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diff --git a/.gitattributes b/.gitattributes new file mode 100644 index 0000000..6833f05 --- /dev/null +++ b/.gitattributes @@ -0,0 +1,3 @@ +* text=auto +*.txt text +*.md text diff --git a/12274-0.txt b/12274-0.txt new file mode 100644 index 0000000..3fe8469 --- /dev/null +++ b/12274-0.txt @@ -0,0 +1,5092 @@ +*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 12274 *** + +Viajes por Filipinas +De Manila á Marianas + + + +Por +Don Juan Álvarez Guerra + + + +(Primera Edición) +Madrid +Imprenta de Fortanet +Calle de la Libertad, Núm. 29 +1887 + + + + + +_Al Excmo. Sr. D. Rafael Izquierdo_ + +_A usted, mi querido General, á quien tanto debe Filipinas, se debe +también este libro. Usted me nombró para una misión científica en el +Pacífico. El nombramiento originó un viaje, el viaje, el libro que +tiene la honra de dedicarle su buen amigo_, + +El Autor + +_NOTA. Dedicatoria de la primera edición. El General ha tiempo murió, +mas su memoria me es tan respetada, como cariñosa y leal fué mi +amistad mientras vivió._ + + + + + +ÍNDICE DE CAPÍTULOS + +CAPÍTULO I. + +La _banca_.--El estero.--La chaqueta y el chaquet.--Nuevas +costumbres.--¡Manila progresa!--El _catapusan_, el _sarao y_ +la _soirée_.--Colocación de nombres.--Meiisig.--El río de +Binondo.--El Pasig.--La barra.--La _María Rosario_--El adiós á +Manila.--Cavite.--Costumbres--Moysés y las doce tribus--La primera +noche abordo.--El baldeo.--La laguna encantada. + +CAPÍTULO II. + +Recuerdos de Silam.--Ordoñez y Oñate--El _yo cuidado._--En +marcha.--Sungay.--Talisay.--La Capitana Ramona. Tiempo viejo.--Los +labios de un chico y la boca de una chocolatera.--Perlas +y brillantes--Laguna encantada.--El cráter.--Volcán de +Taal.--Grandiosidad del volcán--Erupciones notables.--Sueño del coloso. + +CAPÍTULO III. + +Punta Matoco.--Calmas.--Isla Verde.--El sudeste.--Marinduque y +Mindoro.--Razas salvajes.--Sus costumbres.--Los negritos netas.--Su +manera de ser.--_Inalug_ y _Acubac_.--De puerto Galera á punta +Bunga.--Horizontes de Marinduque.--Isla Banton.--El Padre Pablo. + +CAPÍTULO IV. + +El fraile en Filipinas. + +CAPÍTULO V. + +El Estrecho de San Bernardino.--Cabeza Bondog.--Ruinas.--El volcán +Mayon.--¡Ancla!--San Jacinto.--Su Iglesia.--La india Ignacia.--El +toque de oración.--El _atung-taqus_. + +CAPÍTULO VI. + +La mujer india.--Angué.--Pepay la sinamayera.--¡¡¡Una!!! + +CAPÍTULO VII. + +España en Filipinas.--Colonización.--Política.--Tolerancia +religiosa.--Juramento chínico.--Pascuas, festejos y +Confucios.--El _matandá._--El municipio dentro del municipio.--El +empleado.--Patriótico aviso.--Desconocimiento de Filipinas.--Reformas +y mejoras. + +CAPÍTULO VIII. + +Islote de San Bernardino.--El Gran Pacífico.--Cielo y +agua.--Nostalgia.--El secreto de las mareas.--Calma sospechosa.--Pesca +del tiburón.--Los crepúsculos en la mar. + +CAPÍTULO IX. + +¡Orza!--De vuelta y vuelta.--Tiempo duro.--Siniestros +preparativos.--Falta de crepúsculo.--_La piel de zapa_.--El +tifón!--Baja de barómetros--¡Pobre _María Rosario!_--Horas de +agonía.--Las seis de la tarde del cinto de Agosto.--¡Una pulgada +de descenso!--Salida de la luna.--Esperanzas.--Fúnebres fechas.--El +_Malespina._--Cuatro días sin comer. + +CAPÍTULO X. + +Veintitrés grados en treinta y tres días.--Inseguridad en la +monzón del SE.--Calmas desesperantes.--Los viajes largos.--Los +ranchos.--¡Tierra¡--Costas de Guajan.--Islote de las Cabras.--Puerto de +San Luís de Apra.--Vegetación de Marianas.--La sanidad y la capitanía +del puerto.--Desembarque. + +CAPÍTULO XI. + +Historia de las Marianas.--La tradición.--Los +chamorris.--Intolerancias.--El _Pico de los amantes_.--División de +razas.--Tinian.--Sarcófagos antiguos.--La casa de _Taga_--Leyendas y +supersticiones.--Cultos y creencias.--Los _macambas_.--El _zazarraguan_ +y el _caifi_--Los _anitis_.--La peña de _Fuuña._ + +CAPÍTULO XII. + +El siglo XVI.--Hernando de Magallanes.--Capitulaciones.--La +_Capitana_, el _San Antonio_, la _Victoria_, la +_Concepción_ y el _Santiago_.--Sebastián Elcano.--Llegada al +Brasil.--Invernadas.--Rebelión abordo.--Comunicaciones de mares.--El +paso del Sur.--Bula de Alejandro VI.--Las Velas latinas.--Islas +de los Ladrones.--Navegación penosa.--Isla de Cebú.--Muerte +de Magallanes.--La _Victoria_.--Vuelta al mundo.--Llegada á +Sanlúcar.--Otras expediciones.--Legaspi.--El navío _San Damián_.--Luís +de San Vítores.--Doña Mariana de Austria.--Primera misión.--Verdadera +posesión. + +CAPÍTULO XIII. + +Adelantos de la misión.--Oposición de los _macambas_.--Saipan y +Rota.--Los _urritaos_.--Tradiciones, usos y costumbres.--Colegio de San +Juan de Letrán.--Crónicas de los jesuítas--Hostilidades.--Asesinato de +San Vítores.--Una modesta cruz.--Los Padres Solano y Ezguerra.--El +almirante Coello.--Nuevos asesinatos.--Represalias.--D. Juan +Santiago.--El Gobernador Irrisari.--Descubrimientos al Norte de +Agaña.--Marianas en el siglo XVIII. + +CAPÍTULO XIV. + +Archipiélago de las Marianas--Historia moderna--Guajan.--El pueblo +de Agaña.--Puerto de Apra.--Punta Patí.--Flora y fauna.--La mujer de +Marianas.--M. Arago.--Ingratitud.--Caridad española. + +CAPÍTULO XV. + +La plaza de Agaña.--La iglesia.--El monte de Santa Rosa.--La +atalaya.--El reloj de Agaña.--Faro original.--Vida en Marianas.--Casas, +huertas, cultivos, ríos.--Vegetación de Oriente.--El árbol +del pan, y el _dug-dug_.--Cageles.--La Isla de Pagan.--Riqueza +perdida.--Desconocimiento del país.--Reputaciones usurpadas.--En +tierra de ciegos....--Hormigas coloradas y ratas.--Los caballos y +las _auroras_. + +CAPÍTULO XVI. + +Reducción de vecindario en las Marianas.--Islas habitadas.--Rota.--Su +población.--Promesa religiosa.--Comercio y agricultura.--Antiguas +invernadas. + +CAPÍTULO XVII. + +Población.--Razas.--La providencia del salvaje.--Los carolinos.--Gastos +é ingresos.--Milicias urbanas.--El chamorro.--Sus inclinaciones, +su moral, sus trajes y costumbres.--Ilustración.--El Padre Ibáñez y +D. Felipe de la Corte.--Cuatro palabras por vía de epílogo. + + + + + + + +CAPÍTULO I. + +La _banca_.--El estero.--La chaqueta y el chaquet.--Nuevas +costumbres.--¡Manila progresa!--El _catapusan_, el _sarao_ +y la soirée.--Colocación de nombres.--Meiisig.--El río de +Binondo.--El Pasig--La barra.--La _María Rosario_.--El adiós á +Manila.--Cavite.--Costumbres.--Moysés y las doce tribus.--La primera +noche abordo.--El baldeo.--La laguna encantada. + +Los primeros albores del nacimiento del 10 de Julio de 1871, apenas se +transparentaban por las _conchas_ de mi alcoba, cuando fuí despertado +por el criado, anunciándome que las _bancas_ estaban listas en el +_estero_ para conducirnos abordo. + +Una ligera escalinata une el río de Binondo con la casa, así que, +previos todos los correspondientes requisitos de marcha, desde +reconocer los bultos, hasta dirigir la última cariñosa mirada á los +muros que han sido por largo tiempo confidentes de nuestras amarguras y +testigos de nuestros placeres, muros que á nadie más que á mi romperán +su mutismo, si algún día vuelvo á interrogar sus blancos lienzos con +el lenguaje de los recuerdos, pasé de la casa al bote, al par que los +aljofarados dedos de azul y nácar de los genios del Oriente abrían +los espacios para dar paso al majestuoso gigante de la luz. + +La corriente favorable á consecuencia de la alta marea y la desusada +actividad de seis remeros aguijoneados con la esperanza de una propina, +hacían que las _batangas_ se deslizaran rápidamente por el _estero_. + +Aquí, si nuestro trabajo no llevara el carácter de un viaje á la +ligera, nos detendríamos en muchas páginas; mas, sin embargo, como +la rapidez de una _banca_ no es, ni la que da aliento una caldera +de vapor, ni una _ventolina_ de _empopada_, ni aun la pujanza de +cuatro hijos de las verdes vegas de la Cartuja, tenemos tiempo de +ver y apreciar en el largo espacio que media desde el _Trozo_ hasta +que se entra en el caudaloso _Pasig_. + +Que Manila podía ser una segunda Venecia nadie lo ignora. + +Tiene en lo que constituye sus arrabales, la vida y la actividad, donde +refluyen las transacciones, la riqueza y casi casi nos permitiremos +decir, que el buen tono. + +Hoy Manila también tiene buen tono. + +La moda lo mismo traspasa masas inmensas de granito, como grandiosos +Océanos de agua salada. + +De allende los mares vino un rumor que propalaba que en otras ciudades +había palacios y parterres, con flores, pájaros y fuentes, y Manila +quiso tenerlos. La piqueta abrió cimientos, el martillo golpeó la +piedra, la paleta mezcló argamasas y ... las antiguas costumbres +representadas por la clásica chaqueta blanca y el ligero sombrero de +_Burias_, temblaron en los modestos aparadores de sus tradiciones y +de su dilatada historia. + +Los _hoteles_ del Sena, las quintas suizas y los palacietes de +Recoletos tuvieron un eco que contestaba á los rumores que trajo +la moda. + +Lo que fueron modestas barriadas, hoy se llaman _calzadas_ por +el vulgo, pues en el _argot_ del gran mundo se llaman barrios +aristocráticos. + +Hemos dicho, creemos por dos veces, que Manila tiene su gran tono, +que hace lo que en todas partes, esto es, nada: vive á la superfluidad +del botón de la librea y la tersitura de la cabritilla; sus disgustos +están compendiados en el _aristin_ del caballo, en los milímetros +del sombrero del cochero, en la estatura del lacayo, en la arruga +del frac ó en la pureza de una piel que la Rusia ha hecho necesaria. + +Los cimientos de los aristocráticos barrios relegaron á su fondo +la clásica chaqueta, apareciendo prendas tan poco conocidas en el +Archipiélago, como el chaleco, el sombrero de copa y el chaqué. + +Esto era en los cimientos, pues antes de abrirse aquellas hijas +legítimas del viejo mundo, en este [1] andaban por connaturalizar +apareciendo vergonzosas, mustias y deslucidas con alguna que otra +caricia de los insectos del poco uso, cuando el repique de todas +las campanas convocaba al Real Gobernador, al Real Acuerdo, al Real +Consejo, al Real Cuerpo de Alabarderos del Real Sello, para oir de +bocas reales _in partibus_ decretos de la Real Majestad que gobernaba +los dos mundos. + +El imperio de la chaqueta era tan general como lo real; por entonces +todos vestían chaqueta, como todos pertenecían á una corporación, +municipio, archicofradía ó instituto real. + +Todo era chaqueta y todo era real. + +La majestad andaba en chaqueta. + +Mas ... cesaron de venir las _naos_, se bendijo la aduana de Manila, +la que decía un célebre rey llegaría á verla desde Madrid, calculando +su altura según su coste; se establecieron los chinos, desaparecieron +los velones de tres mecheros, dando plaza á las modestas _virinas_, +que á su vez habían de dejar el campo á los dorados, los bronces y +los cristales tallados. + +El imperio de la hoja de lata, hermana gemela de la chaqueta tocaba +á su fin. + +El ruido de la piqueta que abría los cimientos de las nuevas costumbres +era el memento de su existencia. + +Tras las primeras piedras vinieron las escalinatas, más tarde los +_parterres_, y por último, las verjas, apareciendo en estos _progresos_ +el frac, el aceite de bellotas, las libreas, los velocípedos, los +polisones y los ataques de nervios. + +Ya apenas existe el recuerdo de la chaqueta, verdad es que la vida de +Manila en sus relaciones con el _confort_ camina á pasos agigantados. + +Aquí, donde el centígrado marca una temperatura que derrite, há meses +que se expenden (!) pieles, y facturas de ... guantes de cabritilla +(!). + +Los guantes de cabritilla son coetáneos de la escarapela en los +señores de los pescantes y el clat en los señores de los salones. + +Antes en Manila se conocía al dueño de un coche por su cara, hoy se +le conoce por su cochero, que viene á ser el _alias_ ó seudónimo da +su amo ... + +¡Manila progresa! + +Los alegres _catapúsanes_ se llamaron _saraos_ y hoy _soarees_ con +su _buffet_, sus emparedados, su ponche á la romana y hasta su _Petit +Journal_ ó su _Correspondencia_, que al día siguiente pregona que la +bella señorita de tal estaba hecha una princesa, su mamá una reina +y su papá un bajá de tres colas, que dando la majestuosa familia +encantada de las letras, por más que saquen _astillas_ del individuo +que las escribe. + +¿Sí eh? ¿con qué también hay eso? + +Ya lo creo, como que Manila adelanta, y vaya V. á dar gusto en +letras de molde á una sociedad que adelanta. Como al pobre infeliz +que empuña la trompeta de la publicidad se le olvide un detalle, +como deje de decir que una lámpara tenía seis luces ó que el niño +pequeñito hizo la desgraciada gracia de verter sobre una falda ó un +pantalón una bandeja de sorbetes, ó que en un guardapelo ó pulsera +se leía la inscripción de Perico, de Luís, ó de Pepe, harto tiene el +pobre gacetillero, y más de una vez oirá cosas que le harán renegar +del incienso vertido y de las prodigadas alabanzas. + +Pues no digo á ustedes nada en la cuestión de colocación de nombres; +aquí el simple resentimiento, se convierte en un proceso compuesto +de un sin número de cargos. + +Si Fulanita tuvo tienda de sombreros, y la han puesto antes que á mi, +que tengo un escudo más grande que el del Cid, con más barras que +las de Aragon y más leopardos que en el San Gotardo; que Zutanita +ha sido preferida cuando no há mucho que decía _miste que Dios_; +que la de más allá esta encima de la de más acá, siendo aquella una +empleada subalterna, y la mamá de la _agraviada_ siete veces usía; que +mi primo el ministro me da derechos; que mi posición, que mi marido, +que mi modista me los dan á mí, estas y otras reflexiones _in mente_ +ó _in lengua_ mezcladas con adjetivo más ó menos duros contra el +pobre autor, constituye la _comidilla_, del día siguiente. + +Por último, caballeros, que Manila progresa lo atestiguan los libros +de caja de Roensch y Madama Sprin. + +Sin querer hemos llegado á la caja, es decir hasta el dormitorio de +la moda. + +Hemos presentado el teatro. + +Respetemos los bastidores.... + +Estas y otras observaciones iba haciendo á dos buenos amigos que me +acompañaban: uno de ellos que viene interviniendo hace muchos años en +los acontecimientos de mi vida y que alberga en su alma tanto cariño, +como en su cabeza buenos pensamientos, me oía sin pestañear, no sé +si por el asentimiento de la conformidad ó por el ensimismamiento +producido por la idea de la separación: ambas á dos cosas podían ser, +pues lo primero es verdad, como verdadero lo es el cariño que desde +nuestros primeros años nos une. + +Los remeros seguían bogando y yo charlaba comparando la vida de los +arrabales por los cuales se deslizaba la _banca_, con la sombría y +triste que se experimenta en el recinto amurallado. + +Hemos dicho que Manila podía ser una segunda Venecia, pero ... no +lo es. + +Tiene canales, pero estos no reflejan obras de arte, sino en su mayoría +ruinas y suciedad; sobre sus aguas no se pasean poéticas góndolas, +templos del amor y del arte, sino sucias _bancas_ tripuladas por no +menos sucios remeros; no esponjan las plumas en sus orillas cisnes +ni oropéndolas, mas en cambio invaden la corriente, que mentiríamos +si dijéramos cristalina, sílfides _chinas_ y bronceadas ondinas. + +Volvemos á repetir que Manila, ó mejor dicho la nueva Manila, que +la forma la inmensa población que se ha creado fuera de los fosos, +podía ser una segunda Venecia, no lo es, no por falta de deseos, no +por falta de conocerlo, sino porque se opone hoy por hoy la tradición +de la costumbre, la indolencia que crea el suelo, la manera de ser +de la localidad y los cuantiosos caudales que habían de gastarse +en la limpieza, arreglo y conservación de los muchos _esteros_ que +serpentean por _Binondo, Quiapo_ y _Tondo_. + +La suciedad en que á pesar de la vigilancia que se ejerce están los +_esteros_, principalmente se debe á la inmensa emigración de chinos, +los cuales, en gran número habitan sus orillas, impregnándolas de la +incuria y falta de limpieza que ellos observan. El chino es la entidad +jornalera más perfecta que se conoce en Filipinas, pero también es +la panacea más acabada de la hediondez, la cual únicamente se puede +contrarestar con las continuas y eficaces requisas de la autoridad +que vigila sus domicilios, verdaderos tugurios en que se hacinan +cientos de ellos. + +Contemplando los modestos _bajais_ de caña y _nipa_ entremezclados de +alguna que otra construcción de piedra y tabla, llegamos al puente +de _Meiisig_, variando á los pocos golpes de remo la diversidad del +paisaje, puesto que á la desembocadura del estero desaparece la caña +y la nipa por regulares construcciones de sólidos materiales. + +Á medida que el río de Binondo camina á su desagüe, aumenta el +movimiento en sus orillas y en sus corrientes. Cargadores chinos +provistos de resistentes _pingas_, pesados _cascos_ repletos de _abacá; +paraos, bancas_ y botes llenos de mercancías que la exportación de +las provincias del Norte, de China y del Japón traen al mercado de +Manila, es lo que compone el cuadro hasta los límites, en que el +modesto Binondo confunde sus aguas en las caudalosas del que nace en +la extensa Laguna de Bay, entre la salvaje poesía que despiertan los +panoramas que presentan el _Castillo de flores_, el _Pecho de Dalaga_, +los _Tanques de Paquil y_ las bellezas del _Talim_. + +Una vez dentro de las aguas del Pasig, el movimiento de la banca se +hizo duro á consecuencia de la corriente y la marejada. + +Dejamos por la popa el puente de Barcas, único paso gratuito que une +el viejo mundo manileño con el moderno, y _voltejeando_ por entre +barcos de todas especies y dimensiones, pasaron ante nuestra vista los +artesonados góticos de Santo Domingo, las _columnatas_ (!!) de los +camarines de la Aduana provisional (si no fuéramos de prisa, verían +nuestros lectores que en Filipinas todo es provisional), los bonitos +_parterres_ de la Capitanía del Puerto, los sombríos muros de la +Fuerza de Santiago, la actividad del _Carenero_ y el extenso Malecón. + +A medida que nos acercábamos á la _barra_, la boga se hacía más +difícil. + +Estábamos á medio cable de aquella. Cuatro golpes de remo, y la quilla +de la _banca_ entraría en los inmensos dominios de los mares. + +Fijamos la última mirada en la blanca espuma que incesantemente nace +y muere al gemir de las olas que rompen en las piedras del Fuerte +del Sur, y ... ¿cuál es la _María Rosario_? pregunté al patrón. + +--Aquella, señor,--dijo, señalando un barco armado de _brick-barca_. + +Los detalles de la _María Rosario_, cada vez se iban delineando +con más precisión. La extensión de su _guinda, eslora_ y _puntal_ +era proporcionada, no así su _manga_ que era mucha, lo que nos hizo +presagiar que sus balances habían de ser muy sensibles. + +La _María Rosario_ estaba lista para darse á la vela con rumbo á las +islas Marianas. + +A las ocho de la mañana pisamos la meseta del portalón de babor, +recibiéndonos los ladridos del perro más gordo que jamás hemos visto. + +Posesionados de la cubierta después de arreglar el camarote, esperamos +la visita de salida. + +A las doce, listos en toda regla, dimos vela con todo aparejo largo +en demanda del Corregidor, con viento flojo del N., mar tranquila, +barómetros altos y horizontes celaginosos. + +A las tres de la tarde el viento seguía muy flojo, en cambio el calor +era insoportable. + +Apenas andaríamos una milla por hora. + +A la banda de _babor_ teníamos las costas de Cavite. + +¡Cuánto recuerdo tiene para nosotros Cavite! + +Le queremos cual si fuera el pueblo que nos vió nacer; entre su alegre +bullicio pasamos muchos meses encontrando cariño, consuelo y amistad. + +El _istmo_ de San Roque con su _mar_ de Bacoor, incesantemente llena +de empavesadas _bancas_ que traen y llevan cigarreras; _el seno de +Cañacao_ donde encuentra un seguro anclaje la flotante población +de nuestros alegres marinos; las populares fiestas de _Porta Vaga_ +con los _pantalanes_ incesantemente llenos de alegres caras, que +van y vienen en pequeños vapores engalanados y provistos de músicas; +las decidoras _sanroqueñas_ con su pequeño y airoso _tapis_, su jerga +especial y su picaresca malicia; las poéticas bóvedas de entrelazadas +cañas que dirigen á _playa chica_; los melancólicos _cundiman_ del +barrio de San Rafael y la Caridad; la misma arena de la playa en la +cual un día y otro día hemos visto llegar la ola y borrar nombres +que nuestro deseo escribía sobre la movediza materia; la franca +y leal amistad con los valientes marinos, verdadero elemento que +da vida á Cavite; las históricas mascaradas de Noche Buena en que +sinnúmero de _dalagas_, suelto su hermoso pelo recorren las calles +en medio de grotescos grupos en que un indio vestido de moro ostenta +muy grave un cartel que dice es Moisés, en que las doce tribus van +representadas por 12 individuos adornados con los deshechos de todas +las guardarropías, y en que el precio de la progenitura no negamos +podrá estar caracterizado por las prosaicas lentejas, pero que si +van estas, lo son mezcladas con _morisqueta_ en un inmenso _bilao_ +que lo suelen colocar debajo de la oliva del huerto, á cuya sombra +no se apuran las heces de la amargura, sino sendos tragos de _tuba_ +mezclados con los jugos de la _bonga_ y la cal del _buyo_; todo, +todo pasaba ante la vista y ante la imaginación. + +El barco aceleró su marcha confundiendo en una cinta verde los +dilatados campos de la _Estanzuela_. + +¡Adiós risueñas playas! ¡Adiós, gratos recuerdos! + +Naig, Marigondon, Santa Cruz ... fueron quedando tras de la estela +de la _María Rosario_. + +Los límites de la provincia que constituye la Andalucía de Filipinas +desaparecieron. + +Los horizontes del primer cuadrante se mostraron _aturbonados_ á la +caída de la tarde. + +Los primeros destellos de la farola del Corregidor alumbraron, al +par que rebasábamos _Pulo Caballo_, saliendo de la inmensa bahía de +Manila por _Boca grande_. + +Después cada cual procuró resguardarse lo mejor posible de las miles +de cucarachas que invadían la cámara, y después ... el sueño, el +sudor y los insectos imperaban en la parte animada é inanimada de +nuestro individuo. + +La faena del baldeo, el monótono y acompasado canto de la marinería, +el ruido de la maniobra y los desesperados ladridos del perro, me +despertaron en la madrugada del 11. + +Durante la noche habíamos rebasado el _Puerto Limbones_, alumbrando +los primeros rayos del día la pequeña isleta de Fortun por la proa, +confundiéndose en los lejanos horizontes los elevados picos del Sungay, +límites de la provincia de Cavite. + +_Ciñendo aparejo_ y aprovechando vela, algo fuera de rumbo, pudimos +ganar _Punta Santiago_, entrando por efecto de los continuos cambios de +viento y las corrientes en el _Seno de Balayan_, pudiendo notar en las +tierras de la provincia de Batangas, las pintorescas casas de Taal, +hermoso pueblo que se eleva en las cercanías de la laguna llamada +por algunos _Encantada_, sobre la cual se levanta el célebre volcán +de Taal, del que no podemos pasar sin decir algo á nuestros lectores. + + + + + +CAPÍTULO II. + +Recuerdos de Silam--Ordoñez y Oñate--El _yo cuidado_.--En +marcha--Sungay--Talisay--La Capitana Ramona.--Tiempo viejo--Los +labios de un chico y la boca de una chocolatera.--Perlas y +brillantes--Laguna encantada.--El cráter.--Volcán de Taal--Grandiosidad +del volcán--Erupciones notables--Sueño del coloso. + +El año 1869 recorriendo la provincia de Cavite tuvimos ocasión de +pernoctar en el pueblo de Silam, célebre entre otras cosas por criarse +un café que, fin género de duda, puede competir con el mejor de Moka. + +En la _caída_ del convento y ya entrada en horas la noche, charlábamos +sobre la madre patria, el cura del pueblo, excelente padre de la +Orden de Recoletos, un oficial de partidas y mis queridos y buenos +amigos de expedición, Melchor Ordoñez y Ciriaco Oñate, ayudante el +primero del General de Marina y médico militar el segundo. + +Después de haber rodado la conversación por todos los tonos y de +haber evocado nuestra memoria los queridos recuerdos de España, +nos ocupamos de la localidad. Explicándonos el Padre los productos, +se habló de las vecinas cordilleras del Sungay, á cuya falda se +extiende la laguna llamada por unos de Bombon, por los más de Taal +y por algunos Encantada, nombres todos justificados y que tienen +su origen, el primero por haber existido en aquellas inmediaciones +un pueblo llamado Bombon, el cual fué sumido en los horrores de una +erupción; el segundo lo justifica la hermosa y extensa población que +se asienta á las orillas de la laguna, y por último, el tercero lo ha +encontrado la imaginación oriental en la salvaje y bella perspectiva +que presenta aquella inmensa masa de agua sobre la que se levanta el +sombrío monte del volcán. + +Mis compañeros de viaje, que tiempo hacia tenían, no la curiosidad de +ver el volcán, sino el legítimo deseo de estudiar en cuanto cabe sus +misterios, recogiendo sobre el terreno su historia, interrogaron al +Padre sobre la manera de hacer el viaje, formulando todos la resolución +de ir al volcán costara lo que costara. Hecha la decisión, se llamó +á un guía, y este, que era un viejo _tulisan_ de los más conocedores +del bosque, oyó con toda la imperturbable indiferencia india nuestros +deseos, contestando con un sacramental y lacónico _yo cuidado_. + +El _yo cuidado_, en el lenguaje filipino, es la síntesis de la +filosofía, es el extracto del refinamiento del _yo_ y el _no yo_ de +Hegel y Krausse aplicado á la India. _Yo cuidado_ lo dice todo unas +veces, y otras no dice nada; ora es un consuelo, ora una amenaza, ora +un asentimiento, ora una esperanza, ora un recuerdo, ora una súplica, +en fin, es todo, lo encierra todo, lo expresa todo en el vocabulario +del indio siempre parco en el decir. Increpad á un indio sobre el no +cumplimiento de sus deberes, y si á la última frase de la filípica os +contesta con un _yo cuidado_, aquella frase es la atrición completa +de la enmienda. Despertadle los celos, hacedle entrever que su _babay_ +escucha amoroso _cundiman_, alza el _cogon_ ó descorre las _conchas_ á +significativas _enfrentadas,_ y si le oís murmurar _yo cuidado_, veréis +en aquellas palabras estereotipado el paroxismo de los celos. Llevad á +su inteligencia el hilo de una aventurilla y el _yo cuidado_ en este +caso envuelve toda la argucia _buscona_ de la histórica época de capa +y espada. Que una mestiza de corto y airoso _tapis_, pintarrajeada +saya y sombreada camisa de _piña_, entrelace su hermoso pelo con +_sampaguitas_ en el característico _pusod_, que lleve á sus ojos +esa dulce languidez llamada _matang-mapungay,_ propia solo de las +hijas del Oriente, que formule un deseo á su _ñol_ y el _yo cuidado_ +en este caso es la realización completa del mas exigente capricho. + +El _yo cuidado_ tiene tanta latitud, dice tanto, es aplicable á +tantas cosas, afirma y niega tantas otras, que es imposible darle +su verdadero valor. Es una frase propia de Filipinas imposible de +traducir en su práctica significación en ninguno otro país. + +_Yo cuidado_, nos había dicho el _matandá_; así que ya no tuvimos +que hacer nada en la seguridad de encontrarlo todo hecho. El guía +sabía queríamos ir al volcán; la sola concepción de este deseo y el +_yo cuidado_, bastan para comprender que lo dispondría todo, yéndonos +en tal confianza á acostar, al tiempo que la hermosa y clara luna nos +anunciaba que aun cuando tuviéramos que caminar de noche su plateado +disco nos enviaría luz y alegría. + +Escaso fué el reposo, pues aún no alumbraba la aurora cuando fuimos +despertados. El despertar para madrugar siempre modifica en el ánimo +los proyectos del día anterior. Una noche de insomnio robustece las +ideas, las penas ó las alegrías, como por el contrario, las horas +en que las sombras baten su beleño sobre nosotros entregándonos al +reposo, modifican, alientan, consuelan el espíritu. + +El bueno de Oñate, que hay que despertarlo á tiro de fusil, se +volvió del otro lado, pidiendo le dejaran de volcán, de Sungay y de +expediciones; Ordóñez, acostumbrado á desechar la pereza en la ruda +campaña del marino, puso los huesos en punta, y yo le grité á Oñate en +todos los tonos:--¡Vamos! ¡arriba! la laguna nos espera!--dando por +resultado el que el interpelado tras un largo bostezo se incorporara +en la cama. + +Listos y provistos de todo, dimos un cariñoso adiós al Padre, y +montados en los ligeros caballos del país, tomamos el camino del +vecino Sungay, á la hora en que los primeros ecos de la campana del +convento despertaban al pueblo de Silam, llamando á los indios á la +oración de la mañana. Confiados al guía y al notable instinto de los +caballos, tras algunos dilatados campos de _palay_ y varios grupos +de _calumpang_, desapareció todo camino ante la compacta barrera de +cogonales que se extendía á nuestra vista. Con harta dificultad y no +menos precauciones por el temor de encontrar algún _carabao cimarrón,_ +caminamos por espacio de una hora valiéndonos de la voz para no +perdernos, puesto que nos tapaban completamente los penachos del +_cogon_. Tras un trayecto que nos fué sumamente difícil de correr, se +aclaró la maleza dejando el habla al ponernos á la vista; pocos pasos +más y los cascos de nuestros pequeños caballos pisarían las faldas del +_Sungay_, cuyas crestas las envolvía las densas brumas de la mañana. + +Dimos unos momentos de descanso á los caballos, arreglando lo mejor +posible nuestro equipo, empapado en el agua que nos había regalado +el rocío que la humedad de la noche depositó en las hojas del _cogon_. + +Trabajosamente y confiados en un todo al instinto de los caballos, +principiamos la ascensión del famoso monte. Las afiladas hojas de la +fresa silvestre y las entrelazadas ramas de las guayabas, obligaron +más de una vez á que se hiciera uso de la cuchilla para dejarnos paso +en aquellos estrechos desfiladeros apenas hollados por humana planta. + +El Sungay, con sus innumerables precipicios, sus estrechas cortadas +revestidas de musgos y helechos, su vegetación virgen, los panoramas +que se admiran desde sus pintorescas mesetas, el rumor de arroyos y +cascadas que lo salpican, los indescriptibles y misteriosos ruidos +que produce el bosque en la hoja que oscila, el ave que cruza, +el agua que gime, la guija que rueda, el insecto que zumba y los +miles de millones de seres que componen el impenetrable mundo de lo +infinitamente pequeño, con sus cantos, su lenguaje y su idioma, tan +impenetrable como lo son los profundos misterios de los océanos de +luz donde giran las creaciones de lo infinitamente grande, compendian +uno de los sitios más bellísimos de la perla del Oriente. + +Un amanecer contemplado desde una de las alturas de Sungay es +indescriptible. Las tintas que proyecta el sol naciente en las nubes +y los cambiantes que se suceden en los horizontes de verdura, poseen +una riqueza de luz y una fuerza de colores tan potente, que á ser +posible trasladarlas al lienzo se creería el sueño de un artista. + +De hondonada en hondonada; y de precipicio en precipicio, dieron las +cabalgaduras con nuestros huesos en el término de la ascensión. Nos +encontrábamos en la línea que divide las provincias de Cavite y +Batangas. La división de estas provincias la deciden la dirección de +las corrientes que se deslizan por las pendientes del Sungay. + +A la vista teníamos la laguna, viendo elevarse perezosamente del +cráter del volcán columnas de espeso y blanco humo. + +A la falda del Sungay se extendían diseminadas las casas de Talisay, +adonde llegamos á cosa de las diez de la mañana. + +Talisay es un pintoresco pueblo de poco vecindario, este es +sumamente dulce y cariñoso; hay una pequeña iglesia de cogon y una +casa parroquial habitada por un cura indígena. Tan luego supo el cura +nuestra llegada, nos hizo ir á su casa, en donde nos sirvió un almuerzo +bastante bueno, dadas las condiciones del pueblo; no tuvimos pan, +pero al que lleva algún tiempo en Filipinas esto no es obstáculo, +pues cual el hijo del país, sabe sustituirlo con el arroz cocido +llamado _morisqueta_. + +Desde las _conchas_ de la casa del Padre se veían perfectamente los +menores detalles de la laguna y del volcán. + +El día estaba bastante entoldado, y el calor no mortificaba como +de ordinario. + +A los postres se nos presentó la _capitana_ Ramona, viuda de un +_Gobernadorcillo_. + +La capitana Ramona es un verdadero _personaje_ en la provincia de +Batangas, tiene fama de ser sumamente afecta á los españoles y posee +toda la melosidad y cariño de la raza del Oriente. Sabe tocar el arpa +y canta con voz gangosa y pausada alguna que otra canción de moros y +cristianos, de aquellas que la tradición ha venido conservando desde +las gargantas de los que acompañaron á Legaspi. + +La capitana Ramona quiere al _castila_ como á los misterios y encantos +de que están impregnados sus bosques. El cariño al español alguna +que otra vez (pues frágiles somos), se ha convertido en pasión más +ó menos intensa, según cuentan crónicas de pasados tiempos. + +Sea de esto lo que quiera, es lo cierto que la capitana ya es vieja +y vive solo de recuerdos. Muchos conserva gratos, mas uno, según me +contó muy bajito el Padre, viene de cuando en cuando á nublar todo el +hermoso panorama de su juventud. Cuéntase, por más que cuento no sea, +que años ya muy pasados, un alto funcionario, animado de nuestros +mismos deseos de ver el volcán, llegó al pueblo de Talisay. Por aquel +entonces, la hoy vieja Ramona era una hermosa _dalaga_, de ojos de +fuego, lustroso y largo pelo, y dulce y meloso hablar. Joven y hermosa, +había amado casi niña, y casi niña fué madre. El visitante, que no +por tener curiosidad dejaba de tener necesidades, sintió la de comer +á las pocas horas de llegar á Talisay; le formuló su deseo á la bella +capitana, no dice la crónica si en pocas palabras, aunque sí asegura +que la vergonzosa mirada de ella fué sostenida con larga insistencia +y picaresca intención. El personaje pidió se le sirviera chocolate +con leche, y chocolate con leche, en efecto, tomó; pero grande fué +su sorpresa y no menos sus ascos cuando supo que el chocolate había +participado del producto de los pechos de la _dalaga_. La incomodidad +que esto originó y el malestar que produjo, diz que ocasionaron el que +la _dalaga_ no volviera á bajar los ojos, ni el caballero á mirar con +insistente significación. Las mujeres son en todas partes lo mismo; +un desprecio y una herida en el amor propio, constituyen en el sexo +femenil las verdaderas heces del cáliz de la vida. + +Hoy que han pasado muchos años, recuerda la vieja con pena aquel +incidente de joven, que después de todo, conociendo el carácter indio +no tiene nada de extraño. + +La raza india, cuanto más pura y más lejos está de las grandes +capitales, mira al español con una especie de adoración. Sus palabras +son órdenes que jamás comenta, de aquí el sucedido de dar á un sastre +un pantalón de modelo con un remiendo y hacer siete que se le habían +encargado con siete remiendos iguales. + +A la _capitana_ Ramona se la pidió chocolate con leche y en el +fanatismo de la obediencia creyó de muy buena fe que lo más corto +era sustituir los labios del chico por la boca de la chocolatera. + +Ejemplos parecidos al de los pantalones y el chocolate se cuentan +por todas las islas. El indio jamás comenta, obedece siempre al pié +de la letra las palabras del _castila_. + +La revelación del Padre me hizo fijar la atención en la capitana +y me persuadí de que si había perdido con los años su hermosura, +en cambio había acaudalado con la experiencia cierta discrecional +filosofía que descubría un talento nada común, y una amabilidad y +deseo de servir tan natural como verdadero. + +Se nos había olvidado decir que la capitana era rica. Esto aunque no +nos lo dijeron, ya lo habíamos nosotros traducido en la pureza de un +riquísimo terno de brillantes que la adornaban. + +El que no haya estado en Filipinas, quizás creerá exagerado esto de +los brillantes en una india habitante poco menos que de la selva; +el que haya estado y recuerde las procesiones y _catapúsanes_ de los +pueblos y evoque en su memoria los trajes de las _dalagas_, sabrá +que no tiene nada de extraño el hallar en _bajais_ de caña y cogon +riquísimos brillantes y preciadas perlas de _Joló_. + +La antigua capitana de Talisay no solamente tenía buenas alhajas, sino +que también era dueña de un gran bote que con sus correspondientes +remeros puso á nuestra disposición. + +Listo el bote y listos nosotros, ayudados de la lona y de los remos, +dimos rumbo en demanda del monte de _Taal_, gigantesca y sombría masa +que se destaca en medio de las aguas. + +Los contornos del monte no presentan ninguna regularidad, revelando su +situación, conjunto y configuración, las huellas de un gran cataclismo. + +En las primeras capas que lamen las aguas, difícilmente crecen algunos +raquíticos arbustos sin verdura, frutos ni flores. Más arriba piedras +calcinadas y residuos volcánicos son los componentes de aquel coloso +que revela en la espesa columna de humo que se eleva de su cráter +que en sus entrañas de granito duermen los genios de las ruinas y de +los estragos. + +¡Desgraciados pueblos los de Taal y Talisay si en el libro de las +lágrimas está escrita una nueva erupción! + +Las aguas de la laguna tienen una inmovilidad tan constante, un +color plomizo tan pronunciado y una superficie tan siniestra, que +su conjunto parece reflejar la maldición que pesa sobre las dormidas +aguas del mar Muerto. + +A cosa de las cuatro de la tarde, bajo un cielo cubierto de negruzcos +nubarrones y una temperatura sofocante, atracamos el bote á la falda +de la montaña. La ascensión es difícil por ser en algunos puntos +la pendiente muy pronunciada. El calor nos ahogaba; las materias +volcánicas rechinaban bajo nuestros piés y experimentábamos los +efectos de la fuerte irradiación que lo avanzado de la tarde y +la falta de sol operaban en las masas calizas impregnadas de los +ardientes rayos tropicales. La monotonía del camino, de cuándo en +cuándo era interrumpida por precipicios, siniestros testigos que +vienen á enseñar al viajero antiguos cáuces por los cuales ha corrido +la lava y el fuego. + +De trecho en trecho, el ruido producido por nuestras pisadas nos +indicaba pasábamos sobre bóvedas. ¿Qué guardarán estas? ¿Dónde +terminará su fondo? ¡Profundos misterios de la divina ciencia +impenetrables á la humana materia! + +Varias veces tuvimos que pararnos á fin de cobrar aliento. + +Unas cuantas varas más y estaríamos en la línea del vértice. + +Las nubes del poniente confusamente coloreaban el paso del sol; su +luminoso disco se aproximaba á su ocaso, cuando un grito se escapó +de todos los labios y una fuerte palpitación se experimentó en todos +los pechos. + +Estábamos en el vértice. Teníamos la profunda sima del volcán bajo +nuestros piés. La percepción del panorama es tan instantánea y la +grandiosidad del conjunto tan colosal, que el espíritu se sobrecoge +ante aquella maravilla, no dando por largo tiempo cabida más que á +una muda al par que profunda admiración. + +Las proporciones del cráter son colosales. Lo forma en su conjunto +la cavidad que deja el monte, el cual constituye en su configuración +un cono, cuya base mide de bojeo unas 9 millas. + +En el fondo del cráter se ven desigualdades, alternando las +prominencias con lagunas de más ó menos extensión, impregnadas de +materias azufradas según revelan el color de sus aguas. + +Por intervalos y con más ó menos intensidad, se elevan columnas de +humo de las distintas prominencias, que vienen á ser cual si el fondo +estuviera salpicado de pequeños hornillos. + +Aunque con trabajo y peligros puede bajarse al cráter, contándose en +Talisay de un viajero, que no solamente descendió, sino que permaneció +en el fondo muchas horas. + +La mayor ó menor cantidad de humo que espele el volcán, la intensidad +de calórico que irradia, la actividad en que mantiene sus hornillos, +y las altas temperaturas y emanación de gases que constantemente se +observa en las pequeñas lagunas, son indicios ciertos de que la lava +y el fuego germinan en su seno. + +Muchos archivos, y no menos crónicas hemos consultado referentes á +Filipinas, y tanto en los unos como en las otras, las noticias que +hemos hallado respecto al volcán son muy escasas, remontándose las +más antiguas á últimos del siglo XVII; después, y con referencia á +los años 1745 y 1749, se vuelven á encontrar algunos datos, confusos +unas veces y exagerados otras, cual lo son la mayor parte de los que +guardan las escasas y antiguas historias del Archipiélago. + +El cuándo y el cómo se formó el volcán, ni la historia lo dice, +ni la tradición lo relata; solo la configuración del monte, la +relación que en sí guarda con las vertientes del Sungay y el estudio +del suelo, pueden conducirnos á la hipótesis más ó menos aproximada +de suponer haber corrido por lo que hoy es laguna, una cordillera, +que comprendería desde las faldas del Sungay, á las riberas de la +laguna de Bay, y quién sabe si llegaría más allá, encadenando sus +ásperas lomas con los picos de la isla del Talin, yendo á perderse +entre la fragosidad de Morong y Nueva Ecija. + +Suposiciones son estas que no tienen comprobante alguno en narración +escrita. + +La última erupción del volcán acaeció há más de un siglo, pereciendo +entre la ceniza y el fuego, entre otros muchos, la mayor parte +de los habitantes del pueblo de Sala. El fraile que administraba +su parroquia, describe el fenómeno en las siguientes líneas que +literalmente copiamos: + +«Por el mes de Diciembre de 1754 reventó el volcán más furiosamente +que nunca, porque el ruido era como de una batalla muy grande, +los terremotos espantosísimos y la oscuridad de la atmósfera tal, +que puesta la mano delante de los ojos no se veía: la ceniza y +arena que arrojaba era tanta, que cubrió todos los tejados y casas +de Manila, la que dista unas 20 leguas y aun llegó hasta Bulacan y +la Pampanga. Hervía á borbollones el agua de la laguna con los ríos +de azufre y betún derretidos que bajaban del volcán, quedando cocido +todo el pescado de ella, el cual fué arrojado después á la playa por +la resaca é inficionó el aire. Los truenos subterráneos y atmosféricos +se oyeron en todas las provincias circunvecinas. En Manila se comía +con candelas encendidas al medio día. Duró esta calamidad ocho +días cabales, quedando enteramente arruinados y aniquilados por las +piedras y lodo del volcán, todos los pueblos que estaban á orillas de +la laguna, á saber: Taal, que era entonces la cabecera de provincia, +Tanauan, Sala y Lipá, viéndose obligados sus habitantes á buscar otros +sitios más distantes del volcán donde establecerse, como de hecho +se establecieron en los sitios que actualmente ocupan. El pueblo de +Bauan, aunque al principio había estado también á orillas de la laguna +se había trasladado al interior antes de esta catástrofe. Bayalan y +los pueblos de aquel rumbo también padecieron bastante. Hubo muchas +muertes de personas á quienes alcanzaron las piedras del volcán y +los desplomes de los edificios. Perecieron también por la misma causa +muchísimos animales y todo el arbolado y siembras de los contornos, +pues la abundancia de piedra, ceniza y lodo, que vino del volcán lo +soterró todo. El río grande, que comunica la laguna con la ensenada de +Taal, quedó cegado casi del todo, y rotos y enterrados los champanes +y demás bajeles fondeados en el río y la laguna. El mal olor de todas +las materias extrañas vomitadas por el volcán, duró por espacio de más +de seis meses y desarrollóse en su consecuencia una peste cruelísima de +calenturas pútridas y malignas que acabó con la mitad de la provincia, +pues de 18.000 atributos que tenían antes solo quedaron 9.000.» + +Más de un siglo hace que el coloso duerme sobre las inmóviles aguas, +envuelto entre el humo y las brumas. ¡Dios haga que sus impenetrables +misterios no rompan algún día sus grandiosas cárceles de piedra! + + + + + +CAPÍTULO III. + +Punta Matoco.--Calmas.--Isla Verde.--El sudeste.--Marinduque y +Mindoro.--Razas salvajes.--Sus costumbres.--Los negritos aetas.--Su +manera de ser.--_Inalug y Acubac._--De puerto Galera á punta +Bunga.--Horizontes de Marinduque.--Isla Banton.--El Padre Pablo. + +Á la vista de punta _Matoco_, límite de la provincia de Batangas, +navegábamos en la mañana del día quince. + +El capitán, la tripulación y el escaso pasaje experimentaba el malestar +de la calma y el calor tropical, tanto más sensible, cuanto que nos +encontrábamos bajo la influencia de uno de los puntos más angostos +del estrecho. + +La maniobra se hacía cada vez más difícil por el poco espacio de que +se podía disponer, y sobre todo, por la fuerza de las corrientes que +ora nos llevaban á las playas de Batangas, ora á las peligrosas costas +de Mindoro, entre cuyas dos provincias se destacan los perfiles de +la isla verde, atalaya que domina la entrada del estrecho que va á +morir en San Bernardino, peñón que azotan las aguas del Pacífico. + +Sin adelantar un _cable_ y sin poder ganar una buena y segura _vuelta, +cruzando_ constantemente vela para evitar las corrientes, estuvimos no +sé cuántos días á la vista de la pintoresca isla Verde, retrocediendo +unas veces y avanzando otras por las bandas, siendo empujados á la +tranquila ensenada de Batangas ó á las arenas de puerto Galera. + +No hay nada en el mundo tan aburrido, como las horas que se suceden +en un barco que se duerme bajo la influencia de las calmas. + +Un amanecer y otro vimos al despertar la exuberante vegetación de la +isla Verde, y cuando nuestro deseo creía desconocer aquella tierra, +venía la voz del capitán con su sempiterno ¡_levanta muras_! y ¡_cambia +en medio_! á recordarnos continuábamos de _vuelta y vuelta_, ó mejor +dicho, que nos manteníamos _sobre bordos_ en demanda del centinela +del estrecho. + +Cuando no reinaba calma, la ventolina soplaba por la misma +proa. ¡Parecía cual si el islote se resistiera á dejarnos libre aquel +difícil paso en medio del cual se levanta! + +A la caída de la tarde del diez y nueve, las densas nubes que +perezosamente descansaban sobre los lejanos picachos de Mindoro +oscilaron en el firmamento, rodando á los pocos momentos compactas por +la celeste bóveda, al empuje del tan deseado SE. Nuestro horizonte +poco á poco fué cubriéndose de los blancos copos desprendidos de la +región de las puras brumas, destacándose entre aquellos algún siniestro +nubarrón, arrancado por el viento del seno donde se engendra el rayo. + +El _catavientos_ y las velas altas dieron señales de haber percibido +las primeras caricias del viento que tanto deseábamos, despertando +la _María Rosario_ del letargo en que há tiempo estaba sumida. + +El viento se _entabló_ por completo, reinando con bastante fuerza el +marcado en las _monzones_ de Julio y Agosto. + +Una vez que quedó la isla Verde entre la espumosa estela que dejaba +en las aguas una marcha de nueve millas, el estrecho se ensancha y +la navegación se hace más franca y menos peligrosa. + +Con buen tiempo, SE. fijo, mar limpia de escollos, navegando en largo, +_demoramos_ por la proa la isla de Marinduque, teniendo á la banda de +estribor las extensas tierras de Mindoro. Esta isla que tiene más de +cuatrocientas millas de costa, es casi desconocida, cual sucede en el +Archipiélago con otras muchas y dilatadas comarcas. Los habitantes del +interior de la isla de Mindoro, han sido poco estudiados. El viajero, +el curioso ó el que por su cargo inspecciona la isla, recorre las +costas, siéndole muchas veces imposible internarse por oponerse la +fragosidad del terreno, lo inhospitalario de sus _pampas_ y bosques, +la falta de caminos, la carencia de recursos y el estado de algunas +tribus que se asemejan á las que habitan las montañas de _Mariveles_ +y algunas provincias del Norte. + +Respecto á estas razas, apenas conocidas, dice una notable publicación +que vió la luz en Manila, lo que sigue: + +«En el terreno que ocupa la provincia de Ilocos Sur, habitan algunas +rancherías, cuyo principal número se halla en las altas montañas que +están en la parte Este. Entre ellas se hallan las de los tinguianes, +busaos, igorrotes quinanos y negritos, las cuales se extienden por la +gran cordillera, compartiendo su posesión con las de los itetapanes, +quinanos, mayoyaos, silipanes y otras que se hallan en terrenos de +otras provincias del Norte de la Isla de Luzón. Daremos una ligera +descripción de las razas que habitan en parte de la provincia de +que nos ocupamos, ó más próximas, que viven en rancherías y que +tienen alguna comunicación y comercio con los pueblos civilizados +de ella. Los igorrotes habitan las montañas de la parte más al Sur, +confinantes ya con la provincia de la Unión; los que se hallan en +los sitios más apartados de ellas, no tienen comunicación alguna +con los indios cristianos, pero los que ocupan los primeros montes +tienen algún trato con las poblaciones, y aunque su comercio es en +cortísima escala y muy lento, se ejecuta por lo regular en cambio ó +trueque, más bien que con numerario, pues de este solo se sirven para +la compra del oro que traen en pequeñas partículas. Los igorrotes +infieles admiten en cambio de sus efectos toda especie de animales, +aunque sean inútiles y despreciables, como el perro y el gato. + +«No conocen otra ley que la más completa libertad, sin subordinación +á autoridad alguna, y son inclinados á toda clase de vicios. No usan +otro vestido que una especie de faja de lienzo ó de corteza de árbol, +según pueden, que se llama bajaque, y ellos la denominan _baac,_ y una +manta por lo regular de las que se fabrican en Ilocos, y se conocen con +el nombre de bandalas, ó bien un pedazo de tela cualquiera que colocan +sobre los hombros plegada ó suelta. Las mujeres usan una especie de +camisilla ó chaleco, abierto por delante, que atan con unos cordones, +y una manta ceñida á la cintura que las cubre hasta las rodillas. Los +principales llevan la manta y el baac negro y con bordados; en sus +lutos usan telas blancas. Los igorrotes son de buena estatura, su +color es cobrizo amarilloso; los ojos grandes, rasgados y negros, +y con el ángulo exterior muy agudo y más alto que el interior. Los +carrillos anchos y juanetudos; el pelo es largo, muy negro, y áspero; +el cuerpo robusto y bien formado; suelen pintarse de colores, y en +la mano se hacen una figura parecida á un sol. Fabrican sus casas +ó chozas de caña, cubriéndolas con cogon, formando la figura de un +triángulo como una especie de tienda de campaña, y no tienen más +luz que la que entra por el pequeño agujero que sirve de puerta; +generalmente las tienen muy desaseadas. En el centro de la cordillera +tienen casas mayores, de tabla de pino, que labran toscamente con una +especie de cuchillo de dos cortes que llaman _talivong_ y _bujías,_ +el cual les sirve de arma. Usan también como ofensivas la lanza, +que arrojan con gran acierto, y las flechas, en cuyo manejo son poco +diestros y no alcanzan en esto á los negritos. Se alimentan con arroz, +frutas silvestres, raíces alimenticias, carne de búfalo, puerco y +ciervo, que cazan y preparan para su conservación: según se dice hay +entre ellos algunos que comen la carne humana, son muy asquerosos +y padecen muchas enfermedades cutáneas. Las mujeres para los partos +se van á la orilla de un río donde lavan la criatura así que ve la +luz; se baña también la madre, y concluída esta operación, coloca el +recién nacido en una especie de cestillo á la espalda y se vuelve á +su choza. Su idioma es muy distinto del de los pueblos cristianos +confinantes. La observación de las lunas les sirve de calendario, +y aun para formar sus pronósticos; los hay llamados bravos y mansos, +siendo los primeros los que no quieren comunicación alguna con los +pueblos reducidos. + +Los tinguianes es otra raza que se extiende por las montañas del Este +de Ilocos hasta la provincia de Abra: son mucho más civilizados que +los igorrotes, y casi no merecen la denominación de salvajes. Los +hombres usan calzones anchos y una chaqueta ó chupa cerrada por +delante, como la de los chinos: se arrollan una tela ó especie de +toalla á la cabeza, cuyas puntas con flecos caen con gracia sobre la +espalda. Las mujeres usan el mismo traje que las igorrotas, con la +única diferencia de ser de color blanco, así como el de los hombres, +muy aseado, y bordadas las orillas de colores cuando están de gala; +desde la muñeca al codo se atan unos anchos brazaletes de abalorios +de colores, tan apretados, que les suele producir inflamación en el +brazo y la mano. Del mismo adorno usan algunas en los piés y hasta +en la cabeza, ciñéndose también un turbante, y otras se ponen una +especie de banda cuyo traje en conjunto es vistoso y bonito. El cutis +de esta raza es blanco, y con corta diferencia como el de los chinos; +su vida es frugal y aislada; comercian con los pueblos de cristianos; +pagan reconocimiento en frutos ó en dinero; compran tabaco en los +estancos de los pueblos reducidos, pero en una cantidad dada, +que reparten con equidad entre todos los vecinos de una ranchería, +son limpios y observan entre sí cierta etiqueta, viven tranquilos en +sus pueblecillos, y su carácter pacífico pero suspicaz, los aproxima +mucho á los indios civilizados. Hay algunos pueblos de ellos reducidos +al cristianismo y cultivan extensos campos de arroz, teniendo piaras +de carabaos, caballos y bueyes: se ejercitan en la caza de venados +y son enemigos de los igorrotes. Esta raza por su color, facciones y +traje, se cree sea descendiente de los chinos, que según tradición, +se internaron por estos montes desde la provincia de Pangasinan +cuando el pirata Limahon fué batido y obligado á reembarcarse; pero +la historia de aquellos tiempos nada dice de que quedasen estos +restos del ejército, antes bien asegura, que todos se embarcaron; +pero ello es que esta raza de infieles es distinta enteramente de las +demás que pueblan los montes del Norte de la isla de Luzón. Hay otra +raza llamada de guinanos que habitan la parte interior del país y á +la falda Este de la gran cordillera, que separa al Abra de Cagayan; +son de carácter feroz, y en los meses de Febrero y Marzo suelen hacer +sus correrías al Abra con solo el objeto de cortar cabezas, sean de +cristianos, sean de tinguianes ó igorrotes: para ello se aprovechan +de algún descuido; en teniendo alguna cabeza humana se retiran á sus +pueblos con gran algazara, donde celebran una gran fiesta que dura +muchos días. Concluída la fiesta, el matón guarda cuidadosamente el +cráneo como prueba de su valentía, y es tanto más estimado por sus +compoblanos, cuantas más cabezas ó cráneos adornan sus casas; suelen +también estar en continua guerra unos pueblos con otros; siempre +acometen á traición, y con grandes alaridos al echarse encima de la +víctima. Aun no ha sido posible hacer que penetrara hasta ellos la +luz evangélica. + +Aunque bastante apartadas de la provincia de Ilocos por la parte +del Este, ocupa también esta cordillera la raza de los busaos +que confina con la de los tinguianes; sus tribus son de carácter +dulce y hábitos más propensos á la civilización, se pintan el brazo +imitando varias flores, llevan grandes anillos en las orejas y otros +se cuelgan en ellas un gran pedazo de madera, lo que les alarga mucho +la ternilla. El traje de los busaos es parecido al de los igorrotes, +solo se diferencian en que llevan en la cabeza una especie de casquete +ó solideo de bejuco ó de madera, cilíndrico y abierto por los lados +que algunas veces adornan con plumas; en lugar del _talibon_ usan +una arma llamada _ligua_ de la que usan también los tinguianes, que +es como una hacha de hierro casi cuadrada, con una punta por detrás +y mango corto, la que fabrican ellos mismos con hierro que extraen +junto á Benang; cultivan arroz con muy buen sistema de riego. + +Los negritos que ocupan las montañas de Ilocos más bien se extienden +hacia la parte de Ilocos Norte que hacia el Sur; se diferencian poco de +los demás negros de los otros montes de las islas; su escaso vestido +suele ser de cáscara ó corteza de árboles ó alguna manta tosca; pagan +reconocimiento cuando se les puede hallar, reconocen por reyezuelo al +más viejo entre ellos, y entierran sus difuntos en el monte, poniendo +junto al cadáver eslabón, piedra, yesca, un arma y un pedazo de carne +de venado, y todo el que de ellos pasa próximo, ha de dejar algo de +lo que cogió en la caza ó le dieron los cristianos.» + +En otro lugar leemos: + +«En las escabrosidades de las altas montañas de todas las islas +Filipinas, y en las espinosas de sus impenetrables bosques, habitan +numerosas razas ó tribus de infieles, hasta cuyos desgraciados +individuos no ha penetrado aún, por desgracia, la luz del cristianismo +y de la civilización. Las cordilleras de la isla de Luzón están +habitadas por los _igorrotes, tinguianes, ifugaos_ y otras razas de +costumbres más ó menos feroces; pero la más generalmente extendida +por todos los montes de las islas es la de negritos aetas, que por +sus caracteres genéricos, su pelo crespo, sus labios prominentes y su +ángulo facial, se cree por algunos, sean los primitivos habitantes +de este suelo, pues concuerdan dichos caracteres con los de otros +que residen en la misma zona tórrida de África y varios puntos de +la Oceanía. + +Los de estas islas viven errantes en la fragosidad de las selvas, +y aunque los hay de ellos que bajan á comerciar y se comunican con +los pueblos cristianos, se encuentran muchos que huyen de todo trato +con los hombres de distinta raza, manteniendo una continua guerra +con otros habitantes de los bosques. Se cree que los _desmayas, +malancos, manabos_ y _tagabotes_ de la isla de Mindanao, así como +los negros feroces de Nueva Ecija y otras tribus menos conocidas, +sean pertenecientes á la gran familia de estos primitivos moradores +de las islas. + +Los negritos son en general pequeños, delgados y ágiles; pero no mal +formados. Tienen la nariz gruesa y aplastada, el cabello crespo como +lana enredada; el labio superior grueso y caído sobre el inferior; +su color es más claro y menos feo que el de los negros de la costa de +África, sin duda porque los de estas islas tienen más frondosos bosques +donde resguardarse de la acción del sol y porque se comunican más con +pueblos civilizados. Van completamente desnudos y se cubren con un +taparrabos de cortezas de árbol; los que tienen trato más frecuente +lo usan de tela, y llevan además un pedazo de coquillo de colores ó +de manta echado sobre los hombros y se suelen poner un pañuelo en la +cabeza. Los que comercian con dichos pueblos civilizados dan varios +productos de los montes, como miel, cera y bejucos, á cambio de telas +y de moneda: las mujeres de estos visten una ligera camisilla y un +tapis; las de los más feroces van desnudas: las primeras colocan en +su pelo un peine de caña, en el que ejecutan finas labores, y por +sus orejas taladradas atraviesan un pedacito de rama en flor, que +además de su erizada cabellera les da un aspecto extraño. Los hombres +solteros suelen usar también el peine de caña, como distintivo de su +estado. Todos ellos llevan siempre en su mano el arco y las flechas +que acostumbran á envenenar con jugo de plantas que ellos conocen, +en las cuales frotan é impregnan el hierro ó punta de ellas; algunos +usan un carcax de caña bambú para colocarlas; en la cintura llevan +un cuchillo ó _bolo_ muy afilado. + +Se casan muy jóvenes y aunque no se reúnen con sus mujeres, se les ve +tomar estado á los ocho ó nueve años. Les gusta mucho estar junto el +fuego; encienden grandes hogueras, y por la noche se acuestan sobre +la ceniza caliente; para mayor abrigo suelen poner entre dos árboles +una especie de techado de hoja de palma, y por la mañana levantan el +campo para volver á dormir donde les coge la noche. + +Las mujeres paren también sobre la ceniza: concluído el parto se bañan +y vuelven á acostarse sobre ella y á cuidar de su hijo, el que cuando +marchan lo llevan pendiente del cuello ó á la espalda, sostenido por +un lienzo atado, ó por una corteza de árbol apoyada en la nuca. + +No se les conoce religión alguna. Comen puercos de monte, venados y +raíces alimenticias; pero nunca lo verifica uno solo. Tienen castigos +de pena de la vida para sí y para sus hijos por varios delitos; uno +de ellos es el de robar una mujer ajena; pena conmutable, entregando +flechas y armas. + +Nombran sus jefes á los más ancianos. Entre los que frecuentan para +su comercio los pueblos cristianos, se suele investir á uno de ellos +del carácter de justicia, el cual impuesto de su cargo, los reune y +presenta cuando se les llama para el trabajo. + +Sus distracciones consisten en el canto, en el baile y en ejercitarse +en el manejo de sus armas. Ejecutan un baile llamado _acubac_ que se +reduce á poner á las mujeres en el centro, y los hombres agarrándose +uno á otro por la cintura van marchando en círculo alrededor de ellas, +levantando la pierna dando una fuerte patada en el suelo al compás +de una canción muy lúgubre y pausada que con voz casi imperceptible +entonan las negras, y á la que ellos contestan con una especie de +terminaciones consonantes; á este triste canto le llaman _inalug_. + +Por más esfuerzos que se han hecho por los PP. Misioneros y por las +autoridades de las islas para civilizar á los negros aetas, y hacerlos +vivir en sociedad, todo ha sido infructuoso. Aman su vida errante y +salvaje, y tarde ó temprano se vuelven á ella; ha sucedido ya estar +un negro enteramente civilizado y aun haber seguido estudios, y ha +desaparecido para volverse al monte á vivir desnudo y salvaje entre +sus compañeros. Estos desgraciados se niegan siempre á la luz de la +verdad y de la razón.» + +Las anteriores líneas son la prueba más concluyente de lo mucho +que falta por hacer en Filipinas. A la vista de Manila, en su misma +bahía, en la provincia de Bataan, se destaca la sierra de Mariveles; +pues bien, en sus bosques hay razas errantes sin más dominio ni ley, +que las que Dios les dicta, ni la potente voz de los elementos que se +desarrollan sobre la inmensa copa de los árboles que les dan sombra, +alimento y guarida, y las que impone en la punta de sus flechas el +que impera por la ley del más fuerte. + +Todas estas razas respetan instintivamente al español, sobre todo si +no los hostiga y maltrata. El europeo que se pierde en los laberintos +de bejucos y verduras de Mariveles, no tiene que temer por su vida aun +cuando se encuentre con alguna ranchería de _aetas_; estos lo acogerán +con mirada recelosa, mas bien pronto si ven que no les hacen daño, +se tornan dulces y serviciales. + +El estado pacífico en que viven las razas de Mariveles, es sin duda +la causa del por qué no se las ha reducido, á pesar de habitar á las +puertas de Manila. + +¡Cuántos misterios desconocidos, cuánta riqueza oculta y cuántas +cosas ignoradas contendrá la gran extensión de tierra que comprende +la isla de Mindoro, desde puerto _Galera_ á punta _Bunga_! + +Las montañas de Mindoro poco á poco fueron ocultándose en los +horizontes que dejábamos á la proa, aclarándose los de _Marinduque_ +por los círculos que abría en el espacio el bauprés de la _María +Rosario_. + +Las pequeñas _Dos hermanas_, formando el vértice del triángulo +que cierran _Banton, Bantoncillo, Simarra y Maestre de Campo_, se +destacaban perfectamente ante nuestra vista, como asimismo los pequeños +islotes llamados _Tres Reyes_ y el _Diamante_, azotados constantemente +por las encontradas olas, efectos de las corrientes y las notables +_resacas_ que refluyen su influencia desde las costas de Marinduque. + +La pequeña isla de Banton, nos trajo á la memoria un sin número de +recuerdos y un gran caudal de observaciones. En sus estrechos límites +habitaba nuestro querido amigo el Padre Pablo, fraile recoleto de gran +iniciativa, ciencia y decisión, que después de haber desempeñado en +Filipinas la supremacía del poder en la Orden, había dejado el peso +y responsabilidad del Provincialato, por el recogimiento, la quietud +y el aislamiento de la parroquia de Banton, islote casi desierto, +inhospitalario y desprovisto de cuanto constituye lo más necesario +de la vida. + +Ya que la isla de Banton nos ha traído á la memoria á un antiguo amigo +fraile, y ya que tanto se ha dicho de estos, añadamos nosotros en el +siguiente capítulo una página más. + + + + + +CAPÍTULO IV. + +El fraile en Filipinas. + +Al hablar de Filipinas es imposible dejar de ocuparse de las órdenes +monásticas: van tan íntimamente unidas con la historia y vicisitudes +por que ha pasado el Archipiélago, que donde quiera se relate un +suceso, donde quiera se evoque un recuerdo, donde quiera se contemple +una obra, allí está la mano, la inteligencia ó la actividad del fraile. + +Para comprender lo que vale en el Oriente, para apreciarlo en todo +su valor, es preciso vivir algún tiempo en el país. + +El fraile es el ser cosmopolita de la India; en su historia lo mismo +se le ve con el santo lábaro predicar la fe del Gólgota, que dar +al aire la enseña de Castilla y voltear el bronce llamando á los +buenos en el rebato de sus torreones, siempre que algún peligro ha +amenazado patria ó religión: alentados por estas dos palabras han +puesto repetidas veces sus pechos ante el enemigo de la raza, ó el +cuello ante el cuchillo del martirio. Los campos de China durante +más de dos siglos, la invasión de Manila por los piratas que hacían +temblar al Celeste Imperio, y más tarde la gran bahía llena de naves +inglesas, son imperecederas epopeyas en que las órdenes monásticas +han vertido su sangre, su persuasión y sus caudales. + +El cosmopolitismo del bien, volvemos á decir, está sintetizado en +el convento. + +A semejanza de la Edad Media, en que el Dios de las batallas con el +ruido de sus armas adormecía la inteligencia; cual aquella época del +arnés y de la lanza, se ocultaba en lo más recóndito de los cláustros +la ciencia en el libro y el experimento en las primitivas máquinas; +á imitación de entonces en que el fraile mantenía vivo el estudio y el +saber, así en el día el cláustro en el Oriente cual templo de vestales, +alienta la vívida luz de los humanos adelantos. Las bibliotecas de +los Dominicos, llenas de preciosos códices; los gabinetes de física y +química, con cuantos aparatos han inventado las nuevas conquistas de +la inteligencia; las magníficas colecciones de la naturaleza tropical +en todas sus manifestaciones; los góticos capiteles de Santo Domingo; +las sólidas construcciones de Agustinos y Franciscanos; el golpear +de las máquinas de vapor de los Recoletos; enseñan que la ciencia, +el arte y la industria, tienen su asiento bajo la esfera de acción +de las órdenes monásticas. + +El convento no solamente sintetiza en Filipinas, la ciencia y el arte, +sino que también el laboratorio, la enfermería y la granja-modelo. + +Sabido es cuan escaso es el personal de médicos y cuántas provincias +están entregadas á la virtud de sus plantas, á la tradición de sus +remedios y á los ungüentos y recetas del convento. Tanto el indio +como el castila que se siente aquejado de una enfermedad, llama al +fraile á la cabecera de su lecho, ó va á buscarlo en sus hospitalarias +casas-haciendas, en la seguridad de encontrar ciencia para la materia +y consuelo para el espíritu. + +La hacienda de _Imus_ es una verdadera enfermería del castila, allí +el que llega tiene cuidados, cama y mesa. + +Desde el jefe superior de las islas al último desgraciado, tienen +en Imus un cariñoso techo con solo llamar á aquellas puertas, +abiertas siempre para el bien y la caridad. No es solamente lugar +de convalecencia por sus condiciones naturales, sino que estas se +aunan con el perfeccionamiento y con el arte. Los baños de impresión +que tiene la casa son, sin duda por sus aguas y por la manera de +distribuirlas, unos de los mejores de las islas. + +Cuantos requisitos constituye la granja-modelo, se encuentran en la +hacienda que nos ocupa. Espaciosos y bien preparados _tambobos_, +magníficas plantaciones de caña dulce, buenas máquinas, extensas +roturaciones, puentes, presas, encauces, sementeras y un perfecto +reglamento de colonos se ven en aquella. El colono que experimenta una +desgracia en el hogar, percibe cuantos auxilios le son necesarios; si +la desgracia proviene del campo, si una avenida asola sus cosechas, si +el tallo de la caña se agosta ante el destructor hálito de un _tifón_, +el fraile remedia el mal sin que el colono vea amenazado su porvenir +ante los sombríos colores de la usura. Cuando hay calamidades se +perdonan las rentas, y el _tambobo_ abre sus puertas, convirtiéndose +en piadoso pósito, seguro remedio de la propiedad y del labrador. + +El viajero tiene no menos ventajas que el colono y el enfermo. El que +durante todo un día ha sufrido por bosques y caminos el sol tropical, +el que el aguacero ha mojado su cuerpo, el que se ve rendido por el +cansancio: alienta, se vivifica y cobra ánimos al oir los consoladores +ecos de la esquila del monasterio, del convento ó de la casa-hacienda; +bajo aquel bronce sabe hay españoles, hay patria, hay hermanos. Es +preciso haber pasado un día en la India y sentir las fatigas del +cansancio y la sed, para comprender en todo su valor lo que significan +los ecos de la campana del convento. + +El fraile del Oriente difiere completamente del que vulgarmente se +conoce; por esa misma razón lo juzgan algunos mal. El que crea ver +en aquellos el reflejo de los antiguos y silenciosos moradores de la +celda ó los revoltosos señores de abadías, se equivoca soberanamente; +ni tienen la maliciosa reserva y maquiavélica intención del claustro +de la Edad Media, ni la turbulencia y fueros de los guerreros-frailes +de la Reconquista, feudales señores de almena y mesnada, de cuchillo +y caldera. + +El ser que nos ocupa es franco, decidor, leal, caballero; participa +de las buenas cualidades del mundo y el recogimiento ascético de la +celda. Es, y esta es su principal cualidad, _español_ por excelencia, +y todas sus tendencias, lo mismo las que desarrolla en la plática, +como en el púlpito, como en el hogar, tienden á la consolidación y +bienestar de la colonia. En las veces que en Filipinas se han sentido +los rumores de la rebelión, el fraile siempre ha estado al lado de su +raza. No hay ejemplo alguno en la historia de las islas en que haya +aparecido ni remotamente complicado contra los suyos. Si Filipinas +tuviera una _verdadera_ historia, se vería hasta qué punto fueron +los frailes españoles en las memorables jornadas en que el invicto +Simón de Anda dejó la toga por el talabardo, oponiendo la fuerza á +la fuerza, la espada á la dominación, la argucia á la mayoría y el +heroismo á la desigual lucha. En aquella campaña, un puñado de frailes +contuvieron la dominación inglesa, teniendo en continua alarma á las +centuplicadas fuerzas de los enemigos. + +La influencia que entonces y ahora tiene el fraile de Filipinas, +es preciso ser loco para no apreciarla y comprenderla. Como ejemplo +de su influencia y de su poder citaremos un episodio acaecido en la +insurrección de Cavite. + +En la fuerza de la plaza se encontraba al sonar la señal el lego +español de San Juan de Dios. Dado el grito, la rebelión desarrolló +en su destructor círculo cuantos horrores caben en el saqueo y la +matanza. La embriaguez y la sangre habían corrido desde el rastrillo á +la plataforma, cuando aquellas hordas que gritaban muerte y exterminio, +que no habían perdonado sexos ni edades, se prosternaron de rodillas +ante el lego pidiendo les absolviera de todas sus culpas. Si el lego +hubiera sido fraile, y si su falta de conocimientos hubieran estado +representados por la elocuencia, confianza y prestigio del sacerdote, +es posible que las palabras no hubieran sido obras, y la acción no +hubiera pasado de proyecto. + +El lego fué respetado, considerado y atendido por los que pedían +la cabeza de los españoles, por el solo hecho de vestir un hábito y +una correa. + +El ascendiente que el Padre ejerce sobre el indio está fuera de duda, +es indiscutible. Esta influencia es tan positiva que no titubeamos +en asegurar, es el primer elemento de colonización que tenemos en +Filipinas. + +Al hacer las anteriores manifestaciones cumplimos con un deber de +españoles: en este libro nos hemos propuesto decir la verdad en todo +y por todo, y aunque las ideas y opiniones del autor difieran de +las del fraile, está en el deber de hacerles la justicia de que son +acreedores. ¡Ojalá que todos los españoles que vengan á Filipinas se +conduzcan cual lo hacen aquellos! Si esto sucediera ni daríamos el +alerta, ni abrigaríamos temores. + +El fraile en Filipinas no solamente es un bien, sino que constituye +una verdadera necesidad. + + + + + +CAPÍTULO V. + +El estrecho de San Bernardino.--Cabeza Bondog.--Ruinas.--El volcán +Mayon.--¡Ancla!--San Jacinto.--Su Iglesia.--La india Ignacia.--El +toque de oración.--El _atung-taqui_. + +La navegación del estrecho de San Bernardino, constituye uno de los +derroteros más bellos y variados que se conocen. Desde la bahía de +Manila á las aguas del Pacífico, hay unas trescientas millas en las +que se admiran toda la riqueza del suelo filipino. En el derrotero +que nos ocupamos no se pierde ni un solo momento la vista de tierra, +pasando tan cerca de ella en muchas ocasiones, que se hace precisa +gran precaución. + +No bien _doblamos cabeza Bondog_ y ganamos las aguas que separan á +la rica provincia Camarines Sur, de la isla de Burías, se principian +á dibujar en los horizontes de Albay, el famoso volcán que se admira +en medio de aquella provincia. + +El volcán de Albay, llamado por algunos el _Mayon_, lo forma un cono +perfectamente regular. Se encuentra en actividad y es difícil verlo +despejado de nubes, las cuales lo ocultan casi constantemente, efecto +de su gran altura, proximidad á los focos de grandes emanaciones y +atracción que ejerce sobre los frecuentes chubascos que vierten sobre +la provincia de Albay. + +Las erupciones del Mayon son muy frecuentes, mas desde la acaecida +á principios del siglo, de la cual se describen tales horrores, que +causan verdadero espanto, son poco intensas, estando habituados los +pueblos que se asientan á la falda del monte, á las convulsiones del +gigante que en un solo momento podrá sepultarlos entre sus candentes +materias. La ascensión al volcán es sumamente difícil y arriesgada, +no teniendo noticias de que viajero alguno haya hollado con su planta +el vértice del cráter. + +El día que la _María Rosario_ nos puso á la vista del Mayon, hubo +algunos momentos en que por efecto del fuerte SE. pudimos admirar +completamente despejado todo el espacio que cierra el magnífico cuadro +que llena el volcán. + +La provincia de Albay es, sin género de duda una de las más ricas +del Archipiélago. El filamento llamado _abacá_, es una inagotable +mina de los campos que comprenden aquella provincia. + +Aquel producto ha llevado el bienestar y la riqueza á sus habitantes, +los cuales á su vez, son la base de las cuantiosas fortunas que se +han cimentado sobre el abacá: este es de tan buena calidad en los +campos de Albay, que las _cabullerías_ que con él se fabrican se +confunden con las más sólidas de cáñamo, producto que en los usos de +la marina se ha reducido notablemente, desde que se explota aquel +filamento, el cual no solamente se consume en el Archipiélago, +sino que cuidadosamente es almacenado y prensado para ser expendido +en lejanos centros comerciales. + +Las calmas que veníamos experimentando nos agotaron casi todo _el +fresco_ de que podíamos disponer, así que, aprovechando el seguro +y resguardado puerto de _San Jacinto_, anclamos en él á fin de +_refrescar_ víveres. + +San Jacinto es un pintoresco pueblecito situado en la isla de +Ticao. Lo constituye aquel una extensa loma sobre la cual se asienta +diseminado un corto caserío, en su generalidad de palma, destacándose +por su construcción un antiguo baluarte, la iglesia, la escuela y la +casa-tribunal. El cura que cuida de su parroquia se encontraba fuera +del pueblo y nos dijeron era mestizo chino. + +El baluarte de San Jacinto es sólido, de buena fábrica y perfectamente +situado; se extiende por lo más alto de la loma dominando el pueblo +y el puerto. En el ángulo que corresponde á su entrada y sobre una +plataforma medio arruinada, se ve un cañón, que según sus dimensiones, +pudimos calcular sería su calibre de 20 á 24. + +La época en que se edificó el baluarte no la hemos podido precisar, +revelando el estado de los muros su vejez, con la que lucha la +consistencia y solidez de la construcción. + +En el espacioso patio que cierra el perímetro amurallado, se encuentra +la iglesia, y á medio concluir la casa parroquial; obra que según +pudimos ver, pronto había de brindar toda clase de comodidades á su +morador. La sólida fábrica de aquella espaciosa casa, á cuya sombra se +alza la campana del templo; las aspilladas murallas que la resguardan; +las plataformas y el bronce que la defienden; la estratégica situación +que ocupa, y la bandera que flamea en lo alto del torreón, la asemejan +más que á la casa del recogimiento y la oración, al antiguo baluarte +de la Edad Media. + +Aquellos muros carcomidos por el tiempo evocaron en nuestra mente +todo el grandioso pasado de los caballerescos siglos feudales. + +La raza que habita San Jacinto, es la india pura; hablan el _visaya_ +y sus moradores poseen todos los rasgos que caracterizan aquella. Son +afables, fuertes y de facciones bastante buenas. Vimos una india +llamada Ignacia, de un conjunto altamente simpático y agradable, +sobresaliendo en ella un larguísimo y negro pelo, rasgo peculiar y +distintivo de Filipinas, en donde los hemos visto como en parte alguna; +consecuencia, sin duda, de no mortificar las raíces, pues generalmente +lo llevan suelto, y sobre todo, por la fortaleza y consistencia que +prestan los jugos del coco, aceite, cuyas propiedades es de todos +reconocida. + +A más del uso del aceite de coco, contribuye en gran manera +á la conservación del pelo, el _gogo_, raíz parecida á la de +la _mora_. Aquel se lava perfectamente y después se exprimen sus +jugos. El jugo del gogo levanta en la batea donde se prepara, una +blanca é hirviente espuma; su uso es muy frecuente y, general en +Filipinas, y sin duda alguna que la frescura que presta á la cabeza y +la limpieza que origina, son causa, en gran parte, de que sea sumamente +raro encontrar calvos en el Archipiélago. + +La población de San Jacinto la forman 1.800 almas, de las cuales +tributan unas 500, calculando en 250 los niños de ambos sexos que +asisten á la escuela, según nos dijo el Gobernadorcillo. + +Los productos son: el abacá, el tabaco, la caña dulce, el añil y el +coco; de este nos sirvieron por vía de refresco una suculenta ensalada +hecha de palmito. El palmito del coco, es sin género de duda, el más +sustancial y delicado de cuantos dan toda la diversidad de palmas. + +Al toque de oración en Filipinas se le rinde culto. + +Todo indio á la muerte del día, recoge su espíritu y pronuncia una +oración mirando al Oriente. + +La campana de la iglesia anunciando la oración, se mezcló con los +redobles del tambor del tribunal, y los huecos y broncos sonidos +del _atung-taqui_, que sirve para dar los alertas en las avanzadas +ó _bantayanes_ de algunos pueblos de Visayas. + +El atung-taqui filipina, es el árbol hueco, descrito por los primeros +exploradores de la India, y que todavía se conserva entre los moradores +que habitan las orillas del _Amazonas_, y las dilatadas faldas del +_Chimborazo_, según pudimos ver entre los objetos que los individuos +de la expedición científica del Pacífico, exhibieron en los jardines +del Botánico de Madrid. [2] + +Al toque de oración de San Jacinto se cierran todas las puertas y +ventanas, y se apagan las luces, entonándose por los que se encuentran +dentro de las casas el _Ángelus_; concluído este, cada cual vuelve +á su conversación, su ocupación ó su paseo. + +Nosotros hicimos una frugal cena, y después de interrogar sobre la +localidad al Gobernadorcillo, buscamos el reposo en las mallas de +una hamaca de abacá. + +Ya que estamos descansados en tierra, y ya que hemos bosquejado á la +ligera á una india, veamos en las páginas que siguen, lo que es la +mujer en el Oriente. + + + + + +CAPÍTULO VI. + +La mujer india.--Angué--Pepay la sinamayera.--¡¡¡Una!!! + +Desde los tristes monólogos de Adán (pues es de suponer no tuviera +ganas de conversación con su _ex-costilla_, después de lo de marras) +hasta los _Apuntes_ de Catalina, y desde las lágrimas de Ovidio, á +los ataques de nervios de Julieta, cuánto se ha dicho, y sobre todo +cuánto se ha calumniado, es decir, menos cuando no se ha calumniado, +á esas sensibles _palomas_ sin hiel, á esas infelices y desgraciadas +inocentes, á esas pobrecitas cofrades del sexo débil. + +A lo mucho que se ha dicho, vamos á añadir un poco más. + +No vamos á tratar á la mujer á la sombra de un _patrón_ de la moda +elegante, ni á la semiluz de una _bambalina_, ni á las tinieblas de un +coche con cortinillas, ni á los truenos y relámpagos de un _can-can_; +no, vamos á ocuparnos de la primitiva hija del Oriente, raza hoy +poco conocida, que después de haber perecido casi por completo en +las Américas, va siguiendo la misma suerte en los inmensos dominios +que comprende la India inglesa. + +La raza pura la encontramos en cerca de seis millones de seres, +en el vasto Archipiélago filipino. + +Descorramos las _conchas_, alcemos el _tapanco_ ó descansemos un +momento bajo el _carang_, y al tornasolado de las primeras, veremos +á la india rica; bajo la palma del segundo, podremos estudiar la +india industrial, ó sea la clase media, y al abrigo del tercero se +nos presentarán perfectos modelos de las hijas desheredadas de todos +aquellos dones que no sean el mojarse cuando llueve, admirar el sol +cuando sale y limpiarse el sudor si tiene con qué cuando calienta, +dones todos que la naturaleza prodiga de tal forma en el Oriente, que +cuando llueve lo hace tres ó cuatro meses seguidos, con una fuerza, +un viento y unos truenos, que ni hay más que dar, ni más que pedir. + +Ya tenemos prólogo. Exhibamos los tipos. + +Supongamos que son las diez de la mañana en Manila, y por consiguiente, +la misma hora en cualquiera de los pueblos que forman Binondo; +supongamos á más que es la fiesta de la Patrona y que estamos cerca +de la casa del hermano mayor. + +El hermano mayor es un sér exclusivo de Filipinas, es en las fiestas +como si dijéramos, el _caballo blanco_ de nuestros espectáculos, +ó el editor responsable sin sueldo de un periódico demagógico en +tiempo de los moderados. + +Decíamos que estábamos cerca de la casa del hermano mayor, y esto +bien fácil nos es conocerlo, porque distintamente llegan á nuestros +oídos los ecos de la marcha de _Pan y Toros_, tocata ahora en boga +en Filipinas, cual lo será Dios mediante, dentro de ocho ó diez años, +la jota del _Molinero de Subiza_, ó la _polka de Flama_. + +Ya estamos á la vista de la casa. + +Banderolas de todos colores, pañuelos de todos ribetes, y trapos de +todos tamaños, ondean ó no ondean (pues esto no depende del hermano +mayor), suspendidos, no digamos de ventanas y balcones, sino de +agujeros más ó menos grandes, abiertos en el cogon y algunos en +la tabla. + +La música la seguiremos oyendo, pues asisten las de los _dos gremios_, +y mientras la una toca, la otra come ó fuma, y esto de amanecer +á amanecer. + +Alguna que otra _dalaga_, adornada con cuantos objetos relucientes +ha podido encontrar, pasa por delante de nosotros con dirección á la +iglesia ó á la casa del hermano, que de seguro es lo menos _capitán +pasado_ ó _cabeza, de Barangay_, sociales jerarquías que le dan +opción al _vos_ en el trato, á un asiento en la _principalía_ y á un +trozo de banco que procurará esté cerca, ó del canuto donde coloca el +Gobernadorcillo el bastón, ó del tallado del respaldo que representa +todo lo representable, pues en cuestión de dibujo y de talla los +indios no atascan, y llevan su despreocupación hasta un punto que +hemos visto el retrato de un General muy conocido, sustituído su +nombre por el del bienaventurado Santiago, y todo porque el general +está retratado á caballo y tiene algunos moros á sus piés. + +Ejemplo del General convertido en Santo por la gracia de un +cortaplumas, que ha borrado un excelentísimo señor, sustituyéndolo con +un San Antonio ó San Andrés, es muy común, y menos mal que al pobre +General lo hicieron Santo, pues si hubiera hecho falta una Santa, +conforme rasparon el nombre, lo hubieran hecho con el bigote y la +barba. Todo esto no se crea se hace riendo ni mucho menos, pues el +indio posee una formalidad y una fuerza de convicción en ciertos +actos, que se cree las cosas más raras y estupendas. De un frasco +de cristal con tapón esmerilado, nos decía muy grave un criado al +preguntarle por los bizcochos que guardaba, que se los había visto +comer á las lagartijas. + +El hermano mayor tiene, á más de las prerrogativas marcadas, +el _non plus_ de los honores; el más preciado y característico +distintivo. Puede llevar dentro y fuera de su casa, lo mismo ante Rey +que Roque, cual antiguo mesnadero, no crean ustedes que el sombrero +puesto ó las manos en los bolsillos, sino muchísimo más; puede llevar +una camisa de faldones bastante largos fuera del pantalón, y una +chaqueta muy corta encima de la camisa. Esto no será muy bonito, +pero es tan noble y distintivo que _guay_ del plebeyo que sin haber +sido siquiera _directorcillo_ ó _juez de sementeras_, osara profanar +aquella parodia de frac, que tiene por faldones faldamentos. + +No queremos se nos olvide decir que la camisa _oficial_ es blanca y +la chaqueta negra. + +Andando con dirección al ruido, hemos visto más de un _camisa por +fuera_, ostentando un bejuquillo con puño de plata. Sus poseedores +ejercen jurisdicción, tienen poder, son _tenientes_ de justicia, +funcionarios públicos que pueden llegar hasta el _solio_ del superior +munícipe, el día que su jerárquica persona se vea atacada de un +fuerte _romadizo_. + +Ya estamos frente á la casa del mayor cofrade; es de buen aspecto, su +construcción llega hasta el despilfarro de ser la cubierta de tejas y +estar rodeada de una espaciosa cerca de cañas, á cuya sombra, y atados +á un _arigue_, gruñen uno ó dos _babuis_, huéspedes indispensables +en toda casa india. + +Un toldo que da sombra á parte del patio, bajo el cual toca la +música; vistosas colgaduras en todos los bastidores de la casa; +sinnúmero de faroles de todas formas, caprichos y tamaños, colgados, +atados ó sostenidos donde quiera hay un clavo, un agujero, una rama +ó un pequeño espacio, completan el adorno de aquella casa, que por +su alegría y aglomeración de cosas y objetos, revela que sus amos +están dispuestos á _echarla_ por la ventana. + +Si tenemos la suerte de ir acompañados del Jefe de la provincia ó +Alcalde mayor, nuestra presencia será saludada con la marcha Real; +si el _bastón_ desciende de aquellas categorías, entonces nos tocarán +el _Mambrú_ ó las _habas verdes_. + +Ya estamos dentro de la casa; ya están á nuestra presencia +_cabezang-Gogo; ñora Putin_ y la hija de ambos, la _chichirica +dalaga Angué;_ que es como si dijéramos en Europa el ex-diputado +Sr. D. Gregorio, la respetable Sra. Prudencia y la elegantísima +Srta. María. + +Putin y Angué, ó sean Prudencia y María, son los tipos de la india +rica. Observadlos y habremos llenado nuestro cometido. + +Madre é hija en el momento que hemos pasado de la _escala_ á la +_caída,_ dan la última mano á una de las mesas de viandas y dulces. + +En las fiestas que describimos no hay sala de _buffet_ ni una sola +mesa. Todos los sitios de la casa son comedores. En la _cerca_ +comen los músicos; en la antecocina, el _lancape_ se convierte en +mesa para los _batas_ y demás gente menuda. En la _caída_ el _lujo_ +mejora notablemente. La caída es la destinada á los pretendientes á +hombres de justicia, _mediquillos_ sin parroquia, _cuadrilleros_ en +activo, _tulisanes_ arrepentidos, _jueces_ de ganados, aprendices á +_directorcillos_ y demás gente del bronce. Como la mesa de la caída +está á la vista de los que suben, procura Putin que esté vistosa +y arreglada, en tanto que Angué recorre los papeles de colores, +inspecciona los _tinsines_ y pone rodajitas de limón á los cochinillos +fritos, manjar indispensable, sin el cual no hay convite posible en +la India. + +Arreglada la caída, las dueñas de la casa se dirigen á la sala. Aquella +es el tabernáculo, es el _arca santa_ donde se ha puesto todo el +esmero y cuidado. + +Andemos despacio no nos escurramos sobre las lucientes tablas del +pavimiento recién frotadas con hojas de coco, impregnadas de aceite. + +El conjunto que presenta la sala es de lo más abigarrado y +churrigueresco que imaginarse puede. Al lado de un fanal cuyos +cristales enseñan el Cristo de Antípolo vestido de general, lucen +sus contornos dos figuras de barro de China, sobre las cuales se +apoyan bombones de caña, llenos de tabacos, bandejitas de cristal con +fósforos y _buyos_; y si las figuras conservan las manos, un pico en +el sombrero, ó cualquier punto saliente, se ven colgados rosarios, +candelas, parches milagrosos y relicarios. + +Las paredes están cuajadas de pabellones de coquillo colorado, bombas, +farolillos, vasos, y guirnaldas de ramaje ó flores de papel. + +En un rincón se ostenta una lujosa arpa; esto ya quiere decir algo. + +El centro de la sala lo ocupan dos mesas: en la una están los platos, +botellas y repuestos de todas clases. La otra, ¡ah! la otra merece +mucha atención. ¡_Es la mesa oficial_! Es como si dijéramos, la +sepultura de la mitad de la fortuna de cabezang-Goyo. + +La mesa oficial se sabe tiene mantel por las caídas, pues lo que +cubre la tabla está completamente lleno de cuanto produce la India y +los establecimientos de Europa. Donde no hay sitio para una fuente, +se coloca un candelabro; donde no halla lugar un plato, se acomoda +una taza; si no hay asiento para una jícara, se reprieta una copa; +y por último, los huecos que quedan se rellenan con penachos de +palillos de dientes, ó tiras bordadas de papel de colores. + +Todo se ha inspeccionado por las amas de la casa, todo se ha visto +y todo se ha manoseado. + +El gusto estético de la india rica ya lo han visto ustedes. + +_Ñora Putin_ descansa en una mecedora; su hija da vueltas á un collar +de olorosas _sampaguitas_, entrelazadas en una fina hebra de abacá. Las +dos callan. Examinémoslas, y si es posible sepamos qué piensan. + +Angué es una muchacha de 15 á 17 años; su padre no recuerda el año +que nació, pero sabe el nombre del cura que la bautizó, y el del +Capitán general que mandaba entonces las islas. + +Para un _práctico_ del país, Angué es guapa; es más, es muy hermosa. + +Esto merece una explicación. + +El tipo indio difiere poco: así que para hallar diferencias es preciso +la práctica y el tiempo. En corroboración de esto, puedo decir que +tardé más de dos años en distinguir la fea de la guapa; hoy ¡ah! hoy +ya es otra cosa; he comido mucho _plátano_, y he estado trimestres +enteros sin ver siquiera un _cuarto_ de cara de las de allá, así que +puedo asegurar que Angué es muy guapa. + +Fotografiémosla. + +Angué es alta, fuerte, de abultadas y exuberantes formas; ha dejado +de jugar con las sampaguitas, y apoya indolentemente su cuerpo en +las conchas. Todo su sér respira dulzura y melancolía. Sus ojos, +ligeramente entornados, están fijos, están en uno de esos momentos en +que _no ven_; tiene la falta de vida que constituye en la inteligencia +esas profundas abstracciones en que _nada_ pensamos. Los ojos de Angué +son negros, cual negras son sus largas pestañas y su hermoso pelo, +que esparcido en hebras le cubre la espalda y los hombros, haciendo +resaltar el color cobrizo de su cara, rasgo característico de la india, +en cuyos cutis jamás encontraréis otro color. La nariz es menos chata +que las de su raza. Su boca es pequeña, aunque de labios un tanto +gruesos; sus pómulos pronunciados; la frente deprimida; los dientes +pequeños y ligeramente coloreados por los jugos del buyo, y mórbidas +y correctas sus formas, según podemos ver bajo la transparencia de +su rica camisa de _piña_. + +Angué viste un costoso traje. Cual en Madrid en tiempos, el día del +Corpus, daba los patrones á la moda, así en Filipinas los da el de la +fiesta de Binondo. Con arreglo á lo tácitamente convenido en aquella, +nuestra dalaga ostenta camisa de piña sombreada, corto y airoso tapis +de glasé, vistosa saya de gró á rayas verdes y blancas, chinela bordada +en plata, escapulario de finos relieves y terno completo de corales. + +El traje de la india rica, que hoy se confunde con el de la mestiza, +es sumamente gracioso. No siendo una mujer _verdaderamente_ fea, parece +bonita con el pintoresco atavío de las hijas del Oriente. Ahora sí, +lo que debemos manifestar es que el _aire_ para llevar ese traje es +preciso tomarlo desde el vientre de la madre. Con el tapis sucede lo +que con la mantilla; ni se puede falsificar ni se puede parodiar. Para +llevar tapis hay que nacer á las orillas del Pasig, como para terciarse +una mantilla no hay más remedio que comer las papillas acariciado +por las brisas de Sierra-Nevada, dormir arrullado por las palmas y el +polo gitano, despertar con el alegre volteo de la campana de la Vela, +saber beber manzanilla, y en fin, y ¡viva mi tierra! haber nacido en +aquel pedazo de cielo que se llama Andalucía. + +La mirada de Angué sigue inmóvil. + +¿En qué pensará? + +¿Abrigará temores? No. El sol alumbra en el horizonte sin nubes, +los canarios de China cantan sus amores, las _bomgas_ y las palmas +baten sus hojas ante la fresca brisa del mar. Con cantos, flores y +luz no puede haber temores. El _Asuang_ y todos los malos espíritus, +ya sabe la dalaga que buscan las sombras. + +¡Inmóviles siguen los ojos de Angué! ¿Dormirán ante el temor de +algún remordimiento, ó ante el éxtasis del placer de una satisfecha +venganza? No. Angué no tiene remordimientos, como no los tiene ninguna +india. Todo lo que hacen creen lo pueden hacer. + +El deber y el honor tiene en la india una interpretación muy diferente +que en el viejo mundo. Entre la raza pura, no habría necesidad de +escrituras ni protocolos. Jamás una india del interior ha negado +una deuda, como jamás ha llegado á ocultar un momento de pasión +en el sangriento drama del infanticidio, ó en el misterioso torno +del expósito. + +Lo que hace, si no lo pregona, tampoco lo oculta. Sufre con resignación +cuanto le proporciona su culpa, y ni se queja, ni se lamenta, ni +se arrepiente. + +¿Amará Angué? ¿Obedecerá su languidez á uno de esos tiernos +sentimientos que llenan el alma? No. Las pasiones de Angué, como todas +las de su raza son momentáneas; aman hasta el delirio, pero olvidan +hasta la absoluta indiferencia. Es cierto que las horas que aman las +rodean de cuantas ternezas caben en el humano corazón, y de cuantos +cariños y locuras puede soñar un sér amante. Ella vela el sueño--ella +aletarga dulcemente nuestro espíritu con el cadencioso susurro del +_cundiman_ ó el mimoso _mata-mata_; ella refresca nuestro ardoroso +cuerpo con el _paypay_ ó el _pancag_; ella nos rodea de una perfumada +atmósfera con las hojas del _ilang-ilang_ ó las blancas sampaguitas; +ella, si nos ve tristes, dice en su sencillo y poético lenguaje que el +cielo tiene nubes; ella, paloma del Oriente, arrulla á su amante con +sus palabras, sus caricias, sus canciones, mas ... en estos momentos +de abandono, sin saber por qué, sin causa ni motivo alguno, cesan +sus caricias y callan sus pasiones. El genio de la inconstancia +sustituye al dios de los amores; y la que momentos antes era la +esclava, torna á ser señora y deja el nido y al amante sin amor, +sin pena y sin recuerdos. + +La india posee el indiferentismo en un grado tal, que todo le importa +poco. El amor propio suele adormecerla alguna vez, pero el despertar +es momentáneo. Pruebas del indiferentismo indio se ven inmediatamente +que se ancla en un puerto de Filipinas. Asistid á un entierro y las +lágrimas que allí veréis, son cual el de las antiguas plañideras: +estas desempeñaban su papel por el dinero: la india rinde un tributo +á la costumbre; vió que lloró su madre cuando murió su abuela, y ella +llora cuando se muere su madre, sin que esto sea obstáculo para reir +ó bailar á las dos horas de verificarse el entierro. Entrar en una +casa de juego, pasión culminante de la india, y allí la veréis sin +contraérsele un músculo de su cara, y sin pronunciar una palabra mal +sonante su lengua, perder su último dinero, y pasar de la riqueza á +la indigencia como si tal cosa. Colmarla de favores y de beneficios +y os dará si lo pedía cuanto tiene; más no esperéis una palabra de +consuelo en el dolor, ni una lágrima, ni un significativo apretón de +manos en un momento solemne. + +En la indiferencia ni nacen venganzas, ni anidan amores, ni se evocan +recuerdos. + +Angué es indiferente. + +Angué sigue inmóvil. Ni piensa, ni siente, odia, ni ama. + +Angué duerme. + + * * * * * + +Esta es la india rica, este es su tipo. Llegará la tarde y disfrutará +un momento de vanidad al contemplarse rica y hermosa: se comparará con +las demás y se verá la dalaga mejor ataviada de la procesión. Esta +pasará por delante de su casa cuyas conchas atestadas de castilas +le mantendrán la vanidad, Concluída la procesión hará los honores +de la casa, dará doscientas vueltas alrededor de la sala, ofrecerá +sin cesar en bandejitas de cristal, pequeños bullos y secos tabacos, +bailará y hasta hará vibrar en el arpa los recuerdos de alguna canción +morisca ó evocará la triste historia de _Atala_, desfigurada por la +_sangrienta_ mano de algún joven _filósofo_. + +Después ... después la música dará su último _trompetonazo_, los +_tinsines_ su postrimer chisporroteo, y Angué despojada de sus galas +ni aun soñará con el triste _Chartras._ + +Descorramos los bastidores. + +Veamos otro tipo. + +Entre la iglesia de Binondo á la capitanía del Puerto, hay una calle +llamada de San Fernando: en la parte izquierda un trozo tiene portales. + +A los portales de la calle de San Fernando vamos á llevar á nuestros +lectores. + +En una de las tiendas, mejor dicho cajones, está nuestro tipo. + +_Pepay_, sentada en el pequeño mostrador, observa á los transeúntes al +par que con una mano acaricia un fardo de diversas y pintarrajeadas +telas, y con la otra perezosamente da vueltas á un pequeño listón de +_narra_ que le sirve de medida. + +Parémonos ante aquella tienda. + +Estamos frente á frente á Pepay la _Sinamayera_. + +La sinamayera, ó sea vendedora de telas, representa la clase +industrial, la clase trabajadora. + +Nosotros ya la conocemos de antiguo, así que de antiguo sabemos su +historia. La hemos visto crecer y no ignoramos todas las fases por +que ha pasado para llegar á ser tendera. + +Contemos su historia. + +Pepay no conoce á sus padres. Huérfana y niña recuerda haber dado sus +primeros pasos, en la caída de una _casa grande_. Pertenece á lo que +se llama la dudosa clase de _crianza_. + +El nacimiento de las crianzas en su generalidad envuelve más de +un misterio. La primera _bola_ de _morisqueta_ la hacen en casa +respetable, y dan el título de _tía_ á la dueña de ella. + +En Filipinas también hay _sobrinas_. + +Nadie recuerda cuando nació Pepay ni quién la bautizo, pero todos +saben es sobrina de su tía. + +Tan luego empezó á balbucear en la Cuaresma las dos mil _mangas_ +que empiezan con _manga_ Pilatos, y concluyen con manga celestial, +Pepay pasó del bullicio de la casa al recogimiento del _beaterio_. Allí +aprendió á leer y escribir, y en estos progresos murió la tía. + +La pensión dejo de pagarse. Los herederos de aquella no estuvieron +todo lo propicios al reconocimiento del parentesco, y Pepay se +encontró en el mundo á los quince años, con una regular figura, +unos cuantos conocimientos, un buen deseo y un tanto de malicia, +fruta que sazona en todas las corporaciones de gente joven. + +Pepay, como todo ser racional de la India, tenía su compadre. Este +mantenía un pequeño tráfico naval. Era dueño de unos cuantos _cascos_; +proveía de leña las tahonas de _Joló_ y _Gunao;_ hacía comercio de +aceite y _palay_; contrataba carga y descarga, intervenía en alguna +pequeña contrata en el arsenal, y por último, daba dinero á _módico_ +precio. Tan heterogéneo comercio encontró una especie de tenedora de +libros en la crianza. + +En su nueva profesión aprendió Pepay toda la ciencia _bursátil_: +profundizó los productivos misterios que puede encerrar el _lamcape_ +de la _bullera_, el _lusong_ de la _pilandera_, y las telas de las +_sinamayeras_, oprimidos seres, sujetos en su mayoría á la usura, +terrible enemigo del capital. + +Con una _mediana_ usura, un cuaderno de cuenta y una regular +disposición, en poco tiempo puede hacerse de un peso tres, +multiplicación que acabó de comprender Pepay en las complicadas listas +de una vecina, _cabecilla_ de mesa de la fábrica de tabacos de Fortín, +personaje que, Dios mediante, encontraremos más adelante. + +Teniendo Pepay _alas_ propias, principió á volar fuera del círculo +de las operaciones ajenas. + +Explotó _zacatales_, y unas veces teniendo _aparceros_ y otras +_casamas_, recorrió en pequeña escala todos los negocios. + +En las relaciones de su tráfico tuvo ocasión de tratar con un guapo +mestizo, y con él y algunos cuartos dió fondo en los soportales de +San Fernando, abriendo al público y á sus muchos amigos una tienda +de _sinamais_ y otras telas. + +La india industrial difiere de la rica en que aquella tiene actividad +por días mientras que á esta constantemente la domina la pereza. + +La primera gestiona sus negocios, piensa y observa, va y viene con un +pañuelo lleno de cuentas, _reclamos_ y papeles; la segunda, comparte +la vida entre el baño, el _petate_, las fiestas y los paseos á la +luz de la luna. + +Pepay, no por ser industrial deja de ser india; así que su actividad á +lo mejor se convierte en pereza, y sus ahorros, planes y cálculos se +pierden en la inercia, en una apuesta de un gallo ó un entrés contra +una sota. + +Pepay difiere poco de Angué; es preciso fijarse mucho para distinguir +la india que compone la aristocracia del dinero, á la que caracteriza +la del trabajo. La verdadera diferencia está entre la clase pobre y +las demás, según podremos ver en el boceto del siguiente cuadro. + +En la caída de una elegante casa de uno de los aristocráticos +barrios de Manila, vese sentado sobre un petate un ser que con solo +mirarlo se comprende arrastra su existencia por el triste arenal +de las penas y amarguras. Aquel sér es una mujer, mejor dicho, una +niña. Sus facciones están demacradas, y son miserables sus escasas +ropas. Entre sus descarnados y largos dedos, esponja y prepara una +_batea_ de _gogo_ que servirá para refrescar y limpiar la cabeza del +soberano de aquella casa. + +El soberano no es soberano, sino _soberana_. Es la casa de una rica +y guapa mestiza. + +La pobre niña mira la hirviente espuma que forman los jugos del +gogo con la infantil complacencia de la que eleva blancas burbujas +de jabón. En su sonrisa hay, sin embargo, un no sé qué difícil de +explicar. Aquella unas veces parece reflejar una completa idiotez, al +par que otras transparenta una melancolía, una pena y un sentimiento, +cual si aquella sonrisa la alentara el genio que guarda los misteriosos +secretos del alma. + +¡Pobre niña! ¿Cuál será tu porvenir? ¿Cuál tu pasado? + +¡Tu presente es negro, cual las alas del _panique_ de la noche! ¡Tu +existencia triste, cual tristes son esas melancólicas flores que crecen +en todos los cementerios de la India! ¡Ha tiempo eres esclava! ¡Ha +tiempo fuiste llevada al _mostrador_ de la usura y quedaste empeñada! + +Tu madre era cigarrera; un día necesitó pagar una deuda, y no teniendo +dinero se lo pidió á la cabecilla de su mesa: esta se lo dió ¡pero á +qué costa! Tú fuiste la hipoteca de aquel contrato; tu sangre, y un +trabajo sin tregua ni descanso, los réditos; y la absoluta pérdida de +tu libertad, la cláusula de aquel monstruoso pacto. Desde aquel momento +tuviste una despótica señora. El dinero dado era poco, más los réditos +eran muchos; tu sudor era el pago. Tres años de continuos trabajos, +no solo no bastaron para amortizar el capital, sino que acumularon +los réditos. + +La madre de la pobre niña murió. + +La _hipoteca_ que aquella contrajo, estaba existente. + +Un día la mestiza, á quien sirve la niña, necesitó un ser de sus +condiciones; habló con la cabecilla, y previos _justos_ y _legítimos_ +pagos, le transmitió la _propiedad_, sin que para nada interviniera +la voluntad de la enajenada. + +Se dirá: pero la esclavitud ¿existe en Filipinas? ¿no hay leyes? ¿no +velan justos tribunales? + +Los hay; pero ¿qué sabe la pobre niña de leyes, de jueces, ni de +derechos? Desde los pechos de su madre solo aprendió deberes. ¡Su +ciencia se reduce & obedecer y llorar! + +Aquel desgraciado ser que prepara el gogo, es posible que muera sin +haber podido pagar con una vida de trabajos el rédito de _ocho_ +ó _diez_ pesos dados á su madre. La ropa que usará mientras esté +bajo el dominio de su señora serán los últimos harapos de la casa, +dados por supuesto, con su cuenta y razón. + +No decimos el nombre de la niña, porque no lo sabemos; es más, no lo +sabe nadie. Su ama cuando la llama, dice solamente _¡una!_ y esa una +es la desgraciada hija de la cigarrera. + +Es cierto que estos abusos van desapareciendo ante la asidua vigilancia +de la autoridad; más sin embargo, tipos como el anterior se encuentran +todavía en Filipinas. + +Hemos descrito la individualidad; volvamos hoja, y aunque ligeramente +y á grandes rasgos, veremos la colonia en general. + + + + + +CAPÍTULO VII. + +España en Filipinas.--Colonización.--Política.--Tolerancia +religiosa.--Juramento chínico.--Pascuas, festejos y +Confucios.--El _matandá_.--El municipio dentro del municipio.--El +empleado.--Patriótico aviso.--Desconocimiento de Filipinas.--Reformas +y mejoras. + +Todas las colonias del mundo obedecen á un sistema fijo, á un +fin dado, beneficioso al dominador, al par que al dominado. La +colonización inglesa, la holandesa y hasta la misma francesa, bien se +estudie bajo el cosmopolitismo comercial de Singapore; bien en las +primitivas costumbres del malabar que lleva sus dedos á la frente +en señal de acatamiento ante una civilización de que se utiliza, +por más que no comprende; bien se aquilate en las colosales obras +de la cisterna de Aden; bien en las riquezas de los mercados de +Calcuta y Bombay; bien en la transigencia de la pagoda; bien en +las sagradas corrientes que baten la druídica peña ó dan vida al +muérdago del sacrificio; bien que esa colonización se levante á +la sombra del peñasco de Hong-Kong, atalaya que vigila al Celeste +Imperio; bien que se extienda por las abrasadas arenas de la Arabia, +bíblicos recuerdos que evocan las civilizaciones faraónicas; bien que +respete antiguos usos, contemporizando con las grotescas fórmulas del +ritual cipayo; bien viva bajo el protectorado yankee en las ondas +del Pacífico; bien á la sombra de la tricolor bandera de Saigón; +bien que se extienda desde los modestos establecimientos de Macao, +á las opulentas factorías de la India y de Java, donde el indígena +percibe los efectos del telégrafo y del vapor, sin que jamás llegue +al conocimiento científico de las causas que obran bajo el émbolo de +la caldera que desarrolla la fuerza ó la confusión de los elementos +de la pila que arrancan el rayo; bien que la metrópoli explote, ora +el sensualismo malabar, ora el embrutecimiento en que reduce al chino +las perniciosas emanaciones del anfión, siempre vemos su razón de ser, +su principio vital de conservación, extremo al cual debe llevar la +raza dominante todo su estudio, toda su ciencia y todos sus cuidados. + +En Filipinas, en ese riquísimo Archipiélago que constituye por la +feracidad de su suelo la colonia mas rica del mundo, en lo único que +puede decirse se asemeja á las demás en cuanto á la constitución +que las gobierna, es en la tolerancia, tanto religiosa como +político-administrativa. + +En un país como Filipinas que viene anatematizado poco menos que +como una sucursal de los antiguos y terroríficos tribunales del Santo +Oficio. En Filipinas, _nido_ de frailes, de procesiones y de jesuítas +¡cosa rara! puede decirse hay libertad de cultos. ¿Se creerá esto +de aquellas comarcas simbolizadas por el que no las conoce bajo la +intransigencia del exorcismo, de la intolerancia y de la presión del +púlpito y del confesonario? La libertad de cultos existe de hecho y +de derecho; tanto es así, que se ha legislado y está, vigente en los +Reales autos de las Islas las complicadas fórmulas de los juramentos +chínicos; de modo que no solo el chino practica su ritual, sino que +hace partícipe de él á católicos rancios, pues no otra cosa sucede ante +el sacerdocio de la ley, tan luego acude en juicio un chino y pide +la solemnidad del juramento. Esta petición es legítima, la ampara la +ley, y el juez se ve precisado á presenciar, autorizar y respetar el +que el santuario de la justicia se vea ahumado ante el fuego de las +invocaciones, y los profundos textos del Rey Sabio interrumpidos por el +cacarear de los gallos blancos que han de ser degollados en el ara, que +no es, ni más ni menos que el pavimento de los estrados del juzgado. + +La pascua chínica se celebra en Filipinas por los sectarios de +Confucio, frente á frente de la autoridad y de las Ordenes monásticas, +sin que la una ni las otras les pongan el más ligero veto. La quema de +las candelas, los altares que se ven en la mayor parte de las casas de +los chinos, la práctica de su ritual, y la exhibición de sus genios +y Confucios son bastantes pruebas de la tolerancia, ó mejor dicho, +de la protección en materia religiosa. + +Esta transigencia que vemos en el terreno de las conciencias, la +vemos quizá más amplia en el régimen y gobierno. + +En Filipinas casi casi puede decirse impera tácitamente +una Constitución, que se aproxima á las más avanzadas. Esto +parecerá una paradoja. ¡Encontrar la libertad en lo que se cree +el absolutismo! ¡Hallar la fórmula federal al pie de los sombríos +muros del convento! ¿Es esto posible? Recorred los dilatados campos +de Filipinas, y al encontrar el modesto bajay del indio, descansar un +rato á la sombra del cogon ó la palma; estudiar la familia que guarece +y veréis una pequeña colonia sujeta á la voz patriarcal del matandá, ó +sea el más viejo. Donde éste pone su veto no hay réplica ni discusión, +sino obediencia. Este jefe de familia en unión de algunos de su gremio, +nunca de otro, se sujeta en sus relaciones con el Estado al cabeza +de Barangay, autoridad electiva que vela al par que vigila por las +familias encomendadas á su cabecería, la cual rinde homenaje ante el +Alcalde pedáneo ó sea Gobernadorcillo, funcionario que ha de salir +del mismo gremio que sus gobernados. Bajo este sistema que nace en +el patriarcal, y que constituye el Municipio dentro del Municipio, +puesto que cada uno cuida de las propias necesidades y de las +circunscripciones en que habita, vive el indio bajo sus primitivas +costumbres con una libertad no interrumpida por la confusión de +razas, puesto que lo mismo aquel que el mestizo y el sangley, saben +que su Municipio ha de componerlo, tanto en la Principalía como en +los Barangais, individuos de su misma raza. Dígase si esto no es +la vida del Municipio dentro del Municipio y si esta es una odiosa +esclavitud ó una benéfica dominación. + +A ser posible que el indígena pudiera comparar viendo lo que pasa en +las demás colonias, de seguro bendeciría día y noche el patriarcal +dominio que por ellos vela. + +Desgraciadamente, nuestro sistema de colonización pierde su semejanza +con el de las demás, en otras muchas cosas, haciendo llegar no pocas +veces la metrópoli á sus posesiones un hálito que si en Europa vivifica +en el Asia envenena. + +En Oriente el español no puede ni debe ser más que español, ajeno +de pasiones políticas y exento de miserias cortesanas. La clave de +este principio fundamental de colonización está en los gabinetes +de Madrid. La elección del empleado, su mayor saber, las garantías +para el porvenir y la verdadera estabilidad son las bases en que se +asienta en otras colonias la gran obra de su dominación. + +La Inglaterra en la India, la Holanda en Java, y hasta el Portugal en +China, sus empleados son escogidos entre los buenos, son vigilados y +templados en el yunque de una constante inspección. El que sale de +la prueba, el que con su ciencia y merecimientos es declarado como +bueno, su porvenir en Colonias es seguro, cual seguro es el bienestar +de sus deudos si alguna de las enfermedades le hacen dormir el sueño +eterno lejos de su patria y de la fosa donde descansan los suyos. + +Bajo este principio nace la emulación y el perfeccionamiento en la +esfera del deber. La práctica facilita el trabajo, al par que las +virtudes del bien y de la moralidad se aunan bajo la morada en que +se podrán llorar ausencias, mas no temer la venida del correo y la +cesantía, y con ella quizás el mendigar el pan ó volver á su nativo +suelo enervadas las fuerzas por una laboriosa aclimatación, ó muerta +la fe ante una larga serie de sacrificios olvidados. + +Estabilidad y suficiencia en el empleado. He aquí la clave de todas +las mejoras. + +Filipinas es dócil y ama al español. La suerte de Filipinas reside +en Madrid. + +Con tiempo damos el alerta desde sus tranquilas tiendas. + +Mucho se habla de nuestras colonias del Asia y no menos se escribe, +¿pero en qué tonos? ¿por quién? y sobre todo ¿con qué grados de +conocimientos? Unos, porque absolutamente no conocen la localidad; +otros, porque alientan ideas rutinarias ó quizás lo que es peor, +por querer vengar rencillas y miserias, y los más, porque toda su +experiencia y saber se reduce á haber ido cuarenta días en un camarote, +instalarse en Manila, cobrar una nómina conociendo al habilitado, +aunque no siempre al jefe, extender sus correrías por el país á +la Calzada, los _fosos_ de Santa Lucía, el campo de _Bagumbayang_ +y lo más lo más llegar á las aguas de _Malinta_, ó á las provistas +despensas de los frailes de _Imus_; y con semejante extensión de +tierra y el solo hecho de haber desembarcado en Manila y vivido unos +cuantos meses ó años dentro de su murado recinto, arreglan el país +y escriben furibundos artículos que no tienen de Filipinas más que +las gotas de sudor que caen de la frente á la cuartilla. + +Es preciso comprender y acabar de persuadirse que Manila ni +personifica ni representa más que un pueblo grande, que en vez de +reflejar las costumbres de la India lo hace más bien de las de Europa. + +¿Qué español que no haya salido de Manila conoce las costumbres de +los siete millones de habitantes de las Islas, ó los rudimentos de +cualquiera de los treinta y tantos idiomas que se hablan? Ninguno. + +Filipinas donde hay que estudiarlo, es en sus dilatadas _pampas_, +en sus bosques vírgenes, en sus campos de impenetrables _cogonales;_ +allí bajo la palma ó la bonga vive y muere el indio en su primitivo +estado, con su dulce carácter, su notable indiferentismo y su +felicidad no perturbada por las exigencias que aumentan al par que +la civilización crece. + +El elemento español, volvemos á repetirlo, porque mucho importa, es lo +primero en que debe fijar el Gobierno todo su cuidado. La ignorancia +por una parte, antiguos hábitos por otra y confusas ideas que no +concluyen de conocer las cabezas en que bullen el daño que hacen, es +lo que, salvo honrosísimas excepciones, constantemente están llegando +á las ricas y fértiles comarcas del Oriente. Hasta el día en que el +funcionario se persuada que al llegar al Corregidor debe ser otra cosa +distinta de lo que hasta entonces fué; hasta que comprenda que ciertas +ideas debe guardarlas cuidadosamente en el secreto santuario de los +recuerdos sin que jamás salgan á la lengua; hasta que la inamovilidad +del empleado sea una verdad al par que verdad sea su suficiencia; +hasta que la confianza y las garantías alienten el comercio y con +él la acumulación de capitales; hasta que el español descentralice +el producto de manos extranjeras; hasta que una buena inteligencia +secundada con un buen deseo, haga de las provincias tabacaleras lo que +deben ser; hasta que la ilustración universitaria llegue solamente al +conocimiento de la virtud y no al comentario histórico de los pueblos +y de los derechos de los hombres; hasta que ingenuamente y con los +datos á la mano confesemos que el fraile podrá ser, habrá sido y será +en Europa lo que se quiera, pero que en Filipinas es una necesidad +personificadora de dominación y de ahorro, lo primero, porque fueron +siempre españoles, porque ejercen una influencia positiva y porque +conocen el país; y lo segundo, porque son los soldados avanzados que +menos cuestan al Estado; hasta que el conocimiento del fraile origine +las garantías para el porvenir que tiemblan al par que preveen; hasta +que en ellos renazca la antigua confianza, no del poder omnímodo que +ejercieron, sino de la estabilidad porque temen, ante cuyo temor nace +el indiferentismo, que previene, al par que aleja á las procuraciones, +acumula en las misiones ú oculta en lo más recóndito de los claustros, +capitales que estarían en circulación; hasta que la conciencia no +salga de la persuasión del misionero español; hasta que al Gobernador +superior se le den facultades propias, creando una verdadera situación +de confianza en los actos del que manda, como confianza debe tener +en él quien le nombra; hasta que los centros gubernativos ejerzan +alguna policía llevando su mirada inspectora á un poco más allá de los +cortos renglones de un pasaporte; hasta que el ministerio de la ley +corra parejas con el sacerdocio de la conciencia; hasta que el hálito +revolucionario que se asienta en el viejo mundo ante los humeantes +escombros de la _Commune_ y las teorías de la Internacional, quede +dentro de la Administración de Correos de Manila, no llegando jamás á +despertar inteligencias, que ni alientan ambiciones porque no conocen +necesidades, ni abrigan miserias, porque sus odios son francos y se +dirimen con el talibón ó la flecha y no con sonrisas hipócritas que +encubren la farsa y la mentira; hasta que esto poco á poco no vaya +corrigiéndose, el extenso Archipiélago filipino no llegará á la meta +de felicidad, de bienestar y de riqueza á que es acreedor. + +Demasiado comprendemos que el remedio á lo anterior no cabe en las +bases de un proyecto ni en la sola concepción de un buen deseo; +buenísimos los han tenido algunos de los ministros que se han venido +sucediendo en la cartera de las Colonias, pero el mal es antiquísimo +y el remedio necesariamente ha de ser paulatino. Esto prácticamente lo +ven los gobernantes á los primeros pasos que dan en el terreno de las +mejoras. La imposibilidad por una parte, falta de tiempo por otra, +y circunstancias gravísimas y difíciles en la metrópoli las más, +son los principales escollos que tenazmente se oponen á los mejores +deseos que á más de lo anterior y de estar abstraídos por tanto y +tanto acontecimiento por que está pasando nuestra querida España, +luchan con la distancia, la falta de datos, la adulteración de los +hechos, la imposible inspección y el tardío remedio. + +Gran patriotismo, tiempo, inteligencia y buenos deseos, y todo se +andará. [3] + + + + + +CAPÍTULO VIII. + +Islote de San Bernardino.--El Gran Pacífico.--Cielo y +agua.--Nostalgia.--El secreto de las mareas.--Calma sospechosa.--Pesca +del tiburón--Los crepúsculos en la mar. + +Poca fué la estancia en San Jacinto y pocos fueron los víveres +con que pudimos reforzar las cantinas de la _María Rosario._ Unas +cuantas cabras, un centenar de aves y algunas verduras, fué todo lo +que pudimos conseguir. + +Aprovechando la brisa matinal, salimos del pequeño puerto de San +Jacinto poniendo proa al cercano islote de San Bernardino, el cual +no tardamos mucho en doblar, merced á la _empopada en redondo_ que +nos favorecía. + +El pequeño islote poco á poco fué ocultándose en los espacios, siendo +sus difusos contornos el adiós que nos daban las playas filipinas. + +La _María Rosario_ navegaba en ancha mar. Las revueltas ondas del Gran +Pacífico nos mostraban por doquier los inmensos dominios donde viven, +sin percibir por ninguno de los horizontes, la arena donde mueren. + +El gran número de islas que dejamos tras la estela, la diversidad de +panoramas que habíamos admirado, la riqueza del suelo, la patriarcal +y primitiva vida que reflejaban en sus toscas construcciones, el sin +número de casas de nipa y palma enclavadas en el monte y en la playa; +todo, todo desapareció. + +¡Solo cielo y agua! ¡Solo inmensidad! + +El Océano tiene para mí tantos recuerdos, nos conocemos tanto, y me +son tan familiares sus manifestaciones, que siempre que tras algún +tiempo contemplo su grandiosidad, experimento un indescriptible placer. + +El Océano constituye una verdadera necesidad de mi vida. + +Lo mismo que para apreciar la salud es preciso haber estado enfermo, +así para comprender ciertos problemas de la vida, hay que ir á leerlos +á los _azules desiertos_, misteriosos y dilatados dominios que no se +sujetan á más ley que á la de Dios, ni reconocen más soberanos que +al gigante del día que deshace en perlas sus brumas, y á la tímida +_sultana_ de la noche, que muestra su influencia en esos misteriosos +besos en que las ondas elevan hacia el á su espuma, cual si fueran +los brazos del amante, que buscan á su amada. + +El misterio de las _mareas_ está basado en la simpatía que tiene +el Océano con la luna. Mientras esta alumbra con su pálida luz, los +genios de la mansión de los corales alzan hacia ella la superficie de +su líquida cárcel; cuando se retira, cuando apaga su último destello, +los genios duermen, quedando las ondas en su natural estado. + +La _esclava_ del sol puede estar orgullosa de su _señor,_ que la +presta la majestad bastante, para que reine durante la noche. + +El que no conoce el Océano; el que no ha vivido algunos días en sus +dominios, es un _sér imperfecto_. + +Los árabes se conceptúan desgraciados hasta que no visitan la Meca; +yo en cambio creo que la verdadera desgracia es la de morirse sin +haber recorrido el Océano. + +El Océano es el único _maestro_ que en la vida enseña á amar y +á perdonar! + + * * * * * + +La _María Rosario_ navegaba por el Pacífico con una marcha de _ocho +nudos_, cuando de pronto en la noche del día primero de Agosto fué +aflojando el viento, cesando á las pocas horas por completo. + +En calma amaneció el día dos, pero en una de esas calmas que indican +ser precursoras de borrascas en la pesadez de su influencia, en el +sudor pegajoso y poco franco que origina, y en los tintes plomizos +que toman las aguas, las cuales adquieren una completa inmovilidad; +una de esas calmas en que ni el timón rige, ni la vela _flamea_, +ni el _catavientos_ oscila, ni el mar muestra en la superficie de +su insondable abismo, ni el más ligero ampo de espuma, ni el más +imperceptible de sus movimientos. + +Por las _portas_ y _batallolas_ de popa, de cuándo en cuándo +se divisaban las ondulaciones proyectadas á flor de agua por el +inseparable compañero de los barcos en las regiones de calma, por +el más carnicero y terrible habitante de las ondas, por el temido +tiburón. + +Uno de grandes proporciones pagó con la vida su persistencia. + +A cosa de la una de la tarde, después de darnos la observación +la situación de 14° 2' latitud N. y 141° 13' long. E., se armó el +aparejo de pescar; varias veces el tiburón se acercó á la carnaza +que envolvía el hierro; varias veces había mostrado á nuestra vista, +transparentando en el azul espejo su blanco vientre al revolverse +perezosamente sobre su plomizo lomo para morder, y varias veces se +había frustrado el que los corbos dientes del anzuelo hicieran presa, +hasta que excitado el voraz apetito del monstruo, se colocó de dos +fuertes aletazos al alcance de cebo, el cual vimos sumergirse en +la informe masa que presentaba su descomunal boca. La fuerza de +la embestida y la violenta contracción de sus poderosas mandíbulas +armadas de triple hilera de dientes, fueron bastante á sepultarle +en la cabeza las afiladas barras. + +Herido el tiburón trató de apelar á la huida buscando en los profundos +abismos su salvación; mas todos sus esfuerzos se estrellaron en lo +bien templado del hierro que lo aprisionaba, y en la consistencia +del _aparejo_ que lo sostenía. + +_Sujeto el cabo é izada_ la cabeza del tiburón fuera del agua, se le +echó un doble aparejo _oprimiendo_ en el círculo de un nudo corredizo +las aletas. En tal estado la muerte del tiburón es segura; hasta que el +círculo del nudo corredizo no se entierra entre la blanda carnosidad, +y las aletas no presentan un fuerte apoyo, todavía puede librarse de +la muerte, bien safándose del hierro por desgararse la piel á los +supremos esfuerzos del animal, bien y debido á aquellos el romperse +el cabo ó el mismo hierro, lo que no sucede cuando queda suspendido +por el anzuelo y por la doble cuerda. + +Al alcance del brazo de la tripulación permaneció el tiburón más +de media hora, recibiendo en la cabeza en ese espacio de tiempo un +sinnúmero de golpes con hachas y _espeques._ + +El que no haya presenciado la muerte de un tiburón, no puede +comprender el gran principio de irritabilidad y fuerza vital que +posee su organismo. Mucho tiempo después de estar separadas sus +grandes vísceras, producen las masas informes del tiburón terribles +contracciones que algunas veces han sido bien funestas, pues el +poco conocimiento ó la imprudencia han sido causa de que algunos +pasajeros hayan perdido un pie ó una mano, entre mandíbulas que creían +desprovistas de fuerza vital. + +En la comida de la tarde se nos sirvió un plato de tiburón, del +cual podemos decir sucede con él lo que con otros muchos animales, +que no se comen porque la tradición, sin consultar con el paladar, ha +puesto su veto, veto que nosotros hasta cierto punto podemos desmentir +respecto al tiburón, el cual tiene gastronómicamente considerado, +mucha semejanza con el llamado cason. + +Agotados los comentarios y depurado bajo todas sus fases el +acontecimiento del día, pues acontecimiento es á bordo cuando se lleva +una larga navegación cualquier incidente, volvimos nuevamente á la +desesperante calma que tenía al barco cual si estuviera enclavado en +aquel dilatado desierto de agua. + +Ni el _catavientos,_ ni las nubes, ni el barómetro, ni el cariz del +cielo nos presagiaban señales de viento, reinando absoluta inmovilidad +en las ondas y en las lonas. + +En tal estado, vino el crepúsculo vespertino. + +El que no ha contemplado un crepúsculo vespertino en las zonas +intertropicales, no ha visto la celeste bóveda en toda su belleza. + +En el crepúsculo á que nos referimos, parecía que el Creador había +depurado todas las divinas tintas celestiales para esparcirlas en +la inmensa bóveda, en la cual poco á poco fueron confundiéndose á +medida que el gigante de la luz hundía su lumbre en los horizontes +del Poniente. + +En aquellos momentos todos estábamos sobre cubierta; todos admirábamos, +y todos callábamos, porque nuestro espíritu, en alas del deseo, +se posaba en otras regiones. + +¡Todo era sentimiento! ¡Todo poesía! + +¡El día iba á morir! + +Una ligera brisa del Sudeste hinchó las velas, murmurando triste entre +_jarcias_ y _obenques_, y compactos y plomizos celajes aparecieron por +los horizontes de la aurora, trayendo en su seno la inmensa mortaja +que bien pronto cubriría todo el espacio, abriendo una _hoja_ en la +historia del ayer, y _borrando_ una _página_ en el _libro_ del mañana. + +Lo que el alma experimenta en esos momentos no se puede explicar; +el mortal se aproxima á Dios, y el hombre es demasiado pequeño para +remontar su vuelo al conocimiento del Creador. + +La muerte del día se asemeja al último suspiro del moribundo. El +último aliento del enfermo es una palabra de perdón; la última mirada +al sol que desaparece es una oración. + +El crepúsculo matutino es la actividad, la vida. El vespertino es +el sentimiento, la poesía. Aquel, la juventud, la primavera; este, +el otoño, la melancolía. El primero es el alegre trino del ruiseñor, +la exuberancia de vida de la verde hoja, el vivificador grito de +¡tierra! del náufrago marino; el segundo, el clamor de la solitaria +tórtola que gime entre la floresta, la mustia hoja arrastrada por el +cierzo, la blanca lona, que cual las alas de la gaviota, se cierne +en los poéticos lagos. + +La corta duración del crepúsculo matutino crea la admiración, la del +vespertino, los recuerdos. Estos, para una madre alejada de su hijo, +representa una lágrima; para el amante, un suspiro; para el poeta, +una inspiración. + +Todas las ideas que nuestra mente forja ante el sol que desaparece, +son otros tantos pensamientos de amor. + +El espíritu siente una extraña armonía ante el mudo estertor del día +que muere, como igualmente al percibir las primeras caricias del que +nace; en aquel, las vibraciones que dan las sensibles cuerdas del +alma, originan acordes tan dulces como la mirada de la tierna madre +que vela el tranquilo sueño de su hijo; en el último, los acordes son +alegres y ligeros, cual las modulaciones del jilguero. Los primeros +son el _nocturno_ sublime de la muerte; los segundos, el bullicioso +_allegro_ de la vida. + +El crepúsculo vespertino, visto desde un mirador, es sumamente bello; +contemplado en regiones intertropicales desde el puente de un buque, +es altamente conmovedor. + +Ningún espectáculo produce tanta admiración como ver por primera vez +la caída de la tarde en medio de las inmensas soledades del Océano. + +No hay nada que hable tanto al corazón como los cambiantes que ese +espectáculo desarrolla en su gigantesco panorama. Rizadas olas por +doquier, reflejando en su seno colores indefinibles que salpican +el firmamento, bulliente estela revolviendo entre su espuma tintes +oscuros, graznidos lúgubres de pájaros marinos, y parduscos horizontes +que se estrechan, forman el imponente y majestuoso cuadro. + +El círculo inmenso que á la vista se presenta por momentos se +reduce. El marino entonces, cual el autor de los _Tristes_ encomendaba +al _Noto_, murmurase una súplica al oído de Augusto, deposita en el +céfiro que acaricia la lona de su ligero buque un pensamiento que +generalmente dice ¡_para ella_! Este ¡_ella_! sintetiza toda una +poética historia. + +Con la puesta del sol, la muerte se presenta ante la imaginación +del navegante, y recuerda el humilde techo del hogar doméstico, el +apacible calor de la casa, el ángel de sus amores. Ensimismado en +esos tiernos recuerdos contempla la última luz del moribundo día, +llevándole su fantasía á los sitios que sueña. + +En esos momentos una sonrisa se dibuja en sus labios, y una silenciosa +lágrima rueda por sus facciones, valientes, cual los fieros elementos +que las rodean, rudas, como el aquilón que sobre ellas se estrella, +y vivas, cual los tropicales rayos que las alumbran. + +La lágrima del hijo del mar compendia toda una existencia de +recuerdos. Aquella lágrima es la carta que dirige al sér por quien +sueña, desde los salados desiertos del Océano, ora envuelto en la +inamovilidad de la calma, ora en medio de la terrible lucha de gigante +que continuamente tiene que sostener con las embravecidas olas que +mugen á sus pies, y con las compactas nubes que ruedan sobre su cabeza. + +La anterior misiva se diferencia de todas las demás, en que aquella +al ser oreada por el último rayo del sol se eleva á Dios y Él es el +encargado de llevarla al corazón del sér por quien se vierte, bien en +el perdido rumor de la medrosa noche, bien en el espejo de la pálida +sultana de los harenes de los céfiros, bien en los misterios de los +sueños, ó bien en el incomprensible arcano de los presentimientos. + +¡Cuántas veces el aroma de la flor, ó el murmurio de la fuente, son +los medios de que el Hacedor se vale para susurrar en el alma querida, +esas _mudas_ y misteriosas palabras que se escriben en el grandioso +libro de la naturaleza! + +Una de las sublimes páginas de ese gran _libro_ que abraza toda la +creación, y que solo á su Autor le es dado hojear, la compone el +crepúsculo vespertino. + +¡La síntesis del Gólgota la representa el vespertino crepúsculo! + +¡A los cansados rayos de la tarde se puso la última letra del sublime +epílogo de la redención! + +¡El Dios-hombre elevó á su Padre el último aliento entre el sentimiento +de la naturaleza! + +¡La agonía del Hijo de María se confundió con la agonía del día!... + + * * * * * + +El día muere, el velamen muge, las olas crecen, la humedad entumece los +miembros y las dulces ilusiones se convierten en tristes realidades, +al ver solo inmensidad en nuestra alma, inmensidad bajo nuestros piés +é inmensidad sobre nuestras cabezas. + + + + + +CAPÍTULO IX. + +¡Orza!--De vuelta y vuelta.--Tiempo duro.--Siniestros +preparativos.--Falta de crepúsculo--_La piel de zapa_.--¡El +tifón!--Baja de barómetros.--Pobre _María Rosario_!--Horas de +agonía.--Las seis de la tarde del cinco de Agosto.--¡Una pulgada +de descenso!--Salida de la luna.--Esperanzas--Fúnebres fechas.--El +_Malespina_.--Cuatro días sin comer. + +La voz de _¡orza!_ fué la salutación que recibió mi despertar el día 4. + +--Parece que orzamos, ¡eh!--le dije con tono malicioso al Padre +Recoleto, compañero de camarote. + +--Toda la noche hemos estado de vuelta y vuelta; la ventolina se +cambió en viento duro, y ya le tenemos de mal cuadrante. + +La voz del capitán interrumpió la conversación. + +¡Lista maniobra virar! ¡Levanta muras! ¡Cambia en medio! + +Estas concisas palabras fueron perfectamente interpretadas por +la tripulación, y á nosotros nos pusieron en conocimiento de que +navegábamos de vuelta y vuelta. + +El tiempo principió á arreciar. + +Se pudo hacer observación, y nos situamos á los 12° 39' lat. N., +y 139° 38' long. E. del meridiano de Greenwich. + +A las dos de la tarde todos los síntomas eran de aproximarse uno de +esos terribles fenómenos llamados _tifones_, propios de los mares de +China y del Pacífico en latitudes determinadas. + +Mares vivas tendidas y gruesas del Nordeste, vientos duros de aquel +cuadrante, intermitencias huracanadas, cielo y horizontes cerrados, +barómetros bajos, completa movilidad en la aguja del _aneróide_; +esto agregado al color plomizo de las aguas, á la pesadez de la +atmósfera, que por momentos se achicaba cerrándonos los espacios, +y á la menuda llovizna que constituyen la _garua_ intertropical, +nos pusieron en verdadera alarma, alarma que se justificó con las +voces de mando del capitán, que desde el puente gritó: ¡listas todas +las guardias! ¡aclarar aparejos! ¡listos gavieros! + +Cada uno ocupó su puesto, reinando un momento de silencio. + +Después ... después nos persuadimos de que el barco se preparaba á +recibir un tifón. + +Rodaron motones y cuadernas, se sacaron de la bodega cabos y cadenas, +se aprestaron aparejos de respeto, se calaron masteleros, se trincaron +lanchas y maderas de reserva, se revisaron bombas y escotillas, +se apilaron cadenas, se afianzaron las maniobras de serviolas, se +clavaron lumbreras, escotilla y escobenes, se guarnieron burdas, se +tendieron cabos de cabilla á cabilla, se puso doble cadena al timón, +colocando dos rebenques para atar al timonel, y en fin, se tomaron +por el entendido capitán cuantas determinaciones surgieron en su +imaginación la lucha que presentía habíamos de sostener bien pronto +con la furia desencadenada de los elementos. + +A la caída de la tarde la _María Rosario_, desprendida de todas sus +galas, presentaba un aspecto sombrío y aterrador. Aquella no era +la velera nave que, largo todo su blanco trapo, aprovechando vela y +rechinando los guarda-cabos de su bolina, paseaba su ligera quilla por +el azulado manto, bordando de encajes de espuma la plateada estela; +aquella no era la coqueta de los mares que se balanceaba á los besos +de la aurora en las matinales marejadas, hundiendo en las cristalinas +ondas sus ligeros tajamares: aquella no era la orgullosa señora de las +saladas regiones. La sultana que imponía leyes al adormecido Océano +en la caña de su timón, era la humilde esclava del potente monstruo +de los mares, que despertaba de su letárgico sueño revolviendo en +sus convulsiones inmensas montañas de hirviente espuma, atronando el +espacio con sus potentes mugidos. + +¡El día cuatro no tuvo crepúsculo! + +El paso de la claridad del día á las tinieblas de la noche fué +momentáneo. + +¡Qué triste es un día sin sol! ¡Qué amargura se experimenta al +presentir la muerte sin que nos rodeen seres queridos, flores, +pájaros y transparentes cielos! + +A las cinco, la oscuridad era completa. + +Todos comprendíamos el peligro, mas ninguno lo expresaba. + +El barómetro era el único que en aquellos momentos de angustia tenía +elocuencia: esta, aunque muda, poseía la más fuerte de las razones. ¡La +convicción de la realidad! + +El descenso de la columna barométrica vertía en nuestra alma las +mismas amarguras que tan magistralmente describe el gran fisiólogo +del corazón humano en la reducción de su _piel de zapa_. + +Las nueve era la hora señalada para la salida de la luna, la cual +nos marcó su influencia con fuertes chubascos del Nordeste. + +El barómetro señalaba 29,35. En pocas horas había bajado 65 +centésimas. La observación del barómetro, la dirección de los chubascos +y el cariz en general, nos patentizaban que el destructor tifón pronto +nos envolvería en alguno de los anillos de sus espirales zonas. + +Ciñendo mura babor nos manteníamos, sujetando al barco las gavias +bajas, mayor cangreja y trinquetilla; todas las demás velas iban +aferradas en sus vergas con dobles tomadores. + +El barco cada vez trabajaba más, por efecto del fuerte viento +y grandes mares que por su dirección nos indicaban que el huracán +corría del Nordeste. + +Sabido es que estos fenómenos llevan en su vertiginosa carrera los +movimientos de rotación y traslación, originando poderosas comentes +en espiral más ó menos fuertes, á medida que las zonas de aquellas +se alejan del punto céntrico de donde se desarrollan. + +El círculo del tifón es lo que se llama _vórtice_; aquel círculo es +el que comunica sus estragos á los demás que lo envuelven, siendo +los movimientos de rotación y traslación tanto más vivos cuanto más +reducida es la primera vuelta que forma la espiral. + +¡Desgraciado del barco que lo envuelva el vórtice! ¡Infeliz del pueblo +que haga experimentar sus estragos! + +¡El tifón se acercaba! ¿Nos cogería el vórtice? Es decir, +¿moriríamos? Solo Dios, solo Él, á quien en esos momentos todos claman +y todos creen sabía nuestro destino. + +En la mayor de las agonías, en la de la incertidumbre, nos cogió +la escasa claridad de un día que presagiábamos sería el último de +nuestra vida. + +La observación de las seis de la mañana aumentó la agonía. + +¡El barómetro marcaba 29,30! La impresión atmosférica cada vez mayor, +el enrarecimiento del aire más sensible, y la influencia del fenómeno +perfectamente indicada nos señalaba su proximidad. Apenas teníamos +horizontes, y estos de un color plomizo muy pronunciado; el viento +completamente huracanado traía su furia del Nordeste; las mares se +precipitaban unas á otras en inmensas trombas, las cuales al romper +rebasaban la obra muerta, siendo infructuosas las bombas que no se +dejaban de la mano; la impetuosidad de los vientos arrancaba montañas +de espuma que en menuda lluvia nos azotaba; cerrando tan angustioso +cuadro mares encontradas que hacían retemblar á la pobre _María +Rosario_, que unas veces hundía en el abismo la perilla del bauprés, +para luego verla levantarse trabajosamente y rozar con la espuma las +_batallolas_ de popa. + +¡Un esfuerzo infructuoso en uno de esos momentos, un golpe de mar +combinado con una ráfaga del huracán y.... + + * * * * * + +y una línea que se abre en los abismos cerrándose inmediatamente +hubiera guardado en el misterio existencias que alentaban vida, salud, +amores, esperanzas, ilusiones! + +¡Venid, ateos, amarráos á un palo; contemplad uno de estos fenómenos +y veréis cuál distinto es el sofisma que se fragua al calor del +gabinete, á la potente al par que salvaje y majestuosa realidad +que os enseña un Dios que renegáis por un mal entendido orgullo, +no porque no le creáis! ¡Sabed que hay Océanos sin fondo, y que +una sola línea que inmediatamente se cierra, puede sepultar todos +vuestros falsos templos y todas vuestras ciudades, que por grandes +y populosas que sean, comparadas con la inmensidad del Océano, son +muchísimo menos que palacios de cartón que desaparecen al capricho +del niño que momentáneamente recrean. + +A las seis de la tarde el huracán era deshecho. Su descripción es +imposible. La pluma jamás puede llegar á estas manifestaciones de +la naturaleza. + +El que escribe estas líneas ha recorrido muchos mares; le son conocidos +los fenómenos marítimos, pero en verdad, ni en su memoria, ni en su +imaginación, pudo nunca comprender el espectáculo que en los cielos +y en los mares desarrolla un tifón. + +La mayor parte de las velas, á pesar de ir perfectamente _aferradas_, +se _rifaron_; el viento producía entre _jarcias_ y _obenques_ +sonidos metálicos imposibles de imitar y los mares engrosaban más y +más destruyendo la _obra muerta_. + +La _María Rosario_ no gobernaba. La caña de su timón era impotente. + +¡El barómetro marcó 29,16! + +¡¡¡Cerca de una pulgada de descenso!!! + +El vórtice debía estar próximo á las muras. + +Eran las nueve de la noche al notar la anterior bajada, enormísima +al tener en cuenta las latitudes en que se verificaba. + +La luna salía á las diez menos cuarto. + +Tal situación no podía prolongarse. + +El estado en que se encontraba el barco admitía pocas horas de +esperanza. + +La influencia de la luna había de resolver la situación. + +Aquí no era ya la agonía de la _Piel de zapa_ de Balzac, sino +la magistralmente descrita en el Frollo de Víctor Hugo, con la +diferencia de que en aquella había blasfemias, y en la nuestra +recuerdos y oraciones. + +La aguja del reloj marcó las nueve y media.... Las diez menos veinte. + +La vista no se separaba de la columna barométrica cayendo fatídicamente +en el alma, cada uno de los acompasados golpes del péndulo. + +¡Cuántos pensamientos en aquellos supremos instantes! ¡Qué de +recuerdos! ¡Qué de zozobras! ¡Qué de esperanzas! + +¡Debe ser tan terrible morir ahogado dentro de las cuatro tablas del +camarote! Esta idea me asaltó en aquellos instantes y resuelto á morir +á la vista del cielo fuera de aquel ataúd, me puse de pie para salir +de la cámara. En aquel instante la campana dió los tres cuartos. + +La luna debía estar en su carrera visible. + +La percepción de la campanada se confundió con la visual al barómetro. + +¡¡¡Principiaba á subir!!! + +¡¡¡Nos habíamos salvado!!! + + * * * * * + +Las grandes mares que el tifón había dejado á su paso fueron poco +á poco aplacándose, cesando la furia del viento á medida que la +influencia del fenómeno iba disminuyendo al alejarse de nosotros, +siguiendo su destructor derrotero, en el cual había de sembrar ruinas +y espantos. + +Tan funestos se han considerado siempre los tifones y tan frecuente +su desarrollo en los mares de China y parte del Pacífico en los +meses de Agosto, Setiembre y Octubre, que constituyen el trimestre +del cambio de los equinoccios que antiguamente no se admitía por las +casas aseguradoras ningún riesgo, marítimo en expediciones para dichos +mares y en tales meses. + +Terribles y misteriosos naufragios registra la historia de la +equinoccial de Setiembre. Los puertos de China, del Japón y de +Filipinas guardan escritos en informes restos, imperecederas memorias +de fenómenos pasados que nos hacen temer por los venideros. + +Hace cinco años á la fecha en que escribimos, el 21 de Setiembre de +1867, si mal no recordamos, salió del puerto de Hong-Kong con rumbo +á Manila el vapor español _Malespina_. + +En el _Malespina_ venía un numeroso pasaje. + +El vijía del Corregidor esperó en vano un día y otro día tenerlo á +la vista. + +¡El _Malespina_ no se descubría! + +Pasaron más días y la intranquilidad creció de punto. + +Cada cual explicaba la tardanza del vapor á su manera, suponiéndose +estaría al seguro abrigo de algún puerto al cual hiciera arribada. + +Se siguió esperando. + +¡El _Malespina_ no llegaba! + +Las suposiciones tranquilizadoras se convirtieron en una alarmante +impaciencia. + +Cada cual anhelaba algo. + +Era conductor de pasaje y de correo; por lo tanto, el que no esperaba +abrazar á un ser querido, aguardaba los consoladores lenitivos que +latentemente sostienen en las ausencias pedazos de papel á los cuales +se les da vida al correr la pluma, de cuyos puntos se van desprendiendo +consuelos y esperanzas. + +En vista de la tardanza salió otro correo. Este volvió, más ... nada +sabía del _Malespina_. + +Cinco años largos han transcurrido desde entonces y nada sigue +sabiéndose de aquel barco. + +Ni una tabla, ni un pedazo de lona, ni el más ligero vestigio ha +venido á atestiguar la catástrofe. + +Las olas y las nubes fueron los únicos testigos. + +Las nubes y las olas empujadas por el destructor hálito del tifón, +guardan en sus insondables misterios una historia más. + +Si el voraz diente de los monstruos marinos ha respetado las osamentas +humanas, en el profundo abismo, sobre un lecho de algas y corales +habrá entrelazados restos de dos seres. + +Entre los pasajeros venían dos jóvenes que hacía pocos días se habían +jurado fe eterna al pie de los altares. + +El bramido del viento confundiría la última palabra de amor de aquellas +dos almas, el rugir de las olas su último suspiro, y quién sabe si +algún rayo de la poética luna su última mirada. + +¡Cuántas historias semejantes á esta no guardarán los mares! + +Las desconsoladoras descripciones de tifones que frecuentemente leemos, +nos patentizan más y más que la _María Rosario_ estuvo en inminente +peligro de haber seguido la misma suerte que el _Malespina_. + +Dios, sin embargo, no tenía contados nuestros días, y con la calma +de los vientos y de los mares se tranquilizaron los espíritus, +armonizándose las costumbres y la manera de ser de á bordo. + +Cuatro días habíamos estado sin poder encender los fogones; cuatro +días que atendidas las provisiones, puede decirse, estuvimos sin comer. + + + + + +CAPÍTULO X. + +Veintitrés grados en treinta y tres días.--Inseguridad en la +monzón del SE.--Calmas desesperantes.--Los viajes largos.--Los +ranchos.--¡Tierra!--Costas de Guaján.--Islote de las Cabras.--Puerto de +San Luís de Apra.--Vegetación de Marianas.--La sanidad y la capitanía +del puerto.--Desembarque. + +Con vientos variables y navegando bien en popa, bien en largo, pudimos +contrarrestar la gran corriente ecuatorial, que muchas veces desvaneció +nuestros cálculos. + +Día hubo que el barco parecía iba dejando muchas millas por la popa, +y al creer encontrarnos con una buena singladura, nos situaba la +observación más atrás que estábamos el día anterior. + +¡Llevábamos treinta y tres días de navegación, y escasamente habíamos +andado 23°. + +Para estar á la vista de Guaján, nos restaba unas 120 millas. + +Los víveres iban escaseando, y el agua había que refrescarla +constantemente con la que se recogía de los aguaceros, tan comunes +en aquellas latitudes. + +Á pesar de ser el mes de Septiembre, y por consiguiente estar en plena +monzón del SE., puede decirse tuvimos vientos de todos los cuadrantes +menos de aquel. Esto demuestra una vez más lo insegura que es dicha +monzón, lo que no sucede en la del NE., por lo menos en el derrotero +que seguíamos. + +El que ha participado una sola vez de las comodidades de un barco de +vapor, apenas concibe exista uno solo de vela. Eso de pasar un día y +otro día, y otro, y otro, sin adelantar un cable, sin que haya cálculo +posible, ni conjetura racional respecto á la llegada y á la marcha, +es insufrible. + +Los calmazos de los equinoccios constituyen la mayor de las +contrariedades de los barcos de vela. Nace el aburrimiento de la +monotonía, y con él la desesperación y el agriarse el carácter, +hasta el punto que se hace vidrioso y estalla por cualquier cosa, +produciendo ese sinnúmero de desagradables escenas que sin cesar se +suceden en largas navegaciones. + +El que era simpático se hace indiferente, concluyendo por ser +antipático, y en tal estado, una mirada, una palabra, una reticencia, +un cambio de servilleta ó de asiento y ... adiós educación y +miramientos sociales. Esto con el que fué simpático, pues con el que +no lo fué, los disgustos son inevitables. Verdad es que es terrible +eso de no haber medio de huir de una persona y tenerla constantemente +á una cuarta de las narices. + +Dicen que para conocer la educación nada hay como la mesa y el +juego; quien tal dijo no había hecho seguramente un viaje largo por +mar. Téngase presente que todo es relativo, y que al decir largo, +no se vaya á creer hablamos de un viaje de Santoña á San Sebastián, +ni de Valencia á Marsella, ni aun de Alicante á la Habana, sino de +Cádiz á Manila, por supuesto por el Cabo de Buena Esperanza, en barco +de vela y con 80 ó 100 pasajeros entre mujeres, hombres y chicos, +nacidos ó por nacer, pues rara es la barcada que hace su viaje por +el Cabo que no aumenta el personal del rol. + +El que hace uno de esos viajes que dura de cuatro á seis meses, +es el que puede decir dónde se conoce mejor la humanidad. + +Á los primeros días se cruzan ofrecimientos, á los siguientes palabras, +y en los restantes ... ¡ah! en los restantes ya no se cruza más que +alguna que otra bofetada entre hombres, y más que algún chisme entre +el bello sexo, que en una larga navegación ni aun es bello, pues el +pobre sexo toma un _color_, un genial, y aun cuando tiene excepciones, +un lenguaje que les digo á ustedes, que más de una vez hemos recordado +el Avapiés y la calle de Toledo. En fin, para acabar, conozco á una +_dama_ que tuvo que arrestarla el capitán. ¡Si sería brava! + +Las _delicias_ de los viajes por el Cabo se concluyeron. El Istmo de +Suez y la competencia cerraron aquella inolvidable vía, que para el +que la ha hecho, forma una verdadera etapa en su vida. + +Hoy hemos dicho que apenas se concibe un barco de vela; sin embargo, +nuestro convencimiento en contrario era tan perfecto, como que el +día diez y seis sólo habíamos andado doce millas. + +¡Y nos faltaban ciento veinte! + +Indudablemente los barcos de vela quedarán relegados únicamente para +el uso de los pescadores de caña y los jugadores al dominó. + +A más de todas las contrariedades en cuanto á la marcha que tienen +los barcos de vela, hay otras, mucho, muchísimo mayores. + +Da la pícara casualidad que los barcos de vela en que hemos hecho +viajes largos, pertenecen á armadores amigos y ... qué demonios, +la amistad ha de ser un poco indulgente, dejando quieto el pico de +la manta. + +Bastante decimos, sin embargo, que como dice el gran Príncipe de los +Ingenios, al buen entendedor ... y aquí el buen entendedor no es el de +la ínsula Barataria, si no el público y casi casi la autoridad. Verdad +es que como las pícaras _latas_ van soldadas, y ... luego como la +duración de los viajes no obedece á cálculo y ... la hoja de lata +no tiene agujeros, hay cada _rancho_ por esas bodegas que lleva +el germen, no digamos de un cólico, si no de un par de gruesas de +disenterías. Cierto es que hay un consuelo y es ... el de sufrir ó +reventar hasta que se llegue á puerto. + +Al de Guajan, punto al que llevábamos la proa, es adonde nosotros +deseábamos llegar, pero ... faltaban ciento veinte millas. + +Por último, como todo tiene su fin, y sin más accidente que sea de +contar, llegaron las primeras horas de la tarde del diez y siete +en que la voz de _¡tierra!_ se oyó del castillo de proa. Tierra, en +efecto, teníamos por el bauprés; al principio se divisó confusamente +por perderse entre las brumas, luego lo que apareció como una ligera +nube tomó contornos, luego se detallaron perfiles, y luego ... todo +volvió á confundirse en las sombras de la noche. Estábamos á unas +veinte millas de Guajan, la mayor de las islas Marianas. + +Al amanecer del diez y ocho nos encontrábamos muy cerca de los +peligrosos arrecifes que rodean la pequeña isla de las Cabras, la +que separa á la de Guajan un estrecho canal de fondo madrepórico. + +La vegetación de la isla se presentaba con toda la potente exuberancia +de vida de los trópicos. + +Bosques inmensos de altísimos cocos, pendientes lomas cubiertas +de entrelazadas rimas, dilatados campos salpicados de algodoneros, +cageles y limoneros admirábamos por doquier. + +El barco acortó vela manteniéndonos fuera de fondo esperando práctico, +mas esperamos una hora y otra, y ni el práctico ni el pequeño fuerte +que domina la entrada del canal daban señales de vida. + +El pueblo, ó mejor dicho, la ciudad de Agaña, pues ciudad es por la +gracia del Rey, que gloria haya, nuestro Sr. D. Felipe IV, no podía +vernos, pues á más de tener entre ella y nosotros la isla de las +Cabras, hay cerca de dos leguas del fondeadero, que lleva el nombre +de San Luís de Apra, próximos al cual estábamos y en el que habíamos +de anclar. + +En las salvas de dos pequeños cañones que monta la _María Rosario_, +mandamos una cortés salutación á los dormidos habitantes de Marianas, +los cuales nos correspondieron izando bandera en el fuerte y armando +botes en el puerto. + +A todo remo y en buena vela apareció por la desembocadura del canal +un bote ballenero. Bandera flotaba en la popa y galones relucían en +las bordas. La sanidad y la capitanía del puerto tuvimos á bordo. + +Después de enterarse el médico no había nadie de menos ni de más, y +el capitán del puerto de que no llevábamos _gato_ encerrado, previas +las formalidades de declinarse la responsabilidad del anclaje en la +experiencia del práctico, y tras algunas maniobras, se dió la voz +de _¡fondo!_ y fondo encontraron las uñas del ancla que rodó de las +_serviolas_ á la región de los corales. + +Treinta y cinco días nos había costado llegar. Ya estábamos en +Marianas. ¡El puerto todo lo borra! + + + + + +CAPÍTULO XI. + +Historia de las Marianas.--La tradición.--Los +chamorris.--Intolerancias.--El _Pico de los amantes_.--División de +razas.--Tinian.--Sarcófagos antiguos.--La casa de _Taga_.--Leyendas y +supersticiones.--Cultos y creencias.--Los _macambas_.--El _zazarraguan_ +y el _caifi_.--Los _anitis_.--La peña de _Fuuña_. + +El estudio de las islas Marianas lo dividiremos en dos partes; en la +primera, y aunque ligeramente, trataremos de lo que fueron antes de +pertenecer á España; en la segunda, desde que la bandera de Castilla +ondeó en sus playas. + +Respecto á su primer período ó sea antes de la conquista, los datos son +poco luminosos. No existiendo aquellos, se puede venir á deducciones +más ó menos acabadas, analizando la tradición y la leyenda, únicas +claves para el estudio analítico de todo pueblo que lo cubren las +sombras del ayer, cada vez más compactas al no legarle al hoy más +que las supersticiones que han venido perpetuándose en la mente de +padres á hijos, y que al llegar á nosotros remotamente nos aproximan +á darnos una idea de lo que fueron las antiguas razas aborígenes de +las actuales. + +Fundados en la tradición y ayudados de significativos vestigios, +podemos señalar á los primitivos habitantes de las hoy llamadas islas +Marianas, como procedentes de las razas japonesa y malaya. + +En cuanto á la manera de ser de aquellos habitantes, á los primeros +pasos que se dan en el origen de algunas leyendas que aún relata el +país, encontramos los comprobantes que señalan un pueblo que ha tenido +dentro de su constitución el feudalismo absoluto, y por consiguiente, +una marcada división de clases. Entre estas se conocían los llamados +_chamorris_ ó antiguos magnates, que si no tenían la almenada torre +y el _rollo_ de sus inmunidades, con los atributos de mesnaderos de +horca y cuchilla de nuestros antepasados, poseían en toda su desnudez +cuantos abusivos derechos se irroga el fuerte contra el débil, en todo +pueblo en que ni el cristianismo ha suavizado los sentimientos, ni la +civilización las costumbres. La división de razas y poder del chamorri, +se presenta á los ojos del viajero que recorre las islas á poco que +las estudie bajo el prisma de la investigación y de la ciencia. + +En uno de los límites de la isla de _Guajan_ en su extremo Norte, +existe enclavada en un seno madrepórico de coral una peña, á cuya +granítica masa tajada á pico, constantemente azotan las ondas del +gran Pacífico; el conjunto de panoramas que se desarrollan ante la +vista del que contempla aquellos desiertos lugares, desde luego le +predisponen á la meditación, queriendo descubrir alguna huella á +quien interrogar sobre aquel coloso calizo que se eleva en medio +de las embravecidas ondas, y del cual se separa el natural con el +supersticioso temor de un testigo que ha presenciado sangrientos +episodios, que ni la mano destructora del tiempo ha podido borrar de +la mente que lo trasmite, ni el _mudo_, pero elocuente lenguaje de +la peña que lo atestigua. Aquella masa de granito se llama el _Pico +de los amantes_. En la meseta que forma la superficie de aquella roca +está escrita la intransigencia, principal atributo del feudalismo. + +De aquella meseta, se cuenta una tradición semejante en su origen +á la que guarda bajo el hermoso cielo de Andalucía, no lejos de +Archidona, la llamada _Peña de los enamorados_. En ambos peñascos, +el amor llegó al sacrificio; en ambos se confundieron en un postrer +suspiro dos almas, con la única diferencia de que en el primero las +causas eran originarias de la diversidad de clases y en la segunda +partían del fanatismo y superstición mora. + +Al _Pico de los amantes_ condujo la desesperación á un plebeyo y á la +hija de un chamorri. La áspera loma de la _Pena de los enamorados_, por +última vez la treparon un cristiano y una mora, haciendo el fanatismo +en este último caso lo que verificó en el primero la intransigencia. + +La separación de razas que revela el _Pico de los amantes_, la vemos +reproducida en los mismos monumentos, cuyos restos aún conservan +las islas. + +En la de _Tinian_ y otras, existen unas columnatas en cuyos frisos +se asientan sarcófagos cinerarios de forma esférica, en los cuales, +y según verídicos testimonios que obran en el archivo del Gobierno +de aquellas islas, se han encontrado en distintas épocas, osamentas +humanas más ó menos completas, que vienen á revelar por el sitio +especial en que se encontraron, una distinción bien marcada. + +El número y situación de aquellas columnatas indican no pertenecieron +á una sola familia, ni tampoco á todas las que compusieran la +isla. Dichas columnatas, que se encuentran más ó menos deterioradas en +casi todas las islas que fueron habitadas, debieron ser, al par que +recuerdos cinerarios, apoyos de las casas de los magnates, tanto es +así, que á cada uno de los grupos que componen aquellas, llaman los +indígenas _casas de los antiguos_. En Tinian se conservan bastante +bien 12 pirámides, que en conjunto formaron, según la tradición, +la casa de Taga, personaje que por su carácter turbulento figura en +la historia de las islas. De dicho Taga se cuenta tenía una hija muy +hermosa, la cual, después de muerta, fué cubierta entre harina de +arroz y enterrada en una de aquellas columnatas. + +Entrando en el terreno fabuloso y supersticioso podríamos llenar +muchas cuartillas con las narraciones que se relatan de la hermosa +hija de Taga, á la cual atribuye la tradición el perfeccionamiento +en la lira. Se cuenta en las islas, haberla visto aparecerse encima +de su sarcófago en los malos tiempos, ahuyentando los huracanes con +los sonoros ecos de su lira de oro. + +Sea lo que quiera, respecto á la desgraciada hija de Taga, es lo cierto +que restos de columnatas se ven con bastante frecuencia recorriendo las +islas, siendo aquellas intachables testigos que vienen á corroborar la +creencia de haber existido alguna raza privilegiada que sobresaldría +de las demás en ilustración y en poder. No otra cosa demuestran +las construcciones de que nos ocupamos, las cuales se destacarían +notablemente entre la salvaje perspectiva de las casas de hojas de +coco, de que nos hablan las historias de las primeras misiones. + +A más de los anteriores antecedentes, existen otros en los anales de +aquellas, en los cuales vemos admitir como cierto el feudalismo de +que nos venimos ocupando. Aquellos anales dicen que los habitantes +de las islas manifestaban gran soberbia y vanidad en la nobleza, de +tal modo, que no se casaba por nada del mundo el hijo del noble con +la plebeya. En otro lugar añade, que los chamorris tenían mayorazgos +de cocales, plátanos y otros árboles. + +Las creencias religiosas que observaban aquellos primitivos pueblos, +estaban resumidas al culto supersticioso de los cadáveres, teniendo +cada familia un altar en el hogar y un ídolo en las calaveras de sus +mayores, que cuidadosamente conservaban cual lo hacían en sus lares, +los descendientes de Rómulo con sus pequeños dioses penates. + +El ritual de sus supersticiosas creencias estaba circunscrito á +pesadas salmodias en que relataban las virtudes y hazañas del que +adoraban, repartiéndose en sus rezos, cual en sus fiestas, tortas +hechas de arroz, pescado y frutas, las que comían con el _atole_, +bebida espirituosa confeccionada con los jugos del coco. + +Sus escasas creencias religiosas las completaban admitiendo un sér +llamado _Puntan_, el cual decían, había existido muchísimos siglos +antes de la creación del cielo y la tierra. Puntan, según la tradición, +tenía una hermana, y esta, al morir aquel, creó de sus espaldas la +tierra, de su pecho el cielo, de sus ojos el sol y la luna, y de sus +cejas el arco-iris. Reconocían la inmortalidad de las almas, las cuales +habían de gozar en el mundo de los espíritus, ó sufrir en _Zazarraguan_ +ó casa de _Caifí_, con cuyos nombres conocían el infierno y el demonio. + +Sus sacerdotes, que se llamaban _Macambas_, invocaban á las calaveras, +teniendo mucho temor á las almas de sus abuelos que llamaban _Anitis_. + +Hacían grandes demostraciones de dolor en las muertes de sus parientes, +y celebraban con bailes sus bodas y regocijos, constituyendo el +principal adorno de sus galas, conchas y caracoles, engarzados en +plumas y pequeños insectos de colores. El signo mayor de cariño +consistía en pasar la mano por el pecho del que querían agasajar. + +El orgullo del chamorri era tal, que suponía procedían todos los +males de otros pueblos, creyendo que la humanidad tenía el origen en +sus islas, y que las virtudes habían nacido de la peña de _Fuuña_, +la cual llevaba ese nombre por encontrarse en el fondeadero de un +pequeño puerto así llamado. + +Como consecuencia inmediata del feudalismo, el que constantemente se +localizasen las contiendas de cacique á cacique, manteniendo los campos +en continua alarma, viniendo muy á menudo á las armas, que consistían +en piedras, flechas y lanzas, que arrojaban con suma destreza. + +Las demás fases, tanto materiales como morales, en que se encontraban +los primeros habitantes de las islas, como el origen de su instalación +en aquellas regiones, se pierde en las tinieblas de la impenetrable +noche de los tiempos. + +En tal estado de inseguridad histórica del pueblo que baña el gran +Pacífico, corría el primer tercio del siglo XVI, en que ya empieza +á delinearse la verdadera historia dé las hoy llamadas islas Marianas. + + + + + +CAPÍTULO XII. + +El siglo XVI.--Hernando de Magallanes.--Capitulaciones.--La +_Capitana_, el _San Antonio_, la _Victoria_, la +_Concepción_ y el _Santiago._--Sebastián Elcano.--Llegada al +Brasil.--Invernadas.--Rebelión abordo.--Comunicaciones de mares.--El +paso del Sur.--Bula de Alejandro VI.--Las Velas latinas.--Islas +de los Ladrones.--Navegación penosa.--Isla de Cebú.--Muerte +de Magallanes.--La _Victoria_--Vuelta al mundo.--Llegada á +Sanlúcar.--Otras expediciones.--Legaspi.--El navío _San Damián.--_ Luís +de San Vítores.--Doña Mariana de Austria.--Primera misión.--Verdadera +posesión. + +Al siglo XVI, á ese siglo en que ni el sol dejaba de alumbrar dominios +españoles, ni su bandera de ondear doquiera hubiera una peña donde +sustentar su grandiosa insignia; al siglo XVI, epopeya ante la cual, +todo español vuelve los ojos engrandeciéndose con su grandeza; al siglo +XVI, que veía pasar ante los misteriosos dientes de su grandiosa rueda, +hazaña tras hazaña, conquista tras conquista; á ese siglo que parecía +no acabaría de registrar en sus doradas páginas triunfos y victorias: +á ese siglo, en que veneros de oro arrojaba el Nuevo Mundo, mundo +del cual dice un célebre poeta invocando la gran figura de Isabel, +_que había en bancos de coral, rocas de perlas_; á ese siglo que tiene +un prólogo tan grandioso como el que dejó escrito con la punta de su +espada, el invencible Gonzalo de Córdoba, siendo una de las letras +de su epílogo el postrimer suspiro del que moría entre los sombríos +y artísticos muros del Escorial, después de haber hecho temblar al +mundo de Oriente á Occidente; á ese siglo en que, á imitación de +los antiguos rituales, hacían renacer los aragoneses y catalanes la +memoria de Rodrigo de Vivar, reproduciendo las solemnes fórmulas +del juramento que hizo temblar á Sancho el Bravo; á ese siglo que +compendia la edad de oro de nuestra literatura, á cuyo frente figuran +genios como Lope de Vega y Cervantes; á ese siglo, en que un Carlos +I recogía del suelo los pinceles del Ticiano; á ese siglo en que +se incubaban en la mente de Blasco de Garay los primeros gérmenes +que habían de crear esos gigantescos pulmones de hierro que en sus +potentes transpiraciones de vapor horadan la roca, dividen las ondas +y acortan el espacio; á ese siglo, en fin, le cupo la gloria de ver +descubiertas á la nueva civilización las hoy llamadas islas Marianas, +con todo el Archipiélago Filipino. + +A poco de ver el nieto de los Reyes Católicos reunidas en su sien las +coronas de España y Alemania, la primera, por muerte de su padre Don +Felipe el Hermoso y locura de Doña Juana, y la segunda, por muerte de +su abuelo Maximiliano, apareció uno de esos genios que dejan de tarde +en tarde por su valor, por su talento, ó por sus virtudes, una estela +luminosa en el prosaico laberinto de intrigas y miserias que se agitan +y revuelven en todas las etapas de los siglos. Esa estela la abrió +en el Océano de la historia el intrépido marino Hernando de Magallanes. + +La presencia de Hernando de Magallanes y la oferta hecha á Castilla +de descubrir por ella y para ella nuevas y ricas tierras al Occidente, +siguiendo un nuevo rumbo hasta el entonces conocido por los navegantes, +originó oposición por parte de la corte de Portugal, procurando el +entonces embajador de dicho reino, D. Alvaro de Acosta, entorpecer +la empresa que ya se proyectaba. + +Los manejos de Portugal y las excitaciones tardías de D. Manuel, +su Soberano, se estrellaron en la firme decisión tomada por el +Monarca español, el cual otorgó solemnemente en Zaragoza, las regias +capitulaciones con arreglo á las cuales había de hacerse la expedición +á Occidente. + +Listas las naves y nombrados los capitanes, recibió Magallanes con +toda la pompa regia de manos del Asistente de Sevilla, D. Martín +de Leiva, el Real estandarte, celebrándose esta ceremonia con gran +concurrencia en la iglesia de Santa María de la Victoria, en Triana +en donde el Almirante juró pleito-homenaje con arreglo al fuero y +costumbre de Castilla, prometiendo conducirse en la empresa como fiel +y leal vasallo de su Majestad Católica, juramento que fué repetido +por los capitanes y pilotos. + +Componía la expedicionaria flota, á más de la nave Capitana, las +llamadas _San Antonio, Victoria, Concepción_ y _Santiago_; yendo á +las órdenes de Hernando de Magallanes entre otros marinos célebres, +el maestre Juan Sebastián Elcano, Juan Ginovés, Luís de Mendoza, +Juan de Cartagena, Gaspar Quesada y Rodríguez Serrano. Montando las +naves y completando sus dotaciones doscientos treinta hombres entre +soldados y marineros. + +Con tales elementos y un regular repuesto de vituallas, se hicieron +á la mar el 10 de Agosto de 1519, tomando rumbo en demanda de las +islas Canarias. + +El 15 de Octubre dejó la escuadra la vista de Tenerife, poniendo proa +á la Costa de Guinea. + +Después de varios contratiempos, de sufrir la presión de altas +temperaturas y terribles tormentas, llegaron el 13 de Diciembre á las +costas del Brasil; rebasaron el Cabo de Santa María; recorrieron el +misterioso río de Solís, y siguiendo la costa del Sur encontraron una +pequeña bahía, á la cual por la gran abundancia de aves acuáticas +llamaron de los Patos; en dicha bahía les sorprendió un fuerte +temporal, aguantando en fondeadero hasta que aplacados los elementos, +pudieron continuar su empresa. + +Poco habían navegado, cuando la invernada se presentó altamente fría +y desapacible. + +Las anteriores y recientes luchas, el frío, la nieve, la soledad +de aquellos inhospitalarios lugares y todas las privaciones que ya +se dejaban sentir, levantaron descontestos que quisieron poner proa +á Castilla; esto originó más de un tumulto, que el fuerte carácter +de Magallanes reprimió, condenando á muerte á un capitán y algunos +soldados. Cerca del Estrecho se verificó la invernada, permaneciendo +sobre anclas á la embocadura del río que les había de abrir paso +al Pacífico. + +A primeros de Noviembre se descubrió un canal que corría de Oriente +á Poniente, y sospechando fuese el paso que comunicaba el Atlántico +con el mar del Sur, mandó el Almirante fuese de exploradora la _San +Antonio_, cuya nave volvió con la fausta nueva, de que el canal que +acababa de recorrer vertía sus aguas en las saladas ondas de los +mares que buscaban. + +Esta noticia produjo grandísimo aliento en los desfallecidos ánimos, +internándose la escuadra por el canal, el cual debiendo ser nuevamente +reconocido por haber llegado á puntos difíciles, salió en nueva +exploración la _San Antonio_, la que se esperó en vano, sabiéndose +después, que habiéndose perdido en el intrincado laberinto de aquel +peligroso paso, y no encontrando á la _Capitana_, tomó rumbo á España. + +La falta de la _San Antonio_ y la pérdida del gran número de +provisiones que llevaba, no hicieron vacilar la voluntad de hierro +del navegante portugués, el cual siguió el peligroso y misterioso +derrotero. + +Muchos peligros arrostró la flota en el canal; hasta que por último, +el 27 de Noviembre de 1520, desembocaron en los extensos dominios +del mar del Sur, el cual fué descubierto por el valiente Balboa, el +25 de Setiembre de 1513, en las exploraciones que hizo por el Istmo +de Panamá, pequeña lengüeta que divide las dos Américas. El grandioso +Océano del Sur, ¿se comunicaría con los ya descubiertos? Esta pregunta +se hicieron los navegantes, viniendo Magallanes á resolver el problema, +enseñando en su Estrecho la unión de los mares y el paso para dar la +vuelta al mundo. + +Este glorioso descubrimiento sin duda alguna hubiera sido para +Portugal, á no ser por las muchas ingratitudes que en recompensa de +los servicios prestados á aquella Corona en las Indias Orientales, +no hubieran puesto á Magallanes en el caso de ofrecer sus servicios +al Monarca español, al cual cumplió como bueno, no sólo con el +descubrimiento del paso del Sur, Tierra del Fuego, Continente de los +Patagones, Archipiélago de Marianas y Filipinas, sino que planteó +ventajosamente para Castilla, la cuestión que originaron las islas +Molucas por razón de su falsa situación geográfica. Magallanes, que al +par que intrépido marino y valiente soldado, era profundo astrólogo; +Magallanes, que seguía con los ojos de la ciencia la rotación de los +astros, la dirección de los vientos y el movimiento de las corrientes; +que sondaba los abismos en el mundo de su inteligencia al par que +interrogaba las misteriosas é incompletas cartas marítimas del gran +Behen, y recogía cuantas observaciones constantemente le presentaba +en su camino su aventurera existencia; demarcó la verdadera situación +de aquellas islas, colocándolas dentro de los meridianos que á España +señalaban las cláusulas de la Bula de Alejandro VI, reproduciendo +en un todo al servicio de la corte castellana, sus pasadas hazañas +prestadas al soberano de Portugal, en la aventurada empresa del sitio +de Malaca y en tantas otras á cual más arriesgadas en que tomó parte +al servicio de Alburquerque en las comarcas orientales. + +El paso que une los dos grandes Océanos, aún hoy en que la navegación +parece ha puesto su última letra en el libro de los adelantos, es uno +de los más peligrosos derroteros que pueden emprender los navegantes, +y que Magallanes llevó á cabo, falto de víveres, con imperfectos +instrumentos, y con una tripulación descontenta y tumultuosa. + +No contento el gran navegante con haber encontrado el paso que lleva +su nombre y de hollar con su planta la tierra del Fuego, puso rumbo +por el ancho mar en busca de nuevas empresas. + +Largo todo el capo, la quilla de la _Capitana_, levantó hirviente +espuma en el Océano Pacífico, dirigiendo Magallanes el timón aun más +allá que veía en su atrevida imaginación. + +El más allá que comprendía la fe de un hombre que sueña hazañas, +encontró un eco en la voz de _tierra_ que se escapó de todos los +labios al descubrir por los horizontes donde se oculta la luz, una +informe masa confundida con las espesas y revueltas nubes. + +Tierra era en efecto, y abordando á ella se tomó fondo, siendo el 6 +de Marzo de 1521. + +La tierra que los intrépidos navegantes tenían á la vista, les ofrecía +hospitalidad y recursos. Falta les hacía la una y los otros, pues al +descubrirla, la desesperación, la impaciencia y las necesidades todas +habían llegado á su término. Desde que entraron en las aguas del Sur, +fueron poco á poco acortándose las raciones hasta el punto de hacer +las comidas con agua del mar, no habiendo encontrado en el derrotero +que traían, más tierra que las islas Desventuradas, así llamadas por +Magallanes, en vista de su situación, inhospitalario abrigo y falta +de recursos. + +Tan luego Magallanes _dió_ fondo, rodearon á la _Capitana_ sinnúmero +de pequeñas embarcaciones movidas por paletas que servían de remos, y +por unas velas de tejido de palma. Por el gran número de embarcaciones +y por la figura de sus velas, llamaron á aquellas islas de las Velas +Latinas. + +Aquel grupo de islas hay quien cree son las _Celebes_ de la +antigüedad. Los naturales las llamaban á la llegada de Magallanes, +Laguas. + +El día 7 del mismo mes, desapareció un bote de la _Capitana_, por +lo que y por otros robos que hicieron los naturales en los demás +barcos, cambió Magallanes el nombre de las Velas Latinas por el +de los _Ladrones_, que es como todavía las llaman los extranjeros +en la mayor parte de sus cartas. Con algunos arcabuceros y no pocas +amenazas, consiguió el Almirante recuperar su bote, y no satisfaciendo +á su carácter emprendedor la pequeñez y pobreza de la nueva tierra, +nuevamente levó anclas el 9 del mismo mes, en demanda de las ricas +y fértiles comarcas Filipinas. Después de una penosa navegación tomó +puerto en la isla de Cebú, donde consiguió captarse el cariño y los +servicios del Reyezuelo que imperaba en aquella, el cual estando en +guerra con su vecino el de la isla de Maetan impetró de Magallanes +su auxilio, que le fué otorgado por el intrépido marino, yendo él +mismo con parte de su gente á una expedición contra los enemigos de +los cebuanos; aquellos en gran número y con gran destreza resistieron +el ataque, muriendo Magallanes. Esta sensible pérdida acaeció el 26 +de Abril de 1521. + +El vencido Rey de Cebú, bien por temor, bien por haber entrado en las +prescripciones impuestas por el vencedor, ó bien por la inconstancia +propia del natural, es lo cierto que so pretexto de un convite preparó +una emboscada, en la cual perecieron villanamente asesinados hasta +30 soldados. Los pocos que habían quedado en las naves, impotentes +por su número para tomar venganza, resolvieron salvar sus vidas y +regresar á Castilla con las nuevas del descubrimiento. + +Los pocos expedicionarios que habían logrado salvar la vida, +emprendieron el viaje por el antiguo derrotero de las Molucas, en +la _Victoria y_ la _Trinidad_. Esta última nave quedó en la mar, +aguantando únicamente la _Victoria_ que mandaba Sebastián Elcano, +los mares del Cabo de Buena Esperanza el cual consiguió doblar, no +sin falta de ímprobos trabajos, arribando al puerto de Sanlúcar el +6 de Setiembre; sobreviviendo á aquella colosal empresa en que la +_Victoria_ había dado la vuelta al mundo, solamente 18 hombres. + +Las nuevas que Elcano trasmitió á Carlos V, y la seguridad del +descubrimiento, originaron nuevas expediciones. + +La ocupación de las Filipinas y las Molucas hicieron sin duda por su +poca importancia, el que no se atendiera á las islas de los Ladrones, +limitándose por entonces su ocupación á la toma de posesión que de +ellas hizo el año 1528 D. Alvaro de Saavedra, y más tarde, en 25 de +Enero de 1565, en que el intrépido Legaspi á su paso para Filipinas +desembarcó en Guajan, en donde mandó celebrar una misa y levantó +acta de posesión. Esta fué solamente nominal, pues ni dejó hombres, +ni hizo nada de lo que constituye la material posesión; continuando +los naturales en sus usos, costumbres y religión, si bien es verdad +existen verídicos testimonios en que se acredita que las _naos_ +que recorrían el Pacífico, refrescaban aguada y se hacían de algunos +víveres en las islas de los Ladrones. + +En tal estado, llegó el año de 1662, en que tocó en la principal de +las islas llamada, como ya dijimos, Guajan, el navío _San Damián_, +que procedente de Acapulco se dirigía á Manila. En dicho navío, y como +presidente de una misión de Jesuítas, venía el devoto Padre Diego Luís +de San Vítores, el cual, viendo el estado de los naturales, resolvió +trabajar para establecer una misión en aquellas apartadas regiones. + +No bien llegó San Vítores á Manila, principió á gestionar la +realización de su pensamiento, el cual no solamente no fué secundado +sino que encontró acérrimos enemigos; esto no obstante el Padre San +Vítores abrigaba en su alma la más fuerte de las perseverancias; +la perseverancia que emana de principios del mismo Dios, «bautizarás +al idólatra» dijo, y el infatigable jesuíta firme en su propósito se +dirigió al Padre Nitarht, confesor de Doña Mariana de Austria, esposa +del Soberano reinante por aquella época en Castilla, Don Felipe IV, +del cual consiguió aquella una Real cédula satisfaciendo ampliamente +los deseos del jesuíta. + +En la expresada Real cédula se prevenía al desgraciado Gobernador de +Filipinas, D. Diego Salcedo, facilitara á San Vítores toda clase de +recursos para establecer una misión en las islas de los Ladrones, y +en efecto, y al cumplimiento de lo mandado, se construyó en el puerto +de Cavite, el navío _San Diego_, en el cual se embarcó la misión, +á la que le surgió nuevos contratiempos al ir primero á Méjico en +donde el Virey interpuso nuevas dificultades, que la constancia +y excitaciones del jesuíta pudieron vencer; logrando por último, +gracias á su invencible tesón, arribar á la isla de Guajan el 15 de +Julio de 1668, desde cuya fecha se puede conceptuar la verdadera +posesión de las islas de los Ladrones á los dominios españoles, +puesto que hasta entonces no hay noticias se hiciera ocupación alguna. + + + + + +CAPÍTULO XIII. + +Adelantos de la misión.--Oposición de los _macambas_.--Saipan y +Rota.--Los _urritaos_.--Tradiciones usos y costumbres.--Colegio de San +Juan de Lotrán.--Crónicas de los jesuítas--Hostilidades.--Asesinato de +San Vítores.--Una modesta cruz.--Los Padres Solano y Ezguerra.--El +almirante Coello.--Nuevos asesinatos. Represalias.--D. Juan +Santiago.--El Gobernador Irrisari.--Descubrimientos al Norte de +Agaña.--Marianas en el siglo XVIII. + +La misión dirigida por el Padre San Vítores desembarcó en la isla de +Guajan, estableciéndose en el pueblo de Agaña, en donde inmediatamente +principió su obra de conversión. + +La misión al principio fué recibida con grandes muestras de cariño, +sometiéndose gustosos los naturales al bautismo y á oir la voz de los +que predicaban una religión para ellos desconocida; mas bien pronto +aquellos afectos se convirtieron en una tenaz y terrible oposición +en la que perdieron la vida varios misioneros y soldados. + +En los primeros meses los agasajos y la dulzura que emplea todo el +que trata de persuadir, hicieron su efecto, predisponiendo los ánimos +á la protección de que fué objeto la misión. + +Más tarde surgieron varios conflictos, creados primeramente por +la intemperancia del magnate, el cual, oyendo un día y otro las +excelencias del bautismo, quiso fuese patrimonio exclusivo de ellos +y sus hijos. Esto, como es consiguiente, creó luchas y excitó los +ánimos, no por la idea del bautismo, sino por la división que surgía +su aplicación. La dulzura del Padre San Vítores y la fuerza de sus +convincentes argumentos pudieron desvanecer este primer conflicto, +viendo en ello dar al cristianismo el primer paso á la unión de clases. + +La herida que abría lo anterior en las antiguas costumbres, fué +comprendida por algunos que se propusieron crear nuevos conflictos +en defensa de sus odiosos privilegios. + +Los magnates descontentos por una parte, la superstición por otra +ayudada de falsas tradiciones, y robustecida con las intransigencias +de los sacerdotes ó macambas que concitaban los ánimos, despertando +antiguas costumbres, y unido á esto el estratégico é infame rumor de +que el bautismo originaba la muerte de los niños, fueron los elementos +que pusieron en juego los enemigos de los ministros de la fe. + +Los anteriores males fueron venciéndose, contrarrestándose unas veces +la fuerza con la fuerza, é interponiendo otras la convicción en medio +de las supersticiosas creencias. + +No contentos los jesuítas con la aparente sumisión de la isla de +Guajan, se extendieron al Norte, en donde descubrieron nuevas islas +siendo las principales las nombradas Saipan y Zarpana, ó sea Rota. En +estas se reflejaron bien pronto los mismos males por que estaba +pasando Guajan, haciéndose los trabajos con grandísimo riesgo. + +Las costumbres fueron siempre los principales elementos que los +macambas trataron de explotar en defensa del predominio é influencia +que venían poseyendo en aquellos pueblos, sujetos al capricho de su +voluntad, por medio de las acomodaticias invocaciones, originarias +de supersticiosos manejos. + +La poligamia con toda la asquerosa desnudez venía sucediéndose en las +costumbres de aquellos isleños, y la poligamia que necesariamente había +de ser combatida en los ascéticos principios de San Vítores produjo +sus consecuencias. Los _urritaos_, ó sean los jóvenes, levantaron una +cruzada que fué á engrosar las filas de los que combatían la idea por +el orgullo, viniendo á ser las pasiones sensuales y las tradiciones +aristocráticas, las piedras de apoyo que sustentaban la discordia y +la oposición. + +La lucha entre la argucia del macamba y la persuasión del misionero, +era tanto más tenaz cuanto que tenía por palenque la condición +del natural, el cual admitía cuantas ideas llegaban á su escasa +comprensión. + +Su imaginación voluble está comprobada en sus tradiciones, que +atestiguan eran muy dados á las fantásticas leyendas, las cuales +relataban en coro formando dos círculos, uno de hombres y otro +de mujeres, que giraban en inverso sentido. Para estas fiestas, +en las cuales cantaban las excelencias y las antigüedades de sus +_Anitis,_ se adornaban las mujeres tiñéndose de negro los dientes +y blanqueándose el pelo, completando el adorno conchas, caracoles, +plumas, insectos de colores y hojas de plátano. Los hombres se rapaban +el pelo, yendo completamente desnudos. Restos de estas antiguas +costumbres y reminiscencias de aquellas fiestas todavía se conservan +en Marianas. El autor de estas líneas ha presenciado algunas escenas +entre los carolinos residentes en Agaña, en las cuales se refleja +las primitivas tradiciones. + +Los elementos turbulentos cada vez tomaban más fuerza, al par que la +adquiría la evangélica persistencia de los misioneros, en tanto que +el corto número de soldados mantenían en los cañones de sus mosquetes +el desbordamiento que ha tiempo se venía presintiendo. + +En 1669 se bendijo una iglesia, creándose poco después un colegio +con el nombre, que aún hoy lleva, de San Juan de Letrán, para el cual +consiguió San Vítores se expidiera en 1663 Real cédula de perpetuidad, +con la dotación anual de 3.000 pesos, los cuales se habían de pagar +por las cajas de Méjico. + +En contestación á esta merced, otorgada por Doña Mariana de Austria, +escribió el jesuíta una sentida carta al Padre Nitarht, haciéndole +presente participara á su Reina que en él espacio de pocos meses +y debido á su protección, había en las islas entre bautizados y +catecúmenos 34.000. + +Este dato no lo hemos podido comprobar en documentos oficiales, +y como quiera que nos parece un tanto exagerado, debemos hacer +presente lo hemos tomado de las mismas _Crónicas de los Jesuítas,_ +de cuya institución dependían todos los Padres que compusieron las +misiones de Marianas, cuya dotación eclesiástica corrió á su cargo +hasta que fueron expulsados de los dominios españoles. + +Las expresadas crónicas hacen subir la población de las islas á 100.000 +almas, cifra que asimismo nos parece inexacta, no comprendiendo que +ni la extensión, ni los productos del suelo pudieran alimentar tal +exceso de población, y sobre todo y más que la falta de proporción +entre los habitantes y el suelo, en que aquellos, según las mismas +crónicas, se redujeron en muy pocos años á más de la quinta parte; +disminución incomprensible en tan poco tiempo, teniendo en cuenta la +razón de situación de las islas y la casi absoluta incomunicación en +que estaban con los demás pueblos. + +La emigración sin los medios de comunicación es imposible, y la +enormidad de la baja sin aquella, por razón de mortandad también lo +es, atendiendo á la salubridad que en todo tiempo se experimenta en +las islas. + +El casi imposible se opone á la creencia de que hubiera 100.000 almas, +en donde escasamente solo restan en el día unas 7.000. + +De estos y otros datos se prevale un escritor francés para mezclar +entre el gran caudal de poesía que respiran sus obras, un sinnúmero +de vulgaridades, por no calificarlas de otra manera, al ocuparse +de Marianas. + +Los pocos narradores de aquellas islas habrán podido equivocarse, es +más, de hecho se han equivocado en algunas cosas; en cambio M. Arago, +escritor á quien aludimos, es muy posible no haya dicho una sola +verdad en las páginas que consagra á las Marianas. + +Mas continuemos su historia. + +Las hostilidades de que fueron objeto los sacerdotes y soldados, +la alevosa muerte que dieron los isleños á más de uno, y las +dificultades que oponían, ora en la resistencia pasiva, ora en +el éxito de las armas, motivaron el que poco á poco, y á medida +que llegaban las naos se fuera aumentando el personal de guerra, +y que el inofensivo y modesto establecimiento que se levantó en un +principio, se perfeccionara tomando el carácter que distingue la +conquista, y la persuasión, las armas y la fe, la suavidad de los +principios del cristianismo, y los mortíferos estragos de la metralla; +participando bien pronto el establecimiento de la abadía y del fuerte; +del campanario y de la atalaya; de la cruz y de la espada. + +En tal estado llegó el 2 de Abril de 1672, en que Diego San Vítores +desoyendo prudentes consejos, salió del recinto de Agaña acompañado +únicamente de un filipino, dirigiéndose al pueblo de _Tumhun_ á seguir +su evangélica obra. No bien había caminado una legua, cuando oyó llorar +á una niña en una casa de palma; quiso bautizarla, mas fué muerto +á lanzadas por su padre llamado _Matapang_ y por _Hirao_, vecino de +aquel. Después de muerto fué arrastrado hasta la playa, arrojando su +cuerpo en los arrecifes de la costa del Pico de los Amantes. + +Pocas existencias humanas habrán recorrido su peregrinación sobre +la tierra con más fe, con más abnegación, y con más valor que la que +alentaba Diego Luís de San Vítores. + +Cuatro años permaneció en las islas Marianas, cuya reducción casi +puede asegurarse se le debe á él, y en ese tiempo predicando la +caridad y la virtud fué consuelo de propios y extraños. + +En el sitio en que fué muerto se conserva en el día una modesta +cruz; á la sombra de su tosca madera consagramos una oración como +cristianos y un recuerdo como españoles. En sus descarnados brazos, +habrá marchitado el hálito de los fuertes Nortes, una corona de +flores silvestres que hizo una decidora chamorra que nos acompañó en +la expedición. + +Ni la religión, ni las nuevas costumbres, ni los escasos rayos +de civilización que se abren paso hasta aquellas lejanas tierras, +han podido destruir antiguos gérmenes de pasadas generaciones. La +superstición y la fábula son innatas en el chamorro, así que la muerte +del Padre San Vítores, como su martirio y su vida, la envuelve en +sinnúmero de fantásticas relaciones. Decir á un chamorro, y sobre todo +á una chamorra, que las aguas donde arrojaron al jesuíta no tienen el +color de sangre, y os mirará con la lástima de creer trata con un loco. + +Al Padre Diego sucedió en la dirección de la misión, el jesuíta Fray +Francisco Solano, el cual continuó la obra de su antecesor con fe +y perseverancia. + +La dirección del Padre Solano fué bien corta, pues la falta de +alimentos, la naturaleza de estos, las fatigas causadas por las +incesantes luchas y la tristeza que le ocasionó el martirio de su +compañero, rindieron aquella existencia, ocasionando su muerte una +aguda enfermedad. + +Á la muerte de Solano, acaecida en Junio de 1672, sucedió el Padre +Francisco Ezguerra. Por este tiempo y acostumbrados los naturales á los +azares de la guerra, y ora generalizándola y dirigiendo sus ataques +al establecimiento, ora localizándola de ranchería á ranchería y de +caudillo á caudillo, tenían á los pocos españoles en una continua +zozobra, la cual se aplacó un tanto con la llegada de los navíos +_Santiago_ y _San Antonio_, los cuales sucesivamente tomaron puerto +en Agaña, el año 1672 y 1673. + +El almirante Coello, que mandaba el navío _Santiago_, enterado del +estado en que se encontraban los españoles los atendió con toda clase +de recursos, haciendo quedase al mando de la fuerza que se organizó, +el capitán de los antiguos tercios D. Juan Santiago; este, como +buen soldado, de genio aventurero, de pronta y decisiva acción, de +resistente naturaleza y de un valor y tesón á toda prueba, comprendió +que las contemplaciones eran el verdadero foco donde se incubaban las +hostilidades y la guerra, así que, dejando correr sus instintos en +armonía con sus antiguos hábitos de campaña, reforzó el fuerte, levantó +empalizadas, acumuló materiales y vituallas, y una vez asegurada la +retirada, principió su obra de conquista talando cuantos campos se +le oponían y quemando las rancherías que mostraban resistencia. + +El miedo cundió por las islas, el cual bien pronto fué acompañado +del supersticioso terror que produjo en los naturales la vista +de un caballo que se había desembarcado del navío _San Antonio_, +por disposición de su Almirante Monfort, el cual prestó hombres y +recursos á la obra de la conquista. + +Los isleños comprendieron que su ruina era cierta de continuar en +actitud de guerra, y aparentemente desistieron, enviando emisarios +á los españoles, con presentes de conchas y tortugas como símbolos +de paz, pidiendo perdón por los hechos pasados, y prometiendo ciega +obediencia para lo sucesivo. Esto acaeció á 13 de Noviembre de 1673. + +Las anteriores paces se concertaron con los elementos de la confianza +y la hidalguía por una parte, y el terror y la necesidad por otra, +convenciéndose bien pronto los españoles de lo mentido de las promesas +y la falsía de la sumisión. + +A 1° de Febrero de 1674, dirigiéndose el Superior Padre Ezguerra con +cinco soldados por el camino de Fuuña, fué asaltado por sinnúmero de +hombres armados, los cuales, con grandes gritos pedían su muerte. Las +palabras se hicieron obras, y el Padre Ezguerra y sus compañeros +perecieron taladrados de flechas y arrastrados sus restos hasta el mar, +en donde los arrojaron. + +Este hecho inaudito, propio solo de una raza salvaje é indómita, +produjo el efecto consiguiente en el ánimo del capitán y de los pocos +soldados que tenía á sus órdenes. Siendo rotas las treguas y ávidos de +venganza, no hubo perdón ni misericordia. Donde quiera había oposición, +había incendio; donde quiera había resistencia, había metralla; se +talaron campos, se destruyeron estacadas, y por último, se pisotearon +los falsos ídolos personificados en las calaveras, acompañando á este +sangriento cuadro la ejecución que con toda publicidad se llevó á cabo, +ahorcando á todos los que pudo justificarse participación directa en +los asesinatos. + +La destrucción de las calaveras y el haber entre los ahorcados dos +macambas de los más influyentes, fueron causa de que se apoderara +de los isleños un grandísimo terror, alejádose del terreno de las +hostilidades, buscando amparo en los extremos de las islas y en lo +más oculto de los bosques, convencidos de que toda resistencia era +imposible en vista de la actitud de los españoles y filipinos, los +cuales habían perfeccionado las obras del establecimiento, proveyendo +de dos pequeños cañones el torreón que dominaba las trincheras y +estacadas, doblemente resguardadas con sinnúmero de púas de cañas y +palma brava. + +Con la conducta observada por D. Juan Santiago y por su sucesor +D. Damián de Esplana, que con decisivo tesón continuó en la obra +de reducción, se pudo ir asegurando la tranquilidad en las islas, +en las cuales fueron construyéndose iglesias y casas de instrucción, +habiéndolas en gran número de pueblos, cuando llegó á Agaña en Junio +de 1676 el navío _San Antonio_, conduciendo á su bordo al capitán +D. Francisco de Irrisari, primer Gobernador de Real nombramiento de +las islas Marianas. + +Azarosos fueron en extremo los dos años que gobernó Irrisari; +el odio estaba oculto, la venganza por un lado, y por otro la +cautela aprendida por los chamorros á consecuencia de los continuos +descalabros que habían sufrido siempre que frente á frente y en ancho +campo presentaron contienda, los hicieron astutos y precavidos. Las +asechanzas y emboscadas eran cada vez más frecuentes, y las muertes +y asesinatos parciales sustituyeron á los ataques francos y en masas. + +Los macambas, á pesar de ver que la numerosa población que en otro +tiempo habían subyugado, merced á la evocación de supersticiosas +fábulas estaba casi aniquilada, que las cábalas mágicas de los anitis +eran impotentes ante el fuego de los mosquetes y la metralla de los +cañones, que los castigos eran públicos y ejemplares, que de día +en día se perfeccionaban las obras, se levantaban otras aumentaban +hombres y vituallas, que se talaban y se incendiaban las rebeldes +rancherías, no desmayaban en sus predicaciones y en sus pérfidas +gestiones. En un principio explotaron el orgullo y privilegios de +raza; más tarde, excitaron la maternidad; después, echaron mano del +desenfrenado sensualismo, y por último, y en los años que nos ocupa, +aprovecharon como arma de excisión el hecho primero en aquellas +islas, de casarse una mariana con un español. Esto dió origen á que +los macambas predicaran el odio contra aquellos, recrudeciendo los +ánimos al presentar el matrimonio como un robo simulado, ante el cual +los conquistadores principiaban á apoderarse de sus hijas y mujeres. + +Esta falsa doctrina hizo su efecto y volvieron á las antiguas +hostilidades, las cuales fueron estrellándose en la constancia y +valor de Irrisari y los suyos. + +Al llegar á Marianas en el año 1678 D. Juan Antonio de Salas, +su segundo Gobernador, se hicieron exploraciones en el puerto, se +situaron lugares seguros de anclaje, y se desembarcaron refuerzos; +con estos y con la inteligencia, tanto de Salas como de su sucesor +D. José Quiroga, se logró reducir, no solo la isla de Guajan, sino +las que aún quedaban revueltas al Norte. + +En completa reducción, y estando las islas al mando de Madrazo, +llegó el siglo XVIII, á cuyos principios se aumentaron escuelas, se +perfeccionaron las obras de las iglesias, se levantaron almacenes, se +abrieron caminos y se ultimaron cuantas construcciones habían estado +abandonadas por efecto de la guerra. Las rancherías esparcidas por +los montes se refluyeron al llano, desapareciendo la vida nómada y +errante del natural, con la aparición de los pueblos de Merizo, Pago, +Agat é Inarajan. + +En el año 1701 no había habitadas en todo el Archipiélago de Marianas +más que las islas de Guajan, Rota y Saipan, y estas últimas, era +tan poca su importancia y tanta su miseria, que al despoblar los +españoles años después la isla de Rota, dice una crónica de aquel +tiempo, literalmente lo que sigue: «La tierra es estéril, el cielo +melancólico, el viento y el mar á temporadas furioso, horrible y +formidable. Solo en ciertas monzones se ve un aspecto apacible, +la gente es poca, bárbara y bozal. Nadie sale de allí, nadie pasa +por allí, no hay noticias, ni del resto del mundo, ni aun de aquel +pequeño rincón del mundo. No hay desierto ni yermo en la Nitria, ni +la Thebaida, que sea comparable á esta soledad. Ovidio, no acaba de +ponderar las miserias de Tomis; pero si hubiera visto á Rota dijera, +que era el Tomis del mismo Tomis.» + +La situación de Rota desde que con tan vivos colores se describió, +realmente poco ha mejorado, participando del sensible descenso que se +observa en todo aquel pequeño Archipiélago, descenso más sensible en +Rota por la casi absoluta carencia de comunicaciones, por la nulidad +en las transacciones, por la consiguiente miseria del natural, y por +lo inhospitalario de sus puertos. + +La reducción de las islas como hemos dicho, quedó ultimada en +absoluto á principios del siglo XVIII. Pero, ¿qué quedó de aquella +reducción? Una docena de peñascos deshabitados en su mayor parte, +y un pequeño pueblo al cual había que atender con cuantiosas +sumas, á fin de darle vida al par que actividad y movimiento. Los +sacrificios pecuniarios de la nación y los deseos de los gobernantes, +se estrellaron como era consiguiente, con la falta de inspección que no +podían ejercer en razón á la distancia que separa Marianas de Manila. + +Se estudiaron todos los medios al par que iban creciendo las +exigencias, y aumentando por consiguiente el personal y con este el +presupuesto. Se ensayó centralizar el comercio en sentido oficial, +y á este propósito el Real Erario en vez de remitir caudales, lo +hacía de géneros de más ó menos fácil realización. + +El Estado se convirtió en tendero; la Hacienda absorbió el cambio, la +venta y la permuta y los gobernantes constituyeron la Real Hacienda +en muestrario de las transacciones. El gobernado se convirtió en +comprador, y el Estado en razón social mercantil. + +Semejante manera de arbitrar fondos, produjo como consiguiente +era, un sinnúmero de abusos, que denunciaron otras tantas fortunas +improvisadas y caudales adquiridos á la sombra de un mostrador, en que +la mercancía venía gravada con el impuesto de considerables primas, +en que los comerciantes eran meros factores, y en que los dueños eran +puramente nominales. + +La acumulación del capital por razón de la venta; la ventaja de la +retención, á causa de la escasez; el aumento del pedido en proporción +á la demanda, y el acopio y almacenaje ante el cálculo racional del +expendio y la necesidad, fuentes de todo comercio, no las negamos en +el _muestrario_ oficial, pero lo que desde luego aseguramos, es que +dichas fuentes no vertían sus caudales en las cajas de la entidad +jurídica llamada Estado, sino en la positiva de los administradores +al par que administrados. Ellos se compraban y se vendían facturas, +y este continuo agiotaje y más que todo la triste realidad, que aunque +tarde se iba observando en los centros inspectores, dieron origen á +que se abandonara el sistema anterior y á que se ensayara el hacer +los pagos por medio de situados. Estos y aprovechando las naves de +Méjico, dejaban en Marianas el total del importe del presupuesto. + +Mas adelante, y pasados bastantes años de ser evacuadas las Américas, +y cerrado por consiguiente el paso de las naves por Marianas, se +redujeron en las cláusulas de un reglamento los gastos de las islas, +quedando estos en la suma de _unos doce mil pesos_. + +El reglamento no podemos negar se publicó, pero el presupuesto por +ningún concepto refleja en el día los beneficios de su observación +y con ella su reducción. + +Hemos visto lo que _fueron ayer_ las islas de los Ladrones; veamos +lo que _son hoy_ las islas Marianas. + + + + + +CAPÍTULO XIV. + +Archipiélago de las Marianas.--Historia moderna.--Guajan.--El pueblo +de Agaña.--Puerto de Apra.--Punta Pití.--Flora y fauna.--La mujer de +Marianas.--M. Arago.--Ingratitud.--Caridad española. + +El Archipiélago de Marianas lo compone una cordillera de islas, +enclavadas en el gran Océano Pacfico. Corren de Sur á Norte, desde +la principal llamada Guajan, residencia del Gobernador y demás +autoridades. + +A más de Guajan y en una extensión como de dos grados y medio, se +encuentran Rota, Aguiguan, Tinian, Saipan, Farallon de Medinilla, +Anatajan, Sariguan, Farallon de Torres, Guguan, Alamagan, Pagan, +Agrigan, Asunción, Urracas y Farallon de Pájaros. + +De las anteriores islas, solamente están habitadas, según ya dijimos, +Guajan, Rota y Saipan, siendo estas dos últimas, miserables asilos +en que difícilmente se refleja la escasa vida que disfruta la primera. + +La isla de Guajan la encuentra el navegante á los 13° 26' lat. N. y +150° 52' long. E. del meridiano de San Fernando; mide unas 32 millas +de longitud en su mayor extensión de Sudoeste á Nordeste, variando en +razón á su configuración la latitud entre cuatro á nueve, y componiendo +su total bojeo de 190 á 200. + +En el término medio del panorama que presenta la isla de Guajan hay +un istmo, el cual divide la isla en dos penínsulas. En la lengüeta +que une los dos ensanches que forman aquellas, se eleva la ciudad de +Agaña, capital del Archipiélago de Marianas. + +Las costas de Guajan en su general perímetro, las constituyen, +multiplicados arrecifes y bancos madrepóricos que se internan mar +adentro desde rocas escarpadas donde nacen. En los centros calizos +suelen formarse canales, por los cuales los ligeros botes balleneros, +son las únicas embarcaciones que sin grave peligro pueden recorrerlos, +y esto en algunos sitios, pues en otros, la mar es tan brava, y la +costa tan inhospitalaria, que hace de sumo riesgo el aventurarse en +aquel laberinto de arrecifes calizos, terminados por masas acantiladas, +azotadas incesantemente por mares peligrosas y revueltas. + +El ruido del romper la ola, no es el gemir monótono y acompasado que +produce en la generalidad de las playas. El ruido que paulatinamente +se va disipando á medida que la ola va rodando sobre un lecho de +menuda arena, en Guajan es desconocido; allí el ruido es atronador +é imponente; allí, las masas de agua empujadas por las grandes +marejadas llegan compactas, no á una superficie igual, sino á +cordilleras inmensas de arrecifes, que presentan en las sinuosidades +y desigualdades de sus configuraciones, otros tantos obstáculos, +que dividen la ola en infinidad de partes, originando los huecos que +presentan las múltiples ramificaciones madrepóricas, imponentes ruidos +que repite el eco de cavidad en cavidad. + +Las primeras noches que se duerme en Agaña, es imposible conciliar +un sueño tranquilo y sostenido. + +Sin embargo de los múltiples y peligrosos bajos de que están sembradas +las mares de Guajan, la experiencia y la práctica pueden conducir al +navegante á encontrar abrigo y seguro anclaje en varios puntos de la +isla; debiendo citar como el principal y más seguro de sus puertos, +el que se encuentra en la parte Oeste, entre la península de Orote +y la pequeña isla de las Cabras, llamada de _San Luís de Apra_. A +pesar de lo espacioso del puerto de Apra, desde luego aconsejamos al +navegante, no se aventure en sus aguas sin llevar práctico, pues la +situación del anclaje por razón de los abrigos que preserven en lo que +cabe los fuertes temporales de Oeste á Noroeste, á cuyos cuadrantes +tiene pocos resguardos el puerto, y el sinnúmero de escollos que se +extienden desde el sitio denominado la _Caldera_, á la playa, son +innumerables. Si á esto se agrega las varias y encontradas corrientes +que los canales de coral producen, se comprenderá fácilmente lo +necesario de poner la nave á la dirección de un hábil conocedor de +aquellos lugares. + +San Luís de Apra es el puerto en que anclan todos los barcos que +llegan á Guajan. + +Se conocen á mas del anterior, los de Agaña, Tepungan, Daví, Jatí, +Merizo, Sajayan, Actayan, Inarajan Tarofofo y Pago, los cuales por +sus escasas proporciones y por las revueltas que á ellos llegan las +mares, los tiene de antiguo completamente abandonados el uso. + +Una vez anclada la nave en el puerto de Apra, hay que recorrer una +larga extensión hasta llegar á la playa. La travesía entre esta y el +barco se hace en botes balleneros, únicos que por su escaso calado +pueden utilizarse en el canal que forma Guajan y la isla de las +Cabras, el cual es sumamente pintoresco. Luego que se toma tierra, +quedan unas cinco millas que andar hasta llegar á la ciudad de Agaña, +trayecto que generalmente se hace en pequeñas carromatas de ruedas +de una sola pieza, tiradas por novillos, los que también se emplean +para silla, prestando toda clase de servicios de carga y arrastre. + +Pocos paisajes habrá en el mundo tan hermosos como el que presenta el +cuadro que se desarrolla desde Punta Patí, hasta las primeras casas +de Agaña: unas cinco millas, las separan del puerto como ya dijimos; +cinco millas, en que la vista se recrea con todas las maravillas de +que el Creador dotó el suelo. _La palma_, la _bonga,_ y la variedad +de _cocos_ con sus frondosos penachos, que al acariciarlos el viento +cimbrean sus esbeltos y elevados troncos; la _rima_, el _cajel_, el +naranjo y el limonero, con su exuberante vegetación, sus múltiples +y verdes hojas, y sus olorosas emanaciones de azahar y nardo; el +poético limoncito de China con sus abundantes frutos; el corpulento +_ifil,_ el tortuoso _abgao_ verdadero sáuce de la India, el _agoho_, +con sus pequeñas piñas armadas de afiladas púas, el productivo _daog_ +ó _palo maría_, el _goya_, la _guayava_ y el _ate_, entrelazan sus +hojas, sus frutos, sus flores, y su potente vida, con las olorosas y +variadas enredaderas, con los intrincados laberintos de _bacauam_, +con los desiguales y trepadores tallos de la silvestre pámpana, +y con las esbeltas y flexibles ramas del jazmín blanco. + +Sobre la inmensa capa de verdura que presenta la prodigiosa vegetación +que se extiende por un terreno desigual y accidentado, se contempla +un cielo puro y trasparente, bajo cuya diáfana bóveda baten sus alas y +cantan sus amores, la pintada _garza_, la veloz _dulili_ y la amorosa +tórtola, cuyos cantos son interrumpidos por el agorero chillido del +_mamoy_ y el estridente graznido del _fanifi_. Las palomas blancas, +las aves marinas en su diversidad de clases, las agachonas, el tordo, y +los carpinteros completan el viviente mundo de la región de las nubes. + +Cuanto define y compone la belleza, tiene allí su rasgo característico, +su estigma que la distingue y señala. La escarpada peña cría verdura, +el cielo presta tibios ambientes, los pájaros alegres cantos, +las flores deliciosas emanaciones, el arroyo tiernos murmurios y +cristalinas aguas, los árboles sabrosos frutos, y el cielo claridad +y hermosura. + +De Guajan se ha dicho es un país privilegiado y es muy cierto. Aquel +cielo y aquel suelo en el Grao de Valencia, ó las orillas del +Guadalquivir, sería una dulcísima parodia de los jardines del Profeta; +mas un paraíso, _anclado_ en medio del revuelto Pacífico, lejos del +universal concurso y sin tener por lo menos una Eva, es un paraíso +que al principio encanta, después, aburre, _y por último_ desespera. + +No se crea por lo anterior que en Marianas no hay mujeres, que las +hay y muchas, pero ... pero francamente, y con perdón sea dicho de +la _Mariquita_ y la _Ángela_ de M. Arago, entre todas no componen ni +una caricatura de las de _allá_, ni un octavo de cuartilla de las +que tan mal empleó el escritor francés al ocuparse de Marianas. Al +principiar este trabajo dijimos, y si no lo hacemos ahora, que si +algún mérito tiene, es, que lo en él escrito, es producto de la verdad, +y no emanación de ridículas fábulas, propias de una novela mas no de +un viaje. + +Sentimos no poder describir aquellos ojos de fuego, aquella exuberancia +de formas, aquella corrección de líneas, que completan los acabados +modelos del universal viajero en sus _dadivosas_ y enamoradas +concepciones chamorras y carolinas, prontas, por supuesto, eso sí, +y dicho también por supuesto por el escritor francés, á consagrarle +sus amorosas primicias y hasta su existencia, y vean ustedes cómo +el ilustre viajero casi casi introduce en las pacíficas chamorras el +uso de los fósforos de Cascante, y la entidad acabada del Don Juan, +con sus irresistibles filtros sus tiernas pláticas y sus incendiarios +conceptos, con la diferencia que al Don Juan europeo le abrían las +puertas dueñas y rodrigones, y al _Don Juan_ trasatlántico pañuelos +y relicarios. + +Léanse detenidamente las páginas que Arago consagra á Marianas, y se +verá que todo se reduce á decir que no hubo chamorra ni carolina, que +primero por su linda cara, y después por un relicario, no le ofreciera +sus caricias. Esto, y ver por doquier restos humanos consumidos por +la lepra, enterrar á todo el que buenamente le parece á consecuencia +de dicha enfermedad, crear tipos á su capricho, y acusar de no sé +cuántas cosas á los poseedores de aquellas islas, hasta el punto de +conceptuarlos como un mal para la humanidad, completan las páginas de +M. Arago, salpicadas de cuando en cuando con bravatas que son fáciles +de escribir ya que no de realizar. + +¡Se atreve M. Arago á hablar de humanidad! + +¡Válgame Dios, y cómo se escribe la historia! + +En la infinidad de naufragios, en el sinnúmero de siniestros que por su +situación ha presenciado Guajan, jamás han dejado sus habitantes y sus +Gobernadores, de hacer muchísimo más de lo que dicta la caridad oficial +y la reciprocidad del derecho de gentes. Lea M. Arago el naufragio +de su compatriota Mme. Wisio, interróguela y la verá llorar al solo +recuerdo de los beneficios recibidos de los españoles. Crónicas de +Nueva-York, de California y del Japón son buenos testigos á quienes +preguntar sobre la caridad española. Las columnas de sus periódicos +de cuándo en cuándo, se llenan con la relación de conmovedoras escenas +en que la abnegación y el desinterés juegan en primer término. + +No solo encuentran en Marianas recursos y consuelos los náufragos que +logran tras miles de riesgos y privaciones, ganar las hospitalarias +costas, sino que también cuantos llegan á ellas empujados por cualquier +otra desgracia. + +Jamás, jamás en Marianas se ha cerrado la puerta al dolor, ni el +consuelo al sufrimiento. + +Esto podemos contestar á las páginas de Arago respecto á humanidad; en +cuanto á los _dicharachos_ puestos en boca de Petit, le recordaremos, +que si hay islas de Saipan, también hay Geronas y Bailenes, y que +si creía fácil tomarse la justicia, frente las playas de Marianas, +no la encontraron tan fácil sus compatriotas frente los pechos de +los zaragozanos. + +Mucho, muchísimo más podríamos decir respecto á M. Arago, el cual +nos consta por fidedignas autoridades, que en el tiempo que residió +en las islas, fué objeto de cuantas deferencias y atenciones se le +pudieron ofrecer, á pesar de los escasos recursos de la localidad. + +¡La ingratitud siempre frente al beneficio! + +Cerremos el _libro de Los viajes_ por su página de Marianas, y si no +hemos llegado á convencer de que en Guajan, hay siempre un consuelo +y un remedio á toda necesidad, pregunten á los que allí hayan sufrido +y ellos contestarán. + +Confundamos las páginas del viajero de la _Urania_, con las de +otros compatriotas suyos, y continuemos en la descripción de la isla +de Guajan. + + + +CHAPTER 15 + +CAPÍTULO XV. + +La plaza de Agaña.--La iglesia.--El monte de Santa Rosa.--La +atalaya.--El reloj de Agaña.--Faro original.--Vida en Marianas.--Casas, +huertas, cultivos, ríos.--Vegetación de Oriente.--El árbol +del pan, y el _dug-dug_.--Cageles.--La isla de Pagan.--Riqueza +perdida.--Desconocimiento del país.--Reputaciones usurpadas.--En tierra +de ciegos..--Hormigas coloradas y ratas.--Los caballos y las _auroras_. + +A poco de pasar el viajero el pequeño puente de madera de Asang, y +dejar á su espalda la tajada roca, por cuyo granítico plano vierten +los vecinos montes cristalinas aguas, que la previsión del natural +detiene en tanques de piedra, se divisan las primeras casas de la +ciudad de Agaña, presentando su entrada una espaciosa calle formada +en su mayoría de pequeños edificios de tabla y teja, entre los cuales +sobresalen algunos de piedra y otros de cogon y palma. + +El conjunto de la ciudad que se encuentra enclavada entre los arrecifes +de la playa, y el extenso monte de verdura que corre de Norte á Sur, +á cuya falda termina la línea de construcción es limpio y alegre. + +Siguiendo la igual y espaciosa calle que tiene por continuidad el +camino del puerto, se llega á la plaza, en la cual, y tomando á la +derecha se encuentran en línea, la casa-administración, el presidio, +el llamado palacio, ó sea morada del Gobernador, el parque y los +almacenes de la plaza; todos estos edificios son espaciosos y de +sólidos materiales. La banda de la izquierda la componen pequeñas +casas y edificios en construcción, que según supimos se destinan para +Tribunal y Escuela. + +El frente de la plaza, siguiendo la dirección que hemos tomado, +lo ocupa en primer término la iglesia, el cementerio y la casa +parroquial; cerrando el perímetro, el Colegio de San Juan de Letrán, +con las escuelas y dependencias. + +La plaza de Agaña, compendia la vida de Marianas; el dolor tiene +su morada, como lo tiene el poder, la religión y el saber. Allí, la +cruz que se alza entre la revuelta maleza que crece en el misterioso +mundo de los muertos, recuerda la memoria de pasadas generaciones; +las sombrías rejas del presidio, señalan en sus dobles hierros, +la satisfacción que da á la tranquilidad individual, la pública +vindicta; la campana que á la oración de la tarde, pesadamente dobla +sus bronceados ecos, indica en la religión, el más allá que enseña +el santo suelo sobre el que se eleva el pardusco torreón, á cuyos +cimientos se aquilata la pequeñez de la vida, en la amarga verdad de +una tumba que carcome el tiempo, y una cruz que pudren las aguas, +únicos y miserables girones de los recuerdos, que cual el sér que +cubrieron, bien pronto pasarán al polvo y al olvido. + +La iglesia que está contigua al cementerio, es tan modesta como poco +espaciosa, la compone tres pequeñas naves, el coro y una tribuna +cerrada de reciente construcción. Lo que constituye la dotación +del culto externo, mas que pobre, es escaso; la ornamentación es +churrigueresca, y el busto estatuario, tanto en líneas, como en +expresión y detalles, es detestable. + +Contigua á la iglesia, y comunicando con el altar mayor, está la +sacristía, en la cual hay un retrato del Padre San Vítores, y otro +del lego Bustillos. + +Como edificios, no recordamos ningún otro de los enunciados, que +merezca la pena de ser citado, pues si bien hay en el cerro de Santa +Rosa, y en la entrada del canal, pequeños fuertes, estos, ni por su +fábrica, ni por las máquinas que resguardan tienen nada de particular, +á no ser el pintoresco y bellísimo paisaje que desde ellos se domina. + +En lo que se llama la Atalaya, _vigilan_ cuatro hombres de la dotación +el desierto mar, al par que son los encargados de comunicar al pueblo +la hora en que vive. + +La falta de máquinas supliendo la abundancia de brazos. + +El _engranaje_ del reloj de Agaña lo constituye un complicadísimo +servicio, y una vigilancia á prueba de _segundos_. + +Analicemos la máquina. + +El Gobernador de Marianas tiene, es decir, es de presumir tenga reloj, +pues si no lo tuviera no hay caso, en la época que estuvimos allí +lo había porque lo tenía: dicho reloj daba sus campanadas regulares, +llegando difícilmente al oído de un centinela que perennemente está +bajo el bronce de la esquila, para que otro _minutero_ viviente, que +incesantemente escucha desde la Atalaya, diga al pueblo de Agaña en el +bronce de una campana, mayor que la que le da el aviso. _Caballeros,_ +según me acaba de decir mi compañero de _abajo_, son las ocho en el +reloj del Gobernador. + +Excusamos manifestar los conflictos que pueden originar el día en +que el ama de _llaves_, deje de usar la destinada á la _alimentación_ +del reloj _municipal_. + +El Gobierno, no solamente _da_ la hora, sino que también la dirección +á las bancas y botes. + +Y aquí necesitamos dar otra explicación. + +Una tarde en que paseaba con mi buen amigo el Padre Ibáñez, por +delante de la línea de verdura que se extiende desde el colegio +á la administración, observé que el Padre, siempre que pasábamos +frente al Gobierno, miraba con detención el hueco del balcón que +media el edificio. En una de las vueltas, la impaciencia fué mayor; +se paró, y enfadado hasta donde se puede enfadar el buen Padre, +exclamó:--¡Caramba con D. Luís, que se empeña en no encender el +faro!--Gracias á Dios--exclamé,--que ya he oído algo que corresponda +al pomposo título de ciudad que lleva Agaña;--mas al observar que +por ningún lado veía torre ni torreón, no pude menos de interrogar al +Padre, á fin de que me mostrara dónde estaba situado el aparato.--El +aparato--me replicó con tono amargo mi compañero de paseo,--que +no es ninguna vulgaridad, está allí;--y me señaló el hueco de la +ventana.--No veo nada,--repliqué.--Pues porque no ve V. nada, es por +lo que dije que D. Luís no encendía el faro, y el faro, hijo mío, +no es más ni menos que un farol que se cuelga en aquella ventana, +que como V. ve corresponde con el puerto. + +El cigarro que fumaba se me cayó de la mano, y yo no sé cómo no me +caí de espaldas. ¡Un faro de cuatro _tinsines_ que _viven muriendo_ +tras las telarañas que adornan los vidrios de un farol! + +Lo del faro de Agaña y lo del reloj es preciso ponerse serio para que +lo crean; pero qué quieren ustedes, la verdad nunca puede ser más que +una, y aunque las verdades respecto á Marianas, las que se saben lo +son de seis á seis meses en Manila y en Madrid quizás nunca, de aquí +la incredulidad que á nuestros lectores despertarán nuestras líneas. + +Sigamos describiendo la isla de Guajan. + +La población de Agaña ya hemos dicho es espaciosa y limpia; el +estar enclavada en terreno arenisco y gozar de las vertientes del +monte á cuya falda se asienta, constituyen una de las condiciones +que determinan el aseo que en ella predomina; el monte suministra +en las aguas que vierte cantidad bastante para ahogar el polvo, no +originando sucios charcos el suelo por su esencia arenisca al par +que la compacta superficie que lo forma. + +En uno de los extremos de la ciudad, pasado el Colegio, hay unos +terrenos pantanosos llamados _Cienaga,_ de donde nace un pequeño +arroyo que serpentea por la misma playa y del cual se sirven los +naturales. Sobre este arroyo hay un sólido puente de piedra que pone +en comunicación la playa con el pueblo. Todas las casas de este tienen +entre sí una proporcional separación dividida por empalizadas de caña. + +Estas empalizadas resguardan árboles arbustos y malezas, y en algunas +que el dueño es cuidadoso se ven verdaderos huertos, en que al lado +del rústico cenador crece la parra, á cuyo tronco trepan los tallos +de las sandías con las que se mezclan las doradas hojas de la piña +y las mazorcas del maíz. + +La horticultura, tanto en Marianas como en todo el Archipiélago +filipino, podría ser mucho más completa de lo que es. Una buena +inteligencia combinada con un suelo virgen y una atmósfera impregnada +periódicamente y por horas de humedad y calor, no es posible dejara +de encontrar en raros productos verdaderas fuentes de riqueza. + +En pequeño hemos tenido ocasión de ver más de una vez realizada la +verdad que las anteriores líneas encierran, contemplando algunos +cuadros convenientemente abonados y preparados, dar resultado gran +variedad de semillas de Europa; es verdad que para esto se necesita +cuidado y conocimiento; pues es probado que la primera semilla es la +que fructifica con todos los caracteres que distinguen sus frutos, +los cuales desmerecen visiblemente á medida que las semillas son de +frutos ya criados en el país. La sucesión de cosechas y el uso de sus +semillas si no se reemplazan, concluyen por matar el producto nativo, +sustituyéndolo por otro que ni en sabor, formas, ni dimensiones se +le asemeja. + +En los cercos de Agaña y en los pueblos limítrofes, como en sus +barrios de Anigua, Asang y Tepungang, hemos visto cultivarse algunas +hortalizas con buenos resultados. El éxito de la fructificación, +sobre todo en pequeñas plantas, es debido sin duda alguna á las +magníficas condiciones de su cielo, combinadas con la manera de ser +de su suelo. Las alturas de la isla de Guajan, por su aislamiento +en medio del Océano, son un punto de atracción al cual afluyen las +nubes vertiendo sus aguas los frecuentes chubascos que se forman en +aquellas latitudes. La constante al par que pasajera caída de aguas, +mezclada con la fuerza de calórico, originan en el suelo un flujo y +reflujo de absorciones y emanaciones acuosas, altamente convenientes +para la semilla y el tallo. La latente humedad que originan las +intermitencias de calórico y agua es sumamente sensible dando las +observaciones higrométricas un resultado apenas concebible; humedad que +parece imposible no quebrante la salud, lo que se explica únicamente +recordando las brisas que refrescan la isla de playa á playa y que +moderan la percepción del calórico que marcan los termómetros. La +columna del centígrado fluctúa entre los 14 á los 33°, siendo la +ordinaria situación la de 22 á 28. + +La frecuente caída de aguas tienen en curso una porción de riachuelos +que salpican la isla, sobre todo en su parte Sur, que es la más +baja. Pueden citarse entre aquellos por la bondad de las aguas que +encauzan en un lecho de menuda arena, los nombrados Asang, Margüe, +Mazo, Agat, Finili, Talasfac, Bili, Paparguan, Dandan y otros muchos, +sobresaliendo entre todos, tanto por la cantidad de agua como por sus +permanentes corrientes, los nombrados Tarafofo, Ilic y Pago, los cuales +y principalmente el primero merece el nombre de río, pues los demás, +atendiendo á su nacimiento y al caudal de sus corrientes, más que ríos +son verdaderas vertientes de las cordilleras que accidentan la isla. + +De las muchas corrientes de aguas dulces filtradas por las masas de +caliza, arena y piedra pomez, elementos que con la greda constituyen +el componente del suelo de Guajan, se proveen las necesidades de +sus habitantes, los cuales se precaven de las sequías con pozos de +estanque, á los cuales se baja por rampas ó escaleras abiertas en la +misma materia caliza que forma la base de la isla, según se ve á los +pocos golpes de piqueta. + +Las hojas que constantemente caen de los árboles forman al mezclarse +con la arcilla y la greda el _humus_, excelente abono, semejante en +sus fuertes materias fructificantes al _guano_ de ciertas regiones +americanas. + +Todo cuanto digamos de la vegetación intertropical será pálido, es +preciso verla para comprender su belleza en todo su valor; apropósito +de esto, recordaremos lo que ha tiempo decíamos á un amigo querido de +la Península. En la vegetación de estas regiones, decíamos, es donde +se verifica la alegoría pagana del terrible castigo de Prometeo, ó +mejor dicho, donde se admira la magnífica realización de la mitológica +fuente Canatos, donde Juno recobraba la virginidad; aquí, añadíamos, +la hoja del árbol no cae seca y marchita; aquí se rinde por el tiempo, +mas no por falta de lozanía, dejando en su caída, no un tallo seco +y mustio, sino una hermosa gemela, heredera de su juventud, de sus +brillantes colores, de su pureza y de su jugo. + +Esta es la vegetación en el Oriente. + +Las masas de hojas que incesantemente arremolinan á su pie la +diversidad de árboles, plantas y arbustos, forman en muchos parajes de +la isla gran abundancia de _humus_ que se aprovecha convenientemente, +por más que se preste á una explotación más viva y positiva que la +que se le da en la actualidad. + +Sin embargo de las excelencias de la vegetación de Marianas, es de +notar la escasez de árboles de grandes proporciones, pudiéndose citar +como los únicos susceptibles de dar regulares piezas, el _ifil_ y el +_palo-maría,_ figurando en segunda escala el _yoga_ el _yagunlago,_ +el _fago_, el _chopag,_ el _puting_, el _pengua_, el _balinago_ +y algunos otros, los cuales producen resinas, materias colorantes, +cuerdas, aceites, tejidos y hasta mortíferos jugos, que emplean los +carolinos para envenenar sus armas. + +Los verdaderos árboles de importancia positiva en el día, son la +_rima_ y el _dug-dug;_ ambos son de grandes dimensiones, criándose con +una prodigalidad y abundancia asombrosa; no requieren gran cuidado, +elevándose lo mismo en las grietas de la peña que en los abonados +campos del llano. + +La fruta de la rima se asemeja al melón, es sana, nutritiva, +agradable al paladar y susceptible de larga conservación con solo +cocerla y guardarla en lugar seco. A la rima se la conoce con el +nombre del _árbol del pan,_ y no se puede dar un calificativo más +adecuado y preciso. El fruto del dug-dug es un variante del de la +rima, diferenciándose en el tamaño, que es más chico, y en el sabor, +en que sobresale el mucho dulce que contienen sus jugos, razón por +la que, y por tener la rima materias farináceas mucho más nutritivas +que las de aquel, la hacen preferible. Ambos árboles suministran en +sus troncos piezas para toda clase de construcciones. + +Para completar los productos del suelo, no podemos menos de recordar +la variedad de cageles, de los cuales los hay de unas proporciones +exorbitantes, siendo dignos de citarse asimismo los algodoneros. De +estos últimos se va generalizando su plantación: hemos visto muestras +de algodones de Guajan y nos han parecido inmejorables. En la fecha en +que escribimos, se espera el resultado de una pequeña exportación de +aquel artículo que como prueba se remitió á Barcelona y al Japón. Según +datos que hemos podido reunir de colonos del país, pasan de millón +y medio de troncos los que hoy existen de algodón, procedentes en su +generalidad de semillas importadas de las islas Sandwich; notándose en +la plantación de este artículo un aumento notable, puesto que según los +estados de la riqueza agrícola de Marianas, hechos el año 1843, por +su Gobernador D. Gregorio Santa María, solo había unos 60.000 troncos. + +Maíz,_palay, mongos_, añil, plátanos, piñas, _sibucao_, abacá, +tabaco, resinas, materias colorantes y caña dulce, completan el +cuadro de la riqueza de aquellas islas, riqueza que como ya hemos +dicho, ni tiene estímulo en su fomento ni en su cultivo, por luchar +con los inconvenientes de la distancia, la falta de transacciones y +la casi nula exportación, por causa de lo caro del flete y escasez +de comunicaciones. + +El suelo de Guajan mineralógicamente considerado, presenta poquísima +importancia: sin embargo, algunos pozos se han abierto ante la +presencia de capas carboníferas de mineral bastante bueno. La +explotación minera, aunque desde luego podemos asegurar, sin temor +de equivocarnos, teniendo en cuenta la constitución de su suelo que +sería casi nula, está circunscrita como todo lo que se refiere á +Marianas á ligerísimos ensayos. + +Entre la diversidad de animales que se crían en las islas, figura en +primer término el venado; el número que de estos se matan al cabo del +año, es verdaderamente fabuloso; su carne se aprovecha no solamente en +fresco, sino que también, en preparadas salazones, llamadas _tapas_, +de las que se hace mucho consumo. + +La vaca, el carabao, la cabra, el jabalí de monte, el casero y +el llamado mantequero, abundan bastante en aquellas regiones; +habiendo asimismo jabalíes y venados en grandísimo número, en las +islas del Norte, principalmente en Agrigan y Saipan, en donde se +comprende perfectamente su fomento, teniendo en cuenta lo escaso de la +persecución, y los millones de cocos que la falta de beneficio deja +en abandono, cayendo de la palma al empuje de otra cosecha, que á su +vez caerá como la primera en fuerza de la madurez ó de los fuertes +vientos, para servir de alimento á los animales ó para pudrirse con +el tiempo y las aguas. + +La isla de Pagan creemos podría sujetarse á una productiva +especulación, pues son tantísimos los cocales sin beneficio que se +crían, que toda la isla es un bosque de aquella palma. + +Dicha isla está deshabitada, como todas las demás que se extienden +hasta el peñón de las Urracas, y no nos extraña dejen de aprovecharse +las magníficas salazones que podrían sacarse de los venados y jabalíes +de Saipan, como las miles de pipas de aceite que podrían cosecharse +en la de Pagan y el sinnúmero de limones que suministran los bosques +de Tinian, puesto que, habrá muy poquísimos _mortales_ que conozcan, +no los nombres de aquellas islas, sino siquiera el que existan los +expresados centros de riqueza. + +Las islas Marianas han sido muy poco visitadas; tanto es así, que +un individuo de los más conocedores del Archipiélago, no ha mucho +nos aseguraba con gran formalidad, que las formaban tres pequeños +islotes. Cuando dicho individuo que se cree una eminencia, y que +lleva en el país veinte años, no conoce ni aun el nombre de una de +aquellas islas, los demás no están en el caso de saber que hay limones +en Tinian, cocos en Pagan, y venados en Saipan. + +Cuando hacemos ciertas reflexiones y consideramos algunas +_eminencias_, no podemos menos de recordar una célebre frase de +un chispeante escritor: decía este, refiriéndose á un amigo suyo, +que el mejor negocio que podía hacerse, sería comprarlo por lo que +valía, y luego venderlo por lo que él se creía valer; á ser posible +semejante transacción mercantil, la pondríamos en planta en Filipinas, +en donde mejor que en parte alguna se habían de encontrar productivas +_facturas_. + +Sirva de modelo y aunque de _escaleras abajo,_ la siguiente anécdota: + +No há muchas noches que mi espíritu observador me llevó á la puerta +de un establecimiento de refrescos; tomé asiento, y no bien había +saboreado los primeros sorbos de una limonada, escuché el siguiente +diálogo que salía de un grupo próximo adonde yo estaba. + +--Vamos, D. Juan, ¿cómo van esos ensayos? + +--Así, así; quise hacer el _Sí de las niñas,_ pero razones especiales +me lo han impedido; después he principiado los ensayos del _Don Simón_ +y otras zarzuelitas, para las cuales tengo _encargada_ una caviteña +que da la hora. + +--Sí, ¿eh? con que una caviteña, dijo uno, y ¿quién es? replicó otro, +y por supuesto, que será maestra, añadió un tercero. + +--Ya lo creo, dijo el D. Juan ahuecando la voz y haciendo un gesto +muy pronunciado, como que gasta botitas, canta villancicos y sabe +algún que otro _cundiman_; verdad es que no es bonita, que no tiene +accionado, que no sé si ha trabajado en toda su vida, y que habla muy +incorrectamente el español; pero ¡qué demonio! tengo _dama_, y sobre +todo, caballeros, no me _lleva_ como la que se ha ido, _cincuenta_ +pesos por función, contentándose solo con _veinticinco_. + +No quise oir más, dí una moneda y ni aun esperé el +cambio, ¡¡¡Veinticinco pesos por gastar botitas y no hablar +español!!! ¡¡¡Veinticinco pesos por noche!!! Lo que no ganaba ese gran +genio de la escena, esa colosal figura de las tablas, esa encarnación +del pensamiento de Shakespeare y Ventura de la Vega, joya del arte que +con su muerte se llevó á la tumba el _Sullivan_ y _El hombre de mundo,_ +obras que jamás volverán á interpretarse cual lo hacía Julián Romea. + +A la turquesa á que se adaptan las anteriores reflexiones, se +relacionan la generalidad de las vivientes _hechuras_ que andan por +esas calles de Dios respirando ciencia y saber. + +La pícara afición á las digresiones, más de una vez nos lleva fuera +de Marianas, bien es cierto que aquellas islas son parte integrante +de Filipinas y escribimos á la sombra de las conchas de su capital. + +Volvamos á las Marianas. + +El suelo de Guajan en relación con el mundo animal, tiene una verdadera +especialidad digna de llamar la atención, cual es no ser conocida +ninguna clase de culebras; esto da al natural una gran seguridad en +la vida de campo, como asimismo hace innecesarias en los que recorren +las islas ciertas precauciones propias de los países en que se crían +aquellos reptiles. La hormiga colorada y las ratas, en cambio son muy +abundantes, siendo verdaderos enemigos de los productos del suelo; +á pesar de esto no se crean las extravagancias y exageraciones que +respecto á las ratas de Marianas se cuentan, pues la abundancia á que +aludimos podrá ser un mal, mas no una calamidad de las proporciones +dadas por algunos. + +Aquí hemos de hacer una pequeña parada, pues en lo de las ratas +sucede lo mismo que con otras muchas cosas de aquellas islas. A +nuestra salida para Marianas, gran número de amigos y algunos que +no lo son, pues en eso de encargar no hay peligro, por más que uno +se reserve la filosofía del _tú pitarás_ del cuento, me pidieron les +trajera caballos y _auroras_; llegue á Guajan, y francamente, creía +que los caballos andarían precio de _ramal_ y las auroras á coste +de paseo, pero ... ¡que si quieres! en toda la isla había solamente +dos caballos de los que pedían, y estos traídos á alto precio de +América; en cuanto á auroras me dijeron que si esperaba al mes de +Julio, es posible, aunque no respondían, que por unos doscientos +pesos se podría comprar algún par. + +Esto me decían en Marianas; en cambio en Manila se cree todo lo +contrario, no solamente respecto á la adquisición de esos bonitos +ejemplares de la conchología, llamados en el lenguaje vulgar por su +color rosado, auroras [4] sino que también refiriéndose á un sinnúmero +de costumbres, cosas y objetos que luego resultan completamente +inexactas. + + + + + +CAPÍTULO XVI. + +Reducción de vecindario en las Marianas.--Islas habitadas.--Rota.--Su +población.--Promesa religiosa.--Comercio y agricultura.--Antiguas +invernadas. + +Entre los que no conocen las islas Marianas corren una porción de +versiones, que si en otro tiempo fueron apreciables, hoy no lo son +bajo ningún aspecto, ni material, ni moral, ni político. + +Nosotros, que sin descanso hemos recorrido el pequeño territorio +que comprende la isla de Guajan, única que hoy tiene alguna vida, +por más que esta sea bien raquítica y efímera; nosotros, que hemos +contemplado lo mismo las escasas ondas del Asang, que los panoramas +que se desarrollan desde las mesetas de Santa Agueda; nosotros, +que los recuerdos de las islas no son tan intensos que nos empujen, +ni á la parcialidad exagerando lo que no hay, ni vituperando lo que +existe; nosotros, en fin, que la única norma que guía nuestra pluma +es la absoluta verdad, vamos á emitir nuestra opinión, opinión que +no es hija del capricho, sino legítima conclusión de muchas horas +de estudio interrogando cartas, libros y manuscritos. La opinión +nuestra, por lo tanto, no es el más ó menos juicioso raciocinio de +la apreciación, sino la síntesis de la historia de aquellas regiones. + +Al establecimiento de la primera misión nos encontramos con +una población que hacen subir á 100.000 almas; hoy, según los +últimos datos estadísticos que tenemos á la vista tanto civiles +como eclesiásticos, dan el siguiente resultado: Islas habitadas, +Guajan, la cual tiene 5.914 almas; Rota, con 352, y Saipan, con 872; +advirtiendo, que los habitantes de Rota están haciendo gestiones para +trasladarse á Guajan, y los de Saipan en su mayoría son carolinos que +los azares de sus guerras y la penuria y miseria los han arrojado de +sus islas. Saipan quedará deshabitada tan luego puedan regresar los +carolinos al suelo nativo. + +Como dato curioso, que habla muy alto acerca de la pobreza en que +están sumidos los pocos habitantes de Rota, viniendo á explicar el +por qué proyectan, como por último sucederá, el ir á Guajan, podemos +citar el siguiente. En el siglo pasado, fué la isla de Rota testigo +de una grandísima calamidad, que sumió á todos los habitantes en una +profunda consternación. En los libros canónicos de la isla de Rota y +garantida por la firma de un virtuoso recoleto, se registra un acta en +que se consigna que sobre la isla se desarrolló un horroroso fenómeno +marítimo. Los efectos de este fenómeno duraron mucho tiempo, ofreciendo +durante el peligro los habitantes de Rota, que constantemente habían de +alumbrar á la Virgen cinco luces, promesa que religiosa y puntualmente +se ha venido cumpliendo hasta estos últimos años, en que la furia de +un tifón redujo á escombros casi todos los edificios, sumiendo en tal +miseria á sus habitantes que ni aun la promesa se cumple en el día, +viviendo aquellos en su generalidad, gracias á la prodigalidad de un +suelo en que se crían árboles como el del _pan_ y raíces farináceas +de gran alimento. + +La pobreza y aislamiento en que se encuentran Saipan y Rota, serán +causa de que en época no muy remota, se unan sus habitantes con los +de la capital. + +Apenas se concibe cómo islas que contaban 100.000 almas, hayan venido +decreciendo hasta hoy, que en un todo, dan el resultado de 7.138. + +Respecto á la riqueza de su suelo, ya hemos visto es fértil cual lo +es en su generalidad todo aquel que se encuentra situado en zonas +intertropicales; mas la riqueza del suelo de Marianas so pena de una +transformación radical, imposible de llevar á cabo sin cuantiosos +caudales, no es productivo, puesto que atendida la situación de las +islas y las distancias que las separan de continentes comerciales, +el rendimiento del producto no compensa el gravamen que le impone el +gasto de transporte, aparte de las eventualidades de carga y descarga +y las consiguientes averías que traen en pos de sí la generalidad +de los productos agrícolas; buen ejemplo de esto tenemos en la +actualidad, en que una sociedad fomentadora del suelo se constituyó +en Agaña, con cuantos elementos son precisos para el desarrollo de +una idea mercantil; en ella contaban con dinero, protección, brazos, +herramientas, y un suelo virgen como palenque de sus trabajos. Las +acciones á precio de 500 pesos se tomaron, la sociedad principió +á funcionar y á pesar de la abundancia del producto terruño, el +producto metálico en los balances de inspección debió ser negativo, +pues á ciencia cierta sabemos solo se han repartido dividendos +pasivos entre los accionistas, llegando el desaliento en estos, +hasta el punto que hoy no tienen precio las acciones por falta de +cotización y por consiguiente de demanda. + +Se nos dirá. El suelo es susceptible de dar inmejorables +productos. Bien, es cierto, pero no lo es menos, que más cerca, +en donde existen comunicaciones y adonde por lo tanto, tan luego se +presentara el producto se establecerían transacciones, y en donde la +oferta se uniría á la demanda, se ven dilatados terrenos incultos, +con los mismos gérmenes de riqueza y de las mismas condiciones +productoras que los de Marianas. + +El que viene de esas mismas islas y entra en el Estrecho de San +Bernardino, verá desde la pequeña peña que le da nombre, hasta el +fondeadero de Manila, extensas y dilatadas islas que tienen un suelo +tan fértil como el de Marianas y por consiguiente de preferente +atención, puesto que la riqueza agrícola es igual y el producto +líquido por razón de situación, y siguiendo la comparación ha de +ser exorbitante. + +La riqueza del suelo de Marianas no la negamos, y la admitiríamos como +positiva, si por ejemplo, sus magníficos y abundantes cageles, sus +campos de maíz y sus bosques de cocotales estuvieran á pocas leguas +de un mercado á que abastecer, lo que no sucede dada la situación +del suelo en que aquellos productos fructifican. + +Esto respecto al suelo materialmente considerado. + +Dicen algunos. ¡Ah! ¡las islas Marianas, magníficas posesiones, de +grandísima importancia por las célebres invernadas de los balleneros! A +estos, les diremos únicamente que abran el registro del puerto de +Guajan y se encontrarán, que en efecto, es cierto tuvieron las islas su +apogeo como descanso de esos valientes hijos del mar, y que hubo año +que hicieron recalada en los puertos de Guajan, 80 y hasta 100 barcos +mayores; pero al volver algunas hojas del registro, progresivamente +irán viendo el descenso que desgraciadamente ha sufrido, tanto que el +año 1870, solo _anclaron ¡cuatro!_ barcos balleneros, y esos más valía +no lo hubieran hecho, pues hoy el ballenero que toma el puerto de San +Luís de Apra, participa de pirata y corsario, no yendo á dejar dinero, +ni á importar efectos de verdadera riqueza positiva, y sí á extraer +el poco numerario en circulación, vendiendo un par de centenares de +latas de comestibles y algunas varas de toscas telas. + +Se dirá ¿y en qué consiste lo expuesto? Pues es muy sencillo, con +una buena carta á la vista del Océano Pacífico que comprenda desde +las costas de China hasta el estrecho de Malaca, se deducen las +consecuencias de aquella real al par que triste verdad. + +Las fabulosas riquezas que esparcieron en los Estados-Unidos, los +veneros de oro de los, _placeres_ de California, hicieron que lo que +al principio fueron chozas, fueran luego casas, convirtiéndose estas +más tarde, en verdaderas calles de palacios, emporios de riqueza y +de tráfico, acariciando bien pronto las brisas del Océano Pacífico, +ciudades tan ricas y populosas como lo es San Francisco. + +Abiertos que fueron en el Pacífico los puertos de las costas de +América y del Japón, y estando enclavados aquellos en resguardadas y +bien situadas bahías, habiendo en ellos magníficos y bien surtidos +almacenes de efectos navales, con que reponer las frecuentes +averías que se experimentan en las regiones polares, y sobre todo, +representando aquellos puertos fáciles y frecuentes comunicaciones, +al par que económicos expendios en las faenas de carga, descarga y +almacenaje, claro es, que á ellos habían de ir las naves, abandonando +las Marianas, en donde no encontraban las anteriores ventajas. El +puerto de Guajan á más de encontrarse á siete millas de la ciudad, +es poco seguro por los numerosos bancos madrepóricos que lo salpican +por do quier, haciendo peligroso el anclaje y estadías. Encontrándose +San Luís de Apra, que es el nombre del puerto, á una distancia tan +considerable de la población, y estando el único camino que la pone +en comunicación con aquel, constantemente interrumpido por estrechas +lengüetas, los tránsitos son difíciles y pesados. Agregado á esto, +que no se comprendió á su tiempo el negocio que reportaban las +invernadas balleneras, instalando almacenes bien provistos, y que la +carencia absoluta de estos originaba la falta de competencia, siendo +por lo tanto la consecuencia necesaria que los poquísimos productos +se vendieran á precios subidos, puesto que la necesidad por parte +del comprador y la escasez por la del tenedor, eran los elementos de +aquellas transacciones, que poco á poco habían de dejar de operarse, +á medida que fueron abriéndose otros puertos en que al par del abrigo, +se encontraban almacenes, tráfico y comunicaciones. + +Hoy en Marianas no toca más que algún que otro barco, que lo lleva +hasta allí la persecución de la ballena blanca ó sea jorobada, que en +sus excursiones de las regiones glaciales suele llevar ese rumbo. De +tarde en tarde, toma puerto algún barco que en la travesía de América +á China hace _arribada_, por efecto de avería ó falta de víveres. + +Respecto á la importancia de las islas como cuestión política [5] +nos extenderemos poco, pues solo con decir que encontrándose situadas +lejos de estrechos, cualquier barco puede establecer su demora fuera +de sus horizontes, y aun hacer aguadas y tomar puerto, puesto que +los tienen en muchas de las islas del Norte que están deshabitadas +y en el numeroso grupo que al Sur forma el Archipiélago carolino, en +el cual no solamente se encuentran buenos y seguros lugares para el +anclaje, sino que también puede recorrerse las islas sin ningún género +de temor, pues el carolino á más de ser completamente inofensivo, es +muy servicial y brinda al que llega hasta su tosca choza con cuantos +recursos dan sus bosques y cuantos servicios están á su alcance. + + + + + +CAPÍTULO XVII. + +Población.--Razas.--La providencia del salvaje.--Los carolinos.--Gastos +é ingresos.--Milicias urbanas.--El chamorro.--Sus inclinaciones, +su moral, sus trajes y costumbres.--Ilustración.--El Padre Ibáñez y +D. Felipe de la Corte.--Cuatro palabras por vía de epílogo. + +La actual población de las islas Marianas que como ya hemos dicho +se compone de 7.138 almas, distribuídas en Guajan, Rota y Saipan, +forman un conjunto de castas y razas dignas de estudio. El indio, +propiamente dicho, puede decirse es desconocido, predominando la raza +mezclada de chamorro y americano y de español y chamorro, viéndose muy +frecuentemente fisonomías muy acentuadas que recuerdan las invernadas +de los norte-americanos, los cuales, no solamente plantaron su raza, +sino que también sus usos, costumbres y lengua, tanto que el inglés lo +entienden casi todos los chamorros. [6] A más de mestizos ingleses, +hay algunos de estos últimos casados y establecidos en el país, como +también hay portugueses, españoles, filipinos, franceses, japoneses +y carolinos. + +Esta población tan heterogénea, á decir verdad, no sabríamos cómo vive, +á no recordar la prodigalidad del suelo y la abundancia de carne que +suministra el sinnúmero de venados que recorren sus bosques; venados, +cuya carne, como todo lo demás que representa una necesidad ó una +superfluidad, hay que buscarlo en la vecindad, pues allí, á pesar +de no haber mercado ni tienda abierta, puede asegurarse que, salvas +poquísimas excepciones, todos son comerciantes, vendiendo unos lo que +les sobra de sus pacotillas y ranchos, aprovechando la falta de otros. + +Respecto á industria, está resumida á algunos ensayos, que luchan +con la indolencia del natural y la escasez del numerario. + +Alcoholes se destilan, pero tienen que limitarse al consumo de las +islas, puesto que la exportación y todas las eventualidades que trae +en pos de sí la fabricación al por menor, está fuera de la competencia +con la que se adquiere en grande escala y en plazas comerciales. + +En la riqueza del suelo predomina, por su variedad y abundancia, +el coco. Siempre hemos mirado este árbol como un gran recurso; +pero, francamente, hasta que no hemos estudiado de cerca al salvaje, +hasta que en nuestra estancia en Marianas no hemos vivido entre las +primitivas costumbres del carolino, nunca pudimos comprender las +varias y múltiples aplicaciones que tiene el coco, llamándosele, con +toda propiedad, la riqueza de la floresta y la providencia del salvaje. + +Entre las distintas razas de carolinos que en la actualidad habitan +las islas Marianas en completo estado primitivo, nos hemos persuadido +que el coco resume la satisfacción de lo necesario y de lo supérfluo, +siempre en relación con el estado del que lo consume. En el hueco del +fruto, encuentra alimento y bebida; en la cáscara que lo envuelve, +herramientas, utensilios de todo uso y objetos de adorno; en la palma +que lo embellece, cubiertas para sus casas, cuerdas y tejidos; en el +pono que lo sostiene, batangas, pilares y empalizadas; en la savia +que le da vida, medicinas, colores, resinas y bebidas espirituosas, +y por último, en las materias fibrosas de su bonote, tejidos y cuerdas +de gran consistencia. + +El coco podría ser la base de la riqueza de Marianas. + +Los rendimientos que producen al Estado las islas Marianas en todos +sus conceptos ascienden á unas 17.000 pesetas. + +Los ingresos que se recaudan en las cajas de propios y arbitrios para +atender á las perentorias necesidades locales, ascienden á la suma +de 10 á 10.500 pesetas. + +Los chamorros no conocen el impuesto del tributo, no sucediendo lo +mismo con el servicio personal, que casi en su totalidad es redimible, +siendo tal concepto la verdadera cantidad positiva que constituye +las cajas comunales. + +El chamorro está obligado también á formar parte del batallón de +Milicias urbanas al servicio de las islas, cubriendo plazas á medida +que vacan. Hemos visto maniobrar dicho batallón, y nos ha llamado +la atención lo preciso de sus movimientos, siendo cierta la fama que +tienen sus individuos de hábiles tiradores; tanto es así, que con sus +imperfectos y primitivos fusiles de chispa, salen al campo confiando +tanto en su destreza, que generalmente no llevan más munición que +el tiro que contiene el cañón del fusil, siendo muy rara la pieza +que se escapa, pasando al alcance del plomo; verdad es que el uso de +la caza es constante, dándose un ejemplo de fecundidad asombrosa en +los venados, de los cuales se mata al cabo del año una cantidad tan +exorbitante que apenas se concibe. + +El mantenimiento de las islas Marianas cuesta al Erario _doscientas +mil ochenta y nueve pesetas,_ que son distribuídas entre personal y +material, servicio de las dos expediciones del correo entre Manila y +aquellas islas y demás atenciones. Entre los ingresos y los gastos +hay una diferencia de _ciento ochenta y tres mil ochenta y nueve +pesetas_, [7] déficit que, á nuestro juicio, se podría, si no hacerlo +desaparecer por completo, nivelando las atenciones con los ingresos, +reducirlo considerablemente. + +El correo, que se hace por casas particulares y que cuesta al Erario +25.000 pesetas al año, según tipo de contrata, es una cantidad que +sería negativa tan luego se estudiaran las primeras necesidades +de las islas, que son las comunicaciones. Bajo la garantía de los +fondos locales y á plazos más ó menos largos, hay muchas compañías +norte-americanas que venderían á las islas Marianas un modesto barco +que podría ocuparse, no solamente en el servicio del correo, sino +que también tener en comunicación Rota, Saipan y Guajan. + +El destino permanente de un barco para aquellas regiones, no solamente +es una economía, sino que constituye una imprescindible necesidad, +que á todos se les ocurre con decirles que las eventualidades y +vicisitudes de aquel suelo, en relación con el resto del mundo, +está circunscrito á los cuarenta días que forma en dos épocas del +año las estadías del barco-correo, el cual al levar anclas echa la +llave á aquella prisión, de la cual están sus moradores incomunicados, +cerca de once meses, de los doce del año [8]. + +Si este trabajo se limitara á un expediente justificativo sobre el +asunto que nos ocupa, demostraríamos hasta la evidencia la posibilidad +de realizarse la adquisición de la nave sin gravar al Erario, como +su mantenimiento con solo emplear una mediana inteligencia en su +ocupación y viajes. + +Para el pequeño movimiento de caudales que originan las islas, +creemos se podrían borrar del presupuesto de gastos los sueldos de +administrador é interventor de Hacienda, intervención ó administración +que dada su poca entidad podían estar asumidas en una dependencia +del Gobierno, el que, por estar ocupado por un Coronel, cuando por +su importancia debía ser lo más de Capitán, origina los consiguientes +gastos de Ayudante mayor, y cuantas cargas traen en pos de sí Gobiernos +que se conceptúan de primera clase. + +La ciudad de Agaña está clasificada como plaza fuerte, originándose +con esto gastos de personal y material que podrían reducirse, sin +quitar á aquella población las prerrogativas de corresponder á los +saludos que las escasísimas banderas extranjeras pudieran hacer al +ponerse á la vista de la que ondea en el pequeño fuerte de Agaña [9]. + +No siendo, como no lo es, plaza fuerte, por más que así se denomine, +puesto que solo atestigua su arrogante calificativo débiles muros +que resguardan escasas máquinas de guerra, que la más perfecta no +corresponde á la más imperfecta de las que marchan en la línea de los +grandes adelantos, no creemos precisos los gastos y atenciones que +tal nombre origina, y una dotación insignificante y una asignación de +unas cuantas libras de pólvora por conceptos de salvas para el caso +improbable de visitar aquellos mares un barco de guerra, harían lo +mismo que acontece en la actualidad con parque, dotación y almacenes, +con las ventajas de la reducción del presupuesto. + +Por algunos se nos dirá: todo lo que tienda á reducir personal y +material de guerra, es una imprudencia en un siglo en que todos +los pueblos tienden al aumento de hombres y perfeccionamiento de +armas. Esto sería cierto, y el temor sería fundado, si la isla de +Guajan constituyera por condiciones de situación un punto avanzado ó +una atalaya estratégica, que en el bronce de sus cañones residiera el +comprimir deteniendo, y en las plataformas de sus fuertes el comprimir +avisando, dando con su campana de rebato la señal de peligro, ó en +el estruendo del cañón la voz de alarma, previsores alertas, cuyos +ecos, dada la situación de Guajan no tendría otra contestación que +el mugir de las olas que se deshacen en los senos madrepóricos de +caliza y coral, y el rebramar de los duros Nordestes que reinan en +aquellas regiones. + +Como cuestión de anclaje, por razón de avería, descanso ó punto +avanzado, tampoco sería un obstáculo Guajan, puesto que al Norte y +al Sur tienen escuadras enteras, puertos seguros pertenecientes á +islas deshabitadas, en las cuales no solamente podrían descansar y +aguardar consignas, sino que reponer averías, refrescar aguadas y +hacer víveres en la gran abundancia de puercos de monte, cageles, +venados, cocos y otros productos que hay en la cordillera de islas +que corren al Norte de Guaján en un trayecto de más de 10º y las que +hay al Sur formando las Carolinas. + +En el presupuesto eclesiástico también cabe su reducción, pues si no +estamos equivocados, son cinco los sacerdotes que hay solamente en la +isla de Guaján, la cual á más de su poquísima extensión solo contiene, +como ya dijimos, una población de 7.138 almas, contando rancherías +de carolinos, que viven en sus costumbres, usos y religión. + +Con las economías que dejamos apuntadas, cuya realización +demostraríamos más detalladamente, si necesario fuere, con la creación +de un mercado público en que la pública licitación señalara las +transacciones, y con ellas, los rendimientos de patentes que hoy +apenas existen por el contrabandeo que envuelve toda mercancía que +se expende no á puerta de calle, sino al sigilo del hogar y ventanas +adentro; con la imposición del tributo, y sobre todo con facilitar de +algún modo las comunicaciones, bien por un barco que se adquiriera +en las condiciones que dejarnos dicho, ó en otras, bien porque lo +diera el Estado, ó bien porque se facultara á que se hiciera en las +islas Marianas, puesto que elementos materiales y periciales hay +en ellas, estamos seguros que si no desaparecían en todo, lo haría +en gran parte el déficit que hoy resulta para nivelar los ingresos +con los gastos; siendo estos los únicos medios de que las islas +se contengan un poco en el grandísimo decaimiento en que hoy están +sumidas, principalmente por la casi nulidad de comunicaciones, base +de todo aumento, y principio necesario para el movimiento, riqueza +y desenvolvimiento de los pueblos. + +El chamorro en su generalidad es indolente, cualidad predominante +en todo pueblo en que las necesidades que le son conocidas son tan +pocas como fáciles de cubrir. Con alargar la mano tienen la rima, +y con socavar un poco la tierra con el _fociño,_ raíces farináceas +tan nutritivas como sanas. Con estos dos agentes atienden á las +primeras necesidades, completando aquellas otras que se rozan con +el pudor ó la vanidad, con unas cuantas varas de pintadas telas que +adquieren á un subido precio y con las cuales cubren y adornan sus +_cuerpos_. El traje de la chamorra y del chamorro varía poco del que +usan los indígenas en Filipinas, si embargo de que son menos lujosos, +advirtiéndose la carencia del tapis en la mujer, que acostumbra á +llevar saya suelta, sujetando la camisa y _candonga_ en la cintura; +la chinela también varía, pues que la llevan cerrada por el talón. Una +especie de chambra de cortas y anchas mangas, el relicario, un rosario +y el pañuelo completan el traje. + +La superfluidad en el vestir es muy parca en Marianas; allí el lujo y +la moda son divinidades á las cuales ni se les rinde culto, ni se les +queman inciensos, circunscribiéndose tanto el hombre como la mujer +á usar prendas tan sencillas como escasas en número. + +El chamorro es de genio afable, predominando algo el recuerdo del +orgullo de sus antepasados; es honrado como pocos pueblos, y tan +sufrido en lo que cree justo, como díscolo en lo que no lo cree; +es de tesón y poco olvidadizo. + +La ilustración en las islas Marianas, con relación á pueblos de sus +mismas condiciones, está á una grandísima altura, pudiéndose asegurar +que un 80 á 90 por 100 de población sabe leer y escribir. + +Esto merece una explicación. + +Ya hemos visto cómo el jesuíta Diego San Vítores, una vez instalado +en las islas de los Ladrones, logró excitar el celo y caridad de Doña +Mariana de Austria, bien por cartas, ó bien por elocuentes frases +del Padre Nitarht; siendo lo cierto que consiguió de aquella reina +el título de ciudad para el pueblo de Agaña, y una donación de 3.000 +pesos anuales para al establecimiento de un colegio y escuelas que +atendieran á la cultura de los habitantes de aquellas islas, que hoy +llevan su nombre, el cual le fué puesto por estos y otros beneficios +que aquellas recibieron de la esposa de D. Felipe IV. Merced á tan +piadosa institución que hoy tiene cuantiosos fondos y se la conoce +por _San Juan de Letrán,_ se ha construido un espacioso colegio en +Agaña y escuelas en todos los barrios, cuidando los encargados de +las cabecerías que ningún niño ó niña deje de concurrir á aquellos +modestos templos de enseñanza. + +La instrucción en Marianas se puede conceptuar por lo tanto como +obligatoria. + +Al llegar aquí seríamos poco imparciales, pecando de sobrado +olvidadizos, si no nos detuviéramos un momento á consagrar un recuerdo +á uno de esos infatigables soldados de la fe, á uno de esos seres +que hacen abnegación de su vida, consagrándola á la de los demás, +secando la lágrima del que arrastra su existencia por el frío arenal +de la desgracia, remediando todo mal y proporcionando todo bien; el +sér á que nos referimos es el vicario foráneo, al par que director +de la instrucción en Marianas, Fray Aniceto Ibáñez. + +Ningún elogio podemos hacer mejor de este Padre que decir lleva +encerrado en aquella peña madrepórica veinte años. El que ha estado +en Marianas es el único que puede comprender en toda su extensión lo +que significa esa existencia de veinte años. + +Al celo infatigable del Padre Ibáñez y á la protección que siempre +dispensó á la instrucción D. Felipe de la Corte, Gobernador que fué de +aquellas islas, las cuales eternamente le recordarán con gratitud, se +debe el que sin temor de equivocarnos digamos que hay un 90 por 100 de +sus habitantes que están impuestos en los primeros elementos del saber. + +Aquí hacemos punto en este modesto trabajo que probablemente vendrá á +ser el prólogo de otro más extenso que nos proponemos publicar. Mucho, +muchísimo hay que hacer en Filipinas y mucho falta por decir de aquella +riquísima colonia susceptible á dar cuantiosos caudales. Haga Dios +que este pobre trabajo despierte en otras inteligencias la afición á +escribir. Mucho campo tiene para ello el Archipiélago bajo cualquier +tema que se le mire. La leyenda, la historia y las costumbres son +minas inagotables que constantemente se presentan en el camino del +observador. + +FIN + + + + + +NOTAS + +[1] Este libro se escribió en Manila en 1871, haciéndose su primera +edición en 1872.--(_N. del A_.) + +[2] Dicha exposición se verificó el año 1866 y de ella publicó el +autor de este libro una extensa Memoria. + +[3] Repetimos que la primera edición de este libro se hizo el año +1873. No pocas cosas de lo propuesto en este capítulo se han puesto +en práctica en Filipinas de entonces acá. + +Nos hemos decidido á publicar esta segunda edición sin correcciones ni +enmiendas, por la circunstancia de que esta obra es casi desconocida en +España, en el hecho de que la primera edición se agotó completamente +en Filipinas á poco de publicarse. Lo mismo sucedió con la de _Manila +á Tayabas,_ recientemente reimpresa.--_N. del A_. + +[4] Los cuatro ejemplares que el autor de este libro presenta en +la Exposición de Filipinas, los adquirió á fuerza de mucho tiempo, +dinero y paciencia. La rareza de estos ejemplares está comprobada +con la escasez que de ellos hay. Proceden de las islas Carolinas. Un +magalaje ó Jefe carolino que conocí en Marianas, por ningún precio +quería venderme dos auroras que poseía, y si las llegué á adquirir +fué merced de la gran curiosidad que despertó al Jefe carolino, +mi reloj remontoir que tuve que darle en cambio.--(_N del A_.) + +[5] Téngase en cuenta la fecha en que se hizo la primera edición de +este libro. Entonces no se había concebido el gigantesco proyecto +del canal de Panamá. Una vez que este se abra, la importancia de las +Marianas, Carolinas y Palaos, será grande si se sabe aprovechar la +situación que aquellas islas ocupan en el Gran Pacífico.--(_N. del A._) + +[6] Buena prueba de esto se encuentra en el personal filipino que +habita en el recinto de la Exposición.--_(N. del A.)_ + +[7] Hoy los gastos son muchísimo mayores.--_(N. del A.)_ + +[8] Esta situación la han modificado la serie de sucesos que han +ocurrido en el mar Pacífico, y que han motivado la ocupación real +y efectiva de Palaos y Carolinas. Esto ha originado la creación de +estaciones navales, estableciéndose frecuentes comunicaciones con +aquellos Archipiélagos. + +[9] En atención á la verdadera fiebre que se ha apoderado de todas las +naciones por poseer colonias, hoy creemos que en vez de disminuir la +importancia de aquellas islas, hay que darles toda la que compatible +sea con nuestros presupuestos.--(_N. del A._) + + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Viajes por Filipinas: De Manila á +Marianas, by Juan Álvarez Guerra + +*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 12274 *** diff --git a/LICENSE.txt b/LICENSE.txt new file mode 100644 index 0000000..6312041 --- /dev/null +++ b/LICENSE.txt @@ -0,0 +1,11 @@ +This eBook, including all associated images, markup, improvements, +metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be +in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES. + +Procedures for determining public domain status are described in +the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org. + +No investigation has been made concerning possible copyrights in +jurisdictions other than the United States. Anyone seeking to utilize +this eBook outside of the United States should confirm copyright +status under the laws that apply to them. diff --git a/README.md b/README.md new file mode 100644 index 0000000..6fafd0b --- /dev/null +++ b/README.md @@ -0,0 +1,2 @@ +Project Gutenberg (https://www.gutenberg.org) public repository for +eBook #12274 (https://www.gutenberg.org/ebooks/12274) diff --git a/old/12274-8.txt b/old/12274-8.txt new file mode 100644 index 0000000..80e5f4d --- /dev/null +++ b/old/12274-8.txt @@ -0,0 +1,5521 @@ +The Project Gutenberg EBook of Viajes por Filipinas: De Manila Marianas +by Juan lvarez Guerra + +This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with +almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org + + +Title: Viajes por Filipinas: De Manila Marianas + +Author: Juan lvarez Guerra + +Release Date: May 6, 2004 [EBook #12274] + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK VIAJES POR FILIPINAS *** + + + + +Produced by Ginger Paque, Jeroen Hellingman, and the DP team, from +images generously made available by the Bibliothque nationale de +France (BnF/Gallica) at http://gallica.bnf.fr. + + + + + + + + + +Viajes por Filipinas +De Manila Marianas + + + +Por +Don Juan lvarez Guerra + + + +(Primera Edicin) +Madrid +Imprenta de Fortanet +Calle de la Libertad, Nm. 29 +1887 + + + + + +_Al Excmo. Sr. D. Rafael Izquierdo_ + +_A usted, mi querido General, quien tanto debe Filipinas, se debe +tambin este libro. Usted me nombr para una misin cientfica en el +Pacfico. El nombramiento origin un viaje, el viaje, el libro que +tiene la honra de dedicarle su buen amigo_, + +El Autor + +_NOTA. Dedicatoria de la primera edicin. El General ha tiempo muri, +mas su memoria me es tan respetada, como cariosa y leal fu mi +amistad mientras vivi._ + + + + + +NDICE DE CAPTULOS + +CAPTULO I. + +La _banca_.--El estero.--La chaqueta y el chaquet.--Nuevas +costumbres.--Manila progresa!--El _catapusan_, el _sarao y_ +la _soire_.--Colocacin de nombres.--Meiisig.--El ro de +Binondo.--El Pasig.--La barra.--La _Mara Rosario_--El adis +Manila.--Cavite.--Costumbres--Moyss y las doce tribus--La primera +noche abordo.--El baldeo.--La laguna encantada. + +CAPTULO II. + +Recuerdos de Silam.--Ordoez y Oate--El _yo cuidado._--En +marcha.--Sungay.--Talisay.--La Capitana Ramona. Tiempo viejo.--Los +labios de un chico y la boca de una chocolatera.--Perlas +y brillantes--Laguna encantada.--El crter.--Volcn de +Taal.--Grandiosidad del volcn--Erupciones notables.--Sueo del coloso. + +CAPTULO III. + +Punta Matoco.--Calmas.--Isla Verde.--El sudeste.--Marinduque y +Mindoro.--Razas salvajes.--Sus costumbres.--Los negritos netas.--Su +manera de ser.--_Inalug_ y _Acubac_.--De puerto Galera punta +Bunga.--Horizontes de Marinduque.--Isla Banton.--El Padre Pablo. + +CAPTULO IV. + +El fraile en Filipinas. + +CAPTULO V. + +El Estrecho de San Bernardino.--Cabeza Bondog.--Ruinas.--El volcn +Mayon.--Ancla!--San Jacinto.--Su Iglesia.--La india Ignacia.--El +toque de oracin.--El _atung-taqus_. + +CAPTULO VI. + +La mujer india.--Angu.--Pepay la sinamayera.--Una!!! + +CAPTULO VII. + +Espaa en Filipinas.--Colonizacin.--Poltica.--Tolerancia +religiosa.--Juramento chnico.--Pascuas, festejos y +Confucios.--El _matand._--El municipio dentro del municipio.--El +empleado.--Patritico aviso.--Desconocimiento de Filipinas.--Reformas +y mejoras. + +CAPTULO VIII. + +Islote de San Bernardino.--El Gran Pacfico.--Cielo y +agua.--Nostalgia.--El secreto de las mareas.--Calma sospechosa.--Pesca +del tiburn.--Los crepsculos en la mar. + +CAPTULO IX. + +Orza!--De vuelta y vuelta.--Tiempo duro.--Siniestros +preparativos.--Falta de crepsculo.--_La piel de zapa_.--El +tifn!--Baja de barmetros--Pobre _Mara Rosario!_--Horas de +agona.--Las seis de la tarde del cinto de Agosto.--Una pulgada +de descenso!--Salida de la luna.--Esperanzas.--Fnebres fechas.--El +_Malespina._--Cuatro das sin comer. + +CAPTULO X. + +Veintitrs grados en treinta y tres das.--Inseguridad en la +monzn del SE.--Calmas desesperantes.--Los viajes largos.--Los +ranchos.--Tierra--Costas de Guajan.--Islote de las Cabras.--Puerto de +San Lus de Apra.--Vegetacin de Marianas.--La sanidad y la capitana +del puerto.--Desembarque. + +CAPTULO XI. + +Historia de las Marianas.--La tradicin.--Los +chamorris.--Intolerancias.--El _Pico de los amantes_.--Divisin de +razas.--Tinian.--Sarcfagos antiguos.--La casa de _Taga_--Leyendas y +supersticiones.--Cultos y creencias.--Los _macambas_.--El _zazarraguan_ +y el _caifi_--Los _anitis_.--La pea de _Fuua._ + +CAPTULO XII. + +El siglo XVI.--Hernando de Magallanes.--Capitulaciones.--La +_Capitana_, el _San Antonio_, la _Victoria_, la +_Concepcin_ y el _Santiago_.--Sebastin Elcano.--Llegada al +Brasil.--Invernadas.--Rebelin abordo.--Comunicaciones de mares.--El +paso del Sur.--Bula de Alejandro VI.--Las Velas latinas.--Islas +de los Ladrones.--Navegacin penosa.--Isla de Ceb.--Muerte +de Magallanes.--La _Victoria_.--Vuelta al mundo.--Llegada +Sanlcar.--Otras expediciones.--Legaspi.--El navo _San Damin_.--Lus +de San Vtores.--Doa Mariana de Austria.--Primera misin.--Verdadera +posesin. + +CAPTULO XIII. + +Adelantos de la misin.--Oposicin de los _macambas_.--Saipan y +Rota.--Los _urritaos_.--Tradiciones, usos y costumbres.--Colegio de San +Juan de Letrn.--Crnicas de los jesutas--Hostilidades.--Asesinato de +San Vtores.--Una modesta cruz.--Los Padres Solano y Ezguerra.--El +almirante Coello.--Nuevos asesinatos.--Represalias.--D. Juan +Santiago.--El Gobernador Irrisari.--Descubrimientos al Norte de +Agaa.--Marianas en el siglo XVIII. + +CAPTULO XIV. + +Archipilago de las Marianas--Historia moderna--Guajan.--El pueblo +de Agaa.--Puerto de Apra.--Punta Pat.--Flora y fauna.--La mujer de +Marianas.--M. Arago.--Ingratitud.--Caridad espaola. + +CAPTULO XV. + +La plaza de Agaa.--La iglesia.--El monte de Santa Rosa.--La +atalaya.--El reloj de Agaa.--Faro original.--Vida en Marianas.--Casas, +huertas, cultivos, ros.--Vegetacin de Oriente.--El rbol +del pan, y el _dug-dug_.--Cageles.--La Isla de Pagan.--Riqueza +perdida.--Desconocimiento del pas.--Reputaciones usurpadas.--En +tierra de ciegos....--Hormigas coloradas y ratas.--Los caballos y +las _auroras_. + +CAPTULO XVI. + +Reduccin de vecindario en las Marianas.--Islas habitadas.--Rota.--Su +poblacin.--Promesa religiosa.--Comercio y agricultura.--Antiguas +invernadas. + +CAPTULO XVII. + +Poblacin.--Razas.--La providencia del salvaje.--Los carolinos.--Gastos + ingresos.--Milicias urbanas.--El chamorro.--Sus inclinaciones, +su moral, sus trajes y costumbres.--Ilustracin.--El Padre Ibez y +D. Felipe de la Corte.--Cuatro palabras por va de eplogo. + + + + + + + +CAPTULO I. + +La _banca_.--El estero.--La chaqueta y el chaquet.--Nuevas +costumbres.--Manila progresa!--El _catapusan_, el _sarao_ +y la soire.--Colocacin de nombres.--Meiisig.--El ro de +Binondo.--El Pasig--La barra.--La _Mara Rosario_.--El adis +Manila.--Cavite.--Costumbres.--Moyss y las doce tribus.--La primera +noche abordo.--El baldeo.--La laguna encantada. + +Los primeros albores del nacimiento del 10 de Julio de 1871, apenas se +transparentaban por las _conchas_ de mi alcoba, cuando fu despertado +por el criado, anuncindome que las _bancas_ estaban listas en el +_estero_ para conducirnos abordo. + +Una ligera escalinata une el ro de Binondo con la casa, as que, +previos todos los correspondientes requisitos de marcha, desde +reconocer los bultos, hasta dirigir la ltima cariosa mirada los +muros que han sido por largo tiempo confidentes de nuestras amarguras y +testigos de nuestros placeres, muros que nadie ms que mi rompern +su mutismo, si algn da vuelvo interrogar sus blancos lienzos con +el lenguaje de los recuerdos, pas de la casa al bote, al par que los +aljofarados dedos de azul y ncar de los genios del Oriente abran +los espacios para dar paso al majestuoso gigante de la luz. + +La corriente favorable consecuencia de la alta marea y la desusada +actividad de seis remeros aguijoneados con la esperanza de una propina, +hacan que las _batangas_ se deslizaran rpidamente por el _estero_. + +Aqu, si nuestro trabajo no llevara el carcter de un viaje la +ligera, nos detendramos en muchas pginas; mas, sin embargo, como +la rapidez de una _banca_ no es, ni la que da aliento una caldera +de vapor, ni una _ventolina_ de _empopada_, ni aun la pujanza de +cuatro hijos de las verdes vegas de la Cartuja, tenemos tiempo de +ver y apreciar en el largo espacio que media desde el _Trozo_ hasta +que se entra en el caudaloso _Pasig_. + +Que Manila poda ser una segunda Venecia nadie lo ignora. + +Tiene en lo que constituye sus arrabales, la vida y la actividad, donde +refluyen las transacciones, la riqueza y casi casi nos permitiremos +decir, que el buen tono. + +Hoy Manila tambin tiene buen tono. + +La moda lo mismo traspasa masas inmensas de granito, como grandiosos +Ocanos de agua salada. + +De allende los mares vino un rumor que propalaba que en otras ciudades +haba palacios y parterres, con flores, pjaros y fuentes, y Manila +quiso tenerlos. La piqueta abri cimientos, el martillo golpe la +piedra, la paleta mezcl argamasas y ... las antiguas costumbres +representadas por la clsica chaqueta blanca y el ligero sombrero de +_Burias_, temblaron en los modestos aparadores de sus tradiciones y +de su dilatada historia. + +Los _hoteles_ del Sena, las quintas suizas y los palacietes de +Recoletos tuvieron un eco que contestaba los rumores que trajo +la moda. + +Lo que fueron modestas barriadas, hoy se llaman _calzadas_ por +el vulgo, pues en el _argot_ del gran mundo se llaman barrios +aristocrticos. + +Hemos dicho, creemos por dos veces, que Manila tiene su gran tono, +que hace lo que en todas partes, esto es, nada: vive la superfluidad +del botn de la librea y la tersitura de la cabritilla; sus disgustos +estn compendiados en el _aristin_ del caballo, en los milmetros +del sombrero del cochero, en la estatura del lacayo, en la arruga +del frac en la pureza de una piel que la Rusia ha hecho necesaria. + +Los cimientos de los aristocrticos barrios relegaron su fondo +la clsica chaqueta, apareciendo prendas tan poco conocidas en el +Archipilago, como el chaleco, el sombrero de copa y el chaqu. + +Esto era en los cimientos, pues antes de abrirse aquellas hijas +legtimas del viejo mundo, en este [1] andaban por connaturalizar +apareciendo vergonzosas, mustias y deslucidas con alguna que otra +caricia de los insectos del poco uso, cuando el repique de todas +las campanas convocaba al Real Gobernador, al Real Acuerdo, al Real +Consejo, al Real Cuerpo de Alabarderos del Real Sello, para oir de +bocas reales _in partibus_ decretos de la Real Majestad que gobernaba +los dos mundos. + +El imperio de la chaqueta era tan general como lo real; por entonces +todos vestan chaqueta, como todos pertenecan una corporacin, +municipio, archicofrada instituto real. + +Todo era chaqueta y todo era real. + +La majestad andaba en chaqueta. + +Mas ... cesaron de venir las _naos_, se bendijo la aduana de Manila, +la que deca un clebre rey llegara verla desde Madrid, calculando +su altura segn su coste; se establecieron los chinos, desaparecieron +los velones de tres mecheros, dando plaza las modestas _virinas_, +que su vez haban de dejar el campo los dorados, los bronces y +los cristales tallados. + +El imperio de la hoja de lata, hermana gemela de la chaqueta tocaba + su fin. + +El ruido de la piqueta que abra los cimientos de las nuevas costumbres +era el memento de su existencia. + +Tras las primeras piedras vinieron las escalinatas, ms tarde los +_parterres_, y por ltimo, las verjas, apareciendo en estos _progresos_ +el frac, el aceite de bellotas, las libreas, los velocpedos, los +polisones y los ataques de nervios. + +Ya apenas existe el recuerdo de la chaqueta, verdad es que la vida de +Manila en sus relaciones con el _confort_ camina pasos agigantados. + +Aqu, donde el centgrado marca una temperatura que derrite, h meses +que se expenden (!) pieles, y facturas de ... guantes de cabritilla +(!). + +Los guantes de cabritilla son coetneos de la escarapela en los +seores de los pescantes y el clat en los seores de los salones. + +Antes en Manila se conoca al dueo de un coche por su cara, hoy se +le conoce por su cochero, que viene ser el _alias_ seudnimo da +su amo ... + +Manila progresa! + +Los alegres _catapsanes_ se llamaron _saraos_ y hoy _soarees_ con +su _buffet_, sus emparedados, su ponche la romana y hasta su _Petit +Journal_ su _Correspondencia_, que al da siguiente pregona que la +bella seorita de tal estaba hecha una princesa, su mam una reina +y su pap un baj de tres colas, que dando la majestuosa familia +encantada de las letras, por ms que saquen _astillas_ del individuo +que las escribe. + +S eh? con qu tambin hay eso? + +Ya lo creo, como que Manila adelanta, y vaya V. dar gusto en +letras de molde una sociedad que adelanta. Como al pobre infeliz +que empua la trompeta de la publicidad se le olvide un detalle, +como deje de decir que una lmpara tena seis luces que el nio +pequeito hizo la desgraciada gracia de verter sobre una falda un +pantaln una bandeja de sorbetes, que en un guardapelo pulsera +se lea la inscripcin de Perico, de Lus, de Pepe, harto tiene el +pobre gacetillero, y ms de una vez oir cosas que le harn renegar +del incienso vertido y de las prodigadas alabanzas. + +Pues no digo ustedes nada en la cuestin de colocacin de nombres; +aqu el simple resentimiento, se convierte en un proceso compuesto +de un sin nmero de cargos. + +Si Fulanita tuvo tienda de sombreros, y la han puesto antes que mi, +que tengo un escudo ms grande que el del Cid, con ms barras que +las de Aragon y ms leopardos que en el San Gotardo; que Zutanita +ha sido preferida cuando no h mucho que deca _miste que Dios_; +que la de ms all esta encima de la de ms ac, siendo aquella una +empleada subalterna, y la mam de la _agraviada_ siete veces usa; que +mi primo el ministro me da derechos; que mi posicin, que mi marido, +que mi modista me los dan m, estas y otras reflexiones _in mente_ + _in lengua_ mezcladas con adjetivo ms menos duros contra el +pobre autor, constituye la _comidilla_, del da siguiente. + +Por ltimo, caballeros, que Manila progresa lo atestiguan los libros +de caja de Roensch y Madama Sprin. + +Sin querer hemos llegado la caja, es decir hasta el dormitorio de +la moda. + +Hemos presentado el teatro. + +Respetemos los bastidores.... + +Estas y otras observaciones iba haciendo dos buenos amigos que me +acompaaban: uno de ellos que viene interviniendo hace muchos aos en +los acontecimientos de mi vida y que alberga en su alma tanto cario, +como en su cabeza buenos pensamientos, me oa sin pestaear, no s +si por el asentimiento de la conformidad por el ensimismamiento +producido por la idea de la separacin: ambas dos cosas podan ser, +pues lo primero es verdad, como verdadero lo es el cario que desde +nuestros primeros aos nos une. + +Los remeros seguan bogando y yo charlaba comparando la vida de los +arrabales por los cuales se deslizaba la _banca_, con la sombra y +triste que se experimenta en el recinto amurallado. + +Hemos dicho que Manila poda ser una segunda Venecia, pero ... no +lo es. + +Tiene canales, pero estos no reflejan obras de arte, sino en su mayora +ruinas y suciedad; sobre sus aguas no se pasean poticas gndolas, +templos del amor y del arte, sino sucias _bancas_ tripuladas por no +menos sucios remeros; no esponjan las plumas en sus orillas cisnes +ni oropndolas, mas en cambio invaden la corriente, que mentiramos +si dijramos cristalina, slfides _chinas_ y bronceadas ondinas. + +Volvemos repetir que Manila, mejor dicho la nueva Manila, que +la forma la inmensa poblacin que se ha creado fuera de los fosos, +poda ser una segunda Venecia, no lo es, no por falta de deseos, no +por falta de conocerlo, sino porque se opone hoy por hoy la tradicin +de la costumbre, la indolencia que crea el suelo, la manera de ser +de la localidad y los cuantiosos caudales que haban de gastarse +en la limpieza, arreglo y conservacin de los muchos _esteros_ que +serpentean por _Binondo, Quiapo_ y _Tondo_. + +La suciedad en que pesar de la vigilancia que se ejerce estn los +_esteros_, principalmente se debe la inmensa emigracin de chinos, +los cuales, en gran nmero habitan sus orillas, impregnndolas de la +incuria y falta de limpieza que ellos observan. El chino es la entidad +jornalera ms perfecta que se conoce en Filipinas, pero tambin es +la panacea ms acabada de la hediondez, la cual nicamente se puede +contrarestar con las continuas y eficaces requisas de la autoridad +que vigila sus domicilios, verdaderos tugurios en que se hacinan +cientos de ellos. + +Contemplando los modestos _bajais_ de caa y _nipa_ entremezclados de +alguna que otra construccin de piedra y tabla, llegamos al puente +de _Meiisig_, variando los pocos golpes de remo la diversidad del +paisaje, puesto que la desembocadura del estero desaparece la caa +y la nipa por regulares construcciones de slidos materiales. + + medida que el ro de Binondo camina su desage, aumenta el +movimiento en sus orillas y en sus corrientes. Cargadores chinos +provistos de resistentes _pingas_, pesados _cascos_ repletos de _abac; +paraos, bancas_ y botes llenos de mercancas que la exportacin de +las provincias del Norte, de China y del Japn traen al mercado de +Manila, es lo que compone el cuadro hasta los lmites, en que el +modesto Binondo confunde sus aguas en las caudalosas del que nace en +la extensa Laguna de Bay, entre la salvaje poesa que despiertan los +panoramas que presentan el _Castillo de flores_, el _Pecho de Dalaga_, +los _Tanques de Paquil y_ las bellezas del _Talim_. + +Una vez dentro de las aguas del Pasig, el movimiento de la banca se +hizo duro consecuencia de la corriente y la marejada. + +Dejamos por la popa el puente de Barcas, nico paso gratuito que une +el viejo mundo manileo con el moderno, y _voltejeando_ por entre +barcos de todas especies y dimensiones, pasaron ante nuestra vista los +artesonados gticos de Santo Domingo, las _columnatas_ (!!) de los +camarines de la Aduana provisional (si no furamos de prisa, veran +nuestros lectores que en Filipinas todo es provisional), los bonitos +_parterres_ de la Capitana del Puerto, los sombros muros de la +Fuerza de Santiago, la actividad del _Carenero_ y el extenso Malecn. + +A medida que nos acercbamos la _barra_, la boga se haca ms +difcil. + +Estbamos medio cable de aquella. Cuatro golpes de remo, y la quilla +de la _banca_ entrara en los inmensos dominios de los mares. + +Fijamos la ltima mirada en la blanca espuma que incesantemente nace +y muere al gemir de las olas que rompen en las piedras del Fuerte +del Sur, y ... cul es la _Mara Rosario_? pregunt al patrn. + +--Aquella, seor,--dijo, sealando un barco armado de _brick-barca_. + +Los detalles de la _Mara Rosario_, cada vez se iban delineando +con ms precisin. La extensin de su _guinda, eslora_ y _puntal_ +era proporcionada, no as su _manga_ que era mucha, lo que nos hizo +presagiar que sus balances haban de ser muy sensibles. + +La _Mara Rosario_ estaba lista para darse la vela con rumbo las +islas Marianas. + +A las ocho de la maana pisamos la meseta del portaln de babor, +recibindonos los ladridos del perro ms gordo que jams hemos visto. + +Posesionados de la cubierta despus de arreglar el camarote, esperamos +la visita de salida. + +A las doce, listos en toda regla, dimos vela con todo aparejo largo +en demanda del Corregidor, con viento flojo del N., mar tranquila, +barmetros altos y horizontes celaginosos. + +A las tres de la tarde el viento segua muy flojo, en cambio el calor +era insoportable. + +Apenas andaramos una milla por hora. + +A la banda de _babor_ tenamos las costas de Cavite. + +Cunto recuerdo tiene para nosotros Cavite! + +Le queremos cual si fuera el pueblo que nos vi nacer; entre su alegre +bullicio pasamos muchos meses encontrando cario, consuelo y amistad. + +El _istmo_ de San Roque con su _mar_ de Bacoor, incesantemente llena +de empavesadas _bancas_ que traen y llevan cigarreras; _el seno de +Caacao_ donde encuentra un seguro anclaje la flotante poblacin +de nuestros alegres marinos; las populares fiestas de _Porta Vaga_ +con los _pantalanes_ incesantemente llenos de alegres caras, que +van y vienen en pequeos vapores engalanados y provistos de msicas; +las decidoras _sanroqueas_ con su pequeo y airoso _tapis_, su jerga +especial y su picaresca malicia; las poticas bvedas de entrelazadas +caas que dirigen _playa chica_; los melanclicos _cundiman_ del +barrio de San Rafael y la Caridad; la misma arena de la playa en la +cual un da y otro da hemos visto llegar la ola y borrar nombres +que nuestro deseo escriba sobre la movediza materia; la franca +y leal amistad con los valientes marinos, verdadero elemento que +da vida Cavite; las histricas mascaradas de Noche Buena en que +sinnmero de _dalagas_, suelto su hermoso pelo recorren las calles +en medio de grotescos grupos en que un indio vestido de moro ostenta +muy grave un cartel que dice es Moiss, en que las doce tribus van +representadas por 12 individuos adornados con los deshechos de todas +las guardarropas, y en que el precio de la progenitura no negamos +podr estar caracterizado por las prosaicas lentejas, pero que si +van estas, lo son mezcladas con _morisqueta_ en un inmenso _bilao_ +que lo suelen colocar debajo de la oliva del huerto, cuya sombra +no se apuran las heces de la amargura, sino sendos tragos de _tuba_ +mezclados con los jugos de la _bonga_ y la cal del _buyo_; todo, +todo pasaba ante la vista y ante la imaginacin. + +El barco aceler su marcha confundiendo en una cinta verde los +dilatados campos de la _Estanzuela_. + +Adis risueas playas! Adis, gratos recuerdos! + +Naig, Marigondon, Santa Cruz ... fueron quedando tras de la estela +de la _Mara Rosario_. + +Los lmites de la provincia que constituye la Andaluca de Filipinas +desaparecieron. + +Los horizontes del primer cuadrante se mostraron _aturbonados_ la +cada de la tarde. + +Los primeros destellos de la farola del Corregidor alumbraron, al +par que rebasbamos _Pulo Caballo_, saliendo de la inmensa baha de +Manila por _Boca grande_. + +Despus cada cual procur resguardarse lo mejor posible de las miles +de cucarachas que invadan la cmara, y despus ... el sueo, el +sudor y los insectos imperaban en la parte animada inanimada de +nuestro individuo. + +La faena del baldeo, el montono y acompasado canto de la marinera, +el ruido de la maniobra y los desesperados ladridos del perro, me +despertaron en la madrugada del 11. + +Durante la noche habamos rebasado el _Puerto Limbones_, alumbrando +los primeros rayos del da la pequea isleta de Fortun por la proa, +confundindose en los lejanos horizontes los elevados picos del Sungay, +lmites de la provincia de Cavite. + +_Ciendo aparejo_ y aprovechando vela, algo fuera de rumbo, pudimos +ganar _Punta Santiago_, entrando por efecto de los continuos cambios de +viento y las corrientes en el _Seno de Balayan_, pudiendo notar en las +tierras de la provincia de Batangas, las pintorescas casas de Taal, +hermoso pueblo que se eleva en las cercanas de la laguna llamada +por algunos _Encantada_, sobre la cual se levanta el clebre volcn +de Taal, del que no podemos pasar sin decir algo nuestros lectores. + + + + + +CAPTULO II. + +Recuerdos de Silam--Ordoez y Oate--El _yo cuidado_.--En +marcha--Sungay--Talisay--La Capitana Ramona.--Tiempo viejo--Los +labios de un chico y la boca de una chocolatera.--Perlas y +brillantes--Laguna encantada.--El crter.--Volcn de Taal--Grandiosidad +del volcn--Erupciones notables--Sueo del coloso. + +El ao 1869 recorriendo la provincia de Cavite tuvimos ocasin de +pernoctar en el pueblo de Silam, clebre entre otras cosas por criarse +un caf que, fin gnero de duda, puede competir con el mejor de Moka. + +En la _cada_ del convento y ya entrada en horas la noche, charlbamos +sobre la madre patria, el cura del pueblo, excelente padre de la +Orden de Recoletos, un oficial de partidas y mis queridos y buenos +amigos de expedicin, Melchor Ordoez y Ciriaco Oate, ayudante el +primero del General de Marina y mdico militar el segundo. + +Despus de haber rodado la conversacin por todos los tonos y de +haber evocado nuestra memoria los queridos recuerdos de Espaa, +nos ocupamos de la localidad. Explicndonos el Padre los productos, +se habl de las vecinas cordilleras del Sungay, cuya falda se +extiende la laguna llamada por unos de Bombon, por los ms de Taal +y por algunos Encantada, nombres todos justificados y que tienen +su origen, el primero por haber existido en aquellas inmediaciones +un pueblo llamado Bombon, el cual fu sumido en los horrores de una +erupcin; el segundo lo justifica la hermosa y extensa poblacin que +se asienta las orillas de la laguna, y por ltimo, el tercero lo ha +encontrado la imaginacin oriental en la salvaje y bella perspectiva +que presenta aquella inmensa masa de agua sobre la que se levanta el +sombro monte del volcn. + +Mis compaeros de viaje, que tiempo hacia tenan, no la curiosidad de +ver el volcn, sino el legtimo deseo de estudiar en cuanto cabe sus +misterios, recogiendo sobre el terreno su historia, interrogaron al +Padre sobre la manera de hacer el viaje, formulando todos la resolucin +de ir al volcn costara lo que costara. Hecha la decisin, se llam + un gua, y este, que era un viejo _tulisan_ de los ms conocedores +del bosque, oy con toda la imperturbable indiferencia india nuestros +deseos, contestando con un sacramental y lacnico _yo cuidado_. + +El _yo cuidado_, en el lenguaje filipino, es la sntesis de la +filosofa, es el extracto del refinamiento del _yo_ y el _no yo_ de +Hegel y Krausse aplicado la India. _Yo cuidado_ lo dice todo unas +veces, y otras no dice nada; ora es un consuelo, ora una amenaza, ora +un asentimiento, ora una esperanza, ora un recuerdo, ora una splica, +en fin, es todo, lo encierra todo, lo expresa todo en el vocabulario +del indio siempre parco en el decir. Increpad un indio sobre el no +cumplimiento de sus deberes, y si la ltima frase de la filpica os +contesta con un _yo cuidado_, aquella frase es la atricin completa +de la enmienda. Despertadle los celos, hacedle entrever que su _babay_ +escucha amoroso _cundiman_, alza el _cogon_ descorre las _conchas_ +significativas _enfrentadas,_ y si le os murmurar _yo cuidado_, veris +en aquellas palabras estereotipado el paroxismo de los celos. Llevad +su inteligencia el hilo de una aventurilla y el _yo cuidado_ en este +caso envuelve toda la argucia _buscona_ de la histrica poca de capa +y espada. Que una mestiza de corto y airoso _tapis_, pintarrajeada +saya y sombreada camisa de _pia_, entrelace su hermoso pelo con +_sampaguitas_ en el caracterstico _pusod_, que lleve sus ojos +esa dulce languidez llamada _matang-mapungay,_ propia solo de las +hijas del Oriente, que formule un deseo su _ol_ y el _yo cuidado_ +en este caso es la realizacin completa del mas exigente capricho. + +El _yo cuidado_ tiene tanta latitud, dice tanto, es aplicable +tantas cosas, afirma y niega tantas otras, que es imposible darle +su verdadero valor. Es una frase propia de Filipinas imposible de +traducir en su prctica significacin en ninguno otro pas. + +_Yo cuidado_, nos haba dicho el _matand_; as que ya no tuvimos +que hacer nada en la seguridad de encontrarlo todo hecho. El gua +saba queramos ir al volcn; la sola concepcin de este deseo y el +_yo cuidado_, bastan para comprender que lo dispondra todo, yndonos +en tal confianza acostar, al tiempo que la hermosa y clara luna nos +anunciaba que aun cuando tuviramos que caminar de noche su plateado +disco nos enviara luz y alegra. + +Escaso fu el reposo, pues an no alumbraba la aurora cuando fuimos +despertados. El despertar para madrugar siempre modifica en el nimo +los proyectos del da anterior. Una noche de insomnio robustece las +ideas, las penas las alegras, como por el contrario, las horas +en que las sombras baten su beleo sobre nosotros entregndonos al +reposo, modifican, alientan, consuelan el espritu. + +El bueno de Oate, que hay que despertarlo tiro de fusil, se +volvi del otro lado, pidiendo le dejaran de volcn, de Sungay y de +expediciones; Ordez, acostumbrado desechar la pereza en la ruda +campaa del marino, puso los huesos en punta, y yo le grit Oate en +todos los tonos:--Vamos! arriba! la laguna nos espera!--dando por +resultado el que el interpelado tras un largo bostezo se incorporara +en la cama. + +Listos y provistos de todo, dimos un carioso adis al Padre, y +montados en los ligeros caballos del pas, tomamos el camino del +vecino Sungay, la hora en que los primeros ecos de la campana del +convento despertaban al pueblo de Silam, llamando los indios la +oracin de la maana. Confiados al gua y al notable instinto de los +caballos, tras algunos dilatados campos de _palay_ y varios grupos +de _calumpang_, desapareci todo camino ante la compacta barrera de +cogonales que se extenda nuestra vista. Con harta dificultad y no +menos precauciones por el temor de encontrar algn _carabao cimarrn,_ +caminamos por espacio de una hora valindonos de la voz para no +perdernos, puesto que nos tapaban completamente los penachos del +_cogon_. Tras un trayecto que nos fu sumamente difcil de correr, se +aclar la maleza dejando el habla al ponernos la vista; pocos pasos +ms y los cascos de nuestros pequeos caballos pisaran las faldas del +_Sungay_, cuyas crestas las envolva las densas brumas de la maana. + +Dimos unos momentos de descanso los caballos, arreglando lo mejor +posible nuestro equipo, empapado en el agua que nos haba regalado +el roco que la humedad de la noche deposit en las hojas del _cogon_. + +Trabajosamente y confiados en un todo al instinto de los caballos, +principiamos la ascensin del famoso monte. Las afiladas hojas de la +fresa silvestre y las entrelazadas ramas de las guayabas, obligaron +ms de una vez que se hiciera uso de la cuchilla para dejarnos paso +en aquellos estrechos desfiladeros apenas hollados por humana planta. + +El Sungay, con sus innumerables precipicios, sus estrechas cortadas +revestidas de musgos y helechos, su vegetacin virgen, los panoramas +que se admiran desde sus pintorescas mesetas, el rumor de arroyos y +cascadas que lo salpican, los indescriptibles y misteriosos ruidos +que produce el bosque en la hoja que oscila, el ave que cruza, +el agua que gime, la guija que rueda, el insecto que zumba y los +miles de millones de seres que componen el impenetrable mundo de lo +infinitamente pequeo, con sus cantos, su lenguaje y su idioma, tan +impenetrable como lo son los profundos misterios de los ocanos de +luz donde giran las creaciones de lo infinitamente grande, compendian +uno de los sitios ms bellsimos de la perla del Oriente. + +Un amanecer contemplado desde una de las alturas de Sungay es +indescriptible. Las tintas que proyecta el sol naciente en las nubes +y los cambiantes que se suceden en los horizontes de verdura, poseen +una riqueza de luz y una fuerza de colores tan potente, que ser +posible trasladarlas al lienzo se creera el sueo de un artista. + +De hondonada en hondonada; y de precipicio en precipicio, dieron las +cabalgaduras con nuestros huesos en el trmino de la ascensin. Nos +encontrbamos en la lnea que divide las provincias de Cavite y +Batangas. La divisin de estas provincias la deciden la direccin de +las corrientes que se deslizan por las pendientes del Sungay. + +A la vista tenamos la laguna, viendo elevarse perezosamente del +crter del volcn columnas de espeso y blanco humo. + +A la falda del Sungay se extendan diseminadas las casas de Talisay, +adonde llegamos cosa de las diez de la maana. + +Talisay es un pintoresco pueblo de poco vecindario, este es +sumamente dulce y carioso; hay una pequea iglesia de cogon y una +casa parroquial habitada por un cura indgena. Tan luego supo el cura +nuestra llegada, nos hizo ir su casa, en donde nos sirvi un almuerzo +bastante bueno, dadas las condiciones del pueblo; no tuvimos pan, +pero al que lleva algn tiempo en Filipinas esto no es obstculo, +pues cual el hijo del pas, sabe sustituirlo con el arroz cocido +llamado _morisqueta_. + +Desde las _conchas_ de la casa del Padre se vean perfectamente los +menores detalles de la laguna y del volcn. + +El da estaba bastante entoldado, y el calor no mortificaba como +de ordinario. + +A los postres se nos present la _capitana_ Ramona, viuda de un +_Gobernadorcillo_. + +La capitana Ramona es un verdadero _personaje_ en la provincia de +Batangas, tiene fama de ser sumamente afecta los espaoles y posee +toda la melosidad y cario de la raza del Oriente. Sabe tocar el arpa +y canta con voz gangosa y pausada alguna que otra cancin de moros y +cristianos, de aquellas que la tradicin ha venido conservando desde +las gargantas de los que acompaaron Legaspi. + +La capitana Ramona quiere al _castila_ como los misterios y encantos +de que estn impregnados sus bosques. El cario al espaol alguna +que otra vez (pues frgiles somos), se ha convertido en pasin ms + menos intensa, segn cuentan crnicas de pasados tiempos. + +Sea de esto lo que quiera, es lo cierto que la capitana ya es vieja +y vive solo de recuerdos. Muchos conserva gratos, mas uno, segn me +cont muy bajito el Padre, viene de cuando en cuando nublar todo el +hermoso panorama de su juventud. Cuntase, por ms que cuento no sea, +que aos ya muy pasados, un alto funcionario, animado de nuestros +mismos deseos de ver el volcn, lleg al pueblo de Talisay. Por aquel +entonces, la hoy vieja Ramona era una hermosa _dalaga_, de ojos de +fuego, lustroso y largo pelo, y dulce y meloso hablar. Joven y hermosa, +haba amado casi nia, y casi nia fu madre. El visitante, que no +por tener curiosidad dejaba de tener necesidades, sinti la de comer + las pocas horas de llegar Talisay; le formul su deseo la bella +capitana, no dice la crnica si en pocas palabras, aunque s asegura +que la vergonzosa mirada de ella fu sostenida con larga insistencia +y picaresca intencin. El personaje pidi se le sirviera chocolate +con leche, y chocolate con leche, en efecto, tom; pero grande fu +su sorpresa y no menos sus ascos cuando supo que el chocolate haba +participado del producto de los pechos de la _dalaga_. La incomodidad +que esto origin y el malestar que produjo, diz que ocasionaron el que +la _dalaga_ no volviera bajar los ojos, ni el caballero mirar con +insistente significacin. Las mujeres son en todas partes lo mismo; +un desprecio y una herida en el amor propio, constituyen en el sexo +femenil las verdaderas heces del cliz de la vida. + +Hoy que han pasado muchos aos, recuerda la vieja con pena aquel +incidente de joven, que despus de todo, conociendo el carcter indio +no tiene nada de extrao. + +La raza india, cuanto ms pura y ms lejos est de las grandes +capitales, mira al espaol con una especie de adoracin. Sus palabras +son rdenes que jams comenta, de aqu el sucedido de dar un sastre +un pantaln de modelo con un remiendo y hacer siete que se le haban +encargado con siete remiendos iguales. + +A la _capitana_ Ramona se la pidi chocolate con leche y en el +fanatismo de la obediencia crey de muy buena fe que lo ms corto +era sustituir los labios del chico por la boca de la chocolatera. + +Ejemplos parecidos al de los pantalones y el chocolate se cuentan +por todas las islas. El indio jams comenta, obedece siempre al pi +de la letra las palabras del _castila_. + +La revelacin del Padre me hizo fijar la atencin en la capitana +y me persuad de que si haba perdido con los aos su hermosura, +en cambio haba acaudalado con la experiencia cierta discrecional +filosofa que descubra un talento nada comn, y una amabilidad y +deseo de servir tan natural como verdadero. + +Se nos haba olvidado decir que la capitana era rica. Esto aunque no +nos lo dijeron, ya lo habamos nosotros traducido en la pureza de un +riqusimo terno de brillantes que la adornaban. + +El que no haya estado en Filipinas, quizs creer exagerado esto de +los brillantes en una india habitante poco menos que de la selva; +el que haya estado y recuerde las procesiones y _catapsanes_ de los +pueblos y evoque en su memoria los trajes de las _dalagas_, sabr +que no tiene nada de extrao el hallar en _bajais_ de caa y cogon +riqusimos brillantes y preciadas perlas de _Jol_. + +La antigua capitana de Talisay no solamente tena buenas alhajas, sino +que tambin era duea de un gran bote que con sus correspondientes +remeros puso nuestra disposicin. + +Listo el bote y listos nosotros, ayudados de la lona y de los remos, +dimos rumbo en demanda del monte de _Taal_, gigantesca y sombra masa +que se destaca en medio de las aguas. + +Los contornos del monte no presentan ninguna regularidad, revelando su +situacin, conjunto y configuracin, las huellas de un gran cataclismo. + +En las primeras capas que lamen las aguas, difcilmente crecen algunos +raquticos arbustos sin verdura, frutos ni flores. Ms arriba piedras +calcinadas y residuos volcnicos son los componentes de aquel coloso +que revela en la espesa columna de humo que se eleva de su crter +que en sus entraas de granito duermen los genios de las ruinas y de +los estragos. + +Desgraciados pueblos los de Taal y Talisay si en el libro de las +lgrimas est escrita una nueva erupcin! + +Las aguas de la laguna tienen una inmovilidad tan constante, un +color plomizo tan pronunciado y una superficie tan siniestra, que +su conjunto parece reflejar la maldicin que pesa sobre las dormidas +aguas del mar Muerto. + +A cosa de las cuatro de la tarde, bajo un cielo cubierto de negruzcos +nubarrones y una temperatura sofocante, atracamos el bote la falda +de la montaa. La ascensin es difcil por ser en algunos puntos +la pendiente muy pronunciada. El calor nos ahogaba; las materias +volcnicas rechinaban bajo nuestros pis y experimentbamos los +efectos de la fuerte irradiacin que lo avanzado de la tarde y +la falta de sol operaban en las masas calizas impregnadas de los +ardientes rayos tropicales. La monotona del camino, de cundo en +cundo era interrumpida por precipicios, siniestros testigos que +vienen ensear al viajero antiguos cuces por los cuales ha corrido +la lava y el fuego. + +De trecho en trecho, el ruido producido por nuestras pisadas nos +indicaba pasbamos sobre bvedas. Qu guardarn estas? Dnde +terminar su fondo? Profundos misterios de la divina ciencia +impenetrables la humana materia! + +Varias veces tuvimos que pararnos fin de cobrar aliento. + +Unas cuantas varas ms y estaramos en la lnea del vrtice. + +Las nubes del poniente confusamente coloreaban el paso del sol; su +luminoso disco se aproximaba su ocaso, cuando un grito se escap +de todos los labios y una fuerte palpitacin se experiment en todos +los pechos. + +Estbamos en el vrtice. Tenamos la profunda sima del volcn bajo +nuestros pis. La percepcin del panorama es tan instantnea y la +grandiosidad del conjunto tan colosal, que el espritu se sobrecoge +ante aquella maravilla, no dando por largo tiempo cabida ms que +una muda al par que profunda admiracin. + +Las proporciones del crter son colosales. Lo forma en su conjunto +la cavidad que deja el monte, el cual constituye en su configuracin +un cono, cuya base mide de bojeo unas 9 millas. + +En el fondo del crter se ven desigualdades, alternando las +prominencias con lagunas de ms menos extensin, impregnadas de +materias azufradas segn revelan el color de sus aguas. + +Por intervalos y con ms menos intensidad, se elevan columnas de +humo de las distintas prominencias, que vienen ser cual si el fondo +estuviera salpicado de pequeos hornillos. + +Aunque con trabajo y peligros puede bajarse al crter, contndose en +Talisay de un viajero, que no solamente descendi, sino que permaneci +en el fondo muchas horas. + +La mayor menor cantidad de humo que espele el volcn, la intensidad +de calrico que irradia, la actividad en que mantiene sus hornillos, +y las altas temperaturas y emanacin de gases que constantemente se +observa en las pequeas lagunas, son indicios ciertos de que la lava +y el fuego germinan en su seno. + +Muchos archivos, y no menos crnicas hemos consultado referentes +Filipinas, y tanto en los unos como en las otras, las noticias que +hemos hallado respecto al volcn son muy escasas, remontndose las +ms antiguas ltimos del siglo XVII; despus, y con referencia +los aos 1745 y 1749, se vuelven encontrar algunos datos, confusos +unas veces y exagerados otras, cual lo son la mayor parte de los que +guardan las escasas y antiguas historias del Archipilago. + +El cundo y el cmo se form el volcn, ni la historia lo dice, +ni la tradicin lo relata; solo la configuracin del monte, la +relacin que en s guarda con las vertientes del Sungay y el estudio +del suelo, pueden conducirnos la hiptesis ms menos aproximada +de suponer haber corrido por lo que hoy es laguna, una cordillera, +que comprendera desde las faldas del Sungay, las riberas de la +laguna de Bay, y quin sabe si llegara ms all, encadenando sus +speras lomas con los picos de la isla del Talin, yendo perderse +entre la fragosidad de Morong y Nueva Ecija. + +Suposiciones son estas que no tienen comprobante alguno en narracin +escrita. + +La ltima erupcin del volcn acaeci h ms de un siglo, pereciendo +entre la ceniza y el fuego, entre otros muchos, la mayor parte +de los habitantes del pueblo de Sala. El fraile que administraba +su parroquia, describe el fenmeno en las siguientes lneas que +literalmente copiamos: + +Por el mes de Diciembre de 1754 revent el volcn ms furiosamente +que nunca, porque el ruido era como de una batalla muy grande, +los terremotos espantossimos y la oscuridad de la atmsfera tal, +que puesta la mano delante de los ojos no se vea: la ceniza y +arena que arrojaba era tanta, que cubri todos los tejados y casas +de Manila, la que dista unas 20 leguas y aun lleg hasta Bulacan y +la Pampanga. Herva borbollones el agua de la laguna con los ros +de azufre y betn derretidos que bajaban del volcn, quedando cocido +todo el pescado de ella, el cual fu arrojado despus la playa por +la resaca inficion el aire. Los truenos subterrneos y atmosfricos +se oyeron en todas las provincias circunvecinas. En Manila se coma +con candelas encendidas al medio da. Dur esta calamidad ocho +das cabales, quedando enteramente arruinados y aniquilados por las +piedras y lodo del volcn, todos los pueblos que estaban orillas de +la laguna, saber: Taal, que era entonces la cabecera de provincia, +Tanauan, Sala y Lip, vindose obligados sus habitantes buscar otros +sitios ms distantes del volcn donde establecerse, como de hecho +se establecieron en los sitios que actualmente ocupan. El pueblo de +Bauan, aunque al principio haba estado tambin orillas de la laguna +se haba trasladado al interior antes de esta catstrofe. Bayalan y +los pueblos de aquel rumbo tambin padecieron bastante. Hubo muchas +muertes de personas quienes alcanzaron las piedras del volcn y +los desplomes de los edificios. Perecieron tambin por la misma causa +muchsimos animales y todo el arbolado y siembras de los contornos, +pues la abundancia de piedra, ceniza y lodo, que vino del volcn lo +soterr todo. El ro grande, que comunica la laguna con la ensenada de +Taal, qued cegado casi del todo, y rotos y enterrados los champanes +y dems bajeles fondeados en el ro y la laguna. El mal olor de todas +las materias extraas vomitadas por el volcn, dur por espacio de ms +de seis meses y desarrollse en su consecuencia una peste cruelsima de +calenturas ptridas y malignas que acab con la mitad de la provincia, +pues de 18.000 atributos que tenan antes solo quedaron 9.000. + +Ms de un siglo hace que el coloso duerme sobre las inmviles aguas, +envuelto entre el humo y las brumas. Dios haga que sus impenetrables +misterios no rompan algn da sus grandiosas crceles de piedra! + + + + + +CAPTULO III. + +Punta Matoco.--Calmas.--Isla Verde.--El sudeste.--Marinduque y +Mindoro.--Razas salvajes.--Sus costumbres.--Los negritos aetas.--Su +manera de ser.--_Inalug y Acubac._--De puerto Galera punta +Bunga.--Horizontes de Marinduque.--Isla Banton.--El Padre Pablo. + + la vista de punta _Matoco_, lmite de la provincia de Batangas, +navegbamos en la maana del da quince. + +El capitn, la tripulacin y el escaso pasaje experimentaba el malestar +de la calma y el calor tropical, tanto ms sensible, cuanto que nos +encontrbamos bajo la influencia de uno de los puntos ms angostos +del estrecho. + +La maniobra se haca cada vez ms difcil por el poco espacio de que +se poda disponer, y sobre todo, por la fuerza de las corrientes que +ora nos llevaban las playas de Batangas, ora las peligrosas costas +de Mindoro, entre cuyas dos provincias se destacan los perfiles de +la isla verde, atalaya que domina la entrada del estrecho que va +morir en San Bernardino, pen que azotan las aguas del Pacfico. + +Sin adelantar un _cable_ y sin poder ganar una buena y segura _vuelta, +cruzando_ constantemente vela para evitar las corrientes, estuvimos no +s cuntos das la vista de la pintoresca isla Verde, retrocediendo +unas veces y avanzando otras por las bandas, siendo empujados la +tranquila ensenada de Batangas las arenas de puerto Galera. + +No hay nada en el mundo tan aburrido, como las horas que se suceden +en un barco que se duerme bajo la influencia de las calmas. + +Un amanecer y otro vimos al despertar la exuberante vegetacin de la +isla Verde, y cuando nuestro deseo crea desconocer aquella tierra, +vena la voz del capitn con su sempiterno _levanta muras_! y _cambia +en medio_! recordarnos continubamos de _vuelta y vuelta_, mejor +dicho, que nos mantenamos _sobre bordos_ en demanda del centinela +del estrecho. + +Cuando no reinaba calma, la ventolina soplaba por la misma +proa. Pareca cual si el islote se resistiera dejarnos libre aquel +difcil paso en medio del cual se levanta! + +A la cada de la tarde del diez y nueve, las densas nubes que +perezosamente descansaban sobre los lejanos picachos de Mindoro +oscilaron en el firmamento, rodando los pocos momentos compactas por +la celeste bveda, al empuje del tan deseado SE. Nuestro horizonte +poco poco fu cubrindose de los blancos copos desprendidos de la +regin de las puras brumas, destacndose entre aquellos algn siniestro +nubarrn, arrancado por el viento del seno donde se engendra el rayo. + +El _catavientos_ y las velas altas dieron seales de haber percibido +las primeras caricias del viento que tanto desebamos, despertando +la _Mara Rosario_ del letargo en que h tiempo estaba sumida. + +El viento se _entabl_ por completo, reinando con bastante fuerza el +marcado en las _monzones_ de Julio y Agosto. + +Una vez que qued la isla Verde entre la espumosa estela que dejaba +en las aguas una marcha de nueve millas, el estrecho se ensancha y +la navegacin se hace ms franca y menos peligrosa. + +Con buen tiempo, SE. fijo, mar limpia de escollos, navegando en largo, +_demoramos_ por la proa la isla de Marinduque, teniendo la banda de +estribor las extensas tierras de Mindoro. Esta isla que tiene ms de +cuatrocientas millas de costa, es casi desconocida, cual sucede en el +Archipilago con otras muchas y dilatadas comarcas. Los habitantes del +interior de la isla de Mindoro, han sido poco estudiados. El viajero, +el curioso el que por su cargo inspecciona la isla, recorre las +costas, sindole muchas veces imposible internarse por oponerse la +fragosidad del terreno, lo inhospitalario de sus _pampas_ y bosques, +la falta de caminos, la carencia de recursos y el estado de algunas +tribus que se asemejan las que habitan las montaas de _Mariveles_ +y algunas provincias del Norte. + +Respecto estas razas, apenas conocidas, dice una notable publicacin +que vi la luz en Manila, lo que sigue: + +En el terreno que ocupa la provincia de Ilocos Sur, habitan algunas +rancheras, cuyo principal nmero se halla en las altas montaas que +estn en la parte Este. Entre ellas se hallan las de los tinguianes, +busaos, igorrotes quinanos y negritos, las cuales se extienden por la +gran cordillera, compartiendo su posesin con las de los itetapanes, +quinanos, mayoyaos, silipanes y otras que se hallan en terrenos de +otras provincias del Norte de la Isla de Luzn. Daremos una ligera +descripcin de las razas que habitan en parte de la provincia de +que nos ocupamos, ms prximas, que viven en rancheras y que +tienen alguna comunicacin y comercio con los pueblos civilizados +de ella. Los igorrotes habitan las montaas de la parte ms al Sur, +confinantes ya con la provincia de la Unin; los que se hallan en +los sitios ms apartados de ellas, no tienen comunicacin alguna +con los indios cristianos, pero los que ocupan los primeros montes +tienen algn trato con las poblaciones, y aunque su comercio es en +cortsima escala y muy lento, se ejecuta por lo regular en cambio +trueque, ms bien que con numerario, pues de este solo se sirven para +la compra del oro que traen en pequeas partculas. Los igorrotes +infieles admiten en cambio de sus efectos toda especie de animales, +aunque sean intiles y despreciables, como el perro y el gato. + +No conocen otra ley que la ms completa libertad, sin subordinacin + autoridad alguna, y son inclinados toda clase de vicios. No usan +otro vestido que una especie de faja de lienzo de corteza de rbol, +segn pueden, que se llama bajaque, y ellos la denominan _baac,_ y una +manta por lo regular de las que se fabrican en Ilocos, y se conocen con +el nombre de bandalas, bien un pedazo de tela cualquiera que colocan +sobre los hombros plegada suelta. Las mujeres usan una especie de +camisilla chaleco, abierto por delante, que atan con unos cordones, +y una manta ceida la cintura que las cubre hasta las rodillas. Los +principales llevan la manta y el baac negro y con bordados; en sus +lutos usan telas blancas. Los igorrotes son de buena estatura, su +color es cobrizo amarilloso; los ojos grandes, rasgados y negros, +y con el ngulo exterior muy agudo y ms alto que el interior. Los +carrillos anchos y juanetudos; el pelo es largo, muy negro, y spero; +el cuerpo robusto y bien formado; suelen pintarse de colores, y en +la mano se hacen una figura parecida un sol. Fabrican sus casas + chozas de caa, cubrindolas con cogon, formando la figura de un +tringulo como una especie de tienda de campaa, y no tienen ms +luz que la que entra por el pequeo agujero que sirve de puerta; +generalmente las tienen muy desaseadas. En el centro de la cordillera +tienen casas mayores, de tabla de pino, que labran toscamente con una +especie de cuchillo de dos cortes que llaman _talivong_ y _bujas,_ +el cual les sirve de arma. Usan tambin como ofensivas la lanza, +que arrojan con gran acierto, y las flechas, en cuyo manejo son poco +diestros y no alcanzan en esto los negritos. Se alimentan con arroz, +frutas silvestres, races alimenticias, carne de bfalo, puerco y +ciervo, que cazan y preparan para su conservacin: segn se dice hay +entre ellos algunos que comen la carne humana, son muy asquerosos +y padecen muchas enfermedades cutneas. Las mujeres para los partos +se van la orilla de un ro donde lavan la criatura as que ve la +luz; se baa tambin la madre, y concluda esta operacin, coloca el +recin nacido en una especie de cestillo la espalda y se vuelve +su choza. Su idioma es muy distinto del de los pueblos cristianos +confinantes. La observacin de las lunas les sirve de calendario, +y aun para formar sus pronsticos; los hay llamados bravos y mansos, +siendo los primeros los que no quieren comunicacin alguna con los +pueblos reducidos. + +Los tinguianes es otra raza que se extiende por las montaas del Este +de Ilocos hasta la provincia de Abra: son mucho ms civilizados que +los igorrotes, y casi no merecen la denominacin de salvajes. Los +hombres usan calzones anchos y una chaqueta chupa cerrada por +delante, como la de los chinos: se arrollan una tela especie de +toalla la cabeza, cuyas puntas con flecos caen con gracia sobre la +espalda. Las mujeres usan el mismo traje que las igorrotas, con la +nica diferencia de ser de color blanco, as como el de los hombres, +muy aseado, y bordadas las orillas de colores cuando estn de gala; +desde la mueca al codo se atan unos anchos brazaletes de abalorios +de colores, tan apretados, que les suele producir inflamacin en el +brazo y la mano. Del mismo adorno usan algunas en los pis y hasta +en la cabeza, cindose tambin un turbante, y otras se ponen una +especie de banda cuyo traje en conjunto es vistoso y bonito. El cutis +de esta raza es blanco, y con corta diferencia como el de los chinos; +su vida es frugal y aislada; comercian con los pueblos de cristianos; +pagan reconocimiento en frutos en dinero; compran tabaco en los +estancos de los pueblos reducidos, pero en una cantidad dada, +que reparten con equidad entre todos los vecinos de una ranchera, +son limpios y observan entre s cierta etiqueta, viven tranquilos en +sus pueblecillos, y su carcter pacfico pero suspicaz, los aproxima +mucho los indios civilizados. Hay algunos pueblos de ellos reducidos +al cristianismo y cultivan extensos campos de arroz, teniendo piaras +de carabaos, caballos y bueyes: se ejercitan en la caza de venados +y son enemigos de los igorrotes. Esta raza por su color, facciones y +traje, se cree sea descendiente de los chinos, que segn tradicin, +se internaron por estos montes desde la provincia de Pangasinan +cuando el pirata Limahon fu batido y obligado reembarcarse; pero +la historia de aquellos tiempos nada dice de que quedasen estos +restos del ejrcito, antes bien asegura, que todos se embarcaron; +pero ello es que esta raza de infieles es distinta enteramente de las +dems que pueblan los montes del Norte de la isla de Luzn. Hay otra +raza llamada de guinanos que habitan la parte interior del pas y +la falda Este de la gran cordillera, que separa al Abra de Cagayan; +son de carcter feroz, y en los meses de Febrero y Marzo suelen hacer +sus correras al Abra con solo el objeto de cortar cabezas, sean de +cristianos, sean de tinguianes igorrotes: para ello se aprovechan +de algn descuido; en teniendo alguna cabeza humana se retiran sus +pueblos con gran algazara, donde celebran una gran fiesta que dura +muchos das. Concluda la fiesta, el matn guarda cuidadosamente el +crneo como prueba de su valenta, y es tanto ms estimado por sus +compoblanos, cuantas ms cabezas crneos adornan sus casas; suelen +tambin estar en continua guerra unos pueblos con otros; siempre +acometen traicin, y con grandes alaridos al echarse encima de la +vctima. Aun no ha sido posible hacer que penetrara hasta ellos la +luz evanglica. + +Aunque bastante apartadas de la provincia de Ilocos por la parte +del Este, ocupa tambin esta cordillera la raza de los busaos +que confina con la de los tinguianes; sus tribus son de carcter +dulce y hbitos ms propensos la civilizacin, se pintan el brazo +imitando varias flores, llevan grandes anillos en las orejas y otros +se cuelgan en ellas un gran pedazo de madera, lo que les alarga mucho +la ternilla. El traje de los busaos es parecido al de los igorrotes, +solo se diferencian en que llevan en la cabeza una especie de casquete + solideo de bejuco de madera, cilndrico y abierto por los lados +que algunas veces adornan con plumas; en lugar del _talibon_ usan +una arma llamada _ligua_ de la que usan tambin los tinguianes, que +es como una hacha de hierro casi cuadrada, con una punta por detrs +y mango corto, la que fabrican ellos mismos con hierro que extraen +junto Benang; cultivan arroz con muy buen sistema de riego. + +Los negritos que ocupan las montaas de Ilocos ms bien se extienden +hacia la parte de Ilocos Norte que hacia el Sur; se diferencian poco de +los dems negros de los otros montes de las islas; su escaso vestido +suele ser de cscara corteza de rboles alguna manta tosca; pagan +reconocimiento cuando se les puede hallar, reconocen por reyezuelo al +ms viejo entre ellos, y entierran sus difuntos en el monte, poniendo +junto al cadver eslabn, piedra, yesca, un arma y un pedazo de carne +de venado, y todo el que de ellos pasa prximo, ha de dejar algo de +lo que cogi en la caza le dieron los cristianos. + +En otro lugar leemos: + +En las escabrosidades de las altas montaas de todas las islas +Filipinas, y en las espinosas de sus impenetrables bosques, habitan +numerosas razas tribus de infieles, hasta cuyos desgraciados +individuos no ha penetrado an, por desgracia, la luz del cristianismo +y de la civilizacin. Las cordilleras de la isla de Luzn estn +habitadas por los _igorrotes, tinguianes, ifugaos_ y otras razas de +costumbres ms menos feroces; pero la ms generalmente extendida +por todos los montes de las islas es la de negritos aetas, que por +sus caracteres genricos, su pelo crespo, sus labios prominentes y su +ngulo facial, se cree por algunos, sean los primitivos habitantes +de este suelo, pues concuerdan dichos caracteres con los de otros +que residen en la misma zona trrida de frica y varios puntos de +la Oceana. + +Los de estas islas viven errantes en la fragosidad de las selvas, +y aunque los hay de ellos que bajan comerciar y se comunican con +los pueblos cristianos, se encuentran muchos que huyen de todo trato +con los hombres de distinta raza, manteniendo una continua guerra +con otros habitantes de los bosques. Se cree que los _desmayas, +malancos, manabos_ y _tagabotes_ de la isla de Mindanao, as como +los negros feroces de Nueva Ecija y otras tribus menos conocidas, +sean pertenecientes la gran familia de estos primitivos moradores +de las islas. + +Los negritos son en general pequeos, delgados y giles; pero no mal +formados. Tienen la nariz gruesa y aplastada, el cabello crespo como +lana enredada; el labio superior grueso y cado sobre el inferior; +su color es ms claro y menos feo que el de los negros de la costa de +frica, sin duda porque los de estas islas tienen ms frondosos bosques +donde resguardarse de la accin del sol y porque se comunican ms con +pueblos civilizados. Van completamente desnudos y se cubren con un +taparrabos de cortezas de rbol; los que tienen trato ms frecuente +lo usan de tela, y llevan adems un pedazo de coquillo de colores +de manta echado sobre los hombros y se suelen poner un pauelo en la +cabeza. Los que comercian con dichos pueblos civilizados dan varios +productos de los montes, como miel, cera y bejucos, cambio de telas +y de moneda: las mujeres de estos visten una ligera camisilla y un +tapis; las de los ms feroces van desnudas: las primeras colocan en +su pelo un peine de caa, en el que ejecutan finas labores, y por +sus orejas taladradas atraviesan un pedacito de rama en flor, que +adems de su erizada cabellera les da un aspecto extrao. Los hombres +solteros suelen usar tambin el peine de caa, como distintivo de su +estado. Todos ellos llevan siempre en su mano el arco y las flechas +que acostumbran envenenar con jugo de plantas que ellos conocen, +en las cuales frotan impregnan el hierro punta de ellas; algunos +usan un carcax de caa bamb para colocarlas; en la cintura llevan +un cuchillo _bolo_ muy afilado. + +Se casan muy jvenes y aunque no se renen con sus mujeres, se les ve +tomar estado los ocho nueve aos. Les gusta mucho estar junto el +fuego; encienden grandes hogueras, y por la noche se acuestan sobre +la ceniza caliente; para mayor abrigo suelen poner entre dos rboles +una especie de techado de hoja de palma, y por la maana levantan el +campo para volver dormir donde les coge la noche. + +Las mujeres paren tambin sobre la ceniza: concludo el parto se baan +y vuelven acostarse sobre ella y cuidar de su hijo, el que cuando +marchan lo llevan pendiente del cuello la espalda, sostenido por +un lienzo atado, por una corteza de rbol apoyada en la nuca. + +No se les conoce religin alguna. Comen puercos de monte, venados y +races alimenticias; pero nunca lo verifica uno solo. Tienen castigos +de pena de la vida para s y para sus hijos por varios delitos; uno +de ellos es el de robar una mujer ajena; pena conmutable, entregando +flechas y armas. + +Nombran sus jefes los ms ancianos. Entre los que frecuentan para +su comercio los pueblos cristianos, se suele investir uno de ellos +del carcter de justicia, el cual impuesto de su cargo, los reune y +presenta cuando se les llama para el trabajo. + +Sus distracciones consisten en el canto, en el baile y en ejercitarse +en el manejo de sus armas. Ejecutan un baile llamado _acubac_ que se +reduce poner las mujeres en el centro, y los hombres agarrndose +uno otro por la cintura van marchando en crculo alrededor de ellas, +levantando la pierna dando una fuerte patada en el suelo al comps +de una cancin muy lgubre y pausada que con voz casi imperceptible +entonan las negras, y la que ellos contestan con una especie de +terminaciones consonantes; este triste canto le llaman _inalug_. + +Por ms esfuerzos que se han hecho por los PP. Misioneros y por las +autoridades de las islas para civilizar los negros aetas, y hacerlos +vivir en sociedad, todo ha sido infructuoso. Aman su vida errante y +salvaje, y tarde temprano se vuelven ella; ha sucedido ya estar +un negro enteramente civilizado y aun haber seguido estudios, y ha +desaparecido para volverse al monte vivir desnudo y salvaje entre +sus compaeros. Estos desgraciados se niegan siempre la luz de la +verdad y de la razn. + +Las anteriores lneas son la prueba ms concluyente de lo mucho +que falta por hacer en Filipinas. A la vista de Manila, en su misma +baha, en la provincia de Bataan, se destaca la sierra de Mariveles; +pues bien, en sus bosques hay razas errantes sin ms dominio ni ley, +que las que Dios les dicta, ni la potente voz de los elementos que se +desarrollan sobre la inmensa copa de los rboles que les dan sombra, +alimento y guarida, y las que impone en la punta de sus flechas el +que impera por la ley del ms fuerte. + +Todas estas razas respetan instintivamente al espaol, sobre todo si +no los hostiga y maltrata. El europeo que se pierde en los laberintos +de bejucos y verduras de Mariveles, no tiene que temer por su vida aun +cuando se encuentre con alguna ranchera de _aetas_; estos lo acogern +con mirada recelosa, mas bien pronto si ven que no les hacen dao, +se tornan dulces y serviciales. + +El estado pacfico en que viven las razas de Mariveles, es sin duda +la causa del por qu no se las ha reducido, pesar de habitar las +puertas de Manila. + +Cuntos misterios desconocidos, cunta riqueza oculta y cuntas +cosas ignoradas contendr la gran extensin de tierra que comprende +la isla de Mindoro, desde puerto _Galera_ punta _Bunga_! + +Las montaas de Mindoro poco poco fueron ocultndose en los +horizontes que dejbamos la proa, aclarndose los de _Marinduque_ +por los crculos que abra en el espacio el bauprs de la _Mara +Rosario_. + +Las pequeas _Dos hermanas_, formando el vrtice del tringulo +que cierran _Banton, Bantoncillo, Simarra y Maestre de Campo_, se +destacaban perfectamente ante nuestra vista, como asimismo los pequeos +islotes llamados _Tres Reyes_ y el _Diamante_, azotados constantemente +por las encontradas olas, efectos de las corrientes y las notables +_resacas_ que refluyen su influencia desde las costas de Marinduque. + +La pequea isla de Banton, nos trajo la memoria un sin nmero de +recuerdos y un gran caudal de observaciones. En sus estrechos lmites +habitaba nuestro querido amigo el Padre Pablo, fraile recoleto de gran +iniciativa, ciencia y decisin, que despus de haber desempeado en +Filipinas la supremaca del poder en la Orden, haba dejado el peso +y responsabilidad del Provincialato, por el recogimiento, la quietud +y el aislamiento de la parroquia de Banton, islote casi desierto, +inhospitalario y desprovisto de cuanto constituye lo ms necesario +de la vida. + +Ya que la isla de Banton nos ha trado la memoria un antiguo amigo +fraile, y ya que tanto se ha dicho de estos, aadamos nosotros en el +siguiente captulo una pgina ms. + + + + + +CAPTULO IV. + +El fraile en Filipinas. + +Al hablar de Filipinas es imposible dejar de ocuparse de las rdenes +monsticas: van tan ntimamente unidas con la historia y vicisitudes +por que ha pasado el Archipilago, que donde quiera se relate un +suceso, donde quiera se evoque un recuerdo, donde quiera se contemple +una obra, all est la mano, la inteligencia la actividad del fraile. + +Para comprender lo que vale en el Oriente, para apreciarlo en todo +su valor, es preciso vivir algn tiempo en el pas. + +El fraile es el ser cosmopolita de la India; en su historia lo mismo +se le ve con el santo lbaro predicar la fe del Glgota, que dar +al aire la ensea de Castilla y voltear el bronce llamando los +buenos en el rebato de sus torreones, siempre que algn peligro ha +amenazado patria religin: alentados por estas dos palabras han +puesto repetidas veces sus pechos ante el enemigo de la raza, el +cuello ante el cuchillo del martirio. Los campos de China durante +ms de dos siglos, la invasin de Manila por los piratas que hacan +temblar al Celeste Imperio, y ms tarde la gran baha llena de naves +inglesas, son imperecederas epopeyas en que las rdenes monsticas +han vertido su sangre, su persuasin y sus caudales. + +El cosmopolitismo del bien, volvemos decir, est sintetizado en +el convento. + +A semejanza de la Edad Media, en que el Dios de las batallas con el +ruido de sus armas adormeca la inteligencia; cual aquella poca del +arns y de la lanza, se ocultaba en lo ms recndito de los clustros +la ciencia en el libro y el experimento en las primitivas mquinas; + imitacin de entonces en que el fraile mantena vivo el estudio y el +saber, as en el da el clustro en el Oriente cual templo de vestales, +alienta la vvida luz de los humanos adelantos. Las bibliotecas de +los Dominicos, llenas de preciosos cdices; los gabinetes de fsica y +qumica, con cuantos aparatos han inventado las nuevas conquistas de +la inteligencia; las magnficas colecciones de la naturaleza tropical +en todas sus manifestaciones; los gticos capiteles de Santo Domingo; +las slidas construcciones de Agustinos y Franciscanos; el golpear +de las mquinas de vapor de los Recoletos; ensean que la ciencia, +el arte y la industria, tienen su asiento bajo la esfera de accin +de las rdenes monsticas. + +El convento no solamente sintetiza en Filipinas, la ciencia y el arte, +sino que tambin el laboratorio, la enfermera y la granja-modelo. + +Sabido es cuan escaso es el personal de mdicos y cuntas provincias +estn entregadas la virtud de sus plantas, la tradicin de sus +remedios y los ungentos y recetas del convento. Tanto el indio +como el castila que se siente aquejado de una enfermedad, llama al +fraile la cabecera de su lecho, va buscarlo en sus hospitalarias +casas-haciendas, en la seguridad de encontrar ciencia para la materia +y consuelo para el espritu. + +La hacienda de _Imus_ es una verdadera enfermera del castila, all +el que llega tiene cuidados, cama y mesa. + +Desde el jefe superior de las islas al ltimo desgraciado, tienen +en Imus un carioso techo con solo llamar aquellas puertas, +abiertas siempre para el bien y la caridad. No es solamente lugar +de convalecencia por sus condiciones naturales, sino que estas se +aunan con el perfeccionamiento y con el arte. Los baos de impresin +que tiene la casa son, sin duda por sus aguas y por la manera de +distribuirlas, unos de los mejores de las islas. + +Cuantos requisitos constituye la granja-modelo, se encuentran en la +hacienda que nos ocupa. Espaciosos y bien preparados _tambobos_, +magnficas plantaciones de caa dulce, buenas mquinas, extensas +roturaciones, puentes, presas, encauces, sementeras y un perfecto +reglamento de colonos se ven en aquella. El colono que experimenta una +desgracia en el hogar, percibe cuantos auxilios le son necesarios; si +la desgracia proviene del campo, si una avenida asola sus cosechas, si +el tallo de la caa se agosta ante el destructor hlito de un _tifn_, +el fraile remedia el mal sin que el colono vea amenazado su porvenir +ante los sombros colores de la usura. Cuando hay calamidades se +perdonan las rentas, y el _tambobo_ abre sus puertas, convirtindose +en piadoso psito, seguro remedio de la propiedad y del labrador. + +El viajero tiene no menos ventajas que el colono y el enfermo. El que +durante todo un da ha sufrido por bosques y caminos el sol tropical, +el que el aguacero ha mojado su cuerpo, el que se ve rendido por el +cansancio: alienta, se vivifica y cobra nimos al oir los consoladores +ecos de la esquila del monasterio, del convento de la casa-hacienda; +bajo aquel bronce sabe hay espaoles, hay patria, hay hermanos. Es +preciso haber pasado un da en la India y sentir las fatigas del +cansancio y la sed, para comprender en todo su valor lo que significan +los ecos de la campana del convento. + +El fraile del Oriente difiere completamente del que vulgarmente se +conoce; por esa misma razn lo juzgan algunos mal. El que crea ver +en aquellos el reflejo de los antiguos y silenciosos moradores de la +celda los revoltosos seores de abadas, se equivoca soberanamente; +ni tienen la maliciosa reserva y maquiavlica intencin del claustro +de la Edad Media, ni la turbulencia y fueros de los guerreros-frailes +de la Reconquista, feudales seores de almena y mesnada, de cuchillo +y caldera. + +El ser que nos ocupa es franco, decidor, leal, caballero; participa +de las buenas cualidades del mundo y el recogimiento asctico de la +celda. Es, y esta es su principal cualidad, _espaol_ por excelencia, +y todas sus tendencias, lo mismo las que desarrolla en la pltica, +como en el plpito, como en el hogar, tienden la consolidacin y +bienestar de la colonia. En las veces que en Filipinas se han sentido +los rumores de la rebelin, el fraile siempre ha estado al lado de su +raza. No hay ejemplo alguno en la historia de las islas en que haya +aparecido ni remotamente complicado contra los suyos. Si Filipinas +tuviera una _verdadera_ historia, se vera hasta qu punto fueron +los frailes espaoles en las memorables jornadas en que el invicto +Simn de Anda dej la toga por el talabardo, oponiendo la fuerza +la fuerza, la espada la dominacin, la argucia la mayora y el +heroismo la desigual lucha. En aquella campaa, un puado de frailes +contuvieron la dominacin inglesa, teniendo en continua alarma las +centuplicadas fuerzas de los enemigos. + +La influencia que entonces y ahora tiene el fraile de Filipinas, +es preciso ser loco para no apreciarla y comprenderla. Como ejemplo +de su influencia y de su poder citaremos un episodio acaecido en la +insurreccin de Cavite. + +En la fuerza de la plaza se encontraba al sonar la seal el lego +espaol de San Juan de Dios. Dado el grito, la rebelin desarroll +en su destructor crculo cuantos horrores caben en el saqueo y la +matanza. La embriaguez y la sangre haban corrido desde el rastrillo +la plataforma, cuando aquellas hordas que gritaban muerte y exterminio, +que no haban perdonado sexos ni edades, se prosternaron de rodillas +ante el lego pidiendo les absolviera de todas sus culpas. Si el lego +hubiera sido fraile, y si su falta de conocimientos hubieran estado +representados por la elocuencia, confianza y prestigio del sacerdote, +es posible que las palabras no hubieran sido obras, y la accin no +hubiera pasado de proyecto. + +El lego fu respetado, considerado y atendido por los que pedan +la cabeza de los espaoles, por el solo hecho de vestir un hbito y +una correa. + +El ascendiente que el Padre ejerce sobre el indio est fuera de duda, +es indiscutible. Esta influencia es tan positiva que no titubeamos +en asegurar, es el primer elemento de colonizacin que tenemos en +Filipinas. + +Al hacer las anteriores manifestaciones cumplimos con un deber de +espaoles: en este libro nos hemos propuesto decir la verdad en todo +y por todo, y aunque las ideas y opiniones del autor difieran de +las del fraile, est en el deber de hacerles la justicia de que son +acreedores. Ojal que todos los espaoles que vengan Filipinas se +conduzcan cual lo hacen aquellos! Si esto sucediera ni daramos el +alerta, ni abrigaramos temores. + +El fraile en Filipinas no solamente es un bien, sino que constituye +una verdadera necesidad. + + + + + +CAPTULO V. + +El estrecho de San Bernardino.--Cabeza Bondog.--Ruinas.--El volcn +Mayon.--Ancla!--San Jacinto.--Su Iglesia.--La india Ignacia.--El +toque de oracin.--El _atung-taqui_. + +La navegacin del estrecho de San Bernardino, constituye uno de los +derroteros ms bellos y variados que se conocen. Desde la baha de +Manila las aguas del Pacfico, hay unas trescientas millas en las +que se admiran toda la riqueza del suelo filipino. En el derrotero +que nos ocupamos no se pierde ni un solo momento la vista de tierra, +pasando tan cerca de ella en muchas ocasiones, que se hace precisa +gran precaucin. + +No bien _doblamos cabeza Bondog_ y ganamos las aguas que separan +la rica provincia Camarines Sur, de la isla de Buras, se principian + dibujar en los horizontes de Albay, el famoso volcn que se admira +en medio de aquella provincia. + +El volcn de Albay, llamado por algunos el _Mayon_, lo forma un cono +perfectamente regular. Se encuentra en actividad y es difcil verlo +despejado de nubes, las cuales lo ocultan casi constantemente, efecto +de su gran altura, proximidad los focos de grandes emanaciones y +atraccin que ejerce sobre los frecuentes chubascos que vierten sobre +la provincia de Albay. + +Las erupciones del Mayon son muy frecuentes, mas desde la acaecida + principios del siglo, de la cual se describen tales horrores, que +causan verdadero espanto, son poco intensas, estando habituados los +pueblos que se asientan la falda del monte, las convulsiones del +gigante que en un solo momento podr sepultarlos entre sus candentes +materias. La ascensin al volcn es sumamente difcil y arriesgada, +no teniendo noticias de que viajero alguno haya hollado con su planta +el vrtice del crter. + +El da que la _Mara Rosario_ nos puso la vista del Mayon, hubo +algunos momentos en que por efecto del fuerte SE. pudimos admirar +completamente despejado todo el espacio que cierra el magnfico cuadro +que llena el volcn. + +La provincia de Albay es, sin gnero de duda una de las ms ricas +del Archipilago. El filamento llamado _abac_, es una inagotable +mina de los campos que comprenden aquella provincia. + +Aquel producto ha llevado el bienestar y la riqueza sus habitantes, +los cuales su vez, son la base de las cuantiosas fortunas que se +han cimentado sobre el abac: este es de tan buena calidad en los +campos de Albay, que las _cabulleras_ que con l se fabrican se +confunden con las ms slidas de camo, producto que en los usos de +la marina se ha reducido notablemente, desde que se explota aquel +filamento, el cual no solamente se consume en el Archipilago, +sino que cuidadosamente es almacenado y prensado para ser expendido +en lejanos centros comerciales. + +Las calmas que venamos experimentando nos agotaron casi todo _el +fresco_ de que podamos disponer, as que, aprovechando el seguro +y resguardado puerto de _San Jacinto_, anclamos en l fin de +_refrescar_ vveres. + +San Jacinto es un pintoresco pueblecito situado en la isla de +Ticao. Lo constituye aquel una extensa loma sobre la cual se asienta +diseminado un corto casero, en su generalidad de palma, destacndose +por su construccin un antiguo baluarte, la iglesia, la escuela y la +casa-tribunal. El cura que cuida de su parroquia se encontraba fuera +del pueblo y nos dijeron era mestizo chino. + +El baluarte de San Jacinto es slido, de buena fbrica y perfectamente +situado; se extiende por lo ms alto de la loma dominando el pueblo +y el puerto. En el ngulo que corresponde su entrada y sobre una +plataforma medio arruinada, se ve un can, que segn sus dimensiones, +pudimos calcular sera su calibre de 20 24. + +La poca en que se edific el baluarte no la hemos podido precisar, +revelando el estado de los muros su vejez, con la que lucha la +consistencia y solidez de la construccin. + +En el espacioso patio que cierra el permetro amurallado, se encuentra +la iglesia, y medio concluir la casa parroquial; obra que segn +pudimos ver, pronto haba de brindar toda clase de comodidades su +morador. La slida fbrica de aquella espaciosa casa, cuya sombra se +alza la campana del templo; las aspilladas murallas que la resguardan; +las plataformas y el bronce que la defienden; la estratgica situacin +que ocupa, y la bandera que flamea en lo alto del torren, la asemejan +ms que la casa del recogimiento y la oracin, al antiguo baluarte +de la Edad Media. + +Aquellos muros carcomidos por el tiempo evocaron en nuestra mente +todo el grandioso pasado de los caballerescos siglos feudales. + +La raza que habita San Jacinto, es la india pura; hablan el _visaya_ +y sus moradores poseen todos los rasgos que caracterizan aquella. Son +afables, fuertes y de facciones bastante buenas. Vimos una india +llamada Ignacia, de un conjunto altamente simptico y agradable, +sobresaliendo en ella un largusimo y negro pelo, rasgo peculiar y +distintivo de Filipinas, en donde los hemos visto como en parte alguna; +consecuencia, sin duda, de no mortificar las races, pues generalmente +lo llevan suelto, y sobre todo, por la fortaleza y consistencia que +prestan los jugos del coco, aceite, cuyas propiedades es de todos +reconocida. + +A ms del uso del aceite de coco, contribuye en gran manera + la conservacin del pelo, el _gogo_, raz parecida la de +la _mora_. Aquel se lava perfectamente y despus se exprimen sus +jugos. El jugo del gogo levanta en la batea donde se prepara, una +blanca hirviente espuma; su uso es muy frecuente y, general en +Filipinas, y sin duda alguna que la frescura que presta la cabeza y +la limpieza que origina, son causa, en gran parte, de que sea sumamente +raro encontrar calvos en el Archipilago. + +La poblacin de San Jacinto la forman 1.800 almas, de las cuales +tributan unas 500, calculando en 250 los nios de ambos sexos que +asisten la escuela, segn nos dijo el Gobernadorcillo. + +Los productos son: el abac, el tabaco, la caa dulce, el ail y el +coco; de este nos sirvieron por va de refresco una suculenta ensalada +hecha de palmito. El palmito del coco, es sin gnero de duda, el ms +sustancial y delicado de cuantos dan toda la diversidad de palmas. + +Al toque de oracin en Filipinas se le rinde culto. + +Todo indio la muerte del da, recoge su espritu y pronuncia una +oracin mirando al Oriente. + +La campana de la iglesia anunciando la oracin, se mezcl con los +redobles del tambor del tribunal, y los huecos y broncos sonidos +del _atung-taqui_, que sirve para dar los alertas en las avanzadas + _bantayanes_ de algunos pueblos de Visayas. + +El atung-taqui filipina, es el rbol hueco, descrito por los primeros +exploradores de la India, y que todava se conserva entre los moradores +que habitan las orillas del _Amazonas_, y las dilatadas faldas del +_Chimborazo_, segn pudimos ver entre los objetos que los individuos +de la expedicin cientfica del Pacfico, exhibieron en los jardines +del Botnico de Madrid. [2] + +Al toque de oracin de San Jacinto se cierran todas las puertas y +ventanas, y se apagan las luces, entonndose por los que se encuentran +dentro de las casas el _ngelus_; concludo este, cada cual vuelve + su conversacin, su ocupacin su paseo. + +Nosotros hicimos una frugal cena, y despus de interrogar sobre la +localidad al Gobernadorcillo, buscamos el reposo en las mallas de +una hamaca de abac. + +Ya que estamos descansados en tierra, y ya que hemos bosquejado la +ligera una india, veamos en las pginas que siguen, lo que es la +mujer en el Oriente. + + + + + +CAPTULO VI. + +La mujer india.--Angu--Pepay la sinamayera.--Una!!! + +Desde los tristes monlogos de Adn (pues es de suponer no tuviera +ganas de conversacin con su _ex-costilla_, despus de lo de marras) +hasta los _Apuntes_ de Catalina, y desde las lgrimas de Ovidio, +los ataques de nervios de Julieta, cunto se ha dicho, y sobre todo +cunto se ha calumniado, es decir, menos cuando no se ha calumniado, + esas sensibles _palomas_ sin hiel, esas infelices y desgraciadas +inocentes, esas pobrecitas cofrades del sexo dbil. + +A lo mucho que se ha dicho, vamos aadir un poco ms. + +No vamos tratar la mujer la sombra de un _patrn_ de la moda +elegante, ni la semiluz de una _bambalina_, ni las tinieblas de un +coche con cortinillas, ni los truenos y relmpagos de un _can-can_; +no, vamos ocuparnos de la primitiva hija del Oriente, raza hoy +poco conocida, que despus de haber perecido casi por completo en +las Amricas, va siguiendo la misma suerte en los inmensos dominios +que comprende la India inglesa. + +La raza pura la encontramos en cerca de seis millones de seres, +en el vasto Archipilago filipino. + +Descorramos las _conchas_, alcemos el _tapanco_ descansemos un +momento bajo el _carang_, y al tornasolado de las primeras, veremos + la india rica; bajo la palma del segundo, podremos estudiar la +india industrial, sea la clase media, y al abrigo del tercero se +nos presentarn perfectos modelos de las hijas desheredadas de todos +aquellos dones que no sean el mojarse cuando llueve, admirar el sol +cuando sale y limpiarse el sudor si tiene con qu cuando calienta, +dones todos que la naturaleza prodiga de tal forma en el Oriente, que +cuando llueve lo hace tres cuatro meses seguidos, con una fuerza, +un viento y unos truenos, que ni hay ms que dar, ni ms que pedir. + +Ya tenemos prlogo. Exhibamos los tipos. + +Supongamos que son las diez de la maana en Manila, y por consiguiente, +la misma hora en cualquiera de los pueblos que forman Binondo; +supongamos ms que es la fiesta de la Patrona y que estamos cerca +de la casa del hermano mayor. + +El hermano mayor es un sr exclusivo de Filipinas, es en las fiestas +como si dijramos, el _caballo blanco_ de nuestros espectculos, + el editor responsable sin sueldo de un peridico demaggico en +tiempo de los moderados. + +Decamos que estbamos cerca de la casa del hermano mayor, y esto +bien fcil nos es conocerlo, porque distintamente llegan nuestros +odos los ecos de la marcha de _Pan y Toros_, tocata ahora en boga +en Filipinas, cual lo ser Dios mediante, dentro de ocho diez aos, +la jota del _Molinero de Subiza_, la _polka de Flama_. + +Ya estamos la vista de la casa. + +Banderolas de todos colores, pauelos de todos ribetes, y trapos de +todos tamaos, ondean no ondean (pues esto no depende del hermano +mayor), suspendidos, no digamos de ventanas y balcones, sino de +agujeros ms menos grandes, abiertos en el cogon y algunos en +la tabla. + +La msica la seguiremos oyendo, pues asisten las de los _dos gremios_, +y mientras la una toca, la otra come fuma, y esto de amanecer + amanecer. + +Alguna que otra _dalaga_, adornada con cuantos objetos relucientes +ha podido encontrar, pasa por delante de nosotros con direccin la +iglesia la casa del hermano, que de seguro es lo menos _capitn +pasado_ _cabeza, de Barangay_, sociales jerarquas que le dan +opcin al _vos_ en el trato, un asiento en la _principala_ y un +trozo de banco que procurar est cerca, del canuto donde coloca el +Gobernadorcillo el bastn, del tallado del respaldo que representa +todo lo representable, pues en cuestin de dibujo y de talla los +indios no atascan, y llevan su despreocupacin hasta un punto que +hemos visto el retrato de un General muy conocido, sustitudo su +nombre por el del bienaventurado Santiago, y todo porque el general +est retratado caballo y tiene algunos moros sus pis. + +Ejemplo del General convertido en Santo por la gracia de un +cortaplumas, que ha borrado un excelentsimo seor, sustituyndolo con +un San Antonio San Andrs, es muy comn, y menos mal que al pobre +General lo hicieron Santo, pues si hubiera hecho falta una Santa, +conforme rasparon el nombre, lo hubieran hecho con el bigote y la +barba. Todo esto no se crea se hace riendo ni mucho menos, pues el +indio posee una formalidad y una fuerza de conviccin en ciertos +actos, que se cree las cosas ms raras y estupendas. De un frasco +de cristal con tapn esmerilado, nos deca muy grave un criado al +preguntarle por los bizcochos que guardaba, que se los haba visto +comer las lagartijas. + +El hermano mayor tiene, ms de las prerrogativas marcadas, +el _non plus_ de los honores; el ms preciado y caracterstico +distintivo. Puede llevar dentro y fuera de su casa, lo mismo ante Rey +que Roque, cual antiguo mesnadero, no crean ustedes que el sombrero +puesto las manos en los bolsillos, sino muchsimo ms; puede llevar +una camisa de faldones bastante largos fuera del pantaln, y una +chaqueta muy corta encima de la camisa. Esto no ser muy bonito, +pero es tan noble y distintivo que _guay_ del plebeyo que sin haber +sido siquiera _directorcillo_ _juez de sementeras_, osara profanar +aquella parodia de frac, que tiene por faldones faldamentos. + +No queremos se nos olvide decir que la camisa _oficial_ es blanca y +la chaqueta negra. + +Andando con direccin al ruido, hemos visto ms de un _camisa por +fuera_, ostentando un bejuquillo con puo de plata. Sus poseedores +ejercen jurisdiccin, tienen poder, son _tenientes_ de justicia, +funcionarios pblicos que pueden llegar hasta el _solio_ del superior +muncipe, el da que su jerrquica persona se vea atacada de un +fuerte _romadizo_. + +Ya estamos frente la casa del mayor cofrade; es de buen aspecto, su +construccin llega hasta el despilfarro de ser la cubierta de tejas y +estar rodeada de una espaciosa cerca de caas, cuya sombra, y atados + un _arigue_, gruen uno dos _babuis_, huspedes indispensables +en toda casa india. + +Un toldo que da sombra parte del patio, bajo el cual toca la +msica; vistosas colgaduras en todos los bastidores de la casa; +sinnmero de faroles de todas formas, caprichos y tamaos, colgados, +atados sostenidos donde quiera hay un clavo, un agujero, una rama + un pequeo espacio, completan el adorno de aquella casa, que por +su alegra y aglomeracin de cosas y objetos, revela que sus amos +estn dispuestos _echarla_ por la ventana. + +Si tenemos la suerte de ir acompaados del Jefe de la provincia +Alcalde mayor, nuestra presencia ser saludada con la marcha Real; +si el _bastn_ desciende de aquellas categoras, entonces nos tocarn +el _Mambr_ las _habas verdes_. + +Ya estamos dentro de la casa; ya estn nuestra presencia +_cabezang-Gogo; ora Putin_ y la hija de ambos, la _chichirica +dalaga Angu;_ que es como si dijramos en Europa el ex-diputado +Sr. D. Gregorio, la respetable Sra. Prudencia y la elegantsima +Srta. Mara. + +Putin y Angu, sean Prudencia y Mara, son los tipos de la india +rica. Observadlos y habremos llenado nuestro cometido. + +Madre hija en el momento que hemos pasado de la _escala_ la +_cada,_ dan la ltima mano una de las mesas de viandas y dulces. + +En las fiestas que describimos no hay sala de _buffet_ ni una sola +mesa. Todos los sitios de la casa son comedores. En la _cerca_ +comen los msicos; en la antecocina, el _lancape_ se convierte en +mesa para los _batas_ y dems gente menuda. En la _cada_ el _lujo_ +mejora notablemente. La cada es la destinada los pretendientes +hombres de justicia, _mediquillos_ sin parroquia, _cuadrilleros_ en +activo, _tulisanes_ arrepentidos, _jueces_ de ganados, aprendices +_directorcillos_ y dems gente del bronce. Como la mesa de la cada +est la vista de los que suben, procura Putin que est vistosa +y arreglada, en tanto que Angu recorre los papeles de colores, +inspecciona los _tinsines_ y pone rodajitas de limn los cochinillos +fritos, manjar indispensable, sin el cual no hay convite posible en +la India. + +Arreglada la cada, las dueas de la casa se dirigen la sala. Aquella +es el tabernculo, es el _arca santa_ donde se ha puesto todo el +esmero y cuidado. + +Andemos despacio no nos escurramos sobre las lucientes tablas del +pavimiento recin frotadas con hojas de coco, impregnadas de aceite. + +El conjunto que presenta la sala es de lo ms abigarrado y +churrigueresco que imaginarse puede. Al lado de un fanal cuyos +cristales ensean el Cristo de Antpolo vestido de general, lucen +sus contornos dos figuras de barro de China, sobre las cuales se +apoyan bombones de caa, llenos de tabacos, bandejitas de cristal con +fsforos y _buyos_; y si las figuras conservan las manos, un pico en +el sombrero, cualquier punto saliente, se ven colgados rosarios, +candelas, parches milagrosos y relicarios. + +Las paredes estn cuajadas de pabellones de coquillo colorado, bombas, +farolillos, vasos, y guirnaldas de ramaje flores de papel. + +En un rincn se ostenta una lujosa arpa; esto ya quiere decir algo. + +El centro de la sala lo ocupan dos mesas: en la una estn los platos, +botellas y repuestos de todas clases. La otra, ah! la otra merece +mucha atencin. _Es la mesa oficial_! Es como si dijramos, la +sepultura de la mitad de la fortuna de cabezang-Goyo. + +La mesa oficial se sabe tiene mantel por las cadas, pues lo que +cubre la tabla est completamente lleno de cuanto produce la India y +los establecimientos de Europa. Donde no hay sitio para una fuente, +se coloca un candelabro; donde no halla lugar un plato, se acomoda +una taza; si no hay asiento para una jcara, se reprieta una copa; +y por ltimo, los huecos que quedan se rellenan con penachos de +palillos de dientes, tiras bordadas de papel de colores. + +Todo se ha inspeccionado por las amas de la casa, todo se ha visto +y todo se ha manoseado. + +El gusto esttico de la india rica ya lo han visto ustedes. + +_ora Putin_ descansa en una mecedora; su hija da vueltas un collar +de olorosas _sampaguitas_, entrelazadas en una fina hebra de abac. Las +dos callan. Examinmoslas, y si es posible sepamos qu piensan. + +Angu es una muchacha de 15 17 aos; su padre no recuerda el ao +que naci, pero sabe el nombre del cura que la bautiz, y el del +Capitn general que mandaba entonces las islas. + +Para un _prctico_ del pas, Angu es guapa; es ms, es muy hermosa. + +Esto merece una explicacin. + +El tipo indio difiere poco: as que para hallar diferencias es preciso +la prctica y el tiempo. En corroboracin de esto, puedo decir que +tard ms de dos aos en distinguir la fea de la guapa; hoy ah! hoy +ya es otra cosa; he comido mucho _pltano_, y he estado trimestres +enteros sin ver siquiera un _cuarto_ de cara de las de all, as que +puedo asegurar que Angu es muy guapa. + +Fotografimosla. + +Angu es alta, fuerte, de abultadas y exuberantes formas; ha dejado +de jugar con las sampaguitas, y apoya indolentemente su cuerpo en +las conchas. Todo su sr respira dulzura y melancola. Sus ojos, +ligeramente entornados, estn fijos, estn en uno de esos momentos en +que _no ven_; tiene la falta de vida que constituye en la inteligencia +esas profundas abstracciones en que _nada_ pensamos. Los ojos de Angu +son negros, cual negras son sus largas pestaas y su hermoso pelo, +que esparcido en hebras le cubre la espalda y los hombros, haciendo +resaltar el color cobrizo de su cara, rasgo caracterstico de la india, +en cuyos cutis jams encontraris otro color. La nariz es menos chata +que las de su raza. Su boca es pequea, aunque de labios un tanto +gruesos; sus pmulos pronunciados; la frente deprimida; los dientes +pequeos y ligeramente coloreados por los jugos del buyo, y mrbidas +y correctas sus formas, segn podemos ver bajo la transparencia de +su rica camisa de _pia_. + +Angu viste un costoso traje. Cual en Madrid en tiempos, el da del +Corpus, daba los patrones la moda, as en Filipinas los da el de la +fiesta de Binondo. Con arreglo lo tcitamente convenido en aquella, +nuestra dalaga ostenta camisa de pia sombreada, corto y airoso tapis +de glas, vistosa saya de gr rayas verdes y blancas, chinela bordada +en plata, escapulario de finos relieves y terno completo de corales. + +El traje de la india rica, que hoy se confunde con el de la mestiza, +es sumamente gracioso. No siendo una mujer _verdaderamente_ fea, parece +bonita con el pintoresco atavo de las hijas del Oriente. Ahora s, +lo que debemos manifestar es que el _aire_ para llevar ese traje es +preciso tomarlo desde el vientre de la madre. Con el tapis sucede lo +que con la mantilla; ni se puede falsificar ni se puede parodiar. Para +llevar tapis hay que nacer las orillas del Pasig, como para terciarse +una mantilla no hay ms remedio que comer las papillas acariciado +por las brisas de Sierra-Nevada, dormir arrullado por las palmas y el +polo gitano, despertar con el alegre volteo de la campana de la Vela, +saber beber manzanilla, y en fin, y viva mi tierra! haber nacido en +aquel pedazo de cielo que se llama Andaluca. + +La mirada de Angu sigue inmvil. + +En qu pensar? + +Abrigar temores? No. El sol alumbra en el horizonte sin nubes, +los canarios de China cantan sus amores, las _bomgas_ y las palmas +baten sus hojas ante la fresca brisa del mar. Con cantos, flores y +luz no puede haber temores. El _Asuang_ y todos los malos espritus, +ya sabe la dalaga que buscan las sombras. + +Inmviles siguen los ojos de Angu! Dormirn ante el temor de +algn remordimiento, ante el xtasis del placer de una satisfecha +venganza? No. Angu no tiene remordimientos, como no los tiene ninguna +india. Todo lo que hacen creen lo pueden hacer. + +El deber y el honor tiene en la india una interpretacin muy diferente +que en el viejo mundo. Entre la raza pura, no habra necesidad de +escrituras ni protocolos. Jams una india del interior ha negado +una deuda, como jams ha llegado ocultar un momento de pasin +en el sangriento drama del infanticidio, en el misterioso torno +del expsito. + +Lo que hace, si no lo pregona, tampoco lo oculta. Sufre con resignacin +cuanto le proporciona su culpa, y ni se queja, ni se lamenta, ni +se arrepiente. + +Amar Angu? Obedecer su languidez uno de esos tiernos +sentimientos que llenan el alma? No. Las pasiones de Angu, como todas +las de su raza son momentneas; aman hasta el delirio, pero olvidan +hasta la absoluta indiferencia. Es cierto que las horas que aman las +rodean de cuantas ternezas caben en el humano corazn, y de cuantos +carios y locuras puede soar un sr amante. Ella vela el sueo--ella +aletarga dulcemente nuestro espritu con el cadencioso susurro del +_cundiman_ el mimoso _mata-mata_; ella refresca nuestro ardoroso +cuerpo con el _paypay_ el _pancag_; ella nos rodea de una perfumada +atmsfera con las hojas del _ilang-ilang_ las blancas sampaguitas; +ella, si nos ve tristes, dice en su sencillo y potico lenguaje que el +cielo tiene nubes; ella, paloma del Oriente, arrulla su amante con +sus palabras, sus caricias, sus canciones, mas ... en estos momentos +de abandono, sin saber por qu, sin causa ni motivo alguno, cesan +sus caricias y callan sus pasiones. El genio de la inconstancia +sustituye al dios de los amores; y la que momentos antes era la +esclava, torna ser seora y deja el nido y al amante sin amor, +sin pena y sin recuerdos. + +La india posee el indiferentismo en un grado tal, que todo le importa +poco. El amor propio suele adormecerla alguna vez, pero el despertar +es momentneo. Pruebas del indiferentismo indio se ven inmediatamente +que se ancla en un puerto de Filipinas. Asistid un entierro y las +lgrimas que all veris, son cual el de las antiguas plaideras: +estas desempeaban su papel por el dinero: la india rinde un tributo + la costumbre; vi que llor su madre cuando muri su abuela, y ella +llora cuando se muere su madre, sin que esto sea obstculo para reir + bailar las dos horas de verificarse el entierro. Entrar en una +casa de juego, pasin culminante de la india, y all la veris sin +contrarsele un msculo de su cara, y sin pronunciar una palabra mal +sonante su lengua, perder su ltimo dinero, y pasar de la riqueza +la indigencia como si tal cosa. Colmarla de favores y de beneficios +y os dar si lo peda cuanto tiene; ms no esperis una palabra de +consuelo en el dolor, ni una lgrima, ni un significativo apretn de +manos en un momento solemne. + +En la indiferencia ni nacen venganzas, ni anidan amores, ni se evocan +recuerdos. + +Angu es indiferente. + +Angu sigue inmvil. Ni piensa, ni siente, odia, ni ama. + +Angu duerme. + + * * * * * + +Esta es la india rica, este es su tipo. Llegar la tarde y disfrutar +un momento de vanidad al contemplarse rica y hermosa: se comparar con +las dems y se ver la dalaga mejor ataviada de la procesin. Esta +pasar por delante de su casa cuyas conchas atestadas de castilas +le mantendrn la vanidad, Concluda la procesin har los honores +de la casa, dar doscientas vueltas alrededor de la sala, ofrecer +sin cesar en bandejitas de cristal, pequeos bullos y secos tabacos, +bailar y hasta har vibrar en el arpa los recuerdos de alguna cancin +morisca evocar la triste historia de _Atala_, desfigurada por la +_sangrienta_ mano de algn joven _filsofo_. + +Despus ... despus la msica dar su ltimo _trompetonazo_, los +_tinsines_ su postrimer chisporroteo, y Angu despojada de sus galas +ni aun soar con el triste _Chartras._ + +Descorramos los bastidores. + +Veamos otro tipo. + +Entre la iglesia de Binondo la capitana del Puerto, hay una calle +llamada de San Fernando: en la parte izquierda un trozo tiene portales. + +A los portales de la calle de San Fernando vamos llevar nuestros +lectores. + +En una de las tiendas, mejor dicho cajones, est nuestro tipo. + +_Pepay_, sentada en el pequeo mostrador, observa los transentes al +par que con una mano acaricia un fardo de diversas y pintarrajeadas +telas, y con la otra perezosamente da vueltas un pequeo listn de +_narra_ que le sirve de medida. + +Parmonos ante aquella tienda. + +Estamos frente frente Pepay la _Sinamayera_. + +La sinamayera, sea vendedora de telas, representa la clase +industrial, la clase trabajadora. + +Nosotros ya la conocemos de antiguo, as que de antiguo sabemos su +historia. La hemos visto crecer y no ignoramos todas las fases por +que ha pasado para llegar ser tendera. + +Contemos su historia. + +Pepay no conoce sus padres. Hurfana y nia recuerda haber dado sus +primeros pasos, en la cada de una _casa grande_. Pertenece lo que +se llama la dudosa clase de _crianza_. + +El nacimiento de las crianzas en su generalidad envuelve ms de +un misterio. La primera _bola_ de _morisqueta_ la hacen en casa +respetable, y dan el ttulo de _ta_ la duea de ella. + +En Filipinas tambin hay _sobrinas_. + +Nadie recuerda cuando naci Pepay ni quin la bautizo, pero todos +saben es sobrina de su ta. + +Tan luego empez balbucear en la Cuaresma las dos mil _mangas_ +que empiezan con _manga_ Pilatos, y concluyen con manga celestial, +Pepay pas del bullicio de la casa al recogimiento del _beaterio_. All +aprendi leer y escribir, y en estos progresos muri la ta. + +La pensin dejo de pagarse. Los herederos de aquella no estuvieron +todo lo propicios al reconocimiento del parentesco, y Pepay se +encontr en el mundo los quince aos, con una regular figura, +unos cuantos conocimientos, un buen deseo y un tanto de malicia, +fruta que sazona en todas las corporaciones de gente joven. + +Pepay, como todo ser racional de la India, tena su compadre. Este +mantena un pequeo trfico naval. Era dueo de unos cuantos _cascos_; +provea de lea las tahonas de _Jol_ y _Gunao;_ haca comercio de +aceite y _palay_; contrataba carga y descarga, intervena en alguna +pequea contrata en el arsenal, y por ltimo, daba dinero _mdico_ +precio. Tan heterogneo comercio encontr una especie de tenedora de +libros en la crianza. + +En su nueva profesin aprendi Pepay toda la ciencia _burstil_: +profundiz los productivos misterios que puede encerrar el _lamcape_ +de la _bullera_, el _lusong_ de la _pilandera_, y las telas de las +_sinamayeras_, oprimidos seres, sujetos en su mayora la usura, +terrible enemigo del capital. + +Con una _mediana_ usura, un cuaderno de cuenta y una regular +disposicin, en poco tiempo puede hacerse de un peso tres, +multiplicacin que acab de comprender Pepay en las complicadas listas +de una vecina, _cabecilla_ de mesa de la fbrica de tabacos de Fortn, +personaje que, Dios mediante, encontraremos ms adelante. + +Teniendo Pepay _alas_ propias, principi volar fuera del crculo +de las operaciones ajenas. + +Explot _zacatales_, y unas veces teniendo _aparceros_ y otras +_casamas_, recorri en pequea escala todos los negocios. + +En las relaciones de su trfico tuvo ocasin de tratar con un guapo +mestizo, y con l y algunos cuartos di fondo en los soportales de +San Fernando, abriendo al pblico y sus muchos amigos una tienda +de _sinamais_ y otras telas. + +La india industrial difiere de la rica en que aquella tiene actividad +por das mientras que esta constantemente la domina la pereza. + +La primera gestiona sus negocios, piensa y observa, va y viene con un +pauelo lleno de cuentas, _reclamos_ y papeles; la segunda, comparte +la vida entre el bao, el _petate_, las fiestas y los paseos la +luz de la luna. + +Pepay, no por ser industrial deja de ser india; as que su actividad +lo mejor se convierte en pereza, y sus ahorros, planes y clculos se +pierden en la inercia, en una apuesta de un gallo un entrs contra +una sota. + +Pepay difiere poco de Angu; es preciso fijarse mucho para distinguir +la india que compone la aristocracia del dinero, la que caracteriza +la del trabajo. La verdadera diferencia est entre la clase pobre y +las dems, segn podremos ver en el boceto del siguiente cuadro. + +En la cada de una elegante casa de uno de los aristocrticos +barrios de Manila, vese sentado sobre un petate un ser que con solo +mirarlo se comprende arrastra su existencia por el triste arenal +de las penas y amarguras. Aquel sr es una mujer, mejor dicho, una +nia. Sus facciones estn demacradas, y son miserables sus escasas +ropas. Entre sus descarnados y largos dedos, esponja y prepara una +_batea_ de _gogo_ que servir para refrescar y limpiar la cabeza del +soberano de aquella casa. + +El soberano no es soberano, sino _soberana_. Es la casa de una rica +y guapa mestiza. + +La pobre nia mira la hirviente espuma que forman los jugos del +gogo con la infantil complacencia de la que eleva blancas burbujas +de jabn. En su sonrisa hay, sin embargo, un no s qu difcil de +explicar. Aquella unas veces parece reflejar una completa idiotez, al +par que otras transparenta una melancola, una pena y un sentimiento, +cual si aquella sonrisa la alentara el genio que guarda los misteriosos +secretos del alma. + +Pobre nia! Cul ser tu porvenir? Cul tu pasado? + +Tu presente es negro, cual las alas del _panique_ de la noche! Tu +existencia triste, cual tristes son esas melanclicas flores que crecen +en todos los cementerios de la India! Ha tiempo eres esclava! Ha +tiempo fuiste llevada al _mostrador_ de la usura y quedaste empeada! + +Tu madre era cigarrera; un da necesit pagar una deuda, y no teniendo +dinero se lo pidi la cabecilla de su mesa: esta se lo di pero +qu costa! T fuiste la hipoteca de aquel contrato; tu sangre, y un +trabajo sin tregua ni descanso, los rditos; y la absoluta prdida de +tu libertad, la clusula de aquel monstruoso pacto. Desde aquel momento +tuviste una desptica seora. El dinero dado era poco, ms los rditos +eran muchos; tu sudor era el pago. Tres aos de continuos trabajos, +no solo no bastaron para amortizar el capital, sino que acumularon +los rditos. + +La madre de la pobre nia muri. + +La _hipoteca_ que aquella contrajo, estaba existente. + +Un da la mestiza, quien sirve la nia, necesit un ser de sus +condiciones; habl con la cabecilla, y previos _justos_ y _legtimos_ +pagos, le transmiti la _propiedad_, sin que para nada interviniera +la voluntad de la enajenada. + +Se dir: pero la esclavitud existe en Filipinas? no hay leyes? no +velan justos tribunales? + +Los hay; pero qu sabe la pobre nia de leyes, de jueces, ni de +derechos? Desde los pechos de su madre solo aprendi deberes. Su +ciencia se reduce & obedecer y llorar! + +Aquel desgraciado ser que prepara el gogo, es posible que muera sin +haber podido pagar con una vida de trabajos el rdito de _ocho_ + _diez_ pesos dados su madre. La ropa que usar mientras est +bajo el dominio de su seora sern los ltimos harapos de la casa, +dados por supuesto, con su cuenta y razn. + +No decimos el nombre de la nia, porque no lo sabemos; es ms, no lo +sabe nadie. Su ama cuando la llama, dice solamente _una!_ y esa una +es la desgraciada hija de la cigarrera. + +Es cierto que estos abusos van desapareciendo ante la asidua vigilancia +de la autoridad; ms sin embargo, tipos como el anterior se encuentran +todava en Filipinas. + +Hemos descrito la individualidad; volvamos hoja, y aunque ligeramente +y grandes rasgos, veremos la colonia en general. + + + + + +CAPTULO VII. + +Espaa en Filipinas.--Colonizacin.--Poltica.--Tolerancia +religiosa.--Juramento chnico.--Pascuas, festejos y +Confucios.--El _matand_.--El municipio dentro del municipio.--El +empleado.--Patritico aviso.--Desconocimiento de Filipinas.--Reformas +y mejoras. + +Todas las colonias del mundo obedecen un sistema fijo, un +fin dado, beneficioso al dominador, al par que al dominado. La +colonizacin inglesa, la holandesa y hasta la misma francesa, bien se +estudie bajo el cosmopolitismo comercial de Singapore; bien en las +primitivas costumbres del malabar que lleva sus dedos la frente +en seal de acatamiento ante una civilizacin de que se utiliza, +por ms que no comprende; bien se aquilate en las colosales obras +de la cisterna de Aden; bien en las riquezas de los mercados de +Calcuta y Bombay; bien en la transigencia de la pagoda; bien en +las sagradas corrientes que baten la drudica pea dan vida al +murdago del sacrificio; bien que esa colonizacin se levante +la sombra del peasco de Hong-Kong, atalaya que vigila al Celeste +Imperio; bien que se extienda por las abrasadas arenas de la Arabia, +bblicos recuerdos que evocan las civilizaciones faranicas; bien que +respete antiguos usos, contemporizando con las grotescas frmulas del +ritual cipayo; bien viva bajo el protectorado yankee en las ondas +del Pacfico; bien la sombra de la tricolor bandera de Saign; +bien que se extienda desde los modestos establecimientos de Macao, + las opulentas factoras de la India y de Java, donde el indgena +percibe los efectos del telgrafo y del vapor, sin que jams llegue +al conocimiento cientfico de las causas que obran bajo el mbolo de +la caldera que desarrolla la fuerza la confusin de los elementos +de la pila que arrancan el rayo; bien que la metrpoli explote, ora +el sensualismo malabar, ora el embrutecimiento en que reduce al chino +las perniciosas emanaciones del anfin, siempre vemos su razn de ser, +su principio vital de conservacin, extremo al cual debe llevar la +raza dominante todo su estudio, toda su ciencia y todos sus cuidados. + +En Filipinas, en ese riqusimo Archipilago que constituye por la +feracidad de su suelo la colonia mas rica del mundo, en lo nico que +puede decirse se asemeja las dems en cuanto la constitucin +que las gobierna, es en la tolerancia, tanto religiosa como +poltico-administrativa. + +En un pas como Filipinas que viene anatematizado poco menos que +como una sucursal de los antiguos y terrorficos tribunales del Santo +Oficio. En Filipinas, _nido_ de frailes, de procesiones y de jesutas +cosa rara! puede decirse hay libertad de cultos. Se creer esto +de aquellas comarcas simbolizadas por el que no las conoce bajo la +intransigencia del exorcismo, de la intolerancia y de la presin del +plpito y del confesonario? La libertad de cultos existe de hecho y +de derecho; tanto es as, que se ha legislado y est, vigente en los +Reales autos de las Islas las complicadas frmulas de los juramentos +chnicos; de modo que no solo el chino practica su ritual, sino que +hace partcipe de l catlicos rancios, pues no otra cosa sucede ante +el sacerdocio de la ley, tan luego acude en juicio un chino y pide +la solemnidad del juramento. Esta peticin es legtima, la ampara la +ley, y el juez se ve precisado presenciar, autorizar y respetar el +que el santuario de la justicia se vea ahumado ante el fuego de las +invocaciones, y los profundos textos del Rey Sabio interrumpidos por el +cacarear de los gallos blancos que han de ser degollados en el ara, que +no es, ni ms ni menos que el pavimento de los estrados del juzgado. + +La pascua chnica se celebra en Filipinas por los sectarios de +Confucio, frente frente de la autoridad y de las Ordenes monsticas, +sin que la una ni las otras les pongan el ms ligero veto. La quema de +las candelas, los altares que se ven en la mayor parte de las casas de +los chinos, la prctica de su ritual, y la exhibicin de sus genios +y Confucios son bastantes pruebas de la tolerancia, mejor dicho, +de la proteccin en materia religiosa. + +Esta transigencia que vemos en el terreno de las conciencias, la +vemos quiz ms amplia en el rgimen y gobierno. + +En Filipinas casi casi puede decirse impera tcitamente +una Constitucin, que se aproxima las ms avanzadas. Esto +parecer una paradoja. Encontrar la libertad en lo que se cree +el absolutismo! Hallar la frmula federal al pie de los sombros +muros del convento! Es esto posible? Recorred los dilatados campos +de Filipinas, y al encontrar el modesto bajay del indio, descansar un +rato la sombra del cogon la palma; estudiar la familia que guarece +y veris una pequea colonia sujeta la voz patriarcal del matand, +sea el ms viejo. Donde ste pone su veto no hay rplica ni discusin, +sino obediencia. Este jefe de familia en unin de algunos de su gremio, +nunca de otro, se sujeta en sus relaciones con el Estado al cabeza +de Barangay, autoridad electiva que vela al par que vigila por las +familias encomendadas su cabecera, la cual rinde homenaje ante el +Alcalde pedneo sea Gobernadorcillo, funcionario que ha de salir +del mismo gremio que sus gobernados. Bajo este sistema que nace en +el patriarcal, y que constituye el Municipio dentro del Municipio, +puesto que cada uno cuida de las propias necesidades y de las +circunscripciones en que habita, vive el indio bajo sus primitivas +costumbres con una libertad no interrumpida por la confusin de +razas, puesto que lo mismo aquel que el mestizo y el sangley, saben +que su Municipio ha de componerlo, tanto en la Principala como en +los Barangais, individuos de su misma raza. Dgase si esto no es +la vida del Municipio dentro del Municipio y si esta es una odiosa +esclavitud una benfica dominacin. + +A ser posible que el indgena pudiera comparar viendo lo que pasa en +las dems colonias, de seguro bendecira da y noche el patriarcal +dominio que por ellos vela. + +Desgraciadamente, nuestro sistema de colonizacin pierde su semejanza +con el de las dems, en otras muchas cosas, haciendo llegar no pocas +veces la metrpoli sus posesiones un hlito que si en Europa vivifica +en el Asia envenena. + +En Oriente el espaol no puede ni debe ser ms que espaol, ajeno +de pasiones polticas y exento de miserias cortesanas. La clave de +este principio fundamental de colonizacin est en los gabinetes +de Madrid. La eleccin del empleado, su mayor saber, las garantas +para el porvenir y la verdadera estabilidad son las bases en que se +asienta en otras colonias la gran obra de su dominacin. + +La Inglaterra en la India, la Holanda en Java, y hasta el Portugal en +China, sus empleados son escogidos entre los buenos, son vigilados y +templados en el yunque de una constante inspeccin. El que sale de +la prueba, el que con su ciencia y merecimientos es declarado como +bueno, su porvenir en Colonias es seguro, cual seguro es el bienestar +de sus deudos si alguna de las enfermedades le hacen dormir el sueo +eterno lejos de su patria y de la fosa donde descansan los suyos. + +Bajo este principio nace la emulacin y el perfeccionamiento en la +esfera del deber. La prctica facilita el trabajo, al par que las +virtudes del bien y de la moralidad se aunan bajo la morada en que +se podrn llorar ausencias, mas no temer la venida del correo y la +cesanta, y con ella quizs el mendigar el pan volver su nativo +suelo enervadas las fuerzas por una laboriosa aclimatacin, muerta +la fe ante una larga serie de sacrificios olvidados. + +Estabilidad y suficiencia en el empleado. He aqu la clave de todas +las mejoras. + +Filipinas es dcil y ama al espaol. La suerte de Filipinas reside +en Madrid. + +Con tiempo damos el alerta desde sus tranquilas tiendas. + +Mucho se habla de nuestras colonias del Asia y no menos se escribe, +pero en qu tonos? por quin? y sobre todo con qu grados de +conocimientos? Unos, porque absolutamente no conocen la localidad; +otros, porque alientan ideas rutinarias quizs lo que es peor, +por querer vengar rencillas y miserias, y los ms, porque toda su +experiencia y saber se reduce haber ido cuarenta das en un camarote, +instalarse en Manila, cobrar una nmina conociendo al habilitado, +aunque no siempre al jefe, extender sus correras por el pas +la Calzada, los _fosos_ de Santa Luca, el campo de _Bagumbayang_ +y lo ms lo ms llegar las aguas de _Malinta_, las provistas +despensas de los frailes de _Imus_; y con semejante extensin de +tierra y el solo hecho de haber desembarcado en Manila y vivido unos +cuantos meses aos dentro de su murado recinto, arreglan el pas +y escriben furibundos artculos que no tienen de Filipinas ms que +las gotas de sudor que caen de la frente la cuartilla. + +Es preciso comprender y acabar de persuadirse que Manila ni +personifica ni representa ms que un pueblo grande, que en vez de +reflejar las costumbres de la India lo hace ms bien de las de Europa. + +Qu espaol que no haya salido de Manila conoce las costumbres de +los siete millones de habitantes de las Islas, los rudimentos de +cualquiera de los treinta y tantos idiomas que se hablan? Ninguno. + +Filipinas donde hay que estudiarlo, es en sus dilatadas _pampas_, +en sus bosques vrgenes, en sus campos de impenetrables _cogonales;_ +all bajo la palma la bonga vive y muere el indio en su primitivo +estado, con su dulce carcter, su notable indiferentismo y su +felicidad no perturbada por las exigencias que aumentan al par que +la civilizacin crece. + +El elemento espaol, volvemos repetirlo, porque mucho importa, es lo +primero en que debe fijar el Gobierno todo su cuidado. La ignorancia +por una parte, antiguos hbitos por otra y confusas ideas que no +concluyen de conocer las cabezas en que bullen el dao que hacen, es +lo que, salvo honrossimas excepciones, constantemente estn llegando + las ricas y frtiles comarcas del Oriente. Hasta el da en que el +funcionario se persuada que al llegar al Corregidor debe ser otra cosa +distinta de lo que hasta entonces fu; hasta que comprenda que ciertas +ideas debe guardarlas cuidadosamente en el secreto santuario de los +recuerdos sin que jams salgan la lengua; hasta que la inamovilidad +del empleado sea una verdad al par que verdad sea su suficiencia; +hasta que la confianza y las garantas alienten el comercio y con +l la acumulacin de capitales; hasta que el espaol descentralice +el producto de manos extranjeras; hasta que una buena inteligencia +secundada con un buen deseo, haga de las provincias tabacaleras lo que +deben ser; hasta que la ilustracin universitaria llegue solamente al +conocimiento de la virtud y no al comentario histrico de los pueblos +y de los derechos de los hombres; hasta que ingenuamente y con los +datos la mano confesemos que el fraile podr ser, habr sido y ser +en Europa lo que se quiera, pero que en Filipinas es una necesidad +personificadora de dominacin y de ahorro, lo primero, porque fueron +siempre espaoles, porque ejercen una influencia positiva y porque +conocen el pas; y lo segundo, porque son los soldados avanzados que +menos cuestan al Estado; hasta que el conocimiento del fraile origine +las garantas para el porvenir que tiemblan al par que preveen; hasta +que en ellos renazca la antigua confianza, no del poder omnmodo que +ejercieron, sino de la estabilidad porque temen, ante cuyo temor nace +el indiferentismo, que previene, al par que aleja las procuraciones, +acumula en las misiones oculta en lo ms recndito de los claustros, +capitales que estaran en circulacin; hasta que la conciencia no +salga de la persuasin del misionero espaol; hasta que al Gobernador +superior se le den facultades propias, creando una verdadera situacin +de confianza en los actos del que manda, como confianza debe tener +en l quien le nombra; hasta que los centros gubernativos ejerzan +alguna polica llevando su mirada inspectora un poco ms all de los +cortos renglones de un pasaporte; hasta que el ministerio de la ley +corra parejas con el sacerdocio de la conciencia; hasta que el hlito +revolucionario que se asienta en el viejo mundo ante los humeantes +escombros de la _Commune_ y las teoras de la Internacional, quede +dentro de la Administracin de Correos de Manila, no llegando jams +despertar inteligencias, que ni alientan ambiciones porque no conocen +necesidades, ni abrigan miserias, porque sus odios son francos y se +dirimen con el talibn la flecha y no con sonrisas hipcritas que +encubren la farsa y la mentira; hasta que esto poco poco no vaya +corrigindose, el extenso Archipilago filipino no llegar la meta +de felicidad, de bienestar y de riqueza que es acreedor. + +Demasiado comprendemos que el remedio lo anterior no cabe en las +bases de un proyecto ni en la sola concepcin de un buen deseo; +buensimos los han tenido algunos de los ministros que se han venido +sucediendo en la cartera de las Colonias, pero el mal es antiqusimo +y el remedio necesariamente ha de ser paulatino. Esto prcticamente lo +ven los gobernantes los primeros pasos que dan en el terreno de las +mejoras. La imposibilidad por una parte, falta de tiempo por otra, +y circunstancias gravsimas y difciles en la metrpoli las ms, +son los principales escollos que tenazmente se oponen los mejores +deseos que ms de lo anterior y de estar abstrados por tanto y +tanto acontecimiento por que est pasando nuestra querida Espaa, +luchan con la distancia, la falta de datos, la adulteracin de los +hechos, la imposible inspeccin y el tardo remedio. + +Gran patriotismo, tiempo, inteligencia y buenos deseos, y todo se +andar. [3] + + + + + +CAPTULO VIII. + +Islote de San Bernardino.--El Gran Pacfico.--Cielo y +agua.--Nostalgia.--El secreto de las mareas.--Calma sospechosa.--Pesca +del tiburn--Los crepsculos en la mar. + +Poca fu la estancia en San Jacinto y pocos fueron los vveres +con que pudimos reforzar las cantinas de la _Mara Rosario._ Unas +cuantas cabras, un centenar de aves y algunas verduras, fu todo lo +que pudimos conseguir. + +Aprovechando la brisa matinal, salimos del pequeo puerto de San +Jacinto poniendo proa al cercano islote de San Bernardino, el cual +no tardamos mucho en doblar, merced la _empopada en redondo_ que +nos favoreca. + +El pequeo islote poco poco fu ocultndose en los espacios, siendo +sus difusos contornos el adis que nos daban las playas filipinas. + +La _Mara Rosario_ navegaba en ancha mar. Las revueltas ondas del Gran +Pacfico nos mostraban por doquier los inmensos dominios donde viven, +sin percibir por ninguno de los horizontes, la arena donde mueren. + +El gran nmero de islas que dejamos tras la estela, la diversidad de +panoramas que habamos admirado, la riqueza del suelo, la patriarcal +y primitiva vida que reflejaban en sus toscas construcciones, el sin +nmero de casas de nipa y palma enclavadas en el monte y en la playa; +todo, todo desapareci. + +Solo cielo y agua! Solo inmensidad! + +El Ocano tiene para m tantos recuerdos, nos conocemos tanto, y me +son tan familiares sus manifestaciones, que siempre que tras algn +tiempo contemplo su grandiosidad, experimento un indescriptible placer. + +El Ocano constituye una verdadera necesidad de mi vida. + +Lo mismo que para apreciar la salud es preciso haber estado enfermo, +as para comprender ciertos problemas de la vida, hay que ir leerlos + los _azules desiertos_, misteriosos y dilatados dominios que no se +sujetan ms ley que la de Dios, ni reconocen ms soberanos que +al gigante del da que deshace en perlas sus brumas, y la tmida +_sultana_ de la noche, que muestra su influencia en esos misteriosos +besos en que las ondas elevan hacia el su espuma, cual si fueran +los brazos del amante, que buscan su amada. + +El misterio de las _mareas_ est basado en la simpata que tiene +el Ocano con la luna. Mientras esta alumbra con su plida luz, los +genios de la mansin de los corales alzan hacia ella la superficie de +su lquida crcel; cuando se retira, cuando apaga su ltimo destello, +los genios duermen, quedando las ondas en su natural estado. + +La _esclava_ del sol puede estar orgullosa de su _seor,_ que la +presta la majestad bastante, para que reine durante la noche. + +El que no conoce el Ocano; el que no ha vivido algunos das en sus +dominios, es un _sr imperfecto_. + +Los rabes se conceptan desgraciados hasta que no visitan la Meca; +yo en cambio creo que la verdadera desgracia es la de morirse sin +haber recorrido el Ocano. + +El Ocano es el nico _maestro_ que en la vida ensea amar y + perdonar! + + * * * * * + +La _Mara Rosario_ navegaba por el Pacfico con una marcha de _ocho +nudos_, cuando de pronto en la noche del da primero de Agosto fu +aflojando el viento, cesando las pocas horas por completo. + +En calma amaneci el da dos, pero en una de esas calmas que indican +ser precursoras de borrascas en la pesadez de su influencia, en el +sudor pegajoso y poco franco que origina, y en los tintes plomizos +que toman las aguas, las cuales adquieren una completa inmovilidad; +una de esas calmas en que ni el timn rige, ni la vela _flamea_, +ni el _catavientos_ oscila, ni el mar muestra en la superficie de +su insondable abismo, ni el ms ligero ampo de espuma, ni el ms +imperceptible de sus movimientos. + +Por las _portas_ y _batallolas_ de popa, de cundo en cundo +se divisaban las ondulaciones proyectadas flor de agua por el +inseparable compaero de los barcos en las regiones de calma, por +el ms carnicero y terrible habitante de las ondas, por el temido +tiburn. + +Uno de grandes proporciones pag con la vida su persistencia. + +A cosa de la una de la tarde, despus de darnos la observacin +la situacin de 14 2' latitud N. y 141 13' long. E., se arm el +aparejo de pescar; varias veces el tiburn se acerc la carnaza +que envolva el hierro; varias veces haba mostrado nuestra vista, +transparentando en el azul espejo su blanco vientre al revolverse +perezosamente sobre su plomizo lomo para morder, y varias veces se +haba frustrado el que los corbos dientes del anzuelo hicieran presa, +hasta que excitado el voraz apetito del monstruo, se coloc de dos +fuertes aletazos al alcance de cebo, el cual vimos sumergirse en +la informe masa que presentaba su descomunal boca. La fuerza de +la embestida y la violenta contraccin de sus poderosas mandbulas +armadas de triple hilera de dientes, fueron bastante sepultarle +en la cabeza las afiladas barras. + +Herido el tiburn trat de apelar la huida buscando en los profundos +abismos su salvacin; mas todos sus esfuerzos se estrellaron en lo +bien templado del hierro que lo aprisionaba, y en la consistencia +del _aparejo_ que lo sostena. + +_Sujeto el cabo izada_ la cabeza del tiburn fuera del agua, se le +ech un doble aparejo _oprimiendo_ en el crculo de un nudo corredizo +las aletas. En tal estado la muerte del tiburn es segura; hasta que el +crculo del nudo corredizo no se entierra entre la blanda carnosidad, +y las aletas no presentan un fuerte apoyo, todava puede librarse de +la muerte, bien safndose del hierro por desgararse la piel los +supremos esfuerzos del animal, bien y debido aquellos el romperse +el cabo el mismo hierro, lo que no sucede cuando queda suspendido +por el anzuelo y por la doble cuerda. + +Al alcance del brazo de la tripulacin permaneci el tiburn ms +de media hora, recibiendo en la cabeza en ese espacio de tiempo un +sinnmero de golpes con hachas y _espeques._ + +El que no haya presenciado la muerte de un tiburn, no puede +comprender el gran principio de irritabilidad y fuerza vital que +posee su organismo. Mucho tiempo despus de estar separadas sus +grandes vsceras, producen las masas informes del tiburn terribles +contracciones que algunas veces han sido bien funestas, pues el +poco conocimiento la imprudencia han sido causa de que algunos +pasajeros hayan perdido un pie una mano, entre mandbulas que crean +desprovistas de fuerza vital. + +En la comida de la tarde se nos sirvi un plato de tiburn, del +cual podemos decir sucede con l lo que con otros muchos animales, +que no se comen porque la tradicin, sin consultar con el paladar, ha +puesto su veto, veto que nosotros hasta cierto punto podemos desmentir +respecto al tiburn, el cual tiene gastronmicamente considerado, +mucha semejanza con el llamado cason. + +Agotados los comentarios y depurado bajo todas sus fases el +acontecimiento del da, pues acontecimiento es bordo cuando se lleva +una larga navegacin cualquier incidente, volvimos nuevamente la +desesperante calma que tena al barco cual si estuviera enclavado en +aquel dilatado desierto de agua. + +Ni el _catavientos,_ ni las nubes, ni el barmetro, ni el cariz del +cielo nos presagiaban seales de viento, reinando absoluta inmovilidad +en las ondas y en las lonas. + +En tal estado, vino el crepsculo vespertino. + +El que no ha contemplado un crepsculo vespertino en las zonas +intertropicales, no ha visto la celeste bveda en toda su belleza. + +En el crepsculo que nos referimos, pareca que el Creador haba +depurado todas las divinas tintas celestiales para esparcirlas en +la inmensa bveda, en la cual poco poco fueron confundindose +medida que el gigante de la luz hunda su lumbre en los horizontes +del Poniente. + +En aquellos momentos todos estbamos sobre cubierta; todos admirbamos, +y todos callbamos, porque nuestro espritu, en alas del deseo, +se posaba en otras regiones. + +Todo era sentimiento! Todo poesa! + +El da iba morir! + +Una ligera brisa del Sudeste hinch las velas, murmurando triste entre +_jarcias_ y _obenques_, y compactos y plomizos celajes aparecieron por +los horizontes de la aurora, trayendo en su seno la inmensa mortaja +que bien pronto cubrira todo el espacio, abriendo una _hoja_ en la +historia del ayer, y _borrando_ una _pgina_ en el _libro_ del maana. + +Lo que el alma experimenta en esos momentos no se puede explicar; +el mortal se aproxima Dios, y el hombre es demasiado pequeo para +remontar su vuelo al conocimiento del Creador. + +La muerte del da se asemeja al ltimo suspiro del moribundo. El +ltimo aliento del enfermo es una palabra de perdn; la ltima mirada +al sol que desaparece es una oracin. + +El crepsculo matutino es la actividad, la vida. El vespertino es +el sentimiento, la poesa. Aquel, la juventud, la primavera; este, +el otoo, la melancola. El primero es el alegre trino del ruiseor, +la exuberancia de vida de la verde hoja, el vivificador grito de +tierra! del nufrago marino; el segundo, el clamor de la solitaria +trtola que gime entre la floresta, la mustia hoja arrastrada por el +cierzo, la blanca lona, que cual las alas de la gaviota, se cierne +en los poticos lagos. + +La corta duracin del crepsculo matutino crea la admiracin, la del +vespertino, los recuerdos. Estos, para una madre alejada de su hijo, +representa una lgrima; para el amante, un suspiro; para el poeta, +una inspiracin. + +Todas las ideas que nuestra mente forja ante el sol que desaparece, +son otros tantos pensamientos de amor. + +El espritu siente una extraa armona ante el mudo estertor del da +que muere, como igualmente al percibir las primeras caricias del que +nace; en aquel, las vibraciones que dan las sensibles cuerdas del +alma, originan acordes tan dulces como la mirada de la tierna madre +que vela el tranquilo sueo de su hijo; en el ltimo, los acordes son +alegres y ligeros, cual las modulaciones del jilguero. Los primeros +son el _nocturno_ sublime de la muerte; los segundos, el bullicioso +_allegro_ de la vida. + +El crepsculo vespertino, visto desde un mirador, es sumamente bello; +contemplado en regiones intertropicales desde el puente de un buque, +es altamente conmovedor. + +Ningn espectculo produce tanta admiracin como ver por primera vez +la cada de la tarde en medio de las inmensas soledades del Ocano. + +No hay nada que hable tanto al corazn como los cambiantes que ese +espectculo desarrolla en su gigantesco panorama. Rizadas olas por +doquier, reflejando en su seno colores indefinibles que salpican +el firmamento, bulliente estela revolviendo entre su espuma tintes +oscuros, graznidos lgubres de pjaros marinos, y parduscos horizontes +que se estrechan, forman el imponente y majestuoso cuadro. + +El crculo inmenso que la vista se presenta por momentos se +reduce. El marino entonces, cual el autor de los _Tristes_ encomendaba +al _Noto_, murmurase una splica al odo de Augusto, deposita en el +cfiro que acaricia la lona de su ligero buque un pensamiento que +generalmente dice _para ella_! Este _ella_! sintetiza toda una +potica historia. + +Con la puesta del sol, la muerte se presenta ante la imaginacin +del navegante, y recuerda el humilde techo del hogar domstico, el +apacible calor de la casa, el ngel de sus amores. Ensimismado en +esos tiernos recuerdos contempla la ltima luz del moribundo da, +llevndole su fantasa los sitios que suea. + +En esos momentos una sonrisa se dibuja en sus labios, y una silenciosa +lgrima rueda por sus facciones, valientes, cual los fieros elementos +que las rodean, rudas, como el aquiln que sobre ellas se estrella, +y vivas, cual los tropicales rayos que las alumbran. + +La lgrima del hijo del mar compendia toda una existencia de +recuerdos. Aquella lgrima es la carta que dirige al sr por quien +suea, desde los salados desiertos del Ocano, ora envuelto en la +inamovilidad de la calma, ora en medio de la terrible lucha de gigante +que continuamente tiene que sostener con las embravecidas olas que +mugen sus pies, y con las compactas nubes que ruedan sobre su cabeza. + +La anterior misiva se diferencia de todas las dems, en que aquella +al ser oreada por el ltimo rayo del sol se eleva Dios y l es el +encargado de llevarla al corazn del sr por quien se vierte, bien en +el perdido rumor de la medrosa noche, bien en el espejo de la plida +sultana de los harenes de los cfiros, bien en los misterios de los +sueos, bien en el incomprensible arcano de los presentimientos. + +Cuntas veces el aroma de la flor, el murmurio de la fuente, son +los medios de que el Hacedor se vale para susurrar en el alma querida, +esas _mudas_ y misteriosas palabras que se escriben en el grandioso +libro de la naturaleza! + +Una de las sublimes pginas de ese gran _libro_ que abraza toda la +creacin, y que solo su Autor le es dado hojear, la compone el +crepsculo vespertino. + +La sntesis del Glgota la representa el vespertino crepsculo! + +A los cansados rayos de la tarde se puso la ltima letra del sublime +eplogo de la redencin! + +El Dios-hombre elev su Padre el ltimo aliento entre el sentimiento +de la naturaleza! + +La agona del Hijo de Mara se confundi con la agona del da!... + + * * * * * + +El da muere, el velamen muge, las olas crecen, la humedad entumece los +miembros y las dulces ilusiones se convierten en tristes realidades, +al ver solo inmensidad en nuestra alma, inmensidad bajo nuestros pis + inmensidad sobre nuestras cabezas. + + + + + +CAPTULO IX. + +Orza!--De vuelta y vuelta.--Tiempo duro.--Siniestros +preparativos.--Falta de crepsculo--_La piel de zapa_.--El +tifn!--Baja de barmetros.--Pobre _Mara Rosario_!--Horas de +agona.--Las seis de la tarde del cinco de Agosto.--Una pulgada +de descenso!--Salida de la luna.--Esperanzas--Fnebres fechas.--El +_Malespina_.--Cuatro das sin comer. + +La voz de _orza!_ fu la salutacin que recibi mi despertar el da 4. + +--Parece que orzamos, eh!--le dije con tono malicioso al Padre +Recoleto, compaero de camarote. + +--Toda la noche hemos estado de vuelta y vuelta; la ventolina se +cambi en viento duro, y ya le tenemos de mal cuadrante. + +La voz del capitn interrumpi la conversacin. + +Lista maniobra virar! Levanta muras! Cambia en medio! + +Estas concisas palabras fueron perfectamente interpretadas por +la tripulacin, y nosotros nos pusieron en conocimiento de que +navegbamos de vuelta y vuelta. + +El tiempo principi arreciar. + +Se pudo hacer observacin, y nos situamos los 12 39' lat. N., +y 139 38' long. E. del meridiano de Greenwich. + +A las dos de la tarde todos los sntomas eran de aproximarse uno de +esos terribles fenmenos llamados _tifones_, propios de los mares de +China y del Pacfico en latitudes determinadas. + +Mares vivas tendidas y gruesas del Nordeste, vientos duros de aquel +cuadrante, intermitencias huracanadas, cielo y horizontes cerrados, +barmetros bajos, completa movilidad en la aguja del _aneride_; +esto agregado al color plomizo de las aguas, la pesadez de la +atmsfera, que por momentos se achicaba cerrndonos los espacios, +y la menuda llovizna que constituyen la _garua_ intertropical, +nos pusieron en verdadera alarma, alarma que se justific con las +voces de mando del capitn, que desde el puente grit: listas todas +las guardias! aclarar aparejos! listos gavieros! + +Cada uno ocup su puesto, reinando un momento de silencio. + +Despus ... despus nos persuadimos de que el barco se preparaba +recibir un tifn. + +Rodaron motones y cuadernas, se sacaron de la bodega cabos y cadenas, +se aprestaron aparejos de respeto, se calaron masteleros, se trincaron +lanchas y maderas de reserva, se revisaron bombas y escotillas, +se apilaron cadenas, se afianzaron las maniobras de serviolas, se +clavaron lumbreras, escotilla y escobenes, se guarnieron burdas, se +tendieron cabos de cabilla cabilla, se puso doble cadena al timn, +colocando dos rebenques para atar al timonel, y en fin, se tomaron +por el entendido capitn cuantas determinaciones surgieron en su +imaginacin la lucha que presenta habamos de sostener bien pronto +con la furia desencadenada de los elementos. + +A la cada de la tarde la _Mara Rosario_, desprendida de todas sus +galas, presentaba un aspecto sombro y aterrador. Aquella no era +la velera nave que, largo todo su blanco trapo, aprovechando vela y +rechinando los guarda-cabos de su bolina, paseaba su ligera quilla por +el azulado manto, bordando de encajes de espuma la plateada estela; +aquella no era la coqueta de los mares que se balanceaba los besos +de la aurora en las matinales marejadas, hundiendo en las cristalinas +ondas sus ligeros tajamares: aquella no era la orgullosa seora de las +saladas regiones. La sultana que impona leyes al adormecido Ocano +en la caa de su timn, era la humilde esclava del potente monstruo +de los mares, que despertaba de su letrgico sueo revolviendo en +sus convulsiones inmensas montaas de hirviente espuma, atronando el +espacio con sus potentes mugidos. + +El da cuatro no tuvo crepsculo! + +El paso de la claridad del da las tinieblas de la noche fu +momentneo. + +Qu triste es un da sin sol! Qu amargura se experimenta al +presentir la muerte sin que nos rodeen seres queridos, flores, +pjaros y transparentes cielos! + +A las cinco, la oscuridad era completa. + +Todos comprendamos el peligro, mas ninguno lo expresaba. + +El barmetro era el nico que en aquellos momentos de angustia tena +elocuencia: esta, aunque muda, posea la ms fuerte de las razones. La +conviccin de la realidad! + +El descenso de la columna baromtrica verta en nuestra alma las +mismas amarguras que tan magistralmente describe el gran fisilogo +del corazn humano en la reduccin de su _piel de zapa_. + +Las nueve era la hora sealada para la salida de la luna, la cual +nos marc su influencia con fuertes chubascos del Nordeste. + +El barmetro sealaba 29,35. En pocas horas haba bajado 65 +centsimas. La observacin del barmetro, la direccin de los chubascos +y el cariz en general, nos patentizaban que el destructor tifn pronto +nos envolvera en alguno de los anillos de sus espirales zonas. + +Ciendo mura babor nos mantenamos, sujetando al barco las gavias +bajas, mayor cangreja y trinquetilla; todas las dems velas iban +aferradas en sus vergas con dobles tomadores. + +El barco cada vez trabajaba ms, por efecto del fuerte viento +y grandes mares que por su direccin nos indicaban que el huracn +corra del Nordeste. + +Sabido es que estos fenmenos llevan en su vertiginosa carrera los +movimientos de rotacin y traslacin, originando poderosas comentes +en espiral ms menos fuertes, medida que las zonas de aquellas +se alejan del punto cntrico de donde se desarrollan. + +El crculo del tifn es lo que se llama _vrtice_; aquel crculo es +el que comunica sus estragos los dems que lo envuelven, siendo +los movimientos de rotacin y traslacin tanto ms vivos cuanto ms +reducida es la primera vuelta que forma la espiral. + +Desgraciado del barco que lo envuelva el vrtice! Infeliz del pueblo +que haga experimentar sus estragos! + +El tifn se acercaba! Nos cogera el vrtice? Es decir, +moriramos? Solo Dios, solo l, quien en esos momentos todos claman +y todos creen saba nuestro destino. + +En la mayor de las agonas, en la de la incertidumbre, nos cogi +la escasa claridad de un da que presagibamos sera el ltimo de +nuestra vida. + +La observacin de las seis de la maana aument la agona. + +El barmetro marcaba 29,30! La impresin atmosfrica cada vez mayor, +el enrarecimiento del aire ms sensible, y la influencia del fenmeno +perfectamente indicada nos sealaba su proximidad. Apenas tenamos +horizontes, y estos de un color plomizo muy pronunciado; el viento +completamente huracanado traa su furia del Nordeste; las mares se +precipitaban unas otras en inmensas trombas, las cuales al romper +rebasaban la obra muerta, siendo infructuosas las bombas que no se +dejaban de la mano; la impetuosidad de los vientos arrancaba montaas +de espuma que en menuda lluvia nos azotaba; cerrando tan angustioso +cuadro mares encontradas que hacan retemblar la pobre _Mara +Rosario_, que unas veces hunda en el abismo la perilla del bauprs, +para luego verla levantarse trabajosamente y rozar con la espuma las +_batallolas_ de popa. + +Un esfuerzo infructuoso en uno de esos momentos, un golpe de mar +combinado con una rfaga del huracn y.... + + * * * * * + +y una lnea que se abre en los abismos cerrndose inmediatamente +hubiera guardado en el misterio existencias que alentaban vida, salud, +amores, esperanzas, ilusiones! + +Venid, ateos, amarros un palo; contemplad uno de estos fenmenos +y veris cul distinto es el sofisma que se fragua al calor del +gabinete, la potente al par que salvaje y majestuosa realidad +que os ensea un Dios que renegis por un mal entendido orgullo, +no porque no le creis! Sabed que hay Ocanos sin fondo, y que +una sola lnea que inmediatamente se cierra, puede sepultar todos +vuestros falsos templos y todas vuestras ciudades, que por grandes +y populosas que sean, comparadas con la inmensidad del Ocano, son +muchsimo menos que palacios de cartn que desaparecen al capricho +del nio que momentneamente recrean. + +A las seis de la tarde el huracn era deshecho. Su descripcin es +imposible. La pluma jams puede llegar estas manifestaciones de +la naturaleza. + +El que escribe estas lneas ha recorrido muchos mares; le son conocidos +los fenmenos martimos, pero en verdad, ni en su memoria, ni en su +imaginacin, pudo nunca comprender el espectculo que en los cielos +y en los mares desarrolla un tifn. + +La mayor parte de las velas, pesar de ir perfectamente _aferradas_, +se _rifaron_; el viento produca entre _jarcias_ y _obenques_ +sonidos metlicos imposibles de imitar y los mares engrosaban ms y +ms destruyendo la _obra muerta_. + +La _Mara Rosario_ no gobernaba. La caa de su timn era impotente. + +El barmetro marc 29,16! + +Cerca de una pulgada de descenso!!! + +El vrtice deba estar prximo las muras. + +Eran las nueve de la noche al notar la anterior bajada, enormsima +al tener en cuenta las latitudes en que se verificaba. + +La luna sala las diez menos cuarto. + +Tal situacin no poda prolongarse. + +El estado en que se encontraba el barco admita pocas horas de +esperanza. + +La influencia de la luna haba de resolver la situacin. + +Aqu no era ya la agona de la _Piel de zapa_ de Balzac, sino +la magistralmente descrita en el Frollo de Vctor Hugo, con la +diferencia de que en aquella haba blasfemias, y en la nuestra +recuerdos y oraciones. + +La aguja del reloj marc las nueve y media.... Las diez menos veinte. + +La vista no se separaba de la columna baromtrica cayendo fatdicamente +en el alma, cada uno de los acompasados golpes del pndulo. + +Cuntos pensamientos en aquellos supremos instantes! Qu de +recuerdos! Qu de zozobras! Qu de esperanzas! + +Debe ser tan terrible morir ahogado dentro de las cuatro tablas del +camarote! Esta idea me asalt en aquellos instantes y resuelto morir + la vista del cielo fuera de aquel atad, me puse de pie para salir +de la cmara. En aquel instante la campana di los tres cuartos. + +La luna deba estar en su carrera visible. + +La percepcin de la campanada se confundi con la visual al barmetro. + +Principiaba subir!!! + +Nos habamos salvado!!! + + * * * * * + +Las grandes mares que el tifn haba dejado su paso fueron poco + poco aplacndose, cesando la furia del viento medida que la +influencia del fenmeno iba disminuyendo al alejarse de nosotros, +siguiendo su destructor derrotero, en el cual haba de sembrar ruinas +y espantos. + +Tan funestos se han considerado siempre los tifones y tan frecuente +su desarrollo en los mares de China y parte del Pacfico en los +meses de Agosto, Setiembre y Octubre, que constituyen el trimestre +del cambio de los equinoccios que antiguamente no se admita por las +casas aseguradoras ningn riesgo, martimo en expediciones para dichos +mares y en tales meses. + +Terribles y misteriosos naufragios registra la historia de la +equinoccial de Setiembre. Los puertos de China, del Japn y de +Filipinas guardan escritos en informes restos, imperecederas memorias +de fenmenos pasados que nos hacen temer por los venideros. + +Hace cinco aos la fecha en que escribimos, el 21 de Setiembre de +1867, si mal no recordamos, sali del puerto de Hong-Kong con rumbo + Manila el vapor espaol _Malespina_. + +En el _Malespina_ vena un numeroso pasaje. + +El vija del Corregidor esper en vano un da y otro da tenerlo +la vista. + +El _Malespina_ no se descubra! + +Pasaron ms das y la intranquilidad creci de punto. + +Cada cual explicaba la tardanza del vapor su manera, suponindose +estara al seguro abrigo de algn puerto al cual hiciera arribada. + +Se sigui esperando. + +El _Malespina_ no llegaba! + +Las suposiciones tranquilizadoras se convirtieron en una alarmante +impaciencia. + +Cada cual anhelaba algo. + +Era conductor de pasaje y de correo; por lo tanto, el que no esperaba +abrazar un ser querido, aguardaba los consoladores lenitivos que +latentemente sostienen en las ausencias pedazos de papel los cuales +se les da vida al correr la pluma, de cuyos puntos se van desprendiendo +consuelos y esperanzas. + +En vista de la tardanza sali otro correo. Este volvi, ms ... nada +saba del _Malespina_. + +Cinco aos largos han transcurrido desde entonces y nada sigue +sabindose de aquel barco. + +Ni una tabla, ni un pedazo de lona, ni el ms ligero vestigio ha +venido atestiguar la catstrofe. + +Las olas y las nubes fueron los nicos testigos. + +Las nubes y las olas empujadas por el destructor hlito del tifn, +guardan en sus insondables misterios una historia ms. + +Si el voraz diente de los monstruos marinos ha respetado las osamentas +humanas, en el profundo abismo, sobre un lecho de algas y corales +habr entrelazados restos de dos seres. + +Entre los pasajeros venan dos jvenes que haca pocos das se haban +jurado fe eterna al pie de los altares. + +El bramido del viento confundira la ltima palabra de amor de aquellas +dos almas, el rugir de las olas su ltimo suspiro, y quin sabe si +algn rayo de la potica luna su ltima mirada. + +Cuntas historias semejantes esta no guardarn los mares! + +Las desconsoladoras descripciones de tifones que frecuentemente leemos, +nos patentizan ms y ms que la _Mara Rosario_ estuvo en inminente +peligro de haber seguido la misma suerte que el _Malespina_. + +Dios, sin embargo, no tena contados nuestros das, y con la calma +de los vientos y de los mares se tranquilizaron los espritus, +armonizndose las costumbres y la manera de ser de bordo. + +Cuatro das habamos estado sin poder encender los fogones; cuatro +das que atendidas las provisiones, puede decirse, estuvimos sin comer. + + + + + +CAPTULO X. + +Veintitrs grados en treinta y tres das.--Inseguridad en la +monzn del SE.--Calmas desesperantes.--Los viajes largos.--Los +ranchos.--Tierra!--Costas de Guajn.--Islote de las Cabras.--Puerto de +San Lus de Apra.--Vegetacin de Marianas.--La sanidad y la capitana +del puerto.--Desembarque. + +Con vientos variables y navegando bien en popa, bien en largo, pudimos +contrarrestar la gran corriente ecuatorial, que muchas veces desvaneci +nuestros clculos. + +Da hubo que el barco pareca iba dejando muchas millas por la popa, +y al creer encontrarnos con una buena singladura, nos situaba la +observacin ms atrs que estbamos el da anterior. + +Llevbamos treinta y tres das de navegacin, y escasamente habamos +andado 23. + +Para estar la vista de Guajn, nos restaba unas 120 millas. + +Los vveres iban escaseando, y el agua haba que refrescarla +constantemente con la que se recoga de los aguaceros, tan comunes +en aquellas latitudes. + + pesar de ser el mes de Septiembre, y por consiguiente estar en plena +monzn del SE., puede decirse tuvimos vientos de todos los cuadrantes +menos de aquel. Esto demuestra una vez ms lo insegura que es dicha +monzn, lo que no sucede en la del NE., por lo menos en el derrotero +que seguamos. + +El que ha participado una sola vez de las comodidades de un barco de +vapor, apenas concibe exista uno solo de vela. Eso de pasar un da y +otro da, y otro, y otro, sin adelantar un cable, sin que haya clculo +posible, ni conjetura racional respecto la llegada y la marcha, +es insufrible. + +Los calmazos de los equinoccios constituyen la mayor de las +contrariedades de los barcos de vela. Nace el aburrimiento de la +monotona, y con l la desesperacin y el agriarse el carcter, +hasta el punto que se hace vidrioso y estalla por cualquier cosa, +produciendo ese sinnmero de desagradables escenas que sin cesar se +suceden en largas navegaciones. + +El que era simptico se hace indiferente, concluyendo por ser +antiptico, y en tal estado, una mirada, una palabra, una reticencia, +un cambio de servilleta de asiento y ... adis educacin y +miramientos sociales. Esto con el que fu simptico, pues con el que +no lo fu, los disgustos son inevitables. Verdad es que es terrible +eso de no haber medio de huir de una persona y tenerla constantemente + una cuarta de las narices. + +Dicen que para conocer la educacin nada hay como la mesa y el +juego; quien tal dijo no haba hecho seguramente un viaje largo por +mar. Tngase presente que todo es relativo, y que al decir largo, +no se vaya creer hablamos de un viaje de Santoa San Sebastin, +ni de Valencia Marsella, ni aun de Alicante la Habana, sino de +Cdiz Manila, por supuesto por el Cabo de Buena Esperanza, en barco +de vela y con 80 100 pasajeros entre mujeres, hombres y chicos, +nacidos por nacer, pues rara es la barcada que hace su viaje por +el Cabo que no aumenta el personal del rol. + +El que hace uno de esos viajes que dura de cuatro seis meses, +es el que puede decir dnde se conoce mejor la humanidad. + + los primeros das se cruzan ofrecimientos, los siguientes palabras, +y en los restantes ... ah! en los restantes ya no se cruza ms que +alguna que otra bofetada entre hombres, y ms que algn chisme entre +el bello sexo, que en una larga navegacin ni aun es bello, pues el +pobre sexo toma un _color_, un genial, y aun cuando tiene excepciones, +un lenguaje que les digo ustedes, que ms de una vez hemos recordado +el Avapis y la calle de Toledo. En fin, para acabar, conozco una +_dama_ que tuvo que arrestarla el capitn. Si sera brava! + +Las _delicias_ de los viajes por el Cabo se concluyeron. El Istmo de +Suez y la competencia cerraron aquella inolvidable va, que para el +que la ha hecho, forma una verdadera etapa en su vida. + +Hoy hemos dicho que apenas se concibe un barco de vela; sin embargo, +nuestro convencimiento en contrario era tan perfecto, como que el +da diez y seis slo habamos andado doce millas. + +Y nos faltaban ciento veinte! + +Indudablemente los barcos de vela quedarn relegados nicamente para +el uso de los pescadores de caa y los jugadores al domin. + +A ms de todas las contrariedades en cuanto la marcha que tienen +los barcos de vela, hay otras, mucho, muchsimo mayores. + +Da la pcara casualidad que los barcos de vela en que hemos hecho +viajes largos, pertenecen armadores amigos y ... qu demonios, +la amistad ha de ser un poco indulgente, dejando quieto el pico de +la manta. + +Bastante decimos, sin embargo, que como dice el gran Prncipe de los +Ingenios, al buen entendedor ... y aqu el buen entendedor no es el de +la nsula Barataria, si no el pblico y casi casi la autoridad. Verdad +es que como las pcaras _latas_ van soldadas, y ... luego como la +duracin de los viajes no obedece clculo y ... la hoja de lata +no tiene agujeros, hay cada _rancho_ por esas bodegas que lleva +el germen, no digamos de un clico, si no de un par de gruesas de +disenteras. Cierto es que hay un consuelo y es ... el de sufrir +reventar hasta que se llegue puerto. + +Al de Guajan, punto al que llevbamos la proa, es adonde nosotros +desebamos llegar, pero ... faltaban ciento veinte millas. + +Por ltimo, como todo tiene su fin, y sin ms accidente que sea de +contar, llegaron las primeras horas de la tarde del diez y siete +en que la voz de _tierra!_ se oy del castillo de proa. Tierra, en +efecto, tenamos por el bauprs; al principio se divis confusamente +por perderse entre las brumas, luego lo que apareci como una ligera +nube tom contornos, luego se detallaron perfiles, y luego ... todo +volvi confundirse en las sombras de la noche. Estbamos unas +veinte millas de Guajan, la mayor de las islas Marianas. + +Al amanecer del diez y ocho nos encontrbamos muy cerca de los +peligrosos arrecifes que rodean la pequea isla de las Cabras, la +que separa la de Guajan un estrecho canal de fondo madreprico. + +La vegetacin de la isla se presentaba con toda la potente exuberancia +de vida de los trpicos. + +Bosques inmensos de altsimos cocos, pendientes lomas cubiertas +de entrelazadas rimas, dilatados campos salpicados de algodoneros, +cageles y limoneros admirbamos por doquier. + +El barco acort vela mantenindonos fuera de fondo esperando prctico, +mas esperamos una hora y otra, y ni el prctico ni el pequeo fuerte +que domina la entrada del canal daban seales de vida. + +El pueblo, mejor dicho, la ciudad de Agaa, pues ciudad es por la +gracia del Rey, que gloria haya, nuestro Sr. D. Felipe IV, no poda +vernos, pues ms de tener entre ella y nosotros la isla de las +Cabras, hay cerca de dos leguas del fondeadero, que lleva el nombre +de San Lus de Apra, prximos al cual estbamos y en el que habamos +de anclar. + +En las salvas de dos pequeos caones que monta la _Mara Rosario_, +mandamos una corts salutacin los dormidos habitantes de Marianas, +los cuales nos correspondieron izando bandera en el fuerte y armando +botes en el puerto. + +A todo remo y en buena vela apareci por la desembocadura del canal +un bote ballenero. Bandera flotaba en la popa y galones relucan en +las bordas. La sanidad y la capitana del puerto tuvimos bordo. + +Despus de enterarse el mdico no haba nadie de menos ni de ms, y +el capitn del puerto de que no llevbamos _gato_ encerrado, previas +las formalidades de declinarse la responsabilidad del anclaje en la +experiencia del prctico, y tras algunas maniobras, se di la voz +de _fondo!_ y fondo encontraron las uas del ancla que rod de las +_serviolas_ la regin de los corales. + +Treinta y cinco das nos haba costado llegar. Ya estbamos en +Marianas. El puerto todo lo borra! + + + + + +CAPTULO XI. + +Historia de las Marianas.--La tradicin.--Los +chamorris.--Intolerancias.--El _Pico de los amantes_.--Divisin de +razas.--Tinian.--Sarcfagos antiguos.--La casa de _Taga_.--Leyendas y +supersticiones.--Cultos y creencias.--Los _macambas_.--El _zazarraguan_ +y el _caifi_.--Los _anitis_.--La pea de _Fuua_. + +El estudio de las islas Marianas lo dividiremos en dos partes; en la +primera, y aunque ligeramente, trataremos de lo que fueron antes de +pertenecer Espaa; en la segunda, desde que la bandera de Castilla +onde en sus playas. + +Respecto su primer perodo sea antes de la conquista, los datos son +poco luminosos. No existiendo aquellos, se puede venir deducciones +ms menos acabadas, analizando la tradicin y la leyenda, nicas +claves para el estudio analtico de todo pueblo que lo cubren las +sombras del ayer, cada vez ms compactas al no legarle al hoy ms +que las supersticiones que han venido perpetundose en la mente de +padres hijos, y que al llegar nosotros remotamente nos aproximan + darnos una idea de lo que fueron las antiguas razas aborgenes de +las actuales. + +Fundados en la tradicin y ayudados de significativos vestigios, +podemos sealar los primitivos habitantes de las hoy llamadas islas +Marianas, como procedentes de las razas japonesa y malaya. + +En cuanto la manera de ser de aquellos habitantes, los primeros +pasos que se dan en el origen de algunas leyendas que an relata el +pas, encontramos los comprobantes que sealan un pueblo que ha tenido +dentro de su constitucin el feudalismo absoluto, y por consiguiente, +una marcada divisin de clases. Entre estas se conocan los llamados +_chamorris_ antiguos magnates, que si no tenan la almenada torre +y el _rollo_ de sus inmunidades, con los atributos de mesnaderos de +horca y cuchilla de nuestros antepasados, posean en toda su desnudez +cuantos abusivos derechos se irroga el fuerte contra el dbil, en todo +pueblo en que ni el cristianismo ha suavizado los sentimientos, ni la +civilizacin las costumbres. La divisin de razas y poder del chamorri, +se presenta los ojos del viajero que recorre las islas poco que +las estudie bajo el prisma de la investigacin y de la ciencia. + +En uno de los lmites de la isla de _Guajan_ en su extremo Norte, +existe enclavada en un seno madreprico de coral una pea, cuya +grantica masa tajada pico, constantemente azotan las ondas del +gran Pacfico; el conjunto de panoramas que se desarrollan ante la +vista del que contempla aquellos desiertos lugares, desde luego le +predisponen la meditacin, queriendo descubrir alguna huella +quien interrogar sobre aquel coloso calizo que se eleva en medio +de las embravecidas ondas, y del cual se separa el natural con el +supersticioso temor de un testigo que ha presenciado sangrientos +episodios, que ni la mano destructora del tiempo ha podido borrar de +la mente que lo trasmite, ni el _mudo_, pero elocuente lenguaje de +la pea que lo atestigua. Aquella masa de granito se llama el _Pico +de los amantes_. En la meseta que forma la superficie de aquella roca +est escrita la intransigencia, principal atributo del feudalismo. + +De aquella meseta, se cuenta una tradicin semejante en su origen + la que guarda bajo el hermoso cielo de Andaluca, no lejos de +Archidona, la llamada _Pea de los enamorados_. En ambos peascos, +el amor lleg al sacrificio; en ambos se confundieron en un postrer +suspiro dos almas, con la nica diferencia de que en el primero las +causas eran originarias de la diversidad de clases y en la segunda +partan del fanatismo y supersticin mora. + +Al _Pico de los amantes_ condujo la desesperacin un plebeyo y la +hija de un chamorri. La spera loma de la _Pena de los enamorados_, por +ltima vez la treparon un cristiano y una mora, haciendo el fanatismo +en este ltimo caso lo que verific en el primero la intransigencia. + +La separacin de razas que revela el _Pico de los amantes_, la vemos +reproducida en los mismos monumentos, cuyos restos an conservan +las islas. + +En la de _Tinian_ y otras, existen unas columnatas en cuyos frisos +se asientan sarcfagos cinerarios de forma esfrica, en los cuales, +y segn verdicos testimonios que obran en el archivo del Gobierno +de aquellas islas, se han encontrado en distintas pocas, osamentas +humanas ms menos completas, que vienen revelar por el sitio +especial en que se encontraron, una distincin bien marcada. + +El nmero y situacin de aquellas columnatas indican no pertenecieron + una sola familia, ni tampoco todas las que compusieran la +isla. Dichas columnatas, que se encuentran ms menos deterioradas en +casi todas las islas que fueron habitadas, debieron ser, al par que +recuerdos cinerarios, apoyos de las casas de los magnates, tanto es +as, que cada uno de los grupos que componen aquellas, llaman los +indgenas _casas de los antiguos_. En Tinian se conservan bastante +bien 12 pirmides, que en conjunto formaron, segn la tradicin, +la casa de Taga, personaje que por su carcter turbulento figura en +la historia de las islas. De dicho Taga se cuenta tena una hija muy +hermosa, la cual, despus de muerta, fu cubierta entre harina de +arroz y enterrada en una de aquellas columnatas. + +Entrando en el terreno fabuloso y supersticioso podramos llenar +muchas cuartillas con las narraciones que se relatan de la hermosa +hija de Taga, la cual atribuye la tradicin el perfeccionamiento +en la lira. Se cuenta en las islas, haberla visto aparecerse encima +de su sarcfago en los malos tiempos, ahuyentando los huracanes con +los sonoros ecos de su lira de oro. + +Sea lo que quiera, respecto la desgraciada hija de Taga, es lo cierto +que restos de columnatas se ven con bastante frecuencia recorriendo las +islas, siendo aquellas intachables testigos que vienen corroborar la +creencia de haber existido alguna raza privilegiada que sobresaldra +de las dems en ilustracin y en poder. No otra cosa demuestran +las construcciones de que nos ocupamos, las cuales se destacaran +notablemente entre la salvaje perspectiva de las casas de hojas de +coco, de que nos hablan las historias de las primeras misiones. + +A ms de los anteriores antecedentes, existen otros en los anales de +aquellas, en los cuales vemos admitir como cierto el feudalismo de +que nos venimos ocupando. Aquellos anales dicen que los habitantes +de las islas manifestaban gran soberbia y vanidad en la nobleza, de +tal modo, que no se casaba por nada del mundo el hijo del noble con +la plebeya. En otro lugar aade, que los chamorris tenan mayorazgos +de cocales, pltanos y otros rboles. + +Las creencias religiosas que observaban aquellos primitivos pueblos, +estaban resumidas al culto supersticioso de los cadveres, teniendo +cada familia un altar en el hogar y un dolo en las calaveras de sus +mayores, que cuidadosamente conservaban cual lo hacan en sus lares, +los descendientes de Rmulo con sus pequeos dioses penates. + +El ritual de sus supersticiosas creencias estaba circunscrito +pesadas salmodias en que relataban las virtudes y hazaas del que +adoraban, repartindose en sus rezos, cual en sus fiestas, tortas +hechas de arroz, pescado y frutas, las que coman con el _atole_, +bebida espirituosa confeccionada con los jugos del coco. + +Sus escasas creencias religiosas las completaban admitiendo un sr +llamado _Puntan_, el cual decan, haba existido muchsimos siglos +antes de la creacin del cielo y la tierra. Puntan, segn la tradicin, +tena una hermana, y esta, al morir aquel, cre de sus espaldas la +tierra, de su pecho el cielo, de sus ojos el sol y la luna, y de sus +cejas el arco-iris. Reconocan la inmortalidad de las almas, las cuales +haban de gozar en el mundo de los espritus, sufrir en _Zazarraguan_ + casa de _Caif_, con cuyos nombres conocan el infierno y el demonio. + +Sus sacerdotes, que se llamaban _Macambas_, invocaban las calaveras, +teniendo mucho temor las almas de sus abuelos que llamaban _Anitis_. + +Hacan grandes demostraciones de dolor en las muertes de sus parientes, +y celebraban con bailes sus bodas y regocijos, constituyendo el +principal adorno de sus galas, conchas y caracoles, engarzados en +plumas y pequeos insectos de colores. El signo mayor de cario +consista en pasar la mano por el pecho del que queran agasajar. + +El orgullo del chamorri era tal, que supona procedan todos los +males de otros pueblos, creyendo que la humanidad tena el origen en +sus islas, y que las virtudes haban nacido de la pea de _Fuua_, +la cual llevaba ese nombre por encontrarse en el fondeadero de un +pequeo puerto as llamado. + +Como consecuencia inmediata del feudalismo, el que constantemente se +localizasen las contiendas de cacique cacique, manteniendo los campos +en continua alarma, viniendo muy menudo las armas, que consistan +en piedras, flechas y lanzas, que arrojaban con suma destreza. + +Las dems fases, tanto materiales como morales, en que se encontraban +los primeros habitantes de las islas, como el origen de su instalacin +en aquellas regiones, se pierde en las tinieblas de la impenetrable +noche de los tiempos. + +En tal estado de inseguridad histrica del pueblo que baa el gran +Pacfico, corra el primer tercio del siglo XVI, en que ya empieza + delinearse la verdadera historia d las hoy llamadas islas Marianas. + + + + + +CAPTULO XII. + +El siglo XVI.--Hernando de Magallanes.--Capitulaciones.--La +_Capitana_, el _San Antonio_, la _Victoria_, la +_Concepcin_ y el _Santiago._--Sebastin Elcano.--Llegada al +Brasil.--Invernadas.--Rebelin abordo.--Comunicaciones de mares.--El +paso del Sur.--Bula de Alejandro VI.--Las Velas latinas.--Islas +de los Ladrones.--Navegacin penosa.--Isla de Ceb.--Muerte +de Magallanes.--La _Victoria_--Vuelta al mundo.--Llegada +Sanlcar.--Otras expediciones.--Legaspi.--El navo _San Damin.--_ Lus +de San Vtores.--Doa Mariana de Austria.--Primera misin.--Verdadera +posesin. + +Al siglo XVI, ese siglo en que ni el sol dejaba de alumbrar dominios +espaoles, ni su bandera de ondear doquiera hubiera una pea donde +sustentar su grandiosa insignia; al siglo XVI, epopeya ante la cual, +todo espaol vuelve los ojos engrandecindose con su grandeza; al siglo +XVI, que vea pasar ante los misteriosos dientes de su grandiosa rueda, +hazaa tras hazaa, conquista tras conquista; ese siglo que pareca +no acabara de registrar en sus doradas pginas triunfos y victorias: + ese siglo, en que veneros de oro arrojaba el Nuevo Mundo, mundo +del cual dice un clebre poeta invocando la gran figura de Isabel, +_que haba en bancos de coral, rocas de perlas_; ese siglo que tiene +un prlogo tan grandioso como el que dej escrito con la punta de su +espada, el invencible Gonzalo de Crdoba, siendo una de las letras +de su eplogo el postrimer suspiro del que mora entre los sombros +y artsticos muros del Escorial, despus de haber hecho temblar al +mundo de Oriente Occidente; ese siglo en que, imitacin de +los antiguos rituales, hacan renacer los aragoneses y catalanes la +memoria de Rodrigo de Vivar, reproduciendo las solemnes frmulas +del juramento que hizo temblar Sancho el Bravo; ese siglo que +compendia la edad de oro de nuestra literatura, cuyo frente figuran +genios como Lope de Vega y Cervantes; ese siglo, en que un Carlos +I recoga del suelo los pinceles del Ticiano; ese siglo en que +se incubaban en la mente de Blasco de Garay los primeros grmenes +que haban de crear esos gigantescos pulmones de hierro que en sus +potentes transpiraciones de vapor horadan la roca, dividen las ondas +y acortan el espacio; ese siglo, en fin, le cupo la gloria de ver +descubiertas la nueva civilizacin las hoy llamadas islas Marianas, +con todo el Archipilago Filipino. + +A poco de ver el nieto de los Reyes Catlicos reunidas en su sien las +coronas de Espaa y Alemania, la primera, por muerte de su padre Don +Felipe el Hermoso y locura de Doa Juana, y la segunda, por muerte de +su abuelo Maximiliano, apareci uno de esos genios que dejan de tarde +en tarde por su valor, por su talento, por sus virtudes, una estela +luminosa en el prosaico laberinto de intrigas y miserias que se agitan +y revuelven en todas las etapas de los siglos. Esa estela la abri +en el Ocano de la historia el intrpido marino Hernando de Magallanes. + +La presencia de Hernando de Magallanes y la oferta hecha Castilla +de descubrir por ella y para ella nuevas y ricas tierras al Occidente, +siguiendo un nuevo rumbo hasta el entonces conocido por los navegantes, +origin oposicin por parte de la corte de Portugal, procurando el +entonces embajador de dicho reino, D. Alvaro de Acosta, entorpecer +la empresa que ya se proyectaba. + +Los manejos de Portugal y las excitaciones tardas de D. Manuel, +su Soberano, se estrellaron en la firme decisin tomada por el +Monarca espaol, el cual otorg solemnemente en Zaragoza, las regias +capitulaciones con arreglo las cuales haba de hacerse la expedicin + Occidente. + +Listas las naves y nombrados los capitanes, recibi Magallanes con +toda la pompa regia de manos del Asistente de Sevilla, D. Martn +de Leiva, el Real estandarte, celebrndose esta ceremonia con gran +concurrencia en la iglesia de Santa Mara de la Victoria, en Triana +en donde el Almirante jur pleito-homenaje con arreglo al fuero y +costumbre de Castilla, prometiendo conducirse en la empresa como fiel +y leal vasallo de su Majestad Catlica, juramento que fu repetido +por los capitanes y pilotos. + +Compona la expedicionaria flota, ms de la nave Capitana, las +llamadas _San Antonio, Victoria, Concepcin_ y _Santiago_; yendo +las rdenes de Hernando de Magallanes entre otros marinos clebres, +el maestre Juan Sebastin Elcano, Juan Ginovs, Lus de Mendoza, +Juan de Cartagena, Gaspar Quesada y Rodrguez Serrano. Montando las +naves y completando sus dotaciones doscientos treinta hombres entre +soldados y marineros. + +Con tales elementos y un regular repuesto de vituallas, se hicieron + la mar el 10 de Agosto de 1519, tomando rumbo en demanda de las +islas Canarias. + +El 15 de Octubre dej la escuadra la vista de Tenerife, poniendo proa + la Costa de Guinea. + +Despus de varios contratiempos, de sufrir la presin de altas +temperaturas y terribles tormentas, llegaron el 13 de Diciembre las +costas del Brasil; rebasaron el Cabo de Santa Mara; recorrieron el +misterioso ro de Sols, y siguiendo la costa del Sur encontraron una +pequea baha, la cual por la gran abundancia de aves acuticas +llamaron de los Patos; en dicha baha les sorprendi un fuerte +temporal, aguantando en fondeadero hasta que aplacados los elementos, +pudieron continuar su empresa. + +Poco haban navegado, cuando la invernada se present altamente fra +y desapacible. + +Las anteriores y recientes luchas, el fro, la nieve, la soledad +de aquellos inhospitalarios lugares y todas las privaciones que ya +se dejaban sentir, levantaron descontestos que quisieron poner proa + Castilla; esto origin ms de un tumulto, que el fuerte carcter +de Magallanes reprimi, condenando muerte un capitn y algunos +soldados. Cerca del Estrecho se verific la invernada, permaneciendo +sobre anclas la embocadura del ro que les haba de abrir paso +al Pacfico. + +A primeros de Noviembre se descubri un canal que corra de Oriente + Poniente, y sospechando fuese el paso que comunicaba el Atlntico +con el mar del Sur, mand el Almirante fuese de exploradora la _San +Antonio_, cuya nave volvi con la fausta nueva, de que el canal que +acababa de recorrer verta sus aguas en las saladas ondas de los +mares que buscaban. + +Esta noticia produjo grandsimo aliento en los desfallecidos nimos, +internndose la escuadra por el canal, el cual debiendo ser nuevamente +reconocido por haber llegado puntos difciles, sali en nueva +exploracin la _San Antonio_, la que se esper en vano, sabindose +despus, que habindose perdido en el intrincado laberinto de aquel +peligroso paso, y no encontrando la _Capitana_, tom rumbo Espaa. + +La falta de la _San Antonio_ y la prdida del gran nmero de +provisiones que llevaba, no hicieron vacilar la voluntad de hierro +del navegante portugus, el cual sigui el peligroso y misterioso +derrotero. + +Muchos peligros arrostr la flota en el canal; hasta que por ltimo, +el 27 de Noviembre de 1520, desembocaron en los extensos dominios +del mar del Sur, el cual fu descubierto por el valiente Balboa, el +25 de Setiembre de 1513, en las exploraciones que hizo por el Istmo +de Panam, pequea lengeta que divide las dos Amricas. El grandioso +Ocano del Sur, se comunicara con los ya descubiertos? Esta pregunta +se hicieron los navegantes, viniendo Magallanes resolver el problema, +enseando en su Estrecho la unin de los mares y el paso para dar la +vuelta al mundo. + +Este glorioso descubrimiento sin duda alguna hubiera sido para +Portugal, no ser por las muchas ingratitudes que en recompensa de +los servicios prestados aquella Corona en las Indias Orientales, +no hubieran puesto Magallanes en el caso de ofrecer sus servicios +al Monarca espaol, al cual cumpli como bueno, no slo con el +descubrimiento del paso del Sur, Tierra del Fuego, Continente de los +Patagones, Archipilago de Marianas y Filipinas, sino que plante +ventajosamente para Castilla, la cuestin que originaron las islas +Molucas por razn de su falsa situacin geogrfica. Magallanes, que al +par que intrpido marino y valiente soldado, era profundo astrlogo; +Magallanes, que segua con los ojos de la ciencia la rotacin de los +astros, la direccin de los vientos y el movimiento de las corrientes; +que sondaba los abismos en el mundo de su inteligencia al par que +interrogaba las misteriosas incompletas cartas martimas del gran +Behen, y recoga cuantas observaciones constantemente le presentaba +en su camino su aventurera existencia; demarc la verdadera situacin +de aquellas islas, colocndolas dentro de los meridianos que Espaa +sealaban las clusulas de la Bula de Alejandro VI, reproduciendo +en un todo al servicio de la corte castellana, sus pasadas hazaas +prestadas al soberano de Portugal, en la aventurada empresa del sitio +de Malaca y en tantas otras cual ms arriesgadas en que tom parte +al servicio de Alburquerque en las comarcas orientales. + +El paso que une los dos grandes Ocanos, an hoy en que la navegacin +parece ha puesto su ltima letra en el libro de los adelantos, es uno +de los ms peligrosos derroteros que pueden emprender los navegantes, +y que Magallanes llev cabo, falto de vveres, con imperfectos +instrumentos, y con una tripulacin descontenta y tumultuosa. + +No contento el gran navegante con haber encontrado el paso que lleva +su nombre y de hollar con su planta la tierra del Fuego, puso rumbo +por el ancho mar en busca de nuevas empresas. + +Largo todo el capo, la quilla de la _Capitana_, levant hirviente +espuma en el Ocano Pacfico, dirigiendo Magallanes el timn aun ms +all que vea en su atrevida imaginacin. + +El ms all que comprenda la fe de un hombre que suea hazaas, +encontr un eco en la voz de _tierra_ que se escap de todos los +labios al descubrir por los horizontes donde se oculta la luz, una +informe masa confundida con las espesas y revueltas nubes. + +Tierra era en efecto, y abordando ella se tom fondo, siendo el 6 +de Marzo de 1521. + +La tierra que los intrpidos navegantes tenan la vista, les ofreca +hospitalidad y recursos. Falta les haca la una y los otros, pues al +descubrirla, la desesperacin, la impaciencia y las necesidades todas +haban llegado su trmino. Desde que entraron en las aguas del Sur, +fueron poco poco acortndose las raciones hasta el punto de hacer +las comidas con agua del mar, no habiendo encontrado en el derrotero +que traan, ms tierra que las islas Desventuradas, as llamadas por +Magallanes, en vista de su situacin, inhospitalario abrigo y falta +de recursos. + +Tan luego Magallanes _di_ fondo, rodearon la _Capitana_ sinnmero +de pequeas embarcaciones movidas por paletas que servan de remos, y +por unas velas de tejido de palma. Por el gran nmero de embarcaciones +y por la figura de sus velas, llamaron aquellas islas de las Velas +Latinas. + +Aquel grupo de islas hay quien cree son las _Celebes_ de la +antigedad. Los naturales las llamaban la llegada de Magallanes, +Laguas. + +El da 7 del mismo mes, desapareci un bote de la _Capitana_, por +lo que y por otros robos que hicieron los naturales en los dems +barcos, cambi Magallanes el nombre de las Velas Latinas por el +de los _Ladrones_, que es como todava las llaman los extranjeros +en la mayor parte de sus cartas. Con algunos arcabuceros y no pocas +amenazas, consigui el Almirante recuperar su bote, y no satisfaciendo + su carcter emprendedor la pequeez y pobreza de la nueva tierra, +nuevamente lev anclas el 9 del mismo mes, en demanda de las ricas +y frtiles comarcas Filipinas. Despus de una penosa navegacin tom +puerto en la isla de Ceb, donde consigui captarse el cario y los +servicios del Reyezuelo que imperaba en aquella, el cual estando en +guerra con su vecino el de la isla de Maetan impetr de Magallanes +su auxilio, que le fu otorgado por el intrpido marino, yendo l +mismo con parte de su gente una expedicin contra los enemigos de +los cebuanos; aquellos en gran nmero y con gran destreza resistieron +el ataque, muriendo Magallanes. Esta sensible prdida acaeci el 26 +de Abril de 1521. + +El vencido Rey de Ceb, bien por temor, bien por haber entrado en las +prescripciones impuestas por el vencedor, bien por la inconstancia +propia del natural, es lo cierto que so pretexto de un convite prepar +una emboscada, en la cual perecieron villanamente asesinados hasta +30 soldados. Los pocos que haban quedado en las naves, impotentes +por su nmero para tomar venganza, resolvieron salvar sus vidas y +regresar Castilla con las nuevas del descubrimiento. + +Los pocos expedicionarios que haban logrado salvar la vida, +emprendieron el viaje por el antiguo derrotero de las Molucas, en +la _Victoria y_ la _Trinidad_. Esta ltima nave qued en la mar, +aguantando nicamente la _Victoria_ que mandaba Sebastin Elcano, +los mares del Cabo de Buena Esperanza el cual consigui doblar, no +sin falta de mprobos trabajos, arribando al puerto de Sanlcar el +6 de Setiembre; sobreviviendo aquella colosal empresa en que la +_Victoria_ haba dado la vuelta al mundo, solamente 18 hombres. + +Las nuevas que Elcano trasmiti Carlos V, y la seguridad del +descubrimiento, originaron nuevas expediciones. + +La ocupacin de las Filipinas y las Molucas hicieron sin duda por su +poca importancia, el que no se atendiera las islas de los Ladrones, +limitndose por entonces su ocupacin la toma de posesin que de +ellas hizo el ao 1528 D. Alvaro de Saavedra, y ms tarde, en 25 de +Enero de 1565, en que el intrpido Legaspi su paso para Filipinas +desembarc en Guajan, en donde mand celebrar una misa y levant +acta de posesin. Esta fu solamente nominal, pues ni dej hombres, +ni hizo nada de lo que constituye la material posesin; continuando +los naturales en sus usos, costumbres y religin, si bien es verdad +existen verdicos testimonios en que se acredita que las _naos_ +que recorran el Pacfico, refrescaban aguada y se hacan de algunos +vveres en las islas de los Ladrones. + +En tal estado, lleg el ao de 1662, en que toc en la principal de +las islas llamada, como ya dijimos, Guajan, el navo _San Damin_, +que procedente de Acapulco se diriga Manila. En dicho navo, y como +presidente de una misin de Jesutas, vena el devoto Padre Diego Lus +de San Vtores, el cual, viendo el estado de los naturales, resolvi +trabajar para establecer una misin en aquellas apartadas regiones. + +No bien lleg San Vtores Manila, principi gestionar la +realizacin de su pensamiento, el cual no solamente no fu secundado +sino que encontr acrrimos enemigos; esto no obstante el Padre San +Vtores abrigaba en su alma la ms fuerte de las perseverancias; +la perseverancia que emana de principios del mismo Dios, bautizars +al idlatra dijo, y el infatigable jesuta firme en su propsito se +dirigi al Padre Nitarht, confesor de Doa Mariana de Austria, esposa +del Soberano reinante por aquella poca en Castilla, Don Felipe IV, +del cual consigui aquella una Real cdula satisfaciendo ampliamente +los deseos del jesuta. + +En la expresada Real cdula se prevena al desgraciado Gobernador de +Filipinas, D. Diego Salcedo, facilitara San Vtores toda clase de +recursos para establecer una misin en las islas de los Ladrones, y +en efecto, y al cumplimiento de lo mandado, se construy en el puerto +de Cavite, el navo _San Diego_, en el cual se embarc la misin, + la que le surgi nuevos contratiempos al ir primero Mjico en +donde el Virey interpuso nuevas dificultades, que la constancia +y excitaciones del jesuta pudieron vencer; logrando por ltimo, +gracias su invencible tesn, arribar la isla de Guajan el 15 de +Julio de 1668, desde cuya fecha se puede conceptuar la verdadera +posesin de las islas de los Ladrones los dominios espaoles, +puesto que hasta entonces no hay noticias se hiciera ocupacin alguna. + + + + + +CAPTULO XIII. + +Adelantos de la misin.--Oposicin de los _macambas_.--Saipan y +Rota.--Los _urritaos_.--Tradiciones usos y costumbres.--Colegio de San +Juan de Lotrn.--Crnicas de los jesutas--Hostilidades.--Asesinato de +San Vtores.--Una modesta cruz.--Los Padres Solano y Ezguerra.--El +almirante Coello.--Nuevos asesinatos. Represalias.--D. Juan +Santiago.--El Gobernador Irrisari.--Descubrimientos al Norte de +Agaa.--Marianas en el siglo XVIII. + +La misin dirigida por el Padre San Vtores desembarc en la isla de +Guajan, establecindose en el pueblo de Agaa, en donde inmediatamente +principi su obra de conversin. + +La misin al principio fu recibida con grandes muestras de cario, +sometindose gustosos los naturales al bautismo y oir la voz de los +que predicaban una religin para ellos desconocida; mas bien pronto +aquellos afectos se convirtieron en una tenaz y terrible oposicin +en la que perdieron la vida varios misioneros y soldados. + +En los primeros meses los agasajos y la dulzura que emplea todo el +que trata de persuadir, hicieron su efecto, predisponiendo los nimos + la proteccin de que fu objeto la misin. + +Ms tarde surgieron varios conflictos, creados primeramente por +la intemperancia del magnate, el cual, oyendo un da y otro las +excelencias del bautismo, quiso fuese patrimonio exclusivo de ellos +y sus hijos. Esto, como es consiguiente, cre luchas y excit los +nimos, no por la idea del bautismo, sino por la divisin que surga +su aplicacin. La dulzura del Padre San Vtores y la fuerza de sus +convincentes argumentos pudieron desvanecer este primer conflicto, +viendo en ello dar al cristianismo el primer paso la unin de clases. + +La herida que abra lo anterior en las antiguas costumbres, fu +comprendida por algunos que se propusieron crear nuevos conflictos +en defensa de sus odiosos privilegios. + +Los magnates descontentos por una parte, la supersticin por otra +ayudada de falsas tradiciones, y robustecida con las intransigencias +de los sacerdotes macambas que concitaban los nimos, despertando +antiguas costumbres, y unido esto el estratgico infame rumor de +que el bautismo originaba la muerte de los nios, fueron los elementos +que pusieron en juego los enemigos de los ministros de la fe. + +Los anteriores males fueron vencindose, contrarrestndose unas veces +la fuerza con la fuerza, interponiendo otras la conviccin en medio +de las supersticiosas creencias. + +No contentos los jesutas con la aparente sumisin de la isla de +Guajan, se extendieron al Norte, en donde descubrieron nuevas islas +siendo las principales las nombradas Saipan y Zarpana, sea Rota. En +estas se reflejaron bien pronto los mismos males por que estaba +pasando Guajan, hacindose los trabajos con grandsimo riesgo. + +Las costumbres fueron siempre los principales elementos que los +macambas trataron de explotar en defensa del predominio influencia +que venan poseyendo en aquellos pueblos, sujetos al capricho de su +voluntad, por medio de las acomodaticias invocaciones, originarias +de supersticiosos manejos. + +La poligamia con toda la asquerosa desnudez vena sucedindose en las +costumbres de aquellos isleos, y la poligamia que necesariamente haba +de ser combatida en los ascticos principios de San Vtores produjo +sus consecuencias. Los _urritaos_, sean los jvenes, levantaron una +cruzada que fu engrosar las filas de los que combatan la idea por +el orgullo, viniendo ser las pasiones sensuales y las tradiciones +aristocrticas, las piedras de apoyo que sustentaban la discordia y +la oposicin. + +La lucha entre la argucia del macamba y la persuasin del misionero, +era tanto ms tenaz cuanto que tena por palenque la condicin +del natural, el cual admita cuantas ideas llegaban su escasa +comprensin. + +Su imaginacin voluble est comprobada en sus tradiciones, que +atestiguan eran muy dados las fantsticas leyendas, las cuales +relataban en coro formando dos crculos, uno de hombres y otro +de mujeres, que giraban en inverso sentido. Para estas fiestas, +en las cuales cantaban las excelencias y las antigedades de sus +_Anitis,_ se adornaban las mujeres tindose de negro los dientes +y blanquendose el pelo, completando el adorno conchas, caracoles, +plumas, insectos de colores y hojas de pltano. Los hombres se rapaban +el pelo, yendo completamente desnudos. Restos de estas antiguas +costumbres y reminiscencias de aquellas fiestas todava se conservan +en Marianas. El autor de estas lneas ha presenciado algunas escenas +entre los carolinos residentes en Agaa, en las cuales se refleja +las primitivas tradiciones. + +Los elementos turbulentos cada vez tomaban ms fuerza, al par que la +adquira la evanglica persistencia de los misioneros, en tanto que +el corto nmero de soldados mantenan en los caones de sus mosquetes +el desbordamiento que ha tiempo se vena presintiendo. + +En 1669 se bendijo una iglesia, crendose poco despus un colegio +con el nombre, que an hoy lleva, de San Juan de Letrn, para el cual +consigui San Vtores se expidiera en 1663 Real cdula de perpetuidad, +con la dotacin anual de 3.000 pesos, los cuales se haban de pagar +por las cajas de Mjico. + +En contestacin esta merced, otorgada por Doa Mariana de Austria, +escribi el jesuta una sentida carta al Padre Nitarht, hacindole +presente participara su Reina que en l espacio de pocos meses +y debido su proteccin, haba en las islas entre bautizados y +catecmenos 34.000. + +Este dato no lo hemos podido comprobar en documentos oficiales, +y como quiera que nos parece un tanto exagerado, debemos hacer +presente lo hemos tomado de las mismas _Crnicas de los Jesutas,_ +de cuya institucin dependan todos los Padres que compusieron las +misiones de Marianas, cuya dotacin eclesistica corri su cargo +hasta que fueron expulsados de los dominios espaoles. + +Las expresadas crnicas hacen subir la poblacin de las islas 100.000 +almas, cifra que asimismo nos parece inexacta, no comprendiendo que +ni la extensin, ni los productos del suelo pudieran alimentar tal +exceso de poblacin, y sobre todo y ms que la falta de proporcin +entre los habitantes y el suelo, en que aquellos, segn las mismas +crnicas, se redujeron en muy pocos aos ms de la quinta parte; +disminucin incomprensible en tan poco tiempo, teniendo en cuenta la +razn de situacin de las islas y la casi absoluta incomunicacin en +que estaban con los dems pueblos. + +La emigracin sin los medios de comunicacin es imposible, y la +enormidad de la baja sin aquella, por razn de mortandad tambin lo +es, atendiendo la salubridad que en todo tiempo se experimenta en +las islas. + +El casi imposible se opone la creencia de que hubiera 100.000 almas, +en donde escasamente solo restan en el da unas 7.000. + +De estos y otros datos se prevale un escritor francs para mezclar +entre el gran caudal de poesa que respiran sus obras, un sinnmero +de vulgaridades, por no calificarlas de otra manera, al ocuparse +de Marianas. + +Los pocos narradores de aquellas islas habrn podido equivocarse, es +ms, de hecho se han equivocado en algunas cosas; en cambio M. Arago, +escritor quien aludimos, es muy posible no haya dicho una sola +verdad en las pginas que consagra las Marianas. + +Mas continuemos su historia. + +Las hostilidades de que fueron objeto los sacerdotes y soldados, +la alevosa muerte que dieron los isleos ms de uno, y las +dificultades que oponan, ora en la resistencia pasiva, ora en +el xito de las armas, motivaron el que poco poco, y medida +que llegaban las naos se fuera aumentando el personal de guerra, +y que el inofensivo y modesto establecimiento que se levant en un +principio, se perfeccionara tomando el carcter que distingue la +conquista, y la persuasin, las armas y la fe, la suavidad de los +principios del cristianismo, y los mortferos estragos de la metralla; +participando bien pronto el establecimiento de la abada y del fuerte; +del campanario y de la atalaya; de la cruz y de la espada. + +En tal estado lleg el 2 de Abril de 1672, en que Diego San Vtores +desoyendo prudentes consejos, sali del recinto de Agaa acompaado +nicamente de un filipino, dirigindose al pueblo de _Tumhun_ seguir +su evanglica obra. No bien haba caminado una legua, cuando oy llorar + una nia en una casa de palma; quiso bautizarla, mas fu muerto + lanzadas por su padre llamado _Matapang_ y por _Hirao_, vecino de +aquel. Despus de muerto fu arrastrado hasta la playa, arrojando su +cuerpo en los arrecifes de la costa del Pico de los Amantes. + +Pocas existencias humanas habrn recorrido su peregrinacin sobre +la tierra con ms fe, con ms abnegacin, y con ms valor que la que +alentaba Diego Lus de San Vtores. + +Cuatro aos permaneci en las islas Marianas, cuya reduccin casi +puede asegurarse se le debe l, y en ese tiempo predicando la +caridad y la virtud fu consuelo de propios y extraos. + +En el sitio en que fu muerto se conserva en el da una modesta +cruz; la sombra de su tosca madera consagramos una oracin como +cristianos y un recuerdo como espaoles. En sus descarnados brazos, +habr marchitado el hlito de los fuertes Nortes, una corona de +flores silvestres que hizo una decidora chamorra que nos acompa en +la expedicin. + +Ni la religin, ni las nuevas costumbres, ni los escasos rayos +de civilizacin que se abren paso hasta aquellas lejanas tierras, +han podido destruir antiguos grmenes de pasadas generaciones. La +supersticin y la fbula son innatas en el chamorro, as que la muerte +del Padre San Vtores, como su martirio y su vida, la envuelve en +sinnmero de fantsticas relaciones. Decir un chamorro, y sobre todo + una chamorra, que las aguas donde arrojaron al jesuta no tienen el +color de sangre, y os mirar con la lstima de creer trata con un loco. + +Al Padre Diego sucedi en la direccin de la misin, el jesuta Fray +Francisco Solano, el cual continu la obra de su antecesor con fe +y perseverancia. + +La direccin del Padre Solano fu bien corta, pues la falta de +alimentos, la naturaleza de estos, las fatigas causadas por las +incesantes luchas y la tristeza que le ocasion el martirio de su +compaero, rindieron aquella existencia, ocasionando su muerte una +aguda enfermedad. + + la muerte de Solano, acaecida en Junio de 1672, sucedi el Padre +Francisco Ezguerra. Por este tiempo y acostumbrados los naturales los +azares de la guerra, y ora generalizndola y dirigiendo sus ataques +al establecimiento, ora localizndola de ranchera ranchera y de +caudillo caudillo, tenan los pocos espaoles en una continua +zozobra, la cual se aplac un tanto con la llegada de los navos +_Santiago_ y _San Antonio_, los cuales sucesivamente tomaron puerto +en Agaa, el ao 1672 y 1673. + +El almirante Coello, que mandaba el navo _Santiago_, enterado del +estado en que se encontraban los espaoles los atendi con toda clase +de recursos, haciendo quedase al mando de la fuerza que se organiz, +el capitn de los antiguos tercios D. Juan Santiago; este, como +buen soldado, de genio aventurero, de pronta y decisiva accin, de +resistente naturaleza y de un valor y tesn toda prueba, comprendi +que las contemplaciones eran el verdadero foco donde se incubaban las +hostilidades y la guerra, as que, dejando correr sus instintos en +armona con sus antiguos hbitos de campaa, reforz el fuerte, levant +empalizadas, acumul materiales y vituallas, y una vez asegurada la +retirada, principi su obra de conquista talando cuantos campos se +le oponan y quemando las rancheras que mostraban resistencia. + +El miedo cundi por las islas, el cual bien pronto fu acompaado +del supersticioso terror que produjo en los naturales la vista +de un caballo que se haba desembarcado del navo _San Antonio_, +por disposicin de su Almirante Monfort, el cual prest hombres y +recursos la obra de la conquista. + +Los isleos comprendieron que su ruina era cierta de continuar en +actitud de guerra, y aparentemente desistieron, enviando emisarios + los espaoles, con presentes de conchas y tortugas como smbolos +de paz, pidiendo perdn por los hechos pasados, y prometiendo ciega +obediencia para lo sucesivo. Esto acaeci 13 de Noviembre de 1673. + +Las anteriores paces se concertaron con los elementos de la confianza +y la hidalgua por una parte, y el terror y la necesidad por otra, +convencindose bien pronto los espaoles de lo mentido de las promesas +y la falsa de la sumisin. + +A 1 de Febrero de 1674, dirigindose el Superior Padre Ezguerra con +cinco soldados por el camino de Fuua, fu asaltado por sinnmero de +hombres armados, los cuales, con grandes gritos pedan su muerte. Las +palabras se hicieron obras, y el Padre Ezguerra y sus compaeros +perecieron taladrados de flechas y arrastrados sus restos hasta el mar, +en donde los arrojaron. + +Este hecho inaudito, propio solo de una raza salvaje indmita, +produjo el efecto consiguiente en el nimo del capitn y de los pocos +soldados que tena sus rdenes. Siendo rotas las treguas y vidos de +venganza, no hubo perdn ni misericordia. Donde quiera haba oposicin, +haba incendio; donde quiera haba resistencia, haba metralla; se +talaron campos, se destruyeron estacadas, y por ltimo, se pisotearon +los falsos dolos personificados en las calaveras, acompaando este +sangriento cuadro la ejecucin que con toda publicidad se llev cabo, +ahorcando todos los que pudo justificarse participacin directa en +los asesinatos. + +La destruccin de las calaveras y el haber entre los ahorcados dos +macambas de los ms influyentes, fueron causa de que se apoderara +de los isleos un grandsimo terror, alejdose del terreno de las +hostilidades, buscando amparo en los extremos de las islas y en lo +ms oculto de los bosques, convencidos de que toda resistencia era +imposible en vista de la actitud de los espaoles y filipinos, los +cuales haban perfeccionado las obras del establecimiento, proveyendo +de dos pequeos caones el torren que dominaba las trincheras y +estacadas, doblemente resguardadas con sinnmero de pas de caas y +palma brava. + +Con la conducta observada por D. Juan Santiago y por su sucesor +D. Damin de Esplana, que con decisivo tesn continu en la obra +de reduccin, se pudo ir asegurando la tranquilidad en las islas, +en las cuales fueron construyndose iglesias y casas de instruccin, +habindolas en gran nmero de pueblos, cuando lleg Agaa en Junio +de 1676 el navo _San Antonio_, conduciendo su bordo al capitn +D. Francisco de Irrisari, primer Gobernador de Real nombramiento de +las islas Marianas. + +Azarosos fueron en extremo los dos aos que gobern Irrisari; +el odio estaba oculto, la venganza por un lado, y por otro la +cautela aprendida por los chamorros consecuencia de los continuos +descalabros que haban sufrido siempre que frente frente y en ancho +campo presentaron contienda, los hicieron astutos y precavidos. Las +asechanzas y emboscadas eran cada vez ms frecuentes, y las muertes +y asesinatos parciales sustituyeron los ataques francos y en masas. + +Los macambas, pesar de ver que la numerosa poblacin que en otro +tiempo haban subyugado, merced la evocacin de supersticiosas +fbulas estaba casi aniquilada, que las cbalas mgicas de los anitis +eran impotentes ante el fuego de los mosquetes y la metralla de los +caones, que los castigos eran pblicos y ejemplares, que de da +en da se perfeccionaban las obras, se levantaban otras aumentaban +hombres y vituallas, que se talaban y se incendiaban las rebeldes +rancheras, no desmayaban en sus predicaciones y en sus prfidas +gestiones. En un principio explotaron el orgullo y privilegios de +raza; ms tarde, excitaron la maternidad; despus, echaron mano del +desenfrenado sensualismo, y por ltimo, y en los aos que nos ocupa, +aprovecharon como arma de excisin el hecho primero en aquellas +islas, de casarse una mariana con un espaol. Esto di origen que +los macambas predicaran el odio contra aquellos, recrudeciendo los +nimos al presentar el matrimonio como un robo simulado, ante el cual +los conquistadores principiaban apoderarse de sus hijas y mujeres. + +Esta falsa doctrina hizo su efecto y volvieron las antiguas +hostilidades, las cuales fueron estrellndose en la constancia y +valor de Irrisari y los suyos. + +Al llegar Marianas en el ao 1678 D. Juan Antonio de Salas, +su segundo Gobernador, se hicieron exploraciones en el puerto, se +situaron lugares seguros de anclaje, y se desembarcaron refuerzos; +con estos y con la inteligencia, tanto de Salas como de su sucesor +D. Jos Quiroga, se logr reducir, no solo la isla de Guajan, sino +las que an quedaban revueltas al Norte. + +En completa reduccin, y estando las islas al mando de Madrazo, +lleg el siglo XVIII, cuyos principios se aumentaron escuelas, se +perfeccionaron las obras de las iglesias, se levantaron almacenes, se +abrieron caminos y se ultimaron cuantas construcciones haban estado +abandonadas por efecto de la guerra. Las rancheras esparcidas por +los montes se refluyeron al llano, desapareciendo la vida nmada y +errante del natural, con la aparicin de los pueblos de Merizo, Pago, +Agat Inarajan. + +En el ao 1701 no haba habitadas en todo el Archipilago de Marianas +ms que las islas de Guajan, Rota y Saipan, y estas ltimas, era +tan poca su importancia y tanta su miseria, que al despoblar los +espaoles aos despus la isla de Rota, dice una crnica de aquel +tiempo, literalmente lo que sigue: La tierra es estril, el cielo +melanclico, el viento y el mar temporadas furioso, horrible y +formidable. Solo en ciertas monzones se ve un aspecto apacible, +la gente es poca, brbara y bozal. Nadie sale de all, nadie pasa +por all, no hay noticias, ni del resto del mundo, ni aun de aquel +pequeo rincn del mundo. No hay desierto ni yermo en la Nitria, ni +la Thebaida, que sea comparable esta soledad. Ovidio, no acaba de +ponderar las miserias de Tomis; pero si hubiera visto Rota dijera, +que era el Tomis del mismo Tomis. + +La situacin de Rota desde que con tan vivos colores se describi, +realmente poco ha mejorado, participando del sensible descenso que se +observa en todo aquel pequeo Archipilago, descenso ms sensible en +Rota por la casi absoluta carencia de comunicaciones, por la nulidad +en las transacciones, por la consiguiente miseria del natural, y por +lo inhospitalario de sus puertos. + +La reduccin de las islas como hemos dicho, qued ultimada en +absoluto principios del siglo XVIII. Pero, qu qued de aquella +reduccin? Una docena de peascos deshabitados en su mayor parte, +y un pequeo pueblo al cual haba que atender con cuantiosas +sumas, fin de darle vida al par que actividad y movimiento. Los +sacrificios pecuniarios de la nacin y los deseos de los gobernantes, +se estrellaron como era consiguiente, con la falta de inspeccin que no +podan ejercer en razn la distancia que separa Marianas de Manila. + +Se estudiaron todos los medios al par que iban creciendo las +exigencias, y aumentando por consiguiente el personal y con este el +presupuesto. Se ensay centralizar el comercio en sentido oficial, +y este propsito el Real Erario en vez de remitir caudales, lo +haca de gneros de ms menos fcil realizacin. + +El Estado se convirti en tendero; la Hacienda absorbi el cambio, la +venta y la permuta y los gobernantes constituyeron la Real Hacienda +en muestrario de las transacciones. El gobernado se convirti en +comprador, y el Estado en razn social mercantil. + +Semejante manera de arbitrar fondos, produjo como consiguiente +era, un sinnmero de abusos, que denunciaron otras tantas fortunas +improvisadas y caudales adquiridos la sombra de un mostrador, en que +la mercanca vena gravada con el impuesto de considerables primas, +en que los comerciantes eran meros factores, y en que los dueos eran +puramente nominales. + +La acumulacin del capital por razn de la venta; la ventaja de la +retencin, causa de la escasez; el aumento del pedido en proporcin + la demanda, y el acopio y almacenaje ante el clculo racional del +expendio y la necesidad, fuentes de todo comercio, no las negamos en +el _muestrario_ oficial, pero lo que desde luego aseguramos, es que +dichas fuentes no vertan sus caudales en las cajas de la entidad +jurdica llamada Estado, sino en la positiva de los administradores +al par que administrados. Ellos se compraban y se vendan facturas, +y este continuo agiotaje y ms que todo la triste realidad, que aunque +tarde se iba observando en los centros inspectores, dieron origen +que se abandonara el sistema anterior y que se ensayara el hacer +los pagos por medio de situados. Estos y aprovechando las naves de +Mjico, dejaban en Marianas el total del importe del presupuesto. + +Mas adelante, y pasados bastantes aos de ser evacuadas las Amricas, +y cerrado por consiguiente el paso de las naves por Marianas, se +redujeron en las clusulas de un reglamento los gastos de las islas, +quedando estos en la suma de _unos doce mil pesos_. + +El reglamento no podemos negar se public, pero el presupuesto por +ningn concepto refleja en el da los beneficios de su observacin +y con ella su reduccin. + +Hemos visto lo que _fueron ayer_ las islas de los Ladrones; veamos +lo que _son hoy_ las islas Marianas. + + + + + +CAPTULO XIV. + +Archipilago de las Marianas.--Historia moderna.--Guajan.--El pueblo +de Agaa.--Puerto de Apra.--Punta Pit.--Flora y fauna.--La mujer de +Marianas.--M. Arago.--Ingratitud.--Caridad espaola. + +El Archipilago de Marianas lo compone una cordillera de islas, +enclavadas en el gran Ocano Pacfico. Corren de Sur Norte, desde +la principal llamada Guajan, residencia del Gobernador y dems +autoridades. + +A ms de Guajan y en una extensin como de dos grados y medio, se +encuentran Rota, Aguiguan, Tinian, Saipan, Farallon de Medinilla, +Anatajan, Sariguan, Farallon de Torres, Guguan, Alamagan, Pagan, +Agrigan, Asuncin, Urracas y Farallon de Pjaros. + +De las anteriores islas, solamente estn habitadas, segn ya dijimos, +Guajan, Rota y Saipan, siendo estas dos ltimas, miserables asilos +en que difcilmente se refleja la escasa vida que disfruta la primera. + +La isla de Guajan la encuentra el navegante los 13 26' lat. N. y +150 52' long. E. del meridiano de San Fernando; mide unas 32 millas +de longitud en su mayor extensin de Sudoeste Nordeste, variando en +razn su configuracin la latitud entre cuatro nueve, y componiendo +su total bojeo de 190 200. + +En el trmino medio del panorama que presenta la isla de Guajan hay +un istmo, el cual divide la isla en dos pennsulas. En la lengeta +que une los dos ensanches que forman aquellas, se eleva la ciudad de +Agaa, capital del Archipilago de Marianas. + +Las costas de Guajan en su general permetro, las constituyen, +multiplicados arrecifes y bancos madrepricos que se internan mar +adentro desde rocas escarpadas donde nacen. En los centros calizos +suelen formarse canales, por los cuales los ligeros botes balleneros, +son las nicas embarcaciones que sin grave peligro pueden recorrerlos, +y esto en algunos sitios, pues en otros, la mar es tan brava, y la +costa tan inhospitalaria, que hace de sumo riesgo el aventurarse en +aquel laberinto de arrecifes calizos, terminados por masas acantiladas, +azotadas incesantemente por mares peligrosas y revueltas. + +El ruido del romper la ola, no es el gemir montono y acompasado que +produce en la generalidad de las playas. El ruido que paulatinamente +se va disipando medida que la ola va rodando sobre un lecho de +menuda arena, en Guajan es desconocido; all el ruido es atronador + imponente; all, las masas de agua empujadas por las grandes +marejadas llegan compactas, no una superficie igual, sino +cordilleras inmensas de arrecifes, que presentan en las sinuosidades +y desigualdades de sus configuraciones, otros tantos obstculos, +que dividen la ola en infinidad de partes, originando los huecos que +presentan las mltiples ramificaciones madrepricas, imponentes ruidos +que repite el eco de cavidad en cavidad. + +Las primeras noches que se duerme en Agaa, es imposible conciliar +un sueo tranquilo y sostenido. + +Sin embargo de los mltiples y peligrosos bajos de que estn sembradas +las mares de Guajan, la experiencia y la prctica pueden conducir al +navegante encontrar abrigo y seguro anclaje en varios puntos de la +isla; debiendo citar como el principal y ms seguro de sus puertos, +el que se encuentra en la parte Oeste, entre la pennsula de Orote +y la pequea isla de las Cabras, llamada de _San Lus de Apra_. A +pesar de lo espacioso del puerto de Apra, desde luego aconsejamos al +navegante, no se aventure en sus aguas sin llevar prctico, pues la +situacin del anclaje por razn de los abrigos que preserven en lo que +cabe los fuertes temporales de Oeste Noroeste, cuyos cuadrantes +tiene pocos resguardos el puerto, y el sinnmero de escollos que se +extienden desde el sitio denominado la _Caldera_, la playa, son +innumerables. Si esto se agrega las varias y encontradas corrientes +que los canales de coral producen, se comprender fcilmente lo +necesario de poner la nave la direccin de un hbil conocedor de +aquellos lugares. + +San Lus de Apra es el puerto en que anclan todos los barcos que +llegan Guajan. + +Se conocen mas del anterior, los de Agaa, Tepungan, Dav, Jat, +Merizo, Sajayan, Actayan, Inarajan Tarofofo y Pago, los cuales por +sus escasas proporciones y por las revueltas que ellos llegan las +mares, los tiene de antiguo completamente abandonados el uso. + +Una vez anclada la nave en el puerto de Apra, hay que recorrer una +larga extensin hasta llegar la playa. La travesa entre esta y el +barco se hace en botes balleneros, nicos que por su escaso calado +pueden utilizarse en el canal que forma Guajan y la isla de las +Cabras, el cual es sumamente pintoresco. Luego que se toma tierra, +quedan unas cinco millas que andar hasta llegar la ciudad de Agaa, +trayecto que generalmente se hace en pequeas carromatas de ruedas +de una sola pieza, tiradas por novillos, los que tambin se emplean +para silla, prestando toda clase de servicios de carga y arrastre. + +Pocos paisajes habr en el mundo tan hermosos como el que presenta el +cuadro que se desarrolla desde Punta Pat, hasta las primeras casas +de Agaa: unas cinco millas, las separan del puerto como ya dijimos; +cinco millas, en que la vista se recrea con todas las maravillas de +que el Creador dot el suelo. _La palma_, la _bonga,_ y la variedad +de _cocos_ con sus frondosos penachos, que al acariciarlos el viento +cimbrean sus esbeltos y elevados troncos; la _rima_, el _cajel_, el +naranjo y el limonero, con su exuberante vegetacin, sus mltiples +y verdes hojas, y sus olorosas emanaciones de azahar y nardo; el +potico limoncito de China con sus abundantes frutos; el corpulento +_ifil,_ el tortuoso _abgao_ verdadero suce de la India, el _agoho_, +con sus pequeas pias armadas de afiladas pas, el productivo _daog_ + _palo mara_, el _goya_, la _guayava_ y el _ate_, entrelazan sus +hojas, sus frutos, sus flores, y su potente vida, con las olorosas y +variadas enredaderas, con los intrincados laberintos de _bacauam_, +con los desiguales y trepadores tallos de la silvestre pmpana, +y con las esbeltas y flexibles ramas del jazmn blanco. + +Sobre la inmensa capa de verdura que presenta la prodigiosa vegetacin +que se extiende por un terreno desigual y accidentado, se contempla +un cielo puro y trasparente, bajo cuya difana bveda baten sus alas y +cantan sus amores, la pintada _garza_, la veloz _dulili_ y la amorosa +trtola, cuyos cantos son interrumpidos por el agorero chillido del +_mamoy_ y el estridente graznido del _fanifi_. Las palomas blancas, +las aves marinas en su diversidad de clases, las agachonas, el tordo, y +los carpinteros completan el viviente mundo de la regin de las nubes. + +Cuanto define y compone la belleza, tiene all su rasgo caracterstico, +su estigma que la distingue y seala. La escarpada pea cra verdura, +el cielo presta tibios ambientes, los pjaros alegres cantos, +las flores deliciosas emanaciones, el arroyo tiernos murmurios y +cristalinas aguas, los rboles sabrosos frutos, y el cielo claridad +y hermosura. + +De Guajan se ha dicho es un pas privilegiado y es muy cierto. Aquel +cielo y aquel suelo en el Grao de Valencia, las orillas del +Guadalquivir, sera una dulcsima parodia de los jardines del Profeta; +mas un paraso, _anclado_ en medio del revuelto Pacfico, lejos del +universal concurso y sin tener por lo menos una Eva, es un paraso +que al principio encanta, despus, aburre, _y por ltimo_ desespera. + +No se crea por lo anterior que en Marianas no hay mujeres, que las +hay y muchas, pero ... pero francamente, y con perdn sea dicho de +la _Mariquita_ y la _ngela_ de M. Arago, entre todas no componen ni +una caricatura de las de _all_, ni un octavo de cuartilla de las +que tan mal emple el escritor francs al ocuparse de Marianas. Al +principiar este trabajo dijimos, y si no lo hacemos ahora, que si +algn mrito tiene, es, que lo en l escrito, es producto de la verdad, +y no emanacin de ridculas fbulas, propias de una novela mas no de +un viaje. + +Sentimos no poder describir aquellos ojos de fuego, aquella exuberancia +de formas, aquella correccin de lneas, que completan los acabados +modelos del universal viajero en sus _dadivosas_ y enamoradas +concepciones chamorras y carolinas, prontas, por supuesto, eso s, +y dicho tambin por supuesto por el escritor francs, consagrarle +sus amorosas primicias y hasta su existencia, y vean ustedes cmo +el ilustre viajero casi casi introduce en las pacficas chamorras el +uso de los fsforos de Cascante, y la entidad acabada del Don Juan, +con sus irresistibles filtros sus tiernas plticas y sus incendiarios +conceptos, con la diferencia que al Don Juan europeo le abran las +puertas dueas y rodrigones, y al _Don Juan_ trasatlntico pauelos +y relicarios. + +Lanse detenidamente las pginas que Arago consagra Marianas, y se +ver que todo se reduce decir que no hubo chamorra ni carolina, que +primero por su linda cara, y despus por un relicario, no le ofreciera +sus caricias. Esto, y ver por doquier restos humanos consumidos por +la lepra, enterrar todo el que buenamente le parece consecuencia +de dicha enfermedad, crear tipos su capricho, y acusar de no s +cuntas cosas los poseedores de aquellas islas, hasta el punto de +conceptuarlos como un mal para la humanidad, completan las pginas de +M. Arago, salpicadas de cuando en cuando con bravatas que son fciles +de escribir ya que no de realizar. + +Se atreve M. Arago hablar de humanidad! + +Vlgame Dios, y cmo se escribe la historia! + +En la infinidad de naufragios, en el sinnmero de siniestros que por su +situacin ha presenciado Guajan, jams han dejado sus habitantes y sus +Gobernadores, de hacer muchsimo ms de lo que dicta la caridad oficial +y la reciprocidad del derecho de gentes. Lea M. Arago el naufragio +de su compatriota Mme. Wisio, interrguela y la ver llorar al solo +recuerdo de los beneficios recibidos de los espaoles. Crnicas de +Nueva-York, de California y del Japn son buenos testigos quienes +preguntar sobre la caridad espaola. Las columnas de sus peridicos +de cundo en cundo, se llenan con la relacin de conmovedoras escenas +en que la abnegacin y el desinters juegan en primer trmino. + +No solo encuentran en Marianas recursos y consuelos los nufragos que +logran tras miles de riesgos y privaciones, ganar las hospitalarias +costas, sino que tambin cuantos llegan ellas empujados por cualquier +otra desgracia. + +Jams, jams en Marianas se ha cerrado la puerta al dolor, ni el +consuelo al sufrimiento. + +Esto podemos contestar las pginas de Arago respecto humanidad; en +cuanto los _dicharachos_ puestos en boca de Petit, le recordaremos, +que si hay islas de Saipan, tambin hay Geronas y Bailenes, y que +si crea fcil tomarse la justicia, frente las playas de Marianas, +no la encontraron tan fcil sus compatriotas frente los pechos de +los zaragozanos. + +Mucho, muchsimo ms podramos decir respecto M. Arago, el cual +nos consta por fidedignas autoridades, que en el tiempo que residi +en las islas, fu objeto de cuantas deferencias y atenciones se le +pudieron ofrecer, pesar de los escasos recursos de la localidad. + +La ingratitud siempre frente al beneficio! + +Cerremos el _libro de Los viajes_ por su pgina de Marianas, y si no +hemos llegado convencer de que en Guajan, hay siempre un consuelo +y un remedio toda necesidad, pregunten los que all hayan sufrido +y ellos contestarn. + +Confundamos las pginas del viajero de la _Urania_, con las de +otros compatriotas suyos, y continuemos en la descripcin de la isla +de Guajan. + + + +CHAPTER 15 + +CAPTULO XV. + +La plaza de Agaa.--La iglesia.--El monte de Santa Rosa.--La +atalaya.--El reloj de Agaa.--Faro original.--Vida en Marianas.--Casas, +huertas, cultivos, ros.--Vegetacin de Oriente.--El rbol +del pan, y el _dug-dug_.--Cageles.--La isla de Pagan.--Riqueza +perdida.--Desconocimiento del pas.--Reputaciones usurpadas.--En tierra +de ciegos..--Hormigas coloradas y ratas.--Los caballos y las _auroras_. + +A poco de pasar el viajero el pequeo puente de madera de Asang, y +dejar su espalda la tajada roca, por cuyo grantico plano vierten +los vecinos montes cristalinas aguas, que la previsin del natural +detiene en tanques de piedra, se divisan las primeras casas de la +ciudad de Agaa, presentando su entrada una espaciosa calle formada +en su mayora de pequeos edificios de tabla y teja, entre los cuales +sobresalen algunos de piedra y otros de cogon y palma. + +El conjunto de la ciudad que se encuentra enclavada entre los arrecifes +de la playa, y el extenso monte de verdura que corre de Norte Sur, + cuya falda termina la lnea de construccin es limpio y alegre. + +Siguiendo la igual y espaciosa calle que tiene por continuidad el +camino del puerto, se llega la plaza, en la cual, y tomando la +derecha se encuentran en lnea, la casa-administracin, el presidio, +el llamado palacio, sea morada del Gobernador, el parque y los +almacenes de la plaza; todos estos edificios son espaciosos y de +slidos materiales. La banda de la izquierda la componen pequeas +casas y edificios en construccin, que segn supimos se destinan para +Tribunal y Escuela. + +El frente de la plaza, siguiendo la direccin que hemos tomado, +lo ocupa en primer trmino la iglesia, el cementerio y la casa +parroquial; cerrando el permetro, el Colegio de San Juan de Letrn, +con las escuelas y dependencias. + +La plaza de Agaa, compendia la vida de Marianas; el dolor tiene +su morada, como lo tiene el poder, la religin y el saber. All, la +cruz que se alza entre la revuelta maleza que crece en el misterioso +mundo de los muertos, recuerda la memoria de pasadas generaciones; +las sombras rejas del presidio, sealan en sus dobles hierros, +la satisfaccin que da la tranquilidad individual, la pblica +vindicta; la campana que la oracin de la tarde, pesadamente dobla +sus bronceados ecos, indica en la religin, el ms all que ensea +el santo suelo sobre el que se eleva el pardusco torren, cuyos +cimientos se aquilata la pequeez de la vida, en la amarga verdad de +una tumba que carcome el tiempo, y una cruz que pudren las aguas, +nicos y miserables girones de los recuerdos, que cual el sr que +cubrieron, bien pronto pasarn al polvo y al olvido. + +La iglesia que est contigua al cementerio, es tan modesta como poco +espaciosa, la compone tres pequeas naves, el coro y una tribuna +cerrada de reciente construccin. Lo que constituye la dotacin +del culto externo, mas que pobre, es escaso; la ornamentacin es +churrigueresca, y el busto estatuario, tanto en lneas, como en +expresin y detalles, es detestable. + +Contigua la iglesia, y comunicando con el altar mayor, est la +sacrista, en la cual hay un retrato del Padre San Vtores, y otro +del lego Bustillos. + +Como edificios, no recordamos ningn otro de los enunciados, que +merezca la pena de ser citado, pues si bien hay en el cerro de Santa +Rosa, y en la entrada del canal, pequeos fuertes, estos, ni por su +fbrica, ni por las mquinas que resguardan tienen nada de particular, + no ser el pintoresco y bellsimo paisaje que desde ellos se domina. + +En lo que se llama la Atalaya, _vigilan_ cuatro hombres de la dotacin +el desierto mar, al par que son los encargados de comunicar al pueblo +la hora en que vive. + +La falta de mquinas supliendo la abundancia de brazos. + +El _engranaje_ del reloj de Agaa lo constituye un complicadsimo +servicio, y una vigilancia prueba de _segundos_. + +Analicemos la mquina. + +El Gobernador de Marianas tiene, es decir, es de presumir tenga reloj, +pues si no lo tuviera no hay caso, en la poca que estuvimos all +lo haba porque lo tena: dicho reloj daba sus campanadas regulares, +llegando difcilmente al odo de un centinela que perennemente est +bajo el bronce de la esquila, para que otro _minutero_ viviente, que +incesantemente escucha desde la Atalaya, diga al pueblo de Agaa en el +bronce de una campana, mayor que la que le da el aviso. _Caballeros,_ +segn me acaba de decir mi compaero de _abajo_, son las ocho en el +reloj del Gobernador. + +Excusamos manifestar los conflictos que pueden originar el da en +que el ama de _llaves_, deje de usar la destinada la _alimentacin_ +del reloj _municipal_. + +El Gobierno, no solamente _da_ la hora, sino que tambin la direccin + las bancas y botes. + +Y aqu necesitamos dar otra explicacin. + +Una tarde en que paseaba con mi buen amigo el Padre Ibez, por +delante de la lnea de verdura que se extiende desde el colegio + la administracin, observ que el Padre, siempre que pasbamos +frente al Gobierno, miraba con detencin el hueco del balcn que +media el edificio. En una de las vueltas, la impaciencia fu mayor; +se par, y enfadado hasta donde se puede enfadar el buen Padre, +exclam:--Caramba con D. Lus, que se empea en no encender el +faro!--Gracias Dios--exclam,--que ya he odo algo que corresponda +al pomposo ttulo de ciudad que lleva Agaa;--mas al observar que +por ningn lado vea torre ni torren, no pude menos de interrogar al +Padre, fin de que me mostrara dnde estaba situado el aparato.--El +aparato--me replic con tono amargo mi compaero de paseo,--que +no es ninguna vulgaridad, est all;--y me seal el hueco de la +ventana.--No veo nada,--repliqu.--Pues porque no ve V. nada, es por +lo que dije que D. Lus no encenda el faro, y el faro, hijo mo, +no es ms ni menos que un farol que se cuelga en aquella ventana, +que como V. ve corresponde con el puerto. + +El cigarro que fumaba se me cay de la mano, y yo no s cmo no me +ca de espaldas. Un faro de cuatro _tinsines_ que _viven muriendo_ +tras las telaraas que adornan los vidrios de un farol! + +Lo del faro de Agaa y lo del reloj es preciso ponerse serio para que +lo crean; pero qu quieren ustedes, la verdad nunca puede ser ms que +una, y aunque las verdades respecto Marianas, las que se saben lo +son de seis seis meses en Manila y en Madrid quizs nunca, de aqu +la incredulidad que nuestros lectores despertarn nuestras lneas. + +Sigamos describiendo la isla de Guajan. + +La poblacin de Agaa ya hemos dicho es espaciosa y limpia; el +estar enclavada en terreno arenisco y gozar de las vertientes del +monte cuya falda se asienta, constituyen una de las condiciones +que determinan el aseo que en ella predomina; el monte suministra +en las aguas que vierte cantidad bastante para ahogar el polvo, no +originando sucios charcos el suelo por su esencia arenisca al par +que la compacta superficie que lo forma. + +En uno de los extremos de la ciudad, pasado el Colegio, hay unos +terrenos pantanosos llamados _Cienaga,_ de donde nace un pequeo +arroyo que serpentea por la misma playa y del cual se sirven los +naturales. Sobre este arroyo hay un slido puente de piedra que pone +en comunicacin la playa con el pueblo. Todas las casas de este tienen +entre s una proporcional separacin dividida por empalizadas de caa. + +Estas empalizadas resguardan rboles arbustos y malezas, y en algunas +que el dueo es cuidadoso se ven verdaderos huertos, en que al lado +del rstico cenador crece la parra, cuyo tronco trepan los tallos +de las sandas con las que se mezclan las doradas hojas de la pia +y las mazorcas del maz. + +La horticultura, tanto en Marianas como en todo el Archipilago +filipino, podra ser mucho ms completa de lo que es. Una buena +inteligencia combinada con un suelo virgen y una atmsfera impregnada +peridicamente y por horas de humedad y calor, no es posible dejara +de encontrar en raros productos verdaderas fuentes de riqueza. + +En pequeo hemos tenido ocasin de ver ms de una vez realizada la +verdad que las anteriores lneas encierran, contemplando algunos +cuadros convenientemente abonados y preparados, dar resultado gran +variedad de semillas de Europa; es verdad que para esto se necesita +cuidado y conocimiento; pues es probado que la primera semilla es la +que fructifica con todos los caracteres que distinguen sus frutos, +los cuales desmerecen visiblemente medida que las semillas son de +frutos ya criados en el pas. La sucesin de cosechas y el uso de sus +semillas si no se reemplazan, concluyen por matar el producto nativo, +sustituyndolo por otro que ni en sabor, formas, ni dimensiones se +le asemeja. + +En los cercos de Agaa y en los pueblos limtrofes, como en sus +barrios de Anigua, Asang y Tepungang, hemos visto cultivarse algunas +hortalizas con buenos resultados. El xito de la fructificacin, +sobre todo en pequeas plantas, es debido sin duda alguna las +magnficas condiciones de su cielo, combinadas con la manera de ser +de su suelo. Las alturas de la isla de Guajan, por su aislamiento +en medio del Ocano, son un punto de atraccin al cual afluyen las +nubes vertiendo sus aguas los frecuentes chubascos que se forman en +aquellas latitudes. La constante al par que pasajera cada de aguas, +mezclada con la fuerza de calrico, originan en el suelo un flujo y +reflujo de absorciones y emanaciones acuosas, altamente convenientes +para la semilla y el tallo. La latente humedad que originan las +intermitencias de calrico y agua es sumamente sensible dando las +observaciones higromtricas un resultado apenas concebible; humedad que +parece imposible no quebrante la salud, lo que se explica nicamente +recordando las brisas que refrescan la isla de playa playa y que +moderan la percepcin del calrico que marcan los termmetros. La +columna del centgrado flucta entre los 14 los 33, siendo la +ordinaria situacin la de 22 28. + +La frecuente cada de aguas tienen en curso una porcin de riachuelos +que salpican la isla, sobre todo en su parte Sur, que es la ms +baja. Pueden citarse entre aquellos por la bondad de las aguas que +encauzan en un lecho de menuda arena, los nombrados Asang, Marge, +Mazo, Agat, Finili, Talasfac, Bili, Paparguan, Dandan y otros muchos, +sobresaliendo entre todos, tanto por la cantidad de agua como por sus +permanentes corrientes, los nombrados Tarafofo, Ilic y Pago, los cuales +y principalmente el primero merece el nombre de ro, pues los dems, +atendiendo su nacimiento y al caudal de sus corrientes, ms que ros +son verdaderas vertientes de las cordilleras que accidentan la isla. + +De las muchas corrientes de aguas dulces filtradas por las masas de +caliza, arena y piedra pomez, elementos que con la greda constituyen +el componente del suelo de Guajan, se proveen las necesidades de +sus habitantes, los cuales se precaven de las sequas con pozos de +estanque, los cuales se baja por rampas escaleras abiertas en la +misma materia caliza que forma la base de la isla, segn se ve los +pocos golpes de piqueta. + +Las hojas que constantemente caen de los rboles forman al mezclarse +con la arcilla y la greda el _humus_, excelente abono, semejante en +sus fuertes materias fructificantes al _guano_ de ciertas regiones +americanas. + +Todo cuanto digamos de la vegetacin intertropical ser plido, es +preciso verla para comprender su belleza en todo su valor; apropsito +de esto, recordaremos lo que ha tiempo decamos un amigo querido de +la Pennsula. En la vegetacin de estas regiones, decamos, es donde +se verifica la alegora pagana del terrible castigo de Prometeo, +mejor dicho, donde se admira la magnfica realizacin de la mitolgica +fuente Canatos, donde Juno recobraba la virginidad; aqu, aadamos, +la hoja del rbol no cae seca y marchita; aqu se rinde por el tiempo, +mas no por falta de lozana, dejando en su cada, no un tallo seco +y mustio, sino una hermosa gemela, heredera de su juventud, de sus +brillantes colores, de su pureza y de su jugo. + +Esta es la vegetacin en el Oriente. + +Las masas de hojas que incesantemente arremolinan su pie la +diversidad de rboles, plantas y arbustos, forman en muchos parajes de +la isla gran abundancia de _humus_ que se aprovecha convenientemente, +por ms que se preste una explotacin ms viva y positiva que la +que se le da en la actualidad. + +Sin embargo de las excelencias de la vegetacin de Marianas, es de +notar la escasez de rboles de grandes proporciones, pudindose citar +como los nicos susceptibles de dar regulares piezas, el _ifil_ y el +_palo-mara,_ figurando en segunda escala el _yoga_ el _yagunlago,_ +el _fago_, el _chopag,_ el _puting_, el _pengua_, el _balinago_ +y algunos otros, los cuales producen resinas, materias colorantes, +cuerdas, aceites, tejidos y hasta mortferos jugos, que emplean los +carolinos para envenenar sus armas. + +Los verdaderos rboles de importancia positiva en el da, son la +_rima_ y el _dug-dug;_ ambos son de grandes dimensiones, crindose con +una prodigalidad y abundancia asombrosa; no requieren gran cuidado, +elevndose lo mismo en las grietas de la pea que en los abonados +campos del llano. + +La fruta de la rima se asemeja al meln, es sana, nutritiva, +agradable al paladar y susceptible de larga conservacin con solo +cocerla y guardarla en lugar seco. A la rima se la conoce con el +nombre del _rbol del pan,_ y no se puede dar un calificativo ms +adecuado y preciso. El fruto del dug-dug es un variante del de la +rima, diferencindose en el tamao, que es ms chico, y en el sabor, +en que sobresale el mucho dulce que contienen sus jugos, razn por +la que, y por tener la rima materias farinceas mucho ms nutritivas +que las de aquel, la hacen preferible. Ambos rboles suministran en +sus troncos piezas para toda clase de construcciones. + +Para completar los productos del suelo, no podemos menos de recordar +la variedad de cageles, de los cuales los hay de unas proporciones +exorbitantes, siendo dignos de citarse asimismo los algodoneros. De +estos ltimos se va generalizando su plantacin: hemos visto muestras +de algodones de Guajan y nos han parecido inmejorables. En la fecha en +que escribimos, se espera el resultado de una pequea exportacin de +aquel artculo que como prueba se remiti Barcelona y al Japn. Segn +datos que hemos podido reunir de colonos del pas, pasan de milln +y medio de troncos los que hoy existen de algodn, procedentes en su +generalidad de semillas importadas de las islas Sandwich; notndose en +la plantacin de este artculo un aumento notable, puesto que segn los +estados de la riqueza agrcola de Marianas, hechos el ao 1843, por +su Gobernador D. Gregorio Santa Mara, solo haba unos 60.000 troncos. + +Maz,_palay, mongos_, ail, pltanos, pias, _sibucao_, abac, +tabaco, resinas, materias colorantes y caa dulce, completan el +cuadro de la riqueza de aquellas islas, riqueza que como ya hemos +dicho, ni tiene estmulo en su fomento ni en su cultivo, por luchar +con los inconvenientes de la distancia, la falta de transacciones y +la casi nula exportacin, por causa de lo caro del flete y escasez +de comunicaciones. + +El suelo de Guajan mineralgicamente considerado, presenta poqusima +importancia: sin embargo, algunos pozos se han abierto ante la +presencia de capas carbonferas de mineral bastante bueno. La +explotacin minera, aunque desde luego podemos asegurar, sin temor +de equivocarnos, teniendo en cuenta la constitucin de su suelo que +sera casi nula, est circunscrita como todo lo que se refiere +Marianas ligersimos ensayos. + +Entre la diversidad de animales que se cran en las islas, figura en +primer trmino el venado; el nmero que de estos se matan al cabo del +ao, es verdaderamente fabuloso; su carne se aprovecha no solamente en +fresco, sino que tambin, en preparadas salazones, llamadas _tapas_, +de las que se hace mucho consumo. + +La vaca, el carabao, la cabra, el jabal de monte, el casero y +el llamado mantequero, abundan bastante en aquellas regiones; +habiendo asimismo jabales y venados en grandsimo nmero, en las +islas del Norte, principalmente en Agrigan y Saipan, en donde se +comprende perfectamente su fomento, teniendo en cuenta lo escaso de la +persecucin, y los millones de cocos que la falta de beneficio deja +en abandono, cayendo de la palma al empuje de otra cosecha, que su +vez caer como la primera en fuerza de la madurez de los fuertes +vientos, para servir de alimento los animales para pudrirse con +el tiempo y las aguas. + +La isla de Pagan creemos podra sujetarse una productiva +especulacin, pues son tantsimos los cocales sin beneficio que se +cran, que toda la isla es un bosque de aquella palma. + +Dicha isla est deshabitada, como todas las dems que se extienden +hasta el pen de las Urracas, y no nos extraa dejen de aprovecharse +las magnficas salazones que podran sacarse de los venados y jabales +de Saipan, como las miles de pipas de aceite que podran cosecharse +en la de Pagan y el sinnmero de limones que suministran los bosques +de Tinian, puesto que, habr muy poqusimos _mortales_ que conozcan, +no los nombres de aquellas islas, sino siquiera el que existan los +expresados centros de riqueza. + +Las islas Marianas han sido muy poco visitadas; tanto es as, que +un individuo de los ms conocedores del Archipilago, no ha mucho +nos aseguraba con gran formalidad, que las formaban tres pequeos +islotes. Cuando dicho individuo que se cree una eminencia, y que +lleva en el pas veinte aos, no conoce ni aun el nombre de una de +aquellas islas, los dems no estn en el caso de saber que hay limones +en Tinian, cocos en Pagan, y venados en Saipan. + +Cuando hacemos ciertas reflexiones y consideramos algunas +_eminencias_, no podemos menos de recordar una clebre frase de +un chispeante escritor: deca este, refirindose un amigo suyo, +que el mejor negocio que poda hacerse, sera comprarlo por lo que +vala, y luego venderlo por lo que l se crea valer; ser posible +semejante transaccin mercantil, la pondramos en planta en Filipinas, +en donde mejor que en parte alguna se haban de encontrar productivas +_facturas_. + +Sirva de modelo y aunque de _escaleras abajo,_ la siguiente ancdota: + +No h muchas noches que mi espritu observador me llev la puerta +de un establecimiento de refrescos; tom asiento, y no bien haba +saboreado los primeros sorbos de una limonada, escuch el siguiente +dilogo que sala de un grupo prximo adonde yo estaba. + +--Vamos, D. Juan, cmo van esos ensayos? + +--As, as; quise hacer el _S de las nias,_ pero razones especiales +me lo han impedido; despus he principiado los ensayos del _Don Simn_ +y otras zarzuelitas, para las cuales tengo _encargada_ una cavitea +que da la hora. + +--S, eh? con que una cavitea, dijo uno, y quin es? replic otro, +y por supuesto, que ser maestra, aadi un tercero. + +--Ya lo creo, dijo el D. Juan ahuecando la voz y haciendo un gesto +muy pronunciado, como que gasta botitas, canta villancicos y sabe +algn que otro _cundiman_; verdad es que no es bonita, que no tiene +accionado, que no s si ha trabajado en toda su vida, y que habla muy +incorrectamente el espaol; pero qu demonio! tengo _dama_, y sobre +todo, caballeros, no me _lleva_ como la que se ha ido, _cincuenta_ +pesos por funcin, contentndose solo con _veinticinco_. + +No quise oir ms, d una moneda y ni aun esper el +cambio, Veinticinco pesos por gastar botitas y no hablar +espaol!!! Veinticinco pesos por noche!!! Lo que no ganaba ese gran +genio de la escena, esa colosal figura de las tablas, esa encarnacin +del pensamiento de Shakespeare y Ventura de la Vega, joya del arte que +con su muerte se llev la tumba el _Sullivan_ y _El hombre de mundo,_ +obras que jams volvern interpretarse cual lo haca Julin Romea. + +A la turquesa que se adaptan las anteriores reflexiones, se +relacionan la generalidad de las vivientes _hechuras_ que andan por +esas calles de Dios respirando ciencia y saber. + +La pcara aficin las digresiones, ms de una vez nos lleva fuera +de Marianas, bien es cierto que aquellas islas son parte integrante +de Filipinas y escribimos la sombra de las conchas de su capital. + +Volvamos las Marianas. + +El suelo de Guajan en relacin con el mundo animal, tiene una verdadera +especialidad digna de llamar la atencin, cual es no ser conocida +ninguna clase de culebras; esto da al natural una gran seguridad en +la vida de campo, como asimismo hace innecesarias en los que recorren +las islas ciertas precauciones propias de los pases en que se cran +aquellos reptiles. La hormiga colorada y las ratas, en cambio son muy +abundantes, siendo verdaderos enemigos de los productos del suelo; + pesar de esto no se crean las extravagancias y exageraciones que +respecto las ratas de Marianas se cuentan, pues la abundancia que +aludimos podr ser un mal, mas no una calamidad de las proporciones +dadas por algunos. + +Aqu hemos de hacer una pequea parada, pues en lo de las ratas +sucede lo mismo que con otras muchas cosas de aquellas islas. A +nuestra salida para Marianas, gran nmero de amigos y algunos que +no lo son, pues en eso de encargar no hay peligro, por ms que uno +se reserve la filosofa del _t pitars_ del cuento, me pidieron les +trajera caballos y _auroras_; llegue Guajan, y francamente, crea +que los caballos andaran precio de _ramal_ y las auroras coste +de paseo, pero ... que si quieres! en toda la isla haba solamente +dos caballos de los que pedan, y estos trados alto precio de +Amrica; en cuanto auroras me dijeron que si esperaba al mes de +Julio, es posible, aunque no respondan, que por unos doscientos +pesos se podra comprar algn par. + +Esto me decan en Marianas; en cambio en Manila se cree todo lo +contrario, no solamente respecto la adquisicin de esos bonitos +ejemplares de la conchologa, llamados en el lenguaje vulgar por su +color rosado, auroras [4] sino que tambin refirindose un sinnmero +de costumbres, cosas y objetos que luego resultan completamente +inexactas. + + + + + +CAPTULO XVI. + +Reduccin de vecindario en las Marianas.--Islas habitadas.--Rota.--Su +poblacin.--Promesa religiosa.--Comercio y agricultura.--Antiguas +invernadas. + +Entre los que no conocen las islas Marianas corren una porcin de +versiones, que si en otro tiempo fueron apreciables, hoy no lo son +bajo ningn aspecto, ni material, ni moral, ni poltico. + +Nosotros, que sin descanso hemos recorrido el pequeo territorio +que comprende la isla de Guajan, nica que hoy tiene alguna vida, +por ms que esta sea bien raqutica y efmera; nosotros, que hemos +contemplado lo mismo las escasas ondas del Asang, que los panoramas +que se desarrollan desde las mesetas de Santa Agueda; nosotros, +que los recuerdos de las islas no son tan intensos que nos empujen, +ni la parcialidad exagerando lo que no hay, ni vituperando lo que +existe; nosotros, en fin, que la nica norma que gua nuestra pluma +es la absoluta verdad, vamos emitir nuestra opinin, opinin que +no es hija del capricho, sino legtima conclusin de muchas horas +de estudio interrogando cartas, libros y manuscritos. La opinin +nuestra, por lo tanto, no es el ms menos juicioso raciocinio de +la apreciacin, sino la sntesis de la historia de aquellas regiones. + +Al establecimiento de la primera misin nos encontramos con +una poblacin que hacen subir 100.000 almas; hoy, segn los +ltimos datos estadsticos que tenemos la vista tanto civiles +como eclesisticos, dan el siguiente resultado: Islas habitadas, +Guajan, la cual tiene 5.914 almas; Rota, con 352, y Saipan, con 872; +advirtiendo, que los habitantes de Rota estn haciendo gestiones para +trasladarse Guajan, y los de Saipan en su mayora son carolinos que +los azares de sus guerras y la penuria y miseria los han arrojado de +sus islas. Saipan quedar deshabitada tan luego puedan regresar los +carolinos al suelo nativo. + +Como dato curioso, que habla muy alto acerca de la pobreza en que +estn sumidos los pocos habitantes de Rota, viniendo explicar el +por qu proyectan, como por ltimo suceder, el ir Guajan, podemos +citar el siguiente. En el siglo pasado, fu la isla de Rota testigo +de una grandsima calamidad, que sumi todos los habitantes en una +profunda consternacin. En los libros cannicos de la isla de Rota y +garantida por la firma de un virtuoso recoleto, se registra un acta en +que se consigna que sobre la isla se desarroll un horroroso fenmeno +martimo. Los efectos de este fenmeno duraron mucho tiempo, ofreciendo +durante el peligro los habitantes de Rota, que constantemente haban de +alumbrar la Virgen cinco luces, promesa que religiosa y puntualmente +se ha venido cumpliendo hasta estos ltimos aos, en que la furia de +un tifn redujo escombros casi todos los edificios, sumiendo en tal +miseria sus habitantes que ni aun la promesa se cumple en el da, +viviendo aquellos en su generalidad, gracias la prodigalidad de un +suelo en que se cran rboles como el del _pan_ y races farinceas +de gran alimento. + +La pobreza y aislamiento en que se encuentran Saipan y Rota, sern +causa de que en poca no muy remota, se unan sus habitantes con los +de la capital. + +Apenas se concibe cmo islas que contaban 100.000 almas, hayan venido +decreciendo hasta hoy, que en un todo, dan el resultado de 7.138. + +Respecto la riqueza de su suelo, ya hemos visto es frtil cual lo +es en su generalidad todo aquel que se encuentra situado en zonas +intertropicales; mas la riqueza del suelo de Marianas so pena de una +transformacin radical, imposible de llevar cabo sin cuantiosos +caudales, no es productivo, puesto que atendida la situacin de las +islas y las distancias que las separan de continentes comerciales, +el rendimiento del producto no compensa el gravamen que le impone el +gasto de transporte, aparte de las eventualidades de carga y descarga +y las consiguientes averas que traen en pos de s la generalidad +de los productos agrcolas; buen ejemplo de esto tenemos en la +actualidad, en que una sociedad fomentadora del suelo se constituy +en Agaa, con cuantos elementos son precisos para el desarrollo de +una idea mercantil; en ella contaban con dinero, proteccin, brazos, +herramientas, y un suelo virgen como palenque de sus trabajos. Las +acciones precio de 500 pesos se tomaron, la sociedad principi + funcionar y pesar de la abundancia del producto terruo, el +producto metlico en los balances de inspeccin debi ser negativo, +pues ciencia cierta sabemos solo se han repartido dividendos +pasivos entre los accionistas, llegando el desaliento en estos, +hasta el punto que hoy no tienen precio las acciones por falta de +cotizacin y por consiguiente de demanda. + +Se nos dir. El suelo es susceptible de dar inmejorables +productos. Bien, es cierto, pero no lo es menos, que ms cerca, +en donde existen comunicaciones y adonde por lo tanto, tan luego se +presentara el producto se estableceran transacciones, y en donde la +oferta se unira la demanda, se ven dilatados terrenos incultos, +con los mismos grmenes de riqueza y de las mismas condiciones +productoras que los de Marianas. + +El que viene de esas mismas islas y entra en el Estrecho de San +Bernardino, ver desde la pequea pea que le da nombre, hasta el +fondeadero de Manila, extensas y dilatadas islas que tienen un suelo +tan frtil como el de Marianas y por consiguiente de preferente +atencin, puesto que la riqueza agrcola es igual y el producto +lquido por razn de situacin, y siguiendo la comparacin ha de +ser exorbitante. + +La riqueza del suelo de Marianas no la negamos, y la admitiramos como +positiva, si por ejemplo, sus magnficos y abundantes cageles, sus +campos de maz y sus bosques de cocotales estuvieran pocas leguas +de un mercado que abastecer, lo que no sucede dada la situacin +del suelo en que aquellos productos fructifican. + +Esto respecto al suelo materialmente considerado. + +Dicen algunos. Ah! las islas Marianas, magnficas posesiones, de +grandsima importancia por las clebres invernadas de los balleneros! A +estos, les diremos nicamente que abran el registro del puerto de +Guajan y se encontrarn, que en efecto, es cierto tuvieron las islas su +apogeo como descanso de esos valientes hijos del mar, y que hubo ao +que hicieron recalada en los puertos de Guajan, 80 y hasta 100 barcos +mayores; pero al volver algunas hojas del registro, progresivamente +irn viendo el descenso que desgraciadamente ha sufrido, tanto que el +ao 1870, solo _anclaron cuatro!_ barcos balleneros, y esos ms vala +no lo hubieran hecho, pues hoy el ballenero que toma el puerto de San +Lus de Apra, participa de pirata y corsario, no yendo dejar dinero, +ni importar efectos de verdadera riqueza positiva, y s extraer +el poco numerario en circulacin, vendiendo un par de centenares de +latas de comestibles y algunas varas de toscas telas. + +Se dir y en qu consiste lo expuesto? Pues es muy sencillo, con +una buena carta la vista del Ocano Pacfico que comprenda desde +las costas de China hasta el estrecho de Malaca, se deducen las +consecuencias de aquella real al par que triste verdad. + +Las fabulosas riquezas que esparcieron en los Estados-Unidos, los +veneros de oro de los, _placeres_ de California, hicieron que lo que +al principio fueron chozas, fueran luego casas, convirtindose estas +ms tarde, en verdaderas calles de palacios, emporios de riqueza y +de trfico, acariciando bien pronto las brisas del Ocano Pacfico, +ciudades tan ricas y populosas como lo es San Francisco. + +Abiertos que fueron en el Pacfico los puertos de las costas de +Amrica y del Japn, y estando enclavados aquellos en resguardadas y +bien situadas bahas, habiendo en ellos magnficos y bien surtidos +almacenes de efectos navales, con que reponer las frecuentes +averas que se experimentan en las regiones polares, y sobre todo, +representando aquellos puertos fciles y frecuentes comunicaciones, +al par que econmicos expendios en las faenas de carga, descarga y +almacenaje, claro es, que ellos haban de ir las naves, abandonando +las Marianas, en donde no encontraban las anteriores ventajas. El +puerto de Guajan ms de encontrarse siete millas de la ciudad, +es poco seguro por los numerosos bancos madrepricos que lo salpican +por do quier, haciendo peligroso el anclaje y estadas. Encontrndose +San Lus de Apra, que es el nombre del puerto, una distancia tan +considerable de la poblacin, y estando el nico camino que la pone +en comunicacin con aquel, constantemente interrumpido por estrechas +lengetas, los trnsitos son difciles y pesados. Agregado esto, +que no se comprendi su tiempo el negocio que reportaban las +invernadas balleneras, instalando almacenes bien provistos, y que la +carencia absoluta de estos originaba la falta de competencia, siendo +por lo tanto la consecuencia necesaria que los poqusimos productos +se vendieran precios subidos, puesto que la necesidad por parte +del comprador y la escasez por la del tenedor, eran los elementos de +aquellas transacciones, que poco poco haban de dejar de operarse, + medida que fueron abrindose otros puertos en que al par del abrigo, +se encontraban almacenes, trfico y comunicaciones. + +Hoy en Marianas no toca ms que algn que otro barco, que lo lleva +hasta all la persecucin de la ballena blanca sea jorobada, que en +sus excursiones de las regiones glaciales suele llevar ese rumbo. De +tarde en tarde, toma puerto algn barco que en la travesa de Amrica + China hace _arribada_, por efecto de avera falta de vveres. + +Respecto la importancia de las islas como cuestin poltica [5] +nos extenderemos poco, pues solo con decir que encontrndose situadas +lejos de estrechos, cualquier barco puede establecer su demora fuera +de sus horizontes, y aun hacer aguadas y tomar puerto, puesto que +los tienen en muchas de las islas del Norte que estn deshabitadas +y en el numeroso grupo que al Sur forma el Archipilago carolino, en +el cual no solamente se encuentran buenos y seguros lugares para el +anclaje, sino que tambin puede recorrerse las islas sin ningn gnero +de temor, pues el carolino ms de ser completamente inofensivo, es +muy servicial y brinda al que llega hasta su tosca choza con cuantos +recursos dan sus bosques y cuantos servicios estn su alcance. + + + + + +CAPTULO XVII. + +Poblacin.--Razas.--La providencia del salvaje.--Los carolinos.--Gastos + ingresos.--Milicias urbanas.--El chamorro.--Sus inclinaciones, +su moral, sus trajes y costumbres.--Ilustracin.--El Padre Ibez y +D. Felipe de la Corte.--Cuatro palabras por va de eplogo. + +La actual poblacin de las islas Marianas que como ya hemos dicho +se compone de 7.138 almas, distribudas en Guajan, Rota y Saipan, +forman un conjunto de castas y razas dignas de estudio. El indio, +propiamente dicho, puede decirse es desconocido, predominando la raza +mezclada de chamorro y americano y de espaol y chamorro, vindose muy +frecuentemente fisonomas muy acentuadas que recuerdan las invernadas +de los norte-americanos, los cuales, no solamente plantaron su raza, +sino que tambin sus usos, costumbres y lengua, tanto que el ingls lo +entienden casi todos los chamorros. [6] A ms de mestizos ingleses, +hay algunos de estos ltimos casados y establecidos en el pas, como +tambin hay portugueses, espaoles, filipinos, franceses, japoneses +y carolinos. + +Esta poblacin tan heterognea, decir verdad, no sabramos cmo vive, + no recordar la prodigalidad del suelo y la abundancia de carne que +suministra el sinnmero de venados que recorren sus bosques; venados, +cuya carne, como todo lo dems que representa una necesidad una +superfluidad, hay que buscarlo en la vecindad, pues all, pesar +de no haber mercado ni tienda abierta, puede asegurarse que, salvas +poqusimas excepciones, todos son comerciantes, vendiendo unos lo que +les sobra de sus pacotillas y ranchos, aprovechando la falta de otros. + +Respecto industria, est resumida algunos ensayos, que luchan +con la indolencia del natural y la escasez del numerario. + +Alcoholes se destilan, pero tienen que limitarse al consumo de las +islas, puesto que la exportacin y todas las eventualidades que trae +en pos de s la fabricacin al por menor, est fuera de la competencia +con la que se adquiere en grande escala y en plazas comerciales. + +En la riqueza del suelo predomina, por su variedad y abundancia, +el coco. Siempre hemos mirado este rbol como un gran recurso; +pero, francamente, hasta que no hemos estudiado de cerca al salvaje, +hasta que en nuestra estancia en Marianas no hemos vivido entre las +primitivas costumbres del carolino, nunca pudimos comprender las +varias y mltiples aplicaciones que tiene el coco, llamndosele, con +toda propiedad, la riqueza de la floresta y la providencia del salvaje. + +Entre las distintas razas de carolinos que en la actualidad habitan +las islas Marianas en completo estado primitivo, nos hemos persuadido +que el coco resume la satisfaccin de lo necesario y de lo suprfluo, +siempre en relacin con el estado del que lo consume. En el hueco del +fruto, encuentra alimento y bebida; en la cscara que lo envuelve, +herramientas, utensilios de todo uso y objetos de adorno; en la palma +que lo embellece, cubiertas para sus casas, cuerdas y tejidos; en el +pono que lo sostiene, batangas, pilares y empalizadas; en la savia +que le da vida, medicinas, colores, resinas y bebidas espirituosas, +y por ltimo, en las materias fibrosas de su bonote, tejidos y cuerdas +de gran consistencia. + +El coco podra ser la base de la riqueza de Marianas. + +Los rendimientos que producen al Estado las islas Marianas en todos +sus conceptos ascienden unas 17.000 pesetas. + +Los ingresos que se recaudan en las cajas de propios y arbitrios para +atender las perentorias necesidades locales, ascienden la suma +de 10 10.500 pesetas. + +Los chamorros no conocen el impuesto del tributo, no sucediendo lo +mismo con el servicio personal, que casi en su totalidad es redimible, +siendo tal concepto la verdadera cantidad positiva que constituye +las cajas comunales. + +El chamorro est obligado tambin formar parte del batalln de +Milicias urbanas al servicio de las islas, cubriendo plazas medida +que vacan. Hemos visto maniobrar dicho batalln, y nos ha llamado +la atencin lo preciso de sus movimientos, siendo cierta la fama que +tienen sus individuos de hbiles tiradores; tanto es as, que con sus +imperfectos y primitivos fusiles de chispa, salen al campo confiando +tanto en su destreza, que generalmente no llevan ms municin que +el tiro que contiene el can del fusil, siendo muy rara la pieza +que se escapa, pasando al alcance del plomo; verdad es que el uso de +la caza es constante, dndose un ejemplo de fecundidad asombrosa en +los venados, de los cuales se mata al cabo del ao una cantidad tan +exorbitante que apenas se concibe. + +El mantenimiento de las islas Marianas cuesta al Erario _doscientas +mil ochenta y nueve pesetas,_ que son distribudas entre personal y +material, servicio de las dos expediciones del correo entre Manila y +aquellas islas y dems atenciones. Entre los ingresos y los gastos +hay una diferencia de _ciento ochenta y tres mil ochenta y nueve +pesetas_, [7] dficit que, nuestro juicio, se podra, si no hacerlo +desaparecer por completo, nivelando las atenciones con los ingresos, +reducirlo considerablemente. + +El correo, que se hace por casas particulares y que cuesta al Erario +25.000 pesetas al ao, segn tipo de contrata, es una cantidad que +sera negativa tan luego se estudiaran las primeras necesidades +de las islas, que son las comunicaciones. Bajo la garanta de los +fondos locales y plazos ms menos largos, hay muchas compaas +norte-americanas que venderan las islas Marianas un modesto barco +que podra ocuparse, no solamente en el servicio del correo, sino +que tambin tener en comunicacin Rota, Saipan y Guajan. + +El destino permanente de un barco para aquellas regiones, no solamente +es una economa, sino que constituye una imprescindible necesidad, +que todos se les ocurre con decirles que las eventualidades y +vicisitudes de aquel suelo, en relacin con el resto del mundo, +est circunscrito los cuarenta das que forma en dos pocas del +ao las estadas del barco-correo, el cual al levar anclas echa la +llave aquella prisin, de la cual estn sus moradores incomunicados, +cerca de once meses, de los doce del ao [8]. + +Si este trabajo se limitara un expediente justificativo sobre el +asunto que nos ocupa, demostraramos hasta la evidencia la posibilidad +de realizarse la adquisicin de la nave sin gravar al Erario, como +su mantenimiento con solo emplear una mediana inteligencia en su +ocupacin y viajes. + +Para el pequeo movimiento de caudales que originan las islas, +creemos se podran borrar del presupuesto de gastos los sueldos de +administrador interventor de Hacienda, intervencin administracin +que dada su poca entidad podan estar asumidas en una dependencia +del Gobierno, el que, por estar ocupado por un Coronel, cuando por +su importancia deba ser lo ms de Capitn, origina los consiguientes +gastos de Ayudante mayor, y cuantas cargas traen en pos de s Gobiernos +que se conceptan de primera clase. + +La ciudad de Agaa est clasificada como plaza fuerte, originndose +con esto gastos de personal y material que podran reducirse, sin +quitar aquella poblacin las prerrogativas de corresponder los +saludos que las escassimas banderas extranjeras pudieran hacer al +ponerse la vista de la que ondea en el pequeo fuerte de Agaa [9]. + +No siendo, como no lo es, plaza fuerte, por ms que as se denomine, +puesto que solo atestigua su arrogante calificativo dbiles muros +que resguardan escasas mquinas de guerra, que la ms perfecta no +corresponde la ms imperfecta de las que marchan en la lnea de los +grandes adelantos, no creemos precisos los gastos y atenciones que +tal nombre origina, y una dotacin insignificante y una asignacin de +unas cuantas libras de plvora por conceptos de salvas para el caso +improbable de visitar aquellos mares un barco de guerra, haran lo +mismo que acontece en la actualidad con parque, dotacin y almacenes, +con las ventajas de la reduccin del presupuesto. + +Por algunos se nos dir: todo lo que tienda reducir personal y +material de guerra, es una imprudencia en un siglo en que todos +los pueblos tienden al aumento de hombres y perfeccionamiento de +armas. Esto sera cierto, y el temor sera fundado, si la isla de +Guajan constituyera por condiciones de situacin un punto avanzado +una atalaya estratgica, que en el bronce de sus caones residiera el +comprimir deteniendo, y en las plataformas de sus fuertes el comprimir +avisando, dando con su campana de rebato la seal de peligro, en +el estruendo del can la voz de alarma, previsores alertas, cuyos +ecos, dada la situacin de Guajan no tendra otra contestacin que +el mugir de las olas que se deshacen en los senos madrepricos de +caliza y coral, y el rebramar de los duros Nordestes que reinan en +aquellas regiones. + +Como cuestin de anclaje, por razn de avera, descanso punto +avanzado, tampoco sera un obstculo Guajan, puesto que al Norte y +al Sur tienen escuadras enteras, puertos seguros pertenecientes +islas deshabitadas, en las cuales no solamente podran descansar y +aguardar consignas, sino que reponer averas, refrescar aguadas y +hacer vveres en la gran abundancia de puercos de monte, cageles, +venados, cocos y otros productos que hay en la cordillera de islas +que corren al Norte de Guajn en un trayecto de ms de 10 y las que +hay al Sur formando las Carolinas. + +En el presupuesto eclesistico tambin cabe su reduccin, pues si no +estamos equivocados, son cinco los sacerdotes que hay solamente en la +isla de Guajn, la cual ms de su poqusima extensin solo contiene, +como ya dijimos, una poblacin de 7.138 almas, contando rancheras +de carolinos, que viven en sus costumbres, usos y religin. + +Con las economas que dejamos apuntadas, cuya realizacin +demostraramos ms detalladamente, si necesario fuere, con la creacin +de un mercado pblico en que la pblica licitacin sealara las +transacciones, y con ellas, los rendimientos de patentes que hoy +apenas existen por el contrabandeo que envuelve toda mercanca que +se expende no puerta de calle, sino al sigilo del hogar y ventanas +adentro; con la imposicin del tributo, y sobre todo con facilitar de +algn modo las comunicaciones, bien por un barco que se adquiriera +en las condiciones que dejarnos dicho, en otras, bien porque lo +diera el Estado, bien porque se facultara que se hiciera en las +islas Marianas, puesto que elementos materiales y periciales hay +en ellas, estamos seguros que si no desaparecan en todo, lo hara +en gran parte el dficit que hoy resulta para nivelar los ingresos +con los gastos; siendo estos los nicos medios de que las islas +se contengan un poco en el grandsimo decaimiento en que hoy estn +sumidas, principalmente por la casi nulidad de comunicaciones, base +de todo aumento, y principio necesario para el movimiento, riqueza +y desenvolvimiento de los pueblos. + +El chamorro en su generalidad es indolente, cualidad predominante +en todo pueblo en que las necesidades que le son conocidas son tan +pocas como fciles de cubrir. Con alargar la mano tienen la rima, +y con socavar un poco la tierra con el _focio,_ races farinceas +tan nutritivas como sanas. Con estos dos agentes atienden las +primeras necesidades, completando aquellas otras que se rozan con +el pudor la vanidad, con unas cuantas varas de pintadas telas que +adquieren un subido precio y con las cuales cubren y adornan sus +_cuerpos_. El traje de la chamorra y del chamorro vara poco del que +usan los indgenas en Filipinas, si embargo de que son menos lujosos, +advirtindose la carencia del tapis en la mujer, que acostumbra +llevar saya suelta, sujetando la camisa y _candonga_ en la cintura; +la chinela tambin vara, pues que la llevan cerrada por el taln. Una +especie de chambra de cortas y anchas mangas, el relicario, un rosario +y el pauelo completan el traje. + +La superfluidad en el vestir es muy parca en Marianas; all el lujo y +la moda son divinidades las cuales ni se les rinde culto, ni se les +queman inciensos, circunscribindose tanto el hombre como la mujer + usar prendas tan sencillas como escasas en nmero. + +El chamorro es de genio afable, predominando algo el recuerdo del +orgullo de sus antepasados; es honrado como pocos pueblos, y tan +sufrido en lo que cree justo, como dscolo en lo que no lo cree; +es de tesn y poco olvidadizo. + +La ilustracin en las islas Marianas, con relacin pueblos de sus +mismas condiciones, est una grandsima altura, pudindose asegurar +que un 80 90 por 100 de poblacin sabe leer y escribir. + +Esto merece una explicacin. + +Ya hemos visto cmo el jesuta Diego San Vtores, una vez instalado +en las islas de los Ladrones, logr excitar el celo y caridad de Doa +Mariana de Austria, bien por cartas, bien por elocuentes frases +del Padre Nitarht; siendo lo cierto que consigui de aquella reina +el ttulo de ciudad para el pueblo de Agaa, y una donacin de 3.000 +pesos anuales para al establecimiento de un colegio y escuelas que +atendieran la cultura de los habitantes de aquellas islas, que hoy +llevan su nombre, el cual le fu puesto por estos y otros beneficios +que aquellas recibieron de la esposa de D. Felipe IV. Merced tan +piadosa institucin que hoy tiene cuantiosos fondos y se la conoce +por _San Juan de Letrn,_ se ha construido un espacioso colegio en +Agaa y escuelas en todos los barrios, cuidando los encargados de +las cabeceras que ningn nio nia deje de concurrir aquellos +modestos templos de enseanza. + +La instruccin en Marianas se puede conceptuar por lo tanto como +obligatoria. + +Al llegar aqu seramos poco imparciales, pecando de sobrado +olvidadizos, si no nos detuviramos un momento consagrar un recuerdo + uno de esos infatigables soldados de la fe, uno de esos seres +que hacen abnegacin de su vida, consagrndola la de los dems, +secando la lgrima del que arrastra su existencia por el fro arenal +de la desgracia, remediando todo mal y proporcionando todo bien; el +sr que nos referimos es el vicario forneo, al par que director +de la instruccin en Marianas, Fray Aniceto Ibez. + +Ningn elogio podemos hacer mejor de este Padre que decir lleva +encerrado en aquella pea madreprica veinte aos. El que ha estado +en Marianas es el nico que puede comprender en toda su extensin lo +que significa esa existencia de veinte aos. + +Al celo infatigable del Padre Ibez y la proteccin que siempre +dispens la instruccin D. Felipe de la Corte, Gobernador que fu de +aquellas islas, las cuales eternamente le recordarn con gratitud, se +debe el que sin temor de equivocarnos digamos que hay un 90 por 100 de +sus habitantes que estn impuestos en los primeros elementos del saber. + +Aqu hacemos punto en este modesto trabajo que probablemente vendr +ser el prlogo de otro ms extenso que nos proponemos publicar. Mucho, +muchsimo hay que hacer en Filipinas y mucho falta por decir de aquella +riqusima colonia susceptible dar cuantiosos caudales. Haga Dios +que este pobre trabajo despierte en otras inteligencias la aficin +escribir. Mucho campo tiene para ello el Archipilago bajo cualquier +tema que se le mire. La leyenda, la historia y las costumbres son +minas inagotables que constantemente se presentan en el camino del +observador. + +FIN + + + + + +NOTAS + +[1] Este libro se escribi en Manila en 1871, hacindose su primera +edicin en 1872.--(_N. del A_.) + +[2] Dicha exposicin se verific el ao 1866 y de ella public el +autor de este libro una extensa Memoria. + +[3] Repetimos que la primera edicin de este libro se hizo el ao +1873. No pocas cosas de lo propuesto en este captulo se han puesto +en prctica en Filipinas de entonces ac. + +Nos hemos decidido publicar esta segunda edicin sin correcciones ni +enmiendas, por la circunstancia de que esta obra es casi desconocida en +Espaa, en el hecho de que la primera edicin se agot completamente +en Filipinas poco de publicarse. Lo mismo sucedi con la de _Manila + Tayabas,_ recientemente reimpresa.--_N. del A_. + +[4] Los cuatro ejemplares que el autor de este libro presenta en +la Exposicin de Filipinas, los adquiri fuerza de mucho tiempo, +dinero y paciencia. La rareza de estos ejemplares est comprobada +con la escasez que de ellos hay. Proceden de las islas Carolinas. Un +magalaje Jefe carolino que conoc en Marianas, por ningn precio +quera venderme dos auroras que posea, y si las llegu adquirir +fu merced de la gran curiosidad que despert al Jefe carolino, +mi reloj remontoir que tuve que darle en cambio.--(_N del A_.) + +[5] Tngase en cuenta la fecha en que se hizo la primera edicin de +este libro. Entonces no se haba concebido el gigantesco proyecto +del canal de Panam. Una vez que este se abra, la importancia de las +Marianas, Carolinas y Palaos, ser grande si se sabe aprovechar la +situacin que aquellas islas ocupan en el Gran Pacfico.--(_N. del A._) + +[6] Buena prueba de esto se encuentra en el personal filipino que +habita en el recinto de la Exposicin.--_(N. del A.)_ + +[7] Hoy los gastos son muchsimo mayores.--_(N. del A.)_ + +[8] Esta situacin la han modificado la serie de sucesos que han +ocurrido en el mar Pacfico, y que han motivado la ocupacin real +y efectiva de Palaos y Carolinas. Esto ha originado la creacin de +estaciones navales, establecindose frecuentes comunicaciones con +aquellos Archipilagos. + +[9] En atencin la verdadera fiebre que se ha apoderado de todas las +naciones por poseer colonias, hoy creemos que en vez de disminuir la +importancia de aquellas islas, hay que darles toda la que compatible +sea con nuestros presupuestos.--(_N. del A._) + + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Viajes por Filipinas: De Manila +Marianas, by Juan lvarez Guerra + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK VIAJES POR FILIPINAS *** + +***** This file should be named 12274-8.txt or 12274-8.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + https://www.gutenberg.org/1/2/2/7/12274/ + +Produced by Ginger Paque, Jeroen Hellingman, and the DP team, from +images generously made available by the Bibliothque nationale de +France (BnF/Gallica) at http://gallica.bnf.fr. + + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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It exists +because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from +people in all walks of life. + +Volunteers and financial support to provide volunteers with the +assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's +goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will +remain freely available for generations to come. In 2001, the Project +Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure +and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations. +To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation +and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4 +and the Foundation web page at https://www.pglaf.org. + + +Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive +Foundation + +The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit +501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the +state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal +Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification +number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at +https://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent +permitted by U.S. federal laws and your state's laws. + +The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S. +Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered +throughout numerous locations. Its business office is located at +809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email +business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact +information can be found at the Foundation's web site and official +page at https://pglaf.org + +For additional contact information: + Dr. Gregory B. Newby + Chief Executive and Director + gbnewby@pglaf.org + +Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg +Literary Archive Foundation + +Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide +spread public support and donations to carry out its mission of +increasing the number of public domain and licensed works that can be +freely distributed in machine readable form accessible by the widest +array of equipment including outdated equipment. Many small donations +($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt +status with the IRS. + +The Foundation is committed to complying with the laws regulating +charities and charitable donations in all 50 states of the United +States. 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Thus, we do not necessarily +keep eBooks in compliance with any particular paper edition. + +Each eBook is in a subdirectory of the same number as the eBook's +eBook number, often in several formats including plain vanilla ASCII, +compressed (zipped), HTML and others. + +Corrected EDITIONS of our eBooks replace the old file and take over +the old filename and etext number. 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