia
+urbano potius quam pagano ritu agebantur. Ad offertorium surrexerunt
+Confratres, et singuli suum munus obtulerunt Angelorum reginae, alli
+taciti, alii carmina recitantes, alii cantantes, et applausum
+praeceteris habuit quidam juvenis, qui muti personam adsumens, manibus
+et gestibus loquens, ut panis, vini et pecorum copiam et valetudinem
+Diva populo universo concederet, motibus tam vivis expressit, ut mentis
+suae conceptus clarius et melius explicare verbis non posset. ¿Et quid
+iste non faceret, si a pueritia habuisset Magistros idoneos?
+
+»Matriti semel Arias sibi legens epistolam in theatrum ingressus, longo
+tempore habuit Auditores suspensos, ad singulas lineas percellebatur, et
+demum furore percitus laceravit epistolam et incipit exclamare
+vehementisima carmina. Et tamesi laudaretur ab omnibus, majorem illa die
+agendo quam loquendo admirationem extorsit.»
+
+Arias tiene voz clara y pura, tenaz memoria y acción animada, y
+cualquiera cosa que dice, parece que las Gracias le acompañan en cada
+palabra y Apolo en cada movimiento de sus manos. Acudían á oirlo los más
+sobresalientes oradores para perfeccionarse en la elocución y acción.
+
+En este mismo tiempo floreció Amarilis (así la llamaban), entre las
+actrices, prodigiosa en su arte. Declamaba, cantaba, tañía instrumentos
+músicos, bailaba, haciéndolo todo con alabanzas y aplausos.
+
+Pocos años después se presentaba en el teatro la Riquelme, bella joven,
+tan sensible por naturaleza, que, con admiración de todos, variaba de
+color, según el diálogo: si el asunto era alegre y fausto, su color era
+sonrosado, y si sobrevenía algo triste, se ponía en seguida pálida. En
+esto era tal, que nadie pudo imitarla.
+
+Hubo además otros cómicos que se distinguieron por sus notables dotes.
+Hablo sólo de los que conocí cuando niño, porque, obligado á dejar á
+España joven, no pude oir más comedias.
+
+Como prueba de que á veces vegetan grandes ingenios arando, que,
+cultivados, hubiesen dado lustre á los estudios y á la patria, cito este
+caso. Asistí en Barruel (aldea sita no lejos del convento de Espina, en
+Castilla la Vieja) á los misterios divinos, que se celebraban el día
+consagrado á solemnizar el nacimiento de la Virgen. La música fué mejor
+de lo que esperaba, y toda la fiesta parecía más propia de ciudad que de
+aldea. En el ofertorio se levantaron todos los hermanos, trayendo cada
+uno su ofrenda á la Reina de los Angeles; unos callados, otros recitando
+versos, otros cantando, y hubo un joven, que obtuvo los mayores
+aplausos, el cual, representando el personaje de un mudo y accionando y
+gesticulando para que la Virgen concediera á todo el pueblo salud y
+abundancia de pan, de vino y ganados, lo expresó con sus movimientos tan
+viva y elocuentemente, que con mayor claridad y distinción no hubiese
+dado á entender con palabras sus pensamientos. ¿Qué no hubiese hecho, si
+desde su niñez lo enseñaran maestros idóneos?
+
+Leyendo una vez Arias, para sí, una carta en el escenario del Teatro de
+Madrid, tuvo suspenso al auditorio largo tiempo, expresando sus
+emociones al leerla, y por último, lleno de ira, rompió la carta y
+comenzó á declamar versos muy vehementes. Y todos lo alabaron y
+convinieron en que, en dicho día, conquistó mayor admiración accionando
+que declamando.--(_T. del T._)
+
+[30] Caramuel, _Primus Calamus_, tomo II, pág. 706.
+
+[31] _Primus Calamus_, tomo II, pág. 706.
+
+[32] Tomo I, pág. 369 de la _Colección de piezas dramáticas, entremeses,
+loas y jácaras, escritas por el licenciado Luis Quiñones de Benavente, y
+sacadas de varias publicaciones ó de manuscritos recientemente
+allegados_, por D. Cayetano Rosell, devotísimo del autor. Madrid,
+librería de los Bibliófilos, Alfonso Durán: MDCCCLXXII.
+
+[33] «10 l. paid to John Navarro for himself and the rest of the company
+of Spanish players for a play presented before his Majesty. Dec. 23 d
+1635.--Office-book of the Lord Chamberlain. Collier, vol. II, pág.
+69.»--10 l. pagadas á Juan Navarro para él y para los demás de la
+compañía de actores españoles, por representar una comedia ante S. M.,
+23 de diciembre de 1635.--(_T. del T._)
+
+[34] Tomás Hurtado, _Tractatus varii resolutionum moralium, pars
+posterior_, pág. 127.
+
+[35] Riccoboni, _Histoire du theatre italien_, tomo I, página 47.
+
+[36] «Basti per onor di Lope il consenso ed applauso delle nazioni,
+poiché in Italia é Francia quelli che rappresentano Commedie, per
+accrescere il guadagno mettono nei cartelli, che rappresentano un
+soggetto di Lope de Vega, é con questo su manca loro Coliseo per la
+gente é Casse per i danari.»--_Obras sueltas_, tomo XXI, pág.
+18.--(Basta para honrar á Lope el consentimiento y aplauso de las
+naciones, porque en Italia y en Francia, los que representan comedias,
+para aumentar su ganancia, ponen en los carteles que el asunto que han
+de representar es de Lope de Vega, y de este modo el teatro no puede
+contener la gente ni sus cajas el dinero.--(_T. del T._)
+
+[37] «Entre las mujeres que entonces tenía el sultán Amath, era la más
+querida una cierta señora andaluza, que fué cautiva en uno de los
+puertos de España; ésta holgaba notablemente de oir representar á los
+cautivos christianos algunas comedias, y ellos, deseosos de su favor y
+amparo, las estudiaban, comprándolas en Venecia á algunos mercaderes
+judíos, para llevárselas, de que yo vi carta de su embajador entonces
+para el conde de Lemos, encareciendo lo que deste género de escritura se
+extiende por el mundo, después que con más cuydado se divide en tomos.
+Quiso nuestro Felisardo agradar á la gran sultana Doña María, y estudió
+con otros mancebos, assí cautivos como de la expulsión de los moros, la
+comedia de _La fuerza lastimosa_.»--Lope de Vega, novelas: _El
+desdichado por la honra_.--_Obras sueltas_, tomo VII, pág. 96.--V.
+también á Cervantes, _La gran sultana_, jornada 2.ª
+
+[38] Felipe IV, nacido el 8 de abril de 1605, representó, á la edad de
+nueve años, una comedia en la corte de su padre, según se cuenta en un
+manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid.
+
+«Luis Cabrera de Córdoba. Relacion de las cosas sucedidas,
+principalmente en la corte, desde el año 1599 hasta el de 1614.»
+
+De Madrid 8 de marzo 1614.--«El jueves de la semana pasada el Príncipe
+N. S. con las meninas representaron una comedia delante del Rey y SS.
+AA. y las damas sin entrar otro ninguno: representó el Príncipe el Dios
+Cupido y de salir de un carro se mareó y tuvo dos vómitos, pero no se le
+siguió otro mal, y dicen lo hizo bonitamente, y el Condecito de
+Puño-en-rostro la diosa Venus y los otros los demás personages, y ha
+havido algunos á quien ha parecido que no se havia de permitir que
+representase S. A., aunque la poca edad le disculpa, al cual oí se le ha
+muerto el enano Bonami que él quería mucho.»
+
+Añado aquí también algunos datos acerca del teatro, y especialmente de
+las representaciones de corte del tiempo de Felipe IV y de Carlos II,
+las cuales, sacadas de manuscritos y hojas volantes del siglo XVII, son
+útiles para conocer la historia de la literatura dramática y del arte
+escénico de esta época. Todas las noticias análogas que recientemente
+han sido publicadas por Hartzenbusch en su edición de Calderón y en
+otras obras, se interpolan aquí, teniendo aquéllas presente.
+
+1622.--Consta de una cuenta antigua original, que ha llegado á mis
+manos, del Palacio Real de Madrid, que desde el 5 de octubre de 1622,
+los domingos, jueves y días festivos de cada semana, se representaron en
+el aposento de la Reina muchas comedias. El título de éstas, los nombres
+de los directores de compañía y algunas otras particularidades, aparecen
+de la ojeada que eché sobre ellas, y cuyo contenido es el siguiente:
+
+COMEDIAS REPRESENTADAS EN OCTUBRE.
+
+Actores.--Pedro Valdés: _Los celos en el caballo_, _La despreciada
+querida_, _La pérdida de España_.
+
+Por estas tres comedias se pagaron 900 reales, á 300 cada una, por orden
+de la Reina, á petición de Jerónima de Burgos, mujer de dicho autor,
+pues antes sólo se pagaban á 200 reales.
+
+Alonso de Olmedo: _Ganar amigos_, _Rodamonte aragonés_, _Poderosa es la
+ocasión_ (dos veces), _Cómo se engañan los ojos_.
+
+Cristóbal de Avendaño, actor de comedias, representó con su compañía:
+_El labrador venturoso_, _El infante de Aragón_, _El rey Angel_.
+
+Estas tres se representaron en octubre y noviembre.
+
+El mismo Avendaño: _Cautela contra cautela_, _La pérdida del rey D.
+Sebastián_, _El marido de su hermana_, _El mártir de Madrid_, _El
+labrador venturoso_ (segunda vez), _San Bruno_, _La caída de Faetón_,
+_Ir y quedarse_, _Quien no se aventura..._, _El Príncipe ignorante_,
+_Más merece quien más ama_ (dos veces), _Las victorias del marqués de
+Cañete_ (en compañía de Valdés), _Trances de amor_.
+
+Juan de Morales: _El niño del Senado_, _La conquista de Jerusalén_ (dos
+veces), _Celos engendran amor_, _Las pobrezas de Reynaldos_, _La
+vengadora de las mujeres_, _El vencedor vencido en el torneo_, _La
+milagrosa elección de Pío V_.
+
+Vallejo: _La Judit española_, _La romera de Santiago_, _Las burlas de
+Pedro Urdemales_, _La selva de amor_.
+
+Pedro de Valdés con su compañía: _Pleito y desafío_, _Los celos en el
+caballo_ (segunda vez), _Don Sancho el Malo_, _Las hazañas del marqués
+de Cañete_ (con Avendaño), _La despreciada querida_.
+
+Total de comedias representadas en el cuarto de S. M. la Reina, desde 5
+de octubre á 8 de febrero siguiente, 43, que, á 300 reales cada una,
+importan 13.500 reales, satisfechos á los actores.
+
+1622.--El analista de Madrid, León Pinelo, cuenta en este año:
+
+«A 8 de abril en Aranjuez se previno solemne fiesta al cumplimiento de
+los años del Rey N. S. Su principio fueron toros y luego dos grandes
+comedias de magestuosa ostentacion, aunque la una tuvo su azar, porque
+no falte en los regocijos del mundo, que cayendo una luz (era de noche)
+sobre un dosel, sin repararse luego en ella, se encendió y travó en
+algunos Ramos de Theatro, de que resultó tanta turbacion en todo el
+auditorio, que aun participaron de ella las personas Reales, dejando sus
+lugares con la priesa que el suceso pedia.»
+
+1623,--En la primavera y verano de 1623 hubo en Madrid muchas fiestas y
+representaciones teatrales, por hallarse en ella el príncipe de Gales,
+que fué luego Carlos I de Inglaterra. León Pinelo, en sus _Anales
+manuscritos de Madrid_, habla así de la entrada del Príncipe:
+
+Domingo 26 de marzo 1623.--«Las galas y libreas fueron riquísimas, el
+adorno de las calles lucido y puestos á trechos Theatros con danzas,
+bayles y comedias, máscaras y otras invenciones. El dia no fué muy
+favorable, porque llovió toda la mañana, aunque la tarde dió lugar á la
+entrada. Huvo tablados de Vayles y Comedias al Hospital de los
+Italianos, puerta del Sol, Calle Mayor, puerta de Guadalajara y en
+Palacio.»
+
+El viajero inglés James Howell cuenta, en una carta fecha en Madrid á 10
+de julio de 1623 (_Epistolae Hoelianae. Familiar letters domestic and
+forren._ By James Howell, 2nd edition. London, 1650): «For outward
+usage, there is all industry used to give the princes and his servants
+all possible contentment, and some of the Kings own servants wait upon
+them at table in the palace, where Y am sorry to hear some of them jeer
+at the spanish fare and use other slighting speeches and demeanour.
+There are many excellent Poems made here since the Princes arrival, wich
+are too long to couch in a letter yet. Y will venture to send you this
+one stanza of Lope de Vega:
+
+ Carlos Estuardo soy,
+ Que siendo amor mi guía,
+ Al cielo de España voy
+ Por ver mi Estrella María.
+
+»There are Comedians once á week come to the Palace, where under á Great
+Canopy the Queen and the Infanta sit in the middle, our Princeps and D.
+Carlos on the Queen's right hand, the king and the little Cardinal on
+the Infantas left hand.»
+
+En cuanto al trato que recibe, se nota grande empeño en agradar cuanto
+se puede al Príncipe y á sus servidores, y los mismos criados del Rey
+les sirven en la mesa en el palacio, en donde siento oir á algunos
+burlarse de las cosas de España, y hablar y comportarse con poco
+respeto. Se han escrito muchos poemas excelentes sobre la venida del
+Príncipe, demasiado largos para copiarlos, aunque no haré lo mismo con
+la estrofa siguiente de Lope de Vega... Una vez á la semana vienen
+cómicos al palacio, en donde bajo un gran solio se sientan en medio la
+Reina y la Infanta, nuestro Príncipe y D. Carlos á la derecha de la
+Reina, el Rey y el pequeño Cardenal á la izquierda de la Infanta.--(_T.
+del T._)
+
+En las «Cartas que escribió un cavallero desta Corte á un su amigo,»
+especie de _Gaceta_ de los años 1621-1623, se dice en una de 15 de
+agosto de 1623: «Desde que llegó el Príncipe de Gales á esta corte, se
+ha tenido con Su Alteza toda la cortesía posible, y cuydado de su regalo
+y desseo de festejalle y entretenelle, ansi con diversas fiestas que se
+le han hecho, corriendo toros en cantidad, con rejones y lanzadas
+admirables, como jugando cañas de vistosas libreas, cavallos y jaezes,
+cosas pocas vezes ó nunca vistas de la nacion Inglesa, ya con máscaras y
+encamisadas, que han bien merecido las particulares relaciones que
+dellas se han hecho, y ya con Comedias excelentes, ansi por los autores
+que las han hecho, como por el primor á que ha llegado la poesía y
+elegancia dellas en estos tiempos, y por la diferencia de bayles y
+músicas con que las han adornado: y esto con tanta frecuencia, que cada
+semana ha oido una ó dos comedias. Jueves á quinze, dia del Corpus, se
+hizo la procesion general del Santissimo Sacramento... Por la tarde se
+representaron los autos de los Carros á la puerta de Palacio, asistiendo
+sus Magestades y Altezas á vellos en una ventana baja, que está junto á
+la puerta principal: y el Príncipe de Gales, por gozar mejor de la vista
+de la Infanta, no estuvo en ventana, sino en un coche con el Duque de
+Boquingam y otros caballeros, cerradas algo las cortinas frontero del
+tablado y de la ventana de Sus Magestades, donde pudo gozarlo todo.»
+
+1624.--«Copia de una Carta de Andrés de Mendoza al duque de Vexar
+marqués de Gibraleón. Hoja volante de 3 de febrero de 1624.
+
+»Ocurrió en estos días el nacimiento y bautismo de la Infanta N. S. Hizo
+el Marqués de Alcañiçes festin en su casa, á que combidó toda la Corte.
+Hiziéronse dos comedias por diferentes Autores, con excelentes
+baylarines, hijos del lugar, una máscara de danza con tanta gala como
+destreza, estando la sala dando embidia á las esferas en hermosura y
+luces.
+
+»Jornada que Su Magestad hizo á la Andaluzía, escrita por D. Jacinto de
+Herrera y Sotomayor, Gentil-hombre de Cámara del Señor Duque del
+Infantado. Barcelona, 1624.»
+
+En esta relación del viaje á Andalucía de Felipe IV, en la primavera de
+1624, se habla de diversas representaciones dramáticas con que
+festejaron al Rey. Así, con ocasión de la fiesta que hizo en su obsequio
+el duque de Medina-Sidonia en su posesión de campo el _Hato de Doña
+Ana_, cerca de Sanlúcar, dice: «Lunes á 18 de marzo, tuvo S. M. los
+mismos entretenimientos de bosque y Comedias, que los demás dias;» y de
+Granada se dice: «La noche del Domingo de Pascua de Resurreccion, á 7 de
+abril, huvo en la ciudad muchas luminarias, y en la puerta que llaman de
+Guadix muchos fuegos, y huvo Comedia en la Alhambra.»
+
+1632 ó 1633.--«Viaje del Infante Cardenal D. Fernando de Austria, desde
+12 de abril 1632, que salió de Madrid con Su Magestad D. Felipe IV, su
+hermano, para la ciudad de Barcelona, hasta 4 de noviembre de 1634, que
+entró en la de Bruselas. Por D. Diego de Aedo y Gallart. Amberes, 1635.»
+
+Cuenta ese escrito cómo recibió la Infanta, en su galera la _Real_,
+surta en la bahía de Villafranca, una visita del duque de Saboya,
+añadiendo luego: «Aviendo entendido Su Alteza que el Duque gustaria de
+una Comedia, mandó á una compañía de Representantes, que yva embarcada
+en esta Esquadra para Nápoles, representase: hízose la Comedia, que fué
+de mucho gusto y con mucho lucimiento, muy bien dispuesta la galera con
+muchas luces y muy buena orden.»
+
+1635.--«Discurso legal del licenciado D. Christóval de Moscon y Córdova,
+del Consejo de S. M. y su Fiscal del Consejo Real de Castilla, contra el
+Marqués del Aguila, Conde de Cantillana, Marqués de Govea, Conde de
+Sástago, Marqués de Almazan y D. Juan de Herrera, por el desacato y
+delito que cometieron en Palacio, en presencia y oyéndolo sus
+Magestades, estándose representando la comedia. Jueves en la noche, 21
+de diciembre del año pasado de 1635.»
+
+En una representación de comedias en el Buen Retiro se suscitó un
+altercado violento entre los caballeros que se nombran en el documento
+citado, llegando hasta el extremo de sacar las espadas en presencia del
+Rey. El marqués del Águila, como principal causante de esa disputa, fué
+condenado á muerte.
+
+1636.--Manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid, H. 38, que
+contiene los sucesos ocurridos en febrero de 1636 hasta septiembre de
+1642:
+
+Madrid 26 de abril 1636.--«Domingo huvo grandes prevenciones en Palacio
+para entremeses y comedias de repente, haciendo prevenir á todos los
+comediantes hiciesen cuantas buffonerías pudiesen para hacer reir á Su
+Magestad, que por la mañana estuvo de secreto en su capilla.»
+
+Idem 10 de mayo 1636.--«Viernes á 9 huvieron Sus Majestades Comedia
+nueva en el Retiro, y la representó Prado y su compañía.»
+
+Idem 27 mayo 1636.--«Todos estos dias a avido Comedia en Palacio, y se
+hacen grandísimas prevenciones para las fiestas que han de dar principio
+el domingo.»
+
+Idem 18 de octubre 1636.--«Viernes 17 por la tarde huvo comedia en
+Palacio, á la que asistieron todos los embajadores.»
+
+1637--El mismo manuscrito. Madrid 27 de junio 1637: «Este dia en la
+noche á honra de la vigilia de San Juan el Señor Conde Duque festejó á
+Sus Magestades con Comedia nueva y muchos Barcos de Música en los
+estanques.»
+
+Idem 28 de noviembre 1637--«Domingo cumplió años S. M. la Reyna. Ubo
+grandes fiestas en Palacio, muchas galas, Comedia nueva y un Sarao.»
+
+1637.--«Relacion ajustada en lo posible á la verdad y repartida en dos
+discursos. El primero de la entrada en estos reynos de María de Borbon
+Princesa de Cariñan. El segundo de las fiestas que se celebraron en el
+Real palacio del Buen Retiro á la eleccion del Rey de Romanos, por el
+Lic. Andrés Sanchez de Espejo Presbítero. Madrid, María de Quiñones,
+1637.»
+
+Las fiestas descritas en este documento, como las más brillantes de su
+tiempo, se celebraron en el Buen Retiro desde el domingo 16 hasta el
+martes 25 de febrero de 1627. Danzas, toros, fiesta poética, regocijos
+populares con premios y comedias se sucedieron sin interrupción. La
+comedia representada el último día fué el _Don Quijote_, de Calderón,
+por Rosa y su compañía.
+
+1638.--El mismo manuscrito. Madrid 10 de abril 1638: «Jueves cumplió
+años el Rey; con gran gusto de toda la corte se hicieron muchas alegrías
+en Palacio, y luego á la noche uvo Comedia y Sarao.»
+
+1639.--Avisos históricos de D. José Pellicer y Tobar. Madrid 28 de junio
+1639. «La noche del Corpus que lo fué de San Juan no tuvieron los Reyes
+otro festejo que el de los Autos de la Villa ordinarios: representaronse
+quatro: dos de D. Pedro Calderón, uno de D. Antonio Coello y otro de D.
+Francisco de Rojas.»
+
+1640.--Avisos de Pellicer. 7 de Febrero 1640. «El Rey nuestro Señor con
+toda su casa y la Señora Princesa de Cariñan está desde el dia de San
+Blas en el Buen-Retiro, donde ha de detenerse hasta la Quaresma. Hase
+empezado á representar en el teatro de las comedias que se ha fabricado
+dentro, y concurre la gente en la misma forma que á los de la Cruz y del
+Príncipe, celebrandose para los Hospitales y autores de la Farsa. Es
+obra grande.» Del 12 de junio.--Según la relación de Pellicer, se
+representaron el 7 de junio dos autos de Calderón, _Los misterios de la
+Misa_ y _El Antechristo_, y dos de Francisco de Rojas, el _Rico
+avariento_ y _Las ferias de Madrid_.
+
+Del 2 de octubre.--«Han tenido los Padres de la Compañía del Colegio
+Imperial su fiesta solemnísima al cumplimiento del siglo ó cien años de
+su Religion. Tienen prevenida una solemnísima comedia de maravillosas
+tramoyas, obra de Cosme Loti.»
+
+1641.--Avisos de Pellicer, 4 de junio 1641. «El dia del Corpus se vió en
+Madrid grande gala y bizarría... á la tarde representaron los autos, uno
+del Doctor Mira de Amescua, Prior de Guadix, de la ronda y visita de la
+cárcel, en alegoría: fué cosa grande, representóle la Rosa: otro de Luis
+Velez de Guevara, moralizada la fábula de Icaro, no tan bueno; hizole la
+Gongora y Velasco con la otra mitad de la compañía de la Rosa; otro fué
+de Don Francisco de Roxas, que no pareció bien, fué el Sotillo de Madrid
+á lo divino; representole Jusepe y la Negrilla con la mitad de la
+compañía de la Viuda; el quarto fué el Sanson del mismo Roxas,
+razonable, que hicieron Iñigo y la primera dama que es Jusepa, con lo
+restante de la compañía de la Viuda; las galas fueron muchas, los
+gigantes vestidos de nuevo y la tarasca de buen gusto, con unos
+caballeros que lidiaban un toro.»
+
+1642.--Avisos de Pellicer, 19 de agosto 1642. «Domingo 17 de este fué
+dia de gran solemnidad en Madrid. En el convento de la Santísima
+Trinidad había un Christo milagroso con la vocacion de Christo de la Fé
+que vino de las Indias.--Para el dia de su traslacion los familiares del
+Santo Oficio y los vecinos tomaron á su cargo el aparato de la fiesta.
+Publicose Certamen Poético para los ingenios con premios de valor: hubo
+riquísimos altares, arcos triunfales y carros de caballos que
+representaban la fé al Modo Romano, haciendo las figuras los comediantes
+con música. Tres días antes hubo luminarias y comedias públicas cada día
+en la calle.»
+
+1649.--Real viaje de la Reina N. S. Doña Mariana de Austria desde la
+corte y ciudad imperial de Viena hasta éstos sus reinos de España.
+Madrid, 1649.
+
+Pág. 28 b.--«Diose fondo cerca del muelle (de Tarragona), formose tienda
+y se dixeron Misas á la Armada. El Governador y Consilleres de la ciudad
+besaron á S. M. la mano, como también algunos caballeros de puesto en
+aquella plaza. Mientras los esclavos hizieron aguada, entretuvo S. M. el
+tiempo, oyendo una Comedia que Roque de Figueroa Autor dellas representó
+en la Antepopa de la Real con su compañía; que entonces acaso se hallava
+en Tarragona.»
+
+1653.--De cuentas antiguas que se me han presentado, aparece que el 16
+de mayo de 1653, se ensayó en el Buen Retiro una comedia, y se
+representó el 18; otra comedia, con loa, se representó el mismo día 18
+de mayo, y se repitió al siguiente. Estas mismas cuentas indican también
+los días que en los años sucesivos se representaron comedias en el
+Retiro; pero como no se nombran estas comedias, ofrecen poco interés.
+
+1657.--Gloriosa celebridad de España en el feliz nacimiento y
+solemnísimo bautismo de su deseado príncipe D. Felipe Próspero, hijo del
+gran monarca D. Felipe IV, y de la esclarecida reina Doña Mariana de
+Austria, escrita por Rodrigo Méndez Silva. Madrid. 1658.
+
+Descripción de las fiestas que se celebraron desde el 13 al 27 de
+diciembre de 1657. Terminaron con la comedia de D. Antonio de Solís,
+_Psiquis y Cupido_, que se representó con el mayor lujo en el teatro del
+Buen Retiro. Las máquinas que sirvieron para esta función teatral, eran
+obra del ingeniero italiano María Antonozzi.
+
+1660.--«Relacion verdadera de las grandiosas fiestas y regocijos, que la
+muy noble y muy leal Ciudad de Valladolid hizo á nuestro Rey y Señor Don
+Felipe Quarto el Grande, viniendo de Irun de entregar á la
+Christianissima Reyna de Francia Doña María Teresa de Austria, su hija;
+donde se declaran los grandes aparatos de fuego, luminarias, toros y
+cañas, y los Señores que torearon y la máscara que hicieron. Madrid,
+1660.»
+
+Las fiestas aquí descritas se celebraron en el palacio Real en
+Valladolid, desde el 18 al 20 de junio de 1660. De la noche del 19 de
+junio, dice lo siguiente:
+
+«Se retiró su Magestad y fué al salón, adonde le tenian prevenida una
+comedia con admirables apariencias y perspectivas, de la qual fueron
+Autores D. Juan de Matos, D. Juan de Avellaneda y D. Sebastian de
+Villaviciosa.»
+
+1661.--Un decreto Real, existente en el Archivo de Palacio de Madrid,
+firmado por D. Luis Oyanguren, con la fecha de 29 de octubre de 1661,
+encarga al marqués de Heliche de la inspección superior de las
+representaciones teatrales del Palacio, y al duque de Medina de las
+Torres de las del Buen Retiro.
+
+De este marqués de Heliche dice Bances Candamo en un manuscrito suyo
+sobre el teatro español:
+
+«Fué el primero que mandó delinear mutaciones y fingir máquinas y
+apariencias, cosa que, siendo Mayordomo mayor el Señor Condestable de
+Castilla, ha llegado á tal punto, que la vista se pasma en los theatros,
+usurpando el arte todo el imperio á la naturaleza. Las lineas paralelas
+y el pincel saben dar concavidad á la plana superficie de un lienzo, de
+suerte que jamás ha estado tan adelantado el aparato de la escena ni el
+armonioso primor de la música como en el presente siglo.»
+
+1662.--«Relacion de las fiestas que el Excelentisimo Sr. D. Luis de
+Guzman Ponce de Leon, Embaxador ordinario de la Magestad Catholica á la
+Santidad de Alexandro Pontifice Maximo, hizo en Roma por el Nacimiento
+de el Serenisimo y Altisimo Principe de las Españas Don Carlos Felipe de
+Austria. Escrita por Don Enrique de Sevilla. Roma, 1662.
+
+»El dia Lunes 20 de febrero de 1662 algunos de los cortesanos Españoles
+mas principales, que asisten en esta Corte á sus pretensiones, negocios
+y regocijos, representaron privadamente una Comedia española en el salón
+de el Palacio Real, á que asistio detras de çelosia su Excelencia con
+algunos Eminentisimos señores Cardenales.»
+
+1677.--«La _Gazeta ordinaria de Madrid_. Martes 28 de deziembre 1677.
+
+»A 22 de el corriente se celebró en Palacio el felicisimo dia de el
+cumplimiento de años de la Reyna N. S., y á la noche se representó la
+famosa comedia de los _Juegos Olímpicos_, que Su Magestad honró con Su
+Real presencia, asistido de Su Alteza.»
+
+1678.--«La _Gazeta ordinaria de Madrid_. Martes 11 de enero 1678.
+
+»La noche de Pasqua de Reyes se representó la famosa comedia de el
+_Hércules de Ocaña_ gozando Su Magestad sobre todo de semejantes
+ejemplos, que imitan á los Heroes antiguos así en el valor como en
+esfuerzos sobrehumanos.»
+
+Idem 8 de febrero.--Háblase aquí del casamiento del primogénito del
+duque de Medinaceli con la hija del duque de Osuna; después dice: «El
+dia siguiente se represento la Comedia de _Alfeo y Aretusa_, el sábado
+la del _Jardín de Falerina_. El domingo 6 los referidos Señores Esposos
+y Parientes fueron conbidados por el Señor Duque de Medina Celi en su
+quarto de Palacio. Ayer lunes gozaron de la gran Comedia de los _Juegos
+Olímpicos_.»
+
+Idem 27 de diciembre 1678.--«El Jueves 22 del corriente se celebró en
+Palacio el dichoso cumplimiento de años de la Reyna N. S... La misma
+noche se representó primera vez, en Presencia de S. M. la famosa Comedia
+nueva del _Dios Pan_, prevenida de proposito para esta ocasion, en que
+dignisimamente se desempeñó el Autor de ella, D. Melchor de Leon, uno de
+los más excelentes ingenios de esta Corte.»
+
+El día 8 de diciembre 1678.--«El Viernes (4 de noviembre) se celebró la
+fiesta de San Carlos, juntamente con el festejo del glorioso nombre de
+Nuestro Monarca: á la noche se representó una Comedia de Musica y
+mutaciones, hecha al proposito.»
+
+1679.--De las fiestas que desde el 19 al 23 de noviembre de 1679 se
+celebraron en Burgos, con ocasión de la primera entrevista de Carlos II
+y de su esposa María Luisa de Borbón, después de dar cuenta detallada la
+_Gaceta_ del 28 de noviembre, dice: «Festejó el Rey á la Reyna luego con
+la primera jornada de _Eco y Narciso_, continuando en las dos restantes
+noches lo que faltaba de ella con una Loa discreta y Cortesana para tan
+digno asunto.»
+
+1685.--He encontrado en los antiguos libros de cuentas, á que me he
+referido antes, noticias abundantes acerca de las representaciones
+dramáticas que hubo este año y los doce siguientes en la corte; pero
+como aluden á una época del teatro español, tardía ya y menos
+importante, me contento con extractar de ellas lo que sigue:
+
+El 7 de julio de 1685 se dió orden de preparar el salón pequeño del Buen
+Retiro para la representación del auto sacramental _A Dios por razón de
+Estado_.
+
+El 6 de noviembre del mismo año se representó _La fiera, el rayo y la
+púrpura_, para solemnizar el natalicio del Rey sólo ante los cortesanos,
+repitiéndose luego para el público desde el 11 al 25. Con motivo de
+estas representaciones públicas se mencionan los diversos asientos de
+los espectadores, llamándoseles de esta manera:
+
+Aposentos del primero, segundo y tercer suelo.
+
+Cazuela.
+
+Taburetes.
+
+Bancos.
+
+Bancos del patio.
+
+Patio.
+
+Aposentos de cazuela.
+
+El 20 de abril de 1687 se trasladó la familia Real al palacio del Buen
+Retiro, y hasta el 25 de mayo, y por las compañías de Damián y de
+Agustín Manuel, se representaron las comedias siguientes:
+
+Abril 22 y 23.--_Montescos y Capuletes._
+
+Idem 24.--_Troya abrasada._
+
+Idem 25 hasta el 28.--_Jerusalén destruída._
+
+Idem 29 y 30.--_A un tiempo Rey y vasallo._
+
+Mayo 1.º--_Amparar al enemigo._
+
+Idem 2 hasta el 5.--_Las amazonas._
+
+Idem 8 hasta el 19.--_Orfeo y Aretusa._
+
+Idem 20.--_Montescos y Capuletes._
+
+Idem 21.--_Maravillas de Babilonia._
+
+Idem 23.--_El secreto á voces._
+
+Idem 24 y 25.--_Para vencer amor querer vencerle._
+
+Con arreglo á los mismos documentos se representaron en el Buen Retiro:
+
+El 25 de agosto 1688.--_Andrómeda y Perseo._
+
+Idem 25 de agosto 1687.--_Los tres mayores prodigios._
+
+Idem 21 de mayo 1691.--_Triunfos de amor y fortuna._
+
+Idem 26 de julio 1691.--_Icaro y Dedalo._
+
+Idem día de Santa Ana 1693.--_Psiquis y Cupido._
+
+Idem 6 de noviembre 1695.--_La estatua de Prometeo._
+
+Idem 26 de julio 1695.--_La fuente del desengaño._
+
+Idem 28 de diciembre 1695.--_Amor procede de amor._
+
+El 26 de julio 1697.--_También sin envidia hay celos._
+
+Idem 28 de octubre 1697.--_Los triunfos de la hermosura y los infiernos
+de amor_, de D. Carlos de Villamayor.
+
+Idem 17 de noviembre 1697.--_Muerte en amor es la ausencia_, de D.
+Antonio Zamora.
+
+Idem 30 de julio 1698.--_Ipodamia Pelope_, de D. Sebastián Rejón.
+
+[39] Moreto, en la primera escena de su _No puede ser guardar una
+mujer_, hace la siguiente brillante descripción del gusto artístico de
+Felipe IV y de su liberalidad con los poetas:
+
+ ¿Y qué ingenio en nuestra edad
+ Nuestro Rey no ha enriquecido?
+ ¿Qué pluma empleo no ha sido
+ De su liberalidad?
+ ¿El retor de Villahermosa,
+ Góngora, Mesa y Enciso,
+ Mendoza y otros, que quiso
+ Por su elección generosa?
+
+Después, congratulándose del caso poco común de que los grandes y los
+ricos favorecieran y cultivaran la poesía, añade:
+
+
+ * * * * *
+
+ ¿No fué el de Villamediana
+ Rico y señor?
+
+ * * * * *
+
+ ¿No ha habido muchos señores
+ Que ilustraron la poesía?
+
+ * * * * *
+
+ ¿No hay uno de los mayores
+
+ * * * * *
+
+ Que hoy, sin ser lisonja, son
+ Sus dulces versos discretos? etc.
+
+
+[40] Oportuno parece referir aquí esta anécdota: reunidos un día muchos
+poetas en palacio, propuso el Rey que se improvisase una comedia sobre
+la creación del mundo, y encargó á Calderón que escribiera el papel de
+Adán, reservándose él el del Creador. Adán, en un largo discurso,
+trazaba las bellezas del Paraíso; y al notar que Dios daba señales de
+impaciencia, preguntó la causa.--¿Cuál ha de ser?--replicó el Rey:--que
+me arrepiento de haber creado un Adán tan elocuente.
+
+[41] _Journal du voyage d'Espagne_: París, 1669.
+
+[42] Esta Infantita era María Teresa, la prometida de Luis XIV.
+
+[43] Esta comedia era probablemente _La conquista de Orán por el
+cardenal Cisneros, arzobispo de Toledo_.
+
+[44] Además de las antiguas relaciones de viajeros, ya citadas, las
+cartas de Mme. de Villars, esposa del embajador francés, que vivió en
+Madrid de 1679 á 1681, contienen algunas noticias acerca del teatro.
+(_Lettres de madames de Villars, de la Fayette et de Tencin_: París,
+1823.) Escribe con fecha 6 de marzo de 1680:
+
+«J'ai été assez souvent à la comédie espagnole avec elle (la Reine):
+rien n'est si detéstable. Je m'y amusais à voir les amans regarder leurs
+maitresses et leur parler de loin avec des signes qu'ils font de leurs
+doigts; pour moi je suis persuadée que c'est plutôt une marque de leur
+souvenir qu'un langage; car leurs doigts vont si vite, que, si ces
+amants s'entendent, il faut que l'amour d'Espagne soit un excellent
+maître dans cet art. Je pense que c'est qu'il y voit plus clair
+qu'ailleurs, et qu'il ne se soucie guère de faire plus de Chemin.
+
+»Il y eut dimanche au Retiro une comédie de machines où les deux reines
+et le roi étoient. Il y falloit être à midi. L'on y mouroit de froid.»
+
+[45] Ortiz, _Compendio cronológico de la historia de España_, tomo IV,
+pág. 401.
+
+[46] _Obras líricas y dramáticas_ de D. Antonio de Mendoza. Segunda
+impresión: Madrid, 1728, pág. 145.
+
+[47] En _La cosaria catalana_, de Matos Fragoso, aparece una tropa de
+comediantes, cautiva en poder de moros. Preguntado el director qué
+comedias trae consigo, contesta así:
+
+ «................ famosas
+ De las plumas milagrosas
+ De España; si escuchar quieres
+ Los títulos, estos son:
+ _La bizarra Arsinda_, que es
+ Del ingenioso Cervantes;
+ _Los dos confusos amantes_,
+ _El conde Partinuples_,
+ _La española_, de Cepeda,
+ Un ingenio sevillano;
+ _El secreto_, _El cortesano_,
+ _La melancólica Alfreda_,
+ _Leandro_, _La renegada
+ De Valladolid_.»
+
+De éstas, sólo _La bizarra Arsinda_, _El conde Partinuples_ y _La
+renegada de Valladolid_ se encuentran en el catálogo de la Huerta.
+
+[48] Una descripción muy animada del bullicio y del tumulto, inseparable
+de las representaciones públicas teatrales, se encuentra en _El día de
+fiesta_, su autor D. Juan de Zabaleta. Dos partes: Coimbra, 1666. Véase
+lo siguiente, que extracto de este libro:
+
+Tomo II, pág. 3. «_La Comedia._--Cualquiera, que desea ir al teatro un
+día de fiesta por la tarde, come apresuradamente al mediodía y no se
+detiene mucho tiempo en la mesa, temeroso de no encontrar asiento. Llega
+á la puerta del teatro, y lo primero que procura hacer es no pagar.
+Muchos son los que trabajan, y sólo de pocos reciben su paga: la primera
+desdicha del actor. No sería lo peor que hubiese veinte personas que
+pagasen con cuatro ochavos, si no diesen motivo para que otros muchos
+los imiten. Porque uno solo no pague, hay otros que tampoco quieren
+pagar: todos pretenden gozar de este privilegio para que no se crea que
+son indignos de él. Por consiguiente, se empeñan de tal manera en
+gozarlo, que surgen de aquí altercados y disputas, y con tanta mayor
+razón, cuanto que así consiguen su objeto. Quien quiera, pues, que, sin
+pagar, conquista de esta suerte su entrada, prosigue después, por regla
+general, asistiendo al teatro sin gastar nada. ¡Donoso motivo de
+suscitar quimeras y privar del premio que merece su trabajo á quienes se
+afanan en distraerlo! ¿Se creerá, acaso, que el que no paga es por esto
+más tolerante? Al contrario: cuando el actor no se viste como debe, lo
+insulta ó lo silba. Desearía yo saber con qué derecho, así éste como
+todos los demás que lo imitan, piden que el actor, á quien privan de su
+dinero, haya de presentarse con el traje conveniente.
+
+»Pero, en fin, nuestro hombre invade de este modo el teatro y pide su
+asiento á los que ya están sentados en sus bancos; dícenle éstos que no
+lo hay para él, pero que probablemente faltará alguno de los
+espectadores que han pagado ya el suyo, y que espere, por tanto, hasta
+que salgan los tocadores de guitarra, y que entonces ocupe el asiento
+que quede libre. Hecho este pacto, nuestro amigo se traslada al
+vestuario para entretener de este modo el tiempo. Encuentra ya á las
+actrices, que se despojan de sus vestidos ordinarios y se ponen los que
+exige la representación de la pieza; estando tan desnudas en ocasiones
+como antes de meterse en la cama. Preséntase delante de una, que, por
+haber venido á pie, muda entonces de calzado con ayuda de su criada.
+Esto no puede hacerse sin ofensa del decoro, y la pobre actriz se ve muy
+contrariada; pero no se atreve á impedirlo porque, como su objeto
+principal es conseguir aplausos, tiene interés en no disgustar á nadie.
+Cualquier silbido, por injustificado que sea, desacredita á los
+representantes, porque todos se inclinan más bien al parecer del que
+censura que á su propio juicio. La actriz, por este motivo, no
+interrumpe la mudanza de calzado, y sufre paciente al importuno.
+Mientras tanto, nuestro majadero no separa de ella los ojos. Después
+mira desde el escenario lo que sucede con el asiento dudoso que ansía.
+Lo ve libre, y pareciéndole que no vendrá su legítimo poseedor, lo ocupa
+corriendo. Pero apenas lo hace, llega el propietario y quiere defender
+su derecho. El otro hace lo mismo; ambos se acaloran, y vienen á las
+manos. Pero el último, ¿no ha venido al teatro para divertirse? ¿Es
+diversión vocear y disputar? Si el primero no hubiese encontrado
+asiento, debiera mejor haber estado de pie, porque es preferible
+llevarse así tres horas á andar á la greña un solo momento...
+Finalmente, se aplaca la disputa: el que ha pagado su asiento se retira,
+y ocupa otro que le proporcionan los que han intervenido en la contienda
+y la han apaciguado. Poco después de cesar este desorden se tranquiliza
+nuestro intruso, echa una ojeada á la cazuela, pasa revista á cuantos la
+llenan, siente repentina inclinación por alguna que le agrada, y
+comienza á manifestárselo por señas. Pero ¡buen amigo! si al teatro no
+habéis ido á ver la cazuela, sino la comedia. Las cuatro han dado ya, y
+todavía no ha comenzado la función. Mirando vagamente, ya aquí, ya allí,
+siente de pronto que alguno le tira de la capa: se vuelve, y observa un
+vendedor de naranjas que, inclinándose hacia él entre dos espectadores,
+le dice al oído que aquella dama que golpea con el abanico las rodillas,
+ha tenido un verdadero placer en ser testigo de su valor en la disputa
+sostenida antes, y que hará bien en comprarle por su amor una docena de
+naranjas. Nuestro amigo mira otra vez á la cazuela, y averigua que la
+dama es la misma que le gustó antes; paga las naranjas, y dice además al
+naranjero que ponga en noticia de la señora, que de la misma manera
+pagará cualquiera otra cosa que se le antoje. En cuanto desaparece el
+naranjero con esta embajada, ya no piensa en otra cosa que en acercarse
+á la dama á la salida del teatro, y maldice á la comedia, y le parece
+eterna porque le obliga á esperar tanto tiempo. Expresa en voz alta su
+desagrado, y gruñe sin reparo por esta causa, excitando así á los
+mosqueteros que están debajo á imitarlo en seguida, y á prorrumpir en
+voces ofensivas. Además de la indecencia y la grosería que revela esta
+conducta, adolece también de la ingratitud más monstruosa, porque los
+actores son, entre todos los hombres, los que más empeño tienen en
+conquistar el ajeno aplauso. ¡Cuántos malos ratos no pasan, trabajando
+sin cesar, mientras ensayan una comedia! Cuando llega el día de la
+representación, cualquiera de ellos daría de buen grado sus ganancias de
+todo el año, sólo por ser aplaudido cuando desempeña su papel. Cuando se
+presentan en la escena, ¡qué ansia, qué indecible afán de agradar al
+público! Cuando han de precipitarse desde algún peñasco, se lanzan en lo
+hondo como desesperados desde las decoraciones que figuran las montañas;
+cuando desempeñan papeles de algún moribundo, que ha de retorcerse en la
+agonía, se ensucian y se hieren con los clavos que sobresalen en las
+tablas y con las astillas de las mismas, sin hacer caso de sus vestidos,
+que á veces les han costado mucho dinero, etc., etc.»
+
+[49] Caramuel, _Primus Calamus_, tomo II, pág. 690.
+
+[50] Pellicer, tomo I, pág. 216.
+
+[51] No se vaya á creer que las palabras _de esta corte_ indican que el
+autor tiene con ella relaciones íntimas, porque la corte, en general,
+significa sólo la residencia del Monarca.
+
+[52] V., como ejemplo, la que lleva el título de _Vida y muerte de San
+Cayetano_, _de seis ingenios de esta corte_, en el tomo XXXVIII de la
+gran colección de las _Comedias nuevas escogidas_.
+
+[53] De un manuscrito de la Real Academia de la Historia, copio la Real
+orden siguiente, no publicada:
+
+«Quando permití que volviesen las comedias (que se avían suspendido por
+los desórdenes y relaxación de trajes y representaciones que se avían
+experimentado), fué con orden precisa que eso se executase con atención
+muy particular á la reformación de los trajes y á la decencia de las
+representaciones que se havrá de obserbar, de suerte que no hubiese, ni
+en lo uno ni en lo otro, cosa alguna que ofendiese la pública
+honestidad. Y porque he entendido que en esto se falta gravemente en las
+partes donde se representa, y que los trajes no son con la moderación y
+ajustamiento que se deve, os ordeno que embiéis órdenes á la Corona en
+todo aprieto (de suerte que se observen precisa y indispensablemente),
+que ninguna mujer pueda salir al teatro en hávito de hombre, y que si
+huviese de ser preciso para la representación que hagan estos papeles,
+sea con traje tan ajustado y modesto, que de ninguna manera se les
+descubran las piernas ni los pies, sino que esto esté siempre cubierto
+con los vestidos ó trajes, que ordinariamente usan, ó con alguna sotana,
+de manera que sólo se diferenzie el traje de la cintura arriba;
+imponiéndoles las penas que os pareciere y disponiendo que
+inviolablemente se executen en las que contravinieren al cumplimiento de
+la orden referida.--Rubricado de la Real mano de S. M.--Madrid á 1.º de
+enero de 1653.--_Al Vicecanciller de Aragón._»
+
+[54] «Mille comoedias fertur composuise unus, quibus plura peccata
+invexit in orbem quam mille daemones.» (Un solo, según dicen, compuso
+mil comedias, desatando con ellas más pecados que mil demonios.)--_El
+gobierno eclesiastico pacífico, y unión de los dos cuchillos pontificio
+y regio_, por D. Gaspar de Villarroel, parte 1.ª, pág. 368.
+
+[55] La condesa d'Aulnoy, con ocasión de una visita, que hizo en Toledo
+al cardenal Portocarrero, se expresa de este modo: «Cuando volvimos á la
+habitación del Cardenal, nos llevaron á un salón espacioso, parte del
+cual estaba ocupado por muchos caballeros, y la otra parte por muchas
+damas. Levantábase allí un escenario. Extrañé que los caballeros y las
+damas estuviesen separados por una cortina, que les impedía verse unos á
+otros, y que, desde la mitad del salón, llegaba hasta la escena. Se nos
+esperaba para comenzar la comedia, cuyo título era _Piramo y Thisbe_. La
+pieza era nueva, y peor que todas las demás que había visto hasta
+entonces en España. Por último, los actores bailaron muy lindamente, y á
+las dos no había terminado la función.»--_Relación_, ya citada, tomo
+III, pág. 171.
+
+[56] Respecto á las comedias representadas en los conventos, cuenta el
+compañero del mariscal de Grammont (_Journal d'un voyage d'Espagne_:
+París, 1669):
+
+«J'allay à la Messe de Minuit aux Cordeliers, où je me consolay de la
+perte que j'avois faite de n'estre pas à Madrid, pour voir les comèdies
+que les Moines représentent chez eux dans le Choeur de leur Eglise cette
+nuit-la pour se réjouir de la naissance de nostre Seigneur.
+
+»J'avois peine de croire ce qu'un libraire chez qui j'achetai des Livres
+me dit, qu'il avoi donné la comedie du Mareschal de Biron en vers
+burlesques à un Moine qui le devoit reprèsenter dans son convent, et que
+sa femme avoit presté de ses habits à un d'eux pour cela.»
+
+[57] Así lo refiere la condesa d'Aulnoy en sus _Memoires de la cour de
+Espagne_, traducido al alemán con el título de _Spanichen Staats
+Geschichte_: Leipzig, 1703, página 289: «La Reina madre permanecía en el
+Buen Retiro (1680), y como se proponía particularmente conciliarse el
+favor del pueblo, dispuso que se representasen tres comedias con música
+en los entreactos en la plaza pública, para que pudiera presenciarla
+mucha gente. Los comediantes representaron tres días seguidos, y fué
+tanta la concurrencia y tan grandes las apreturas, que algunos murieron
+sofocados. Gran deleite, según parece, recibe este pueblo de tales
+espectáculos, sin duda porque los españoles son los más aficionados á
+ellos en todo el mundo.»
+
+[58] Los versos que siguen prueban que esta comedia pertenece al período
+posterior:
+
+ «.................. del imperio
+ Es ya nuestra infanta Aurora,
+ Cuyo divino portento
+ Las águilas la juraron
+ Por su Emperatriz; muy presto
+ Por Francia hará su jornada,
+ Dando á París rayos bellos,
+ Porque su hermana y su tía,
+ Cristianísimos luceros
+ Del orbe, esmalten sus luces
+ Con tan glorioso trofeo.»
+
+Estas palabras aluden evidentemente á Doña Margarita, hija segunda de
+Felipe IV, que en su viaje á unirse con su esposo, el emperador Leopoldo
+I, hizo una visita á su hermana la reina de Francia: el drama es, por
+tanto, del año 1665 ó 1666.
+
+[59] Obras posteriores á ésta, y especialmente las de Ticknor y
+Rivadeneyra, dan más detalles sobre la vida y escritos de Calderón, y
+corrigen y amplían á nuestro historiador alemán.--(_El T._)
+
+[60] Calderón, según indica un escrito de poco mérito, y que no
+corresponde á su pomposo título (_Biografía de Calderón, redactada en
+presencia de un crecido número de documentos inéditos_, por Antonio de
+Iza Zamácola y Villar: Madrid, 1840), nació, como decimos, en 17 de
+enero de 1600. Sus restos se trasladaron en el año de 1841, de la
+iglesia de San Salvador, en donde estaban sepultados, á la de San
+Nicolás.
+
+La casa en que murió Calderón, el 25 de mayo de 1681, está situada cerca
+de la antigua Puerta de Guadalajara, en la calle Mayor, manzana 175,
+núm. 4 antiguo y 89 moderno. Esta casa, según dice Mesonero Romanos, en
+el _Semanario pintoresco_ de 1853, existía y existe hoy probablemente,
+con la misma distribución interior que tuvo cuando el gran poeta vivía
+en su cuarto principal, y, al visitarla, sorprende á todos por su
+modestia y casi por su pobreza, porque su superficie total es sólo de
+849 pies, y la fachada de 17-1/2, con un solo balcón en cada piso á la
+calle Mayor; y cuando reflexionamos que aquel gran genio de la corte de
+Felipe IV, aquel capellán octogenario de los Reyes nuevos, el noble
+caballero de Santiago, el ídolo de la corte y del pueblo, subía los
+empinados peldaños de aquella estrecha escalera, y habitaba en el
+reducido espacio de esta pobre vivienda, en donde exhaló el último
+suspiro, sentimos respeto y admiración profunda hacia el inmortal
+dramaturgo, que, desde una morada tan modesta, difundió los rayos de su
+genio por todo el mundo civilizado.
+
+[61] Tres poesías, escritas por él, con este motivo, están insertas en
+las _Obras sueltas_ de Lope de Vega, tomo XI, págs. 432 y 491, y tomo
+XII, pág. 181.
+
+[62] Así lo refiere Vera Tassis; pero esta edición ha de ser muy rara,
+porque yo no he podido encontrarla.
+
+[63] Boisel, _Journal du voyage d'Espagne_: París, 1669, pág. 298.
+
+[64] Esta es la fecha señalada por Vera Tassis; Dieze, y los escritores
+posteriores, hacen vivir á Calderón siete años más.
+
+[65] No faltaron en su vida (dice el Sr. Menéndez Pelayo en _Calderón y
+su teatro_, págs. 50 y 51), como en la de ningún poeta del siglo XVII,
+lances de amor y fortuna, cuchilladas, y aquello de _tomar iglesia_; que
+era de índole brava y sacudida, lo demuestra la pendencia que tuvo cerca
+de las Trinitarias, persiguiendo espada en mano al comediante Pedro de
+Villegas, que había herido alevosamente á un hermano de nuestro
+dramaturgo, y la noticia dada en los _Avisos_, de Pellicer, de que en el
+ensayo de una de sus comedias, en el Buen Retiro, se _levantaron unas
+cuchilladas_ y salió herido D. Pedro Calderón.--(_N. del T._)
+
+[66] A. G. Schlegel.
+
+[67] Conviene ampliar la indicación que hemos hecho de haber utilizado
+Calderón, con frecuencia, los trabajos literarios de otros, pudiendo
+asegurarse que muchas comedias suyas, y algunas de las mejores y más
+famosas que compuso, son tan sólo arreglos de obras de poetas
+anteriores. Robusta prueba de este aserto ofrece _La venganza de Tamar_,
+de Tirso, la cual, para facilitar su cotejo, se ha impreso en la nueva
+edición de Calderón, al lado de _Los cabellos de Absalón_, del mismo; la
+segunda jornada de la comedia de Calderón, desde el principio hasta el
+fin, no es más que una repetición literal de la tercera de Tirso. Más
+aún me ha llamado la atención otro descubrimiento de la misma especie,
+que yo he hecho en _El médico de su honra_. Aun cuando sabía que todos
+los catálogos atribuyen también á Lope de Vega un _Médico de su honra_
+(aunque también Hartzenbusch, en su edición de _Calderón_, tomo IV, pág.
+669, señala á _El médico_, como de este poeta, en el año de 1633); pero
+en la biblioteca del duque de Osuna encontré un _Médico de su honra_
+bajo el nombre de Lope, del año 1633, con la adición de _representóle
+Avendaño_, muy distinto del de Calderón. El Don Gutierre, que conocemos,
+se llama en él Don Jacinto; Mencía, Doña Mayor; una criada lleva el
+nombre de Mencía. La fábula y el orden de las escenas, casi en todo,
+concuerdan, sin duda, con las de Calderón; pero el diálogo, los versos y
+la dicción dramática son enteramente diversas, y del estilo, más
+sencillo, de Lope. No hay más remedio que suponer que Calderón, en _El
+médico de su honra_, ha hecho un arreglo de la comedia más antigua,
+conservando su plan é invención, y limitándose á reformarla en su
+versificación y sus palabras; porque no puede admitirse que fuera un
+arreglo anterior de esta comedia, escrita en su juventud, por cuanto el
+estilo, en lo general, no es el suyo, esto es, el que se observa en las
+obras suyas de esta edad. Para que se compare con la célebre tragedia de
+Calderón, copio de la comedia original del mismo título, que lleva el
+nombre de Lope, y que probablemente es suya, la escena en que el celoso
+Don Jacinto (Don Gutierre) sorprende á su esposa, al escribir la carta
+al Infante:
+
+ DON JACINTO. ¿Cielos, qué estoy mirando?
+ ¿No está Mayor escribiendo?
+ Los sentidos voy perdiendo
+ Y el alma se va turbando.
+ Confuso, por Dios, estoy;
+ Llego, ¿qué es esto, señora?
+
+ (_Corre una cortina, aparece Mayor sentada y escribiendo, y, en
+ viendo á su marido, se desmaya._)
+
+ MAYOR. ¡Oh, qué desdichada hora!
+ ¡Válgame Dios, muerta estoy!
+
+ DON JACINTO. Desmayóse; ¿qué procuro
+ Saber ya más en mi ofensa?
+ Derribe esta bala inmensa
+ De mi honor el fuerte muro
+ Si culpada no estuviera,
+ Aquí no se desmayara;
+ Ella su disculpa hallara;
+ Y si es ya justo, que muera.
+ Bien el delito acrimina
+ Lo escrito deste papel;
+ La sentencia escribió en él,
+ Si bien mi mortal ruína. (_Toma el papel._)
+ Aquí dice: si el amor,
+ Señor, que me aveys tenido,
+ Y el que os tuve ha merecido
+ Que no os vays, cesse el rigor...
+ Pasar no puedo adelante.
+ ¿Qué de desdichas, qué heredan
+ Mis desdichas, que sucedan
+ Dos muertes en un instante?
+ ¡Ay, honor! ¡Y quién pudiera
+ Aquesta muerte excusar?
+ Yo el pecho te he de pasar,
+ Y á mí la congoja fiera:
+ Aquesto ha de ser assí;
+ Que me mate á mí el dolor,
+ Y el hacero del honor,
+ Mayor, que te mate á ti...
+ Este quarto he de cerrar,
+ Pues ya es noche, hasta bolver,
+ Que un modo nuevo ha de ver
+ El mundo para matar.
+
+ (_Cierra la puerta y vase, y despierta Mayor._)
+
+ Un monólogo angustioso de Doña Mayor, diverso en
+ las palabras del de la Doña Mencía de Calderón, pero
+ muy semejante en los pensamientos, y en seguida la escena
+ de la sangría suelta:
+
+ DON JACINTO. Ya estás en seguro; espera,
+ No te descubras.
+
+ BARBERO. No haré.
+ ¿Qué es esto?
+
+ DON JACINTO. Yo avisaré.
+
+ BARBERO. ¿Esta es fantasma ó quimera?
+
+ (_Don Jacinto se ponga una máscara y saque una pistola, y pónesela
+ á los pechos al Barbero quando le manda descubrir._)
+
+ DON JACINTO. ¡Descúbrete!
+
+ BARBERO. Ya lo hago.
+ ¡Cielos! ¿Señor, qué te he hecho
+ Que así quieres en mi pecho
+ Hazer tan bárbaro estrago?
+
+ DON JACINTO. Aquí tienes de morir,
+ Si contradices mi gusto
+ Aunque te parezca injusto.
+
+ BARBERO. Sólo te intento servir.
+
+ DON JACINTO. ¡Pues entra, y esa mujer
+ Haz que en líquidos corriente
+ De carmín derramen fuentes
+ Sus brazos, hasta que el sér
+ Pierda, perdiendo la vida,
+ Ó quitarétela á ti!
+
+ BARBERO. Harélo, señor, así. (_Vase._)
+
+ DON JACINTO. Entra; el alma está afligida,
+ Que aquesto por mí suceda.
+
+ Mas en naciendo la ley
+ De humano el pobre y el Rey
+ Por primer blasón hereda.
+ El alma penosa queda
+ En este forçoso trato
+ De honor, y me llama ingrato;
+ No más que á Mayor adora,
+ Y se enoja, porque agora
+ Rompo su hermoso retrato, etc.
+ La última escena, en que el Rey aprueba expresamente
+ la terrible acción de Don Jacinto, es aún más desnuda
+ y sin rebozo que la de Calderón.
+
+ REY. Jacinto, no ignora
+ El alma lo que aveys hecho;
+ Mas, pues los indicios forman
+ Tanta culpa, errores tantos
+ Que en vuestro honor se acrisolan,
+ Lo hecho está muy bien hecho,
+ Y por mi palabra heróyca
+ Os prometo de pagaros
+ El respeto á la persona
+ De Enrique, siendo desde oy
+ Vos dueño de mi corona,
+ Siendo mi amigo, mi amparo,
+ Siendo mi privança toda,
+ Siendo un exemplo de vida,
+ Siendo archivo de la honra, etc.
+
+ Terminando así:
+
+ Y aquí, senado famoso,
+ Se da fin á aquesta historia
+ De el honor en la sangría
+ Y médico de su honra.
+
+También en _El alcalde de Zalamea_ aprovechó Calderón una comedia del
+mismo título, de Lope de Vega (que poseía D. Agustín Durán),
+apropiándose la traza entera de la fábula, los caracteres de los
+personajes y las escenas más conmovedoras, de suerte que sólo la dicción
+poética quedó propiedad suya. No puedo decir, por no haberme sido
+posible examinarlo con detenimiento, cuáles sean las relaciones de esta
+especie que haya entre _El mayor prodigio ó el purgatorio en vida_, de
+Lope (también de Durán), y _El purgatorio de San Patricio_, de Calderón,
+siendo el mismo el asunto de ambas.
+
+En _La fortuna adversa del infante D. Fernando de Portugal_, de Lope,
+sólo pudo hallar Calderón un débil bosquejo de su _Príncipe constante_;
+pero aunque su drama aventaje singularmente al de su predecesor, se
+notan en él muchos rasgos que el último poeta ha hecho suyos,
+pulimentándolos. Así, en el de Lope hay los amoríos entre la Princesa
+mora (llamada en él Arminda), y Muley; el acto generoso de Don Fernando
+con aquél, y, finalmente, la admirable aparición del Príncipe, aunque no
+para guiar á los cristianos á la victoria, sino para exhortar á sus
+compañeros de cautiverio á que lleven sus restos mortales á Portugal.
+
+_La niña de Gómez Arias_, más antigua, obra indudable de Luis Vélez de
+Guevara, puesto que dice al fin:
+
+ Y aquí os presenta Luis Vélez,
+ En esta humilde comedia,
+ _La niña de Gómez Arias_
+ Por historia verdadera,
+
+contiene también mucha parte, que se halla luego en la de Calderón, no
+sólo la traza del argumento, en ambas muy semejante, sino también
+existen en la primera, aunque en germen, escenas aisladas que se
+reproducen en la segunda más desarrolladas y perfectas. Así, en la
+comedia de Guevara se nota el modelo que sirvió para el celebrado
+diálogo de Dorotea (llamada allí Doña Gracia):
+
+ Mi vida, que culpa
+ Grave cometí,
+ Que merezca pena
+ ¿Qué es más que morir?
+ Por daros el alma
+ ¿Fué agravio que ansí
+ La tratáis agora,
+ Sin más advertir
+ Mi honor ni mi amor?
+ ¿No miráis que os di
+ De entrambos las llaves?
+ ¿No habláis? ¿qué decís?
+ Señor Gómez Arias,
+ Duélete de mí,
+ Que soy niña y muchacha:
+ Nunca en tal me vi.
+
+
+[68] Calderón expresa de este modo su veneración hacia Lope de Vega:
+
+ Aunque la persecución
+ De la envidia teme el sabio,
+ No reciba de ella agravio,
+ Que es de serlo aprobación:
+ Los que más presumen, son,
+ Lope, á los que envidias das,
+ Y en su presunción verás
+ Lo que tus glorias merecen,
+ Pues los que más te engrandecen
+ Son los que te envidian más.
+
+Véanse las _Obras sueltas_, de Lope de Vega, tomo XII, pág. 15.
+
+[69] V. esta HISTORIA, tomo III, pág. 424.
+
+[70] Este monólogo nos hace recordar la comedia de Tirso, no sólo por
+sus pensamientos, sino también por su versificación, porque se
+intercalan también algunos versos yámbicos entre los trocáicos.
+
+[71] Digamos de paso aquí, que ha de agradecerse el trabajo empleado por
+algunos historiadores de literatura (como, por ejemplo, el nuevo y
+excelente editor de Garcilaso), llamando la atención hacia los pasajes
+paralelos á los comentados por ellos, porque su ilustración es mayor de
+esta manera. Otra cosa muy distinta sucede á esos críticos modernos, que
+rebuscan con maligna alegría en las obras de los poetas, con el
+propósito de averiguar si encuentran algún pensamiento, algún giro ó
+expresión, tomada de otros, ignorando que su botín sería mucho más
+considerable si examinaran las obras de los grandes poetas de los
+tiempos pasados, y si supieran que, al hacerlo así, eran también grandes
+y verdaderos poetas. Recuérdense las innumerables acusaciones de plagio
+que hicieron á Lord Byron los escritores de revistas de su tiempo, no
+pudiendo negarse que, no sólo se apropió pensamientos aislados é
+imágenes, sino también pasajes enteros, escenas y situaciones de obras
+ajenas (siendo la más notable prueba de lo expuesto la semejanza que hay
+entre el _Don Juan_ y las _Novelle galanti de Casti_); pero á los que
+aprovechaban este pretexto para rebajar el mérito de ese poeta eminente,
+replicaba Walter Scott en estos términos: «Es una ocupación favorita de
+estúpidos pedantes hacer resaltar esas reminiscencias, juzgando que con
+ellas hacen descender á los genios de primer orden á una esfera vulgar,
+y colocan al autor en la misma categoría que á sus críticos.»
+
+[72] Véase el artículo «Gil Vicente» en el apéndice á este tomo.
+
+[73] Calificamos de plagio verdadero y censurable el hecho de publicar
+comedias ajenas enteras, conservando casi todos sus versos y sin hacer
+en ellas alteraciones esenciales, como hizo, por ejemplo, Felipe de
+Godínez con _La venganza de Tamar_, de Tirso, que, con ligeras
+alteraciones, ofreció en el teatro como suya. Al hablar de Moreto
+trataremos de otros casos iguales.
+
+[74] En la _Nueva idea de la tragedia_, de González de Salas, impresa en
+1633, se encuentra el notable pasaje siguiente:
+
+«Alto es su spíritu, i atrebido á la maior empresa; felices son también
+en las invenciones, floridos en el Stilo, i que naturalmente acometen
+siempre á enriquecerle i dilatarle. Pero no sé de qué mal astro tocados
+le han pervertido en estos años postreros de nuestra edad,
+obscureciéndole, i afeándole de manera que monstros son ia muchos de los
+partos de sus ingenios, que necessario es religiosamente expiarlos; y
+consultar para su interpretación los Oráculos, no de otra suerte que si
+fueran Libros Sibylinos. Con esto los Poetas Lyricos nuestros, que en mi
+opinión son bentajosos á los Griegos i Latinos, assí se hallan
+deformados, que en pocos se conosce ia la hermosura i elegancia primera.
+Los Cómicos están más preservados hasta hoi de esta pestilente
+influencia, quiera el Hado propicio librarlos de su contagio, quando
+tienen ia en aquel grado la Comedia, á donde con no pequeña distancia de
+ninguna manera llegó la de los Antiguos.»
+
+[75] Federico Zimmermann.
+
+[76] Son excepciones de esto, de época anterior, las que se encuentran
+en algunas comedias de Tirso de Molina, por ejemplo, en la de
+_Escarmientos para el cuerdo_, y en algunas de las de Lope de Vega, como
+en _Las bizarras de Belisa_.
+
+[77] Véase el siguiente diálogo, especie de duo:
+
+ ADOLFO. De parte de la nobleza
+ Yo...
+
+ CELIO. Y yo de parte del pueblo...
+
+ ADOLFO. Vengo á saber de los dos...
+
+ CELIO. Saber de los dos pretendo...
+
+ LOS DOS. En que os habéis convenido.
+
+ (_Mujer, llora y vencerás._--Jornada tercera.)
+
+ En los versos siguientes el diálogo se distribuye de la
+ misma manera entre cuatro personas:
+
+ REY. Hombre, aborto de la espuma,
+ Que esa marítima bestia
+ Sorbió sin duda en el mar
+ Para escupirte en la tierra...
+
+ LICANOR. Parto de aquesas montañas,
+ Que, equivocando las señas,
+ Para ser fiera eres hombre,
+ Para ser hombre eres fiera...
+
+ FENCIS. Racional nube, que el viento
+ Para rayo suyo engendra,
+ Pues el trueno de tu voz
+ Espeluzna y amedrenta...
+
+ IRENE. Prodigio, ilusión y asombro,
+ Que ha bosquejado la idea
+ De algún informe concepto
+ De soñadas apariencias...
+
+ REY. Qué mal entendido rumbo...
+
+ LICANOR. Qué derrotada tormenta...
+
+ FENCIS. Qué deshecho terremoto...
+
+ IRENE.. Qué fantástica quimera
+
+ REY.. A estos puertos,
+
+ LICANOR. A estos montes,
+
+ FENCIS. ¿Te trae?
+
+ IRENE. ¿Te arroja?
+
+ REY. ¿Te echa?
+
+ (_Cadenas del demonio._--Jornada primera.)
+
+
+[78] Esta especie de diálogo es tan raro y poco común, que para
+comprenderlo bien conviene citar un ejemplo. Elegimos uno de la tercera
+jornada de _Amar después de la muerte_. Don Alvaro y Clara hablan cada
+uno para sí de este modo:
+
+ CLARA. No es menester que digáis
+ Cuyas son mis alegrías,
+
+ ALVARO. Que bien se ve que sois mías
+ En lo poco que duráis.
+
+ CLARA. Alegrías mal logradas
+ Antes muertas que nacidas;
+
+ ALVARO. Rosas sin tiempo cogidas,
+ Flores sin sazón cortadas;
+
+ CLARA. Si rendidas, si postradas
+ A un ligero soplo estáis,
+
+ ALVARO. No digáis que el bien gozáis;
+
+ CLARA. Pues siendo para perder
+ Que sintáis es menester,
+
+ ALVARO. No es menester que digáis.
+
+Alárgase este doble monólogo tres décimas más, repitiéndose á la letra,
+al fin de cada una, un verso. Conviene tener presente que el poeta,
+según se deduce del conjunto de la comedia, se propone tan sólo exponer
+la libre expansión del alma, no una declamación hablando.
+
+[79] Por ejemplo, en _Mujer, llora y vencerás_, jornada segunda:
+
+ MADAMA. ¿Quién se atreverá á decir
+ En lo que llega á oir y ver,
+ Si tengo que agradecer
+ O si tengo que sentir?
+ Pues si tengo que inferir
+ Quién es dueño de un temor...
+
+ MÚSICA (_dentro_). Es el engaño traidor.
+
+ MADAMA. Y quien de un ansia mortal...
+
+ MÚSICA. El desengaño leal.
+
+ MADAMA. ¿Quién con tal eco sonoro
+ Ha aumentado mi dolor?
+ Cuando entre uno y otro horror
+ Son para mí en pena igual...
+
+ MÚSICA. El uno dolor sin mal
+ Y el otro mal sin dolor,
+ Es el engaño traidor
+ Y el desengaño leal.
+
+
+[80]
+
+ Eduardo generoso,
+ Tercero de Ingalaterra,
+ De las tres brillantes rosas,
+ Luz, norte, amparo, defensa;
+ Tú, que en alas de la fama
+ Siempre celebrado vuelas,
+ Ocupando en tus memorias
+ Voz, aplauso, trompa y lengua:
+ Yo soy Estela infelice,
+ Y de Salverich condesa,
+
+La conclusión es:
+
+ Porque en poblado los hombres,
+ Porque en el monte las fieras,
+ Porque en el aire las aves,
+ Cielo, sol, luna y estrellas.
+ Aves, peces, brutos, plantas,
+ Astros, signos y planetas
+ Digan, vean y publiquen,
+ Oigan, miren, noten, sepan,
+ Que hay honor contra el poder,
+ Que hay industrias contra fuerza
+ Y que hay en mujeres nobles
+ Vida, honor, lauro y defensa.
+
+
+[81] En la Lonja (_Archivo de Indias_) y en la Biblioteca Colombina de
+Sevilla, hay mapas de mediados del siglo XVII, los cuales nos ilustran
+acerca de las ideas reinantes entonces en España, tan falsas y hasta tan
+fabulosas, de la situación de las regiones lejanas, principalmente del
+Norte.
+
+[82] J. Schulze: sobre _El Príncipe constante_.
+
+[83] El infante D. Fernando de Portugal (nacido en 1402) murió en 1443,
+después de sufrimientos indecibles, cautivo entre los moros, en cuya
+situación había languidecido por espacio de unos seis años. Sus restos,
+llevados á Portugal por el rey Alfonso V, descansan en el convento de
+Batalha. Al lado del sepulcro hay un altar de Nuestra Señora, donación
+en vida de tan piadoso caballero, y sobre él el retrato del mismo
+Infante, pintado por un artista hábil, por orden de su hermano D.
+Enrique. En una carta de los frailes de Batalha á Fr. Francisco da Cruz,
+se dice lo siguiente: «Juxta memoratum sepulcrum parvum sacellum est,
+cum lignea tabella altari superimposita et in extremis deaurata ornatum:
+qua in tabella antiquo et eleganti penicillo descripta reperitur
+infantis vitæ series: illius statua marmorea super altaricollocata
+cernitur, sed quæ vivum exprimat amictum vilem, lugubrem faciem, barbam,
+impexos crines, manicas denique catenas et compedes eamque formam quam
+creditur habuisse mancipatus captivitati.»--(Junto al sepulcro
+mencionado hay una pequeña capilla, con una cornisa de madera sobre el
+altar, dorada en su extremo, en la cual, trazadas por pincel antiguo y
+elegante, se ostentan las diversas vicisitudes de la vida del Infante;
+hállase también una estatua de mármol sobre el altar, pero ofreciendo á
+lo vivo el traje andrajoso, el rostro lúgubre, la larga barba, el
+cabello despeinado, y las esposas, grillos y cadenas iguales á las que,
+según se cree, tuvo en su cautiverio.)--(_T. del T._)
+
+Debajo de la estatua se lee:
+
+ «_Sanctus princeps Ferdinandus
+ Infans Lusitaniæ
+ Obiit Fessæ apud Mauros Obses_
+ A.D.M.CCCCXLIII. V Junii.»
+
+El santo príncipe D. Fernando, infante de Portugal, murió en Fez,
+cautivo entre los moros, el 5 de junio del año del Señor 1443.
+
+Alrededor del cuadro del centro hay (ó hubo, por lo menos, hasta la
+ocupación de Portugal por los franceses), nueve cuadritos, representando
+los sucesos de la vida del Infante, con las inscripciones:
+
+ _Compedibus et catenis constringitur.
+ Infimæ servituti Sanctus adjudicatur.
+ Regium equile mundare cogitur.
+ Opus facit in hortis regiis.
+ De lytro frustra agitur cum Mauro.
+ Cœlesti visu ad mortem confirmatur Sanctus.
+ Pie moritur Sanctus Infans.
+ Sanctum corpus exenteratur.
+ De muro urbis corpus suspenditur._
+
+ (Sujétanlo con grillos y cadenas.
+ El Santo es condenado á infame servidumbre.
+ Oblíganlo á limpiar las caballerizas reales.
+ Trabaja en los jardines reales.
+ Trátase en vano con el moro de su rescate.
+ Una visión celestial anuncia al Santo su muerte.
+ Muere piadosamente el santo Infante.
+ Arrancan al santo cuerpo las entrañas.
+ Cuelgan su cuerpo de las murallas de la ciudad.)
+
+ (_T. del T._)
+
+
+La bula expedida por el papa Paulo II en el año de 1470, estableciendo
+una fiesta conmemorativa del Infante, describe en pocas palabras los
+tristes sucesos de su vida, de esta manera: «Ferdinandus infans
+Portugaliæ... qui ad expugnationem infidelium in Africam transfretavit
+et pro liberatione. Christianorum in illis partibus tunc existentium ac
+inde aliter liberari non valentium in manibus eorundem infidelium sponte
+obsidem se tradidit; ac per ipsos infideles diris carceribus mancipatus
+et tormentis affectus, per plures annos existitit, ac in fide catholica
+viriliter persistens, ut athleta fortis post plurima supplicia
+ægritudines et labores in eorundem infidelium partibus et captivitate
+constitus, Christo redemptori suo animam reddidit.»--(Fernando, infante
+de Portugal... que pasó á Africa para combatir á los infieles, y librar
+á los cristianos existentes en esa región, y que no podían rescatarse de
+otro modo, se dió espontáneamente en rehenes á esos mismos infieles; y
+cautivo luego en su poder; y después de sufrir dura cárcel y tormentos,
+vivió algunos años, persistiendo firmemente en la fe católica, hasta
+que, como fuerte atleta, entregó su alma á Jesucristo, su Redentor,
+víctima de muchos suplicios, aflicciones y trabajos sufridos en su
+cautiverio, por obra de los infieles.)--(_T. del T._)
+
+Las virtudes del Infante habían excitado la admiración de sus enemigos,
+pero sin ablandar por eso sus rigores. Cuando Larache (Lazurac), rey de
+Fez, supo su muerte, exclamó lleno de dolor: «¡Este Príncipe había
+merecido conocer la ley de nuestro Santo Profeta!» Sufrió su cautiverio
+con tanta paciencia y resignación, que hasta los moros lo miraban con
+asombro.--La Clede, _Histoire du Portugal_. V. también á H. Schulze,
+_Del Príncipe constante_, de Calderón: Weimar, 1811.
+
+[84] «¡Qué poesía! ¡No nos cansamos nunca de leerla y admirarla! Sólo en
+esta obra se eleva el poeta católico á una esfera tan alta, que el
+inglés no puede llegar á ella, á pesar de su genio prodigioso. No se
+describe en ella la suerte ó destino de un gran carácter que se realza
+en su lucha con la pasión y con el pecado, sino de lo más sublime que
+existe, de la consagración de un hombre puro, por lo más puro que hay,
+esto es, por la eterna bienaventuranza. Este objeto se ha alcanzado una
+vez sola, y ni antes ni después de Calderón, ni aun de lejos, se ha
+escrito nada que se aproxime siquiera á esta tragedia.»--_K. Immerman._
+
+Copiemos también las palabras siguientes de J. Schulze, refiriéndose á
+la representación, hecha en Weimar, de _El Príncipe constante_: «Esta
+tragedia, representada con rara perfección, parece haberse propuesto,
+como objeto principal, poner de relieve la idea cristiana, cuya ansia de
+perfección puede reducirse al silencio por un momento con la posesión de
+las virtudes más relevantes, sin quedar nunca satisfecha por completo,
+demostrándolo así el heroísmo y el martirio del infante D. Fernando,
+triunfo el más digno del cristiano contra todos los poderes de la tierra
+... No ha sido dado á la musa alemana ofrecer al Eterno, en el sublime
+altar de la religión, un drama cristiano tan perfecto, nacido en el seno
+de la patria y rebosando gratitud y humildad, y de aquí que, contentos y
+agradecidos, como conviene al carácter benévolo del pueblo alemán, nos
+hayamos apropiado uno extranjero.»
+
+[85] La leyenda de la sabia Eugenia, de su conversión, tentación y
+martirio, se encuentra en la relación de Simeón Metafraste, en _Surii
+Probata Sanctorum_, acta del 25 de diciembre. V. también la poesía de
+Alcino Abito, _De Consolatoria castitati aude_; Fabric, _Bibliotheca
+graeca_, tomo VI, pág. 524; Baronii, _Annales ad annum 188_, y
+Tillemont, _Mem. eclesiast._, tomo IV, pág. 12. Los milagros de Eleno,
+que Calderón ofrece en su comedia, se cuentan en _Petrus, de Natalibus,
+catalogus sanctorum_, lib. IV, cap. 59. Respecto á la idea, tan feliz
+como característica de nuestro poeta, de suponer que se introduce un
+demonio en el cuerpo de un muerto para hacer daño, ved á Dante,
+_Infierno_ (XXXIII, V, 129 y siguientes). Así esta indicación, como la
+de las fuentes de muchas comedias de Calderón y de algunos datos y
+apuntaciones, provienen de la obra de Val. Schmidt, _Uebersicht und
+Anordnung der Dramen des Calderón de la Barca_, in Anzeigeblat der
+Wiener Jahrbücher: Jahrgang, 1882.
+
+[86] La leyenda, que el poeta ha aprovechado aquí con tanto acierto, se
+funda en la confesión expiatoria de San Cipriano (_In Cæcilii Cypriani
+Episcopi Carthaginiensis Opera_: ed. Baluz., apénd., pág. 294, y en el
+_Thesaurus novus Anecdotarum_, de Martene y Durand, Lutet: París, 1717,
+tomo III, pág. 29: 1629). La fuente más inmediata de Calderón es
+probablemente la de Surius: _De probatis Sanctorum Actis_, tomo V, pág.
+351 (Coloniae Agr., 1578). _Vita et Martyrium F. Cypriani et Justinae,
+autore Simeone Metaphraste._ Sobre Cipriano, ved también á _Gregorii
+Naz. Opera_, ed. Colon., 1690: folio, parte I, pág. 274, y _Acta
+sanctorum sept._, tomo VII, págs. 195 y siguientes: Antuerp., 1760; y
+acerca de la relación de este drama con la tradición de Fausto á
+Koberlstein, _De la edad probable_ y de la _significación del poema de
+la guerra de Wartburg_: Naumburg, 1823, págs. 55-58, y á Rosenkranz,
+sobre la tragedia de Calderón _El mágico prodigioso_: Halle, 1829.
+
+El Sr. D. Antonio Sánchez Moguel, en su _Memoria acerca de «El mágico
+prodigioso,» de Calderón, y en especial sobre las relaciones de este
+drama con «El Fausto,» de Goëthe, obra que obtuvo el premio en el
+certamen abierto por la Real Academia de la Historia, al conmemorarse el
+segundo centenario de este insigne poeta el 24 de mayo de 1881_ (Madrid,
+1881), hace gala de una erudición poco común, que utiliza principalmente
+en investigar las fuentes, que sirvieron á nuestro primer dramaturgo en
+la composición de esta comedia. Puede consultarse con provecho, aunque,
+á decir verdad, hay ciertas obras de poetas eminentes, como _El Fausto_,
+de Goëthe, y _El mágico prodigioso_, de Calderón; el _Enrique VIII_, de
+Shakespeare, y _La cisma de Ingalaterra_, de nuestro gran poeta, cuyo
+fondo, siendo el mismo, no son, sin embargo, comparables, por cuanto
+cada uno de ellos maneja los mismos materiales con distintos propósitos,
+bajo diversos puntos de vista, y adaptándolos, por consiguiente, á
+planes y formas sujetas á las dotes poéticas individuales, y, sobre
+todo, á las ideas dominantes en las épocas y en las naciones, en que
+cada uno escribe, que no sólo hacen imposible toda comparación entre
+ellas, sino, lo que es peor, la hacen inútil. Además, aunque no es
+ocioso, ni mucho menos, averiguar cuáles son ó han sido los orígenes ó
+el fundamento de algunas de esas creaciones inmortales, es sabido
+también, que, en realidad, la cosa en sí no tiene toda la importancia
+que aparenta, porque los poetas, en general, y más los dramáticos,
+aprovechan para sus fines cualesquiera noticias y datos, y la cuestión
+no versa, en estos casos, sobre lo que ha sido con exactitud lo
+aprovechado, por ser esto muy difícil y muy dado á conjeturas, ya que el
+único medio de averiguarlo sería la declaración ó confesión del mismo
+poeta, y esto es imposible casi siempre, sino sobre el resultado ó
+efecto de su trabajo, esto es, sobre su obra ya completa y perfecta.
+Esto último debe ser el objeto del crítico, enseñando á las generaciones
+actuales y á las venideras los medios eficaces de que se han servido
+algunos poetas, para alcanzar la gloria inmarcesible que
+obtuvieron.--(_N. del T._)
+
+[87] «En _El mágico prodigioso_ se propuso Calderón el objeto difícil de
+representar una conciencia pagana, y de fe vacilante por la filosofía,
+en todos los momentos principales de su transformación en conciencia
+cristiana; y esto, sin ofender en lo más mínimo á las creencias
+católicas, sin vanas reflexiones ni aun movimientos puramente externos,
+respirando todo animación y vida. La maldad, existente en sí y para sí,
+la ha personificado Calderón en el demonio con singular maestría,
+principalmente con el objeto de que, bajo esta forma, se revele poco á
+poco á San Cipriano.»--_K. Rosenkranz._
+
+[88] Las leyendas más completas de _El purgatorio de San Patricio_, se
+encuentran reunidas en Th. Wright, _St. Patricks Purgatory, an essay on
+the legends of Hell and Paradise current during the Middle ages._:
+London, 1844.--V. también _Les vies de Saints_: París, 1739, tomo III,
+página 216.--Los _Acta Sanctorum_ (Mart., tomo II, página 588).--El
+poema en francés antiguo _Le purgatoire de Saint Patrice_, en _Les
+poesies de Marie de France_, publiées par Rochefort, tomo II, pág. 411,
+y la novela italiana _Guerrino Meschino_, cap. 162.--V. Dunlop, _History
+of fiction_, v. III, pág. 38.--En España esta tradición se había hecho
+ya popular por los dos escritos titulados _La cueva de San Patricio_,
+León, 1506, y la _Vida y purgatorio de San Patricio_, Madrid, 1626-27,
+de Montalbán.
+
+[89]
+
+ Bald mit Blitz bewehrt, durchleuctet
+ Als ein Aar die Luft der Glaube
+ Und bald ruht er, eine Taube
+ Die am Bach die Flügel feuchtet.
+
+ _Platen._
+
+(Ya, armado del rayo, hiende, como el águila, el cielo de la fe; ya,
+como la paloma, descansa y humedece en un arroyuelo sus alas.)
+
+[90] Acerca del origen de esta comedia, advertiremos, que la muerte de
+San Bartolomé se halla en el _Breviarium romanum_, 24 de agosto: casi
+toda la acción restante debe fundarse en los _Actis fabulosis_, de
+Pseudo Abdias; en los _Actis sanctorum augusti_, tomo V, pág. 32
+(Venetiis, 1754).
+
+Encuéntrase aquí la enfermedad de los dos Príncipes; la repentina
+aparición de San Bartolomé al Rey, estando cerradas las puertas, y, por
+último, el delirio de Irene, acerca del cual Abdias dice lo siguiente:
+«Teniendo Polynio una hija loca, llegó á su noticia este exorcisador de
+demonios, y lo hizo buscar, y le suplicó de esta manera: «Mi hija es
+atormentada horriblemente, etc.»
+
+[91] Sobre la parte histórica, ved á Eutichius, _Annal._, tomo II, págs.
+240-248; Baronius, _Annal. eccles._, A. D. 628, NO. 1-4; _Nicephorus
+brev._, pág. 15; _Teophanes chronograph._, págs. 265 y siguientes; el
+_Chronicon paschale_, págs. 398 y siguientes; d'Herbelot, _Bibliotheca
+orientalis_, pág. 789; Assemanni, _Bibliotheca orientalis_, tomo III,
+págs. 415-420; Le Beau, _Histoire du Bas Empire_, tomo XII; Gibbon,
+_Decline and fall_, cap. 46. El emperador Heraclio había sido ya
+celebrado en el siglo XII en dos poemas, alemán el uno, por Otte, y
+francés el otro, de Gautier de Arras.
+
+[92] Rosenkranz ha ensayado el hacer la apología de este drama, origen
+de tantas discusiones, en los términos siguientes: «La idea fundamental
+de _La devoción de la Cruz_, sólo causa extrañeza á quienes no saben
+transportarse al terreno propio y peculiar del catolicismo español; no
+seguramente á la conciencia de los católicos, familiarizados con las
+reliquias y con la santa virtud, que atribuyen á ciertas señales. Sólo
+la confianza infinita de la fe en Dios, que, impulsado por su eterno
+amor, se sacrificó por nosotros en la cruz, justifica á los pecadores.
+En este concepto, al arrepentirse los dos hermanos de sus pecados al
+reconocer la cruz, entran también ambos en la gracia divina. La
+conciencia no tiene para nada en cuenta la reforma moral, que puede
+hacerse en un tiempo más ó menos largo, ni otras razones de esta índole,
+sino un solo momento, si este momento es en sí tan importante y
+decisivo, como el que pudiera resultar del transcurso de años enteros de
+arrepentimiento.»
+
+[93] Muchas circunstancias históricas, utilizadas en este drama, se
+refieren en el libro popular, que se titula _Historia de la pérdida y
+restauración de España por Don Pelayo y D. García Jiménez de Aragón_,
+que probablemente hubo de servir á Calderón para escribirlo; pero el
+poeta ha aprovechado, además, diversos romances populares y tradiciones
+católicas. Comparad, en el acto primero, el antiguo romance de _D.
+Rodrigo, rey de España_, etc..., en _El tesoro de los romanceros_, de
+Ochoa: París, 1838, pág. 81; _La leyenda de Santa Leocadia_, en _La
+España sagrada_, tomo V, pág. 485: Madrid, 1763. A Surius, _De probatis
+Sanctorum historiis_, tomo VII, pág. 1.007 (Colon. Agr., 1581), y en
+_Les vies des saints_, tomo VIII, pág. 453 (París, 1739).--En el acto
+segundo, _Coronica del rey D. Rodrigo con la destruyción de España_:
+Valladolid, 1527; los _Romances_, de Ochoa, págs. 81 á 90, y Mariana,
+_De Rebus Hispaniæ_, lib. VI, cap. 22.--En el acto tercero, _Las
+memorias de la iglesia de Toledo_, del arzobispo D. Rodrigo, y la
+_Historia de España_, de Ferrera (traducción francesa de d'Hermilly):
+París, 1751, tomo III, pág. 436.
+
+[94] La parte histórica dimanará probablemente del antiguo libro
+español, popular, _Historia del gran cisma de Inglaterra, con sus
+factores Enrico VIII y la impía Isabela_, que á su vez está tomado de
+Nicolai Sanderi, _De origene ac progressu Schismatis anglicani_ (Olivae,
+1690).--Acerca de este drama, consultad el artículo de V. Schmidt, _La
+cisma de Inglaterra_: Berlín, 1819.
+
+[95] El extracto que sigue del argumento se funda en el que sirve de
+base al escrito de V. Schmidt, ya citado.
+
+[96] Sobre los hechos históricos, consultad á Garcilaso de la Vega,
+_Comentarios reales, que tratan del origen de los Incas_: Lisboa, 1609,
+en folio.--_Historia de las guerras civiles de los españoles en las
+Indias._--Francisco Xeres, _Verdadera relación de la conquista del Perú
+y provincia de Cuzco_: Salamanca, 1547, y Agustín de Zárate, _Historia
+del descubrimiento y conquista de la provincia del Perú_ (en Barcia,
+_Hist. prim._, tomo III).
+
+[97] El suceso, que sirve de fundamento á la acción, parece haber
+ocurrido durante la vida de Calderón, confirmándolo el hecho de
+mencionarse al papa Inocencio X (1644-1655) y al general de los
+jesuitas, Giovanni Paolo Oliva († 1681).
+
+[98] La catástrofe del drama consta en la descripción del desafío, de
+Heuter Delff, ocurrido en Valladolid, á las once de la mañana del 11 de
+diciembre de 1522 (_Abgedrückt in Leben, Regierung und Absterben der
+Könige von Hispanien_: Nürenberg, 1684, pág. 49). El motivo de este
+duelo parece ser invención del poeta, si no es en el fondo una tradición
+popular. El Concilio de Trento prohibió los desafíos públicos, ó los
+juicios de Dios (Synod, _Trid. Ses._, 25, cap. 19), y, según esto, ese
+duelo pudo ser, en efecto, el postrero de España.
+
+[99] En las dos obras principales de la historia de Pedro _el Cruel_,
+_Historia del rey D. Pedro y su descendencia_, por Gratia Dei, y la
+_Chrónica del rey D. Pedro_, de López de Ayala, no se encuentra dato
+alguno histórico en que pueda fundarse el argumento de este drama. Ayala
+sólo habla de la pasión desenfrenada de Don Enrique por el bello sexo.
+
+[100] Val. Schmidt, en la obra citada, dice que el rey D. Pedro de
+Aragón, de este drama, apellidado _el Cruel_, es un personaje
+tradicional á que ha dado origen el Don Pedro de Castilla; pero los
+versos siguientes de la comedia de Guevara, _También la afrenta es
+veneno_, prueban que el rey de Aragón se llamaba también _el Cruel_.
+Dicen así:
+
+ ...Tres Pedros
+ Hubo en Portugal, Castilla
+ Y Aragón á un mismo tiempo;
+ Todos tres primos hermanos,
+ Y á todos tres nombres dieron
+ De crueles.
+
+
+[101] Esto es tradicional, manejado ya por varios dramáticos antes de
+Calderón; y algo semejante se observa también, por ejemplo, en
+_Escarmientos para el cuerdo_, de Tirso.
+
+[102] El poeta, al dirigirse al público al final de la comedia, asegura
+que «está tomada de un suceso verdadero.» Hubo de ocurrir, pues, con
+arreglo al argumento, en la primavera de 1581, durante el viaje á Lisboa
+de Felipe II para ser coronado en ella; sin embargo, ni Luis Cabrera, en
+su _Vida de Felipe II_, ni Leti y Watson dicen nada de esto. Evangelista
+Ortense, en sus _Successi della guerra de Portogallo_ (Venet., 1582),
+atribuye á los italianos y alemanes la culpa de los desórdenes que
+ocurrieron en esta expedición, y habla de cierto capitán de galera y de
+otros oficiales, decapitados y expuestos al público por haber profanado
+un convento portugués. Consultad también las noticias que preceden á la
+traducción hecha por Malsburg. En cuanto á D. Lope de Figueroa, uno de
+los capitanes más célebres de los ejércitos de Felipe II, véase á
+Suárez, _Historia de Guadix_, lib. II, cap. 2.º, y á Escalante,
+_Diálogos militares_, diálogo 3.º, folios 41 y siguientes.
+
+[103] En Vanderhamen, _Historia de D. Juan de Austria_, lib. II, y en
+Mármol Carvajal, _Historia de la rebelión y castigo de los moriscos del
+reino de Granada_, hay algunos datos históricos que el poeta ha
+utilizado en este drama.
+
+[104] Este asunto está tomado de Zurita, _Anales de la Corona de
+Aragón_: Zaragoza, 1610, tomo I, 93, 6-99. La novela de Bandello (II,
+43), trata de este mismo argumento; pero, según parece, no ha tenido
+influencia ninguna en este drama. La anécdota, contada por Zurita, es la
+siguiente: «Los habitantes de Montpellier, ciudad que había pasado al
+dominio de D. Pedro II de Aragón, por su casamiento con la condesa
+María, estaban afligidos de la indiferencia que el Rey mostraba á su
+esposa, viendo que de este modo se frustraban sus esperanzas de tener
+descendencia de esta señora. Estando, pues, D. Pedro (que observaba una
+conducta licenciosa) enamorado en cierta ocasión de una viuda joven, y
+tan bella como recatada, se dieron trazas los cónsules de Montpellier de
+que fingiese acceder á los deseos del Rey para suplantar en su lugar á
+la Reina. D. Pedro, que, conforme á las condiciones estipuladas con la
+viuda, entró en su alcoba á obscuras, no se apercibió del engaño hasta
+el día siguiente, y al principio no le sentó muy bien su descubrimiento;
+pero después tomó á risa la invención singular de aquellas buenas
+gentes, y, por último, le agradó después tanto haber descansado en los
+brazos de su esposa, que fué con ella hasta su muerte fiel y amante
+esposo.»
+
+[105] Theophylactus Simocatta, _Historia imperatoris Mauritii_, lib.
+VIII, cap. 7.º--12; el _Chronicon Pascale_, págs. 369 y
+siguientes.--_Theophanes Chronograph_, páginas 238 y
+siguientes.--_Zonaras_, tomo II, lib. XIV, págs. 77 y siguientes.--Du
+Cange, _familiae Byzantinae_, págs. 106 y siguientes.--Le Beau,
+_Histoire du Bas empire_: París, 1768, tomo XII, pág. 143.
+
+[106] No puede abrigarse dudas de ningún género acerca de este punto,
+cuando se reflexiona que el fundamento de la acción, no basado en la
+historia, es la misma en ambos dramas, y cuando se comparan entre sí
+algunos versos, por ejemplo, los siguientes:
+
+ ¡Ah, venturoso Mauricio!
+ ¡Ah, infeliz Focas! ¿Quién vió
+ Que, para reinar, no quiera
+ Ser hijo de mi valor
+ Uno, y que quieran el tuyo
+ Serlo, para morir, dos?
+
+ (_Calderón._)
+
+ ¡Oh, malhereux Phocas! ¡Oh, trop heureux Maurice!
+ Tu recouvres deux fils pour mourir après-toi,
+ Et je n'en puis trouver pour regner après moi.
+
+ (_Corneille._)
+
+Se ha notado en Francia esta coincidencia entre ambas piezas dramáticas;
+pero se ha afirmado absurdamente que Calderón ha imitado á Corneille;
+esta afirmación, ya en sí inverosímil, es rechazada pura y simplemente
+por el hecho de que el drama de Calderón se había impreso en 1637, y el
+_Heraclius_ se representó por vez primera en el de 1647.
+
+[107] El asunto proviene de _Josephi antiquiti. jud._, 15, 2-7; de
+_Bello judaico_, 1, 17-22; pero la fuente en donde bebió inmediatamente
+Calderón, hubo de ser probablemente el antiguo libro popular, titulado
+_Historia de Herodes_ (Madrid, sin fecha de impresión), que tengo ahora
+á la vista. Las profecías, el cuadro, el amor de Octaviano, la muerte
+involuntaria por medio del puñal y algunos otros hechos, son de
+invención exclusiva del poeta.
+
+[108] La parte histórica está sacada de _2. Samuelis_, 13-18, y de
+_Josephus antiquit. jud._, 7-8-10.
+
+[109] Judas Macabeo, como lo prueba el libro popular _Historia de Judas
+Macabeo y sus esforzados hermanos_, era un héroe casi nacional en
+España. Las fuentes primitivas, el lib. I de los Macabeos, cap. 2-7, y
+_Josephus antiquit. jud._, 12, 6-10, son muy conocidos.
+
+[110] Consultad, acerca de las comedias últimamente mencionadas, el
+libro citado de V. Schmidt.
+
+[111] Lo histórico proviene de Vopiscus (_Historia August._, págs. 217 y
+siguientes), y de Trebellius Pollio, _Triginta tyranni_ (_Historia
+August._, pág. 200). Consultad á Zosimus, lib. I, págs. 36 y siguientes;
+Zonaras, lib. XII, págs. 633 y siguientes; Eutrop., lib. IX, cap. 13, y
+á Gibbon, cap. II.
+
+[112] Ved á Diodorus Siculus, II-4; Aelian. Var. hist., VII-1; Justin.,
+I-2; Valerius Maxim., IX-3-4.--De la comedia de Virués, que ha servido á
+Calderón para la traza de la suya, aunque aprovechando sólo algunos de
+sus toscos materiales, se habló ya en el tomo I, pág. 445.
+
+[113] Calderón recordó probablemente, al desarrollar este drama, algo
+semejante de _El palacio confuso_, de Lope, pero mejorándolo mucho y
+aventajándolo con extremo.
+
+[114] «En _La hija del aire_ encontramos, sin duda, acumuladas algunas
+cosas extrañas; á un asunto sacado de la más remota antigüedad, acompaña
+un enredo muy singular y refinado; las descripciones y narraciones son
+también monstruosamente enfáticas, y lo cómico, más moderno, se ajusta
+en fábula mística á esa composición dramática, harto prolija y difusa;
+pero puede sostenerse que estos defectos, que se reproducen en todas las
+obras de Calderón, son en ésta necesarios, atendiendo á sus materiales,
+y por esta causa aparecen aquí mezclados y confundidos, formando un todo
+harmónico de grande, aunque relativa sublimidad. El argumento es en sí
+aún más maravilloso, y su centro un carácter que exige la representación
+de los elementos más extraños y singulares. Si en este terreno de lo
+excéntrico es posible aumentar algo, lógralo así el lugar mismo de la
+acción. Ocurre en Nínive y Babilonia, en esas regiones en que la
+fantasía puede dar rienda suelta á sus creaciones. Las extravagancias
+más insensatas, los contrastes más chocantes, los giros y desarrollo del
+argumento, más portentosos, concuerdan, por decirlo así, con la
+naturaleza de sus materiales.--Aunque son numerosas las bellezas de la
+primera parte, es muy superior la segunda por su concentración trágica,
+por la novedad de sus invenciones y por sus encantos incomparables. Las
+primeras escenas de esta última, en que aparece Semíramis en la plenitud
+de su grandeza, son únicas en el teatro por su osadía, por su pompa y su
+esplendor. Esos cambios de papeles entre la Reina y Ninias, y ese juego
+mágico que es su consecuencia, con sus disfraces y cambios, pueden
+llamarse cómicos, si se tiene cuidado en añadir que las escenas cómicas
+son de lo más ingenioso que se ha escrito jamás, y que, en las
+vicisitudes de estos suplicantes agradecidos y favoritos, se revela el
+espíritu de observación más profunda y la sabiduría más perspicaz.»--_K.
+Immermann._
+
+[115]
+
+ Welche Zauberwildnisz
+ Fesselt Ohr und Blick?
+ Blume jedes Bildnisz,
+ Jedes Wort Musik.
+
+ (_Platen._)
+
+
+¿Qué desierto encantado encadena nuestros oídos y nuestros ojos? Una
+flor es cada imagen, una música cada palabra.
+
+[116] El asunto proviene de la _Historia del emperador Carlomagno y de
+los doce pares de Francia, y de la batalla que hubo Oliveros con
+Fierabrás, rey de Alejandría_ (Sevilla, 1528: folio). De esta historia
+tomó también Don Quijote la receta de su bálsamo incomparable,
+defendiendo el crédito que merece con las palabras siguientes: «¿Porque
+qué ingenio puede haber en el mundo que pueda persuadir á otro que no
+fué verdad lo de la infanta Floripes y Guido de Borgoña; y lo de
+Fierabrás con la puente de Mantible, que sucedió en tiempo de
+Carlomagno, que, voto á tal, que es tanta verdad como es ahora de día?»
+El arreglo más antiguo de la tradición de Fierabrás es la poesía
+provenzal, copiada de un manuscrito, y publicada por Emmanuel Becker en
+1830. Su imitación primera, en prosa, parece ser el romance de
+_Fierabrás Legeant_ (Geneve, 1478: folio), que existe en la Biblioteca
+de París, siendo probable que provenga de ésta el libro español antes
+citado. Ved el _Buch der Liebe_, de Büdching y Von der Hagen (Berlín,
+1809, págs. 36 y siguientes), encontrándose también en la pág. 143 la
+antigua versión alemana.
+
+[117] El _Orlando innamorato_, de Boyardo, era conocido en España hacía
+ya tiempo por dos traducciones en castellano. La más antigua, en prosa,
+lleva el título de _Espejo de caballerías_, Sevilla, 1535, 1536; la
+segunda es de Francisco Garrido de Villena: Alcalá, 1577, y Toledo,
+1581. De una de estas traducciones había sacado, sin duda, Lope de Vega
+su _Jardín de Falerina_, de que habla en el prólogo de _El Peregrino_.
+La poesía se halla en Boyardo, cap. 2.º, canto III, 66 y siguientes, y
+en el canto V, 18.
+
+[118] Gräszé, en el _Lerhrbuch der Litterargeschichte, Band. II, Abth.
+III, erste Hälfte_, págs. 315 y 411, da las noticias bibliográficas más
+exactas y completas de este libro, tan célebre un tiempo, y traducido á
+casi todas las lenguas europeas: _De los hechos inmortales del caballero
+del Febo y del príncipe Rosicler, de los dos hijos del gran emperador de
+Trebacio, así como de los amores, no menos maravillosos, de la muy
+ilustre princesa Claridiana_.
+
+[119] El asunto proviene en lo más esencial del _Orlando innamorato_, de
+Boyardo, tomo II, cap. 1.º, 70 y siguientes, y de Ariosto, 36, 26-28, 59
+y siguientes; y, aunque con muchas variaciones, hacen sospechar que
+Calderón no bebió inmediatamente en las fuentes indicadas, sino en
+libros españoles, en los cuales se desenvolvía la tradición primitiva.
+La historia de Marfisa, la hermana guerrera de Rudiger (á quien Calderón
+llama Leonido), se encuentra en Aspramonte, en el lib. VII, no impreso,
+de los _Reali di Francia_, y se desenvuelve especialmente en _La
+Marfisa_, di P. Aretino S. L. E. A.; _Marfisa bizarra_, di Gio. Battista
+Dragrancino da Fano (Venecia, 1531: 4.º), y en _Amor di Marfisa_, del
+Danese Cataneo (Venecia, 1562).--V. á V. Schmidt, _De las poesías
+heróicas italianas del ciclo tradicional de Carlomagno_, pág. 277.
+
+[120] La traducción francesa más popular de las Etiópicas de Heliodoro,
+era la de Amiot, que apareció primero en París, en 1549; de ésta
+dimanaba la española de Fernando de Mena (Alcalá de Henares, 1587),
+utilizada probablemente por Calderón.
+
+[121] En la edición de _Joannis Barclaii Argenis nunc primum illustr. a
+Theandro Bugnotio_ (Lugd., Batav., 1664: 2 vols.) se encuentra la clave
+para comprender las alusiones, con frecuencia bastante obscuras, de esta
+singular composición dramática.
+
+[122] Escrito lo que antecede, he leído una comedia de Diamante, _Cuánto
+mienten los indicios y Ganapán de desdichas_, y su argumento es el mismo
+que el de la comedia de Calderón, por cuyo motivo hemos de suponer que
+han dado origen á ambas un suceso verdadero ó alguna novela.
+
+[123]
+
+ Machtig flammt Cupido's Kerze,
+ Durch Gefahr umsonst verdüstert,
+ Und die Liebesklage flüstert
+ In das Echo leichter Scherze.
+
+ (_Platen._)
+
+(Más viva brilla la llama del amor, pasado el peligro que amenazaba en
+vano extinguirla; y las quejas de los corazones enamorados son á veces
+risueños juguetes del eco).
+
+[124] Damas Hinard, _Chefs d'œuvre du theâtre espagnol_:
+introduction.
+
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Historia de la literatura y del arte
+dramático en España, tomo IV, by Adolfo Federico
+
+*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HISTORIA DE LA LITERATURA, TOMO IV ***
+
+***** This file should be named 37067-0.txt or 37067-0.zip *****
+This and all associated files of various formats will be found in:
+ http://www.gutenberg.org/3/7/0/6/37067/
+
+Produced by Chuck Greif and the Online Distributed
+Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
+produced from images available at the Digital & Multimedia
+Center, Michigan State University Libraries.)
+
+
+Updated editions will replace the previous one--the old editions
+will be renamed.
+
+Creating the works from public domain print editions means that no
+one owns a United States copyright in these works, so the Foundation
+(and you!) can copy and distribute it in the United States without
+permission and without paying copyright royalties. Special rules,
+set forth in the General Terms of Use part of this license, apply to
+copying and distributing Project Gutenberg-tm electronic works to
+protect the PROJECT GUTENBERG-tm concept and trademark. Project
+Gutenberg is a registered trademark, and may not be used if you
+charge for the eBooks, unless you receive specific permission. If you
+do not charge anything for copies of this eBook, complying with the
+rules is very easy. You may use this eBook for nearly any purpose
+such as creation of derivative works, reports, performances and
+research. They may be modified and printed and given away--you may do
+practically ANYTHING with public domain eBooks. Redistribution is
+subject to the trademark license, especially commercial
+redistribution.
+
+
+
+*** START: FULL LICENSE ***
+
+THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE
+PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK
+
+To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free
+distribution of electronic works, by using or distributing this work
+(or any other work associated in any way with the phrase "Project
+Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full Project
+Gutenberg-tm License (available with this file or online at
+http://gutenberg.org/license).
+
+
+Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg-tm
+electronic works
+
+1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm
+electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
+and accept all the terms of this license and intellectual property
+(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all
+the terms of this agreement, you must cease using and return or destroy
+all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your possession.
+If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a Project
+Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound by the
+terms of this agreement, you may obtain a refund from the person or
+entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph 1.E.8.
+
+1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be
+used on or associated in any way with an electronic work by people who
+agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few
+things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
+even without complying with the full terms of this agreement. See
+paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project
+Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this agreement
+and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic
+works. See paragraph 1.E below.
+
+1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the Foundation"
+or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
+Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual works in the
+collection are in the public domain in the United States. If an
+individual work is in the public domain in the United States and you are
+located in the United States, we do not claim a right to prevent you from
+copying, distributing, performing, displaying or creating derivative
+works based on the work as long as all references to Project Gutenberg
+are removed. Of course, we hope that you will support the Project
+Gutenberg-tm mission of promoting free access to electronic works by
+freely sharing Project Gutenberg-tm works in compliance with the terms of
+this agreement for keeping the Project Gutenberg-tm name associated with
+the work. You can easily comply with the terms of this agreement by
+keeping this work in the same format with its attached full Project
+Gutenberg-tm License when you share it without charge with others.
+
+1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern
+what you can do with this work. Copyright laws in most countries are in
+a constant state of change. If you are outside the United States, check
+the laws of your country in addition to the terms of this agreement
+before downloading, copying, displaying, performing, distributing or
+creating derivative works based on this work or any other Project
+Gutenberg-tm work. The Foundation makes no representations concerning
+the copyright status of any work in any country outside the United
+States.
+
+1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg:
+
+1.E.1. The following sentence, with active links to, or other immediate
+access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear prominently
+whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work on which the
+phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the phrase "Project
+Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, performed, viewed,
+copied or distributed:
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is derived
+from the public domain (does not contain a notice indicating that it is
+posted with permission of the copyright holder), the work can be copied
+and distributed to anyone in the United States without paying any fees
+or charges. If you are redistributing or providing access to a work
+with the phrase "Project Gutenberg" associated with or appearing on the
+work, you must comply either with the requirements of paragraphs 1.E.1
+through 1.E.7 or obtain permission for the use of the work and the
+Project Gutenberg-tm trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or
+1.E.9.
+
+1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted
+with the permission of the copyright holder, your use and distribution
+must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any additional
+terms imposed by the copyright holder. Additional terms will be linked
+to the Project Gutenberg-tm License for all works posted with the
+permission of the copyright holder found at the beginning of this work.
+
+1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm
+License terms from this work, or any files containing a part of this
+work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.
+
+1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
+electronic work, or any part of this electronic work, without
+prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
+active links or immediate access to the full terms of the Project
+Gutenberg-tm License.
+
+1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary,
+compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including any
+word processing or hypertext form. However, if you provide access to or
+distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format other than
+"Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official version
+posted on the official Project Gutenberg-tm web site (www.gutenberg.org),
+you must, at no additional cost, fee or expense to the user, provide a
+copy, a means of exporting a copy, or a means of obtaining a copy upon
+request, of the work in its original "Plain Vanilla ASCII" or other
+form. Any alternate format must include the full Project Gutenberg-tm
+License as specified in paragraph 1.E.1.
+
+1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
+performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works
+unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.
+
+1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing
+access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works provided
+that
+
+- You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
+ the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method
+ you already use to calculate your applicable taxes. The fee is
+ owed to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he
+ has agreed to donate royalties under this paragraph to the
+ Project Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments
+ must be paid within 60 days following each date on which you
+ prepare (or are legally required to prepare) your periodic tax
+ returns. Royalty payments should be clearly marked as such and
+ sent to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation at the
+ address specified in Section 4, "Information about donations to
+ the Project Gutenberg Literary Archive Foundation."
+
+- You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
+ you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
+ does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm
+ License. You must require such a user to return or
+ destroy all copies of the works possessed in a physical medium
+ and discontinue all use of and all access to other copies of
+ Project Gutenberg-tm works.
+
+- You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of any
+ money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
+ electronic work is discovered and reported to you within 90 days
+ of receipt of the work.
+
+- You comply with all other terms of this agreement for free
+ distribution of Project Gutenberg-tm works.
+
+1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project Gutenberg-tm
+electronic work or group of works on different terms than are set
+forth in this agreement, you must obtain permission in writing from
+both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
+Hart, the owner of the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the
+Foundation as set forth in Section 3 below.
+
+1.F.
+
+1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
+effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
+public domain works in creating the Project Gutenberg-tm
+collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm electronic
+works, and the medium on which they may be stored, may contain
+"Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate or
+corrupt data, transcription errors, a copyright or other intellectual
+property infringement, a defective or damaged disk or other medium, a
+computer virus, or computer codes that damage or cannot be read by
+your equipment.
+
+1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right
+of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
+Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
+Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
+liability to you for damages, costs and expenses, including legal
+fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
+LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
+PROVIDED IN PARAGRAPH F3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
+TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
+LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
+INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
+DAMAGE.
+
+1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
+defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
+receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
+written explanation to the person you received the work from. If you
+received the work on a physical medium, you must return the medium with
+your written explanation. The person or entity that provided you with
+the defective work may elect to provide a replacement copy in lieu of a
+refund. If you received the work electronically, the person or entity
+providing it to you may choose to give you a second opportunity to
+receive the work electronically in lieu of a refund. If the second copy
+is also defective, you may demand a refund in writing without further
+opportunities to fix the problem.
+
+1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth
+in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
+WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
+WARRANTIES OF MERCHANTIBILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.
+
+1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied
+warranties or the exclusion or limitation of certain types of damages.
+If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
+law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
+interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
+the applicable state law. The invalidity or unenforceability of any
+provision of this agreement shall not void the remaining provisions.
+
+1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
+trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
+providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance
+with this agreement, and any volunteers associated with the production,
+promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
+harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
+that arise directly or indirectly from any of the following which you do
+or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
+work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
+Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
+
+
+Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
+
+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
+electronic works in formats readable by the widest variety of computers
+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
+because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
+people in all walks of life.
+
+Volunteers and financial support to provide volunteers with the
+assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
+goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
+remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
+and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
+
+The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
+throughout numerous locations. Its business office is located at
+809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
+business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
+information can be found at the Foundation's web site and official
+page at http://pglaf.org
+
+For additional contact information:
+ Dr. Gregory B. Newby
+ Chief Executive and Director
+ gbnewby@pglaf.org
+
+
+Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation
+
+Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
+spread public support and donations to carry out its mission of
+increasing the number of public domain and licensed works that can be
+freely distributed in machine readable form accessible by the widest
+array of equipment including outdated equipment. Many small donations
+($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
+status with the IRS.
+
+The Foundation is committed to complying with the laws regulating
+charities and charitable donations in all 50 states of the United
+States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
+considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
+with these requirements. We do not solicit donations in locations
+where we have not received written confirmation of compliance. To
+SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
+particular state visit http://pglaf.org
+
+While we cannot and do not solicit contributions from states where we
+have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
+against accepting unsolicited donations from donors in such states who
+approach us with offers to donate.
+
+International donations are gratefully accepted, but we cannot make
+any statements concerning tax treatment of donations received from
+outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
+
+Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
+methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
+ways including checks, online payments and credit card donations.
+To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
+
+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
+
+
+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
+
+ http://www.gutenberg.org
+
+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
+subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
diff --git a/37067-0.zip b/37067-0.zip
new file mode 100644
index 0000000..1a85c53
--- /dev/null
+++ b/37067-0.zip
Binary files differ
diff --git a/37067-8.txt b/37067-8.txt
new file mode 100644
index 0000000..df6067a
--- /dev/null
+++ b/37067-8.txt
@@ -0,0 +1,11412 @@
+The Project Gutenberg EBook of Historia de la literatura y del arte
+dramtico en Espaa, tomo IV, by Adolfo Federico
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+
+Title: Historia de la literatura y del arte dramtico en Espaa, tomo IV
+
+Author: Adolfo Federico
+
+Translator: Eduardo De Mier
+
+Release Date: August 13, 2011 [EBook #37067]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: ISO-8859-1
+
+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HISTORIA DE LA LITERATURA, TOMO IV ***
+
+
+
+
+Produced by Chuck Greif and the Online Distributed
+Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
+produced from images available at the Digital & Multimedia
+Center, Michigan State University Libraries.)
+
+
+
+
+
+
+
+
+[Illustration: COLECCIN
+DE
+ESCRITORES CASTELLANOS]
+
+A. F. SCHACK
+
+HISTORIA
+DE
+LA LITERATURA
+Y DEL ARTE DRAMTICO
+EN ESPAA
+
+traducida directamente del alemn al castellano
+
+POR
+
+EDUARDO DE MIER
+
+TOMO IV
+
+[Illustration]
+
+MADRID
+
+IMPRENTA Y FUNDICIN DE M. TELLO
+_Impresor de Cmara de S. M._
+Don Evaristo 8
+1887
+
+[Illustration: CRITICOS.]
+
+COLECCIN
+DE
+ESCRITORES CASTELLANOS
+
+CRTICOS
+
+[Illustration: EX LIBRIS.]
+
+HISTORIA
+DE
+LA LITERATURA
+Y DEL ARTE DRAMTICO
+EN ESPAA
+IV
+
+
+
+
+TIRADAS ESPECIALES
+
+
+ 100 ejemplares en papel de hilo, del I al 100.
+ 25 en papel China, del I al XXV.
+ 25 en papel Japn, del XXVI al L.
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO XXVIII.
+
+ ALARCN.--Sus obras dramticas.
+
+
+Alarcn es uno de los poetas dramticos espaoles ms distinguidos, y
+pesar de esto, fu poco estimado de sus coetneos, hacindole notoria
+injusticia, y tampoco ha obtenido despus por la posteridad la fama que
+indudablemente mereca. Sbese muy poco de su vida. D. Nicols Antonio,
+que por otra parte hace mencin de l con singular aprecio, no indica ni
+aun con seguridad el lugar de su nacimiento[1]. Pero acerca de este
+punto existe, sin embargo, una antigua crnica que aclara nuestras
+dudas[2]. Juan Ruiz de Alarcn y Mendoza, pues, si nos atemos sus
+datos, naci en Tasco, en Mjico, y descenda de una familia oriunda del
+lugar de Alarcn, en el obispado de Cuenca. No se ha podido averiguar
+todava si esta misma familia de Alarcn, que pas Amrica, formaba
+parte de la casa noble del mismo nombre, sobre cuya genealoga hay una
+obra escrita por el marqus de Trocifal; pero es lo cierto que nada se
+dice en ella de nuestro poeta[3]. De los registros de la Inquisicin
+aparece que Alarcn resida en Espaa en el ao de 1622[4]. En el de
+1628 se public el primer volumen de sus comedias[5], titulndose el
+autor Relator del Real Consejo de Indias. Este cargo era muy
+importante, y demuestra que Alarcn perteneca las clases ms elevadas
+de la sociedad. El estilo familiar, que emplea en la dedicatoria de su
+libro al duque de Medina de las Torres, se diferencia mucho del humilde
+y algo rastrero, usado generalmente por los escritores de aquella poca
+al dedicar sus obras los grandes y los que desempeaban los puestos
+pblicos supremos. A la dedicatoria que mencionamos sigue otra al
+pblico, cuyo lenguaje respira el mayor orgullo:
+
+Contigo hablo, bestia fiera, que con la nobleza no es menester, que
+ella se dicta ms que yo sabria. All van esas comedias: trtalas como
+sueles; no como es justo, sino como es gusto, que ellas te miran con
+desprecio y sin temor, como las que passaron ya el peligro de tus
+silvas, y aora pueden slo passar el de tus rencores. Si te
+desagradaren, me holgar de saber que son buenas; y si no, me vengar de
+saber que no lo son el dinero que te han de costar.
+
+Pero este desdn orgulloso fu funesto en sumo grado para el poeta.
+Mientras que muchos poetas dramticos medianos eran celebrados, en
+general, se le atenda muy poco, y su nombre, no se encuentra en los
+escritores coetneos, slo se cita de paso y la ligera. Lope de
+Vega, la verdad, le consagra en su _Laurel de Apolo_ algunas frases de
+alabanza que nada prueban y significan, cuando observamos que otras
+iguales y ms exageradas se consagran en la misma obra poetas muy
+inferiores Alarcn. Pocas composiciones suyas se encuentran en las
+colecciones de las comedias ms aplaudidas de aquella poca, y lo que
+es peor, y deba disgustarnos sobremanera, es que algunas de sus obras
+ms notables se imprimieron y atribuyeron otros poetas ms famosos. En
+el prlogo al segundo volumen de sus comedias alude l este abuso, y
+lo hace, por cierto, con tanta moderacin y tanta modestia, cuanto que
+se halla en completa oposicin con el tono del prrafo copiado ms
+arriba:
+
+Qualquiera que tu seas, dice, mal contento ( bien intencionado) sabe
+que las ocho comedias de mi primera parte, y las doce desta segunda son
+todas mias, aunque algunas han sido plumas de otras cornejas, como _El
+texedor de Segovia_, _La verdad sospechosa_, _Examen de maridos_[6], y
+otras que andan impressas por de otros dueos: culpa de los impressores,
+que les dan los que les parece, no de los Autores, quien las han
+atribuydo, cuyo mayor descuydo luze mas que mi mayor cuydado; y assi he
+querido declarar esto, ms por su honra que por la mia, que no es justo
+que padezca su fama notas de mi ignorancia.
+
+No hay dato alguno que nos ponga en estado de determinar, ni aun
+aproximadamente, el ao de la muerte de Alarcn.
+
+Las obras de este poeta, como se nota en general en la poesa dramtica
+espaola, apareciendo como carcter suyo peculiar, nos descubren un
+horizonte potico completamente nuevo. Alarcn era uno de esos hombres
+osados y de espritu independiente, que, despreciando toda imitacin,
+emprenden sin vacilar nuevas sendas; uno de esos caracteres enrgicos,
+que imprimen el sello de su originalidad de una manera indeleble en todo
+lo que hacen. Cuando la mayor parte de los poetas dramticos de aquel
+perodo consideraban de ordinario el argumento de sus obras como su
+objeto principal, manejndolo y revolvindolo en todos sentidos para
+darle el aspecto y la forma que poda ofrecer la poesa para recreo de
+los espectadores, los hechos, que constituyen el enredo, son slo para
+este poeta la expresin del pensamiento que intenta representar. No
+arranca, como Lope, de la contemplacin tranquila de lo que es la vida
+humana, sino del sentimiento de la pasin, poderosamente excitado; ni se
+propone nicamente agradar, ni interesar y conmover al pblico, sino
+comunicar los dems la fuerza violenta de la inspiracin que lo
+llena. Alarcn, segn parece, hubo de ser un hombre atrevido y
+orgulloso, despreciador de todo lo villano y sintiendo ardiente amor por
+todo lo bueno; la nobleza de un alma grande y la sublimidad de los
+pensamientos se ven impresas en todas sus poesas; pinta con
+predileccin cuanto realza y sublima al hombre, la energa varonil y el
+nimo incontrastable de la inocencia perseguida, la abnegacin infinita
+del amor, la fidelidad inmutable de la amistad, y lo que preferan
+todo los verdaderos espaoles de aquel tiempo, la lealtad caballeresca y
+la satisfaccin de aqul, cuyo honor no deslustra mancha alguna. Al
+lado de estas cualidades, se nota tambin, con arreglo las ideas de la
+poca, que se ensalza la sed inextinguible de venganza, poco escrupulosa
+en la eleccin de los medios, y que se sostiene el principio de borrar
+con sangre del ofensor la deshonra sufrida por su causa.
+
+Este poeta, en el momento en que concibe con toda claridad la idea el
+pensamiento, que ha de revestir forma potica, no obstante la violencia
+de sus afectos, que por todas partes se muestra, le imprime con pasmosa
+seguridad los contornos plsticos que la convierten en obra artstica
+perfecta. No se observa en su trabajo nada superfluo, nada que no se
+halle en riguroso acuerdo con la idea fundamental de cada una de sus
+obras: todas las partes de ella forman un conjunto orgnico acabado, lo
+particular en la ms estrecha relacin con lo general, y es imposible
+suprimir una escena sin destruir por completo la harmona de la obra.
+Los dramas de Alarcn son tan limados, es tan estrecha la trabazn de
+sus partes, y cada una de stas tan perfecta, que pocos pueden
+comparrsele bajo este aspecto. Digno de alabanza especialmente es el
+mtodo racional, que observa para apurar hasta el extremo el fondo de
+sus argumentos, y lo es tanto ms, cuanto que la mayor parte de los
+dramticos de su poca se distinguen por el defecto contrario.
+
+La forma externa de sus obras se acomoda exactamente la perfeccin del
+fondo; su lenguaje se amolda siempre maravillosamente los pensamientos
+que expresa; elvase, con la osada de los conceptos, al peldao ms
+alto de la locucin potica sin hinchazn y sin hojarasca, y hasta en
+las escenas menos animadas puede calificarse de modelo de claridad y de
+naturalidad.
+
+Ninguno de los dramas de Alarcn deja de sobresalir por sus bellezas
+particulares; sin embargo, descuellan entre todos aqullos que pueden
+llamarse hericos, y cuyo argumento se funda en la historia en la
+tradicin nacional. El carcter romntico peculiar que imprima su sello
+en la vida de Espaa en esa poca, aparece en sus obras con ms plenitud
+y con mayor fuerza que en ninguna otra. La grandeza y la sublimidad, que
+haba persistido desde siglos en los romances populares, y exaltado
+hasta el extremo la imaginacin y los afectos de los espaoles; el amor
+y la ternura caballeresca que sugera los enamorados sus cantos en la
+ventana de sus damas, se presenta en las comedias de Alarcn bajo otra
+forma y con mayor viveza. Ese pueblo formal y satisfecho, lleno de
+herosmo y de fe, ingnita en Espaa largo tiempo haca, se presenta
+nuestra vista en su vida y en sus obras; y su lado, el otro, que como
+un fuego destructor, haban abortado los desiertos de la Arabia,
+olvidando pronto su ferocidad natural bajo un cielo ms benigno, y
+construyendo sus mgicos palacios en los jardines encantados de
+Andaluca. Contemplamos como testigos la lucha secular entre la cruz y
+la media luna; oimos los gritos de guerra y el estrpito de las armas, y
+entre ellos, cantos llenos de melodas y quejas amorosas, hasta que, al
+fin, el sonido de la campana se sobrepone al fragor de las batallas, y
+el pueblo victorioso planta el smbolo de la fe en las mezquitas del
+Profeta, pero asimilndose todas las bellezas que encuentra entre los
+vencidos, y hacindolas florecer luego con ms pompa y con mayor bro.
+
+_El tejedor de Segovia_ es una de las composiciones dramticas ms ricas
+y llenas de vida que se han puesto en escena. El fundamento de esta
+comedia parece ser una tradicin, relativa las familias de los Vargas
+y de Pelez[7]; pero la forma particular que le ha dado Alarcn, es
+original, sin duda alguna, y de tal naturaleza, que slo poda prosperar
+en manos de un poeta de primer orden. El ingenio que muestra en la
+invencin, el inters arrebatador de las situaciones, la firmeza y la
+vida de los caracteres y el estro potico que vivifica todas sus partes,
+seala este drama un lugar merecido entre las obras magistrales ms
+selectas que haya producido la poesa dramtica. Aquellas escenas, en
+que el joven Fernando vuelve como vencedor de las guerras contra los
+moros, y en vez de la recompensa que esperaba, encuentra decapitado su
+noble padre por las calumnias del infame Pelez, amenazndole tambin
+el mismo suplicio; su refugio en una iglesia, en donde se parapeta y
+defiende contra el populacho amotinado; la aparicin maravillosa de la
+joven doncella, su ngel salvador, que llega libertarlo estando tan
+prximo la muerte; el sacrificio de su hermana, quien inmola,
+rogndoselo ella para hacer vanas las asechanzas de su enemigo; y la
+venganza completa, que, despus de afrontar infinitos peligros, que se
+suceden con inters siempre creciente, toma al cabo de los traidores,
+dejando su honor inmaculado: todo esto se graba perfectamente en la
+memoria de cualquiera si alguna vez llega leerlo. Imposible es, sin
+embargo, exponer en el anlisis de esta obra el nmero y calidad de las
+innumerables bellezas de este poema grandioso, exuberante en fuerza y
+energa, que sin dudas de ningn gnero puede colocarse entre los ms
+perfectos que se hayan escrito en cualquier poca y en cualquier pueblo.
+Basta su simple lectura, como decimos (y ya que no en el original, por
+lo menos en la traduccin alemana, que dista mucho del primero)[8], para
+que admiremos la riqueza inagotable de la invencin, el brillo de la
+exposicin, su riqueza en imgenes y afectos, y la sublimidad verdadera
+de toda la obra, as como el arte y buen sentido del poeta, que, pesar
+de la superabundancia de hechos que constituyen su accin, los encauza
+todos hacia el objeto final de su plan, y aumenta as sobremanera la
+belleza y el efecto de la impresin que hace en el espectador lector.
+
+La titulada _Ganar amigos_, de Alarcn, es casi igual en mrito la
+indicada: un poema sublime y apologtico de la amistad, en el cual
+campean la inspiracin potica ms vigorosa y los ms hidalgos
+sentimientos.
+
+La accin de este drama es, en resumen, la siguiente:
+
+La bella Doa Flor es amada por el marqus Don Fadrique, favorito de
+Pedro _el Justiciero_, y le demuestra la inclinacin exclusiva que la
+domina, motivada por el desagrado que la produce la ida Sevilla de Don
+Fernando, otro caballero con quien antes estaba en relaciones; algo
+coqueta, la verdad, no renuncia al amor de este ltimo por completo,
+hacindole jurar solemnemente que nunca, por ningn pretexto, hablar
+nadie de su amor. Una noche, en que Don Fernando galantea su novia en
+la ventana, se suscita una cuestin entre l y otro caballero, que
+termina con la muerte de ste. Fernando huye de la justicia, que le
+persigue, y pide auxilio al primer caballero que encuentra, el cual no
+es otro que su rival el marqus Don Fadrique, que le promete ampararlo,
+como era de esperar de su hidalgua, y le presta su capa para que se
+disfrace y no lo conozcan. Acrcanse sus perseguidores, y el Marqus
+averigua de ellos que el muerto es su hermano; pero pesar de esto
+cumple religiosamente su palabra, oculta al matador y le acompaa hasta
+fuera de la ciudad, pidiendo slo al fugitivo que le diga su nombre y
+que le descubra la clase de relaciones en que haba estado con Doa
+Flor. Fernando rehusa acceder lo ltimo por guardar el juramento
+prestado; entonces pelean ambos, cae Fernando, y Don Fadrique le pone la
+espada al pecho para que revele el secreto; pero el vencido persiste con
+firmeza en su propsito, y prefiere morir quebrantar su promesa. El
+Marqus le dice entonces:
+
+ Levantad, ejemplo raro
+ De fortaleza y valor,
+ Alto blasn del honor,
+ De nobleza espejo claro.
+ Vivid: no permita el cielo
+ Que quien tal valor alcanza,
+ Por una ciega venganza
+ Deje de dar luz al suelo.
+
+ * * * * *
+
+ * * * * *
+
+ No slo estis perdonado,
+ Pero os quedar obligado
+ Si me queris por amigo.
+
+ FERNANDO.
+
+ De eterna y firme amistad
+ La palabra y mano os doy.
+
+ MARQUS.
+
+ Don Fernando de Godoy,
+ Idos con Dios, y pensad
+ Que, puesto que ya la muerte
+ De mi hermano sucedi,
+ Que ms que m quise yo,
+ Os estimo de tal suerte,
+ Que trueco alegre y ufano,
+ A mi suerte agradecido,
+ El hermano que he perdido
+ Por el amigo que gano.
+
+Esta escena es de una belleza incomparable. El Marqus suplica al Rey
+que indulte Don Fernando de la pena merecida por su delito, y promete
+tambin Don Diego, hermano de Doa Flor, renunciar por completo la
+mano de su hermana, cuya reputacin ha sufrido algo causa de la
+aventura nocturna ocurrida junto su ventana. Doa Flor, muy afligida
+por la retirada repentina del Marqus, encarga una de sus amigas,
+llamada Doa Ana, que le disuada de su propsito por cualquier medio, y
+que le consagre de nuevo su amor. La ltima, con este objeto, tiene una
+conferencia con Don Fadrique, que es escuchada por Don Diego, amante de
+Doa Ana; pero por mala explicacin por mala inteligencia, deduce de
+ella que se propone atraer por su cuenta al Marqus. Don Diego resuelve
+entonces, para vengarse de la infiel, entrar disfrazado en su casa, como
+si fuese el mismo Marqus, y ejecutar su propsito. Don Fadrique,
+mientras tanto, ha recibido del Rey la comisin de encarcelar un Don
+Pedro de Luna, reo de cierta falta punible; pero, como es amigo suyo,
+intenta librarlo concedindole una plaza de general, cuya provisin era
+muy urgente. Don Pedro, que ignora la causa de este nombramiento, cree
+que Don Fadrique desea tan slo alejarse del Rey, y resuelve tambin
+vengarse acusndolo de haber dado muerte su hermano, impulsado por los
+celos. Doa Ana, vestida de luto, se presenta al Rey y le pide justicia
+contra el fautor de su deshonra. El Marqus es encerrado en la crcel y
+condenado muerte; pero apenas lo sabe Fernando, oculto hasta entonces,
+se presenta y confiesa que l es el matador; Don Diego acorre tambin
+para declarar que es el causante de la deshonra de Doa Ana; y por
+ltimo, Don Pedro, conocedor ya de los motivos que impulsaron al Marqus
+ obrar como lo hizo, se empea en entrar en la crcel en lugar del
+inocente acusado. Susctase entonces una contienda herica entre los
+cuatro caballeros: cada uno de ellos quiere salvar los dems y sufrir
+la pena. El Rey, que asiste este altercado sin ser visto, siente tal
+emocin ante la nobleza de sentimientos de los cuatro caballeros, que
+todos concede su gracia y los llama el mejor ornamento de su reino. Doa
+Ana da su mano Don Diego, y Doa Flor al Marqus.
+
+El efecto de esta comedia debi ser extraordinario al representarse,
+porque no slo interesa y conmueve el corazn, sino que estimula tambin
+ las acciones magnnimas. Aunque parezca una asercin algo temeraria,
+diremos, no obstante, que Alarcn es, entre todos los dramticos
+espaoles, el que ms sobresale por la pureza y energa de los afectos.
+Cuanto dice arranca inmediatamente de la sensibilidad ms profunda, y de
+aqu que mueva tambin inmediatamente la nuestra; su elocuencia es
+siempre inagotable, y nos arrastra con ella, porque su lenguaje es el
+lenguaje del alma.
+
+_La crueldad por el honor_ (cuyo argumento proviene de un suceso, que
+cuenta Mariana en su libro undcimo) no es inferior las comedias
+mencionadas hasta ahora, ni en la grandeza de los pensamientos, ni en la
+fuerza de su expresin. El argumento se basa en un hecho extraordinario
+de la historia antigua del reino de Aragn, y es, en pocas palabras, el
+siguiente:
+
+Don Nuo Aulaga, noble aragons, que se cree gravemente ofendido por Don
+Bermudo, uno de los dignatarios ms elevados del reino, ha intentado
+vanamente vengarse de su ofensor; todas las tentativas se han estrellado
+ante la posicin que ocupa en el Estado Don Bermudo, y no le queda otro
+recurso, para realizar sus proyectos ms adelante, que acompaar al rey
+Alfonso en una expedicin la Tierra Santa. El Rey muere en esta
+cruzada manos de los infieles, y Don Nuo es hecho prisionero. Se
+supone que todos estos sucesos han ocurrido antes de comenzar la
+comedia. Don Nuo vuelve su patria despus de una ausencia de
+veinticinco aos, durante la cual han gobernado Aragn la reina
+Petronila y Don Bermudo, su primer ministro. Slo rumores vagos han
+llegado al reino acerca de la muerte del Rey, y muchos confunden con
+ste Don Nuo por su extraordinaria semejanza con el difunto Monarca.
+Esta particularidad le sugiere el plan de fingirse el Rey, no dudando
+que como tal lo mirarn todos sus vasallos, y que de esta manera podr
+asegurar el xito de su venganza de Bermudo, tan largo tiempo y tan
+ardientemente deseada. En efecto, encuentra en seguida el apoyo de casi
+todos los grandes, y poco se ve al frente de un ejrcito poderoso,
+con cuya ayuda ataca la Reina, que lo declara un impostor. Doa
+Petronila slo cuenta con pocos partidarios, siendo uno de ellos Don
+Sancho Aulaga, el hijo de Don Nuo, que, como es natural, no conoce su
+padre el caudillo del bando contrario. Pero antes de darse la batalla
+decisiva, en la cual han de pelear el padre contra el hijo, Don Nuo
+atrae Sancho una conferencia, se descubre y le conjura que
+abandone la defensa de la Reina; pero l permanece fiel su deber, y,
+cuando intenta dar la seal del ataque, su ejrcito se pronuncia en
+favor de Don Nuo, obligndolo por necesidad no hacer armas contra su
+padre. Doa Petronila se ve privada de todo auxilio; Don Nuo ocupa el
+trono, y todos lo reconocen por Rey. Llega entonces el momento suspirado
+de vengarse de Don Bermudo. Lo atrae una entrevista secreta; le revela
+quin es y el fin que se ha propuesto desde un principio, y quiere
+obligarlo combatir con l muerte, cuando muchos caballeros, que
+ocultos lo haban escuchado, se presentan de improviso impiden la
+ejecucin de sus proyectos. Conocido ya y abandonado de todos sus
+amigos, es condenado el falso Rey muerte vergonzosa; pero como el
+objeto de su conducta no ha sido otro que el deseo de recobrar su
+honor, se propone entonces ejecutar una resolucin herica para librarse
+del oprobio que ha de recaer en su nombre. Pide, pues, como ltima
+gracia que se le permita ver su hijo, y le ruega entonces
+encarecidamente que le d muerte, porque si sucumbe manos de un hombre
+esforzado se borrar la vergenza de su suplicio. Don Sancho, despus de
+matar su padre, ha de vengarse en seguida de Don Bermudo y sostener en
+lid solemne contra todos, que el impostor que se present al principio
+como Rey, y que despus se crey ser Nuo Aulaga, no era su verdadero
+padre, porque ste haba muerto en Palestina largo tiempo antes. Don
+Sancho ejecuta esta orden al cabo, siendo vanas sus objeciones y su
+obstinada oposicin los deseos de su padre, y lo mata, y consigue de
+la Reina la licencia de pelear solemnemente con Don Bermudo, y despus
+con todos los dems que nieguen la verdad de su dicho, averigundose al
+fin que l mismo no es hijo de Don Nuo, sino de Don Bermudo; que no ha
+existido en realidad la ofensa que se supona haber hecho ste Don
+Nuo, finalizando as el drama, y desatndose su nudo satisfactoria y
+tranquilamente, despus de haber movido tanto los afectos de los
+espectadores.
+
+_Nunca mucho cost poco_ (conocida tambin bajo el ttulo de _Los
+pechos privilegiados_), fundada, segn asegura el poeta, en un suceso
+verdadero, contiene escenas muy interesantes; pero carece de esa viva
+pintura de pasiones que se observa en otras de Alarcn, y en las cuales
+es tan maestro. En _Don Domingo de Don Blas_ se describe con mucha
+belleza la transformacin repentina de un alma, sumida en el egosmo, en
+noble y en magnnima. _La Manganilla de Melilla_ ofrece cuadros y
+situaciones de mucho inters, propios slo de poetas de imaginacin muy
+creadora, aunque se echen de menos en el plan la razn y la sensatez,
+que tanto brillan en otras obras de este mismo poeta. En _La prueba de
+las promesas_ se desenvuelve muy hbilmente, bajo forma dramtica, el
+conocido cuento del dicono de Badajoz.
+
+En las comedias de _El Antecristo_ y _Quien mal anda mal acaba_,
+predomina un genio sombro y fantstico, poco comn en Espaa. La
+primera es una representacin dramtica extraa de la visin del
+Apocalipsis; la segunda, en su argumento, es semejante la tradicin de
+Fausto, conocida probablemente en Espaa poco antes de su composicin.
+Un mancebo, llamado Romn Ramrez, extraviado por su amor, sin
+esperanzas, una beldad, prometida otro, vende al diablo su alma por
+alcanzar con su ayuda el cumplimiento de sus deseos. Y, en efecto, con
+el auxilio del espritu de las tinieblas, consigue anular los anteriores
+esponsales; pero al darle su amada la mano junto al altar, se presentan
+dos familiares de la Inquisicin, y lo condenan por su alianza con el
+demonio.
+
+En _El dueo de las estrellas_ y _La amistad castigada_, recurre
+Alarcn, en sus invenciones, la antigedad griega. No es fcil
+descubrir la razn que hubo de moverle, porque ambas comedias se fundan
+por completo, con arreglo las ideas de los espaoles de aquella poca,
+en el conflicto suscitado entre el honor y los deberes de sbdito.
+
+Las comedias autnticas de Alarcn se distinguen de la mayor parte de
+las dems espaolas por lo animado individual de sus caracteres.
+
+La ms clebre, entre todas stas, es _La verdad sospechosa_, modelo del
+_Menteur_, de Corneille, aunque sta slo ha conservado muy poco del
+original. Un joven de prendas poco comunes, aunque deslustradas por su
+propensin la mentira, ve, recin llegado Madrid, dos bellas damas,
+enamorndose de una. Habla con ella y pretexta, ya por seguir su natural
+propensin, ya por realzar su mrito sus ojos, que es un americano
+residente en Madrid hace un ao, y que desde esta fecha est enamorado
+de ella, sin haber encontrado ocasin de declarrselo. Poco despus
+encuentra un amigo, enamorado tambin de la misma dama, y celoso de ella
+por haber odo que otro amante le ha dado una fiesta orillas del
+Manzanares la noche anterior; el embustero, que ignora la pasin de su
+amigo, le dice, para darse importancia, que l ha sido el autor de
+aquella fiesta. Habla luego con su padre, que le propone un enlace con
+una dama de belleza y amabilidad tan extraordinaria, que ninguna otra
+puede comparrsele. Esta es la misma de quien est apasionado el
+mancebo; pero no conociendo su verdadero nombre y para oponerse al
+casamiento propuesto por su padre, finge que se ha casado ya en
+Salamanca, y lo obliga, por tanto, anular el trato ya hecho. De estas
+tres complicaciones, y de otras que nacen de su argumento, combinadas
+con el mayor ingenio, teje Alarcn su fbula, desenlazndose de suerte
+que el embustero pelea con su amigo, se convierte en objeto de las
+burlas de todos, pierde la mano de su amada y se casa con otra que no es
+de su agrado.
+
+Es probable que la tendencia tan moral de esta comedia ha sido el
+motivo, que ha llevado muchos crticos considerarla como la mejor de
+todo el teatro espaol. Nuestro juicio acerca de su mrito es muy
+diverso. Lope, Tirso, Moreto, Rojas y hasta el mismo Alarcn, han
+escrito otras obras de ms ingenio en la invencin, y de mucha ms vis
+cmica, y de mayor gracia y elegancia. No es esto negar que _La verdad
+sospechosa_ sea una comedia de primer orden y de las muy raras, cuya
+tendencia moral directa no perjudica en lo ms mnimo la poesa. Sus
+bellezas resaltan todava ms cuando se comparan con la imitacin seca y
+descolorida de Corneille, en la cual se echan de menos aparecen
+desfigurados todos los rasgos de ingenio y gracia del original,
+transformndose en drama moral insoportable un cuadro lleno de vida y de
+talento en todos sus personajes[9].
+
+Otra comedia, superior en nuestro concepto la mencionada, y
+notabilsima en todas sus partes, es _El examen de maridos_. La idea de
+presentar una dama joven que, en obediencia lo dispuesto en el
+testamento de su padre, hace un examen formal de la honradez y
+sentimientos de sus pretendientes, alcanzando el triunfo el ms digno,
+es original en sumo grado, y da margen las situaciones dramticas ms
+interesantes; la combinacin de su plan demuestra, adems, el
+extraordinario ingenio y la superioridad de su autor, as como los
+caracteres sobresalen por su vida, por su variedad y por su fuerza.
+
+_El semejante s mismo_, _Quin engaa ms quin_ y _Los empeos de
+un engao_, han de clasificarse entre las comedias de intriga
+propiamente dichas; pero as stas como las dems de nuestro eminente
+poeta, por su invencin ingeniosa y original, por el hbil desarrollo de
+la accin y por la elegancia de la exposicin, han de considerarse como
+las ms perfectas del teatro espaol, siendo de deplorar que slo
+existan ediciones antiguas y raras de ellas, conocidas slo de escasos
+aficionados.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO XXIX.
+
+ Felipe Godnez.--Luis de Belmonte.--Rodrigo de Herrera.--Otros
+ dramticos de este tiempo.
+
+
+No hay dato alguno acerca de la vida de Felipe Godnez, y el nico que
+conservamos, y que nos sirve para determinar la poca en que escribi
+para el teatro, es la mencin que de l se hace en _El viaje al
+Parnaso_[10].
+
+Sus comedias no se distinguen por rasgos grandes y originales: son, en
+general, de invencin interesante, y en su exposicin revela tambin
+ingenio poco comn. En la comedia titulada _Aun de noche alumbra el
+sol_, se repite un tema muy popular en la escena espaola, saber: el
+del conflicto que surge entre un Prncipe y un particular, que enamoran
+ambos la misma dama, siendo muy de alabar en este poeta que el
+argumento de su drama, manejado tantas veces por otros escritores, gana
+considerablemente en mrito y belleza.
+
+El lugar de la escena es en la corte del rey de Navarra. Don Juan de
+Ziga tiene relaciones amorosas con Doa Sol, emparentada con la
+familia real, y es pretendida al mismo tiempo por Don Carlos, Prncipe
+heredero de la Corona. Una noche se encuentran los dos rivales en la
+puerta de la casa de Doa Sol; susctase entre ellos un altercado, y el
+Prncipe, usando de su autoridad soberana, le manda renunciar su amor.
+Pero Don Juan, para asegurar por completo la posesin de su amada, forma
+el proyecto de casarse con ella en secreto. El Prncipe, que contina
+tratando la dama, aunque ignora todava si se ha celebrado no el
+casamiento, lleno de ira al saber que no se han cumplido sus rdenes,
+encarga Don Jaime, amigo de Don Juan, que lo mate. Don Jaime, mientras
+finge obedecer las rdenes del Prncipe, advierte su amigo el peligro
+que le amenaza, obligndole huir para salvarse, y prometindole que,
+durante su ausencia, l ser el protector de Doa Sol. Don Juan accede
+las splicas unidas de su amigo y de su esposa, cuyo tierno afecto
+describe el poeta de un modo muy agradable, y se encamina una aldea
+prxima, en donde se mantiene oculto. Doa Constanza, mientras tanto,
+otra dama enamorada de Don Juan, cuya suerte le sigue interesando, forma
+el proyecto de explotar la clera del Prncipe, escribindole billetes
+amorosos y dndole citas nocturnas bajo el nombre de Doa Sol. El
+Prncipe, por equivocacin, llega una noche al aposento de la verdadera
+Doa Sol, la cual lo rechaza enrgicamente, como exiga su deber; pero
+esta conversacin llega odos de Don Juan, que haba venido hacer
+una visita secreta su esposa, y como desconoce el conjunto de
+circunstancias, causa de esta entrevista, tiene por infiel su esposa,
+ la cual acusan las apariencias. Presntase luego movido de rabiosos
+celos; prorrumpe en dicterios contra Doa Sol, y es encerrado en la
+crcel por orden del Prncipe. El Rey, que, mientras tanto, ha prometido
+la mano de su hijo la Princesa heredera de la Corona de Aragn, se
+muestra muy descontento de la pasin que lo extrava y distrae, por cuyo
+motivo pone en libertad Don Juan, y le manda que d muerte Doa Sol.
+Don Juan, excitado por los celos, y en la inteligencia de que su honor
+ha sido manchado, sin pensar ms que en su venganza, se dispone
+ejecutar las rdenes del Rey, penetra de noche en la casa de Doa Sol,
+no da crdito sus protestas de inocencia, y se prepara herir su
+pecho, cuando oye cerca de la casa un coloquio amoroso, conociendo la
+voz del Prncipe, que habla con otra dama, que no es su esposa Doa Sol.
+Desengaado entonces de su error, y convencido de la fidelidad de su
+mujer, se precipita al punto en sus brazos; en este momento aparece el
+Rey con servidores, que traen antorchas, y en vez de encontrar el
+cadver que esperaba, encuentra los dos esposos estrechamente
+abrazados, y tambin al Prncipe su hijo en brazos de Doa Constanza.
+Don Juan declara que se ha casado en secreto con Doa Sol, y el Prncipe
+conoce, averiguado su engao, que tan largo tiempo le ha dominado, lo
+insensato y fantstico de su amor, manifestndose, en su consecuencia,
+dispuesto ofrecer su mano la Infanta.
+
+Entre todas las comedias de Godnez que han llegado nuestra noticia,
+nos parece sta la mejor. El drama herico _Cautelas son amistades_, es
+defectuoso por el argumento alambicado que constituye su accin; los
+disfraces, las equivocaciones y las asechanzas y tretas de unos
+personajes con otros se acumulan de tal modo, que es mprobo trabajo
+seguir el hilo de la intriga en este enredo obscuro. El drama religioso,
+titulado _La Virgen de Guadalupe_, contiene, la verdad, algunos
+rasgos bellos y poticos, pero desaparecen ante las innumerables faltas
+de regularidad y de buen gusto que lo llenan. De todas maneras, no es
+tan grande la importancia de este autor que exija el anlisis crtico de
+otras comedias suyas, como _Los trabajos de Job_, _Celos son bien y
+ventura_, _Acertar de tres la una_, _Adquirir para reinar_, _Amn y
+Mardoqueo_, ni tampoco de sus autos, como, por ejemplo, el titulado _El
+segundo Isaac_.
+
+Carecemos tambin de datos biogrficos acerca de Luis de Belmonte[11],
+sabindose nicamente que floreci en tiempo de Lope de Vega. Sus
+comedias son poco ms que medianas, y no brillan por su originalidad. En
+_El prncipe villano_ observamos una fbula novelesca, ya comn y
+conocida, por lo menos, en cuanto al modo de presentarla en el teatro,
+muy vulgar en Espaa, no siendo preciso atormentar mucho la imaginacin
+para imprimirle algunas modificaciones y llevarla la escena. Un
+Prncipe de Dinamarca, que con nombre supuesto se dirige la corte del
+Rey de Polonia para enamorar su hija; la pasin de esta Princesa por
+un mancebo particular, que penetra en palacio disfrazado de caballero y
+mata cierto Prncipe en un torneo, persiguindole el Rey por esta
+causa, y ocultndole la Princesa en su gabinete; encuentros nocturnos y
+desafos; por ltimo, el descubrimiento de que el presunto galn
+labrador es tambin un Prncipe, son los elementos manejados para el
+teatro, con molesta repeticin por los autores anteriores, y que por lo
+mismo no ofrecen aliciente ni inters alguno, tan conocidos y tan
+gastados.
+
+_La renegada de Valladolid_ es una amalgama extraa de intrigas profanas
+amorosas y de tendencias msticas. Doa Isabel, joven dama de
+Valladolid, ha hecho voto de ser monja, y est punto de entrar en el
+convento, cuando se enamora de repente de un caballero que sirve bajo
+las banderas de Carlos V, y se perjura de manera, que quebranta
+locamente sus votos y se escapa con su amante. Los dos, despus de
+diversas aventuras, son cautivados por los moros de frica. Pero el amor
+de Isabel su acompaante se ha transformado poco poco en verdadero
+odio; lo abandona, por tanto, y accede los ruegos del Rey de los
+moros, que la pretende, llegando ser la sultana favorita y renegar
+de la fe cristiana. El destino hace entonces que el hermano de Isabel
+sea tambin cautivo en frica, pero ste es un modelo de virtud y de
+piedad, como la hermana de lo contrario; primero sufre todos los males
+de la esclavitud con incansable paciencia, y persevera con tal
+constancia en su fe, que est dispuesto sufrir por ella el martirio.
+La hermana lo atormenta con todo linaje de males, pero l logra al cabo
+convertir la apstata, que vuelve arrepentida al gremio de la Iglesia,
+y que utiliza su elevada posicin social para libertar todos los
+cautivos cristianos.
+
+En algunas ediciones antiguas aparece la clebre comedia, titulada _El
+diablo predicador_, como obra de Belmonte, aunque otras lo atribuyan
+Antonio Coello, y algunas se limiten llamar su autor _un ingenio de
+esta corte_[12]. Por lo que hace su estilo, se asemeja, sin duda, al
+de las dems obras de Belmonte, y si es suya, en efecto, es seguramente
+la mejor. El diablo Lucifer ha conseguido con sus artificios exasperar
+sobremanera los habitantes de Luca contra los frailes franciscos;
+nadie les da limosnas, se ven en la mayor necesidad, casi punto de
+morir de hambre, y por ltimo, les ordenan los magistrados de la ciudad
+que abandonen su convento y que se repartan por el mundo como puedan.
+Pero cuando el demonio triunfa de este modo de los pobres frailes, baja
+del cielo el Nio Jess y lo condena, para castigar su maldad,
+transformarse su vez en fraile francisco, y predicar en pblico y
+recoger limosnas, hasta que se edifique otro convento mayor para la
+misma orden, por la piedad que despierte en los habitantes de Luca, y
+con los dones y riquezas que se granjee. Lucifer se desespera al verse
+forzado trabajar contra s mismo, si ha de obedecer este mandato, pero
+no le es posible evitar su cumplimiento; se viste el hbito franciscano
+y se presenta de repente en medio de los frailes en el instante en que
+se disponan abandonar su convento:
+
+ LUZBEL.
+
+ _Deo gratias,_
+ Hermanos... (Ap. Fiero castigo!)
+
+ GUARDIN.
+
+ Vlgame Dios! Quin es, padre?
+ Que de verle aqu me admiro.
+
+ FRAY ANTOLN.
+
+ Por dnde ha entrado este fraile?
+
+ FRAY NICOLS.
+
+ Por la puerta no ha podido,
+ Que yo la cerr.
+
+ LUZBEL.
+
+ No hay puerta
+ Cerrada al poder divino.
+ l es quien (sin que pudiera
+ Excusarme) me ha trado
+ Desde tan ignoto clima,
+ Que el puesto donde yo asisto
+ En mi vocacin constante,
+ El sol, general registro,
+ le perdon por pobre
+ dej por escondido.
+
+ GUARDIN.
+
+ Dgame, qu nombre tiene?
+
+ LUZBEL.
+
+ Mi nombre es, y mi apellido,
+ Fray Obediente Forzado;
+ De antes Querub...
+
+ FRAY ANTOLN.
+
+ Vizcaino
+ Debe ser el tal fraile.
+
+ GUARDIN.
+
+ Parece varn divino.
+
+ FRAY ANTOLN.
+
+ Bien su palidez lo muestra.
+
+ LUZBEL.
+
+ Pues jams tan encendido
+ Tuve el espritu.
+
+ GUARDIN.
+
+ Padre,
+ Dganos, pues, qu vino;
+ Que nos tienen recelosos
+ Sus palabras y el prodigio
+ De entrar cerradas las puertas.
+ Algn engao imagino
+ De nuestro comn contrario;
+ Temblando estoy!
+
+ FRAY ANTOLN.
+
+ Yo apercibo
+ Hisopo y agua bendita,
+ Por si acaso es el maligno.
+
+ LUZBEL.
+
+ No teman y estenme atentos.
+ Orden traigo de Dios mismo
+ boca de reprenderles
+ La poca fe que han tenido.
+ Los que siguen la bandera
+ Del gran alfrez de Cristo,
+ La plaza que les entrega
+ Desamparan fugitivos?
+ No h dos das naturales
+ Que puso el contrario el sitio:
+ Cmo desmaya tan presto
+ De vuestra esperanza el bro?
+ Los que debieran ser rocas
+ De corazones impos
+ los embates, qu oponen,
+ Siendo culpa lo indeciso,
+ riesgos amenazados
+ Temores ejecutivos?
+ Sabiendo que nuestro padre
+ Prometi Dios que sus hijos
+ No faltara el sustento,
+ Incurren en un delito
+ Tan grande como el pensar
+ Que pueda lo que Dios dijo
+ Faltar? (Ap. Que yo tal pronuncie!)
+ Crean (Ap. Volcanes respiro!)
+ Que cuando de todo el orbe
+ Cerraron, un tiempo mismo,
+ Los vivientes racionales
+ la piedad los odos,
+ Los ngeles les trajeron
+ El sustento prometido
+ De su Criador, el demonio
+ Porque fuese ms prodigio.
+
+ FRAY ANTOLN.
+
+ Con el fervor echa llama
+ Por los ojos.
+
+ GUARDIN.
+
+ Padre mo,
+ Bien se ve que es enviado
+ De Dios..............
+
+Lucifer comienza entonces desempear su comisin, y pronto toman el
+aspecto ms favorable los negocios de los franciscanos. Las limosnas
+llueven de todas partes, y al poco tiempo reunen la suma necesaria para
+edificar con tan piadosos dones un convento nuevo mayor. El pretendido
+monje muestra una actividad sobrehumana: predica en todas las calles, y
+al parecer en muchas la vez; ayuda la construccin del convento,
+pero es tan singular en todas sus acciones, que los pobres hermanos no
+saben cmo explicarlo, y slo el Padre Guardin, por revelacin divina,
+conoce con certeza su diablico carcter.
+
+ FRAY PEDRO.
+
+ l es varn prodigioso,
+ Padre Guardin: sus portentos
+ El sr humano desmienten.
+
+ GUARDIN.
+
+ De muchos santos leemos,
+ Padre, portentos tan grandes,
+ Y eran humanos.
+
+ FRAY NICOLS.
+
+ Es cierto,
+ Y que poda Dios en ste
+ Obrar lo que en aqullos,
+ Y ms, si fuere servido.
+
+ FRAY PEDRO.
+
+ Claro est; pero no es eso
+ Lo que nos tiene confusos,
+ Sino ignorar en qu reino
+ en qu provincia este santo
+ Tom el hbito; porque esto
+ Ni l ha querido decirlo,
+ Ni hemos podido saberlo;
+ Con que juzgo que no es fraile.
+
+ GUARDIN (_aparte_).
+
+ Ni aun quisiera parecerlo.
+
+ FRAY NICOLS.
+
+ Yo he pensado que es Elas,
+ Porque manda con imperio
+ Notable y con aspereza.
+
+ GUARDIN (_aparte_).
+
+ No asista en tan ameno
+ Pas.
+
+ FRAY PEDRO.
+
+ Yo creo que es ngel.
+
+ GUARDIN (_aparte_).
+
+ Puede ser; pero no bueno.
+
+ FRAY PEDRO.
+
+ Porque sufrir cada da
+ Un trabajo tan inmenso
+ Como andar la ciudad toda
+ Y asistir en el convento,
+ Que labra con tanta priesa
+ Trabajando y disponiendo,
+ Y hallarse presente en casa
+ Cuando importa, siendo cuerpo
+ Humano, fuera imposible,
+ Sin que tal vez por lo menos
+ El cansancio le rindiera.
+
+ GUARDIN.
+
+ Slo asegurarle puedo,
+ Padre, que Dios lo ha enviado;
+ No examinen sus misterios.
+ A Fray Forzado obedezcan
+ En todo, pues cuanto ha hecho
+ Y cuanto ha mandado es justo;
+ Que yo tambin lo obedezco,
+ Y soy su guardin.
+
+ (_Sale Fray Antoln._)
+
+ FRAY ANTOLN.
+
+ No hay parte
+ Segura de este hechicero;
+ Dos gazapos me ha sacado
+ Que escond en un agujero,
+ Con una vara de hondo;
+ Por mi mal vino al convento;
+ l ha dado en perseguirme.
+
+ GUARDIN.
+
+ Fray Antoln, pues tan presto
+ Se vuelve casa?
+
+ FRAY ANTOLN.
+
+ S, padre;
+ Que dos veces el jumento
+ Y yo venimos cargados,
+ Y es fuerza volverme luego,
+ Que quedan muchas limosnas
+ Por traer.
+
+ GUARDIN.
+
+ Gracias al cielo;
+ Dnde queda Fray Forzado?
+
+ FRAY ANTOLN.
+
+ No s; que slo le veo
+ Cuando l quiere que le vea.
+ En la obra del convento
+ Que labra est todo el da;
+ Pero no deja por eso
+ De entrar en ms de mil casas.
+ l camina ms que el viento,
+ Y trabaja por cien hombres;
+ En la fbrica, un madero
+ No le pudieron subir
+ Veinte hombres; lleg este tiempo,
+ Y asindole por el cabo,
+ no agacharse tan presto
+ Los que arriba le esperaban,
+ Los birla y vienen al suelo.
+
+ GUARDIN.
+
+ Esa bien se ve que es fuerza
+ Sobrenatural.
+
+ FRAY ANTOLN.
+
+ tiempos
+ Est que parece un ngel,
+ Y otras veces en el cielo
+ Pone los ojos, y brama
+ Como un toro, y yo sospecho
+ Que, aunque l disimula, tiene
+ Muchos males encubiertos,
+ Y sin duda que son llagas;
+ Que huele muy mal el siervo
+ De Dios......................
+
+Lo expuesto da slo una idea general del argumento de esta comedia; pero
+es imposible comprender en un extracto de ella las numerosas y
+divertidas escenas, que desenvuelve el poeta con gracia, y atenindose
+al principio fundamental que le sirve de base. La descripcin que se
+hace de la conducta del demonio, por una parte, predicando el amor de
+Dios y haciendo milagros para terminar cuanto antes la misin fatal que
+se le ha ordenado; las frases obscuras incomprensibles, con que
+expresa su repugnancia llenarla, y el xito extraordinario de sus
+obras, contrarias su propio inters; los medios de que se vale para
+mitigar algn tanto su dolor, atormentando los dems monjes, y
+asustndolos con sus apariciones repentinas cuando creen que est ms
+lejos de ellos; y por ltimo, su regreso los infiernos despus de
+ejecutar en todo los mandatos divinos, todo esto, repetimos, es de una
+gracia y de un ingenio incomparable.
+
+Merece consignarse, propsito de este _Diablo predicador_, la singular
+circunstancia de que, mientras durante el siglo XVII se represent con
+frecuencia y con general aplauso, y sin la ms leve oposicin por parte
+de los piadosos espectadores, fu prohibida fines del siglo siguiente,
+y no h mucho, en el reinado de Fernando VII, como ofensiva la
+religin. Tanto haban variado los tiempos!
+
+Luis de Belmonte, que probablemente sobrevivi muchos aos Lope de
+Vega, escribi tambin diversas comedias, asociado otros poetas ms
+jvenes, como, por ejemplo, _El mejor amigo el muerto_, con Francisco de
+Rojas y Caldern. Esta comedia, en la cual se distinguen los diversos
+trabajos de los tres poetas, y en el acto tercero especialmente la mano
+de Caldern, est, la verdad, escrita algo la ligera, y tiende con
+exceso producir efecto teatral, aunque aparezcan en ella situaciones
+dramticas notables. Don Juan de Castro, heredero de la Corona de
+Galicia, despus de sufrir un naufragio, se ve solo y abandonado de sus
+compaeros en la costa de Inglaterra, en donde encuentra, poco de
+arribar, un caballero llamado Lidoro, prximo espirar, que le
+suplica lleve efecto su ltimo deseo, sin cuya realizacin no puede
+morir tranquilo. D. Juan, con la mayor generosidad y abnegacin, accede
+al ruego del moribundo, de ejecucin nada fcil, que espira entonces en
+paz, prometindole presentarse ante el trono del Seor para dar fe de la
+nobleza de nimo de su bienhechor. En Lndres, donde se dirige D. Juan
+entonces, hay grande excitacin en el pueblo, porque la reina Clarinda,
+obligada casarse con Roberto, Prncipe de Irlanda, con arreglo la
+voluntad de su padre, se opone este casamiento; se han formado dos
+partidos contrarios, uno de los cuales se propone elevar al trono al
+Prncipe, y defender el otro la libertad de la Reina, peleando ambos
+entre s en calles y plazas. Don Juan, que nada sabe de esto, cae,
+poco de llegar, en manos de los partidarios de Roberto, y es hecho
+prisionero por los defensores de Clarinda y condenado muerte. Ya el
+prisionero se prepara para el suplicio, cuando oye un coro de ngeles
+que le anima, y poco despus se presenta el difunto Lidoro, que le abre
+las puertas de la crcel, y le anuncia que Dios le ha concedido la
+gracia de revestir de nuevo forma humana para proteger su bienhechor y
+salvarlo del peligro. Don Juan, entonces, se ve libre por la
+intervencin sobrenatural de Lidoro, y se publica por las calles de
+Londres que el Prncipe heredero de la corona de Galicia se juzga slo
+digno de dar su mano Clorinda, y que as lo sostendr contra todos en
+solemne desafo. Con ayuda de su milagroso protector, logra asistir de
+incgnito una fiesta brillante de la corte y atraerse en ella el favor
+de la Reina; pero Roberto, su vez, proyecta asesinarlo para librarse
+de este rival, y el amenazado de muerte escapa tambin ahora por la
+intervencin de Lidoro, que toma la forma de Don Juan y recibe en su
+pecho el hierro asesino.
+
+El Prncipe de Irlanda cree muerto su adversario, pero ste, declarada
+la guerra entre la Reina y su porfiado pretendiente, es nombrado General
+de las tropas de la primera. La victoria se decide en favor de Irlanda;
+el ejrcito de Clarinda se disuelve, y ella cae en manos de Roberto; Don
+Juan yace herido mortalmente en el campo de batalla entre innumerables
+vctimas; oye entonces de nuevo el coro celestial que lo consol antes
+en la crcel, y se siente con nuevo vigor y nueva vida; Lidoro se
+presenta de nuevo armado de todas piezas, con una bandera en la mano, al
+frente de un ejrcito, con el cual derrota por completo al triunfante
+vencedor. En la escena final, Clarinda, obligada por la necesidad, se
+dispone ofrecer su mano Roberto, cuando las puertas se abren de
+repente, entra Lidoro con una antorcha en la mano, anuncia su derrota al
+orgulloso Prncipe de Irlanda y lleva Don Juan los brazos de
+Clarinda.
+
+Debemos mencionar ahora algunos poetas dramticos, que ocupan un lugar
+inferior entre los espaoles consagrados al teatro, y en los cuales no
+hemos de detenernos sino lo suficiente para dar una idea completa de
+esta materia.
+
+Rodrigo de Herrera[13] fu nombrado ya por Cervantes, en su _Viaje al
+Parnaso_, y alabado irnicamente, comparndolo con Homero. Era natural
+de Portugal, caballero de la orden de Santiago, y muri en el ao de
+1641. Sus comedias, que slo pueden calificarse de algo ms que
+medianas, tienen en su mayor parte una tendencia religiosa pronunciada,
+como, por ejemplo, las tituladas: _El primer templo en Espaa_, _El
+segundo obispo de Avila_, _La fe no h menester armas_ (sobre el ataque
+frustrado de los ingleses Cdiz el ao de 1597). El argumento de la
+_Del cielo viene el buen Rey_ es bastante extrao. El rey Federico de
+Sicilia ha hecho desdichado todo su reino con su tirana y su olvido
+de los preceptos divinos, irritando sus sbditos de tal modo, que es
+inminente una sublevacin popular. Baja entonces del cielo el arcngel
+San Miguel para refrenarlos, y al mismo tiempo para enmendar las faltas
+cometidas por el Monarca. Vstese el traje real mientras el soberano se
+baa, y toma su cuerpo y sus facciones desfigurando la fisonoma del
+Rey, vistindolo de campesino. El arcngel gobierna entonces, siendo
+mirado como el verdadero soberano, y lo hace con tanta justicia y con
+tanta sabidura, que se atribuye milagro tan radical mudanza; las
+pretensiones del Rey al trono, estando tan desfigurado, sirven slo de
+objeto de burlas; pero su enseanza en la escuela de la humillacin y de
+la desdicha es tan completa, que, despus de las pruebas que lo sujeta
+su divino representante, lo declara digno de ocupar de nuevo el trono.
+El maestro Alonso Alfaro[14], presbtero de Madrid (muerto en 1643),
+escribi un nmero considerable de comedias, entre las cuales, aunque en
+general de escaso mrito, son las ms clebres, las siguientes:
+_Aristmenes Mesenio_, _El hombre de Portugal_, _La Virgen de la
+Salceda_ y _La Virgen de la Soledad_.
+
+Diego Muxet de Sols public en Bruselas en el ao de 1624 un tomo de
+comedias, que contiene seis histricas y dramas religiosos[15]. Su
+_Venganza de la duquesa de Amalfi_ es una continuacin de _El mayordomo
+de la duquesa de Amalfi_, de Lope de Vega.
+
+La obra dramtica ms famosa de Antonio de Huerta (de Madrid, segn dice
+Montalbn en su _Para todos_; de Valladolid, segn D. Nicols Antonio),
+_Las doncellas de Madrid_, se ha perdido, segn todas las apariencias.
+Consrvanse de l, sin embargo, la comedia religiosa que lleva el ttulo
+de _Las cinco blancas de Juan de Espera en Dios_, _Los competidores y
+amigos_, y otras.
+
+De los muchos dramas que escribieron[16] Pedro Garca Carrero, mdico de
+Cmara de Felipe III, y Marcedo Daz de Calle Cerrada (autor del poema
+_Endymion y Luna_: Madrid, 1624), slo se conservan los ttulos; no as
+de las de Juan Delgado[17], amigo de Lope y de Montalbn, algunas de las
+cuales han llegado hasta nosotros, como, por ejemplo, la comedia de
+espectculo _El prodigio de Polonia_.
+
+Jernimo de la Fuente, mdico, de quien existen muchas obras de
+medicina, se consagr tambin, al mismo tiempo que cumpla sus deberes
+profesionales, cultivar con celo la poesa[18]. Insrtanse comedias
+suyas en las grandes colecciones dramticas espaolas, como sucede, por
+ejemplo, con la titulada _Engaar con la verdad_, que se halla en el
+tercer volumen de _Las comedias nuevas escogidas_: Madrid, 1653.
+
+Montalbn, en su catlogo de escritores naturales de Madrid, celebra
+como poeta dramtico Diego de Moxica y Andrs Tamayo. Pertenecen al
+ltimo las piezas tituladas _A buen hambre no hay mal pan_ y _As me lo
+quiero_.
+
+Fernando de Ludea, capitn de infantera y caballero de la orden de
+Santiago (muerto en 1641), es alabado como autor de muchas comedias y
+autos, as como Gregorio Lpez de Madera, nombre que aparece con
+frecuencia en los escritos de Lope, famoso como abogado, poeta y pintor,
+y caballero tambin del hbito de Santiago[19].
+
+Los que mencionamos ahora, se encuentran todos en la misma relacin de
+valor y mrito con el arte dramtico.
+
+Diego de Vera Ordez y Villaquirn, capitn de infantera y alguacil
+mayor de la Inquisicin de Catalua, fu nombrado caballero de la orden
+de Calatrava en el ao de 1653, y es el mismo D. Diego de Vera citado
+por Agustn de Rojas.
+
+Antonio de Herrera y Saavedra, muerto en 1639.
+
+Jacinto de Herrera y Sotomayor. Este poeta dramtico estuvo al servicio
+del cardenal Don Fernando de Austria, y vivi en Bruselas en el ao de
+1640.
+
+Felipe Bernardo del Castillo, muerto en 1632, famoso por sus autos.
+
+Juan de la Porta Corts, presbtero y notario apostlico.
+
+Juan Antonio de la Pea[20].
+
+Vicente Esquerdo, de Valencia, nacido en 1600, muerto en 1630, escribi
+las comedias _Marte y Venus en Pars_ (representada en el ao de 1619),
+_La ilustre fregona_ (de la novela de Cervantes) y _La nia de
+amor_[21].
+
+Jernimo de Salas Barbadillo, nacido en 1580, muerto en 1630, autor de
+muchas obras en prosa y verso, y entre ellas de comedias como la
+titulada _El gallardo Escarramn_.
+
+Alonso del Castillo Solrzano, escritor muy fecundo, que en el reinado
+de Felipe III, y en los primeros aos de Felipe IV, vivi al servicio
+del marqus de los Vlez, virrey de Valencia, escribi, adems de muchas
+novelas, algunas comedias, y entre ellas _La victoria de Norlingen_.
+Entre los poetas dramticos espaoles, merece tambin mencion especial
+el clebre conde de Lemos, virrey de Npoles. Sbese que compuso una
+comedia titulada _La casa confusa_, que se represent en el palacio del
+duque de Lerma, con asistencia de Felipe III.
+
+La aficin de escribir para el teatro fu tan general, que algunos
+autores que haban mostrado su talento en otros gneros literarios,
+quisieron ensayarse tambin en el de la poesa dramtica. As, por
+ejemplo, el conocido Don Francisco de Quevedo y Villegas, juntamente con
+D. Antonio de Mendoza (poeta que floreci en el reinado de Felipe IV),
+compuso una comedia, que se represent en una fiesta en el palacio del
+conde de Olivares. Desgraciadamente, segn todas las probabilidades,
+esta comedia, titulada _Quien ms miente medra ms_, se ha perdido para
+nosotros, aunque se conserven en la coleccin de las obras de Quevedo
+una serie de entremeses suyos muy entretenidos.
+
+D. Luis de Gngora, muchas veces mencionado antes, aunque sin vocacin
+especial para el drama, quiso tambin probar sus fuerzas en este
+terreno, arrastrado por las corrientes de la moda; pero sus tentativas
+tuvieron mal xito, y no llevando su nombre las dos comedias tituladas
+_Las firmezas de Isabela_ y _El doctor Carlino_, hay motivos para dudar
+que hayan sido escritas por tan ingenioso poeta.
+
+Los imitadores de Gngora no quisieron ser menos que su maestro. As, el
+culterano Flix de Arteaga compuso una comedia, _Gridonia_, que revela
+ya en su calificativo (_invencin real_) el estilo culto. Hllase
+inserta en las _Obras pstumas divinas y humanas_, de D. Flix de
+Arteaga: Madrid, 1641.
+
+Tambin las mujeres pagaron su tributo la predileccin con que se
+cultivaba la poesa dramtica, contndose entre ellas Doa Bernarda
+Ferreira de la Cerda, portuguesa instruda, llamada Madrid por Felipe
+III para ensear latn las Infantas. Hay un tomo de comedias
+espaolas[22] de esta seora, y la tragicomedia _Los jardines y campos
+Sabeos_, Lisboa, 1627, de Doa Feliciana Enrquez de Guzmn.
+
+Ya en tiempo de Lope de Vega no era raro que se reuniesen varios poetas
+para componer una comedia; sin embargo, la mayor extensin de esta
+costumbre cae juntamente en la poca, que consagramos el tomo
+siguiente de esta historia del teatro espaol, por cuyo motivo
+reservamos para ese lugar el examen de la significacin de las palabras
+impresas en algunas comedias, expresando que han sido escritas _por
+uno_, _por dos_ _por tres ingenios de esta corte_. Tambin trataremos
+entonces, por creerlo as ms oportuno, de las grandes colecciones de
+las obras dramticas espaolas, cuya mayor parte fu dada luz
+_mediados del siglo XVII_.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO XXX.
+
+ El italiano Fabio Franchi acerca del arte dramtico en Espaa.
+
+
+Como en este libro no solamente nos ocupamos en la exposicin y crtica
+de la poesa dramtica de los espaoles, sino que nos importa tambin
+conocer los juicios coetneos emitidos acerca de esta misma poesa,
+insertamos con este objeto un extracto del pequeo escrito titulado
+_Ragguaglio al Parnasso_, impreso por el italiano Fabio Franchi en el
+ao de 1636, en las _Essequie poetiche alla morte di Lope de Vega_. Este
+Franchi haba vivido muchos aos en Espaa, y al parecer mostr mucho
+inters y mucha atencin al drama espaol, y conviene sin duda alguna
+conocer cul es su opinin acerca del mismo.
+
+El da siguiente la celebracin de las exequias del incomparable Lope
+de Vega en el templo de Delfos (dice este autor italiano), cierto
+nmero de poetas espaoles pidi una audiencia Apolo. Antes de
+concedrsela fueron llamados Homero, Sneca, el Tasso, Sannzaro y
+Annbal Caro, para asistir ella. Despus entraron los poetas, unos
+vestidos la usanza de su tiempo, con la capilla hasta las rodillas, el
+cabello largo hasta los hombros, y los cuellos de la camisa la manera
+del Dante; los otros que llegaron ver algunos rayos de la luz de
+nuestro siglo, con la capa corta y la gorra de pao, chaleco con mangas
+estrechas y su gorguera. Los recin llegados se acercaron al trono, y
+todos hicieron su cortesa, y despus uno de ellos, de cara redonda y de
+nariz de sabueso, habl en nombre de sus compaeros de esta manera:
+
+Prncipe Sol, as os nombramos en Espaa: yo soy Lope de Rueda, y mis
+compaeros Torres Naharro, Castillejo, Montemayor, Silvestre,
+Garci-Snchez, Miguel de Placencia, Rodrigo Cota, Miguel Snchez,
+Trrega, Aguilar, Poyo, Ochoa, Velarde, Grajales y Claramonte[23]. Ves
+en nosotros una cohorte de poetas dramticos que representan al siglo de
+oro, y llegan hasta ste, que comienza ser de hierro. Somos los
+autores ms antiguos espaoles de comedias, autos, pastorales,
+coloquios, glogas, dilogos y entremeses; pero si bien cada uno de
+nosotros se vanaglora de haber sido en su tiempo el nico y famoso,
+venimos aqu, ahora, despus de haber odo ayer la oracin fnebre de
+Marn sobre la muerte del fnix Lope de Vega, como almas pecadoras, y
+nos postramos arrepentidos tus pies para pedirte dos cosas: la
+primera, que mandes quemar todas nuestras obras, escritas hace cuarenta
+aos; y la segunda, que des orden de purgar con ruibarbo las
+compuestas desde entonces hasta el da, para que se purifiquen en lo
+posible de la grosera y rusticidad de sus pasajes serios, y de la
+frialdad y escasa animacin de los burlescos. Velarde, que es ese hombre
+grueso, pretende que se olvide hasta el ttulo de sus comedias _El Cid,
+Doa Sol y Doa Elvira_, y la de _El conde de las manos blancas_. Miguel
+Snchez desea que se introduzca en sus comedias algn personaje, que
+pronuncie siquiera veinte versos seguidos, porque los de sus obras
+dramticas preguntan y responden con tanta prisa, que hacen pensar si el
+poeta no habr sabido escribir ms largos discursos, con sus
+pensamientos y mximas correspondientes. Trrega y Aguilar, ambos
+naturales del reino de Valencia, en donde t, oh gran Apolo, prncipe
+de las Musas y de los versos, cuentas tantos vasallos, te suplican que
+concedas sus comedias argumentos mejor desarrollados, y sus
+quintillas ms profundidad en sus tres primeros versos, no se crea que
+son slo aqullos una especie de lecho, destinado al descanso de los
+ltimos versos. Poyo, aquel sacerdote de baja estatura que ves all, te
+ruega que entregues sus comedias un poeta coetneo, para que las
+limpie de frases anticuadas y de sentencias matusalnicas, y las exorne
+con algunas perfrasis y modismos modernos; pero te suplica, ante todo,
+que no consientas en ninguna de sus comedias ms de dos apariciones en
+las nubes, ms de dos prncipes que salten en los aires, ni ms de dos
+tres princesas que se precipiten desde los peascos. Son grandes los
+remordimientos de su conciencia por haber sido causa, con sus
+invenciones, de que se mutilen y estropeen tantos pobres actores. Ochoa
+pide, por amor de Dios, que infundas algn ingenio los criados de sus
+comedias; y Grajales, humildemente, que borres las imperfecciones de las
+suyas, , lo que es lo mismo, que no dejes ninguno de sus versos
+intactos. Ramn demanda que sus versos sean baados en nctar, y
+Claramonte, que, la verdad, se ha servido con celo de sus rasgos
+ingeniosos, desea que se borren de sus comedias los numerosos desafos
+sobre caballos verdaderos, que tanto abundan en ellas. Tal es, oh
+Prncipe! nuestra primera splica, y no tanto para que desaparezcan los
+defectos indicados, sino para que sea ms bella y perfecta tu Biblioteca
+dramtica. Ya que te has dignado iluminar con tus rayos la noble
+Espaa, y hacerla tan famosa en las letras como en las armas,
+concedindole al gran Lope como modelo ilustre gua, es nuestra
+segunda demanda que ordenes los poetas dramticos no separarse del
+estilo y de las reglas trazadas la comedia por aquel hombre eminente,
+y que lo imiten en su ternura y afectos y en sus gracias originales, y
+que, adems, preceptes los que se dan aire de inteligentes en este
+arte, invocando siempre las reglas, viviendo en la molesta compaa de
+las obras antiguas del tiempo de No, que consideren la que se titula
+_La noche toledana_, como ejemplar y tipo dramtico ms verdadero y
+perfecto, ya que en esta pieza se ostentan, en indisoluble consorcio, el
+arte y la libertad, y la habilidad con la licencia. Ordena, adems, oh
+deidad poderosa! todos los poetas espaoles, que han dividido entre
+s, como piadoso legado, la capa y el espritu de su maestro Lope, que
+prosigan escribiendo comedias; y que Montalbn, tan aplaudido hasta
+ahora, no se deje arrastrar de la censura de cierto crtico, por haber
+sido demasiado complaciente con el pblico en su comedia _La vizcana_,
+haciendo aparecer un mismo personaje bajo tres disfraces distintos;
+antes bien, que contine escribiendo siempre, que siempre acertar como
+debe esperarse de tan inspirado poeta, y que sus obras alcanzarn la
+aprobacin general, mientras imite Lope su gran maestro. Y que D.
+Pedro Caldern siga escribiendo muchas otras comedias semejantes la
+titulada _Peor est que estaba_, _Casa con dos puertas_ cualquiera
+otra de las suyas, y que se le recomiende, en particular, que concentre
+ condense ms el argumento de sus piezas. Dgase Mendoza que ningn
+inteligente calificar las suyas de pesadas, si desenvuelve algo ms la
+fbula, porque su estilo, sin ser, la verdad, el de la comedia
+antigua, es un estilo verdaderamente cortesano, y sera de deplorar que
+lo alterase, puesto que hoy en Espaa no hay ya populacho.
+
+Estimlese Pellicer y Godnez, que, sin renunciar Escalgero y
+Enrique Estfano, se den trazas de conciliarlos con la dulzura y gracia
+del laureado Lope, que, en este caso, los escritos de su pluma agradarn
+ cuantos los leyeren. Advirtase D. Juan de Juregui, que _El
+Turismundo_, del Tasso, y _El Pastor Fido_, de Guarino, desean un traje
+espaol semejante al de Aminta. Solicitamos tambin de V. M. que
+despache media docena de vuestros satlites, para que busquen D. Juan
+de Alarcn y le recomienden que no olvide el Parnaso por Amrica, sino
+que escriba muchas comedias iguales _La verdad sospechosa_ y al
+_Examen de maridos_, obras ambas de un consumado maestro. Nadie honrar
+ms al teatro que l, si se precave de poner trmino la accin en el
+acto segundo, como veces le sucede. A Don Antonio de Coello debe decir
+V. M. que excitar la emulacin de todos los dems poetas siempre que
+escriba comedias semejantes la de _El celoso extremeo_. Ha de
+recomendarse D. Antonio de Sols y D. Francisco de Rojas que
+escriban cada ao doce comedias, por lo menos, porque las compuestas por
+ellos hasta ahora, no tienen otra falta que la de ser pocas. Han de
+darse las gracias Guilln de Castro por sus muchas y bellas obras
+dramticas, inculcarle, al mismo tiempo, que destierre de ellas los
+desafos, y no trate del honor como de un asunto _stricti juris_, ni que
+cuando sus damas caen intentan apoyarse en los que se hallan cerca, no
+sean motivo constante de duelos. A Vlez (de Guevara), ha de aconsejarse
+que, un mes antes de representarse alguna pieza suya, ponga un cabezn,
+como el de Lope, sus fanfarronadas; porque un poeta que ha escrito la
+comedia _Errar por amor, fortuna_, peca doblemente cuando comete faltas
+de esta especie. Sera de desear que todas las comedias de Avila agraden
+tanto como la otra suya, titulada _Familiar sin demonio_: slo as
+podrn figurar dignamente al lado de sta, y acertar si antes de
+comenzar escribir coge en sus manos un tomo de las de Lope y le dice:
+Aydame, Lope! Ha de exhortarse Tirso seriamente que contine siempre
+escribiendo, y convencerlo de que, si bien un libelo pasqun puede
+adornar una esquina, no aumenta la merecida fama de un hombre tan
+ilustrado, tan ingenioso y de tanto talento. Hgase entender Amescua
+que el coro de los cannigos puede conciliarse bien con el de las Musas,
+hacindose lo mismo con Valdivielso, as como tambin que de aquellas
+hijas de Mnemosine nunca envejecen; y si hubiese yo ahora de calificar
+con eptetos particulares y las merecidas alabanzas los que no he
+mencionado todava, verame en grandes apuros para contentarlos. Por
+tanto, nombrar sin aditamento alguno Bocngel, Herrera,
+Vatres-Huertas, Moxica, Laporta, Tapia, Tovar, Alfaro, Medrano, Daz,
+Lpez, Delgado, Belmonte, Vivanco y Prado, rogndote que les comuniques
+tu inspiracin y que emplees tu poder persuasivo en convencerlos; que
+aadan nuevas comedias las que ya se han representado de ellos, y que,
+despojndose de la falsa modestia que los distingue, las presenten al
+publico sin miedo. Y como, segn parece, hay personajes elevados que se
+apropian las obras dramticas de otros autores, solicitamos de ti, oh
+rey de las bellas artes! que no lo consientas, porque los poetas que les
+venden sus obras, remedian sus apuros de esta manera y proporcionan
+los compradores gloria injusta y prestada. Pero lo que no has de tolerar
+de ninguna manera, que algunos otros, tambin de esa misma alta esfera,
+menosprecien ser tenidos por poetas, cuando este talento es y ser
+siempre su mejor prenda. Y al hablarte ahora en estos trminos de los
+poetas dramticos existentes, y exhortarlos de todas veras imitar
+Lope de Vega, creemos hacer un servicio importante nuestra patria
+(Espaa), borrando la barbarie que en ella reinaba antes de aparecer el
+gran Lope, el cual ha enriquecido al mundo con su sabidura, con sus
+pensamientos ingeniosos, as serios como burlescos, y con la harmona
+inimitable de su lenguaje, de tal suerte, que ningn otro podr
+igualarlo, no ser que por mandato tuyo sea iluminado sobrenaturalmente
+con los destellos de tu luz poderosa.
+
+As habl Lope de Rueda, cuando un poeta espaol de mucho mrito,
+llamado Villayzn, se acerc al sacrosanto trono del Dios con algunos
+escritos suyos, y le dijo as:
+
+Oh prncipe de Delos! yeme antes de publicar tus decretos: nada tengo
+que oponer lo expuesto por el barbudo Lope de Rueda, sino apoyar sus
+demandas y aadir que, as como t condenas los concilibulos de
+hechiceros y de otros malvados, prohibas la costumbre de juntarse tres
+cuatro poetas para componer una comedia; si este uso se extiende y
+arraiga, engendrar monstruos y no comedias, siendo imposible que logre
+aplausos una obra que no haya sido pensada y escrita por un solo hombre,
+y que aqullos que se consagran este trabajo, no merezcan apellidarse
+menestrales ms bien que poetas. Cualesquiera obra dramtica, cuyos tres
+actos tengan estilo diverso, transforman la escena en desierto lbico,
+en mansin verdadera de los ms deformes monstruos. A mi costa lo he
+aprendido, porque despus de haber escrito la comedia titulada _De un
+agravio tres venganzas_, celebrada de mis contemporneos y alabada por
+el Apolo de la tierra, por el gran Felipe IV, dejme arrastrar de las
+influencias de mis competidores y asociarme con otros dos poetas para
+escribir otra comedia, por la cual he perdido la fama anterior,
+justamente ganada. Rugote, pues, encarecidamente, oh Monarca poderoso!
+que castigues con el fuego estas odiosas asociaciones, madres de
+verdaderos monstruos, y que no nombrar por no ofender sus autores.
+Hasta la que lleva el ttulo de _Los tres blasones_, obra de tres
+grandes ingenios[24], no ha de exceptuarse de mi anatema, porque es un
+monstruo de belleza, como las otras lo son de
+fealdad.................................
+
+As habl Villayzn, retirndose entonces los poetas. Apolo pregunt
+Annbal Caro si se le ocurra hacer alguna observacin, contestando que
+convendra convocar D. Fernando de Acua y al cannigo Pacheco, los
+cuales, como poetas satricos, decidiran, con su perspicaz ingenio, si
+la cuestin propuesta era digna de ulterior consejo. El Tasso y Lucano
+desvanecieron todas las dudas, decretando Apolo: Que el dios Mercurio
+se encaminase Espaa y tomase juramento todos los poetas
+mencionados, y cuantos se propusieran escribir comedias, de imitar
+siempre el estilo y observar las reglas del grande, ilustre
+incomparable Lope de Vega, y de censurar todos aqullos que, por
+emplear el _estilo culto_, se aparten del modelo trazado por tan
+inspirado vate; adems, que se inculque todos los fautores la
+necesidad de no admitir ninguna obra dramtica que no provenga de poetas
+que hayan recibido su ttulo de doctor en nombre de Lope, y que la
+violacin de esta orden sea castigada, la primera vez, con silbidos y
+murmullos; la segunda, con manzanas, nabos y otras menudencias, y la
+tercera, con piedras y mezcla.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO XXXI.
+
+ Actores famosos de la poca de Lope de Vega.
+
+
+Para terminar esta parte de nuestra obra, fltanos slo dar conocer
+los actores y actrices ms famosos de la poca de Lope de Vega, y el
+influjo que ejerci el teatro espaol, en este mismo perodo, en los
+dems teatros de Europa.
+
+Se comprende, desde luego, que no es posible formar un juicio general y
+fehaciente acerca del arte dramtico de este tiempo, puesto que los
+escritores contemporneos no nos dicen acerca de l nada concreto y
+detallado; pero hay, no obstante, slidas razones para asegurar que ese
+arte alcanz entonces tambin perfeccin notable. Por lo general, y
+atendiendo al curso natural de las cosas, cuando se presenta la poesa
+dramtica en un grado superior de perfeccin, se hallan siempre la
+misma altura los medios artsticos de representarla, concurriendo adems
+aqu la circunstancia de existir las declaraciones de muchos testigos de
+vista, unnimes en manifestar su admiracin hacia los grandes actores
+espaoles de la poca de Lope de Vega. Entre estos testimonios, los ms
+interesantes, sin duda, son los de aquellos escritores, contrarios en
+general al teatro de aquel perodo, y cuyas alabanzas desvanecen, por
+tanto, toda sospecha de parcialidad y de pasin ciega[25].
+
+Aunque consecuencia de la falta de datos detallados del antiguo arte
+escnico en Espaa, estamos imposibilitados de dar aqu noticias
+autnticas acerca de este particular, parcenos, sin embargo, que sobre
+la mmica y recitacin de los actores de esta poca y de este pueblo,
+podemos hacer algunas indicaciones importantes, que no son ya simples
+hiptesis. Fndanse, en parte, en el examen atento del mtodo y manera
+con que se representan hoy en los teatros principales de la Pennsula
+las antiguas comedias nacionales, debiendo admitirse que se perpeta en
+esta materia la tradicin de pocas anteriores, y, en parte, en la
+ndole particular de la comedia espaola, y en la correlacin que ha de
+existir necesariamente, al representarlas, entre la composicin potica
+y su representacin prctica.
+
+El arte dramtico, en los teatros espaoles, se caracteriza por una
+animacin peculiar, de la cual no pueden formar ni una idea aproximada
+los dems pueblos, reflejando fielmente, como en un espejo, la vida de
+los habitantes del Medioda, cuya sangre circula en sus venas con
+singular viveza. El temperamento apasionado y fcilmente impresionable
+de los pueblos meridionales ha de hacerse notar, as en el teatro como
+en la vida social: todo es en ellos accin, palabra y movimiento. Una
+consecuencia de esto es la extraeza que en un principio causa los
+extranjeros, acostumbrados diversa gesticulacin y traza exterior; la
+exageracin, con frecuencia excesiva, con que se expresan las distintas
+emociones del alma; la movilidad extraordinaria de gestos, los rpidos
+contrastes en el tono y la modulacin oral, el fuego y animacin
+inslitos de los movimientos, y menudo la transicin repentina, sin
+las naturales gradaciones, de un afecto otro contrario. De aqu
+proviene, sin duda, que los actores espaoles expresen los matices ms
+delicados del lenguaje, y que nos encanten y nos arrebaten, cuando han
+logrado combinar los resultados del anlisis ms profundo con los
+detalles de la inspiracin ms fogosa y de la pasin ms violenta. Suele
+echarse de menos, en su manera de declamar, el arte de representar los
+caracteres en todos sus matices ms delicados, efecto de un estudio
+profundo de los mismos, aparecindosenos, en la mayora de los casos,
+como inspiracin feliz del momento; y de aqu que, en la impresin total
+que nos hacen los personajes dramticos, se noten siempre algunos
+defectos, aunque este mtodo ofrezca la ventaja de ser opuesta la
+frialdad ingnita, al estudio exagerado y demasiado minucioso de esta
+parte de la mmica. Sin abandonarse cavilosidades, ni resolver
+difciles problemas, sino dejndose arrastrar, sin miedo y con
+confianza, de la corriente de la inspiracin, que evoca en ellos el
+influjo de los tipos poticos; saben los artistas dramticos espaoles
+producir grande efecto, y resolver dificultades, muchas veces
+insuperables, los artistas metdicos instrudos, y en virtud de su
+facilsima comprehensin y de su sensibilidad impresionable, son los
+intrpretes ms fieles de la intencin potica del autor. Adase esto
+que nunca se proponen imitar la realidad ordinaria de la vida,
+observando y copiando sus rasgos individuales, sino que slo se
+esfuerzan en personificar las formas creadas por el poeta, harmonizando
+as, en su representacin, de la manera ms feliz, el idealismo y la
+naturalidad. Con el fuego de su fantasa, con la rapidez y flexibilidad
+de su comprehensin y fecundidad, saben expresar toda la existencia
+humana en sus variados aspectos, dar forma corporal, verdadera y
+caracterstica sus infinitas manifestaciones, descubrir las ms
+recnditas sinuosidades del alma, pintar las pasiones, no solo en su
+explosin, sino en sus causas y naturaleza, conmover los espectadores
+con la representacin de los afectos ms extraordinarios que pueden
+mover el nimo, y comunicarles la misma fuerza de la elocuencia y de la
+inspiracin que los llenan. Pero en lo que se distinguen principalmente
+los actores espaoles, y pueden servir de modelo los dems, es en la
+gracia, en el encanto y en la elegancia con que saben revestir hasta
+las formas ms ordinarias y vulgares de la vida real.
+
+No nos choca en ellos jams esa exacta imitacin de la naturaleza, en
+sus manifestaciones ms inmediatas y casuales, con cuyo secreto se
+proponen lograr fama los actores de otras naciones, cuando lo que hacen
+es contravenir las reglas eternas del arte; siempre notamos en los
+espaoles una concepcin ms artstica, por cuanto hacen slo resaltar
+los rasgos ms importantes de la realidad, expresndolos en su conjunto
+y notndose que la verdad est siempre al lado de la belleza, sin
+perjudicar, no obstante, al carcter individual, condicin
+esencialsima, y la nica compatible con la poesa.
+
+Su manera de declamar, en general, se acomoda al movimiento rpido
+ntimo del argumento, sin descuidar los detalles, con mucha animacin y
+variando de tono con frecuencia, lo cual se debe que los personajes se
+muestren y desaparezcan con la mayor celeridad y haya slo pausas muy
+leves. En la recitacin firme, exacta y variada, se proponen los mejores
+actores espaoles amoldarse la ndole del verso, no debiendo olvidarse
+que se ven obligados aplicarse con esmero al desempeo de su papel,
+excitados por el buen gusto del pblico, y por la atencin incansable
+con que ste escucha cada una de las palabras que pronuncian. La
+acentuacin falsa, la omisin de una sola slaba que perjudique la
+medida del verso, es censurada con los signos ms vivos de
+desaprobacin. Increble parecer un aficionado al teatro alemn, que
+ignora, por lo comn, si lo que oye es prosa verso, y, sin embargo,
+diariamente se observa en Espaa que la supresin de una sola lnea que
+interrumpa la serie de las asonancias, promueve entre los espectadores
+un murmullo tan general como espontneo. Seguramente es una fortuna para
+los hbiles artistas presentarse ante espectadores de sentidos tan
+delicados; se ve as puesto en la necesidad inevitable de emplear todas
+sus facultades, para llegar la perfeccin, y considerar los aplausos
+de un pblico tan distinguido como el premio justo debido su mrito.
+Para probar lo extendidas que se hallan en Espaa, en todas las clases
+populares, la aficin y la inteligencia de la poesa, tngase en cuenta
+que las comedias ms clebres y bien escritas, que entre nosotros slo
+se conocen por un pblico muy escogido, no slo se representan ante
+gentes de la clase ms baja de la sociedad espaola que asisten al
+teatro y siguen sus peripecias con el mayor inters, sino que tambin
+las leen luego con la mayor fruicin, explicndose as las ediciones
+baratas que se hacen de ellas, como de libros destinados al pueblo. Con
+arreglo al testimonio de un viajero muy instrudo[26], confirmado por
+nuestra propia experiencia, espaoles sin instruccin alguna, siguen los
+complicados hilos del desarrollo de un drama en los teatros, con tal
+atencin, que les basta oirlo una sola vez para hallarse en estado de
+contar en seguida todo su argumento, sin omitir circunstancia alguna
+esencial, mientras que extranjeros instrudos, y que dominan
+completamente el idioma, no pueden ni comprender siquiera el conjunto de
+la accin de tales comedias, si slo asisten una vez al teatro para
+verlas.
+
+La extructura mtrica de las obras dramticas espaolas exige diversas
+maneras de recitacin, con arreglo los distintos versos que se emplean
+en ellas. Este modo de recitar ha de acomodarse la ndole de la
+combinacin mtrica que se use, con tanto rigor, que el artista
+dramtico no puede ni debe confundirlas, por cuya razn no es posible
+dudar que las mismas reglas observadas ahora en los teatros espaoles en
+esta parte, rigieron en la edad de oro de su poesa dramtica. El
+romance, casi siempre de ndole narrativa, se declama con tal ligereza
+y rapidez, que nunca cansan, por largos que parezcan, y sus perodos
+complicados, interrumpidos con frecuencia por incisos, pasan con viveza
+extraordinaria. La verdadera importancia de la declamacin se nota
+principalmente cuando por la lentitud, monotona y falta del nfasis
+correspondiente del actor, se hace lo que dice ininteligible, cansado y
+confuso. Para las redondillas y quintillas, sobre todo, cuando
+comprenden anttesis, rasgos epigramticos y juegos de ingenio, la
+locucin es algo ms reposada, y sin embargo, la rapidez con que esto se
+hace es siempre grande, sobre todo, cuando sirve para indicar el
+progreso de la accin. Un recitado ms solemne y majestuoso, con viva
+gesticulacin, y hasta con carcter algo declamatorio, piden las
+estancias y tambin las liras y las silvas, slo que estas ltimas han
+de recitarse con ms lentitud; la de los yambos no rimados ha de ser al
+contrario, ligera y sencilla, mientras que el soneto, causa de su
+importancia, por regla general, y de su lenguaje escogido, necesita que
+se pronuncie con el mayor cuidado, sobre todo, en lo que se refiere su
+exacta acentuacin.
+
+Se ha sostenido con frecuencia que el actor vive para lo presente, y
+slo en l influye, y que no ha de esperar premio alguno de la
+posteridad: hasta sus grandes triunfos desaparecen, como si nunca
+existieran, para los que nacen despus, y que su sepulcro, as como
+encierra su cuerpo, as tambin guarda avaro el recuerdo de las horas de
+placer y de entusiasmo que hizo gustar sus admirados auditores. Dos
+siglos[27] tan slo han transcurrido desde la muerte de los grandes
+actores, que asombraron toda Espaa en tiempo de Lope de Vega, y se
+ha desvanecido su memoria de tal modo, que se hace preciso recurrir
+libros viejos de pergamino, llenos de polvo, para averiguar sus nombres
+y conocer algunas noticias ligeras de su importancia y de su vida.
+Insertamos, pues, estas noticias continuacin, tales cuales las hemos
+podido adquirir, aunque hayamos de contentarnos veces con copiar slo
+los nombres de los actores[28].
+
+Siempre que se habla de cmicos espaoles, se suele mencionar tambin
+_Nuestra Seora de la Novena_, su santa patrona, cuyo culto se fundaba
+en los hechos y en las razones siguientes: Haba una actriz llamada
+Catalina Flrez, que recorra pie el pas con su marido, mercader
+ambulante, que venda sus artculos de pueblo en pueblo. En uno de estos
+viajes se vi acometida de los dolores de parto. El alumbramiento fu
+feliz; pero como la recin parida se vea obligada acompaar su
+esposo, no tuvo tiempo bastante para restablecerse por completo,
+perjudicndola tanto el fro del invierno, en aquel ao extraordinario,
+que se qued baldada de todos sus miembros. Catalina Flrez puso
+entonces sus ojos y sus esperanzas, para curarse, en una imagen de la
+Vrgen, que se adoraba en un retablo situado en un ngulo de la calle
+del Len, de Madrid, y celebr en su honor una novena, con tal celo, que
+hasta pas las noches en la calle. San, segn se dice, al terminar el
+da noveno, recobrando de tal modo el uso de sus miembros, que colg
+delante de la imagen, como su exvoto, las muletas de que se haba
+servido hasta entonces. Este milagro produjo gran sensacin, y fu causa
+de que los actores se pusieran bajo la proteccin de aquella santa
+imagen, eligiendo como patrona _Nuestra Seora de la Novena_. Esta
+imagen veneranda fu trasladada la parroquia de San Sebastin, y aqu
+fundaron los principales cmicos, en julio de 1624, una hermandad
+cofrada de Nuestra Seora de la Novena, congregacin que dur ms de un
+siglo, y la que pertenecieron como hermanos los principales y ms
+clebres actores de Espaa.
+
+Muy escasas noticias tenemos de los ms famosos cmicos del principio de
+este perodo, esto es, del ltimo decenio del siglo XVI. Casi todas
+ellas se han insertado ya en el tomo anterior, pero conviene repetir
+sus nombres ahora, puesto que no trabajaron slo en aquella poca[29].
+
+Alonso Cisneros, de Toledo, fu un actor que perteneci en su juventud
+la compaa de Lope de Rueda, ms tarde director de otra compaa suya
+que goz de gran renombre hasta principios del siglo XVII. Lope de Vega
+dice de l en _El peregrino en su patria_, que, desde la invencin de
+las comedias, no tuvo rival, y as Lpez Pinciano, como Agustn de
+Rojas, hablan en igual sentido muchas veces. Mateo Alemn, en su
+_Guzmn de Alfarache_, refiere la siguiente ancdota: Aquesto le
+aconteci Cisneros, un famossimo representante, hablando con Manzanos
+(que tambin lo era, y ambos de Toledo, los dos ms graciosos que se
+conocieron en su tiempo), que le dijo: Veis aqu, Manzanos, que todo el
+mundo nos estima por los dos hombres ms graciosos que hoy se conocen.
+Considerad que con esta fama nos manda llamar el Rey nuestro Seor.
+Entramos vos y yo, y hecho el acatamiento debido, si de turbados
+acertremos con ello, nos pregunta:--Sois Manzanos y Cisneros?
+Responderisle vos que s, porque yo no tengo de hablar palabra. Luego
+nos vuelve decir: Pues decidme gracias. Agora quiero yo saber: Qu le
+diremos? Manzanos le respondi: Pues, hermano Cisneros, cuando en eso
+nos veamos (lo que Dios no quiera), no habr ms que responder sino que
+no estn fritas.
+
+Ros, uno de los cmicos que vagaban de un lugar otro, y que desempea
+el principal papel en _El viaje entretenido_, de Rojas, era natural de
+Toledo, y muri en el ao de 1610, siendo celebrado por Lope de Vega en
+la obra citada, causa de su superioridad en el gnero cmico, y de la
+naturalidad y gracia de su estilo. Este Ros, como dijimos en su lugar
+oportuno, hizo de gracioso en _La Francesilla_, de Lope, personaje el
+ms antiguo de esta especie que se vi en Espaa.
+
+Alonso y Pedro de Morales fueron actores y poetas dramticos, alabados
+por Rojas. Sus comedias yacen en el olvido, sobrevivindoles slo su
+fama como actores. Los apasionados de Morales le llamaban _el Divino_, y
+Andrs de Claramonte, en su _Letana moral_, le califica de prncipe de
+los cmicos. No menos clebre que l fu su esposa Jusepa Vaca, tan
+notable por su belleza como por su talento. Cuntase la ancdota de que
+Morales, al llegar Madrid con su mujer, le recit un soneto pattico
+para prevenirla contra los peligros de su residencia en la corte, y que
+adems le di un palo en la cabeza para esforzar ms sus exhortaciones.
+Este Alonso, si nos atenemos lo que dice Figueroa en su _Plaza
+universal_, haba muerto ya en el ao de 1615; no as Pedro de Morales,
+ quien Cervantes, en el cap. 2. de su _Viaje al Parnaso_, llama el
+favorito de las musas, modelo de talento, ingenio y gracia, que viva
+sin duda en el ao de 1635, puesto que en la _Fama pstuma_, de
+Montalbn, se encuentra includo un soneto suyo sobre la muerte de Lope
+de Vega.
+
+Angulo. Hubo dos actores clebres de este nombre en los teatros
+espaoles, llamndose uno Angulo _el malo_ para distinguirlo del
+otro, y habiendo sido uno director de una compaa de cmicos y poeta
+dramtico, y disfrutado el otro de gran fama como actor, segn nos
+cuenta Cervantes en su _Coloquio de los perros_.
+
+Enumranse tambin entre los cmicos ms famosos y directores de escena
+de principios del siglo XVII, Solano, Velzquez, Toms de Fuentes,
+Alcocer, Gabriel de la Torre, Ramrez, Robles, Villegas, Navarrico,
+Quirs, Miguel Ruiz y Marcos Ramrez, todos de Toledo; Francisco Osorio,
+Jernimo Lpez, Pedro Rodrguez, Juan de Vergara, Alonso Riquelme,
+Villegas, Jernimo Lpez, Alcaraz, Vaca, Gaspar de la Torre, Glvez,
+Saldaa, Salcedo, Villalva, Murillo, Segura, Rentera, Toms Gutirrez,
+Avendao y Mainel.
+
+Entre las actrices de la misma poca, se distinguieron Ana de Velasco,
+Mariana Pez, Mariana Ortiz, Mariana Vaca y Jernima de Salcedo.
+
+Entre los ms renombrados que brillaron en las tablas, hasta la mitad
+del siglo XVII, merecen mencin especial los siguientes:
+
+Pinedo. La familia de los Pinedo fu fecunda en actores sobresalientes,
+y la predileccin del pblico por ellos era tan grande fines del
+reinado de Felipe IV, que bastaba el anuncio de que cualquiera de su
+nombre haba de representar en una comedia, para asegurar su buen
+xito. El apellido de Pinedo era el ms famoso de todos los de los
+cmicos en la poca de Lope de Vega, y de uno de stos dice en su
+_Peregrino_ que era el ms admirable de todos los que lo llevaban. A
+pesar de nuestras prolijas investigaciones, no hemos podido
+proporcionarnos ms datos y distinguirlo de sus homnimos.
+
+Alonso de Olmedo, de una familia distinguida, natural de Talavera de la
+Reina, y al principio paje de Felipe III, se hizo cmico por su amor
+una bella actriz, y entr formar parte de la compaa, cuyo director
+era el marido de su amada. Sucedi entonces que parte de esta compaa,
+en un viaje Vlez Mlaga, cay en manos de unos piratas berberiscos.
+Entre los cautivos lo fu el director de la compaa; y como transcurri
+mucho tiempo sin que se oyera hablar nada de l, se le tuvo por muerto y
+se cas Alonso con la viuda del que se juzgaba difunto; pero unos dos
+aos despus de este suceso, y estando sentado la mesa en Granada el
+matrimonio, entr de repente en la habitacin el primer esposo de la
+dama, y pregunt por el director Alonso de Olmedo; ste se levant en
+seguida de la mesa, y dijo su mujer:--Seora, la llegada de este
+caballero nos obliga separarnos; dadme licencia para que yo busque
+otro domicilio, porque no me conviene permanecer ms aqu.--Olmedo hizo
+lo que dijo y se encamin Zaragoza, en donde se cas por segunda vez.
+Uno de los hijos de este segundo matrimonio, del mismo nombre que su
+padre, desempe despus, bajo Felipe IV, y con gran aplauso, los
+papeles de primer galn en los teatros de Madrid.
+
+Andrs de la Vega fu director de escena muy solicitado, y uno de los
+fundadores de la hermandad de Nuestra Seora de la Novena. Ms famosa
+que l fu su esposa Mara de Crdoba y de la Vega, celebrada por los
+poetas ms distinguidos de su tiempo bajo el nombre de Amarilis, y
+calificada en el reinado de Felipe III y principios del de Felipe IV
+como la primera actriz de Espaa, tan notable en declamar comedias como
+en cantar, bailar y tocar[30].
+
+D. Pedro Antonio de Castro, tronco de otros muchos Castros, muy
+aplaudidos en los teatros espaoles durante el siglo XVII, siendo el
+ltimo de esta lnea, en el XVIII, el llamado Damin de Castro. Este D.
+Pedro Antonio perteneci una familia noble y muy estimada, y
+desempeaba un cargo pblico importante, capaz de hacerle aspirar los
+supremos del Estado, cuando conoci la bella ingeniosa actriz
+Antonia Granados, y le oblig el amor variar por completo su futuro
+plan de vida. Esta dama, hermana del actor Juan Granados, y llamada por
+sus encantos y por sus talentos la divina Antandra, encaden de tal modo
+al joven Castro, que le ofreci su mano, y troc por la de cmico su
+vida de empleado pblico.
+
+Damin Arias de Peafiel fu un eminente artista dramtico de su poca,
+de quien dice Caramuel que tena voz clara y harmoniosa, una memoria
+excelente y una accin animada y expresiva, pareciendo como si las
+gracias acompaasen los sonidos articulados por su lengua, y Apolo
+sus gestos y al movimiento de sus manos[31]. La fama de que disfrut fu
+tan grande, que los mejores oradores de Madrid aprendieron de l el arte
+de hablar, y era tanto el entusiasmo que mova, que D. Luis de Benavente
+dice de l, en uno de sus entremeses, lo que sigue:
+
+ Que en ocupando el teatro
+ Arias, compaero nuestro,
+
+ * * * * *
+
+ * * * * *
+
+ Se desclavaban las tablas,
+ Se desquiciaban los techos,
+ Geman todos los bancos,
+ Crujan los aposentos,
+ Y el cobrador no poda
+ Abarcar tanto dinero[32].
+
+Este aplaudido actor, en medio de sus triunfos, tom la resolucin de
+renunciar al mundo, y de entrar en una orden monstica rgida; pero un
+suceso imprevisto impidi que llevara cabo su propsito y volvi luego
+al teatro. Muri en Arcos, en donde el Duque de este ttulo, como
+hombre muy distinguido, le di sepultura en el panten de su familia.
+
+Roque de Figueroa, hijo de una familia de Crdoba, distinguida y
+respetada, recibi una educacin literaria y cientfica correspondiente
+ su clase, debiendo consagrarse al servicio del Estado con arreglo la
+voluntad de sus padres; pero por su aficin al teatro abandon los
+estudios y se hizo cmico. Su talento y estilo escnico le granjearon
+mucha fama, declamando, no slo en Madrid, Zaragoza, Valencia, Barcelona
+y Lisboa, con general aplauso, sino recorriendo tambin con su compaa
+Italia y los Pases Bajos, y ganando en todas partes riquezas y fama. Su
+carrera teatral comprende casi todo el siglo de oro del teatro espaol,
+porque lleg la avanzada edad de ochenta aos.
+
+Ya mencionamos antes las dos famosas actrices llamadas Amarilis y la
+divina Antandra. Iguales fueron tambin la popularidad y las alabanzas
+que se prodigaron al talento, la belleza y la virtud de Mara
+(Damiana) Riquelme, de la cual dice Caramuel en su _Primus Calamus_,
+tomo II, pg. 705, que por este tiempo (hacia 1624) se celebraba en los
+teatros la bella Riquelme, tan impresionable por naturaleza, que, con
+asombro de todos, mudaba representando el color de su rostro, denotando
+sus facciones la alegra, si su papel lo demandaba, la tristeza ms
+profunda en los pasos patticos, y figurando los afectos ms opuestos en
+sus ms rpidas transiciones, de tal modo, que era inimitable y nica en
+este gnero de mmica. Estaba casada con el director de escena Manuel
+Vallejo, y representaba en su compaa. El cronista de la hermandad de
+Nuestra Seora de la Novena, cuenta que en el ao de 1631 entr Mara
+Riquelme en la cofrada, y que causa de su belleza, y de su talento
+divino para la escena, haba estado expuesta las pretensiones de
+muchos galanes; pero que jams se oy nada que perjudicase en lo ms
+mnimo su honra, sino que, antes bien, su vida fu ejemplar como la de
+una santa. La fama de honradez de la Riquelme se aument ms despus,
+por vivir tranquila y consagrada la religin desde la muerte de su
+marido, abandonando el teatro y domicilindose en Barcelona, en donde
+muri en 1656.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO XXXII.
+
+ Otros actores famosos de la poca de Lope de Vega.--El teatro
+ espaol en el extranjero.
+
+
+Semejante la de la Riquelme es la vida de Francisca Baltasara,
+particularmente inimitable en el desempeo de papeles de damas
+disfrazadas de hombre. Fu mujer del gracioso Miguel Ruiz, y reputada
+como una de las joyas ms bellas del teatro espaol. Cuando su renombre
+era ms grande tom la resolucin repentina, no slo de renunciar sus
+triunfos, sino de decir adis al mundo. Retirse una soledad, en donde
+pas el resto de sus das en prcticas piadosas y en ejercicios
+expiatorios, muriendo en olor de santidad. Un escritor de esa poca
+refiere que, su muerte, tocaron por s mismas las campanas, y que, al
+dar sepultura su cadver, sucedieron otros milagros. La vida y muerte
+de esta actriz sirvi para la composicin de varias comedias, escritas
+por Guevara, Antonio Coello y Francisco de Rojas, cuyo ttulo y
+protagonista eran _La Baltasara_.
+
+Otra actriz muy clebre fu Angela Dido, cuyo sobrenombre recibi
+causa de la habilidad extraordinaria con que representaba el papel de
+Dido, reina de Cartago, en la tragedia del mismo nombre, de Guilln de
+Castro. Nos concretaremos ahora indicar slo los nombres de los ms
+clebres cmicos y cmicas del tiempo de Lope de Vega.
+
+Juan Rana, segn Caramuel el cmico ms notable de cuantos hubo en el
+teatro espaol, floreci en los reinados de Felipe III y Felipe IV.
+Heredia, actor y director de compaa, ya muy famoso principios del
+siglo XVII; su esposa, tambin muy renombrada, Mara de Heredia, le
+sobrevivi largo tiempo, y muri en Npoles en 1658. Cristbal de
+Avendao, que falleci en 1635, y Toms Fernando Cabredo en 1634,
+fundadores los dos de la cofrada de Nuestra Seora de la Novena.
+Cristbal Santiago Ortiz, Valds, Snchez, Pedro Cebrin, Melchor de
+Len, Porras, Santander, Miguel Ramrez, Cristbal, Cintor, Jernimo
+Lpez, Juana de Villalba, Micaela de Lujn, Ana Muoz, Jernima de
+Burgos, Polonia Prez, Mara de los Angeles y Mara de Morales.
+
+Para ilustracin y complemento de las noticias antes insertas acerca de
+la vida de los cmicos espaoles, puede verse el pasaje que copiamos del
+_Gran tacao_, de Quevedo. Don Pablo refiere, en el cap. 22 de esta
+novela picaresca, lo siguiente:
+
+En una posada top una compaa de farsantes que iban Toledo:
+llevaban tres carros, y quiso Dios que entre los compaeros iba uno que
+lo haba sido mo del estudio en Alcal, y haba renegado, metdose en
+el oficio, dxele lo que me importaba el ir all y salir de la Corte; y
+apenas el hombre me conoca con la cuchillada y no haca sino
+santiguarse, _per signum crucis_. Al fin me hizo amistad (por mi dinero)
+de alcanzar de los dems lugar para que yo fuera con ellos. Ibamos
+barajados hombres y mujeres; y una entre ellas, la bailarina, que
+tambin haca las Reinas y papeles graves en la Comedia, me pareci
+extremada sabandija. Acert estar su marido mi lado, y yo sin pensar
+ quin hablaba, llevado del deseo de amor, y gozarla, dxele:--Esta
+mujer, por qu orden podramos hablar, para gastar con ella veinte
+escudos, que me ha parecido hermosa?--No me est bien m el decirlo,
+que soy su marido (dixo el hombre), ni tratar de eso: pero sin pasin
+(que no me mueve ninguna) se puede gastar con ella cualquier dinero,
+porque tales carnes no tiene el suelo, ni tal juguetoncica, y diciendo
+esto salt del carro y fuese al otro, segn pareci, por darme lugar
+que le hablase. Cayme en gracia la respuesta del hombre, y ech de ver
+que por esto se puede decir tienen mujeres como si no las tuviesen,
+torciendo la sentencia en malicia. Yo goc de la ocasin, y preguntme
+que dnde iba, y algo de mi hacienda y vida. Al fin dexamos, tras
+muchas palabras, para Toledo las obras: bamos holgando por el camino
+mucho. Yo acaso comenc representar un pedazo de la Comedia de San
+Alexo, que me acordaba de cuando muchacho, y representlo de suerte que
+les di codicia; y sabiendo (por lo que yo le dixe mi amigo que iba en
+la Compaa) mis desgracias y descomodidades, dxome que si quera
+entrar en la danza con ellos. Encarecime tanto la vida de la farndula,
+que yo, que tena necesidad de arrimo, y me haba parecido bien la moza,
+concertme por dos aos con el Autor. Hcele escritura de estar con l,
+y dime mi racin y representaciones, y con tanto llegamos Toledo.
+Dironme que estudiase tres cuatro Loas y papeles de barba, que los
+acomodaba bien con mi voz. Yo puse cuidado en todo y ech la primera Loa
+en el Lugar: era de una Nave (de lo que son todas) que vena destrozada
+y sin provisin, y deca lo de Este es el Puerto: llamaba la gente
+Senado: peda perdn de las faltas y silencio y entrme. Hubo un vtor
+de rezado, y al fin parec bien en el Teatro. Representamos una Comedia
+de un Representante nuestro, que yo me admir de que fuesen Poetas,
+porque pensaba que el serlo era de hombres muy doctos y sabios, y no de
+gente tan sumamente lega; y est ya de manera esto, que no hay Autor que
+no escriba Comedias, ni Representante que no haga su farsa de Moros y
+Christianos: que me acuerdo yo antes, que si no eran Comedias del buen
+Lope de Vega y Ramn, no haba otra cosa. Al fin, la Comedia se hizo el
+primer da y no la entendi nadie: al segundo, empezmosla, y quiso Dios
+que empezaba por una guerra, y sala yo armado y con rodela, que si no,
+ manos de mal membrillo, tronchos y badeas acabo. No se ha visto tal
+torbellino, y ello merecalo la Comedia, porque traa un Rey de
+Normanda sin propsito en hbito de Ermitao, y meta dos lacayos para
+hacer reir; al desatar la maraa no haba ms de casarse todos, y all
+va. Al fin tuvimos nuestro merecido. Tratamos mal al compaero Poeta, y
+yo, dicindole que mirase de la que nos habamos escapado, y
+escarmentase, dxome que no era suyo nada de la Comedia, sino que de un
+paso de uno y otro de otro haba hecho la capa de pobre de remiendo, y
+que el dao no haba estado sino en lo mal zurcido. Confesme que los
+Farsantes que hacan Comedias, todos les obligaba restitucin, porque
+se aprovechaban de cuanto haban representado, y que era muy fcil; y
+que el inters de sacar trescientos cuatrocientos reales les pona
+aquellos riesgos. Lo otro, que como andaban por esos lugares y les leen
+unos y otros Comedias, tombanlas para verlas y hurtbanselas, y con
+aadir una necedad y quitar una cosa bien dicha, decan que era suya; y
+declarme como no haba habido Farsantes jams que supiesen hacer una
+copla de otra manera. No me pareci mal la traza: yo confieso que me
+inclin ella por hallarme con algn natural la Poesa, y ms que
+tena ya conocimiento con algunos Poetas, y haba ledo Garcilaso: y
+as determin de dar en el arte: y con esto, la Farsanta, y representar,
+pasaba la vida. Pasado un mes que haba que estbamos en Toledo haciendo
+muchas Comedias buenas, y tambin enmendado el yerro pasado (que con
+esto yo ya tena nombre y haba llegado llamarme Alonsete, porque yo
+haba dicho llamarme Alonso, y por otro nombre me llamaban el Cruel, por
+serlo una figura que haba hecho con grande aceptacin de los
+mosqueteros y chusma vulgar); tena ya tres pares de vestidos y Autores
+que me pretendan sonsacar de la compaa. Hablaba ya de entender de la
+Comedia, murmuraba de los Cmicos famosos, reprehenda los gestos
+Pinedo, daba mi voto en el reposo natural de Snchez, llamaba bonico
+Morales, y pedame el parecer en el adorno de los Teatros y trazar las
+apariencias. Si alguno vena leer la Comedia, yo era el que la oa. Al
+fin, animado con este aplauso, me desvirgu de Poeta en un romancico, y
+luego hice un Entrems y no pareci mal. Atrevme una Comedia, y
+porque no escapase de ser divina cosa la hice de Nuestra Seora del
+Rosario. Comenzaba por chirimas: haba sus Animas de Purgatorio, y sus
+demonios que se usaban entonces con su b, b, al salir, y r, r, al
+entrar. Caale muy en gracia al Lugar el nombre de Satn en las coplas y
+el tratar luego de si cay del cielo y tal. En fin, mi Comedia se hizo y
+pareci muy bien. No daba manos trabajar, porque acudan m
+enamorados, unos por coplas de cejas y otros de ojos, cul de manos y
+cul romancicos para cabellos. Para cada cosa tena su precio, aunque
+como haba otras tiendas, porque acudiesen la ma haca barato. Pues
+Villancicos, hervan Sacristanes y Demandaderos de monjas, ciegos me
+sustentaban pura oracin ocho reales de cada una, y me acuerdo que
+hice entonces la del _Justo juez_, grave y sonorosa, que provocaba
+gestos. Escrib para un ciego, que la sac en su nombre, las famosas que
+empiezan:
+
+ Madre del Verbo humanal,
+ Hija del Padre Divino,
+ Dame gracia virginal, etc.
+
+Fu el primero que introduxo acabar las coplas como los sermones, con
+aqu gracia y despus gloria, en esta copla de un cautivo de Tetun:
+
+ Pidmosle sin falacia
+ Al alto Rey sin escoria,
+ Pues ve nuestra pertinacia,
+ Que nos quiera dar su gracia
+ Y despus all la gloria. Amn.
+
+Estaba viento en popa con estas cosas, rico, prspero y tal que casi
+aspiraba ya ser Autor. Tena mi casa muy bien aderezada, porque haba
+dado (para tener tapicera barata) en un arbitrio del diablo, y fu
+comprar reposteros de tabernas y colgarlos. Costronme veinte y cinco
+treinta reales: eran ms para ver que cuantos tiene el Rey, pues por
+stos se vea de puro rotos y por esotros no se ver nada. Sucedime un
+da la mejor cosa del mundo, que aunque es en mi afrenta la he de
+contar. Yo me recoga en mi posada el da que escriba Comedia al
+desvn, y all me estaba, y all coma. Suba una moza con la vianda y
+dexbamela all; yo tena por costumbre escribir representando recio,
+como si lo hiciera en el tablado. Ordena el diablo que la hora y punto
+que la moza iba subiendo por la escalera (que era angosta y obscura) con
+los platos y la olla, yo estaba en un paso de montera y daba grandes
+gritos componiendo mi Comedia, y deca:
+
+ Guarda el oso, guarda el oso,
+ Que me dexa hecho pedazos
+ Y baxa tras ti furioso.
+
+Qu entendi la moza (que era gallega) que oy decir baxa tras ti, y
+me dexa? Que era verdad y que le avisaba. Va huir y con la turbacin
+psase la saya y rueda toda la escalera: derram la olla, quebr los
+platos y sale dando gritos la calle, diciendo:--Que mata un oso un
+hombre:--y por presto que yo acud, ya estaba toda la vecindad conmigo,
+preguntando por el oso, y aun contndoles yo como haba sido ignorancia
+de la moza (porque era lo que he referido de la Comedia) an no lo
+queran creer. No com aquel da: supironlo los compaeros, y fu
+celebrado el cuento en toda la ciudad; y de estas cosas me sucedieron
+muchas mientras persever en el oficio de Poeta y no sal del mal
+estado. Sucedi, pues, que mi Autor (que siempre paran en esto),
+sabiendo que en Toledo le haba ido bien, le executaron por no s qu
+deuda, y le pusieron en la crcel, con lo cual nos desembarazamos todos
+y ech cada uno por su parte. Yo (si va decir verdad), aunque los
+compaeros me queran guiar otras compaas, como no aspiraba
+semejantes oficios y el andar en ellos era por necesidad, vindome con
+dinero y bien puesto, no trat ms que de holgarme. Despedme de todos;
+furonse......
+
+El perodo en que se extendieron por el extranjero las representaciones
+de comedias por compaas de cmicos espaoles, especialmente en Italia,
+Inglaterra y Francia, as como mayor nmero de traducciones
+imitaciones de obras dramticas castellanas, comienza en el segundo
+tercio del siglo XVII, aunque hayan de ser muy anteriores esta fecha
+las primeras que se hicieron. En su lugar correspondiente tratamos de la
+cuestin de si se conoci en Inglaterra el drama espaol en tiempo de
+Shakespeare. Como indicamos antes, el primer dato existente acerca de la
+aparicin en Londres de una compaa de cmicos espaoles, es del ao de
+1635, porque el 23 de diciembre de este ao represent Juan Navarro con
+su compaa ante el rey Carlos I[33]; los dramas ingleses ms antiguos,
+que se miran con certeza como imitaciones de los castellanos,
+corresponden la poca de Carlos II; sin embargo, hay razones,
+expuestas precedentemente, para creer que los dramticos ingleses
+conocieron y estudiaron antes los espaoles.
+
+Las noticias que se conservan de la popularidad de las comedias y
+cmicos espaoles por Italia, son ms positivas, y alcanzan una poca
+ms remota. En ella, como sabemos, se representaron las obras dramticas
+de Torres Naharro. Las ciudades de Npoles y Miln, en donde habitaban
+muchos espaoles, ofrecan ricas ganancias las compaas de cmicos de
+esta nacin; pero estas compaas no se encerraban slo en las ciudades
+mencionadas, sino que recorran todo el pas. El P. Toms Hurtado habla
+de cmicos espaoles que representaron en Roma en el pontificado de
+Gregorio XV (1621 23)[34], y en la vida de la actriz Mara Laredo se
+lee que perteneci siempre las compaas de cmicos que vagaron por
+Italia, sin venir despus Espaa. Segn dice Riccoboni, desde el ao
+de 1620 hubo tal aficin en Italia las comedias espaolas, que las
+traducciones imitaciones de las obras de Lope de Vega y de sus
+coetneos sustituyeron casi por completo en los teatros las comedias y
+tragedias originales italianas[35]. El clebre actor de _Adone_, Marino,
+dice, en su _Elogio fnebre de Lope_, que era costumbre de los
+empresarios de teatro de Italia y Francia, y para aumentar sus entradas,
+anunciar en los carteles que la comedia que haba de representarse era
+de Lope de Vega; y que bastaba slo su nombre para atraer tantos
+espectadores, que ni bastaba el teatro para contenerlos ni su caja para
+guardar el dinero[36].
+
+An ms se explot en Francia que en Italia la rica mina descubierta por
+los poetas dramticos espaoles. Las guerras de Francisco I haban
+contribudo extender allende los Pirineos la lengua castellana; el
+casamiento de Luis XIII con Ana Mauricia, hija de Felipe III, divulg
+ms esta lengua en la corte de Pars. Es en alto grado probable que ya
+en la primera mitad del siglo XVII representaran en Pars cmicos
+espaoles, aunque, decir verdad, no hemos encontrado datos histricos
+fidedignos que lo confirmen. La noticia relativa la compaa de
+Sebastin del Prado, que vino Espaa con la infanta Mara Teresa, hija
+de Felipe IV, pertenece al perodo subsiguiente de la historia del
+teatro espaol. Pero aparece con toda evidencia el influjo que los
+dramticos espaoles ejercieron en los franceses, aun durante el perodo
+anterior, en las muchas obras dramticas que, en todo en parte,
+plagiaron stos de aqullos. Los franceses del siglo XVII no tienen
+escrpulo alguno en declararlo. Corneille y Molire confiesan que deben
+mucho los espaoles, y Fontenelle, el sobrino de Corneille, dice que,
+en vida de su to, era costumbre admitida recurrir los espaoles para
+los argumentos de las obras dramticas, por su gran superioridad en esta
+materia; y Voltaire afirma expresamente que Francia debe Espaa su
+primera tragedia verdadera y su primera comedia de carcter. Despus de
+esta declaracin no tiene ya tanto valor la que hace despus, cuando
+asegura que los franceses, en el reinado de Luis XIII y Luis XIV, se han
+apropiado ms de 40 obras dramticas de los espaoles. Ya mencionamos
+antes algunos ejemplos famosos de tales imitaciones, como el _Cid_ y el
+_Menteur_, de Corneille, y el _Festn de Pierre_, de Molire, cuando
+hablamos de Guilln de Castro, Alarcn y Tirso de Molina. Estas obras
+dramticas son trabajos originales, declarados y confesados, de clebres
+poetas espaoles; pero hay adems otras muchas tragedias y comedias
+francesas que pertenecen tambin la misma fuente, aunque la imitacin
+no se haya declarado. Nuestro objeto no puede ser ahora formar un
+catlogo completo y exacto de todas estas copias, plagios imitaciones,
+no slo porque es poco grato perder un tiempo precioso en averiguar este
+linaje de hurtos, sino tambin porque investigaciones prolijas de esa
+especie no tienen su oportuno asiento en una historia del teatro
+espaol. Bstanos, por tanto, tratar de este saqueo slo de un modo
+sumario, y sealar los plagios ms notables que han hecho los poetas
+franceses Lope y sus contemporneos. En el tomo V indicaremos
+tambin los ms numerosos que se hicieron en su poca, de Caldern y de
+otros dramticos posteriores.
+
+Ya el fecundo escritor dramtico Hardy (seramos injustos si le
+llamramos poeta: floreci de 1600 1620) conoci y explot la mina de
+singulares invenciones interesantes argumentos dramticos, que
+encerraba la literatura espaola. De las 41 obras suyas que se
+conservan, parte de las 800 que se le atribuyen, hay muchas, cuyos
+originales son, sin duda alguna, espaoles, como la _Felismene_ dimana
+de la _Diana_, de Montemayor, y la _Force du sang_ de otra novela del
+mismo autor. No es posible averiguar si ha cometido algn otro plagio de
+la misma naturaleza, atenindonos las obras suyas, hoy existentes;
+pero se puede suponer que as lo ha hecho, y que, si se conocieran todas
+sus obras perdidas, se demostrara ms cumplidamente este aserto.
+
+Al frente de los dramticos franceses que, por lo general, han imitado
+los espaoles, debe nombrarse Rotrou, no slo teniendo en cuenta el
+tiempo en que escribi, sino tambin las obras que compuso. Demuestra
+singular aptitud para sentir y apreciar las bellezas de sus originales,
+y un talento poco comn para reproducirlas. En _La belle Alfrede_ (de
+_La hermosa Alfreda_, de Lope de Vega); _Laure persecute_ (de la _Laura
+perseguida_, del mismo poeta), y en _Don Lope de Cardonne_ (tambin del
+_Lope de Cardona_, del mismo), observamos que se han trasladado las
+copias el colorido potico, el fuego de la fantasa y la viveza de la
+exposicin que tanto nos seducen en las creaciones del poeta espaol,
+cuyas cualidades, aunque no tan brillantes, se encuentran, sin embargo,
+en las imitaciones hechas de aquellas obras, no siendo justo negarlas.
+Lo mismo se puede decir de sus _Ocasions perdues_ (de _La ocasin
+perdida_, de Lope), y de su _Don Bernard de Cabrere_ (de la comedia _La
+adversa fortuna de Don Bernardo de Cabrera_, de Mira de Mescua). _La
+bague de l'oubli_ es una imitacin de _La sortija del olvido_, de Lope
+de Vega, y ha servido despus de principal argumento una de las
+mejores comedias francesas, _Le Roy de Cocagne_, de Legrand. Si los
+sucesores de Rotrou hubieran seguido su ejemplo, hubiese ganado mucho el
+teatro francs; pero desgraciadamente Corneille, al imitar los dramas
+espaoles, emprendi una senda en la cual haban de desaparecer, en
+general, todas las excelencias y bellezas de aqullas. Hicimos notar
+su tiempo que en su _Cid_ no se encontraban ninguna de las grandes
+creaciones de la magnfica tragedia de Guilln de Castro, de la misma
+manera que transform en obra rida y pesada, que de ningn modo puede
+llamarse potica, la comedia llena de vida de Alarcn, titulada _La
+verdad sospechosa_. Entre sus dems dramas, _Don Sanche d'Aragon_ y la
+_Suite du Menteur_, son imitaciones respectivamente de _El palacio
+confuso_ y de _Amar sin saber quin_, de Lope de Vega. Ambos dramas
+son indudablemente de los mejores que cuenta la literatura francesa;
+pero cuando se comparan con sus notables originales, aparece de un modo
+indudable la falta de dotes poticas de Corneille. La invencin de las
+comedias mencionadas es tan bella, tan indeleble su vida ntima potica
+y tan grande su energa, que ninguna imitacin poda destruirlas por
+completo; pero el autor francs apenas ha hecho otra cosa que trasladar
+ su imitacin el seco esqueleto de la fbula, destruyendo su movimiento
+y su vida al aplicarles sus estrechas reglas: todas las galas y el
+colorido potico del original han desaparecido por completo,
+transformndose en momia un cuerpo lozano y vigoroso. Dejemos un lado
+la cuestin de si _El honrado hermano_, de Lope de Vega, ha servido no
+para la composicin de _Los Horacios_, de Corneille, porque, lo menos,
+no se destacan con claridad los vnculos de unin que hay entre ambas
+producciones.
+
+La explotacin que hizo Molire de los dramas espaoles, es mayor de lo
+que se cree, manifestndose, no slo en las comedias, cuyo plan, en su
+totalidad, es copia de composiciones dramticas espaolas, sino tambin
+en otras, en que encontramos escenas y situaciones aisladas, que tienen
+el mismo origen. A las primeras pertenece _Le medecin malgr lui_,
+prescindiendo por ahora de los trabajos de Caldern y de Moreto sobre el
+mismo asunto, de los cuales hablaremos en su lugar oportuno. Esta
+comedia proviene, en su fondo accin, de _El acero de Madrid_, de
+Lope; pero la escena en que Sganarelle presenta Leandro como boticario
+para proporcionarle una entrevista con Lucinda, recuerda otra escena
+semejante de _La fingida Arcadia_, de Tirso de Molina. _L'amour
+medecin_, la verdad, no tiene de comn con _El amor mdico_, de Tirso,
+ms que el ttulo, puesto que la accin es muy diversa; pero las escenas
+tercera y cuarta del acto segundo del mismo drama, provienen de aquel
+poeta espaol, como cualquiera puede convencerse, comparndolas con el
+principio del acto segundo de _La venganza de Tamar_. La clebre escena
+de la reconciliacin en _Tartuffe_ est sacada de _El perro del
+hortelano_, de Lope de Vega, y _L'cole des mars_, en muchas de sus
+escenas, recuerda otras de _La discreta enamorada_ y de _El mayor
+imposible_, del clebre poeta espaol.
+
+Si los dos grandes dramticos franceses, en sus imitaciones de los
+poetas espaoles, aparecen en ellas con tan poca ventaja suya, qu
+podr esperarse de otros escritores inferiores de comedias de aquel
+tiempo? A la verdad, stos han bebido en aquella fuente con extraa
+insistencia. Pueden citarse, para indicar slo la ligera algunos
+ejemplos, _La jalouse d'elle mme_, de Bois-Robert, de _La celosa de s
+misma_, de Tirso; _L'absent chez soi_, de d'Ouville, de _El ausente en
+su lugar_, de Lope; _L'amour medecin_, de Sainte Marthe, de _El amor
+mdico_, de Tirso; su _Aimer sans savoir qui_, del _Amar sin saber
+quin_, de Lope, y aadirse stas, adems, como imitaciones de
+originales espaoles, casi todas las obras dramticas de Montfleury,
+Mayret, Scarron, Toms Corneille, Bois-Robert, d'Ouville, y las ms
+antiguas de Quinault. No se crea por esto que censuramos esos
+escritores al hacer esas apropiaciones. Es preciso conceder al poeta el
+derecho de utilizar las invenciones y pensamientos ajenos. De esta
+manera, trabajos dramticos de sus predecesores y contemporneos
+sugirieron Shakespeare la idea de algunas de sus obras la de escenas
+aisladas de ellas, y as tambin los dramticos espaoles se apoderaron
+mutuamente de sus riquezas literarias. Pero lo que ha de exigirse sin
+remedio de este proceder es que el autor, que se atribuye bienes ajenos,
+los revista de formas poticas y se los asimile; que los exorne con
+nuevos elementos poticos, hijos de su inspiracin, y que les infunda
+ms vigor y ms lozana vida. Aun aqul que estime excesiva esta
+pretensin, ha de confesar, lo menos, que el que usufructe as las
+obras preexistentes, muestre simpata por sus bellezas y por sus rasgos
+ms notables, en vez de deslustrarlos, hacindolos siempre descollar al
+presentarlos como suyos de nuevo. Si no llena estas condiciones, ser
+llamado con justicia un torpe plagiario. Pero qu han hecho los
+franceses mencionados para cumplir estos requisitos racionales? Se
+apoderan de una comedia espaola, exprimen los materiales que la
+constituyen, arrancan de ella con el mayor esmero sus galas poticas,
+sacrifican al dolo de las tres unidades la verdad y la verosimilitud,
+el fuego y la vida de la exposicin dramtica, y de esta manera, de un
+poema original _irregular_ y _tosco_, , ms bien dicho, de retazos y
+ligeras reminiscencias de l, componen una tragedia clsica una
+comedia. En vez de los arranques poticos del primero, encontramos en la
+segunda la ms prosica parsimonia; en vez de la abundancia y de la
+verdad de los motivos dramticos, una accin mutilada en todas sus
+partes y sin dote alguna artstica; en vez de la rapidez arrebatadora
+del dilogo, una conversacin lnguida; en vez del sonido harmonioso
+que arrebata y de las rimas diversas que encantan el odo, el arrastre
+montono de los alejandrinos. En efecto, slo en cuanto, sin duda, no es
+ todos posible componer originales excelentes, hasta el punto de no
+quedar apenas ni la ms leve huella de su excelencia primitiva; slo
+bajo este aspecto ha de calificarse el talento de los escritores
+dramticos franceses. Desdichados los poetas espaoles, sobre quienes
+ha cado esta nube de langostas, y msera mil veces la grandeza y la
+lozana de su musa potica! Pero ms desdichados y dignos de lstima por
+su desvergenza son los crticos que, por vanidad nacional por
+estpida y supersticiosa adoracin los preceptos de Boileau, no han
+temido calificar de reformas ms perfectas de los originales estos
+engendros, dignos del ms absoluto desprecio.
+
+Slo noticias aisladas incompletas han llegado nuestro conocimiento
+acerca de la difusin de las obras dramticas espaolas de este perodo
+en pueblos diversos de los indicados. No hay la ms leve duda de que se
+divulgaron en los Pases Bajos, como lo prueban las muchas impresiones
+que de esas comedias se hicieron. Consta tambin del prlogo de _El
+peregrino en su patria_ que los dramas de Lope haban ya penetrado en
+Amrica principios del siglo XVII, y que se representaron all con
+general aplauso. Hay motivos para dudar, puesto que no hemos encontrado
+dato alguno que lo confirme, del aserto de Sismondi, de que en las
+cortes de Viena y de Munich se representaron comedias espaolas; pero
+parece, al contrario, positivo que en el serrallo de Constantinopla se
+representaron algunas por moriscos y esclavos espaoles, que las
+reciban de mercaderes venecianos[37].
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+TERCER PERODO.
+
+EDAD DE ORO DEL TEATRO ESPAOL.
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO PRIMERO.
+
+ Aficin de Felipe IV al arte dramtico.--Teatro Real del Buen
+ Retiro.--Fiestas de corte y lujo de decoraciones.
+
+
+Despus de la muerte de Felipe III, ocurrida el 31 de marzo de 1621, se
+cerraron los teatros de Madrid por espacio de cuatro meses, en virtud de
+orden superior. Bajo mejores auspicios que antes, se abrieron de nuevo
+el 28 de junio siguiente, estrenndose la comedia de Lope titulada _Dios
+hizo los reyes y los hombres las leyes_. Las representaciones escnicas
+haban tenido que luchar hasta entonces, por diversos motivos, con la
+oposicin del Gobierno, no encontrando ms apoyo que la aficin del
+pblico, y desde este momento se puso al frente del Estado un Monarca
+apasionado del arte dramtico, y protector decidido de estos
+espectculos[38]. Indudablemente Felipe IV ocupa un lugar distinguido
+entre los prncipes que se han honrado favoreciendo los artistas y
+poetas, y nadie podr negarle esta gloria, sean cuales fueren las
+censuras diversas que merezcan sus actos como soberano, y la influencia
+que por sus faltas haya podido tener en la prdida ms y ms sensible
+de la grandeza poltica de Espaa. Su nombre est enlazado estrechamente
+con los de todos los grandes artistas y poetas que dieron tanto lustre
+ su reinado. A su llamamiento acudieron Madrid los pintores ms
+distinguidos de Espaa, y, con Velzquez la cabeza, formaron una
+escuela, que puede igualarse las primeras de otras naciones. Casi
+todos los cargos importantes de su corte se encomendaron hombres
+ilustrados, capaces de apreciar las artes y la poesa, si ya no
+sobresalieron tambin en este concepto, como los condes de Lemos y de
+Villamediana[39]. Una de las diversiones favoritas del Rey, despus de
+cumplir con los deberes de su gobierno, los cuales tal vez no
+dispensase toda la atencin necesaria, era el de solazarse con
+improvisaciones y juegos poticos. Pero el teatro fu siempre el centro
+principal, donde convergan todos sus pasatiempos. Todo poeta
+dramtico distinguido estaba seguro de contar con su favor. La fama
+lleg sostener que l mismo haba escrito innumerables comedias,
+citndose entre ellas especialmente las tituladas _Dar la vida por su
+dama el conde de Sex_ y _Lo que pasa en un torno de monjas_; y tan
+lejos se ha ido en este camino, que se le atribuyen todas las impresas,
+cuyo autor se llama _un ingenio de esta corte_. Pero esta ltima
+suposicin se funda en un error manifiesto, no existiendo tampoco
+pruebas histricas de ninguna especie que autoricen tampoco admitir la
+primera, sabindose slo con certeza que le agradaba reunir su
+alrededor los poetas de ms talento, y trazar en su compaa planes de
+comedias. Acostumbraba tambin, en un crculo ms estrecho de su corte,
+desempear papeles en comedias improvisadas[40].
+
+La etiqueta de la corte haba prohibido hasta entonces al Rey su
+asistencia los teatros; y aunque Felipe IV no se atrevi anular esta
+costumbre, visit, no obstante, de incgnito los de la Cruz y del
+Prncipe. Pero, para entregarse sin obstculos su recreo favorito, y
+la vez para facilitar un local ms decente las representaciones
+escnicas, ya desde el principio de su reinado construy un teatro en el
+palacio del Buen Retiro, ante las puertas de Madrid, para que fuese
+exclusivamente teatro de la corte, y cuyos espectadores haban de ser
+personajes invitados por el Monarca para acompaarle. Este teatro super
+en sumo grado los corrales de la ciudad en la elegancia de sus
+dependencias y en la perfeccin de decoraciones y mquinas, guardndose
+en su construccin reglas tan distintas de las seguidas hasta entonces,
+que estaba cubierto por un techo y cerrado por todos lados. El saln,
+la parte del mismo teatro destinada los espectadores, era, sin duda,
+de extensin reducida; pero, en cambio, era mucho mayor la escena, y
+dispuesta de tal suerte, que era posible emplear en ella los aparatos
+escnicos ms complicados. El fondo poda abrirse hacia el jardn;
+circunstancia particularmente favorable los efectos teatrales, puesto
+que de esta manera las decoraciones en que se representaban paisajes
+prdida de vista producan mucha mayor ilusin, y porque daba as
+tambin cabida los coros, por numerosos que fueran.
+
+Consultemos adems, para conocer este teatro de la corte, los mismos
+viajeros franceses del siglo XVII, que nos describieron antes los
+corrales de la Cruz y del Prncipe. El personaje que acompaaba al
+mariscal de Grammont, que vino la corte de Espaa el ao de 1659, como
+enviado extraordinario de Luis XIV, habla en una carta su hermana de
+una fiesta que se celebr en el palacio antiguo alczar en honor de
+este enviado[41]. Lo mejor de todo, escribe, y lo que yo dejo para lo
+ltimo como bocado ms sabroso, es la comedia que fu ayer por la noche
+representada. El saln estaba slo alumbrado por seis antorchas, ms
+bien seis grandes cirios, en candeleros de plata de un tamao
+verdaderamente gigantesco. A ambos costados del saln, y fronteros uno
+otro, hay dos palcos tribunas con cancelas de hierro. Ocuparon uno las
+Infantas y algunos de palacio, y destinse el otro al Mariscal. A lo
+largo de los dos costados haba dos filas de bancos cubiertos con
+tapices de Persia, en los cuales se sentaron doce damas, unas en frente
+de otras, y apoyando sus espaldas en los bancos posteriores. Mucho ms
+abajo, hacia el escenario, estaban algunos seores; junto al cancel del
+mariscal Grammont slo haba un grande. Nosotros los franceses nos
+hallbamos detrs del banco en que se apoyaban las damas... Despus
+entraron la Reina y la Infantita[42]. Precedalas una dama de la corte
+con una vela. El Rey, al aparecer, salud las damas quitndose el
+sombrero, y se sent en el palco la derecha de la Reina, y la
+Infantita la izquierda de aqulla. El Rey se mantuvo inmvil durante
+toda la representacin, y slo una vez habl con la Reina, aunque miraba
+en ocasiones todas partes. Vease junto l un enano... Al acabarse
+la comedia se levantaron todas las damas, y una tras otra abandonaron
+sus asientos, juntndose en medio, como lo hacen los cannigos
+terminados los Oficios. Estrechronse luego las manos, hicieron su
+cortesa; ceremonia que dur medio cuarto de hora, porque una una, no
+todas un tiempo, hicieron sus respectivas genuflexiones. Mientras
+tanto estuvo el Rey de pie con el sombrero en la mano; despus se
+inclin cortesmente ante la Reina; sta ante la Infantita, y todos se
+dieron las manos y salieron. Hablse mucho en la comedia representada:
+el galn era un arzobispo de Toledo que mandaba un ejrcito; y para no
+dar lugar dudas, presentbase siempre con sobrepelliz, pero armado de
+espada, con botas de montar y espuelas[43].
+
+La condesa d'Aulnoy dice en otra carta, fecha en Madrid el 29 de mayo de
+1689, lo siguiente:
+
+El Buen Retiro es un palacio real, edificado delante de una de las
+puertas de Madrid. Cuatro construcciones importantes y cuatro pabellones
+forman un cuadrado perfecto. En el centro hay un jardn con flores y una
+fuente con una estatua, que arroja agua, con la cual se riegan las
+flores y los rboles de las calles, que van de unos edificios otros.
+Este palacio tiene el defecto de ser muy bajo; pero las habitaciones son
+espaciosas, lujosas y adornadas con buenos cuadros. El oro y los colores
+ms vivos, que revisten los techos y artesonados, resplandecen por
+todas partes... El parque tiene de circuito ms de una legua. Hay en l
+muchos pabellones aislados muy lindos... y un canal, donde confluyen
+muchas fuentes de agua viva, y un estanque, en el cual se ven gndolas
+pequeas del Rey, pintadas y doradas. Habita aqu mientras duran los
+grandes calores del verano, porque las fuentes, los rboles y los prados
+hacen este paraje ms fresco y agradable... El teatro para la
+representacin de las comedias est bien trazado, es grande y adornado
+de esculturas y molduras doradas. Caben holgadamente quince personas en
+cada palco. Todos tienen celosas, siendo doradas las del Rey. No hay
+orquesta ni anfiteatro, y los asientos se hallan en el patio parterre,
+y en unos bancos... Antes era pblica la entrada, aunque asistiera la
+funcin el Rey; pero esta costumbre ha sido abolida, y para entrar ahora
+es preciso ser de un rango elevado, desempear, por lo menos, algn
+cargo importante, pertenecer alguna de las tres rdenes militares
+... Este teatro es, sin duda, muy bello: todo l est pintado y dorado,
+y los palcos, como en los nuestros de pera, tienen celosas, pero desde
+arriba hasta abajo, de modo que son verdaderos aposentos. El del Rey es
+suntuoso[44].
+
+La inclinacin al lujo y la pompa, desplegada por Felipe en su
+capital, lo indujo tambin llevar al teatro y la representacin
+escnica las mismas aficiones. Si se hubiera atenido cuidar de la
+representacin externa de los dramas, imitando en lo posible la verdad;
+acomodar el traje al carcter de los papeles que se desempeaban, y
+hacer las decoraciones ms ilusorias, el arte habra ganado sin duda;
+pero no se limit esto sencillamente: disfrut con la ostentacin y el
+lujo del aparato escnico, y con los efectos teatrales deslumbradores,
+impuls los poetas, quienes pagaba, que deseaban complacerlo,
+seguir la misma tendencia, y componer comedias semejantes peras, y
+calculadas para dar lustre los espectculos que se representaban. De
+aqu la explicacin de que encontremos en este perodo tan gran nmero
+de obras dramticas que, al parecer, no se proponen otro objeto que
+hacer brillar el arte del maquinista y del decorador, y recrear los
+espectadores con inundaciones y lluvias de fuego, con procesiones
+pomposas y marchas de ejrcitos, y ensordecer los odos con trompetas y
+clarines, truenos y terremotos. Siempre que el teatro llega florecer
+en cualquiera parte, en virtud de su propia ingnita fuerza, hay que
+complacer las exigencias de la mayora del pblico, que desea ver
+contemplar variados espectculos, y de aqu tambin que los poetas
+espaoles, antes de este perodo, no hubiesen desatendido el placer que
+reciben los sentidos de una exornacin teatral atractiva. Principalmente
+en los dramas religiosos, largo tiempo antes se haca alarde de un
+aparato escnico extraordinario, si bien en ellos, como en los
+mitolgicos, y en las composiciones fundadas en tradiciones romnticas
+de la Edad Media en los libros de caballeras, su mismo objeto las
+limitaba ms menos contenerse en determinado crculo. Pero los
+medios de que se dispona para sostener los teatros existentes, que
+dependan slo del pblico, eran, naturalmente, muy inferiores en valor
+y en extensin los suministrados con el mismo objeto por el Real
+Erario. He aqu, sin duda, el origen, en cuanto se refiere esa
+abundancia de recursos y las excitaciones hechas por Felipe IV los
+poetas, de las innumerables comedias de esa especie, destinadas en
+particular para solaz de la corte del Buen Retiro. Su representacin se
+reservaba para las ocasiones solemnes, bodas, etc., y el lujo, de que se
+haca entonces alarde, era real verdaderamente. Para la invencin y
+disposicin de las decoraciones, haba Felipe IV tomado su servicio al
+ingenioso Cosme Loti, constructor de mquinas italiano; y si nos hemos
+de atener las prolijas noticias de l que han llegado hasta nosotros,
+no es posible dudar de que haba llevado tal perfeccin su arte, que
+quizs no fuese aventajado ni aun por los maquinistas de pera de
+nuestra poca. No slo saba figurar montaas vomitando fuego y
+temblores de tierra; la mar con navos que lo cruzaban en distintas
+direcciones; palacios de la ms rica y artstica arquitectura; el Olimpo
+con la asamblea de los dioses en su cima, y el Trtaro con los
+condenados all en lo hondo, todo ello de una manera maravillosa, sino
+castillos, que aparecan de repente con la vara mgica; Faetonte
+dirigiendo el carro del sol, y precipitndose luego en el abismo;
+Perseo, que cabalga por los aires montado en el pegaso; Venus,
+atravesando el cielo en un carro de nubes, tirado por cisnes, etc. No se
+escaseaban, sin duda, los gastos, por cuantiosos que fueran, para
+representar esas escenas con todo el brillo posible, y en casos
+necesarios se hicieron los preparativos ms difciles, opuestos por su
+ndole la especial disposicin de todo el teatro, como, por ejemplo,
+para representar los _Tres mayores prodigios_, de Caldern, en que el
+escenario se divida en tres compartimentos de tablas separados, en cada
+uno de los cuales haba de emplearse un juego escnico de los ms
+complicados, y representarse los tres actos por tres compaas
+distintas.
+
+La celebracin de tales fiestas escnicas se verificaba, no slo en el
+teatro del Buen Retiro, sino tambin con alguna frecuencia en los
+jardines del palacio, y casi siempre con la exornacin ms artstica.
+As leemos, entre otras cosas, que en la noche de San Juan del ao de
+1640 se levant un tablado en el estanque del Buen Retiro, para
+representar en l una comedia. Descansaba en ciertas barcas, y fueron
+innumerables las luces, telones, mquinas, entrebastidores y
+decoraciones que se emplearon. El coste fu exorbitante y las prdidas
+mayores, porque en lo mejor del espectculo sobrevino una tempestad
+horrorosa, que destroz en un instante las mquinas, derrib los
+pilares, se llev los telones y puso en grave riesgo los
+espectadores[45].
+
+Otra relacin ms detallada de esta clase de representaciones existe
+tambin, cuyo extracto, en los trminos ms concisos, puede darnos una
+idea clara de la naturaleza de tan pomposos espectculos. Titulbase
+_Circe_ la comedia puesta en escena. Del centro del estanque surga una
+isla, que se levantaba siete pies sobre la superficie del agua, con
+corales, moluscos y otras producciones marinas, y con diversas cascadas
+que caan de ellas en el estanque. En la isla haba una montaa elevada
+llena de rboles. En la representacin de la loa apareca una barquilla,
+brillante como la plata, tirada por dos grandes peces y rodeada de
+tritones y nereidas, que cantaban y bailaban en el agua. En la barca
+estaba sentada en su trono la diosa del mar con una urna, de la cual
+salan varios surtidores, y con un traje largo y de muchos pliegues, de
+los cuales surgan tambin en todas direcciones otros surtidores. Al
+principio de la comedia se presentaba un navo grande, dorado, con
+gallardetes, de Ulises y sus compaeros. En una chalupa de este buque
+se embarcaban algunos de los viajeros para recorrer la isla. Leones,
+tigres, osos y otras fieras rodeaban los recin venidos, y de los
+rboles resonaba una msica melanclica que entonaban los que haban
+visitado antes la isla, transformados por los encantos de Circe. Despus
+haba de repente truenos y temblores de tierra. En la cima de la montaa
+brillaba un relmpago, y al cesar se vea, en lugar de esa montaa, un
+palacio resplandeciente de oro y piedras preciosas, con columnas de
+cristal y capiteles de oro, con estatuas de mrmol en los huecos y
+alrededor jardines encantados. En el vestbulo de las columnas, y
+delante del palacio, se ostentaba Circe sentada en su trono, acompaada
+de sus doncellas, que atraan con sus gestos los compaeros de Ulises.
+A una seal de Circe brota de la tierra una mesa lujosa con manjares
+exquisitos; los recin llegados beben de las copas que les presentan, y
+se transforman como los dems huspedes de la isla. Uno slo puede
+escaparse y llevar Ulises la noticia de lo sucedido. Ulises se acerca
+entonces para desvanecer el encanto: una voz que sale de un rbol le
+dice que se guarde de los artificios de aquella mujer astuta, y Mercurio
+baja del cielo y le ofrece una flor, que ha de anular todas las artes
+mgicas. Presntase con ella Circe; pero las zalameras de la
+encantadora lo enloquecen de tal modo, que se abandona insensatamente
+su pasin. A otra seal de la reina de la isla, seis cupidos aportan
+otras tantas barcas, tomando asiento en la primera la enamorada pareja,
+y en las dems se embarcan jugando las doncellas del squito de Circe.
+Para divertir Ulises se evocan los monstruos de lo ms profundo del
+mar, y se les obliga mostrarse en la superficie: ballenas y delfines
+discurren por el estanque, y arrojan al aire columnas de agua perfumada,
+que salpican los espectadores, y sirenas y tritones celebran un baile
+alrededor de la barca que lleva los amantes. Entre las diversas
+figuras que surgen alternativamente, encuntrase tambin la Virtud, que
+intenta arrancar Ulises de los brazos de la encantadora; Circe hace
+nuevos conjuros, y evoca terribles apariciones para ahuyentar su
+enemigo; pero sta obtiene al cabo el triunfo, y al caer Ulises en sus
+brazos, el encanto se desvanece, el palacio con sus habitantes se hunde
+por un terremoto, y los encantados recobran sus primitivas formas.
+
+Tambin en los jardines de Aranjuez se celebraban algunas veces estas
+fiestas de corte. Se ha conservado hasta nosotros otra relacin
+detallada de uno de estos brillantes espectculos, que se di aqu en
+el ao de 1623 para solemnizar el nacimiento de Felipe IV. El director
+de escena fu el arquitecto italiano Csar Fontana. El escenario contaba
+115 pies de largo y 78 de ancho; cada lado haba siete arcos con
+cornisamento, pilastras, capiteles dorados, y encima galeras con
+balaustradas de oro y de plata, que sostenan 70 candelabros para
+blandones de cera. Arriba haba una tienda, que imitaba al firmamento
+estrellado, sembrado de innumerables puntos brillantes. Vease en el
+mismo escenario una montaa elevada de 80 pies de circunferencia y
+abierta por el centro. El argumento de la comedia que se representaba
+estaba sacado de las aventuras de Amads de Gaula; los papeles eran
+desempeados por los seores y damas principales de la corte, contndose
+entre ellas la misma Reina; en cuanto el Rey apareca y tomaba asiento
+en el trono, dispuesto delante de la escena, saludbalo una msica.
+
+El espectculo comenzaba con un baile, en que tomaban parte las seoras
+ms bellas. Bajo uno de los arcos se presentaba una carroza de cristal,
+en donde vena el ro Tajo cercado de muchas ninfas y nyades. Un
+segundo carro traa al mes de Abril, y uncido l vena el toro del
+Zodiaco. Despus que esas dos figuras saludaban al Rey y bajaban de sus
+carrozas, acuda el Tiempo la escena, montando un guila dorada, y
+felicitaba al Rey por su aniversario; despus se abran tres rboles y
+dejaban ver unas ninfas, que rivalizaban por su parte en
+congratulaciones entusiastas. En la comedia, que despus comenzaba, se
+prodigaba hasta el extremo el lujo ms suntuoso en trajes brillantes y
+pomposas decoraciones. Entre otras, se vea la Aurora subir al cielo
+en una nube resplandeciente; pelear dragones, que lanzaban llamas;
+abrirse la montaa, que estaba en el centro de la escena, y ofrecer un
+palacio encantado, guardado por cuatro gigantes; desaparecer luego este
+palacio por un temblor de tierra, y en su lugar surgir magnficos
+jardines...[46].
+
+En casi todas estas fiestas, que servan de regocijo la corte de
+Felipe IV, haba siempre, como parte integrante de ellas, as msica
+como bailes, predominando al fin de tal manera uno y otra, que se
+transformaron por ltimo en verdaderas peras. _La prpura de la rosa_,
+de Caldern, cuyo argumento es la muerte de Adonis, y que se represent
+para celebrar la paz de los Pirineos y el casamiento de Luis XIV con la
+infanta Mara Teresa, es el primer drama espaol, cuya representacin
+es toda cantada. No se crea, sin embargo, que, pesar de lo expuesto,
+slo serva el teatro del Buen Retiro para esos espectculos pomposos,
+porque se utilizaba tambin para la representacin de todas las dems
+clases de dramas, y, entre ellas, de las comedias de capa y espada, para
+las cuales no era necesario lujo alguno en las decoraciones.
+
+Sin embargo, ese lujo externo escnico que aludimos, es un rasgo
+caracterstico que separa la segunda mitad de la edad de oro del teatro
+espaol de la primera, y un sntoma, al mismo tiempo, que deja ya
+adivinar su prxima decadencia. Mientras hubo grandes poetas, como
+Caldern, consagrados este gnero literario, el lujo de la
+representacin escnica fu realzado por el esplendor incomparable de la
+poesa; pero no es dable sostener que, cuando accedan las
+pretensiones de la corte, haban de conservarse la misma altura en que
+lo hubieran hecho, seguir slo su propia inclinacin; y cuando la
+literatura dramtica fu cultivada por medianos escritores, hubo de
+transformarse el arte en vano insubstancial espectculo. El influjo
+perjudicial que ejerci ese lujo escnico en el pblico y en los
+actores, fu, sin duda, incalculable, por acostumbrarse el primero un
+espectculo poco dramtico, que apartaba la atencin de los elementos
+esenciales del arte, y corrompa los ltimos hasta el punto de que no
+se propusiesen representar sus papeles en sus rasgos ms esenciales, en
+su carcter, por decirlo as, espiritual, sino slo para producir un
+efecto puramente externo, findose de los brillantes accesorios que
+aligeraban su trabajo y encubran tambin sus faltas.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO II.
+
+ Nueva poca de la poesa dramtica.--Nuevas especies de piezas
+ dramticas.--Aparato escnico de esta poca.--Principios de la
+ decadencia del teatro espaol en el reinado de Carlos II.
+
+
+Afortunadamente esos espectculos teatrales de corte no constituyen el
+nico lazo que une el nombre de Felipe IV con la historia del drama
+espaol. No es posible dudar del verdadero amor que profes este Monarca
+al arte dramtico, ni de sus merecimientos en protegerlo y fomentarlo.
+Prubalo la penetracin con que supo distinguir los poetas de ms
+talento y ms dignos de su aprecio para llamarlos su lado, entre la
+infinita muchedumbre de ellos que se esforzaba en granjearse sus
+favores. Debindole una posicin social independiente, los poetas
+dramticos no siguieron ya sujetos las exigencias de los empresarios
+de teatro, para ganarse recursos miserables de subsistencia cambio de
+un trabajo incesante y atropellado, sino que pudieron meditar sin
+precipitacin sus composiciones, y escribirlas con ese esmero, sin el
+cual es imposible la perfeccin artstica. Aqu, como en otras partes,
+yace la diferencia caracterstica que separa la poca anterior del arte
+dramtico de la que mencionamos, apareciendo esta ltima como el punto
+culminante que alcanza toda la poesa dramtica espaola. Ya Lope de
+Vega y sus coetneos haban desarrollado los primeros grmenes de este
+gnero literario, creciendo lozanos bajo su cultivo. A la verdad, cuando
+se atiende slo la riqueza de la fantasa y la fecundidad de la
+invencin, nos asaltan algunas dudas de si son no superiores los de
+esta poca los poetas que florecieron en la precedente; y hasta la
+elegancia de las creaciones, el trazado juicioso del plan y la sobriedad
+en su desarrollo, no faltan tampoco en las obras de los poetas ms
+antiguos, escritas en los instantes ms afortunados de su inspiracin;
+pero puede asegurarse que, comparadas con estos trabajos ms perfectos,
+se observan, por lo menos, otros muchos, en los cuales notamos
+propiedades contrarias, como la violacin grosera y manifiesta de las
+reglas de la composicin dramtica, falta de unidad en su conjunto, y
+del cuidado necesario en su correccin. Y cmo haba de ser de otra
+manera, si tenemos en cuenta la profusin y prodigalidad de Lope de Vega
+en esta materia, el maestro principal, que arrastr consigo la mayora
+de sus contemporneos! La nueva generacin de dramticos emprendi en
+esta parte nueva senda, no entregndose producir sin plan ni
+concierto, y en virtud de ese fuego que los devoraba, composiciones
+balades, sino que profes ms respeto al pblico, guardando ms las
+leyes eternas de todo arte cuyo principio fundamental es la perfeccin
+en la forma, y la simetra ntima de las distintas partes de su
+conjunto. Pronto veremos que esta regla capital de conducta fu
+observada por los poetas ms importantes que representan este nuevo
+perodo, no oponindose este aserto que otros dramticos de rango
+inferior diesen luz en l obras sin concierto ni orden, y que hasta
+los ms caracterizados prescindiesen tambin alguna vez de sus
+preceptos.
+
+Aunque nos llene de admiracin la riqueza inagotable de inventiva de la
+poca anterior y las creaciones infinitas que brotaban raudales de
+ella, como de una fuente perenne, y el prodigioso nmero de elementos
+poticos existentes en la misma, hasta tal punto, que, bajo este
+aspecto, no se encuentra ninguna otra que le iguale, siendo difcil
+arrancarse de ese florido laberinto para penetrar despus en artstico
+jardn, lleno de ms regular riqueza; aunque se haya de confesar que no
+hubo tal superabundancia de condiciones poticas en el perodo
+subsiguiente de la poesa dramtica, no es posible abrigar dudas de
+ninguna especie de que la ltima aventaja la primera en perfeccin
+artstica. Pero como esta misma perfeccin debe ser el modelo eterno,
+que ha de sujetarse la teora y la crtica esttica, siempre que se
+trate de determinar el mrito absoluto de una composicin potica, hemos
+de considerar colocado en el peldao ms alto de esta escala, para ser
+consecuentes, al perodo de tiempo, que se distingue por la mayor
+conformidad de sus composiciones con aquel modelo. Asentadas, pues,
+estas observaciones, que sern despus confirmadas con el examen ms
+prolijo de las obras de cada poeta, y que son necesarias para comprender
+su historia, nos ocuparemos de nuevo en trazar los contornos externos
+del teatro espaol, desde la ascensin al trono de Felipe IV.
+
+Si la literatura dramtica fu desde principio del siglo XVII el centro
+ el foco de la poesa espaola, tambin es cierto que la ilustrada
+inclinacin del joven soberano este gnero literario, excit ms
+todos los poetas de su tiempo emplear todas sus fuerzas en sobresalir
+en la composicin de este gnero dramtico. El nmero de comedias, que
+se pusieron en escena durante su reinado, si no superior, fu lo menos
+igual la multitud infinita de ellas, que se representaron bajo sus dos
+predecesores. Porque si bien ces esa poligrafa monstruosa, que hizo
+escribir Lope de Vega 1.500 comedias y 300 Tirso de Molina, ya que
+el esmero, que consagraban los dramticos de esta poca sus escritos,
+los incapacitaba de igualar en fecundidad sus predecesores, sin
+embargo, como acontece en los pases meridionales, en cuyo frtil suelo
+alcanza la vegetacin rpido y lozano desarrollo, fu siempre muy
+considerable el nmero de obras dramticas que se escribieron, cuando se
+comparan con las compuestas por los poetas dramticos de otras naciones,
+y se aumentaron tambin, con relacin la poca anterior, los que se
+consagraron escribir para el teatro.
+
+Hacia la mitad del siglo XVII se distinguieron las obras dramticas del
+teatro espaol con nombres diversos, no usados en tiempo de Lope de
+Vega; tales son:
+
+_Las comedias de figurn_, palabra que indica aquellas comedias, en las
+cuales aparece un personaje ridculo y exagerado, generalmente algn
+fatuo presuntuoso y bien educado. Moreto, Rojas y algunos otros nos han
+dejado excelentes comedias de este gnero, aunque despus degeneraron en
+farsas groseras y vulgares.
+
+_Los sainetes_, nombre nuevo, que en realidad significaba lo que antes
+_entremeses_. Los sainetes, sin embargo, eran generalmente de accin ms
+extensa. Se representaban, como los entremeses, entre las jornadas de
+los dramas ms importantes.
+
+_Las mojigangas_ eran pequeas piezas burlescas, semejantes los
+sainetes, en que se presentaban caricaturas y mscaras. Fueron ms
+comunes stas en el siglo XVIII, si bien en los catlogos que existen
+hay algunas piezas de Caldern y de Moreto que llevan este nombre.
+
+_Las zarzuelas_, operetas composiciones pequeas destinadas al canto.
+_La prpura de la rosa_, de Caldern, es una de estas zarzuelas. Este
+nombre proviene del de una posesin de recreo, denominada as, situada
+no lejos de Madrid, y que se aplic despus ese linaje de
+composiciones.
+
+Hemos dicho antes que las loas no eran ya tan necesarias como en la
+poca anterior, ni elemento casi esencial de toda representacin
+escnica, conservndose, en general, slo en los autos. Las fiestas del
+Corpus, desde la mitad del siglo XVII, no son tan frecuentes como
+antes, puesto que Vera Tassis dice, en la biografa de Caldern, que ya
+en los ltimos aos de este poeta insigne no se representaban autos
+sacramentales en Sevilla, en Granada ni en Toledo. En Madrid, sin
+embargo, se celebr siempre la fiesta del Corpus con toda la pompa la
+antigua usanza. La condesa d'Aulnoy, en una carta fecha en 27 de junio
+de 1679, describe una de estas fiestas, que copiamos aqu como
+complemento de la inserta antes, de otro viajero.
+
+Debo decir, escribe esta seora, que he visto la fiesta del Corpus,
+aqu muy solemne. Hay una procesin general la que asisten todas las
+parroquias y todos los religiosos, cuyo nmero es muy grande. Las calles
+por donde pasa se cubren con tapices, los ms bellos del mundo, porque
+no me refiero slo los de la Corona. Los hay millares de los
+particulares, verdaderamente admirables. Qutanse las celosas de los
+balcones, y se cuelgan de ellos tapices con ricos ornamentos en los
+huecos y doseles; toldos de lienzo dan sombra las calles,
+interceptan los rayos del sol. Humedcense estos toldos para que estn
+ms frescos; las calles se enarenan, se riegan y se cubren de tantas
+flores, que slo hollndolas se puede andar por ellas. Los lugares
+destinados las paradas son muy espaciosos, y magnficos sus adornos
+... Toda la corte, sin excepcin alguna, asiste esta fiesta. Los
+consejos seguan sin orden ni concierto, y los consejeros llevaban todos
+cirios. El Rey tambin lo llevaba, y segua inmediatamente la
+custodia. Es sta una ceremonia de las ms bellas que se pueden ver...
+A las dos de la madrugada la procesin estaba todava en la calle.
+Cuando pas delante del palacio, se tiraron bombas de plvora, y se
+dispararon muchos cohetes. El Rey fu Santa Mara, iglesia prxima al
+palacio, para tomar parte en la procesin. Todas las damas se visten
+este da su traje de verano. Asmanse muy compuestas los balcones, en
+los cuales hay canastillos llenos de flores, frascos con agua de olor,
+para el momento en que pasa la procesin... Cuando la custodia entra en
+la iglesia, todos corren sus casas para comer y asistir los autos.
+Estos son tragedias de argumentos piadosos, y de representacin bastante
+extraa. Se representan en el patio en la calle del presidente de cada
+consejo, quien corresponde. El Rey asiste tambin, y los billetes se
+reparten la vspera entre los espectadores distinguidos. Fuimos, pues,
+convidados, llamndome la atencin que se encendiesen innumerables
+antorchas, cuando el sol caa plomo sobre los comediantes y derreta
+las bujas como si fuesen de manteca. Representaron la pieza dramtica
+ms impertinente que yo he visto en mi vida. He aqu su argumento:
+
+Reunidos los caballeros de Santiago, se les presenta Nuestro Seor
+Jesucristo, y les ruega que lo reciban en su orden. Muchos se inclinan
+este parecer; pero los ms antiguos exponen los inconvenientes que se
+seguiran de admitir en la orden un personaje de tan humilde origen,
+porque su padre, San Jos, es un pobre carpintero, y la Santa Virgen, su
+madre, una costurera. Nuestro Seor espera muy inquieto la resolucin de
+los caballeros, que, al fin, con alguna pena rechazan su pretensin.
+Determinan entonces instituir, slo en su obsequio, la orden de Cristo,
+y as todos quedan contentos. Esta orden es la de Portugal. Y, sin
+embargo, esto lo hacen sin malicia, y preferiran morir faltar al
+respeto que merece la religin. Los autos se representan por espacio de
+ms de un mes, y estoy tan cansada de verlos, que me propongo, en cuanto
+pueda, no asistir ellos.
+
+No ha faltado quien se tome el trabajo de calcular el nmero de todas
+las comedias de la edad de oro del teatro espaol. Esta es una empresa
+vana, en cuyo favor no hay probabilidad alguna de acierto, puesto que no
+han llegado hasta nosotros datos fidedignos para acometerla. Es
+seguramente insensato considerar, como aproximada la verdad, la suma
+de los dramas espaoles, insertos en los catlogos publicados en el
+siglo XVIII. Catlogos de esta especie slo comprendan las obras
+dramticas impresas, las manuscritas, que por casualidad haban
+llegado manos de los editores. Si de las comedias de los ms famosos
+poetas slo pocas han llegado hasta nosotros, acaso ni una tercera parte
+de las de Lope y una quinta parte de las de Tirso de Molina, fcil es de
+deducir cunto ms grande debi ser el nmero, que se ha perdido, de las
+escritas por otros autores menos celebrados[47]. As aparece claro el
+error de aqullos que piensan, que las 3.852 comedias, registradas por
+la Huerta, componen todo el repertorio de la literatura dramtica
+espaola. Tampoco es difcil, si se suman las obras de slo diez de los
+dramticos ms conocidos, superar fcilmente la suma indicada.
+Cuntense las mil quinientas comedias de Lope de Vega, las cuatrocientas
+de Luis de Guevara, las trescientas de Tirso de Molina, las ciento y
+tantas de Caldern y de Alvaro Cubillo de Aragn; el nmero no exacto,
+pero siempre muy considerable, de los dramas del Dr. Ramn, de
+Montalbn, de Mira de Mescua, de Matos Fragoso, etc... y pronto se
+completa la suma indicada por la Huerta. Adanse esto la innumerable
+muchedumbre de poetas dramticos, cuyo solo nombre se ha conservado
+hasta nosotros; las contenidas en las grandes colecciones de comedias
+espaolas, y los muchos dramas que se representaban en el teatro sin
+indicacin de su autor, y ser preciso convenir que se duplica con
+seguridad, y sin exageracin alguna, el catlogo mencionado. Riccoboni,
+en sus _Reflexions sur les differens theatres de l'Europe_, Amsterdam,
+1740, pg. 57, cuenta la ancdota, no por cierto inverosmil, de que un
+librero de Madrid acometi la empresa de reunir comedias espaolas sin
+nombre de autor, y que las escritas por _uno_, _dos_ y _tres ingenios de
+esta corte_ llegaron ascender 4.800.
+
+En la misma proporcin, con que se aumentaba el nmero de los poetas, se
+multiplicaban tambin los teatros y los actores bajo el reinado de
+Felipe IV. Hasta las ciudades ms insignificantes y las aldeas queran
+disfrutar veces del placer de las representaciones escnicas. Esta
+abundancia de compaas de cmicos, y algunos desrdenes, que fueron su
+consecuencia, llamaron en distintas ocasiones la atencin del Gobierno
+hacia ellos, y se dictaron algunas medidas para disminuirlos; pero no
+fueron bastante enrgicas para combatir el mal que se persegua, y las
+disposiciones aisladas, que se adoptaron con este objeto, cayeron pronto
+en desuso. As aparece claramente de un memorial, que, en el ao de
+1647, dirigi al Rey el actor Cristbal Santiago Ortiz, suplicndole que
+pusiese orden y concierto en los teatros. Dedcese de l que el Consejo
+de Castilla limit en un principio seis el nmero de las compaas de
+cmicos, reservndose el derecho de nombrar sus directores; pero que,
+poco despus, llegaron hasta doce el nmero de estas compaas legales.
+Imponanse penas graves cuantas excediesen de aquel nmero; pero,
+pesar de eso, en tiempo del autor de ese memorial existan catorce, que
+contaban sobre mil individuos, entre los cuales haba criminales,
+frailes escapados del convento y clrigos apstatas, que, bajo la capa
+del histrionismo, y vagando sin cesar de un punto otro, evitaban la
+persecucin de la justicia. De ese documento se deduce, que era grande
+el escndalo y disipada la vida de esas gentes, y, como su profesin
+agradaba tanto al pueblo, en cualquier parte encontraban jvenes que los
+protegiesen: hasta la justicia los favoreca, valindose, para lograrlo,
+de la intercesin de las mujeres de las compaas. Otra causa principal
+de ese desorden, segn el mismo documento, era la avaricia de los dueos
+de los teatros, quienes interesaba tenerlos siempre alquilados,
+pretextando que, de no ser as, lo pagaran los hospitales, debiendo
+advertirse que, de veinte aos su fecha, se haban construdo tantos
+teatros, que eran pocas las ciudades, y hasta las poblaciones
+insignificantes, que no contaban alguno; y, siendo as, con el afn de
+alquilarlos, formbanse por do quier compaas de la legua, las cuales
+ayudaban, adelantndoles dinero, los mismos arrendatarios[48].
+
+Los teatros de la Cruz y del Prncipe, de Madrid, continuaron, en este
+perodo como en el anterior, en iguales relaciones con los hospitales,
+que en su lugar correspondiente indicamos. Respecto su distribucin
+interior, parece oportuno explicar una palabra que aparece hacia la
+mitad del siglo XVII, y es el nombre de _tertulia_, comn desde esta
+poca en cuantos escritos se refieren al teatro. Llambanse as los
+asientos del piso superior, que se denominaban antes _desvanes_, y que
+ocupaban principalmente el pblico ilustrado y los clrigos. Era
+entonces moda estudiar Tertuliano, y los eclesisticos, sobre todo,
+tenan la costumbre de aducir en sus sermones citas de sus obras, por lo
+cual se les llamaba en broma tertuliantes, y tertulia al lugar que
+ocupaban. De estos asientos, los cuales se daba antes el ttulo
+honorfico de doctos desvanes, provenan los juicios crticos, que los
+poetas atribuan mayor importancia, por la fama de entendidos que tenan
+los que concurran ellos con frecuencia. Por lo dems, no hubo
+alteracin alguna en la distribucin y conjunto de los antiguos
+corrales, y de aqu que, mientras se desplegaba un lujo nunca visto en
+el teatro del Buen Retiro, aqullos, en punto mquinas y decoraciones,
+continuaban en el mismo estado que tenan hacia fines del siglo XVI.
+Mientras que al teatro de la corte slo acuda una sociedad escogida de
+notables personajes, ya por su ilustracin, ya por su rango social,
+las casas de comedias de la ciudad asista inmensa muchedumbre,
+compuesta de las clases populares, llena de una curiosidad insaciable, y
+los _mosqueteros_ daban sus votos de censura de alabanza de la misma
+manera estrepitosa que antes, pudiendo asegurarse que esas
+manifestaciones ruidosas de su aprobacin de su vituperio llegaron
+su punto culminante en la mitad del siglo XVII. De las noticias dadas
+por Caramuel, aparece que de 1650 1660 haba uno de estos mosqueteros,
+un zapatero remendn, apellidado Snchez, que se haba erigido en
+Aristarco de los teatros, y cuya influencia era tan grande, que de l
+dependa la buena mala acogida que en el pblico encontraban las
+comedias, hasta el extremo de que poetas dramticos famosos procuraban
+captarse su benevolencia antes de llevar sus obras la escena. El
+escritor antes citado refiere este propsito la siguiente ancdota: Un
+poeta de mucho talento haba escrito una comedia, que haba sido
+admitida en el teatro, y de cuya representacin se haban encargado los
+actores ms notables; dudaba, sin embargo, de su xito, y resolvi,
+temeroso de la insolencia del patio, hacer una visita al Sr. Snchez
+para atraerlo previamente su partido. Dirigise, pues, con este
+propsito un amigo, que tambin lo era del temible zapatero; hizo que
+lo presentara ste, formulando su pretensin con voz temblorosa,
+puesto que aquella comedia era las primicias de su musa, y de su xito
+dependa su fama futura y la consideracin que esperaba ganar entre sus
+conciudadanos. El zapatero escuch su humilde ruego con gravedad y
+ceo, y despidi al fin al poeta, dicindole con voz solemne:--Est V.
+seguro, seor poeta, de que vuestra comedia ser acogida con justicia,
+segn su mrito[49].
+
+A esta preponderancia del populacho en los teatros, alude un satrico de
+la poca cuando dice que los zapateros vuelven de nuevo sus faenas, y
+cuesta trabajo reconocer en ellos los arrogantes y orgullosos
+mosqueteros, los cuales ni los poetas ni los actores pueden ablandar
+con sus splicas, ni conmoverlos con su indiferencia ni con su
+aturdimiento, y que la tarde siguiente dejan un lado otra vez sus
+botas y sus suelas, y sueltan su ruidoso martillo, transformndose en
+rayo, que reduce polvo los malos poetas[50].
+
+Este mismo temor los silbidos de los mosqueteros oblig muchos
+poetas llevar sus obras annimas la escena, y puesto que, como antes
+dijimos, la tirana de este populacho crtico alcanz su apogeo hacia la
+mitad del siglo XVII, de aqu tambin, que, en este mismo tiempo,
+aumente sobremanera el nmero de las comedias, que no llevan el nombre
+del autor. En estos casos leanse en su portada que eran obra de un
+_ingenio_, y, si el escritor resida en Madrid, se le adicionaba con las
+palabras _de esta corte_[51]. Posible es que entre las comedias que se
+distinguen por esta particularidad, haya algunas, como la tradicin
+afirma, en cuya composicin tom parte Felipe IV; pero no por eso deja
+de ser un grave yerro atribuirlas todas este Monarca, slo con tener
+un conocimiento muy superficial de la literatura espaola. El nmero de
+las comedias de _un ingenio_, hoy existentes, es muy considerable, y las
+hay escritas por varios poetas asociados, distinguindose, segn el
+nmero de stos, por la adicin de las palabras _de dos_, _de tres
+ingenios_, etc., no faltando algunos ejemplos de haber trabajado hasta
+seis en la composicin de algunas de estas obras[52]. Quien conozca lo
+defectuoso de este mtodo de asociacin para escribir poesas,
+adivinar, desde luego, que la mayor parte de las comedias conocidas de
+dos ms poetas, son de las ms inferiores en mrito del repertorio
+espaol. Ocioso es demostrar cun difcil sea que se reunan dos hombres
+de una organizacin suficientemente harmnica, para componer una obra,
+como si fuese escrita por uno solo. Calclese, pues, lo que ser
+aqulla, que debe la vida nada menos que seis colaboradores. No es,
+sin duda, uno de los aspectos ms brillantes de esta poca esa
+coparticipacin de diversos autores en la misma obra, costumbre
+extendida sobremanera en la poca de Caldern; y, sin embargo, tan
+universal fu esta prctica, que hasta los poetas ms distinguidos, el
+mismo Caldern, Rojas y Moreto, trabajaron juntos con otros.
+
+A la muerte de la reina Isabel, la primera esposa de Felipe IV, ocurrida
+en el ao de 1644, se cerraron tambin los teatros de Madrid, como era
+costumbre hacerlo al fallecimiento de los miembros de la familia real, y
+algunos telogos fanticos aprovecharon esta ocasin para renovar los
+antiguos escrpulos acerca de la licencia de los espectculos
+dramticos, de los cuales no se hablaba haca ya largo tiempo, y alegar
+nuevos cargos contra ellos. Felipe IV, an ms abatido poco despus por
+la muerte del prncipe heredero Don Baltasar, se encontraba
+predispuesto, por este motivo, participar de tales temores, y, en su
+consecuencia, se orden al Consejo de Castilla que trazara las
+restricciones, que haban de sujetarse los teatros. El plan propuesto
+por esta Corporacin para redactar una ley en este sentido, se apoyaba
+en las bases siguientes:
+
+Primera: slo haba de darse licencia seis ocho compaas de
+cmicos, prohibindose la existencia de las dems compaas errantes en
+las poblaciones de menor vecindario.
+
+Segunda: las comedias haban de limitarse exponer vidas de santos
+sucesos notables histricos, prohibindose por completo la de las
+pasiones amorosas, y, como su resultado, eran desterradas de las tablas
+la mayor parte de las representadas hasta entonces, y especialmente las
+de Lope de Vega, que tanto dao haban hecho las buenas costumbres.
+
+Tercera: en el espacio de una semana no haba de ponerse en escena ms
+que una sola comedia.
+
+Cuarta: se prohiba tambin el lujo de los vestidos de los actores,
+particularmente llevar en ellos oro, y mudar de trajes durante la
+representacin, no ser que la obra dramtica lo hiciese indispensable.
+
+Quinta: prohibanse asimismo todos los cantos y bailes indecentes y
+provocativos, y slo las mujeres casadas podan presentarse en las
+tablas.
+
+Sexta: la entrada en los vestuarios se limitaba los actores y las
+personas pertenecientes la compaa.
+
+Stima: las representaciones no podan empezar despus de las dos de la
+tarde en el invierno, y de las tres en verano.
+
+Octava: toda comedia haba de someterse, antes de su representacin, al
+examen de una autoridad creada especialmente con este objeto; todo
+espectculo dramtico haba de asistir un alcalde, y se encomendaba
+las justicias vigilar atentamente los actores, visitar sus casas y
+desterrar de su compaa los vagos que alternaban con ellos, con
+grande escndalo de la corte; y, finalmente, con arreglo la novena, se
+prohiba tambin la representacin de comedias en el domicilio de los
+particulares, no ser bajo la inspeccin especial del Presidente del
+Consejo de Castilla.[53]
+
+Los teatros espaoles permanecieron, pues, cerrados por completo desde
+el ano 1644 al de 1649. En este ltimo ao se comenz ya permitir las
+representaciones teatrales, primero en Madrid, siguiendo pronto su
+ejemplo las dems ciudades del reino; pero, por regla general, se toler
+la reapertura de los teatros, bajo la condicin de someterse las
+restricciones anteriormente expuestas. Si estas leyes se hubiesen
+aplicado con rigor, su influjo en los teatros y en la poesa dramtica
+hubiese sido, sin duda, duradero; parece, sin embargo, que, as estas
+medidas gubernativas como otras anteriores, cayeron pronto en desuso,
+porque pocos aos despus el austero arzobispo de Sevilla, confesor de
+Felipe IV, intent suscitar en el Rey escrpulos de conciencia para que
+prohibiese esas funciones, dicindole en su peticin, dirigida este
+objeto, que los comediantes se vestan con el mayor lujo, y que en todas
+partes haba teatros, representndose en algunas poblaciones hasta dos
+tres comedias, con las decoraciones ms costosas, mientras que el Rey y
+la religin catlica carecan de recursos para defenderse de enemigos y
+de herejes; y que la prohibicin de representar comedias, desde 1644
+1649, no fu perjudicial al Estado. Tan lejos fu este celoso prelado,
+segn refiere Don Gaspar de Villarroel, arzobispo de Lima, que
+acostumbraba decir de Lope de Vega, cuyas comedias haban vuelto otra
+vez en el teatro, que un solo sacerdote haba compuesto mil comedias,
+con las cuales haba trado ms pecados al mundo que mil demonios[54].
+
+Como antes hablamos de la representacin de comedias en las casas
+particulares, no nos parece ocioso explicar ms detenidamente este
+punto. Las familias principales acostumbraban llamar sus casas
+actores, y hacerlos representar en su presencia entremeses
+comedias[55]. Estas costumbres se observaban hasta en los conventos,
+cuya sacrista se transformaba entonces en teatro, y fu defendida,
+pesar de las censuras del Consejo de Castilla, por ese mismo arzobispo
+Villarroel, antes citado. Esta apologa dice as:
+
+Se ha suscitado la cuestin de si escandalizan los frailes que asisten
+ la representacin de las comedias. Parcemelo, sin duda, siempre que
+veo hbitos de religiosos en los teatros, confundidos con el pblico.
+Pero por qu razn? Debemos condenar al convento de San Felipe de
+Madrid, tan santo y respetable, y otros muy venerados, porque en ellos
+se representen comedias en la sacrista? Si fuese pecado asistir las
+comedias, habran de tolerarlo ni esta orden, tan guardadora de la
+religin, ni los conventos de otras rdenes de la corte, que siguen su
+ejemplo?[56]. Se me contestar que el Rey lo ha prohibido ahora, y que,
+sin licencia expresa del Presidente del Consejo de Castilla, no se
+permite ya en los conventos la representacin de comedias. Que esta
+orden est vigente, lo s por propia experiencia. Siendo yo superior del
+convento, quise proporcionar ese regocijo los frailes, mis hermanos y
+bienhechores, y dispuse que se representasen tres comedias pagndolas
+anticipadamente. Los actores tomaron el dinero, y nada dijeron de la
+prohibicin legal, que impeda estas representaciones. Reunida toda la
+comunidad en la sacrista, nos llamaron la atencin sobre la necesidad
+de la licencia, aadiendo que el Presidente de Castilla las conceda
+fcilmente. Pedsela yo como deba; pero el Presidente la rehus de tal
+manera, que no fu posible representarlas, aunque poco despus se
+representaran tres en tres huertos diferentes. Por lo dems, esta
+prohibicin se fundaba en ciertos motivos especiales. Seores, algo
+ligeros, y algunos jvenes, acostumbraban entrar en los conventos en
+tales ocasiones, deslizarse en los vestuarios, y, confiados en su edad y
+en su posicin, promover escenas escandalosas que llegaron hasta los
+odos del Rey.
+
+Mientras Felipe IV ocup el trono de Espaa, el teatro, en consideracin
+y en cuanto elementos esenciales, se mantuvo la misma altura, que
+haba llegado, consecuencia del impulso que recibi en los primeros
+aos del reinado de este Monarca. A la muerte de Felipe, en septiembre
+de 1675, sufri una verdadera crisis, puesto que la representacin de
+comedias, en todo el reino, estuvo prohibida durante todo el tiempo del
+luto. Verdad es que esta prohibicin dej de regir al ao siguiente, y
+que los espectculos teatrales se celebraron como antes; pero ni los
+teatros ni el arte dramtico recobraron otra vez su antiguo brillo. En
+la minora de Carlos II se vi ya, en toda su desnudez, la extraa
+decadencia de la monarqua espaola, disimulada hasta entonces por su
+brillo exterior. Y cmo era posible detener al Estado en la pendiente,
+por donde se encaminaba su runa, cuando las riendas del Gobierno se
+encomendaron Mara Ana de Austria, mujer dbil y dominada por
+intrigantes, cuando tan difciles de manejar haban parecido Felipe
+III y Felipe IV? La deuda pblica, por efecto de las guerras
+continuas, se haba acrecido en una proporcin monstruosa, y la
+despoblacin haba caminado al mismo paso: necesitbanse inagotables
+riquezas, slo para encubrir algn tanto su runa, y lo peor era que no
+existan tales riquezas. Las posesiones de Espaa en los Pases Bajos se
+haban disminudo de tal manera, que, para regirlas y sostenerlas,
+hacan falta sumas ms cuantiosas que las que producan; las vastas
+provincias del Nuevo Mundo destacaban, la verdad, sus rayos sobre la
+Corona de Castilla, envolvindola en una aureola de aparente podero, no
+de acuerdo con su utilidad real, porque, causa de su organizacin
+defectuosa, estaban haca tiempo en manos de aventureros y de
+gobernadores poco fieles; y la guerra sistemtica, que, en los mares de
+Amrica, hacan Espaa, Inglaterra, Holanda y Francia, absorba por
+completo todas sus rentas. Ya bajo Felipe IV se manifestaban, sin duda,
+los sntomas, que anunciaban esta disolucin nacional, y su poltica no
+fu muy favorable ni meritoria para el bien del Estado; pero las muchas
+y brillantes cualidades de este Prncipe, y sus esfuerzos, dignos de
+loa, en otros terrenos, lo haban hecho, hasta cierto punto, glorioso.
+Toda la monarqua particip tambin de esta gloria, y as se pudo
+disimular, en la apariencia, la corrupcin creciente de todo el cuerpo
+social. El sentimiento nacional, sin embargo, fuente de todo lo grande,
+que ha producido la literatura espaola, subsista siempre, y Espaa
+estaba siempre para l la misma altura, en poder y en fama, que en la
+poca de Carlos V. Cmo no deba cambiar pronto todo, cuando ese
+imperio poderoso, acosado por fuera por sus enemigos, y prximo la
+consuncin en su vida interior, no contaba con ms apoyo que con un nio
+dbil bajo la tutela de su madre? Y cuando la corte, que debiera
+haberse distinguido por su energa extraordinaria, era el asiento de la
+indolencia, y el foco de miserables intrigas! Vana en breve fu tambin
+la esperanza, de que los negocios tomaran mejor sesgo, en cuanto
+ocupase el trono Carlos II, porque, la verdad, pocas personas podan
+acariciar tales ilusiones, sabindose cules eran las cualidades
+desdichadas de entendimiento y de carcter del ltimo soberano de la
+dinasta de los Ausburgos. Perezoso y sin voluntad, incapaz de
+desplegar actividad intelectual y de disfrutar de los placeres ms
+nobles del alma, ascendi al trono esta sombra de Rey, que se deshaca
+las llamas del ltimo auto de fe, mientras los dominios espaoles, unos
+tras otros, pasaban manos extraas, y mientras sus parientes de las
+casas de Borbn y de Ausburgo esperaban inquietos ocupar la herencia
+vacante. Bajo estas circunstancias menester era que ese imperio, largo
+tiempo la primera potencia poltica de Europa, decayese ms y ms en la
+estimacin general, y que hasta el espaol ms orgulloso no pudiese ya
+acariciar ilusiones opuestas la decadencia de su patria. Esta
+situacin lamentable de los negocios de Espaa, como era de suponer,
+haba de influir tambin en su literatura.
+
+El amparo del Monarca, sin embargo, favoreci todava al teatro por
+largo tiempo. Ms adelante veremos en la vida de Caldern que la corte
+de Carlos II le di el encargo de escribir diversas obras para fiestas
+reales; leemos tambin, que, costa de la casa Real, se dieron al
+pueblo algunas representaciones teatrales.[57] Parece, sin embargo, que
+estas muestras de benevolencia al arte dramtico, fueron ms bien
+efecto de la costumbre de la vanidad que verdadera inclinacin hacia
+el mismo; y aunque ese apoyo del trono hubiese sido ms poderoso de lo
+que fu en realidad, nunca hubiese podido impedir que la poesa
+dramtica participase de la decadencia general de la nacin y de su vida
+intelectual. De un pasaje de la comedia de Moreto, _La ocasin hace al
+ladrn_, aparece claramente cunto haba disminudo la aficin y la
+estimacin del pblico la literatura dramtica bajo circunstancias tan
+desfavorables, y cunto menor no era ya la actividad de los poetas
+dramticos para satisfacerla.[58] En l encontramos la siguiente queja:
+
+ DON MANUEL.
+
+ ...Muy pocas (comedias) vemos,
+ Sino cual y cual, de alguno
+ Que por superior precepto
+ Escribe para Palacio;
+ Pero con tan alto acierto
+ De novedad, que parece
+ Se est excediendo s mesmo.
+
+ DON PEDRO.
+
+ Ese es Caldern?
+
+ DON MANUEL.
+
+ Sin duda,
+ Que slo puede su ingenio
+ Ser admiracin de cuantos
+ Bebieron el sacro aliento.
+
+ DON PEDRO.
+
+ No tiene esa facultad
+ La estimacin que otros tiempos.
+
+ DON MANUEL.
+
+ Y de eso nace el no haber
+ Quien estudios tan supremos
+ D la atencin; sino miren
+ Con qu laureles y premios
+ La antigedad celebraba
+ A los varones de ingenio.
+
+ * * * * *
+
+ * * * * *
+
+ DON PEDRO.
+
+ ................ Oh, mudanza
+ De la edad, que lo que un tiempo
+ Fu divina estimacin,
+ Es hoy casi vituperio!
+
+Aun cuando no se puede negar la decadencia de la literatura dramtica en
+Espaa en el reinado de Carlos II, sin embargo, este perodo de la
+historia del teatro espaol est unido al precedente con tantos
+vnculos, que es imposible separarlos. Caldern, Rojas y otros muchos
+poetas importantes siguieron escribiendo para el teatro; y si bien sus
+ltimas obras no son iguales las primeras, hasta las producciones ms
+dbiles de estos maestros tienen ttulos suficientes para ser includas
+en la edad de oro del teatro espaol. De los nuevos poetas dramticos,
+que aparecen en este perodo, ninguno, sin duda, puede elevarse al
+rango de Lope, Tirso, Alarcn, Caldern, Rojas y Moreto, y, por lo
+general, ninguno de ellos se distingue tampoco por su talento original,
+aunque, bajo otros aspectos, tampoco deban considerarse sus obras como
+desprovistas de todo mrito. El medioda del drama espaol haba pasado
+ya; pero su sol, al ponerse, lanzaba todava algunos rayos brillantes.
+Sus ltimos resplandores desaparecieron en el siglo XVIII, y causa de
+la guerra de sucesin, su vida propia se extingui ya por completo,
+comenzando un nuevo perodo, del cual se puede decir con certeza que no
+pertenece ya la edad de oro del teatro espaol.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO III.
+
+ CALDERN.--Carcter general de sus obras dramticas
+
+
+La ampulosa apologa de Caldern[59], escrita por Vera Tassis, es casi
+la nica fuente para conocer la biografa de este hombre extraordinario.
+El amigo del gran poeta, y primer editor de sus obras, hubiera merecido
+mayor gratitud de la posteridad, si hubiera empleado el tiempo, que
+destin sus pomposos y alambicados elogios, en recoger noticias
+biogrficas ms completas de su vida. Las ms importantes, que ofrece,
+son las siguientes:
+
+D. Pedro Caldern de la Barca naci en Madrid el da 17 de enero del ao
+de 1600.[60] Descenda, por la lnea paterna, de una familia noble de
+los antiguos hijodalgos del valle de Carriedo, en las montaas de
+Burgos. Si se recuerda el origen de Lope de Vega, no dejar de llamar la
+atencin la singular coincidencia, de que los dos poetas dramticos, ms
+famosos de Espaa, fuesen oriundos del mismo pequeo y oculto valle. La
+familia de Caldern estuvo domiciliada al principio en Toledo, y
+posteriormente, causa de ciertas desavenencias que surgieron entre
+sus miembros, se traslad al lugar mencionado del Norte de Espaa. El
+nombre de su padre era el de Don Diego Caldern de la Barca y Barreda.
+Casse ste con Doa Ana Mara de Henao y Riao, descendiente de unos
+caballeros flamencos que se establecieron en Castilla, y parienta de los
+Riaos, infanzones de Aragn. Fruto de este matrimonio fu nuestro D.
+Pedro. Estudi las primeras letras en el gran Colegio de la Compaa
+(una Escuela de jesuitas de Madrid), y pas despus, muy joven, la
+Universidad de Salamanca, en donde se dedic sus estudios con
+incansable aplicacin. Las ciencias, que se consagr particularmente
+con ms celo, fueron las matemticas, la filosofa y el derecho civil y
+cannico. Su talento potico debi manifestarse muy pronto, puesto que
+cuando tena poco ms de trece aos escribi ya su primera comedia,
+titulada _El carro del Cielo_, asegurando Vera Tassis, que, antes de
+cumplir los diez y nueve aos, haba hecho poca con sus comedias en el
+teatro espaol. En los aos de 1620 y 1622 tom parte en el certamen
+potico, celebrado con motivo de la beatificacin y canonizacin de San
+Isidro[61].
+
+A los diez y nueve aos abandon la Universidad y se traslad Madrid,
+en donde muchos grandes le dispensaron su favor, y los veinticinco
+entr, por su propia inclinacin, en el servicio militar, y estuvo en
+Miln, y despus en Flandes. Es muy probable que en esta poca
+escribiera la comedia titulada _El sitio de Breda_, que se represent en
+los teatros de Madrid, poco despus de la rendicin de esta plaza, en 2
+de junio de 1625. No se sabe cunto tiempo sirvi en el ejrcito
+espaol. Slo consta que el rey Felipe IV lo hizo venir de los
+campamentos la corte para ocuparlo en el teatro, su recreo favorito,
+encargndosele especialmente la composicin y direccin de las fiestas
+dramticas, que se celebraban con gran lujo, casi siempre, en el palacio
+del Buen Retiro.
+
+Su fama potica era ya tan grande en el ao de 1630, que Lope de Vega,
+considerndolo como su digno sucesor, dice de l en _El Laurel de
+Apolo_:
+
+ En estilo potico y dulzura,
+ Sube del monte la suprema altura.
+
+Por premio de sus servicios fu este poeta nombrado en 1637 caballero
+del hbito de Santiago. Cuando en 1640 se movilizaron los caballeros de
+esta orden, dispensle el Rey de sus obligaciones guerreras, y le
+encarg que escribiese el drama _Certamen de amor y celos_; pero
+Caldern quiso cumplir con ambos deberes: termin la comedia en breve
+plazo, y tuvo tiempo para seguir las tropas Catalua, en donde sirvi,
+en compaa del duque de Olivares, hasta la conclusin de la campaa.
+Regres despus la corte, y entonces, como antes, se consagr con
+particular aficin escribir para el teatro. En el ao de 1649 recibi
+la comisin de trazar y describir el arco de triunfo, erigido para la
+recepcin de Doa Mariana de Austria. Dos aos ms tarde se hizo
+sacerdote, sin renunciar por esto su antigua ocupacin de poeta
+dramtico; el Rey le concedi una plaza de capelln en Toledo, de la
+cual tom posesin el 19 de julio de 1653, y en 1663, para tener al
+poeta ms cerca de su persona, le concedi otra plaza en la capilla
+Real, aadiendo luego, para aumentar sus emolumentos, las rentas de un
+beneficio en Sicilia.
+
+As pudo Caldern entregarse tranquilo la composicin de sus obras
+poticas. Por espacio de treinta y siete aos escribi los autos
+sacramentales para la festividad del Corpus en Madrid, y largo tiempo
+tambin los autos para Toledo, Sevilla y Granada, hasta que, como Vera
+Tassis dice, cesaron esas solemnidades en las ciudades mencionadas.
+Aunque este gnero potico convena, particularmente, su profundo
+sentimiento religioso, y estaba en harmona con su estado eclesistico,
+no abandon por esto, hasta una edad avanzada, la composicin de dramas
+mundanos y otras poesas. Su bigrafo asegura que el nmero de sus autos
+ascendi ms de ciento, y el de las comedias ms de ciento veinte;
+enumera, adems, doscientas loas sobre asuntos mundanos y religiosos;
+cien sonetos infinitas canciones, romances, sainetes y otras poesas
+sobre diversos asuntos, mencionando, por ltimo, una descripcin de la
+entrada de la Reina madre, un poema sobre las _Cuatro novsimas_, un
+tratado sobre la nobleza de la pintura, y otro en defensa de la comedia.
+Ms adelante tendremos tiempo de discutir la exactitud de estos datos,
+en cuanto se refieren sus obras dramticas. Sus comedias se
+imprimieron al principio aisladamente; pero se coleccionaron primero
+doce en 1635, y otras doce en 1637[62], y estas mismas se reimprimieron
+despus en la edicin titulada _Comedias de D. Pedro Caldern de la
+Barca, recogidas por D. Jos Caldern y hermanos_. Parte 1. y 2.:
+Madrid, 1640. Los tomos III y IV aparecieron respectivamente en 1664 y
+1672. La primera edicin incompleta que se hizo de los autos, lo fu en
+Madrid en 1637. La mayor parte de las obras de Caldern era inaccesible
+ la generalidad de los lectores, y lo que se imprimi se mutil en
+parte, de la manera ms lamentable, para satisfacer las exigencias de
+los libreros; tambin se le atribuyeron muchas obras apcrifas. El deseo
+de poseer una edicin completa de sus escritos, movi al duque de
+Veragua, virrey de Valencia, Mecenas y amigo de la poesa, dirigirse
+al mismo poeta para que le hiciese un catlogo de las autnticas. Esta
+carta, as como su contestacin, son de la mayor importancia y el ms
+seguro fundamento para conocer el nmero de las obras de Caldern, por
+lo cual la insertaremos en el apndice esta parte de nuestra historia,
+que ha de ocuparse tambin en investigar la cronologa de las comedias
+de Caldern.
+
+Slo hay noticias muy escasas acerca de los ltimos aos de su vida, sin
+duda porque llev una existencia sosegada y tranquila, consagrado por
+completo la religin y las musas. A falta, pues, de descripciones
+ms interesantes instructivas, que tan deseadas son cuando se trata de
+hombres eminentes, se leer, acaso, como dato curioso el que sigue, de
+una antigua obra francesa de viaje[63].
+
+A la noche (cuenta este viajero) llegaron mi casa el marqus de
+Eliche, hijo mayor de D. Luis de Haro, y M. de Barriere, y me llevaron
+al teatro. La comedia que se represent era ya conocida y de poco
+mrito, aunque compuesta por D. Pedro Caldern. Despus hice una visita
+ este mismo Caldern, que pasa por ser el poeta ms eminente, y el
+ingenio ms distinguido de Espaa: es caballero de la Orden de Santiago,
+y capelln de la capilla de la Reina de Toledo; pero deduje de su
+conversacin, que, en punto conocimientos, estaba muy atrasado.
+Discutimos largo tiempo sobre las reglas de la comedia, desconocidas en
+esta nacin, y despreciadas por los espaoles.
+
+Caldern entr en el ao de 1663 en la hermandad de San Pedro,
+aplicndose con diligencia desempear este cargo eclesistico, y
+dejando esta congregacin, en su testamento, heredera universal de su
+cuantiosa fortuna. Mucho debi afligirle la muerte de Felipe IV, por
+perder en l, no slo su constante favorecedor, sino casi un amigo. Sin
+embargo, duraron sus relaciones con la corte, y se le encomendaron
+siempre, como antes, las fiestas dramticas que se celebraban alguna vez
+en las ocasiones ms solemnes. Su ltimo drama fu _Hado y divisa_.
+Muri el 25 de mayo de 1681[64]. Sus restos mortales fueron sepultados
+en la capilla de San Salvador.
+
+La extrema admiracin, que excit en sus coetneos, le acompa hasta su
+muerte, y as aparece de las palabras, que copiamos continuacin, con
+que Vera Tassis termina el elogio de su amigo, y que, pesar de su
+hojarasca, revelan un sentimiento profundo. Dice as: Este fu el
+orculo de la corte, el ansia de los extranjeros, el padre de las musas,
+el lince de la erudicin, la luz de los teatros, la admiracin de los
+hombres, el que de peregrinas virtudes estuvo adornado siempre, pues su
+casa era el abrigo de los desvalidos, su condicin la ms prudente, su
+humildad la ms profunda, su modestia la ms elevada, su cortesa la ms
+atenta, su compaa la ms segura y provechosa, su lengua la ms cndida
+y honrada, su pluma la ms cortesana de su siglo y que no hiri jams
+con mordaces comentos la fama de ninguno ni manch con libelos los
+maldicientes, ni su odo atendi las detractaciones maliciosas de la
+envidia, y ste, en fin, fu el prncipe de los poetas castellanos que
+suscit con su sagrada poesa griegos y latinos; pues en lo herico
+fu culto y elevado, en lo moral erudito y sentencioso, en lo lrico
+agradable y elocuente, en lo sacro divino y conceptuoso, en lo amoroso
+honesto y respectivo, en lo jocoso salado y vivo, en lo cmico sutil y
+proporcionado. Fu dulce y sonoro en el verso, sublime y elegante en la
+locucin, docto y ardiente en la frase, grave y fecundo en la sentencia,
+templado y propio en la traslacin, agudo y primoroso en la idea,
+amoroso y persuasivo en la inventiva singular, y eterno en la fama.
+
+Como ejemplo de una crtica coetnea encomistica, copiamos aqu tambin
+los siguientes prrafos de un escrito del Dr. Manuel, en defensa de las
+comedias, impreso en el ao de 1672:
+
+Quin ha casado lo delicadsimo de la traza, dice, con lo verosmil de
+los sucesos? Es una tela tan delicada que se rompe al hacerla, porque el
+peligro de lo muy sutil es la inverosimilitud. Alargue la imaginacin
+los ojos todos sus argumentos, y los ver tan igualmente manifestados,
+que anden litigando los excesos. Las comedias de santo son de ejemplo;
+las historiales, de desengao; las amatorias, de inocente diversin sin
+peligro. La majestad de los afectos, la claridad de los conceptos, la
+pureza de las locuciones, la mantiene tan tirante, que an la conserva
+dentro de las sales de la gracia. Nunca se desliza en puerilidades;
+nunca se cae en la bajeza de afectos. Mantiene una alta majestad en el
+argumento que sigue, que, si es de santo, le ennoblece las virtudes; si
+es de prncipe, le enciende las ms hericas acciones; si es de
+particular, le purifica los afectos. Cuando escribe de santo, le ilustra
+el trono; cuando de prncipe, le enciende el nimo; cuando de
+particular, le purifica el afecto.
+
+Este monstruo de ingenio di en sus comedias muchos imposibles
+vencidos. Noten cuntos. Cas con dulcsimo artificio la verosimilitud
+con el engao; lo posible con lo fabuloso; lo fingido con lo verdadero;
+lo amatorio con lo decente; lo majestuoso con lo tratable; lo herico
+con lo inteligible; lo grave con lo dulce; lo sentencioso con lo
+corriente; lo conceptuoso con lo claro; la doctrina con el gusto; la
+moralidad con la dulzura; la gracia con la discrecin; el aviso con la
+templanza; la reprensin sin herida; las advertencias sin molestias; los
+documentos sin pesadez, y, en fin, los desengaos tan cados y los
+golpes tan suavizados, que slo su entendimiento pudo dar tantos
+imposibles vencidos.
+
+Lo que ms admiro y admir en este raro ingenio, fu que ninguno
+imit. Naci para maestro, y no discpulo; rompi senda nueva al
+Parnaso; sin gua escal su cumbre: sta es para m la ms justa
+admiracin, porque bien saben los eruditos que han sido rarsimos en los
+siglos los inventores.
+
+Slo el singular ingenio de nuestro D. Pedro pudo conseguir hacer
+caminos nuevos sin pisar los pasos antiguos; los mir, no para
+seguirlos, sino para adelantarlos; vol sobre todos. Puedo decir de esta
+insigne pluma lo que dijo el eruditsimo Macedo, de Tasso, que _slo
+pec en no pecar_. O lo que dice de su idolatrado Camons, que aun
+content con los pecados veniales. Son tan artificiosos los defectillos
+ligeros que puede notarle la escrupulosa melancola de los crticos, que
+debo juzgar que los puso para mayor hermosura, por habilidades los
+deslices.
+
+Para todos los accidentes humanos suministran las comedias de D. Pedro
+ejemplos, y es tan discreta la medicina, que dejan, por lograrla,
+ambiciosa la llaga. Sirva este rasgo de sus obras de venerable lisonja
+sus respetadas cenizas, y viva eterno en la mente de los estudiosos para
+viva idea de los aciertos.
+
+Qu contraste forman Cervantes y Lope de Vega con Caldern, cuando se
+compara la vida de los primeros, tan fecunda en aventuras y vicisitudes
+diversas, con la reposada y pobre en sucesos ruidosos del ltimo, segn
+consta de lo expuesto! Habremos de creer, acaso, que, por una
+negligencia censurable, no han llegado hasta nosotros noticias de esos
+hechos de la biografa de Caldern? Viviendo en la corte ms brillante
+de Europa de aquella poca, en comercio inmediato con un Rey ilustrado,
+entre gentes que tambin lo eran y conocedoras del mundo, entre galantes
+caballeros y damas seductoras, era posible que Caldern hiciese vida de
+anacoreta, y que no le ocurriese ninguna aventura novelesca, ni tomase
+tampoco parte en ningn desafo?[65]. La dicha del amor afortunado, los
+tormentos del no correspondido, la rabia de los celos, todos esos
+sentimientos, que pinta con una verdad tan elocuente, haba de
+conocerlo slo por intuicin potica, y no por su propia experiencia? No
+nos conviene responder estas preguntas completar sucesos de su vida,
+sobre los cuales faltan datos necesarios, y recurrir slo nuestra
+fantasa. Pero esperamos, pesar de esto, que el estudio de las obras
+del poeta nos dar los medios de trazar los rasgos esenciales de la
+imagen de su persona. Para lograrlo, slo en lo ms general, tengamos
+presente que la culta ilustrada corte de Felipe IV, en cuyo centro
+vivi siempre, ha ejercido gran influjo, que no se puede desconocer, en
+el fondo y en la forma de sus obras.
+
+Caldern es, entre todos los poetas dramticos espaoles, el ms
+conocido y el ms famoso. Se le ha separado de la serie de sus
+predecesores y coetneos, presentndolo solitario, para alabarlo con
+frases entusiastas, como lo ms divino que ha producido la literatura
+espaola, y casi se desprende de los elocuentes encomios de su inspirado
+admirador[66], que los dems poetas dramticos castellanos, fuera de l,
+del elegido, apenas merecen el trabajo de ser conocidos y estudiados.
+El juicio de Schlegel, hombre importante, y que tanto ha hecho, no slo
+por la literatura alemana, sino por la europea, ha sido tan decisivo,
+que, si bien, por una parte, ha llamado de nuevo la atencin hacia la
+literatura espaola, por la otra ha trazado sta lmites harto
+estrechos. Cuando Schlegel escribi su incomparable y elocuente leccin
+XIV, que, as como excit en todos universal inters, as tambin movi
+al autor de esta obra examinar con singular predileccin las de las
+musas de Castilla, la literatura espaola yaca abandonada de la manera
+ms incomprensible, desde muchos aos antes, sin existir otro medio,
+para llegar principalmente al conocimiento de las obras dramticas,
+exceptuando las comedias de Caldern, varias veces reimpresas; sin haber
+otro medio, repetimos, que la coleccin escasa y defectuosa de La
+Huerta, y no inspirada tampoco por un verdadero sentido potico.
+Schlegel, por su parte, segn l mismo declara, slo tena noticia muy
+imperfecta de las comedias de Lope de Vega, y ninguna de las de Tirso de
+Molina, Alarcn, Guevara y otros muchos. Con su crtica perspicaz
+calific como composiciones de poco mrito las de Sols y La Hoz,
+includas en la coleccin de La Huerta; no pudo apreciar el talento de
+Moreto y de Rojas, comprendidas en aquella coleccin, y que no eran
+otra cosa, en resumen, que algunas comedias de intriga, escasas en
+nmero, de estos poetas; pero siendo esto as, cmo no haba de
+concentrar en Caldern todo su entusiasmo? En general, compartimos con
+l por completo esta misma admiracin, y creemos tambin que no es
+exagerada; pero lo dicho no obsta que hagamos algunas objeciones
+esta manera de expresarse y de repetirse hasta el exceso.
+
+El poeta favorito se presentaba de tal suerte, como si l solo
+simbolizase toda la poesa dramtica de los espaoles, , por lo menos,
+como si sobrepujase con tal extremo los dems dramticos de esta
+nacin, que no hubiese necesidad alguna de echar ni una ojeada desde
+esta altura otros talentos muy inferiores al suyo. Pero esta
+distincin injusta arrojaba, por un lado, una luz falsa sobre el
+conjunto del teatro espaol, menospreciando sin motivo muchos grandes
+poetas; y celebrando tanto uno solo, por otro lado, daaba la exacta
+estimacin y profundo conocimiento del mismo autor favorecido. En
+efecto; Caldern no es, como aparece de estas descripciones, solo y
+aislado, sino el eslabn de una gran cadena, un punto ms distinto de
+una larga serie de ellos; y, aunque se conceda su elocuente admirador
+que el drama espaol se muestra en sus obras, en su forma ms perfecta,
+es imposible, sin embargo, apreciar su mrito con exactitud si no se le
+estudia en sus relaciones con los que le precedieron. De esta
+comparacin y examen resalta su verdadera superioridad como dramtico, y
+el fuego ntimo y vital que anima sus obras. Cuando intentamos sealar
+los vnculos que unen al famoso poeta espaol con la larga serie de los
+dramticos castellanos, hemos de renunciar por necesidad rivalizar con
+nuestro predecesor en esta materia en sus entusiastas arranques y
+brillante elocuencia, exponindonos acaso parecer fros y mesurados
+con exceso para los que estn familiarizados con las anteriores
+apoteosis de Caldern. Pero aunque se debilite algn tanto el brillo de
+la aureola divina, que ha rodeado hasta ahora este poeta, esperamos,
+no obstante, presentar su carcter artstico, iluminado con otros rayos
+de claridad ms apacible.
+
+Como preparacin para el logro de este objeto, tngase presente que la
+indicacin de todo aquello que este hombre extraordinario deba sus
+predecesores, no se opone la existencia de muchas y distinguidas
+prendas poticas, que han de considerarse como propiedad suya exclusiva,
+y suficientes para ensalzarlo y para justificar la predileccin con que
+lo mira toda Europa, y con la ventaja de ser verdaderas, y tanto mayor
+su mrito cuanto que, en su virtud, el arte dramtico de Caldern
+aparece con el ms perfecto desarrollo orgnico de toda la poesa
+espaola.[67]
+
+Cuando comenz Caldern escribir para el teatro, no encontr, como
+Lope de Vega al principio de su carrera, confusos informes materiales
+de ms menos valor, ni un caos de elementos dramticos desordenados,
+que esperaban la obra de su imaginacin, creadora y reguladora, para
+trazarles su fondo y su forma potica, sino que, al contrario, se le
+present un campo bien cultivado en todas las direcciones posibles, y
+adems una poesa dramtica con hondas races en los teatros espaoles,
+lozana y esplendente, resultado de los esfuerzos reunidos de muchos
+talentos distinguidos; y no slo, en su forma y carcter general, se
+presentaba el drama claro y concreto, sino que, en particular, eran bien
+conocidos los lmites que separaban las diversas especies de obras
+dramticas, con arreglo la predileccin particular que manifestaba
+hacia ellas la aficin de los espaoles. Nuestro poeta estaba
+familiarizado, desde un principio, con esa parte de la literatura
+dramtica, cuyo detenido examen hemos ya destinado parte de esta obra.
+Absorto y lleno de admiracin, y con la fogosidad propia de todo poeta,
+haba asistido la representacin de las magnficas creaciones del gran
+Lope de Vega[68]; haba saboreado, cuando pasaba ante sus ojos, el
+mundo lleno de encanto y de poesa de Tirso de Molina, y conoci, sin
+duda fondo, las obras de otros poetas menos famosos. Este conocimiento
+exacto de Caldern de los dramticos, que, durante su juventud,
+brillaron en los teatros de Espaa, no es supuesto, como pudiera
+creerse, sino que consta, con pruebas slidas y claras, de las mismas
+obras suyas, que examinaremos despus. Cuando el joven poeta, cuya
+vocacin lo inclinaba al drama, comenz escribir para el teatro, tena
+presentes, sin duda, todas aquellas imgenes poticas, que haban
+entusiasmado l y todo el pblico, y era imposible que no fuesen
+fecundas, influyeran tambin en su fantasa. Su espritu era, sin
+embargo, demasiado slido y enrgico para contentarse con seguir el
+impulso de esas impresiones, y dejarse arrastrar por su corriente; hubo
+de reflexionar sobre la senda que debiera seguir, y proponerse, no slo
+conquistar en la dramtica un puesto distinguido y propio, sino tambin
+llevarla, en lo posible, su trmino y su perfeccin. Hacer una
+revolucin radical y completa en el sistema dramtico dominante, y en
+sus formas, ya aceptadas, no poda lograrse sin su completa
+desaparicin, y sin ponerse en lucha abierta con las simpatas de todo
+el pueblo; adems, su propia inclinacin este sistema, y el
+convencimiento de su superioridad, era demasiado grande para que ni
+siquiera se le ocurriera trastornar en lo ms mnimo sus fundamentos. Su
+objeto fu, pues, tan slo labrar la corona el remate del edificio
+existente, ya tan bello, y poner con sus manos la clave en esta
+magnfica bveda.
+
+Pero cmo conseguirlo? Superar Lope de Vega en riqueza de inventiva,
+ rivalizar siquiera con l en este terreno, ni Caldern ni ningn otro
+mortal podra esperarlo; y hasta los dems poetas dramticos ms
+notables se distinguan cada uno en su gnero, y pareca imposible
+sobrepujarlos en aquello que constitua su excelencia.
+
+Pero Caldern, con su inteligencia perspicaz y analtica, comprendi
+cules eran las ventajas insuperables de sus predecesores y sus defectos
+evidentes; comprendi tambin que la mayor perfeccin y el ms fino
+pulimento del arte dramtico, podra alcanzarse en virtud de ciertas
+causas muy favorables, pero que hasta l ningn otro poeta haba
+vislumbrado estos principios artsticos importantes, sino que, al
+contrario, las facultades poticas ms extraordinarias y las
+concepciones ms ingeniosas, haban padecido no escaso detrimento por la
+falta de cuidado y por la precipitacin de los mismos poetas. Si
+intentaba, pues, llevar el drama su ms alto pinculo, haba de verse
+obligado, no slo evitar los defectos que se haban deslizado en las
+obras de otros autores anteriores, causa de su ligereza en
+componerlas, sino tambin hacer el principal objeto de su trabajo el
+examen razonado y el desarrollo consiguiente del argumento, as como la
+aplicacin del mayor esmero posible la traza de sus partes detalles.
+
+Tal es, nuestro juicio, la clave que nos revela el carcter original
+de la poesa de Caldern. La senda que haba de seguir, en particular,
+era la siguiente: apoyarse en los trabajos de sus predecesores; aceptar
+el drama espaol, tal como lo encontraba, con todas sus modificaciones y
+todas sus divisiones, sin remover en lo ms mnimo los cimientos del
+sistema dramtico predominante, y, la vez, cultivar por s todos los
+grmenes lozanos preexistentes, y hacerlos florecer con sus nimios
+cuidados; desenvolver cuanto hallaba confuso y sin orden; redondear lo
+anguloso, y transformar en un conjunto orgnico lo suelto y lo
+imperfecto. Ajustse, pues, estrechamente los poetas que le
+precedieron; apropise tambin la armazn de sus obras, sus invenciones
+y argumentos; tom de ellos escenas aisladas, conservando cuanto notaba
+en ellos de vala, pero al mismo tiempo reformando esas riquezas ajenas
+con un sentido artstico tan delicado, ejecutndolo con tanta constancia
+y tan buena fortuna y hacindole tantas y tan bellas adiciones, que
+poda pretender, con sobra de razn, que el todo as formado era
+propiedad suya indisputable. Su trabajo no se limit slo al arreglo del
+plan, que puli y retoc hasta dejarlo perfecto su juicio; no slo
+la exacta relacin de las partes con el conjunto; no slo que el fondo
+dramtico de cada obra apareciese depurado, y superior todo lo
+conocido, sino que tambin se aplic muy especialmente todos los
+detalles, y al estilo, y la versificacin. As, reasumiendo todo lo
+expuesto, es lcito afirmar que el arte dramtico de Caldern es el
+resultado de un examen crtico, profundo y bien hecho, de toda la poesa
+dramtica anterior, apropindose, es verdad, lo preexistente, pero
+trazando otro orden superior y ms artstico los elementos que
+manejaba, juntando lo aislado, poniendo en su lugar correspondiente lo
+que yaca diseminado y sin asiento, imprimiendo, por ltimo,
+estabilidad y fijeza todo lo inseguro y vacilante.
+
+Sabemos que esta opinin nuestra se separa de cuanto se ha escrito hasta
+ahora sobre Caldern; valga, pues, slo como una tesis, cuya
+demostracin esperamos hacer en esta parte de nuestra obra, si bien con
+este propsito expondremos algunas razones en apoyo de nuestros asertos.
+
+Se ha calificado Caldern de poeta original, tan exageradamente, que
+no parece sino que todo se lo debe s mismo, y nada los dems
+poetas. Chocar, por tanto, sobremanera que digamos, contra ese juicio,
+que ha aprovechado en un sentido muy lato los esfuerzos de sus
+predecesores, no contentndose con asimilarse escenas aisladas de dramas
+anteriores, sino hasta el trazado completo de obras de otros autores ms
+antiguos. Sin embargo, la verdad es la antes expuesta, y as lo probarn
+dos solos ejemplos. Advirtase, no obstante, que el mismo Caldern no
+oculta ni se avergenza en lo ms mnimo de hacerlo as, y de sealar la
+fuente en donde bebe, puesto que dice:
+
+ La dama duende ser,
+ Que volver vivir quiere.
+
+En su _Casa con dos puertas_, indica con toda claridad, que, al escribir
+su _Dama duende_, ha tenido la vista otra comedia antigua semejante.
+
+Los autores, cuyas obras ha utilizado principalmente, son Tirso de
+Molina y Mira de Mescua. Su _Encanto sin encanto_ fndase, en casi todo
+su plan, en la notable comedia de Tirso, titulada _Amor por seas_[69].
+En su _Devocin de la Cruz_ se observa tambin que ha imitado _El
+esclavo del demonio_, de Mira de Mescua, as en el conjunto del drama
+como en muchas de sus partes, y Tieck haba llamado la atencin acerca
+del hecho de que, en el drama de Caldern, se repiten algunas estrofas,
+palabra por palabra, de las escritas por Mira de Mescua. Del drama de
+este ltimo es tambin la escena de _El mgico prodigioso_, en que
+Cipriano cree abrazar su amada, averiguando luego que ha estrechado
+entre sus brazos un esqueleto, y en _El hermitao galn_, de Mescua, se
+observa el modelo de la larga narracin del demonio del acto segundo de
+esta tragedia de Caldern. La escena de _El mayor monstruo los celos_,
+en que Herodes quiere matar su esposa, impidindoselo la estatua de
+ella, que cae en tierra en este momento, es semejante otras dos, que
+se hallan en dramas anteriores: la ms antigua, _La prspera fortuna de
+Ruiz Lope de Avalos_, de Damin Salustio del Poyo, y la otra, _La
+prudencia en la mujer_, de Tirso. Ese mismo drama contiene tambin
+diversos pensamientos de _La vida de Herodes_, de Tirso. La idea
+fundamental de _El secreto voces_ parece sacada de _El amar por arte
+mayor_, de Tirso. Muchas analogas se encuentran tambin, adems, _En
+esta vida todo es verdad y todo mentira_, y _La rueda de la fortuna_, de
+Mescua; entre _Los cabellos de Absaln_ y _La venganza de Tamar_, de
+Tirso; entre _El monstruo de los jardines_ y el _Aquiles_, del mismo
+poeta; advirtindose que estas semejanzas no son de las espontneas que
+pueden ocurrir dos autores, al manejar el mismo asunto, sino que, como
+se demostrar despus cumplidamente, cuando llegue la ocasin oportuna,
+constituyen la repeticin especial y completa de elementos dramticos
+anteriores en sus propias obras, y que no pueden explicarse de otra
+manera, sino suponiendo que Caldern las tuvo la vista al escribirlas.
+_Peor est que estaba_ es, escena por escena, una comedia de igual
+nombre ms antigua de Luis Alvarez del ao de 1630, habiendo suprimido
+algo defectuoso de sta, y variando slo las palabras. Se ha supuesto,
+la verdad, que Caldern es tambin autor de comedias ms antiguas,
+habindole inducido adoptar nombres falsos algn motivo desconocido; y
+acaso no sea improbable esta hiptesis, lo menos en nuestro juicio,
+puesto que no se encuentra mencionado en ninguna parte ningn autor
+dramtico llamado Luis Alvarez; pero la conclusin de la ms antigua,
+_Peor est que estaba_, se dice que su primer autor la titula _Todo
+sucede al revs_, con cuyas palabras se indica tambin que esta obra es
+imitacin de otra anterior. La escena primera de _El escondido y la
+tapada_, tiene singular semejanza con la de Tirso, _Por el stano y por
+el torno_. Tieck haba notado ya que _El mdico de su honra_, en el
+plan, en sus motivos y caracteres, tiene gran afinidad con la tragedia
+de Rojas, _Casarse por vengarse_; pero surge aqu la duda de cul fu la
+ms antigua de ambas, puesto que la una, la de Rojas, se imprimi en
+1636 (tomo XXIX de las _Comedias de diferentes autores_), y la de
+Caldern en 1637, siendo indudable, de todas maneras, que la escena
+inicial de este drama es una reminiscencia de _La guarda cuidadosa_, de
+Miguel Snchez _el Divino_, y que muchas estrofas de la misma,
+especialmente el monlogo de Don Gutierre en el acto segundo, estn
+imitadas de _El celoso prudente_, de Tirso[70]. En _No hay burlas con el
+amor_ se recuerda visiblemente _Los melindres de Belisa_, de Lope, y
+en _El maestro de danzar_ la idea fundamental de otra comedia, de igual
+ttulo, del mismo poeta. En _La nia de Gmez Arias_ se ha aprovechado
+mucho de la del mismo nombre de Guevara; en _El gran prncipe de Fez_
+encontramos reminiscencias de la de ttulo idntico de Lope; el auto de
+Caldern de _Psiquis y Cupido_, ofrece muchas analogas con el del mismo
+ttulo de Valdivielso, advirtiendo que, los ejemplos aducidos,
+podramos aadir otros muchos, no hacindolo, porque bastan los
+expuestos para probar en general la verdad de nuestra afirmacin.
+Conviene tambin tener presente que nuestro poeta ha mejorado, en casi
+todas estas obras dramticas, los materiales ajenos de que ha dispuesto,
+pudiendo llamrsele su segundo inventor, y que aquello, que en los
+escritos de sus antecesores aparece slo como un esbozo, lo ha
+pulimentado artsticamente de un modo admirable, borrando sus
+desigualdades y transformando casi siempre en flor bellsima capullos
+informes.
+
+De todo lo dicho se desprende suficientemente, que estamos muy lejos de
+censurar Caldern por haberse apropiado esas riquezas ajenas. Es un
+grave error, no justificado hasta ahora, en cuanto sepamos, que siglos
+modernos, no poticos, exijan de los poetas una originalidad de tal
+naturaleza, que se les prohiba aprovechar lecciones y pensamientos
+extraos. En nuestra poca, en que el arte parece como arrancado de su
+conjunto orgnico; en que los poetas se muestran aislados, y sin viva y
+constante influencia recproca, se considera y se llama plagio lo que en
+todos los grandes y verdaderos perodos poticos se ha mirado como
+costumbre racional y admitida. Cegando las fuentes, que han hecho brotar
+otros poetas, se priva quienes lo son de regar con sus aguas las
+races, que sirven de abundante y sano alimento. Se ven as
+arrastrados afectar una falsa originalidad, correr en pos de lo
+nuevo y de lo inslito, y de aqu tambin, con otras concausas tan
+eficaces como stas, que las producciones deplorables de las literaturas
+modernas estn desprovistas de unidad interna y de perfeccin orgnica.
+Para quienes conocen fondo la poesa, no hay necesidad de probar que
+el arte potico moderno no hubiera logrado todava revestir la forma,
+que tanto nos regocija, si los principios predominantes hoy acerca de
+este punto, se hubieran tambin observado en perodos anteriores. Para
+demostrarlo con algunos ejemplos, tomados de la literatura de la Edad
+Media, recordaremos la divulgacin de las invenciones francesas,
+bretonas y provenzales, hecha en toda Europa por las poesas
+caballerescas, por la traslacin y divisin de los _Gesta romanorum_ y
+de la _Disciplina clericalis_ en los _Fabliaux_ y en las novelas
+posteriores, as como por la combinacin y enlace repetido de las
+ltimas entre s; problema ya resuelto por investigaciones recientes, y
+en particular por las de Val. Schmidt y J. Ph. Grasse. Se sabe ya con
+certeza que, hasta las ms famosas poesas hericas alemanas de la Edad
+Media, y los cuentos de Bocaccio, son, en su mayor parte, variaciones de
+los originales franceses primitivos. Conocido es tambin que los
+antiguos lricos italianos se han apropiado caudal inmenso de los
+provenzales, habindose tomado el Abate de Sade el trabajo de enumerar
+en un largo catlogo los pensamientos, escritos y giros, que el Petrarca
+ha copiado de los trovadores, , que sin darse cuenta de lo que haca,
+se han deslizado en sus obras, como reminiscencias de aqullos, y, sin
+embargo, sera una verdadera insensatez que algn crtico lo atribuyera
+ pobreza de inventiva de tan eminente poeta, y que lo anatematizara por
+repetir pensamientos ajenos. Y cmo ha de ser posible que haya
+composiciones poticas, que entusiasman toda Europa hace ya cinco
+siglos, y que pudieran perder parte siquiera de nuestra admiracin, slo
+por el hecho de saberse que hay en ellas algo, tomado de otras fuentes?
+Esa censura slo podra aplicarse, encontrndose ejemplos anlogos en
+todas las obras de todos los tiempos y naciones, cuando se demostrara
+que lo hacan as por su incapacidad en producir creaciones originales,
+y cuando el autor no hubiera sabido asimilrselas, y formar con ellas un
+todo orgnico, propio y peculiar suyo. Si examinamos ese gran perodo de
+la poesa europea, que termina en el siglo XVII, veremos que la
+corriente de la italiana se establece entre este ltimo pas y Espaa, y
+que Boscn y Garcilaso, no slo imitan con el mayor esmero al Petrarca
+en la forma de sus sonetos y canciones, sino que reproducen muchos
+pensamientos suyos y hasta versos enteros. La lrica de estos autores,
+as como tambin la de Herrera y Fr. Luis de Len, debe su existencia,
+y, tngase esto muy presente, por lo menos en su mitad, las obras de
+los antiguos y de los italianos; pero sin duda se puede tambin
+sostener, sin temor alguno, que han revestido de nuevas bellezas los
+materiales sacados de otras fuentes; y siendo as, no nos encantarn
+estas bellas poesas, slo porque pensemos que alguna parte de ellas no
+es original y propia de su autor?[71].
+
+Volviendo ahora hablar de los italianos, aadiremos que el Tasso
+estaba tan lejos de avergonzarse de sus repeticiones imitaciones de
+los poetas antiguos, que en los comentarios sus rimas pone el mayor
+empeo en sealarlas y darse el parabin de haberlo hecho. Una ligera
+ojeada al teatro ingls de la poca de Isabel, nos demuestra que los
+dramticos de aquel tiempo se comunicaban unos otros sus particulares
+invenciones, y hasta el ms eminente de ellos no se avergonzaba de
+recurrir cuando le pareca los que le eran inferiores, sabindose que
+Shakespeare ha imitado en diversas ocasiones el plan dramtico de sus
+predecesores; que dramas enteros suyos se distinguen por este carcter,
+y que la escena de las hechiceras de _Macbeth_ y hasta las palabras
+usadas en ellas, provienen tambin, en parte, del _Witch_, de Middleton.
+Vimos tambin que los franceses, en vasta escala, se apropiaron ideas
+extraas, sobre todo de los espaoles, y nuestra censura de ellos no se
+refiere esta conducta, en s, en absoluto (por cuya razn no rehusamos
+alabar Rotrou), sino la circunstancia de que la mayora de sus
+poetas apelaron las invenciones ajenas por la evidente pobreza de las
+originales, porque, lo que se apropiaron, no le infundieron nueva vida
+y vigor poticos, y porque sus imitaciones son muy inferiores los
+originales. Tambin en Espaa, para tratar de nuevo de nuestro asunto,
+no se hicieron escrpulos sus dramticos desde un principio de imitarse
+unos otros; y para demostrarlo con ejemplos aislados, encontramos el
+primero en las obras de Gil Vicente, que se apropia muchas escenas de
+Juan del Encina[72]. El auto portugus, _de Moralidade_, de Gil
+Vicente, se imit poco despus en Espaa, con algunas variaciones, en la
+tragicomedia alegrica _Del Infierno y del Paraso_; y aunque Lope de
+Vega casi siempre desenvolvi argumentos suyos originales, nadie se
+avergonzaba en su tiempo, y as lo hemos demostrado en distintas
+ocasiones, de apropiarse, mejorndolos, ideas y argumentos ajenos[73].
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO IV.
+
+ Otras bellezas dramticas, comunes las comedias de Caldern, que
+ las caracterizan y distinguen.
+
+
+Para derramar ms luz sobre este punto por medio de analogas, sacadas
+del dominio de las artes del diseo, recordaremos que Miguel Angel, en
+su _Juicio final_, no slo tom aislados motivos artsticos, sino
+figuras enteras del gran cuadro de Lucas Signorelli de Orvieto; sbese
+tambin que las dos primeras figuras de padres de Rafael, en las logias,
+estn copiadas del clebre fresco de Masaccio, como el San Pablo, de los
+tapices, es tambin del mismo antiguo pintor florentino, y que otros
+muchos, y sus predecesores y coetneos, ha imitado aquel pintor, el
+primero de todos, y esto de obras en general muy conocidas; de manera
+que no podan hacerse la ilusin de que haba de pasar desapercibido.
+Era poca ilustrada: saban bien que los grandes artistas no se vean
+obligados hacerlo por pobreza de inventiva, como crean tambin que no
+es aceptable la opinin, de que, hasta el hombre ms eminente y casi
+divino, no ha de crearlo todo por s mismo: juzgaban, al contrario, y
+as lo prueba de una manera evidente el examen de muchos cuadros de ese
+perodo, que cualquiera pintor, sin miedo la crtica, poda aprovechar
+motivos artsticos y pensamientos ajenos, asimilndoselos
+imprimindoles nuevas formas; y justamente por este comercio continuo y
+recproco, por este cambio de lo propio con lo extrao, alcanzaron las
+artes esa altura inaccesible los esfuerzos individuales.
+
+Lo expuesto prueba suficientemente la verdad innegable, de que, muchas
+de las obras maestras ms importantes de la poesa y del arte, no
+hubiesen podido existir si sus autores hubiesen adoptado las falsas
+ideas sobre originalidad, hoy predominantes. A la demostracin histrica
+de que la conducta de Caldern, durante el perodo ms floreciente de la
+poesa europea, fu la ms seguida, aadimos una observacin general
+apologtica, y afirmaremos, que la poesa, aunque crea, no crea de la
+nada, sino de materiales preexistentes, y que estos materiales, como la
+naturaleza hace con todas sus obras, son tambin, en parte, las
+creaciones de los poetas anteriores.
+
+Pero si lo expuesto hasta aqu no es una desnuda hiptesis, sino una
+verdad, justificada por el conocimiento exacto de las obras de Caldern
+y de la literatura espaola anterior, nuestro poeta puede compararse
+un arquitecto, que edifica con materiales propios, en la generalidad de
+los casos, sobre un cimiento ya labrado, pero sin despreciar por esto
+los que le ofrecen otros, perfeccionndolos en sus detalles, y juntando
+y fundiendo en un todo lo suelto y lo aislado. Esta opinin nuestra, sin
+embargo, en cuanto se aplica Caldern, no disminuye en lo ms mnimo
+su fama, sino antes bien la enaltece, puesto que su arte no se nos
+presenta como una sencilla improvisacin de un genio privilegiado, sino
+en enlace orgnico con el drama espaol en su conjunto. Todo lo ms
+sublime, creado en cualquiera esfera por un solo espritu, existe por
+esa unin con lo que le ha precedido en el mismo gnero. Cmo pensar
+siquiera, que llegase tan supremo grado de perfeccin sin los trabajos
+de los que le precedieron?
+
+Despus de haber fijado el lugar, que corresponde Caldern en la
+poesa dramtica espaola, y la regla principal de su conducta de una
+manera general, pasemos ahora estudiarla particularmente en sus
+obras. En este anlisis especial, saldr por s misma nuestro
+encuentro, bastndonos slo anticipar algunas ideas.
+
+Si Caldern se haba propuesto perfeccionar la obra recibida de sus
+antecesores, y llevar el drama espaol la posible perfeccin
+artstica, deba consagrar preferentemente su atencin al estudio y la
+preparacin ms esmerada del plan dramtico. Este era justamente el
+flaco de la mayor parte de los poetas anteriores, aunque, por fortuna,
+tambin veces, hubieran llegado una composicin perfecta de sus
+obras y que satisficiera al inteligente. Muchas crticas se haban hecho
+de este defecto, por cuyo motivo nuestro poeta meditaba profundamente
+sus asuntos hasta en sus pormenores ms insignificantes: preparaba sus
+bosquejos con el cuidado ms rigoroso, y, sin duda alguna, antes de
+escribir sus comedias, y de terminarlas, se daba cuenta de todas las
+alternativas de la accin, de sus escenas aisladas y de su relacin
+importancia recprocas. Depuraba con su inteligencia perspicaz las
+riquezas de su fecunda y chispeante fantasa y de su inventiva, y no
+toleraba nunca en sus dramas sino lo que estaba justificado por el gusto
+ms exquisito y por las reglas ms sensatas de la composicin. Todas las
+partes de este conjunto haban de estar en estrecho enlace con la
+accin principal, y encontrarse todas simtricamente dispuestas entre s
+con referencia al todo, desterrando la costumbre de ofrecer escenas
+interesantes slo en s, y sin consideracin al argumento de la obra
+dramtica, que se desarrollaba, y de cuya licencia abusaron Lope de
+Vega, y con ms frecuencia el maestro Tirso de Molina. En la composicin
+dramtica, tal como l la comprenda, deba haber siempre constante
+movimiento interior, y cada escena influir enrgicamente en el
+desarrollo de la accin principal; de un suceso deba siempre surgir
+otro; en lo anterior indicarse ya lo que haba de sucederle, y todos los
+elementos aislados juntarse necesariamente para constituir un conjunto
+harmnico. En este arte, sin disputa el peldao ms elevado de la poesa
+dramtica, es Caldern maestro consumado, y ningn otro poeta de su
+nacin se le asemeja en esta parte, ni aun de lejos. Sanos permitido
+usar de una comparacin para hacer ms claro nuestro pensamiento. La
+accin de sus piezas dramticas se parece una avalancha, que crece
+siempre en extensin, y se precipita con celeridad siempre mayor por las
+vertientes de las montaas, hasta que alcanza retumbando lo ms
+profundo; su desarrollo se hace siempre adelantando con paso seguro, y
+cada vez ms rpido, no detenindose hasta que llega su trmino final,
+y arrastrando con su poderosa fuerza cuantos obstculos se oponen su
+precipitada marcha. De esta manera consigui Caldern imprimir en sus
+mejores obras tanta unidad, un inters tan vivo, cautivndonos y
+dominndonos y ponindonos en la imposibilidad de resistirlo, como es
+tambin imposible la resistencia de un hilo de araa la violencia del
+huracn. Pero este arte suyo en componer es mayor de lo que aparece
+primera vista: para conocerlo en toda su extensin, es preciso examinar
+las comedias, en que nuestro poeta se propone hacer alarde de ese don
+particular, anudando sus hilos infinitos del modo ms hbil para formar
+un tejido maravilloso, cruzndose esos hilos de mil maneras, y, sin
+embargo, sostenindose unos otros, tomando, al parecer, distinta
+direccin, y viniendo parar al mismo punto para converger todos en un
+foco centro comn. Sin embargo, por grande que sea la complicacin de
+sus argumentos, domina siempre en su estructura la ms transparente
+claridad, y se ven un mismo tiempo todas las partes de este edificio y
+su destino arquitectnico. Continuando en este mismo terreno de la
+arquitectura, se puede afirmar que las obras de Lope y de los que le
+precedieron pertenecen al estilo, que antecedi la perfeccin completa
+del llamado gtico germnico, y encontrndose detalles superfluos y
+excesivos, y relacin poco harmnica entre ellos y muchos elementos,
+que, si bien agradan la vista, no tienen relacin esencial con el
+conjunto. En Caldern, por el contrario, observamos el sistema gtico en
+su mayor perfeccin, como en esas obras maravillosas del arte de
+edificar, en las cuales se eleva todo formando un organismo completo
+como para confundirse con las nubes, y cuyos elementos, al parecer, ms
+insignificantes, son tan necesarios al todo, que ste no poda existir
+sin ellos. Pero con dificultad bastar esta comparacin para trazar y
+dar conocer por completo el arte profundo, que reina en la composicin
+de este poeta, y la transparencia que deja ver en todas las partes de
+sus obras. Es preciso invocar, para comprenderlas, los palacios
+encantados de los moros con sus ornamentos variados hasta el extremo,
+entrelazndose mutuamente, y sus arabescos complicados bajo mil formas,
+y aadir esto la claridad del cielo del medioda, bajo el cual todos
+los contornos se destacan extraordinariamente, siendo as posible, que
+la vista pueda seguir sin trabajo sus flexiones sinuosas, confundidas de
+otro modo en un verdadero laberinto.
+
+Esta habilidad dramtica, que se revela en la disposicin de sus planes,
+no slo comprende todos los accesorios de la fbula, sino que se
+extiende tambin, con su natural superioridad, su versificacin.
+Distnguese sta, no slo por su extrema belleza y elegancia, sino que,
+obedeciendo tambin en general reglas fijas, se harmoniza en todo con
+las diversas alternativas de la accin. Sus versos, con las formas ms
+varias y ms escogidas, son propiamente la vez como el resultado y el
+fundamento de toda la composicin; de la misma manera que las obras del
+cincel y de la estatuaria, y las pilastras y torrecillas de una
+catedral, reproducen en escala mnima la estructura del conjunto. Las
+diversas rimas que usa Caldern en sta aquella comedia, y en una
+otra escena, se ajustan las visicitudes aisladas del drama,
+acomodndose sus distintas inflexiones interrupciones de tal modo,
+que, si tratndose de los poetas anteriores no aparece siempre la razn
+de emplear en ciertos casos la octava la lira, la redondilla el
+romance, en las obras de Caldern, al contrario, jams ocurren estas
+dudas. En virtud de este principio tan sensato, se aunan de un modo
+maravilloso, con su perfecta aplicacin, el estilo potico ms elevado,
+el ms lozano y el ms vivo. La manera de exponer de Caldern, ostenta
+una riqueza portentosa de colorido; las comparaciones se suceden sin
+cesar; todos los fenmenos del mundo, lo ms grande como lo ms pequeo,
+la vida y la muerte, lo remoto y lo prximo, forman, en virtud de la
+inspiracin celestial del poeta (que celebra en la naturaleza el sello,
+y como la sombra de un Sr supremo), un soberbio ramillete de flores, en
+las perlas de cuyo roco se refleja la perpetua belleza de lo
+sobrenatural. Con un sentimiento entusiasta de la naturaleza, recorre
+Caldern los mgicos jardines de la creacin, y toda flor que abre vida
+su cliz la luz, el canto de todas las aves, el murmullo de todas las
+hojas, anuncian el eterno misterio del amor. As tambin su diccin
+potica, con su dulzura y su flexibilidad, y con el vigor de sus
+imgenes iluminadas por una luz interior, nos trasladan un paisaje
+meridional, bajo bosques de palmas y de cipreses, y teniendo por cpula
+el azul brillante de un cielo siempre puro; rosas y jazmines se ostentan
+con las primeras galas de la primavera; dorados frutos se destacan de
+las verdes hojas, y, en el fondo, se agita un mar sin lmites, llenando
+el alma, con el movimiento acompasado de sus olas, de sueos y poticas
+ilusiones.
+
+De lo expuesto acerca de la manera de escribir de Caldern, se deduce,
+sin esfuerzo, que ha de descollar con extremo en cuanto se refiere la
+impresin que hacen sus comedias y su efecto teatral y escnico. La
+traza artstica y perfecta de sus planes, y su esmero en que reine en
+toda la accin la unidad ntima ms rigorosa, se proponan, sin duda,
+alcanzar el fin que Caldern estimaba ms por su importancia. Aunque es
+una verdad que el propsito de hacer servir una fbula profunda y
+potica al efecto teatral, puede considerarse como prenda casi general
+de los dramticos espaoles, y que hasta las composiciones de Lope de
+Vega, como lo demuestra su xito extraordinario, estaban calculadas para
+ponerse en escena, sin embargo, no se nota en ellas, en el mismo grado
+que en las de nuestro poeta, la acertada distribucin y economa de los
+efectos escnicos y de los medios de conseguirlo: encontramos muchas
+que, en ciertas escenas, excitan nuestro inters sobremanera, pero que
+resultan desanimadas y fras en su conjunto. Con Caldern, al contrario,
+cada resorte particular del inters tiende siempre completar la
+impresin total del drama, y cada escena en s, por interesante y
+seductora que sea, slo tiene su verdadera significacin en sus
+relaciones con las dems, y en su unin con cada parte del argumento,
+para producir un resultado nico y final.
+
+Bajo este aspecto, en cuanto la maestra y el dominio de la escena,
+quizs no reconozca rival alguno, entre todos los poetas dramticos de
+las diversas naciones, nuestro insigne dramaturgo castellano; y como ese
+conocimiento con otras prendas superiores, constituye, innegablemente,
+un elemento esencial del arte dramtico, de aqu tambin que las
+comedias de Caldern, slo por este motivo, por poseer esa cualidad en
+grado eminente, merecen tambin calificarse entre las que ocupan el
+primer rango en el mundo. Este arte particular (que, en ms en menos,
+ nuestro juicio, resalta en todas las obras del poeta), se muestra muy
+especialmente en dos especies de sus dramas. Son los primeros aqullos,
+en que acumula infinitos motivos dramticos, variedad inagotable de
+hechos y efectos escnicos, pero llevando las riendas de toda la accin
+con mano tan segura y vigorosa, que esos diversos momentos confluyen en
+un solo resultado, y recorren con firme paso la senda trazada para
+alcanzar su ltimo desenlace; cada efecto aislado aparece aqu slo como
+una preparacin para el total del drama entero, y las varias situaciones
+de los mismos se encuentran en una conexin tan ntima con todas las
+escenas, que todos estos elementos unidos producen, al cabo, un efecto
+grandioso y sublime. La segunda clase que aludimos, que corrobora
+nuestro aserto, comprende esos dramas, cuyo inters descansa
+principalmente en motivos internos y en la pintura detallada de diversos
+estados del alma, aunque, por esto mismo, parezcan menos ocasionados
+producir impresin escnica. Pero en stas se muestra Caldern bajo su
+aspecto ms brillante, probando cun profundo es su conocimiento de la
+escena, y cun incomparable su talento para corresponder sus
+exigencias. Sin alterar en lo ms mnimo los recnditos senos en que se
+mueve la vida del alma; sin falsear su anlisis psicolgico, sino, al
+contrario, persiguindolo con tenacidad bajo todas sus formas, sabe dar
+cuerpo lo espiritual y transformarlo en accin viva y sensible, de tal
+suerte, que hasta las evoluciones del alma, en sus momentos ms
+expresivos, parecen hacerse visibles. Cunto exceden sus dramas de esta
+especie, como, por ejemplo, _Las cadenas del demonio_ y _El mgico
+prodigioso_, muchas obras maestras de la poesa moderna, que gozan de
+gran fama y renombre!
+
+No ser ocioso, sin duda, hacer con este motivo una observacin. Hemos
+ponderado, como es justo, el efecto escnico de las comedias de
+Caldern; pero no se crea por esto, que, al hacerlo as, aprobamos
+tambin esos groseros golpes teatrales, esas toscas pinceladas, que,
+contrastando con el tono de todo el cuadro, y perjudicando la belleza
+de su conjunto, no se proponen otro objeto que el aplauso de gentes,
+poco cultas, y que, por estas razones, han de desterrarse de todas las
+artes. Nuestro autor ha despreciado siempre esas tendencias la farsa y
+ las aprobaciones ruidosas. Pero se propona, conociendo tanto el
+teatro, siendo tan gran poeta, y tan hbil en la eleccin de los medios
+eficaces para transformar en dramtica una obra potica, y producir
+desde la escena impresin en los nimos, dirigir la fbula de manera,
+que, en sus diversas partes, tendiese un efecto nico y total; que
+atrajera la atencin de los espectadores, y, haciendo resaltar las
+vicisitudes de esa accin, sin perjudicar la excelencia de la poesa y
+al fondo de todo el argumento, le sirviese de fundamento y motivo
+poderoso para realzar ms su importancia. Esta manera de componer, para
+que el inters de la trama, modo de torrente y con igual fuerza,
+compenetre toda la obra potica, concentrndose, sin embargo, en ciertos
+puntos aislados y fijos de ella, para evocar cierta clase de emociones
+elctricas, parcenos esencial todo drama perfecto, y, bajo este
+aspecto, como tambin en lo relativo la economa, al hbil arreglo de
+los elementos parciales, y la aplicacin exacta y oportuna de la
+forma dramtica, los poetas consagrados al teatro, que cuentan las dems
+naciones, han de considerar como acabados maestros los espaoles.
+
+Una propiedad, caracterstica de la estructura de los dramas de
+Caldern, es la de los contrastes, con que le agrada llenar sus
+argumentos, presentando sus personajes en situaciones opuestas, y
+haciendo descollar los caracteres por la contraposicin, bien calculada,
+de sus prendas. Constituyen una alternativa continua de circunstancias
+estados, que se anulan recprocamente; de situaciones, que chocan entre
+s; de resoluciones y afectos, que se contraponen y dividen. Este
+personaje potico, tan indispensable para excitar el inters, se
+reproduce en todas las obras de nuestro poeta, influye poderosamente
+en dar las mismas una vida interior vigorosa, que concentra la
+atencin y la ansiedad de los espectadores en las diversas agrupaciones
+y masas de colorido de la accin.
+
+Por lo que toca la inventiva, creerase inclinado cualquiera,
+primera vista, conceder menos riqueza Caldern que Lope de Vega.
+Verdad es que nuestro poeta no ha hecho tan prdigo alarde de esta
+facultad como su predecesor; proponase imprimir ms solidez sus
+materiales, y una forma ms perfecta, y forzarla dar de s todo
+aquello, de que era susceptible con arreglo un plan trazado, vindose,
+por tanto, en la necesidad de limitar su imaginacin un campo ms
+estrecho; pero, pesar de esto, basta hojear someramente sus obras para
+encontrar en ellas muchas creaciones ingeniosas, aunque acaso en un
+principio no nos sorprendan, por la sencilla razn de aparecernos como
+ricos materiales, bien manejados y sometidos ordenadas reglas; pero,
+aun despus de conocer el uso, que Caldern ha hecho de los pensamientos
+de otros poetas, no podemos menos de maravillarnos de la inagotable vena
+de su propia fantasa. Cuntas acciones y situaciones, que llevan el
+sello del genio, y que parecen correr de la fuente ms profunda de una
+imaginacin creadora, no se encuentran en cada una de sus obras! Para
+apreciar por completo la fecundidad imaginativa de este poeta, y
+compararla, sin perder sus quilates, con la de Lope, es menester
+estudiar fondo sus dramas: las imgenes, que surgen de ellos, no se
+presentan aisladas (como sucede con tanta frecuencia en los dems poetas
+anteriores), y como destacndose de los accesorios, que los cercan,
+siendo, por tanto, menos distintas para el examen ligero del crtico: al
+contrario, estn enlazadas entre s estrechamente sus partes ms
+insignificantes; hllanse dispuestas con cierta simetra, con relacin
+ las de ms importancia; hay hilos millares, que las juntan y que las
+confunden, por decirlo as, de tal suerte con el todo, que la vista slo
+contempla una sola inseparable belleza.
+
+Respecto la composicin, los dramas de Caldern pueden dividirse en
+dos clases, esencialmente diversas, aunque se encuentren veces ligeras
+transiciones de los de una la otra. Pertenecen la primera aqullos
+cuya importancia, en cuanto su inters, estriba en el suceso, que,
+como tal, se representa, mientras que las extraas y sorprendentes
+colisiones, que da el mismo orgen, forman su foco punto central,
+fijndose el inters del espectador slo en esa accin exterior, en su
+desarrollo y en el desenlace de su nudo. En las obras dramticas de esta
+especie, los personajes, en s y por s, quedan en segundo trmino,
+excitando slo la atencin, en cuanto son juguetes de otras fuerzas
+objetivas. Esas fuerzas, en las comedias mitolgicas, se ven
+personificadas en los dioses; en las caballerescas, en los jigantes y
+encantadores, y en las descripciones de la vida real, en la suerte la
+casualidad, en sus diversas manifestaciones. Tales son los factores
+propios de la accin, consistiendo la importancia del conjunto en la
+forma, que recibe de ellos la vida.
+
+La segunda clase la constituyen las comedias, cuyo fin particular no
+parece ser otro, que hacer resaltar una idea fundamental de la
+composicin, dando de este modo lo exterior y accidental significacin
+de ms vala. Sin duda, en su aspecto externo, encontramos con
+frecuencia el desarrollo del argumento descansando, como en los de la
+primera clase, en los mismos iguales motivos, no habiendo otra
+diferencia sino la de que cada momento de la ltima recibe su verdadero
+sentido de su menor mayor relacin con la idea capital. Entre los
+dramas, correspondientes esta categora, hay dos especies, diversas
+su vez entre s: hay unos de carcter tpico, esto es, que son tales,
+que su idea fundamental no se incorpora inmediatamente en la accin,
+sino en el fondo de la misma, y su argumento viene ser un smbolo de
+ese pensamiento fundamental metafsico tico. Con toda propiedad,
+estos dramas pueden, pues, llamarse simblicos. La clase segunda,
+diversa de la anterior, es la de aquellos dramas, cuyo argumento, la
+verdad, en los elementos ms inmediatos, que lo constituyen, se refieren
+tambin algo ms elevado; pero en ellos el suceso, que se representa,
+reviste, en virtud del arte de la composicin, toda su natural
+importanca, aparece en seguida de manifiesto, y no necesita de lo
+simblico para que se comprenda y se conozca sin trabajo.
+
+En ntimo contacto con lo expuesto se hallan las facultades de nuestro
+poeta, en la parte que se refiere al trazado de caracteres. Caldern, en
+esta materia, incurre en las mismas faltas que los dems dramticos
+espaoles, y, por lo general, slo se le concede que haya logrado dar
+ms pulimento las formas caractersticas ms comunes, las cuales, como
+es sabido, sustituyen lo individual en el teatro espaol. No obstante,
+para no ser injustos, es preciso hacer una distincin: en los dramas, en
+que la parte externa de la vida se nos presenta dependiente de la
+casualidad y de otras influencias, los rasgos de carcter individual son
+ligeros, por lo comn, y los personajes slo se pintan con rasgos
+generales y confusos, puesto que determinarlos con ms claridad sera
+contrario al objeto del poeta; pero ya en esta clase encontramos
+tambin, que, cuando la intencin potica va ms all de su objeto, y
+cuando se necesitan otros elementos para imprimir la accin y sus
+formas un giro diverso del indicado, y superior inferior l, tambin
+los caracteres de formas abstractas y nebulosas se transforman en
+individuos distintos y llenos de vida. Otra clase de caracterstica
+observamos en esas comedias, que hemos llamado simblicas. La base de
+esos caracteres son ciertas potencias, que se destacan de ellos con la
+mayor claridad; y esta prctica, por regla general, no merece censura,
+porque una idea abstracta, en virtud de la fuerza creadora del poeta,
+puede revestir forma corporal, hacindose una persona subsistente por
+s, como, en efecto, acontece en muchas de Caldern, al lado de otras,
+que coexisten con ellas como individuos reales, dotados de vida, en cuyo
+concepto, ms que nuestro vituperio, merece nuestra alabanza; y, sin
+embargo, en sus dramas de esta especie, hallamos, con frecuencia, tan
+acentuadas esas formas generales del espritu, que los personajes
+parecen slo como quienes las llevan y sostienen como smbolo de
+virtudes de vicios, siendo insensato negar que perjudican la verdad
+y determinacin de los elementos dramticos de algunas comedias de
+Caldern. Pero ya trataremos de esto ms adelante. Mientras tanto, y
+teniendo ahora presente el gran nmero de comedias suyas, en que la idea
+representada se destaca inmediatamente, sin el auxilio de la alegora,
+en los varios giros y momentos de la vida, no es posible desconocer la
+multitud de caracteres que descuellan en las mismas, todos de formas
+plsticas, y disfrutando de un principio vital propio ntimo. En
+estas obras, que pueden calificarse como las ms perfectas suyas, se
+concede igual lugar al conjunto de sus hechos sucesos, la idea
+general predominante, y cuanto se relaciona con los caracteres, no
+sobresaliendo ninguno de estos elementos, sino, al contrario, juntndose
+todos para formar un conjunto harmnico. Ejemplos de esto, suficientes
+para demostrar nuestra afirmacin, encontramos en _El alcalde de
+Zalamea_ y en las _Tres justicias en una_: en estas composiciones
+dramticas, todos los personajes principales, y hasta los accesorios, se
+distinguen claramente unos de otros, y hay tanta vida en cada uno de
+ellos, que ofrecen una prueba incontrastable de la rara y superior
+maestra de nuestro poeta en el trazado de los caracteres.
+
+Estas dos comedias mencionadas, y otras muchas obras de Caldern,
+demuestran, que, as como saba dibujar sus personajes con rasgos
+significativos, infundindoles una existencia particular, as saba
+tambin disponerlos y juntarlos. Con un arte, propio slo de los grandes
+maestros, ha sealado cada carcter particular, calculando exactamente y
+midiendo las distancias, que han de encontrarse, y la posicin ms
+ventajosa que han de ocupar, para que el conjunto produzca el efecto
+total que se propone, y para que las formas accesorias realcen mejor
+las agrupaciones principales. Ha conseguido, de esta manera, que sus
+composiciones dramticas se asemejen grandes cuadros vivos, cuyas
+figuras aisladas, conservando cada una su organizacin especial, se
+muevan, sin embargo, observando cierto orden rtmico, y aparezcan
+desaparezcan en lo claro y en lo obscuro; y la reunin de todas estas
+apariciones representa la humanidad entera, lo ms alto de ella como
+lo ms bajo, lo ms particular como lo ms general, con los intermedios
+y transiciones necesarias, y trazado todo con distintos contornos. Del
+conjunto de estas diversas agrupaciones nace una harmona
+extraordinaria, que refleja lo inmutable en los fenmenos transitorios
+de la vida, y el orden perpetuo en el trfago incesante y en el tumulto
+del mundo.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO V.
+
+ Defectos de Caldern.--Clasificacin cronolgica de sus obras
+ dramticas.--Su versificacin.--Otros defectos de sus comedias.--De
+ los errores histricos y geogrficos de Caldern.
+
+
+Hasta aqu slo hemos expuesto las cualidades ms brillantes de
+Caldern, observndolo tal cual se muestra en sus obras ms acabadas.
+Pero como es indispensable conocer ms fondo sus facultades poticas y
+originales, hemos de indicar tambin las sombras, que lo obscurecen, sin
+omitir tampoco aquello que disminuye su mrito, inferior en algunos
+puntos al de sus predecesores, , por lo menos, la herencia, recibida
+de aqullos, que seguramente no ha mejorado. Con este propsito, y
+mientras llega el lugar oportuno de probar nuestra tesis, declararemos
+que _Caldern ha perfeccionado, sin duda, hasta donde era posible, el
+drama espaol, pero imprimindole slo una direccin exclusiva: hasta
+cierto punto lo ha llevado tal y tan vertiginosa altura, que no es
+dable elevarlo ms; pero no por esto se sigue de aqu que sea superior
+en todos conceptos sus predecesores, y que haya perfeccionado el drama
+espaol en todas las direcciones, que lo impulsaron aqullos con
+xito_. Las faltas de este gran poeta estn en enlace tan ntimo, sin
+duda alguna, con sus excelencias; son efecto tan necesario de sus
+condiciones individuales, y, en parte, del tiempo y el lugar, en que
+escribi, que no es justo de ningn modo censurarlas, como no lo es
+tampoco callarlas, exigindolo as, no slo el deber de conocer
+nuestro autor profunda y radicalmente, sino la justicia que debe hacerse
+ la literatura dramtica espaola en su conjunto, puesto que, con
+arreglo ella, no es lcito considerar Caldern nica y
+exclusivamente como al poeta ms grande de esta literatura. Nuestra
+opinin acerca de este punto ser expuesta ms adelante, no debiendo
+presentarse aisladas las cualidades menos brillantes de nuestro poeta,
+sino en relacin con lo que aadiremos despus, nico medio de delinear
+su carcter como dramtico.
+
+Si intentamos explicarnos parte de las cualidades poticas de Caldern,
+teniendo en cuenta el marco social que lo cercaba (influencia de la cual
+no pueden eximirse ni los talentos ms originales independientes), no
+podremos prescindir de estimar la influencia, que la corte de Felipe IV
+grab en sus obras poticas. Hallbase en continuo ntimo contacto con
+esta corte, y escribi la mayor parte de sus comedias para sus damas y
+caballeros, no, como Lope, para un pblico numeroso y variado. Como en
+esta sociedad brillante y llena de elegancia, pesar de algunos
+recuerdos, que conservaba todava de la Edad Media, reinaba una cultura
+muy refinada, casi excesiva, ese mismo colorido resplandeci despus en
+los cuadros poticos de Caldern, siendo stos un espejo de las clases
+sociales distinguidas, para cuyo recreo se escriban. Su manera de
+exponer era tan tica y urbana, y sus pinceladas tan finas y tan
+delicadas, como no se haban conocido hasta entonces; pero su estilo se
+contamin tambin con el exagerado atildamiento de aquellas frases, que
+dirigan sus damas, en el Buen Retiro, los mismos caballeros que
+frecuentaban sus salones; los personajes, y hasta la ilacin de las
+escenas de sus comedias, hubieron de ajustarse, no pocas veces, la
+etiqueta de la corte, y, en vez de ofrecer un cuadro vasto y completo de
+la humanidad, en su variedad infinita, traz, tan slo, menudo, la
+pintura de una parte muy reducida de la misma, esto es, de aqulla en
+que viva, y para la cual escriba. Todo esto aparecer ms claro
+despus, cuando sealemos los dems factores, que hubieron de producir
+anlogos resultados, pudiendo adelantar, desde luego, que la influencia
+perjudicial, que, en los escritos de Caldern, tuvo su cargo de poeta de
+la corte, se manifiesta, muy particular y claramente, en los dramas que,
+por orden superior, escribi para determinadas solemnidades.
+
+Ya hemos hecho mencin del esmero calculado incesante de Caldern en
+la traza y desarrollo del plan de sus comedias. En la mayor parte de sus
+obras, sobre todo en las que ms nos maravilla, este clculo y esta
+reflexin se nos presenta como gua y regulador de su actividad potica;
+modera y refrena los vuelos de su fantasa, sin menoscabar en lo ms
+mnimo el carcter potico de su inspiracin, ni perjudicar tampoco en
+nada la libertad y al movimiento de la vida dramtica; pero en otros
+dramas, no escasos en nmero, observamos con sentimiento los efectos
+lastimosos de esa reflexin y de ese clculo extremado, hasta el punto
+de que, ciertas cualidades especiales, , ms bien dicho, menos dignas
+de alabanza de la poesa de Caldern, pueden calificarse de resultado
+necesario de este trabajo reflexivo exagerado. Con frecuencia
+encontramos en Caldern tanto atildamiento artstico en la disposicin
+de su plan, que el argumento de la obra nos parece una reunin de
+sumandos, y el poeta el operador que los junta en una suma total; todas
+las partes de este todo son tan pulidas y redondeadas, que se nos
+antojan proposiciones diversas de una argumentacin escolstica para
+demostrar una tesis especial; las diversas escenas son de proporciones
+tan exactas y tan matemticas, tan simtricas y paralelas, que las
+agrupaciones, bien calculadas, la verdad, pero tan salientes de sus
+personajes, evocan en nosotros el recuerdo de pinturas decorativas; las
+figuras van y vienen con cierto paso de parada, como obedeciendo la
+voz de mando del autor. Huellas aisladas de este amaneramiento
+exagerado, que forma chocante contraste con la soltura, la libertad y
+naturalidad de Lope, de Tirso y de Alarcn, se observan hasta en las
+obras ms perfectas de nuestro poeta; slo que, en ellas, su vigor
+potico primitivo predomina con tanto brillo, que obscurece, por decirlo
+as, ese elemento alambicado. Otro fenmeno semejante, y cuyo origen es
+el mismo que el de su modo de componer, exageradamente artstico,
+encontramos, ms menos pronunciado, en la elocucin dramtica, que
+puede considerarse como propia y exclusiva de este poeta. Ntase en
+ella, al analizarla con cuidado, el vuelo poderoso de una exuberante
+fantasa, y, la vez, el influjo moderador de una inteligencia
+reflexiva, en lucha con la primera. No es, sin duda, nuestro nimo
+rebajar en lo ms mnimo las admirables bellezas de la diccin
+calderoniana; en riqueza y osada, en su nmero infinito de ingeniosas
+imgenes y comparaciones oportunas, as como en su versificacin ms
+perfecta, supera cuanto se haba escrito en este gnero en el teatro
+espaol; pero se distingue la par por otras propiedades que nos
+impiden calificarlo de _estilo romntico el mas puro y elevado_,
+atrevindonos decir que, si se compara con la manera de escribir de
+otros dramticos espaoles, esta comparacin le perjudica en lugar de
+favorecerle. Carece de su lozana frescura, y no parece provenir
+inmediatamente del alma ni llegar hasta ella, como acontece con el
+lenguaje de Lope y de Tirso; si haba de producir ese efecto total, lo
+debilita, sin embargo, el giro impreso por la reflexin que lo regula,
+moderando con exceso los extravos de la fantasa y del sentimiento, y
+limitando la fuerza de su expansin. Tambin en las obras de Lope, como
+en las de todos los dems poetas examinadas hasta ahora, notamos
+extravagancias y rebuscamientos en la expresin, y una abundancia de
+metforas, que no siempre podemos conciliar con nuestras ideas actuales
+acerca de la belleza; pero cunto no les aventajan los conceptos y
+exageradas hiprboles, siempre repetidas; los refinamientos y anttesis;
+la pompa fraseolgica alambicada y exuberante de Caldern,
+particularmente en las obras de su juventud y de los ltimos aos de su
+vida! El carcter especial de este _marinismo_ , si se quiere llamar,
+_gongorismo_, tan extrao para nosotros y tan opuesto al buen gusto, nos
+choca tanto ms, cuanto que echamos de ver el esmero con que lo prepara
+la inteligencia del poeta, y lo ofrece nuestra vista con un propsito
+harto evidente, hasta en sus ms leves pormenores. Cada imagen (siendo
+cosa accesoria la comprehensin total de los objetos), se extiende tan
+largo tiempo, que casi se pierde el motivo de la comparacin; acumlanse
+esas mismas imgenes en nmero extraordinario, y, sin embargo, parece
+que se van registrando formalmente, como si se tratase de discursos
+filosficos, y se hacen lucubraciones tan sutiles y delicadas, que
+honraran al ms consumado escolstico. Pero si la afectacin el
+amaneramiento es su origen, y si contrara no al estilo ms puro de la
+poesa, sobre lo cual no puede haber duda, aunque esto disminuya la
+extrema admiracin que se profesa este poeta, siempre resulta que es
+un defecto suyo, no eximindolo de l la afirmacin de que esa manera
+de hablar era la de la sociedad de buen tono de su tiempo y peculiar de
+la poesa castellana, desde una poca anterior, puesto que, al decir que
+Caldern ha incurrido en las mismas faltas de sus contemporneos, no se
+refuta nuestro aserto, no siendo tampoco verdad que esas mismas faltas
+hayan sido generales y dominantes en Espaa antes. Lope y los dramticos
+de su edad[74], se libertaron mucho ms de ellas, y hasta hicieron al
+gongorismo una oposicin sistemtica. Caldern, al contrario, lleva su
+apogeo este estilo absurdo; junta las sutilezas metafsicas y los
+alambicamientos ms afectados, que, en las poesas de los antiguos
+cancioneros, apenas dejan lugar la expresin de los sentimientos
+naturales, con los pensamientos rebuscados, la redundancia de imgenes y
+el afn de las anttesis de los marinistas, aadiendo, adems, esto la
+hinchazn altisonante y el amaneramiento del _estilo culto_.
+
+A pesar de todas las licencias, que concedemos en general la diccin
+potica; pesar de la aficin pronunciada, que sentimos por la lengua y
+la poesa espaola, ni nos es posible alabar ese estilo, ni tampoco nos
+satisface ni nos agrada. Este amaneramiento de Caldern se extiende
+cuanto puede hablarse, y se manifiesta en el lugar que ocupan las partes
+de la oracin, en el enlace de sus perodos y en el dilogo, oponindose
+ todo, hasta la naturalidad potica, y no habindose odo hasta
+entonces en el teatro espaol. Hay aqu algo de la pera, ms bien del
+baile, que nos recuerda cada instante que no se nos presenta ningn
+trasunto potico de la naturaleza, sino un espectculo visible, dirigido
+slo obtener nuestros aplausos. No hay que pensar, pues, dado ese
+molde convencional y estrecho, en esa animacin y soltura de
+movimientos, que, en toda obra potica, ha de impulsar la intencin de
+su autor, antojndosenos que ste, cada momento, manera de
+apuntador, ha de sugerir cada uno de sus personajes las palabras que
+debe pronunciar.
+
+Es ms importante de lo que se cree sealar claramente las faltas del
+estilo de Caldern, porque su novedad y extraeza, y las cualidades
+brillantes de este mismo estilo pueden engaar algunos, inducirlos
+calificar como bellezas sus defectos. Pero fin de no descorazonar por
+completo los admiradores incondicionales de esta diccin potica
+falsa, declaramos tambin que un nmero considerable de las comedias de
+Caldern, de las cuales trataremos en breve, adolece en menor grado de
+ese defecto, aunque no estn libres de l por completo, y adems, que el
+genio del poeta se sobrepone siempre todo, ostentndose en sus
+imgenes grandiosas y profundas, y mereciendo, sin duda, excitar nuestro
+entusiasmo. Caldern parece, en efecto, como dice un ilustrado crtico
+literario[75], que ya con la dulce soolencia de quien se deja llevar
+de risueas ilusiones, ya con la formalidad sublime de un pensador de
+un anciano, al contemplar la brillante grandeza del firmamento,
+alumbrado por el sol tachonado de estrellas, que semejan flores
+eternas, las comparan con esas otras flores, astros pasajeros de la
+tierra, adornadas de vivos colores, y despidiendo perfumes de sus
+clices de prpura, y presencian sonrindose sus tempestades temibles,
+pero bellas, las consideran como manifestaciones de un poder ms
+alto; y, la verdad, en los afectados adornos de su elocucin,
+sobrecargada de imgenes, en su hojarasca vaca de sentido, nos ofrece
+abundancia extraordinaria de pensamientos poticos. Ya indicamos antes
+cun grande es la admiracin, que nos inspira, y, por tanto, no es
+necesario repetirlo de nuevo; de manera, que, si juntamos en un haz las
+faltas y las bellezas de estilo de este poeta, podremos compararlo,
+invocando una imagen, que se usa con mucha frecuencia, un volcn que
+despide brillantes columnas de fuego juntamente con espesas y negras
+nubes de humo.
+
+Por lo que hace la composicin, as como al lenguaje, las obras de
+Caldern, con arreglo la diversa edad en que las escribi, se pueden
+dividir en tres clases distintas, no, sin duda, con toda claridad, sino
+diferencindose slo entre s por ciertos rasgos generales, para cuya
+determinacin pueden ayudarnos mucho los datos cronolgicos insertos en
+el apndice de este tomo. A la primera clase pertenecen tambin las
+primeras comedias del poeta, las de los aos de su juventud hasta su
+edad adulta, si se nos permite la licencia en gracia de la exactitud,
+hasta el _mezzo del cammin di nostra vita_ (treinta y cinco aos). En
+cuanto al lenguaje, las composiciones correspondientes este perodo
+estn llenas, muy particularmente, de metforas abundantes y de palabras
+vacas de sentido, de comparaciones rebuscadas hiperblicas, de
+anttesis y de pensamientos sutiles, de falso nfasis y de giros
+gongorinos, en una palabra, de todo el amaneramiento del _estilo culto_.
+En ellas se comprenden todas las comedias de la primera y segunda parte,
+y algunas otras que por su semejanza estrecha con stas pueden, con
+seguridad, clasificarse tambin con ellas; y, como ejemplos que
+presentan claramente las faltas indicadas, pueden nombrarse las
+tituladas _Lances de amor y fortuna_, _Casa con dos puertas_ y _La
+puente de Mantible_. Rebosa en ellas un prurito particular de hacer
+comparaciones y evocar imgenes, y las auroras y los crepsculos, las
+perlas y los diamantes, los rayos y los relmpagos, menudean sin cesar;
+ya es un jardn un mar de flores; ya el mar un jardn de espuma; el mar
+alborotado se compara al Nembrod de los vientos, que acumula montaas y
+ciudades sobre ciudades, y una espada desenvainada se llama cometa
+errante, que atraviesa las esferas del aire. Todo dilogo de un amante
+con su dama, est sembrado de estrellas y de flores; el sol se
+obscurecera si ella no le prestase la luz de sus ojos; sus mejillas
+siempre se comparan con la aurora, y sus cabellos son siempre redes
+doradas en donde se aprisionan los corazones. La imaginacin de nuestro
+poeta aparece ya, desde su principio, con esa plenitud y ese fuego que
+tanto nos maravilla siempre; pero algunas de sus primeras obras son bajo
+este aspecto grandiosas, especialmente _El Prncipe constante_ y _La
+vida es sueo_; y en cuanto la delicadeza y mrito dramtico de su
+enredo, ninguna de sus comedias posteriores aventaja las que se
+titulan _Peor est que estaba_, _Casa con dos puertas_ y _La dama
+duende_. Al contrario; la pintura de caracteres, el arte, por lo menos,
+de crear personajes accesorios, concretos y con vida individual y
+propia, aislados da los principales, y las proporciones poticas de
+todos los elementos de la composicin, alcanzan con los aos mayor
+innegable maestra.
+
+A la segunda clase pertenecen las obras de la edad adulta de Caldern,
+prximamente de 1635 1660. Ha renunciado ya sus defectos ms
+chocantes y las exageraciones del estilo culto; as, en la comedia
+_Cul es mayor perfeccin_, dice estas palabras:
+
+ De esos hiprboles, llenos
+ De crepsculos y albores,
+ El mundo cansado est.
+ No los dejaremos ya
+ Siquiera por hoy, seores?
+
+desaprobando de este modo el lenguaje, de que haba abusado tanto; y aun
+cuando no se pueda decir que ha abandonado por completo esa manera de
+escribir, ya natural en l, sin embargo, no prodiga tanto sus frases
+sonoras y floridas como en otras, sino las guarda para las ocasiones
+oportunas. Merece observarse tambin, que en algunas de estas
+composiciones ofrece Caldern personajes, con el objeto, segn parece,
+de burlarse con seriedad de su artificioso estilo gongorino. Tales son,
+por ejemplo, los de Beatriz y Moscatel en _No hay burlas con el amor_.
+En los dramas de esta segunda clase, as el lenguaje del poeta como su
+habilidad en crear y agrupar caracteres, y su arte en la composicin,
+alcanzan su punto culminante, bastando, para probarlo cumplidamente, _El
+mgico prodigioso_, _El postrer duelo de Espaa_ y _El secreto voces_.
+
+En las comedias que el poeta escribi en sus ltimos aos, y que
+comprendemos en la tercera clase, incurre de nuevo en las mismas faltas
+de su juventud, pero sin la lozana y el genio, que se ostenta en las de
+sus primeros aos. Obsrvanse en ellas, adems de esa exornacin
+florida y superabundante del estilo, y de sus palabras sonoras y huecas,
+una construccin de frases rebuscadas y torturadas con parntesis, que
+encierran otros parntesis, con perodos muy largos, y una disposicin
+singular de las partes del dilogo. En general, esta clase de comedias
+se distinguen por su frialdad y por cierto cansancio, cuando se comparan
+con el fuego juvenil de las primeras y con el flamante vigor de las
+segundas, enumerndose, entre ellas, muchas composiciones mitolgicas,
+destinadas la celebracin de fiestas otras solemnidades anlogas,
+como, por ejemplo, _Duelos de amor y lealtad_, _El conde Lucanor_, etc.
+
+Respecto la versificacin, sealaremos como una de las diferencias
+caractersticas de Caldern, no observada en sus predecesores, la
+variedad y multiplicidad de sus metros y de sus rimas. El yambo, no
+rimado, no se encuentra en ella, ni tampoco el verso de arte mayor, cuyo
+uso se haba limitado mucho antes de este poeta; las canciones de forma
+italiana tampoco se ven en sus versos, y pocas veces las liras y las
+endechas. Al contrario, aplica el romance con ms frecuencia que sus
+antecesores, predominando, as, en el dilogo como en las narraciones,
+de manera que las dems combinaciones mtricas rimadas las reserva para
+los momentos culminantes de la accin. Respecto estos metros, y las
+ocasiones en que se empleaban ms particularmente, expusimos nuestra
+opinin, que puede consultarse en las pginas 213 y 216 del tomo II de
+esta obra, y, sin embargo, conviene conocer ms detenidamente el sistema
+seguido por nuestro poeta, en cuanto se separa del observado hasta l.
+Debemos indicar, como particularidad caracterstica de Caldern, cuando
+se compara con otros dramticos ms antiguos de su patria, la
+predileccin que muestra por el romance en las largas narraciones; en la
+mayor parte de sus obras, aparece en las primeras escenas, y de aqu
+proviene que su exposicin no se hace por medio de la accin, como en
+Lope y en los poetas que le precedieron, sino, lo ms comunmente, en
+forma narrativa. Si el poeta las hubiese presentado al principio, se le
+atribuira, sin duda, falta de sentido artstico, y no sin razn, puesto
+que el inters de los espectadores no poda fijarse en esas narraciones,
+hasta que su atencin se concentrara de algn modo en los sucesos
+dramticos que le antecedieron; pero Caldern ha evitado esta falta que
+se le achaca, con tanto ingenio como arte. Comienza siempre con una
+situacin que encadena el inters del pblico; le hace esperar algo, y
+le obliga estar atento; despus sigue la narracin, que explica los
+hechos y circunstancias necesarias para la inteligencia del drama, y
+satisface de este modo la curiosidad de los espectadores, quienes poseen
+ya la clave para comprender lo que sigue. Aunque se explique algo de
+esta suerte, queda mucho que se ignora, y en la misma narracin se
+anudan otros hilos, y se aumentan los motivos, que mantienen viva la
+expectacin del oyente. Es innegable, que, con este mtodo de
+exposicin, aventaja mucho nuestro poeta Lope de Vega, por ser ms
+claro y ms sencillo, y suplir la vida y la energa real del principio
+de las comedias del mismo Lope.
+
+Las narraciones en romance son mucho ms largas que las de los poetas
+anteriores[76], ms raras en estos ltimos y usndose slo en las
+ocasiones en que el suceso que se refiere tiene alguna analoga con los
+antiguos romances populares. La abundancia de palabras de Caldern y su
+elocuencia casi inagotable en estos discursos, nos causa cierta
+extraeza, y es innegable que sera de desear que se las aligerase de
+tanta profusin; sin embargo, conviene recordar lo que dijimos antes,
+propsito de la manera con que se recitan estas narraciones por los
+actores espaoles. Tengamos presente que se hace con tal rapidez, y la
+vez con tanta claridad, que no parece absurdo suponer que algo de
+superfluo en su lectura poda transformarse, declamado, en verdadera
+belleza de locucin. Merece tambin consignarse que el romance, en la
+forma ms artstica y perfecta de los dramas de Caldern, como raz
+fuente de toda la poesa espaola, ocupa mayor espacio y con mayor
+derecho de lo que haba acontecido antes en sus principios. Se creera
+que el drama espaol, ya en su apogeo, rinde su tributo de
+agradecimiento la poesa popular, y que demuestra con toda evidencia
+el ntimo enlace que hay entre ambos. Para justificar la existencia
+dramtica de este elemento pico predominante, que, sin duda, perjudica
+ veces la verdadera exposicin dramtica, es menester no olvidar la
+relacin que con l tiene el espectador espaol: ste ama con pasin su
+poesa nacional, regocijndole oir tambin en el drama el sonido, para
+l predilecto, de sus cantos populares, pudiendo admitirse como cierto,
+aunque no nos sea posible aducir sobre esto un testimonio concreto, que
+los romances comprendidos en los dramas fueron siempre aplaudidos.
+
+Tambin para el dilogo, cuando slo es una continuacin de la fbula,
+usa Caldern el romance con ms frecuencia que sus predecesores.
+Juntamente con l emplea de ordinario redondillas, quintillas, dcimas,
+octavas, silvas y sonetos. En cuanto los tercetos, por lo que nosotros
+conocemos, slo se observan una sola vez al principio de _El Prncipe
+constante_. Por lo que hace las ocasiones, en que aplica estas
+diferentes medidas de versos, puede decirse, en general, que cuando el
+romance est destinado lo meramente narrativo y lo que slo sirve
+para desarrollar la accin, todos los dems versos se reservan para las
+estrofas ms enfticas; en lo lrico y en el dilogo florido, se usan
+generalmente las diversas especies de troqueos rimados; las silvas, en
+los discursos apasionados y de mucha animacin, en las rplicas; las
+octavas, en las descripciones pomposas y en los monlogos, y el soneto,
+por ltimo, en las comparaciones ingeniosas y llenas de anttesis,
+cuando hablan dos de concierto. Slo excepcionalmente, y muy raras
+veces, se encuentran tambin en los dramas de Caldern las siguientes
+formas mtricas: dcimas, con el quinto, sptimo octavo verso
+quebrado, esto es, slo con dos pies (por ejemplo, en la jornada tercera
+de _El mayor monstruo los celos_); estrofas ymbicas rimadas de seis
+lneas, parecidas la lira, diferencindose de ella en que los cinco
+primeros versos son todos de tres pies, y terminando despus con un
+verso de cinco (jornada tercera de _Nadie fe su secreto_); por ltimo,
+el verso anacrentico con asonancia (jornada tercera de _La gran
+Cenobia_).
+
+Si bien Caldern concedi al romance ms espacio y mayor importancia, y
+ la vez desterr del drama combinaciones mtricas, antes usadas,
+ofreciendo, por tanto, menos variedad mtrica que los poetas antiguos,
+tambin, bajo otro aspecto, emple combinaciones de palabra y enlaces de
+perodos muy ingeniosos y nuevos, y dignos, sin duda, de nuestro examen,
+porque pueden calificarse muy particularmente de invenciones felices de
+este poeta. Tales son, en primer trmino, una divisin de discursos,
+extraa y demasiado artstica entre los diversos interlocutores, con
+arreglo la cual se interrumpen las frases de los que hablan, y despus
+de la interrupcin prosiguen otra vez se confunden en un solo
+unsono[77]. De esta manera se entrelazan veces dos monlogos, de tal
+suerte, que cada uno de los interlocutores habla consigo mismo, y, sin
+embargo, concuerdan entre s las palabras de ambos. Este arte sube de
+punto cuando, como sucede algunas veces, los dos monlogos forman una
+glosa con su enlace, cuyo tema se divide entre los dos interlocutores, y
+despus las parfrasis del texto, alternando simtricamente con las
+palabras intercaladas de nuevo de la letra, son recitadas por uno y
+otro[78]. Ocasin es sta tambin de indicar la manera particular con
+que Caldern emplea comunmente la msica, haciendo que el canto que se
+oye detrs de la escena contesta al interlocutor contina su discurso,
+cuando el ltimo no declara cules son sus secretos pensamientos[79]. Si
+se encuentra en los ejemplos, aducidos hasta ahora de exagerada diccin
+potica, algo convencional y propio de pera que daa la libertad de
+movimiento de la poesa, hay que aplicar esta observacin con algunas
+creces ciertos pasajes declamatorios de carcter esencialmente
+retrico, notndose su amaneramiento bajo todos sus numerosos y varios
+matices; puede servir de ejemplo un paso de _Amor, honor y poder_, en
+que se recita un romance largo, cuyo cuarto verso forma siempre un
+_climax_ gradacin, acumulando cuatro sustantivos, y al terminar este
+_climax_ sube de punto de tal modo que junta, no slo el verso cuarto,
+sino casi todos los dems[80].
+
+Al echar una ojeada retrospectiva hacia la versificacin de los dramas
+de este poeta, no podemos menos, despus de confesar algunas de sus
+faltas innegables, de llamar la atencin sobre la inmensa ventaja que la
+mtrica de los espaoles, en general, y muy particularmente en la
+perfeccin que alcanza en nuestro dramaturgo, sobrepuja la diccin
+dramtica, usada en el teatro por nuestros poetas. Aun aqullos, dotados
+de escasas facultades musicales, convendrn con nosotros seguramente, si
+conocen la harmona seductora de los dramticos meridionales que, bajo
+este aspecto, casi todos los dramas alemanes, hasta los de nuestros
+autores ms famosos, parecen de nios de escuela cuando se comparan con
+el arte superior de los primeros. Qu diferencia entre la agradable
+alternativa de los metros tan sonoros de aqullos y la monotona de
+stos! entre la animacin y la ligereza de unos y la grosera pesadez de
+otros! entre la diversidad de ritmos, enlazados, sin embargo,
+harmnicamente, la inagotable riqueza de colorido con que revisten la
+expresin, su semejanza y uniformidad de sonidos tan significativos,
+semejantes al eco, y su combinacin silbica, ya lenta, ya ligera, con
+esa monotona insoportable, con esa locuacidad desprovista de cultura
+tica, sin fuerza ni realce, que atormenta los odos en nuestros
+teatros! Materia es sta, acerca de la cual hay que insistir con esmero,
+porque as se comprende la inmensa superioridad que esta pompa del
+lenguaje presta al drama espaol, cuando sus materiales estn sacados de
+la vida ordinaria, porque slo la diccin potica comunica al drama tal
+elevacin, que lo arranca, por decirlo as, de lo comn y de lo
+cuotidiano, obligando al poeta representar la vida real, no en los
+trozos duros y secos de su manifestacin inmediata, sino bajo un aspecto
+ms ideal, no detenindose en lo estrecho y limitado, sino en las
+esferas ms altas de la vida de la humanidad. En nuestra opinin, la
+forma potica es de todo punto esencial al drama, y uno de los mayores
+extravos de pocas posteriores, que, en este terreno, casi se haya
+renunciado al verso por completo, cuando al hacerlo as se han abierto
+las puertas de par en par lo trivial y lo prosico.
+
+Si recordamos de nuevo la tendencia predominante en Caldern de pensar y
+reflexionar, dote que nos ha dado la clave de diversas particularidades
+de su composicin dramtica, averiguaremos que esta misma propensin ha
+impreso otros rasgos caractersticos en su arte dramtico. Su
+inteligencia se traz un sistema formal de ideas generales, que
+someti sus escritos, calculando con ingenio y extraordinaria
+perspicacia las diversas colisiones choques que pudieran utilizarse, y
+tomando por base de sus dramas el desarrollo y solucin de esas
+contradicciones. Los elementos esenciales de este plan sistema eran la
+fe, el amor, el honor y la lealtad. Como personificaban el sentimiento y
+la vida de la nacin espaola, dominada por ellos, haban ya jugado un
+papel importante en las obras de los dramticos anteriores; pero nunca
+se haban ofrecido tan las claras, ni ejercido en la accin un influjo
+tan importante. Del gran valor que las ideas tenan en Caldern, se
+desprenden dos de las propiedades ms notables que se observan en sus
+dramas. En primer lugar, como ya dijimos, esas potencias ideales, las
+que siguen otras en diversas gradaciones y de menor significacin en
+general; pero con frecuencia de una manera tan decisiva, y forman de tal
+modo con sus trazos ms vigorosos el fondo de los caracteres, que su
+lado desaparece el individuo por completo. Esta abstraccin, en cuya
+virtud los personajes, sin cualidades propias, se muestran como simples
+representantes de facultades generales del alma, haba de perjudicar
+naturalmente la verdad y la vida, que han de adornar esos mismos
+personajes, para realizar por completo la idea del drama.
+
+El espritu de Caldern, para indicar el segundo punto crtico y grave
+que aludimos antes, se haba acostumbrado de tal modo esas ideas
+generales, que jams se cansaba de moverse dentro de ese crculo
+predilecto que satisfaca su manera especial de considerar al hombre,
+ cuando discurra por algn otro terreno, lo haca siempre inspirndose
+en esas ideas exclusivas. De aqu proviene cierta uniformidad, cierta
+repeticin de los mismos motivos en sus dramas, muy diversos de la
+variedad infinita de los de Lope. Consecuencia es de esto que nuestro
+poeta no demuestre grande aficin, al obedecer esas influencias, al
+drama histrico propiamente dicho, como sucede Lope de Vega, cuyos
+trabajos en esta parte, aunque no perfectos, parecan, sin embargo,
+prometer mucho para lo futuro, arrancndose siempre de su poca con
+trabajo y como contra su voluntad, y penetrando en los siglos pasados,
+tan distintos de aqulla. Apenas, pues, se encuentran entre esos dramas
+composiciones verdaderamente histricas, excepto aqullas que, como _El
+sitio de Breda_, desenvuelven un argumento contemporneo del poeta. No
+hay que hablar, por tanto, de las comedias, cuyos materiales provienen
+de la historia antigua; ningn espaol se haba propuesto estudiar estos
+asuntos bajo su aspecto histrico, y Caldern fu mucho ms all que
+ningn otro en su manera arbitraria de dramatizar los mismos, y casi
+otro tanto puede decirse de las vidas de santos y de los argumentos
+tomados de la Iglesia catlica, porque stos se utilizan por lo general
+en su forma de leyenda, en lo cual concuerda nuestro poeta con cuantos
+le precedieron. Apenas ha ensayado tampoco Caldern ofrecer cuadros
+verdaderamente histricos de las edades pasadas de su patria. Si la
+accin de sus dramas nacionales se supone ocurrir en la edad antigua, no
+se cuida de trazar imgenes fieles del espritu y modo de ser de esas
+pocas, sino que, al contrario, lleva lo pasado las ideas y opiniones
+de su tiempo; y aunque, por lo comn y en general, esos cuadros animados
+reflejen costumbres y pensamientos espaoles, en su fondo se observan
+siempre las costumbres y creencias del siglo XVII, no las del perodo en
+que la accin se supone ocurrir, ni los hechos y sucesos representados
+por l, no ser excepcionalmente, coinciden con los grandes momentos
+histricos del mundo, sino que son siempre sucesos hechos
+particulares, que ni se enlazan por su esencia con la historia de la
+poca, ni reflejan tampoco con claridad el carcter de lo pasado; sus
+personajes histricos estn trazados la ligera, y no toman parte
+importante en la accin, mientras Lope de Vega ofrece los reyes de
+Espaa, desde D. Pelayo hasta Felipe II, gobernando verdaderamente, y
+dibuja con designio premeditado cuadros de siglos anteriores,
+sirvindose de los hechos y de los personajes ms importantes. De
+deplorar es, por consiguiente, que Caldern, despreciando esa rica mies
+que encontraba ya floreciente, no la haya tambin cultivado y
+perfeccionado.
+
+Aunque antes aludimos al talento de Caldern para dibujar caracteres
+diversos, y ofrecer en su conjunto la vida y el mundo, que lo rodeaba,
+debemos lamentar, no obstante, que se haya credo obligado, siguiendo la
+direccin exclusiva de su espritu, usar con tanta parsimonia de este
+talento, circunscribindose voluntariamente tan estrecho y limitado
+crculo. No es posible abrigar dudas de su aptitud extraordinaria para
+lograrlo, recordando tan slo, como ejemplo, _El alcalde de Zalamea_;
+pero tampoco se puede negar, que su predileccin por los motivos
+dramticos indicados, lo ha arrastrado limitarse slo la pintura de
+ciertas clases de la sociedad, en las cuales podra suponer que
+encontrara opiniones ideas iguales las suyas. Ni en muchas de sus
+obras se observa, como en las de Lope, la humanidad en todos sus
+representantes y clases diversas, sino, por el contrario, una especie
+particular de hombres, de pensamientos y afectos anlogos, ya sean
+prncipes, nobles caballeros, imbudos todos en las mximas de la
+nobleza espaola de su poca; y hasta cuando la accin es fuera de
+Espaa, los personajes, en un crculo idntico, concuerdan en un todo
+con aqullos. De aqu proviene, con la repeticin incesante de las
+mismas figuras, indudable monotona en la exposicin y en el lenguaje,
+siendo siempre la locucin la ms noble y selecta, y formando un estilo,
+que, en su constante aplicacin, perjudica la vitalidad del drama.
+Slo el gracioso perturba con sus chistes el tono grave y solemne del
+conjunto. Tampoco se puede sostener que sobresaliera Caldern por su
+ingenio y por su gracia: es inferior en este concepto, no slo Tirso
+de Molina (el ms eminente de los espaoles por su _vis cmica_), sino
+otros dramticos de segundo y tercer rango. Esforzbase, por el
+contrario, en harmonizar con su tendencia general disponer
+artsticamente su plan, concordarlos entre s y imprimir simetra en
+los varios elementos de sus composiciones, los papeles de gracioso que
+en ellas ofreca, acomodndolos los efectos de sus partes ms
+formales, y realzando stas por medio de aqullos, debiendo tambin
+aadir, que, por esa reunin de lo cmico y de lo trgico, obtuvo
+resultados sorprendentes y hasta l desconocidos. Llamamos, pues, la
+atencin como lo ha hecho V. Schmidt, sobre la particularidad de que los
+dilogos ms sublimes y conmovedores de _La nia de Gmez Arias_,
+_Primero soy yo_, _Mejor est que estaba_ y _Antes que todo es mi dama_,
+sirven de burla grosera los graciosos, que repiten versos enteros,
+que mutilan sus palabras de suerte, que la mitad de ellas quedan en un
+verso y la otra mitad en el otro, resaltando asonancias y rimas, que
+producen un efecto cmico extraordinario, que realzan lo pattico de
+las situaciones.
+
+Ya indicamos antes que el origen de esas propiedades de Caldern, que
+no pocas veces limitan sensiblemente la esfera de su talento potico,
+haban de buscarse en parte en las circunstancias externas de su vida, y
+en su cargo de poeta de corte. En efecto; el nuestro se senta atraido
+por la natural inclinacin de su espritu la pintura de los
+sentimientos caballerescos y de las costumbres de la nobleza, y si su
+razn reflexiva encontraba un alimento favorito en el sistema de honor
+de la grandeza espaola, y en su oposicin con otros deberes, tambin es
+cierto que no contribuy poco encadenarlo en este crculo de personas
+y de ideas, la circunstancia de escribir generalmente para las clases de
+la sociedad ms elevadas y selectas.
+
+Antes de pasar, expuestas ya las dos observaciones anteriores, al examen
+sumario de los dramas de Caldern, declararemos, movidos por nuestro
+convencimiento ms ntimo, que, al echar una ojeada general en el mundo
+maravilloso de poesa, encerrado en sus obras, desaparecen esas
+debilidades escasas del autor, que la crtica no debe callar,
+desvanecindolas la grandeza del talento potico, que predomina en sus
+creaciones, y no dejando en nuestra alma otro sentimiento que el de la
+gratitud y la admiracin hacia ese maestro casi divino, por los
+innumerables placeres que nos ha proporcionado. De la misma manera que
+llegan hasta amarse las flaquezas del amigo, as tambin nos sucede,
+cuando estudiamos fondo este poeta, que hasta sus cualidades ms
+extraas nosotros llegan sernos caras, y casi sentiramos no
+encontrarlas en sus obras. La diversidad de elementos confundidos en las
+obras de Caldern, constituyen los caracteres distintivos de su
+personalidad. Como observamos en ellas, por una parte, un lujo oriental
+y una exuberancia de imaginacin extraordinaria, juntamente con la
+reflexin y la vida activa inquieta del pensamiento del Occidente,
+capacidad franca para sealar los fenmenos de la realidad ms vulgar
+con una inclinacin decidida lo suprasensible y puramente espiritual,
+conocimiento general de las relaciones sociales y profundidad para
+penetrar en el laberinto del corazn humano, la fe ardiente del
+catolicismo de aquella poca con la dulzura de la devocin
+verdaderamente cristiana, la pompa brillante de la magnificencia
+terrenal al lado del ascetismo y del desprecio del mundo, participacin
+en los intereses ms insignificantes de la vida con aspiraciones la
+verdad divina: as tambin, por otra parte, notamos sofismas y sutileza
+dialctica, mezclada con el lenguaje sencillo y sin afeites de la
+naturaleza; indulgencia con las aficiones momentneas de la poca,
+juntamente con una inspiracin, original en sumo grado, y que sabe
+trazarse su propio camino; simpata hacia las ideas y opiniones de una
+clase determinada de la sociedad, con el pensamiento potico ms vasto y
+comprensivo; as tambin, al considerar todo esto fundido y asimilado,
+hasta constituir un todo orgnico, no es posible censurarlo sangre
+fra, ni depurarlo de ste de aquel defecto, que lo deslustra, sin
+desordenar y destruir su conjunto.
+
+Acaso no sea superfluo decir algunas palabras acerca de la instruccin
+de nuestro poeta. No es difcil, sin duda, encontrar en sus obras tantos
+anacronismos y errores geogrficos como en las del gran poeta britnico.
+En su comedia, titulada _En esta vida todo es verdad y todo es mentira_,
+se habla, en la poca del emperador de Bizancio, Phokas (siglo VII), en
+estos trminos de la plvora:
+
+ ltima razn de reyes,
+ Son la plvora y las balas.
+
+En _La virgen del Sagrario_, dice un obispo del siglo VII:
+
+ Africa, Amrica y Asia,
+ Son las tres de que no tengo
+ Necesidad: Herodoto
+ Las describe con su ingenio.
+
+Herodoto, por tanto, debi hacer una descripcin de Amrica. En la misma
+comedia, Constantinopla est en poder de los infieles en la poca de la
+conquista de Espaa por los rabes. Algo de esto, al parecer
+(concediendo slo Caldern conocimientos ya generales en su poca, y
+no una ignorancia completa de ellos), ha de atribuirse precipitacin
+ falta de memoria. Con frecuencia han de explicarse sus errores contra
+la verdad histrica y geogrfica, como lo han hecho los comentadores ms
+instrudos de Shakespeare con los de ste. Nuestro poeta espaol se
+hallaba con el pblico en igualdad de relaciones que el ingls: se
+presentaba ante un auditorio, entre cuyos individuos se encontraban, sin
+duda, los hombres ms ilustrados de su poca; pero que de ninguna manera
+tenan presente su erudicin cada instante para aplicar la poesa la
+medida exacta de la instruccin y de la crtica. El pblico de aquellos
+das no estaba formado de groseros ignorantes, sino en su mayora de
+personas, cuya educacin haba carecido de los muchos medios de auxilio
+que poseemos ahora. El auditorio de Caldern no posea algunos
+conocimientos que nosotros aprendemos ahora en la escuela; pero, en
+cambio, abundaba en lo mismo que nos falta: en el sentimiento verdadero
+de la poesa, y en el raro don de distinguir lo que es y no es esencial
+al arte. No exigan al poeta la realidad ordinaria y completa, sino lo
+seguan espontneamente los libres y maravillosos dominios de la
+fantasa, considerando los hechos como elementos subordinados la
+composicin potica, como materiales que el artista poda ajustar sin
+traba alguna al fin propuesto. Los dramticos de ese perodo tenan
+presente esta correspondencia que encontraban en el pblico; prescindan
+de sus propios conocimientos, cuando el trazado de sus planes exiga que
+se separasen de la verdad histrica, y no teman que ningn pedante los
+censurase por su ignorancia; si versaban sus argumentos sobre la
+historia antigua, lo hacan de manera que fuese entendida y simptica
+la generalidad de sus auditores, y en consideracin ellos, quienes
+se dirigan, entremezclaban anacronismos de propsito deliberado y
+alusiones opuestas la erudicin severa y delicada. Tampoco se crean
+obligados, cuando representaban sucesos de tiempos ms modernos, ser
+topgrafos escrupulosos, pararse en otros melindres de igual gnero.
+En la muchedumbre de asistentes al teatro, contaban, desde luego, con
+su ignorancia; y entre los ms ilustrados, que se encontraban en esta
+parte al mismo nivel que el autor, con el desprecio las micrologas, y
+con su delicada inteligencia de lo potico verdadero y de sus derechos.
+Nada hay ms ridculo, que, partiendo de la ilustracin y erudicin
+moderna, juzgar con este criterio las frecuentes violaciones de Caldern
+y otros autores de su poca, de la exactitud de la indumentaria, de
+otras conveniencias de igual ndole. Cierto es que nosotros sabemos hoy
+muchas ms menudencias, las cuales los espaoles del siglo XVII
+dispensaban poca atencin; pero lo es tambin que hemos perdido su
+sentido natural, y entonces muy comn, de muchas cosas grandes y bellas,
+resultando, en parte, de nuestro progreso cientfico y erudito, vernos
+privados de muchos goces de que ellos disfrutaban. Los contemporneos de
+Caldern estimaban este gran poeta por deberle tantas creaciones
+soberbias; consentan que su arte se sobrepusiera su ciencia y su
+erudicin; no ignoraban que aqulla no puede coexistir con las formas
+duras de la realidad vulgar, sino, al contrario, que se mueve y vive,
+allende la naturaleza ordinaria, en encantadas regiones, forjadas por el
+poder enrgico de la imaginacin. Si Caldern converta Parma en
+residencia de una Princesa soberana, haba de preocuparse aquel
+pblico de si esto era no permitido, con arreglo la ley slica? Si
+en las fbulas de la antigua mitologa entrelazaba rasgos ideas
+propias de la vida y del honor, predominantes en Espaa, poda ocurrir
+ los espectadores pedirle cuenta estrecha de su conducta?
+
+Teniendo, pues, presente las indicaciones anteriores, las inexactitudes
+cronolgicas histricas de Caldern, que tanta extraeza causan la
+crtica de nuestro siglo, han de considerarse bajo otro punto de vista,
+juzgndolas hijas de fines poticos ms bien que de la ignorancia. Una
+prueba palpable de que el fundamento de esos yerros contra la
+cronologa, etc., no siempre se han de mirar como resultado de la
+ignorancia, nos lo suministran algunos pasajes de sus papeles cmicos,
+por ejemplo, las palabras siguientes de _Los dos amantes del cielo_:
+
+ Un fraile... ms no es bueno,
+ Porque an no hay en Roma frailes.
+
+A pesar de esto, no negamos que errores de la especie mencionada puedan
+provenir verdaderamente, ya de ignorancia, ya de negligencia. Lo que hoy
+se llama erudicin en su sentido estricto, era desconocido de Caldern,
+y, por tanto, haba de incurrir en errores de poca importancia, debiendo
+tenerse en cuenta, que la historia, especialmente de la antigedad, y la
+geografa de los pases lejanos, no se conoca en su tiempo con la
+exactitud que en el presente[81]. Los conocimientos de Caldern de
+idiomas extranjeros, se limitaban al italiano y al latn. Si sabra
+griego, y cuanto saba de este idioma, debe ser negado; pero que su
+lectura de escritores espaoles, italianos y latinos, en particular de
+todo lo relativo aquello que poda ser til su actividad potica,
+haba sido grande, lo demuestra cualquier pgina de sus obras. Saba
+bien la historia de la Iglesia cristiana y de todas las tradiciones
+relativas la misma, as como la historia y las tradiciones espaolas,
+y era adems muy instrudo en la mitologa antigua, sindole familiares
+las poesas hericas romnticas, y la poesa novelesca de los italianos.
+Sealaremos luego cules fueron las remotas fuentes que utiliz, cuando
+tratemos de sus composiciones aisladas, anticipando, no obstante, que
+no puede sostenerse de ningn modo que Caldern tuviese ante s, en
+estos casos, el texto original. Nos referimos aqu tan slo las
+fuentes primitivas que les suministraban sus primeros materiales, no
+siendo siempre posible averiguar el medio, en cuya virtud llegaban su
+noticia.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO VI.
+
+ Comedias religiosas de Caldern.--_El Prncipe constante._--_El
+ Josef de las mujeres._--_El mgico prodigioso._--_Las dos amantes
+ del cielo._--_El purgatorio de San Patricio._
+
+
+Al examinar particularmente los dramas de Caldern, nuestro objeto
+inmediato ahora, daremos la preferencia las comedias religiosas.
+Comprendemos bajo esta denominacin, no slo aquellos dramas, que se
+llaman comedias divinas, con arreglo la nomenclatura espaola, sino,
+en general, todas aqullas cuyo carcter predominante es el religioso.
+En ninguna otra especie de sus dramas se muestra tan evidente la
+superioridad de Caldern sobre todos sus contemporneos, y en ninguna
+otra como en sta se ostenta con tanto brillo la grandeza y sublimidad
+de su poesa. Las obras ms notables de esta clase, escritas por otros
+poetas anteriores, como _La fianza satisfecha_, de Lope, y _El condenado
+por desconfiado_, de Tirso, ni en lo transcendental de su composicin,
+ni en el poderoso vuelo de la fantasa, pueden rivalizar con las obras
+ms notables y de igual gnero de Caldern. Mas para seguir al poeta
+hasta la altura en que se sublima, para que no nos choque lo excntrico
+de sus ideas, nos es indispensable, como observamos antes en ocasin
+anloga, transportarnos por completo su poca y juzgarla con sujecin
+al espritu del catolicismo espaol, origen de esta poesa.
+
+Esa asimilacin de las creencias de una poca pasada, necesaria para
+comprender rectamente las comedias religiosas anteriores, lo es mucho
+ms cuando se trata de las de Caldern, puesto que l ha utilizado esos
+elementos, extraos para nosotros, de la vida religiosa de su tiempo,
+poetizndolos de la manera ms elevada, y no apareciendo ya nuestra
+vista con esa desnudez, que con frecuencia nos molestaba en las obras de
+sus antecesores; pero justamente, bajo otro aspecto, la forma ms
+perfecta y artstica, que reciben, y la ms clara exposicin de los
+motivos, que le sirven de fundamento, contribuyen, su vez, que el
+espritu, que anima al conjunto, y que las opiniones peculiares de los
+espaoles del siglo XVII, acerca de la religin, se manifiesten con
+mayor transparencia y exactitud. Caldern, en sus ideas generales
+religiosas, era el hombre de su pueblo y de su tiempo, y seguramente
+puede ser calificado en rigor de legtimo representante de la forma
+original y admirable, que adopt en Espaa la fe catlica. Ese mismo
+mundo maravilloso, creacin de la ardiente fantasa de los pueblos
+meridionales, se nos ofrece en sus obras, como se ostenta tambin, bajo
+otro aspecto, y con colores tan brillantes, en los cuadros de Murillo;
+nos encontramos en una regin de ensueos y de encantos, entre visiones,
+xtasis y arrebatos ascticos, en una palabra, en medio de esas
+apariencias excntricas de la religin, de que se reviste el fanatismo
+en su aspecto ms repugnante en los autos de fe; llevado, por otra
+parte, la sublimidad en las poesas de San Juan de la Cruz (admirables
+por su profundidad y su alcance, rivales de las de los cantores sagrados
+del Antiguo Testamento), hasta el extremo ms brillante, que poda
+inspirar en raras ocasiones la devocin y el amor divino. Tambin en
+Caldern se observa este claro-oscuro, porque si bien, por un lado, las
+tendencias de _La devocin de la Cruz_ y de _El purgatorio de San
+Patricio_, indujeron exclamar al estimable, aunque algo parsimonioso,
+Sismondi, que Caldern era el poeta de la Inquisicin, al examinar, por
+otro, algunos dramas suyos de la misma clase, como _El Prncipe
+constante_ y _Crisanto y Dara_, podrn apellidarlo cndido y santo, y
+aadir que, sin padecer injuria alguna del tiempo transcurrido, ha
+compendiado en s las flores ms bellas de la civilizacin ms elevada y
+ms tierna, evocando de su pursimo corazn el eterno amor de la
+religin y del alma humana[82]. Se ha dicho que esta misma fe religiosa
+eran la sangre y la vida de Caldern, y que ella se deben las
+emociones ms apasionadas y profundas, que ha sabido evocar en los
+nimos. Este aserto es exacto, porque sus composiciones religiosas ms
+perfectas respiran esa sagrada uncin, propia slo del sentimiento ms
+ntimo y vehemente de lo eterno. Observamos en ellas, que son obra de un
+espritu consagrado Dios, que, iluminado por el brillo radiante de una
+sabidura sobrenatural, traspasa con ese sagrado impulso los lmites de
+lo finito, penetrando en otro mundo de belleza inmutable, en donde la
+religin y la poesa, como la estatua de Memnon saludaba la aurora con
+sus harmoniosos acentos, as tambin anunciaban aqullas la prxima luz
+de la eternidad. El poeta, con su corazn elevado y creyente, y con su
+amor inmenso, rasga el velo que oculta los ojos de los mortales el
+reino de Dios; brese el cielo, lleno de nubes rosadas, que se mueven en
+todas direcciones, y de rostros angelicales resplandecientes, iluminando
+al linaje humano esos rayos sagrados, hasta los abismos ms profundos de
+lo finito, hasta que todas las miserias de la tierra desaparecen ante el
+esplendor del astro del cielo. Ningn poeta ha logrado producir afectos
+tan intensos, ni emociones tan vivas, como Caldern lo ha hecho en estas
+tragedias religiosas, y nadie, como l, ha desvanecido el error de esa
+opinin vulgar de que los tormentos de los mrtires no pueden servir
+para desenvolver con ellos una accin trgica. Sus hroes no buscan la
+muerte por motivos criminales, sino, al contrario, salen su encuentro
+impulsados por la fe ms pura y por los afectos ms nobles; no
+insensibles, cuando esperan y cuando temen, no, sino llevando en su
+corazn amor todopoderoso y confianza inmutable en la grandeza de la
+Divinidad; y as, entre el tumulto de los dems hombres, que luchan
+entre s sin descanso, atraviesan los cementerios, llenos de cadveres,
+y los campos de batalla de la tierra; nubes tempestuosas, pesadas y
+sombras, vuelan por debajo, y no sin esfuerzo se arranca su alma eterna
+de lo finito que le rodea; pero la fe los precede y los ilumina con su
+antorcha, y, cobrando fuerzas del poder divino de la religin, apuran
+sin murmurar la copa de la amargura; elevndose, en virtud del
+sentimiento de su unidad con lo eterno, ven disiparse bajo ellos, como
+vanas sombras, los dolores y las alegras mundanales; y ante los rayos
+divinos que los iluminan, siempre ms brillantes, abandonan su condicin
+mortal, y, llenos de gloria, y coronados de blancas rosas, penetran en
+triunfo por las puertas de la muerte, que se abren para dar paso los
+bienaventurados, que los reciben con sus palmas victoriosas.
+
+Si de esta indicacin de una clase de los dramas religiosos de Caldern,
+nos fijamos en stos, en general, observaremos que su superioridad,
+cuando se comparan con obras anlogas de poetas anteriores, no consiste,
+por lo comn, en la mayor pureza y elevacin de sus sentimientos
+religiosos, en aquello en que coinciden lo verdaderamente catlico y lo
+genuinamente cristiano (porque nuestro poeta desenvuelve con frecuencia
+los dogmas ms tenebrosos de su comunin), sino en que lo perfecciona
+todo con plstica incomparable; que lo aplica con arte singular sus
+materiales, harmonizndolos entre s, y, valindose de su sentido
+profundo y de sus encantos romnticos, reviste las historias
+milagrosas, que ofrece, con la gloria de la visin del San Antonio de
+Murillo, distinguindose bajo este aspecto de tal modo, que la
+literatura espaola, en toda su extensin, apenas cuenta con alguna que
+otra obra que pueda igualarse las suyas.
+
+Como se nos censurara acaso de parciales por estos poemas religiosos
+(si bien sealamos con insistencia, cuando es necesario, sus aislados
+defectos y redundancias), copiaremos el juicio formado acerca de ellos
+por un crtico competente. En los dramas religiosos de Caldern--dice
+el clebre Carlos Rosenkranz,--reina la mayor variedad, y en ellos ha
+condensado el poeta sus pasiones y pensamientos ms profundos. Todas las
+grandezas del catolicismo toman aqu las formas ms brillantes; se
+revisten del mgico color de una fantasa tan inagotable como fecunda, y
+respiran los afectos ms dignos y ms nobles. La fe, como la certeza
+infalible de Dios, ha desterrado de ellos todos los elementos, cuya
+conservacin es superflua, y de aqu que, en estas poesas, se observe
+cierto resplandor vaporoso y sorprendente, como si el mundo
+desapareciera en otro sobrenatural de dicha y bienandanza.
+
+Las obras de esta clase son:
+
+_El Prncipe constante._--El suceso histrico que se refiere en este
+drama, se halla, con arreglo sus fuentes, en el tomo I, _Histoire du
+Portugal_, Pars, 1735, por De la Clede, y en el breve y excelente
+escrito, titulado _Vida del Prncipe constante_, tomada de la crnica de
+su secretario Joan Alvarez, y de otros datos: Berln, 1827[83]. La
+lectura de estas obras demuestra que Caldern, en lo ms esencial, ha
+respetado esta historia en su poesa, aadindole slo algo conforme en
+todo la ndole del conjunto.
+
+Vamos, pues, si podemos, exponer de una manera compendiosa su
+argumento. El Infante portugus Don Fernando, gran maestre de la orden
+de Avis, desembarca, con su hermano Enrique y un ejrcito, en las
+costas de Africa. Una profeca, de que esta expedicin ser desgraciada
+para Portugal, y otros presagios funestos, han infundido en los soldados
+inquietud, temor y tristeza; pero Don Fernando manifiesta al punto la
+grandeza de su alma y su confianza en Dios, disponiendo sus huestes para
+pelear contra los infieles, y haciendo prisionero Muley, general
+enemigo. En su comportamiento con el prisionero, cuyo caballo ha cado
+muerto, da conocer la delicadeza de sus sentimientos, y su espritu
+verdaderamente caballeresco, llevndolo en su misma cabalgadura. Muley,
+animado con su conducta, le abre su corazn y le cuenta que ama la
+hija del rey de Marruecos, la bella Fnix, y que teme que sta,
+durante su cautiverio, sea obligada por su padre dar su mano otro.
+Don Fernando, al oirlo, le concede al punto la libertad, y Muley se
+aleja de su lado lleno de alegra, y dando las gracias su generoso
+adversario; escena sublime, propia de aquella caballera romntica de
+las guerras civiles de Granada, y hasta en sus palabras se nota cierto
+colorido semejante al de los romances moriscos. Los infieles se acercan
+entonces con fuerzas ms numerosas, y el ejrcito cristiano es vencido
+por completo. Don Fernando, despus de haber peleado con valor, se
+rinde y es llevado Fez en rehenes, declarando el Monarca mahometano
+que slo podr rescatarlo la entrega de Ceuta, con cuyo objeto enva Don
+Enrique Portugal para negociarla. Don Fernando replica en seguida que
+no consiente en ser rescatado este precio, y encarga su hermano con
+insistencia, al despedirse de l, que nunca olvide sus deberes de
+cristiano. Entonces comienza la serie de pruebas, que ha de sufrir el
+cautivo, aunque al principio lo trate el Rey con atencin. Muley, por el
+agradecimiento que le debe, y cuyo amor la princesa Fnix est
+enlazado con el argumento del drama, hace cuanto puede para libertarlo,
+pero no lo consigue. Al fin llega la noticia que el rey Eduardo de
+Portugal ha dispuesto en su lecho de muerte que Ceuta sea entregada al
+punto, para rescatar al Infante del cautiverio. Don Enrique viene con
+los poderes necesarios para cumplir la voluntad del soberano; pero Don
+Fernando, en vez de sentir alegra por su libertad, declara en un fogoso
+discurso, de la ms sublime inspiracin, que prefiere morir en su
+ignominioso cautiverio sufrir que pase poder de los infieles una
+ciudad cristiana. El magnnimo Prncipe hace pedazos los poderes, y el
+rey de Fez extrema sus rigores disponiendo que Don Fernando lleve
+pesadas cadenas, y que, como los dems esclavos ms viles, ejecute los
+trabajos ms penosos. La grandeza de alma del mrtir, que, sin murmurar,
+sufre los dolores ms intolerables, resplandece despus en todo su
+brillo. De belleza incomparable es la escena, en que, trabajando como
+esclavo en los jardines reales, ofrece flores la princesa Fnix, y
+ambos, en un dilogo lleno de tierno entusiasmo, y bajo el smbolo de
+las estrellas y de las flores, comparan lo infinito con lo transitorio
+del mundo real; una escena, que, como dice J. Schulze, nos arrebata de
+la tierra, entrelazando todo lo mundano en una corona fnebre, y
+llevndonos del vasto cementerio de nuestro planeta, abundante en
+sepulcros, la patria eterna de las almas. El Prncipe sucumbe al fin
+ tantos dolores y sufrimientos, acumulados en su persona; lo vemos en
+el peldao ms bajo de la humillacin; la majestad y hasta la grandeza
+de su alma parecen extinguirse, y, sin embargo, dura su constancia. El
+poeta, al describir la miseria de Fernando, no evita lo repugnante y lo
+horrible, sino que, al contrario, al trazar con tan vivos colores la
+imagen de la grandeza cada, ostenta en todo su esplendor el arte
+verdadero. El Rey pasa por el camino, en que est Fernando, pidiendo
+limosna los transeuntes. El mismo tirano no puede menos de
+compadecerle, considerando el estado en que se halla la vctima de sus
+rigores, cuando hasta el Infante parece haber olvidado su regia
+alcurnia, y no oye quien lo llama. De repente brilla de nuevo el alma
+del Prncipe en toda su pureza y sublimidad; su espritu casi se ha
+despojado de los lazos mortales, que lo encadenan, y la muerte le hace
+prorrumpir en palabras de una energa indescriptible, como si viniesen
+del imperio de lo eterno, y anunciasen la verdad, tambin inmutable.
+Cmo es posible--dice J. Schulze--encontrar palabras bastante
+expresivas, para alabar como se merece al poeta, que ha sabido hacer
+brillar el espritu divino de su hroe, ofrecindolo en toda su
+desnudez, desde el abismo del oprobio y de la humillacin ms completa,
+de tal manera, que el astro de este hombre celestial aparezca ms
+esplendente en medio de la noche ms obscura? Esta escena es de las ms
+sublimes, que ha creado hasta ahora la poesa, demostrando lo que nunca
+se ha representado en esa forma: la grandeza espiritual y moral
+reduciendo polvo, por su superioridad, todo lo terrestre, y
+manifestando y descubriendo lo divino en la suprema elevacin del alma
+humana.
+
+Despus que vemos Fernando con toda la majestad de un caballero,
+consagrado Dios, siente que sus fuerzas terrestres le abandonan; ya
+no puede acercar sus labios el pan que le ofrece uno de sus compaeros
+de sufrimiento, y se lo llevan para enterrarlo con el traje de su orden,
+con arreglo sus deseos. Cuando llega un ejrcito portugus ante los
+muros de Fez para libertarlo, ha dejado ya triunfante todos los vnculos
+terrenales. Se han borrado los lmites de lo finito, pero permanece
+inmutable lo eterno. Fernando, ya lleno de gloria, abandona su sepulcro,
+se aparece los soldados de la Cruz con una antorcha en la mano, y los
+gua la victoria. Jams se ha presentado en la escena una aparicin de
+efecto tan portentoso, y este magnfico desenlace reviste toda esa
+admirable tragedia de una aureola divina, como lo ms sublime que ha
+producido jams la poesa cristiana. Si hay alguna obra digna de ser
+guardada en el santuario ms recndito del arte, es, sin duda, _El
+Prncipe constante_, porque el poeta ha prodigado en ella todos sus
+encantos hasta un extremo inconcebible, empeando todas sus fuerzas en
+componer una obra maestra de perfeccin sin igual y superior las
+facultades humanas; la devocin y la fe, como el sonido solemne del
+rgano, llenan su conjunto y parecen imprimirle su carcter divino,
+celebrando lo terrestre y su transfiguracin ms elevada, y convirtiendo
+los dolores y las lgrimas, himno que pronuncian los labios del mrtir
+moribundo, en cntico de adoracin y de jbilo[84]. Tales son las
+palabras que nos sugiere nuestro sentimiento, excitado por la obra ms
+eminente de uno de los ms grandes poetas de todos los tiempos,
+costndonos no poco esfuerzo recobrar de nuevo la tranquilidad de
+espritu necesaria para analizar y criticar las dems creaciones suyas.
+
+_El Josef de las mujeres_[85].--Este drama notabilsimo se distingue por
+la energa de su concepcin y por la plenitud de la vida de su
+pensamiento, no menos que por la perfeccin de su estructura externa,
+calculada para hacer en el teatro el mayor efecto. En la escena primera
+vemos Eugenia, maestra de filosofa en Alejandra, reflexionando en su
+estudio sobre las palabras de la epstola de San Pablo: _Nihil est
+idolum in mundo, quia nullus Deus est nisi unus._ La docta pagana no
+puede comprender la significacin de esas palabras, y vacila entre su
+adhesin la creencia heredada de sus padres, y el impulso misterioso
+de su corazn, que la induce desear otra ms profunda y verdadera.
+Presntansele dos apariciones: una la del anciano Eleno, que profesa el
+cristianismo, y que intenta atraerla la nueva religin, y la otra la
+del Demonio, que se propone engaarla. Un ruido que se oye detrs de la
+escena, ahuyenta las dos sombras: llega Filipo, el padre de Eugenia;
+nota que su hija tiene un libro cristiano ante los ojos, y se llena de
+clera, porque es celoso perseguidor de la nueva secta. Poco despus
+viene tambin el joven Aurelio, amante de Eugenia, y que se ha separado
+hace poco de una expedicin emprendida para extirpar el cristianismo,
+con la esperanza de congraciarse el favor del padre de su amada.
+Eugenia, absorbida por completo en las reflexiones que han hecho nacer
+en ella los dos espectros, ni hace mucho caso de la clera de su padre,
+ni presta grande atencin las pretensiones de su amante. No mucho
+despus, se juntan en la casa de Filipo cierto nmero de mancebos y
+doncellas para una fiesta y una especie de academia potica en honor del
+prncipe Cesarino, hijo del Emperador. Tambin ste aspira al amor de
+Eugenia, suscitndose entre l y su rival Aurelio un desafo, en que
+este ltimo sucumbe. Apenas cae el muerto, se presenta el Demonio y se
+lleva el cadver; pero de tal suerte, que se levanta de nuevo con vida,
+creyendo corromper ms fcilmente Eugenia y conquistar su alma.
+
+En el acto segundo, Eugenia, obediente las sugestiones de su
+conciencia, se nos ofrece en los desiertos de la Tebaida para instruirse
+en el cristianismo, oyendo sus antiguos solitarios; Aurelio, ms
+bien el Demonio bajo su forma, la sigue y se empea primero en
+pervertirla con lisonjas, y despus empleando la fuerza; pero Eleno,
+dotado de poder maravilloso, se la arrebata, y se la lleva por los
+aires. Las escenas inmediatas nos la presentan ya del todo cristiana y
+en traje de ermitaa; Filipo se acerca con un ejrcito, organizado para
+la extirpacin del cristianismo, y prende, entre otros proslitos de
+este culto, tan odiado por l, su misma hija, y, sin conocerla, se la
+lleva cautiva. En esta prisin se ve obligada sufrir las pruebas ms
+duras; pero las soporta con paciencia, y resiste con tal firmeza todas
+las tentaciones con que, para seducirla, la rodea el Demonio, que
+obtiene el nombre de Josef de las mujeres. Nadie imagina que es Eugenia,
+ quien se cree muerta causa de su desaparicin repentina, y la
+cual, por orden del prncipe Cesarino, ha de levantarse un templo como
+una divinidad. El Demonio es tambin el forjador de estos planes,
+esperando que la vctima elegida por l, pero firme siempre en su
+propsito, sucumbir al cabo al doble empuje de la vergenza, por una
+parte, y de la vanidad, por otra. Pero justamente el momento de su
+esperado triunfo lo es el de su humillacin y su derrota. Preprase la
+fiesta; acude la muchedumbre al templo, y se presenta la estatua de la
+presunta muerta; pero entonces se descubre Eugenia, no para recibir la
+adoracin, que se tributa su imagen, sino para confesar pblicamente,
+aunque con humildad, su fe en el Salvador; no para disfrutar de las
+grandezas terrenales, que Cesarino le ofrece en sus brazos, sino para
+sufrir el martirio. El altar pagano se derrumba al hacer su confesin;
+el Demonio abandona el cuerpo de Aurelio, que cae de nuevo en tierra sin
+vida, y los sayones de Filipo, enfurecido, as como los de Cesarino,
+furioso al ver que desprecian su amor, se apoderan de Eugenia y de los
+dems cristianos para llevarlos al suplicio, y vindose, su desenlace,
+en la gloria estos nuevos santos.
+
+_El mgico prodigioso_[86].--Esta es una de las obras ms sublimes de
+Caldern, y una de las ms magistrales, creadas hasta aqu por la
+poesa. Cipriano, dudando de la naturaleza de la Divinidad, y, no libre
+de las tinieblas del paganismo, en su ignorancia, lleno de sospechas y
+presentimientos, busca la verdadera fe. Para apartarlo del camino de su
+salvacin, se le presenta Satans en figura de un caballero, intenta
+disipar sus dudas acerca de la verdad de las creencias gentlicas. El
+seductor cede los razonamientos victoriosos de Cipriano, y forma
+entonces el plan de pervertir su adversario por medio de goces
+sensuales. Justina, hija de una mrtir cristiana, es elegida para este
+objeto, y para ser tambin la segunda vctima del infernal corruptor. El
+plan se pone al punto en ejecucin. Floro y Lelio, dos jvenes
+enamorados ciegamente de Justina, pero no correspondidos por ella,
+invocan la mediacin de Cipriano. Este accede sus ruegos, pero siente
+en seguida una pasin furiosa por la bella cristiana. Mientras que los
+dos amigos esperan delante de la casa de Justina la respuesta decisiva
+que ha de traerles, se descuelga del balcn de la casa el Demonio para
+manchar la reputacin de Justina, y, en efecto, lo consigue, en cuanto
+Floro y Lelio conciben sospechas de su conducta, y renuncian ella.
+Cipriano, rechazado por la cristiana, se refugia lleno de desesperacin
+en un lugar desierto la orilla del mar; los elementos se desencadenan,
+como lo estn tambin los afectos en su corazn; ve un buque en el mar
+alborotado, que se hace pedazos contra un peasco, y un hombre que se
+salva nadando hasta alcanzar la ribera. Es el mismo Demonio bajo otra
+forma. Este, valindose de imgenes, traza la historia de su rebelin
+contra Dios y de su cada; insina con astucia cun grande es su poder
+en la naturaleza, y de este modo se propone atraer sus redes
+Cipriano, ansioso de satisfacer su pasin. Sigue esto la venta de su
+alma con sangre, y, en su consecuencia, la promesa de poseer seguramente
+ Justina. Pero el Demonio sabe que sus artes son intiles ante una
+voluntad enrgica, y comienza en seguida pervertir Justina; de lo
+profundo del infierno evoca la muchedumbre de sus lascivos servidores
+para perderla con visiones lbricas; pero pesar de lo voluptuoso de
+los cnticos de aquellas voces areas para corromperla, no consigue su
+objeto, y Satans deja el campo avergonzado. Cipriano ensaya entonces
+sus artes mgicas, recientemente aprendidas; presntasele una figura con
+las facciones de Justina, pero el poder del Demonio slo alcanza
+enviarle su imagen aparente; corre detrs de la fantasma, le arranca el
+velo que la cubre, y encuentra el esqueleto de un muerto que le anuncia
+lo transitorio de todas las cosas terrestres. Horrorizado y confuso,
+conoce entonces que en su ansia de placeres mundanos slo le espera al
+fin la muerte, y declara Satans que el trato hecho con l es nulo, no
+habiendo cumplido lo pactado. El Demonio le confiesa trmulo que Justina
+se halla bajo la guarda de un poder superior al suyo, y las preguntas
+ instancias de Cipriano, se ve forzado responder que este Sr
+superior es el Dios de los cristianos. En su angustia invoca entonces
+Cipriano este Dios, y su invocacin desvanece el encanto en que
+Satans lo ha envuelto. Satans abandona el campo, y Cipriano se refugia
+al punto en una montaa para recibir el Bautismo de un ermitao
+cristiano; despus, ansiando sufrir el martirio, se presenta en
+Antioqua como confesor de las verdades cristianas, y es condenado
+muerte. Justina ha sido ya encarcelada por igual motivo. Ambos se
+encuentran en el camino del suplicio; asegrale ella, en un discurso
+inspirado, que, con l, su muerte y su martirio, anula su pacto anterior
+con el Demonio, alcanzando la gracia infinita de Dios, y as se dirigen
+juntos al cadalso para sacrificar su vida por la verdad infinita.
+Satans, cabalgando en una serpiente, se presenta, despus de ser
+decapitados ambos, en el sangriento lugar del suplicio, y anuncia que,
+vencido por un poder ms fuerte que el suyo, ha sido derrotado en la
+lucha, salvndose Justina y Cipriano[87].
+
+_Los dos amantes del cielo._--Es un drama que conmueve nuestras fibras
+ms sensibles, como el anterior nos aterra y horroriza. La dulzura
+sobrenatural y la pureza de sentimiento, prodigados en este drama, nos
+revelan con los colores ms bellos la piedad del noble poeta. La leyenda
+de Crisanto y Dara es contada por _Surius de prob. Sanctorum
+Historiis_, tomo V, pg. 948: ed. Colon., 1578. Puede verse tambin
+_Gregorius Turonensis, gloria beatorum martyrum_, cap. 38, y _Les vies
+de Saints_, tomo VII, pg. 385: Pars, 1739. Lo ms substancial de la
+tradicin es lo siguiente: Crisanto, hijo del senador romano Polemio, se
+dedica con aficin los estudios filosficos; los Evangelios llegan
+casualmente sus manos, y su lectura le hace tal impresin, que cae en
+profunda melancola. Para resolver las dudas que le asedian, recurre al
+presbtero cristiano Carpforo, que lo instruye en la nueva doctrina, lo
+bautiza, y despus Crisanto se hace pblicamente cristiano. El padre,
+celoso sectario de los antiguos dioses, lo pone vanamente en prisin;
+luego, por consejo de un amigo, emplea con el converso otros medios.
+Preprase una magnfica fiesta, la que acude Crisanto en compaa de
+frvolas doncellas; pero el mancebo, inspirado por Dios, alcanza con sus
+fervientes oraciones que sus seductoras se queden profundamente
+dormidas. Por ltimo, hacen venir una casta sacerdotisa de Minerva,
+llamada Dara, la cual atrae Crisanto al cristianismo, presentndose
+pblicamente como si estuviesen casados, pero viviendo ambos en completa
+abstinencia de los goces conyugales. Los esfuerzos de ambos en difundir
+la nueva religin, despiertan las sospechas de los paganos. El tribuno
+Claudio lleva Crisanto un templo de Hrcules para ofrecerle
+sacrificios. El cristiano lo rehusa, siendo condenado por su negativa
+sufrir los ms horribles martirios; pero su cuerpo, por obra milagrosa,
+resiste inclume todos los tormentos, impresiona de tal modo
+Claudio y los soldados, que todos reciben el Bautismo. El Emperador
+interviene entonces tambin en este asunto; Crisanto es encerrado en la
+crcel, y Dara en un lupanar; presntase un len para socorrerla y
+defenderla de sus corruptores, y, por ltimo, el pretor ordena que los
+dos amantes sean llevados un pozo, situado fuera de la ciudad, y que
+lo colmen con tierras y piedras. En cuanto al arte incomparable de que
+el poeta hace gala en la dramatizacin de esta leyenda, slo hay una voz
+unnime. Su drama es de lo ms perfecto de este gnero que se ha escrito
+hasta hoy.
+
+_El purgatorio de San Patricio_[88].--Pertenece las obras de la edad
+juvenil de Caldern, y, as en la prodigalidad de sus galas como en su
+estilo ostentoso, lleva las trazas de su precoz nacimiento. Sin duda
+este drama merece algunas censuras sensatas, porque no slo lleva
+impreso el sello de la fe monstruosa, que dominaba en su tiempo,
+ofreciendo tambin algunos flacos la crtica, que se ajusta en su
+juicio la moral, sino tambin contiene algunas faltas por lo que
+respecta la composicin; y, sin embargo, aun cuando nos cause
+extraeza su pensamiento fundamental; aun cuando haya algo, en su
+desempeo, que choque con nuestras ideas artsticas, as en su conjunto
+como en muchos de sus detalles, revela tanto talento y tanto genio en el
+autor, que no podemos menos de admirarlo. Los dos protagonistas del
+drama, San Patricio y Ludovico Ennio, naufragan en las costas de
+Irlanda; San Patricio salva Ludovico, y, nadando con l, arriba la
+tierra, en donde se encuentra tambin Egerio, rey de Irlanda, con su
+squito. Los dos nufragos cuentan la historia de su vida en dos largos
+discursos, de los que Caldern usa con preferencia al principio de sus
+comedias. San Patricio refiere, que es hijo de un caballero irlands y
+de una seora francesa, y que sus padres, poco despus de su nacimiento,
+se han retirado un monasterio; que l mismo, educado piadosamente,
+disfruta desde sus primeros aos del don de hacer milagros, y que,
+cautivo poco antes por piratas, se ha libertado de ellos con la ayuda
+del cielo, que lo ha socorrido promoviendo la tempestad, causa del
+naufragio del buque. En cuanto Ludovico, quien ha salvado, dice:
+
+ Porque no s qu secreto
+ Tras l me arrebata y lleva,
+ Que pienso que ha de pagarme
+ Con grande logro esta deuda.
+
+El discurso siguiente de Ludovico, empleando colores muy vivos, nos
+traza ese hecho, no contrario la naturaleza, pero que, sin embargo,
+nos extraa, pesar de su conformidad con las ideas catlicas, entonces
+reinantes en Espaa, y cuyo fundamento es la existencia de un criminal,
+que persiste, con plena conciencia de lo que hace, en perpetrar los
+mayores delitos, y firme, en el fondo de su alma, en la fe de la
+Iglesia. Ludovico enumera la larga serie de los desafueros que ha
+cometido, calificando como ms grave el de haber seducido una monja,
+haberla robado y casdose con ella; haberla llevado Valencia,
+malgastando all toda su fortuna, intentado despus prostituirla para
+lucrarse de su deshonra; pero que ella se opuso, y volvi otra vez su
+convento. Despus de referir otras muchas aventuras, declara que haba
+cado en manos de piratas, libertndose de ellos por la intercesin de
+San Patricio. El Rey pagano perdona Ludovico, en atencin sus
+maldades, el crimen de ser cristiano, pero deja caer todo el peso de su
+clera en San Patricio. En el desarrollo de la accin acumula Ludovico
+crmenes sobre crmenes, pero asegura por su fe la proteccin, cada vez
+ms decidida, de San Patricio; seduce Polonia, la hija del Rey; hace
+la guerra al general Filipo, cae prisionero y es condenado muerte,
+debiendo su salvacin Polonia. Los dos huyen juntos, pero Ludovico no
+la ha querido nunca sinceramente y determina matar su libertadora,
+porque, al parecer, le estorba en su huda; en efecto, ejecuta su
+propsito en un bosque sombro, por donde pasa un camino, y recorre
+luego el mundo en compaa de un campesino que se le agrega. San
+Patricio, mientras tanto, resucita Polonia; Egerio, admirado de este
+prodigio, pide su autor que le haga ver el Purgatorio; San Patricio
+accede este deseo, y se lleva al Rey una caverna, desde la cual se
+ve al Purgatorio en lo hondo, y lo precipita desde aqu en el Infierno,
+cuyo suceso produce la conversin de la corte y la de toda Irlanda. Al
+principio del acto tercero se nos ofrece Ludovico, que regresa Irlanda
+despus de viajar largo tiempo por toda Europa, no guindole otro
+propsito que matar al general Filipo, en quien no ha podido saciar su
+sed de venganza. En la noche, en que espera su enemigo, se le aparece
+un caballero disfrazado, y lo provoca la pelea. Ludovico la comienza,
+pero sus golpes slo hieren al aire. Descbrese entonces el caballero,
+que es un esqueleto, y le dice:
+
+ ...No te conoces?
+ Este es tu retrato propio.
+ Yo soy Ludovico Eneo. (_Desaparece._)
+
+El pecador se convierte en virtud de esta aparicin; cae al suelo sin
+sentido, exclamando despus:
+
+ Qu ser satisfaccin
+ De mi vida?
+
+ MSICA. (_Dentro._)
+
+ El Purgatorio!
+
+Se encamina entonces, para buscar el Purgatorio, al lugar en donde
+subsiste aquella caverna, donde llev al Rey San Patricio; encuentra
+all Polonia de ermitaa; le indica la direccin que ha de tomar;
+llega la caverna, y, al cabo de algunos das, sale de ella santificado
+y transfigurado. Una larga oracin, en la cual refiere las maravillas,
+que ha presenciado en el Purgatorio de San Patricio, termina esta obra
+dramtica[89].
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO VII.
+
+ _Las cadenas del demonio._--_La exaltacin de la Cruz._--_La
+ devocin de la Cruz._--_Origen, prdida y restauracin de la Virgen
+ del Sagrario._--_La cisma de Ingalaterra._--_La aurora en
+ Copacavana._--_El gran prncipe de Fez._--_San Francisco de
+ Borja._--_La sibila del Oriente._--_La estatua de Prometeo._--_La
+ vida es sueo._
+
+
+_Las cadenas del demonio._--Comienza con una escena semejante la que
+se halla tambin al principio en _La vida es sueo_. Irene, hija del rey
+de Armenia, est presa desde su nacimiento en una crcel obscura, por
+haber profetizado un astrlogo que su libertad acarreara su pas todo
+linaje de males. Invoca, desesperada, la ayuda del Demonio, y consigue
+de l, vendindole su alma, que la saque de la crcel. Las exhortaciones
+del apstol San Bartolom, que llega all poco despus y convierte al
+cristianismo parte de sus habitantes, hacen en ella tal impresin,
+que, conociendo su pecado, se aflige primero sobremanera, y pierde
+despus el juicio. La descripcin de su locura es, sin disputa, de lo
+ms magistral y potico que se ha escrito; finalmente, libre ya su alma
+del delirio que la embargaba, confiesa Jesucristo y consigue del
+apstol, que, al final del drama, recibe el martirio, la anulacin de su
+pacto con el Diablo[90].
+
+_La exaltacin de la Cruz_[91].--Este drama extraordinario trata de la
+conquista de la Santa Cruz del rey persa Cosroes, y de su instalacin en
+el templo de Jerusaln; pero el objeto del poeta fu personificar
+simblicamente en _La exaltacin de la Cruz_ la del cristianismo. La
+leyenda de San Anastasio (_Acta sanctorum Bolandi_, Januar, tomo II,
+pg. 422: Antuerp., 1643), est enlazada hbilmente con la accin
+principal. Este santo, mago y encantador al principio, muestra los
+hijos de Cosroes, sus ruegos, en un espejo negro, la entrada de su
+padre en Jerusaln; pero, al ver la cruz, su arte es impotente, y le
+sugiere sus primeras dudas acerca de la verdad de su religin. Cosroes
+vuelve triunfante su capital; planta la cruz robada del Salvador en el
+templo de Jpiter, y entrega, como esclavo, Zacaras, patriarca
+cautivo de Jerusaln, en manos de Anastasio, para que ste le haga
+apostatar de su fe. El emperador Heraclio, mientras tanto, sabe, por
+conducto de Clodomira, reina fugitiva de Gaza, que se le presenta
+suplicante, que Jerusaln ha sido tomada y que se ha arrancado de ella
+la Santa Cruz; y, si bien hasta entonces haba sentido por su futura
+esposa ardiente amor mundano, lo borra de su corazn y dirige slo su
+pensamiento la noble empresa de recuperar el smbolo del cristianismo.
+Clodomira, armada tambin, forma parte de la expedicin contra Persia.
+No fcilmente, sin embargo, concede el Seor la victoria sus
+adoradores: agurdanles pruebas y tormentos diversos; derrtanlos los
+persas, y se ven punto de sucumbir en una regin montaosa y desierta;
+pero perseveran en su fe y en su esperanza, y al cabo el cielo tambin
+les ayuda, los ngeles esgrimen sus espadas de fuego, y dispersan los
+escuadrones enemigos que los cercaban. Mientras suceden estas cosas,
+estalla la desunin en la familia real de Persia, la cual han llevado
+cautiva Clodomira; un hijo de Cosroes, gravemente ofendido por su
+padre, se acoge Heraclio con Clodomira, y con su ayuda se apodera de
+la capital de Persia y recupera la Santa Cruz. Anastasio, convertido al
+cristianismo por su esclavo Zacaras, y despus de sufrir de Cosroes
+todo linaje de oprobios y torturas causa de su nueva religin, que
+confiesa pblicamente, es puesto en libertad, ocupando de nuevo Zacaras
+su silla episcopal en Jerusaln. A la conclusin del drama se nos ofrece
+un contraste con la primera escena: as como Anastasio hace all ver, en
+virtud de sus artes mgicas, el robo de la cruz los prncipes de
+Persia, as aqu le muestran los ngeles Heraclio con cilicio y corona
+de espinas en la cabeza, llevando en sus hombros el sagrado madero al
+templo de Jerusaln, y plantndolo en el altar.
+
+_La devocin de la Cruz._--Esta obra tiene igual valor, ya se la
+considere como la expresin del espritu de tiempos pasados, por su
+mrito potico. La idea imaginaria, que le sirve de fundamento, se
+desenvuelve en rasgos grandiosos; pero el sentimiento religioso del
+poeta, en otros dramas suyos tan pura y genuinamente cristiano, aparece
+en ste extraviado singularmente por la supersticin y el fanatismo. La
+creencia, de que un hombre puede cometer crmenes de toda especie, y
+salvarse, sin embargo, por su adhesin la fe catlica y al smbolo de
+su Divino Fundador, se expone en este drama de la manera ms
+inconveniente; porque envuelta por completo la significacin literal del
+argumento en una forma simblica, obliga al poeta intercalar una idea,
+en que seguramente no ha pensado. Una mujer casada, despus de sufrir de
+su esposo malos y groseros tratamientos, se ve acometida de los dolores
+del parto en el desierto, al pie de una cruz, invocando el auxilio de
+esa misma cruz en hora tan angustiosa para ella. Los gemelos, que da
+luz, llevan impreso en el pecho el signo de la gracia, bajo la forma de
+una cruz roja. El padre hace criar Julia, la hija, en su casa; pero el
+hijo crece y se educa en el extranjero, desconocido de su padre, y
+despus se enamora de Julia, ignorando que sea su hermana. Otro hermano
+de Julia provoca al seductor, y muere en la pelea. Julia es encerrada
+en un convento por su padre, y el hijo de ste entra en una banda de
+ladrones, y comete crmenes sobre crmenes. Su antiguo amor no le
+abandona, y forma el proyecto de robar Julia del convento; pero cuando
+ella se inclina acceder sus deseos, retrocede l, temblando, al
+observar en su pecho el signo de la cruz. Julia, entonces, arrastrada de
+una pasin sensual y censurable, se escapa del convento y sale en su
+persecucin. El milagro que la cruz hace en los dos, que la llevan,
+forma entonces el verdadero ncleo del drama: la vida de los dos
+elegidos, no obstante sus pecados y desdichas, es slo para ambos la
+senda obscura, que conduce al sol resplandeciente de la salvacin
+eterna, que, desde la cuna, ha brillado para ellos; en vano influencias
+malficas los arrebatan al abismo de su perdicin, porque permanecen
+fieles la cruz, y este signo de la verdad y de la gloria los arranca
+del pecado y de la muerte. Pntalo as el poeta con el vuelo poderoso de
+su fantasa; pero, pesar de todo su talento, no es posible que la
+imaginacin, por lo menos la de los que ahora vivimos, se vea libre de
+extraeza, al considerar que, aquel signo externo, no se presenta slo
+como smbolo, sino como instrumento salvador de la gracia divina, aunque
+las almas de los glorificados persistan en la culpa con conocimiento
+clarsimo de lo que hacen. Mientras el hijo y la hija se entregan todo
+linaje de excesos y maldades, el padre ataca los ladrones y el hijo
+muere en la batalla; y al invocar el auxilio de la cruz se presenta un
+piadoso obispo que lo confiesa, requisito indispensable y conocido, con
+arreglo las creencias catlicas, para alcanzar la bienaventuranza.
+Julia, perseguida tambin y viendo lo inevitable de su muerte, se abraza
+ una cruz y sale con ella volando por los aires, dejando burlados sus
+perseguidores[92].
+
+_Del origen, prdida y restauracin de la Virgen del Sagrario_[93].--La
+accin se divide en tres partes, distribudas cada una en diversos
+siglos: la primera, en el VII, en el reinado de Recesvinto, rey de los
+visigodos; la segunda, en el VIII, cuando la conquista de Espaa por
+Tarik; y la tercera, en el XI, cuando fu recuperada Toledo. El centro
+foco de la accin lo constituye la milagrosa imagen de la Virgen en su
+nacimiento, decadencia y restauracin, dependiendo la unidad del
+argumento de este centro, al que se refieren todas las dems escenas.
+
+_La cisma de Ingalaterra_[94].--El plan de esta tragedia coincide en
+muchos puntos con la de _Enrique VIII_, de Shakespeare. Comprndese, sin
+embargo, que las diferencias entre ambas han de ser radicales. Si el
+drama ingls se propone la alabanza de Isabel, en el espaol predomina
+claramente la tendencia de acumular sobre la cabeza de la Reina hereje
+todas las manchas de su nacimiento ilegtimo. La desdichada Ana Bolena,
+madre de Isabel, es representada como una mujer voluptuosa y llena de
+vicios, y su lado, con colores tan odiosos, el arrogante cardenal
+Wolsey. Por el contrario, la catlica Mara y la princesa espaola
+Catalina (esposa repudiada de Enrique VIII), aparecen adornadas con las
+ms preclaras virtudes de su sexo. El carcter del Rey, tan dbil como
+vano, est pintado magistralmente, notndose en l cierta buena semilla,
+que vive siempre, pero que no llega germinar nunca. Bastan estas
+indicaciones generales, y pasemos ahora exponer su argumento con
+alguna prolijidad, porque este drama es muy interesante bajo diversos
+aspectos[95].
+
+Acto primero. Enrique VIII, dormitando en su gabinete. Delante de l
+yace un manuscrito, en que ha trabajado antes, y es el tratado _De
+Septem Sacramentis_: divaga, escribe y habla en sueos; su lado est
+la visin de Ana Bolena, la cual l no ha visto hasta entonces,
+borrando con la mano izquierda lo que l escribe con la derecha. Oyense
+ lo lejos los pasos del cardenal Wolsey; desaparece la visin y Enrique
+despierta, guardando en su pecho la aficin hacia el sr seductor, que
+ha desaparecido. Acrcase l Wolsey, trayendo una carta del papa Len
+X, y un libro nuevo de Lutero. El Rey intenta pisotear el escrito de
+Lutero, y poner la carta del Papa sobre su cabeza; pero distrado por su
+recuerdo de Ana, trueca los frenos, arroja al suelo el escrito del Papa,
+y levanta la obra de Lutero. En vano intenta interpretar este mal
+presagio valindose de sofismas. Qudase solo el Cardenal, y revela en
+un monlogo su insaciable avaricia. Carlos, embajador francs, pide una
+audiencia Enrique; el arrogante Cardenal lo rechaza con orgullo.
+Carlos, solo con un amigo, le descubre el obstculo, causa de la
+dilacin de su regreso Francia, que colmara sus deseos, y es su
+ardiente amor Ana Bolena, que estrechamente lo encadena. Esta joven ha
+estado antes en Francia: all la ha visto primero Carlos en un baile, la
+ha amado y ella se ha entregado su amor sin reserva. Vienen, por una
+parte, la reina Catalina, su hija Mara y su dama Margarita Pool; por
+otro, Toms Boleyn, que trae su hija Ana la Reina, y se la presenta.
+Ana dirige cumplidos lisonjeros la Princesa, y maldice para s su
+posicin inferior, que la obliga arrodillarse. Catalina le manda
+levantar, porque tales testimonios de respeto corresponden slo Dios;
+despus la misma Reina intenta ver su esposo, pero Wolsey, ante la
+puerta del gabinete, se lo niega. Irritada la Reina, le dice que lo
+conoce bien y que le consta cun grande es el orgullo de su alma bajo la
+hipcrita mscara de la humildad. Wolsey, descubierto, jura tomar una
+enrgica venganza de esta afrenta; adems, un astrlogo, maestro suyo,
+le ha profetizado que una mujer ser causa de su desgracia: quin podr
+serlo sino Catalina? Ana, sola con su padre, oye de sus labios consejos
+sensatos para que arregle ellos su conducta; pero le contesta con
+frialdad y menosprecio, porque se avergenza de su nacimiento. Carlos
+con Ana. Jranse muchas veces perpetuo amor, y los dos se dan las manos
+como para un casamiento secreto. Por una parte, llegan el rey Enrique
+con Wolsey, y por otra, Catalina con su squito. Apenas ve el Rey Ana,
+reconoce en ella aquella misma visin que ha barrido sus creencias
+catlicas. Arrebatado y confuso se aproxima ella, enamorndole an ms
+sus palabras humildes hipcritas. El astuto Cardenal observa su
+seor y Ana. Lee lo que pasa en los corazones de ambos: en el de la
+una, un orgullo satnico, y en el del otro, un amor sensual que lo
+trastorna, y saborea ya su prxima venganza.
+
+Acto segundo. Enrique, en su gabinete, pensando inconsolable en Ana:
+rodanlo slo el Cardenal y el gracioso Pasqun, pero no consiguen
+desvanecer la profunda melancola que lo embarga; presntase la Reina
+con su squito para tranquilizar su amado esposo. l la recibe, porque
+Ana la acompaa. La msica, el canto y el baile deben disipar su pena.
+Wolsey se ve obligado alejarse por orden de Catalina; cntase una
+letra tierna, y la misma Reina le aade una glosa. Enrique slo mira
+Ana, y en vano hiere la msica su odo. Entonces baila Ana, y cae, al
+parecer casualmente, los pies del apasionado Prncipe. Carlos se
+anuncia entonces, y es admitido. Pide, en nombre del duque de Orleans,
+la princesa Mara. Enrique aplaza la contestacin. Wolsey solo. Todos
+los tormentos del orgullo humillado destrozan su corazn. Despus de la
+muerte de Len X, Carlos V ha elevado la Sede pontificia su
+preceptor Adriano, suprema dignidad eclesistica, en que Wolsey haba
+puesto los ojos. No le es dado vengarse del Emperador, pero s de su
+ta, la inocente reina Catalina, destinada ser blanco de sus iras.
+Llega entonces Ana: ambos se han conocido mutuamente, y ambos impulsa
+el mismo pensamiento. Jrale ella que slo tendr en cuenta su medro si
+la ayuda subir al trono, condenndose s misma morir
+ignominiosamente manos del verdugo, si alguna vez falta los deberes
+que le impone la gratitud. Ana se queda sola; el Rey, arrastrado por su
+pasin, pretende la seductora doncella. Un amor irresistible, segn
+ella afirma, la atrae hacia el Rey, y, con palabras lisonjeras y miradas
+insinuantes, lo encadena ms y ms, y lo deja as trastornado; entonces
+se desliza junto l Wolsey, y le dice, entre otras cosas:
+
+ No fu tu matrimonio verdadero,
+ Ni humana ni divina
+ Ley habr que conceda
+ Que ser tu esposa pueda
+ La reina Catalina,
+ Siendo caso tan llano,
+ Que fu primero esposa de tu hermano.
+
+Se opone en apariencia, pero su voluntad, ya sin energa, aprueba el
+propsito. El Cardenal convoca precipitadamente al Consejo de Estado
+solemne sesin parlamentaria. Sesin del Parlamento. Enrique aparece en
+el trono con Catalina, llevando corona y cetro; sintase junto la
+Reina la princesa Mara, y Wolsey est de pie detrs del Rey. Enrique
+declara solemnemente que su casamiento con Catalina es nulo, y que su
+hija Mara ser la heredera legtima de la corona de Inglaterra. Dice,
+al terminar, que la cabeza de cualquiera, que no encuentre bastante
+slidas las razones que le asisten para el divorcio, ser separada
+inmediatamente del tronco. La Reina le replica en un largo discurso
+lleno de amor y abnegacin; ruega su esposo, que por ninguna razn ni
+pretexto ponga en peligro la salvacin de su alma; pero el Rey le vuelve
+las espaldas y se aleja lentamente sin replicarla. Carlos, asustado,
+lleva precipitadamente esta noticia la corte de Francia. Wolsey se
+venga entonces de las humillaciones que ha sufrido antes de su Reina,
+arrancando con sarcasmos la princesa Mara de los brazos de su madre;
+la Reina se dirige entonces Ana, pidindole su intercesin: pero sta
+se vuelve y la deja con mal disimulada alegra, y slo Margarita no
+abandona la desgraciada.
+
+Acto tercero. Ha transcurrido ya largo tiempo, y Ana se ha casado con
+Enrique; y, como el Papa no ha consentido en su divorcio, Enrique ha
+abjurado de la religin catlica, apoderndose de sus conventos y bienes
+temporales. Catalina vive en Londres, en una pobre habitacin. Carlos ha
+vuelto de nuevo de Francia Inglaterra para celebrar sus bodas con su
+amada Ana, y la encuentra ya reina; slo una vez quiere verla y
+devolverle las prendas de su antiguo amor. Wolsey lo recibe rodeado de
+muchos soldados miserables y estropeados, que le presentan memoriales;
+rechzalos todos, quedndose solo con la nueva reina Ana, y le suplica
+entonces que lo apoye en su pretensin de ocupar la presidencia del
+Gobierno, pero ha confiado ya este cargo su padre sin saberlo el
+Cardenal. El prelado la amenaza iracundo devolverla la nada, de donde
+la haba sacado, resolviendo ella resistir con todo su poder y toda su
+astucia femenil las intrigas de sus enemigos. Enrique con Ana. Ensea
+ su querida mujer una carta para la divorciada Catalina, llena de vanos
+consuelos; Ana se aflige al leerla, con el secreto propsito de
+envenenarla. Lamntase luego del orgullo insolente y de las ofensas que
+le ha hecho el cardenal Wolsey, y pide, adulndolo, venganza. Falta,
+pues, al juramento que antes hizo su protector, como haba faltado
+tambin al de amor eterno que hizo Carlos. Wolsey se engaa al
+interpretar falsamente aquella profeca que se le haba hecho de que
+una mujer sera la causa de su runa, creyendo que esta mujer era
+Catalina; l mismo ha dado fuerza y valor su enemiga. Enrique lo
+despide ignominiosamente de la corte, y confisca sus bienes y tesoro en
+beneficio de los soldados, quienes trat tan mal. Posesin campestre
+de la reina divorciada Catalina. Resignada y triste se pasea con
+Margarita por un campo solitario, entre flores silvestres. Acrcase
+ella Wolsey, fugitivo, sediento y muerto de hambre, y le pide una
+limosna. La Reina se haba tapado el rostro para no avergonzarlo, y le
+entrega sus ltimas joyas; entonces se descubre sus ruegos, y l,
+desesperado, le da las gracias. Llegan entonces servidores del Rey; l
+cree que lo persiguen, y, ciego de ira, se arroja desde lo alto de un
+peasco, y se mata. Los criados del Rey son portadores de aquella carta
+envenenada, que la Reina recibe, contenta y placentera, de su seor y
+esposo. Londres. El palacio real. El Rey, atormentado por sus
+remordimientos, acecha oculto su esposa. Ana ordena sus damas que se
+retiren, y cree estar entonces sola con Carlos. Este devuelve su
+infiel amada las prendas de su antigua pasin, y ella le asegura que
+slo l ama; que la corona de Enrique tiene valor sus ojos; la
+persona del Rey, no. Carlos tira al suelo las tiernas cartas de la
+Reina, y se aleja lleno de indignacin y de desprecio. Cae entonces la
+venda que lo cegaba; se apodera de una carta, y ve confirmadas sus
+sospechas. Manda que Ana sea presa por su mismo padre; ha sacrificado
+todo su amor, aun oponindose sus mejores inclinaciones, y se
+encuentra ahora vendido evidentemente. A quin ha de dirigirse en este
+trance, sino su esposa Catalina? Intenta reconciliarse otra vez con
+ella, pero se presenta la sazn su hija Mara, vestida de luto, y le
+anuncia la muerte prematura de su paciente madre. Enrique, profundamente
+afligido, baja la cabeza y se acusa de su pecado. Para enmendarlo en lo
+posible, promete Mara casarla con Felipe II, rey de Espaa. Convoca
+despus el Parlamento, y hace que la reconozcan como heredera del trono.
+Sintase, en efecto, bajo el regio solio, yaciendo sus pies el cadver
+de Ana Bolena. Como catlica celosa, no aprueba la libertad de cultos ni
+la secularizacin de los bienes eclesisticos. Enrique le aconseja que
+disimule hasta ocasin ms oportuna. El pueblo le presta homenaje, y un
+capitn termina el drama, pronunciando estas palabras:
+
+ Y aqu acaba la comedia
+ Del docto ignorante Enrique,
+ Y muerte de Ana Bolena.
+
+_La aurora en Copacavana_[96].--En este drama, cuyo ttulo significa la
+salida del sol del cristianismo, en el Per, ha hecho el poeta rico
+alarde de su brillante fantasa. Su principio, representando la fiesta
+de los indios en el templo del Sol de Copacavana, es magnfico. Los
+himnos de los sacerdotes de los dolos son interrumpidos por los
+caonazos, que anuncian la llegada de la flota de Pizarro. El aspecto de
+los buques y el retumbar de los caones difunden general horror; los
+dioses, irritados, reclaman un sacrificio humano, y nada menos que el de
+la sacerdotisa Guacolda, amada un tiempo del Inca y del hroe
+Impangu. El Inca, arrastrado por su idolatra, como por una fuerza
+irresistible, da su consentimiento al sacrificio; pero Impangu arrebata
+ su amada de las manos de sus sanguinarios perseguidores.
+
+El acto segundo nos ofrece los espaoles, ya desembarcados, peleando
+con los indianos. En una de sus escenas ms brillantes aparece el
+ejrcito cristiano, encerrado en Cuzco, ciudad conquistada, cuyas casas
+de madera han incendiado los indianos para acabar con sus enemigos; pero
+la Virgen Mara, invocada por Pizarro, viene en ayuda de sus devotos: se
+aparece rodeada de ngeles sobre la ciudad incendiada, y apaga el fuego.
+La misma visin se presenta Impangu, que capitanea los indianos, y le
+infunde un sentimiento religioso y devoto, desconocido de l hasta
+entonces; y cuando, poco despus, sabe que se ha descubierto el refugio
+de su Guacolda, invoca tambin la celestial visin, por cuyo poder l y
+su amada se salvan del peligro.
+
+En el acto tercero, todo el Per se ha sometido ya Espaa, y se ha
+convertido al cristianismo, personificndose particularmente en Impangu
+esta mudanza del culto del sol en la adoracin del sol verdadero de
+nuestra redencin. Lleno de la imagen de la Santa Virgen, slo piensa en
+representarla bajo la forma de una estatua, tal cual la contempla su
+alma; pero no puede lograrlo con sus toscos instrumentos, y llega ser
+un objeto de burla de sus compatriotas. La Virgen, por ltimo, para
+premiar su fe, le enva dos ngeles, que acaban la imagen, y el drama
+termina con una fiesta en honor de este milagro.
+
+Este bosquejo de la fbula manifiesta cunta animacin y cunta
+exuberancia de vida reina en esta comedia, no siendo menos brillante la
+poesa que la exorna. En cuanto la falta, que se le atribuye, de no
+haber en su accin rigoroso interior encadenamiento, as como otros
+defectos, que tambin se le achacan, diremos con Malsburg que, como el
+principal objeto de ella es la transformacin del culto del sol en el
+cristianismo, el poeta, con mucho juicio, para desvanecer el efecto
+desagradable, que pudiera hacer esa conversin violenta de un pueblo
+vencido por sus vencedores, supone una especie de cristianismo
+embrionario y preexistente entre los peruanos, que se ha desarrollado
+con el desembarco de los europeos. Llama la atencin la figura de la
+idolatra, porque Caldern emplea muy pocas veces en sus comedias
+personajes alegricos; sin embargo, no tiene fundamento alguno la
+opinin de Schlegel, de que el poeta tuvo la vista _La Numancia_, de
+Cervantes, porque innumerables comedias de Lope y de otros, sin hablar
+de los autos, pudieron servirle de modelo.
+
+_El gran prncipe de Fez_[97].--Un Prncipe moro, reflexionando en un
+versculo del Corn, siente en su alma aficin otras creencias ms
+elevadas, aunque no concretas, y abandona su esposa y su patria para
+hacer una peregrinacin la Meca, y satisfacer su deseo. En su viaje
+cae cautivo en manos de cristianos, y confunde entonces el motivo
+misterioso de su peregrinacin. Se bautiza, y, por ltimo, predica el
+Evangelio entre los paganos. Tambin en este drama aparece una figura
+alegrica, la de la religin; debiendo confesarse que esta comedia es de
+las ms inferiores, en este gnero, de Caldern.
+
+_San Francisco de Borja._--Este drama, uno de los ms defectuosos de
+nuestro poeta, pertenece, segn todas las apariencias, los ltimos
+aos de su vida. El argumento es tan refractario toda dramatizacin
+potica, que hubiera sido difcil Caldern, hasta en la poca en que
+sus facultades poticas se encontraban en toda su fuerza, darle la forma
+de un drama perfecto. Sobre la vida de San Francisco de Borja, tan
+famoso en Espaa, vase Tanner, _Societas Jesu_, pg. 121: Prag,
+1694.
+
+_La sibila del Oriente._--Para representarse en la fiesta de la Santa
+Cruz. Su fundamento es el libro segundo de Samuel, el primero de los
+Reyes, los dos libros de la Crnica, y Josephi, _Antiquitates judaic_,
+I, libros VII y VIII, cap. 6. El carcter de la reina de Saba se
+asemeja al de las sibilas de las leyendas de la Edad Media, encargadas
+de anunciar los gentiles la venida del Salvador. Este drama no se
+menciona por Caldern en el catlogo de sus comedias, que hizo en 1680
+para el duque de Veragua, deducindose de esta circunstancia, que es uno
+de los ltimos, si no el postrero, de todos sus dramas; pero ese
+catlogo incluye otras muchas obras, de cuya autenticidad se duda, y no
+hay que concederle mayor autoridad de la que tiene, aunque el examen
+detenido de esta composicin parezca tambin confirmarlo. El poeta ha
+hecho gala de su devocin en esta obra admirable, revistindola de la
+solemne poesa del Antiguo Testamento. Si, en general, dice Malsburg,
+es la adoracin de un sr ms alto la fuente primera de toda poesa,
+ningn otro poeta ha levantado un monumento tan magnfico en loor suyo
+como Caldern en su _Sibila del Oriente_, escrita, al parecer, en una
+edad avanzada, cuando su alma se ocupaba slo en los portentos
+admirables de la religin. Desarrllase aqu, con singular
+magnificencia, la tesis de que en el Antiguo Testamento existe la raz
+del Nuevo, siendo una de las bellezas ms incomparables de esta comedia
+que, as su fbula como sus elementos aislados, tienen siempre
+transcendental significacin. Es semejante una imagen, que encierra
+en s profundo misterio; anuncia slo lo ms santo y lo ms oculto, para
+que nuestro espritu lo comprenda de este modo, y conozcamos que se
+apodera de nosotros, y nos llena por completo. Dotados ya de esa vista
+proftica, comprendemos en toda su extensin la sublime empresa de la
+redencin humana por el Salvador; y as como vemos levantarse y
+perfeccionarse el templo de Salomn, as tambin se eleva en nuestro
+espritu la Iglesia de Cristo, sobrecogindonos y arrebatndonos: el
+vate es aqu profeta, la poesa una revelacin, y la magia brillante de
+que sta se reviste, se trueca luego en humildad y rendimiento al
+servicio de Dios, para anunciar esos misterios elevados, que la palabra
+no puede expresar. Al sublimar el poeta lo divino, se transfigura l
+mismo por su virtud, excedindose s propio de tal suerte, que ha
+dejado todos en la imposibilidad de aventajarlo.
+
+A los dramas mencionados hasta ahora, que con ms razn merecen
+calificarse de religiosos, por predominar en ellos este elemento,
+agregaremos otros dos, cuya forma exterior no corresponde, al parecer,
+esta clase; pero que, causa del pensamiento, tambin religioso, que
+los llena, y de su simbolismo, enrgicamente caracterizado, merecen,
+sin duda, ser conocidos despus de aqullos. Tales son los siguientes:
+
+_La estatua de Prometeo._--Trabajo profundo del mito de Prometeo, con
+arreglo las ideas cristianas. Prometeo hace una copia de Minerva, de
+la razn eterna, y es llevado en alas de la diosa por los espacios
+celestes al palacio del dios del sol, robndole un rayo, con cuya ayuda
+infunde la vida en la naturaleza; pero la razn, en cuanto nace,
+enciende con la luz la discordia, y, de la urna abierta por ella,
+salen y se divulgan el odio y la enemistad, como obscuro humo, entre el
+linaje humano; los dos hermanos, Prometeo y Epimeteo, se hacen la guerra
+entonces, cuyo azote devasta la tierra virgen. Finalmente, Apolo se
+aplaca por las splicas de Minerva, muda el humo en luz radiante, y
+devuelve nuestro planeta el amor y la reconciliacin.
+
+_La vida es sueo._--Todo lo esencial del plan de esta poesa, quiz la
+ms famosa de nuestro dramaturgo, parece ser invencin suya exclusiva.
+Slo para la traza externa del argumento, que representa simblicamente
+ la vida humana como un sueo, puede haberse fundado en la narracin de
+Marco Polo, _De consuetudinibus et conditionibus orientalium regionum_,
+lib. II, cap. 28. Ms se parece este drama el cuento oriental de _Los
+durmientes que despiertan_, que, acaso tradicionalmente, hubo de
+penetrar pronto en Europa. En las novelas de Occidente aparecen con
+repeticiones muchas invenciones anlogas, como, por ejemplo, la jornada
+tercera, novela 8. del _Decameron_; _Grazzini_, tomo II, pg. 117 de la
+edicin de Londres de 1793. Tal es tambin la fuente de la obra de
+Shakespeare, titulada _Taming of the shrew_; una comedia inglesa ms
+antigua, impresa en los _Six old plays_, y la _Jeppe paa Bierge_, de
+Holberg; pero Caldern ha considerado, bajo su aspecto formal y serio,
+el motivo cmico usado en las obras anteriores para representar la idea
+de la nada de la vida humana en su duracin transitoria. Si examinamos
+esta composicin, atenindonos slo su forma externa, ha de
+clasificarse entre los dramas peculiares del teatro espaol, ya antes de
+Caldern, llenos de hechos fantsticos extraos para dar ms vuelo la
+imaginacin, y crear un mundo maravilloso, en el cual la naturaleza
+humana parece sometida leyes distintas de la realidad; pero qu
+diferencia entre las comedias anteriores, de espectculo, toscas, por lo
+general, de esta especie, y el drama de Caldern, que rebosa de
+profundos pensamientos, y que nos ofrece al espritu como una
+manifestacin de lo eterno, oponindole lo finito, que desaparece para
+dejar slo la eternidad! Nuestro poeta muestra, al parecer, aficin
+singular describir seres humanos que crecen aislados de los dems
+mortales, repitindose este pensamiento en otras muchas obras suyas,
+como, por ejemplo, en _Las cadenas del demonio_, _Apolo y Climene_, _La
+hija del aire_, _Leonido y Marfisa_, _El monstruo de los jardines_ y
+_Eco y Narciso_. La fuente de este pensamiento, habr sido probablemente
+la novela religiosa de _Barlaam y Josafat_, en la cual se cuenta que un
+Prncipe, causa de la desdicha que le amenazaba hasta cumplir los diez
+aos, haba sido encerrado en una obscura cueva, y, despus del
+transcurso de este tiempo, haba salido la luz del da con motivo de
+una fiesta de corte, llenndose de asombro al contemplarse rodeado de
+muchos objetos de valor, y de seoras y caballeros, lujosamente
+vestidos. Lo ltimo, sin duda, lo ha tenido presente Caldern en la
+escena primera del acto segundo.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO VIII.
+
+ Dramas histricos de Caldern.--_La nia de Gmez Arias._--_El
+ postrer duelo de Espaa._--_El mdico de su honra._--_A secreto
+ agravio, secreta venganza._--_Las tres justicias en una._
+
+
+Tratemos ahora de los dramas de Caldern, cuyo asunto est tomado
+directamente de la historia, , si son invencin suya, presentados con
+circunstancias histricas. Llaman primero nuestra atencin los que se
+refieren la Pennsula espaola. Ya dijimos antes, que, pocas veces
+este poeta, como Lope de Vega, penetra en lo pasado y en su espritu, y
+que, al contrario, es lo ms comn que mire su tiempo como tipo del
+anterior, y no escriba, por tanto, en sentido verdaderamente histrico.
+Aun cuando este mtodo tenga sus inconvenientes, no es ocioso aadir que
+nunca Caldern, como su predecesor, acude los perodos primitivos de
+la historia de Espaa, ni los albores de la Edad Media, ni la poca
+de la restauracin del imperio cristiano, sino solamente los siglos
+ms prximos l, movindose, por tanto, dentro de un crculo, que le
+impide, por lo menos, faltar groseramente la verosimilitud, falsear
+la verdad histrica.
+
+Esto supuesto, examinaremos las obras de Caldern, relativas la
+historia, las tradiciones de Espaa, as por su mrito dramtico,
+puesto que pertenecen la serie de sus ms notables composiciones, como
+tambin porque este anlisis nos habilita para penetrar en lo ms ntimo
+de la vida de la nacin espaola en el siglo XVII, y porque es mucho ms
+til que los datos histricos para revelarnos las ideas y costumbres de
+esta poca. Hagamos notar tambin, con este propsito, que de ese examen
+se desprende la verdad, de que la monarqua por los extremos, con que se
+celebra, haba llegado una altura en la opinin, no igual la
+observada en perodos precedentes. Los poetas ms antiguos no teman
+presentar los reyes como simples mortales, y, con frecuencia, con los
+vicios y las pasiones ms torpes, ni se hacan escrpulo tampoco de
+poner en los labios de los vasallos un lenguaje noble y libre contra los
+tiranos. Cunta no es la osada y la entereza del Cid, de Guilln de
+Castro, frente al rey D. Sancho! Cun obstinado y arrogante no aparece
+el Bernardo del Carpio, de Lope, contra D. Alfonso _el Casto!_ Cuntas
+comedias no examinamos antes, en las cuales queda humillado el poder
+real por las culpas de los soberanos!
+
+Los reyes de Caldern, al contrario, parecen pertenecer otro mundo
+mejor que los dems mortales; no les obligan los vnculos y leyes que
+aqullos, y hasta sus flaquezas y sus faltas se mitigan
+embellecindolas. La veneracin del poeta hacia el poder absoluto era
+tan grande, que crea que sus representantes slo haban de mostrarse
+cierta distancia, y de aqu que no nos los haya representado, en su vida
+privada y en sus asuntos de estado, sino como poderes superiores, que,
+modo de providencia, deciden de los destinos del mundo. Tan avasallador
+es para l el deber de la sumisin al Monarca legtimo, que hasta las
+leyes del honor han de ser sacrificadas en su obsequio. Esto es tanto
+ms notable, cuanto que Caldern ha llevado la susceptibilidad del
+sentimiento del honor un grado tal de exaltacin, que ningn poeta
+anterior puede comparrsele bajo este aspecto, y justamente sus comedias
+histricas son las que ofrecen ejemplos ms grficos de este linaje de
+ideas del poeta.
+
+Estos dramas de Caldern nos revelan tambin, ms cumplidamente que
+otros cualesquiera suyos, las extravagancias y exageraciones, que, desde
+antes, formaban ya un rasgo esencial de los espaoles. Debemos
+detenernos, pues, en la exposicin y estudio de este rasgo nacional,
+porque, sin conocerlo bien, hemos de extraar sobremanera algunas
+particularidades de estos dramas, y no podremos apreciar en su valor los
+principios morales, extraos y opuestos con mucha frecuencia nuestras
+ideas, que dominaban entonces en Espaa. El carcter de los espaoles,
+como lo demuestra ya el principio de su historia, se distingui siempre
+por su obstinacin y por su frrea firmeza; pero esta prenda no apareca
+slo bajo su aspecto favorable, porque en sus preocupaciones no los
+paraban tampoco respetos ni temores, y llegaba inexorablemente hasta sus
+consecuencias ms extremas. En virtud de una cadena de conclusiones,
+fuertemente trabadas entre s, trazronse leyes morales opuestas
+conocidamente la verdadera moral, convirtiendo en base principio de
+conducta motivos externos puramente casuales. De esta suerte fu, no ya
+un derecho, sino hasta un deber la defensa del amigo del pariente, por
+injusta que fuese la causa, y contra todos, y costa de la sangre y de
+la vida; por tanto, era posible que se considerase un hecho dado
+culpable, y que, con arreglo las ideas de los espaoles, fuera
+obligatorio ejecutarlo si el Rey lo peda, santificndose, en general,
+no slo la venganza sangrienta, sino rigiendo la ley de que todo
+agravio, y hasta la apariencia de l, haba de borrarse con sangre. En
+otros diversos lugares de esta obra tratamos tambin de este punto; pero
+es preciso insistir en l de nuevo expresamente, porque es imposible
+comprender bien varias comedias de Caldern, que analizaremos en
+seguida, no tener presente lo que significaba el honor, segn las
+ideas espaolas y sus exigencias, en casos aislados. La certeza la
+simple sospecha de haber hablado una dama con un extrao, de haber
+entrado ste en su casa, demostrarle ella alguna inclinacin,
+producan el convencimiento ntimo de haber entre ellos relaciones
+culpables, que obligaban al padre, al hermano al esposo pedir una
+satisfaccin para lavar la mancha cada en su honor. Esta costumbre era
+tan general y absoluta, que nadie poda esquivar su imperio. La muerte
+bulla, pues, siempre en el fondo de estas intrigas amorosas; hasta la
+ofensa ms ligera peda sangrienta expiacin, no bastando que sucumbiera
+el ofensor; la hija, la hermana la esposa, por inocentes que fuesen,
+eran arrastradas tambin en su cada. El apasionamiento de este pueblo
+meridional senta crecer su sed de venganza por la influencia de la
+opinin pblica, excusndose de este modo hasta los medios ms crueles,
+odiosos y traidores, si se alcanzaba aquel fin. Con arreglo estas
+ideas, los poetas dramticos ofrecen en la escena las venganzas ms
+horribles, y hasta hacen que las perpetren sus hroes favoritos.
+Consignan, es cierto, la lucha del sentimiento subjetivo contra el poder
+de la costumbre general; nos hacen oir lamentaciones, con las cuales los
+ofendidos expresan su convencimiento contra las leyes del honor, y ya
+Lope de Vega pone en los labios de uno de sus hroes las siguientes
+palabras: Maldito seas, oh honor, desastrosa invencin humana, y
+opuesta las leyes naturales! Ay de aqul que te ha inventado! Pero
+stas son slo expansiones momentneas de la sensibilidad, no atendidas
+por nadie, y sirven slo, si nos fijamos en la intencin del poeta, para
+hacer resaltar ms la enrgica voluntad de sus hroes, que, pesar de
+ese sentimiento contrario, ejecutan, no obstante, el hecho aborrecido.
+Conviene, pues, tenerlo presente para entender y apreciar algunos de los
+dramas que subsiguen. Al hablar de los histricos espaoles, inclumos
+tambin en ellos los que se fundan en la historia de Portugal, por no
+diferenciarse de aqullos en su traza y colorido.
+
+_La nia de Gmez Arias._--Representa un suceso que hubo de ocurrir en
+el reinado de Don Fernando y Doa Isabel, cuando la primera rebelin de
+los moriscos en las Alpujarras. Ni en la obra de Mendoza, ni en la de
+Mrmol Carvajal, se encuentra noticia alguna histrica que aclare ese
+suceso. Esta historia conmovedora haba servido de base un romance
+popular, que hubo de divulgarse mucho, si nos atenemos las
+multiplicadas alusiones que hacen l los poetas espaoles (vase,
+entre otros, Cervantes, _Ocho comedias_, edicin de 1742, tomo II,
+pg. 317). El primero que le di forma dramtica fu Luis Vlez de
+Guevara. Su comedia, muy notable, lleva el mismo ttulo que la de
+Caldern. No es posible negar este ltimo el mrito de haber superado
+en mucho su predecesor. El protagonista de este drama, Gmez Arias, es
+un libertino, como el Don Juan, de Tirso. La joven inocente Dorotea
+sucumbe sus poderosos medios de seduccin, y consiente en huir con l
+del hogar paterno. Cansado de ella, la abandona mientras duerme en un
+lugar agreste de la Alpujarra, en donde, despus de la toma de Granada,
+se sostienen algunos moros independientes contra las armas cristianas.
+Al despertar busca Dorotea su amante, y encuentra slo guerreros moros
+que se apoderan de ella y la hacen prisionera; no largo tiempo despus
+es libertada por soldados cristianos, y conducida una casa de Guadix,
+en donde se junta de nuevo con Gmez Arias. Este se hallaba all para
+robar otra doncella; pero se equivoca de noche, llevndose Dorotea. Al
+romper el da conoce su error. Ocupan el mismo lugar, en donde la
+abandon la vez primera, al pie de la ciudadela morisca de Benamej.
+Fuera de s por su equivocacin, maltrata la desventurada, y se
+propone abandonarla de nuevo. Dorotea se lamenta y procura mover su
+compasin; pero el inexorable libertino toma una resolucin an ms
+horrible, y llama los moros para venderles la msera seducida. Las
+palabras que pronuncia la inconsolable dama para excitar la lstima del
+despiadado caballero, rogndole que no la abandone, es de lo mejor que
+ha escrito Caldern; enrgicas y apasionadas para expresar su
+desesperacin, y respirando la pena ms profunda, cuando solicita en su
+desamparo al seductor, asemjanse un torrente embravecido,
+aprovechando los trminos del romance antiguo, que aumentan ms su
+efecto. Pero la resolucin criminal de Gmez Arias no se altera ni un
+punto: el inhumano entrega la desolada joven en manos de los moros.
+Poco despus se acerca aquel paraje la reina Isabel con un ejrcito,
+y se apodera de la fortaleza, oyendo de los labios de la cautiva la
+maldad inslita de que ha sido vctima: manda prender al culpable; lo
+obliga lavar el honor de Dorotea, casndose con ella, y lo hace
+decapitar despus en el cadalso. La Huerta refiere un hecho notable para
+probar la impresin arrebatadora que hizo esta comedia en el teatro. Los
+alcaldes de corte que presidan el espectculo, tenan un asiento
+especial iban acompaados de algunos alguaciles. En la escena en que
+Gmez Arias se propone entregar los moros la msera joven, quien
+sedujo, uno de los alguaciles se dej llevar de tal manera de la verdad
+y de la animacin del espectculo, que se precipit con la espada
+desnuda contra el actor, que representaba el papel de Gmez Arias, y lo
+puso en precipitada fuga.
+
+_El postrer duelo de Espaa[98]._--Extrao es, sin duda, que los
+traductores alemanes de Caldern no hayan apreciado, como merece, esta
+obra dramtica. En todos conceptos puede calificarse de una de sus
+comedias ms magistrales, juntando el arte ms refinado en su plan con
+la animacin teatral ms perfecta; su estilo es tambin casi siempre de
+primer orden. Acaso en ningn otro drama de nuestro poeta se presenta la
+idea del honor, como poder predominante en la vida entera de aquella
+poca, de una manera tan profunda, ni su contraste con la conciencia
+subjetiva se junta nunca para producir una impresin tan completa. El
+argumento de la fbula es, en pocas palabras, el siguiente: Dos
+caballeros espaoles, amigos, Don Jernimo y Don Pedro, se encuentran
+tras larga separacin en Zaragoza, en cuya ciudad se celebraban diversas
+fiestas, para solemnizar la vuelta Espaa de Carlos V. Don Jernimo
+dice su amigo, en confianza, que una dama, llamada Doa Violante, ha
+inflamado su corazn con un amor ardiente; pero que los celos le
+atormentan, sospechando, por algunos indicios, la existencia de un
+rival, que tambin la ama; finalmente, ruega Don Pedro que le ayude
+descubrirlo. Don Pedro expresa en un monlogo los afectos encontrados,
+que bullen y luchan en su alma, por ser l el pretendiente de Violante;
+y aunque por una parte los deberes de la amistad exigen que lo declare,
+sin embargo, por otra ha prometido Violante guardar el silencio ms
+absoluto acerca de sus relaciones amorosas; no puede evitar tampoco, al
+oir la confesin de Don Jernimo, cierto arranque de celos, resolviendo,
+en su consecuencia, espiar con esmero su amada, para averiguar si le
+guarda la fidelidad debida. No poco despus, cuando por la noche se
+halla al lado de ella, oye una serenata delante de su ventana; la
+reconviene; entabla con ella un dilogo animado, y, presa de su pasin,
+se estima autorizado romper su sigilo respecto Don Jernimo. Hace
+presente su amigo que su derecho es anterior; pero excitados por la
+pasin uno y otro, se acaloran, pronuncian palabras ofensivas, y su
+entrevista termina fijando el tiempo y el lugar para un desafo. Cuando
+Don Pedro llega al sitio, en que ha de verificarse, se cae del caballo y
+se lastima un brazo. Don Jernimo no quiere pelear con l en este
+estado, pero Don Pedro insiste en llevar efecto lo convenido. Apenas
+comienzan el combate, se escapa la espada de las manos dbiles de Don
+Pedro; su adversario se opone aprovecharse de esta ventaja, que se le
+presenta, y su generosidad trae consigo la reconciliacin de los dos
+adalides, prometiendo Don Jernimo, bajo solemne juramento, no decir
+nadie, con arreglo las ideas sobre el honor, dominantes entonces en
+Espaa, cul ha sido el desenlace del desafo, humillante para Don
+Pedro. Serafina, dama desdeada por ste por haber preferido Violante,
+se entera de este pacto, oculta en un matorral, y resuelve utilizarlo
+para vengarse de su antiguo amante. Pronto se le presenta la ocasin.
+As, cuando Don Pedro entabla poco despus amorosos coloquios con
+Violante, aparece Serafina, y cuenta en son de burlas el suceso, de cuya
+verdad ha sido testigo ocular, no dejando de hacer su efecto natural en
+Violante, que despide su galn, y le ordena que no se presente ms
+ante ella hasta no borrar la mancha, que deslustra su honor. Don Pedro
+se queda anonadado, y ardiendo en ira por vengarse de Don Jernimo,
+creyendo sinceramente que ha faltado al secreto prometido. Cuando deja
+su amada, oye un canto burlesco, que entona gente del pueblo, y cuenta
+con frases ofensivas el xito infortunado de su desafo: tan conocida
+ya de todos es su vergenza! Obtiene entonces una audiencia del
+Emperador, y logra una orden para que se celebre un juicio de Dios para
+probar que su honor no tiene mancha, y castigar la violacin de la
+palabra de su contrario. Accede sus ruegos el Emperador, y fija tiempo
+y lugar para esa lid solemne. En la ltima escena de la comedia, en la
+Plaza Mayor de Valladolid, se ve al Rey con su corte, y un concurso
+numeroso de espectadores, que se apian junto las barreras. Comienza
+el combate, y ambos adalides pelean con un valor tan herico, que el
+Emperador se interpone entre ellos, y los obliga separarse, mereciendo
+ambos la victoria, y por tanto tambin no ser considerados como
+culpables. Llega entonces Serafina, y declara que ella revel lo que
+haba visto, y que Don Jernimo no ha faltado ni al secreto ni al
+juramento. Los dos amigos reconciliados se abrazan, y Don Pedro da su
+mano Violante. Don Jernimo, su vez, olvidndose de sus amoros
+recientes, renueva sus anteriores relaciones con Serafina, guardndose
+en esta comedia la costumbre, casi convertida en ley en el teatro
+espaol, de que su desenlace concurran varias parejas enamoradas.
+
+_El mdico de su honra_[99].--Esta es una tragedia horrible, repugnante
+y ofensiva nuestras ideas, pero vaciada en el molde de las morales,
+reinantes entonces en Espaa, con arreglo las cuales el sentimiento
+del honor degenera en verdadero fanatismo. Juzgndola bajo este punto
+de vista--prescindiendo de que la muerte de la inocente Menca es
+contraria nuestro modo de sentir en esta materia,--y atenindonos slo
+ la opinin comn de los espaoles de esa poca, no es posible dejar de
+convenir en que este drama es una de las creaciones ms extraordinarias,
+que se encuentran en los vastos dominios de la poesa. Suponiendo
+conocido su argumento, y la incomparable maestra del autor en su
+composicin, nos limitaremos, como ha hecho Damas Hinard en las
+excelentes notas, que acompaan su traduccin francesa, sealar tan
+slo como ms notables algunas de sus bellezas aisladas. Tales son, en
+el acto primero, su excelente exposicin, tantas veces imitada; en el
+segundo, la escena en que Don Gutierre registra su casa para descubrir
+en ella el amante oculto de su esposa, atrapando slo al gracioso, que
+prorrumpe en gritos descompasados, haciendo creer Doa Menca, llena
+de horror, que ha sido descubierto su amante; despus el monlogo en que
+Don Gutierre se esfuerza en mirar, bajo el punto de vista ms favorable
+posible, la causa de sus celos; luego el dilogo nocturno entre Don
+Gutierre y su esposa, en que la ltima, creyendo hablar con Don Enrique,
+confirma las sospechas de su marido; finalmente, todo el acto tercero,
+obra magistral y perfecta, durante el cual el espectador ms impasible
+no puede menos de seguir sin respirar la rapidez de los sucesos, que se
+precipitan, sucedindose unas otras las escenas interesantes, y
+terminando el drama con tanta pasin como energa. Cun potica, y, al
+mismo tiempo, cun dramtica y de cunto efecto no es, poco antes de la
+catstrofe, la invencin de hacer oir en la calle, cantado por una voz
+misteriosa, cierto romance sobre la partida del Infante! Tambin la
+pintura de caracteres es de mrito sobresaliente; como prueba de la
+delicadeza, con que se ha trazado el de Don Gutierre, recurdese el
+rasgo de que l (como lo hace resaltar premeditadamente el poeta),
+pesar de su anterior fidelidad al cumplimiento de sus deberes de
+caballero, haba abandonado la mujer, quien haba prometido su mano,
+sin ms motivo que una ligera sospecha. El personaje de Don Pedro _el
+Justiciero_, como acontece en casi todos los dramas espaoles, es ms
+noble y distinguido de lo que aparece en las narraciones de los
+historiadores.
+
+_A secreto agravio, secreta venganza._--Afrmase, al terminar esta
+tragedia, que se funda en un suceso verdadero. Nada dicen de l los
+historigrafos, aunque se puede indicar el tiempo en que ocurri. Las
+dos primeras jornadas caen, como resulta del mismo drama, en julio de
+1578, y la tercera en la noche anterior al embarque del rey Don
+Sebastin de Portugal hacia el Africa, del 23 al 24 del mismo mes. Este
+drama, quizs con rasgos an ms rudos que los de _El mdico de su
+honra_, nos demuestra la irritabilidad de este pueblo del Medioda,
+cuando se tocaba al punto del honor, y los hechos horribles que daba
+lugar. Un caballero portugus, Don Lope de Almeida, que, en las
+gloriosas expediciones de su pueblo, se ha distinguido mucho en la
+India, contrae matrimonio en Lisboa con la espaola Doa Leonor. Ya de
+edad avanzada, concibe graves sospechas acerca de la fidelidad de su
+joven esposa. Pronto nota que un caballero espaol ronda de noche su
+casa; otra circunstancia, que aumenta sus recelos, es que Leonor le
+aconseja, cuando habla con l de sus planes de guerra, que acompae al
+Rey en su expedicin al Africa. Al volver una noche su casa, encuentra
+un desconocido, oculto en la habitacin de su esposa: es un antiguo
+amante de Leonor, quien sta crea muerto ya, y al verlo vivo, y,
+contra su esperanza, ante sus ojos, ha permitido que se despida de ella
+para siempre. El esposo ofendido finge no haber visto nada, para que su
+honor no padezca, si este hecho se hace pblico, y resuelve vengar en
+secreto su secreto agravio. Pronto se presenta la ocasin para ejecutar
+su propsito. En las fiestas, que se celebran antes de la partida del
+rey Don Sebastin, atrae su presunto ofensor una barquilla, so
+pretexto de trasladarlo la orilla opuesta del Tajo; en medio del ro
+precipita al desdichado en sus olas hasta que se ahoga, sumerge el bote,
+y se salva nadando. Al llegar la ribera, dice que la barca se ha
+volcado consecuencia de una rfaga de viento. Inmediatamente busca
+Doa Leonor; la cuenta con indiferencia el triste suceso, como si no
+pudiera interesar en lo ms mnimo la desdichada, y, al terminar su
+narracin, le hunde un pual en el pecho. Despus incendia su casa; y,
+cuando el cadver de su esposa es devorado completamente por las llamas,
+refiere sus amigos que no ha podido salvarla del incendio, pesar de
+todos sus esfuerzos. El rey Don Sebastin sabe por uno de estos amigos
+de Lope la verdad de toda esta tragedia, y hace que el hroe de ella, al
+presentrsele, le acompae tambin al Africa, no slo dejndole impune,
+sino alabando su osada y su prudencia.
+
+_Las tres justicias en una_[100].--Este drama, pensado profundamente,
+est trazado como pocos para producir efecto conmovedor. Al comenzar la
+escena, es sta un paraje agreste, montaoso, oyndose dentro tiros de
+arcabuz. Presntanse Don Mendo y su hija Violante, perseguidos por
+salteadores, y, cuando estn punto de sucumbir, aparece Don Lope,
+capitn de la banda, vestido como los dems ladrones. Don Mendo,
+pidiendo misericordia, se arrodilla ante l, y Don Lope lo levanta,
+movido de repente compasin, dicindole:
+
+ ...Alza del suelo;
+ Que el primer hombre has sido,
+ Que compasin mi clera ha movido.
+
+Violante es tambin consolada por el bandolero, compasivo entonces de
+una manera tan inesperada; Don Mendo dice quin es, y refiere que, por
+orden del rey D. Pedro de Aragn, haba hecho un viaje por razones de
+estado, y que regresaba entonces Zaragoza, en donde esperaba alcanzar
+del Rey el perdn en favor de su generoso salvador. Don Lope le replica
+que no se atreve concebir estas esperanzas por la gravedad de los
+delitos, que ha cometido. Don Mendo intenta consolarlo, rogndole que le
+cuente su historia, prometiendo de nuevo hacer cuanto est en su mano
+para inclinar al Rey al perdn. Don Lope manda sus compaeros que se
+alejen, y dice que su padre Lope de Urrea, se cas, ya anciano, con Doa
+Blanca, de quince aos de edad. Al oirlo, lo interrumpe Don Mendo de
+este modo:
+
+ Ya lo s. (_Ap._) Y pluguiera al cielo
+ No lo supiera! Prolijos
+ Discursos, qu me queris?
+
+Lope prosigue su narracin, aadiendo que Blanca slo consinti la
+fuerza en su casamiento, y que l, fruto de esta unin forzada, sufri
+en su educacin los efectos de ese enlace poco natural. Amado por su
+madre y odiado por su padre, nunca se haba atrevido visitar la
+primera sino en secreto; ms tarde, ya mancebo, y para olvidar sus
+desdichas domsticas, se entreg todo linaje de excesos, sedujo una
+doncella y mat su hermano, vindose obligado huir para escapar la
+pena de sus delitos. Al llegar aqu interrumpe su narracin un tumulto,
+que se levanta detrs de la escena: son los ministros de la justicia que
+siguen el rastro los ladrones. Don Lope corre ocultarse; Don Mendo,
+al despedirse de l, repite su promesa anterior, y le pide una prenda
+para conocer por ella al mensajero que enve de su parte. Don Lope le da
+un pual, con que se hiere al entregrselo[101], y al verlo en las manos
+de Don Mendo, se ve acometido de una vaga inquietud que lo llena de
+confusin. Doa Violante, despus que Don Lope se ausenta, manifiesta la
+impresin que ha hecho en ella salteador tan compasivo. La fbula se
+muestra ya trazada magistralmente, y excita sobremanera la atencin para
+averiguar lo que sigue. En el curso de ella, ruegos de Don Mendo y con
+su apoyo, solicita el viejo Lope el indulto de su hijo. Este vuelve la
+casa paterna, y el amor enlaza pronto su corazn con el de Violante;
+pero la ndole aviesa del joven Lope no se refrena por esto, sino, al
+contrario, se manifiesta sin tardanza tal cual es, en pendencias y en
+todo linaje de excesos. En un altercado nocturno en las calles, al cual
+acorre su padre, se olvida de tal modo del respeto que le debe, que se
+atreve ponerle la mano encima. Rebosa ya la medida de su culpa, y el
+mismo padre acusa su hijo desnaturalizado ante el tribunal del Rey.
+Encrgase Don Mendo el castigo del culpable; pero la gratitud que le
+debe por haberle salvado la vida, lo induce nicamente procurar su
+salvacin. El Rey lo sabe, y se propone l mismo castigarlo; pero le
+parece el delito tan monstruoso, que llega dudar si Lope ser
+verdaderamente hijo del Don Lope de Urrea, injuriado por l; para
+disipar sus sospechas visita Doa Blanca, y sabe de ella un secreto
+que hasta entonces ha tenido guardado en su pecho. Don Lope no es hijo
+del que pasa por su padre, sino fruto de una violacin cometida por Don
+Mendo en la hermana de Doa Blanca; para salvar el honor de su hermana,
+Doa Blanca ha supuesto que este hijo lo era suyo. Despus de esta
+explicacin, que arroja de repente clarsima luz sobre todos los sucesos
+anteriores, sigue una catstrofe de un efecto sorprendente, Don Mendo y
+Violante intentan penetrar en la crcel de Don Lope para libertarlo; la
+ltima acaba de saber, de los labios de su padre, que su amante es su
+hermano, y esta noticia, si bien llena su alma de horror, acrece por
+otra parte su deseo de libertar al preso. Tambin Blanca y el viejo
+Lope de Urrea acuden presurosos la crcel; sordos gemidos y lamentos
+salen de sta; las puertas se abren, y se ve Don Lope estrangulado, y
+teniendo en sus manos un papel con la sentencia siguiente:
+
+ Quien al que tuvo por padre
+ Ofende, agravia injuria,
+ Muera, y vale morir
+ Quien un limpio honor deslustra,
+ Para que llore su muerte
+ Tambin quien de engaos usa,
+ Juntando de tres delitos
+ Las tres justicias en una.
+
+Bella y soberanamente grandiosa es en este drama, uno de los ms
+notables de nuestro poeta, la manifestacin de la senda misteriosa, que
+recorre la justicia divina para castigar al culpable; y es tambin
+excelente la pintura que hace de la fuerza secreta de la sangre, que
+retiene la mano, ya levantada, del hijo degenerado cuando se presenta su
+verdadero padre, y maltrata al putativo.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO IX.
+
+ _El alcalde de Zalamea._--_Amar despus de la muerte._--_Luis Prez
+ el Gallego._--_El sitio de Breda._--_Gustos y disgustos son no ms
+ que imaginacin._--_Saber del mal y del bien._--_En esta vida todo
+ es verdad y todo es mentira._--_El mayor monstruo los celos._--_Los
+ cabellos de Absaln._--_Las armas de la hermosura._--_La gran
+ Cenobia._
+
+
+_El alcalde de Zalamea_[102].--Aunque este drama se ha traducido dos
+veces al alemn, sin embargo, en cuanto ha llegado nuestra noticia, no
+ha encontrado todava el aplauso que merece, por lo cual intentaremos,
+valindonos de la exposicin, que sigue, de su argumento, excitar algn
+inters en su favor. Pedro Crespo, rico labrador de Zalamea, pueblo de
+Extremadura, tiene una hija de singular belleza. Con motivo de la
+llegada de una tropa de soldados, destinada Portugal, mandados por Don
+Lope de Figueroa, forma el proyecto previsor de tener oculta la
+seductora Isabel en una de las habitaciones ms aisladas de su casa;
+pero uno de los oficiales que viene con ellos, el capitn Alvaro de
+Ataide, se da trazas de verla, pesar de las precauciones de Crespo, y
+en seguida intenta enamorarla. El mal xito de su tentativa no lo aparta
+de persistir en su empeo. Sus diversos proyectos de llegar hasta
+Isabel, y la serenata que la da, inspiran Crespo y su hijo la ms
+viva inquietud, llegando tan lejos la osada del capitn, que surgen
+altercados formales entre los campesinos y los soldados, formando
+partido los unos por Crespo y los otros por Alvaro. Don Lope de
+Figueroa, causa de estos disturbios, cree lo ms conveniente que las
+tropas abandonen el pueblo; se despide de su husped Crespo, con quien
+ha contrado amistad en el tiempo que han vivido juntos; deja Isabel
+como recuerdo una cruz de diamantes, y se lleva consigo al hermano de
+aqulla, que ha mostrado mucha inclinacin por la vida militar,
+tomndolo bajo su proteccin. Los soldados dejan efectivamente el
+pueblo. Alegre ya Isabel de verse libre de su prisin, toma el fresco
+por la noche en la puerta de su casa, cuando se presenta de improviso
+Don Alvaro, que quiere satisfacer su pasin cualquier precio, y que ha
+regresado secretamente Zamalea; se apodera de ella con ayuda de
+algunos soldados, y se la lleva un monte inmediato. Crespo, que acude
+ sus gritos de angustia, se empea vanamente en socorrerla; lo desarman
+los soldados que acompaan Don Alvaro, y lo atan con cuerdas un
+rbol, impidindole moverse pesar de sus esfuerzos; su hijo, que se
+propona justamente seguir las tropas, corre tambin detrs de los
+raptores; pero cuando los alcanza, al romper el da, es ya tarde para
+salvar el honor de su desdichada hermana, y slo le queda el recurso de
+vengarse. Mientras que, furioso, acomete al capitn y lo atraviesa con
+su espada, huye Isabel del infame, que le ha robado su honra. La
+casualidad la lleva al mismo lugar, en donde su padre ha sido atado la
+noche antes. Comienza entonces una escena tan atrevida como original,
+calculada toda ella para producir la impresin ms profunda; pero falta
+en las palabras de Isabel, que se lamenta de su suerte, y llora
+arrodillada ante su padre, esa expresin sencilla y natural, que su
+especial situacin exiga; su narracin est llena de galas retricas,
+metforas y anttesis. Ms nobles y propias son las palabras,
+pronunciadas por Crespo para consolarla.
+
+ CRESPO.
+
+ Alzate, Isabel, del suelo;
+ No, no ests ms de rodillas,
+ Que no haber estos sucesos
+ Que atormenten y que aflijan,
+ Ociosas fueran las penas,
+ Sin estimacin las dichas.
+ Para los hombres se hicieron,
+ Y es menester que se impriman
+ Con valor dentro del pecho.
+ Isabel, vamos aprisa;
+ Demos la vuelta mi casa,
+ Que este muchacho peligra,
+ Y hemos menester hacer
+ Diligencias exquisitas
+ Por saber dl y ponerle
+ En salvo.
+
+En el mismo instante se presenta una diputacin de los vecinos de
+Zalamea, para anunciar Crespo que lo han elegido alcalde. A la vez le
+anuncian que el rey Felipe vendr aquel mismo da Zalamea, y que el
+capitn Alvaro, herido, ha sido llevado al pueblo. Crespo se apresura
+tomar posesin de su nuevo cargo, y su primer acto, como alcalde, es la
+prisin del capitn, cuya herida no resulta tan peligrosa como se crey
+al principio; Alvaro protesta contra la aplicacin de la justicia civil
+ un oficial; Crespo manda entonces que se retiren todos los
+circunstantes, porque tiene que hablar con l solas. Admirable es la
+escena que sigue. El alcalde, con frases enrgicas, echa en cara al
+oficial que ha deshonrado su hija la infamia de su conducta, manchando
+el lustre de una familia, que haba subsistido inmaculada siglos haca;
+intenta hacerle comprender, que su obligacin, segn las leyes divinas y
+humanas, es devolver Isabel el honor que le ha robado, y que no hay
+otro medio de conseguirlo que casndose con ella; le ofrece cederle toda
+su fortuna y todas sus posesiones, y, por ltimo, se arrodilla ante l,
+conjurndole, por lo ms sagrado, que acceda su justsima pretensin.
+Pero el insensible capitn rechaza con fro desprecio la splica, para
+l insensata, del sencillo anciano, y entonces se levanta Crespo de
+repente blandiendo su vara de alcalde, y manda los vecinos que
+acorren, que encierren al culpable en la crcel. Alvaro se opone, pero
+al fin queda preso. Crespo entabla las diligencias judiciales
+necesarias; toma declaracin los soldados, tambin presos; les hace
+confesar el delito, y obliga su hija declarar tambin sobre la
+existencia del atentado, y sobre el delincuente. Despus de esto
+encierra en la crcel su hijo, acusado de sacar la espada contra su
+superior jerrquico, y, cuando algunos extraan tanto rigor, les
+contesta: Lo mismo hara con mi propio padre si la ley lo mandara.
+Mientras tanto, un soldado fugitivo cuenta Don Lope de Figueroa lo que
+sucede en Zalamea. ste, ofendido de que un alcalde se haya aventurado
+atacar los privilegios de la milicia, y prender un oficial, acude
+corriendo Zalamea, y suscita un vivo altercado con Pedro Crespo. Pide
+la entrega del capitn, ofreciendo hacer en l rigorosa justicia; pero
+el alcalde se opone obstinadamente, sosteniendo que l es el nico juez
+de su honor. Don Lope quiere apoderarse la fuerza del prisionero; pero
+Crespo le advierte que hay guardas armados, que defienden la crcel, y
+que el primero, que se acerque, morir fusilado. Ya comienzan los
+soldados venir las manos con los vecinos, preparndose incendiar
+el pueblo, cuando se anuncia la llegada del Rey. ste pregunta cul es
+la causa de aquel tumulto, y Don Lope le replica que no es otra que la
+osada increble del alcalde, que ha puesto preso un capitn y rehusa
+entregarlo. Crespo se presenta entonces al Rey; justifica su conducta
+por lo extraordinario del caso, y aade que la justicia se ha cumplido
+en el delincuente. Abrense las puertas, y se ve al capitn estrangulado.
+El Rey, sabedor de todo, dice que el criminal ha merecido la muerte;
+pero censura que se haya faltado las formas legales por Crespo, aunque
+perdona esta irregularidad en atencin su ira natural, tratndose del
+inaudito atentado de Don Alvaro, y le confiere por vida el cargo de
+Alcalde de Zalamea. Isabel es condenada entrar en un convento, y su
+hermano puesto en libertad, por las mismas razones que militan en favor
+de su padre.
+
+Ningn otro drama de nuestro poeta es superior ste por su
+composicin, que de escena en escena produce un efecto trgico
+extraordinario, as como por sus caracteres, tan enrgicos como
+distintos. El anciano Don Lope de Figueroa, hombre endurecido por su
+larga vida militar, franco y violento, pero de buen corazn en el fondo;
+despus el valiente Pedro Crespo, que representa la perfeccin al
+campesino espaol, con sus rasgos ms nobles, fiel su Rey y su
+deber, y de una firmeza inflexible; el capitn, orgulloso y libertino;
+Chispa, la despierta vivandera; los personajes de Juan y de Isabel, de
+una lozana encantadora y llena de gracia; finalmente, los diversos
+soldados, poco escrupulosos y crueles, pero tambin simpticos por su
+franqueza, forman todos una serie de personajes muy diversos entre s,
+de una verdad deslumbradora, y que nos hacen acordarnos del poeta
+ingls, el gran pintor de caracteres. Lugar oportuno es ste de copiar
+las palabras que siguen, escritas por Luis Viel Castell, ilustrado
+conocedor de la literatura espaola, en la _Revue des deux mondes_, al
+hacer el anlisis detenido de este drama: Admirables son, sin duda
+alguna, dice, las gradaciones que ofrece su inters hasta la terrible
+catstrofe, y el arte con que sta se prepara. La conducta de Crespo,
+por violenta que sea, en vez de sernos repugnante, nos parece
+justificada; el delito cometido contra su hija es tan odioso, tan justo
+su castigo y tan probable que el criminal lo evite, no ser por el
+medio indicado; y, por ltimo, es tan grande la moderacin de Crespo al
+principio, cuando aguarda la satisfaccin debida, y tanta despus su
+firmeza y energa, que nos interesamos con toda nuestra alma en su
+venganza, reconcilindonos por completo este sentimiento con lo
+sanguinario y lo horrible de su accin en absoluto.
+
+_Amar despus de la muerte_[103].Caldern--Este drama es un cuadro
+brillante y animado de la sublevacin de los moriscos en las Alpujarras
+en el ao de 1570, y, en cuanto su composicin y argumento, uno de los
+mejores de este poeta, aunque su estilo, en general, no merezca
+alabanza. En las escenas ms apasionadas, cuando se espera oir el
+lenguaje sencillo del sentimiento, nos choca con frecuencia lo rebuscado
+de su expresin. Es muy singular que Caldern, cuyo celo por el
+catolicismo lo ciega casi siempre contra todos sus adversarios, atribuya
+aqu los moriscos todo linaje de virtudes nobles y hericas, haciendo
+ms interesantes los vencidos que los vencedores. La primera escena
+es en la casa del Cad de Granada, en donde los moros celebran en
+secreto su aniversario; llaman de repente la puerta, y pide entrar Don
+Juan de Malec, descendiente de los antiguos reyes de Granada, que,
+sumiso las leyes de Felipe II, se ha convertido al cristianismo,
+habiendo sido premiado con el cargo de concejal de la ciudad. Dice que
+viene entonces del cabildo, en donde se ha ledo una orden del Rey, por
+la cual se imponen los moriscos nuevos gravmenes. Malec, el concejal
+ms antiguo, haba desaprobado el primero estas medidas; pero Don Juan
+de Mendoza le haba interrumpido, replicndole que l era moro, y que se
+propona librar sus correligionarios del castigo condigno. La disputa
+se haba ido acalorando ms y ms, y termin, al cabo, dando Mendoza
+Malec una bofetada. El ofendido de esta manera, se queja de no tener
+ningn hijo que vengue su injuria, sino slo una hija, que lo aflige ms
+en su desdicha; por lo cual demuestra los moriscos reunidos, que estas
+medidas no tendrn otro resultado que hacerlos todos esclavos,
+excitndolos vengar su oprobio, porque todos ellos alcanza. En
+efecto, toda la reunin pronuncia ese juramento de venganza. La escena
+siguiente nos muestra la hija de Malec, desesperada por la ofensa
+inferida su padre, aumentando an ms su pena el pensamiento de que su
+amante, Don Alvaro Tuzan, la juzgar indigna de l consecuencia de la
+mancha que ha recado en su linaje. Aparece entonces Tuzan, y solicita
+su mano para tomar su cargo la venganza de su suegro. Clara se opone
+porque su amante no participe de su vergenza. Mientras tanto, vienen
+la casa de Malec el corregidor Ziga y Don Fernando de Valor, otro
+descendiente de los reyes de Granada, que se ha hecho tambin cristiano,
+para anunciarle que, hasta la resolucin de la contienda suscitada, ha
+de servirle su casa de crcel. Valor propone que la hija de Malec se
+case con Mendoza, y Tuzan, para prevenirlo, corre buscar Mendoza y
+lo desafa; pero este combate es interrumpido, porque Valor y Ziga
+vienen casa de Mendoza para hablarle del casamiento que ha de poner
+trmino esta cuestin. Mendoza rechaza la propuesta con desprecio,
+pronunciando palabras injuriosas contra los moriscos, y Tuzan, Valor y
+Malec, sintindose tambin lastimados por Mendoza, se alejan resueltos
+promover la rebelin.
+
+En el acto segundo, tres aos despus del anterior, la rebelin ha
+estallado ya, y Don Juan de Austria es el encargado de sofocarla.
+Fernando Valor ha sido elegido Rey, y se ha casado con la bella Isabel
+Tuzan; en su misma casa se celebran las bodas de Tuzan y de Clara,
+cuando de repente anuncian los tambores la llegada del ejrcito
+cristiano. Valor enva Malec y Tuzan sus puestos, y el ltimo
+promete su esposa venir verla todas las noches. Una de las escenas
+siguientes nos ofrece esta entrevista, interrumpida por la aproximacin
+de Don Juan de Austria. En el acto tercero, Tuzan se ha deslizado de
+nuevo por las murallas de la fortificacin, en que vive su amada; pero
+los enemigos han minado los peascos, sobre los cuales est edificada la
+ciudad, y preparado la plvora de las minas; una terrible explosin hace
+saltar las murallas, y deja entrar los espaoles en la ciudad. Tuzan
+se precipita por en medio de las llamas en la habitacin de Clara; pero
+la encuentra moribunda, herida por la mano de un soldado. Sediento de
+venganza, corre al campamento cristiano; observa que un soldado tiene un
+collar, que reconoce como joya de su amada, deduciendo, de esta
+circunstancia, que este soldado es el asesino de Clara; por cuya razn
+lo mata. A los gritos del soldado acuden otros muchos, y Don Juan de
+Austria, Don Lope de Figueroa y otros capitanes espaoles rodean al
+atrevido, que ha penetrado slo en el campamento espaol para vengarse y
+matar al asesino de su amada; pero Tuzan se abre paso con su espada,
+pesar de la muchedumbre que lo rodea, y se pone en salvo en parajes
+inaccesibles de aquellas montaas. Los moriscos, privados por la
+conquista de aquella fortaleza de su mejor defensa, deponen al fin las
+armas, y se acogen al perdn que el Rey les concede.
+
+_Luis Prez el Gallego._--Este no es un drama, en el sentido rigoroso de
+la palabra, sino una serie de situaciones, enlazadas entre s, de la
+vida de Luis Prez, noble gallego, transformado en salteador por un
+concurso fatal de circunstancias. Su pensamiento principal tiene mucha
+semejanza con el de _El tejedor de Segovia_, de Alarcn, pero no
+superando, sin embargo, este ltimo inimitable drama. Los caracteres
+y las situaciones son, por lo dems, muy animados. El motivo capital,
+que ha impulsado al protagonista hacerse bandolero, es la rgida
+observancia de la ley del honor, con arreglo las ideas espaolas. Luis
+Prez quiere matar un criado, que ha entregado una carta su hermana,
+y al que mira como intermediario de una intriga ilcita, y resiste la
+justicia, al presentarse sta para capturar un portugus, refugiado en
+su casa por haber matado su rival. Forzado huir ocrrenle despus
+varias aventuras, y regresa, por ltimo, su hogar, creyndose seguro;
+pero, al saber que ha sido condenado muerte, busca al juez de la
+sentencia; pone sus criados de centinela la puerta de la casa de
+ste, su apodera de los autos, los rompe y se escapa con sus servidores.
+Se le persigue luego en un monte, en donde se ha refugiado,
+defendindose en l con sus amigos contra los agentes de la justicia.
+Por ltimo, le alcanza un tiro de fusil, es hecho prisionero y se le da
+al cabo libertad, terminando de este modo la primera parte de las
+hazaas de _Luis Prez el Gallego_. La parte segunda, que existe, no es
+de Caldern.
+
+_El sitio de Breda._--Se escribi para solemnizar en una fiesta la toma
+de Breda por los espaoles. Todo este drama lleva el sello de una
+composicin, escrita para un objeto dado. No le falta elevacin ni
+fuego; el odio contra los enemigos de la fe catlica est expresado con
+tremenda energa; encierra bellezas aisladas, as lricas como picas,
+en nmero no escaso; pero los sucesos de la guerra estn enlazados entre
+s, sin formar un plan regular, y sin constituir, por tanto, un drama
+verdadero.
+
+_Gustos y disgustos son no ms que imaginacin_[104].Caldern--Este es
+uno de los trabajos ms delicados y perfectos de Caldern, y que se
+distingue por su profundidad psicolgica, por su anlisis perspicaz del
+corazn humano, porque encadena nuestra atencin, y por el enlace feliz
+que se observa entre su argumento y sus situaciones interesantes y
+bellas. La comparacin de este drama con los datos histricos, que le
+han servido de base, prueba el arte inimitable del poeta para dramatizar
+y pulimentar una ancdota descarnada insignificante, no exenta tampoco
+de cierta repugnancia. Su enredo, en la esencia, consiste en que el rey
+de Aragn menosprecia el amor de su esposa, prefiriendo Doa Violante,
+dama de su corte. Sucede casualmente, que, estando la Reina de noche en
+una ventana de la habitacin de Violante, se acerca ella el Rey, y la
+requiere, engaado, de amores; la prudente seora finge, en efecto, ser
+Violante; acepta sus tiernas declaraciones, y lo provoca llevar
+adelante sus propsitos. Con la repeticin de estas entrevistas en la
+reja de la ventana, conquista de tal modo la Reina el corazn de su
+infiel esposo, que, cuando el misterio se aclara, se precipita ste en
+sus brazos arrepentido y avergonzado. ste es slo un ligero bosquejo
+del argumento, exornado con muchas otras escenas curiosas.
+
+_Saber del mal y del bien._--Ms sencilla en su traza, y de un fondo
+menos rico que la mayor parte de las obras de nuestro poeta, sobresale
+sta, sin embargo, por su pintura de afectos. La noble y firme amistad
+de los magnnimos Don Pedro y Don Alvaro nos recuerda la excelente
+comedia de Alarcn, titulada _Ganar amigos_. En la dramatizacin de las
+noticias histricas, fundamento de este drama, ha usado el poeta de la
+mayor libertad. Don Alvaro es hijo de Alvarez d'Armada, conde de
+Abranches, cuya historia cuenta La Clede, en su _Histoire du Portugal_,
+y el suceso trgico, que Don Alvaro refiere Don Pedro de Lara, es la
+catstrofe del infante Don Pedro de Portugal, trocados los nombres.
+Mayor es todava la libertad que se ha tomado el poeta con la historia
+de Espaa, puesto que nos ofrece un Don Alfonso, rey de Castilla y de
+Aragn.
+
+Pasamos ahora las comedias, cuyos materiales provienen de las
+historias de la antigedad de la de pueblos distintos del espaol, de
+la poca moderna. Encuntranse en esta clase algunas de las mejores
+composiciones de Caldern, pero tambin otras muchas de las ms dbiles.
+Las primeras, como es natural, sern las preferidas.
+
+_En esta vida todo es verdad y todo es mentira._--Las fuentes, indicadas
+en la nota que va al pie de estas lneas, si se consultan, harn ver la
+libertad extraordinaria con que Caldern ha utilizado esos hechos
+histricos[105]. Hace Heraclio hijo de Mauricio. Supone, que, en vida
+del ltimo, hubo una reina de Sicilia y un duque de Calabria, vasallos
+del imperio de Bizancio, lo cual basta para demostrar cun poco tuvo en
+cuenta la verdad histrica. El fundamento especial de su drama es un
+suceso contado por Baronio en sus _Anales eclesisticos_, segn el cual,
+despus que Focas hizo matar los hijos de Mauricio en presencia de su
+padre, intent la nodriza de los Prncipes suplantar, en lugar de uno
+de los condenados muerte, un hijo suyo para conservar de este modo
+la vida de un descendiente de la regia estirpe; pero esa tentativa no
+pudo realizarse. Caldern finge que Heraclio, hijo de Mauricio, escap
+efectivamente de la matanza de toda su familia, y que el usurpador Focas
+no se crea seguro hasta encontrarlo tambin y matarlo. El tirano
+encuentra, al fin, dos mancebos, criados en un desierto por un viejo
+servidor de Mauricio, siendo uno de ellos hijo de su predecesor
+asesinado, y suyo el otro, robado en sus primeros aos. Las dudas de
+Focas acerca de cul de ellos ser Heraclio y la imposibilidad de
+averiguarlo; sus sospechas y vacilaciones, impulsado, ya por el odio, ya
+por el amor paternal; su deseo de hacer desaparecer al heredero legtimo
+del trono, y al mismo tiempo el temor de dar muerte su propio hijo,
+forman el nudo principal del drama, siendo excelentes todas las escenas
+que tienen relacin inmediata con este motivo dramtico. Es difcil
+imaginar nada ms potico que la descripcin del Prncipe, criado en la
+soledad, ignorante de su nacimiento, demostrando en la primera ocasin
+que se le presenta su ingnita y natural nobleza. De qu belleza tan
+arrebatadora es la escena en que Focas encuentra los dos jvenes
+Heraclio y Leonido ante la cueva en que viven, en los montes, y les
+anuncia el primero que uno de ellos es de sangre real! Same permitido
+intercalar aqu parte de esta escena. Astolfo, el anciano criado de
+Mauricio, descubre el secreto Focas; le presenta los dos mancebos, y
+le dice:
+
+ ASTOLFO.
+
+ Ahora, con el resguardo
+ Que el uno en el otro hall,
+ Sabiendo que es tu hijo el uno,
+ Podrs matar los dos.
+
+ FOCAS.
+
+ Qu escucho y qu miro!
+
+ CINTIA.
+
+ Extrao
+ Suceso!
+
+ FOCAS.
+
+ Quin, cielos, vi,
+ Que cuando de mi enemigo
+ Y ma buscando voy
+ La sucesin que afliga
+ Mi vaga imaginacin,
+ Tan equvocas encuentre
+ Una y otra sucesin,
+ Que impida el golpe del odio
+ El escudo del amor?
+ Mas t dirs uno y otro
+ Quin es.
+
+ ASTOLFO.
+
+ Eso no har yo.
+ Tu hijo ha de guardar al hijo
+ De mi rey y mi seor.
+
+ FOCAS.
+
+ No le valdr tu silencio;
+ Que la natural pasin,
+ Con experiencias dir
+ Cul es mi hijo y cul no,
+ Y entonces podr dar muerte
+ Al que no halle en mi favor.
+
+ ASTOLFO.
+
+ No te creas de experiencias
+ De hijo quien otro cri;
+ Que apartadas crianzas tienen
+ Muy sin cario el calor
+ De los padres; y quiz,
+ Llevado de algn error,
+ Dars la muerte tu hijo.
+
+ FOCAS.
+
+ Con eso, en la obligacin
+ De drtela ti me pones,
+ Si no declaras quin son.
+
+ ASTOLFO.
+
+ As quedar el secreto
+ En seguridad mayor;
+ Que los secretos, un muerto
+ Es quien los guarda mejor.
+
+ FOCAS.
+
+ Pues no te dar la muerte,
+ Caduco, loco, traidor;
+ Sino guardar tu vida
+ En tan msera prisin,
+ Que lo prolijo en morir
+ Te saque del corazn
+ A pedazos el secreto.
+
+ (_Echale en el suelo, y levntanle Heraclio y Leonido._)
+
+ HERACLIO.
+
+ No le ultraje tu furor.
+
+ LEONIDO.
+
+ No tu saa le maltrate.
+
+ FOCAS.
+
+ Pues qu! Amparisle los dos?
+
+ LOS DOS.
+
+ Si l nuestra vida ha guardado,
+ No es primera obligacin
+ De todos guardar su vida?
+
+ FOCAS.
+
+ Luego ninguno mud
+ La vanidad de que pueda
+ Ser hijo mo?
+
+ HERACLIO.
+
+ A m no;
+ Porque ms quiero (otra vez
+ Digo) morir al honor
+ De ser legtimo hijo
+ De un supremo Emperador,
+ Que vivir de una villana
+ Hijo natural.
+
+ LEONIDO.
+
+ Y yo,
+ Que aunque ser tu hijo tuviera
+ A soberano blasn,
+ No me ha de exceder m
+ Heraclio en la presuncin
+ De ser lo ms.
+
+ FOCAS.
+
+ Y es lo ms
+ Mauricio?
+
+ LOS DOS.
+
+ S.
+
+ FOCAS.
+
+ Y Focas?
+
+ LOS DOS.
+
+ No.
+
+ FOCAS.
+
+ Ah, venturoso Mauricio!
+ Ah, infeliz Focas! Quin vi
+ Que, para reinar, no quiera
+ Ser hijo de mi valor
+ Uno, y que quieran el tuyo
+ Serlo, para morir, dos?
+
+Si lo restante de este drama fuese igual lo que antecede, haba de
+clasificarse entre los ms notables escritos por Caldern; pero el
+poeta, al comedio de su obra, ha aadido algo soado y fantstico la
+accin para hacer sensible la idea de que _en esta vida todo es verdad y
+todo es mentira_; y, aunque en ella se admiren muchos rasgos atrevidos y
+poticos de mrito extraordinario, sin embargo, nos vemos obligados
+deplorar su extravo, imprimiendo en este argumento grandioso y
+eminentemente trgico, una modificacin ms propia de pera que de
+drama. Podra esperarse de Corneille, que, al escribir su _Heraclio_,
+tuvo la vista la comedia espaola[106], hubiese reformado el plan de
+Caldern, hacindolo ms consecuente consigo mismo; pero, muy lejos de
+esto, el francs ha desfigurado lo ms importante que le ofreca el
+espaol, no resultando de su trabajo sino una pieza de intriga ordinaria
+y medianamente confusa. Hasta en la misma Francia ha habido unanimidad,
+desde lo antiguo, en censurar los defectos de esta tragedia.
+
+_El mayor monstruo, los celos_[107].Caldern--Este drama es una
+verdadera tragedia, en que domina el destino, y uno de los primeros
+grmenes de esos cuadros monstruosos, creados por una imaginacin
+impotente y vida de lo extraordinario, que pulularon por los teatros
+alemanes al conocerse las obras de Caldern; pero cun profunda
+ingeniosa es la idea, que nos ofrece nuestro poeta de esa fatalidad,
+ofrecindola como el presentimiento del alma que penetra angustiosa en
+lo porvenir! Marianne cuenta Herodes, que la ama tiernamente, cierta
+profeca de un astrlogo, segn la cual, ella misma sera sacrificada
+por el mayor monstruo del mundo, y que su esposo haba de matar con su
+pual la persona quien ms amase sobre la tierra. El Tetrarca
+procura sosegar su esposa, y tira la mar su pual para hacer vana la
+profeca. En el mismo instante se oye un grito de dolor detrs de la
+escena; presntase en ella un cierto Ptolomeo, herido por la cada del
+arma, lleno de sangre y clavado el pual en la herida, devolviendo de
+este modo el instrumento fatdico las manos de su dueo; Marianne
+tiembla, al observarlo, pero ocurren otros sucesos, que la distraen de
+esa temible profeca. Antonio y Cleopatra han sido vencidos por
+Octaviano, y el Tetrarca, auxiliar de los primeros, vencido tambin.
+Aristbolo, hermano de Marianne, enviado por l al campo contra
+Octaviano, hace prisionero su cuado, y lo lleva ante el vencedor. Ve
+entonces, en poder de Octaviano, un retrato de Marianne, arrancado
+Aristbolo por el primero, y poco despus, otro igual, pero de mayor
+tamao, que Augusto, inflamado de amor al verlo, ha hecho copiar del
+primitivo. Herodes, lleno de rabiosos celos, intenta matar Octaviano
+al entrar en su tienda; pero en el mismo instante el retrato de Marianne
+se cae, y se interpone entre uno y otro, y el pual lo atraviesa de
+parte parte. Es sorprendente el arte del poeta en mantener vivo en los
+espectadores, por esos diversos signos, el presentimiento de la suerte
+final que espera Marianne. El pual se queda en poder de Octaviano, y
+el Tetrarca es encerrado en la crcel. Sentenciado muerte, despacha un
+mensajero Ptolomeo con una carta secreta, en la cual le encarga que
+mate Marianne, en cuanto tenga noticia segura de su muerte; pero esta
+carta llega las manos de Marianne, indignada con extremo de la injusta
+sospecha de su esposo: pide primero Octaviano su perdn, y lo
+consigue, retirndose luego sus habitaciones ms escondidas, por haber
+anunciado Herodes que no la ver ms en su vida. Herodes, furioso por
+haber descubierto Ptolomeo su secreto, intenta matarlo; Ptolomeo busca
+su refugio en Octaviano, y lo lleva de noche, para vengarse de Herodes,
+al aposento de Marianne. sta se opone la entrada de su visitador, y,
+no pudiendo lograrlo, le arrebata el pual para defender su honor; pero
+al reconocer esta arma fatdica de su esposo, la arroja al suelo y huye.
+En seguida se presenta el Tetrarca, quien los criados cuentan la
+escena ocurrida: juzga manchado su honor, recoge el pual, y se empea
+en matar Octaviano; la primera persona, que se le acerca, cae en
+tierra muerta de una pualada; engaado por las tinieblas de la noche,
+asesina su propia esposa. Cuando conoce su yerro, se precipita
+desesperado en la mar. Sus ltimas palabras son:
+
+ Yo no la he dado muerte.
+
+ * * * * *
+
+ .........El destino suyo,
+ Pues que muriendo mis celos,
+ Que son sangrientos verdugos,
+ Vino morir las manos
+ Del mayor monstruo del mundo.
+
+_Los cabellos de Absaln_[108].Caldern--Esta magnfica tragedia ocupa
+lugar preferente entre las obras de nuestro poeta: la vida poderosa, que
+bulle en ella; su movimiento solemne imponente, y el gran nmero de
+sus bellezas aisladas, brillantes, graciosas, duras, apasionadas,
+juntamente con el delicado sentimiento artstico, que modela todas sus
+partes, pintando con la mayor naturalidad las aberraciones ms
+vehementes de la pasin, no son parte bastante perturbar en lo ms
+mnimo la tranquilidad y la belleza ideal, que reunen en todo el
+conjunto de este cuadro sublime. Las luchas de los hijos desobedientes y
+degenerados del anciano David contra su padre; la dulzura y longanimidad
+de ste con los crmenes que cometen, causa principal de acrecer an ms
+su rabia, y disminuir el amor que le profesan, tales son los fundamentos
+de esta composicin dramtica, de arrebatadora belleza. Desde la
+soberbia escena inicial, en la cual sobre la pompa del triunfo se ve
+asomar ya la prxima desdicha, como nube tempestuosa, corre la accin
+con fuerza irresistible siempre ms sombra y enrgica en su progreso,
+hasta encontrar en el incesto de Annon con Tamar hecho suficiente para
+precipitarse con inaudita violencia en profundsimo abismo. La escena
+del incesto es horriblemente bella, y demuestra el poder del arte del
+poeta, que ha sabido presentar un acto de la inmoralidad ms repugnante,
+sin hacer impresin alguna de disgusto, sino, al contrario, inspirando
+un horror puramente ideal. No menos admirable, y tan resplandeciente de
+la ms sublime poesa, es la escena de la muerte de Absaln; pero qu
+sealar sus perfecciones aisladas, cuando este drama, en la construccin
+simtrica de tan escogidos materiales, forma un todo perfecto?
+
+Infinitamente ms inferior es _Judas Macabeo_[109], que, con arreglo
+su plan primitivo, haba de constar de dos partes, pero no se ha
+terminado ms que la mitad. As este drama, como los que le subsiguen
+inmediatamente, son, en nuestro juicio, composiciones dramticas de las
+ms inferiores de nuestro poeta. No es posible censurar que los datos
+histricos se hayan revestido de un disfraz romntico, por estar esto de
+acuerdo con la prctica constante de todos los poetas espaoles; pero es
+verdad que Caldern ha manejado la historia antigua harto
+arbitrariamente, desfigurndola sin motivo, debiendo extraarnos an ms
+la frecuencia con que viste con frases huecas y pomposas la desnudez,
+mal encubierta, y lo indeciso de las formas, que han de representar
+los hroes griegos y romanos. La observacin de Schlegel, calificando de
+majestuosa hiprbole esa manera especial de presentarnos la historia
+romana, no tiene, al parecer, fundamento serio.
+
+_Las armas de la hermosura._--La historia de Coriolano es una de las
+obras ms desgraciadas de Caldern. El hroe romano es aqu general
+las rdenes de Rmulo, y, sin embargo, ya se han sometido al imperio
+romano Espaa y Africa, y Roma es duea del mundo, y llamada la rival de
+Jerusaln. Coriolano aparece transformado en un galn del siglo XVII,
+con capa y espada, muy puntilloso en cuestiones de honor, y amable y
+enamorado con las damas; promueve una rebelin popular, por haber
+establecido el Senado, en una ley, que las mujeres no han de ponerse
+afeites ni llevar piedras preciosas; un senador perece en esta sedicin,
+y su principal autor es desterrado por este motivo. La diccin es
+enftica y alambicada, y los personajes desaparecen por su falta
+exagerada de consistencia. De algunos pasajes de ella, por ejemplo, el
+del ruego, que dirige el gracioso al apuntador para que no lo empale, se
+podra presumir que el poeta se propuso tratar este argumento
+irnicamente, pero siempre resulta claro que esa irona no resplandece
+por igual en toda la composicin. Dios slo sabe cules fueron las
+fuentes histricas, que hubo de consultar Caldern; pero no hubo de
+conocer los datos verdicos, que, acerca de Coriolano, se encuentran en
+Plutarco y en Tito-Livio (II, 34-40). Esta comedia no merece compararse
+con el Coriolano de Shakespeare.
+
+_Darlo todo y no dar nada._--Parece asimismo fruto de una inspiracin
+potica, ya cansada, y digna slo del gran vate en sus rasgos cmicos.
+Su asunto es la historia de Apeles y de Campaspe, segn Plinio (_Hist.
+nat._, 35 y 36).
+
+_El segundo Scipin._--Lo histrico proviene de Tito-Livio (XXVI, XXVII
+y L), pero muy desfigurado. Scipin, el ms joven, se transforma en una
+copia del ms desventurado de todos los reyes espaoles, esto es, de
+Carlos II.
+
+_Duelos de amor y lealtad._--La adulacin de comparar Carlos II, sin
+actividad ni energa, nada menos que con Alejandro Magno, que sale al
+campo contra Tiro, es demasiado grosera. El estilo es defectuoso,
+hinchado y lleno de hojarasca. Al hacer la descripcin de la conquista
+de Tiro, parece haber utilizado la de esta ciudad que se encuentra en
+Curcio, lib. IV, cap. 4.[110].
+
+_La gran Cenobia_[111].Caldern--Para no terminar esta clase de dramas
+despojando Caldern de sus brillantes cualidades, hemos dejado ste
+para el ltimo lugar. En l forman el poderoso imperio de Occidente y el
+Oriente misterioso, la rpida elevacin y pronta cada de Aureliano, la
+muerte de la gran reina de Palmira, y el contraste de estos dos
+caracteres extraordinarios, que se asimilan recprocamente; forman,
+repetimos, un cuadro de brillante colorido y tonos vivsimos, cuya
+magnificencia se realza ms por su diccin atrevida y llena de imgenes,
+acomodada la ndole especial del asunto.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO X.
+
+ _La hija del aire._--Comedias mitolgicas y otras caballerescas y
+ novelescas de Caldern.
+
+
+_La hija del aire._--Puede clasificarse entre las comedias histricas y
+mitolgicas. Las narraciones tradicionales de los antiguos, acerca de
+_Semramis_[112], se aprovechan en las dos partes de esta tragedia con
+sumo ingenio, trazando una obra brillantsima, que nos arrebata tanto
+por su soberbio colorido, cuanto nos admira por el arte magistral, con
+que estn dispuestas las grandes masas de esta composicin, tan
+exuberante en riqueza, y formando un conjunto acabado y harmnico en sus
+diversas partes.
+
+Semramis, hija de una sacerdotisa de Diana, milagrosamente nacida,
+amparada por Venus y perseguida por Diana, yace prisionera, desde los
+primeros aos de su juventud, en un lugar montaoso y solitario, porque
+un orculo ha anunciado que llenar la tierra de horrores y desdichas,
+que transformar un Prncipe en tirano, y que se precipitar al cabo
+en el abismo desde inconmensurable altura. Las precauciones humanas, sin
+embargo, son insuficientes para detener el cumplimiento del orculo.
+Menn, el victorioso general de Nino, llega, en una expedicin guerrera,
+ la caverna que guarda beldad tan extraordinaria, y la contempla la
+luz del da, sin hacer caso alguno de la voz amiga, que intenta
+disuadirlo de su propsito. El sacerdote, encargado de su guarda, se
+suicida al ver que se rompen sus cadenas, y que inundarn al mundo las
+desdichas anunciadas. Pronto empieza cumplirse el orculo. Apenas
+contrae matrimonio con Menn esta mujer infernal, cuando atrae la
+atencin del Rey con sus mgicos encantos; guiada por un poder
+sobrenatural, que la arrastra llenar en todas sus partes los acuerdos
+del destino, se arroja en brazos del soberano, y comparte con l el
+trono. Menn sucumbe, y es su primera vctima. Nino lo manda cegar para
+hacerlo inofensivo, y mientras Semramis es proclamada reina del mundo,
+profiere su primer esposo contra ella terribles maldiciones. El cielo
+las acompaa con tempestades y truenos, pero tambin Nino perece por
+obra del bello dragn, cuya mirada mata. Semramis pasa por encima de su
+cadver, por mandar sola, y encierra en la crcel su hijo Ninias,
+quedndose seora y soberana nica de inmensas regiones. Los pueblos
+vecinos le hacen la guerra; pero ella, sonrindose, menosprecia esos
+desdichados, y mientras sus damas la revisten de trajes preciosos y
+peinan sus cabellos, entona cnticos agradables, y corre despus la
+pelea; vence como si se tratara de un juego de nios, y del campo de
+batalla vuelve en seguida su tocador.
+
+El orgullo de la Reina ha irritado al pueblo. Los rebeldes sacan
+Ninias de su prisin, y lo proclaman Rey. La afligida Semramis se
+retira los aposentos ms escondidos de su palacio; el joven Rey no
+hace caso de los favoritos de su madre, y, sobre todo, del ms
+influyente, del almirante Frixo, y distribuye entre sus sectarios los
+cargos ms importantes. Semramis, mientras tanto, ha formado en su
+soledad el plan ms temerario para recuperar de nuevo el mando. Ninias
+es tan semejante ella en facciones y en cuerpo, que, con traje de
+hombre, puede confundirse con l. Con ayuda, pues, de Frixo, se desliza
+de noche en la alcoba de su hijo, lo arranca de all y lo encierra en un
+lugar alejado del palacio real; se pone sus ropas y gobierna como si
+fuese Ninias, ignorndolo todos menos Frixo. Anlanse entonces muchos
+actos del gobierno del Rey; sus favoritos caen en desgracia; el falso
+Ninias ofrece la esposa prometida del verdadero su auxiliar Frixo, que
+la pretende; la confusin es completa; las leyes del espritu humano que
+siempre han regido al mundo, se muestran entonces trastornadas, y slo
+Frixo comprende la razn del laberinto en que toda la corte se
+pierde[113]. Por ltimo, estalla nueva guerra con los pueblos
+inmediatos, y Semramis perece en la contienda. El imperio se ve en el
+mayor peligro; el pueblo comprende que slo su gran Reina podr
+salvarlo, y se precipita en el aposento, en donde yace escondida, pero
+en su lugar, y con admiracin de todos, se presenta Ninias, quien se
+crea muerto. De esta manera se cumple en toda su extensin el orculo:
+el astro brillante, como un cometa mensajero de males, pero iluminando
+tambin la tierra, se extingue al cabo, y las cosas siguen su curso
+ordinario[114].
+
+Las comedias mitolgicas de Caldern fueron casi todas escritas por
+orden del Rey, por algn otro motivo anlogo, y se destinaban ser
+representadas en la corte, en ciertas ocasiones solemnes, en
+casamientos, etc. Bajo este aspecto pueden calificarse de fiestas,
+cuya clase (para repetir una observacin, hecha ya en lugar oportuno),
+pertenecen tambin otras diversas histricas y sacadas de los romances
+caballerescos. Refirense particularmente estas fiestas las notables
+palabras de Jovellanos, que dicen as:
+
+Todo se mejor bajo sus auspicios (de Felipe IV), y el magnfico teatro
+que hizo levantar en el Buen Retiro, abri una escena muy gloriosa los
+talentos y las gracias de aquel tiempo.
+
+ * * * * *
+
+La _msica_, reducida primero la guitarra y al canto de algunas
+jcaras entonadas por ciegos, admiti ya el artificio _de la harmona,
+cantndose tres y cuatro_, y el encanto de la _modulacin_, aplicada
+ la representacin de algunos dramas, que del lugar en que ms
+frecuentemente se oan tomaron el nombre de _zarzuelas_. La _danza_
+aadi con sus movimientos, medidos y locuaces, nuevos estmulos la
+ilusin y al gusto de los ojos. La _pintura_ multiplic los objetos de
+esta misma ilusin, dando formas significantes y graciosas las
+mquinas y tramoyas inventadas por la mecnica, y animndolo y
+vivificndolo todo con la magia de sus colores, Y la _poesa_, ayudada
+de sus hermanas, desenvolvi sus fuerzas, despleg sus alas, y vagando
+por todos los tiempos y regiones, no hubo ni en la historia ni en la
+fbula, en la naturaleza ni en la poltica, acciones y acaecimientos,
+vicios virtudes, fortunas desgracias, que no se atreviese imitar y
+presentar sobre la escena.
+
+Entonces fu cuando todos los ingenios se cieron para buscar en ella
+su inters su aplauso. Los empleos, la profesin y el estado no
+detenan ninguno en esta senda de gloria, y, animados todos por la
+proteccin y la recompensa, se vi hasta dnde poda llegar en aquella
+sazn el talento ayudado de la opinin y del poder. De innumerables
+dramas que se presentaron esta competencia, oimos todava algunos con
+gran deleite sobre nuestra escena; pero los de Caldern y Moreto, que
+ganaron entonces la primera reputacin, son hoy, pesar de sus
+defectos, nuestra delicia, y probablemente lo sern mientras no
+desdeemos la voz halagea de las musas.
+
+Con arreglo su fin de solemnizar fiestas de corte, los dramas de que
+tratamos ahora descuellan casi todos por su lujo teatral, abundando en
+apariciones de dioses, terremotos y lluvias de fuego, que el poeta
+emplea para su objeto, fin de que los maquinistas y pintores
+escengrafos del Buen Retiro hagan alarde de su arte. Con frecuencia nos
+ofrecen tambin partes cantables, y stas, juntamente con las dems
+mudanzas escnicas diversas, les imprimen cierta semejanza con las
+peras; pero, sin embargo, la poesa no se subordina la msica,
+viniendo sta en ayuda de la primera, para interpretar su modo el
+sentido de la poesa. Hllase slo una de estas comedias, titulada _La
+prpura de la rosa_, destinada toda al canto. Por lo que hace su
+mrito potico, han de estimarse algunas entre las mejores obras de
+Caldern, ofreciendo los mitos antiguos bajo un aspecto moral al estilo
+romntico; el elemento potico es siempre aqu lo principal, empleando
+slo ese ornato externo y pomposo como una envoltura agradable. Al
+contrario, en otras fiestas se observa menudo, por desgracia, que el
+poeta se amolda ms al encargo que ha recibido, que seguir sus propios
+y naturales impulsos; el predominio de la pompa escnica, que ahoga
+alguna vez los arranques poticos del autor, anuncia la decadencia del
+teatro, y al parecer arrastra en ella al poeta. Por lo dems, que
+ciertos resortes dramticos espaoles; que ciertos personajes y
+situaciones; que los celos y la venganza castellana, y que nombres
+modernos alternen con los griegos, no debe extraar nadie, porque en
+todas estas composiciones, la mitologa toma, en general, la forma de
+tradicin fantstica del ciclo de Carlomagno.
+
+Como lo ms esencial del argumento de las comedias mitolgicas est
+contenido en su mismo ttulo, no podemos aqu ser muy prolijos en el
+examen de estos dramas de Caldern, Sin extendernos, pues, como
+quisiramos, nos limitaremos hacer algunas indicaciones acerca de las
+siguientes:
+
+_El mayor encanto, amor._--Circe, la de Homero, antes de llegar manos
+de nuestro dramaturgo, haba hecho ya diversas correras por las obras
+de los poetas romnticos, bastndonos slo recordar _La Morgana_, de
+Lancelote y de Boyardo; _La Alcina_, del Ariosto, y _La Armida_, del
+Tasso. Caldern ha includo en su poesa, cuyo fundamento es la
+_Odisea_, X, 135 574, y XII, 8 141, algunos rasgos de esas formas
+romnticas de la tradicin antigua, particularmente de _La Jerusaln
+libertada_, cap. 16, y de _El Orlando furioso_, cap. 6. Rejuvenecida
+por completo con todos sus encantos se muestra en este drama la antigua
+fbula; pero, en lo general, bajo una forma nueva, y llevando el sello
+romntico. As como los compaeros de Ulises se encuentran encadenados
+por la belleza de Circe, y por su isla, semejante al Paraso, as
+tambin el lector se siente adormecido por las alas del deleite,
+creyndose trasladado una isla maravillosa, desde la cual ve, en lo
+profundo, la mar azulada sus riberas encantadas formando graciosas
+bahas, y sus suaves colinas, que parecen respirar amor.
+
+_El golfo de las sirenas._--gloga piscatoria, continuacin de la
+anterior, y que refiere las persecuciones, que sufri Ulises, de la
+clera de Circe y de Venus. En _Scila y Caribdis_ vemos alegoras, que
+indican los extravos de la razn bajo la influencia de los sentidos.
+
+_El monstruo de los jardines._--El antiguo mito, base de este drama, es
+atribudo los poetas cclicos en el escolio la _Iliada_, XIX, 332.
+Caldern aprovech tambin algo de Ovidio, _Metamorphos._, XIII, 162, y
+_Arsamat._, I, 689. Aquiles, criado en la soledad de los bosques por su
+solcita madre, y oculto todo el mundo, no puede resistir, ya mancebo,
+ su natural afn de vivir en otra esfera, y huye de su encierro.
+Encadenado por los encantos de Deidamia se disfraza de mujer, y vive
+desconocido de todos, entregado su amor tranquilamente en la corte de
+la bella Princesa, hasta que la guerra penetra en esta regin pastoril,
+y despierta su alma de esa embriaguez amorosa al cumplimiento de los
+deberes ms sagrados del hombre. El colorido voluptuoso y suave de este
+cuadro; el vuelo reposado de la lrica que en l se nota; las floridas
+descripciones de esos tiernos ensueos amorosos; el brillo y la pompa de
+las fiestas, que se celebran en la corte del rey de Sciros, y, lo
+lejos, el estrpito belicoso de los hroes griegos, forma un conjunto
+harmonioso, que transporta en una especie de xtasis quien la lee la
+oye.
+
+_Eco y Narciso._--Drama, que forma pareja con el anterior, y no inferior
+ l bajo ningn aspecto, trazado con arreglo la conocida fbula de
+las _Metamorfosis_, de Ovidio, III, 359 510. Segn la indicacin, que
+se hace al terminar, fu escrito de orden superior, y se represent por
+vez primera, ante el Rey y la Reina, en el teatro del Buen Retiro.
+Cun grande es la harmona--dice Malsburg,--de este idilio de Narciso!
+Es una pera en palabras! El placer de la msica lo sentimos, al oirla
+sin acompaamiento instrumental alguno. El poeta no se ha propuesto
+conmovernos ni sorprendernos mucho: es un juego agradable en la dorada y
+verde Arcadia, con su cielo de azul pursimo; lo trgico, que se
+encuentra en ella, nos conmueve slo la ligera, y se pierde, como por
+magia, en dulces cantos, acompaados de un arpa melanclica. Toda la
+composicin es flores y colorido, y pesar de la tempestad, que en
+ella reina, la seductora catstrofe nos sonre como grata y lejana
+cancin pastoril[115].
+
+_Ni Amor se libra de amor._--Nos ofrece el lindo cuento de Amor y
+Psiquis, de Apuleyo, de una manera tan superior, que es preciso
+calificar este drama entre los primeros y ms bellos de las obras de la
+misma clase de Caldern. Difernciase de las dems comedias mitolgicas
+por el simbolismo manifiesto, que predomina en toda la composicin. La
+ltima parte del cuento, narracin de Apuleyo, el arrepentimiento y
+castigo de Psiquis, est muy compendiada. Lope de Vega haba escrito
+tambin un drama, titulado _Psiquis y Cupido_ (vase el prlogo al
+_Peregrino_), que, segn parece, se ha perdido por completo.
+
+_Celos aun del aire matan._--Con la fbula de Cfalo y Proclis, de las
+_Metamorfosis_, de Ovidio, VII, 794, aparece tambin en ntimo y
+artstico enlace el famoso Herstrato, que incendi el templo de Diana.
+Este drama, tambin, es uno de los mejores de su clase, y contiene
+muchos rasgos de verdadero genio.
+
+_El faetonte_ _El hijo del Sol, Faetn_.--Una fiesta, en la cual
+Caldern ha manejado con gran libertad el mito conocido de las
+_Metamorfosis_, de Ovidio, I, 745 y siguientes, y II, 1 y siguientes,
+varindolo con arreglo otros motivos dramticos, inventados por el
+autor. Faetn y Peleo se enamoran ambos de Tetis, y el primero pierde la
+razn la puesta del carro del Sol, al ver que Peleo roba Tetis y se
+la lleva.
+
+_Apolo y Clmene._--Puede considerarse como la primera parte de _El
+faetonte_. Clmene, hija de Admeto, se cra en un desierto por miedo
+un orculo. Apolo es enviado por Jpiter esta regin. Enlzase con
+esto el amor de Elytia Apolo, de las _Metamorfosis_, de Ovidio, IV,
+256, y el paseo de Cfiro con Flora, de los _Fastos_, del mismo Ovidio,
+V, 195. Este drama, pesar de algunas bellezas aisladas (en particular
+la escena nocturna en el jardn, cuando juegan al escondite las varias
+parejas de amantes), nos ofrece cierto vaco interior y falta de
+substancia, como sucede tambin en muchas otras composiciones de esta
+ndole, probando que no siempre brilla el estro potico aun cuando lo
+mande un Rey.
+
+_Los tres mayores prodigios._--Destinado probablemente al jardn del
+Buen Retiro. El teatro se divida en tres compartimentos en fila, en
+los cuales se representaban los tres actos por tres compaas diversas.
+Esta fiesta es una de las producciones ms dbiles de nuestro poeta.
+
+_Fortunas de Andrmeda y Perseo._--El argumento de este drama, de mucha
+msica y lujo de decoraciones, y tambin de extraordinaria poesa,
+proviene de las _Metamorfosis_, de Ovidio, IV, 609 y siguientes. La
+gruta de Morfeo, de las _Metamorfosis_, XI, 592, y la representacin del
+Trtaro, de las mismas _Metamorfosis_, IV, 932.
+
+_La fiera, el rayo y la prpura._--Drama parecido pera, de argumento
+muy variado y lleno de portentos, cnticos y danzas. La parte potica no
+es muy importante. Los mitos de Anarete y de Pigmalin (de las
+_Metamorfosis_, de Ovidio, XIV, 698, y X, 243), estn enlazados con una
+tercera fbula de la invencin peculiar del poeta.
+
+_El laurel de Apolo._--Segn las mismas palabras de Caldern,
+
+ No es comedia, sino slo
+ Una fbula pequea,
+ En que, imitacin de Italia,
+ Se canta y se representa.
+
+El argumento, la transformacin de Dafne en laurel, la victoria de
+Apolo contra la serpiente Python y su disputa con Cupido, dimana de las
+_Metamorfosis_, de Ovidio, I, 438 y siguientes. A la conclusin se
+ofrece el laurel al Rey.
+
+_La prpura de la rosa._--Desenvuelve el bello mito de Venus y de
+Adonis, con arreglo las _Metamorfosis_, de Ovidio, X, 503, exornndolo
+con gracia. Consrvase aqu la loa con las figuras alegricas. Esta
+pieza consta slo de un acto con arreglo la terminologa espaola; no
+es comedia, sino zarzuela, como se llama tambin en las antiguas
+ediciones. Las modernas de este mismo autor no son, pues, exactas cuando
+suprimen su calificacin propia, dndoles diverso nombre.
+
+_Amado y aborrecido._--Slo son mitolgicos los nombres, y su ingeniosa
+fbula, original de Caldern. Consiste en una disputa entre Venus y
+Diana acerca de cul es ms fuerte, el odio el amor: prubanlo en un
+mortal, y la balanza tarda largo tiempo en inclinarse; pero al fin vence
+el amor.
+
+_Fineza contra fineza._--Parecida por su argumento la anterior, y,
+como ella, de invencin del autor, aunque la mitologa desempee tambin
+su papel exterior. Ni en su pensamiento ni en su desarrollo es ms que
+mediana. Es posible que la historia de Olimpo y Sofronia, del acto
+tercero, sea una reminiscencia del Tasso.
+
+_Fieras afemina amor._--Desenvuelve las hazaas de Hrcules. Las
+aplicaciones de la maquinaria que hubo de exigir su representacin,
+debieron ser de las ms complicadas, porque casi todas las hazaas
+atribudas Hrcules aparecen en este drama. Entre otras, trepa la
+cima del Parnaso, monta all en el caballo Pegaso y cabalga en l por
+los aires, para pelear con el dragn, que guarda las manzanas de las
+Hesprides. En la loa son los personajes parlantes el guila de dos
+cabezas de Austria, el fnix, el pavo real, los doce meses del ao y los
+doce signos del Zodiaco. No es grande el mrito de esta obra.
+
+De composicin muy semejante las mitolgicas, y con el propsito
+tambin de interesar los sentidos por la pompa escnica y por el cambio
+continuo de decoraciones, son la mayor parte de las comedias, cuyo
+argumento ha sacado Caldern de novelas y poesas antiguas. Con arreglo
+ las palabras que leemos en _El maestro de danzar_,
+
+ ......Las locuras
+ De Esplandin y Belians,
+ Amads y Beltenebros,
+ A pesar de Don Quijote,
+ Hoy vivir han vuelto.
+
+Hay motivos para extraar que el poeta haya llevado la escena los
+singulares cuentos de los libros de caballera, y en este concepto se ha
+observado, en son de burla, que los hroes gigantes y damas encantadas
+de Amads y de Esplandin se haban refugiado en el teatro despus de
+expulsarlas Don Quijote de los libros; pero tampoco es posible negar que
+Caldern ha mejorado esas invenciones desordenadas y fantsticas de los
+antiguos romances, revistindolas de verdadera y ms brillante poesa.
+La accin es indudablemente de carcter pico marcado, y, con arreglo
+la ndole de estos materiales, prestbanse con dificultad servir para
+una composicin verdaderamente dramtica; pero pesar de este
+obstculo, que se encuentra en las obras de Caldern, correspondientes
+esta clase, quin podr oponerse renegar del encanto de este mundo
+romntico y maravilloso, realzado con todas las galas de la poesa y
+expresado en el lenguaje ms florido? Esa brillante magia, cuya seal
+surgen de los desiertos castillos suntuosos, coros invisibles que
+entonan dulces cnticos, y ninfas voluptuosas que estrechan los
+guerreros en sus brazos despus de sus trabajos; esa ostentacin
+escnica que nos transporta, ya perfumados jardines, la sombra de
+mirtos y naranjos, ya palacios de oro resplandeciente, ya islas
+encantadas; esa multitud de aventuras novelescas en un pas maravilloso
+en que toman forma sensible todos los asuntos de la fantasa; todo esto,
+junto con una exposicin que centuplica sus bellezas con sus ricas y
+artsticas pinceladas, atrae el espritu con sus gratsimas imgenes, y
+lo arrulla, hacindolo olvidarse de la realidad. Hay en este drama,
+aunque pertenezca otro gnero literario, lo mismo que en los cantos
+del Ariosto.
+
+_La puente de Mantible_[116].Caldern--Composicin llena de los ms
+extravagantes prodigios. La expedicin guerrera de Carlomagno contra el
+gigante sarraceno, Fierabrs; los combates incesantes entre los
+caballeros moros y cristianos; el lugar encantado, con su ro de verdes
+orillas; el puente maravilloso, que aparece y desaparece, y el palacio
+mgico, edificado en la cabeza de un enano de bronce, forman el marco,
+en cuyo centro se desarrollan los amores de Guido de Borgoa y de
+Floripes. El primero, con otros caballeros francos, ha cado en manos de
+Fierabrs, siendo encerrados todos en el castillo encantado para morir
+al da siguiente. Floripes, hermana de Fierabrs, entra en la prisin de
+su amante y mata los carceleros; pero Fierabrs acude corriendo, y
+pone sitio al castillo para rendir por hambre su hermana y los
+caballeros cristianos. Guido cae prisionero en una salida que hacen, y
+ya est punto de sucumbir, pesar de los ruegos de Floripes, cuando
+sus compaeros lo libertan, y se abren paso por el ejrcito de Fierabrs
+para poner en noticia de Carlomagno la situacin apurada de sus pares.
+El Emperador est separado del territorio sarraceno por un ro temible y
+torrencial, no habiendo en l ms que la puente de Mantible, guardada
+por el gigante Galafre; pero Guido se lanza con su corcel en la
+corriente, y llega as al lugar ocupado por los cristianos. Sabedor
+Fierabrs de la huda del caballero, acorre al puente y hace all cara
+con sus gigantes, por una parte al Emperador y al ejrcito cristiano que
+lo ataca, y por otra los caballeros del castillo, que lo acometen
+las rdenes de su hermana Floripes. La victoria se decide al fin por los
+cristianos: el puente es hecho pedazos por ellos; Fierabrs cae desde l
+ los pies del Emperador, amenazndole hasta en su cada; Carlomagno da
+orden de tratarlo con dulzura, y Floripes da su mano Guido.
+
+_El jardn de Falerina_[117].Caldern--Trata de la conocida hazaa de
+Rolando, de Boyardo, cuando vence el arte mgico de la hada Falerina, y
+pone en libertad las damas y caballeros cristianos, presos en su
+jardn mgico. Este drama se distingue tambin por su brillante poesa
+romntica, hablando al alma por la nobleza y ternura de los
+sentimientos, y por el espritu verdaderamente caballeresco que en toda
+ella reina, as como arrebata la imaginacin por la pompa y variedad de
+sus decoraciones.
+
+_El castillo de Lindabridis._--Drama en general inmejorable, rebosando
+en hechos maravillosos, sucesos y casos increbles, en una palabra, en
+las _magnanimes mensonges_ de la caballera fantstica. Proviene su
+argumento del libro clebre de _El caballero de Febo, espejo de
+prncipes y caballeros_[118]. La princesa trtara Lindabridis, quien
+su hermano ha despojado del trono, no dispone de otro medio para
+recuperarlo que el hallazgo de un esposo, que aventaje al usurpador en
+valor y en prudencia. En un palacio encantado atraviesa los aires,
+recorriendo todos los pases, para buscar el marido que necesita. Grande
+es el nmero de los que, atrados por sus encantos y por la suerte
+codiciada que les aguarda, se creen dignos de alcanzar su mano. Las
+luchas de los rivales y otras diversas aventuras del caballero Febo y
+del prncipe Rosicler, enlazadas con la accin principal, llenan esta
+comedia, que termina con un gran torneo que decide la contienda, y con
+las bodas de Rosicler y de Lindabridis.
+
+_Hado y divisa de Leonido y Marfisa_[119].Caldern--Vera Tassis asegura
+que sta es la ltima obra de Caldern, escrita los ochenta y un aos.
+Sin embargo, el fuego de la imaginacin del autor es aqu juvenil,
+encontrndose pocas faltas, de las que se hallan en las restantes
+comedias de los ltimos aos de su vida; como afirma muy acertadamente
+V. Schmidt, parece que la luz de su poesa, antes de extinguirse, brilla
+por ltima vez clara y vigorosa. El argumento, con su varia y rica
+alternativa de las ms diversas imgenes y situaciones; con sus
+caballeros, tan valerosos y tan inquietos, siempre amando peleando, y
+con sus damas varoniles, se nos presenta al alma como un sueo
+agradable, respirando dulce soolencia; los cuadros tan sentidos que en
+ella se trazan, la vez que su diccin galana y abundante, ya sublime,
+ya atrevida, ya dulce, ya agradable, realzan ms el encanto de su
+conjunto. Digna es, por tanto, de ser tratada y explicada ms
+prolijamente.
+
+Arminda, princesa de Trinacria, y sus dos pretendientes, los prncipes
+de Rusia y de Suavia, persiguen Leonido con sus espadas desenvainadas,
+dndole apenas tiempo de refugiarse en una barca con un compaero fiel,
+y escapar, fuerza de remos, de sus perseguidores. El fugitivo, sin
+saberlo, ha dado muerte en un torneo un hermano de Arminda, por
+haberse alabado de que su novia Mitilene es la dama ms bella de la
+tierra. Arminda promete dar su mano quien quiera que le entregue el
+matador, muerto vivo, apresurndose los Prncipes ganar tan
+codiciado premio. El lugar de la escena se muda de Trinacria Mitilene.
+Leonido desembarca con su compaero; deja su escudo y su armadura cerca
+de una caverna de la ribera, y sale en busca de guarida. Marfisa,
+vestida de pieles, sale su vez de la caverna; ve las armas, y
+experimenta un sentimiento vago y agradable; pero el viejo encantador
+Argante la arrastra la fuerza la gruta. Presntase entonces la
+princesa Mitilene, con brillante acompaamiento, con msica y cnticos;
+se propone, por curiosidad, robar Marfisa, siendo la msica el medio
+ms eficaz de lograrlo, ya que los pastores, que han visto muchas veces
+desde lejos la beldad portentosa que habita la gruta, le han asegurado
+que aqulla ser atrada irresistiblemente por tan gratos sonidos. Pero
+lo impiden otros sucesos que ocurren: Leonido, que se hace pasar por un
+mercader nufrago, se arroja los pies de Mitilene pidindole
+proteccin, llegando casi en seguida la noticia de que su amante ha
+muerto manos de Leonido. La Princesa clama venganza y se aleja de all
+precipitadamente, declarando que, por la muerte de su amante, le
+corresponde, por juro de heredad, el trono de Trinacria. Alegre Leonido
+de que nadie se acuerde de l, se queda all solo, presentndose
+entonces Marfisa, y sintiendo ambos, al verse por vez primera, tierna y
+recproca simpata. Leonido se prepara arrancar Marfisa de su triste
+morada, cuando acude colrica la furia Megera, evocada del Infierno por
+Argante, y huye, llevndose por los aires Marfisa entre tempestades y
+terremotos.
+
+En el acto segundo reina la mayor tranquilidad. Leonido se acerca de
+nuevo recoger sus armas y ver Marfisa; arranca un peasco de la
+caverna, y mira la doncella en un saln de cristal en medio de sus
+ninfas, que la cubren de galas y regocijan sus odos con cnticos
+agradables. El mgico Argante rodea su pupila con estas seducciones
+para tenerla contenta en la caverna, porque una profeca le amenaza con
+el peligro de matar quien ms ama, de perecer por mano del mismo.
+Leonido se presenta Marfisa y le cuenta su vida, dicindole que haba
+sido expuesto la inclemencia del cielo, adoptndolo el duque de
+Toscana, y que ms tarde, ya hecho caballero, por amor Arminda haba
+dado muerte su hermano. Marfisa, en un espejo mgico, hace ver su
+amada, que, con ayuda de los dos Prncipes, busca aquel matador. El
+amor aleja de all Leonido, causa del peligro que le amenaza; pero
+antes de separarse de la joven que habita en la gruta, cambian ambos dos
+alhajas que llevan desde sus primeros aos, y que son exactamente
+iguales, llenndolos de sorpresa este hallazgo. La escena inmediata es
+otra vez en Trinacria. Mitilene desembarca con poderoso ejrcito para
+conquistar la isla, y ya se prepara recibirla y pelear con ella
+Arminda con sus soldados, cuando Megera abre el crter del Etna, que
+despide en todas direcciones corrientes de lava y de fuego, y que
+obliga Mitilene refugiarse en sus buques. Arminda corre el peligro
+de morir abrasada en su tienda; pero Leonido, vestido como un guerrero
+ordinario, arrebata su presa las llamas.
+
+La accin en el acto tercero es en el palacio de Arminda. Casimiro, to
+de las dos Princesas, que se hacen la guerra, ha llegado ya para poner
+fin su contienda; al ver Leonido, que, como salvador de Arminda,
+tiene libre entrada en el palacio, experimenta hacia l extraa
+simpata. Arminda (que no conoce al matador de su hermano, no habindolo
+visto nunca, y slo sabe que se llama Leonido, por cuya razn ignora que
+el salvador de su vida, que lleva un nombre falso, es realmente ese
+mismo matador) excita Leonido, por quien siente cierta inclinacin
+amorosa, provocar al matador de su hermano y pelear con l muerte,
+puesto que su mano ha de ser la recompensa que obtenga. Leonido se queda
+anonadado; pero su amigo le hace volver en s de su asombro, y se ofrece
+ tomar sus armas, y, fingiendo ser Leonido, pelear con l. Otra vez
+aparece de nuevo la gruta de Mitilene; presntase el amigo de Leonido
+para recoger las armas de ste; pero lo mata el prncipe de Suavia en
+una emboscada, tomndolo por Leonido. Marfisa cree tambin que ha
+muerto su amigo; se reviste su armadura excitada por el deseo de alejar
+de l la vergenza de su cobarde abstencin, despus de enterarse del
+suceso, y llega Trinacria, rompiendo el encanto y desoyendo los
+consejos de Argante.
+
+En la escena ltima se han hecho los preparativos del torneo, delante
+del palacio de Arminda: Marfisa y Leonido se aprestan la pelea, pero
+se conocen y combaten con cierto temor. Casimiro los separa, y se
+informa de su procedencia. Al presentarle las joyas, que ambos guardan,
+averigua que son los dos hijos gemelos suyos y de Matilde, princesa de
+Trinacria, que los ha dado luz en secreto. Los dos, despus de nacer,
+fueron enviados escondidas Casimiro; pero el buque que los llevaba
+naufrag en las costas de Toscana, robando Argante la nia, y
+amamantando una leona al varn. Despus de esta aclaracin, Leonido
+ofrece su mano Arminda; el prncipe de Rusia hace lo mismo con
+Marfisa, y Mitilene se casa con el prncipe de Suavia.
+
+Otras novelas y libros caballerescos son tambin el fundamento de los
+dramas siguientes:
+
+_Los hijos de la fortuna, Teagenes y Clariclea._--De la clebre novela
+de Heliodoro[120], que Cervantes tuvo ya la vista al escribir su
+_Persiles_. De los muchos hechos extraos, en parte, y en parte
+agradables interesantes, que componen esa novela, slo se aprovechan
+los ms notables. Bastan stos, sin embargo, para formar una accin
+dramtica de mucho movimiento; pero el mrito principal de esta obra de
+Caldern consiste en su belleza moral, y en la pureza de sentimientos
+que en ella predominan; en la pintura incomparable de la tierna
+inocencia de la herona, y en los nobles y elevados sentimientos de su
+amante, que no slo salen ilesos, sino que brillan con resplandor ms
+vivo, pesar de los tormentos y de las contrariedades que experimentan
+en su vida.
+
+_Argenis y Poliarco._--De la novela latina _Argenis_, de John Barclay,
+conocida ya en Espaa por dos traducciones de Josef Pellicer de Salas, y
+de Gabriel Correa (impresas ambas en Madrid en 1626). Evidentemente
+contiene esta novela una descripcin de la historia poltica de Francia
+bajo Enrique III, y, con nombres fingidos, la de los hombres ms
+clebres de aquella poca, entre los cuales aparece Felipe II con los
+colores ms repugnantes[121]; pero Caldern prescinde de todas estas
+alusiones, atenindose nicamente su fbula.
+
+_Amor, honor y poder._--Se funda en una novela de Bandello (II, nov.
+38), que, su vez, descansa tambin en datos histricos. Los
+principales personajes son Eduardo III, rey de Inglaterra, y Estela de
+Salverich (la condesa de Salisbury). Puede servir la de Caldern para
+hacer comparaciones interesantes con el antiguo y excelente drama ingls
+_Edward the Third and the Black Prince_, atribuda recientemente, con
+plena razn, Shakespeare. Ambas son, sin embargo, completamente
+diversas. Shakespeare no ha tenido presente para nada la novela, sino
+slo la tradicin histrica. El amor de Eduardo la bella Condesa llena
+slo su acto primero. Esta mujer enrgica se da trazas de proteger su
+honor, tomando una resolucin varonil, y obligar al Rey volver de
+nuevo su herica y magnnima senda, llenando la segunda mitad del
+drama las hazaas ejecutadas por el Monarca, despus de vencer su
+pasin. La comedia espaola, al contrario, gira toda ella sobre la
+lucha, que se establece entre el honor, el poder y el amor. Eduardo,
+apasionado hasta el extremo de la bella Condesa, y persuadido de que
+sern vanos sus esfuerzos para lograr sus deseos, intenta forzarla; pero
+ella es bastante discreta para burlarse de todas sus estratagemas, y
+llega dominarlo de tal modo con la nobleza de sus sentimientos, que su
+amor sensual se trueca en respeto y veneracin, y despus, cuando cesa
+la lucha entre esos tres poderes, ella le ofrece voluntariamente su
+mano.
+
+Quedan todava diversas comedias, que, como algunas de las mencionadas
+ltimamente, son de argumento fantstico y de lujo escnico, como ellas;
+pero, segn todas las probabilidades, de la exclusiva invencin del
+poeta. Si no fuese otro nuestro objeto que presentar Caldern por su
+lado ms favorable, pasaramos adrede por alto estas composiciones
+ostentosas, puesto que se observa en ellas, no obstante la variedad y
+riqueza de su fondo, como cierto cansancio y vaco interior, no
+ciertamente compensado por la superabundancia de sus galas exteriores.
+Sus personajes son de ordinario prncipes y princesas de los pases ms
+diversos de Europa, juguetes de los ms extraos acontecimientos, aunque
+incapaces tambin de excitar nuestro inters. No faltan en ellas, sin
+duda, extraas aventuras, desafos, serenatas la luz de la luna,
+grutas misteriosas, en las cuales se pronuncian orculos, y castillos
+antiguos, rodeados de jardines solitarios; pero todos estos estmulos
+romnticos, y alguna que otra escena importante, no bastan para hacernos
+olvidar sus defectos y su falta de arte, genuinamente dramtico. A esta
+clase pertenece la comedia _Efectos de odio y de amor_, cuya herona,
+Cristerna, representa, al parecer, la reina Cristina de Suecia. Para
+formar una idea de lo fabuloso de su geografa, tngase en cuenta que se
+dice en ella que el Danubio es el lmite entre Rusia y Suecia; los
+protagonistas, adems de la Reina, son el duque de Rusia y los duques de
+Albania y de Gothia; algunas bellezas de su parte cmica no contrapesan
+la vaciedad de la parte seria. Los mismos defectos se observan en las
+piezas verdaderas de espectculo, _Auristela y Lisidante_, y _Los tres
+afectos de amor_. De ms mrito, pero formada con iguales elementos, es
+_El conde Lucanor_, obra fantstica, cuya accin alterna entre Egipto y
+Toscana, y cuyos principales personajes son un prncipe de Rusia, otro
+de Hungra, el duque de Toscana, el Sultn y una encantadora egipcia; no
+escasean en ella detalles agradables y poticos, pero la traza de pera
+de su conjunto y lo alambicado de su exposicin, ahogan por completo
+estas bellezas aisladas. Este drama no tiene nada de comn con la
+clebre coleccin de novelas de igual nombre, del infante Don Juan
+Manuel.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO XI.
+
+ Comedias romnticas de Caldern.
+
+
+La enumeracin de las comedias de Caldern nos ofrece ahora una serie de
+dramas, que no pueden calificarse de otra manera, que, con el nombre,
+demasiado genrico, de comedias romnticas. Estas composiciones, que son
+todas, al parecer, de la exclusiva invencin del poeta, por cuya razn
+no pueden ser comprendidas en las divisiones anteriores, tienen, sin
+embargo, argumento demasiado serio para que se las llame nicamente
+comedias, y de aqu que las juntemos bajo el epgrafe tan general
+indicado, pesar de lo diverso de sus elementos predominantes.
+
+_El pintor de su deshonra._--A quien se sienta dispuesto dudar del
+genio sublime de nuestro poeta castellano, le presentaremos esta
+magnfica tragedia, de lo mejor, sin duda, que ha escrito Caldern, y
+que reune todos los encantos de la poesa romntica con notable
+profundidad psicolgica, y una impresin trgica conmovedora en sumo
+grado. El lugar de la accin del primer acto es la residencia del
+gobernador de Gaeta, el cual, en la primera escena del mismo, felicita
+por su llegada al mismo sitio su amigo el espaol Don Juan Roca, y
+su joven esposa Serafina. Porcia, la hija del gobernador, traba pronto
+amistad con Serafina, confindose ambas sus secretos amorosos. La
+primera cuenta que acepta en secreto las pretensiones del prncipe de
+Ursino, y la segunda describe con fuego la pasin que le inspir el
+hermano de Porcia, Don Alvaro, correspondida por l con igual
+vehemencia. Pero Don Alvaro se haba embarcado despus, recibindose
+poco la noticia de haber naufragado el buque que lo llevaba, pereciendo
+todos los pasajeros. Esta noticia la anonad por completo, acabando la
+obra las instancias repetidas de su padre, para que diese su aprobacin,
+como lo hizo, su enlace con Don Juan. Serafina, al referir estos
+sucesos, se impresiona de tal modo por la fuerza de su sentimiento, que
+cae en tierra sin sentido, saliendo Porcia presurosa para pedir socorro.
+En este instante se presenta un desconocido, mira la desmayada y se
+inclina sobre ella con la expresin del inters ms vivo; Serafina abre
+los ojos, y despus de gritar Alvaro! cae otra vez en tierra desmayada.
+En efecto, la noticia de la muerte de su amante era falsa, porque
+encontr medio de salvar su vida del naufragio. La escena, en que se
+encuentran de nuevo los dos amantes en una situacin tan dramtica, est
+escrita con toda la perfeccin y ternura de afectos, de que era capaz el
+pincel de Caldern, y conmueve hasta admirarnos el principio de este
+cuadro, que ha de representar la lucha entre el deber y el amor en el
+corazn de Serafina. La desdichada se empea con toda la energa de su
+alma en dominar su inclinacin, declarando Don Alvaro, con fingida
+frialdad, que se cas con su esposo por deber y por amor. Durante esta
+entrevista se oye un caonazo: es la seal que anuncia la partida de Don
+Juan; Serafina se apresura acompaarlo su patria, y Don Alvaro se
+queda en Gaeta sin esperanza.
+
+El acto segundo nos ofrece Don Juan, en su residencia de Barcelona,
+ocupado en retratar su esposa, por ser aficionado entusiasta la
+pintura. La paz y la felicidad rodean, al parecer, este matrimonio, y
+hasta los recuerdos de lo pasado se han borrado ya del corazn de
+Serafina. De repente, al dejar Don Juan sola su esposa, entra en la
+habitacin un hombre vestido de marinero: es Don Alvaro, que, no
+pudiendo resistir su antiguo amor, se ha encaminado con este disfraz
+Barcelona; con nuevas splicas atormenta el corazn de Serafina, pero
+ella le representa con tanta energa y elocuencia lo insensato y lo vano
+de sus deseos, que l resuelve, por su parte, luchar con su amor, y no
+turbar ms, en adelante, la tranquilidad de su amada. Las escenas
+siguientes trazan con los colores ms bellos las fiestas del Carnaval en
+la orilla del mar de Barcelona. Don Juan, con su esposa, se halla en una
+quinta de un amigo, situada en la ribera, y se mezcla tambin con la
+muchedumbre, entregada estas diversiones; all los encuentra Don
+Alvaro, pero sin acercarse ellos, porque aparentemente ha triunfado de
+su amor. Un da, cuando la gente alborozada se abandona por completo
+estas fiestas, se oye de repente la voz de fuego. La quinta, en donde
+habita Don Juan, es presa de las llamas; Serafina, sin sentido, es
+salvada por su esposo, confindola la guarda de Don Alvaro, quien no
+conoce; aljase despus para socorrer otro, que se halla en peligro,
+mientras que Don Alvaro, en cuyos brazos se encuentra entonces su amada
+de un modo tan impensado, cede entonces por esta circunstancia al mpetu
+irresistible de su amor, vencido en apariencia, puesto que la tentacin
+es demasiado fuerte: se lleva consigo Serafina, siempre desmayada;
+sube en su buque, y se hace la vela con su vctima. Don Juan se acerca
+entonces la orilla, cuando el navo levanta el ncora; descubre que ha
+sido engaado, y se precipita en las olas para alcanzar los fugitivos.
+
+En el acto tercero, la accin es otra vez en Gaeta. Don Juan se presenta
+disfrazado de pintor, habiendo adoptado este traje para entrar con ms
+libertad en las casas de los particulares, y descubrir ms fcilmente al
+raptor de su esposa, con cuya sangre se propone lavar la mancha de su
+honor. Es presentado al prncipe Ursino, que le da la comisin de
+retratar una beldad, que ha conocido en una quinta, situada en una
+arboleda inmediata. El Prncipe, en persona, visita con frecuencia
+aquella parada de caza, para celebrar en ella secretas entrevistas con
+su amada Porcia; pero all se ha refugiado tambin Don Alvaro con
+Serafina, para ocultarse de su padre, habiendo llamado su belleza la
+atencin del mismo Prncipe. Don Juan se encamina al lugar sealado, y
+coloca su caballete detrs de una ventana con rejas, desde donde puede
+ver al original, que ha de ser retratado, sin miedo que le descubran.
+Quin podr describir su asombro, cuando reconoce en l Serafina?
+Esta aparece all dormida, y pronunciando en sueos palabras, que
+atestiguan la pureza de su alma; pero su inocencia no puede salvarla,
+debiendo sucumbir, como vctima propiciatoria de la deshonra, que, por
+ella, ha sufrido su esposo. El monlogo en que Don Juan expresa la
+lucha, que sostiene entre su amor, siempre vivo y ferviente, y entre las
+inspiraciones de su conciencia, acerca de la vanidad de las leyes del
+honor, y la necesidad en que se halla de guardar esa costumbre general,
+es de un pattico profundo; presntase entonces Don Alvaro, y estrecha
+entre sus brazos Serafina dormida, pero en el mismo instante suenan
+dos tiros detrs de la escena, y el raptor y la robada caen en tierra
+llenos de sangre.
+
+_Manos blancas no ofenden._--Este drama es una de las composiciones ms
+admirables y de mayor mrito entre las de su clase, por su enredo, hbil
+y dramtico, en lo general, as en la traza como en el desempeo,
+interesndonos por lo mismo, y llevando el sello ms esplendente de
+sublime poesa. Serafina, la joven princesa de Ursino, se ve perseguida
+en su corte por muchos pretendientes su mano, siendo el ms favorecido
+su primo Federigo, que la ha salvado recientemente de un incendio con
+peligro de su vida. Este Federigo, ahora enamorado de ella, es infiel
+por esta causa su antigua amada Lisarda, la cual (usando del ardid,
+tantas veces empleado por Tirso de Molina), se disfraza de hombre, y
+llega la corte bajo el nombre del prncipe Csar de Orbitel para
+oponerse los planes de su infiel amante. Al mismo tiempo el prncipe
+Don Csar, mancebo de singular belleza, casi femenina, y con el objeto
+de escapar de la solcita y angustiosa ternura de su madre, se viste
+su vez de mujer, y con este disfraz se pone en camino hacia Ursino, para
+formar tambin parte de la turba de pretendientes: un suceso casual le
+impide abandonar sus vestiduras en ocasin oportuna, y llega as la
+corte de Serafina. El nuevo Aquiles de Sciros mueve entonces en la
+Princesa un sentimiento amoroso, que ella confunde con la amistad.
+Comprndese fcilmente el partido ingenioso, que el poeta obtiene de
+esta situacin, cuyo desarrollo contribuyen tambin otros hechos, que
+utiliza, no siendo posible exponerlo por los lmites estrechos que
+hemos de reducirnos. El desenlace consiste en que Serafina, cuando Don
+Csar al fin se descubre, le ofrece su mano, puesto que su corazn era
+ya suyo, y Federigo, curado de su olvido pasajero, vuelve apasionado
+los brazos de su primera amada.
+
+_Un castigo en tres venganzas_[122].Caldern--Esta pieza no es de las
+ms ingeniosas de Caldern, aunque no pueda negrsele el mrito de
+inspirar vivsimo inters. El duque de Borgoa sabe, con seguridad, que
+un caballero de su corte tiene relaciones sospechosas con sus enemigos,
+pero ignora cul es el culpable. Clotaldo, favorito del Duque, en quien
+el espectador cree descubrir desde el principio al criminal, intenta
+descargarse de esta sospecha en un cierto Federico: este ltimo,
+indignado, desenvaina su espada en presencia del Duque, y es desterrado
+de la corte por esta causa, triunfando tanto ms Clotaldo, cuanto que,
+de esta manera, se ve libre de un rival en sus pretensiones amorosas
+para conquistar la bella Doa Flor, hermana del anciano Manfredo.
+Federico se ve obligado desterrarse, abandonando su amada al mismo
+tiempo que su patria. Doa Flor, afligida por esta separacin, lo es ms
+todava consecuencia de otro suceso. Una de sus amigas ha dado una
+cita secreta en el aposento de Doa Flor al joven Enrico, sobrino del
+Duque; encuntrase este ltimo all, cuando entra tambin Clotaldo, que
+ha sobornado una doncella; surge de aqu una ria entre ambos
+caballeros, y Enrico, herido mortalmente, cae en tierra, y Clotaldo se
+escapa enmascarado y sin ser de nadie conocido. El choque de sus
+espadas, en la pelea, hace venir Manfredo. Flor es sorprendida junto
+al cadver ensangrentado, y, en este apuro y para salvar su honor,
+declara que ella misma le ha dado muerte por defender su honra. Manfredo
+se ve en el mayor embarazo, porque si se averigua que el muerto, que hay
+en su casa, es sobrino del Duque, corre peligro su vida, resolviendo
+entonces alejar de all secretamente el cadver. Federico, mientras
+tanto, se junta casualmente con el Duque y su favorito Clotaldo en una
+cacera, que asisten ambos en los montes; el Duque se haba quedado
+dormido, y Clotaldo se acercaba l para perpetrar su traicin y
+matarlo, cuando se presenta Federico de repente, arrebata el pual al
+traidor y salva la vida del Duque; ste despierta al ruido, que ambos
+hacen, pero el astuto Clotaldo se da trazas de hacerle creer que l ha
+sido su salvador y Federico el que ha intentado asesinarle, por cuya
+razn se prohibe al ltimo, bajo pena de muerte, su presencia en los
+dominios del Duque. Poco despus sabe el desterrado, por uno de sus
+servidores, que se ha visto bajar de noche un hombre disfrazado del
+balcn de Doa Flor, por lo cual, lleno de celos, toma la resolucin de
+penetrar en la ciudad. Lo hace as, como si fuese un mozo de cordel;
+presntase en la casa de Manfredo, y lo ocupan en llevarse el cadver de
+Enrico; pero lo prenden despus en la calle, lo toman por el matador, es
+condenado muerte, y puesto en manos de Manfredo para que ste se
+encargue del cumplimiento de la pena. Clotaldo, mientras tanto, ha
+forjado un nuevo plan para llevar cabo sus aleves proyectos; ataca al
+Duque, pero es desarmado y herido mortalmente, confesando al morir su
+traicin, que l ha sido el matador de Enrico, y sus asechanzas para
+robar el honor Doa Flor; qujase ya el Duque de la ejecucin, harto
+precipitada, de Federico, y visita arrepentido su sepulcro; Manfredo
+levanta la piedra, que lo cubre, y sale de l Federico lleno de vida,
+porque una bebida soporfera, para simular que se haba ejecutado el
+suplicio, lo ha privado transitoriamente del uso de sus sentidos; el
+Duque lo abraza lleno de jbilo, y, para compensar las injusticias, que
+ha cometido con l, le concede el cargo de Clotaldo, y corona su ventura
+casndose tambin al cabo con Doa Flor, su siempre fiel amada.
+
+_Amigo, amante y leal._--Se funda en esa lucha, tan repetida, entre
+diversos deberes; el hroe vacila y duda, impulsado un tiempo por el
+amor, por la amistad y por la fidelidad, que debe su Soberano,
+llevando tan lejos su abnegacin hacia su Prncipe, y su amigo, que
+hasta se halla dispuesto sacrificarle su misma amada, y surgiendo de
+esta complicacin de sucesos un nudo muy intrincado, si bien termina al
+fin en el objeto que se desea, esto es, en el acuerdo ms puro y
+perfecto entre estos tres mviles, antes contrapuestos.
+
+_Mujer, llora y vencers._--El lugar de la accin es Alemania, y el
+argumento, una contienda fingida entre la hija y heredera del landgrave
+de Hesse, y sus primos, los prncipes de Lorena. Su plan es muy
+ingenioso interesante; pero en su desarrollo se nota ese clculo fro,
+y esa falta de movimiento y de poesa, que distingue algunas de las
+ltimas obras de este poeta.
+
+_Lances de amor y fortuna._--Los extraos caprichos de la suerte, que,
+con frecuencia, dispensa al indigno los honores y todo gnero de
+felicidades, y deja perecer al digno en la indigencia, constituyen el
+fin de este drama. Rugero salva la vida la condesa Aurora de
+Barcelona, quien ama, y apela todo linaje de sacrificios hericos
+por ganar su corazn; pero un concurso fatal de circunstancias hace que
+el premio de todos sus actos lo recoja su rival, y hasta que su amada
+los desconozca, logrando, al fin, abrir los ojos de Doa Aurora, la
+cual, por otra parte, siempre le ha mostrado cierta inclinacin.
+
+_Agradecer y no amar._--Es una novela en forma dramtica, slo mediana
+en su invencin y desempeo.
+
+_Para vencer amor, querer vencerlo._--Menos rica en su accin exterior
+que la mayor parte de las comedias de Caldern, no desmerece, sin
+embargo, de tan gran maestro por su delicadeza psicolgica, y por el
+conocimiento sorprendente, que revela, de los mviles ms recnditos del
+corazn humano. Ya su ttulo deja adivinar, que el triunfo de la razn y
+de la voluntad sobre la pasin es el motivo capital de esta comedia.
+Csar de Colonna, enamorado ciegamente de la bella Margarita, y ya en
+vsperas de casarse con ella, oye de sus labios la confesin, de que no
+puede amarlo, aunque lo juzgue digno de ella, bajo todos aspectos, y que
+slo ha dado su consentimiento ese enlace en consideracin los
+deseos de sus padres. Suplcale, pues, que no celebre con ella sus
+bodas, y, la vez, que no descubra su declaracin secreta ni al pblico
+ni su padre, sino que esquive el casamiento aduciendo cualquiera otro
+pretexto plausible. La sorpresa y la pena de Csar es extremada, y al
+principio no sabe qu hacer; pero cuando ella lo conjura por el mismo
+amor, que le profesa, que acceda sus ruegos, acaba al fin por
+prestarse gustoso sus deseos. So color, pues, de creerse indigno de
+Margarita, abandona su patria con el corazn desgarrado, y se decide
+hacer la guerra esperando encontrar en ella la muerte, , por lo menos,
+ganar por sus mritos el corazn de Margarita. Congracindose despus
+todo el favor del emperador Federico III, es bastante afortunado para
+prestar servicios importantes Margarita; pero mostrndose sta todava
+reservada y sin pasin hacia l, invoca en su ayuda el auxilio de la
+razn y del honor, y vence de esta manera las sugestiones de su amor.
+
+_De una causa dos efectos._--Ya indicamos antes la semejanza de esta
+comedia con una de las mejores de Fletcher, titulada _The Elder
+brother_, y enunciamos las sospechas, de que uno de estos dos poetas
+pudiera haber aprovechado el trabajo del otro; pero es preciso
+rectificar esta opinin, porque el drama espaol, por su estilo, ha de
+ser uno de los ltimos de Caldern, no pudiendo haberse escrito antes
+del ao 1625, en que muri Fletcher, y no siendo verosmil, bajo ningn
+concepto, que el espaol pudiera haber conocido el del ingls. La
+analoga, pues, que hay entre ambas comedias, dimana probablemente de la
+circunstancia de haber empleado ambos en su composicin un pensamiento
+muy manoseado por los novelistas ms antiguos, saber: que el amor hace
+sabio al ms estpido (vase la novela de Bocaccio de _Simn
+Ifigenia_: _Decamern_, jornada 5., novela 1.) Caldern nos ofrece ese
+efecto del amor en un hijo del duque de Mantua, y lo contrario en un
+hermano suyo, de cuyo contraste resulta un drama muy ingenioso.
+
+_Nadie fe sus secretos._--Tiene alguna semejanza con una comedia, _Yo
+me entiendo_, que lleva, ya el nombre de Lope de Vega, ya el de
+Caldern; pero, segn todos los indicios, pertenece al primero, porque
+no hay que pensar siquiera que sea obra de Caldern. La accin, que
+forma el fondo de ambas composiciones, es parecida la de _La quinta de
+Florencia_, de Lope, y sacada probablemente de la misma novela de
+Bandello: _Yo me entiendo_ es ms semejante esa novela, mientras que
+_Nadie fe sus secretos_, manifiesta mayor libertad en el manejo del
+asunto, y slo la recuerda desde lejos. El protagonista del drama de
+Caldern es el famoso Alejandro Farnesio, duque de Parma, y el
+pensamiento fundamental de la fbula, que el Prncipe y su favorito Don
+Csar aman la misma dama, intentando siempre el primero, instrudo del
+secreto de los amores de ambos, evitar todo trance la ocasin de que
+se vean, y de que lleven cabo su resolucin de huir juntos, aunque,
+despus de algunos combates consigo mismo, deja la dama su amigo. La
+accin, en cuanto riqueza de detalles y inters, vale poco
+seguramente; no as los caracteres, en cuya traza ha sido feliz el
+poeta.
+
+_El alcaide de s mismo._--Caldern, en esta comedia agradable, parece
+que renuncia su estilo ordinario, y sigue ms bien los pasos de Lope
+de Vega. El argumento es el siguiente: El prncipe Federico de Sicilia
+ha dado muerte en un torneo, en Npoles, al sobrino del Rey, huyendo
+luego para no ser perseguido. Nadie presume quin pueda ser el matador,
+porque el Prncipe, causa de la enemistad, reinante h largo tiempo,
+entre Npoles y Sicilia, se ha presentado de incgnito y con la visera
+calada. Para asegurar ms su huda, se despoja en un bosque de sus
+vestiduras lujosas, sustituyndolas con un traje muy pobre, con el cual
+implora luego el auxilio de una seora principal, cuyo palacio encuentra
+ su paso; pretexta ser un mercader, que ha cado en manos de
+salteadores, y la compasiva seora, no slo le promete su proteccin,
+sino que manifiesta agradarle mucho su trato, y lo nombra representante
+suyo en el castillo. Sabe l entonces, con horror, que su bienhechora es
+la princesa Elena, hermana del que ha muerto sus manos, y empeada
+todo trance en apoderarse de su matador. Al principio, sin embargo, no
+teme ser descubierto, puesto que nadie lo ha visto en Npoles, excepto
+la infanta Margarita, hija del Rey, con la cual ha entablado relaciones
+amorosas, consecuencia de un encuentro casual, habido entre ambos.
+Mientras tanto, un campesino sencillo, pero algo travieso, llamado
+Benito, ha encontrado en el bosque los vestidos del caballero,
+ponindoselos para que sus compaeros lo contemplen con tan inusitada
+vestimenta; apodranse de l los emisarios del Rey, encargados de
+aprehender al matador de su sobrino, y lo llevan preso la corte; sus
+trazas rsticas se interpretan como obra del disimulo, y creyendo el Rey
+que tiene en su poder al caballero fugitivo, lo enva la princesa
+Elena para que lo guarde en su castillo. sta su vez lo entrega al
+prncipe Federico para que lo custodie, de suerte que el ltimo viene
+ser el alcaide de s mismo. La infanta Margarita se da trazas de
+penetrar en el castillo para ver all su amante, y el alcaide,
+sabindolo, representa el papel del preso, pudindose presumir de
+antemano cules son las situaciones interesantes, que surgen por obra
+del poeta de este extrao _quid pro quo_. Comprndese ya, despus de lo
+dicho, que la princesa Margarita averigua el secreto, y que ambos llevan
+el engao hasta el punto de que el Prncipe consiga su perdn, y de que
+obtengan el beneplcito del Rey para contraer matrimonio.
+
+_La seora y la criada[123]._--Es una comedia muy interesante, en
+general, y muy superior por su vuelo potico las composiciones
+dramticas que se distinguen con ese nombre, y demuestra al mismo
+tiempo, de la manera ms brillante, los talentos de Caldern para lo
+cmico propiamente dicho. La princesa Diana de Mantua ha sido prometida
+por su padre al duque de Miln; pero ama al prncipe Clotaldo de Parma,
+que la corresponde apasionadamente, pero no puede enlazarse con ella en
+matrimonio, por la enemistad antigua que hay entre las dos casas
+reales. Cuando se acerca el da en que Diana ha de casarse con el odiado
+Duque, resuelve Clotaldo robarla; pero, por una casualidad, roba una
+labradora que se ha vestido el traje de la Princesa. Diana, al mismo
+tiempo, para evitar esas bodas odiosas, se ha escapado, vestida de
+aldeana, de la corte de su padre, siendo llevada Parma por un
+accidente imprevisto, que ha inutilizado su carruaje. Por la
+circunstancia, pues, de que la campesina robada es para todos la
+Princesa, fuera de los que conocen el secreto, pasa Diana desapercibida
+en el traje impropio de su clase, que la cubre, y forja un enredo muy
+divertido, en que el mismo duque de Miln renuncia su prometida
+esposa, y Clotaldo se casa al cabo con su querida Diana.
+
+_Dicha y desdicha del nombre y La banda y la flor._--Dos dramas de un
+gusto muy puro, de fbula complicada interesante y de situaciones de
+mucho efecto. En el fondo de estas comedias, como en algunas de las
+precedentes, y de las que siguen, predominan los mismos elementos que en
+las dems espaolas, distinguindose slo por el colorido que le presta
+el personal de prncipes y cortesanos que en ellas se presenta, as como
+por el tono, tambin distinguido, correspondiente la categora de sus
+personajes.
+
+_El galn fantasma._--La invencin de este argumento es de las ms
+felices; est, adems, perfectamente calculado, y su desarrollo parece
+hecho por el poeta con predileccin y cario. El joven Astolfo tiene
+relaciones amorosas con la bella Julia, quien el duque de Sajonia
+pretende tambin, aunque ella no corresponda su inclinacin. Una
+noche, estando Astolfo de visita en casa de su amada, penetra en ella el
+Duque la fuerza. Los dos rivales rien. Astolfo cae y es dejado por
+muerto. La herida, sin embargo, no es mortal; trasladado casa de un
+amigo, permanece all oculto hasta despus de su convalecencia, temeroso
+de la venganza del Duque. Un subterrneo pone en comunicacin esta casa
+con el jardn de Julia, y Astolfo lo utiliza para hacer una visita su
+amada. Julia se asusta al principio de su aparicin, tomndolo por un
+fantasma, hasta que le refiere la historia de su salvacin, pasando
+despus juntos horas muy felices; para el Duque, no obstante, es siempre
+un muerto, asombrndolo con sus apariciones, hasta que, en virtud de
+otros sucesos del enredo, se llega su desenlace, descubrindose todo y
+casndose seguro con Julia, con el beneplcito del Duque.
+
+_Basta callar._--En este drama superior rivalizan la gracia de su
+interesantsima invencin con las galas ms ricas y variadas de la
+poesa, la sencillez con el fuego, la singular delicadeza del plan con
+lo exquisito de la ejecucin, y con los encantos que le presta el
+lenguaje ms harmonioso. Su desarrollo es tan ingenioso y tan complicado
+como el de las mejores comedias de intriga, propiamente dichas; pero en
+sta se respira, adems, cierto perfume potico, reinando en su
+exposicin tan brillante poesa, que no puede compararse con aqullas.
+Margarita, hija del duque de Bearne, y en cumplimiento de los deseos de
+su padre, ha sido prometida al conde de Montpellier; encuentra cazando,
+y en los montes, un caballero peligrosamente herido, al cual
+transporta la corte de su padre para cuidarlo. El herido se llama Don
+Csar, y finge haber sido atacado por ladrones; pero, en realidad, es un
+caballero del squito del conde de Montpellier, que ha sufrido ese
+percance por mandato de su Soberano; estaba en relaciones amorosas con
+la bella Doa Serafina, amada tambin del Conde, y un da desenvain
+contra l su espada, al intentar penetrar primero en el aposento de su
+amada, y, aunque huy despus de cometer este atentado, la venganza del
+Conde le alcanz en su huda; es acogido con benevolencia en la corte de
+Bearne, en donde calla todos esos sucesos; el Duque le nombra su
+secretario, despus de curado, y la Princesa siente por l cierta
+inclinacin amorosa, la que l no corresponde, ni siquiera atiende,
+dominado slo por su antiguo amor. Pero el tormento mayor de su
+destierro es la incertidumbre acerca de la fidelidad de Serafina.
+Acontece entonces que Roberto, padre de Serafina, viene con su hija la
+capital del Bearne, trayendo tambin en su squito, disfrazado, al conde
+de Montpellier, so pretexto de celar mejor Margarita, pero, en
+realidad, para estar ms cerca de su querida Serafina. Esta ltima
+entabla pronto estrecha amistad con Margarita, pero su hermosura
+despierta pronto el amor del Duque. El poeta, pues, tiene en su mano los
+diversos hilos de este enredo: la rivalidad del Conde, del Duque y de
+Csar; el inters del ltimo en no ser conocido del Conde, que lo cree
+muerto; despus, la inclinacin de Margarita Csar, en lucha con su
+amistad Serafina, etc.; pero estos diversos resortes no sirven, como
+sucede con frecuencia en las comedias de capa y espada, slo para urdir
+una fbula divertida interesante, sino para distinguir los caracteres
+y pasiones, en sus diversas fases, y ofrecernos un cuadro, en el cual se
+confunden, con las tintas ms tenues, el amor y los celos, la tristeza y
+la risa, las ilusiones y la prudencia mundana; brillando, adems, sobre
+todo este conjunto, el mgico resplandor de la poesa romntica ms
+pura. El desenlace consiste en que Margarita sacrifica su amor la
+amistad, y, con arreglo los deseos de su padre, da su mano al Conde,
+venciendo el Duque y el Conde sus pasiones, noble y esforzadamente, y
+consintiendo que Serafina contraiga matrimonio con Csar, su primero y
+preferido amor.
+
+_El secreto voces._--De la misma especie que el anterior, como lo es
+tambin por su delicadeza, gracia y perfeccin. _El secreto voces_,
+las cifras, con que se entienden los dos amantes, sin que nadie pueda
+comprender el sentido de sus palabras, recuerda igual ardid de la linda
+comedia de Tirso, titulada _Amar por arte mayor_; pero la invencin de
+Tirso es ms ingeniosa que la de Caldern, y de mayor sutileza. Trtase
+de dos amantes en la corte de Len, de quienes todos sospechan, y que,
+para entenderse sin estorbos, y sin producir en nadie recelos, inventan
+un medio secreto de hacerlo. Elvira, dama de la corte, es amada por el
+Rey, convinindole acceder aparentemente sus pretensiones, aunque, en
+realidad, sea su amante Don Lope, el secretario del mismo Rey. Para
+contentar ste, le dirige varias cartas amorosas, como, por ejemplo,
+la siguiente:
+
+ Celosa temo, caro dueo mo,
+ Que os venzan intereses de una Infanta.
+ Perdonad, que, en efecto, en verdad tanta,
+ Contra amor no es valiente el albedro.
+ Causos Don Lope el ciego desvaro
+ Sin culpa, de sospechas y desvelos:
+ Qu har yo, combatida de mis celos.
+ Si el temor me da causa de culparos?
+ Muriendo vivir con adoraros, etc.
+
+Pero ya ella ha enterado su querido Lope, cuyas manos, como al
+secretario del Rey, llegan todas las cartas, dirigidas ste, que esas
+cartas son slo para l, y que, suprimiendo las tres primeras slabas de
+cada verso, averiguar el verdadero sentido de la escritura. Hacindolo
+as, estos versos se quedan en la forma siguiente:
+
+ Temo, caro dueo mo,
+ Intereses de una Infanta,
+ Que, en efecto, en beldad tanta
+ No es valiente el albedro.
+ Lope, el ciego desvaro,
+ De sospechas y desvelos;
+ Combatida de mis celos
+ Me da causa de culparos:
+ Vivir con adoraros, etc.
+
+Por artificioso que sea este plan de Elvira, supralo Lope en sus
+respuestas. Es amado, adems de Elvira, de la reina Blanca y de otra
+dama de palacio, llamada Isabel, aconsejndole tambin la prudencia no
+oponerse las sugestiones de las dos ltimas, aun cuando se vea
+obligado, por otros motivos, hablar con el mayor misterio de la pasin
+disimulada por la Reina. Dirgese, pues, en apariencia, Isabel,
+escribiendo los versos que siguen:
+
+ Aunque amante me juzguis
+ De otro gusto, y como ingrato
+ Me presumis todo olvido,
+ Yo soy vuestro y no os agravio.
+ El Rey suspira, Isabela,
+ Celoso como indignado,
+ Porque ignora que disculpa
+ Mis desvelos amor casto.
+ No os asombre vengativo
+ (Cuando sepa que en su estado
+ Don Ordoo favorece
+ El amor nuestro) Don Sancho;
+ Su poder, con el de Ordoo,
+ Aunque temido, es muy flaco;
+ Contra el amor, todo incendio,
+ Es pequeo el de Alexandro.
+ Que he de morir es sin duda
+ Si os perdiese mi cuidado:
+ Blanca por vos se desvela;
+ Ser cierto el ampararnos
+ O ha de ser en yugo eterno
+ Vuestra belleza el descanso
+ De mi esperanza, la muerte
+ El remedio, aunque inhumano,
+ De Don Lope, prenda ma;
+ Estad segura entre tanto,
+ Que ser con fe invencible,
+ Bronce en quereros y amaros.
+ Doa Elvira, que os di celos,
+ A Ordoo adora su estado:
+ Ni la quise en vuestra ofensa
+ Ni deseo, pues os amo.
+
+Del contexto de estas palabras, Isabel se cree naturalmente la nica
+favorecida. Pero la Reina tiene la clave para descifrarla, que consiste
+en leer slo la primera mitad de los versos y juntarlos. De este modo
+las palabras citadas forman los versos siguientes, que parecen dirigidos
+slo la Reina:
+
+ Aunque amante de otro gusto
+ Me presumis, yo soy vuestro:
+ El Rey suspira celoso,
+ Porque ignora mis desvelos.
+ No os asombre cuando sepa
+ Don Ordoo el amor nuestro.
+ Su poder, aunque temido,
+ Contra el de amor es pequeo.
+ Que he de morir si os perdiese,
+ Blanca, por vos ser cierto,
+ O ha de ser vuestra belleza
+ De mi esperanza el remedio.
+ De Don Lope estad segura
+ Que ser bronce en quereros;
+ Doa Elvira Ordoo adora:
+ Ni la quise, ni deseo.
+
+Pero tambin la Reina se engaa, porque quien posee la verdadera clave
+es Elvira, sabiendo que de cuatro en cuatro versos ha de prescindir de
+las mitades de los mismos, y as recibe de Lope la siguiente seguridad
+de su eterno amor ella:
+
+ Aunque amante el Rey suspira
+ No os asombre su poder;
+ Que he de morir, ha de ser
+ De Don Lope Doa Elvira.
+
+Nos llama la atencin, en estos versos, el arte ingenioso, con que unas
+mismas palabras, sin violencia alguna, slo con variarlas de lugar, no
+slo ofrecen un sentido diverso y muy claro, sino que primero forman dos
+asonancias distintas y al fin una redondilla. Nos hemos fijado en esta
+particularidad para demostrar, que muchas veces, cuando se cree
+Caldern original, imita slo sus predecesores; por lo dems, esa
+ingeniosa invencin de Tirso es simplificada por l, porque la supresin
+de la primera palabra, en cada verso, y la unin de la restante,
+constituye su secreto. Ocioso, es, sin duda, decir, por lo que hace al
+argumento del drama, que _El secreto voces_, traducido imitado,
+existe en casi todos los repertorios de Europa, y que es, por tanto, una
+de las obras ms conocidas de Caldern.
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+CAPTULO XII.
+
+ Comedias de _azar_ y algunas otras de Caldern.
+
+
+Los dramas ltimamente mencionados nos llevan, como por la mano,
+tratar de las comedias, en que se representa la vida y trato social de
+la Espaa de esa poca. Las composiciones de Caldern, de esta clase,
+han sido muy famosas desde el principio, y merecen esa reputacin bajo
+todos aspectos, aunque haya de confesarse que el crculo de motivos y de
+situaciones, en que se mueve, es ms estrecho que el de Lope y el de
+Tirso; son en su especie lo ms perfecto que posee el teatro espaol,
+pero adolecen tambin de cierta uniformidad. Se ha observado ya antes,
+que la mayor parte de estas obras de Caldern podran llevar el ttulo
+de argumentos fundados en la casualidad, porque esta ltima es realmente
+la que de ordinario desata su nudo. Si se quiere en pocas palabras
+formarse una idea general de las condiciones de todas estas comedias,
+fijmonos en las lneas que siguen, que se han escrito ya en otra obra
+sobre este mismo asunto[124]: Un caballero joven, que vuelve de Flandes,
+busca en las calles de Madrid la casa de un amigo, en la cual ha de
+hospedarse; de improviso se le presenta una dama, tapada con un velo,
+que solicita su proteccin. Su deber de caballero le impide rehusrsela,
+y la acompaa hasta su domicilio: entonces averigua que la dama es
+hermana del amigo; ste ama su vez otra dama amiga de su hermana,
+destinada ser la esposa del caballero recin llegado. Hay tambin otro
+tercer amante, despreciado de aquella primera dama, que corra en las
+primeras escenas las calles de Madrid; y de todos estos amoros, que se
+cruzan, dimanan sucesos de todas clases: se confunden entre s dos damas
+tapadas, y una escucha desde una puerta inmediata palabras, que, por
+equivocacin, se dirigen su rival; el galn se esconde, porque oye
+ruido; es descubierto el segundo, y surge un desafo, interrumpido por
+la llegada del hermano; y despus de otras complicaciones anlogas, se
+desata el enredo de la misma manera que se ha formado, terminando con
+dos tres casamientos, sin contar el del gracioso con la criada.
+
+Los resortes empleados principalmente por Caldern en sus enredos
+parecern ms claros todava teniendo en cuenta que consisten en el amor
+de dos damas al mismo caballero; en las pretensiones de muchos galanes
+la misma doncella, de dos amigos en conquistar las gracias de la misma
+beldad; en los celos de las enamoradas parejas; en la lucha de deberes
+entre el amigo y la amada; en la ocultacin de las mujeres por medio del
+velo, y de los hombres con la capa, y en las equivocaciones, que se
+originan, de ambos medios; en requiebros nocturnos junto la ventana de
+una dama, y en cambios, ocurridos con este motivo, cuando se pone otra
+en lugar de la que se espera; en conflictos de los deberes de la
+hospitalidad y de la venganza; en desafos, en casas con dos puertas, en
+mudanzas de nombres y domicilios, entradas secretas, caminos
+subterrneos, etc. Los sucesos sorprendentes, las situaciones
+interesantes, que excitan la curiosidad, y hace surgir el poeta de estos
+motivos, eran ya proverbiales en vida del autor: llambaseles _Lances de
+Caldern_, y no faltaban entonces personas, que criticasen la repeticin
+constante de causas iguales para atraer la atencin. Nuestro mismo
+poeta aprobaba estas observaciones, y hasta las formulaba chancendose.
+En _No hay burlas con el amor_, dice uno, que ha de esconderse:
+
+ Es comedia de Don Pedro
+ Caldern, donde ha de haber,
+ Por fuerza, amante escondido,
+ rebozada mujer.
+
+En _Bien vengas, mal, si vienes solo_, dice tambin:
+
+ Que debe de ser comedia,
+ Sin duda, sta de Don Pedro
+ Caldern, que hermano padre
+ Siempre vienen mal tiempo.
+
+Pero como el poeta aceptaba, en broma, aquello mismo que se le
+censuraba, y, no obstante, prosegua siempre haciendo lo que antes, hubo
+de provenir esto del conocimiento que tena de su talento particular
+para desenvolver estos motivos dramticos, y de su inventiva inagotable
+para dar forma imprimir nuevo colorido esos materiales uniformes;
+razn tambin para que nosotros, recordando la igualdad de los resortes
+de estas piezas, nos admiremos del arte infinito, con que el autor, del
+mismo fondo, y de iguales elementos, obtuviese tan extraordinaria
+variedad de resultados. En efecto, ningn otro poeta ha posedo, en tan
+supremo grado como Caldern, la facilidad de formar combinaciones,
+siempre nuevas, de argumentos tan sencillos como repetidos,
+imprimirles nuevos giros y sacar situaciones interesantes; en acumular
+sorpresas sobre sorpresas, y en desenvolver la accin principal con
+otras paralelas, de tal suerte, que el espectador sigue, con una
+situacin constante, los hilos, que se entrecruzan, de esa urdimbre,
+hasta llegar su desenlace. La especialidad de nuestro poeta, en esta
+parte, ha sido confesada hace ya tiempo, y hasta Linguet, en la poca en
+que no se aceptaban tericamente las excelencias del drama espaol,
+aunque s en la prctica, por las copias imitaciones que se hacan de
+ellos, declara que Caldern, en este linaje de bellezas, es muy superior
+ todos los poetas conocidos. Si, pues, las comedias de esta clase (
+las cuales denominamos comedias de _capa y espada_, por representarse
+todas en esta forma), se distinguen por sus propiedades, ya indicadas;
+por su gran variedad, pesar de su semejanza; por su mrito potico;
+por su vida y animacin, que atrae nuestro inters con extremo, ha de
+aadirse tambin la circunstancia, que aumenta, asimismo, el encanto que
+nos producen, de trazar fielmente las costumbres, la vida ordinaria y
+los caracteres especiales del Madrid de su poca. Las aventuras
+novelescas, que, en esta ciudad de las serenatas, estaban la orden
+del da; la extraa mezcla de civilizacin, casi refinada, y de
+ferocidad, casi propia de la Edad Media; las escenas galantes del Prado;
+las citas nocturnas y amorosas en las rejas; los sangrientos desafos de
+los caballeros; el fogoso amor, as como la aficin las intrigas y las
+astucias, de los amantes; la alegra y la ligereza; la iniciativa de los
+caballeros en sus empresas, no espantndoles ningn peligro; la ternura
+y la abnegacin de las damas, y tambin su espritu vengativo y su
+facilidad en ofenderse por motivos livianos: todo esto, repetimos, se
+encuentra en esas comedias, con tanta verdad, que quiz no haya otro
+documento ms fiel para estudiar y conocer las costumbres de los
+antiguos espaoles. Pero indiquemos tambin algunos otros rasgos
+chocantes de estos cuadros extraos. La desconfianza y el rigorismo, en
+cuanto toca al honor, es tan grande, que, cuando es sorprendido un
+hombre en casa de una dama, aun cuando no haya la menor duda de no
+existir entre ellos relaciones criminales, obliga al padre al hermano
+ matarla, sin vacilaciones, como si fuese culpable. Tan fuerte es el
+deber del caballero de amparar la mujer, que cualquiera dama puede
+solicitar del primero que se encuentre, que la proteja contra todos con
+peligro de su vida. Tales son los celos y las pretensiones de amor
+exclusivo, que, cuando un galn habla con su dama, en la ventana, no
+consiente que ninguno de los transeuntes pueda molestarlo en lo ms
+mnimo, habiendo de morir, sin falta, el que lo haga; la obligacin de
+recproca ayuda entre los caballeros faculta al que ha dado muerte
+alguno, si lo persigue la justicia, pedir socorro al primero que se
+presente, debiendo ste acceder su demanda, prescindiendo de todo
+deber y de toda otra consideracin.
+
+Todas estas particularidades han de tenerse en cuenta por el lector
+moderno, para entender bien las comedias de capa y espada de Caldern, y
+todas ellas han de suponerse y afirmarse para comprender bien estas
+composiciones, esto es, como las apreciaban los espectadores de aquella
+poca. Menester es tambin que, como aquel pblico para quien se
+escriban esas piezas, consideremos como sucesos ordinarios las
+muertes causadas por los celos, por la venganza otros motivos
+anlogos, sin impresionarnos por ellas vivamente, ni creer que
+interrumpan en lo ms mnimo la tranquilidad del espectculo, porque
+muchas veces encontramos el deber de vengar la muerte de un pariente en
+lucha con otros deberes, la ocultacin de alguno que ha matado su
+adversario en desafo, otros sucesos de la misma ndole, trgicos,
+segn nuestras ideas, pero usados entonces como resortes de los enredos
+ms cmicos; menudo vemos tambin, en medio de escenas de la misma
+clase, que un padre un hermano sacan su espada y matan la hija
+la hermana, de quienes recelan, afligindonos y hacindonos sospechar un
+desenlace triste, mientras que los espaoles de entonces no se
+preocupaban mucho de estos hechos, ni se perturbaba en lo ms mnimo por
+esos casos frecuentes la serenidad aneja al conjunto dramtico.
+Finalmente, es necesario tambin, para darnos cuenta de esa explosin
+repentina de afectos y de sus mudanzas continuas inesperadas al leer
+estas composiciones y al observar su repeticin, que recordemos la
+movilidad y el fuego de los habitantes del Medioda, y la exageracin
+que las costumbres de la Espaa de entonces daban esos mismos afectos.
+La severa vigilancia que estaban sometidas las mujeres, acreca las
+dificultades de llegar hasta ellas; excitaba los celos y el disimulo
+cuando intervena la presencia de un tercero, y extremaba todo esto la
+violencia del amor, inflamaba con ms fuerzas los deseos. Si las
+seoras de nuestro tiempo se quejan, pues, de la tibieza y hasta de la
+frialdad de los hombres, atribyanlas principalmente la libertad de
+que gozan, siendo, por tanto, el medio ms seguro de inspirar los
+enamorados ese ardor fogoso, volver ellas de nuevo su antigua
+esclavitud.
+
+Aun cuando no se pueda negar que las costumbres de la nobleza espaola,
+tales cuales las pinta Caldern, no brillan por esa pureza absoluta, que
+les han atribudo algunos crticos ms entusiastas que amigos de la
+verdad, no es posible tampoco desconocer que la adornaban muchas prendas
+distinguidas y recomendables, en cuya virtud obtienen nuestras simpatas
+los caballeros y las seoras de Caldern por su fina galantera, por la
+ternura y variedad de sentimientos (causa de su tendencia al amor
+exclusivo, y que condena hasta la ms leve anfibologa en la conducta),
+la observancia rigorosa de los deberes de la amistad y de la gratitud,
+la adhesin y la fidelidad hasta la muerte al Soberano legtimo, la
+conmiseracin con el enemigo vencido, y el sacrificio completo de la
+voluntad y del corazn al objeto la persona que ha elegido su amor.
+
+Para que el lector asista de un modo inmediato la vida de los
+espaoles, tal como se representa en estas composiciones, y para
+demostrar, la vez, lo fielmente que se retratan estas costumbres en
+las comedias de Caldern, copindolas de la realidad, intercalamos
+ahora algunos prrafos del interesante viaje, olvidados por completo,
+de la condesa d'Aulnoy por Espaa. Dice as, en dos cartas, fechadas en
+Madrid en 27 de junio y 25 de julio de 1679:
+
+Si yo quisiera contar todos los sucesos trgicos de que oigo hablar
+aqu un da y otro da, habas de creer que este pas es teatro de las
+escenas ms horribles del mundo. Da ocasin ellas de ordinario el
+amor, el afn de satisfacerlo, y el castigo del mismo. Nada hay que los
+espaoles no emprendan por este motivo, ni obstculo alguno que pueda
+refrenar su valor ni contener su ternura. Los celos son su pasin
+dominante, menos segn se juzga, por la parte que tenga en ellos el
+amor, que por espritu de venganza y por el afn de mantener inmaculado
+el lustre de su nombre, porque no pueden sufrir que ningn otro les
+sea preferido, porque los desespera cuanto se asemeja insulto
+degradacin; pero, en fin, sea de esto lo que quiera, es lo ms cierto
+que la nacin espaola es en este punto brbara y salvaje. Las mujeres
+estn como divorciadas de los hombres, pero, pesar de esto, saben muy
+bien escribir sus billetes, dando citas los que aman: grande es el
+riesgo para ellas, para sus amantes y para los mensajeros; pero
+desafiando ese peligro, se dan trazas hbiles con su ingenio y con su
+dinero para esquivarlos, y burlarse del Argos ms vigilante.
+
+Los hombres solteros, cuando llega la noche, acostumbran, despus de
+pasear por el Prado y tomar una comida frugal, montar caballo,
+llevando las ancas sus escuderos, y lo hacen as para no perderlos
+de vista, porque como cabalgan rpidamente por las calles en la
+obscuridad ms completa, sera imposible que los siguiesen sus
+escuderos; tambin temen ser atacados por detrs, y el escudero sirve
+para parar los golpes y vigilar en defensa de su amo, aunque lo ms
+general es que, en estos casos, tomen la huda estos defensores que no
+se suelen preciar de valientes. Estas cabalgatas nocturnas se celebran
+en honor de las damas, y los caballeros espaoles por ningn precio del
+mundo dejan de consagrarse esta ocupacin por las noches; hablan con
+sus amadas por las ventanas, entran veces en los jardines, y tambin,
+cuando pueden, en sus casas; se aventuran en ocasiones hasta la alcoba,
+en donde duerme el esposo de su adorada, y hasta se me ha dicho que as
+se ven aos enteros, sin hablarse una palabra, por temor de ser
+descubiertos.
+
+Nunca, en Francia, han sabido amar tanto como los espaoles aman,
+encontrando yo que todos superan, y, prescindiendo de sus tiernos
+cuidados, de sus servicios constantes y de su abnegacin hasta la
+muerte (porque ni el marido ni los parientes perdonan jams), en la
+fidelidad y el secreto, que siempre se guarda. Nunca se oye que algn
+caballero se alabe de los favores, que le ha concedido su dama; hablan
+de ellas con tanta veneracin y tanto respeto, como si fuesen sus
+reinas. Tambin las damas, por su parte, ponen todo su empeo en no
+agradar ms que su amante: slo en l piensan; y si no lo ven,
+encuentran medio de consagrar su amor muchas horas, ya escribindoles,
+ya hablando de l con alguna amiga de confianza, pasando el da entero
+en la ventana slo por acecharlo al pasar. En una palabra, si me atengo
+ lo que he odo, puedo asegurar que Espaa es el pas clsico del
+amor...................................
+
+Mientras los seores hablan con sus amadas, los criados, con los
+caballos, esperan cierta distancia de la casa....... Adems de los
+medios indicados, de que se valen los enamorados para llegar hasta los
+objetos de su amor, hay tambin otros, porque las seoras se visitan con
+mucha frecuencia, y nada es ms fcil para ellas que taparse con un
+velo, deslizarse por alguna puerta excusada, subir en una litera y
+encaminarse donde se les antoja. Mucho les ayuda la particularidad de
+que todas ellas, por un pacto tcito, guardan inviolablemente los
+secretos, y cualquiera que sea el altercado la disputa que se promueva
+entre ellas, jams abren sus labios para venderse unas otras. Su
+discrecin, en este punto, no merece incondicional alabanza; pero las
+consecuencias de su ligereza seran aqu ms desastrosas que en ninguna
+otra parte, porque aqu tambin se mata slo por sospecha. Las buenas
+espaolas son muy astutas y saben hacer excelente uso de esta prenda,
+porque como todas las casas tienen puertas traseras, pueden salir la
+calle cuando les parece; y como es frecuente que un hermano viva con su
+hermana, un hijo con su madre un sobrino con su ta, sirve esto de
+pretexto ocasin para verse. El amor es aqu naturalmente ingenioso, y
+apela todos los recursos para satisfacerse, permaneciendo siempre fiel
+y constante. Hay intrigas de este gnero que duran toda la vida, aunque
+no se haya malgastado una sola hora en perder de vista su trmino; se
+aprovechan todos los instantes, y cuando los amantes se ven y quedan
+contentos, no hay que pedir otra cosa....... A veces sucede que una
+dama, envuelta en su velo para no ser conocida y con traje muy sencillo,
+se encamina pie al lugar de la cita. La ve un caballero, la persigue,
+y se empea en hablarla; pero incmoda con este acompaamiento, se
+dirige cualquiera de los que pasan, y, sin darse conocer, le dice:
+Yo os ruego que os interpongis para impedir que este majadero me
+siga. Esta splica es una orden para el galn espaol: habla con el que
+la molesta, le ruega que no la siga, le aconseja que la deje ir en paz,
+y, si no accede su deseo, hay que sacar las espadas; de suerte que,
+por un encuentro de esta especie, se derrama sangre por una seora
+quien no se conoce. sta, mientras tanto, se aleja de all, y los dos
+caballeros pelean, encaminndose ella donde la aguardan. Acontece en
+ocasiones, y esto no deja de ser original, que el mismo marido el
+hermano de la dama en cuestin, son quienes la protegen de las
+persecuciones del imprudente, y, por tanto, le ayudan, sin saberlo,
+que corra los brazos de su amante....... Sucede tambin que cualquiera
+encuentra su amada en la calle, y no estando cerca su propia casa,
+entra sin ms contemplaciones en otra ajena en donde nadie conoce;
+pide al dueo que le ceda su habitacin, porque acaso no se le presente
+otra coyuntura como aqulla para hablar con su dama, y, en efecto, el
+dueo lo complace, y deja en su casa solos al galn con su amada. En una
+palabra, se hacen las cosas ms increbles por lograr una entrevista de
+un cuarto de hora....... Madrid entero parece una gran jaula, porque
+todas las casas, desde el piso bajo hasta el ms alto, estn llenas de
+celosas, y no slo las ventanas, sino tambin los balcones. Detrs de
+ellas se ven siempre las pobres mujeres que miran los transeuntes, y
+que, cuando se atreven, abren la celosa. No hay noche que no se den, en
+los distintos barrios de la ciudad, cuatrocientas quinientas
+serenatas. Verdad es que tienen su merecido premio, porque la dama ms
+bella se vanaglora y se cree tan feliz como una reina cuando cualquier
+galn toca ante su ventana el lad la guitarra, y entona una endecha
+con voz apasionada.
+
+Tal es, trazada con exactitud por el pincel de una testigo de vista, la
+vida, y tales son las relaciones sociales que aparecen en las comedias
+de capa y espada de Caldern. Pero para que se forme una idea ms clara
+de la naturaleza de estos dramas, insertamos en seguida un extracto del
+argumento de la titulada.
+
+_Antes que todo es mi dama_, una de las mejores de esta clase. Dos
+caballeros, Lisardo y Don Flix, antiguos ntimos amigos, se
+encuentran impensadamente en Madrid despus de una larga separacin, y
+recuerdan los sucesos anteriores de su vida, comunicndose al mismo
+tiempo sus amoros. Cuenta Don Flix que en Granada ha herido
+mortalmente un caballero en desafo, y que, despus, accediendo las
+splicas de sus parientes, y por huir de la justicia, se ha venido
+Madrid; ya en la corte, ha visto una joven encantadora, que corresponde
+benvola sus pretensiones amorosas, y cuya posesin ha de hacerlo
+feliz. Lisardo confa su amigo otra historia amorosa de la misma
+ndole, hallndose tambin enamorado de otra dama hace poco tiempo, y se
+separan luego ambos para acudir sus obligaciones amorosas.
+
+El lugar de la escena cambia representando la casa de Laura, la amada de
+Don Flix. Don Iigo, padre de aqulla, recibe sorprendido una carta de
+Granada, por la cual le recomienda eficazmente Don Flix un amigo de
+su juventud: sale, pues, inmediatamente para buscar su recomendado;
+Laura recibe, por intermedio de un criado, y como regalo de su amante,
+una banda, suplicndole aqul que la lleve en recuerdo de su amor; pero
+teme llamar la atencin de su padre si se la pone en seguida, por cuya
+razn la enva su amiga Clara, para que se la devuelva luego ella,
+como si fuese verdaderamente quien le hiciera este obsequio. Pero Clara
+es la amada de Lisardo, y ste la ve adornada con la misma banda que
+observ antes en manos de Don Flix: al punto se despiertan sus celos,
+moteja de infiel su dama y corre en busca de Don Flix para decirle
+que ambos estn enamorados de una misma persona. La confusin que de
+aqu nace es penosa por extremo, proponiendo Don Flix, para
+desvanecerla, presentarse ambos Clara: desaparece entonces la
+equivocacin, porque Laura y Clara estn juntas; cada uno de los amigos
+reconoce su amada respectiva, y saben de sus labios la verdad de lo
+ocurrido con la banda; pero mientras se regocijan as con tan plausible
+desenlace, viene una criada y dice que el hermano de Clara ha llegado
+justamente de Granada, vindose ambos obligados ocultarse por
+consideracin las damas.
+
+En el acto segundo, cuenta Lisardo al gracioso, su criado, la traza con
+que l y su amigo escaparon con felicidad de la situacin comprometida
+de la noche anterior; pero mientras habla as, entra el padre de Laura y
+pregunta por Don Flix. Lisardo cree que este anciano se propone hablar
+ su amigo de la visita hecha su hija, y para evitarle ese disgusto se
+hace pasar por Don Flix; Don Iigo, sin embargo, le estrecha
+amistosamente las manos; dcele que el padre de Don Flix le ha escrito
+desde Granada recomendndole su hijo, y le ofrece sus servicios. Pero
+Lisardo no puede desdecirse, vindose forzado representar el mismo
+papel que ha elegido. Cuando el anciano se aleja, llega el verdadero
+Don Flix: Lisardo le refiere lo sucedido, y el objeto laudable que lo
+guiaba, pero su amigo apenas lo escucha por haber recibido un billete de
+Laura, dndole una cita secreta; igual invitacin recibe tambin Lisardo
+de Clara, y uno y otro no piensan en otra cosa que en la dicha que les
+aguarda. En la escena inmediata aparecen Clara y su hermano Antonio,
+recin venido de Granada. Antonio ha visto Laura, y ha concebido por
+ella una viva pasin, consiguiendo de su hermana que le d un encargo
+para su amiga, y le proporcione ocasin de acercarse ella y hablarla.
+Los espectadores asisten despus la entrevista nocturna entre Laura y
+Don Flix, interrumpida por la llegada de Don Antonio, portador del
+encargo de su hermana. Don Flix se esconde, accediendo los ruegos de
+su amada, y averiguando desde su escondite que Don Antonio es el mismo
+caballero, herido por l en Granada; y aun cuando este descubrimiento lo
+soliviante naturalmente, al presenciar los extremos amorosos del
+visitante con su dama, le es ya imposible contenerse: presntase con la
+espada desnuda, y, cuando ambos combaten, se anuncia la llegada de Don
+Iigo. Don Flix se oculta de nuevo; Don Antonio excusa su presencia con
+el encargo de Clara, y se retira. Don Iigo cuenta su hija que conoce
+ya Don Flix, que le ha agradado mucho, y que se propone ofrecerle su
+casa para vivir en ella. De repente se oye ruido en el aposento
+inmediato; el anciano quiere averiguar lo que es, y la angustia de Laura
+es mortal sabiendo que Don Flix est all escondido: para evitar las
+consecuencias, declara su padre que le ha dado en secreto palabra de
+casamiento. Aunque es grande la sorpresa de Don Iigo al oirlo, no se
+encoleriza al cabo, puesto que no podr desear otro yerno ms simptico.
+
+Busca en seguida al amante, sacndolo de su escondite; pero la sorpresa
+de Laura es extraordinaria, al encontrarse con Lisardo, porque Don
+Flix, con ayuda de una criada, ha podido huir por una puerta trasera, y
+Lisardo, que estaba de visita en casa de Clara, se ha refugiado en la de
+Don Iigo, huyendo de la primera por la vuelta repentina de Don Antonio,
+y ocultndose en el mismo lugar, en que estuvo antes Don Flix. Laura se
+llena de confusiones, siendo mayor su extraeza al notar que su padre
+llama Flix Lisardo, y le ruega que inmediatamente se case con su
+hija. En este instante se oye ruido de espadas en la calle, y las voces
+de Don Antonio y Don Flix, que pelean, y la vez los gritos de socorro
+de Clara, diciendo: Que matan mi hermano! Lisardo duda, en el
+instante, qu lado inclinarse, puesto que un tiempo lo llaman su
+amigo y su amada; pero sale al fin corriendo, y exclama: Antes que
+todo es mi dama!
+
+En el acto tercero, Lisardo y Don Flix han regresado su domicilio; el
+desafo nocturno fu interrumpido por la llegada de algunas personas,
+deliberando ambos, entonces, cul ha de ser su conducta en el estado en
+que se encuentran las cosas. Pero anuncian de improviso la llegada de
+Don Iigo; Lisardo, el presunto Don Flix, se oculta, y el verdadero Don
+Flix recibe al anciano, pretextando la ausencia de su amigo. Extralo
+mucho Don Iigo, y encarga Don Flix que diga su compaero, que
+espera inmediatamente su casamiento con su hija, y que, en caso
+contrario, ha de darle una satisfaccin sangrienta. Don Flix promete
+hacerlo; vase el anciano, y acuerdan ambos amigos que Lisardo celebre
+una conferencia secreta con el padre de Laura, y que le descubra sin
+ambajes la verdad. Don Iigo, receloso y resuelto pelear, acude una
+cita, que se le da en compaa de Don Antonio; Lisardo le cuenta que l
+no es Don Flix, y las circunstancias, que le obligaron tomar su
+nombre; aade, que, estando de visita en casa de Clara, huy de ella
+refugindose en la de Don Iigo; pero el anciano se encoleriza, y
+califica de agravio ese yerro; Antonio saca tambin su espada para
+vengar en Lisardo la visita secreta hecha su hermana; Don Flix, que
+asiste escondido esta escena, sale tambin para socorrer su amigo, y
+el combate se hubiera llevado efecto, no sobrevenir mucha gente que
+obligara los combatientes retirarse. Don Flix se queda solo en el
+teatro, y viene un criado anunciarle que Lisardo est peleando con los
+alguaciles; y, cuando Don Flix se propone salir volando su socorro,
+aparece Doa Clara pidindole proteccin contra su hermano, que intenta
+matarla por su entrevista nocturna con Lisardo; vacila entre socorrer
+su amigo su dama, cuando se presenta Don Antonio, y se empea en
+levantar el velo de Doa Clara; Don Flix no lo consiente, porque as se
+lo manda su deber de caballero, y relucen de nuevo las espadas; pero
+entonces oye, desde la casa de Don Iigo, las voces de socorro de Laura,
+ quien su padre, furioso, amenaza con un pual, y acude ella
+corriendo, no sin decir antes lo que sigue:
+
+ Bien s que mi obligacin
+ Es valeros, bella Clara,
+ Porque de m os amparsteis;
+ Bien s que en esta demanda,
+ Mi obligacin, Don Antonio,
+ Es no volveros la espalda;
+ Bien s, Lisardo, que sois
+ Mi amigo, y que os hago falta;
+ Mas mi amigo, mi enemigo,
+ Y la dama que se ampara
+ De m, todos me perdonen.
+ Que _antes que todo es mi dama_. (_Vase._)
+
+Entonces acude Lisardo corriendo y toma bajo su proteccin la afligida
+Clara, declarando que l es su esposo. Poco despus llegan Flix y
+Laura, y Don Iigo persigue sta con la espada desenvainada,
+vociferando:
+
+ .............. De mi casa
+ No ha de llevar mi hija
+ Quien su esposo no se llama.
+
+ * * * * *
+
+ Pues cmo vos defendis
+ Que otro lleve quien aguarda
+ Ser esposa vuestra?
+
+ LISARDO.
+
+ Como
+ Don Flix, que es quien la ama,
+ Es su esposo y es mi amigo.
+
+ DON FLIX.
+
+ Y quien se rinde esas plantas
+ Asegurando que soy
+ Don Flix, y que la causa
+ De que Lisardo tomase
+ Mi nombre, siempre fu Laura.
+
+ DON IGO.
+
+ Si yo en mi casa le hall...
+
+ DON FLIX.
+
+ Como yo me satisfaga,
+ Siendo su esposo, qu importa?
+
+ * * * * *
+
+ LISARDO.
+
+ Slo lo que ahora falta
+ Es que Don Antonio y Flix
+ Sean amigos.
+
+La extremada complicacin del plan de la mayor parte de estas piezas,
+hace imposible dar noticias detalladas de sus argumentos, no pudiendo
+comprenderse stos sino por medio de una clarsima exposicin de los
+elementos diversos que los componen. Limitmonos, por tanto, apuntar
+algunas indicaciones. Las comedias _Casa con dos puertas_, _La dama
+duende_, _El escondido y la tapada_, tienen todas de comn, que exigen
+inusitada preparacin mecnica y escnica, la primera una doble entrada,
+la segunda una puerta secreta, y en las otras dos un aposento
+habitacin oculta, causas de diversas equivocaciones y motivo capital de
+las situaciones ms sorprendentes. _Casa con dos puertas_ se distingue
+por el ingenio extraordinario de su autor, puesto que, de un motivo muy
+sencillo, forma una fbula con extremo complicada, y notable, sin
+embargo, por su claridad. _La dama duende_ ha sido una de las obras ms
+aplaudidas de Caldern por la delicadeza y moralidad de su enredo, y
+la vez por la gracia inimitable de todas las escenas. En _El escondido y
+la tapada_ se ostenta el talento eminente de su autor, imprimiendo en su
+accin giros siempre nuevos, que mantienen el inters, y atraen al
+espectador de tal suerte, que por grande que sea su perspicacia y su
+fijeza, apenas puede seguirla: es de las comedias ms brillantes de
+Caldern, y puede servir para probar, con este solo ejemplo, que la
+comedia espaola, en el arte de desarrollar un argumento, deja detrs de
+s larga distancia cuanto han hecho en esta parte los poetas de
+todas las dems naciones. En _El encanto sin encanto_, como antes
+dijimos, ha utilizado Caldern un plan dramtico de Tirso de Molina, si
+bien hemos de confesar, sin menoscabar en lo ms mnimo la fama de tan
+clebre poeta, que, nuestro juicio, el trabajo de su predecesor es de
+mucho ms mrito que el suyo. _Peor est que estaba_, es, al contrario,
+una composicin tan llena de encantos como de belleza: como el ttulo
+indica, la situacin de sus distintos personajes se va haciendo desde un
+principio peor y ms embarazosa, y desde las primeras escenas hasta su
+desenlace nos ofrece una serie no interrumpida de situaciones
+interesantes y siempre diversas, y, sin embargo, todas ellas, hasta en
+sus pormenores ms insignificantes, estn perfectamente motivadas.
+_Mejor est que estaba_, comedia opuesta la anterior, es menos rica
+que ella en cuanto su accin externa, pero rebosando, en cuanto
+afectos y pensamientos, frescura potica y fuego juvenil. En _Los
+empeos de un acaso_, como su ttulo mismo anuncia, es la casualidad la
+palanca ms poderosa de la accin: las combinaciones, los sucesos, los
+resultados que se enlazan entre s, son tan varios, trazados con tanto
+ingenio y unidos por un lazo tan estrecho, que la curiosidad de ver cmo
+el poeta sale airoso de tantos obstculos acumulados, inspira el mayor
+placer, tanto al que la lee como al que la oye, sin dejar su atencin
+un solo momento de descanso. Lo mismo puede decirse de _Bien vengas,
+mal, si vienes solo_, cuyo enredo, en lo ms esencial, puede condensarse
+en las palabras siguientes: Don Luis presencia una noche un desafo
+delante de su casa, de cuyas resultas uno de los dos combatientes cae en
+tierra con una herida mortal. El vencedor se aleja paso rpido del
+lugar de la contienda, no pudiendo apresarlo Don Luis, pero s su
+criado, de quien averigua con trabajo que el fugitivo es un cierto Don
+Juan, amante de Doa Mara, la hermana de Don Luis. En la escena
+inmediata se nos presenta Doa Ana, novia de un galn llamado Don Diego,
+ la cual pretende tambin Don Luis, no sin hacerle ella entrever
+algunas esperanzas de buen xito; vistala Doa Mara, y la entrega un
+retrato de Don Juan, suplicndola que lo guarde, obligndola ello el
+miedo que le inspiran las sospechas de su hermano. Don Diego llega ver
+este retrato en poder de su novia, excitando en l celos rabiosos. Don
+Juan, perseguido por la justicia causa de la muerte de su rival, ruega
+al padre de Doa Mara, amigo del suyo, que le conceda un asilo en su
+casa, escondindose en una habitacin oculta para escapar ms
+fcilmente; pero Don Diego es pariente del difunto y debe vengar su
+muerte; Don Luis es causante tambin de mayor discordia por sus celos de
+Don Diego, y por las sospechas que tiene de su hermana y de Don Juan; en
+una palabra, los resortes contrarios que concurren en esta fbula, son
+tan numerosos, que parece imposible su conciliacin; pero el poeta, gran
+maestro en el arte de desarrollar un argumento, combina de tal modo
+todos los hilos de esta urdimbre, que, cuando el enredo es ms
+complicado y parece imposible su desenlace, nos presenta ste de
+repente de la manera ms natural y satisfactoria.
+
+Todas las comedias mencionadas hasta ahora pueden considerarse como
+piezas de intriga enredo, ms bien de accin muy complicada, en la
+significacin ms genuna de la palabra, , lo que es lo mismo, como
+obras dramticas, cuyos factores importantes para producir la accin,
+son circunstancias y situaciones externas y extraordinarias, atrayendo
+todo el inters hacia su argumento, contribuyendo tambin la casualidad
+considerablemente aumentar la complicacin de la fbula, y
+prescindiendo, por lo mismo, de la pintura de caracteres. Los mismos
+elementos, en toda su pureza, juegan en _Fuego de Dios en el querer
+bien_, _Cada uno para s_, _Con quien vengo vengo_, _Tambin hay duelo
+en las damas_ y _El maestro de danzar_.
+
+_El astrlogo fingido_ y _No hay burlas con el amor_.--Son propiamente
+comedias burlescas, , ms bien, entremeses sainetes. La primera se
+distingue por sus gracias inimitables y sus situaciones divertidas; pero
+el asunto no se prestaba extenderse hasta componer una comedia en tres
+actos, y su parte cmica se hubiese concentrado mucho mejor en un
+entrems. En _No hay burlas con el amor_ se nos ofrece una dama
+presumida y muy llena de su importancia con _vis cmica_
+extraordinaria, y la vez un enredo que consiste en las pretensiones de
+un galn enamorado verdaderamente de la hermana de aqulla, pero
+temeroso de los obstculos que puede suscitarle tan vana insensata
+seora, por cuya razn finge amarla y habla con ella con frases
+rebuscadas, logrando de este modo conseguir el objeto que su pasin le
+inspira. Muy parecida esta ltima pieza es la titulada _Hombre pobre
+todo es traza_, comedia que V. Schmidt caracteriza con mucha exactitud,
+recordando _El lazarillo de Tormes_ y _El Guzmn de Alfarache_, porque
+el protagonista, en efecto, se asemeja mucho aquellos caballeros de
+industria, de espada y de retorcidos mostachos, descritos en esas
+novelas picarescas; aunque no estar de ms aadir que nunca Caldern se
+deja caer en los lodazales que son, veces, tan del gusto de Mendoza y
+de Alemn, y que ennoblece un tiempo las costumbres y los tiempos.
+
+En _Gurdate del agua mansa_ no slo el trazado y desarrollo del enredo
+son de un arte consumado, sino que tambin brilla por la pintura de
+caracteres, por su singular gusto y excelencia poco comn. Don Alonso
+tiene dos hijas, que, desde la muerte de su madre, se han educado en un
+convento, que ambas abandonan al trasladarse su padre de Mjico
+Madrid. Clara, la hermana mayor, es pacfica y callada, y dice que
+todo prefiere el silencio del claustro. Eugenia, la menor, es, al
+contrario, ms viva y resuelta, agradndole el trato del mundo, razn
+suficiente para que su padre se proponga casarla antes. Presntanse
+diversos pretendientes su mano, y, entre otros, un hidalgo campesino,
+sencillo y rstico, natural de Asturias, y de nombre Toribio, blanco de
+continuas burlas de ambas doncellas. Mientras Clara reprueba los
+proyectos, algo libres, de su hermana, urde ella el enredo ms astuto,
+hacindose pasar por Eugenia, envolviendo en sus redes al futuro marido
+que se le destina, engaando la duea que la guarda, y convirtindola
+en auxiliar de sus planes. Resulta de esto, al cabo, que la viva y
+mundana Eugenia no adelanta nada en sus amores, mientras la callada y
+pacfica Clara se apropia sus pretendientes. El cndido y rstico
+Toribio es un personaje hbilmente diseado y de un carcter cmico
+extraordinario, y de aqu que esta caricatura tenga semejanza con las
+comedias llamadas de figurn.
+
+_Maanas de abril y mayo._--Esta es una comedia muy parecida las
+anteriores en espritu y colorido, y que tambin se distingue por la
+hbil pintura de sus caracteres. El antitipo, contraste de Toribio, es
+en sta un petimetre ilustrado y vanidoso. Caldern, sin embargo, no
+usa nunca de ese estilo grosero y bajo, que tanto nos ofende en las
+comedias de figurn de otros poetas; ni los personajes de caricatura son
+nunca en las suyas las figuras ms interesantes, sirviendo tan slo sus
+extravagancias para hacer resaltar ms otros nobles caracteres.
+
+_No siempre lo peor es cierto._--Podra clasificarse, por sus personajes
+y por sus contornos exteriores, entre las comedias de capa y espada;
+pero su tono ms serio, casi sentimental, y su argumento, la separan
+evidentemente de las dems producciones de esta clase. Don Carlos,
+amante de Doa Leonor de Lara, encuentra de noche un hombre en el
+aposento de su dama, tomndolo por su rival equivocadamente, y, bajo el
+imperio de otras diversas circunstancias, le da muerte impulsado por sus
+celos. Para salvar el honor de su amada, se la lleva consigo y la
+protege, considerndola culpable, y sin prestar atencin alguna sus
+protestas de inocencia. Un concurso de muchas concausas, y una accin
+accesoria enlazada hbilmente con la principal, contribuyen aumentar
+ms y ms las sospechas de Carlos, y casi inspirar dudas los
+espectadores, hasta que al fin aparece la verdad en todo su esplendor, y
+Carlos se convence de que Leonor le ha sido siempre fiel. Si nos admira
+en este drama el desarrollo de la fbula, por el ingenio delicado de su
+autor, no nos encanta menos su argumento principal por los caracteres de
+Don Carlos y de Leonor, trazados con tanta fuerza como gracia: el del
+uno, de nobles y magnnimos pensamientos, y arrastrado, no obstante, por
+esas mismas cualidades concebir sospechas injustas, y el de Leonor,
+por su dulzura y por su afecto constante aqul, que tanto la ofende.
+Ambos personajes excitan nuestro inters en sumo grado.
+
+_Maana ser otro da._--Anloga la precedente, Si la primera, dice
+V. Schmidt, nos da conocer la ndole divina de la mujer, que,
+mortificada por una desconfianza injusta, deja ver todo el mrito de su
+carcter, por cuya razn Leonor aparece desde un principio enamorada,
+debiendo este mismo amor su desdicha, en sta se nos ofrece una flor,
+an no abierta, que se desenvuelve nuestra vista, y resplandece los
+rayos del sol del amor, ostentando sus perfumes y sus colores
+magnficos. Al ruido de las espadas y al oprobio, cuya consecuencia ha
+de ser la muerte entre esos nobles espaoles de Caldern, crece ese amor
+celestial de la mujer, que slo teme la prdida de su amante, moviendo
+al fin la misericordia de un Dios compasivo y bondadoso.
+
+Asemjanse tambin estas ltimas, ya por su fbula y por el colorido
+serio, que en ellas predomina, ya por su caracterstico ms importante:
+_No hay cosa como callar_, _Primero soy yo_, _Cul es mayor perfeccin_,
+_La desdicha de la voz_ y _Dar tiempo al tiempo_. Todas estas comedias
+de la edad ms provecta de Caldern, por la pureza del estilo y por el
+mayor esmero con que se distinguen sus varios personajes, son, sin duda,
+superiores las dems obras suyas que les precedieron; pero en cambio,
+ nuestro juicio, no se muestra tan vigorosa esa frescura juvenil y esa
+animacin propia de las dems, notndose veces como cierto cansancio y
+repeticin amanerada de motivos dramticos manoseados.
+
+Hay una sola comedia de Caldern, de las llamadas burlescas, que se
+titula _Cfalo y Procris_, parodia de otra suya, _Celos aun del aire
+matan_. Esta pieza burlesca es de mucha gracia, haciendo alarde el poeta
+de agudezas y chistes extremados, y ofreciendo, adems, un efecto cmico
+incomparable, porque las burlas ms desatinadas y hasta las ms absurdas
+revisten tono pattico, y se expresan en elegantsimos versos. Es la
+nica comedia de Caldern, en que lo grosero y lo ordinario se usan como
+incentivos de lo cmico; con libertad extraordinaria eleva lo ms bajo,
+y hasta se mofa en apariencia de s mismo, de todo el mundo y de su
+propia obra. Los actores se olvidan sin cesar de sus papeles: una dama
+griega, por ejemplo, al contar su nacimiento, dice sencillamente que es
+hija de Luis Lpez, y que se llama Mara. El prncipe Rosicler monta en
+un jacucho, trayendo en la mano un zapato monstruoso, y recorre toda la
+tierra para buscar la dama quien pertenece aquella enorme lancha. Los
+versos siguientes darn una idea del tono, que domina en toda la
+composicin. El Rey habla en estos trminos sus vasallos reunidos:
+
+ Vasallos, deudos y amigos,
+ Cuya lealtad y virtud
+ Canta el sol por _fa_, _mi_, _re_,
+ La fama por _re_, _fa_, _ut_;
+ Ilustre nobleza y plebe,
+ Que al brindis de mi salud
+ Agotrades ahora
+ Aun la cuba de Sahagn:
+ Ya sabis que yo, inclinado
+ Fu desde mi juventud
+ las letras, estudiando
+ Todo el ban, ben, bin, bon, bun,
+ Hasta el arte de Nebrija
+ Y las tablas del Talmud.
+
+Cfalo, despus de matar con un venablo su querida Procris, exclama
+as:
+
+ Repblica celestial,
+ Aves, peces, fieras, hombres,
+ Montes, riscos, peas, mar,
+ Plantas, flores, yerbas, prados,
+ Venid todos llorar!
+ Coches, albardas, pollinos,
+ Con todo vivo animal;
+ Pavos, perdices, gallinas,
+ Morcillas, manos, cuajar,
+ Procris muri! Decid, pues:
+ Su moo descanse en paz!
+
+Hemos hecho mencin hasta ahora, ya prolija, ya ligeramente, de todas
+las comedias autnticas de Caldern; en cuanto aqullas, reputadas
+evidentemente por falsas, aunque lleven su nombre, sobre las cuales se
+abrigan dudas muy fundadas, as como respecto los sainetes y loas,
+puede consultarse el apndice, que ilustra esta parte de nuestra obra.
+Vamos tratar en seguida de sus autos sacramentales.
+
+[Illustration]
+
+[Illustration]
+
+
+
+
+NDICE.
+
+
+ Pgs.
+
+CAPTULO XXVIII.--ALARCN.--Sus obras dramticas. 7
+
+CAPTULO XXIX.--Felipe Godnez.--Luis de Belmonte.--Rodrigo
+de Herrera.--Otros dramticos de este
+tiempo. 31
+
+CAPTULO XXX.--El italiano Fabio Franchi acerca del
+arte dramtico en Espaa. 59
+
+CAPTULO XXXI.--Actores famosos de la poca de Lope
+de Vega. 71
+
+CAPTULO XXXII.--Otros actores famosos de la poca
+de Lope de Vega.--El teatro espaol en el extranjero. 97
+
+
+TERCER PERODO.
+
+EDAD DE ORO DEL TEATRO ESPAOL.
+
+CAPTULO PRIMERO.--Aficin de Felipe IV al arte
+dramtico.--Teatro Real del Buen Retiro.--Fiestas de
+corte y lujo de decoraciones. 121
+
+CAPTULO II.--Nueva poca de la poesa dramtica.--Nuevas
+especies de piezas dramticas.--Aparato escnico
+de esta poca.--Principios de la decadencia del teatro
+espaol en el reinado de Carlos II. 153
+
+CAPTULO III.--CALDERN.--Carcter general de sus
+obras dramticas. 189
+
+CAPTULO IV.--Otras bellezas dramticas, comunes
+las comedias de Caldern, que las caracterizan y distinguen. 227
+
+CAPTULO V.--Defectos de Caldern.--Clasificacin
+cronolgica de sus obras dramticas.--Su versificacin.--Otros
+defectos de sus comedias.--De los errores histricos
+y geogrficos de Caldern. 249
+
+CAPTULO VI.--Comedias religiosas de Caldern.--_El
+Prncipe constante._--_El Josef las mujeres._--_El mgico
+prodigioso._--_Los dos amantes del cielo._--_El purgatorio
+de San Patricio._ 289
+
+CAPTULO VII.--_Las cadenas del demonio._--_La exaltacin
+de la Cruz._--_La devocin de la Cruz._--_Origen, prdida y
+restauracin de la Virgen del Sagrario._--_La cisma
+de Ingalaterra._--_La aurora en Copacavana._--_El
+gran prncipe de Fez._--_San Francisco de Borja._--_La sibila
+del Oriente._--_La estatua de Prometeo._--_La vida es
+sueo._ 321
+
+CAPTULO VIII.--Dramas histricos de Caldern.--_La
+nia de Gmez Arias._--_El postrer duelo de Espaa._--_El
+mdico de su honra._--_A secreto agravio, secreta venganza._--_Las
+tres justicias en una._ 347
+
+CAPTULO IX.--_El alcalde de Zalamea._--_Amar despus
+de la muerte._--_Luis Prez el Gallego._--_El sitio de Breda._--_Gustos
+y disgustos son no ms que imaginacin._--_Saber
+del mal y del bien._--_En esta vida todo es verdad y
+todo es mentira._--_El mayor monstruo los celos._--_Los cabellos
+de Absaln._--_Las armas de la hermosura._--_La
+gran Cenobia._ 369
+
+CAPTULO X.--_La hija del aire._--Comedias mitolgicas
+y otras caballerescas y novelescas de Caldern. 401
+
+CAPTULO XI.--Comedias romnticas de Caldern. 433
+
+CAPTULO XII.--Comedias de _azar_ y algunas otras de
+Caldern. 459
+
+ _Este libro se acab de imprimir
+ en Madrid, en casa de
+ Manuel Tello, el da
+ 18 de Noviembre
+ del ao de
+ 1887._
+
+[Illustration]
+
+
+FOOTNOTES:
+
+[1] Joannes Ruiz de Alarcon, Mexici, ut credo, apud orientales indos
+natus, ex Hispania oriundus, comoediarum auctor, parentum memoria, inter
+eos, qui classem hujus artis ducunt, meo judicio annumerandus, et vix
+uni aut alteri puritate dictionis urbanitateque et copia atque
+inventione comparandus.--(_Bibl. Hisp. Nova_, tomo I.)--Juan Ruiz de
+Alarcn, nacido, segn creo, en Mjico, cerca de los indios orientales
+(probablemente orientales con relacin Amrica, no con relacin
+Europa), de una familia espaola y distinguida, autor de comedias, digno
+de ser mencionado, mi juicio, entre los primeros escritores de este
+arte, y al que igualan slo pocos en la pureza de su diccin, en su
+aticismo y en su fecundidad y abundancia.--(_T. del T._)
+
+[2] _Crnica de la provincia de San Diego de Mjico de religiosos
+descalzos de San Francisco_, por Baltasar de Medina: Mjico, 1882, fol.
+251.
+
+[3] Debo esta noticia al Sr. H. Ternaux Compans, poseedor de este libro
+raro.
+
+[4] V. Ferdinand Denis, _Chroniques chevaleresques de l'Espagne et du
+Portugal_: Pars, 1839, vol. II, pgina 237.
+
+[5] El teatro de Alarcn es una de las mayores rarezas bibliogrficas.
+De los dos tomos de que consta, slo un ejemplar he llegado ver, cuyo
+primer tomo existe en la Biblioteca Real de Pars, y el segundo en
+posesin del Sr. Luis Lemcke, en Brunswick, quien estoy sumamente
+agradecido por su amabilidad en haberlo dejado largo tiempo mi
+disposicin, juntamente con otras muchas joyas de su rica biblioteca
+espaola. Copio aqu el ndice de ambas partes:
+
+Comedias de D. Juan Ruiz de Alarcn y Mendoza. Madrid, en casa de Juan
+Gonzlez, 1628, 4.
+
+_Los favores del mundo._--_La industria y la suerte._--_Las paredes
+oyen._--_El semejante s mismo._--_La cueva de Salamanca._--_Mudarse
+por mejorarse._--_Toda es ventura._--_El desdichada en fingir._
+
+Parte segunda de las comedias del licenciado D. Juan Ruiz de Alarcn y
+Mendoza. Barcelona, Sebastin de Cormellas, 1634, 4.
+
+_Los empeos de un engao._--_El Dueo de las estrellas._--_La amistad
+castigada._--_La manganilla de Melilla._--_Ganar amigos._--_La verdad
+sospechosa._--_El Antichristo._--_El texedor de Segovia._--_Los pechos
+privilegiados._--_La prueba de las promesas._--_La crueldad por el
+honor._--_El examen de maridos._
+
+Conozco tambin, sueltas, _Quien mal anda mal acaba_, y _No hay mal
+que por bien no venga_.
+
+En el catlogo de la Huerta llevan tambin el nombre Alarcn: _Dar con
+la misma flor_, _La culpa busca la pena y el agravio la venganza_, _La
+Hechicera_, _Siempre ayuda la verdad_ y _Quien priva aconseje bien_.
+
+[6] _El tejedor de Segovia_, en las sueltas, se atribuye, ya Caldern,
+ya Rojas; _La verdad sospechosa_, Lope de Vega, en el tomo XXII
+(apcrifo) de sus comedias: Zaragoza, 1630; _El examen de maridos_, en
+las sueltas, ya lleva el nombre de Montalbn, ya el de Lope, y tambin
+el de ste en el tomo XXIV de las _Comedias de Lope de Vega_: Zaragoza,
+1633.
+
+Estas falsificaciones de los autores de las comedias son slo imputables
+ la ignorancia la codicia de los libreros, no los poetas, cuyos
+nombres llevan trocados.
+
+[7] La familia noble de Vargas es nombrada en _Don Quijote_, parte 1.,
+captulos 8. y 49; vanse tambin las notas de D. Diego Clemencn. Los
+traidores Pelez juegan ya un mal papel en los romances del Cid; vanse
+los romances nmeros 36 y 37 de la edicin de Juan de Escobar.--Nada he
+podido averiguar de la tradicin especial, dramatizada por Alarcn.
+
+[8] Vase mi _Spanisches Theater_. Frankfurt auf der Mein, 1845.--T. I.
+
+[9] Corneille dice de su _Menteur_: Esta pieza es en parte imitacin, y
+en parte traduccin de otra espaola. Parceme su asunto tan ingenioso y
+tan bien desenvuelto, que me ha hecho decir con frecuencia que dara de
+buen grado dos de mis mejores composiciones dramticas porque esa
+invencin hubiera sido ma. La comedia espaola es atribuda al famoso
+Lope de Vega; pero hace poco lleg mis manos un tomo de D. Juan Ruiz
+de Alarcn, afirmando haberla l escrito y quejndose de los libreros
+por imprimirla bajo otro nombre. Sea quien fuere su autor, es lo cierto
+que su mrito es grande y que no conozco nada en esa lengua que ms
+placer me haya proporcionado.
+
+[10]
+
+ Este, que tiene, como mes de mayo,
+ Florido ingenio, y que comienza ahora
+ hacer de sus comedias nuevo ensayo,
+ Godnez es.
+
+ (Cervantes, _Viaje al Parnaso_.)
+
+
+[11] _Ludovicus de Belmonte, comoediarum poeta, vel eo tempore
+audiebatur in theatris, quo, sub Lupo de Vega et aliis, Hispana
+comoedia alias omnium gentium omnisque aetatis probocabat: idem cum eo
+qui inscripsit._
+
+_Hazaas de Don Garca Hurtado de Mendoza_, 1622, 4.--D. Nicols
+Antonio, _Bibliotheca Nova_.
+
+Luis de Belmonte, poeta, escritor de comedias, era odo tambin en los
+teatros en la misma poca en que la comedia espaola, con las obras de
+Lope de Vega y de otros, aventajaba las de todas las dems naciones de
+todos los tiempos; es el mismo que escribi las _Hazaas de Don Garca
+Hurtado de Mendoza_, 1622.
+
+[12] _El diablo predicador_, en dos manuscritos de la biblioteca del
+duque de Osuna, se atribuye Francisco de Villegas; particularidad que,
+no siendo autgrafos estos manuscritos, nada prueba contra la opinin
+comn de que fuera su autor Belmonte. Por lo dems, el argumento de esta
+comedia famosa (probablemente antes), fu desenvuelto por Lope de Vega
+en su _Fray diablo_. En la biblioteca del duque de Osuna se encuentran
+manuscritas de Belmonte las comedias:
+
+_El sastre del Campillo_, autgrafa, con la firma de Luis de Belmonte
+Bermdez: _1. de augusto 1624_. (Las impresiones antiguas la atribuyen
+ Lope.)
+
+_El satisfecho_, autgrafa, con firma, fecha en Sevilla, el 5 de julio
+de 1634.
+
+_El conde de Fuentes._
+
+_El hortelano de Tordesillas._
+
+_A un tiempo rey y vasallo_, autgrafa, con firma y licencia de 1642.
+
+D. Agustn Durn posea una comedia manuscrita de Belmonte, titulada _El
+acierto en el engao y robador de su honra_, fecha en diciembre de 1641.
+De la licencia que la acompaa, resulta que se prohibi al principio por
+indecente, y que se alz despus esa prohibicin.
+
+[13] _Hijos ilustres de Madrid_, por Baena.--Lope, _Laurel de Apolo_.
+
+[14] _Hijos ilustres de Madrid._
+
+[15] Comedias humanas y divinas, y rimas morales, compuestas por Diego
+Muxet de Sols: Bruselas, 1624. (D. Nicols Antonio dice,
+equivocadamente, que el lugar de la impresin es Francfort.)
+
+Las piezas sueltas son: _Cmo ha de ser el valiente_, _La igualdad en
+los sujetos_, _El cazador ms dichoso_, _El generoso en Espaa_, _El
+mayordomo de la duquesa de Amalfi_, _El ermitao seglar_.
+
+[16] Montalbn, _Para todos_.
+
+[17] Montalbn y Lope, _Laurel de Apolo_.
+
+[18] _Hijos ilustres de Madrid._
+
+[19] _Hijos ilustres de Madrid._
+
+[20] Todos estos nombres y noticias se han tomado de los _Hijos ilustres
+de Madrid_, de Baena, y del _Para todos_, de Montalbn.
+
+[21] Fuster, _Biblioteca valenciana_.
+
+[22] D. Nicols Antonio.
+
+[23] Muchos de los mencionados, como Montemayor, Silvestre y
+Garci-Snchez, se llaman sin razn poetas dramticos.
+
+[24] Con arreglo la indicacin que se hace en el tomo II de las
+comedias de Francisco de Rojas (Madrid, 1645), Antonio Coello es el
+autor de la primera jornada de esta pieza, y Rojas de las dos restantes.
+
+[25] Cascales, _Tablas poticas_, lib. II.--Christbal Surez de
+Figueroa, _Plaza universal de ciencias y artes_ (1615), discurso 91 de
+los comediantes y autores de comedias: Espaa ha tenido y tiene
+prodigiosos hombres y mujeres en representacin, entre otros Cisneros,
+Glvez, Morales _el Divino_, Saldaa, Salcedo, Ros, Villalva, Murillo,
+Segura, Rentera, Angulo, Solano, Toms Gutirrez, Avendao, Villegas,
+Mainel: stos ya difuntos. De los vivos, Pinedo, Snchez, Melchor de
+Len, Miguel Ramrez, Granados, Christbal, Salvador, Olmedo, Cintor,
+Jernimo Lpez. De mujeres, Ana de Velasco, Mariana Pez, Mariana Vaca,
+Jernima de Salcedo, difuntas. De las que hoy viven, Juana de Villalva,
+Mariflores, Micaela de Lujn, Ana Muoz, Josefa Vaca, Jernima de
+Burgos, Polonia Prez, Mara de los Angeles, Mara de Morales, sin otras
+que por brevedad no pongo.
+
+[26] Bourgoing, _Viaje Espaa_, tomo II, pg. 56.
+
+[27] Del artculo de Mesonero Romanos, sobre la topografa de Madrid,
+tantas veces citado, resulta que la calle del Len era antes algo ms
+ancha, desde la del Prado hasta las de Francos y Cantarranas, y formaba
+una plazuela con rboles, llamada El mentidero de los representantes,
+sin duda por reunirse en ella los actores y aficionados al teatro, como
+suceda hasta hace poco con la plazuela de Santa Ana. El mismo nombre
+lleva en el gran plano de Madrid, de 1656; en los escritos de Quevedo,
+Lope, Villamediana y otros, y, por ltimo, en el testamento del obispo
+de Cuzco, D. Manuel de Mollinedo y Angulo, el cual dice expresamente que
+sus padres vivan en Madrid, en la calle del Len, Mentidero de los
+representantes. Esta parte de la corte est toda llena de recuerdos de
+los famosos poetas dramticos y actores que la frecuentaban o habitaban.
+Consta de los documentos de esa poca, que residieron en ella todos los
+clebres actores y actrices de los siglos XVII y XVIII, desde Agustn de
+Rojas y Alonso de Olmedo, hasta Manuel Garca Parra y Mariano Querol, y
+desde Mara Riquelme y Mara Caldern, hasta la Ladvenant y la Tirana,
+viviendo en las calles de las Huertas, Amor de Dios, San Juan, Santa
+Mara, Francos, Cantarranas y Len; costumbre seguida por los actores y
+actrices modernos, hasta hace poco, como Rita Luna, Isidoro Miquez,
+Guzmn, Latorre, Romea y otros.
+
+[28] Estn sacadas de muchas y varias obras antiguas espaolas, como de
+_El peregrino en su patria_, de Lope, y de los prlogos de sus comedias;
+de la _Filosofa potica_, de Lpez Pinciano; de las _Tablas poticas_,
+de Francisco Cascales; de _El gran tacao_ y otros escritos de Quevedo;
+de la _Plaza universal_, de Surez de Figueroa; de la novela _La gardua
+de Sevilla_, de Alonso del Castillo Solorzano (Logroo, 1634), etc.
+Otras provienen del tomo II del _Tratado histrico_, de Pellicer.
+
+[29] He aqu algunas noticias y ancdotas de autores clebres de la edad
+de oro del teatro espaol:
+
+_Epistolae Hoelianae. Familiar letters domestic and forren._ By James
+Howell. 2nd edition, London, 1650. Vol. II, pg. 111, carta de Madrid
+de 1. de agosto de 1622:
+
+To this I will join an epigram which was made of de Vaca husband to
+Jusepa de Vaca the famous comedian, who came upon the stage with a cloak
+lined with black plush and a great chain about his neek, where upon the
+duke of Mediana broke into these witty lines.--Aadir esto un
+epigrama, compuesto contra el famoso comediante Vaca, marido de la
+Jusepa de Vaca, que sali la escena con una capa con vueltas de felpa
+negra, y una gran cadena al cuello, con cuyo motivo el duque de Mediana
+improvis estos ingeniosos versos: (_T. del T._)
+
+ Con tanta felpa en la capa
+ Y tanta cadena de oro,
+ El marido de la Vaca,
+ Qu puede ser sino toro?
+
+_Comedias de Lope de Vega_, tomo XIX, prlogo dialogstico:
+
+Pregunt Cisneros, representando, un alcalde, que por qu estaba
+preso un estudiante que, entre otros, sala visita.--Djole el
+escribano que por una stira.--Qu es stira? replic Cisneros.--Stira
+es, dijo el escribano, decir las faltas de los del lugar.--Y respondi
+Cisneros:--Pues no sera mejor prender los que tienen las faltas?
+
+_Comedias de Lope de Vega_, tomo XVII. Dedicatoria Jorge Toledano
+(comedia de las antiguas mas):
+
+Haca el Jorge Toledano aquel insigne representante de Toledo Solano,
+quien en la figura del galn, por la blandura, talle y aseo de su
+persona, nadie ha igualado. Roma nos dej una memoria de sus famosos
+histriones; no parezca exceso la modestia y circunspeccin de muchos,
+alabar estos hombres, pues no los vi semejantes, cuando ms su
+repblica floreca.
+
+_Comedias de Lope de Vega_, tomo XVI: Madrid, 1622. Prlogo:
+
+Como se acabaron los Cisneros, los Navarros, Loyolas, Ros, Solanos,
+Ramrez, Tapias, Leones, Rochas, Salvadores y Christvales, qu han de
+hacer los Autores, sino, convertidos en Bolatines, remitir las
+tramoyas las comedias?
+
+_Caramuelis Rhythmica. Editio altera. Campaniae_, 1668, pgs. 706 y
+siguientes.
+
+Arias habet vocem claram et puram, memoriam firmam et actionem vivacem,
+et quidquid ipse diceret in singulis linguae motibus charites et in
+singulis mannum videbatur habere Apollines. Ad eum audiendum confluebant
+excellentissimi concionatores, ut dictionis et actionis perfectionem
+addiscerent.
+
+Sub idem tempus Amaryllis (sic eam vocabant), inter comicas floruit,
+quae erat prodigiosa in sua arte. Eloquebatur, canebat, musicis
+instrumentis ludebat, tripudiabat, et nihil erat, quod cum laude et
+aplausu non faceret.
+
+Paucis post annis theatra adsurgebant Riquelmae, adolescenti pulchrae,
+aprehensiva tam forti praeditae, ut inter loquendum vultus colorem cum
+omnium admiratione mutaret: nam si in theatro fausta et felicia
+narrarentur, roseo colore suffusa auscultabat; si autem aliqua infausta
+circunstantia intercurreret, illico pallida reddebatur. Et in hoc erat
+unica, quam nemo valeret imitari.
+
+Fuerunt et sunt alii Comici, in quibus magnae hujus generis dotes
+relucent. Ego nomino, quos puer cognovi, nam a juventute excedi ab
+Hispania jussus, comedias audire non potui.Quia magna interdum ingenia
+pereunt in aratro, quae si colerentur, possent patriae et scholae
+servire, hunc casum addo. Barrueli (pagus est non longe a Spinensi
+coenobio jacens in antiqu Castell), interfui Divinis mysteriis die
+nascenti Deiparae consecrata. Musica fuit expectatione melior, et omnia
+urbano potius quam pagano ritu agebantur. Ad offertorium surrexerunt
+Confratres, et singuli suum munus obtulerunt Angelorum reginae, alli
+taciti, alii carmina recitantes, alii cantantes, et applausum
+praeceteris habuit quidam juvenis, qui muti personam adsumens, manibus
+et gestibus loquens, ut panis, vini et pecorum copiam et valetudinem
+Diva populo universo concederet, motibus tam vivis expressit, ut mentis
+suae conceptus clarius et melius explicare verbis non posset. Et quid
+iste non faceret, si a pueritia habuisset Magistros idoneos?
+
+Matriti semel Arias sibi legens epistolam in theatrum ingressus, longo
+tempore habuit Auditores suspensos, ad singulas lineas percellebatur, et
+demum furore percitus laceravit epistolam et incipit exclamare
+vehementisima carmina. Et tamesi laudaretur ab omnibus, majorem illa die
+agendo quam loquendo admirationem extorsit.
+
+Arias tiene voz clara y pura, tenaz memoria y accin animada, y
+cualquiera cosa que dice, parece que las Gracias le acompaan en cada
+palabra y Apolo en cada movimiento de sus manos. Acudan oirlo los ms
+sobresalientes oradores para perfeccionarse en la elocucin y accin.
+
+En este mismo tiempo floreci Amarilis (as la llamaban), entre las
+actrices, prodigiosa en su arte. Declamaba, cantaba, taa instrumentos
+msicos, bailaba, hacindolo todo con alabanzas y aplausos.
+
+Pocos aos despus se presentaba en el teatro la Riquelme, bella joven,
+tan sensible por naturaleza, que, con admiracin de todos, variaba de
+color, segn el dilogo: si el asunto era alegre y fausto, su color era
+sonrosado, y si sobrevena algo triste, se pona en seguida plida. En
+esto era tal, que nadie pudo imitarla.
+
+Hubo adems otros cmicos que se distinguieron por sus notables dotes.
+Hablo slo de los que conoc cuando nio, porque, obligado dejar
+Espaa joven, no pude oir ms comedias.
+
+Como prueba de que veces vegetan grandes ingenios arando, que,
+cultivados, hubiesen dado lustre los estudios y la patria, cito este
+caso. Asist en Barruel (aldea sita no lejos del convento de Espina, en
+Castilla la Vieja) los misterios divinos, que se celebraban el da
+consagrado solemnizar el nacimiento de la Virgen. La msica fu mejor
+de lo que esperaba, y toda la fiesta pareca ms propia de ciudad que de
+aldea. En el ofertorio se levantaron todos los hermanos, trayendo cada
+uno su ofrenda la Reina de los Angeles; unos callados, otros recitando
+versos, otros cantando, y hubo un joven, que obtuvo los mayores
+aplausos, el cual, representando el personaje de un mudo y accionando y
+gesticulando para que la Virgen concediera todo el pueblo salud y
+abundancia de pan, de vino y ganados, lo expres con sus movimientos tan
+viva y elocuentemente, que con mayor claridad y distincin no hubiese
+dado entender con palabras sus pensamientos. Qu no hubiese hecho, si
+desde su niez lo ensearan maestros idneos?
+
+Leyendo una vez Arias, para s, una carta en el escenario del Teatro de
+Madrid, tuvo suspenso al auditorio largo tiempo, expresando sus
+emociones al leerla, y por ltimo, lleno de ira, rompi la carta y
+comenz declamar versos muy vehementes. Y todos lo alabaron y
+convinieron en que, en dicho da, conquist mayor admiracin accionando
+que declamando.--(_T. del T._)
+
+[30] Caramuel, _Primus Calamus_, tomo II, pg. 706.
+
+[31] _Primus Calamus_, tomo II, pg. 706.
+
+[32] Tomo I, pg. 369 de la _Coleccin de piezas dramticas, entremeses,
+loas y jcaras, escritas por el licenciado Luis Quiones de Benavente, y
+sacadas de varias publicaciones de manuscritos recientemente
+allegados_, por D. Cayetano Rosell, devotsimo del autor. Madrid,
+librera de los Biblifilos, Alfonso Durn: MDCCCLXXII.
+
+[33] 10 l. paid to John Navarro for himself and the rest of the company
+of Spanish players for a play presented before his Majesty. Dec. 23 d
+1635.--Office-book of the Lord Chamberlain. Collier, vol. II, pg.
+69.--10 l. pagadas Juan Navarro para l y para los dems de la
+compaa de actores espaoles, por representar una comedia ante S. M.,
+23 de diciembre de 1635.--(_T. del T._)
+
+[34] Toms Hurtado, _Tractatus varii resolutionum moralium, pars
+posterior_, pg. 127.
+
+[35] Riccoboni, _Histoire du theatre italien_, tomo I, pgina 47.
+
+[36] Basti per onor di Lope il consenso ed applauso delle nazioni,
+poich in Italia Francia quelli che rappresentano Commedie, per
+accrescere il guadagno mettono nei cartelli, che rappresentano un
+soggetto di Lope de Vega, con questo su manca loro Coliseo per la
+gente Casse per i danari.--_Obras sueltas_, tomo XXI, pg.
+18.--(Basta para honrar Lope el consentimiento y aplauso de las
+naciones, porque en Italia y en Francia, los que representan comedias,
+para aumentar su ganancia, ponen en los carteles que el asunto que han
+de representar es de Lope de Vega, y de este modo el teatro no puede
+contener la gente ni sus cajas el dinero.--(_T. del T._)
+
+[37] Entre las mujeres que entonces tena el sultn Amath, era la ms
+querida una cierta seora andaluza, que fu cautiva en uno de los
+puertos de Espaa; sta holgaba notablemente de oir representar los
+cautivos christianos algunas comedias, y ellos, deseosos de su favor y
+amparo, las estudiaban, comprndolas en Venecia algunos mercaderes
+judos, para llevrselas, de que yo vi carta de su embajador entonces
+para el conde de Lemos, encareciendo lo que deste gnero de escritura se
+extiende por el mundo, despus que con ms cuydado se divide en tomos.
+Quiso nuestro Felisardo agradar la gran sultana Doa Mara, y estudi
+con otros mancebos, ass cautivos como de la expulsin de los moros, la
+comedia de _La fuerza lastimosa_.--Lope de Vega, novelas: _El
+desdichado por la honra_.--_Obras sueltas_, tomo VII, pg. 96.--V.
+tambin Cervantes, _La gran sultana_, jornada 2.
+
+[38] Felipe IV, nacido el 8 de abril de 1605, represent, la edad de
+nueve aos, una comedia en la corte de su padre, segn se cuenta en un
+manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid.
+
+Luis Cabrera de Crdoba. Relacion de las cosas sucedidas,
+principalmente en la corte, desde el ao 1599 hasta el de 1614.
+
+De Madrid 8 de marzo 1614.--El jueves de la semana pasada el Prncipe
+N. S. con las meninas representaron una comedia delante del Rey y SS.
+AA. y las damas sin entrar otro ninguno: represent el Prncipe el Dios
+Cupido y de salir de un carro se mare y tuvo dos vmitos, pero no se le
+sigui otro mal, y dicen lo hizo bonitamente, y el Condecito de
+Puo-en-rostro la diosa Venus y los otros los dems personages, y ha
+havido algunos quien ha parecido que no se havia de permitir que
+representase S. A., aunque la poca edad le disculpa, al cual o se le ha
+muerto el enano Bonami que l quera mucho.
+
+Aado aqu tambin algunos datos acerca del teatro, y especialmente de
+las representaciones de corte del tiempo de Felipe IV y de Carlos II,
+las cuales, sacadas de manuscritos y hojas volantes del siglo XVII, son
+tiles para conocer la historia de la literatura dramtica y del arte
+escnico de esta poca. Todas las noticias anlogas que recientemente
+han sido publicadas por Hartzenbusch en su edicin de Caldern y en
+otras obras, se interpolan aqu, teniendo aqullas presente.
+
+1622.--Consta de una cuenta antigua original, que ha llegado mis
+manos, del Palacio Real de Madrid, que desde el 5 de octubre de 1622,
+los domingos, jueves y das festivos de cada semana, se representaron en
+el aposento de la Reina muchas comedias. El ttulo de stas, los nombres
+de los directores de compaa y algunas otras particularidades, aparecen
+de la ojeada que ech sobre ellas, y cuyo contenido es el siguiente:
+
+COMEDIAS REPRESENTADAS EN OCTUBRE.
+
+Actores.--Pedro Valds: _Los celos en el caballo_, _La despreciada
+querida_, _La prdida de Espaa_.
+
+Por estas tres comedias se pagaron 900 reales, 300 cada una, por orden
+de la Reina, peticin de Jernima de Burgos, mujer de dicho autor,
+pues antes slo se pagaban 200 reales.
+
+Alonso de Olmedo: _Ganar amigos_, _Rodamonte aragons_, _Poderosa es la
+ocasin_ (dos veces), _Cmo se engaan los ojos_.
+
+Cristbal de Avendao, actor de comedias, represent con su compaa:
+_El labrador venturoso_, _El infante de Aragn_, _El rey Angel_.
+
+Estas tres se representaron en octubre y noviembre.
+
+El mismo Avendao: _Cautela contra cautela_, _La prdida del rey D.
+Sebastin_, _El marido de su hermana_, _El mrtir de Madrid_, _El
+labrador venturoso_ (segunda vez), _San Bruno_, _La cada de Faetn_,
+_Ir y quedarse_, _Quien no se aventura..._, _El Prncipe ignorante_,
+_Ms merece quien ms ama_ (dos veces), _Las victorias del marqus de
+Caete_ (en compaa de Valds), _Trances de amor_.
+
+Juan de Morales: _El nio del Senado_, _La conquista de Jerusaln_ (dos
+veces), _Celos engendran amor_, _Las pobrezas de Reynaldos_, _La
+vengadora de las mujeres_, _El vencedor vencido en el torneo_, _La
+milagrosa eleccin de Po V_.
+
+Vallejo: _La Judit espaola_, _La romera de Santiago_, _Las burlas de
+Pedro Urdemales_, _La selva de amor_.
+
+Pedro de Valds con su compaa: _Pleito y desafo_, _Los celos en el
+caballo_ (segunda vez), _Don Sancho el Malo_, _Las hazaas del marqus
+de Caete_ (con Avendao), _La despreciada querida_.
+
+Total de comedias representadas en el cuarto de S. M. la Reina, desde 5
+de octubre 8 de febrero siguiente, 43, que, 300 reales cada una,
+importan 13.500 reales, satisfechos los actores.
+
+1622.--El analista de Madrid, Len Pinelo, cuenta en este ao:
+
+A 8 de abril en Aranjuez se previno solemne fiesta al cumplimiento de
+los aos del Rey N. S. Su principio fueron toros y luego dos grandes
+comedias de magestuosa ostentacion, aunque la una tuvo su azar, porque
+no falte en los regocijos del mundo, que cayendo una luz (era de noche)
+sobre un dosel, sin repararse luego en ella, se encendi y trav en
+algunos Ramos de Theatro, de que result tanta turbacion en todo el
+auditorio, que aun participaron de ella las personas Reales, dejando sus
+lugares con la priesa que el suceso pedia.
+
+1623,--En la primavera y verano de 1623 hubo en Madrid muchas fiestas y
+representaciones teatrales, por hallarse en ella el prncipe de Gales,
+que fu luego Carlos I de Inglaterra. Len Pinelo, en sus _Anales
+manuscritos de Madrid_, habla as de la entrada del Prncipe:
+
+Domingo 26 de marzo 1623.--Las galas y libreas fueron riqusimas, el
+adorno de las calles lucido y puestos trechos Theatros con danzas,
+bayles y comedias, mscaras y otras invenciones. El dia no fu muy
+favorable, porque llovi toda la maana, aunque la tarde di lugar la
+entrada. Huvo tablados de Vayles y Comedias al Hospital de los
+Italianos, puerta del Sol, Calle Mayor, puerta de Guadalajara y en
+Palacio.
+
+El viajero ingls James Howell cuenta, en una carta fecha en Madrid 10
+de julio de 1623 (_Epistolae Hoelianae. Familiar letters domestic and
+forren._ By James Howell, 2nd edition. London, 1650): For outward
+usage, there is all industry used to give the princes and his servants
+all possible contentment, and some of the Kings own servants wait upon
+them at table in the palace, where Y am sorry to hear some of them jeer
+at the spanish fare and use other slighting speeches and demeanour.
+There are many excellent Poems made here since the Princes arrival, wich
+are too long to couch in a letter yet. Y will venture to send you this
+one stanza of Lope de Vega:
+
+ Carlos Estuardo soy,
+ Que siendo amor mi gua,
+ Al cielo de Espaa voy
+ Por ver mi Estrella Mara.
+
+There are Comedians once week come to the Palace, where under Great
+Canopy the Queen and the Infanta sit in the middle, our Princeps and D.
+Carlos on the Queen's right hand, the king and the little Cardinal on
+the Infantas left hand.
+
+En cuanto al trato que recibe, se nota grande empeo en agradar cuanto
+se puede al Prncipe y sus servidores, y los mismos criados del Rey
+les sirven en la mesa en el palacio, en donde siento oir algunos
+burlarse de las cosas de Espaa, y hablar y comportarse con poco
+respeto. Se han escrito muchos poemas excelentes sobre la venida del
+Prncipe, demasiado largos para copiarlos, aunque no har lo mismo con
+la estrofa siguiente de Lope de Vega... Una vez la semana vienen
+cmicos al palacio, en donde bajo un gran solio se sientan en medio la
+Reina y la Infanta, nuestro Prncipe y D. Carlos la derecha de la
+Reina, el Rey y el pequeo Cardenal la izquierda de la Infanta.--(_T.
+del T._)
+
+En las Cartas que escribi un cavallero desta Corte un su amigo,
+especie de _Gaceta_ de los aos 1621-1623, se dice en una de 15 de
+agosto de 1623: Desde que lleg el Prncipe de Gales esta corte, se
+ha tenido con Su Alteza toda la cortesa posible, y cuydado de su regalo
+y desseo de festejalle y entretenelle, ansi con diversas fiestas que se
+le han hecho, corriendo toros en cantidad, con rejones y lanzadas
+admirables, como jugando caas de vistosas libreas, cavallos y jaezes,
+cosas pocas vezes nunca vistas de la nacion Inglesa, ya con mscaras y
+encamisadas, que han bien merecido las particulares relaciones que
+dellas se han hecho, y ya con Comedias excelentes, ansi por los autores
+que las han hecho, como por el primor que ha llegado la poesa y
+elegancia dellas en estos tiempos, y por la diferencia de bayles y
+msicas con que las han adornado: y esto con tanta frecuencia, que cada
+semana ha oido una dos comedias. Jueves quinze, dia del Corpus, se
+hizo la procesion general del Santissimo Sacramento... Por la tarde se
+representaron los autos de los Carros la puerta de Palacio, asistiendo
+sus Magestades y Altezas vellos en una ventana baja, que est junto
+la puerta principal: y el Prncipe de Gales, por gozar mejor de la vista
+de la Infanta, no estuvo en ventana, sino en un coche con el Duque de
+Boquingam y otros caballeros, cerradas algo las cortinas frontero del
+tablado y de la ventana de Sus Magestades, donde pudo gozarlo todo.
+
+1624.--Copia de una Carta de Andrs de Mendoza al duque de Vexar
+marqus de Gibralen. Hoja volante de 3 de febrero de 1624.
+
+Ocurri en estos das el nacimiento y bautismo de la Infanta N. S. Hizo
+el Marqus de Alcaies festin en su casa, que combid toda la Corte.
+Hizironse dos comedias por diferentes Autores, con excelentes
+baylarines, hijos del lugar, una mscara de danza con tanta gala como
+destreza, estando la sala dando embidia las esferas en hermosura y
+luces.
+
+Jornada que Su Magestad hizo la Andaluza, escrita por D. Jacinto de
+Herrera y Sotomayor, Gentil-hombre de Cmara del Seor Duque del
+Infantado. Barcelona, 1624.
+
+En esta relacin del viaje Andaluca de Felipe IV, en la primavera de
+1624, se habla de diversas representaciones dramticas con que
+festejaron al Rey. As, con ocasin de la fiesta que hizo en su obsequio
+el duque de Medina-Sidonia en su posesin de campo el _Hato de Doa
+Ana_, cerca de Sanlcar, dice: Lunes 18 de marzo, tuvo S. M. los
+mismos entretenimientos de bosque y Comedias, que los dems dias; y de
+Granada se dice: La noche del Domingo de Pascua de Resurreccion, 7 de
+abril, huvo en la ciudad muchas luminarias, y en la puerta que llaman de
+Guadix muchos fuegos, y huvo Comedia en la Alhambra.
+
+1632 1633.--Viaje del Infante Cardenal D. Fernando de Austria, desde
+12 de abril 1632, que sali de Madrid con Su Magestad D. Felipe IV, su
+hermano, para la ciudad de Barcelona, hasta 4 de noviembre de 1634, que
+entr en la de Bruselas. Por D. Diego de Aedo y Gallart. Amberes, 1635.
+
+Cuenta ese escrito cmo recibi la Infanta, en su galera la _Real_,
+surta en la baha de Villafranca, una visita del duque de Saboya,
+aadiendo luego: Aviendo entendido Su Alteza que el Duque gustaria de
+una Comedia, mand una compaa de Representantes, que yva embarcada
+en esta Esquadra para Npoles, representase: hzose la Comedia, que fu
+de mucho gusto y con mucho lucimiento, muy bien dispuesta la galera con
+muchas luces y muy buena orden.
+
+1635.--Discurso legal del licenciado D. Christval de Moscon y Crdova,
+del Consejo de S. M. y su Fiscal del Consejo Real de Castilla, contra el
+Marqus del Aguila, Conde de Cantillana, Marqus de Govea, Conde de
+Sstago, Marqus de Almazan y D. Juan de Herrera, por el desacato y
+delito que cometieron en Palacio, en presencia y oyndolo sus
+Magestades, estndose representando la comedia. Jueves en la noche, 21
+de diciembre del ao pasado de 1635.
+
+En una representacin de comedias en el Buen Retiro se suscit un
+altercado violento entre los caballeros que se nombran en el documento
+citado, llegando hasta el extremo de sacar las espadas en presencia del
+Rey. El marqus del guila, como principal causante de esa disputa, fu
+condenado muerte.
+
+1636.--Manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid, H. 38, que
+contiene los sucesos ocurridos en febrero de 1636 hasta septiembre de
+1642:
+
+Madrid 26 de abril 1636.--Domingo huvo grandes prevenciones en Palacio
+para entremeses y comedias de repente, haciendo prevenir todos los
+comediantes hiciesen cuantas buffoneras pudiesen para hacer reir Su
+Magestad, que por la maana estuvo de secreto en su capilla.
+
+Idem 10 de mayo 1636.--Viernes 9 huvieron Sus Majestades Comedia
+nueva en el Retiro, y la represent Prado y su compaa.
+
+Idem 27 mayo 1636.--Todos estos dias a avido Comedia en Palacio, y se
+hacen grandsimas prevenciones para las fiestas que han de dar principio
+el domingo.
+
+Idem 18 de octubre 1636.--Viernes 17 por la tarde huvo comedia en
+Palacio, la que asistieron todos los embajadores.
+
+1637--El mismo manuscrito. Madrid 27 de junio 1637: Este dia en la
+noche honra de la vigilia de San Juan el Seor Conde Duque festej
+Sus Magestades con Comedia nueva y muchos Barcos de Msica en los
+estanques.
+
+Idem 28 de noviembre 1637--Domingo cumpli aos S. M. la Reyna. Ubo
+grandes fiestas en Palacio, muchas galas, Comedia nueva y un Sarao.
+
+1637.--Relacion ajustada en lo posible la verdad y repartida en dos
+discursos. El primero de la entrada en estos reynos de Mara de Borbon
+Princesa de Carian. El segundo de las fiestas que se celebraron en el
+Real palacio del Buen Retiro la eleccion del Rey de Romanos, por el
+Lic. Andrs Sanchez de Espejo Presbtero. Madrid, Mara de Quiones,
+1637.
+
+Las fiestas descritas en este documento, como las ms brillantes de su
+tiempo, se celebraron en el Buen Retiro desde el domingo 16 hasta el
+martes 25 de febrero de 1627. Danzas, toros, fiesta potica, regocijos
+populares con premios y comedias se sucedieron sin interrupcin. La
+comedia representada el ltimo da fu el _Don Quijote_, de Caldern,
+por Rosa y su compaa.
+
+1638.--El mismo manuscrito. Madrid 10 de abril 1638: Jueves cumpli
+aos el Rey; con gran gusto de toda la corte se hicieron muchas alegras
+en Palacio, y luego la noche uvo Comedia y Sarao.
+
+1639.--Avisos histricos de D. Jos Pellicer y Tobar. Madrid 28 de junio
+1639. La noche del Corpus que lo fu de San Juan no tuvieron los Reyes
+otro festejo que el de los Autos de la Villa ordinarios: representaronse
+quatro: dos de D. Pedro Caldern, uno de D. Antonio Coello y otro de D.
+Francisco de Rojas.
+
+1640.--Avisos de Pellicer. 7 de Febrero 1640. El Rey nuestro Seor con
+toda su casa y la Seora Princesa de Carian est desde el dia de San
+Blas en el Buen-Retiro, donde ha de detenerse hasta la Quaresma. Hase
+empezado representar en el teatro de las comedias que se ha fabricado
+dentro, y concurre la gente en la misma forma que los de la Cruz y del
+Prncipe, celebrandose para los Hospitales y autores de la Farsa. Es
+obra grande. Del 12 de junio.--Segn la relacin de Pellicer, se
+representaron el 7 de junio dos autos de Caldern, _Los misterios de la
+Misa_ y _El Antechristo_, y dos de Francisco de Rojas, el _Rico
+avariento_ y _Las ferias de Madrid_.
+
+Del 2 de octubre.--Han tenido los Padres de la Compaa del Colegio
+Imperial su fiesta solemnsima al cumplimiento del siglo cien aos de
+su Religion. Tienen prevenida una solemnsima comedia de maravillosas
+tramoyas, obra de Cosme Loti.
+
+1641.--Avisos de Pellicer, 4 de junio 1641. El dia del Corpus se vi en
+Madrid grande gala y bizarra... la tarde representaron los autos, uno
+del Doctor Mira de Amescua, Prior de Guadix, de la ronda y visita de la
+crcel, en alegora: fu cosa grande, representle la Rosa: otro de Luis
+Velez de Guevara, moralizada la fbula de Icaro, no tan bueno; hizole la
+Gongora y Velasco con la otra mitad de la compaa de la Rosa; otro fu
+de Don Francisco de Roxas, que no pareci bien, fu el Sotillo de Madrid
+ lo divino; representole Jusepe y la Negrilla con la mitad de la
+compaa de la Viuda; el quarto fu el Sanson del mismo Roxas,
+razonable, que hicieron Iigo y la primera dama que es Jusepa, con lo
+restante de la compaa de la Viuda; las galas fueron muchas, los
+gigantes vestidos de nuevo y la tarasca de buen gusto, con unos
+caballeros que lidiaban un toro.
+
+1642.--Avisos de Pellicer, 19 de agosto 1642. Domingo 17 de este fu
+dia de gran solemnidad en Madrid. En el convento de la Santsima
+Trinidad haba un Christo milagroso con la vocacion de Christo de la F
+que vino de las Indias.--Para el dia de su traslacion los familiares del
+Santo Oficio y los vecinos tomaron su cargo el aparato de la fiesta.
+Publicose Certamen Potico para los ingenios con premios de valor: hubo
+riqusimos altares, arcos triunfales y carros de caballos que
+representaban la f al Modo Romano, haciendo las figuras los comediantes
+con msica. Tres das antes hubo luminarias y comedias pblicas cada da
+en la calle.
+
+1649.--Real viaje de la Reina N. S. Doa Mariana de Austria desde la
+corte y ciudad imperial de Viena hasta stos sus reinos de Espaa.
+Madrid, 1649.
+
+Pg. 28 b.--Diose fondo cerca del muelle (de Tarragona), formose tienda
+y se dixeron Misas la Armada. El Governador y Consilleres de la ciudad
+besaron S. M. la mano, como tambin algunos caballeros de puesto en
+aquella plaza. Mientras los esclavos hizieron aguada, entretuvo S. M. el
+tiempo, oyendo una Comedia que Roque de Figueroa Autor dellas represent
+en la Antepopa de la Real con su compaa; que entonces acaso se hallava
+en Tarragona.
+
+1653.--De cuentas antiguas que se me han presentado, aparece que el 16
+de mayo de 1653, se ensay en el Buen Retiro una comedia, y se
+represent el 18; otra comedia, con loa, se represent el mismo da 18
+de mayo, y se repiti al siguiente. Estas mismas cuentas indican tambin
+los das que en los aos sucesivos se representaron comedias en el
+Retiro; pero como no se nombran estas comedias, ofrecen poco inters.
+
+1657.--Gloriosa celebridad de Espaa en el feliz nacimiento y
+solemnsimo bautismo de su deseado prncipe D. Felipe Prspero, hijo del
+gran monarca D. Felipe IV, y de la esclarecida reina Doa Mariana de
+Austria, escrita por Rodrigo Mndez Silva. Madrid. 1658.
+
+Descripcin de las fiestas que se celebraron desde el 13 al 27 de
+diciembre de 1657. Terminaron con la comedia de D. Antonio de Sols,
+_Psiquis y Cupido_, que se represent con el mayor lujo en el teatro del
+Buen Retiro. Las mquinas que sirvieron para esta funcin teatral, eran
+obra del ingeniero italiano Mara Antonozzi.
+
+1660.--Relacion verdadera de las grandiosas fiestas y regocijos, que la
+muy noble y muy leal Ciudad de Valladolid hizo nuestro Rey y Seor Don
+Felipe Quarto el Grande, viniendo de Irun de entregar la
+Christianissima Reyna de Francia Doa Mara Teresa de Austria, su hija;
+donde se declaran los grandes aparatos de fuego, luminarias, toros y
+caas, y los Seores que torearon y la mscara que hicieron. Madrid,
+1660.
+
+Las fiestas aqu descritas se celebraron en el palacio Real en
+Valladolid, desde el 18 al 20 de junio de 1660. De la noche del 19 de
+junio, dice lo siguiente:
+
+Se retir su Magestad y fu al saln, adonde le tenian prevenida una
+comedia con admirables apariencias y perspectivas, de la qual fueron
+Autores D. Juan de Matos, D. Juan de Avellaneda y D. Sebastian de
+Villaviciosa.
+
+1661.--Un decreto Real, existente en el Archivo de Palacio de Madrid,
+firmado por D. Luis Oyanguren, con la fecha de 29 de octubre de 1661,
+encarga al marqus de Heliche de la inspeccin superior de las
+representaciones teatrales del Palacio, y al duque de Medina de las
+Torres de las del Buen Retiro.
+
+De este marqus de Heliche dice Bances Candamo en un manuscrito suyo
+sobre el teatro espaol:
+
+Fu el primero que mand delinear mutaciones y fingir mquinas y
+apariencias, cosa que, siendo Mayordomo mayor el Seor Condestable de
+Castilla, ha llegado tal punto, que la vista se pasma en los theatros,
+usurpando el arte todo el imperio la naturaleza. Las lineas paralelas
+y el pincel saben dar concavidad la plana superficie de un lienzo, de
+suerte que jams ha estado tan adelantado el aparato de la escena ni el
+armonioso primor de la msica como en el presente siglo.
+
+1662.--Relacion de las fiestas que el Excelentisimo Sr. D. Luis de
+Guzman Ponce de Leon, Embaxador ordinario de la Magestad Catholica la
+Santidad de Alexandro Pontifice Maximo, hizo en Roma por el Nacimiento
+de el Serenisimo y Altisimo Principe de las Espaas Don Carlos Felipe de
+Austria. Escrita por Don Enrique de Sevilla. Roma, 1662.
+
+El dia Lunes 20 de febrero de 1662 algunos de los cortesanos Espaoles
+mas principales, que asisten en esta Corte sus pretensiones, negocios
+y regocijos, representaron privadamente una Comedia espaola en el saln
+de el Palacio Real, que asistio detras de elosia su Excelencia con
+algunos Eminentisimos seores Cardenales.
+
+1677.--La _Gazeta ordinaria de Madrid_. Martes 28 de deziembre 1677.
+
+A 22 de el corriente se celebr en Palacio el felicisimo dia de el
+cumplimiento de aos de la Reyna N. S., y la noche se represent la
+famosa comedia de los _Juegos Olmpicos_, que Su Magestad honr con Su
+Real presencia, asistido de Su Alteza.
+
+1678.--La _Gazeta ordinaria de Madrid_. Martes 11 de enero 1678.
+
+La noche de Pasqua de Reyes se represent la famosa comedia de el
+_Hrcules de Ocaa_ gozando Su Magestad sobre todo de semejantes
+ejemplos, que imitan los Heroes antiguos as en el valor como en
+esfuerzos sobrehumanos.
+
+Idem 8 de febrero.--Hblase aqu del casamiento del primognito del
+duque de Medinaceli con la hija del duque de Osuna; despus dice: El
+dia siguiente se represento la Comedia de _Alfeo y Aretusa_, el sbado
+la del _Jardn de Falerina_. El domingo 6 los referidos Seores Esposos
+y Parientes fueron conbidados por el Seor Duque de Medina Celi en su
+quarto de Palacio. Ayer lunes gozaron de la gran Comedia de los _Juegos
+Olmpicos_.
+
+Idem 27 de diciembre 1678.--El Jueves 22 del corriente se celebr en
+Palacio el dichoso cumplimiento de aos de la Reyna N. S... La misma
+noche se represent primera vez, en Presencia de S. M. la famosa Comedia
+nueva del _Dios Pan_, prevenida de proposito para esta ocasion, en que
+dignisimamente se desempe el Autor de ella, D. Melchor de Leon, uno de
+los ms excelentes ingenios de esta Corte.
+
+El da 8 de diciembre 1678.--El Viernes (4 de noviembre) se celebr la
+fiesta de San Carlos, juntamente con el festejo del glorioso nombre de
+Nuestro Monarca: la noche se represent una Comedia de Musica y
+mutaciones, hecha al proposito.
+
+1679.--De las fiestas que desde el 19 al 23 de noviembre de 1679 se
+celebraron en Burgos, con ocasin de la primera entrevista de Carlos II
+y de su esposa Mara Luisa de Borbn, despus de dar cuenta detallada la
+_Gaceta_ del 28 de noviembre, dice: Festej el Rey la Reyna luego con
+la primera jornada de _Eco y Narciso_, continuando en las dos restantes
+noches lo que faltaba de ella con una Loa discreta y Cortesana para tan
+digno asunto.
+
+1685.--He encontrado en los antiguos libros de cuentas, que me he
+referido antes, noticias abundantes acerca de las representaciones
+dramticas que hubo este ao y los doce siguientes en la corte; pero
+como aluden una poca del teatro espaol, tarda ya y menos
+importante, me contento con extractar de ellas lo que sigue:
+
+El 7 de julio de 1685 se di orden de preparar el saln pequeo del Buen
+Retiro para la representacin del auto sacramental _A Dios por razn de
+Estado_.
+
+El 6 de noviembre del mismo ao se represent _La fiera, el rayo y la
+prpura_, para solemnizar el natalicio del Rey slo ante los cortesanos,
+repitindose luego para el pblico desde el 11 al 25. Con motivo de
+estas representaciones pblicas se mencionan los diversos asientos de
+los espectadores, llamndoseles de esta manera:
+
+Aposentos del primero, segundo y tercer suelo.
+
+Cazuela.
+
+Taburetes.
+
+Bancos.
+
+Bancos del patio.
+
+Patio.
+
+Aposentos de cazuela.
+
+El 20 de abril de 1687 se traslad la familia Real al palacio del Buen
+Retiro, y hasta el 25 de mayo, y por las compaas de Damin y de
+Agustn Manuel, se representaron las comedias siguientes:
+
+Abril 22 y 23.--_Montescos y Capuletes._
+
+Idem 24.--_Troya abrasada._
+
+Idem 25 hasta el 28.--_Jerusaln destruda._
+
+Idem 29 y 30.--_A un tiempo Rey y vasallo._
+
+Mayo 1.--_Amparar al enemigo._
+
+Idem 2 hasta el 5.--_Las amazonas._
+
+Idem 8 hasta el 19.--_Orfeo y Aretusa._
+
+Idem 20.--_Montescos y Capuletes._
+
+Idem 21.--_Maravillas de Babilonia._
+
+Idem 23.--_El secreto voces._
+
+Idem 24 y 25.--_Para vencer amor querer vencerle._
+
+Con arreglo los mismos documentos se representaron en el Buen Retiro:
+
+El 25 de agosto 1688.--_Andrmeda y Perseo._
+
+Idem 25 de agosto 1687.--_Los tres mayores prodigios._
+
+Idem 21 de mayo 1691.--_Triunfos de amor y fortuna._
+
+Idem 26 de julio 1691.--_Icaro y Dedalo._
+
+Idem da de Santa Ana 1693.--_Psiquis y Cupido._
+
+Idem 6 de noviembre 1695.--_La estatua de Prometeo._
+
+Idem 26 de julio 1695.--_La fuente del desengao._
+
+Idem 28 de diciembre 1695.--_Amor procede de amor._
+
+El 26 de julio 1697.--_Tambin sin envidia hay celos._
+
+Idem 28 de octubre 1697.--_Los triunfos de la hermosura y los infiernos
+de amor_, de D. Carlos de Villamayor.
+
+Idem 17 de noviembre 1697.--_Muerte en amor es la ausencia_, de D.
+Antonio Zamora.
+
+Idem 30 de julio 1698.--_Ipodamia Pelope_, de D. Sebastin Rejn.
+
+[39] Moreto, en la primera escena de su _No puede ser guardar una
+mujer_, hace la siguiente brillante descripcin del gusto artstico de
+Felipe IV y de su liberalidad con los poetas:
+
+ Y qu ingenio en nuestra edad
+ Nuestro Rey no ha enriquecido?
+ Qu pluma empleo no ha sido
+ De su liberalidad?
+ El retor de Villahermosa,
+ Gngora, Mesa y Enciso,
+ Mendoza y otros, que quiso
+ Por su eleccin generosa?
+
+Despus, congratulndose del caso poco comn de que los grandes y los
+ricos favorecieran y cultivaran la poesa, aade:
+
+
+ * * * * *
+
+ No fu el de Villamediana
+ Rico y seor?
+
+ * * * * *
+
+ No ha habido muchos seores
+ Que ilustraron la poesa?
+
+ * * * * *
+
+ No hay uno de los mayores
+
+ * * * * *
+
+ Que hoy, sin ser lisonja, son
+ Sus dulces versos discretos? etc.
+
+
+[40] Oportuno parece referir aqu esta ancdota: reunidos un da muchos
+poetas en palacio, propuso el Rey que se improvisase una comedia sobre
+la creacin del mundo, y encarg Caldern que escribiera el papel de
+Adn, reservndose l el del Creador. Adn, en un largo discurso,
+trazaba las bellezas del Paraso; y al notar que Dios daba seales de
+impaciencia, pregunt la causa.--Cul ha de ser?--replic el Rey:--que
+me arrepiento de haber creado un Adn tan elocuente.
+
+[41] _Journal du voyage d'Espagne_: Pars, 1669.
+
+[42] Esta Infantita era Mara Teresa, la prometida de Luis XIV.
+
+[43] Esta comedia era probablemente _La conquista de Orn por el
+cardenal Cisneros, arzobispo de Toledo_.
+
+[44] Adems de las antiguas relaciones de viajeros, ya citadas, las
+cartas de Mme. de Villars, esposa del embajador francs, que vivi en
+Madrid de 1679 1681, contienen algunas noticias acerca del teatro.
+(_Lettres de madames de Villars, de la Fayette et de Tencin_: Pars,
+1823.) Escribe con fecha 6 de marzo de 1680:
+
+J'ai t assez souvent la comdie espagnole avec elle (la Reine):
+rien n'est si detstable. Je m'y amusais voir les amans regarder leurs
+maitresses et leur parler de loin avec des signes qu'ils font de leurs
+doigts; pour moi je suis persuade que c'est plutt une marque de leur
+souvenir qu'un langage; car leurs doigts vont si vite, que, si ces
+amants s'entendent, il faut que l'amour d'Espagne soit un excellent
+matre dans cet art. Je pense que c'est qu'il y voit plus clair
+qu'ailleurs, et qu'il ne se soucie gure de faire plus de Chemin.
+
+Il y eut dimanche au Retiro une comdie de machines o les deux reines
+et le roi toient. Il y falloit tre midi. L'on y mouroit de froid.
+
+[45] Ortiz, _Compendio cronolgico de la historia de Espaa_, tomo IV,
+pg. 401.
+
+[46] _Obras lricas y dramticas_ de D. Antonio de Mendoza. Segunda
+impresin: Madrid, 1728, pg. 145.
+
+[47] En _La cosaria catalana_, de Matos Fragoso, aparece una tropa de
+comediantes, cautiva en poder de moros. Preguntado el director qu
+comedias trae consigo, contesta as:
+
+ ................ famosas
+ De las plumas milagrosas
+ De Espaa; si escuchar quieres
+ Los ttulos, estos son:
+ _La bizarra Arsinda_, que es
+ Del ingenioso Cervantes;
+ _Los dos confusos amantes_,
+ _El conde Partinuples_,
+ _La espaola_, de Cepeda,
+ Un ingenio sevillano;
+ _El secreto_, _El cortesano_,
+ _La melanclica Alfreda_,
+ _Leandro_, _La renegada
+ De Valladolid_.
+
+De stas, slo _La bizarra Arsinda_, _El conde Partinuples_ y _La
+renegada de Valladolid_ se encuentran en el catlogo de la Huerta.
+
+[48] Una descripcin muy animada del bullicio y del tumulto, inseparable
+de las representaciones pblicas teatrales, se encuentra en _El da de
+fiesta_, su autor D. Juan de Zabaleta. Dos partes: Coimbra, 1666. Vase
+lo siguiente, que extracto de este libro:
+
+Tomo II, pg. 3. _La Comedia._--Cualquiera, que desea ir al teatro un
+da de fiesta por la tarde, come apresuradamente al medioda y no se
+detiene mucho tiempo en la mesa, temeroso de no encontrar asiento. Llega
+ la puerta del teatro, y lo primero que procura hacer es no pagar.
+Muchos son los que trabajan, y slo de pocos reciben su paga: la primera
+desdicha del actor. No sera lo peor que hubiese veinte personas que
+pagasen con cuatro ochavos, si no diesen motivo para que otros muchos
+los imiten. Porque uno solo no pague, hay otros que tampoco quieren
+pagar: todos pretenden gozar de este privilegio para que no se crea que
+son indignos de l. Por consiguiente, se empean de tal manera en
+gozarlo, que surgen de aqu altercados y disputas, y con tanta mayor
+razn, cuanto que as consiguen su objeto. Quien quiera, pues, que, sin
+pagar, conquista de esta suerte su entrada, prosigue despus, por regla
+general, asistiendo al teatro sin gastar nada. Donoso motivo de
+suscitar quimeras y privar del premio que merece su trabajo quienes se
+afanan en distraerlo! Se creer, acaso, que el que no paga es por esto
+ms tolerante? Al contrario: cuando el actor no se viste como debe, lo
+insulta lo silba. Deseara yo saber con qu derecho, as ste como
+todos los dems que lo imitan, piden que el actor, quien privan de su
+dinero, haya de presentarse con el traje conveniente.
+
+Pero, en fin, nuestro hombre invade de este modo el teatro y pide su
+asiento los que ya estn sentados en sus bancos; dcenle stos que no
+lo hay para l, pero que probablemente faltar alguno de los
+espectadores que han pagado ya el suyo, y que espere, por tanto, hasta
+que salgan los tocadores de guitarra, y que entonces ocupe el asiento
+que quede libre. Hecho este pacto, nuestro amigo se traslada al
+vestuario para entretener de este modo el tiempo. Encuentra ya las
+actrices, que se despojan de sus vestidos ordinarios y se ponen los que
+exige la representacin de la pieza; estando tan desnudas en ocasiones
+como antes de meterse en la cama. Presntase delante de una, que, por
+haber venido pie, muda entonces de calzado con ayuda de su criada.
+Esto no puede hacerse sin ofensa del decoro, y la pobre actriz se ve muy
+contrariada; pero no se atreve impedirlo porque, como su objeto
+principal es conseguir aplausos, tiene inters en no disgustar nadie.
+Cualquier silbido, por injustificado que sea, desacredita los
+representantes, porque todos se inclinan ms bien al parecer del que
+censura que su propio juicio. La actriz, por este motivo, no
+interrumpe la mudanza de calzado, y sufre paciente al importuno.
+Mientras tanto, nuestro majadero no separa de ella los ojos. Despus
+mira desde el escenario lo que sucede con el asiento dudoso que ansa.
+Lo ve libre, y parecindole que no vendr su legtimo poseedor, lo ocupa
+corriendo. Pero apenas lo hace, llega el propietario y quiere defender
+su derecho. El otro hace lo mismo; ambos se acaloran, y vienen las
+manos. Pero el ltimo, no ha venido al teatro para divertirse? Es
+diversin vocear y disputar? Si el primero no hubiese encontrado
+asiento, debiera mejor haber estado de pie, porque es preferible
+llevarse as tres horas andar la grea un solo momento...
+Finalmente, se aplaca la disputa: el que ha pagado su asiento se retira,
+y ocupa otro que le proporcionan los que han intervenido en la contienda
+y la han apaciguado. Poco despus de cesar este desorden se tranquiliza
+nuestro intruso, echa una ojeada la cazuela, pasa revista cuantos la
+llenan, siente repentina inclinacin por alguna que le agrada, y
+comienza manifestrselo por seas. Pero buen amigo! si al teatro no
+habis ido ver la cazuela, sino la comedia. Las cuatro han dado ya, y
+todava no ha comenzado la funcin. Mirando vagamente, ya aqu, ya all,
+siente de pronto que alguno le tira de la capa: se vuelve, y observa un
+vendedor de naranjas que, inclinndose hacia l entre dos espectadores,
+le dice al odo que aquella dama que golpea con el abanico las rodillas,
+ha tenido un verdadero placer en ser testigo de su valor en la disputa
+sostenida antes, y que har bien en comprarle por su amor una docena de
+naranjas. Nuestro amigo mira otra vez la cazuela, y averigua que la
+dama es la misma que le gust antes; paga las naranjas, y dice adems al
+naranjero que ponga en noticia de la seora, que de la misma manera
+pagar cualquiera otra cosa que se le antoje. En cuanto desaparece el
+naranjero con esta embajada, ya no piensa en otra cosa que en acercarse
+ la dama la salida del teatro, y maldice la comedia, y le parece
+eterna porque le obliga esperar tanto tiempo. Expresa en voz alta su
+desagrado, y grue sin reparo por esta causa, excitando as los
+mosqueteros que estn debajo imitarlo en seguida, y prorrumpir en
+voces ofensivas. Adems de la indecencia y la grosera que revela esta
+conducta, adolece tambin de la ingratitud ms monstruosa, porque los
+actores son, entre todos los hombres, los que ms empeo tienen en
+conquistar el ajeno aplauso. Cuntos malos ratos no pasan, trabajando
+sin cesar, mientras ensayan una comedia! Cuando llega el da de la
+representacin, cualquiera de ellos dara de buen grado sus ganancias de
+todo el ao, slo por ser aplaudido cuando desempea su papel. Cuando se
+presentan en la escena, qu ansia, qu indecible afn de agradar al
+pblico! Cuando han de precipitarse desde algn peasco, se lanzan en lo
+hondo como desesperados desde las decoraciones que figuran las montaas;
+cuando desempean papeles de algn moribundo, que ha de retorcerse en la
+agona, se ensucian y se hieren con los clavos que sobresalen en las
+tablas y con las astillas de las mismas, sin hacer caso de sus vestidos,
+que veces les han costado mucho dinero, etc., etc.
+
+[49] Caramuel, _Primus Calamus_, tomo II, pg. 690.
+
+[50] Pellicer, tomo I, pg. 216.
+
+[51] No se vaya creer que las palabras _de esta corte_ indican que el
+autor tiene con ella relaciones ntimas, porque la corte, en general,
+significa slo la residencia del Monarca.
+
+[52] V., como ejemplo, la que lleva el ttulo de _Vida y muerte de San
+Cayetano_, _de seis ingenios de esta corte_, en el tomo XXXVIII de la
+gran coleccin de las _Comedias nuevas escogidas_.
+
+[53] De un manuscrito de la Real Academia de la Historia, copio la Real
+orden siguiente, no publicada:
+
+Quando permit que volviesen las comedias (que se avan suspendido por
+los desrdenes y relaxacin de trajes y representaciones que se avan
+experimentado), fu con orden precisa que eso se executase con atencin
+muy particular la reformacin de los trajes y la decencia de las
+representaciones que se havr de obserbar, de suerte que no hubiese, ni
+en lo uno ni en lo otro, cosa alguna que ofendiese la pblica
+honestidad. Y porque he entendido que en esto se falta gravemente en las
+partes donde se representa, y que los trajes no son con la moderacin y
+ajustamiento que se deve, os ordeno que embiis rdenes la Corona en
+todo aprieto (de suerte que se observen precisa y indispensablemente),
+que ninguna mujer pueda salir al teatro en hvito de hombre, y que si
+huviese de ser preciso para la representacin que hagan estos papeles,
+sea con traje tan ajustado y modesto, que de ninguna manera se les
+descubran las piernas ni los pies, sino que esto est siempre cubierto
+con los vestidos trajes, que ordinariamente usan, con alguna sotana,
+de manera que slo se diferenzie el traje de la cintura arriba;
+imponindoles las penas que os pareciere y disponiendo que
+inviolablemente se executen en las que contravinieren al cumplimiento de
+la orden referida.--Rubricado de la Real mano de S. M.--Madrid 1. de
+enero de 1653.--_Al Vicecanciller de Aragn._
+
+[54] Mille comoedias fertur composuise unus, quibus plura peccata
+invexit in orbem quam mille daemones. (Un solo, segn dicen, compuso
+mil comedias, desatando con ellas ms pecados que mil demonios.)--_El
+gobierno eclesiastico pacfico, y unin de los dos cuchillos pontificio
+y regio_, por D. Gaspar de Villarroel, parte 1., pg. 368.
+
+[55] La condesa d'Aulnoy, con ocasin de una visita, que hizo en Toledo
+al cardenal Portocarrero, se expresa de este modo: Cuando volvimos la
+habitacin del Cardenal, nos llevaron un saln espacioso, parte del
+cual estaba ocupado por muchos caballeros, y la otra parte por muchas
+damas. Levantbase all un escenario. Extra que los caballeros y las
+damas estuviesen separados por una cortina, que les impeda verse unos
+otros, y que, desde la mitad del saln, llegaba hasta la escena. Se nos
+esperaba para comenzar la comedia, cuyo ttulo era _Piramo y Thisbe_. La
+pieza era nueva, y peor que todas las dems que haba visto hasta
+entonces en Espaa. Por ltimo, los actores bailaron muy lindamente, y
+las dos no haba terminado la funcin.--_Relacin_, ya citada, tomo
+III, pg. 171.
+
+[56] Respecto las comedias representadas en los conventos, cuenta el
+compaero del mariscal de Grammont (_Journal d'un voyage d'Espagne_:
+Pars, 1669):
+
+J'allay la Messe de Minuit aux Cordeliers, o je me consolay de la
+perte que j'avois faite de n'estre pas Madrid, pour voir les comdies
+que les Moines reprsentent chez eux dans le Choeur de leur Eglise cette
+nuit-la pour se rjouir de la naissance de nostre Seigneur.
+
+J'avois peine de croire ce qu'un libraire chez qui j'achetai des Livres
+me dit, qu'il avoi donn la comedie du Mareschal de Biron en vers
+burlesques un Moine qui le devoit reprsenter dans son convent, et que
+sa femme avoit prest de ses habits un d'eux pour cela.
+
+[57] As lo refiere la condesa d'Aulnoy en sus _Memoires de la cour de
+Espagne_, traducido al alemn con el ttulo de _Spanichen Staats
+Geschichte_: Leipzig, 1703, pgina 289: La Reina madre permaneca en el
+Buen Retiro (1680), y como se propona particularmente conciliarse el
+favor del pueblo, dispuso que se representasen tres comedias con msica
+en los entreactos en la plaza pblica, para que pudiera presenciarla
+mucha gente. Los comediantes representaron tres das seguidos, y fu
+tanta la concurrencia y tan grandes las apreturas, que algunos murieron
+sofocados. Gran deleite, segn parece, recibe este pueblo de tales
+espectculos, sin duda porque los espaoles son los ms aficionados
+ellos en todo el mundo.
+
+[58] Los versos que siguen prueban que esta comedia pertenece al perodo
+posterior:
+
+ .................. del imperio
+ Es ya nuestra infanta Aurora,
+ Cuyo divino portento
+ Las guilas la juraron
+ Por su Emperatriz; muy presto
+ Por Francia har su jornada,
+ Dando Pars rayos bellos,
+ Porque su hermana y su ta,
+ Cristiansimos luceros
+ Del orbe, esmalten sus luces
+ Con tan glorioso trofeo.
+
+Estas palabras aluden evidentemente Doa Margarita, hija segunda de
+Felipe IV, que en su viaje unirse con su esposo, el emperador Leopoldo
+I, hizo una visita su hermana la reina de Francia: el drama es, por
+tanto, del ao 1665 1666.
+
+[59] Obras posteriores sta, y especialmente las de Ticknor y
+Rivadeneyra, dan ms detalles sobre la vida y escritos de Caldern, y
+corrigen y amplan nuestro historiador alemn.--(_El T._)
+
+[60] Caldern, segn indica un escrito de poco mrito, y que no
+corresponde su pomposo ttulo (_Biografa de Caldern, redactada en
+presencia de un crecido nmero de documentos inditos_, por Antonio de
+Iza Zamcola y Villar: Madrid, 1840), naci, como decimos, en 17 de
+enero de 1600. Sus restos se trasladaron en el ao de 1841, de la
+iglesia de San Salvador, en donde estaban sepultados, la de San
+Nicols.
+
+La casa en que muri Caldern, el 25 de mayo de 1681, est situada cerca
+de la antigua Puerta de Guadalajara, en la calle Mayor, manzana 175,
+nm. 4 antiguo y 89 moderno. Esta casa, segn dice Mesonero Romanos, en
+el _Semanario pintoresco_ de 1853, exista y existe hoy probablemente,
+con la misma distribucin interior que tuvo cuando el gran poeta viva
+en su cuarto principal, y, al visitarla, sorprende todos por su
+modestia y casi por su pobreza, porque su superficie total es slo de
+849 pies, y la fachada de 17-1/2, con un solo balcn en cada piso la
+calle Mayor; y cuando reflexionamos que aquel gran genio de la corte de
+Felipe IV, aquel capelln octogenario de los Reyes nuevos, el noble
+caballero de Santiago, el dolo de la corte y del pueblo, suba los
+empinados peldaos de aquella estrecha escalera, y habitaba en el
+reducido espacio de esta pobre vivienda, en donde exhal el ltimo
+suspiro, sentimos respeto y admiracin profunda hacia el inmortal
+dramaturgo, que, desde una morada tan modesta, difundi los rayos de su
+genio por todo el mundo civilizado.
+
+[61] Tres poesas, escritas por l, con este motivo, estn insertas en
+las _Obras sueltas_ de Lope de Vega, tomo XI, pgs. 432 y 491, y tomo
+XII, pg. 181.
+
+[62] As lo refiere Vera Tassis; pero esta edicin ha de ser muy rara,
+porque yo no he podido encontrarla.
+
+[63] Boisel, _Journal du voyage d'Espagne_: Pars, 1669, pg. 298.
+
+[64] Esta es la fecha sealada por Vera Tassis; Dieze, y los escritores
+posteriores, hacen vivir Caldern siete aos ms.
+
+[65] No faltaron en su vida (dice el Sr. Menndez Pelayo en _Caldern y
+su teatro_, pgs. 50 y 51), como en la de ningn poeta del siglo XVII,
+lances de amor y fortuna, cuchilladas, y aquello de _tomar iglesia_; que
+era de ndole brava y sacudida, lo demuestra la pendencia que tuvo cerca
+de las Trinitarias, persiguiendo espada en mano al comediante Pedro de
+Villegas, que haba herido alevosamente un hermano de nuestro
+dramaturgo, y la noticia dada en los _Avisos_, de Pellicer, de que en el
+ensayo de una de sus comedias, en el Buen Retiro, se _levantaron unas
+cuchilladas_ y sali herido D. Pedro Caldern.--(_N. del T._)
+
+[66] A. G. Schlegel.
+
+[67] Conviene ampliar la indicacin que hemos hecho de haber utilizado
+Caldern, con frecuencia, los trabajos literarios de otros, pudiendo
+asegurarse que muchas comedias suyas, y algunas de las mejores y ms
+famosas que compuso, son tan slo arreglos de obras de poetas
+anteriores. Robusta prueba de este aserto ofrece _La venganza de Tamar_,
+de Tirso, la cual, para facilitar su cotejo, se ha impreso en la nueva
+edicin de Caldern, al lado de _Los cabellos de Absaln_, del mismo; la
+segunda jornada de la comedia de Caldern, desde el principio hasta el
+fin, no es ms que una repeticin literal de la tercera de Tirso. Ms
+an me ha llamado la atencin otro descubrimiento de la misma especie,
+que yo he hecho en _El mdico de su honra_. Aun cuando saba que todos
+los catlogos atribuyen tambin Lope de Vega un _Mdico de su honra_
+(aunque tambin Hartzenbusch, en su edicin de _Caldern_, tomo IV, pg.
+669, seala _El mdico_, como de este poeta, en el ao de 1633); pero
+en la biblioteca del duque de Osuna encontr un _Mdico de su honra_
+bajo el nombre de Lope, del ao 1633, con la adicin de _representle
+Avendao_, muy distinto del de Caldern. El Don Gutierre, que conocemos,
+se llama en l Don Jacinto; Menca, Doa Mayor; una criada lleva el
+nombre de Menca. La fbula y el orden de las escenas, casi en todo,
+concuerdan, sin duda, con las de Caldern; pero el dilogo, los versos y
+la diccin dramtica son enteramente diversas, y del estilo, ms
+sencillo, de Lope. No hay ms remedio que suponer que Caldern, en _El
+mdico de su honra_, ha hecho un arreglo de la comedia ms antigua,
+conservando su plan invencin, y limitndose reformarla en su
+versificacin y sus palabras; porque no puede admitirse que fuera un
+arreglo anterior de esta comedia, escrita en su juventud, por cuanto el
+estilo, en lo general, no es el suyo, esto es, el que se observa en las
+obras suyas de esta edad. Para que se compare con la clebre tragedia de
+Caldern, copio de la comedia original del mismo ttulo, que lleva el
+nombre de Lope, y que probablemente es suya, la escena en que el celoso
+Don Jacinto (Don Gutierre) sorprende su esposa, al escribir la carta
+al Infante:
+
+ DON JACINTO. Cielos, qu estoy mirando?
+ No est Mayor escribiendo?
+ Los sentidos voy perdiendo
+ Y el alma se va turbando.
+ Confuso, por Dios, estoy;
+ Llego, qu es esto, seora?
+
+ (_Corre una cortina, aparece Mayor sentada y escribiendo, y, en
+ viendo su marido, se desmaya._)
+
+ MAYOR. Oh, qu desdichada hora!
+ Vlgame Dios, muerta estoy!
+
+ DON JACINTO. Desmayse; qu procuro
+ Saber ya ms en mi ofensa?
+ Derribe esta bala inmensa
+ De mi honor el fuerte muro
+ Si culpada no estuviera,
+ Aqu no se desmayara;
+ Ella su disculpa hallara;
+ Y si es ya justo, que muera.
+ Bien el delito acrimina
+ Lo escrito deste papel;
+ La sentencia escribi en l,
+ Si bien mi mortal runa. (_Toma el papel._)
+ Aqu dice: si el amor,
+ Seor, que me aveys tenido,
+ Y el que os tuve ha merecido
+ Que no os vays, cesse el rigor...
+ Pasar no puedo adelante.
+ Qu de desdichas, qu heredan
+ Mis desdichas, que sucedan
+ Dos muertes en un instante?
+ Ay, honor! Y quin pudiera
+ Aquesta muerte excusar?
+ Yo el pecho te he de pasar,
+ Y m la congoja fiera:
+ Aquesto ha de ser ass;
+ Que me mate m el dolor,
+ Y el hacero del honor,
+ Mayor, que te mate ti...
+ Este quarto he de cerrar,
+ Pues ya es noche, hasta bolver,
+ Que un modo nuevo ha de ver
+ El mundo para matar.
+
+ (_Cierra la puerta y vase, y despierta Mayor._)
+
+ Un monlogo angustioso de Doa Mayor, diverso en
+ las palabras del de la Doa Menca de Caldern, pero
+ muy semejante en los pensamientos, y en seguida la escena
+ de la sangra suelta:
+
+ DON JACINTO. Ya ests en seguro; espera,
+ No te descubras.
+
+ BARBERO. No har.
+ Qu es esto?
+
+ DON JACINTO. Yo avisar.
+
+ BARBERO. Esta es fantasma quimera?
+
+ (_Don Jacinto se ponga una mscara y saque una pistola, y pnesela
+ los pechos al Barbero quando le manda descubrir._)
+
+ DON JACINTO. Descbrete!
+
+ BARBERO. Ya lo hago.
+ Cielos! Seor, qu te he hecho
+ Que as quieres en mi pecho
+ Hazer tan brbaro estrago?
+
+ DON JACINTO. Aqu tienes de morir,
+ Si contradices mi gusto
+ Aunque te parezca injusto.
+
+ BARBERO. Slo te intento servir.
+
+ DON JACINTO. Pues entra, y esa mujer
+ Haz que en lquidos corriente
+ De carmn derramen fuentes
+ Sus brazos, hasta que el sr
+ Pierda, perdiendo la vida,
+ quitartela ti!
+
+ BARBERO. Harlo, seor, as. (_Vase._)
+
+ DON JACINTO. Entra; el alma est afligida,
+ Que aquesto por m suceda.
+
+ Mas en naciendo la ley
+ De humano el pobre y el Rey
+ Por primer blasn hereda.
+ El alma penosa queda
+ En este foroso trato
+ De honor, y me llama ingrato;
+ No ms que Mayor adora,
+ Y se enoja, porque agora
+ Rompo su hermoso retrato, etc.
+ La ltima escena, en que el Rey aprueba expresamente
+ la terrible accin de Don Jacinto, es an ms desnuda
+ y sin rebozo que la de Caldern.
+
+ REY. Jacinto, no ignora
+ El alma lo que aveys hecho;
+ Mas, pues los indicios forman
+ Tanta culpa, errores tantos
+ Que en vuestro honor se acrisolan,
+ Lo hecho est muy bien hecho,
+ Y por mi palabra heryca
+ Os prometo de pagaros
+ El respeto la persona
+ De Enrique, siendo desde oy
+ Vos dueo de mi corona,
+ Siendo mi amigo, mi amparo,
+ Siendo mi privana toda,
+ Siendo un exemplo de vida,
+ Siendo archivo de la honra, etc.
+
+ Terminando as:
+
+ Y aqu, senado famoso,
+ Se da fin aquesta historia
+ De el honor en la sangra
+ Y mdico de su honra.
+
+Tambin en _El alcalde de Zalamea_ aprovech Caldern una comedia del
+mismo ttulo, de Lope de Vega (que posea D. Agustn Durn),
+apropindose la traza entera de la fbula, los caracteres de los
+personajes y las escenas ms conmovedoras, de suerte que slo la diccin
+potica qued propiedad suya. No puedo decir, por no haberme sido
+posible examinarlo con detenimiento, cules sean las relaciones de esta
+especie que haya entre _El mayor prodigio el purgatorio en vida_, de
+Lope (tambin de Durn), y _El purgatorio de San Patricio_, de Caldern,
+siendo el mismo el asunto de ambas.
+
+En _La fortuna adversa del infante D. Fernando de Portugal_, de Lope,
+slo pudo hallar Caldern un dbil bosquejo de su _Prncipe constante_;
+pero aunque su drama aventaje singularmente al de su predecesor, se
+notan en l muchos rasgos que el ltimo poeta ha hecho suyos,
+pulimentndolos. As, en el de Lope hay los amoros entre la Princesa
+mora (llamada en l Arminda), y Muley; el acto generoso de Don Fernando
+con aqul, y, finalmente, la admirable aparicin del Prncipe, aunque no
+para guiar los cristianos la victoria, sino para exhortar sus
+compaeros de cautiverio que lleven sus restos mortales Portugal.
+
+_La nia de Gmez Arias_, ms antigua, obra indudable de Luis Vlez de
+Guevara, puesto que dice al fin:
+
+ Y aqu os presenta Luis Vlez,
+ En esta humilde comedia,
+ _La nia de Gmez Arias_
+ Por historia verdadera,
+
+contiene tambin mucha parte, que se halla luego en la de Caldern, no
+slo la traza del argumento, en ambas muy semejante, sino tambin
+existen en la primera, aunque en germen, escenas aisladas que se
+reproducen en la segunda ms desarrolladas y perfectas. As, en la
+comedia de Guevara se nota el modelo que sirvi para el celebrado
+dilogo de Dorotea (llamada all Doa Gracia):
+
+ Mi vida, que culpa
+ Grave comet,
+ Que merezca pena
+ Qu es ms que morir?
+ Por daros el alma
+ Fu agravio que ans
+ La tratis agora,
+ Sin ms advertir
+ Mi honor ni mi amor?
+ No miris que os di
+ De entrambos las llaves?
+ No hablis? qu decs?
+ Seor Gmez Arias,
+ Dulete de m,
+ Que soy nia y muchacha:
+ Nunca en tal me vi.
+
+
+[68] Caldern expresa de este modo su veneracin hacia Lope de Vega:
+
+ Aunque la persecucin
+ De la envidia teme el sabio,
+ No reciba de ella agravio,
+ Que es de serlo aprobacin:
+ Los que ms presumen, son,
+ Lope, los que envidias das,
+ Y en su presuncin vers
+ Lo que tus glorias merecen,
+ Pues los que ms te engrandecen
+ Son los que te envidian ms.
+
+Vanse las _Obras sueltas_, de Lope de Vega, tomo XII, pg. 15.
+
+[69] V. esta HISTORIA, tomo III, pg. 424.
+
+[70] Este monlogo nos hace recordar la comedia de Tirso, no slo por
+sus pensamientos, sino tambin por su versificacin, porque se
+intercalan tambin algunos versos ymbicos entre los trocicos.
+
+[71] Digamos de paso aqu, que ha de agradecerse el trabajo empleado por
+algunos historiadores de literatura (como, por ejemplo, el nuevo y
+excelente editor de Garcilaso), llamando la atencin hacia los pasajes
+paralelos los comentados por ellos, porque su ilustracin es mayor de
+esta manera. Otra cosa muy distinta sucede esos crticos modernos, que
+rebuscan con maligna alegra en las obras de los poetas, con el
+propsito de averiguar si encuentran algn pensamiento, algn giro
+expresin, tomada de otros, ignorando que su botn sera mucho ms
+considerable si examinaran las obras de los grandes poetas de los
+tiempos pasados, y si supieran que, al hacerlo as, eran tambin grandes
+y verdaderos poetas. Recurdense las innumerables acusaciones de plagio
+que hicieron Lord Byron los escritores de revistas de su tiempo, no
+pudiendo negarse que, no slo se apropi pensamientos aislados
+imgenes, sino tambin pasajes enteros, escenas y situaciones de obras
+ajenas (siendo la ms notable prueba de lo expuesto la semejanza que hay
+entre el _Don Juan_ y las _Novelle galanti de Casti_); pero los que
+aprovechaban este pretexto para rebajar el mrito de ese poeta eminente,
+replicaba Walter Scott en estos trminos: Es una ocupacin favorita de
+estpidos pedantes hacer resaltar esas reminiscencias, juzgando que con
+ellas hacen descender los genios de primer orden una esfera vulgar,
+y colocan al autor en la misma categora que sus crticos.
+
+[72] Vase el artculo Gil Vicente en el apndice este tomo.
+
+[73] Calificamos de plagio verdadero y censurable el hecho de publicar
+comedias ajenas enteras, conservando casi todos sus versos y sin hacer
+en ellas alteraciones esenciales, como hizo, por ejemplo, Felipe de
+Godnez con _La venganza de Tamar_, de Tirso, que, con ligeras
+alteraciones, ofreci en el teatro como suya. Al hablar de Moreto
+trataremos de otros casos iguales.
+
+[74] En la _Nueva idea de la tragedia_, de Gonzlez de Salas, impresa en
+1633, se encuentra el notable pasaje siguiente:
+
+Alto es su spritu, i atrebido la maior empresa; felices son tambin
+en las invenciones, floridos en el Stilo, i que naturalmente acometen
+siempre enriquecerle i dilatarle. Pero no s de qu mal astro tocados
+le han pervertido en estos aos postreros de nuestra edad,
+obscurecindole, i afendole de manera que monstros son ia muchos de los
+partos de sus ingenios, que necessario es religiosamente expiarlos; y
+consultar para su interpretacin los Orculos, no de otra suerte que si
+fueran Libros Sibylinos. Con esto los Poetas Lyricos nuestros, que en mi
+opinin son bentajosos los Griegos i Latinos, ass se hallan
+deformados, que en pocos se conosce ia la hermosura i elegancia primera.
+Los Cmicos estn ms preservados hasta hoi de esta pestilente
+influencia, quiera el Hado propicio librarlos de su contagio, quando
+tienen ia en aquel grado la Comedia, donde con no pequea distancia de
+ninguna manera lleg la de los Antiguos.
+
+[75] Federico Zimmermann.
+
+[76] Son excepciones de esto, de poca anterior, las que se encuentran
+en algunas comedias de Tirso de Molina, por ejemplo, en la de
+_Escarmientos para el cuerdo_, y en algunas de las de Lope de Vega, como
+en _Las bizarras de Belisa_.
+
+[77] Vase el siguiente dilogo, especie de duo:
+
+ ADOLFO. De parte de la nobleza
+ Yo...
+
+ CELIO. Y yo de parte del pueblo...
+
+ ADOLFO. Vengo saber de los dos...
+
+ CELIO. Saber de los dos pretendo...
+
+ LOS DOS. En que os habis convenido.
+
+ (_Mujer, llora y vencers._--Jornada tercera.)
+
+ En los versos siguientes el dilogo se distribuye de la
+ misma manera entre cuatro personas:
+
+ REY. Hombre, aborto de la espuma,
+ Que esa martima bestia
+ Sorbi sin duda en el mar
+ Para escupirte en la tierra...
+
+ LICANOR. Parto de aquesas montaas,
+ Que, equivocando las seas,
+ Para ser fiera eres hombre,
+ Para ser hombre eres fiera...
+
+ FENCIS. Racional nube, que el viento
+ Para rayo suyo engendra,
+ Pues el trueno de tu voz
+ Espeluzna y amedrenta...
+
+ IRENE. Prodigio, ilusin y asombro,
+ Que ha bosquejado la idea
+ De algn informe concepto
+ De soadas apariencias...
+
+ REY. Qu mal entendido rumbo...
+
+ LICANOR. Qu derrotada tormenta...
+
+ FENCIS. Qu deshecho terremoto...
+
+ IRENE.. Qu fantstica quimera
+
+ REY.. A estos puertos,
+
+ LICANOR. A estos montes,
+
+ FENCIS. Te trae?
+
+ IRENE. Te arroja?
+
+ REY. Te echa?
+
+ (_Cadenas del demonio._--Jornada primera.)
+
+
+[78] Esta especie de dilogo es tan raro y poco comn, que para
+comprenderlo bien conviene citar un ejemplo. Elegimos uno de la tercera
+jornada de _Amar despus de la muerte_. Don Alvaro y Clara hablan cada
+uno para s de este modo:
+
+ CLARA. No es menester que digis
+ Cuyas son mis alegras,
+
+ ALVARO. Que bien se ve que sois mas
+ En lo poco que duris.
+
+ CLARA. Alegras mal logradas
+ Antes muertas que nacidas;
+
+ ALVARO. Rosas sin tiempo cogidas,
+ Flores sin sazn cortadas;
+
+ CLARA. Si rendidas, si postradas
+ A un ligero soplo estis,
+
+ ALVARO. No digis que el bien gozis;
+
+ CLARA. Pues siendo para perder
+ Que sintis es menester,
+
+ ALVARO. No es menester que digis.
+
+Alrgase este doble monlogo tres dcimas ms, repitindose la letra,
+al fin de cada una, un verso. Conviene tener presente que el poeta,
+segn se deduce del conjunto de la comedia, se propone tan slo exponer
+la libre expansin del alma, no una declamacin hablando.
+
+[79] Por ejemplo, en _Mujer, llora y vencers_, jornada segunda:
+
+ MADAMA. Quin se atrever decir
+ En lo que llega oir y ver,
+ Si tengo que agradecer
+ O si tengo que sentir?
+ Pues si tengo que inferir
+ Quin es dueo de un temor...
+
+ MSICA (_dentro_). Es el engao traidor.
+
+ MADAMA. Y quien de un ansia mortal...
+
+ MSICA. El desengao leal.
+
+ MADAMA. Quin con tal eco sonoro
+ Ha aumentado mi dolor?
+ Cuando entre uno y otro horror
+ Son para m en pena igual...
+
+ MSICA. El uno dolor sin mal
+ Y el otro mal sin dolor,
+ Es el engao traidor
+ Y el desengao leal.
+
+
+[80]
+
+ Eduardo generoso,
+ Tercero de Ingalaterra,
+ De las tres brillantes rosas,
+ Luz, norte, amparo, defensa;
+ T, que en alas de la fama
+ Siempre celebrado vuelas,
+ Ocupando en tus memorias
+ Voz, aplauso, trompa y lengua:
+ Yo soy Estela infelice,
+ Y de Salverich condesa,
+
+La conclusin es:
+
+ Porque en poblado los hombres,
+ Porque en el monte las fieras,
+ Porque en el aire las aves,
+ Cielo, sol, luna y estrellas.
+ Aves, peces, brutos, plantas,
+ Astros, signos y planetas
+ Digan, vean y publiquen,
+ Oigan, miren, noten, sepan,
+ Que hay honor contra el poder,
+ Que hay industrias contra fuerza
+ Y que hay en mujeres nobles
+ Vida, honor, lauro y defensa.
+
+
+[81] En la Lonja (_Archivo de Indias_) y en la Biblioteca Colombina de
+Sevilla, hay mapas de mediados del siglo XVII, los cuales nos ilustran
+acerca de las ideas reinantes entonces en Espaa, tan falsas y hasta tan
+fabulosas, de la situacin de las regiones lejanas, principalmente del
+Norte.
+
+[82] J. Schulze: sobre _El Prncipe constante_.
+
+[83] El infante D. Fernando de Portugal (nacido en 1402) muri en 1443,
+despus de sufrimientos indecibles, cautivo entre los moros, en cuya
+situacin haba languidecido por espacio de unos seis aos. Sus restos,
+llevados Portugal por el rey Alfonso V, descansan en el convento de
+Batalha. Al lado del sepulcro hay un altar de Nuestra Seora, donacin
+en vida de tan piadoso caballero, y sobre l el retrato del mismo
+Infante, pintado por un artista hbil, por orden de su hermano D.
+Enrique. En una carta de los frailes de Batalha Fr. Francisco da Cruz,
+se dice lo siguiente: Juxta memoratum sepulcrum parvum sacellum est,
+cum lignea tabella altari superimposita et in extremis deaurata ornatum:
+qua in tabella antiquo et eleganti penicillo descripta reperitur
+infantis vit series: illius statua marmorea super altaricollocata
+cernitur, sed qu vivum exprimat amictum vilem, lugubrem faciem, barbam,
+impexos crines, manicas denique catenas et compedes eamque formam quam
+creditur habuisse mancipatus captivitati.--(Junto al sepulcro
+mencionado hay una pequea capilla, con una cornisa de madera sobre el
+altar, dorada en su extremo, en la cual, trazadas por pincel antiguo y
+elegante, se ostentan las diversas vicisitudes de la vida del Infante;
+hllase tambin una estatua de mrmol sobre el altar, pero ofreciendo
+lo vivo el traje andrajoso, el rostro lgubre, la larga barba, el
+cabello despeinado, y las esposas, grillos y cadenas iguales las que,
+segn se cree, tuvo en su cautiverio.)--(_T. del T._)
+
+Debajo de la estatua se lee:
+
+ _Sanctus princeps Ferdinandus
+ Infans Lusitani
+ Obiit Fess apud Mauros Obses_
+ A.D.M.CCCCXLIII. V Junii.
+
+El santo prncipe D. Fernando, infante de Portugal, muri en Fez,
+cautivo entre los moros, el 5 de junio del ao del Seor 1443.
+
+Alrededor del cuadro del centro hay ( hubo, por lo menos, hasta la
+ocupacin de Portugal por los franceses), nueve cuadritos, representando
+los sucesos de la vida del Infante, con las inscripciones:
+
+ _Compedibus et catenis constringitur.
+ Infim servituti Sanctus adjudicatur.
+ Regium equile mundare cogitur.
+ Opus facit in hortis regiis.
+ De lytro frustra agitur cum Mauro.
+ Coelesti visu ad mortem confirmatur Sanctus.
+ Pie moritur Sanctus Infans.
+ Sanctum corpus exenteratur.
+ De muro urbis corpus suspenditur._
+
+ (Sujtanlo con grillos y cadenas.
+ El Santo es condenado infame servidumbre.
+ Oblganlo limpiar las caballerizas reales.
+ Trabaja en los jardines reales.
+ Trtase en vano con el moro de su rescate.
+ Una visin celestial anuncia al Santo su muerte.
+ Muere piadosamente el santo Infante.
+ Arrancan al santo cuerpo las entraas.
+ Cuelgan su cuerpo de las murallas de la ciudad.)
+
+ (_T. del T._)
+
+
+La bula expedida por el papa Paulo II en el ao de 1470, estableciendo
+una fiesta conmemorativa del Infante, describe en pocas palabras los
+tristes sucesos de su vida, de esta manera: Ferdinandus infans
+Portugali... qui ad expugnationem infidelium in Africam transfretavit
+et pro liberatione. Christianorum in illis partibus tunc existentium ac
+inde aliter liberari non valentium in manibus eorundem infidelium sponte
+obsidem se tradidit; ac per ipsos infideles diris carceribus mancipatus
+et tormentis affectus, per plures annos existitit, ac in fide catholica
+viriliter persistens, ut athleta fortis post plurima supplicia
+gritudines et labores in eorundem infidelium partibus et captivitate
+constitus, Christo redemptori suo animam reddidit.--(Fernando, infante
+de Portugal... que pas Africa para combatir los infieles, y librar
+ los cristianos existentes en esa regin, y que no podan rescatarse de
+otro modo, se di espontneamente en rehenes esos mismos infieles; y
+cautivo luego en su poder; y despus de sufrir dura crcel y tormentos,
+vivi algunos aos, persistiendo firmemente en la fe catlica, hasta
+que, como fuerte atleta, entreg su alma Jesucristo, su Redentor,
+vctima de muchos suplicios, aflicciones y trabajos sufridos en su
+cautiverio, por obra de los infieles.)--(_T. del T._)
+
+Las virtudes del Infante haban excitado la admiracin de sus enemigos,
+pero sin ablandar por eso sus rigores. Cuando Larache (Lazurac), rey de
+Fez, supo su muerte, exclam lleno de dolor: Este Prncipe haba
+merecido conocer la ley de nuestro Santo Profeta! Sufri su cautiverio
+con tanta paciencia y resignacin, que hasta los moros lo miraban con
+asombro.--La Clede, _Histoire du Portugal_. V. tambin H. Schulze,
+_Del Prncipe constante_, de Caldern: Weimar, 1811.
+
+[84] Qu poesa! No nos cansamos nunca de leerla y admirarla! Slo en
+esta obra se eleva el poeta catlico una esfera tan alta, que el
+ingls no puede llegar ella, pesar de su genio prodigioso. No se
+describe en ella la suerte destino de un gran carcter que se realza
+en su lucha con la pasin y con el pecado, sino de lo ms sublime que
+existe, de la consagracin de un hombre puro, por lo ms puro que hay,
+esto es, por la eterna bienaventuranza. Este objeto se ha alcanzado una
+vez sola, y ni antes ni despus de Caldern, ni aun de lejos, se ha
+escrito nada que se aproxime siquiera esta tragedia.--_K. Immerman._
+
+Copiemos tambin las palabras siguientes de J. Schulze, refirindose
+la representacin, hecha en Weimar, de _El Prncipe constante_: Esta
+tragedia, representada con rara perfeccin, parece haberse propuesto,
+como objeto principal, poner de relieve la idea cristiana, cuya ansia de
+perfeccin puede reducirse al silencio por un momento con la posesin de
+las virtudes ms relevantes, sin quedar nunca satisfecha por completo,
+demostrndolo as el herosmo y el martirio del infante D. Fernando,
+triunfo el ms digno del cristiano contra todos los poderes de la tierra
+... No ha sido dado la musa alemana ofrecer al Eterno, en el sublime
+altar de la religin, un drama cristiano tan perfecto, nacido en el seno
+de la patria y rebosando gratitud y humildad, y de aqu que, contentos y
+agradecidos, como conviene al carcter benvolo del pueblo alemn, nos
+hayamos apropiado uno extranjero.
+
+[85] La leyenda de la sabia Eugenia, de su conversin, tentacin y
+martirio, se encuentra en la relacin de Simen Metafraste, en _Surii
+Probata Sanctorum_, acta del 25 de diciembre. V. tambin la poesa de
+Alcino Abito, _De Consolatoria castitati aude_; Fabric, _Bibliotheca
+graeca_, tomo VI, pg. 524; Baronii, _Annales ad annum 188_, y
+Tillemont, _Mem. eclesiast._, tomo IV, pg. 12. Los milagros de Eleno,
+que Caldern ofrece en su comedia, se cuentan en _Petrus, de Natalibus,
+catalogus sanctorum_, lib. IV, cap. 59. Respecto la idea, tan feliz
+como caracterstica de nuestro poeta, de suponer que se introduce un
+demonio en el cuerpo de un muerto para hacer dao, ved Dante,
+_Infierno_ (XXXIII, V, 129 y siguientes). As esta indicacin, como la
+de las fuentes de muchas comedias de Caldern y de algunos datos y
+apuntaciones, provienen de la obra de Val. Schmidt, _Uebersicht und
+Anordnung der Dramen des Caldern de la Barca_, in Anzeigeblat der
+Wiener Jahrbcher: Jahrgang, 1882.
+
+[86] La leyenda, que el poeta ha aprovechado aqu con tanto acierto, se
+funda en la confesin expiatoria de San Cipriano (_In Ccilii Cypriani
+Episcopi Carthaginiensis Opera_: ed. Baluz., apnd., pg. 294, y en el
+_Thesaurus novus Anecdotarum_, de Martene y Durand, Lutet: Pars, 1717,
+tomo III, pg. 29: 1629). La fuente ms inmediata de Caldern es
+probablemente la de Surius: _De probatis Sanctorum Actis_, tomo V, pg.
+351 (Coloniae Agr., 1578). _Vita et Martyrium F. Cypriani et Justinae,
+autore Simeone Metaphraste._ Sobre Cipriano, ved tambin _Gregorii
+Naz. Opera_, ed. Colon., 1690: folio, parte I, pg. 274, y _Acta
+sanctorum sept._, tomo VII, pgs. 195 y siguientes: Antuerp., 1760; y
+acerca de la relacin de este drama con la tradicin de Fausto
+Koberlstein, _De la edad probable_ y de la _significacin del poema de
+la guerra de Wartburg_: Naumburg, 1823, pgs. 55-58, y Rosenkranz,
+sobre la tragedia de Caldern _El mgico prodigioso_: Halle, 1829.
+
+El Sr. D. Antonio Snchez Moguel, en su _Memoria acerca de El mgico
+prodigioso, de Caldern, y en especial sobre las relaciones de este
+drama con El Fausto, de Gothe, obra que obtuvo el premio en el
+certamen abierto por la Real Academia de la Historia, al conmemorarse el
+segundo centenario de este insigne poeta el 24 de mayo de 1881_ (Madrid,
+1881), hace gala de una erudicin poco comn, que utiliza principalmente
+en investigar las fuentes, que sirvieron nuestro primer dramaturgo en
+la composicin de esta comedia. Puede consultarse con provecho, aunque,
+ decir verdad, hay ciertas obras de poetas eminentes, como _El Fausto_,
+de Gothe, y _El mgico prodigioso_, de Caldern; el _Enrique VIII_, de
+Shakespeare, y _La cisma de Ingalaterra_, de nuestro gran poeta, cuyo
+fondo, siendo el mismo, no son, sin embargo, comparables, por cuanto
+cada uno de ellos maneja los mismos materiales con distintos propsitos,
+bajo diversos puntos de vista, y adaptndolos, por consiguiente,
+planes y formas sujetas las dotes poticas individuales, y, sobre
+todo, las ideas dominantes en las pocas y en las naciones, en que
+cada uno escribe, que no slo hacen imposible toda comparacin entre
+ellas, sino, lo que es peor, la hacen intil. Adems, aunque no es
+ocioso, ni mucho menos, averiguar cules son han sido los orgenes
+el fundamento de algunas de esas creaciones inmortales, es sabido
+tambin, que, en realidad, la cosa en s no tiene toda la importancia
+que aparenta, porque los poetas, en general, y ms los dramticos,
+aprovechan para sus fines cualesquiera noticias y datos, y la cuestin
+no versa, en estos casos, sobre lo que ha sido con exactitud lo
+aprovechado, por ser esto muy difcil y muy dado conjeturas, ya que el
+nico medio de averiguarlo sera la declaracin confesin del mismo
+poeta, y esto es imposible casi siempre, sino sobre el resultado
+efecto de su trabajo, esto es, sobre su obra ya completa y perfecta.
+Esto ltimo debe ser el objeto del crtico, enseando las generaciones
+actuales y las venideras los medios eficaces de que se han servido
+algunos poetas, para alcanzar la gloria inmarcesible que
+obtuvieron.--(_N. del T._)
+
+[87] En _El mgico prodigioso_ se propuso Caldern el objeto difcil de
+representar una conciencia pagana, y de fe vacilante por la filosofa,
+en todos los momentos principales de su transformacin en conciencia
+cristiana; y esto, sin ofender en lo ms mnimo las creencias
+catlicas, sin vanas reflexiones ni aun movimientos puramente externos,
+respirando todo animacin y vida. La maldad, existente en s y para s,
+la ha personificado Caldern en el demonio con singular maestra,
+principalmente con el objeto de que, bajo esta forma, se revele poco
+poco San Cipriano.--_K. Rosenkranz._
+
+[88] Las leyendas ms completas de _El purgatorio de San Patricio_, se
+encuentran reunidas en Th. Wright, _St. Patricks Purgatory, an essay on
+the legends of Hell and Paradise current during the Middle ages._:
+London, 1844.--V. tambin _Les vies de Saints_: Pars, 1739, tomo III,
+pgina 216.--Los _Acta Sanctorum_ (Mart., tomo II, pgina 588).--El
+poema en francs antiguo _Le purgatoire de Saint Patrice_, en _Les
+poesies de Marie de France_, publies par Rochefort, tomo II, pg. 411,
+y la novela italiana _Guerrino Meschino_, cap. 162.--V. Dunlop, _History
+of fiction_, v. III, pg. 38.--En Espaa esta tradicin se haba hecho
+ya popular por los dos escritos titulados _La cueva de San Patricio_,
+Len, 1506, y la _Vida y purgatorio de San Patricio_, Madrid, 1626-27,
+de Montalbn.
+
+[89]
+
+ Bald mit Blitz bewehrt, durchleuctet
+ Als ein Aar die Luft der Glaube
+ Und bald ruht er, eine Taube
+ Die am Bach die Flgel feuchtet.
+
+ _Platen._
+
+(Ya, armado del rayo, hiende, como el guila, el cielo de la fe; ya,
+como la paloma, descansa y humedece en un arroyuelo sus alas.)
+
+[90] Acerca del origen de esta comedia, advertiremos, que la muerte de
+San Bartolom se halla en el _Breviarium romanum_, 24 de agosto: casi
+toda la accin restante debe fundarse en los _Actis fabulosis_, de
+Pseudo Abdias; en los _Actis sanctorum augusti_, tomo V, pg. 32
+(Venetiis, 1754).
+
+Encuntrase aqu la enfermedad de los dos Prncipes; la repentina
+aparicin de San Bartolom al Rey, estando cerradas las puertas, y, por
+ltimo, el delirio de Irene, acerca del cual Abdias dice lo siguiente:
+Teniendo Polynio una hija loca, lleg su noticia este exorcisador de
+demonios, y lo hizo buscar, y le suplic de esta manera: Mi hija es
+atormentada horriblemente, etc.
+
+[91] Sobre la parte histrica, ved Eutichius, _Annal._, tomo II, pgs.
+240-248; Baronius, _Annal. eccles._, A. D. 628, NO. 1-4; _Nicephorus
+brev._, pg. 15; _Teophanes chronograph._, pgs. 265 y siguientes; el
+_Chronicon paschale_, pgs. 398 y siguientes; d'Herbelot, _Bibliotheca
+orientalis_, pg. 789; Assemanni, _Bibliotheca orientalis_, tomo III,
+pgs. 415-420; Le Beau, _Histoire du Bas Empire_, tomo XII; Gibbon,
+_Decline and fall_, cap. 46. El emperador Heraclio haba sido ya
+celebrado en el siglo XII en dos poemas, alemn el uno, por Otte, y
+francs el otro, de Gautier de Arras.
+
+[92] Rosenkranz ha ensayado el hacer la apologa de este drama, origen
+de tantas discusiones, en los trminos siguientes: La idea fundamental
+de _La devocin de la Cruz_, slo causa extraeza quienes no saben
+transportarse al terreno propio y peculiar del catolicismo espaol; no
+seguramente la conciencia de los catlicos, familiarizados con las
+reliquias y con la santa virtud, que atribuyen ciertas seales. Slo
+la confianza infinita de la fe en Dios, que, impulsado por su eterno
+amor, se sacrific por nosotros en la cruz, justifica los pecadores.
+En este concepto, al arrepentirse los dos hermanos de sus pecados al
+reconocer la cruz, entran tambin ambos en la gracia divina. La
+conciencia no tiene para nada en cuenta la reforma moral, que puede
+hacerse en un tiempo ms menos largo, ni otras razones de esta ndole,
+sino un solo momento, si este momento es en s tan importante y
+decisivo, como el que pudiera resultar del transcurso de aos enteros de
+arrepentimiento.
+
+[93] Muchas circunstancias histricas, utilizadas en este drama, se
+refieren en el libro popular, que se titula _Historia de la prdida y
+restauracin de Espaa por Don Pelayo y D. Garca Jimnez de Aragn_,
+que probablemente hubo de servir Caldern para escribirlo; pero el
+poeta ha aprovechado, adems, diversos romances populares y tradiciones
+catlicas. Comparad, en el acto primero, el antiguo romance de _D.
+Rodrigo, rey de Espaa_, etc..., en _El tesoro de los romanceros_, de
+Ochoa: Pars, 1838, pg. 81; _La leyenda de Santa Leocadia_, en _La
+Espaa sagrada_, tomo V, pg. 485: Madrid, 1763. A Surius, _De probatis
+Sanctorum historiis_, tomo VII, pg. 1.007 (Colon. Agr., 1581), y en
+_Les vies des saints_, tomo VIII, pg. 453 (Pars, 1739).--En el acto
+segundo, _Coronica del rey D. Rodrigo con la destruycin de Espaa_:
+Valladolid, 1527; los _Romances_, de Ochoa, pgs. 81 90, y Mariana,
+_De Rebus Hispani_, lib. VI, cap. 22.--En el acto tercero, _Las
+memorias de la iglesia de Toledo_, del arzobispo D. Rodrigo, y la
+_Historia de Espaa_, de Ferrera (traduccin francesa de d'Hermilly):
+Pars, 1751, tomo III, pg. 436.
+
+[94] La parte histrica dimanar probablemente del antiguo libro
+espaol, popular, _Historia del gran cisma de Inglaterra, con sus
+factores Enrico VIII y la impa Isabela_, que su vez est tomado de
+Nicolai Sanderi, _De origene ac progressu Schismatis anglicani_ (Olivae,
+1690).--Acerca de este drama, consultad el artculo de V. Schmidt, _La
+cisma de Inglaterra_: Berln, 1819.
+
+[95] El extracto que sigue del argumento se funda en el que sirve de
+base al escrito de V. Schmidt, ya citado.
+
+[96] Sobre los hechos histricos, consultad Garcilaso de la Vega,
+_Comentarios reales, que tratan del origen de los Incas_: Lisboa, 1609,
+en folio.--_Historia de las guerras civiles de los espaoles en las
+Indias._--Francisco Xeres, _Verdadera relacin de la conquista del Per
+y provincia de Cuzco_: Salamanca, 1547, y Agustn de Zrate, _Historia
+del descubrimiento y conquista de la provincia del Per_ (en Barcia,
+_Hist. prim._, tomo III).
+
+[97] El suceso, que sirve de fundamento la accin, parece haber
+ocurrido durante la vida de Caldern, confirmndolo el hecho de
+mencionarse al papa Inocencio X (1644-1655) y al general de los
+jesuitas, Giovanni Paolo Oliva ([cruz] 1681).
+
+[98] La catstrofe del drama consta en la descripcin del desafo, de
+Heuter Delff, ocurrido en Valladolid, las once de la maana del 11 de
+diciembre de 1522 (_Abgedrckt in Leben, Regierung und Absterben der
+Knige von Hispanien_: Nrenberg, 1684, pg. 49). El motivo de este
+duelo parece ser invencin del poeta, si no es en el fondo una tradicin
+popular. El Concilio de Trento prohibi los desafos pblicos, los
+juicios de Dios (Synod, _Trid. Ses._, 25, cap. 19), y, segn esto, ese
+duelo pudo ser, en efecto, el postrero de Espaa.
+
+[99] En las dos obras principales de la historia de Pedro _el Cruel_,
+_Historia del rey D. Pedro y su descendencia_, por Gratia Dei, y la
+_Chrnica del rey D. Pedro_, de Lpez de Ayala, no se encuentra dato
+alguno histrico en que pueda fundarse el argumento de este drama. Ayala
+slo habla de la pasin desenfrenada de Don Enrique por el bello sexo.
+
+[100] Val. Schmidt, en la obra citada, dice que el rey D. Pedro de
+Aragn, de este drama, apellidado _el Cruel_, es un personaje
+tradicional que ha dado origen el Don Pedro de Castilla; pero los
+versos siguientes de la comedia de Guevara, _Tambin la afrenta es
+veneno_, prueban que el rey de Aragn se llamaba tambin _el Cruel_.
+Dicen as:
+
+ ...Tres Pedros
+ Hubo en Portugal, Castilla
+ Y Aragn un mismo tiempo;
+ Todos tres primos hermanos,
+ Y todos tres nombres dieron
+ De crueles.
+
+
+[101] Esto es tradicional, manejado ya por varios dramticos antes de
+Caldern; y algo semejante se observa tambin, por ejemplo, en
+_Escarmientos para el cuerdo_, de Tirso.
+
+[102] El poeta, al dirigirse al pblico al final de la comedia, asegura
+que est tomada de un suceso verdadero. Hubo de ocurrir, pues, con
+arreglo al argumento, en la primavera de 1581, durante el viaje Lisboa
+de Felipe II para ser coronado en ella; sin embargo, ni Luis Cabrera, en
+su _Vida de Felipe II_, ni Leti y Watson dicen nada de esto. Evangelista
+Ortense, en sus _Successi della guerra de Portogallo_ (Venet., 1582),
+atribuye los italianos y alemanes la culpa de los desrdenes que
+ocurrieron en esta expedicin, y habla de cierto capitn de galera y de
+otros oficiales, decapitados y expuestos al pblico por haber profanado
+un convento portugus. Consultad tambin las noticias que preceden la
+traduccin hecha por Malsburg. En cuanto D. Lope de Figueroa, uno de
+los capitanes ms clebres de los ejrcitos de Felipe II, vase
+Surez, _Historia de Guadix_, lib. II, cap. 2., y Escalante,
+_Dilogos militares_, dilogo 3., folios 41 y siguientes.
+
+[103] En Vanderhamen, _Historia de D. Juan de Austria_, lib. II, y en
+Mrmol Carvajal, _Historia de la rebelin y castigo de los moriscos del
+reino de Granada_, hay algunos datos histricos que el poeta ha
+utilizado en este drama.
+
+[104] Este asunto est tomado de Zurita, _Anales de la Corona de
+Aragn_: Zaragoza, 1610, tomo I, 93, 6-99. La novela de Bandello (II,
+43), trata de este mismo argumento; pero, segn parece, no ha tenido
+influencia ninguna en este drama. La ancdota, contada por Zurita, es la
+siguiente: Los habitantes de Montpellier, ciudad que haba pasado al
+dominio de D. Pedro II de Aragn, por su casamiento con la condesa
+Mara, estaban afligidos de la indiferencia que el Rey mostraba su
+esposa, viendo que de este modo se frustraban sus esperanzas de tener
+descendencia de esta seora. Estando, pues, D. Pedro (que observaba una
+conducta licenciosa) enamorado en cierta ocasin de una viuda joven, y
+tan bella como recatada, se dieron trazas los cnsules de Montpellier de
+que fingiese acceder los deseos del Rey para suplantar en su lugar
+la Reina. D. Pedro, que, conforme las condiciones estipuladas con la
+viuda, entr en su alcoba obscuras, no se apercibi del engao hasta
+el da siguiente, y al principio no le sent muy bien su descubrimiento;
+pero despus tom risa la invencin singular de aquellas buenas
+gentes, y, por ltimo, le agrad despus tanto haber descansado en los
+brazos de su esposa, que fu con ella hasta su muerte fiel y amante
+esposo.
+
+[105] Theophylactus Simocatta, _Historia imperatoris Mauritii_, lib.
+VIII, cap. 7.--12; el _Chronicon Pascale_, pgs. 369 y
+siguientes.--_Theophanes Chronograph_, pginas 238 y
+siguientes.--_Zonaras_, tomo II, lib. XIV, pgs. 77 y siguientes.--Du
+Cange, _familiae Byzantinae_, pgs. 106 y siguientes.--Le Beau,
+_Histoire du Bas empire_: Pars, 1768, tomo XII, pg. 143.
+
+[106] No puede abrigarse dudas de ningn gnero acerca de este punto,
+cuando se reflexiona que el fundamento de la accin, no basado en la
+historia, es la misma en ambos dramas, y cuando se comparan entre s
+algunos versos, por ejemplo, los siguientes:
+
+ Ah, venturoso Mauricio!
+ Ah, infeliz Focas! Quin vi
+ Que, para reinar, no quiera
+ Ser hijo de mi valor
+ Uno, y que quieran el tuyo
+ Serlo, para morir, dos?
+
+ (_Caldern._)
+
+ Oh, malhereux Phocas! Oh, trop heureux Maurice!
+ Tu recouvres deux fils pour mourir aprs-toi,
+ Et je n'en puis trouver pour regner aprs moi.
+
+ (_Corneille._)
+
+Se ha notado en Francia esta coincidencia entre ambas piezas dramticas;
+pero se ha afirmado absurdamente que Caldern ha imitado Corneille;
+esta afirmacin, ya en s inverosmil, es rechazada pura y simplemente
+por el hecho de que el drama de Caldern se haba impreso en 1637, y el
+_Heraclius_ se represent por vez primera en el de 1647.
+
+[107] El asunto proviene de _Josephi antiquiti. jud._, 15, 2-7; de
+_Bello judaico_, 1, 17-22; pero la fuente en donde bebi inmediatamente
+Caldern, hubo de ser probablemente el antiguo libro popular, titulado
+_Historia de Herodes_ (Madrid, sin fecha de impresin), que tengo ahora
+ la vista. Las profecas, el cuadro, el amor de Octaviano, la muerte
+involuntaria por medio del pual y algunos otros hechos, son de
+invencin exclusiva del poeta.
+
+[108] La parte histrica est sacada de _2. Samuelis_, 13-18, y de
+_Josephus antiquit. jud._, 7-8-10.
+
+[109] Judas Macabeo, como lo prueba el libro popular _Historia de Judas
+Macabeo y sus esforzados hermanos_, era un hroe casi nacional en
+Espaa. Las fuentes primitivas, el lib. I de los Macabeos, cap. 2-7, y
+_Josephus antiquit. jud._, 12, 6-10, son muy conocidos.
+
+[110] Consultad, acerca de las comedias ltimamente mencionadas, el
+libro citado de V. Schmidt.
+
+[111] Lo histrico proviene de Vopiscus (_Historia August._, pgs. 217 y
+siguientes), y de Trebellius Pollio, _Triginta tyranni_ (_Historia
+August._, pg. 200). Consultad Zosimus, lib. I, pgs. 36 y siguientes;
+Zonaras, lib. XII, pgs. 633 y siguientes; Eutrop., lib. IX, cap. 13, y
+ Gibbon, cap. II.
+
+[112] Ved Diodorus Siculus, II-4; Aelian. Var. hist., VII-1; Justin.,
+I-2; Valerius Maxim., IX-3-4.--De la comedia de Virus, que ha servido
+Caldern para la traza de la suya, aunque aprovechando slo algunos de
+sus toscos materiales, se habl ya en el tomo I, pg. 445.
+
+[113] Caldern record probablemente, al desarrollar este drama, algo
+semejante de _El palacio confuso_, de Lope, pero mejorndolo mucho y
+aventajndolo con extremo.
+
+[114] En _La hija del aire_ encontramos, sin duda, acumuladas algunas
+cosas extraas; un asunto sacado de la ms remota antigedad, acompaa
+un enredo muy singular y refinado; las descripciones y narraciones son
+tambin monstruosamente enfticas, y lo cmico, ms moderno, se ajusta
+en fbula mstica esa composicin dramtica, harto prolija y difusa;
+pero puede sostenerse que estos defectos, que se reproducen en todas las
+obras de Caldern, son en sta necesarios, atendiendo sus materiales,
+y por esta causa aparecen aqu mezclados y confundidos, formando un todo
+harmnico de grande, aunque relativa sublimidad. El argumento es en s
+an ms maravilloso, y su centro un carcter que exige la representacin
+de los elementos ms extraos y singulares. Si en este terreno de lo
+excntrico es posible aumentar algo, lgralo as el lugar mismo de la
+accin. Ocurre en Nnive y Babilonia, en esas regiones en que la
+fantasa puede dar rienda suelta sus creaciones. Las extravagancias
+ms insensatas, los contrastes ms chocantes, los giros y desarrollo del
+argumento, ms portentosos, concuerdan, por decirlo as, con la
+naturaleza de sus materiales.--Aunque son numerosas las bellezas de la
+primera parte, es muy superior la segunda por su concentracin trgica,
+por la novedad de sus invenciones y por sus encantos incomparables. Las
+primeras escenas de esta ltima, en que aparece Semramis en la plenitud
+de su grandeza, son nicas en el teatro por su osada, por su pompa y su
+esplendor. Esos cambios de papeles entre la Reina y Ninias, y ese juego
+mgico que es su consecuencia, con sus disfraces y cambios, pueden
+llamarse cmicos, si se tiene cuidado en aadir que las escenas cmicas
+son de lo ms ingenioso que se ha escrito jams, y que, en las
+vicisitudes de estos suplicantes agradecidos y favoritos, se revela el
+espritu de observacin ms profunda y la sabidura ms perspicaz.--_K.
+Immermann._
+
+[115]
+
+ Welche Zauberwildnisz
+ Fesselt Ohr und Blick?
+ Blume jedes Bildnisz,
+ Jedes Wort Musik.
+
+ (_Platen._)
+
+
+Qu desierto encantado encadena nuestros odos y nuestros ojos? Una
+flor es cada imagen, una msica cada palabra.
+
+[116] El asunto proviene de la _Historia del emperador Carlomagno y de
+los doce pares de Francia, y de la batalla que hubo Oliveros con
+Fierabrs, rey de Alejandra_ (Sevilla, 1528: folio). De esta historia
+tom tambin Don Quijote la receta de su blsamo incomparable,
+defendiendo el crdito que merece con las palabras siguientes: Porque
+qu ingenio puede haber en el mundo que pueda persuadir otro que no
+fu verdad lo de la infanta Floripes y Guido de Borgoa; y lo de
+Fierabrs con la puente de Mantible, que sucedi en tiempo de
+Carlomagno, que, voto tal, que es tanta verdad como es ahora de da?
+El arreglo ms antiguo de la tradicin de Fierabrs es la poesa
+provenzal, copiada de un manuscrito, y publicada por Emmanuel Becker en
+1830. Su imitacin primera, en prosa, parece ser el romance de
+_Fierabrs Legeant_ (Geneve, 1478: folio), que existe en la Biblioteca
+de Pars, siendo probable que provenga de sta el libro espaol antes
+citado. Ved el _Buch der Liebe_, de Bdching y Von der Hagen (Berln,
+1809, pgs. 36 y siguientes), encontrndose tambin en la pg. 143 la
+antigua versin alemana.
+
+[117] El _Orlando innamorato_, de Boyardo, era conocido en Espaa haca
+ya tiempo por dos traducciones en castellano. La ms antigua, en prosa,
+lleva el ttulo de _Espejo de caballeras_, Sevilla, 1535, 1536; la
+segunda es de Francisco Garrido de Villena: Alcal, 1577, y Toledo,
+1581. De una de estas traducciones haba sacado, sin duda, Lope de Vega
+su _Jardn de Falerina_, de que habla en el prlogo de _El Peregrino_.
+La poesa se halla en Boyardo, cap. 2., canto III, 66 y siguientes, y
+en el canto V, 18.
+
+[118] Grsz, en el _Lerhrbuch der Litterargeschichte, Band. II, Abth.
+III, erste Hlfte_, pgs. 315 y 411, da las noticias bibliogrficas ms
+exactas y completas de este libro, tan clebre un tiempo, y traducido
+casi todas las lenguas europeas: _De los hechos inmortales del caballero
+del Febo y del prncipe Rosicler, de los dos hijos del gran emperador de
+Trebacio, as como de los amores, no menos maravillosos, de la muy
+ilustre princesa Claridiana_.
+
+[119] El asunto proviene en lo ms esencial del _Orlando innamorato_, de
+Boyardo, tomo II, cap. 1., 70 y siguientes, y de Ariosto, 36, 26-28, 59
+y siguientes; y, aunque con muchas variaciones, hacen sospechar que
+Caldern no bebi inmediatamente en las fuentes indicadas, sino en
+libros espaoles, en los cuales se desenvolva la tradicin primitiva.
+La historia de Marfisa, la hermana guerrera de Rudiger ( quien Caldern
+llama Leonido), se encuentra en Aspramonte, en el lib. VII, no impreso,
+de los _Reali di Francia_, y se desenvuelve especialmente en _La
+Marfisa_, di P. Aretino S. L. E. A.; _Marfisa bizarra_, di Gio. Battista
+Dragrancino da Fano (Venecia, 1531: 4.), y en _Amor di Marfisa_, del
+Danese Cataneo (Venecia, 1562).--V. V. Schmidt, _De las poesas
+hericas italianas del ciclo tradicional de Carlomagno_, pg. 277.
+
+[120] La traduccin francesa ms popular de las Etipicas de Heliodoro,
+era la de Amiot, que apareci primero en Pars, en 1549; de sta
+dimanaba la espaola de Fernando de Mena (Alcal de Henares, 1587),
+utilizada probablemente por Caldern.
+
+[121] En la edicin de _Joannis Barclaii Argenis nunc primum illustr. a
+Theandro Bugnotio_ (Lugd., Batav., 1664: 2 vols.) se encuentra la clave
+para comprender las alusiones, con frecuencia bastante obscuras, de esta
+singular composicin dramtica.
+
+[122] Escrito lo que antecede, he ledo una comedia de Diamante, _Cunto
+mienten los indicios y Ganapn de desdichas_, y su argumento es el mismo
+que el de la comedia de Caldern, por cuyo motivo hemos de suponer que
+han dado origen ambas un suceso verdadero alguna novela.
+
+[123]
+
+ Machtig flammt Cupido's Kerze,
+ Durch Gefahr umsonst verdstert,
+ Und die Liebesklage flstert
+ In das Echo leichter Scherze.
+
+ (_Platen._)
+
+(Ms viva brilla la llama del amor, pasado el peligro que amenazaba en
+vano extinguirla; y las quejas de los corazones enamorados son veces
+risueos juguetes del eco).
+
+[124] Damas Hinard, _Chefs d'oeuvre du thetre espagnol_:
+introduction.
+
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Historia de la literatura y del arte
+dramtico en Espaa, tomo IV, by Adolfo Federico
+
+*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HISTORIA DE LA LITERATURA, TOMO IV ***
+
+***** This file should be named 37067-8.txt or 37067-8.zip *****
+This and all associated files of various formats will be found in:
+ http://www.gutenberg.org/3/7/0/6/37067/
+
+Produced by Chuck Greif and the Online Distributed
+Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
+produced from images available at the Digital & Multimedia
+Center, Michigan State University Libraries.)
+
+
+Updated editions will replace the previous one--the old editions
+will be renamed.
+
+Creating the works from public domain print editions means that no
+one owns a United States copyright in these works, so the Foundation
+(and you!) can copy and distribute it in the United States without
+permission and without paying copyright royalties. Special rules,
+set forth in the General Terms of Use part of this license, apply to
+copying and distributing Project Gutenberg-tm electronic works to
+protect the PROJECT GUTENBERG-tm concept and trademark. Project
+Gutenberg is a registered trademark, and may not be used if you
+charge for the eBooks, unless you receive specific permission. If you
+do not charge anything for copies of this eBook, complying with the
+rules is very easy. You may use this eBook for nearly any purpose
+such as creation of derivative works, reports, performances and
+research. They may be modified and printed and given away--you may do
+practically ANYTHING with public domain eBooks. Redistribution is
+subject to the trademark license, especially commercial
+redistribution.
+
+
+
+*** START: FULL LICENSE ***
+
+THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE
+PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK
+
+To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free
+distribution of electronic works, by using or distributing this work
+(or any other work associated in any way with the phrase "Project
+Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full Project
+Gutenberg-tm License (available with this file or online at
+http://gutenberg.org/license).
+
+
+Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg-tm
+electronic works
+
+1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm
+electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
+and accept all the terms of this license and intellectual property
+(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all
+the terms of this agreement, you must cease using and return or destroy
+all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your possession.
+If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a Project
+Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound by the
+terms of this agreement, you may obtain a refund from the person or
+entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph 1.E.8.
+
+1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be
+used on or associated in any way with an electronic work by people who
+agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few
+things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
+even without complying with the full terms of this agreement. See
+paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project
+Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this agreement
+and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic
+works. See paragraph 1.E below.
+
+1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the Foundation"
+or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
+Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual works in the
+collection are in the public domain in the United States. If an
+individual work is in the public domain in the United States and you are
+located in the United States, we do not claim a right to prevent you from
+copying, distributing, performing, displaying or creating derivative
+works based on the work as long as all references to Project Gutenberg
+are removed. Of course, we hope that you will support the Project
+Gutenberg-tm mission of promoting free access to electronic works by
+freely sharing Project Gutenberg-tm works in compliance with the terms of
+this agreement for keeping the Project Gutenberg-tm name associated with
+the work. You can easily comply with the terms of this agreement by
+keeping this work in the same format with its attached full Project
+Gutenberg-tm License when you share it without charge with others.
+
+1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern
+what you can do with this work. Copyright laws in most countries are in
+a constant state of change. If you are outside the United States, check
+the laws of your country in addition to the terms of this agreement
+before downloading, copying, displaying, performing, distributing or
+creating derivative works based on this work or any other Project
+Gutenberg-tm work. The Foundation makes no representations concerning
+the copyright status of any work in any country outside the United
+States.
+
+1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg:
+
+1.E.1. The following sentence, with active links to, or other immediate
+access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear prominently
+whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work on which the
+phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the phrase "Project
+Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, performed, viewed,
+copied or distributed:
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is derived
+from the public domain (does not contain a notice indicating that it is
+posted with permission of the copyright holder), the work can be copied
+and distributed to anyone in the United States without paying any fees
+or charges. If you are redistributing or providing access to a work
+with the phrase "Project Gutenberg" associated with or appearing on the
+work, you must comply either with the requirements of paragraphs 1.E.1
+through 1.E.7 or obtain permission for the use of the work and the
+Project Gutenberg-tm trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or
+1.E.9.
+
+1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted
+with the permission of the copyright holder, your use and distribution
+must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any additional
+terms imposed by the copyright holder. Additional terms will be linked
+to the Project Gutenberg-tm License for all works posted with the
+permission of the copyright holder found at the beginning of this work.
+
+1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm
+License terms from this work, or any files containing a part of this
+work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.
+
+1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
+electronic work, or any part of this electronic work, without
+prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
+active links or immediate access to the full terms of the Project
+Gutenberg-tm License.
+
+1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary,
+compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including any
+word processing or hypertext form. However, if you provide access to or
+distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format other than
+"Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official version
+posted on the official Project Gutenberg-tm web site (www.gutenberg.org),
+you must, at no additional cost, fee or expense to the user, provide a
+copy, a means of exporting a copy, or a means of obtaining a copy upon
+request, of the work in its original "Plain Vanilla ASCII" or other
+form. Any alternate format must include the full Project Gutenberg-tm
+License as specified in paragraph 1.E.1.
+
+1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
+performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works
+unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.
+
+1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing
+access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works provided
+that
+
+- You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
+ the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method
+ you already use to calculate your applicable taxes. The fee is
+ owed to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he
+ has agreed to donate royalties under this paragraph to the
+ Project Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments
+ must be paid within 60 days following each date on which you
+ prepare (or are legally required to prepare) your periodic tax
+ returns. Royalty payments should be clearly marked as such and
+ sent to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation at the
+ address specified in Section 4, "Information about donations to
+ the Project Gutenberg Literary Archive Foundation."
+
+- You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
+ you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
+ does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm
+ License. You must require such a user to return or
+ destroy all copies of the works possessed in a physical medium
+ and discontinue all use of and all access to other copies of
+ Project Gutenberg-tm works.
+
+- You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of any
+ money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
+ electronic work is discovered and reported to you within 90 days
+ of receipt of the work.
+
+- You comply with all other terms of this agreement for free
+ distribution of Project Gutenberg-tm works.
+
+1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project Gutenberg-tm
+electronic work or group of works on different terms than are set
+forth in this agreement, you must obtain permission in writing from
+both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
+Hart, the owner of the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the
+Foundation as set forth in Section 3 below.
+
+1.F.
+
+1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
+effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
+public domain works in creating the Project Gutenberg-tm
+collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm electronic
+works, and the medium on which they may be stored, may contain
+"Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate or
+corrupt data, transcription errors, a copyright or other intellectual
+property infringement, a defective or damaged disk or other medium, a
+computer virus, or computer codes that damage or cannot be read by
+your equipment.
+
+1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right
+of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
+Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
+Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
+liability to you for damages, costs and expenses, including legal
+fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
+LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
+PROVIDED IN PARAGRAPH F3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
+TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
+LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
+INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
+DAMAGE.
+
+1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
+defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
+receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
+written explanation to the person you received the work from. If you
+received the work on a physical medium, you must return the medium with
+your written explanation. The person or entity that provided you with
+the defective work may elect to provide a replacement copy in lieu of a
+refund. If you received the work electronically, the person or entity
+providing it to you may choose to give you a second opportunity to
+receive the work electronically in lieu of a refund. If the second copy
+is also defective, you may demand a refund in writing without further
+opportunities to fix the problem.
+
+1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth
+in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
+WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
+WARRANTIES OF MERCHANTIBILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.
+
+1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied
+warranties or the exclusion or limitation of certain types of damages.
+If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
+law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
+interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
+the applicable state law. The invalidity or unenforceability of any
+provision of this agreement shall not void the remaining provisions.
+
+1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
+trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
+providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance
+with this agreement, and any volunteers associated with the production,
+promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
+harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
+that arise directly or indirectly from any of the following which you do
+or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
+work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
+Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
+
+
+Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
+
+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
+electronic works in formats readable by the widest variety of computers
+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
+because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
+people in all walks of life.
+
+Volunteers and financial support to provide volunteers with the
+assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
+goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
+remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
+and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
+
+The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
+throughout numerous locations. Its business office is located at
+809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
+business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
+information can be found at the Foundation's web site and official
+page at http://pglaf.org
+
+For additional contact information:
+ Dr. Gregory B. Newby
+ Chief Executive and Director
+ gbnewby@pglaf.org
+
+
+Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation
+
+Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
+spread public support and donations to carry out its mission of
+increasing the number of public domain and licensed works that can be
+freely distributed in machine readable form accessible by the widest
+array of equipment including outdated equipment. Many small donations
+($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
+status with the IRS.
+
+The Foundation is committed to complying with the laws regulating
+charities and charitable donations in all 50 states of the United
+States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
+considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
+with these requirements. We do not solicit donations in locations
+where we have not received written confirmation of compliance. To
+SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
+particular state visit http://pglaf.org
+
+While we cannot and do not solicit contributions from states where we
+have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
+against accepting unsolicited donations from donors in such states who
+approach us with offers to donate.
+
+International donations are gratefully accepted, but we cannot make
+any statements concerning tax treatment of donations received from
+outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
+
+Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
+methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
+ways including checks, online payments and credit card donations.
+To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
+
+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
+
+
+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
+
+ http://www.gutenberg.org
+
+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
+subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
diff --git a/37067-8.zip b/37067-8.zip
new file mode 100644
index 0000000..4b04ec5
--- /dev/null
+++ b/37067-8.zip
Binary files differ
diff --git a/37067-h.zip b/37067-h.zip
new file mode 100644
index 0000000..2cbe744
--- /dev/null
+++ b/37067-h.zip
Binary files differ
diff --git a/37067-h/37067-h.htm b/37067-h/37067-h.htm
new file mode 100644
index 0000000..4bd0e90
--- /dev/null
+++ b/37067-h/37067-h.htm
@@ -0,0 +1,11850 @@
+<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Strict//EN"
+"http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-strict.dtd">
+
+<html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml" lang="es" xml:lang="es">
+ <head>
+<meta http-equiv="Content-Type" content="text/html;charset=iso-8859-1" />
+<title>
+ The Project Gutenberg eBook of Historia de la literatura y del arte
+dramtico en Espana, tomo IV, by Adolf Friedrich von Schack.
+</title>
+<style type="text/css">
+ p {margin-top:.2em;text-align:justify;margin-bottom:.2em;text-indent:2%;}
+
+.c {text-align:center;text-indent:0%;}
+
+.cb {text-align:center;text-indent:0%;font-weight:bold;}
+
+.hang {text-indent:-2%;margin-left:2%;}
+
+.lettre {float:left;margin-top: -1%;padding:0%;}
+
+.nind {text-indent:0%;}
+
+.red {color:red;}
+
+small {font-size:75%;}
+
+ h1,h2,h3 {text-align:center;clear:both;}
+
+ hr.full {width:100%;margin:5% auto 5% auto;border:4px double gray;}
+
+ table {margin-left:auto;margin-right:auto;border:none;text-align:left;}
+
+ body{margin-left:2%;margin-right:2%;background:#fdfdfd;color:black;font-family:"Times New Roman", serif;font-size:medium;}
+
+a:link {background-color:#ffffff;color:blue;text-decoration:none;}
+
+ link {background-color:#ffffff;color:blue;text-decoration:none;}
+
+a:visited {background-color:#ffffff;color:purple;text-decoration:none;}
+
+a:hover {background-color:#ffffff;color:#FF0000;text-decoration:underline;}
+
+.smcap {font-variant:small-caps;font-size:95%;}
+
+ img {border:none;}
+
+.blockquot{margin: 3% auto 3% auto;font-size:90%;}
+
+ sup {font-size:75%;}
+
+.figcenter {margin:5% auto auto auto;text-align:center;text-indent:0%;}
+
+.footnotes {border:double 6px gray;margin-top:15%;clear:both;}
+
+.footnote {width:95%;margin:auto 3% 1% auto;font-size:0.9em;position:relative;}
+
+.label {position:relative;left:-.5em;top:0;text-align:left;font-size:.8em;}
+
+.fnanchor {vertical-align:30%;font-size:.8em;}
+
+.poem {margin:2% auto 2% 25%;text-indent:0%;}
+</style>
+ </head>
+<body>
+
+
+<pre>
+
+The Project Gutenberg EBook of Historia de la literatura y del arte
+dramtico en Espaa, tomo IV, by Adolfo Federico
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+
+Title: Historia de la literatura y del arte dramtico en Espaa, tomo IV
+
+Author: Adolfo Federico
+
+Translator: Eduardo De Mier
+
+Release Date: August 13, 2011 [EBook #37067]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: ISO-8859-1
+
+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HISTORIA DE LA LITERATURA, TOMO IV ***
+
+
+
+
+Produced by Chuck Greif and the Online Distributed
+Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
+produced from images available at the Digital & Multimedia
+Center, Michigan State University Libraries.)
+
+
+
+
+
+
+</pre>
+
+<hr class="full" />
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/cover.jpg" width="355" height="550" alt="cubierta" title="" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/title.jpg" width="323" height="525" alt="portada" title="" />
+</p>
+
+<p><a name="page_001" id="page_001"></a></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<h1>A. F. SCHACK<br />
+&mdash;&mdash;&mdash;<br />
+HISTORIA<br />
+<small>DE</small><br />
+LA LITERATURA<br />
+<span class="red">Y DEL ARTE DRAMTICO</span><br />
+<small>EN ESPAA</small></h1>
+
+<p class="cb">traducida directamente del alemn al castellano</p>
+
+<p class="cb">POR</p>
+
+<p class="cb"><span class="red">EDUARDO DE MIER</span></p>
+
+<p class="cb"><big>T<small>OMO</small> IV</big></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p class="cb">MADRID<br />
+<span class="red">IMPRENTA Y FUNDICI&Oacute;N DE M. TELLO</span><br />
+<i>IMPRESOR DE C&Aacute;MARA DE S. M.</i><br />
+<span class="red">ISABEL LA CAT&Oacute;LICA, 23</span><br />
+1887</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<table border="0" cellpadding="5" cellspacing="0" summary=""
+style="border:gray 2px solid;padding:2%;">
+<tr><td align="center"><a href="#INDICE">NDICE</a><br />
+<a href="#NOTAS">NOTAS</a></td></tr>
+</table>
+
+<p><a name="page_002" id="page_002"></a></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p class="cb">
+COLECCIN<br />
+DE<br />
+ESCRITORES CASTELLANOS<br />
+&mdash;&mdash;<br />
+CRTICOS<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_003" id="page_003"></a></p>
+
+<p><a name="page_004" id="page_004"></a></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/exlibris.jpg" width="248" height="246" alt="ex-libris" title="" />
+</p>
+<p>
+<br />
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p class="cb">
+HISTORIA<br />
+DE<br />
+LA LITERATURA<br />
+<span class="red">Y DEL ARTE DRAMTICO</span><br />
+EN ESPAA<br />
+IV<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_005" id="page_005"></a></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p class="c"><span class="red">TIRADAS ESPECIALES</span></p>
+
+<p class="cb">&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;</p>
+
+<table summary="tiradas" cellspacing="0" cellpadding="4">
+<tr><td>100</td><td>ejemplares</td><td>en papel de hilo, del </td><td><span class="smcap">i</span> al <span class="smcap">ioo</span>.</td></tr>
+<tr><td>25</td><td>"</td><td>en papel China, del </td><td>I al XXV.</td></tr>
+<tr><td>25</td><td>"</td><td>en papel Jap&oacute;n, del </td><td>XXVI al L.</td></tr>
+</table>
+
+<p><a name="page_006" id="page_006"></a></p>
+
+<p><a name="page_007" id="page_007"></a></p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/cap_xxviii.png" width="550" height="236" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_XXVIII" id="CAPITULO_XXVIII"></a>CAPTULO XXVIII.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb"><span class="smcap">Alarcn.</span>&mdash;Sus obras dramticas.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_ii-a.png" width="92" height="101" alt="A" title="A" /></span>LARCN es uno de los poetas dramticos espaoles ms distinguidos, y
+pesar de esto, fu poco estimado de sus coetneos, hacindole notoria
+injusticia, y tampoco ha obtenido despus por la posteridad la fama que
+indudablemente mereca. Sbese muy poco de su vida. D. Nicols Antonio,
+que por otra parte hace mencin de l con singular aprecio, no indica ni
+aun con seguridad el lugar de su nacimiento<a name="FNanchor_1_1" id="FNanchor_1_1"></a><a href="#Footnote_1_1" class="fnanchor">[1]</a>. Pero acerca<a name="page_008" id="page_008"></a> de este
+punto existe, sin embargo, una antigua crnica que aclara nuestras
+dudas<a name="FNanchor_2_2" id="FNanchor_2_2"></a><a href="#Footnote_2_2" class="fnanchor">[2]</a>. Juan Ruiz de Alarcn y Mendoza, pues, si nos atemos sus
+datos, naci en Tasco, en Mjico, y descenda de una familia oriunda del
+lugar de Alarcn, en el obispado de Cuenca. No se ha podido averiguar
+todava si esta misma familia de Alarcn, que pas Amrica, formaba
+parte de la casa noble del mismo nombre, sobre cuya genealoga hay una
+obra escrita por el marqus de Trocifal; pero es lo cierto que nada se
+dice en ella de nuestro poeta<a name="FNanchor_3_3" id="FNanchor_3_3"></a><a href="#Footnote_3_3" class="fnanchor">[3]</a>. De los registros de la Inquisicin
+aparece que Alarcn resida en Espaa en el ao de 1622<a name="FNanchor_4_4" id="FNanchor_4_4"></a><a href="#Footnote_4_4" class="fnanchor">[4]</a>. En el de
+1628 se public el primer volumen de sus comedias<a name="FNanchor_5_5" id="FNanchor_5_5"></a><a href="#Footnote_5_5" class="fnanchor">[5]</a>, titulndose el
+autor Relator<a name="page_009" id="page_009"></a> del Real Consejo de Indias. Este cargo era muy
+importante, y demuestra que Alarcn perteneca las clases ms elevadas
+de la sociedad. El estilo familiar, que emplea en la dedicatoria de su
+libro al duque de Medina de las Torres, se diferencia mucho del humilde
+y algo rastrero, usado generalmente por los escritores de aquella poca
+al dedicar sus obras<a name="page_010" id="page_010"></a> los grandes y los que desempeaban los puestos
+pblicos supremos. A la dedicatoria que mencionamos sigue otra al
+pblico, cuyo lenguaje respira el mayor orgullo:</p>
+
+<p>Contigo hablo, bestia fiera, que con la nobleza no es menester, que
+ella se dicta ms que yo sabria. All van esas comedias: trtalas como
+sueles; no como es justo, sino como es gusto, que ellas te miran con
+desprecio y sin temor, como las que passaron ya el peligro de tus
+silvas, y aora pueden slo passar el de tus rencores. Si te
+desagradaren, me holgar de saber que son buenas; y si no, me vengar de
+saber que no lo son el dinero que te han de costar.</p>
+
+<p>Pero este desdn orgulloso fu funesto en sumo grado para el poeta.
+Mientras que muchos poetas dramticos medianos eran celebrados, en
+general, se le atenda muy poco, y su nombre, no se encuentra en los
+escritores coetneos, slo se cita de paso y la ligera. Lope de
+Vega, la verdad, le consagra en su <i>Laurel de Apolo</i> algunas frases de
+alabanza que nada prueban y significan, cuando observamos que otras
+iguales y ms exageradas se consagran en la misma obra poetas muy
+inferiores Alarcn. Pocas composiciones suyas se encuentran en las
+colecciones de las comedias ms aplaudidas de aquella poca, y lo que
+es<a name="page_011" id="page_011"></a> peor, y deba disgustarnos sobremanera, es que algunas de sus obras
+ms notables se imprimieron y atribuyeron otros poetas ms famosos. En
+el prlogo al segundo volumen de sus comedias alude l este abuso, y
+lo hace, por cierto, con tanta moderacin y tanta modestia, cuanto que
+se halla en completa oposicin con el tono del prrafo copiado ms
+arriba:</p>
+
+<p>Qualquiera que tu seas, dice, mal contento ( bien intencionado) sabe
+que las ocho comedias de mi primera parte, y las doce desta segunda son
+todas mias, aunque algunas han sido plumas de otras cornejas, como <i>El
+texedor de Segovia</i>, <i>La verdad sospechosa</i>, <i>Examen de maridos</i><a name="FNanchor_6_6" id="FNanchor_6_6"></a><a href="#Footnote_6_6" class="fnanchor">[6]</a>, y
+otras que andan impressas por de otros dueos: culpa de los impressores,
+que les dan los que les parece, no de los Autores, quien las han
+atribuydo, cuyo mayor descuydo luze mas que mi mayor cuydado; y assi he
+querido declarar esto, ms por su honra que por la mia, que no es justo<a name="page_012" id="page_012"></a>
+que padezca su fama notas de mi ignorancia.</p>
+
+<p>No hay dato alguno que nos ponga en estado de determinar, ni aun
+aproximadamente, el ao de la muerte de Alarcn.</p>
+
+<p>Las obras de este poeta, como se nota en general en la poesa dramtica
+espaola, apareciendo como carcter suyo peculiar, nos descubren un
+horizonte potico completamente nuevo. Alarcn era uno de esos hombres
+osados y de espritu independiente, que, despreciando toda imitacin,
+emprenden sin vacilar nuevas sendas; uno de esos caracteres enrgicos,
+que imprimen el sello de su originalidad de una manera indeleble en todo
+lo que hacen. Cuando la mayor parte de los poetas dramticos de aquel
+perodo consideraban de ordinario el argumento de sus obras como su
+objeto principal, manejndolo y revolvindolo en todos sentidos para
+darle el aspecto y la forma que poda ofrecer la poesa para recreo de
+los espectadores, los hechos, que constituyen el enredo, son slo para
+este poeta la expresin del pensamiento que intenta representar. No
+arranca, como Lope, de la contemplacin tranquila de lo que es la vida
+humana, sino del sentimiento de la pasin, poderosamente excitado; ni se
+propone nicamente agradar, ni interesar y conmover al pblico, sino
+comunicar los dems la fuerza violenta de la inspiracin<a name="page_013" id="page_013"></a> que lo
+llena. Alarcn, segn parece, hubo de ser un hombre atrevido y
+orgulloso, despreciador de todo lo villano y sintiendo ardiente amor por
+todo lo bueno; la nobleza de un alma grande y la sublimidad de los
+pensamientos se ven impresas en todas sus poesas; pinta con
+predileccin cuanto realza y sublima al hombre, la energa varonil y el
+nimo incontrastable de la inocencia perseguida, la abnegacin infinita
+del amor, la fidelidad inmutable de la amistad, y lo que preferan
+todo los verdaderos espaoles de aquel tiempo, la lealtad caballeresca y
+la satisfaccin de aqul, cuyo honor no deslustra mancha alguna. Al
+lado de estas cualidades, se nota tambin, con arreglo las ideas de la
+poca, que se ensalza la sed inextinguible de venganza, poco escrupulosa
+en la eleccin de los medios, y que se sostiene el principio de borrar
+con sangre del ofensor la deshonra sufrida por su causa.</p>
+
+<p>Este poeta, en el momento en que concibe con toda claridad la idea el
+pensamiento, que ha de revestir forma potica, no obstante la violencia
+de sus afectos, que por todas partes se muestra, le imprime con pasmosa
+seguridad los contornos plsticos que la convierten en obra artstica
+perfecta. No se observa en su trabajo nada superfluo, nada que no se
+halle<a name="page_014" id="page_014"></a> en riguroso acuerdo con la idea fundamental de cada una de sus
+obras: todas las partes de ella forman un conjunto orgnico acabado, lo
+particular en la ms estrecha relacin con lo general, y es imposible
+suprimir una escena sin destruir por completo la harmona de la obra.
+Los dramas de Alarcn son tan limados, es tan estrecha la trabazn de
+sus partes, y cada una de stas tan perfecta, que pocos pueden
+comparrsele bajo este aspecto. Digno de alabanza especialmente es el
+mtodo racional, que observa para apurar hasta el extremo el fondo de
+sus argumentos, y lo es tanto ms, cuanto que la mayor parte de los
+dramticos de su poca se distinguen por el defecto contrario.</p>
+
+<p>La forma externa de sus obras se acomoda exactamente la perfeccin del
+fondo; su lenguaje se amolda siempre maravillosamente los pensamientos
+que expresa; elvase, con la osada de los conceptos, al peldao ms
+alto de la locucin potica sin hinchazn y sin hojarasca, y hasta en
+las escenas menos animadas puede calificarse de modelo de claridad y de
+naturalidad.</p>
+
+<p>Ninguno de los dramas de Alarcn deja de sobresalir por sus bellezas
+particulares; sin embargo, descuellan entre todos aqullos que pueden
+llamarse hericos, y cuyo argumento se<a name="page_015" id="page_015"></a> funda en la historia en la
+tradicin nacional. El carcter romntico peculiar que imprima su sello
+en la vida de Espaa en esa poca, aparece en sus obras con ms plenitud
+y con mayor fuerza que en ninguna otra. La grandeza y la sublimidad, que
+haba persistido desde siglos en los romances populares, y exaltado
+hasta el extremo la imaginacin y los afectos de los espaoles; el amor
+y la ternura caballeresca que sugera los enamorados sus cantos en la
+ventana de sus damas, se presenta en las comedias de Alarcn bajo otra
+forma y con mayor viveza. Ese pueblo formal y satisfecho, lleno de
+herosmo y de fe, ingnita en Espaa largo tiempo haca, se presenta
+nuestra vista en su vida y en sus obras; y su lado, el otro, que como
+un fuego destructor, haban abortado los desiertos de la Arabia,
+olvidando pronto su ferocidad natural bajo un cielo ms benigno, y
+construyendo sus mgicos palacios en los jardines encantados de
+Andaluca. Contemplamos como testigos la lucha secular entre la cruz y
+la media luna; oimos los gritos de guerra y el estrpito de las armas, y
+entre ellos, cantos llenos de melodas y quejas amorosas, hasta que, al
+fin, el sonido de la campana se sobrepone al fragor de las batallas, y
+el pueblo victorioso planta el smbolo de la fe en las mezquitas del
+Profeta, pero asimilndose<a name="page_016" id="page_016"></a> todas las bellezas que encuentra entre los
+vencidos, y hacindolas florecer luego con ms pompa y con mayor bro.</p>
+
+<p><i>El tejedor de Segovia</i> es una de las composiciones dramticas ms ricas
+y llenas de vida que se han puesto en escena. El fundamento de esta
+comedia parece ser una tradicin, relativa las familias de los Vargas
+y de Pelez<a name="FNanchor_7_7" id="FNanchor_7_7"></a><a href="#Footnote_7_7" class="fnanchor">[7]</a>; pero la forma particular que le ha dado Alarcn, es
+original, sin duda alguna, y de tal naturaleza, que slo poda prosperar
+en manos de un poeta de primer orden. El ingenio que muestra en la
+invencin, el inters arrebatador de las situaciones, la firmeza y la
+vida de los caracteres y el estro potico que vivifica todas sus partes,
+seala este drama un lugar merecido entre las obras magistrales ms
+selectas que haya producido la poesa dramtica. Aquellas escenas, en
+que el joven Fernando vuelve como vencedor de las guerras contra los
+moros, y en vez de la recompensa que esperaba, encuentra decapitado su
+noble padre por las calumnias del infame Pelez, amenazndole<a name="page_017" id="page_017"></a> tambin
+el mismo suplicio; su refugio en una iglesia, en donde se parapeta y
+defiende contra el populacho amotinado; la aparicin maravillosa de la
+joven doncella, su ngel salvador, que llega libertarlo estando tan
+prximo la muerte; el sacrificio de su hermana, quien inmola,
+rogndoselo ella para hacer vanas las asechanzas de su enemigo; y la
+venganza completa, que, despus de afrontar infinitos peligros, que se
+suceden con inters siempre creciente, toma al cabo de los traidores,
+dejando su honor inmaculado: todo esto se graba perfectamente en la
+memoria de cualquiera si alguna vez llega leerlo. Imposible es, sin
+embargo, exponer en el anlisis de esta obra el nmero y calidad de las
+innumerables bellezas de este poema grandioso, exuberante en fuerza y
+energa, que sin dudas de ningn gnero puede colocarse entre los ms
+perfectos que se hayan escrito en cualquier poca y en cualquier pueblo.
+Basta su simple lectura, como decimos (y ya que no en el original, por
+lo menos en la traduccin alemana, que dista mucho del primero)<a name="FNanchor_8_8" id="FNanchor_8_8"></a><a href="#Footnote_8_8" class="fnanchor">[8]</a>, para
+que admiremos la riqueza inagotable de la invencin, el brillo de la
+exposicin, su riqueza en imgenes y afectos, y la<a name="page_018" id="page_018"></a> sublimidad verdadera
+de toda la obra, as como el arte y buen sentido del poeta, que, pesar
+de la superabundancia de hechos que constituyen su accin, los encauza
+todos hacia el objeto final de su plan, y aumenta as sobremanera la
+belleza y el efecto de la impresin que hace en el espectador lector.</p>
+
+<p>La titulada <i>Ganar amigos</i>, de Alarcn, es casi igual en mrito la
+indicada: un poema sublime y apologtico de la amistad, en el cual
+campean la inspiracin potica ms vigorosa y los ms hidalgos
+sentimientos.</p>
+
+<p>La accin de este drama es, en resumen, la siguiente:</p>
+
+<p>La bella Doa Flor es amada por el marqus Don Fadrique, favorito de
+Pedro <i>el Justiciero</i>, y le demuestra la inclinacin exclusiva que la
+domina, motivada por el desagrado que la produce la ida Sevilla de Don
+Fernando, otro caballero con quien antes estaba en relaciones; algo
+coqueta, la verdad, no renuncia al amor de este ltimo por completo,
+hacindole jurar solemnemente que nunca, por ningn pretexto, hablar
+nadie de su amor. Una noche, en que Don Fernando galantea su novia en
+la ventana, se suscita una cuestin entre l y otro caballero, que
+termina con la muerte de ste. Fernando huye de la justicia, que le
+persigue, y pide auxilio al primer caballero que<a name="page_019" id="page_019"></a> encuentra, el cual no
+es otro que su rival el marqus Don Fadrique, que le promete ampararlo,
+como era de esperar de su hidalgua, y le presta su capa para que se
+disfrace y no lo conozcan. Acrcanse sus perseguidores, y el Marqus
+averigua de ellos que el muerto es su hermano; pero pesar de esto
+cumple religiosamente su palabra, oculta al matador y le acompaa hasta
+fuera de la ciudad, pidiendo slo al fugitivo que le diga su nombre y
+que le descubra la clase de relaciones en que haba estado con Doa
+Flor. Fernando rehusa acceder lo ltimo por guardar el juramento
+prestado; entonces pelean ambos, cae Fernando, y Don Fadrique le pone la
+espada al pecho para que revele el secreto; pero el vencido persiste con
+firmeza en su propsito, y prefiere morir quebrantar su promesa. El
+Marqus le dice entonces:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Levantad, ejemplo raro</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De fortaleza y valor,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Alto blasn del honor,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De nobleza espejo claro.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Vivid: no permita el cielo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que quien tal valor alcanza,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por una ciega venganza</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Deje de dar luz al suelo.</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No slo estis perdonado,<a name="page_020" id="page_020"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pero os quedar obligado</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Si me queris por amigo.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FERNANDO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">De eterna y firme amistad</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La palabra y mano os doy.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">MARQUS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Don Fernando de Godoy,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Idos con Dios, y pensad</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que, puesto que ya la muerte</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De mi hermano sucedi,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que ms que m quise yo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Os estimo de tal suerte,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que trueco alegre y ufano,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">A mi suerte agradecido,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El hermano que he perdido</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por el amigo que gano.</span><br />
+</p>
+
+<p>Esta escena es de una belleza incomparable. El Marqus suplica al Rey
+que indulte Don Fernando de la pena merecida por su delito, y promete
+tambin Don Diego, hermano de Doa Flor, renunciar por completo la
+mano de su hermana, cuya reputacin ha sufrido algo causa de la
+aventura nocturna ocurrida junto su ventana. Doa Flor, muy afligida
+por la retirada repentina del Marqus, encarga una de sus amigas,
+llamada Doa Ana, que le disuada de su propsito por cualquier medio, y
+que le consagre de nuevo su<a name="page_021" id="page_021"></a> amor. La ltima, con este objeto, tiene una
+conferencia con Don Fadrique, que es escuchada por Don Diego, amante de
+Doa Ana; pero por mala explicacin por mala inteligencia, deduce de
+ella que se propone atraer por su cuenta al Marqus. Don Diego resuelve
+entonces, para vengarse de la infiel, entrar disfrazado en su casa, como
+si fuese el mismo Marqus, y ejecutar su propsito. Don Fadrique,
+mientras tanto, ha recibido del Rey la comisin de encarcelar un Don
+Pedro de Luna, reo de cierta falta punible; pero, como es amigo suyo,
+intenta librarlo concedindole una plaza de general, cuya provisin era
+muy urgente. Don Pedro, que ignora la causa de este nombramiento, cree
+que Don Fadrique desea tan slo alejarse del Rey, y resuelve tambin
+vengarse acusndolo de haber dado muerte su hermano, impulsado por los
+celos. Doa Ana, vestida de luto, se presenta al Rey y le pide justicia
+contra el fautor de su deshonra. El Marqus es encerrado en la crcel y
+condenado muerte; pero apenas lo sabe Fernando, oculto hasta entonces,
+se presenta y confiesa que l es el matador; Don Diego acorre tambin
+para declarar que es el causante de la deshonra de Doa Ana; y por
+ltimo, Don Pedro, conocedor ya de los motivos que impulsaron al Marqus
+ obrar como lo hizo, se<a name="page_022" id="page_022"></a> empea en entrar en la crcel en lugar del
+inocente acusado. Susctase entonces una contienda herica entre los
+cuatro caballeros: cada uno de ellos quiere salvar los dems y sufrir
+la pena. El Rey, que asiste este altercado sin ser visto, siente tal
+emocin ante la nobleza de sentimientos de los cuatro caballeros, que
+todos concede su gracia y los llama el mejor ornamento de su reino. Doa
+Ana da su mano Don Diego, y Doa Flor al Marqus.</p>
+
+<p>El efecto de esta comedia debi ser extraordinario al representarse,
+porque no slo interesa y conmueve el corazn, sino que estimula tambin
+ las acciones magnnimas. Aunque parezca una asercin algo temeraria,
+diremos, no obstante, que Alarcn es, entre todos los dramticos
+espaoles, el que ms sobresale por la pureza y energa de los afectos.
+Cuanto dice arranca inmediatamente de la sensibilidad ms profunda, y de
+aqu que mueva tambin inmediatamente la nuestra; su elocuencia es
+siempre inagotable, y nos arrastra con ella, porque su lenguaje es el
+lenguaje del alma.</p>
+
+<p><i>La crueldad por el honor</i> (cuyo argumento proviene de un suceso, que
+cuenta Mariana en su libro undcimo) no es inferior las comedias
+mencionadas hasta ahora, ni en la grandeza de los pensamientos, ni en la
+fuerza de su expresin. El argumento se basa en un hecho extraordinario<a name="page_023" id="page_023"></a>
+de la historia antigua del reino de Aragn, y es, en pocas palabras, el
+siguiente:</p>
+
+<p>Don Nuo Aulaga, noble aragons, que se cree gravemente ofendido por Don
+Bermudo, uno de los dignatarios ms elevados del reino, ha intentado
+vanamente vengarse de su ofensor; todas las tentativas se han estrellado
+ante la posicin que ocupa en el Estado Don Bermudo, y no le queda otro
+recurso, para realizar sus proyectos ms adelante, que acompaar al rey
+Alfonso en una expedicin la Tierra Santa. El Rey muere en esta
+cruzada manos de los infieles, y Don Nuo es hecho prisionero. Se
+supone que todos estos sucesos han ocurrido antes de comenzar la
+comedia. Don Nuo vuelve su patria despus de una ausencia de
+veinticinco aos, durante la cual han gobernado Aragn la reina
+Petronila y Don Bermudo, su primer ministro. Slo rumores vagos han
+llegado al reino acerca de la muerte del Rey, y muchos confunden con
+ste Don Nuo por su extraordinaria semejanza con el difunto Monarca.
+Esta particularidad le sugiere el plan de fingirse el Rey, no dudando
+que como tal lo mirarn todos sus vasallos, y que de esta manera podr
+asegurar el xito de su venganza de Bermudo, tan largo tiempo y tan
+ardientemente deseada. En efecto, encuentra en seguida el apoyo de casi
+todos los<a name="page_024" id="page_024"></a> grandes, y poco se ve al frente de un ejrcito poderoso,
+con cuya ayuda ataca la Reina, que lo declara un impostor. Doa
+Petronila slo cuenta con pocos partidarios, siendo uno de ellos Don
+Sancho Aulaga, el hijo de Don Nuo, que, como es natural, no conoce su
+padre el caudillo del bando contrario. Pero antes de darse la batalla
+decisiva, en la cual han de pelear el padre contra el hijo, Don Nuo
+atrae Sancho una conferencia, se descubre y le conjura que
+abandone la defensa de la Reina; pero l permanece fiel su deber, y,
+cuando intenta dar la seal del ataque, su ejrcito se pronuncia en
+favor de Don Nuo, obligndolo por necesidad no hacer armas contra su
+padre. Doa Petronila se ve privada de todo auxilio; Don Nuo ocupa el
+trono, y todos lo reconocen por Rey. Llega entonces el momento suspirado
+de vengarse de Don Bermudo. Lo atrae una entrevista secreta; le revela
+quin es y el fin que se ha propuesto desde un principio, y quiere
+obligarlo combatir con l muerte, cuando muchos caballeros, que
+ocultos lo haban escuchado, se presentan de improviso impiden la
+ejecucin de sus proyectos. Conocido ya y abandonado de todos sus
+amigos, es condenado el falso Rey muerte vergonzosa; pero como el
+objeto de su conducta no ha sido otro<a name="page_025" id="page_025"></a> que el deseo de recobrar su
+honor, se propone entonces ejecutar una resolucin herica para librarse
+del oprobio que ha de recaer en su nombre. Pide, pues, como ltima
+gracia que se le permita ver su hijo, y le ruega entonces
+encarecidamente que le d muerte, porque si sucumbe manos de un hombre
+esforzado se borrar la vergenza de su suplicio. Don Sancho, despus de
+matar su padre, ha de vengarse en seguida de Don Bermudo y sostener en
+lid solemne contra todos, que el impostor que se present al principio
+como Rey, y que despus se crey ser Nuo Aulaga, no era su verdadero
+padre, porque ste haba muerto en Palestina largo tiempo antes. Don
+Sancho ejecuta esta orden al cabo, siendo vanas sus objeciones y su
+obstinada oposicin los deseos de su padre, y lo mata, y consigue de
+la Reina la licencia de pelear solemnemente con Don Bermudo, y despus
+con todos los dems que nieguen la verdad de su dicho, averigundose al
+fin que l mismo no es hijo de Don Nuo, sino de Don Bermudo; que no ha
+existido en realidad la ofensa que se supona haber hecho ste Don
+Nuo, finalizando as el drama, y desatndose su nudo satisfactoria y
+tranquilamente, despus de haber movido tanto los afectos de los
+espectadores.</p>
+
+<p><i>Nunca mucho cost poco</i> (conocida tambin<a name="page_026" id="page_026"></a> bajo el ttulo de <i>Los
+pechos privilegiados</i>), fundada, segn asegura el poeta, en un suceso
+verdadero, contiene escenas muy interesantes; pero carece de esa viva
+pintura de pasiones que se observa en otras de Alarcn, y en las cuales
+es tan maestro. En <i>Don Domingo de Don Blas</i> se describe con mucha
+belleza la transformacin repentina de un alma, sumida en el egosmo, en
+noble y en magnnima. <i>La Manganilla de Melilla</i> ofrece cuadros y
+situaciones de mucho inters, propios slo de poetas de imaginacin muy
+creadora, aunque se echen de menos en el plan la razn y la sensatez,
+que tanto brillan en otras obras de este mismo poeta. En <i>La prueba de
+las promesas</i> se desenvuelve muy hbilmente, bajo forma dramtica, el
+conocido cuento del dicono de Badajoz.</p>
+
+<p>En las comedias de <i>El Antecristo</i> y <i>Quien mal anda mal acaba</i>,
+predomina un genio sombro y fantstico, poco comn en Espaa. La
+primera es una representacin dramtica extraa de la visin del
+Apocalipsis; la segunda, en su argumento, es semejante la tradicin de
+Fausto, conocida probablemente en Espaa poco antes de su composicin.
+Un mancebo, llamado Romn Ramrez, extraviado por su amor, sin
+esperanzas, una beldad, prometida otro, vende al diablo su alma por
+alcanzar con su ayuda el cumplimiento de sus deseos.<a name="page_027" id="page_027"></a> Y, en efecto, con
+el auxilio del espritu de las tinieblas, consigue anular los anteriores
+esponsales; pero al darle su amada la mano junto al altar, se presentan
+dos familiares de la Inquisicin, y lo condenan por su alianza con el
+demonio.</p>
+
+<p>En <i>El dueo de las estrellas</i> y <i>La amistad castigada</i>, recurre
+Alarcn, en sus invenciones, la antigedad griega. No es fcil
+descubrir la razn que hubo de moverle, porque ambas comedias se fundan
+por completo, con arreglo las ideas de los espaoles de aquella poca,
+en el conflicto suscitado entre el honor y los deberes de sbdito.</p>
+
+<p>Las comedias autnticas de Alarcn se distinguen de la mayor parte de
+las dems espaolas por lo animado individual de sus caracteres.</p>
+
+<p>La ms clebre, entre todas stas, es <i>La verdad sospechosa</i>, modelo del
+<i>Menteur</i>, de Corneille, aunque sta slo ha conservado muy poco del
+original. Un joven de prendas poco comunes, aunque deslustradas por su
+propensin la mentira, ve, recin llegado Madrid, dos bellas damas,
+enamorndose de una. Habla con ella y pretexta, ya por seguir su natural
+propensin, ya por realzar su mrito sus ojos, que es un americano
+residente en Madrid hace un ao, y que desde esta fecha est enamorado<a name="page_028" id="page_028"></a>
+de ella, sin haber encontrado ocasin de declarrselo. Poco despus
+encuentra un amigo, enamorado tambin de la misma dama, y celoso de ella
+por haber odo que otro amante le ha dado una fiesta orillas del
+Manzanares la noche anterior; el embustero, que ignora la pasin de su
+amigo, le dice, para darse importancia, que l ha sido el autor de
+aquella fiesta. Habla luego con su padre, que le propone un enlace con
+una dama de belleza y amabilidad tan extraordinaria, que ninguna otra
+puede comparrsele. Esta es la misma de quien est apasionado el
+mancebo; pero no conociendo su verdadero nombre y para oponerse al
+casamiento propuesto por su padre, finge que se ha casado ya en
+Salamanca, y lo obliga, por tanto, anular el trato ya hecho. De estas
+tres complicaciones, y de otras que nacen de su argumento, combinadas
+con el mayor ingenio, teje Alarcn su fbula, desenlazndose de suerte
+que el embustero pelea con su amigo, se convierte en objeto de las
+burlas de todos, pierde la mano de su amada y se casa con otra que no es
+de su agrado.</p>
+
+<p>Es probable que la tendencia tan moral de esta comedia ha sido el
+motivo, que ha llevado muchos crticos considerarla como la mejor de
+todo el teatro espaol. Nuestro juicio acerca de su mrito es muy
+diverso. Lope,<a name="page_029" id="page_029"></a> Tirso, Moreto, Rojas y hasta el mismo Alarcn, han
+escrito otras obras de ms ingenio en la invencin, y de mucha ms vis
+cmica, y de mayor gracia y elegancia. No es esto negar que <i>La verdad
+sospechosa</i> sea una comedia de primer orden y de las muy raras, cuya
+tendencia moral directa no perjudica en lo ms mnimo la poesa. Sus
+bellezas resaltan todava ms cuando se comparan con la imitacin seca y
+descolorida de Corneille, en la cual se echan de menos aparecen
+desfigurados todos los rasgos de ingenio y gracia del original,
+transformndose en drama moral insoportable un cuadro lleno de vida y de
+talento en todos sus personajes<a name="FNanchor_9_9" id="FNanchor_9_9"></a><a href="#Footnote_9_9" class="fnanchor">[9]</a>.</p>
+
+<p>Otra comedia, superior en nuestro concepto la mencionada, y
+notabilsima en todas sus partes, es <i>El examen de maridos</i>. La idea de<a name="page_030" id="page_030"></a>
+presentar una dama joven que, en obediencia lo dispuesto en el
+testamento de su padre, hace un examen formal de la honradez y
+sentimientos de sus pretendientes, alcanzando el triunfo el ms digno,
+es original en sumo grado, y da margen las situaciones dramticas ms
+interesantes; la combinacin de su plan demuestra, adems, el
+extraordinario ingenio y la superioridad de su autor, as como los
+caracteres sobresalen por su vida, por su variedad y por su fuerza.</p>
+
+<p><i>El semejante s mismo</i>, <i>Quin engaa ms quin</i> y <i>Los empeos de
+un engao</i>, han de clasificarse entre las comedias de intriga
+propiamente dichas; pero as stas como las dems de nuestro eminente
+poeta, por su invencin ingeniosa y original, por el hbil desarrollo de
+la accin y por la elegancia de la exposicin, han de considerarse como
+las ms perfectas del teatro espaol, siendo de deplorar que slo
+existan ediciones antiguas y raras de ellas, conocidas slo de escasos
+aficionados.</p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/pg_30.png" width="90" height="129" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_031" id="page_031"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_xxix.png" width="550" height="246" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_XXIX" id="CAPITULO_XXIX"></a>CAPTULO XXIX.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Felipe Godnez.&mdash;Luis de Belmonte.&mdash;Rodrigo de Herrera.&mdash;Otros
+dramticos de este tiempo.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_xxix-n.png" width="86" height="85" alt="N" title="N" />
+</span>O hay dato alguno acerca de la vida de Felipe Godnez, y el nico que
+conservamos, y que nos sirve para determinar la poca en que escribi
+para el teatro, es la mencin que de l se hace en <i>El viaje al
+Parnaso</i><a name="FNanchor_10_10" id="FNanchor_10_10"></a><a href="#Footnote_10_10" class="fnanchor">[10]</a>.</p>
+
+<p>Sus comedias no se distinguen por rasgos grandes y originales: son, en
+general, de invencin interesante, y en su exposicin revela tambin
+ingenio poco comn. En la comedia titulada <i>Aun de noche alumbra el
+sol</i>, se repite un tema muy popular en la escena espaola, saber: el
+del conflicto que surge entre un<a name="page_032" id="page_032"></a> Prncipe y un particular, que enamoran
+ambos la misma dama, siendo muy de alabar en este poeta que el
+argumento de su drama, manejado tantas veces por otros escritores, gana
+considerablemente en mrito y belleza.</p>
+
+<p>El lugar de la escena es en la corte del rey de Navarra. Don Juan de
+Ziga tiene relaciones amorosas con Doa Sol, emparentada con la
+familia real, y es pretendida al mismo tiempo por Don Carlos, Prncipe
+heredero de la Corona. Una noche se encuentran los dos rivales en la
+puerta de la casa de Doa Sol; susctase entre ellos un altercado, y el
+Prncipe, usando de su autoridad soberana, le manda renunciar su amor.
+Pero Don Juan, para asegurar por completo la posesin de su amada, forma
+el proyecto de casarse con ella en secreto. El Prncipe, que contina
+tratando la dama, aunque ignora todava si se ha celebrado no el
+casamiento, lleno de ira al saber que no se han cumplido sus rdenes,
+encarga Don Jaime, amigo de Don Juan, que lo mate. Don Jaime, mientras
+finge obedecer las rdenes del Prncipe, advierte su amigo el peligro
+que le amenaza, obligndole huir para salvarse, y prometindole que,
+durante su ausencia, l ser el protector de Doa Sol. Don Juan accede
+las splicas unidas de su amigo y de su esposa, cuyo tierno afecto
+describe el poeta<a name="page_033" id="page_033"></a> de un modo muy agradable, y se encamina una aldea
+prxima, en donde se mantiene oculto. Doa Constanza, mientras tanto,
+otra dama enamorada de Don Juan, cuya suerte le sigue interesando, forma
+el proyecto de explotar la clera del Prncipe, escribindole billetes
+amorosos y dndole citas nocturnas bajo el nombre de Doa Sol. El
+Prncipe, por equivocacin, llega una noche al aposento de la verdadera
+Doa Sol, la cual lo rechaza enrgicamente, como exiga su deber; pero
+esta conversacin llega odos de Don Juan, que haba venido hacer
+una visita secreta su esposa, y como desconoce el conjunto de
+circunstancias, causa de esta entrevista, tiene por infiel su esposa,
+ la cual acusan las apariencias. Presntase luego movido de rabiosos
+celos; prorrumpe en dicterios contra Doa Sol, y es encerrado en la
+crcel por orden del Prncipe. El Rey, que, mientras tanto, ha prometido
+la mano de su hijo la Princesa heredera de la Corona de Aragn, se
+muestra muy descontento de la pasin que lo extrava y distrae, por cuyo
+motivo pone en libertad Don Juan, y le manda que d muerte Doa Sol.
+Don Juan, excitado por los celos, y en la inteligencia de que su honor
+ha sido manchado, sin pensar ms que en su venganza, se dispone
+ejecutar las rdenes del Rey, penetra de noche en la casa<a name="page_034" id="page_034"></a> de Doa Sol,
+no da crdito sus protestas de inocencia, y se prepara herir su
+pecho, cuando oye cerca de la casa un coloquio amoroso, conociendo la
+voz del Prncipe, que habla con otra dama, que no es su esposa Doa Sol.
+Desengaado entonces de su error, y convencido de la fidelidad de su
+mujer, se precipita al punto en sus brazos; en este momento aparece el
+Rey con servidores, que traen antorchas, y en vez de encontrar el
+cadver que esperaba, encuentra los dos esposos estrechamente
+abrazados, y tambin al Prncipe su hijo en brazos de Doa Constanza.
+Don Juan declara que se ha casado en secreto con Doa Sol, y el Prncipe
+conoce, averiguado su engao, que tan largo tiempo le ha dominado, lo
+insensato y fantstico de su amor, manifestndose, en su consecuencia,
+dispuesto ofrecer su mano la Infanta.</p>
+
+<p>Entre todas las comedias de Godnez que han llegado nuestra noticia,
+nos parece sta la mejor. El drama herico <i>Cautelas son amistades</i>, es
+defectuoso por el argumento alambicado que constituye su accin; los
+disfraces, las equivocaciones y las asechanzas y tretas de unos
+personajes con otros se acumulan de tal modo, que es mprobo trabajo
+seguir el hilo de la intriga en este enredo obscuro. El drama religioso,
+titulado <i>La Virgen de Guadalupe<a name="page_035" id="page_035"></a></i>, contiene, la verdad, algunos
+rasgos bellos y poticos, pero desaparecen ante las innumerables faltas
+de regularidad y de buen gusto que lo llenan. De todas maneras, no es
+tan grande la importancia de este autor que exija el anlisis crtico de
+otras comedias suyas, como <i>Los trabajos de Job</i>, <i>Celos son bien y
+ventura</i>, <i>Acertar de tres la una</i>, <i>Adquirir para reinar</i>, <i>Amn y
+Mardoqueo</i>, ni tampoco de sus autos, como, por ejemplo, el titulado <i>El
+segundo Isaac</i>.</p>
+
+<p>Carecemos tambin de datos biogrficos acerca de Luis de Belmonte<a name="FNanchor_11_11" id="FNanchor_11_11"></a><a href="#Footnote_11_11" class="fnanchor">[11]</a>,
+sabindose nicamente que floreci en tiempo de Lope de Vega. Sus
+comedias son poco ms que medianas, y no brillan por su originalidad. En
+<i>El prncipe villano</i> observamos una fbula novelesca, ya comn y
+conocida, por lo menos, en cuanto al modo de presentarla en el teatro,<a name="page_036" id="page_036"></a>
+muy vulgar en Espaa, no siendo preciso atormentar mucho la imaginacin
+para imprimirle algunas modificaciones y llevarla la escena. Un
+Prncipe de Dinamarca, que con nombre supuesto se dirige la corte del
+Rey de Polonia para enamorar su hija; la pasin de esta Princesa por
+un mancebo particular, que penetra en palacio disfrazado de caballero y
+mata cierto Prncipe en un torneo, persiguindole el Rey por esta
+causa, y ocultndole la Princesa en su gabinete; encuentros nocturnos y
+desafos; por ltimo, el descubrimiento de que el presunto galn
+labrador es tambin un Prncipe, son los elementos manejados para el
+teatro, con molesta repeticin por los autores anteriores, y que por lo
+mismo no ofrecen aliciente ni inters alguno, tan conocidos y tan
+gastados.</p>
+
+<p><i>La renegada de Valladolid</i> es una amalgama extraa de intrigas profanas
+amorosas y de tendencias msticas. Doa Isabel, joven dama de
+Valladolid, ha hecho voto de ser monja, y est punto de entrar en el
+convento, cuando se enamora de repente de un caballero que sirve bajo
+las banderas de Carlos V, y se perjura de manera, que quebranta
+locamente sus votos y se escapa con su amante. Los dos, despus de
+diversas aventuras, son cautivados por los moros de frica. Pero el amor
+de Isabel<a name="page_037" id="page_037"></a> su acompaante se ha transformado poco poco en verdadero
+odio; lo abandona, por tanto, y accede los ruegos del Rey de los
+moros, que la pretende, llegando ser la sultana favorita y renegar
+de la fe cristiana. El destino hace entonces que el hermano de Isabel
+sea tambin cautivo en frica, pero ste es un modelo de virtud y de
+piedad, como la hermana de lo contrario; primero sufre todos los males
+de la esclavitud con incansable paciencia, y persevera con tal
+constancia en su fe, que est dispuesto sufrir por ella el martirio.
+La hermana lo atormenta con todo linaje de males, pero l logra al cabo
+convertir la apstata, que vuelve arrepentida al gremio de la Iglesia,
+y que utiliza su elevada posicin social para libertar todos los
+cautivos cristianos.</p>
+
+<p>En algunas ediciones antiguas aparece la clebre comedia, titulada <i>El
+diablo predicador</i>, como obra de Belmonte, aunque otras lo atribuyan
+Antonio Coello, y algunas se limiten llamar su autor <i>un ingenio de
+esta corte</i><a name="FNanchor_12_12" id="FNanchor_12_12"></a><a href="#Footnote_12_12" class="fnanchor">[12]</a>.<a name="page_038" id="page_038"></a> Por lo que hace su estilo, se asemeja, sin duda, al
+de las dems obras de Belmonte, y si es suya, en efecto, es seguramente
+la mejor. El diablo Lucifer ha conseguido con sus artificios exasperar
+sobremanera los habitantes de Luca contra los frailes franciscos;
+nadie les da limosnas, se ven en la mayor necesidad, casi punto de
+morir de hambre, y por ltimo, les ordenan los magistrados de la ciudad
+que abandonen su convento y que se repartan por el mundo como puedan.
+Pero cuando el demonio triunfa de este modo de los pobres frailes, baja
+del cielo el Nio Jess y lo condena, para castigar su maldad,
+transformarse su vez en fraile francisco, y predicar en pblico y
+recoger limosnas, hasta que se edifique otro<a name="page_039" id="page_039"></a> convento mayor para la
+misma orden, por la piedad que despierte en los habitantes de Luca, y
+con los dones y riquezas que se granjee. Lucifer se desespera al verse
+forzado trabajar contra s mismo, si ha de obedecer este mandato, pero
+no le es posible evitar su cumplimiento; se viste el hbito franciscano
+y se presenta de repente en medio de los frailes en el instante en que
+se disponan abandonar su convento:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LUZBEL.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 6em;"><i>Deo gratias,</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Hermanos... (Ap. Fiero castigo!)</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Vlgame Dios! Quin es, padre?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que de verle aqu me admiro.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY ANTOLN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por dnde ha entrado este fraile?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY NICOLS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por la puerta no ha podido,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que yo la cerr.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LUZBEL.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 10em;">No hay puerta</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cerrada al poder divino.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">l es quien (sin que pudiera</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Excusarme) me ha trado</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Desde tan ignoto clima,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que el puesto donde yo asisto<a name="page_040" id="page_040"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En mi vocacin constante,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El sol, general registro,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> le perdon por pobre</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> dej por escondido.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Dgame, qu nombre tiene?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LUZBEL.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mi nombre es, y mi apellido,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Fray Obediente Forzado;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De antes Querub...</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY ANTOLN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 11em;">Vizcaino</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Debe ser el tal fraile.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Parece varn divino.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY ANTOLN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Bien su palidez lo muestra.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LUZBEL.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pues jams tan encendido</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Tuve el espritu.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 11em;">Padre,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Dganos, pues, qu vino;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que nos tienen recelosos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sus palabras y el prodigio</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De entrar cerradas las puertas.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Algn engao imagino<a name="page_041" id="page_041"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De nuestro comn contrario;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Temblando estoy!</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY ANTOLN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 11em;">Yo apercibo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Hisopo y agua bendita,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por si acaso es el maligno.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LUZBEL.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">No teman y estenme atentos.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Orden traigo de Dios mismo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> boca de reprenderles</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La poca fe que han tenido.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Los que siguen la bandera</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Del gran alfrez de Cristo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La plaza que les entrega</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Desamparan fugitivos?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No h dos das naturales</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que puso el contrario el sitio:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cmo desmaya tan presto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De vuestra esperanza el bro?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Los que debieran ser rocas</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De corazones impos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> los embates, qu oponen,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Siendo culpa lo indeciso,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> riesgos amenazados</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Temores ejecutivos?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sabiendo que nuestro padre</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Prometi Dios que sus hijos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No faltara el sustento,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Incurren en un delito</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Tan grande como el pensar<a name="page_042" id="page_042"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que pueda lo que Dios dijo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Faltar? (Ap. Que yo tal pronuncie!)</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Crean (Ap. Volcanes respiro!)</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que cuando de todo el orbe</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cerraron, un tiempo mismo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Los vivientes racionales</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> la piedad los odos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Los ngeles les trajeron</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El sustento prometido</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De su Criador, el demonio</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Porque fuese ms prodigio.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY ANTOLN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con el fervor echa llama</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por los ojos.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 9em;">Padre mo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Bien se ve que es enviado</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De Dios..............</span><br />
+</p>
+
+<p>Lucifer comienza entonces desempear su comisin, y pronto toman el
+aspecto ms favorable los negocios de los franciscanos. Las limosnas
+llueven de todas partes, y al poco tiempo reunen la suma necesaria para
+edificar con tan piadosos dones un convento nuevo mayor. El pretendido
+monje muestra una actividad sobrehumana: predica en todas las calles, y
+al parecer en muchas la vez; ayuda la construccin del convento,
+pero es tan singular<a name="page_043" id="page_043"></a> en todas sus acciones, que los pobres hermanos no
+saben cmo explicarlo, y slo el Padre Guardin, por revelacin divina,
+conoce con certeza su diablico carcter.</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY PEDRO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">l es varn prodigioso,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Padre Guardin: sus portentos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El sr humano desmienten.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3.5em;">De muchos santos leemos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Padre, portentos tan grandes,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y eran humanos.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY NICOLS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 10em;">Es cierto,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y que poda Dios en ste</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Obrar lo que en aqullos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y ms, si fuere servido.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY PEDRO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Claro est; pero no es eso</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Lo que nos tiene confusos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sino ignorar en qu reino</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> en qu provincia este santo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Tom el hbito; porque esto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ni l ha querido decirlo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ni hemos podido saberlo;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con que juzgo que no es fraile.<a name="page_044" id="page_044"></a></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN</span> (<i>aparte</i>).</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ni aun quisiera parecerlo.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY NICOLS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Yo he pensado que es Elas,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Porque manda con imperio</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Notable y con aspereza.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN</span> (<i>aparte</i>).</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">No asista en tan ameno</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pas.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY PEDRO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 5em;">Yo creo que es ngel.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN</span> (<i>aparte</i>).</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Puede ser; pero no bueno.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY PEDRO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Porque sufrir cada da</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Un trabajo tan inmenso</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Como andar la ciudad toda</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y asistir en el convento,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que labra con tanta priesa</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Trabajando y disponiendo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y hallarse presente en casa</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cuando importa, siendo cuerpo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Humano, fuera imposible,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sin que tal vez por lo menos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El cansancio le rindiera.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Slo asegurarle puedo,<a name="page_045" id="page_045"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Padre, que Dios lo ha enviado;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No examinen sus misterios.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">A Fray Forzado obedezcan</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En todo, pues cuanto ha hecho</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y cuanto ha mandado es justo;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que yo tambin lo obedezco,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y soy su guardin.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 11em;">(<i>Sale Fray Antoln.</i>)</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY ANTOLN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 11em;">No hay parte</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Segura de este hechicero;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Dos gazapos me ha sacado</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que escond en un agujero,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con una vara de hondo;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por mi mal vino al convento;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">l ha dado en perseguirme.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Fray Antoln, pues tan presto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Se vuelve casa?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY ANTOLN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 11em;">S, padre;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que dos veces el jumento</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y yo venimos cargados,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y es fuerza volverme luego,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que quedan muchas limosnas</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por traer.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 7em;">Gracias al cielo;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Dnde queda Fray Forzado?<a name="page_046" id="page_046"></a></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY ANTOLN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">No s; que slo le veo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cuando l quiere que le vea.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En la obra del convento</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que labra est todo el da;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pero no deja por eso</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De entrar en ms de mil casas.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">l camina ms que el viento,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y trabaja por cien hombres;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En la fbrica, un madero</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No le pudieron subir</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Veinte hombres; lleg este tiempo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y asindole por el cabo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> no agacharse tan presto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Los que arriba le esperaban,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Los birla y vienen al suelo.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">GUARDIN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Esa bien se ve que es fuerza</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sobrenatural.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FRAY ANTOLN.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 9em;"> tiempos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Est que parece un ngel,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y otras veces en el cielo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pone los ojos, y brama</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Como un toro, y yo sospecho</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que, aunque l disimula, tiene</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Muchos males encubiertos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y sin duda que son llagas;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que huele muy mal el siervo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De Dios......................</span><br />
+</p>
+
+<p><a name="page_047" id="page_047"></a></p>
+
+<p>Lo expuesto da slo una idea general del argumento de esta comedia; pero
+es imposible comprender en un extracto de ella las numerosas y
+divertidas escenas, que desenvuelve el poeta con gracia, y atenindose
+al principio fundamental que le sirve de base. La descripcin que se
+hace de la conducta del demonio, por una parte, predicando el amor de
+Dios y haciendo milagros para terminar cuanto antes la misin fatal que
+se le ha ordenado; las frases obscuras incomprensibles, con que
+expresa su repugnancia llenarla, y el xito extraordinario de sus
+obras, contrarias su propio inters; los medios de que se vale para
+mitigar algn tanto su dolor, atormentando los dems monjes, y
+asustndolos con sus apariciones repentinas cuando creen que est ms
+lejos de ellos; y por ltimo, su regreso los infiernos despus de
+ejecutar en todo los mandatos divinos, todo esto, repetimos, es de una
+gracia y de un ingenio incomparable.</p>
+
+<p>Merece consignarse, propsito de este <i>Diablo predicador</i>, la singular
+circunstancia de que, mientras durante el siglo <span class="smcap">XVII</span> se represent con
+frecuencia y con general aplauso, y sin la ms leve oposicin por parte
+de los piadosos espectadores, fu prohibida fines del siglo siguiente,
+y no h mucho, en el reinado de Fernando VII, como ofensiva la<a name="page_048" id="page_048"></a>
+religin. Tanto haban variado los tiempos!</p>
+
+<p>Luis de Belmonte, que probablemente sobrevivi muchos aos Lope de
+Vega, escribi tambin diversas comedias, asociado otros poetas ms
+jvenes, como, por ejemplo, <i>El mejor amigo el muerto</i>, con Francisco de
+Rojas y Caldern. Esta comedia, en la cual se distinguen los diversos
+trabajos de los tres poetas, y en el acto tercero especialmente la mano
+de Caldern, est, la verdad, escrita algo la ligera, y tiende con
+exceso producir efecto teatral, aunque aparezcan en ella situaciones
+dramticas notables. Don Juan de Castro, heredero de la Corona de
+Galicia, despus de sufrir un naufragio, se ve solo y abandonado de sus
+compaeros en la costa de Inglaterra, en donde encuentra, poco de
+arribar, un caballero llamado Lidoro, prximo espirar, que le
+suplica lleve efecto su ltimo deseo, sin cuya realizacin no puede
+morir tranquilo. D. Juan, con la mayor generosidad y abnegacin, accede
+al ruego del moribundo, de ejecucin nada fcil, que espira entonces en
+paz, prometindole presentarse ante el trono del Seor para dar fe de la
+nobleza de nimo de su bienhechor. En Lndres, donde se dirige D. Juan
+entonces, hay grande excitacin en el pueblo, porque la reina Clarinda,
+obligada casarse con Roberto, Prncipe<a name="page_049" id="page_049"></a> de Irlanda, con arreglo la
+voluntad de su padre, se opone este casamiento; se han formado dos
+partidos contrarios, uno de los cuales se propone elevar al trono al
+Prncipe, y defender el otro la libertad de la Reina, peleando ambos
+entre s en calles y plazas. Don Juan, que nada sabe de esto, cae,
+poco de llegar, en manos de los partidarios de Roberto, y es hecho
+prisionero por los defensores de Clarinda y condenado muerte. Ya el
+prisionero se prepara para el suplicio, cuando oye un coro de ngeles
+que le anima, y poco despus se presenta el difunto Lidoro, que le abre
+las puertas de la crcel, y le anuncia que Dios le ha concedido la
+gracia de revestir de nuevo forma humana para proteger su bienhechor y
+salvarlo del peligro. Don Juan, entonces, se ve libre por la
+intervencin sobrenatural de Lidoro, y se publica por las calles de
+Londres que el Prncipe heredero de la corona de Galicia se juzga slo
+digno de dar su mano Clorinda, y que as lo sostendr contra todos en
+solemne desafo. Con ayuda de su milagroso protector, logra asistir de
+incgnito una fiesta brillante de la corte y atraerse en ella el favor
+de la Reina; pero Roberto, su vez, proyecta asesinarlo para librarse
+de este rival, y el amenazado de muerte escapa tambin ahora por la
+intervencin de Lidoro, que toma la forma<a name="page_050" id="page_050"></a> de Don Juan y recibe en su
+pecho el hierro asesino.</p>
+
+<p>El Prncipe de Irlanda cree muerto su adversario, pero ste, declarada
+la guerra entre la Reina y su porfiado pretendiente, es nombrado General
+de las tropas de la primera. La victoria se decide en favor de Irlanda;
+el ejrcito de Clarinda se disuelve, y ella cae en manos de Roberto; Don
+Juan yace herido mortalmente en el campo de batalla entre innumerables
+vctimas; oye entonces de nuevo el coro celestial que lo consol antes
+en la crcel, y se siente con nuevo vigor y nueva vida; Lidoro se
+presenta de nuevo armado de todas piezas, con una bandera en la mano, al
+frente de un ejrcito, con el cual derrota por completo al triunfante
+vencedor. En la escena final, Clarinda, obligada por la necesidad, se
+dispone ofrecer su mano Roberto, cuando las puertas se abren de
+repente, entra Lidoro con una antorcha en la mano, anuncia su derrota al
+orgulloso Prncipe de Irlanda y lleva Don Juan los brazos de
+Clarinda.</p>
+
+<p>Debemos mencionar ahora algunos poetas dramticos, que ocupan un lugar
+inferior entre los espaoles consagrados al teatro, y en los cuales no
+hemos de detenernos sino lo suficiente para dar una idea completa de
+esta materia.<a name="page_051" id="page_051"></a></p>
+
+<p>Rodrigo de Herrera<a name="FNanchor_13_13" id="FNanchor_13_13"></a><a href="#Footnote_13_13" class="fnanchor">[13]</a> fu nombrado ya por Cervantes, en su <i>Viaje al
+Parnaso</i>, y alabado irnicamente, comparndolo con Homero. Era natural
+de Portugal, caballero de la orden de Santiago, y muri en el ao de
+1641. Sus comedias, que slo pueden calificarse de algo ms que
+medianas, tienen en su mayor parte una tendencia religiosa pronunciada,
+como, por ejemplo, las tituladas: <i>El primer templo en Espaa</i>, <i>El
+segundo obispo de Avila</i>, <i>La fe no h menester armas</i> (sobre el ataque
+frustrado de los ingleses Cdiz el ao de 1597). El argumento de la
+<i>Del cielo viene el buen Rey</i> es bastante extrao. El rey Federico de
+Sicilia ha hecho desdichado todo su reino con su tirana y su olvido
+de los preceptos divinos, irritando sus sbditos de tal modo, que es
+inminente una sublevacin popular. Baja entonces del cielo el arcngel
+San Miguel para refrenarlos, y al mismo tiempo para enmendar las faltas
+cometidas por el Monarca. Vstese el traje real mientras el soberano se
+baa, y toma su cuerpo y sus facciones desfigurando la fisonoma del
+Rey, vistindolo de campesino. El arcngel gobierna entonces, siendo
+mirado como el verdadero soberano, y lo hace con tanta justicia<a name="page_052" id="page_052"></a> y con
+tanta sabidura, que se atribuye milagro tan radical mudanza; las
+pretensiones del Rey al trono, estando tan desfigurado, sirven slo de
+objeto de burlas; pero su enseanza en la escuela de la humillacin y de
+la desdicha es tan completa, que, despus de las pruebas que lo sujeta
+su divino representante, lo declara digno de ocupar de nuevo el trono.
+El maestro Alonso Alfaro<a name="FNanchor_14_14" id="FNanchor_14_14"></a><a href="#Footnote_14_14" class="fnanchor">[14]</a>, presbtero de Madrid (muerto en 1643),
+escribi un nmero considerable de comedias, entre las cuales, aunque en
+general de escaso mrito, son las ms clebres, las siguientes:
+<i>Aristmenes Mesenio</i>, <i>El hombre de Portugal</i>, <i>La Virgen de la
+Salceda</i> y <i>La Virgen de la Soledad</i>.</p>
+
+<p>Diego Muxet de Sols public en Bruselas en el ao de 1624 un tomo de
+comedias, que contiene seis histricas y dramas religiosos<a name="FNanchor_15_15" id="FNanchor_15_15"></a><a href="#Footnote_15_15" class="fnanchor">[15]</a>. Su
+<i>Venganza de la duquesa de Amalfi</i> es una continuacin de <i>El mayordomo
+de la duquesa de Amalfi</i>, de Lope de Vega.<a name="page_053" id="page_053"></a></p>
+
+<p>La obra dramtica ms famosa de Antonio de Huerta (de Madrid, segn dice
+Montalbn en su <i>Para todos</i>; de Valladolid, segn D. Nicols Antonio),
+<i>Las doncellas de Madrid</i>, se ha perdido, segn todas las apariencias.
+Consrvanse de l, sin embargo, la comedia religiosa que lleva el ttulo
+de <i>Las cinco blancas de Juan de Espera en Dios</i>, <i>Los competidores y
+amigos</i>, y otras.</p>
+
+<p>De los muchos dramas que escribieron<a name="FNanchor_16_16" id="FNanchor_16_16"></a><a href="#Footnote_16_16" class="fnanchor">[16]</a> Pedro Garca Carrero, mdico de
+Cmara de Felipe III, y Marcedo Daz de Calle Cerrada (autor del poema
+<i>Endymion y Luna</i>: Madrid, 1624), slo se conservan los ttulos; no as
+de las de Juan Delgado<a name="FNanchor_17_17" id="FNanchor_17_17"></a><a href="#Footnote_17_17" class="fnanchor">[17]</a>, amigo de Lope y de Montalbn, algunas de las
+cuales han llegado hasta nosotros, como, por ejemplo, la comedia de
+espectculo <i>El prodigio de Polonia</i>.</p>
+
+<p>Jernimo de la Fuente, mdico, de quien existen muchas obras de
+medicina, se consagr tambin, al mismo tiempo que cumpla sus deberes
+profesionales, cultivar con celo la poesa<a name="FNanchor_18_18" id="FNanchor_18_18"></a><a href="#Footnote_18_18" class="fnanchor">[18]</a>. Insrtanse comedias
+suyas en las grandes colecciones dramticas espaolas, como sucede, por
+ejemplo, con la titulada <i>Engaar con la verdad</i>, que se halla en el
+tercer<a name="page_054" id="page_054"></a> volumen de <i>Las comedias nuevas escogidas</i>: Madrid, 1653.</p>
+
+<p>Montalbn, en su catlogo de escritores naturales de Madrid, celebra
+como poeta dramtico Diego de Moxica y Andrs Tamayo. Pertenecen al
+ltimo las piezas tituladas <i>A buen hambre no hay mal pan</i> y <i>As me lo
+quiero</i>.</p>
+
+<p>Fernando de Ludea, capitn de infantera y caballero de la orden de
+Santiago (muerto en 1641), es alabado como autor de muchas comedias y
+autos, as como Gregorio Lpez de Madera, nombre que aparece con
+frecuencia en los escritos de Lope, famoso como abogado, poeta y pintor,
+y caballero tambin del hbito de Santiago<a name="FNanchor_19_19" id="FNanchor_19_19"></a><a href="#Footnote_19_19" class="fnanchor">[19]</a>.</p>
+
+<p>Los que mencionamos ahora, se encuentran todos en la misma relacin de
+valor y mrito con el arte dramtico.</p>
+
+<p>Diego de Vera Ordez y Villaquirn, capitn de infantera y alguacil
+mayor de la Inquisicin de Catalua, fu nombrado caballero de la orden
+de Calatrava en el ao de 1653, y es el mismo D. Diego de Vera citado
+por Agustn de Rojas.</p>
+
+<p>Antonio de Herrera y Saavedra, muerto en 1639.<a name="page_055" id="page_055"></a></p>
+
+<p>Jacinto de Herrera y Sotomayor. Este poeta dramtico estuvo al servicio
+del cardenal Don Fernando de Austria, y vivi en Bruselas en el ao de
+1640.</p>
+
+<p>Felipe Bernardo del Castillo, muerto en 1632, famoso por sus autos.</p>
+
+<p>Juan de la Porta Corts, presbtero y notario apostlico.</p>
+
+<p>Juan Antonio de la Pea<a name="FNanchor_20_20" id="FNanchor_20_20"></a><a href="#Footnote_20_20" class="fnanchor">[20]</a>.</p>
+
+<p>Vicente Esquerdo, de Valencia, nacido en 1600, muerto en 1630, escribi
+las comedias <i>Marte y Venus en Pars</i> (representada en el ao de 1619),
+<i>La ilustre fregona</i> (de la novela de Cervantes) y <i>La nia de
+amor</i><a name="FNanchor_21_21" id="FNanchor_21_21"></a><a href="#Footnote_21_21" class="fnanchor">[21]</a>.</p>
+
+<p>Jernimo de Salas Barbadillo, nacido en 1580, muerto en 1630, autor de
+muchas obras en prosa y verso, y entre ellas de comedias como la
+titulada <i>El gallardo Escarramn</i>.</p>
+
+<p>Alonso del Castillo Solrzano, escritor muy fecundo, que en el reinado
+de Felipe III, y en los primeros aos de Felipe IV, vivi al servicio
+del marqus de los Vlez, virrey de Valencia, escribi, adems de muchas
+novelas, algunas comedias, y entre ellas <i>La victoria de Norlingen</i>.
+Entre los poetas dramticos espaoles,<a name="page_056" id="page_056"></a> merece tambin mencion especial
+el clebre conde de Lemos, virrey de Npoles. Sbese que compuso una
+comedia titulada <i>La casa confusa</i>, que se represent en el palacio del
+duque de Lerma, con asistencia de Felipe III.</p>
+
+<p>La aficin de escribir para el teatro fu tan general, que algunos
+autores que haban mostrado su talento en otros gneros literarios,
+quisieron ensayarse tambin en el de la poesa dramtica. As, por
+ejemplo, el conocido Don Francisco de Quevedo y Villegas, juntamente con
+D. Antonio de Mendoza (poeta que floreci en el reinado de Felipe IV),
+compuso una comedia, que se represent en una fiesta en el palacio del
+conde de Olivares. Desgraciadamente, segn todas las probabilidades,
+esta comedia, titulada <i>Quien ms miente medra ms</i>, se ha perdido para
+nosotros, aunque se conserven en la coleccin de las obras de Quevedo
+una serie de entremeses suyos muy entretenidos.</p>
+
+<p>D. Luis de Gngora, muchas veces mencionado antes, aunque sin vocacin
+especial para el drama, quiso tambin probar sus fuerzas en este
+terreno, arrastrado por las corrientes de la moda; pero sus tentativas
+tuvieron mal xito, y no llevando su nombre las dos comedias tituladas
+<i>Las firmezas de Isabela</i> y <i>El doctor Carlino<a name="page_057" id="page_057"></a></i>, hay motivos para dudar
+que hayan sido escritas por tan ingenioso poeta.</p>
+
+<p>Los imitadores de Gngora no quisieron ser menos que su maestro. As, el
+culterano Flix de Arteaga compuso una comedia, <i>Gridonia</i>, que revela
+ya en su calificativo (<i>invencin real</i>) el estilo culto. Hllase
+inserta en las <i>Obras pstumas divinas y humanas</i>, de D. Flix de
+Arteaga: Madrid, 1641.</p>
+
+<p>Tambin las mujeres pagaron su tributo la predileccin con que se
+cultivaba la poesa dramtica, contndose entre ellas Doa Bernarda
+Ferreira de la Cerda, portuguesa instruda, llamada Madrid por Felipe
+III para ensear latn las Infantas. Hay un tomo de comedias
+espaolas<a name="FNanchor_22_22" id="FNanchor_22_22"></a><a href="#Footnote_22_22" class="fnanchor">[22]</a> de esta seora, y la tragicomedia <i>Los jardines y campos
+Sabeos</i>, Lisboa, 1627, de Doa Feliciana Enrquez de Guzmn.</p>
+
+<p>Ya en tiempo de Lope de Vega no era raro que se reuniesen varios poetas
+para componer una comedia; sin embargo, la mayor extensin de esta
+costumbre cae juntamente en la poca, que consagramos el tomo
+siguiente de esta historia del teatro espaol, por cuyo motivo
+reservamos para ese lugar el examen de la significacin de las palabras
+impresas en algunas<a name="page_058" id="page_058"></a> comedias, expresando que han sido escritas <i>por
+uno</i>, <i>por dos</i> <i>por tres ingenios de esta corte</i>. Tambin trataremos
+entonces, por creerlo as ms oportuno, de las grandes colecciones de
+las obras dramticas espaolas, cuya mayor parte fu dada luz
+<i>mediados del siglo <span class="smcap">XVII</span></i>.</p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/pg_58.png" width="90" height="113" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_059" id="page_059"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_xxx.png" width="550" height="216" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_XXX" id="CAPITULO_XXX"></a>CAPTULO XXX.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">El italiano Fabio Franchi acerca del arte dramtico en Espaa.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_xxx-c.png" width="84" height="98" alt="C" title="C" />
+</span>OMO en este libro no solamente nos ocupamos en la exposicin y crtica
+de la poesa dramtica de los espaoles, sino que nos importa tambin
+conocer los juicios coetneos emitidos acerca de esta misma poesa,
+insertamos con este objeto un extracto del pequeo escrito titulado
+<i>Ragguaglio al Parnasso</i>, impreso por el italiano Fabio Franchi en el
+ao de 1636, en las <i>Essequie poetiche alla morte di Lope de Vega</i>. Este
+Franchi haba vivido muchos aos en Espaa, y al parecer mostr mucho
+inters y mucha atencin al drama espaol, y conviene sin duda alguna
+conocer cul es su opinin acerca del mismo.</p>
+
+<p>El da siguiente la celebracin de las exequias del incomparable Lope
+de Vega en<a name="page_060" id="page_060"></a> el templo de Delfos (dice este autor italiano), cierto
+nmero de poetas espaoles pidi una audiencia Apolo. Antes de
+concedrsela fueron llamados Homero, Sneca, el Tasso, Sannzaro y
+Annbal Caro, para asistir ella. Despus entraron los poetas, unos
+vestidos la usanza de su tiempo, con la capilla hasta las rodillas, el
+cabello largo hasta los hombros, y los cuellos de la camisa la manera
+del Dante; los otros que llegaron ver algunos rayos de la luz de
+nuestro siglo, con la capa corta y la gorra de pao, chaleco con mangas
+estrechas y su gorguera. Los recin llegados se acercaron al trono, y
+todos hicieron su cortesa, y despus uno de ellos, de cara redonda y de
+nariz de sabueso, habl en nombre de sus compaeros de esta manera:</p>
+
+<p>Prncipe Sol, as os nombramos en Espaa: yo soy Lope de Rueda, y mis
+compaeros Torres Naharro, Castillejo, Montemayor, Silvestre,
+Garci-Snchez, Miguel de Placencia, Rodrigo Cota, Miguel Snchez,
+Trrega, Aguilar, Poyo, Ochoa, Velarde, Grajales y Claramonte<a name="FNanchor_23_23" id="FNanchor_23_23"></a><a href="#Footnote_23_23" class="fnanchor">[23]</a>. Ves
+en nosotros una cohorte de poetas dramticos que representan al siglo de
+oro, y llegan hasta ste, que comienza ser de<a name="page_061" id="page_061"></a> hierro. Somos los
+autores ms antiguos espaoles de comedias, autos, pastorales,
+coloquios, glogas, dilogos y entremeses; pero si bien cada uno de
+nosotros se vanaglora de haber sido en su tiempo el nico y famoso,
+venimos aqu, ahora, despus de haber odo ayer la oracin fnebre de
+Marn sobre la muerte del fnix Lope de Vega, como almas pecadoras, y
+nos postramos arrepentidos tus pies para pedirte dos cosas: la
+primera, que mandes quemar todas nuestras obras, escritas hace cuarenta
+aos; y la segunda, que des orden de purgar con ruibarbo las
+compuestas desde entonces hasta el da, para que se purifiquen en lo
+posible de la grosera y rusticidad de sus pasajes serios, y de la
+frialdad y escasa animacin de los burlescos. Velarde, que es ese hombre
+grueso, pretende que se olvide hasta el ttulo de sus comedias <i>El Cid,
+Doa Sol y Doa Elvira</i>, y la de <i>El conde de las manos blancas</i>. Miguel
+Snchez desea que se introduzca en sus comedias algn personaje, que
+pronuncie siquiera veinte versos seguidos, porque los de sus obras
+dramticas preguntan y responden con tanta prisa, que hacen pensar si el
+poeta no habr sabido escribir ms largos discursos, con sus
+pensamientos y mximas correspondientes. Trrega y Aguilar, ambos
+naturales del reino de Valencia, en donde<a name="page_062" id="page_062"></a> t, oh gran Apolo, prncipe
+de las Musas y de los versos, cuentas tantos vasallos, te suplican que
+concedas sus comedias argumentos mejor desarrollados, y sus
+quintillas ms profundidad en sus tres primeros versos, no se crea que
+son slo aqullos una especie de lecho, destinado al descanso de los
+ltimos versos. Poyo, aquel sacerdote de baja estatura que ves all, te
+ruega que entregues sus comedias un poeta coetneo, para que las
+limpie de frases anticuadas y de sentencias matusalnicas, y las exorne
+con algunas perfrasis y modismos modernos; pero te suplica, ante todo,
+que no consientas en ninguna de sus comedias ms de dos apariciones en
+las nubes, ms de dos prncipes que salten en los aires, ni ms de dos
+tres princesas que se precipiten desde los peascos. Son grandes los
+remordimientos de su conciencia por haber sido causa, con sus
+invenciones, de que se mutilen y estropeen tantos pobres actores. Ochoa
+pide, por amor de Dios, que infundas algn ingenio los criados de sus
+comedias; y Grajales, humildemente, que borres las imperfecciones de las
+suyas, , lo que es lo mismo, que no dejes ninguno de sus versos
+intactos. Ramn demanda que sus versos sean baados en nctar, y
+Claramonte, que, la verdad, se ha servido con celo de sus rasgos
+ingeniosos,<a name="page_063" id="page_063"></a> desea que se borren de sus comedias los numerosos desafos
+sobre caballos verdaderos, que tanto abundan en ellas. Tal es, oh
+Prncipe! nuestra primera splica, y no tanto para que desaparezcan los
+defectos indicados, sino para que sea ms bella y perfecta tu Biblioteca
+dramtica. Ya que te has dignado iluminar con tus rayos la noble
+Espaa, y hacerla tan famosa en las letras como en las armas,
+concedindole al gran Lope como modelo ilustre gua, es nuestra
+segunda demanda que ordenes los poetas dramticos no separarse del
+estilo y de las reglas trazadas la comedia por aquel hombre eminente,
+y que lo imiten en su ternura y afectos y en sus gracias originales, y
+que, adems, preceptes los que se dan aire de inteligentes en este
+arte, invocando siempre las reglas, viviendo en la molesta compaa de
+las obras antiguas del tiempo de No, que consideren la que se titula
+<i>La noche toledana</i>, como ejemplar y tipo dramtico ms verdadero y
+perfecto, ya que en esta pieza se ostentan, en indisoluble consorcio, el
+arte y la libertad, y la habilidad con la licencia. Ordena, adems, oh
+deidad poderosa! todos los poetas espaoles, que han dividido entre
+s, como piadoso legado, la capa y el espritu de su maestro Lope, que
+prosigan escribiendo comedias; y que Montalbn,<a name="page_064" id="page_064"></a> tan aplaudido hasta
+ahora, no se deje arrastrar de la censura de cierto crtico, por haber
+sido demasiado complaciente con el pblico en su comedia <i>La vizcana</i>,
+haciendo aparecer un mismo personaje bajo tres disfraces distintos;
+antes bien, que contine escribiendo siempre, que siempre acertar como
+debe esperarse de tan inspirado poeta, y que sus obras alcanzarn la
+aprobacin general, mientras imite Lope su gran maestro. Y que D.
+Pedro Caldern siga escribiendo muchas otras comedias semejantes la
+titulada <i>Peor est que estaba</i>, <i>Casa con dos puertas</i> cualquiera
+otra de las suyas, y que se le recomiende, en particular, que concentre
+ condense ms el argumento de sus piezas. Dgase Mendoza que ningn
+inteligente calificar las suyas de pesadas, si desenvuelve algo ms la
+fbula, porque su estilo, sin ser, la verdad, el de la comedia
+antigua, es un estilo verdaderamente cortesano, y sera de deplorar que
+lo alterase, puesto que hoy en Espaa no hay ya populacho.</p>
+
+<p>Estimlese Pellicer y Godnez, que, sin renunciar Escalgero y
+Enrique Estfano, se den trazas de conciliarlos con la dulzura y gracia
+del laureado Lope, que, en este caso, los escritos de su pluma agradarn
+ cuantos los leyeren. Advirtase D. Juan de Juregui, que<a name="page_065" id="page_065"></a> <i>El
+Turismundo</i>, del Tasso, y <i>El Pastor Fido</i>, de Guarino, desean un traje
+espaol semejante al de Aminta. Solicitamos tambin de V. M. que
+despache media docena de vuestros satlites, para que busquen D. Juan
+de Alarcn y le recomienden que no olvide el Parnaso por Amrica, sino
+que escriba muchas comedias iguales <i>La verdad sospechosa</i> y al
+<i>Examen de maridos</i>, obras ambas de un consumado maestro. Nadie honrar
+ms al teatro que l, si se precave de poner trmino la accin en el
+acto segundo, como veces le sucede. A Don Antonio de Coello debe decir
+V. M. que excitar la emulacin de todos los dems poetas siempre que
+escriba comedias semejantes la de <i>El celoso extremeo</i>. Ha de
+recomendarse D. Antonio de Sols y D. Francisco de Rojas que
+escriban cada ao doce comedias, por lo menos, porque las compuestas por
+ellos hasta ahora, no tienen otra falta que la de ser pocas. Han de
+darse las gracias Guilln de Castro por sus muchas y bellas obras
+dramticas, inculcarle, al mismo tiempo, que destierre de ellas los
+desafos, y no trate del honor como de un asunto <i>stricti juris</i>, ni que
+cuando sus damas caen intentan apoyarse en los que se hallan cerca, no
+sean motivo constante de duelos. A Vlez (de Guevara), ha de aconsejarse
+que, un mes antes de representarse alguna pieza<a name="page_066" id="page_066"></a> suya, ponga un cabezn,
+como el de Lope, sus fanfarronadas; porque un poeta que ha escrito la
+comedia <i>Errar por amor, fortuna</i>, peca doblemente cuando comete faltas
+de esta especie. Sera de desear que todas las comedias de Avila agraden
+tanto como la otra suya, titulada <i>Familiar sin demonio</i>: slo as
+podrn figurar dignamente al lado de sta, y acertar si antes de
+comenzar escribir coge en sus manos un tomo de las de Lope y le dice:
+Aydame, Lope! Ha de exhortarse Tirso seriamente que contine siempre
+escribiendo, y convencerlo de que, si bien un libelo pasqun puede
+adornar una esquina, no aumenta la merecida fama de un hombre tan
+ilustrado, tan ingenioso y de tanto talento. Hgase entender Amescua
+que el coro de los cannigos puede conciliarse bien con el de las Musas,
+hacindose lo mismo con Valdivielso, as como tambin que de aquellas
+hijas de Mnemosine nunca envejecen; y si hubiese yo ahora de calificar
+con eptetos particulares y las merecidas alabanzas los que no he
+mencionado todava, verame en grandes apuros para contentarlos. Por
+tanto, nombrar sin aditamento alguno Bocngel, Herrera,
+Vatres-Huertas, Moxica, Laporta, Tapia, Tovar, Alfaro, Medrano, Daz,
+Lpez, Delgado, Belmonte, Vivanco y Prado, rogndote que les comuniques<a name="page_067" id="page_067"></a>
+tu inspiracin y que emplees tu poder persuasivo en convencerlos; que
+aadan nuevas comedias las que ya se han representado de ellos, y que,
+despojndose de la falsa modestia que los distingue, las presenten al
+publico sin miedo. Y como, segn parece, hay personajes elevados que se
+apropian las obras dramticas de otros autores, solicitamos de ti, oh
+rey de las bellas artes! que no lo consientas, porque los poetas que les
+venden sus obras, remedian sus apuros de esta manera y proporcionan
+los compradores gloria injusta y prestada. Pero lo que no has de tolerar
+de ninguna manera, que algunos otros, tambin de esa misma alta esfera,
+menosprecien ser tenidos por poetas, cuando este talento es y ser
+siempre su mejor prenda. Y al hablarte ahora en estos trminos de los
+poetas dramticos existentes, y exhortarlos de todas veras imitar
+Lope de Vega, creemos hacer un servicio importante nuestra patria
+(Espaa), borrando la barbarie que en ella reinaba antes de aparecer el
+gran Lope, el cual ha enriquecido al mundo con su sabidura, con sus
+pensamientos ingeniosos, as serios como burlescos, y con la harmona
+inimitable de su lenguaje, de tal suerte, que ningn otro podr
+igualarlo, no ser que por mandato tuyo sea iluminado sobrenaturalmente
+con los destellos de tu luz poderosa.<a name="page_068" id="page_068"></a></p>
+
+<p>As habl Lope de Rueda, cuando un poeta espaol de mucho mrito,
+llamado Villayzn, se acerc al sacrosanto trono del Dios con algunos
+escritos suyos, y le dijo as:</p>
+
+<p>Oh prncipe de Delos! yeme antes de publicar tus decretos: nada tengo
+que oponer lo expuesto por el barbudo Lope de Rueda, sino apoyar sus
+demandas y aadir que, as como t condenas los concilibulos de
+hechiceros y de otros malvados, prohibas la costumbre de juntarse tres
+cuatro poetas para componer una comedia; si este uso se extiende y
+arraiga, engendrar monstruos y no comedias, siendo imposible que logre
+aplausos una obra que no haya sido pensada y escrita por un solo hombre,
+y que aqullos que se consagran este trabajo, no merezcan apellidarse
+menestrales ms bien que poetas. Cualesquiera obra dramtica, cuyos tres
+actos tengan estilo diverso, transforman la escena en desierto lbico,
+en mansin verdadera de los ms deformes monstruos. A mi costa lo he
+aprendido, porque despus de haber escrito la comedia titulada <i>De un
+agravio tres venganzas</i>, celebrada de mis contemporneos y alabada por
+el Apolo de la tierra, por el gran Felipe IV, dejme arrastrar de las
+influencias de mis competidores y asociarme con otros dos poetas para
+escribir otra comedia, por la cual he perdido la<a name="page_069" id="page_069"></a> fama anterior,
+justamente ganada. Rugote, pues, encarecidamente, oh Monarca poderoso!
+que castigues con el fuego estas odiosas asociaciones, madres de
+verdaderos monstruos, y que no nombrar por no ofender sus autores.
+Hasta la que lleva el ttulo de <i>Los tres blasones</i>, obra de tres
+grandes ingenios<a name="FNanchor_24_24" id="FNanchor_24_24"></a><a href="#Footnote_24_24" class="fnanchor">[24]</a>, no ha de exceptuarse de mi anatema, porque es un
+monstruo de belleza, como las otras lo son de
+fealdad.................................</p>
+
+<p>As habl Villayzn, retirndose entonces los poetas. Apolo pregunt
+Annbal Caro si se le ocurra hacer alguna observacin, contestando que
+convendra convocar D. Fernando de Acua y al cannigo Pacheco, los
+cuales, como poetas satricos, decidiran, con su perspicaz ingenio, si
+la cuestin propuesta era digna de ulterior consejo. El Tasso y Lucano
+desvanecieron todas las dudas, decretando Apolo: Que el dios Mercurio
+se encaminase Espaa y tomase juramento todos los poetas
+mencionados, y cuantos se propusieran escribir comedias, de imitar
+siempre el estilo y observar las reglas del grande, ilustre
+incomparable Lope de Vega, y de censurar todos aqullos<a name="page_070" id="page_070"></a> que, por
+emplear el <i>estilo culto</i>, se aparten del modelo trazado por tan
+inspirado vate; adems, que se inculque todos los fautores la
+necesidad de no admitir ninguna obra dramtica que no provenga de poetas
+que hayan recibido su ttulo de doctor en nombre de Lope, y que la
+violacin de esta orden sea castigada, la primera vez, con silbidos y
+murmullos; la segunda, con manzanas, nabos y otras menudencias, y la
+tercera, con piedras y mezcla.</p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/pg_70.png" width="90" height="144" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_071" id="page_071"></a></p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/cap_xxxi.png" width="550" height="238" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_XXXI" id="CAPITULO_XXXI"></a>CAPTULO XXXI.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Actores famosos de la poca de Lope de Vega.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_xxxi-p.png" width="94" height="96" alt="P" title="P" />
+</span>ARA terminar esta parte de nuestra obra, fltanos slo dar conocer
+los actores y actrices ms famosos de la poca de Lope de Vega, y el
+influjo que ejerci el teatro espaol, en este mismo perodo, en los
+dems teatros de Europa.</p>
+
+<p>Se comprende, desde luego, que no es posible formar un juicio general y
+fehaciente acerca del arte dramtico de este tiempo, puesto que los
+escritores contemporneos no nos dicen acerca de l nada concreto y
+detallado; pero hay, no obstante, slidas razones para asegurar que ese
+arte alcanz entonces tambin perfeccin notable. Por lo general, y
+atendiendo al curso natural de las cosas, cuando se presenta la poesa
+dramtica en un grado superior<a name="page_072" id="page_072"></a> de perfeccin, se hallan siempre la
+misma altura los medios artsticos de representarla, concurriendo adems
+aqu la circunstancia de existir las declaraciones de muchos testigos de
+vista, unnimes en manifestar su admiracin hacia los grandes actores
+espaoles de la poca de Lope de Vega. Entre estos testimonios, los ms
+interesantes, sin duda, son los de aquellos escritores, contrarios en
+general al teatro de aquel perodo, y cuyas alabanzas desvanecen, por
+tanto, toda sospecha de parcialidad y de pasin ciega<a name="FNanchor_25_25" id="FNanchor_25_25"></a><a href="#Footnote_25_25" class="fnanchor">[25]</a>.</p>
+
+<p>Aunque consecuencia de la falta de datos detallados del antiguo arte
+escnico en Espaa, estamos imposibilitados de dar aqu noticias
+autnticas acerca de este particular, parcenos,<a name="page_073" id="page_073"></a> sin embargo, que sobre
+la mmica y recitacin de los actores de esta poca y de este pueblo,
+podemos hacer algunas indicaciones importantes, que no son ya simples
+hiptesis. Fndanse, en parte, en el examen atento del mtodo y manera
+con que se representan hoy en los teatros principales de la Pennsula
+las antiguas comedias nacionales, debiendo admitirse que se perpeta en
+esta materia la tradicin de pocas anteriores, y, en parte, en la
+ndole particular de la comedia espaola, y en la correlacin que ha de
+existir necesariamente, al representarlas, entre la composicin potica
+y su representacin prctica.</p>
+
+<p>El arte dramtico, en los teatros espaoles, se caracteriza por una
+animacin peculiar, de la cual no pueden formar ni una idea aproximada
+los dems pueblos, reflejando fielmente, como en un espejo, la vida de
+los habitantes del Medioda, cuya sangre circula en sus venas con
+singular viveza. El temperamento apasionado y fcilmente impresionable
+de los pueblos meridionales ha de hacerse notar, as en el teatro como
+en la vida social: todo es en ellos accin, palabra y movimiento. Una
+consecuencia de esto es la extraeza que en un principio causa los
+extranjeros, acostumbrados diversa gesticulacin y traza exterior; la
+exageracin, con frecuencia excesiva, con que se<a name="page_074" id="page_074"></a> expresan las distintas
+emociones del alma; la movilidad extraordinaria de gestos, los rpidos
+contrastes en el tono y la modulacin oral, el fuego y animacin
+inslitos de los movimientos, y menudo la transicin repentina, sin
+las naturales gradaciones, de un afecto otro contrario. De aqu
+proviene, sin duda, que los actores espaoles expresen los matices ms
+delicados del lenguaje, y que nos encanten y nos arrebaten, cuando han
+logrado combinar los resultados del anlisis ms profundo con los
+detalles de la inspiracin ms fogosa y de la pasin ms violenta. Suele
+echarse de menos, en su manera de declamar, el arte de representar los
+caracteres en todos sus matices ms delicados, efecto de un estudio
+profundo de los mismos, aparecindosenos, en la mayora de los casos,
+como inspiracin feliz del momento; y de aqu que, en la impresin total
+que nos hacen los personajes dramticos, se noten siempre algunos
+defectos, aunque este mtodo ofrezca la ventaja de ser opuesta la
+frialdad ingnita, al estudio exagerado y demasiado minucioso de esta
+parte de la mmica. Sin abandonarse cavilosidades, ni resolver
+difciles problemas, sino dejndose arrastrar, sin miedo y con
+confianza, de la corriente de la inspiracin, que evoca en ellos el
+influjo de los tipos poticos; saben los artistas dramticos<a name="page_075" id="page_075"></a> espaoles
+producir grande efecto, y resolver dificultades, muchas veces
+insuperables, los artistas metdicos instrudos, y en virtud de su
+facilsima comprehensin y de su sensibilidad impresionable, son los
+intrpretes ms fieles de la intencin potica del autor. Adase esto
+que nunca se proponen imitar la realidad ordinaria de la vida,
+observando y copiando sus rasgos individuales, sino que slo se
+esfuerzan en personificar las formas creadas por el poeta, harmonizando
+as, en su representacin, de la manera ms feliz, el idealismo y la
+naturalidad. Con el fuego de su fantasa, con la rapidez y flexibilidad
+de su comprehensin y fecundidad, saben expresar toda la existencia
+humana en sus variados aspectos, dar forma corporal, verdadera y
+caracterstica sus infinitas manifestaciones, descubrir las ms
+recnditas sinuosidades del alma, pintar las pasiones, no solo en su
+explosin, sino en sus causas y naturaleza, conmover los espectadores
+con la representacin de los afectos ms extraordinarios que pueden
+mover el nimo, y comunicarles la misma fuerza de la elocuencia y de la
+inspiracin que los llenan. Pero en lo que se distinguen principalmente
+los actores espaoles, y pueden servir de modelo los dems, es en la
+gracia, en el encanto y en la elegancia con que saben revestir<a name="page_076" id="page_076"></a> hasta
+las formas ms ordinarias y vulgares de la vida real.</p>
+
+<p>No nos choca en ellos jams esa exacta imitacin de la naturaleza, en
+sus manifestaciones ms inmediatas y casuales, con cuyo secreto se
+proponen lograr fama los actores de otras naciones, cuando lo que hacen
+es contravenir las reglas eternas del arte; siempre notamos en los
+espaoles una concepcin ms artstica, por cuanto hacen slo resaltar
+los rasgos ms importantes de la realidad, expresndolos en su conjunto
+y notndose que la verdad est siempre al lado de la belleza, sin
+perjudicar, no obstante, al carcter individual, condicin
+esencialsima, y la nica compatible con la poesa.</p>
+
+<p>Su manera de declamar, en general, se acomoda al movimiento rpido
+ntimo del argumento, sin descuidar los detalles, con mucha animacin y
+variando de tono con frecuencia, lo cual se debe que los personajes se
+muestren y desaparezcan con la mayor celeridad y haya slo pausas muy
+leves. En la recitacin firme, exacta y variada, se proponen los mejores
+actores espaoles amoldarse la ndole del verso, no debiendo olvidarse
+que se ven obligados aplicarse con esmero al desempeo de su papel,
+excitados por el buen gusto del pblico, y por la atencin incansable
+con que<a name="page_077" id="page_077"></a> ste escucha cada una de las palabras que pronuncian. La
+acentuacin falsa, la omisin de una sola slaba que perjudique la
+medida del verso, es censurada con los signos ms vivos de
+desaprobacin. Increble parecer un aficionado al teatro alemn, que
+ignora, por lo comn, si lo que oye es prosa verso, y, sin embargo,
+diariamente se observa en Espaa que la supresin de una sola lnea que
+interrumpa la serie de las asonancias, promueve entre los espectadores
+un murmullo tan general como espontneo. Seguramente es una fortuna para
+los hbiles artistas presentarse ante espectadores de sentidos tan
+delicados; se ve as puesto en la necesidad inevitable de emplear todas
+sus facultades, para llegar la perfeccin, y considerar los aplausos
+de un pblico tan distinguido como el premio justo debido su mrito.
+Para probar lo extendidas que se hallan en Espaa, en todas las clases
+populares, la aficin y la inteligencia de la poesa, tngase en cuenta
+que las comedias ms clebres y bien escritas, que entre nosotros slo
+se conocen por un pblico muy escogido, no slo se representan ante
+gentes de la clase ms baja de la sociedad espaola que asisten al
+teatro y siguen sus peripecias con el mayor inters, sino que tambin
+las leen luego con la mayor fruicin, explicndose as las<a name="page_078" id="page_078"></a> ediciones
+baratas que se hacen de ellas, como de libros destinados al pueblo. Con
+arreglo al testimonio de un viajero muy instrudo<a name="FNanchor_26_26" id="FNanchor_26_26"></a><a href="#Footnote_26_26" class="fnanchor">[26]</a>, confirmado por
+nuestra propia experiencia, espaoles sin instruccin alguna, siguen los
+complicados hilos del desarrollo de un drama en los teatros, con tal
+atencin, que les basta oirlo una sola vez para hallarse en estado de
+contar en seguida todo su argumento, sin omitir circunstancia alguna
+esencial, mientras que extranjeros instrudos, y que dominan
+completamente el idioma, no pueden ni comprender siquiera el conjunto de
+la accin de tales comedias, si slo asisten una vez al teatro para
+verlas.</p>
+
+<p>La extructura mtrica de las obras dramticas espaolas exige diversas
+maneras de recitacin, con arreglo los distintos versos que se emplean
+en ellas. Este modo de recitar ha de acomodarse la ndole de la
+combinacin mtrica que se use, con tanto rigor, que el artista
+dramtico no puede ni debe confundirlas, por cuya razn no es posible
+dudar que las mismas reglas observadas ahora en los teatros espaoles en
+esta parte, rigieron en la edad de oro de su poesa dramtica. El
+romance, casi siempre de ndole narrativa, se declama con<a name="page_079" id="page_079"></a> tal ligereza
+y rapidez, que nunca cansan, por largos que parezcan, y sus perodos
+complicados, interrumpidos con frecuencia por incisos, pasan con viveza
+extraordinaria. La verdadera importancia de la declamacin se nota
+principalmente cuando por la lentitud, monotona y falta del nfasis
+correspondiente del actor, se hace lo que dice ininteligible, cansado y
+confuso. Para las redondillas y quintillas, sobre todo, cuando
+comprenden anttesis, rasgos epigramticos y juegos de ingenio, la
+locucin es algo ms reposada, y sin embargo, la rapidez con que esto se
+hace es siempre grande, sobre todo, cuando sirve para indicar el
+progreso de la accin. Un recitado ms solemne y majestuoso, con viva
+gesticulacin, y hasta con carcter algo declamatorio, piden las
+estancias y tambin las liras y las silvas, slo que estas ltimas han
+de recitarse con ms lentitud; la de los yambos no rimados ha de ser al
+contrario, ligera y sencilla, mientras que el soneto, causa de su
+importancia, por regla general, y de su lenguaje escogido, necesita que
+se pronuncie con el mayor cuidado, sobre todo, en lo que se refiere su
+exacta acentuacin.</p>
+
+<p>Se ha sostenido con frecuencia que el actor vive para lo presente, y
+slo en l influye, y que no ha de esperar premio alguno de la
+posteridad:<a name="page_080" id="page_080"></a> hasta sus grandes triunfos desaparecen, como si nunca
+existieran, para los que nacen despus, y que su sepulcro, as como
+encierra su cuerpo, as tambin guarda avaro el recuerdo de las horas de
+placer y de entusiasmo que hizo gustar sus admirados auditores. Dos
+siglos<a name="FNanchor_27_27" id="FNanchor_27_27"></a><a href="#Footnote_27_27" class="fnanchor">[27]</a> tan slo han transcurrido desde la muerte de los grandes
+actores, que asombraron toda Espaa en tiempo de Lope<a name="page_081" id="page_081"></a> de Vega, y se
+ha desvanecido su memoria de tal modo, que se hace preciso recurrir
+libros viejos de pergamino, llenos de polvo, para averiguar sus nombres
+y conocer algunas noticias ligeras de su importancia y de su vida.
+Insertamos, pues, estas noticias continuacin, tales cuales las hemos
+podido adquirir, aunque hayamos de contentarnos veces con copiar slo
+los nombres de los actores<a name="FNanchor_28_28" id="FNanchor_28_28"></a><a href="#Footnote_28_28" class="fnanchor">[28]</a>.</p>
+
+<p>Siempre que se habla de cmicos espaoles, se suele mencionar tambin
+<i>Nuestra Seora de la Novena</i>, su santa patrona, cuyo culto se fundaba
+en los hechos y en las razones siguientes: Haba una actriz llamada
+Catalina Flrez, que recorra pie el pas con su marido, mercader
+ambulante, que venda sus artculos de pueblo en pueblo. En uno de estos
+viajes se vi acometida de los dolores de parto. El alumbramiento fu
+feliz; pero como la recin parida se vea obligada acompaar su
+esposo, no tuvo tiempo bastante para restablecerse por<a name="page_082" id="page_082"></a> completo,
+perjudicndola tanto el fro del invierno, en aquel ao extraordinario,
+que se qued baldada de todos sus miembros. Catalina Flrez puso
+entonces sus ojos y sus esperanzas, para curarse, en una imagen de la
+Vrgen, que se adoraba en un retablo situado en un ngulo de la calle
+del Len, de Madrid, y celebr en su honor una novena, con tal celo, que
+hasta pas las noches en la calle. San, segn se dice, al terminar el
+da noveno, recobrando de tal modo el uso de sus miembros, que colg
+delante de la imagen, como su exvoto, las muletas de que se haba
+servido hasta entonces. Este milagro produjo gran sensacin, y fu causa
+de que los actores se pusieran bajo la proteccin de aquella santa
+imagen, eligiendo como patrona <i>Nuestra Seora de la Novena</i>. Esta
+imagen veneranda fu trasladada la parroquia de San Sebastin, y aqu
+fundaron los principales cmicos, en julio de 1624, una hermandad
+cofrada de Nuestra Seora de la Novena, congregacin que dur ms de un
+siglo, y la que pertenecieron como hermanos los principales y ms
+clebres actores de Espaa.</p>
+
+<p>Muy escasas noticias tenemos de los ms famosos cmicos del principio de
+este perodo, esto es, del ltimo decenio del siglo <span class="smcap">XVI</span>. Casi todas
+ellas se han insertado ya en el tomo anterior,<a name="page_083" id="page_083"></a> pero conviene repetir
+sus nombres ahora, puesto que no trabajaron slo en aquella poca<a name="FNanchor_29_29" id="FNanchor_29_29"></a><a href="#Footnote_29_29" class="fnanchor">[29]</a>.<a name="page_084" id="page_084"></a></p>
+
+<p>Alonso Cisneros, de Toledo, fu un actor que perteneci en su juventud
+la compaa de Lope de Rueda, ms tarde director de otra<a name="page_085" id="page_085"></a> compaa suya
+que goz de gran renombre hasta principios del siglo <span class="smcap">XVII</span>. Lope de Vega
+dice de l en <i>El peregrino en su patria</i>, que, desde<a name="page_086" id="page_086"></a> la invencin de
+las comedias, no tuvo rival, y as Lpez Pinciano, como Agustn de
+Rojas, hablan en igual sentido muchas veces. Mateo<a name="page_087" id="page_087"></a> Alemn, en su
+<i>Guzmn de Alfarache</i>, refiere la siguiente ancdota: Aquesto le
+aconteci Cisneros, un famossimo representante, hablando con Manzanos
+(que tambin lo era, y ambos de Toledo, los dos ms graciosos que se
+conocieron en su tiempo), que le dijo: Veis aqu, Manzanos, que todo el
+mundo nos estima por los dos hombres ms graciosos que hoy se conocen.
+Considerad que con esta fama nos manda llamar el Rey nuestro Seor.
+Entramos vos y yo, y hecho el acatamiento debido, si de turbados
+acertremos con ello, nos pregunta:&mdash;Sois Manzanos y Cisneros?
+Responderisle vos que s, porque yo no tengo de hablar palabra. Luego
+nos vuelve decir: Pues decidme gracias. Agora quiero yo saber: Qu le
+diremos? Manzanos le respondi: Pues, hermano Cisneros, cuando en eso
+nos veamos (lo que Dios no quiera), no habr ms que responder sino que
+no estn fritas.</p>
+
+<p>Ros, uno de los cmicos que vagaban de un lugar otro, y que desempea
+el principal papel en <i>El viaje entretenido</i>, de Rojas, era natural de
+Toledo, y muri en el ao de 1610, siendo celebrado por Lope de Vega en
+la obra citada, causa de su superioridad en el gnero cmico, y de la
+naturalidad y gracia de su estilo. Este Ros, como dijimos en su lugar
+oportuno, hizo de gracioso en <i>La Francesilla</i>, de<a name="page_088" id="page_088"></a> Lope, personaje el
+ms antiguo de esta especie que se vi en Espaa.</p>
+
+<p>Alonso y Pedro de Morales fueron actores y poetas dramticos, alabados
+por Rojas. Sus comedias yacen en el olvido, sobrevivindoles slo su
+fama como actores. Los apasionados de Morales le llamaban <i>el Divino</i>, y
+Andrs de Claramonte, en su <i>Letana moral</i>, le califica de prncipe de
+los cmicos. No menos clebre que l fu su esposa Jusepa Vaca, tan
+notable por su belleza como por su talento. Cuntase la ancdota de que
+Morales, al llegar Madrid con su mujer, le recit un soneto pattico
+para prevenirla contra los peligros de su residencia en la corte, y que
+adems le di un palo en la cabeza para esforzar ms sus exhortaciones.
+Este Alonso, si nos atenemos lo que dice Figueroa en su <i>Plaza
+universal</i>, haba muerto ya en el ao de 1615; no as Pedro de Morales,
+ quien Cervantes, en el cap. 2. de su <i>Viaje al Parnaso</i>, llama el
+favorito de las musas, modelo de talento, ingenio y gracia, que viva
+sin duda en el ao de 1635, puesto que en la <i>Fama pstuma</i>, de
+Montalbn, se encuentra includo un soneto suyo sobre la muerte de Lope
+de Vega.</p>
+
+<p>Angulo. Hubo dos actores clebres de este nombre en los teatros
+espaoles, llamndose uno Angulo <i>el malo</i> para distinguirlo del<a name="page_089" id="page_089"></a>
+otro, y habiendo sido uno director de una compaa de cmicos y poeta
+dramtico, y disfrutado el otro de gran fama como actor, segn nos
+cuenta Cervantes en su <i>Coloquio de los perros</i>.</p>
+
+<p>Enumranse tambin entre los cmicos ms famosos y directores de escena
+de principios del siglo <span class="smcap">XVII</span>, Solano, Velzquez, Toms de Fuentes,
+Alcocer, Gabriel de la Torre, Ramrez, Robles, Villegas, Navarrico,
+Quirs, Miguel Ruiz y Marcos Ramrez, todos de Toledo; Francisco Osorio,
+Jernimo Lpez, Pedro Rodrguez, Juan de Vergara, Alonso Riquelme,
+Villegas, Jernimo Lpez, Alcaraz, Vaca, Gaspar de la Torre, Glvez,
+Saldaa, Salcedo, Villalva, Murillo, Segura, Rentera, Toms Gutirrez,
+Avendao y Mainel.</p>
+
+<p>Entre las actrices de la misma poca, se distinguieron Ana de Velasco,
+Mariana Pez, Mariana Ortiz, Mariana Vaca y Jernima de Salcedo.</p>
+
+<p>Entre los ms renombrados que brillaron en las tablas, hasta la mitad
+del siglo <span class="smcap">XVII</span>, merecen mencin especial los siguientes:</p>
+
+<p>Pinedo. La familia de los Pinedo fu fecunda en actores sobresalientes,
+y la predileccin del pblico por ellos era tan grande fines del
+reinado de Felipe IV, que bastaba el anuncio de que cualquiera de su
+nombre haba<a name="page_090" id="page_090"></a> de representar en una comedia, para asegurar su buen
+xito. El apellido de Pinedo era el ms famoso de todos los de los
+cmicos en la poca de Lope de Vega, y de uno de stos dice en su
+<i>Peregrino</i> que era el ms admirable de todos los que lo llevaban. A
+pesar de nuestras prolijas investigaciones, no hemos podido
+proporcionarnos ms datos y distinguirlo de sus homnimos.</p>
+
+<p>Alonso de Olmedo, de una familia distinguida, natural de Talavera de la
+Reina, y al principio paje de Felipe III, se hizo cmico por su amor
+una bella actriz, y entr formar parte de la compaa, cuyo director
+era el marido de su amada. Sucedi entonces que parte de esta compaa,
+en un viaje Vlez Mlaga, cay en manos de unos piratas berberiscos.
+Entre los cautivos lo fu el director de la compaa; y como transcurri
+mucho tiempo sin que se oyera hablar nada de l, se le tuvo por muerto y
+se cas Alonso con la viuda del que se juzgaba difunto; pero unos dos
+aos despus de este suceso, y estando sentado la mesa en Granada el
+matrimonio, entr de repente en la habitacin el primer esposo de la
+dama, y pregunt por el director Alonso de Olmedo; ste se levant en
+seguida de la mesa, y dijo su mujer:&mdash;Seora, la llegada de este
+caballero nos obliga <a name="page_091" id="page_091"></a> separarnos; dadme licencia para que yo busque
+otro domicilio, porque no me conviene permanecer ms aqu.&mdash;Olmedo hizo
+lo que dijo y se encamin Zaragoza, en donde se cas por segunda vez.
+Uno de los hijos de este segundo matrimonio, del mismo nombre que su
+padre, desempe despus, bajo Felipe IV, y con gran aplauso, los
+papeles de primer galn en los teatros de Madrid.</p>
+
+<p>Andrs de la Vega fu director de escena muy solicitado, y uno de los
+fundadores de la hermandad de Nuestra Seora de la Novena. Ms famosa
+que l fu su esposa Mara de Crdoba y de la Vega, celebrada por los
+poetas ms distinguidos de su tiempo bajo el nombre de Amarilis, y
+calificada en el reinado de Felipe III y principios del de Felipe IV
+como la primera actriz de Espaa, tan notable en declamar comedias como
+en cantar, bailar y tocar<a name="FNanchor_30_30" id="FNanchor_30_30"></a><a href="#Footnote_30_30" class="fnanchor">[30]</a>.</p>
+
+<p>D. Pedro Antonio de Castro, tronco de otros muchos Castros, muy
+aplaudidos en los teatros espaoles durante el siglo <span class="smcap">XVII</span>, siendo el
+ltimo de esta lnea, en el <span class="smcap">XVIII</span>, el llamado Damin de Castro. Este D.
+Pedro Antonio perteneci una familia noble y muy estimada, y
+desempeaba un cargo pblico importante,<a name="page_092" id="page_092"></a> capaz de hacerle aspirar los
+supremos del Estado, cuando conoci la bella ingeniosa actriz
+Antonia Granados, y le oblig el amor variar por completo su futuro
+plan de vida. Esta dama, hermana del actor Juan Granados, y llamada por
+sus encantos y por sus talentos la divina Antandra, encaden de tal modo
+al joven Castro, que le ofreci su mano, y troc por la de cmico su
+vida de empleado pblico.</p>
+
+<p>Damin Arias de Peafiel fu un eminente artista dramtico de su poca,
+de quien dice Caramuel que tena voz clara y harmoniosa, una memoria
+excelente y una accin animada y expresiva, pareciendo como si las
+gracias acompaasen los sonidos articulados por su lengua, y Apolo
+sus gestos y al movimiento de sus manos<a name="FNanchor_31_31" id="FNanchor_31_31"></a><a href="#Footnote_31_31" class="fnanchor">[31]</a>. La fama de que disfrut fu
+tan grande, que los mejores oradores de Madrid aprendieron de l el arte
+de hablar, y era tanto el entusiasmo que mova, que D. Luis de Benavente
+dice de l, en uno de sus entremeses, lo que sigue:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Que en ocupando el teatro</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Arias, compaero nuestro,</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Se desclavaban las tablas,<a name="page_093" id="page_093"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Se desquiciaban los techos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Geman todos los bancos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Crujan los aposentos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y el cobrador no poda</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Abarcar tanto dinero<a name="FNanchor_32_32" id="FNanchor_32_32"></a><a href="#Footnote_32_32" class="fnanchor">[32]</a>.</span><br />
+</p>
+
+<p>Este aplaudido actor, en medio de sus triunfos, tom la resolucin de
+renunciar al mundo, y de entrar en una orden monstica rgida; pero un
+suceso imprevisto impidi que llevara cabo su propsito y volvi luego
+al teatro. Muri en Arcos, en donde el Duque de este ttulo, como
+hombre muy distinguido, le di sepultura en el panten de su familia.</p>
+
+<p>Roque de Figueroa, hijo de una familia de Crdoba, distinguida y
+respetada, recibi una educacin literaria y cientfica correspondiente
+ su clase, debiendo consagrarse al servicio del Estado con arreglo la
+voluntad de sus padres; pero por su aficin al teatro abandon los
+estudios y se hizo cmico. Su talento y estilo escnico le granjearon
+mucha fama, declamando, no slo en Madrid, Zaragoza, Valencia, Barcelona
+y Lisboa, con general<a name="page_094" id="page_094"></a> aplauso, sino recorriendo tambin con su compaa
+Italia y los Pases Bajos, y ganando en todas partes riquezas y fama. Su
+carrera teatral comprende casi todo el siglo de oro del teatro espaol,
+porque lleg la avanzada edad de ochenta aos.</p>
+
+<p>Ya mencionamos antes las dos famosas actrices llamadas Amarilis y la
+divina Antandra. Iguales fueron tambin la popularidad y las alabanzas
+que se prodigaron al talento, la belleza y la virtud de Mara
+(Damiana) Riquelme, de la cual dice Caramuel en su <i>Primus Calamus</i>,
+tomo II, pg. 705, que por este tiempo (hacia 1624) se celebraba en los
+teatros la bella Riquelme, tan impresionable por naturaleza, que, con
+asombro de todos, mudaba representando el color de su rostro, denotando
+sus facciones la alegra, si su papel lo demandaba, la tristeza ms
+profunda en los pasos patticos, y figurando los afectos ms opuestos en
+sus ms rpidas transiciones, de tal modo, que era inimitable y nica en
+este gnero de mmica. Estaba casada con el director de escena Manuel
+Vallejo, y representaba en su compaa. El cronista de la hermandad de
+Nuestra Seora de la Novena, cuenta que en el ao de 1631 entr Mara
+Riquelme en la cofrada, y que causa de su belleza, y de su talento
+divino para la escena,<a name="page_095" id="page_095"></a> haba estado expuesta las pretensiones de
+muchos galanes; pero que jams se oy nada que perjudicase en lo ms
+mnimo su honra, sino que, antes bien, su vida fu ejemplar como la de
+una santa. La fama de honradez de la Riquelme se aument ms despus,
+por vivir tranquila y consagrada la religin desde la muerte de su
+marido, abandonando el teatro y domicilindose en Barcelona, en donde
+muri en 1656.</p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/pg_95.png" width="90" height="121" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p><a name="page_096" id="page_096"></a></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_097" id="page_097"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_xxxii.png" width="550" height="230" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_XXXII" id="CAPITULO_XXXII"></a>CAPTULO XXXII.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Otros actores famosos de la poca de Lope de Vega.&mdash;El teatro
+espaol en el extranjero.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_xxxii-s.png" width="83" height="98" alt="S" title="S" />
+</span>EMEJANTE la de la Riquelme es la vida de Francisca Baltasara,
+particularmente inimitable en el desempeo de papeles de damas
+disfrazadas de hombre. Fu mujer del gracioso Miguel Ruiz, y reputada
+como una de las joyas ms bellas del teatro espaol. Cuando su renombre
+era ms grande tom la resolucin repentina, no slo de renunciar sus
+triunfos, sino de decir adis al mundo. Retirse una soledad, en donde
+pas el resto de sus das en prcticas piadosas y en ejercicios
+expiatorios, muriendo en olor de santidad. Un escritor de esa poca
+refiere que, su muerte, tocaron por s mismas las campanas, y que, al
+dar sepultura su cadver, sucedieron otros milagros. La vida y muerte
+de esta actriz sirvi para la composicin de<a name="page_098" id="page_098"></a> varias comedias, escritas
+por Guevara, Antonio Coello y Francisco de Rojas, cuyo ttulo y
+protagonista eran <i>La Baltasara</i>.</p>
+
+<p>Otra actriz muy clebre fu Angela Dido, cuyo sobrenombre recibi
+causa de la habilidad extraordinaria con que representaba el papel de
+Dido, reina de Cartago, en la tragedia del mismo nombre, de Guilln de
+Castro. Nos concretaremos ahora indicar slo los nombres de los ms
+clebres cmicos y cmicas del tiempo de Lope de Vega.</p>
+
+<p>Juan Rana, segn Caramuel el cmico ms notable de cuantos hubo en el
+teatro espaol, floreci en los reinados de Felipe III y Felipe IV.
+Heredia, actor y director de compaa, ya muy famoso principios del
+siglo <span class="smcap">XVII</span>; su esposa, tambin muy renombrada, Mara de Heredia, le
+sobrevivi largo tiempo, y muri en Npoles en 1658. Cristbal de
+Avendao, que falleci en 1635, y Toms Fernando Cabredo en 1634,
+fundadores los dos de la cofrada de Nuestra Seora de la Novena.
+Cristbal Santiago Ortiz, Valds, Snchez, Pedro Cebrin, Melchor de
+Len, Porras, Santander, Miguel Ramrez, Cristbal, Cintor, Jernimo
+Lpez, Juana de Villalba, Micaela de Lujn, Ana Muoz, Jernima de
+Burgos, Polonia Prez, Mara de los Angeles y Mara de Morales.<a name="page_099" id="page_099"></a></p>
+
+<p>Para ilustracin y complemento de las noticias antes insertas acerca de
+la vida de los cmicos espaoles, puede verse el pasaje que copiamos del
+<i>Gran tacao</i>, de Quevedo. Don Pablo refiere, en el cap. 22 de esta
+novela picaresca, lo siguiente:</p>
+
+<p>En una posada top una compaa de farsantes que iban Toledo:
+llevaban tres carros, y quiso Dios que entre los compaeros iba uno que
+lo haba sido mo del estudio en Alcal, y haba renegado, metdose en
+el oficio, dxele lo que me importaba el ir all y salir de la Corte; y
+apenas el hombre me conoca con la cuchillada y no haca sino
+santiguarse, <i>per signum crucis</i>. Al fin me hizo amistad (por mi dinero)
+de alcanzar de los dems lugar para que yo fuera con ellos. Ibamos
+barajados hombres y mujeres; y una entre ellas, la bailarina, que
+tambin haca las Reinas y papeles graves en la Comedia, me pareci
+extremada sabandija. Acert estar su marido mi lado, y yo sin pensar
+ quin hablaba, llevado del deseo de amor, y gozarla, dxele:&mdash;Esta
+mujer, por qu orden podramos hablar, para gastar con ella veinte
+escudos, que me ha parecido hermosa?&mdash;No me est bien m el decirlo,
+que soy su marido (dixo el hombre), ni tratar de eso: pero sin pasin
+(que no me mueve ninguna) se puede<a name="page_100" id="page_100"></a> gastar con ella cualquier dinero,
+porque tales carnes no tiene el suelo, ni tal juguetoncica, y diciendo
+esto salt del carro y fuese al otro, segn pareci, por darme lugar
+que le hablase. Cayme en gracia la respuesta del hombre, y ech de ver
+que por esto se puede decir tienen mujeres como si no las tuviesen,
+torciendo la sentencia en malicia. Yo goc de la ocasin, y preguntme
+que dnde iba, y algo de mi hacienda y vida. Al fin dexamos, tras
+muchas palabras, para Toledo las obras: bamos holgando por el camino
+mucho. Yo acaso comenc representar un pedazo de la Comedia de San
+Alexo, que me acordaba de cuando muchacho, y representlo de suerte que
+les di codicia; y sabiendo (por lo que yo le dixe mi amigo que iba en
+la Compaa) mis desgracias y descomodidades, dxome que si quera
+entrar en la danza con ellos. Encarecime tanto la vida de la farndula,
+que yo, que tena necesidad de arrimo, y me haba parecido bien la moza,
+concertme por dos aos con el Autor. Hcele escritura de estar con l,
+y dime mi racin y representaciones, y con tanto llegamos Toledo.
+Dironme que estudiase tres cuatro Loas y papeles de barba, que los
+acomodaba bien con mi voz. Yo puse cuidado en todo y ech la primera Loa
+en el Lugar: era de una Nave (de lo que son todas) que vena<a name="page_101" id="page_101"></a> destrozada
+y sin provisin, y deca lo de Este es el Puerto: llamaba la gente
+Senado: peda perdn de las faltas y silencio y entrme. Hubo un vtor
+de rezado, y al fin parec bien en el Teatro. Representamos una Comedia
+de un Representante nuestro, que yo me admir de que fuesen Poetas,
+porque pensaba que el serlo era de hombres muy doctos y sabios, y no de
+gente tan sumamente lega; y est ya de manera esto, que no hay Autor que
+no escriba Comedias, ni Representante que no haga su farsa de Moros y
+Christianos: que me acuerdo yo antes, que si no eran Comedias del buen
+Lope de Vega y Ramn, no haba otra cosa. Al fin, la Comedia se hizo el
+primer da y no la entendi nadie: al segundo, empezmosla, y quiso Dios
+que empezaba por una guerra, y sala yo armado y con rodela, que si no,
+ manos de mal membrillo, tronchos y badeas acabo. No se ha visto tal
+torbellino, y ello merecalo la Comedia, porque traa un Rey de
+Normanda sin propsito en hbito de Ermitao, y meta dos lacayos para
+hacer reir; al desatar la maraa no haba ms de casarse todos, y all
+va. Al fin tuvimos nuestro merecido. Tratamos mal al compaero Poeta, y
+yo, dicindole que mirase de la que nos habamos escapado, y
+escarmentase, dxome que no era suyo nada de la Comedia, sino que de<a name="page_102" id="page_102"></a> un
+paso de uno y otro de otro haba hecho la capa de pobre de remiendo, y
+que el dao no haba estado sino en lo mal zurcido. Confesme que los
+Farsantes que hacan Comedias, todos les obligaba restitucin, porque
+se aprovechaban de cuanto haban representado, y que era muy fcil; y
+que el inters de sacar trescientos cuatrocientos reales les pona
+aquellos riesgos. Lo otro, que como andaban por esos lugares y les leen
+unos y otros Comedias, tombanlas para verlas y hurtbanselas, y con
+aadir una necedad y quitar una cosa bien dicha, decan que era suya; y
+declarme como no haba habido Farsantes jams que supiesen hacer una
+copla de otra manera. No me pareci mal la traza: yo confieso que me
+inclin ella por hallarme con algn natural la Poesa, y ms que
+tena ya conocimiento con algunos Poetas, y haba ledo Garcilaso: y
+as determin de dar en el arte: y con esto, la Farsanta, y representar,
+pasaba la vida. Pasado un mes que haba que estbamos en Toledo haciendo
+muchas Comedias buenas, y tambin enmendado el yerro pasado (que con
+esto yo ya tena nombre y haba llegado llamarme Alonsete, porque yo
+haba dicho llamarme Alonso, y por otro nombre me llamaban el Cruel, por
+serlo una figura que haba hecho con grande aceptacin de los
+mosqueteros<a name="page_103" id="page_103"></a> y chusma vulgar); tena ya tres pares de vestidos y Autores
+que me pretendan sonsacar de la compaa. Hablaba ya de entender de la
+Comedia, murmuraba de los Cmicos famosos, reprehenda los gestos
+Pinedo, daba mi voto en el reposo natural de Snchez, llamaba bonico
+Morales, y pedame el parecer en el adorno de los Teatros y trazar las
+apariencias. Si alguno vena leer la Comedia, yo era el que la oa. Al
+fin, animado con este aplauso, me desvirgu de Poeta en un romancico, y
+luego hice un Entrems y no pareci mal. Atrevme una Comedia, y
+porque no escapase de ser divina cosa la hice de Nuestra Seora del
+Rosario. Comenzaba por chirimas: haba sus Animas de Purgatorio, y sus
+demonios que se usaban entonces con su b, b, al salir, y r, r, al
+entrar. Caale muy en gracia al Lugar el nombre de Satn en las coplas y
+el tratar luego de si cay del cielo y tal. En fin, mi Comedia se hizo y
+pareci muy bien. No daba manos trabajar, porque acudan m
+enamorados, unos por coplas de cejas y otros de ojos, cul de manos y
+cul romancicos para cabellos. Para cada cosa tena su precio, aunque
+como haba otras tiendas, porque acudiesen la ma haca barato. Pues
+Villancicos, hervan Sacristanes y Demandaderos de monjas, ciegos me
+sustentaban pura<a name="page_104" id="page_104"></a> oracin ocho reales de cada una, y me acuerdo que
+hice entonces la del <i>Justo juez</i>, grave y sonorosa, que provocaba
+gestos. Escrib para un ciego, que la sac en su nombre, las famosas que
+empiezan:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Madre del Verbo humanal,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Hija del Padre Divino,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Dame gracia virginal, etc.</span><br />
+</p>
+
+<p>Fu el primero que introduxo acabar las coplas como los sermones, con
+aqu gracia y despus gloria, en esta copla de un cautivo de Tetun:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Pidmosle sin falacia</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Al alto Rey sin escoria,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pues ve nuestra pertinacia,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que nos quiera dar su gracia</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y despus all la gloria. Amn.</span><br />
+</p>
+
+<p>Estaba viento en popa con estas cosas, rico, prspero y tal que casi
+aspiraba ya ser Autor. Tena mi casa muy bien aderezada, porque haba
+dado (para tener tapicera barata) en un arbitrio del diablo, y fu
+comprar reposteros de tabernas y colgarlos. Costronme veinte y cinco
+treinta reales: eran ms para ver que cuantos tiene el Rey, pues por
+stos se vea de puro rotos y por esotros no se ver nada. Sucedime un
+da la mejor cosa del mundo, que aunque es en mi afrenta la he<a name="page_105" id="page_105"></a> de
+contar. Yo me recoga en mi posada el da que escriba Comedia al
+desvn, y all me estaba, y all coma. Suba una moza con la vianda y
+dexbamela all; yo tena por costumbre escribir representando recio,
+como si lo hiciera en el tablado. Ordena el diablo que la hora y punto
+que la moza iba subiendo por la escalera (que era angosta y obscura) con
+los platos y la olla, yo estaba en un paso de montera y daba grandes
+gritos componiendo mi Comedia, y deca:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Guarda el oso, guarda el oso,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que me dexa hecho pedazos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y baxa tras ti furioso.</span><br />
+</p>
+
+<p>Qu entendi la moza (que era gallega) que oy decir baxa tras ti, y
+me dexa? Que era verdad y que le avisaba. Va huir y con la turbacin
+psase la saya y rueda toda la escalera: derram la olla, quebr los
+platos y sale dando gritos la calle, diciendo:&mdash;Que mata un oso un
+hombre:&mdash;y por presto que yo acud, ya estaba toda la vecindad conmigo,
+preguntando por el oso, y aun contndoles yo como haba sido ignorancia
+de la moza (porque era lo que he referido de la Comedia) an no lo
+queran creer. No com aquel da: supironlo los compaeros, y fu
+celebrado el cuento en toda la ciudad; y de estas cosas me sucedieron<a name="page_106" id="page_106"></a>
+muchas mientras persever en el oficio de Poeta y no sal del mal
+estado. Sucedi, pues, que mi Autor (que siempre paran en esto),
+sabiendo que en Toledo le haba ido bien, le executaron por no s qu
+deuda, y le pusieron en la crcel, con lo cual nos desembarazamos todos
+y ech cada uno por su parte. Yo (si va decir verdad), aunque los
+compaeros me queran guiar otras compaas, como no aspiraba
+semejantes oficios y el andar en ellos era por necesidad, vindome con
+dinero y bien puesto, no trat ms que de holgarme. Despedme de todos;
+furonse......</p>
+
+<p>El perodo en que se extendieron por el extranjero las representaciones
+de comedias por compaas de cmicos espaoles, especialmente en Italia,
+Inglaterra y Francia, as como mayor nmero de traducciones
+imitaciones de obras dramticas castellanas, comienza en el segundo
+tercio del siglo <span class="smcap">XVII</span>, aunque hayan de ser muy anteriores esta fecha
+las primeras que se hicieron. En su lugar correspondiente tratamos de la
+cuestin de si se conoci en Inglaterra el drama espaol en tiempo de
+Shakespeare. Como indicamos antes, el primer dato existente acerca de la
+aparicin en Londres de una compaa de cmicos espaoles, es del ao de
+1635, porque el 23 de diciembre de este ao represent Juan Navarro<a name="page_107" id="page_107"></a> con
+su compaa ante el rey Carlos I<a name="FNanchor_33_33" id="FNanchor_33_33"></a><a href="#Footnote_33_33" class="fnanchor">[33]</a>; los dramas ingleses ms antiguos,
+que se miran con certeza como imitaciones de los castellanos,
+corresponden la poca de Carlos II; sin embargo, hay razones,
+expuestas precedentemente, para creer que los dramticos ingleses
+conocieron y estudiaron antes los espaoles.</p>
+
+<p>Las noticias que se conservan de la popularidad de las comedias y
+cmicos espaoles por Italia, son ms positivas, y alcanzan una poca
+ms remota. En ella, como sabemos, se representaron las obras dramticas
+de Torres Naharro. Las ciudades de Npoles y Miln, en donde habitaban
+muchos espaoles, ofrecan ricas ganancias las compaas de cmicos de
+esta nacin; pero estas compaas no se encerraban slo en las ciudades
+mencionadas, sino que recorran todo el pas. El P. Toms Hurtado habla
+de cmicos espaoles que representaron en Roma en el pontificado de
+Gregorio XV (1621 23)<a name="FNanchor_34_34" id="FNanchor_34_34"></a><a href="#Footnote_34_34" class="fnanchor">[34]</a>, y en la vida de la actriz<a name="page_108" id="page_108"></a> Mara Laredo se
+lee que perteneci siempre las compaas de cmicos que vagaron por
+Italia, sin venir despus Espaa. Segn dice Riccoboni, desde el ao
+de 1620 hubo tal aficin en Italia las comedias espaolas, que las
+traducciones imitaciones de las obras de Lope de Vega y de sus
+coetneos sustituyeron casi por completo en los teatros las comedias y
+tragedias originales italianas<a name="FNanchor_35_35" id="FNanchor_35_35"></a><a href="#Footnote_35_35" class="fnanchor">[35]</a>. El clebre actor de <i>Adone</i>, Marino,
+dice, en su <i>Elogio fnebre de Lope</i>, que era costumbre de los
+empresarios de teatro de Italia y Francia, y para aumentar sus entradas,
+anunciar en los carteles que la comedia que haba de representarse era
+de Lope de Vega; y que bastaba slo su nombre para atraer tantos
+espectadores, que ni bastaba el teatro para contenerlos ni su caja para
+guardar el dinero<a name="FNanchor_36_36" id="FNanchor_36_36"></a><a href="#Footnote_36_36" class="fnanchor">[36]</a>.<a name="page_109" id="page_109"></a></p>
+
+<p>An ms se explot en Francia que en Italia la rica mina descubierta por
+los poetas dramticos espaoles. Las guerras de Francisco I haban
+contribudo extender allende los Pirineos la lengua castellana; el
+casamiento de Luis XIII con Ana Mauricia, hija de Felipe III, divulg
+ms esta lengua en la corte de Pars. Es en alto grado probable que ya
+en la primera mitad del siglo <span class="smcap">XVII</span> representaran en Pars cmicos
+espaoles, aunque, decir verdad, no hemos encontrado datos histricos
+fidedignos que lo confirmen. La noticia relativa la compaa de
+Sebastin del Prado, que vino Espaa con la infanta Mara Teresa, hija
+de Felipe IV, pertenece al perodo subsiguiente de la historia del
+teatro espaol. Pero aparece con toda evidencia el influjo que los
+dramticos espaoles ejercieron en los franceses, aun durante el perodo
+anterior, en las muchas obras dramticas que, en todo en parte,
+plagiaron stos de aqullos. Los franceses del siglo <span class="smcap">XVII</span> no tienen
+escrpulo alguno en declararlo. Corneille y Molire confiesan que deben
+mucho los espaoles, y Fontenelle, el sobrino de Corneille, dice que,
+en vida de su to, era costumbre admitida recurrir los espaoles para
+los argumentos de las obras dramticas, por su gran superioridad en esta
+materia; y Voltaire afirma expresamente que Francia debe Espaa su<a name="page_110" id="page_110"></a>
+primera tragedia verdadera y su primera comedia de carcter. Despus de
+esta declaracin no tiene ya tanto valor la que hace despus, cuando
+asegura que los franceses, en el reinado de Luis XIII y Luis XIV, se han
+apropiado ms de 40 obras dramticas de los espaoles. Ya mencionamos
+antes algunos ejemplos famosos de tales imitaciones, como el <i>Cid</i> y el
+<i>Menteur</i>, de Corneille, y el <i>Festn de Pierre</i>, de Molire, cuando
+hablamos de Guilln de Castro, Alarcn y Tirso de Molina. Estas obras
+dramticas son trabajos originales, declarados y confesados, de clebres
+poetas espaoles; pero hay adems otras muchas tragedias y comedias
+francesas que pertenecen tambin la misma fuente, aunque la imitacin
+no se haya declarado. Nuestro objeto no puede ser ahora formar un
+catlogo completo y exacto de todas estas copias, plagios imitaciones,
+no slo porque es poco grato perder un tiempo precioso en averiguar este
+linaje de hurtos, sino tambin porque investigaciones prolijas de esa
+especie no tienen su oportuno asiento en una historia del teatro
+espaol. Bstanos, por tanto, tratar de este saqueo slo de un modo
+sumario, y sealar los plagios ms notables que han hecho los poetas
+franceses Lope y sus contemporneos. En el tomo V indicaremos
+tambin los ms numerosos que se hicieron en<a name="page_111" id="page_111"></a> su poca, de Caldern y de
+otros dramticos posteriores.</p>
+
+<p>Ya el fecundo escritor dramtico Hardy (seramos injustos si le
+llamramos poeta: floreci de 1600 1620) conoci y explot la mina de
+singulares invenciones interesantes argumentos dramticos, que
+encerraba la literatura espaola. De las 41 obras suyas que se
+conservan, parte de las 800 que se le atribuyen, hay muchas, cuyos
+originales son, sin duda alguna, espaoles, como la <i>Felismene</i> dimana
+de la <i>Diana</i>, de Montemayor, y la <i>Force du sang</i> de otra novela del
+mismo autor. No es posible averiguar si ha cometido algn otro plagio de
+la misma naturaleza, atenindonos las obras suyas, hoy existentes;
+pero se puede suponer que as lo ha hecho, y que, si se conocieran todas
+sus obras perdidas, se demostrara ms cumplidamente este aserto.</p>
+
+<p>Al frente de los dramticos franceses que, por lo general, han imitado
+los espaoles, debe nombrarse Rotrou, no slo teniendo en cuenta el
+tiempo en que escribi, sino tambin las obras que compuso. Demuestra
+singular aptitud para sentir y apreciar las bellezas de sus originales,
+y un talento poco comn para reproducirlas. En <i>La belle Alfrede</i> (de
+<i>La hermosa Alfreda</i>, de Lope de Vega); <i>Laure persecute</i> (de la <i>Laura
+perseguida</i>, del mismo poeta<a name="page_112" id="page_112"></a>), y en <i>Don Lope de Cardonne</i> (tambin del
+<i>Lope de Cardona</i>, del mismo), observamos que se han trasladado las
+copias el colorido potico, el fuego de la fantasa y la viveza de la
+exposicin que tanto nos seducen en las creaciones del poeta espaol,
+cuyas cualidades, aunque no tan brillantes, se encuentran, sin embargo,
+en las imitaciones hechas de aquellas obras, no siendo justo negarlas.
+Lo mismo se puede decir de sus <i>Ocasions perdues</i> (de <i>La ocasin
+perdida</i>, de Lope), y de su <i>Don Bernard de Cabrere</i> (de la comedia <i>La
+adversa fortuna de Don Bernardo de Cabrera</i>, de Mira de Mescua). <i>La
+bague de l'oubli</i> es una imitacin de <i>La sortija del olvido</i>, de Lope
+de Vega, y ha servido despus de principal argumento una de las
+mejores comedias francesas, <i>Le Roy de Cocagne</i>, de Legrand. Si los
+sucesores de Rotrou hubieran seguido su ejemplo, hubiese ganado mucho el
+teatro francs; pero desgraciadamente Corneille, al imitar los dramas
+espaoles, emprendi una senda en la cual haban de desaparecer, en
+general, todas las excelencias y bellezas de aqullas. Hicimos notar
+su tiempo que en su <i>Cid</i> no se encontraban ninguna de las grandes
+creaciones de la magnfica tragedia de Guilln de Castro, de la misma
+manera que transform en obra rida y pesada, que de ningn modo puede
+llamarse<a name="page_113" id="page_113"></a> potica, la comedia llena de vida de Alarcn, titulada <i>La
+verdad sospechosa</i>. Entre sus dems dramas, <i>Don Sanche d'Aragon</i> y la
+<i>Suite du Menteur</i>, son imitaciones respectivamente de <i>El palacio
+confuso</i> y de <i>Amar sin saber quin</i>, de Lope de Vega. Ambos dramas
+son indudablemente de los mejores que cuenta la literatura francesa;
+pero cuando se comparan con sus notables originales, aparece de un modo
+indudable la falta de dotes poticas de Corneille. La invencin de las
+comedias mencionadas es tan bella, tan indeleble su vida ntima potica
+y tan grande su energa, que ninguna imitacin poda destruirlas por
+completo; pero el autor francs apenas ha hecho otra cosa que trasladar
+ su imitacin el seco esqueleto de la fbula, destruyendo su movimiento
+y su vida al aplicarles sus estrechas reglas: todas las galas y el
+colorido potico del original han desaparecido por completo,
+transformndose en momia un cuerpo lozano y vigoroso. Dejemos un lado
+la cuestin de si <i>El honrado hermano</i>, de Lope de Vega, ha servido no
+para la composicin de <i>Los Horacios</i>, de Corneille, porque, lo menos,
+no se destacan con claridad los vnculos de unin que hay entre ambas
+producciones.</p>
+
+<p>La explotacin que hizo Molire de los dramas espaoles, es mayor de lo
+que se cree,<a name="page_114" id="page_114"></a> manifestndose, no slo en las comedias, cuyo plan, en su
+totalidad, es copia de composiciones dramticas espaolas, sino tambin
+en otras, en que encontramos escenas y situaciones aisladas, que tienen
+el mismo origen. A las primeras pertenece <i>Le medecin malgr lui</i>,
+prescindiendo por ahora de los trabajos de Caldern y de Moreto sobre el
+mismo asunto, de los cuales hablaremos en su lugar oportuno. Esta
+comedia proviene, en su fondo accin, de <i>El acero de Madrid</i>, de
+Lope; pero la escena en que Sganarelle presenta Leandro como boticario
+para proporcionarle una entrevista con Lucinda, recuerda otra escena
+semejante de <i>La fingida Arcadia</i>, de Tirso de Molina. <i>L'amour
+medecin</i>, la verdad, no tiene de comn con <i>El amor mdico</i>, de Tirso,
+ms que el ttulo, puesto que la accin es muy diversa; pero las escenas
+tercera y cuarta del acto segundo del mismo drama, provienen de aquel
+poeta espaol, como cualquiera puede convencerse, comparndolas con el
+principio del acto segundo de <i>La venganza de Tamar</i>. La clebre escena
+de la reconciliacin en <i>Tartuffe</i> est sacada de <i>El perro del
+hortelano</i>, de Lope de Vega, y <i>L'cole des mars</i>, en muchas de sus
+escenas, recuerda otras de <i>La discreta enamorada</i> y de <i>El mayor
+imposible</i>, del clebre poeta espaol.</p>
+
+<p>Si los dos grandes dramticos franceses, en<a name="page_115" id="page_115"></a> sus imitaciones de los
+poetas espaoles, aparecen en ellas con tan poca ventaja suya, qu
+podr esperarse de otros escritores inferiores de comedias de aquel
+tiempo? A la verdad, stos han bebido en aquella fuente con extraa
+insistencia. Pueden citarse, para indicar slo la ligera algunos
+ejemplos, <i>La jalouse d'elle mme</i>, de Bois-Robert, de <i>La celosa de s
+misma</i>, de Tirso; <i>L'absent chez soi</i>, de d'Ouville, de <i>El ausente en
+su lugar</i>, de Lope; <i>L'amour medecin</i>, de Sainte Marthe, de <i>El amor
+mdico</i>, de Tirso; su <i>Aimer sans savoir qui</i>, del <i>Amar sin saber
+quin</i>, de Lope, y aadirse stas, adems, como imitaciones de
+originales espaoles, casi todas las obras dramticas de Montfleury,
+Mayret, Scarron, Toms Corneille, Bois-Robert, d'Ouville, y las ms
+antiguas de Quinault. No se crea por esto que censuramos esos
+escritores al hacer esas apropiaciones. Es preciso conceder al poeta el
+derecho de utilizar las invenciones y pensamientos ajenos. De esta
+manera, trabajos dramticos de sus predecesores y contemporneos
+sugirieron Shakespeare la idea de algunas de sus obras la de escenas
+aisladas de ellas, y as tambin los dramticos espaoles se apoderaron
+mutuamente de sus riquezas literarias. Pero lo que ha de exigirse sin
+remedio de este proceder es que el autor, que se atribuye bienes ajenos,
+los revista de<a name="page_116" id="page_116"></a> formas poticas y se los asimile; que los exorne con
+nuevos elementos poticos, hijos de su inspiracin, y que les infunda
+ms vigor y ms lozana vida. Aun aqul que estime excesiva esta
+pretensin, ha de confesar, lo menos, que el que usufructe as las
+obras preexistentes, muestre simpata por sus bellezas y por sus rasgos
+ms notables, en vez de deslustrarlos, hacindolos siempre descollar al
+presentarlos como suyos de nuevo. Si no llena estas condiciones, ser
+llamado con justicia un torpe plagiario. Pero qu han hecho los
+franceses mencionados para cumplir estos requisitos racionales? Se
+apoderan de una comedia espaola, exprimen los materiales que la
+constituyen, arrancan de ella con el mayor esmero sus galas poticas,
+sacrifican al dolo de las tres unidades la verdad y la verosimilitud,
+el fuego y la vida de la exposicin dramtica, y de esta manera, de un
+poema original <i>irregular</i> y <i>tosco</i>, , ms bien dicho, de retazos y
+ligeras reminiscencias de l, componen una tragedia clsica una
+comedia. En vez de los arranques poticos del primero, encontramos en la
+segunda la ms prosica parsimonia; en vez de la abundancia y de la
+verdad de los motivos dramticos, una accin mutilada en todas sus
+partes y sin dote alguna artstica; en vez de la rapidez arrebatadora
+del dilogo, una<a name="page_117" id="page_117"></a> conversacin lnguida; en vez del sonido harmonioso
+que arrebata y de las rimas diversas que encantan el odo, el arrastre
+montono de los alejandrinos. En efecto, slo en cuanto, sin duda, no es
+ todos posible componer originales excelentes, hasta el punto de no
+quedar apenas ni la ms leve huella de su excelencia primitiva; slo
+bajo este aspecto ha de calificarse el talento de los escritores
+dramticos franceses. Desdichados los poetas espaoles, sobre quienes
+ha cado esta nube de langostas, y msera mil veces la grandeza y la
+lozana de su musa potica! Pero ms desdichados y dignos de lstima por
+su desvergenza son los crticos que, por vanidad nacional por
+estpida y supersticiosa adoracin los preceptos de Boileau, no han
+temido calificar de reformas ms perfectas de los originales estos
+engendros, dignos del ms absoluto desprecio.</p>
+
+<p>Slo noticias aisladas incompletas han llegado nuestro conocimiento
+acerca de la difusin de las obras dramticas espaolas de este perodo
+en pueblos diversos de los indicados. No hay la ms leve duda de que se
+divulgaron en los Pases Bajos, como lo prueban las muchas impresiones
+que de esas comedias se hicieron. Consta tambin del prlogo de <i>El
+peregrino en su patria</i> que los dramas de Lope haban ya penetrado en
+Amrica principios del<a name="page_118" id="page_118"></a> siglo <span class="smcap">XVII</span>, y que se representaron all con
+general aplauso. Hay motivos para dudar, puesto que no hemos encontrado
+dato alguno que lo confirme, del aserto de Sismondi, de que en las
+cortes de Viena y de Munich se representaron comedias espaolas; pero
+parece, al contrario, positivo que en el serrallo de Constantinopla se
+representaron algunas por moriscos y esclavos espaoles, que las
+reciban de mercaderes venecianos<a name="FNanchor_37_37" id="FNanchor_37_37"></a><a href="#Footnote_37_37" class="fnanchor">[37]</a>.</p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/pg_118.png" width="90" height="125" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p><a name="page_119" id="page_119"></a></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<h2><a name="TERCER_PERIODO" id="TERCER_PERIODO"></a>TERCER PERODO.<br /><br />
+EDAD DE ORO DEL TEATRO ESPAOL.</h2>
+
+<p><a name="page_120" id="page_120"></a></p>
+
+<p><a name="page_121" id="page_121"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_i.png" width="550" height="220" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_I" id="CAPITULO_I"></a>CAPTULO PRIMERO.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Aficin de Felipe IV al arte dramtico.&mdash;Teatro Real del Buen
+Retiro.&mdash;Fiestas de corte y lujo de decoraciones.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_i-d.png" width="84" height="80" alt="D" title="D" />
+</span>ESPUS de la muerte de Felipe III, ocurrida el 31 de marzo de 1621, se
+cerraron los teatros de Madrid por espacio de cuatro meses, en virtud de
+orden superior. Bajo mejores auspicios que antes, se abrieron de nuevo
+el 28 de junio siguiente, estrenndose la comedia de Lope titulada <i>Dios
+hizo los reyes y los hombres las leyes</i>. Las representaciones escnicas
+haban tenido que luchar hasta entonces, por diversos motivos, con la
+oposicin del Gobierno, no encontrando ms apoyo que la aficin del
+pblico, y desde este momento se puso al frente del Estado un Monarca
+apasionado del arte dramtico, y protector decidido de estos
+espectculos<a name="FNanchor_38_38" id="FNanchor_38_38"></a><a href="#Footnote_38_38" class="fnanchor">[38]</a>. Indudablemente<a name="page_122" id="page_122"></a> Felipe IV ocupa un lugar distinguido
+entre los prncipes que se han honrado favoreciendo los artistas y
+poetas, y nadie podr<a name="page_123" id="page_123"></a> negarle esta gloria, sean cuales fueren las
+censuras diversas que merezcan sus actos como soberano, y la influencia
+que por sus faltas haya<a name="page_124" id="page_124"></a> podido tener en la prdida ms y ms sensible
+de la grandeza poltica de Espaa. Su nombre est enlazado estrechamente
+con los de todos<a name="page_125" id="page_125"></a> los grandes artistas y poetas que dieron tanto lustre
+ su reinado. A su llamamiento acudieron Madrid los pintores ms
+distinguidos de<a name="page_126" id="page_126"></a> Espaa, y, con Velzquez la cabeza, formaron una
+escuela, que puede igualarse las primeras de otras naciones. Casi
+todos los cargos<a name="page_127" id="page_127"></a> importantes de su corte se encomendaron hombres
+ilustrados, capaces de apreciar las artes y la poesa, si ya no
+sobresalieron tambin<a name="page_128" id="page_128"></a> en este concepto, como los condes de Lemos y de
+Villamediana<a name="FNanchor_39_39" id="FNanchor_39_39"></a><a href="#Footnote_39_39" class="fnanchor">[39]</a>. Una de las diversiones favoritas del Rey, despus de
+cumplir con los<a name="page_129" id="page_129"></a> deberes de su gobierno, los cuales tal vez no
+dispensase toda la atencin necesaria, era el de solazarse con
+improvisaciones y juegos poticos.<a name="page_130" id="page_130"></a> Pero el teatro fu siempre el centro
+principal, donde convergan todos sus pasatiempos. Todo poeta
+dramtico distinguido estaba<a name="page_131" id="page_131"></a> seguro de contar con su favor. La fama
+lleg sostener que l mismo haba escrito innumerables comedias,
+citndose entre ellas especialmente<a name="page_132" id="page_132"></a> las tituladas <i>Dar la vida por su
+dama el conde de Sex</i> y <i>Lo que pasa en un torno de monjas</i>; y tan
+lejos se ha ido en este camino, que se le<a name="page_133" id="page_133"></a> atribuyen todas las impresas,
+cuyo autor se llama <i>un ingenio de esta corte</i>. Pero esta ltima
+suposicin se funda en un error manifiesto, no<a name="page_134" id="page_134"></a> existiendo tampoco
+pruebas histricas de ninguna especie que autoricen tampoco admitir la
+primera, sabindose slo con certeza que le<a name="page_135" id="page_135"></a> agradaba reunir su
+alrededor los poetas de ms talento, y trazar en su compaa planes de
+comedias. Acostumbraba tambin, en un crculo<a name="page_136" id="page_136"></a> ms estrecho de su corte,
+desempear papeles en comedias improvisadas<a name="FNanchor_40_40" id="FNanchor_40_40"></a><a href="#Footnote_40_40" class="fnanchor">[40]</a>.</p>
+
+<p>La etiqueta de la corte haba prohibido hasta<a name="page_137" id="page_137"></a> entonces al Rey su
+asistencia los teatros; y aunque Felipe IV no se atrevi anular esta
+costumbre, visit, no obstante, de incgnito los de la Cruz y del
+Prncipe. Pero, para entregarse sin obstculos su recreo favorito, y
+la vez para facilitar un local ms decente las representaciones
+escnicas, ya desde el principio de su reinado construy un teatro en el
+palacio del Buen Retiro, ante las puertas de Madrid, para que fuese
+exclusivamente teatro de la corte, y cuyos espectadores haban de ser
+personajes invitados por el Monarca para acompaarle. Este teatro super
+en sumo grado los corrales de la ciudad en la elegancia de sus
+dependencias y en la perfeccin de decoraciones y mquinas, guardndose
+en su construccin reglas tan distintas de las seguidas hasta entonces,
+que estaba cubierto por un techo y cerrado por todos lados. El saln,
+la parte del mismo teatro destinada los espectadores, era, sin duda,
+de extensin reducida; pero, en cambio, era mucho mayor la escena, y
+dispuesta de tal suerte, que era posible emplear en ella los aparatos
+escnicos ms<a name="page_138" id="page_138"></a> complicados. El fondo poda abrirse hacia el jardn;
+circunstancia particularmente favorable los efectos teatrales, puesto
+que de esta manera las decoraciones en que se representaban paisajes
+prdida de vista producan mucha mayor ilusin, y porque daba as
+tambin cabida los coros, por numerosos que fueran.</p>
+
+<p>Consultemos adems, para conocer este teatro de la corte, los mismos
+viajeros franceses del siglo <span class="smcap">XVII</span>, que nos describieron antes los
+corrales de la Cruz y del Prncipe. El personaje que acompaaba al
+mariscal de Grammont, que vino la corte de Espaa el ao de 1659, como
+enviado extraordinario de Luis XIV, habla en una carta su hermana de
+una fiesta que se celebr en el palacio antiguo alczar en honor de
+este enviado<a name="FNanchor_41_41" id="FNanchor_41_41"></a><a href="#Footnote_41_41" class="fnanchor">[41]</a>. Lo mejor de todo, escribe, y lo que yo dejo para lo
+ltimo como bocado ms sabroso, es la comedia que fu ayer por la noche
+representada. El saln estaba slo alumbrado por seis antorchas, ms
+bien seis grandes cirios, en candeleros de plata de un tamao
+verdaderamente gigantesco. A ambos costados del saln, y fronteros uno
+otro, hay dos palcos tribunas con cancelas de hierro. Ocuparon uno las
+Infantas y algunos de palacio, y destinse el otro<a name="page_139" id="page_139"></a> al Mariscal. A lo
+largo de los dos costados haba dos filas de bancos cubiertos con
+tapices de Persia, en los cuales se sentaron doce damas, unas en frente
+de otras, y apoyando sus espaldas en los bancos posteriores. Mucho ms
+abajo, hacia el escenario, estaban algunos seores; junto al cancel del
+mariscal Grammont slo haba un grande. Nosotros los franceses nos
+hallbamos detrs del banco en que se apoyaban las damas... Despus
+entraron la Reina y la Infantita<a name="FNanchor_42_42" id="FNanchor_42_42"></a><a href="#Footnote_42_42" class="fnanchor">[42]</a>. Precedalas una dama de la corte
+con una vela. El Rey, al aparecer, salud las damas quitndose el
+sombrero, y se sent en el palco la derecha de la Reina, y la
+Infantita la izquierda de aqulla. El Rey se mantuvo inmvil durante
+toda la representacin, y slo una vez habl con la Reina, aunque miraba
+en ocasiones todas partes. Vease junto l un enano... Al acabarse
+la comedia se levantaron todas las damas, y una tras otra abandonaron
+sus asientos, juntndose en medio, como lo hacen los cannigos
+terminados los Oficios. Estrechronse luego las manos, hicieron su
+cortesa; ceremonia que dur medio cuarto de hora, porque una una, no
+todas un tiempo, hicieron sus respectivas genuflexiones.<a name="page_140" id="page_140"></a> Mientras
+tanto estuvo el Rey de pie con el sombrero en la mano; despus se
+inclin cortesmente ante la Reina; sta ante la Infantita, y todos se
+dieron las manos y salieron. Hablse mucho en la comedia representada:
+el galn era un arzobispo de Toledo que mandaba un ejrcito; y para no
+dar lugar dudas, presentbase siempre con sobrepelliz, pero armado de
+espada, con botas de montar y espuelas<a name="FNanchor_43_43" id="FNanchor_43_43"></a><a href="#Footnote_43_43" class="fnanchor">[43]</a>.</p>
+
+<p>La condesa d'Aulnoy dice en otra carta, fecha en Madrid el 29 de mayo de
+1689, lo siguiente:</p>
+
+<p>El Buen Retiro es un palacio real, edificado delante de una de las
+puertas de Madrid. Cuatro construcciones importantes y cuatro pabellones
+forman un cuadrado perfecto. En el centro hay un jardn con flores y una
+fuente con una estatua, que arroja agua, con la cual se riegan las
+flores y los rboles de las calles, que van de unos edificios otros.
+Este palacio tiene el defecto de ser muy bajo; pero las habitaciones son
+espaciosas, lujosas y adornadas con buenos cuadros. El oro y los colores
+ms vivos, que revisten los techos y artesonados, <a name="page_141" id="page_141"></a>resplandecen por
+todas partes... El parque tiene de circuito ms de una legua. Hay en l
+muchos pabellones aislados muy lindos... y un canal, donde confluyen
+muchas fuentes de agua viva, y un estanque, en el cual se ven gndolas
+pequeas del Rey, pintadas y doradas. Habita aqu mientras duran los
+grandes calores del verano, porque las fuentes, los rboles y los prados
+hacen este paraje ms fresco y agradable... El teatro para la
+representacin de las comedias est bien trazado, es grande y adornado
+de esculturas y molduras doradas. Caben holgadamente quince personas en
+cada palco. Todos tienen celosas, siendo doradas las del Rey. No hay
+orquesta ni anfiteatro, y los asientos se hallan en el patio parterre,
+y en unos bancos... Antes era pblica la entrada, aunque asistiera la
+funcin el Rey; pero esta costumbre ha sido abolida, y para entrar ahora
+es preciso ser de un rango elevado, desempear, por lo menos, algn
+cargo importante, pertenecer alguna de las tres rdenes militares
+... Este teatro es, sin duda, muy bello: todo l est pintado y dorado,
+y los palcos, como en los nuestros de pera, tienen celosas, pero desde
+arriba hasta abajo, de modo que son verdaderos aposentos. El del Rey es
+suntuoso<a name="FNanchor_44_44" id="FNanchor_44_44"></a><a href="#Footnote_44_44" class="fnanchor">[44]</a>.<a name="page_142" id="page_142"></a></p>
+
+<p>La inclinacin al lujo y la pompa, desplegada por Felipe en su
+capital, lo indujo tambin llevar al teatro y la representacin
+escnica las mismas aficiones. Si se hubiera atenido cuidar de la
+representacin externa de los dramas, imitando en lo posible la verdad;
+acomodar el traje al carcter de los papeles que se desempeaban, y
+hacer las decoraciones ms ilusorias, el arte habra ganado sin duda;
+pero no se limit esto sencillamente: disfrut con la ostentacin y el
+lujo del aparato escnico, y con los efectos teatrales deslumbradores,
+impuls los poetas, quienes pagaba, que deseaban complacerlo,
+seguir la misma tendencia, y componer comedias<a name="page_143" id="page_143"></a> semejantes peras, y
+calculadas para dar lustre los espectculos que se representaban. De
+aqu la explicacin de que encontremos en este perodo tan gran nmero
+de obras dramticas que, al parecer, no se proponen otro objeto que
+hacer brillar el arte del maquinista y del decorador, y recrear los
+espectadores con inundaciones y lluvias de fuego, con procesiones
+pomposas y marchas de ejrcitos, y ensordecer los odos con trompetas y
+clarines, truenos y terremotos. Siempre que el teatro llega florecer
+en cualquiera parte, en virtud de su propia ingnita fuerza, hay que
+complacer las exigencias de la mayora del pblico, que desea ver
+contemplar variados espectculos, y de aqu tambin que los poetas
+espaoles, antes de este perodo, no hubiesen desatendido el placer que
+reciben los sentidos de una exornacin teatral atractiva. Principalmente
+en los dramas religiosos, largo tiempo antes se haca alarde de un
+aparato escnico extraordinario, si bien en ellos, como en los
+mitolgicos, y en las composiciones fundadas en tradiciones romnticas
+de la Edad Media en los libros de caballeras, su mismo objeto las
+limitaba ms menos contenerse en determinado crculo. Pero los
+medios de que se dispona para sostener los teatros existentes, que
+dependan slo del pblico, eran, naturalmente,<a name="page_144" id="page_144"></a> muy inferiores en valor
+y en extensin los suministrados con el mismo objeto por el Real
+Erario. He aqu, sin duda, el origen, en cuanto se refiere esa
+abundancia de recursos y las excitaciones hechas por Felipe IV los
+poetas, de las innumerables comedias de esa especie, destinadas en
+particular para solaz de la corte del Buen Retiro. Su representacin se
+reservaba para las ocasiones solemnes, bodas, etc., y el lujo, de que se
+haca entonces alarde, era real verdaderamente. Para la invencin y
+disposicin de las decoraciones, haba Felipe IV tomado su servicio al
+ingenioso Cosme Loti, constructor de mquinas italiano; y si nos hemos
+de atener las prolijas noticias de l que han llegado hasta nosotros,
+no es posible dudar de que haba llevado tal perfeccin su arte, que
+quizs no fuese aventajado ni aun por los maquinistas de pera de
+nuestra poca. No slo saba figurar montaas vomitando fuego y
+temblores de tierra; la mar con navos que lo cruzaban en distintas
+direcciones; palacios de la ms rica y artstica arquitectura; el Olimpo
+con la asamblea de los dioses en su cima, y el Trtaro con los
+condenados all en lo hondo, todo ello de una manera maravillosa, sino
+castillos, que aparecan de repente con la vara mgica; Faetonte
+dirigiendo el carro del sol, y precipitndose luego<a name="page_145" id="page_145"></a> en el abismo;
+Perseo, que cabalga por los aires montado en el pegaso; Venus,
+atravesando el cielo en un carro de nubes, tirado por cisnes, etc. No se
+escaseaban, sin duda, los gastos, por cuantiosos que fueran, para
+representar esas escenas con todo el brillo posible, y en casos
+necesarios se hicieron los preparativos ms difciles, opuestos por su
+ndole la especial disposicin de todo el teatro, como, por ejemplo,
+para representar los <i>Tres mayores prodigios</i>, de Caldern, en que el
+escenario se divida en tres compartimentos de tablas separados, en cada
+uno de los cuales haba de emplearse un juego escnico de los ms
+complicados, y representarse los tres actos por tres compaas
+distintas.</p>
+
+<p>La celebracin de tales fiestas escnicas se verificaba, no slo en el
+teatro del Buen Retiro, sino tambin con alguna frecuencia en los
+jardines del palacio, y casi siempre con la exornacin ms artstica.
+As leemos, entre otras cosas, que en la noche de San Juan del ao de
+1640 se levant un tablado en el estanque del Buen Retiro, para
+representar en l una comedia. Descansaba en ciertas barcas, y fueron
+innumerables las luces, telones, mquinas, entrebastidores y
+decoraciones que se emplearon. El coste fu exorbitante y las prdidas
+mayores, porque en lo mejor del espectculo<a name="page_146" id="page_146"></a> sobrevino una tempestad
+horrorosa, que destroz en un instante las mquinas, derrib los
+pilares, se llev los telones y puso en grave riesgo los
+espectadores<a name="FNanchor_45_45" id="FNanchor_45_45"></a><a href="#Footnote_45_45" class="fnanchor">[45]</a>.</p>
+
+<p>Otra relacin ms detallada de esta clase de representaciones existe
+tambin, cuyo extracto, en los trminos ms concisos, puede darnos una
+idea clara de la naturaleza de tan pomposos espectculos. Titulbase
+<i>Circe</i> la comedia puesta en escena. Del centro del estanque surga una
+isla, que se levantaba siete pies sobre la superficie del agua, con
+corales, moluscos y otras producciones marinas, y con diversas cascadas
+que caan de ellas en el estanque. En la isla haba una montaa elevada
+llena de rboles. En la representacin de la loa apareca una barquilla,
+brillante como la plata, tirada por dos grandes peces y rodeada de
+tritones y nereidas, que cantaban y bailaban en el agua. En la barca
+estaba sentada en su trono la diosa del mar con una urna, de la cual
+salan varios surtidores, y con un traje largo y de muchos pliegues, de
+los cuales surgan tambin en todas direcciones otros surtidores. Al
+principio de la comedia se presentaba un navo grande, dorado, con
+gallardetes, de Ulises<a name="page_147" id="page_147"></a> y sus compaeros. En una chalupa de este buque
+se embarcaban algunos de los viajeros para recorrer la isla. Leones,
+tigres, osos y otras fieras rodeaban los recin venidos, y de los
+rboles resonaba una msica melanclica que entonaban los que haban
+visitado antes la isla, transformados por los encantos de Circe. Despus
+haba de repente truenos y temblores de tierra. En la cima de la montaa
+brillaba un relmpago, y al cesar se vea, en lugar de esa montaa, un
+palacio resplandeciente de oro y piedras preciosas, con columnas de
+cristal y capiteles de oro, con estatuas de mrmol en los huecos y
+alrededor jardines encantados. En el vestbulo de las columnas, y
+delante del palacio, se ostentaba Circe sentada en su trono, acompaada
+de sus doncellas, que atraan con sus gestos los compaeros de Ulises.
+A una seal de Circe brota de la tierra una mesa lujosa con manjares
+exquisitos; los recin llegados beben de las copas que les presentan, y
+se transforman como los dems huspedes de la isla. Uno slo puede
+escaparse y llevar Ulises la noticia de lo sucedido. Ulises se acerca
+entonces para desvanecer el encanto: una voz que sale de un rbol le
+dice que se guarde de los artificios de aquella mujer astuta, y Mercurio
+baja del cielo y le ofrece una flor, que ha de anular todas las artes<a name="page_148" id="page_148"></a>
+mgicas. Presntase con ella Circe; pero las zalameras de la
+encantadora lo enloquecen de tal modo, que se abandona insensatamente
+su pasin. A otra seal de la reina de la isla, seis cupidos aportan
+otras tantas barcas, tomando asiento en la primera la enamorada pareja,
+y en las dems se embarcan jugando las doncellas del squito de Circe.
+Para divertir Ulises se evocan los monstruos de lo ms profundo del
+mar, y se les obliga mostrarse en la superficie: ballenas y delfines
+discurren por el estanque, y arrojan al aire columnas de agua perfumada,
+que salpican los espectadores, y sirenas y tritones celebran un baile
+alrededor de la barca que lleva los amantes. Entre las diversas
+figuras que surgen alternativamente, encuntrase tambin la Virtud, que
+intenta arrancar Ulises de los brazos de la encantadora; Circe hace
+nuevos conjuros, y evoca terribles apariciones para ahuyentar su
+enemigo; pero sta obtiene al cabo el triunfo, y al caer Ulises en sus
+brazos, el encanto se desvanece, el palacio con sus habitantes se hunde
+por un terremoto, y los encantados recobran sus primitivas formas.</p>
+
+<p>Tambin en los jardines de Aranjuez se celebraban algunas veces estas
+fiestas de corte. Se ha conservado hasta nosotros otra relacin
+detallada de uno de estos brillantes espectculos,<a name="page_149" id="page_149"></a> que se di aqu en
+el ao de 1623 para solemnizar el nacimiento de Felipe IV. El director
+de escena fu el arquitecto italiano Csar Fontana. El escenario contaba
+115 pies de largo y 78 de ancho; cada lado haba siete arcos con
+cornisamento, pilastras, capiteles dorados, y encima galeras con
+balaustradas de oro y de plata, que sostenan 70 candelabros para
+blandones de cera. Arriba haba una tienda, que imitaba al firmamento
+estrellado, sembrado de innumerables puntos brillantes. Vease en el
+mismo escenario una montaa elevada de 80 pies de circunferencia y
+abierta por el centro. El argumento de la comedia que se representaba
+estaba sacado de las aventuras de Amads de Gaula; los papeles eran
+desempeados por los seores y damas principales de la corte, contndose
+entre ellas la misma Reina; en cuanto el Rey apareca y tomaba asiento
+en el trono, dispuesto delante de la escena, saludbalo una msica.</p>
+
+<p>El espectculo comenzaba con un baile, en que tomaban parte las seoras
+ms bellas. Bajo uno de los arcos se presentaba una carroza de cristal,
+en donde vena el ro Tajo cercado de muchas ninfas y nyades. Un
+segundo carro traa al mes de Abril, y uncido l vena el toro del
+Zodiaco. Despus que esas dos figuras saludaban al Rey y bajaban de sus
+carrozas,<a name="page_150" id="page_150"></a> acuda el Tiempo la escena, montando un guila dorada, y
+felicitaba al Rey por su aniversario; despus se abran tres rboles y
+dejaban ver unas ninfas, que rivalizaban por su parte en
+congratulaciones entusiastas. En la comedia, que despus comenzaba, se
+prodigaba hasta el extremo el lujo ms suntuoso en trajes brillantes y
+pomposas decoraciones. Entre otras, se vea la Aurora subir al cielo
+en una nube resplandeciente; pelear dragones, que lanzaban llamas;
+abrirse la montaa, que estaba en el centro de la escena, y ofrecer un
+palacio encantado, guardado por cuatro gigantes; desaparecer luego este
+palacio por un temblor de tierra, y en su lugar surgir magnficos
+jardines...<a name="FNanchor_46_46" id="FNanchor_46_46"></a><a href="#Footnote_46_46" class="fnanchor">[46]</a>.</p>
+
+<p>En casi todas estas fiestas, que servan de regocijo la corte de
+Felipe IV, haba siempre, como parte integrante de ellas, as msica
+como bailes, predominando al fin de tal manera uno y otra, que se
+transformaron por ltimo en verdaderas peras. <i>La prpura de la rosa</i>,
+de Caldern, cuyo argumento es la muerte de Adonis, y que se represent
+para celebrar la paz de los Pirineos y el casamiento de Luis XIV con la
+infanta Mara Teresa, es<a name="page_151" id="page_151"></a> el primer drama espaol, cuya representacin
+es toda cantada. No se crea, sin embargo, que, pesar de lo expuesto,
+slo serva el teatro del Buen Retiro para esos espectculos pomposos,
+porque se utilizaba tambin para la representacin de todas las dems
+clases de dramas, y, entre ellas, de las comedias de capa y espada, para
+las cuales no era necesario lujo alguno en las decoraciones.</p>
+
+<p>Sin embargo, ese lujo externo escnico que aludimos, es un rasgo
+caracterstico que separa la segunda mitad de la edad de oro del teatro
+espaol de la primera, y un sntoma, al mismo tiempo, que deja ya
+adivinar su prxima decadencia. Mientras hubo grandes poetas, como
+Caldern, consagrados este gnero literario, el lujo de la
+representacin escnica fu realzado por el esplendor incomparable de la
+poesa; pero no es dable sostener que, cuando accedan las
+pretensiones de la corte, haban de conservarse la misma altura en que
+lo hubieran hecho, seguir slo su propia inclinacin; y cuando la
+literatura dramtica fu cultivada por medianos escritores, hubo de
+transformarse el arte en vano insubstancial espectculo. El influjo
+perjudicial que ejerci ese lujo escnico en el pblico y en los
+actores, fu, sin duda, incalculable, por acostumbrarse el primero un
+espectculo poco dramtico,<a name="page_152" id="page_152"></a> que apartaba la atencin de los elementos
+esenciales del arte, y corrompa los ltimos hasta el punto de que no
+se propusiesen representar sus papeles en sus rasgos ms esenciales, en
+su carcter, por decirlo as, espiritual, sino slo para producir un
+efecto puramente externo, findose de los brillantes accesorios que
+aligeraban su trabajo y encubran tambin sus faltas.</p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/pg_152.png" width="90" height="122" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_153" id="page_153"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_ii.png" width="550" height="229" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_II" id="CAPITULO_II"></a>CAPTULO II.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Nueva poca de la poesa dramtica.&mdash;Nuevas especies de piezas
+dramticas.&mdash;Aparato escnico de esta poca.&mdash;Principios de la
+decadencia del teatro espaol en el reinado de Carlos II.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_ii-a.png" width="92" height="101" alt="A" title="A" />
+</span>FORTUNADAMENTE esos espectculos teatrales de corte no constituyen el
+nico lazo que une el nombre de Felipe IV con la historia del drama
+espaol. No es posible dudar del verdadero amor que profes este Monarca
+al arte dramtico, ni de sus merecimientos en protegerlo y fomentarlo.
+Prubalo la penetracin con que supo distinguir los poetas de ms
+talento y ms dignos de su aprecio para llamarlos su lado, entre la
+infinita muchedumbre de ellos que se esforzaba en granjearse sus
+favores. Debindole una posicin social independiente, los poetas
+dramticos no siguieron ya sujetos las exigencias de los empresarios
+de teatro, para<a name="page_154" id="page_154"></a> ganarse recursos miserables de subsistencia cambio de
+un trabajo incesante y atropellado, sino que pudieron meditar sin
+precipitacin sus composiciones, y escribirlas con ese esmero, sin el
+cual es imposible la perfeccin artstica. Aqu, como en otras partes,
+yace la diferencia caracterstica que separa la poca anterior del arte
+dramtico de la que mencionamos, apareciendo esta ltima como el punto
+culminante que alcanza toda la poesa dramtica espaola. Ya Lope de
+Vega y sus coetneos haban desarrollado los primeros grmenes de este
+gnero literario, creciendo lozanos bajo su cultivo. A la verdad, cuando
+se atiende slo la riqueza de la fantasa y la fecundidad de la
+invencin, nos asaltan algunas dudas de si son no superiores los de
+esta poca los poetas que florecieron en la precedente; y hasta la
+elegancia de las creaciones, el trazado juicioso del plan y la sobriedad
+en su desarrollo, no faltan tampoco en las obras de los poetas ms
+antiguos, escritas en los instantes ms afortunados de su inspiracin;
+pero puede asegurarse que, comparadas con estos trabajos ms perfectos,
+se observan, por lo menos, otros muchos, en los cuales notamos
+propiedades contrarias, como la violacin grosera y manifiesta de las
+reglas de la composicin dramtica, falta de unidad en su conjunto, y
+del cuidado<a name="page_155" id="page_155"></a> necesario en su correccin. Y cmo haba de ser de otra
+manera, si tenemos en cuenta la profusin y prodigalidad de Lope de Vega
+en esta materia, el maestro principal, que arrastr consigo la mayora
+de sus contemporneos! La nueva generacin de dramticos emprendi en
+esta parte nueva senda, no entregndose producir sin plan ni
+concierto, y en virtud de ese fuego que los devoraba, composiciones
+balades, sino que profes ms respeto al pblico, guardando ms las
+leyes eternas de todo arte cuyo principio fundamental es la perfeccin
+en la forma, y la simetra ntima de las distintas partes de su
+conjunto. Pronto veremos que esta regla capital de conducta fu
+observada por los poetas ms importantes que representan este nuevo
+perodo, no oponindose este aserto que otros dramticos de rango
+inferior diesen luz en l obras sin concierto ni orden, y que hasta
+los ms caracterizados prescindiesen tambin alguna vez de sus
+preceptos.</p>
+
+<p>Aunque nos llene de admiracin la riqueza inagotable de inventiva de la
+poca anterior y las creaciones infinitas que brotaban raudales de
+ella, como de una fuente perenne, y el prodigioso nmero de elementos
+poticos existentes en la misma, hasta tal punto, que, bajo este
+aspecto, no se encuentra ninguna otra que<a name="page_156" id="page_156"></a> le iguale, siendo difcil
+arrancarse de ese florido laberinto para penetrar despus en artstico
+jardn, lleno de ms regular riqueza; aunque se haya de confesar que no
+hubo tal superabundancia de condiciones poticas en el perodo
+subsiguiente de la poesa dramtica, no es posible abrigar dudas de
+ninguna especie de que la ltima aventaja la primera en perfeccin
+artstica. Pero como esta misma perfeccin debe ser el modelo eterno,
+que ha de sujetarse la teora y la crtica esttica, siempre que se
+trate de determinar el mrito absoluto de una composicin potica, hemos
+de considerar colocado en el peldao ms alto de esta escala, para ser
+consecuentes, al perodo de tiempo, que se distingue por la mayor
+conformidad de sus composiciones con aquel modelo. Asentadas, pues,
+estas observaciones, que sern despus confirmadas con el examen ms
+prolijo de las obras de cada poeta, y que son necesarias para comprender
+su historia, nos ocuparemos de nuevo en trazar los contornos externos
+del teatro espaol, desde la ascensin al trono de Felipe IV.</p>
+
+<p>Si la literatura dramtica fu desde principio del siglo <span class="smcap">XVII</span> el centro
+ el foco de la poesa espaola, tambin es cierto que la ilustrada
+inclinacin del joven soberano este gnero literario, excit ms
+todos los poetas de<a name="page_157" id="page_157"></a> su tiempo emplear todas sus fuerzas en sobresalir
+en la composicin de este gnero dramtico. El nmero de comedias, que
+se pusieron en escena durante su reinado, si no superior, fu lo menos
+igual la multitud infinita de ellas, que se representaron bajo sus dos
+predecesores. Porque si bien ces esa poligrafa monstruosa, que hizo
+escribir Lope de Vega 1.500 comedias y 300 Tirso de Molina, ya que
+el esmero, que consagraban los dramticos de esta poca sus escritos,
+los incapacitaba de igualar en fecundidad sus predecesores, sin
+embargo, como acontece en los pases meridionales, en cuyo frtil suelo
+alcanza la vegetacin rpido y lozano desarrollo, fu siempre muy
+considerable el nmero de obras dramticas que se escribieron, cuando se
+comparan con las compuestas por los poetas dramticos de otras naciones,
+y se aumentaron tambin, con relacin la poca anterior, los que se
+consagraron escribir para el teatro.</p>
+
+<p>Hacia la mitad del siglo <span class="smcap">XVII</span> se distinguieron las obras dramticas del
+teatro espaol con nombres diversos, no usados en tiempo de Lope de
+Vega; tales son:</p>
+
+<p><i>Las comedias de figurn</i>, palabra que indica aquellas comedias, en las
+cuales aparece un personaje ridculo y exagerado, generalmente algn
+fatuo presuntuoso y bien educado. Moreto,<a name="page_158" id="page_158"></a> Rojas y algunos otros nos han
+dejado excelentes comedias de este gnero, aunque despus degeneraron en
+farsas groseras y vulgares.</p>
+
+<p><i>Los sainetes</i>, nombre nuevo, que en realidad significaba lo que antes
+<i>entremeses</i>. Los sainetes, sin embargo, eran generalmente de accin ms
+extensa. Se representaban, como los entremeses, entre las jornadas de
+los dramas ms importantes.</p>
+
+<p><i>Las mojigangas</i> eran pequeas piezas burlescas, semejantes los
+sainetes, en que se presentaban caricaturas y mscaras. Fueron ms
+comunes stas en el siglo <span class="smcap">XVIII</span>, si bien en los catlogos que existen
+hay algunas piezas de Caldern y de Moreto que llevan este nombre.</p>
+
+<p><i>Las zarzuelas</i>, operetas composiciones pequeas destinadas al canto.
+<i>La prpura de la rosa</i>, de Caldern, es una de estas zarzuelas. Este
+nombre proviene del de una posesin de recreo, denominada as, situada
+no lejos de Madrid, y que se aplic despus ese linaje de
+composiciones.</p>
+
+<p>Hemos dicho antes que las loas no eran ya tan necesarias como en la
+poca anterior, ni elemento casi esencial de toda representacin
+escnica, conservndose, en general, slo en los autos. Las fiestas del
+Corpus, desde la mitad del siglo <span class="smcap">XVII</span>, no son tan frecuentes<a name="page_159" id="page_159"></a> como
+antes, puesto que Vera Tassis dice, en la biografa de Caldern, que ya
+en los ltimos aos de este poeta insigne no se representaban autos
+sacramentales en Sevilla, en Granada ni en Toledo. En Madrid, sin
+embargo, se celebr siempre la fiesta del Corpus con toda la pompa la
+antigua usanza. La condesa d'Aulnoy, en una carta fecha en 27 de junio
+de 1679, describe una de estas fiestas, que copiamos aqu como
+complemento de la inserta antes, de otro viajero.</p>
+
+<p>Debo decir, escribe esta seora, que he visto la fiesta del Corpus,
+aqu muy solemne. Hay una procesin general la que asisten todas las
+parroquias y todos los religiosos, cuyo nmero es muy grande. Las calles
+por donde pasa se cubren con tapices, los ms bellos del mundo, porque
+no me refiero slo los de la Corona. Los hay millares de los
+particulares, verdaderamente admirables. Qutanse las celosas de los
+balcones, y se cuelgan de ellos tapices con ricos ornamentos en los
+huecos y doseles; toldos de lienzo dan sombra las calles,
+interceptan los rayos del sol. Humedcense estos toldos para que estn
+ms frescos; las calles se enarenan, se riegan y se cubren de tantas
+flores, que slo hollndolas se puede andar por ellas. Los lugares
+destinados las paradas <a name="page_160" id="page_160"></a>son muy espaciosos, y magnficos sus adornos
+... Toda la corte, sin excepcin alguna, asiste esta fiesta. Los
+consejos seguan sin orden ni concierto, y los consejeros llevaban todos
+cirios. El Rey tambin lo llevaba, y segua inmediatamente la
+custodia. Es sta una ceremonia de las ms bellas que se pueden ver...
+A las dos de la madrugada la procesin estaba todava en la calle.
+Cuando pas delante del palacio, se tiraron bombas de plvora, y se
+dispararon muchos cohetes. El Rey fu Santa Mara, iglesia prxima al
+palacio, para tomar parte en la procesin. Todas las damas se visten
+este da su traje de verano. Asmanse muy compuestas los balcones, en
+los cuales hay canastillos llenos de flores, frascos con agua de olor,
+para el momento en que pasa la procesin... Cuando la custodia entra en
+la iglesia, todos corren sus casas para comer y asistir los autos.
+Estos son tragedias de argumentos piadosos, y de representacin bastante
+extraa. Se representan en el patio en la calle del presidente de cada
+consejo, quien corresponde. El Rey asiste tambin, y los billetes se
+reparten la vspera entre los espectadores distinguidos. Fuimos, pues,
+convidados, llamndome la atencin que se encendiesen innumerables
+antorchas, cuando el sol caa plomo sobre los comediantes y derreta
+las bujas como si fuesen de manteca. Representaron la<a name="page_161" id="page_161"></a> pieza dramtica
+ms impertinente que yo he visto en mi vida. He aqu su argumento:</p>
+
+<p>Reunidos los caballeros de Santiago, se les presenta Nuestro Seor
+Jesucristo, y les ruega que lo reciban en su orden. Muchos se inclinan
+este parecer; pero los ms antiguos exponen los inconvenientes que se
+seguiran de admitir en la orden un personaje de tan humilde origen,
+porque su padre, San Jos, es un pobre carpintero, y la Santa Virgen, su
+madre, una costurera. Nuestro Seor espera muy inquieto la resolucin de
+los caballeros, que, al fin, con alguna pena rechazan su pretensin.
+Determinan entonces instituir, slo en su obsequio, la orden de Cristo,
+y as todos quedan contentos. Esta orden es la de Portugal. Y, sin
+embargo, esto lo hacen sin malicia, y preferiran morir faltar al
+respeto que merece la religin. Los autos se representan por espacio de
+ms de un mes, y estoy tan cansada de verlos, que me propongo, en cuanto
+pueda, no asistir ellos.</p>
+
+<p>No ha faltado quien se tome el trabajo de calcular el nmero de todas
+las comedias de la edad de oro del teatro espaol. Esta es una empresa
+vana, en cuyo favor no hay probabilidad alguna de acierto, puesto que no
+han llegado hasta nosotros datos fidedignos para acometerla. Es
+seguramente insensato considerar,<a name="page_162" id="page_162"></a> como aproximada la verdad, la suma
+de los dramas espaoles, insertos en los catlogos publicados en el
+siglo <span class="smcap">XVIII</span>. Catlogos de esta especie slo comprendan las obras
+dramticas impresas, las manuscritas, que por casualidad haban
+llegado manos de los editores. Si de las comedias de los ms famosos
+poetas slo pocas han llegado hasta nosotros, acaso ni una tercera parte
+de las de Lope y una quinta parte de las de Tirso de Molina, fcil es de
+deducir cunto ms grande debi ser el nmero, que se ha perdido, de las
+escritas por otros autores menos celebrados<a name="FNanchor_47_47" id="FNanchor_47_47"></a><a href="#Footnote_47_47" class="fnanchor">[47]</a>. As aparece claro el
+error de aqullos que piensan, que las 3.852 comedias, registradas por
+la Huerta,<a name="page_163" id="page_163"></a> componen todo el repertorio de la literatura dramtica
+espaola. Tampoco es difcil, si se suman las obras de slo diez de los
+dramticos ms conocidos, superar fcilmente la suma indicada.
+Cuntense las mil quinientas comedias de Lope de Vega, las cuatrocientas
+de Luis de Guevara, las trescientas de Tirso de Molina, las ciento y
+tantas de Caldern y de Alvaro Cubillo de Aragn; el nmero no exacto,
+pero siempre muy considerable, de los dramas del Dr. Ramn, de
+Montalbn, de Mira de Mescua, de Matos Fragoso, etc... y pronto se
+completa la suma indicada por la Huerta. Adanse esto la innumerable
+muchedumbre de poetas dramticos, cuyo solo nombre se ha conservado
+hasta nosotros; las contenidas en las grandes colecciones de comedias
+espaolas, y los muchos dramas que se representaban en el teatro sin
+indicacin de su autor, y ser preciso convenir que se duplica con
+seguridad, y sin exageracin alguna, el catlogo mencionado. Riccoboni,
+en sus <i>Reflexions sur les differens theatres de l'Europe</i>, Amsterdam,
+1740, pg. 57, cuenta la ancdota, no por cierto inverosmil, de que un
+librero de Madrid acometi la empresa de reunir comedias espaolas sin
+nombre de autor, y que las escritas por <i>uno</i>, <i>dos</i> y <i>tres ingenios de
+esta corte</i> llegaron ascender 4.800.<a name="page_164" id="page_164"></a></p>
+
+<p>En la misma proporcin, con que se aumentaba el nmero de los poetas, se
+multiplicaban tambin los teatros y los actores bajo el reinado de
+Felipe IV. Hasta las ciudades ms insignificantes y las aldeas queran
+disfrutar veces del placer de las representaciones escnicas. Esta
+abundancia de compaas de cmicos, y algunos desrdenes, que fueron su
+consecuencia, llamaron en distintas ocasiones la atencin del Gobierno
+hacia ellos, y se dictaron algunas medidas para disminuirlos; pero no
+fueron bastante enrgicas para combatir el mal que se persegua, y las
+disposiciones aisladas, que se adoptaron con este objeto, cayeron pronto
+en desuso. As aparece claramente de un memorial, que, en el ao de
+1647, dirigi al Rey el actor Cristbal Santiago Ortiz, suplicndole que
+pusiese orden y concierto en los teatros. Dedcese de l que el Consejo
+de Castilla limit en un principio seis el nmero de las compaas de
+cmicos, reservndose el derecho de nombrar sus directores; pero que,
+poco despus, llegaron hasta doce el nmero de estas compaas legales.
+Imponanse penas graves cuantas excediesen de aquel nmero; pero,
+pesar de eso, en tiempo del autor de ese memorial existan catorce, que
+contaban sobre mil individuos, entre los cuales haba criminales,
+frailes escapados del convento y clrigos<a name="page_165" id="page_165"></a> apstatas, que, bajo la capa
+del histrionismo, y vagando sin cesar de un punto otro, evitaban la
+persecucin de la justicia. De ese documento se deduce, que era grande
+el escndalo y disipada la vida de esas gentes, y, como su profesin
+agradaba tanto al pueblo, en cualquier parte encontraban jvenes que los
+protegiesen: hasta la justicia los favoreca, valindose, para lograrlo,
+de la intercesin de las mujeres de las compaas. Otra causa principal
+de ese desorden, segn el mismo documento, era la avaricia de los dueos
+de los teatros, quienes interesaba tenerlos siempre alquilados,
+pretextando que, de no ser as, lo pagaran los hospitales, debiendo
+advertirse que, de veinte aos su fecha, se haban construdo tantos
+teatros, que eran pocas las ciudades, y hasta las poblaciones
+insignificantes, que no contaban alguno; y, siendo as, con el afn de
+alquilarlos, formbanse por do quier compaas de la legua, las cuales
+ayudaban, adelantndoles dinero, los mismos arrendatarios<a name="FNanchor_48_48" id="FNanchor_48_48"></a><a href="#Footnote_48_48" class="fnanchor">[48]</a>.<a name="page_166" id="page_166"></a></p>
+
+<p>Los teatros de la Cruz y del Prncipe, de Madrid, continuaron, en este
+perodo como en el anterior, en iguales relaciones con los hospitales,<a name="page_167" id="page_167"></a>
+que en su lugar correspondiente indicamos. Respecto su distribucin
+interior, parece oportuno explicar una palabra que aparece<a name="page_168" id="page_168"></a> hacia la
+mitad del siglo <span class="smcap">XVII</span>, y es el nombre de <i>tertulia</i>, comn desde esta
+poca en cuantos escritos se refieren al teatro. Llambanse<a name="page_169" id="page_169"></a> as los
+asientos del piso superior, que se denominaban antes <i>desvanes</i>, y que
+ocupaban principalmente el pblico ilustrado y los clrigos. Era
+entonces moda estudiar Tertuliano, y los eclesisticos, sobre todo,
+tenan la costumbre de aducir en sus sermones citas de sus obras, por lo
+cual se les llamaba en broma tertuliantes, y tertulia al lugar que
+ocupaban. De estos asientos, los cuales se daba antes el ttulo
+honorfico de doctos desvanes, provenan los juicios crticos, que los
+poetas atribuan mayor importancia, por la fama de entendidos que tenan
+los que concurran ellos con frecuencia. Por lo dems, no hubo
+alteracin alguna en la distribucin y conjunto de los antiguos
+corrales, y de aqu que, mientras se desplegaba un lujo nunca visto en
+el teatro del Buen Retiro, aqullos, en punto mquinas y decoraciones,
+continuaban en el mismo estado que tenan hacia fines del siglo <span class="smcap">XVI</span>.
+Mientras que al teatro de la corte slo acuda una sociedad escogida de
+notables personajes, ya por su ilustracin, ya por su rango social,
+las casas de comedias de la ciudad asista inmensa muchedumbre,
+compuesta de las clases populares, llena de una curiosidad insaciable, y
+los <i>mosqueteros</i> daban sus votos de censura de alabanza de la misma
+manera estrepitosa que antes, pudiendo<a name="page_170" id="page_170"></a> asegurarse que esas
+manifestaciones ruidosas de su aprobacin de su vituperio llegaron
+su punto culminante en la mitad del siglo <span class="smcap">XVII</span>. De las noticias dadas
+por Caramuel, aparece que de 1650 1660 haba uno de estos mosqueteros,
+un zapatero remendn, apellidado Snchez, que se haba erigido en
+Aristarco de los teatros, y cuya influencia era tan grande, que de l
+dependa la buena mala acogida que en el pblico encontraban las
+comedias, hasta el extremo de que poetas dramticos famosos procuraban
+captarse su benevolencia antes de llevar sus obras la escena. El
+escritor antes citado refiere este propsito la siguiente ancdota: Un
+poeta de mucho talento haba escrito una comedia, que haba sido
+admitida en el teatro, y de cuya representacin se haban encargado los
+actores ms notables; dudaba, sin embargo, de su xito, y resolvi,
+temeroso de la insolencia del patio, hacer una visita al Sr. Snchez
+para atraerlo previamente su partido. Dirigise, pues, con este
+propsito un amigo, que tambin lo era del temible zapatero; hizo que
+lo presentara ste, formulando su pretensin con voz temblorosa,
+puesto que aquella comedia era las primicias de su musa, y de su xito
+dependa su fama futura y la consideracin que esperaba ganar entre sus
+conciudadanos. El zapatero<a name="page_171" id="page_171"></a> escuch su humilde ruego con gravedad y
+ceo, y despidi al fin al poeta, dicindole con voz solemne:&mdash;Est V.
+seguro, seor poeta, de que vuestra comedia ser acogida con justicia,
+segn su mrito<a name="FNanchor_49_49" id="FNanchor_49_49"></a><a href="#Footnote_49_49" class="fnanchor">[49]</a>.</p>
+
+<p>A esta preponderancia del populacho en los teatros, alude un satrico de
+la poca cuando dice que los zapateros vuelven de nuevo sus faenas, y
+cuesta trabajo reconocer en ellos los arrogantes y orgullosos
+mosqueteros, los cuales ni los poetas ni los actores pueden ablandar
+con sus splicas, ni conmoverlos con su indiferencia ni con su
+aturdimiento, y que la tarde siguiente dejan un lado otra vez sus
+botas y sus suelas, y sueltan su ruidoso martillo, transformndose en
+rayo, que reduce polvo los malos poetas<a name="FNanchor_50_50" id="FNanchor_50_50"></a><a href="#Footnote_50_50" class="fnanchor">[50]</a>.</p>
+
+<p>Este mismo temor los silbidos de los mosqueteros oblig muchos
+poetas llevar sus obras annimas la escena, y puesto que, como antes
+dijimos, la tirana de este populacho crtico alcanz su apogeo hacia la
+mitad del siglo <span class="smcap">XVII</span>, de aqu tambin, que, en este mismo tiempo,
+aumente sobremanera el nmero de las comedias, que no llevan el nombre
+del autor. En estos casos leanse en su<a name="page_172" id="page_172"></a> portada que eran obra de un
+<i>ingenio</i>, y, si el escritor resida en Madrid, se le adicionaba con las
+palabras <i>de esta corte</i><a name="FNanchor_51_51" id="FNanchor_51_51"></a><a href="#Footnote_51_51" class="fnanchor">[51]</a>. Posible es que entre las comedias que se
+distinguen por esta particularidad, haya algunas, como la tradicin
+afirma, en cuya composicin tom parte Felipe IV; pero no por eso deja
+de ser un grave yerro atribuirlas todas este Monarca, slo con tener
+un conocimiento muy superficial de la literatura espaola. El nmero de
+las comedias de <i>un ingenio</i>, hoy existentes, es muy considerable, y las
+hay escritas por varios poetas asociados, distinguindose, segn el
+nmero de stos, por la adicin de las palabras <i>de dos</i>, <i>de tres
+ingenios</i>, etc., no faltando algunos ejemplos de haber trabajado hasta
+seis en la composicin de algunas de estas obras<a name="FNanchor_52_52" id="FNanchor_52_52"></a><a href="#Footnote_52_52" class="fnanchor">[52]</a>. Quien conozca lo
+defectuoso de este mtodo de asociacin para escribir poesas,
+adivinar, desde luego, que la mayor parte de las comedias conocidas de
+dos ms poetas, son de las ms inferiores en mrito del repertorio
+espaol.<a name="page_173" id="page_173"></a> Ocioso es demostrar cun difcil sea que se reunan dos hombres
+de una organizacin suficientemente harmnica, para componer una obra,
+como si fuese escrita por uno solo. Calclese, pues, lo que ser
+aqulla, que debe la vida nada menos que seis colaboradores. No es,
+sin duda, uno de los aspectos ms brillantes de esta poca esa
+coparticipacin de diversos autores en la misma obra, costumbre
+extendida sobremanera en la poca de Caldern; y, sin embargo, tan
+universal fu esta prctica, que hasta los poetas ms distinguidos, el
+mismo Caldern, Rojas y Moreto, trabajaron juntos con otros.</p>
+
+<p>A la muerte de la reina Isabel, la primera esposa de Felipe IV, ocurrida
+en el ao de 1644, se cerraron tambin los teatros de Madrid, como era
+costumbre hacerlo al fallecimiento de los miembros de la familia real, y
+algunos telogos fanticos aprovecharon esta ocasin para renovar los
+antiguos escrpulos acerca de la licencia de los espectculos
+dramticos, de los cuales no se hablaba haca ya largo tiempo, y alegar
+nuevos cargos contra ellos. Felipe IV, an ms abatido poco despus por
+la muerte del prncipe heredero Don Baltasar, se encontraba
+predispuesto, por este motivo, participar de tales temores, y, en su
+consecuencia, se orden al Consejo de Castilla<a name="page_174" id="page_174"></a> que trazara las
+restricciones, que haban de sujetarse los teatros. El plan propuesto
+por esta Corporacin para redactar una ley en este sentido, se apoyaba
+en las bases siguientes:</p>
+
+<p>Primera: slo haba de darse licencia seis ocho compaas de
+cmicos, prohibindose la existencia de las dems compaas errantes en
+las poblaciones de menor vecindario.</p>
+
+<p>Segunda: las comedias haban de limitarse exponer vidas de santos
+sucesos notables histricos, prohibindose por completo la de las
+pasiones amorosas, y, como su resultado, eran desterradas de las tablas
+la mayor parte de las representadas hasta entonces, y especialmente las
+de Lope de Vega, que tanto dao haban hecho las buenas costumbres.</p>
+
+<p>Tercera: en el espacio de una semana no haba de ponerse en escena ms
+que una sola comedia.</p>
+
+<p>Cuarta: se prohiba tambin el lujo de los vestidos de los actores,
+particularmente llevar en ellos oro, y mudar de trajes durante la
+representacin, no ser que la obra dramtica lo hiciese indispensable.</p>
+
+<p>Quinta: prohibanse asimismo todos los cantos y bailes indecentes y
+provocativos, y slo las mujeres casadas podan presentarse en las
+tablas.<a name="page_175" id="page_175"></a></p>
+
+<p>Sexta: la entrada en los vestuarios se limitaba los actores y las
+personas pertenecientes la compaa.</p>
+
+<p>Stima: las representaciones no podan empezar despus de las dos de la
+tarde en el invierno, y de las tres en verano.</p>
+
+<p>Octava: toda comedia haba de someterse, antes de su representacin, al
+examen de una autoridad creada especialmente con este objeto; todo
+espectculo dramtico haba de asistir un alcalde, y se encomendaba
+las justicias vigilar atentamente los actores, visitar sus casas y
+desterrar de su compaa los vagos que alternaban con ellos, con
+grande escndalo de la corte; y, finalmente, con arreglo la novena, se
+prohiba tambin la representacin de comedias en el domicilio de los
+particulares, no ser bajo la inspeccin especial del Presidente del
+Consejo de Castilla.<a name="FNanchor_53_53" id="FNanchor_53_53"></a><a href="#Footnote_53_53" class="fnanchor">[53]</a><a name="page_176" id="page_176"></a></p>
+
+<p>Los teatros espaoles permanecieron, pues, cerrados por completo desde
+el ano 1644 al de 1649. En este ltimo ao se comenz ya permitir las
+representaciones teatrales, primero en Madrid, siguiendo pronto su
+ejemplo las dems ciudades del reino; pero, por regla general, se toler
+la reapertura de los teatros, bajo la condicin de someterse las
+restricciones anteriormente expuestas. Si estas leyes se hubiesen
+aplicado con rigor, su influjo en los teatros y en la poesa dramtica
+hubiese sido, sin duda, duradero; parece, sin embargo, que, as estas
+medidas gubernativas como otras anteriores, cayeron pronto en desuso,
+porque pocos aos despus el austero arzobispo de Sevilla, confesor de
+Felipe IV, intent suscitar en el Rey escrpulos de conciencia para que
+prohibiese<a name="page_177" id="page_177"></a> esas funciones, dicindole en su peticin, dirigida este
+objeto, que los comediantes se vestan con el mayor lujo, y que en todas
+partes haba teatros, representndose en algunas poblaciones hasta dos
+tres comedias, con las decoraciones ms costosas, mientras que el Rey y
+la religin catlica carecan de recursos para defenderse de enemigos y
+de herejes; y que la prohibicin de representar comedias, desde 1644
+1649, no fu perjudicial al Estado. Tan lejos fu este celoso prelado,
+segn refiere Don Gaspar de Villarroel, arzobispo de Lima, que
+acostumbraba decir de Lope de Vega, cuyas comedias haban vuelto otra
+vez en el teatro, que un solo sacerdote haba compuesto mil comedias,
+con las cuales haba trado ms pecados al mundo que mil demonios<a name="FNanchor_54_54" id="FNanchor_54_54"></a><a href="#Footnote_54_54" class="fnanchor">[54]</a>.</p>
+
+<p>Como antes hablamos de la representacin de comedias en las casas
+particulares, no nos parece ocioso explicar ms detenidamente este
+punto. Las familias principales acostumbraban llamar sus casas
+actores, y hacerlos representar en su presencia entremeses
+comedias<a name="page_178" id="page_178"></a><a name="FNanchor_55_55" id="FNanchor_55_55"></a><a href="#Footnote_55_55" class="fnanchor">[55]</a>. Estas costumbres se observaban hasta en los conventos,
+cuya sacrista se transformaba entonces en teatro, y fu defendida,
+pesar de las censuras del Consejo de Castilla, por ese mismo arzobispo
+Villarroel, antes citado. Esta apologa dice as:</p>
+
+<p>Se ha suscitado la cuestin de si escandalizan los frailes que asisten
+ la representacin de las comedias. Parcemelo, sin duda, siempre que
+veo hbitos de religiosos en los teatros, confundidos con el pblico.
+Pero por qu razn? Debemos condenar al convento de San Felipe de
+Madrid, tan santo y respetable, y otros muy venerados, porque en ellos
+se representen comedias en la sacrista? Si fuese pecado asistir las
+comedias, habran de tolerarlo ni esta orden, tan guardadora de la
+religin,<a name="page_179" id="page_179"></a> ni los conventos de otras rdenes de la corte, que siguen su
+ejemplo?<a name="FNanchor_56_56" id="FNanchor_56_56"></a><a href="#Footnote_56_56" class="fnanchor">[56]</a>. Se me contestar que el Rey lo ha prohibido ahora, y que,
+sin licencia expresa del Presidente del Consejo de Castilla, no se
+permite ya en los conventos la representacin de comedias. Que esta
+orden est vigente, lo s por propia experiencia. Siendo yo superior del
+convento, quise proporcionar ese regocijo los frailes, mis hermanos y
+bienhechores, y dispuse que se representasen tres comedias pagndolas
+anticipadamente. Los actores tomaron el dinero, y nada dijeron de la
+prohibicin legal, que impeda estas representaciones. Reunida toda la
+comunidad en la sacrista, nos llamaron la atencin sobre la necesidad
+de la licencia, aadiendo que el Presidente de Castilla las conceda
+fcilmente. Pedsela yo como deba;<a name="page_180" id="page_180"></a> pero el Presidente la rehus de tal
+manera, que no fu posible representarlas, aunque poco despus se
+representaran tres en tres huertos diferentes. Por lo dems, esta
+prohibicin se fundaba en ciertos motivos especiales. Seores, algo
+ligeros, y algunos jvenes, acostumbraban entrar en los conventos en
+tales ocasiones, deslizarse en los vestuarios, y, confiados en su edad y
+en su posicin, promover escenas escandalosas que llegaron hasta los
+odos del Rey.</p>
+
+<p>Mientras Felipe IV ocup el trono de Espaa, el teatro, en consideracin
+y en cuanto elementos esenciales, se mantuvo la misma altura, que
+haba llegado, consecuencia del impulso que recibi en los primeros
+aos del reinado de este Monarca. A la muerte de Felipe, en septiembre
+de 1675, sufri una verdadera crisis, puesto que la representacin de
+comedias, en todo el reino, estuvo prohibida durante todo el tiempo del
+luto. Verdad es que esta prohibicin dej de regir al ao siguiente, y
+que los espectculos teatrales se celebraron como antes; pero ni los
+teatros ni el arte dramtico recobraron otra vez su antiguo brillo. En
+la minora de Carlos II se vi ya, en toda su desnudez, la extraa
+decadencia de la monarqua espaola, disimulada hasta entonces por su
+brillo exterior.<a name="page_181" id="page_181"></a> Y cmo era posible detener al Estado en la pendiente,
+por donde se encaminaba su runa, cuando las riendas del Gobierno se
+encomendaron Mara Ana de Austria, mujer dbil y dominada por
+intrigantes, cuando tan difciles de manejar haban parecido Felipe
+III y Felipe IV? La deuda pblica, por efecto de las guerras
+continuas, se haba acrecido en una proporcin monstruosa, y la
+despoblacin haba caminado al mismo paso: necesitbanse inagotables
+riquezas, slo para encubrir algn tanto su runa, y lo peor era que no
+existan tales riquezas. Las posesiones de Espaa en los Pases Bajos se
+haban disminudo de tal manera, que, para regirlas y sostenerlas,
+hacan falta sumas ms cuantiosas que las que producan; las vastas
+provincias del Nuevo Mundo destacaban, la verdad, sus rayos sobre la
+Corona de Castilla, envolvindola en una aureola de aparente podero, no
+de acuerdo con su utilidad real, porque, causa de su organizacin
+defectuosa, estaban haca tiempo en manos de aventureros y de
+gobernadores poco fieles; y la guerra sistemtica, que, en los mares de
+Amrica, hacan Espaa, Inglaterra, Holanda y Francia, absorba por
+completo todas sus rentas. Ya bajo Felipe IV se manifestaban, sin duda,
+los sntomas, que anunciaban esta disolucin nacional,<a name="page_182" id="page_182"></a> y su poltica no
+fu muy favorable ni meritoria para el bien del Estado; pero las muchas
+y brillantes cualidades de este Prncipe, y sus esfuerzos, dignos de
+loa, en otros terrenos, lo haban hecho, hasta cierto punto, glorioso.
+Toda la monarqua particip tambin de esta gloria, y as se pudo
+disimular, en la apariencia, la corrupcin creciente de todo el cuerpo
+social. El sentimiento nacional, sin embargo, fuente de todo lo grande,
+que ha producido la literatura espaola, subsista siempre, y Espaa
+estaba siempre para l la misma altura, en poder y en fama, que en la
+poca de Carlos V. Cmo no deba cambiar pronto todo, cuando ese
+imperio poderoso, acosado por fuera por sus enemigos, y prximo la
+consuncin en su vida interior, no contaba con ms apoyo que con un nio
+dbil bajo la tutela de su madre? Y cuando la corte, que debiera
+haberse distinguido por su energa extraordinaria, era el asiento de la
+indolencia, y el foco de miserables intrigas! Vana en breve fu tambin
+la esperanza, de que los negocios tomaran mejor sesgo, en cuanto
+ocupase el trono Carlos II, porque, la verdad, pocas personas podan
+acariciar tales ilusiones, sabindose cules eran las cualidades
+desdichadas de entendimiento y de carcter del ltimo soberano de la
+dinasta de<a name="page_183" id="page_183"></a> los Ausburgos. Perezoso y sin voluntad, incapaz de
+desplegar actividad intelectual y de disfrutar de los placeres ms
+nobles del alma, ascendi al trono esta sombra de Rey, que se deshaca
+las llamas del ltimo auto de fe, mientras los dominios espaoles, unos
+tras otros, pasaban manos extraas, y mientras sus parientes de las
+casas de Borbn y de Ausburgo esperaban inquietos ocupar la herencia
+vacante. Bajo estas circunstancias menester era que ese imperio, largo
+tiempo la primera potencia poltica de Europa, decayese ms y ms en la
+estimacin general, y que hasta el espaol ms orgulloso no pudiese ya
+acariciar ilusiones opuestas la decadencia de su patria. Esta
+situacin lamentable de los negocios de Espaa, como era de suponer,
+haba de influir tambin en su literatura.</p>
+
+<p>El amparo del Monarca, sin embargo, favoreci todava al teatro por
+largo tiempo. Ms adelante veremos en la vida de Caldern que la corte
+de Carlos II le di el encargo de escribir diversas obras para fiestas
+reales; leemos tambin, que, costa de la casa Real, se dieron al
+pueblo algunas representaciones teatrales.<a name="FNanchor_57_57" id="FNanchor_57_57"></a><a href="#Footnote_57_57" class="fnanchor">[57]</a> Parece, sin embargo, que
+estas muestras<a name="page_184" id="page_184"></a> de benevolencia al arte dramtico, fueron ms bien
+efecto de la costumbre de la vanidad que verdadera inclinacin hacia
+el mismo; y aunque ese apoyo del trono hubiese sido ms poderoso de lo
+que fu en realidad, nunca hubiese podido impedir que la poesa
+dramtica participase de la decadencia general de la nacin y de su vida
+intelectual. De un pasaje de la comedia de Moreto, <i>La ocasin hace al
+ladrn</i>, aparece claramente cunto haba disminudo la aficin y la
+estimacin del pblico la literatura dramtica bajo circunstancias tan
+desfavorables, y cunto menor no era ya la actividad de los poetas
+dramticos para satisfacerla.<a name="FNanchor_58_58" id="FNanchor_58_58"></a><a href="#Footnote_58_58" class="fnanchor">[58]</a> En l encontramos la siguiente queja:<a name="page_185" id="page_185"></a></p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">DON MANUEL.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">...Muy pocas (comedias) vemos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sino cual y cual, de alguno</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que por superior precepto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Escribe para Palacio;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pero con tan alto acierto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De novedad, que parece</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Se est excediendo s mesmo.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">DON PEDRO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ese es Caldern?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">DON MANUEL.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 11em;">Sin duda,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que slo puede su ingenio</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ser admiracin de cuantos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Bebieron el sacro aliento.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">DON PEDRO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">No tiene esa facultad</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La estimacin que otros tiempos.</span><br />
+<a name="page_186" id="page_186"></a><br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">DON MANUEL.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y de eso nace el no haber</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Quien estudios tan supremos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">D la atencin; sino miren</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con qu laureles y premios</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La antigedad celebraba</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">A los varones de ingenio.</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">DON PEDRO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">................ Oh, mudanza</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De la edad, que lo que un tiempo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Fu divina estimacin,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Es hoy casi vituperio!</span><br />
+</p>
+
+<p>Aun cuando no se puede negar la decadencia de la literatura dramtica en
+Espaa en el reinado de Carlos II, sin embargo, este perodo de la
+historia del teatro espaol est unido al precedente con tantos
+vnculos, que es imposible separarlos. Caldern, Rojas y otros muchos
+poetas importantes siguieron escribiendo para el teatro; y si bien sus
+ltimas obras no son iguales las primeras, hasta las producciones ms
+dbiles de estos maestros tienen ttulos suficientes para ser includas
+en la edad de oro del teatro espaol. De los nuevos poetas dramticos,
+que aparecen en este<a name="page_187" id="page_187"></a> perodo, ninguno, sin duda, puede elevarse al
+rango de Lope, Tirso, Alarcn, Caldern, Rojas y Moreto, y, por lo
+general, ninguno de ellos se distingue tampoco por su talento original,
+aunque, bajo otros aspectos, tampoco deban considerarse sus obras como
+desprovistas de todo mrito. El medioda del drama espaol haba pasado
+ya; pero su sol, al ponerse, lanzaba todava algunos rayos brillantes.
+Sus ltimos resplandores desaparecieron en el siglo <span class="smcap">XVIII</span>, y causa de
+la guerra de sucesin, su vida propia se extingui ya por completo,
+comenzando un nuevo perodo, del cual se puede decir con certeza que no
+pertenece ya la edad de oro del teatro espaol.</p>
+
+<p class="figcenter">
+<img src="images/pg_187.png" width="90" height="134" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p><a name="page_188" id="page_188"></a></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_189" id="page_189"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_iii.png" width="554" height="200" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_III" id="CAPITULO_III"></a>CAPTULO III.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb"><span class="smcap">Caldern.</span>&mdash;Carcter general de sus obras dramticas</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_iii-l.png" width="63" height="69" alt="L" title="L" />
+</span>A ampulosa apologa de Caldern<a name="FNanchor_59_59" id="FNanchor_59_59"></a><a href="#Footnote_59_59" class="fnanchor">[59]</a>, escrita por Vera Tassis, es casi
+la nica fuente para conocer la biografa de este hombre extraordinario.
+El amigo del gran poeta, y primer editor de sus obras, hubiera merecido
+mayor gratitud de la posteridad, si hubiera empleado el tiempo, que
+destin sus pomposos y alambicados elogios, en recoger noticias
+biogrficas ms completas de su vida. Las ms importantes, que ofrece,
+son las siguientes:</p>
+
+<p>D. Pedro Caldern de la Barca naci en Madrid el da 17 de enero del ao
+de 1600.<a name="FNanchor_60_60" id="FNanchor_60_60"></a><a href="#Footnote_60_60" class="fnanchor">[60]</a> Descenda,<a name="page_190" id="page_190"></a> por la lnea paterna, de una familia noble de
+los antiguos hijodalgos del valle de Carriedo, en las montaas de
+Burgos. Si se recuerda el origen de Lope de Vega, no dejar de llamar la
+atencin la singular coincidencia, de que los dos poetas dramticos, ms
+famosos de Espaa, fuesen oriundos del mismo pequeo y oculto valle. La
+familia de Caldern estuvo domiciliada al principio en Toledo, y
+posteriormente, causa de ciertas desavenencias<a name="page_191" id="page_191"></a> que surgieron entre
+sus miembros, se traslad al lugar mencionado del Norte de Espaa. El
+nombre de su padre era el de Don Diego Caldern de la Barca y Barreda.
+Casse ste con Doa Ana Mara de Henao y Riao, descendiente de unos
+caballeros flamencos que se establecieron en Castilla, y parienta de los
+Riaos, infanzones de Aragn. Fruto de este matrimonio fu nuestro D.
+Pedro. Estudi las primeras letras en el gran Colegio de la Compaa
+(una Escuela de jesuitas de Madrid), y pas despus, muy joven, la
+Universidad de Salamanca, en donde se dedic sus estudios con
+incansable aplicacin. Las ciencias, que se consagr particularmente
+con ms celo, fueron las matemticas, la filosofa y el derecho civil y
+cannico. Su talento potico debi manifestarse muy pronto, puesto que
+cuando tena poco ms de trece aos escribi ya su primera comedia,
+titulada <i>El carro del Cielo</i>, asegurando Vera Tassis, que, antes de
+cumplir los diez y nueve aos, haba hecho poca con sus comedias en el
+teatro espaol. En los aos de 1620 y 1622 tom parte en el certamen
+potico, celebrado con motivo de la beatificacin y canonizacin de San
+Isidro<a name="FNanchor_61_61" id="FNanchor_61_61"></a><a href="#Footnote_61_61" class="fnanchor">[61]</a>.<a name="page_192" id="page_192"></a></p>
+
+<p>A los diez y nueve aos abandon la Universidad y se traslad Madrid,
+en donde muchos grandes le dispensaron su favor, y los veinticinco
+entr, por su propia inclinacin, en el servicio militar, y estuvo en
+Miln, y despus en Flandes. Es muy probable que en esta poca
+escribiera la comedia titulada <i>El sitio de Breda</i>, que se represent en
+los teatros de Madrid, poco despus de la rendicin de esta plaza, en 2
+de junio de 1625. No se sabe cunto tiempo sirvi en el ejrcito
+espaol. Slo consta que el rey Felipe IV lo hizo venir de los
+campamentos la corte para ocuparlo en el teatro, su recreo favorito,
+encargndosele especialmente la composicin y direccin de las fiestas
+dramticas, que se celebraban con gran lujo, casi siempre, en el palacio
+del Buen Retiro.</p>
+
+<p>Su fama potica era ya tan grande en el ao de 1630, que Lope de Vega,
+considerndolo como su digno sucesor, dice de l en <i>El Laurel de
+Apolo</i>:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">En estilo potico y dulzura,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sube del monte la suprema altura.</span><br />
+</p>
+
+<p>Por premio de sus servicios fu este poeta nombrado en 1637 caballero
+del hbito de Santiago. Cuando en 1640 se movilizaron los caballeros de
+esta orden, dispensle el Rey de sus obligaciones guerreras, y le
+encarg que<a name="page_193" id="page_193"></a> escribiese el drama <i>Certamen de amor y celos</i>; pero
+Caldern quiso cumplir con ambos deberes: termin la comedia en breve
+plazo, y tuvo tiempo para seguir las tropas Catalua, en donde sirvi,
+en compaa del duque de Olivares, hasta la conclusin de la campaa.
+Regres despus la corte, y entonces, como antes, se consagr con
+particular aficin escribir para el teatro. En el ao de 1649 recibi
+la comisin de trazar y describir el arco de triunfo, erigido para la
+recepcin de Doa Mariana de Austria. Dos aos ms tarde se hizo
+sacerdote, sin renunciar por esto su antigua ocupacin de poeta
+dramtico; el Rey le concedi una plaza de capelln en Toledo, de la
+cual tom posesin el 19 de julio de 1653, y en 1663, para tener al
+poeta ms cerca de su persona, le concedi otra plaza en la capilla
+Real, aadiendo luego, para aumentar sus emolumentos, las rentas de un
+beneficio en Sicilia.</p>
+
+<p>As pudo Caldern entregarse tranquilo la composicin de sus obras
+poticas. Por espacio de treinta y siete aos escribi los autos
+sacramentales para la festividad del Corpus en Madrid, y largo tiempo
+tambin los autos para Toledo, Sevilla y Granada, hasta que, como Vera
+Tassis dice, cesaron esas solemnidades en las ciudades mencionadas.
+Aunque este gnero<a name="page_194" id="page_194"></a> potico convena, particularmente, su profundo
+sentimiento religioso, y estaba en harmona con su estado eclesistico,
+no abandon por esto, hasta una edad avanzada, la composicin de dramas
+mundanos y otras poesas. Su bigrafo asegura que el nmero de sus autos
+ascendi ms de ciento, y el de las comedias ms de ciento veinte;
+enumera, adems, doscientas loas sobre asuntos mundanos y religiosos;
+cien sonetos infinitas canciones, romances, sainetes y otras poesas
+sobre diversos asuntos, mencionando, por ltimo, una descripcin de la
+entrada de la Reina madre, un poema sobre las <i>Cuatro novsimas</i>, un
+tratado sobre la nobleza de la pintura, y otro en defensa de la comedia.
+Ms adelante tendremos tiempo de discutir la exactitud de estos datos,
+en cuanto se refieren sus obras dramticas. Sus comedias se
+imprimieron al principio aisladamente; pero se coleccionaron primero
+doce en 1635, y otras doce en 1637<a name="FNanchor_62_62" id="FNanchor_62_62"></a><a href="#Footnote_62_62" class="fnanchor">[62]</a>, y estas mismas se reimprimieron
+despus en la edicin titulada <i>Comedias de D. Pedro Caldern de la
+Barca, recogidas por D. Jos Caldern y hermanos</i>. Parte 1. y 2.:
+Madrid, 1640. Los tomos III y IV aparecieron respectivamente<a name="page_195" id="page_195"></a> en 1664 y
+1672. La primera edicin incompleta que se hizo de los autos, lo fu en
+Madrid en 1637. La mayor parte de las obras de Caldern era inaccesible
+ la generalidad de los lectores, y lo que se imprimi se mutil en
+parte, de la manera ms lamentable, para satisfacer las exigencias de
+los libreros; tambin se le atribuyeron muchas obras apcrifas. El deseo
+de poseer una edicin completa de sus escritos, movi al duque de
+Veragua, virrey de Valencia, Mecenas y amigo de la poesa, dirigirse
+al mismo poeta para que le hiciese un catlogo de las autnticas. Esta
+carta, as como su contestacin, son de la mayor importancia y el ms
+seguro fundamento para conocer el nmero de las obras de Caldern, por
+lo cual la insertaremos en el apndice esta parte de nuestra historia,
+que ha de ocuparse tambin en investigar la cronologa de las comedias
+de Caldern.</p>
+
+<p>Slo hay noticias muy escasas acerca de los ltimos aos de su vida, sin
+duda porque llev una existencia sosegada y tranquila, consagrado por
+completo la religin y las musas. A falta, pues, de descripciones
+ms interesantes instructivas, que tan deseadas son cuando se trata de
+hombres eminentes, se leer, acaso, como dato curioso el<a name="page_196" id="page_196"></a> que sigue, de
+una antigua obra francesa de viaje<a name="FNanchor_63_63" id="FNanchor_63_63"></a><a href="#Footnote_63_63" class="fnanchor">[63]</a>.</p>
+
+<p>A la noche (cuenta este viajero) llegaron mi casa el marqus de
+Eliche, hijo mayor de D. Luis de Haro, y M. de Barriere, y me llevaron
+al teatro. La comedia que se represent era ya conocida y de poco
+mrito, aunque compuesta por D. Pedro Caldern. Despus hice una visita
+ este mismo Caldern, que pasa por ser el poeta ms eminente, y el
+ingenio ms distinguido de Espaa: es caballero de la Orden de Santiago,
+y capelln de la capilla de la Reina de Toledo; pero deduje de su
+conversacin, que, en punto conocimientos, estaba muy atrasado.
+Discutimos largo tiempo sobre las reglas de la comedia, desconocidas en
+esta nacin, y despreciadas por los espaoles.</p>
+
+<p>Caldern entr en el ao de 1663 en la hermandad de San Pedro,
+aplicndose con diligencia desempear este cargo eclesistico, y
+dejando esta congregacin, en su testamento, heredera universal de su
+cuantiosa fortuna. Mucho debi afligirle la muerte de Felipe IV, por
+perder en l, no slo su constante favorecedor, sino casi un amigo. Sin
+embargo, duraron<a name="page_197" id="page_197"></a> sus relaciones con la corte, y se le encomendaron
+siempre, como antes, las fiestas dramticas que se celebraban alguna vez
+en las ocasiones ms solemnes. Su ltimo drama fu <i>Hado y divisa</i>.
+Muri el 25 de mayo de 1681<a name="FNanchor_64_64" id="FNanchor_64_64"></a><a href="#Footnote_64_64" class="fnanchor">[64]</a>. Sus restos mortales fueron sepultados
+en la capilla de San Salvador.</p>
+
+<p>La extrema admiracin, que excit en sus coetneos, le acompa hasta su
+muerte, y as aparece de las palabras, que copiamos continuacin, con
+que Vera Tassis termina el elogio de su amigo, y que, pesar de su
+hojarasca, revelan un sentimiento profundo. Dice as: Este fu el
+orculo de la corte, el ansia de los extranjeros, el padre de las musas,
+el lince de la erudicin, la luz de los teatros, la admiracin de los
+hombres, el que de peregrinas virtudes estuvo adornado siempre, pues su
+casa era el abrigo de los desvalidos, su condicin la ms prudente, su
+humildad la ms profunda, su modestia la ms elevada, su cortesa la ms
+atenta, su compaa la ms segura y provechosa, su lengua la ms cndida
+y honrada, su pluma la ms cortesana de su siglo y que no hiri jams
+con mordaces comentos la fama de ninguno ni manch con libelos<a name="page_198" id="page_198"></a> los
+maldicientes, ni su odo atendi las detractaciones maliciosas de la
+envidia, y ste, en fin, fu el prncipe de los poetas castellanos que
+suscit con su sagrada poesa griegos y latinos; pues en lo herico
+fu culto y elevado, en lo moral erudito y sentencioso, en lo lrico
+agradable y elocuente, en lo sacro divino y conceptuoso, en lo amoroso
+honesto y respectivo, en lo jocoso salado y vivo, en lo cmico sutil y
+proporcionado. Fu dulce y sonoro en el verso, sublime y elegante en la
+locucin, docto y ardiente en la frase, grave y fecundo en la sentencia,
+templado y propio en la traslacin, agudo y primoroso en la idea,
+amoroso y persuasivo en la inventiva singular, y eterno en la fama.</p>
+
+<p>Como ejemplo de una crtica coetnea encomistica, copiamos aqu tambin
+los siguientes prrafos de un escrito del Dr. Manuel, en defensa de las
+comedias, impreso en el ao de 1672:</p>
+
+<p>Quin ha casado lo delicadsimo de la traza, dice, con lo verosmil de
+los sucesos? Es una tela tan delicada que se rompe al hacerla, porque el
+peligro de lo muy sutil es la inverosimilitud. Alargue la imaginacin
+los ojos todos sus argumentos, y los ver tan igualmente manifestados,
+que anden litigando los excesos. Las comedias de santo son de ejemplo;<a name="page_199" id="page_199"></a>
+las historiales, de desengao; las amatorias, de inocente diversin sin
+peligro. La majestad de los afectos, la claridad de los conceptos, la
+pureza de las locuciones, la mantiene tan tirante, que an la conserva
+dentro de las sales de la gracia. Nunca se desliza en puerilidades;
+nunca se cae en la bajeza de afectos. Mantiene una alta majestad en el
+argumento que sigue, que, si es de santo, le ennoblece las virtudes; si
+es de prncipe, le enciende las ms hericas acciones; si es de
+particular, le purifica los afectos. Cuando escribe de santo, le ilustra
+el trono; cuando de prncipe, le enciende el nimo; cuando de
+particular, le purifica el afecto.</p>
+
+<p>Este monstruo de ingenio di en sus comedias muchos imposibles
+vencidos. Noten cuntos. Cas con dulcsimo artificio la verosimilitud
+con el engao; lo posible con lo fabuloso; lo fingido con lo verdadero;
+lo amatorio con lo decente; lo majestuoso con lo tratable; lo herico
+con lo inteligible; lo grave con lo dulce; lo sentencioso con lo
+corriente; lo conceptuoso con lo claro; la doctrina con el gusto; la
+moralidad con la dulzura; la gracia con la discrecin; el aviso con la
+templanza; la reprensin sin herida; las advertencias sin molestias; los
+documentos sin pesadez, y, en fin, los desengaos tan cados y los<a name="page_200" id="page_200"></a>
+golpes tan suavizados, que slo su entendimiento pudo dar tantos
+imposibles vencidos.</p>
+
+<p>Lo que ms admiro y admir en este raro ingenio, fu que ninguno
+imit. Naci para maestro, y no discpulo; rompi senda nueva al
+Parnaso; sin gua escal su cumbre: sta es para m la ms justa
+admiracin, porque bien saben los eruditos que han sido rarsimos en los
+siglos los inventores.</p>
+
+<p>Slo el singular ingenio de nuestro D. Pedro pudo conseguir hacer
+caminos nuevos sin pisar los pasos antiguos; los mir, no para
+seguirlos, sino para adelantarlos; vol sobre todos. Puedo decir de esta
+insigne pluma lo que dijo el eruditsimo Macedo, de Tasso, que <i>slo
+pec en no pecar</i>. O lo que dice de su idolatrado Camons, que aun
+content con los pecados veniales. Son tan artificiosos los defectillos
+ligeros que puede notarle la escrupulosa melancola de los crticos, que
+debo juzgar que los puso para mayor hermosura, por habilidades los
+deslices.</p>
+
+<p>Para todos los accidentes humanos suministran las comedias de D. Pedro
+ejemplos, y es tan discreta la medicina, que dejan, por lograrla,
+ambiciosa la llaga. Sirva este rasgo de sus obras de venerable lisonja
+sus respetadas cenizas, y viva eterno en la mente de los estudiosos para
+viva idea de los aciertos.<a name="page_201" id="page_201"></a></p>
+
+<p>Qu contraste forman Cervantes y Lope de Vega con Caldern, cuando se
+compara la vida de los primeros, tan fecunda en aventuras y vicisitudes
+diversas, con la reposada y pobre en sucesos ruidosos del ltimo, segn
+consta de lo expuesto! Habremos de creer, acaso, que, por una
+negligencia censurable, no han llegado hasta nosotros noticias de esos
+hechos de la biografa de Caldern? Viviendo en la corte ms brillante
+de Europa de aquella poca, en comercio inmediato con un Rey ilustrado,
+entre gentes que tambin lo eran y conocedoras del mundo, entre galantes
+caballeros y damas seductoras, era posible que Caldern hiciese vida de
+anacoreta, y que no le ocurriese ninguna aventura novelesca, ni tomase
+tampoco parte en ningn desafo?<a name="FNanchor_65_65" id="FNanchor_65_65"></a><a href="#Footnote_65_65" class="fnanchor">[65]</a>. La dicha del amor afortunado, los
+tormentos del no correspondido, la rabia de los celos,<a name="page_202" id="page_202"></a> todos esos
+sentimientos, que pinta con una verdad tan elocuente, haba de
+conocerlo slo por intuicin potica, y no por su propia experiencia? No
+nos conviene responder estas preguntas completar sucesos de su vida,
+sobre los cuales faltan datos necesarios, y recurrir slo nuestra
+fantasa. Pero esperamos, pesar de esto, que el estudio de las obras
+del poeta nos dar los medios de trazar los rasgos esenciales de la
+imagen de su persona. Para lograrlo, slo en lo ms general, tengamos
+presente que la culta ilustrada corte de Felipe IV, en cuyo centro
+vivi siempre, ha ejercido gran influjo, que no se puede desconocer, en
+el fondo y en la forma de sus obras.</p>
+
+<p>Caldern es, entre todos los poetas dramticos espaoles, el ms
+conocido y el ms famoso. Se le ha separado de la serie de sus
+predecesores y coetneos, presentndolo solitario, para alabarlo con
+frases entusiastas, como lo ms divino que ha producido la literatura
+espaola, y casi se desprende de los elocuentes encomios de su inspirado
+admirador<a name="FNanchor_66_66" id="FNanchor_66_66"></a><a href="#Footnote_66_66" class="fnanchor">[66]</a>, que los dems poetas dramticos castellanos, fuera de l,
+del elegido, apenas merecen el trabajo de ser conocidos y estudiados.<a name="page_203" id="page_203"></a>
+El juicio de Schlegel, hombre importante, y que tanto ha hecho, no slo
+por la literatura alemana, sino por la europea, ha sido tan decisivo,
+que, si bien, por una parte, ha llamado de nuevo la atencin hacia la
+literatura espaola, por la otra ha trazado sta lmites harto
+estrechos. Cuando Schlegel escribi su incomparable y elocuente leccin
+XIV, que, as como excit en todos universal inters, as tambin movi
+al autor de esta obra examinar con singular predileccin las de las
+musas de Castilla, la literatura espaola yaca abandonada de la manera
+ms incomprensible, desde muchos aos antes, sin existir otro medio,
+para llegar principalmente al conocimiento de las obras dramticas,
+exceptuando las comedias de Caldern, varias veces reimpresas; sin haber
+otro medio, repetimos, que la coleccin escasa y defectuosa de La
+Huerta, y no inspirada tampoco por un verdadero sentido potico.
+Schlegel, por su parte, segn l mismo declara, slo tena noticia muy
+imperfecta de las comedias de Lope de Vega, y ninguna de las de Tirso de
+Molina, Alarcn, Guevara y otros muchos. Con su crtica perspicaz
+calific como composiciones de poco mrito las de Sols y La Hoz,
+includas en la coleccin de La Huerta; no pudo apreciar el talento de
+Moreto y de Rojas, comprendidas<a name="page_204" id="page_204"></a> en aquella coleccin, y que no eran
+otra cosa, en resumen, que algunas comedias de intriga, escasas en
+nmero, de estos poetas; pero siendo esto as, cmo no haba de
+concentrar en Caldern todo su entusiasmo? En general, compartimos con
+l por completo esta misma admiracin, y creemos tambin que no es
+exagerada; pero lo dicho no obsta que hagamos algunas objeciones
+esta manera de expresarse y de repetirse hasta el exceso.</p>
+
+<p>El poeta favorito se presentaba de tal suerte, como si l solo
+simbolizase toda la poesa dramtica de los espaoles, , por lo menos,
+como si sobrepujase con tal extremo los dems dramticos de esta
+nacin, que no hubiese necesidad alguna de echar ni una ojeada desde
+esta altura otros talentos muy inferiores al suyo. Pero esta
+distincin injusta arrojaba, por un lado, una luz falsa sobre el
+conjunto del teatro espaol, menospreciando sin motivo muchos grandes
+poetas; y celebrando tanto uno solo, por otro lado, daaba la exacta
+estimacin y profundo conocimiento del mismo autor favorecido. En
+efecto; Caldern no es, como aparece de estas descripciones, solo y
+aislado, sino el eslabn de una gran cadena, un punto ms distinto de
+una larga serie de ellos; y, aunque se conceda su elocuente admirador
+que el drama espaol<a name="page_205" id="page_205"></a> se muestra en sus obras, en su forma ms perfecta,
+es imposible, sin embargo, apreciar su mrito con exactitud si no se le
+estudia en sus relaciones con los que le precedieron. De esta
+comparacin y examen resalta su verdadera superioridad como dramtico, y
+el fuego ntimo y vital que anima sus obras. Cuando intentamos sealar
+los vnculos que unen al famoso poeta espaol con la larga serie de los
+dramticos castellanos, hemos de renunciar por necesidad rivalizar con
+nuestro predecesor en esta materia en sus entusiastas arranques y
+brillante elocuencia, exponindonos acaso parecer fros y mesurados
+con exceso para los que estn familiarizados con las anteriores
+apoteosis de Caldern. Pero aunque se debilite algn tanto el brillo de
+la aureola divina, que ha rodeado hasta ahora este poeta, esperamos,
+no obstante, presentar su carcter artstico, iluminado con otros rayos
+de claridad ms apacible.</p>
+
+<p>Como preparacin para el logro de este objeto, tngase presente que la
+indicacin de todo aquello que este hombre extraordinario deba sus
+predecesores, no se opone la existencia de muchas y distinguidas
+prendas poticas, que han de considerarse como propiedad suya exclusiva,
+y suficientes para ensalzarlo y para justificar la predileccin con<a name="page_206" id="page_206"></a> que
+lo mira toda Europa, y con la ventaja de ser verdaderas, y tanto mayor
+su mrito cuanto que, en su virtud, el arte dramtico de Caldern
+aparece con el ms perfecto desarrollo orgnico de toda la poesa
+espaola.<a name="FNanchor_67_67" id="FNanchor_67_67"></a><a href="#Footnote_67_67" class="fnanchor">[67]</a></p>
+
+<p><a name="page_207" id="page_207"></a></p>
+
+<p><a name="page_208" id="page_208"></a></p>
+
+<p>Cuando comenz Caldern escribir para el teatro, no encontr, como
+Lope de Vega al principio de su carrera, confusos informes materiales
+de ms menos valor, ni un caos de elementos dramticos desordenados,
+que esperaban la obra de su imaginacin, creadora y<a name="page_209" id="page_209"></a> reguladora, para
+trazarles su fondo y su forma potica, sino que, al contrario, se le
+present un campo bien cultivado en todas las direcciones<a name="page_210" id="page_210"></a> posibles, y
+adems una poesa dramtica con hondas races en los teatros espaoles,
+lozana y esplendente, resultado de los esfuerzos<a name="page_211" id="page_211"></a> reunidos de muchos
+talentos distinguidos; y no slo, en su forma y carcter general, se
+presentaba el drama claro y concreto, sino que, en particular, eran bien
+conocidos los lmites que separaban las diversas especies de obras
+dramticas, con arreglo la predileccin particular que manifestaba
+hacia ellas la aficin de los espaoles. Nuestro poeta estaba
+familiarizado, desde un principio, con esa parte de la literatura
+dramtica, cuyo detenido examen hemos ya destinado parte de esta obra.
+Absorto y lleno de admiracin, y con la fogosidad propia de todo poeta,
+haba asistido la representacin de las magnficas creaciones del gran
+Lope de Vega<a name="FNanchor_68_68" id="FNanchor_68_68"></a><a href="#Footnote_68_68" class="fnanchor">[68]</a>; haba saboreado, cuando<a name="page_212" id="page_212"></a> pasaba ante sus ojos, el
+mundo lleno de encanto y de poesa de Tirso de Molina, y conoci, sin
+duda fondo, las obras de otros poetas menos famosos. Este conocimiento
+exacto de Caldern de los dramticos, que, durante su juventud,
+brillaron en los teatros de Espaa, no es supuesto, como pudiera
+creerse, sino que consta, con pruebas slidas y claras, de las mismas
+obras suyas, que examinaremos despus. Cuando el joven poeta, cuya
+vocacin lo inclinaba al drama, comenz escribir para el teatro, tena
+presentes, sin duda, todas aquellas imgenes poticas, que haban
+entusiasmado l y todo el pblico, y era imposible que no fuesen
+fecundas, influyeran tambin en su fantasa. Su espritu era, sin
+embargo, demasiado slido y enrgico para contentarse con seguir el
+impulso de esas impresiones, y dejarse arrastrar por su corriente; hubo
+de reflexionar sobre la senda que debiera seguir, y proponerse, no slo
+conquistar en la dramtica un puesto distinguido y propio, sino tambin
+llevarla, en lo posible, su trmino y su perfeccin. Hacer una
+revolucin radical y completa en el sistema dramtico dominante,<a name="page_213" id="page_213"></a> y en
+sus formas, ya aceptadas, no poda lograrse sin su completa
+desaparicin, y sin ponerse en lucha abierta con las simpatas de todo
+el pueblo; adems, su propia inclinacin este sistema, y el
+convencimiento de su superioridad, era demasiado grande para que ni
+siquiera se le ocurriera trastornar en lo ms mnimo sus fundamentos. Su
+objeto fu, pues, tan slo labrar la corona el remate del edificio
+existente, ya tan bello, y poner con sus manos la clave en esta
+magnfica bveda.</p>
+
+<p>Pero cmo conseguirlo? Superar Lope de Vega en riqueza de inventiva,
+ rivalizar siquiera con l en este terreno, ni Caldern ni ningn otro
+mortal podra esperarlo; y hasta los dems poetas dramticos ms
+notables se distinguan cada uno en su gnero, y pareca imposible
+sobrepujarlos en aquello que constitua su excelencia.</p>
+
+<p>Pero Caldern, con su inteligencia perspicaz y analtica, comprendi
+cules eran las ventajas insuperables de sus predecesores y sus defectos
+evidentes; comprendi tambin que la mayor perfeccin y el ms fino
+pulimento del arte dramtico, podra alcanzarse en virtud de ciertas
+causas muy favorables, pero que hasta l ningn otro poeta haba
+vislumbrado estos principios artsticos importantes, sino que, al
+contrario, las facultades<a name="page_214" id="page_214"></a> poticas ms extraordinarias y las
+concepciones ms ingeniosas, haban padecido no escaso detrimento por la
+falta de cuidado y por la precipitacin de los mismos poetas. Si
+intentaba, pues, llevar el drama su ms alto pinculo, haba de verse
+obligado, no slo evitar los defectos que se haban deslizado en las
+obras de otros autores anteriores, causa de su ligereza en
+componerlas, sino tambin hacer el principal objeto de su trabajo el
+examen razonado y el desarrollo consiguiente del argumento, as como la
+aplicacin del mayor esmero posible la traza de sus partes detalles.</p>
+
+<p>Tal es, nuestro juicio, la clave que nos revela el carcter original
+de la poesa de Caldern. La senda que haba de seguir, en particular,
+era la siguiente: apoyarse en los trabajos de sus predecesores; aceptar
+el drama espaol, tal como lo encontraba, con todas sus modificaciones y
+todas sus divisiones, sin remover en lo ms mnimo los cimientos del
+sistema dramtico predominante, y, la vez, cultivar por s todos los
+grmenes lozanos preexistentes, y hacerlos florecer con sus nimios
+cuidados; desenvolver cuanto hallaba confuso y sin orden; redondear lo
+anguloso, y transformar en un conjunto orgnico lo suelto y lo
+imperfecto. Ajustse, pues, estrechamente los poetas que le
+precedieron; apropise tambin<a name="page_215" id="page_215"></a> la armazn de sus obras, sus invenciones
+y argumentos; tom de ellos escenas aisladas, conservando cuanto notaba
+en ellos de vala, pero al mismo tiempo reformando esas riquezas ajenas
+con un sentido artstico tan delicado, ejecutndolo con tanta constancia
+y tan buena fortuna y hacindole tantas y tan bellas adiciones, que
+poda pretender, con sobra de razn, que el todo as formado era
+propiedad suya indisputable. Su trabajo no se limit slo al arreglo del
+plan, que puli y retoc hasta dejarlo perfecto su juicio; no slo
+la exacta relacin de las partes con el conjunto; no slo que el fondo
+dramtico de cada obra apareciese depurado, y superior todo lo
+conocido, sino que tambin se aplic muy especialmente todos los
+detalles, y al estilo, y la versificacin. As, reasumiendo todo lo
+expuesto, es lcito afirmar que el arte dramtico de Caldern es el
+resultado de un examen crtico, profundo y bien hecho, de toda la poesa
+dramtica anterior, apropindose, es verdad, lo preexistente, pero
+trazando otro orden superior y ms artstico los elementos que
+manejaba, juntando lo aislado, poniendo en su lugar correspondiente lo
+que yaca diseminado y sin asiento, imprimiendo, por ltimo,
+estabilidad y fijeza todo lo inseguro y vacilante.<a name="page_216" id="page_216"></a></p>
+
+<p>Sabemos que esta opinin nuestra se separa de cuanto se ha escrito hasta
+ahora sobre Caldern; valga, pues, slo como una tesis, cuya
+demostracin esperamos hacer en esta parte de nuestra obra, si bien con
+este propsito expondremos algunas razones en apoyo de nuestros asertos.</p>
+
+<p>Se ha calificado Caldern de poeta original, tan exageradamente, que
+no parece sino que todo se lo debe s mismo, y nada los dems
+poetas. Chocar, por tanto, sobremanera que digamos, contra ese juicio,
+que ha aprovechado en un sentido muy lato los esfuerzos de sus
+predecesores, no contentndose con asimilarse escenas aisladas de dramas
+anteriores, sino hasta el trazado completo de obras de otros autores ms
+antiguos. Sin embargo, la verdad es la antes expuesta, y as lo probarn
+dos solos ejemplos. Advirtase, no obstante, que el mismo Caldern no
+oculta ni se avergenza en lo ms mnimo de hacerlo as, y de sealar la
+fuente en donde bebe, puesto que dice:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">La dama duende ser,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que volver vivir quiere.</span><br />
+</p>
+
+<p>En su <i>Casa con dos puertas</i>, indica con toda claridad, que, al escribir
+su <i>Dama duende</i>, ha tenido la vista otra comedia antigua semejante.<a name="page_217" id="page_217"></a></p>
+
+<p>Los autores, cuyas obras ha utilizado principalmente, son Tirso de
+Molina y Mira de Mescua. Su <i>Encanto sin encanto</i> fndase, en casi todo
+su plan, en la notable comedia de Tirso, titulada <i>Amor por seas</i><a name="FNanchor_69_69" id="FNanchor_69_69"></a><a href="#Footnote_69_69" class="fnanchor">[69]</a>.
+En su <i>Devocin de la Cruz</i> se observa tambin que ha imitado <i>El
+esclavo del demonio</i>, de Mira de Mescua, as en el conjunto del drama
+como en muchas de sus partes, y Tieck haba llamado la atencin acerca
+del hecho de que, en el drama de Caldern, se repiten algunas estrofas,
+palabra por palabra, de las escritas por Mira de Mescua. Del drama de
+este ltimo es tambin la escena de <i>El mgico prodigioso</i>, en que
+Cipriano cree abrazar su amada, averiguando luego que ha estrechado
+entre sus brazos un esqueleto, y en <i>El hermitao galn</i>, de Mescua, se
+observa el modelo de la larga narracin del demonio del acto segundo de
+esta tragedia de Caldern. La escena de <i>El mayor monstruo los celos</i>,
+en que Herodes quiere matar su esposa, impidindoselo la estatua de
+ella, que cae en tierra en este momento, es semejante otras dos, que
+se hallan en dramas anteriores: la ms antigua, <i>La prspera fortuna de
+Ruiz Lope de Avalos</i>, de Damin Salustio del Poyo, y la otra, <i>La
+prudencia en la mujer</i>, de Tirso.<a name="page_218" id="page_218"></a> Ese mismo drama contiene tambin
+diversos pensamientos de <i>La vida de Herodes</i>, de Tirso. La idea
+fundamental de <i>El secreto voces</i> parece sacada de <i>El amar por arte
+mayor</i>, de Tirso. Muchas analogas se encuentran tambin, adems, <i>En
+esta vida todo es verdad y todo mentira</i>, y <i>La rueda de la fortuna</i>, de
+Mescua; entre <i>Los cabellos de Absaln</i> y <i>La venganza de Tamar</i>, de
+Tirso; entre <i>El monstruo de los jardines</i> y el <i>Aquiles</i>, del mismo
+poeta; advirtindose que estas semejanzas no son de las espontneas que
+pueden ocurrir dos autores, al manejar el mismo asunto, sino que, como
+se demostrar despus cumplidamente, cuando llegue la ocasin oportuna,
+constituyen la repeticin especial y completa de elementos dramticos
+anteriores en sus propias obras, y que no pueden explicarse de otra
+manera, sino suponiendo que Caldern las tuvo la vista al escribirlas.
+<i>Peor est que estaba</i> es, escena por escena, una comedia de igual
+nombre ms antigua de Luis Alvarez del ao de 1630, habiendo suprimido
+algo defectuoso de sta, y variando slo las palabras. Se ha supuesto,
+la verdad, que Caldern es tambin autor de comedias ms antiguas,
+habindole inducido adoptar nombres falsos algn motivo desconocido; y
+acaso no sea improbable esta hiptesis, lo menos en nuestro juicio,
+puesto que no se encuentra<a name="page_219" id="page_219"></a> mencionado en ninguna parte ningn autor
+dramtico llamado Luis Alvarez; pero la conclusin de la ms antigua,
+<i>Peor est que estaba</i>, se dice que su primer autor la titula <i>Todo
+sucede al revs</i>, con cuyas palabras se indica tambin que esta obra es
+imitacin de otra anterior. La escena primera de <i>El escondido y la
+tapada</i>, tiene singular semejanza con la de Tirso, <i>Por el stano y por
+el torno</i>. Tieck haba notado ya que <i>El mdico de su honra</i>, en el
+plan, en sus motivos y caracteres, tiene gran afinidad con la tragedia
+de Rojas, <i>Casarse por vengarse</i>; pero surge aqu la duda de cul fu la
+ms antigua de ambas, puesto que la una, la de Rojas, se imprimi en
+1636 (tomo XXIX de las <i>Comedias de diferentes autores</i>), y la de
+Caldern en 1637, siendo indudable, de todas maneras, que la escena
+inicial de este drama es una reminiscencia de <i>La guarda cuidadosa</i>, de
+Miguel Snchez <i>el Divino</i>, y que muchas estrofas de la misma,
+especialmente el monlogo de Don Gutierre en el acto segundo, estn
+imitadas de <i>El celoso prudente</i>, de Tirso<a name="FNanchor_70_70" id="FNanchor_70_70"></a><a href="#Footnote_70_70" class="fnanchor">[70]</a>. En <i>No hay burlas con el
+amor</i> se recuerda visiblemente <i>Los melindres de Belisa</i>, de Lope, y<a name="page_220" id="page_220"></a>
+en <i>El maestro de danzar</i> la idea fundamental de otra comedia, de igual
+ttulo, del mismo poeta. En <i>La nia de Gmez Arias</i> se ha aprovechado
+mucho de la del mismo nombre de Guevara; en <i>El gran prncipe de Fez</i>
+encontramos reminiscencias de la de ttulo idntico de Lope; el auto de
+Caldern de <i>Psiquis y Cupido</i>, ofrece muchas analogas con el del mismo
+ttulo de Valdivielso, advirtiendo que, los ejemplos aducidos,
+podramos aadir otros muchos, no hacindolo, porque bastan los
+expuestos para probar en general la verdad de nuestra afirmacin.
+Conviene tambin tener presente que nuestro poeta ha mejorado, en casi
+todas estas obras dramticas, los materiales ajenos de que ha dispuesto,
+pudiendo llamrsele su segundo inventor, y que aquello, que en los
+escritos de sus antecesores aparece slo como un esbozo, lo ha
+pulimentado artsticamente de un modo admirable, borrando sus
+desigualdades y transformando casi siempre en flor bellsima capullos
+informes.</p>
+
+<p>De todo lo dicho se desprende suficientemente, que estamos muy lejos de
+censurar Caldern por haberse apropiado esas riquezas ajenas. Es un
+grave error, no justificado hasta ahora, en cuanto sepamos, que siglos
+modernos, no poticos, exijan de los poetas una originalidad de tal
+naturaleza, que se les prohiba<a name="page_221" id="page_221"></a> aprovechar lecciones y pensamientos
+extraos. En nuestra poca, en que el arte parece como arrancado de su
+conjunto orgnico; en que los poetas se muestran aislados, y sin viva y
+constante influencia recproca, se considera y se llama plagio lo que en
+todos los grandes y verdaderos perodos poticos se ha mirado como
+costumbre racional y admitida. Cegando las fuentes, que han hecho brotar
+otros poetas, se priva quienes lo son de regar con sus aguas las
+races, que sirven de abundante y sano alimento. Se ven as
+arrastrados afectar una falsa originalidad, correr en pos de lo
+nuevo y de lo inslito, y de aqu tambin, con otras concausas tan
+eficaces como stas, que las producciones deplorables de las literaturas
+modernas estn desprovistas de unidad interna y de perfeccin orgnica.
+Para quienes conocen fondo la poesa, no hay necesidad de probar que
+el arte potico moderno no hubiera logrado todava revestir la forma,
+que tanto nos regocija, si los principios predominantes hoy acerca de
+este punto, se hubieran tambin observado en perodos anteriores. Para
+demostrarlo con algunos ejemplos, tomados de la literatura de la Edad
+Media, recordaremos la divulgacin de las invenciones francesas,
+bretonas y provenzales, hecha en toda Europa por las poesas
+caballerescas,<a name="page_222" id="page_222"></a> por la traslacin y divisin de los <i>Gesta romanorum</i> y
+de la <i>Disciplina clericalis</i> en los <i>Fabliaux</i> y en las novelas
+posteriores, as como por la combinacin y enlace repetido de las
+ltimas entre s; problema ya resuelto por investigaciones recientes, y
+en particular por las de Val. Schmidt y J. Ph. Grasse. Se sabe ya con
+certeza que, hasta las ms famosas poesas hericas alemanas de la Edad
+Media, y los cuentos de Bocaccio, son, en su mayor parte, variaciones de
+los originales franceses primitivos. Conocido es tambin que los
+antiguos lricos italianos se han apropiado caudal inmenso de los
+provenzales, habindose tomado el Abate de Sade el trabajo de enumerar
+en un largo catlogo los pensamientos, escritos y giros, que el Petrarca
+ha copiado de los trovadores, , que sin darse cuenta de lo que haca,
+se han deslizado en sus obras, como reminiscencias de aqullos, y, sin
+embargo, sera una verdadera insensatez que algn crtico lo atribuyera
+ pobreza de inventiva de tan eminente poeta, y que lo anatematizara por
+repetir pensamientos ajenos. Y cmo ha de ser posible que haya
+composiciones poticas, que entusiasman toda Europa hace ya cinco
+siglos, y que pudieran perder parte siquiera de nuestra admiracin, slo
+por el hecho de saberse que hay en ellas algo, tomado de otras<a name="page_223" id="page_223"></a> fuentes?
+Esa censura slo podra aplicarse, encontrndose ejemplos anlogos en
+todas las obras de todos los tiempos y naciones, cuando se demostrara
+que lo hacan as por su incapacidad en producir creaciones originales,
+y cuando el autor no hubiera sabido asimilrselas, y formar con ellas un
+todo orgnico, propio y peculiar suyo. Si examinamos ese gran perodo de
+la poesa europea, que termina en el siglo <span class="smcap">XVII</span>, veremos que la
+corriente de la italiana se establece entre este ltimo pas y Espaa, y
+que Boscn y Garcilaso, no slo imitan con el mayor esmero al Petrarca
+en la forma de sus sonetos y canciones, sino que reproducen muchos
+pensamientos suyos y hasta versos enteros. La lrica de estos autores,
+as como tambin la de Herrera y Fr. Luis de Len, debe su existencia,
+y, tngase esto muy presente, por lo menos en su mitad, las obras de
+los antiguos y de los italianos; pero sin duda se puede tambin
+sostener, sin temor alguno, que han revestido de nuevas bellezas los
+materiales sacados de otras fuentes; y siendo as, no nos encantarn
+estas bellas poesas, slo porque pensemos que alguna parte de ellas no
+es original y propia de su autor?<a name="FNanchor_71_71" id="FNanchor_71_71"></a><a href="#Footnote_71_71" class="fnanchor">[71]</a>.<a name="page_224" id="page_224"></a></p>
+
+<p>Volviendo ahora hablar de los italianos, aadiremos que el Tasso
+estaba tan lejos de avergonzarse de sus repeticiones imitaciones de
+los poetas antiguos, que en los comentarios sus rimas pone el mayor
+empeo en sealarlas y darse el parabin de haberlo hecho. Una ligera
+ojeada al teatro ingls de la poca de Isabel, nos demuestra que los
+dramticos de aquel tiempo se comunicaban unos otros sus particulares
+invenciones, y hasta<a name="page_225" id="page_225"></a> el ms eminente de ellos no se avergonzaba de
+recurrir cuando le pareca los que le eran inferiores, sabindose que
+Shakespeare ha imitado en diversas ocasiones el plan dramtico de sus
+predecesores; que dramas enteros suyos se distinguen por este carcter,
+y que la escena de las hechiceras de <i>Macbeth</i> y hasta las palabras
+usadas en ellas, provienen tambin, en parte, del <i>Witch</i>, de Middleton.
+Vimos tambin que los franceses, en vasta escala, se apropiaron ideas
+extraas, sobre todo de los espaoles, y nuestra censura de ellos no se
+refiere esta conducta, en s, en absoluto (por cuya razn no rehusamos
+alabar Rotrou), sino la circunstancia de que la mayora de sus
+poetas apelaron las invenciones ajenas por la evidente pobreza de las
+originales, porque, lo que se apropiaron, no le infundieron nueva vida
+y vigor poticos, y porque sus imitaciones son muy inferiores los
+originales. Tambin en Espaa, para tratar de nuevo de nuestro asunto,
+no se hicieron escrpulos sus dramticos desde un principio de imitarse
+unos otros; y para demostrarlo con ejemplos aislados, encontramos el
+primero en las obras de Gil Vicente, que se apropia muchas escenas de
+Juan del Encina<a name="FNanchor_72_72" id="FNanchor_72_72"></a><a href="#Footnote_72_72" class="fnanchor">[72]</a>. El auto portugus,<a name="page_226" id="page_226"></a> <i>de Moralidade</i>, de Gil
+Vicente, se imit poco despus en Espaa, con algunas variaciones, en la
+tragicomedia alegrica <i>Del Infierno y del Paraso</i>; y aunque Lope de
+Vega casi siempre desenvolvi argumentos suyos originales, nadie se
+avergonzaba en su tiempo, y as lo hemos demostrado en distintas
+ocasiones, de apropiarse, mejorndolos, ideas y argumentos ajenos<a name="FNanchor_73_73" id="FNanchor_73_73"></a><a href="#Footnote_73_73" class="fnanchor">[73]</a>.</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/pg_226.png" width="107" height="147" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_227" id="page_227"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_iv.png" width="572" height="226" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_IV" id="CAPITULO_IV"></a>CAPTULO IV.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Otras bellezas dramticas, comunes las comedias de Caldern, que
+las caracterizan y distinguen.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_iv-p.png" width="62" height="66" alt="P" title="P" />
+</span>ARA derramar ms luz sobre este punto por medio de analogas, sacadas
+del dominio de las artes del diseo, recordaremos que Miguel Angel, en
+su <i>Juicio final</i>, no slo tom aislados motivos artsticos, sino
+figuras enteras del gran cuadro de Lucas Signorelli de Orvieto; sbese
+tambin que las dos primeras figuras de padres de Rafael, en las logias,
+estn copiadas del clebre fresco de Masaccio, como el San Pablo, de los
+tapices, es tambin del mismo antiguo pintor florentino, y que otros
+muchos, y sus predecesores y coetneos, ha imitado aquel pintor, el
+primero de todos, y esto de obras en general muy conocidas; de manera
+que no podan hacerse la ilusin de que haba de pasar<a name="page_228" id="page_228"></a> desapercibido.
+Era poca ilustrada: saban bien que los grandes artistas no se vean
+obligados hacerlo por pobreza de inventiva, como crean tambin que no
+es aceptable la opinin, de que, hasta el hombre ms eminente y casi
+divino, no ha de crearlo todo por s mismo: juzgaban, al contrario, y
+as lo prueba de una manera evidente el examen de muchos cuadros de ese
+perodo, que cualquiera pintor, sin miedo la crtica, poda aprovechar
+motivos artsticos y pensamientos ajenos, asimilndoselos
+imprimindoles nuevas formas; y justamente por este comercio continuo y
+recproco, por este cambio de lo propio con lo extrao, alcanzaron las
+artes esa altura inaccesible los esfuerzos individuales.</p>
+
+<p>Lo expuesto prueba suficientemente la verdad innegable, de que, muchas
+de las obras maestras ms importantes de la poesa y del arte, no
+hubiesen podido existir si sus autores hubiesen adoptado las falsas
+ideas sobre originalidad, hoy predominantes. A la demostracin histrica
+de que la conducta de Caldern, durante el perodo ms floreciente de la
+poesa europea, fu la ms seguida, aadimos una observacin general
+apologtica, y afirmaremos, que la poesa, aunque crea, no crea de la
+nada, sino de materiales preexistentes, y que estos materiales, como la
+naturaleza hace<a name="page_229" id="page_229"></a> con todas sus obras, son tambin, en parte, las
+creaciones de los poetas anteriores.</p>
+
+<p>Pero si lo expuesto hasta aqu no es una desnuda hiptesis, sino una
+verdad, justificada por el conocimiento exacto de las obras de Caldern
+y de la literatura espaola anterior, nuestro poeta puede compararse
+un arquitecto, que edifica con materiales propios, en la generalidad de
+los casos, sobre un cimiento ya labrado, pero sin despreciar por esto
+los que le ofrecen otros, perfeccionndolos en sus detalles, y juntando
+y fundiendo en un todo lo suelto y lo aislado. Esta opinin nuestra, sin
+embargo, en cuanto se aplica Caldern, no disminuye en lo ms mnimo
+su fama, sino antes bien la enaltece, puesto que su arte no se nos
+presenta como una sencilla improvisacin de un genio privilegiado, sino
+en enlace orgnico con el drama espaol en su conjunto. Todo lo ms
+sublime, creado en cualquiera esfera por un solo espritu, existe por
+esa unin con lo que le ha precedido en el mismo gnero. Cmo pensar
+siquiera, que llegase tan supremo grado de perfeccin sin los trabajos
+de los que le precedieron?</p>
+
+<p>Despus de haber fijado el lugar, que corresponde Caldern en la
+poesa dramtica espaola, y la regla principal de su conducta de una
+manera general, pasemos ahora estudiarla<a name="page_230" id="page_230"></a> particularmente en sus
+obras. En este anlisis especial, saldr por s misma nuestro
+encuentro, bastndonos slo anticipar algunas ideas.</p>
+
+<p>Si Caldern se haba propuesto perfeccionar la obra recibida de sus
+antecesores, y llevar el drama espaol la posible perfeccin
+artstica, deba consagrar preferentemente su atencin al estudio y la
+preparacin ms esmerada del plan dramtico. Este era justamente el
+flaco de la mayor parte de los poetas anteriores, aunque, por fortuna,
+tambin veces, hubieran llegado una composicin perfecta de sus
+obras y que satisficiera al inteligente. Muchas crticas se haban hecho
+de este defecto, por cuyo motivo nuestro poeta meditaba profundamente
+sus asuntos hasta en sus pormenores ms insignificantes: preparaba sus
+bosquejos con el cuidado ms rigoroso, y, sin duda alguna, antes de
+escribir sus comedias, y de terminarlas, se daba cuenta de todas las
+alternativas de la accin, de sus escenas aisladas y de su relacin
+importancia recprocas. Depuraba con su inteligencia perspicaz las
+riquezas de su fecunda y chispeante fantasa y de su inventiva, y no
+toleraba nunca en sus dramas sino lo que estaba justificado por el gusto
+ms exquisito y por las reglas ms sensatas de la composicin. Todas las
+partes<a name="page_231" id="page_231"></a> de este conjunto haban de estar en estrecho enlace con la
+accin principal, y encontrarse todas simtricamente dispuestas entre s
+con referencia al todo, desterrando la costumbre de ofrecer escenas
+interesantes slo en s, y sin consideracin al argumento de la obra
+dramtica, que se desarrollaba, y de cuya licencia abusaron Lope de
+Vega, y con ms frecuencia el maestro Tirso de Molina. En la composicin
+dramtica, tal como l la comprenda, deba haber siempre constante
+movimiento interior, y cada escena influir enrgicamente en el
+desarrollo de la accin principal; de un suceso deba siempre surgir
+otro; en lo anterior indicarse ya lo que haba de sucederle, y todos los
+elementos aislados juntarse necesariamente para constituir un conjunto
+harmnico. En este arte, sin disputa el peldao ms elevado de la poesa
+dramtica, es Caldern maestro consumado, y ningn otro poeta de su
+nacin se le asemeja en esta parte, ni aun de lejos. Sanos permitido
+usar de una comparacin para hacer ms claro nuestro pensamiento. La
+accin de sus piezas dramticas se parece una avalancha, que crece
+siempre en extensin, y se precipita con celeridad siempre mayor por las
+vertientes de las montaas, hasta que alcanza retumbando lo ms
+profundo; su desarrollo se hace siempre<a name="page_232" id="page_232"></a> adelantando con paso seguro, y
+cada vez ms rpido, no detenindose hasta que llega su trmino final,
+y arrastrando con su poderosa fuerza cuantos obstculos se oponen su
+precipitada marcha. De esta manera consigui Caldern imprimir en sus
+mejores obras tanta unidad, un inters tan vivo, cautivndonos y
+dominndonos y ponindonos en la imposibilidad de resistirlo, como es
+tambin imposible la resistencia de un hilo de araa la violencia del
+huracn. Pero este arte suyo en componer es mayor de lo que aparece
+primera vista: para conocerlo en toda su extensin, es preciso examinar
+las comedias, en que nuestro poeta se propone hacer alarde de ese don
+particular, anudando sus hilos infinitos del modo ms hbil para formar
+un tejido maravilloso, cruzndose esos hilos de mil maneras, y, sin
+embargo, sostenindose unos otros, tomando, al parecer, distinta
+direccin, y viniendo parar al mismo punto para converger todos en un
+foco centro comn. Sin embargo, por grande que sea la complicacin de
+sus argumentos, domina siempre en su estructura la ms transparente
+claridad, y se ven un mismo tiempo todas las partes de este edificio y
+su destino arquitectnico. Continuando en este mismo terreno de la
+arquitectura, se puede afirmar que las obras de Lope<a name="page_233" id="page_233"></a> y de los que le
+precedieron pertenecen al estilo, que antecedi la perfeccin completa
+del llamado gtico germnico, y encontrndose detalles superfluos y
+excesivos, y relacin poco harmnica entre ellos y muchos elementos,
+que, si bien agradan la vista, no tienen relacin esencial con el
+conjunto. En Caldern, por el contrario, observamos el sistema gtico en
+su mayor perfeccin, como en esas obras maravillosas del arte de
+edificar, en las cuales se eleva todo formando un organismo completo
+como para confundirse con las nubes, y cuyos elementos, al parecer, ms
+insignificantes, son tan necesarios al todo, que ste no poda existir
+sin ellos. Pero con dificultad bastar esta comparacin para trazar y
+dar conocer por completo el arte profundo, que reina en la composicin
+de este poeta, y la transparencia que deja ver en todas las partes de
+sus obras. Es preciso invocar, para comprenderlas, los palacios
+encantados de los moros con sus ornamentos variados hasta el extremo,
+entrelazndose mutuamente, y sus arabescos complicados bajo mil formas,
+y aadir esto la claridad del cielo del medioda, bajo el cual todos
+los contornos se destacan extraordinariamente, siendo as posible, que
+la vista pueda seguir sin trabajo sus flexiones sinuosas, confundidas de
+otro modo en un verdadero laberinto.<a name="page_234" id="page_234"></a></p>
+
+<p>Esta habilidad dramtica, que se revela en la disposicin de sus planes,
+no slo comprende todos los accesorios de la fbula, sino que se
+extiende tambin, con su natural superioridad, su versificacin.
+Distnguese sta, no slo por su extrema belleza y elegancia, sino que,
+obedeciendo tambin en general reglas fijas, se harmoniza en todo con
+las diversas alternativas de la accin. Sus versos, con las formas ms
+varias y ms escogidas, son propiamente la vez como el resultado y el
+fundamento de toda la composicin; de la misma manera que las obras del
+cincel y de la estatuaria, y las pilastras y torrecillas de una
+catedral, reproducen en escala mnima la estructura del conjunto. Las
+diversas rimas que usa Caldern en sta aquella comedia, y en una
+otra escena, se ajustan las visicitudes aisladas del drama,
+acomodndose sus distintas inflexiones interrupciones de tal modo,
+que, si tratndose de los poetas anteriores no aparece siempre la razn
+de emplear en ciertos casos la octava la lira, la redondilla el
+romance, en las obras de Caldern, al contrario, jams ocurren estas
+dudas. En virtud de este principio tan sensato, se aunan de un modo
+maravilloso, con su perfecta aplicacin, el estilo potico ms elevado,
+el ms lozano y el ms vivo. La manera de exponer de Caldern,<a name="page_235" id="page_235"></a> ostenta
+una riqueza portentosa de colorido; las comparaciones se suceden sin
+cesar; todos los fenmenos del mundo, lo ms grande como lo ms pequeo,
+la vida y la muerte, lo remoto y lo prximo, forman, en virtud de la
+inspiracin celestial del poeta (que celebra en la naturaleza el sello,
+y como la sombra de un Sr supremo), un soberbio ramillete de flores, en
+las perlas de cuyo roco se refleja la perpetua belleza de lo
+sobrenatural. Con un sentimiento entusiasta de la naturaleza, recorre
+Caldern los mgicos jardines de la creacin, y toda flor que abre vida
+su cliz la luz, el canto de todas las aves, el murmullo de todas las
+hojas, anuncian el eterno misterio del amor. As tambin su diccin
+potica, con su dulzura y su flexibilidad, y con el vigor de sus
+imgenes iluminadas por una luz interior, nos trasladan un paisaje
+meridional, bajo bosques de palmas y de cipreses, y teniendo por cpula
+el azul brillante de un cielo siempre puro; rosas y jazmines se ostentan
+con las primeras galas de la primavera; dorados frutos se destacan de
+las verdes hojas, y, en el fondo, se agita un mar sin lmites, llenando
+el alma, con el movimiento acompasado de sus olas, de sueos y poticas
+ilusiones.</p>
+
+<p>De lo expuesto acerca de la manera de escribir de Caldern, se deduce,
+sin esfuerzo,<a name="page_236" id="page_236"></a> que ha de descollar con extremo en cuanto se refiere la
+impresin que hacen sus comedias y su efecto teatral y escnico. La
+traza artstica y perfecta de sus planes, y su esmero en que reine en
+toda la accin la unidad ntima ms rigorosa, se proponan, sin duda,
+alcanzar el fin que Caldern estimaba ms por su importancia. Aunque es
+una verdad que el propsito de hacer servir una fbula profunda y
+potica al efecto teatral, puede considerarse como prenda casi general
+de los dramticos espaoles, y que hasta las composiciones de Lope de
+Vega, como lo demuestra su xito extraordinario, estaban calculadas para
+ponerse en escena, sin embargo, no se nota en ellas, en el mismo grado
+que en las de nuestro poeta, la acertada distribucin y economa de los
+efectos escnicos y de los medios de conseguirlo: encontramos muchas
+que, en ciertas escenas, excitan nuestro inters sobremanera, pero que
+resultan desanimadas y fras en su conjunto. Con Caldern, al contrario,
+cada resorte particular del inters tiende siempre completar la
+impresin total del drama, y cada escena en s, por interesante y
+seductora que sea, slo tiene su verdadera significacin en sus
+relaciones con las dems, y en su unin con cada parte del argumento,
+para producir un resultado nico y final.<a name="page_237" id="page_237"></a></p>
+
+<p>Bajo este aspecto, en cuanto la maestra y el dominio de la escena,
+quizs no reconozca rival alguno, entre todos los poetas dramticos de
+las diversas naciones, nuestro insigne dramaturgo castellano; y como ese
+conocimiento con otras prendas superiores, constituye, innegablemente,
+un elemento esencial del arte dramtico, de aqu tambin que las
+comedias de Caldern, slo por este motivo, por poseer esa cualidad en
+grado eminente, merecen tambin calificarse entre las que ocupan el
+primer rango en el mundo. Este arte particular (que, en ms en menos,
+ nuestro juicio, resalta en todas las obras del poeta), se muestra muy
+especialmente en dos especies de sus dramas. Son los primeros aqullos,
+en que acumula infinitos motivos dramticos, variedad inagotable de
+hechos y efectos escnicos, pero llevando las riendas de toda la accin
+con mano tan segura y vigorosa, que esos diversos momentos confluyen en
+un solo resultado, y recorren con firme paso la senda trazada para
+alcanzar su ltimo desenlace; cada efecto aislado aparece aqu slo como
+una preparacin para el total del drama entero, y las varias situaciones
+de los mismos se encuentran en una conexin tan ntima con todas las
+escenas, que todos estos elementos unidos producen, al cabo, un efecto
+grandioso y sublime. La segunda clase que<a name="page_238" id="page_238"></a> aludimos, que corrobora
+nuestro aserto, comprende esos dramas, cuyo inters descansa
+principalmente en motivos internos y en la pintura detallada de diversos
+estados del alma, aunque, por esto mismo, parezcan menos ocasionados
+producir impresin escnica. Pero en stas se muestra Caldern bajo su
+aspecto ms brillante, probando cun profundo es su conocimiento de la
+escena, y cun incomparable su talento para corresponder sus
+exigencias. Sin alterar en lo ms mnimo los recnditos senos en que se
+mueve la vida del alma; sin falsear su anlisis psicolgico, sino, al
+contrario, persiguindolo con tenacidad bajo todas sus formas, sabe dar
+cuerpo lo espiritual y transformarlo en accin viva y sensible, de tal
+suerte, que hasta las evoluciones del alma, en sus momentos ms
+expresivos, parecen hacerse visibles. Cunto exceden sus dramas de esta
+especie, como, por ejemplo, <i>Las cadenas del demonio</i> y <i>El mgico
+prodigioso</i>, muchas obras maestras de la poesa moderna, que gozan de
+gran fama y renombre!</p>
+
+<p>No ser ocioso, sin duda, hacer con este motivo una observacin. Hemos
+ponderado, como es justo, el efecto escnico de las comedias de
+Caldern; pero no se crea por esto, que, al hacerlo as, aprobamos
+tambin esos groseros golpes teatrales, esas toscas pinceladas,<a name="page_239" id="page_239"></a> que,
+contrastando con el tono de todo el cuadro, y perjudicando la belleza
+de su conjunto, no se proponen otro objeto que el aplauso de gentes,
+poco cultas, y que, por estas razones, han de desterrarse de todas las
+artes. Nuestro autor ha despreciado siempre esas tendencias la farsa y
+ las aprobaciones ruidosas. Pero se propona, conociendo tanto el
+teatro, siendo tan gran poeta, y tan hbil en la eleccin de los medios
+eficaces para transformar en dramtica una obra potica, y producir
+desde la escena impresin en los nimos, dirigir la fbula de manera,
+que, en sus diversas partes, tendiese un efecto nico y total; que
+atrajera la atencin de los espectadores, y, haciendo resaltar las
+vicisitudes de esa accin, sin perjudicar la excelencia de la poesa y
+al fondo de todo el argumento, le sirviese de fundamento y motivo
+poderoso para realzar ms su importancia. Esta manera de componer, para
+que el inters de la trama, modo de torrente y con igual fuerza,
+compenetre toda la obra potica, concentrndose, sin embargo, en ciertos
+puntos aislados y fijos de ella, para evocar cierta clase de emociones
+elctricas, parcenos esencial todo drama perfecto, y, bajo este
+aspecto, como tambin en lo relativo la economa, al hbil arreglo de
+los elementos parciales, y la aplicacin<a name="page_240" id="page_240"></a> exacta y oportuna de la
+forma dramtica, los poetas consagrados al teatro, que cuentan las dems
+naciones, han de considerar como acabados maestros los espaoles.</p>
+
+<p>Una propiedad, caracterstica de la estructura de los dramas de
+Caldern, es la de los contrastes, con que le agrada llenar sus
+argumentos, presentando sus personajes en situaciones opuestas, y
+haciendo descollar los caracteres por la contraposicin, bien calculada,
+de sus prendas. Constituyen una alternativa continua de circunstancias
+estados, que se anulan recprocamente; de situaciones, que chocan entre
+s; de resoluciones y afectos, que se contraponen y dividen. Este
+personaje potico, tan indispensable para excitar el inters, se
+reproduce en todas las obras de nuestro poeta, influye poderosamente
+en dar las mismas una vida interior vigorosa, que concentra la
+atencin y la ansiedad de los espectadores en las diversas agrupaciones
+y masas de colorido de la accin.</p>
+
+<p>Por lo que toca la inventiva, creerase inclinado cualquiera,
+primera vista, conceder menos riqueza Caldern que Lope de Vega.
+Verdad es que nuestro poeta no ha hecho tan prdigo alarde de esta
+facultad como su predecesor; proponase imprimir ms solidez sus
+materiales, y una forma ms perfecta,<a name="page_241" id="page_241"></a> y forzarla dar de s todo
+aquello, de que era susceptible con arreglo un plan trazado, vindose,
+por tanto, en la necesidad de limitar su imaginacin un campo ms
+estrecho; pero, pesar de esto, basta hojear someramente sus obras para
+encontrar en ellas muchas creaciones ingeniosas, aunque acaso en un
+principio no nos sorprendan, por la sencilla razn de aparecernos como
+ricos materiales, bien manejados y sometidos ordenadas reglas; pero,
+aun despus de conocer el uso, que Caldern ha hecho de los pensamientos
+de otros poetas, no podemos menos de maravillarnos de la inagotable vena
+de su propia fantasa. Cuntas acciones y situaciones, que llevan el
+sello del genio, y que parecen correr de la fuente ms profunda de una
+imaginacin creadora, no se encuentran en cada una de sus obras! Para
+apreciar por completo la fecundidad imaginativa de este poeta, y
+compararla, sin perder sus quilates, con la de Lope, es menester
+estudiar fondo sus dramas: las imgenes, que surgen de ellos, no se
+presentan aisladas (como sucede con tanta frecuencia en los dems poetas
+anteriores), y como destacndose de los accesorios, que los cercan,
+siendo, por tanto, menos distintas para el examen ligero del crtico: al
+contrario, estn enlazadas entre s estrechamente sus partes ms
+insignificantes;<a name="page_242" id="page_242"></a> hllanse dispuestas con cierta simetra, con relacin
+ las de ms importancia; hay hilos millares, que las juntan y que las
+confunden, por decirlo as, de tal suerte con el todo, que la vista slo
+contempla una sola inseparable belleza.</p>
+
+<p>Respecto la composicin, los dramas de Caldern pueden dividirse en
+dos clases, esencialmente diversas, aunque se encuentren veces ligeras
+transiciones de los de una la otra. Pertenecen la primera aqullos
+cuya importancia, en cuanto su inters, estriba en el suceso, que,
+como tal, se representa, mientras que las extraas y sorprendentes
+colisiones, que da el mismo orgen, forman su foco punto central,
+fijndose el inters del espectador slo en esa accin exterior, en su
+desarrollo y en el desenlace de su nudo. En las obras dramticas de esta
+especie, los personajes, en s y por s, quedan en segundo trmino,
+excitando slo la atencin, en cuanto son juguetes de otras fuerzas
+objetivas. Esas fuerzas, en las comedias mitolgicas, se ven
+personificadas en los dioses; en las caballerescas, en los jigantes y
+encantadores, y en las descripciones de la vida real, en la suerte la
+casualidad, en sus diversas manifestaciones. Tales son los factores
+propios de la accin, consistiendo la importancia del conjunto<a name="page_243" id="page_243"></a> en la
+forma, que recibe de ellos la vida.</p>
+
+<p>La segunda clase la constituyen las comedias, cuyo fin particular no
+parece ser otro, que hacer resaltar una idea fundamental de la
+composicin, dando de este modo lo exterior y accidental significacin
+de ms vala. Sin duda, en su aspecto externo, encontramos con
+frecuencia el desarrollo del argumento descansando, como en los de la
+primera clase, en los mismos iguales motivos, no habiendo otra
+diferencia sino la de que cada momento de la ltima recibe su verdadero
+sentido de su menor mayor relacin con la idea capital. Entre los
+dramas, correspondientes esta categora, hay dos especies, diversas
+su vez entre s: hay unos de carcter tpico, esto es, que son tales,
+que su idea fundamental no se incorpora inmediatamente en la accin,
+sino en el fondo de la misma, y su argumento viene ser un smbolo de
+ese pensamiento fundamental metafsico tico. Con toda propiedad,
+estos dramas pueden, pues, llamarse simblicos. La clase segunda,
+diversa de la anterior, es la de aquellos dramas, cuyo argumento, la
+verdad, en los elementos ms inmediatos, que lo constituyen, se refieren
+tambin algo ms elevado; pero en ellos el suceso, que se representa,
+reviste, en virtud del arte de la composicin, toda su natural
+importanca,<a name="page_244" id="page_244"></a> aparece en seguida de manifiesto, y no necesita de lo
+simblico para que se comprenda y se conozca sin trabajo.</p>
+
+<p>En ntimo contacto con lo expuesto se hallan las facultades de nuestro
+poeta, en la parte que se refiere al trazado de caracteres. Caldern, en
+esta materia, incurre en las mismas faltas que los dems dramticos
+espaoles, y, por lo general, slo se le concede que haya logrado dar
+ms pulimento las formas caractersticas ms comunes, las cuales, como
+es sabido, sustituyen lo individual en el teatro espaol. No obstante,
+para no ser injustos, es preciso hacer una distincin: en los dramas, en
+que la parte externa de la vida se nos presenta dependiente de la
+casualidad y de otras influencias, los rasgos de carcter individual son
+ligeros, por lo comn, y los personajes slo se pintan con rasgos
+generales y confusos, puesto que determinarlos con ms claridad sera
+contrario al objeto del poeta; pero ya en esta clase encontramos
+tambin, que, cuando la intencin potica va ms all de su objeto, y
+cuando se necesitan otros elementos para imprimir la accin y sus
+formas un giro diverso del indicado, y superior inferior l, tambin
+los caracteres de formas abstractas y nebulosas se transforman en
+individuos distintos y llenos de vida. Otra clase de caracterstica
+observamos<a name="page_245" id="page_245"></a> en esas comedias, que hemos llamado simblicas. La base de
+esos caracteres son ciertas potencias, que se destacan de ellos con la
+mayor claridad; y esta prctica, por regla general, no merece censura,
+porque una idea abstracta, en virtud de la fuerza creadora del poeta,
+puede revestir forma corporal, hacindose una persona subsistente por
+s, como, en efecto, acontece en muchas de Caldern, al lado de otras,
+que coexisten con ellas como individuos reales, dotados de vida, en cuyo
+concepto, ms que nuestro vituperio, merece nuestra alabanza; y, sin
+embargo, en sus dramas de esta especie, hallamos, con frecuencia, tan
+acentuadas esas formas generales del espritu, que los personajes
+parecen slo como quienes las llevan y sostienen como smbolo de
+virtudes de vicios, siendo insensato negar que perjudican la verdad
+y determinacin de los elementos dramticos de algunas comedias de
+Caldern. Pero ya trataremos de esto ms adelante. Mientras tanto, y
+teniendo ahora presente el gran nmero de comedias suyas, en que la idea
+representada se destaca inmediatamente, sin el auxilio de la alegora,
+en los varios giros y momentos de la vida, no es posible desconocer la
+multitud de caracteres que descuellan en las mismas, todos de formas
+plsticas, y disfrutando de un principio vital<a name="page_246" id="page_246"></a> propio ntimo. En
+estas obras, que pueden calificarse como las ms perfectas suyas, se
+concede igual lugar al conjunto de sus hechos sucesos, la idea
+general predominante, y cuanto se relaciona con los caracteres, no
+sobresaliendo ninguno de estos elementos, sino, al contrario, juntndose
+todos para formar un conjunto harmnico. Ejemplos de esto, suficientes
+para demostrar nuestra afirmacin, encontramos en <i>El alcalde de
+Zalamea</i> y en las <i>Tres justicias en una</i>: en estas composiciones
+dramticas, todos los personajes principales, y hasta los accesorios, se
+distinguen claramente unos de otros, y hay tanta vida en cada uno de
+ellos, que ofrecen una prueba incontrastable de la rara y superior
+maestra de nuestro poeta en el trazado de los caracteres.</p>
+
+<p>Estas dos comedias mencionadas, y otras muchas obras de Caldern,
+demuestran, que, as como saba dibujar sus personajes con rasgos
+significativos, infundindoles una existencia particular, as saba
+tambin disponerlos y juntarlos. Con un arte, propio slo de los grandes
+maestros, ha sealado cada carcter particular, calculando exactamente y
+midiendo las distancias, que han de encontrarse, y la posicin ms
+ventajosa que han de ocupar, para que el conjunto produzca el efecto
+total que se propone, y para que las formas accesorias<a name="page_247" id="page_247"></a> realcen mejor
+las agrupaciones principales. Ha conseguido, de esta manera, que sus
+composiciones dramticas se asemejen grandes cuadros vivos, cuyas
+figuras aisladas, conservando cada una su organizacin especial, se
+muevan, sin embargo, observando cierto orden rtmico, y aparezcan
+desaparezcan en lo claro y en lo obscuro; y la reunin de todas estas
+apariciones representa la humanidad entera, lo ms alto de ella como
+lo ms bajo, lo ms particular como lo ms general, con los intermedios
+y transiciones necesarias, y trazado todo con distintos contornos. Del
+conjunto de estas diversas agrupaciones nace una harmona
+extraordinaria, que refleja lo inmutable en los fenmenos transitorios
+de la vida, y el orden perpetuo en el trfago incesante y en el tumulto
+del mundo.</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/pg_247.png" width="96" height="140" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p><a name="page_248" id="page_248"></a></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_249" id="page_249"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_v.png" width="553" height="221" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_V" id="CAPITULO_V"></a>CAPTULO V.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Defectos de Caldern.&mdash;Clasificacin cronolgica de sus obras
+dramticas.&mdash;Su versificacin.&mdash;Otros defectos de sus comedias.&mdash;De
+los errores histricos y geogrficos de Caldern.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_v-h.png" width="66" height="72" alt="H" title="H" />
+</span>ASTA aqu slo hemos expuesto las cualidades ms brillantes de
+Caldern, observndolo tal cual se muestra en sus obras ms acabadas.
+Pero como es indispensable conocer ms fondo sus facultades poticas y
+originales, hemos de indicar tambin las sombras, que lo obscurecen, sin
+omitir tampoco aquello que disminuye su mrito, inferior en algunos
+puntos al de sus predecesores, , por lo menos, la herencia, recibida
+de aqullos, que seguramente no ha mejorado. Con este propsito, y
+mientras llega el lugar oportuno de probar nuestra tesis, declararemos
+que <i>Caldern ha perfeccionado, sin duda, hasta donde era posible, el
+drama espaol, pero imprimindole slo una direccin<a name="page_250" id="page_250"></a> exclusiva: hasta
+cierto punto lo ha llevado tal y tan vertiginosa altura, que no es
+dable elevarlo ms; pero no por esto se sigue de aqu que sea superior
+en todos conceptos sus predecesores, y que haya perfeccionado el drama
+espaol en todas las direcciones, que lo impulsaron aqullos con
+xito</i>. Las faltas de este gran poeta estn en enlace tan ntimo, sin
+duda alguna, con sus excelencias; son efecto tan necesario de sus
+condiciones individuales, y, en parte, del tiempo y el lugar, en que
+escribi, que no es justo de ningn modo censurarlas, como no lo es
+tampoco callarlas, exigindolo as, no slo el deber de conocer
+nuestro autor profunda y radicalmente, sino la justicia que debe hacerse
+ la literatura dramtica espaola en su conjunto, puesto que, con
+arreglo ella, no es lcito considerar Caldern nica y
+exclusivamente como al poeta ms grande de esta literatura. Nuestra
+opinin acerca de este punto ser expuesta ms adelante, no debiendo
+presentarse aisladas las cualidades menos brillantes de nuestro poeta,
+sino en relacin con lo que aadiremos despus, nico medio de delinear
+su carcter como dramtico.</p>
+
+<p>Si intentamos explicarnos parte de las cualidades poticas de Caldern,
+teniendo en cuenta el marco social que lo cercaba (influencia de la cual
+no pueden eximirse ni los talentos<a name="page_251" id="page_251"></a> ms originales independientes), no
+podremos prescindir de estimar la influencia, que la corte de Felipe IV
+grab en sus obras poticas. Hallbase en continuo ntimo contacto con
+esta corte, y escribi la mayor parte de sus comedias para sus damas y
+caballeros, no, como Lope, para un pblico numeroso y variado. Como en
+esta sociedad brillante y llena de elegancia, pesar de algunos
+recuerdos, que conservaba todava de la Edad Media, reinaba una cultura
+muy refinada, casi excesiva, ese mismo colorido resplandeci despus en
+los cuadros poticos de Caldern, siendo stos un espejo de las clases
+sociales distinguidas, para cuyo recreo se escriban. Su manera de
+exponer era tan tica y urbana, y sus pinceladas tan finas y tan
+delicadas, como no se haban conocido hasta entonces; pero su estilo se
+contamin tambin con el exagerado atildamiento de aquellas frases, que
+dirigan sus damas, en el Buen Retiro, los mismos caballeros que
+frecuentaban sus salones; los personajes, y hasta la ilacin de las
+escenas de sus comedias, hubieron de ajustarse, no pocas veces, la
+etiqueta de la corte, y, en vez de ofrecer un cuadro vasto y completo de
+la humanidad, en su variedad infinita, traz, tan slo, menudo, la
+pintura de una parte muy reducida de la misma, esto es, de aqulla en
+que viva, y para la cual escriba.<a name="page_252" id="page_252"></a> Todo esto aparecer ms claro
+despus, cuando sealemos los dems factores, que hubieron de producir
+anlogos resultados, pudiendo adelantar, desde luego, que la influencia
+perjudicial, que, en los escritos de Caldern, tuvo su cargo de poeta de
+la corte, se manifiesta, muy particular y claramente, en los dramas que,
+por orden superior, escribi para determinadas solemnidades.</p>
+
+<p>Ya hemos hecho mencin del esmero calculado incesante de Caldern en
+la traza y desarrollo del plan de sus comedias. En la mayor parte de sus
+obras, sobre todo en las que ms nos maravilla, este clculo y esta
+reflexin se nos presenta como gua y regulador de su actividad potica;
+modera y refrena los vuelos de su fantasa, sin menoscabar en lo ms
+mnimo el carcter potico de su inspiracin, ni perjudicar tampoco en
+nada la libertad y al movimiento de la vida dramtica; pero en otros
+dramas, no escasos en nmero, observamos con sentimiento los efectos
+lastimosos de esa reflexin y de ese clculo extremado, hasta el punto
+de que, ciertas cualidades especiales, , ms bien dicho, menos dignas
+de alabanza de la poesa de Caldern, pueden calificarse de resultado
+necesario de este trabajo reflexivo exagerado. Con frecuencia
+encontramos en Caldern tanto atildamiento<a name="page_253" id="page_253"></a> artstico en la disposicin
+de su plan, que el argumento de la obra nos parece una reunin de
+sumandos, y el poeta el operador que los junta en una suma total; todas
+las partes de este todo son tan pulidas y redondeadas, que se nos
+antojan proposiciones diversas de una argumentacin escolstica para
+demostrar una tesis especial; las diversas escenas son de proporciones
+tan exactas y tan matemticas, tan simtricas y paralelas, que las
+agrupaciones, bien calculadas, la verdad, pero tan salientes de sus
+personajes, evocan en nosotros el recuerdo de pinturas decorativas; las
+figuras van y vienen con cierto paso de parada, como obedeciendo la
+voz de mando del autor. Huellas aisladas de este amaneramiento
+exagerado, que forma chocante contraste con la soltura, la libertad y
+naturalidad de Lope, de Tirso y de Alarcn, se observan hasta en las
+obras ms perfectas de nuestro poeta; slo que, en ellas, su vigor
+potico primitivo predomina con tanto brillo, que obscurece, por decirlo
+as, ese elemento alambicado. Otro fenmeno semejante, y cuyo origen es
+el mismo que el de su modo de componer, exageradamente artstico,
+encontramos, ms menos pronunciado, en la elocucin dramtica, que
+puede considerarse como propia y exclusiva de este poeta. Ntase en
+ella, al analizarla con cuidado, el vuelo<a name="page_254" id="page_254"></a> poderoso de una exuberante
+fantasa, y, la vez, el influjo moderador de una inteligencia
+reflexiva, en lucha con la primera. No es, sin duda, nuestro nimo
+rebajar en lo ms mnimo las admirables bellezas de la diccin
+calderoniana; en riqueza y osada, en su nmero infinito de ingeniosas
+imgenes y comparaciones oportunas, as como en su versificacin ms
+perfecta, supera cuanto se haba escrito en este gnero en el teatro
+espaol; pero se distingue la par por otras propiedades que nos
+impiden calificarlo de <i>estilo romntico el mas puro y elevado</i>,
+atrevindonos decir que, si se compara con la manera de escribir de
+otros dramticos espaoles, esta comparacin le perjudica en lugar de
+favorecerle. Carece de su lozana frescura, y no parece provenir
+inmediatamente del alma ni llegar hasta ella, como acontece con el
+lenguaje de Lope y de Tirso; si haba de producir ese efecto total, lo
+debilita, sin embargo, el giro impreso por la reflexin que lo regula,
+moderando con exceso los extravos de la fantasa y del sentimiento, y
+limitando la fuerza de su expansin. Tambin en las obras de Lope, como
+en las de todos los dems poetas examinadas hasta ahora, notamos
+extravagancias y rebuscamientos en la expresin, y una abundancia de
+metforas, que no siempre podemos conciliar con nuestras<a name="page_255" id="page_255"></a> ideas actuales
+acerca de la belleza; pero cunto no les aventajan los conceptos y
+exageradas hiprboles, siempre repetidas; los refinamientos y anttesis;
+la pompa fraseolgica alambicada y exuberante de Caldern,
+particularmente en las obras de su juventud y de los ltimos aos de su
+vida! El carcter especial de este <i>marinismo</i> , si se quiere llamar,
+<i>gongorismo</i>, tan extrao para nosotros y tan opuesto al buen gusto, nos
+choca tanto ms, cuanto que echamos de ver el esmero con que lo prepara
+la inteligencia del poeta, y lo ofrece nuestra vista con un propsito
+harto evidente, hasta en sus ms leves pormenores. Cada imagen (siendo
+cosa accesoria la comprehensin total de los objetos), se extiende tan
+largo tiempo, que casi se pierde el motivo de la comparacin; acumlanse
+esas mismas imgenes en nmero extraordinario, y, sin embargo, parece
+que se van registrando formalmente, como si se tratase de discursos
+filosficos, y se hacen lucubraciones tan sutiles y delicadas, que
+honraran al ms consumado escolstico. Pero si la afectacin el
+amaneramiento es su origen, y si contrara no al estilo ms puro de la
+poesa, sobre lo cual no puede haber duda, aunque esto disminuya la
+extrema admiracin que se profesa este poeta, siempre resulta que es
+un defecto suyo, no<a name="page_256" id="page_256"></a> eximindolo de l la afirmacin de que esa manera
+de hablar era la de la sociedad de buen tono de su tiempo y peculiar de
+la poesa castellana, desde una poca anterior, puesto que, al decir que
+Caldern ha incurrido en las mismas faltas de sus contemporneos, no se
+refuta nuestro aserto, no siendo tampoco verdad que esas mismas faltas
+hayan sido generales y dominantes en Espaa antes. Lope y los dramticos
+de su edad<a name="FNanchor_74_74" id="FNanchor_74_74"></a><a href="#Footnote_74_74" class="fnanchor">[74]</a>, se libertaron mucho ms de ellas, y hasta hicieron al
+gongorismo una oposicin sistemtica. Caldern, al contrario, lleva su
+apogeo este estilo<a name="page_257" id="page_257"></a> absurdo; junta las sutilezas metafsicas y los
+alambicamientos ms afectados, que, en las poesas de los antiguos
+cancioneros, apenas dejan lugar la expresin de los sentimientos
+naturales, con los pensamientos rebuscados, la redundancia de imgenes y
+el afn de las anttesis de los marinistas, aadiendo, adems, esto la
+hinchazn altisonante y el amaneramiento del <i>estilo culto</i>.</p>
+
+<p>A pesar de todas las licencias, que concedemos en general la diccin
+potica; pesar de la aficin pronunciada, que sentimos por la lengua y
+la poesa espaola, ni nos es posible alabar ese estilo, ni tampoco nos
+satisface ni nos agrada. Este amaneramiento de Caldern se extiende
+cuanto puede hablarse, y se manifiesta en el lugar que ocupan las partes
+de la oracin, en el enlace de sus perodos y en el dilogo, oponindose
+ todo, hasta la naturalidad potica, y no habindose odo hasta
+entonces en el teatro espaol. Hay aqu algo de la pera, ms bien del
+baile, que nos recuerda cada instante que no se nos presenta ningn
+trasunto potico de la naturaleza, sino un espectculo visible, dirigido
+slo obtener nuestros aplausos. No hay que pensar, pues, dado ese
+molde convencional y estrecho, en esa animacin y soltura de
+movimientos, que, en toda obra potica, ha de impulsar la intencin de<a name="page_258" id="page_258"></a>
+su autor, antojndosenos que ste, cada momento, manera de
+apuntador, ha de sugerir cada uno de sus personajes las palabras que
+debe pronunciar.</p>
+
+<p>Es ms importante de lo que se cree sealar claramente las faltas del
+estilo de Caldern, porque su novedad y extraeza, y las cualidades
+brillantes de este mismo estilo pueden engaar algunos, inducirlos
+calificar como bellezas sus defectos. Pero fin de no descorazonar por
+completo los admiradores incondicionales de esta diccin potica
+falsa, declaramos tambin que un nmero considerable de las comedias de
+Caldern, de las cuales trataremos en breve, adolece en menor grado de
+ese defecto, aunque no estn libres de l por completo, y adems, que el
+genio del poeta se sobrepone siempre todo, ostentndose en sus
+imgenes grandiosas y profundas, y mereciendo, sin duda, excitar nuestro
+entusiasmo. Caldern parece, en efecto, como dice un ilustrado crtico
+literario<a name="FNanchor_75_75" id="FNanchor_75_75"></a><a href="#Footnote_75_75" class="fnanchor">[75]</a>, que ya con la dulce soolencia de quien se deja llevar
+de risueas ilusiones, ya con la formalidad sublime de un pensador de
+un anciano, al contemplar la brillante grandeza del firmamento,
+alumbrado por el sol tachonado de estrellas,<a name="page_259" id="page_259"></a> que semejan flores
+eternas, las comparan con esas otras flores, astros pasajeros de la
+tierra, adornadas de vivos colores, y despidiendo perfumes de sus
+clices de prpura, y presencian sonrindose sus tempestades temibles,
+pero bellas, las consideran como manifestaciones de un poder ms
+alto; y, la verdad, en los afectados adornos de su elocucin,
+sobrecargada de imgenes, en su hojarasca vaca de sentido, nos ofrece
+abundancia extraordinaria de pensamientos poticos. Ya indicamos antes
+cun grande es la admiracin, que nos inspira, y, por tanto, no es
+necesario repetirlo de nuevo; de manera, que, si juntamos en un haz las
+faltas y las bellezas de estilo de este poeta, podremos compararlo,
+invocando una imagen, que se usa con mucha frecuencia, un volcn que
+despide brillantes columnas de fuego juntamente con espesas y negras
+nubes de humo.</p>
+
+<p>Por lo que hace la composicin, as como al lenguaje, las obras de
+Caldern, con arreglo la diversa edad en que las escribi, se pueden
+dividir en tres clases distintas, no, sin duda, con toda claridad, sino
+diferencindose slo entre s por ciertos rasgos generales, para cuya
+determinacin pueden ayudarnos mucho los datos cronolgicos insertos en
+el apndice de este tomo. A la primera clase pertenecen tambin las
+primeras comedias del poeta, las<a name="page_260" id="page_260"></a> de los aos de su juventud hasta su
+edad adulta, si se nos permite la licencia en gracia de la exactitud,
+hasta el <i>mezzo del cammin di nostra vita</i> (treinta y cinco aos). En
+cuanto al lenguaje, las composiciones correspondientes este perodo
+estn llenas, muy particularmente, de metforas abundantes y de palabras
+vacas de sentido, de comparaciones rebuscadas hiperblicas, de
+anttesis y de pensamientos sutiles, de falso nfasis y de giros
+gongorinos, en una palabra, de todo el amaneramiento del <i>estilo culto</i>.
+En ellas se comprenden todas las comedias de la primera y segunda parte,
+y algunas otras que por su semejanza estrecha con stas pueden, con
+seguridad, clasificarse tambin con ellas; y, como ejemplos que
+presentan claramente las faltas indicadas, pueden nombrarse las
+tituladas <i>Lances de amor y fortuna</i>, <i>Casa con dos puertas</i> y <i>La
+puente de Mantible</i>. Rebosa en ellas un prurito particular de hacer
+comparaciones y evocar imgenes, y las auroras y los crepsculos, las
+perlas y los diamantes, los rayos y los relmpagos, menudean sin cesar;
+ya es un jardn un mar de flores; ya el mar un jardn de espuma; el mar
+alborotado se compara al Nembrod de los vientos, que acumula montaas y
+ciudades sobre ciudades, y una espada desenvainada se llama cometa
+errante, que atraviesa las esferas del<a name="page_261" id="page_261"></a> aire. Todo dilogo de un amante
+con su dama, est sembrado de estrellas y de flores; el sol se
+obscurecera si ella no le prestase la luz de sus ojos; sus mejillas
+siempre se comparan con la aurora, y sus cabellos son siempre redes
+doradas en donde se aprisionan los corazones. La imaginacin de nuestro
+poeta aparece ya, desde su principio, con esa plenitud y ese fuego que
+tanto nos maravilla siempre; pero algunas de sus primeras obras son bajo
+este aspecto grandiosas, especialmente <i>El Prncipe constante</i> y <i>La
+vida es sueo</i>; y en cuanto la delicadeza y mrito dramtico de su
+enredo, ninguna de sus comedias posteriores aventaja las que se
+titulan <i>Peor est que estaba</i>, <i>Casa con dos puertas</i> y <i>La dama
+duende</i>. Al contrario; la pintura de caracteres, el arte, por lo menos,
+de crear personajes accesorios, concretos y con vida individual y
+propia, aislados da los principales, y las proporciones poticas de
+todos los elementos de la composicin, alcanzan con los aos mayor
+innegable maestra.</p>
+
+<p>A la segunda clase pertenecen las obras de la edad adulta de Caldern,
+prximamente de 1635 1660. Ha renunciado ya sus defectos ms
+chocantes y las exageraciones del estilo culto; as, en la comedia
+<i>Cul es mayor perfeccin</i>, dice estas palabras:<a name="page_262" id="page_262"></a></p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">De esos hiprboles, llenos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De crepsculos y albores,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El mundo cansado est.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No los dejaremos ya</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Siquiera por hoy, seores?</span><br />
+</p>
+
+<p class="nind">desaprobando de este modo el lenguaje, de que haba abusado tanto; y aun
+cuando no se pueda decir que ha abandonado por completo esa manera de
+escribir, ya natural en l, sin embargo, no prodiga tanto sus frases
+sonoras y floridas como en otras, sino las guarda para las ocasiones
+oportunas. Merece observarse tambin, que en algunas de estas
+composiciones ofrece Caldern personajes, con el objeto, segn parece,
+de burlarse con seriedad de su artificioso estilo gongorino. Tales son,
+por ejemplo, los de Beatriz y Moscatel en <i>No hay burlas con el amor</i>.
+En los dramas de esta segunda clase, as el lenguaje del poeta como su
+habilidad en crear y agrupar caracteres, y su arte en la composicin,
+alcanzan su punto culminante, bastando, para probarlo cumplidamente, <i>El
+mgico prodigioso</i>, <i>El postrer duelo de Espaa</i> y <i>El secreto voces</i>.</p>
+
+<p>En las comedias que el poeta escribi en sus ltimos aos, y que
+comprendemos en la tercera clase, incurre de nuevo en las mismas faltas
+de su juventud, pero sin la lozana y el genio, que se ostenta en las de
+sus primeros aos.<a name="page_263" id="page_263"></a> Obsrvanse en ellas, adems de esa exornacin
+florida y superabundante del estilo, y de sus palabras sonoras y huecas,
+una construccin de frases rebuscadas y torturadas con parntesis, que
+encierran otros parntesis, con perodos muy largos, y una disposicin
+singular de las partes del dilogo. En general, esta clase de comedias
+se distinguen por su frialdad y por cierto cansancio, cuando se comparan
+con el fuego juvenil de las primeras y con el flamante vigor de las
+segundas, enumerndose, entre ellas, muchas composiciones mitolgicas,
+destinadas la celebracin de fiestas otras solemnidades anlogas,
+como, por ejemplo, <i>Duelos de amor y lealtad</i>, <i>El conde Lucanor</i>, etc.</p>
+
+<p>Respecto la versificacin, sealaremos como una de las diferencias
+caractersticas de Caldern, no observada en sus predecesores, la
+variedad y multiplicidad de sus metros y de sus rimas. El yambo, no
+rimado, no se encuentra en ella, ni tampoco el verso de arte mayor, cuyo
+uso se haba limitado mucho antes de este poeta; las canciones de forma
+italiana tampoco se ven en sus versos, y pocas veces las liras y las
+endechas. Al contrario, aplica el romance con ms frecuencia que sus
+antecesores, predominando, as, en el dilogo como en las narraciones,
+de manera que las<a name="page_264" id="page_264"></a> dems combinaciones mtricas rimadas las reserva para
+los momentos culminantes de la accin. Respecto estos metros, y las
+ocasiones en que se empleaban ms particularmente, expusimos nuestra
+opinin, que puede consultarse en las pginas 213 y 216 del tomo II de
+esta obra, y, sin embargo, conviene conocer ms detenidamente el sistema
+seguido por nuestro poeta, en cuanto se separa del observado hasta l.
+Debemos indicar, como particularidad caracterstica de Caldern, cuando
+se compara con otros dramticos ms antiguos de su patria, la
+predileccin que muestra por el romance en las largas narraciones; en la
+mayor parte de sus obras, aparece en las primeras escenas, y de aqu
+proviene que su exposicin no se hace por medio de la accin, como en
+Lope y en los poetas que le precedieron, sino, lo ms comunmente, en
+forma narrativa. Si el poeta las hubiese presentado al principio, se le
+atribuira, sin duda, falta de sentido artstico, y no sin razn, puesto
+que el inters de los espectadores no poda fijarse en esas narraciones,
+hasta que su atencin se concentrara de algn modo en los sucesos
+dramticos que le antecedieron; pero Caldern ha evitado esta falta que
+se le achaca, con tanto ingenio como arte. Comienza siempre con una
+situacin que encadena el inters del pblico;<a name="page_265" id="page_265"></a> le hace esperar algo, y
+le obliga estar atento; despus sigue la narracin, que explica los
+hechos y circunstancias necesarias para la inteligencia del drama, y
+satisface de este modo la curiosidad de los espectadores, quienes poseen
+ya la clave para comprender lo que sigue. Aunque se explique algo de
+esta suerte, queda mucho que se ignora, y en la misma narracin se
+anudan otros hilos, y se aumentan los motivos, que mantienen viva la
+expectacin del oyente. Es innegable, que, con este mtodo de
+exposicin, aventaja mucho nuestro poeta Lope de Vega, por ser ms
+claro y ms sencillo, y suplir la vida y la energa real del principio
+de las comedias del mismo Lope.</p>
+
+<p>Las narraciones en romance son mucho ms largas que las de los poetas
+anteriores<a name="FNanchor_76_76" id="FNanchor_76_76"></a><a href="#Footnote_76_76" class="fnanchor">[76]</a>, ms raras en estos ltimos y usndose slo en las
+ocasiones en que el suceso que se refiere tiene alguna analoga con los
+antiguos romances populares. La abundancia de palabras de Caldern y su
+elocuencia casi inagotable en estos discursos, nos causa cierta
+extraeza, y es innegable que sera de desear que se las<a name="page_266" id="page_266"></a> aligerase de
+tanta profusin; sin embargo, conviene recordar lo que dijimos antes,
+propsito de la manera con que se recitan estas narraciones por los
+actores espaoles. Tengamos presente que se hace con tal rapidez, y la
+vez con tanta claridad, que no parece absurdo suponer que algo de
+superfluo en su lectura poda transformarse, declamado, en verdadera
+belleza de locucin. Merece tambin consignarse que el romance, en la
+forma ms artstica y perfecta de los dramas de Caldern, como raz
+fuente de toda la poesa espaola, ocupa mayor espacio y con mayor
+derecho de lo que haba acontecido antes en sus principios. Se creera
+que el drama espaol, ya en su apogeo, rinde su tributo de
+agradecimiento la poesa popular, y que demuestra con toda evidencia
+el ntimo enlace que hay entre ambos. Para justificar la existencia
+dramtica de este elemento pico predominante, que, sin duda, perjudica
+ veces la verdadera exposicin dramtica, es menester no olvidar la
+relacin que con l tiene el espectador espaol: ste ama con pasin su
+poesa nacional, regocijndole oir tambin en el drama el sonido, para
+l predilecto, de sus cantos populares, pudiendo admitirse como cierto,
+aunque no nos sea posible aducir sobre esto un testimonio concreto, que
+los romances comprendidos<a name="page_267" id="page_267"></a> en los dramas fueron siempre aplaudidos.</p>
+
+<p>Tambin para el dilogo, cuando slo es una continuacin de la fbula,
+usa Caldern el romance con ms frecuencia que sus predecesores.
+Juntamente con l emplea de ordinario redondillas, quintillas, dcimas,
+octavas, silvas y sonetos. En cuanto los tercetos, por lo que nosotros
+conocemos, slo se observan una sola vez al principio de <i>El Prncipe
+constante</i>. Por lo que hace las ocasiones, en que aplica estas
+diferentes medidas de versos, puede decirse, en general, que cuando el
+romance est destinado lo meramente narrativo y lo que slo sirve
+para desarrollar la accin, todos los dems versos se reservan para las
+estrofas ms enfticas; en lo lrico y en el dilogo florido, se usan
+generalmente las diversas especies de troqueos rimados; las silvas, en
+los discursos apasionados y de mucha animacin, en las rplicas; las
+octavas, en las descripciones pomposas y en los monlogos, y el soneto,
+por ltimo, en las comparaciones ingeniosas y llenas de anttesis,
+cuando hablan dos de concierto. Slo excepcionalmente, y muy raras
+veces, se encuentran tambin en los dramas de Caldern las siguientes
+formas mtricas: dcimas, con el quinto, sptimo octavo verso
+quebrado, esto es, slo con dos pies (por ejemplo, en la jornada tercera
+de <i>El mayor monstruo los celos<a name="page_268" id="page_268"></a></i>); estrofas ymbicas rimadas de seis
+lneas, parecidas la lira, diferencindose de ella en que los cinco
+primeros versos son todos de tres pies, y terminando despus con un
+verso de cinco (jornada tercera de <i>Nadie fe su secreto</i>); por ltimo,
+el verso anacrentico con asonancia (jornada tercera de <i>La gran
+Cenobia</i>).</p>
+
+<p>Si bien Caldern concedi al romance ms espacio y mayor importancia, y
+ la vez desterr del drama combinaciones mtricas, antes usadas,
+ofreciendo, por tanto, menos variedad mtrica que los poetas antiguos,
+tambin, bajo otro aspecto, emple combinaciones de palabra y enlaces de
+perodos muy ingeniosos y nuevos, y dignos, sin duda, de nuestro examen,
+porque pueden calificarse muy particularmente de invenciones felices de
+este poeta. Tales son, en primer trmino, una divisin de discursos,
+extraa y demasiado artstica entre los diversos interlocutores, con
+arreglo la cual se interrumpen las frases de los que hablan, y despus
+de la interrupcin prosiguen otra vez se confunden en un solo
+unsono<a name="FNanchor_77_77" id="FNanchor_77_77"></a><a href="#Footnote_77_77" class="fnanchor">[77]</a>. De esta manera se entrelazan veces<a name="page_269" id="page_269"></a> dos monlogos, de tal
+suerte, que cada uno de los interlocutores habla consigo mismo, y, sin
+embargo, concuerdan entre s las palabras de ambos. Este arte sube de
+punto cuando, como sucede algunas veces, los dos monlogos forman una
+glosa con su enlace, cuyo tema se divide entre los dos interlocutores, y
+despus las parfrasis del texto, alternando simtricamente<a name="page_270" id="page_270"></a> con las
+palabras intercaladas de nuevo de la letra, son recitadas por uno y
+otro<a name="FNanchor_78_78" id="FNanchor_78_78"></a><a href="#Footnote_78_78" class="fnanchor">[78]</a>. Ocasin es sta tambin de indicar la manera particular con
+que Caldern emplea comunmente la msica, haciendo que el canto que se
+oye detrs de la escena contesta al interlocutor contina su discurso,
+cuando el ltimo no declara cules son sus secretos pensamientos<a name="FNanchor_79_79" id="FNanchor_79_79"></a><a href="#Footnote_79_79" class="fnanchor">[79]</a>. Si
+se encuentra en los ejemplos, aducidos<a name="page_271" id="page_271"></a> hasta ahora de exagerada diccin
+potica, algo convencional y propio de pera que daa la libertad de
+movimiento de la poesa, hay que aplicar esta observacin con algunas
+creces ciertos pasajes declamatorios de carcter esencialmente
+retrico, notndose su amaneramiento bajo todos sus numerosos y varios
+matices; puede servir de ejemplo un paso de <i>Amor, honor y poder</i>, en
+que se recita un romance largo, cuyo cuarto verso forma siempre un
+<i>climax</i> gradacin, acumulando cuatro sustantivos, y al terminar este
+<i>climax</i> sube de punto de tal modo que junta, no slo el verso cuarto,
+sino casi todos los dems<a name="FNanchor_80_80" id="FNanchor_80_80"></a><a href="#Footnote_80_80" class="fnanchor">[80]</a>.<a name="page_272" id="page_272"></a></p>
+
+<p>Al echar una ojeada retrospectiva hacia la versificacin de los dramas
+de este poeta, no podemos menos, despus de confesar algunas de sus
+faltas innegables, de llamar la atencin sobre la inmensa ventaja que la
+mtrica de los espaoles, en general, y muy particularmente en la
+perfeccin que alcanza en nuestro dramaturgo, sobrepuja la diccin
+dramtica, usada en el teatro por nuestros poetas. Aun aqullos, dotados
+de escasas facultades musicales, convendrn con nosotros seguramente, si
+conocen la harmona seductora de los dramticos meridionales que, bajo
+este aspecto, casi todos los dramas alemanes, hasta los de nuestros
+autores ms famosos, parecen de nios de escuela cuando se comparan con
+el arte<a name="page_273" id="page_273"></a> superior de los primeros. Qu diferencia entre la agradable
+alternativa de los metros tan sonoros de aqullos y la monotona de
+stos! entre la animacin y la ligereza de unos y la grosera pesadez de
+otros! entre la diversidad de ritmos, enlazados, sin embargo,
+harmnicamente, la inagotable riqueza de colorido con que revisten la
+expresin, su semejanza y uniformidad de sonidos tan significativos,
+semejantes al eco, y su combinacin silbica, ya lenta, ya ligera, con
+esa monotona insoportable, con esa locuacidad desprovista de cultura
+tica, sin fuerza ni realce, que atormenta los odos en nuestros
+teatros! Materia es sta, acerca de la cual hay que insistir con esmero,
+porque as se comprende la inmensa superioridad que esta pompa del
+lenguaje presta al drama espaol, cuando sus materiales estn sacados de
+la vida ordinaria, porque slo la diccin potica comunica al drama tal
+elevacin, que lo arranca, por decirlo as, de lo comn y de lo
+cuotidiano, obligando al poeta representar la vida real, no en los
+trozos duros y secos de su manifestacin inmediata, sino bajo un aspecto
+ms ideal, no detenindose en lo estrecho y limitado, sino en las
+esferas ms altas de la vida de la humanidad. En nuestra opinin, la
+forma potica es de todo punto esencial al drama, y uno de los<a name="page_274" id="page_274"></a> mayores
+extravos de pocas posteriores, que, en este terreno, casi se haya
+renunciado al verso por completo, cuando al hacerlo as se han abierto
+las puertas de par en par lo trivial y lo prosico.</p>
+
+<p>Si recordamos de nuevo la tendencia predominante en Caldern de pensar y
+reflexionar, dote que nos ha dado la clave de diversas particularidades
+de su composicin dramtica, averiguaremos que esta misma propensin ha
+impreso otros rasgos caractersticos en su arte dramtico. Su
+inteligencia se traz un sistema formal de ideas generales, que
+someti sus escritos, calculando con ingenio y extraordinaria
+perspicacia las diversas colisiones choques que pudieran utilizarse, y
+tomando por base de sus dramas el desarrollo y solucin de esas
+contradicciones. Los elementos esenciales de este plan sistema eran la
+fe, el amor, el honor y la lealtad. Como personificaban el sentimiento y
+la vida de la nacin espaola, dominada por ellos, haban ya jugado un
+papel importante en las obras de los dramticos anteriores; pero nunca
+se haban ofrecido tan las claras, ni ejercido en la accin un influjo
+tan importante. Del gran valor que las ideas tenan en Caldern, se
+desprenden dos de las propiedades ms notables que se observan en sus
+dramas. En primer<a name="page_275" id="page_275"></a> lugar, como ya dijimos, esas potencias ideales, las
+que siguen otras en diversas gradaciones y de menor significacin en
+general; pero con frecuencia de una manera tan decisiva, y forman de tal
+modo con sus trazos ms vigorosos el fondo de los caracteres, que su
+lado desaparece el individuo por completo. Esta abstraccin, en cuya
+virtud los personajes, sin cualidades propias, se muestran como simples
+representantes de facultades generales del alma, haba de perjudicar
+naturalmente la verdad y la vida, que han de adornar esos mismos
+personajes, para realizar por completo la idea del drama.</p>
+
+<p>El espritu de Caldern, para indicar el segundo punto crtico y grave
+que aludimos antes, se haba acostumbrado de tal modo esas ideas
+generales, que jams se cansaba de moverse dentro de ese crculo
+predilecto que satisfaca su manera especial de considerar al hombre,
+ cuando discurra por algn otro terreno, lo haca siempre inspirndose
+en esas ideas exclusivas. De aqu proviene cierta uniformidad, cierta
+repeticin de los mismos motivos en sus dramas, muy diversos de la
+variedad infinita de los de Lope. Consecuencia es de esto que nuestro
+poeta no demuestre grande aficin, al obedecer esas influencias, al
+drama histrico propiamente dicho, como<a name="page_276" id="page_276"></a> sucede Lope de Vega, cuyos
+trabajos en esta parte, aunque no perfectos, parecan, sin embargo,
+prometer mucho para lo futuro, arrancndose siempre de su poca con
+trabajo y como contra su voluntad, y penetrando en los siglos pasados,
+tan distintos de aqulla. Apenas, pues, se encuentran entre esos dramas
+composiciones verdaderamente histricas, excepto aqullas que, como <i>El
+sitio de Breda</i>, desenvuelven un argumento contemporneo del poeta. No
+hay que hablar, por tanto, de las comedias, cuyos materiales provienen
+de la historia antigua; ningn espaol se haba propuesto estudiar estos
+asuntos bajo su aspecto histrico, y Caldern fu mucho ms all que
+ningn otro en su manera arbitraria de dramatizar los mismos, y casi
+otro tanto puede decirse de las vidas de santos y de los argumentos
+tomados de la Iglesia catlica, porque stos se utilizan por lo general
+en su forma de leyenda, en lo cual concuerda nuestro poeta con cuantos
+le precedieron. Apenas ha ensayado tampoco Caldern ofrecer cuadros
+verdaderamente histricos de las edades pasadas de su patria. Si la
+accin de sus dramas nacionales se supone ocurrir en la edad antigua, no
+se cuida de trazar imgenes fieles del espritu y modo de ser de esas
+pocas, sino que, al contrario, lleva lo pasado las ideas y opiniones<a name="page_277" id="page_277"></a>
+de su tiempo; y aunque, por lo comn y en general, esos cuadros animados
+reflejen costumbres y pensamientos espaoles, en su fondo se observan
+siempre las costumbres y creencias del siglo <span class="smcap">XVII</span>, no las del perodo en
+que la accin se supone ocurrir, ni los hechos y sucesos representados
+por l, no ser excepcionalmente, coinciden con los grandes momentos
+histricos del mundo, sino que son siempre sucesos hechos
+particulares, que ni se enlazan por su esencia con la historia de la
+poca, ni reflejan tampoco con claridad el carcter de lo pasado; sus
+personajes histricos estn trazados la ligera, y no toman parte
+importante en la accin, mientras Lope de Vega ofrece los reyes de
+Espaa, desde D. Pelayo hasta Felipe II, gobernando verdaderamente, y
+dibuja con designio premeditado cuadros de siglos anteriores,
+sirvindose de los hechos y de los personajes ms importantes. De
+deplorar es, por consiguiente, que Caldern, despreciando esa rica mies
+que encontraba ya floreciente, no la haya tambin cultivado y
+perfeccionado.</p>
+
+<p>Aunque antes aludimos al talento de Caldern para dibujar caracteres
+diversos, y ofrecer en su conjunto la vida y el mundo, que lo rodeaba,
+debemos lamentar, no obstante, que se haya credo obligado, siguiendo la
+direccin<a name="page_278" id="page_278"></a> exclusiva de su espritu, usar con tanta parsimonia de este
+talento, circunscribindose voluntariamente tan estrecho y limitado
+crculo. No es posible abrigar dudas de su aptitud extraordinaria para
+lograrlo, recordando tan slo, como ejemplo, <i>El alcalde de Zalamea</i>;
+pero tampoco se puede negar, que su predileccin por los motivos
+dramticos indicados, lo ha arrastrado limitarse slo la pintura de
+ciertas clases de la sociedad, en las cuales podra suponer que
+encontrara opiniones ideas iguales las suyas. Ni en muchas de sus
+obras se observa, como en las de Lope, la humanidad en todos sus
+representantes y clases diversas, sino, por el contrario, una especie
+particular de hombres, de pensamientos y afectos anlogos, ya sean
+prncipes, nobles caballeros, imbudos todos en las mximas de la
+nobleza espaola de su poca; y hasta cuando la accin es fuera de
+Espaa, los personajes, en un crculo idntico, concuerdan en un todo
+con aqullos. De aqu proviene, con la repeticin incesante de las
+mismas figuras, indudable monotona en la exposicin y en el lenguaje,
+siendo siempre la locucin la ms noble y selecta, y formando un estilo,
+que, en su constante aplicacin, perjudica la vitalidad del drama.
+Slo el gracioso perturba con sus chistes el tono grave y solemne del
+conjunto.<a name="page_279" id="page_279"></a> Tampoco se puede sostener que sobresaliera Caldern por su
+ingenio y por su gracia: es inferior en este concepto, no slo Tirso
+de Molina (el ms eminente de los espaoles por su <i>vis cmica</i>), sino
+otros dramticos de segundo y tercer rango. Esforzbase, por el
+contrario, en harmonizar con su tendencia general disponer
+artsticamente su plan, concordarlos entre s y imprimir simetra en
+los varios elementos de sus composiciones, los papeles de gracioso que
+en ellas ofreca, acomodndolos los efectos de sus partes ms
+formales, y realzando stas por medio de aqullos, debiendo tambin
+aadir, que, por esa reunin de lo cmico y de lo trgico, obtuvo
+resultados sorprendentes y hasta l desconocidos. Llamamos, pues, la
+atencin como lo ha hecho V. Schmidt, sobre la particularidad de que los
+dilogos ms sublimes y conmovedores de <i>La nia de Gmez Arias</i>,
+<i>Primero soy yo</i>, <i>Mejor est que estaba</i> y <i>Antes que todo es mi dama</i>,
+sirven de burla grosera los graciosos, que repiten versos enteros,
+que mutilan sus palabras de suerte, que la mitad de ellas quedan en un
+verso y la otra mitad en el otro, resaltando asonancias y rimas, que
+producen un efecto cmico extraordinario, que realzan lo pattico de
+las situaciones.</p>
+
+<p>Ya indicamos antes que el origen de esas<a name="page_280" id="page_280"></a> propiedades de Caldern, que
+no pocas veces limitan sensiblemente la esfera de su talento potico,
+haban de buscarse en parte en las circunstancias externas de su vida, y
+en su cargo de poeta de corte. En efecto; el nuestro se senta atraido
+por la natural inclinacin de su espritu la pintura de los
+sentimientos caballerescos y de las costumbres de la nobleza, y si su
+razn reflexiva encontraba un alimento favorito en el sistema de honor
+de la grandeza espaola, y en su oposicin con otros deberes, tambin es
+cierto que no contribuy poco encadenarlo en este crculo de personas
+y de ideas, la circunstancia de escribir generalmente para las clases de
+la sociedad ms elevadas y selectas.</p>
+
+<p>Antes de pasar, expuestas ya las dos observaciones anteriores, al examen
+sumario de los dramas de Caldern, declararemos, movidos por nuestro
+convencimiento ms ntimo, que, al echar una ojeada general en el mundo
+maravilloso de poesa, encerrado en sus obras, desaparecen esas
+debilidades escasas del autor, que la crtica no debe callar,
+desvanecindolas la grandeza del talento potico, que predomina en sus
+creaciones, y no dejando en nuestra alma otro sentimiento que el de la
+gratitud y la admiracin hacia ese maestro casi divino, por los
+innumerables placeres que nos ha proporcionado.<a name="page_281" id="page_281"></a> De la misma manera que
+llegan hasta amarse las flaquezas del amigo, as tambin nos sucede,
+cuando estudiamos fondo este poeta, que hasta sus cualidades ms
+extraas nosotros llegan sernos caras, y casi sentiramos no
+encontrarlas en sus obras. La diversidad de elementos confundidos en las
+obras de Caldern, constituyen los caracteres distintivos de su
+personalidad. Como observamos en ellas, por una parte, un lujo oriental
+y una exuberancia de imaginacin extraordinaria, juntamente con la
+reflexin y la vida activa inquieta del pensamiento del Occidente,
+capacidad franca para sealar los fenmenos de la realidad ms vulgar
+con una inclinacin decidida lo suprasensible y puramente espiritual,
+conocimiento general de las relaciones sociales y profundidad para
+penetrar en el laberinto del corazn humano, la fe ardiente del
+catolicismo de aquella poca con la dulzura de la devocin
+verdaderamente cristiana, la pompa brillante de la magnificencia
+terrenal al lado del ascetismo y del desprecio del mundo, participacin
+en los intereses ms insignificantes de la vida con aspiraciones la
+verdad divina: as tambin, por otra parte, notamos sofismas y sutileza
+dialctica, mezclada con el lenguaje sencillo y sin afeites de la
+naturaleza; indulgencia con las aficiones momentneas<a name="page_282" id="page_282"></a> de la poca,
+juntamente con una inspiracin, original en sumo grado, y que sabe
+trazarse su propio camino; simpata hacia las ideas y opiniones de una
+clase determinada de la sociedad, con el pensamiento potico ms vasto y
+comprensivo; as tambin, al considerar todo esto fundido y asimilado,
+hasta constituir un todo orgnico, no es posible censurarlo sangre
+fra, ni depurarlo de ste de aquel defecto, que lo deslustra, sin
+desordenar y destruir su conjunto.</p>
+
+<p>Acaso no sea superfluo decir algunas palabras acerca de la instruccin
+de nuestro poeta. No es difcil, sin duda, encontrar en sus obras tantos
+anacronismos y errores geogrficos como en las del gran poeta britnico.
+En su comedia, titulada <i>En esta vida todo es verdad y todo es mentira</i>,
+se habla, en la poca del emperador de Bizancio, Phokas (siglo <span class="smcap">VII</span>), en
+estos trminos de la plvora:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">ltima razn de reyes,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Son la plvora y las balas.</span><br />
+</p>
+
+<p>En <i>La virgen del Sagrario</i>, dice un obispo del siglo <span class="smcap">VII</span>:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Africa, Amrica y Asia,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Son las tres de que no tengo<a name="page_283" id="page_283"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Necesidad: Herodoto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Las describe con su ingenio.</span><br />
+</p>
+
+<p>Herodoto, por tanto, debi hacer una descripcin de Amrica. En la misma
+comedia, Constantinopla est en poder de los infieles en la poca de la
+conquista de Espaa por los rabes. Algo de esto, al parecer
+(concediendo slo Caldern conocimientos ya generales en su poca, y
+no una ignorancia completa de ellos), ha de atribuirse precipitacin
+ falta de memoria. Con frecuencia han de explicarse sus errores contra
+la verdad histrica y geogrfica, como lo han hecho los comentadores ms
+instrudos de Shakespeare con los de ste. Nuestro poeta espaol se
+hallaba con el pblico en igualdad de relaciones que el ingls: se
+presentaba ante un auditorio, entre cuyos individuos se encontraban, sin
+duda, los hombres ms ilustrados de su poca; pero que de ninguna manera
+tenan presente su erudicin cada instante para aplicar la poesa la
+medida exacta de la instruccin y de la crtica. El pblico de aquellos
+das no estaba formado de groseros ignorantes, sino en su mayora de
+personas, cuya educacin haba carecido de los muchos medios de auxilio
+que poseemos ahora. El auditorio de Caldern no posea algunos
+conocimientos que nosotros<a name="page_284" id="page_284"></a> aprendemos ahora en la escuela; pero, en
+cambio, abundaba en lo mismo que nos falta: en el sentimiento verdadero
+de la poesa, y en el raro don de distinguir lo que es y no es esencial
+al arte. No exigan al poeta la realidad ordinaria y completa, sino lo
+seguan espontneamente los libres y maravillosos dominios de la
+fantasa, considerando los hechos como elementos subordinados la
+composicin potica, como materiales que el artista poda ajustar sin
+traba alguna al fin propuesto. Los dramticos de ese perodo tenan
+presente esta correspondencia que encontraban en el pblico; prescindan
+de sus propios conocimientos, cuando el trazado de sus planes exiga que
+se separasen de la verdad histrica, y no teman que ningn pedante los
+censurase por su ignorancia; si versaban sus argumentos sobre la
+historia antigua, lo hacan de manera que fuese entendida y simptica
+la generalidad de sus auditores, y en consideracin ellos, quienes
+se dirigan, entremezclaban anacronismos de propsito deliberado y
+alusiones opuestas la erudicin severa y delicada. Tampoco se crean
+obligados, cuando representaban sucesos de tiempos ms modernos, ser
+topgrafos escrupulosos, pararse en otros melindres de igual gnero.
+En la muchedumbre de asistentes al teatro, contaban,<a name="page_285" id="page_285"></a> desde luego, con
+su ignorancia; y entre los ms ilustrados, que se encontraban en esta
+parte al mismo nivel que el autor, con el desprecio las micrologas, y
+con su delicada inteligencia de lo potico verdadero y de sus derechos.
+Nada hay ms ridculo, que, partiendo de la ilustracin y erudicin
+moderna, juzgar con este criterio las frecuentes violaciones de Caldern
+y otros autores de su poca, de la exactitud de la indumentaria, de
+otras conveniencias de igual ndole. Cierto es que nosotros sabemos hoy
+muchas ms menudencias, las cuales los espaoles del siglo <span class="smcap">XVII</span>
+dispensaban poca atencin; pero lo es tambin que hemos perdido su
+sentido natural, y entonces muy comn, de muchas cosas grandes y bellas,
+resultando, en parte, de nuestro progreso cientfico y erudito, vernos
+privados de muchos goces de que ellos disfrutaban. Los contemporneos de
+Caldern estimaban este gran poeta por deberle tantas creaciones
+soberbias; consentan que su arte se sobrepusiera su ciencia y su
+erudicin; no ignoraban que aqulla no puede coexistir con las formas
+duras de la realidad vulgar, sino, al contrario, que se mueve y vive,
+allende la naturaleza ordinaria, en encantadas regiones, forjadas por el
+poder enrgico de la imaginacin. Si Caldern converta Parma en
+residencia<a name="page_286" id="page_286"></a> de una Princesa soberana, haba de preocuparse aquel
+pblico de si esto era no permitido, con arreglo la ley slica? Si
+en las fbulas de la antigua mitologa entrelazaba rasgos ideas
+propias de la vida y del honor, predominantes en Espaa, poda ocurrir
+ los espectadores pedirle cuenta estrecha de su conducta?</p>
+
+<p>Teniendo, pues, presente las indicaciones anteriores, las inexactitudes
+cronolgicas histricas de Caldern, que tanta extraeza causan la
+crtica de nuestro siglo, han de considerarse bajo otro punto de vista,
+juzgndolas hijas de fines poticos ms bien que de la ignorancia. Una
+prueba palpable de que el fundamento de esos yerros contra la
+cronologa, etc., no siempre se han de mirar como resultado de la
+ignorancia, nos lo suministran algunos pasajes de sus papeles cmicos,
+por ejemplo, las palabras siguientes de <i>Los dos amantes del cielo</i>:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Un fraile... ms no es bueno,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Porque an no hay en Roma frailes.</span><br />
+</p>
+
+<p>A pesar de esto, no negamos que errores de la especie mencionada puedan
+provenir verdaderamente, ya de ignorancia, ya de negligencia. Lo que hoy
+se llama erudicin en su sentido<a name="page_287" id="page_287"></a> estricto, era desconocido de Caldern,
+y, por tanto, haba de incurrir en errores de poca importancia, debiendo
+tenerse en cuenta, que la historia, especialmente de la antigedad, y la
+geografa de los pases lejanos, no se conoca en su tiempo con la
+exactitud que en el presente<a name="FNanchor_81_81" id="FNanchor_81_81"></a><a href="#Footnote_81_81" class="fnanchor">[81]</a>. Los conocimientos de Caldern de
+idiomas extranjeros, se limitaban al italiano y al latn. Si sabra
+griego, y cuanto saba de este idioma, debe ser negado; pero que su
+lectura de escritores espaoles, italianos y latinos, en particular de
+todo lo relativo aquello que poda ser til su actividad potica,
+haba sido grande, lo demuestra cualquier pgina de sus obras. Saba
+bien la historia de la Iglesia cristiana y de todas las tradiciones
+relativas la misma, as como la historia y las tradiciones espaolas,
+y era adems muy instrudo en la mitologa antigua, sindole familiares
+las poesas hericas romnticas, y la poesa novelesca de los italianos.
+Sealaremos luego cules fueron las remotas fuentes que utiliz, cuando
+tratemos de sus composiciones aisladas, anticipando,<a name="page_288" id="page_288"></a> no obstante, que
+no puede sostenerse de ningn modo que Caldern tuviese ante s, en
+estos casos, el texto original. Nos referimos aqu tan slo las
+fuentes primitivas que les suministraban sus primeros materiales, no
+siendo siempre posible averiguar el medio, en cuya virtud llegaban su
+noticia.</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/pg_288.png" width="113" height="161" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_289" id="page_289"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_vi.png" width="540" height="217" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_VI" id="CAPITULO_VI"></a>CAPTULO VI.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Comedias religiosas de Caldern.&mdash;<i>El Prncipe constante.</i>&mdash;<i>El
+Josef de las mujeres.</i>&mdash;<i>El mgico prodigioso.</i>&mdash;<i>Las dos amantes
+del cielo.</i>&mdash;<i>El purgatorio de San Patricio.</i></p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_vi-a.png" width="66" height="78" alt="A" title="A" />
+</span>L examinar particularmente los dramas de Caldern, nuestro objeto
+inmediato ahora, daremos la preferencia las comedias religiosas.
+Comprendemos bajo esta denominacin, no slo aquellos dramas, que se
+llaman comedias divinas, con arreglo la nomenclatura espaola, sino,
+en general, todas aqullas cuyo carcter predominante es el religioso.
+En ninguna otra especie de sus dramas se muestra tan evidente la
+superioridad de Caldern sobre todos sus contemporneos, y en ninguna
+otra como en sta se ostenta con tanto brillo la grandeza y sublimidad
+de su poesa. Las obras ms notables de esta clase,<a name="page_290" id="page_290"></a> escritas por otros
+poetas anteriores, como <i>La fianza satisfecha</i>, de Lope, y <i>El condenado
+por desconfiado</i>, de Tirso, ni en lo transcendental de su composicin,
+ni en el poderoso vuelo de la fantasa, pueden rivalizar con las obras
+ms notables y de igual gnero de Caldern. Mas para seguir al poeta
+hasta la altura en que se sublima, para que no nos choque lo excntrico
+de sus ideas, nos es indispensable, como observamos antes en ocasin
+anloga, transportarnos por completo su poca y juzgarla con sujecin
+al espritu del catolicismo espaol, origen de esta poesa.</p>
+
+<p>Esa asimilacin de las creencias de una poca pasada, necesaria para
+comprender rectamente las comedias religiosas anteriores, lo es mucho
+ms cuando se trata de las de Caldern, puesto que l ha utilizado esos
+elementos, extraos para nosotros, de la vida religiosa de su tiempo,
+poetizndolos de la manera ms elevada, y no apareciendo ya nuestra
+vista con esa desnudez, que con frecuencia nos molestaba en las obras de
+sus antecesores; pero justamente, bajo otro aspecto, la forma ms
+perfecta y artstica, que reciben, y la ms clara exposicin de los
+motivos, que le sirven de fundamento, contribuyen, su vez, que el
+espritu, que anima al conjunto, y que las opiniones peculiares de los
+espaoles<a name="page_291" id="page_291"></a> del siglo <span class="smcap">XVII</span>, acerca de la religin, se manifiesten con
+mayor transparencia y exactitud. Caldern, en sus ideas generales
+religiosas, era el hombre de su pueblo y de su tiempo, y seguramente
+puede ser calificado en rigor de legtimo representante de la forma
+original y admirable, que adopt en Espaa la fe catlica. Ese mismo
+mundo maravilloso, creacin de la ardiente fantasa de los pueblos
+meridionales, se nos ofrece en sus obras, como se ostenta tambin, bajo
+otro aspecto, y con colores tan brillantes, en los cuadros de Murillo;
+nos encontramos en una regin de ensueos y de encantos, entre visiones,
+xtasis y arrebatos ascticos, en una palabra, en medio de esas
+apariencias excntricas de la religin, de que se reviste el fanatismo
+en su aspecto ms repugnante en los autos de fe; llevado, por otra
+parte, la sublimidad en las poesas de San Juan de la Cruz (admirables
+por su profundidad y su alcance, rivales de las de los cantores sagrados
+del Antiguo Testamento), hasta el extremo ms brillante, que poda
+inspirar en raras ocasiones la devocin y el amor divino. Tambin en
+Caldern se observa este claro-oscuro, porque si bien, por un lado, las
+tendencias de <i>La devocin de la Cruz</i> y de <i>El purgatorio de San
+Patricio</i>, indujeron exclamar al estimable, aunque algo parsimonioso,
+Sismondi, que Caldern<a name="page_292" id="page_292"></a> era el poeta de la Inquisicin, al examinar, por
+otro, algunos dramas suyos de la misma clase, como <i>El Prncipe
+constante</i> y <i>Crisanto y Dara</i>, podrn apellidarlo cndido y santo, y
+aadir que, sin padecer injuria alguna del tiempo transcurrido, ha
+compendiado en s las flores ms bellas de la civilizacin ms elevada y
+ms tierna, evocando de su pursimo corazn el eterno amor de la
+religin y del alma humana<a name="FNanchor_82_82" id="FNanchor_82_82"></a><a href="#Footnote_82_82" class="fnanchor">[82]</a>. Se ha dicho que esta misma fe religiosa
+eran la sangre y la vida de Caldern, y que ella se deben las
+emociones ms apasionadas y profundas, que ha sabido evocar en los
+nimos. Este aserto es exacto, porque sus composiciones religiosas ms
+perfectas respiran esa sagrada uncin, propia slo del sentimiento ms
+ntimo y vehemente de lo eterno. Observamos en ellas, que son obra de un
+espritu consagrado Dios, que, iluminado por el brillo radiante de una
+sabidura sobrenatural, traspasa con ese sagrado impulso los lmites de
+lo finito, penetrando en otro mundo de belleza inmutable, en donde la
+religin y la poesa, como la estatua de Memnon saludaba la aurora con
+sus harmoniosos acentos, as tambin anunciaban aqullas la prxima luz
+de la eternidad. El poeta, con su corazn<a name="page_293" id="page_293"></a> elevado y creyente, y con su
+amor inmenso, rasga el velo que oculta los ojos de los mortales el
+reino de Dios; brese el cielo, lleno de nubes rosadas, que se mueven en
+todas direcciones, y de rostros angelicales resplandecientes, iluminando
+al linaje humano esos rayos sagrados, hasta los abismos ms profundos de
+lo finito, hasta que todas las miserias de la tierra desaparecen ante el
+esplendor del astro del cielo. Ningn poeta ha logrado producir afectos
+tan intensos, ni emociones tan vivas, como Caldern lo ha hecho en estas
+tragedias religiosas, y nadie, como l, ha desvanecido el error de esa
+opinin vulgar de que los tormentos de los mrtires no pueden servir
+para desenvolver con ellos una accin trgica. Sus hroes no buscan la
+muerte por motivos criminales, sino, al contrario, salen su encuentro
+impulsados por la fe ms pura y por los afectos ms nobles; no
+insensibles, cuando esperan y cuando temen, no, sino llevando en su
+corazn amor todopoderoso y confianza inmutable en la grandeza de la
+Divinidad; y as, entre el tumulto de los dems hombres, que luchan
+entre s sin descanso, atraviesan los cementerios, llenos de cadveres,
+y los campos de batalla de la tierra; nubes tempestuosas, pesadas y
+sombras, vuelan por debajo, y no sin esfuerzo se arranca su alma eterna
+de<a name="page_294" id="page_294"></a> lo finito que le rodea; pero la fe los precede y los ilumina con su
+antorcha, y, cobrando fuerzas del poder divino de la religin, apuran
+sin murmurar la copa de la amargura; elevndose, en virtud del
+sentimiento de su unidad con lo eterno, ven disiparse bajo ellos, como
+vanas sombras, los dolores y las alegras mundanales; y ante los rayos
+divinos que los iluminan, siempre ms brillantes, abandonan su condicin
+mortal, y, llenos de gloria, y coronados de blancas rosas, penetran en
+triunfo por las puertas de la muerte, que se abren para dar paso los
+bienaventurados, que los reciben con sus palmas victoriosas.</p>
+
+<p>Si de esta indicacin de una clase de los dramas religiosos de Caldern,
+nos fijamos en stos, en general, observaremos que su superioridad,
+cuando se comparan con obras anlogas de poetas anteriores, no consiste,
+por lo comn, en la mayor pureza y elevacin de sus sentimientos
+religiosos, en aquello en que coinciden lo verdaderamente catlico y lo
+genuinamente cristiano (porque nuestro poeta desenvuelve con frecuencia
+los dogmas ms tenebrosos de su comunin), sino en que lo perfecciona
+todo con plstica incomparable; que lo aplica con arte singular sus
+materiales, harmonizndolos entre s, y, valindose de su sentido
+profundo y de sus encantos romnticos,<a name="page_295" id="page_295"></a> reviste las historias
+milagrosas, que ofrece, con la gloria de la visin del San Antonio de
+Murillo, distinguindose bajo este aspecto de tal modo, que la
+literatura espaola, en toda su extensin, apenas cuenta con alguna que
+otra obra que pueda igualarse las suyas.</p>
+
+<p>Como se nos censurara acaso de parciales por estos poemas religiosos
+(si bien sealamos con insistencia, cuando es necesario, sus aislados
+defectos y redundancias), copiaremos el juicio formado acerca de ellos
+por un crtico competente. En los dramas religiosos de Caldern&mdash;dice
+el clebre Carlos Rosenkranz,&mdash;reina la mayor variedad, y en ellos ha
+condensado el poeta sus pasiones y pensamientos ms profundos. Todas las
+grandezas del catolicismo toman aqu las formas ms brillantes; se
+revisten del mgico color de una fantasa tan inagotable como fecunda, y
+respiran los afectos ms dignos y ms nobles. La fe, como la certeza
+infalible de Dios, ha desterrado de ellos todos los elementos, cuya
+conservacin es superflua, y de aqu que, en estas poesas, se observe
+cierto resplandor vaporoso y sorprendente, como si el mundo
+desapareciera en otro sobrenatural de dicha y bienandanza.</p>
+
+<p>Las obras de esta clase son:</p>
+
+<p><i>El Prncipe constante.</i>&mdash;El suceso histrico<a name="page_296" id="page_296"></a> que se refiere en este
+drama, se halla, con arreglo sus fuentes, en el tomo I, <i>Histoire du
+Portugal</i>, Pars, 1735, por De la Clede, y en el breve y excelente
+escrito, titulado <i>Vida del Prncipe constante</i>, tomada de la crnica de
+su secretario Joan Alvarez, y de otros datos: Berln, 1827<a name="FNanchor_83_83" id="FNanchor_83_83"></a><a href="#Footnote_83_83" class="fnanchor">[83]</a>. La
+lectura de estas obras demuestra<a name="page_297" id="page_297"></a> que Caldern, en lo ms esencial, ha
+respetado esta historia en su poesa, aadindole slo algo conforme en
+todo la ndole del conjunto.<a name="page_298" id="page_298"></a></p>
+
+<p>Vamos, pues, si podemos, exponer de una manera compendiosa su
+argumento. El Infante portugus Don Fernando, gran maestre de la orden
+de Avis, desembarca, con su hermano<a name="page_299" id="page_299"></a> Enrique y un ejrcito, en las
+costas de Africa. Una profeca, de que esta expedicin ser desgraciada
+para Portugal, y otros presagios funestos, han infundido en los soldados
+inquietud, temor y tristeza; pero Don Fernando manifiesta al punto la
+grandeza de su alma y su confianza en Dios, disponiendo sus huestes para
+pelear contra los infieles, y haciendo prisionero Muley, general
+enemigo. En su comportamiento con el prisionero, cuyo caballo ha cado
+muerto, da conocer la delicadeza de sus sentimientos, y su espritu
+verdaderamente caballeresco, llevndolo en su misma cabalgadura. Muley,
+animado con su conducta, le abre su corazn y le cuenta que ama la
+hija del rey de Marruecos, la bella Fnix, y que teme que sta,
+durante su cautiverio, sea obligada por su padre dar su mano otro.
+Don Fernando, al oirlo, le concede al punto la libertad, y Muley se
+aleja de su lado lleno de alegra, y dando las gracias su generoso
+adversario; escena sublime, propia de aquella caballera romntica de
+las guerras civiles de Granada, y hasta en sus palabras se nota cierto
+colorido semejante al de los romances moriscos. Los infieles se acercan
+entonces con fuerzas ms numerosas, y el ejrcito cristiano es vencido
+por completo. Don Fernando, despus de haber peleado con valor,<a name="page_300" id="page_300"></a> se
+rinde y es llevado Fez en rehenes, declarando el Monarca mahometano
+que slo podr rescatarlo la entrega de Ceuta, con cuyo objeto enva Don
+Enrique Portugal para negociarla. Don Fernando replica en seguida que
+no consiente en ser rescatado este precio, y encarga su hermano con
+insistencia, al despedirse de l, que nunca olvide sus deberes de
+cristiano. Entonces comienza la serie de pruebas, que ha de sufrir el
+cautivo, aunque al principio lo trate el Rey con atencin. Muley, por el
+agradecimiento que le debe, y cuyo amor la princesa Fnix est
+enlazado con el argumento del drama, hace cuanto puede para libertarlo,
+pero no lo consigue. Al fin llega la noticia que el rey Eduardo de
+Portugal ha dispuesto en su lecho de muerte que Ceuta sea entregada al
+punto, para rescatar al Infante del cautiverio. Don Enrique viene con
+los poderes necesarios para cumplir la voluntad del soberano; pero Don
+Fernando, en vez de sentir alegra por su libertad, declara en un fogoso
+discurso, de la ms sublime inspiracin, que prefiere morir en su
+ignominioso cautiverio sufrir que pase poder de los infieles una
+ciudad cristiana. El magnnimo Prncipe hace pedazos los poderes, y el
+rey de Fez extrema sus rigores disponiendo que Don Fernando lleve
+pesadas cadenas, y que, como los dems esclavos<a name="page_301" id="page_301"></a> ms viles, ejecute los
+trabajos ms penosos. La grandeza de alma del mrtir, que, sin murmurar,
+sufre los dolores ms intolerables, resplandece despus en todo su
+brillo. De belleza incomparable es la escena, en que, trabajando como
+esclavo en los jardines reales, ofrece flores la princesa Fnix, y
+ambos, en un dilogo lleno de tierno entusiasmo, y bajo el smbolo de
+las estrellas y de las flores, comparan lo infinito con lo transitorio
+del mundo real; una escena, que, como dice J. Schulze, nos arrebata de
+la tierra, entrelazando todo lo mundano en una corona fnebre, y
+llevndonos del vasto cementerio de nuestro planeta, abundante en
+sepulcros, la patria eterna de las almas. El Prncipe sucumbe al fin
+ tantos dolores y sufrimientos, acumulados en su persona; lo vemos en
+el peldao ms bajo de la humillacin; la majestad y hasta la grandeza
+de su alma parecen extinguirse, y, sin embargo, dura su constancia. El
+poeta, al describir la miseria de Fernando, no evita lo repugnante y lo
+horrible, sino que, al contrario, al trazar con tan vivos colores la
+imagen de la grandeza cada, ostenta en todo su esplendor el arte
+verdadero. El Rey pasa por el camino, en que est Fernando, pidiendo
+limosna los transeuntes. El mismo tirano no puede menos de
+compadecerle, considerando<a name="page_302" id="page_302"></a> el estado en que se halla la vctima de sus
+rigores, cuando hasta el Infante parece haber olvidado su regia
+alcurnia, y no oye quien lo llama. De repente brilla de nuevo el alma
+del Prncipe en toda su pureza y sublimidad; su espritu casi se ha
+despojado de los lazos mortales, que lo encadenan, y la muerte le hace
+prorrumpir en palabras de una energa indescriptible, como si viniesen
+del imperio de lo eterno, y anunciasen la verdad, tambin inmutable.
+Cmo es posible&mdash;dice J. Schulze&mdash;encontrar palabras bastante
+expresivas, para alabar como se merece al poeta, que ha sabido hacer
+brillar el espritu divino de su hroe, ofrecindolo en toda su
+desnudez, desde el abismo del oprobio y de la humillacin ms completa,
+de tal manera, que el astro de este hombre celestial aparezca ms
+esplendente en medio de la noche ms obscura? Esta escena es de las ms
+sublimes, que ha creado hasta ahora la poesa, demostrando lo que nunca
+se ha representado en esa forma: la grandeza espiritual y moral
+reduciendo polvo, por su superioridad, todo lo terrestre, y
+manifestando y descubriendo lo divino en la suprema elevacin del alma
+humana.</p>
+
+<p>Despus que vemos Fernando con toda la majestad de un caballero,
+consagrado Dios, siente que sus fuerzas terrestres le abandonan;<a name="page_303" id="page_303"></a> ya
+no puede acercar sus labios el pan que le ofrece uno de sus compaeros
+de sufrimiento, y se lo llevan para enterrarlo con el traje de su orden,
+con arreglo sus deseos. Cuando llega un ejrcito portugus ante los
+muros de Fez para libertarlo, ha dejado ya triunfante todos los vnculos
+terrenales. Se han borrado los lmites de lo finito, pero permanece
+inmutable lo eterno. Fernando, ya lleno de gloria, abandona su sepulcro,
+se aparece los soldados de la Cruz con una antorcha en la mano, y los
+gua la victoria. Jams se ha presentado en la escena una aparicin de
+efecto tan portentoso, y este magnfico desenlace reviste toda esa
+admirable tragedia de una aureola divina, como lo ms sublime que ha
+producido jams la poesa cristiana. Si hay alguna obra digna de ser
+guardada en el santuario ms recndito del arte, es, sin duda, <i>El
+Prncipe constante</i>, porque el poeta ha prodigado en ella todos sus
+encantos hasta un extremo inconcebible, empeando todas sus fuerzas en
+componer una obra maestra de perfeccin sin igual y superior las
+facultades humanas; la devocin y la fe, como el sonido solemne del
+rgano, llenan su conjunto y parecen imprimirle su carcter divino,
+celebrando lo terrestre y su transfiguracin ms elevada, y convirtiendo
+los dolores y las lgrimas, himno<a name="page_304" id="page_304"></a> que pronuncian los labios del mrtir
+moribundo, en cntico de adoracin y de jbilo<a name="FNanchor_84_84" id="FNanchor_84_84"></a><a href="#Footnote_84_84" class="fnanchor">[84]</a>. Tales son las
+palabras que nos sugiere nuestro sentimiento, excitado por la obra ms
+eminente de uno de los ms grandes poetas de todos los tiempos,
+costndonos no poco esfuerzo recobrar de nuevo la tranquilidad de
+espritu<a name="page_305" id="page_305"></a> necesaria para analizar y criticar las dems creaciones suyas.</p>
+
+<p><i>El Josef de las mujeres</i><a name="FNanchor_85_85" id="FNanchor_85_85"></a><a href="#Footnote_85_85" class="fnanchor">[85]</a>.&mdash;Este drama notabilsimo se distingue por
+la energa de su concepcin y por la plenitud de la vida de su
+pensamiento, no menos que por la perfeccin de su estructura externa,
+calculada para hacer en el teatro el mayor efecto. En la escena primera
+vemos Eugenia, maestra de filosofa en Alejandra, reflexionando en su
+estudio sobre las palabras de la epstola de San Pablo: <i>Nihil est
+idolum in mundo, quia nullus Deus est nisi unus.</i> La docta pagana no
+puede comprender la significacin de esas palabras, y vacila entre su
+adhesin la creencia heredada de<a name="page_306" id="page_306"></a> sus padres, y el impulso misterioso
+de su corazn, que la induce desear otra ms profunda y verdadera.
+Presntansele dos apariciones: una la del anciano Eleno, que profesa el
+cristianismo, y que intenta atraerla la nueva religin, y la otra la
+del Demonio, que se propone engaarla. Un ruido que se oye detrs de la
+escena, ahuyenta las dos sombras: llega Filipo, el padre de Eugenia;
+nota que su hija tiene un libro cristiano ante los ojos, y se llena de
+clera, porque es celoso perseguidor de la nueva secta. Poco despus
+viene tambin el joven Aurelio, amante de Eugenia, y que se ha separado
+hace poco de una expedicin emprendida para extirpar el cristianismo,
+con la esperanza de congraciarse el favor del padre de su amada.
+Eugenia, absorbida por completo en las reflexiones que han hecho nacer
+en ella los dos espectros, ni hace mucho caso de la clera de su padre,
+ni presta grande atencin las pretensiones de su amante. No mucho
+despus, se juntan en la casa de Filipo cierto nmero de mancebos y
+doncellas para una fiesta y una especie de academia potica en honor del
+prncipe Cesarino, hijo del Emperador. Tambin ste aspira al amor de
+Eugenia, suscitndose entre l y su rival Aurelio un desafo, en que
+este ltimo sucumbe. Apenas cae el muerto, se presenta<a name="page_307" id="page_307"></a> el Demonio y se
+lleva el cadver; pero de tal suerte, que se levanta de nuevo con vida,
+creyendo corromper ms fcilmente Eugenia y conquistar su alma.</p>
+
+<p>En el acto segundo, Eugenia, obediente las sugestiones de su
+conciencia, se nos ofrece en los desiertos de la Tebaida para instruirse
+en el cristianismo, oyendo sus antiguos solitarios; Aurelio, ms
+bien el Demonio bajo su forma, la sigue y se empea primero en
+pervertirla con lisonjas, y despus empleando la fuerza; pero Eleno,
+dotado de poder maravilloso, se la arrebata, y se la lleva por los
+aires. Las escenas inmediatas nos la presentan ya del todo cristiana y
+en traje de ermitaa; Filipo se acerca con un ejrcito, organizado para
+la extirpacin del cristianismo, y prende, entre otros proslitos de
+este culto, tan odiado por l, su misma hija, y, sin conocerla, se la
+lleva cautiva. En esta prisin se ve obligada sufrir las pruebas ms
+duras; pero las soporta con paciencia, y resiste con tal firmeza todas
+las tentaciones con que, para seducirla, la rodea el Demonio, que
+obtiene el nombre de Josef de las mujeres. Nadie imagina que es Eugenia,
+ quien se cree muerta causa de su desaparicin repentina, y la
+cual, por orden del prncipe Cesarino, ha de levantarse un templo como
+una divinidad.<a name="page_308" id="page_308"></a> El Demonio es tambin el forjador de estos planes,
+esperando que la vctima elegida por l, pero firme siempre en su
+propsito, sucumbir al cabo al doble empuje de la vergenza, por una
+parte, y de la vanidad, por otra. Pero justamente el momento de su
+esperado triunfo lo es el de su humillacin y su derrota. Preprase la
+fiesta; acude la muchedumbre al templo, y se presenta la estatua de la
+presunta muerta; pero entonces se descubre Eugenia, no para recibir la
+adoracin, que se tributa su imagen, sino para confesar pblicamente,
+aunque con humildad, su fe en el Salvador; no para disfrutar de las
+grandezas terrenales, que Cesarino le ofrece en sus brazos, sino para
+sufrir el martirio. El altar pagano se derrumba al hacer su confesin;
+el Demonio abandona el cuerpo de Aurelio, que cae de nuevo en tierra sin
+vida, y los sayones de Filipo, enfurecido, as como los de Cesarino,
+furioso al ver que desprecian su amor, se apoderan de Eugenia y de los
+dems cristianos para llevarlos al suplicio, y vindose, su desenlace,
+en la gloria estos nuevos santos.</p>
+
+<p><i>El mgico prodigioso</i><a name="FNanchor_86_86" id="FNanchor_86_86"></a><a href="#Footnote_86_86" class="fnanchor">[86]</a>.&mdash;Esta es una de las<a name="page_309" id="page_309"></a> obras ms sublimes de
+Caldern, y una de las ms magistrales, creadas hasta aqu por la
+poesa. Cipriano, dudando de la naturaleza de la Divinidad, y, no libre
+de las tinieblas del paganismo, en su ignorancia, lleno de sospechas y
+presentimientos, busca la verdadera fe. Para apartarlo del camino de su
+salvacin, se le presenta Satans en figura de un caballero, <a name="page_310" id="page_310"></a> intenta
+disipar sus dudas acerca de la verdad de las creencias gentlicas. El
+seductor cede los razonamientos victoriosos de Cipriano, y forma
+entonces el plan de pervertir su adversario por medio de goces
+sensuales. Justina, hija de una mrtir cristiana, es elegida para este
+objeto, y para ser tambin la segunda vctima del infernal corruptor. El
+plan se pone al punto en ejecucin. Floro y Lelio, dos<a name="page_311" id="page_311"></a> jvenes
+enamorados ciegamente de Justina, pero no correspondidos por ella,
+invocan la mediacin de Cipriano. Este accede sus ruegos, pero siente
+en seguida una pasin furiosa por la bella cristiana. Mientras que los
+dos amigos esperan delante de la casa de Justina la respuesta decisiva
+que ha de traerles, se descuelga del balcn de la casa el Demonio para
+manchar la reputacin de Justina, y, en efecto, lo consigue, en cuanto
+Floro y Lelio conciben sospechas de su conducta, y renuncian ella.
+Cipriano, rechazado por la cristiana, se refugia lleno de desesperacin
+en un lugar desierto la orilla del mar; los elementos se desencadenan,
+como lo estn tambin los afectos en su corazn; ve un buque en el mar
+alborotado, que se hace pedazos contra un peasco, y un hombre que se
+salva nadando hasta alcanzar la ribera. Es el mismo Demonio bajo otra
+forma. Este, valindose de imgenes, traza la historia de su rebelin
+contra Dios y de su cada; insina con astucia cun grande es su poder
+en la naturaleza, y de este modo se propone atraer sus redes
+Cipriano, ansioso de satisfacer su pasin. Sigue esto la venta de su
+alma con sangre, y, en su consecuencia, la promesa de poseer seguramente
+ Justina. Pero el Demonio sabe que sus artes son intiles ante una
+voluntad<a name="page_312" id="page_312"></a> enrgica, y comienza en seguida pervertir Justina; de lo
+profundo del infierno evoca la muchedumbre de sus lascivos servidores
+para perderla con visiones lbricas; pero pesar de lo voluptuoso de
+los cnticos de aquellas voces areas para corromperla, no consigue su
+objeto, y Satans deja el campo avergonzado. Cipriano ensaya entonces
+sus artes mgicas, recientemente aprendidas; presntasele una figura con
+las facciones de Justina, pero el poder del Demonio slo alcanza
+enviarle su imagen aparente; corre detrs de la fantasma, le arranca el
+velo que la cubre, y encuentra el esqueleto de un muerto que le anuncia
+lo transitorio de todas las cosas terrestres. Horrorizado y confuso,
+conoce entonces que en su ansia de placeres mundanos slo le espera al
+fin la muerte, y declara Satans que el trato hecho con l es nulo, no
+habiendo cumplido lo pactado. El Demonio le confiesa trmulo que Justina
+se halla bajo la guarda de un poder superior al suyo, y las preguntas
+ instancias de Cipriano, se ve forzado responder que este Sr
+superior es el Dios de los cristianos. En su angustia invoca entonces
+Cipriano este Dios, y su invocacin desvanece el encanto en que
+Satans lo ha envuelto. Satans abandona el campo, y Cipriano se refugia
+al punto en una montaa para recibir el Bautismo<a name="page_313" id="page_313"></a> de un ermitao
+cristiano; despus, ansiando sufrir el martirio, se presenta en
+Antioqua como confesor de las verdades cristianas, y es condenado
+muerte. Justina ha sido ya encarcelada por igual motivo. Ambos se
+encuentran en el camino del suplicio; asegrale ella, en un discurso
+inspirado, que, con l, su muerte y su martirio, anula su pacto anterior
+con el Demonio, alcanzando la gracia infinita de Dios, y as se dirigen
+juntos al cadalso para sacrificar su vida por la verdad infinita.
+Satans, cabalgando en una serpiente, se presenta, despus de ser
+decapitados ambos, en el sangriento lugar del suplicio, y anuncia que,
+vencido por un poder ms fuerte que el suyo, ha sido derrotado en la
+lucha, salvndose Justina y Cipriano<a name="FNanchor_87_87" id="FNanchor_87_87"></a><a href="#Footnote_87_87" class="fnanchor">[87]</a>.</p>
+
+<p><i>Los dos amantes del cielo.</i>&mdash;Es un drama que conmueve nuestras fibras
+ms sensibles, como el anterior nos aterra y horroriza. La dulzura<a name="page_314" id="page_314"></a>
+sobrenatural y la pureza de sentimiento, prodigados en este drama, nos
+revelan con los colores ms bellos la piedad del noble poeta. La leyenda
+de Crisanto y Dara es contada por <i>Surius de prob. Sanctorum
+Historiis</i>, tomo V, pg. 948: ed. Colon., 1578. Puede verse tambin
+<i>Gregorius Turonensis, gloria beatorum martyrum</i>, cap. 38, y <i>Les vies
+de Saints</i>, tomo VII, pg. 385: Pars, 1739. Lo ms substancial de la
+tradicin es lo siguiente: Crisanto, hijo del senador romano Polemio, se
+dedica con aficin los estudios filosficos; los Evangelios llegan
+casualmente sus manos, y su lectura le hace tal impresin, que cae en
+profunda melancola. Para resolver las dudas que le asedian, recurre al
+presbtero cristiano Carpforo, que lo instruye en la nueva doctrina, lo
+bautiza, y despus Crisanto se hace pblicamente cristiano. El padre,
+celoso sectario de los antiguos dioses, lo pone vanamente en prisin;
+luego, por consejo de un amigo, emplea con el converso otros medios.
+Preprase una magnfica fiesta, la que acude Crisanto en compaa de
+frvolas doncellas; pero el mancebo, inspirado por Dios, alcanza con sus
+fervientes oraciones que sus seductoras se queden profundamente
+dormidas. Por ltimo, hacen venir una casta sacerdotisa de Minerva,
+llamada Dara, la cual atrae Crisanto al<a name="page_315" id="page_315"></a> cristianismo, presentndose
+pblicamente como si estuviesen casados, pero viviendo ambos en completa
+abstinencia de los goces conyugales. Los esfuerzos de ambos en difundir
+la nueva religin, despiertan las sospechas de los paganos. El tribuno
+Claudio lleva Crisanto un templo de Hrcules para ofrecerle
+sacrificios. El cristiano lo rehusa, siendo condenado por su negativa
+sufrir los ms horribles martirios; pero su cuerpo, por obra milagrosa,
+resiste inclume todos los tormentos, impresiona de tal modo
+Claudio y los soldados, que todos reciben el Bautismo. El Emperador
+interviene entonces tambin en este asunto; Crisanto es encerrado en la
+crcel, y Dara en un lupanar; presntase un len para socorrerla y
+defenderla de sus corruptores, y, por ltimo, el pretor ordena que los
+dos amantes sean llevados un pozo, situado fuera de la ciudad, y que
+lo colmen con tierras y piedras. En cuanto al arte incomparable de que
+el poeta hace gala en la dramatizacin de esta leyenda, slo hay una voz
+unnime. Su drama es de lo ms perfecto de este gnero que se ha escrito
+hasta hoy.</p>
+
+<p><i>El purgatorio de San Patricio</i><a name="FNanchor_88_88" id="FNanchor_88_88"></a><a href="#Footnote_88_88" class="fnanchor">[88]</a>.&mdash;Pertenece<a name="page_316" id="page_316"></a> las obras de la edad
+juvenil de Caldern, y, as en la prodigalidad de sus galas como en su
+estilo ostentoso, lleva las trazas de su precoz nacimiento. Sin duda
+este drama merece algunas censuras sensatas, porque no slo lleva
+impreso el sello de la fe monstruosa, que dominaba en su tiempo,
+ofreciendo tambin algunos flacos la crtica, que se ajusta en su
+juicio la moral, sino tambin contiene algunas faltas por lo que
+respecta la composicin; y, sin embargo, aun cuando nos cause
+extraeza su pensamiento fundamental; aun cuando haya algo, en su
+desempeo, que choque con nuestras ideas artsticas, as en su conjunto
+como en muchos de sus detalles, revela tanto talento y tanto genio en el
+autor, que no podemos menos de admirarlo. Los dos protagonistas del
+drama, San Patricio y Ludovico Ennio, naufragan en las costas de
+Irlanda; San Patricio salva Ludovico, y, nadando con l,<a name="page_317" id="page_317"></a> arriba la
+tierra, en donde se encuentra tambin Egerio, rey de Irlanda, con su
+squito. Los dos nufragos cuentan la historia de su vida en dos largos
+discursos, de los que Caldern usa con preferencia al principio de sus
+comedias. San Patricio refiere, que es hijo de un caballero irlands y
+de una seora francesa, y que sus padres, poco despus de su nacimiento,
+se han retirado un monasterio; que l mismo, educado piadosamente,
+disfruta desde sus primeros aos del don de hacer milagros, y que,
+cautivo poco antes por piratas, se ha libertado de ellos con la ayuda
+del cielo, que lo ha socorrido promoviendo la tempestad, causa del
+naufragio del buque. En cuanto Ludovico, quien ha salvado, dice:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Porque no s qu secreto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Tras l me arrebata y lleva,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que pienso que ha de pagarme</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con grande logro esta deuda.</span><br />
+</p>
+
+<p>El discurso siguiente de Ludovico, empleando colores muy vivos, nos
+traza ese hecho, no contrario la naturaleza, pero que, sin embargo,
+nos extraa, pesar de su conformidad con las ideas catlicas, entonces
+reinantes en Espaa, y cuyo fundamento es la existencia de un criminal,
+que persiste, con plena conciencia de lo que hace, en perpetrar los
+mayores<a name="page_318" id="page_318"></a> delitos, y firme, en el fondo de su alma, en la fe de la
+Iglesia. Ludovico enumera la larga serie de los desafueros que ha
+cometido, calificando como ms grave el de haber seducido una monja,
+haberla robado y casdose con ella; haberla llevado Valencia,
+malgastando all toda su fortuna, intentado despus prostituirla para
+lucrarse de su deshonra; pero que ella se opuso, y volvi otra vez su
+convento. Despus de referir otras muchas aventuras, declara que haba
+cado en manos de piratas, libertndose de ellos por la intercesin de
+San Patricio. El Rey pagano perdona Ludovico, en atencin sus
+maldades, el crimen de ser cristiano, pero deja caer todo el peso de su
+clera en San Patricio. En el desarrollo de la accin acumula Ludovico
+crmenes sobre crmenes, pero asegura por su fe la proteccin, cada vez
+ms decidida, de San Patricio; seduce Polonia, la hija del Rey; hace
+la guerra al general Filipo, cae prisionero y es condenado muerte,
+debiendo su salvacin Polonia. Los dos huyen juntos, pero Ludovico no
+la ha querido nunca sinceramente y determina matar su libertadora,
+porque, al parecer, le estorba en su huda; en efecto, ejecuta su
+propsito en un bosque sombro, por donde pasa un camino, y recorre
+luego el mundo en compaa de un campesino que se<a name="page_319" id="page_319"></a> le agrega. San
+Patricio, mientras tanto, resucita Polonia; Egerio, admirado de este
+prodigio, pide su autor que le haga ver el Purgatorio; San Patricio
+accede este deseo, y se lleva al Rey una caverna, desde la cual se
+ve al Purgatorio en lo hondo, y lo precipita desde aqu en el Infierno,
+cuyo suceso produce la conversin de la corte y la de toda Irlanda. Al
+principio del acto tercero se nos ofrece Ludovico, que regresa Irlanda
+despus de viajar largo tiempo por toda Europa, no guindole otro
+propsito que matar al general Filipo, en quien no ha podido saciar su
+sed de venganza. En la noche, en que espera su enemigo, se le aparece
+un caballero disfrazado, y lo provoca la pelea. Ludovico la comienza,
+pero sus golpes slo hieren al aire. Descbrese entonces el caballero,
+que es un esqueleto, y le dice:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">...No te conoces?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Este es tu retrato propio.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Yo soy Ludovico Eneo. (<i>Desaparece.</i>)</span><br />
+</p>
+
+<p>El pecador se convierte en virtud de esta aparicin; cae al suelo sin
+sentido, exclamando despus:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Qu ser satisfaccin</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De mi vida?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">MSICA.</span> (<i>Dentro.</i>)</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 8em;">El Purgatorio!</span><br />
+</p>
+
+<p><a name="page_320" id="page_320"></a></p>
+
+<p>Se encamina entonces, para buscar el Purgatorio, al lugar en donde
+subsiste aquella caverna, donde llev al Rey San Patricio; encuentra
+all Polonia de ermitaa; le indica la direccin que ha de tomar;
+llega la caverna, y, al cabo de algunos das, sale de ella santificado
+y transfigurado. Una larga oracin, en la cual refiere las maravillas,
+que ha presenciado en el Purgatorio de San Patricio, termina esta obra
+dramtica<a name="FNanchor_89_89" id="FNanchor_89_89"></a><a href="#Footnote_89_89" class="fnanchor">[89]</a>.</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/pg_320.png" width="107" height="148" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_321" id="page_321"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_vii.png" width="550" height="203" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_VII" id="CAPITULO_VII"></a>CAPTULO VII.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb"><i>Las cadenas del demonio.</i>&mdash;<i>La exaltacin de la Cruz.</i>&mdash;<i>La
+devocin de la Cruz.</i>&mdash;<i>Origen, prdida y restauracin de la Virgen
+del Sagrario.</i>&mdash;<i>La cisma de Ingalaterra.</i>&mdash;<i>La aurora en
+Copacavana.</i>&mdash;<i>El gran prncipe de Fez.</i>&mdash;<i>San Francisco de
+Borja.</i>&mdash;<i>La sibila del Oriente.</i>&mdash;<i>La estatua de Prometeo.</i>&mdash;<i>La
+vida es sueo.</i></p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_vii-l.png" width="62" height="70" alt="L" title="L" />
+</span><i>AS cadenas del demonio.</i>&mdash;Comienza con una escena semejante la que
+se halla tambin al principio en <i>La vida es sueo</i>. Irene, hija del rey
+de Armenia, est presa desde su nacimiento en una crcel obscura, por
+haber profetizado un astrlogo que su libertad acarreara su pas todo
+linaje de males. Invoca, desesperada, la ayuda del Demonio, y consigue
+de l, vendindole su alma, que la saque de la crcel. Las exhortaciones
+del apstol San Bartolom, que llega all poco despus y convierte al
+cristianismo parte de sus habitantes, hacen en ella tal impresin,
+que, conociendo su pecado, se aflige primero sobremanera, y pierde
+despus el juicio. La<a name="page_322" id="page_322"></a> descripcin de su locura es, sin disputa, de lo
+ms magistral y potico que se ha escrito; finalmente, libre ya su alma
+del delirio que la embargaba, confiesa Jesucristo y consigue del
+apstol, que, al final del drama, recibe el martirio, la anulacin de su
+pacto con el Diablo<a name="FNanchor_90_90" id="FNanchor_90_90"></a><a href="#Footnote_90_90" class="fnanchor">[90]</a>.</p>
+
+<p><i>La exaltacin de la Cruz</i><a name="FNanchor_91_91" id="FNanchor_91_91"></a><a href="#Footnote_91_91" class="fnanchor">[91]</a>.&mdash;Este drama extraordinario trata de la
+conquista de la Santa Cruz del rey persa Cosroes, y de su instalacin en
+el templo de Jerusaln; pero el objeto<a name="page_323" id="page_323"></a> del poeta fu personificar
+simblicamente en <i>La exaltacin de la Cruz</i> la del cristianismo. La
+leyenda de San Anastasio (<i>Acta sanctorum Bolandi</i>, Januar, tomo II,
+pg. 422: Antuerp., 1643), est enlazada hbilmente con la accin
+principal. Este santo, mago y encantador al principio, muestra los
+hijos de Cosroes, sus ruegos, en un espejo negro, la entrada de su
+padre en Jerusaln; pero, al ver la cruz, su arte es impotente, y le
+sugiere sus primeras dudas acerca de la verdad de su religin. Cosroes
+vuelve triunfante su capital; planta la cruz robada del Salvador en el
+templo de Jpiter, y entrega, como esclavo, Zacaras, patriarca
+cautivo de Jerusaln, en manos de Anastasio, para que ste le haga
+apostatar de su fe. El emperador Heraclio, mientras tanto, sabe, por
+conducto de Clodomira, reina fugitiva de Gaza, que se le presenta
+suplicante, que Jerusaln ha sido tomada y que se ha arrancado de ella
+la Santa Cruz; y, si bien hasta entonces haba sentido por su futura
+esposa ardiente amor mundano, lo borra de su corazn y dirige slo su
+pensamiento la noble empresa de recuperar el smbolo del cristianismo.
+Clodomira, armada tambin, forma parte de la expedicin contra Persia.
+No fcilmente, sin embargo, concede el Seor la victoria sus
+adoradores: agurdanles pruebas<a name="page_324" id="page_324"></a> y tormentos diversos; derrtanlos los
+persas, y se ven punto de sucumbir en una regin montaosa y desierta;
+pero perseveran en su fe y en su esperanza, y al cabo el cielo tambin
+les ayuda, los ngeles esgrimen sus espadas de fuego, y dispersan los
+escuadrones enemigos que los cercaban. Mientras suceden estas cosas,
+estalla la desunin en la familia real de Persia, la cual han llevado
+cautiva Clodomira; un hijo de Cosroes, gravemente ofendido por su
+padre, se acoge Heraclio con Clodomira, y con su ayuda se apodera de
+la capital de Persia y recupera la Santa Cruz. Anastasio, convertido al
+cristianismo por su esclavo Zacaras, y despus de sufrir de Cosroes
+todo linaje de oprobios y torturas causa de su nueva religin, que
+confiesa pblicamente, es puesto en libertad, ocupando de nuevo Zacaras
+su silla episcopal en Jerusaln. A la conclusin del drama se nos ofrece
+un contraste con la primera escena: as como Anastasio hace all ver, en
+virtud de sus artes mgicas, el robo de la cruz los prncipes de
+Persia, as aqu le muestran los ngeles Heraclio con cilicio y corona
+de espinas en la cabeza, llevando en sus hombros el sagrado madero al
+templo de Jerusaln, y plantndolo en el altar.</p>
+
+<p><i>La devocin de la Cruz.</i>&mdash;Esta obra tiene igual valor, ya se la
+considere como la expresin<a name="page_325" id="page_325"></a> del espritu de tiempos pasados, por su
+mrito potico. La idea imaginaria, que le sirve de fundamento, se
+desenvuelve en rasgos grandiosos; pero el sentimiento religioso del
+poeta, en otros dramas suyos tan pura y genuinamente cristiano, aparece
+en ste extraviado singularmente por la supersticin y el fanatismo. La
+creencia, de que un hombre puede cometer crmenes de toda especie, y
+salvarse, sin embargo, por su adhesin la fe catlica y al smbolo de
+su Divino Fundador, se expone en este drama de la manera ms
+inconveniente; porque envuelta por completo la significacin literal del
+argumento en una forma simblica, obliga al poeta intercalar una idea,
+en que seguramente no ha pensado. Una mujer casada, despus de sufrir de
+su esposo malos y groseros tratamientos, se ve acometida de los dolores
+del parto en el desierto, al pie de una cruz, invocando el auxilio de
+esa misma cruz en hora tan angustiosa para ella. Los gemelos, que da
+luz, llevan impreso en el pecho el signo de la gracia, bajo la forma de
+una cruz roja. El padre hace criar Julia, la hija, en su casa; pero el
+hijo crece y se educa en el extranjero, desconocido de su padre, y
+despus se enamora de Julia, ignorando que sea su hermana. Otro hermano
+de Julia provoca al seductor, y muere en la pelea. Julia<a name="page_326" id="page_326"></a> es encerrada
+en un convento por su padre, y el hijo de ste entra en una banda de
+ladrones, y comete crmenes sobre crmenes. Su antiguo amor no le
+abandona, y forma el proyecto de robar Julia del convento; pero cuando
+ella se inclina acceder sus deseos, retrocede l, temblando, al
+observar en su pecho el signo de la cruz. Julia, entonces, arrastrada de
+una pasin sensual y censurable, se escapa del convento y sale en su
+persecucin. El milagro que la cruz hace en los dos, que la llevan,
+forma entonces el verdadero ncleo del drama: la vida de los dos
+elegidos, no obstante sus pecados y desdichas, es slo para ambos la
+senda obscura, que conduce al sol resplandeciente de la salvacin
+eterna, que, desde la cuna, ha brillado para ellos; en vano influencias
+malficas los arrebatan al abismo de su perdicin, porque permanecen
+fieles la cruz, y este signo de la verdad y de la gloria los arranca
+del pecado y de la muerte. Pntalo as el poeta con el vuelo poderoso de
+su fantasa; pero, pesar de todo su talento, no es posible que la
+imaginacin, por lo menos la de los que ahora vivimos, se vea libre de
+extraeza, al considerar que, aquel signo externo, no se presenta slo
+como smbolo, sino como instrumento salvador de la gracia divina, aunque
+las almas de los glorificados persistan en<a name="page_327" id="page_327"></a> la culpa con conocimiento
+clarsimo de lo que hacen. Mientras el hijo y la hija se entregan todo
+linaje de excesos y maldades, el padre ataca los ladrones y el hijo
+muere en la batalla; y al invocar el auxilio de la cruz se presenta un
+piadoso obispo que lo confiesa, requisito indispensable y conocido, con
+arreglo las creencias catlicas, para alcanzar la bienaventuranza.
+Julia, perseguida tambin y viendo lo inevitable de su muerte, se abraza
+ una cruz y sale con ella volando por los aires, dejando burlados sus
+perseguidores<a name="FNanchor_92_92" id="FNanchor_92_92"></a><a href="#Footnote_92_92" class="fnanchor">[92]</a>.</p>
+
+<p><i>Del origen, prdida y restauracin de la Virgen del Sagrario</i><a name="FNanchor_93_93" id="FNanchor_93_93"></a><a href="#Footnote_93_93" class="fnanchor">[93]</a>.&mdash;La
+accin se divide en tres<a name="page_328" id="page_328"></a> partes, distribudas cada una en diversos
+siglos: la primera, en el <span class="smcap">VII</span>, en el reinado de Recesvinto, rey de los
+visigodos; la segunda, en el <span class="smcap">VIII</span>, cuando la conquista de Espaa por
+Tarik; y la tercera, en el <span class="smcap">XI</span>, cuando fu recuperada Toledo. El centro
+foco de la accin lo constituye la milagrosa imagen de la Virgen en su
+nacimiento, decadencia y restauracin, dependiendo la unidad del
+argumento de este centro, al que se refieren todas las dems escenas.</p>
+
+<p><i>La cisma de Ingalaterra</i><a name="FNanchor_94_94" id="FNanchor_94_94"></a><a href="#Footnote_94_94" class="fnanchor">[94]</a>.&mdash;El plan de esta<a name="page_329" id="page_329"></a> tragedia coincide en
+muchos puntos con la de <i>Enrique VIII</i>, de Shakespeare. Comprndese, sin
+embargo, que las diferencias entre ambas han de ser radicales. Si el
+drama ingls se propone la alabanza de Isabel, en el espaol predomina
+claramente la tendencia de acumular sobre la cabeza de la Reina hereje
+todas las manchas de su nacimiento ilegtimo. La desdichada Ana Bolena,
+madre de Isabel, es representada como una mujer voluptuosa y llena de
+vicios, y su lado, con colores tan odiosos, el arrogante cardenal
+Wolsey. Por el contrario, la catlica Mara y la princesa espaola
+Catalina (esposa repudiada de Enrique VIII), aparecen adornadas con las
+ms preclaras virtudes de su sexo. El carcter del Rey, tan dbil como
+vano, est pintado magistralmente, notndose en l cierta buena semilla,
+que vive siempre, pero que no llega germinar nunca. Bastan estas
+indicaciones generales, y pasemos ahora exponer su argumento con
+alguna prolijidad, porque este drama es muy interesante bajo diversos
+aspectos<a name="FNanchor_95_95" id="FNanchor_95_95"></a><a href="#Footnote_95_95" class="fnanchor">[95]</a>.</p>
+
+<p>Acto primero. Enrique VIII, dormitando en<a name="page_330" id="page_330"></a> su gabinete. Delante de l
+yace un manuscrito, en que ha trabajado antes, y es el tratado <i>De
+Septem Sacramentis</i>: divaga, escribe y habla en sueos; su lado est
+la visin de Ana Bolena, la cual l no ha visto hasta entonces,
+borrando con la mano izquierda lo que l escribe con la derecha. Oyense
+ lo lejos los pasos del cardenal Wolsey; desaparece la visin y Enrique
+despierta, guardando en su pecho la aficin hacia el sr seductor, que
+ha desaparecido. Acrcase l Wolsey, trayendo una carta del papa Len
+X, y un libro nuevo de Lutero. El Rey intenta pisotear el escrito de
+Lutero, y poner la carta del Papa sobre su cabeza; pero distrado por su
+recuerdo de Ana, trueca los frenos, arroja al suelo el escrito del Papa,
+y levanta la obra de Lutero. En vano intenta interpretar este mal
+presagio valindose de sofismas. Qudase solo el Cardenal, y revela en
+un monlogo su insaciable avaricia. Carlos, embajador francs, pide una
+audiencia Enrique; el arrogante Cardenal lo rechaza con orgullo.
+Carlos, solo con un amigo, le descubre el obstculo, causa de la
+dilacin de su regreso Francia, que colmara sus deseos, y es su
+ardiente amor Ana Bolena, que estrechamente lo encadena. Esta joven ha
+estado antes en Francia: all la ha visto primero Carlos en un baile, la
+ha amado y ella se<a name="page_331" id="page_331"></a> ha entregado su amor sin reserva. Vienen, por una
+parte, la reina Catalina, su hija Mara y su dama Margarita Pool; por
+otro, Toms Boleyn, que trae su hija Ana la Reina, y se la presenta.
+Ana dirige cumplidos lisonjeros la Princesa, y maldice para s su
+posicin inferior, que la obliga arrodillarse. Catalina le manda
+levantar, porque tales testimonios de respeto corresponden slo Dios;
+despus la misma Reina intenta ver su esposo, pero Wolsey, ante la
+puerta del gabinete, se lo niega. Irritada la Reina, le dice que lo
+conoce bien y que le consta cun grande es el orgullo de su alma bajo la
+hipcrita mscara de la humildad. Wolsey, descubierto, jura tomar una
+enrgica venganza de esta afrenta; adems, un astrlogo, maestro suyo,
+le ha profetizado que una mujer ser causa de su desgracia: quin podr
+serlo sino Catalina? Ana, sola con su padre, oye de sus labios consejos
+sensatos para que arregle ellos su conducta; pero le contesta con
+frialdad y menosprecio, porque se avergenza de su nacimiento. Carlos
+con Ana. Jranse muchas veces perpetuo amor, y los dos se dan las manos
+como para un casamiento secreto. Por una parte, llegan el rey Enrique
+con Wolsey, y por otra, Catalina con su squito. Apenas ve el Rey Ana,
+reconoce en ella aquella misma visin que ha barrido<a name="page_332" id="page_332"></a> sus creencias
+catlicas. Arrebatado y confuso se aproxima ella, enamorndole an ms
+sus palabras humildes hipcritas. El astuto Cardenal observa su
+seor y Ana. Lee lo que pasa en los corazones de ambos: en el de la
+una, un orgullo satnico, y en el del otro, un amor sensual que lo
+trastorna, y saborea ya su prxima venganza.</p>
+
+<p>Acto segundo. Enrique, en su gabinete, pensando inconsolable en Ana:
+rodanlo slo el Cardenal y el gracioso Pasqun, pero no consiguen
+desvanecer la profunda melancola que lo embarga; presntase la Reina
+con su squito para tranquilizar su amado esposo. l la recibe, porque
+Ana la acompaa. La msica, el canto y el baile deben disipar su pena.
+Wolsey se ve obligado alejarse por orden de Catalina; cntase una
+letra tierna, y la misma Reina le aade una glosa. Enrique slo mira
+Ana, y en vano hiere la msica su odo. Entonces baila Ana, y cae, al
+parecer casualmente, los pies del apasionado Prncipe. Carlos se
+anuncia entonces, y es admitido. Pide, en nombre del duque de Orleans,
+la princesa Mara. Enrique aplaza la contestacin. Wolsey solo. Todos
+los tormentos del orgullo humillado destrozan su corazn. Despus de la
+muerte de Len X, Carlos V ha elevado la Sede pontificia su
+preceptor Adriano, suprema dignidad eclesistica,<a name="page_333" id="page_333"></a> en que Wolsey haba
+puesto los ojos. No le es dado vengarse del Emperador, pero s de su
+ta, la inocente reina Catalina, destinada ser blanco de sus iras.
+Llega entonces Ana: ambos se han conocido mutuamente, y ambos impulsa
+el mismo pensamiento. Jrale ella que slo tendr en cuenta su medro si
+la ayuda subir al trono, condenndose s misma morir
+ignominiosamente manos del verdugo, si alguna vez falta los deberes
+que le impone la gratitud. Ana se queda sola; el Rey, arrastrado por su
+pasin, pretende la seductora doncella. Un amor irresistible, segn
+ella afirma, la atrae hacia el Rey, y, con palabras lisonjeras y miradas
+insinuantes, lo encadena ms y ms, y lo deja as trastornado; entonces
+se desliza junto l Wolsey, y le dice, entre otras cosas:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">No fu tu matrimonio verdadero,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ni humana ni divina</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ley habr que conceda</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que ser tu esposa pueda</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La reina Catalina,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Siendo caso tan llano,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que fu primero esposa de tu hermano.</span><br />
+</p>
+
+<p>Se opone en apariencia, pero su voluntad, ya sin energa, aprueba el
+propsito. El Cardenal convoca precipitadamente al Consejo de<a name="page_334" id="page_334"></a> Estado
+solemne sesin parlamentaria. Sesin del Parlamento. Enrique aparece en
+el trono con Catalina, llevando corona y cetro; sintase junto la
+Reina la princesa Mara, y Wolsey est de pie detrs del Rey. Enrique
+declara solemnemente que su casamiento con Catalina es nulo, y que su
+hija Mara ser la heredera legtima de la corona de Inglaterra. Dice,
+al terminar, que la cabeza de cualquiera, que no encuentre bastante
+slidas las razones que le asisten para el divorcio, ser separada
+inmediatamente del tronco. La Reina le replica en un largo discurso
+lleno de amor y abnegacin; ruega su esposo, que por ninguna razn ni
+pretexto ponga en peligro la salvacin de su alma; pero el Rey le vuelve
+las espaldas y se aleja lentamente sin replicarla. Carlos, asustado,
+lleva precipitadamente esta noticia la corte de Francia. Wolsey se
+venga entonces de las humillaciones que ha sufrido antes de su Reina,
+arrancando con sarcasmos la princesa Mara de los brazos de su madre;
+la Reina se dirige entonces Ana, pidindole su intercesin: pero sta
+se vuelve y la deja con mal disimulada alegra, y slo Margarita no
+abandona la desgraciada.</p>
+
+<p>Acto tercero. Ha transcurrido ya largo tiempo, y Ana se ha casado con
+Enrique; y, como el Papa no ha consentido en su divorcio, Enrique<a name="page_335" id="page_335"></a> ha
+abjurado de la religin catlica, apoderndose de sus conventos y bienes
+temporales. Catalina vive en Londres, en una pobre habitacin. Carlos ha
+vuelto de nuevo de Francia Inglaterra para celebrar sus bodas con su
+amada Ana, y la encuentra ya reina; slo una vez quiere verla y
+devolverle las prendas de su antiguo amor. Wolsey lo recibe rodeado de
+muchos soldados miserables y estropeados, que le presentan memoriales;
+rechzalos todos, quedndose solo con la nueva reina Ana, y le suplica
+entonces que lo apoye en su pretensin de ocupar la presidencia del
+Gobierno, pero ha confiado ya este cargo su padre sin saberlo el
+Cardenal. El prelado la amenaza iracundo devolverla la nada, de donde
+la haba sacado, resolviendo ella resistir con todo su poder y toda su
+astucia femenil las intrigas de sus enemigos. Enrique con Ana. Ensea
+ su querida mujer una carta para la divorciada Catalina, llena de vanos
+consuelos; Ana se aflige al leerla, con el secreto propsito de
+envenenarla. Lamntase luego del orgullo insolente y de las ofensas que
+le ha hecho el cardenal Wolsey, y pide, adulndolo, venganza. Falta,
+pues, al juramento que antes hizo su protector, como haba faltado
+tambin al de amor eterno que hizo Carlos. Wolsey se engaa al
+interpretar falsamente aquella<a name="page_336" id="page_336"></a> profeca que se le haba hecho de que
+una mujer sera la causa de su runa, creyendo que esta mujer era
+Catalina; l mismo ha dado fuerza y valor su enemiga. Enrique lo
+despide ignominiosamente de la corte, y confisca sus bienes y tesoro en
+beneficio de los soldados, quienes trat tan mal. Posesin campestre
+de la reina divorciada Catalina. Resignada y triste se pasea con
+Margarita por un campo solitario, entre flores silvestres. Acrcase
+ella Wolsey, fugitivo, sediento y muerto de hambre, y le pide una
+limosna. La Reina se haba tapado el rostro para no avergonzarlo, y le
+entrega sus ltimas joyas; entonces se descubre sus ruegos, y l,
+desesperado, le da las gracias. Llegan entonces servidores del Rey; l
+cree que lo persiguen, y, ciego de ira, se arroja desde lo alto de un
+peasco, y se mata. Los criados del Rey son portadores de aquella carta
+envenenada, que la Reina recibe, contenta y placentera, de su seor y
+esposo. Londres. El palacio real. El Rey, atormentado por sus
+remordimientos, acecha oculto su esposa. Ana ordena sus damas que se
+retiren, y cree estar entonces sola con Carlos. Este devuelve su
+infiel amada las prendas de su antigua pasin, y ella le asegura que
+slo l ama; que la corona de Enrique tiene valor sus ojos; la
+persona del Rey, no. Carlos tira al suelo las tiernas<a name="page_337" id="page_337"></a> cartas de la
+Reina, y se aleja lleno de indignacin y de desprecio. Cae entonces la
+venda que lo cegaba; se apodera de una carta, y ve confirmadas sus
+sospechas. Manda que Ana sea presa por su mismo padre; ha sacrificado
+todo su amor, aun oponindose sus mejores inclinaciones, y se
+encuentra ahora vendido evidentemente. A quin ha de dirigirse en este
+trance, sino su esposa Catalina? Intenta reconciliarse otra vez con
+ella, pero se presenta la sazn su hija Mara, vestida de luto, y le
+anuncia la muerte prematura de su paciente madre. Enrique, profundamente
+afligido, baja la cabeza y se acusa de su pecado. Para enmendarlo en lo
+posible, promete Mara casarla con Felipe II, rey de Espaa. Convoca
+despus el Parlamento, y hace que la reconozcan como heredera del trono.
+Sintase, en efecto, bajo el regio solio, yaciendo sus pies el cadver
+de Ana Bolena. Como catlica celosa, no aprueba la libertad de cultos ni
+la secularizacin de los bienes eclesisticos. Enrique le aconseja que
+disimule hasta ocasin ms oportuna. El pueblo le presta homenaje, y un
+capitn termina el drama, pronunciando estas palabras:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Y aqu acaba la comedia</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Del docto ignorante Enrique,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y muerte de Ana Bolena.</span><br />
+</p>
+
+<p><a name="page_338" id="page_338"></a></p>
+
+<p><i>La aurora en Copacavana</i><a name="FNanchor_96_96" id="FNanchor_96_96"></a><a href="#Footnote_96_96" class="fnanchor">[96]</a>.&mdash;En este drama, cuyo ttulo significa la
+salida del sol del cristianismo, en el Per, ha hecho el poeta rico
+alarde de su brillante fantasa. Su principio, representando la fiesta
+de los indios en el templo del Sol de Copacavana, es magnfico. Los
+himnos de los sacerdotes de los dolos son interrumpidos por los
+caonazos, que anuncian la llegada de la flota de Pizarro. El aspecto de
+los buques y el retumbar de los caones difunden general horror; los
+dioses, irritados, reclaman un sacrificio humano, y nada menos que el de
+la sacerdotisa Guacolda, amada un tiempo del Inca y del hroe
+Impangu. El Inca, arrastrado por su idolatra, como por una fuerza
+irresistible, da su consentimiento al sacrificio; pero Impangu arrebata
+ su amada de las manos de sus sanguinarios perseguidores.</p>
+
+<p>El acto segundo nos ofrece los espaoles, ya desembarcados, peleando
+con los indianos. En una de sus escenas ms brillantes aparece<a name="page_339" id="page_339"></a> el
+ejrcito cristiano, encerrado en Cuzco, ciudad conquistada, cuyas casas
+de madera han incendiado los indianos para acabar con sus enemigos; pero
+la Virgen Mara, invocada por Pizarro, viene en ayuda de sus devotos: se
+aparece rodeada de ngeles sobre la ciudad incendiada, y apaga el fuego.
+La misma visin se presenta Impangu, que capitanea los indianos, y le
+infunde un sentimiento religioso y devoto, desconocido de l hasta
+entonces; y cuando, poco despus, sabe que se ha descubierto el refugio
+de su Guacolda, invoca tambin la celestial visin, por cuyo poder l y
+su amada se salvan del peligro.</p>
+
+<p>En el acto tercero, todo el Per se ha sometido ya Espaa, y se ha
+convertido al cristianismo, personificndose particularmente en Impangu
+esta mudanza del culto del sol en la adoracin del sol verdadero de
+nuestra redencin. Lleno de la imagen de la Santa Virgen, slo piensa en
+representarla bajo la forma de una estatua, tal cual la contempla su
+alma; pero no puede lograrlo con sus toscos instrumentos, y llega ser
+un objeto de burla de sus compatriotas. La Virgen, por ltimo, para
+premiar su fe, le enva dos ngeles, que acaban la imagen, y el drama
+termina con una fiesta en honor de este milagro.</p>
+
+<p>Este bosquejo de la fbula manifiesta cunta<a name="page_340" id="page_340"></a> animacin y cunta
+exuberancia de vida reina en esta comedia, no siendo menos brillante la
+poesa que la exorna. En cuanto la falta, que se le atribuye, de no
+haber en su accin rigoroso interior encadenamiento, as como otros
+defectos, que tambin se le achacan, diremos con Malsburg que, como el
+principal objeto de ella es la transformacin del culto del sol en el
+cristianismo, el poeta, con mucho juicio, para desvanecer el efecto
+desagradable, que pudiera hacer esa conversin violenta de un pueblo
+vencido por sus vencedores, supone una especie de cristianismo
+embrionario y preexistente entre los peruanos, que se ha desarrollado
+con el desembarco de los europeos. Llama la atencin la figura de la
+idolatra, porque Caldern emplea muy pocas veces en sus comedias
+personajes alegricos; sin embargo, no tiene fundamento alguno la
+opinin de Schlegel, de que el poeta tuvo la vista <i>La Numancia</i>, de
+Cervantes, porque innumerables comedias de Lope y de otros, sin hablar
+de los autos, pudieron servirle de modelo.</p>
+
+<p><i>El gran prncipe de Fez</i><a name="FNanchor_97_97" id="FNanchor_97_97"></a><a href="#Footnote_97_97" class="fnanchor">[97]</a>.&mdash;Un Prncipe moro,<a name="page_341" id="page_341"></a> reflexionando en un
+versculo del Corn, siente en su alma aficin otras creencias ms
+elevadas, aunque no concretas, y abandona su esposa y su patria para
+hacer una peregrinacin la Meca, y satisfacer su deseo. En su viaje
+cae cautivo en manos de cristianos, y confunde entonces el motivo
+misterioso de su peregrinacin. Se bautiza, y, por ltimo, predica el
+Evangelio entre los paganos. Tambin en este drama aparece una figura
+alegrica, la de la religin; debiendo confesarse que esta comedia es de
+las ms inferiores, en este gnero, de Caldern.</p>
+
+<p><i>San Francisco de Borja.</i>&mdash;Este drama, uno de los ms defectuosos de
+nuestro poeta, pertenece, segn todas las apariencias, los ltimos
+aos de su vida. El argumento es tan refractario toda dramatizacin
+potica, que hubiera sido difcil Caldern, hasta en la poca en que
+sus facultades poticas se encontraban en toda su fuerza, darle la forma
+de un drama perfecto. Sobre la vida de San Francisco de Borja, tan
+famoso en Espaa, vase Tanner, <i>Societas Jesu</i>, pg. 121: Prag,
+1694.</p>
+
+<p><i>La sibila del Oriente.</i>&mdash;Para representarse en la fiesta de la Santa
+Cruz. Su fundamento es el libro segundo de Samuel, el primero de los
+Reyes, los dos libros de la Crnica, y Josephi, <i>Antiquitates judaic</i>,
+I, libros VII y VIII, cap. 6.<a name="page_342" id="page_342"></a> El carcter de la reina de Saba se
+asemeja al de las sibilas de las leyendas de la Edad Media, encargadas
+de anunciar los gentiles la venida del Salvador. Este drama no se
+menciona por Caldern en el catlogo de sus comedias, que hizo en 1680
+para el duque de Veragua, deducindose de esta circunstancia, que es uno
+de los ltimos, si no el postrero, de todos sus dramas; pero ese
+catlogo incluye otras muchas obras, de cuya autenticidad se duda, y no
+hay que concederle mayor autoridad de la que tiene, aunque el examen
+detenido de esta composicin parezca tambin confirmarlo. El poeta ha
+hecho gala de su devocin en esta obra admirable, revistindola de la
+solemne poesa del Antiguo Testamento. Si, en general, dice Malsburg,
+es la adoracin de un sr ms alto la fuente primera de toda poesa,
+ningn otro poeta ha levantado un monumento tan magnfico en loor suyo
+como Caldern en su <i>Sibila del Oriente</i>, escrita, al parecer, en una
+edad avanzada, cuando su alma se ocupaba slo en los portentos
+admirables de la religin. Desarrllase aqu, con singular
+magnificencia, la tesis de que en el Antiguo Testamento existe la raz
+del Nuevo, siendo una de las bellezas ms incomparables de esta comedia
+que, as su fbula como sus elementos aislados, tienen siempre
+transcendental<a name="page_343" id="page_343"></a> significacin. Es semejante una imagen, que encierra
+en s profundo misterio; anuncia slo lo ms santo y lo ms oculto, para
+que nuestro espritu lo comprenda de este modo, y conozcamos que se
+apodera de nosotros, y nos llena por completo. Dotados ya de esa vista
+proftica, comprendemos en toda su extensin la sublime empresa de la
+redencin humana por el Salvador; y as como vemos levantarse y
+perfeccionarse el templo de Salomn, as tambin se eleva en nuestro
+espritu la Iglesia de Cristo, sobrecogindonos y arrebatndonos: el
+vate es aqu profeta, la poesa una revelacin, y la magia brillante de
+que sta se reviste, se trueca luego en humildad y rendimiento al
+servicio de Dios, para anunciar esos misterios elevados, que la palabra
+no puede expresar. Al sublimar el poeta lo divino, se transfigura l
+mismo por su virtud, excedindose s propio de tal suerte, que ha
+dejado todos en la imposibilidad de aventajarlo.</p>
+
+<p>A los dramas mencionados hasta ahora, que con ms razn merecen
+calificarse de religiosos, por predominar en ellos este elemento,
+agregaremos otros dos, cuya forma exterior no corresponde, al parecer,
+esta clase; pero que, causa del pensamiento, tambin religioso, que
+los llena, y de su simbolismo, enrgicamente<a name="page_344" id="page_344"></a> caracterizado, merecen,
+sin duda, ser conocidos despus de aqullos. Tales son los siguientes:</p>
+
+<p><i>La estatua de Prometeo.</i>&mdash;Trabajo profundo del mito de Prometeo, con
+arreglo las ideas cristianas. Prometeo hace una copia de Minerva, de
+la razn eterna, y es llevado en alas de la diosa por los espacios
+celestes al palacio del dios del sol, robndole un rayo, con cuya ayuda
+infunde la vida en la naturaleza; pero la razn, en cuanto nace,
+enciende con la luz la discordia, y, de la urna abierta por ella,
+salen y se divulgan el odio y la enemistad, como obscuro humo, entre el
+linaje humano; los dos hermanos, Prometeo y Epimeteo, se hacen la guerra
+entonces, cuyo azote devasta la tierra virgen. Finalmente, Apolo se
+aplaca por las splicas de Minerva, muda el humo en luz radiante, y
+devuelve nuestro planeta el amor y la reconciliacin.</p>
+
+<p><i>La vida es sueo.</i>&mdash;Todo lo esencial del plan de esta poesa, quiz la
+ms famosa de nuestro dramaturgo, parece ser invencin suya exclusiva.
+Slo para la traza externa del argumento, que representa simblicamente
+ la vida humana como un sueo, puede haberse fundado en la narracin de
+Marco Polo, <i>De consuetudinibus et conditionibus orientalium regionum</i>,
+lib. II, cap. 28. Ms se parece este drama<a name="page_345" id="page_345"></a> el cuento oriental de <i>Los
+durmientes que despiertan</i>, que, acaso tradicionalmente, hubo de
+penetrar pronto en Europa. En las novelas de Occidente aparecen con
+repeticiones muchas invenciones anlogas, como, por ejemplo, la jornada
+tercera, novela 8. del <i>Decameron</i>; <i>Grazzini</i>, tomo II, pg. 117 de la
+edicin de Londres de 1793. Tal es tambin la fuente de la obra de
+Shakespeare, titulada <i>Taming of the shrew</i>; una comedia inglesa ms
+antigua, impresa en los <i>Six old plays</i>, y la <i>Jeppe paa Bierge</i>, de
+Holberg; pero Caldern ha considerado, bajo su aspecto formal y serio,
+el motivo cmico usado en las obras anteriores para representar la idea
+de la nada de la vida humana en su duracin transitoria. Si examinamos
+esta composicin, atenindonos slo su forma externa, ha de
+clasificarse entre los dramas peculiares del teatro espaol, ya antes de
+Caldern, llenos de hechos fantsticos extraos para dar ms vuelo la
+imaginacin, y crear un mundo maravilloso, en el cual la naturaleza
+humana parece sometida leyes distintas de la realidad; pero qu
+diferencia entre las comedias anteriores, de espectculo, toscas, por lo
+general, de esta especie, y el drama de Caldern, que rebosa de
+profundos pensamientos, y que nos ofrece al espritu como una
+manifestacin de lo eterno, oponindole<a name="page_346" id="page_346"></a> lo finito, que desaparece para
+dejar slo la eternidad! Nuestro poeta muestra, al parecer, aficin
+singular describir seres humanos que crecen aislados de los dems
+mortales, repitindose este pensamiento en otras muchas obras suyas,
+como, por ejemplo, en <i>Las cadenas del demonio</i>, <i>Apolo y Climene</i>, <i>La
+hija del aire</i>, <i>Leonido y Marfisa</i>, <i>El monstruo de los jardines</i> y
+<i>Eco y Narciso</i>. La fuente de este pensamiento, habr sido probablemente
+la novela religiosa de <i>Barlaam y Josafat</i>, en la cual se cuenta que un
+Prncipe, causa de la desdicha que le amenazaba hasta cumplir los diez
+aos, haba sido encerrado en una obscura cueva, y, despus del
+transcurso de este tiempo, haba salido la luz del da con motivo de
+una fiesta de corte, llenndose de asombro al contemplarse rodeado de
+muchos objetos de valor, y de seoras y caballeros, lujosamente
+vestidos. Lo ltimo, sin duda, lo ha tenido presente Caldern en la
+escena primera del acto segundo.</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/pg_346.png" width="98" height="139" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_347" id="page_347"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_viii.png" width="573" height="246" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_VIII" id="CAPITULO_VIII"></a>CAPTULO VIII.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Dramas histricos de Caldern.&mdash;<i>La nia de Gmez Arias.</i>&mdash;<i>El
+postrer duelo de Espaa.</i>&mdash;<i>El mdico de su honra.</i>&mdash;<i>A secreto
+agravio, secreta venganza.</i>&mdash;<i>Las tres justicias en una.</i></p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_viii-t.png" width="60" height="70" alt="T" title="T" />
+</span>RATEMOS ahora de los dramas de Caldern, cuyo asunto est tomado
+directamente de la historia, , si son invencin suya, presentados con
+circunstancias histricas. Llaman primero nuestra atencin los que se
+refieren la Pennsula espaola. Ya dijimos antes, que, pocas veces
+este poeta, como Lope de Vega, penetra en lo pasado y en su espritu, y
+que, al contrario, es lo ms comn que mire su tiempo como tipo del
+anterior, y no escriba, por tanto, en sentido verdaderamente histrico.
+Aun cuando este mtodo tenga sus inconvenientes, no es ocioso aadir que
+nunca Caldern, como su predecesor, acude los perodos primitivos de
+la historia de Espaa, ni los albores de la<a name="page_348" id="page_348"></a> Edad Media, ni la poca
+de la restauracin del imperio cristiano, sino solamente los siglos
+ms prximos l, movindose, por tanto, dentro de un crculo, que le
+impide, por lo menos, faltar groseramente la verosimilitud, falsear
+la verdad histrica.</p>
+
+<p>Esto supuesto, examinaremos las obras de Caldern, relativas la
+historia, las tradiciones de Espaa, as por su mrito dramtico,
+puesto que pertenecen la serie de sus ms notables composiciones, como
+tambin porque este anlisis nos habilita para penetrar en lo ms ntimo
+de la vida de la nacin espaola en el siglo <span class="smcap">XVII</span>, y porque es mucho ms
+til que los datos histricos para revelarnos las ideas y costumbres de
+esta poca. Hagamos notar tambin, con este propsito, que de ese examen
+se desprende la verdad, de que la monarqua por los extremos, con que se
+celebra, haba llegado una altura en la opinin, no igual la
+observada en perodos precedentes. Los poetas ms antiguos no teman
+presentar los reyes como simples mortales, y, con frecuencia, con los
+vicios y las pasiones ms torpes, ni se hacan escrpulo tampoco de
+poner en los labios de los vasallos un lenguaje noble y libre contra los
+tiranos. Cunta no es la osada y la entereza del Cid, de Guilln de
+Castro, frente al rey D. Sancho! Cun obstinado<a name="page_349" id="page_349"></a> y arrogante no aparece
+el Bernardo del Carpio, de Lope, contra D. Alfonso <i>el Casto!</i> Cuntas
+comedias no examinamos antes, en las cuales queda humillado el poder
+real por las culpas de los soberanos!</p>
+
+<p>Los reyes de Caldern, al contrario, parecen pertenecer otro mundo
+mejor que los dems mortales; no les obligan los vnculos y leyes que
+aqullos, y hasta sus flaquezas y sus faltas se mitigan
+embellecindolas. La veneracin del poeta hacia el poder absoluto era
+tan grande, que crea que sus representantes slo haban de mostrarse
+cierta distancia, y de aqu que no nos los haya representado, en su vida
+privada y en sus asuntos de estado, sino como poderes superiores, que,
+modo de providencia, deciden de los destinos del mundo. Tan avasallador
+es para l el deber de la sumisin al Monarca legtimo, que hasta las
+leyes del honor han de ser sacrificadas en su obsequio. Esto es tanto
+ms notable, cuanto que Caldern ha llevado la susceptibilidad del
+sentimiento del honor un grado tal de exaltacin, que ningn poeta
+anterior puede comparrsele bajo este aspecto, y justamente sus comedias
+histricas son las que ofrecen ejemplos ms grficos de este linaje de
+ideas del poeta.</p>
+
+<p>Estos dramas de Caldern nos revelan tambin,<a name="page_350" id="page_350"></a> ms cumplidamente que
+otros cualesquiera suyos, las extravagancias y exageraciones, que, desde
+antes, formaban ya un rasgo esencial de los espaoles. Debemos
+detenernos, pues, en la exposicin y estudio de este rasgo nacional,
+porque, sin conocerlo bien, hemos de extraar sobremanera algunas
+particularidades de estos dramas, y no podremos apreciar en su valor los
+principios morales, extraos y opuestos con mucha frecuencia nuestras
+ideas, que dominaban entonces en Espaa. El carcter de los espaoles,
+como lo demuestra ya el principio de su historia, se distingui siempre
+por su obstinacin y por su frrea firmeza; pero esta prenda no apareca
+slo bajo su aspecto favorable, porque en sus preocupaciones no los
+paraban tampoco respetos ni temores, y llegaba inexorablemente hasta sus
+consecuencias ms extremas. En virtud de una cadena de conclusiones,
+fuertemente trabadas entre s, trazronse leyes morales opuestas
+conocidamente la verdadera moral, convirtiendo en base principio de
+conducta motivos externos puramente casuales. De esta suerte fu, no ya
+un derecho, sino hasta un deber la defensa del amigo del pariente, por
+injusta que fuese la causa, y contra todos, y costa de la sangre y de
+la vida; por tanto, era posible que se considerase un hecho dado
+culpable, y que,<a name="page_351" id="page_351"></a> con arreglo las ideas de los espaoles, fuera
+obligatorio ejecutarlo si el Rey lo peda, santificndose, en general,
+no slo la venganza sangrienta, sino rigiendo la ley de que todo
+agravio, y hasta la apariencia de l, haba de borrarse con sangre. En
+otros diversos lugares de esta obra tratamos tambin de este punto; pero
+es preciso insistir en l de nuevo expresamente, porque es imposible
+comprender bien varias comedias de Caldern, que analizaremos en
+seguida, no tener presente lo que significaba el honor, segn las
+ideas espaolas y sus exigencias, en casos aislados. La certeza la
+simple sospecha de haber hablado una dama con un extrao, de haber
+entrado ste en su casa, demostrarle ella alguna inclinacin,
+producan el convencimiento ntimo de haber entre ellos relaciones
+culpables, que obligaban al padre, al hermano al esposo pedir una
+satisfaccin para lavar la mancha cada en su honor. Esta costumbre era
+tan general y absoluta, que nadie poda esquivar su imperio. La muerte
+bulla, pues, siempre en el fondo de estas intrigas amorosas; hasta la
+ofensa ms ligera peda sangrienta expiacin, no bastando que sucumbiera
+el ofensor; la hija, la hermana la esposa, por inocentes que fuesen,
+eran arrastradas tambin en su cada. El apasionamiento de este pueblo
+meridional senta<a name="page_352" id="page_352"></a> crecer su sed de venganza por la influencia de la
+opinin pblica, excusndose de este modo hasta los medios ms crueles,
+odiosos y traidores, si se alcanzaba aquel fin. Con arreglo estas
+ideas, los poetas dramticos ofrecen en la escena las venganzas ms
+horribles, y hasta hacen que las perpetren sus hroes favoritos.
+Consignan, es cierto, la lucha del sentimiento subjetivo contra el poder
+de la costumbre general; nos hacen oir lamentaciones, con las cuales los
+ofendidos expresan su convencimiento contra las leyes del honor, y ya
+Lope de Vega pone en los labios de uno de sus hroes las siguientes
+palabras: Maldito seas, oh honor, desastrosa invencin humana, y
+opuesta las leyes naturales! Ay de aqul que te ha inventado! Pero
+stas son slo expansiones momentneas de la sensibilidad, no atendidas
+por nadie, y sirven slo, si nos fijamos en la intencin del poeta, para
+hacer resaltar ms la enrgica voluntad de sus hroes, que, pesar de
+ese sentimiento contrario, ejecutan, no obstante, el hecho aborrecido.
+Conviene, pues, tenerlo presente para entender y apreciar algunos de los
+dramas que subsiguen. Al hablar de los histricos espaoles, inclumos
+tambin en ellos los que se fundan en la historia de Portugal, por no
+diferenciarse de aqullos en su traza y colorido.<a name="page_353" id="page_353"></a></p>
+
+<p><i>La nia de Gmez Arias.</i>&mdash;Representa un suceso que hubo de ocurrir en
+el reinado de Don Fernando y Doa Isabel, cuando la primera rebelin de
+los moriscos en las Alpujarras. Ni en la obra de Mendoza, ni en la de
+Mrmol Carvajal, se encuentra noticia alguna histrica que aclare ese
+suceso. Esta historia conmovedora haba servido de base un romance
+popular, que hubo de divulgarse mucho, si nos atenemos las
+multiplicadas alusiones que hacen l los poetas espaoles (vase,
+entre otros, Cervantes, <i>Ocho comedias</i>, edicin de 1742, tomo II,
+pg. 317). El primero que le di forma dramtica fu Luis Vlez de
+Guevara. Su comedia, muy notable, lleva el mismo ttulo que la de
+Caldern. No es posible negar este ltimo el mrito de haber superado
+en mucho su predecesor. El protagonista de este drama, Gmez Arias, es
+un libertino, como el Don Juan, de Tirso. La joven inocente Dorotea
+sucumbe sus poderosos medios de seduccin, y consiente en huir con l
+del hogar paterno. Cansado de ella, la abandona mientras duerme en un
+lugar agreste de la Alpujarra, en donde, despus de la toma de Granada,
+se sostienen algunos moros independientes contra las armas cristianas.
+Al despertar busca Dorotea su amante, y encuentra slo guerreros moros
+que se apoderan de<a name="page_354" id="page_354"></a> ella y la hacen prisionera; no largo tiempo despus
+es libertada por soldados cristianos, y conducida una casa de Guadix,
+en donde se junta de nuevo con Gmez Arias. Este se hallaba all para
+robar otra doncella; pero se equivoca de noche, llevndose Dorotea. Al
+romper el da conoce su error. Ocupan el mismo lugar, en donde la
+abandon la vez primera, al pie de la ciudadela morisca de Benamej.
+Fuera de s por su equivocacin, maltrata la desventurada, y se
+propone abandonarla de nuevo. Dorotea se lamenta y procura mover su
+compasin; pero el inexorable libertino toma una resolucin an ms
+horrible, y llama los moros para venderles la msera seducida. Las
+palabras que pronuncia la inconsolable dama para excitar la lstima del
+despiadado caballero, rogndole que no la abandone, es de lo mejor que
+ha escrito Caldern; enrgicas y apasionadas para expresar su
+desesperacin, y respirando la pena ms profunda, cuando solicita en su
+desamparo al seductor, asemjanse un torrente embravecido,
+aprovechando los trminos del romance antiguo, que aumentan ms su
+efecto. Pero la resolucin criminal de Gmez Arias no se altera ni un
+punto: el inhumano entrega la desolada joven en manos de los moros.
+Poco despus se acerca aquel paraje la reina Isabel con un<a name="page_355" id="page_355"></a> ejrcito,
+y se apodera de la fortaleza, oyendo de los labios de la cautiva la
+maldad inslita de que ha sido vctima: manda prender al culpable; lo
+obliga lavar el honor de Dorotea, casndose con ella, y lo hace
+decapitar despus en el cadalso. La Huerta refiere un hecho notable para
+probar la impresin arrebatadora que hizo esta comedia en el teatro. Los
+alcaldes de corte que presidan el espectculo, tenan un asiento
+especial iban acompaados de algunos alguaciles. En la escena en que
+Gmez Arias se propone entregar los moros la msera joven, quien
+sedujo, uno de los alguaciles se dej llevar de tal manera de la verdad
+y de la animacin del espectculo, que se precipit con la espada
+desnuda contra el actor, que representaba el papel de Gmez Arias, y lo
+puso en precipitada fuga.</p>
+
+<p><i>El postrer duelo de Espaa<a name="FNanchor_98_98" id="FNanchor_98_98"></a><a href="#Footnote_98_98" class="fnanchor">[98]</a>.</i>&mdash;Extrao es, sin duda, que los
+traductores alemanes de Caldern no hayan apreciado, como merece, esta<a name="page_356" id="page_356"></a>
+obra dramtica. En todos conceptos puede calificarse de una de sus
+comedias ms magistrales, juntando el arte ms refinado en su plan con
+la animacin teatral ms perfecta; su estilo es tambin casi siempre de
+primer orden. Acaso en ningn otro drama de nuestro poeta se presenta la
+idea del honor, como poder predominante en la vida entera de aquella
+poca, de una manera tan profunda, ni su contraste con la conciencia
+subjetiva se junta nunca para producir una impresin tan completa. El
+argumento de la fbula es, en pocas palabras, el siguiente: Dos
+caballeros espaoles, amigos, Don Jernimo y Don Pedro, se encuentran
+tras larga separacin en Zaragoza, en cuya ciudad se celebraban diversas
+fiestas, para solemnizar la vuelta Espaa de Carlos V. Don Jernimo
+dice su amigo, en confianza, que una dama, llamada Doa Violante, ha
+inflamado su corazn con un amor ardiente; pero que los celos le
+atormentan, sospechando, por algunos indicios, la existencia de un
+rival, que tambin la ama; finalmente, ruega Don Pedro que le ayude
+descubrirlo. Don Pedro expresa en un monlogo los afectos encontrados,
+que bullen y luchan en su alma, por ser l el pretendiente de Violante;
+y aunque por una parte los deberes de la amistad exigen que lo declare,
+sin embargo, por otra ha<a name="page_357" id="page_357"></a> prometido Violante guardar el silencio ms
+absoluto acerca de sus relaciones amorosas; no puede evitar tampoco, al
+oir la confesin de Don Jernimo, cierto arranque de celos, resolviendo,
+en su consecuencia, espiar con esmero su amada, para averiguar si le
+guarda la fidelidad debida. No poco despus, cuando por la noche se
+halla al lado de ella, oye una serenata delante de su ventana; la
+reconviene; entabla con ella un dilogo animado, y, presa de su pasin,
+se estima autorizado romper su sigilo respecto Don Jernimo. Hace
+presente su amigo que su derecho es anterior; pero excitados por la
+pasin uno y otro, se acaloran, pronuncian palabras ofensivas, y su
+entrevista termina fijando el tiempo y el lugar para un desafo. Cuando
+Don Pedro llega al sitio, en que ha de verificarse, se cae del caballo y
+se lastima un brazo. Don Jernimo no quiere pelear con l en este
+estado, pero Don Pedro insiste en llevar efecto lo convenido. Apenas
+comienzan el combate, se escapa la espada de las manos dbiles de Don
+Pedro; su adversario se opone aprovecharse de esta ventaja, que se le
+presenta, y su generosidad trae consigo la reconciliacin de los dos
+adalides, prometiendo Don Jernimo, bajo solemne juramento, no decir
+nadie, con arreglo las ideas sobre el honor, dominantes entonces en
+Espaa,<a name="page_358" id="page_358"></a> cul ha sido el desenlace del desafo, humillante para Don
+Pedro. Serafina, dama desdeada por ste por haber preferido Violante,
+se entera de este pacto, oculta en un matorral, y resuelve utilizarlo
+para vengarse de su antiguo amante. Pronto se le presenta la ocasin.
+As, cuando Don Pedro entabla poco despus amorosos coloquios con
+Violante, aparece Serafina, y cuenta en son de burlas el suceso, de cuya
+verdad ha sido testigo ocular, no dejando de hacer su efecto natural en
+Violante, que despide su galn, y le ordena que no se presente ms
+ante ella hasta no borrar la mancha, que deslustra su honor. Don Pedro
+se queda anonadado, y ardiendo en ira por vengarse de Don Jernimo,
+creyendo sinceramente que ha faltado al secreto prometido. Cuando deja
+su amada, oye un canto burlesco, que entona gente del pueblo, y cuenta
+con frases ofensivas el xito infortunado de su desafo: tan conocida
+ya de todos es su vergenza! Obtiene entonces una audiencia del
+Emperador, y logra una orden para que se celebre un juicio de Dios para
+probar que su honor no tiene mancha, y castigar la violacin de la
+palabra de su contrario. Accede sus ruegos el Emperador, y fija tiempo
+y lugar para esa lid solemne. En la ltima escena de la comedia, en la
+Plaza Mayor de Valladolid, se ve al Rey con su corte, y<a name="page_359" id="page_359"></a> un concurso
+numeroso de espectadores, que se apian junto las barreras. Comienza
+el combate, y ambos adalides pelean con un valor tan herico, que el
+Emperador se interpone entre ellos, y los obliga separarse, mereciendo
+ambos la victoria, y por tanto tambin no ser considerados como
+culpables. Llega entonces Serafina, y declara que ella revel lo que
+haba visto, y que Don Jernimo no ha faltado ni al secreto ni al
+juramento. Los dos amigos reconciliados se abrazan, y Don Pedro da su
+mano Violante. Don Jernimo, su vez, olvidndose de sus amoros
+recientes, renueva sus anteriores relaciones con Serafina, guardndose
+en esta comedia la costumbre, casi convertida en ley en el teatro
+espaol, de que su desenlace concurran varias parejas enamoradas.</p>
+
+<p><i>El mdico de su honra</i><a name="FNanchor_99_99" id="FNanchor_99_99"></a><a href="#Footnote_99_99" class="fnanchor">[99]</a>.&mdash;Esta es una tragedia horrible, repugnante
+y ofensiva nuestras ideas, pero vaciada en el molde de las morales,
+reinantes entonces en Espaa, con arreglo las cuales el sentimiento
+del honor<a name="page_360" id="page_360"></a> degenera en verdadero fanatismo. Juzgndola bajo este punto
+de vista&mdash;prescindiendo de que la muerte de la inocente Menca es
+contraria nuestro modo de sentir en esta materia,&mdash;y atenindonos slo
+ la opinin comn de los espaoles de esa poca, no es posible dejar de
+convenir en que este drama es una de las creaciones ms extraordinarias,
+que se encuentran en los vastos dominios de la poesa. Suponiendo
+conocido su argumento, y la incomparable maestra del autor en su
+composicin, nos limitaremos, como ha hecho Damas Hinard en las
+excelentes notas, que acompaan su traduccin francesa, sealar tan
+slo como ms notables algunas de sus bellezas aisladas. Tales son, en
+el acto primero, su excelente exposicin, tantas veces imitada; en el
+segundo, la escena en que Don Gutierre registra su casa para descubrir
+en ella el amante oculto de su esposa, atrapando slo al gracioso, que
+prorrumpe en gritos descompasados, haciendo creer Doa Menca, llena
+de horror, que ha sido descubierto su amante; despus el monlogo en que
+Don Gutierre se esfuerza en mirar, bajo el punto de vista ms favorable
+posible, la causa de sus celos; luego el dilogo nocturno entre Don
+Gutierre y su esposa, en que la ltima, creyendo hablar con Don Enrique,
+confirma las sospechas de su marido; finalmente,<a name="page_361" id="page_361"></a> todo el acto tercero,
+obra magistral y perfecta, durante el cual el espectador ms impasible
+no puede menos de seguir sin respirar la rapidez de los sucesos, que se
+precipitan, sucedindose unas otras las escenas interesantes, y
+terminando el drama con tanta pasin como energa. Cun potica, y, al
+mismo tiempo, cun dramtica y de cunto efecto no es, poco antes de la
+catstrofe, la invencin de hacer oir en la calle, cantado por una voz
+misteriosa, cierto romance sobre la partida del Infante! Tambin la
+pintura de caracteres es de mrito sobresaliente; como prueba de la
+delicadeza, con que se ha trazado el de Don Gutierre, recurdese el
+rasgo de que l (como lo hace resaltar premeditadamente el poeta),
+pesar de su anterior fidelidad al cumplimiento de sus deberes de
+caballero, haba abandonado la mujer, quien haba prometido su mano,
+sin ms motivo que una ligera sospecha. El personaje de Don Pedro <i>el
+Justiciero</i>, como acontece en casi todos los dramas espaoles, es ms
+noble y distinguido de lo que aparece en las narraciones de los
+historiadores.</p>
+
+<p><i>A secreto agravio, secreta venganza.</i>&mdash;Afrmase, al terminar esta
+tragedia, que se funda en un suceso verdadero. Nada dicen de l los
+historigrafos, aunque se puede indicar el<a name="page_362" id="page_362"></a> tiempo en que ocurri. Las
+dos primeras jornadas caen, como resulta del mismo drama, en julio de
+1578, y la tercera en la noche anterior al embarque del rey Don
+Sebastin de Portugal hacia el Africa, del 23 al 24 del mismo mes. Este
+drama, quizs con rasgos an ms rudos que los de <i>El mdico de su
+honra</i>, nos demuestra la irritabilidad de este pueblo del Medioda,
+cuando se tocaba al punto del honor, y los hechos horribles que daba
+lugar. Un caballero portugus, Don Lope de Almeida, que, en las
+gloriosas expediciones de su pueblo, se ha distinguido mucho en la
+India, contrae matrimonio en Lisboa con la espaola Doa Leonor. Ya de
+edad avanzada, concibe graves sospechas acerca de la fidelidad de su
+joven esposa. Pronto nota que un caballero espaol ronda de noche su
+casa; otra circunstancia, que aumenta sus recelos, es que Leonor le
+aconseja, cuando habla con l de sus planes de guerra, que acompae al
+Rey en su expedicin al Africa. Al volver una noche su casa, encuentra
+un desconocido, oculto en la habitacin de su esposa: es un antiguo
+amante de Leonor, quien sta crea muerto ya, y al verlo vivo, y,
+contra su esperanza, ante sus ojos, ha permitido que se despida de ella
+para siempre. El esposo ofendido finge no haber visto nada, para que su
+honor no padezca, si este<a name="page_363" id="page_363"></a> hecho se hace pblico, y resuelve vengar en
+secreto su secreto agravio. Pronto se presenta la ocasin para ejecutar
+su propsito. En las fiestas, que se celebran antes de la partida del
+rey Don Sebastin, atrae su presunto ofensor una barquilla, so
+pretexto de trasladarlo la orilla opuesta del Tajo; en medio del ro
+precipita al desdichado en sus olas hasta que se ahoga, sumerge el bote,
+y se salva nadando. Al llegar la ribera, dice que la barca se ha
+volcado consecuencia de una rfaga de viento. Inmediatamente busca
+Doa Leonor; la cuenta con indiferencia el triste suceso, como si no
+pudiera interesar en lo ms mnimo la desdichada, y, al terminar su
+narracin, le hunde un pual en el pecho. Despus incendia su casa; y,
+cuando el cadver de su esposa es devorado completamente por las llamas,
+refiere sus amigos que no ha podido salvarla del incendio, pesar de
+todos sus esfuerzos. El rey Don Sebastin sabe por uno de estos amigos
+de Lope la verdad de toda esta tragedia, y hace que el hroe de ella, al
+presentrsele, le acompae tambin al Africa, no slo dejndole impune,
+sino alabando su osada y su prudencia.</p>
+
+<p><i>Las tres justicias en una</i><a name="FNanchor_100_100" id="FNanchor_100_100"></a><a href="#Footnote_100_100" class="fnanchor">[100]</a>.&mdash;Este drama,<a name="page_364" id="page_364"></a> pensado profundamente,
+est trazado como pocos para producir efecto conmovedor. Al comenzar la
+escena, es sta un paraje agreste, montaoso, oyndose dentro tiros de
+arcabuz. Presntanse Don Mendo y su hija Violante, perseguidos por
+salteadores, y, cuando estn punto de sucumbir, aparece Don Lope,
+capitn de la banda, vestido como los dems ladrones. Don Mendo,
+pidiendo misericordia, se arrodilla ante l, y Don Lope lo levanta,
+movido de repente compasin, dicindole:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">...Alza del suelo;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que el primer hombre has sido,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que compasin mi clera ha movido.</span><br />
+</p>
+
+<p>Violante es tambin consolada por el bandolero, compasivo entonces de
+una manera tan inesperada; Don Mendo dice quin es, y refiere que, por
+orden del rey D. Pedro de Aragn, haba hecho un viaje por razones de
+estado, y<a name="page_365" id="page_365"></a> que regresaba entonces Zaragoza, en donde esperaba alcanzar
+del Rey el perdn en favor de su generoso salvador. Don Lope le replica
+que no se atreve concebir estas esperanzas por la gravedad de los
+delitos, que ha cometido. Don Mendo intenta consolarlo, rogndole que le
+cuente su historia, prometiendo de nuevo hacer cuanto est en su mano
+para inclinar al Rey al perdn. Don Lope manda sus compaeros que se
+alejen, y dice que su padre Lope de Urrea, se cas, ya anciano, con Doa
+Blanca, de quince aos de edad. Al oirlo, lo interrumpe Don Mendo de
+este modo:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Ya lo s. (<i>Ap.</i>) Y pluguiera al cielo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No lo supiera! Prolijos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Discursos, qu me queris?</span><br />
+</p>
+
+<p>Lope prosigue su narracin, aadiendo que Blanca slo consinti la
+fuerza en su casamiento, y que l, fruto de esta unin forzada, sufri
+en su educacin los efectos de ese enlace poco natural. Amado por su
+madre y odiado por su padre, nunca se haba atrevido visitar la
+primera sino en secreto; ms tarde, ya mancebo, y para olvidar sus
+desdichas domsticas, se entreg todo linaje de excesos, sedujo una
+doncella y mat su hermano, vindose obligado huir para escapar la
+pena de sus delitos. Al llegar aqu interrumpe<a name="page_366" id="page_366"></a> su narracin un tumulto,
+que se levanta detrs de la escena: son los ministros de la justicia que
+siguen el rastro los ladrones. Don Lope corre ocultarse; Don Mendo,
+al despedirse de l, repite su promesa anterior, y le pide una prenda
+para conocer por ella al mensajero que enve de su parte. Don Lope le da
+un pual, con que se hiere al entregrselo<a name="FNanchor_101_101" id="FNanchor_101_101"></a><a href="#Footnote_101_101" class="fnanchor">[101]</a>, y al verlo en las manos
+de Don Mendo, se ve acometido de una vaga inquietud que lo llena de
+confusin. Doa Violante, despus que Don Lope se ausenta, manifiesta la
+impresin que ha hecho en ella salteador tan compasivo. La fbula se
+muestra ya trazada magistralmente, y excita sobremanera la atencin para
+averiguar lo que sigue. En el curso de ella, ruegos de Don Mendo y con
+su apoyo, solicita el viejo Lope el indulto de su hijo. Este vuelve la
+casa paterna, y el amor enlaza pronto su corazn con el de Violante;
+pero la ndole aviesa del joven Lope no se refrena por esto, sino, al
+contrario, se manifiesta sin tardanza tal cual es, en pendencias y en
+todo linaje de excesos. En un altercado nocturno en las calles, al cual
+acorre su padre,<a name="page_367" id="page_367"></a> se olvida de tal modo del respeto que le debe, que se
+atreve ponerle la mano encima. Rebosa ya la medida de su culpa, y el
+mismo padre acusa su hijo desnaturalizado ante el tribunal del Rey.
+Encrgase Don Mendo el castigo del culpable; pero la gratitud que le
+debe por haberle salvado la vida, lo induce nicamente procurar su
+salvacin. El Rey lo sabe, y se propone l mismo castigarlo; pero le
+parece el delito tan monstruoso, que llega dudar si Lope ser
+verdaderamente hijo del Don Lope de Urrea, injuriado por l; para
+disipar sus sospechas visita Doa Blanca, y sabe de ella un secreto
+que hasta entonces ha tenido guardado en su pecho. Don Lope no es hijo
+del que pasa por su padre, sino fruto de una violacin cometida por Don
+Mendo en la hermana de Doa Blanca; para salvar el honor de su hermana,
+Doa Blanca ha supuesto que este hijo lo era suyo. Despus de esta
+explicacin, que arroja de repente clarsima luz sobre todos los sucesos
+anteriores, sigue una catstrofe de un efecto sorprendente, Don Mendo y
+Violante intentan penetrar en la crcel de Don Lope para libertarlo; la
+ltima acaba de saber, de los labios de su padre, que su amante es su
+hermano, y esta noticia, si bien llena su alma de horror, acrece por
+otra parte su deseo de libertar al preso. Tambin Blanca y<a name="page_368" id="page_368"></a> el viejo
+Lope de Urrea acuden presurosos la crcel; sordos gemidos y lamentos
+salen de sta; las puertas se abren, y se ve Don Lope estrangulado, y
+teniendo en sus manos un papel con la sentencia siguiente:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Quien al que tuvo por padre</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ofende, agravia injuria,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Muera, y vale morir</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Quien un limpio honor deslustra,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Para que llore su muerte</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Tambin quien de engaos usa,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Juntando de tres delitos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Las tres justicias en una.</span><br />
+</p>
+
+<p>Bella y soberanamente grandiosa es en este drama, uno de los ms
+notables de nuestro poeta, la manifestacin de la senda misteriosa, que
+recorre la justicia divina para castigar al culpable; y es tambin
+excelente la pintura que hace de la fuerza secreta de la sangre, que
+retiene la mano, ya levantada, del hijo degenerado cuando se presenta su
+verdadero padre, y maltrata al putativo.</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/pg_368.png" width="105" height="160" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_369" id="page_369"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_ix.png" width="583" height="236" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_IX" id="CAPITULO_IX"></a>CAPTULO IX.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb"><i>El alcalde de Zalamea.</i>&mdash;<i>Amar despus de la muerte.</i>&mdash;<i>Luis Prez
+el Gallego.</i>&mdash;<i>El sitio de Breda.</i>&mdash;<i>Gustos y disgustos son no ms
+que imaginacin.</i>&mdash;<i>Saber del mal y del bien.</i>&mdash;<i>En esta vida todo
+es verdad y todo es mentira.</i>&mdash;<i>El mayor monstruo los celos.</i>&mdash;<i>Los
+cabellos de Absaln.</i>&mdash;<i>Las armas de la hermosura.</i>&mdash;<i>La gran
+Cenobia.</i></p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_ix-e.png" width="58" height="69" alt="E" title="E" />
+</span><i>L alcalde de Zalamea</i><a name="FNanchor_102_102" id="FNanchor_102_102"></a><a href="#Footnote_102_102" class="fnanchor">[102]</a>.&mdash;Aunque este drama se ha traducido dos
+veces al alemn, sin embargo, en cuanto ha llegado nuestra noticia, no
+ha encontrado todava el aplauso que merece, por lo cual intentaremos,<a name="page_370" id="page_370"></a>
+valindonos de la exposicin, que sigue, de su argumento, excitar algn
+inters en su favor. Pedro Crespo, rico labrador de Zalamea, pueblo de
+Extremadura, tiene una hija de singular belleza. Con motivo de la
+llegada de una tropa de soldados, destinada Portugal, mandados por Don
+Lope de Figueroa, forma el proyecto previsor de tener oculta la
+seductora Isabel en una de las habitaciones ms aisladas de su casa;
+pero uno de los oficiales que viene con ellos, el capitn Alvaro de
+Ataide, se da trazas de verla, pesar de las precauciones de Crespo, y
+en seguida intenta enamorarla. El mal xito de su tentativa no lo aparta
+de persistir en su empeo. Sus diversos proyectos de llegar hasta
+Isabel, y la serenata que la da, inspiran Crespo y su hijo la ms
+viva inquietud, llegando tan lejos la osada del capitn, que surgen
+altercados formales entre los campesinos y los soldados, formando
+partido los unos por Crespo y los otros por Alvaro.<a name="page_371" id="page_371"></a> Don Lope de
+Figueroa, causa de estos disturbios, cree lo ms conveniente que las
+tropas abandonen el pueblo; se despide de su husped Crespo, con quien
+ha contrado amistad en el tiempo que han vivido juntos; deja Isabel
+como recuerdo una cruz de diamantes, y se lleva consigo al hermano de
+aqulla, que ha mostrado mucha inclinacin por la vida militar,
+tomndolo bajo su proteccin. Los soldados dejan efectivamente el
+pueblo. Alegre ya Isabel de verse libre de su prisin, toma el fresco
+por la noche en la puerta de su casa, cuando se presenta de improviso
+Don Alvaro, que quiere satisfacer su pasin cualquier precio, y que ha
+regresado secretamente Zamalea; se apodera de ella con ayuda de
+algunos soldados, y se la lleva un monte inmediato. Crespo, que acude
+ sus gritos de angustia, se empea vanamente en socorrerla; lo desarman
+los soldados que acompaan Don Alvaro, y lo atan con cuerdas un
+rbol, impidindole moverse pesar de sus esfuerzos; su hijo, que se
+propona justamente seguir las tropas, corre tambin detrs de los
+raptores; pero cuando los alcanza, al romper el da, es ya tarde para
+salvar el honor de su desdichada hermana, y slo le queda el recurso de
+vengarse. Mientras que, furioso, acomete al capitn y lo atraviesa con
+su espada, huye Isabel<a name="page_372" id="page_372"></a> del infame, que le ha robado su honra. La
+casualidad la lleva al mismo lugar, en donde su padre ha sido atado la
+noche antes. Comienza entonces una escena tan atrevida como original,
+calculada toda ella para producir la impresin ms profunda; pero falta
+en las palabras de Isabel, que se lamenta de su suerte, y llora
+arrodillada ante su padre, esa expresin sencilla y natural, que su
+especial situacin exiga; su narracin est llena de galas retricas,
+metforas y anttesis. Ms nobles y propias son las palabras,
+pronunciadas por Crespo para consolarla.</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">CRESPO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Alzate, Isabel, del suelo;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No, no ests ms de rodillas,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que no haber estos sucesos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que atormenten y que aflijan,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ociosas fueran las penas,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sin estimacin las dichas.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Para los hombres se hicieron,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y es menester que se impriman</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con valor dentro del pecho.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Isabel, vamos aprisa;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Demos la vuelta mi casa,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que este muchacho peligra,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y hemos menester hacer</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Diligencias exquisitas</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por saber dl y ponerle</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En salvo.</span><br />
+</p>
+
+<p><a name="page_373" id="page_373"></a></p>
+
+<p>En el mismo instante se presenta una diputacin de los vecinos de
+Zalamea, para anunciar Crespo que lo han elegido alcalde. A la vez le
+anuncian que el rey Felipe vendr aquel mismo da Zalamea, y que el
+capitn Alvaro, herido, ha sido llevado al pueblo. Crespo se apresura
+tomar posesin de su nuevo cargo, y su primer acto, como alcalde, es la
+prisin del capitn, cuya herida no resulta tan peligrosa como se crey
+al principio; Alvaro protesta contra la aplicacin de la justicia civil
+ un oficial; Crespo manda entonces que se retiren todos los
+circunstantes, porque tiene que hablar con l solas. Admirable es la
+escena que sigue. El alcalde, con frases enrgicas, echa en cara al
+oficial que ha deshonrado su hija la infamia de su conducta, manchando
+el lustre de una familia, que haba subsistido inmaculada siglos haca;
+intenta hacerle comprender, que su obligacin, segn las leyes divinas y
+humanas, es devolver Isabel el honor que le ha robado, y que no hay
+otro medio de conseguirlo que casndose con ella; le ofrece cederle toda
+su fortuna y todas sus posesiones, y, por ltimo, se arrodilla ante l,
+conjurndole, por lo ms sagrado, que acceda su justsima pretensin.
+Pero el insensible capitn rechaza con fro desprecio la splica, para
+l insensata, del sencillo anciano,<a name="page_374" id="page_374"></a> y entonces se levanta Crespo de
+repente blandiendo su vara de alcalde, y manda los vecinos que
+acorren, que encierren al culpable en la crcel. Alvaro se opone, pero
+al fin queda preso. Crespo entabla las diligencias judiciales
+necesarias; toma declaracin los soldados, tambin presos; les hace
+confesar el delito, y obliga su hija declarar tambin sobre la
+existencia del atentado, y sobre el delincuente. Despus de esto
+encierra en la crcel su hijo, acusado de sacar la espada contra su
+superior jerrquico, y, cuando algunos extraan tanto rigor, les
+contesta: Lo mismo hara con mi propio padre si la ley lo mandara.
+Mientras tanto, un soldado fugitivo cuenta Don Lope de Figueroa lo que
+sucede en Zalamea. ste, ofendido de que un alcalde se haya aventurado
+atacar los privilegios de la milicia, y prender un oficial, acude
+corriendo Zalamea, y suscita un vivo altercado con Pedro Crespo. Pide
+la entrega del capitn, ofreciendo hacer en l rigorosa justicia; pero
+el alcalde se opone obstinadamente, sosteniendo que l es el nico juez
+de su honor. Don Lope quiere apoderarse la fuerza del prisionero; pero
+Crespo le advierte que hay guardas armados, que defienden la crcel, y
+que el primero, que se acerque, morir fusilado. Ya comienzan los
+soldados venir las manos con<a name="page_375" id="page_375"></a> los vecinos, preparndose incendiar
+el pueblo, cuando se anuncia la llegada del Rey. ste pregunta cul es
+la causa de aquel tumulto, y Don Lope le replica que no es otra que la
+osada increble del alcalde, que ha puesto preso un capitn y rehusa
+entregarlo. Crespo se presenta entonces al Rey; justifica su conducta
+por lo extraordinario del caso, y aade que la justicia se ha cumplido
+en el delincuente. Abrense las puertas, y se ve al capitn estrangulado.
+El Rey, sabedor de todo, dice que el criminal ha merecido la muerte;
+pero censura que se haya faltado las formas legales por Crespo, aunque
+perdona esta irregularidad en atencin su ira natural, tratndose del
+inaudito atentado de Don Alvaro, y le confiere por vida el cargo de
+Alcalde de Zalamea. Isabel es condenada entrar en un convento, y su
+hermano puesto en libertad, por las mismas razones que militan en favor
+de su padre.</p>
+
+<p>Ningn otro drama de nuestro poeta es superior ste por su
+composicin, que de escena en escena produce un efecto trgico
+extraordinario, as como por sus caracteres, tan enrgicos como
+distintos. El anciano Don Lope de Figueroa, hombre endurecido por su
+larga vida militar, franco y violento, pero de buen corazn en el fondo;
+despus el valiente Pedro<a name="page_376" id="page_376"></a> Crespo, que representa la perfeccin al
+campesino espaol, con sus rasgos ms nobles, fiel su Rey y su
+deber, y de una firmeza inflexible; el capitn, orgulloso y libertino;
+Chispa, la despierta vivandera; los personajes de Juan y de Isabel, de
+una lozana encantadora y llena de gracia; finalmente, los diversos
+soldados, poco escrupulosos y crueles, pero tambin simpticos por su
+franqueza, forman todos una serie de personajes muy diversos entre s,
+de una verdad deslumbradora, y que nos hacen acordarnos del poeta
+ingls, el gran pintor de caracteres. Lugar oportuno es ste de copiar
+las palabras que siguen, escritas por Luis Viel Castell, ilustrado
+conocedor de la literatura espaola, en la <i>Revue des deux mondes</i>, al
+hacer el anlisis detenido de este drama: Admirables son, sin duda
+alguna, dice, las gradaciones que ofrece su inters hasta la terrible
+catstrofe, y el arte con que sta se prepara. La conducta de Crespo,
+por violenta que sea, en vez de sernos repugnante, nos parece
+justificada; el delito cometido contra su hija es tan odioso, tan justo
+su castigo y tan probable que el criminal lo evite, no ser por el
+medio indicado; y, por ltimo, es tan grande la moderacin de Crespo al
+principio, cuando aguarda la satisfaccin debida, y tanta despus su
+firmeza y energa, que nos interesamos<a name="page_377" id="page_377"></a> con toda nuestra alma en su
+venganza, reconcilindonos por completo este sentimiento con lo
+sanguinario y lo horrible de su accin en absoluto.</p>
+
+<p><i>Amar despus de la muerte</i><a name="FNanchor_103_103" id="FNanchor_103_103"></a><a href="#Footnote_103_103" class="fnanchor">[103]</a>.Caldern&mdash;Este drama es un cuadro
+brillante y animado de la sublevacin de los moriscos en las Alpujarras
+en el ao de 1570, y, en cuanto su composicin y argumento, uno de los
+mejores de este poeta, aunque su estilo, en general, no merezca
+alabanza. En las escenas ms apasionadas, cuando se espera oir el
+lenguaje sencillo del sentimiento, nos choca con frecuencia lo rebuscado
+de su expresin. Es muy singular que Caldern, cuyo celo por el
+catolicismo lo ciega casi siempre contra todos sus adversarios, atribuya
+aqu los moriscos todo linaje de virtudes nobles y hericas, haciendo
+ms interesantes los vencidos que los vencedores. La primera escena
+es en la casa del Cad de Granada, en donde los moros celebran en
+secreto su aniversario; llaman de repente la puerta, y pide entrar Don
+Juan de Malec, descendiente de los antiguos reyes de Granada, que,
+sumiso las leyes de Felipe II, se ha convertido<a name="page_378" id="page_378"></a> al cristianismo,
+habiendo sido premiado con el cargo de concejal de la ciudad. Dice que
+viene entonces del cabildo, en donde se ha ledo una orden del Rey, por
+la cual se imponen los moriscos nuevos gravmenes. Malec, el concejal
+ms antiguo, haba desaprobado el primero estas medidas; pero Don Juan
+de Mendoza le haba interrumpido, replicndole que l era moro, y que se
+propona librar sus correligionarios del castigo condigno. La disputa
+se haba ido acalorando ms y ms, y termin, al cabo, dando Mendoza
+Malec una bofetada. El ofendido de esta manera, se queja de no tener
+ningn hijo que vengue su injuria, sino slo una hija, que lo aflige ms
+en su desdicha; por lo cual demuestra los moriscos reunidos, que estas
+medidas no tendrn otro resultado que hacerlos todos esclavos,
+excitndolos vengar su oprobio, porque todos ellos alcanza. En
+efecto, toda la reunin pronuncia ese juramento de venganza. La escena
+siguiente nos muestra la hija de Malec, desesperada por la ofensa
+inferida su padre, aumentando an ms su pena el pensamiento de que su
+amante, Don Alvaro Tuzan, la juzgar indigna de l consecuencia de la
+mancha que ha recado en su linaje. Aparece entonces Tuzan, y solicita
+su mano para tomar su cargo la venganza<a name="page_379" id="page_379"></a> de su suegro. Clara se opone
+porque su amante no participe de su vergenza. Mientras tanto, vienen
+la casa de Malec el corregidor Ziga y Don Fernando de Valor, otro
+descendiente de los reyes de Granada, que se ha hecho tambin cristiano,
+para anunciarle que, hasta la resolucin de la contienda suscitada, ha
+de servirle su casa de crcel. Valor propone que la hija de Malec se
+case con Mendoza, y Tuzan, para prevenirlo, corre buscar Mendoza y
+lo desafa; pero este combate es interrumpido, porque Valor y Ziga
+vienen casa de Mendoza para hablarle del casamiento que ha de poner
+trmino esta cuestin. Mendoza rechaza la propuesta con desprecio,
+pronunciando palabras injuriosas contra los moriscos, y Tuzan, Valor y
+Malec, sintindose tambin lastimados por Mendoza, se alejan resueltos
+promover la rebelin.</p>
+
+<p>En el acto segundo, tres aos despus del anterior, la rebelin ha
+estallado ya, y Don Juan de Austria es el encargado de sofocarla.
+Fernando Valor ha sido elegido Rey, y se ha casado con la bella Isabel
+Tuzan; en su misma casa se celebran las bodas de Tuzan y de Clara,
+cuando de repente anuncian los tambores la llegada del ejrcito
+cristiano. Valor enva Malec y Tuzan sus puestos, y el ltimo
+promete su esposa venir verla todas<a name="page_380" id="page_380"></a> las noches. Una de las escenas
+siguientes nos ofrece esta entrevista, interrumpida por la aproximacin
+de Don Juan de Austria. En el acto tercero, Tuzan se ha deslizado de
+nuevo por las murallas de la fortificacin, en que vive su amada; pero
+los enemigos han minado los peascos, sobre los cuales est edificada la
+ciudad, y preparado la plvora de las minas; una terrible explosin hace
+saltar las murallas, y deja entrar los espaoles en la ciudad. Tuzan
+se precipita por en medio de las llamas en la habitacin de Clara; pero
+la encuentra moribunda, herida por la mano de un soldado. Sediento de
+venganza, corre al campamento cristiano; observa que un soldado tiene un
+collar, que reconoce como joya de su amada, deduciendo, de esta
+circunstancia, que este soldado es el asesino de Clara; por cuya razn
+lo mata. A los gritos del soldado acuden otros muchos, y Don Juan de
+Austria, Don Lope de Figueroa y otros capitanes espaoles rodean al
+atrevido, que ha penetrado slo en el campamento espaol para vengarse y
+matar al asesino de su amada; pero Tuzan se abre paso con su espada,
+pesar de la muchedumbre que lo rodea, y se pone en salvo en parajes
+inaccesibles de aquellas montaas. Los moriscos, privados por la
+conquista de aquella fortaleza de su mejor defensa, deponen al fin las
+armas,<a name="page_381" id="page_381"></a> y se acogen al perdn que el Rey les concede.</p>
+
+<p><i>Luis Prez el Gallego.</i>&mdash;Este no es un drama, en el sentido rigoroso de
+la palabra, sino una serie de situaciones, enlazadas entre s, de la
+vida de Luis Prez, noble gallego, transformado en salteador por un
+concurso fatal de circunstancias. Su pensamiento principal tiene mucha
+semejanza con el de <i>El tejedor de Segovia</i>, de Alarcn, pero no
+superando, sin embargo, este ltimo inimitable drama. Los caracteres
+y las situaciones son, por lo dems, muy animados. El motivo capital,
+que ha impulsado al protagonista hacerse bandolero, es la rgida
+observancia de la ley del honor, con arreglo las ideas espaolas. Luis
+Prez quiere matar un criado, que ha entregado una carta su hermana,
+y al que mira como intermediario de una intriga ilcita, y resiste la
+justicia, al presentarse sta para capturar un portugus, refugiado en
+su casa por haber matado su rival. Forzado huir ocrrenle despus
+varias aventuras, y regresa, por ltimo, su hogar, creyndose seguro;
+pero, al saber que ha sido condenado muerte, busca al juez de la
+sentencia; pone sus criados de centinela la puerta de la casa de
+ste, su apodera de los autos, los rompe y se escapa con sus servidores.
+Se le persigue luego en un monte, en donde se ha refugiado,
+defendindose<a name="page_382" id="page_382"></a> en l con sus amigos contra los agentes de la justicia.
+Por ltimo, le alcanza un tiro de fusil, es hecho prisionero y se le da
+al cabo libertad, terminando de este modo la primera parte de las
+hazaas de <i>Luis Prez el Gallego</i>. La parte segunda, que existe, no es
+de Caldern.</p>
+
+<p><i>El sitio de Breda.</i>&mdash;Se escribi para solemnizar en una fiesta la toma
+de Breda por los espaoles. Todo este drama lleva el sello de una
+composicin, escrita para un objeto dado. No le falta elevacin ni
+fuego; el odio contra los enemigos de la fe catlica est expresado con
+tremenda energa; encierra bellezas aisladas, as lricas como picas,
+en nmero no escaso; pero los sucesos de la guerra estn enlazados entre
+s, sin formar un plan regular, y sin constituir, por tanto, un drama
+verdadero.</p>
+
+<p><i>Gustos y disgustos son no ms que imaginacin</i><a name="FNanchor_104_104" id="FNanchor_104_104"></a><a href="#Footnote_104_104" class="fnanchor">[104]</a>.Caldern&mdash;Este es
+uno de los trabajos ms delicados<a name="page_383" id="page_383"></a> y perfectos de Caldern, y que se
+distingue por su profundidad psicolgica, por su anlisis perspicaz del
+corazn humano, porque encadena nuestra atencin, y por el enlace feliz
+que se observa entre su argumento y sus situaciones interesantes y
+bellas. La comparacin de este drama con los datos histricos, que le
+han servido de base, prueba el arte inimitable del poeta para dramatizar
+y pulimentar una ancdota descarnada insignificante, no exenta tampoco
+de cierta repugnancia. Su enredo, en la esencia, consiste en que el rey
+de Aragn menosprecia el amor de su esposa, prefiriendo Doa Violante,
+dama de su corte. Sucede casualmente, que, estando la Reina de noche en
+una ventana de la habitacin de Violante, se acerca ella el Rey, y la
+requiere, engaado, de amores; la prudente seora finge,<a name="page_384" id="page_384"></a> en efecto, ser
+Violante; acepta sus tiernas declaraciones, y lo provoca llevar
+adelante sus propsitos. Con la repeticin de estas entrevistas en la
+reja de la ventana, conquista de tal modo la Reina el corazn de su
+infiel esposo, que, cuando el misterio se aclara, se precipita ste en
+sus brazos arrepentido y avergonzado. ste es slo un ligero bosquejo
+del argumento, exornado con muchas otras escenas curiosas.</p>
+
+<p><i>Saber del mal y del bien.</i>&mdash;Ms sencilla en su traza, y de un fondo
+menos rico que la mayor parte de las obras de nuestro poeta, sobresale
+sta, sin embargo, por su pintura de afectos. La noble y firme amistad
+de los magnnimos Don Pedro y Don Alvaro nos recuerda la excelente
+comedia de Alarcn, titulada <i>Ganar amigos</i>. En la dramatizacin de las
+noticias histricas, fundamento de este drama, ha usado el poeta de la
+mayor libertad. Don Alvaro es hijo de Alvarez d'Armada, conde de
+Abranches, cuya historia cuenta La Clede, en su <i>Histoire du Portugal</i>,
+y el suceso trgico, que Don Alvaro refiere Don Pedro de Lara, es la
+catstrofe del infante Don Pedro de Portugal, trocados los nombres.
+Mayor es todava la libertad que se ha tomado el poeta con la historia
+de Espaa, puesto que nos ofrece un Don Alfonso, rey de Castilla y de
+Aragn.<a name="page_385" id="page_385"></a></p>
+
+<p>Pasamos ahora las comedias, cuyos materiales provienen de las
+historias de la antigedad de la de pueblos distintos del espaol, de
+la poca moderna. Encuntranse en esta clase algunas de las mejores
+composiciones de Caldern, pero tambin otras muchas de las ms dbiles.
+Las primeras, como es natural, sern las preferidas.</p>
+
+<p><i>En esta vida todo es verdad y todo es mentira.</i>&mdash;Las fuentes, indicadas
+en la nota que va al pie de estas lneas, si se consultan, harn ver la
+libertad extraordinaria con que Caldern ha utilizado esos hechos
+histricos<a name="FNanchor_105_105" id="FNanchor_105_105"></a><a href="#Footnote_105_105" class="fnanchor">[105]</a>. Hace Heraclio hijo de Mauricio. Supone, que, en vida
+del ltimo, hubo una reina de Sicilia y un duque de Calabria, vasallos
+del imperio de Bizancio, lo cual basta para demostrar cun poco tuvo en
+cuenta la verdad histrica. El fundamento especial de su drama es un
+suceso contado por Baronio en sus <i>Anales eclesisticos</i>, segn el cual,
+despus que Focas hizo matar los hijos de Mauricio en presencia de su
+padre, intent la nodriza de los Prncipes suplantar,<a name="page_386" id="page_386"></a> en lugar de uno
+de los condenados muerte, un hijo suyo para conservar de este modo
+la vida de un descendiente de la regia estirpe; pero esa tentativa no
+pudo realizarse. Caldern finge que Heraclio, hijo de Mauricio, escap
+efectivamente de la matanza de toda su familia, y que el usurpador Focas
+no se crea seguro hasta encontrarlo tambin y matarlo. El tirano
+encuentra, al fin, dos mancebos, criados en un desierto por un viejo
+servidor de Mauricio, siendo uno de ellos hijo de su predecesor
+asesinado, y suyo el otro, robado en sus primeros aos. Las dudas de
+Focas acerca de cul de ellos ser Heraclio y la imposibilidad de
+averiguarlo; sus sospechas y vacilaciones, impulsado, ya por el odio, ya
+por el amor paternal; su deseo de hacer desaparecer al heredero legtimo
+del trono, y al mismo tiempo el temor de dar muerte su propio hijo,
+forman el nudo principal del drama, siendo excelentes todas las escenas
+que tienen relacin inmediata con este motivo dramtico. Es difcil
+imaginar nada ms potico que la descripcin del Prncipe, criado en la
+soledad, ignorante de su nacimiento, demostrando en la primera ocasin
+que se le presenta su ingnita y natural nobleza. De qu belleza tan
+arrebatadora es la escena en que Focas encuentra los dos jvenes
+Heraclio y Leonido ante<a name="page_387" id="page_387"></a> la cueva en que viven, en los montes, y les
+anuncia el primero que uno de ellos es de sangre real! Same permitido
+intercalar aqu parte de esta escena. Astolfo, el anciano criado de
+Mauricio, descubre el secreto Focas; le presenta los dos mancebos, y
+le dice:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">ASTOLFO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ahora, con el resguardo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que el uno en el otro hall,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sabiendo que es tu hijo el uno,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Podrs matar los dos.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Qu escucho y qu miro!</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">CINTIA.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 14em;">Extrao</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Suceso!</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 6em;">Quin, cielos, vi,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que cuando de mi enemigo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y ma buscando voy</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La sucesin que afliga</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mi vaga imaginacin,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Tan equvocas encuentre</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Una y otra sucesin,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que impida el golpe del odio</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El escudo del amor?<a name="page_388" id="page_388"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mas t dirs uno y otro</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Quin es.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">ASTOLFO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 7em;">Eso no har yo.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Tu hijo ha de guardar al hijo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De mi rey y mi seor.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">No le valdr tu silencio;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que la natural pasin,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con experiencias dir</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cul es mi hijo y cul no,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y entonces podr dar muerte</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Al que no halle en mi favor.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">ASTOLFO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">No te creas de experiencias</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De hijo quien otro cri;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que apartadas crianzas tienen</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Muy sin cario el calor</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De los padres; y quiz,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Llevado de algn error,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Dars la muerte tu hijo.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con eso, en la obligacin</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De drtela ti me pones,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Si no declaras quin son.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">ASTOLFO</span>.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">As quedar el secreto<a name="page_389" id="page_389"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En seguridad mayor;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que los secretos, un muerto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Es quien los guarda mejor.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pues no te dar la muerte,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Caduco, loco, traidor;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sino guardar tu vida</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En tan msera prisin,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que lo prolijo en morir</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Te saque del corazn</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">A pedazos el secreto.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">(<i>Echale en el suelo, y levntanle Heraclio y Leonido.</i>)</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">HERACLIO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">No le ultraje tu furor.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LEONIDO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">No tu saa le maltrate.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pues qu! Amparisle los dos?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LOS DOS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Si l nuestra vida ha guardado,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No es primera obligacin</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De todos guardar su vida?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Luego ninguno mud<a name="page_390" id="page_390"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La vanidad de que pueda</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ser hijo mo?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">HERACLIO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 8em;">A m no;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Porque ms quiero (otra vez</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Digo) morir al honor</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De ser legtimo hijo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De un supremo Emperador,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que vivir de una villana</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Hijo natural.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LEONIDO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 9em;">Y yo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que aunque ser tu hijo tuviera</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">A soberano blasn,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No me ha de exceder m</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Heraclio en la presuncin</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De ser lo ms.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 9em;">Y es lo ms</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mauricio?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LOS DOS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 7em;">S.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 9em;">Y Focas?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LOS DOS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 14em;">No.<a name="page_391" id="page_391"></a></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">FOCAS.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ah, venturoso Mauricio!</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ah, infeliz Focas! Quin vi</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que, para reinar, no quiera</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ser hijo de mi valor</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Uno, y que quieran el tuyo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Serlo, para morir, dos?</span><br />
+</p>
+
+<p>Si lo restante de este drama fuese igual lo que antecede, haba de
+clasificarse entre los ms notables escritos por Caldern; pero el
+poeta, al comedio de su obra, ha aadido algo soado y fantstico la
+accin para hacer sensible la idea de que <i>en esta vida todo es verdad y
+todo es mentira</i>; y, aunque en ella se admiren muchos rasgos atrevidos y
+poticos de mrito extraordinario, sin embargo, nos vemos obligados
+deplorar su extravo, imprimiendo en este argumento grandioso y
+eminentemente trgico, una modificacin ms propia de pera que de
+drama. Podra esperarse de Corneille, que, al escribir su <i>Heraclio</i>,
+tuvo la vista la comedia espaola<a name="FNanchor_106_106" id="FNanchor_106_106"></a><a href="#Footnote_106_106" class="fnanchor">[106]</a>, hubiese reformado el<a name="page_392" id="page_392"></a> plan de
+Caldern, hacindolo ms consecuente consigo mismo; pero, muy lejos de
+esto, el francs ha desfigurado lo ms importante que le ofreca el
+espaol, no resultando de su trabajo sino una pieza de intriga ordinaria
+y medianamente confusa. Hasta en la misma Francia ha habido unanimidad,
+desde lo antiguo, en censurar los defectos de esta tragedia.</p>
+
+<p><i>El mayor monstruo, los celos</i><a name="FNanchor_107_107" id="FNanchor_107_107"></a><a href="#Footnote_107_107" class="fnanchor">[107]</a>.Caldern&mdash;Este drama es una
+verdadera tragedia, en que domina el destino, y uno de los primeros
+grmenes de<a name="page_393" id="page_393"></a> esos cuadros monstruosos, creados por una imaginacin
+impotente y vida de lo extraordinario, que pulularon por los teatros
+alemanes al conocerse las obras de Caldern; pero cun profunda
+ingeniosa es la idea, que nos ofrece nuestro poeta de esa fatalidad,
+ofrecindola como el presentimiento del alma que penetra angustiosa en
+lo porvenir! Marianne cuenta Herodes, que la ama tiernamente, cierta
+profeca de un astrlogo, segn la cual, ella misma sera sacrificada
+por el mayor monstruo del mundo, y que su esposo haba de matar con su
+pual la persona quien ms amase sobre la tierra. El Tetrarca
+procura sosegar su esposa, y tira la mar su pual para hacer vana la
+profeca. En el mismo instante se oye un grito de dolor detrs de la
+escena; presntase en ella un cierto Ptolomeo, herido por la cada del
+arma, lleno de sangre y clavado el pual en la herida, devolviendo de
+este modo el instrumento fatdico las manos de su dueo; Marianne
+tiembla, al observarlo, pero ocurren otros sucesos, que la distraen de
+esa temible profeca. Antonio y Cleopatra han sido vencidos por
+Octaviano, y el Tetrarca, auxiliar de los primeros, vencido tambin.
+Aristbolo, hermano de Marianne, enviado por l al campo contra
+Octaviano, hace prisionero su cuado, y lo lleva ante el<a name="page_394" id="page_394"></a> vencedor. Ve
+entonces, en poder de Octaviano, un retrato de Marianne, arrancado
+Aristbolo por el primero, y poco despus, otro igual, pero de mayor
+tamao, que Augusto, inflamado de amor al verlo, ha hecho copiar del
+primitivo. Herodes, lleno de rabiosos celos, intenta matar Octaviano
+al entrar en su tienda; pero en el mismo instante el retrato de Marianne
+se cae, y se interpone entre uno y otro, y el pual lo atraviesa de
+parte parte. Es sorprendente el arte del poeta en mantener vivo en los
+espectadores, por esos diversos signos, el presentimiento de la suerte
+final que espera Marianne. El pual se queda en poder de Octaviano, y
+el Tetrarca es encerrado en la crcel. Sentenciado muerte, despacha un
+mensajero Ptolomeo con una carta secreta, en la cual le encarga que
+mate Marianne, en cuanto tenga noticia segura de su muerte; pero esta
+carta llega las manos de Marianne, indignada con extremo de la injusta
+sospecha de su esposo: pide primero Octaviano su perdn, y lo
+consigue, retirndose luego sus habitaciones ms escondidas, por haber
+anunciado Herodes que no la ver ms en su vida. Herodes, furioso por
+haber descubierto Ptolomeo su secreto, intenta matarlo; Ptolomeo busca
+su refugio en Octaviano, y lo lleva de noche, para vengarse de Herodes,
+al aposento<a name="page_395" id="page_395"></a> de Marianne. sta se opone la entrada de su visitador, y,
+no pudiendo lograrlo, le arrebata el pual para defender su honor; pero
+al reconocer esta arma fatdica de su esposo, la arroja al suelo y huye.
+En seguida se presenta el Tetrarca, quien los criados cuentan la
+escena ocurrida: juzga manchado su honor, recoge el pual, y se empea
+en matar Octaviano; la primera persona, que se le acerca, cae en
+tierra muerta de una pualada; engaado por las tinieblas de la noche,
+asesina su propia esposa. Cuando conoce su yerro, se precipita
+desesperado en la mar. Sus ltimas palabras son:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Yo no la he dado muerte.</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">.........El destino suyo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pues que muriendo mis celos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que son sangrientos verdugos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Vino morir las manos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Del mayor monstruo del mundo.</span><br />
+</p>
+
+<p><i>Los cabellos de Absaln</i><a name="FNanchor_108_108" id="FNanchor_108_108"></a><a href="#Footnote_108_108" class="fnanchor">[108]</a>.Caldern&mdash;Esta magnfica tragedia ocupa
+lugar preferente entre las obras de nuestro poeta: la vida poderosa, que
+bulle en ella; su movimiento solemne imponente, y el gran nmero de
+sus bellezas aisladas, brillantes,<a name="page_396" id="page_396"></a> graciosas, duras, apasionadas,
+juntamente con el delicado sentimiento artstico, que modela todas sus
+partes, pintando con la mayor naturalidad las aberraciones ms
+vehementes de la pasin, no son parte bastante perturbar en lo ms
+mnimo la tranquilidad y la belleza ideal, que reunen en todo el
+conjunto de este cuadro sublime. Las luchas de los hijos desobedientes y
+degenerados del anciano David contra su padre; la dulzura y longanimidad
+de ste con los crmenes que cometen, causa principal de acrecer an ms
+su rabia, y disminuir el amor que le profesan, tales son los fundamentos
+de esta composicin dramtica, de arrebatadora belleza. Desde la
+soberbia escena inicial, en la cual sobre la pompa del triunfo se ve
+asomar ya la prxima desdicha, como nube tempestuosa, corre la accin
+con fuerza irresistible siempre ms sombra y enrgica en su progreso,
+hasta encontrar en el incesto de Annon con Tamar hecho suficiente para
+precipitarse con inaudita violencia en profundsimo abismo. La escena
+del incesto es horriblemente bella, y demuestra el poder del arte del
+poeta, que ha sabido presentar un acto de la inmoralidad ms repugnante,
+sin hacer impresin alguna de disgusto, sino, al contrario, inspirando
+un horror puramente ideal. No menos admirable, y tan resplandeciente<a name="page_397" id="page_397"></a> de
+la ms sublime poesa, es la escena de la muerte de Absaln; pero qu
+sealar sus perfecciones aisladas, cuando este drama, en la construccin
+simtrica de tan escogidos materiales, forma un todo perfecto?</p>
+
+<p>Infinitamente ms inferior es <i>Judas Macabeo</i><a name="FNanchor_109_109" id="FNanchor_109_109"></a><a href="#Footnote_109_109" class="fnanchor">[109]</a>, que, con arreglo
+su plan primitivo, haba de constar de dos partes, pero no se ha
+terminado ms que la mitad. As este drama, como los que le subsiguen
+inmediatamente, son, en nuestro juicio, composiciones dramticas de las
+ms inferiores de nuestro poeta. No es posible censurar que los datos
+histricos se hayan revestido de un disfraz romntico, por estar esto de
+acuerdo con la prctica constante de todos los poetas espaoles; pero es
+verdad que Caldern ha manejado la historia antigua harto
+arbitrariamente, desfigurndola sin motivo, debiendo extraarnos an ms
+la frecuencia con que viste con frases huecas y pomposas la desnudez,
+mal encubierta, y lo indeciso de las formas, que han de representar
+los hroes griegos y romanos. La observacin de Schlegel, calificando de
+majestuosa<a name="page_398" id="page_398"></a> hiprbole esa manera especial de presentarnos la historia
+romana, no tiene, al parecer, fundamento serio.</p>
+
+<p><i>Las armas de la hermosura.</i>&mdash;La historia de Coriolano es una de las
+obras ms desgraciadas de Caldern. El hroe romano es aqu general
+las rdenes de Rmulo, y, sin embargo, ya se han sometido al imperio
+romano Espaa y Africa, y Roma es duea del mundo, y llamada la rival de
+Jerusaln. Coriolano aparece transformado en un galn del siglo <span class="smcap">XVII</span>,
+con capa y espada, muy puntilloso en cuestiones de honor, y amable y
+enamorado con las damas; promueve una rebelin popular, por haber
+establecido el Senado, en una ley, que las mujeres no han de ponerse
+afeites ni llevar piedras preciosas; un senador perece en esta sedicin,
+y su principal autor es desterrado por este motivo. La diccin es
+enftica y alambicada, y los personajes desaparecen por su falta
+exagerada de consistencia. De algunos pasajes de ella, por ejemplo, el
+del ruego, que dirige el gracioso al apuntador para que no lo empale, se
+podra presumir que el poeta se propuso tratar este argumento
+irnicamente, pero siempre resulta claro que esa irona no resplandece
+por igual en toda la composicin. Dios slo sabe cules fueron las
+fuentes histricas, que hubo de consultar<a name="page_399" id="page_399"></a> Caldern; pero no hubo de
+conocer los datos verdicos, que, acerca de Coriolano, se encuentran en
+Plutarco y en Tito-Livio (II, 34-40). Esta comedia no merece compararse
+con el Coriolano de Shakespeare.</p>
+
+<p><i>Darlo todo y no dar nada.</i>&mdash;Parece asimismo fruto de una inspiracin
+potica, ya cansada, y digna slo del gran vate en sus rasgos cmicos.
+Su asunto es la historia de Apeles y de Campaspe, segn Plinio (<i>Hist.
+nat.</i>, 35 y 36).</p>
+
+<p><i>El segundo Scipin.</i>&mdash;Lo histrico proviene de Tito-Livio (XXVI, XXVII
+y L), pero muy desfigurado. Scipin, el ms joven, se transforma en una
+copia del ms desventurado de todos los reyes espaoles, esto es, de
+Carlos II.</p>
+
+<p><i>Duelos de amor y lealtad.</i>&mdash;La adulacin de comparar Carlos II, sin
+actividad ni energa, nada menos que con Alejandro Magno, que sale al
+campo contra Tiro, es demasiado grosera. El estilo es defectuoso,
+hinchado y lleno de hojarasca. Al hacer la descripcin de la conquista
+de Tiro, parece haber utilizado la de esta ciudad que se encuentra en
+Curcio, lib. IV, cap. 4.<a name="FNanchor_110_110" id="FNanchor_110_110"></a><a href="#Footnote_110_110" class="fnanchor">[110]</a>.</p>
+
+<p><i>La gran Cenobia</i><a name="FNanchor_111_111" id="FNanchor_111_111"></a><a href="#Footnote_111_111" class="fnanchor">[111]</a>.Caldern&mdash;Para no terminar esta<a name="page_400" id="page_400"></a> clase de dramas
+despojando Caldern de sus brillantes cualidades, hemos dejado ste
+para el ltimo lugar. En l forman el poderoso imperio de Occidente y el
+Oriente misterioso, la rpida elevacin y pronta cada de Aureliano, la
+muerte de la gran reina de Palmira, y el contraste de estos dos
+caracteres extraordinarios, que se asimilan recprocamente; forman,
+repetimos, un cuadro de brillante colorido y tonos vivsimos, cuya
+magnificencia se realza ms por su diccin atrevida y llena de imgenes,
+acomodada la ndole especial del asunto.</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/pg_400.png" width="111" height="160" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p><a name="page_401" id="page_401"></a></p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_x.png" width="549" height="213" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_X" id="CAPITULO_X"></a>CAPTULO X.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb"><i>La hija del aire.</i>&mdash;Comedias mitolgicas y otras caballerescas y
+novelescas de Caldern.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_x-l.png" width="63" height="72" alt="L" title="L" />
+</span><i>A
+hija del aire.</i>&mdash;Puede clasificarse entre las comedias histricas y
+mitolgicas. Las narraciones tradicionales de los antiguos, acerca de
+<i>Semramis</i><a name="FNanchor_112_112" id="FNanchor_112_112"></a><a href="#Footnote_112_112" class="fnanchor">[112]</a>, se aprovechan en las dos partes de esta tragedia con
+sumo ingenio, trazando una obra brillantsima, que nos arrebata tanto
+por su soberbio colorido, cuanto nos admira por el arte magistral, con
+que estn dispuestas las grandes masas de esta composicin, tan
+exuberante en riqueza, y formando un conjunto acabado y harmnico en sus
+diversas partes.<a name="page_402" id="page_402"></a></p>
+
+<p>Semramis, hija de una sacerdotisa de Diana, milagrosamente nacida,
+amparada por Venus y perseguida por Diana, yace prisionera, desde los
+primeros aos de su juventud, en un lugar montaoso y solitario, porque
+un orculo ha anunciado que llenar la tierra de horrores y desdichas,
+que transformar un Prncipe en tirano, y que se precipitar al cabo
+en el abismo desde inconmensurable altura. Las precauciones humanas, sin
+embargo, son insuficientes para detener el cumplimiento del orculo.
+Menn, el victorioso general de Nino, llega, en una expedicin guerrera,
+ la caverna que guarda beldad tan extraordinaria, y la contempla la
+luz del da, sin hacer caso alguno de la voz amiga, que intenta
+disuadirlo de su propsito. El sacerdote, encargado de su guarda, se
+suicida al ver que se rompen sus cadenas, y que inundarn al mundo las
+desdichas anunciadas. Pronto empieza cumplirse el orculo. Apenas
+contrae matrimonio con Menn esta mujer infernal, cuando atrae la
+atencin del Rey con sus mgicos encantos; guiada por un poder
+sobrenatural, que la arrastra llenar en todas sus partes los acuerdos
+del destino, se arroja en brazos del soberano, y comparte con l el
+trono. Menn sucumbe, y es su primera vctima. Nino lo manda cegar para
+hacerlo inofensivo, y mientras<a name="page_403" id="page_403"></a> Semramis es proclamada reina del mundo,
+profiere su primer esposo contra ella terribles maldiciones. El cielo
+las acompaa con tempestades y truenos, pero tambin Nino perece por
+obra del bello dragn, cuya mirada mata. Semramis pasa por encima de su
+cadver, por mandar sola, y encierra en la crcel su hijo Ninias,
+quedndose seora y soberana nica de inmensas regiones. Los pueblos
+vecinos le hacen la guerra; pero ella, sonrindose, menosprecia esos
+desdichados, y mientras sus damas la revisten de trajes preciosos y
+peinan sus cabellos, entona cnticos agradables, y corre despus la
+pelea; vence como si se tratara de un juego de nios, y del campo de
+batalla vuelve en seguida su tocador.</p>
+
+<p>El orgullo de la Reina ha irritado al pueblo. Los rebeldes sacan
+Ninias de su prisin, y lo proclaman Rey. La afligida Semramis se
+retira los aposentos ms escondidos de su palacio; el joven Rey no
+hace caso de los favoritos de su madre, y, sobre todo, del ms
+influyente, del almirante Frixo, y distribuye entre sus sectarios los
+cargos ms importantes. Semramis, mientras tanto, ha formado en su
+soledad el plan ms temerario para recuperar de nuevo el mando. Ninias
+es tan semejante ella en facciones y en cuerpo, que, con traje de
+hombre, puede confundirse con<a name="page_404" id="page_404"></a> l. Con ayuda, pues, de Frixo, se desliza
+de noche en la alcoba de su hijo, lo arranca de all y lo encierra en un
+lugar alejado del palacio real; se pone sus ropas y gobierna como si
+fuese Ninias, ignorndolo todos menos Frixo. Anlanse entonces muchos
+actos del gobierno del Rey; sus favoritos caen en desgracia; el falso
+Ninias ofrece la esposa prometida del verdadero su auxiliar Frixo, que
+la pretende; la confusin es completa; las leyes del espritu humano que
+siempre han regido al mundo, se muestran entonces trastornadas, y slo
+Frixo comprende la razn del laberinto en que toda la corte se
+pierde<a name="FNanchor_113_113" id="FNanchor_113_113"></a><a href="#Footnote_113_113" class="fnanchor">[113]</a>. Por ltimo, estalla nueva guerra con los pueblos
+inmediatos, y Semramis perece en la contienda. El imperio se ve en el
+mayor peligro; el pueblo comprende que slo su gran Reina podr
+salvarlo, y se precipita en el aposento, en donde yace escondida, pero
+en su lugar, y con admiracin de todos, se presenta Ninias, quien se
+crea muerto. De esta manera se cumple en toda su extensin el orculo:
+el astro brillante, como un cometa mensajero de males, pero iluminando
+tambin la tierra, se extingue al cabo,<a name="page_405" id="page_405"></a> y las cosas siguen su curso
+ordinario<a name="FNanchor_114_114" id="FNanchor_114_114"></a><a href="#Footnote_114_114" class="fnanchor">[114]</a>.</p>
+
+<p>Las comedias mitolgicas de Caldern fueron casi todas escritas por
+orden del Rey, <a name="page_406" id="page_406"></a> por algn otro motivo anlogo, y se destinaban ser
+representadas en la corte, en ciertas ocasiones solemnes, en
+casamientos, etc. Bajo este aspecto pueden calificarse de fiestas,
+cuya clase (para repetir una observacin, hecha ya en lugar oportuno),
+pertenecen tambin otras diversas histricas y sacadas de los romances
+caballerescos. Refirense particularmente estas fiestas las notables
+palabras de Jovellanos, que dicen as:</p>
+
+<p>Todo se mejor bajo sus auspicios (de Felipe IV), y el magnfico teatro
+que hizo levantar en el Buen Retiro, abri una escena muy gloriosa los
+talentos y las gracias de aquel tiempo.</p>
+
+<p class="cb">. . . . .
+. . . . .
+. . . . .
+. . . . .
+. . . . .</p>
+
+<p>La <i>msica</i>, reducida primero la guitarra y al canto de algunas
+jcaras entonadas por ciegos, admiti ya el artificio <i>de la harmona,
+cantndose tres y cuatro</i>, y el encanto de la <i>modulacin</i>, aplicada
+ la representacin de algunos dramas, que del lugar en que ms
+frecuentemente se oan tomaron el nombre de <i>zarzuelas</i>. La <i>danza</i>
+aadi con sus movimientos, medidos y locuaces, nuevos estmulos la
+ilusin y al gusto de los ojos. La <i>pintura</i> multiplic los objetos de
+esta misma ilusin, dando formas significantes y graciosas las
+mquinas y tramoyas inventadas por la mecnica,<a name="page_407" id="page_407"></a> y animndolo y
+vivificndolo todo con la magia de sus colores, Y la <i>poesa</i>, ayudada
+de sus hermanas, desenvolvi sus fuerzas, despleg sus alas, y vagando
+por todos los tiempos y regiones, no hubo ni en la historia ni en la
+fbula, en la naturaleza ni en la poltica, acciones y acaecimientos,
+vicios virtudes, fortunas desgracias, que no se atreviese imitar y
+presentar sobre la escena.</p>
+
+<p>Entonces fu cuando todos los ingenios se cieron para buscar en ella
+su inters su aplauso. Los empleos, la profesin y el estado no
+detenan ninguno en esta senda de gloria, y, animados todos por la
+proteccin y la recompensa, se vi hasta dnde poda llegar en aquella
+sazn el talento ayudado de la opinin y del poder. De innumerables
+dramas que se presentaron esta competencia, oimos todava algunos con
+gran deleite sobre nuestra escena; pero los de Caldern y Moreto, que
+ganaron entonces la primera reputacin, son hoy, pesar de sus
+defectos, nuestra delicia, y probablemente lo sern mientras no
+desdeemos la voz halagea de las musas.</p>
+
+<p>Con arreglo su fin de solemnizar fiestas de corte, los dramas de que
+tratamos ahora descuellan casi todos por su lujo teatral, abundando en
+apariciones de dioses, terremotos y lluvias de fuego, que el poeta
+emplea para su objeto,<a name="page_408" id="page_408"></a> fin de que los maquinistas y pintores
+escengrafos del Buen Retiro hagan alarde de su arte. Con frecuencia nos
+ofrecen tambin partes cantables, y stas, juntamente con las dems
+mudanzas escnicas diversas, les imprimen cierta semejanza con las
+peras; pero, sin embargo, la poesa no se subordina la msica,
+viniendo sta en ayuda de la primera, para interpretar su modo el
+sentido de la poesa. Hllase slo una de estas comedias, titulada <i>La
+prpura de la rosa</i>, destinada toda al canto. Por lo que hace su
+mrito potico, han de estimarse algunas entre las mejores obras de
+Caldern, ofreciendo los mitos antiguos bajo un aspecto moral al estilo
+romntico; el elemento potico es siempre aqu lo principal, empleando
+slo ese ornato externo y pomposo como una envoltura agradable. Al
+contrario, en otras fiestas se observa menudo, por desgracia, que el
+poeta se amolda ms al encargo que ha recibido, que seguir sus propios
+y naturales impulsos; el predominio de la pompa escnica, que ahoga
+alguna vez los arranques poticos del autor, anuncia la decadencia del
+teatro, y al parecer arrastra en ella al poeta. Por lo dems, que
+ciertos resortes dramticos espaoles; que ciertos personajes y
+situaciones; que los celos y la venganza castellana, y que nombres
+modernos alternen con los<a name="page_409" id="page_409"></a> griegos, no debe extraar nadie, porque en
+todas estas composiciones, la mitologa toma, en general, la forma de
+tradicin fantstica del ciclo de Carlomagno.</p>
+
+<p>Como lo ms esencial del argumento de las comedias mitolgicas est
+contenido en su mismo ttulo, no podemos aqu ser muy prolijos en el
+examen de estos dramas de Caldern, Sin extendernos, pues, como
+quisiramos, nos limitaremos hacer algunas indicaciones acerca de las
+siguientes:</p>
+
+<p><i>El mayor encanto, amor.</i>&mdash;Circe, la de Homero, antes de llegar manos
+de nuestro dramaturgo, haba hecho ya diversas correras por las obras
+de los poetas romnticos, bastndonos slo recordar <i>La Morgana</i>, de
+Lancelote y de Boyardo; <i>La Alcina</i>, del Ariosto, y <i>La Armida</i>, del
+Tasso. Caldern ha includo en su poesa, cuyo fundamento es la
+<i>Odisea</i>, X, 135 574, y XII, 8 141, algunos rasgos de esas formas
+romnticas de la tradicin antigua, particularmente de <i>La Jerusaln
+libertada</i>, cap. 16, y de <i>El Orlando furioso</i>, cap. 6. Rejuvenecida
+por completo con todos sus encantos se muestra en este drama la antigua
+fbula; pero, en lo general, bajo una forma nueva, y llevando el sello
+romntico. As como los compaeros de Ulises se encuentran encadenados
+por la belleza de Circe, y por su isla, semejante al Paraso,<a name="page_410" id="page_410"></a> as
+tambin el lector se siente adormecido por las alas del deleite,
+creyndose trasladado una isla maravillosa, desde la cual ve, en lo
+profundo, la mar azulada sus riberas encantadas formando graciosas
+bahas, y sus suaves colinas, que parecen respirar amor.</p>
+
+<p><i>El golfo de las sirenas.</i>&mdash;gloga piscatoria, continuacin de la
+anterior, y que refiere las persecuciones, que sufri Ulises, de la
+clera de Circe y de Venus. En <i>Scila y Caribdis</i> vemos alegoras, que
+indican los extravos de la razn bajo la influencia de los sentidos.</p>
+
+<p><i>El monstruo de los jardines.</i>&mdash;El antiguo mito, base de este drama, es
+atribudo los poetas cclicos en el escolio la <i>Iliada</i>, XIX, 332.
+Caldern aprovech tambin algo de Ovidio, <i>Metamorphos.</i>, XIII, 162, y
+<i>Arsamat.</i>, I, 689. Aquiles, criado en la soledad de los bosques por su
+solcita madre, y oculto todo el mundo, no puede resistir, ya mancebo,
+ su natural afn de vivir en otra esfera, y huye de su encierro.
+Encadenado por los encantos de Deidamia se disfraza de mujer, y vive
+desconocido de todos, entregado su amor tranquilamente en la corte de
+la bella Princesa, hasta que la guerra penetra en esta regin pastoril,
+y despierta su alma de esa embriaguez amorosa al cumplimiento de los
+deberes ms sagrados<a name="page_411" id="page_411"></a> del hombre. El colorido voluptuoso y suave de este
+cuadro; el vuelo reposado de la lrica que en l se nota; las floridas
+descripciones de esos tiernos ensueos amorosos; el brillo y la pompa de
+las fiestas, que se celebran en la corte del rey de Sciros, y, lo
+lejos, el estrpito belicoso de los hroes griegos, forma un conjunto
+harmonioso, que transporta en una especie de xtasis quien la lee la
+oye.</p>
+
+<p><i>Eco y Narciso.</i>&mdash;Drama, que forma pareja con el anterior, y no inferior
+ l bajo ningn aspecto, trazado con arreglo la conocida fbula de
+las <i>Metamorfosis</i>, de Ovidio, III, 359 510. Segn la indicacin, que
+se hace al terminar, fu escrito de orden superior, y se represent por
+vez primera, ante el Rey y la Reina, en el teatro del Buen Retiro.
+Cun grande es la harmona&mdash;dice Malsburg,&mdash;de este idilio de Narciso!
+Es una pera en palabras! El placer de la msica lo sentimos, al oirla
+sin acompaamiento instrumental alguno. El poeta no se ha propuesto
+conmovernos ni sorprendernos mucho: es un juego agradable en la dorada y
+verde Arcadia, con su cielo de azul pursimo; lo trgico, que se
+encuentra en ella, nos conmueve slo la ligera, y se pierde, como por
+magia, en dulces cantos, acompaados de un arpa melanclica. Toda la
+composicin es flores y colorido, y<a name="page_412" id="page_412"></a> pesar de la tempestad, que en
+ella reina, la seductora catstrofe nos sonre como grata y lejana
+cancin pastoril<a name="FNanchor_115_115" id="FNanchor_115_115"></a><a href="#Footnote_115_115" class="fnanchor">[115]</a>.</p>
+
+<p><i>Ni Amor se libra de amor.</i>&mdash;Nos ofrece el lindo cuento de Amor y
+Psiquis, de Apuleyo, de una manera tan superior, que es preciso
+calificar este drama entre los primeros y ms bellos de las obras de la
+misma clase de Caldern. Difernciase de las dems comedias mitolgicas
+por el simbolismo manifiesto, que predomina en toda la composicin. La
+ltima parte del cuento, narracin de Apuleyo, el arrepentimiento y
+castigo de Psiquis, est muy compendiada. Lope de Vega haba escrito
+tambin un drama, titulado <i>Psiquis y Cupido</i> (vase el prlogo al
+<i>Peregrino</i>), que, segn parece, se ha perdido por completo.</p>
+
+<p><i>Celos aun del aire matan.</i>&mdash;Con la fbula de Cfalo y Proclis, de las
+<i>Metamorfosis</i>, de Ovidio, VII, 794, aparece tambin en ntimo y
+artstico enlace el famoso Herstrato, que incendi el templo de Diana.
+Este drama, tambin,<a name="page_413" id="page_413"></a> es uno de los mejores de su clase, y contiene
+muchos rasgos de verdadero genio.</p>
+
+<p><i>El faetonte</i> <i>El hijo del Sol, Faetn</i>.&mdash;Una fiesta, en la cual
+Caldern ha manejado con gran libertad el mito conocido de las
+<i>Metamorfosis</i>, de Ovidio, I, 745 y siguientes, y II, 1 y siguientes,
+varindolo con arreglo otros motivos dramticos, inventados por el
+autor. Faetn y Peleo se enamoran ambos de Tetis, y el primero pierde la
+razn la puesta del carro del Sol, al ver que Peleo roba Tetis y se
+la lleva.</p>
+
+<p><i>Apolo y Clmene.</i>&mdash;Puede considerarse como la primera parte de <i>El
+faetonte</i>. Clmene, hija de Admeto, se cra en un desierto por miedo
+un orculo. Apolo es enviado por Jpiter esta regin. Enlzase con
+esto el amor de Elytia Apolo, de las <i>Metamorfosis</i>, de Ovidio, IV,
+256, y el paseo de Cfiro con Flora, de los <i>Fastos</i>, del mismo Ovidio,
+V, 195. Este drama, pesar de algunas bellezas aisladas (en particular
+la escena nocturna en el jardn, cuando juegan al escondite las varias
+parejas de amantes), nos ofrece cierto vaco interior y falta de
+substancia, como sucede tambin en muchas otras composiciones de esta
+ndole, probando que no siempre brilla el estro potico aun cuando lo
+mande un Rey.</p>
+
+<p><i>Los tres mayores prodigios.</i>&mdash;Destinado probablemente al jardn del
+Buen Retiro. El teatro<a name="page_414" id="page_414"></a> se divida en tres compartimentos en fila, en
+los cuales se representaban los tres actos por tres compaas diversas.
+Esta fiesta es una de las producciones ms dbiles de nuestro poeta.</p>
+
+<p><i>Fortunas de Andrmeda y Perseo.</i>&mdash;El argumento de este drama, de mucha
+msica y lujo de decoraciones, y tambin de extraordinaria poesa,
+proviene de las <i>Metamorfosis</i>, de Ovidio, IV, 609 y siguientes. La
+gruta de Morfeo, de las <i>Metamorfosis</i>, XI, 592, y la representacin del
+Trtaro, de las mismas <i>Metamorfosis</i>, IV, 932.</p>
+
+<p><i>La fiera, el rayo y la prpura.</i>&mdash;Drama parecido pera, de argumento
+muy variado y lleno de portentos, cnticos y danzas. La parte potica no
+es muy importante. Los mitos de Anarete y de Pigmalin (de las
+<i>Metamorfosis</i>, de Ovidio, XIV, 698, y X, 243), estn enlazados con una
+tercera fbula de la invencin peculiar del poeta.</p>
+
+<p><i>El laurel de Apolo.</i>&mdash;Segn las mismas palabras de Caldern,</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">No es comedia, sino slo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Una fbula pequea,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En que, imitacin de Italia,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Se canta y se representa.</span><br />
+</p>
+
+<p>El argumento, la transformacin de Dafne<a name="page_415" id="page_415"></a> en laurel, la victoria de
+Apolo contra la serpiente Python y su disputa con Cupido, dimana de las
+<i>Metamorfosis</i>, de Ovidio, I, 438 y siguientes. A la conclusin se
+ofrece el laurel al Rey.</p>
+
+<p><i>La prpura de la rosa.</i>&mdash;Desenvuelve el bello mito de Venus y de
+Adonis, con arreglo las <i>Metamorfosis</i>, de Ovidio, X, 503, exornndolo
+con gracia. Consrvase aqu la loa con las figuras alegricas. Esta
+pieza consta slo de un acto con arreglo la terminologa espaola; no
+es comedia, sino zarzuela, como se llama tambin en las antiguas
+ediciones. Las modernas de este mismo autor no son, pues, exactas cuando
+suprimen su calificacin propia, dndoles diverso nombre.</p>
+
+<p><i>Amado y aborrecido.</i>&mdash;Slo son mitolgicos los nombres, y su ingeniosa
+fbula, original de Caldern. Consiste en una disputa entre Venus y
+Diana acerca de cul es ms fuerte, el odio el amor: prubanlo en un
+mortal, y la balanza tarda largo tiempo en inclinarse; pero al fin vence
+el amor.</p>
+
+<p><i>Fineza contra fineza.</i>&mdash;Parecida por su argumento la anterior, y,
+como ella, de invencin del autor, aunque la mitologa desempee tambin
+su papel exterior. Ni en su pensamiento ni en su desarrollo es ms que
+mediana. Es posible que la historia de Olimpo y Sofronia,<a name="page_416" id="page_416"></a> del acto
+tercero, sea una reminiscencia del Tasso.</p>
+
+<p><i>Fieras afemina amor.</i>&mdash;Desenvuelve las hazaas de Hrcules. Las
+aplicaciones de la maquinaria que hubo de exigir su representacin,
+debieron ser de las ms complicadas, porque casi todas las hazaas
+atribudas Hrcules aparecen en este drama. Entre otras, trepa la
+cima del Parnaso, monta all en el caballo Pegaso y cabalga en l por
+los aires, para pelear con el dragn, que guarda las manzanas de las
+Hesprides. En la loa son los personajes parlantes el guila de dos
+cabezas de Austria, el fnix, el pavo real, los doce meses del ao y los
+doce signos del Zodiaco. No es grande el mrito de esta obra.</p>
+
+<p>De composicin muy semejante las mitolgicas, y con el propsito
+tambin de interesar los sentidos por la pompa escnica y por el cambio
+continuo de decoraciones, son la mayor parte de las comedias, cuyo
+argumento ha sacado Caldern de novelas y poesas antiguas. Con arreglo
+ las palabras que leemos en <i>El maestro de danzar</i>,</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">......Las locuras</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De Esplandin y Belians,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Amads y Beltenebros,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">A pesar de Don Quijote,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Hoy vivir han vuelto.</span><br />
+</p>
+
+<p><a name="page_417" id="page_417"></a></p>
+
+<p>Hay motivos para extraar que el poeta haya llevado la escena los
+singulares cuentos de los libros de caballera, y en este concepto se ha
+observado, en son de burla, que los hroes gigantes y damas encantadas
+de Amads y de Esplandin se haban refugiado en el teatro despus de
+expulsarlas Don Quijote de los libros; pero tampoco es posible negar que
+Caldern ha mejorado esas invenciones desordenadas y fantsticas de los
+antiguos romances, revistindolas de verdadera y ms brillante poesa.
+La accin es indudablemente de carcter pico marcado, y, con arreglo
+la ndole de estos materiales, prestbanse con dificultad servir para
+una composicin verdaderamente dramtica; pero pesar de este
+obstculo, que se encuentra en las obras de Caldern, correspondientes
+esta clase, quin podr oponerse renegar del encanto de este mundo
+romntico y maravilloso, realzado con todas las galas de la poesa y
+expresado en el lenguaje ms florido? Esa brillante magia, cuya seal
+surgen de los desiertos castillos suntuosos, coros invisibles que
+entonan dulces cnticos, y ninfas voluptuosas que estrechan los
+guerreros en sus brazos despus de sus trabajos; esa ostentacin
+escnica que nos transporta, ya perfumados jardines, la sombra de
+mirtos y naranjos, ya palacios de<a name="page_418" id="page_418"></a> oro resplandeciente, ya islas
+encantadas; esa multitud de aventuras novelescas en un pas maravilloso
+en que toman forma sensible todos los asuntos de la fantasa; todo esto,
+junto con una exposicin que centuplica sus bellezas con sus ricas y
+artsticas pinceladas, atrae el espritu con sus gratsimas imgenes, y
+lo arrulla, hacindolo olvidarse de la realidad. Hay en este drama,
+aunque pertenezca otro gnero literario, lo mismo que en los cantos
+del Ariosto.</p>
+
+<p><i>La puente de Mantible</i><a name="FNanchor_116_116" id="FNanchor_116_116"></a><a href="#Footnote_116_116" class="fnanchor">[116]</a>.Caldern&mdash;Composicin llena de los ms
+extravagantes prodigios. La expedicin<a name="page_419" id="page_419"></a> guerrera de Carlomagno contra el
+gigante sarraceno, Fierabrs; los combates incesantes entre los
+caballeros moros y cristianos; el lugar encantado, con su ro de verdes
+orillas; el puente maravilloso, que aparece y desaparece, y el palacio
+mgico, edificado en la cabeza de un enano de bronce, forman el marco,
+en cuyo centro se desarrollan los amores de Guido de Borgoa y de
+Floripes. El primero, con otros caballeros francos, ha cado en manos de
+Fierabrs, siendo encerrados todos en el castillo encantado para morir
+al da siguiente. Floripes, hermana de Fierabrs, entra en la prisin de
+su amante y mata los carceleros; pero Fierabrs acude corriendo, y
+pone sitio al castillo para rendir por hambre su hermana y los
+caballeros cristianos. Guido cae prisionero en una salida que hacen, y
+ya est punto de sucumbir, pesar de los ruegos de Floripes, cuando
+sus compaeros lo libertan, y se abren paso por el ejrcito de Fierabrs
+para poner en noticia de Carlomagno la situacin apurada de sus pares.
+El Emperador est separado del territorio sarraceno por un ro temible y
+torrencial, no habiendo en l ms que la puente de Mantible, guardada
+por el gigante Galafre; pero Guido se lanza con su corcel en la
+corriente, y llega as al lugar ocupado por los cristianos.<a name="page_420" id="page_420"></a> Sabedor
+Fierabrs de la huda del caballero, acorre al puente y hace all cara
+con sus gigantes, por una parte al Emperador y al ejrcito cristiano que
+lo ataca, y por otra los caballeros del castillo, que lo acometen
+las rdenes de su hermana Floripes. La victoria se decide al fin por los
+cristianos: el puente es hecho pedazos por ellos; Fierabrs cae desde l
+ los pies del Emperador, amenazndole hasta en su cada; Carlomagno da
+orden de tratarlo con dulzura, y Floripes da su mano Guido.</p>
+
+<p><i>El jardn de Falerina</i><a name="FNanchor_117_117" id="FNanchor_117_117"></a><a href="#Footnote_117_117" class="fnanchor">[117]</a>.Caldern&mdash;Trata de la conocida hazaa de
+Rolando, de Boyardo, cuando vence el arte mgico de la hada Falerina, y
+pone en libertad las damas y caballeros cristianos, presos en su
+jardn mgico. Este drama se distingue tambin por su brillante poesa
+romntica, hablando al alma por la nobleza y ternura de los
+sentimientos, y por el espritu verdaderamente caballeresco que en toda<a name="page_421" id="page_421"></a>
+ella reina, as como arrebata la imaginacin por la pompa y variedad de
+sus decoraciones.</p>
+
+<p><i>El castillo de Lindabridis.</i>&mdash;Drama en general inmejorable, rebosando
+en hechos maravillosos, sucesos y casos increbles, en una palabra, en
+las <i>magnanimes mensonges</i> de la caballera fantstica. Proviene su
+argumento del libro clebre de <i>El caballero de Febo, espejo de
+prncipes y caballeros</i><a name="FNanchor_118_118" id="FNanchor_118_118"></a><a href="#Footnote_118_118" class="fnanchor">[118]</a>. La princesa trtara Lindabridis, quien
+su hermano ha despojado del trono, no dispone de otro medio para
+recuperarlo que el hallazgo de un esposo, que aventaje al usurpador en
+valor y en prudencia. En un palacio encantado atraviesa los aires,
+recorriendo todos los pases, para buscar el marido que necesita. Grande
+es el nmero de los que, atrados por sus encantos y por la suerte
+codiciada que les aguarda, se creen dignos de alcanzar su mano. Las
+luchas de los rivales y otras diversas aventuras del caballero Febo y
+del prncipe Rosicler, enlazadas con la accin principal, llenan esta
+comedia, que<a name="page_422" id="page_422"></a> termina con un gran torneo que decide la contienda, y con
+las bodas de Rosicler y de Lindabridis.</p>
+
+<p><i>Hado y divisa de Leonido y Marfisa</i><a name="FNanchor_119_119" id="FNanchor_119_119"></a><a href="#Footnote_119_119" class="fnanchor">[119]</a>.Caldern&mdash;Vera Tassis asegura
+que sta es la ltima obra de Caldern, escrita los ochenta y un aos.
+Sin embargo, el fuego de la imaginacin del autor es aqu juvenil,
+encontrndose pocas faltas, de las que se hallan en las restantes
+comedias de los ltimos aos de su vida; como afirma muy acertadamente
+V. Schmidt, parece que la luz de su poesa, antes de extinguirse, brilla
+por ltima vez clara y vigorosa. El argumento, con su varia y rica
+alternativa de las ms diversas imgenes y situaciones; con sus
+caballeros, tan valerosos y tan inquietos, siempre<a name="page_423" id="page_423"></a> amando peleando, y
+con sus damas varoniles, se nos presenta al alma como un sueo
+agradable, respirando dulce soolencia; los cuadros tan sentidos que en
+ella se trazan, la vez que su diccin galana y abundante, ya sublime,
+ya atrevida, ya dulce, ya agradable, realzan ms el encanto de su
+conjunto. Digna es, por tanto, de ser tratada y explicada ms
+prolijamente.</p>
+
+<p>Arminda, princesa de Trinacria, y sus dos pretendientes, los prncipes
+de Rusia y de Suavia, persiguen Leonido con sus espadas desenvainadas,
+dndole apenas tiempo de refugiarse en una barca con un compaero fiel,
+y escapar, fuerza de remos, de sus perseguidores. El fugitivo, sin
+saberlo, ha dado muerte en un torneo un hermano de Arminda, por
+haberse alabado de que su novia Mitilene es la dama ms bella de la
+tierra. Arminda promete dar su mano quien quiera que le entregue el
+matador, muerto vivo, apresurndose los Prncipes ganar tan
+codiciado premio. El lugar de la escena se muda de Trinacria Mitilene.
+Leonido desembarca con su compaero; deja su escudo y su armadura cerca
+de una caverna de la ribera, y sale en busca de guarida. Marfisa,
+vestida de pieles, sale su vez de la caverna; ve las armas, y
+experimenta un sentimiento vago y agradable; pero el viejo<a name="page_424" id="page_424"></a> encantador
+Argante la arrastra la fuerza la gruta. Presntase entonces la
+princesa Mitilene, con brillante acompaamiento, con msica y cnticos;
+se propone, por curiosidad, robar Marfisa, siendo la msica el medio
+ms eficaz de lograrlo, ya que los pastores, que han visto muchas veces
+desde lejos la beldad portentosa que habita la gruta, le han asegurado
+que aqulla ser atrada irresistiblemente por tan gratos sonidos. Pero
+lo impiden otros sucesos que ocurren: Leonido, que se hace pasar por un
+mercader nufrago, se arroja los pies de Mitilene pidindole
+proteccin, llegando casi en seguida la noticia de que su amante ha
+muerto manos de Leonido. La Princesa clama venganza y se aleja de all
+precipitadamente, declarando que, por la muerte de su amante, le
+corresponde, por juro de heredad, el trono de Trinacria. Alegre Leonido
+de que nadie se acuerde de l, se queda all solo, presentndose
+entonces Marfisa, y sintiendo ambos, al verse por vez primera, tierna y
+recproca simpata. Leonido se prepara arrancar Marfisa de su triste
+morada, cuando acude colrica la furia Megera, evocada del Infierno por
+Argante, y huye, llevndose por los aires Marfisa entre tempestades y
+terremotos.</p>
+
+<p>En el acto segundo reina la mayor tranquilidad.<a name="page_425" id="page_425"></a> Leonido se acerca de
+nuevo recoger sus armas y ver Marfisa; arranca un peasco de la
+caverna, y mira la doncella en un saln de cristal en medio de sus
+ninfas, que la cubren de galas y regocijan sus odos con cnticos
+agradables. El mgico Argante rodea su pupila con estas seducciones
+para tenerla contenta en la caverna, porque una profeca le amenaza con
+el peligro de matar quien ms ama, de perecer por mano del mismo.
+Leonido se presenta Marfisa y le cuenta su vida, dicindole que haba
+sido expuesto la inclemencia del cielo, adoptndolo el duque de
+Toscana, y que ms tarde, ya hecho caballero, por amor Arminda haba
+dado muerte su hermano. Marfisa, en un espejo mgico, hace ver su
+amada, que, con ayuda de los dos Prncipes, busca aquel matador. El
+amor aleja de all Leonido, causa del peligro que le amenaza; pero
+antes de separarse de la joven que habita en la gruta, cambian ambos dos
+alhajas que llevan desde sus primeros aos, y que son exactamente
+iguales, llenndolos de sorpresa este hallazgo. La escena inmediata es
+otra vez en Trinacria. Mitilene desembarca con poderoso ejrcito para
+conquistar la isla, y ya se prepara recibirla y pelear con ella
+Arminda con sus soldados, cuando Megera abre el crter del Etna, que
+despide<a name="page_426" id="page_426"></a> en todas direcciones corrientes de lava y de fuego, y que
+obliga Mitilene refugiarse en sus buques. Arminda corre el peligro
+de morir abrasada en su tienda; pero Leonido, vestido como un guerrero
+ordinario, arrebata su presa las llamas.</p>
+
+<p>La accin en el acto tercero es en el palacio de Arminda. Casimiro, to
+de las dos Princesas, que se hacen la guerra, ha llegado ya para poner
+fin su contienda; al ver Leonido, que, como salvador de Arminda,
+tiene libre entrada en el palacio, experimenta hacia l extraa
+simpata. Arminda (que no conoce al matador de su hermano, no habindolo
+visto nunca, y slo sabe que se llama Leonido, por cuya razn ignora que
+el salvador de su vida, que lleva un nombre falso, es realmente ese
+mismo matador) excita Leonido, por quien siente cierta inclinacin
+amorosa, provocar al matador de su hermano y pelear con l muerte,
+puesto que su mano ha de ser la recompensa que obtenga. Leonido se queda
+anonadado; pero su amigo le hace volver en s de su asombro, y se ofrece
+ tomar sus armas, y, fingiendo ser Leonido, pelear con l. Otra vez
+aparece de nuevo la gruta de Mitilene; presntase el amigo de Leonido
+para recoger las armas de ste; pero lo mata el prncipe de Suavia en
+una emboscada, tomndolo por<a name="page_427" id="page_427"></a> Leonido. Marfisa cree tambin que ha
+muerto su amigo; se reviste su armadura excitada por el deseo de alejar
+de l la vergenza de su cobarde abstencin, despus de enterarse del
+suceso, y llega Trinacria, rompiendo el encanto y desoyendo los
+consejos de Argante.</p>
+
+<p>En la escena ltima se han hecho los preparativos del torneo, delante
+del palacio de Arminda: Marfisa y Leonido se aprestan la pelea, pero
+se conocen y combaten con cierto temor. Casimiro los separa, y se
+informa de su procedencia. Al presentarle las joyas, que ambos guardan,
+averigua que son los dos hijos gemelos suyos y de Matilde, princesa de
+Trinacria, que los ha dado luz en secreto. Los dos, despus de nacer,
+fueron enviados escondidas Casimiro; pero el buque que los llevaba
+naufrag en las costas de Toscana, robando Argante la nia, y
+amamantando una leona al varn. Despus de esta aclaracin, Leonido
+ofrece su mano Arminda; el prncipe de Rusia hace lo mismo con
+Marfisa, y Mitilene se casa con el prncipe de Suavia.</p>
+
+<p>Otras novelas y libros caballerescos son tambin el fundamento de los
+dramas siguientes:</p>
+
+<p><i>Los hijos de la fortuna, Teagenes y Clariclea.</i>&mdash;De la clebre novela
+de Heliodoro<a name="FNanchor_120_120" id="FNanchor_120_120"></a><a href="#Footnote_120_120" class="fnanchor">[120]</a>, que<a name="page_428" id="page_428"></a> Cervantes tuvo ya la vista al escribir su
+<i>Persiles</i>. De los muchos hechos extraos, en parte, y en parte
+agradables interesantes, que componen esa novela, slo se aprovechan
+los ms notables. Bastan stos, sin embargo, para formar una accin
+dramtica de mucho movimiento; pero el mrito principal de esta obra de
+Caldern consiste en su belleza moral, y en la pureza de sentimientos
+que en ella predominan; en la pintura incomparable de la tierna
+inocencia de la herona, y en los nobles y elevados sentimientos de su
+amante, que no slo salen ilesos, sino que brillan con resplandor ms
+vivo, pesar de los tormentos y de las contrariedades que experimentan
+en su vida.</p>
+
+<p><i>Argenis y Poliarco.</i>&mdash;De la novela latina <i>Argenis</i>, de John Barclay,
+conocida ya en Espaa por dos traducciones de Josef Pellicer de Salas, y
+de Gabriel Correa (impresas ambas en Madrid en 1626). Evidentemente
+contiene esta novela una descripcin de la historia poltica de Francia
+bajo Enrique III, y, con nombres fingidos, la de los hombres ms
+clebres de aquella poca, entre los cuales aparece Felipe<a name="page_429" id="page_429"></a> II con los
+colores ms repugnantes<a name="FNanchor_121_121" id="FNanchor_121_121"></a><a href="#Footnote_121_121" class="fnanchor">[121]</a>; pero Caldern prescinde de todas estas
+alusiones, atenindose nicamente su fbula.</p>
+
+<p><i>Amor, honor y poder.</i>&mdash;Se funda en una novela de Bandello (II, nov.
+38), que, su vez, descansa tambin en datos histricos. Los
+principales personajes son Eduardo III, rey de Inglaterra, y Estela de
+Salverich (la condesa de Salisbury). Puede servir la de Caldern para
+hacer comparaciones interesantes con el antiguo y excelente drama ingls
+<i>Edward the Third and the Black Prince</i>, atribuda recientemente, con
+plena razn, Shakespeare. Ambas son, sin embargo, completamente
+diversas. Shakespeare no ha tenido presente para nada la novela, sino
+slo la tradicin histrica. El amor de Eduardo la bella Condesa llena
+slo su acto primero. Esta mujer enrgica se da trazas de proteger su
+honor, tomando una resolucin varonil, y obligar al Rey volver de
+nuevo su herica y magnnima senda, llenando la segunda mitad del
+drama las hazaas ejecutadas por el Monarca, despus de vencer su
+pasin. La comedia espaola,<a name="page_430" id="page_430"></a> al contrario, gira toda ella sobre la
+lucha, que se establece entre el honor, el poder y el amor. Eduardo,
+apasionado hasta el extremo de la bella Condesa, y persuadido de que
+sern vanos sus esfuerzos para lograr sus deseos, intenta forzarla; pero
+ella es bastante discreta para burlarse de todas sus estratagemas, y
+llega dominarlo de tal modo con la nobleza de sus sentimientos, que su
+amor sensual se trueca en respeto y veneracin, y despus, cuando cesa
+la lucha entre esos tres poderes, ella le ofrece voluntariamente su
+mano.</p>
+
+<p>Quedan todava diversas comedias, que, como algunas de las mencionadas
+ltimamente, son de argumento fantstico y de lujo escnico, como ellas;
+pero, segn todas las probabilidades, de la exclusiva invencin del
+poeta. Si no fuese otro nuestro objeto que presentar Caldern por su
+lado ms favorable, pasaramos adrede por alto estas composiciones
+ostentosas, puesto que se observa en ellas, no obstante la variedad y
+riqueza de su fondo, como cierto cansancio y vaco interior, no
+ciertamente compensado por la superabundancia de sus galas exteriores.
+Sus personajes son de ordinario prncipes y princesas de los pases ms
+diversos de Europa, juguetes de los ms extraos acontecimientos, aunque
+incapaces tambin de excitar nuestro inters. No<a name="page_431" id="page_431"></a> faltan en ellas, sin
+duda, extraas aventuras, desafos, serenatas la luz de la luna,
+grutas misteriosas, en las cuales se pronuncian orculos, y castillos
+antiguos, rodeados de jardines solitarios; pero todos estos estmulos
+romnticos, y alguna que otra escena importante, no bastan para hacernos
+olvidar sus defectos y su falta de arte, genuinamente dramtico. A esta
+clase pertenece la comedia <i>Efectos de odio y de amor</i>, cuya herona,
+Cristerna, representa, al parecer, la reina Cristina de Suecia. Para
+formar una idea de lo fabuloso de su geografa, tngase en cuenta que se
+dice en ella que el Danubio es el lmite entre Rusia y Suecia; los
+protagonistas, adems de la Reina, son el duque de Rusia y los duques de
+Albania y de Gothia; algunas bellezas de su parte cmica no contrapesan
+la vaciedad de la parte seria. Los mismos defectos se observan en las
+piezas verdaderas de espectculo, <i>Auristela y Lisidante</i>, y <i>Los tres
+afectos de amor</i>. De ms mrito, pero formada con iguales elementos, es
+<i>El conde Lucanor</i>, obra fantstica, cuya accin alterna entre Egipto y
+Toscana, y cuyos principales personajes son un prncipe de Rusia, otro
+de Hungra, el duque de Toscana, el Sultn y una encantadora egipcia; no
+escasean en ella detalles agradables y poticos, pero la traza de pera
+de su conjunto y lo<a name="page_432" id="page_432"></a> alambicado de su exposicin, ahogan por completo
+estas bellezas aisladas. Este drama no tiene nada de comn con la
+clebre coleccin de novelas de igual nombre, del infante Don Juan
+Manuel.</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/pg_432.png" width="90" height="124" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_xi.png" width="543" height="204" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p><a name="page_433" id="page_433"></a></p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_XI" id="CAPITULO_XI"></a>CAPTULO XI.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Comedias romnticas de Caldern.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_xi-l.png" width="61" height="70" alt="L" title="L" />
+</span>A enumeracin de las comedias de Caldern nos ofrece ahora una serie de
+dramas, que no pueden calificarse de otra manera, que, con el nombre,
+demasiado genrico, de comedias romnticas. Estas composiciones, que son
+todas, al parecer, de la exclusiva invencin del poeta, por cuya razn
+no pueden ser comprendidas en las divisiones anteriores, tienen, sin
+embargo, argumento demasiado serio para que se las llame nicamente
+comedias, y de aqu que las juntemos bajo el epgrafe tan general
+indicado, pesar de lo diverso de sus elementos predominantes.</p>
+
+<p><i>El pintor de su deshonra.</i>&mdash;A quien se sienta dispuesto dudar del
+genio sublime de nuestro poeta castellano, le presentaremos esta
+magnfica tragedia, de lo mejor, sin duda, que<a name="page_434" id="page_434"></a> ha escrito Caldern, y
+que reune todos los encantos de la poesa romntica con notable
+profundidad psicolgica, y una impresin trgica conmovedora en sumo
+grado. El lugar de la accin del primer acto es la residencia del
+gobernador de Gaeta, el cual, en la primera escena del mismo, felicita
+por su llegada al mismo sitio su amigo el espaol Don Juan Roca, y
+su joven esposa Serafina. Porcia, la hija del gobernador, traba pronto
+amistad con Serafina, confindose ambas sus secretos amorosos. La
+primera cuenta que acepta en secreto las pretensiones del prncipe de
+Ursino, y la segunda describe con fuego la pasin que le inspir el
+hermano de Porcia, Don Alvaro, correspondida por l con igual
+vehemencia. Pero Don Alvaro se haba embarcado despus, recibindose
+poco la noticia de haber naufragado el buque que lo llevaba, pereciendo
+todos los pasajeros. Esta noticia la anonad por completo, acabando la
+obra las instancias repetidas de su padre, para que diese su aprobacin,
+como lo hizo, su enlace con Don Juan. Serafina, al referir estos
+sucesos, se impresiona de tal modo por la fuerza de su sentimiento, que
+cae en tierra sin sentido, saliendo Porcia presurosa para pedir socorro.
+En este instante se presenta un desconocido, mira la desmayada y se
+inclina sobre ella con la expresin<a name="page_435" id="page_435"></a> del inters ms vivo; Serafina abre
+los ojos, y despus de gritar Alvaro! cae otra vez en tierra desmayada.
+En efecto, la noticia de la muerte de su amante era falsa, porque
+encontr medio de salvar su vida del naufragio. La escena, en que se
+encuentran de nuevo los dos amantes en una situacin tan dramtica, est
+escrita con toda la perfeccin y ternura de afectos, de que era capaz el
+pincel de Caldern, y conmueve hasta admirarnos el principio de este
+cuadro, que ha de representar la lucha entre el deber y el amor en el
+corazn de Serafina. La desdichada se empea con toda la energa de su
+alma en dominar su inclinacin, declarando Don Alvaro, con fingida
+frialdad, que se cas con su esposo por deber y por amor. Durante esta
+entrevista se oye un caonazo: es la seal que anuncia la partida de Don
+Juan; Serafina se apresura acompaarlo su patria, y Don Alvaro se
+queda en Gaeta sin esperanza.</p>
+
+<p>El acto segundo nos ofrece Don Juan, en su residencia de Barcelona,
+ocupado en retratar su esposa, por ser aficionado entusiasta la
+pintura. La paz y la felicidad rodean, al parecer, este matrimonio, y
+hasta los recuerdos de lo pasado se han borrado ya del corazn de
+Serafina. De repente, al dejar Don Juan sola su esposa, entra en la
+habitacin<a name="page_436" id="page_436"></a> un hombre vestido de marinero: es Don Alvaro, que, no
+pudiendo resistir su antiguo amor, se ha encaminado con este disfraz
+Barcelona; con nuevas splicas atormenta el corazn de Serafina, pero
+ella le representa con tanta energa y elocuencia lo insensato y lo vano
+de sus deseos, que l resuelve, por su parte, luchar con su amor, y no
+turbar ms, en adelante, la tranquilidad de su amada. Las escenas
+siguientes trazan con los colores ms bellos las fiestas del Carnaval en
+la orilla del mar de Barcelona. Don Juan, con su esposa, se halla en una
+quinta de un amigo, situada en la ribera, y se mezcla tambin con la
+muchedumbre, entregada estas diversiones; all los encuentra Don
+Alvaro, pero sin acercarse ellos, porque aparentemente ha triunfado de
+su amor. Un da, cuando la gente alborozada se abandona por completo
+estas fiestas, se oye de repente la voz de fuego. La quinta, en donde
+habita Don Juan, es presa de las llamas; Serafina, sin sentido, es
+salvada por su esposo, confindola la guarda de Don Alvaro, quien no
+conoce; aljase despus para socorrer otro, que se halla en peligro,
+mientras que Don Alvaro, en cuyos brazos se encuentra entonces su amada
+de un modo tan impensado, cede entonces por esta circunstancia al mpetu
+irresistible de su amor, vencido en<a name="page_437" id="page_437"></a> apariencia, puesto que la tentacin
+es demasiado fuerte: se lleva consigo Serafina, siempre desmayada;
+sube en su buque, y se hace la vela con su vctima. Don Juan se acerca
+entonces la orilla, cuando el navo levanta el ncora; descubre que ha
+sido engaado, y se precipita en las olas para alcanzar los fugitivos.</p>
+
+<p>En el acto tercero, la accin es otra vez en Gaeta. Don Juan se presenta
+disfrazado de pintor, habiendo adoptado este traje para entrar con ms
+libertad en las casas de los particulares, y descubrir ms fcilmente al
+raptor de su esposa, con cuya sangre se propone lavar la mancha de su
+honor. Es presentado al prncipe Ursino, que le da la comisin de
+retratar una beldad, que ha conocido en una quinta, situada en una
+arboleda inmediata. El Prncipe, en persona, visita con frecuencia
+aquella parada de caza, para celebrar en ella secretas entrevistas con
+su amada Porcia; pero all se ha refugiado tambin Don Alvaro con
+Serafina, para ocultarse de su padre, habiendo llamado su belleza la
+atencin del mismo Prncipe. Don Juan se encamina al lugar sealado, y
+coloca su caballete detrs de una ventana con rejas, desde donde puede
+ver al original, que ha de ser retratado, sin miedo que le descubran.
+Quin podr describir su<a name="page_438" id="page_438"></a> asombro, cuando reconoce en l Serafina?
+Esta aparece all dormida, y pronunciando en sueos palabras, que
+atestiguan la pureza de su alma; pero su inocencia no puede salvarla,
+debiendo sucumbir, como vctima propiciatoria de la deshonra, que, por
+ella, ha sufrido su esposo. El monlogo en que Don Juan expresa la
+lucha, que sostiene entre su amor, siempre vivo y ferviente, y entre las
+inspiraciones de su conciencia, acerca de la vanidad de las leyes del
+honor, y la necesidad en que se halla de guardar esa costumbre general,
+es de un pattico profundo; presntase entonces Don Alvaro, y estrecha
+entre sus brazos Serafina dormida, pero en el mismo instante suenan
+dos tiros detrs de la escena, y el raptor y la robada caen en tierra
+llenos de sangre.</p>
+
+<p><i>Manos blancas no ofenden.</i>&mdash;Este drama es una de las composiciones ms
+admirables y de mayor mrito entre las de su clase, por su enredo, hbil
+y dramtico, en lo general, as en la traza como en el desempeo,
+interesndonos por lo mismo, y llevando el sello ms esplendente de
+sublime poesa. Serafina, la joven princesa de Ursino, se ve perseguida
+en su corte por muchos pretendientes su mano, siendo el ms favorecido
+su primo Federigo, que la ha salvado recientemente de un incendio con
+peligro de su vida. Este Federigo,<a name="page_439" id="page_439"></a> ahora enamorado de ella, es infiel
+por esta causa su antigua amada Lisarda, la cual (usando del ardid,
+tantas veces empleado por Tirso de Molina), se disfraza de hombre, y
+llega la corte bajo el nombre del prncipe Csar de Orbitel para
+oponerse los planes de su infiel amante. Al mismo tiempo el prncipe
+Don Csar, mancebo de singular belleza, casi femenina, y con el objeto
+de escapar de la solcita y angustiosa ternura de su madre, se viste
+su vez de mujer, y con este disfraz se pone en camino hacia Ursino, para
+formar tambin parte de la turba de pretendientes: un suceso casual le
+impide abandonar sus vestiduras en ocasin oportuna, y llega as la
+corte de Serafina. El nuevo Aquiles de Sciros mueve entonces en la
+Princesa un sentimiento amoroso, que ella confunde con la amistad.
+Comprndese fcilmente el partido ingenioso, que el poeta obtiene de
+esta situacin, cuyo desarrollo contribuyen tambin otros hechos, que
+utiliza, no siendo posible exponerlo por los lmites estrechos que
+hemos de reducirnos. El desenlace consiste en que Serafina, cuando Don
+Csar al fin se descubre, le ofrece su mano, puesto que su corazn era
+ya suyo, y Federigo, curado de su olvido pasajero, vuelve apasionado
+los brazos de su primera amada.<a name="page_440" id="page_440"></a></p>
+
+<p><i>Un castigo en tres venganzas</i><a name="FNanchor_122_122" id="FNanchor_122_122"></a><a href="#Footnote_122_122" class="fnanchor">[122]</a>.Caldern&mdash;Esta pieza no es de las
+ms ingeniosas de Caldern, aunque no pueda negrsele el mrito de
+inspirar vivsimo inters. El duque de Borgoa sabe, con seguridad, que
+un caballero de su corte tiene relaciones sospechosas con sus enemigos,
+pero ignora cul es el culpable. Clotaldo, favorito del Duque, en quien
+el espectador cree descubrir desde el principio al criminal, intenta
+descargarse de esta sospecha en un cierto Federico: este ltimo,
+indignado, desenvaina su espada en presencia del Duque, y es desterrado
+de la corte por esta causa, triunfando tanto ms Clotaldo, cuanto que,
+de esta manera, se ve libre de un rival en sus pretensiones amorosas
+para conquistar la bella Doa Flor, hermana del anciano Manfredo.
+Federico se ve obligado desterrarse, abandonando su amada al mismo
+tiempo que su patria. Doa Flor, afligida por esta separacin, lo es ms
+todava consecuencia de otro suceso. Una de sus amigas ha dado una
+cita secreta en el aposento de Doa Flor al joven Enrico, sobrino del
+Duque; encuntrase este ltimo<a name="page_441" id="page_441"></a> all, cuando entra tambin Clotaldo, que
+ha sobornado una doncella; surge de aqu una ria entre ambos
+caballeros, y Enrico, herido mortalmente, cae en tierra, y Clotaldo se
+escapa enmascarado y sin ser de nadie conocido. El choque de sus
+espadas, en la pelea, hace venir Manfredo. Flor es sorprendida junto
+al cadver ensangrentado, y, en este apuro y para salvar su honor,
+declara que ella misma le ha dado muerte por defender su honra. Manfredo
+se ve en el mayor embarazo, porque si se averigua que el muerto, que hay
+en su casa, es sobrino del Duque, corre peligro su vida, resolviendo
+entonces alejar de all secretamente el cadver. Federico, mientras
+tanto, se junta casualmente con el Duque y su favorito Clotaldo en una
+cacera, que asisten ambos en los montes; el Duque se haba quedado
+dormido, y Clotaldo se acercaba l para perpetrar su traicin y
+matarlo, cuando se presenta Federico de repente, arrebata el pual al
+traidor y salva la vida del Duque; ste despierta al ruido, que ambos
+hacen, pero el astuto Clotaldo se da trazas de hacerle creer que l ha
+sido su salvador y Federico el que ha intentado asesinarle, por cuya
+razn se prohibe al ltimo, bajo pena de muerte, su presencia en los
+dominios del Duque. Poco despus sabe el desterrado, por uno<a name="page_442" id="page_442"></a> de sus
+servidores, que se ha visto bajar de noche un hombre disfrazado del
+balcn de Doa Flor, por lo cual, lleno de celos, toma la resolucin de
+penetrar en la ciudad. Lo hace as, como si fuese un mozo de cordel;
+presntase en la casa de Manfredo, y lo ocupan en llevarse el cadver de
+Enrico; pero lo prenden despus en la calle, lo toman por el matador, es
+condenado muerte, y puesto en manos de Manfredo para que ste se
+encargue del cumplimiento de la pena. Clotaldo, mientras tanto, ha
+forjado un nuevo plan para llevar cabo sus aleves proyectos; ataca al
+Duque, pero es desarmado y herido mortalmente, confesando al morir su
+traicin, que l ha sido el matador de Enrico, y sus asechanzas para
+robar el honor Doa Flor; qujase ya el Duque de la ejecucin, harto
+precipitada, de Federico, y visita arrepentido su sepulcro; Manfredo
+levanta la piedra, que lo cubre, y sale de l Federico lleno de vida,
+porque una bebida soporfera, para simular que se haba ejecutado el
+suplicio, lo ha privado transitoriamente del uso de sus sentidos; el
+Duque lo abraza lleno de jbilo, y, para compensar las injusticias, que
+ha cometido con l, le concede el cargo de Clotaldo, y corona su ventura
+casndose tambin al cabo con Doa Flor, su siempre fiel amada.<a name="page_443" id="page_443"></a></p>
+
+<p><i>Amigo, amante y leal.</i>&mdash;Se funda en esa lucha, tan repetida, entre
+diversos deberes; el hroe vacila y duda, impulsado un tiempo por el
+amor, por la amistad y por la fidelidad, que debe su Soberano,
+llevando tan lejos su abnegacin hacia su Prncipe, y su amigo, que
+hasta se halla dispuesto sacrificarle su misma amada, y surgiendo de
+esta complicacin de sucesos un nudo muy intrincado, si bien termina al
+fin en el objeto que se desea, esto es, en el acuerdo ms puro y
+perfecto entre estos tres mviles, antes contrapuestos.</p>
+
+<p><i>Mujer, llora y vencers.</i>&mdash;El lugar de la accin es Alemania, y el
+argumento, una contienda fingida entre la hija y heredera del landgrave
+de Hesse, y sus primos, los prncipes de Lorena. Su plan es muy
+ingenioso interesante; pero en su desarrollo se nota ese clculo fro,
+y esa falta de movimiento y de poesa, que distingue algunas de las
+ltimas obras de este poeta.</p>
+
+<p><i>Lances de amor y fortuna.</i>&mdash;Los extraos caprichos de la suerte, que,
+con frecuencia, dispensa al indigno los honores y todo gnero de
+felicidades, y deja perecer al digno en la indigencia, constituyen el
+fin de este drama. Rugero salva la vida la condesa Aurora de
+Barcelona, quien ama, y apela todo linaje de sacrificios hericos
+por ganar su corazn; pero<a name="page_444" id="page_444"></a> un concurso fatal de circunstancias hace que
+el premio de todos sus actos lo recoja su rival, y hasta que su amada
+los desconozca, logrando, al fin, abrir los ojos de Doa Aurora, la
+cual, por otra parte, siempre le ha mostrado cierta inclinacin.</p>
+
+<p><i>Agradecer y no amar.</i>&mdash;Es una novela en forma dramtica, slo mediana
+en su invencin y desempeo.</p>
+
+<p><i>Para vencer amor, querer vencerlo.</i>&mdash;Menos rica en su accin exterior
+que la mayor parte de las comedias de Caldern, no desmerece, sin
+embargo, de tan gran maestro por su delicadeza psicolgica, y por el
+conocimiento sorprendente, que revela, de los mviles ms recnditos del
+corazn humano. Ya su ttulo deja adivinar, que el triunfo de la razn y
+de la voluntad sobre la pasin es el motivo capital de esta comedia.
+Csar de Colonna, enamorado ciegamente de la bella Margarita, y ya en
+vsperas de casarse con ella, oye de sus labios la confesin, de que no
+puede amarlo, aunque lo juzgue digno de ella, bajo todos aspectos, y que
+slo ha dado su consentimiento ese enlace en consideracin los
+deseos de sus padres. Suplcale, pues, que no celebre con ella sus
+bodas, y, la vez, que no descubra su declaracin secreta ni al pblico
+ni su padre, sino que esquive el casamiento aduciendo<a name="page_445" id="page_445"></a> cualquiera otro
+pretexto plausible. La sorpresa y la pena de Csar es extremada, y al
+principio no sabe qu hacer; pero cuando ella lo conjura por el mismo
+amor, que le profesa, que acceda sus ruegos, acaba al fin por
+prestarse gustoso sus deseos. So color, pues, de creerse indigno de
+Margarita, abandona su patria con el corazn desgarrado, y se decide
+hacer la guerra esperando encontrar en ella la muerte, , por lo menos,
+ganar por sus mritos el corazn de Margarita. Congracindose despus
+todo el favor del emperador Federico III, es bastante afortunado para
+prestar servicios importantes Margarita; pero mostrndose sta todava
+reservada y sin pasin hacia l, invoca en su ayuda el auxilio de la
+razn y del honor, y vence de esta manera las sugestiones de su amor.</p>
+
+<p><i>De una causa dos efectos.</i>&mdash;Ya indicamos antes la semejanza de esta
+comedia con una de las mejores de Fletcher, titulada <i>The Elder
+brother</i>, y enunciamos las sospechas, de que uno de estos dos poetas
+pudiera haber aprovechado el trabajo del otro; pero es preciso
+rectificar esta opinin, porque el drama espaol, por su estilo, ha de
+ser uno de los ltimos de Caldern, no pudiendo haberse escrito antes
+del ao 1625, en que muri Fletcher, y no siendo verosmil, bajo ningn
+concepto, que el<a name="page_446" id="page_446"></a> espaol pudiera haber conocido el del ingls. La
+analoga, pues, que hay entre ambas comedias, dimana probablemente de la
+circunstancia de haber empleado ambos en su composicin un pensamiento
+muy manoseado por los novelistas ms antiguos, saber: que el amor hace
+sabio al ms estpido (vase la novela de Bocaccio de <i>Simn
+Ifigenia</i>: <i>Decamern</i>, jornada 5., novela 1.) Caldern nos ofrece ese
+efecto del amor en un hijo del duque de Mantua, y lo contrario en un
+hermano suyo, de cuyo contraste resulta un drama muy ingenioso.</p>
+
+<p><i>Nadie fe sus secretos.</i>&mdash;Tiene alguna semejanza con una comedia, <i>Yo
+me entiendo</i>, que lleva, ya el nombre de Lope de Vega, ya el de
+Caldern; pero, segn todos los indicios, pertenece al primero, porque
+no hay que pensar siquiera que sea obra de Caldern. La accin, que
+forma el fondo de ambas composiciones, es parecida la de <i>La quinta de
+Florencia</i>, de Lope, y sacada probablemente de la misma novela de
+Bandello: <i>Yo me entiendo</i> es ms semejante esa novela, mientras que
+<i>Nadie fe sus secretos</i>, manifiesta mayor libertad en el manejo del
+asunto, y slo la recuerda desde lejos. El protagonista del drama de
+Caldern es el famoso Alejandro Farnesio, duque de Parma, y el
+pensamiento fundamental de la<a name="page_447" id="page_447"></a> fbula, que el Prncipe y su favorito Don
+Csar aman la misma dama, intentando siempre el primero, instrudo del
+secreto de los amores de ambos, evitar todo trance la ocasin de que
+se vean, y de que lleven cabo su resolucin de huir juntos, aunque,
+despus de algunos combates consigo mismo, deja la dama su amigo. La
+accin, en cuanto riqueza de detalles y inters, vale poco
+seguramente; no as los caracteres, en cuya traza ha sido feliz el
+poeta.</p>
+
+<p><i>El alcaide de s mismo.</i>&mdash;Caldern, en esta comedia agradable, parece
+que renuncia su estilo ordinario, y sigue ms bien los pasos de Lope
+de Vega. El argumento es el siguiente: El prncipe Federico de Sicilia
+ha dado muerte en un torneo, en Npoles, al sobrino del Rey, huyendo
+luego para no ser perseguido. Nadie presume quin pueda ser el matador,
+porque el Prncipe, causa de la enemistad, reinante h largo tiempo,
+entre Npoles y Sicilia, se ha presentado de incgnito y con la visera
+calada. Para asegurar ms su huda, se despoja en un bosque de sus
+vestiduras lujosas, sustituyndolas con un traje muy pobre, con el cual
+implora luego el auxilio de una seora principal, cuyo palacio encuentra
+ su paso; pretexta ser un mercader, que ha cado en manos de
+salteadores, y la compasiva seora,<a name="page_448" id="page_448"></a> no slo le promete su proteccin,
+sino que manifiesta agradarle mucho su trato, y lo nombra representante
+suyo en el castillo. Sabe l entonces, con horror, que su bienhechora es
+la princesa Elena, hermana del que ha muerto sus manos, y empeada
+todo trance en apoderarse de su matador. Al principio, sin embargo, no
+teme ser descubierto, puesto que nadie lo ha visto en Npoles, excepto
+la infanta Margarita, hija del Rey, con la cual ha entablado relaciones
+amorosas, consecuencia de un encuentro casual, habido entre ambos.
+Mientras tanto, un campesino sencillo, pero algo travieso, llamado
+Benito, ha encontrado en el bosque los vestidos del caballero,
+ponindoselos para que sus compaeros lo contemplen con tan inusitada
+vestimenta; apodranse de l los emisarios del Rey, encargados de
+aprehender al matador de su sobrino, y lo llevan preso la corte; sus
+trazas rsticas se interpretan como obra del disimulo, y creyendo el Rey
+que tiene en su poder al caballero fugitivo, lo enva la princesa
+Elena para que lo guarde en su castillo. sta su vez lo entrega al
+prncipe Federico para que lo custodie, de suerte que el ltimo viene
+ser el alcaide de s mismo. La infanta Margarita se da trazas de
+penetrar en el castillo para ver all su amante, y el alcaide,
+sabindolo, representa<a name="page_449" id="page_449"></a> el papel del preso, pudindose presumir de
+antemano cules son las situaciones interesantes, que surgen por obra
+del poeta de este extrao <i>quid pro quo</i>. Comprndese ya, despus de lo
+dicho, que la princesa Margarita averigua el secreto, y que ambos llevan
+el engao hasta el punto de que el Prncipe consiga su perdn, y de que
+obtengan el beneplcito del Rey para contraer matrimonio.</p>
+
+<p><i>La seora y la criada<a name="FNanchor_123_123" id="FNanchor_123_123"></a><a href="#Footnote_123_123" class="fnanchor">[123]</a>.</i>&mdash;Es una comedia muy interesante, en
+general, y muy superior por su vuelo potico las composiciones
+dramticas que se distinguen con ese nombre, y demuestra al mismo
+tiempo, de la manera ms brillante, los talentos de Caldern para lo
+cmico propiamente dicho. La princesa Diana de Mantua ha sido prometida
+por su padre al duque de Miln; pero ama al prncipe Clotaldo de Parma,
+que la corresponde apasionadamente, pero no puede enlazarse con ella en
+matrimonio, por la enemistad antigua que hay<a name="page_450" id="page_450"></a> entre las dos casas
+reales. Cuando se acerca el da en que Diana ha de casarse con el odiado
+Duque, resuelve Clotaldo robarla; pero, por una casualidad, roba una
+labradora que se ha vestido el traje de la Princesa. Diana, al mismo
+tiempo, para evitar esas bodas odiosas, se ha escapado, vestida de
+aldeana, de la corte de su padre, siendo llevada Parma por un
+accidente imprevisto, que ha inutilizado su carruaje. Por la
+circunstancia, pues, de que la campesina robada es para todos la
+Princesa, fuera de los que conocen el secreto, pasa Diana desapercibida
+en el traje impropio de su clase, que la cubre, y forja un enredo muy
+divertido, en que el mismo duque de Miln renuncia su prometida
+esposa, y Clotaldo se casa al cabo con su querida Diana.</p>
+
+<p><i>Dicha y desdicha del nombre y La banda y la flor.</i>&mdash;Dos dramas de un
+gusto muy puro, de fbula complicada interesante y de situaciones de
+mucho efecto. En el fondo de estas comedias, como en algunas de las
+precedentes, y de las que siguen, predominan los mismos elementos que en
+las dems espaolas, distinguindose slo por el colorido que le presta
+el personal de prncipes y cortesanos que en ellas se presenta, as como
+por el tono, tambin distinguido, correspondiente la categora de sus
+personajes.<a name="page_451" id="page_451"></a></p>
+
+<p><i>El galn fantasma.</i>&mdash;La invencin de este argumento es de las ms
+felices; est, adems, perfectamente calculado, y su desarrollo parece
+hecho por el poeta con predileccin y cario. El joven Astolfo tiene
+relaciones amorosas con la bella Julia, quien el duque de Sajonia
+pretende tambin, aunque ella no corresponda su inclinacin. Una
+noche, estando Astolfo de visita en casa de su amada, penetra en ella el
+Duque la fuerza. Los dos rivales rien. Astolfo cae y es dejado por
+muerto. La herida, sin embargo, no es mortal; trasladado casa de un
+amigo, permanece all oculto hasta despus de su convalecencia, temeroso
+de la venganza del Duque. Un subterrneo pone en comunicacin esta casa
+con el jardn de Julia, y Astolfo lo utiliza para hacer una visita su
+amada. Julia se asusta al principio de su aparicin, tomndolo por un
+fantasma, hasta que le refiere la historia de su salvacin, pasando
+despus juntos horas muy felices; para el Duque, no obstante, es siempre
+un muerto, asombrndolo con sus apariciones, hasta que, en virtud de
+otros sucesos del enredo, se llega su desenlace, descubrindose todo y
+casndose seguro con Julia, con el beneplcito del Duque.</p>
+
+<p><i>Basta callar.</i>&mdash;En este drama superior rivalizan la gracia de su
+interesantsima invencin<a name="page_452" id="page_452"></a> con las galas ms ricas y variadas de la
+poesa, la sencillez con el fuego, la singular delicadeza del plan con
+lo exquisito de la ejecucin, y con los encantos que le presta el
+lenguaje ms harmonioso. Su desarrollo es tan ingenioso y tan complicado
+como el de las mejores comedias de intriga, propiamente dichas; pero en
+sta se respira, adems, cierto perfume potico, reinando en su
+exposicin tan brillante poesa, que no puede compararse con aqullas.
+Margarita, hija del duque de Bearne, y en cumplimiento de los deseos de
+su padre, ha sido prometida al conde de Montpellier; encuentra cazando,
+y en los montes, un caballero peligrosamente herido, al cual
+transporta la corte de su padre para cuidarlo. El herido se llama Don
+Csar, y finge haber sido atacado por ladrones; pero, en realidad, es un
+caballero del squito del conde de Montpellier, que ha sufrido ese
+percance por mandato de su Soberano; estaba en relaciones amorosas con
+la bella Doa Serafina, amada tambin del Conde, y un da desenvain
+contra l su espada, al intentar penetrar primero en el aposento de su
+amada, y, aunque huy despus de cometer este atentado, la venganza del
+Conde le alcanz en su huda; es acogido con benevolencia en la corte de
+Bearne, en donde calla todos esos sucesos; el Duque le<a name="page_453" id="page_453"></a> nombra su
+secretario, despus de curado, y la Princesa siente por l cierta
+inclinacin amorosa, la que l no corresponde, ni siquiera atiende,
+dominado slo por su antiguo amor. Pero el tormento mayor de su
+destierro es la incertidumbre acerca de la fidelidad de Serafina.
+Acontece entonces que Roberto, padre de Serafina, viene con su hija la
+capital del Bearne, trayendo tambin en su squito, disfrazado, al conde
+de Montpellier, so pretexto de celar mejor Margarita, pero, en
+realidad, para estar ms cerca de su querida Serafina. Esta ltima
+entabla pronto estrecha amistad con Margarita, pero su hermosura
+despierta pronto el amor del Duque. El poeta, pues, tiene en su mano los
+diversos hilos de este enredo: la rivalidad del Conde, del Duque y de
+Csar; el inters del ltimo en no ser conocido del Conde, que lo cree
+muerto; despus, la inclinacin de Margarita Csar, en lucha con su
+amistad Serafina, etc.; pero estos diversos resortes no sirven, como
+sucede con frecuencia en las comedias de capa y espada, slo para urdir
+una fbula divertida interesante, sino para distinguir los caracteres
+y pasiones, en sus diversas fases, y ofrecernos un cuadro, en el cual se
+confunden, con las tintas ms tenues, el amor y los celos, la tristeza y
+la risa, las ilusiones y la prudencia mundana;<a name="page_454" id="page_454"></a> brillando, adems, sobre
+todo este conjunto, el mgico resplandor de la poesa romntica ms
+pura. El desenlace consiste en que Margarita sacrifica su amor la
+amistad, y, con arreglo los deseos de su padre, da su mano al Conde,
+venciendo el Duque y el Conde sus pasiones, noble y esforzadamente, y
+consintiendo que Serafina contraiga matrimonio con Csar, su primero y
+preferido amor.</p>
+
+<p><i>El secreto voces.</i>&mdash;De la misma especie que el anterior, como lo es
+tambin por su delicadeza, gracia y perfeccin. <i>El secreto voces</i>,
+las cifras, con que se entienden los dos amantes, sin que nadie pueda
+comprender el sentido de sus palabras, recuerda igual ardid de la linda
+comedia de Tirso, titulada <i>Amar por arte mayor</i>; pero la invencin de
+Tirso es ms ingeniosa que la de Caldern, y de mayor sutileza. Trtase
+de dos amantes en la corte de Len, de quienes todos sospechan, y que,
+para entenderse sin estorbos, y sin producir en nadie recelos, inventan
+un medio secreto de hacerlo. Elvira, dama de la corte, es amada por el
+Rey, convinindole acceder aparentemente sus pretensiones, aunque, en
+realidad, sea su amante Don Lope, el secretario del mismo Rey. Para
+contentar ste, le dirige varias cartas amorosas, como, por ejemplo,
+la siguiente:<a name="page_455" id="page_455"></a></p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Celosa temo, caro dueo mo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que os venzan intereses de una Infanta.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Perdonad, que, en efecto, en verdad tanta,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Contra amor no es valiente el albedro.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Causos Don Lope el ciego desvaro</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sin culpa, de sospechas y desvelos:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Qu har yo, combatida de mis celos.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Si el temor me da causa de culparos?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Muriendo vivir con adoraros, etc.</span><br />
+</p>
+
+<p>Pero ya ella ha enterado su querido Lope, cuyas manos, como al
+secretario del Rey, llegan todas las cartas, dirigidas ste, que esas
+cartas son slo para l, y que, suprimiendo las tres primeras slabas de
+cada verso, averiguar el verdadero sentido de la escritura. Hacindolo
+as, estos versos se quedan en la forma siguiente:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Temo, caro dueo mo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Intereses de una Infanta,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que, en efecto, en beldad tanta</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No es valiente el albedro.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Lope, el ciego desvaro,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De sospechas y desvelos;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Combatida de mis celos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Me da causa de culparos:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Vivir con adoraros, etc.</span><br />
+</p>
+
+<p>Por artificioso que sea este plan de Elvira, supralo Lope en sus
+respuestas. Es amado, adems de Elvira, de la reina Blanca y de otra
+dama de palacio, llamada Isabel, aconsejndole<a name="page_456" id="page_456"></a> tambin la prudencia no
+oponerse las sugestiones de las dos ltimas, aun cuando se vea
+obligado, por otros motivos, hablar con el mayor misterio de la pasin
+disimulada por la Reina. Dirgese, pues, en apariencia, Isabel,
+escribiendo los versos que siguen:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Aunque amante me juzguis</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De otro gusto, y como ingrato</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Me presumis todo olvido,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Yo soy vuestro y no os agravio.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El Rey suspira, Isabela,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Celoso como indignado,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Porque ignora que disculpa</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mis desvelos amor casto.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No os asombre vengativo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">(Cuando sepa que en su estado</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Don Ordoo favorece</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El amor nuestro) Don Sancho;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Su poder, con el de Ordoo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Aunque temido, es muy flaco;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Contra el amor, todo incendio,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Es pequeo el de Alexandro.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que he de morir es sin duda</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Si os perdiese mi cuidado:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Blanca por vos se desvela;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ser cierto el ampararnos</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">O ha de ser en yugo eterno</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Vuestra belleza el descanso</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De mi esperanza, la muerte</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El remedio, aunque inhumano,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De Don Lope, prenda ma;<a name="page_457" id="page_457"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Estad segura entre tanto,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que ser con fe invencible,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Bronce en quereros y amaros.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Doa Elvira, que os di celos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">A Ordoo adora su estado:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ni la quise en vuestra ofensa</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ni deseo, pues os amo.</span><br />
+</p>
+
+<p>Del contexto de estas palabras, Isabel se cree naturalmente la nica
+favorecida. Pero la Reina tiene la clave para descifrarla, que consiste
+en leer slo la primera mitad de los versos y juntarlos. De este modo
+las palabras citadas forman los versos siguientes, que parecen dirigidos
+slo la Reina:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Aunque amante de otro gusto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Me presumis, yo soy vuestro:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El Rey suspira celoso,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Porque ignora mis desvelos.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No os asombre cuando sepa</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Don Ordoo el amor nuestro.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Su poder, aunque temido,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Contra el de amor es pequeo.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que he de morir si os perdiese,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Blanca, por vos ser cierto,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">O ha de ser vuestra belleza</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De mi esperanza el remedio.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De Don Lope estad segura</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que ser bronce en quereros;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Doa Elvira Ordoo adora:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ni la quise, ni deseo.</span><br />
+</p>
+
+<p><a name="page_458" id="page_458"></a></p>
+
+<p>Pero tambin la Reina se engaa, porque quien posee la verdadera clave
+es Elvira, sabiendo que de cuatro en cuatro versos ha de prescindir de
+las mitades de los mismos, y as recibe de Lope la siguiente seguridad
+de su eterno amor ella:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Aunque amante el Rey suspira</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No os asombre su poder;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que he de morir, ha de ser</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De Don Lope Doa Elvira.</span><br />
+</p>
+
+<p>Nos llama la atencin, en estos versos, el arte ingenioso, con que unas
+mismas palabras, sin violencia alguna, slo con variarlas de lugar, no
+slo ofrecen un sentido diverso y muy claro, sino que primero forman dos
+asonancias distintas y al fin una redondilla. Nos hemos fijado en esta
+particularidad para demostrar, que muchas veces, cuando se cree
+Caldern original, imita slo sus predecesores; por lo dems, esa
+ingeniosa invencin de Tirso es simplificada por l, porque la supresin
+de la primera palabra, en cada verso, y la unin de la restante,
+constituye su secreto. Ocioso, es, sin duda, decir, por lo que hace al
+argumento del drama, que <i>El secreto voces</i>, traducido imitado,
+existe en casi todos los repertorios de Europa, y que es, por tanto, una
+de las obras ms conocidas de Caldern.<a name="page_459" id="page_459"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/cap_xii.png" width="570" height="203" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="CAPITULO_XII" id="CAPITULO_XII"></a>CAPTULO XII.</h3>
+
+<div class="blockquot"><p class="cb">Comedias de <i>azar</i> y algunas otras de Caldern.</p></div>
+
+<p class="nind"><span class="lettre"><img src="images/cap_xii-l.png" width="68" height="72" alt="L" title="L" />
+</span>OS dramas ltimamente mencionados nos llevan, como por la mano,
+tratar de las comedias, en que se representa la vida y trato social de
+la Espaa de esa poca. Las composiciones de Caldern, de esta clase,
+han sido muy famosas desde el principio, y merecen esa reputacin bajo
+todos aspectos, aunque haya de confesarse que el crculo de motivos y de
+situaciones, en que se mueve, es ms estrecho que el de Lope y el de
+Tirso; son en su especie lo ms perfecto que posee el teatro espaol,
+pero adolecen tambin de cierta uniformidad. Se ha observado ya antes,
+que la mayor parte de estas obras de Caldern podran llevar el ttulo
+de argumentos fundados en la casualidad, porque esta ltima es realmente
+la que de ordinario desata su nudo. Si se quiere en pocas palabras
+formarse<a name="page_460" id="page_460"></a> una idea general de las condiciones de todas estas comedias,
+fijmonos en las lneas que siguen, que se han escrito ya en otra obra
+sobre este mismo asunto<a name="FNanchor_124_124" id="FNanchor_124_124"></a><a href="#Footnote_124_124" class="fnanchor">[124]</a>: Un caballero joven, que vuelve de Flandes,
+busca en las calles de Madrid la casa de un amigo, en la cual ha de
+hospedarse; de improviso se le presenta una dama, tapada con un velo,
+que solicita su proteccin. Su deber de caballero le impide rehusrsela,
+y la acompaa hasta su domicilio: entonces averigua que la dama es
+hermana del amigo; ste ama su vez otra dama amiga de su hermana,
+destinada ser la esposa del caballero recin llegado. Hay tambin otro
+tercer amante, despreciado de aquella primera dama, que corra en las
+primeras escenas las calles de Madrid; y de todos estos amoros, que se
+cruzan, dimanan sucesos de todas clases: se confunden entre s dos damas
+tapadas, y una escucha desde una puerta inmediata palabras, que, por
+equivocacin, se dirigen su rival; el galn se esconde, porque oye
+ruido; es descubierto el segundo, y surge un desafo, interrumpido por
+la llegada del hermano; y despus de otras complicaciones anlogas, se
+desata el enredo de la misma manera<a name="page_461" id="page_461"></a> que se ha formado, terminando con
+dos tres casamientos, sin contar el del gracioso con la criada.</p>
+
+<p>Los resortes empleados principalmente por Caldern en sus enredos
+parecern ms claros todava teniendo en cuenta que consisten en el amor
+de dos damas al mismo caballero; en las pretensiones de muchos galanes
+la misma doncella, de dos amigos en conquistar las gracias de la misma
+beldad; en los celos de las enamoradas parejas; en la lucha de deberes
+entre el amigo y la amada; en la ocultacin de las mujeres por medio del
+velo, y de los hombres con la capa, y en las equivocaciones, que se
+originan, de ambos medios; en requiebros nocturnos junto la ventana de
+una dama, y en cambios, ocurridos con este motivo, cuando se pone otra
+en lugar de la que se espera; en conflictos de los deberes de la
+hospitalidad y de la venganza; en desafos, en casas con dos puertas, en
+mudanzas de nombres y domicilios, entradas secretas, caminos
+subterrneos, etc. Los sucesos sorprendentes, las situaciones
+interesantes, que excitan la curiosidad, y hace surgir el poeta de estos
+motivos, eran ya proverbiales en vida del autor: llambaseles <i>Lances de
+Caldern</i>, y no faltaban entonces personas, que criticasen la repeticin
+constante de causas iguales para atraer la atencin. Nuestro<a name="page_462" id="page_462"></a> mismo
+poeta aprobaba estas observaciones, y hasta las formulaba chancendose.
+En <i>No hay burlas con el amor</i>, dice uno, que ha de esconderse:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Es comedia de Don Pedro</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Caldern, donde ha de haber,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por fuerza, amante escondido,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> rebozada mujer.</span><br />
+</p>
+
+<p>En <i>Bien vengas, mal, si vienes solo</i>, dice tambin:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Que debe de ser comedia,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sin duda, sta de Don Pedro</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Caldern, que hermano padre</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Siempre vienen mal tiempo.</span><br />
+</p>
+
+<p>Pero como el poeta aceptaba, en broma, aquello mismo que se le
+censuraba, y, no obstante, prosegua siempre haciendo lo que antes, hubo
+de provenir esto del conocimiento que tena de su talento particular
+para desenvolver estos motivos dramticos, y de su inventiva inagotable
+para dar forma imprimir nuevo colorido esos materiales uniformes;
+razn tambin para que nosotros, recordando la igualdad de los resortes
+de estas piezas, nos admiremos del arte infinito, con que el autor, del
+mismo fondo, y de iguales elementos, obtuviese tan extraordinaria
+variedad de resultados. En efecto, ningn otro poeta ha posedo, en tan
+supremo grado como Caldern, la facilidad de formar<a name="page_463" id="page_463"></a> combinaciones,
+siempre nuevas, de argumentos tan sencillos como repetidos,
+imprimirles nuevos giros y sacar situaciones interesantes; en acumular
+sorpresas sobre sorpresas, y en desenvolver la accin principal con
+otras paralelas, de tal suerte, que el espectador sigue, con una
+situacin constante, los hilos, que se entrecruzan, de esa urdimbre,
+hasta llegar su desenlace. La especialidad de nuestro poeta, en esta
+parte, ha sido confesada hace ya tiempo, y hasta Linguet, en la poca en
+que no se aceptaban tericamente las excelencias del drama espaol,
+aunque s en la prctica, por las copias imitaciones que se hacan de
+ellos, declara que Caldern, en este linaje de bellezas, es muy superior
+ todos los poetas conocidos. Si, pues, las comedias de esta clase (
+las cuales denominamos comedias de <i>capa y espada</i>, por representarse
+todas en esta forma), se distinguen por sus propiedades, ya indicadas;
+por su gran variedad, pesar de su semejanza; por su mrito potico;
+por su vida y animacin, que atrae nuestro inters con extremo, ha de
+aadirse tambin la circunstancia, que aumenta, asimismo, el encanto que
+nos producen, de trazar fielmente las costumbres, la vida ordinaria y
+los caracteres especiales del Madrid de su poca. Las aventuras
+novelescas, que, en esta ciudad de las serenatas,<a name="page_464" id="page_464"></a> estaban la orden
+del da; la extraa mezcla de civilizacin, casi refinada, y de
+ferocidad, casi propia de la Edad Media; las escenas galantes del Prado;
+las citas nocturnas y amorosas en las rejas; los sangrientos desafos de
+los caballeros; el fogoso amor, as como la aficin las intrigas y las
+astucias, de los amantes; la alegra y la ligereza; la iniciativa de los
+caballeros en sus empresas, no espantndoles ningn peligro; la ternura
+y la abnegacin de las damas, y tambin su espritu vengativo y su
+facilidad en ofenderse por motivos livianos: todo esto, repetimos, se
+encuentra en esas comedias, con tanta verdad, que quiz no haya otro
+documento ms fiel para estudiar y conocer las costumbres de los
+antiguos espaoles. Pero indiquemos tambin algunos otros rasgos
+chocantes de estos cuadros extraos. La desconfianza y el rigorismo, en
+cuanto toca al honor, es tan grande, que, cuando es sorprendido un
+hombre en casa de una dama, aun cuando no haya la menor duda de no
+existir entre ellos relaciones criminales, obliga al padre al hermano
+ matarla, sin vacilaciones, como si fuese culpable. Tan fuerte es el
+deber del caballero de amparar la mujer, que cualquiera dama puede
+solicitar del primero que se encuentre, que la proteja contra todos con
+peligro de su vida. Tales son los celos y las pretensiones<a name="page_465" id="page_465"></a> de amor
+exclusivo, que, cuando un galn habla con su dama, en la ventana, no
+consiente que ninguno de los transeuntes pueda molestarlo en lo ms
+mnimo, habiendo de morir, sin falta, el que lo haga; la obligacin de
+recproca ayuda entre los caballeros faculta al que ha dado muerte
+alguno, si lo persigue la justicia, pedir socorro al primero que se
+presente, debiendo ste acceder su demanda, prescindiendo de todo
+deber y de toda otra consideracin.</p>
+
+<p>Todas estas particularidades han de tenerse en cuenta por el lector
+moderno, para entender bien las comedias de capa y espada de Caldern, y
+todas ellas han de suponerse y afirmarse para comprender bien estas
+composiciones, esto es, como las apreciaban los espectadores de aquella
+poca. Menester es tambin que, como aquel pblico para quien se
+escriban esas piezas, consideremos como sucesos ordinarios las
+muertes causadas por los celos, por la venganza otros motivos
+anlogos, sin impresionarnos por ellas vivamente, ni creer que
+interrumpan en lo ms mnimo la tranquilidad del espectculo, porque
+muchas veces encontramos el deber de vengar la muerte de un pariente en
+lucha con otros deberes, la ocultacin de alguno que ha matado su
+adversario en desafo, otros sucesos<a name="page_466" id="page_466"></a> de la misma ndole, trgicos,
+segn nuestras ideas, pero usados entonces como resortes de los enredos
+ms cmicos; menudo vemos tambin, en medio de escenas de la misma
+clase, que un padre un hermano sacan su espada y matan la hija
+la hermana, de quienes recelan, afligindonos y hacindonos sospechar un
+desenlace triste, mientras que los espaoles de entonces no se
+preocupaban mucho de estos hechos, ni se perturbaba en lo ms mnimo por
+esos casos frecuentes la serenidad aneja al conjunto dramtico.
+Finalmente, es necesario tambin, para darnos cuenta de esa explosin
+repentina de afectos y de sus mudanzas continuas inesperadas al leer
+estas composiciones y al observar su repeticin, que recordemos la
+movilidad y el fuego de los habitantes del Medioda, y la exageracin
+que las costumbres de la Espaa de entonces daban esos mismos afectos.
+La severa vigilancia que estaban sometidas las mujeres, acreca las
+dificultades de llegar hasta ellas; excitaba los celos y el disimulo
+cuando intervena la presencia de un tercero, y extremaba todo esto la
+violencia del amor, inflamaba con ms fuerzas los deseos. Si las
+seoras de nuestro tiempo se quejan, pues, de la tibieza y hasta de la
+frialdad de los hombres, atribyanlas principalmente la libertad<a name="page_467" id="page_467"></a> de
+que gozan, siendo, por tanto, el medio ms seguro de inspirar los
+enamorados ese ardor fogoso, volver ellas de nuevo su antigua
+esclavitud.</p>
+
+<p>Aun cuando no se pueda negar que las costumbres de la nobleza espaola,
+tales cuales las pinta Caldern, no brillan por esa pureza absoluta, que
+les han atribudo algunos crticos ms entusiastas que amigos de la
+verdad, no es posible tampoco desconocer que la adornaban muchas prendas
+distinguidas y recomendables, en cuya virtud obtienen nuestras simpatas
+los caballeros y las seoras de Caldern por su fina galantera, por la
+ternura y variedad de sentimientos (causa de su tendencia al amor
+exclusivo, y que condena hasta la ms leve anfibologa en la conducta),
+la observancia rigorosa de los deberes de la amistad y de la gratitud,
+la adhesin y la fidelidad hasta la muerte al Soberano legtimo, la
+conmiseracin con el enemigo vencido, y el sacrificio completo de la
+voluntad y del corazn al objeto la persona que ha elegido su amor.</p>
+
+<p>Para que el lector asista de un modo inmediato la vida de los
+espaoles, tal como se representa en estas composiciones, y para
+demostrar, la vez, lo fielmente que se retratan estas costumbres en
+las comedias de Caldern, copindolas de la realidad, intercalamos
+ahora<a name="page_468" id="page_468"></a> algunos prrafos del interesante viaje, olvidados por completo,
+de la condesa d'Aulnoy por Espaa. Dice as, en dos cartas, fechadas en
+Madrid en 27 de junio y 25 de julio de 1679:</p>
+
+<p>Si yo quisiera contar todos los sucesos trgicos de que oigo hablar
+aqu un da y otro da, habas de creer que este pas es teatro de las
+escenas ms horribles del mundo. Da ocasin ellas de ordinario el
+amor, el afn de satisfacerlo, y el castigo del mismo. Nada hay que los
+espaoles no emprendan por este motivo, ni obstculo alguno que pueda
+refrenar su valor ni contener su ternura. Los celos son su pasin
+dominante, menos segn se juzga, por la parte que tenga en ellos el
+amor, que por espritu de venganza y por el afn de mantener inmaculado
+el lustre de su nombre, porque no pueden sufrir que ningn otro les
+sea preferido, porque los desespera cuanto se asemeja insulto
+degradacin; pero, en fin, sea de esto lo que quiera, es lo ms cierto
+que la nacin espaola es en este punto brbara y salvaje. Las mujeres
+estn como divorciadas de los hombres, pero, pesar de esto, saben muy
+bien escribir sus billetes, dando citas los que aman: grande es el
+riesgo para ellas, para sus amantes y para los mensajeros; pero
+desafiando ese peligro, se dan trazas hbiles con su ingenio y con su
+dinero para esquivarlos,<a name="page_469" id="page_469"></a> y burlarse del Argos ms vigilante.</p>
+
+<p>Los hombres solteros, cuando llega la noche, acostumbran, despus de
+pasear por el Prado y tomar una comida frugal, montar caballo,
+llevando las ancas sus escuderos, y lo hacen as para no perderlos
+de vista, porque como cabalgan rpidamente por las calles en la
+obscuridad ms completa, sera imposible que los siguiesen sus
+escuderos; tambin temen ser atacados por detrs, y el escudero sirve
+para parar los golpes y vigilar en defensa de su amo, aunque lo ms
+general es que, en estos casos, tomen la huda estos defensores que no
+se suelen preciar de valientes. Estas cabalgatas nocturnas se celebran
+en honor de las damas, y los caballeros espaoles por ningn precio del
+mundo dejan de consagrarse esta ocupacin por las noches; hablan con
+sus amadas por las ventanas, entran veces en los jardines, y tambin,
+cuando pueden, en sus casas; se aventuran en ocasiones hasta la alcoba,
+en donde duerme el esposo de su adorada, y hasta se me ha dicho que as
+se ven aos enteros, sin hablarse una palabra, por temor de ser
+descubiertos.</p>
+
+<p>Nunca, en Francia, han sabido amar tanto como los espaoles aman,
+encontrando yo que todos superan, y, prescindiendo de sus tiernos
+cuidados, de sus servicios constantes y de<a name="page_470" id="page_470"></a> su abnegacin hasta la
+muerte (porque ni el marido ni los parientes perdonan jams), en la
+fidelidad y el secreto, que siempre se guarda. Nunca se oye que algn
+caballero se alabe de los favores, que le ha concedido su dama; hablan
+de ellas con tanta veneracin y tanto respeto, como si fuesen sus
+reinas. Tambin las damas, por su parte, ponen todo su empeo en no
+agradar ms que su amante: slo en l piensan; y si no lo ven,
+encuentran medio de consagrar su amor muchas horas, ya escribindoles,
+ya hablando de l con alguna amiga de confianza, pasando el da entero
+en la ventana slo por acecharlo al pasar. En una palabra, si me atengo
+ lo que he odo, puedo asegurar que Espaa es el pas clsico del
+amor...................................</p>
+
+<p>Mientras los seores hablan con sus amadas, los criados, con los
+caballos, esperan cierta distancia de la casa....... Adems de los
+medios indicados, de que se valen los enamorados para llegar hasta los
+objetos de su amor, hay tambin otros, porque las seoras se visitan con
+mucha frecuencia, y nada es ms fcil para ellas que taparse con un
+velo, deslizarse por alguna puerta excusada, subir en una litera y
+encaminarse donde se les antoja. Mucho les ayuda la particularidad de
+que todas ellas, por un pacto tcito, guardan inviolablemente<a name="page_471" id="page_471"></a> los
+secretos, y cualquiera que sea el altercado la disputa que se promueva
+entre ellas, jams abren sus labios para venderse unas otras. Su
+discrecin, en este punto, no merece incondicional alabanza; pero las
+consecuencias de su ligereza seran aqu ms desastrosas que en ninguna
+otra parte, porque aqu tambin se mata slo por sospecha. Las buenas
+espaolas son muy astutas y saben hacer excelente uso de esta prenda,
+porque como todas las casas tienen puertas traseras, pueden salir la
+calle cuando les parece; y como es frecuente que un hermano viva con su
+hermana, un hijo con su madre un sobrino con su ta, sirve esto de
+pretexto ocasin para verse. El amor es aqu naturalmente ingenioso, y
+apela todos los recursos para satisfacerse, permaneciendo siempre fiel
+y constante. Hay intrigas de este gnero que duran toda la vida, aunque
+no se haya malgastado una sola hora en perder de vista su trmino; se
+aprovechan todos los instantes, y cuando los amantes se ven y quedan
+contentos, no hay que pedir otra cosa....... A veces sucede que una
+dama, envuelta en su velo para no ser conocida y con traje muy sencillo,
+se encamina pie al lugar de la cita. La ve un caballero, la persigue,
+y se empea en hablarla; pero incmoda con este acompaamiento, se
+dirige cualquiera<a name="page_472" id="page_472"></a> de los que pasan, y, sin darse conocer, le dice:
+Yo os ruego que os interpongis para impedir que este majadero me
+siga. Esta splica es una orden para el galn espaol: habla con el que
+la molesta, le ruega que no la siga, le aconseja que la deje ir en paz,
+y, si no accede su deseo, hay que sacar las espadas; de suerte que,
+por un encuentro de esta especie, se derrama sangre por una seora
+quien no se conoce. sta, mientras tanto, se aleja de all, y los dos
+caballeros pelean, encaminndose ella donde la aguardan. Acontece en
+ocasiones, y esto no deja de ser original, que el mismo marido el
+hermano de la dama en cuestin, son quienes la protegen de las
+persecuciones del imprudente, y, por tanto, le ayudan, sin saberlo,
+que corra los brazos de su amante....... Sucede tambin que cualquiera
+encuentra su amada en la calle, y no estando cerca su propia casa,
+entra sin ms contemplaciones en otra ajena en donde nadie conoce;
+pide al dueo que le ceda su habitacin, porque acaso no se le presente
+otra coyuntura como aqulla para hablar con su dama, y, en efecto, el
+dueo lo complace, y deja en su casa solos al galn con su amada. En una
+palabra, se hacen las cosas ms increbles por lograr una entrevista de
+un cuarto de hora....... Madrid entero parece una gran jaula,<a name="page_473" id="page_473"></a> porque
+todas las casas, desde el piso bajo hasta el ms alto, estn llenas de
+celosas, y no slo las ventanas, sino tambin los balcones. Detrs de
+ellas se ven siempre las pobres mujeres que miran los transeuntes, y
+que, cuando se atreven, abren la celosa. No hay noche que no se den, en
+los distintos barrios de la ciudad, cuatrocientas quinientas
+serenatas. Verdad es que tienen su merecido premio, porque la dama ms
+bella se vanaglora y se cree tan feliz como una reina cuando cualquier
+galn toca ante su ventana el lad la guitarra, y entona una endecha
+con voz apasionada.</p>
+
+<p>Tal es, trazada con exactitud por el pincel de una testigo de vista, la
+vida, y tales son las relaciones sociales que aparecen en las comedias
+de capa y espada de Caldern. Pero para que se forme una idea ms clara
+de la naturaleza de estos dramas, insertamos en seguida un extracto del
+argumento de la titulada.</p>
+
+<p><i>Antes que todo es mi dama</i>, una de las mejores de esta clase. Dos
+caballeros, Lisardo y Don Flix, antiguos ntimos amigos, se
+encuentran impensadamente en Madrid despus de una larga separacin, y
+recuerdan los sucesos anteriores de su vida, comunicndose al mismo
+tiempo sus amoros. Cuenta Don Flix que en Granada ha herido
+mortalmente un caballero<a name="page_474" id="page_474"></a> en desafo, y que, despus, accediendo las
+splicas de sus parientes, y por huir de la justicia, se ha venido
+Madrid; ya en la corte, ha visto una joven encantadora, que corresponde
+benvola sus pretensiones amorosas, y cuya posesin ha de hacerlo
+feliz. Lisardo confa su amigo otra historia amorosa de la misma
+ndole, hallndose tambin enamorado de otra dama hace poco tiempo, y se
+separan luego ambos para acudir sus obligaciones amorosas.</p>
+
+<p>El lugar de la escena cambia representando la casa de Laura, la amada de
+Don Flix. Don Iigo, padre de aqulla, recibe sorprendido una carta de
+Granada, por la cual le recomienda eficazmente Don Flix un amigo de
+su juventud: sale, pues, inmediatamente para buscar su recomendado;
+Laura recibe, por intermedio de un criado, y como regalo de su amante,
+una banda, suplicndole aqul que la lleve en recuerdo de su amor; pero
+teme llamar la atencin de su padre si se la pone en seguida, por cuya
+razn la enva su amiga Clara, para que se la devuelva luego ella,
+como si fuese verdaderamente quien le hiciera este obsequio. Pero Clara
+es la amada de Lisardo, y ste la ve adornada con la misma banda que
+observ antes en manos de Don Flix: al punto se despiertan sus celos,
+moteja de<a name="page_475" id="page_475"></a> infiel su dama y corre en busca de Don Flix para decirle
+que ambos estn enamorados de una misma persona. La confusin que de
+aqu nace es penosa por extremo, proponiendo Don Flix, para
+desvanecerla, presentarse ambos Clara: desaparece entonces la
+equivocacin, porque Laura y Clara estn juntas; cada uno de los amigos
+reconoce su amada respectiva, y saben de sus labios la verdad de lo
+ocurrido con la banda; pero mientras se regocijan as con tan plausible
+desenlace, viene una criada y dice que el hermano de Clara ha llegado
+justamente de Granada, vindose ambos obligados ocultarse por
+consideracin las damas.</p>
+
+<p>En el acto segundo, cuenta Lisardo al gracioso, su criado, la traza con
+que l y su amigo escaparon con felicidad de la situacin comprometida
+de la noche anterior; pero mientras habla as, entra el padre de Laura y
+pregunta por Don Flix. Lisardo cree que este anciano se propone hablar
+ su amigo de la visita hecha su hija, y para evitarle ese disgusto se
+hace pasar por Don Flix; Don Iigo, sin embargo, le estrecha
+amistosamente las manos; dcele que el padre de Don Flix le ha escrito
+desde Granada recomendndole su hijo, y le ofrece sus servicios. Pero
+Lisardo no puede desdecirse, vindose forzado representar el mismo
+papel que ha elegido. Cuando el<a name="page_476" id="page_476"></a> anciano se aleja, llega el verdadero
+Don Flix: Lisardo le refiere lo sucedido, y el objeto laudable que lo
+guiaba, pero su amigo apenas lo escucha por haber recibido un billete de
+Laura, dndole una cita secreta; igual invitacin recibe tambin Lisardo
+de Clara, y uno y otro no piensan en otra cosa que en la dicha que les
+aguarda. En la escena inmediata aparecen Clara y su hermano Antonio,
+recin venido de Granada. Antonio ha visto Laura, y ha concebido por
+ella una viva pasin, consiguiendo de su hermana que le d un encargo
+para su amiga, y le proporcione ocasin de acercarse ella y hablarla.
+Los espectadores asisten despus la entrevista nocturna entre Laura y
+Don Flix, interrumpida por la llegada de Don Antonio, portador del
+encargo de su hermana. Don Flix se esconde, accediendo los ruegos de
+su amada, y averiguando desde su escondite que Don Antonio es el mismo
+caballero, herido por l en Granada; y aun cuando este descubrimiento lo
+soliviante naturalmente, al presenciar los extremos amorosos del
+visitante con su dama, le es ya imposible contenerse: presntase con la
+espada desnuda, y, cuando ambos combaten, se anuncia la llegada de Don
+Iigo. Don Flix se oculta de nuevo; Don Antonio excusa su presencia con
+el encargo de Clara, y se retira. Don Iigo<a name="page_477" id="page_477"></a> cuenta su hija que conoce
+ya Don Flix, que le ha agradado mucho, y que se propone ofrecerle su
+casa para vivir en ella. De repente se oye ruido en el aposento
+inmediato; el anciano quiere averiguar lo que es, y la angustia de Laura
+es mortal sabiendo que Don Flix est all escondido: para evitar las
+consecuencias, declara su padre que le ha dado en secreto palabra de
+casamiento. Aunque es grande la sorpresa de Don Iigo al oirlo, no se
+encoleriza al cabo, puesto que no podr desear otro yerno ms simptico.</p>
+
+<p>Busca en seguida al amante, sacndolo de su escondite; pero la sorpresa
+de Laura es extraordinaria, al encontrarse con Lisardo, porque Don
+Flix, con ayuda de una criada, ha podido huir por una puerta trasera, y
+Lisardo, que estaba de visita en casa de Clara, se ha refugiado en la de
+Don Iigo, huyendo de la primera por la vuelta repentina de Don Antonio,
+y ocultndose en el mismo lugar, en que estuvo antes Don Flix. Laura se
+llena de confusiones, siendo mayor su extraeza al notar que su padre
+llama Flix Lisardo, y le ruega que inmediatamente se case con su
+hija. En este instante se oye ruido de espadas en la calle, y las voces
+de Don Antonio y Don Flix, que pelean, y la vez los gritos de socorro
+de Clara, diciendo: Que matan mi hermano!<a name="page_478" id="page_478"></a> Lisardo duda, en el
+instante, qu lado inclinarse, puesto que un tiempo lo llaman su
+amigo y su amada; pero sale al fin corriendo, y exclama: Antes que
+todo es mi dama!</p>
+
+<p>En el acto tercero, Lisardo y Don Flix han regresado su domicilio; el
+desafo nocturno fu interrumpido por la llegada de algunas personas,
+deliberando ambos, entonces, cul ha de ser su conducta en el estado en
+que se encuentran las cosas. Pero anuncian de improviso la llegada de
+Don Iigo; Lisardo, el presunto Don Flix, se oculta, y el verdadero Don
+Flix recibe al anciano, pretextando la ausencia de su amigo. Extralo
+mucho Don Iigo, y encarga Don Flix que diga su compaero, que
+espera inmediatamente su casamiento con su hija, y que, en caso
+contrario, ha de darle una satisfaccin sangrienta. Don Flix promete
+hacerlo; vase el anciano, y acuerdan ambos amigos que Lisardo celebre
+una conferencia secreta con el padre de Laura, y que le descubra sin
+ambajes la verdad. Don Iigo, receloso y resuelto pelear, acude una
+cita, que se le da en compaa de Don Antonio; Lisardo le cuenta que l
+no es Don Flix, y las circunstancias, que le obligaron tomar su
+nombre; aade, que, estando de visita en casa de Clara, huy de ella
+refugindose en la de Don Iigo; pero el anciano se encoleriza, y<a name="page_479" id="page_479"></a>
+califica de agravio ese yerro; Antonio saca tambin su espada para
+vengar en Lisardo la visita secreta hecha su hermana; Don Flix, que
+asiste escondido esta escena, sale tambin para socorrer su amigo, y
+el combate se hubiera llevado efecto, no sobrevenir mucha gente que
+obligara los combatientes retirarse. Don Flix se queda solo en el
+teatro, y viene un criado anunciarle que Lisardo est peleando con los
+alguaciles; y, cuando Don Flix se propone salir volando su socorro,
+aparece Doa Clara pidindole proteccin contra su hermano, que intenta
+matarla por su entrevista nocturna con Lisardo; vacila entre socorrer
+su amigo su dama, cuando se presenta Don Antonio, y se empea en
+levantar el velo de Doa Clara; Don Flix no lo consiente, porque as se
+lo manda su deber de caballero, y relucen de nuevo las espadas; pero
+entonces oye, desde la casa de Don Iigo, las voces de socorro de Laura,
+ quien su padre, furioso, amenaza con un pual, y acude ella
+corriendo, no sin decir antes lo que sigue:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Bien s que mi obligacin</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Es valeros, bella Clara,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Porque de m os amparsteis;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Bien s que en esta demanda,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mi obligacin, Don Antonio,<a name="page_480" id="page_480"></a></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Es no volveros la espalda;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Bien s, Lisardo, que sois</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mi amigo, y que os hago falta;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mas mi amigo, mi enemigo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y la dama que se ampara</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De m, todos me perdonen.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que <i>antes que todo es mi dama</i>. (<i>Vase.</i>)</span><br />
+</p>
+
+<p>Entonces acude Lisardo corriendo y toma bajo su proteccin la afligida
+Clara, declarando que l es su esposo. Poco despus llegan Flix y
+Laura, y Don Iigo persigue sta con la espada desenvainada,
+vociferando:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">.............. De mi casa</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No ha de llevar mi hija</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Quien su esposo no se llama.</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pues cmo vos defendis</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que otro lleve quien aguarda</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ser esposa vuestra?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LISARDO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 12em;">Como</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Don Flix, que es quien la ama,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Es su esposo y es mi amigo.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">DON FLIX.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y quien se rinde esas plantas</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Asegurando que soy</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Don Flix, y que la causa</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De que Lisardo tomase</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mi nombre, siempre fu Laura.<a name="page_481" id="page_481"></a></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">DON IGO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Si yo en mi casa le hall...</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">DON FLIX.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Como yo me satisfaga,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Siendo su esposo, qu importa?</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 3em;"><span class="smcap">LISARDO.</span></span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">Slo lo que ahora falta</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Es que Don Antonio y Flix</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sean amigos.</span><br />
+</p>
+
+<p>La extremada complicacin del plan de la mayor parte de estas piezas,
+hace imposible dar noticias detalladas de sus argumentos, no pudiendo
+comprenderse stos sino por medio de una clarsima exposicin de los
+elementos diversos que los componen. Limitmonos, por tanto, apuntar
+algunas indicaciones. Las comedias <i>Casa con dos puertas</i>, <i>La dama
+duende</i>, <i>El escondido y la tapada</i>, tienen todas de comn, que exigen
+inusitada preparacin mecnica y escnica, la primera una doble entrada,
+la segunda una puerta secreta, y en las otras dos un aposento
+habitacin oculta, causas de diversas equivocaciones y motivo capital de
+las situaciones ms sorprendentes. <i>Casa con dos puertas</i> se distingue
+por el ingenio extraordinario<a name="page_482" id="page_482"></a> de su autor, puesto que, de un motivo muy
+sencillo, forma una fbula con extremo complicada, y notable, sin
+embargo, por su claridad. <i>La dama duende</i> ha sido una de las obras ms
+aplaudidas de Caldern por la delicadeza y moralidad de su enredo, y
+la vez por la gracia inimitable de todas las escenas. En <i>El escondido y
+la tapada</i> se ostenta el talento eminente de su autor, imprimiendo en su
+accin giros siempre nuevos, que mantienen el inters, y atraen al
+espectador de tal suerte, que por grande que sea su perspicacia y su
+fijeza, apenas puede seguirla: es de las comedias ms brillantes de
+Caldern, y puede servir para probar, con este solo ejemplo, que la
+comedia espaola, en el arte de desarrollar un argumento, deja detrs de
+s larga distancia cuanto han hecho en esta parte los poetas de
+todas las dems naciones. En <i>El encanto sin encanto</i>, como antes
+dijimos, ha utilizado Caldern un plan dramtico de Tirso de Molina, si
+bien hemos de confesar, sin menoscabar en lo ms mnimo la fama de tan
+clebre poeta, que, nuestro juicio, el trabajo de su predecesor es de
+mucho ms mrito que el suyo. <i>Peor est que estaba</i>, es, al contrario,
+una composicin tan llena de encantos como de belleza: como el ttulo
+indica, la situacin de sus distintos personajes se va haciendo desde un
+principio peor y ms embarazosa,<a name="page_483" id="page_483"></a> y desde las primeras escenas hasta su
+desenlace nos ofrece una serie no interrumpida de situaciones
+interesantes y siempre diversas, y, sin embargo, todas ellas, hasta en
+sus pormenores ms insignificantes, estn perfectamente motivadas.
+<i>Mejor est que estaba</i>, comedia opuesta la anterior, es menos rica
+que ella en cuanto su accin externa, pero rebosando, en cuanto
+afectos y pensamientos, frescura potica y fuego juvenil. En <i>Los
+empeos de un acaso</i>, como su ttulo mismo anuncia, es la casualidad la
+palanca ms poderosa de la accin: las combinaciones, los sucesos, los
+resultados que se enlazan entre s, son tan varios, trazados con tanto
+ingenio y unidos por un lazo tan estrecho, que la curiosidad de ver cmo
+el poeta sale airoso de tantos obstculos acumulados, inspira el mayor
+placer, tanto al que la lee como al que la oye, sin dejar su atencin
+un solo momento de descanso. Lo mismo puede decirse de <i>Bien vengas,
+mal, si vienes solo</i>, cuyo enredo, en lo ms esencial, puede condensarse
+en las palabras siguientes: Don Luis presencia una noche un desafo
+delante de su casa, de cuyas resultas uno de los dos combatientes cae en
+tierra con una herida mortal. El vencedor se aleja paso rpido del
+lugar de la contienda, no pudiendo apresarlo Don Luis, pero s su
+criado, de quien<a name="page_484" id="page_484"></a> averigua con trabajo que el fugitivo es un cierto Don
+Juan, amante de Doa Mara, la hermana de Don Luis. En la escena
+inmediata se nos presenta Doa Ana, novia de un galn llamado Don Diego,
+ la cual pretende tambin Don Luis, no sin hacerle ella entrever
+algunas esperanzas de buen xito; vistala Doa Mara, y la entrega un
+retrato de Don Juan, suplicndola que lo guarde, obligndola ello el
+miedo que le inspiran las sospechas de su hermano. Don Diego llega ver
+este retrato en poder de su novia, excitando en l celos rabiosos. Don
+Juan, perseguido por la justicia causa de la muerte de su rival, ruega
+al padre de Doa Mara, amigo del suyo, que le conceda un asilo en su
+casa, escondindose en una habitacin oculta para escapar ms
+fcilmente; pero Don Diego es pariente del difunto y debe vengar su
+muerte; Don Luis es causante tambin de mayor discordia por sus celos de
+Don Diego, y por las sospechas que tiene de su hermana y de Don Juan; en
+una palabra, los resortes contrarios que concurren en esta fbula, son
+tan numerosos, que parece imposible su conciliacin; pero el poeta, gran
+maestro en el arte de desarrollar un argumento, combina de tal modo
+todos los hilos de esta urdimbre, que, cuando el enredo es ms
+complicado y parece imposible su desenlace,<a name="page_485" id="page_485"></a> nos presenta ste de
+repente de la manera ms natural y satisfactoria.</p>
+
+<p>Todas las comedias mencionadas hasta ahora pueden considerarse como
+piezas de intriga enredo, ms bien de accin muy complicada, en la
+significacin ms genuna de la palabra, , lo que es lo mismo, como
+obras dramticas, cuyos factores importantes para producir la accin,
+son circunstancias y situaciones externas y extraordinarias, atrayendo
+todo el inters hacia su argumento, contribuyendo tambin la casualidad
+considerablemente aumentar la complicacin de la fbula, y
+prescindiendo, por lo mismo, de la pintura de caracteres. Los mismos
+elementos, en toda su pureza, juegan en <i>Fuego de Dios en el querer
+bien</i>, <i>Cada uno para s</i>, <i>Con quien vengo vengo</i>, <i>Tambin hay duelo
+en las damas</i> y <i>El maestro de danzar</i>.</p>
+
+<p><i>El astrlogo fingido</i> y <i>No hay burlas con el amor</i>.&mdash;Son propiamente
+comedias burlescas, , ms bien, entremeses sainetes. La primera se
+distingue por sus gracias inimitables y sus situaciones divertidas; pero
+el asunto no se prestaba extenderse hasta componer una comedia en tres
+actos, y su parte cmica se hubiese concentrado mucho mejor en un
+entrems. En <i>No hay burlas con el amor</i> se nos ofrece una dama
+presumida y muy llena de su<a name="page_486" id="page_486"></a> importancia con <i>vis cmica</i>
+extraordinaria, y la vez un enredo que consiste en las pretensiones de
+un galn enamorado verdaderamente de la hermana de aqulla, pero
+temeroso de los obstculos que puede suscitarle tan vana insensata
+seora, por cuya razn finge amarla y habla con ella con frases
+rebuscadas, logrando de este modo conseguir el objeto que su pasin le
+inspira. Muy parecida esta ltima pieza es la titulada <i>Hombre pobre
+todo es traza</i>, comedia que V. Schmidt caracteriza con mucha exactitud,
+recordando <i>El lazarillo de Tormes</i> y <i>El Guzmn de Alfarache</i>, porque
+el protagonista, en efecto, se asemeja mucho aquellos caballeros de
+industria, de espada y de retorcidos mostachos, descritos en esas
+novelas picarescas; aunque no estar de ms aadir que nunca Caldern se
+deja caer en los lodazales que son, veces, tan del gusto de Mendoza y
+de Alemn, y que ennoblece un tiempo las costumbres y los tiempos.</p>
+
+<p>En <i>Gurdate del agua mansa</i> no slo el trazado y desarrollo del enredo
+son de un arte consumado, sino que tambin brilla por la pintura de
+caracteres, por su singular gusto y excelencia poco comn. Don Alonso
+tiene dos hijas, que, desde la muerte de su madre, se han educado en un
+convento, que ambas abandonan al trasladarse su padre de Mjico <a name="page_487" id="page_487"></a>
+Madrid. Clara, la hermana mayor, es pacfica y callada, y dice que
+todo prefiere el silencio del claustro. Eugenia, la menor, es, al
+contrario, ms viva y resuelta, agradndole el trato del mundo, razn
+suficiente para que su padre se proponga casarla antes. Presntanse
+diversos pretendientes su mano, y, entre otros, un hidalgo campesino,
+sencillo y rstico, natural de Asturias, y de nombre Toribio, blanco de
+continuas burlas de ambas doncellas. Mientras Clara reprueba los
+proyectos, algo libres, de su hermana, urde ella el enredo ms astuto,
+hacindose pasar por Eugenia, envolviendo en sus redes al futuro marido
+que se le destina, engaando la duea que la guarda, y convirtindola
+en auxiliar de sus planes. Resulta de esto, al cabo, que la viva y
+mundana Eugenia no adelanta nada en sus amores, mientras la callada y
+pacfica Clara se apropia sus pretendientes. El cndido y rstico
+Toribio es un personaje hbilmente diseado y de un carcter cmico
+extraordinario, y de aqu que esta caricatura tenga semejanza con las
+comedias llamadas de figurn.</p>
+
+<p><i>Maanas de abril y mayo.</i>&mdash;Esta es una comedia muy parecida las
+anteriores en espritu y colorido, y que tambin se distingue por la
+hbil pintura de sus caracteres. El antitipo, contraste de Toribio, es
+en sta un petimetre<a name="page_488" id="page_488"></a> ilustrado y vanidoso. Caldern, sin embargo, no
+usa nunca de ese estilo grosero y bajo, que tanto nos ofende en las
+comedias de figurn de otros poetas; ni los personajes de caricatura son
+nunca en las suyas las figuras ms interesantes, sirviendo tan slo sus
+extravagancias para hacer resaltar ms otros nobles caracteres.</p>
+
+<p><i>No siempre lo peor es cierto.</i>&mdash;Podra clasificarse, por sus personajes
+y por sus contornos exteriores, entre las comedias de capa y espada;
+pero su tono ms serio, casi sentimental, y su argumento, la separan
+evidentemente de las dems producciones de esta clase. Don Carlos,
+amante de Doa Leonor de Lara, encuentra de noche un hombre en el
+aposento de su dama, tomndolo por su rival equivocadamente, y, bajo el
+imperio de otras diversas circunstancias, le da muerte impulsado por sus
+celos. Para salvar el honor de su amada, se la lleva consigo y la
+protege, considerndola culpable, y sin prestar atencin alguna sus
+protestas de inocencia. Un concurso de muchas concausas, y una accin
+accesoria enlazada hbilmente con la principal, contribuyen aumentar
+ms y ms las sospechas de Carlos, y casi inspirar dudas los
+espectadores, hasta que al fin aparece la verdad en todo su esplendor, y
+Carlos se convence de que<a name="page_489" id="page_489"></a> Leonor le ha sido siempre fiel. Si nos admira
+en este drama el desarrollo de la fbula, por el ingenio delicado de su
+autor, no nos encanta menos su argumento principal por los caracteres de
+Don Carlos y de Leonor, trazados con tanta fuerza como gracia: el del
+uno, de nobles y magnnimos pensamientos, y arrastrado, no obstante, por
+esas mismas cualidades concebir sospechas injustas, y el de Leonor,
+por su dulzura y por su afecto constante aqul, que tanto la ofende.
+Ambos personajes excitan nuestro inters en sumo grado.</p>
+
+<p><i>Maana ser otro da.</i>&mdash;Anloga la precedente, Si la primera, dice
+V. Schmidt, nos da conocer la ndole divina de la mujer, que,
+mortificada por una desconfianza injusta, deja ver todo el mrito de su
+carcter, por cuya razn Leonor aparece desde un principio enamorada,
+debiendo este mismo amor su desdicha, en sta se nos ofrece una flor,
+an no abierta, que se desenvuelve nuestra vista, y resplandece los
+rayos del sol del amor, ostentando sus perfumes y sus colores
+magnficos. Al ruido de las espadas y al oprobio, cuya consecuencia ha
+de ser la muerte entre esos nobles espaoles de Caldern, crece ese amor
+celestial de la mujer, que slo teme la prdida de su amante, moviendo
+al fin la misericordia de un Dios compasivo y bondadoso.<a name="page_490" id="page_490"></a></p>
+
+<p>Asemjanse tambin estas ltimas, ya por su fbula y por el colorido
+serio, que en ellas predomina, ya por su caracterstico ms importante:
+<i>No hay cosa como callar</i>, <i>Primero soy yo</i>, <i>Cul es mayor perfeccin</i>,
+<i>La desdicha de la voz</i> y <i>Dar tiempo al tiempo</i>. Todas estas comedias
+de la edad ms provecta de Caldern, por la pureza del estilo y por el
+mayor esmero con que se distinguen sus varios personajes, son, sin duda,
+superiores las dems obras suyas que les precedieron; pero en cambio,
+ nuestro juicio, no se muestra tan vigorosa esa frescura juvenil y esa
+animacin propia de las dems, notndose veces como cierto cansancio y
+repeticin amanerada de motivos dramticos manoseados.</p>
+
+<p>Hay una sola comedia de Caldern, de las llamadas burlescas, que se
+titula <i>Cfalo y Procris</i>, parodia de otra suya, <i>Celos aun del aire
+matan</i>. Esta pieza burlesca es de mucha gracia, haciendo alarde el poeta
+de agudezas y chistes extremados, y ofreciendo, adems, un efecto cmico
+incomparable, porque las burlas ms desatinadas y hasta las ms absurdas
+revisten tono pattico, y se expresan en elegantsimos versos. Es la
+nica comedia de Caldern, en que lo grosero y lo ordinario se usan como
+incentivos de lo cmico; con libertad extraordinaria eleva lo ms bajo,
+y hasta<a name="page_491" id="page_491"></a> se mofa en apariencia de s mismo, de todo el mundo y de su
+propia obra. Los actores se olvidan sin cesar de sus papeles: una dama
+griega, por ejemplo, al contar su nacimiento, dice sencillamente que es
+hija de Luis Lpez, y que se llama Mara. El prncipe Rosicler monta en
+un jacucho, trayendo en la mano un zapato monstruoso, y recorre toda la
+tierra para buscar la dama quien pertenece aquella enorme lancha. Los
+versos siguientes darn una idea del tono, que domina en toda la
+composicin. El Rey habla en estos trminos sus vasallos reunidos:</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Vasallos, deudos y amigos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cuya lealtad y virtud</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Canta el sol por <i>fa</i>, <i>mi</i>, <i>re</i>,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La fama por <i>re</i>, <i>fa</i>, <i>ut</i>;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ilustre nobleza y plebe,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que al brindis de mi salud</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Agotrades ahora</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Aun la cuba de Sahagn:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ya sabis que yo, inclinado</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Fu desde mi juventud</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> las letras, estudiando</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Todo el ban, ben, bin, bon, bun,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Hasta el arte de Nebrija</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y las tablas del Talmud.</span><br />
+</p>
+
+<p>Cfalo, despus de matar con un venablo su querida Procris, exclama
+as:<a name="page_492" id="page_492"></a></p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Repblica celestial,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Aves, peces, fieras, hombres,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Montes, riscos, peas, mar,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Plantas, flores, yerbas, prados,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Venid todos llorar!</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Coches, albardas, pollinos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con todo vivo animal;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pavos, perdices, gallinas,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Morcillas, manos, cuajar,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Procris muri! Decid, pues:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Su moo descanse en paz!</span><br />
+</p>
+
+<p>Hemos hecho mencin hasta ahora, ya prolija, ya ligeramente, de todas
+las comedias autnticas de Caldern; en cuanto aqullas, reputadas
+evidentemente por falsas, aunque lleven su nombre, sobre las cuales se
+abrigan dudas muy fundadas, as como respecto los sainetes y loas,
+puede consultarse el apndice, que ilustra esta parte de nuestra obra.
+Vamos tratar en seguida de sus autos sacramentales.</p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/pg_492.png" width="95" height="140" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<p>
+<br />
+<br />
+</p>
+
+<p><a name="page_493" id="page_493"></a></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/indice.png" width="582" height="237" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<h3><a name="INDICE" id="INDICE"></a>NDICE.</h3>
+
+<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" summary="contents">
+
+<tr><td align="right" colspan="2">Pgs.</td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_XXVIII">CAPTULO XXVIII.</a>&mdash;<span class="smcap">Alarcn.</span>&mdash;Sus obras dramticas. </p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_007">7</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_XXIX">CAPTULO XXIX.</a>&mdash;Felipe Godnez.&mdash;Luis de Belmonte.&mdash;Rodrigo
+de Herrera.&mdash;Otros dramticos de este
+tiempo.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_031">31</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_XXX">CAPTULO XXX.</a>&mdash;El italiano Fabio Franchi acerca del
+arte dramtico en Espaa.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_059">59</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_XXXI">CAPTULO XXXI.</a>&mdash;Actores famosos de la poca de Lope
+de Vega.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_071">71</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_XXXII">CAPTULO XXXII.</a>&mdash;Otros actores famosos de la poca
+de Lope de Vega.&mdash;El teatro espaol en el extranjero.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_097">97</a></p></td></tr>
+
+<tr><td colspan="2" align="center">&nbsp;</td></tr>
+
+<tr><td colspan="2" align="center"><big>TERCER PERODO.</big></td></tr>
+
+<tr><td colspan="2" align="center">EDAD DE ORO DEL TEATRO ESPAOL.</td></tr>
+
+<tr><td colspan="2" align="center">&nbsp;</td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_I">CAPTULO PRIMERO.</a>&mdash;Aficin de Felipe IV al arte
+dramtico.&mdash;Teatro Real del Buen Retiro.&mdash;Fiestas de
+corte y lujo de decoraciones.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_121">121</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_II">CAPTULO II.</a>&mdash;Nueva poca de la poesa dramtica.&mdash;Nuevas
+especies de piezas dramticas.&mdash;Aparato escnico
+de esta poca.&mdash;Principios de la decadencia del teatro
+espaol en el reinado de Carlos II.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_153">153</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_III">CAPTULO III.</a>&mdash;<span class="smcap">Caldern.</span>&mdash;Carcter general de sus
+obras dramticas.
+</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_189">189</a></p><a name="page_494" id="page_494"></a></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_IV">CAPTULO IV.</a>&mdash;Otras bellezas dramticas, comunes
+las comedias de Caldern, que las caracterizan y distinguen.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_227">227</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_V">CAPTULO V.</a>&mdash;Defectos de Caldern.&mdash;Clasificacin
+cronolgica de sus obras dramticas.&mdash;Su versificacin.&mdash;Otros
+defectos de sus comedias.&mdash;De los errores histricos
+y geogrficos de Caldern.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_249">249</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_VI">CAPTULO VI.</a>&mdash;Comedias religiosas de Caldern.&mdash;<i>El
+Prncipe constante.</i>&mdash;<i>El Josef las mujeres.</i>&mdash;<i>El mgico
+prodigioso.</i>&mdash;<i>Los dos amantes del cielo.</i>&mdash;<i>El purgatorio
+de San Patricio.</i></p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_289">289</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_VII">CAPTULO VII.</a>&mdash;<i>Las cadenas del demonio.</i>&mdash;<i>La exaltacin
+de la Cruz.</i>&mdash;<i>La devocin de la Cruz.</i>&mdash;<i>Origen, prdida y
+restauracin de la Virgen del Sagrario.</i>&mdash;<i>La cisma
+de Ingalaterra.</i>&mdash;<i>La aurora en Copacavana.</i>&mdash;<i>El
+gran prncipe de Fez.</i>&mdash;<i>San Francisco de Borja.</i>&mdash;<i>La sibila
+del Oriente.</i>&mdash;<i>La estatua de Prometeo.</i>&mdash;<i>La vida es
+sueo.</i></p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_321">321</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_VIII">CAPTULO VIII.</a>&mdash;Dramas histricos de Caldern.&mdash;<i>La
+nia de Gmez Arias.</i>&mdash;<i>El postrer duelo de Espaa.</i>&mdash;<i>El
+mdico de su honra.</i>&mdash;<i>A secreto agravio, secreta venganza.</i>&mdash;<i>Las
+tres justicias en una.</i></p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_347">347</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_IX">CAPTULO IX.</a>&mdash;<i>El alcalde de Zalamea.</i>&mdash;<i>Amar despus
+de la muerte.</i>&mdash;<i>Luis Prez el Gallego.</i>&mdash;<i>El sitio de Breda.</i>&mdash;<i>Gustos
+y disgustos son no ms que imaginacin.</i>&mdash;<i>Saber
+del mal y del bien.</i>&mdash;<i>En esta vida todo es verdad y
+todo es mentira.</i>&mdash;<i>El mayor monstruo los celos.</i>&mdash;<i>Los cabellos
+de Absaln.</i>&mdash;<i>Las armas de la hermosura.</i>&mdash;<i>La
+gran Cenobia.</i></p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_369">369</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_X">CAPTULO X.</a>&mdash;<i>La hija del aire.</i>&mdash;Comedias mitolgicas
+y otras caballerescas y novelescas de Caldern.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_401">401</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_XI">CAPTULO XI.</a>&mdash;Comedias romnticas de Caldern.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_433">433</a></p></td></tr>
+
+<tr><td><p class="hang"><a href="#CAPITULO_XII">CAPTULO XII.</a>&mdash;Comedias de <i>azar</i> y algunas otras de
+Caldern.</p></td><td align="right" valign="bottom"><p><a href="#page_459">459</a></p></td></tr>
+</table>
+
+<p><a name="page_495" id="page_495"></a></p>
+
+<p class="cb"><br />
+<br />
+<br />
+<i>Este libro se acab de imprimir<br />
+en Madrid, en casa de<br />
+Manuel Tello, el da<br />
+18 de Noviembre<br />
+del ao de<br />
+1887.</i></p>
+
+<p class="figcenter"><img src="images/fin.png" width="30" height="47" alt="decoracin no disponible" title="decoracin no disponible" />
+</p>
+
+<div class="footnotes"><h3><a name="NOTAS" id="NOTAS"></a>NOTAS:</h3>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_1_1" id="Footnote_1_1"></a><a href="#FNanchor_1_1"><span class="label">[1]</span></a> Joannes Ruiz de Alarcon, Mexici, ut credo, apud orientales
+indos natus, ex Hispania oriundus, comoediarum auctor, parentum memoria,
+inter eos, qui classem hujus artis ducunt, meo judicio annumerandus, et
+vix uni aut alteri puritate dictionis urbanitateque et copia atque
+inventione comparandus.&mdash;(<i>Bibl. Hisp. Nova</i>, tomo I.)&mdash;Juan Ruiz de
+Alarcn, nacido, segn creo, en Mjico, cerca de los indios orientales
+(probablemente orientales con relacin Amrica, no con relacin
+Europa), de una familia espaola y distinguida, autor de comedias, digno
+de ser mencionado, mi juicio, entre los primeros escritores de este
+arte, y al que igualan slo pocos en la pureza de su diccin, en su
+aticismo y en su fecundidad y abundancia.&mdash;(<i>T. del T.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_2_2" id="Footnote_2_2"></a><a href="#FNanchor_2_2"><span class="label">[2]</span></a> <i>Crnica de la provincia de San Diego de Mjico de
+religiosos descalzos de San Francisco</i>, por Baltasar de Medina: Mjico,
+1882, fol. 251.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_3_3" id="Footnote_3_3"></a><a href="#FNanchor_3_3"><span class="label">[3]</span></a> Debo esta noticia al Sr. H. Ternaux Compans, poseedor de
+este libro raro.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_4_4" id="Footnote_4_4"></a><a href="#FNanchor_4_4"><span class="label">[4]</span></a> V. Ferdinand Denis, <i>Chroniques chevaleresques de
+l'Espagne et du Portugal</i>: Pars, 1839, vol. II, pgina 237.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_5_5" id="Footnote_5_5"></a><a href="#FNanchor_5_5"><span class="label">[5]</span></a> El teatro de Alarcn es una de las mayores rarezas
+bibliogrficas. De los dos tomos de que consta, slo un ejemplar he
+llegado ver, cuyo primer tomo existe en la Biblioteca Real de Pars, y
+el segundo en posesin del Sr. Luis Lemcke, en Brunswick, quien estoy
+sumamente agradecido por su amabilidad en haberlo dejado largo tiempo
+mi disposicin, juntamente con otras muchas joyas de su rica biblioteca
+espaola. Copio aqu el ndice de ambas partes:
+</p><p>
+Comedias de D. Juan Ruiz de Alarcn y Mendoza. Madrid, en casa de Juan
+Gonzlez, 1628, 4.
+</p><p>
+<i>Los favores del mundo.</i>&mdash;<i>La industria y la suerte.</i>&mdash;<i>Las paredes
+oyen.</i>&mdash;<i>El semejante s mismo.</i>&mdash;<i>La cueva de Salamanca.</i>&mdash;<i>Mudarse
+por mejorarse.</i>&mdash;<i>Toda es ventura.</i>&mdash;<i>El desdichada en fingir.</i>
+</p><p>
+Parte segunda de las comedias del licenciado D. Juan Ruiz de Alarcn y
+Mendoza. Barcelona, Sebastin de Cormellas, 1634, 4.
+</p><p>
+<i>Los empeos de un engao.</i>&mdash;<i>El Dueo de las estrellas.</i>&mdash;<i>La amistad
+castigada.</i>&mdash;<i>La manganilla de Melilla.</i>&mdash;<i>Ganar amigos.</i>&mdash;<i>La verdad
+sospechosa.</i>&mdash;<i>El Antichristo.</i>&mdash;<i>El texedor de Segovia.</i>&mdash;<i>Los pechos
+privilegiados.</i>&mdash;<i>La prueba de las promesas.</i>&mdash;<i>La crueldad por el
+honor.</i>&mdash;<i>El examen de maridos.</i>
+</p><p>
+Conozco tambin, sueltas, <i>Quien mal anda mal acaba</i>, y <i>No hay mal
+que por bien no venga</i>.
+</p><p>
+En el catlogo de la Huerta llevan tambin el nombre Alarcn: <i>Dar con
+la misma flor</i>, <i>La culpa busca la pena y el agravio la venganza</i>, <i>La
+Hechicera</i>, <i>Siempre ayuda la verdad</i> y <i>Quien priva aconseje bien</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_6_6" id="Footnote_6_6"></a><a href="#FNanchor_6_6"><span class="label">[6]</span></a> <i>El tejedor de Segovia</i>, en las sueltas, se atribuye, ya
+Caldern, ya Rojas; <i>La verdad sospechosa</i>, Lope de Vega, en el tomo
+XXII (apcrifo) de sus comedias: Zaragoza, 1630; <i>El examen de maridos</i>,
+en las sueltas, ya lleva el nombre de Montalbn, ya el de Lope, y
+tambin el de ste en el tomo XXIV de las <i>Comedias de Lope de Vega</i>:
+Zaragoza, 1633.
+</p><p>
+Estas falsificaciones de los autores de las comedias son slo imputables
+ la ignorancia la codicia de los libreros, no los poetas, cuyos
+nombres llevan trocados.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_7_7" id="Footnote_7_7"></a><a href="#FNanchor_7_7"><span class="label">[7]</span></a> La familia noble de Vargas es nombrada en <i>Don Quijote</i>,
+parte 1., captulos 8. y 49; vanse tambin las notas de D. Diego
+Clemencn. Los traidores Pelez juegan ya un mal papel en los romances
+del Cid; vanse los romances nmeros 36 y 37 de la edicin de Juan de
+Escobar.&mdash;Nada he podido averiguar de la tradicin especial, dramatizada
+por Alarcn.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_8_8" id="Footnote_8_8"></a><a href="#FNanchor_8_8"><span class="label">[8]</span></a> Vase mi <i>Spanisches Theater</i>. Frankfurt auf der Mein,
+1845.&mdash;T. I.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_9_9" id="Footnote_9_9"></a><a href="#FNanchor_9_9"><span class="label">[9]</span></a> Corneille dice de su <i>Menteur</i>: Esta pieza es en parte
+imitacin, y en parte traduccin de otra espaola. Parceme su asunto
+tan ingenioso y tan bien desenvuelto, que me ha hecho decir con
+frecuencia que dara de buen grado dos de mis mejores composiciones
+dramticas porque esa invencin hubiera sido ma. La comedia espaola es
+atribuda al famoso Lope de Vega; pero hace poco lleg mis manos un
+tomo de D. Juan Ruiz de Alarcn, afirmando haberla l escrito y
+quejndose de los libreros por imprimirla bajo otro nombre. Sea quien
+fuere su autor, es lo cierto que su mrito es grande y que no conozco
+nada en esa lengua que ms placer me haya proporcionado.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_10_10" id="Footnote_10_10"></a><a href="#FNanchor_10_10"><span class="label">[10]</span></a>
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Este, que tiene, como mes de mayo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Florido ingenio, y que comienza ahora</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"> hacer de sus comedias nuevo ensayo,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Godnez es.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 2em;">(Cervantes, <i>Viaje al Parnaso</i>.)</span><br />
+</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_11_11" id="Footnote_11_11"></a><a href="#FNanchor_11_11"><span class="label">[11]</span></a> <i>Ludovicus de Belmonte, com&oelig;diarum poeta, vel eo
+tempore audiebatur in theatris, quo, sub Lupo de Vega et aliis, Hispana
+com&oelig;dia alias omnium gentium omnisque aetatis probocabat: idem cum eo
+qui inscripsit.</i>
+</p><p>
+<i>Hazaas de Don Garca Hurtado de Mendoza</i>, 1622, 4.&mdash;D. Nicols
+Antonio, <i>Bibliotheca Nova</i>.
+</p><p>
+Luis de Belmonte, poeta, escritor de comedias, era odo tambin en los
+teatros en la misma poca en que la comedia espaola, con las obras de
+Lope de Vega y de otros, aventajaba las de todas las dems naciones de
+todos los tiempos; es el mismo que escribi las <i>Hazaas de Don Garca
+Hurtado de Mendoza</i>, 1622.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_12_12" id="Footnote_12_12"></a><a href="#FNanchor_12_12"><span class="label">[12]</span></a> <i>El diablo predicador</i>, en dos manuscritos de la
+biblioteca del duque de Osuna, se atribuye Francisco de Villegas;
+particularidad que, no siendo autgrafos estos manuscritos, nada prueba
+contra la opinin comn de que fuera su autor Belmonte. Por lo dems, el
+argumento de esta comedia famosa (probablemente antes), fu desenvuelto
+por Lope de Vega en su <i>Fray diablo</i>. En la biblioteca del duque de
+Osuna se encuentran manuscritas de Belmonte las comedias:
+</p><p>
+<i>El sastre del Campillo</i>, autgrafa, con la firma de Luis de Belmonte
+Bermdez: <i>1. de augusto 1624</i>. (Las impresiones antiguas la atribuyen
+ Lope.)
+</p><p>
+<i>El satisfecho</i>, autgrafa, con firma, fecha en Sevilla, el 5 de julio
+de 1634.
+</p><p>
+<i>El conde de Fuentes.</i>
+</p><p>
+<i>El hortelano de Tordesillas.</i>
+</p><p>
+<i>A un tiempo rey y vasallo</i>, autgrafa, con firma y licencia de 1642.
+</p><p>
+D. Agustn Durn posea una comedia manuscrita de Belmonte, titulada <i>El
+acierto en el engao y robador de su honra</i>, fecha en diciembre de 1641.
+De la licencia que la acompaa, resulta que se prohibi al principio por
+indecente, y que se alz despus esa prohibicin.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_13_13" id="Footnote_13_13"></a><a href="#FNanchor_13_13"><span class="label">[13]</span></a> <i>Hijos ilustres de Madrid</i>, por Baena.&mdash;Lope, <i>Laurel de
+Apolo</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_14_14" id="Footnote_14_14"></a><a href="#FNanchor_14_14"><span class="label">[14]</span></a> <i>Hijos ilustres de Madrid.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_15_15" id="Footnote_15_15"></a><a href="#FNanchor_15_15"><span class="label">[15]</span></a> Comedias humanas y divinas, y rimas morales, compuestas
+por Diego Muxet de Sols: Bruselas, 1624. (D. Nicols Antonio dice,
+equivocadamente, que el lugar de la impresin es Francfort.)
+</p><p>
+Las piezas sueltas son: <i>Cmo ha de ser el valiente</i>, <i>La igualdad en
+los sujetos</i>, <i>El cazador ms dichoso</i>, <i>El generoso en Espaa</i>, <i>El
+mayordomo de la duquesa de Amalfi</i>, <i>El ermitao seglar</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_16_16" id="Footnote_16_16"></a><a href="#FNanchor_16_16"><span class="label">[16]</span></a> Montalbn, <i>Para todos</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_17_17" id="Footnote_17_17"></a><a href="#FNanchor_17_17"><span class="label">[17]</span></a> Montalbn y Lope, <i>Laurel de Apolo</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_18_18" id="Footnote_18_18"></a><a href="#FNanchor_18_18"><span class="label">[18]</span></a> <i>Hijos ilustres de Madrid.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_19_19" id="Footnote_19_19"></a><a href="#FNanchor_19_19"><span class="label">[19]</span></a> <i>Hijos ilustres de Madrid.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_20_20" id="Footnote_20_20"></a><a href="#FNanchor_20_20"><span class="label">[20]</span></a> Todos estos nombres y noticias se han tomado de los <i>Hijos
+ilustres de Madrid</i>, de Baena, y del <i>Para todos</i>, de Montalbn.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_21_21" id="Footnote_21_21"></a><a href="#FNanchor_21_21"><span class="label">[21]</span></a> Fuster, <i>Biblioteca valenciana</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_22_22" id="Footnote_22_22"></a><a href="#FNanchor_22_22"><span class="label">[22]</span></a> D. Nicols Antonio.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_23_23" id="Footnote_23_23"></a><a href="#FNanchor_23_23"><span class="label">[23]</span></a> Muchos de los mencionados, como Montemayor, Silvestre y
+Garci-Snchez, se llaman sin razn poetas dramticos.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_24_24" id="Footnote_24_24"></a><a href="#FNanchor_24_24"><span class="label">[24]</span></a> Con arreglo la indicacin que se hace en el tomo II de
+las comedias de Francisco de Rojas (Madrid, 1645), Antonio Coello es el
+autor de la primera jornada de esta pieza, y Rojas de las dos
+restantes.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_25_25" id="Footnote_25_25"></a><a href="#FNanchor_25_25"><span class="label">[25]</span></a> Cascales, <i>Tablas poticas</i>, lib. II.&mdash;Christbal Surez
+de Figueroa, <i>Plaza universal de ciencias y artes</i> (1615), discurso 91
+de los comediantes y autores de comedias: Espaa ha tenido y tiene
+prodigiosos hombres y mujeres en representacin, entre otros Cisneros,
+Glvez, Morales <i>el Divino</i>, Saldaa, Salcedo, Ros, Villalva, Murillo,
+Segura, Rentera, Angulo, Solano, Toms Gutirrez, Avendao, Villegas,
+Mainel: stos ya difuntos. De los vivos, Pinedo, Snchez, Melchor de
+Len, Miguel Ramrez, Granados, Christbal, Salvador, Olmedo, Cintor,
+Jernimo Lpez. De mujeres, Ana de Velasco, Mariana Pez, Mariana Vaca,
+Jernima de Salcedo, difuntas. De las que hoy viven, Juana de Villalva,
+Mariflores, Micaela de Lujn, Ana Muoz, Josefa Vaca, Jernima de
+Burgos, Polonia Prez, Mara de los Angeles, Mara de Morales, sin otras
+que por brevedad no pongo.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_26_26" id="Footnote_26_26"></a><a href="#FNanchor_26_26"><span class="label">[26]</span></a> Bourgoing, <i>Viaje Espaa</i>, tomo II, pg. 56.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_27_27" id="Footnote_27_27"></a><a href="#FNanchor_27_27"><span class="label">[27]</span></a> Del artculo de Mesonero Romanos, sobre la topografa de
+Madrid, tantas veces citado, resulta que la calle del Len era antes
+algo ms ancha, desde la del Prado hasta las de Francos y Cantarranas, y
+formaba una plazuela con rboles, llamada El mentidero de los
+representantes, sin duda por reunirse en ella los actores y aficionados
+al teatro, como suceda hasta hace poco con la plazuela de Santa Ana. El
+mismo nombre lleva en el gran plano de Madrid, de 1656; en los escritos
+de Quevedo, Lope, Villamediana y otros, y, por ltimo, en el testamento
+del obispo de Cuzco, D. Manuel de Mollinedo y Angulo, el cual dice
+expresamente que sus padres vivan en Madrid, en la calle del Len,
+Mentidero de los representantes. Esta parte de la corte est toda
+llena de recuerdos de los famosos poetas dramticos y actores que la
+frecuentaban o habitaban. Consta de los documentos de esa poca, que
+residieron en ella todos los clebres actores y actrices de los siglos
+<span class="smcap">XVII</span> y <span class="smcap">XVIII</span>, desde Agustn de Rojas y Alonso de Olmedo, hasta Manuel
+Garca Parra y Mariano Querol, y desde Mara Riquelme y Mara Caldern,
+hasta la Ladvenant y la Tirana, viviendo en las calles de las Huertas,
+Amor de Dios, San Juan, Santa Mara, Francos, Cantarranas y Len;
+costumbre seguida por los actores y actrices modernos, hasta hace poco,
+como Rita Luna, Isidoro Miquez, Guzmn, Latorre, Romea y otros.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_28_28" id="Footnote_28_28"></a><a href="#FNanchor_28_28"><span class="label">[28]</span></a> Estn sacadas de muchas y varias obras antiguas espaolas,
+como de <i>El peregrino en su patria</i>, de Lope, y de los prlogos de sus
+comedias; de la <i>Filosofa potica</i>, de Lpez Pinciano; de las <i>Tablas
+poticas</i>, de Francisco Cascales; de <i>El gran tacao</i> y otros escritos
+de Quevedo; de la <i>Plaza universal</i>, de Surez de Figueroa; de la novela
+<i>La gardua de Sevilla</i>, de Alonso del Castillo Solorzano (Logroo,
+1634), etc. Otras provienen del tomo II del <i>Tratado histrico</i>, de
+Pellicer.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_29_29" id="Footnote_29_29"></a><a href="#FNanchor_29_29"><span class="label">[29]</span></a> He aqu algunas noticias y ancdotas de autores clebres
+de la edad de oro del teatro espaol:
+</p><p>
+<i>Epistolae Hoelianae. Familiar letters domestic and forren.</i> By James
+Howell. 2<sup>nd</sup> edition, London, 1650. Vol. II, pg. 111, carta de Madrid
+de 1. de agosto de 1622:
+</p><p>
+To this I will join an epigram which was made of de Vaca husband to
+Jusepa de Vaca the famous comedian, who came upon the stage with a cloak
+lined with black plush and a great chain about his neek, where upon the
+duke of Mediana broke into these witty lines.&mdash;Aadir esto un
+epigrama, compuesto contra el famoso comediante Vaca, marido de la
+Jusepa de Vaca, que sali la escena con una capa con vueltas de felpa
+negra, y una gran cadena al cuello, con cuyo motivo el duque de Mediana
+improvis estos ingeniosos versos: (<i>T. del T.</i>)
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Con tanta felpa en la capa</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y tanta cadena de oro,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El marido de la Vaca,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Qu puede ser sino toro?</span><br />
+<br />
+<i>Comedias de Lope de Vega</i>, tomo XIX, prlogo dialogstico:
+</p><p>
+Pregunt Cisneros, representando, un alcalde, que por qu estaba
+preso un estudiante que, entre otros, sala visita.&mdash;Djole el
+escribano que por una stira.&mdash;Qu es stira? replic Cisneros.&mdash;Stira
+es, dijo el escribano, decir las faltas de los del lugar.&mdash;Y respondi
+Cisneros:&mdash;Pues no sera mejor prender los que tienen las faltas?
+</p><p>
+<i>Comedias de Lope de Vega</i>, tomo XVII. Dedicatoria Jorge Toledano
+(comedia de las antiguas mas):
+</p><p>
+Haca el Jorge Toledano aquel insigne representante de Toledo Solano,
+quien en la figura del galn, por la blandura, talle y aseo de su
+persona, nadie ha igualado. Roma nos dej una memoria de sus famosos
+histriones; no parezca exceso la modestia y circunspeccin de muchos,
+alabar estos hombres, pues no los vi semejantes, cuando ms su
+repblica floreca.
+</p><p>
+<i>Comedias de Lope de Vega</i>, tomo XVI: Madrid, 1622. Prlogo:
+</p><p>
+Como se acabaron los Cisneros, los Navarros, Loyolas, Ros, Solanos,
+Ramrez, Tapias, Leones, Rochas, Salvadores y Christvales, qu han de
+hacer los Autores, sino, convertidos en Bolatines, remitir las
+tramoyas las comedias?
+</p><p>
+<i>Caramuelis Rhythmica. Editio altera. Campaniae</i>, 1668, pgs. 706 y
+siguientes.
+</p><p>
+Arias habet vocem claram et puram, memoriam firmam et actionem vivacem,
+et quidquid ipse diceret in singulis linguae motibus charites et in
+singulis mannum videbatur habere Apollines. Ad eum audiendum confluebant
+excellentissimi concionatores, ut dictionis et actionis perfectionem
+addiscerent.
+</p><p>
+Sub idem tempus Amaryllis (sic eam vocabant), inter comicas floruit,
+quae erat prodigiosa in sua arte. Eloquebatur, canebat, musicis
+instrumentis ludebat, tripudiabat, et nihil erat, quod cum laude et
+aplausu non faceret.
+</p><p>
+Paucis post annis theatra adsurgebant Riquelmae, adolescenti pulchrae,
+aprehensiva tam forti praeditae, ut inter loquendum vultus colorem cum
+omnium admiratione mutaret: nam si in theatro fausta et felicia
+narrarentur, roseo colore suffusa auscultabat; si autem aliqua infausta
+circunstantia intercurreret, illico pallida reddebatur. Et in hoc erat
+unica, quam nemo valeret imitari.
+</p><p>
+Fuerunt et sunt alii Comici, in quibus magnae hujus generis dotes
+relucent. Ego nomino, quos puer cognovi, nam a juventute excedi ab
+Hispania jussus, comedias audire non potui.Quia magna interdum ingenia
+pereunt in aratro, quae si colerentur, possent patriae et scholae
+servire, hunc casum addo. Barrueli (pagus est non longe a Spinensi
+coenobio jacens in antiqu Castell), interfui Divinis mysteriis die
+nascenti Deiparae consecrata. Musica fuit expectatione melior, et omnia
+urbano potius quam pagano ritu agebantur. Ad offertorium surrexerunt
+Confratres, et singuli suum munus obtulerunt Angelorum reginae, alli
+taciti, alii carmina recitantes, alii cantantes, et applausum
+praeceteris habuit quidam juvenis, qui muti personam adsumens, manibus
+et gestibus loquens, ut panis, vini et pecorum copiam et valetudinem
+Diva populo universo concederet, motibus tam vivis expressit, ut mentis
+suae conceptus clarius et melius explicare verbis non posset. Et quid
+iste non faceret, si a pueritia habuisset Magistros idoneos?
+</p><p>
+Matriti semel Arias sibi legens epistolam in theatrum ingressus, longo
+tempore habuit Auditores suspensos, ad singulas lineas percellebatur, et
+demum furore percitus laceravit epistolam et incipit exclamare
+vehementisima carmina. Et tamesi laudaretur ab omnibus, majorem illa die
+agendo quam loquendo admirationem extorsit.
+</p><p>
+Arias tiene voz clara y pura, tenaz memoria y accin animada, y
+cualquiera cosa que dice, parece que las Gracias le acompaan en cada
+palabra y Apolo en cada movimiento de sus manos. Acudan oirlo los ms
+sobresalientes oradores para perfeccionarse en la elocucin y accin.
+</p><p>
+En este mismo tiempo floreci Amarilis (as la llamaban), entre las
+actrices, prodigiosa en su arte. Declamaba, cantaba, taa instrumentos
+msicos, bailaba, hacindolo todo con alabanzas y aplausos.
+</p><p>
+Pocos aos despus se presentaba en el teatro la Riquelme, bella joven,
+tan sensible por naturaleza, que, con admiracin de todos, variaba de
+color, segn el dilogo: si el asunto era alegre y fausto, su color era
+sonrosado, y si sobrevena algo triste, se pona en seguida plida. En
+esto era tal, que nadie pudo imitarla.
+</p><p>
+Hubo adems otros cmicos que se distinguieron por sus notables dotes.
+Hablo slo de los que conoc cuando nio, porque, obligado dejar
+Espaa joven, no pude oir ms comedias.
+</p><p>
+Como prueba de que veces vegetan grandes ingenios arando, que,
+cultivados, hubiesen dado lustre los estudios y la patria, cito este
+caso. Asist en Barruel (aldea sita no lejos del convento de Espina, en
+Castilla la Vieja) los misterios divinos, que se celebraban el da
+consagrado solemnizar el nacimiento de la Virgen. La msica fu mejor
+de lo que esperaba, y toda la fiesta pareca ms propia de ciudad que de
+aldea. En el ofertorio se levantaron todos los hermanos, trayendo cada
+uno su ofrenda la Reina de los Angeles; unos callados, otros recitando
+versos, otros cantando, y hubo un joven, que obtuvo los mayores
+aplausos, el cual, representando el personaje de un mudo y accionando y
+gesticulando para que la Virgen concediera todo el pueblo salud y
+abundancia de pan, de vino y ganados, lo expres con sus movimientos tan
+viva y elocuentemente, que con mayor claridad y distincin no hubiese
+dado entender con palabras sus pensamientos. Qu no hubiese hecho, si
+desde su niez lo ensearan maestros idneos?
+</p><p>
+Leyendo una vez Arias, para s, una carta en el escenario del Teatro de
+Madrid, tuvo suspenso al auditorio largo tiempo, expresando sus
+emociones al leerla, y por ltimo, lleno de ira, rompi la carta y
+comenz declamar versos muy vehementes. Y todos lo alabaron y
+convinieron en que, en dicho da, conquist mayor admiracin accionando
+que declamando.&mdash;(<i>T. del T.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_30_30" id="Footnote_30_30"></a><a href="#FNanchor_30_30"><span class="label">[30]</span></a> Caramuel, <i>Primus Calamus</i>, tomo II, pg. 706.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_31_31" id="Footnote_31_31"></a><a href="#FNanchor_31_31"><span class="label">[31]</span></a> <i>Primus Calamus</i>, tomo II, pg. 706.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_32_32" id="Footnote_32_32"></a><a href="#FNanchor_32_32"><span class="label">[32]</span></a> Tomo I, pg. 369 de la <i>Coleccin de piezas dramticas,
+entremeses, loas y jcaras, escritas por el licenciado Luis Quiones de
+Benavente, y sacadas de varias publicaciones de manuscritos
+recientemente allegados</i>, por D. Cayetano Rosell, devotsimo del autor.
+Madrid, librera de los Biblifilos, Alfonso Durn: MDCCCLXXII.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_33_33" id="Footnote_33_33"></a><a href="#FNanchor_33_33"><span class="label">[33]</span></a> 10 l. paid to John Navarro for himself and the rest of
+the company of Spanish players for a play presented before his Majesty.
+Dec. 23 d 1635.&mdash;Office-book of the Lord Chamberlain. Collier, vol. II,
+pg. 69.&mdash;10 l. pagadas Juan Navarro para l y para los dems de la
+compaa de actores espaoles, por representar una comedia ante S. M.,
+23 de diciembre de 1635.&mdash;(<i>T. del T.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_34_34" id="Footnote_34_34"></a><a href="#FNanchor_34_34"><span class="label">[34]</span></a> Toms Hurtado, <i>Tractatus varii resolutionum moralium,
+pars posterior</i>, pg. 127.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_35_35" id="Footnote_35_35"></a><a href="#FNanchor_35_35"><span class="label">[35]</span></a> Riccoboni, <i>Histoire du theatre italien</i>, tomo I, pgina
+47.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_36_36" id="Footnote_36_36"></a><a href="#FNanchor_36_36"><span class="label">[36]</span></a> Basti per onor di Lope il consenso ed applauso delle
+nazioni, poich in Italia Francia quelli che rappresentano Commedie,
+per accrescere il guadagno mettono nei cartelli, che rappresentano un
+soggetto di Lope de Vega, con questo su manca loro Coliseo per la
+gente Casse per i danari.&mdash;<i>Obras sueltas</i>, tomo XXI, pg.
+18.&mdash;(Basta para honrar Lope el consentimiento y aplauso de las
+naciones, porque en Italia y en Francia, los que representan comedias,
+para aumentar su ganancia, ponen en los carteles que el asunto que han
+de representar es de Lope de Vega, y de este modo el teatro no puede
+contener la gente ni sus cajas el dinero.&mdash;(<i>T. del T.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_37_37" id="Footnote_37_37"></a><a href="#FNanchor_37_37"><span class="label">[37]</span></a> Entre las mujeres que entonces tena el sultn Amath, era
+la ms querida una cierta seora andaluza, que fu cautiva en uno de los
+puertos de Espaa; sta holgaba notablemente de oir representar los
+cautivos christianos algunas comedias, y ellos, deseosos de su favor y
+amparo, las estudiaban, comprndolas en Venecia algunos mercaderes
+judos, para llevrselas, de que yo vi carta de su embajador entonces
+para el conde de Lemos, encareciendo lo que deste gnero de escritura se
+extiende por el mundo, despus que con ms cuydado se divide en tomos.
+Quiso nuestro Felisardo agradar la gran sultana Doa Mara, y estudi
+con otros mancebos, ass cautivos como de la expulsin de los moros, la
+comedia de <i>La fuerza lastimosa</i>.&mdash;Lope de Vega, novelas: <i>El
+desdichado por la honra</i>.&mdash;<i>Obras sueltas</i>, tomo VII, pg. 96.&mdash;V.
+tambin Cervantes, <i>La gran sultana</i>, jornada 2.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_38_38" id="Footnote_38_38"></a><a href="#FNanchor_38_38"><span class="label">[38]</span></a> Felipe IV, nacido el 8 de abril de 1605, represent, la
+edad de nueve aos, una comedia en la corte de su padre, segn se cuenta
+en un manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid.
+</p><p>
+Luis Cabrera de Crdoba. Relacion de las cosas sucedidas,
+principalmente en la corte, desde el ao 1599 hasta el de 1614.
+</p><p>
+De Madrid 8 de marzo 1614.&mdash;El jueves de la semana pasada el Prncipe
+N. S. con las meninas representaron una comedia delante del Rey y SS.
+AA. y las damas sin entrar otro ninguno: represent el Prncipe el Dios
+Cupido y de salir de un carro se mare y tuvo dos vmitos, pero no se le
+sigui otro mal, y dicen lo hizo bonitamente, y el Condecito de
+Puo-en-rostro la diosa Venus y los otros los dems personages, y ha
+havido algunos quien ha parecido que no se havia de permitir que
+representase S. A., aunque la poca edad le disculpa, al cual o se le ha
+muerto el enano Bonami que l quera mucho.
+</p><p>
+Aado aqu tambin algunos datos acerca del teatro, y especialmente de
+las representaciones de corte del tiempo de Felipe IV y de Carlos II,
+las cuales, sacadas de manuscritos y hojas volantes del siglo <span class="smcap">XVII</span>, son
+tiles para conocer la historia de la literatura dramtica y del arte
+escnico de esta poca. Todas las noticias anlogas que recientemente
+han sido publicadas por Hartzenbusch en su edicin de Caldern y en
+otras obras, se interpolan aqu, teniendo aqullas presente.
+</p><p>
+1622.&mdash;Consta de una cuenta antigua original, que ha llegado mis
+manos, del Palacio Real de Madrid, que desde el 5 de octubre de 1622,
+los domingos, jueves y das festivos de cada semana, se representaron en
+el aposento de la Reina muchas comedias. El ttulo de stas, los nombres
+de los directores de compaa y algunas otras particularidades, aparecen
+de la ojeada que ech sobre ellas, y cuyo contenido es el siguiente:
+</p>
+
+<p class="c">COMEDIAS REPRESENTADAS EN OCTUBRE.<br />
+</p>
+<p>
+Actores.&mdash;Pedro Valds: <i>Los celos en el caballo</i>, <i>La despreciada
+querida</i>, <i>La prdida de Espaa</i>.
+</p><p>
+Por estas tres comedias se pagaron 900 reales, 300 cada una, por orden
+de la Reina, peticin de Jernima de Burgos, mujer de dicho autor,
+pues antes slo se pagaban 200 reales.
+</p><p>
+Alonso de Olmedo: <i>Ganar amigos</i>, <i>Rodamonte aragons</i>, <i>Poderosa es la
+ocasin</i> (dos veces), <i>Cmo se engaan los ojos</i>.
+</p><p>
+Cristbal de Avendao, actor de comedias, represent con su compaa:
+<i>El labrador venturoso</i>, <i>El infante de Aragn</i>, <i>El rey Angel</i>.
+</p><p>
+Estas tres se representaron en octubre y noviembre.
+</p><p>
+El mismo Avendao: <i>Cautela contra cautela</i>, <i>La prdida del rey D.
+Sebastin</i>, <i>El marido de su hermana</i>, <i>El mrtir de Madrid</i>, <i>El
+labrador venturoso</i> (segunda vez), <i>San Bruno</i>, <i>La cada de Faetn</i>,
+<i>Ir y quedarse</i>, <i>Quien no se aventura...</i>, <i>El Prncipe ignorante</i>,
+<i>Ms merece quien ms ama</i> (dos veces), <i>Las victorias del marqus de
+Caete</i> (en compaa de Valds), <i>Trances de amor</i>.
+</p><p>
+Juan de Morales: <i>El nio del Senado</i>, <i>La conquista de Jerusaln</i> (dos
+veces), <i>Celos engendran amor</i>, <i>Las pobrezas de Reynaldos</i>, <i>La
+vengadora de las mujeres</i>, <i>El vencedor vencido en el torneo</i>, <i>La
+milagrosa eleccin de Po V</i>.
+</p><p>
+Vallejo: <i>La Judit espaola</i>, <i>La romera de Santiago</i>, <i>Las burlas de
+Pedro Urdemales</i>, <i>La selva de amor</i>.
+</p><p>
+Pedro de Valds con su compaa: <i>Pleito y desafo</i>, <i>Los celos en el
+caballo</i> (segunda vez), <i>Don Sancho el Malo</i>, <i>Las hazaas del marqus
+de Caete</i> (con Avendao), <i>La despreciada querida</i>.
+</p><p>
+Total de comedias representadas en el cuarto de S. M. la Reina, desde 5
+de octubre 8 de febrero siguiente, 43, que, 300 reales cada una,
+importan 13.500 reales, satisfechos los actores.
+</p><p>
+1622.&mdash;El analista de Madrid, Len Pinelo, cuenta en este ao:
+</p><p>
+A 8 de abril en Aranjuez se previno solemne fiesta al cumplimiento de
+los aos del Rey N. S. Su principio fueron toros y luego dos grandes
+comedias de magestuosa ostentacion, aunque la una tuvo su azar, porque
+no falte en los regocijos del mundo, que cayendo una luz (era de noche)
+sobre un dosel, sin repararse luego en ella, se encendi y trav en
+algunos Ramos de Theatro, de que result tanta turbacion en todo el
+auditorio, que aun participaron de ella las personas Reales, dejando sus
+lugares con la priesa que el suceso pedia.
+</p><p>
+1623,&mdash;En la primavera y verano de 1623 hubo en Madrid muchas fiestas y
+representaciones teatrales, por hallarse en ella el prncipe de Gales,
+que fu luego Carlos I de Inglaterra. Len Pinelo, en sus <i>Anales
+manuscritos de Madrid</i>, habla as de la entrada del Prncipe:
+</p><p>
+Domingo 26 de marzo 1623.&mdash;Las galas y libreas fueron riqusimas, el
+adorno de las calles lucido y puestos trechos Theatros con danzas,
+bayles y comedias, mscaras y otras invenciones. El dia no fu muy
+favorable, porque llovi toda la maana, aunque la tarde di lugar la
+entrada. Huvo tablados de Vayles y Comedias al Hospital de los
+Italianos, puerta del Sol, Calle Mayor, puerta de Guadalajara y en
+Palacio.
+</p><p>
+El viajero ingls James Howell cuenta, en una carta fecha en Madrid 10
+de julio de 1623 (<i>Epistolae Hoelianae. Familiar letters domestic and
+forren.</i> By James Howell, 2<sup>nd</sup> edition. London, 1650): For outward
+usage, there is all industry used to give the princes and his servants
+all possible contentment, and some of the Kings own servants wait upon
+them at table in the palace, where Y am sorry to hear some of them jeer
+at the spanish fare and use other slighting speeches and demeanour.
+There are many excellent Poems made here since the Princes arrival, wich
+are too long to couch in a letter yet. Y will venture to send you this
+one stanza of Lope de Vega:
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Carlos Estuardo soy,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que siendo amor mi gua,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Al cielo de Espaa voy</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por ver mi Estrella Mara.</span><br />
+</p>
+<p>
+There are Comedians once week come to the Palace, where under Great
+Canopy the Queen and the Infanta sit in the middle, our Princeps and D.
+Carlos on the Queen's right hand, the king and the little Cardinal on
+the Infantas left hand.
+</p><p>
+En cuanto al trato que recibe, se nota grande empeo en agradar cuanto
+se puede al Prncipe y sus servidores, y los mismos criados del Rey
+les sirven en la mesa en el palacio, en donde siento oir algunos
+burlarse de las cosas de Espaa, y hablar y comportarse con poco
+respeto. Se han escrito muchos poemas excelentes sobre la venida del
+Prncipe, demasiado largos para copiarlos, aunque no har lo mismo con
+la estrofa siguiente de Lope de Vega... Una vez la semana vienen
+cmicos al palacio, en donde bajo un gran solio se sientan en medio la
+Reina y la Infanta, nuestro Prncipe y D. Carlos la derecha de la
+Reina, el Rey y el pequeo Cardenal la izquierda de la Infanta.&mdash;(<i>T.
+del T.</i>)
+</p><p>
+En las Cartas que escribi un cavallero desta Corte un su amigo,
+especie de <i>Gaceta</i> de los aos 1621-1623, se dice en una de 15 de
+agosto de 1623: Desde que lleg el Prncipe de Gales esta corte, se
+ha tenido con Su Alteza toda la cortesa posible, y cuydado de su regalo
+y desseo de festejalle y entretenelle, ansi con diversas fiestas que se
+le han hecho, corriendo toros en cantidad, con rejones y lanzadas
+admirables, como jugando caas de vistosas libreas, cavallos y jaezes,
+cosas pocas vezes nunca vistas de la nacion Inglesa, ya con mscaras y
+encamisadas, que han bien merecido las particulares relaciones que
+dellas se han hecho, y ya con Comedias excelentes, ansi por los autores
+que las han hecho, como por el primor que ha llegado la poesa y
+elegancia dellas en estos tiempos, y por la diferencia de bayles y
+msicas con que las han adornado: y esto con tanta frecuencia, que cada
+semana ha oido una dos comedias. Jueves quinze, dia del Corpus, se
+hizo la procesion general del Santissimo Sacramento... Por la tarde se
+representaron los autos de los Carros la puerta de Palacio, asistiendo
+sus Magestades y Altezas vellos en una ventana baja, que est junto
+la puerta principal: y el Prncipe de Gales, por gozar mejor de la vista
+de la Infanta, no estuvo en ventana, sino en un coche con el Duque de
+Boquingam y otros caballeros, cerradas algo las cortinas frontero del
+tablado y de la ventana de Sus Magestades, donde pudo gozarlo todo.
+</p><p>
+1624.&mdash;Copia de una Carta de Andrs de Mendoza al duque de Vexar
+marqus de Gibralen. Hoja volante de 3 de febrero de 1624.
+</p><p>
+Ocurri en estos das el nacimiento y bautismo de la Infanta N. S. Hizo
+el Marqus de Alcaies festin en su casa, que combid toda la Corte.
+Hizironse dos comedias por diferentes Autores, con excelentes
+baylarines, hijos del lugar, una mscara de danza con tanta gala como
+destreza, estando la sala dando embidia las esferas en hermosura y
+luces.
+</p><p>
+Jornada que Su Magestad hizo la Andaluza, escrita por D. Jacinto de
+Herrera y Sotomayor, Gentil-hombre de Cmara del Seor Duque del
+Infantado. Barcelona, 1624.
+</p><p>
+En esta relacin del viaje Andaluca de Felipe IV, en la primavera de
+1624, se habla de diversas representaciones dramticas con que
+festejaron al Rey. As, con ocasin de la fiesta que hizo en su obsequio
+el duque de Medina-Sidonia en su posesin de campo el <i>Hato de Doa
+Ana</i>, cerca de Sanlcar, dice: Lunes 18 de marzo, tuvo S. M. los
+mismos entretenimientos de bosque y Comedias, que los dems dias; y de
+Granada se dice: La noche del Domingo de Pascua de Resurreccion, 7 de
+abril, huvo en la ciudad muchas luminarias, y en la puerta que llaman de
+Guadix muchos fuegos, y huvo Comedia en la Alhambra.
+</p><p>
+1632 1633.&mdash;Viaje del Infante Cardenal D. Fernando de Austria, desde
+12 de abril 1632, que sali de Madrid con Su Magestad D. Felipe IV, su
+hermano, para la ciudad de Barcelona, hasta 4 de noviembre de 1634, que
+entr en la de Bruselas. Por D. Diego de Aedo y Gallart. Amberes, 1635.
+</p><p>
+Cuenta ese escrito cmo recibi la Infanta, en su galera la <i>Real</i>,
+surta en la baha de Villafranca, una visita del duque de Saboya,
+aadiendo luego: Aviendo entendido Su Alteza que el Duque gustaria de
+una Comedia, mand una compaa de Representantes, que yva embarcada
+en esta Esquadra para Npoles, representase: hzose la Comedia, que fu
+de mucho gusto y con mucho lucimiento, muy bien dispuesta la galera con
+muchas luces y muy buena orden.
+</p><p>
+1635.&mdash;Discurso legal del licenciado D. Christval de Moscon y Crdova,
+del Consejo de S. M. y su Fiscal del Consejo Real de Castilla, contra el
+Marqus del Aguila, Conde de Cantillana, Marqus de Govea, Conde de
+Sstago, Marqus de Almazan y D. Juan de Herrera, por el desacato y
+delito que cometieron en Palacio, en presencia y oyndolo sus
+Magestades, estndose representando la comedia. Jueves en la noche, 21
+de diciembre del ao pasado de 1635.
+</p><p>
+En una representacin de comedias en el Buen Retiro se suscit un
+altercado violento entre los caballeros que se nombran en el documento
+citado, llegando hasta el extremo de sacar las espadas en presencia del
+Rey. El marqus del guila, como principal causante de esa disputa, fu
+condenado muerte.
+</p><p>
+1636.&mdash;Manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid, H. 38, que
+contiene los sucesos ocurridos en febrero de 1636 hasta septiembre de
+1642:
+</p><p>
+Madrid 26 de abril 1636.&mdash;Domingo huvo grandes prevenciones en Palacio
+para entremeses y comedias de repente, haciendo prevenir todos los
+comediantes hiciesen cuantas buffoneras pudiesen para hacer reir Su
+Magestad, que por la maana estuvo de secreto en su capilla.
+</p><p>
+Idem 10 de mayo 1636.&mdash;Viernes 9 huvieron Sus Majestades Comedia
+nueva en el Retiro, y la represent Prado y su compaa.
+</p><p>
+Idem 27 mayo 1636.&mdash;Todos estos dias a avido Comedia en Palacio, y se
+hacen grandsimas prevenciones para las fiestas que han de dar principio
+el domingo.
+</p><p>
+Idem 18 de octubre 1636.&mdash;Viernes 17 por la tarde huvo comedia en
+Palacio, la que asistieron todos los embajadores.
+</p><p>
+1637&mdash;El mismo manuscrito. Madrid 27 de junio 1637: Este dia en la
+noche honra de la vigilia de San Juan el Seor Conde Duque festej
+Sus Magestades con Comedia nueva y muchos Barcos de Msica en los
+estanques.
+</p><p>
+Idem 28 de noviembre 1637&mdash;Domingo cumpli aos S. M. la Reyna. Ubo
+grandes fiestas en Palacio, muchas galas, Comedia nueva y un Sarao.
+</p><p>
+1637.&mdash;Relacion ajustada en lo posible la verdad y repartida en dos
+discursos. El primero de la entrada en estos reynos de Mara de Borbon
+Princesa de Carian. El segundo de las fiestas que se celebraron en el
+Real palacio del Buen Retiro la eleccion del Rey de Romanos, por el
+Lic. Andrs Sanchez de Espejo Presbtero. Madrid, Mara de Quiones,
+1637.
+</p><p>
+Las fiestas descritas en este documento, como las ms brillantes de su
+tiempo, se celebraron en el Buen Retiro desde el domingo 16 hasta el
+martes 25 de febrero de 1627. Danzas, toros, fiesta potica, regocijos
+populares con premios y comedias se sucedieron sin interrupcin. La
+comedia representada el ltimo da fu el <i>Don Quijote</i>, de Caldern,
+por Rosa y su compaa.
+</p><p>
+1638.&mdash;El mismo manuscrito. Madrid 10 de abril 1638: Jueves cumpli
+aos el Rey; con gran gusto de toda la corte se hicieron muchas alegras
+en Palacio, y luego la noche uvo Comedia y Sarao.
+</p><p>
+1639.&mdash;Avisos histricos de D. Jos Pellicer y Tobar. Madrid 28 de junio
+1639. La noche del Corpus que lo fu de San Juan no tuvieron los Reyes
+otro festejo que el de los Autos de la Villa ordinarios: representaronse
+quatro: dos de D. Pedro Caldern, uno de D. Antonio Coello y otro de D.
+Francisco de Rojas.
+</p><p>
+1640.&mdash;Avisos de Pellicer. 7 de Febrero 1640. El Rey nuestro Seor con
+toda su casa y la Seora Princesa de Carian est desde el dia de San
+Blas en el Buen-Retiro, donde ha de detenerse hasta la Quaresma. Hase
+empezado representar en el teatro de las comedias que se ha fabricado
+dentro, y concurre la gente en la misma forma que los de la Cruz y del
+Prncipe, celebrandose para los Hospitales y autores de la Farsa. Es
+obra grande. Del 12 de junio.&mdash;Segn la relacin de Pellicer, se
+representaron el 7 de junio dos autos de Caldern, <i>Los misterios de la
+Misa</i> y <i>El Antechristo</i>, y dos de Francisco de Rojas, el <i>Rico
+avariento</i> y <i>Las ferias de Madrid</i>.
+</p><p>
+Del 2 de octubre.&mdash;Han tenido los Padres de la Compaa del Colegio
+Imperial su fiesta solemnsima al cumplimiento del siglo cien aos de
+su Religion. Tienen prevenida una solemnsima comedia de maravillosas
+tramoyas, obra de Cosme Loti.
+</p><p>
+1641.&mdash;Avisos de Pellicer, 4 de junio 1641. El dia del Corpus se vi en
+Madrid grande gala y bizarra... la tarde representaron los autos,
+uno del Doctor Mira de Amescua, Prior de Guadix, de la ronda y visita de
+la crcel, en alegora: fu cosa grande, representle la Rosa: otro de
+Luis Velez de Guevara, moralizada la fbula de Icaro, no tan bueno;
+hizole la Gongora y Velasco con la otra mitad de la compaa de la Rosa;
+otro fu de Don Francisco de Roxas, que no pareci bien, fu el Sotillo
+de Madrid lo divino; representole Jusepe y la Negrilla con la mitad de
+la compaa de la Viuda; el quarto fu el Sanson del mismo Roxas,
+razonable, que hicieron Iigo y la primera dama que es Jusepa, con lo
+restante de la compaa de la Viuda; las galas fueron muchas, los
+gigantes vestidos de nuevo y la tarasca de buen gusto, con unos
+caballeros que lidiaban un toro.
+</p><p>
+1642.&mdash;Avisos de Pellicer, 19 de agosto 1642. Domingo 17 de este fu
+dia de gran solemnidad en Madrid. En el convento de la Santsima
+Trinidad haba un Christo milagroso con la vocacion de Christo de la F
+que vino de las Indias.&mdash;Para el dia de su traslacion los familiares del
+Santo Oficio y los vecinos tomaron su cargo el aparato de la fiesta.
+Publicose Certamen Potico para los ingenios con premios de valor: hubo
+riqusimos altares, arcos triunfales y carros de caballos que
+representaban la f al Modo Romano, haciendo las figuras los comediantes
+con msica. Tres das antes hubo luminarias y comedias pblicas cada da
+en la calle.
+</p><p>
+1649.&mdash;Real viaje de la Reina N. S. Doa Mariana de Austria desde la
+corte y ciudad imperial de Viena hasta stos sus reinos de Espaa.
+Madrid, 1649.
+</p><p>
+Pg. 28 b.&mdash;Diose fondo cerca del muelle (de Tarragona), formose tienda
+y se dixeron Misas la Armada. El Governador y Consilleres de la ciudad
+besaron S. M. la mano, como tambin algunos caballeros de puesto en
+aquella plaza. Mientras los esclavos hizieron aguada, entretuvo S. M. el
+tiempo, oyendo una Comedia que Roque de Figueroa Autor dellas represent
+en la Antepopa de la Real con su compaa; que entonces acaso se hallava
+en Tarragona.
+</p><p>
+1653.&mdash;De cuentas antiguas que se me han presentado, aparece que el 16
+de mayo de 1653, se ensay en el Buen Retiro una comedia, y se
+represent el 18; otra comedia, con loa, se represent el mismo da 18
+de mayo, y se repiti al siguiente. Estas mismas cuentas indican tambin
+los das que en los aos sucesivos se representaron comedias en el
+Retiro; pero como no se nombran estas comedias, ofrecen poco inters.
+</p><p>
+1657.&mdash;Gloriosa celebridad de Espaa en el feliz nacimiento y
+solemnsimo bautismo de su deseado prncipe D. Felipe Prspero, hijo del
+gran monarca D. Felipe IV, y de la esclarecida reina Doa Mariana de
+Austria, escrita por Rodrigo Mndez Silva. Madrid. 1658.
+</p><p>
+Descripcin de las fiestas que se celebraron desde el 13 al 27 de
+diciembre de 1657. Terminaron con la comedia de D. Antonio de Sols,
+<i>Psiquis y Cupido</i>, que se represent con el mayor lujo en el teatro del
+Buen Retiro. Las mquinas que sirvieron para esta funcin teatral, eran
+obra del ingeniero italiano Mara Antonozzi.
+</p><p>
+1660.&mdash;Relacion verdadera de las grandiosas fiestas y regocijos, que la
+muy noble y muy leal Ciudad de Valladolid hizo nuestro Rey y Seor Don
+Felipe Quarto el Grande, viniendo de Irun de entregar la
+Christianissima Reyna de Francia Doa Mara Teresa de Austria, su hija;
+donde se declaran los grandes aparatos de fuego, luminarias, toros y
+caas, y los Seores que torearon y la mscara que hicieron. Madrid,
+1660.
+</p><p>
+Las fiestas aqu descritas se celebraron en el palacio Real en
+Valladolid, desde el 18 al 20 de junio de 1660. De la noche del 19 de
+junio, dice lo siguiente:
+</p><p>
+Se retir su Magestad y fu al saln, adonde le tenian prevenida una
+comedia con admirables apariencias y perspectivas, de la qual fueron
+Autores D. Juan de Matos, D. Juan de Avellaneda y D. Sebastian de
+Villaviciosa.
+</p><p>
+1661.&mdash;Un decreto Real, existente en el Archivo de Palacio de Madrid,
+firmado por D. Luis Oyanguren, con la fecha de 29 de octubre de 1661,
+encarga al marqus de Heliche de la inspeccin superior de las
+representaciones teatrales del Palacio, y al duque de Medina de las
+Torres de las del Buen Retiro.
+</p><p>
+De este marqus de Heliche dice Bances Candamo en un manuscrito suyo
+sobre el teatro espaol:
+</p><p>
+Fu el primero que mand delinear mutaciones y fingir mquinas y
+apariencias, cosa que, siendo Mayordomo mayor el Seor Condestable de
+Castilla, ha llegado tal punto, que la vista se pasma en los theatros,
+usurpando el arte todo el imperio la naturaleza. Las lineas paralelas
+y el pincel saben dar concavidad la plana superficie de un lienzo, de
+suerte que jams ha estado tan adelantado el aparato de la escena ni el
+armonioso primor de la msica como en el presente siglo.
+</p><p>
+1662.&mdash;Relacion de las fiestas que el Excelentisimo Sr. D. Luis de
+Guzman Ponce de Leon, Embaxador ordinario de la Magestad Catholica la
+Santidad de Alexandro Pontifice Maximo, hizo en Roma por el Nacimiento
+de el Serenisimo y Altisimo Principe de las Espaas Don Carlos Felipe de
+Austria. Escrita por Don Enrique de Sevilla. Roma, 1662.
+</p><p>
+El dia Lunes 20 de febrero de 1662 algunos de los cortesanos Espaoles
+mas principales, que asisten en esta Corte sus pretensiones, negocios
+y regocijos, representaron privadamente una Comedia espaola en el saln
+de el Palacio Real, que asistio detras de elosia su Excelencia con
+algunos Eminentisimos seores Cardenales.
+</p><p>
+1677.&mdash;La <i>Gazeta ordinaria de Madrid</i>. Martes 28 de deziembre 1677.
+</p><p>
+A 22 de el corriente se celebr en Palacio el felicisimo dia de el
+cumplimiento de aos de la Reyna N. S., y la noche se represent la
+famosa comedia de los <i>Juegos Olmpicos</i>, que Su Magestad honr con Su
+Real presencia, asistido de Su Alteza.
+</p><p>
+1678.&mdash;La <i>Gazeta ordinaria de Madrid</i>. Martes 11 de enero 1678.
+</p><p>
+La noche de Pasqua de Reyes se represent la famosa comedia de el
+<i>Hrcules de Ocaa</i> gozando Su Magestad sobre todo de semejantes
+ejemplos, que imitan los Heroes antiguos as en el valor como en
+esfuerzos sobrehumanos.
+</p><p>
+Idem 8 de febrero.&mdash;Hblase aqu del casamiento del primognito del
+duque de Medinaceli con la hija del duque de Osuna; despus dice: El
+dia siguiente se represento la Comedia de <i>Alfeo y Aretusa</i>, el sbado
+la del <i>Jardn de Falerina</i>. El domingo 6 los referidos Seores Esposos
+y Parientes fueron conbidados por el Seor Duque de Medina Celi en su
+quarto de Palacio. Ayer lunes gozaron de la gran Comedia de los <i>Juegos
+Olmpicos</i>.
+</p><p>
+Idem 27 de diciembre 1678.&mdash;El Jueves 22 del corriente se celebr en
+Palacio el dichoso cumplimiento de aos de la Reyna N. S... La misma
+noche se represent primera vez, en Presencia de S. M. la famosa Comedia
+nueva del <i>Dios Pan</i>, prevenida de proposito para esta ocasion, en que
+dignisimamente se desempe el Autor de ella, D. Melchor de Leon, uno de
+los ms excelentes ingenios de esta Corte.
+</p><p>
+El da 8 de diciembre 1678.&mdash;El Viernes (4 de noviembre) se celebr la
+fiesta de San Carlos, juntamente con el festejo del glorioso nombre de
+Nuestro Monarca: la noche se represent una Comedia de Musica y
+mutaciones, hecha al proposito.
+</p><p>
+1679.&mdash;De las fiestas que desde el 19 al 23 de noviembre de 1679 se
+celebraron en Burgos, con ocasin de la primera entrevista de Carlos II
+y de su esposa Mara Luisa de Borbn, despus de dar cuenta detallada la
+<i>Gaceta</i> del 28 de noviembre, dice: Festej el Rey la Reyna luego con
+la primera jornada de <i>Eco y Narciso</i>, continuando en las dos restantes
+noches lo que faltaba de ella con una Loa discreta y Cortesana para tan
+digno asunto.
+</p><p>
+1685.&mdash;He encontrado en los antiguos libros de cuentas, que me he
+referido antes, noticias abundantes acerca de las representaciones
+dramticas que hubo este ao y los doce siguientes en la corte; pero
+como aluden una poca del teatro espaol, tarda ya y menos
+importante, me contento con extractar de ellas lo que sigue:
+</p><p>
+El 7 de julio de 1685 se di orden de preparar el saln pequeo del Buen
+Retiro para la representacin del auto sacramental <i>A Dios por razn de
+Estado</i>.
+</p><p>
+El 6 de noviembre del mismo ao se represent <i>La fiera, el rayo y la
+prpura</i>, para solemnizar el natalicio del Rey slo ante los cortesanos,
+repitindose luego para el pblico desde el 11 al 25. Con motivo de
+estas representaciones pblicas se mencionan los diversos asientos de
+los espectadores, llamndoseles de esta manera:
+</p><p>
+Aposentos del primero, segundo y tercer suelo.
+</p><p>
+Cazuela.
+</p><p>
+Taburetes.
+</p><p>
+Bancos.
+</p><p>
+Bancos del patio.
+</p><p>
+Patio.
+</p><p>
+Aposentos de cazuela.
+</p><p>
+El 20 de abril de 1687 se traslad la familia Real al palacio del Buen
+Retiro, y hasta el 25 de mayo, y por las compaas de Damin y de
+Agustn Manuel, se representaron las comedias siguientes:
+</p><p>
+Abril 22 y 23.&mdash;<i>Montescos y Capuletes.</i>
+</p><p>
+Idem 24.&mdash;<i>Troya abrasada.</i>
+</p><p>
+Idem 25 hasta el 28.&mdash;<i>Jerusaln destruda.</i>
+</p><p>
+Idem 29 y 30.&mdash;<i>A un tiempo Rey y vasallo.</i>
+</p><p>
+Mayo 1.&mdash;<i>Amparar al enemigo.</i>
+</p><p>
+Idem 2 hasta el 5.&mdash;<i>Las amazonas.</i>
+</p><p>
+Idem 8 hasta el 19.&mdash;<i>Orfeo y Aretusa.</i>
+</p><p>
+Idem 20.&mdash;<i>Montescos y Capuletes.</i>
+</p><p>
+Idem 21.&mdash;<i>Maravillas de Babilonia.</i>
+</p><p>
+Idem 23.&mdash;<i>El secreto voces.</i>
+</p><p>
+Idem 24 y 25.&mdash;<i>Para vencer amor querer vencerle.</i>
+</p><p>
+Con arreglo los mismos documentos se representaron en el Buen Retiro:
+</p><p>
+El 25 de agosto 1688.&mdash;<i>Andrmeda y Perseo.</i>
+</p><p>
+Idem 25 de agosto 1687.&mdash;<i>Los tres mayores prodigios.</i>
+</p><p>
+Idem 21 de mayo 1691.&mdash;<i>Triunfos de amor y fortuna.</i>
+</p><p>
+Idem 26 de julio 1691.&mdash;<i>Icaro y Dedalo.</i>
+</p><p>
+Idem da de Santa Ana 1693.&mdash;<i>Psiquis y Cupido.</i>
+</p><p>
+Idem 6 de noviembre 1695.&mdash;<i>La estatua de Prometeo.</i>
+</p><p>
+Idem 26 de julio 1695.&mdash;<i>La fuente del desengao.</i>
+</p><p>
+Idem 28 de diciembre 1695.&mdash;<i>Amor procede de amor.</i>
+</p><p>
+El 26 de julio 1697.&mdash;<i>Tambin sin envidia hay celos.</i>
+</p><p>
+Idem 28 de octubre 1697.&mdash;<i>Los triunfos de la hermosura y los infiernos
+de amor</i>, de D. Carlos de Villamayor.
+</p><p>
+Idem 17 de noviembre 1697.&mdash;<i>Muerte en amor es la ausencia</i>, de D.
+Antonio Zamora.
+</p><p>
+Idem 30 de julio 1698.&mdash;<i>Ipodamia Pelope</i>, de D. Sebastin Rejn.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_39_39" id="Footnote_39_39"></a><a href="#FNanchor_39_39"><span class="label">[39]</span></a> Moreto, en la primera escena de su <i>No puede ser guardar
+una mujer</i>, hace la siguiente brillante descripcin del gusto artstico
+de Felipe IV y de su liberalidad con los poetas:
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Y qu ingenio en nuestra edad</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Nuestro Rey no ha enriquecido?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Qu pluma empleo no ha sido</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De su liberalidad?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El retor de Villahermosa,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Gngora, Mesa y Enciso,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mendoza y otros, que quiso</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por su eleccin generosa?</span><br />
+</p>
+<p>
+Despus, congratulndose del caso poco comn de que los grandes y los
+ricos favorecieran y cultivaran la poesa, aade:
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No fu el de Villamediana</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Rico y seor?</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No ha habido muchos seores</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que ilustraron la poesa?</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No hay uno de los mayores</span><br />
+<span style="margin-left: 4em;">. . . . . . . . . .</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que hoy, sin ser lisonja, son</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sus dulces versos discretos? etc.</span><br />
+</p>
+</div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_40_40" id="Footnote_40_40"></a><a href="#FNanchor_40_40"><span class="label">[40]</span></a> Oportuno parece referir aqu esta ancdota: reunidos un
+da muchos poetas en palacio, propuso el Rey que se improvisase una
+comedia sobre la creacin del mundo, y encarg Caldern que escribiera
+el papel de Adn, reservndose l el del Creador. Adn, en un largo
+discurso, trazaba las bellezas del Paraso; y al notar que Dios daba
+seales de impaciencia, pregunt la causa.&mdash;Cul ha de ser?&mdash;replic el
+Rey:&mdash;que me arrepiento de haber creado un Adn tan elocuente.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_41_41" id="Footnote_41_41"></a><a href="#FNanchor_41_41"><span class="label">[41]</span></a> <i>Journal du voyage d'Espagne</i>: Pars, 1669.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_42_42" id="Footnote_42_42"></a><a href="#FNanchor_42_42"><span class="label">[42]</span></a> Esta Infantita era Mara Teresa, la prometida de Luis
+XIV.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_43_43" id="Footnote_43_43"></a><a href="#FNanchor_43_43"><span class="label">[43]</span></a> Esta comedia era probablemente <i>La conquista de Orn por
+el cardenal Cisneros, arzobispo de Toledo</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_44_44" id="Footnote_44_44"></a><a href="#FNanchor_44_44"><span class="label">[44]</span></a> Adems de las antiguas relaciones de viajeros, ya citadas,
+las cartas de Mme. de Villars, esposa del embajador francs, que vivi
+en Madrid de 1679 1681, contienen algunas noticias acerca del teatro.
+(<i>Lettres de madames de Villars, de la Fayette et de Tencin</i>: Pars,
+1823.) Escribe con fecha 6 de marzo de 1680:
+</p><p>
+J'ai t assez souvent la comdie espagnole avec elle (la Reine):
+rien n'est si detstable. Je m'y amusais voir les amans regarder leurs
+maitresses et leur parler de loin avec des signes qu'ils font de leurs
+doigts; pour moi je suis persuade que c'est plutt une marque de leur
+souvenir qu'un langage; car leurs doigts vont si vite, que, si ces
+amants s'entendent, il faut que l'amour d'Espagne soit un excellent
+matre dans cet art. Je pense que c'est qu'il y voit plus clair
+qu'ailleurs, et qu'il ne se soucie gure de faire plus de Chemin.
+</p><p>
+Il y eut dimanche au Retiro une comdie de machines o les deux reines
+et le roi toient. Il y falloit tre midi. L'on y mouroit de froid.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_45_45" id="Footnote_45_45"></a><a href="#FNanchor_45_45"><span class="label">[45]</span></a> Ortiz, <i>Compendio cronolgico de la historia de Espaa</i>,
+tomo IV, pg. 401.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_46_46" id="Footnote_46_46"></a><a href="#FNanchor_46_46"><span class="label">[46]</span></a> <i>Obras lricas y dramticas</i> de D. Antonio de Mendoza.
+Segunda impresin: Madrid, 1728, pg. 145.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_47_47" id="Footnote_47_47"></a><a href="#FNanchor_47_47"><span class="label">[47]</span></a> En <i>La cosaria catalana</i>, de Matos Fragoso, aparece una
+tropa de comediantes, cautiva en poder de moros. Preguntado el director
+qu comedias trae consigo, contesta as:
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">................ famosas</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De las plumas milagrosas</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De Espaa; si escuchar quieres</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Los ttulos, estos son:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>La bizarra Arsinda</i>, que es</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Del ingenioso Cervantes;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>Los dos confusos amantes</i>,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>El conde Partinuples</i>,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>La espaola</i>, de Cepeda,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Un ingenio sevillano;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>El secreto</i>, <i>El cortesano</i>,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>La melanclica Alfreda</i>,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>Leandro</i>, <i>La renegada</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>De Valladolid</i>.</span><br />
+</p>
+<p>
+De stas, slo <i>La bizarra Arsinda</i>, <i>El conde Partinuples</i> y <i>La
+renegada de Valladolid</i> se encuentran en el catlogo de la Huerta.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_48_48" id="Footnote_48_48"></a><a href="#FNanchor_48_48"><span class="label">[48]</span></a> Una descripcin muy animada del bullicio y del tumulto,
+inseparable de las representaciones pblicas teatrales, se encuentra en
+<i>El da de fiesta</i>, su autor D. Juan de Zabaleta. Dos partes: Coimbra,
+1666. Vase lo siguiente, que extracto de este libro:
+</p><p>
+Tomo II, pg. 3. <i>La Comedia.</i>&mdash;Cualquiera, que desea ir al teatro un
+da de fiesta por la tarde, come apresuradamente al medioda y no se
+detiene mucho tiempo en la mesa, temeroso de no encontrar asiento. Llega
+ la puerta del teatro, y lo primero que procura hacer es no pagar.
+Muchos son los que trabajan, y slo de pocos reciben su paga: la primera
+desdicha del actor. No sera lo peor que hubiese veinte personas que
+pagasen con cuatro ochavos, si no diesen motivo para que otros muchos
+los imiten. Porque uno solo no pague, hay otros que tampoco quieren
+pagar: todos pretenden gozar de este privilegio para que no se crea que
+son indignos de l. Por consiguiente, se empean de tal manera en
+gozarlo, que surgen de aqu altercados y disputas, y con tanta mayor
+razn, cuanto que as consiguen su objeto. Quien quiera, pues, que, sin
+pagar, conquista de esta suerte su entrada, prosigue despus, por regla
+general, asistiendo al teatro sin gastar nada. Donoso motivo de
+suscitar quimeras y privar del premio que merece su trabajo quienes se
+afanan en distraerlo! Se creer, acaso, que el que no paga es por esto
+ms tolerante? Al contrario: cuando el actor no se viste como debe, lo
+insulta lo silba. Deseara yo saber con qu derecho, as ste como
+todos los dems que lo imitan, piden que el actor, quien privan de su
+dinero, haya de presentarse con el traje conveniente.
+</p><p>
+Pero, en fin, nuestro hombre invade de este modo el teatro y pide su
+asiento los que ya estn sentados en sus bancos; dcenle stos que no
+lo hay para l, pero que probablemente faltar alguno de los
+espectadores que han pagado ya el suyo, y que espere, por tanto, hasta
+que salgan los tocadores de guitarra, y que entonces ocupe el asiento
+que quede libre. Hecho este pacto, nuestro amigo se traslada al
+vestuario para entretener de este modo el tiempo. Encuentra ya las
+actrices, que se despojan de sus vestidos ordinarios y se ponen los que
+exige la representacin de la pieza; estando tan desnudas en ocasiones
+como antes de meterse en la cama. Presntase delante de una, que, por
+haber venido pie, muda entonces de calzado con ayuda de su criada.
+Esto no puede hacerse sin ofensa del decoro, y la pobre actriz se ve muy
+contrariada; pero no se atreve impedirlo porque, como su objeto
+principal es conseguir aplausos, tiene inters en no disgustar nadie.
+Cualquier silbido, por injustificado que sea, desacredita los
+representantes, porque todos se inclinan ms bien al parecer del que
+censura que su propio juicio. La actriz, por este motivo, no
+interrumpe la mudanza de calzado, y sufre paciente al importuno.
+Mientras tanto, nuestro majadero no separa de ella los ojos. Despus
+mira desde el escenario lo que sucede con el asiento dudoso que ansa.
+Lo ve libre, y parecindole que no vendr su legtimo poseedor, lo ocupa
+corriendo. Pero apenas lo hace, llega el propietario y quiere defender
+su derecho. El otro hace lo mismo; ambos se acaloran, y vienen las
+manos. Pero el ltimo, no ha venido al teatro para divertirse? Es
+diversin vocear y disputar? Si el primero no hubiese encontrado
+asiento, debiera mejor haber estado de pie, porque es preferible
+llevarse as tres horas andar la grea un solo momento...
+Finalmente, se aplaca la disputa: el que ha pagado su asiento se retira,
+y ocupa otro que le proporcionan los que han intervenido en la contienda
+y la han apaciguado. Poco despus de cesar este desorden se tranquiliza
+nuestro intruso, echa una ojeada la cazuela, pasa revista cuantos la
+llenan, siente repentina inclinacin por alguna que le agrada, y
+comienza manifestrselo por seas. Pero buen amigo! si al teatro no
+habis ido ver la cazuela, sino la comedia. Las cuatro han dado ya, y
+todava no ha comenzado la funcin. Mirando vagamente, ya aqu, ya all,
+siente de pronto que alguno le tira de la capa: se vuelve, y observa un
+vendedor de naranjas que, inclinndose hacia l entre dos espectadores,
+le dice al odo que aquella dama que golpea con el abanico las rodillas,
+ha tenido un verdadero placer en ser testigo de su valor en la disputa
+sostenida antes, y que har bien en comprarle por su amor una docena de
+naranjas. Nuestro amigo mira otra vez la cazuela, y averigua que la
+dama es la misma que le gust antes; paga las naranjas, y dice adems al
+naranjero que ponga en noticia de la seora, que de la misma manera
+pagar cualquiera otra cosa que se le antoje. En cuanto desaparece el
+naranjero con esta embajada, ya no piensa en otra cosa que en acercarse
+ la dama la salida del teatro, y maldice la comedia, y le parece
+eterna porque le obliga esperar tanto tiempo. Expresa en voz alta su
+desagrado, y grue sin reparo por esta causa, excitando as los
+mosqueteros que estn debajo imitarlo en seguida, y prorrumpir en
+voces ofensivas. Adems de la indecencia y la grosera que revela esta
+conducta, adolece tambin de la ingratitud ms monstruosa, porque los
+actores son, entre todos los hombres, los que ms empeo tienen en
+conquistar el ajeno aplauso. Cuntos malos ratos no pasan, trabajando
+sin cesar, mientras ensayan una comedia! Cuando llega el da de la
+representacin, cualquiera de ellos dara de buen grado sus ganancias de
+todo el ao, slo por ser aplaudido cuando desempea su papel. Cuando se
+presentan en la escena, qu ansia, qu indecible afn de agradar al
+pblico! Cuando han de precipitarse desde algn peasco, se lanzan en lo
+hondo como desesperados desde las decoraciones que figuran las montaas;
+cuando desempean papeles de algn moribundo, que ha de retorcerse en la
+agona, se ensucian y se hieren con los clavos que sobresalen en las
+tablas y con las astillas de las mismas, sin hacer caso de sus vestidos,
+que veces les han costado mucho dinero, etc., etc.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_49_49" id="Footnote_49_49"></a><a href="#FNanchor_49_49"><span class="label">[49]</span></a> Caramuel, <i>Primus Calamus</i>, tomo II, pg. 690.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_50_50" id="Footnote_50_50"></a><a href="#FNanchor_50_50"><span class="label">[50]</span></a> Pellicer, tomo I, pg. 216.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_51_51" id="Footnote_51_51"></a><a href="#FNanchor_51_51"><span class="label">[51]</span></a> No se vaya creer que las palabras <i>de esta corte</i>
+indican que el autor tiene con ella relaciones ntimas, porque la corte,
+en general, significa slo la residencia del Monarca.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_52_52" id="Footnote_52_52"></a><a href="#FNanchor_52_52"><span class="label">[52]</span></a> V., como ejemplo, la que lleva el ttulo de <i>Vida y muerte
+de San Cayetano</i>, <i>de seis ingenios de esta corte</i>, en el tomo XXXVIII
+de la gran coleccin de las <i>Comedias nuevas escogidas</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_53_53" id="Footnote_53_53"></a><a href="#FNanchor_53_53"><span class="label">[53]</span></a> De un manuscrito de la Real Academia de la Historia, copio
+la Real orden siguiente, no publicada:
+</p><p>
+Quando permit que volviesen las comedias (que se avan suspendido por
+los desrdenes y relaxacin de trajes y representaciones que se avan
+experimentado), fu con orden precisa que eso se executase con atencin
+muy particular la reformacin de los trajes y la decencia de las
+representaciones que se havr de obserbar, de suerte que no hubiese, ni
+en lo uno ni en lo otro, cosa alguna que ofendiese la pblica
+honestidad. Y porque he entendido que en esto se falta gravemente en las
+partes donde se representa, y que los trajes no son con la moderacin y
+ajustamiento que se deve, os ordeno que embiis rdenes la Corona en
+todo aprieto (de suerte que se observen precisa y indispensablemente),
+que ninguna mujer pueda salir al teatro en hvito de hombre, y que si
+huviese de ser preciso para la representacin que hagan estos papeles,
+sea con traje tan ajustado y modesto, que de ninguna manera se les
+descubran las piernas ni los pies, sino que esto est siempre cubierto
+con los vestidos trajes, que ordinariamente usan, con alguna sotana,
+de manera que slo se diferenzie el traje de la cintura arriba;
+imponindoles las penas que os pareciere y disponiendo que
+inviolablemente se executen en las que contravinieren al cumplimiento de
+la orden referida.&mdash;Rubricado de la Real mano de S. M.&mdash;Madrid 1. de
+enero de 1653.&mdash;<i>Al Vicecanciller de Aragn.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_54_54" id="Footnote_54_54"></a><a href="#FNanchor_54_54"><span class="label">[54]</span></a> Mille comoedias fertur composuise unus, quibus plura
+peccata invexit in orbem quam mille daemones. (Un solo, segn dicen,
+compuso mil comedias, desatando con ellas ms pecados que mil
+demonios.)&mdash;<i>El gobierno eclesiastico pacfico, y unin de los dos
+cuchillos pontificio y regio</i>, por D. Gaspar de Villarroel, parte 1.,
+pg. 368.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_55_55" id="Footnote_55_55"></a><a href="#FNanchor_55_55"><span class="label">[55]</span></a> La condesa d'Aulnoy, con ocasin de una visita, que hizo
+en Toledo al cardenal Portocarrero, se expresa de este modo: Cuando
+volvimos la habitacin del Cardenal, nos llevaron un saln
+espacioso, parte del cual estaba ocupado por muchos caballeros, y la
+otra parte por muchas damas. Levantbase all un escenario. Extra que
+los caballeros y las damas estuviesen separados por una cortina, que les
+impeda verse unos otros, y que, desde la mitad del saln, llegaba
+hasta la escena. Se nos esperaba para comenzar la comedia, cuyo ttulo
+era <i>Piramo y Thisbe</i>. La pieza era nueva, y peor que todas las dems
+que haba visto hasta entonces en Espaa. Por ltimo, los actores
+bailaron muy lindamente, y las dos no haba terminado la
+funcin.&mdash;<i>Relacin</i>, ya citada, tomo III, pg. 171.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_56_56" id="Footnote_56_56"></a><a href="#FNanchor_56_56"><span class="label">[56]</span></a> Respecto las comedias representadas en los conventos,
+cuenta el compaero del mariscal de Grammont (<i>Journal d'un voyage
+d'Espagne</i>: Pars, 1669):
+</p><p>
+J'allay la Messe de Minuit aux Cordeliers, o je me consolay de la
+perte que j'avois faite de n'estre pas Madrid, pour voir les comdies
+que les Moines reprsentent chez eux dans le Choeur de leur Eglise cette
+nuit-la pour se rjouir de la naissance de nostre Seigneur.
+</p><p>
+J'avois peine de croire ce qu'un libraire chez qui j'achetai des Livres
+me dit, qu'il avoi donn la comedie du Mareschal de Biron en vers
+burlesques un Moine qui le devoit reprsenter dans son convent, et que
+sa femme avoit prest de ses habits un d'eux pour cela.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_57_57" id="Footnote_57_57"></a><a href="#FNanchor_57_57"><span class="label">[57]</span></a> As lo refiere la condesa d'Aulnoy en sus <i>Memoires de la
+cour de Espagne</i>, traducido al alemn con el ttulo de <i>Spanichen Staats
+Geschichte</i>: Leipzig, 1703, pgina 289: La Reina madre permaneca en el
+Buen Retiro (1680), y como se propona particularmente conciliarse el
+favor del pueblo, dispuso que se representasen tres comedias con msica
+en los entreactos en la plaza pblica, para que pudiera presenciarla
+mucha gente. Los comediantes representaron tres das seguidos, y fu
+tanta la concurrencia y tan grandes las apreturas, que algunos murieron
+sofocados. Gran deleite, segn parece, recibe este pueblo de tales
+espectculos, sin duda porque los espaoles son los ms aficionados
+ellos en todo el mundo.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_58_58" id="Footnote_58_58"></a><a href="#FNanchor_58_58"><span class="label">[58]</span></a> Los versos que siguen prueban que esta comedia pertenece
+al perodo posterior:
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">.................. del imperio</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Es ya nuestra infanta Aurora,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cuyo divino portento</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Las guilas la juraron</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por su Emperatriz; muy presto</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por Francia har su jornada,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Dando Pars rayos bellos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Porque su hermana y su ta,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cristiansimos luceros</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Del orbe, esmalten sus luces</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Con tan glorioso trofeo.</span><br />
+</p>
+<p>
+Estas palabras aluden evidentemente Doa Margarita, hija segunda de
+Felipe IV, que en su viaje unirse con su esposo, el emperador Leopoldo
+I, hizo una visita su hermana la reina de Francia: el drama es, por
+tanto, del ao 1665 1666.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_59_59" id="Footnote_59_59"></a><a href="#FNanchor_59_59"><span class="label">[59]</span></a> Obras posteriores sta, y especialmente las de Ticknor y
+Rivadeneyra, dan ms detalles sobre la vida y escritos de Caldern, y
+corrigen y amplan nuestro historiador alemn.&mdash;(<i>El T.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_60_60" id="Footnote_60_60"></a><a href="#FNanchor_60_60"><span class="label">[60]</span></a> Caldern, segn indica un escrito de poco mrito, y que no
+corresponde su pomposo ttulo (<i>Biografa de Caldern, redactada en
+presencia de un crecido nmero de documentos inditos</i>, por Antonio de
+Iza Zamcola y Villar: Madrid, 1840), naci, como decimos, en 17 de
+enero de 1600. Sus restos se trasladaron en el ao de 1841, de la
+iglesia de San Salvador, en donde estaban sepultados, la de San
+Nicols.
+</p><p>
+La casa en que muri Caldern, el 25 de mayo de 1681, est situada cerca
+de la antigua Puerta de Guadalajara, en la calle Mayor, manzana 175,
+nm. 4 antiguo y 89 moderno. Esta casa, segn dice Mesonero Romanos, en
+el <i>Semanario pintoresco</i> de 1853, exista y existe hoy probablemente,
+con la misma distribucin interior que tuvo cuando el gran poeta viva
+en su cuarto principal, y, al visitarla, sorprende todos por su
+modestia y casi por su pobreza, porque su superficie total es slo de
+849 pies, y la fachada de 17&frac12;, con un solo balcn en cada piso la
+calle Mayor; y cuando reflexionamos que aquel gran genio de la corte de
+Felipe IV, aquel capelln octogenario de los Reyes nuevos, el noble
+caballero de Santiago, el dolo de la corte y del pueblo, suba los
+empinados peldaos de aquella estrecha escalera, y habitaba en el
+reducido espacio de esta pobre vivienda, en donde exhal el ltimo
+suspiro, sentimos respeto y admiracin profunda hacia el inmortal
+dramaturgo, que, desde una morada tan modesta, difundi los rayos de su
+genio por todo el mundo civilizado.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_61_61" id="Footnote_61_61"></a><a href="#FNanchor_61_61"><span class="label">[61]</span></a> Tres poesas, escritas por l, con este motivo, estn
+insertas en las <i>Obras sueltas</i> de Lope de Vega, tomo XI, pgs. 432 y
+491, y tomo XII, pg. 181.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_62_62" id="Footnote_62_62"></a><a href="#FNanchor_62_62"><span class="label">[62]</span></a> As lo refiere Vera Tassis; pero esta edicin ha de ser
+muy rara, porque yo no he podido encontrarla.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_63_63" id="Footnote_63_63"></a><a href="#FNanchor_63_63"><span class="label">[63]</span></a> Boisel, <i>Journal du voyage d'Espagne</i>: Pars, 1669, pg.
+298.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_64_64" id="Footnote_64_64"></a><a href="#FNanchor_64_64"><span class="label">[64]</span></a> Esta es la fecha sealada por Vera Tassis; Dieze, y los
+escritores posteriores, hacen vivir Caldern siete aos ms.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_65_65" id="Footnote_65_65"></a><a href="#FNanchor_65_65"><span class="label">[65]</span></a> No faltaron en su vida (dice el Sr. Menndez Pelayo en
+<i>Caldern y su teatro</i>, pgs. 50 y 51), como en la de ningn poeta del
+siglo <span class="smcap">XVII</span>, lances de amor y fortuna, cuchilladas, y aquello de <i>tomar
+iglesia</i>; que era de ndole brava y sacudida, lo demuestra la pendencia
+que tuvo cerca de las Trinitarias, persiguiendo espada en mano al
+comediante Pedro de Villegas, que haba herido alevosamente un hermano
+de nuestro dramaturgo, y la noticia dada en los <i>Avisos</i>, de Pellicer,
+de que en el ensayo de una de sus comedias, en el Buen Retiro, se
+<i>levantaron unas cuchilladas</i> y sali herido D. Pedro Caldern.&mdash;(<i>N.
+del T.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_66_66" id="Footnote_66_66"></a><a href="#FNanchor_66_66"><span class="label">[66]</span></a> A. G. Schlegel.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_67_67" id="Footnote_67_67"></a><a href="#FNanchor_67_67"><span class="label">[67]</span></a> Conviene ampliar la indicacin que hemos hecho de haber
+utilizado Caldern, con frecuencia, los trabajos literarios de otros,
+pudiendo asegurarse que muchas comedias suyas, y algunas de las mejores
+y ms famosas que compuso, son tan slo arreglos de obras de poetas
+anteriores. Robusta prueba de este aserto ofrece <i>La venganza de Tamar</i>,
+de Tirso, la cual, para facilitar su cotejo, se ha impreso en la nueva
+edicin de Caldern, al lado de <i>Los cabellos de Absaln</i>, del mismo; la
+segunda jornada de la comedia de Caldern, desde el principio hasta el
+fin, no es ms que una repeticin literal de la tercera de Tirso. Ms
+an me ha llamado la atencin otro descubrimiento de la misma especie,
+que yo he hecho en <i>El mdico de su honra</i>. Aun cuando saba que todos
+los catlogos atribuyen tambin Lope de Vega un <i>Mdico de su honra</i>
+(aunque tambin Hartzenbusch, en su edicin de <i>Caldern</i>, tomo IV, pg.
+669, seala <i>El mdico</i>, como de este poeta, en el ao de 1633); pero
+en la biblioteca del duque de Osuna encontr un <i>Mdico de su honra</i>
+bajo el nombre de Lope, del ao 1633, con la adicin de <i>representle
+Avendao</i>, muy distinto del de Caldern. El Don Gutierre, que conocemos,
+se llama en l Don Jacinto; Menca, Doa Mayor; una criada lleva el
+nombre de Menca. La fbula y el orden de las escenas, casi en todo,
+concuerdan, sin duda, con las de Caldern; pero el dilogo, los versos y
+la diccin dramtica son enteramente diversas, y del estilo, ms
+sencillo, de Lope. No hay ms remedio que suponer que Caldern, en <i>El
+mdico de su honra</i>, ha hecho un arreglo de la comedia ms antigua,
+conservando su plan invencin, y limitndose reformarla en su
+versificacin y sus palabras; porque no puede admitirse que fuera un
+arreglo anterior de esta comedia, escrita en su juventud, por cuanto el
+estilo, en lo general, no es el suyo, esto es, el que se observa en las
+obras suyas de esta edad. Para que se compare con la clebre tragedia de
+Caldern, copio de la comedia original del mismo ttulo, que lleva el
+nombre de Lope, y que probablemente es suya, la escena en que el celoso
+Don Jacinto (Don Gutierre) sorprende su esposa, al escribir la carta
+al Infante:
+</p>
+
+<p class="nind">
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Don Jacinto.</span> Cielos, qu estoy mirando?</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">No est Mayor escribiendo?</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Los sentidos voy perdiendo</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Y el alma se va turbando.</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Confuso, por Dios, estoy;</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Llego, qu es esto, seora?</span><br />
+</p><p class="c">
+(<i>Corre una cortina, aparece Mayor sentada y escribiendo, y, en</i><br />
+<i>viendo su marido, se desmaya.</i>)
+</p>
+<p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Mayor.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; Oh, qu desdichada hora!</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Vlgame Dios, muerta estoy!</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Don Jacinto.</span> Desmayse; qu procuro</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Saber ya ms en mi ofensa?</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Derribe esta bala inmensa</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">De mi honor el fuerte muro</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Si culpada no estuviera,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Aqu no se desmayara;</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Ella su disculpa hallara;</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Y si es ya justo, que muera.</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Bien el delito acrimina</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Lo escrito deste papel;</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">La sentencia escribi en l,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Si bien mi mortal runa. (<i>Toma el papel.</i>)</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Aqu dice: si el amor,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Seor, que me aveys tenido,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Y el que os tuve ha merecido</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Que no os vays, cesse el rigor...</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Pasar no puedo adelante.</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Qu de desdichas, qu heredan</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Mis desdichas, que sucedan</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Dos muertes en un instante?</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Ay, honor! Y quin pudiera</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Aquesta muerte excusar?</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Yo el pecho te he de pasar,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Y m la congoja fiera:</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Aquesto ha de ser ass;</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Que me mate m el dolor,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Y el hacero del honor,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Mayor, que te mate ti...</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Este quarto he de cerrar,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Pues ya es noche, hasta bolver,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Que un modo nuevo ha de ver</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">El mundo para matar.</span><br />
+</p>
+<p class="c">(<i>Cierra la puerta y vase, y despierta Mayor.</i>)
+</p>
+
+<p> Un monlogo angustioso de Doa Mayor, diverso en
+ las palabras del de la Doa Menca de Caldern, pero
+ muy semejante en los pensamientos, y en seguida la escena
+ de la sangra suelta:</p>
+
+<p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Don Jacinto.</span> Ya ests en seguro; espera,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">No te descubras.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Barbero.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; No har.</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Qu es esto?</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Don Jacinto.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Yo avisar.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Barbero.</span>&nbsp; &nbsp; Esta es fantasma quimera?</span><br />
+</p>
+
+<p class="c">(<i>Don Jacinto se ponga una mscara y saque una pistola, y pnesela</i>
+<i> los pechos al Barbero quando le manda descubrir.</i>)</p>
+<p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Don Jacinto.</span> Descbrete!</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Barbero.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Ya lo hago.</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Cielos! Seor, qu te he hecho</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Que as quieres en mi pecho</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Hazer tan brbaro estrago?</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Don Jacinto.</span> Aqu tienes de morir,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Si contradices mi gusto</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Aunque te parezca injusto.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Barbero.</span>&nbsp; &nbsp; Slo te intento servir.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Don Jacinto.</span> Pues entra, y esa mujer</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Haz que en lquidos corriente</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">De carmn derramen fuentes</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Sus brazos, hasta que el sr</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Pierda, perdiendo la vida,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;"> quitartela ti!</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Barbero.</span>&nbsp; &nbsp; Harlo, seor, as. (<i>Vase.</i>)</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Don Jacinto.</span> Entra; el alma est afligida,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Que aquesto por m suceda.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Mas en naciendo la ley</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">De humano el pobre y el Rey</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Por primer blasn hereda.</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">El alma penosa queda</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">En este foroso trato</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">De honor, y me llama ingrato;</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">No ms que Mayor adora,</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Y se enoja, porque agora</span><br />
+<span style="margin-left: 13em;">Rompo su hermoso retrato, etc.</span></p>
+
+<p>La ltima escena, en que el Rey aprueba expresamente
+ la terrible accin de Don Jacinto, es an ms desnuda
+ y sin rebozo que la de Caldern.</p>
+
+<p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Rey.</span></span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Jacinto, no ignora</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">El alma lo que aveys hecho;</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Mas, pues los indicios forman</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Tanta culpa, errores tantos</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Que en vuestro honor se acrisolan,</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Lo hecho est muy bien hecho,</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Y por mi palabra heryca</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Os prometo de pagaros</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">El respeto la persona</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">De Enrique, siendo desde oy</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Vos dueo de mi corona,</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Siendo mi amigo, mi amparo,</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Siendo mi privana toda,</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Siendo un exemplo de vida,</span><br />
+<span style="margin-left: 9em;">Siendo archivo de la honra, etc.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Terminando as:</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 8.5em;">Y aqu, senado famoso,</span><br />
+<span style="margin-left: 8.5em;">Se da fin aquesta historia</span><br />
+<span style="margin-left: 8.5em;">De el honor en la sangra</span><br />
+<span style="margin-left: 8.5em;">Y mdico de su honra.</span><br />
+</p>
+<p>
+Tambin en <i>El alcalde de Zalamea</i> aprovech Caldern una comedia del
+mismo ttulo, de Lope de Vega (que posea D. Agustn Durn),
+apropindose la traza entera de la fbula, los caracteres de los
+personajes y las escenas ms conmovedoras, de suerte que slo la diccin
+potica qued propiedad suya. No puedo decir, por no haberme sido
+posible examinarlo con detenimiento, cules sean las relaciones de esta
+especie que haya entre <i>El mayor prodigio el purgatorio en vida</i>, de
+Lope (tambin de Durn), y <i>El purgatorio de San Patricio</i>, de Caldern,
+siendo el mismo el asunto de ambas.
+</p><p>
+En <i>La fortuna adversa del infante D. Fernando de Portugal</i>, de Lope,
+slo pudo hallar Caldern un dbil bosquejo de su <i>Prncipe constante</i>;
+pero aunque su drama aventaje singularmente al de su predecesor, se
+notan en l muchos rasgos que el ltimo poeta ha hecho suyos,
+pulimentndolos. As, en el de Lope hay los amoros entre la Princesa
+mora (llamada en l Arminda), y Muley; el acto generoso de Don Fernando
+con aqul, y, finalmente, la admirable aparicin del Prncipe, aunque no
+para guiar los cristianos la victoria, sino para exhortar sus
+compaeros de cautiverio que lleven sus restos mortales Portugal.
+</p><p>
+<i>La nia de Gmez Arias</i>, ms antigua, obra indudable de Luis Vlez de
+Guevara, puesto que dice al fin:
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Y aqu os presenta Luis Vlez,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En esta humilde comedia,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>La nia de Gmez Arias</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por historia verdadera,</span><br />
+</p>
+<p>
+contiene tambin mucha parte, que se halla luego en la de Caldern, no
+slo la traza del argumento, en ambas muy semejante, sino tambin
+existen en la primera, aunque en germen, escenas aisladas que se
+reproducen en la segunda ms desarrolladas y perfectas. As, en la
+comedia de Guevara se nota el modelo que sirvi para el celebrado
+dilogo de Dorotea (llamada all Doa Gracia):
+</p>
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Mi vida, que culpa</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Grave comet,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que merezca pena</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Qu es ms que morir?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Por daros el alma</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Fu agravio que ans</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">La tratis agora,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Sin ms advertir</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Mi honor ni mi amor?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No miris que os di</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De entrambos las llaves?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No hablis? qu decs?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Seor Gmez Arias,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Dulete de m,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que soy nia y muchacha:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Nunca en tal me vi.</span><br />
+</p>
+</div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_68_68" id="Footnote_68_68"></a><a href="#FNanchor_68_68"><span class="label">[68]</span></a> Caldern expresa de este modo su veneracin hacia Lope de
+Vega:
+</p>
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Aunque la persecucin</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De la envidia teme el sabio,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">No reciba de ella agravio,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que es de serlo aprobacin:</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Los que ms presumen, son,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Lope, los que envidias das,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y en su presuncin vers</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Lo que tus glorias merecen,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Pues los que ms te engrandecen</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Son los que te envidian ms.</span><br />
+</p>
+<p>
+Vanse las <i>Obras sueltas</i>, de Lope de Vega, tomo XII, pg. 15.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_69_69" id="Footnote_69_69"></a><a href="#FNanchor_69_69"><span class="label">[69]</span></a> V. esta <span class="smcap">Historia</span>, tomo III, pg. 424.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_70_70" id="Footnote_70_70"></a><a href="#FNanchor_70_70"><span class="label">[70]</span></a> Este monlogo nos hace recordar la comedia de Tirso, no
+slo por sus pensamientos, sino tambin por su versificacin, porque se
+intercalan tambin algunos versos ymbicos entre los trocicos.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_71_71" id="Footnote_71_71"></a><a href="#FNanchor_71_71"><span class="label">[71]</span></a> Digamos de paso aqu, que ha de agradecerse el trabajo
+empleado por algunos historiadores de literatura (como, por ejemplo, el
+nuevo y excelente editor de Garcilaso), llamando la atencin hacia los
+pasajes paralelos los comentados por ellos, porque su ilustracin es
+mayor de esta manera. Otra cosa muy distinta sucede esos crticos
+modernos, que rebuscan con maligna alegra en las obras de los poetas,
+con el propsito de averiguar si encuentran algn pensamiento, algn
+giro expresin, tomada de otros, ignorando que su botn sera mucho
+ms considerable si examinaran las obras de los grandes poetas de los
+tiempos pasados, y si supieran que, al hacerlo as, eran tambin grandes
+y verdaderos poetas. Recurdense las innumerables acusaciones de plagio
+que hicieron Lord Byron los escritores de revistas de su tiempo, no
+pudiendo negarse que, no slo se apropi pensamientos aislados
+imgenes, sino tambin pasajes enteros, escenas y situaciones de obras
+ajenas (siendo la ms notable prueba de lo expuesto la semejanza que hay
+entre el <i>Don Juan</i> y las <i>Novelle galanti de Casti</i>); pero los que
+aprovechaban este pretexto para rebajar el mrito de ese poeta eminente,
+replicaba Walter Scott en estos trminos: Es una ocupacin favorita de
+estpidos pedantes hacer resaltar esas reminiscencias, juzgando que con
+ellas hacen descender los genios de primer orden una esfera vulgar,
+y colocan al autor en la misma categora que sus crticos.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_72_72" id="Footnote_72_72"></a><a href="#FNanchor_72_72"><span class="label">[72]</span></a> Vase el artculo Gil Vicente en el apndice este
+tomo.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_73_73" id="Footnote_73_73"></a><a href="#FNanchor_73_73"><span class="label">[73]</span></a> Calificamos de plagio verdadero y censurable el hecho de
+publicar comedias ajenas enteras, conservando casi todos sus versos y
+sin hacer en ellas alteraciones esenciales, como hizo, por ejemplo,
+Felipe de Godnez con <i>La venganza de Tamar</i>, de Tirso, que, con ligeras
+alteraciones, ofreci en el teatro como suya. Al hablar de Moreto
+trataremos de otros casos iguales.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_74_74" id="Footnote_74_74"></a><a href="#FNanchor_74_74"><span class="label">[74]</span></a> En la <i>Nueva idea de la tragedia</i>, de Gonzlez de Salas,
+impresa en 1633, se encuentra el notable pasaje siguiente:
+</p><p>
+Alto es su spritu, i atrebido la maior empresa; felices son tambin
+en las invenciones, floridos en el Stilo, i que naturalmente acometen
+siempre enriquecerle i dilatarle. Pero no s de qu mal astro tocados
+le han pervertido en estos aos postreros de nuestra edad,
+obscurecindole, i afendole de manera que monstros son ia muchos de los
+partos de sus ingenios, que necessario es religiosamente expiarlos; y
+consultar para su interpretacin los Orculos, no de otra suerte que si
+fueran Libros Sibylinos. Con esto los Poetas Lyricos nuestros, que en mi
+opinin son bentajosos los Griegos i Latinos, ass se hallan
+deformados, que en pocos se conosce ia la hermosura i elegancia primera.
+Los Cmicos estn ms preservados hasta hoi de esta pestilente
+influencia, quiera el Hado propicio librarlos de su contagio, quando
+tienen ia en aquel grado la Comedia, donde con no pequea distancia de
+ninguna manera lleg la de los Antiguos.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_75_75" id="Footnote_75_75"></a><a href="#FNanchor_75_75"><span class="label">[75]</span></a> Federico Zimmermann.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_76_76" id="Footnote_76_76"></a><a href="#FNanchor_76_76"><span class="label">[76]</span></a> Son excepciones de esto, de poca anterior, las que se
+encuentran en algunas comedias de Tirso de Molina, por ejemplo, en la de
+<i>Escarmientos para el cuerdo</i>, y en algunas de las de Lope de Vega, como
+en <i>Las bizarras de Belisa</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_77_77" id="Footnote_77_77"></a><a href="#FNanchor_77_77"><span class="label">[77]</span></a> Vase el siguiente dilogo, especie de duo:
+</p>
+
+<p class="nind">
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Adolfo.</span> De parte de la nobleza</span><br />
+<span style="margin-left: 10.5em;">Yo...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Celio.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; Y yo de parte del pueblo...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Adolfo.</span> Vengo saber de los dos...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Celio.</span>&nbsp; Saber de los dos pretendo...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Los dos.</span> En que os habis convenido.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;">(<i>Mujer, llora y vencers.</i>&mdash;Jornada tercera.)</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;">En los versos siguientes el dilogo se distribuye de la</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">misma manera entre cuatro personas:</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Rey.</span>&nbsp; &nbsp; Hombre, aborto de la espuma,</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Que esa martima bestia</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Sorbi sin duda en el mar</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Para escupirte en la tierra...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Licanor.</span> Parto de aquesas montaas,</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Que, equivocando las seas,</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Para ser fiera eres hombre,</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Para ser hombre eres fiera...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Fencis.</span>&nbsp; Racional nube, que el viento</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Para rayo suyo engendra,</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Pues el trueno de tu voz</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Espeluzna y amedrenta...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Irene.</span>&nbsp; Prodigio, ilusin y asombro,</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">Que ha bosquejado la idea</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">De algn informe concepto</span><br />
+<span style="margin-left: 11em;">De soadas apariencias...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Rey.</span>&nbsp; &nbsp; Qu mal entendido rumbo...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Licanor.</span> Qu derrotada tormenta...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Fencis.</span>&nbsp; Qu deshecho terremoto...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Irene.</span>.&nbsp; Qu fantstica quimera</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Rey.</span>.&nbsp; &nbsp; A estos puertos,</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Licanor.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; A estos montes,</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Fencis.</span>&nbsp; Te trae?</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Irene.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Te arroja?</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Rey.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Te echa?</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;">(<i>Cadenas del demonio.</i>&mdash;Jornada primera.)</span><br />
+</p>
+</div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_78_78" id="Footnote_78_78"></a><a href="#FNanchor_78_78"><span class="label">[78]</span></a> Esta especie de dilogo es tan raro y poco comn, que para
+comprenderlo bien conviene citar un ejemplo. Elegimos uno de la tercera
+jornada de <i>Amar despus de la muerte</i>. Don Alvaro y Clara hablan cada
+uno para s de este modo:
+</p>
+
+<p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Clara.</span>&nbsp; No es menester que digis</span><br />
+<span style="margin-left: 5.25em;">Cuyas son mis alegras,</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Alvaro.</span> Que bien se ve que sois mas</span><br />
+<span style="margin-left: 5.25em;">En lo poco que duris.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Clara.</span>&nbsp; Alegras mal logradas</span><br />
+<span style="margin-left: 5.25em;">Antes muertas que nacidas;</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Alvaro.</span> Rosas sin tiempo cogidas,</span><br />
+<span style="margin-left: 5.25em;">Flores sin sazn cortadas;</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Clara.</span>&nbsp; Si rendidas, si postradas</span><br />
+<span style="margin-left: 5.25em;">A un ligero soplo estis,</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Alvaro.</span> No digis que el bien gozis;</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Clara.</span>&nbsp; Pues siendo para perder</span><br />
+<span style="margin-left: 5.25em;">Que sintis es menester,</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Alvaro.</span> No es menester que digis.</span><br />
+</p>
+<p>
+Alrgase este doble monlogo tres dcimas ms, repitindose la letra,
+al fin de cada una, un verso. Conviene tener presente que el poeta,
+segn se deduce del conjunto de la comedia, se propone tan slo exponer
+la libre expansin del alma, no una declamacin hablando.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_79_79" id="Footnote_79_79"></a><a href="#FNanchor_79_79"><span class="label">[79]</span></a> Por ejemplo, en <i>Mujer, llora y vencers</i>, jornada
+segunda:
+</p>
+
+<p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Madama.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Quin se atrever decir</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">En lo que llega oir y ver,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Si tengo que agradecer</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">O si tengo que sentir?</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Pues si tengo que inferir</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Quin es dueo de un temor...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Msica</span> (<i>dentro</i>). Es el engao traidor.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Madama.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Y quien de un ansia mortal...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Msica.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El desengao leal.</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Madama.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Quin con tal eco sonoro</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Ha aumentado mi dolor?</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Cuando entre uno y otro horror</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Son para m en pena igual...</span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><span class="smcap">Msica.</span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El uno dolor sin mal</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Y el otro mal sin dolor,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Es el engao traidor</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Y el desengao leal.</span><br />
+</p>
+</div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_80_80" id="Footnote_80_80"></a><a href="#FNanchor_80_80"><span class="label">[80]</span></a>
+</p>
+
+<p><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Eduardo generoso,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Tercero de Ingalaterra,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">De las tres brillantes rosas,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Luz, norte, amparo, defensa;</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">T, que en alas de la fama</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Siempre celebrado vuelas,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Ocupando en tus memorias</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Voz, aplauso, trompa y lengua:</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Yo soy Estela infelice,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Y de Salverich condesa,</span><br />
+</p>
+<p>
+La conclusin es:
+</p>
+
+<p><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Porque en poblado los hombres,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Porque en el monte las fieras,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Porque en el aire las aves,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Cielo, sol, luna y estrellas.</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Aves, peces, brutos, plantas,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Astros, signos y planetas</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Digan, vean y publiquen,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Oigan, miren, noten, sepan,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Que hay honor contra el poder,</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Que hay industrias contra fuerza</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Y que hay en mujeres nobles</span><br />
+<span style="margin-left: 10.25em;">Vida, honor, lauro y defensa.</span><br />
+</p>
+</div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_81_81" id="Footnote_81_81"></a><a href="#FNanchor_81_81"><span class="label">[81]</span></a> En la Lonja (<i>Archivo de Indias</i>) y en la Biblioteca
+Colombina de Sevilla, hay mapas de mediados del siglo <span class="smcap">XVII</span>, los cuales
+nos ilustran acerca de las ideas reinantes entonces en Espaa, tan
+falsas y hasta tan fabulosas, de la situacin de las regiones lejanas,
+principalmente del Norte.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_82_82" id="Footnote_82_82"></a><a href="#FNanchor_82_82"><span class="label">[82]</span></a> J. Schulze: sobre <i>El Prncipe constante</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_83_83" id="Footnote_83_83"></a><a href="#FNanchor_83_83"><span class="label">[83]</span></a> El infante D. Fernando de Portugal (nacido en 1402) muri
+en 1443, despus de sufrimientos indecibles, cautivo entre los moros, en
+cuya situacin haba languidecido por espacio de unos seis aos. Sus
+restos, llevados Portugal por el rey Alfonso V, descansan en el
+convento de Batalha. Al lado del sepulcro hay un altar de Nuestra
+Seora, donacin en vida de tan piadoso caballero, y sobre l el retrato
+del mismo Infante, pintado por un artista hbil, por orden de su hermano
+D. Enrique. En una carta de los frailes de Batalha Fr. Francisco da
+Cruz, se dice lo siguiente: Juxta memoratum sepulcrum parvum sacellum
+est, cum lignea tabella altari superimposita et in extremis deaurata
+ornatum: qua in tabella antiquo et eleganti penicillo descripta
+reperitur infantis vit series: illius statua marmorea super
+altaricollocata cernitur, sed qu vivum exprimat amictum vilem, lugubrem
+faciem, barbam, impexos crines, manicas denique catenas et compedes
+eamque formam quam creditur habuisse mancipatus captivitati.&mdash;(Junto al
+sepulcro mencionado hay una pequea capilla, con una cornisa de madera
+sobre el altar, dorada en su extremo, en la cual, trazadas por pincel
+antiguo y elegante, se ostentan las diversas vicisitudes de la vida del
+Infante; hllase tambin una estatua de mrmol sobre el altar, pero
+ofreciendo lo vivo el traje andrajoso, el rostro lgubre, la larga
+barba, el cabello despeinado, y las esposas, grillos y cadenas iguales
+las que, segn se cree, tuvo en su cautiverio.)&mdash;(<i>T. del T.</i>)
+</p><p>
+Debajo de la estatua se lee:
+</p>
+
+<p class="c">
+ <i>Sanctus princeps Ferdinandus</i><br />
+ <i>Infans Lusitani</i><br />
+ <i>Obiit Fess apud Mauros Obses</i><br />
+ A.D.M.CCCCXLIII. V Junii.</p>
+
+<p>
+El santo prncipe D. Fernando, infante de Portugal, muri en Fez,
+cautivo entre los moros, el 5 de junio del ao del Seor 1443.
+</p><p>
+Alrededor del cuadro del centro hay ( hubo, por lo menos, hasta la
+ocupacin de Portugal por los franceses), nueve cuadritos, representando
+los sucesos de la vida del Infante, con las inscripciones:
+</p>
+
+<p>
+<span style="margin-left: 2em;"><i>Compedibus et catenis constringitur.</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>Infim servituti Sanctus adjudicatur.</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>Regium equile mundare cogitur.</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>Opus facit in hortis regiis.</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>De lytro frustra agitur cum Mauro.</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>C&oelig;lesti visu ad mortem confirmatur Sanctus.</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>Pie moritur Sanctus Infans.</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>Sanctum corpus exenteratur.</i></span><br />
+<span style="margin-left: 2em;"><i>De muro urbis corpus suspenditur.</i></span><br />
+</p><p><br />
+<span style="margin-left: 2em;">(Sujtanlo con grillos y cadenas.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">El Santo es condenado infame servidumbre.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Oblganlo limpiar las caballerizas reales.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Trabaja en los jardines reales.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Trtase en vano con el moro de su rescate.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Una visin celestial anuncia al Santo su muerte.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Muere piadosamente el santo Infante.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Arrancan al santo cuerpo las entraas.</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Cuelgan su cuerpo de las murallas de la ciudad.)</span><br />
+
+<span style="margin-left: 10em;">(<i>T. del T.</i>)</span><br />
+</p>
+
+<p>
+La bula expedida por el papa Paulo II en el ao de 1470, estableciendo
+una fiesta conmemorativa del Infante, describe en pocas palabras los
+tristes sucesos de su vida, de esta manera: Ferdinandus infans
+Portugali... qui ad expugnationem infidelium in Africam transfretavit
+et pro liberatione. Christianorum in illis partibus tunc existentium ac
+inde aliter liberari non valentium in manibus eorundem infidelium sponte
+obsidem se tradidit; ac per ipsos infideles diris carceribus mancipatus
+et tormentis affectus, per plures annos existitit, ac in fide catholica
+viriliter persistens, ut athleta fortis post plurima supplicia
+gritudines et labores in eorundem infidelium partibus et captivitate
+constitus, Christo redemptori suo animam reddidit.&mdash;(Fernando, infante
+de Portugal... que pas Africa para combatir los infieles, y librar
+ los cristianos existentes en esa regin, y que no podan rescatarse de
+otro modo, se di espontneamente en rehenes esos mismos infieles; y
+cautivo luego en su poder; y despus de sufrir dura crcel y tormentos,
+vivi algunos aos, persistiendo firmemente en la fe catlica, hasta
+que, como fuerte atleta, entreg su alma Jesucristo, su Redentor,
+vctima de muchos suplicios, aflicciones y trabajos sufridos en su
+cautiverio, por obra de los infieles.)&mdash;(<i>T. del T.</i>)
+</p><p>
+Las virtudes del Infante haban excitado la admiracin de sus enemigos,
+pero sin ablandar por eso sus rigores. Cuando Larache (Lazurac), rey de
+Fez, supo su muerte, exclam lleno de dolor: Este Prncipe haba
+merecido conocer la ley de nuestro Santo Profeta! Sufri su cautiverio
+con tanta paciencia y resignacin, que hasta los moros lo miraban con
+asombro.&mdash;La Clede, <i>Histoire du Portugal</i>. V. tambin H. Schulze,
+<i>Del Prncipe constante</i>, de Caldern: Weimar, 1811.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_84_84" id="Footnote_84_84"></a><a href="#FNanchor_84_84"><span class="label">[84]</span></a> Qu poesa! No nos cansamos nunca de leerla y
+admirarla! Slo en esta obra se eleva el poeta catlico una esfera tan
+alta, que el ingls no puede llegar ella, pesar de su genio
+prodigioso. No se describe en ella la suerte destino de un gran
+carcter que se realza en su lucha con la pasin y con el pecado, sino
+de lo ms sublime que existe, de la consagracin de un hombre puro, por
+lo ms puro que hay, esto es, por la eterna bienaventuranza. Este objeto
+se ha alcanzado una vez sola, y ni antes ni despus de Caldern, ni aun
+de lejos, se ha escrito nada que se aproxime siquiera esta
+tragedia.&mdash;<i>K. Immerman.</i>
+</p><p>
+Copiemos tambin las palabras siguientes de J. Schulze, refirindose
+la representacin, hecha en Weimar, de <i>El Prncipe constante</i>: Esta
+tragedia, representada con rara perfeccin, parece haberse propuesto,
+como objeto principal, poner de relieve la idea cristiana, cuya ansia de
+perfeccin puede reducirse al silencio por un momento con la posesin de
+las virtudes ms relevantes, sin quedar nunca satisfecha por completo,
+demostrndolo as el herosmo y el martirio del infante D. Fernando,
+triunfo el ms digno del cristiano contra todos los poderes de la tierra
+... No ha sido dado la musa alemana ofrecer al Eterno, en el sublime
+altar de la religin, un drama cristiano tan perfecto, nacido en el seno
+de la patria y rebosando gratitud y humildad, y de aqu que, contentos y
+agradecidos, como conviene al carcter benvolo del pueblo alemn, nos
+hayamos apropiado uno extranjero.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_85_85" id="Footnote_85_85"></a><a href="#FNanchor_85_85"><span class="label">[85]</span></a> La leyenda de la sabia Eugenia, de su conversin,
+tentacin y martirio, se encuentra en la relacin de Simen Metafraste,
+en <i>Surii Probata Sanctorum</i>, acta del 25 de diciembre. V. tambin la
+poesa de Alcino Abito, <i>De Consolatoria castitati aude</i>; Fabric,
+<i>Bibliotheca graeca</i>, tomo VI, pg. 524; Baronii, <i>Annales ad annum
+188</i>, y Tillemont, <i>Mem. eclesiast.</i>, tomo IV, pg. 12. Los milagros de
+Eleno, que Caldern ofrece en su comedia, se cuentan en <i>Petrus, de
+Natalibus, catalogus sanctorum</i>, lib. IV, cap. 59. Respecto la idea,
+tan feliz como caracterstica de nuestro poeta, de suponer que se
+introduce un demonio en el cuerpo de un muerto para hacer dao, ved
+Dante, <i>Infierno</i> (XXXIII, V, 129 y siguientes). As esta indicacin,
+como la de las fuentes de muchas comedias de Caldern y de algunos datos
+y apuntaciones, provienen de la obra de Val. Schmidt, <i>Uebersicht und
+Anordnung der Dramen des Caldern de la Barca</i>, in Anzeigeblat der
+Wiener Jahrbcher: Jahrgang, 1882.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_86_86" id="Footnote_86_86"></a><a href="#FNanchor_86_86"><span class="label">[86]</span></a> La leyenda, que el poeta ha aprovechado aqu con tanto
+acierto, se funda en la confesin expiatoria de San Cipriano (<i>In
+Ccilii Cypriani Episcopi Carthaginiensis Opera</i>: ed. Baluz., apnd.,
+pg. 294, y en el <i>Thesaurus novus Anecdotarum</i>, de Martene y Durand,
+Lutet: Pars, 1717, tomo III, pg. 29: 1629). La fuente ms inmediata de
+Caldern es probablemente la de Surius: <i>De probatis Sanctorum Actis</i>,
+tomo V, pg. 351 (Coloniae Agr., 1578). <i>Vita et Martyrium F. Cypriani
+et Justinae, autore Simeone Metaphraste.</i> Sobre Cipriano, ved tambin
+<i>Gregorii Naz. Opera</i>, ed. Colon., 1690: folio, parte I, pg. 274, y
+<i>Acta sanctorum sept.</i>, tomo VII, pgs. 195 y siguientes: Antuerp.,
+1760; y acerca de la relacin de este drama con la tradicin de Fausto
+Koberlstein, <i>De la edad probable</i> y de la <i>significacin del poema de
+la guerra de Wartburg</i>: Naumburg, 1823, pgs. 55-58, y Rosenkranz,
+sobre la tragedia de Caldern <i>El mgico prodigioso</i>: Halle, 1829.
+</p><p>
+El Sr. D. Antonio Snchez Moguel, en su <i>Memoria acerca de El mgico
+prodigioso, de Caldern, y en especial sobre las relaciones de este
+drama con El Fausto, de Gothe, obra que obtuvo el premio en el
+certamen abierto por la Real Academia de la Historia, al conmemorarse el
+segundo centenario de este insigne poeta el 24 de mayo de 1881</i> (Madrid,
+1881), hace gala de una erudicin poco comn, que utiliza principalmente
+en investigar las fuentes, que sirvieron nuestro primer dramaturgo en
+la composicin de esta comedia. Puede consultarse con provecho, aunque,
+ decir verdad, hay ciertas obras de poetas eminentes, como <i>El Fausto</i>,
+de Gothe, y <i>El mgico prodigioso</i>, de Caldern; el <i>Enrique VIII</i>, de
+Shakespeare, y <i>La cisma de Ingalaterra</i>, de nuestro gran poeta, cuyo
+fondo, siendo el mismo, no son, sin embargo, comparables, por cuanto
+cada uno de ellos maneja los mismos materiales con distintos propsitos,
+bajo diversos puntos de vista, y adaptndolos, por consiguiente,
+planes y formas sujetas las dotes poticas individuales, y, sobre
+todo, las ideas dominantes en las pocas y en las naciones, en que
+cada uno escribe, que no slo hacen imposible toda comparacin entre
+ellas, sino, lo que es peor, la hacen intil. Adems, aunque no es
+ocioso, ni mucho menos, averiguar cules son han sido los orgenes
+el fundamento de algunas de esas creaciones inmortales, es sabido
+tambin, que, en realidad, la cosa en s no tiene toda la importancia
+que aparenta, porque los poetas, en general, y ms los dramticos,
+aprovechan para sus fines cualesquiera noticias y datos, y la cuestin
+no versa, en estos casos, sobre lo que ha sido con exactitud lo
+aprovechado, por ser esto muy difcil y muy dado conjeturas, ya que el
+nico medio de averiguarlo sera la declaracin confesin del mismo
+poeta, y esto es imposible casi siempre, sino sobre el resultado
+efecto de su trabajo, esto es, sobre su obra ya completa y perfecta.
+Esto ltimo debe ser el objeto del crtico, enseando las generaciones
+actuales y las venideras los medios eficaces de que se han servido
+algunos poetas, para alcanzar la gloria inmarcesible que
+obtuvieron.&mdash;(<i>N. del T.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_87_87" id="Footnote_87_87"></a><a href="#FNanchor_87_87"><span class="label">[87]</span></a> En <i>El mgico prodigioso</i> se propuso Caldern el objeto
+difcil de representar una conciencia pagana, y de fe vacilante por la
+filosofa, en todos los momentos principales de su transformacin en
+conciencia cristiana; y esto, sin ofender en lo ms mnimo las
+creencias catlicas, sin vanas reflexiones ni aun movimientos puramente
+externos, respirando todo animacin y vida. La maldad, existente en s y
+para s, la ha personificado Caldern en el demonio con singular
+maestra, principalmente con el objeto de que, bajo esta forma, se
+revele poco poco San Cipriano.&mdash;<i>K. Rosenkranz.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_88_88" id="Footnote_88_88"></a><a href="#FNanchor_88_88"><span class="label">[88]</span></a> Las leyendas ms completas de <i>El purgatorio de San
+Patricio</i>, se encuentran reunidas en Th. Wright, <i>St. Patricks
+Purgatory, an essay on the legends of Hell and Paradise current during
+the Middle ages.</i>: London, 1844.&mdash;V. tambin <i>Les vies de Saints</i>:
+Pars, 1739, tomo III, pgina 216.&mdash;Los <i>Acta Sanctorum</i> (Mart., tomo
+II, pgina 588).&mdash;El poema en francs antiguo <i>Le purgatoire de Saint
+Patrice</i>, en <i>Les poesies de Marie de France</i>, publies par Rochefort,
+tomo II, pg. 411, y la novela italiana <i>Guerrino Meschino</i>, cap.
+162.&mdash;V. Dunlop, <i>History of fiction</i>, v. III, pg. 38.&mdash;En Espaa esta
+tradicin se haba hecho ya popular por los dos escritos titulados <i>La
+cueva de San Patricio</i>, Len, 1506, y la <i>Vida y purgatorio de San
+Patricio</i>, Madrid, 1626-27, de Montalbn.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_89_89" id="Footnote_89_89"></a><a href="#FNanchor_89_89"><span class="label">[89]</span></a>
+</p>
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Bald mit Blitz bewehrt, durchleuctet</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Als ein Aar die Luft der Glaube</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Und bald ruht er, eine Taube</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Die am Bach die Flgel feuchtet.</span><br />
+<span style="margin-left: 10em;"><i>Platen.</i></span><br />
+</p>
+
+<p>
+(Ya, armado del rayo, hiende, como el guila, el cielo de la fe; ya,
+como la paloma, descansa y humedece en un arroyuelo sus alas.)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_90_90" id="Footnote_90_90"></a><a href="#FNanchor_90_90"><span class="label">[90]</span></a> Acerca del origen de esta comedia, advertiremos, que la
+muerte de San Bartolom se halla en el <i>Breviarium romanum</i>, 24 de
+agosto: casi toda la accin restante debe fundarse en los <i>Actis
+fabulosis</i>, de Pseudo Abdias; en los <i>Actis sanctorum augusti</i>, tomo V,
+pg. 32 (Venetiis, 1754).
+</p><p>
+Encuntrase aqu la enfermedad de los dos Prncipes; la repentina
+aparicin de San Bartolom al Rey, estando cerradas las puertas, y, por
+ltimo, el delirio de Irene, acerca del cual Abdias dice lo siguiente:
+Teniendo Polynio una hija loca, lleg su noticia este exorcisador de
+demonios, y lo hizo buscar, y le suplic de esta manera: Mi hija es
+atormentada horriblemente, etc.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_91_91" id="Footnote_91_91"></a><a href="#FNanchor_91_91"><span class="label">[91]</span></a> Sobre la parte histrica, ved Eutichius, <i>Annal.</i>, tomo
+II, pgs. 240-248; Baronius, <i>Annal. eccles.</i>, A. D. 628, NO. 1-4;
+<i>Nicephorus brev.</i>, pg. 15; <i>Teophanes chronograph.</i>, pgs. 265 y
+siguientes; el <i>Chronicon paschale</i>, pgs. 398 y siguientes; d'Herbelot,
+<i>Bibliotheca orientalis</i>, pg. 789; Assemanni, <i>Bibliotheca orientalis</i>,
+tomo III, pgs. 415-420; Le Beau, <i>Histoire du Bas Empire</i>, tomo XII;
+Gibbon, <i>Decline and fall</i>, cap. 46. El emperador Heraclio haba sido ya
+celebrado en el siglo <span class="smcap">XII</span> en dos poemas, alemn el uno, por Otte, y
+francs el otro, de Gautier de Arras.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_92_92" id="Footnote_92_92"></a><a href="#FNanchor_92_92"><span class="label">[92]</span></a> Rosenkranz ha ensayado el hacer la apologa de este drama,
+origen de tantas discusiones, en los trminos siguientes: La idea
+fundamental de <i>La devocin de la Cruz</i>, slo causa extraeza quienes
+no saben transportarse al terreno propio y peculiar del catolicismo
+espaol; no seguramente la conciencia de los catlicos, familiarizados
+con las reliquias y con la santa virtud, que atribuyen ciertas
+seales. Slo la confianza infinita de la fe en Dios, que, impulsado por
+su eterno amor, se sacrific por nosotros en la cruz, justifica los
+pecadores. En este concepto, al arrepentirse los dos hermanos de sus
+pecados al reconocer la cruz, entran tambin ambos en la gracia divina.
+La conciencia no tiene para nada en cuenta la reforma moral, que puede
+hacerse en un tiempo ms menos largo, ni otras razones de esta ndole,
+sino un solo momento, si este momento es en s tan importante y
+decisivo, como el que pudiera resultar del transcurso de aos enteros de
+arrepentimiento.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_93_93" id="Footnote_93_93"></a><a href="#FNanchor_93_93"><span class="label">[93]</span></a> Muchas circunstancias histricas, utilizadas en este
+drama, se refieren en el libro popular, que se titula <i>Historia de la
+prdida y restauracin de Espaa por Don Pelayo y D. Garca Jimnez de
+Aragn</i>, que probablemente hubo de servir Caldern para escribirlo;
+pero el poeta ha aprovechado, adems, diversos romances populares y
+tradiciones catlicas. Comparad, en el acto primero, el antiguo romance
+de <i>D. Rodrigo, rey de Espaa</i>, etc..., en <i>El tesoro de los
+romanceros</i>, de Ochoa: Pars, 1838, pg. 81; <i>La leyenda de Santa
+Leocadia</i>, en <i>La Espaa sagrada</i>, tomo V, pg. 485: Madrid, 1763. A
+Surius, <i>De probatis Sanctorum historiis</i>, tomo VII, pg. 1.007 (Colon.
+Agr., 1581), y en <i>Les vies des saints</i>, tomo VIII, pg. 453 (Pars,
+1739).&mdash;En el acto segundo, <i>Coronica del rey D. Rodrigo con la
+destruycin de Espaa</i>: Valladolid, 1527; los <i>Romances</i>, de Ochoa,
+pgs. 81 90, y Mariana, <i>De Rebus Hispani</i>, lib. VI, cap. 22.&mdash;En el
+acto tercero, <i>Las memorias de la iglesia de Toledo</i>, del arzobispo D.
+Rodrigo, y la <i>Historia de Espaa</i>, de Ferrera (traduccin francesa de
+d'Hermilly): Pars, 1751, tomo III, pg. 436.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_94_94" id="Footnote_94_94"></a><a href="#FNanchor_94_94"><span class="label">[94]</span></a> La parte histrica dimanar probablemente del antiguo
+libro espaol, popular, <i>Historia del gran cisma de Inglaterra, con sus
+factores Enrico VIII y la impa Isabela</i>, que su vez est tomado de
+Nicolai Sanderi, <i>De origene ac progressu Schismatis anglicani</i> (Olivae,
+1690).&mdash;Acerca de este drama, consultad el artculo de V. Schmidt, <i>La
+cisma de Inglaterra</i>: Berln, 1819.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_95_95" id="Footnote_95_95"></a><a href="#FNanchor_95_95"><span class="label">[95]</span></a> El extracto que sigue del argumento se funda en el que
+sirve de base al escrito de V. Schmidt, ya citado.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_96_96" id="Footnote_96_96"></a><a href="#FNanchor_96_96"><span class="label">[96]</span></a> Sobre los hechos histricos, consultad Garcilaso de la
+Vega, <i>Comentarios reales, que tratan del origen de los Incas</i>: Lisboa,
+1609, en folio.&mdash;<i>Historia de las guerras civiles de los espaoles en
+las Indias.</i>&mdash;Francisco Xeres, <i>Verdadera relacin de la conquista del
+Per y provincia de Cuzco</i>: Salamanca, 1547, y Agustn de Zrate,
+<i>Historia del descubrimiento y conquista de la provincia del Per</i> (en
+Barcia, <i>Hist. prim.</i>, tomo III).</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_97_97" id="Footnote_97_97"></a><a href="#FNanchor_97_97"><span class="label">[97]</span></a> El suceso, que sirve de fundamento la accin, parece
+haber ocurrido durante la vida de Caldern, confirmndolo el hecho de
+mencionarse al papa Inocencio X (1644-1655) y al general de los
+jesuitas, Giovanni Paolo Oliva (&dagger; 1681).</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_98_98" id="Footnote_98_98"></a><a href="#FNanchor_98_98"><span class="label">[98]</span></a> La catstrofe del drama consta en la descripcin del
+desafo, de Heuter Delff, ocurrido en Valladolid, las once de la
+maana del 11 de diciembre de 1522 (<i>Abgedrckt in Leben, Regierung und
+Absterben der Knige von Hispanien</i>: Nrenberg, 1684, pg. 49). El
+motivo de este duelo parece ser invencin del poeta, si no es en el
+fondo una tradicin popular. El Concilio de Trento prohibi los desafos
+pblicos, los juicios de Dios (Synod, <i>Trid. Ses.</i>, 25, cap. 19), y,
+segn esto, ese duelo pudo ser, en efecto, el postrero de Espaa.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_99_99" id="Footnote_99_99"></a><a href="#FNanchor_99_99"><span class="label">[99]</span></a> En las dos obras principales de la historia de Pedro <i>el
+Cruel</i>, <i>Historia del rey D. Pedro y su descendencia</i>, por Gratia Dei, y
+la <i>Chrnica del rey D. Pedro</i>, de Lpez de Ayala, no se encuentra dato
+alguno histrico en que pueda fundarse el argumento de este drama. Ayala
+slo habla de la pasin desenfrenada de Don Enrique por el bello sexo.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_100_100" id="Footnote_100_100"></a><a href="#FNanchor_100_100"><span class="label">[100]</span></a> Val. Schmidt, en la obra citada, dice que el rey D. Pedro
+de Aragn, de este drama, apellidado <i>el Cruel</i>, es un personaje
+tradicional que ha dado origen el Don Pedro de Castilla; pero los
+versos siguientes de la comedia de Guevara, <i>Tambin la afrenta es
+veneno</i>, prueban que el rey de Aragn se llamaba tambin <i>el Cruel</i>.
+Dicen as:
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">...Tres Pedros</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Hubo en Portugal, Castilla</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y Aragn un mismo tiempo;</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Todos tres primos hermanos,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Y todos tres nombres dieron</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">De crueles.</span><br />
+</p>
+</div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_101_101" id="Footnote_101_101"></a><a href="#FNanchor_101_101"><span class="label">[101]</span></a> Esto es tradicional, manejado ya por varios dramticos
+antes de Caldern; y algo semejante se observa tambin, por ejemplo, en
+<i>Escarmientos para el cuerdo</i>, de Tirso.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_102_102" id="Footnote_102_102"></a><a href="#FNanchor_102_102"><span class="label">[102]</span></a> El poeta, al dirigirse al pblico al final de la comedia,
+asegura que est tomada de un suceso verdadero. Hubo de ocurrir, pues,
+con arreglo al argumento, en la primavera de 1581, durante el viaje
+Lisboa de Felipe II para ser coronado en ella; sin embargo, ni Luis
+Cabrera, en su <i>Vida de Felipe II</i>, ni Leti y Watson dicen nada de esto.
+Evangelista Ortense, en sus <i>Successi della guerra de Portogallo</i>
+(Venet., 1582), atribuye los italianos y alemanes la culpa de los
+desrdenes que ocurrieron en esta expedicin, y habla de cierto capitn
+de galera y de otros oficiales, decapitados y expuestos al pblico por
+haber profanado un convento portugus. Consultad tambin las noticias
+que preceden la traduccin hecha por Malsburg. En cuanto D. Lope de
+Figueroa, uno de los capitanes ms clebres de los ejrcitos de Felipe
+II, vase Surez, <i>Historia de Guadix</i>, lib. II, cap. 2., y
+Escalante, <i>Dilogos militares</i>, dilogo 3., folios 41 y siguientes.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_103_103" id="Footnote_103_103"></a><a href="#FNanchor_103_103"><span class="label">[103]</span></a> En Vanderhamen, <i>Historia de D. Juan de Austria</i>, lib.
+II, y en Mrmol Carvajal, <i>Historia de la rebelin y castigo de los
+moriscos del reino de Granada</i>, hay algunos datos histricos que el
+poeta ha utilizado en este drama.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_104_104" id="Footnote_104_104"></a><a href="#FNanchor_104_104"><span class="label">[104]</span></a> Este asunto est tomado de Zurita, <i>Anales de la Corona
+de Aragn</i>: Zaragoza, 1610, tomo I, 93, 6-99. La novela de Bandello (II,
+43), trata de este mismo argumento; pero, segn parece, no ha tenido
+influencia ninguna en este drama. La ancdota, contada por Zurita, es la
+siguiente: Los habitantes de Montpellier, ciudad que haba pasado al
+dominio de D. Pedro II de Aragn, por su casamiento con la condesa
+Mara, estaban afligidos de la indiferencia que el Rey mostraba su
+esposa, viendo que de este modo se frustraban sus esperanzas de tener
+descendencia de esta seora. Estando, pues, D. Pedro (que observaba una
+conducta licenciosa) enamorado en cierta ocasin de una viuda joven, y
+tan bella como recatada, se dieron trazas los cnsules de Montpellier de
+que fingiese acceder los deseos del Rey para suplantar en su lugar
+la Reina. D. Pedro, que, conforme las condiciones estipuladas con la
+viuda, entr en su alcoba obscuras, no se apercibi del engao hasta
+el da siguiente, y al principio no le sent muy bien su descubrimiento;
+pero despus tom risa la invencin singular de aquellas buenas
+gentes, y, por ltimo, le agrad despus tanto haber descansado en los
+brazos de su esposa, que fu con ella hasta su muerte fiel y amante
+esposo.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_105_105" id="Footnote_105_105"></a><a href="#FNanchor_105_105"><span class="label">[105]</span></a> Theophylactus Simocatta, <i>Historia imperatoris Mauritii</i>,
+lib. VIII, cap. 7.&mdash;12; el <i>Chronicon Pascale</i>, pgs. 369 y
+siguientes.&mdash;<i>Theophanes Chronograph</i>, pginas 238 y
+siguientes.&mdash;<i>Zonaras</i>, tomo II, lib. XIV, pgs. 77 y siguientes.&mdash;Du
+Cange, <i>familiae Byzantinae</i>, pgs. 106 y siguientes.&mdash;Le Beau,
+<i>Histoire du Bas empire</i>: Pars, 1768, tomo XII, pg. 143.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_106_106" id="Footnote_106_106"></a><a href="#FNanchor_106_106"><span class="label">[106]</span></a> No puede abrigarse dudas de ningn gnero acerca de este
+punto, cuando se reflexiona que el fundamento de la accin, no basado en
+la historia, es la misma en ambos dramas, y cuando se comparan entre s
+algunos versos, por ejemplo, los siguientes:
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Ah, venturoso Mauricio!</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ah, infeliz Focas! Quin vi</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Que, para reinar, no quiera</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Ser hijo de mi valor</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Uno, y que quieran el tuyo</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Serlo, para morir, dos?</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 10em;">(<i>Caldern.</i>)</span><br />
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 2em;">Oh, malhereux Phocas! Oh, trop heureux Maurice!</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Tu recouvres deux fils pour mourir aprs-toi,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Et je n'en puis trouver pour regner aprs moi.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 10em;">(<i>Corneille.</i>)</span><br />
+</p>
+
+<p>
+Se ha notado en Francia esta coincidencia entre ambas piezas dramticas;
+pero se ha afirmado absurdamente que Caldern ha imitado Corneille;
+esta afirmacin, ya en s inverosmil, es rechazada pura y simplemente
+por el hecho de que el drama de Caldern se haba impreso en 1637, y el
+<i>Heraclius</i> se represent por vez primera en el de 1647.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_107_107" id="Footnote_107_107"></a><a href="#FNanchor_107_107"><span class="label">[107]</span></a> El asunto proviene de <i>Josephi antiquiti. jud.</i>, 15, 2-7;
+de <i>Bello judaico</i>, 1, 17-22; pero la fuente en donde bebi
+inmediatamente Caldern, hubo de ser probablemente el antiguo libro
+popular, titulado <i>Historia de Herodes</i> (Madrid, sin fecha de
+impresin), que tengo ahora la vista. Las profecas, el cuadro, el
+amor de Octaviano, la muerte involuntaria por medio del pual y algunos
+otros hechos, son de invencin exclusiva del poeta.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_108_108" id="Footnote_108_108"></a><a href="#FNanchor_108_108"><span class="label">[108]</span></a> La parte histrica est sacada de <i>2. Samuelis</i>, 13-18, y
+de <i>Josephus antiquit. jud.</i>, 7-8-10.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_109_109" id="Footnote_109_109"></a><a href="#FNanchor_109_109"><span class="label">[109]</span></a> Judas Macabeo, como lo prueba el libro popular <i>Historia
+de Judas Macabeo y sus esforzados hermanos</i>, era un hroe casi nacional
+en Espaa. Las fuentes primitivas, el lib. I de los Macabeos, cap. 2-7,
+y <i>Josephus antiquit. jud.</i>, 12, 6-10, son muy conocidos.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_110_110" id="Footnote_110_110"></a><a href="#FNanchor_110_110"><span class="label">[110]</span></a> Consultad, acerca de las comedias ltimamente
+mencionadas, el libro citado de V. Schmidt.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_111_111" id="Footnote_111_111"></a><a href="#FNanchor_111_111"><span class="label">[111]</span></a> Lo histrico proviene de Vopiscus (<i>Historia August.</i>,
+pgs. 217 y siguientes), y de Trebellius Pollio, <i>Triginta tyranni</i>
+(<i>Historia August.</i>, pg. 200). Consultad Zosimus, lib. I, pgs. 36 y
+siguientes; Zonaras, lib. XII, pgs. 633 y siguientes; Eutrop., lib. IX,
+cap. 13, y Gibbon, cap. <small>II</small>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_112_112" id="Footnote_112_112"></a><a href="#FNanchor_112_112"><span class="label">[112]</span></a> Ved Diodorus Siculus, II-4; Aelian. Var. hist., VII-1;
+Justin., I-2; Valerius Maxim., IX-3-4.&mdash;De la comedia de Virus, que ha
+servido Caldern para la traza de la suya, aunque aprovechando slo
+algunos de sus toscos materiales, se habl ya en el tomo I, pg. 445.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_113_113" id="Footnote_113_113"></a><a href="#FNanchor_113_113"><span class="label">[113]</span></a> Caldern record probablemente, al desarrollar este
+drama, algo semejante de <i>El palacio confuso</i>, de Lope, pero mejorndolo
+mucho y aventajndolo con extremo.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_114_114" id="Footnote_114_114"></a><a href="#FNanchor_114_114"><span class="label">[114]</span></a> En <i>La hija del aire</i> encontramos, sin duda, acumuladas
+algunas cosas extraas; un asunto sacado de la ms remota antigedad,
+acompaa un enredo muy singular y refinado; las descripciones y
+narraciones son tambin monstruosamente enfticas, y lo cmico, ms
+moderno, se ajusta en fbula mstica esa composicin dramtica, harto
+prolija y difusa; pero puede sostenerse que estos defectos, que se
+reproducen en todas las obras de Caldern, son en sta necesarios,
+atendiendo sus materiales, y por esta causa aparecen aqu mezclados y
+confundidos, formando un todo harmnico de grande, aunque relativa
+sublimidad. El argumento es en s an ms maravilloso, y su centro un
+carcter que exige la representacin de los elementos ms extraos y
+singulares. Si en este terreno de lo excntrico es posible aumentar
+algo, lgralo as el lugar mismo de la accin. Ocurre en Nnive y
+Babilonia, en esas regiones en que la fantasa puede dar rienda suelta
+sus creaciones. Las extravagancias ms insensatas, los contrastes ms
+chocantes, los giros y desarrollo del argumento, ms portentosos,
+concuerdan, por decirlo as, con la naturaleza de sus
+materiales.&mdash;Aunque son numerosas las bellezas de la primera parte, es
+muy superior la segunda por su concentracin trgica, por la novedad de
+sus invenciones y por sus encantos incomparables. Las primeras escenas
+de esta ltima, en que aparece Semramis en la plenitud de su grandeza,
+son nicas en el teatro por su osada, por su pompa y su esplendor. Esos
+cambios de papeles entre la Reina y Ninias, y ese juego mgico que es su
+consecuencia, con sus disfraces y cambios, pueden llamarse cmicos, si
+se tiene cuidado en aadir que las escenas cmicas son de lo ms
+ingenioso que se ha escrito jams, y que, en las vicisitudes de estos
+suplicantes agradecidos y favoritos, se revela el espritu de
+observacin ms profunda y la sabidura ms perspicaz.&mdash;<i>K.
+Immermann.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_115_115" id="Footnote_115_115"></a><a href="#FNanchor_115_115"><span class="label">[115]</span></a>
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Welche Zauberwildnisz</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Fesselt Ohr und Blick?</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Blume jedes Bildnisz,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Jedes Wort Musik.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 10em;">(<i>Platen.</i>)</span><br />
+</p>
+
+<p>
+Qu desierto encantado encadena nuestros odos y nuestros ojos? Una
+flor es cada imagen, una msica cada palabra.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_116_116" id="Footnote_116_116"></a><a href="#FNanchor_116_116"><span class="label">[116]</span></a> El asunto proviene de la <i>Historia del emperador
+Carlomagno y de los doce pares de Francia, y de la batalla que hubo
+Oliveros con Fierabrs, rey de Alejandra</i> (Sevilla, 1528: folio). De
+esta historia tom tambin Don Quijote la receta de su blsamo
+incomparable, defendiendo el crdito que merece con las palabras
+siguientes: Porque qu ingenio puede haber en el mundo que pueda
+persuadir otro que no fu verdad lo de la infanta Floripes y Guido de
+Borgoa; y lo de Fierabrs con la puente de Mantible, que sucedi en
+tiempo de Carlomagno, que, voto tal, que es tanta verdad como es ahora
+de da? El arreglo ms antiguo de la tradicin de Fierabrs es la
+poesa provenzal, copiada de un manuscrito, y publicada por Emmanuel
+Becker en 1830. Su imitacin primera, en prosa, parece ser el romance de
+<i>Fierabrs Legeant</i> (Geneve, 1478: folio), que existe en la Biblioteca
+de Pars, siendo probable que provenga de sta el libro espaol antes
+citado. Ved el <i>Buch der Liebe</i>, de Bdching y Von der Hagen (Berln,
+1809, pgs. 36 y siguientes), encontrndose tambin en la pg. 143 la
+antigua versin alemana.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_117_117" id="Footnote_117_117"></a><a href="#FNanchor_117_117"><span class="label">[117]</span></a> El <i>Orlando innamorato</i>, de Boyardo, era conocido en
+Espaa haca ya tiempo por dos traducciones en castellano. La ms
+antigua, en prosa, lleva el ttulo de <i>Espejo de caballeras</i>, Sevilla,
+1535, 1536; la segunda es de Francisco Garrido de Villena: Alcal, 1577,
+y Toledo, 1581. De una de estas traducciones haba sacado, sin duda,
+Lope de Vega su <i>Jardn de Falerina</i>, de que habla en el prlogo de <i>El
+Peregrino</i>. La poesa se halla en Boyardo, cap. 2., canto III, 66 y
+siguientes, y en el canto V, 18.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_118_118" id="Footnote_118_118"></a><a href="#FNanchor_118_118"><span class="label">[118]</span></a> Grsz, en el <i>Lerhrbuch der Litterargeschichte, Band.
+II, Abth. III, erste Hlfte</i>, pgs. 315 y 411, da las noticias
+bibliogrficas ms exactas y completas de este libro, tan clebre un
+tiempo, y traducido casi todas las lenguas europeas: <i>De los hechos
+inmortales del caballero del Febo y del prncipe Rosicler, de los dos
+hijos del gran emperador de Trebacio, as como de los amores, no menos
+maravillosos, de la muy ilustre princesa Claridiana</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_119_119" id="Footnote_119_119"></a><a href="#FNanchor_119_119"><span class="label">[119]</span></a> El asunto proviene en lo ms esencial del <i>Orlando
+innamorato</i>, de Boyardo, tomo II, cap. 1., 70 y siguientes, y de
+Ariosto, 36, 26-28, 59 y siguientes; y, aunque con muchas variaciones,
+hacen sospechar que Caldern no bebi inmediatamente en las fuentes
+indicadas, sino en libros espaoles, en los cuales se desenvolva la
+tradicin primitiva. La historia de Marfisa, la hermana guerrera de
+Rudiger ( quien Caldern llama Leonido), se encuentra en Aspramonte, en
+el lib. VII, no impreso, de los <i>Reali di Francia</i>, y se desenvuelve
+especialmente en <i>La Marfisa</i>, di P. Aretino S. L. E. A.; <i>Marfisa
+bizarra</i>, di Gio. Battista Dragrancino da Fano (Venecia, 1531: 4.), y
+en <i>Amor di Marfisa</i>, del Danese Cataneo (Venecia, 1562).&mdash;V. V.
+Schmidt, <i>De las poesas hericas italianas del ciclo tradicional de
+Carlomagno</i>, pg. 277.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_120_120" id="Footnote_120_120"></a><a href="#FNanchor_120_120"><span class="label">[120]</span></a> La traduccin francesa ms popular de las Etipicas de
+Heliodoro, era la de Amiot, que apareci primero en Pars, en 1549; de
+sta dimanaba la espaola de Fernando de Mena (Alcal de Henares, 1587),
+utilizada probablemente por Caldern.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_121_121" id="Footnote_121_121"></a><a href="#FNanchor_121_121"><span class="label">[121]</span></a> En la edicin de <i>Joannis Barclaii Argenis nunc primum
+illustr. a Theandro Bugnotio</i> (Lugd., Batav., 1664: 2 vols.) se
+encuentra la clave para comprender las alusiones, con frecuencia
+bastante obscuras, de esta singular composicin dramtica.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_122_122" id="Footnote_122_122"></a><a href="#FNanchor_122_122"><span class="label">[122]</span></a> Escrito lo que antecede, he ledo una comedia de
+Diamante, <i>Cunto mienten los indicios y Ganapn de desdichas</i>, y su
+argumento es el mismo que el de la comedia de Caldern, por cuyo motivo
+hemos de suponer que han dado origen ambas un suceso verdadero
+alguna novela.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_123_123" id="Footnote_123_123"></a><a href="#FNanchor_123_123"><span class="label">[123]</span></a>
+</p>
+
+<p class="poem">
+<span style="margin-left: 3em;">Machtig flammt Cupido's Kerze,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Durch Gefahr umsonst verdstert,</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">Und die Liebesklage flstert</span><br />
+<span style="margin-left: 2em;">In das Echo leichter Scherze.</span><br />
+<br />
+<span style="margin-left: 10em;">(<i>Platen.</i>)</span><br />
+</p>
+
+<p>
+(Ms viva brilla la llama del amor, pasado el peligro que amenazaba en
+vano extinguirla; y las quejas de los corazones enamorados son veces
+risueos juguetes del eco).</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_124_124" id="Footnote_124_124"></a><a href="#FNanchor_124_124"><span class="label">[124]</span></a> Damas Hinard, <i>Chefs d'&oelig;uvre du thetre espagnol</i>:
+introduction.</p></div>
+</div>
+
+<hr class="full" />
+
+
+
+
+
+
+
+
+<pre>
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Historia de la literatura y del arte
+dramtico en Espaa, tomo IV, by Adolfo Federico
+
+*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HISTORIA DE LA LITERATURA, TOMO IV ***
+
+***** This file should be named 37067-h.htm or 37067-h.zip *****
+This and all associated files of various formats will be found in:
+ http://www.gutenberg.org/3/7/0/6/37067/
+
+Produced by Chuck Greif and the Online Distributed
+Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
+produced from images available at the Digital & Multimedia
+Center, Michigan State University Libraries.)
+
+
+Updated editions will replace the previous one--the old editions
+will be renamed.
+
+Creating the works from public domain print editions means that no
+one owns a United States copyright in these works, so the Foundation
+(and you!) can copy and distribute it in the United States without
+permission and without paying copyright royalties. Special rules,
+set forth in the General Terms of Use part of this license, apply to
+copying and distributing Project Gutenberg-tm electronic works to
+protect the PROJECT GUTENBERG-tm concept and trademark. Project
+Gutenberg is a registered trademark, and may not be used if you
+charge for the eBooks, unless you receive specific permission. If you
+do not charge anything for copies of this eBook, complying with the
+rules is very easy. You may use this eBook for nearly any purpose
+such as creation of derivative works, reports, performances and
+research. They may be modified and printed and given away--you may do
+practically ANYTHING with public domain eBooks. Redistribution is
+subject to the trademark license, especially commercial
+redistribution.
+
+
+
+*** START: FULL LICENSE ***
+
+THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE
+PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK
+
+To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free
+distribution of electronic works, by using or distributing this work
+(or any other work associated in any way with the phrase "Project
+Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full Project
+Gutenberg-tm License (available with this file or online at
+http://gutenberg.org/license).
+
+
+Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg-tm
+electronic works
+
+1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm
+electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
+and accept all the terms of this license and intellectual property
+(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all
+the terms of this agreement, you must cease using and return or destroy
+all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your possession.
+If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a Project
+Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound by the
+terms of this agreement, you may obtain a refund from the person or
+entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph 1.E.8.
+
+1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be
+used on or associated in any way with an electronic work by people who
+agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few
+things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
+even without complying with the full terms of this agreement. See
+paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project
+Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this agreement
+and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic
+works. See paragraph 1.E below.
+
+1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the Foundation"
+or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
+Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual works in the
+collection are in the public domain in the United States. If an
+individual work is in the public domain in the United States and you are
+located in the United States, we do not claim a right to prevent you from
+copying, distributing, performing, displaying or creating derivative
+works based on the work as long as all references to Project Gutenberg
+are removed. Of course, we hope that you will support the Project
+Gutenberg-tm mission of promoting free access to electronic works by
+freely sharing Project Gutenberg-tm works in compliance with the terms of
+this agreement for keeping the Project Gutenberg-tm name associated with
+the work. You can easily comply with the terms of this agreement by
+keeping this work in the same format with its attached full Project
+Gutenberg-tm License when you share it without charge with others.
+
+1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern
+what you can do with this work. Copyright laws in most countries are in
+a constant state of change. If you are outside the United States, check
+the laws of your country in addition to the terms of this agreement
+before downloading, copying, displaying, performing, distributing or
+creating derivative works based on this work or any other Project
+Gutenberg-tm work. The Foundation makes no representations concerning
+the copyright status of any work in any country outside the United
+States.
+
+1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg:
+
+1.E.1. The following sentence, with active links to, or other immediate
+access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear prominently
+whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work on which the
+phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the phrase "Project
+Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, performed, viewed,
+copied or distributed:
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is derived
+from the public domain (does not contain a notice indicating that it is
+posted with permission of the copyright holder), the work can be copied
+and distributed to anyone in the United States without paying any fees
+or charges. If you are redistributing or providing access to a work
+with the phrase "Project Gutenberg" associated with or appearing on the
+work, you must comply either with the requirements of paragraphs 1.E.1
+through 1.E.7 or obtain permission for the use of the work and the
+Project Gutenberg-tm trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or
+1.E.9.
+
+1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted
+with the permission of the copyright holder, your use and distribution
+must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any additional
+terms imposed by the copyright holder. Additional terms will be linked
+to the Project Gutenberg-tm License for all works posted with the
+permission of the copyright holder found at the beginning of this work.
+
+1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm
+License terms from this work, or any files containing a part of this
+work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.
+
+1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
+electronic work, or any part of this electronic work, without
+prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
+active links or immediate access to the full terms of the Project
+Gutenberg-tm License.
+
+1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary,
+compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including any
+word processing or hypertext form. However, if you provide access to or
+distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format other than
+"Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official version
+posted on the official Project Gutenberg-tm web site (www.gutenberg.org),
+you must, at no additional cost, fee or expense to the user, provide a
+copy, a means of exporting a copy, or a means of obtaining a copy upon
+request, of the work in its original "Plain Vanilla ASCII" or other
+form. Any alternate format must include the full Project Gutenberg-tm
+License as specified in paragraph 1.E.1.
+
+1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
+performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works
+unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.
+
+1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing
+access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works provided
+that
+
+- You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
+ the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method
+ you already use to calculate your applicable taxes. The fee is
+ owed to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he
+ has agreed to donate royalties under this paragraph to the
+ Project Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments
+ must be paid within 60 days following each date on which you
+ prepare (or are legally required to prepare) your periodic tax
+ returns. Royalty payments should be clearly marked as such and
+ sent to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation at the
+ address specified in Section 4, "Information about donations to
+ the Project Gutenberg Literary Archive Foundation."
+
+- You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
+ you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
+ does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm
+ License. You must require such a user to return or
+ destroy all copies of the works possessed in a physical medium
+ and discontinue all use of and all access to other copies of
+ Project Gutenberg-tm works.
+
+- You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of any
+ money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
+ electronic work is discovered and reported to you within 90 days
+ of receipt of the work.
+
+- You comply with all other terms of this agreement for free
+ distribution of Project Gutenberg-tm works.
+
+1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project Gutenberg-tm
+electronic work or group of works on different terms than are set
+forth in this agreement, you must obtain permission in writing from
+both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
+Hart, the owner of the Project Gutenberg-tm trademark. Contact the
+Foundation as set forth in Section 3 below.
+
+1.F.
+
+1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
+effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
+public domain works in creating the Project Gutenberg-tm
+collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm electronic
+works, and the medium on which they may be stored, may contain
+"Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate or
+corrupt data, transcription errors, a copyright or other intellectual
+property infringement, a defective or damaged disk or other medium, a
+computer virus, or computer codes that damage or cannot be read by
+your equipment.
+
+1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right
+of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
+Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
+Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
+liability to you for damages, costs and expenses, including legal
+fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
+LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
+PROVIDED IN PARAGRAPH F3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
+TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
+LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
+INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
+DAMAGE.
+
+1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
+defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
+receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
+written explanation to the person you received the work from. If you
+received the work on a physical medium, you must return the medium with
+your written explanation. The person or entity that provided you with
+the defective work may elect to provide a replacement copy in lieu of a
+refund. If you received the work electronically, the person or entity
+providing it to you may choose to give you a second opportunity to
+receive the work electronically in lieu of a refund. If the second copy
+is also defective, you may demand a refund in writing without further
+opportunities to fix the problem.
+
+1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth
+in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
+WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
+WARRANTIES OF MERCHANTIBILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.
+
+1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied
+warranties or the exclusion or limitation of certain types of damages.
+If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
+law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
+interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
+the applicable state law. The invalidity or unenforceability of any
+provision of this agreement shall not void the remaining provisions.
+
+1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
+trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
+providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance
+with this agreement, and any volunteers associated with the production,
+promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
+harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
+that arise directly or indirectly from any of the following which you do
+or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
+work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
+Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
+
+
+Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
+
+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
+electronic works in formats readable by the widest variety of computers
+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
+because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
+people in all walks of life.
+
+Volunteers and financial support to provide volunteers with the
+assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
+goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
+remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
+and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
+
+The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
+throughout numerous locations. Its business office is located at
+809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
+business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
+information can be found at the Foundation's web site and official
+page at http://pglaf.org
+
+For additional contact information:
+ Dr. Gregory B. Newby
+ Chief Executive and Director
+ gbnewby@pglaf.org
+
+
+Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation
+
+Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
+spread public support and donations to carry out its mission of
+increasing the number of public domain and licensed works that can be
+freely distributed in machine readable form accessible by the widest
+array of equipment including outdated equipment. Many small donations
+($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
+status with the IRS.
+
+The Foundation is committed to complying with the laws regulating
+charities and charitable donations in all 50 states of the United
+States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
+considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
+with these requirements. We do not solicit donations in locations
+where we have not received written confirmation of compliance. To
+SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
+particular state visit http://pglaf.org
+
+While we cannot and do not solicit contributions from states where we
+have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
+against accepting unsolicited donations from donors in such states who
+approach us with offers to donate.
+
+International donations are gratefully accepted, but we cannot make
+any statements concerning tax treatment of donations received from
+outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
+
+Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
+methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
+ways including checks, online payments and credit card donations.
+To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
+
+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
+
+
+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
+
+ http://www.gutenberg.org
+
+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
+subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
+
+
+</pre>
+
+</body>
+</html>
diff --git a/37067-h/images/cap_i-d.png b/37067-h/images/cap_i-d.png
new file mode 100644
index 0000000..ff5f8d0
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_i-d.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_i.png b/37067-h/images/cap_i.png
new file mode 100644
index 0000000..231f1cd
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_i.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_ii-a.png b/37067-h/images/cap_ii-a.png
new file mode 100644
index 0000000..2c856cc
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_ii-a.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_ii.png b/37067-h/images/cap_ii.png
new file mode 100644
index 0000000..ac75d3a
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_ii.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_iii-l.png b/37067-h/images/cap_iii-l.png
new file mode 100644
index 0000000..069fe02
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_iii-l.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_iii.png b/37067-h/images/cap_iii.png
new file mode 100644
index 0000000..cc40183
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_iii.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_iv-p.png b/37067-h/images/cap_iv-p.png
new file mode 100644
index 0000000..b217391
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_iv-p.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_iv.png b/37067-h/images/cap_iv.png
new file mode 100644
index 0000000..96b4db2
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_iv.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_ix-e.png b/37067-h/images/cap_ix-e.png
new file mode 100644
index 0000000..793c424
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_ix-e.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_ix.png b/37067-h/images/cap_ix.png
new file mode 100644
index 0000000..bbf9a92
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_ix.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_v-h.png b/37067-h/images/cap_v-h.png
new file mode 100644
index 0000000..216ce2e
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_v-h.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_v.png b/37067-h/images/cap_v.png
new file mode 100644
index 0000000..e044503
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_v.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_vi-a.png b/37067-h/images/cap_vi-a.png
new file mode 100644
index 0000000..9f7aa9f
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_vi-a.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_vi.png b/37067-h/images/cap_vi.png
new file mode 100644
index 0000000..80d2383
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_vi.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_vii-l.png b/37067-h/images/cap_vii-l.png
new file mode 100644
index 0000000..25b0767
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_vii-l.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_vii.png b/37067-h/images/cap_vii.png
new file mode 100644
index 0000000..7f68237
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_vii.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_viii-t.png b/37067-h/images/cap_viii-t.png
new file mode 100644
index 0000000..0f970ba
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_viii-t.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_viii.png b/37067-h/images/cap_viii.png
new file mode 100644
index 0000000..e0496a9
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_viii.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_x-l.png b/37067-h/images/cap_x-l.png
new file mode 100644
index 0000000..9e70183
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_x-l.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_x.png b/37067-h/images/cap_x.png
new file mode 100644
index 0000000..b1279c1
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_x.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xi-l.png b/37067-h/images/cap_xi-l.png
new file mode 100644
index 0000000..c35510e
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xi-l.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xi.png b/37067-h/images/cap_xi.png
new file mode 100644
index 0000000..92093a3
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xi.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xii-l.png b/37067-h/images/cap_xii-l.png
new file mode 100644
index 0000000..8ef1f1d
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xii-l.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xii.png b/37067-h/images/cap_xii.png
new file mode 100644
index 0000000..ba7d559
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xii.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xxix-n.png b/37067-h/images/cap_xxix-n.png
new file mode 100644
index 0000000..dd2f1cd
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xxix-n.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xxix.png b/37067-h/images/cap_xxix.png
new file mode 100644
index 0000000..792c709
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xxix.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xxviii.png b/37067-h/images/cap_xxviii.png
new file mode 100644
index 0000000..c0e7a38
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xxviii.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xxx-c.png b/37067-h/images/cap_xxx-c.png
new file mode 100644
index 0000000..4876a4c
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xxx-c.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xxx.png b/37067-h/images/cap_xxx.png
new file mode 100644
index 0000000..609ee3e
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xxx.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xxxi-p.png b/37067-h/images/cap_xxxi-p.png
new file mode 100644
index 0000000..f1fdec2
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xxxi-p.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xxxi.png b/37067-h/images/cap_xxxi.png
new file mode 100644
index 0000000..4043e2b
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xxxi.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xxxii-s.png b/37067-h/images/cap_xxxii-s.png
new file mode 100644
index 0000000..fe6677f
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xxxii-s.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cap_xxxii.png b/37067-h/images/cap_xxxii.png
new file mode 100644
index 0000000..24e6344
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cap_xxxii.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/cover.jpg b/37067-h/images/cover.jpg
new file mode 100644
index 0000000..f16397a
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/cover.jpg
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/exlibris.jpg b/37067-h/images/exlibris.jpg
new file mode 100644
index 0000000..db42b77
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/exlibris.jpg
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/fin.png b/37067-h/images/fin.png
new file mode 100644
index 0000000..d60d157
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/fin.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/indice.png b/37067-h/images/indice.png
new file mode 100644
index 0000000..56be1b1
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/indice.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_118.png b/37067-h/images/pg_118.png
new file mode 100644
index 0000000..b210770
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_118.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_152.png b/37067-h/images/pg_152.png
new file mode 100644
index 0000000..bbc6293
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_152.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_187.png b/37067-h/images/pg_187.png
new file mode 100644
index 0000000..845f41f
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_187.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_226.png b/37067-h/images/pg_226.png
new file mode 100644
index 0000000..2d9fc80
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_226.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_247.png b/37067-h/images/pg_247.png
new file mode 100644
index 0000000..ec153ef
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_247.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_288.png b/37067-h/images/pg_288.png
new file mode 100644
index 0000000..021f09b
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_288.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_30.png b/37067-h/images/pg_30.png
new file mode 100644
index 0000000..18d3473
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_30.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_320.png b/37067-h/images/pg_320.png
new file mode 100644
index 0000000..fbf8de1
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_320.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_346.png b/37067-h/images/pg_346.png
new file mode 100644
index 0000000..49ac167
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_346.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_368.png b/37067-h/images/pg_368.png
new file mode 100644
index 0000000..d6f5d88
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_368.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_400.png b/37067-h/images/pg_400.png
new file mode 100644
index 0000000..7a72388
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_400.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_432.png b/37067-h/images/pg_432.png
new file mode 100644
index 0000000..387ef09
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_432.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_492.png b/37067-h/images/pg_492.png
new file mode 100644
index 0000000..92e94f5
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_492.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_58.png b/37067-h/images/pg_58.png
new file mode 100644
index 0000000..45936df
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_58.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_70.png b/37067-h/images/pg_70.png
new file mode 100644
index 0000000..1c7e2af
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_70.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/pg_95.png b/37067-h/images/pg_95.png
new file mode 100644
index 0000000..e16490b
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/pg_95.png
Binary files differ
diff --git a/37067-h/images/title.jpg b/37067-h/images/title.jpg
new file mode 100644
index 0000000..3d11723
--- /dev/null
+++ b/37067-h/images/title.jpg
Binary files differ
diff --git a/LICENSE.txt b/LICENSE.txt
new file mode 100644
index 0000000..6312041
--- /dev/null
+++ b/LICENSE.txt
@@ -0,0 +1,11 @@
+This eBook, including all associated images, markup, improvements,
+metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be
+in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES.
+
+Procedures for determining public domain status are described in
+the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org.
+
+No investigation has been made concerning possible copyrights in
+jurisdictions other than the United States. Anyone seeking to utilize
+this eBook outside of the United States should confirm copyright
+status under the laws that apply to them.
diff --git a/README.md b/README.md
new file mode 100644
index 0000000..228ef9b
--- /dev/null
+++ b/README.md
@@ -0,0 +1,2 @@
+Project Gutenberg (https://www.gutenberg.org) public repository for
+eBook #37067 (https://www.gutenberg.org/ebooks/37067)